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                    <text>en su origen más que un conjunto de notas tomadas día a día y que deberían, en un momento dado, elaborarse de modo que tomasen una forma
orgánica. No creo exagerar mucho diciendo que la especie de repulsa que
despertaba en mí la idea de sistema, ha jugado aquí un papel considerable.
Habría que precisar más. De lo que se trata es de la idea de Mi sistema; es,
por consiguiente, la relación que está implicada en esta expresión entre e.l
sistema y aquel que se considera como su inventor y su detentador patentado.
Se me ha ido presentando cada vez más claramente que sin duda había algo
de absurdo en una determinada pretensión de 'encapsular el universo' en
un conjunto de fórmulas más o menos rigurosamente encadenadas".
En síntesis, sus meditaciones no se desarrollan en un mundo cerrado y
txclusivo, antes le sirven de puente para situarse en el plano de la comunicación y universalización. Sus reflexiones no adoptan la forma de resultados
expositivos, sino más bien la de una serie de exposiciones referentes a varios
temas. Por consiguiente, al leerlas, más que aprender las conclusiones alcanzadas, lo que hacemos es reproducir el proceso que su pensamiento ha seguido. Que Marce! alcanza conclusiones es indudable, pero a menudo éstas no
resultan plenamente inteligibles si se las abstrae del personalísimo proceso de
reflexión que a ellas ha conducido. De ahí que ningún sumario sistemático
de su pensamiento puede transmitir realmente el espíritu de su filosofía.

BIBLIOGRAFÍA

CHARLES MoELLER,

Literatura del Siglo XX y Cristianismo, t. IV.

JuuÁN MA!lÍAs, La Filoso/la en sus Textos, t. III.
M1cHELE FEDERICO ScIACCA, La Filoso/la Hoy, t. l.
NicoLÁs ABBA0NAN0, Historia de la Filosofía, t. III.

Filoso/la Contemporánea.
Existencialismo.
DR. AousTÍN BASAVE, Existencialistas y Existencialismo.
JuLIÁN MARÍAS, Historia de la Filoso/la.
DR. OsWALDO RoBLES, Introducción a la Psicología Científica.
FuLT0N J. SHEEN, Paz en el Alma.
RAFAEL PUENTE, "El Teatro de Gabriel Marcel", revista Reseña, Oct., 1967.

FREDElllCK CoPLEST0N,
LUIOI SEVERINI,

94

Sección Segunda
LETR A S

�LA MUJER, MOTIVO CENTRAL EN EL "ROMANCEIRO POPULAR
GALEGO DE TRADIZON ORAL" 1
Lrc. EouARDo GUERRA CASTELLANOS
Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Nuevo León. Escuela
de Letras del I.T.E.S.M.

LA MAGNA LABOR de compilación, llevada a cabo por Lois Garré Alvarellos
en su "Romanceiro Popular Galega de Tradizon Oral", nos invita de nueva cuenta 2 a la reflexión.
Es de llamar la atención que de los 147 romances allí consignados, un
gran porcentaje de éstos tengan a la mujer como tema central.
La descripción de su belleza física, sus vestidos, su actividad, su sentimiento estremecido. Todo, pues, girando alrededor de lo femenino, acaso,
como ya habíamos apuntado en otro trabajo,3 porque en Galicia imperó
un sentimiento matriarcal que ahora se nos muestra con gran claridad, aunque ya no con sorpresa.
Para nuestro trabajo, hemos dividido el material presentado por Garré
Alvarellos en 12 apartados. Cada uno de ellos enfoca a la mujer de diversa
manera. Tal vez cada uno de estos apartados podría servir para un estudio de
suyo medular en la poesía tradicional gallega. Sin embargo nuestro propósito, más humilde si se quiere, sólo se contenta en ordenar y comentar muy
brevemente cada uno de estos estadios de lo femenino.

' GARRÉ ALVARELLos, Lo1s, Romanceiro Popular Galego de Tradizon Oral. Junta
de Provincia do Douro Litoral. Comissao de Etnografía e História. Vol. XVII, Porto, 1959. Se citará de ahora en adelante R.P.G.
página.
• Vid., GuERRA C., EDUARDO, "Algunas variantes textuales en el Romance 'A
filia do Rei de Francia' del Romanceiro popular Gallego". Humanitas. Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León. Monterrey, 1969, pp. 291305.
' lbid., p. 292.

+

97
H7

�A).

LA

DESCRIPCIÓN DE LA MUJER:

De los ciento cuarenta y siete romances sólo unos pocos ( "Marg~ridase detienen
R osa" , "Rosalinda", "A Filia do Rei Ferino", y ."Guerineldo")
.
h
·d 1
a retratar el físico de la mujer. Este retrato ev1denc1a en mue o e1 1 ea
de belleza femenina.
Dice el primero de ellos:

Ojos negros, cabellos dorados y largos, dientes pequeños, cara color de
rosa y piés menuditos. Instancias todas que de suyo retratan, en la visión
poética, la belleza.
Indiscutiblemente que cada cultura y cada época ven la imagen femenina de diversa manera. Pero curiosamente toda descripción física enfoca
-no importa la fecha o lugar- como elementos de primer término aquellos
que en la tradición popular gallega se nos enmarcan aquí.
Por otra parte a los poetas del Romanceiro no se les olvida trascender
la belleza hacia el vestido y adorno :

Ahí ven Margarida,
bonita e garrida
ten os olios negros
dourados cabelos
e pés miudiños
que non f oron feitos
para andar camiños 4

Levaba colar de pérolas
almendrillas de coral,
calzaba zapato fino
con cordós para os atar;
vestido bordado d' ouro
que ben a cara ll'está . . .8

Ojos negros y dorados cabellos que vuelven a aparecer en "Guerineldo":

B).
certamente que a princesa
todo eso merecía
pois era doce, bondadosa,
e mais que todo moi linda;
tiña cabelos dourados,
cara da color da rosa,
dentes pequenos e brancos,
ollos negros coma doas 5

VARONÍA DE LA MUJER:

Entre la múltiple y heterogénea actitud femenina destaca en el Romanceiro la del romance llamado de "Don Martiños". No hay ciertamente secretas intenciones. No se desprende en evidencia ninguna problemática psicofreudiana ni mucho menos. Sólo un hecho que, en la ingenuidad de la
canción popular, salta todas las barreras de la complicación para presentarnos a la mujer en una de sus actitudes vitales: la varonía.
Pregoadas son as guerras
de Francia con Aragon-e.
-Probe de min, que vou vello
guerras para min non son-e!
-Malia seias tí, muller,
que non me deche varon-e!

Pero además los cabellos:
nena de longos cabelos
ollos negros com'a noite 6

o bien:
co aqueles cabelos longos
recollidos para atrás 1
• R.P.G., p. 92.
• R.P.G., p. 153.
• R.P.G., p. 205.
R.P.G., p. 229.

98

Y ante el lamento de tan atribulado padre por falta de la descendencia
masculina:
-Falou dona Birolana
con arrogante razon-e:
• R.P.G., p. 229.

99

�-Non a maldiga, mi padre
non lle bote a maldicion-e
Deme as armas y--0 cabalo,
serei seu fillo varan~.
-Tendel-os cabelos longos,
non os encubrirás non~.
-Metereinos na armadura
atados por un cordon-e.
-Tendel-os ollas mimosos
non os encubrirás, non~.
-Eu os baixarei a terra
cando pase algún varan-e.
-Tendel-os peitos crecidos
non os encubrirás, non~.
-Deme un colete de ferro,
servirame de xubon-e.
-Tendel-as maos moi branquiñas
non as encubrirás, non~.
-Deme seus guantes de ferro,
terei as más d'inf anzon-e.
-Tendel-os pés miudiños
non os encubrirás, non~.
-Deme suas botas de ferro,
enchereinas de algodon-e 0

Estamos ante el ser tutelar, que por necesidad se convierte en cabeza
de familia para salir -como lo haría el varón si lo hubiera- a la guerra.

C). LA

Abre as portas Ana,
abreme o posigo,
dame do teu lenzo
que veño ferido.
Pois si ves ferido
ves a mala hora,
que as miñas portiñas
non se abren agora 10

A esta negativa, la insistencia ahora llena de requiebro amoroso:
Si a ninguen as abres
ábremas a min,
que quedei f erido
dendcs que te vin 11

Pero la negativa sigue, aunque ya se ha despertado el interés:
Quen é o galan
que a estas horas chama,
estou en faldiñas
voume para a cama
Si non sei qum chama
non podo salir 12

Sigue a esto el descubrimiento del ciego. La mujer le pide a su madre
que le atienda con pan y vino, pero:
nin lle quera pan,
nin lle quera viña,
quera que a rapaza
me insiñe o camiño 13

MUJER ENTREGADA COMO LAZARILLO:

En la colección de Carré Alvarellos existen cinco romances que tienen
por personaje a un ciego ("O Duque cego", "A Leonesa", "O Cego, andante", "0 Duque cego", y "O Duque"). En todos ellos la mujer tiene
que abandonar todo para acompañar al ciego. Hay en todos una resistencia
leve por parte de la mujer que se desprende de la negativa de ésta para

La madre ante esto, entrega a la hija:
,. R.P.G., p. 97.
11

abrir ante el llamado del ciego. Así:
• R.P.G., p. 139.

lbidem.
lbid., p. 98.
" Ibídem.

u

101
100

�,

Anda, vai meniña,
colle roca e liño
vai co probe cego
mostrarlle o camiño 14

Y la hija tiene que abandonar todo:

E) .

PÉRDIDA DE LA HONRA:

No siempre la mujer sale bien librada. La ilusión, el amor y en este caso
el engaño traen graves consecuencias. En el romance llamado de "Margarida-Rosa" se presenta esta problemática. Cuando todo es felicidad para
Margarida, en la puerta del palacio "un merlo ... / cantando dicía:

Adios, miña casa,
adios, miña terra,
adios, miña nai,
xa non volvo a vela 15

-Coitadiña nena,
pobre M argarida,
ai, triste da nena
que en nobres se fía" 2 0

Y ese canto de mirlo se convierte en profecía:

0 ).

LA MUJER EN BUSCA DE MARIDO:

D'alí a pouco tempo
voltou Margarida,
non alegre e linda
cal d'antes soía.
Cal sempre f ermosa
viña, coitadiña,
mais viña chorosa
e descolorida

Hay en el Romanceiro tres romances cuyo tema es ~a elección de marido. En ellos se miden algunos oficios (zapatero, arriero, barbero, estu..
&lt;liante, sembrador, herrero, etc.) . Todos ellos tienen defectos:
Zapatero, non
porque malla a sola 16
Arrieiro, non,
porque vai e ven 17

Fora do castelo
o conde a botou
e nel a sua honra
a nena deixou. 21

Estudante, non,
qu'é moi cumiñan 18

Pero el defecto no es real, porque en el pensamiento y en el corazón de
la mujer ya impera alguien:

La desgracia de Margarida sirve de lección en el romance para otras
"rapazas".

N on quero a ninguén
quérote a tí solo
meniño, meu ben 19

M argarida-Rosa,
probe Margarida,
foí gran desengano
para tí, meniña,
pois ben din os vellos,
xa sabés, meniñas:

" R.P.G., p. 98.
" !bid., p. 99.
1
• R.P.G., p. 267.

" Ibidem.
" R.P.G., p. 268.
" R.P.G., p. 271.

102

I

,. R.P.G., p. 94.

" lbidem.

103

�-Pois, adios, ingrata
e linda pastora,
quédate i-eu voume
pol-a serra /ora 26

Ai! Triste da nena
que en nobres se fía

F).

22

EL REQUIEBRO QUE VENCE A LA PASTORA:

La pastora ante la actitud "decidida" del caballero y ya enamorada, cede:

Cuatro ejemplos ("Pastoriña linda", "A Rufina", "Mariquiña hermosa",
"Rufiniña hermosa") encontramos en la compilación de Garré Alvarellos
donde la pastora es requerida y vencida en amores. To~a ~a ingen,.¡dad
del diálogo y de la actitud nos hacen sentir la frescura del incidente:
El hombre ante la pastora trata de convencerla de sus amores

-Veña acó, señor,
torne atrás correndo
que o amor é cego,
xa me está rendendo 27

:n

-Por estas montanas
en tan gran peligro,
dígame a meniña
si quer vir conmigo 23

El requiebro y la treta han vencido. Los versos que siguen, en su popularidad, tienen un gran sentido plástico. El refrán del remate cierra con
su casera ciencia el romance.
--Sentáronse a sombra
todo estaba ardendo.
Si din que non queren
elas van querendo.28

La pastora guarda h compostura y se defiende con su deber :
-Un señor tan guapo
dar tan mal consello
quer que se perda
o ganado alleo! 24

Continúa el diálogo-requiebro y de pronto el hombre escucha balar al
ganado. La pastora dice que es el que se le ha perdido. El hombre se ofrece
para buscarle:

G).

LA PRINCESA SEDUCE AL PAJE:

Una situación contraria a la arriba mencionada se nos presenta ahora.
No sólo el hombre posee armas de seducción en el amor. El fenómeno
aquí se explica desde el punto de vista social: un paje no puede requerir
de amores a una princesa. El recurso entonces será que ella tome la iniciativa.

-Medias e zapatos
todo romperei
soo por lle dar gosto,
miña alma, meu ben 25

La pastora a pesar de ello todavía se defiende. El hombre recurre a la
treta de declararse vencido:
"
"
,.
,.

R.P.G., pp. 95-96.
R.P.G., p. 112.
Jbidem.
Jbidem.

Xirineldo, Xirin,ldo,
paxe do reí mais querido,
quen me dera Xirineldo,
pasar a noite contigo! 29

El paje, naturalmente, piensa que todo se trata de una burla. La señorita
quiere divertirse a costa suya, pero la princesa insiste:
n lbidem.
"' lbidem.
'" lbidem.
" R.P.G., p. 151.

105

104

�Non me burlo, Xirineldo,
porque de veras cho digo so

Se concierta entonces la cita. Todo parece bien. Sin embargo, el rey
-padre de la princesa- despierta de su sueño y preocupado, empieza a
rondar por el palacio. Al entrar, a la habitación de la princesa "i ambos
a dous viu durmindo".51 El rey se lamenta, pues no puede matar al paje
por serle querido y tampoco a la princesa porque se le perderá su reino.
Decide colocar su espada en medio para que le sirva de testigo. A la mañana siguiente, el paje despierta despavorido, y mal arreglado va a darle
los buenos días al rey. El rey pregunta, con doble intención, por su tristeza.
El paje quiere mentir, pero su congoja le descubre:

H ) · EL

PADRE PRETENDE DE AMORES A LA HIJA:

Cinco romances nos muestran -con sus diversas versiones-- la tragedia
de Doña Silvana.
Estaba a tarde Si/vana,
tarde era do mes de abril,
vestida de branca liño,
no seu frorido xardín as

El padre la ve sola. Ella -aún en su inocencia- nota algo extraño en
el comportamiento de su padre ...
mais dígame meu paiciño,
por qué me mirás así? 31

Máteme, máteme agora,
que llo teño merecido 32

El rey responde:
-Si che quixera matar
muito tempo teño tido;
casaraste coa infanta;
gobernarás o castillo 88

El padre confiesa sus intenciones: "Eu mírote, miña filla,/ que de amor
morro por ti 87
La niña se niega al desaguisado y el padre la manda encerrar en la
torre del castillo. Al pasar siete años la niña se asoma por la ventana y
ve a sus hermanas. Les ruega que le den agua, pero la respuesta no se
hace esperar:

En otro de los romances consignados en la colección de Carré Alvarellos,
el llamado "Guerineldo", la infanta interviene para salvar al paje. El pa-

Silva na, Rosa María,
tírate d' esa ventana,
sabe que por causa tua
a reina está mal casada 38

saje es interesante:
-Se son vilanos ou nobres,
d' eso non sabe o amor;
meu pai tan solo conoce
o que val o coraz6n,
e do paxe Guerineldo
nemoreime, meu señor,
con él teño de casarme,
st
meu pai, cal queiras, cal non

La niña insiste y el agua le es, de nueva cuenta, negada. Su padre no
la perdona.
Pai e señor, vos, mett pai
non me terás perdoada,
vede que morro de sede,
dádeme unha pouca d'auga.

• Ibídem.

11

" Ibídem.
ª R.P.G., p. 152.

" lbidem.
n Ibidem .
.. R.P.G., p. 208.

11
Ibídem.
" R.P.G., p. 154.

R.P.G., p. 207.

107
106

�-Dereicha, Siluana Rosa,
s'eres miña namorada 39

1).

LA DAMA ATIENDE AL CABALLERO:

Es interesante notar la cortesía retratada en los tres romances (llena, Sta.
Irene y Santa Irene) , consignados en el Romanceiro Popular. Cortesía refinada de la dama ante el caballero que se acerca a pedir posada. La escena de estos romances se nos presenta en el momento en que la dama,
bordando en una ventana, es requerida por el caballero que pide posada:

Irene adourada
y-agora na tua
serei disgraciada. 42

Ante la,, respuesta de la doncella, el caballero "con coue
•= Jo d'ouro¡ a 1'1
a mataba.
Sin embargo, en el Romanceiro se nos presenta una situación distinta
E~ el romance "Rosalinda", la mujer después de invitar al caballero a dor~
rm~ con ella'. cuando él ~o hace pretende matarlo. Sin embargo, el caballe10, prevenido, le ha quitado el puñal y con él la mata.
-¿Qué buscades, linda Rosa?
¿ qué busca sua señoría?
-Busco a miña daga d'ouro
para che tiral-a vida.
-Esa daga d'ouro, Rosa,
xa na mi1ia man cha tiña.
Dita esto, no corazón
fíxolle grande f erida.
Rosas que antes eran brancas
cor de sangre se volvían 43

Pase, cabaleiro,
suba á nasa sala.10

Ya estando el caballero adentro, toda la atención de la dama y de sus
hermanas se centra en presentar lo mejor del servicio para el señor.
puxéronlle a mesa
no medio da sala
con coitelo d'ouro
cuberto e cuchara.
Puxéronlle a cama
n'un canto da sala
con colchan de seda
sábanas d' Holanda 41

J).

K). LA

MUJER MATA AL CABALLERO:

Una r~mera, viéndose atacada y a punto de perder su honra, aprovecha
un descuido de su atacante para matarle con sus propias manos.
Por aqueles campos verdes
linda romeira camiña 44

LA DAMA ES RAPTADA Y MUERTA:

La misma serie de romances del apartado anterior nos sirve de ejemplificación en este caso.
Todo el lujo en el servicio para el caballero, toda la cortesía de nada
sirve. Cuando están durmiendo, el caballero rapta a Irene:

Un caballero pretende alcanzarla:
De lonxe dícelle: agarda,
agarda, agarda, la niña.
-Dame tu cuerpo, romera,
sinó te quito la vida 45

-¿Cómo te llamabas?
-En cas de mi padre
• lbidem.
" R.P.G., p. 107.
" lbidem.

108

"
.,
..
"

R.P.G.,
R.P.G.,
R.P.G.,
R.P.G.,

p.
p.
p.
p.

108.
206.
231.
232.

109

�La dama suplica, pero nada consigue sino apoderarse de las armas del
caballero y:
meteullo pol-as espaldras
i o coraz6n lle partía 46

El caballero suplica que nadie sepa que la romera lo mató con sus
propias annas. La romera dice :
Non o direi, cabaleiro,
hasta na primeira vila,
que che ha de ser secreto
•
' 47
como gaita
en romena

L). LA

MUJER

MATA

situación.
Xuliana, enamorada de don Xorge, ve que éste se . casa con otr~.. Don
Xorge, acaso ignorante de la tragedia amorosa de Xuliana, pasa a v1S1tarla
a su casa con el propósito de invitarla a su boda:
- Bon día o seu, don X orge
ben montado en seu cabalo.
-Bon día, o, Xuliana
co teu corpiño apretado.48

Xuliana interroga a don Xorge si es cierto que se casará con otra, y él
responde afirmativamente. Xuliana le invita a beber una copa para celebrar el acontecimiento y:
-Qué me diste X uliana
n'este copiño con viño?
estou coa vista escura
non enxergo o meu luciño 49

110

FIOEL CHÁVEZ

P. M. L. E.

Escuela de Letras.
I.T.E.S.M.

POR CELOS:

No sólo para defender su honra, la mujer toma la _determinación de matar. Los celos la impulsan ahora a cometer un asesmato: en el romance
titulado "Xuliana", consignado por Garré Alvarellos, se nos presenta tal

.. Ibidem.
., Ibídem.
u R.P.G., p. 133.
'" Ibídem.

EL NUEVO ANTROPOCENTRISMO : ACTITUD DE BORGES
FRENTE A LA LITERATURA

CoN EL NOMBRE de antropocentrismo se conoce la doctrina filosófica que
ve al hombre como centro de todas las cosas. Durante el período renacentista dicha doctrina operó como una de las características fundamentales.
En el Renacimiento todo se movía en función del hombre en contraposición con la Edad Media, que fue teocéntrica por excelencia.
En la Hispanoamérica de nuestros días encontramos un fenómeno muy
parecido. Este se ha manifestado más cabalmente en la literatura.
La crisis que tanto preocupa a la humanidad está motivada por una pérdida total de los valores. El hombre en la actualidad básicamente se preocupa por él, busca incansablemente su definición. Y en esta búsqueda ha
caído de nuevo en el antropocentrismo. En un Nuevo Antropocentrismu
porque en el renacentista, el hombre -centro de todo- se sintió seguro.
Hoy, por el contrario, la inseguridad, la angustia, es lo que lo caracteriza.
El hecho de centrarse en el hombre, de tomarlo como preocupación fundamental, es lo que para nuestros fines importa.
Esta actitud la hallamos de manera preponderante en los narradores contemporáneos de Hispanoamérica, entre algunos: Onetti, en un impulso desesperado por llegar a la realización, a lo metafísico; Arlt, asumiendo una
actitud similar a la de Onetti, sintiéndose en éste con mayor fuerza y complejidad el problema ontológico; Marechal, buscando un destino superior
a él; Cortázar con su interesante juego literario -Rayuela- , trata de encontrar también una solución en lo metafísico.
Son todavía numerosos los escritores que se pueden mencionar dentro de
esta tendencia (Macedonio Fernández, Sábato, Fuentes), pero nos interesa
sobremanera centramos en la figura de uno de los más importantes: Jorge

111

�Luis Borges, con quien trataremos de acercarnos a esa renovada preocupaci6n por el hombre.
Ante este problema, los escritores contemporáneos buscan la manera de
expresar la crisis que los acosa. Por ello, ha surgido la corriente f antástic~.
La literatura fantástica en principio podemos considerarla como una literatura de escape ( un escape con el mismo sentido de los modernistas pero
en una época con necesidades diferentes) . El hombre considera el escape
como una cosa normal. Parece que su existencia estuviera ligada a la huída,
al escape. Huye porque necesita algo que lo libere, por lo cual llega a lo
fantástico, a Jo irreal, sin desvincularse por completo del mundo real.
En el mundo fantástico hay una fusión de realidad e irrealidad creando
una atm6sfera donde las cosas están deformadas, destruídas. Por medio
de ]a ficci6n se busca el escape, la irrealidad. Al hombre le angustia la
existencia, por eso crea este mundo de ficción. Hay que aclarar que en
esencia, 'lo fantástico' siempre ha existido en literatura, desde sus orígenes
hasta nuestros días. Lo que varía es la actitud, el concepto.
Entre algunos elementos de la Literatura Fantástica encontramos:
a)
b)
c)
d)
e)
f)
g)
h)
i)
j)

Los presentimientos
La locura
Las alucinaciones
Los efectos de los narc6ticos sobre la inteligencia
Las supuestas relaciones entre los hombres y los muertos
Las supersticiones
Las coincidencias inexplicables
Las influencias misteriosas
La doble vida de los seres
Los ensueños portentosos.

hombre _en su totalidad; en el segundo paso se individualiza, y finalmente,
lo que unporta es la realizaci6n; el encontrarse a sí mismo sin importar
el medio, s6lo el fin. Se trata de llegar a lo metafísico por medio del ascenso -llegar a Dios-; o del descenso -degradaci6n-. Teniendo ambos
caminos un grado igual de validez, puesto que lo que importa es la realizaci6n.
Con Borges nos vamos a situar en un mundo en donde casi todo contacto
con la realidad se ha perdido, donde no se distingue qué es lo imaginado
y qué es lo verdadero. Es el mundo fantástico, el universo que es creaci6n
del propio Borges en su literatura fantástica. En él encontramos la creaci6n de un universo lleno de fantasmas donde conviven: "el patetismo y
la lucidez", "la precisi6n y el misterio".
Borges tiene una inmensa preocupaci6n metafísica. Constantemente está
latente en su obra ese preocuparse por el ser, por el mundo que habita y
su destino. Entremezclando esa problemática Borgiana con la creaci6n literaria aparece: lo fantástico, lo irreal, el mundo de los sueños, el sentido angustioso de vivir, en suma: la presencia del ser en el universo.
Su creaci6n literaria debemos considerarla intelectualizada a su máximo.
Tanto sus cuentos fantásticos como su poesía presentan este sentido íntelectualista. El fundamento de la literatura fantástica de Borges radica en la
preocupaci6n del hombre, de la existencia y del universo. "Borges prefiere
razonar sus sospechas, su sospecha mayor es que el mundo es caos; y que
dentro del caos el hombre está perdido como en un laberinto. S6lo que el
hombre a su vez, es capaz de construir laberintos propios".~
El laberinto para Borges es un tema obsesivo. Todo lo que lleve al hombre a un ambiente de irrealidad; toda manifestaci6n de angustia, de inferioridad, de desesperaci6n, será laberinto. El universo mismo, en su desorden, es laberinto.

El 'hacedor literario', en el Nuevo Antropocentrismo presenta tres pun-

Zeus no podría desatar las redes
de piedra que me cercan. He olvidado
los hombres que antes fui; sigo el odiado
camino de monótonas paredes
que es mi destino. Rectas galerías

tos básicos:
a) Preocupaci6n ontol6gica (El hombre se preocupa por sí mismo Y
por los demás) .
b) Búsqueda del yo (El hombre trata de definirse; de descubrir su
interioridad: busca su identidad).
c) Salto metafísico (El hombre quiere realizarse sin importarle los medios de que se valdrá para lograrlo).
Los tres puntos anteriores en principio pueden ser los mismos, pero en
el escritor hispanoamericano operan gradualmente. Se parte primero del

112

que se curvan en círculos secretos
al cabo de los años. Parapetos
que ha agrietado la usura de los días.
En el pálido polvo he descifrado
1

JuRADO, ALICIA,

Genio y Figura de Jorge Luis Borges. Ed. Universitaria de Buenos

Aires, B. A., 1964, p. 60.

113
H8

�rastros que temo. El aire me ha traído
en las cóncavas tardes un bramido
0 el eco de un bramido desolado.
Sé que en la sombra hay Otro, cuya suerte
es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades .
y ansiar mi sangre y devorar mi muerte.
Nos buscamos los dos. Ojalá fuera
éste el último día de la espera.2

El hombre, perdido en el caos, fabrica sus propios laberintos pa~a tratar
de entender éste en el que está inmerso -el mundo-. Los laberintos son
como círculos que se van entrelazando hasta formar uno solo, del que ya
no hay salida (el laberinto del universo)•
No habrá nunca una puerta. Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en o~ro,
tendrá fin. Es de hierro tu destino
.
como tu juez. N O aguardes la embestida
del toro que es un hombre y cuya extraña
f arma plural da horror a esta maraña
de interminable piedra entretejida.
No existe. Nada esperes, ni siquiera
en el negro crepúsculo la fiera.3

En estrecha relación con esto encontramos la preocupación ~etafísica. .La
. . ' del ser en el universo es el problema vital, una idea obsesiva.
pos1c10n
e
Nuestro autor reconoce el desorden del universo, esto le preocupa porq~e- s
da cuenta de que él también forma parte de este caos.. Con lo ontolog1co
va a crear un auténtico juego metafísico literario. "Borges 1uega, pero sabe que
·
(
) ·uega con la eternidad pero no ignora que para nosotros solaJuega . . . 1
h , d
·
mente es válido ese 'tiempo irreversible que nos vulnera y uye e su poema,
Luis, Nueva Antología Personal. Ed. Siglo veintiuno editores,
A., México, 1968, p. 18.

• BoaoEs, JoRGE

s.

• lbid., p. 19.

114

juega con las intercambiables personalidades, pero admite, no sin melancolía, en su famoso ensayo, que 'el mundo, desgraciadamente, es real; yo,
desgraciadamente, soy Borges'.""
En esta convicción Borges basa su juego metafísico. Al darse cuenta de
la realidad del universo, al verse en él, va a convertir su realidad en una
absoluta realidad ontológica. En una realidad angustiante.
El problema tiene como base tres puntos de partida: el universo, el tiempo y el infinito, con un punto común: Dios.

Universo para Borges es un desorden en donde existe la irracionalidad,
la locura, el azar y el desamparo. Relaciona el universo con la divinidad.
Para él ese caos en desorden, necesita de lo divino y ya que sólo tiene la
conciencia del hombre, lo que trata de hacer es encontrar solucwnes litera~
rias y filosóficas para desprender de ellas las leyes del destino humano.

El tiempo es también un factor decisivo. En todo aquello que queremos
penetrar -llegar a lo íntimo-- nos vamos a encontrar que tiende hacia lo
temporal y hacia lo eterno.
Tiempo supone eternidad, presente, pasado, futuro. Borges juega con el
tiempo, le interesa sobremanera situar al hombre en éste como un ser perdido, como un ser con duda, como un ser angustiado ante la eternidad.
Ligado al tiempo tenemos el infinito. Lo infinito es lo interminable, lo
de mil posibilidades, lo multiplicable. Borges tiene conciencia de que en toda realidad hay infinitud y esta infinitud de la realidad pasa a ser también
una obsesión constante.
Borges coloca al ser y al universo en lo infinito. Esta relación del infinito con el tiempo es a causa de que éste y el espacio suponen eternidad
y por lo tanto infinitud.
Creo en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son los que me han querido y olvidado;
espacio y tiempo y Borges ya me dejan. 5

Partiendo de lo expuesto, trataremos de ver este elemento fantástico (referido fundamentalmente a la preocupación metafísica angustiante de Borges) en algunos de sus cuentos.

• RooRÍGUEZ, ALMA S., Jorge Luis Borges en la Literatura Fantástica. Tesis U.N.L.

Monterrey, 1967, p. 85.
' BoaoEs, op. cit., p.

30.

115

�Tlon, Uqbar, Orbis Tertius.
Tlon, Uqbar, Orbis Tertius es uno de los primeros cuentos fantásticos de
Borges. En él vamos a encontrar una contraposición de lo real y lo imaginario. Borges parte de hechos conocidos, de hechos reales para llegar posteriormente a la invención fantástica. Tlon, Uqbar, Orbis Tertius presenta
un universo imaginado por los humanos, que asciende al plano real llevando
un segundo plano de irrealidad. Partimos del hecho real por lo referente
al volumen de la Enciclopedia, mismo punto que nos dará la aparición de
lo fantástico --el artículo referente a Tlon, existente en un solo volumen
de la Enciclopedia.
Harss nos dice acerca de Tlon: "Aprendemos que las referencias a Tlon
se encuentran solamente en las fuentes más esotéricas, un tratado olvidado,
una edición insólita de la Anglo-American Ciclopaedia. Tlon es el invento
de un conciliábulo de técnicos, moralistas, hombres de ciencia, artistas Y
filósofos que han trazado sus coordenadas astronómicas y planetarias, dándole así existencia mental -y, por extensión, real si no física-, bajo la dirección de algún genio desconocido. Indispensable para la verosimilitud del
cuento es el hecho de que Tlon es un mundo idealista cuyos habitantes
ignoran la noción del espacio; para ellos la realidad es una galaxia de actos o intelecciones aislados e independientes que uno de sus idiomas refle¡a
en la forma de 'objetos poéticos'. En Tlon se invalidan la causa y el efecto,
consideradas allí meras asociaciones de ideas. No existe la verdad, sino solamente la sorpresa".
Tenemos también el símbolo, un símbolo que opera fantásticamente, por
lo tanto diremos que el símbolo fantástico está desde un principio. "Debo
a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de
Uqbar".
El espejo simboliza para Borges un temor infantil hacia los espejos, quizá
el usarlo en forma reiterada sea un intento de superación del propio símbolo.

Para siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
6
y la vigilia, cuadri/ronte, Jano.
Encontramos además como símbolo, el juego de las monedas -9-, número simbólico dentro de la Literatura Medieval, símbolo que aparece taro' Ibid., p . 31.

116

bién en uno de nuestros contemporáneos, Salvador Elizondo en "Farabeur•
donde se plantea fundamentalmente la búsqueda de la identidad.
,
Otro ~pecto i~teresante es el manejo que de las filosofías orientales hace
Bo~ges, ~1 e~ realidad, Tlon es un país inventado, en lo referente a religión
y f1losof1a nene mucha concordancia con las filosofías orientales.
De la rni~a manera que Joyce en su Ulises intenta hacer o crear un
nuevo lenguaJe, Borges fantasea su país ideal: Tlon Uqbar Orbis Tert·
"En tonces desapareceran
, del planeta el inglés y el francés
'
' mero español
lUS.
y el
El mundo será Tlon".
·

Las Ruinas Circulares.
Las R~i~as Circu_lares es considerado como la máxima creación del realis":1? fantás~~o Borgiano. En este cuento Borges va a volcar su preocupacio~ metafJSJca, presenta un hombre que quiere soñar otro hombre, sueño y
realidad en~mezclados fantásticamente. El proceso del soñante va a partir
desde el sueno en que no se sueña, hasta llegar a soñar su ideal -otro
hombre·' d e1 sueno
~ como de un ' desierto
.
·. ,"El hombre, un día, emerg10
viscoso, m~ ,la vana luz de la tarde que al pronto confundió con la aurora
y comprendio que no había soñado".
El s~eño del ~ñante llega a tal grado que el hombre soñado se va a
convertir en realidad
. .
. para el soñante. "El hiJO
· que he engend rad o me
espera y no eX1Stirá s1 no voy".
El juego de lo ~eal al sueño y del sueño a lo real, forman un círculo
que llega a convertirse en fantástico y viene a darnos una combinación perfecta entre lo real y lo fantástico.
La angus~ sobreviene en el soñante y alcanza en él un estado de duda
Y desesperación al no saber si es soñado por otro hombre. "Con ar ·
con humillación, con terror, comprend"16 que él también era una aparienivm,
cia, que otro estaba soñándolo".

La Lotería de Babilonia.
l~al que lo hizo en su primer cuento fantástico Tlon, Uqbar, Orbis
~ertms, de contrastarnos lo real con lo fantástico, pero refiriéndose en esencia
del ser en el universo'· en este cuento presenta Borges una
. . a la posici6n
.
V1S1Ón caótica del Mundo, sin ningún sentido de ordenación en el cual
-el ~zar -elemento fantástico-, interviene en la vida de los h~mbres, aunque estos, algunas veces no lo comprendan. Pensemos en un Borges pro-

117

�feta que está externand o ese Caos de la humanidad, esa separación entre
Dios y sus creaturas.

La Biblioteca de Babel.
· boliz'a IR HACIA Dios • Igual que en el cuento
anterior,
.
.
E ste cuent o sun
el Ser, Dios y el Universo siguen preocupando a Borges. Consider~ ~l uru.bli'oteca • "El Universo (que otros llaman la Biblioteca)
verso como una Bi
·•
.
, h
se compone d e u n número indefinido, y tal vez infimto de galenas exagonales".
Harss nos dice: "Borges, el bibliotecario ciego, razona que si la biblioteca existe ab aetemo, debe ser también total y no debe haber en ella d~s
lib s idénticos Podría sin embargo haber un solo 'libro cíclico' que sena
r\ a y el c~mpendio perfecto de todos los demás". Tendría que haber
la ci r
.. ,
b luta
sido escrito por el autor de los autores cuya vis1on es a so
•

El Aleph.
En este cuento encontramos conjugados esos dos planos que ~orman 1,0
fantástico: por una parte, Beatriz Viterbo, su casa (su presencia d~pu~
de muerta) . por otra, Carlos Argentino -lo real-. Seres que seran e
amino ue, conducirá a Borges a la visión del Aleph, "uno ~e los puntos
~el espa~io que contiene todos los puntos"' esta visión co~sttu? :l l otro
!ano. el de la evasión hacia la irrealidad. "En la parte m enor. _e esp l' , h . la derecha vi una pequeña esfera tornasolada, de .c~si malteca on, acia
'
h' ( )
'nfirutas cosas
rable fulgor (... ) ' el espacio cósmico estaba a i . . . ' eran i .
,
claramente las veía desde todos los puntos del Umverso ( ... )
porque yo
( ) • el Ale h desde todos los
vi un laberinto roto ( era Londres) ' . . . ' V1
p ,
.
puntos de la tierra, y en la tierra otra vez el Alep~, en el A~eph la tierr~,
. . cara y mis vísceras vi tu cara, y sentí vertigo y llore, porque mis
v1 mi
'
.
b e usurparon
ojos habían visto ese objeto secreto y conJetura1, c~yo no~ r
.
"
. , hombre ha mirado: el mconceb1ble Umverso .
los hombres, pero que nmgun

"!

El Sur.
El sueño y la alucinación forman lo fantástico
. estaran' presentes las dimensiones del
consecuencia
y futuro, y algo más, que creemos que es de suma

~n este cuento, y como
tiempo; presente, pasado
.
·
l l
t
importancia, e e emen o

Nos plantea una dualidad en 1a muerte. Juan Dahlmann moribundo en
un sanatorio, sueña una muerte que no es la que le acontecerá. Las alucinaciones provocan en Dahlmann, antes de su muerte verdadera, un momento
de lucidez, mediante el cual verá la muerte que le hubiera gustado tener;
Dahlmann muere -pero simbólicamente- en una riña de cuchillo, "a cielo
abierto y acometido, hubiera sido una liberación para él, una felicidad y
una fiesta, en la primera noche del sanatorio, cuando le clavaron la aguja.
Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir y soñar su muerte, ésta
es la muerte que hubiera elegido o soñado".
Borges al sufrir un accidente ( un tremendo golpe en la cabeza) tuvo
que ser sometido a una intervención quirúrgica en la cual se sintió muy
cerca de la muerte, esta tremenda impresión lo llevará más tarde a tomar
el suceso como tema de este cuento.

Funes el Memorioso.
En Funes el Memorioso, también encontramos que la nota biográfica es
de gran importancia. Funes, hombre de campo dotado de la extraordinaria habilidad de dar con precisión la hora en el momento en que se le
preguntara. Funes sufre un accidente que lo deja inválido, pero en cambio,
recibe una superdotada memoria. "En efecto, Funes no sólo recordaba cada
hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que había
percibido o imaginado. Resolvió reducir cada una de sus jornadas pretéritas a unos setenta mil recuerdos, que definiría luego por cifras ( ... ) .
Pensó que en la hora de la muerte no habría acabado aún de clasificar
todos los recuerdos de la niñez ( ... ) . Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín. Sospecho, sin embargo, que no era
muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer.
En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos".
Vemos en Funes ese' ser con la capacidad de percibir "la verdadera dimensión que es reflejo de algo desconocido". El laberinto, el universo mismo, todo un mundo de contrastes fantásticos está presente en Funes. "La
realidad es atroz, fantástica. El caos es un símbolo ( ... ) , las ficciones borgianas son alegorías de un mundo casi imposible".
Jorge Luis Borges plantea con su Literatura Fantástica, un nuevo antropocentrismo que se fundamenta principalmente en la preocupación por el
hombre. El ser en el universo (Borges mismo) va a ser su eterno prob1ema.
Escapa hacia el mundo de la irrealidad, evade el presente y va en busca del
mundo fantástico para poder revelar su problemática. "En el análisis de
los temas borgeanos -en su exposición sintética-, es posible advertir su

autobiográfico.

119
118

�humanismo. Nada más lejano ( ... ) de temas y preocupaciones que olviden
al hombre en su condición de tal. La certificación de su profundo latir
humano nos lleva a pensar que quienes pretenden agobiar su renombre con
la acusación de una herética inhumanidad, sólo consiguen ratificar su personal imposibilidad de comprenderlo. Tal valdría negar un teorema por no
entender matemáticas".7
El Nuevo Antropocentrismo marca un punto de unión y una nueva forma literaria de manifestarse en los escritores hispanoamericanos de nuestros
días. Puede verse como punto central al hombre angustiado, perdido en el
universo, tratando de salir de un estrecho callejón que se convierte en círculo sin salida, en problemática, en interrogante. Es la actitud obsesiva del
hombre actual en busca de su identidad, de su definición.

BIBLIOGRAFIA
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- - - - - - Nueva Antologia Personal, Siglo Veintiuno editores, México, 1968.
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Ríos PATRÓN, J. L., Jorge Luis Borges, Ed. La Mandrágora, Buenos Aires, 1955.

1

Ríos PATRÓN,

J.

L., Jorge Luis Borges. Ed. La Mandrágora, Buenos Aires, 1945,

I
JULIO CORTAZAR A TRAVÉS DE SUS CUENTOS
-Visión general de su mundo fantásticoPROFA. MA. ISABEL CUERVO PÉREZ

EN Juuo CoRTÁZAR, el hombre y el mundo sufren un giro especial que
nos arrastra a los lectores-hombres cuando descubrimos como él al ser sencillo e infantil que prevalece en nosotros.
'
'
~ Cortázar en sus cuentos es el candor y las especulaciones profundas del nino envuelto en el mundo de las interrogantes. Y es el adulto de mirada
introspectiva que conoce al Hombre y no puede evitar el pesimismo.
Quiere sacar al lector de sí mismo, y sus cuentos -"ingresos a posibilidades"- establecen recursos extremos como la hilaridad de sus situaciones
cómicas o absurdas que aumentan la tensión interna del libro y "constituyen
un medio de extrañar al lector, de colocarlo poco a poco fuera de sí mismo,
de extrapolarlo".
Pone en crisis los principios lógicos precisamente porque las situaciones
tensas son ocasiones perfectas para "una iluminación".
En su humorismo por el simple humorismo crea a los simpáticos Cronopios
en un mundo mágico y realmente fascinador donde también se destila el
humor que nos lleva al juego constante, al juego significativo que puede
derrumbar las apariencias y desencajar la médula de lo real.
Cortázar se ríe del mundo -y de sí mismo como integrante de la humanidad- en su propia cara, se ríe de la inercia por la cual seguimos cobardemente sentados en el sitio que nos prepararon y nos dieron.
Retrata nuestros manidos sistemas, ideologías y rutinas de todo orden,
hasta del lenguaje, con una ironía que sacude en su afán de destruir la
falsedad.
Apoyado en caracteres y situaciones cotidianas crea su mundo fantástico
y nos hace compartir con él un chispazo de vida, adivinado a través de esa
o_tr~ realidad d: absurdos, de incógnitas, de sutilezas, de laberintos, de afectividades. En fm, no se puede precisar completamente por qué ésa es otra

pp. 45-46.

120

121

�realidad. Es el conjunto de sucesos; es la experiencia independiente de
nuestro mundo diario, que se nos comunica sobre un trasfondo de todos los
días· es un nuevo viso en la relación del hombre con los objetos.
' sus cuentos existe la realidad de sucesos, comportamientos y actitudes
En
comunes y corrientes, aún triviales como las de "Final del juego" (Final del
juego) , (las tres niñas que juegan a las estatuas y las actitudes) . En el cual
la "realidad" se palpa a través de las conexiones afectivas más íntimas de los
personajes. Se debe a una fuerza que motiva misteriosamente los mismo~ actos
de toda la vida, dándoles un nuevo significado sobrecogedor y fascinante.
En este caso se trata precisamente de juegos, que son para Cortázar una
entrada al mundo de las significaciones.
Hemos aceptado la conclusión de que lo fantástico es una agresión al
mundo real y cotidiano, es lo que nos pasma porque irrumpe insólitamente
e invade nuestro mundo de una manera imperiosa e irrefutable. Nos espanta
porque es contrario a toda verosimilitud. Crea otra realidad, la "realidad"•
Lo fantástico invade imperiosamente nuestro ámbito vital, pero no por
eso nuestra reacción es la del escándalo; por lo general lo fantástico causa
angustia, pero se llega a ella a través del espanto y del t:rror.
.
.
Situándonos en nuestra materia -los cuentos de Cortázar- y sm deJar
el tema reacción observamos que se llega a la angustia existencial, pues es
el hombre la pr:ocupación del autor. La reacción frente a lo insólito o absurdo ese camino hacia la angustia final, es en ocasiones un temor serenament; pasivo, en otras es ya una angustia (porque se enca~a a lo ~esconocid?)
silenciosa y paralizada. En el mundo cortazariano cas~, no eXJste el gnto
desgarrador ante "lo otro" ; la angustia y la desesperac10~, pueden s~r aterradoras, y la sorpresa puede ser anestésica pero la reacc1on no es s1em~;e
precipitada ("Casa Tomada" - Bestiario) . Es más, a veces no hay reacc1on
porque la "realidad" se torna como esperada y el espasmo se borra ("Axolotl"
• Final del juego) .
Lo que sucede también es que a veces "lo otro" surge apenas gradualmente se sitúa inocentemente y va enredando hasta causar el clímax del
perso;aje, cuya reacción ha ido también modificándose poco a poco. En
"No se culpe a nadie" (Final del juego) "lo otro" es ~l ~rado hasta el _cual
se lleva el acto automático de ponerse un pulóver en my¡erno. Es el rmsmo
incidente que ya nos ha ocurrido alguna vez pero... ciertamente no siempre
se resuelve.
La minuciosidad pedeccionista con que Cortázar hace el relato, y la extensión que por eso resulta en el mismo, nos hace pensar en algún momento
que es inconcebible la razón de que ponerse un p~lóver resultara tan problemático que terminara causando la muerte del suJeto.
Pero una segunda lectura O una reflexión en el acto y su tiempo normal,

122

nos hace creer posible un final así. Quizás la desesperación o el no ponerse
a pensar paso por paso y con visión objetiva, sean las causas de un final
trágico. Pero en este cuento no sucedió ninguna de las dos cosas --quizás
sí la desesperación, ya casi al final- y sin embargo, el sujeto murió al caer
por la ventana, cegado y manatiado por el pulóver que al parecer obedecía
a una inercia misteriosa.
La lectura de los cuentos de Cortázar nos coloca en una prolongación,
en una nueva comprensión de la literatura fantástica. Muchas veces su "realidad" o "mundo" es lo absurdo o lo excepcional de la realidad cotidiana.
Pero en el fondo crea su universo impulsado por una búsqueda amorosa
del hombre. Modestamente habla el escritor de su estilo en prosa narrativa,
y considera que "se apoya en el humor para ir en busca del amor, entendiendo por este último la más extrema sed antropológica".1
Por esto en sus narraciones no existe la "acción", no le interesa que haya un argumento, es decir, que pase algo. Abandona a lo mínimo este
elemento; a veces está reducido a una simple conversación o no tiene mayor
importancia que la de ser un soporte o pretexto de las especulaciones de
algún sujeto, de las redes afectivas o intelectuales de dos o varias personas.
de un mundo interior que se expresa y que es visto bajo distintos modos
de pensar. Sin embargo no se limita, y alguna vez aprovecha la acción para ~omunica~ lo que le ~teresa. Así sucede en "Las armas secretas" perteneciente al libro de su nusmo nombre; es un relato de regular cantidad de
a~ción. El asunto es éste: Un estudiante parisino (Pierre) , bohemio y con
dmero de sus padres, intenta obsesivamente conseguir el amor de Michele,
~ica indiferente -también estudiante- que al final acepta las proposicmnes, para encontrar una inesperada realidad. Se sitúan los hechos principalmente en un suburbio de París.
Cabe sentar que el elemento fantástico es la transposición (más que descomposición, pues el físico sigue siendo el mismo) de una persona, Pierre,
en otra que existió en otro tiempo y en otro lugar, el quizás soldado alemán
que durante la guerra violó a Michele en su casa de Enghien.
11 nunca supo nada sobre ese soldado ni lo de Enghien; sin embargo es
repentinamente el violador, vive angustiado los actos brutales y las últimas
sensaciones del otro, a los cuales ya no puede escapar.
Una parte de la acción interesa en el cuento porque va a modificar la
realidad deseada por el protagonista.
La llegada a la casa sola de Michele, la casa misma y los hechos que
Y~ _habían sido pensados como ritos a partir de la bola de cristal al princ1p10 del pasamanos, la cual no existe y provoca el sacudimiento de la "realidad" de Pierre (el protagonista) ; esa bola de cristal era el punto clave
Y punto de partida de los deseos de él, y su no existencia hace que no se

123

�cumplan. También participa en esa falla la reacción de Michel~, ?erivada
de sus recuerdos que la hacen ver en Pierre al hombre que la violo alguna

do hable de su inesperada creciente popularidad en "asaltos a las librerías",
sus palabras permiten ver una sencillez y un humorismo innatos:

vez.
h 1·
La "realidad" es la que existe en la mente del muchac o, a tmagen
que se formó -inexplicablemente- de su encuentro definitivo '! total con
Michele pero que no puede ser porque ella ha dicho que no existe la bola
de cristal al pie de la escalera.
. ,
Cuando sabe que ella estará sola en su casa, se sitúa en ese lugar que
casi tiene que ser como ya tantas veces lo ha imaginado:

Las armas secretas, despeinó bruscamente a sus lectores con un relato
llamado "El perseguidor"; el resto ocurrió como en esas noticias policiales en las que un señor que vuelve a su casa se la encuentra patas
arriba, la mesa de luz en el lugar de la bañadera y todas las camisas
tiradas entre los malvones del patio.'

entra con Michele en un saloncito agobiado de muebles ve_tus_tos, sube
una escalera después de rozar con los dedos la bola de vidrio_ donde
nace el pasamanos ( ... ) . Se desprende co~ ~sf~erzo de la im~gen,
descubre que es feliz ( . .. ) , que la casa sera distinta de eso que imagina y que lo ahoga un poco con sus muebles y sus alfombras desvaídas.2

Momentos después pregunta a Michele si hay_ una ~ola a~í en su cas~:
y la respuesta negativa sale casi sin atención, olvidada mmediat~mente. S~n
embargo, la imagen persiste en la mente de Pierre _Y toma una tmportancia
que casi lo hace presentir el fin. Sus eternas reflexiones machacan ese punto clave:
Hasta a la extrañeza es posible acostumbrarse, creer que el misterio
se explica por sí mismo y que uno acaba por vivir dentro, ~ceptando
lo inaceptable, despidiéndose en las esquinas o en l~s ~afes cuando
todo sería tan simple, una escalera con una bola de vidno en el nací. · t del pasamanos que lleva al encuentro, al verdadero. Pero
cimien o
.
'd • 3
Michele ha dicho que no hay ninguna bola de vi no.

La anormalidad no reside en la acción sino en la relación de cier~a ~elodía y cierta frase de una canción alemana, que Pier~e hac~ con M1che e;
y lo anormal está también en el insistente equívoco sm motivo. respecto
nombre de la ciudad donde ella vive y el de otro lugar: Enghien. Prese ciamos el hecho anormal de la confusión de dos personas.
.
En los cuentos de Cortázar palpamos la realidad coti?iana y/ l J_I11S~?
.
,
ésta se deforma y llega a ser una variante o realidad .
tiempo vemos como

:l

uede pasar a la atención de los lectores del arUn aspecto que no se P
gentino es el humor.
Cor~zar ha declarado que su estilo es la vía del humor al amor, y cuan-

El autor manifiesta explícitamente, y feliz llega al maxuno de su humorismo y de su invención en Historias de cronopios y de famas. Apoyado en
datos de nuestro mundo, crea historias desconcertantes, de personas especiales o de seres imaginados. Transforma actos rutinarios, como subir una
escalera u observar un cuadro, en profundas especulaciones ridículas.
Nuestra seguridad vacila desde el principio del libro con las instrucciones
para llevar a cabo cosas de las más repetidas en nuestro vivir; al ver las
ocupaciones raras en las cuales los personajes encuentran la verdadera razón de su existencia realizando lo que su vida les pide para ello; al comprender el triste destino de las repudiadas bicicletas, y el último fin de los
periódicos; vacilamos con el mundo construido de libros que llevan al mar
y con los barcos que convierten en islas y casinos. También con las divertidas o tiernas historias de los cronopios, los famas y las esperanzas,
seres imaginarios que no obstante ello se mueven en nuestro mundo, con
detalles de nuestro actuar y de su propia naturaleza.
La misma premisa, búsqueda del hombre, es la que rige el contenido del
libro. Cortázar especula sobre la existencia del hombre, la siempre trivialidad con que éste se rodea, el verdadero fondo de la realidad en sus actos
más insignificantes. Descubre nuevas aristas, plantea las razones últimas,
abre nuevas posibilidades.
Lo que hace el escritor es remover la conciencia del hombre para que
se percate de que está en el mundo, que existe, rodeado de personas y cosas
y destinado a las relaciones y transformaciones.
En esta remoción interviene igualmente el absurdo; pero en una expresión de humor y fantasía, que produce un choque divertido en lo otro,
olvidando el terror y la angustia a las que impulsa siempre al hombre.
Con ligereza y humor desentierra la verdadera dimensión de la realidad.
Ve con llaneza esos grandes problemas del hombre, y logra su cometido
sin tener que revestirse con el rutinario traje de la seriedad.
Cortázar es en su interior un cronopio, que igual que esos seres desordenados y tibios siente "en cada segundo de su vida el descubrimiento
125

124

�/

de cualquier cosa sin importar su significancia, y festejan tal evento con la
5
alegría más festiva y abriendo un corazón que se inunda en temura".
Aspecto más interesante es el tiempo, también juguete del autor, que en
ciertos relatos trabaja con diferentes niveles temporales cruzándolos, colocándolos en paralela o haciendo continuación uno de otro.
Dentro del plano de la metafísica es intrascendente el transcurso del tiempo. No se considera al tiempo encerrado en el reloj, que algún día termina
y es la muerte.
El autor de Rayuela sobrepasa nuestras miradas introspectivas y crea literatura existencialista.
Sí, el tiempo que termina es la muerte, es el tiempo fragmentado para
cada existente. Pero la "cachetada metafísica" de Cortázar nos sumerge
-o nos estrecha para que por fin lo sintamos- en el tiempo eternidad,
en el del origen de la vida, tiempo de las conversiones y de las infinitas
aberturas.
Es el tiempo en el cual aparecimos insertados de repente, como burbujas
en el mar, y cuyo principio desconocemos. Es quizás invención pero tenemos la certeza de que permanece y trascenderá a nuestras fugaces existencias.
Así lo patentiza este escritor en un fascinante relato: "El ídolo de las
cícladas" ( Final del Juego) , cuyo asunto es éste: una pareja parisina y un
argentino arqueólogos, hacen exploraciones obedeciendo a la insistencia de
uno de ellos que durante meses ha tratado de llegar al misterio -y unirse
a él mediante la perfección en las réplicas- de una estatuilla femenina que
lo subyuga en una relación íntima establecida casi de inmediato entre ellos
dos (el explorador argentino y la estatua), y que luego se apodera del otro
hombre que a su vez va en busca de esa unión última y necesaria.
Somoza se sale del tiempo y logra "tocar fondo". Razón incomprensible
porque su sumersión no se notó, sólo se ha ido efectuando.
Morand analiza la obsesión de Somoza:
todo arqueólogo se identifica en algún sentido con el pasado que explora y saca a luz. De ahí a creer que la intimidad con una de esas
huellas podía enajenar, alterar el tiempo y el espacio, por donde acceder a ...

Y sus pensamientos quedan suspendidos en la incertidumbre, igual que

conociendo.y Quiero
que . . . Ah, necesztarza
. , explicarte
.
enteros
l
b decir
d
durante días
...
o a sur o es que allí todo entra en
es esto . . .
un • • . Pero cuando

Poco a poco, mientras seguía tallando réplicas de
a l centro de atracción.
la estatuilla, se acercaba
-Es tan sencillo -dijo Somoza
s·
todavía en contacto con lo t
i~m~re sentí que la piel estaba
años de caminos equivocadosº
ero d a~za que desandar cinco mil
. . . na a importa ahora. Mira, es así.

-¡;·

¡º· )

Hasta que un día se declara ya definitivamente en el otro mundo :
Yo no beberé, tengo que ayunar antes del sacrificio.

- ( ... ) -

.;s

-El de la unión, para hablar con t
l b
flauta doble( . . . ). El sonido d
paa ~as. . ¿No lo oyes? La
1
cordia a la derecha
e a vi a a la izquierda, el de la dististas
s 'l
( .h. . ), cuan_do se cumpla el sacrificio de los flau. . . o o se escuc ara el silbido de la 'd
sangre derramada ( ) l
pl ,
vi
nueva que bebe la
. . . . a so aran por la caña de la . . d
yo untaré de sangre su cara ves as'
l
,
. izquier a, y
bajo la sangre.
'
, i, y e asomaran los OJOS y la boca

ª

. Se encuentra remontado "a miles de años
,
. ,
gmosa de grito animal de salt " l
l
atras, en una le1ama vertí0
'
a a cua pertenecía
"'d l d
•
t~rror bajo los ritos del tiempo sagrado, de hacha d e~d 1 o o el. pnmer
c1ones en los altares de las c li ,, U h
e pie ra de las mmolaatacó a Morand
b .
o nas .
n acha como la que tenía cuando
amigo al acech dy l ªJº cuyo golpe ~urió después él mismo dejando al
0
e a sangre que necesitaban
Así
Cortázar
destru
: temporales, si se permite la
redund .
. ye e1 fiempo y el espacio
Somos;:~:; ;ef~;~i::t;::~~;a~~: !~::a!::0 :::n;iaa~:reca~::
nuestra capacidad alcanza en su hab1"tual e1erc1c10.
. . .

!~:

~:teforías.
o que

Crea también nuestro autor el tiempo rectilíne
.
ver con la secuencia
lógica
de
minutos
de
d'
.
od
que
n~
tiene
nada
.
,
ias m e estaciones Un
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posesiona
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personajes
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.
u opis ª e sur (Todos los fueego y os ace olvidar sus relojes Es el tiem bl
1
que los limita a un mund
. ·
po- oqueap astante
mente están instalados.
o muy especial fuera del tiempo en que real-

las palabras de Somoza al principio.
-No podía ser que no ocurriera -dijo casi puerilmente Somoza-:
a cada nueva réplica me acercaba un poco más. Las formas me iban

barbas del diablo"
(L_as armas secretas) una acción transcurriendo
enEn
la "Las
realidad
.
' se ve mterrump1da por el narrador que la plasma en una

127
126

�fotografía. Los hechos que estaban sucediendo en el tiempo ya no _sucederán, pero la fotografía los encierra en forma laten:e, y en determmado
momento 4ue el fotógrafo sentía- se liberan el tiempo y los actos, y
siguen sucediendo en el mismo proceso que llevaban.
'
íntimamente al tiempo es el espacio. En
Otra categona que se une
"Casa tomada" (Bestiario) tenemos un solo espacio, pero él es el que sufre
directamente la implantación de lo anormal que con su presencia va prácticamente corroyéndolo.
.
.
"
El manejo más libre y confiado del espacio y del tiempo e~ste e~ El
otro cielo" y en "Todos los fuegos el fuego"' del libro de este rmsmo titulo.
En el primero de ellos un joven argentino del mundo de hoy pasa de su
casa en verano al ap:rtamiento de su amante en el invierno ?e 1870 en
París. Las fuentes que lo deslizan insensiblemente son dos ga~enas.. cerradas
( que él siempre sintió como su verdadero mundo) ' la . Galena Gue~es de
Buenos Aires y la Galerie Vivienne de París. La realidad se combma en
la segunda "bajo las figuras de yeso que el pico de gas llenaba de _temblores
(las guirnaldas iban y venían entre los dedos de las musas polvonentas. . )
"en ese mundo diferente donde no había que pensar en Irma Y se podia
6
vivir sin horarios fijos, al azar de los encuentros y de la suerte'',
•
,
Cortázar se burla del tiempo y del espacio, no le interesa romperlos ~1 as1
logra con-mover al lector; les comete irreverenc\~ y ~ ve~es basta se n~ de
ellos como en "Pérdida y recuperación del pelo (Historias de cronopios Y

'
de famas):
todo ello ( el buscar un pelo anudado en su _mit~d y tirado fºr el
agujero del lavabo) con la desventaja extraordinaria ~e qu~ mientras
se trabaja durante esos ocho o diez años no se !º~na evitar ,la penosa sensaci6n de que el pelo ya no está en la canena, Y que. solo por
una remota casualidad permanece enganchado en alguna saliente herrumbrada del caño.

7

Los cuentos del argentino son los del hombre niño_ todavía. Del ~ño
que no se limita en sus reflexiones, ni discrimina ob3eto de observ~c1on;
del hombre dueño de una concepción dramática de las cosas. ~us ac~1tudes
están determinadas por los sentimientos claros y sinceros de la infancia: _un
gran amor hacia el hombre y una ternura que simplifica su visión extendida
sobre todos los seres vivientes.
Nuestro autor es en sus cuentos el hombre que vive inte~s~ente su lucha
. 'd d del hombre individuo que se debe a si mismo. Su compor l a autentlci a
promiso es con la revolución, que él lleva a cabo desde su campo, y por

amor a las palabras, desentrañando su "significado literal, primario y enloquecedoramente verdadero" para llegar a la esencia del universo que crea
en cada relato.
Los personajes que habitan su mundo son el argentino medio o el francés
medio también; personas del grupo estándar y de una vida más estándar
todavía.
En muchas ocasiones, seres ambiguos en uno u otro aspecto: el argentino
en \arís, el que _s~re transforrnac~ones insólit~s en su personalidad, y sobre
todo el que participa de dos realidades del tiempo o del espacio, o de los
dos aspectos a la vez.
No tienen importancia vital el sexo o edad o condición social de sus
personajes. Y las que él diseña son apenas pretextos necesarios; no tienen
psicología porque no es el camino hacia la comprensión de la vida del personaje lo que le interesa, sino del problema existencial que por medio de
él nos expone Cortázar.
La prueba está en que no nos desilusionamos ni sentimos fallar este recurso
cuando vivimos en ese mundo fantástico, pero tan parecido al nuestro, de
los cronopios, los famas y las esperanzas. Ni maldecimos al autor porque
quiere burlarnos con esos "microbios relucientes" o con "esos objetos verdes
erizados y húmedos" o con los otros seres ceremoniosos y preventivos que
bailan "tregua, catala, espera".
Hijos de la imaginación de Cortázar, estos seres sin existencia material,
igual que su mundo, nos encantan con su carga de humanidad, con su ingenua alegría y su infinita ternura. Desde el exterior, nos introducen en
nuestro propio mundo. Son los únicos personajes especiales de Cortázar;
los otros son personajes humanos que sirven apenas como pautas para la
estructuración del cuento. Hace personajes también a los animales, y realiza "Axolotl" (Final del juego), "Cefalea" (Bestiario) en el que inventa
a las mancuspias, seres animales. Un objeto es personaje en "El ídolo de las
cícladas" (Final del juego), y en "La isla a medio día" (Fue gos . . . ) .
Da categoría de personaje a presencias, como el tigre de "Bestiario"
(idem); el tiempo en "Autopista del sur" (Fuegos . . . ); algo misterioso en
"Casa tomada" (Bestiario).
Y si estos otros seres o cualidades se pueden considerar personajes es porque aparecen en relación con el mundo real, representado por personas.
Constituyen el elemento portador de lo fantástico; rompen las ligas de la
mente humana y abren nuevos caminos desconocidos; conforman, junto al
elemento real, cotidiano, una nueva visión del hombre y sus conflictos, una
visión mítica.
Sus personajes están siempre en situaciones especiales que a veces son
extremas: al borde de la muerte, rayando en la locura, rodeados de gran
129
H9

128

�soledad, acosados por deseos y características de otra persona, atraídos por
las fuerzas más remotas y poderosas del origen del hombre o de la conciencia creadora del artista, ...
La atmósfera de estos personajes diversos, en un mundo dual y sobre
un tiempo y un espacio que rompen sus propias barreras, se ve irrumpida
por lo ins6lito. Esto es lo que rompe la continuidad de la vida. Lo que
causa un extrañamiento, lo que interrumpe al pensamiento y después lo lanza hacia huecos desconocidos antes. Lo insólito nos deja estupefac~s y
vacilantes.
Por lo general, lo insólito en la literatura fantástica participa de dos naturalezas o se encuentra en el punto preciso de su confusión.
Cortázar maneja constantemente la dualidad y así presenta en "El móvil"
(Armas) el sueño recordado con tal exceso de detalles que es casi realidad.
Es insólito el desborde de los instintos primitivos que sufre el público
entero en "Las ménades" (Final). Empieza a explotar la historia hasta
que los aplausos no pueden contenerse, el llanto sale de los ojos, las gargantas enmudecen o se desgarran en gritos agudísimos, y se llega al ataque
personal tendido hacia el Maestro desde todos los lugares. El entusiasmo
delirante se posesiona de todas las personas (menos del narrador) por un
gran espacio de tiempo hasta que logran "devorar'' en un remolino al
Maestro y a sus músicos.
Poco a poco decrece la locura y la gente empieza a salir confusa y murmurante; van componiéndose el traje, los cabellos, unos se desplazan como
borrachos, pero la mayoría va con la actitud del espectante que abandonó
cualquier sitio de diversión.
Presenciamos lo insólito en la continuación de la vida dentro de una
fotografía. En el llanto inexistente de un niño, tras la puerta condenada.
En la posibilidad de que el ahogado del sueño misterioso reclame la cara
del propio soñador la noche que se levante "cubierto de basura y mordiscos de peces". En la conversión de un hombre en ajolote. En la manera
con que los pasajeros del "Omnibus" acorralan y repelen a los dos pasajeros ignorantes que mancillan, con sólo estar presentes, su mundo de flores y miradas.
El mundo insólito de los cronopios que viven su felicidad vendiendo
globos y dulces junto con las estampillas postales, nos sitúa también en el
mundo inusual de la alegría por sí misma que despierta actos tales como
tirar pegostes de dentífrico por los balcones, o bailar tregua y catala frente
a los almacenes comerciales.
Cortázar vive en lo insólito porque la realidad -apenas se ve bienes una cadena de absurdos y de relaciones increíbles que la rutina baña de
lógica y acepta sin indagar.

Nad~ más i_ns?lito.. : , . pero tan indiferente para Javier y Nora, que la
presencia de Silvia y Silvia misma (Ultimo Round) ese "invento" con que
1os nmos
·~ " aturd en" a los mayores, y con el que Cortázar
'
nos envuelve en un
mundo sutil y apenas vislumbrante de la belleza encarnada en esa adolescente "álamo de bronce y de sueño".
La .~onía y la mujer una sola cosa, en ese universo extraordinario que
se a~vma. en. las fantasías infantiles y en las llamas de una hoguera que es
la IDJsma mc1tadora del amor cortazariano.
El erotismo se filtra suave y poéticamente en este cuento que no es sino
absurdo para el habitante del casillero terrestre.
Y t~nemos ahora el eslabón por el que continuaremos internándonos en
e! _hábitat del cuentista argentino. No necesitamos extendemos con exclusividad en él, pues hemos venido observando que el absurdo es una coordenada! una ~nsecuencia necesaria, irreprimible de la naturaleza del propio
Cortázar, quien declara en "La vuelta al día en ochenta mundos":
Viuo y escribo amena~ado por esa lateralidad, por ese paralaje verdadero, por ese estar siempre un poco más a la izquierda O más al
fondo. del lugar en que se debería estar para que todo cuajara satisf act~namente en un ~ía más de uida sin conflictos. 'Escribo por fal~ncia, p~r . descolocaci6n; y como escribo desde un intersticio, estoy
5:emf'e mu1tando a que otros busquen los suyos y miren por ellos el
¡ard,_n donde los árboles tienen frutos que son, por supuesto, piedras
preciosas'.
La anécdota de cada relato (sus cuentos) es también un testimonio
de extrañamiento, cuando no una prouocaci6n tendiente a suscitarlo
en el lector.

Y la entrevisión de una realidad otra es causada por cualquier fractura instantánea del continuo, como un "sueño, un acto fallido, una asociación verbal o causal fuera de lo común, una coincidencia turbadora".
Los c~entos de Julio Cortázar nos internan en el absurdo por muy diversos caIDJDos. Entramos en él a través de los simples argumentos como los
de "Los venenos", "Los buenos servicios", "Final del juego", "Casa tomada",
que son mero pretexto para el ejercicio fantástico o lingüístico del escritor.
Es absurdo su lenguaje porque se crea en la ruptura de las pautas que le
ha dado la tradición; se vicia en lo más vergonzoso de su ser haciéndonos
~a ,guen: de lugares comunes, o bien se diluye en la atmósfera poética, y
m aun allí -a veces- deja su ser absurdo quizás porque la poesía nunca
ha sido sensata. Forja Cortázar las palabras de acuerdo al molde de su ins-

131
130

�.
del lenguaje y muy diversas profundipiración. Explora diferentes matices
dades del pensamiento.
l
infantil-adulta, tan
.
'
es
absurdo
él
mismo
por
su
doble
natur~
eza
flil
En
1 con las que juega
ambigua como las dimensiones tempor~es y espacia es
en sus estructuras cuentís~icas más comp~:~~:~ lo horroroso como cualidad
En otras de sus narraciones aparece
1
, 1 d " "Circe"
"C falea" ''El ídolo de as cic a as '
.
o como elemento concreto:
e
' .
l muy importante la
En ellos predomina el clima ob~si~o, y J~egae:nesfeap:undo pequeño de la
interrogación del lector que se a interna o
inspiración de Julio Cortázar.
1 que es amable por sí mismo
Un mundo -el de sus cuentos en genera literaria, es una puerta
y que sin dejar de desligarse del resto. de su o~ra
suficiente para entrar al autor y simpatizar con el.

EL AGUA EN LA OBRA POtTICA DE CARLOS PELLICER
LETICIA PÉREZ GunÉRREz M.L.E.
Escuela de Letras
I.T.E.S.M.

LA NATURALEZA es la gran animadora de la poesía de Pellicer. Es el poeta
de la alegría, del optimismo. La vitalidad de su existencia se transparenta
en toda su obra. Todos los elementos de la naturaleza tienen alojo en sus
versos y se encuentran en íntima vinculación con él: el agua, el sol, el paisaje, el mar. En su poesía, Pellicer nos da a conocer la realidad tal como
él la percibió. Pero no sólo nos lega la representación objetiva de la realidad sino también el estado de ánimo en que se encontraba en el momento
de apreciar esa realidad, y en algunos casos llega hasta la identificación
entre su realidad anímica y el paisaje.
Nuestro análisis se circunscribirá a los siguientes puntos: a) observación
del elemento "agua" como motivo estético del paisaje y su estrecha relación con el poeta; b) el recurso estilístico de la personificación aplicado
al elemento acuoso; c) el sonido del agua en su relación con la música;
d) la policromía del agua en el paisaje; e) la mujer y su relación con el
agua; f) la identificación del poeta con el agua y sus sentimientos con respecto al mar.
A) El paisaje que Pellicer nos presenta, está pletórico de elementos dinámicos. Uno de éstos es el agua, ya en forma de delicadas gotas de rocío
o ya en su forma más bravía como la de un mar encrespado con ráfagas
de tormenta. El agua es considerada uno de los cuatro elementos primarios
de donde procede la vida. En Poema Elemental Pellicer se refiere al agua
llamándola "espacio palpitante", y "engendradora de vida" ya que en su seno
las "medusas arcangélicas/ mudan ojos y manos en huertos coralinos". A
los mares les llama "aguas reales" en cuyo seno se realizan "viajes fabulosos". El agua también es alimento de la tierra ya que "una gota de agua/
salvó la última espiga del sembrado", y también se encierra "en las grandes

132

133

�tinajas familiares" en donde "el agua se hace negra." "de silencio y frescor".
El agua ya en lagos, ya en lluvia, o en ríos impregna toda la poesía de
Pellicer. "Aguas verticales, horizontales, cerámica y primera" las llama el
poeta.
La lluvia es una de las manifestaciones del agua en la naturaleza. Además de ser benéfica es también motivo estético. Con su ruido alegra la

noche más negra/ que nunca hubo ,d
queda en la retina asombrada del ca1 o sobre los Andes". De esa noche
poeta un recuerdo amargo
Como un contraste al dinamismo de este
,
.. .
tro cantos en mi tierra En 'l
poema está otro mbtulado Guade los lagos de su tie;ra na:atntre otras cosas Pellicer describe la placidez

Una laguna que viene
Y una laguna que va

naturaleza:

(

Llueve lejos por la sierra
llueve a tambor y clarín
Toro de agua, festín
corre por toda la tierra.

.. .)

Hay más laguna que luna
en la noche que está clara.

(M. P., p. 468)

(M. P., p. 469)

El agua es bienhechora pero también puede llegar a destruir y es en

No sólo en la noche las lagunas dan lacer 1
.
retratan la serenidad del paisaje p •p
ª. os sentidos. En el día ellas
Así exclama el poeta:
. arecen espejos que esmaltan los campos.

La Tempestad en los Andes donde retrata con gran sensibilidad una tem-

pestad andina:

Y la lluvia larga
era tal vez agua negra del pozo de los males.
Los rayos
apuñalearon el paisaje.

( ... )
(M. P., p. 51)

Una serie de imágenes visuales da a este poema un dinamismo singular.
Al estallar la tempestad todo el campo se angustia. Ante el embate de la
lluvia, los toros, las vacas, los perros y el pastor corren a refugiarse. Y el
viento que se agita entre los árboles llora y gime. Así se llena el espacio
de voces:
en campo y en espíritu, esas voces
bajo la tempestad, resucitan entierros.

(M. P., p. 50)
En este poema además de esa serie de
también recalcan el movimiento. Así son
áureos la tempestad lejana"; "un viento
cielo"; "latigazo de esplendor"; "los rayos

El agua es laguna O río.
Un espejo se quebr6.
Por todos lados mir6
la desnudez del estío~

sensaciones visuales, las auditivas
las siguientes: "restalla en sesgos
negro de nubes"; "el agrietado
que apuñalearon el paisaje"; "la

Brillan los laguneríos
en la tarde tropical
actitud de garza real
toma el aire de los ríos.

(M. P., p. 470)
Este
¡ es el Pellicer enamorado del paisaJ·e· El sublime cantor de la natura eza. A ~u con:a~to su lira poética se templa en tonos de alegría.
Otro
del paisaje lo constituye el no.
,
E se su moverse
d ¡ mobvo estetlco
,
on u ante a traves del campo mostrando su desnudez al aire y al sol E
T ~l~e y Sabor Pellicer presenta así al río, quieto, silencioso. Las metáfora~ u:
utiliza son de una belleza incomparable:
q
El río escurre
su vidrio tibio
Y en sus orillas de vidriería

135
134

�var6 el jacinto su balsa verde
jardín de ojeras.

(M. P., p . 418)

En El Canto del Usumacinta vuelca toda su alma enamorada del paisaje y nos lleva a contemplar el gran río que surge, como dice el poeta, "arrancándose harapos de los gritos de nadie". Y el río va salpicando los helechos del campo y canta y al hacerlo va contando su historia.
El agua también puede tomar otras figuras; y por un agente extraño a
ella como es el frío adquirir formas sólidas. La nieve es una de ellas. Tal
es como la presenta en el poema Piedra de Sacrificios donde el paisaje se
pone a jugar con los colores sobre la nieve:
suspendida la tarde
sobre los triángulos de la cordillera,
dobla mi corazón campanas de oro,
y la nieve derrite sus vidrieras.

(M. P., p. 69)

Ante este espectáculo agreste, un silencio apto para la meditación propicia los pensamientos del poeta y así dice:
Esta es la paz gigante
que desencoge mis cansancios.
Junto a estos bultos de tonelaje
siento el desatino de mis pasos.

~~s olas que caen rebotando en la orilla, son motivos que suscitan admirac1on en el poeta. En Scherzo dice: "y el encanto siempre desconocido/
de l~s olas nuevas". En lnvitaci6n al paisaje juega con las olas, con gran
alegria, ya que exclama:
Tengo a la ola de la mano y subo
a mi país de imágenes do el piso
es de espejo y caoba el cortinaje
del teatro de la aurora.

(M. P., p. 121)

El. ~ar sie~pre ha tenido para Pellicer un encanto especial. En la intro~ucc10n as~ libro Colores en el mar y otros poemas consigna: "El mar ( ... )
tiene en rm corazón los elementos principales para subordinarme a él. Por
el afán dinámico que predomina en mí, el gran luo-ar donde se mueve el
agua roe atrajo soberanamente. Y me atraerá por ~ucho tiempo todavía".

(M. P., p. 11).
En su obra poética son muchos los poemas que tienen como temática
central, e~ mar. En Mar en quietud, Noche sin sombra sobre el mar y El
Mar Jomco nos presenta Pellicer tres aspectos del mar.
En Mar en quietud destaca sobre todo la plasticidad: "y la quietud del
océano/ que no emerge ni una ola" (M. P., p. 33). En El Mar Jónico el
mar guarda en su seno recuerdos de pretéritos tiempos. Mar en el cual
dice Pellicer "se entrecerraron los ojos de Píndaro/ y se entreabrieron los
labios de Teócrito" (M. P., p. 231). Mar insondable, "Mar de mármol
tirón de agua infinito".
'
En Noche sin sombra sobre el mar es la quietud del mar alumbrado por la luz
de la luna lo que impresiona la retina del poeta que exclama:

(M. P., p. 70)
Una de las más hermosas manifestaciones del agua en la naturaleza es
el mar. Allí se conjuntan todos los colores, toda la belleza del paisaje. Al
mar ha dedicado muchos de sus poemas:

--..

Y el poema que nunca se canta
pero que siempre se adivina
porque está en mi cabeza y en mi garganta
el elogio habitual de las marinas.

(M. P., p. 122)
136

Un tropel de reflejos va excitando la quilla,
nervios áureos y locos de instantánea visión;
como rayos de luna que se hiciesen astillas
al caer a las olas enjoyando su son.
( ... )
Solos, en el misterio cristalino del mar.

(M. P., p. 24)

Otra manifestación del agua, pero en íntima relación con el hombre y
su subjetividad, ya que ésta es la causa directa de tal manifestación, son las
137

�lágrimas. Pellicer como todo poeta susceptible de impresionarse también ha
vertido lágrimas en su vida. El agua del mar y sus lágrimas tienen un
parentesco innegable, el sabor a sal. Por eso exclama:

Buenas son vacaciones, de lágrimas
se lava la sombra, se comprende el mar.
(M. P., p. 244)
Y ante el recuerdo de una traición amorosa, su alma se siente lacerada
por el recuerdo y afluyen a sus ojos las lágrimas que le hacen musitar en

así las olas
eran infantiles y claras de gritar.
(M. P., p. 1)

Pero las olas también crecen y se convi'erten en Jóvenes
.
ninfas:

Estas olas desnudas
de diecisiete años
con sus cabellos de brisa de luna
Y que juegan un juego extraño.
(M . P., p. 110)

Nocturno del Mar Amor:
Llorar era una llanura
desde una tarde infinita.
Así un año, y el puñal
intocable y solitario
gotea el aniversario
con silencioso caudal.
(M. P., p. 428)

El agua en todas sus manifestaciones, ya lluvia, laguna, río, nieve, mar o
lágrimas, salpica con su gran belleza toda la lira poética de Pellicer.
b) El recurso estilístico de la personificación aplicado al elemento acuoso.
Uno de los recursos de estilo más utilizados por Pellicer es el de la personificación aplicado al agua. A través de sus poemas nos encontramos infinidad de veces con este recurso. Utilizado con gran sentido poético y con
gran delicadeza. Nos presenta así al agua que "a cualquier precio se dejaba
acariciar" (M. P., p. 212).
Las olas del mar imprimen en la playa sus huellas, como las que el hombre deja también en la arena:

La postrer ola en la arena
como una larga pisada.
(M. P., p. 31)

En la poesía de Pellícer las olas se comportan como los niños cuando

Y aun llegan a la plenitud de la vida:

nadé tras de la ola
qu~ distendió sus líneas como hembra jadeante
de¡ando en mi lascivia tres algas por melena
y una gran carcajada de espumas de cristal.
(M. P., p. 180)

Donde el rec~rso de la personificación es total es en Dúos Marinos. En
este poema, Pe~~1cer hace la distinción entre el mar diurno y el nocturno.
El mar noche _sabe su edad en pleno día"; y como un hombre "se busca
Y. s: halla "f grita Y huye"; y puede también emprender un paseo "c~yo
ViaJe_ aplaz,~ porque es de noche". Y en contraste con el mar nocturno
~l dmmo ,co~e las perlas y se ríe" y como una persona llora y su vo;
tiene una lagrima:

Mar de día y de noche
abierto de noche y de día,
de perfil y de frente,
sangre al costo, poema y poesía.
(M. P., p. 266)

En esta p~rsonificación del mar llega Pellicer a dotar al mar de una voz,
qu~, se convierte en murmullo. Este murmullo es ahondado por la aliterac1on:

retozan en la playa, así las llama:
139
138

�que puede el hombre efectuar: pensar, hablar, querer, adorar. Pellicer le
ha dado al mar también esta capacidad. Así el mar puede rendir adoración
a los cantiles:

El mar marino marea
la voz que en palabras vive.

(M. P., p. 290)
Pero además de hablar puede también gritar como cualquier hijo de

El mar de bruces
adoró los cantiles como altares.
(M. P., p. 262)

vecino:

al mar le dió por decir a gritos que yo no
tenía allí nada que buscar.
(M. P., p. 180)
El mar para Pellicer puede adoptar todos los movimientos del hombre,
y así:

el mar corría
sobre los grises de unas soledades
playeras.
(M. P., p. 25)

y llega hasta asumir la forma del hombre, así como había tomado su voz.
El mar es como un tirano:

mar cacique
cuyas orejas de coral escuchan
la trácala en sordina de los buzos
y la salida limpia de Jonás.

(M. P., p. 263)
y también puede ser torero y como éste asumir actitudes toreriles, ya que:

el mar (que) parte plaza en las arenas.
(M. P., p. 26)
Como cualquier hombre, el mar también puede contraer nupcias. Las nupcias del mar están llenas de luz y color, de alegría: "Vastos esponsales: la
brisa y el viento/ el cielo y el mar". (M. P., p. 227).
.
Uno de los atributos propios de la raza humana son los actos racionales

140

Al asumir todas las actitudes humanas, el mar puede sentir, llorar, estar
callado.

Yo no sé qué tiene el mar,
que se ha vuelto tan callado
desde el último crepúsculo
lunar.
(M. P., p. 33 )
Como el hombre puede esconder un secreto: "está el mar semejante a
un tranquilo secreto/ profundo en el silencio que siempre esconderá".
Por último, Pellicer nos demuestra cómo el silencio y la soledad del mar
pueden llegar hasta el clímax de la tristeza y la desolación:

V es la primera estrella. Asúmela si puedes
comprender la infinita desolación del mar.
(M. P., p. 27)
c) El sonido del agua y su relación con la Música.
En íntima vinculación con el mar está el ruido que produce al moverse.
También estas sensaciones auditivas las ha escuchado Pellicer y las ha puesto
como adornos en su poesía. "El oleaje finge rumores de gacela/ perseguida"
exclama el poeta. La estrecha relación que existe entre el ruido del mar
y la música ha sido siempre objeto de comparación para muchos escritores.
Para el poeta tabasqueño las olas de Copacabana se desgranan en "estudios
de escalas"; el mar es "marimba del agua"; la bahía es dirigida como una
orquesta; o las aguas llevan el trueno por mensaje.
En dos poemas sobresale esta comparación con la música: en Del sur
llegó el andante del mar (M. P., p. 14) y en el poema A Juventino Rosas
(M. P., p. 423).
141

�En el primero expresa: ''Del sur llegó el andante del mar, vuelto andantino". Las olas que se mueven atropelladamente al llegar a la playa se
desgranan en "escalas" rápidas y brillantes. La inmensa sonata del mar alterna su andante y andantino y las notas que no surgen se cuajan en "perlas". Las olas dejan en la playa sus cristalillos. La aliteración del verso
ahonda el rumor de las olas: "Allá tumban a tumbos tantas notas que tratan". Y concluye el poema con una genial comparación:

y el mar se desmelena tocando su divino
concierto matinal en sus gloriosos pianos.
El poema A Juventino Rosas es de carácter narrativo. En él se cuenta la
historia de un vals, del célebre Vals sobre las Olas. Dos metáforas llaman
poderosamente la atención. La primera de ellas cuando nace el vals y el
poeta con exquisita sencillez explica:

Mirad las invisibles abejas que al panal
confluyen: Son las notas, son las notas del vals
que sobre el pentagrama el músico puntea.
¡Todas, todas se quedan!
¡ Oíd nacer el vals!
y la segunda cuando compara a la música con el agua:

Agua de la desnudez
cuyo compás lento o vivo
siempre será persuasivo
de su acuática fluidez
de música redondez
y de sus pausas, cautivo.
La música maravillosa que produce el mar se desgrana así en amplios
acordes musicales ante la actitud contemplativa del poeta que se ve así
mismo identificado también como una nota en ese concierto sinfónico del
mar.

d) La policromía del agua en el paisaje.
La policromía de una paleta de pintor se encuentra dispersa en los poemas de Carlos Pellicer. Supo manejar con mano maestra el color en los

p~a~es. Aquí sólo destacaremos los colores
.
paisaJes marinos.
que se vmculan al agua o a los
.
ElLos1 colores afectan al ser h umano Y le unpresion
d di
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todos los campos y en la li?t esture nuestro agrado. El color ha invadido
'
. era a penetró
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la usaron con profusión en sus
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poemas.
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' ue es un color frío, es el color ue
1
.
.
a lo maravilloso Está . 1 d
q se e atnbuye a los sueños
.
vrncu a o con las emoc·
f
'
pica su poesía con este color:
10nes pro undas. Pellicer sal¡ ay de mí, ay de la mar

que sali6 en el horizont:
la esperanza de algún monte
donde lo azul encontrar!
Porque lo azul de la mar
es la distancia del cielo
la entonación de un p~ñuelo
que se ha dejado llorar
Y lo azul en lejanía
monte, montaña, será
soledad de poesía
donde la noche vendría
sin sombra de lo que está.
(M. P., pp. 429-430)
tarde también se ha pintado de azul. Al contemplar el mar murmura
el La
poeta:

Pintado el cielo en azul.
El mar pintado en azul.
El alma suelta en azul
'
azul,
azul.
(M. P., p. 16)
143

142

�El color puede llegar a ser tan intenso

que ahogue en sus tonalidades

otro color:

El día jugó su as de oro
y lo perdió en tanto azul.

La noche en lluvia y batracio
retiñe el nocturno verde
y el otro día se muerde
verde el verde del espacio.

(M. P., p. 470)

(M. P., p. 16)

La combinación de verde y azul matiza profusamente los poemas:

. arse con otros co1ores. Así destacan estas
El azul también puede corobm
combinaciones:
Blanco-Azul:

Aguas azules y verdes,
espacio palpitante,
atmósfera del paraíso submarino
(M. P., p. 207)

Cielo blanco y nube azul.
En una de las estrofas de "Pausa Naval" se lee:

(M. P., p. 70)

Y llegaba de azules y de verdes
sombríos y de azules fierentes
y de verdes sin riego y sin mercado
y de azules de vuelos colibríes
en el manto y de verdes panorámicos y de azules
sacados de los senos
de las brisas
y de verdes azules y de verdes

Oro-Azul:
y el puerto suntuoso,
liberal y tropical
entre grises y palmeras en repo:o

hunde en oros azules todo su litoral.
(M. P., p. 81)

l a a con el mar. Está compuesto
El verde está también vinculado con e gu y
1 (frío) . Sugiere hu. arios el amarillo (cálido) y el azu
de dos colores prun
'
tonalidades claras.
medad y frescura sobre todo en sus

El mar verde, fijó el verde
de la mejor esperanza;
mil palmas verdes también.
El mar mereció esas palmas
por su vieja intrepidez
que hizo eterna la esperanza
y el verde dijo: i Después!
(M. P., p. 21)

cantos de mi tierra destacan los verdes
' d vivir
En los poemas . uatro .t lid d dinamismo y a1egna
e
.
y los poemas adquieren v1 a a '

e

intensos

(M. P., p. 263)

Destacan en esta estrofa las diversas tonalidades del azul y el verde. La
adjetivación que utiliza Pellicer es altamente significativa: "verdes sombríos'';
"verdes sin riego y sin mercado"; "verdes panorámicos"; "azules diferentes"; "azules de vuelos colibríes"; "azul manto"; "azules sacados de los senos
de las brisas". Cuando no encuentra un color adecuado al que quiere se
convierte en un creador de nuevos colores. Para esto utiliza una adjetivación
muy singular, tal es por ejemplo el "verde sin riego", el "verde sin mercado",
o el "azul de vuelos colibríes".
La policromía toma asiento también en los poemas. Es su mano maestra
la que nos dice :

En la tela del cielo, dos o tres pinceladas
maravillosamente rítmicas de color.
(M. P., p. 27)

145

144

HIO

�La aurora cuando el sol matiza las aguas del mar con sus luces policromas
es uno de sus paisajes preferidos. Pellicer exclama con alegría:
La bandera de la Aurora desigual
todo color de aquel día
que fue un año matinal.

(M. P., p. 23)

En "Estrofas del Mar Marino" una sutil policromía destaca con gran claridad y nitidez. Y es Pellicer, el poeta, el enamorado del mar, el que exclama impresionado por el espectáculo:
El arcoiris en el mar
-puente a paso de colorescerró el círculo en el agua,
puso a flote el horizonte
y en la cumbre de un instante
las siete tintas esconde.

(M. P., p. 290)

En el uso de los colores es Pellicer un pintor de la palabra, pero lo valioso
en estos poemas, como ya apuntábamos en párrafos anteriores, es la adjetivación que utiliza. Así se convierte Pellicer en un inventor de colores y de
términos nuevos. Con ellos adorna su poesía y la llena de vida, luz y esperanza.

veo mi corbata y te recuerdo
dulce mujer de cielo y de mar.

(M. P., p. 70)

Para Pellicer, la mujer y el mar están íntimamente relacionados. La mujer y el mar engendradores de vida. Vitalidad y alegría.
En el poema "La Aurora" el poeta se encuentra frente al mar y de pronto
ve a la mujer que aparece ante él. La frescura del mar y la belleza de la
mujer le llevan a exclamar:
Y a estás desnuda como un poco de agua
como un poco de agua que cayera
sobre las tímidas rodillas
desnudas de la primavera.

(M. P., p. 106)

Y el sentimiento amoroso se vuelve incontenible en el poema "Al dejar
un alma" cuando dice:
De nuestros dos silencios ha de brotar un día
el agua luminosa que dé un azul divino
al fonda de los cipreses de tu alma y de la mía.

(M. P., p. 113)

f) La identificación del poeta con el agua y sus
Baja el verde hasta el mar, y el mar y el cielo
aliándose, se cambian una ola
por una estrella: un faro y una nube.

(M. P., p. 89)

e) La mujer y su relación con el agua.
Para Pellicer la contemplación de la naturaleza le lleva a recordar a la
amada. Así lo expresa en "Colores en el Mar": "Tu belleza y el mar buscan mi estrella" (M. P., p. 38).
En "Piedra de Sacrificios" mientras contempla el movimiento de la Ciudad de Buenos Aires de pronto dice con voz de añoranza:

146

sentimientos con respecto al mar.

Tabasco es el estado nativo de Pellicer. Tabasco es tierra de agua, llueve
frecuentemente. Esto tal vez influyó para que naciera en el poeta ese su
amor hacia el líquido elemento con el cual llega hasta identificarse:
Agua de Tabasco vengo
y agua de Tabasco voy.
De agua hermosa es mi
abolengo;
y es por eso que aquí estoy
dichoso con lo que tengo.

(M. P., p. 470)

147

�En "Flora Solar" este su abolengo fluvial le hace exclamar:
El lodo fulgurante de mis músculos
chorrea vida fluvial.
Yo soy el viejo río de juventud eterna
que aplaza diariamente su llegada al mar.

(M. P., p. 647)
Es este uno de los poemas más interesantes en este aspecto. En él nos
muestra también una "laguna (que) se baña sentada"; un "río (que) se
baña. pasando" y el pozo del patio que se convierte en "telescopio del sol''.
Como hemos afirmado en párrafos anteriores, Pellicer siempre ha sido un
enamorado del mar. Las playas de Cuba, las del Atlántico, las del Pacífico,
siempre le emocionaron. Allí dice "La sal y el viento de sus panoramas han
invadido mi sangre tomasolándola con todos sus recuerdos" (M. P., p. 11).
Su amor por el mar le lleva a decir:

La tristeza asal~ el ~a del poeta en el poema "Suite Brasilera" poema
No. 24 _cuando al influJo de sus recuerdos siente hundirse en el agua y en
füS lágrimas. El amargor le llena el alma:
Agua sentimental, noble agua hundida
que vio pasar mis trenes, sonoros de ilusión.
Aguas del corazón, aguas vencidas.
Agua del corazón.
( .. .)
i no sé!. . . ¡ Pero este vasto silencio de mi vida
anuncia un grito largo, un gran grito de mar!

(M. P., pp. 92-93)
El mar es el sublime motivador de la poesía de Pellicer. En el poema "La
tarde de Copacabana" prorrumpe:
Y fío la noche que me borra
como a un estorbo en el paisaje,
la ansiedad que en mi vida
suscita una ola y enciende un celaje:

Vivo en la casa del Viento,
pero mi corazón está en el mar.

(M. P., p. 643)
Ante la contemplación de ese su mar tan amado, el alma se siente vibrar
de emoción:
Hermoso mar que viene de tan cerca
y nunca acaba de llegar

(M. P., p. 642)
El poeta se siente arrobado ante los reclamos estéticos del mar y así recibe
en cada músculo "la bofetada saludable" a la orilla del mar.
El mar con su calma y su quietud es también el incentivo que llena a
Pellicer de suave melancolía:

y en el mar y en el cielo y en la sombra del alma
y en la brisa que cambia la quietud de una palma!
va esa adorable y leve, suave melancolía
(M. P., p. 17)

(M. P., p. 80)
Como ~a nota de _vitalidad y colorido en ese concierto agradable del mar
el humorismo de Pellicer también salpica su poesía:
Si es de un jalón
que venga el mar

(M. P., p. 544)
exclama con gran alegría.
Con un juego de aliteraciones y de reiteraciones en "Estrofas de Mar Marino" semeja el murmullo del mar tan querido para él:
El mar marino, y el mar
marino y el mar marino
se van al mar a bañar
y mientras quedan conmigo

(M. P., p. 291)

149
148

�Su alegría de vivir se vuelca en estos P?emas de~ bardo tab~ueño; Su
1
a. e florido y popular le da un colorido peculiar a su poesia. As1 exengu J
,
,
,,,
presa en el poema: "No se por que paso :
Qué alegría la de las olas en la playa con las
que hemos venido a jugar,
y salir desembuchado de un gran bulto de es~uma

y redoblar,
es meterse en camisa de once varas
cosida y descosida por el mar.
La contra ola de regreso
nos da el jalón con la arena
'.Y con los ojos en agua de sal
.
nos cuesta erguirnos ante el horizonte
medio atarantado de tanto reventar.

Su ardor religioso resalta en su poesía con tintes y tonalidades especiales.
En "Estudio y poema" el poeta siente que su alma está anegada en úios.
Esto le hace expresarse con gran emoción:
Y el alma está sobre los cielos. Brilla
y sabe por qué brilla y por qué puede

en las aguas de Dios filar su quilla.

(M. P., p. 200)

En "Canto del Amor Perfecto" le lleva al Señor una ofrenda con gran sencillez cuando exclama:
T e traigo una ola
que salvó toda una noche de pesca.

(M. P., p. 114)

(M. P., p. 644)

En el mismo poema aún llega a identificar a Dios con el agua:

Para Pellicer, la naturaleza toda como lo fuera Pª:~ el se:áf~co Francisco
,
hermana, y así en alas de un fervor religioso dice.
de Asis, es su
-Mis hermanos los ríos, mis hermanos los }rboles,
los pájaros- el Sol, mis hermanos los suenos
lo digan por la boca de los cántaros.

(M. P., p. 649)

. .
. ioso se vuelca también en su lira poética y muchas veces
El sentlmlento relig
1 .
del Niño Jesús recién nacido
en íntima relación con el agua. Ante a unagen
canta este villancico:
Por el agua y la tierra
noche en el aire,
por el agua del día
vienen los ángeles.

( .. .)
Se sabía del Niño
se sabía del aire
de la noche en el agua
cítara y ángeles.

(M. P., p. 627)

Tus manos son un poco de agua de luna

(M. P., p. 114)
y la suprema imploración aflora:

Y o puedo ser, si Tú así lo quisieras
un poco de agua dejada al descuido
donde beben las aves y las fieras.

(M. P., p. 534}

Por todo lo que hemos expuesto en este ensayo podemos concluir que el
agua es uno de los motivos estéticos del paisaje en los poemas de Pe.llicer.
La estrecha vinculación que presenta el agua con el poeta, le hace llegar
a identificarse plenamente con ella. El lenguaje que utiliza, las metáforas
tan acertadas, las aliteraciones, reiteraciones y recursos de estilo aunado a
la policromía en el paisaje, el sonido sinfónico del mar y los sentimientos
del poeta respecto al mar hacen de la poesía de Pellicer una de las mejores
y más sentidas. Tiene un estilo muy particular. Las imágenes visuales y auditivas de sus poemas han captado con gran veracidad el espectáculo sublime
de la naturaleza. Ingenuo, sencillo y muchas veces imperfecto llena su poe-

151
150

�sía con ritmos y mus1ca. Asimiló el paisaje en sus experiencias vitales y lo
ha sabido transmitir en sus poemas. No obstante haber llenado sus poemas
con imágenes y metáforas, su poesía es límpida y clara como el agua. De
ella bebió la claridad, la nitidez y la sencillez. Es un poeta impulsivo, ardoroso y agreste como la naturaleza, y también como ella temperamental,
porque como él mismo lo dijera:
De agua hermosa es mi abolengo
y es por eso que aquí estoy
dichoso con lo que tengo.

ALGUNOS ELEMENTOS ORIENTALES Y OCCIDENTALES
EN LA "MUERTE SIN FIN" DE JOSÉ GOROSTIZA
Lrc.

0RALIA

RooRÍGUEZ

Escuela de Letras
I .T.E.S.M.

SIN TOMAR EN CUENTA que algunas de las teorías cristianas vienen de Oriente
o fueron elaboradas por orientales, ni que el Gnosticismo es una mezcla de
elementos orientales y occidentales, para el presente trabajo se consideran
como elementos occidentales los conceptos cristianos, evolucionistas y gnosticistas; y se consideran orientales los hinduístas y los taoístas.
Es conveniente señalar también que se sigue el orden original del poema
y se incluye la interpretación personal que se ha hecho de las diferentes
secciones para hacer más clara la forma como se considera que funcionan
los diversos elementos ya mencionados.
Al iniciar el poema, el poeta, hastiado de sí, ahogándose dentro de su
epidermis, se dedica a buscarse a sí mismo, y se encuentra en la imagen del
agua. Esta imagen expresa en forma metafórica la sustancia o el elemento
de que está hecho como hombre, y se encuentra tanto en el cielo como en
la tierra y en el mar:
lleno de mí -ahito- me descubro
en la imagen atónita del agua
( . . .)
que nada tiene
sino la cara en blanco
humillada a medias ya, como una risa agónica,
en las tenues holandas de la nube
y en los funestos cánticos del mar
Nota: Las citas fueron tomadas del Material Poético de Carlos Pellicer, Universidad
Nacional Autónoma de México, México, 1962.

Esa sustancia inicial, para manifestarse, tiene que tomar forma en un cuerpo, el cual se convierte en un recipiente, en un vaso. Ya en él, el agua se

153
152

�encuentra realizada, se han unido la sustancia y la forma; el agua se reconoce en el reflejo de cristal del vaso, y la sustancia de éste se pierde en la
transparencia del agua. Ambos son ya una sola cosa. Empieza la vida.
Pero esa vida apenas nacida, avanza ya hacia su muerte:
No obstante -oh paradoja- constreñida
por el rigor del vaso que la aclara,
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica,
cumple una edad amarga de silencios
y un reposo gentil de muerte niña,

En seguida el poeta se pregunta si cada uno de nosotros, "islas de monólogos y ecos", no estaremos rodeados de un inmenso vaso que nos amolda el
alma, y que no vemos sino a través de las paredes transparentes que nos dan
la sensación de azul, como el aire que nos rodea. Este azul, dice el poeta, tal
vez sea la sustancia (y el color) de Dios, a quien no vemos, pero captamos
por medio de la intuición.
En cualquier momento puede ocurrir que nuestro cuerpo-vaso sea llenado
por el agua-vida y empiece a vivir una existencia que, en el tiempo eterno
de Dios, parece solamente como un minuto efímero, pero eterno, ya que en
el momento en que vive, empieza a morir; pero al morir, empieza otra vida.
Todo este proceso ocurre sin que nosotros podamos darnos cuenta conscientemente. Con el "saber" de los sentidos no podemos captar nada; únicamente la intuición nos permite "mirar", pero no a Dios directamente, sino las
cosas que son manifestaciones de ti, en el momento en que cada una de ellas
cumple su papel en el universo:
Pero en las zonas ínfimas del ojo
en su nimio saber,
no ocurre nada, no, sólo esta luz,
esta febril diafanidad tirante,
hecha toda de pura exaltación,
que a través de su nítida substancia
nos permite mirar,
sin verlo a Él, a Dios,
lo que detrás de él anda escondido:
el tintero, la silla, el calendario
-¡Todo a voces azules el secreto
de su infanti[ mecánica/en el instante mismo en que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.

154

Y repite: en el fondo de nuestros sentidos conscientes no ocurre nada. Es
en ese estado de meditación, de "febril diafanidad tirante, hecha toda de
pura exaltación", o sea la actividad pura de la inteligencia, en el que ocurren
las ideas, los conceptos; y el poeta tal vez se remonta a sus años infantiles
en los que muy probablemente conoció las teorías cristianas, las cuales introduce en el poema con un sentido ingenuamente franciscano, que solamente
puede convencer a un niño.
El poeta se sitúa en ese inocente mundo en el que todos los seres eran
hermanos, en el que todavía no había distinciones ni egoísmos, sino "un disfrutar en corro de presencias de todos los pronombres . : . "
Y con "un buen candor que todo ignora", empieza a recordar la Creación, pero no con ese tono solemne que encontramos en la Biblia, sino con
un sentido de juego de niños, de juego de magia en el cual, el mago, con sólo
un movimiento de la mano o con una palabra, hace salir de su sombrero cosas inesperadas:
Mirad con qué pueril austeridad graciosa
distribuye los mundos en el caos,
los echa a andar acordes como autómatas;
al impulso didáctico del índice
oscuramente
¡hop
los apostrofa
y saca de ellos cintas de sorpresas . . .

Dice la Biblia: "Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba
que dé semilla; árbol que dé fruto según su género, que su semilla esté en
él sobre la tierra. Y así fue" .1
Y Gorostiza :
. .. en un juego sinfónico articula
mezclando en la insistencia de los ritmos
¡ planta - semilla - planta!
¡ planta - semilla - planta!
su tierna brisa, sus follajes tiernos,
su luna azul, d escalza, entre la nieve,
sus mares plácidos de cobre
0

(y nuevamente el alegre juego sin importancia):
1

Gen. 1: 11.

155

�y mil y un encantadores gorgoritos,

para no tener que enumerar ni mencionar específicamente todos los demás
recovecos que el dedo de Dios creó en el mundo.
Luego viene la creación de la vida:
"Y dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre
la tierra en la abierta expansión de los cielos". 2
Este ;asaje de Gorostiza puede tomarse en el orden literal de la ~iblia en
el sentido de haber creado primero la vida en el mar y luego en el arre:
Después, en un crescendo insostenible
mirad cómo dispara cielo arriba,
desde el mar,
el tiro prodigioso de la carne

pero también puede interpretarse como una evolución de los seres vivos, los
3
cuales, según las teorías evolucionistas, empiezan en el agua.
Otro elemento que nos induce a pensar en esta teoría, es que Gorostiza
emplea la frase "en un crescendo insostenible" y la creación bíbli~ no se
hizo "in crescendo", sino que cada especie fue creada en un acto aislado de
los demás.
y llegamos a la creación del hombre: "Entonces dijo Dios: Hagamos al
hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los
peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en
todo animal que se arrastra sobre la tierra".4
Gorostiza no habla claramente de la creación del hombre, pero la sugiere
con la mención de la palabra, la cual, según se dice, es privilegio exclusivo
del hombre entre los seres vivos:
Concibe el ojo
y el intangible aceite
que nutre de esbeltez a la mirada
gobierna el crecimiento de las uñas
y en la raíz de la palabra esconde
el frondoso discurso de ancha copa
y el poema de diáfanas espigas.

' Gen. 1 :20.
• Cfr.

J.

FERRETER

MoRA, Diccionario de la Filosofía. B. Aires, 1965, t. I, p. 401.

En seguida el poeta sigue hablando del Dios creador, pero creador también de los males del mundo, el cual es tan perfecto aun en su crueldad, que
inventa las torturas más perfectas: el dolor, el llanto, el odio del hombre. Este
conceRto nos hace pensar en el dios del Gnosticismo, teoría que "presupone
la impotencia del Dios creador para ser plenamente bueno -de ahí su fracaso en la creación-; además coloca frente a él como algo pre-existente, al
Dios de la materia, al Dios malo, el de los judíos, Dios inferior, vengativo y
justiciero".5
Hay que recordar que según esta corriente del Gnosticismo, el dios que
!legó al mundo es la última emanación del Dios bueno, y por lo tanto, la
más imperfecta, la menos buena, tanto, que puede entrar en contacto con lo
malo del mundo y se contamina. Entonces, el Dios bueno del cristianismo es
el malo del Gnosticismo.
O puede pensarse también en el Hinduísmo con sus dioses creadores-destructores :
Jamás otro pueblo ha osado encarar la inestabilidad de las formas y
la imparcialidad de la Naturaleza tan francamente, ni reconocer con tanta claridad que el mal contrapesa el bien, que la destrucción representa
también, para el espíritu hindú, la pasión y el torrente de reproducción
que supera a la muerte del individuo con la continuación de la raza.
"Para el hindú hay tres procesos principales en la vida y en el universo: creación, preservación y destrucción. De ahí que la divinidad tome
tres formas principales: Brahma, el creador, Visnú, el preservador y Siva,
el destructor. Pero en algunas regiones de la India, esa energía creadoradestructora es personificada en la esposa de Siva, Kali, diosa de la maternidad a la vez que desposada de la destrucción y de la muerte. Puede
ser tan tierna como cruel; puede sonreír como matar.6

Pero este Dios también puede ser el del Apocalipsis, el Dios de las amenazas
y de los castigos :

... derramó su copa sobre el sol, al cual le fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios . .. 1

• Cfr. FERRETER MoRA, op. cit., p. 760.
• Cfr. WILL DuRANT, La Civilización de la India, B. Aires, 1952, p. 62.
'Ap. 16:8.

• Gen. 1 :26.

156

157

�Este Dios creador, aun ya cansado de su creaci6n, sigue creando:
Dice Gorostiza:

somete sus imágenes al fuego
de espaciosas torturas que imagina
-las in/la de pasión,
en el prisma del llanto las deshace,
las ciega con el lustre de un barniz,
las satura de odios purulentos,
rencores zánganos
como una mala costra
( .. .)
pero aún más -porque inmune a la mácula
tan perfecta crueldad no cede a límites-periora la substancia de su gozo
con rudos alfileres;
piensa el tumor, la úlcera y el chancro
que habrán de festonar la tez pulida . ..

y el Apocalipsis: " ... y derram6 su copa sobre la tierra, y vino una úlcera
8
maligna y pestilente sobre los hombres ... "
Luego nos presenta la finalidad que, para esta teoría, tiene el hombre, Y
que es la uni6n con Dios. Aunque parezca ir6nico, después de haberlo hecho
sufrir, se conmueve y lo estrecha en sus brazos:
toma en su mano etérea a la criatura
y la enjuta, la hincha o la demacra
como a un copo de cera sudorosa,
y en un ilustre hallazgo de ironía
la estrecha enternecido
con los brazos glaciales de la fiebre.
"Mas nada ocurre, no, s6lo este sueño desorbitado ... ", dice Gorostiza,
para referirse al sueño de la teoría cristiana al cual presiente su final y procura soñar con un futuro agradable, "su domingo de gracia allá en el campo".
Pero el poeta piensa que ese final que alcanza el hombre en su abrazo con
la divinidad cristiana no es propiamente un final, porque dice:

Pero el ritmo es su norma, el solo paso,
la sola marcha en círculos, sin ojos;
• Ap. 16:2.

158

así, aun de su cansancio, extrae
¡hop!
largas cintas de sorpresas
El Dios

sueña que su sueño se repite
irresponsable, eterno
muerte sin fin de una obstinada muerte,
porque la vida cambia de formas, y cada forma significa la muerte de lo
anterior; pero la esencia vital sigue viviendo, y la consiguiente muerte no tiene fin:

sueño de garza anochecido a plomo
que cambia sí de pie, mas no de sueño
que cambia sí la imagen
mas no la doncellez de su osadía . ..
Y termina esta primera parte del poema con una invocación a la inteligencia que es capaz de imaginar todo, incluso de imaginarse a sí misma na-

cer, crecer y fructificar, sin salirse de sus propios límites. El poeta se muestra
~sombrado ante la inteligencia humana que es capaz de concebirlo todo, pero
mcapaz de crear nada; y tiene que permanecer aislada, como un pequeño dios,
centrado en sí mismo, pero estéril;
- ¡ Oh inteligencia, páramo de espejos

( .. .)

que reconcentra su silencio blanco
en la orilla letal de la palabra
y en la inminencia misma de la sangre.
En el trozo que separa (o que une) las dos partes principales del poema, se
encuentra de nuevo la presencia del agua unida al vaso como un símbolo de
la realiza~ón . de la vida (y del principio de la muerte). Cuando el agua, o
la sustancia vital, toma forma en un vaso, empieza a morir, se ahoga:

Pobrecilla del agua,
ay, que no tiene nada
ay, amor que se ahoga
ay, en un vaso de agua.

159

�Pasando a la segunda parte del poema, empieza a notarse un cambio de
conceptos, principalmente el del universo y el de Dios, el cual ya no está ~resentado como un ser personificado que tiene dedos, y habla, y ama Y castiga,
sino como una fuerza o una sustancia absolutamente impersonal que lo mismo puede repartir beneficios que maleficios a todos,. pero sin te~er una ~ondad o una maldad conscientes; es decir, no en el sentido de prennos y castigos.
Esta fuerza, diseminada en el universo, pero que a la vez lo constituye, algo
semejante al agua de Gorostiza, es el "tao" en la teoría oriental del Taoísmo.
Incluso algunos filósofos taoístas utilizan la metáfora del agua como la sustancia vital que busca una forma para manifestarse. Esa forma adquirida en
un momento dado, es transitoria, es cambiante; pero sólo la forma, porque
la sustancia esencial sigue siendo la misma: agua, vapor, nube, hielo, agua
de nuevo.
El Gran Tao fluye por doquier
.
. .
(Como una inundación) puede ir hacia la derecha o hacia la izquierda.
Las innumerables cosas extraen su vida de él
y él no la niega.
Cuando su tarea se ha cumplido,
no se apodera.
Viste y alimenta a las innúmeras cosas
pero no las reclama como propias.
.,
A menudo (considerado) como carente de mente o pasion
puede ser considerado pequeño.
Siendo considerado el hogar de todas las cosas,
pero sin exigir,
puede ser considerado grande.
Y, porque hasta el fin no pretende que se le reconozca grande,
su grandeza es alcanzada por él. 9

Como Gorostiza, el Taoísmo considera que el Tao es como el agua, pero
es también el vaso :
Tao es un recipiente hueco,
¡y su utilización es inagotable!
¡ Insondable
como el manantial de todas las cosas!
Con sus bordes agudos redondeados,
sus marañas desenredadas,

sus luces suavizadas,
su estruendo sumergido,
y, sin embargo, oscuro como las aguas profundas,
parece seguir siendo.10

También como Gorostiza, el Taoísmo considera que el vaso-cuerpo es solamente un recipiente transitorio del agua-vida.
"Tu yo es un cuerpo que te ha sido prestado por el universo. Tu vida no
es poseída por ti; es una armonía que te ha sido prestada por el universo. Tu
naturaleza no es poseída por ti; es una evolución natural que te ha sido prestada por el universo. Tus hijos y tus nietos no son poseídos por ti; son pieles
desechadas ( como de serpientes o cigarras) , que te han sido prestadas por
el universo".11
Dice Gorostiza que el vaso sin el agua es como un cadáver que esconde
dentro de sí so.lamente un desierto deshabitado:
Pero el vaso en sí mismo no se cumple.
Imagen de una deserción nefasta
¿qué esconde en su rigor inhabitado,
sino esta triste claridad a ciegas,
sino esta tentaleante lucidez?
Tenedlo ahí, sobre la mesa, inútil.
Epigrama de espuma que se espiga
ante un auditorio anestesiado
incisivo clamor que la sordera
tenaz de los objetos amordaza.

El Tao se manifiesta en la forma y desaparece en la carencia de forma. Es
l~ inagotable fuente de la vida, estrictamente impersonal, que opera por "una
silenciosa procesión de cambios que se producen permanentemente, en un
eterno ciclo de actividad y quietud, de cosas transformándose en sus opuestos y de formas que aparecen y desaparecen en el infinito".12
De todo esto se deriva la metáfora taoísta de la rueda cósmica cuyos movimientos debe seguir el sabio para ser uno con el Todo. "El sabio -dice Chuang
tsé- debe situarse frente a la realidad como si ocupara el centro de una
circunferencia, con el fin de abarcar la totalidad de lo real, y desde el cual,
los opuestos desaparecen:
1

º !bid., p. 60.
!bid., p. 85.
11
!bid., p. 89.
u

• Lrn

160

YuTANG,

La Sabiduría de Laotsé, B. Aires, 1951, p. 160.

161
Hll

�hasta que todo este fe cundo río
de enamorado semen que conjuga
inaccesible al tedio,
el suntuoso caudal de su apetito,
no desemboca en sus entrañas mismas
en el acre silencio de sus fuentes . ..

Pero lo que se agrega y no aumenta,
lo que se quita y no disminuye . ..
. se muestra ansioso
·
de conservar.1s
eso es lo que el sa b,o

Y Lao-tsé dice: "Tao carece de comienzo, carece de fin. Las cosas materiales nacen y mueren y no se conquista mérito alguno por su desarrollo.
El vacío y la plenitud se alternan y sus relaciones no son fijas. Los ~ños transcurridos no pueden ser recuperados; el tiempo no puede ser detenido. La sucesión de crecimiento y decadencia, de aumento y disminución, gira en un
14
ciclo y cada final se convierte en un nuevo comie~o".
,
•
Estas ideas de la reversión, de la vuelta al ongen, de la perdida de los
contrastes día-noche, vida-muerte, etc. las expresa Gorostiza a través de la
mayor parte de la segunda sección del poema. En el momento en que la sustancia vital toma forma, empieza a morir para luego nacer en otras formas:
ay, desde ahí, presume la materia
que apenas cuaja su dibujo estricto
y ya es un jardín de huellas fósiles,
estruendoso fanal,
rojo timbre de alarma en los cruceros
que gobierna la ruta hacía otras formas.

Y en otro lugar:
El vaso de agua es el momento justo.
En su audaz evasión se transfigura,
tuerce la órbita de su destino
y se arrastra en secreto hacia lo informe.

Todos los seres participan de este continuo cambio, todos regresan a su
punto de origen:
Mientras unos a otros se devoran:
al animal, la planta;
a la planta, la piedra;
a la piedra, el fuego;
al fuego, el mar;
al mar, la nube;
a la nube, el sol
!bid., p. 62.
"!bid., p. 178.

11

162

. ~n este momento en que todo vuelve a su origen, Gorostiza vuelve tam~1en _al su~o, vuelv~ a la teoría bíblica de la creación, pero no ya con el sentido mfantil del prmcipio del poema, sino que, con esa solemne gravedad que
da al hombre la reflexión hecha durante muchos años de su vida sobre estos problemas que para algunos alcanzan una importancia vital, el poeta
expresa el regreso al origen; sólo que en un sentido totalmente distinto, porque no es esa nada inicial de la que surgió el mundo, sino esa nada absoluta
que queda después de la desaparición de todo lo creado; es decir, no una
nada de principio, sino una nada de final:
Dice la Biblia: "Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de
las aguas" .13

Y dice Gorostiza:

-

hasta que todo este fecundo río
de enamorado semen . . .
(
)
no desemboca en sus entrañas mismas
( ... )
en donde nada es ni nada está,
donde el sueño no duele,
donde nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo '.)'a, sobre las grandes aguas
/lota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
como si herido - ; ay, tl también- por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogado su palabra sangrienta.

...

En la parte final del poema, la sección "Tan-tan", se encuentra otro elemento cristiano, el Diablo, sólo que en una concepción diferente: el Diablo
,. Gen. 1: 2.

163

�de Gorostiza es la muerte, y a la vez, el ansia de vivir, ya que como se ha
visto, el vivir es empezar a morir:
¡Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo,
es una esposa fatiga
un ansia de trasponer
estas lindes enemigas,
este morir incesante,
tenaz, esta muerte viva.
¡Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo,
( ... )
ay, esta muerte insultante,
procaz, que nos asesina
a distancia, desde el gusto
que tomamos en morirla,

La muerte se va apoderando de la vida, llega hasta el origen de este que
es Dios, el cual, también es una posible víctima de la muerte. Esta idea también es gnosticista: "si el espíritu humano procede de un ser divino que ha
caído de la luz a las tinieblas, su rehabilitación implica el voluntario auxilio
16
de otro ser divino igual o de rango superior al primero".
¡Tan-tan! ¿Quién es? Es el Diablo
es una muerte de hormigas
incansables, que pululan
¡ oh Dios! sobre tus astillas;
que acaso te han muerto allá,
siglos de edades arriba,

como una estrella mentida
por su sola luz, por una
luz sin estrella, vacía,
que llega al mundo escondiendo
su catástrofe infinita.

G?rostiza ~ ~ido sincero y nos ha llevado consigo hasta el final de su pensamiento: lo uruco seguro que tiene el hombre en el mundo es su muerte
, va1e tomarla como una compañera que será la ' única que nos'
as1, que mas
acompañe en el final.
Y si no se le da tanta importancia, y se la toma con un rasgo de humorismo, tanto mejor:
Desde mis ojos insomnes
mi muerte me está acechandoJ
me acecha, sí, me enamora
con su ojo lánguido.
¡ Anda, putilla del rubor helado,
anda, vámonos al diablo!

BIBLIOGRAFÍA

DullANT, WILL, La Civilización de la India, B. Aires, 1952.
Enciclopedia Universal Ilustrada, Barcelona, 1925, t. 25.

Para terminar, el poeta muestra su posición ante Dios, la cual es fundamentalmente una posición de duda, de no saber; y por lo tanto, más
angustiosa que si tuviera una seguridad aunque fuera negativa. No tiene
la seguridad nietzscheana de que Dios haya muerto, porque dice: "que
acaso te han muerto allá. .." pero tampoco está seguro de que aún exista
porque dice: "sigues presente", pero tal vez como la luz de una estrella que
se ha apagado desde hace mucho tiempo, y de la cual todavía nos siguen
llegando los últimos rayos de luz:
migajas, borra, cenizas
de ti, que sigues presente
,. Cfr. Enciclopedia Universal Ilustrada, Barcelona, 1925, t. 25.

165
164

�EL FACTOR PARENTAL EN EL DESTINO TRAGICO DE
JULIETA, OFELIA, CORDELIA Y DESDEMONA *
EUSABETH K. DE HINOJOSA, M,LI.

LA GRANDEZA DE SHAKESPEARE radica en gran parte, en su habilidad para
atraer al lector y al espectador y esto se debe a su aguda percepción de los
rasgos humanos en todos sus aspectos. En sus tragedias trata de la ira, el odio,
el pecado, la ambición, la traición, los celos, y sus consecuencias.
El factor parental ha alcanzado en nuestra época gran importancia, debido a los avances de la psicología y la psiquiatría. Se habla mucho de la brecha de las generaciones, de la falta de comprensión y comunicación. Pero como
podremos observar en algunas de las obras de Shakespeare, éste no es un problema nuevo; siempre ha existido, pero entonces ni se tomaba en consideración ni se discutía.
Desde la época de Shakespeare y hasta últimas fechas, los padres daban
órdenes y los hijos obedecían y era inconcebible e imperdonable el que los
hijos desobedecieran y actuaran en contra de los deseos de los padres.
Como veremos en las obras base de este ensayo, el padre, más que la madre, es responsable hasta cierto punto de lo que les ocurre a sus hijos. En
Hamlet es el padre quien aparece aconsejándolos. Tenemos otra vez solamente al padre en· El Rey Lear y en Otelo. En Romeo y Julieta aparecen
ambos padres, pero no cabe duda que tanto la madre como los hijos tienen
que doblegarse ante los deseos y órdenes del esposo y padre. Así que más que
de un factor parental podemos hablar en estos cuatro casos de un factor
paternal.
No dudo que este tema haya sido tratado ya por uno o varios críticos en
alguna ocasión. Por lo tanto lo siguiente es mi opinión personal al respecto.
El factor parental tiene mucha influencia en el destino de las cuatro jóvenes,
• Las obras en cuestión aparecen en Obriu Completiu de William Sbakespeare,
Aguilar, S. A. de Ediciones; Madrid, 1951.

167

�en algunas más que en otras y lo considero tan importante como los elementos del amor y del odio.
julieta
(Romeo y Julieta)

La tragedia, como lo indica el prólogo, se debe a las estrellas y a la saña
y rencores de los padres, y termina con la muerte de sus hijos. Los padres
de Romeo, los Montesco, parecen amar mucho a su hijo y están preocupados
por él después de la refriega en las calles. Dice Lady Montesco:
¡Oh! ¿Dónde está Romeo? ¿Le habéis visto hoy?
Celebro infinito que no se hallara en esta refriega.
A. I, e. i, p. 264.

También su padre está preocupado, pero lo considera ya bastante grande
para ser "consejero de sus 2ropias afecciones". Quisiera poder ayudarle, si
sólo conociera la causa de su pesar. Pero como sucede con la mayoría de los
jóvenes, no hay comunicación entre padre e hijo, más cuando se trata de problemas amorosos, así que prefieren dejarlo en manos de Benvolio.
Capuleto ha prometido su hija al Conde Paris, por de pronto si ella está de
acuerdo. Su madre le habla a Julieta acerca de la propuesta del Conde, lo
presenta bajo los mejores aspectos y le pregunta si le sería posible amarlo. La
respuesta de Julieta nos da la situación exacta de una hija respecto a sus pa-

. En _e~,Acto III, escena iv, oímos a Capuleto dirigirse a su esposa y a Pans refmendose al matrimonio de Julieta:
Conde de Par~, me atrevo a responderos del amor de mi hija. Creo que
en todo se de¡ará gobernar por mí. Más diré: no lo dudo. Esposa id a
verla antes de recogeros.. Dadle cuenta del amor de mi hijo Pa~is, y
hacedle saber, notadlo bien, que el próximo miércoles. . . Pero ¡ calla 1
¿Qué día es hoy?
·
A. III, e. iv, 294.

pero creyendo que es demasiado pronto, ya que es lunes, agrega:
. i Lunes! [ Ya, ya! Bien. El miércoles es demasiado pronto; sea el
¡ueves. Decidle que el jueves se desposará con este noble conde.

A. III, e. iv, 294.

Lady Capuleto es la encargada de preparar a su hija. Capuleto ni siquier~ se espera a saber si Julieta está dispuesta o no a casarse con su pretenchente. Para el padre es muy natural dar órdenes aun en este asunto tan
serio ~ personal. Tenemos además que recordar que Julieta apenas va a
cumplir catorce años; es una niña y como tal le debe obediencia. Podemos
notar que Lady Capuleto no hace ningún comentario en cuanto a la conveniencia o inconveniencia de tal matrimonio.
Cuando su mad1; entra_ a verla, Julieta se extraña por la visita, ya que
aparentemente, segun el diálogo, Lady Capuleto no acostumbra visitar a su
hija en su alcoba:

dres en esa época:
Orgullosa, no; al contrario, estoy muy agradecida. Nunca puedo estar
orgullosa de lo que aborrezco; pero sí agradecida, hasta por lo que odio,
cuando se lleva a cabo con amorosa intención.
A. tII, e. v, 296-297.

Cuando Julieta decide rasarse secretamente con Romeo, ni siquiera piensa
en decírselo a su madre. Quizás teme no ser comprendida o sabe perfectamente
bien que no lo conseguirá. Nos damos cuenta de los sentimientos de los Capuleto hacia Romeo, cuando Lady Capuleto se entera de la muerte de Teobaldo en el duelo con aquél. Quiere la venganza inmediata y no cree que
Romeo no deseaba la lucha. Dice que Romeo finge:
¡ El cariño le ha inducido a mentir! ¡No dice verdad!
A. III, e. i, 288.

¿ Qué inusitada causa la trae aquí?

A. III, e. v, 295.
En su conversación, Julieta engaña fácilmente a su madre respecto a la
causa de su dolor. Finalmente, cuando Lady Capuleto le da la noticia de su
casamiento, Julieta se enoja y afirma que no se casará con el Conde. Al saberlo su padre pasa inmediatamente de la condescendencia a la ira. No quiere escuchar razones, ella deberá casarse con el Conde aunque sea contra su
voluntad y si _es preciso~ será llevada a rastras al templo. Vemos cómo su ego
paternal ha sido ofendido y hasta la amenaza con repudiarla si no cumple
con sus deseos. También la madre lo apoya diciendo que todo ha terminado
tntre las dos. Capuleto se desata en lenguaje abusivo. Llama a Julieta "encarroñada clorótica", "libertina", "cara de sebo", "miserable y estúpida llorona", "muñeca quejicosa", considerándola una maldición en lugar de ben169

168

�ofelia

dición. tl está convencido de que sólo ha cumplido con su deber, buscándole un marido bueno y rico. Julieta recurre a la piedad y amor de su madre,
pidiéndole ayuda, pero Lady Capuleto apoyando al padre, adopta una cruel
actitud hacia su hija:
Nada me digas, pues no hablaré una palabra. Obra como quieras,
porque todo ha terminado entre las dos.
A. III, e. v, 297.

Quizás si se le hubiera ocurrido ayudar a Julieta, no hubiera l_o~~ado n~da,
ya que la mujer estaba completamente sujeta al marido y su opiruo~ hubiera
sido de escaso O ningún valor. Por supuesto ~ue los _Padres de Julieta tampoco tenían la más remota idea de lo que habia ocurrido: d~ otra manera es
posible que al menos la madre, hubiera actuado de modo diferente.
Cuando Julieta regresa de la celda de Fray Lorenzo con el pomo d; veneno
para su muerte aparente, encuentra a su p~dr_e y de nuevo lo engana al comunicarle el objeto de su visita, su arrepent1m1ento y cuando le prom_ete obedecerle de ahí en adelante. Ambos padres se alegran al ver el cambio en su
"hija descarriada" y emprenden los preparativos para la boda.
.
Al encontrar los padres a su hija "muerta", observamos un _gran. cambio
en su lenguaje. La madre llama a Julieta "niña mía", "mi úruca vida"; el
padre "alma mía y no hija mía" y ambos ceden a su dolor en el Acto IV,
escena v.
Después del trágico desenlace, sólo sabemos que la mad~: ~~ Romeo ha
muerto a raíz del exilio del hijo. Al final tenemos la reconc1hacion de ~apuleto y Montesco, producida por la muerte de sus hijos. Capuleto admite ~u
culpa en la tragedia. No los culpo completamente, y~ que actu~ban segun
sus convicciones y las costumbres de su tiempo. Considero a Julieta demasiado precoz, pero como la obra nos dice, much~s jó~enes como ella ya eran
madres y no había nada de irregular en un matmno~io a esa temprana edad,
pero por otro lado ella ni siquiera trata de persuadir a su madre o de confesarle la verdad.
Otro factor interesante en esta obra, es la presencia de la nodriza en fa.
rnilias de buena posición. De hecho, ésta conoce a las jóvenes a su cargo
mucho mejor que los mismos padres; es su confidente, sabe d_e sus des~os Y
actos, en los cuales muchas veces los apoya. En el caso de Juheta contribuye
involuntariamente a su trágico fin.

(Hamlet)

Ofelia en Hamlet, es otra joven que sufre debido a malentendidos o a
causa de conveniencias de la corte en la que su padre es un hombre importante. En esta obra, como supongo, tenemos a una joven huérfana de madre; nunca se hace referencia a Lady Polonio. Ofelia es una joven dulce y
dócil, obedece sin objeción las sugestiones de su padre. Ha de haber estado
enamorada de Hamlet y el grave conflicto en su alma, después de que éste
mató a su padre, fue devastador al grado de causar su locura (en alguna
parte he leído que Shakespeare presenta un caso de esquizofrenia mucho antes de que existiera la psiquiatría) . Ofelia escucha pacientemente a su hermano cuando éste la aconseja respecto al amor de Hamlet por ella, pero
es bastante lista para contestarle que siga su propio consejo :
Pero, mi buen hermano, no hagas como algunos predicadores inexorables, que enseñan el áspero y espinoso camino del cielo, mientras ellos,
como jactanciosos y procaces libertinos, pisan la senda florida de los
placeres y no se preocupan de su propia doctrina.

Acto I, e. iii, 1345.
En esta obra sí hay comunicación entre padre e hija, por ejemplo cuando
Polonio le pide a Ofelia que le &lt;liga lo que ocurre entre ella y Hamlet. Ofelia
le da cuenta sincera de su afecto por ella.
Al igual que Laertes, Polonio, en cierto modo, se mofa de ella diciéndole
que es demasiado inocente o tonta si cree que tal afecto sea verdadero. Lo
que sucede en la mente de Ofelia al hablar Polonio tan mal de Hamlet, sólo
lo podemos imaginar. Cede al consejo de su padre, sin protestar, cuando
contesta:
Os obedeceré, senor.
A. I, e. iü, 1346.

Ella nunca se hubiera atrevido a desobedecer, su carácter es muy distinto
del de Julieta. Aparentemente es menos precoz y Hamlet más tarde tampoco
le da ninguna esperanza. También está asustada por su comportamiento y
acude a su padre en busca de ayuda. Polonio está ahora seguro de que
Hamlet ama a Ofelia, pero teme que el rey y la reina no aprueben este amor:
171

170

�Ven, vamos a ver al Rey. Es preciso que lo sepa, pues ese amor puede
acarrear más pesares ocultándolo que rencores descubriéndolo. Vamos.
A. II, e. i, 1352.

. Ofelia parece ser una joven inocente, sencilla, ni de inteligencia profunda
m astuta. Además de Polonio, también Hamlet y Laertes son responsables de
su locura y muerte. Es la víctima cándida e inocente de la perversidad de
los que la rodean.

El sentido de obediencia está fuertemente presente en la obra; dice Polonio:
Yo tengo una hija (y la tengo mientras fuere mía), la cual cumpliendo
con sus deberes de obediencia ( poned atención), me ha entregado esto.
Tornad ahora nota y recapacitad.
A. II, e. ii, 1354.

Polonio es un hombre ambicioso y le importa más su posición en la corte
que la felicidad de su hija, o quizás también está completamente conve~.cido de que está obrando correctamente. Hamlet en el Acto II, escena 1!,
le dice a Polonio que está sacrificando a su hija y lo compara con _Jefte.
Polonio está dispuesto a utilizar a su hija para probarles al rey y la rema la
locura de Hamlet. Ofelia conviene en ayudarle ya que está ansiosa de que
Hamlet se recupere pronto, no desconfía ni de su padre ni de la reina. _La
han lastimado las palabras de Hamlet en el Acto III, escena i. La entrevista
observada por el rey y Polonio es decisiva en la locura de Ofelia:

y yo, la más desventurada e infeliz de las mujeres que gusté la miel
de sus dulces promesas,
¡Oh desdichada de mí! ¡Haber visto lo que vi y ver ahora lo que veo!
A. III, e. i, 1365.

Su docilidad y su carácter débil se reflejan en la aceptación de esta entrevista premeditada; otro tipo de muchacha hubiera opuesto resistencia a esta
falta de reserva.
Ofelia enloquece después del asesinato de su padre por Hamlet: su lealtad
está dividida entre su amor hacia él y su amor filial. Encuentra un escape
en la locura y finalmente en la muerte. En el funeral de Ofelia, Acto V,
escena i nos enteramos de que la Reina gustosamente la hubiera aceptado
como hija y también en esta escena tenemos la sincera confesión del mismo

( El Rey Lear)

. _Mucho s~ ha dicho y escrito acerca del conflicto entre el Rey Lear y sus
hijas, esp~c1alrnente Cordelia. La cuestión de su honor personal, su lealtad
a _un conjunto de valores, también juegan un papel importante en este confhct?. Pero sólo tomaré en consideración el factor parental al tratar de su
destino .U:ágico. También existe, como dicen algunos críticos, el fondo de una
doble v1S1ón de la vida: "una visión imaginativa de la vida, que percibe los
valores de acuerdo con sus símbolos" y "una visión calculadora de la 'd
1
1
.
Vl a,
en a cua. el valor se iguala a la ventaja". También tenemos un choque entre
el complejo de deber~s y lealta~es antiguo y el moderno en el que sólo prevalece 1~ lealtad hacia las propias espectativas y beneficios. Cordelia encaja
en el primero de los dos.
Lo primero que notamos de nuevo, es la ausencia de una reina o madre de
Corde!ia. Inmediatamente en el primer Acto, escena i, encontramos a Lear
anunc1an~o que va a dividir su reino en tres partes, ofreciendo la mayor parte a la hija que exprese más amor o cariño hacia él. Cordelia, al oír las protestas de amor de sus hermanas, percibe su hipocresía y está convencida de
que su amor es mayor, pero se considera incapaz de expresarlo:
Entonces ¡ pobre Cordelia! Pero no, nada de eso, puesto que estoy segura de que mi amor es más rico que mi lengua.
A. I, e. i, 1634.

Su firme respuesta a la pregunta de su padre es:
Amo a Vuestra Majestad conforme a mi deber; ni más ni menos.
A. I, e. i, 1635.

Hamlet:
Yo amaba a Ofelia; cuarenta mil hermanos que tuviera no podrfan,
con todo su amor junto, sobrepujar el mío

A. V, e.

172

cordelia

1,

1392.

Lear se muestra inconforme, pero ella aduce que si sus hermanas lo aman
tanto, no deberían haberse casado y de esa manera dividir ese amor. Observamos la interpretación equivocada del padre cuando dice:
173

�i Tan joven y tan falta de ternura!

A. I, e. i, 1635.

Si Lear hubiera conocido mejor a sus hijas, no hubiera dudado de~ amor de
Cordelia. Creo que actuó con crueldad al alejarl_a de su lado, 1;:1 :::tr:
Kent ue habló en su favor. Lear toma su sencillez ?ºr orgu .
q
.
C d 1·
no ha respondido a sus esperanzas.
instantáneo disgusto por or e ia, que
Cuando Cordelia trata de explicar su respuesta:
Suplico todavía a Vuestra Majestad, si la razón de mi ofensa es la f;!ta
de este arte flúido y untuoso de hablar sin razon~r (ya que lo que i~n
e propongo lo cumplo antes de decirlo), declarets que no es la mane a
;e un vacío ni otra infamia, ni acción impura o paso deshonroso lo q~e
me ha rivado de vuestra gracia y favor; sino precisamente la car~ncia
de a u!llo por lo cual soy rica: un mirar constantemente persuasivo y
una iengua que me siento dichosa de no p~seer:, aunque el no poseerla
me haya costado la pérdida de vuestra estimacion.
A. I, e. i, 1637.

Lear le dice:

i Más te valiera no haber naci'd o antes que no saber agradarme más!
A. I, e. i, 1637.
El rey de Francia toma a Cordelia por esposa a pesar de la conducta de su
padre hacia ella. Lear no quiere retractarse:
ámala re de Francia; tuya es, pues nosotros no tenemos tal_ hij~,
~i jam&amp;s v:lveremos a ver su r~st_r,o. Idos, pues, sin nuestra gracia, sin
nuestro amor y sin nuestra bendicion.

A. I e. i, 1637.

.
.d
hermanas que se porten bien con
Al despedirse, Cordelia ~;soP~/ét lu;os ojos de ellas, como a los de Le~r,
su padre y que se hagan c g
. . d I diálogo de Regania y Gonenla
ella ha sido desobediente pero s1gu1en
e ellas saben perfectamente cuán

a°

en la mism~ esce:ra,d:º;!:~: ~u:;:: pea¿:e y consideran la acció~ .d: éste,
grande es e ~:rinfl
. . to de su razón" y sus "chocheces de v1e30 .
resultado del e aquecmuen
locura Cordelia al
La ingratitud de las hijas mayores lleva a Lear a la
.

¡ Dioses clementes, reparad la inmensa brecha que ha recibido su naturaleza ultrajada! ¡ Oh, restableced la armonía en los sentidos desordenados y delirantes de este padre convertido en niño!

A. IV, e. vii, 1680.
En el Acto IV encontramos ya a un Lear arrepentido, quien en sus momentos de lucidez recuerda lo que le hizo a Cordelia y se da cuenta de que
obró injustamente. Cordelia está ansiosa de ayudarle y le ruega al médico
que haga todo lo que sea posible por su padre. Ella y su esposo han acudido en su ayuda, su amor es constante a pesar de su sufrimiento:
No es la orgullosa ambición la que pone las armas en mis manos, sino
mi cariño, el gran cariño y el derecho de mi anciano padre. ¡ Que pueda
pronto verle y oírle!

A. VI, e. iv, 1674.

Reunidos de nuevo, Cordelia amorosamente le pide a su padre su bendición, él no la reconoce todavía aunque se imagina que es su hija. Lear le
pide a Cordelia que "olvide y perdone" ya que es viejo y está loco. Más
tarde, en el Acto V, escena iii, está dispuesto a bendecirla y a ponerse de
rodillas al mismo tiempo para pedirle perdón. Al mismo tiempo que la obra
termina con la trágica muerte de Cordelia, ésta recupera el amor de su padre, aunque demasiado tarde para ambos. El error de Lear se debió a su
espíritu calculador y a su concepto de medir el amor en palabras y tierra.
desdémona
(Otelo)

A través de la naturaleza envidiosa de Yago, nos enteramos de que Desdémona se ha casado secretamente con el moro Otelo; cuando le dice a
Brabancio:
En el momento en que hablo, en este instante mismo, un viejo morueco
negro está topetando a vuestra oveja blanca. ¡ Levantaos, levantaos! . ..
¡ Despertad al son de la campana a todos los ciudadanos que roncan;
o si no, el diablo va a hacer de vos un abuelo! ¡ Alzad, os digo!

A. I, e. i, 1467.
envenenando al mismo tiempo su mente respecto a su hija. Cuando Braban-

saber esto, exclama:

175
174

�cio se da cuenta de que Desdémona se ha ido, se toma iracundo y aconseja
a los padres que no se fíen de sus hijas:

Padres, no os fiéis desde hoy de las almas de vuestras hijas por lo que
las veis obrar.
A. I, e. i, 1468.
Después de lo que Desdémona ha hecho, la considera como muerta.
Al encontrarse con Otelo, Brabancio le pregunta por medio de qué hechizos ha cautivado a su hija, ya que de otra manera no puede comprender
su comportamiento. Según su opinión, este matrimonio con un moro va contra la naturaleza. Cuando Desdémona es conducida ante su padre, para confesar la verdad, ella le explica sus deberes divididos hacia él, a quien está
obligada por vida y educación, y hacia su esposo. Brabancio cede ante estas
razones pero al mismo tiempo se considera feliz de no tener más hijos con
los cuales sería más tirano debido a la acción de Desdémona. (Creo que este
comportamiento de venganza o precaución es una reacción común en los
padres de todas las épocas) . Acepta el matrimonio aunque siempre percibimos
una nota de rencor cuando al despedirse le dice a Otelo:

Vela por ella, moro, si tienes ojos para ver. Ha engañado a su padre
y puede engañarte a ti.
A. I, e. iii, 1475.
Es posible que en este momento Brabancio haya sembrado la semilla de la
desconfianza en Otelo, la que al final llevará a la destrucción de Desdémona.
Yago, tratando de despertar los celos en Otelo, echa leña al fuego al recordarle el enaaño
de Desdémona en el Acto 111, escena iii. En el Acto IV, escena
o
ii cuando Otelo acusa a Desdémona, ella cree que él quizás piensa que su
padre fue instrumento en la orden de regreso, y vanamente trata de probarle su amor al asegurarle que no sólo él ha perdido el afecto de su padre,
sino que ella también, debido a su matrimonio.
En esta obra falta de nuevo la madre. Desdémona la menciona en el Acto
IV, escena iii, cuando se acuerda de la pobre de Bárbara y su muerte, pero
nunca la vemos ni oímos, ni siquiera al principio cuando Desdémona ha escapado con Otelo. Su padre, como vemos en el Acto V, escena ii, no pudo
soportar su matrimonio con el moro y murió de pena. No sabemos cómo hubiera reaccionado frente al asesinato de su hija a manos de Otelo. tste probablemente hubiera asesinado a Desdémona de todas maneras, pero la semilla
de la duda ya había sido plantada, primero por el propio padre de ella Y

Tenemos aquí otro ejemplo de la hija que actúa en contra de los deseo~ de_ su padre o a es~ald~s de ~1, creo que principalmente debido a que
sabia bien que su padre Jamas hubiera dado su consentimiento para su boda
con Otelo debido a la diferencia de color o raza, también hoy un factor muy
común. Desdémona nunca discute sus sentimientos o su amor por el moro
c?~ su padr~, porque quizás está segura de su reacción o porque no hay sufi~e~te conf~nza _entre padre e hija. Desdémona es bastante joven, dulce y
qmzas demasiado mocente en su deseo de ayudar a Casio y en su expresión
de amor al prójimo.
·
Hemos visto cómo el factor parental juega un papel importante en estas
cuatro obras. Creo que el más culpable de los cuatro padres -sin tomar en
consideración el aspecto moral y los diferentes puntos de vista del padre o
la hija- es el rey Lear. Es un padre cruel que no es capaz de penetrar en
el corazón de su hija y que toma venganza de una criatura inocente. Al mismo
tiempo, en cierto modo, es el que más reacciona al final, cuando vuelve a
encontrar a Cordelia y le pide perdón; pero el daño ya ha sido hecho.
El segundo en culpabilidad es Polonio cuando al obrar de acuerdo con sus
convicciones de cortesano, desilusiona a su hija en lo que se refiere al amor
de Hamlet por ella, aunque posiWemente sólo quiere obrar en bien de su
hija. La semilla de la locura quizás ya estaba latente en su mente, pero todas
las opiniones contradictorias y circunstancias contribuyeron a su desarrollo.
Los padres de Julieta son culpables en cuanto a que no supieron, o se supone que no juzgaban necesario -de acuerdo con las costumbres de la
época- ganarse la confianza de su hija. De otra manera quizás hubieran
accedido a los deseos de Julieta al escoger a Romeo. Su culpa indirecta se
encuentra en el duelo con la casa de los Montesco.
Tomé a Otelo para demostrar cómo una frase pronunciada en un preciso
momento, influirá más tarde causando gran daño. Brabancio no tiene culpa
demostrable en el destino de su hija, aparte quizás de su probable despreocupación o exceso de confianza.
En los cuatro casos hay una falta evidente de comunicación. En tres de
ellos falta la madre, elemento importante en la vida de cualquier joven y especialmente aquí en los casos de Ofelia y Desdémona. Tres de los padres mueren, el padre de Desdémona y el Rey Lear de pesar (igual que Lady Montesco) , Polonio a manos de Hamlet.

después por Yago.
176

177
H12

�HONDURE:iqISMOS
Lic. ANGÉLICA H. DE RIVERA
Univ. de San Pedro Sula, Honduras
"El maestro, la escuela, son algo exótico en nuestras aldeas, pese a la fama
que tenemos de ser el pueblo menos
analfabeta de Centro América".
MARCOS CARÍAS REYES

"La Heredad"

J. BREVE RESEÑA HISTÓRICA

FUE EL 30 DE JULIO DE 1502 que Cristóbal Colón, en su cuarto v1aJe a la
América, llegó a las playas de la isla de nombre Guanaxa (actualmente Guanaja), y a la cual él dio el nombre de Isla de los Pinos.
El 14 de agosto del mismo año tocaron los españoles por vez primera
tierra firme en Centro América, en la punta que Colón llamó Caxinas (hoy
Puerto Castilla), situada en territorio hondureño. Mucho hubieron de luchar
contra los elementos naturales en esa temporada, pudiendo alcanzar el 14
de septiembre otro cabo donde Colón expresó su famosa frase "Gracias a
Dios que hemos salido de estas honduras". Esta frase dio nombre al país y
al Cabo Gracias a Dios.
Fueron varios los núcleos indígenas que habitaron Honduras antes de la
llegada de los españoles. Por un lado estaban los Lencas, tribu belicosa cuyos
dominios comprendían los actuales departamentos de Gracias, Intibucá, La
Paz, Comayagua, y pueblos vecinos. Esta tribu estaba al mando del cacique
Lempira (a la llegada de Colón) quien muriera valientemente defendiendo
la libertad de los suyos. Para honrarlo se le ha dado su nombre a uno de
los departamentos del país, así como a la moneda que se utiliza. Los Chorotegas formaban el grupo que habitaba el departamento de Choluteca, y provenían del grupo maya-quiché. Además estaban los Payas en la Mosquitia,

179

�y los Xicaques en el departamento de Yoro. En la zona del Ulúa estuvieron
los Chontales (Mayas) y los Pipiles.
A ciencia cierta sabemos que los Mayas habitaron Honduras, ya que nos
legaron su grandiosa herencia en las Ruinas de Copán. Se supone, según las
leyendas, que este grupo vino bajo el mando de un gran señor de Yucatán.
Erigieron la ciudad, y tiempo después, regresaron a su lugar de origen sin
saberse el motivo de su determinación. Al llegar los españoles, Copán era una
ciudad ya abandonada.
Durante la época de la Colonia en Honduras, al igual que en todos los
países conquistados en esa época, se subyugó al indígena, rebajándole al último peldaño en la escala social, y lógicamente, con la imposición de los españoles en sus vidas, las lenguas de los indígenas fueron desapareciendo del
cuadro cultural, al igual que sus cultos religiosos, los cuales fueron suplantados por el catolicismo. Sin embargo, siempre quedaron huellas de dichas
lenguas, como se puede observar en muchos vocablos aún utilizados por el
pueblo, mismos que contribuyeron al enriquecimiento de la lengua.
Pasa el tiempo y se suceden las intrigas del gobierno colonial. Después de
vivir 300 años bajo el yugo español, e influenciados por las declaraciones de
independencia de Estados Unidos y México, sobre todo la de este último
país, vienen las ansias de libertad de los pueblos de Centro América. La
labor de redacción del acta de independencia corresponde al sabio José Cecilio del Valle. Sale el documento a la luz el 15 de septiembre de 1821 en
Guatemala, sede de la Diputación Provincial. Los pliegos del acta de Independencia llegaron a Cornayagua, entonces capital de la Provincia de Honduras, el 28 del mismo mes, para gozo de todos sus habitantes.
Así pasan los años, y pronto son otros países los que ven las posibilidades
de explotar tierras tan generosas como lo son las Centroamericanas. Viene
el furor del oro verde con su alborada en la década de 1910-1920, siendo
promovida su producción y exportación por los grandes consorcios norteamericanos, tales como la United Fruit Company, la Standard Fruit Company,
y la Tela Railroa&lt;l Company. Estas tres compañías son las que aún operan
en la zona norte del país, ya que están todavía en vigencia las concesiones
que el Gobierno Hondureño les hiciera a principios de este siglo por 99 años.

II.

INFLUENCIA DE LAS INMIGRACIONES

Estando compuestas estas compañías en sus secciones administrativas por
ciudadanos de origen nortemericano, es natural que el idioma inglés así
como las costumbres norteamericanas tengan bastante influencia en las del

180

p~, Pero esto no viene a ser la suma total de las influencias de los Estados
Urudos en el español de Honduras. Muchas son las transacciones en los campos de la expor~ción y la importación comerciales y agrícolas que se llevan
a cabo con el ~~s del _N?rte, así como con países europeos, transacciones en
l~ cuale~, se utiliza el 1d1oma inglés. Por otro lado, tenemos la constante salida de Jovenes que van a continuar sus estudios en los Estados Unidos
otros que van con propósito de desarrollar mejores técnicas de trabajo ' y
P~emos decir que, tanto Honduras, como los otros países de la A~érica
Latina, sobre todo los considerados en el grupo de "subdesarrollados", sufren, a la. vez que gozan, con toda inmigración proveniente de los países solventes. Digo que sufren ya que es grande la salida de divisas del p , en
.
~
~
mtereses de idos a los grandes préstamos, así como por los productos que
se exportan a precios altí~imo_s, p~ro que al productor se Je pagan pobrem,en~e. Gozan, ya que las mmigrac1ones provenientes de países solventes econormcamente (y por ta~to, con campo propicio para la cultura) tienden por
lo general a elevar el ruvel cultural, educacional, económico e industrial. En
una palabra, ayudan a sacar a estos países del subdesarrollo y letargo en que
~e encuentran.
. La m~zcl~ de _razas en un país lleva a la mezcla de las lenguas. Las principales mmtgraciones a Honduras vienen de Palestina y de Ja China. Estos
gruP.os se dedican principalmente al comercio, pero sus costumbres e idiomas
permanecen fuera del alcance de los hondureños, ya que se trata de grupos
c~rrados que no se mezcl~ mucho socialmente debido a la falta de aceptación por parte de los nativos. Hay también mucho israelí y norteamericano
como dueños de las principales empresas del país.
'
Después ~enemos a los hermanos de Centroamérica. En este grupo sobresalen notoriamente los salvadoreños, quienes vienen a laborar como "mano
de obra". Este fenómeno socio-económico se debe a que El Salvador siendo
un país pequeñísimo (34,126 km2 ) tiene una población excesiva: 'aproxi~a,damente 3 millones de habitantes, lo que da un total de 87 habitantes por
kilometro cuadrado. Esta población es demasiada para cubrir sus necesidades
ocupacionales, dejando a muchos sin oportunidad de trabajo.
Otro grupo fuerte es el de la raza negra, llamados "morenos". tstos como
es sabido, vinieron c~mo esclavos durante la conquista. Muchos son J~s que
han ~ega~o de Jamaica, y se llaman a sí mismos "ingleses". Ellos tienen sus
propios dialectos, los cuales varían de caserío en caserío. Los "morenos" mezclan en sus dialectos palabras de origen inglés, español y francés. El "mor~no" por lo g_eneral es muy pobre. Su habla no considero que tenga influencia en el espanol de Honduras, ya que s6lo ellos la practican.
. En menor escala tenemos a los mexicanos y europeos, así como a los sudamericanos. Los primeros, podríamos decir que en su mayoría vienen debido al

181

�matrimonio, en ambos sexos, con hondureños que realizan sus estudios en
México. Los europeos y sudamericanos llegan a Honduras como repre:~ntantes de Compañías de sus respectivos países, o empleados por compamas
locales, quedándose por lo general a residir en el país.

III. EL

Microbiología ............... .
Enfermería ................ .
Odontología ............. . . .
I ngemena
. ' Quimzca
, . ......... .
Pedagogía ......... . .... . .. .
Ingeniería Eléctrica ......... .
Licenciado en Ciencias M atemá-

SISTEMA DE ENSEÑANZA

Los sistemas de enseñanza en estos países son aún anticuados. Para empezar, los maestros forman el grupo peor pagado por el gobierno. Tod~s los
nombramientos son hechos por las autoridades facultadas por el gobierno,
aún en los colegios privados.
La educación aquí se divide en Primaria, que va de primero a sexto gr~do, y Plan Básico, que viene a ser el equivale_nte en México ,ª la Secundaria
y Preparatoria. Digo que viene a ser el eqmvale_nte, pero, s~lo en lo que_ a
la nomenclatura se refiere, ya que en el contenido acadermco las materias
impartidas son sumamente básicas, y el alu_~o, en esto_s ~ltimos cinco años
de enseñanza preparatoria, no llega a adqumr los conocimientos que se ofrecen en otros países.
Reducido, relativamente, es el grupo de alumnos pertenecientes a f~milias
económicamente pudientes que salen al extranjero a continuar estudios s~periores, y ellos, al llegar a su destin_o, . inmediatamente n~tan la ~norme diferencia entre el alcance de sus conocumentos y lo que segun los metodos educativos de otros países debieran saber.
Los estudiantes que no están en posibilidades de salir del país siguen en
su gran mayoría las carreras de Leyes, Farmacobiología, o asisten a las es:uelas para Peritos Mercantiles y Secretariado. Los egresados de estos dos tipos
de escuelas abundan tanto que sus trabajos no pueden ser bien remunerados,
~alvo en casos especiales. Además, como exceden en número a las plazas disponibles, tienen que dedicarse a otras ocupaciones ya no ligadas a sus conocimientos específicos.
La Universidad Autónoma de Honduras, única en el país, se encuentra
en Tegucigalpa, y ofrece las carreras que a continuación indico con su correspondiente número de alumnos:
Ciencias Jurídicas y Sociales . . 652
Economía . . . . . . . . . . . . . . . . . . 604
Medicina . . . . . . . . . . . . .
527
Administración de Empresas . . 478
Ingeniería Civil . . . . . . . . . . . . . 429

Ingeniería Agronómica e Ingeniería Forestal . . . . . . . . . . . .
Auditoría . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Psicología . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Química y Farmacia . . . . . . . . .

211
201
83
74

55
48

45

37

31
23

tic as ( física, química, biología) . .................. . .
Técnico Laboratorista . ...... .
Profe sor en Educación Media
( física, química, biología, matemáticas) ............... .
Administración Pública ..... .
Topógrafo ........ . ........ .
Técnico en Dibujo .. . ..... .

18

17

5

4
3
1

(Datos proporcionados por la UNAH - Alumnos en el ciclo Febrero, 1969Noviembre, 1969).
Después de haber residido en Honduras, en su zona norte, por algunos años,
he podido reunir una serie considerable de modismos utilizados por el pueblo,
la prensa, radio y televisión. Hubiera sido mi mejor intención recopilar una
lista completa de todos los vocablos que he encontrado diferentes en significado y forma a los usados en México. Sin embargo, tal cosa me ha sido impoóble, pues sólo he vivido en San Pedro Sula, y la lista que a continuación brindo ha surgido de mis lecturas de cuentos de autores hondureños y del habla
de la ciudad.
Algunos de los modismos difieren solamente en significado de los usados en
México. Los hay tomados de palabras inglesas. Otros provienen del español
antiguo, y otros tantos son de origen indígena. Entre todos forman un mosaico
de colorido lingüístico. Por esto, aunque no es completo, considero este ensayo
interesante.
Habiendo dado, aunque en muy pocas palabras ( ya que es muchísimo más
lo que puede decirse de un país por pequeño que éste sea) una descripción de
la actual situación cultural del P.aís, y teniendo una idea general del conglomerado que lo habita, podemos continuar a elaborar la lista de lo que llamaremos "Hondureñismos", tema principal de estas páginas.
A
achín - (m. sust.) buhonero
achinería - (f. sust.) la ocupación del achín.-También el conjunto de mercaderías que
venden los achines
achiote - (m. sust. bot.) colorante rojo que se utiliza en la preparación de las comidas,
y que se extrae del árbol del mismo nombre
achompipado(a) - (adj.) tímido
achucuyarse - (v.) abatirse

183

!82

�aiguaste - (m. sust.) salsa hecha a base de semillas de ayate, achiote, chile, manteca y
otros ingredientes, y que sirve para condimentar los nacatamales
¡ a la púchica! - expresión similar a ¡ ay Chihuahua!
Alcalde de la Vara Alta - La Vara Alta es el símbolo de mando que proviene de la
ideología antigua indígena. En ciertos pueblos este Alcalde existe a la par del Alcalde
Municipal. Su decisión es siempre justa y equitativa
allí nomacito - expresión que significa allí cerca
amachinarse - (v.) tener relaciones hombre y mujer sin estar casados
ambolias - (f. sust. bot.) zinias, cartulinas
amígdolas - (f. sust.) por amígdalas
andar - (v.) traer puesto
andar a pichinga - expresión que significa andar borracho
andar a reata - expresión que significa andar bebido
andar bolo - expresión que significa andar bebido
andar candela - expresión que significa andar ebrio
andar chuña - expresión que significa andar descalzo(a)
andar de goma - expresión que significa sentir los efectos de la borrachera
andar de jetas abiertas - expresión que significa andar o estar preocupado
andar de tumbos - expresión que significa estar enamorado
andar en el bochinche - significa andar en el borlote
andar en pinga - expresión de mala educación que significa andar desnudo(a)
andar puesto - por traer puesto
aPazote - (m. sust. bot.) por epazote
apearse - (v.) hospedarse. Esta palabra y su uso viene del modo de viajar en mula.
Uno se apea para que las mulas descansen
aplanchar - (v.) por planchar
aPuñuscarse - (v.) apiñarse, amontonarse
aritos - (m. sust.) por aretes
aruñar - (v.) por arañar
arrechar(se) - (v.) enojar(se)
arrecho - (adj.) duro, dificil
arrecho(a) - (adj.) enojado(a)
arrojar - (v.) vomitar
arroz de leche - por arroz con leche: plato hecho a base de arroz, leche, canela y
azúcar
atipujarse - (v.) atiborrarse
a tucún - expresión que se usa con el verbo beber: beber a tucún, de prisa
ayote - (m. sust. bot.) calabacita
B

balear - (v.) herir con arma de fuego
banano - (m. sust. bot.) plátano
barba amarilla - (f. sust. zoo.) culebra venenosísima que habita en los cafetales y
cañaverales
barbitas - (f. sust. bot.) jilotes muy tiernos
barz6n(a) - (adj.) haragán
benque - (m. sust.) sitio donde se establecen los cortes de madera, generalmente a

la orilla de un río

184

boca, boquita - (f. sust.) botana, antojito que se sirve con la bebida
bocarada - corrupción de bocanada
bolencia - ( f. sust.) mareo
bolo - (m. sust.) borrachín, ebrio
bombearse - (v.) robarse
bombera - (f. sust.) carro de los bomberos
bonzo - (m. sust.) embarcación menor hecha de tronco de árbol
botado - (adj.) significa barato: precios botados
botija - (f. sust.) tesoro oculto
bragador - (adj.) adjetivo que se usa para indicar que una persona es enérgica
brizar - (v.) lloviznar
bullaranga - (f. sust.) por bullanga
butaque - (m. sust.) especie de butaca
butuco - (adj.) especie pequeña y gruesa de plátano. También se aplica a una persona
obesa y de baja estatura

e
caballada - (f. sust.) palabra soez, también, un desatino
cabuya - (f. sust.) cuerda hecha de fibra de pita; mecate
cacaste - (m. sust.) del azteca "cacaxtli", esqueleto
cachaza - (f. sust.) bagazo de caña
cachicha - (f. sust.) berrinche, enojo
cachinflín - (m. sust.) cohete buscapiés
cacho - (m. sust.) cuerno
cachureco - (sust.) nombre que se da a los pertenecientes al partido Nacional, o conservadores
cada quien a su percha - expresión que significa cada quien a su cama
Cadejo - (m. sust.) personaje creado por la superstición. Es un cuadrúpedo fantástico con forma de bestia y ojos colorados que ronda por las noches.
caite - (m. sust.) huarache, o sandalia burda
caitulfo(a) - (adj.) huarachudo. Forma despectiva para nombrar a un indio
calpul - (m. sust.) montículos donde existieron poblaciones aborígenes
camándula - (f. sust.) hipocresía
camera - (f. sust.) cubrecama
campeño - (m. sust.) trabajador de fos campos de banano
campista - (m. sust.) vaquero
camulián(o, a) - se dice de la fruta que empieza a madurar
candela - (f. sust.) lámpara fluorescente
candelilla - (f. sust. zoo.) luciérnagas
canillera - (f. sust.) miedo, terror
canillita - (m. sust.) voceador de periódicos
cañal - (m. sust.) por cañaveral
cara de gallo - (m. sust.) tipo de machete
cara de pisote - expresión que significa narizón
caranga - (f. sust.) instrumento musical hecho de una lata con cuerda y arco
carao - (m. sust. bot.) árbol especie de casia, produce vainas cuya miel es muy sabrosa
careto(a) - (adj.) chorreado, cara sucia
cargar a tuto - expresión que significa llevar a un niño "a caballito"

185

�carioca - (f. sust.) un centavo de Lempira
cativf - (m. sust.) enfermedad parecida al mal de herpes, que produce manchas mo-

radas; mal del pinto
catracho(a) - (Adj. sust.) nativo de Honduras
catrln - (m. sust.) un vestido de salir
ciguata - (f. sust.) término con que se designa a la mujer en los pueblos
cipote(a) - (sust.) muchacho(a). En femenino también novia
cocora - (f. sust.) personaje fantástico para asustar a~ los niños
colocho - (m. sust.) rizo. Como adjetivo se usa en masculino y femenino para designar
a una persona de pelo rizado
coloradilla - (f. sust. zoo.) garrapata pequeña de color rojo
colorado ( a) - ( adj. sust.) perteneciente al partido Liberal
comisariato - (m. sust.) tienda de la Compañía (Standard o United Fruit) donde se
consiguen productos alimenticios americanos a bajo precio. Se daba al comisario
de los campos para su manejo, y de allí el nombre
concha - (f. sust.) cáscara de las frutas. También la costra de una herida
copar - (v.) topar, pescar a uno la policía
coq uimbo - (sust.) perteneciente al partido Liberal
corneto(a) - (adj. sust.) patizambo(a)
corre que te alcanzo - expresión que significa tener diarrea
corvo - (m. sust.) machete en forma de guadaña
costurar - (v.) por coser
cualquier bagazo - expresión que significa hombre sin valía, ej.: es cualquier bagazo
cuculmeca - (f. sust. bot.) raíz medicinal
cucumbé - juego de rimas cantadas en que esta palabra se repite
cucuruca - ( f. sust.) borrachera
cuerazo - (m. sust.) golpe que da la culebra llamada mica con la cola. También mujer
de buen cuerpo
culumpio - (m. sust.) corrupción de columpio
cumpleañero(a) - (sust.) persona que está de cumpleaños
curarén - (m. sust.) indio de la región (municipio de Curarén)
currutaca - (f. sust.) diarrea
cursería - (f. sust.) mal de estómago
cususa - (f. sust.) aguardiente fabricado clandestinamente
cususera - (f. sust.) fábrica de cususa
cutacha - (f. sust.) cuchillo largo y recto
cutarra - (f. sust.) zapato de correas que llega hasta la pierna
cutorres - (m. sust.) especie de zapato
cute - (m. sust.) zopilote
cuyamel - (m. sust. zoo.) pez de río. También es el nombre de un río
cuzco(a) - (adj.) jorobado(a)

CH
chacalín - (m. sust. zoo.) especie de camarón de río. También se usa para designar

a una persona rubia de tez colorada
chacha - ( f. sust.) tipo de escopeta
chachaguatos - (sust.) gemelos, mellizos

chachos - (m. adj. sust.) gemelos o mellizos. Se usa también para decir de dos plátanos que vienen en una sola cáscara
chafa - (m. sust.) soldado
cha/arote - ( m. sust.) soldado o policía
chagiiite - (m. sust.) pantano, charco
c1ambergua - (f. sust. bot.) planta trepadora de fruta sabrosa en forma de corazón
c ampa - (f. sust.) plato de chayote horneado con queso y crema
chancletudo(a) - (f. m . a dJ.
· ) pa1ab ra d espectiva
·
con que la plebe de .
qwºenes
usan calzado
signa a
chap~ - (f. sust.) ficha, tapa de envase de gaseosa
chapin(a) - (sust. adj.) originario de Guatemala
chapudo(a) - (adj.) por chapeado, rosado de las mejillas
charolas - (f. sust.) ojos
&lt;haroludo(a) - (adj.) o judo, de ojos grandes y feos
chayote - (m. sust.) persona cobarde
chele-:- (f. ~- sust. adj.) rubio(a). También se usa para designar
partido Liberal
a una persona del
chepe - (m. sust.) acordeón (para copiar
· en exámenes). También cualquier libro de
consulta. Diminutivo de José
chero - (m. sust.) cuate, amigo
chiberro - (m. sust. bot. ) planta de la f ºli d l
~alabra al conocedor de caminos, o gw~ a e as ayoteras. También designa esta
ch,bola
· 1 T ambºién cualquier grano (como el cafe') c
, - (f· sust· ) grano en 1a pie.
d
esta malo
uan o
chica
- (series
f. sust.) lotería menor que se Juega
·
¡os d orningos. Va del 00 al 99, y tiene
varias
chichí - (f. m. sust.) nene(a)
ch~chicaste - (m. sust. bot.) tipo de ortiga
chichote - (m. sust.) chipote, protuberanci·a prod uci d a por un golpe
ehichunte - (m. sust.) L.O.05
ch~giiín(a) - (sust.) niño(a) malo pequeño
ch,latada - (f. sust.) comida de chilate
chilate
' tierno molido. Es típico de Semana
Santa- (m. sust.) plato hecho a base de maiz
ch~l(o - (m. sust.) especie de látigo
ch1l1llo - (m. sust.) ver chilío
chilmol
- (m. sust.) salsa a base de chºl
la carne
i tepe, naranja agria y cebolla para preparar
ch~ltepe
- ((m.
h
) sust_. bot.) chile pequeño y muy picante, pareciºdo al chile piquín
' 1_ma~ -:v. lastimar, rozar. Ej.: me chima el zapato
ch~mpm1lla - (f. sust.) espinilla, o parte anterior de la pierna
china - (f. sust.) nana, aya
ch~namos - (m. sust.) puestos de juegos de azar
ch~naste - (m. sust.) germen prolífico
chinasteada - ( f. adj.) preñada
chin-chín - (m. sust.) sonaja
chinchinear - (v.) acariciar consentir
chinear - (v.) llevar en br;zos
chinelas - (f. sust.) zapato de mujer de tacón bajo, y no zapatillas o chancletas como
en México

187
186

�chinero _ (m. sust.) aparador para guardar loza de china o c~stal
chinga _ (f. adj .) corta. Ej. : te ching_a la falda, o t~ queda chinga
chingaste - (m. sust.) residuos, por eJemplo, de cafe
chingo-lingo - juego infantil de rimas
chiquero - (m. sust.) corralito para niño
chirgües - (m. sust.) pellejos de la carne
chirizo - ( m. sust.) soldado
.
chiveada - (f. sust.) jugada de cartas (por dinero)
chivo - (m. sust.) juego de cartas
choco(a) _ (adj. sust.) tuerto, también persona qu~. usa lentes
chocoyo _ (m. sust.) hoyuelo que aparece en las me]lllas al reírse
chompipe - (m. sust. zoo.) guajolote
chongo - (m. sust.) adorno, moño para regalo
chotear - (v.) robar
chucano - (m. adj.) gracioso
chúcaro - (m. adj.) cerril, arisco
chueca - (f. adj.) vieja
chulampln - (m. sust.) perfume barato
chuco(a) - (adj.) sucio(a)
chumPa - (f. sust.) chamarra
d li
·
los ríos y en el mar, en zonas donde pue e a chunte - (m. sust.) pez que vive en
mentarse de desperdicios
chupa _ (f. sust.) festejo en el que se sirve bastante bebida alcohólica
chupar - (v.) embriagarse
churros - (m. sust.) fritos (botanas)

D
damo - ( m. sust.) marido ( no casado)
dan to - (m. sust. zoo.) tapir
.
dar candela - expresión que significa dar fuego (para un cigarro)
dar chascada _ expresión que significa dar extra el vendedor al comprador
dar de un solo vejigazo - de un solo golpe
dar viaje a algo - significa proceder con algo
darse viaje - expresión que significa suicidarse
.
bl
darse vida de catr!n de ciudad - expresión que se usa despect:J.vamente en los pue os,

y que significa darse la gran vida
de balde - por en balde
de b6bilis - sin trabajo, sin costarle a uno trabajo
de choris - gratis
de chotis - gratis
d ¡
·
a decorar,
decorar _ (v.) después de que el alumno ha aprendido a e etrear, empieza
0 sea a leer las palabras enteras
de gua;ua - expresión que significa en balde
dentister!a - (f. sust.) odontología
desbalagar - (v.) malbaratar
descacharrado - (adj.) desaseado
descompuesto - (adj.) ebrio
desecho - (m. sust.) sendero, atajo

desguazar - (v.) despedazar, descuartizar
despotismo - (m. sust.) desorden
diábetis - (f. sust.) por diabetis
doña - (f. sust.) señora. Ej.: Doña, venga para acá
dulce de raspadura - (m. sust.) piloncillo
dundo(a) - (sust. adj.) tonto, torpe

E
echarse algo - expresión que significa arruinar algo
echarse las tristes - expresión que significa hacer el amor (se usa entre personas de
baja clase social)
el coludo - (m. sust.) el diablo
el especial - (sust.) revólver
el Hitacay - personaje legendario mitad hombre y mitad mono, de piel velluda, quien
recorre los montes. Si encuentra a una mujer sola, se la lleva y no se la vuelve a
ver jamás. Este es el nombre que se le da a este personaje en Occidente
el uñudo - (sust.) el diablo
electrizado(a) - (adj.) ebrio(a)
embrocar - (v.) poner a un niño boca abajo. También un trasto
empeñar algo al chifle - expersión que significa dar al usurero el derecho de quedarse
con el objeto empeñado si no se puede pagar
emperendengado(a) - (adj.) emperifollado, arreglado
emperendengarse - (v.) ponerse las mujeres perendengues, arreglarse
empurrado(a) - (adj.) enojado(a)
enamoriscamiento - (m. sust.) amoríos, tener amoríos
encachimbarse - (v.) enojarse
enchiladas - (f. sust.) platillo al que en México se le da el nombre de tostadas
enchufle - (m. sust.) por enchufe (eléctrico)
enchutar - (v.) meter o introducir a la fuena
endamarse - (v.) ir a vivir una mujer con un hombre sin estar casados
enfermoso(a) - por enfermizo(a)
enjaguar - (v.) por enjuagar - también embaucar
enjague - (m. sust.) por enjuague
enjaranado - (adj. ) endeudado
entilado - (adj.) tiznado, de vestidos sucios
entre camagua y elote - expresión que significa que el maíz empieza a secarse.
¡ es una vaina! - expresión que significa ¡ es una lata!
escogencia - (f. sust.) selección
espumilla - (f. sust.) merengue de clara de huevo, tostado en el horno
estanco - (m. sust.) expendio de bebidas alcohólicas
estar empautado con el diablo - estar en pacto con el diablo
estar en Baracoa - expresión que significa que una mujer está embarazada. Baracoa
es un pueblito donde hace parada el FF.CC.
estar enlunada - expresión que se usa en varios pueblos y que significa que una muchacha soltera ya es apta para procrear. Cuando hay luna, sale desnuda gritando como
loca, hasta que el novio se la lleva a su casa. Nadie del pueblo pone atención a
esto. Ya cuando el novio se la lleva, se la considera casada. No hay ceremonia
estar tiz6n (a) - negro, lleno de tizne
este asunto no es chiches - expresión que significa que el asunto no es fácil

189
188

�H
F
faja - (f. sust.) cintur6n
fajar, faje ar - (v.) dar golpes con la faja
farolazo - (m. sust.) trago de aguardiente, o cualquier otra bebida embriagante
ferrobús - (m. sust.) carro de ferrocarril similar a un autobús
ficha - (f. sust.) L.0.02 Antes también se designaban así las monedas de plata de

L.0.05 y L.0.10
fondear - (v.) dormirse
forrarse - (v.) comer y beber bien y bastante
frescos - (m. sus t.) refresco embotellado o natural
fridera - (f. sus t.) sartén
frijoles acostados - frijoles molidos fritos
frijoles parados - frijoles enteros cocidos
fustán - (m. sust.) prenda interior femenina: fondo, enaguas

G

galán(a) - (adj.) hermoso(a), grande
gancho - (m. sust.) horquilla para el pelo; seguro para pañales
garrobo - (m. sust. zoo.) saurio de piel escamosa y aspecto repulsivo. Es comestible Y

su carne es muy sabrosa
garúa - (f. sust.) llovizna
gazpacho - (m. sust.) ver chingaste
glaso - (m. sust.) esmalte para las uñas
gobiernista - (m. sust.) gubernamental
goma - (f. sust.) efecto de una borrachera
gorguera - (m. sus t.) diputado
granadilla - (f. sust.) granada china
gren chas - (f. sust.) greñas; también gringas
grenchudo(a) - (adj.) despeinado(a)
guacaleo - (m. sust.) pelea
guamazo - (m. sust.) escopetazo
guamil - (m. sust.) monte, lugar enmontado
guanacaste - (m. sust. bot.) árbol gigantesco, de la familia de las leguminosas
guanaco - (m. sust. zoo.) saurio de piel escamosa, similar al garrobo
guanaco(a) - (adj. sust.) originario de El Salvador
guanacasco - (m. sust.) baile de enmascarados que se lleva a cabo durante las visitas

habichuela - (f. sust. bot.) ejote
hablar ~n pasta - expresión que significa hablar verdades
hablar Jerga - expresión que signüica hablar sin sentido
hacerse el zunte - hacerse el tonto
hi~uera - (f. sust. bot.) especie de calabaza tropical
H1b~eras
hibuera - uno de los nombres que ha tenido Honduras Y que viene de la palabra
hornar - por hornear
huevos picados - por huevos revueltos

1
!mPautamiento - (m. sust.) pacto
impautarse - (v.) hacer pacto ( con el diablo)
~ngrimo(a) - (adj.) solo(a)
ispear - (v.) por espiar

J
jacha - (f. sust.) encía desdentada. También diente grande y feo
jalado - (adj. ) ebrio
jambar - (v.) comer
~apapa - (f. sust. zoo.) especie de pez
~araguá - (m. sust. bot.) tipo de zacate para alimentar el ganado
~arana - (f. sust.) trampa; deuda
¡aranero(a) - (adj.) embaucador
~ate - (m. sust. zoo.) especie de cucaracha pequeña
Jeruza - (f. sust.) cárcel
jiote - ( m. sust. bot.) especie de ár bol grand e que produce unas bolitas que sueltan

hebras como algodón
~olote - (m. sust. zoo.) guajolote
Juanetes - (m. sust.) cadera
~uco(a) - (adj.) se aplica a la comida que está pasada arruinada Eº.
Juma - (f. sust.) borrachera
'
, J.· con olor a juco
jute - (m. sust. zoo.) pez arisco que cuesta mucho pescar

de los santos patronos a los pueblos. Participa toda la población indígena llevando
al santo patrón en hombros
guapote - (m. sust. zoo.) variedad de arenque
guardarraya - (f. sust.) línea de divisi6n en una propiedad
guarera - (f. sust.) fábrica de guaro
guarizama - (m. sust.) tipo de machete
guaro - (m. sust.) aguardiente de caña
guayaba - (f. sust.) puesto en el gobierno; la presidencia del país
¡ güechos! - expresión que significa ¡ qué dijiste, ya!
guinea - (f. sust. bot.) especie de zacate para alimentar ganado
guineo - (m. sus t. bot.) plátano
. en las m1ºnas, o vecino de un pu~blo minero
guir!es - ( m. sust. ) persona que t r aba] a

L
labioso(a)
la Culta lana -. (f.
la Sucia -

- (adj.) que tiene labia

Tegucigalpa
sust. ) pe_rsona de la más baja clase social. Ej.: lana de los barrios
pers_onaJe de leyenda: una princesa por razones de amor se ahogó en la
laguna de T1camaya. Ya de noche, se aparece en los alrededores y atrae a los
hombres co~ can:os, diciendo "tené tu teta" a la vez que les muestra sus senos
desnudos. S1 consigue atraerlos nunca vuelven de la laguna
latir - (v.) ladrar
·

191
190

�montuca
- (f.
sustierno
t.) especie de tamal relleno d e puerco, arroz, chícharos y pasas,
hecho de
maíz
laurel - (m. sust. bot.) croto
lavador - (m. sust.) fregadero, lugar donde se lava la loza
Lempíra - (m. sust.) nombre de la moneda hondureña, en honor del famoso indio

Lempira
lenco(a) - (adj.) tartamudo
los Estados - Estados Unidos

M
machaca - (f. sust. zoo.) especie de pez
machete de taco - especie de machete
macholoas - (m. sust.) grupo indígena que habita en el país
magalla - ( f. sust.) mujer de la calle, prostituta
mal nombre - apodo
mal portado(a) - que se porta mal. También se usa: bien portado
mallugar - por magullar
manaca - (f. sust. bot.) tipo de palmera de cuyas hojas se hacen los jacales
manganzón( a) - (adj.) por maganzón: haragán
manito - (f. sust.) en vez del diminutivo de mano: manita
mano de algo - expresión que significa cinco. ej.: una mano &lt;le elotes
mano de piedra - el corte de res llamado cuete. También la mano del metate
mantequilla blanca - por crema de leche
mar pacífico - (m. sust. bot.) tulipán
marido - (m. sust.) al usar esta palabra se implica que no es el esposo legítimo
maritates - (m. sust.) pertenencias de poco valor
matapalo - (m. sust. bot.) enredadera parásita, de flor roja que seca los palos a

los que se adhiere
matasanos - (m. sust. bot.) especie de árbol de fruta comestible, parecida a la anona
matate - (m. sust.) bolsón que usan los indígenas para llevar sus víveres por el camino
matonear - (v.) asesinar
mazacuate - (m. sust. zoo.) especie de boa gigantesca
mazapán - (m. sust. bot.) árbol grande que produce la fruta del mismo nombre, que

frita tiene un sabor similar al de la papa
me debe un freno - expresión que significa que alguien ha hecho algo que amerita
venganza
mesino(a) - (sust.) por sietemesino; prematuro
meter cocora - expresión que significa meter miedo, asustar
mica - (f. sust. zoo.) culebra venenosa que entierra la cabeza para dar colazos
miel de palo - miel de abeja, extraída de panales en los árboles
¡mira qué cacha! - expresión que significa ¡ qué desvergüenza!
misules - se usa cuando se hace mención a una persona que está presente y no se
quiere mencionar el nombre
mojiganga - (f. sust.) bailes de disfraces para los días de fiesta, ej.: las Mojigangas
del día de las Mercedes
molestar - (v.) hacer el amor
molote - (m. sust.) desorden
molotera - (f. sust.) igual a molote: gentío en desorden
mondongo - ( m. sust.) plato típico hecho a base de panza de res y verduras

moño - (m. sust.) peinado alto
morena! - (m · sust · ) caseno
, d e negros
moreno(a) - (sust.) individuo de raza negra
moto - (adj. ) solo, también huérfan0 · .
,
muco(a) _ ( d'
)
. . .
, eJ .. un calcetm moto
.
a ¡. sust. ongmano de Nicaragua
muJer - ( f. sust. ) al usar este término se . li
mujerero - (sust ) por mu · .
unp ca que no es la esposa legítima
. . .
·
¡enego
municipalidad - (f. sust.) por palacio municipal
musuco(a)
(adj.) de pelo muy ensortiJ'ado, como el de los negros

N
nacido(a) - (adj. ) se usa para decir ue al
nana-yaca - juego infantil
q
go de ropa

O

.
comida ha cogido moho

noórdenes
deja sentársele mosca encima - expresion
.,
• • •
que sigrufica
que no deja que le den

fv

(f. adj.) por niña, o señorita. Lo
nata - (f. sust. ) nariz
usa la gente inculta

~a -

ñato(a) - (adj.) de nariz corta chato
ñusco - (m. sust. ) el demonio '

o
olingo - ( m. sust. zoo. ) especie de mono
oscurana - ( f. sust.) oscuridad
que chilla mucho

p
pacaya - (f. sust. bot.) arbusto cuyas hojas se usan co
pachulín - (m. sust.) perfume barato
mo adorno, y cuyo fruto se come
padr6n - ' (m. sust.) toro semental
palo.- (m. sust.) se usa en vez de la palabra árbol
pancito - (m· sust · ) en vez de panecito
papelote - (m. sust.) por papalote· cometa d .
papit
(
)
·
e Juguete
m. sust. expresión de carino para 11amar a un niño varón: ej.: venga
acá, papita

ª-

pará - (m. sust. bot.) especie de zacate para el ganado
parcho - (m. sust.) parche medicinal
parecer
guineo asoleado - expresión que s1g
. nif'1ca estar pálido
,.
,,asar en ca11dela - expresión q ue sign
• jf'ica pasar la vida bebiendo
pasc6n - (m. sust.) colador, utensilio de cocina
paste - (m. sust. bot.) estropajo

montarle verga a alguien - pegarle a alguien

193

192

H13

�pata de ¡,luma - or1ginano del Departamento de Santa Bárbara
¡,atac6n - (m. sust. zoo.) especie de garrapata
¡,ataste - (m. sust. bot.) chayote
¡,atastlo - (m. sust. bot.) chayote
Jloyulo( a) - (adj.) descolorido, pálido
¡,elársele los cables, 0 alambres, a alguien - expresión que significa estar fuera de sí
¡,,neo - ( sust.) indio; hombre inculto y humilde
Jle¡,, - (m. sust.) biberón
¡,erulera - (adj.) de monte; ej.: guayabas peruleras
/lesa - (f. sust.) carnicería
picada - (f. sust.) roncha por picadura de insecto
¡,ichete - ( m. sust. zoo.) especie de lagartija
¡,ichingo - (f. sust.) monigote; muñeco de juguete
¡,ich6n(a) - (adj.) joven, inexperto
piedra - (f. sust.) molleja
¡,isote _ (m. sust. zoo.) mamilero dentado que casi siempre anda solo. Tambifo se le

llama pisote solo
¡,isto - (m. sust.) dinero
¡,istudo(a) - (adj.) rico, adinerado
¡,izi-¡,izi-gaña - juego infantil de rimas, parecido al mexicano "la mano cortada"
plátano - (m. sust. bot.) plátano macho
plátano majoncho - variedad de plátano
¡,or nainitas - expresión que significa casi, por poco
¡,restar - (v.) en vez de pedir prestado. ej.: Juan me prestó un libro, en vez de:

Juan me pidió prestado un libro
pringa pie - (m. sust.) diarrea
puchito - (m. sust.) poquito; también pucherito
pulir - (v.) cnjarrar una pared
Jlulperfa - (f. sust.) tendajo, estanquillo
pumpunero - (m. sust.) perteneciente al partido Nacional
¡,u¡,usa - (f. sust.) quesadilla, tortilla rellena de queso, o chicharrón molido, etc.

rtumatfs - por reumatismo
riegas de ¡,isto - expresión con que se indicaba anteriormente el pago que ae daba a

los campesinos en monedas de plata, las cuales pescaban con sus sombreros
rijiles - (m. sust.) cachivaches
ripiar - (v.) taparse la cañería, la nariz
rival - (m. sust.) instrumento en que se talla la ropa para lavarla
rompo/lo - (m. sust.) por rompope: bebida hecha de leche, aguardiente, huevos, azú-

car y canela
ronca - (f. sust.) amenaza, engaño

s
sacabuches - (m. sust.) especie de pito
sacadera - (f. sust.) fábrica de cususa
salar - (v.) desgraciar, deshonrar
salir de guasa - salir de casualidad
sanguasa - ( f. sust.) sangre y agua
santul6n - (adj.) por santurrón
sa/layolo - (m. sust. bot.) planta medicinal
.&lt;astra - ( f. sust.) costurera
sentirse el ¡,ato de la fiesta - sentirse el agasajado
ser botarate - ser derrochador
ser matrero - expresión que se aplica a un toro: astuto, que acomete a golpe seguro.

También se aplica al hombre
ser papo - ser tonto
ser ¡,ata dt chucho - expresión que significa ser callejero(a)
ser ¡,isote - ser malicioso
ser pura fal/az6n - ser muy alocado(a)
ser un bagre - se usa cuando una persona es muy lista y no se deja engañar, ni

atrapar
ser un chane - ser conocedor de caminos
sique - (m. sust.) es el baile típico de Honduras, en medio del cual se dicen "bombas"

Q

Sisimike - ver el Hitacay. Nombre que se le da al mismo personaje en el sur y en

¡ qué vaina! - ¡ qué lata!
quebrada - (f. sust.) arroyo
quedar O estar achom¡,i¡,ado - expresión que significa estar apenado, o ser timido

Sisimite - igual que el anterior, sólo que es el nombre que se le da en el norte y

el oriente del país

quedar chinga la ro/la - quedar corta
quemar la canilla - ser infiel a su cónyuge

R
rabiada - (f. sust.) enfado
rancho - (m. sust.) casa de pobre aspecto
rascarrabias - en vez de cascarrabias
real - (m. sust.) L.O. 12

dos reales - L.O. 25; cuatro reales - L.O. 50, etc.
recado - (m. sust.) colorante parte achiote, sólo que no es puro

194

centro del país.
soca - ( f. sust.) borrachera
socar - (v.) apretar: también en cuanto a dinero, hacer falta
saber tocar un instrumento por solfa - leyendo la música
son papadas - expresión que significa son bobadas
sorbitorio - (m. sust.) medicina que debe tomarse a sorbos
sorontoco - (m. sust. zoo.) especie de gusano
sor/lresivo - (m. sust.) programa mensual en los cines para el que no anuncian el
nombre de la película a exhibirse
sudar calentura ajena - expresión que significa preocuparse por los problemas de otro.
sompopo - (ro. sust. zoo.) especie de hormiga amarilla que busca el azúcar

195

�V

T
taba - (f. aust.) juego de naipes
tacuacln - (m. sust. zoo.) zarigüeya
.
tajaditas _ (f. aust.) tajadas de plátano macho o banano verde, fritas
talanquera - (f. sust.) cerco que se hace para resguardar el ganado
talludo(a) - (adj.) hebrudo, que parece cuero. Se aplica a las verduras
tamag4s - (m. sust. zoo.) culebra muy venenosa
tamal - (m. sust.) tamal grande de maiz, sin relleno
tapesco _ (m. sust.) cama en la cual el marco es de madera. Entre el marco se teje
mecate y sobre este tejido se extiende el petate
tecomate '_ (m. sust.) especie de calabaza de cuello estrecho, de la cual se hacen

cazuelas
templarse - (v.) morirse
,
tenamaste _ (m. sust.) cada una de las tres piedras de los fogones aztecas; aun se usa
el término.
tener damo - expresión que significa tener marido
te"imechin _ (m. sust. zoo.) pez de río_ de_ carne muy sabrosa
r
)
t mamífero roedor, de carne muy pretepezcuinte - (m. sust. zoo. por tepe1zcwn e:
ciada
tercios - (m. sust.) grandes cantidades
,
texiguats _ (ro. sust.) indios del municipio ?e Texigual, El Para1so
tico( a) - (adj. sust.) originario de Costa Rica
tierno( a) - (sus t. ) recién nacido
timba - (f. sust.) barriga, vientre
timbuco(a) - (adj. sust.) perteneciente al partido Liberal
toma - (f. sust.) brebaje con atribuciones maléficas
toro fuego - cierto tipo de luces o fuegos artificiales
totoposte _ (m. sust.) galleta de manteca, maíz y piloncillo, muy tostada y dura, Y
que se toma con café
troco - (m. sust.) carreta para vender frutas

uaca - (f. sust.) helado con coca cola: vaca negra - de fresa, vaca blanca - de
vainilla
uender al top6n - expresión que significa vender al contado
uerga - (f. sust.) palo, golpe
uijiar - (v.) por vigilar
uincha - (f. sust.) diadema, cinta para el pelo
uioUn - (m. sust.) mesa para planchar de forma alargada
uisguls - (m. sust.) carrizo delgado que se usa para hacer cometas

y
yaguaza - (f. sust. zoo.) especie de pato silvestre pequeño
yancuni - (m. sust.) danza afro-hondureña
yantar - (m. sust.) la comida ( cualquiera de los tiempos)
yeso - ( m. sust.) gis
yuca - (f. sust.) raíz comestible
yuyuga - (f. sust.) fruta de carne amarilla, muy dulce

z
zamarro(a) - (adj.) picaro, bribón
zampar - (v.) dar a la fuerza, meter a la fuerza; zampar un golpe: dar un golpe
zanate - (m. sust. zoo.) cuervo
zángano - (adj.) pícaro
zapote - {m. sust. bot.) por mamey
zoPe - (m. sust. zoo.) zopilote
zumbadora - (f. sust. zoo.) culebra que chicotea con la cola
zunteco - ( m. sust. zoo.) cierta avispa
zarate - (m. sus t.) sarna

tromp,zar - (v.) por tropezar
¡ tronco de película! - por magnifica
trucha - (f. sust.) tendajo
tufoso (a) - (adj.) que se da importancia sin tenerla

Anglicismos

tuna - (f. sust. bot.) nopal (a\lá no da fruta)
tunco(a) - (adj.) manco o cojo: que le hace falta un miembro
turco(a) _ (adj. sust.) forma despectiva de \lamar a los árabes

A continuación tenemos una lista de las palabras de origen norteamericano más utilizadas en esta zona, que, como ya se sabe, es la que recibe
mayor influencia de la lengua inglesa. Se anota la ortografía, a continuación
la pronunciación (en caso de que ésta sea diferente), el equivalente norteamericano, y por fin, su significado.

u
una hormiguita de algo - expresión que significa un poquito de algo

un cachimbazo de. . . - gran cantidad de .. •
L
al b pencazo se acompaña de otras aparun pencazo de años - muchos anos. a p a ra
te de años.
un terreno que es pelaz6n - un terreno desértico

196

aplicación
barténder
baby
beicon
banano

application
bar tender
baby
bacon
banana

=
=
=
=

solicitud
cantinero
nene, recién nacido
tocino
plátano guineo

197

�B.V.D.

bi-vi-di
bluf
brequear

blof

breques
búfalo
bus
busito
cacharse

cash
cocacolada
congratular
congratulaciones
chapeada
chapear
chequear
chequearse
chequeo
chosborga
daime
dar un shaine
diapers
dóctor
dron
emanés

enrolar
enrular
escore

file

(daipers)

(fail)

198

file
folder
frr.ezer
to freeze

marca de ropa
interior masculina
pretensión

,

frenar
frenos de un vehículo
L. 0.10
camión de pasajeros
= camión de pasajeros pequeño
= robarse
= efectivo
fiesta con coca colas
= felicitar
= felicitaciones
= cortada al zacate
= cortar zacate
= revisar
= ir a examen médico
examen médico
= hamburguesa con queso
= moneda de L. 0.20
= dar lustre
= pañales
= médico (familiarmente)
bote, barril
= taller de reparaciones de la
Compañía: Machinery &amp;
Supplies
inscribir
enrollar el pelo en rizadores
marcador deportivo
archivo
archivador
congelador
congelar ( usado también en

=

=

=
=

=

"canasta"}

friziarse
Güevarich

market
marqueta

bluff
to put the
brakes on
brakes
us $0.05
bus
bus
to catch
cash
Coca Cola
to congratulate
congratulations
to chop
to chop
to check
to check
to check
cheeseburger
dime
to shine
diapers
doctor
drum
M &amp; S

enrol
to roll
score

folder
frizer
friziar

icecrean
jamborga
lipstíc
loyer
mables
machangai
marionero

=

(aiscrin)

to freeze
Guava Ridge

=
=

ice cream
hamburger
lipstick
lawyer
marbles
merchandise
Marion

=
=
=
=
=
=

market
market

=

=

congelarse, helarse
El Guayabal, barrio del
puerto de Tela
helado a base de leche
hamburguesa
lápiz labial
abogado
canicas
tren que trae mercaderías
operador de la pala mecánica de este nombre
super mercado
carnicería

maules
mesjol
monis
osmil
papermate

marbles
messhall
money
oatmeal
papermate

parquear
parquearse
parquearse a alguien
parqueo
penalti
pichel
popsícle
punches
queque
representativa
rul
rulo
( saildlain)
sideline
sándwiche
shainear
shores
(shauer)
shower
sirope
swing
taimkíper

to park
to park
to park
to park
penalty
pitcher
popsicle
punch
cake
representative
ruler
roller
side line
sandwich
to shine
shorts
shower
syrope
swing
time keepe

=

=
=
=
=

canicas
club-restaurante
dinero
avena

nombre de marca de bolígrafo

taipear
tipiar
tiquet( e)
lisiar
trust
ushero
wachimán
Watatán

to type
to type
ticket
to tease
trust
usher
watchman
water tank

yarda
rardero
yonson

yard
yard
junction

=

=
=

=

=
=
=
=

=
=

=
=
=
=
=

=
=
=

=
=

estacionar un vehículo
dormirse; morirse
matar
estacionamiento
falta, en football
jarra para agua
helado, paleta
ponche; bebidas
pastel
representante
metro
rizador
línea de desvío del FF. CC.
emparedado
lustrar zapatos
pantalón corto
fiesta de despedida
miel
columpio
persona encargada de estar
pendiente de las horas de
trabajo
escribir a máquina
clasificar el tipo de sangre
boleto
hacer "crepé" en el pelo
empréstito
acomodador
velador
tanque de agua, nombre de
un barrio en Tela
patio, jardín
jardinero
unión de dos vías ferroviarias

Nombres Propios
Debido a la misma influencia de los varios inmigrantes, el pueblo ha
adoptado la mala costumbre de utilizar nombres propios extranjeros "hondureñizándolos". Y digo mala costumbre, ya que a mi parecer hay muchísimos

199

�nombres en nuestro idioma que van de acuerdo, armónicamente, con nues•
tros apellidos. Estas combinaciones lastiman tanto el oído como la vista. Por
otro lado, los "morenos" son fanáticos del uso de nombres completos de personajes célebres, acompañados luego de su apellido.

Terminados en IR
todos cambian

CASOS EN QUE CAMBIA LA FORMA DEL VERBO:

Gramática

Presente de Indicativo

Las regiones Norte y Occidental de Honduras se caracterizan por su manera de hablar, la cual consiste en el "voseo", uso del "vos" en vez del "tú",
y de la acentuación de los verbos en su última sílaba (en el imperativo y pre•
sente de indicativo), lo que en muchos casos implica la distorsión de su

Terminados en AR

forma.*
Cuando el verbo va unido al dativo, el acento se usa en la penúltima
sílaba.
Se ha notado que en el resto del país, y sobre todo en Tegucigalpa, se
habla un castellano más puro que el utilizado en la zona norte, aunque sí
se usa el "vos". Ello se debe a que en la capital hay más cultura, y se lucha
por ella. Oímos decir: "los de la Culta", o sea, los de Tegucigalpa. Y, triste•
mente, ¡ se dice en forma despectiva!
A continuación se dan algunos ejemplos de la acentuación en casos en
que no cambia la forma escrita del verbo:

Terminados en AR
Presente de Indicativo

Imperativo

vos amás
vos te peinás
vos te largás
vos llegás
vos pecás
vos andás

:uná
peináte **
largáte **
llegá
pecá
;mdá

vos
vos
vos
vos

almorzás
te calen tás
me tentás
apretás

I mperativo

Formas Correctas

almorzá
calentáte **
tentáme **
apreti

(almuerzas, almuerza)
( te calientas, caliéntate)
( me tientas, tiéntame)
(aprietas, aprieta)

tené
volvé
hacé
poné
queré

sabé

( tienes, ten)
( vuelves, vuelve)
(haces, haz)
(pones, pon)
( quieres, quiere)
( sabes, sabe)

andáte **
partí
salí
abrí
imprimi
destruí
ded
freí
dormí
sentí
reí

(vas, vete)
( partes, parte)
( sales, sal)
( abres, abre)
( imprimes, imprime)
( destruyes, destruye)
(dices, di)
( fries, frie)
(duermes, duerme)
( sientes, siente)
( ries, rie)

Terminados en ER
vos
vos
vos
vos
vos
vos

tenés
volvés
hacés
ponés
querés
sabés

Terminados en IR
vos vas
vos partís
vos salís
vos abrís
vos imprimís
vos destruís
vos decís
vos freis
vos dormís
vos sentís
vos reís

Terminados en ER

vos leés
vos comés
vos recorrés
vos rompés
vos me mecés
vos nos protegés

* Cfr.

leé
comé
recorré
rompé
mecéme**
protegénos **

AMADO ALONSO, Estudios Lingülsticos, Temas Hispano-Americanos.
** El acento ha sido puesto sólo para indicarlo.

Para el verbo "ser" se usa la forma vos s6s por tú eres.
Para los verbos que en el imperativo tienen una sola sílaba, no hay cambio:
da, ve.
Todos estos datos son muy generales, pero considero que por medio de
ellos puede el lector llegar a formarse una idea del panorama cultural y lin** El acento ha sido puesto sólo para indicarlo.

201

200

�güístico que actualmente impera en Honduras. También puede tomarse como
un ejemplo de las variantes que un lenguaje puede sufrir debido a la influencia del medio ambiente y de los antecedentes del conglomerado que
lo habla.

ERZIEHUNG ZUM KOLLEKTIV.
EIN ASPEKT IM WERK FRANZ KAFKAS
RALF R. NrcoLAI
Dept. of Germanic and Slavic Languages
The Univcrsity of Georgia
Athens, Ga. 30601, USA

lN

ElNER ANMERKUNG zu Kafkas Tagebuchaufzeichnung vom 23. Dezember
1921, in der jener erwiihnt, er habe wieder über "Nás Skautík", der Zeitschrift
der tschechischen Skout-Bewegung gesessen, berichtet Max Brod von Kafkas
Interesse für alle Erziehungsprobleme.1 Dieses Interesse zeigt sich wiederholt
in Kafkas Schriften, allerdings im Zusarnmenhang mit Dimensionen, die über
den engen Rahmen des rein Erzieherischen in seiner alltiiglichen (piidagogischen) Bedeutung weit hinaus weisen und in der Frage nach dem Wert und
der Erfüllung des Einzelnen in der modernen Welt kulminieren: Kann sich
der Mensch gegenüber der unmapigcn Apparatur der Gesellschaft, deren
Teil er ist, behaupten und seine Individualitat bewahren? Oder wird nicht
vielmehr jegliches naturhaft-individuelle Moment zugunsten eines durchweg
verdinglichten Bewuptseins ausgeschaltet, cine freie Entfaltung des Geistes
hintertrieben und das Denken in einen Rahmen gezwangt, der den Anforderungen der Zeit willfahrig zu sein hat?
Wie kein zweiter Autor seiner Epoche hat Franz Kafka dargestellt, wie die
dem Menschen von der verwalteten Umwelt aufgezwungenen Denkschemata
denselben allmahlich und unmerklich in eine durch restlose Funktionalisierung
aller gepragte Massenkultur eingliedern und gleichzeitig eine jede individuelle "Eigentümlichkeit" eliminieren. In seinen Fragmenten Jiest man:
1 FRANZ KAPKA, Tagebiichtr (New York, 1949), S. 715. Alle Zitate aus Kafkas
Werk sind der von Max Brod herausgegebenen, bei Schocken erschienenen Gesamtausgabe
entnommen. Hiemach werden die üblichen Abkürzungen verwendet:

B - Beschreibung eines Kampfes; E - Erzáhlung,11 und Kleine Prosa; H - Hochzeitsvorbereilungen auf dem Lande; P - Der Prou{J; T - Tagebiicher.

203
202

�Jeder Mensch ist eigentümlich und kraft seiner Eigentümlichkeit
berufen zu wirken ... Soweit ich es erfahren habe, arbeitete man sowohl
in der Se hule als auch zu H ause darauf hin, die Eigentümlichkeit zu
verwischen. (H 227 f.).

Schon seit frühestem Kindesalter unterliegt der Mensch ciner "Erziehung
als Verschworung der Gro/3en", durch welche "die frei Umhertobenden"
schnell in ihrer Bewegungsfreiheit eingeengt werden (T 512). Diese Enge
-und Kafka konstatiert dies mit aller Klarheit- wird nicht bedingt etwa
durch psychologisch fehlerhafte Methodik oder unrichtige Behandlung und
Unterrichtung durch bestimmte Personen, denen die Erziehung des Kindes
obliegen mag, sondern durch die Gesamtgesellschaft schlechthin :
Oft überlege ich es und immer mu/3 ich dann sagen, da/3 mir meine
Erziehung in manchem sehr geschadet hat. Dieser Vorwurf geht gegen
ein Menge Leute ... Es sind da meine Eltern, einige Verwandte, einige
Lehrer, eine ganz bestimmte Kochin, einige Miidchen aus Tanzstunden,
einige Besucher unseres Hauses aus früherer Zeit, einige Schriftsteller, ein
Schwimmeister, ein Billeteur, ein Schulinspektor, dann einige, denen ich
nur einmal auf der Gasse begegnet bin, und andere, an die ich mich
gerade nicht erinnern kann, und solche, an die ich mich niemals mehr
erinnern werde, und solche endlich, deren Unterricht ich, irgendwie
damals abgelenkt, überhaupt nicht bemerkt habe, kurz es sind so viele,
da{J man achtgeben mu/3, einen nicht zweimal zu nennen. Und ihnen
alltn gegenüber spreche ich meinen Vorwurf aus. . . Erwartet man
vielleicht, da/3 ich irgendwo abseits erzogen worden bin? Nein, mitten in
der Stadt bin ich erzogen worden, mitten in der Stadt. (T 15 f.).
An der Formung der Personlichkeit sind, wie Kafka hier andeutet, samtliche

Lebens- und Erfahrungsbereiche beteiligt, wobei alle Krafte darauf ausgerichtet sind, eine unbehinderte und natürliche Entfaltung des Ich erbarmungslos zu ersticken. Ein jegliches Bewuf3tsein, welches über den ausschlie/3lich
von der modernen gesellschaftlichen Struktur her bestimmten Rahrnen
hinausgeht, wird eliminiert und damit gleichzeitig das Fundament für eine
kontinuierliche Befangenheit in der taglichen Routine des Nutzhaften gelegt.
Die dem Menschen seit frühester Jugend aufgezwungenen Denkformen, die
auf ein Bestehen in einer nach pragmatischen Grundsatzen durchorganisierten
Welt ausgerichtet sind, versperren somit den Ausblick und engen den
Denkhorizont ein, ahnlich wie eine Mauer, die künstlich die Grenzen der
menschlichen Existenz und des dazugehorigen Alltagswissens definiert. Es
überrascht deshalb nicht, da/3 Kafka auf das Bild der Mauer zurückgreift,

Um diesen Vorgang in seiner ganzen F.ntschiedenheit zu beschreiben. In der
Erzahlung Beim Bau der Chinesischen Mauer wird "die Baukunst, insbesondere
das Maurerhandwerk, zur wichtigsten Wissenschaft erklart und alles andere
n~ anerkannt, sow~it es damit in Beziehung stand." Die Ausschlief31ichkeit
dieses Vorgangs w1~d unterstrichen durch die Art der schon frühzeitig
erfolgenden U nterwe1sung der Kinder in dieser Wissenschaft:
lch erinnere mich noch sehr wohl, wie wir als kleine Kinder kaum
unserer Beine sicher, im Giirtchen unseres Lehrers standen ous 'Kieselsteinen eine M auer bauen muPten, wie der Lehrer den R~ck schürzte
gegen die _Mauer rannte, notürlich al/es zusammenwarf, und uns wege~
der Schwache unseres Baues solche Vorwürfe machte, da/3 wir heulend
uns nach _a/len Seiten zu unseren Eltern verliefen. Ein winziger Vorfall,
aber bezeichnend für den Geist der Zeit. (B 68 f.) .2

~o ~~ ein jed~r, ~geachtet ~rsonlicher Neigungen oder "Eigentümlichke1ten .' m 1!bere1~st1mmung m1t dem "Geist der Zeit" vorgebildet zu
kollektiver M1tarbe1t an der Mauer, und die Überlegenheit dieses modernen
Ze~talters ~rü:kt" sich gerade darin aus, da/3 "fast ein jeder gebildete
Ze1t~_en?~, _em Maurer v?m Fach und in der Frage der Fundamentierung
untruglich 1st (B 71). Die Mauer gewahrt Schutz und so11 ebenfalls als
B:15is für einen neuen Turmbau zu Babel dienen, steht also stellvertretend für
Sicherheit durch gesellschaftliche Gebundenheit und Fortschritt in einem
kann jedoch gleichzeitig aufgrund der Eigenart des Fundaments und tro~
d~ tatsachlichen Bestehens der Mauer "nur in geistiger Hinsicht gemeint
sem" (B 72), d.h. sie kennzeichnet primar die dem modemen Bewuf3tsein
gesetzten Schranken.3
' Nicht von ungefahr sind gerade diese "winzigen Vorfalle" zugleich die wirksamsten:
zu geringfügig namlich, um Klarheit über die Art des Erziehungsprozesses zu venchaffen
und doch wieder nicht geringfügig genug, um nicht - wie bei dem vom Lesen ergriffene~
K_ind, dem mit der B_emerkung "Alle schlafen, also muPt auch du schlafen gehn" das
L1cht ausgeschaltet w1rd - trotz aller "Berufung auf die Allgemeinheit" einen Stachel
zurückzulassen. Auch das "Verbot des Lesens ist zwar nur ein Beispiel, aber ein bezeichnendes, denn dieses Gebot wirkte úef. Man erkannte meine Eigentümlicbkeit nicht
an ... " (H 288 f.).
1 Diese Vieldeutigkeit des Textes laPt sicb durch zahlreiche Textbeispiele belegen.
Auf folgende drei sei hingewiesen: ( 1) Die die moderne gesellschaftliche Struktur
schützende und zugleich für ein noch waches BewuPtsein lebensfeindliche Monotonitat
bedeutende Mauer wird behandelt in folgendem Dialog:
"Es i.st keine ode Mauer, es ist zur Mauer zusammengeprePtes süPestes Leben
Rosinentrauben an Rosinentrauben." - "Ich glaube es nicht." - "Koste davon.';
- "Ich kann vor Nichtglauben die Hand nicht heben.'' - "Ich werde dir die

20j
204

�Die pragnanteste Beschreibung kontinuierlicher Pcrsonlichkeitspragung entlang den von der Allgemeinheit sanktionierten Bahnen erfolgt in der Erzahlung
Ein Bericht für eine Akademie, in der die Menschwerdung eines Affen deutlich
den Werdegang des Menschen vom ersten "Handschlag" bis zur Aneignung
der "Durchschnittsbildung eines Europaers" nachvollzieht. Auch hier wird
Wissensgut teuer erkauft, indem sich der Geist zunachst eine Zwangsjacke
anpassen und alsdann nach dem Schema der Massenproduktion modellieren
laPt, stereotype Denk -und Verhaltungsweisen akquiriert und. schlieplich
eine seinswidrige Existenz vergotzt. So wird Unnatur zur Natur- mcht auf der
Grundlage freier Entscheidung, sondern weil ein anderer als in schablonenhafter
Konformitat endender Ausweg nicht existiert: "Ich hatte kcinen Ausweg,
muPte mir ihn aber verschaffen, denn ohne ihn konnte ich nicht I_eben"
(E 17). Der Ausweg liegt in der Nachahrnung der Menschen, welche mit den
imroer gleichen Gesichtern und den gleichen Bewegungen auf und ab gehen
(E 172 f.). Die dem Affen abgetrotzte Gewohnung an die Schnapsf~asche
(E 173 ff.) und die korperliche Züchtigung durch den Lehrer, der die Affennatur mit der brennenden Pfeife zu bekampfen weip (E 174 f.), machen
auf die Naturwidrigkeit und Grausamkeit bei dem beschriebenen Erziehungsvorgang aufmerksaro.
.
Ist man in der Lage, die erste kritische Zcit zu überleben, erkennt man s1ch
bald als auperst dressurfahig (E 170), ja man braucht sich gar nicht mehr
antreiben zu lassen, sondern roan schwingt die Peitsche selbst:
Ach, man lernt, wenn man muP; man lernt, wenn man einen Ausweg
will; man lernt rücksichtslos. Man beaufsichtigt sich selbst mit der Peitsche; man zerfleischt sich beim geringsten Widerstand. (E 175 f.).
Traube zum Munde reichen." - "]ch kann sie vor Nichtglauben nicht schmecken."
- "Dann versinke!" - "Sagte ich nicht, daP man vor der Ode dieser Mauer
versinken muP?" (H 331 f.).

(2) In einem Die Mühseligkeit betitelten Para~raphen werd~~ zu unterrich~~nde_Kinder in einem kleinen, übervollen Zimmer "so an die Wand gedruckt, daP es bea~gstigend
aussah" (Mauer und Wand entsprechen sich), wehren sich jed~ch _und halten _die Masse
hierdurch immer in Bewegung. "Nur einige groPere Kinder, die die ande_ren uberragt~~
d nichts von ihnen zu fürchten hatten, standen ruhig an der Hmterwand. • . ,
:;ensichtlich deshalb, weil sie durch die Grundbegriffe des gesellschaftlichen Bildungsguts bereits infiziert worden sind. (H 352 f.).
.
(3) Die tatsachliche und doch geistige, das BewuPtsein begrenzenden Mauer beze1ch-

In immer starkerem Ma/Je wird eine Beschaftigung roit eventuell noch
lúer und da aufblitzenden, sich an individueller Eigentümlichkeit orientierenden
BewuPtseinssplittem als steriler Luxus abgetan, so dap sich dem Betroffenen
endlich die Fahigkeit des Durchschauens der eigenen Situation entziehen muP.
Der Mensch -und hierin liegt die Tragik des Vorgangs- forciert nun von
sich aus die Entwicklung, die ihm eingangs aufgeZ\vungen wurde. Der
anfanglichen Unterdrückung individueller Eigentümlichkeit durch die Umwelt
folgen Selbstbewachung und Selbstbestrafung, man "zieht die einzelnen Rutenspitzen in sich und beginnt nach eigenem Plan sein Inneres zu stechen und
zu kratzen," bis die Eigentümlichkeit "als nicht vorhanden erkannt" wird
(H 230); man "beaufsichtigt sich selbst mit der Peitsche" und verbraucht
2uletzt "einige Lehrer gleichzeitig":
Als ich meiner Fiihigkeiten schon sicherer geworden war, die Offentlichkeit meinen Fortschritten folgte, meine Zukunft zu leuchten begann,
nahm ich selbst Lehrer auf, lieP sie in fünf aufeinanderfolgenden Zimmem niedersetzen und lernte bei allen zugleich, indem ich ununterbrochen
aus einem Zimmer ins andere sprang. (E 176).

Die Analogie mit dem modernen Universitatsbetrieb und seinem Hasten
von Horsaal zu Horsaal ist offensichtlich. Hier wie zuvor kommt dem
BewuPtsein aufgrund des "Eindringens der Wissensstrahlen von allen Seiten
ins erwachende Hirn" und der Vorformung aller Denkbahnen die Moglichkeit
einer Reflexion über den eigenen Zustand abhanden. Das Wissen um diese
Entwicklung liep Kafka die Worte notieren:
Das Leben ist eine f ortwiihrende Ablenkung, die nicht einmal zur
Besinnung darüber kommen liiPt, wovon sie ablenkt. (H 334).

Kafka selbst, von dem Gustav Janouch einmal sagte, er sei ein Seher
gewesen, der im Absolutorium lebte,4 fühlte sich trotz seiner Hellsichtigkeit
gegenüber dem beschriebenen Nivellierungsphanomen als Opfer desselben. Auf
eine Frage Max Brods, seinen traurigen Zustand betreffend, bemerkte er
einmal, er habe "hunderttausend falsche Gefühle, schreckliche -die richtigen
kommen nicht heraus-- oder nur so in Fetzen, ganz schwach." G
Indem Kafka als Individuuro dem Kollektiv in antithetischem GegenstoP
zu begegnen ansetzt, sieht er sich vor ein grundlegendes Problem gestellt.

nen die Worte:
]ch bin gewohnt, in allem meinem Kutscher zu vertrauen. Als ~ir an ei~e hohe
weiPe seitwéirts und o ben sich langsam wiilbende M auer kamen, d'.e ~orwartsfahrt
einstellten, die Mauer enllang fahrend, sie betasteten, sagte schliePlich der Kutscher: "Es ist eine Stirn." (H 153).

206

' GusTAV JANOUCH, Gespréiche mit Kafka (Frankfurt/Main, 1968), S. 21. Hiemach:
Janouch.
' MAx BROD, Franz Kafka. Eine Biographie (Fran.kfurt/Main, 1962), S. 94. Hiernach:
Brod.

207

�Einmal scheint man eine Nivellierung nicht rechtfertigen zu konnen: ''Streben
nach Nivellierung; ich sagte: 'es ist nicht so arg, alle sind so,' machte es aber
arger dadurch." Kafka bemerkt hierzu, eine so weit gehende Objektivierung
bebe alle Lebensmoglichkeit auf. lm gleichen Atemzug erfolgt dagegen der
Hinweis auf die "Notwendigkeit" dieses Vorgangs: "Notwendigkeit der Fehler
meiner Erziehung, ich wü/Jte es nicht anders zu machen" (H 233). La/Jt man
sich namlich von dem Nive11ierungsvorgang nicht erfassen odcr stellt man sich
demselben bewu/Jt entgegen, nimmt man sich ebenfa11s jegliche Lebensmoglichkeit, denn die Masse entscheidet a priori, da/J die Ko11cktivmeinung die
richtige zu sein habe, wahrenddessen der von der Norm Abweichende einc
Ansicht vertritt, die · als abnorm und deshalb als falsch verpont ist. Die
Allgemeinheit sieht sich nicht genotigt, durch logische Bewcisführung dieses
Denken vor sich selbst zu fundieren. Wie eine Lüge, die --oft genug wiederholt- den Schein der Wahrheit annimmt, so konstituiert sich die aus der
restlosen Vergesellschaftung des Menschen resultierende Auffassung als das
Kriterium ihrer eigenen Wahrheit, die gendankenlos akzeptiert wird -"alle
sind so"-, zumal eine Opposition einer Negierung der den Einzelnen erhaltenden Gese11schaft entsprache, eine gesellschaftliche A.chtung herbeiführen
mü/Jte und notwendigerweise die Vernichtung der Existenzgrundlage des Individuums nach sich zoge.
Kafka hat diese Gefahr kJar erkannt und auch oft genug formuliert. In
seinem Tagebuch findet man die Worte:
Das Gefühl haben, gebunden zu sein, und gleichzeitig das andere, da{J,
wenn man losgebunden würde, es noch iirger wiire. (T 32).

Gese11schaftliche Gebundenheit (und ein gewisses Ma/J an Sicherheit) und
Freiheit von dieser Bindung stehen sich diametral gegenüber. Eine Aussohnung
oder Verbindung der Positionen ist nicht moglich. Auch dichterisch fand dieser
Gedanke Ausdruck. In den Schlu/Jzeilen der Erzahlung Beim Bau der
Chinesischen Mauer erlautert Kafka die fehlende Verbundenheit des Volkes
mit dem wahrhaft verbindlichen Gesetz. Man richtet sich daher nach Regelungen, die ihrerseits auf der von der Gesellschaft vermittelten Tradition
fu/Jen. 6 Dies ist zum Teil der "Schwache der Vorstellungs- oder Glaubenskraft
beim Volke" zuzuschreiben, welches nicht dazu gelangt, sich das für den Einzelmenschen verbindliche Gesetz (Kaisertum) lebendig zu erhalten. Doch
gerade diese Untugend ermoglicht den gesellschaftlichen Zusammenhang:
• Vgl. hierzu W1LHELM EMRICH, Franz Ka/ka (Frankfurt/ Main, Bonn, 1965), S.
201; und W. E., "Franz Kafka: Portrat", in: Geist und Widergeist (Frankfurt/Main,
1965), s. 292 f.

208

Um so auffiilliger ist es, da{J gerade diese Schwiiche eines der wichtigsten Einigungsmittel unseres Volkes zu sein scheint; ja, wenn man
sich im Ausdruck soweit vorwagen dar/, geradezu der Boden, auf dem
wir Ieben.
Hier einen Tadel ausführlich begründen, hei{Jt nicht an unserem
Gewissen, sondern, was viel iirger ist, an unseren Beinen rütteln. Und
darum will ich in der Untersuchung diese, Frage vorderhand nicht
weiter gehen. (B 82).

Der "Boden, auf dem wir leben,'' also die Grundlage der menschlichen
Existenz, ist die Gesellschaft, die ihrerseits ihr "Einigungsmittel" aus einer
"Schwache" bezieht. Das hei/Jt: Der Gesellschaft kommt zugute, da/J die
Einseitigkeit ihres ausschlie/Jlich auf pragmatische Ziele gerichteten Denkens
gerade kraft dieser Einseitigkeit au/Jerhalb ihres Erkenntnisbereichs liegt. Ein
jeder Tadel mu/J sich mit dieser Schwache und derart mit der Gesellschaft
selbst befassen und eine ausführliche Begründung desselben den Einzelnen
mit de, Gesellschaft zu Fall bringen.
Ahnlich wie der Sprecher im Schlu/Jsatz des obigen Zitats "in der Untersuchung dieser Frage vorderhand nicht weiter gehen" will, versucht in einem
von Kafka am 24. November 1913 niedergeschriebenen Fragment auch der
Kaufmann Me/Jner, einen sich ihrn in Form einer Nachricht aufdrangenden
Sachverhalt zu ignorieren: "Jede Nachricht, die mir erspart wird, ist ein
Gewinn," au/Jert er und zogert nur noch kurz, um zu fragen, ob es sich vielleicht
uro eine "geschaftliche Nachricht" handle, bevor er sich in sein Zimmer einschlie/Jt und sich dem in einem Wandschrank verborgenen Likor zuwendet
(T 334) .7 Wo die Erkenntnis dieses der menschlichen Natur wesensfremden
Zustandes und die Ahnung au,8erhalb der modernen Gesellschaft liegender
Werte aufzukeimen drohen, müssen diese sogleich unterdrückt werden, denn
Niemand kann sich mit der Erkenntnis allein begnügen, sondern mu,8
sich bestreben, ihr gemii,8 zu handeln. Dazu abe, ist ihm die Kraft nicht
mitgegeben, er mu{J daher sich zerstoren, selbst auf die Ge/ahr hin, soga,
dadurch die notwendige Kraft nicht zu erhalten, abe, es bleibt ihm nichts
anderes übrig, als d}eser letzte Versuch. . . Vor diesem Versuch nun
' Offensichtlich handelt es sich hierbei um den Venuch einer Betiubung des erwachenden Bewu,Btseins, ebenso wie Josef K. im ersten Kapitel des Romans Der Proz,,8
nach dem Ausbleiben des Frühstücks "zu einem Wandschrinkchen ging, in dem er
einen guten Schnaps aufbewahrte, wie er ein Glaschen zuent zum Ersatz des Frühstücks leerte und wie er ein zweites Glaschen dazu bestimmte, sich Mut zu machen,
das letztere nur aus Vorsicht für den unwahrscheinlichen Fall, da,8 es notig sein solltc."
(P 18).

209
Hl4

�fürchtet er sich; lieber will er die Erkenntnis des Guten und Bosen
rückgiingig machen. . . aber das Geschehene kann nicht rückgi.ingig
gemacht, sondern nur getrübt werden. (H 49 f.)

Der Umstand, dap sich der Mensch vor der Enthüllung emer ihn als
lndividuum betreffenden Erkenntnis fürchtet, welche das MiPverhaltnis
zwischen dem menschlichen Geist und der verwalteten Welt beleuchten konnte,
weist auf die Earadoxe Situation hin, dap der Fortbestand individueller Existenz
nur noch auf der Basis der Lüge moglich ist. Die Folge einer derartigen Erkenntnis behandelt die Erzahlung Die V erwandlung, in welcher Gregor Sarnsa
durch sein in eine absolute Metapher gekleidetes horrendes Anderssein seine
Isolierung von der Umwelt bewirkt und hierdurch sein Todesurteil heraufbeschwort. Die Gefahr eines ahnlichen Schicksals empfindet in einer unvollendet gebliebenen Geschichte Kafkas ein gegen seinen Willen streunender Hund,
der von einer unerklarlichen Kraft getrieben herumlauft, ohne zu wissen, was
er sucht, und verzweifelt ist, ohne sich des Grundes der Verzweiflung bewupt
zu sein:
"Sonderbar!" sagte der Hund und strich sich mit der Hand über die
Stirn. "W o bin ich denn herumgelaufen, zuerst über den Marktplatz, dann
durch den Hohlweg den Hügel hinauf, dann vielemal über die grope
Hochebene kreuz und quer, dann den Absturz hinunter, dann ein Stück
auf der Landstrape, dann links zum Bach, dann die Pappelreihe entlang,
dann an der Kirche vorbei, und jetzt bin ich hier. W arum denn das? Und
ich war dabei verzweifelt. Ein Glück, dap ich wieder zurück bin. ]ch
fürchte mich vor diesem zwecklosen Herumlaufen, vor diesen gropen oden
Riiumen, was für ein armer, hilfloser, kleiner, gar nicht mehr aufzufindender Hund bin ich dort . . . ]ch würde auch niemals aus eigenem Willen
von hier weglaufen. . . ¡s kann mich ganz gewip einmal meine überragende Stellung kosten ... (H 391 f.)

Der Hund selbst quittiert seine Rückkehr und die neuerliche, rettende
Verankerung im Üblichen mit einem befreiten Aufatmen. Die im "zwecklosen Herumlaufen" latente Suche nach einer jenseits des gesellschaftlichen
Verhaftetseins bestehenden Wahrheit mup dagegen Furcht einfloPen, zumal
neben die Gefahrdung durch Selbstverlorenheit das sehr reale Risiko des
Stellungsverlusts tritt.
Die Erziehung zum Kollektiv erweist sich in den meisten Fallen als wirksam
genug, die das gesellschaftliche Sein sabotierende Erkenntnis zu inhibieren.
So geschieht es, da/J ein nicht aus unmittelbarer, allen zugiinglicher Empirie
erwachsendes tieferes Bewu/Jtsein sich nicht an die Oberflache kiimpfen kann,

210

sondern sich bestenfalls als Ahnung manifestiert, oftmals zur Zeit momentanen
Nichtengagiertseins, im Ruhezustand oder wahrend des Schlafens.8 Diese
Ahnung der Unnatürlichkeit des gegenwiirtigen Zustander aupert sich in dem
Verhalten des Galeriebesuchers, der angesichts des von der Menge als wirklich
akzeptierten Treibens in dem "Zirkus" sein Gesicht auf die Brüstung legt
und weint, "ohne es zu wissen." 9 Eine groteske und dadurch besonders grausame
Beschreibung der Despotie des Massendenkens bietet Kafka in der Not des
Trapezkünstlers, der darauf besteht, zukünftig auf zwei Trapezen zu turnen
statt wie bisher auf einem und dieses Verhalten schluchzend begründet mit
den Worten: "Nur diese eine Stange in den Handen - wie kann i&lt;;h denn
leben!" 10 Instinktiv erfaPt der Trapezkünstler die seinem innersten Wesenskern widerstrebende Enge einer reglementierten und in taglicher Wiederholung sich erschopfenden Existenz -eine einzige Trapezstange ist ihm nicht
mehr genug- und trotzdem vermag er seine Lage nicht zu durchschauen.
Die blitzartig aufleuchtende Ahnung der Unzulanglichkeit des Daseins wird
sofort verstümmelt und entlang den von der Routine vorgeformten Denkbahnen abgebogen. Das Blickfeld erstreckt sich nicht weiter als bis zur zweiten
Trapezstange.
Kafka gibt Aufschlup darüber, da/J er die in seinem Werk behandelte Kluft
zwischen individuellem BewuPtsein und gelenktem Denken als ein Grundproblem seiner eigenen Existenz empfand. In seinem Tagebuch notierte er:
... klare Nacht, deutliches BewuPtsein des blop Dum/1/en in mir, dap
so weit von groper, ohne Hindernisse ganz sich ausbreitender Klarheit
ist. (Januar 1914, T 351).

Hier wie in vielen seiner Erzahlungen offenbart sich die Tragik des Nichtbewuptseins einer autonomen Wahrheit sogar im Moment des BewuPtseins
ihres Gegenteils und somit der Beweis dessen, dap die Demaskierung der
Unwahrheit nicht gleichbedeutend ist mit der Erkenntnis der Wahrheit. Nur
• Deshalb die haufigen Beispiele des "Erwachens" in Kafkas Werk, welches allerdings
keine wirkliche Klarheit über den Zustand des Betroffenen verleiht. Vgl. das Erwachen
Gregor Samsas und Josef K.s und die sich wahrend des Ruhezustands ergebenden
Veranderungen in Schakale und Araber (E 146), in der Ritterschwert-Geschichte (T
45 7), u. a. m. Auf einen moglichen BewuPtseinseinbruch im Zustand des Erschlaffens
(der auPerdem auch auf Gregor Samsas Aussehen bezogen werden kann) weisen
Kafkas Worte hin, Erlosung konne ihm kommen, "wcnn ich im Bett hin, und [die
Erlosung] wird mich auf den Rücken legen, so daP ich schon und leicht und blaulichwei,8 liege, eine andere Erlosung wird nicht kommen." (T 452).
• Auf der Galerie (E 141).
'º Erstes Leid (E 219) .

211

�das Dasein des Dumpfen, die Gegenwartigkeit der Ahnung, wird erkannt,
wogegen das Dumpfe selbst, welches in sich klar ist, sich d:m Zugr~f entzieht.
In den unter dem Titel Er erschienenen Selbstbekenntrussen varuert Kafka
diesen Gedanken wie folgt:
Er hat Durst und ist von der Quelle nur durch ein Gebüsch getrennt.
Er ist aber zweigeteilt, ein Teil übersieht das Ganze, sieht, dap er hie1
steht und die Quelle daneben ist, ein zweiter Teil aber merkt nichts, hat
hochstens eine Ahnung dessen, dap der erste Teil alles sieht. Da er aber
nichts merkt, kann er nicht trinken. (B 286).

Dieser Zweiteilung des Menschen in unterdrücktes BewuPtsein einerseits
und anerzogene Befangenheit im Alltagsdenken andererseits geht eine Zweiteilung der Wahrheit selbst parallel. Der "Tatige," der mi~ beiden Füpen fest
im Leben steht, unterscheidet innerhalb des ihm zuganghchen, dem Augenblick und der irdischen Zeit verpflichteten Wahrheitsbereichs zwischen Gut
und Bose, wobei zu beachten ist, dap diese seine Wahrheit nur für das vom
Bosen sich trennende Gute, also für das Positivere innerhalb einer Welt der
Lüge steht. Die "Wahrheit des Ruhenden" hingegen ist das Gute selbst, kann
die Wahrheit des Tatigen ausloschen, ist dem Menschen aber nur ahnungsweise gegeben :
Es gibt für uns zweierlei Wahrheit ... Die Wahrheit des Tiitigen und
die W ahrheit des Ruhenden. In der ersten teilt sich das Gute vom Basen,
die zweite ist nichts anderes als das Gute selbst, sie weip weder vom Guten
noch vom Basen. Die erste W ahrheit ist uns wirklich ge ge ben, die zweite
ahnungsweise. Das ist der traurige Anblick. Der frohliche ist, daP die
erste W ahrheit dem Augenblick, die zweite der Ewigkeit gehart, deshalb
verloscht auch die erste Wahrheit im Licht der zweiten. (5 Februar 1918,

H 109).
Dieser üherlegung setzt Kafka die Bemerkung voraus: "In einer Welt der
Lüge wird die Lüge nicht einmal durch ihren Gegensatz aus der Welt geschafft,
sondern nur durch eine Welt der Wahrheit" (H 108). Da diese Welt der
wahrheit l. von dem Menschen durch sein vom Kollektiv usurpiertes Denken
nicht ergründet werden kann und 2. ein volliges Bewuptsein dieser Wahrheit
einen Abgrund zwischen dem Individuum in seiner naturbedingten, ursprünglichen Eigentümlichkeit und der diese Eigentümlichkeit austilgenden Gesellschaft aufreipen müPte, ergibt sich für Kafka der an Stringenz nicht ~berbietbare SchluP, daP der moderne Mensch in der vom gesellschafthchen
212

Denken gepragten Massenkultur nur leben kann, wenn er sich zur Lüge
bekennt und zur Marionette der sozialen Maschinerie reduzieren laPt.
Einem derartigen Leben konnte Kafka nur einen geringen Wert zuerkennen,
und er mochte dem Menschen, der sich in seiner geistigen Entstelltheit dem
Strom der Zeit besinnungslos anpapt, die Worte zugedacht haben:
Der Tod muPte ihn aus dem Leben herausheben, so wie man einen
Krüppel aus dem Rollwagen hebt. Er sap so schwer in seinem Leben wie
der Krüppel im Rollwagen. (H 387).

Schon um die bloPe Ahnung eines unter dem verdinglichten Gedankengut
verschütteten Bewuptseins von auperhalb der tradierten Lebensformen verankerten Seinslagen wachzuhalten, ist eine auPerordentliche Leistung und vollster
Einsatz der Person erforderlich, zumal der trügerische Schein der Welt kontinuierlich eine Selbstbesinnung zu verhindern sucht:
Es ist nicht so, dap du im Bergwerk verschüttet bist und die Massen
des Gesteins dich schwachen Einzelnen von der W elt und ihrem Licht
trennen, sondern du bist draupen und willst zu dem Verschütteten dringen
und bist ohnmiichtig gegenüber den Steinen, und die W elt und ihr Licht
macht dich noch ohnmiichtiger. Und jeden Augenblick erstickt der, den
du retten willst, so dap du wie ein Toller arbeiten muPt, und niemals
wird er ersticken, so dap du niemals mit der Arbeit wirst aufharen dürfen.

(H 347).
So laPt eine Auseinandersetzung mit Kafkas Werk immer wieder erkennen,
dap sich der Dichter bemüht, das moderne Leben als seinswidrig zu enthüllen.
Der dem Menschen durch die Gesellschaft aufgezwungene ErziehungsprozeP
eliminiert zwangslaufig die im Einzelnen naturhaft angelegten Eigentümlichkeiten und laPt denselben zugleich unmerklich und unaufhorlich das von der
Gesellschaft als wissenswert erachtete Kulturgut absorbieren. Die Erziehung
zum Kollektiv wird vervollkommnet, indem dem Menschen die Moglichkeit des
Bewuptwerdens des eigenen Zustands genommen und das "ich" durch das
"man" ersetzt, zu einem "Gegenstand der Neugierde" gemacht und dadurch
objektiviert wird.11
So entlarvt Kafka die mechanisierte und nach rein pragmatischen Grundi.atzen eingerichtete Lebensführung als pervertiertes Sein. Doch damit nicht
" V gl. Rabans überlegungen in H ochzeitsvorbereitungen auf dem Lande ( H 8).

213

�genug, erweist sich das Genie Kafkas besonders darin, den Leser an der
Komplexitat des Bewu/hseinsproblems unmittelbar teilhaben zu lassen. So
namlich, wie Kafkas Gestalten au/Jer Lage sind, ihr wahres Selbst und ihre
Stellung in der Welt zu durchschauen, steht auch der Leser, dessen Perspektive
die der kafkaschen Gestalten ist, dem Werk des Dichters oftmals mit einer
nur von dem Anflug einer vagen Ahnung schattierten Ratlosigkeit gegenüber.
Die Vielzahl der verschiedenartigsten Deutungsversuche, mittcls derer man
Kafkas Erzahlungen und Romane auszuloten versuchte, sind hierfür das beste
Zeugnis. Erst das differenzierende, vom Ballast des kollektiven Denkens befreite
Bewu/Jtsein des "erwachten" Lesers sieht das Werk Kafkas plotzlich in ali
seiner Eindeutigkeit und Kompaktheit. Diese Erkenntnis mu/J einer Schockwirkung gleicbkommen, da die Blo/Jstellung des modernen Denkens den Leser
selbst in seiner ureigensten Existenz trifft, ihm gleichsam einen Spiegel vor
die Augen halt und den Grad der Vergesellschaftung an seiner cigenen Person
statuiert. Die Erziehung zum Kollektiv, anfangs durch den Buchstaben in
ertragliche Distanz verlegt, wird nun unvermitte.lt in schmerzhafter Nahe
erfahren. Durch die wesenhaften Beziehungen, die Kafka auf diese Art
zwischen seinen Gestalten und dem Leser aufdeckt, offenbaren sich die so
oft willkürlich getrennten Begriffe von Form und Inhalt in bisher unbekannter
Vollkommenheit als ein Ganzes.
Nie wollte Kafka etwas anderes darstellen als die Wahrheit. Er charakterisierte sein eigenes Schaffen als auch die Blindheit der Masse in den an Gustav
Janouch gerichteten Worten:

wehrt er sich
1st es den
- r h d fJ .
was nicht richti~ wiire? Er :e;º!;: de/ w:zieser Mensch etwas fühlte,
a/le Menschen der Welt. (Brod, 287).
t zehntausendmal mehr als

Diesen Worten la/Jt sich nichts hinzufügen.

Edschmid spricht van mir so, als ob ich ein Konstrukteur wiire. Dabei
bin ich nur ein sehr mittelmii{Jiger, stümperhafter Abzeichner. Edschmid
behauptet, da{J ich Wunder in gewohnliche Vorgiinge hineinpraktiziere.
Das ist natürlich ein schwerer lrrtum van seiner Seite. Das Gewohnliche
selbst ist ja schon ein Wunder! ]ch zeichne es nur auf. Moglich, da{J ich
die Dinge auch ein wenig beleuchte, wie der Beleuchter auf einer halbverdunkelten Bühne. Das ist aber nicht richtig! In Wirklichkeit ist die
Bühne gar nicht verdunkelt. Sie ist voller Tageslicht. Darum schlie{Jen
die Menschen die Augen und sehen so wenig. (Janouch, 108).

Und Milena Jesenska-Polak schrieb in einem ihrer Briefe an Max Brod, sie
... glaube eher, da{J wir alle, die ganze W elt und alle M enschen krank
sind und er [Kafka] der einzige Gesunde und richtig Auffassende und
richtig Fühlende und der einzige reine Mensch. ]ch wei{J, da{J er sich
nicht gegen das Leben wehrt, sondern nur gegen diese Art von Leben da

214

215

�UNA INTERPRETACIÓN Y COMENTARIOS SOBRE LA TtCNICA
NARRATIVA DEL ALEPH DE JORGE LUIS BORGES
Lic. AulA

SILVIA

RoDRÍGUEZ

Facultad de Filosofía y Letras. U.A.N.L.
Escuela de Letras. I.T.E.S.M.

ESTUDIAR una obra literaria es anhelar la comprensión de la expres1on. Es
desear encontrar el reflejo de una existencia y las complejas experiencias
interpersonales que estimularon al autor para su creación. O sea, querer
tocar el fondo metafísico y humano de la obra creativa, porque la expresividad de toda obra está en función del misterio viviente en su finitud.
De aquí que introducirnos en El Aleph es lanzarnos a la aventura estremecedora de desempeñar el pensamiento de un hombre, el de Jorge Luis
Borges. Una aventura a través de una serie de cuentos donde se da primacía a la trama elaborada sobre presupuestos fantásticos.
La Literatura Fantástica nos relaciona, desde el primer momento, con
una realidad tan obsesionante, como la realidad en que están contenidas
nuestras vidas. Borges crea vida por encima y fuera de la vida. A partir
del universo y su relación con el mismo, es decir, a partir del cosmos en
el que el hombre es finitud consciente, en el que el yo se revela como la
decisión absoluta y suprema, Borges configura una nueva dimensión de la
realidad fuera del tiempo y del espacio. Un mundo que ya no es el de
la geometría clásica. Hay un desplazamiento en el espacio que implica ruptura, contraste, yuxtaposición, discontinuidad. El espacio es sólido e inestable, presente y soñado. El tiempo va inventándose sin cesar, se repite, se
desdobla, se confunde. Así es como esta literatura, donde la infinidad de
posibles, en lugar de excluirse empiezan a existir simultáneamente, recrea
la imaginación en el anhelo de descifrar la condición del hombre perdido
en el universo por el fluir temporal.
En El Aleph se circunscribe una parte del enigma expresivo de Borges.
Tratemos de descifrarlo a partir de la colección de cuentos que integran la

217

�edición (hay varias ediciones y diferentes unas de otras) que consta de dieciocho relatos con su correspondiente epílogo.1
Lo primero que surge en nuestra búsqueda es ¿ qué significa Aleph? Borges mismo da su significación: " .. .es la primera letra del alfabeto de la
lengua sagrada. Su aplicación al círculo de mi historia no parece casual.
Para la Cábala, esa letra significa el En Soph, la ilimitada y pura divinidad;
también se dijo que tiene la forma de un hombre que señala el cielo y la
tierra, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del
superior; para la Mengenlehre, es el símbolo de los números transfinitos,
en los que el todo no es mayor que algunas de sus partes".2
La definición nos indica que el título de la obra, como el propio autor
lo dice, "no parece casual". Por otro lado, si se observa cada una de las
creaciones de El Aleph a través de los objetos estéticos en su raíz y sentido
metafísico más profundos, ésto se corrobora. Las diversas formas expresivas
poseen una significación semejante a la del Aleph. Veámoslo en la clasificación siguiente:
1) Visión del universo:

El inmortal.
La casa de Asterión.
El Zahir.
La Escritura del Dios.
Los dos reyes y los dos laberintos.
El Aleph.

2) Identidad de destinos:
Los teólogos.
Historia del guerrero y de la cautiv~.
Biografía de Tadeo Isidoro Cruz ( 1829-1874).
La otra muerte.
La busca de Averroes.
Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto.
El hombre en el umbral.
3) Variantes del azar como leyes de un destino irreductible:

El muerto.

Deutsches Requiem.
La espera.
La intrusa.
La primera impresión que nos produce esta clasificación es la de que la
obra de Borges al estar elaborada principalmente sobre los temas relativos
a la visión caótica del universo, el sentido de la vida y el destino del hombre, inserta la existencia humana dentro del fatalismo universal.
Borges pues, nos hace sentir la disolución del espacio en reflejos y sueños
y en la presencia de infinitos. "Fuera de Emma Zunz . . . y de la Historia
del guerrero y de la cautiva que se propone interpretar dos hechos fidedignos, las piezas de este libro corresponden al género fantástico". 3 Consecuentemente en todos los cuentos el juego angustioso de tiempo y espacio
fluye, determina y encadena una serie de hechos que se realizan en un universo caótico.
El problema de Borges es el devenir de la realidad que forma el caos de
los días inmerso en un espacio comprensible por la temporalidad. Pero
Borges no nos aclara precisamente esta angustiosa situación límite del hombre. Sino que tomando el tiempo como fuerza desintegradora, anula la vida.
Sólo que en este caso, anular no es rechazar la vida, "sino una aceptación de la literatura y el pensamiento como formas de vida".4 Esta situación la refleja cada tema. Pasemos a observarla en algunos de dichos cuentos.
En El inmortal, por ejemplo, tenemos el problema del hombre que se
ha enfrentado a la inmortalidad que lo saca de su condición humana. Aquí
la serie temporal se disipa en cuanto el tiempo pasado, presente y futuro
no es en verdad más que uno solo, siempre el mismo, como no son más
que una sola, siempre la misma, la muerte que lleva a ser todos los hombres.
Estas ideas van formulándose con el relato y son, literalmente, el relato mismo.
Con ellas Borges se sitúa en el límite de lo real y de lo irreal, en el mundo
de la ambigüedad, que es el mismo de la multiplicidad. Sin embargo aún
cuando se han borrado los linderos de la realidad y la visión se ha referido
sólo al plano de las apariencias, el tema alcanza su más alta expre~ión desde el momento en que está movido por auténticas vivencias e intuiciones
del autor.
Para Borges sus relatos son su realidad, lo ficticio alterna con lo verídico
no por mero juego, sino con derecho. El procedimiento de insertar lo real
en lo ficticio tiene la función de resaltar e intensificar la imagen del cuento

Emma Zunz.
1

BoRGEs, JoaGE Luis, El Aleph, Primera Edición, Emecé Editores, Buenos Aires,

1957.
• !bid., pp. 167-168.

• lbid., p. 177.
• GARCÍA PoNCE, JUAN, " ¿ Quién es Borges ?", Revista Mexicana de la Literatura,
Nos. 5-6, Ed. Libros d e México, Mayo/ Junio 1964, p. 25.

219
218

�presentada en el tiempo y en el espacio a través de un enigma descubierto:
la revelación de Homero.
De la misma manera en la Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874),
la relatividad de la simultaneidad del tiempo está dada en un solo momento:
"el momento en que el hombre sabe para siempre quién es... Tadeo Isidoro Cruz tuvo la impresión de haber vivido ya ese momento. . . comprendió que el otro era él".5
Lo interesante también de este cuento, es que la historia de Tadeo, no
es su historia. Es un modelo arquetípico que se resuelve dentro de la concepción platónica que refiere toda realidad a una única forma. La yuxtaposición de sucesos que se mezclan en este cuento y que hacen que parezca
en cierta forma irreal, responde a las exigencias más estrictas de esta literatura, que trata precisamente de no querer otra cosa que el dar a conocer
y vivir una realidad imaginada.
Pero el asombro con que nuestro autor asiste a su vivir y al mundo podemos descubrirlo principalmente en El Aleph y en El Zahir. En los dos
cuentos tenemos la búsqueda, la desesperación, el ansia de encontrar la verdad absoluta, el sentido del universo. El problema es que cuando el hombre llega a descifrarlo se olvida de su yo, se transforma en nada, se despersonaliza, se destemporaliza.
Otro dato de interés en estos cuentos, es que dentro de ellos, aparece co-mo personaje, Borges. Quizá con el propósito de referir todo lo que él es;
expresar el sentido último de su realidad que está en conflicto de ser o no
ser. El absurdo existencial de Borges es que consciente de que existe se proyecta como una irrealidad. Su obra así no tiene otro mensaje que es~
voluntad serena y memoriosa de crear. Ese inflexible poder mental que finalmente necesita de un absoluto para explicar la finalidad de la existencia y del universo. Pero el absoluto en esta literatura, se queda, como la
vida, en una ficción. Una ficción que tampoco permite alcanzar ese absoluto situado en tiempo y en un espacio infinitos; que es imposible expresar
por la palabra: "¿ cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que m~ temerosa memoria apenas abarca? Los místicos en análogo trance, prodigan
emblemas: para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que
de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo
centro está en todas partes y la circunstancia en ninguna: Ezequiel, de un
ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente, y al Occidente,
al Norte y al Sur".6
Indudablemente que estos dos aspectos de interpretación de El Aleph, no
Luis, op. cit., pp. 55-57.
' Ibid., pp. 163-164.

agotan todas las posibilidades. Simplemente subrayan la desesperaci6n del
ser temporal de Borges que se desenvuelve en una realidad que lo condena
a ser hombre. Aquí radica la angustia de su libertad y el fundamento de
la ficción. Prisionero del tiempo, el hombre se ve tentado a escapar de ese
acorralamiento que siente creando ficciones que proliferan en infinitos caminos, en infinitas posibilidades. Ya sea permaneciendo en el ser personal,
como en El Aleph o perdiéndose en el absoluto a costa de la desintegración
como persona, como en El Zahir. 7
Ahora bien ¿ cómo se logra toda est~ trama? Intentaremos señalar algunos aspectos que intervienen en la técnica narrativa de la literatura de Borges.
1) El relato verosímil dentro de otro, fantástico. Esta es la forma en que
lo fantástico se contamina de realidad y la realidad, a su vez, adquiere un
carácter fantástico. En esta manera estamos predispuestos a aceptar inconscientemente como valedero, un mundo puramente imaginario. Así
una imagen cualquiera del mundo nos justifica de pronto la negación del
tiempo, la negación del espacio y la negación del yo. Por ejemplo, en
El inmortal tenemos que la historia de Cartaphilus es la del tribuno, pero también, de algún modo, la de Homero. Desde el primer momento,
la mezcla de elementos reales e irreales está dada en una confusión de
tiempo y espacio. Por otro lado tenemos, que la búsqueda de la inmortalidad debe efectuarse en laberintos angustiantes que deparan el espacio
y el tiempo. Además, ya en la Ciudad de los Inmortales, cada cosa refleja el caos de este mundo. A la vez, ese mundo es reflejo de los arquetipos que existen más allá de nuestra percepción. Nuestro sentimiento
de temporalidad se impone finalmente, en la muerte que es necesaria
para que se cumpla el total destino del laberinto: cumplir un ciclo que
se agota en sí mismo.
2) Los personajes, son otro elemento de lo fantástico. Generalmente aparecen como condenados a una repetición de cada uno de los actos de los
otros. No tienen, pues, verdadera existencia. Son más bien signos reducidos todos a sueños míticos. Sin embargo, los mitos, en último término,
responden a reales necesidades humanas. La espera puede ejemplificar
lo dicho. El protagonista aquí, no es más que un mero pretexto dentro
de un espacio próximo que se convierte luego en un sueño. El hombre
es un ser para la muerte y nada puede parecer más lógico que todas
las formas de la vida se contengan en una sola. En Los dos reyes y los
dos laberintos, encontramos otro personaje arquetipo. Un personaje que,
como cualquiera de nosotros, no logra develar la infinitud de tiempo y
de espacio en forma de laberinto.

• BoROES, JORGE

220

' GARCÍA PoNCE, JUAN,

op. cit., pp. 39-40.

221

�3) La alusión de citas auténticas o ficticias, de autores verdaderos o apócrifos y de obras inventadas o ciertas. Esto podría parecer que se refiere a lo que se señala en el primer apartado, pero no es así. Pues
aunque el propósito de aquello y esto es hacernos caer en la trampa de
aceptar como real lo irreal, el apartado uno se refiere a una inserción
de tipo más bien histórico, en tanto que ésta es como mero enunciado.
Por ejemplo: Abenjacán el Bojarí muerto en su laberinto empieza con
una cita del Alcorán. La mención del libro es el yo en la permanencia
del ser; del yo en búsqueda metafísica del infinito a través de un laberinto cuya clave reside en el tiempo. Otra vez volvemos a encontrar el
tiempo, contra el cual el hombre lucha creando un laberinto. El laberinto implica así un anhelo de infinito. Es decir, un anhelo de romper
el inevitable desplazamiento unitemporal del hombre que lo obliga a seleccionar un solo destino. Este es el trasfondo del laberinto en cuyo centro se encuentra la muerte. Mas como por encima de la muerte, Borges
quiere vivir de nuevo, entonces la muerte es un sueño. Un sueño que
permite otro sueño, otra posibilidad, otra ficción dentro de otra y así
hasta el infinito.
4) Borges utiliza también la ironía. La cual se nos presenta cuando el
hombre se enfrenta con su: a) ser finito y su deseo de infinidad; b) su
ser mortal y su deseo de inmortalidad; c) su conocimiento limitado y
su deseo de omnisciencia.
5) Otro elemento que Borges maneja muchísimo son los números y las
fechas. Tanto unos como otros indican la disolución del cosmos y dentro de él, la continuidad del yo. "Zahir es la sombra de la Rosa y la
rasgadura del Velo... los sufíes repiten su propio nombre a los noventa
y nueve nombres divinos hasta que éstos ya nada quieren decir Yo anhelo recorrer esa senda. Quizá yo acaba por gastar el Zahir a fuerza
de pensarlo y repensarlo; quizá detrás de la moneda esté Dios".8 El Zahir
es un símbolo de la temporalidad en relación con el absoluto. Cuando
el hombre se enfrenta con ese absoluto, se desintegra por la desaparición
de la realidad en que se desenvuelve su ser.
6) El crimen es también otro recurso. El juego angustioso de tiempo y espacio de la Literatura Fantástica, está presente bajo una técnica no extraña a la literatura policial. O sea, ocultar o desfigurar los datos que
debemos organizar racionalmente para comprender una verdad. En Emma
Zunz la aventura intelectual de Borges encuentra un pretexto: la protagonista da muerte a un hombre vengando otra muerte, la de su padre.
La peculiar variante del tiempo es desarrollada en forma simétrica bajo
un enigma propuesto por Emma Zunz en cuya solución está comprome-

tida su existencia. El problema de ejemplificar la Literatura Fantástica
con este cuento, es que puede considerarse como un cuento realista. Sin
embargo, lo fantástico está dado precisamente en una afrenta que compromete en una mujer a todos los hombres, a todos los que en ese instante y por esa condición, son Ernma Zunz.
7) Por último, lo fundamental de la técnica narrativa, son los símbolos.
Borges para la invención de la irrealidad crea Símbolos. Unos, materiales, referidos a animales, a objetos y a la naturaleza. Otros, inmateriales.
De los primeros, los animales pueden ser reales o fantásticos; los objetos
son espejos, laberintos, máscaras y cuchillos y los símbolos de la naturaleza son ocasos, colores irrecuperables y obscuridad.
De los símbolos inmateriales podemos mencionar sueños, círculo ( movimiento rotativo constante), azar ( no unicidad) y absoluto creador.º
Pero lo fantástico reside y culmina en el lenguaje. Su característica puede centrarse en que todas las palabras tienen un origen temporal referidas
a un espacio que pasa a ser recreador. "El lenguaje es entonces imaginativo
con un marco: a) casi totalmente metafórico; b) donde las palabras las
más de las veces son metafísicas; c) los términos en su mayoría son negativos; d) los sujetos (absolutos, Dios, principio) son metaempíricos; e) los
adjetivos son caracteres tomados de distintos dominios fenoménicos que dan
un carácter peculiar y ofrecen la posibilidad de ser verdaderos o falsos y
f) las construcciones parénticas y las e"'Presiones de duda y conjetura abundan por doquier".1 º
Borges no utiliza el lenguaje en cuanto éste concentra las variables cualidades de los objetos. Hace nacer otro lenguaje partiendo del común, pero
apartándose infinitamente. Borges deriva hacia la adjetivación buscando
anular el valor concreto de los sustantivos, para mostrar que éstos, como el
mundo, sólo tienen un valor metafórico. La metáfora es en este lenguaje,
uno de los principales recursos expresivos. Lo esencial en ella es la representación reproducida, lo que va más allá de lo verbal, de lo específicamente idiomático. La derivación entonces de adjetivos, verbos y adverbios
de todo nombre sustantivos; la traslación de verbos neutros en transitivos·
'
el empleo en su rigor de la etimología de la palabra. Todo esto es pues la
base de comunicación de la literatura Fantástica. Una Literatura donde las
palabras no nombran nociones como las nuestras, sino concentran la variedad y el fluír perpetuo de lo real.
• GARCÍAOÓMEZ,

JUAN

JosÉ, Apuntes de clase sobre Literatura Hispanoamericana.

I.T.E.S.M. Febrero/Junio 1969.
10
RODRÍGUEZ P., ALMA S1LVIA, Jorge Luis Borges en la Literatura Fantástica. Tesis
de Literatura. Facultad de Filosofía y Letras. U.N.L., Monterrey, N. L., 1967, p. 103.

• BoRoEs, JoROE Luis, op. cit., p. 114.

223
222

�Innumerables son los caminos de Borges y alucina verlos fluír desde una
fuente común trazando líneas que se repiten. Borges nos fascina con el
resultado de su experiencia vital: el universo de los retornos infinitos, del
lenguaje dentro del lenguaje, de los conmovedores encuentros en que cosas
remotas acuden a juntarse y cosas dispares se revelan como una sola. Pero
mucho se ha insistido ya en esa realidad que Borges crea dentro de la que
todos integrarnos y en medio de la cual se es y se existe.
Este es el Borges que nos hace estremecer al obrar el hecho estético en
la inasible revelación de dos o tres visiones. El Borges cuyas negaciones prolongan las más extremas de la metafísica. Esta es su forma por la que el
yo se rebela. Esta es una actitud ante el ser. Pues aunque por lo fantástico
la imagen de la realidad está sólo cerca de lo posible; lo fantástico centra
al hombre ante sí mismo, al hombre en relación con la luz que arranca de
la oscuridad de su incógnita. La cual día a día se despeja para aparecer
de nuevo más envuelta en misterio.
La Literatura Fantástica tiene por ello muy hondas y metafísicas raíces,
aunque sucumba en su fase más alta: el entrañar un falso concepto de la
libertad y de poder creador. Es decir, que aunque la Literatura Fantástica
es un signo de inversión de los órdenes del ser, del ser que niega la vocación
universal y por la cual cada hombre es diferente, nos revela pensamientos
de incomparable profundidad.
La Literatura Fantástica es un sistema de imágenes, de mitos, que si bien
ocultan la parte real de la existencia, al mismo tiempo, la revelan. Su trama
expresa maravillosamente el desgarramiento metafísico del hombre que se
desintegra existencialmente y busca en interminables sueños cuál es la ocasión de la otra existencia.
Lo anterior nos da el poder de intuir la magnitud de Borges que a través de angustiosos laberintos y de la imprevisible conducta del tiempo, nos
da como en un eco la palabra de aceptación de una vida mucho más difícil
de vivir: la tragedia de su angustia, el mundo próximo e inaccesible que
luego será transmitido y dominado por su prodigiosa memoria en la irrealidad máxima.
Pero la obra de Borges no acaba aquí. La obra de Borges es algo así
como un mundo cuyas múltiples significaciones no pueden ser agotadas todavía. De aquí que por ahora sólo podamos decir que la Literatura Fantástica es el más profundo símbolo de la estructura del ser, la suprema metáfora del ser que se inspira en un pensamiento, el de Borges, que no puede
resignarse a la mudez de la vida infraespiritual, y que al carecer del puente
para llegar al absoluto se acoge en un antropomorfismo que se refugia en
la parte dualística del pensar.

224

Sección Tercera

HISTORIA

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�LOS SINTETIZADORES Y LA S1NTESIS DEL LENGUAJE *
LIC. EDUARDO GUERRA CASTELLANOS
Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Nuevo León Escuela de
Letras del I.T.E.S.M.

DuRANTE MUCHOS AÑos, desde los inicios de la ciencia fonética, los lingüistas
se dedicaron, principalmente, a la observación de la formación de los sonidos,
pero atendiendo a sus características más generales. Estas características estaban basadas exclusivamente en descripciones fisiológicas o articulatorias. Es
decir, el punto de articulación, el modo de articulación, la sonoridad, etc. Gracias a estas observaciones, el campo de la Fonética Genética se desarrolló de
una manera considerable. Sin embargo, junto a esta Fonética descriptiva y
fisiológica, hay otra rama, un tanto menos desarrollada, pero que tiene una
primordial importancia en la lingüística contemporánea: la Fonética Acústica. Dice el Dr. D. Antonio Quilis: "La fonética acústica no fue olvidada
por los antiguos fonetistas, pero tuvo un desarrollo menor que la fisiológica.
Esto fue debido a que los estudios fisiológicos avanzaron mucho más rápidamente que los de la acústica".1
Hay que subrayar un hecho que reviste una especial importancia. La Fonética no sólo debe contentarse con una descripción articulatoria de los sonidos, sino que además debe tomar en consideración su aspecto acústico.
Todas las actuales investigaciones en el campo de la Fonética se hacen ya
desde los dos puntos de vista: articulatorio y acústico. "Como dice Bertil
Malmberg, era errónea la opinión de toda la fonética clásica de que cada
posición diferente de la lengua daba lugar a un sonido nuevo. Hoy podemos
comprobar que en la caja de resonancia bucal se compensa la variación de

* El autor agradece la valiosa colaboración de la Biblioteca del Instituto Miguel de
Cervantes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid.
1
ANTONIO Qu1L1s MoRALES, El Método Espectográfico (Notas de Fonética Experimental) . RFE, XLIII, 1960, p. 415.
143

�un órgano 'A' que producía antes de su movuruento un sonido 'X', con la
modificación de otro órgano 'B' para dar un resultado acústico análogo al
primitivo 'X'." 2
Los primeros intentos dentro de este campo de la fonética experimental se
deben a Helmholtz, Rousselot, Gemeli y Pastori y otros. El primero -Helmholtz-, experimenta con sus resonadores. Rousselot trabaja con análisis quimográficos. Gemeli y Pastori, con sus métodos electroacústicos. Ellos, prácticamente, inician el movimiento que tan grandes avances habría de traer a
esta importante parcela del conocimiento lingüístico.3 Sin embargo, no será
sino hasta los finales de la segunda guerra mundial, precisamente en el año
de 1947, cuando se dé el mayor paso dentro de este conocimiento. Es en este
año de 1947 cuando aparece el libro de Potter, Kopp y Green, llamado Visible Speech, en donde se dan los primeros pasos en el análisis espectográfico.
El espectrógrafo, cuya finalidad es descomponer el lenguaje automáticamente en sus componentes, se ideó con la intención de que los sordos pudieran leer, sobre una pantalla móvil, una conversación telefónica. Esta conversación se descomponía por medio de filtros en los formantes característicos de
cada uno de los fonemas. Fue la Compañía Telefónica Bell, en sus laboratorios, quien hizo los P.rimeros intentos. "Al poco tiempo de ver que las pruebas realizadas con el espectrógrafo daban resultados satisfactorios, la Kay
Electric Company comenzó a construir este aparato.
Los espectrógrafos construidos por esta casa antes de 1948, alcanzaban una
frecuencia de sólo 3500 cps, lo que hacía difícil el estudio completo de muchas consonantes, cuyos rasgos espectrográficos comienzan a esa frecuencia.
Más tarde, después del referido año, la escala de frecuencias espectrográficas fue aumentada hasta 8000 cps". 4 El perfeccionamiento de este aparato
ha dado una amplia gama de posibilidades en la experimentación.
El espectrógrafo de la Kay Electric Company está constituido por tres partes esenciales: el sistema de filtros (debemos recordar que el sistema de filtros
es el elemento más importante del aparato ya que el espctro no es otra cosa
que el resultado de la dispersión de un conjunto de radiaciones o de ondas.
Los filtros tienen por objeto dispersar, conforme a módulos constantes, la
energía acústica que llega a ellos), el disco magnético y el cilindro reproductor. Es evidente que el espectrógrafo lleva, aparte de estos instrumentos esen5
ciales, otra serie de mecanismos que intervienen en la experimentación.
• QUILIS MORALES, ANTONIO, op. cit., p. 415.
• Cfr. Ibid., p. 415.
• QuILIS MoRALES, ANTONIO, op. cit., p. 416. Cfr. DELATTRE, PIERRE, Studies in
French and Comparative Phonetics. Edit. Mouton and Co. The Hague, 1966, pp.

250-51.
1 Cfr. Qu1LIS MORALES, ANTONIO, op. cit. et DELATTRE, PIERRE, op. cit.

144

Observa el Dr. Antonio Quilis que el tiempo máximo que puede analizarse
c?n el espe~trógrafo es de 2,4 segundos. Sin emb~rgo, en investigaciones rec~en~es realizadas en Estocolmo por H. Sund, se ha ideado un nuevo proced~~~to que, aun~ue basado en la misma técnica espectrográfica, tiene la
pos1b1lidad de analizar contenidos mayores de sonidos. Este método de Sund
consiste en reflejar el sonido descompuesto por medio de filtros en una pantalla.
. Con una cámara fotográfica, agregada al espectrógrafo, se recoge toda la
imagen del sonido. Tiene además una ventaja sobre los espectrógrafos de la
Kay Electric Company y es que puede recoger sonidos cuya frecuencia esté
en los 1000~ cps. O~serva Gunnar Fant: "The spectrograph proper is composed of 48 high quahty bandpass filters which are scanned by an electronic
switch at a rate of 500 times per second. The intensity of rather signa! am~litude in each filter is represented by the hight of a corresponding vertical
hne on the screen of a cathode ray tube where the separate filters are ordered
in a horizontal row. This is the intensity versus frequency display providing
the 'sections'. On a separate cathode ray tube the filter channels are ordered as points in a vertical row, and the intensity of the light beam at each
~oint is. modulated by the signal amplitude of the corresponding filter. The
time axis has to be supplied by the continuosly moving film of a camera
attached to the oscilloscope. A film speed of 5 cm/s is utilized. A special time
mark signal recurring with intervals of 1/5 second is displayed on the top
of the spectrographic picture. All filters up to a centre frequency of 4000 c/s
except the first one have a bandwidth of 300 c/s, and successively broader
filters are used in the higher frequency region. This filter No. 48 covers the
frequency region of 9400 - 10 000 c/s, and filter No. 1 the interval 0-200 c/s.
Up to 1000 c/s there is an overlap by a factor of 4, which means that there
is a distance of 75 c/s between the centre frequencies of adjacent filters.
Between 1000-2000 c/s the filters are arranged with 3 times overlap, i.e. Above
100 c/s frequency intervals. Up to 3600 c/s this interval is 150 c/s. Above
4000 c/s there is no overlap. By this arrangement the centre frequencies of
the filters are apRroximately distributed on the mel scale simulating the frequency to place conversion of the auditory mechanism. There are more filters
(and thus more space on the spectrograms) devoted to the low and medium
frequency region than to the higher frequency region. This is an advantage
compared to the Sonagraph which has a linear frequency display ( ... ) With
the present camera it is possible to expose 10 miz,utes of speech at a time,
but other cameras with larger reels may take up to 30 minutes of speech at
a time".8 Evidentemente con este método se logran ventajas que con el sim• FANT, GuNNAR, "Modern Instruments and Methods for Acoustic Studies of
Speech", Acta Polytechnica Scandinavica. Osslo Univ. Press. Oslo, 1958. PH 1
(246/1968), pp. 44-47.

145
HlO

�ple espectrógrafo, pero tiene un ligero inconveniente que es el del tiempo
perdido en el revelado de la película. Con el espectrógrafo se tiene el resultado de inmediato. No obstante muchas veces el tiempo no importa tanto si
se logran beneficios tales como una mayor extensión de trozo fónico para ser
analizado.
Volviendo al espectrógrafo de la Kay Electric Company, que de suyo ya
representa un gran avance en el campo de la acústica experimental, hay que
hacer notar que el espectrograma que de él se obtiene presenta tres representaciones: lo. Sobre el eje de las abscisas, y de izquierda a derecha, se nos da
la duración total del espectrograma y, por supuesto, de cada uno de los sonidos; 2o. En el eje de las ordenadas, la escala de frecuencias y 3o. En el
mayor o menor negror de los formantes observamos la intensidad con que
se pronuncia un sonido con relación a otro.
Tenemos que recordar que cada uno de los formantes no representa un
tono único, sino una zona en la cual se ponen de relieve una serie o conjunto
de armónicos. Estos armónicos están a una frecuencia determinada.7
Entre las ventajas que de primera vista se resaltan en el análisis espectrográfico hay que señalar la coincidencia de movimientos articulatorios con
determinadas señales que aparecen en el espectrograma. Basta citar algunas
observaciones que el Dr. D. Antonio Quilis hace en su trabajo El Método
Espectrográfico. Nos afirma: "Se ve claramente la sonoridad o sordez de los
sonidos consonánticos ... por la presencia o ausencia de un formante bajo
( ... ) Cuando hay una completa cerrazón de la región bucal, no aparecen
formantes altos que son los característicos de las vocales. En estas condiciones
sólo pasa a través de la boca un sonido pequeño que procede de las vibraciones de las cuerdas vocales. Este sonido aparece reflejado en el espectrograma en una región de frecuencia muy baja que no llega al punto cero".8
Los primeros en observar estos fenómenos fueron Pierre Delattre y luego
Gunnar Fant. De dichas observaciones se pueden deducir los siguientes aspectos:
El primer formante guarda una relación estrecha con la abertura del canal bucal: cuando la abertura es máxima, esto es, cuando la lengua está
más separada del velo del paladar, la frecuencia de dicho formante es la más
elevada; por el contrario, si la lengua se acerca más al paladar, la abertura
vocálica decrece, y la frecuencia del formante también disminuye. El segundo
formante puede sufrir modificaciones ya por la posición de la lengua (más
elevación y anterioridad en su posición, más alta su frecuencia; más elevación
y posterioridad en su posición, menor su frecuencia) , ya por los movimientos
• Cfr. QuILIS MORALES,
' lbid., p. 423.

146

ANTONIO,

op. cit., p. 422.

de los labios ( más redondamiento y abocinamiento de los labios, menor la
frecuencia) . El tercer formante varía con los movimientos velares (cuando
el velo del paladar desciende, tomando una posición análoga a la adaptada
para la producción de vocales nasales, la frecuencia se eleva y viceversa) .9
El espectrógrafo ha servido también para clarificar algunos conceptos sobre la clasificación de los sonidos producidos por el hombre en función de la
comunicación. Tal es el caso de los conceptos de Densidad y Difusión de los
sonidos vocálicos y consonánticos. Las nuevas tendencias del estructuralismo
lingüístico utilizan ya estos conceptos con toda propiedad. Tal es el caso de
lo que hacen Román Jackobson y André Martinet. Dice el Dr. Quilis "Basado
en el grado de separación o acercamiento de los formantes vocálicos es como
se ha llegado a un rasgo distintivo de las vocales al considerarlas en oposición
según su grado de densidad o difusión; llamando a las que tienen un mayor
acercamiento entre sus dos primeros formantes, densas o compactas, por oposición a las difusas en las que la separación de las zonas de formantes es
mayor".1 º También las consonantes han sido clasificadas de igual forma, según su mayor o menor densidad de los formantes que las constituyen. Se
dice que este grado de densidad o difusión depende de la cavidad resonadora.
Pero junto a este maravilloso aparato que tanto puede allegar a la experimentación en el laboratorio hay que mencionar otro, que de manera complementaria con el primero, o bien de manera autónoma puede dar nuevas luces en la investigación de la fonética acústica: el sintetizador de lenguaje.
Nuestro trabajo, bien humilde ciertamente, está orientado a presentar de
una manera general y no, evidentemente, total, algunas de las investigaciones
que con este último aparato, en todas sus versiones, se han venido realizando
en los presentes años. Hemos de estudiar, en primer término, los tipos de
sintetizadores que se han fabricado. En algunos casos entraremos a la especificación técnica de los sintetizadores. También creemos interesante el presentar, de una manera somera, algunos resultados de investigaciones y las
consecuencias que de dichas observaciones han resultado como beneficio
para la Ciencia Fonética Acústica. No es posible, y esto surge de manera necesaria, abarcar todo el estadio de conocimientos que implican dichos aparatos. Nuestro objeto es más simple.

• Cfr.
425•26.
lO

DELATTRE, PIERRE,

op. cit. (passim)

Qu1us MORALES, ANTONIO,

et QuILIS M., ANTONIO,

op. cit., pp.

op. cit., p. 424.

147

�DE

LOS SINTETIZADORES

Los sintetizadores del lenguaje, junto con los espectrógrafos y la cine-radiografía, son en la actualidad los más modernos auxiliares en la experimentación de la Fonética Acústica. Gracias a ellos, un sinnúmero de problemas que
hasta hace muy pocos años aparentemente carecían de solución ahora han
sido resueltos, aportando con ello no sólo un gran desarrollo a la propia ciencia de la fonética, sino también a la ciencia lingüística en general.
El propósito del presente trabajo, como ya lo hemos dicho anteriormente,
es el presentar la descripción del primero de estos aparatos en sus diferentes
versiones.
En términos muy generales se puede hablar de los tres sintetizadores de
los laboratorios Haskins: los llamados SP, SV y SO. El sintetizador PAT del
laboratorio de fonética de la Universidad de Edimburgo. Los dos sintetizadores del Royal Institute of Technology de Estocolmo : OVE I y OVE II.
El sintetizador LEA, descrito por Gunnar Fant Y, por último, el sintetizador DANA del M.I.T. el cual, en su versión actual, está controlado por un
computador TX-0.
Evidentemente existen otros muchos aparatos cuya función sea la síntesis
del lenguaje, sin embargo creemos que con penetrar en algunos de los ya
mencionados se puede tener una idea de las posibilidades experimentales de
los mismos.

Los sintetizadores de los Laboratorios Haskins:
Observa Pierre Delattre, en su obra Studies in French and Comparative
Phonetics, que los laboratorios Haskins han construido tres sintetizadores de
la palabra: el SP, el SV y el SO.
Los dos primeros, SP y SV, fueron construidos para convertir en sonidos
los espectrogramas "naturales" de voz humana y los espectrogramas realizados a mano.
El sintetizador SO sólo puede articular sílabas aisladas.
Afirma Delattre: "Les trois (SP, SV et SO) sont faits, non pour produire
la parole la plus réaliste possible (le phonographe et le magnétophone se
chargent de cela), mais pour fournir de bons instrurnents de recherche. Les
qualités qu'on exige d'eux sont la flexibilité et la versatilité: ils doivent permettre d'issoler, puis de faire varier dans toutes leurs dimensions, les nombreaux

148

é~éments acustiques de la parole; et au fur et a n;iesure, de faire entendre les
resultats de ces manipulations" .11
. El ~intetizador SP posee un juego de cincuenta tonos puros, es decir, ondas
smusoidales, que van desde una frecuencia de 120 ciclos por segundo hasta
los 6000 cps. Estos tonos puros son accionados por 50 fotoceldas de una dimensión individual de 1/ 10 de pulgada. Las cincuenta fotoceldas tienen en
total, una, dim~nsión de cinco pulgadas, las mismas que tiene el espectr:grama, Y están dispuestas para corresponder a las frecuencias de los cincuenta
harmónicos de un espectrograma natural de la misma dimensión. Dice Delattre: "Lors qu'un s2ectrogramme passe, a une vitesse constante donnée sous
les rayons de lumiere, tus les tons purs qui correspondent aux forma~ts se
mett_ent a jo_uer. Chaque, forman~ fait jouer, en moyenne, trois tons purs
contigus celui du centre etant typiquement plus intense que les deux autres.
Sauf tout au bas de l'échalle des fréquences, ou los intervalles sont grands
u~ formant de _trois tons contigus, joué seul, forme pour l'oreille une violent~
dis~nance; Ma1s deux formants, done six tons en deuz groupes de trois tons
contigus,_ s ente~~ant comme une belle voyelle -et non plus comme une dis~onance-a condition seulement que les fréquences des formants correspondent
a celles de voyelles connues du sujet entendant".1 2
En el sintetizador SP se pueden hacer pasar espectrogramas realizados a
mano, es decir artificiales. Estos espectrogramas se pintan con pincel, teniendo ~n cuen~ que para cada harmónico debe corresponder una línea en eJ
sentido del tiempo. La frecuencia será tanto más alta cuanto la línea sea más
elevada. La duración más grande, cuanto la línea sea más larga ( a razón de
7,2 pulgadas por segundo). Y, por último, la intensidad será más fuerte en
la medida en que la línea sea más larga o más reflejante (longitud máxima:
1/ 10 de pulgada por harmónico) .
En la práctica se pinta de un solo trazo lo que cubriría un canal enteramente y la mitad de los dos canales contiguos al primero. Toda línea unida
produce so~id?s periódicos. Para producir sonidos no periódicos debe puntearse lo mas megularmente que sea posible. Los ruidos de fricción producidos de esta manera, tales como podrían ser una "s" 0 una "f', son menos
naturales que los sonidos de una vocal, pero sin embargo son satisfactorios.
~os ruidos de explosión, como lo podrían ser una "p" 0 una "t", se caracter~an con ras_gos breves, más o menos verticales, con una longitud de frecuencia de aproximadamente 600 cps (cinco canales contiguos) siendo los mismos
muy satisfactorios. En cambio, las variaciones de frecuencia de un tono Ja11

DELATTRE, PIERRE,

Studies in French and Comparative Phonetics. Edit. Mouton

and Co. The Hague, 1966, p. 254.
" DELATTRE, PIERRE, op. cit., p. 254

149

�ríngeo, son imposibles de imitar por el sintetizador SP ya que las fundamentales están fijas a 120 cps.1 3 En resumen, si se puede admitir, dice Delattre,
que la palabra sea inteligible sin entonación, el sintetizador SP tiene un
gran mérito.
El sintetizador SV, de los mismos Laboratorios Haskins, está más perfeccionado que el anterior. Pero este perfeccionamiento sólo es en un sentido,
pues es menos flexible que el sintetizador SP.
La diferencia esencial del sintetizador SV con el SP, es que con el primero
basta la pintura de una sola línea para producir automáticamente un formante completo de intensidad variable según la longitud de la línea. Esto
hace que en última instancia los formantes sean más próximos a los formantes
de la palabra natural tanto en el amortizamiento de las ondas, como en la
relación de fase de los diversos harmónicos que entran dentro de un formante.
Sin embargo, dice Delattre: "Les formants de SV apportent done une amélioration du Eoint du vue du 'naturel'. D'autre part, ils enlevant un peu de
flex.ibilité puisqu'on ne peut plus controler les harmoniques individuellement,
come sur SP" .14
Por otra parte, SV produce un verdadero ruido. El mismo trazo de pintura
puede ser entendido como un formante de sonido periódico o como formante
de sonido turbulento. Con el sintetizador SV se puede variar la frecuencia
fundamental, haciendo con esto posible el estudio de la entonación y el

Acústica. Cada uno de ellos supone un avance con respecto a los otros y sin
embargo, en alguna medida, el adelanto supone a la vez limitaciones.
'
El sintetizador "Pat" de la Universidad de Edim burgo:

~l sintetizador PAT de los laboratorios de fonética de la Universidad de
Edimburgo, produce c~atro formantes ( automáticos en la misma medida en
que
los·dproducen
H askºms) ,
¡
. , . los smtetizadores SV y SO de los Laborator·o
1 s
os so~ os penodicos y los sonidos turbulentos así como los cambios de frec~enc_1a en sus harmónicos. para ~ar la entonación. En términos generales el
smtet~zador PAT es del mismo tipo que los sintetizadores SP, SV y SO de
Haskins: pero menos flexible que ellos en el sentido de que no puede manipular aisladamente las ~ar~ables acústicas de la palabra, sea por los botones
d~ contr~}, sea por los disenos en perfil sobre la placa de proyección. Delattre
afirma: De plus PAT ressemble a SP et SV en ce qu'il suit les changements
des fo~ants dans le temps, et produit done de~ phrases; les Analogues ne
prodmsent
des sons isolés soutenus".17 Elizabeth T . u n d a¡¡, d e ¡a
u · "d encore que
.
~ivers1 ad de Edimburgo dice: " ... this a resonance analogue synthesizer
w1th the following parameters:
Larynx Frequency
Larynx Amplitude
Frequency of Formant 1
Frequency of Formant 2
Frequency of Formant 3
Amplitude of a 'hiss' with a single peak
Centre frequency of this peak
Amplitude of a 'hiss' with formant structure".1 ª

15

acento.
El sintetizador SO, por último, es en cambio de un tipo totalmente diverso
a los dos anteriores. Este último aparato de los Laboratorios Haskins ha sido
construido fundamentalmente para estudiar las transiciones. Este sintetizador
se controla por una serie de botones de regulación que permiten construir una
sílaba con entonación.
Con el sintetizador SO se puede controlar la frecuencia y tiempos de tres
formantes automáticos ( tal y como se puede hacer con el sintetizador SV,
pero con la enorme ventaja en este de que son más naturales) los cuales pueden ser periódicos o no. Se puede, también, controlar la velocidad de los cambios en las curvas de transición y las intensidades de cada uno de los formantes, separadamente, así como la duración de cada segmento de sonido. Dice
Delattre: "Quand tous les boutons de réglage sont au point désiré, on dé16
clanche la production sonore de la syllabe entiere".
Analizados pues, en general, los sintetizadores de los Laboratorios Haskins,
nos dan una idea de su uso y proyección en la experimentación de Fonética
Cfr. DELATTRE, PIERRE, op. cit., p. 254.
,. DELATTRE, PIERRE, op. cit., pp. 254, 255.
u lbidem. Cfr.
11 DELATTRE, PIERRE, op. cit., p. 255.

11

Los sintetizadores de lenguaje del Royal Jnstitute of T echnology
de Estocolmo:

Los dos sintetizadores del R.I.T. de Estocolmo, OVE J y OVE II, pertene~en a lo que Gunnar Fant llama "Formant Circuit Synthesizers". El sintetizador OVE I pertenece a este tipo de aparatos en los cuales se comprende un cierto número de circuitos de formantes uno para cada formante que
17

DELATTRE, PIERRE, op. cit., p. 255.
ª ULDALL, ELIZABETH, "The synthesis of sorne Sounds made on other than Pulmonic
Air-Stream Mechanisms", Phonetica, XIII, p. 105 ( 1965) .
1

151
150

�va a ser representado. Los circuitos de formantes, dice Fant, pueden estar
dispuestos en serie, tal y como se ha hecho en OVE y en otros sintetizadores
(p. ej. DOVO) , o bien en paralelo, como se ha hecho en algunas máquinas
inglesas. Este último sistema es más flexible cuando vocales y consonantes tienen que ser producidos con un mínimo de circuitos, pero tiene la desventaja
19

de no dar naturalidad.

En el sintetizador OVE I, que como hemos visto pertenece a los aparatos
cuyos circuitos se encuentran en serie, las frecuencias de formantes, la frecuencia de la voz fundamental y el inicio de la voz, son controlados manualmente. Esto se puede ver en la gráfica simplificada del aparato:

~\~
1

o

1

'

1

'

'
1

1

..,

rRECUENCIA

1

AMPLlrlCADOR

aque~las que contienen las consonantes /w, v, j, r, 1/. Se subraya que la lengua mglesa p~ede ser muy bien simulada con este aparato, al grado de que
no es necesario, para reconocer muchas de las frases inglesas que el oyente
tenga especiales condiciones.
'
En resumen, han sido tan buenas las condiciones que ofrece el sintetizador
&lt;?VE I que ,p.uede utilizarse para estandarizar las cualidades vocálicas y los
s1mbolos fonet1cos. Aparte del uso que de él se puede hacer como instrumento
de demostración en las clases de fonética.
El sintetizador OVE II es más complicado. Se controla con base a un
genera~or_fotoeléctrico que convierte las curvas previamente dibujadas tanto
de vanac1ones temporales de frecuencias de formantes, el tono fundamental
Y el carácter originario así como la intensidad en instrucciones continuas a
las -~nidades parti_cu!ares de la máquina parlante. Se puede decir que su operac1on es muy s1m1lar al sintetizador inglés diseñado por Lawrence.21 El
esquema simplificado de OVE II puede damos una idea general de su construcción y avance con respecto a OVE I.

r uENT! IL!CTRICA
DE LA VOZ

.~. . ,

1

PUENTE DE ENCENDIDO

!.,. ___ _

!1

FUENTE DE RUIDO

~
1
~

'
PUENTE DE ENCENDIDO

I

FANT, GuNNAR, "Modero Instruments and Methods for Acoustic Studies of
10
Speech", Acta Polytechnica Scandinavica. Ph 1 (246/1958 ) , Oslo Univ. Press. Oslo,

1958 ( passim).

° FANT,

2

GuNNAR,

. .·

Gz - - -

,~•

1

ki

k,

I ESPECTRO Of. CONSONANTES FRICATIVAS

., FRECUENCIA

Filtr~ ~ Consonar"ltff

k,

kz

I

J

1

APAGADO

El desplazamiento angular de las dos varillas, cada una de las cuales está
conectada a un potenciómetro, determina el tono de frecuencia de Fl y
F2. Dice Fant: "The position within the plane of the manocuvre board where
the two rods meet in a joint constitutes a reference for the calibration. 1'he
fundamental pich Fo as well as the on-off switching of the voice source and
these two formant frequencies are all varied by means of a single one-hand
control. F3 can be controled separately, and a special press button pitch box
can be used for the Fo-control to give a stepwise variation of the pitch as in
song" ,2º Afirma Fant que el aparato ha sido especialmente construido para
demostrar la dependencia del color vocálico con las frecuencias de los formantes. Tanto las frases breves como los diptongos son fáciles de realizar en
este sintetizador. Dentro de las frases breves, nuestro autor hace hincapié en

Futntetlle.dervldo

r--

CONTROL MANUAL

f,

ESPECTRO DE VOCALES

""

- - - - - - - - - - _ _ _ _ _1

Y

(,

•

' APAGADO 0E LA

1

LINEAS Of CONTROL

J

-- -,-- - - -- - -- ~ - - ~ - - _J

PorÓmetros

1

;i:~:~

PUENTE DE ENCENDIDO

1

~ZL~L-

G•

FJ

Fe,

fu.nt• ,1,·c,rico de vor

Filtro d1 Voc;oltt

. El si~tetizador OVE II se ha construido para investigar la importancia
diferencial de las grandes variables del habla. Es decir, no sólo distinciones
de carácter fonemática, sino problemas de los correlatos acústicos de la naturaleza del habla. Sin embargo, como dice Gunnar Fant: "The machine
will not be used for any larger project of this type before it has been developed further. A more stable function generator is also needed".22
11

Cfr.

22

FANT, GUNNAR,

FANT, GuNNAR,

op. cit., pp. 73-74.

op. cit., p. 74.

op. cit., pp. 72-73.

153
152

�El sintetizador LEA:

Este aparato sintetizador, descrito por Gunnar Fant en su artículo "Modern
Instruments and Methods for Acoustic Studies of Speech", es un poco diferente a los otros modelos mencionados anteriormente. Pertenece a la clasificación de "Configurative Analogs". La fuente eléctrica simula, en este sintetizador la función de las cuerdas vocales. Los resultados a los que lleva son
'
muy similares
a los logrados por OVE I y OVE 11. El aparato está compuesto por un gran número de bobinas y condensadores que están relacionados a la cámara de aire cercana al tracto vocálico. Tiene cuarenta y cinco
secciones de filtrado, cada una de las cuales está compuesta por bobinas y
condensadores de eliminación. Cada una de estas secciones representa 0.5
cm. del corte perpendicular de las cavidades en dirección a donde el aire
sale. Cada uno de estos cortes, en su área de cruce secciona!, describe las
23
variaciones del área respectiva desde las cuerdas vocales hasta los labios.
Es un hecho muy significativo que todas las investigaciones sobre las relaciones entre la articulación y los patrones de formantes que han realizado
Stevens y House se han basado en cálculos auxiliados por este aparato. Es
pues muy importante para entender el mecanismo de la lengua, especialmente
en las relaciones de formante-cavidad. Y aunque es evidente que los cálculos
se podrían hacer sin el auxilio del aparato, éste facilita y elimina la pérdida
de tiempo en esa labor.
El sintetizador "DANA" DEL M.I.T.
controlado por el computador TX-O

Una de las últimas experiencias en el campo de los sintetizadores ha sido
la realizada por Stevens, Dennis y sus colegas del M.I.T. Estos investigadores
han adicionado a un sintetizador de analogía nasal un equipo de conversión
de digital a análogo que permite controlar el aparato con un computador
TX-O. Dice Franklin S. Cooper en su artículo "Instrumental Methods for
Research in Phonetics" : "This step was aimed at the greatly increased flexibility of control by computer as compared with that provided by the original
circuitry". 24
En resumen, podemos ver cómo se han desarrollado diferentes tipos de
op. cit. (passim) . Cfr.
" CooPER, FRANKLIN S., "Instrumental Methods for Research in Phonetics", Proceedings of the Fifth lnternational Congress of Phonetic Sciences. Edit. S. Karger.
Basel, Switzerland, 1965, p. 152.
,. FANT, GuNNAR,

154

sintetizadores, cada uno de los cuales, no sólo representa un avance con respecto a los demás, sino que, cada uno de ellos, en lo particular, tienden a
investigar un determinado aspecto del lenguaje del hombre. En el Congreso
de Helsinki se discutió muy ampliamente sobre esta problemática y se puso
un especial énfasis en la efectividad con que la síntesis pudiera ser controlada.
Lo que se buscaría, en todo caso, sería la simElicidad mecánica que los aparatos pudieran ofrecer. Pero aparte de ello, un mayor realismo en la imitación de la voz humana. Todas las investigaciones que en este orden se han
venido haciendo tienden, ciertamente, hacia esa finalidad última: Simplicidad y Realismo.
Una seguridad que tenemos es que, gracias a los grandes pasos que continuamente se dan en la ciencia moderna, pronto se podrá contar con aparatos más perfectos que coadyuven a la labor de investigación en este campo,
prácticamente virgen, de la Fonética Acústica.
DE LA SÍNTESIS DEL LENGUAJE

En los diversos caminos que se han emprendido en la investigación de Fonética Acústica con los Sintetizadores de Lenguaje, se ha calado fundamentalmente en los principios de perceptibilidad de la lengua. Pero al lado de
esta labor, se han venido estableciendo reglas mínimas para la síntesis. Reglas
que en última instancia pretenden dar una metodología de trabajo. Concretamente nos vamos a referir a la serie de normas que establecen Liberman,
Ingemann, Lisker, Delattre y Cooper, en un trabajo, recogido en Readings
in Acoustic Phonetics, de Ilse Lahiste.
Los autores, antes mencionados, revisan los siguientes pasos de síntesis:
a) .
b).
c).
d) .
e).

Síntesis de Elementos Pre-Grabados.
Síntesis a través de Reglas Fonémicas.
Síntesis por Reglas Sub-Fonémicas.
Reglas adicionales para la Posición.
Reglas para el acento y silabación.

A través de todos estos pasos se van destacando determinados elementos
que deben ser reconocidos como reglas de ese método propuesto. Analicemos
cada uno de estos pasos propuestos por separado.

A) . Síntesis de elementos pre-grabados:
Dicen Liberman y los otros autores: "In this system the incoming phonemes

155

�simply Key the prerecorded sounds. If we instrument such ~ arra~g~me~t,
we will almost surely fund it quite unsatisfactory. Of ali the vanous difficulties
that one will ultimately experience with this system, the most inmediately
obvious will be a noticeable bumpines and roughness in the output. One
thinks, then, of setting up various smoothing operations, and, indeed, it is
surely possible to improve the output by such means. But no amoun~ _of
smoothing will solve what is here a very fundamental, and, by now, familiar
problem. One has only to look at spectrograms to see that speech_ tends to
vary more or less continuosly over stretches of greater than phonem1c lenght.
The patterns rarely break at what might be con~id~re? to be phoneme
boundaries and those who have tried to fined acoust1c linnts of the phoneme
have coro; to know this as the problem of segmentation. Now none of this
should be taken to deny the existence of the phoneme, either as a convenient
linguistic abstraction or as a perceptual unit". 2 5 Todo lo anterior no quiere
indicar otra cosa que, perceptual y lingüísticamente hablando, los fonemas
discretos están siempre combinados y, también, en muchos casos encadenados
en unidades que son más que un fonema en longitud. Esta, creemos, sea la
dificultad que nuestros autores encuentran cuando se trata de tomar o aislar
un fonema de la cinta grabada.
Se señala de que si, sin embargo, se trata de producir lenguaje de fonemas
pre-grabados se pueden tomar dos vías (las cuales, señalan nuestros autores,
son indeseables): Una de estas vías es emplear diferentes grabaciones, o
variantes alof6nicas, de la mayor parte de los fonemas en la mayor parte de
las combinaciones en que éstos participen. Esto, obviamente, requiere de un
inventario fabuloso de elementos pre-grabados. Ahora bien, el número de
elementos se puede reducir creando clases de variantes en donde cada una
de las clases esté representada por una sola y típica forma. Sin embargo esta
reducci6n en el número de variantes s6lo se puede hacer comprometiendo
muy severamente el punto de partida de la investigación. Otra vía o alternativa es tratar de grabar, o restablecer, los sonidos del lenguaje en una forma
muy breve como, por ejemplo, en una rápida recitación del alfabeto. Sin
embargo hay una dificultad y es que "the phone~es have be~ome a kind ~f
'spelling bee'. Nor is this difficulty avoidable: a shift from spell~g to phonetic
pronunciation only shortens and c~ntralizes. the _vowel that cl~gs to almost
every consonant; indeed, it is difficult to imagme how a vo1ced _stop, far
example, could possibly be produced or heard without sorne vowel-hke sound
u LAHISTE, ILsE,

Readings in Acoustic Phonetics. The M.I.T. press. M.I.T., Cam-

bridge, Mass., 1967, p. 334.

156

preceding or followingit". 26 Esta alternativa pues, pone en violencia el proceso de la lengua.
Todo lo anterior no quiere decir que no se pueda trabajar en la síntesis con
elementos pre-grabados. Los trabajos de Petersen, Wang y Sievertsen, en relaci6n a la síntesis con elementos discretos, se ha realizado con base a lo que
ellos han llamado "diadas", las cuales no son otra cosa que "partes de dos
fanos con su influencia mutua en la mitad del segmento". Estos autores estiman que se necesitarían ocho mil diadas para producir un idiolecto.27

B). Síntesis a través de reglas fonémicas:
A pesar de que es muy difícil producir lenguaje de segmentos fonémicos
pre-grabados, sin embargo es posible, en cambio, generar lenguaje a partir
de instrucciones fonémicas discretas. En otras palabras, las reglas para la
síntesis pueden ser escritas cuando se es posible ir de unidades fonémicas al
lenguaje y luego reducir, por un largo factor, el total de reglas que se necesitan. Esto se hace posible tomando en consideraci6n lo que se sabe acerca
de los principios de percepci6n del lenguaje.

.. ,ooo
., 4000
u

z

- 2000

t;
~

~

1000
100

.I
_r

: o---------------~
ba
wa

Patrón espectrográfico pintado a mano que ilustra algunos principios de la
consonante oclusiva /b/ y de la semivocal /w/.

La figura anterior nos ilustra, dicen los autores de este importante artículo,
algunos de los principios y nos apunta una de las razones por las cuales es
muy difícil cortar y ensamblar segmentos fonémicos.
Al investigar con patrones como el anteriormente citado se puede ver que
un principio primario para la percepci6n de esta consonante o de otras es
un rápido cambio o desviaci6n en la frecuencia de los formantes y que se

'" LAHISTE, ILSE,

"' Cfr.

op. cit., p. 334.
op. cit., p. 334.

LAHISTE, ILSE,

157

�puede ver a la izquierda de cada patrón. Esta desviación se lla~a ~ransición
(nombre, por cierto infortunado porque da la idea de un mero mc1dent_e.:n
el proceso de formación de fonema a fonema) . Sin embargo esta trans1c1on
es uno de los P.rincipios fundamentales en la percepción de las consonantes.
Dicen nuestros -autores: "For the consonant phonemes of Fig. 1, and for
others too, it is unqualifiedly true that there is no. position in the pattern
that will be perceived as the intended consonant, or, mdeed, asan~ consonant
when it is in steady state. Sounding the initial steady-state portion of
will cause the listener to hear the vowel / u / . Every point of the trans1~on
leading into the steady-state vowel will, if prolonged, pro~uce a ;owel-like
sound. The listener will perceive /w / only if he is given 1~ormat1on ab:::
where the formant begins, where it ends, and h~w . long it .tak:s to m
from the one frequency to the other. Normally, this mformation is conveyed
continuosly by the transitions. It is always possible, of course, to degra~e. the
atterns to somo degree, as for example by erasing parts of the trans1t1ons,
P
· d" .2s
without uttery destroying the phoneme as perce1ve

/:1 /

Para lJeaar a las reglas fonémicas para la generación de sílabas como las
que apare~en en la figura anterior, se tiene que empezar por tomar e;1 _cuenta
que todas las transiciones para dar consonantes tienen u~a caractenstica común. Esta se :p_uede ver muy claramente en la siguiente figura:

,,--

,,..

,-.100 lilS!C:-1

... ¡
~,-..~ ,.. ;
!
,
'f ,-.-'~
, -,,,,,......
_._,-'

claro que las transiciones han sido originadas aproximadamente en un mismo
lugar. Dicho lugar se le ha llamado "Locus".
A través del "locus" se puede definir lo característico y fundamental de
cada una de las consonantes. De esta manera, conociendo los "loci" de primero, segundo y tercer formantes de cada una de las consonantes se tiene la
llave que da libre acceso a la sílaba y hace posible escribir las reglas del nivel
fonemático. Dicen nuestros autores: "For example, we may say of /d/ that
its second formant should start at about 1800 cps and proceed then at a certain
rate to the steady-state leve! appropriate for the second formant of the following
vowel. If, alternatively, we want to synthesize a syllabe consisting of /b/ plus
vowel, we see from the patterns in the top row of the figure that we should
start the second formant at about 700 cps and P.roceed to the vowel leve! from
there. In fact, the situation is somewhat more complicated than this severa!
ways. For example, the stops must not actually start at the loci-rather, they
should only 'point' to them. In the patterns of the figure the dashed lines
represent non explicit portions of the complete transition specified by the
locus hypothesis". 29 Se puede decir que la característica del "locus" es un
marcador para las oclusivas y para las nasales. Para las otras consonantes es
necesario añadir otros principios acústicos. Para terminar se afirma que la
información contextual "must be used in applying the rules for successive

b

phonemes, but only to the extent that one must know-as he must in any

¡:1=-:_.:~~¿-2,

case- the appropriate formant levels for the next phoneme so that the transitions

.....

º el, ~
de

r

,-,-,,-,_.
de

da

d;,

do

~

may be properly connected".30 Ante una situación como la anterior se puede
observar cómo, en principio, el número de reglas se aproxima al número de
fonemas.

du

Transición del segundo formante apropiado para /b/
y /d/ colocadas ante vocal.

Podemos observar que a pesar de que la extensión y dirección ~e las transiciones son diferentes para /d/ antes de vocales diferentes, es, sm embargo

a). Síntesis por reglas sub-fonémicas:
Sin embargo se puede buscar todavía una mayor economía en el número
de reglas. Esto se puede hacer mediante su establecimiento a través de una
dimensión sub-fonémica. La figura que sigue puede ilustrar esto:

"' LAHISTE, ILSE,
.. LAHISTE, ILSE,

158

op. cit., p. 336.

"' LAHISTE, ILSE,

op. cit., p. 336.
op. cit., p. 336.

159

�Tal como se puede ver, con este método el número de reglas es considerablemente reducido. Sin embargo, este ideal no puede ser absolutamente cumplido por las reglas adicionales de posición a las que se va a hacer alusión
ahora.

PLACE OF ARTICULATION
FAONT

MIOOlE

,-

"'-

BACK

\_

o). Reglas adicionales para la posición:

_,-;:- _,r;;:- _¡-;:..

f

=,-

ma

ta

'-- --

na
T I ME

"z

Ir.a

"'o:

--

.,.,__

p•

\_

--

►

"':,o

..

\_

~-

Patrón ilustrando algunos principios acústicos
para consonantes oclusivas y nasales.

En la figura se puede ver un espectrograma realizado a mano que produce
una aproximación entre las sílabas señaladas. Todos los sonidos que tienen la
misma transición en el segundo formante se agrupan en una misma columna.
Lo mismo sucede para aquellos sonidos que teniendo la misma manera de
articulación y la misma transición en el primer formante y, en algunos casos,
marcas adicionales como la nasalidad. Con esto es posible establecer una
regla para el lugar frontal de articulación, otra, para el lugar medio y, otra
más, para el lugar posterior de la articulación. Asimismo, una regla para las
oclusivas sonoras, otra para las sordas y una más para las nasales. En esta
forma se pueden obtener ¡:meve fonemas con sólo seis reglas.
Sin embargo "it should be noted here that when the rules are written at
subphonemic leve!, arrangements must be rnade for simultaneus (as well as
sequential) combination".31

01

' LAHISTE, lLSE,

160

op. cit., p. 337.

Se puede decir que una de las complicaciones con que se tropieza tanto el
método de reglas fonémicas como el de reglas sub-fonémicas es, en muchas
ocasiones, la especial provisión de variaciones posicionales.
Sin embargo, en muchos casos es posible producir patrones con posibilidad
de que sirvan, a partir de las mismas reglas básicas, para otras posiciones. Es
posible pues hacer reglas básicas para la dimensión fonérnica o sub-fonémica
y de alli derivar los patrones peculiares para cada una de las distintas posiciones. Como ejemplo, se podría tomar el de los patrones para la consonante
labial nasal /m/ en posición inicial, intervocálica y final. La siguiente figura
nos muestra, en espectrograma realizado a mano, las mencionadas posiciones.

3000
en 2400
a. iOOO
o 800
.5 500

~

/

- -

&gt;-

s::
CI)

:s
u

m

''-

~-~

r

u

r-

300MS~

~

a

,

a m a

,

a

-

m

...

CI)

r,..

Las reglas básicas de /m/ requieren un estado estable de formantes con
duración, intensidades y frecuencias específicas. Además se requiere que todo
formante adyacente tenga transiciones de duración especifica, que sea discontinuo en relación a los formantes nasales y que apunte a ciertas frecuencias en el "locus".
Se puede ver en la figura de arriba las diferencias entre los patrones de
inicial, intervocálica y final de /m/ que implica la presencia o ausencia de
transiciones en uno u otro lado de los formantes nasales.
Si se debe o no pintar la transición depende de si los formantes adyacentes
están especificados y depende, por supuesto, de las reglas apropiadas para los
vecinos inmediatos a /m/ en la secuencia de los fonemas insertos. En otras

161
Hll

�pala~ras, se puede decir que antes de tener una transición se necesitan dos
conuguos cuyas reglas nos digan acerca de su condición acústica.
En ciertos ca,s~s, sin embargo, no es posible derivar determinados patrones
de las reglas basicas y entonces, es necesario escribir enteramente una regla
nueva para estas. ocas~ones. Se puede encontrar que un patrón apropiado
pu~d~, ser producido simplemente por la cualificación o modificación de la
posicion a una regla básica.32

E). Reglas para el acento y silabación:
Qu~dan aún dos tipos de problemas que hay que tomar en consideración.
El primero de _ellos se refiere a los hechos prosódicos y en particular al
acento. ~a ~~~~d del lenguaje sintético es considerablemente mejor~da
tanto en mtehgibihdad como en naturalidad si se toman en consideración en
las reglas_ I_os dos grados de acentuación. Las diferencias acentuales se pueden espe_cificar por una o más cualidades acústicas tales como podrían ser la
frecuencia fundamental, la intensidad o la duración. Hay que considerar
por supuesto, que la frecuencia fundamental es la base para las variacione:
en entonación. Sin embargo hasta el presente sólo la duración se usa para
las reglas acentuales.
Para conseguir el gran logro de ajustar la duración vocálica a los dos gra~os acentuales, es necesario reducir la duración de algunas vocales, específicamente aquellas que se encuentran en sílaba medial inacentuada. Conforme a las reglas para sílaba acentuada, un simple patrón de consonantevocal-consonante, consiste por lo menos de una transición inicial un segmento de situación estable y una transición final. El segmento de situ'ación estable
tiene
. . unas. frecuencias de formante características de la vocal sola·, las transic10nes tienen duraciones y puntos de final fijados de acuerdo de lugar y
manera para las consonantes. Para convertir cualquier sílaba en una forma
apro2iada para una condición inacentuada, se debe omitir el segmento de
situación estáble. Esto significa que tanto el segundo como el tercer formantes son de hecho dibujados como líneas rectas que se conectan con las frecuencias del punto final dadas por las reglas de lugar para consonantes adyacentes. Es necesario que el segundo formante, por otra parte, pase a la región
de los 1000 a 2000 cps. Donde la regla de la línea recta puede violar esta
restricción -por ejemplo en el caso de vocal entre dos labiales el segundo
formante- el segundo formante debe curvarse para encontrarse arriba o
12

162

Cfr.

LAHISTE, lLSE,

op. cit., p. 337.

abajo dentro del rango de frecuencia requerido. La configuración del primer
formante dependerá de la situación de que sean o no sonoras las consonantes
adyacentes. Si son sonoras, el primer formante debe moverse de su posición
inicial a la frecuencia de 500 cps. para luego llegar a su frecuencia final; si
es sorda, debe permanecer en una frecuencia de condición estable de 500 cps.
La otra complicación de la que hablábamos no es tan frecuente y no
entraña una grave consecuencia, pero si reviste de cierto interés. Esta dificultad surge porque ocasionalmente hay una relación más bien compleja entre el fonema como unidad perceptual y el sonido que él representa. Por
ejemplo, en la figura de abajo:
3000
:

1800

'-\

\

\

-

100 MSEC

--- '-.; '--

o

Patrón ilustrando las transiciones del segundo formante
apropiadas para /g/ ante varias consonantes.
En ella se puede ver un simple locus para /g/ antes de vocales. Sin embargo, podemos ver que hay un gran salto a otro locus en un momento determinado. Esto hace decir que la relación entre articulación y fonema es más
cercana uno a uno que entre fonema y sonido. De aquí que se acentúe el
punto de vista de que siempre los fonemas están literalmente encadenados
en las sílabas al nivel acústico, y que en muchos casos la sílaba viene a ser,
en un sentido real, una unidad acústica irreductible.
Veamos por último un ejemplo, que nuestros autores dan, de la aplicación
de las reglas que arriba se sostienen. El término a analizar y sintetizar es
"LABS" que en secuencia fonemática sería /Laebz/. /1/: El primer fonema
pertenece a las consonantes resonantes /l, w, r, j/. La regla de la manera
de estas consonantes habla de tres formantes que deben ser mantenidos (con
intensidades específicas) en una frecuencia de locus por 30 msegs. La misma
regla especifica que los formantes adyacentes deben tener transiciones de 75
msegs., dibujados para ser continuados con las frecuencias del locus. También
se fija que el locus del primer formante debe estar a 360 cps. Por último,
fija que debe existir un sonido harmónico. La regla de lugar para /1/ especifica frecuencias de locus de 360, 1260 y 2880 cps.

JIE/

El siguiente fonema del contexto pertenece a las vocales largas. La
163

�regla de la manera de esta clase habla de tres formantes con la variedad
de harmónicos, teniendo una duración de 150 msegs. La regla de lugar para
/re/ fija frecuencias de formante a 750, 1650 y 2460 cps. y también especifica intensidades para los formantes.

SYNTHESIS BY RULES: ~bJ. (H)
/wrly/.
Ptriod1c .sound lbuztJ:
íormant inttnsifits
and duutions art
speci(1ed.

Rr101111,,tJ

/b/ : El siguiente fonema conecta su regla de manera al de las oclusivas
/b, d, g, pt, k/. La regla habla de un intervalo de silencio seguido de una
explosión y después especifica que los formantes adyacentes tienen un punto
de transición de 50 msegs. hacia las frecuencias del locus dadas por la regla
de lugar apropiada para esta particular oclusiva. La regla de manera fija,
también el locus del primer formante en la frecuencia de la barra de sonoridad. La regla de las labiales que sirve igualmente para /b, p, m, f, v /
especifica que las transiciones adyacentes de los segundo y tercer formantes
apunten a las frecuencias de 720 y 2100 cps. respectivamente. La regla de
sonoridad para oclusivas (aplicable igualmente para /b, d, g/) requiere que
el intervalo de silencio tenga una duración de 70 msegs., y que este intervalo

~

i

i
:?

·¡:;

·¡;

&gt;

FI locus is high .
Formanu have expticir
loci

ltd

111
Fl and FJ loci att
spec1f1cd.

Fo,mants frequcncics

spc:ciíied.

IThC' vo1c'1ng iuln are onJy applitd to thos,, t&gt;honeme-s for

;~1c1~~~:~~~n~~~o~g~:~i.c1~ti~~~ ~~cy,::;;¡1bi;t~itdr

tht acousuc futures correlated with voicing ate spcciíiea
undcr Manner)

1

/z/ : Para el fonema final la regla de manera que es apropiada para las
fricativas /f, v, s, z et al/ habla de un intervalo de ruido de banda limitada. La regla para las fricativas establece que los formantes adyacentes
tengan transiciones de 50 msegs. apuntando hacia los loci virtuales dados
por la regla de lugar de esta particular fricativa. También, por la regla
de manera el locus del primer formante se encuentra a 240 cps. La regla de
las alveolares /z/ o /s/ especifica que el ruido (requerido por las fricativas)
un bajo corte de frecuencia a 3600 cps. y que las transiciones de los segundo
y tercer formantes apunten a una frecuencia de 1800 y 2700 cps. respectivamente. La regla de sonoridad establece que el ruido debe estar en baja
intensidad teniendo una duración de 100 msegs. y acompañado por la barra
Finalmente se aplica el modificador de posición para las sílabas inmediatamente antes del silencio o juntura el cual dobla la duración de la vocal
marcando una duración de 300 msegs. para /re/. Véase el cuadro de la

1

form1nt inrcnsidts
and dwations att

spec1fied.

esté cubierto por la barra de sonoridad.

de sonoridad.

Lop:ri~~ ~ot~~fz)~

4800

4200

StoPJ /pbrdk¡/
No ,:ound a&lt; formant
i. t.

l1ri14tiw

/(t,Nsz/31:

A(&gt;t'riocLc .,c,un lhissl:
u,rcnsity and band
width att specified

!r:¡t~~:_i.ts~

Bursc oí spc-ciíicd

~f3rtc-f~1~:,.b!;~i1fflu·

FI locus 1s low
fl and f } have virtual
loci

Ft locus 1s intf'rmt-dtatL
F2 and F.\ havt virtual
loci

L.4/,,a/J /i,bfvm/
FJ and f} loci art
spe&lt;ified
frc-quenc,ts o( buu
and hiu are- sptcií.ed

Alr11Lm /tdu/;
fl and B loci are
spc:cified.
Frequencies of buz.z.
and his~ are sp«ífied

V•iml /bdg/·
Voit'c bu

V ,ir,J lv&amp;,l/

Duu&lt;Í&lt;'n of "sdc-nce··

,s specifiC"d
FI onset is not detaytd

Vokt bar.
Durauon of hin is
sPf(ified.
fl onset 1s not dclayed.

Vowds in final syfüble:
Duruion is doubJe th:u
s~ci(1ed under Manner.

\T
1

..
...
.
.

...
.

f".

8. Table illusm.ting. the Julcs for
srnth~izing tht word

ie~~
~e:rtet~h~~~
from.
1

en

1800

0-i

o

z....

1200

página siguiente:

164

165

�Resumiendo lo anteriormente expuesto, podríamos decir que la aplicación
de las reglas establecidas por Liberman, Ingemann, Lisker, Delattre y Cooper,
permiten un método objetivo y científico de trabajo en la síntesis del lenguaje.

DE LOS RESULTADOS EN ALGUNOS EXPERIMENTOS
CON LA SÍNTESIS DEL LENGUAJE.

Entre las muy diversas experiencias que se han realizado con los sintetizadores del lenguaje, se ha llegado a establecer una corriente de estudios, en
su mayor parte comprobatorios, de diversos aspectos acústicos del habla. Los
sintetizadores han dado resultados muy importantes en el establecimiento de
determinados principios, aplicables ahora al estudio sistemático de la Fonética Acústica.
Nuestro propósito, al llegar a esta parte final de nuestro trabajo, es entrar
en algunas de estas múltiples experiencias, desarrolladas en los últimos años
y ver, dentro de ellas, cuáles han sido algunos de los resultados obtenidos
por este importante medio de experimentación.
Llama de inmediato nuestra atención el enorme caudal de experiencias, a
través de este medio, que ha realizado Pierre Delattre en el Laboratorio
Haskins de la ciudad de New York. Junto a su nombre hay que mencionar
las considerables aportaciones a este campo de los señores, Liberman, Gerstman, Cooper, Flanagan y Borst. Todos ellos también pertenecientes a ese
maravilloso equipo de trabajo del mencionado laboratorio.
Las experiencias realizadas giran alrededor de los siguientes temas: Consonantes ( Oclusivas orales y nasales, Fricativas, Africadas, Líquidas, Silábicas), Vocales (orales y nasales), Semivocales, Prosodia, Explosión, Transición, Locus, Tiempos de Frecuencia Principios acústicos como rasgos distintivos etc.
Aparte de todo lo anterior se dejan ver ya las direcciones futuras que seguirá la investigación con este medio.

Consonantes oclusivas orales (explosivas):

La experimentación con sintetizador de lenguaje realizada por Delattre sobre estas consonantes dá los siguientes resultados:
u

166

Cfr.

LAHISTE, lLsE,

op. cit., pp. 340-41.

1) Las oclusivas orales se distinguen sobre todo por su grado de interrupción del sonido bucal (tenue), por la brevedad del sonido turbulento intenso
(explosión) y por la rapidez de la transición que lleva hacia la vocal siguiente o que viene de la vocal precedente.s.
2) Las explosiones se han estudiado con la ayuda del sintetizador SP. La
experiencia se hace sobre oclusivas iniciales sordas. Las sílabas a identificar
están formadas por una explosión sintética seguida de una vocal sintética
con dos formantes derechos constituidos por tres harmónicos. Las explosiones
presentan la forma de óvalos verticales de 600 cps. y a 15 msegs. Teniendo
12 frecuencias diferentes que van de 360 a 4320 cps., éstas se combinan con
siete vocales cardinales [i e E a :&gt; o u] dando 84 sílabas sintéticas. Las sílabas se graban magnetofónicamente y se dan a identificar a 30 sujetos no
fonetistas los cuales las identifican como /p/, /t/ o /k/. Los resultados son
claros : Las explosiones altas en los 3000 cps. son identificadas como /t/; las
otras sobre los 3000 cps. como /k/ o /p / según estén situadas por arriba del
i,nicio de F2 (/k/) o en otra parte (/p/). Se revela que el efecto de la frecuencia de la explosión no es independiente de la vocal. Hay una excepción:
una misma explosión de una frecuencia de 1440 cps. es entendida como /p/
cuando está unida a /i/ y como /k/ cuando está unida a /a/. Por otra
parte las explosiones de frecuencias extremadamente diferentes se pueden
entender como la misma consonante. De una parte un sonido puede ser
identificado de dos maneras; de la otra, dos sonidos totalmente distintos se
pueden entender como una misma consonante. Surgen dos hipótesis: a) .-En
la palabra, la más pequeña unidad acústica es la sílaba. b) .-Si existe un invariante que permite distinguir un lugar de articulación consonántico de
otro, es más bien por el gesto articulatorio que por el rasgo acústico. Estas
hipótesis son confirmadas posteriormente.
Con respecto a consonantes oclusivas sonoras se estudió con 294 modelos
de sílaba sintética. Los resultados: Se trabajó con 7 curvas de transición de
F2 junto a 7 frecuencias de explosión. Se utilizaron también 35 combinaciones de 5 transiciones de F3. Aparte se dejó una transición fija para Fl.
De aqui se concluyó que las explosiones de alta frecuencia favorecen el reconocimiento de /d/ por parte de los sujetos no fonetistas. Las de baja frecuencia, salvo la más baja de las 7, favorece a /g/. Por último, la frecuencia
más baja que no favorece ni a /d/ ni a /g/, lo hace en cambio con /b/. Los
resultados obtenidos por la síntesis son "pour /t d/, les fréquences sont hautes;

.. Cfr. DELATTRE, PIERRE, Studies
and Co. The Hague, 1966, p. 256.

in

French and Comparative Phonetics. Ed. Mouton

167

�pour /p b/ elles sont basses; et pour /k g/, elles sont intermédiaires mais dans
une tres grande marge de fréquences parce qu'elles suivent les transitions de
F 2, qui varient d'environ 3000 cps. a 600 cps." 85
3) La transición de las oclusivas: Se conviene en llamar a las transiciones
correspondientes a los tres formantes : Tl, T2 y T3. Los índices que se obtienen ,
con Tl son de modo de articulación. Los índices de T2 y T3 son de lugar de
articulación. En Tl se da la distinción entre clases de consonantes y distinción
entre sordas y sonoras.86
Para Fl se observa que será más alta su frecuencia cuanto más abiertas sean
las vías bucales. De aquí que aplicado este concepto a las consonantes, se
puede decir que la consonante sonora y abierta implica una Tl que comien~e
en frecuencias altas. El estudio del locus de Fl muestra que dentro de el,
las variaciones de frecuencia de Fl derecho combinadas a F2 curvo, indica
que el punto de partida más bajo para Tl es el mejor para las explosivas '!
que, a medida que el punto se acopla en frecuencia, esto hace que se aproXIme a la percepción de las consonantes más abiertas: En el caso de las consonantes fricativas, el punto de partida de Tl es menos bajo que par~ las
explosivas. En cuanto a las líquidas y semivocales iniciales Tl_,debe parur_,de
más alto -400 cps. en su medio- para evitar toda percepc1on de oclus1on.
Se observa que la velocidad de transición y la duración de Tl contribuyen
a las distinciones de clase. Estos dos factores -velocidad y duración- variando a la vez para Tl y T2 permiten distinguir entre: vocales, semivocales
y explosivas sonoras. T2 : En una duración muy corta (o una velocidad muy
rápida), las T2 dan los mejores índices de distinción de los lugares de ~ticulación. La duración de T2 en las explosivas está entre los 50 msegs., sm
embargo tiende a ser más corta en las labiales y más larga en las dentales ante

4) Locus: el locus correlativo a cualquier lugar de articulación está determinado no por la extrapolación de curvas de T2, sino por la variación de
formantes derechos, evitando así el error que pudieran ocasionar las curvas.
Dice John M. Borst: "One of the rules which is most helpful in painting or
synthesizing speech is the concept of the locus; this gives a simple way to
account for the many different transitions shown in Fig. 8.

---==e--------------....

Fig. 8. Patrón espectrográfico simplificado
de las consonantes /b/, /d/ y /g/.

vocales posteriores.
Las dimensiones de T2 que contribuyen a la identificación del lugar de
articulación son: Su dirección, llamada positiva cuando es más alta que la
F2 de la vocal; y negativa, si ella es más baja que la de la vocal. b) .-La diferencia de frecuencia entre el momento de su inicio y el momento en que
alcanza a F2 de la vocal. "Cette dimension est généralement donnée, dans les
travaux de Haskins, par un multiple de 120 cps-ainsi une transition de 3
atteint une fréquence de 360 cps. en dessous du formant correspondant de

Thus for a d preceding any vowel, we can see from the Fig. 9 that the
second formant transition appears to have started from a virtual poin, or
locus, at about 1800 cps.; similarly, there is a locus for b and another for g.

la voyelle". 37
"

DELATTRE, PIERRE,

op. cit., p. 259.

• Cfr. !bid., p. 259.
"

168

DELATTRE, PIERRE;

op. cit., p. 261.

169

�/ s S/ presentan una fuerte intensidad y una extensión mediana; / O F /,
una intensidad menor y una extensión grande y /&lt;; X/ una intensidad media
y una extensión estrecha.
SILENT

F2:

~TER~ ...._-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_

\1:'❖'~
l~.....--====================

!{~:+,_:.._-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-

o
TIME

0.1
IN

0.2

d

2520 CPS
2400
2280
2160
2040
1920
1800
1680
1560
1440
1320
1200
1080
960
840
720
FI:
480 CPS

0.3

SECOND

FIG. 9 PATRON PARA ILUSTRAR EL PRINCIPIO DE LOGUS

Fig. 9. Patrón para ilustrar el principio de locus.

Una misma fricción, en la síntesis, ambigua a los 3500 cps. se entiende
como / s/ o /&lt;si según se una a la vocal por una T3 (positiva-dental) o
por una T2 (positiva-palatovelar).
En el interior de estas tres clases, las distinciones son simples: /s/ se distingue de / S/ principalmente por la frecuencia de la fricción (/s/ desciende
a 3500 cps., en tanto que /S/ a los 2000 cps. ;) /O/ se distingue de /f/
principalmente por las transiciones (/0 / tiene un locus dental, / f/ un locus
labial) ; /&lt;;/ se distingue de /X/ por su frecuencia de fricción y por las
transiciones.
La fricativa /h/ se caracterizaría por un breve sonido turbulento a la frecuencia de F2 de la vocal contigua.
"Les résultats confirment ce qui a été dit plus haut sur la distinction entre /s/ et /S/ par la différence de fréquence de la friction. lis apportent un
facteur nouveau: /f/ aurait fréquemment-mais pas toujours-une concentration
d'energie tres elevée, aux environs de 8000 cps. Ceci est a vérifier par le
premier synthétiseur qui atteindra cette fréquence". 40

Las africadas:
Moreover, the locus for d is valid for other dental sounds, such as t and
.
n, is approxrmately
correct f or s and z,, .as

Fricativas:
Las fricativas se distinguen de las africadas y explosivas por la duración
del ruido ( sonido turbulento) y por la rapidez por la cual la intensidad del
ruido crece.89
Las fricativas se pueden dividir en tres clases que se distin~en entr~ e~l~s
por la intensidad de la fricción, por la extensión de la frecuencia de la fncc1on
y por sus transiciones.
.. BoRST, JoHN M., "The use of Spectrograms fer Speech Analysis and Synthesis",
Journal of the Audio Engineering Society. Vol. 4, 1956, P· 18.
• DELATTRE, PIERRE, op. cit., p. 264. Cfr.

Se distinguen de las fricativas y explosivas en que la fricción tiene una
interrupción completa. "En gros, comparé au bruit des fricatives, le bruit
des affriquées est (a pres interruption) plus court en durée totale et plus
court en durée de croissance. Comparé aux explosives, le bruit des affriquées
est plus long en durée totale. Pour des valeurs moyennes de durée de croissance, on per&lt;:_;oit des fricatives sourdes quand le bruit total dure au moins
110 ms, des affriquées sourdes quand le bruit total dure au moins 50 ms,
et des explosives sourdes quand le bruit total dure au plus 30 ms" .41

Las oclusivas nasales:
Las oclusivas nasales se distinguen de las orales por: a) .-La forma de Tl
y por b ) .- Los formantes nasales de la tenue. "Le premier formant nasal, a

'°

DELATTRE, PIERRE,

u DELATTRE, PIERRE,

op. cit., pp. 264-265.
op. cit., p. 265.

171
170

�Prosodia:
240 cps., était seulement un peu plus faible que celui d'une voyelle normale
(environ 6 db de moins) et avait un puissant effet perceptuel de nasalisation.
11 apparait done que le mode nasal des consonnes dépend de la forme de Tl,
d'un formant de tenue dand les 250 cps., et des formes de T2 et T'3
semblables a celles des explosives de meme lieu d'articulation".42
En cuanto a su lugar de articulación se puede decir que su rol de transiciones, definido por el locus correlativo a los lugares de articulación es el
mismo que para las explosivas. Es importante el hecho de que el análisis
espectrográfico producido por un Análogo eléctrico de la boca, confirma la
importancia de F2 para distinguir /m/ de las otras dos nasales /n 1J / y
nos indica la posibilidad de distinguir /n/ de /11/ por un formante a los
3000 cps.

Consonantes líquidas y semivocales:
Las cuatro consonantes /wjrl/ tienen acústicamente algo en común "a).Pendant la tenue, un Fl de fréquence relativemente haute (pres de 400 cps.
de moyenne) . . . b).-Pendant la tenue, des formants supérieurs a Fl, d'intensité plus grande que ceux de la tenue nasale mais plus faibles que ceux des
voyelles. e) .-Des transitions en continuité avec les formants de tenue. d) .Un lenteur relative des transitions".'8
En cuanto a su lugar de articulación las cuatro consonantes se distinguen
las unas de las otras por la frecuencia de sus fo~ntes de tenue superiores
a Fl y las transiciones entre la tenue consonántica y la tenue de la vocal
contigua.

Los ~l;mentos prosódicos de la palabra tales como el acento, el ritmo y
ento~ac1on se han comenzado a estudiar por medio de la síntesis del lenguaje.
En dichos estudios resaltan los valores objetivos de la duración, cantidad y frecuencia pudiendo ser éstos de hechura independiente. Entre los resultados obtenidos en investigaciones realizadas sobre el acento inglés se ha observado que
más la duración que la intensidad, sin que se excluyan, contribuyen a la percepción del lugar del acento.

De los principios acústicos a los rasgos pertinentes:
Muy importante punto de vista tiene el trabajo de Pierre Delattre: "From
Acoustic Cues to Distinctive Features". En él se dan, en un sistema completo,
los principios acústicos que son necesarios y suficientes para sintetizar todas
las consonantes del francés. La manipulación experimental, en este orden,
de las variables controladas por medio del lenguaje sintético ha dado once
principios de lugar de articulación y 17 de modo de articulación. Estos
principios, los agrupa el autor en tres categorías de lugar y seis de modo de
articulación. Dice el autor: "The 11 place cues fall into three categories:
A) The direction of the second-formant transitions, as defined by an implicit
locus. B) The direction of the third-formant transitions, as defined by a
locus. C) The frequency of the turbulence (only for plosives and fricatives) ,
wheather it be a burst noise or a friction noise. In French the band-width
and the intensity of the turbulence are not relevant.
The 17 manner cues fall into six categories:
1) .-The shape and tempo of ali transitions.

2) .-The locus of the first-formant transition.

Las consonantes silábicas:
Apenas se empiezan a hacer estudios en este sentido. Dice Delattre: "Des
travaux en cours, par la synthese, étudient la réduction d'intensité de F2, et
la form implosive des transitions qui précedent, comme indices des modes
d'articulation qui distingueront entre les consonnes /1 r m n 1J / en position
syllabique et les voyelles qui ont leurs formants presque aux memes fréquences" _H

.. lbid., p. 266.
.. DELATTRE, PIERRE,
.. DELATTRE, PIERRE,

op. cit., p. 267 .
op. cit., pp. 267-268.

3) .-The presence of a high turbulence vs. the presence of a low link
(mutually exclusive).
4) .-The lenght of the turbulence, if any. ( This takes care of the conventional opposition: interrumped vs. not -interrupted) .
5) .-Continuity vs. discontinuity of the links (if any-).
6) .-The time and intensity factors, known as 'voicing'." 45

•• DELATTRE, PIERRE, "From Acoustic Cues to Distinctive Features", Phonetica, 18,
1968, p. 216.

173
172

�Asimismo se subraya que las consonantes francesas no se distinguen las
unas de las otras por menos de dos principios o por más de 11. La contribución perceptual de cada uno de los principios (los once de lugar y los 17
100-r-~~---,-----,----bt V I . Wt

de modo de articulación) se demuestran en el trabajo por el contraste de
parejas sintéticas de formas espectrográficas transformadas por un sintetizador
del tipo de "playback", siendo todos los principios neutralizados en cada

10

pareja contrastiva.

fl

1-

z
w
u

Los cambios de "tempo" de frecuencia como principios acústicos
para la distinci6n de sonidos del lenguaje
En un reporte aparecido en ]ournal of Experimental Psychology, Liberman,
Delattre, Gerstman y Cooper, realizan una serie de experiencias con lenguaje
sintético asilando una serie de principios acústicos para distinguir, mediante
ellos, los sonidos del lenguaje.

60

z 40

40

l&amp;I
A.

O)

las transiciones del primero y segundo formantes es suficiente para convertir

E/

60

o:

1-

El primer experimento consiste en determinar si el cambio de "tempo" en
las sílabas /b E/ y /g

10

(consonante oclusiva más vocal) en

/w E/

y

/j E/ (semivocal más vocal) y, en el extremo /u E/ e /i E/. Los resultados son los siguientes: las transiciones de primero y segundo formantes en
cambio de "tempo" son principios para distinguir entre consonante oclusiva

z
~ 20

20

o
o
::&gt;

.,
0-t-,-r-r-r"""T""--r--r-,r--r-.---.--1

o

30

60

90

TRANSITION

120

o-t--r--r-r-r--1---T--r-r-r........-..J
O

OURATION

30
IN

60

90

120

MSEC

y semivocal. El cambio ocurrió cuando la duración de la transición alcanzó
40 msegs., para b&gt;w. El cambio de g&gt;j en las vecindades de 50 a 60 msegs.

FJ segundo experimento consiste en encontrar cómo el escucha responde
a las variaciones en el "tempo" de las transiciones cuando hay otras vocales
que no sean /E/ en la segunda parte de la sílaba.

Distinción entre consonante oclusiva y semivocal como una función del
"temP.O" d e trans1oon.
. . ' El " tempo' ' está expresado en términos de duración.

El experimento se realizó sólo con la distinción entre la oclusiva /b/ y la
semivocal /w /. Los resultados fueron el "tempo" de la transición es suficiente para distinguir entre la oclusiva /b/ y la semivocal

/w/

en la gama

de variedad de vocales.49
La figura primera representa el resultado del primer experimento. La segunda, los resultados del segundo experimento.
... _Lm~iu:'ANN, ALVIN, Pn!RRE DELATTRE, et al. "Tempo of Frequency as a Cuc for
D1stmgwshing Classes of Speech Sounds", Journal of Experimental Psychology. Vol.
52, No. 2, August, 1956. Cfr. (passim) .

175
174

�b.

JUDGMENTS IN PER CE!l.'T

O••·•• •• •·••O 1

..... ---,

1-

z 80

"'u

•• ,

• ··· .••..•...• t

, •• e

•-------•
..,
__ ., __ ., _.., ac.

·,

-......

o:
~ 60

',.,

o
o- - -

♦

• ;)
• -00

.....--··--·'

60

o---·-

•

•········O t
~

~

o

60

\,
\,... --:·

z

80

., 4
1-

z

"'2
C&gt;
g2
.,

\\

20

.01

80
TRANSITION

OURATION

IN

MSEC

Distinci6n entre /b/ y /w/ con varias vocales. La Duración está realizada
en escala logarítmica para hacer las curvas más directamente comparables
con las siguientes figuras.
100

Distinción entre /b/ y

/w/.

Ante nosotros pues tenemos una serie de experiencias con los diversos problemas y sus resultados.

80
1-

"'o..

Creemos que los sinteti2adores de lenguaje como la síntesis misma han de
seguir dando frutos y grandes enseñanzas para el desarrollo de la Fonética
Experimental. Los resultados y las soluciones propuestas hasta ahora, ya se
han incorporado en las más recientes investigaciones en el campo de la lingüís-

z 40

tica contemporánea.

z

"'u

6

o:

.,,
1-

z

"'2

20

C)

11adrid, Enero-Junio de 1971.

Q

..,::&gt;

.D

o

128
RATE OF SECOND- FORMANT

TRANSITION

IN

256

CPS/ MSEC

Distinción entre /b/ y /w/. Transición de segundo formante. La escala logarítmica sirve para igualar la distancia de la abcisa ocupada por la extensión
de la proporci6n de cada una de las vocales.
176

Transici6n del primer formante.

�BIBLIOGRAFÍA GENERAL
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178

INFLUENCIA MUSICAL EN LA POES1A DE
FEDERICO GARC1A LORCA
GuTIÉRREz M.L.E.

I.T.E.S.M.

UNA DE LAS MÁS COMUNES definiciones de la mus1ca es la de considerarla
como un lenguaje universal. Autores hay que la han llamado el lenguaje de
los dioses. Entre la música y la poesía han existido siempre relaciones muy
estrechas tanto que hay quienes han llegado a hermanarlas. Gerardo Diego,
el gran poeta español, se preguntaba: "¿ quién desoye la llamada de la poesía
y de su hermana la música?" Muchos han sentido este "vocare" y la han
estudiado como un lenguaje. Sin embargo pocos han podido conjugar las
dos vocaciones, la de músico y la de poeta. Una de estas personalidades singulares lo fue Federico García Lorca.
En una nota autobiográfica cuenta el poeta su incipiente amor por la música. A los siete años fue al colegio de los Escolapios donde comenzó su estudio. Después pasó a Granada en donde tomó lecciones con don Antonio Segura, un viejo compositor discípulo de Verdi. Hasta 1917 toda su vida gira
alrededor de la música. Cree que esa es su auténtica vocación. Da varios conciertos. Funda la Sociedad de Música de Cámara. Como su familia se opone
a que continúe sus estudios musicales en París, es entonces cuando se refugia
en el afán creacionista de la poesía.
Si hay un poeta en el que la música haya influído de una manera decisiva
este es García Lorca. Jorge Guillén decía que su amigo "Habría podido ser
un compositor si se lo hubiese propuesto. Se contentó con ser de verdad, un
apasionado muy competente. En música fue tal vez donde el gusto de Federico se refinó con más pureza. De su piano surgían la interpretación fiel o
estupendas imitaciones que implicaban conocimiento y crítica. A petición de
alguno, que proponía un nombre, tocaba trozos no recordados, sino inventados, con el inconfundible estilo del modelo. ¡ Qué inteligencia y qué gracia
una vez más! El Lorca músico se sitúa así, bromeando y estudiando, entre
179

�don Manuel de Falla, su dios más vecino, y Adolfo Salazar, de quien el poeta
siempre hablaba con admiraci6n" .1
Federico de Onís comentando las armonizaciones de Federico decía que
"acertaban a descubrir la armonía y el ritmo implícitos en la canci6n". De
hecho García Lorca recogió y armoniz6 de la musa popular: "Anda Jaleo",
"Los cuatro Muleros", "Las tres hojas", "El Café de Chinitas", "Los Pelegrinitos", "Romance de Don Boiso", "Los Reyes de la Baraja" y "La Tarara". Armoniz6 solamente las canciones populares: "Los Mozos de MonLeón"
del Cancionero Salmantino de Ledesma; "Las Morillas de Jaén" canción
popular del siglo XV, y "Sevillanas", "Naná de Sevilla", "Zorongo". Escribió
las canciones que están dentro del guión de sus dos obras de teatro: "Bodas
de Sangre" y "Mariana Pineda". Algunas de sus canciones alcanzaron gran
popularidad debida en gran parte a dos intérpretes maravillosas, la Argentinita
y su hermana Pilar. Colaboró íntimamente con la primera durante su estancia en Nueva York pensando en realizar una obra perfecta tanto en el
aspecto técnico como en el artístico.
Uno de los pasatiempos felices de aquella generación a la que perteneció
García Lorca y entre cuyos miembros se contaban, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Pepe
Bergamín y Melchor Fernández Almagro eran las reuniones en las que aunada
a la magia evocadora de la poesía surgían del piano del temperamental Federico, melodías gozosas. Rafael Alberti evocaba nostálgicamente aquellas
reuniones: "· Tardes y noches de primavera o comienzos del estío pasados
1
alrededor de un teclado, oyéndole subir de su río profundo toda la millonaria2
riqueza oculta, toda la voz diversa, honda, triste, ágil y alegre de España!"
Hemos mencionado en párrafos anteriores al músico Manuel de Falla por
quien García Lorca sentía una especie de veneración y devoción. En una de
sus charlas amables se expresa así del compositor: "Se lo he dicho a usted
otras veces ya. Falla es mi gran devoción de siempre, y no sé qué vibra mejor
en mí: mi admiración o mi cariño. Escúcheme usted. No ha muchos días
recibí a una señorita portorriqueña que quería llevarse bajo el brazo una
flamante interviú. Había apretado ya un par de cuartillas de una letra ágil,
pequeñita, cuando se me ocurrió nombrar a Manuel de Falla. Hizo un gesto
de extrañeza. Aunque no creí -¿cómo pensarlo, amigo mío?- que oyese
aquel nombre por vez primera, la miré estupefacto. Un segundo. Porque,
rápidamente, inquirió: '¿Falla?' Sin responder cogí las cuartillas y, lenta-

1

GARCÍA LoRCA, FEDERICO,

XLII.
• Ibidem, p. XLII.

180

Obras Completas. Ed. Aguilar. Madrid, 1969, PP· XL·

mente, las hice pedazos. Yo no podía, no quería decirle ya nada, absolutamente nada. Sin una sola palabra me fui al piano, que, abierto, parecía reír.
Y luego, ya en la puerta, sus ojos llenos de lágrimas me pidieron perdón. ¡ Ella
sabía ya quién era Falla! Yo no sé si la he perdonado".ª
Manuel de Falla amaba apasionadamente la música popular de España
así como el mismo García Lorca. La música fue el lazo firme de su amistad
con Falla. A pesar de la diferencia de edades, el poeta y el músico se comprendieron. Falla de carácter adusto, poco expansivo, Lorca lo contrario. En
esos años, alrededor de 1915, y al contacto con Falla, el poeta lleg6 a pensar
seriamente en dedicarse a la música. "Era tal el encaprichamiento de Federico, que durante una larga época soñó con la carrera musical, formando
proyectos de colaboración y de composición que jamás se resignaba a abandonar, por completo, pero que la vida en Madrid hacía demorar siempre".4
Pero a Lorca le estaba reservado un sitial señero en el Alcázar de la Poesía.
La publicación de su primer libro de poemas Impresiones y Paisajes en 1918
le une para siempre a las letras. No obstante esto, su amor por la música no
sufrirá mengua, seguirá latiendo y le llevará a organizar junto con el maestro Falla, un festival del Cante Jondo. Se celebró en la fiesta del Corpus de
1922, y dejó en el alma del poeta hondas repercusiones, que hicieron brotar
de su pluma el ciclo de poemas del Cante fondo y más tarde el Romancero
Gitano.
Varias veces disertará Lorca tomando como tema el de la música. Sus
conferencias versarán sobre los orígenes de la música andaluza. De dos de
ellas se conservan sus nombres "U na ciudad por su música de noviembre a
noviembre" y "Juego y teoría del duende"; y hasta anunció: "Además, mis
conferencias tendrán proyecciones e ilustraciones musicales y en algunas yo
cantaré. Sí. ¿Por qué no? También cantaré. Claro está que muy bajito, pero
cantaré, porque considero que soy el único que puede ilustrar, aunque lo
haga mal, mis comentarios sobre los orígenes de la música andaluza".~
Su producción poética seguirá aumentando a la par que sus actividades
musicales. Lorca unirá siempre estos dos polos del arte. "He estudiado --decía- durante diez años el folklore de mi país con sentido de poeta''. Este
es el Lorca músico y poeta. Y a la poesía trasplanta toda su alegre vitalidad
musical y en ella se conjugará su doble vocación.

• Ibidem, pp. 1724-1725.
• ScHONBEllO, JEAN Lou1s,

Federico Garcla Lorca. Cía. Gral. de Ediciones. M~-

xico, 1959, p. 35.
• GARCÍA LoRCA,

op. cit., p. 1731.

181

�De la influencia que la música ejerció sobre su obra poética puede palparse en sus Canciones, en los poemas del Cante fondo y en el Romancero
Gitano y aun en el Poeta en Nueva York, sobre el cual centraremos un pequeño análisis en párrafos posteriores.
Examinando los títulos de su producción poética hay cuatro que llevan
nombres relacionados con la música: Primeras Canciones ( 1922); Canciones
(1921-1924); El Poema del Cante fondo (1921) y Cantares Populares (sin
fecha).
Dentro de la vasta producción Garcilorquiana se cuentan 64 poemas cuyos títulos evocan modelos musicales. Tal parece que leemos un repertorio
musical: cuatro Cantos, un Concierto, un Son de negros; una Serenata; tres
Valses y una Variación; cinco Bailes y una Danza; siete Baladas; dos Preludios y dos Suites y 35 Canciones, amén de tres poemas en gallego: una
Cantiga, una "canzón" y una Danza.
Existe una estrecha vinculación entre la extensa variedad rítmica del Cante
Jondo con los poemas de Larca. De hecho en muchos de éstos se han aplicado esquemas rítmicos del Cante Jondo en sus categorías de Cante Grande,
Jondo y Chico, aunque con algunas variantes. Este aspecto ha sido estudiado
ya con gran detenimiento. Nos ha parecido interesante destacar en este estudio la influencia de la música en tres poemas del Poeta en Nueva York.
Aspecto que a nuestro entender es desconocido.
El libro de EOemas Poeta en Nueva York nace durante la estancia del
poeta en esa ciudad. El poeta llegó y se inscribió en la Universidad de Columbia. Tomó algunos cursos de inglés los cuales abandonó con la convicción
de su completa ineptitud para el idioma.
García Larca se encontró con una ciudad monstruosa en donde va a pasar
una etapa muy dolorosa de su vida. Larca derramará "el ídolo del surrealismo, en la colección que titula sin fantasía Poeta en Nueva York". 6 De este
poema surrealista brota una inconfundible fuente onírica. Corresponde a un
estado psicológico y represivo anímico. El poeta se lanzará al mundo de los
hombres y se encontrará entre las agrestes aristas de una inmensa babel de
hierro. Se sumergirá en una angustiosa maraña metafísica. Se desplegará ante
sus ojos toda la imponente sordidez de la gran urbe con sus barrios, calles y
cloacas, sus fábricas, comisarías, bares, prostíbulos, sus ruidos y sus gritos;
sus "mujeres vacías" y sus "niños de cera caliente" y la inmunda asquerosidad de una multitud "que vomita" y "que orina". Todos los poemas que
componen Poeta en Nueva York son simbólicos. Cada línea está pletórica
de significado. Sin embargo contrastando con las odas angustiosas Larca

• SCHONBERG,

182

escribe los "Valses hacia la Civilización" (parte IX). Estos dos poemas son
la antítesis de los 2rimeros. El Larca asqueado de la gran ciudad, con la
muerte en el alma, tiene una esperanza. Esos dos valses son renuevos llenos
de humor y alegría. Constituyen dos incomparables joyas líricas. En ellos
resurge el músico junto al poeta ya que con gran sentido artístico aplica los
esquemas rítmicos musicales a su poesía.
En el "Pequeño Vals Vienés" el ritmo ¾ del vals se escucha vibrante. La
métrica del verso apoya el ritmo ya que divide el verso en nueve sílabas:
"Este vals, este vals, este vals,
12 3
12 3
12 3
Como podemos observar, después de cada tres sílabas el verso presenta una
cesura marcada por una coma:
"Este vals, este vals, este vals".
Así tenemos repetidos tres veces, tres sílabas. Si aplicáramos este patrón
rítmico al Vals tendríamos tres compases de tres tiempos. A la forma de dividir el ritmo en la música se le llama compás. Por lo tanto tenemos tres
compases con tres tiempos cada uno (en música) ; o bien un verso de nueve
sílabas dividido en tres partes por la cesura (en 2oesía) . Pero no es ese todo
el parecido musical sino que va más allá. El ritmo musical armónico del vals
pide que la acentuación tónica caiga sobre el tiempo llamado "fuerte" o
sea para un compás de ¾ el primero; ya que si se cambiara al segundo
tiempo podría resultar otra forma musical parecida, la mazurka. Por consiguiente, la forma rítmica musical del vals sería:

1 2 3, 1 2 3, 1 2 3, 1 2 3,

con el acento fuerte en la primera nota. En "Pequeño Vals Vienés" nos
encontramos este patrón rítmico aplicado en cuatro versos del poema. Lo
que en la música a cada tiempo correspondería un sonido, en el verso comprenderá una silaba, así :
"Este vals, este vals, este vals".
123 123 123
de sí
de muerte y de cognac
1 23 1
2 3
1
2 3

op. cit., p. 230.

183

�que moja
1
2 3

el mar .
1 2 3

su cola en
1 2 3

Te quiero, te quiero, te quiero",
1 2 3 1 2 3 1 23

Tenemos en este ejemplo, transportado a la poesía el ritmo armónico del

Vals.
Otro punto de contacto con la música lo constituyen las repeticiones. En
el Vals muchas veces se repite el mismo patrón melódico que ahonda así
el ritmo. Tal es el caso por ejemplo, del ampliamente conocido "Vals Minuto" de Federico Chopin, cuyo primer patrón rítmico melódico se repite
siete veces con una ligerísima variación en el segundo compás. Estas repeticiones en el patrón melódico aplicadas a la poesía las podríamos llamar reiteraciones. En tal caso está:

idea incompleta, por no decir injusta. El poeta en Nueva York había recorrido Battery Place, Broadway y la playa siniestra de Coney Island; había visto
la ciudad desde el puente de Brooklyn, desde donde, según Paul Morand,
se la puede juzgar en quince segundos. Desde lo alto de la armadura alucinante, por encima del río cenagoso, Nueva York para Lorca seguía siendo
la capital de fango y de alambre, de suerte que del ídolo retiene únicamente
el aspecto mercantil estandarizado, de consorcio, inhumano, el culto del acero, del petróleo y del dólar" .7 Cuando Lorca llega a la Habana se siente libre de la amarga herencia de la gran ciudad. En la Habana el poeta podía
curarse, se encontraba en ella como en una nueva Andalucía, "que baila en
rueda o que se muerde la cola como una pescadilla, pero abierta al mundo
europeo".8
En "Son de Negros en Cuba" se refleja todo el interés que Lorca sentía
por la música Afrocubana. El ritmo del bongó apoyado con su tan-tan y las
síncopas nos entregan una poesía con un ritmo admirable:
"Cuando llegue la luna llena
Iré a Santiago de Cuba.
Iré a Santiago,
en un coche de agua negra,
Iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera,
Iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüeña,
Iré a Santiago . .. "

"Este vals, este vals, este vals",
o: "Te quiero, te quiero, te quiero"
o: " ... te quiero, te quiero, amor mío".
En el "Vals en las Ramas" la cadencia se apoya también en la reiteración
aunque aquí no observó Lorca el patrón rítmico estricto:
"Cayó una hoja
y dos
y tres"

y la reiteración:
"porque cayó una hoja
y dos
y tres

(

... )

una a una
dos a dos
y tres a tres".

El uso del ritmo armónico lo volvemos a encontrar en otro poema de Poeta en Nueva York, intitulado "Son de Negros en Cuba" (parte X) Y que
es en su orden el antepenúltimo del libro. Este poema fue escrito cuando
Lorca se dirigió a la Habana Cuba, para sustentar unas conferencias invitado
por el Instituto Hispano-Cubano. "De los Estados Unidos se llevaba una

184

El sonido del bongó parece escucharse y la reiteración "Iré a Santiago"
que marca sus acentos tónicos en la segunda y la cuarta sílaba del verso, que
correspondería en música a los tiempos débiles en un compás de amalgama
5/4 le dan el característico ritmo sincopado de la música afrocubana.
En el poema se vuelca toda la nostalgia y la alegría de la raza negra que
Lorca supo recoger con singular maestría. Ya no es el canto triste y melancólico de los negros del Harlem, sino por el contrario la alegría del hombre
negro del trópico, en donde no faltan como dice Jean Louis Schonberg los
juegos eróticos bajo una nariz postiza surrealista. El sentimiento del amor
obscuro se enrosca en el poema como una serpiente.
No podemos dejar de mencionar la labor metafórica de Lorca, que en es-

' Ibidem, p. 96.
• lbidem, p. 97.

185

�tos poemas es incansable. Ejemplos de metáforas bien logradas encontramos
las siguientes: en "Pequeño Vals Vienés" con cierta alusión al tiempo y a la
hora: "Hay un fragmento de la mañana / en el museo de la escarcha"; invitando a reconocer los altísimos rascacielos o una noche de cielo estrellado:
"Hay un salón con mil ventanas"; al escuchar una melodía triste que hace
soñar a los jóvenes: "Hay una muerte para piano / que pinta de azul a los
muchachos"; y mientras se contemplan los pájaros: "Hay mendigos por los
tejados"; al oír el llanto de las jóvenes: "Hay frescas guirnaldas de llanto".
En el "Vals en las Ramas" se destacan las siguientes: al ver que la luna
se retrata en el río y su figura se descompone cuando la atraviesa un pescado: "Por la luna nadaba un pez"; al contemplar un pajarillo que se para
en un árbol: "Y el pino / buscaba la plumilla del trino"; y al piano se le
llama: "Oh duro marfil de carnes invisibles"; y a las calles vacías por la mañana: "Oh golfo sin hormigas del amanecer"; y cuando cesan las últimas
notas del piano: "para que los marfiles se duerman bien".
Unidos a las metáforas los símbolos afloran en la poesía Garcilorquiana.
En las comparaciones metafóricas predomina el tema de la naturaleza, pájaros, insectos, animales, que son recuerdos de la niñez del poeta y que en
Nueva York adquieren cierta nostalgia; pero en "Son de negros en Cuba"
las metáforas presentan un extraordinario valor simbólico, por ejemplo:

Metáforas
"en un coche de agua negra"
"con la rubia cabeza de Fonseca"

Símbolos

= pescado
= rojo-extremo-fuente seca,
estéril.
billetes de banco
- cintura
- infecundidad
armonía de las formas
ceniza de tabaco
- muerte

=

"mar de papel"
"ardientes lomos"
"gota de madera"
"arpa de troncos vivos".
"flor de tabaco"
"heridas"
Es García Lorca un poeta esencialmente difícil. Sus poesías llenas de imágenes hábilmente elaboradas son difíciles de interpretar debido a la oscuridad
de las mismas. Su gran musicalidad, marca indeleble del músico que alentaba en el poeta, y su belleza rítmica las hace atrayentes y subyugadoras.
Lorca regresó a España dejando en América toda su herencia surrealista. No
era un surrealismo auténtico el suyo. Fue sólo un simple escalón en el camino. Una estancia dolorosa. Un surtidor que se seca. Al contacto con su
patria, su musa volverá a surgir alegre, efusiva, espontánea y se desgranará
por toda España como un preludio en el silencioso misterio de la calma pre-

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1950.
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Ediciones. 1959.
'
ToRRETE BALLESTER, G., Panorama de la Literatura Española Contemporánea.
Madrid. Guadarrama, 1961.

cursora de la tormenta.

187
186

�LA COBARD1A DE FALSTAFF
ELISABETH K. DE HINOJOSA. M.L.I.
LA FALTA DE HONOR y cobardía de Falstaff es uno de los temas principales
de Shakespeare, en la obra Enrique IV ( 1) aunque también encontramos algunos ejemplos en Enrique IV (2). Asimismo se pueden observar en ocasiones,
ciertos aspectos de las condiciones de los soldados en la época isabelina. Shakespeare muestra al mismo tiempo a un Falstaff disoluto, por ejemplo en la
escena con la ramera y sus compinches en la taberna. La discusión acerca de
la cobardía de Falstaff se remonta hasta el siglo XVIII. En un ensayo de
Maurice Morgann: Essay on the Dramatic Character of Sir John (1777) el
autor defiende el valor de Falstaff:
Es un personaje creado por Shakespeare totalmente de incongruencias: Un hombre al mismo tiempo viejo y joven, emprendedor y gordo,
inocentón e ingenioso, inofensivo y malvado, débil en principio y resuelto por constitución, cobarde en apariencia y valiente en realidad;
un bribón sin malicia, un mentiroso sin falsedad; un caballero, un señor,
y un soldado, sin dignidad, decencia u honor.1

Kittredge agrega:
Pero como quiera que tratemos de excusar la conducta de Falstaff
en Shrewsbury, en donde se le utiliza para representar las absurdas
pretensiones de H otspur. S hakespeare ciertamente no sugiere que la
conducta de Falstaff pueda compararse al valor, y su actitud general
hacia la vida es la de que el honor no tiene significado.2

Tomado de un Poster del London Times.
Henry IV (1), Blaisdell Publishing Co., Waltham,
Mass., 1966, pp. XVI-XVII.
1

' GEORGE LYMANN K1TTREDGE,

189

�En lo que se refiere a valor y honor, Hotspur es lo contrario de Falstaff.
El valor del primero lo consideran los críticos simple temeridad y su honor
"estriba finalmente en la reputación más que en el verdadero mérito". Encontramos a Falstaff primero en la obra Enrique IV ( 1). A esta obra se hace
referencia en ocasiones como Falstaff, en otras como Hotspur. Su presencia
en la primera parte nos da a conocer aspectos de los bajos fondos y la prosa
que aquí usa Shakespeare, sirve de poderoso comentario a los puntos de vista
acerca de la guerra y el honor, en las escenas de mayor seriedad. Shakespeare
no estaba interesado en tomar partido y los críticos creen que cuando escribió
la obra patriótica Enrique V, hizo bien en eliminar a Falstaff. Se dice que
Shakespeare lo creó "con gran gusto". El personaje es prominente tanto en
Enrique IV (1) como en Enrique IV (2) y el obituario expresado por Mistress
Quickly en Enrique V es gracioso y patético. En Las Alegres Comadres de
Windsor, Falstaff es solamente un hombre enamorado, lisonjero y que trata
de agradar a las mujeres con muestras exageradas de cortesía y condescendencia.
Este personaje está lleno de paradojas. Aunque es viejo, siempre pretende
ser joven. Nunca pierde su presencia de ánimo; sin embargo también es un
cobarde. Siempre se arrepiente oralmente, pero nunca actúa conforme a ello.
Dicen los críticos:

... que es un caballero y que se codea con príncipes del reino, sin embargo es un trampista de profesión que vive a base de métodos poco escrupulosos. Está rodeado de hombres que sacrificarlan sus vidas por ambición u honor, pero él sólo cree en los buenos camaradas "el vino y azúcar". Es gordo y una panza gorda debería proverbialmente corresponder
a una mollera magra, sin embargo la agilidad de su mente y lengua compensa la pesadez de su cuerpo. Sus sentimientos son una sorpresa perpetua. Le es imposible hablar en clichés y en lemas como les es imposible
3
a sus compañeros hablar en otra forma que no sea esa.
Hay muchas opiniones y mucha crítica acerca de este personaje tan fascinante, exuberante, de buen carácter y siempre de buen humor, "rebosante
de alegría y compañerismo".

• RoBERT

A.

PRATT,

ed. et al. Masters of British Literature. Houghton, Mifflin, Co.

FUENTES DE FALSTAFP

Falsta~f, el cab~ero barrigón de las obras del Shakespeare es, como ya
hem~s visto,_ una figura muy compleja y fascinante; pero aunque es el personaJe más mteresante, no así el más heroico y se le considera históricamente
un intruso.
Algunos de los elementos que integran su creación, se distinguen fácilmente
pero no hay una fuente que pueda en realidad explicar el éxito de Shakespeare.
~no de tales elementos es la figura histórica de Sir John Oldcastle y el conJunto de leyendas surgieron en torno suyo en la época de Shakespeare. Sir
John nació en Herefordshire alrededor de 1378 y adquirió grandes posesiones
en Kent ~ través_ de _su matrimonio con la acaudalada Lady Bobham (Joan) .
Era un fiel parudano del rey Enrique IV y es posible que haya sido compañero del joven príncipe Enrique. De joven fue influído por las doctrinas
religiosas de John Wyclif y un poco más tarde se convirtió abiertamente en
lo.lardo. Debido a su posición económica era un prominente ciclefista y probablemente ayudó a muchos de los partidarios perseguidos durante el reinado de
Enrique IV. Enrique V llevó a cabo una campaña contra los herejes y Oldcastle fue de los primeros prisioneros, debido a su importancia en el movimiento.
En 1414 fue sentenciado a muerte si no se retractaba. No lo hizo y pudo
escapar a Gales antes de la ejecución. Desde ahí dirigió una insurrección en
contra del rey, pero no tuvo éxito. Estuvo comprometido en varias conspiraciones en contra de Enrique V hasta que fue capturado en las Marchas
Galesas en noviembre de 1417. Fue juzgado y sentenciado en diciembre de
1417 y colgado el mismo día por traidor y después quemado por hereje. Inmediatamente después de su muerte comenzó a correr la leyenda de que resurgiría de su tumba en el transcurso de tres días. Sir John Oldcastle no era
viejo; en la fecha de su muerte tenía sólo 39 años y no hay evidencia de
que fuese un hombre gordo. Los puritanos de la época de Shakespeare consideraban a Oldcastle un héroe ya que se identificaban con los primeros lolardos; William Tyndale y John Bale ya lo habían glorificado como mártir
en la lucha contra el papado. Otro de los elementos de Falstaff es la parodia
del héroe puritano.
Shakespeare cambió el nombre de Oldcastle por el de Falstaff cuando los
descendientes Sir William Brooke y su hermano Sir Henry Brooke, el undécimo Lord Coghan, manifestaron su disgusto por ese personaje. Shakespeare
derivó el nombre del histórico Sir John Fastolie, un caballero del siglo XV
al que ya había presentado como un cobarde, por abandonar a Lord Talbot
y desertar en la batalla de Patay, en la obra Enrique VI ( 1). Pero el personaje histórico Fasto!Ic no era en realidad un cobarde y fue exonerado de

Boston, 1958. Vol. I, pp. 264-265.

191

190

�toda culpa por la derrota de Talbot. En cuanto al nombre anterior de Falstaff,
Oldcastle, encontramos un juego de palabras en uno de los discursos del
Príncipe.

Como la miel de Hibla, mi viejo mozo del castillo. ( Acto I, ese. ii.
Enrique IV) ( 1) .

( My old lad of the castle - juego de palabras con Oldcastle, personaje
real de quien tomó el nombre Shakespeare). Uno de los burdeles principales de Southwark era conocido como el Castillo.
La asociación de Oldcastle con el Príncipe Enrique es incierta, pero aparece ya en The Famous Victories, una obra antigua y probablemente una
de las fuentes de Shakespeare.
Otro elemento imeortante y popular en la obra es el del Miles Gloriosus o
del soldado fanfarrón de las comedias de Plauto, aunque exagerado. Los críticos consideran a Pisto! un buen representante de este tipo de soldado. También aseguran que el parásito y primo de la comedia romana entran en la
constitución de Falstaff, quien también desempeña el papel de bufón privilegiado de la corte, que siempre es "un blanco cómico para su rey'' y cuya insolencia es tolerada por sus superiores.
Antes del siglo XVI el drama inglés tenía como asunto principal la salvación humana y por lo tanto era en gran parte religioso. Además predominaban
las moralidades y los intermedios morales. (Se compara a Falstaff con "Alboroto" [Riot] uno de los Et!rsonajes del intermedio moral Youth, presentado
en 1520). Falstaff también tiene las características del Vicio de las moralidades, ya que sus acciones correseonden a las de este personaje en muchos aspectos: roba, bromea, anda de taberna en taberna y demuestra gran destreza
para escapar de situaciones difíciles. El Vicio jugaba un papel importante en
la tradición dramática de esa época, porque era quien llevaba a los jóvenes
por el mal camino. En la obra Enrique IV ( 1) Falstaff desempeña este papel
tradicional, pero el Príncipe Enrique nunca es "engañado" por Falstaff y finalmente lo rechaza.4
También se le relaciona específicamente con la Gula, debido a su gordura,
porque este vicio era uno de los siete pecados capitales medievales. Más aún
se le considera descendiente en línea recta de la gula, lujuria, pereza, avaricia y el orgullo.
Pero Falstaff no solamente representa al Vicio, también como dice Kittredge: " ... representa la riqueza y variedad de la vida, las alegrías sencillas
• Cf. C. L.

KtTTREOGP.,

op. cit.

de las clases más bajas y las flaquezas comunes de la humanidad. También
sirve como comentario cómico del mundo austero de reyes y nobles".ª
Por lo tanto es en parte un personaje y en parte una mezcla de las deplorables figuras tradicionales de las moralidades: el Vicio, la Gula y la Lujuria.
A pesar de ser una figura tan fascinante, éste no es el personaje central de
la obra, sino el Príncipe Enrique. Falstaff se convirtió en la gran preocupación de los críticos románticos y ello le restó importancia al personaje del
Príncipe.

VALOR Vs. CoBARDÍA
Dice Kittredge:

Al definir el verdadero valor y el honor, Shakespeare adopta el principio aristotélico de la templanza, con la verdadera virtud como término
medio entre los extremos. Más que la pérdida de su vida, lamenta H otspur
la de sus "títulos de orgullo", mientras que el Príncipe muestra su desprecio por estos "títulos de orgullo" y la apariencia hueca y superficial que
representan, en su complacencia al permitir que Falstatf se lleve la gloria
de su propia gran hazaña militar.6
(El Príncipe le dice a Falstaff cuando éste insiste en haber sido él
quien dio muerte a H otspur):
... Vamos, llevad vuestra carga noblemente sobre las espaldas. Por mi
parte, si una mentira puede hacerte feliz, tendré cuidado de dorar la tuya
con las más bellas palabras que estén a mi alcance. . . ( Acto IV, ese. iv.
Enrique IV ( 1) .
Cuando Poins y el Príncipe están haciendo planes para atacar a Falstaff
y sus compañeros y el Príncipe teme que sean demasiado fuertes para ellos.
Poins le dice :
¡ Quiá! A dos de ellos los tengo por tan rematados cobardes que siempre han vuelto la espalda; y en cuanto al tercero, si se defiende más
tiempo que de razón, rendiré las armas. La gracia de esta broma consistirá en las incomprensibles mentiras que este mismo bergante barrigudo
nos referirá cuando estemos reunidos a cenar; cómo ha luchado, por lo

• I bid., p. xvi.
' lbid., p. :xvii.

193
192

H13

�menos contra treinta; qué paradas, qué golpes, qué ataques ha sostenido; y en la repulsa que le demos descansará la broma. ( Acto I, ese. ii).

Por este discurso y otros, vemos que Falstaff está considerado como un
cobarde y mentiroso entre sus compañeros. Después de la proposición del
robo en el Acto II, Falstaff demuestra temor y el Príncipe le dice:
¡ Cómo! ¿Cobarde sir Juan Panza?

y Falstaff le contesta:
En verdad que no soy Juan Flaco (John of Gaunt) por tu abuelo;
pero tampoco ningún cobarde, Hal. ( Acto 11, ese. ii).

Después del ataque le reprochan a Falstaff el no haber atacado a los bandidos, pero él responde con maña:
¡ Por Dios bendito! Os he reconocido tan bien como el que os ha engendrado. Por tanto, atended, dueños míos. ¡ Hubiera estado bien que
matara al presunto heredero? ¡ Debía revolverme contra el príncipe legítimo? ¡Pardiez! Yo sé que soy valiente como un Hércules; pero observad el instinto: jamás un león tocará a un verdadero príncipe. El instinto es una cosa; he sido cobarde por instinto. Por ello no pensaré sino
mejor de ti y de mí durante mi vida: de mí como un león; de ti, como
un verdadero príncipe. ( Acto JI, ese. 4) .

Por el contrario llama a los "atacantes", cobardes.
Cuando el Príncipe encuentra a Falstaff en el campo de batalla, yaciendo
en tierra aparentemente muerto, lamenta su pérdida, pero Falstaff se levanta
y da su punto de vista acerca del hecho de aparentar la muerte para salvar
la vida. Su concepto del valor es el siguiente:
. .. Pero el que finge la muerte cuando vive, no hace un fingimiento,
pues es la verdadera y perfecta imagen de la vida misma. La mejor parte
del valor es la discreción, y gracias a esta mejor parte he salvado la
vida. ( Acto IV, ese. iv).

En la segunda parte de Enrique IV, también encontramos ejemplos de
esta actitud. Cuando Falstaff discute con el Lord Justicia Mayor, acerca del
combate, dice:

194

Sí, y agradezco estos informes a vuestro gentil y delicado talento. Pero
haced por rogar todos cuantos besáis a milady. Paz en el interior, que
nuestros ejércitos no vengan a las manos en una calurosa jornada, porque, por el Señor, no llevo más que dos camisas conmigo y no tengo
deseos de sudar de una manera extraordinaria. Que haga por casualidad un día caluroso, y si enarbolo otra cosa que mi botella, que no
pueda escupir blanco más en mi vida. Ninguna acción peligrosa asoma
la cabeza que no esté enzarzado en ella. Bien; no puedo durar eternamente; pero ésa fue siempre la manía de nuestra nación inglesa: cuando
tiene una cosa buena, la vulgariza. Si queréis de modo absoluto que yo
sea viejo, deberíais darme reposo. ¡ Pluguiera a Dios que mi nombre no
fuese tan terrible para el enemigo! Preferiría ser roído de muerte por el
moho que estar reducido a la nada por el perpetuo movimiento. ( Acto
1, ese. ii) .

Expresiones exageradas de su valor, las encontramos en boca de Doll cuando ésta le dice:
. . . Eres tan valeroso como Héctor de Troya; vales por cinco Agamenones y por diez veces los Nueve de la Fama. ( Acto JI, ese. iv) (Se refiere a Héctor, Alejandro, Julio César, Josué, David, Judas Macabeo,
Arturo, Carlomagno y Godofredo de Bouillon).

Cuando los rebeldes bajo el mando de York y Mowbray se encuentran en
el bosque Gaultree Westmoreland se dirige a ellos de parte del Duque de

Lancaster, ofreciéndoles la paz con la condición de que ambos ejércitos se
dispersen. Tan pronto como lo hacen toma prisioneros a los jefes. Falstaff,
que llega tarde como de costumbre, encuentra a un caballero rebelde que
huye y al momento trata de hacer creer que él lo ha hecho prisionero. El
Príncipe Juan lo interroga:
... Veamos, Falstaff: ¿dónde habéis estado todo este tiempo? ¿Es que
llegáis ahora, cuando todo se ha acabado? Por mi vida, que vuestras
farsas de rezagado os harán cualquier día romper el dorso de alguna
horca.

A lo que Falstaff responde:
Sentiría, milord, que sucediese así; hasta ahora nunca había sabido que
las reprimendas y los regaños fuesen las recompensas del valor. ¿Creéis
que soy una golondrina, una flecha o una bala de cañón? ¿Es que mis

195

�pobres piernas viejas pueden tener la velocidad del pensamiento? He
acudido aquí con la más extremada rapidez, he reventado más de
ciento ochenta caballos y, todo sucio de la polvareda del viaje, como veis,
por mi puro e inmaculado valor, he cogido a sir Juan Coleville del Valle,
el más furioso caballero y arrojado enemigo. Pero ¿qué importa? Me ha
visto y se ha rendido; de suerte que puedo decir con el camarada de la
ganchuda nariz de Roma: "Llegué, vi y vencí". ( Acto IV, ese. iii).

En todos estos ejemplos, Falstaff se muestra ya sea como un cobarde, o
como un caballero valiente pero prudente.
HONOR

Es interesante leer las obras de Shakes~are en donde aparece Falstaff, para
entender el punto de vista de este personaje con resp_ecto ~l ?ono~. Los siguientes ejemplos nos dan su filosofía, totalmente r~alista, sm idealismos. _En
el Acto V de la primera parte, Falstaff expone su idea acerca de la posible
muerte en el campo de batalla:
Príncipe: ¡ Diablo! ¡ Debes a Dios una muerte!
Falstaff: No está debida aún, y me repugnaría pagarla antes de su
fecha. ¿Qué necesidad tengo de meterme donde no me llaman? ~ah~
esto no es nada. El honor me aguijonea hacia adelante. Sí, pero ¿que, si
el honor me aguijonea hacia atrás cuando avance? ¿Es que el honor
puede reponer una pierna? No. ¿O un brazo? No. El honor, ¿no tiene,
pues, ninguna habilidad en cirugía? No, ¿Qué es el honor? Una Pª!~bra.
¿Qué es esa palabra de honor? Aire. ¡Un adorno costoso! ¿Quum lo
posee? El que murió el miércoles. ¿Lo siente? No. ¿Lo oye? N~. l~~,
pues, una cosa insensible? Sí, para los muertos. Pero ¿no podna vivir
con los vivos? No. ¿Por qué? La denigración no lo sufriría; por tanto,
no lo quiero. El honor es un simple escudo de armas . . . , y así acaba mi
catecismo. ( Acto 1, ese. i).

Kittredge tiene una anotación sobre este discurso: (¿Es que el honor puede reponer una pierna? . .. Aquí Falstaff comienza a hablar en el tono y a
la manera de una persona en el acto de catequizar a un muchacho, y en las
respuestas, imita al muchacho que habla mecánicamente, habiéndolas aprendido de memoria) .
En el Acto V, después de que Douglas da muerte a Sir Walter Blunt, Fal-

En Londres sabía yo cómo escapar de un fogonazo a quemarropa;
pero aquí le temo a los disparos. Aquí no saben apuntar sino sobre la
testa. ¡Tengamos calma! ¿Quién eres tú? ¡Sir Walter Blunt! ¡ He aquí
un honor para vos! ¡ Y un honor que no es una vanidad!. . . Estoy tan
ardiendo como plomo y tan pesado también. ¡ Que Dios desvíe de mí el
plomo! No tengo necesidad de pesar más que mis tripas ... ( Acto V,
ese. iii).

Más tarde le dice al Príncipe:
. . . No quiero un honor que haga una mueca como la de Sir Walter.
Dadme la vida; si puedo salvarla, bueno; si no, el honor llegará sin que
se le haya llamado, y todo se acabó. ( Acto V, ese. iii).

En la segunda parte de Enrique IV tenemos algunas afirmaciones de Falstaff que pueden considerarse irónicas:
Falstaff: Tan cierto como soy un caballero.
Quickly: ¡ Bah! Siempre decís lo mismo.
Falstaff: Tan cierto como soy un caballero.... (Acto 11, ese. i).
Cuando llegan a la taberna por él para que se presente ante la Corte se
lamenta:
... ¿ Veis, hijas mías, cómo se busca a los hombres de mérito? Los
que no sirven para nada pueden dormir, mientras que al hombre de
acción se le llama . . .

•

Y Quickly le dice:
¡Bueno; que te vaya bien! Te he conocido veintinueve años, desde la
llegada del tiempo de los guisantes; pero el hombre más honrado y de
corazón más leal ... ¡Anda, que te vaya bien! (Acto JI, ese. iv).

Falstaff no respeta nada de lo que para otros tiene algún valor moral.
Como dice L. Campbell: "Se burla de la función del rey y de los representantes de la justicia. Hace mofa del deber y el valor. Se burla de la muerte
en el campo de batalla cuando le da una estocada en el muslo al cadáver de
Hotspur y cuando afirma haberlo vencido; así como cuando finge estar muerto hasta que el peligro ha pasado. Se mofa de la gloria del conquistador con

staff aparece en escena y encontrándolo exclama:
197

196

�su conducta respecto a Colville. Alcanza en la discusión acerca de sus falsos
soldados y falsa jefatura tal grado de cinismo, que sólo puede atribuirse a las
condiciones que el público de la época reconocía".7
Pero aunque la crítica es dura, se considera que Shakespeare logra expresar cierto grado de ternura en la comedia de la muerte de Falstaff.
PROBLEMAS DEL SOLDADO. DEGRADACIÓN DE LA PROFESIÓN

En las obras Enrique IV, Primera y Segunda Parte encontramos no sólo
un reflejo del ambiente político de la época de Shakespeare, sino también
de los problemas de los soldados, las condiciones del ejército inglés y la vida
que le esperaba al soldado al terminar las guerras.
Las causas principales de los problemas del soldado y la degradación de
la profesión en la época isabelina, eran especialmente cuatro: La clase de
gente reclutada y su falta de preearación; los tratos corrompidos, por ejemplo, el intercambio de soldados por medio de pago, un abuso común; el nombramiento de oficiales por favoritismo de la corte; y finalmente, la falta de
interés en el soldado que regresaba de la guerra.
Muchos de los soldados que volvían del campo de batalla, se veían forzados a mendigar por necesidad. Un noble de la época decía que a los soldados de Inglaterra sólo les esperaba lo siguiente: ser asesinados, mendigar o
ser colgados. El Capitán Bernabé Riche, quien escribió ampliamente sobre
este problema, decía que la razón de esta injusticia con los soldados, se debía
a que la guerra era considerada el peor de todos los males.
También se tenía a los soldados por rufianes, fanfarrones, blasfemadores,
en una palabra, la hez del país. Los capitanes eran escogidos por favoritismo,
no por su habilidad o conocimientos. Los soldados eran elegidos por un condestable entre aquellos a quienes desagradaba, como una especie de venganza. En Londres los reclutaban entre los prisioneros, los vagabundos en las
calles; no importaba de dónde venían si su precio era bajo; en lugar de escogerlos entre hombres dignos, honorables y con un entrenamiento adecuado.
Los jefes eran al mismo tiempo corrompidos e ignorantes y por consiguiente
eran culpables de la matanza y robos de las compañías a su cargo.
Los defensores de la profesión militar no se cansaban de repetir que : "1)
Los comandantes eran frecuentemente nombrados de acuerdo con la influencia que terúan con alguna persona en la corte; 2) estos comandantes y sus
oficiales subordinados no eran a veces solamente incapaces sino que también

' L. B. CAMPBELL, Shakespeare's Histories. The Huntington Library, San Marino,
California, 1965, p. 244.

198

practicaban el soborno en sus negociac10nes; 3) los soldados eran escogidos
con miras a una ventaja personal por parte de los oficiales o condestables·
Y 4) la alternativa de robar o mendigar para sobrevivir a su retorno de la~
guerras, no provocaba precisamente entusiasmo para escoger el oficio de soldado".ª
La reina Isabel promulgó varios edictos a este respecto. Uno de ellos trata
de la venta de armas por los soldados, ya que éstos aducían que se veían
obligados a hacerlo porque no recibían sueldo. La reina negó lo anterior y
ordenó a los compradores que devolvieran el equipo militar.
Otro decreto "Contra soldados vagabundos y otros" fue expedido en 1589
cuando supo que a los soldados y marinos que regresaban de la guerra les
era negado empleo por sus antiguos amos.
Asimismo los miembros del Concejo publicaron otro decreto en 1593 para
proporcionar ayuda a los soldados lisiados y heridos, pero se les ordenaba
regresar a sus condados, prohibiéndoles permanecer "dentro de un límite
de tres millas de Southwark o Londres o Westminster".
Todas estas proclamaciones nos dan una idea de las condiciones de los
soldados en Inglaterra en esa época y del problema político para el Estado,
creado por las guerras y los soldados sin entrenamiento. Shakespeare aprovechó la situación para dramatizarla irónicamente, sin ningún sentimentalismo o simpatía.
A Peto, por ejemplo, se le otorga un puesto honorable, aunque no está
preparado para el mismo. A Falstaff le mandan a la guerra a pie, como una
broma del Príncipe. Bardolph es nombrado mensajero ante Lancaster y Westmoreland. Todos estos ejemplos muestran la preferencia militar por influencias. Falstaff mismo, actúa como los oficiales que eran elegidos por este método. Estos oficiales se apoderaban de parte de los sueldos asignados para
una compañía y sólo alistaban media compañía.
En el siguiente discurso tenemos una prueba de este procedimiento; también de la clase de hombres que se reclutaban como soldados, su pobreza y
las consecuencias de no dotarlos de ropa adecuada:
Como mis soldados no me abochornen, voy a ser un salmonete escabechado. He abusado de la orden del rey de una manera condenable.
Me he embolsado trescientas y tantas libras por el reclutamiento de ciento cincuenta soldados. No he reclutado absolutamente más que buenos
terratenientes, hijos de hacendados; me he informado de los mozos que
tenían novia, de aquellos cuyas amonestaciones se habían proclamado

' lbid., p. 248.

199

�dos veces, de ese montón de patanes a quienes les gustaría tanto escuchar
al diablo como a un tambor, y que temen más a la detonación de un
mosquete que un ave lesionada o un pato silvestre herido. No he reclutado ningunos otros más que esos aficionados a las buenas tostadas con
manteca, que tienen corazones en sus vientres no más gruesos que cabezas de alfiler y que se han redimido a metálico del servicio. Así, ahora
mi compañía no se compone más que de abanderados, tenientes, cabos,
caballeros de compañías, rústicos tan andrajosos como el Lázaro de los
tapices, donde el perro del glotón lame sus llagas. He tomado sin vacilar
gentes que nunca fueron soldados, tales como criados bribones despedidos, hijos segundos de hermanos segundos, mozos de mesón que han emprendido la fuga, hosteleros en estado de bancarrota; todas las lacras
nacidas de un mundo tranquilo y de una larga paz, individuos diez veces
más lastimosamente harapientos que una bandera vieja. He ahí las gentes que he tomado para ocupar la plaza de los que se han librado por
dinero del servicio; tanto, que os juraría que he escogido ciento cincuenta
hijos pródigos desharrapados, recientemente venidos de guardar cerdos y
de alimentarse con inmundicias y desperdicios. Un sujeto chusco, que me
encontré por el camino, me dijo que había yo desalojado todas las horcas
y reclutado cuerpos muertos. Jamás se han visto tales espantapájaros. No
atravesaré Coventry con ellos, lo aseguro; los idiotas marchan con las
piernas separadas, como si tuviesen grillos en ellas, pues, en realidad, las
prisiones me han proporcionado la mayor parte de ellos. No hay más que
camisa y media en toda mi compañía, y esta media camisa se compone
de dos servilletas cosidas juntas y echadas sobre los hombros como la
túnica sin mangas de un heraldo; y la camisa, a decir verdad, robada a
mi patrón de Saint Albáns o al posadero de Daventry. Pero eso no es
nada; ellos encontrarán bastante ropa blanca en todas las cercas. ( Acto
IV, ese. ii - Primera Parte).

Este largo discurso en sí explica muchas de las condiciones desastrosas del
ejército en esa época.
Riche en una de sus relaciones ( 15 74) dice: "Primero por la manera como
avanzan fatigosamente a través del país. Donde les toca pasar la noche, el
ama de casa tiene suerte si encuentra sus sábanas por la mañana, o si no se
llevan una cubrecama, las cortinas de la cama, o un tapete de mesa, manteles
o servilletas o cualquier otra cosa ... 9 La relación de Riche lleva como título
Un diálogo excelente y simpático entre Mercurio y un soldado inglés.

• lbid., p. 252.

200

El Príncipe Enrique en el Acto IV, dice de los soldados de Falstaff:
Jamás vi más lastimosos bribones.

A lo que Falstaff responde:
Bastante buenos para ser zurrados; carne de canon, carne de cañón;
llenarán un hoyo tan bien como el mejor. ¡ Pchs! ¡Hombres mortales,
hombres mortales! ( Acto IV, ese. ii - Primera Parte).

Y más tarde, al hablar acerca del fin de los soldados dice:
.. . He conducido a mis andrajosos a un lugar donde han sido hechos
polvo; de mis ciento cincuenta, no hay sino tres que están con vida, y
éstos, destinados a mendigar el resto de sus días en los extremos de la
ciudad. ( Acto IV, ese. iii).

Un ejemplo del intercambio de soldados por dinero, en cuyo caso se dejaba en libertad a hombres hábiles, tomando en su lugar a otros ineptos para
el oficio, lo encontramos en Enrique IV (2) cuando Shallow trata de conseguir cuatro hombres para Falstaff, de acuerdo con órdenes recibidas. Es
necesario escoger cuatro candidatos entre seis. BardolEh le dice a Falstaff que
tiene tres libras para dejar en libertad a Mohoso y Ternero:
Shallow:
Falstaff:
Shallow:
Falstaff:

Vamos, sir Juan: ¿cuáles son los cuatro que tomáis?
Escoged por mí.
¡ Pardiez! Entonces escojo a Mohoso, Ternero, Sombra, y Débil.

Avanzad aquí, Mohoso y Ternero. Vos, Mohoso, permaneced
en casa hasta que seáis apto para el servicio. Y en cuanto a vos,
Ternero, creced hasta que seáis lo bastante fuerte para la milicia; no quiero a ninguno de vosotros dos.

Shallow: Sir Juan, sir Juan, no os llevéis de prejuicios. Vuestros hombres
son los más aptos, y quisiera veros servido por los mejores.
Falstaff: ¿Es que pretendéis enseñarme, maese Shallow, a escoger un
hombre?. . . ( Acto 111, ese. ii).
Aun los nombres de los candidatos simbolizan sus defectos o posición. A
Pistol se le nombra capitán, otro cargo otorgado por favoritismo de la corte.
Doll comenta así la capitanía de Fistol:

201

�¿Capitán tú, abominable condenado vagabundo? ¿No te da vergüenza de oírte llamar capitán? Si los capitanes fuesen de mi opinión, os
apalearían, por usar títulos sin haberlos ganado. ¿ Capitán tú, patán, por
qué? ¿Por haber desgarrado la gorguera de una pobre puta en un prostíbulo? ¡ El capitán! ¡ Que ahorquen al bribón! Vive de ciruelas cocidas,
llenas de moho, y de pastelillos secos. ¡ Capitán! ¡ Luz de Dios! Estos bellacos harán de la palabra "capitán" una palabra tan odiosa como la
de "ocupar" que era una palabra excelentemente honesta antes de las
malas acepciones que se le han dado. Por eso los capitanes tienen necesidad de fijarse en ello. ( Acto II, ese. iv).

En la obra Enrique V, Shakespeare relata el fin del capitán.
Como se puede ver por todo lo anterior, los escritores tomaban a los soldados y jefes desmerecedores, como personajes cómicos con el fin de divertir
a la nobleza. Riche en otro de sus escritos, lamenta la falta de recompensa
por acciones honrosas de los soldados, cuando dice: " ... excepto quizás una
pequeña alabanza en una balada; o si un hombre es favorecido por un dramaturgo, en ocasiones puede ser canonizado en escena". 1 º Esto es precisamente lo que ocurrió con el personaje de Falstaff en las obras de Shakespeare,
aparte de la crítica que hace de las condiciones del soldado en su época.
La cobardía de Falstaff es obvia, pero no se puede negar que es humano,
realista e ingenioso cuando habla del valor y del honor. Se aprovecha de sus
relaciones con el Príncipe, ¿pero cuántos no harían lo mismo en su lugar?
Falstaff refleja la maña que tanto los caballeros arruinados como los soldados tenían que darse para permanecer "a flote", sobre todo si preferían seguir viviendo a obtener honores o títulos pomposos después de muertos. Pero
a pesar de todo, Falstaff es un personaje jovial que ha divertido con sus
fanfarronadas y buen humor al público de todos los tiempos.

BIBLIOGRAFÍA

CAMPBELL, LILY B., Shakespeare's Histories. Mirrors of Elizabethan Policy.
The Huntington Library, San Marino, Calif., 1965.
KITTREDGE, GEORGE LntAN. Ed. Henry IV. Part One. The Kittredge Shakespeares. Blaisdell Publishing Co., Waltham, Mass., 1966.
- Henry IV. Part Two. Bailsdell, Publishing Co., Walthan, Mass., 1966.

PRArr, RoBERT A. Ed. et al. Masters of british literature. Vol. I, Houghton,
Mifflin Co., Boston, 1958.
SHAKESPEARE, WILLIAM, Obras Completas. Aguilar, Madrid, 1960.
SPENCER, THEODORE, Shakespeare and the nature. of man. Macmillan Co.,
New York, 1942.
WILSEN, DovER, "Falstaff and the Prince", Shakespeare. The Histories. Twentieth Century Views. Ed. Eugene M. Waith. Prentice Hall, Inc., Englewood Cliffs, N. J., 1965.

'° !bid., p. 254.

202

203

�LA OBRA LITERARIA DEL PRIMER OBISPO
DE TAMAULIPAS
El Obispo Montes de Oca auténtico príncipe de las letras, poeta y orador poliglota.
Su educación en Oscott y en el Pío Latino de Roma. Gregorio Eulogio Gillow Marqués
de Selva Nevada. Maximiliano. Se funda la Diócesis de Tamaulipas. Incidente con
el General Montesinos. Pasa al Arzobispado de Linares. San Luis Potosí. Incidente en
la Academia de la Lengua. Su destierro. Encuentro con García Naranjo. Su palacio
y museo. Regresa a México y muere en Nueva York. Su último soneto.

Lic. Cmo R.

DE LA GARZA

Universidad de Tamaulipas

Es INCUESTIONABLE que entre las personas de la Curia mexicana del último
tercio del siglo pasado y primera década de éste, quienes más brillaron por
sus talentos literarios, fueron Joaquín Arcadio Pagaza, Obispo de Veracruz;
pero muy más aún que él, de modo especial y señalado don Ignacio Montes
de Oca y Obregón, primer Obispo de Tamaulipas y sucesivamente Arzobispo
de Linares y San Luis Potosí de este último al momento de su muerte. Ambos
tuvieron en el cultivo de las disciplinas literarias (sin menguar mérito a su
labor de Pastores), muchos puntos de afinidad: El conocimiento de los clásicos, los que en forma total les fueron familiares, por su manifiesta predilección
por ellos, el dominio de las lenguas vivas y muertas ( entre éstas el hebreo, el
griego y el latín) , la traducción de aquéllos y su excelente producción literaria.
El Obispo don Ignacio Montes de Oca y Obregón, nació en la Ciudad de
Santa Fe de Guanajuato, el día veintiséis de junio de 1840; fue hijo de personas de rancio abolengo social y económico, pues descendiente de mineros
prósperos, nació, creció y vivió en la opulencia. Su instrucción la hizo en
Europa, primero, en el Colegio de Santa María de Oscott en Inglaterra, y
decidida su vocación, en el Pío-Latino de Roma, teniendo tiempo y preferencia para todo, según escribe uno de sus biógrafos, y sobresaliendo en disciplinas tan alejadas al parecer de su temperamento como la esgrima, el baile
y la equitación, en los que fue consumado maestro. De regreso a México,
ingresó por tres años en el Seminario Conciliar, y finalmente, al Colegio Pío-

205

�Latino de Roma, alcanzando durante sus estudios inusitados honores, habiendo escrito él, el himno que aún actualmente usa el Colegio, y siendo
también el primer obispo consagrado de quienes han estudiado en esa institución. Se dice que cuando Maximiliano el rubio archiduque Habsburgo, y
la bellísima y ambiciosa Carlota Aroalia, E_asaron por Roma a hablar con el
Papa sobre los sueños de su frustrado imperio, bufo si no hubiese sido trá'
b ,
gico, fueron éstos visitados tanto por el señor Montes de Oca y O regon,
como por don Gregorio Eulogio Guillow, Marqués de Selva Nevada, estudiante del Pío-Latino, y andando el tiempo, y auxiliado por el general don
Porfirio Díaz, Arzobispo de Oaxaca, y cuya casa en la Capital de la República fue donde actualmente se encuentra el "Hotel Gillow" en Cinco de
'
. .
Mayo e Isabel la Católica. Claro es que cuando el genial huma~~- vmo a
México ( 1865) tuvo una favorable acogida, en la Corte de Maxmuhano. El
virtuoso y ejemplar sacerdote, tan estimado por su enciclopédica cultura, maestro en el arte de escribir sonetos clásicos, dedicó uno, un tanto conservador,
cuando hundido el imperio, Maximiliano fue fusilado, soneto escrito precisamente, según se afirma, el 19 de junio de 1867 seguramente impresionado
con tan trágico; pero justo acontecimiento. Transcribo el soneto:
¡ Desventurada raza mexicana!

mandar no sabe, obedecer no quiere
al que aclama rey, voluble hiere
al que hoy ensalza abatirá mañana.
é'

Victoriosa facción republicana,
¡no goces, no! Maximiliano muere
mas habrá de tu seno quien impere
con despótica vara y ley tirana.
Después del que ahora sacudirte plugo
con infame traición, otro más grave
romperá tu cerviz, sangriento yugo
y nunca satisfecho, harás que clave
siempre nuevos puñales el verdugo
y roja tumba a tus señores cave.
El Papa Pío XII, quien lo había ordenado sacerdote, lo c?nsag~~ o~ispo,
el primero de Tamaulipas el 6 de marzo de 1870 creando as1 la di?cesis de
este obispado, la que hasta que fue unitaria (actualmente el Estado tiene tres,
con sedes en H. Matamoros, Tampico y Ciudad Victoria) la que hasta que
lo fue tuvo los titulares siguientes: Ignacio Montes de Oca y Obregón, el

más brillante y opulento; Eduardo Sánchez Camacho de Sonora, el más infortunado pues murió fuera de la comunión católica romana, de la que se
separó en 1896 por haber negado la tradición de la Virgen de Guadalupe
(igual que "el duende de la Independencia" Fray Servando Teresa de Mier
Noriega y Guerra) y cuyos folletos Ecos de la Quinta del Olvido en Ciudad
Victoria donde murió el 14 de diciembre de 1920, fue una terrible requisitoria contra el clero pudiente, contra las enseñanzas del fundador de la
Iglesia, y los "negocios" de las peregrinaciones; Filemón del Fierro y Terán,
originario de Durango, quien construyó el Santuario, José de Jesús Guzmán
y Sánchez el más humilde de todos y quien cambió la sede a Tampico, donde
murió afectado, pues era un asceta por la tuberculosis, José Guadalupe Ortiz
López (vicariato), José María Armara y González, quien más tiempo fue
titular, pues de Cura de almas de Chalchicomula, Puebla, pasó a Obispo de
Tamaulipas, siendo consagrado en 1923, habiendo muerto en 1955, es decir
ejerció su ministerio durante treinta y dos años, y Ernesto Corripio y Ahumada, quien llegó a la dignidad más joven que todos los anteriores y quien
siéndolo fue promovido a Arzobispo de Oaxaca.
Al momento de su consagración, lpandro Acaico, como era conocido entre los arcades de Roma, tenía 31 años, y lo sirvió durante nueve, siendo su
labor muy notable. Justamente por entonces ( 1870-1879) ocurrió en Ciudad
Victoria el conocido incidente entre el altivo obispo y el general tamaulipeco
don José F. Montesinos, a la sazón jefe de la guarnición de Ciudad Victoria.
Dice don Victoriano Salado Alvarez que "Monsignor di Potosí" como se le
llamaba en Roma, "tenía estampado en su rostro tal aspecto de resolución
y de elegante travesura que daba gana de creer lo que de él se contaba, sobre
los arrestos de sus primeras mocedades". Ello surgió como sigue: Con motivo
de la celebración de una primera comunión de una niña de conocida familia
victorense, el ya célebre pastor de almas, escribió según se afirma un madrigal, en su álbum (de la niña) cuyo contenido consistía en que él que figuraba como zagal, daba consejos a una oveja mística. Tocó su turno al señor
General Montesinos quien como se dice de Hernán Cortés, era: "algo bachiller" quien también dijo a la mística ovejita, que no se confiara del todo
en tan exquisito pastor, pues que algunos solían merendarse a las inocentes
ovejas que apacentaban. Saberlo Montes de Oca y cobrarse la cuenta fue
uno. En efecto escribió un sangriento soneto contra Montesinos e hizo que lo
aprendiera de memoria don Aurelio Collado, entonces joven de ocho o diez
años, y después tronco de apreciable familia de nuestra Capital. En aquellos
días, había en Ciudad Victoria, una botica que era como un café de nuestros días, ubicada en Hidalgo y nueve, justamente donde han estado por su
orden: la librería y E_apelería de Sixto Acevedo hijo, la farmacia del Profesor
don Arturo González y en nuestros días el café Tibet. Una tarde, estando en

207
206

�pequeño Cenáculo, un grupo de amigos entre los que se encontraba el general Montesinos, el Obispo Montes de Oca, mandó al niño para que se lo
recitase, como así lo hizo, delante de todos los circunstantes, más para entenderlo precisa conocer algunos datos biográficos del inestable general. Habiendo terminado sus estudios en el Colegio Militar, se afilió al Partido Conservador. Fue ayudante de campo del General Miguel Atenógenes Miramón
y Tarelo. Cuando en 1858 el general liberal don Santos Degollado se acercó
a la Capital y fue rechazado y derrotado por el general Leonardo Márquez
en Tacubaya, donde tomó preso todo el servicio sanitario del general Degollado, Miramón llegaba a Veracruz, enardecido por su fracaso de no haber
podido apoderarse del puerto, donde Juárez el inconmensurable, había instalado los Poderes de la Unión, bajo la protección del gobernador liberal
don Manuel Gutiérrez Zamora, y cursó una orden por escrito a Márquez
para que fusilara médicos, practicantes y enfermeros, ocasión en que murió
entre otros el doctor Díaz Covarrubias. La orden fue llevada por Montesinos
a Márquez. En el lugar donde se ejecutó el inútil sacrificio hay actualmente,
para recordar el hecho, una pequeña estela de mármol, en la que sólo se lee
una palabra hebrea "aceldama" y la que en romance significa "campo de
sangre". El hecho Je valió a Márquez el apodo del "Tigre de Tacubaya".
Vencidos los conservadores Montesinos se expatrió a España, allí se "enredó"
con la hija de un peluquero. Cuando la infortunada aventura intervencionista de Napoleón el Pequeño (III) según lo calificó el genial Víctor Hugo,
Montesinos vio la ocasión de reconciliarse con la República, se vino de España con su amante, desembarcó en H. Matamoros, y habiendo sido aceptado en las armas republicanas, estuvo en Puebla el 5 de mayo de 1862. Al
prosperar señaladamente en tiempo del General don Porfirio Díaz, hasta
formar parte de su Estado Mayor (en el que estuvieron también los tamaulipecos General Samuel García Cuéllar, quien perdió un brazo en Casas
Grandes, donde fue herido en una mano el señor Madero, y el Coronel de
Ingenieros don Namo Dorbecker originario de Magiscatzin) abandonó a su
amante contrayendo matrimonio. Con tales antecedentes, el tremendo soneto
decía así:

¡Tránsfuga mocho! Militar veleta
en Tacubaya cínico verdugo
de M árquez vengador temiste el yugo
y en Puebla cambiaste de chaqueta.

Tú propinaste con frailesca treta
a Zaragoza venenoso jugo
y en mala hora ladrar, perro te plugo
a quien muy alto está, limpio planeta.
Tu lengua negra de escorpión desata
pero antes busca al infeliz barbero
y nárrale que el hambre a su hija mata
tú que inútil allá en el extranjero
ibas a perecer víbora ingrata
sin la que arrojas hoy al basurero.

La reacción de Montesinos, sintiendo su honor ultrajado no se dejó esperar. Hay sobre tal extremo dos versiones, la una que ante la actitud poco
comedida del mílite el obispo le contestó: "Señor General: Si en vez de
mitra portara yo quepís, otra sería la actitud de usted". La otra versión la
más conocida o generalizada, es que el señor general Montesinos mandó
sus padrinos al Obispo para batirse en duelo, y que éste le replicó, más
o menos como sigue: "Usted tiene derecho de hacer conmigo lo que le
plazca, puesto que tan mal me quiere; pero no tiene derecho de exigirme
que yo contribuya a que usted realice su venganza. No acepto desafíos, por•
que los prohibe la Iglesia y porque no quiero ni debo sacrificar al odio de
usted poniéndome en ridículo, una carrera que me ha costado muchos años
de trabajo, y en la que espero medrar andando el tiempo; pero la Iglesia no
me prohibe defenderme, cuando sea injustamente atacado. Yo salgo todas
las mañanas a caballo y acompañado solamente de un mozo, si usted va
cualquier tarde de estas también sólo acompañado de amigos, y me ataca,
yo sabré responder y quizá ponerlo a usted a raya".
El señor Montes de Oca, fue designado Arzobispo de Linares, con sede
en Monterrey, frente a cuya mitra estuvo dos años, siendo promovido por
León XIII al Obispado de San Luis Potosí.
Si el señor Montes de Oca nació poeta, se hizo y no fue menos erudito
por ello, como orador sagrado de reconocido fuste, y son notables algunos de
sus discursos por su elocuencia y contenido avasalladores. En alguna ocasión,
ruando hubo de hacer un sermón en Roma (1899) preguntó el señor Montes
de Oca, en qué idioma debería dictarlo. Es también notable por su erudición,
el que hizo invitado por la Real Academia de la Lengua, para hacer el elogio fúnebre del autor del Quijote, don Miguel de Cervantes Saavedra, en
or:asión del tercer centenario de su publicación, y en el cual estuvo presente
el Rey Don Alfonso XIII.
209

208

H14

�Miembro de la Academia Española de la Lengua y de la Academia Mexicana correspondiente a la española, el Licenciado Salado Alvarez, lo describe así: "era de buena estatura, con un principio de embonpoit (comenzaba a engrasarse del abdomen) y otro de calvicie, moreno, de lindos y
aterciopelados ojos, con una gran cadena al cuello y vestido de paisano con
'Prince Albert Coat'. Saludaba a todo el mundo y fingía no hacer caso de
las genuflexiones de quienes le besaban el pastoral anillo". El Obispo ofreció
en alguna ocasión, regalar a la Academia su selecta biblioteca, si aquélla
llegaba a tener casa propia, biblioteca que contenía numerosos incunables,
y que se calcula valía en la primera década de este siglo entre dos y trescientos mil pesos; pero el Licenciado don Joaquín D. Casasús, que era Tesorero
de la academia, considerando al obispo deudor moroso de sus cuotas, aquel
activo siempre, le mandó exigir los pagos atrasados. Montes de Oca se enfadó,
declaró que nada debía porque era miembro de la Española y retiró la oferta.
Tenía cierta prevención, para el Clero regular. En una ocasión en que las
damas más conspicuas de San Luis Potosí, le solicitaron que el Seminario
continuara en manos de los jesuitas, las recibió en el salón del trono, con
báculo y mitra y les dijo que: "Sólo respondía ante Dios y la Silla Apostólica
de lo que le estaba confiado y que no cedía la administración de 'su' seminario a sacerdotes, ni seglares ni a orden o corporación alguna, porque en
esas materias era soberano". En otras palabras se enfadó y las despachó con
"cajas destempladas".
Cuando sobrevino la revolución en 1913 se le coludió como a todo el clero
con Huerta. Se cuenta que en 1910, cuando el señor Francisco I. Madero se
encontraba confinado en la Penitenciaría de San Luis Potosí, hizo un viaje
a México, habló con la señora doña María Carmen Fabiana Sebastiana
Romero Rubio de Díaz, y con ella consiguió que el general Díaz accediese
a que se le concediera al apóstol su libertad bajo fianza. Pues bien en 1914
hubo de desterrarse a España, donde estuvo siete años. Su palacio fue confiscado, y su museo y biblioteca saqueados y destruidos, en aquél tenía pinturas de los grandes maestros clásicos del Renacimiento de imponderable
valor, en ésta, como ya se dijo verdaderas joyas bibliográficas (incunables) .
Todavía cuando la revuelta "cedillista" ( 1938) cuatro gobelinos de gran
precio fueron substraídos cortándolos con navajas de sus marcos; pero así
parece que fueron recuperados. Su palacio episcopal, es ahora, el Palacio
Municipal de San Luis Potosí. Justamente, al marchar al destierro, se embarcó en Puerto México, el 20 de julio de 1914, en el vapor "Buenos Aires"
de la trasatlántica española, viajando con él a Nueva York otros distinguidos
mexicanos quienes como él iban al ostracismo. A bordo el señor Licenciado
don Ignacio Bravo Betancourt presentó al señor Licenciado Nemesio García
Naranjo ex-secretario de Educación Pública, bajo Huerta, con el ilustre Obis210

po de San Luis Potosí, y quien muy poco salía de su camarote. El vate le
dijo que más que su labor literaria clásica, le interesaba su calidad de hombre. "¿ Qué es lo que le atrae de mi personalidad?", inquirió el mitrado, y
el interrogado replicó: "Que si él (el Obispo) hubiera vivido en el siglo XI,
habría acompañado vestido de acero a Godofredo de Bouillon, a la Primera
Cruzada y que su nombre hubiera sido citado en la Jerusalén libertada de
Tasso; que en la querella secular de Papas y Emperadores habría estado al
lado de Gregorio el Santo; que en el Renacimiento habría sido protegido de
Lorenzo el Magnífico ; habría tenido la estimación de Leonardo y la amistad
de Maquiavelo; y que dos siglos después en Francia, posiblemente Mossuet
y Masillón le habrían leído sus composiciones, antes de leerlas en la Corte
de Luis XV". "Tiene usted mucha fantasía -respondió el Obispo--, pero
su juicio halagador me desconcierta, pues yo creía que era usted liberal".
"Lo soy (contestó García Naranjo) ; pero ello no me impide reconocer el
mérito, donde se encuentre".
En agosto de 1920, ya de ochenta años, regresando del destierro, se embarcó de España a Nueva York de paso para México (San Luis Potosí)
muriendo en la Babel de Hierro. Precisamente unos días antes de morir, escribió su último y bellísimo soneto, que reproduzco.

Triste, mendigo y ciego cual Homero
1 pandro a sus montañas se retira
sin más tesoro que su vieja lira
ni báculo mejor que el de Romero.
Los altos juicios del Señor venero,
y al que me despoj6 vuelvo sin ira,
de mi mantel pidiéndole una tira
y un grano del que fuera mi granero.
¿Por qué mirar con fútiles enojos
a quien no puede hacer ni bien ni daño?
sentado entre sus ávidos rastrojos
y sólo espera en su octogésimo año
antes que acaben de cegar sus ojos
morir apacentando su rebaño.

211

�DIALÉCTICA DE LA INTERIORIDAD Y LA EXTERIORIDAD
EN UN POEMA DE RAMÓN LóPEZ VELARDE
PRoFR. BENJAMÍN MoRQUECHO

"La palabra es la casa del ser, pensadores y poetas guardan su morada".

M.

HEIDEGGER

EL HOMBRE, tema central del pensamiento de la primera mitad del siglo, ha
sido conceptualizado como una relación dialéctica entre una interioridad que
se exterioriza, y una exterioridad que vuelve, al ser resignificada, a ser interior.
Rostro y máscara, actor y personaje, el hombre es una intimidad inespacial que, como dice Ortega, tiene que cabalgar la materia para manifestarse
trasponiéndose o traduciéndose en figuras espaciales.1
Historia que se escribe con fantasía y vida, el hombre va dejando su huella
en su propio rostro. En su rostro adolescente, parecido a todos los demás
rostros adolescentes, va modelando, como en estatua viva, un personaje, el
personaje que va siendo cada vez más definitiva e irremediablemente. En el
adulto rostro la propia historia ha modelado algo que va siendo, cada vez,
más máscara y menos rostro. Cada vez sus rasgos son más definitivos. Cada
vez es más limitada la capacidad de significar nuevos gestos. Pero toda la
historia procede del interior del hombre. Todo rasgo petrificado en el rostro
anciano o adulto, fue, antes, un gesto libre: traducción de algo inespacial,
la intimidad del hombre que, al construir su historia, se ha ido realizando y
con ello, paradójicamente, deshumanizando: obteniendo la inmovilidad y
plenitud de las cosas.
Sujeto, núcleo de atribuciones, centro emanador de valores y significacio1

ORTEGA

y

GASSET,

J.,

"Sobre la expresión, fenómeno cósmico", en Obras Com-

pletas, t. II, p. 580.

213

�nes, el hombre-intimidad se relaciona con las cosas, con los demás; con la
parte de sí que es posible concebir como mero dato: su cuerpo, su pasado. Al
relacionarse así, el hombre se realiza y adquiere la consistencia de las cosas.
Al realizarse el hombre se exterioriza. El hombre-exterioridad es, de alguna
manera, hijo de sí mismo, de su propia intimidad. El hombre-objeto, realizado, visible, consistente, lleva en sí mismo las huellas de sus propios gestos: es

la estola
de violetas en los hombros del alba,
,
el cingulo morado de los atardeceres.
los_ astros,, y el perímetro jovial de las mujeres.
Mi corazon, leal, se amerita en la sombra.
Desde una cumbre enhiesta yo lo he de lanzar
como sangriento disco a la hoguera solar.
Así extirparé el cáncer de mi fatiga dura.

hijo de sus obras.
El ser del hombre es, sin duda, la preocupación central del pensamiento
europeo en lo que va del siglo. Algunos de los pensadores han tratado de
encontrar en el pensar de los poetas la raíz de sus propios pensamientos. Tal
vez en la poesía de Ramón López Velarde se halle una de las mejores expresiones poéticas de la lengua española, de esa dialéctica de la interioridad y
exterioridad con que se ha tratado de conceptualizar el hombre. Explicitar
esta dialéctica en el poema titulado "Mi corazón se amerita", es el intento

'Seré impasible por el este y el oeste.
Asistiré con una sonrisa depravada
a las ineptitudes de la inepta cultura,
y ~abrá en mi corazón la llama que le preste
el incendio sinfónico de la esfera celeste".2

del presente trabajo.
3

2
En las páginas de Zozobra, Ramón López Velarde incluyó este poema.

MI

CORAZÓN SE AMERITA

"Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Y o lo sacara al día, como lengua de fuego
que se saca de un ínfimo purgatorio a la luz;
y al oírlo batir su cárcel, yo me anego
y me hundo en la ternura remordida de un padre
que siente, entre sus brazos, latir un hijo ciego.
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Placer, amor, dolor . .. todo le es ultraje
y estimula su cruel carrera logarítmica,
sus ávidas mareas y su eterno oleaje.
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Es la mitra y la válvula . . . Y o me lo arrancaría,
para llevarlo en triunfo a conocer el día,

El poeta de Zozobra ha sido clasificado como un poeta desgarrado. Como
el poeta, que enc~entra, segú~ su propio decir, la síntesis de su propio zodíaco
e~ el leon y la virgen. Ha sido tenido también como uno de los poetas mexicanos de _su_tiem~o más ensimismados. En el poema que nos ocupa encontramos ensmusmamiento y conciencia del poeta, de su propio desgarramient~; aunque es~e _desgarramiento se manifiesta, en este poema, de una manera
ligeramente d1stmta a la que han señalado algunos de los estudiosos de la
o_bra del poeta_ de _Jerez, Villaurrutia y Paz, sobre todo. Encontramos patentizada 1~ conc1enc1a de un. desgarramiento del poeta entre dos aspectos de
su p~op10 ser: el hombre mterior que simbolizado por un corazón que se
amerita en la sombra y su propio ser exterior al que hiere la luz del día.
Sombra-día; ínfimo purgatorio-luz, son las parejas antitéticas que ofrece
el poeta en su expresión de la dialéctica interioridad-exterioridad en los versos iniciales.
"Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Y o lo sacara al día, como lengua de fuego
que se saca de un ínfimo purgatorio a la luz . ..

Al parecer se trata de un fuego inusitado: oscuro, al que el poeta contrapone la luz y el día.
• LóPEZ VELARDE,

R., Obras, Fondo de Cultura Econ6mica, p. 144.

215
214

�En los siguientes versos se explicita otra pareja antitética ya apuntada al
principio: el símbolo y la realidad; el corazón y el yo, enriquecida la antítesis
con el juego formal padre-hijo.
.... y al oírlo batir su cárcel yo me anego
y me hundo en la ternura remordida de un padre
que siente, entre sus brazos, latir un hijo ciego . ..

La_ imagen poética se va enriqueciendo a medida que avanza el poema. El
símbolo de la propia interioridad del poeta es, aislado de su contexto, un símbolo manido, viejo. Hace muchos siglos -¿ desde Grecia?, ¿ desde antes?el corazón, la entraña que palpita, late, es el símbolo de la intimidad del
hombre. Pero en el poema del zacatecano, el símbolo, desde los primeros
versos, ha ido adquiriendo capacidad significativa y se ha venido convirtiendo
en una realidad poética que señala hacia múltiples direcciones: es fuego oscuro, nutrido de sombras, anheloso de luz y de día; es un hijo que se siente
latir. Es un preso ávido de libertad, es ciego. Y la exterioridad del hombre,
el yo del eoeta, se ha ido también correlativamente enriqueciendo: Es luz,
día, ternura remordida de un padre y no sólo de un padre: también es madre de su propia intimidad: son las madres quienes sienten latir a sus hijos
en su propio interior.
El primer verso de la segunda estrofa, idéntico al de la primera, suena
distinto. Es distinto. Las palabras que lo forman se han enriquecido significativamente.
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Placer, amor, dolor . .. todo le es ultraje
y estimula su cruel carrera logarítmica,
sus ávidas mareas y su eterno oleaje . ..

Habla el poeta, en esta segunda estrofa, en una forma explícita del símbolo,
de la interioridad; pero dice implícitamente mucho del otro miembro de la
antítesis: la exterioridad, y a la mejor es su decir implícito lo más importante.
A la intimidad, al sujeto, núcleo de significaciones, centro de emanaciones
de realización humana; a la inmaterialidad e inespacialidad íntima que tiene
que cabalgar la materia para manifestarse, todo le es ultraje; todo aquello que
de alguna manera se objetiviza conformando al hombre que es su historia:
el placer, el amor, el dolor : Aquello que de alguna manera realiza y definitiviza al hombre.
Molesta al hombre, en tanto que mera capacidad de constituir su vida,
toda realización humana, pues es, paradójicamente, el agotamiento de la pro216

pia capacidad en cuanto tal. Al realizarse en amor, en placer, en dolor, la
intimidad se siente agotada en cuanto capacidad y ese agotamiento estimula
-¿vanamente?- su infinita sed de ser: "estimula su cruel carrera loo-arítº
mica" dice el poeta en una expresión que, en su tiempo, no dejó de desconcertar por lo bárbaro de su adjetivación. La intimidad se siente presa de la
angustiosa, zozobrante dialéctica de posibilidad y realización: "sus ávidas mareas y su eterno oleaje".
En la zozobra que es la poesía del jerezano, éste quisiera romper la dialéctica que lo constituye como hombre. Quisiera exteriorizar su ser inexteriorizable, por íntimo, simbolizado por su corazón.

... Y o me lo arrancaría
para llevarlo en triunfo a conocer el día,
la estola ~e violetas en los hombros del ·alba,
el cíngulo morado de los atardeceres,
los astros, y el perímetro jovial de las mujeres.

El lenguaje literario de estos versos ha llamadÓ, con razón, la atención de
los críticos de la obra lopezvelardina. En este lenguaje recoge el poeta algunas de sus más comentadas figuras literarias y algunos de los aspectos más
frecuentemente señalados de su poetizar: referencias litúrgicas, nostalgia de
los crepúsculos provincianos, referencia continua a la mujer. Detrás de la
brillantez de estos versos late la tragedia que impulsa y explica la zozobra
del poeta: zozobra ante el amor, ante la mujer, ante la muerte. En la brillantez de los versos late implícita la tragedia del hombre que, al exteriorizarse, muere en tanto que intimida Cada segundo de amor es un pedazo
de muerte. Cada placer conlleva su dosis de autodestrucción. Es hermosa el
alba con su estola de violetas, pero su contemplación agota uno de los contados momentos de la vida del poeta: momentos que son, en última instancia, su único intransferible patrimonio. Cada atardecer es un atardecer de la
propia vida que zozobra. Cada mujer tiene cara de muerte.
El poeta quisiera lanzar al exterior su intimidad, pero sabe que eso significa la muerte. Significa la petrificación del rostro en máscara cadavérica.
Significa la obtención de ser consistente, pero del ser consistente de las cosas
a las que toda intimidad es extraña. Su corazón, fuego oscuro, quiere lanzarlo, sangriento disco, a la hoguera solar. En la misma fuente de luz ha de
incendiarlo luminosamente. Para ello ha de romper el tiempo. En la luminosa

217

�esfera que es, para nosotros, la cifra del tiempo mismo: la que origina el alba
de estola de violetas, el atardecer de cíngulo morado, en ella misma no hay
tiempo. Desde la esfera incendiada no tiene sentido ni el este de los amaneceres
ni el oeste de los crepúsculos. En ella misma se niega o, quizá mejor, se supera el tiempo. ¿ Hasta qué punto simboliza a Dios en la esfera celeste el
3
poeta que ha sido llamado poeta de la zozobra ante Dios?
Mi corazón, leal, se amerita en la sombra.
Desde una cumbre enhiesta yo lo he de lanzar
como sangriento disco a la hoguera solar.
Así extirparé el cáncer de mi fatiga dura,
seré impasible por el este y el oeste,
asistiré con una sonrisa depravada
a las ineptitudes de la inepta cultura,
y habrá en mi corazón la llama que le preste
el incendio sinfónico de la esfera celeste.

En los últimos versos el poeta se ha asomado, vacilante, con la zozobra que lo
constituye y define como poeta, a la ruetura de la dialéctica. Se observa, vacilante exteriorizado sin la angustia de la intimidad. Se observa eternizado,
'
,
sin la angustia de la intimidad. Se observa eternizado, sin la angustia del
tiempo; pero, de vuelta de los abismos de su pensamiento poético, se ve sonriendo depravadamente a la cultura inepta, se ven luminosos en la sinfonía
del cielo.
Otra pareja antitética parece apuntarse, al finalizar el poema, como brotando de las otras parejas señaladas. Es la pareja de la vida y de la muerte
hiperbolizadas en Dios y en la nada. El poema parece ir apuntando hacia la
existencialista angustia de la nada de la muerte, vacila al fin y se refugia en
)a esperanza. Parece que, al romper la dialéctica interioridad-exterioridad .en
provecho de este último miembro de la pareja, al poeta no le qu~da smo
obtener la consistencia y exterioridad de las cosas; pero el poeta vacila antes
de llegar al fondo de lo que parece ser su pensamiento poético entrevisto.
Ramón López Velarde -"No se ha visto poeta de tan firme cristiandad"parece, no sin vacilación, refugiarse en la esperanza.

• CARRILLO, VEREMUNDO, "Ramón López Velarde. Poeta Cristiano", en Letras Potosinas, mayo-junio, 1971, núm. 181, p. 23.

EL ENIGMA DEL TIEMPO EN LA OBRA DE
JORGE LUIS BORGES

DR.

SALVATORE BrzzARRo

The Colorado College

I
EL TEMA DEL TIEMPO es obsesionante presencia a lo largo de toda la obra de
Jorge Luis Borges. El fin de este trabajo es explicar la "preoccupatio temporis"
del escritor argentino, analizando algunos de sus poemas más pertinentes (en
que el tema del tiempo se funde con la trágica e ineludible realidad de todos
los días), y algunos de sus ensayos y cuentos (en los cuales el tiempo es reversible, simultáneo, repetible, modificable, detenible, y hasta inexistente) . Se
podría decir que como Macedonio Femández, preocupado por la muerte,
llega a negarla, Borges, preocupado por el tiempo, hace lo mismo.
Alicia Jurado, en su libro Genio y figura de Jorge Luis Borges, Señala dos
"conocidísimos ensayos" sobre el tema esencial del tiempo: "Historia de la
eternidad" y "Nueva refutación del tiempo". En el primero, Borges defiende
la eternidad para salvar al hombre del olvido; en el segundo, con razonamiento ingenioso, niega la implacable cetegoría "kantiana" del tiempo ( aunque él mismo descree de su refutación). Numerosos cuentos y poemas ilustran otras hipótesis para justificar el interminable fluir de las horas.
El propósito de este trabajo es agrupar cuentos, poesías, y ensayos bajo los
diversos sistemas que Borges conjetura sobre el tiempo, dando primeramente
una definición clásica de lo que es, y explicando, a su vez, cada uno de los
sistemas. Se discutirá en el orden siguiente : 1) El tiempo detenido; 2) el
tiempo cíclico; 3) el tiempo regresivo; 4) el tiempo bifurcado; 5) el tiempo
modificado; y, 6) el tiempo simultáneo. Por último, se discutirá la negación
del tiempo en Borges. Es interesante notar que "el tiempo detenido", "el
tiempo cíclico" y "el tiempo regresivo", por su relación pasado-presente-futuro.

219
218

�se acercan más a la idea clásica del tiempo, mientras que las demás hipótesis
de un tiempo bifurcado, modificado o simultáneo, careciendo de esta relación, caben más bien dentro de un concepto revolucionario del tiempo.
No se tratará en este ensayo de destruir torpemente la arquitectura temporal de Borges, a pesar de que el tiempo sufre "diferentes y acaso incómodos
procesos". Sólo se tratará de demostrar cómo los diversos sistemas temporales
que él conjetura indican claramente su preocupación por este tema tan enigmático.

II
El tema del tiempo es enigmático y complejo en la obra de Jorge Luí~
Borges. Tradicionalmente, el tiempo se ha dividido en pasado, presente y
futuro. La vida de cada día ha sido comparada a un eterno "continuum" en
que el presente recibe su significado y dirección de la experiencia del pasado
y de la esperanza del futuro. El futuro, se ha dicho, no es algo indefinido
que ocurrirá y que no me concierne en el momento actual. El futuro ya tiene
vida en nuestras esperanzas y aspiraciones. De semejante manera, el pasado
no es simplemente algo que me ha ocurrido y que no tiene nada que ver conmigo en el momento actual. En su aspecto de haber sido favorable o no, afecta
el presente y lo determina de manera precisa, aunque no totalmente. El presente, por último, no es un punto fijo en la transición del pasado al futuro,
1
sino un firme vínculo que lleva en sí las dimensiones del tiempo.
Como ya hemos señalado, algunas de las hipótesis que Borges tiene sobre
el tiempo se acercan más a la fórmula clásica. En las otras, es fácil notar cómo
nuestro escritor varía de esta básica definición tradicional del tiempo. Tratando de modificarlo, bifurcarlo, o de anular el pasado y el futuro, Borges
trata de arrestar la inexorable marcha de las horas, que nos llevará inevitablemente hacia la muerte. Después de haber hecho todo, Borges parece resignarse al hecho de que el tiempo es real, y que su pasar nos gasta desgraciadamente a todos.
Borges ha adoptado las siguientes hipótesis del tiempo de diferentes preceptos filosóficos o de la literatura. Las ramificaciones de cada tema son las
suyas. Así trata de explicar el enigma del tiempo:

1

REINHARDT, KuRT F., The Existentialist Revolt. New York, Frederick Ungar

l. El tiempo detenido.
Y Dios lo hizo morir durante cien aiíos
Y luego lo animó y le dijo:
-¿Cuánto tiempo has estado aquí?
-Un día o parte de un día, respondió.2
(Alcorán, II, 261 - "El milagro secreto")

Hay varias leyendas en las literaturas antiguas para disolver el constante
:luir ~e las horas. Ana María Barrenechea, en su libro La expresión de la
irrealidad en la obra de Jorge Luis Borges, menciona la historia de un monje que cree pasar un minuto perdido en la selva oyendo cantar a un pájaro
Y a su vuelta se da cuenta que todo ha cambiado, porque en realidad han
pasado trescientos años.3 Borges recrea una versión moderna de la detención
del tiempo con el cuento "El milagro secreto". El epíteto tomado del Alcorán
nos da la esencia del relato. Jaromir Hladlík, escritor judío condenado a muerte J&gt;&lt;:&gt;r los alemanes, pide a Dios que le conceda un año más de vida para
terminar su obra literaria. Dios lo hace (aunque un año en el pensar de Dios
corresponde a un segundo en la historia del mundo) . Dios le otorga el milagro secreto. "Lo mataría el plomo germánico, en la hora determinada, pero
en su mente un año transcurriría entre la orden y la ejecución de la orden".•
Un año "poblado de asombros, de esperanza, de costumbres, de minucioso
trabajo poético".~ Mientras esperaba la descarga contra la pared del cuartel,
una g~~ de lluvia roza una de las sienes de Hladlík y roda lentamente por
su mejilla. El sargento, fumando un cigarrillo, vocifera la orden final. Las
armas convergen sobre Hladlík, pero el piquete de cuatro hombres que lo iba
a matar queda inmóvil. El universo físico se detiene. Hladlík piensa que se
ha vuelto loco. Luego piensa:
El tiempo se ha detenido. Luego reflexionó que en tal caso también

• BoRGEs, JORGE Luis, Ficciones. Buenos Aires, Emecé Editores, 1956, p. 159.
• BARREN!CHEA, ANA MARÍA, La expresi6n de la irrealidad en la obra de Jorge
Luis Borges. Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, 1957, p. 103.
• Op. cit., Ficciones .. . , p. 161.
• Op. cit., La Expresi6n .. . , p. 103.

Publishing Co., 1964, pp. 237-38.

'.!21

220

�se hubiera detenido su pensamiento ... Un año entero había _solicita_d:
de Dios para terminar su labor: un año le otorgaba su omnipotencia.

Febrilmente Hladlík trabaja durante este período. Por fin:
Dio término a su drama. No le faltaba ya resolver sino un solo epíteto.
Lo encontró. la gota de agua resbaló de su mejilla. Inició un grito enlo1
quecido, m;vió la cara, la cuádruple descarga lo derribó.

Es un segundo que transcurre mientras la gota de lluvia roza una de l:s
sienes de Hladlík y resbala en su mejilla. Sin embargo, lo que para _los demas
es un instante, es para él un año entero. Y aun para el lector el tiempo parece detenerse: se inmoviliza el brazo del sargento que da la orden; el h~o
del cigarrillo queda suspendido en el aire; la gota de agua arresta~ su caida;
el viento cesa; y uno siente que el condenado realmente tuvo su ano de gracia, durante el cual pudo terminar su trabajo.
roa "El truco" (Fervor de Buenos Aires), aludiendo al mismo
E nepoe
1
..
,
d" »s
tema escribe Borges: "En los lindes de la mesa / / el vivir comun se etiene :
Otra referencia a este tema del tiempo que se detiene se encuentra en H_istoria de la eternidad, donde se relata el cuento chino del h~mbre que mira
el juego de ajedrez y al fin su hacha está convertida en cenizas porque han
transcurrido varios siglos.9

2. El tiempo cíclico.
Si debemos creer a los pitagóricos -decía Eudemo a sus discípulosde la misma manera que todas las otras cosas, idéntica por su número,
yo t ambién volveré a hablaros teniendo este bastoncillo , en la mano Y
vosotros estaréis sentados así como ahora, y todas las demas cosas se comportarán de igual modo.1 º (Citado por Simplicio en su Física).

• Op. cit., Ficciones . . . , p. 166.
l bid., p. 167.
• BoRoEs, JoRGE Luxs, Obra. poética. Buenos Aires, Emecé Editores, 1964, p. 27.

1

• Op. cit., La Expresi6n . . . , p. 103.
.
. .
10 Ríos PATRÓN, JosÉ Luxs, Jorge Luis Borges. Buenos Arres, Ed1tonal La Mandrágora, 1955, p. 36.

222

La teoría del "eterno retorno", elaborada por Nietzsche y Schopenhauer y
antiguamente postulada por Pitágoras y Platón, es tema central de varios
cuentos y poemas de Borges. La encontramos en libros de poesía: Fervor de
Buenos Aires ( en "Inscripción sobre cualquier sepulcro"); El otro, el mismo
("La noche cíclica"); en los cuentos de las décadas del cuarenta y del cincuenta; y hasta en uno de sus libros más acabados, El hacedor ("La trama'',
"El cautivo", "A Leopoldo Lugones", aunque en este último sólo de paso).
El "eterno retorno", o tiempo cíclico, es sin duda la teoría más difusa en la
obra de Borges.
En la poesía, "La noche cíclica" es lo que mejor ejemplifica esta rueda
inacabable del tiempo que se repite. En tono "quasi-modernista", Borges nos
da la estructura cíclica de un poema que se va a escribir, un poema inagotable y universal, en que el primer verso coincidirá con el último ( "Lo supieron los arduos discípulos de Pitágoras . .. '') . En la rueda que revuelve
eternamente siempre habrá un poeta universal que escribe los versos necesarios para completar la circunferencia que es infinita y, por eso, incompletable.
Los cuentos, "Tema del traidor y del héroe"; "Historia del guerrero y la
cautiva"; "La trama"; y "Los teólogos", son los que ilustran mejor la elaboración de este tema. En "Tema del traidor y del héroe", el asesinato de
Kilpatrick es un inmenso drama que repite la escena de la muerte de Julio
César a manos de Bruto. Pero también prefigura el asesinato de Lincoln. Un
acto que tiene su antecedente en el pasado, también tiene su proyección en
un hecho histórico futuro. En "Historia del guerrero y la cautiva", Droctolft,
guerrero longobardo, abandona a los suyos y corre a la defensa de Ravenna,
la ciudad asediada. Mil trescientos años más tarde, una mujer civilizada inglesa, deja su isla y opta por el desierto, donde vive como una bárbara. Nos
dice Borges: "Acaso las dos historias son una sola; el anverso y el reverso de
esta moneda son, para Dios, iguales".11 (Dos cuentos que se parecen mucho
a "Tema del traidor y del héroe", e "Historia del guerrero y la cautiva" son
"El muerto", y "El cautivo", respectivamente). En "La trama", la misma
emoción que expresa César al ser matado por Bruto "uno de sus hijos", se
repite cuando el gaucho que muere murmura: "Pero, che!" En "Los teólogos", la doctrina cíclica es puesta en boca de los heresiarcas. tstos, "quemando en la pira insinúan la infinita repetición del mismo drama y la pesadilla circular y eterna" 12 que preanuncia la incineración de otros herejes de

11
Op. cit., Ficciones ... , p. 159.
" Op. cit., La Expresi6n . .. , p. 44.

223

�En todas las_ ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con dive_rsas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts'ui Pen, opta -simultáneamente- por todas.ie

la Edad Media. Es interesante notar que en el libro El hacedor esta teoría
nietzscheana del "eterno retorno" es la única que se expresa sobre el tema
del tiempo. ·

3. El tiempo regresivo.
Que fluye el pasado hacia el porvenir es la creencia común, pero no
es más ilógica la contraria, la fijada en verso español por Miguel de
Unamuno. . . Ambas son igualmente verosímiles - e igualmente inverificables .13

Estos futuros abarcan todas las posibilidades. Pero no existimos en las mayorías de estos tiempos:

En algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros,
los dos.17

( "Historia de la Eternidad", 10) .

Ante un fluir temporal que transcurre del pasado al porvenir, Borges investiga la otra eosibilidad de un tiempo regresivo, que empieza con el futuro y termina con el pasado. Ese sistema temporal inverso es el tema del
cuento "Examen de la obra de Herbert Quain", en que el protagonista narra
su obra de escritor regresivamente. En el prólogo de su obra, Herbert Quain
recuerda "el mundo de Bradley, en que la muerte precede al nacimiento y
la cicatriz a la herida y la herida al golpe" .14 El prólogo nos da la estructura
del cuento, en el cual las horas fluyen regresivamente. La trama de este cuento
se parece mucho a la novela Memórias pósthumas de Bras Cubas, del escritor brasileño Antonio Machado de Assis. En ambos relatos, el protagonista
empieza su narrativa con su muerte y termina con su infancia.

El film francés de vanguardia, "L'année derniere a Marienbad" trata de
estas bifurcaciones del tiempo. Nos da varias posibilidades basadas' sobre un
~e~ho. Es imposible aceEtar una sin aceptar todas, porque una no es más
log1ca o verosímil que las otras.

5. El tiempo modificado.
La me~ó~ica ela~o.ración de hronir ( dice el Onceno tomo) ha prestado servicios prodigiosos a los arqueólogos. Ha permitido interrogar y
hasta modificar el pasado, que ahora no es menos plástico y menos dócil
que el porvenir.18

4. El tiempo bifurcado.
A diferencia de Newton y de Schopenhauer, su antepasado no creía
en un tiempo uniforme, absoluto. Ts'ui Pen creía en infinitas series de
tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos . . . que se aproximan, se bifurcan . ..
(Ficciones, 109-10) .15
Este concepto revolucionario del tiempo, en que no hay relación del pasado al presente y al porvenir, es el tema de "El jardín de los senderos que
se bifurcan". Este jardín es un laberinto donde la única palabra prohibida, la
que salve el enigma, es "tiempo". Se postulan una serie infinita de futuros,
pero todas las bifurcaciones del tiempo son posibles y se tienen que aceptar:

("Tlon, Uqbar, Orbis Tertius", 28).

~n la historia de Tlon, un grupo de eruditos intercala un mundo imaginario en un mundo real. Mediante la introducción de elementos imaginados
es posible modificar el pasado de tal manera que reemplace buena parte de
la historia del mundo.
En el poema "El arrabal", Borges modifica su propio pasado:

10

" lbid., p. 105.
" lbid., p. 105.
" Op. cit., Ficciones ... , pp. 109-110.

lbid., p. 107.
lbid., p. 11 O.
" lbid., p. 28.

11

225
224

H15

�Un hecho futuro ha condicionado su pasado. Le permiten el amor y el
mando, pero sólo porque saben que le va a tocar un futuro que se resolverá
en su muerte.

... y sentí Buenos Aires:
esta ciudad que yo creía mi pasado
es mi porvenir, mi presente;
los años que he vivido en Europa son ilusorios,
yo he estado siempre (y estaré) en Buenos Aires.19

6. El tiempo simultáneo.

(Fervor de Buenos Aires, 39).

En "La otra muerte", por un presente, Borges nos da dos pasados:
Modificar el pasado no es modificar un solo hecho; es anular sus consecuencias, que tienden a ser infinitas. Dicho sea con otras palabras:. ~s
crear dos historias universales. En la primera (digamos), Pedro Damtan
2
murió en Entre Ríos, en 1946; en la segunda, en Masoller, en 1904. º

(El Aleph, 80).

En este cuento, la cobardía de Pedro Damián es re~mplazada por :l recuerdo de una muerte heroica, soñada por el protagon~ta e~ su agoma. Y
·
:~mortal" , donde se confunde la identidad
del• narralo rmsmo
pasa en "El .uu.u
•
dor. Tenemos un narrador y dos antepasados. El protagorusta n?s dice que
en la ciudad de los inmortales se encuentra con Homero, desp~es se_ separa
de él, pero al fin del relato nos enteramos de que el protagonista rmsmo es
Homero.
.
Otra faceta del tema del tiempo modificado es la del. f~turo que detennma
el pasado. En "El muerto", el protagonista muere traicionado por sus pr?pios cómplices. La seguridad de su muerte determina un pasado que habria
sido seguramente otro:
Otálora ( el protagonista) comprende antes de morir que del principi~
lo han traicionado, que ha sido condenado a muerte, que le han permitido el amor, el mando, y el triunfo, porque ya lo daban por muerto,
porque para Bandeira ya estaba muerto.21

To see a World in a Grain of lSand
And Heaven in a Wild Flower,
H old lnfinity in the palm of your hand
And Eternity in an hour. 22

{William Blake).
Si el "alepli" es un punto del espacio que contiene el universo, para Borges el tiempo puede reducirse a un so.lo momento que contiene la eternidad.
Dadas las tres posibilidades del tiempo: pasado, presente y futuro, es posible
realizar un número fijo de combinaciones que pueden dar los siguientes resultados: o los tres estados existen, o sólo dos, o sólo uno, o quizás ninguno
( como Borges trata de comprobar en "Nueva refutación del tiempo"). En
"la esfera de Pascal", existe sólo el presente. El tiempo se reduce a un momento que contiene la eternidad; el espacio, a un punto que contiene el universo. El tiempo se puede comparar a una esfera que dentro de su circunferencia contiene e.l pasado y el futuro, que no existen en el momento actual
que es el P.resente. Pero si sólo el presente existe, todos los actos de los hombres son simultáneos. Aun en la teoría del eterno retorno vemos cómo las
cosas vuelven cíclicamente, y con ellas, el proyecto de anular el pasado.23
... la tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.2•

(Obra poética, 106).

En "El jardín de los senderos que se bifurcan", el futuro es reemplazado
por una serie infinita de futuros que son simultáneos. De la misma manera,

(Antología Personal; 35) .

,. op. cit., Obra poética.•., p. 39.
.
. .
80
•• BoRoEs, JoROE Luis, El aleph. Buenos Aires, Ed1t?nal L~sad_a, 1946, p.
. 5
n BoR0ES, JoROE Luis, Antologla personal. Buenos Aires, Ed1tonal Sur, 1961, p. 3 .

226

" JuRADo, ALICIA, Genio y Figura de Jorge Luis Borges. Buenos Aires, Editorial Universitaria, 1964, p. 69.
" Op. cit., La expresi6n . .. , p. 108.
" Op. cit., Obra poética ... , p. 106.

227

�eliminados el pasado y el futuro, el presente es una continua serie, de actos
simultáneos que se multiplican y se bifurcan. El presente lleva en si la eternidad:
Remotas en el tiempo y espacio, las historias
que he congregado son una sola: el protagonista
es eterno. Hay un agrado en percibir bajo los
disfraces del tiempo, las eternas especies del
jinete y de la ciudad. 25

(Historia de jinetes; 107).

Borges niega la serie temporal y afirma la eternidad usando un argumento
"idealista'', a la manera de Liebnitz o de un Berkeley. Nos dice que Berkeley
niega el mundo objetivo (o todo lo que está afuera de la mente humana,
y afirma sólo lo que el sujeto percibe), mientras que Hume niega el sujeto
(diciendo que la mente no es nada más que una serie de percepciones) .
Hume llega hasta a negar el espacio. Para ambos Berkeley y Hume, el tiempo es una infinita serie de momentos que se suceden el uno al otro. Pero
Borges postula la pregunta: Si negamos la materia (Berkeley) y negamos
el espíritu (Hume), y hasta IJegamos a negar el espacio, ¿ qué derecho tenemos nosotros de afirmar el tiempo? Borges niega la serie temporal sosteniendo que dos momentos iguales en la mente del mismo individuo son un
solo momento que basta para destruir toda la noción de un tiempo que fluye
continuamente. Nos dice:

La negación del tiempo.

Borges ha demostrado en diversas circunstancias una negación del pasado
d 1 f turo Y ha aludido también a una negación del presente. Basta leer
Y e u
·
, 1·
"El . dr t'
el poema de la primera época, "El truco", o uno de_ la u tlma, . ªJe e. ,
para darse cuenta de esto. No importa si son los naipes o las_ piezas de aJedrez que nos dan un número finito de posibilidades. Lo que ~porta es que
los hombres, al repetir jugadas pretéritas, destruye? la suc:sion y cre~n la
eternidad.2s "Lo cotidiano y lo reiterado es para el garantia de eternidad,
porque si ahora vivimos un instante idéntico a otro del pasado, queda anulado el fluir de las horas.27
Esas frecuencias que enuncié de Carriego,/o sé ~ue nos lo acerca~.
Lo repiten infinitamente en nosotros, como si Camego perdurara disperso en nuestros destinos, como si cada uno de nosotros fuera por ,unos
segundos Carriego. Creo que literalmente así es, y que esas momentaneas
identidades ( i no repeticiones!) que aniquilan el correr supuesto del
tiempo, prueban la eterni·d ad .2s

(Evaristo Carriego; 46).

Fuera de cada percepción ( actual o conjetural), no existe la materia;
fuera de cada estado mental no existe el espíritu; tampoco el tiempo
existirá fuera de cada instante presente.29

Pero la frase "negación del tiempo", no afirma solamente la eternidad de
Platón o de Boecio, es decir, se niega la serie temporal para afirmar la eternidad. La implicación de esta frase es también que, además del pasado y el
futuro, el presente (o cada instante presente) no existe. Para comprobar esto,
Borges señala el dilema temporal de Sexto Empírico, en Adversus M athematicos (XI, 197), en que niega el pasado, que ya fue, y el futuro que no es
aún, arguyendo que si el presente existe es indivisible o divisible. No es indivisible, "pues en tal caso no tendría principio que lo vinculara al pasado ni
fin que lo vinculara al futuro, ni siquiera medio, porque no tiene medio lo
que carece de principio y de fin"; por otro lado, no es divisible tampoco,
"pues en tal caso constaría de una parte que fue y de otra que no es (es
decir, pasado y futuro). Ergo, no existe".ªº F. H. Bradley, en Appearance and
Reality ( v. IV), nos da el mismo argumento. Negando las partes llega a negar el tiempo. Borges, por su lado, empieza con una negación del tiempo
( del todo) , para afirmar cada una de sus partes.
El argumento idealista de Borges es irrefutable e ingenioso. Una vez aceptadas las premisas se tiene que aceptar la conclusión. Pero si no nos convence

"' Op. cit., La expresión . . . , p. 126-7.
,. Ibid., p. 117.
., ]bid., p. 116.

,s BoRGES, JoRGE

Luis, E vans. t o Carriego. Buenos Aires, M. Glazier Editor, 1930,

20

Op. cit., Antología . . . , p. 59 .
.. Ibid., pp. 61-2.

p. 46.

228

229

�es porque no pretende hacerlo, Borges mismo descree del argumento. Y concluye su "Nueva refutaci6n del tiempo" con las siguientes palabras:

.. . Negar la sucesi6n temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino . .. no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y
de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un
río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza,
pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.
81
El mundo desgraciadamente es real; yo, desgraciadamente, soy Borges.

Un_ hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. Á lo lar o de
los an~s puebla un espacio con imágenes de provincias de rein! d
montanas
•
'
' dee
.
, de bah'ias, de naves, de islas,
de peces, de habitaciones
instrumentos de astros' de caballos Y de personas. Poco antes de m' ·
descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.

º";;

.
de su
c Este hombre
1 es
d' Borges. El tiempo es otra línea que traza la imagen
dar\ co~o os traces del tiempo que hemos enumerado trazan el enigma
. e ~ ra rmagen, a. del fluir de las horas que nos gasta a todos nos hace
mtUU: nuestra propia mu~rte. Tal vez Borges trascendiendo el tie!po uiere
eternizarse. U~amuno, dejando su obra, se inmortaliz6. Tal vez Borgesq .•
re hacer lo In1Smo.
qwe

III
Las varias hip6tesis temporales conjeturadas por Borges nos han demostrado claramente la preocupaci6n del escritor argentino por el enigma del
tiempo. En "El jardín de los senderos que se bifurcan", el protagonista chino
se enfrenta con una serie infinita de futuros y escoge todas las alternativas
simultáneamente. Analizando el tiempo en la obra de Borges el lector se enfrenta con varias hip6tesis sobre este tema y escoge una, todas, o ninguna,
según su propia mente. Es evidente que el mismo Borges se da cuenta que
el tiempo es desgraciadamente divisible en pasado, presente, y futuro, que las
horas fluyen interminablemente, y que nuestro fin común es la muerte. Modificando el pasado, bifurcando el presente, y eternizando el momento presente Borges trata de vengarse del fluir del tiempo. A veces quiere negarlo
categ6ricamente. Sin embargo, él mismo se da cuenta que nuestra sustancia
está hecha de tiempo, que el mundo es real y el tiempo sigue su marcha.
Hladlik, en " El milagro secreto", se acerca mucho al pensamiento de Borges
acerca del tiempo cuando "arguye que no es infinita la cifra de las posibles
experiencias del hombre y que basta una sola 'repetici6n' para demostrar
que el tiempo es una falacia", para llegar a la conclusi6n que "desdichadamente, no son menos falaces los argumentos que demuestran esta falacia".
Como hace Hladlik antes de morir, Borges recorre estos mismos argumentos
"con cierta desdeñosa perplejidad".82 Borges concluye el libro El hacedor
diciendo:

11

n

Jbid., p . 63.
!bid., p. 121.

u BoaoEs, JoaoE Luis, El hacedor. Buenos Aires, Emecé Editores, 1960, p. 109.

231
230

�LA OBRA SEMANTICA DE JUAN BAUTISTA SELVA

BIBLIOGRAFÍA

Lic. JoRGE DÍAz VÉLEZ
ALAZRAKI, JAIME, La prosa narrativa de Jorge Luis Borges. Madrid, Editorial Gredos,
s. A., 1968.

Univ. Nac. de La Plata
Para DEMETRio GAZDARU,
Maestro Sabio y Generoso.

BARRENECHEA, ANA MARÍA, La expresi6n de la irrealidad en la obra de Jorge Luis
Borges. Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, 1957.

INTRODUCCIÓN

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-

El aleph. Buenos Aires, Editorial Losada, 1946.

-

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-

Ficciones. Buenos Aires, Emecé Editores, S. A., 1956.

-

Discusi6n. Buenos Aires, Emecé Editores, S. A., 1957.

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-

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_

Labyrinths. (English translation by Donald A. Yates and James E. Irby, editors).
New York, New Directions Books, 1964.

DuNNE, J. W., An Experiment with Time. New York, The Macmillan Co., 1927.
JURADO, ALICIA, Genio y figura de Jorge Luis Borges. Buenos Aires, Editorial Universitaria, 1964.
Ríos PATRÓN, JosÉ Luis, Jorge Luis Borges. Buenos Aires, Editorial La Mandrágora,

S1 SE BUSCA EN LA OBRA del lingüista argentino Juan B. Selva 1 un princ1p10
generador, una preocupación que por su reiteración sea el punto de partida,
unas veces, el de llegada, otras, de todas las páginas que escribió, ese principio vertebrador es, sin duda, el de la unidad del castellano.
"La unidad del castellano" fue la fórmula que se difundió en nuestro siglo
para denominar una vieja cuestión -normalmente problemática y con frecuencia conflictiva- que comenzó con la expansión atlántica del castellano:
la cuestión de cómo habrían de insertarse las variantes americanas en el caudal común de la lengua.
La transformación del castellano comienza desde el momento cuando españoles de distintas regiones se congregan en los puertos de salida para el
Nuevo Mundo; sigue operando durante el viaje y se profundiza en contacto
con la nueva realidad que ofrece América y con la aparición de relaciones sociales inéditas en la Península.
A medida que aumenta el caudal de innovaciones que América vuelca en
la lengua común, las relaciones entre esos dos polos geográficos del idioma
se hacen cada vez más problemáticas. Es fácil predecir que habrá dos extremos de fricciones: por un lado, los españoles peninsulares que no estarán

1955.
REINHARDT, KURT F., The Existentialist Revolt. New York, Frederick Ungar Publishing
Co., 1964.
Roux, DoMINIQUE DE, L'Herne. (bienal). Paris, Lettres Modernes, 1964.
WHEELOCK, CARTER, The Mythmaker. Austin and London, University of Texas Press,
1969.

232

1

Nació en Dolores, Provincia de Buenos Aires, el 6 de febrero de 1874. Su obra
sobrepasa los 100 títulos, entre libros y artículos. En 1943 la Academia Argentina de
Letras lo designó "Académico Correspondiente". En 1951, la Real Academia Española
lo nombró "Individuo Correspondiente". Murió en su ciudad natal el 29 de julio de
1962. Próximamente publicaré en el Boletín de la Academia Argentina de Letras una
bio-bibliografía del autor.

233

�dispuestos a tolerar sin más las innovaciones americanas; por otro, los americanos que, a la distancia y en medio de otras circunstancias sociales, no ven
la necesidad -tal vez no la sienten- de meter su lengua en el chaleco de
fuerza de la metrópoli; para ellos "su" español es un instrumento cómodo
y eficaz de intercomunicación, mal que pese a los puristas y gramáticos de
la lejana España.
Estas contradicciones, naturales de los regímenes coloniales, se aceleran a
medida que se debilitan los vínculos con la metrópoli, especialmente a partir
del momento de las luchas por la independencia de las colonias americanas,
porque ya no se trata de una cuestión lingüística; en el centro de las preocupaciones americanas está la lucha por su independencia política. La lengua
se convierte entonces en una trinchera más, como la literatura, el comercio,
la diplomacia, las costumbres sociales, las formas de organización política,
etc. Todo se subordina a ese fin supremo de la concreción de la independencia.
La obra de Selva, mirada en escorzo, está determinada por nuevas formas
de ese viejo conflicto: "la unidad" o "la disgregación dialectal del español",
según fuera el punto de vista del que analizaba la cuestión.
El problema agitó a la intelectualidad argentina durante la mayor parte
del siglo XIX y parte del XX. Hoy en día nadie pone en duda esa unidad
esencial.
La onda revolucionaria del siglo XIX produjo en nuestros patriotas, especialmente en los románticos, la creencia de que nuestra independencia debía también alcanzar al idioma para ser completa. Debíamos dejar de hablar
español para hablar argentino. En su forma más extrema la cuestión fue
formulada hacia 1837 por Juan Bautista Alberdi:
Hemos tenido el pensamiento feliz de ta emancipación de nuestra lengua. . . La revolución en la lengua que habla nuestro país es una faz
nueva de la revolución social de 1810, que la sigue por una lógica indestructible. 2

Angel Rosenblat, en un trabajo de 1961,8 resume muy bien los términos
en que nuestros románticos vivieron el viejo conflictivo:
• En "Emancipación de la lengua", citado por ARTURO CosTA ALVAREZ, Nuestra
lengua. Buenos Aires, Sociedad Editorial Argentina, 1922, pp. 32-33. Esta obra del
lingüista platense, amigo de Selva, es muy útil para la cuestión del "idioma nacional",
especialmente entre páginas 21 y 136, a condición de atenuar la aspereza crítica
del autor.
• Las generaciones argentinas del siglo XIX ante el problema de la lengua. Buenos
Aires, Instituto de Filología Hispánica. 52 pp.

234

Y a se han estudiado . .. las ideas de Echeverría, Alberdi, Juan María
Gutiérrez y Sarmiento, y en general las del Salón Literario y de la Joven Argentina, en materia de lengua. Todos ellos coinciden en un antiespañolismo cultural y lingüístico, que a veces llega a la hispanofobia; en
un entusiasmo ferviente y neófito por la literatura y el pensamiento francés; en la devoción por el pueblo y la tierra; en la afirmación de la inspiración americana . .. ; en la exaltación de las ideas y el menosprecio de
las palabras; en el rechazo de toda tutela académica o academicista· en
la afirmación de la libertad de la lengua, para que pueda progresa:con
las ideas nuevas. Sarmiento, Alberdi y Juan María Gutiérrez llegaban a
proclamar la soberanía popular en materia de lenguaje. Pág. 25.

Una forma ciertamente espectacular del conflicto fue el rechazo que hizo
Juan María Gutiérrez, en 1876, del diploma de "Individuo Correspondiente"
otorgado por la Real Academia Española. Apenas se habían apagado los
ecos de tal actitud cuando Luciano Abeille, profesor francés radicado en la
Argentina, publica su obra Idioma Nacional de los Argentinos.' Apoyándose
en algunos rasgos lexicales, fonéticos y morfosintácticos Abeille sostiene que
el español de la Argentina ha evolucionado hasta formar un nuevo idioma.
El libro viene a resultar la concreción tardía de aquella formulación alberdina, más política que lingüística, y aparece cuando los románticos argentinos ya habían atenuado prudentemente sus audaces afirmaciones juveniles.
Fue ciertamente un libro extemporáneo y casi ningún intelectual de relieve
acompañó su tesis, a pesar de su ropaje especializado y zalamero. Y fue así
no sólo por un enfoque específicamente distinto de la cuestión idiomática sino
también por un contexto político-cultural diverso. La independencia estaba
asegurada 5 y la cuestión cultural e idiomática, que en un momento había
sido puesta al servicio de la lucha, podía ser tratada desapasionada y específicamente. Nadie veía en la Argentina la conveniencia de tener un idioma
distinto al español.
En 1903 Selva publica un folleto La evolución y los estudios gramaticales 6
que compendiaba conferencias y breves artículos periodísticos anteriores. Para
el asunto que ahora me interesa el folleto es muy importante porque Selva
manifiesta, hacia el final del trabajo, su oposición a los criterios de Abeille:

• Paris, S. Bouillon, 1900. 434 pp.
• Sin embargo, la lucha de nuestros pueblos todavía continúa para obtener un
desarrollo económico-social y cultural que asegure su independencia política.
• Dolores, Imprenta, "El Nacional". 27 pp.

235

�Aunque extralimito las proporciones de mi conferencia, séame permitido agregar algunas palabras sobre la debatida cuestión del idioma. ¿Tenemos en realidad un idioma propio, nacional o patrio?. . . El lingüista
francés Abeille, en su afán de adjudicar un idioma a los argentinos, se
ha propasado desde que llega a dar curso a vocablos y locuciones que no
han penetrado ni podrán penetrar al vocabulario de la sociedad culta.
Pág. 23.
En 1906 dedica un libro 7 al tema de la unidad del castellano. Toma como
base un libro de Ferriere, El darwinismo, para afirmar que el evolucionismo
encuentra "exacta aplicación" en el "desenvolvimiento de las lenguas". En
cuanto al español concluye que, de acuerdo con factores literarios, lingüísticos, históricos y sociales, no .existe peligro de disgregación:

Creo haber demostrado que tal peligro no existe; aun a despecho de
los que se encargan de pregonarlo, y a pesar de todo intencional abandono las causas de selección que actúan sobre el castellano, tanto en
Amé;ica como en España, bastarán de por sí para mantener su unidad. Pág. 88.
Esta idea la repetirá a través de sus publicaciones y es lo que, como decía
al principio de este artículo, le confiere unidad a toda su obra. Existían no

obstante dos factores de perturbación para la unidad de la lengua castellana.
Por un lado, la vana pretensión de que las peculiaridades del español a~ericano generen una lengua distinta -caso Abeille-; por otro, una actitud
conservadora y poco atenta a las variantes americanas por parte de la Academia Española:

El caudal de nuestro idioma es más copioso . . . que todo cuanto pretende mostrarnos la Real Academia. Dejémoslo correr con más libertad;
a causa del exagerado afán de "fijar, pulir y dar esplendor", se lo está
desmereciendo, achicándolo por lo menos, y .dase pábulo
. con ello . a los
que pretenden adjudicarnos un idioma peculiar, argentino o americano,
cuando sólo existe uno, el castellano . . . 8
El castellano en América. Su evoluci6n. La Plata, Sesé y Larrañaga. 88 PP·
B. SELVA, El arcalsmo en la Argentina. Voces anticuadas que reviven. En
BAAE, XI (1943), pp. 412-413.
1

• JuAN

236

La concepción de la lengua en Selva
Selva no se preocupó por revisar los presupuestos teóricos de su concepción
de la lengua. Su concepción era marcadamente evolucionista. Para él la lengua escrita era la más prestigiosa. De aquí deriva el papel fundamental que
Selva asigna a la gramática -reflejado en la abundante cantidad de trabajos dedicados a temas gramaticales- y explica su actitud normativa ante
los hechos del lenguaje, muy en consonancia con los esquemas normativos
heredados de los gramáticos clasicistas. La influencia de esta gramática normativa comenzó a decrecer en el país con la revalorización de la lengua hablada y de los aspectos creativos del lenguaje traídos por el idealismo, con el
auge de la concepción estructural de la lengua y con una más exacta valorización de las variantes socio-culturales y geográficas de la lengua aportada
por la moderna dialectología.
A pesar de partir de una concepción bastante estrecha y anacrónica de la
lengua, en la práctica Selva prestaba atención a muchos aspectos que, de
ser consecuente con sus postulados teóricos -explícitos o implícitos- habría
descartado. Me refiero a que rechazaba todo criterio de autoridad sostenido
en principios lógicos o apoyados sólo en dictámenes de gramáticos. Prefería
-recordemos que en su mente sólo estaba presente la lengua escrita- los
modelos propuestos por los grandes escritores de habla castellana y dentro
de éstos, a sus contemporáneos, es decir, a los que reflejaban mejor el estado
vivo de la lengua. Con frecuencia, también, apoyaba sus conclusiones en
peculiaridades del español hablado en la Argentina lo que le valió la crítica -de Costa Alvarez, por ejemplo-- de tomar en cuenta variantes del
lenguaje "que entre nosotros son simple colección de barbarismos o vulgaridades.

La obra semántica
Dentro de este panorama general de la obra de Selva, la parte semántica
abarca una proporción considerable por su extensión y por su continuidad.
Sus trabajos semánticos comienzan a aparecer hacia 1912 y se prolongan
hasta el final de sus días. Desde el comienzo Selva utiliza el nombre de semántica, designación que años antes había introducido Abeille y que había
defendido Cuervo. 9 Llama la atención que Selva la use sin más y constantemente en sus trabajos, con lo que viene a ser uno de los pioneros de los es-

237

�tudios semánticos en lengua española. Creo que la semántica -más que la
semántica la lexicología, pues a Selva le interesaba tanto el neologismo de
significación ( "nuevas acepciones") como lexical ( "nuevas palabras") - venía a ofrecerle un medio excelente, tal vez insuperable, para dar forma a su
afirmación de que la Academia se andaba a paso de buey en esto de recoger la riqueza del español de la Argentina. En efecto, en el vocabulario encontraba muestras constantes de innovaciones que, en cantidad y a veces en
espectacularidad, le era difícil encontrar en la morfosintaxis. La intuición de
Selva respondía sin duda al hecho cierto de que de todos los aspectos del

inició desde el Instituto de Filología de B
Ai
al país en 1927.u
uenos res a poco de su llegada
E~ semántica, ~os puntos de vista de Selva fueron los predominantes en
esa epoca, es decir, la semántica histórica con algunos matice
guida p e · , E
.
.,
.
'
s que en se, . r c1sare. sa onentac10n diacrónica, concretada en tomo del cambio
semanbco, _la -~~tuvo ~n todos sus trabajos. Como en otros aspectos de su
quehacer lingwsbco aqu1 también es deudor de don Rufino José Cuervo:
El es:u~io más dete_nido y profundo que se haya hecho hasta hoy de
la semantica o semasiología castellana, y en especial en cuanto corresponde al habla de los americanos, corresponde al ilustre filólogo Rufino
J. Cuervo . ... A la luz de tan luminosa investigación, guiados por los
autore~ que dieron _norma a Cuervo y a la vez por mis propias vistas voy
a consignar a continuación un ligero ensayo sobre semántica argentina.u

lenguaje es el significado el más inestable.
Además, la atención de lo semántico ponía a Selva ante la posibilidad de
superar los estrechos marcos de su concepción lingüística pues le hacia tomar en consideración el lenguaje hablado, que refleja más prontamente el
cambio. Esta consideración del lenguaje coloquial le valió críticas de lingüistas que, como Costa Alvarez, tenían mucho más vuelo teórico que Selva
pero una menor intuición lingüística. Muchas veces acertaba en la solución
de los problemas lingüísticos a pesar de sus concepciones teóricas, mientras
que Costa Alvarez debe mucho de sus falencias a sus devaneos teórico!!.
Selva era un lingüista práctico, muy apegado a lo que don Manuel Alvar
designa como "la llamada de la tierra" .1 0 Buscaba y registraba con singular
constancia las variantes del español en la Argentina. Su interés no residía
en la formulación de principios teóricos pues no estaba dotado para eso; incluso, los materiales que tan pacientemente reunió no le sirvieron para reelaborar la doctrina lingüística con que trabajaba y que de haberlo hecho su
obra hubiera tenido otra dimensión.
Por esa labor perseverante de búsqueda y documentación su obra aparece
hoy como un rico venero para el estudio dialectológico. Es muy posible que
esta condición de la obra de Selva haya sido la que determinó a Amado
Alonso a invitarlo a colaborar con él en las investigaciones dialectales que

• Para esto y otros aspectos de la semántica en español, Cf. mi "Contribuci6n para
la historia de la palabra 'semántica' en español" en Cuadernos de filologla, V (1971),
Instituto de Lengua Española (Mendoza).
1

•

En su Estructuralismo, geografla lingüística y dialectologla actual. Madrid, Gre-

dos, 1969.

238

Esta misma afirmación la reitera en muchas oportunidades.
Aunque
en el
artículo recién citado habla de Michel Brea'1 ("ensuora
b
· IS
,•
mag1stra, emanttque, no se reduce al estudio de los cambios de ace ción
que ~e oper_an ;~ las palabras .. . ") el modelo para Jo que dentro d~ sus
trabajos lex1colog1cos pertenecía al cambio semántico está dado
¡
't ¡ IX ("
•
por e cap1 u O
Ac~pc1ones nuevas") del libro de Cuervo Apuntaciones críticas
sobre el_ le~gua¡e bogotano.13 Lo que allí hizo Cuervo para el español de
Colombia mtenta . hacer Selva para nuestro español, naturalmente que con
n_ienos vuelo erudito y conceptual. Hay, sin embargo, una sugestiva diferenc1_a: S~;ª doc~enta_ muchos de sus ejemplos en la lengua coloquial y hace
hincap1e en los modismos argentinos", una especie de semántica de la frau e unosamente
.
esta ~olabor~ci6n nunca se hizo efectiva, por Jo menos no he hall~do rastros _de que as1 ocurriera. La creación del Instituto de Filología de B
Aires, por .R1card ~ R o_Jas,
·
uenos
provoco, muehas criticas y, en especial, a la decisión
de
~ne;l~ baJO la duección d~ don Ram6n Menéndez Pidal y su Centro de Estudios
~s.tor1cos. ~eo ~ue la que¡a era una reaparición, bajo otras formas, de la tesis {!el
1d1?ma nacional . ~osta Alvarez, tal vez el más ofuscado crítico de )a creación del
ln~tltuto_ y de los primeros lingüistas enviados por don Ramón -Américo Castro, Montoliu'. Millares Cario Y Amado Alonso, era amigo de Selva; posiblemente la intransigencia
de Costa
e
, Alvarez' haya retenido a Selva de trabaJ'ar J'unto a Ama do Alonso.
reo que es este un capitulo de nuestra lingüística que merece ser estudiado.

.En "Acepciones
nuevas. Ensayo sobre semántica argentina", Revista de la Uni·
versidad de Buenos Aires, XXV (1914), p. 5 (de la separata).
11

11

5ta. ed., Paris, A. y R. Roger y F. Chernoviz. XL

+

692 pp.

239

�se, un rudimento de la moderna semántica sintagmática. Este mismo trabajo, ampliado con nuevos materiales, es introducido en su libro Crecimiento
del habla (Estudios que explican la formación de voces y acepciones nuevas,
con más de 8,000 ejemplos).14 Este libro ocupa un lugar central, por su
volumen y sus temas, en la obra lexicológica de Selva. A aquel trabajo,
agrega otros capítulos sobre la acción de los prefijos y sufijos en la innovación lingüística, sobre los cambios fonéticos esporádicos, sobre el arcaísmo
en nuestro castellano y sobre los modismos argentinos. Años después, retoma
estos mismos temas para actualizarlos con nuevos materiales, fruto de su
paciente labor de búsqueda y registración.
En 1941, Selva reseña la segunda edición de El alma de las palabras. Diseño de semántica general de Félix Restrepo.15 Selva no había conocido antes
esa obra y al leerla afirma:
Hoy vengo a rectificar un punto de mi breve estudio sobre semántica, publicado en el N9 29 de este Boletín. Dije: "no ha,y duda que es
Cuervo el filólogo de habla castellana que más y mejor ha estudiado
la semántica ..." Hoy cuenta Colombia con un gran filólogo que ha
matado el punto al eminente Cuervo en materia de semántica. Se trata
del P. Félix Restrepo, actual miembro de la Academia Colombiana y
autor, entre otras notables obras, de El alma de las palabras, sabio
"Diseño de semántica general"; de modo que quien más y mejor ha
estudiado la semántica, en castellano, ya no es Cuervo, es hoy el P.
Restrepo.16

se inspiró : Cuervo. y con él toda la semasiología alemana que prolonga la
nomenclatura retórica (metáfora, sinécdoque metonimia etc). 11 Brea'1 d 1
'
'
·de' su actividad
, e
cua1 Se1va so'1O empezo' a utilizar, ya en los momentos
finales
¡algunos elementos vinculados
. con , el . cambio semántico•, Restrepo, que pro-'
onga en_ caStellano la me3or semantica de su tiempo; 2. Los criterios con
que ~n~l~ó el problema lingüístico capital para los argentinos del siglo XIX
Y pr~c1p1os del XX: las relaciones idiomáticas con España. Selva se mostró
conciliador y comprendió atinadamente que el problema no tenía solución
P_0 r un extrem~ o el otro. Fustigó a los defensores de un supuesto idioma na~onal Y ~ostro c~aramente que la Real Academia Española aparecía demasiado _renusa en incorporar al idioma común las contribuciones argentinas
(~:ncan~s, en un sentido más amplio), que en el campo léxico Selva registro pacientemente.
. S~l;~ tiene el gran mérito de haber aclimatado en el país una disciplina
hngwstica que estaba en sus comienzos, y de haberla aplicado a los datos
concretos que le entregaba nuestro castellano. Su actitud no fue simplemente la de dar a conocer una nueva escuela o una nueva disciplina que se estaba desarrollando en Europa. La aceptó cual la ofrecían los maestros eur~~e~s Y america~os y la semántica le ayudó a plantearse los problemas lingu1sticos de su tiempo. Es demostrativa de su renuencia a la especulación
ese subtítulo de "semántica arge~tina" que agregó a muchos de sus trabajos
en ese campo; expresaba muy bien su deseo de aplicarla al castellano de la
Argentina y no como supu~ieron algunos lingüistas de esa época, que se
trataba de una nueva floración de la tesis del "idioma argentino".
A pesar de sus limitaciones -¡ quién no las tiene!- la obra semántica de
Selva es un sólido capítulo de la historia lingüística en nuestro país.

Se detiene en especial en los capítulos V y VI dedicados a la "Innovación"
y a la "Metáfora" resEectivamente; discrepa con Res trepo en cuanto al
lugar que asigna a los prefijos: en la composición o en la derivación de palabras. Selva sigue interesándose, a pesar de haber variado sus fuentes: además de Restrepo ahora comienza a apoyarse más en Bréal, por aquellos aspectos vinculados con el "crecimiento del habla", es decir, los que les permiten mejor expresar el movimiento creador de nuestro castellano.
Para la orientación semántica de Selva -esto es, para su exclusiva atención al cambio semántico- intervienen dos factores: l. Las fuentes en que

u Buenos Aires, Librería de A. García Santos, 1925. 239 pp.
" Bogotá, Librería Voluntad, 1939. 244 pp.
" En BAAL, IX (1941 ), p. 313.

240

17
Cf. HEINZ KRoNASSER, Handbuch der Semasiologie. Heidelberg, Car! Winter,
Esp. pp. 25-46.

241
Hl6

�BIBLIOGRAFÍA SEMÁNTICA DE JUAN B. SELVA*

l. "Americanismos por Miguel de Toro y Gisbert (Crítica de Juan B. Selva)". En
El lenguaje (Madrid), 1 (1912), pp. 266 a 270.
2. "Los tropos y la filología. Un capitulo sobre semántica argentina". En El lenguaje, · 2 (1913), pp. 321 a 330.

TRES ASPECTOS SIGNIFICATIVOS EN "TERNURA" DE
GABRIELA MISTRAL

3. "Algunos cambios de acepci6n. ( Apuntes sobre semántica argentina). Pásase de
lo material a lo inmaterial". En El lenguaje, 3 (1914), pp. 109 a 114.
PROFRA. RAMONA LAGOS

4. "Acepciones nuevas. Ensayo sobre semántica argentina". En Revista de la Universidad de Buenos Aires, XXV ( 1914), pp. 148 a 170.

5. "Voces de origen indígena". En Revista de la Universidad de Buenos Aires, XLIX
(1922), pp. 49 a 75.
6 Crecimiento del habla. Estudios que explican la formaci6n de voces Y acepciones
' nuevas, con más de 8,000 ejemplos. (Esp. Caps, VI, VII, VIII y IX). Buenos
Aires, Librería de A, García Santos, 1925. 239 pp.

7. "Algo sobre semántica", En Bolet!n de la Academia Argentina de Letras (BAAL),
VII (1940), pp. 147 a 153.
8. "El alma de las palabras". En BAAL, IX (1941), pp. 313 a 322.

9. "La metáfora en el crecimiento de nuestra habla (semántica argentina)". En
BAAL, X (1942), pp. 131 a 167.
10. "La sinécdoque y la metonimia en el crecimiento de nuestra habla (semántica
argentina)". En BAAL, X (1942), pp. 485 a 495.
11. "Casos de generalización y deterrninaci6n en la semántica argentina". En BAAL,
X (1942), pp. 531 a 555.

12. "El arcaísmo en la Argentina, Voces anticuadas que reviven". En BAAL, XI
(1943), pp. 401 a 413.
13. "Modismos argentinos". En BAAL, XVII (1948), pp. 225 a 292.

B.

Universidad de Concepción
Concepci6n, Chile

EN LA LECTURA de la extensa obra poética de Gabriela Mistral nos hemos
detenido siempre, morosamente, en su segundo libro de poemas, publicado
por primera vez en 1924 por la editorial madrileña Saturnino Calleja.1

Ternura, obra de amplio registro en la existencia y creación de Gabriela
Mistral, revela un amplio desarrollo de motivos ya insinuados en Desolación,
publicada en 1922. Podría pensarse que Ternura es la obra más sencilla y la
que menos problemas de intereretación ofrece a los críticos. Esto sería indudablemente falso. Ternura no representa sólo un paréntesis de simplicidad
dentro de la poesía mistraliana. Por el contrario. Realza en forma revelante
la dimensión religiosa del mundo lírico de su autora a través de un denso y
singular sistema de imágenes, motivos y metáforas.

La engañosa sencillez de los poemas de esta obra ha hecho que la crítica
sobre ella sea relativamente exigua y de limitadas proyecciones. Margot Arce
de Vázquez en Gabriela Mistral: persona y poesía 2 y Gastón von dem Bussche
en Visión de una poesía 3 son quienes más lúcidamente han estudiado la
poesía infantil de Gabriela Mistral, dedicando valiosas reflexiones a Ternura.
Sin embargo, la naturaleza de sus trabajos, señalada en los títulos, les impide

14. "Argentinismos de origen indígena". En BAAL, XX (1951), PP· 37 a 95.
15. "El neologismo en nuestros escritores". En BAAL, XXII ( 1957), PP· 21 a 40.

1

GABRIELA MISTRAL, Ternura. Madrid, Editorial Saturnino Calleja, 1924. La edición definitiva es la hecha en Bs. As. por la editorial Espasa Calpe en 1945.
* Excluyo de este r~pertorio ~ obras lexicol6gicas referentes a l~s d~~~~~~sdi:i
fijos, sufijos, etc.; también, trabaios -:-muy pocos- que no han esta o a

• MARGOT ARCE DE VÁZQUEz, Gabriela Mistral: persona y poesía. San Juan Puerto
Rico, Editorial Asomante, 1957,

mano y cuya ficha bibliográ:fica es mc?~pleta.
f
César Femández del InstiQuiero expresar mi especial reconocmuento ~-1 pro ~sor
.
. bl
·1
1
'
d
La
Plata
por
su
colaborac1on
desinteresada
e mestima e.
tuto d e FI o og1a e
,

• GASTÓN VON DEM BussCHE, Visi6n de una Poesía. Santiago de Chile, Anales de la
Universidad de Chile, 1957.

242

243

�preocuparse sistemáticamente del carácter específico de la obra que nos interesa. Son observaciones generales que destacan su relación con las obras
poéticas cronológicamente anteriores y posteriores, sin detenerse en la aprehensión de su singularidad.
Nuestro propósito es contribuir a la captación del ser de Ternura a través
del análisis de tres aspectos significativos que le proporcionan una unidad
de tono y composición: la imagen poética del niño, la estructura de las
nanas infantiles y la función y sentido del "contar el mundo".
l. Imagen del niño

El elemento unificador básico de Ternura es la omnipresencia del Niño
y de la Madre. Estos dos seres poéticos adquieren realidad a través de un

diálogo íntimo cuyo objetivo es compartir el conocimiento del mundo en las
siete secciones de que consta la edición definitiva de la obra: Canciones de
cuna, Rondas, La desvariadora, Jugarretas, cuenta-Mundo, Casi-escolares y
Cuentos.
La primera sección, Canciones de Cuna equivale a las llamadas "nanas
infantiles" de que hablara Federico García Lorca en una oportunidad. En
todas ellas la madre asume una postura de amorosa protección del sueño infantil. Su gesto es, por ello, de vigilia y arrobo.
La Desvariadora, serie de ocho poemas, expresa la maravilla por el hijo y
el terror por la posibilidad de perderlo. El canto se da en un tono de exaltación que rompe los limites del equilibrio y la serenidad. La madre ofrece
a su hijo a las criaturas del mundo para que sea reconocido y protegido por
ellas. Con este gesto cree preservarlo de su esencial finitud, liberarlo de los
poderes negativos del olvido, la indiferencia, la muerte, Contra-Madre del
Mundo, el mal y la privación:

"
Ando en el trance de mostrarlo
a las cosas, una por una,
y las mujeres se me ríen
del sacar niño de la cuna,
aunque viven a lluvia y aire
la granada con la aceituna.
Cuando ya estamos de regreso
a la casa de nuez oscura,
yo me pongo a rezar el mundo,
como quien punza y lo apresura,

244

para que el mundo, como madre,
sea loco de mi locura
Y tome en brazos y levante
al niñito de mi cintura!

Encargos
Que el niño mío
así se me queda.
No mamó mi leche
para que creciera.
Un niño no es el roble,
Y no es la ceiba.
Los álamos, los pastos,
los otros crezcan
en malvavisco
mi niño se queda.
¡ Dios mío, páralo!
i Que ya no crezca!
¡ Páralo y sálvalo!
¡ Mi hijo no se me muera!

Que no crezca
Jugarretas
es , la expresión de una poesía 1"nfant"l
·
· La •sección
,
.
1 d e barroca Imag~a~1o_n que refl~Ja, ad~mas una _rigurosa técnica en el manejo de la experiencia luc1da.~e la ~ancia. La sene de cinco poemas se da desde la interioridad del nmo. Es este el único ciclo en que el "contador" d ¡
d
l
· · ºnf .
e as cosas y e
as expenencias 1 antiles no es la madre, sino el hijo.
~ Las secciones Rondas, Casi-escolares y Cuentos están destinadas a los ninos en edad pre-escolar Y revelan un carácter fundamentalmente didáctico
y moral.

La Quinta Sección, llamada Cuentos-Mundo, es una de las creaciones más
perfectas de tod: la obra mistraliana. En ella se dan en íntima alianza los
grandes temas senalados por los críticos · la presencia de Amé ·
l · º6
s gr d
del
·
nea, a v1s1 n
~ a a Y materna
mundo, la infancia, la maternidad, etc. El título del
ciclo plantea inmediatamente un problema·. el de su def·m1c1on.
· ·' su natura-

245

�leza híbrida se revela en su carácter narrativo, señalado explícitamente por
las diversas formas del verbo contar, y en su carácter lírico, determinado por
un singular modo de revelación del mundo. Se fusionan así dos aspectos
esenciales del quehacer mistraliano: su oficio de "contadora" de las cosas y,
simultáneamente, su apetencia hímnica.
La intención narrativa se precisa y reitera en el brevísimo poema introductorio de la serie. F.l contiene la invitación a participar en el conocimiento
del mundo. El sentido sagrado de esta iniciación está artísticamente expresado en una dimensión de ritualismo que se conserva en todos los poemas
del ciclo:

prove~ente de. una esf~ra de realidad distinta. El niño hallado es presencia
Y, sueno, materia ~ roc10, lo encontrado sobre la tierra sin mediación de la

bus~~eda. La muJ~r sabe,_ en el mismo momento del encuentro, que ese es
el hi~o que le ha sido destmado. Se justifica de este modo el uso de la forma
refleJa me:
"Me encontré este nmo
cuando al campo iba:
dormido lo he hallado en unas espigas . .. "

Hallazgo
Niño pequeño, apreciado,
que no viniste y que llegaste
te contaré lo que tenemos
y tomarás de nuestra parte.

La Mujer, madre primordial, conocedora de lo telúrico, entregadora de
mundo, gran sacerdotisa, es maestra ritual y poeta de la infancia del hijo,
encarnado, en este caso, por un niño que es el de las Canciones de Cuna,
Casi-escolares y Rondas. Los adjetivos que la madre utiliza para designar a
este hijo son los del niño que aún no habla, pero que observa el mundo y
lo recibe con un infinito poder de asombro.
La imagen del niño de Ternura presenta rasgos insospechados en un libro
de poesía infantil. Dentro del universo poético mistraliano esta imagen es
idéntica a la imagen metafísica del hombre de Desolación, Tala y Lagar. Es
una criatura con memoria divina, caEaZ de recordar el "país de la ausencia".
Los dos primeros versos del poema con que se inicia el ciclo Cuenta-Mundo
destacan tres rasgos que definen la singularidad del niño: "apreciado", "que
no viniste", "y que no llegaste". La palabra "apreciado" ubica a este niño
en la dimensión bíblica del milagro. Efectivamente, el término aparición
asume en las Sagradas Escrituras el sentido de visión, milagro, manifestación,
mostración cuyo lugar de procedencia es el cielo. Corominas deriva el verbo
aparecer del latín vulgar paréscére, derivado incoactivo del vocablo clásico
Perére que significa aparecer y parecer. La forma vulgar paréscere habría
evolucionado en Hispania y Galia hacia aparéscere que posteriormente de
aparecer y cuyo uso en el sentido de manifestación milagrosa se observa por
primera vez en Gonzalo de Berceo en el siglo XIII. Este rasgo, en La CuentaMundo se explica nítidamente, se observa también, con múltiples matices, en
las otras secciones de Ternura. Así, por ejemplo, en los poemas Hallazgo Y
Rocío de la serie Canciones de Cuna, el hijo es una presencia inesperada,

246

El encuentro se Eroduce en un medio rural. El niño está directamente so~re el agro. Pero su morada es todavía la divina. El elemento que lo mantiene en ella es el sueño. La madre sabe que en el dormir hay una continuidad de lo eterno. Por ello quiere que permanezca siempre en este estado:
"A niiio tan dormido
no me lo recordéis".

Sueño Grande

"Y o no despierto a mi dormido
para dormírmelo otra vez,
arrebatarle maravilla
y no saberla devolver . .. "

Niño Rico

En el poema Encantamiento nos encontramos con cuatro versos significativos:
"Es más travieso que el río
y más suave que la loma:
es mejor el hijo mío
que este mundo al que se asoma".

247

�El hijo es presencia "asomada" a este mundo. El poema "Canción Quechua"
es la síntesis más lograda de los rasgos que definen a este niño singular. Cuatro
son los versos decisivos:
"Bajaste ciego de soles,
volando dormido,
para hallar viudos los aires
de llama y de indio".

Se condensan aquí los tres matices fundamentales con que se da la aparición del niño de Ternura: a) su procedencia divina, expresada en un
descenso, en una bajada a la tierra, b) la permanencia de lo eterno en el
sueño y c) el carácter deficiente de lo humano manifestado, en el caso
específico del niño americano de los versos transcritos, en la falta de "llama
y de indio".
El segundo verso de La Cuenta-Mundo, que no viniste y que llegaste, parece implicar una contradicción. Sin embargo, la explicación del significado
de los verbos llegar y venir revela la coherencia de lo expresado y permite
comprender el sentido eoético del nacer en Ternura. El verbo llegar deriva,
según Corominas, del latín vulgar plicare, derivado de la forma clásica applicare que significa arrimar, abordar, acercar, arribar. Esta significación del
vocablo hace énfasis en el término de un trayecto. Señala el aspecto concreto
de la aparición. El verbo venir, por el contrario, destaca la salida, el punto
de partida de un movimiento y, a diferencia de llegar, en que no se cuestiona
la voluntad, hace énfasis en la decisión. En Cuenta-Mundo y también en
Canciones de Cuna el niño es el que no ha hecho uso de su voluntad para
aparecer sobre la tierra. Su descenso es un acontecimiento inesperado cuyas
consecuencias las comparte con la mujer. El, por su inmersión en un mundo
que le es extraño. La madre, por el encuentro con un ser que no buscaba. La
falta de decisión en el niño respecto del hecho de llegar a la tierra está concretada a través del motivo del sueño. El niño, que en el instante del encuentro aún no es hijo de mujer, ha descendido y ha llegado dormido a la tierra
de los hombres:
"Bajaste ciego de soles,
volando dormido",

Canción Quechua.

"Absurdo de la noche,
burlador mío,
si-es-no-es de este mundo,
niño dormido".

Niño Chiquito

El sueño del niño es el signo de la paz que poseía en su morada anterior
Y que inevitablemente perderá en el instante de su despertar. La ruptura con
lo eterno, que implica el término del sueño, se expresa a través de una serie
de metáforas significativas. Las más expresivas son "pájaro perdido'' y "flecha caída del arco". El "pájaro" y "la flecha" se presentan degradadamente:
él, se ha perdido; ella, ha caído del arco. La significación de estas metáforas es evidente. A través de ella logra su expresión más plástica el carácter
mortal, precario y temporal que ha recibido el niño en el momento de término del sueño :

"Tenía siete cielos;
ahora sólo un país.
Servía al Dios Eterno,
ahora a un Kadi.
Sed y hambre no sabía
su boca de jazmín;
ni sabía su muerte.
¡ ahora sí, ahora sí!

Canción de Virgo

La madre sabe que el niño es ahora finito y limitado. Por ello quiere perpetuar el estado del sueño, ya que en él aún existe el contacto directo con
lo eterno:
"A niño tan dormido
no me lo recordéis".

Sueño grande

249
248

�En los diversos poemas de Ternura hay una serie de términos con una significación análoga a las metáforas pájaro perdido y flecha caída del arco.
Estos vocablos -arrimado, apegado, rodado, resbalado, asomado, etc.-,
constantemente repetidos, realzan la idea básica del llegar sin venir y revelan la continuidad y coherencia del pensamiento poético mistraliano.
Estos rasgos del niño de Ternura no han sido suficientemente señalados
por la crítica. Su importancia es decisiva, pues amplían la interpretación metafísica del hombre de Desolación. La diferencia entre las dos obras reside
en el instante diverso que poetizan. Lo que en ellas se verifica es la plasmación de dos momentos distintos en el devenir del hombre: Ternura canta la
llegada; Desolación llora la partida. En Ternura, se poetiza el instante en
que el hombre deja de tener el contacto directo con el Dios Eterno; Desolación poetiza el reintegro, el restablecimiento del contacto perdido. Las dos
obras forman, en este sentido, una totalidad indisoluble.
La interpretación poética del hombre de Desolación y de Ternura se ubica
dentro del pensamiento cristiano. Sin embargo, el Niño-Hombre de ternura
no configurado con rasgos rigurosamente ortodoxos. El es el extraviado, no
el expulsado del Paraíso. Ha caído, pero no por una culpa original. Su carácter de rodado, de resbalado remite a una culpa de los dioses, pues ha caído
a la tierra mientras ellos duermen. Este hecho se expresa a través de un mito
según el cual Virgo, la madre cósmica, pierde a su niño mientras duerme. El
poema en que este mito se desarrolla tiene un tono elegíaco. Virgo se lamenta
por su distracción que implica para su hijo la pérdida de los atributos de la
eternidad:
"Era el niño de Virgo
y del cielo feliz,
ahora será el hijo
de Luz o Abigail".

La madre de Ternura, conocedora de la distracción de Virgo, tiene temor
de dormir. De ahí la súplica que dirige a su hijo en el momento del sueño:
"Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡ Duérmete apegado a mí!

Apegado a mí

250

El hombre del universo poético de Gabriela Mistral ha perdido su patria
original, a su madre divina, pero en su caída, privada de culpa, encuentra
en compensación dos madres -la tierra y la mujer- que le restablecen la
protección de la que ha sido privado. La experiencia trágica del vivir humano no es sufrida por el niño, sino por la mujer-madre que no puede ofrecerle la inmortalidad e infinitud perdidas. La tensión que esta imposibilidad
produce se observa nítidamente en las Canciones de Cuna. En ellas se objetiva, en forma simultánea, la felicidad por la posesión del hijo y el terror por
su carácter mortal y finito.

2. Estructura de las Nanas Infantiles
En una conferencia sobre las Nanas Infantiles, Federico García Lorca determinó la existencia de dos tipos fundamentales de nanas: La canción de
cuna europea, que se ha desarrollado especialmente en Francia, Alemania,
Italia y Provenza, y la canción de cuna española. La primera modalidad tiene, según el poeta andaluz, un carácter absolutamente lírico y su objetivo es
sumir al niño en una plácida somnolencia. La canción así concebida intenta
una reintegración de la criatura al seno materno. Su ritmo es monótono y
la letra destaca una idea ' que se va enriqueciendo lentamente. El tono de
estas canciones es de una extremada suavidad que permite el despliegue de
todas las aptitudes infantiles para el niño. Los 19 primeros poemas del ciclo
Canciones de Cuna pertenecen a esta modalidad. Ejemplos importantes son
los poemas Meciendo, La tierrq. y la mujer, Rocío, Encantamiento, Con tal
que duermas, Arroró Elquino, Corderito, Niño Chiquito, La Madre, etc.:

"Por que duermas, hijo mío
el ocaso no arde más:
no hay más brillo que el rocío,
más blancura que mi faz.
Porque duermas, hijo mío,
el camino enmudeció:
nadie gime sino el río;
nadie existe sino yo.

La Noche

251

�En el Colofón con cara de excusa, de Ternura, Gabriela Mistral manifiesta
que la marea del sueño, producida por la canción, abate el hijo, a la madre
y a la tierra. Este poder de las nanas infantiles se objetiva poéticamente en
Dormida, La Tierra y la Mujer, La Noche y La Ola del Sueño. La Tierra y
la Madre, en este último poema, se duermen irremediablemente con la me-

Los otros 12 poemas del ciclo se caracterizan por la ruptura de la serenidad y el tono estrictamente "encantado" que poseen las primeras nanas infantiles. Ahora hay un predominio de los aspectos mutiladores del ser humano: la muerte, el mal, la crueldad, el olvido, la indiferencia del mundo, etc.
El tono predominante es el de la tristeza, del terror y la zozobra:

lodía que ellas mismas han creado :

"La marea del sueño
comienza a llegar
desde el Santo Polo
y el último mar.
Derechamente viene,
a silbo y señal;
subiendo el mundo viene
en blanco animal.
La ola encopetada
se quiebra en el umbral.
Nos busca, nos halla
y cae sin hablar.
En cuanto yo te cubra
dejas de ronronear;
y llegándome al pecho,
yo dejo de cantar.
Donde la casa estuvo,
está ella no más.
Donde tú mismo estabas,
ahora ya no estás.
Está la ola del sueño,
espumajeo y sal,
y la Tierra inocente,
sin bien y sin mal.

La vieja Empadronadora,
la mañosa Muerte,
cuando vaya de camino,
mi niño no encuentre.
La que huele a los nacidos
y husmea su leche,
encuentre sales y harinas,
mi leche no encuentre.
La Contra-Madre del Mundo,
La Convida-gentes,
por las playas y las rutas
no halle al inocente.

Canción de la muerte.

Es evidente que el carácter dramático de nanas mistralianas está fundado
en el recuerdo de la mortalidad, de la finitud del niño. Es interesante, en este
sentido, recordar la explicación fundamentalmente sociológica que Federico
García Lorca da del dramatismo de las nanas españolas:

"La canción de cuna ha sido inventada por las pobres mujeres cuyos
niños son para ella una carga ... Son las pobres mujeres las que dan a
los hijos este pan melancólico. Son ellas las que lo llevan a las casas
ricas. El niño rico tiene la pena de la mujer pobre, que le da, al mismo
tiempo, en su cándida leche, la médula del país. Los niños saben de
Garineldo, de Don Bernardo, de los Amantes de Teruel a través de ellas".

253
252

�La definición que Gabriela Mistral propone de la canc1on de cuna nos
permite comprender dos de sus rasgos fundamentales: su carácter de plática
compartida y el predominio de la melodía sobre el sentido:
"La Canción de Cuna es un coloquio diurno y nocturno de la madre
con su alma, con su hijo y con la Ghea visible de día y audible de noche, señalando el sentido de este coloquio como cosa que la madre se
regala a sí misma y no al niño que nada puede entender".

El amor materno se objetiva en un canto que, en un primer momento, es
expresión de la dicha que produce la llegada del niño. Pero este canto es
creado por una mujer sabia que recuerda permanentemente el carácter finito de todo lo humano, lo que tiene una importancia fundamental en la
estructuración de estas nanas. El recuerdo de la mortalidad del niño determina, en efecto, la coexistencia de la felicidad y la zozobra, de la dicha y
del horror. Gabriela Mistral señala explícitamente este rasgo de sus nanas
infantiles en el Colofón con cara de excusa:
"La letra de la Canción de Cuna va desde la zumbonería hasta el patético, hace un zig-zag de jugarreta y de broma y ansiedades".

Tres grandes poetas de habla hispánica se han preocupado de la naturaleza
y sentido de las Nanas Infantiles: Miguel de Unamuno, Federico García
Lorca y Gabriela Mistral. Es interesante observar la coincidencia de estos

escritores en el reconocimiento del carácter tensional de las Nanas y en la
importancia de la música en ellas. En Amor y Pedagogía, Miguel de Unamuno expresa su teoría básica sobre las Canciones de Cuna a través de un dramático monólogo de Apolodoro: " . .. Esta es la letra, letra paterna, mientras
la música, música materna, va cantándole por debajo. . . vida. . . sueño ...
muerte. . . sueño. . . vida. . . vida. . . sueño. . . muerte. . . muerte. . . sueño ... vida ... "
La oposición dialéctica entre letra paterna y música materna nos permite
una apertura más amplia para descürar la esencia de la Nana infantil. En
ella lo decisivo es el elemento musical, la melodía. Es la misma Mistral la
que hace énfasis en el predominio de los valores musicales sobre los valores
lógicos y racionales de la letra:
"En Nanas, en Tonadas y en Vidalitas, la música es cuerpo glorioso
y la carne nada le añade; ellas. no viven de la letra, su sangre como su

254

alimento no arrancan de ésta. Tiene un mayorazgo tal la música sobre
la escritura que bien puede tratarla con el pie . .. "

(Ternura)

Lo que el hombre recuerda en su edad adulta es la música materna. Ella
permite el recuerdo de la letra que, en la memoria infantil, se reduce a los
vocablos que más impresionan su sensibilidad: vida -muerte- sueño. Esta
es precisamente la triada de vocablos que la madre de las nanas mistralianas
repite insistentemente mientras mece a su hijo para asegurarle el sueño que
lo mantiene en contacto con la patria original:
"Yo no despierto a mi dormido
la Noche-Buena de Belén,
porque sueña con la Etiopía
desde su loma del Petén ...
Me quedo sola y no despierto
al que está viendo lo que ve:
las palomas, las codornices,
el agua-rosa, el río miel;
El amate cobija-pueblo,
la palmera mata-la-sed
el pez-arcángel del Caribe
y su quetzal maya-quiché".

Niño Rico.

"Absurdo ·de la noche,
burlador mío,
si-es no-es de este mundo,
niño dormido".

Niño Chiquito.

Es significativo que los poemas de la serie Cuenta-Mundo estén ubicados
después de las Canciones de Cuna y La desvariadora, las dos secciones más
dramáticas de Ternura.

255

�Hemos observado que en la sección Canciones de Cuna se plasma poéticamente el estado degradado en que se encuentra el hombre en el momento
de su llegada a la tierra. La madre de Cuenta-Mundo se apodera de este niño
y le muestra las cosas del mundo. Se consuma así la etapa de la iniciación.
Las distintas secciones de Ternura no constituyen, en este sentido, totalidades
autónomas. Por el contrario. Están íntimamente relacionadas. La obra es,
en efecto, un trayecto espiritual y físico en el cual pueden distinguirse una
serie de etapas nítidamente diferenciadas: descenso, llegada e iniciaci6n.
El contar el mundo se explica por la necesidad que la madre tiene de entregar su hijo un mundo dotado con las características de un inmenso hogar.
Su oficio de iniciadora lo realiza en forma solemne y ritual. Sus palabras lentas y pausadas van revelando un mundo que no es informe, sino que ha sido
hecho y ordenado para el hombre.

3. Funci6n y sentido del "contar el mundo"
Los títulos de las obras mistralianas revelan una constante preocupación
narrativa. Ejemplo de esta tendencia es el nombre de dos secciones de Ternura -Cuenta-Mundo y Cuentos- el de la última serie de Desolación -Prosa escolar-Cuentos- y el de su libro en prosa Recados contando a Chile. El
contar es para Gabriela Mistral la búsqueda, el descubrimiento y la revelación de las cosas. Es tomar posesión de ellas a través de un conocimiento
íntimo y amoroso.
Este sentido del verbo contar y otros verbos de análoga significación -cantar y rezar- supera el valor semántico habitual del término. Tradicionalmente, de sucesos que se desarrollan en el tiempo. Las cosas, según este sentido,
no se cuentan porque no son temporales ni dinámicas. Sólo se describen.
Etimológicamente, contar deriva del vocablo latino computare que posteriormente pasa a putare y después evoluciona hacia el vocablo romance Contar.
Se usó desde el comienzo con el significado de "relatar". Sin embargo, paralelamente a contar, se desarrolla un vocablo de idéntica raíz etimológica: la
palabra "cuENDA", derivada de CONDAR y que designa un "cordoncillo de
hilos que recoge y divide la madeja para que no se enmarañe". El "contar"
mistraliano, especialmente en la Cuenta-Mundo, es justamente el cordoncillo que recoge y señala rutas a los hombres para evitarles el extravío en
la realidad. El poeta, según Gabriela Mistral, es un "nESATANuoos".
La madre de Cuenta-Mundo, gran maestra y poeta de su hijo, desenvuelve ordenadamente el cosmos en una rigurosa sucesión que va desde lo más
inmaterial e intangible -el aire- hasta lo más concreto y material, la tie-

256

rra. Va contando los elementos, buscándolos y revelando su secreto para
hacer entrega efectiva de ellos a su hijo. La sección Cuenta-Mundo es, en
este sentido, la gran lección pedagógica de Gabriela Mistral.
El aspecto lírico de la entrega del mundo está determinado por la pasión
con que la madre se esfuerza por hablar desde lo que Gastón von dem Bussche
llama el subsuelo de la infancia. Sólo hablando desde la interioridad de las
cosas, el poeta logra transfigurar lo concreto en una realidad primordial, fundacional. El contar y el cantar son estos poemas una misma cosa: se cuenta
el mundo en la misma medida en que se le canta. Esta postura hímnica y
narrativa no se observa sólo en Ternura, sino también en las obras que le
siguen cronológicamente, de modo especial en la Sección América de Tala,
publicada en 1938.
Es importante señalar que el mundo entregado en Ternura está estrictamente definido a través de rasgos americanos: los personajes son indígenas
y la tierra entregada también lo es:
"Se oyen cosas maravillosas
al tambor indio de la Tierra:
se oye el fuego que sube y baja
buscando el cielo, y no sosiega".
La Tierra.

Este aspecto, importantísimo eara la comprensión del carácter americanista
de Ternura y de la estructura cosmogónica de la Sección Cuenta-Mundo,
necesita un amplio desarrollo que nosotros ya estamos planeando. Por ahora,
señalemos solamente lo que Luis Oyarzún destaca en sus discursos en honor
a Gabriela Mistral :
"Con vuestra poesía habéis descubierto lo nuestro. Habéis sido, como
en vuestro poema, la 'Cuenta-Mundos'. No se os escaparon, a pesar de
tantas cosas, ni siquiera las plantas efímera flor, ni los animales ocultos
en las serranías, ni las piedras que esperan el rocío de una mirada tierna
del ser humano . .. Habéis hecho nuestro, para nosotros, nuestro cielo,
el paso de las estaciones, el vuelo de los pájaros. Habéis querido nombrar
en páginas ilustres lo que no tenía nombre, sino en la oscura lengua de
los pueblos, en campesinos, mineros, pescadores . .. "

257
Hl7

�Lo contado en Ternura son las realidades materiales: la tierra, la piedra,
la montaña, el trigo, el pan, es decir, todos aquellos elementos que, según
el sentido tradicional del verbo contar sólo podrían describirse y no narrarse.
En Gabriela Mistral no se da la relación entre un sujeto y un objeto, sino
entre dos criaturas dotadas de devenir. Desde la perspectiva de la madre
que cuenta el mundo, cada elemento posee una dimensión maternal y una
conciencia solidaria. El trigo, el fuego, la casa, la piedra no yacen, en efecto en su pura materialidad, sino que tienen gestos humanos de generosidad
y desprendimiento:

"Esto que pasa y que se queda,
esto es el Aire, esto es el Aire,
y sin boca que tú le verás,
te toma y besa, padre amante.

El Aire.

Sólo porque el mundo mistraliano tiene el carácter de un suceso, de un
acontecimiento, es que puede ser narrado. Así, por ejemplo, la tierra es en
Ternura la "otra madre", la "consentida rayada de caminos", la que duerme
al niño haciéndose cuna con su mecedura física, mientras la mujer-madre
hace dormir con sus "meceduras orales".
Cuento, himno y rezo son tres constantes en la poesía infantil mistraliana.
A través de ellas se produce la exaltación del mundo natural y cultural. La
mujer que habla no sólo tiene los atributos de la sabiduría, sino también los
de una sacerdotisa que rehace el mundo con su palabra.
En el misterio de la iniciación se le revelan a los neófitos todas las dimensiones de la existencia en un proceso que, según Mircea Elíade, se funda en
la repetición de hechos ejemplares realizados en los inicios del tiempo. Esta
reiteración de sucesos primordiales permite la instalación en "Illo Tempore",
en el tiempo sagrado y esencial de los comienzos. Es en este sentido que
cada gesto y cada mención de las cosas que hace la madre de Ternura va
elaborando una cosmogonía, repitiendo el proceso cristiano de la creación
del mundo a través de la palabra.
Hablando del sentimiento religioso de la vida, Gabriela Mistral dijo una
vez lo siguiente:

El pan está sobre el campo,
como grandes ropas, hijo,
azorado de abundancia,
de dichoso, sin sentido . ..

"Religiosidad es buscar en la naturaleza su sentido oculto y acabar
llamándola al escenario maravilloso trazado por Dios para que en él trabaje nuestra alma".

Trigo Argentino.

La Desvariadora:

Por los aires anda la luz
que para verte, hijo me vale.
Si no estuviese todas las cosas
que te aman, no te mirasen;
en la noche te buscarían,
todas gimiendo y sin hallarte.

"Ando en trance de mostrarlo
a las cosas, una por una,
y las mujeres se me ríen

La Luz.

258

La revelación de los elementos innominados de América se produce, en
efecto, a través de una búsqueda apasionada del espíritu de la materia. Por
lo contado en Ternura no es solamente el mundo; Encargos de la Sección

del sacar niño de la cuna,
aunque viven a lluvia y aire
la granada con la aceituna".

259

�Es importante recordar que en el momento de comenzar la iniciación la
mujer se dirigió a la criatura llamándola simplemente "niño pequeño". Cuando la mostración del mundo ha terminado se despide de él llamándolo "hijo", lo que significa que, a través de la iniciación, el niño ha dejado de ser
el "pájaro perdido" y se ha transformado en el hijo del hombre. Ternura es,
en este sentido, una gran meditación sobre el tema de la maternidad concebida con las características de un oficio sagrado que aspira a la conseivación de un ser de procedencia divina. Sus diversos poemas ofrecen en este
plano, una extraordinaria semejanza con las Nanas Infantiles de Unamuno,
en las cuales se obseiva también una visión religiosa del universo a través
de la pasión de la maternidad.

Sección Tercera

HISTORIA

260

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                <text>Humanitas, Sección Letras, 1972, No 13, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Enigma del tiempo</name>
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        <name>Ramón López Velarde</name>
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                    <text>negarse a que sus restos reposaran en la Rotonda de los Hombres Ilustres de
México, D. F.; Vasconcelos, el único en esta América nuestra, que dijo Rubén,
capaz de dejárnos un pensamiento sistemático, en medio de sus ex abruptos;
de Pitágoras a la Metafísica, de Estética a Lógica Orgánica, de Historia de la
Filosofía a Todología -la comenté en "Atisbos",- "El último libro de José
Vasconcelos"- 28 agosto 1952, dándole el postrer y póstumo saludo en ABC,
de la capital mexicana.14

Sección Segunda
LETRAS

DUiante los años 196_1 y 62, expuse a Vasconce\os y a Gaos, mis Maestros de
México - el primero me envi6 un prólogo para mi segundo libro "Itinerario Filosófico"
que lleva ya cinco ediciones. Y no me canso de divulgar su pensamiento, obra y personalidad t:n conferencias, mesas redondas, diálogos y demás. Así: "José V asconcelos. Siempre
Iracundo" -Diario de Hoy, 4 enero 1969; "Vasconcelos, el Iracundo", Diario Latino,
4 octubre 1969; y muchos otros sobre el Ulises Criollo, que sería demasiado largo enumerar. Ultimamente ensayé armonías y discrepancias, en "Caso contra Vasconcelos y viceversa" I, y 11, Diario Latino, 17 y 24 junio, respectivamente ... sin dejar en el tintero
a ''No Soy Filósofo: Gaos", El Diario de Hoy, 14 diciembre 1969; en el mismo periódico,
"'Maritain, Robles y Gaos", 14 octubre 1969; "Un Filósofo en las Sombras", refiriéndome al terrible estado que precedió a la muerte de mi querido Maestro, Oswaldo Robles,
El Diario de Hoy, 3 agosto 1969. Y en "Abside", a cargo -después de los hUinanistas
Méndez Plancarte--- de don Alfonso Junco, que por regiomontano eminente, en las letras
y en la poesía, no requiere mayores presentaciones: "De Gavidia a Masferrer hasta
Vasconcelos", octubre-diciembre, 1968; y "Oswaldo Robles y su Tomismo Viviente",
octubre-diciembre, 1970.
14

278

�DOS HITOS EN EL CAMINO HACIA EL ROMANTICISMO
EN ALEMANIA
Lrc. EouARDo GUERRA CAsTELLANos
Escuela de Letras del I.T.E.S.M.
Centro de Estudios Humanísticos
de la U.A.N.L.

I. EL FAUSTO
EL FAUSTO HISTÓRICO vive entre los años de 1480 y 1540. Tal vez el
documento más importante acerca de su vida sea la Historia von D. Johann
Fausten editada por Johann Spie de Francfort en 1587. Sin embargo, el
personaje de Fausto ha servido de tema esencial a canciones folklóricas, leyendas, libros populares 1 y dramas. Ya en 1600, en Inglaterra, encontramos
piezas teatrales con el tema fáustic.o representadas por actores trashumantes
y, durante los siglos XVII y XVIII, en Alemania, donde además existen
versiones para teatro de marionetas.
La literatura se ha volcado, por decirlo así, sobre el tema de Fausto. Hay
que recordar a Lessing, Chamisso, Grabbe, Heine, Lenan, Klinger, Vischer
y T. Mann, entre muchos autores que han basado su obra en este personaje.
Lo interesante es que cada uno de ellos tiene un concepto diferente de aquel
carácter misterioso que, dentro de su conciencia, oscila entre el brujo diabólico y el gran sabio.
Goethe se interesó por el tema hacia 1772. Se sabe que ya existía una
primera versión de su drama cuando llegó a Weimar. La primera parte del
drama estaba terminada en 1806 y se publica en 1808. La segunda parte
se edita después de la muerte de su autor. De tal suerte que podríamos decir
que Fausto acompaña a Goethe a través de toda su vida.
Para Goethe, el Doctor Fausto es el pensador inconforme que va en busca
de la última verdad y las últimas relaciones de este mundo. Desesperado
1

Cfr. Der Christlich-Meinende, 1725.

281

�ante esta circunstancia Fausto piensa en el suicidio, pero las campanas de
Pascua le liberan de su demencia.
Mefistófeles ha apostado con Dios que podría seducir a Fausto. Se le
acerca al Doctor en forma de perro y logra un pacto con él: el demonio
se presta a servir a todos los deseos de Fausto, sean espirituales o sensuales,
hasta que Fausto diga que se quede. En ese instante Mefistófeles queda
libre de servirle y el alma de Fausto sería de s~ propiedad.
El viaje por la vida se inicia en la bóveda de Auerbach, donde Fausto
conoce las diversiones salvajes de los estudiantes. La siguiente escala es la
cocina de la bruja, donde Fausto es transformado en un joven galante por
medio de un brebaje mágico. Ahora ve a Helena en cada mujer. Fausto
cumple sus deseos amorosos en Gretchen, la criatura inocente. Con las intrigas demoniacas Fausto lleva a cabo la seducción; sin embargo pierde su
cinismo y el personaje es capaz de un amor verdadero. Fausto llega a matar
al hermano de Gretchen, huye y es llevado entonces por Mefistófeles al
gran aquelarse de la noche de Walpurgis. Entre tanto Gretchen es acusada
de haber matado a su hijo y espera la pena de muerte en la prisión. Fausto
regresa con el propósito de salvarla; sin embargo Gretchen siente la presencia
de las fuerzas diabólicas y le rechaza. Fausto de nuevo va hacia el castigo.
Hasta aquí la primera parte. Sin embargo todavía no se nos dice nada
de lo que el poeta crea de nuevo en el concepto del protagonista.
Veamos una síntesis de la segunda parte.
Después de un sueño benéfico, Fausto se despierta con una nueva fuerza
vital. Su camino ahora le lleva a la corte del Kaiser. Allí hay escasez de
dinero; sin embargo Fausto soluciona el problema con una edición de billetes.
Sigue una fiesta de carnaval agitada, llena de disfraces fantásticos y plena
de alusiones mitológicas.
El Kaiser expresa su deseo de ver a Helena ·y a París. Fausto, ayudado
por Mefistófeles, cumple ese deseo. Se invoca a Helena y Fausto es deslumbrado por su belleza. Se sucede una explosión y Fausto se encuentra de
nuevo en su cuarto de estudio. Su asistente, Wagner, entre tanto, ha llegado
a ser doctor y trata de fabricar un Homunculus. Con la ayuda del demonio
logran dar vida a esa criatura. Fausto es llevado -siempre por Mefistófelesa la noche de Walpurgis clásica en Grecia. Fausto encuentra a Helena
en el palacio de Menelao. En el paisaje arcadiano Helena y Fausto contraen matrimonio. Tienen un hijo, Euphorion, el cual, como !caro, quiere
subir más y más hasta que cae a los pies de sus padres. Helena le sigue
al reino de las sombras, mientras que Fausto se queda con su vestido y el
velo en la mano. Encontramos de nuevo al mago en la alta montaña. Siente
nuevas fuerzas. Con ayuda de Raúfebold, Habebald y Haltefest se une al
282

Kaiser en una guerra y luego le pide tierras para colonizar. Una cabaña
donde viven Philemon y Bancis -una pareja de ancianos- es obstáculo
para el proyecto. Mefistófeles ayuda destruyendo la cabaña con fuego. Los
ancianos perecen en el incendio.
El aliento de la "Sorge", una figura alegórica de la preocupación, ciega
a Fausto. Su último deseo es la creación de un espacio donde millones de
hombres puedan vivir libres. Este es el instante en que diría a Mefistófeles
que se quedara. Fausto muere. Lémures preparan su tumba. El infierno se
abre para recibirlo, pero en ese instante los ángeles vienen flotando y le
salvan del abismo. Aparece la Madre Gloriosa invitándole a elevarse a esferas más altas. El coro termina:
Alles Virgangliche
1st nur ein Bleichuis!
Das Unzulangliche,
Hier viras Ereignis!
Das Unbeschreibliche,
Hiier ist's getan!
Das Ewig-Weibliche
Zicht uns hinan

(Toda lo transitorio
es solamente una parábola,
lo insuficiente,
aquí llega a ser acontecimiento,
lo indescriptible,
aquí está hecho,
lo eterno femenino
nos lleva hacia arriba).

Concentremos nuestra atención en el núcleo del drama. Frite Martini,
en su Deutsche Literaturgeschichte,2 dice que Goethe vio en el hastío de
Fausto la potencia creadora a un devenir superior; vio en todo el apuro
y en toda la culpa, el camino hacia una madurez más alta. Condición única y
básica es el empuje vital que conserva la fuerza y que evita que el hombre
se contente con una quietud que no le permite llegar a ser lo que es. La
oposición de Fausto y Mefistófeles -siempre, según Martini- es la oposición ente el anhelo infinito y el instinto ciego. A la vista de Dios, sin embargo, esta oposición llega a una superior unidad: Fausto es salvado por la
armonía final del mundo en Dios. Es esa armonía que convierte lo malo
en motor de lo bueno. Lo que en el concepto negativo del demonio es caos
confuso, en Dios es proceso de purificación: "Un buen ser humano -se
dice en el drama- en sus impulsos oscuros, está consciente del camino correcto". Así, dice Martini, el Fausto es un drama de la salvación que conduce a través de toda culpa y todo abismo hacia la catarsis y la liberación
trascendente. De lo que el negar resulta una fuerza positiva. En los versos
entre la invocación del espíritu de la tierra y el pacto con Mefistófeles,
1

MARTINI, FRITE,

Deutsche Literaturgeschichte. 10 ed. Stuttgart. 1960.

283

�aumenta el titanismo de Fausto hasta considerar la muerte voluntaria. La
Hybris, sin embargo, resulta finalmente en el pacto fatal.
Martini ve la culpa esencial de Fausto en el rechazo de todo lo existente,
en la negación del sentido de duración y la realidad. Este titanismo sin
límite resulta en destrucción. Fausto busca un escape en la embriaguez sensual, en las dichas y dolores de la vida terrestre. Hasta aquí Martini. Pero
¿por qué Fausto se quiere suicidar? ¿ Qué resulta del encuentro con el espíritu de la tierra? ¿ cuáles son las condiciones del pacto con Mefistófeles?
¿Fausto sólo desea gozar de la vida? ¿qué significa este compromiso para
Fausto? ¿por qué no le interesa en ese momento su salvación? Preguntas
que Martini no contesta. Veamos.
El drama comienza con el monólogo de su protagonista. Se nos descubre
no sólo un estado de ánimo momentáneo sino su situación existencial. Por
su imp~so interior, Fausto se ha dedicado a la búsqueda de la verdad pura.
El ha tratado de llegar a su meta por todos los caminos que le ofrece el
mundo. Fausto tiene conocimientos universales, tiene fama entre los hombres; pero él se mide con la medida absoluta de su gran propósito. Fausto
se nos muestra como el humanista y, aún más, como el ser dramático cuyo
dinamismo hace que su ímpetu espiritual sea demasiado profundo para concentrarse en la noción de que llegando a los límites de lo humano hay que
resignarse.
Fausto se plantea su problema existencial con claridad, pero también con
radicalidad. Todo el ser de Fausto, su alma y su carácter, le urgen en esa
búsqueda. Progresar en ella, bajo el impulso de sus fuerzas morales y de su
voluntad, significa para Fausto el sentido de su existencia. Fausto es fiel
consigo mismo.
Lo encontramos, sin embargo, en un punto donde él se da cuenta de que
sus esfuerzos han sido en vano. Está lejos de la verdad, tanto como al principio de sus estudios. Su sentido vital impedido por los límites de lo humano
le prolu'ben el cumplimiento de su existencia. Fausto se encuentra en una
situación contradictoria que hace imposible una solución. Fausto se siente
destruido. Quiere tirar su vida aunque esto le parezca una ironía inmensa
porque tal vez, con la pérdida de lo biológico, llegue al último conocimiento.
Pero esta idea es absurda y Fausto se da cuenta a tiempo.
Cuando Fausto conjura al espíritu de la tierra va más allá de sus límites
humanos. Como maestro mago, que maneja a los espíritus, aún trata de conservar su autonomía. Sin embargo cae en la cuenta de que las fuerzas del
hombre son insuficientes para ese mundo elemental. Fausto de nuevo se encuentra ante una barrera que le marca su condición humana.
En el monólogo del primer acto, él mismo expresa que se dedicó a las'
artes mágicas por las razones antes expuestas. En el diálogo con la aparición

284

nos enteramos de la discrepancia que tortura a Fuasto: los deseos infinitos
de su alma y su condición humana. Fausto quiere levantarse a alturas sobrehumanas, sin embargo es rechazado. Ante la presencia de Wagner, su ayudante, en quien Fausto ve una informe caricatura de sí mismo, le sobreviene
una inmensa amargura y quiere matarse. Las campanas de Pascua le detienen. Pero el símbolo conlleva el ámbito cristiano de Dios y el Demonio,
a partir del cual el drama se desarrolla.
De las condiciones del pacto hay que pensar que Mefistófeles espera que
Fausto, como todos los seres humanos, se pierda en la tentación de la dicha
material. Si Fausto se deja distraer por los placeres del mundo -placer
que el demonio puede ofrecer-, rechaza definitiva e irrevocablemente el
camino hacia la •salvación por la gracia divina. Sin embargo la apuesta no
está encaminada por ese círculo. Fausto impone como condición que él le
pida a Mefistófeles que se quede. En otras palabras, Fausto exige como
recompensa el cumplimiento de toda su inquietud, de todos sus deseos. Pero
• cuál es el deseo de Fausto? Por su vida anterior sabemos que Fausto de~ª el reconocimiento de la última verdad. En términos cristianos: Fausto desea
ver a Dios. Paradójicamente Fausto pide al demonio la cercanía de Dios,
0 sea la salvación. En este momento Fausto diría: "Quédate, eres tan bello".
Para Fausto, pues, quedan dos posibilidades: o sigue sin cesar a su imperativo espiritual de su existencia o abandona este deseo contentándose en el
gozo del mundo en infidelidad consigo mismo. Estas son las condiciones del
pacto que ~plican claramente que Fausto no piensa, de ninguna manera,
conformarse con las diversiones mundanales que Mefistófeles le ofrece.
En cuanto a gozar de la vida por parte de Fausto, todas las indicaciones
se nos muestran negativas. No obstante, es un hecho que Fausto, con ayuda
de Mefistófeles, se convierte en un hombre joven, que busca amores: Gretchen, en la primera parte; Helena, en la segunda. Parecería, pues, que no
se pudiera negar un intento directo del protagonista hacia los placeres del
mundo. Tendríamos que preguntarnos ¿ por qué, entonces, pide Fausto la
embriaguez de la dicha del mundo? ¿No será esto una antítesis de sus
ambiciones netamente espirituales?
Hay que recordar que su vida, antes del pacto, como catedrático ha sido
un mundo de libros y los contactos con la naturaleza han sido, por otra
parte, sumamente escasos. Tal vez el símbolo de su vida anterior sea el
estrecho cuarto gótico, donde estudia día y noche. Sin embargo, ahora, desesperado por los hechos, Fausto prueba otro camino que tal vez le lleve a
su meta : la experiencia humana. Con los servicios de Mefistófeles, Fausto
puede ahora contar con un máximo de experiencia. Y, precisamente, porque el placer como tal no tiene valor para Fausto, convirtiéndose en un
mero detalle transitorio e irrelevante, es por eso que le dice al demopio,

285

�con toda tranquilidad: si me pierdo en la felicidad, puedes llevarme. Si me
quedo fiel a mí mismo, no seré tuyo. Su búsqueda es pues no el placer
como valor en sí, sino experiencia en cuanto camino o medio de reconocimiento.ª
Ahora bien, el significado total del compromiso se explica al encontrar
que Fausto tiene todos los caminos hacia la verdad bloqueados. De allí su
necesidad de contacto con las fuerzas oscuras que lo llevan a lo suprahumano. En esta consideración, Fausto, sabedor de los límites humanos,
carga con la culpa. Sin embargo, las condiciones de la apuesta con el demonio, le dan un punto de ventaja: Fausto conserva la posibilidad de salvación que descansa, fundamentalmente, en su propia responsabilidad hacia
la existencia como tal. En el fondo, si se ve bien, Fausto permanece como
hombre libre. Aquí, tal vez, se encuentre la diferencia esencial entre la interpretación de Goethe y la de otros poetas anteriores, en los cuales, el
pacto significa una entrega total después de un lapso de tiempo determinado.
La posición cristiana ortodoxa no permite juzgar a Fausto en la interpretación de Goethe.

Ya en el final de la segunda parte, nos encontramos con un Fausto envejecido y ciego, el cual reconoce la esencia del mundo, su sentido profundo
y el orden universal del creador. Nos dice:
Das ist der W eisheit letzter Schlub:
Nur der verdient rich Freiheit und das Leben,
der Tiiglich sie erobern mub.
Auf freiem grund mit freiem Volke stehn,
zum Augenblicke dürft'ich sagen:
Verweile doch, du bist so schon!
(Esta es la última sabiduría: sólo aquél que gana y merece la libertad
y la vida, que diariamente las debes conquistar..
Estar de pie sobre tierra libre con un pueblo libre, a este momento debería decir: ¡quédate, eres tan bello!).

Fausto se ha acercado a su meta y en la visión de ella muere. El prota3
En el creador de Fausto, en Goethe, tenemos el ejemplo perfecto de esta concepción: en todas sus fases, Goethe buscaba el mundo con sus experiencias, no porque
fuese un epicúreo, sino porque en él la experiencia formaba parte integral del proceso
espiritual del conocimiento.

286

gonista está necesariamente cerca de Dios hacia el cual sus esfuerzos ardientes
le han conducido. Y con ello, se encuentra también, en el ámbito de la
gracia divina.
Fausto permanece fiel a sí mismo.

JI. LAs

AFINIDADES ELECTIVAS

Tal vez la obra de Goethe que marca un paso adelante hacia el romanticismo sea, junto con el Fausto, Las Afinidades Electivas. En ella, las potencias oscuras que el hombre no puede controlar empiezan a surgir nuevamente.
Desde un punto de vista formal, la novela tiene dos partes. La primera
de las partes expone las características de una "Novelle"; 4 la segunda, en
cambio, presenta la forma larga, de tipo épico o verdadera novela. Estos
solos datos nos aportan un material importante para la investigación. Goethe
al crear su obra tiene la idea de una "novelle"; sin embargo, al introducir,
posteriormente, motivos de tipo social que exigieron la representación de un
ambiente, la concepción dramática de la obra se abre hacia la novela. Mas
todo ello no es de gran importancia, ante el otro elemento de la concepción
creadora de Goethe consistente en la irrupción de lo maravilloso en la realidad.
El acontecimiento extraordinario es, sin duda, el engaño recíproco de
aquella noche en que Carlota y Eduardo procrean al niño que después parece tanto al Capitán y a Otilia. Los capítulos antecedentes lo preparan.
Podemos observar cómo la situación cambia por la presencia de estos dos
últimos. Los cambios, sin embargo, son paulatinos y de ninguna manera llamativos. Los procesos psíquicos se realizan en el subconsciente y se reflejan
solamente en las juntas musicales de Eduardo y Otilia, en el medallón, en
la copa de la colocación de la prime.ra piedra. Todo aparenta quedar en el
marco de lo social. El matrimonio, la familia, parece aún capaz de controlar
las pasiones que se forman. Pero aquella noche lo subconsciente se libera
en el acto del amor engañoso. Este es el punto donde las fuerzas oscuras
e incomprensibles irrumpen, rompiendo el mundo controlado por el hombre.
Allí donde el ser humano se encuentra confrontado con fuerzas que van más
allá de su comprensión y su capacidad de voluntad. En lugar de que se
encuentren nuevamente Eduardo y Carlota, se encuentran Eduardo y Otilia,
Carlota y el Capitán.
• Esta forma de prosa se desarrolló en la literatura alemana a partir de las "Erzahlungen deutscher Ausgewanduten" de Goethe, principalmente en el siglo XIX. La
"Novelle" es una última intepretación de la forma cuentlstica que se inició con
Bocaccio.

287

�Todo el ser de Eduardo fluye hacia Otilia no sintiendo ninguna restricción de la conciencia. Carlota trata de protegerse mediante el autocontrol,
buscando normas morales, sin caer en la cuenta que estos acontecimientos
ya no son superables por un formulismo de tipo social. Carlota todavía espera, pero aumentan los augurios fatales: hay que entender simbólicamente
al Capitán que salva en el último minuto al muchacho que está ahogándose,
así como los fuegos artificiales en el cumpleaños de Otilia, La esfera de fuego
que corre por el aire en su eamino determinado caracteriza el destino de
los amantes.
El final de la primera parte deja todo suspendido. Ha salido el Capitán,
Eduardo ha abandonado la casa, Carlota y Otilia han quedado solas.
En 1~ .segunda ~arte ?e. la obra, notamos dos cambios estructurales que
se mamfiestan hacia lo epico: dos elementos que nos llevan necesariamente
hacia una amplificación de la perspectiva narradora. Se intercala un cuento
--el de los niños vecinos curiosos--, y se cambia el modo de narrar por la
presentación del diario de Otilia. Precisamente en el diario encontramos
máximas y reflexiones. que caracterizan el movimiento clasicista. Hay, por
otra parte, otros cambios fuertes en la composición: la coordinación de los
personajes es alterada de fondo. En la primera parte hay equilibrio. No
se puede aislar a una persona como protagonista. Es más bien el conjunto
de los cuatro personajes el que forma el centro de la obr;a. Cada individualidad se entiende únicamente por el reflejo que produce en el personaje
con~rapuesto. El tema de las afinidades electivas se realiza de manera muy
estncta tanto en la temática como en la estructura.
En la segunda parte, sin embargo, surge Otilia como carácter central,
y con ello se cambia la distribución de los acentos. Cabría preguntar qué
es lo que Otilia tiene de extraordinario para ser levantada sobre el nivel
de los otros.
. El carácter, la existencia de Otilia abarca ámbitos más amplios que los
otros personajes. Demuestra una conexión con el mundo vegetativo y elemental: su personalidad tiene aquella tranquilidad que encuentra su motivo
complementario en la prisa y la inquietud de Eduardo.
Tenemos dos símbolos centrales en la novela que ilustran la posición existencial de Otilia: Los chopos sembrados por Eduardo el día que nació Otilia
mismo día en que se ahoga un niño. La vida de los árboles coincide con 1~
de Otilia. Los chopos se encuentran cerca del agua, cerca del elemento
que en toda la novela queda conectado con el motivo de la muerte. Por
otro lado el símbolo del aster. El aster es flor que radica en tierra, aunque
a la muerte de la heroína se compare con una estrella. La luz de la estrella
sólo. se da de_ ~oche. Otilia, sólo brilla en la muerte. . . Goethe dice que el
desuno de Ottlia fue puesto como una semilla que tuvo que crecer y madurar

288

a su tiempo. Junto con el motivo de la semilla, el poeta utiliza el ámbito
de la leyenda religiosa para espiritualizar al personaje. Esté dato nos lleva
a la consideración de que se empieza a romper con el clasicismo para llevarnos a una nueva concepción en donde el mundo humano se amplifica
y el hombre encuentra y reconoce nuevamente las fuerzas de la naturaleza.
Con el acercamiento a estas fuerzas no controlables por el ser humano, observamos en la novela una amplificación en el concepto del espacio. Los
hombres se alejan cada vez más de aquel ámbito circunscrito al parque.
Los paseos los llevan cada vez más lejos en los caminos. Del paisaje a los
prados silvestres y peligrosos.
Al principio de la segunda parte empiezan a aparecer el cementerio, la
capilla, los adornos de la tumba, los cuales, siendo elementos espaciales, intensifican esta red de símbolos de muerte que se extiende por toda la obra.
Tal simbolismo, fundiéndose con el ritmo vital de la naturaleza, representa
un paso decidido hacia la relación mística y estética del hombre y la naturaleza, que ya conocemos como propiedad exclusiva del Romanticismo.
Los símbolos de la muerte no los quiero detallar en este trabajo. Es fácil, sin embargo, darse cuenta en qué forma se conectan los motivos del
agua con los de la muerte. Lo importante es reiterar cómo el motivo de
muerte se repite constantemente a la manera de leit motiv. En el Romanticismo, como sabemos, este motivo es muy importante. Sería, sin embargo,
muy precipitado identificar el motivo de muerte en Las Afinidades Electivas
con el deseo de muerte y oscuridad del hombre propiamente romántico. Por
otra parte, son evidentes semejanzas tales como la muerte de Otilia y estos
conceptos románticos.
El caso de Otilia se nos presenta importante de dilucidar. ¿ Por qué se
muere Otilia? ¿ Cuál es el conflicto irresoluble que le lleva a la renunciación
de la vida terrestre como única salida? El problema se inicia con el amor
entre Eduardo y Otilia. Es un amor tan elemental -así lo indica el título
,con su referencia a las leyes físicas de este mundo- que no es superable.
En contra del cumplimiento de este amor está, por lo pronto, la sociedad.
Una sociedad que incorpora las normas mínimas para la convivencia humana. Hay un obstáculo más fuerte: aparte de que Otilia interpreta el
orden social de manera muy seria, es sobre todo el nacimiento del niño y
su muerte, lo cual, como incorporación de la culpa, no les permite la realización de su amor.
Beuno von Weise observa, en las notas prologales del texto de Hamburgo,
refiriéndose a lo anterior, que "la ley de su carácter exige la conformidad
libre con lo moral, pero al mismo tiempo es su amor aquella llama demoniaca, que ya en su formación pertenece a la oscura diosa de la muerte,
cuyo aliento trágico es palpable en todas las fases de esta novela. En este

289
H19

�punto descansa la premisa de su resolución, que es precisamente despertada
por la muerte del niño". Podemos observar que Weise basa su interpretación
en aquel fragmento donde Otilia dice: "Dios me ha abierto los ojos. En
qué crimen me encuentro coludida. He salido de mi camino, he roto mis
leyes y, aún más, he perdido el sentimiento para ellas". Según Weise, el
orden del amor de Otilia no le permite el cumplimiento del amor en esta
vida, sino únicamente en un medio espiritual del más allá. Pero no sólo
esto. Otilia quiere expiar la culpa de los otros -no negando su amor, por
supuesto--- llegando así al nivel de la santidad.
Quisiéramos acentuar, sin embargo, que en el carácter y las decisiones de
Otilia se nos muestra una motivación difusa y emocional, a la cual podríamos llamarla también "intuitiva", que más bien responde a una época postclasicista. Las actitudes de Otilia son un regresar a los misterios de la existencia humana, los cuales determinan su vida antes de que ésta sea capaz
de una solución consciente.
El principio fundamental de su existencia lo explica Otilia en un pensamiento de su diario: "Todo lo perfecto en su especie tiene que ir más allá
de su especie, tiene que hacer-se otra cosa, algo incomparable. En mucho de
sus tonos el ruiseñor es todavía un pájaro, después asciende por encima
de su clase y parece querer indicar a todo ser vestido de plumas lo que en
realidad se llama cantar". 5 En el desarrollo personal de Otilia, a través de
la novela, sube desde el estado de muchacha joven e inexperta hacia la
altura del ser humano que ha superado el mundo material. Volviendo a
la imagen del ruiseñor, hay que pensar -en relación a la vida de Otiliaque éste alcanza el más allá porque desde el principio es ruiseñor. Esta visión
nos inclina a ver otra característica del Romanticismo: en la experiencia
de la naturaleza, de las potencias elementales, de un mundo infinito y por
tanto no limitado' el estrecho ámbito humano experimenta
su juego de fuer.
zas que no alcanzan a la comprensión del hombre. El Romanticismo, por
tal proyección de lo infinito, ya no puede reconocer una libertad absoluta
a partir de la conciencia que penetra todo. El medio nuevo es la intención
que viene hacia el hombre como fenómeno no manejable.

APROXIMACIONES A DÁMASO ALONSO*
CARLOS 0RTIZ G1L,

Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores
de Monterrey

"¡Que nada se interponga
-si es posible- entre el
lector y la obra!" 1

La intuición del lector.
A diferencia de los otros géneros literarios, la poesía no señala, sugiere
solamente. Y es en e~a capacidad de sug(;rir donde radica el encuentro del
lector y el poeta, el momento del ti:aslape espiritual de creador con recreador, el impacto poético.
Algunos llaman a lo anterior la sensibilización del alma, el entonamiento
espiritual que permite presentir el inminente arribo del hecho estético y adivinar cuál es esa intuición que comienza a surgir e inquietar el universo de
imágenes contenido en el lector. Porque la palabra poética es, fundamentalmente, despertadora:

Tristísima nostalgia hacia la carne 2
por ejemplo, suena triste y se arrastra en las eses de tristísima provocando
en el lec;tor la imagen de un muerto que se afana por su carne perdida e

• GoETHE, Las Afinidades Electivas. Col. Austral, 2a. edic. BS.AS., 1941. p. 193.

290

* A Eduardo, cuyo aliento y generosidad me animaron a aproximarme a Dámaso
Alonso.
1
ALoNso, DÁMAso, Poesía Española. 5a. Edición, Ed. Gredos, Biblioteca Románica Hispánica, Col. Estudios y Ensayos No. 1, Madrid, 1966, p. 45.
• ALONSO, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios. Ed. Espasa-Calpe, S. A.,
Col. Austral No. 190, Madrid, 1959, p. 99.
291

�inalcanzabl~ ya, la imagen de un lento arrastrarse, de un sordo reptar por
el ámbito de la nada exclamando
¡Ser, ser, ansia de ser!ª

reiterándose el sonido asilenciado de las eses. En cambio, qué diferente la
imagen que se suscita al leer
Viviría 'la vida': ese palpo, ese pálpito.¼

o

merodeó al creador en vísperas de escribirlo. Pero basta y no: no es suficiente enfrentar la expresión poética, sino que se hace preciso establecer una
suerte de caja de resonancia en uno mismo en la cual repercutan los sonidosimágenes y se vayan entrelazando hasta integrar la impresión íntima y personalísima.
Dámaso Alonso sabe esto. Sabe que la eficacia de la palabra poética
depende de la espiritual caja de resonancia, de la disposición del lector para
dejarse incidir por el filo de los versos y abrirse, como continente, a lo incontenible, a eso que Dámaso llama lo inexpresable e inefable, lo que muchas veces él manifiesta a los oídos sordos del

quizá
Estoy vivo y toco.
Toco, toco, toco 5

donde la viveza de viviría coincide con lo sonoramente táctil de palpo, pálpito
(corazón que late: pal pi pal pi pal pi: sístole y diástole contenidos en la
palabra), para reafirmarse en la reiteración y el firme ruido de toco, toco,
toco en el cual se escucha la reminiscencia de .aquel palpitar que contrasta
su imagen de vida con el tremendo vacío sugerido por la í prolongada en
tristísima.
Muerte y vacío por una parte; vida plena por la otra. Y eso sólo en
unas cuantas líneas aisladas de dos poemas diferentes.
Ahí está evidenciado, pues, ese poder sugerente de las palabras poéticas
que disparan imágenes en el lector y lo mueven a compartir el estado de
ánimo del poeta.
Un verso teje toda una urdimbre de imágenes; el que lo sigue enriquece
el universo despertado; el siguiente cala más hondo; y así hasta conseguir
arrancarle al alma esa intuición totalizadora de la que habla Dámaso Alonso 6 y que sirve de puente entre la voluntad artística creadora del poeta y
el alma entonada del buen lector de poesía.
El simple lector deambula por los versos; en cada uno levantándose sus
intuiciones Barciales,7 inquietándose ante el pronunciamiento de la palabra
poética, despertándose o aquietándose su espíritu.
Basta el enfrentamiento con el poema mismo para advinarlo - para adivinar al poeta tras de la palabra- en uno mismo y recrear la imagen que
1

•
•
•
•

292

lbidem.
lbid., p. 148.
lbid., p. 149.
Cfr. ALoNso,
lbidem.

DÁMASO,

Poesía Española, pp. 39-41.

.. .hombre que pasa junto a mí,
el hombre moderno
con sus radios, con sus quinielas, con sus películas
sonoras,
con sus automóviles de suntuosa hojalata,
o con sus tristes vitaminas,
mudo tras su etiqueta.8

Se trata, en última instancia, de un pedido de intuición por parte del
lector, de un mínimo requisito, de una simple disposición hacia la palabra
poética, de un estar puesto para recibir la blanca luz de una imagen simplísima.
Hay, pues, dos laderas para contemplar la poemática de Dámaso Alonso:
la apertura crítica que auxilia para transportarse el lector de la forma externa al espíritu interior, y la ladera de la pura intuición del lector, esa
intuición personalísima que "se la tiene o no se la tiene, como en la mística
los carismas y gracias especiales".9
Y es esta última ladera desde la cual este escrito intenta contemplar la
poesía de Dámaso Alonso.
La imagen simplísima.

Antes de entrar de lleno en Dámaso Alonso, poeta, vale la pena detenerse
un poco en lo que él mismo narra como su primera intuición frente a la
poesía.
Dámaso cuenta: "El muchacho, casi un niño -aspirante a matemático-,
que por las avenidas del Retiro sacó de su bolsillo Le cento migliore liriche
8
ALoNso, DÁ111Aso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 118.
• ALoNso, DÁMASO, Poesía Española, p. 44.

293

�della lingua italiana, y por primera vez se puso en contacto con el soneto
inmortal, leía con dificul~d el italiano y no tenía la menor idea de análisis
estilísticos. . . Intuyó una imagen simplísima. En el alma está aún: no ha
cambiado. El hombre, casi un viejo, cansado y desilusionado, tiene aún en
las entrañas del alma esta cámara intacta, de candor, de ilusión eterna. La
misma que se abrió aquel día en el alma del niño. . . La imagen primera
-milagrosa, blanca, ascendente, encendida- es la que sigue abierta al fondo
de una galería de su alma" .10
Dámaso Alorn¡o se refiere, al mencionar al soneto inmortal, al de Dante,
contenido en Vita Nuova,
Tanto gentile· e tanto onesta pare
la donna mia quando ella altrui saluta,
ch' ogne lingua deven tremando muta,
e li occhi non l' ardiscon di guardare.
Ella si va, sentendosi laudare,
benignamente d' umilta vestuta
e par che sía una cosa venuta
da cielo in terra a miracol mostrare.
Mostrarsi si piacente a chi la mira,
que da per li occhi una dolcezza al core
ch' entender non la puo chi non la prova,
e par che de la sua labbia si mova
un spirito soave pien d' amore
che va á-icendo a l' anima: sospira.

La lectura de estos versos conmovió el alma de Dámaso runo: obtuvo,
por intuición de lector, una imagen imborrable que lo acompañºa. El poeta
se encarga de comentar, verso por verso, las imágenes suscitadas en él, y
termina diciendo que la imagen total y primera es "blanca, ascendente, encendida". Y la expresión de Dámaso Alonso se da a treinta y cinco años
de distancia de haber enfrentado el soneto.
La cita anterior tiene un doble propósito: reafirmar la validez de la
intuición del lector, y establecer una comparación con un soneto de Dámaso
Alonso que parece poseer una secreta, oculta, relación con el de Dante.
Primero intentemos reconstruir esa imagen simplísima que Dámaso avivó
1

º Ibídem, pp. 43-44.

294

en sí al seguir la cadencia del soneto italiano. La doncella es leve, porque
leve es quien provoca
ch' ogne lingua deven tremando muta

con solo verla al paso; una doncella
che da per li occhi una dolcezza al core
y que es tan sutil que da la impresión de desvanecer su corporeidad y devenir en puro espíritu

. . .soave pien d' amore
che va dicendo a l' anima: sospira.

La doncella cantada por Dante dejó un surco en Dámaso Alonso; la intemporalidad que transitó real o imaginariamente por el alma del poeta italiano
incidió también al lector casi niño, depositándole una semilla de blancura.
No le interesa si la doncella exjstió: le importa sólo la manera como las
palabras se transmutan en imagen simplísima, en aliento poético. Y esa
apertura espiritual a la poesía (más que al poema específico) es lo que
posiblemente movió a Dámaso Alonso a ahondar en las formas -"minucias"
las llama- para desentrañar el misterioso y complejo mecanismo que se
inicia con la palabra y termina en la intuición, en la imagen.
Ahora el soneto de Dámaso, significativamente titulado Oración por la
belleza de una muchacha, y no, como pudiera esperarse, Soneto por la belleza de una muchacha -luego se verá el porqué oración sustituye a soneto-.
Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;
esos bultos de nieve, que bullía
al soliviar del lino la tersura,
y, prodigios de exacta arquitectura,
dos columnas que cantan tu armonía.

Ay, tú, Señor, le diste esa ladera
que en un álabe dulce se derrama,
miel secreta en el humo entredorado.

295

�¿A qué tu poderosa mano espera?
Mortal belleza eternidad reclama.
¡ Dale la eternidad que le has negado! 11

Sobran las comparaciones entre la doncella de Dante y la muchacha de
Dámaso. La primera aparece descorporizada en tanto que la segunda adquiere el neto perfil de su cuerpo y sus formas. La doncella gentil y honesta
que a su paso provoca que toda lengua tiemble y enmudezca, deviene en el
soneto de Dámaso en causa para que surja la palabra, exigencia en el fondo, pidiendo eternidad para su belleza. La doncella leve dice al ánima:
suspira; la muchacha, en su belleza, provoca el grito final del soneto: ¡Dale
la eternidad que le has negado!
No estaría fuera de razón suponer que ante una muchacha bella Dámaso
enfrente la cualidad de mortal. Pero si se atienden otras noticias poéticas
dadas por el mismo Dámaso, se comprenderá que su Oración por la belleza
de una muchacha está ciertamente relacionada con la imagen intuida por
primera vez al leer el soneto italiano, por las avenidas del Retiro.
Dámaso Alonso tiene guardada esa imagen simplísima en el fondo de su
alma, partamos de esta suposición. Una segunda es la expresión de Dámaso
respecto a su soneto
¡ Rezaba, sí!
Entonces
te recé aquel soneto
por lá belleza de una niña, aquel
que tanto te emocionó.12

Expresión donde es evidente el cariño tan particular que el poeta tiene
por su Oración por la belleza de una muchacha al grado de afirmar que
emocionó a Dios. Más aún, los versos anteriores están contenidos en la
Dedicatoria final (Las alas), uno de los poemas más sentidos -junto con
A un río le llamaban Carlos- del poemario de Dámaso Alonso.
¿ Está Dámaso Alonso pidiendo eternidad por la belleza vista y que plasmó en su soneto? Es posible, pero ¿ no será más bien una petición de
eternidad, de conservación perenne, para la primera intuición tenida de niño,
ésa que le dejó el exacto color y la genuina sensación de blancura?
Dijo Dámaso: " . . . una imagen simplísima ... esta'cámara intacta, de can11

ALoNso, DÁMASO, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 28.
" ALONSO, DÁvAso, Hijos de la ira, Ed. Espasa Calpe Argentina,

tral No. 595, Buenos Aires, 1946, p. 164.

296

dor, de ilusión eterna. La misma que se abrió aquel día en el alma del
niño" .13 He ahí mencionada la palabra eternidad, referida a la intuición
despertada por el soneto de Dante, y la misma palabra se coloca en el
último verso de su Oración por la belleza de una muchacha.
No. No está Dámaso Alonso hablándole a Dios de una muchacha particular -pese a su carnalidad manifiesta en los versos- y pidiéndole eternidad para ella sino clama eternidad para su recuerdo más querido, para
su casi ingenuo despertar a la poesía.
Apelando a la intuición personalísima e insustituible del lector, veámoslo
así: el soneto de Dante es apertura espiritual para Dámaso Alonso niño;
luego deviene en recuerdo lacerante que se transforma en añoranza en el
Dámaso académico, ya viejo y cansado y desilusionado que reencuentra su
recuerdo ante una bella muchacha; y finalmente, o una vez más, la presentación de la imagen simplísima.
Se trata, en realidad, de una transposición de poema a vivencia, de vivencia a recuerdo, de recuerdo a nostálgica añoranza, de añoranza a soneto
y de soneto a oración.
Así opera el misterio de la poesía: a transmutaciones. De mera palabra
a palabra poética que cala en el ánimo y, a través de cambios renovados,
hace llaga, al menos en el caso de Dámaso Alonso.
Todo lo anterior no tendría razón de haber sido escrito si dejara de
conducirnos hacia algo. No se intentó más que establecer el primer paso
en la aproximación a Dámaso Alonso, poeta, poeta angustiado cuya angustia
responde más a un conflicto de índole existencial que a una problemática
de tipo religioso, como pudiera parecer a la primera lectura de su poemario.
Pero antes de proceder a explicar los argumentos para la conjetura anterior, es necesario intentar el deslinde de ciertos conceptos claves en Dámaso Alonso, mas no el Dámaso crítico sino el Dámaso poeta que en poesía
explica más, si se le sabe escuchar con el ánima entonada y predispuesta
a la intuición.
Por lo pronto, dejemos a estos dos Dámasos como opuestos filos de acantilados: el niño que descubrió la blancura leyendo a Dante, y al académico
"casi un viejo, cansado y desilusionado" que en un momento de su vida
habla sobre él
.. .ese tristísimo pedagogo, más o menos
ilustre,
ese ridículo y enlevitado señor,
subido sobre una tarima en la mañana de primavera,

S. A., Col. Aus,. Cfr. Nota 10.

297

�con los dedos manchados de la más bella tiza,
ese monstruo, ese jayán pardo,
vesánico estrujador de cerebros juveniles,
dedicado a atornillar purulentos fonemas
en las augustas frentes imperforables,
de adolescentes poetas, posados ante él, como estorninos
en los alambres del telégrafo,
y en las mejülas en flor
de dulces muchachitas con fragancia de narciso,
como nubes rosadas
que leyeran a Pérez y Pérez.14

Como si quisiera decirnos que en alguna parte colgó su alma de poeta y
vistió el atuendo de académico de la Lengua.
La expresión poética.

.... '1

Se ha hablado antes de dos Dámasos; o, yendo un poco más hondo, se
ha sugerido de modo claro o velado que en el mismo hombre se encuentra
no una doble personalidad -Dámaso Alonso está muy apartado de la esquizofrenia- sino dos suertes de laderas para contemplar la poesía: la actitud primera del lector y la' del crítico.
Vayamos un poco más lejos y permítasenos suponer que en Dámaso Alonso existe una doble actitud frente a la expresión poética: la del que busca en
ella los resortes secretos --el secreto de la eficacia de la palabra poética-,
en el cual caso estaríamos considerando la actitud crítica, y la del creador.
Por una parte, pues, el que analiza, y por la otra el que crea. Sin embargo la separación de las dos actitudes no es tan neta como pudiera expresarse, ni tan contrastante como supondríase. Porque no es nada difícil
creer que Dámaso Alonso, como crítico, habla en una forma diferente a
como poeta, tal si tuviese la capacidad de transformista para vestir ahora
un ropaje intelectual y otro luego.
No; las dos actitudes mencionadas antes fueron traídas a cuento solamente para diferenciar determinadas circunstancias de la creación alonsina
y de ninguna manera para decir que una contradice -o marcha a contracorriente- a la otra. Baste para constatar esa entremezcla de actitudes la
idea de Dámaso sobre qué es, o pudiera ser la poesía:
u ALoNso, DÁMAso, Hijos de la ira, Ed. Espasa Calpe Argentina, S. A., Col.
Austral No. 595, Buenos Aires, 1946, p. 27.

298

. . .imágenes que desdoblan mundo y trasmundos, ritmo, rima, estrofa, intuitiva selección de determinadas voces, extraídas - ¡ precisamente ésas!- del gran lado gris del léxico, afinidad selectiva entre las
palabras, que pugnan por colocarse, con toda exactitud, éstas al lado
de aquéllas. Afinidad de los sonidos aislados -vocales, consonantes- que
bullen también -¡ qué zumbador enjambre, qué marea creciente!- y
se asocian, se traban o se esquivan. Extraños movimientos lánguidos, de
versos que crecen y se tensan, como lomos de ola o de pantera elástica,
o de versos que se derrumban, súbitos, a pico. Afinidades y reacciones,
de verso a verso, pues se prolongan y dilatan como río por vega extendida, o se quiebran y contradicen en rápidos zigzags, en duras hoces.
Reacciones entre las estrofas que se suman o se contrastan, sometiéndose
a otro movimiento más amplio y no menos misterioso, que es el forzoso
crecimiento orgánico del poema, adonde todo este bullir de vida va
dirigido -porque el poema es una criatura tan complicada como delicada, un organismo: ¿quién pensó que era una suma?-, crecimiento
predeterminado desde que cuajó, plasmó, como criatura única, en los
abismos psíquicos de su creador: criatura, siempre, siempre teleológica,
río al mar, o potro ansioso de meta. E imágenes, misteriosas imágenes
nos amplifican y multiplican cámaras transidas de luz, ya lívida, ya
coloreada, mientras se cruzan frenéticos, gozosos equívocos en los centros
nerviosos donde selectivamente se suscitan nuestros depósitos conceptuales. Y todo, todo ligado en masas de color y música, con hervor y fermento de vida incontenible, con inmenso crecimiento vegetal.15

Está hablando el crítico, el diseñador de instrumentos estilísticos, en cierta forma el académico. No obstante, ¿ en qué libro de crítica literaria es
frecuente encontrar tan poéticas explicaciones no poéticas de la poesía? Detengámonos un momento en la cita anterior y entresaquemos algunas frases,
vocales, consonantes. . . ¡ qué zumbador enjambre, qué marea creciente! por
ejemplo. Puestas enmedio de un contexto crítico, las palabras adquieren
--quizás por contaminación- una connotación, un matiz crítico; devienen
en palabras que señalan e indican, que se corresponden con otras para
lograr integrar la explicación pretendida. Pero cuán distinto si vemos las
palabras aisladas del contexto, o si las ofreciéramos, a modo de juego de
adivinanza, a un lector, colocadas así:
Vocales, consonantes,
¡ qué zumbador
,. ALONSO,

DÁMAso, Poesía Española, pp. 113-114.

299

�enjambre
qué marea
creciente!

O menos comprometidamente, solamente del siguiente modo:
vocales, consonantes
¡qué zumbador enjambre
qué marea creciente.

Y lo mismo podría hacerse con otras frases: en rápidos zigzags, en duras
hoces, como lomos de ola o de pantera elástica, pero todo para comprobar
el arrebato poético del crítico cuando habla de poesía.
No; a plena justicia, no podemos hablar de dos Dámasos, y es dudosa
la validez de establecer, en Dámaso, dos lenguajes ,-mismos que responderían, en todo caso, a dos actitudes distintas, porque lenguaje y actitud
van unidos-. Quizás lo único valedero fuera hablar de Dámaso como ejerciendo dos facultades intelectuales: la crítica y la creación, y, adelantando
un poco otra aproximación posterior a ésta, encontrar allí precisamente el
conflicto, o problemática alonsina, manifiesto en su poemario.
Pero volvamos a la cita, a lo que es -o pudiera ser- la expresión poética. Dámaso escribe: porque el poema es una criatura tan complicada como
delicada ... criatura única ... criatura. 16 Y no se detiene en sus textos de
crítica para aludir a la expresión poética como criatura. Años atrás dijo:
Sobre papel yo grabo criatura novísima:
Dios complacido la mira surgir de la nada.
Nunca, nunca se alumbró su sonrisa como ahora
que grabo
sobre papel criatura de mi pensamiento, tan tenue,
poema, máxima creación posible a mortal,
máxima creación sin materia, espíritu sin pies y
sin manos.11

Reiteración, pues, del concepto de expresión poética no únicamente en
el nivel primario y superficial de expresión bella sino de criatura, de ser que
surge de la nada gracias al poeta, al creador, al creador-poeta que creando
poesía complace a Dios y lo recrea viéndolo ver cómo su criatura crea otras
complacientes.

La expresión poética deja de ser -o es más- que aquella norma oscura
que encadenaba en música palabras 18 para devenir, primero, en criatura
novísima, luego en máxima creación posible a mortal estableciéndose evidentemente que la palabra poética es, para Dámaso, la forma más alta de
lenguaje espiritual, la única manera de hablar con Dios acerca de uno
mismo o de los otros, el mejor modo de alabanza de Dios
Y porque la uso para alabarle.
Bendito sea.19
Y de hallarse uno mismo con uno mismo en la libertad y en la creación:

Porque, libre, uso mi libertad espíritu creando
creando más, más libertad, poema creando.20

Queda, entonces, la palabra poética como la más alta forma del lenguaje, como el modo divinizado de comunicar la íntima angustia. .. o de
orar:
Y o te he rezado mis canciones.
Recíbelas ahora, Padre mío.21

Y queda el poema como criatura tenue -como la doncella del soneto de
Dante-, novísima, musicada, plena oración; pero de modo más definitivo:
modelo a escala humana de la Creación.
Un poco más al respecto: al igual como la expresión poética es un acto
humano divinizado, lo es también de redención para Dámaso Alonso. Lo
dice:
Ay, hijo de la ira
era mi canto.
Pero ya estoy mejor.
Tenía que cantar para sanarme.22

Frente a Dios -en el máximo encuentro posible a una criatura- no se
ofrece Dámaso académico, Dámaso crítico, Dámaso diseñador de herramientas críticas y estilísticas. No; se ofrece sólo un Dámao cuasi franciscano, una
13

Ibídem, p. 94.
,. /bid., p. 141.
"' /bid.

" Ibídem.

" ALoNso, DÁMAso, Hijos de la ira, p. 165.

u Ax.oNso, DkuAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 141.

" Ibidem.

300

301

�humildad palpitante y encarnada en quien pronuncia, balbuciente, lo que él
llama
.. .mis canciones.
Es lo que he hecho, lo único que he hecho.
Yo no he tenido un hijo,
no he plantado de viña la ladera de la casa,
no he conducido los hombres
a la gloria inmortal o a la muerte sin gloria,
no he hecho más que estas cancioncillas:
pobres y pocas son.23

,,

Aquí una vez más aparece el abismo de la angustia de Dámaso Alonso, en
esta ocasión más claramente: considerar que de todo lo hecho lo único que
finalmente queda es la expresión poética y que ésta -junto con el amores el recurso de purificación y redención, quizás porque luego de vivir buscando métodos de aproximación estilística o crítica, quede la evidencia de
que
.. .nunca formas llegarán a esencia.24
Vida y muerte.

En la poesía de Dámaso Alonso campea la muerte, pero simultáneamente
deambula la vida. Ambos conceptos juegan pirotecnia en los versos y son
mucho más que simples polos entre los que oscila el ser humano.
. Para ~a inteligencia clara y aguda como la de Dámaso, la muerte y la
vida podnan ser conceptos más complicados, más intelectualmente elaborados si de culteranismo contemporáneo se tratase, pero Dámaso está, en su
poesía, muy alejado de adoptar el ropaje filosófico, y cuando habla de vida
o de muerte su palabra es poética y nada más.
Vid~ y muerte no aparecen desligadas en la poemática alonsiana, pese a
que ciertos poemas llevan explícitamente el término vida o muerte como
título; más bien, al enfrentar los versos, se tiene la impresión de que una es
contraparte de la otra -es decir, vida y muerte- y que llevan una existencia correlativa:
Los muertos, en la noche, tienen rumbos.
Tristísima nostalgia hacia la carne.
,. !bid.
" Ai.oNso, Dhuso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 32.

302

¡Ser, ser, ansia· de ser! Angustia, asfixia,
evocación, sin luces, de una ausencia,
arcos de puente, hacia la vida rotos,
¡ oh rosas sumergidas, oh los lirios!
El desvaído mundo de los muertos
-¡ser!- quiere ser, y es sólo una memoria.25

En estos versos aparece la muerte --de hecho es el tema central-, . pero
no obstante el poeta hace asomar la vida como la otra latitud, porque la
vida aquí es para el muerto una memoria como memoria es para el vivo
el muerto. (Es de notarse que en el tono general, en el tratamiento de la
muerte como angustia y evocación, existe un matiz de aquel concepto griego
del Hades, lugar donde curiosamente se recordaba pero nada podía hacerse
como no fuese el evocar con la misma
.. .Angustia, asfixia,
evocación, sin luces, de una ausencia.26

Los conceptos o ideas de vida y muerte, además de aparecer como contrapartes en los mismos versos, se entrelazan para fabricar la urdimbre de hilos
delgadísimos por sobre la cual se mueve el hombre; en contraste, la contrapartida es evidente:
Hombre, toca, toca
lo que te provoca:
seno, pluma, roca,
pues mañana es cierto
que ya estarás muerto,
tieso, hinchado, yerto.21

He aquí un llamado imperioso a vivir mientras se vive -¿ qué más vivir que tocar, maniobra que no engaña tanto?-, una conminación en la
cual se rinde ese entretejerse de vida y muerte: seno, pluma, roca son palabras vivas, pertenecientes a la dimensión de lo tangible, la primera -senocon todas las implicaciones del sensual tacto, la segunda -pluma- con toda
la levedad de un ave que vuela, y la tercera -roca- con la firmeza que
se recorta contra el horizonte de un paisaje animado. En cambio tieso, hin"' Ibídem, p. 99.
" lbid.
21
!bid., p. 149.

303

�chado, yerto van a incidir las fibras imagineras de lo duro, inanimado, inmóvil, muerto.
¿Contraste poético accidental? En otro poeta fuera posible la conjetura,
mas no en Dámaso Alonso en el cual nada es accidente, mucho menos la
palabra en su dimensión poética.
Hay algo profundo, una causa generadora para que vida y muerte aparezcan contrastadas en el poemario alonsiano, y que el lector en ocasiones
no sepa qué es más angustiosa: la vida o la muerte. Así que vayamos a ver
un poco más en detalle las diversas maneras cómo el poeta conceptualiza la
vida y la muerte.
La más evidente imagen del vivir es la que se nos rinde bajo el signo de
lo táctil. En cierta forma no hay mejor punto de referencia poético de lo
tangible que este solo verso:

Y el puñadito de arena
-grano a grano, grano a grano-el gran viento se lo lleva. 29

La tierra que grano a grano se desgrana en un viento sobrenatural, o vida
que puede pertenecer a esa otra misteriosa, enigmática, realidad:
.. .el sueño de la vida.30

Entre ambos niveles poéticos se desliza la vida para Dámaso Alonso; hay
veces en que la vida posee el realismo de una
.. .lámina de mica, transparente
agua sorbida por el gran estío,
sólo arena dorada.81

Toco, toco, toco 28

Mientras que en otras todo se queda en lo sutil e intangible de un mero
en el cual se brinda la eficacia de lo táctil para consignar el hecho de vivir.
En la nada -en el no ser- nada se puede tocar; ahí está el vacío, el ansia,
quizá la reminiscencia del H ad.es en la poética actual de Alonso. En cambio en el vivir todo es tocar. El ojo ilusiona, el oído puede engañar, el gusto
corre el riesgo de confundirse, así como el olfato, pero el tacto es difícil que
yerre la señal, el dato externo del medio circundante. Es por eso, posiblemente, que vivir, en la poesía de Alonso, sea primeramente un tocar.
Lo anterior en cuanto a vivir, a la característica de estar vivo, mas no a
la vida, porque hay que trazar la diferencia entre vivir y vida en Dámaso
Alonso. Véase si no: vivir es practicar la vida, ejercerla, seguir el oficio de
viviente; vida, por otra parte es algo hondo que puede ser referida e identificada a algo material estrictamente

( ¡ .. .cantar soñoliento!) .32

Detengámonos brevemente en las dos citas anteriores. En la primera, la cual
refiere la vida a lo material tangible, a lo real-real, está contenida la
imagen de una existencia delgadísima, frágil a cual más -la mica tiene
esa especial característica de ser transparente y quebradiza- que acaba por
ser sorbida por una sequía irreductible -similar al puñadito de arena que
el gran viento se lo lleva-, mica que se transforma en arena dorada capaz
de volar, también, al menor soplo de aire. En el verso es patente, luego de
repetirlo varias veces, cambiando un poco la acentuación, o haciéndola más
enfática, que

.., ..,
Entre mis manos cogí
un puñadito de tierra.
Soplaba el viento terreno.
La tierra volvió a la tierra.

agua sorbida por el gran estío

es efectivamente el agua hundiéndose en la i de sorbida debido a que un
hueco sediento yace en el fondo (la í acentuada de estío). Está, pues, lo
material presente: agua, hueco. En cambio

Entre tus manos me tienes,
tierra soy.

cantar soñoliento

se encuentra desprovisto de sensorialidad como no sea la intemporalidad
El viento orea
tus dedos, largos de siglos.
28

304

Ibid., y Cfr. Nota No. 5.

20

lbid.,
Ibid.,
n lbid.,
"' lbid.,
30

p.
p.
p.
p.

82.
13.

26.
33.

305
H20

�Seréis torrente en furia
que va a rodar al páramo. Seréis
indignación y grito sin respuesta.as

y la ausencia de espacio de un cantar entre la vigilia y el dormir, instante
ambiguo que cristaliza en el uso de dos simples y sugerentes sílabas: soño,
presentes en soñoliento.
Quedan entonces dos niveles de imágenes: las referidas a lo material y
aquellas relacionadas con universos intangibles. Dejemos las primeras, qµe
en realidad no dicen tanto, y consideremos las segundas en las cuales se
ofrecen los datos más importantes en lo que a conceptualización poética concierne.
Hay noticias varias sobre la vida; una de ellas, quizá la más desgarra-

Como si la vida fuese un continu0 mqumr,
.
. . una eterna interrogante sin
solución.

·!

Queda, entonces, la vida que deviene en it
.
.
nación, el alarido sin eco en d li t
o angust:10so, en ua, en indigvida pero también
'
o en e germ o. Dámaso Alonso habla de la
gráficos- de su vida: aparte de los que se constituyen en claros hitos bio-

dora es:
como la vida
( ese amarillo pus que fluye del hastío,
de la ilusión que lentamente se pudre,
de la horrilJle sombra cárdena donde nuestra húmeda
orfandad se condensa).83

Porque alú está contenida la densa amargura que mostrará en otros versos Dámaso Alonso. 'La imagen es clara; se inicia en el universo de lo
material -ese amarillo pus- para de pronto adentrarse en el mundo de
lo sentimental -que fluye del hastío ( una vez más la í que sugiere el vacío)y permanecer en él revestido de nuevas y más pesadas imágenes: ilusión que
lentamente se pudre, horrible sombra cárdena, húmeda orfandad.
Con noticias poéticas como la anterior se tiene el pie para conjeturar que
es la vida lo luctuoso, más que la muerte. Pero sigamos.
La vida también es llamado constante para Dámaso:

mi frágil vida, acunadla
como a una hojita pequeña,
como briznilla de nada.31

ºt'

abH
_briznilla, palabras que comienzan a susurrar esa fragilidad que
re
p1amente en cuatro hermosísimos ve
.
.
se
mundo vital inten·or d D,
rsos, qumtaesenc1a de todo el
e amaso:
(.°Te quebraré, varita de avellano,
te quebraré quizás? Oh,, tierna vida
ciega pasión en verde hervor nacid:
tú, frágil ser que oprimo con la m~no.ªª

de~~::b:eaú:n e:t•:=t:a~arita ,d: avellano, tensa, en la víspera misma
. .'
croscop1co en que no se ha roto ,
.
ya casi. Sm embargo, esa varita de avellano frágil
,
aun pero
atiende a la estructuración del siguiente poe~a:
, ya está quebrad.:!, si se

cómo me llama la vida,
qué imperiosamente llama.ª'

Mas no un llamado quieto sino un grito compulsivo que golpea los cráneos
de vivos y muertos con la reiteración voraz de
¡Ser, ser, ansia de ser!

35

La copla quedó partida.
No la pude concluir.
Y era la copla de mi vida.
(Morir, palabra dormida,
¡ cómo te siento latir .1)
Bien templado en instrumento

E incluso llega también a los que aún no han nacido, a esos qufc Dámaso

Y a medio giro el cantar,
llevóse la copla el viento.

dice:
as ALoNso, DÁ111Aso, Hijos de la ira, p. 155.
" ALoNso, DÁ111Aso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 15.
15

306

Ibídem, p. 99.

.. !bid., p. 19.
.., !bid., p. 15.
88
I bid., p. 21.

307

�¡ Oh muerte que das vida! 44

(¡vida, cantar soñoliento!}
y no la pude acabar.39

Y, curiosamente -¿ curiosamente?-, en la misma forma como la vidatierra es volada por el viento, la vida-copla es arrastrada igualmente por el
viento, ese viento cuyo símbolo marca la presencia y ausencia de Dios.
Quede, pues, por lo pronto, la vida como grito, como angustia, como rompimiento inminente, como fugacidad, como gran luto porque:
Toda la vida oculta en el implacable mar bulle y se
levanta,
y en mar se alza como materia sólida, como un paño
de luto. 40

De esta suerte, la vida para Dámaso resulta una punzada sin fin, un suspendido suspiro doliente para el que vive, como prefiguración del mundo,
en una
.. .ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).41

En la misma medida como la vida llama imperiosamente al poeta, igualmente hay un pálpito próximo:
(Morir, palabra dormida,
¡ cómo te siento latir! }42

......

La muerte no es el fin último para el hombre, y aunque Dámaso parezca
contradecirse en ocasiones, sigue prevaleciendo -y valiendo- la idea de
que la muerte resulta más feliz, más agraciada, halagadora y rica que la
misma vida.
Pediste plenitud: la muerte pides.'ª

Condensa esa riqueza espiritual accesible sólo a los que cumplen el requisito estipulado: el necesario tránsito por la muerte que nos recuerda
aquel bello verso de Fray Luis de León en el que exclama:
.. lbid., p. 33.
.. ALoNso, DÁMASo, Hijos de la ira, p. 146.
41

lbidem, p. 15.

.. ALoNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 33.
0

Y que mueve a Dámaso a decir, en feliz paráfrasis:
Sólo allí donde hay muerte puede existir la vida.45

Una vez más la muerte correlativa de la vida, como imágenes recíprocas
que son reflejo una de la otra.
La vida es sueño, duermevela quizá; la muerte es la vigilia. La primera
transcurre; la segunda cae a plomo, cortante, oculta aun en los sitios más
infantiles y menos imaginados:
.. .en el fondo, entre los peces de colores,
está la muerte.46

Muerte necesaria y consecuencia irreductible de todo lo que vive, incluso
de lo que es bello:
ay, ni tú mismo harías que la belleza humana
fuese una viva flor sin su fruto: la muerte. 47

Y si bien la vida es interrogante, la muerte también:
Ah, Dios mío, Dios mío, lqué han visto un instante esos
ojos que se quedaron abiertos? 48

He ahí la pregunta matizada por el mismo tono de angustia con el que
Dámaso pregunta qué es la vida. El poeta tiene una certeza, al menos sabe que
la muerte es la luz 49

y lo dice en las cinco más bellas palabras que se han escrito sobre la
muerte, comparables sólo a la petición de plenitud pidiendo la muerte. Y
es luz la muerte porque la luz es la contraparte de la oscuridad de un vivir
entre cadáveres, de un fluir desde el hastío, y porque la luz ilumina.
" LEÓN, FRAY Lms DE, Poeslas completas, 3a. Edición, Ed. Sopena Argentina, Col.
Biblioteca Mundial, Tomo I, Buenos Aires, 1945, p. ll .
.. ALoNso, DÁMAso, Hijos de la ira, p. 30.
.. Ibídem, p. 26 •
41
lbid., p. 164.
.a !bid., p. 44.
" ALoNso, DÁMASO, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 13.

Ibidem, p. 30.

309
308

�Y si bien la muerte puede ser el paso de
.. .un sueño dorado, un sueño dulce,
tibio )' dulce,
al sueño largo y frío. 50

También la vida es un sueño o quizá menos: una simple copla que se
lleva el viento.
En la poesía de Dámaso Alonso morir no es difícil, porque no es duro
morir ya que a la muerte se la encuentra a la vuelta de la esquina y está
en todas partes
¡Tú muerte, tú, el amor; tú, en el amigo;
tú, la melancolía, los presagios,
los tímidos avances temblorosos;
tú, los rojos carbones y las llamas;
tú, el espasmo dulcísimo, tú oculta
amante, único amor, eterna amante! 51

Y está presente en el simulacro del espasmo sexual que es un monr en
pequeño.
Para Fray Luis de León, en el Cantar de los Cantares, la muerte es amor;
para Dámaso también:
¡ Amor, amor, principio de la muerte! 52

Dándosenos el bello engarzamiento, la suave transposición que nos lleva
de la muerte como tránsito a la muerte como interrogante, Juego como luz
y, finalmente, como remate del juego pirotécnico: la muerte como amor,
como ahincamiento en lo imperecedero y no sólo en un mero
Y conoció el amor. Vencidos cuerpos
se desploman sobre la delicia.
¿ Lo fugaz conquistó lo permanente? 53

La muerte -anonadamiento, aniquilarse el ser en el no ser tiene un sentido muy profundo en Dámaso Alonso. Como luz, es la única cierta, la
"" ALoNso, DÁMASO, Hijos de la ira, p. 42.
01
ALoNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 104.

= LEÓN,
51

310

FRAY Luts DE,

blanca luz que le recuerda a la muchacha de su soneto preferido; y como
amor, la muerte lo estrecha y conduce a lo permanente, a Dios, porque
soñando la vida
. . .la muerte es el único pórtico de tu inmortalidad.54

De esta manera, no es descabellado concluir que para Dámaso Alonso
la vida es definitiva angustia, y la muerte conquista de lo inefable.
Dios en Dámaso.

Así como suena: Dios en Dámaso. Podrían escribirse multitud de páginas al respecto y no llegar a agotar el tema.
Algo impide haber escrito "el concepto ( o idea) de Dios en Dámaso Alonso". Quizás haya sido la familiaridad adquirida ahora a partir de las aproximaciones anteriores o -una vez más- la intuición del lector. Sea lo que
fuere, esta aproximación ha quedado con ese título: Dios en Dámaso.
Muy al comienzo de este escrito se mencionó que para Dámaso la crisis
espiritual no es de carácter religioso sino de otra índole, vocacional ciertamente. Es probable que sea arriesgado él juicio, pero no tanto si atendemos
a diversas noticias que, en su poemario, otorga Dámaso.
Es verdad que en algunas líneas Dámaso trae perdido a Dios, o al menos
recuerda haberlo tenido en pérdida. Pero basta avanzar en la lectura de los
poemas para percatarse de ese tan característico tono de salmo penitencial
que ventea y se pasea a lo largo y ancho de la poesía de Dámaso Alonso.
Y es suficiente recordar el profundo amor que se alojaba en el corazón de
los salmistas para comprobar que incluso en el mayor sentimiento de abandono de Dios, Él estaba metido en el poeta.
El matiz penitencial de la poética de Dámaso es evidente en los títulos
de sus colecciones: Hijos de la ira -cuyo epígrafe terrible ( .. .et eramus
natura filii irae sicut et ceteri ... : .. . siendo por nuestra conducta hijos de
ira, como los demás) anticipa la velada iracundia de muchos versos aparentemente apacibles--. Oscura noticia y Hombre y Dios. En uno y otros
aparece esa tónica religiosa plena de grisura, casi un aullido, véase si no:
Hijos de la ira.
Oscura noticia.
Hombre y Dios.

op. cit., p. 125.

ALoNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 103.

"' ALONSO, DÁMAso, Hijos de la ira, p. 165.

311

�Grito penetrado por la rabiosa angustia de la pérdida o la añoranza,
sugerido por el primer título, que mueve a pensar en el rechinar de dientes,
en la desesperación manifiesta en el rostro oculto y el imperceptible temblor
prendido al cuerpo de Eva en ese conmovedor cuadro de Masaccio ( Adán
y Eva expulsados del Paraíso) en el cual Adán comienza a ver hacia atrás
con un gesto que anuncia un profundo grito de ira que culminará en la
acción asesina de Caín. Profundísima tristeza es la que permea el título
de Oscura noticia, que parece amenazar con una información triste y color
ceniza. Y enfrentamiento franco en Hombre y Dios (ambos sustantivos con
mayúscula, en pretendido gesto de igualdad o en actitud paralela al Non
serviam).
Sin embargo, ¡ cuán grande engaño si el lector se deja llevar un poco por
la imaginería y otro tanto por la polivalente interpretación de las palabras
y frases de Dámaso Alonso! Oscura noticia, por ejemplo, ofrece la multiplicidad de un espejo de entenderes, con mucho el estar en una feria, metido en el laberinto de vidrios y reflejos al que son tan afectos los parques
de diversiones norteamericanos:
Oscura noticia: nefasta información recibida
grisura
dimensión cuasi demoniaca
infame turba de nocturnas aves

(A)'
(B)'
(C)'
(D).

¡ Pero qué pletórico de engaños está el parque de diversiones de la imaginación si no se tiene la guía del mismo fabricante de la casa de los espejos!
Nada de lo anterior es cierto: no hay información que sea nefasta en la
poesía de Dámaso, ni grisura posible, ni demoniaca dimensión, ni la negra
sugerencia del verso gongorino. Todo lo que está contenido es simplemente
la negación de A, B, C y D, cuyos paréntesis indican aquí el posible disfraz
-metáfora- que Dámaso haya querido otorgarle a una simple oscura noticia, que es, desde el punto de vista alonsiano, aquello que lo movió infantilmente a emprender el desciframiento de la eficacia poética: la intuición.
¿Es el aserto anterior opinión personal o simple aseveración lanzada al
azar para ver si pega en el blanco? De ninguna ~era, porque el término
oscura noticia, cuya connotación llama a la grisura y a la nefasta información en el verso, pasa a ser la luminosidad y la límpida transparencia de
la intuición cuando -como es y debe ser frecuente en el caso de Dámaso,
poeta-académico o al revés- algunas referencias poéticas tienen pared de eco
en StlS ensayos sobre métodos y límites estilísticos.
En su sabio y saboroso -así tal cual: saboroso- escrito sobre el tema
de Polifemo, contenido en su Poesía Española, llega el momento -pasaje

312

en realidad, si se trata de leer, pero momento s1 se está escuchando a Dámaso- en el cual se dice:
Cuando por causas distintas se nos ha presentado este dilema nos hemos inclinado una vez más con Garcilaso hacia la explicación de "oscura
noticia'', de pura intuición poética; 55

para agregar más abajo, refiriéndose a una interpretación deliciosamente inteligente que
fue oscuro también el proceso que llevó hasta este verso oscuro. Fue
una honda intuición.56

En ambos casos la estructura verbal oscura noticia está referida a intuición, lo cual dice mucho y cambia completamente el panorama de apreciación de la poética de Alonso si se parte ahora de otro supuesto. Veamos
si no.
Aparentemente, el primer libro de poemas de Dámaso Alonso es precisamente Hijos de la ira; posteriormente -seguimos en el supuesto que el primero fue el primero, esto es: Hijos de la ira- se publica Oscura noticia y
Hombre y Dios. Ahora contemplemos el territorio que nos ofrecen los tres
títulos reunidos como si fuesen intervalos de un transcurso existencial:
Hijos de la ira . . . . . . . . . . Oscura noticia . . . • . . . . . . Hombre y Dios.

Donde se comienza por rechinar y rabiar, recibir lo gris en el alma y,
finalmente, enfrentar al Creador con un profundo sentimiento de perdición
anticipada.
Esta imagen queda si el término clave, Oscura noticia, quedase como
tal: como oscura) nefasta y gris noticia. Sin embargo, ¡ cuán distinto despliegue de imágenes se allega si sustituimos el término clave por su exacto
-y oculto- correspondiente poético!:
Hijos de la ira ........... INTUICION ..... . ..... Hombre y Dios.

Porque aquí la rabia -reprimida o soltada al aire- remansa y se disuelve en la intuición de Dios para alcanzar el instante inefable en el cual
el hombre enfrenta a Dios no como desafío sino como creatura que anhela
a su Creador. Y para justificar esto he aquí ese conjunto de versos que son
.. ALONSO, DÁMASo,

Poesía Española, p. 331.

.. lbidem.

313

�centrales en toda la obra de Dámaso -centrales en cuanto sirven de punto
axial para ese "antes" y el "después" de los que se hablará más adelante-:
Y al cabo de los años llegó por fin la tarde,
sin que supiera cómo,
en que cual una llama
de un rojo oscuro y ocre,
me vino la noticia,
la lóbrega noticia
de tu belleza y de tu amor.51

Sabiendo que el tu de tu belleza y de tu amor se refiere al posesivo de
Dios (los versos, sabiamente reservados para el final, pertenecen al poema
Dedicatoria final ( Las alas), poema donde el interlocutor es Dios para Dámaso, ah, pobre Dámaso).
Así, minúsculo punto -verso- hallado, eje de giro de etapas anteriores
y posteriores, no queda sino proseguir estableciendo ese antes y ese después
del que da cuenta y razón -en breve tiempo- Dámaso.
Cuántas veces de niño vi las representaciones
groseras
de tu forma sin forma. 58

Dice el poeta recordando aquellos dibujos que frecuentemente se presentan a todo infante de cualquier país católico del mundo. Representaciones groseras, dice, no significando lo que por grosero quieren decir las
niñas bellas, sino grosero por lo grueso. Esa es la imagen precisa que se
conoce de niño: la imagen desvirtuada que pretende constituir lo que de
suyo es inconstituible; la imagen de
un viejísimo Dios,
oh rostro venerable y triste,
lleno de arrugas 59

que siempre deviene en buena cornucopia aun para el peor de los humanos,
un Dios típicamente protagonista del Nuevo -mas no del Antiguo- Testamento. Un Dios, en fin, perdonador de todo porque lo venerable y triste
61

ALoNso, DÁMAso, Hijos de la ira, p. 164. El subrayado es mío.
ALoNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 130.
'" Ibídem, p. 133.

18

314

y viejísimo, en la dimensión connotativa -aunque nunca en la denotativade nuestro lenguaje implica, respectivamente: digníficamente amable, apesadumbrado por lo bueno que es, accesible porque no hay anciano eterno
que se cierre a la aproximación.
Ese es el Dios conocido infantilmente por Dámaso, y por todos los que
fueron niños y se llaman con otros nombres.60 Pero de ninguna manera ese
Dios es el que por
.. .averías solitarias
en las que Dios con alas invisibles
roza apenas las copas de los árboles.61

Sería injusto que así fuera ... para un niño. Para un niño. Para un runo
que no sabe aún de lo huidizo y del microscópicamente imperceptible rozar
tenue de unas alas insubstanciales -¡ inconsútiles, en la exacta acepción de
los poetas modernistas!- sobre algo que ha alcanzado a ver con su mirada
infantil pero que conceptualmente no se ha fincado en su cerebro.
Pero Dámaso Alonso no es un niño cuando a los cuarenta y tantos años,
luego de haber confrontado la pesada disyuntiva existencial de tomar un
camino -la creación poética- u otro -deshacer minucias para "explicar''
la razón exterior de la íntima eficacia interior-, exclama que
¿Vivir no es más que el roce de su viento?
Fuga del viento, angustia, luz y sombra.62
Una vez más el viento -repetido en dos versos seguidos-, pero ahora
algo sumamente hermoso -¡ y significativo!-: la luz. La luz, la luz que
tanto y tan sutilmente definirá a Dios, a ese Dios que está
donde tus siglos rugen.63

Y que es
. • .sólo el viento
que mueve y pasa y no mira.64
.. Busque el lector en su memoria los recuerdos de niño y compare: ¿ no es Dios,
acaso, viejo, venerable y bueno?
81 ALONSO, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 96.
01
Ibidem, p. 11.
03
Ibídem, p. 26.
" Ibidem, p. 74.

315

�Y que en el fondo de la carrera en busca de, en la persecución del alma es
.. .la fuga secular de las estrellas a
la busca de Dios.65

Para la poesía española, que bien puede llamarse -sin temor a equívoco
o a corrección, al menos desde el aire süave de Garcilaso a Fray Luis- una
poesía de viento, Dámaso deviene en perfecto ejemplar, en renovada reiteración de ese sublime verso en el cual Fray Luis, el espectante, esculpe ocho
lapidarias palabras-imágenes en las cuales ansía permanecer porque "allí"
debiera estar Aquel:
En gozo, en paz, en luz no corrompida.66

Y si volvemos a pensar en lo que la luz pura -no corrompida- viene
a significar para Dámaso, nos hallamos una vez más en la coincidencia
exacta entre la imagen primera y la idea de Dios. Y vale la pena repetir
el hallazgo: la Avenida del Retiro --donde el Dámaso niño descubría a
Dante (a la eficacia poética en realidad)- es la misma avenida solitaria
en la que Dios, con alas invisibles, goza apenas las copas de los árboles.
Aquí tenemos esa desconcertante coincidencia en la cual el Dárnaso cuarentón -figurativamente, porque nunca él ha dejado de ser niño- reencuentra
a Dios en el viento.
Ya se ha visto que la vida es efímera que
•. .no es más que el roce de su viento.61

Y que ese viento es un gran viento, un tan enorme vendaval que barre
y borra todo y conduce lo arrastrado hasta
.. .donde tus siglos rugen.68

Basta solamente comprender la relación fonética --evidente por demás-en este verso para entender, en su descarnada plenitud, el agobio y la pesantez de poner por escrito que Dios es, para Dámaso, el que
cruje en el hueso.

69

.. Ar.oNso, DÁMASO, Hijos de la ira, p. 89.
.. LEÓN, FRAY Luis DE, Poesías completas, p. 25.
" Ar.oNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 11.
68

Ibídem, p. 26.

.. ALONSO, DÁMAso, H ijos de la ira, p. 144.

316

El crujido es algo que se da en la temporalidad, en la no espacialidad.
Uno oye el crujido, el hueso quebrándose en el tiempo (el hueso se hiro
trizas en el espacio donde aconteció el accidente) y al sanar no se recuerda
dónde fue sino cómo fue. Eso, eso es suficiente para entender que el crujir
en el hueso, ruido despojado de espacialidad, deviene en crujir constante,
eterno, imperecedero.
Luz limpia -no corrompida-, crujido en el hueso: dos noticias dadas
de Dios por Dámaso, poeta que sigue bien la tradición sensorial característica de la poética española en la cual cada palabra, más que a un concepto
obedece a una sensación vivida. . . Pero sigamos adelante: dos noticias en
las que una reafirma aquella imagen primera de la que antes se habló, una
imagen luminosa que reaparece, a cada paso, en Dámaso-poeta y en Dámasoensayista.70
Leer el poemario de Dámaso es toparse constantemente con advertencias,
veladas o francas, de la presencia de Dios. Salvo algunos versos bien librados
de la sacralización, los demás contienen o sostienen, ocultan o manifiestan,
muestran o disfrazan la obsesión por lo divino:
.. .la fuga secular de las estrellas a
la busca de Dios.71

Dios es, a primera impresión del lector, no sólo el que cruje en el hueso
(imagen fonética por demás eficaz, desde la perspectiva puramente poéticoanalítica, pero bellísima desde d nivel de la pura contemplación volitivo-creadora) sino síntomas más c9mplejos y profundos de una dolencia espiritual:
si Dios es sólo eterna presencia del recuerdo.12

Empecemos del verso anterior. Dejemos que sea aquí Dios la presencia en
el recuerdo, como el recuerdo sabroso de la imagen primera -¡ una vez más
la reafirmación de la añoranza de Dámaso!-. O dígase mejor: arranquemos
de ese verso y consideremos este otro :
.. .¡Oh Dios,
oh misterioso Dios.73
•• Valdría la pena ensayar un intento de interpretaci6n del concepto de luz y su
relación con la imagen primera del niño Dámaso.
n ALONSO, DÁMASO., Hijos de la ira, p. 89.
n Ibidem, p. 54.
.. Ibid., p. 78.

317

�Y este otro:
¿Por qué nos huyes, Dios, por qué nos huyes? 74
Reunidos todos, y conservando la imagen de un Dios que cruje en el hueso,
que duele, cualquiera puede pensar que estamos exactamente en la trayectoria de un poeta a la busca de Dios, pero con ese tan peculiar matiz de
búsqueda de divinidad que posee la poesía española:
La ebriedad de mi sangre busca un lago
final: embriagarme en Dios un día. 15
Aparentemente no queda duda: Dámaso es un poeta a la caza de su
Dios, un poeta desgarrado por el problema existencial que le plantea al hombre la incertidumbre de su trascendencia; un poeta meridianamente clavado
a la angustia.
Pero no siempre lo aparente es lo esencialmente verdadero, y este es el
caso de Dámaso: lo aparentemente cierto deviene en mero disfraz --en muchas ocasiones buen disfraz o eficaz despiste- de su auténtico sentir. Veamos:
No me sirven mis manos ni mis pies,
que afincaban la tierra, que arredraban el aire,
no me sirven mis ojos, que aprisionaron la hermosura,
no me sirven mis pensamientos, que coronaron mundos
a la caza de Dios.16

J,

Dice Dámaso, sintiendo hondamente la insuficiencia de su humanidad.
Ya no se habla de un Dios huidizo, misterioso, anhelado, sino de un Dios
necesario que viene a ser culminación de una larga y penosa y dolorosa cacería existencial de años y años. Nada le sirve a Dámaso: ni su humanidad
ni su intelecto cazador... ni siquiera aquella hermosura aprisionada por la
Avenida del Retiro, y luego aquella otra motivadora del soneto-oración, que
es mucho decir porque gran cosa significan ambas, como se vio antes. No es
éste el lamento de una ausencia sino la penosa presencia de Alguien que
puede hacer claras las cosas; Alguien a quien Dámaso pide:
14

ALONSO, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 31.
,. ALoNso, DÁMAso, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 137.
" ALoNso, DÁMAso, Hijos de la ira, p. 102.

318

no me atormentes más,
dime qué significan
estos monstruos que me rodean
y este espanto íntimo que hacia ti gime en la
noche.11

Y Quien, quizá por el largo silencio de años, llega a ser motivo de una
trágica expresión que en otra circunstancia sería frase final de un angustioso
diario íntimo:
también Dios odia.78
Pero no es así; no al menos con Dámaso Alonso.
Dámaso trajo perdido a Dios por mucho tiempo. Es natural: todos los
humanos pierden a Dios alguna vez en su vida, y si tienen la ocasión llegan
a decirlo. Pero aunque esa pérdida temporal se atisbe y sea declarada por
Dámaso cuando éste se sienta y de un tirón se arranca de dentro los poemas,
ya el lector confronta a un poeta que ha recobrado a su Dios, a un poeta
superador de la crisis religiosa y que ahora exclama lleno de candoroso
cariño:
.. .¡Ay, Dios,
cómo me has arrastrado,
cómo me has desarraigado,
cómo me llevas
en tu invencible frenesí,
cómo me arrebataste
hacia tu amor! 19
Son estos unos versos donde se juega hábilmente con los verbos; donde
queda indicado el antes y el después. El antes: cómo me has arrastrado,
cómo me has desarraigado; y el después: cómo me llevas. Y ambos instantes
de la temporalidad unidos finalmente en un tiempo verbal que, aunque en
pasado, posee la pesantez gratificante del presente: cómo me arrebastaste
hacia tu amor.
Dámaso, pues, narra en su diario íntimo, en su poemario de años acumulados, aquella angustia sentida y que
.. .ahora,
a los 45 años,
" lbidem, p. 82.
•• !bid., p. 53.
'" !bid., p. 114.

319

�cuando este cuerpo ya me empieza a pesar
como un saco de hierba seca,
he aquí que de pronto
me he levantado del montón de putrefacciones,
porque la mano de mi Dios me tocó,
porque me ha dicho que cantara:
por eso canto. 80
¿ Circunstancia fortuita? ¿ Evento aleatorio acaso este momento en que la
mano divina hace que el poeta se incorpore y cante? La gracia tiene misteriosos caminos: a unos les viene de golpe, y a otros -Dámaso entre ellos-luego de golpe tras golpe, tropiezo tr.as tropiezo, balbuceo tras balbuceo. Puede despistar el que Dámaso diga que

.. .al cabo de los años llegó por fin la tarde,
sin que supiera cómo,
en que cual una llama
de un rojo oscuro y ocre,
me vino la noticia,
la lóbrega noticia
de tu belleza y de tu amor.81

Porque parecería que Dios revino a Dámaso en una fresca tarde en que
nada tenía sentido porque todo carecía de fundamental sustento existencial.
Se tendría la impresión de la gracia abatiéndose sobre el poeta perdido del
que habla el último poema de 1/Jombre y Dios, gratuitamente como es característica de la gracia divina. Sin embargo no parece que así fuera, sino
que la lóbrega noticia, la intuición de Dios

me veló la estructura de estas nadas,
para -a través de lo real, deshecho-auparme a su verdad, a su poema.83
¿ Y para qué desea!' el poeta a su Dios, para qué pedirlo? Entre mil y una
cosas para averiguar la verdad viéndola por medio de la Verdad, para comprender la borrosa realidad circundante y tener

.. .ojos que penetren tras lo gris
la verdad de las almas,
la hermosa desnudez de tu imagen:
el hombre.84

Conocer al hombre. Al hombre precisado por Dios para completar su
plenitud
(Para su plenitud Dios necesita al hombre
En su divina mente le concibió por eso,
para eso).85

porque el poeta se pregunta:
¿Qué es la luz sin un ojo que la mire? 86

Y en la misma medida como el hombre -Dámaso- busca lo cierto a
través de la Certeza conseguida, igualmente sucede que Dios
.. .para ver, humanamente,
su Creación,
necesita mirarla
a través de mis ojos,
a través de los ojos
del Hombre. 81

(Sí, mi intuición de Dios
es muy pequeña).82

despertó -al igual que el primer goce estético cuando niño al leer a Dante
avivó la primera intuición poética- con el contacto con la realidad:
Dios a mí ( como a niño que a horcajadas
alza un padre, lo aúpa sólo al pecho
antes, porque el gran ímpetu no tema)
80
81

!bid., pp. 27-28.
!bid., p. 164.

"' ALONSO, DÁMAso,

320

He aquí, entonces, no el alarido soberbio del hombre por saberse complemento de Dios en la Creación, sino al hombre entendedor del mundo a través
"' Ibidem, p. 111.
.. Ibid., p. 119.
80
!bid., p. 127.
80
!bid., p. 134.
"" !bid., p. 135.

Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 126.

321
H21

�de su Creador y a Éste en el regocijo de tener a la vista a su criatura admirable y admirante, al único ser capaz, sobre fa tierra, de salmodiar penitencialmente:
Y ahora, Señor, oh dulce Padre,
cuando yo estaba más caído y más triste,
entre amarillo y verde, como un limón no bien maduro,
cuando estaba más lleno de náuseas y de ira,
me has visitado,
y con tu uña,
como impasible médico
me has partido la bolsa de la bilis,
y he llorado, en furor, mi podredumbre
y la estéril injusticia del mundo,
y he manado en la noche largamente
como un chortal viscoso de miseria.
Ay, hijo de la ira
era mi canto.
Pero ya estoy mejor.
Tenía que cantar para sanarme.88

Y posiblemente por esto todos los poemas de Dámaso conllevan la angustia de quien ignora no dónde está su Dios sino dónde quedó colgada cierta
parte del alma, en este caso el alma de un poeta llamado Dámaso Alonso,
ese poeta que hacia la mitad de su vida exclama:
La copla quedó partida.
No la pude concluir.
Y era la copla de mi vida.

Bien templado el instrumento
y a medio giro el cantar,
llevóse la copla el viento.90

Copla que puesta en otros términos señala que Dámaso, con el instrumento
poético bien templado para cantar en ese instante de su vida en el cual
el vivir está en medio giro, siente que su copla-vida (o su vida de poeta)
voló hundida en el viento...

No• Dámaso no es el poeta con su Dios perdido sino el poeta con el
Dios ~nquistado en el rincón más secreto de la entraña, animándolo desde
ahl, impulsándolo a cantar el hallazgo y la pérdida: hallazgo d~ Él Y pérdida de él de él de el Dámaso que en algún momento de la vida, ante el
' llaman
'
río que todos
Carlos y Dámaso llama Dámaso -en su poema ("lapsus
linguae") A un río le llamaban Carlos- se pregunta:
qué eran, qué significaban "fluir", "fluido",
"fluente".89
·

Pregunta que es como si Dámaso poeta volviera a interrogarse como crítico cuál es el significado y cuál el significante existencial. O poniéndolo
en otra forma: ¿será un río fluyente el que explique la razón por la cual
una fluyente vida de poeta acabó por devenir en existencia de crítico?
Posiblemente por esto el poema pensado al contemplar el río de Massachusetts es tan conmovedor y se siente como culminación del poemario. Quizás
por esto Dámaso deliberadamente confunde los nombres y se compadece de
sí mismo, digo, del río.
88
89

322

Ar.oNso, DÁMASO, Hijos de la ira, p. 165.
Ar.oNso, DÁMASO, Oscura noticia y Hombre y Dios, p. 150.

00

Ibídem, p. 33.

323

�:i1

"EL CRISTO DE VELAZQUEZ"
de Unamuno
LEncIA PÉREZ GuTIÉRREZ M.L.E.
ITESM

UNAMUNO escribió versos desde muy temprana edad, pero no fue sino hasta
su madurez cuando se dio a conocer como poeta. Tenía cuarenta y tres
años cuando se publica su primer libro intitulado Poesías. Desde ese momento no dejará de producir y de seguir el difícil camino de la lírica. Nunca
fue un poeta de fácil expresión. De su alma angustiosamente torturada y
de su denso pensamiento no podía emerger un verso claro y sencillo. Las
formas métricas fueron irreductibles en sus manos. No llegó a dominar totahnente el arte del verso, por eso en su quehacer poético se encuentran
tantos altibajos. En su credo poético Unamuno explica: "el sentimiento
poético ha de ser pensado, y sentido el pensamiento"; la "idea ha de encarnarse, sea escultórica y no musical su vestidura" .1 Esto nos explica perfectamente su ideario: la búsqueda del vocablo adecuado, del que enraíce más
en la idea, del que se extraiga más contenido no obstante su rudeza. La
idea siempre predominando sobre la musicalidad del vocablo. "La poesía
de Unamuno está fuera de todos los ráiles escolásticos para ser rotunda y
simplemente suya, cambiante y polifacética, sin . duda, pero tan profundamente impregnada de su específico aliento intelectual, que se respira de
manera radical de todo movimiento poético que la rodee. Se separa, sobre
todo, porque el modernismo es un movimiento para el que la obra poética
es una finalidad, mientras que para Unamuno es un simple cauce ideológico
y sentimental" .2
Cuatro son los poemas que forman la Cristología Unamuniana: el poema
ToRRENTE BALLESTER, GoNZALo, Panorama de la Literatura Española Contemporánea. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1961. 151.
s DÍAz PLAJA y MoNTERDE, Historia de la Literatura Española e Historia de la Literatura Mexicana. Editorial Porrúa, S. A., México, 1965. p. 350.

dedicado
Cristo de Ca~rera ante el cual medita el 21 de mayo de 1899;
el d~l Cnsto de la Colegiata; el del Cristo yacente de Santa Clara en la
Iglesia de la Cruz en Palenc!~; y el famosísimo Cristo de Velázquez, que
es el poema cumbre de la lírica Unamuniana.
Los Cristos ante los que Unamuno se muestra impresionado según dice
Serrano Poncela en su libro "El pensamiento de U namuno" so tod "C · _
lí ·d
n
os
ns
tos vi os, escuálidos, _acardenalados, sanguinosos, esos Cri'ltos que alguien
ha llamado_ feroces. ?nstos que alguien denominó africanos -el poeta Guerra Junqueiro---, nacidos en las tierras cálidas de la vieja Cartago como San
Agustín". 8
"El C~sto de Velázquez" fue publicado en 1920. La génesis del poema
lo consbtuye la contemplación del Cristo que Diego Velázquez pintó en
1638 Y que hoy puede admirarse en el Museo del Prado de Madrid. Para
este poema ,'l!n~~o u ~ endecasílabos libres. Lejos de emplear un esquema estrofico uruco, deja vagar sus reflexiones y pensamientos en 88
es?"ofas de ~versa extensión; y sin la rigidez del patrón rimático su pensamiento adqwere más espontaneidad. Su "Cristo de Velázquez" presenta
algunos barroquismos bien definidos. Hermano de Quevedo en la expresión
y en el acento, desgarrado. El largo poema está dividido en cuatro partes y
cada una de estas muestra a su vez un tratamiento diverso del tema contemplado.

I
~a primera parte es totalmente impresionista. Unamuno -poeta- recibe
el unpacto de la visión del cuerpo pendiente de la cruz. Los tres primeros
poem~s son situacionales. Ponen al hombre frente a Cristo, "carne que se
hace idea ante los ojos".
El sentimiento de la vista es el que se -ejercita en primer lugar. Menciona
el poeta doce veces el verbo "ver," en distintas formas así como siete veces
la palabra "ojos". Es el preámbulo a la meditación~ La composición de
lugar, según los exegetas, que antecede al cuerpo central de la meditación.
El alma se apresta a comenzar su oración y dice humildemente:
Broten del recóndito
de mis entrañas, ríos de agua viva,
estos mis versos, y que corran tanto
cuanto yo viva, y para siempre.

1

324

ª

SERRANO PoNCELA,

1964. p. 162.

El Pensamiento de Unamuno F.C.E.

Breviario

N

76
O.

•

M' ·
eXICO,

325

�Junto a la aspiración, un deseo, el de perpetuarse: que mis versos -dice el
poeta- corran no sólo mientras "yo viva" sino "para siempre".
Y allí está este Unamuno distinto, frente a "El Hombre sin sangre, el Hombre blanco como la luna de la Noche Negra".
El primer paso de la meditación es una búsqueda desesperada, que se
resume en tres palabras: Dios - eternidad - misterio.
A partir del poema IV la actitud de Unamuno es dialéctica.
"¿En qué piensas Tú, muerto, Cristo mío?" pregunta.
Del poema IV al XXXIX una serie de imágenes y comparaciones surgen
espontáneas y vibrantes. El cuerpo de Cristo es el centro de atracción:

si~erar a Jesús no sólo como puerta, como ánfora, o tela sino también como
alimento:
"Hostia blanca del trigo de los surcos", "Como la leche de María blanco
nata de Humanidad". Y de ese cuerpo que en su albura se confunde co~
el fuego y con el sol:

como la rosa del zarzal bravío
con cinco blancos pétalos, tu cuerpo,
flor de creación.

"?namun~ seguirá en actitud lúdica con el color blanco, y toma toda una
sene de arumales que en la Biblia fueron conocidos como símbolos futuros
de Cristo Libertador y en todos ellos predomina el blanco:

El cuerpo del Señor representa -afirma el poeta- "dos bocas yertas de
sed de amor". La una es la lengua y la otra el corazón. Ambos 'reposan secos
de haber tanto amado". Pero el cuerpo de Jesús no sólo es "rosa de zarzal
bravío" sino también "lirio del valle del dolor". No sólo hay en él fuego,
flama, sangre; también hay pureza "Blanco lirio entre cardos", 'lirio del
valle del Dolor".
El blanco, símbolo de la pureza, es el color que predomina en este largo
poema. Se menciona muchas veces en muy diversas comparaciones. Forman una escala por donde el alma asciende a la contemplación de lo Eterno,
contrastando con el negro de la noche, y el negro de la cabellera del Señor.
El cuerpo de Jesús es:

Blanco león de los desiertos, mecen
vientos de fuego tu melena negra,
¡ Rey del desierto, León de Judá!

Blanco cual las nubes
espuma de los cielos, ·

y es "nube... de blancura". Pero no solamente es blanco cual la nube sino
"cual la nieve en las cumbres". Y núrando a lo alto con añoranzas de lejanía
exclama: "Eres la blanca puerta del empíreo"; "ánfora blanca de licor divino". Incontenible la inspiración del poeta observa "Blanco lirio tu cuerpo,
frágil tela", pero bajo esa blancum que evoca frialdad, hay fuego, calor:
eres blanca llama de la hoguera
blanca llama de fuego que devora.

Pero aún esta multitud de símiles no está completa, si no llegara a con-

326

La visión del espíritu en tu pecho
·se espeja, y a nosotros su paloma,
blanca lengua de fuego como copo
vemos que nieva desde tu regazo.

Y junto a la grandiosidad del rey de los animales está también la mansedumbre, y Cristo es el "Blanco Toro de luna de frente" y el
Becerro expiatorio del rebaño
cabeza y a la vez que sacerdote.

Recordando al Antiguo Testamento. Unamuno trae a la memoria aquella c~a milagrosa en los llanos de M oab cuando los hebreos caminaban por
el desierto y un~, plaga de serpientes venenosas los atacó, como justo castigo
a su murmuracton. Yahvé mandó a Moisés que hiciera una serpiente de
bronce y todo aquel que se sintiera mordido por una serpiente la veía y
sanaba de su mal. Pues a esa imagen alude Unamuno cuando llama a Cristo
Serpiente blanca, a quien te mire
con ojos de pasión

y también eres,
blanco Dragón de nuestra cura
. . .todo el veneno del dolor recoges.

El Antiguo Testamento enumera una multitud de sacrificios que se ha-

327

�cían a Dios, ya por Moisés, David, o Salomón. El sacrificio más común era
el de un cordero sin mancilla. Así llama también Unamuno a Cristo "Cordero blanco del Señor'' y añade "Herido por nosotros como ciervo que a
morir corre al matorral nativo".
Y volviendo los ojos hacia las alturas dos símbolos b.r:otan espontáneos:
tú así, Paloma blanca, de los cielos.
y Aguila blanca que bebiendo lumbre
del Sol de siempre con pupilas fúlgidas
nos la entregas, pelícano.

Otro motivo poético usado por Unamuno en sus símiles es el del agua.
Unamuno compara el cuerpo de Cristo
que es cumbre de la vida,

después con un arroyo, "como un arroyo al sol tu cuerpo brilla/ vena de
plata viva en la negrura/ de las rosas que ciñen _su encañada;/ las aguas
corren y el caudal es uno/ sobre el alma del cauce duradero". Después el
caudal de agua se convierte en río: "Nos bañamos en Ti, Jordán de carne".
Y por último es fuente viva: "Eres, Jesús, cual una fuente viva/ que canta
en la espesura de la selva/ cantares vírgenes de eterno amor".
Y el momento solemne llega y el agua no sólo es agua, sino también es
vino:
Que si en las bodas de Caná cambiaste
en vino el agua, en el martirio cruento
de tu pasión volviste al rojo• vino
en agua viva de Sicar que apaga
para siempre la sed

y también es sangre:
Sobre el lagar divino de tu pecho
pisó el licor que nuestras penas lava.
Es tu vino, Señor, tu propia sangre,
y hay en el vino de tu sangre ¡oh Cristo!
agua también, de cumbre y sin mancilla".

Tres de las más bellas comparaciones son las que hace Unamuno de Cristo

328

con respecto a la Música. Cristo es música, es fuente viva de dulces melodías
.
'
es mstrumento musicaf que vibra. "porque es música tu cuerpo/ divino, y
ese cántico callado/ -música de los ojos su blancura-,/ como arpa de Dios
da refrigerio".
Y la música es bálsamo del alma:
y a las notas
de la armonía de tu pecho santo
se aduermen nuestras penas hechizadas.

Música, el lenguaje más sublime, el lenguaje del universo, aquel del cual
cantara Fray Luis de León, en su "Oda a Salinas". El idioma del universo
todo, pero con Cristo en el centro, el imán de los imanes:
El canto eres sin fin y sin confines;
eres Señor, la soledad sonora,
y del concierto que a los seres liga
la epifanía. Cantan las esferas
por tu cuerpo, que es arpa universal.

De la mina inagotable del estro unamuniano manan como de una fuente
perenne, muchas otras comparaciones aplicadas todas al Cuerpo de Cristo.
Es en toda esta parte el Unamuno objetivo, el que ve, el que observa, el
que a través de su visión contempla y sumiso baja la cabeza y dice a Cristo
con la voz velada:
Porque eres el libro eterno de los cinco sellos
arrollado a la cruz,
santo madero en que navega el alma
tendida entre dos eternidades.

Porque Cristo es el puente, la escala, por el cual el hombre roza lo divino,
"Que es tu cruz gradería de la gloria" y los clavos que atan a Jesús a la
inmóvil y dura cruz son "las llaves que nos abren/ de la muerte -la vidalos cerrojos".
Ante la contemplación se abre el silencio. Con él termina esta primera
parte.
Silencio, desnudez, quietud y noche
te revisten, Jesús, como los ángeles
de tu muerte

329

�dice el poeta, sólo se escucha en el silencio hondo. :'de tu ~o_r el arrullo
que nos llama". La primera parte de esta delectac1on amoros1S~a h~ terminado en el silencio, que es más elocuente que las palabras. Silencio en
el cual se escucha la voz de lo Eterno allá dentro del alma.

II
La segunda parte la constituyen 14 poemas que muestran espacialmente
cuatro planos distintos: plano divino-humano, Cristo; plano humano, lo~ ~ombres; plano divino, y plano de la naturaleza. Gua~ planos, cuatro ~~tas
posturas ante el Sacrificio perpetrado en el Galvano. Es la Pªr:te mas línea
del poema. Se acumulan en ella metáforas, símiles y comparac1on~ de gran
belleza. Se ahonda en los sentimientos. Ya no es la contemplac1on atenta
de la vista, sino la de la inteligencia que empieza.

A). Plano Divino-Humano
Este corresponde a la persona de Cristo. Dos poemas, el II Y el V
recogen las últimas palabras del Dios sacrificado. En el primero Cristo expresa con voz estentórea, sacando fuerzas de flaqueza aquél "¡ Se
consumó!" Y el poeta temblando explica:
gritaste con rugido
cual de mil cataratas, voz de trueno
como la de un ejército en combate
Tú muerte con la muerte.

La segunda vez el Verbo Humanado con voz pausada y lenta, dice "Mi
espíritu en tus manos/ encomiendo".
Hay en estos poemas una de las más bellas comparaciones unamunianas.
Adán recibió de Dios la infusión del alma por la boca, dice la Sagrada
Escritura, ya que Dios: "Le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así
el hombre ser animado" (Gén. II-7); y Cristo entrega su postrer aliento
al Padre por su boca "Eterna fuente/ que canta en la espesura de la
selva". La vida que se une a la Vida Eterna.
B) . Plano humano

Este plano está a su vez dividido en: Plano humano, la escena del
sacrificio hace 2,000 años y al pie del Calvario (Poema VII); Y el

330

otro, plano humano en el Siglo XX, Unamuno de pie ante el Cristo
de Velázquez en el Museo del Prado (Poemas VI y XI ).
En el primero los amigos de Jesús están allí presentes en el sacrificio del Gólgota, U namuno va nombrando uno por uno:
tu amigo Lázaro, el de Betania
pálido repatriado de la tumba.
con aguileños ojos contemplaba
tu cuerpo Juan.
Tomás se resistía
dar a sus ojos fe.
.. .M iraba el triste piso
Pedro desencantado.
Nicodemo,
vergonzante discípulo de noche.
La Magdalena
sólo una sola nube tras las lágrimas
veía de sus ojos.
Con furor Santiago
mirando a la ciudad cerraba el puño.
Estaban, tierno mozo. ..
recogía con pi,edad, cual reliquias, los guijarros
con señal de tu sangre.

Pero sobre todos resaltaba la figura hierática, muda de la madre:
Con sus vírgenes ojos en Ti fijos
Tu Madre te bebía la blancura.

En el plano humano pero espacialmente separado del sacrificio por XX
siglos, Unamuno también contempla al Cristo enhiesto, al Cristo sufriente.
Cuatro poemas I - IV - VI - XI, cuatro actitudes descubre Unamuno: la
soledad de Cristo (1) que clavado en la cruz se levanta entre los hombres
y Dios para impetrar perdón cuando abandonado de su Dios Padre le llama
"oh León de Judá, Rey del desierto/ y de la soledad/".
En el Poema IV el alma de Jesús cual una ave gigantesca se eleva con

331

�sus "alas de fuego" porque, dice el poeta, si fuego viniste a traer sobre la
tierra, eres fuego de amor "blanca luz que llueve".
En el poema VI examina Unamuno el momento inminente de la separación del cuerpo y el alma de Cristo cuando:
Tu alma
sobre tinieblas frías recostada,
de la agonía descansando mira
su compañero cuerpo, al que ha dejado
de la cruz en las garras, de los clavos
pendiente.

En el poema XI el cuerpo, vacío, sin vida, ha quedado. La envoltura
camal se ha marchitado; La Madre en su obediencia Je dio a Cristo ese
cuerpo mortal y la Palabra se hizo carne ''Y al ir a muerte esa Palabra
dijo: '¡ Se haga tu voluntad, y no ]a mía!' " Y es por eso, dice e] poeta, que
tu cuerpo desnudo, el vaso que ha quedado ya vacío en completa desnudez,
"Ya desnudo/ vuelves al Padre como de El saliste".

C). Plano divino
Presenta dos aspectos también. El superior, en el cual se encuentra
Dios, el Padre, El que sostiene la cruz del Hijo amado como "una
balanza de pesar estrellas". A semejanza de este Dios del &amp;ltiguo
Testamento, del padre severo que con voz atronadora conmoviera el
Sinaí hasta sus cimientos con su palabra, que apareciera "envuelto/
tras negra nube, erizo de relámpagos", y que exclamara estremeciendo el monte "¡ Soy el que soy!"; ahora el Hijo, también en un monte,
el de las Calaveras, dice: "¡ Yo soy la vid, vosotros los sarmientos!"
Ya no hay temor; el Dios enérgico, el Padre fuerte, el vengador, hoy tras
las nubes del Calvario se nos muestra sonriente. Cristo ha enseñado al hombre el bondadoso semblante de Dios. (Poema XIV).
El segundo aspecto en este plano divino lo muestra el poema VIII intitulado ''Miguel". Unamuno recuerda la lucha perdida del llamado "Archidragón Satanás" que se presenta lívido de ira y "sus sierras de dientes pór
1a envidia/ castañeteando con furor inválido", ante Miguel que con su espada guarda la puerta del paraíso y la cuida de los "buitres infernales" que
acudían al husmo de la muerte y caían doblegados ante "el Hombre Dios
enarbolado".

332

D). Plano de la Naturaleza
La muerte de Cristo repercute en el plano de las cosas naturales,
poemas III, IX, X de esta parte. Si el autor de la vida ha muerto,
la naturaleza lo resiente:
Plañía el mar tu muerte plañidero,
desgranando sus olas sollozante,

y en el ocaso de ese día exclama el poeta
se acostó el sol en nubes de sangría.

La naturaleza toda se viste de luto: "negro está el cielo, negro y tormentoso".

III
Los veintisiete poemas de la tercera parte están dedicados a cantar con
sentimiento y morosidad cada parte atormentada del cuerpo de Cristo. Después de esa contemplación comparativa analítica de las partes I y II, sigue
el poeta en su prolijo examen, su análisis de la parte alta del cuadro hacia
abajo, comenzando por el rótulo. El primer poema que podríamos llamar
introductorio empieza abruptamente con un "¡ Lo escrito, escrito está!" Recuerda U namuno lo dicho por Pilato cuando los judíos fueron a reclamarle
los términos en que estaba redactado. Esta primera línea pone al poeta de
n~evo ante el cuerpo de Jesús Crucificado y lo transporta en alas del pensarmento hasta el sacrificio del Calvario. Pero más fuerte aún que la voz de
Pilato es la de Jesús, "la Palabra" como le llama U namuno que con su
muerte "sin rw'do de arre
. " h abla mas
' fuertemente " en el silencio negro".
Y habla el Crucificado con su, cuerpo pálido y blanco.
Esta parte tercera es la más lírica de todo el poema. Unamuno, el poeta
de la emoción, de la pasión "de la visión íntegra y total" como le llamara
Federico de Onís descubre su corazón.
Un Unamuno distinto, religioso, se descubre en este poema. Y una larga
consideración comienza.
·
La corona de espinas irradiante de luz como "polvo de estrellas, va sobre
tu frente" -dice el poeta- y la aplicación
Nuestros pecados son las púas
que hacen brillar la sombra de azabache
de tu cabeza de nimbo

y la cabeza de Cristo es "cual sobre el tallo una azucena ajada/ por el sol".

333

�La melena de Jesús es ahora el punto de atención. Los recuerdos brotan
espontáneos. Días de sol, aquellos en los que caminaba el Nazareno esparciendo el bien. Su larga melena recogiendo ya "las perlas del rocío de
la alborada"; ya "el bálsamo de nardo oliendo a amor" con que María los enjugó; y aquel amoroso coloquio con Juan en la última cena, cuando los
cabellos de Jesús "en apretados rizos/ negros como el abismo de los cielos/
en las cerradas noches misteriosas/ rozaron como brisa de ultramundo" la
frente del discípulo amado.
Pero los recuerdos han de quedar ahora mudos, callados, y estáticos ante
el sacrificio que se contempla. La frente -exclama el poeta- "hastial de
la basílica que es tu cuerpo" que "empolló tus celestes pensamientos". "Paradojas, parábolas y apólogos/ florecían lozanos de tu boca"; El sublime pensamiento del Dios-hombre; El misterio insondable de la unión de lo divino
y lo humano. Punto misterioso, de contacto entre lo infinito y lo finito.
El rostro, los ojos, los oídos, la nariz, las mejillas, son los temas de los cinco
poemas siguientes. Y son un himno glorioso que canta la belleza del rostro
noble del Señor, de esa faz que atraía como un imán con fuerza irresistible.
El rostro del Señov en el que resaltaban "tus dos luceros de mirar, tus ojos/
como palomas cándidas/. Esos ojos, dice Unamuno~ "como el cielo azul, azules", que vieron con tanto amor no sólo al tierno niño sino también al pecador. Esos ojos que perdonaban mirando y que cuando los posara en Pedro
"él lloró su culpa al ver tus ojos hartos de perdón!"
Antes de seguir este errar meditabundo por el cuerpo del Señor, el poeta
hace una pausa. Considera la obediencia de Jesús ante su Padre. Tú eres;
dice Unamuno, "el Verbo/ colgando como cuelga un estandarte/ por entre
cielo y tierra, ... Porque has muerto de pie, como hombre. . . cual columna
erguida''. Y por eso Unamuno le llama "torre".
La pausa ha terminado. Al pasar los ojos por 'el cuerpo colgante del Crucificado la meditación continúa y el poeta sigue su dilatado examen. El cuerpo,
el pecho, y el último "respiro que lo sorbió el de tu Padre: arroyo al mar"
exclama el poeta. El amoroso reconocimiento sigue adelante: la osamenta,
los brazos, el regazo, los hombros, las manos, el dedo índice de la diestra,
la llaga del costado, el vientre, la verija, las rodillas -lugares en donde el
sentimiento se explaya y el pensamiento enmudece- y los pies de Jesús que entraban por la puerta del aprisco, que pisaban la tierra bendita, los que
"el Jordán ciñera con las linfas/ de su caudal corriente como a preso de
ancla de eternidad". Aquellos "benditos pies que enjugara Magdalena,/ los
que escalaron el Tabor y hacían/ temblar de amor bajo ellos a las rocas"
hoy bajan al sepulcro, dice el poeta, donde se "bebe la linfa de la eternidad".

334

El poeta ha terminado su análisis y exclama ahora en un grandioso corolario:
Dios el misterio de la vida humana
trazó con las estrellas en el manto
de ébano de la noche, y descifraste
tu secreto con gotas de tu sangre
sobre la Tierra, en testamento fiel.

IV
La última parte la constituyen ocho poetnas y una oración final. Son eJ
epílogo de la Redención. La muerte, el silencio, el ''Consummatum est", los
últimos pensamientos. La aparente inmovilidad de lo eterno; pero bajo ella
se fermenta la vida, porque si no se muere no se nace a la verdadera vida.
Es la semilla divina que al morir florecerá en millares de corazones limpios
que buscan el significado de la vida y la eternidad. Las ideas fundamentales
de la redención, muerte, vida, reino y amor se glosan en esta parte final.
Este es el Unamuno desconocido. El Unamuno del Cristo de Velázquez;
el que buscara afanosamente una respuesta a sus inquietudes, el que emprendiera una ruta especial, porque como dijera León Felipe "Para cada hombre
guarda/ un rayo nuevo de luz el sol, y un camino virgen Dios. Y este "ateo
muy especial" según Sainz de Robles va en busca de "la emoción de lo
eterno, del misterio inmortal de nuestro destino: su busca por tan buenos
caminos y con tan hermosos trenos, ya dicen muy a las claras que su fe iba
con él, si no siguiéndole como su sombra, por tener la luz ante los ojos,
si precediéndole por haberse vuelto de espaldas a la luz".
Allí queda ese monumento vibrante de sentimiento que es El Cristo de
Velázquez, mientras en el silencio la oración final del poeta seguirá resonando como él pidiera al principio del poema y que "estos mis versos ... corran
tanto/ cuanto yo viva/ y sea para siempre/":
Dame Señor, que cuando al fin vaya perdido
al salir de esta noche tenebrosa
en que soñando el corazón se acrocha,
me entre en el claro día que no acaba,
fijos mis ojos de tu blanco cuerpo,
H ijo de Hombre, Humanidad completa,
en la inc:reada luz que nunca muere;
mis ojos fijos en tus ojos, Cristo,
Mi mirada anegada en Ti, Señor!

335

�BIBLIOGRAFÍA

DÍAZ PLAJA y MoNTERDE, Historia de la Literatura Española e Historia de la Literatura Mexicana. Editorial Ponúa, S. A. México, 1965.
Draz-EcHARRI y RoCA FRANQ.UESA, Historia General de la Literatura Española e
Hispanoamericana. Aguilar. Madrid, 1960.
SERRANO PoNCELA, El Pensamiento de Unamuno. F.C.E. Breviario No. 76, México,
1964.

TRES ASPECTOS DE LA LITERATURA NICARAGÜENSE

TORRENTE BALLESTER, GONZALO, Panorama de la Literatura Española Contemporánea. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1961.

PROF. HENNING GRAF

Febrero de 1973

UNAMUNO, MiouEL DE, El Cristo de Velázquez. Espasa Calpe, S. A. Madrid, 1957.

l. El mestizaje cultural o la obra del güegüense o macho ratón.

2. El problema de la emigración del poeta o el "Trío de oro"
(Salomón de la Selva, Azarías H. Pallais, Alfonso Cortés)
3. Sacerdocio y compromiso político o la obra de Ernesto Cardenal.

literarios de Nicaragua significa una excursión a tierras incógnitas para cualquier autor alemán. Hasta el momento no se ha
publicado todavía en ningún país de habla alemana una historia de las letras
rúcaragiienses (¡véase notas bibliográficas!) .
ESCRIBIR SOBRE TEMAS

Existen unos pocos estudios aislados sobre algunos grandes nicaragüenses
como Rubén Darío y han aparecido recientemente algunas traducciones de
una u otra obra de autores nicaragüenses (Hernán Robleto, Ernesto Cardenal, etc.). Si bien el mercado del libro alemán revela un creciente interés
del lector alemán en la literatura latinoamericana -sobre todo después de
entregar el Premio Nobel de Literatura a Miguel Angel Asturias-, esto no
ha conducido todavía a estudios minuciosos del desarrollo literario en cada
uno de los 20 países (incluyendo a Puerto Rico) latinoamericanos.
Así que tuve que recurrir únicamente a fuentes latinoamericanas para
llevar a cabo el presente estudio.
"Ombligo del Nuevo Mundo'',1 así llama a su patria Pablo Antonio Cuadra, portavoz literario de Nicaragua desde que con Luis Alberto Cabrales,
José Coronel Urtecho enarboló la bandera de la vanguardia literaria en 1927.
Cuando uno contempla el alargado continente americano desde las estriba1

336

PABLO ANTONIO CuADRA en: El Nicaragüense, Managua, 1967.

337
H22

�dones árticas del Canadá hasta aquella isla austral de Tierra de Fuego,
entonces Nicaragua forma más o menos el centro geográfico de las Américas.
Es como sus cinco vecinas centroamericanas un país de puente entre dos
océanos y facilita comunicaciones del norte al sur y del oeste al este. Al2
gunos escritores nicaragüenses hablan del "destino mediterráneo" de Nicaragua, del intercambio y encuentro constantes de civilizaciones y pueblos,
del movimiento casi nómada de gran parte de la población, del afán de
importar experiencias y modas extranjeras y de la necesidad de emigración
de grandes nicaragüenses que, a veces, sólo en el extranjero llegan a realizar
su vocación y a alcanzar fama y éxito internacional.
Tierra de paisajes de una belleza incomparable, un riguroso dualismo geográfico, del clima y de la historia impregna el destino de Nicaragua. En los
testimonios de piedra de la remota civilización chorotega, o sea en aquellas
estelas con facciones humanas coronadas por figuras de águilas, caimanes,
serpientes o tigres ya se presenta este aspecto dual y tanto escritores como
arqueólogos designaron este fenómeno extraño con el concepto filosófico del
"alter ego" y fue esto tal vez manifestación artística de un gran movimiento
religioso que desde Nicaragua llegaba hasta México y hasta el Perú. Dualismo geográfico: forma Nicaragua dos grandes regiones, la zona del Pacífico,
relativamente seca, centro de la economía, de la vida política y cultural donde
habita más del 80% de la población -en su mayoría mestizos- hispanoparlante y la zona del Caribe, cubierta de una vegetación impenetrable, lozana y
hostil con grandes recursos naturales pero casi despoblada donde viven restos
de una población indígena y negros de habla inglesa, descendientes de esclavos
africanos traídos de Jamaica cuando Inglaterra trataba de incorporar las costas
orientales de Centroamérica a sus territorios antillanos. Dualismo del clima y
la división en dos estaciones del año la caracteriza Pablo Antonio Cuadra con
estas palabras : "estación del polvo" y "estación del lodo".3 Y finalmente aquel
dualismo histórico entre las ciudades de León -al oeste- y Granada -al
este- cuyas pasiones belicosas fomentaron un siglo de guerras civiles en Nicaragua. Pero más allá de este dualismo omnipresente, cabe mencionar el papel
de Nicaragua como país de encuentro y de puente. Hasta aquí bajaron los
aztecas y los portadores de la civilización chorotega, hasta aquí subieron tribus
de los pueblos chibchas y conquistada desde Panamá, perteneció Nicaragua durante 280 años al Capitanato General de Guatemala.

El mestizaje cultural o la obra del güegüense
o macho ratón

Predominantemente mestiza, la población nicaragüense es el resultado de
una mezcla sec~ar _de español~s y en mucho menor grado de otros europeos
con los pu_eblos m~os que habitaron el territorio nicaragüense. La población
p~colombma de Nicaragua no era uniforme ni en el sentido racial y menos
a~ en _cuanto a la unidad lingüística. Cuando llegaron los españoles vi~eron cmco grupos étnicos muy distintos en Nicaragua. Algunos pertene- ·
ci:i-n a la gran familia nahuatl y otros eran de supuesto origen sudamericano.
Solo la mezcla de las razas -la vencida, mucho más numerosa, con la
vencedora que ostentaba todo el poder político y económico- ha id0 b0_
· mayores llegando así al mestizaje cuyo grado de fusión
rr~dldif
o as eren~as
sera cada ~ez meJor. Este mestizaje si bien es un resultado nuevo sin embargo, no tiene carácter estático, sino está sometido a transformacio~es constantes ya que el grado del mestizaje varía de un ciudadano a otro.
, ~a p~cipal condición del mestizaje cultural no es la perfecta mezcla biologica, SIDO la unidad lingüística de la nueva sociedad. El paulatino enmudecer ~e las lenguas precolombinas que se hablaron en Nicaragua
l
aceptación general, del idioma castellano enriquecido y transformado, cÍesd:
luego, p~r gran numero de palabras y conceptos procedentes preferida.mente
d~ los ~alectos ~ahuatl ha contribuido esencialmente a formar la sociedad
mcaraguense. Asi han podido conservarse valores emotivos originarios tanto
del mundo precolombino como del europeo y sólo la sobrevivencia de estos
valores -costumbres, mitos y tradiciones culturales- es imprescindible para ?oder llevar a cabo la fusión de experiencias culturales tan distintas E ta
f_~sión es la ~ás difícil y no se realiza sin una serie de conflictos. El. d~alisino_ Y conflicto de las distintos componentes raciales en el nicaragüense lo
describe Pablo Antonio Cuadra en su poema: "I:fijo del septiembre" :
Yo pelié con don Gil en la primera,
guerra nicaragüense. De muchaco era indio
J
y espanol y al unísono me herían. .
• . .porque m e dieron flechas en el lado blanco y balas
en mi dolor moreno.4

No cabe aquí enumerar todas las respectivas influencias precolombinas y
europeas que han contribuido
formar al hombre y la literatur
·
··
L
a rucaraguenses. o que consta es que se perdieron o fueron suprimidas muchas

a

en: "De Colón a los finales de la Colonia, Panorama
de la literatura nicaragüense, Managua, 1967.
• PABLO ANTONIO CUADRA en: El Nicaragüense, Managua, 1967.
• JoRGE EouARDO A.RELLANO

f

338

• Ibídem.

339

�experiencias culturales indias y que la civilización europea tuvo durante siglos un carácter impositivo y que la naciente sociedad mestiza nicaragüense
se limitaba como otras sociedades latinoamericanas a imitar y a copiar fielmente lo que Europa a través de España le ofrecía. Al investigador moderno
le extraña la singular convivencia de dos civilizaciones aún separadas durante los tres siglos de la así llamada época "colonial", o sea la literatura
oficial "española" de carácter religioso-didáctico con sus crónicas, sus relaciones de viaje redactadas por obispos, sus epopeyas religiosas, sus_ fábulas
y su poesía de amor al estilo rococó, frívola y graciosa y la literatura popular más bien marginal donde sobrevivían mitos y tradiciones precolombinas como los bailes de máscaras de animales -aún se bailan "La Yequita",
el "Toro Venado", el baile de los "zompopos" (hormigas grandes con quijadas en forma de tijeras), etc.; bailes que se organizaban con motivo de las
grandes fiestas eclesiásticas.
Según las informaciones de los primeros sacerdotes españoles, los indios
de la wna occidental de Nicaragua conocían la escritura y poseían libros de
cuero parecidos a los de los aztecas. Pero el fanatismo religioso de los
vencedores condujo a la destrucción total de cualquier literatura precolombina: en 1524, el padre Bobadilla hizo quemar los libros indios en Nicaragua.
De todos modos consta que Nicaragua no ha tenido ningún Popol-Vuh, ni tampoco obra lírica del nivel poético del rey azteca Nezahualcóyotl. Según los
cronistas españoles como Fray Bartolomé de las Casas en su "Apologética
Histórica de las Indias", existían distintos tipos de baile con diálogos intercalados, con canciones y partes en prosa y acompañados de música y bailes
de máscaras. Podían tener un carácter lírico-épico de tono religioso o de
"cantar de gesta", pero lo que solía dominar era el fuerte elemento dramático que lo mejor se manifestaba en una especie de farsas, llamadas "mitotes" que eran bailes de viejos mañosos. Esta combinación de diálogos dramáticos, de elementos de farsa y de bailes muy· artísticos constituía una singular
alternativa y contribución india a las tan populares "Comédie-ballet" durante
el barroco y el rococó. Veremos cómo en el güegüense sobrevive esta tradición india y adquiere al mismo tiempo dimensiones nuevas. La influencia
precolombina que sigue dejando huellas en la literatura nicaragüense fue
tanto la visión del mundo mágica y mítica del indio como su inclinación y
talento burlesco y burlador para una poesía sat'rrica.
El conquistador español vivía aún dentro del estático orden mundial de
la Edad Media donde cada ser humano estaba en una relación fija y claramente establecida con Dios. En su ''Weltanschauung" se unían elementos
mágicos y cristianos y el espíritu crítico y racional del humanismo y renacimiento italiano no habían todavía penetrado profundamente en aquella Es-

340

paña que se preparaba para la conquista de mundos nuevos. La visión cristi:--na. de~ ~undo fu: en cierto modo introvertida y no podía aceptar y menos
aun Justificar la eXIStencia de civilizaciones no cristianas. Pero fue precisamente el español que a pesar de todos los obstáculos históricos y de los defectos humanos .....:.fa extrema dureza y el espíritu guerrero de la clase hidalga d:
cual pr~venían la mayoría de los conquistadores- cumplía con
1~ cond1C1ones especiales tanto intelectuales como físicas para colonizar contmen~s ?,Uevos. Pablo Antonio Cuadra apreciaba "la larga educación y
ca~ac1tac1on del pueblo español para el mestizaje",5 porque el propio espanol es r:5ultado de una simbiosis secular entre las civilizaciones grecoromana Y arabe con un fuerte componente judío. Nos confrontamos pues
con una situación paradoja: Inflexibilidad ideológica de los cristianos inc~paces par~ en~~lar un diálogo entre dos civilizaciones distintas y al mismo
tiempo la di~s1c1ón de estos mismos cristianos a una asimilación biológica
com~le~ Y eficaz. Empezaron por sustituir la civilización precolombina por
la cristiana-europea y: sólo a mediados del siglo dieciséis con los primeros
resultados d: una. naciente sociedad mestiza aumentaron las posibilidades para una coeX1stenc1a cultural al mismo tiempo que quedaron manifiestos los
comienzos de una fusión cultural. Unamuno habla en este sentido del "mutuo conquistalismo". 6 A la "política de las puertas cerradas" siguió pronto
la necesidad de una simbiosis cultural.

!ª

La nueva clase mestiza tuvo su "literatura popular" donde se unía la tra~ci~~ lite~aria oral de los indios - leyendas, danzas y farsa- con la

nquisuna literatura popular española - leyendas, romances, cuentos, restos
populares de las novelas aventureras, etc.-. Fue la literatura de todos los
que no podían disfrutar de la literatura oficial debido a su ínfima condición
social y sobre todo debido a su formación rudimentaria. Pero fue precisamente aquí donde se iniciaba el mestizaje cultural.
Primer resultado de esta fusión cultural fue la obra maestra del teatro
popular nicaragüense, o sea el güegüense o macho ratón. Trátase de un texto trilingüe donde prevalecen las partes en español y en nahuatl con un
vocabulario mangüe menos frecuente. Se supone que esta obra nació cerca
de Managua donde vivieron los mangüe-chorotega. Como los sacerdotes españoles se sirvieron de la lengua nahuatl para cristianizar a los indios centroameri~os, aquel idioma se convirtió en "lingua franca" en Nicaragua y así
se explica la gran cantidad de fr.ases nahuatl en el güegüense. El texto
data de mediados del siglo dieciséis. En 1882, el norteamericano D. Garrison
' lbidem.
• PABLO ANTONIO CUADRA

en: "lntroducc1·o'n a Ja literatura nicaragüense",
·
Pez

y Serpiente, No. 4, Managua, 1963.

341

�'
1

Brinton publicó una copia de esta obra vertida al inglés junto con un comentario extenso.7
En los Cuadernos del Taller de San Lucas se editó en 1942 una reproducción en lengua española sobre bases filológicas con la colaboración de
P. A. Cuadra quien redactó un comentario y un glosario. Francisco Pérez
Estrada publicó una traducción actuaJizada del güegüense junto con otras
obras del teatro popular en: "Teatro Folklórico Nicaragüense", Managua,
1946. Carlos Mántica A. es autor de un importante estudio etimológico donde reúne los distintos sentidos de las palabras "güegüense" y "macho ratón".
En el idioma nahuatl, güegüense significa viejo (la forma original debía
ser "huehuetzin" o también "cuecuetzin", según Mántica). El texto español
ofrece el diminutivo "viejito". Los primeros interpretadores opinaron que
el Güegüense tenía mucho que ver con las danzas o bailes de los viejos.
P. A. Cuadra, sin embargo, tradujo güegüense con farsante. Mántica se dio
cuenta de que existían aún otros tipos de bailes, entre ellos un baile en el
cual un farsante como primer bailarín solía entender al revés las órdenes
de su amo y solía provocar la risa de los espectadores porque estropeaba
intencionalmente todas las palabras. Así se ofrece el doble sentido de güegüense como viejo y farsante o pícaro. La palabra "cuecuetzin" no significa viejo, sino más bien astuto y travieso. Mántica llega a la conclusión de
que la componente decisiva no es la vejez, sino la picardía.
El subtítulo "macho ratón" posee también un doble sentido. Mántica
supone que la palabra-raíz de macho fue el verbo nahuatl "macehua"
lo que significa bailar. Si uno combina entonces "macehua" con el diminutivo nahuatl-ton resulta el sentido de danza o ballet. Brinton se sirvió
de este sentido y llamó su traducción inglesa "Comedy-ballet". Por otra
parte, la palabra española ratón .significa en nahuatl "michin". Michin
quiere decir también "pequeño" o "niño" (forma breve de "cumichin" que
parece proceder de coatlmichin/ serpiente-pez) y según informaciones de
cronistas españoles había hasta niños disfrazados que participaban en aquellas danzas gritando chistes y bromas a los espectadores. El segundo sentido
de "michin" es listo, astuto, en el sentido de bailarín listo y hábil. Por otra
parte, el crítico literario J. E. Arellano m~nciona un~ traducción ~e ~,egüense y macho ratón como burlador sabio. Falta aun una coordmac1on
de las tantas significaciones.8 Los elementos más importantes son, sin embargo, las condiciones de pícaro y de viejo.
• D. GARRisON BRINTON: The Güegüense, a comedy-ballet in the Nahuatl-Spanish
Dialect of Nicaragua, Philadelphia, 1882.
• CARLOS A. Mántica en: "Estudio etimológico sobre el güegüense o macho ratón en: Prensa Literaria, 18-12. Managua, 1966.

342

Se representó el güegüense con motivo de las grandes fiestas eclesiásticas
hasta fines del siglo diecinueve. La pieza es una farsa satírica, de tono
burlesco y bastante grosero, sobre el Cabildo Real que carga de , altos impuestos la mercadería del traficante ambulante güegüense. Su adversario
burlado es el gobernador Tastuanes, representante de la autoridad española
en Nicaragua pero quien no entiende nada de asuntos comerciales y menos
aún de contribuciones. El texto consiste esencialmente en diálogos con partes intercaladas de música; elemento importante y pintoresco son los bailes.
La música del güegüense es en cierto modo precursora de la actual música
folklórica en Nicaragua. Contiene 14 partes musicales, los instrumentos de
música son la flauta, el violín, la guitarra y una especie de pífano.
El contenido:

Alegando la pobreza de las autoridades reales, el Gobernador prohíbe
toda clase de diversiones y ordena que le traigan al güegüense a quien le
imputan la escasez de vestidos en la jurisdicción del gobernador. Güegüense
en compañía de sus dos hijos dón Forsico y don Ambrosio entiende al revés -adrede desde luego- las palabras del alguacil y del gobernador y
demuestra su inespeto sumámente hábil. Con rodeos y excusas equívocas
trata de debilitar los reproches de traficar sin permiso y como el Gobernador se muestra implacable, Güegüense, en plan de congraciarse con él, le
ofrece parte de sus riquezas muy dudosas para sobornar al Gobernador;
una magnífica escena plena de psicología y una red inextricable de mentiras,
burlas insinuadas y semi-verdades. El Gobernador, desconfiado, se dirige
a los hijos y mientras don Forsico apoya a su padre, don Ambrosio le confiesa que su padre es un pobretón y encima ratero. Ante las insistencias del
Gobernador, Güegüense cambia sutilmente el tema para vanagloriarse de los
tantos talentos de don Forsico. El Gobernador, interesado, pide que todos
bailen y acaba por bailar junto con ellos. Cuando pide el baile del macho
ratón, güegüense aprovecha la oportunidad para pedirle la mano de su
hija Suche (en nahuatl: xoxitl) Malinche. Como el notario declara que el
candidato debe ofrecer una dote muy grande, Güegüense aclara que desea
a Suche para don Forsico y al mismo tiempo se queja de la boda. El hijo
se enamora de Suche y se casa con ella. Ahora sugiere el Gobernador que
Güegüense ofrezca vino al Cabildo Real. Esta vez, el viejo no logra salir
por la tangente y tiene que confesar que no sabe cómo procurar la bebida
deseaba. Don Forsico le saca de apuros devolviéndole el vino que había
robado a su padre. Se presentan los machos (bailarines con máscaras de
mulas) . Güegüense los examina y pronuncia discursos locos. Al final, el Ca343

�bildo achispado despide al Güegüense y éste le grita a sus hijos que sigan
divirtiéndose a gll!ltos del Cabildo el mayor tiempo posible.9
Es una lucha brutal de todos contra todos en una sociedad en formación
donde se imponía sin frenos el derecho del más fuerte. Sobrevivir aquí significaba que el menos privilegiado tenía que recurrir a todas las mañas y ardides y tratar de ganarle en astucia al más fuerte. El Güegüense es tanto
mercader como farsante, pícaro y estafador. Representa al traficante indio
que pasaba de una provincia a otra para vender su modesta mercancía. No
cabe duda que la figura del güegüense sea de origen precolombino aunque
enriquecida y trasformada o mejor dicho mestizada por este aporte español
que son la gracia, la viveza de espíritu y la picardía que le dan una gracia
muy especial a esta comedia. Hay que pensar aquí en las farsas de Gil Vicente, en el elemento burlesco y en la lengua salada y grosera del teatro popular español de comienzos y mediados del siglo dieciséis, o sea en el teatro
de Lope de Rueda, en su País de Jauja. No faltan aquí reflejos de elementos romanceros y de los corridos de la Madre Patria.10
Güegüense viajaba en compañía de mozos de cuerda indios. Los bailarines con máscaras, los machos, demuestran que en el entretiempo los cargadores indios fueron sustituidos por mulas. Así los machos llevan máscaras
de mulas. El uso de máscaras era común tanto en las danzas indias como
en el teatro europeo de entonces y también en muchas partes de Europa como en la Alta Suabia del sur de Alemania existieron y siguen existiendo
bailes populares con máscaras y hasta bailes de "viejos" ya que las máscaras
alemanas de la Selva Negra que se llevan para celebrar la expulsión del invierno en tiempos del Carnaval simbolizan siempre brujas y brujos viejos.
El requisito indispensable para astutos y brujas parece ser la vejez.
E . J. Arellano menciona dos elementos precolombinos: las mujeres que
participan (Suche Malinche y otras) no hablan y las mujeres solían ser interpretadas por hombres. Pero hay que tomar en cuenta que también el teatro
de la antigüedad y de la Edad Media se servía de hombres para interpretar
papeles femeninos y que aquí parece más bien una fusión de elementos europeos con otros precolombinos.
Tanto Pérez Estrado como Pablo Antonio Cuadra insisten en el carácter
mestizo del güegüense. Escribe el poeta y crítico literario Cuadra: "El güegüense es la piedra angular de nuestro teatro que comprende todos los ingredientes que ocurren en obras del mismo carácter y en la misma época".11
• JoROE E. ARF.LLANO en : Panorama de la Literatura Nicaragüense, pp. 75-76,
Managua, 1967.
10
Ibídem.
u PABLO ANTONIO CUADRA en: "Los Diálogos del "Güegüense, citado por J. E.
ARELLANO en Panorama de la Literatura Nicaragüense, p. 70.

344

Y Francisco Pérez Estrada subraya su carácter mestizo con las siguientes palabras: "El güegüense no es de ningún modo obra maestra india. Primero
no había comedia precolombina en el sentido actual de la palabra... y segundo ... aparece nuestra comedia como fruto maduro de mestizaje. No
sólo por la lengua, sino también por las cosas que trata" .12

El problema de la emigración del poeta o " El trío de oro"
(Salomón de la Selva, Azarias H. Pallais, Alfonso Cortés)
Durante milenios, Nicaragua había sido un país de tránsito; oleada tras
oleada de pueblos precolombinos (nómadas o semi-sedentarios) desalojaron
a los antes residentes y al cabo de décadas o siglos fueron expulsados por
su parte por otros pueblos más guerreros. Sea por la secular inseguridad
política, o sea por la situación económica -todavía apremiante- para }a
gran mayoría de la población nicaragüense, unos de los rasgos más sorprendentes son el profundo desarraigo y la aparente falta de patria mental de
muchos nicaragüenses. Lo que le caracteriza y lo que le distingue claramente de su vecino costarricense son el poco interés en una vida sedentaria,
su extrema mobilidad, y su espíritu en cierto modo nómada. Las condiciones
socio-económicas no pueden ser el único motivo de este constante afán de
desplazarse y de emigrar, parece más bien que se trata aquí de una disposición innata. En su Carta a Nicaragua, Rubén Darío destaca que "el nicaragüense es emprendedor y no falta en el deseo de los viajes y cierto anhelo
de aventura". 13
Desde hace algún tiempo, algunos escritores nicaragüenses (J. E. Arellano,
P. A. Cuadra, y otros) suponen que el legendario Robinson Crusoe de Daniel Defoe habrá sido un marinero nicaragüense quien antes de haber sido
hallado por el navegante inglés William Dampier en 1680 había vegetado
algunos años como náufrago en la isla de Juan Fernández. Escribe Pablo
Antonio Cuadra que "el robinsonianismo es nuestra tentación y nuestro peligro".14 Esta mentalidad sumamente· móvil se manifiesta perfectamente en
la locución popular -se fue de viaje- que adquiere aquí un sentido de
despedida definitiva y hasta se convierte en sinónimo de muerte.
Muchas cosas en Nicaragua parecen poseer solamente un valor y carácter
transitorios, la vivienda del nicaragüense de condiciones sencillas y hasta las
u FRANCISCO PÉREZ ESTRADA: Teatro Folkl6rico Nicaragüense, Managua, 1946.
" RunÉN DA!Úo en: "Viaje a Nicaragua", citado en P. A. CUADRA: El Nicara-

güense.
14
PABLO ANTONIO CUADRA en: El Nicaragüense, Managua, 1967.

345

�de la clas:e media son sencillas y feas y carecen a menudo del más mínimo
detalle de adorno o decoración.
El casi constante movimiento de partes o de la población entera ha influido profundamente en la formación del hombre nicaragüense; le distingue
movilidad mental, afán de contactos -se trata de un pueblo muy sociable
y extrovertido-, capacidad para acomodarse a cualquier situación vital, posee a menudo gran variedad de talentos aunque le falta a veces estabilidad
y más 'a menudo arraigo. La emigración de tantos nicaragüenses no se limita a los así llamados grupos marginales que salen en busca de una existencia material, sino comprende sobre todo a la élite intelectual del país.
Parece que la fuerza de absorción de la micro-sociedad nicaragüense no
basta para incorpararles de manera positiva y productiva en pro de una
urbanidad que alcanza poco a poco a todos los grupos sociales.
Como esta naciente sociedad sólo logra satisfacer necesidades vitales básicas) los más destacados representantes de su élite intelectual --escritores,
artistas, etc.- estaban obligados a emigrar en busca de centros culturales
más abiertos y más propicios para el óptimo desarrollo de sus talentos en
constante busca de horizontes nuevos. De ahí que el gran poeta nicaragüense
suele abandonar su país natal todavía en sus años mozos, consigue realizar
su vocación en una fase de depuración y aprendizaje y en continuo contacto
con mentalidades distintas llega a adquirir perfiles realmente cosmopolitas.
El primero que emigró fue Rubén Darío y Ernesto Cardenal no será el
último de los poetas nicaragüenses. Y cuando regresan por fin a su tierra
natal ya se habrán convertido a veces en monumentos nacionales, adorados
y homenajeados sí, pero raras veces integrados de veras porque sus dimensiones mentales superan las capacidades de absorción y de integración de
su patria. Si bien su larga permanencia en países extranjeros los aleja de la
micro-sociedad nicaragüense, por lo menos su estadía extranjera les dio el
éxito y reconocimiento público merecido y sólo así pudieron obtener fama
intemacional.
U na de las medidas más nocivas para la evolución homogénea de la vida
cultural tanto en Nicaragua como en otros países latinoamericanos ha sido
el castigo del destierro. La sociedad en formación de una estabilidad muy
frágil estaba sumamente susceptible contra sus intelectuales escépticos e inconformes o realmente rebeldes. La imposición muchas veces brutal de primitivos intereses caudilleros significaba la división del país en partidos menos
políticos que emocionales, y la victoria de un grupo implicaba en general la
supresión radical del otro bando y el afán de sobrevivir no ofrecía otro remedio que la aceptación del destierro inmediato o sea un exilio involuntario. La falta de tolerancia política y la falta de estímulos culturales han
346

sido indudablemente los motivos más decisivos para la constante emigración
de poetas, escritores y artistas.
En su estudio sobre los tres grandes poetas nicaragüenses posdarianos:
Azarías H. Pallais, Salomón de la Selva y Alfonso Cortés, el erudito crítico
literario rumano Stefan Baciu creó el término de "Trío de Oro",15 ya que
por su alto nivel literario no podían ser incorporados ni a los tantos poetas
posdarianos en Nicaragua y ni tampoco a la naciente generación de la vanguardia. Los mencionados tres poetas tuvieron sus problemas de integración
en el ambiente más bien provinciano de su patria. Salomón de la Selva
pasó gran parte de su vida en el extranjero, Alfonso Cortés se internó más
y más en el exilio interior de su creciente enfermedad mental y Azarías H.
Pallais, profundamente impregnado por tradiciones literarias del viejo continente fue el poeta y sacerdote inconforme y rebelde en una sociedad mez..
quina.
El "Trío de Oro" surgió a la sombra poderosa de Rubén Darío y de sus
epigones y aunque su obra revela elementos modernistas, especialmente los
poemas de Azarías H. Pallais, dejaron tras ellos el modernismo decadente
y agotado. Superaron el modernismo y buscaron y encontraron caminos nuevos para sus ideas, medios estilísticos y decir poético, y a pesar de múltiples
contactos con la generación siguiente de la vanguardia no pertenecen a ésta
.sino ocupan un puesto independiente en la historia de las letras nicaragüenses. Pablo Antonio Cuadra los llama una "generación de puente''.l.6 No fundaron escuela alguna y el único lazo que los unía era su independencia, su
originalidad y su inconformidad con el ambiente medio. Con ellos se extinguió definitivamente el mundo milenario de la mitología greco-latina y
se abandonó la rima, cultivada con tanto arte y sensibilidad durante siglos,
porque empezó con ellos también en Nicaragua la época del verso libre.

Azarías H. Pallais
Hijo de un francés y de una nicaragüense, Azarías H. Pallais nac10 en
León en 1886 y allí mismo falleció en 1954. Su vocación religiosa le hizo
tomar el hábito y los años más importantes de su formación intelectual los
pasó en seminarios belgas, franceses e italianos. Ordenado en 1908, poco
después doctor en teología siguió viajando a través de la Europa Occidental
donde Flandes y especialmente Brugas fue para él su segunda patria. Volvió
15

STEFAN BACIU:

Poesía, Vida e Morte de Azarías H. Pallais, Río de Janeiro,

1956.
u PABLO ANTONIO CUADRA: "Introducción a la literatura nicaragüense, Pez y Ser-

piente, No. 4, Managua, 1963.

347

�a Nicaragua en 1914 donde fue sacerdote y profesor de latín, filosofía y literatura. Espíritu independiente e inconforme estuvo a menudo en conflictos
con las autoridades eclesiásticas y políticas que le impusieron un semi-destierro y la prohibición de todas las actividades docentes. Orador apasionado,
hombre humilde que vivía a veces en la mayor pobreza era amigo de los
pobres y de la juventud y enemigo de los "doctores, sabios y ricos" a quienes
solía llamar los "dueños de la vida" .17 Opuesto a todo academismo y al
formalismo hueco de las sociedades literarias, gozó del respeto y de la admiración de la "antiacademia" de la joven vanguardia literaria nicaragüense.

......

Su obra literaria comprende principalmente poesía. Comenzó con A la
sombra del agua (1917), siguieron Espumas y estrellas (1918), Camino
( 1920) y El libro de las palabras evangelizadas ( 1927) que le dieron reconocimiento y fama literaria más allá de las fronteras de su p_atria. En 1928
se editó su obra principal Bello tono menor; muchos de sus poemas tempranos fueron reunidos en Piraterías ( 1951). El crítico y escritor nicaragüense José María Tijerino dispone de las mejores informaciones en cuanto
a sus poesías inéditas. Póstumas son sus obras en prosa como El libro de las
salutaciones, Cartas a un joven obrero y Peregrinaciones donde se ofrece lo
mejor de su obra paciente y apasionada de evangelizador y padre de almas.
Las coordenadas espirituales de su existencia y de su creación literaria son
el mundo greco-latino y el cosmos medieval. Poseedor de una amplia formación clásica, tradujo obras de Horacio y de Homero y dijo una vez de sí
mismo que era "un clásico exilado en el mundo moderno en el cual vivamente participo".18 Influencias clásicas -íntimo contacto con la civilización
antigua ("los griegos me encantan", dijo en Yo), sencillez del decir poético y moderación, elegancia y claridad de estilo- se combinan con el mundo sentimental medieval de un San Francisco de Asís. Azarías H. Pallais
siente un amor profundo por la naturaleza, por las flores y los animales en
los poemas Ciervo, Ardilla y especialmente por los pájaros en Casi pájaro
o en El abanico de los grandes vientos donde escribe

En Bélgica y en París llegó a conocer el simbolismo, las obras de Baudelaire, de Maeterlink y especialmente la poesía de Mailarmé y experimentó
la influencia del modernismo que dejó huellas en su obra lírica. Tiene
cierta predilección para temas modernistas como las piedras preciosas, los
astros exóticos, las personas históricas como Juan de Austria, los Gibelinos
y Güelfos, el rey Arturo y los pintores góticos y renacentistas como queda
manifiesto en su magnífico poema Nocturno. Surgen Heracles, Castor y
Pollux, pero en oposición al modernismo dariano, estos recuerdos mitológicos
no son los elementos fundamentales de un ambiente aristocrático estético e
irreal, sino a lo mejor recuerdos de un humanista para describir' su cosmos
original y no son más que bellos ornamentos aislados. "Su verdadero modernismo es la sencillez y la austeridad", según Stefan Baciu. 20 Toda su
obra lírica está escrita en alejandrinos clásicos; sus poemas se componen
de dos o cuatro versos y parecen monótonos, efecto que se aumenta por
numerosos estribillos al estilo medieval. Es su mérito el haber creado una
obra moderna según las severas reglas clásicas y este clasicismo muy personal no se puede imitar; Azarías H. Pallais tuvo admiradores pero ningunos
discípulos, ninguna escuela. Más que el modernismo se manifiesta la influencia simbolista que el poeta admitió y de la cual a la vez se distanció
en el poema Los nueve Kiries de las aves porque transformó el simbolismo
por la austera sencillez de su cosmos medieval. "Soy músico, pero aún más
soy pintor", dijo alguna vez y le fascinaron especialmente la música, la pintura, el tono, el color y las figuras plásticas. Aquí sí que es simbolista, pero
el simbolismo de Pallais es más bien colorido que fundamento real y molde
exclusivo para la creación literaria. Admiró a los simbolistas y adaptó de
ellos algunas técnicas, pero conservó su independencia estilística. La íntima
unión de la música y del color simbolistas con un lenguaje "expresionista"
-influencia del modernismo por la riqueza de adjetivos plásticos- ofrece el
excelente poema Nocturno que también ha sido llamado Fiesta de pintores
donde el poeta manifiesta una penetración e intuición profundas por el
cosmos pictórico del alemán Mathias Grünewald con su concepto metafísico
de la pintura posgótica (comienzos del siglo dieciséis) .

son chispas de la voz y gotas de cristal,
puntos en suspenso de una fuga musical.19

Aquel verde morado de llaga purulenta

y rojo de traición y nácar de tormenta,
Canta el ambiente monacal de Fulda, de San Galo y de Cluny y su fervor
y piedad franciscana se revelan lo mejor en el poema Y o que es una fuente
de interpretaciones del hombre, del sacerdote y del poeta Azarías H. Pallais.
11

AzARÍAs

H. PALLAIS en: Stefan Baciu: Vida e Morte de A. H. Pallais.

y azul envenenado y amarillo mortal,
es lepra de colores, Mathias Grunewald ...

Puede llamarse gótica la obra lírica del sacerdote Pallais; y otro poeta y

18

Ibidem.
,. Ibidem.

348

20

lbidem.

349

�sacerdote, Ernesto Cardenal, caracterizó el lirismo de Pallais con las siguientes palabras: "con su doble pausa y unidos en el ángulo de las rimas, estos
alejandrinos han sido construidos en la manera de ojivales góticos".21
Otro rasgo esencial del hombre, del sacerdote y del poeta Pallais es su
interés activo en los acontecimientos políticos. A pesar de los modelos clásicos y modernistas, su decir poético es eminentemente político y refleja al
rebelde y al cristiano luchador. Abierto a todas las tendencias nuevas, comprende los movimientos revoluéionarios en la política y en la literatura y
se siente unido a ellos. "Y como todos los revolucionarios es solitario",
como escribió Stefan Baciu.22 Dijo en uno de sus poemas: "Mis versos son
islas del silencio". Frente al "establishment" de su país su conducta fue
revolucionaria, se sintió "pisoteado" y como "anarquista de Dios" como observó lúcidamente Stefan Baciu. 23 Sus enemigos, enfurecidos de su escepticismo mordaz y temiendo su gran talento oratorio, le llamaron con cierta burla
y sorna el "santo de los zapatos deformados". Azarías H. Pallais estaba
convencido de que todos los gobernantes se asemejaban y que todos los políticos eran igualmente malos. Su engagement o compromiso político se preocupó especialmente por el destino político de su país, había conocido ·1as
dos violaciones de la soberanía de Nicaragua por parte de los Estados Unidos
y las décadas convulsionadas que condujeron a la dictadura caudillera y semidemocrática de la dinastía Somoza. Vio a su patria amenazada desde el
interior y desde el exterior. A los estaunidenses los comparaba con los
cocodrilos egipcios y con los faraones que oprimían al pueblo judío y de
Centroamérica; dijo en Yo:
Somos cinco pequeñas soberanías
contra toda razón, contra toda razón.24

También la alta política: Woodrow Wilson, el tratado de paz de Versalles,
la revolución mexicana y los bolcheviques tuvo frecuente mención en su obra
poética. Su credo político, lo pronunció Azarías H. Pallais en la Balada del
Color donde escribió lleno de repugnancia: "Con asco me llenan. .. y nuestros salvadores y nuestros parlamentos y lo que se llama Partido Liberal
( Partido que ha apoyado a los Somoza) ".25
Tal vez sean los rasgos más impresionantes de su obra su independencia
n STEFAN BACIU: Poesía, vida e morte de Azarías H. Pallais.
H. PALLAIS en: Stefan Baciu: Poesía, vida e morte de A. H. Pallais.
23
AzARÍAs H. PALLAIS en: Stefan Baciu: Poesía, vida e morte de A. H. Pallais.

= AzARÍAs

u AzARÍAs H. PALLAIS en: Biblioteca Popular, No. 3, Managua, 1962.
,. Ibídem.

350

espiritual y su inconformidad con el ambiente medio. Fue uno de los pocos
moralistas de la literatura nicaragüense.
Alfonso Cortés:

Al lado de la "grande voz griega", como Pablo Antonio Cuadra llama a
Azarías H. Pallais, se alza la voz prometea de Alfonso Cortés quien nació
en León en 1888. Fue profesor y durante cierto tiempo periodista en Nicaragua y en Guatemala. Sus amplios conocimientos lingüísticos le facilitaron
traducciones de textos literarios franceses, ingleses, italianos y portugueses,
parte de su obra poética ha sido traducida al inglés y a algunas lenguas
románicas. Stefan Baciu introdujo la obra lírica de Cortés en el Brasil. Desde
1927 sufrió los primeros trastomos mentales y desde 1945 vivió en un asilo
de enfermos mentales. Recuperaba de vez en cuando momentos de lucidez
y siguió escribiendo poesías. Su faxnilia facilitó la publicación de su obra
poética.
Sólo parte de su poesía ha sido editada hasta ahora. Se han publicado
Poesías, Tardes de oro (casi todos poemas de su juventud antes de iniciarse
su perturbación mental), Almas sucias, Poemas eleusinos, Las siete antorchas
del sol, 30 poemas de Alfonso y Rimas universales, y otras.
En su Antología de la Poesía Nicaragüense, la editora y poetisa María
Teresa Sánchez llama a Alfonso Cortés un "prometeo'', cuya melancolía
es "de una sensibilidad majestuosa" y que todo en su obra tiene un carácter
"descomunal" y acaba por compararle con "una gran ave mitológica''.2 6
Eduardo Zepeda Henríquez rechaza en un estudio sobre el poeta los reproches de la poca claridad y vaguedad mítica y define su poesía no como
"contemplación", sino más bien como "vivisección".27 Lo que importa es
que la obra literaria de Cortés tiene un carácter estático que está sin evolución progresiva; el poeta volvió a transformar sus poemas de la juventud en
un plan de refinamiento estilístico o para precisar su decir poético. El tema
central del mundo lírico de Alfonso Cortés es la ubicación del hombre entre
el macro y microcosmos y el mismo poeta se llamó alguna vez "Soy el mercader de una divina pena".28 Esta ansia de penetración cósmica que resulta
de su afán de colocar el cosmos al alcance del hombre, de unir lo finito
con los componentes del mundo infinito se manifiesta en Canción del espacio
.. MARÍA TERESA SÁNCHEZ: Poesía Nicaragüense, Antología, Managua, 1965 (2a. ed.).
" E. ZEPEDA HENRÍQUEZ: "Alfonso Cortés", Prensa Literaria, 17-7-1966.
29
ALFONSO CORTÉS en: "Precursores del Movimiento de Vanguardia", Biblioteca
Popular, pp. 43, 48 (No. 3).

351

�donde ubica al hombre en el centro de todas las cosas y rechaza cualquier
especulación metafísica y donde escribió :
Este afán de relatividad de
nuestra vida contemporánea -es
lo que da al espacio una importancia
que sólo está en nosotros
.. .Tiempo, ¿dónde estamos
Tú y yo, yo que vivo en ti
y tú que no existes? 29

Sus meditaciones sobre el valor, el sentido y la existencia del espacio y
del tiempo recuerdan a Quevedo y el barroco español. Son precisamente
problemas einsteinianos que ocupan a Cortés, o sea la relación del hombre
con el espacio y el tiempo y el problema de su existencia. El Yo existe en
el tiempo que no existe y la palabra -manifestación de lo humano- no
necesita espacio.
Aquella poesía "cósmica" abarca desde luego todos los elementos de la
naturaleza, o sea al hombre, los animales, las plantas, los minerales, los
astros, el alma y los símbolos de la fe cristiana. Alternan bruscamente visiones optimistas con imágenes pesimistas y se concibe el renacimiento del
alma como resultado de una larga expiación, igual que en la India. Evoca
esta expiación y castigo de la· hibris humana el poema Las piedras donde
las piedras simbolizan la expiación prometea bajo el rigor de una ley vengativa. Esta "aventura cósmica" como dijo el propio Cortés, empuja al poeta
a averiguar lo inefable y lo desconocido y le obliga a atravesar siempre de
nuevo aquella "línea crítica" que el destino ha trazado como límite al espíritu escrutador del hombre. En el poema de su vejez, La línea crítica, Alfonso
Cortés, acaba por confundir los dos mundos después de pasar impune
la línea divisoria entre lo terrestre y el reino extraterrestre. Como si fuera
por fuerza mágica, se siente impelido hacia el Más Allá y su demencia temporal le procura la ilusión de acercarse más y más a aquellas emanaciones
sobrehumanas del cosmos. Se mezclan aquí influencias simbolistas, barrocas
y modernistas en una cosmovisión muy temporal que según Cortés refleja
en el macrocosmos los sentimientos, el amor y el odio, del microcosmos
humano. Su mejor realización y trasposición en el lenguaje poético tuvo
esta visión en los poemas Ventana, Danza de los astros y Vida anterior donde
Cortés, "viajero visionario entre los mundos" creó imágenes majestuosas y
llenas de un lirismo profundamente dramático:

Viví muchos años como vecino de las estrellas,
pasaron cerca de mí, constelaciones maravillosas,
soles con barbas ardientes de luz cristalina. ..30

Al fin y al cabo, esta "aventura cósmica" es manifestación de una penosa
Y larga busca de Dios, es la actitud de Job, del ser humano afligido, atormentado y desesperado que pide a Dios el remedio de los males que le
atri~ulan. En ?ración, Cortés siente la "presencia misteriosa" de Dios y
le pide encarecidamente que le renueve sus sentidos y sensaciones lastimados. Es una latente corriente religiosa, algo parecido a un substrato omniprese~te en la obra de Cortés que se manifiesta también en el poema
Afrodita, donde el símbolo helénico-clásico de la belleza absoluta adquiere
dimensiones cósmicas para entregarse después -enriquecida y purificadaal servicio de Dios.
La poesía de Cortés pregunta siempre de nuevo por la posición del hombre y de lo humano en el juego de los elementos cósmicos. Es, según Eduardo Zepeda Henríquez, el "poeta de la existencia humana" 31 para quien el
problema mayor se plantea en la pregunta de la certidumbre del hombre
y d~ su ubicaci~n. Es el hombre "el barco meditativo", su destino es luchar y
sufnr en medio del saber y del no saber. Y la existencia y misión del
poeta que se expresa en Y o es la busca tenaz y paciente de lo no sabido.
. Conforme con los simbolistas, especialmente con Verlaine con quien tiene
ciertas cosas en común -su preocupación por el hombre y su sentir religioso-, Alfonso Cortés sabe de la alegría que suelen dar los detalles y las
cosas sin importancia. Dijo en el poema Detalle, que suele llamarse también
Ventana, que "un pedacito de azul es de mayor luminosidad que el cielo
entero".32 Como Verlaine, concibió la ventana como símbolo de contacto y
de felicidad para el hombre.
Alfonso Cortés es un poeta extático, surge repetidas veces en sus poemas
aquella palabra "éxtasis", acompañada en general por algún adjetivo como
"Extasis crepuscular". Manifiesta esto el afán del poeta de una armonía
completa entre todas las partes del cosmos, esta ansia de una perfección
formal que sirve de puente sobre los abismos de nuestra existencia.
No falta en su obra la preocupación social para los menesterosos. El poeta, llamado el "poeta de los pobres" en su juventud, realza el valor del
trabajo. Aceptó la realidad del presente sin titubeos ni desprecio en oposición a tantos latinoamericanos siempre dispuestos a sacrificar el día de hoy
30

,. ALFONSO CORTÉS en: "Precursores del Movimiento de Vanguardia, Biblioteca
Popular, pp. 43, 48 (No. 3).

352

lbidem.
E. ZEPEDA HENRÍQUEZ: "Alfonso Cortés", Prensa Literaria, 17-7-1966.
az ALFONSO CORTÉS: Las Rimas Universales, Managua, 1964.
31

353
H23

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acaso modestas, en pro de un día de mañana
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Salomón de la Selva:

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85
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81

354

Ibídem.

,

HENRIQUEZ.

miento de la civilización anglosajona ya que entonces la Meca de los intelectuales centroamericanos solla ser Europa y especialmente Francia. La
caída del presidente-dictador nicaragüense Santos Zelaya le metió en grandes
apuros financieros ya que su beca no fue pagada por el nuevo gobierno
conservador y Salomón de la Selva tuvo que ganarse la vida por medio de
varias actividades manuales. Por sus convicciones democráticas se alistó como voluntario en el ejército inglés al estallar la primera guerra mundial
y en las trincheras y lodazales de los campos de batalla en Flandes y en
Francia conoció todo el horror y las atrocidades de la guerra en frentes
estancados. Volvió a Nicaragua en 1922 de donde tuvo que salir desterrado
por su simpatía y apoyo en favor del guerrillero Sandino. Vivió algunos
años en Estados Unidos, Costa Rica y desde 1930 casi siempre en México.
en Panamá fundó en 1933 una revista bilingüe inglés-español -el "Digest
Latinoamericano y en E.U. editó la revista bilingüe American Poetry. En
1958 fue nombrado doctor honoris causa de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.
En 1916 publicó una traducción inglesa de algunos poemas de Rubén
Darío bajo el título Eleven poems of Ruben Dario y en 1918 su primer tomo
de poesía Tropical town and other poems. Con El soldado desconocido ( 1922),
magnífica obra que reúne en un peculiar decir poético las experiencias de
Salomón de la Selva de la guerra, el poeta volvió a emplear el español para
concebir su mundo poético sin dejar por eso el estrechísimo contacto con
la civilización norteamericana. Siguen las publicaciones Defensa al pudor
(1943), Evocación a Horacio (1949), Ilustre familia (1950), Tres poemas a
la manera de Rubén Darío (1951 ), Canto a la Independencia de México
(1955) , Evocación a Píndaro (1957) y finalmente poco antes de morir se
publicó la trilogía Acolmixtli Netzahualcóyotl en la cual el poeta trata de
unir la antigüedad helénica con el México azteca. Es sin duda el poeta más
importante de Nicaragua después de la muerte de Darío y su obra tuvo múltiple eco en Europa y especialmente en los países anglosajones.
A pesar de su larga estancia en países latinoamericanos, en Europa Occidental, y en Estados Unidos -el destino casi obligatorio del intelectual nicaragüense, o sea el afán de estudio y de viajes y las peripecias del destierroSalomón de la Selva, el "ilustre desarraigado", fue siempre un patriota ferviente sin perjuicio de sus inclinaciones y convicciones cosmopolitas. Dijo
María Teresa Sánchez en su Antología de la Nueva Poesía Nicaragüense:
"Se expulsó de su región nativa para vivir en la inmensa América, sin embargo escribió poemas llenos de amor a su tierra original y supo dar a su
poesía ese sabor agridulce, amoroso, y nostálgico de nuestro suelo".38 Este
88

MARÍA TERESA SÁNCHEZ: Antología, Poesía Nicaragüense, p. 277, Managua, 1965.

355

�cariño entrañable por su patria y especialmente por su ciudad natal, aquel
viejo León con su ambiente pintoresco de conspiraciones políticas, de poesía
de amor, de liturgias y brujerías está palpable en el retrato muy poético
con tenues matices muy personales en la Oda a L eón y en Tropical town
and other poems traducido parcialmente por el poeta Joaquín Pasos, miembro del grupo vangua:z.dia nicaragüense. Junto al colorido poético se distinguen estos poemas en lengua inglesa por las tiernas imágenes a la manera
impresionista y por su lenguaje musical. Tiene especial interés una serie
de Aquarelas, llamadas Mi Nicaragua porque se manifiesta aquí la influencia de Walt Wlútman como en la ya mencionada Oda a León. A pesar
de usar vocablos populares, siempre escoge la palabra adecuada, como juzgó
Fiallos Gil quien llamó a Salomón de la Selva "el poeta de la humildad
y de la grandeza".39
En estos poemas de su juventud refleja ya su independencia espiritual y
su rebeldía ante las obligaciones huecas que impone la sociedad, rebeldía
que fue la causa de su largo destierro. Abrigó la defensa del indio y de los
oprimirlos y de los que sufren la constante explotación por los señores que
obran en "complicidad con militares y políticos".
Una relación amorosa con una poetisa norteamericana le facilitó el acceso
al mundo de la civilización antigua; aprendió griego y desde entonces se
sintió íntimamente unido al mundo helenista y pagano, en oposición a Rubén Darío que no llegó a asimilar plenamente el mundo pagano a su obra
debido a su catolicismo un tanto supersticioso y temeroso. La predilección
por la antigüedad fue un rasgo común del "Trío de Oro", pero "la actitud
pagana" de Salomón de la Selva que sólo hacia fines de su vida trataba
de conciliar su paganismo helénico con el mundo cristiano, esta actitud lo
separaba de Pallais y de Cortés.
Con el Soldado desconocido, dedicado a los soldados nicaragüenses que
habían luchado y muerto en ambos bandos, obtuvo fama y reconocimiento
internacional. Se alzó la primera voz latinoamericana para dar testimonio
literario de esta guerra fratricida, testimonio muy distinto de los de Guillaume Apollinaire y de E. M. Remarque. Si hubo elementos modernistas
en la poesía temprana de Salomón de la Selva, ahora sí que fue superado
el modernismo aunque su obra posterior conservaba restos aislados como
recuerdos remotos. Nació un estilo sobrio y espontáneo en favor de un tono
íntimo y personal.
Acaso sean Oda a Safo, Granadas, Poilu y La Bala los poemas más bellos
por su superrrealisrno poético y por el profundo sentido humano que simultáneamente transfiguran los acontecimientos reales de la guerra por sus ma.. FIALLOS G1L: "Salomón de la Selva", Cuadernos Universitarios, 22/1963.

356

tices líricos y acentúan su realismo cruento por la experiencia dolorosa del
poeta-soldado. En el prólogo se presenta el soldado normal quien en la paz
"se convierte en holgazán, sin ganas ni interés", mientras que su compañero
herido transformado y deformado experimenta una vida de enfermedad e
invalidez. Según las palabras del poeta, el soldado es "barato, y sirve a todo
y no posee nada más que a la patria". Y este soldado es "el verdadero
héroe de la guerra". Alternan en este libro imágenes de una sensibilidad
delicada cual si fueran impresiones fugitivas con la super-realidad atroz de
la guerra. Aparece un realismo brutal que hiere a los contemporáneos acostumbrados aún a los juegos estéticos de los modernistas por la vulgaridad
a veces obscena del lenguaje. Efecto de choque que se ofrece especialmente
en Oda a Safo:
La humanidad, alas, no huele a rosas.
Y ¿dónde encontrar la belleza, Dios mío?
Si todo es podredumbre, y dolor, y miseria.40

Es el lenguaje brusco, vulgar y tosco del combatiente insensible después
de tantas privaciones que el poeta reproduce en un realismo hasta entonces
insólito: "a mi mujer le apestan los sobacos".
Sin embargo, no predomina el tono wlgar, sino se impone en todo su fulgor funesto la muerte omnipotente que evoca el poeta y cuya cercanía fatal
hace nacer un espíritu nuevo de compañerismo.
Afuera está la muerte,/ adentro están los hombres,
el héroe negro espulga/ al compañero blanco.

Este espíritu de una nueva solidaridad humana se manifiesta lo más puramente en Poilu o en el Canto a mi bayoneta, donde el poeta .compara al
enemigo con la princesa invisible de los modernistas y exclama "lejos, de
sentir odio para él" ( el enemigo alemán) ya que el destino del soldado es
igual en ambos bandos. Prevalecen los elementos líricos, la bayoneta se convierte en la novia y en la bala "La bala que me hiera/ será bala con alma"
se nota una creciente tendencia a humanizar y a poetizar los instrumentos
cruentos de la guerra, como las granadas que se comparan con "golondrinas
de los atardeceres". De este afán de condensar la realidad vivida en el
sentido de la palabra nacen imágenes e instantáneas preciosas que se distinguen por lo conciso y por la sencillez clásica de su dicción poética.
Siguieron muchos años de silencio. Fracasó su intento de tomar el hábito.
"'SALOMÓN DE LA SELVA en: Precursores del M ovimiento de Vanguardia .

357

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3
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Resultado de estos esfuerzos fue La vida de San Adefesio ( 1930) que en
cierto modo constituye una especie de puente y contacto con la vanguardia
literaria mexicana. En una época de revoluciones, golpes de Estado y violaciones de la precaria soberanía de los países centroamericanos, Salomón
de la Selva no pudo disimular su decidido "engagement" político y fue lo que
hoy día sería un intelectual de izquierda. Partidario de Sandino, escribió
sobre él en el Digesto Latinoamericano (1934) en Panamá: "Sandino destruyó en gran parte el complejo latinoamericano de la inferioridad física".41
Contempló los acontecimientos políticos en su patria con escepticismo y amargura y en el ensayo Urgencias Centroamericanas ( 1922) criticó impl~blemente el sistema de préstamos, la explotación por parte de los extran1eros,
la dependencia económica, la aversión al trabajo manual, el vicio del alcohol, la falta de amor materno y la indigna posición social de la mujer "mero
instrumento de placer sexual y la primera sirvienta del hombre" .42 En Canto
a la Independencia Nacional de México en homenaje al "Hércules Libertador" ( el Padre Hidalgo), el poeta definió de nuevo sus puntos de vista
y evocó el destino centroamericano. Destacó la supresión, la pobreza, el retraso general, la falta de vías de comunicación suficientes, falta que tanto
había favorecido el regionalismo y protestó contra los tantos jefes militares
y caudillos, problemas que aún en la actualidad atacan a veces a la América Latina. Insistió en que la falta de una conciencia nacional ha sido
la causa de la falta de un sentimiento de solidaridad social y que las clases
pobres nunca han llegado a conocer los beneficios de una patria. "La Patria
ante todo debería ser una madre",43 o sea la inexistencia de una protección.
Patrias irresponsables o a lo mejor inconscientes y la ausencia de una paz
duradera han sido las coordinadas existenciales en la vida del centroamericano:
Hemos tenido sólo paz esporádica
nunca fecunda y larga,
y no sabemos gozarla todavía. ..
dolor de la miseria
que ha sido nuestra suerte.. .44

En Evocación de H oracio y en Evocación de Píndaro, Salomón de la Selva
volvió a la civilización greco-latina con el afán de conciliar la antigüedad
FIALLOS GIL: "Salomón de la Selva" en: Cuadernos Universitarios, 22/1963.
"' SALOMÓN DE LA SELVA: Urgencias Centroamericanas. México, 1922.
.. FIALLOS GIL: "Salomón de la Selva": Cuadernos Universitarios, 22/1963.
" SALOMÓN DE LA SELVA en: Precursores del Movimiento de Vanguardia, p. 38.
41

con la época moderna. Volvió a adoptar ciertos elementos estilísticos modernistas, atacó a la vanguardia y arregló sus deudas literarias con Rubén
Darío; y compuso sus poemas en "la imitación consciente e infantil de Darío". Recordó el mundo de los símbolos darianos, especialmente el cisne
y realizó su idea preferida: la de unir en matrimonio a Persefone, hija del
Zeus y de la Demeter con el valle de Anáhuac. Adquiere aquí el mundo
azteca el mismo rango y valor como el mundo antiguo. La unión definitiva
entre el mundo griego, el cristianismo y la civilización precolombina-azteca,
la inició el poeta en su trilogía Acolmixtli Netzahualcóyotl que se compone
de las siguientes partes: Tepanecas y Tezozómoc, las palabras del príncipepoeta Netzahualcóyotl y de la declaración de P'mdaro de Tebas. Punto de
salida fue la bula del Papa Paulo III de 1535 en la cual se concedió la calidad de "verdaderos seres humanos" a los indios, lo que contribuyó a la
integración del indio en la naciente sociedad "colonial" y lo que facilitó
desde el punto de vista moral la fusión biológica que ya existía. Salomón
de la Selva fue más americanista que Rubén Darío pero no tan radical como la generación de la vanguardia que sólo de las tradiciones culturales
americanas, de preferencia precolombinas, querían reconstruir a América. Lo
que intentó Salomón de la Selva fue una síntesis de evoluciones y resultados
culturales europeos, norteamericanos e indoamericanos.
Como el viejo Rubén Darío tocado de la muerte, como el anciano Goethe,
Salomón de la Selva adoró la "belleza intelectual", consuelo de la vejez que
convierte en lucidez humanista la sensualidad espontánea del joven poeta.
"Nada es intelectual, si no es la belleza". Esta predilección por un concepto
de belleza acorpórea y condensado en el intelecto refleja la transformación de
su lenguaje poético o sea la renuncia paulatina en la expresión exuberante
y lozana, el abandono de la rima después de Tropical town. .. , el estilo substantivado y la creciente sobriedad del idioma que reduce el decir poético
a unas señales mínimas y que exigen del lector preparación y colaboración
intelectual. Hemos dicho que 1a emigración del poeta ha sido y sigue siendo
un problema para el micromundo social nicaragüense. El "Trío de oro" no
constituyó una excepción, ya que Salomón de la Selva y A.zarías H. Pallais
y hasta Alfonso Cortés tuvieron que buscarse una existencia material pasajera
o definitiva en el extranjero. Por otra parte, la emigración de su élite intelectual y cultural significa para Nicaragua el contacto permanente con las
nuevas evoluciones culturales en el Occidente. Significa también que a todos los poetas nicaragüenses se les puede asignar la denominación de "políticos" porque sólo por medio de la confrontación cultural y política -tan
necesaria para una asimilación posterior de lo extranjero- pueden poner su
nota nicaragüense en el concierto cultural de los pueblos del Occidente.

358

359

,,,

�•
Sacerdocio y co,mpromiso político o la obra de Ernesto Cardenal

... dolor de la miseria que ha sido nuestra suerte. (Salomón de la Selva.)
La experiencia del dolor constituye en cierto modo el fundamento de la
civilización cristiana, no en el sentido de una aceptación y resignación fatalistas, sino más bien como impulso creador ya que el afán de cambiar y de
transformar lo que existe es un rasgo esencial de la civilización occidental.
El dolor y la miseria han sido los compañeros inseparables en la lucha existencial del nicaragüense sencillo por la falta de protección social, por la
explotación a través de extranjeros y conciudadanos y por la falta de educación, preparación y capacitación profesional para enfrentar una vida cada
vez menos inteligible.
Nicaragua tanto como Panamá ha sido con frecuencia mero objeto de la
gran política. Sufrió el expansionismo inglés en el Caribe que puso en peligro su unidad nacional -desintegración pasajera de la Mosquitia-, experimentó después los azotes del "big stick" norteamericano para la imposición
de ciertos intereses políticos y económicos, y conoció a veces una política de
liquidación de los valores y recursos nacionales por parte de algunos gobernantes en pro de un caudillismo retrógrado.
Después de 1945 iban surgiendo tendencias y voces literarias nuevas en
Nicaragua de modo que se ha hablado de una generación del 1950, integrada
principalmente por Ernesto Mejía Sánchez, Carlos Martínez Rivas y Ernesto
Cardenal cuya obra literaria ha tenido el mayor eco en el extranjero. Pertenecen a la así llamada "generación traicionada" 45 que posee un perfil literario distinto de la generación anterior de vanguardia. Si bien continúan
algunas invenciones-vanguardias como la supremacía del intelecto sobre el
sentimiento, como cierto surrealismo pintoresco de ciertas tendencias indigenistas en la literatura, se distinguen por. otra parte por su creciente pesimismo, por su lirismo más introvertido y personal y por la separación de la
"littérature gratuite" de la "littérature engagée" que a veces son fases evolutivas en el mismo poeta. Se mantienen a raya de cualquier -ismo, sus
modelos espirituales son Kafka, Rilke, Eliot, St. John Perse, Ortega y Gasset,
Heidegger, Sartre, Neruda y César Vallejo y otros. Se acentúa el tono de
inconformidad rebelde en favor de una poesía política que es resultado y a
la vez pauta del "engagement" político activo del poeta. Si bien algunas
tradiciones e -ismos literarios continúan, adquieren aspectos nuevos. El surrealismo -ismo más fecundo- se combinia. en la obra de Carlos Martínez
Rivas con un existencialismo filosófico y se mezcla con la visión política
y la profunda religiosidad monacal de la poesía de Ernesto Cardenal. Nace
., ANDERSON lMBERT:

360

Historia de la literatura panamericana, II, México, 1954.

un lirismo inspirado a veces por ideas comunistas, no en un sentido doctrinario, sino con fuertes componentes sociales que sale en busca de un concepto de mundo más humanitario en estrecha unión con un catolicismo
renovador. El catolicismo en plan de reforma encuentra apoyo moral en la
fuerte tradición religiosa que sigue manifestándose especialmente en la literatura nicaragüense desde Rubén Darío hasta los poetas de la última promoción como Horacio Peña.
La Iglesia en la América Latina ha entrado en una fase de cambio de
actitudes mentales, ~e ha decidido a una apertura espiritual y social después
de haber permanecido durante décadas de un estancamiento mental en los
cómodos moldes del conservadurismo. Ha planteado de nuevo la cuestión
ontológica, pregunta fundamental de nuestra existencia humana. Ha vuelto
a descubrir su responsabilidad social y se esfuerza a humanizar a un Dios
e~tático Y e~-~ático. Ha colocado al hombre en el centro de sus investigaciones y analistS de las condiciones socio-económicas que determinan su vida.
Su nueva preocupación humanitaria se combina con una disposición al diálogo hasta con los grupos de ideologías más adversas con los cuales no parecía . poder armonizar jamás. Entre difíciles luchas internas ha procreado
por fm una nueva generación de sacerdotes dispuestos a poner en práctica
las palabras del evangelio o lo que creen que fuera mensaje evangélico contra la resistencia de los grupos sociales privilegiados que detentan el poder.
Algunos de ellos como Camilo Torres fueron mucho más allá de una actitud
escéptica y confundieron su necesaria participación en el diálogo político
con la acción armada lo cual les puso fuera de la ley. Estos cambios han
puesto a la Iglesia en una situación difícil ya que tiene que aflojar los seculares contactos con los grupos sociales privilegiados y buscar a ganar a los
que hasta entonces la consideraron enemiga. Su abertura y nueva movilidad
provocan la reacción hostil de los que de ningún modo están dispuestos a
aceptar cambios cualquiera.
La d~ast~a Somoza trajo por primera vez a Nicaragua un período largo
de paz mtenor acompañada de un rápido desarrollo socio-económico, si bien
este pro~eso no a~canz~ c?n igual intensidad a todas las clases sociales. Aparte
del creciente ennqueclllllento de los ya ricos se formó una modesta clase
media como fundamento aún frágil de una futura estabilidad y equilibrio
político. Si la generación de la vanguardia empezaba por celebrar el ascenso
de los Somoza como aparente símbolo de la pacificación interior, acabaron
por entrar en una oposición cada vez más tenaz a medida que esta "dinastía"
iba fortaleciendo su poderío personal en contra de las convicciones democráticas del pueblo nicaragüense. La resistencia intelectual pudo desenvolverse
en relativa libertad con tal que no chocara directamente con los intereses
políticos del gobernante, mientras que las radios y canales de televisión esta-

361

�•
han debajo del control directo de los partidarios somocistas. Iban aumentándose las diferencias entre la élite intelectual de liberales izquierdistas y la
masa de la población rural de una mentalidad más bien conservadora y
cuya opinión era manipulada por los caciques locales del partido gubernamental.
Ernesto Cardenal es tal vez el poeta más popular de esta generación de
1950. Nació en 1925 en Granada, ciudad de provincia con preciosos matices
coloniales. Allí cursó sus estudios secundarios en el entonces famoso Colegio
Centroamericano donde los padres jesuitas habían contribuido a la formación de la generación de vanguardia. En 1943 fue a estudiar filosofía y ciencias de letras a México donde pasó su licenciatura sobre el tema Nueva
poesía en Nicaragua. Volvió a Nicaragua donde tomó parte activa en las
ardientes discusiones políticas. Sus primeros poemas revelan aún la influencia de la vanguardia y dan testimonio de su compromiso político. En el
cuento El sueco ( 1950) describió con gran acierto y con un tono kafkesco·
la lentitud de la justicia, arbitraria y olvidadiza con sus costumbres "coloniales" en las cárceles. Condiciones que sacrifican al hombre en pro de un
mecanismo administrativo inhumano. Significa este cuento un ataque directo a la dictadura somocista. Su participación en acciones de una resistencia armada le costó la cárcel y el destierro pasajero. En 1957 se retiró
a la vida religiosa y entró en el monasterio trapista de Nuestra Señora de
Gethsemaní (Kentucki, E.U.), dirigiéndose después a un monasterio en Cuernavaca. Vivió algún tiempo en Colombia (Cali y Medellín) y desde hace
algunos años ejerce el sacerdocio en la isla encantadora pero muy aislada
de Solentiname en el Lago de Nicaragua. En 1965 obtuvo Ernesto Cardenal
el "Primer Premio de Poesía Centroamericana" por su obra lírica El estrecho
dudoso.
Entre sus primeras poesías conviene mencionar La ciudad deshabitada y
Hora O, el último libro editado en México en 1960. En La Ciudad deshabitada ya suenan los primeros tonos de su futura vocación sacerdotal. Son
poemas llenos de metáforas vanguardistas donde el poeta evoca en esbozps
muy delicados el antiguo León "la lejana amante" que se hundió en el Lago
de Xolotlán hacia el año 1600. Sale el poeta en busca del Edén de los bienaventurados como isla de salvación y de descanso para el hombre moderno
atribulado por "el dolor ecuménico".
Hora O permaneció un fragmento, ejemplo de una poesía con fuerte compromiso político. Contiene en un lenguaje moderado una crítica amarga de
las maniobras de las grandes empresas norteamericanas en Centroamérica,
tema literario actual desde la generación del Trío de Oro. El poema United
Fruit Company acusa aquel mecanismo de explotación responsable según el
poeta de la inseguridad política y social y de la pobreza y atraso económicos.
362

~~lítica ~~mercial q~~ según Ernesto Cardenal ha contribuido a la corrupc1on espmtual y política de Mesoamérica "un diputado es más barato que
una mula".46 Venalidad de las altas clases sociales, las cuales por egoísmo
económico ofrecen concesiones fatales a consorcios extranjeros que se sirven
de los litigios más insignificantes entre los pequeños países centroamericanos
P_~ra imp_oner sus intereses económicos a las buenas o a la fuerza. Explotacion particular del campesino nacional, especialmente del peón cuya situ.ación
económica iba de mal en peor.
Y los campesinos son encarcelados por no vender a 30 centavos
Y sus bananos son bayonetados
Y la Mexican Trader Steamship les hunde sus lanchones,
Y los huelguistas dominados a tiros.
(Y los diputados nicaragüenses invitados a un garden party).4-1
Doña Beatriz la sin ventura que relata el destino y el ocaso de Doña Beatriz Y de su marido, el conquistador de Guatemala, Alvarado, en la erupción
del volcán Fuego es una crónica llena de elementos líricos y de acentos dramáticos donde acontecimientos telúricos adquieren especial carácter humano.
L~ primera gr_a~ obra lírica de Ernesto Cardenal ha sido Epigramas,
publicadas en Mexico en 1961. Abarca las tendencias literarias más diversas
y revela el afán del poeta de penetrar en zonas incógnitas de la poesía, poesía
que se acerca más y más a la prosa, y en el prefacio dijo el poeta: "He tratado principalmente de escribir una poesía que se entienda".48 Se compone
d~ dos partes: en 1a primera se cantan motivos populares, o sea el paisaje
mcaragüense, la comida del "pinolero" ( apodo del nicaragüense sencillo),
el amor en esbozos delic;dos y fugitivos y hay sobre todo poemas satíricos
de un marcado carácter político o que tratan acontecimientos históricos. El
tono sumamente personal y sobrio ya anuncia su futura poesía religiosa. Los
poemas son de la brevedad y concisión de las epigramas antiguas. Algunos
son confesiones políticas del poeta revolucionario que ya había renunciado
a esta clase de actividades cuando se publicaron las Epigramas. La segunda
~~e muestra el tránsito paulatino de la poesía política hacia la poesía religiosa en la obra de Ernesto Cardenal. Si bien se encuentran todavía temas
político-históricos (el motivo de Adolfo Hitler), esta segunda parte reúne sobre
todo traducciones de Catulo y de Marcial aunque parece que la presencia de
estos dos grandes poetas romanos no es acaso más que una especie de marco
histórico y estilístico para la poesía muy individualista de Don Ernesto.
.. ERNESTO CARDENAL:
41

48

Hora O, México, 1960.

lbidem.
ERNESTO CARDENAL:

Epigramas, prefacio, México, 1961.

363

�En Salmos (Medellín, Colombia, 1964), Ernesto Carde~al se ha convertido en poeta religioso. Se trata de 25 poemas -salmos- que reproducen
en íntimo contacto con el texto bíblico, los problemas, las preocupaciones y
la esperanza, la miseria existencial y la confianza y sobre todo la liberación
del hombre moderno en un lenguaje claro y lleno de símbolos comprensibles.
Aún aquí está presente el gran tema político - la pasión imborrable del
poeta- y las acusaciones contra la estructura política tan atrasada de Nicaragua culminan en la designación de "gángsteres" para los políticos de su
patria. Sin emba~go, la confianza y la fe en Dios se convierten en el último
recurso y en la fortaleza que no sucumbe ante las tribulaciones que amargan
la vida humana. Trátase de una confianza y fe de combate que abraza con
especial ímpetu la idea vengativa del Antiguo Testamento:
49

Los que purgan a otros serán a su vez purgados.

Sólo la fe en Dios ayuda al hombre que vive en la cárcel de instituciones
y partidos: "No hay felicidad para mí sin Ti". El poeta se sirve con preferencia de "slogans" políticos para manifestar su fe, lemas que suelen emplearse para la propaganda política o económica; reza el salmo 15:
El Señor es mi parcela de tierra en la Tierra Prometida.
Me tocó en suerte bella tierra
en la repartición agraria de la Tierra Prometida.50

Dios hasta fue equiparado con la figura histórica-política de Simón Bolívar que ha ejercido una singular fascinación sobre la naciente conciencia
panlatinoamericana.
•
Los salmos revelan un cambio constante de esperanza triunfadora y de
dudas atormentadoras; aparecen conceptos militares para definir el respectivo estado mental como "línea de defensa", o "defensa antiaérea'' y otros
más. En el salmo 34 surge la impaciencia y la crítica del intelectual inconforme en la deficiente actividad de Dios:
¿Hasta cuándo? Señor, serás neutral
y contemplar todo como un simple espectador.51

Los salmos tratan de fusionar exigencias y demandas políticas y humanitarias con una fe en Dios sumamente personal. Al mismo tiempo consti.. ERNESTO CARDENAL:
00
51

364

Ibídem.
Ibídem.

Salmos, Medellín, 1964.

tuyen una tentativa original de verter el mensaje de los salmos bíblicos en
un lenguaje inteligible para todos y profundamente impregnado por la máxima preocupación e interés del siglo veinte, o sea el vasto ambiente sociopolítico.
En 1965 publicó Ernesto Cardenal en Colombia Gethsemaní Ky, libro de
poesía poco voluminoso que relata en un lenguage extremamente sobrio y más
bien prosaico sus aventuras y experiencias en el monasterio trapista en Kentucky. Su tutor mental y su amigo y modelo en aquella experiencia monacal, el trapista y poeta norteamericano Thomas Merton escribió en el prefacio de este librito: "Combina de una manera clara y segura los dones del
observador contemplativo con los del artista".52 Describe Ernesto Cardenal
en todos sus pormenores y con cierta reserva interior la vida de un monje
cistercense, vida sin acontecimientos exteriores que se dedica enteramente a
la contemplación. Los pocos "detalles exteriores" de su vida, las experiencias
y sensaciones se reproducen con una sencillez y objetividad absolutas y no
cabe aquí ninguna retórica metafísica. La reclusión monacal tiene un efecto
de "catarsis" sobre el poeta, el compromiso político disminuye en favor de
una poesía religiosa de fuertes matices personales, poesía que abarca una
cosmovisión nueva. Nace una poesía espiritualizada e introvertida. El poeta
describe con especial acierto el silencio profundo de la noche en Kentucky
y el oído adquiere las principales funciones de contacto con el mundo exterior para este monje trapista. Esta sumisión a la mayor concentración espiritual y a la contemplación significa la renuncia en cualquier diversión o
distracción. De ahí que el goce de un cigarrillo se convierta en placer ameno,
o el canto de las ranas en una noche de verano signifique una distracción
alegre. Sale aquí una poesía que abandona cualquier tono enfático y se
limita a una reproducción sumamente objetiva de detalles e impresiones exteriores. En las tantas horas interminables de la concentración interior surgen recuerdos remotos de la patria nicaragüense: "La primavera ha llegado
con su olor a Nicaragua, a tierra recién mojada con su perfume del calor..." 53
La vida monacal la compara el poeta con la existencia en un aquario y en
cada poema se manifiesta la obligación de meditar sobre las raíces de su
existencia: "Como latas de cerveza vacías y como colillas apagadas han sido
mis días..." 64 y poco a poco nace una cosmovisión mística y religiosa cuyos
contornos se perfilan en el poema "Imagen del invierno":
Y o apagué la luz para poder ver la nieve.
Y vi la nieve tras el vidrio y la luna nueva.
.. Ibídem., Gethsemaní Ky, Medellln, 1965.
.. ERNESTO CARDENAL: ibídem.
"' Ibídem.

365

�Pero vi que la nieve y la luna eran también un vidrio
y detrás de ese vidrio Tú me estabas viendo.55

BIBLIOGRAFÍA

HENNING GRAF: Entwicklungsphasen der nikaraguanischen Literatur, Manuskript, 1969.

Durante su estadía en los Estados Urúdos, Ernesto Cardenal se abrió de
par en par a la influencia espiritual de la literatura norteamericana contemporánea; entre sus modelos literarios cuenta Whitman, Dickinson, Macleish
y Thomas Merton quien considera a Cardenal como "uno de los poetas latinoamericanos más importantes" después de 1950.
En 1965, el poeta publicó otro libro de poesía con el título: Oración por
Marilyn Monroe y otros poemas, un lustro antes de un misterioso redescubrimiento del fenómeno Monroe. En la forma de una oración se evoca la vida
y el "martirio" de esta famosa actriz de los años 50, víctima de una ame.rican
way of life cada vez más dudoso y comercializado. También "los otros poemas" de tono religioso están dedicados a temas y problemas actuales. Termina la oración cuando Ernesto Cardenal pide a Dios que sea indulgente
con la vida fracasada de Marilyn Monroe

JORGE E. ARELLANO: Panorama de la literatura nicaragüense (De Colón a los finales
de la Colonia), Managua, 1967.
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-

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Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
por nuest1'a 20th Century
por esta Colosal Super-Producción en la que todos hemos trq,bajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos
tranquilizantes. ..56

A pesar de todas las críticas, no condena a la época en la que ha sido
destinada a vivir y si la declara "bárbara y primitiva", le concede que también ha sido "poética".
En Riquezas Injustas, el poeta volvió a su acusación de la miseria social y
de la riqueza fenomenal de unos pocos, ideas que la Iglesia posconciliar iba
adoptando en su nuevo programa político-social. Advierte el poeta tanto los
vicios del capitalismo aún presente como rechaza la ilusión de la existencia de
un "Estado Comunista Perfecto" y que la palabra de Dios, base moral
de nuestra civilización, rú siquiera en los Estados socialistas podría perder
actualidad, peso y vigor.

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.. lbidem•
.. ERNESTO CARDENAL: Oraci6n por Marilyn Monroe y otros poemas, 1965.

366

367

�un punto de vista muy diferente: Ellos son Antonio Machado de Ruiz, Dámaso Alonso y don Miguel de Unamuno.

EL POETA Y DIOS

El orden que sigue el estudio no es un orden cronológico; se quiere tender
un puente desde el hombre separado de Dios (Las Faces de Dios - Antonio
Machado) sobre el hombre sujeto al Ser Divino (La Lucha del YO - Dámaso
Alonso) hacia el cristiano que experimenta la salvación por intervención del
Dios-Hombre (Esperanza - Fe - Cristo - Miguel de Unamuno). El análisis
se basa en la expresión poética de los autores aunque intervienen ideas desarrolladas en textos de prosa.

ANALISIS TEMÁTICO DE TRES POETAS
ESPA.fi3°OLES EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Las Faces de Dios en la Poesía de Antonio Machado.1

IRENE

GARTZ

Departamento de Humanidades
Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores
de Monterrey

UNO DE LOS FENÓMENOS, mejor dicho: de los elementos esenciales de la Literatura Española que me han llamado la atención especialmente, es la expresión
de la religiosidad del hombre español a través de las obras literarias. Religiosidad
no en su sentido profundo quizás, sino la simple conciencia y natural expresión de que el hombre es creatura de Dios, que la fe católica es la verdadera
fe, que el hombre, sea malo o bueno, es pecador ante Dios y que él necesita
de la misericordia divina y la agradece.
Este espíritu tradicionalista se ha conservado dentro de la península ibérica hasta _el principio del siglo XX. Corrientes europeas de los países germanos, corrientes de rebelión, reforma, .separación de la Santa Iglesia nunca
han llegado a apoderarse del espíritu español.
Pero la "Generación del 98", generación intelectual-literaria, rompe el cerco.
España se hace consciente de su participación en la vida europea y -como
una esponja desecada chupa el agua- chupan los intelectuales españoles las
ideas de filósofos extranjeros, como Spencer, Comte, Kiergegaard, Bergson,
Heidegger y otros. ¿ Cómo influirán aquellas ideas en la vida espiritual española? ¿ Cómo se desarrollará la posición del hombre español delante de
Dios que ha sido su Señor durante un millar y medio de años?
Entre los poetas españoles de la primera mitad del siglo XX veremos a
tres que tuvieron que sufrir la soledad y la angustia de perder valores, valores
que en juventud habían sido considerados firmes, fijos. Hombres que tenían que
luchar por una nueva valoración subjetiva. Cada uno de elJos llegó a

368

Por lo general se considera a Antonio Machado un incrédulo. El trabajo
nos lle~ará ~~r distintas etapas de la vida interna del poeta hacia la meta que
alcanzo el filosofo, su personal concepto de Dios.
Como representante de la Generación del 98 trata el poeta de analizar

las causas que han originado la ruina de su querida patria. Y acusando a
la Iglesia Católica y a la religio,sidad del español como culpables, busca Antonio Machado las formas en las cuales Dios es manifestado en la mentalidad
y literatura de su pueblo. En "El Dios Ibero" 2 dibuja Antonio Machado
al dios del campesino "que apedreó la espiga y malogró los frutos otoñales"
y también al Señor "que grana centenos y trigales". La cara del Dios de la
Venganza que maldice los asesinos y les cobra la vida, la reconoce el poeta
en "La Tierra de los Alvargonzález".3 Con alta apreciación respeta el crítico
la irradiación del alma de Gonzalo de Berceo,4 la contemplación impasible
de Fray Luis de León,5 el "alma de Fuego" de Santa Teresa,6 el "espíritu de
Llama" de Juan de la Cruz,5 la creencia de Miguel de Unamuno que quiere
fundar y adelantar una verdadera fe en el alma española,7 pero "esa España
inferior que ora y bosteza",8 "estos coranzoncitos de Jesús que se apagan
1
MACHADO, ANTONIO, Antologia Poética, (Col. Libros RTV, No. 16, Biblioteca
Básica Salvat), Ed. Salvat - Alianza Editorial, S. A., Madrid, 1969. MACHADO,
ANTONIO, Abel Martín - Cancionero de Juan Mairena, Prosas Varias, 2a. ed. (Bibl.
Contemporánea, No. 20). Ed. Losada, S. A., Buenos Aires, 1953.
• "Campos de Castilla", No. CI.
' "La Tierra de Alvargonzález", No. CXIV.
' "Mis Poetas", No. CL.
• "Campos de Castilla", No. XCVIII ("filósofos nutridos de sopa de convento").
• "Proverbios y Cantares", No. XX.
r "A Don Miguel de Unamuno", No. CLI.
• "El Mañana Efímero", No. CXXXV.

369
H24

�en el frío"

9

y al señor Jerónimo con sus restricciones y censuras

10

los abomina

y los culpa.
La investigación lleva al poeta al rechazo de la fe tradicionalista, Y él . se
encuentra luego dentro de un vacío mental. El anhelo por e~contr~ a D~os
vive en él -como en cada hombre que ha pasado por una infancia de mflujos religiosos- y este anhelo se expresa en varias ocasio~es. ~n su obra
temprana se vale el poeta de habl~ de ~ueño~, sea que sus mq~etudes br:ten del subsconsciente, sea que su liberalismo mtelectual tema aun una co fesión sincera formulada. Vemos por ejemplo: "Ayer soñé que veía / a
Dios y que a 'Dios hablaba, / y soñé que Dios me oía. . . / despu~s soñé .que
soñaba." 11 En "Galerías" podemos leer: "y pobre hombre en suenos, / s1emre buscando a Dios entre la niebla".12 La desesperación del poeta durante
~sta etapa de su vida es formulada de tal modo: " ...razón y locura / Y
13
amargura: ¡ de querer y no poder / creer, creer y &lt;:reer". y la resultante
resignación sobria: "El Dios que todos llevamos, / el Dios que todos hacemos /
el Dios que todos buscamos / y que nunca encont raremos" .14
.
Perdida la fe, la plataforma, perdido el amor con la muerte de su muJe~,
empieza Antonio Machado la búsqueda por una fe que satisfaga al, h~mbre liberal: "la fe después del pensar".15 Esta búsqueda toma un paso mas frrme que
la anterior busca nostálgica de tristes sueños. El sevillano se convence de que se
odrá hallar "una fe que nace / cuando se busca a Dios y no se alcanza, /
p en el Dios que se lleva y que se hace"; 16 se convence de que se podrá hallar
:Cal Dios de la distancia y de la ausencia, / del áncora en la mar, la plena
mar ... / El nos libra del mundo -omnipresencia-, / nos abre senda para
caminar" .17
El anhelo de encontrar la faz. de "su" Dios, acompaña a Antonio Machado
por una etapa larga de soledad del alma dentro de la mar de la ete~nida?.
filosof1a
Pero e l anhelo pierde el sello de ansiedad y se transforma en»1una
l
8
1
bstracta. El Dios soñado, buscado, el "sembrador de estrel as , se e con19
:erte en el creador de la sombra, creador de la nada. La última faz del
• Véase nota 5.
"Proverbios y Cantares", No. CXXXV.
11
Ibid., No. XXI.
u Ibid., No. LXXVII.
u "Campos de Castilla", No. CXXVIII.
,. "Parábolas", No. VI.
,. "Proverbios y Cantares", No. XXXII.
11 "Elogios" ("Desde mi Rincón"), No. CXLIII.
•
" ( "s·1esta").
" "Cancionero Apócrifo de Juan d e Mairena
19
"Galerías", No. LXXXVIII.
,. "Abel Martín" ("Al Gran Cero") .

10

370

Señor que el poeta-filósofo nos revela es una cara que no se inclina hacia
el hombre y su destino, es la cara de un ser autosuficiente en su inconcebible
perfección: la faz del "Ser que se es." 2º
Qué distinto de este camino de filosofía abstracta es el camino del ex:istencialista Dámaso Alonso, su
.,
Lucha del "Yo." 21
Mientras Antonio Machado partió del punto de vista nacional, tenemos
en Dámaso Alonso al hombre, o mejor dicho: al ser humano, ante Dios. En
su poesía confiesa el alma humana su miseria y su dicha. Parece obvio que
se manifiesta un misticismo moderno en sus poemas. Pero queremos emplear
el concepto de misticismo con cierta cautela. El auténtico misticismo español llegó a su auge en oposición al movimiento del renacimiento. Todos sabemos que los mejores y mayores místicos eran los de los Siglos de Oro.
¿ Y qué es lo que ellos nos han dejado? La comunicación de la experiencia
del alma humana que se pierde en Dios. ¿ Y qué fue de otro lado la esencia
espiritual del renacimiento? El despertar y el independizar del "yo" del
hombre.
En casi 500 años, el hombre ha aprendido a entender mucho; mucho acerca del hombre, mucho acerca de los enigmas de la creación. Parece que
no hay límites puestos a la extensión del poder del "yo" humano. El hombre
domina la creación. Pero nuestro tiempo ve el lado negativo de esta realidad: la liberación del "yo", su desarraigamiento, ha costado un precio alto.
El hombre moderno, podemos decir el hombre existencialista, se siente frustrado y, o se deja caer en el nihilismo o se busca una salida.
Dámaso Alonso, el gran sabio, conocedor y magistral intérprete de tantos
poetas españoles, tiene que luchar la batalla de quinientos años del desarrollo
humanos, dentro de sí mismo. Veremos a dónde lo llevaban sus sufrimientos.
El joven intelectual ha absorbido las ideas filosóficas de Bergson (Antonio
Machado), Heidegger, Sartre - y su espíritu se encuentra aislado de las raíces metafísicas medievales. El confiesa haber hecho la libertad, centro de sí.
Se sentía "Libre Dámaso-Dios" y sigue: "osé la libertad que Dios me daba, /
látigo contra Dios alzar. . . / " 22 Pero más tarde sufrió la soledad entre hombres: "El hombre en voz en viento. . . ay, nunca el cielo entenderá su grito:
,. Ibid.
ALoNso, DÁMAso, Oscura Noticia y Hombre y Dios (Col. Austral, No. 1290),
Ed. Espasa-Calpe, S. A., Madrid, 1959. ALONSO, DÁMAso, Hijos de la Ira, (Col.
Austral, No. 595), 2a. ed., Espasa-Calpe, S. A., Madrid, 1958.
" "Hombre y Dios", p. 142.
21

371

�¡ nunca, nunca los hombres." 23

Su gran poen_ia_ "Mujer ?ºn Alcuza": poema
de la figura simbólica del ser humano en el viaJe de la vida, nos repite ocho
veces el estribillo "y estaba sola".24
De la soledad brota la angustia, la angustia de la vida: "Quede a ~osotros
¡ turbio vivir, terror nocturno, / angustia de las horas".25 La angustia de la
misión del amor carnal simbolizada por "los insectos. . . me roen las noSU
• 1m l
b
"26
ches... , que roían el mundo. . . royendo y royendo mi a , a~ ~
re· · ·
La angustia de la muerte, del "terrible momento de transito , cuy~ presentimiento Dámaso expresa en esta forma: "Ah, sí, que es -~as horrible '
infinito caer sin dar en nada, / sin nada en que chocar. Oh viaJe negr~, / º,
poza del espanto: ¡ y cayendo, caer y caer siempre." 28 Pero la angusna mas
horrible aún, es la angustia de Dios.
Esta angustia de Dios se le presenta a Dámaso ~onso en dos ~ensio~es.
La una: cuando el alma no dispuesta al llamado siente la presencia de Dios.
"A veces en la noche yo te siento a mi lado. / que me ace~~' / • • •Y el
alma se me agita con el terror y el sueño / como una cabntilla, amarrada
29
a una estaca, / que ha sentido la onda sigilosa del tigre." La otra, la
opuesta, aquella en que aún buscando a Dios, se es rechazado por El, la que
el poeta expresa en el poema "La Sombra": "No me digas que no. No, no
me digas ¡ que soy náufrago solo / como esos que de súbito han visto las
tinieblas ¡ rasgadas por la brasa de luz de un gran navío, / ,Y el ~oraz~~ les
puja de gozo y de esperanza. / Pero el resuello enorme / paso, rozo lenttsuno,
· , en la noche, m
· diferent e y sordo." ªº 31
y se aleJo
Aquí se marca claramente la necesidad de Dios que _sufre el ~oeta. Esa
necesidad toma en él una forma especial. No es la necesidad de solo reconocerlo, de coexistir con El, sino la necesidad de renunciar la importancia del
propio "yo", la necesidad de entregarse sin condiciones a Dios. ¡No! i no

E°

.. "Hijos de la Ira", p. 36.
u !bid., pp. 64/65.
" !bid., p. 31.
.. !bid., pp. 121/122.
,:r !bid., p. 41.
.. !bid., p. 88.
.. !bid., p. 91.
" !bid., p. 92.
n u na tercera dimensión de la Angustia de Dios reconoce Dámaso . Alonso en .su
ensayo "En Busca de Dios" (Poetas Españoles Contemporáneos), ~Bi~I. Romá~'.ca
Hispánica), Ed. Gredos, S. A., Madrid, 1965), pp. 375-380. Aqw cita el cnt1co
los versos de José María Valverde: "Temes el agua quieta de lo eterno, / su b;lleza
suprema en que todo se iguala." Pero esta idea no es expresada en la poes1a de
Dámaso como experiencia angustia! auténtica suya.

372

sm condiciones! Dámaso aún no puede con eso, le hace falta primero reconocer la superioridad del otro ser al cual él se quiere subordinar. Con
frecuentes menciones, invocaciones y apóstrofes, reconoce él lo extraordinario
de Dios. Su grandeza: "tú que todos los límites contienes / en intuición sin
límite",32 - la fuerza de Dios: "pero Dios es más fuerte que tú",33 - su espiritualidad invariable, calidad apreciada por el conocedor de lo pasajero
humano: "oh ideas purísimas dentro de la mente invariable de Dios.. ." 34 el Dios misterioso: "Oh Dios, / oh misterioso Dios ... ",35 - el silencio de la
eternidad donde no hay las turbaciones del hombre: "el silencio de tu invariable noche" 36 y "rodeado de un silencio / que ni aún ángeles turban",37
- la justicia de Dios que puede sosegar el alma del hombre que es agitada
por la injusticia mundana: "Dame, gran Dios, los ojos de tu justicia."38
Ya reconocido y aceptado que Dios es superior a todo humano, Dámaso
Alonso justifica su anhelo de acercarse a El. Como científico necesita de un
análisis, de una historia del desarrollo de sí mismo y nos lo da en "La Isla" :
"Y pienso / cuan prodigioso fue / que tú me rodearas, / que tú me contuvieras, Señor, así, / ... que hayas estado circundándome / cuarenta y cinco
años / originándome / cuarenta y cinco años, / callado y en reposo junto a
tu criatura / más desvalida, / ... Y has sido para mí como un paisaje / nunca
visto, ni soñado tampoco, / y como una música no oída ni pensada, / que
misteriosamente, / sin nosotros saberlo, / nos condicionen con secretos efluvios
de belleza / ... y luego has comenzado / a agital'te, a agitarme. / ... y me he
asomado en la noche / y he sentido bullir, subir, amenazadora, una marea
inmensa y desconocida/ ... Oh, Dios;/ yo no sabía que tu mar tuviera tempestades, / y primero creí que era mi alma la que bullía, la que se movía, /
. . . / y eras tú."39
Después de esa conclusión, el poeta da elocuente expresión a su anhelo:
"Todo, todo sí, aún Dios, el Dios inmenso, / va a centrarse en mi mente."4 º
La meta mística de la vida madura del pensador se determina definitivamente en "Embriaguez" : "la ebriedad de mi sangre busca un lago / final:

ª
ª
"
,.
"
87
18

"
•

"Hombre y Dios",
"Hijos de la Ira",
!bid., p. 30.
[bid., p. 72.
!bid., p. 75.
"Hombre y Dios",
!bid., p. 117.
''Hijos de la Ira",
"Hombre y Dios",

p. 115.
p. 54.

p. 125.
pp. 136-138.
p. 124.

373

�embriagarme en Dios un día." 41 Su "yo" ofrece ser borrado: "y sea yo isla
borrada de tu océano".42
La humillación del gran hombre es conmovedora. Las imágenes en "De
Profundis'' no son juegos de palabras, sino reflejan tanto el sufrimiento como el trabajo espiritual: (Dios) "quiso que fuera ...una ramera de solicitaciones mi alma, / no una ramera fastuosa de las que hacen languidecer /
de amor al príncipe, / . . . / sino una loba del arrabal, acoceada por los
trajinantes, / . . .yo soy la piltrafa que el tablero arroja al perro / del mendigo.. . / yo soy el orujo exprimido en el año de la mala cosecha, / yo soy
el excremento del can sarnoso, / y el zapato sin suela en el carnero del camposanto, / yo soy el montoncito de estiércol a medio hacer, que n~e compr~, /
. . .¡ déjame, déjame fermentar en tu amor / ... para que un día sea mantillo
de tus huertos!" 43
Después de tanta ansiedad son pocos los ejemplos del gozo místico, gozo
que para nosotros, hombres de nuestro tiempo, aún con toda voluntad espiritual,
es difícil de concebir. Pocas palabras nos comunican la dicha de no haber
estado buscando en vano: "Yo, sólo, el junco verde que los vientos agitan /
en tus orillas grises. / ... Yo el Hombre / oh tú, mi Dios, mi Dios." 44 Con
..
alegría reconoce el hombre e1 cual ya no 1DS1ste
en su "yo" que "fta
an smas
45
eran, son, sólo fantasmas, / mis interiores enemigos. /"
A este escalón del estado espiritual se repite el saber de la necesidad de
la caída, que antes el poeta había sufrido en angustia. Ahora nos recuerda
su caída el "amoroso lance" de San Juan de la Cruz.46 Y con firme esperanza se nos comunica el sentimiento de una tranquilidad satisfecha, esa
confianza en la voz del Padre: "Vas a caerte, / abre las alas." 41
Nosotros -hombres activos en un tiempo productivo-- no nos contentamos
con la pura abstracción de una idea. ¿Cuál será la tarea resultante de la experiencia de Dámaso? El nos confíes~ con júbilo y satisfacción: "Porque la
mano de Dios me tocó, / porque me ha dicho que cantara: / por eso canto." ,s
Hemos observado un largo camino, el camino de una larga vida humana,
u !bid., p. 137.
.: "Hijos de la Ira", p. 139.
.. !bid., pp. 143/144.
" "Hombre y Dios", p. 129.
.. "Hijos de la Ira", p. 149.
.. CRuz, SAN JUAN DE LA, Obras Escogidas, 5a. ed. (Col. Austral, No. 326), EspasaCalpe, S. A., Madrid, 1964. "Otras Coplas al mismo Invento", p. 35.
◄&lt; "Hijos de la Ira", p. 158.
'" !bid., p. 27.

374

pero también el camino de un "yo" decepcionado, frustrado, angustiado,
de un "yo" autoconsciente, orgulloso de su libertad e independencia, de un
"yo" apasionado, sensible, intelectual -de un intelecto influido por la filosofía de tantos siglos, filosofía que ha ido destruyendo más y más el concepto de la unidad metafísica-. En una palabra: el camino del existencialista al núcleo de la existencia del ser humano al radicar en Dios.
Ya hemos visto a un hombre que se quemó el corazón en el hielo de un
Dios indiferente. Acabarnos de ver a otro que entregó su alma sin condición
previa al Dios que parece existir exclusivamente para él. Nos falta ver al
tercero, el que encuentra a su Dios por intervención del Dios-Hombre: a
Miguel de Unarnuno.
Esperanza - Fe - Cristo
Diferente de los pasajes anteriores de este estudio, el de ahora no revela
las ideas del autor a través de su poesía: las apoya. Es que las ideas de don
Miguel se encuentran expresadas más claramente en sus ensayos. De ahí
partimos para poder comprender su poema "El Cristo de Velázquez".49
Un concepto mil veces repetido en la crítica literaria acerca de Unamuno
es su "ansia de inmortalidad".50 Esa ansia explica la creencia del poeta. El
género humano vive del recuerdo, de la experiencia; en breve: de la historia
del pasado. ¿ Qué hay de ilógico en prolongar la línea del pasado a través del
presente hacia el futuro? Sin pensar en el futuro no hay dinámica, no
hay actividad, no hay voluntad de sobrevivir, de transformar, de crear. Pensar positivamente en el futuro es esperanza. Y Unamuno define exactamente:
"Y si la fe es la sustancia de la esperanza, ésta es a su vez la forma de la fe.
Se recuerda el pasado, se conoce el presente, sólo se cree en el porvenir.
Creer lo que no vimos es creer lo que veremos. La fe es, pues, lo repito, fe
en la esperanza.'' 51
El cristianismo, o sea la religión que predica que Cristo, el Hombre Dios,
venció la Muerte y lleva al alma redimida hacia un feliz futuro sin confines,
es para Miguel de Una.muno la única salida de la angustia de la muerte.
'" UNAMUNO, MIGUEL DE, El Cristo de Velázquez, 3a. ed. (Col. Austral, No. 781),
Espasa-Calpe, S. A., Madrid, 1963.
'° La exposición de teorías se basa en el artículo ''Religiosidad de Unamuno, indiferencia religiosa de Ortega" de PIÑERA, HUMBERTO, Unamuno y Ortega y Gasset,
Contraste de dos Pemadores, Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de
Nuevo León, México, 1965, p_p. 39-50.
n UNAMUNo, MIGUEL, Del Sentimiento Trágico de la Vida, tomo II, Aguilar,
Madrid, 1951, p. 909.

375

�Sin embargo hay durante la vida de Unamuno constantes fricciones, que
resultan de conflictos entre la ansiedad de satisfacer a la razón y la ansiedad
de satisfacer a la esperanza. Pero en todas las épocas de su vida ha salido
ganadora la voluntad de creer en la esperanza, en contra del movimiento filosófico del nihilismo.
De las manifestaciones del cristianismo, la que más satisface a don Miguel es el c;atolicismo como la más adecuada para él, aunque no acepta todo
el dogmatismo de la iglesia romana. Su cristianismo lleva más bien el sello
metafísico, un algo de la remota Iglesia original.
Sin ir más a las teorías: aquí queremos ver como Unamuno "un hombre
embriagado de Dios" 52 da expresión poética a su creencia en el salvador.
El poema de versos blancos endecasílabos que reflexionan ante el óleo de
Velázquez lo veo centrado en siete núcleos en los cuales se agrupan las ideas: 53
la idea principal de Unamuno: la victoria sobre la muerte, la humanidad
de Dios y del universo, el amor divino que irradia luz, ideas eucarísticas, el
pecado y la salvación, la ansiedad del hombre por Dios, y el Cristo que satisface a la razón del hombre.
En torno a los constantes pensamientos de Unamuno acerca de la muerte
encontramos: "mostrándonos / al hombre que murió por redimirnos / de
la muerte fatídica del hombre" 54 "tú salvaste a la muerte" 55 y ahora con
más revelación de la angustia del hombre: "con tus brazos / . . . / descorres
la cortina de tinieblas / del terrible recinto del secreto / que a la casta de
Adán le acongojaba / mientras ansiosa consumía siglos".56 Viendo la única
salvación en el redentor, suplica el poeta: "No escondas tu rostro, que es
volvemos / chispas fatuas, a la nada matriz." 57 y la confesión medular de
su fe: "Sin Ti, Jesús, nacemos solamente / para morir, contigo nos morimos
/ para nacer, ..." 58
Un eslabón entre el tema de la muerte y la humanación del universo parece el pasaje: "Tú, Cristo, con tu muerte has dado / finalidad humana al universo / y fuiste muerte de la muerte al fin!" 59 "Tú has humanado al universo." 60 Otra alusión a la humanidad eterna hallamos en los versos: "al reposo
.. Véase nota No. 50.
03
Haciendo caso omiso de ideas bíblicas netamente interpretadas.
,,. "El Cristo de Velázquez", p. 15.
.. Ibid., p. 18.
.. Ibid., pp. 23/ 24.
.., /bid. p. 101.
08
/bid., p. 123.
.. /bid., p. 131.
00
/bid., p. · 21.

376

Hamas / a la congoja de que el alma vive / quemándose a esperar. Y nuestras
penas / sobre tu corazón, fuente sin corte / de humanidad eterna".61 La
Humanidad eterna, que es para el poeta la esencia de Dios, es citada en:
"Destapaste a nuestros ojos / la humanidad de Dios; con tus dos brazos /
desabr~ando el manto del misterio, / nos revelaste la divina esencia, / la
humanidad de Dios." 62
Cristo es Amor, Cristo es Luz. De tantas alabanzas escogimos unas cuantas
como ejemplos. El primero de los cuales es parte de la anteriormente revelada idea de la Humanidad: "Tú y tu madre .. . juntos juntasteis ¡ la nueva h~anidad, la que, ave Fénix, / sobre el nido de llamas de tu pecho /
encendido de amor, se reconquista / y S"e levanta hasta tocar a Dios!" 63 _
"Tú, Cristo, conquistaste / con tu espada de amor, que es brasa pura." 64 - "Tu
pecho, de hirviente amor llagado." 65 "La luz de Dios se espeja como en foco / dentro tu corazón." 66 - "Luz, Luz, Cristo Señor, luz que es la vida!" 67 - "La luz que te rodea es el espíritu / que fluye de tu padre, el sol
eterno, / las tinieblas rompiendo, y a nosotros / de Ti, ru luna en nuestra
noche triste." 68 Mientras las alusiones primeramente citadas se basan en
trabajo intelectual que quiere penetrar y casi justificar la fe, nos parecen mística poesía los últimos versos citados y los siguientes: "¡ Oh Luz queda, sin
olas, luz sin tiempo, / mar de la luz sin fondo y sin ribera, / mar de la
muerte que no se corrompe / y de la vida que no pasa mar!" 69
Misticismo puro en sí es la idea de la Eucaristía. Vemos los versos:
"Hostia blanca del trigo de los surcos / del desierto, molido por la muela /
del dolor que tritura; pan divino / de flor de harina, como lecho blanco." 10
La otra forma eucarística es cantada de tal forma: "¡ Sangre! ¡ Sangre! Por
Ti, Cristo, es la sangre / vino en que ante la sed fiera del alma / se estruja
el universo." 71
El enigma siniestro del pecado y el misterio glorioso de la salvación, se
expresan en los siguientes versos-: "Oh feliz culpa, de la ciencia madre / -la
ciencia no es sino remordimiento-, / fuente de redención culpa fecunda /

'

., /bid., p.
.. /bid., p.
63
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61
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26.
24.
133.

20.
23.

26.
42.

92.
26 .
38.

27.

377

�tú hiciste el verbo carne.. .'' 72 Leamos otros: " ... el único / hijo del Hombre de pecado libre, / mas el único, Tú, que lo comprendes. / Y así tomaste
sobre Ti el pecado, / del bien y del mal la triste conciencia amarga".73
El ansia que siente el hombre por la salvación de Cristo, eLansia personal,
pide: "Cuando de sed morimos, danos Cristo, / vendaval de aguas negras
que nos calen / el tuétano del alma, cataratas / que el rostro nos azoten;
mas no muera / de sed el corazón aunque lo abrase / la tormenta." 74 "¿nos bañamos en Ti? Jordán de carne" 75 y finalmente: "Amor de Ti nos
quema, blanco cuerpo,/ amor que es hambre, amor de las entrañas; / hambre
de la palabra creadora / que se hizo carne; fiero amor de vida / que no se
sacia con abrazos, besos, / ni con enlace conyugal alguno." 76
El poema es dedicado más a la fe, al aspecto de la vida del alma que al
intelecto, a la razón. Pero el conflicto apuntado en las oraciones introductorias de la tercera parte del artículo, el conflicto continuo de Unamuno, es
ligeramente marcado aquí por unas pocas invocaciones, donde el pensador
busca en Cristo la satisfacción no sólo de la esperanza sino también de la
lógica. Como ejemplos citamos: (Cristo) "la Razón, la norma",77 "Eres Tú
la verdad 78 y "Tú, el Hombre, idea viva." 79 Hasta aquí el tratamiento del
"Cristo de Velázquez" de Unamuno.

ANÁLISIS ESTILíSTICO DE UN SONETO
DE MIGUEL HERNÁNDEZ
foNACio BoNNIN

Texto
T engo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

El Siglo XX -siglo de decadencia espiritual- siglo de descentralización
de ideas y valores.
Tres grandes hombres, pensadores y poetas españoles en la primera mitad
de este siglo, hombres que buscan y hallan una salida de la angustia deceptiva. Los tres son conocidos, reconocidos, famosos. ¿ Quiénes los leen? ¿ Quiénes los aprecian? No serán aquellos que no se quieren dejar caer en la nada?

VALLS

Catedrático

5

10

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufrágio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.
N adíe me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.

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378

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94.
95.
80.
34.

56.
21.
136.
134.

MIGUEL lIERNÁNoEz.

De El rayo que no cesa.

Asunto.-El poeta, sumido entre penas y cavilaciones, se compara a las
olas del mar. De este su estado sólo puede sacarlo el amor; pero, ni aun
en él confiando, se sonríe estoicamente de sus propios sufrimientos.
T ema.-Desesperanza del poeta al no hallar la tranquilidad y el descanso
que apetece.

379

�Análisis estilístico

l. La primera impresión que recibimos al leer detenidamente este soneto
es la del vaivén. El poeta se halla zarandeado entre las penas y las cavilaciones, sin conseguir jamás el descanso, como las olas del mar. La idea
del zarandeo, del vaivén, nos viene dada:
a) Por la utilización de los verbos ir y venir ( vs. 3, 6 y 14) y por su posición en el v. 3 (lugar inmediato a la pausa y apoyo acentual).
b) Por el significado de las palabras mar, naufragio ( dos veces utilizadas), vaivenes, tabla (en flotación) , procuro (de pro-currere 'intento alcanzar'). norte, mal presagio, pretendo (de prae-tendere 'dirigirse a' "busco") ...
c) Por el valor onomatopéyico de la palabra vaivén (= va y ven) , en
la que entran los sonidos a, i, e (abierta, cerrada y media, respectivamente
recuérdese el Triángulo de Hellwag), pasando de la más abierta a la más
cerrada y volviendo atrás hasta la e. La boca avanza rápida y retrocede
un poco, como las mismas olas del mar.
d) Por la alternancia vocálica e - o del primer verso (las dos vocales,
medias, pero una interior y la otra posterior), con la que la boca adelanta
y retrocede sin cambiar su grado de apertura.
e) Por el paralelismo sintético invertido de los dos primeros versos:
huesos (A1 )

............•

penas (Bi)

cavilaciones (B2) ......... sienes (A2)
f) La repetición de "como el mar de la playa a las arenas'' ( vs. 4 y 5) intensifica su significado. . Es un caso de reiteración léxica múltiple.
g) La noción mar - playa queda reforzada por la aliteración vocálica de
la a.
Entre los versos 2 - 6 hay 67 vocales, de las que 28 son a, con la particularidad
de que ésta figura en las palabras de mayor interés conceptual, tales como:
cavilaciones, penas, vas, mar, playa, arena, naufragio, vaivenes, sartenes, etc.
La a, la más más abierta de las vocales, ayuda a crear la imagen visual
de algo tan abierto como el mar o la playa.
11. El poeta está hecho a las penas (v. 1). ( Sus "huesos", por "cuerpo"
constituye una sinécdoque de la parte por el todo) . Estas ·penas le han quitado la carne -sólo quedan los huesos-; el poeta está espiritualizad6, desmaterializado (como D. Quijote, buscador también infatigable de lo inaccesible, lleno de nobles quimeras) .

380

Sin embargo, no ha perdido la serenidad. Por eso sus "sienes" pueden
seguir cavilando. Esa serenidad de ánimo queda expresada estilisticamente
por:
a) las esticomitias (vs. 6 y 14) .
b) los encabalgamientos suaves (vs. 1-2, 3-4, 7-8 y 12-13).
c) los paralelismos:

19) huesos (A1 ) . . • . . . . . . . . . penas (B1 ) }
cavilaciones (B2) ........ sienes (A2)

(

vs.

29 ) paralelismo en forma de reduplicación versal

•

39) amor (A1 )
voz (A2 )

••••••

•.•.•.

_)
12

(vs. 4-5)

tabla (B1 ) • • . • . . procuro (C1 )
norte (B2) ...... pretendo (C2 )

}

(

vs. 10-11

)

(Se trata de un paralelismo sinónimo de tres pluralidades bimembres).
d) un caso de construcción bilateral (o bilateralidad) perfecta en el v. 3.
e) escaso empleo del hipérbaton. En todo el texto sólo hay dos: uno en
el v. 2 y otro en el v. 14, y aun este último es distensivo, y, por tanto,
de efecto conceptual.

f) el estilo lento, nominal, producido por la abundancia de sustantivos
y adjetivos. De las 43 palabras con acento rítmico, sólo 14 no son ni
sustantivos ni adjetivos. Si tenemos también cuenta los que están en
final de verso (seguidos, por tanto, de pausa) -10 de entre 14---,
veremos que la imensa mayoría de las palabras situadas en un lugar
estratégico lo son.
g) pocas antítesis: "vas - vienes" y "vaivenes". Y éstas no expresan falta
de serenidad, sino el zarandeo a que se halla sometido y que resiste
serenamente.
h) la aparición de un verbo de estado o reposo (tener hechos, v. 1).
i) la enumeración de adjetivos en el v. 8, que da lugar a una imagen del
siguiente tipo:
Aa de Bb ' b '' b ' ' ' b ' ' ' '.
( A _:_ noche; a = oscura; de B = sartenes; b '
pobres; b ''' = tristes; b '''' = morenas).

= redondas; b ' ' =
381

�III. Noche-soledad.

a) el predominio de las oraciones subordinadas: actitud lógica, razonadora, intelectual.

La expresión "noche oscura" (v. 7) ya es de por sí una me~o_ra, cuyo
significado real es el de "estado de desolación, de abandono espmtual, de
cansancio". (Recordemos a San Juan de la Cruz). Pero, por tratarse de una
metáfora excesivamente repetida (se ha convertido en metáfora tópico), el
poeta le da originalidad al transformarla en el elemento real ( Aa) de una

b) la métrica utilizada: endecasüabos, soneto. (El soneto es la estrofa
culta por excelencia. Lope de Vega: "El soneto está bien en los que aguardan." Exige, pues, reflexión.

V. El lirismo.

imagen.

En estos dos versos (7 y 8) aparecen las únicas notas de color -y aun de
color negro, que es, en definitiva, ausencia de todo color;
noche -

oscura -

sartenes -

morenas.

IV. Estilo conceptual.
La · ausencia de ·colorido, así como de notas sensoriales correspondientes a
otros sentidos que no sean el de la vista, privan al poema de cuanto podría
indicar sensualidad o deleite de los sentidos. El poeta produce, en consecuencia, no un estilo sensual, sino conceptual y sentimental: "cavilaciones" "penas".
Esta relación entre pensamiento y sentimiento nos lleva al recuerdo de
las definiciones que de poesía dieron Unamuno y A. Machado. Decía el
primero: "Piensa el sentimiento; siente el pensamiento. Algo que no es música es poesía". Y el segundo habló de "verdades cordiales". P~dríamos,
a partir de aquí, esbozar un estudio de influencias o de parecidos que
nos llevaría muy lejos. De todos es conocido el magisterio de éstos en los
poetas más jóvenes.
El conceptismo ( o, tal vez mejor, ~onceptualismo, para evitar equívocos)
me viene confirmado por:
a) la estructura del poema (paralelismos, bimembraciones de los vs. 3,
10 y 11, bilateralidad del v. 3, etc.).
b) el uso de metáforas (v. 7); imágenes (vs. 7-8; 6, 9, 10, 11); comparaciones ( vs. 4 y 5) ; sinécdoque (v. 1), y la alegoría de todo el poema.
, Añadamos que los vs. 10-11, además de un paralelismo conceptual, con~tituyen un paralelismo rítmico, según podremos comprobar en el estudio
rítmico del texto que pondremos al final de este análisis.
Por otra parte, son notas cultas -M. Hemández, Generación del 27,
Góngora-:
382

Se trata de un poema extraordinariamente lírico. Lo indican estilísticamente:
a) La expresión constante de los sentimientos personales del poeta: desesperanza, amor, burla de sí mismo, ansias no alcanzadas, etc. Repasemos
el significado del léxico.
b) la utilización de la I"' persona del singular en los verbos: tengo, voy,
procuro, pretendo, habré, voy sonriendo, etc.
c) El uso de pronombres personales y adjetivps posesivos.
VI. El poeta nos compenetra su dolor. Para ello se sirve de:
a) el uso de los artículos determinantes delante de "penas", "cavilaciones", "mar", "playa" y "arenas". (Hacen que el lector se familiarice con
estos conceptos) .
b) a lo mismo contribuye el empleo de los adjetivos demostrativos: "estos
huesos", "estas sienes" y "este naufragio" (2 veces).
c) incluso encontramos un recurso estilístico en la diéresis de "sonriendo",
que, al hacer el verso más lento, lo hace más comunicativo.

VII. Conclusión.
La actitud estoica -resignada y a la vez sarcástica- que apuntábamos
al principio y que se desprende del poema queda resumida al final, a manera de epifonema.
¿ No se advina acaso también una nota romántica, cual corresponde a
un poeta joven y enfermo física y moralmente?
Análisis rítmico del texto
Esquema

,

1 - - - - - -- - - - -

Endecasüabo sáfico
383

�,
2-----------

3----------4----------5----------6 ----------,
,
7----------8,- - - - - - - - - - -

9----------10 - - - - - - - - - - 11 - - - - - - - - - - ,
,

12 - - - - - - - - - - 13 - - - - - - - - - - -

,

,

,

14 - - - - - - - - - - -

id.

heroico

id.

a la francesa

id.

melódico

id.

melódico

id.

heroico

id.

sáfico

id.

trocaico

LA UTOPÍA HUMANÍSTICA SEGÚN ALFONSO REYES
DR. CARMELO GARIANO

id.

heroico

id.

a la francesa

id.

a la francesa

id.

melódico

id.

a la francesa

id.

sáfico

Dept. of Spanish and Portuguese
University of Southern California
University Park
Los Angeles, Calif. 90007

,I

Observaciones

a) Versos polirrítmicos.
b) Los versos 4 y 5, de ritmo melódico, tienen un movimiento equilibrado
y flexible, de acuerdo con sus significados.
c) Los versos 10 y 11 tienen paralelismo conceptual y rítmico.
d) Todos los versos, excepto el 3, llevan acento en la 6ª" sílaba. "En la lectura rápida yámbicos y sáficos suenan como unidades iguales al oído, y
sólo uno ejercitado los distingue sin distraer la atención del sentido de
las palabras." (HENRÍQUEZ UREÑA: El endecasílabo castellano, RFE,
1919, vol. VI, pp. 132-157).
e) Esta bipartición rítmica ( ~ bimembraciones) da la impresión de una
doble situación o actitud (el ir y el venir, el mar y la playa).

LA UTOPÍA HUMANÍSTICA se define en el siglo xv, cuando el florecimiento
de estudios grecolatinos fomentado por los humanistas europeos entronca
con el ensanche geográfico 'determinado por el descubrimiento de América
e inaugura una nueva visión del mundo, del hombre y de la vida. El retorno
a los clásicos parece un movimiento regresivo, algo así como una evasión de
la historia, pero en la práctica se resuelve en un enriquecimiento del presente merced a la imagen que los estudiosos sacan del mundo antiguo para
aplicarla a la renovación actual y al progreso en oposición a la barbarie.
Alfonso Reyes reconoce que la lección sacada de la cultura enterrada en los
monumentos y manuscritos antiguos inicia una etapa filológica, que pronto
se traduce en movimiento de ilustración, reivindicando un nuevo tipo humano: esto es, el ideal del hombre clásico, amoldado por el sentido de responsabilidad personal y por los cánones de la razón, de la dignidad individual y del dominio de los instintos animales.1 La concepción individualista
heredada del mundo helénico afina tanto la dimensión personal como la social del hombre. Por un lado se ofrece el espectáculo del héroe griego en
pugna contra el sino misterioso rescatando su individualidad a costa del
supremo holocausto; por el otro, aparece el primer experimento de democracia directa, dentro de la cual el orden social se realiza en armonía con los
aportes de cada miembro participante.
De tal modo, se subarayan las potencialidades humanas y su influencia
1

Cf.

ALFONSO REYES,

"Palabras sobre el humanismo," Boletín Capilla Alfonsina,

XIX (1971), 13.

384

385
H25

�no sólo en la etapa de superac1on individual, entendida como esfuerzo de
continuo perfeccionamiento y expansión de los valores, sino también en la
posibilidad de crear un orden mejor por encima de las rígidas estructuras
tradicionales. El Humanismo renacentista, si no elimina, por cierto reduce
el impacto de lo sobrenatural en la historia al paso que acentúa la importancia del individuo en la acción coordinada de los grupos humanos. Alfonso Reyes lo reconoce en forma explícita: "El Renacimiento volverá a la
inspiración clásica, e intentará la reducción de la historia a las solas causas
humanas." 2 De semejante concepción emerge la valorización del hombre
natural. Este logra la plenitud de la persona gracias a la obra de la paideia,
cuyo poder modificador había producido las normas de una superior humanidad en tiempos de Pericles. Su objetivo es la areté helénica, facultad
sinónima de la virtus latina, que puede realizarse dentro de un contexto
natural, sin la intercesión de la gracia. Lo humano del hombre (humanitas)
es la esencia común que enlaza a todos los hombres con un vínculo de hermandad natural, acentuada por el atamen de hermandad teológica tradicional, por ser todos hijos del mismo Padre eJlpiritual.
La corriente humanística consagra el triunfo del individuo o, por decirlo
con Reyes, "va a hacer del hombre natural --que antes era como un diminuto
agregado dentro de una corporación espiritual y política- un centro de
interés".3 y como el individuo es perfectible, surge la posibilidad de una
regeneración social que corra pareja con la regeneración individual. Por ese
camino, · se fortalece la fe en una sociedad perfecta, realizada por los seres
humanos, quienes pueden lograr en ella el ideal perdido de la felicidad terrenal. La lección teórica del mejoramiento ético en el plano individual adquiere un empuje militante en el plano de las reformas sociales, tanto en la
persona del príncipe ideal en oposición al príncipe maquiavélico como en
las instituciones y las normas jurídicas.
Alfonso Reyes se sintió fascinado ·por el ideal utópico, columbrado por
los humanistas renacentistas con miras a la hermandad humana y al bienestar universal.4 En la transición de la época medieval a la moderna, Reyes
• A. REYES, Estudios helénicos, en Vol. XVIII de las Obras completas (México:
Fondo de Cultura Económica, 1966), p. 179. Las citas allonsinas que aparecen a
continuación se sacan de esa colección de sus obras indicando el tomo y página después de la abreviatura OC.
• A. REYES, Capítulos de literatura española. II serie, OC, VI, 231-32.
• El tema utópico se encuentra con cierta frecuencia en varios libros de Alfonso
Reyes. En particular, véase el ensayo sobre "La Atlántida castigada," Sirtes (México:
Tezontle 1949) · "El presagio de América," última Tule, OC, XI, 11-62; "Las utopías," L;s trabajos y los días, OC, IX, 274-77; "La novela de Platón", Junta de sombras, OC, XVII, 233-535; No hay tal lugar, OC, XI, 336-89. Además, se hace re-

386

ve que esa idea cobra cuerpo y forma a través de tres vertientes. A saber:
la tradición mitológica clásica, emparentada con la noción edénica bíblica; la
visión de una sociedad utópica, enraizada en la creación literaria humanista;
y el movimiento cosmopolita, basado en la cohesión de los grupos ilustrados
por encima de las diferencias raciales, religiosas, nacionales y culturales.
La CQ.rriente mitológica y prehistórica abre una nueva ruta que sale del
manuscrito clásico. Se desorienta por distintos caminos durante la Edad
Media. Se concreta con el Humanismo. Se re-crea como triunfo artístico
en el Renacimiento gracias al genio cervantino.5 Es el mito de la Edad de
Oro, la primera de las edades hesiódicas, que evoca el recuerdo del Edén.
lugar o estado de felicidad terrenal, enlace entre la inocencia natural y 1~
gracia divina, beata infancia del género humano aún incontaminado por el
pecado y la caída. El mito de la Edad de Oro tuvo muchas variantes entre
los pueblos antiguos y se difundió por las regiones más apartadas. Sus rasgos
fundamentales pueden resumirse de la siguiente manera siguiendo a Alfonso
Reyes:
a) Disciplinado anarquismo: "En la Edad de Oro no había leyes ni legisladores, y todo era paz y ventura";
b) Lozanía física y psíquica: "Se ignoraba el mal y no existían las enfermedades. . . Los hombres alcanzaban una larga vejez, y luego eran transportados en sueños al reino de los espíritus";
c) Abundancia, como en tierra del pipiripao: "La Tierra ofrecía gratuitamente sus frutos, los árboles destilaban miel, los ríos manaban vino y leche";
ferencia al curso sobre "El pensamiento político de los griegos" ofrecido en El
Colegio Nacional de México en 1950 y a otro curso que tenía preparado sobre "Los
primeros siglos de la literatura francesa," a propósito del tema de San Balandrán.
• Cf. A. REYEs, Estudios helénicos, OC, XVIII, 42: ''Don Quijote, ante los
asombrados cabreros, evocará un día la Edad Áurea con acento comparable al de
Hesíodo". En Tres alcances a G6ngora, OC, VII, 224, Reyes añade que "la célebre
escena de don Quijote y los cabreros procede en 'sinécdoque mental': la bellota
lleva a la encina, la encina a la Edad de Oro, y don Quijote, con un puñado de
bellotas, imagina tener en la mano un compendio de los 'siglos dichosos', y habla
de ellos creyendo que todos lo entienden". Refiriéndose a ese episodio, Harry Levin,
en la introducción de su trabajo The Myth of the Golden Age in the Renaissance
(Bloomington: Indiana University Press, 1969), p. xxii, contradice cierto acercamiento arbitrario establecido por Elizabeth Armstrong, Ronsard and the Age of Gold
(Cambridge, 1968), afirmando que "to strongtben her claims for Ronsard's originality,
Mrs. Armstrong discusses the association between Don Quixote's discourse on the
golden age and the handful of acoms that sets it off. 'Wouldn't even he have been
able to produce this particular association of ideas,' she asks, 'had Ronsard not
pioneered it a generation before.' It would be my answer that Cervantes had many
nearer sources, and that Ronsard was by no means a pioneer in this respect."

387

�d) Libertad de las rutinas y gozo a pierna suelta: "Nadie necesitaba trabajar para el sustento";
e) Libertad de las preocupaciones materialísticas: "Se vivía en comunidad de bienes. No había armas ni guerras, ni hacía falta la navegación porque todo se encontraba en casa." 6
Esa dichosa edad del género humano se ubica bajo el proto-dios Cronos,
esto es, la época de los orígenes cósmicos. Lo cual no deja de tener, según
Reyes, su contradicción interna, puesto que el hombre, de acuerdo con el
mito griego, no había aparecido aún. El hombre, según la tradición más
autorizada, fue modelado por Prometeo con barro de Panopea, en Beocia,
y luego Atenea comunicó el primer soplo de vida al inerte muñeco. Esto
pudo ocurrir en época posterior, bajo el reinado de Zeus. De todos modos,
no faltan otros mitos griegos que atribuyen el origen del hombre a generación
espontánea del suelo o de los planetas, a la autoctonía ateniense, y a otros
procesos. De acuerdo con los misterios órlicos, "el primer hombre fue amasado con las cenizas de los Titanes a quienes Zeus fuhninó después que ellos
hubieron devorado los restos de Dioniso Zagreo: lo cual ell.'Plicaría la doble
y contradictoria naturaleza del hombre, ya titánica ya divina por los principios que se juntaron en su elaboración".7 El mito de la Edad de Oro
viene a rescatar el impulso de lo divino en el hombre.
A través de los siglos, ese mito permanece como una aspiración latente:
un deseo reprimido o expreso de escaparse de las dificultades de la vida
hacia espejismos espaciales, como las Islas Afortunadas, o hacia estados de
vida idealizados, como la Caballería. Se trata de un mito que alienta la
nostalgia intrínseca en el individuo: nostalgia en el tiempo, que explica tanto
el refugio de la conciencia individual en los recuerdos de infancia como la
fuga de la conciencia colectiva hacia visiones edénicas. Con los humanistas,
esa nostalgia colectiva se acentúa en forma de renovación social. El movimiento depurador de los textos anti~os se actualiza como esfuerzo realizador de los mitos antiguos. La sabia constitución de la Atlántida y de la
república ideal de Platón, el Aleccionamiento de la república real de Tito
Livio, la visión de mesiánica redención en la bucólica de Virgilio, y sobre
todo, el estímulo por renovar la vida presente a imagen de lo clásico, todo
conduce a una palingenesia ético-social sin convulsiones violentas. Con los
humanistas se inicia la más difícil de las revoluciones -la revolución interior- y se afirma de un modo aparentemente contradictorio, puesto que se
adelanta lo nuevo so color de lo viejo y se renueva el presente en nombre
del pasado. En breve, se superan los desconectados ciclos históricos reanuREYES, Mitología griega, OC, XVI, 397-98.
' Loe. cit., p. 392 et passim.

' A.

388

dándolos en una coincidencia de dos planos: el plano ideal heredado del
mito y el plano real heredado de la historia. La herencia mitológica sirve
de antídoto a la herencia histórica, de la cual el hombre había recibido
crueles pasiones, el impulso de destruir obras y vidas, la voluntad de someter
a los débiles, el empeño de obligar a los inteligentes al conformismo bajo
amenaza del fuego eterno, cuando no de la hoguera temporal.
No bien se realiza el descubrimiento de América vuelve a cobrar vida el
mito de la Edad de Oro resucitando el oleaje de' promesas y redenciones.
Europa, como siempre, es el centro de la acción mundial, pues allí se acrisola
lo anímico. Pero el punto de referencia espacial en América, con una doble
vertiente transatlántica: o tiende del alma europea hacia el Nuevo Mundo,
o brota del Nuevo Mundo hacia el ahna europea. En ambos casos, la ilusión
apetece realizarse : "La idea de que existe un reino de la felicidad donde
los hombres son naturalmente buenos - lejano bosquejo del sueño filosófico
de Rousseau- cunde por todas partes." 8 En vísperas del descubrimiento de
América, el Cardenal Aliaco no sólo representa seres fantásticos, como los
macrobios con cuerpo de león y garras de águila, los cíclopes, las amazonas,
los monopodios, los acéfalos, y otros bichos raros, sino que cree también "en
la existencia de gente beatísima, en los hiperbóreos casi inmortales, de que
algunos suelen suicidarse hartos ya de felicidad y de vida" (lbid.).
América se asoma a la historia "como la nereida de la égloga marina" y
fomenta un nuevo género literario: "Los humanistas resucitan el estilo de la
novela política, a la manera de Platón, y empiezan, con los ojos puestos en
el Nuevo Mundo, a idear una humanidad más dichosa." 9 Claro que ese
ideal de un mundo mejor aflora también en obr-as medievales, como la Ciudad
de Dios de San Agustín; como el Blanquerna del Doctor Iluminado, quien
abulta las dimensiones de lo real y la concepción de la Caballería para el
logro de una humanidad mejor; como el Milione de Marco Polo o los relatos de sus epígonos, de los cuales emergen sociedades estilizadas con arreglo
al canon de cierta perfección humana. Pero hay una diferencia fundamental
entre las dos nociones alfonsinas de "quijotismo oriental" y "quijotismo americano". Aquél es color, descripción pintoresca, lejanía inaccesible a las aspiraciones europeas; éste, en cambio, es un centro de convergencia, una atracción inmanente, el polo orientador de los anhelos del hombre occidental.
Los humanistas, seres dotados de alma cristiana con mente pagana, impresionados por la sencillez de costumbres y la justicia del orden social entre
los indígenas de América, creen ver realizado entre ellos el mito de "la
Edad de Oro, el estado de inocencia natural, sin querer darse por entendida
• A. REYES, Última Tu/e, OC, XI, 42.
• Loe. cit., p. 58.

389

�de lo que había de herético en esta noción" (lbid.). En particular, el humanista Pedro Mártir prepara, con su "filósofo desnudo", al noble salvaje
de Rousseau. Más tarde, en el momento culminante del Renacimiento, Cervantes ensalza este mito en la conmovida evocación de su ingenioso hidalgo.
Su presencia se hace sentir en los mejores escritores del Renacimiento europeo:
Erasmo, Moro, Rabelais, Montaigne, Tasso, Bacon, Campanella. De tal modo, el humanismo literario, que había avivado el humanismo activista de los
exploradores, se remata en humanismo ético, más intensamente humano en
su contenido y propósitos: "Si Juan de Ponce delira por encontrar la surgente
de la juventud eterna en la Florida, los filósofos piden al Nuevo Mundo un
estímulo para el perfeccionamiento político de los pueblos." io
El humanista que lleva la voz cantante en esta tendencia literaria es el
inglés Tomás Moro (también Morus o More). En él se remata la esencia
del movimiento utópico. El propio nombre de lo utópico es su invento.
Deriva de su Utopía (en forma completa: De Optimo Reipublicae Statu deque Nova Insula Utopia, 1516), cuya etimología griega traduce vívidamente
Quevedo por "no hay tal lugar". 11 Sobre ese tema suda la prensa en el siglo
sucesivo, en que aparecen, entre otras, las siguientes obras de índole utópica: la Ciudad del Sol de Campanella (1620), la Nueva Atlántida de Bacon (1627), y la Oceana de Harrington (1656). 12 La Utopía de Moro nace
como reacción contra la mala política del gobierno inglés que expropia los
bienes raíces de las ciudades en beneficio de cortesanos con el rey en el
cuerpo. En su propósito de establecer enormes latifundios para la remunerativa industria lanar, los ávidos gobernantes no se pierden en repulgos de
la empanada ante los derechos de los pobres. Por culpa de los magnates
laneros, se llega al absurdo de que las tímidas ovejas se convierten en monsIbid. Cf. también No hay tal lugar, 09, XI, 346.
u Loe. cit., p. 338.
u ALFONSO REYES no es excesivamente favorable a la obra de Campanella, que
tanto influyó sobre Fernán Pérez de Oliva y otros autores españoles. La considera
como "obra abstracta y fría, sin el aliento humano de Moro; concepción intelectualista y militar (hoy diríamos, a la prusiana), donde verdaderamente parece que
pisamos el suelo duro y adamantino de otro planeta". La Nueva Atlántida de Bacon
se le antoja como la expresión típica del genio científico de su autor Y, en cierta
medida, cobija la confianza en la ciencia y sus aplicaciones prácticas del mundo
yanqui: "Quiere que la ciencia nos dé, a toda prisa, la felicidad. En cuanto lo.s
numerosos mensajeros de la Nueva Atlántida tienen noticia de un invento cualquiera, lo traen a la Casa de Salomón para que allí acaben de perfecciomtrlo Y ensayen sus aplicaciones prácticas." De la Oceana de Harrington reconoce su influencia
en la época colonial de Norteamérica, como también en el ambiente republicano
de la independencia y en varios principios constitucionales de la América inglesa Y,
un poco, de Francia: cf. No hay tal lugar, OC, XI, 367-71.
1•

390

truos que se tragan a los desamparados: siempre quiebra la soga por lo más
delgado. Al perder sus tierras, los pobres se echan a la ventura y al banditismo, es decir, contra la ley, contra la paradoja de la ley, que antes los
depriva de lo suyo y luego los castiga por los efectos causados. Autor y
estadista honrado, si los hay, Tomás Moro no echa buena sombra en la
corte del "coronado Barba Azul de Inglaterra". Y de tal suerte, afirma
Alfonso Reyes, "no tanto por apego a un dogma determinado, cuanto por
apego a la decencia. . . prefirió morir 'ahorcado, arrastrado y desentrañado' ".13 Entrando en materia, huelga destacar que la primera norma sobre
la cual descansa la sociedad de Utopía es el trabajo obligatorio y su ecua
distribución : "La jornada de trabajo no pasa de las seis horas" ( I bid.).
De tal modo, el trabajador, lejos de convertirse en mecánico instrumento
de producción, tiene tiempo para cultivarse espiritualmente. Otro principio
social es la abolición de la propiedad privada y del dinero. El intercambio
de los bienes de consumo se realiza por canje directo en los grandes almacenes públicos. La abundancia económica tiene sus efectos benéficos sobre
el alma humana: "¿ Quién ha de quejarse, donde la tarea es tan dulce?"
se pregunta el Sabio mexicano. "¿ Quién ha de sentirse codicioso donde la
abundancia es la ley?" (lbid.). A la inversa de los europeos, los habitantes
de Utopía desprecian las piedras y metales preciosos. El oro sirve para
hacer cadenas para los esclavos y sambenitos para señalar a los crimina!es.
En esa sociedad no se admite la pena de muerte, pero sí la esclavitud. Por
suerte las leyes son pocas y bien claras: corruptissima res publica, plurimae
leges. El jefe, Utopus, gobierna sabiamente armonizando a todos los grupos,
y no armando a los ricos contra los pobres. La guerra es la peor que puede
acontecer, y nadie espera gloria de ella. En caso de invasión, se entrega la
defensa a unos mercenarios colindantes, con lo cual se reduce su número,
y también se promueve la disensión interna entre los enemigos, se causan
sublevaciones sociales, se concierta el asesinato de los caudillos civiles y
militares. Estas afirmaciones de violencia parecen cosidas con hilo blanco
dentro del contexto de moderación de la obra; en realidad, subrayan el pragmatismo británico del autor, quien justifica la muerte de unos pocos hombres peligrosos a fin de salvar el mayor número de habitantes. En él coexiste, según Reyes, una "mezcla de piedad estoica y de escepticismo ligero,
de grave prudencia y travesura de humanista" (Ibid.J.
La obra de Moro anticipa el "utilitarismo de Bontham y de Mill" y preconiza la "absoluta libertad religiosa" sostenida más tarde por Locke. Ciertas intuiciones preanuncian conquistas que enriquecieron el progreso posterior
" Loe. cit., p. 363.

391

�de la humanidad.14 Por ejemplo: el uso de incubadoras en la cría de pollos; la
selección de los estudiantes para sus carreras de acuerdo con sus aptitudes;
la rehabilitación preventiva corrigiendo a tiempo las malas inclinaciones en
lugar de castigar por el daño hecho. En fin, Moro sugiere una conciliación, tan propiamente humanista, entre las doctrinas cristianas y ciertos
principios epicúreos, de tal suerte que el hombre trasciende el ascetismo medieval, esto es, se humaniza cultivando los placeres del cuerpo y del espíritu,
en particular la salud, sin la cual se justifica una forma de voluntaria eutanasia.
El orden social de Moro no se adhiere, por supuesto, a la realidad del
mundo europeo: para éste viene a plana y renglón la política de Maquiavelo. Pero en el Nuevo Mundo tiene distintas repercusiones. América es
una tierra utópica. Todo gran proyecto es siempre un sueño utópico. A la
postre, ¿ no fue el Descubrimiento una idea utópica antes de realizarse como
suceso histórico? Y si el Descubrimiento se realizó después que tan intensamente lo sofü1ron los humanistas prerrenacentistas, ¿ no huelga cobijar la
esperanza de que se realice la Utopía social porque tan verosímilmente
la prefiguraron los humanistas del Renacimiento? El destino de América
adquiere una nueva dimensión: "Comienza a definirse a los ojos de la humanidad como un posible campo donde realizar una justicia más igual, una
libertad mejor entendida, una felicidad más completa." 15
Esa figuración utópica, con frecuencia, se pierde de vista en nuestro continente, y bien está que de cuando en cuando se levante la voz de algún
humanista moderno que traiga a la memoria el mensaje de los antiguos
escritores. América ha sido siempre un gran campo de experimentos sociales, desde muy temprano: "Vives y Moro, a través del obispo Vasco de
Quiroga, inspiraron las Fundaciones de Michoacán, una de las varias utopías indígenas soñadas por los civilizadores de América." 16 El otro experimento, de mayor alcance, fue el famoso Imperio Jesuítico, organizado sobre
la base de un comunismo católico en el Paraguay y las regiones adyacentes
del Brasil, Uruguay, Bolivia y Norte argentino.U Tras tantos años, aquellos
experimentos aparecen bajo destellos idealizados. En la práctica, pudo ocurrir lo de siempre: so vaina de oro, cuchillo de plomo. La realidad' puede
" Loe. cit., p. 366.
"' A. REYES, última Tule, OC, XI, 58.
11
A. REYES, Letras de la Nueva España, OC, XH, 308. Véase también: No hay
tal lugar, OC, XI, 364; Los trabajos y los dias, OC, XI, 275.
17
A. REYES, última Tule, OC, XI, 59. Sobre las relaciones entre el Imperio Jesuítico y la obra de Moro, véase mi trabajo "More's Utopía and the Jesuit Reductions in Paraguay," De Paul Studies, II (1955 ), 19-30.

392

deslucir en plomo el oro del idealismo utópico, pero eso no implica que
se interrumpa el perfeccionamiento de los rasgos más humanos del hombre
a fin de hacer más feliz su estadía en este planeta.
Con la concepción utópica tiene que ver cierto esfuerzo supernacional
que los humanistas trataron de llevar a cabo en su siglo. Es una prolongación de su afán de lo universal, un deseo de hermanar el conocimiento
cultural con el trato humano por encima de fronteras o barreras políticas.
Después de sentirse asociados con los genios más grandes de la antigüedad
superando las lejanías del tiempo, es natural que quieran superar las distancias del espacio para asociarse con los ingenios del presente. Erasmo,
con sus viajes y comunicaciones, promueve un verdadero movimiento paneuropeo entre los humanistas de su generación, la ilusión de una república
de sabios que se enlaza por cierta afinidad selectiva y se ubica por encima de
las fragmentarias estructuras poüticas. Prima facie, parece tratarse de una
libre agrupación alitista, una especie de aristocracia intelectual, que se
aparta del profanum vulgus. Por repulsivo que sea todo intento inspirado
en un complejo de superioridad, bien por herencia de la casta o adquisición
del mérito, cabe indicar que el propósito de extraterritorialidad intelectual
de los humanistas es esencialmente democrático. Su selección no es discriminatoria, pues se cuenta con que la virtud del saber, la paideia, ponga al
alcance de todos los medios para superarse. Los humanistas presentan en
su conjunto los caracteres de una democracia integral, pues abarcan un
corte horizontal de toda la sociedad. Salen de las clases humildes, de las
clases medias y altas, salen de la nobleza y de la plebe, y en la nueva
esencia de lo humano descubren la cohesión y hasta un subconsciente sentido
de misión. Recogen el ideal fracasado de la Caballería inspirado en el logro de
las virtudes caballerescas merced a la espada, y se proponen de realizarlo
con la pluma gracias a la virtud humana. Ese carácter universal del Humanismo pasado es muy cónsono con la personalidad de Alfonso Reyes,
quien lo concibe como "la creencia en una posibilidad de acuerdo entre el
realismo histórico y las exigencias del espíritu" .18 Es un refinamiento espiritual que tiende a un cosmopolitismo sui generis.
El co¡;mopolitismo es un fenómeno que atrae vivamente el interés de Alfonso Reyes. Al analizarlo, considera una forma de cosmopolitismo exterior,
impuesto desde afuera con la fuerza o las presiones: tal es el cosmopolitismo
imperial de carácter guerrero, como el romano; de carácter económico, como el yanqui y el fenicio; o de carácter mixto. Pero hay un cosmopolitismo
de orientación interior, sin miras a conquistar ni dominar, fundado en un
is JEAN CAssou, "Un verdadero humanista", en Páginas sobre Alfonso Reyes (Monterrey: Universidad de Nuevo León, 1955), I, 394.

393

�afinamiento de lo humano. De este cosmopolitismo purificador Alfonso Reyes distingue cuatro variedades claramente identificables en la trayectoria
de la civilización; a saber: el cosmopolitismo caballeresco; el humanístico;
el filosófico; el romántico. Pasamos por alto los dos últimos tipos por caer
fuera de nuestro asunto.
El cosmopolitismo caballeresco está fundado en la herencia cultural de
la unidad latina y la universalidad del cristianismo, pero también ofrece el
primer asomo de agrupación cultural con los clérigos y letrados de dos distintos niveles: el "mester de juglaría", de índole popular, y el "mester de
clerecía", con un aliento más elevado. En la etapa sucesiva triunfa el aspecto cultural, enraizado en lo universal de lo humano como valor, y no
en la universalidad de la Iglesia. "El segundo intento de cosmopolitismo
sobreviene con el Renacimiento humanístico," afirma el Sabio mexicano,
aclarando por grandes brochazos su programa: "El siglo XVI predica el retorno a las dos antigüedades clásicas, aviva el interés por el hombre mismo
en cuanto es criatura de la tierra, y nutre un ideal de armonía ya menos
asido a la caridad y más afirmado en la cultura." Por eso, sus adalides son
verdaderos intelectuales a nuestro modo: "¡ Ojalá, en otro sentido, nosotros
lo fuéramos de ellos!" 19
De tal modo, se viene formando la conciencia laica europea, que en España es tan benéfica como en otros países. En la tensión entre tradicionalistas e innovadores, no sólo se enriquece la cultura española, sino que revela su poder de crear formas originales de arte y pensamiento absorbiendo
las savias de otras influencias. Los dos polos del Humanismo mediterráneo
se unifican en el eje entre las dos penínsulas latinas, lo cual representa
Reyes en un simbolismo cromático: "Y toda una gama de matices y cambiantes entre el amarillo y el azul pudo ser la historia de las relaciones entre ambos pueblos, y sobre todo en la era de sus relaciones más altas, cuando
el beso sensual de Italia hacía palpitar ei seno de Castilla." 20 En ese intercambio creador, el filólogo Nebrija adquiere, en el pensamiento alfonsino,
una estatura más alta de lo que le merecen sus estudios de varia ciencia:
es "el abuelo de los europeizadores de España".21 La esencia de ese humanismo mediterráneo se traslada directamente al lado ibérico del Nuevo Mundo. Llega con la visión de la historia por obra de Solís. Llega con el reconocimiento de lo humano en la p~rsona del indio gracias a Bartolomé de
las Casas. Llega y brota más tarde con el humanista mexicano Landívar
por las influencias de Poliziano, Fracastorio y Pontano: influencias que

ª A.
"' A.
11
A.

394

REYES,
REYES,
REYES,

Tentativas y orientaciones, OC, XI, 191.
Las vísperas de España, OC, II, 212.
Retratos reales e imaginarios, OC, 111, 420.

asoman con cierta frecuencia en los años formativos de la cultura del Virreinado de la Nueva España, atestiguando el humus humanístico en la
base del florecimiento cultural de Iberoamérica.22
La difusión del saber promueve la dialéctica interior de la utopía humanística. Brotada del seno de la mitología religiosa, se acendra como mito
literario, que de la esfera del arte tiende a desbordar en los cauces de la
realidad humana. Su primer asomo se esboza en la noción de un cosmopolitismo humanista, de carácter culto, pero en seguida se traslada a América, cuyas sociedades indígenas ofrecían el paradigma de organizaciones fundadas en principios justos e igualitarios, y cuyas riquezas, si bien explotadas
y bien distribuidas, prometían la redención de la pobreza y los males sociales.
De tal modo, las tres vertientes de la utopía humanística -la mítica, la
literaria y la cosmopolita- se unifican, gracias a la mediación de Alfonso
Reyes, en un contexto que aúna el tiempo y el espacio. Diacrónicamente,
se ata la prehistoria a la historia, reconduciendo el mito a las corrientes vivas
del anhelo colectivo. Espacialmente, Europa se inserta en la conciencia de
América por la integración cultural al mismo tiempo que América se inserta
en la conciencia de Europa por la esperanza de llevar a la práctica el atisbo
utópico de la imaginación. En esa conjunción, lo ideal hace presión para
fijarse en lo real. Es el primer signo de la unidad intercontinental del Occidente, que se realiza bajo el signo de la utopía humanística.

,. Cf. A. REYEs, Pasado inmediato, OC, XII, 313; Letras de la Nueva España,
OC, XII, 319, 378-79; Capítulos de literatura mexicana, OC, I, 187.

395

�OBSERVACIONES SOBRE LA "AMADA" Y SOBRE
LA PREOCUPACIÓN HISTóRICO-PATRióTICA EN
LAS NOCHES LÚGUBRES DE JOSÉ DE CADALSO

DR.

RALF R. NICOLAI

Dept. oí Germanic and
Slavic Languages
The University oí Georgia
Athens, Ga. 30601 U.S.A.

LA IDENTIDAD DE LA AMADA en las Noches Lúgubres de José de Cadalso ha
sido el tema de varias investigaciones, pero parece que la mayor parte de
los críticos, hasta ahora, no se han destacado por una explicación cabal
del texto. El propósito de esta investigación es mostrar que al invocar a
su amada, Cadalso trata el tema de la decadencia de su patria y de su
glorioso pasado. Una exhumación de la amada corresponde al em~eño
de recordar y tal vez recrear la conciencia de un esplendor que era propio de
la España de siglos anteriores.
No ha habido falta de esfuerzos para identificar a la amada con una
persona específica que figuró en la vida de Cadalso. Escribe Nigel Glendinning, por cierto uno de los hispanistas más conocedores de la obra de
Cadalso, que el lamento de Tediato lo escribió el autor con motivo de la
muerte de María Ignacia Ibáñez, aunque cree que "la tentativa de la exhumación" es "ficticia y no verdadera" y que la historia del desenterramiento
es, probablemente, por parte derivada de la "leyenda popular llamada en
España La difunta pleitada". Además nota que el estilo de Cadalso y "los
varios puntos de vista de los personajes, el desarrollo de sus ideas y toda
'la parte de adorno'" indican que las Noches es "obra de pensamiento más
que de sentimiento".1
1 En
su Prólogo a: Cadalso, Noches Lúgubres (Madrid: Espasa-Calpe, S. A.,
1961 ), pp. XVII ff., particularmente XXII f. y LXXI. En adelante abreviamos en
el texto: Glendinning, Prólogo.

396

Edith F. Helman manifiesta que Cadalso, al componer las Noches, no
tenía "propósito moralizante alguno" sino que "quería aliviarse de su pena
y escribía una lamentación por la muerte sin sentido de su amada [María
Ignacia Ibáñez] y por su propia vida, ahora igualmente sin sentido". 2
La teoría de que las Noches constituyen la narración de un hecho real
fue adelantada por José F. Montesinos 3 y recientemente reiterada por Felipe Ximénez de Sandoval, el cual -fiándose en demasía de su propia interpretación somera de la obra- edifica un castillo de naipes al reconstruir
los pensanúentos, sentimientos y hasta actividades de Cadalso, presentando
productos de su imaginación como hechos auténticos.4
Russell P. Sebold, en su libro sobre Cadalso, parece contradecir, hasta
cierto punto, la noción de que la amada en las Noches sea María Ibáñez,
y sostiene que a la amada se le debe de tomar como símbolo de ilusiones
perdidas:
.. .this shadowy, nameless figure T ediato so
often forgets .. . is only a pretext, like the
lost or impossible love in so many later
Romantic works; for T ediato's lost illusions
are the real objects of his mourning. His
beloved's putrefact remains are more important
as symbols of his dashed ideals than as tragic
reminders of a lost passion.

Desafortunadamente, Sebold no niega rotundamente que la amada es una
persona real, sino opina:
.. .Tediato's recollection of the " beautiful eyes",
"Hair more precious than gold", "white hands",
an "loving lips" that have turned into
corruption makes us really certain that it is
, En su introducción intitulada "Cadalso, romántico antes del romanticismo", en:
José Cadalso, Noches Lúgubres (M adrid: Taurus Ediciones, S. A., 1968), p. 61.
Al citar de la obra de Cadalso, nos referimos a esta edición, usando la misma! ortografía y dando los números de las páginas en paréntesis.
• JosÉ F. MoNTESJNos, "Cadalso o la noche cerrada", Cruz y Raya (abril, 1934),
pp. 45-67.
• Véase: FELIPE XIMÉNEZ DE SANDOVAL, Cadalso (Vida y muerte de un poeta soldado) (Madrid: Editorial Nacional, 1967), p. 250. Sobre todo las páginas 247252 ofrecen buen ejemplo del estilo novelístico y ficticio del autor.

397

�a fellow being and a woman that he
mourning.6

is purportedly

Hay motivos para contradecir a las citadas interpretaciones. Para delinear
el probable significado del término "amada", se tiene que comprender sobre
todo que se trata de la forma femenina del participio del pasado del verbo
amar, y que estrictamente no tiene que referirse a una persona. Más bien
es posible que el objeto del atributo "amada" sea cualquier substantivo de
género femenino.
Al ser confrontado con tal razonamiento, es justificada la pregunta: ¿Dónde dice Cadalso que el protagonista de las Noches, al hablar de su amada,
no se refiere a una persona? Efectivamente en ninguna parte. Pero tampoco no dice que sí se trata de una persona. Se propone indicar, sin embargo, que su amada no es una persona específica. "No te canses", le advierte Tediato a Lorenzo en la primera Noche, "no busco el cadáver de
persona alguna de las que puedes juzgar. Ya no es cadáver". Y Lorenzo,
por consiguiente, pregunta: "Pues si no es cadáver, ¿ Qué buscas?" (p. 93).
Poco antes ya manifiesta Tediato que no busca los despojos ni de su padre,
ni de su madre, tampoco de hermanos, hijos, o de amigos, ya que todas
estas "personas" no merecen la aflicción en que él se encuentra. Aunque
Cadalso evita cualquier referencia a alguna novia o comprometida, no sería
lógico suponer que la evaluaría más alto que a un hijo propio. Además el
lenguaje de Cadalso parece indicar en esta escena una indiferencia completa
frente a un individuo en particular. Por ejemplo, de los padres dice que
.. .nos engendran por su gusto, nos crían por
obligación, nos educan para que los sirvamos,
nos casan para perpetuar sus nombres, nos
corrigen por caprichos, nos desheredan por
injusticia, nos abandonan por vicios suyos. (p. 89)

Aún menos, según Tediato, se debe a las madres que igualmente nos "engendran... por su gusto: tal vez por su incontinencia", y hasta "nos vician
con su mal exemplo, nos sacrifican á sus intereses, nos hurtan las caricias que
nos deben, y las depositan en un perro o en un páxaro" (p. 89 f. ). Palabras similares emplea para hermanos, hijos y amigos. Es evidente que
tales argumentaciones por parte de Tediato no serían justificadas si se tratara
sólo de una yuxtaposición de mencionadas personas con una novia. Además
el lector se da cuenta de que también el sepulturero Lorenzo, en este caso,
• RussELL P. SEBOLD, Colonel Don José Cadalso (New York: Twayne Publishers,
Inc., 1971), p. 107. En adelante abreviamos en el texto: Sebold.

398

emprende su trabajo con un sentimiento de desasosiego inesperado. Lorenzo
observa que nunca tembló al enterrar cadáveres, aunque los pusiera "entre
otros muchos ya corruptos", rasgando sus vestiduras "en busca de alguna alhaja de valor"; cuenta también que les rompió las cabezas y huesos, sin sentir temor alguno. En este caso, sin embargo, es diferente:
.. .al ver el reflexo de esa lámpara me deslumbro . .. al tocar esos mármoles me hielo . ..
me avergüenzo de mi flaqueza: no la refieras
á mis compañeros ¡ si lo supieran harían mofa
de mi cobardía! (p. 78)

Esta reacción de Lorenzo sería inexplicable si, en efecto, el objeto de su
búsqueda fuera la novia de Tediato, persona para él desconocida. Considero
eso como prueba de que no quieren recobrar un cuerpo humano. Volviendo
a la pregunta ya citada "Pues si no es cadáver, ¿ Qué buscas?" (p. 93),
analizaremos las frases del diálogo entre Lorenzo y Tediato:
Lorenzo
.. .¡Mas ay nuevo espanto ¿Qué es aquello?
presencia humana tiene. .. Crece conforme nos
acercamos. .. Otro fantasma más le sigue . ..
¿Qué será?

Tediato
- ¡ Necio! Lo que te espanta, es tu misma sombra

con la mía que nacen de la postura de nuestros
cuerpos respecto de aquella lámpara. Si el
otro mundo abortase esos prodigiosos entes, a
quienes nadie ha visto, y de quienes todos
hablan, sería el bien o el mal que nos traerían
siempre inevitables. Nunca los he hallado: los
he buscado. (p. 79)

El significado es claro: Lorenzo cree vislumbrar algo que crece conforme

sr. acerca y que sí tiene "presencia humana": quiere decir que lo "humano"
no se puede excluir de la visión. Al mismo tiempo que Tediato niega la
presencia actual de lo que Lorenzo cree ver, también la define: Son "prodigiosos entes" (nótese el uso del adjetivo "prodigioso" que el diccionario Larousse define como maravilloso, extraordinario, excelente, perfecto) : aun-

399

�que todos hablan de ellos, nadie los ha vis~o -indu~ablemente porque están
muertos. Se refiere obviamente a personaJes conocidos, aunque ya no presentes, 0 sea personajes históricos. Por eso añade que nunca los ha hallado
aunque los ha buscado.
Se nota repetidas veces que Cadalso, al hablar de la amada, parece referirse a un "plural" en vez de un singular, sin que esta maner~ de nombrar
contradiga el concepto de la amada en el sentido antes establecido. En otras
palabras: la amada aparenta expresar una idea o. un c~ncepto _que
ticalmente se suele usar en el singular, pero al nusmo tiempo siendo desi::,-

gr~:-

nación colectiva.
Ya queda dicho que Tediato no está buscando un verdadero cadáver.
Parece más bien que en esta obra se usa la palabra "cad_áver" en u_n sen.d fgurativo. En las últimas páginas de la Noche primera, Ted1ato, a
t101
.
b
"l
primera vista, aparenta contradecir su declarac1ón de _que no usca "e cadáver de persona alguna" de las que Lorenzo puede Jllzgar porqu~ ya °_º
, " (p. 93) , exclamando·• "·1 En qué estado estarán. , las tristes rehes cadaver
quias de tu cadáver!" (p. 95) . Lo que parec_e contradicc10n, no obstante,
resulta ser un desarrollo ulterior lógico y consistente del tema, porque Tediato sólo nota que no busca el cadáver de una persona (p. 93) •
Por tal razón es posible que el cadáver le sirve al autor como símbolo.
Cadalso siempre evita cada palabra que podría designar persona alguna,
usando la palabra "objeto". Además uno se da cuenta d e que este " ob.~eto"
indica un plural de aspectos -Cadalso dice "conjunto"- que todavia es
visible:
Objeto antiguo de mis delicias...
objeto de horror para c_uantos te
montón de huesos asquerosos . .
tiempos conjunto de gracias! (p.

¡ hoy
vean!
¡ En otros

97)

Esta interpretación se puede respaldar a base del episodio siguiente. Lorenzo y Tediato levantan la piedra de la tumba:
Lorenzo
-La abertura que forma, ya da lugar para que
salgan esos gusanos que se ven con la luz de
mi farol.

400

Tediato
-¡Ay, qué veo! Todo mi pie derecho está cubierto
de ellos. ¡ Cuánta miseria me anuncian! En estos,
¡ ay en estos se ha convertido tu carne! ¡ De tus
hermosos ojos se han engendrado estos vivientes
asquerosos! Tu pelo que en lo fuerte de mi pasión
llamé mil veces, no sólo más rubio, sino más
precioso que el oro, ha producido esta podre!
¡ Tus blancas manos, tus labios amorosos se han
vuelto materia y corrupción! ¡ En qué estado
estarán las tristes reliquias de tu cadáver!
¡ A qué sentido no ofenderán la misma que fue
el hechizo de todos ellos! (p. 94 f.)

Se nota lo ambiguo de todos los vocablos importantes. Los "vivientes asquerosos" -sólo Lorenzo los nombra "gusanos"- anuncian "miseria". En
la siguiente frase dice "que el pelo. . . ¡ ha producido esta podre!" Esta idea
carece de lógica (evidentemente, "pelo" no puede producir una podre en
el sentido literal de la palabra) si uno ignora la comparación implícita con el
oro. Como parece, Cadalso quería expresar la noción de decadencia general a causa del efecto del oro o, lo que es lo mismo, de los valores materiales. Eso explicaría también la ambigüedad de la declaración que las
"blancas manos" y los "labios amorosos" se "'han vuelto materia" y "corrupción" - materia no en el sentido de "substancia material" sino más bien
en el sentido figurativo, o sea como aspiración hacia la opulencia, así como
la palabra "corrupción" tampoco se debe comprender en su significado de
"descomposición'' o "putrefacción" sino en el de decadencia general, tal vez
social. Entonces, lo que Cadalso dice en la última frase de la parte arriba
citada es lo siguiente: "Todos ellos" (los vivientes asquerosos) fueron hechizados por lo que a Tediato le ofende todos los sentidos, y fueron víctimas
de la atracción que para ellos tenía la "materia" y la "coITUpción".6
Indudablemente, aun la palabra "noche" y por tal el título de la obra,
se puede comprender como símbolo. "Domina, noche, domina," exclama
Tediato frente al carcelero en la Noche segunda, "y más y más sobre un
mundo que por sus delitos se ha hecho indigno del Sol. Quede aquel astro alumbrando á hombres mejores que los de estos climas" (p. 115) . Se trata aquí
• El único otro tén:nlno al cual las palabras "la misma" pueden referirse, es la
"podre" ( por ser femenina y usada en el singular), pero eso no afecta el sentido,
porque la "podre", a su vez, designa la "materia" y la "corrupci6n".

401
H26

�de una reiteración encubierta de que el mundo se encuentra en un estado de
perversión. Las últimas líneas de la Noche primera son igualmente inequívocas: "Para mí nunca sale el sol," comenta Tediato. "Las_ horas todas
se pasan en igual obscuridad para mí." Es decir que para 1::diato~ ~l e~~!
está consciente de la esterilidad de su época y de la corrupc1on e mJusncia
que reinan en general, el día no existe. Lo que otras personas perciben
"en lo que llaman día", son para él "fantasmas, visiones y sombr'.15 qua~do
menos... algunos son furias infernales" (p. 97) . Más tarde, Ted1ato opma
que al morirse uno ya no está expuesto "a la tiranía, envidia, orgullo, venganza, desprecio, traición, ingratitud... Esto es lo que dexas en el mundo"
(p. 112).
Junto a eso resulta informativa una vista breve a las Cartas Marr~e~as.
A los "fantasmas" (p. 97) Cadalso parece referirse otra vez en sus enocas
directas a España (así como en toda su obra es bien consistente en el uso
de términos al manifestar sus ideas) , y compárese también las otras palabras
mencionadas de Tediato -y su pensar y desarrollo en general- con las

frases siguientes:
El hombre que conoce la fuerza de los vínculos
que le ligan a la patria, desprecia todos los
fantasmas producidos por una mal colocada
filosofía, que le procura espantar, y dice:
Patria, voy a sacrificarte mi quietud, mis
bienes y vida. Corto sería este sacrificio si
se redujera a morir: voy a exponerme a
los caprichos de la fortuna y a los de los
hombres, aun más caprichosos que ella. Voy
a sufrir el desprecio, la tiranía, el odio,
la envidia, la traición, la inconstancia y
las infinitas y cmeles combinaciones que
nacen del conjunto de muchas de ellas o de

i¡

la ~uj~ria, gul~, i~obediencia, ambición, soberbia, envidia, codicia, venganza,
traicton y maligrudad ( p. 91), mientras que se destruyen la virtud el valor
Y la prudencia (p. 123). Se comprende que aquí ha de tratarse d/los vicios
de una época en la cual valores materiales tienen más importancia que virtudes sociales.8
Russell P. Sebold subraya la correlación entre lo personal y lo cósmico
en las Noches. Se funda en la cita que aparece al frente de la obra. "Crudelis ubique luctus, ubique pavor, et plurima noctis imago" (Virgil.: Aen.
2 v. 368), Y en una frase que introduce casi la misma cita en las Cartas
Marruecas: " . . . el epígrafe, a mi ver muy oportuno aunque se deba traer
d~ la catástro~; de E1:11'opa a un caso particular ... " (Carta LXVII, p. 226).
~ice S~bold: Assummg the correct interpretation of the epigraph, the reader
1s app~d fro~ the outset that in the Nights a personal grief will be represented tn cosrruc terms..." (Sebold, 88) .9 Pero si Cadalso, como anuncia
~ la frase cftada, insiste en aplicar el tema de las Noches a un caso par~cula:, (a~u1, ~ de Tediato) en vez de a uno general (o sea a una
s1tuac1on histonca como la catástrofe de Europa), la interpretación de Sebold
debe ser volteada, porque no se trata de un lamento personal presentado en
términ?s cósmicos, sino de un lamento que se refiere a un acontecimiento
histórico, presentado en términos personales. En este caso, el denominador
común otra vez se reduce a Zeitkritik.
Aun~ue Cadalso, por ~edio de Tediato, habla de "un mundo que por
sus delitos se ha hecho mdigno del Sol" (p. 115), implica que no habla
del mundo ente~o sino qu~ se limita a cierta región geográfica, porque sí
hay hombres me1ores que viven en otros "climas" (p. 115). No cabe duda,
pues, que expresa su desesperación por el estado actual de su "amada"
España.10 La identificación de su país con un cadáver o, más correcto, con
un "montón de huesos asquerosos" (p. 97), no extraña si recordamos que
ya en las Cartas Marruecas, al hablar de los problemas de su país compara a España en la muerte de Carlos II con "el esqueleto de un gigante"
(Carta III, p. 67) .11

todas. 1

El "conjunto" de los vicios aquí nombrados designa claramente el polo
opuesto al "conjunto de gracias" del cual habla Tediato en las Noches (p. 97) .
Un marco de este tema es la referencia repetida a dos polos opuestos:
el de la "constancia", expresando un estado de virtud y de valores idealistas,
y el de la "fortuna" donde predominan los "vicios de los brutos", sobre todo
' CADALSO Cartas marruecas (Madrid: Espasa-Calpe, S. A., 1935), Carta LXX,
p. 242 f. T~as las referencias a las Cartas en el texto se refieren a esta edición.

402

• La mencionada polaridad desciende de una tradición literaria ya establecida
desde el siglo XVII, relacionada a las ideas de vanitas y carpe diem. Recordamos
también l_a poesía satírica de Francisco de Quevedo Villegas, "Poderoso Caballero
es don Dinero", que ya cien años antes criticó tal forma de pensar.
• Véase también: NmEL GLENDINNING, Vida y obra de Cadalso (Madrid: Editorial
Gredos, 1962), pp. 84, 194, 213 f. En adelante abreviamos en el texto: Glendinning.
Hay un problema en el texto de esta carta, y Glendinning prefiere leer "Troya"
en vez de "Europa". Esta discrepancia no influye mi interpretación.
1/1 Ad.1c10na
. lmen te, " nac1on
. ' " y " patna
· ,, concuerdan con el participio femenino
"amada".
" Un esqueleto efectivamente "ya no es cadáver", como dice Tediato ( p. 93) .

403

�La importancia del papel de Lorenzo, el cual coopera con Tediato en la
tentativa de exhumar a la "amada", no se limita a su asistencia de sepulturero. Nigel Glendinning recuerda que "fue notado ya en el siglo pasado
por alguno de los censores de la obra en el proceso inquisitorial" que "Lorenzo es más que un mero sepulturero", aunque la deducción de Glendinning de que posiblemente "en parte le consideraba como el Lorenzo de las
Noches de Young: una persona que necesitaba de 'desengaño'" (Glendinning,
Prólogo, XLIV) , parece poco verosímil. En otra ocasión ve correctamente
que "la baja moral de Lorenzo ... es también de la sociedad" (Glendinning, p. 74).
Considero a Lorenzo con su familia como encamación de todo el pueblo
español. Su soborno y su codicia son propiedades que el autor flagela repetidas veces, señalando la manera de pensar y de actuar de la gente en general. Y, no menos importante, los sufrimientos de Lorenzo y de sus hijos
denotan las privaciones y la realidad desgraciada de una gran parte de
su pueblo. Esta vida miserable exculpa, hasta cierto• punto, el hecho del
soborno, y tal vez es defendible el parecer que "Lorenzo se decide a ayudar
a Tediato. . . arrastrado por las circunstancias y no por sus inclinaciones"
(Glendinning, p. 76) . Cadalso muestra aquí que la decadencia común, al
afectar la vida y la moral de todos, conduce a ~ círculo vicioso de corrupción del cual el individuo difícilmente puede extraerse.
Tal interpretación aclararía la mezcla de compasión y falta de esperanza
que ocasionan las palabras de Tediato, concluyendo la Noche segunda:
Te compadezco como á mí mismo, Lorenzo,
pues la suerte te ha dado tanta miseria, y te
la multiplica en tus deplorables hijos. .. eres
sepulturero . . . haz un hoyq muy grande, entiérralos
todos vivos, y sepúltate con ellos. Sobre tu losa
me mataré y moriré diciendo: Aquí yacen unos niños
tan felices ahora, como eran infelices
poco ha; y dos hombres los más míseros del
mundo. (p. 120).

De ningún modo tenemos aquí el motivo del doble suicidio a la manera
romántica.12 Nótese que Cadalso presenta la idea del pueblo sepultado vivo,
,. No niego una posible influencia por la Nouuelle Héloise, como la sugiere Russell
P. Sebold, pero Cadalso no hace a Tediato introducir el tema del "doble suicidio
como solución a las penas de dos amigos" (SEBOLD, p. 99 f.). ¿Dónde le dice
Tediato a Lorenzo que se mate?

404

Y la tristez_a de Tediato y su anhelo de morir son el resultado de este estado
de su patna: La gente "vive" en un país que ha perdido su vitalidad.

. Ni?gún buen autor que escribe para un público y que trata de captar
'.nteres pa~a su obra, puede ~tarse a temas puramente personales y sin
unportanc1a fuera de sus sentunientos íntimos. Tampoco Cadalso se mueve
en un vacuo histórico. Si la amada, como 1a describe en las Noches lúgubres
no fuera más que un homenaje a cierta persona que figuraba en su vid~
pe1:'onal, esta obra -a pesar de un posible valor formalista- sería dign d
olvidarse. Mas e~ propósito de Cadalso era dar a entender su menosp:ci:
al orden establecido
en la España del siglo XVIII . A causa de 1a censura
.
Y de l~s. nesgos personales que habría de correr al criticar las instituciones v
la polín~ de su ~aís, le fue menester obscurecer el significado de s~
obra Y disfrazar ~s 1~eas heterodoxas en acontecimientos que podrían interpretarse como expenenc1as personales. La advertencia del carcelero en la Noche
segunda: "delante de mí no se habla; si el castigo no basta á cerrarte la
boca, mordazas hay", indica el problema con el cual Cadalso se veía confrontado, Y no. se eq~ivoca el lector. que percibe la voz del autor en Ja respues~ de T~diato: haz lo que qweras, no abriré mis labios. Pero la voz
de ,mi corazon : . . aquella voz que penetra el firmamento• é. e'orno me pn·
var~ de e~la?" (p. 110) . Cadalso no sólo se conservó la libertad del pensamiento, smo -por medio de la literatura- también la libertad de expre_
sar1o.1 3
º?~amente ,Cad_also ~ospechó que sus N oches, aun en su presente forma
ª!egonca, podnan mducrr la indignación de la censura. En una carta dirigid~ a Juan Antonio Meléndez Valdés, con el cual depositó unos papeles,
escnbe referente al manuscrito:
1.-Noches Lúgubres. Las leyó Ud. en Salamanca
y le expliqué lo que significaban: la parte
verdadera, la de adorno y la de ficción. Supongo
en U d. o por m ejor decir, creo y me consta en
U d. bastante discreción para no fiar este papel
a mucha gente, ni leerlo al profano vulgo
( entiendo por vulgo: toda aquella gran porción
del género humano que no piensa y que a fuerza
de dejar en la nación su racionalidad casi la
,. A pesar de la ~rohibición de su drama Solaya, o los circasianos, unas difi.
cultades
Carda, y su destierro de Ma dn'd por selS
· meses
h b con• su tragedia Don Sancho
.
por a er circulado un manuscrito del Calendario manual en 1768.

405

�han igualado con el instinto de un bruto o el
movimiento de una máquina).14

Con todo el desaliento y el sentimiento funesto que se revelan en las páginas de la~ Noches, la obra termina en una nota más positiva. Cadalso
indica sutilmente una posible solución para el dilema de su patria: Una
nueva manera de pensar a base de ideas humanísticas y de relaciones significativas entre los hombres. Ya en la Noche segunda son perceptibles los
primeros indicios de un desarrollo correspondiente en el carácter de Tediato
cuando éste expresa su compasión por el niño de Lorenzo:
Si eres algún mendigo necesitado que de flaqueza
has caído, y duermes en la calle por faltarte
casa en qué recogerte, y fuerzas para llegarte
á un hospital, sígueme, mi casa será tuya . .. (p. 116).

Es verdad que en esta escena, a pesar de este factor compasivo, aún prevalecen las quejas: Tediato todavía se siente demasiado afligido por su
adversa suerte para visualizar un remedio. Mas del pesimismo de Tediato
poco a poco surge una simpatía intensa por el prójimo y hasta una identificación completa con todos los otros desventurados, sin que preste atención
alguna a su clase social:
... Lorenzo infeliz. . . Ven : hallarás en mí un
desdichado que padece no sólo sus infortunios
propios, sino Jos de todos los infelices, á
quienes conoce, mirándolos a todos como hermanos:
ninguno lo es más que tú ¿ Qué importa que nacieras
en la mayor miseria y yo en cuna más delicada?
H ermanos nos hace un superior destino, corrigiendo
los caprichos de la suerte que divide en
XrnÉNEZ DE SANDOVAL, op. cit.; pp. 342 f. Publicó Ximénez de Sandoval esta
carta primero en su artículo "Quince Cartas inéditas del Coronel Cadalso", Hispan6fila ( número 1O, 1960). El hecho de que Ximénez cree que en vez de "nación"
Cadalso quizás quiso decir "inacción", demuestra hasta qué grado se suele entender
mal a Cadalso.
Ya mencionamos que Cadalso es consistente en el uso de su vocabulario. En la
última frase citada de la carta escribe Cadalso que la gran porción del género humano que no piensa casi ha igualado la nación "con el instinto de un bruto". En
la Noche tercera lamenta Tediato la calumnia, los oprobios, la cárcel y las cadenas
a que está sujeto tnientras que "el ayre... está libre para las aves y brutos" ( p. 124).
Sin duda se refiere a la gente que sin pensar concuerda con el orden establecido.
14

406

arbitrarias clases á los que somos de una
misma especie: todos lloramos ... todos
enfermamos. . . todos morimos. (p. 124 f.) .15

Y en el último párrafo de la Noche tercera aclara Tediato, otra vez portavoz del autor, cuál es el remedio para la convalecencia del país: Coooiste
en sobreponerse al "tedio" pasivo y en establecer un fundamento nuevo para
las relaciones entre los hombres conforme a la primacía de un altruismo practicado, buscando el cumplimiento personal en la dicha ajena.16 Dice Tediato:
-El gusto de favorecer á un amigo debe hacerte
la vida apreciable, si se conjuran en hacértela
odiosa todas las calamidades que pasas. Nadie es
infeliz, si puede hacer á otro dichoso. Y amigo,
más bienes dependen de tu mano que de la
magnificencia de todos los Reyes. (p. 126) .

El remedio está en la acción y en que cada persona acepte su responsabilidad. Dados estos hechos, ofrece alentamiento y esperanza la exhortación
final de Tediato: "andemos, amigo, andemos".

"' En las Cartas marruecas leemos: "En Marruecos no tenemos idea de lo que por
acá se llama nobleza hereditaria, con que no me entenderías si te dijese que
en España no sólo hay familias nobles, sino provincias que lo son por heredad. y 0
mismo que lo estoy presenciando no lo comprendo". Añade el autor las palabras del
cochero de Gazel: "aunque soy cochero, soy noble" (Carta XII, p. 108 f. ). Continúa con su crítica en la carta siguiente: "Instando a mi amigo cristiano a que me
explicase qué es nobleza hereditaria, después de decirme mil cosas que yo no entendí,
mostrándome estampas, que me parecieron de mágica, y figuras que tuve por capricho
de algún pintor demente... concluyó... : -Nobleza hereditaria es la vanidad que
yo fundo en que ochocientos años antes de mi nacimiento muriese uno que se llamó
como yo me llamo, y fue hombre de provecho, aunque yo sea inútil para todo"
(Carta XIII, p. 109 f.).
,. Compárese la importancia de palabras como "abulia vs. acción" y "noluntad vs.
voluntad" en España aún a principios de este siglo (Generación del 98).

407

�entonces eran la Jesuita (con Suárez y Molina) y la Tomista; también conoció bien a San Agustín, San Bernardo y San Buenaventura, no quedando
~ marge~ d,e. las controv~rsias te_ológicas de su tiempo. Por eso su poesía,
sm ser f1losofica en senado estncto, revela una concepción del hombre y
del cosmos perfectamente delimitada, abordando en sus Autos los grandes
temas filosóficos y teológicos: la muerte, la redención, la culpa, el pecado.

LA CONCEPCIÓN ANTROPOLóGICA EN EL AUTO "EL PLEITO
MATRIMONIAL DEL CUERPO Y EL ALMA", DE CALDERÓN
DE LA BARCA
DRA. CELIA

A.

LERTORA MENDOZA

Universidad Católica
"Santa María de los Buenos Aires"
Buenos Aires, Argentina

CADA ÉPOCA y cada autor encuentran su modo de expresión en diversas formas literarias. Calderón de la Barca ( 1600-1681) encontró en el "Auto Sacramental" más amplias posibilidades para su actividad creadora que las
ofrecidas por las formas más estereotipadas de la comedia, aún de la comedia alegórica.1 Según Valbuena Prat 2 un auto sacramental es "una composición dramática ( en una jornada) alegórica y relativa, generalmente, a
la Comunión"; donde la alegoría es la característica esencial del auto, aun
cuando en él se trate de un gran problema filosófico o bíblico (Antiguo y
Nuevo Testamento), y se introduzcan personajes reales o históricos. Sea
como fuere, la redención y la salvación del hombre aparecen siempre como
temática constante, ya a través de toda la obra o cual apoteosis final. El
desarrollo adecuado de la acción dramática requiere, además de la natural
exigencia de perfección literaria, un conocimiento bastante profundo de teología, que se hace más necesario cuanto más dificultoso es el tema tratado.
Calderón, en sus estudios filosófico-teológicos de seminario, siguió la corriente tradicional de su época según se daba en el Colegio Imperial de la
Compañía, y que no abandonó en toda su vida. 3 Las corrientes dominantes

De entre la numerosa producción de Calderón, y donde cualquiera de
sus Autos puede tomarse como punto de partida para la búsqueda de la
antropología subyacente, hemos escogido El Pleito matrimonial del Cuerpo
y el Alma, porque allí está tal vez mejor compendiada y claramente expuesta
la temática antropológica fundamental, que constituye el tema central de
su obra.
Este Auto es uno de los primeros, y de los llamados "breves" con un
tema típico de la Edad Media: los misterios representados por la iucha entre las potencias del hombre. España no acompañó al resto de Europa en
el rompimiento renacentista de la concepción medieval, y esto explica que
la temática en el mismo período sea comparativamente tan diversa, como
lo ha notado Green.4 Los temas medievales se mantienen en España, pero
a través de nuevas formas literarias: en la Edad Media tomaba la forma
de un debate, en nuestro caso al parecer originado en una leyenda del asceta
~lejandro, que encuentra un cadáver y dos ángeles que le explican el sigmficado de la separación del cuerpo y el alma.5 El arcaísmo del tema no
impide sin embargo un tratamiento dramáticamente valioso, pues ha sido
retomado con toda libertad, introduciendo las potencias y los sentidos, la
~uerte y el pecado, figuras alegóricas que constituyen el transfondo negabvo, acechando constantemente al hombre desde su nacimiento. Pero Calderón, de formación escolástica, no les da un sentido maniqueo de fuerzas
del mal equiparables al bien y en eterna lucha. Todo está previsto en el
plan de la providencia divina; y precisamente esa preexistencia de los seres
en Dios es lo que explica la aparente incongruencia de hacer hablar a los
dos co-principios antes de que lleguen a existir, sobre todo en el caso del
Cuerpo, que no vive sino por el Alma. Bajo esta perspectiva providencial,
todo el desarrollo conducirá al fin de cuentas a que el Pecado será vencido
y el Hombre aguardará gozoso la resurrección final. Un clima hondamente
religioso atraviesa toda la obra, sin constituir esto una exclusividad de Calderón : ya Green ° ha notado que los españoles del Siglo de Oro en general

1 Cf. A NGEL VALBUENA PitAT, en Historia General de las Literaturas Hispánicas,
publicada bajo la dirección de Guillermo Díaz Plaja, Editorial Barna, S. A., Barce-

lona, 1953, T. 111, p. 401.
' CALDERÓN DE LA BARCA, Autos Sacramentales, T. 11, Ed. Clásicos Castellanos,
Madrid, 1927; Pr6logo, p. XXIII.
• Historia General. . . cit., p. 403.

408

• ÜTIS H. GREEN, España y la tradici6n occidental, traducción de C. SÁNCHl!Z GIL
Biblioteca Románica Hispánica, Gredos, Madrid, 1969, T. 11, p. 123.
'
' Pr6logo cit., p. LIX.
• Or1s H. GREEN, ob. cit., p. 123.

409

�conceden importancia primordial a la interpretación de la naturaleza humana a la luz de la revelación, y del hombre como imagen de Dios, fundamento del único optimismo posible dentro de concepciones en general dualistas, como es el caso de nuestro autor. De allí la fluctuación constante
entre el ensalzamiento y la denigración de lo humano, entre la imagen del
gusano y el ángel, de las antípodas entre el bien y el mal, una de cuyas
expresiones es precisamente la oposición entre el cuerpo y el alma, tema del
Auto que nos ocupa.
El pleito matrimonial se interna decididamente en los dos grandes temas
de la antropología teológica : el del compuesto humano, y el de las facultades.
Si bien entre los pensadores católicos no hay mayor desacuerdo sobre el
primero, pues todos admiten en mayor o menor medida una unión de tipo
sustancial que les impide caer en el dualismo total; en cambio el segundo
tema ha sido objeto de muy vivas polémicas. Al mismo tiempo toca el
problema teológico de las consecuencias de la caída y del pecado: la muerte
y el peligro frente al destino final. Es difícil, por no decir imposible, separar
los elementos propiamente filosóficos de los teológicos: ambos conforman
un cuadro coherente, un esquema de pensamiento sobre el hombre y el cosmos
expresados en forma poética, esencialmente alegórica, por lo cual requieren
una interpretación. Y si bien a los exegetas y literatos les corresponde en
primer lugar esta tarea, es posible intentar extraer de una obra literaria
los elementos extraliterarios -filosóficos o teológicos- que le sirven de base.

LA

3) el conflicto
4) el desenlace del conflicto y la solución del autor
l. los orígenes del hombre

Ya hemos indicado que Calderón no escapó a la tendencia común de
los autores españoles a explicar e interpretar la naturaleza humana primordialmente a través de la luz de la revelación. Desde este punto de vista
tanto )a explicación del origen cuanto la composición esencial (cuerpo-alma)
está dentro de la línea tradicional: el hombre es un compuesto de un cuerpo
mortal y de un alma inmortal, y ambos son creados por Dios. Por lo tanto
su concepción no puede ser estrictamente platónica, en la medida en que
para Platón el estar unida al cuerpo es un castigo para el alma,7 sino más
bien en la línea de San Agustín, que, aunque de inspiración platónica, admitía la unidad sustancial del compuesto. Sin embargo cada uno posee su
propio destino y su propia función; y refiriéndose a ello dice el
PECADO

ANTROPOLOGÍA BASAL

Para el análisis de la concepción antropológica subyacente a este Auto
Sacramental hemos seguido el mismo orden en que los problemas son en él
presentados, pues la progresión de la acción tiene también importancia para
explicar cómo se da dinámicamente -y no sólo desde el punto de vista de
su composición entitativa- la relación alma-cuerpo. Asimismo no hemos
soslayado los elementos teológicos, pues entendemos que están de tal modo
indisolublemente ligados a su concepción del hombre, que en definitiva se
trata de algo más que de una estricta y exclusiva concepción filosófica; sin
perjuicio de ello atenderemos más especialmente a los elementos que permitan formular una antropología filosófica.
Teniendo en cuenta la aparición de los personajes y el desarrollo de la
acción podemos considerar fundamentalmente cuatro partes en el Auto:

2) la composición interna: las facultades

410

8

. ,Tenemo~, ~ues, dos afirmaciones: a) el alma tiene esencialmente por func1on constitwr el compuesto o naturaleza humana unida al cuerpo; b) la
naturale~a humana será reina absoluta del mundo, o sea, será lo más perfecto existente en el mundo material. Sin embargo se introduce desde el
comienzo, desde el origen mismo del hombre, el tema del mal: los dos males
con que el hombre topa se refieren respectivamente a cada una de sus partes: la muerte al cuerpo y el pecado al alma. De ahí que el Auto comience
por un diálogo entre ambos, explicándose mutuamente cuál es su modo propio de destruir y aniquilar la obra de Dios. Ambos males no tienen igual
rango ni origen simultáneo: la muerte se introdujo por causa del pecado:
1

1) los orígenes del hombre

en la soberana idea
de Dios miré la pintura
del alma hermosa del hombre,
cuya gran belleza, cuya
perfección había de ser,
al cuerpo mortal conjunta
humana naturaleza
reina del mundo absoluta. (67-75)

PLATÓN, Fedón, 83, c-d.

• Los textos del Auto que transcribimos están tomados de: CALDERÓN DE LA BARCA,
Autos Sacramentales, Clásicos Castellanos, T. II, con prólogo, edición y notas de
ANGEL VALBUENA PRAT, Madrid, 1927. Se cita según la numeración de esta edición.

411

�PECADO

¿A un mundo yo no te introduje?

MUERTE

Sí.
De la muerte el pecado origen fue. (21-23)

Lo que sí tienen en común es su función destructora y ciega:
PECADO

Víboras somos; ajen nuestros pies
sus flores ciento a ciento y mil a mil,
mientras no empaña, al ver nuestro arrebol,
su faz la luna y su semblante el sol. (29-32)

Este odio se expresó por primera vez y se concretó en el pecado del Paraíso, pero simbólicamente el poeta lo interpreta como una realidad que
se repite, por la debilidad de la naturaleza, en todos los hombres: desde
su nacimiento el hombre, compuesto de cuerpo y alma, creado por Dios, está
acechado por las fuerzas del mal. Resta por ver, y se verá más adelante en
el Auto, cómo reacciona el hombre frente a ellas.
Analicemos ahora los caracteres de la composición cuerpo-alma. Calderón ha seguido aquí la tradición cristiana de corte agustiniano, pero también podemos apreciar algunos conceptos de tipo aristotélico: el alma -según la describe el Pecado ( 85 y sgtes) - es la parte más noble, teniendo
una cierta semejanza con Dios en cuanto El es de duración infinita, sin
principio ni fin, puesto que eJ alma, si bien tiene principio, no es perecedera
y su vida no tiene fin :
PECADO

porque tiene la segunda [duración]
de las tres que hay: sin principio,
sólo es duración de Dios,
que sin principio y fin t-riunfa;
con principio y fin que es otra,
es la duración caduca
de la vida humana, pues
anochece aunque madruga; (96-104)

Es decir el compuesto en sí es caduco porque tiene principio y fin, pero
el Alma participa de los caracteres angélicos ( de las sustancias separadas
de la filosofía escolástica) pues tiene principio y no fin.9
• Referencia a las tres formas de duración: eternidad ( exclusiva de Dios), eviternidad (propia de las sustancias intelectuales y del alma separada) y tiempo ( correspondiente al mundo corpóreo) . Tenemos una explicación filosófica de lo que
aquí se menciona poéticamente en la Suma Teol6gica de SANTO ToMÁs DE AQUINO,
1, Q. 10: ser eterno es propio sólo de Dios, porque exige perfecta y total inmuta-

412

pues con principio y sin fin
por si.glos de si.glas dura. (107-108)

El alma se une al cuerpo hasta entonces informe, incluso hecho de "lodo
10
de saliva y tierra", infundiéndole vida y animándole (en terminología aristotélica diríamos que el alma es el acto o forma del compuesto) :
PECADO

se le dan a que se infunda
en el informe embrión
de un cadáver sin figura
ni forma hasta aquel instante
en que ella le anima y le ilustra. ( 114-118)

Estos versos nos indican la composición sustancial, donde ambos elementos
se unen generando un vástago: "la Vida", expresión poética que significa
en realidad el cuerpo anirnado.11 Esta unión es simbolizada como unas bodas, conforme a la tradición medieval de donde Calderón ha tomado el tema
y a la que cada parte aporta una dote, consistente en sus propias perfec~
ciones: las Facultades del Alma, y los Sentidos del Cuerpo:
PECADO

llevan en dote a estas bodas
ella las Potencias suyas
y él sus Sentidos de quien
juntos uno y otro usan. (126-130)

Nótese aquí un concepto claramente aristotélico: si bien el entendimiento
y la voluntad (las Potencias) son facultades inmateriales, sus actos propios

no sólo son del alma, sino del compuesto. Otro tanto puede decirse de los
sentidos, que pertenecen al Cuerpo en cuanto son potencias radicadas en
órganos, pero su acto no es meramente corporal, sino del hombre todo:
"juntos uno y otro usan".
bilidad, y sólo El es absolutamente inmutable ( a. 3); el tiempo se düerencia de la
eternidad no sólo en que tiene principio y fin ( esto le es accidental, pues filosóficamente es concebible un tiempo infinito con respecto al pasado y al futuro) sino
y fundamentalmente en que es medida del movimiento ( a. 4) ; y el evo es como
un intermedio entre tiempo y eternidad, no düerenciándose de ellos en que tiene
principio y no fin, sino en que le es propio medir la duración de los seres cuyos
actos no tienen antes y después en sí mismos, pero sí sucesión discontinua ( a. 5).
'º Aquí hay una alusión clara al origen del hombre como hecho de barro según
las Sagradas Escrituras ( Génesis, 2, 7).
" Perfectamente equiparable por lo tanto, a la caracterización aristotélica del alma
como forma de un cuerpo que tiene la vida en potencia (De anim., II, 1, 412 b 6-8).

413

�Esta unión sustancial ha sido querida por Dios y el mal no puede impedirla, pero sí impedir sus efectos, es decir, la prolongación de la Vida, ya
que separándose ambos elementos se aniquilará el compuesto.
PECADO

Ponerla yo impedimento
no puedo, pero si ayudas
tú mi intento verás cómo
su matrimonio se anula_.
pues estas bodas la Muerte
haciendo que se desuna
el Alma del Cuerpo es
la que las da por ningunas. (131-138)

Entonces cada potencia maléfica: Pecado y Muerte, tendrá su propio
trabajo:
PECADO

Nos hemos de introducir
en sus familias: la una
que es la del Cuerpo te toca [a la Muerte]
pues es jurisdicción tuya
cuanto es mortal; la del Alma
le pertenece a mi astucia. (159-164)

A esta función destructora ayudará la misma naturaleza opu~ta de Cu;rpo
Alma: cada uno de ellos busca su propio bien, con una especie de ego1smo
~atura! que lo inclina a determinados fines. Aquí apar~; nuevamente la
concepción platónico-agustiniana del alma forza?ª a la uruon con ~l ~~erpo,
que le veda el acceso a las alturas divinas de la sab,duría y la bo~dad, ~mb.endose
como desterrada el Alma del reino celestial donde ha tenido ongen.. Esta
· · ·a1 voluntad adversa a la unión nos hace presentir desde el comienzo
UUCI
.
f
·, · f
que las "bodas" no serán felices, pues el Alma se resiste a su unc1on m ormadora y anhela ya la separación:

ALMA

Patria hermosa en que nací
forzada a la tierra voy (249-250)
al es.poso que me espera
protesto que voy forzada.
Protesto que en la prisión
del cuerpo que he de asistir
siempre desearé salir
para volver a mi región. (257-262)

414

En cambio el Cuerpo se muestra gozoso por esta emergencia a la existencia,
aun comprendiendo que su destino es volver a la nada de donde surgió.
En la concepción escolástica de Calderón, ser y bien son convertibles, y el
bien para el Cuerpo es existir (por la información del alma) aunque sea
para quedar luego destruido:
CUERPO

Mas, ser quiero; que es error
no ser si en mi mano está,
pues peor no ser será
que siendo ser lo peor. (229-232)

Esta es una franca declaración de la caducidad y contingencia que acompaña todo lo humano, a pesar de lo cual el hombre se esfuerza por ser,
por conquistar su yo y afirmarse frente a la realidad.
El Cuerpo obtendrá la animación por el Alma, pero ella, una vez separada de su origen no tiene ya la misma clarividencia, y por la unión ha
quedado oscurecida, de tal modo que su primer paso en la tierra es impedido por la potencia maléfica que comienza su obra destructora, y una
de las primeras observaciones del Alma unida al Cuerpo será la de haber
caído en pecado:

ALMA

Y a. tierra, tu centro piso
y, en ti mi divino ser,
el primer paso es caer. (279-281 )

Vemos aquí la concepción pesimista de Calderón en cuanto a las posibilidades
de la naturaleza humana para evitar el pecado, quien acompañará al Alma
durante toda su unión con el Cuerpo, el cual, a su vez, apenas despertado
se encamina hacia la Muerte, como a su natural destino. Ni bien unidos
ambos surge su vástago: la Vida, víctima en cierto modo inocente de las
rencillas y dificultades que sobrevendrán, ya que acabarán con ella. Esta
fragilidad de la vida humana, que Calderón ha expresado en casi todas sus
obras,1 2 y que sin duda ha sentido profundamente, se manifiesta con toda
claridad en los primeros versos recitados por la Vida al aparecer en escena:
12

Así por ejemplo la fatuidad que lleva a la condenación es el tema de El gran
teatro del mundo; en La vida es sueño asistimos a un trastrueque de valores, pues
la muerte resulta el despertar a la verdadera vida; la inconstancia y la reiteración
de las caídas llevan a la desgracia final en El gran mercado del Mundo; el Hombre
acosado entre el deber y el placer se muestra en los magníficos versos de Los encantos
de la Culpa; y así podriamos seguir destacando siempre la preocupación calderoniana
por ese ser tan frágil e inconstante que es el hombre.

415

�VIDA

Cuerpo, bruto material;
Alma, espíritu inmortal;
y Vida, llama encendida
que de los dos procedida
vive tan sujeta al viento
que de uno en otro momento
dura lo que ha de durar,
pues de inspirar a espirar
110 ha), más que un solo acento. (330-338)

Este compuesto tan inestable es a la vez profundam~nte p~adojal, mezcla
de brutalidad y angelismo, lo que explica que la rmsma Vida c_ompr~nd1~
el germen de disociación radicado en lo ~ profundo ~e la existencia;
y que por otra parte explica el comportamiento tan . ~verso d~l hombre,
elevándose a veces a alturas casi divinas, y otras rebaJandose mas que las
bestias.u
En suma, podemos explicar los orígenes del hombre y su situación en el
mundo de la siguiente manera: el hombre es un compuesto de alma Y ~uerpo creados por Dios; el alma es inmortal, dotada de grandes perfecciones
y destinada a informar y dar vida al_ ;uerpo, que a su v_ez goza. de _la perfección de los sentidos; pero esta uruon, con ser sustancial, no unpide _que
exista una tensión constante entre ambos polos: el cuerpo, en cuan~o nene
de material tiende al mundo y a sus goces; el alma, en lo que tiene de
espiritual, tiende a Dios y Su reino, donde está, en. realidad~ su verdadera
caracter
de forzomorad a. L a uru·o'n tendrá, pues, para el alma un cierto
.
.
sidad que determinará el constante peligro de supervivencia del compuesto,
ame~azado además en todo momento por sus dos enemigo~, naturales: el
Pecado y la Muerte. Pecado y Muerte, q~e tienen una func1o_n d~structora
de la obra de Dios, son a la vez causa y castigo de las desobediencias y desviaciones del hombre.
,.. Este carácter paradoja! del hombre ha sido también expresado -tal vez con
frases más fuertes y desesperadas-- por Pascal: "Juez de t~as 1~ cosas Y gusano
imbécil de la tierra; depositario de la verdad y cloaca de mcerttdumbre Y error;
gloria y vergüenza del universo". (Pensées, sec. VIII, 434).
.
,. Ese extraño comportamiento le parece a veces inexplicable, como lo atesuguan
estos versos de El divino Jasón:
¿ cómo esta cruz es arco, es pasadizo,
por quien llega al Emp!reo con la frente,
a mi pesar el corazón humano
una vez casi Dios y otra gusano?

416

2. La constitución del hombre
A pesar de su trasfondo dualista, Calderón concibe una armonía entre
las facultades del hombre, por lo menos consideradas entitativamente y antes
de la desarmonía que introducen los artífices del mal; esta armonía deriva de
que el hombre posee en sí las perfecciones de todas las creaturas: los
Sentidos (máxima expresión y más perfecta realización en el reino de lo
material) y las Potencias, que lo asemejan a los ángeles y a Dios.15 Este ser
que reproduce el macrocosmos se nos presenta como un microcosmos, pero que
lleva ínsito un desequilibrio que es difícil superar: 10 consumada la
unión del Alma con el Cuerpo, éste se anima y comienza a obrar por sí,
despreocupándose del Alma, que a su vez se Ilena de interrogantes con respecto a su futuro. En esta representación de las primeras preguntas que el
hombre se dirige sobre su naturaleza y su destino -una vez que ha tomado
conciencia de sí- aparece un notable matiz de angustia, ya destacado por
otros autores.17 El hombre no sabe qué hacer con sus potencias: se ve cercado
de deseos y amonestado por preceptos; su primera reacción es la desorientación, lo cual Ileva a cada potencia en particular a obrar libremente, haciendo caso omiso de las potencias superiores. Veremos pues, que la raíz
de las discordias, y del resultado fatal del pleito, se inicia con esta autoliberación de cada potencia, comenzando por los sentidos, cuya finalidad
es gozar sin limitaciones racionales de su objeto propio. Nótese que Calderón
,. Un texto del Auto Los alimentos del hombre reproducen esta idea casi exactamente:
Y la razón para esto
fue si a ellos les dio el instinto
darle a él entendimiento,
con tantas prerrogativas,
para ser munáo pequeño.
11

Esta concepción del hombre como microcosmos es bastante aproximada a la
noción leibniziana de la "mónada" que refleja el universo: "Además, toda sustancia
es como un mundo completo y como un espejo de Dios; o bien de todo el universo
que cada una de ellas expresa a su manera, algo así como una misma ciudad es
vista de diferente manera según las diversas situaciones del que la contempla...
Puede decirse, incluso, que toda sustancia lleva en cierta manera el carácter de la
sabiduría infinita de Dios y lo imita en cuanto es capaz. Pues expresa, aunque
confusamente, todo lo que sucede en el universo..." (Discurso de Metafísica, traducción de A. CASTAÑO PIÑAN, Aguilar, Buenos Aires, 1962, p. 35).
11
Cf. EUGENIO FRUTOS, "Origen, naturaleza y destino del hombre en los autos
sacramentales de Calderón" en Revista de Filosofía, Madrid, Año IV, No. 15, noviembre-diciembre 1945, p. 525 y sgtes. También ANGEL VALBUENA PRAT en Historia
General. . . cit., p. 403.

417
H27

�st

f
.,
nsitiva en cuanto tal, es decir, no cae en
no niega el valor de la uncio?
e dejados a su arbitrio los sentidos
un extremo platonismo; pero ~i a u:111ª qu d
los dictados de la voluntad.
.
1 l d la inteligencia y sor os a
son ciegos a a uz e
.d
.
el abuso de los goces que
El mal no está en el uso de blos se~tl a1º! smeloqeune cae en la bajeza de todo
·
El "hom re amm ,
•
ellos proporcionan.
d
dº tados de la razón que aconseja
lo sensitivo, no alcanza a enten er 1os ic
prudencia:
CUERPO

·Sentidos tengo? Es así,
é
íd
boca, ojos, manos y o os
mas todos entorpecidos. (349-35l)

y dirigiéndose al alma
·por qué el usar me detienes
, d
de ellos? Sepa yo hasta cuan o
me quieres tener dudando,
hasta cuándo padeciendo. (359-362)·

e

A continuación el Alma va permitiendo el uso y reconocimiento de los
sentidos: oído, olfato, gusto, tacto, vista, que el Cuerpo entrega al Alma
para que se sirva de ellos.18

,

.
. resante comparar aquí la concepción dualista
is En un contexto diferente, es mte
d l mundo material infravaloradontidos
forman parte e
calderoniana -en que 1os se
d
Paul Claudel otorga a los sen. b 'li
al que un poeta roo erno,
'
con el papel slDl o co Y re
.
d la acia divina. Transcribimos algunos
tidos como vínculos para la recepción e
~.
ás •
tes a nuestro propoSito.
de los párrafos m mteresan
d
ue puedan aportarnos a la percepción
"Examinaremos bajo el aspecto _de la a~d a ~ t ·ores que son: el Olfato, el Oído,
de la invitación divina, nuestros cmco senti os m_en
la V1Sta, el Tacto Y el Gusto.
.
t el mismo aparato por el cual
El Olfato es el sentido que tiene por ~ strumen o l
. .,
El Génesis nos
. d al exterior el de a resp1racion.
sacamos directamen~ nuestra v1 ~ l ti
' la materia del hombre, inspiró en su
dice que Dios, habiendo sacado e a 1errap
b' s (20 27) que El no deja de
id (G' 2 7) y os rover 10
,
, .
rostro el soplo de v a
en, f' .
. to de nuestro espíritu [.. .]. Este espmtu,
escudriñar con una antorcha el ,unc1ona~al1en - hay en el cuerpo, de lo que puede
. . t d lo mas esenc1 qut:
] El
siendo el . desas1D11en ° e
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. , &lt;lose es también llamado esencia [. · ·
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t stimonio de s1 ISO1v1en
'
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.
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comunicaciones con el Inv1S1 e Y, pues o
sonido es el órgano apropiado para nues ~ .
on El Por eso El se revela en
. . 'bl
ara nuestras comurucac1ones c
·
.
que Dois es mV1S1 e, P
se acompañan sus manifestaciones,
l d íl graciones Y truenos con que
l
la noche, y as e a
a·e a través de los ruidos profanos y de as apason sólo para _que El abra un paseJ ues decir que el aparato auditivo es por exceriencias pulverizadas [...]. Se pued p '
1 sonoridad divina en el fondo de
lencia el órgano de la Fe [. ·} Hay, pues, e~ t ~gencia y sacud~ento de nuestra
nosotros, a la Vez impregnacion de nuestra m e

418

Como contraparte de esta "dote", el Alma muestra al Cuerpo sus Potencias: y veremos que también éstas, si bien son buenas por origen, son susceptibles de caer en grandes tentaciones, especialmente la Voluntad, mientras que la potencia más fi~l a las normas divinas de la recta conducta
resulta ser el Entendimiento.
La primera facultad que aparece en escena es la Memoria, que no sólo
ayuda al Alma, sinó también al Cuerpo en cuanto le permite recordar lo
que ha visto, gustado u oído.
En segundo lugar aparece la Voluntad, cuya función será:
CUERPO

tú mi privanza has de ser
pues contigo puede hacer
elecciones mi albedrío. (402-404)

voluntad [...y con respecto a la Vista]. Comprendemos así que al rayo exterior corresponde en el fondo de nosotros una paleta de sensibilidades. La Biblia en todas
sus páginas nos dice que Dios es fuego y luz: era, nos dice San Juan, la luz verdadera
que alumbra a todo hombre que viene a este mundo [.. .]. Ahora, escuchadme: la
luz de la Gracia produce sobre el alma efectos comparables a aquellos que la luz
exterior produce sobre el individuo físico [...y sobre el Tacto]. Existen el tacto de
Dios sobre el alma y el tacto del alma a Dios [...). Por otra parte, el tacto propiamente dicho, en tanto que distinto de la pura sensibilidad tactil, en la mano o
paleta digital de la que es la extensión especializada, es por excelencia el instrumento
de nuestra voluntad [. ..]. No es pues sin razón que la Biblia nos habla en cada
página de la mano de Dios o de los dedos de Dios, en quien todo conocimiento es
acción [...]. El Gusto o sabor es la impresión que produce en nuestra boca un cuerpo
extraño, disolviéndose a nuestro provecho [...]. ¿ Cómo evitar la comparación de
esta operación física con aquella del ablandamiento intelectual, a la vez análisis y
constitución, y la reducción de este bocado alimenticio que nuestra pinza bucal ha
tomado de afuera con el amasamiento y la confección en el vestíbulo de nuestro
espíritu de la almóndica inteligible? [...] Nosotros buscamos el maná verdadero
que, bajo todo aquello que el cielo y la tierra poseen de conocimientos y de delectaciones (Sab., 16, 20), oculta el sabor esencial, el átomo eterno y el fruto profundo" .
El sentido de profunda unidad humana, más allá de todas las distinciones -que
llevadas a su extremo constituyen precisamente la raíz de los dualismos- aparece
en este párrafo de transfondo evidentemente filosófico, y cuyas amplias implicaciones
no podemos analizar aquí: ''Uno de los errores de la psicología libresca consiste en
atribuir existencia efectiva a las separaciones que, por comodidad didáctica, establece
la filosofía entre las facultades humanas, como si entre ellas hubiese tabiques, o palabras, o botones para oprimir uno después de otro. No es así. No es solamente
nuestra sensibilidad que nos sirve para sentir, ni nuestra voluntad para querer, ni
nuestra inteligencia para comprender, y todos estos verbos no sirven más que para
definir el modo y el sentido en el cual cada uno aplica el conjunto de sus facultades"
(Presencia y Profecía, traducción de MANUEL PEREA MuÑoz, Ediciones Aguamarina,
Buenos Aires, 1950, p. 56 y sgtes.).

419

�Entonces surge el Entendimiento, quien tiene por función hacer conocer
al hombre su limitación, su desnudez, su nada, apareciendo en última instancia, como la superior de las potencias del Alma. Esta primera núrada
de la inteligencia sobrecoge al hombre inferior, le muestra su tremenda limitación.
CUERPO

¡Oh, cuán trocado me siento
después que te he conocido! ( 433-434)

La reacción inmediata del hombre inferior, simbolizado por el Cuerpo,
es doble: por una parte, revestirse de galas exteriores para disimular sus
carencias, y por otra solicitar auxilio al Entendimiento contra las amenazas
de la Muerte. En este segundo punto el Cuerpo resulta desahuciado, pues:
ENTENDIMIENTO

Gobernar la vida tuya
mas no librarla podré
siendo Entendimiento ,-,o,
porque Dios poder me ha dado
de librarla del Pecado
pero de la Muerte no. (513-518)

El Entendimiento tiene por función dirigir la vida del hombre a fin de
que obre rectamente y evite el Pecado, pero no tiene poder sobre la maldición de la Muerte que pesa sobre él.
Tenemos así la triple distinción de facultades: memoria, entendimiento y
voluntad, de orientación agustiniana; facultades cuya función es regir la
vida del hombre, y que constituyen el llamado "hombre superior". Pero por
sobre todo son las potencias abiertas a la gracia divina, que en digna coronación teológica pone Calderón como suprema información sobrenatural
de la vida humana. De ahí que veamos al Entendimiento ofrecer al Cuerpo
y al Alma un Banquete exquisito, símbolo de la Comunión, que será la
salvación de ambos y lo que les permitirá sobreelevarse y aun reconciliarse
en la armonía interior del hombre en estado de gracia. La dignidad del
hombre procede de dos fuentes: del Entendimiento, en cuanto es capaz de
intelección, y de la Voluntad, en cuanto tiene libre albedrío, lo cual si bien
es una gloria, es también un gran peligro para el hombre, como en seguida
veremos.
La finalidad del hombre es la salvación, la deificación, precedida por la
redención, en figura del Banquete que ofrece el Entendimiento. Aparece así
en este Auto, como en general en toda la obra de Calderón, la doctrina de

la epopeya cristian~: caída, redención, deificación.19 En este contexto, . cuál
de aquellas potencias rectoras tiene la primacía? El Cuerpo h
·éd
la V: J tad
·
a e1egi o a
del
a qwen ve como agente de sus deseos, con la viva reprensión

:i:: '

ALMA

Porque es verdad
que aún no ha conocido bien
al Entendimiento, quien
prefiere a la Voluntad. ( 462-465)

Este pasa3·e ' ·
f
· d.
' un1ca re erenc1a rrecta a la supremacía del Entendimiento
sobre la Voluntad, se ve corroborado por la actuación posterior de ambos
donde nunca el Entendimiento resulta totalmente obnubil d
.
'
tie d ·
a o, smo que manne esp1erta a1 Alma, advirtiéndole los múlti 1
Ji
,
está su· ta. Doc · d
P es pe gros Y crudas a que
Je
trma e corte netamente intelectualista - y no voluntarista
como la de otros autores del Siglo de Oro español- que está dire tam
emparentada con la tradición aristotélico-tomista y no con 1 li c
en~e
niana q h ta
, h
,
a nea agustiue as aqw a seguido Calderón casi constantemente.
Apenas entra ~ ~unciones el Entendimiento, propone un Banquete -símbolo de la Eucanstia- con el cual se saciarán AJm
c
,
t , .
a y uerpo, segun la
ematica general a todos los Autos Sacramentales como ya lo · d.
Pero la E
. t'
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m icamos.
ucans ia nene un sentido más amplio que el hech
·
d
Ja C
·'
· boliz
O llUSIIIO
e
omuruon: sun
a en Calderón todo el misterio de la redención que
es propuesta ~, hombre, que éste puede aceptar O no, y que muchas veces
no acepta, de3andose 11:var por lo terrenal. El Pecado y la Muerte hacen
qu~ el ho~bre se asemeJe a una bestia, siguiendo los dictámenes de sus más
ba1as paSiones: la razón natural y la voluntad (disminuidas por la unión
~~ el cuerpo) no son capaces de enderezarlo; pudiendo operarse la salvac1on sólo po~ 1a gracia
· di vrna,
·
' redención.
·
VIa
Redención que no Je es dada
~ hombre ~m lucha y decisión de su parte, es decir, con intervención del
libr; albedno.. El fin del hombre, la muerte, tiene su origen en el pecado
Y solo la gracia lo puede salvar alimentándolo con la esperanza de la vid
~ra:
a
C UERPO

ENTENDIMIENTO

i Dónde vendré defe11dida
Vida y Alma?
En la comida
que hoy a tu boda he de dar. (540-544)

" ÜTis H. GREEN, ob. cit., p. 157.

420
421

�El Entendimiento propone, pero el libre albedrío acepta:
VOLUNTAD

Si será, pero, sin mí
a comerle has de llegar. (545-546)

Los versos que siguen --donde poéticamente expresa la Voluntad el odio
hacia un Alma que ha preferido al Entendimiento, y su esfuerzo en procura de que el Cuerpo haga todo lo que el Entendimiento desacons_ejason expresión simbólica del libre albedrío separado de las. ~etas orientaciones del entendimiento y, por lo tanto, culpable. En defirutiva el Pecado,
si bien corteja y halaga los sentidos, entra en el hombre a través de la
Voluntad, pidiéndole:
PECADO

Introducirme no más
en la familia del hombre. (592-593)

Si el libre albedrío acepta el pecado, éste se introduce en el hombre impidiendo el Banquete, como nos muestra Calderón. A partir de aquí se inicia
el conflicto.

3. El conflicto
Comienza el conflicto cuando el Cuerpo deja el Banquete porque ha sido
abandonado por la Voluntad, y sin ella y sin fe, encuentra que la Eucaristía
no tiene para él ningún atractivo, y aunque para la Vida es "pan de vida", no
basta al Cuerpo, que sigue sus propias necesidades. La segunda en vacilar es la Memoria frente a las seguras afirmaciones del Pecado en contra del dogma. El Entendimiento interpela al Pecado que se ha ~nt:oducido
en el Banquete, pero éste alega haberlo hecho con el consentmuento de
la Voluntad del hombre. Es decir, toda falta, todo pecado, para ser verdaderamente tal ha de ser voluntario; y allí radica la responsabilidad que encierra tal acción.
Se produce entonces una especie de dialéctica de afirmación y negació~
del Pecado por parte del hombre, simbolizado en el Auto por el arrepentimiento del Cuerpo que hace retroceder al Pecado, y nuevamente con la
exigencia de aquel a la Voluntad para que provea a sus gustos:
CUERPO

422

[a la Voluntad]
Tú otro banquete me da
que si allí el alma comió
yo no comí. (692-694)

Lo que solicita el Cuerpo es satisfacción para cada uno de sus sentidos:
alimentos variados, música hermosa, ricas galas, ociosidad, juegos, amores,
beber y comer serán en adelante los preferidos del Cuerpo. A poco el hombre (simbolizado por la Vida) se pliega a estos requerimientos de su parte
inferior, a pesar de que aún el Alma permanece despierta, pero sin fuerzas
ya para oponerse:
Pues ¿de qué lloras?
¿No será mejor lograr
mi vida en gustos que en penas?
ALMA
VIDA

¿Tú estás de su parte ya?
En aquesta parte sí. (721-725)

Estos goces introducen definitivamente el Pecado en la Vida.. Además
las potencias inferiores ensayan una justificación de su proceder: mientras
insisten en que el Cuerpo necesita comer, el Alma recomienda templanza
o satisfacción virtuosa de las necesidades, pues el hombre inferior es aquel
que no se sujeta a la razón en la satisfacción de sus legítimas necesidades
naturales, intentando someter a la parte superior que se resiste:
CUERPO

ALMA

Todo ese usufructo es mío
y siendo mi esposa ya
has de obedecerme

Sí
pero en lo justo no más. (782-785)

La discusión en torno a lo justo y debido a cada parte del hombre hará
entrar en juego la cuestión del pleito, alegando la nulidad de una unión
en la cual una parte no respeta a la otra. Forma alegórica ésta de indicar
que cuando haya distorsión entre las potencias del hombre, siempre que una
parte no se someta a la otra en el recto orden, se producirá el fatal resultado de la muerte, que metafóricamente es la caída definitiva en el pecado
y en la culpa.
Es de notar que quien se perjudica por estas disensiones es el vástago del
Cuerpo y el Alma, la Vida, el Hombre total, producto de sus dos coprincipios, amenazado por el Pleito matrimonial, vale decir, por la disolución
de los vínculos entre Cuerpo y Alma. El esfuerzo por mantener la Vida
hace que los contendientes se soporten durante un paréntesis, reprochándose
mutuamente sus incomprensiones:
423

�ALMA

CUERPO

[a la Vida]
Pues ¿si no fuera por ti
viviera yo con él más?
Si no fuera por ti ¿yo
sufriera su vanidad? (813-816)

El resumen de su posición filosófica podemos encontrarlo en el cántico
que sigue:
En las bodas del Cuerpo y el Alma
siendo ella eterna y siendo él mortal,
sólo un hijo que es de ambos la Vida
es quien los tiene, forzados, en paz. (845-848)

Aparece reflejada aquí claramente la concepción dualista del hombre en
Calderón: las desaveniencias, independientemente de la intervención malévola del Pecado, están prácticamente ínsitas en la naturaleza de los elementos
que componen el hombre: el alma inmortal, contemplativa de las ideas,
de la gracia, de la virtud, es decir, perteneciente al reino superior de lo
espiritual, y el cuerpo, sujeto al reino de lo material. La oposición de los
dos reinos sólo se da en el hombre por esa peculiar naturaleza suya, unión
de los dos en un nexo forzado, que busca constantemente su disolución.
Es precisamente ese "forzados" lo que impide una exégesis más aristotélica
o aristotelizante de la posición de Calderón, pues de otro modo sería perfectamente aceptable que la Vida sea quien mantiene unidos al Cuerpo
y al Alma, es decir, que en el ser vital del hombre se unifican y llegan a existir
ambos co-principios. Sólo el apetito natural de existir impide o atrasa el
desenlace. Esta desarmonía no sólo es fruto del pecado actual, sino constitutivo permanente del hombre caído, a diferencia de la armonía perfecta
que el estado de gracia había introducido en el Paraíso. Notamos también
la tendencia pesimista que ya hemos señalado con la angustia, pues aunque
teológicamente disponemos de los medios necesarios para asegurar la continuidad de la unión pacífica, las fuerzas contrarias operan con tal vigor
que pueden llegar a sofocar y anular el llamado de Dios. En nuestro Auto,
a partir de la renuncia al Banquete y la aceptación del pecado, ya la gracia
no podrá jugar ningún papel hasta el desenlace.
Quien entrará inmediatamente en juego es la Muerte, que aunque destructora, lo es en cierto sentido ambivalente, pues al convencer al hombre
de su ser mortal por su proximidad, servirá al Entendimiento para sus fines
como guía de salvación: la Muerte es enemiga del hombre en cuanto tiene
de destructiva, pero no le compete el castigo de la parte superior del alma:

424

MUERTl':

mi jurisdicción fatal
no aspira a su perdición;
que sólo es jurisdicción
en la parte de mortal. (886-889)

_Que~a así sell~do táci~ente un acuerdo entre la Muerte y el Entendimiento· ella_ clara un aVJSO al Cuerpo y el Entendimiento se lo explicará.
Un solo pedido formula el Entendimiento a la Muerte:
ENTENDIMIENTO

Mas no sea tal tu empeño
que le cojas en pecado. (906-907)

Este P;1"imer recado de la Muerte consiste en un profundo sueño que se
le ase~eJa: poco a poco las potencias van perdiendo su poder, se oscurecen
Y la Vida y el Alma misma quedan como a oscuras: doble simbología del
estado de Peca~o y del estado previo de la muerte real, que es un sueño profundo: Este sueno es a la vez premonición e imagen de la muerte. Su resultado
e~ ~wr el Alma del Pecado al advertir que en su mesa se halla sin Entendimiento, sin justificación de sus actos. Pero el hombre se resiste y se entrega
al Cue~o y ~ntonces la separación ya estará consumada: Alma y Cuerpo
no podran mas entenderse ni vivir en paz; la Muerte deberá realizar
tarea. Ella es indiferente al bien y al mal, y por tanto corresponde al Es~
tendimiento utilizarla rectamente para alcanzar la salvación. Por eso, au:que la Muerte sea consecuencia del Pecado, es independiente de él:
MUERTE

[al pecado]
Pero, ignoras que neutral
siempre fui y acudo a quien
o me busca para el bien,
o me quiere para el mal. (1058-1061)

es el Pecado quien nublará al hombre para que no piense en la Muerte
y tema así por su destino futuro.

4. La solución del conflicto
La entrega del hombre al Pecado y la negativa final del Cuerpo a someterse a las disposiciones del Entendimiento determinan que el Alma entable
fre~te a Dios el "pleito matrimonial", pidiendo su separación del cuerpo.
Es mteresante notar los argumentos que emplea: primero, que su unión fue
forzada:

I

�ALMA

hoy primeramente alego
la fuerza que protesté
al descender de mi centro. ( 1183-1185)

Segundo, la figura jurídica del "error en la persona", que significa el desconocimiento por parte del alma de la verdadera naturaleza del cuerpo al
cual infundió vida: su natural inclinación al pecado:
ALMA

luego el error de persona
pues quien tan vano y soberbio
procede, ¿qué más error
de persona que sus yerros? ( 1186-1189)

una cita textual de San Jerónimo y otra de San Pablo; todas son concordes
en que el Cuerpo es prisión del alma, y que sólo librándose de él podrá
alcanzar las alturas a que está destinada. Mientras pronuncia su discurso
e insiste en su petición, la Vida y el Cuerpo, al verse en peligro, se lamentan e intentan detenerla. Cuando la separación va a consumarse aparece
la reunión final de las potencias del Alma: la Voluntad, que había traicionado su misión plegándose al Pecado, se vuelve hacia el Entendimiento.
El Cuerpo también solicita ayuda en un interesante pasaje en que Calderón
expone la teoría contraria a la del cuerpo-prisión; el alegato del Cuerpo le
es dictado por el mismo Entendimiento:
ENTENDIMIBNTO

Para probar sus causales, conforme a la costumbre jurídica, invoca la autoridad de la Escritura y de San Agustín. El Salmo 141 al que se refiere
es en realidad el 142 de la numeración usual; también se cita a San Agustín,
Genebrardo y San Gregorio Nacianceno,20 tres de las Lamentaciones de Job,
"' La idea del cuerpo como prisión del alma se encuentra en la Enarración al Salmo CXLI de San Agustín, donde se dice que cuando el alma se separe del cuerpo
"nada combatirá en el hombre contra el alma" (No. 20) y se aprueba con una
cita del Libro de la Sabiduría (9, 15). "El cuerpo corruptible sobrecarga al alma
(No. 22) (Cf. SAN AGUSTÍN, Obras B.A.C., T. XXII, pp. 861 y 864).
El sentido de la frase atribuida a San Gregorio Nacianceno corresponde a su poema
Ad suam animam Anacreonticum (Cf. Sancti Patris Gregorii Theologi, Carmina, Líber
II, Historica; Migne, T. XXXVII, V. 3, c. 1438, 70-75 y 1459, 105-110). Las referencias son las siguientes:

Celerrimi studii
In coelum convertens
Ego pennas purgabo
Ego verbis tollans,
U t agilem quamdam aves
Ad aethera deducam (c. 1438, 70-75).

V estis autem tibi sit, aut camelorum
Pili, more justorum

Aut pellis, veteris
Nuditatis tegumentum
Lectus sit tibi vulgaris. (C. 1459, 105-110).
La cita de Genebrardo corresponde a la obra: Commentaria in Psalmos Omnes
Davidicos, según VALBUENA PRAT ( Historia General cit., p. 458, nota 21). En Dictionaire de Théologie Catholique, Tomo 6, Col. 1184, sub voce GENEBRARD, GILBERT,
se cita como Psalmis Davidis vulgata editione, calendario hebraeo, syro, graeco, latino,
hymnis, argumentis, et cornentariis genuinum et primaevum sensum hebraismosque
breviter apparientibus instructi, in 80., París, 1977. Suponemos que se trata de la
misma obra.

426

Alegar que no fue cierta
la fuerza del Alma, puesto
que ella de su Voluntad
usar no pudo primero
que el casamiento se hiciese,
y cuando le hiciese es cierto
que habiendo ella concurrido
en tus gustos y deseos
alguna vez, ya prestó
ella su consentimiento,
y validó el matrimonio,
pues se embaraza con esto
la nulidad, y será
divorcio sólo, viniendo
tiempo en que vuelva a juntarse
contigo. (1304-1319)

El resultado de esta apelación del Cuerpo es la modificación del alcance
de la sentencia que estaba por pronunciarse. Las causales alegadas por el
Alma: fuerza y error, producirían la nulidad del matrimonio (son conocidos
ya desde el Derecho Romano los vicios del consentimiento -error, dolo y
violencia- que determinan la nulidad de los actos jurídicos). Pero habiéndose convalidado el acto realizado por fuerza y error, por el consentimiento prestado, aunque fuera una sola vez, ya no podrá haber nulidad sino
divorcio, es decir, separación. Para Calderón, poeta cristiano, la muerte no
es el fin, ni puede caerse en la desesperación. La sentencia no es de aniquilamiento sino de separación momentánea hasta el juicio final, que sustanciará
definitivamente la litis.
MUERTE

Dios me manda . ..

427

�que se deposite el alma
cuya sentencia cumplió
el número a sus alientos ( 1358-1361)

El Cuerpo va a los brazos de la Muerte, alcanzando a pedir y obtener
perdón por sus faltas. La Muerte tiene para Calderón el sentido de una
perpetua advertencia a nuestra fragilidad :
CUERPO

No llevo del mundo más
que el desengaño que os dejo,
mortales; y aun fuera mucho
si os sirviera de escarmiento. (1384-1388)

Consumada la separación, el Pecado se apresta a llevarse el Alma pero
es detenido en virtud de los merecimientos de aquella por su amor al Sacramento Eucarístico, que intercede concediéndole el perdón y determinando
que pagará con sufrimientos postreros sus defectos. Tal estado es el del
Purgatorio, en que el Alma individuada y ya separada del Cuerpo es incapaz
de nuevos merecimientos. Incluso por la gracia del gran misterio eucarístico sus sufrimientos son abreviados, entrando en seguida al Paraíso. Esta
separación es momentánea porque Cuerpo y Alma, hechos naturalmente
uno para el otro, serán restituidos a su unidad pñmera con la resurrección
final
CUERPO

Aquí [e.d. en la tumba]
Señor, mi mudanza espero
y que volverá a ser mía,
mi esposa en el día postrero
que en sentencia de revista
deste matrimonial pleito
me la entregues cuando vuelvas
a juzgar vivos y muertos. (1454-1461)

El Pecado queda así burlado y la gracia de Dios triunfa definitivamente.

5. Conclusión
Las notas más salientes de la concepc1on antropológica subyacente a este
Auto -confirmadas por lo demás en pasajes paralelos de otras obras del
autor-21 son las siguientes:
n Cf. EUGENIO FRUTOS, art.

428

cit.

lo. Dualismo mitigado. La concepción de Calderón, siguiendo la línea
agustiniana, es en general dualista: cuerpo y alma, si bien forman una unión,
son entidades en cierto modo contrapuestas y en continua tensión. Su formación escolástica coincidente en afirmar la unidad sustancial del hombre
le impidió caer en un dualismo exagerado a la manera de Descartes: cuerpo'
y alma, aunque son de algún modo expresión de la materia y el espíritu,
no son tan ajenos entre sí como para impedir toda relación mutua. Por
eso hablamos de un dualismo mitigado y no extremo, cual serían las concepciones platónicas puras y las cartesianas.
2o. Pesimismo. La naturaleza humana es vista con cierto pesimismo en
cuanto a sus posibilidades de obrar el bien sin la gracia. Sobre el pesimismo
de Calderón se ha discutido algo, siendo indudable que el tema de la angustia aflora en sus obras, como hemos tenido ocasión de notarlo en este
auto. Eugenio Frutos encuentra cierto paralelo con K¡iergegaard,22 pero se
niega a reconocer una tendencia pesimista en Calderón, polemizando con
Behn 23 y admitiendo el dualismo señalado por Margraff 24 sin aceptar empero como válida la lista de obras en que según este autor el hombre es
sucesivamente ensalzado y degradado. Creemos sí, que existe un cierto pesimismo, pero diverso al de Pascal, tomado muchas veces como patrón y
ejemplo de pesimismo antropológico. Es indudable que Calderón se ha referido en muchas de sus obras a la dignidad de la naturaleza humana, incluso en la obra que comentamos, con más énfasis que los paralelos pascalianos; pero nos parece que su pesimismo radica en su profunda duda sobre
la posibilidad de la naturaleza para obrar el bien sin la ayuda de la gracia.
No está en la línea de un Lutero, en el sentido de afirmar la maldad radical
de la naturaleza humana, ni de un Jansenio sobre la inutilidad de las
obras; pero en la medida en que existe una tensión original entre dos componentes del hombre -cuerpo y alma- sus posibilidades de obrar el bien
se ven disminuidas, y casi anuladas sin la gracia divina.
3o. Intervención necesaria de la gracia. Dijimos al comienzo que los elementos filosóficos están estrechamente ligados a los teológicos. Calderón es
ante todo un pensador cristiano; como tal corona su esfuerzo con la afirmación de la necesidad de la gracia redentora. Sin ella el hombre no puede
alcanzar su destino, ni siquiera su destino natural. Además de la raíz teológica de esta concepción, se le toma más necesaria por su pesimismo antropológico, al que hicimos referencia en el punto segundo. La intervención
de la gracia lo transforma en optimismo. En síntesis, su concepción dual
y pesimista del hombre desemboca en el optimismo de la gracia divina.
.. Id., ibid., p. 528.
,. Id. ibid., p. 534.
" Id. ibid., p. 535.

429

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>mecánicos, tiende a anular en mayor medida la comunicación con el prójimo,
con la parte humana e individual. En la sociedad contemporánea, el hombre
será el artífice de su futuro, tiene dos opciones: abandonarse al poder enajenante de la tecnología dejándose dominar por las máquinas producto de su
creación, o bien utilizar la tecnología como un instrumento de integración
cultural y económica entre los pueblos y los hombres, pero manteniendo su
señorío sobre sus creaciones. La fuerza absorbente de la tecnología lo anula
como ser humano individual; mientras que la tecnología puede servirle como
fuerza de integración, para superar el aislamiento cultural y comercial entre
las naciones.
Entre las diferentes formas de desintegración de la individualidad del hom.
bre contemporáneo, se encuentra la tecnificación, que propende a invalidar
la personalidad, dividiendo al hombre en funciones colectivas uniformes. Esto
produce un divorcio entre la singularidad como nota distinfrva del ser humano
integral y la escisión que en la personalidad humana ocasiona convertirlo en
funciones técnicas específicas. La especialización impulsa el desarrollo de esas
funciones colectivas uniformadas para dividir al hombre, como algo integralmente único, en funciones colectivas especializadas.

/

Sección Segunda
LETRAS

�ALGUNAS NOTAS A PROPóSÍTO DE MACEDONIO FERNANDEZ
LIC. EDUARDO GUERRA CASTELLANOS

Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León y Escuela
de Letras ITE'SM

LA OBRA DE Macedonio Fernández, que ha llegado hasta nosotros compilada
en tres pequeños volúmenes, deja un extraño sabor en nuestro sentimiento.
Una primera visión nos muestra una complejidad de dimensiones: ironia
brutal, aplastante. Soledad inmensa, fría. Humorística fina, desbordada y
pasión, sobre todo pasión. Dimensiones, todas ellas, que conformadas por
Macedonio en rea1ida-des, pocas veces dejan de inmiscuirse en nuestras conciencias. Y sin embargo, esta multiplicidad de facetas hace prácticamente
imposible, por las naturales limitaciones de tiempo y espacio, el realizar
una revisión total de su obra. Este factor y acaso la necesidad de conocer
al creador Macedonio Fernández, nos ba impulsado a explorar un recuadro
de la producción de nuestro escritor: Museo de la novela de la Eterna.

En la advertencia a la obra, Adolfo de Obieta -editor- dice: "Esta
novela fue una gran idea que se dibujó y desdibujó en sucesivas metamorfosis. Acaso interesaba más al autor ~ doctrina que la realización, acaso
soñó más la teoría del 'personaje' que su acción, su ser que su hacer",1
y nada más cierto. Macedonio, entre burlas y veras, nos deja esbozada toda
una teoría de la creación literaria en una serie de cincuenta y siete prólogos,
notas -al autor, al lector, a los personajes-, advertencias y demás.

Macedonio Fernández va entretejiendo una serie de elementos que conforman su ideario estético y teórico literario. Vemos algunos puntos de interés
capital:
1
F&amp;RNÁNDEZ, Macedonio, Mu.seo de fa novela ae la Eterna. Bs. As., Centro Editor
de América Latina, 1967, Libros &lt;le Mar a Mar, p. 5.

311

�1) En
autor:

w10

de los prólogos que llama "A la eternidad", dice nue.stro

"T odo se ha escrito, todo se ha dicho, todo se ha hecho, oyó Dios
que le decían y aún no había creado el mundo, todavía no había nada.
También eso ,ya me lo han dicho, repuso quizá desde la vieja, hendida
nada. Y comenzó.
Una frase de música del pueblo me cantó una rumana y luego la
he hallado diez veces en distintas obras y autores de los últimos cuatrocientos años. Es indudable que las cosas no comienzan; o no comienzan
cuando s11 las inventan. O el mundo fue inventado antigtto".t

Aquí conviene subrayar dos ideas fundamentales:
a) Lo que sirve de supuesto a la creación no es nuevo y sm embargo
debe hacerse.
b) La concepción del mundo como contingencia, Jo cual supone: "El
mundo es una de las percepciones del alma ... " 3
Este extraño inicio sirve, a pesar de todo, de gozne fundamental a la
estructura de la creación macedoniana.
2) La concepción de la novela es otro elemento de importancia. Dice
Macedonio Fernández:
'?v-0vela en que todo se sabe o al menos se ha averiguad&lt;J mucho,
para que ningún personaje tenga que mostrar a la vista del público
que no sabe lo que le sucede, que el autor ignora lo que le sucede
o lo mantiene a aquél en la ignorancia por falta de confianza (. . .)
Novela "Bn que la imposibilidad, de situaciones ,, caracteres, que es el
criterio para clasificar algo como artístico sin complicación de historia,
ni fisiología, se ha cuidado tanto, que nadie, ningún conocedor cotidiano de imposibles, ninguno a quien le sean familiares, podrá desmentir la cónstante fantasía de nuestro 'Telato alegando que hechos o
personajes los tienen vistos enfrente o a la vuelta".•

¿Jugueteo? ¿Realidad? Acaso. Pero lo cierto es que con Museo de la
novela de la Eterna nace un~ nueva forma de novelar donde eI autor
~

lbid., p. 16.
• FERNÁNDEZ, Macedonio, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, Bs. As., Centro
Editor de América Latina, l 967 ( Serie del Encuentro 3Q) .
• FERNÁNDEz, Macedonio, Museo de la novela de la Elerna, pp. 20-21.

- teorizando sobre la creación- va trazando sin querer el completo conocimiento del desarrollo ulterior.
. 3) Ideario estético: Macedonio Fernández necesariamente tiene que parbr de un supuesto doctrinario. Mencionamos algunos puntos importantes:

a) "Busco distraer al lector por momentos, opresivamente, cuando
deseo impresionarlo para la sutileza emocional que necesito engendrar
en él, peque,ñas irnprésiones que concurran al propósito emocional de
conjunto de obtenér en él un estado único final y general que imide
su sensibilidad sorpresivamente cuando no está en guardia y en conciencia de hallarse ante un plan literario y no espera, ni advierte ·luego,
haber sido conquistado".5

b) "Yo quiero que el lector sepa siempre que está leyendo una novela
y no viviendo un vivir, no presenciando 'vida'." 6
c) "Lo que yo quiero ( ... ) es ganarlo (al lector) a él de personaje;
es decir, que por nn instante crea él mismo no vivir''.7
Los tres juicios e~resados aquí nos llevan a algunas consideraciones.
Nuestro autor conscientemente -y aquí está lo grave- desea un lector
desguarnecido, con la guardia abatida, para hacer de él, por una parte,
un ser consciente de la ficción del mundo novelesco, y por la otra un
personaje que participe de manera necesaria en el no-vivir del propio mundo.
O para decirlo con Macedonio: "Un choque de inexistencia" en la psique
de él, del lector, "el choque de estar allí no leyendo sino siendo leído, siendo
personaje".ª
4) Los personajes: El punto de partida. es que los personajes tienen su
nacimiento en la realidad. Dice nuestro autor:
"Todo personaje medio existe, pues nun~a fue presentado uno del
cual la mitad o más no tomó el autor de personas de 'vida." 9

Nada hay en la imaginación que no hubiere pasado por los sentidos,
diríamos nosotros. El personaje, ente imaginario, nace calcado de las circunstancias que rodean al autor; acaso de él mismo. Pero, por otra parte:
' lbid., p.
' lbid., p.
'Ibídem.
• Ibídem.,
' /bid., p.

38.
39.
p. 40.

41.

312

313

�"Todos los personajes están contraídos al soñar ser que es su propiedad
inasequible a los vivientes".10

El autor toma al personaje en su "mitad o más" de la realidad, y luego
éste, -ya con existencia, sueña ser real, con lo cual ejecuta y siente: ~uiere
vivir. Dice Macedonio: "Lo que no quiero ( ... ) es que el personaJe parezca vivir, y esto ocurre cada vez que en el ánimo del lec~r hay aluc~ación de realidad del suceso: la verdad de la vida, la copra de la vida,
es mi abominación" .1 • Por ello precisamente crea nuestro autor un personaje
que no figura en la novela. Este ser, que no es ser de fantasía con .respecto
a ]a creación novelesca, sirve de filtro coritra el impulso de realidad del
lector.
Por otra parte, debernos mencionar también otro fragmento de enorme
proyección para este inciso:
"-Yo deseo saber entre qué gente me vMé aquí.
-Ninguna que desmetezca. La el'erna, De un amor, El presidente.
-Porque debe usted saber, señor escritor, que yo ya no estoy para
aprender ni para er~eñar a otros. Yo me. llamé a 1JeCés Mignon en
Wilhelm Meíster ...
P-ero si tenemos aqui a la Eterna que se llam6 Leonora en Poe; y la
que se llam6 Rebeca en lvanhoe. Y también nuest-ra Eterna figuró en
Lady Rowena.
-Cuándo encontré para mí el gran novelista.
-¿No lo habrá hallado ya usted aqui?
-Pero fíjese que su novela no sea con "cierre hermético, sino con
salida a otra, porque soy personaje de transmigración y me de-bo no a
la posteridad de los lectores sino a la posteridad de los autores.
-Sea: por mí, que se porte bien aquí. No creo por lo demás que
los autores del porvenir se conformen con personajes usados, pero esto
no me concierne. Estamos entendidol'.12
Confirmación clara para aquella aseveración primera: Nada hay de nuevo.
Todo está hecho. Y sin embargo, hay que hacerlo.

•
'° lbidem.
u lbidem.
" lbid., pp. 59-60.

314

Hemos dicho que ya desde 1a multitud de prólogos el autor comienza
su novela. Este proceso creativo pasa pues por varias fases:
a) Prese,1tación de la novela desde su exterior.
"Novela con dos comienzos, según preferencias. Con mucho dolor
y entusiasmo, pero ninguna muerte, sino la palabra fin que se escribe

lejos. Mucho después que se habrá terminado de leer el título (. . .)
para most-rar cuán poco de su existencia le debe la novela a la muerte.
Ni a la vúia (verdad, realism-0).
Con dos imposibles casi resueltos ( ...), con una única interrupción
de lectura y de narrativa para que dulce persona se vistiera y entre
tanto el lector no tuviera pretexto para leer, que es su modo de mirar.
Con veintinueve prólogos de no dejarla empezar. Con tres tiempos
matemáticos nuevos, exclusivos de ella, de su 'tiempo de novela' (. . .) .
Con personajes de las tres edades, marcadas por el olvido ( . . . ) con
el dolor de la niña, cuyo hermoso amor no fue- sabido. Y las firmezas
de ventura de un amor El-No existente Caballero".13
b ) Anticipaci6n del relato. El autor narra, en uno de sus innumerables
prólogos, sencillamente el contenido de la novela.
"Un señor de cierta edad: el presidente, en un paraje de nuestro
país, va reuniendo a todas las personas que en sus excursiones fuera de
su casa se le hacen simpáticas, y quieren vivir con él.
Esta tertulia de la amistad se prolonga un tiempo feliz, pero el huésped no lo es: incita a,,sus amigos a entrar en una acción".ª

c) Presentación de los personajes que intervienen en la novela:
Es interesante notar la descripción desconcertante. de Macedonio con respecto a cada uno de sus personajes. Esta presentación, por otra parte, ya
nos muestra la tesitura estructural de la obra macedoniana. Veámosla.
"Personajes efectivos: Eterna, Presidente.
Personajes frágiles: por vocación de vida, porque creen.
Que serán felices: Quizage.nio, dulce-pernona.
" lbid., pp. 48-49.
" lbid., p. 71.

315

�Personajes de la inexistencia: (con presencia): Deunamor.
Personaje perfecto: por genuina vocación, contento de ser.
Personaje: simple.
Personaje de fin de capítulo: el viajero.
Personaje de la ausencia. O la ausencia personaje: el hombre que

fingía vivir.
Personaje relámpago y teórico: metafísico.
Personaje impedido y candidato a personaje: Federico, el chico del
largo palo.
Personaje ignorado: única celebridad que se contiene en la novela.
Personaje con el ser de ser esperado: amada de Deunamor.
Personajes po&gt;r absurdo: el lector y el autor.
15
Personajes desechados ab initio: Pedro Corto y Nicolasa Moreno".
d) Descripción del personaje central: Eterna.

Macedonio Fernández hace aquí gala de un muy particular lirismo, en
fin, autor-personaje que siente una terrible nostalgia an.te Eterna.
"Quien pasa delante de ella pierde el don de olvido, )' si puede olvidarla es un lisiado.
Quien no puede olvidarla se detiene y la comprende, la ama sin
resignación posible''.16

e) 1ncidentes con algunos personajes.
El autor aun en los prólogos discute y argumenta con algunos personajes.
La argumentación va desde el despido de algunos de ellos hasta la discusión
por los nombres que él les ha impuesto. Piénsese en Nicolasa (personajecocinero) que es despedida porque la novela es de "ayunadores''; o bien en
Federico, quien no quiere ser personaje sino ayudante del autor. Asimismo
en Quizagenio, que discute con el autor por su horrible nombre, etc.
f) Un personaje, el Presidente, escribe a Ricardo Nardal.
Extraordinario ·contrapunteo ficción-realidad que realiza Macedonio. En
la carta a NardaJ el Presidente confiesa que antes de ser protagonista de la
11

lbid., pp. 77-78.
,. Ibid., -p. 83.

316

novela asistió a un banquete donde aprendió nuevas manera de aplaudir.
El ya conocía algunas:
"Para llamar al mozo, para espantar gallinas del jardín, para cazar
una polilla al vuelo, para hacerse abrir la puerta y para hacer avanzar
primeros pasos al hijo de meses".1.1

Posteriormente, en el banquete, ha aprendido dos formas más:
"El del autor ll orador que se auto-aplaude (. . .) y los que se constituyen con largos finales musicales de 6pera". 18
g) La metafísica de un Mrsonaje: el Pre$Úlente.

"Siente dos deberes de metafísico: uno con Eterna: demostrarle y convencerla de la nihiliclad de la nada ( ... ) , otro con dulce-persona: demostrarle y convencerla de la ni.hilidad del pasado".19
Interesante disposición de ánimo y espíritu es la que dejan esta multitud
de prólogos. Cada uno de ellos sirve de "filtro" a la sensibilidad desbordada
del "lector-personaje". Cada uno de ellos es barrera que impone el determinado cauce que el autor ha querido destinarnos en su eoncepeión narrativa. Y aquí nos encontramos leyendo y siendo leídos. Recreadores y
copartícipes de la creación. Soñando, y desde mucho tiempo atrás, siendo
soñados por Macedonio Fernández.
lnternémonos en el laberinto. Vivamos al Presidente y Eterna. ¡ Qué
generosidad la de este autor que nos ha creado para mostrarnos en su museo!
Comienza la novela. Vista al relente se nos muestra una estructura desconcertante. Hay aires de angustia que nos arrebatan. Aquí y allá claves
laberínticas; la acotación al capítulo primero: "Fluye el tiempo que hace
llorar",- y luego más adelante: "¿Qué dice la casa, el camino? Por mí pasan
los hombres, los i!lmortales hombres pasan pero inmortales".20
Tiempo y espacio. Condicionadores, arrebatadores de nuestra humanidad
y -"vida"~ para transportarnos desde ahora al mundo de los no-vivientes:
lo;¡ personajes.
Importante afirmaci6ru -por otra parte- la de la casa. "Los inmortales
" Ibid., p. 103.
"' lbidem.
,. / bid., p, 111.
:o I bid., p. 120.

i\

317

�hombres pasan,
en No toda es
metafísico y no
en mucho esta

pero inmortales". En la "Ikscriptio-Metafísica" consignada
vigilia la de los ojos abiertos, Macedonio Fernández ahora
escritor de ficción, tiene una serie de conceptos que aclaran
alusión de la casa.

''Tesis única: La existencia no existe.

Segunda tesis única: no identidad y no reconocibilidad del mtmdo
y del individuo conciencial.

Luego, todo reconocimiento, toda identificación, toda mismidad, es
tautológica.
La existencia no existe. Repito una vez más que carece de todo
sentido decir 'yo so,?, como no lo posee decir 'yo no soy'. Yo no percibo, además del dulce de azúcar, su 'existencia'; nada puedo sentir
de esa existencia; es una tautología; como nada puedo sentir o decir
del no-ser. Durante el no-ser nada puedo decir de que no soy ( ... ).
Mi tesis, pues: ni la conciencia ni el mundo tienen 'existencia'.

Personajes que no son personajes y de pronto son autores de la novela
que viven:
"Quizagenio. No me preguntes, Dulce Persona, qué ha,y hoy en la
novela. Esta vez no estamos en personaje, vamos a hablar nosotros y
para nosotros. Esta vez somos, no somos personajes para entenderlo. •
mira arriba, en la página en que estamos, Dulce Persona, el rótulo de
esta esce-na".2'"
Y más allá, otra clave; el autor sospecha una sombra tenue en la
25
página. Es el lector que se acerca más y más a personaje.
En fin, de desconcierto en desconciertq hasta el final. Unión última
donde autor-lector-personaje confundidos quedan en esa particular vi"\
sión de mundo, angustiosa.

Ni la conciencia ni el mundo tienen perfil, unidad.
Por ello sus inmortalidades: somos individualmente inmortales por
que no existimos".22

Extraña pero aparente contradicción: "somos inmortales por que no existimos". Hay que pensar que la condición de no existencia para Macedonio
tiene una gran trascendencia. El personaje es no viviente. Macedonio quiere
que seamos personajes, Juego: lector no viviente y por tanto inmortal. ..
Y luego, por otra parte, ¿Cómo explicaríamos, si no, ese personaje Deunamor?
¿ Cómo explicaríamos nuesfra misma condición de personajes si no es porque dejamos a un lado nuestro existir para adentrarnes en la "estancia de
la Novela"?
Luego, más adelante, otra clave laberíntica:
''IJulce Persona. ¿Qué va a suceder pronto en la novela, Quizage-

nio?

23

Quizagenio. Te lo diré cuando yo sea el autor" .
" Cfr. Ibídem.
"' FERNÁNDEZ,

Macedonio, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, pp. 201-

202.
n Fl!RNÁNDEZ, Macedonio, Museo de la novela de la Eterna, p. 137.

318

,. !bid, p. 139.
" Cfr. !bid., p. 161.

..
319

�EL AMOR, LA MUJER Y EL MAR EN LA POES1A
DE PABLO NERUDA

LEnCIA. PÉREz G uTIÉRREZ M.L.E_.
ITESM

EL TERCER LATINOAMERICANO que recibió el Premio Nóbel de Literatura
( 1971 ) fue Pablo Neruda. Junto con Gabriela Mistral, su maestra, y su
amigo Miguel Angel Asturias forman la repre.sentaciqn de las letras hiSJ2anoamericanas en el concierto universal de los Pre_mios Nóbel.
Nativo de Parral, república de Chile, Neruda se refiere a su familia en
estos términos: ''Mis tatarabuelos llegaron a los campos de Parral y plantaron viñas. Tuvieron unas tierras escasas y cantidades de hijos. En ~l
transcurso del tiempo esta familia se acrecentó con hijos que nacían dentro
y fuera del hogar. Siempre p rodujeron vino, un vino intenso y ácido, vino
pipeño, sin refinar. Se empobrecieron poco a poco" salieron de la tierra,
emigraron volviendo para morir a las tierras polvorientas del centro de
Chile" .
.
Pablo Neruda edificó una de sus casas en un pedazo de la costa chilena
cercana al puerto de Valparaíso denominada Isla N~ra. Neruda compró
esta casa a un viejo capitán de navío que 1a construía para su familia. Es
un pedazo de playa con grandes rocas en donde rompe el mar furiosamente.
Toda la casa está adornada con motivos de mar: conchás marinas, el tim~n
de un barco, ventanas redondas; al segundo piso se sube por una escala tlé
cuerdas como las de los barcos. En la casa se encuentran tres mascarones
de proa, uno en forma de Medusa, otro más pequeño llamado la "Maria
Celeste" y otro en el patio de la casa. A uno de estos mascarones dedicó
Neruda el Soneto LXVIII, en que exalta la figura de la "niña de madera"
que no llegó caminando.
La niña coro-nada flor las antiguas olas,
allí miraba con sus ojos d errotados:

321
H-21

�La gran lluvia del Sur cae sobre Isla Negra
como una sola gota tr:anspare_nte '.Y pesada,
el mar abre S1!,S hojas frías y la recibe
la tierra aprende el húmedo destino de una cC&gt;p~.

sabía que vivimos en una red remota
de tiempo y agua y olas y sonidos y lluvia,
sin saber si existimos o si somos un sueño.
Toda la casa de Isla Negra está inundada por una colección de barcos
en miniatura, de todas formas y estilos, sin falt:ar los armados dentro de
botellas. Además Neruda fue un gran malacólogo. Su colección de conchas
marinas era una de sus pasiones. El mismo relata ~n sus Me.morias: ''Tuve
las especies más raras de Jos mares de China y Filipinas, del Jap6n y del
Báltico, caracoles antárticos y polymitas cubanas, o caracoles pintores vestidos de rojo y azafrán, azul y morado, como bailarinas del Caribe. . . Exageré mi caracolismo hasta visitar mares remotos. Mis amigos también comenzaron a buscar conchas marinas, a encaracolarse. En cuanto a los que
me pertenecían, cuando ya pasaron de quince mil, empezaron a ocupar
todas las estanterías y a caerse de las mesas y de las sillas. Los libros de
caracofogía o malacolog'Ja como se les llama, llenaron mi biblioteca. Un
día lo agarré todo y en ocho inmensos cajones los llevé a la Universidad
de Chile, haciendo así la primer donación al alma mater. Ya era una
colección famosa. Como buena institución sudamericana, mi Urúversidad
los recibió con loores y discursos y los sepultó en un sótano. Nunca más
se han visto".
Su quehacer poético está contenido en más de treinta libro$, el primero
publicado en 1926 y el último en 1962. Sus libros han sido traducidos a
ochenta idiomas y entre todos son cerca de quinientas ediciones.
En sus poemas ha tocado infinidad de temas, entre los que destacan:
el amoroso, el existencial, el amor a su tierra, la naru_raleza, el anhelo, la muerte y otros; pero entre ellos sobresale su ardiente amor por el mar. Esta vinculación del poeta con el mar se ahondó cuando se fue a vivir a Isla Negra. Allí)
e1,1 contacto con el mar, florece espléndido su plectro. En el Soneto LXXXV,
con la pupila atenta, vuelto al mar y al espectáculo de esa naturaleza indómita, contempla que

(Soneto LXVII)
Muchas veces Isla, Negra se encuentra cubierta por la bruma del mar
Y el poeta observa como la neblina invade la costa y +~
=.....b·'1en su casa:

Neblina, espacio o cielo, la vaga red del día
crece con fríos ~eños, stmidos '.Y pescados,
el vapor de las i.rlas combate la comarca
palpita el mar sobre la luz de Chjle. '

•
• • .adws, caen las lágrimas de la naturaleza.
(Soneto LXXIV)
Isla Negra
if fue el refugio
, . preferido de Neruda. Allí en contacto con el
mar, se ton ica~a su espmtu y brotaba incontenible su poesía. "El cielo
es lin
una' red
h . cua1ada de peces sombríos." "El t empora1 al desatarse ,arre~º .~ OJas oscuras y suelta todos los barcos que anoche amarraron al
cielo. Fueron para el poeta esos días pasados junto al mar "radiante dí
balanceados
por el agua marina" donde "el vien
. to de1 mar. caza errantes
s as
·
,,
gaVIotas .

En estrecha vmc
· u)a.ci"6n con el mar se encuentra la poes'1a amorosa de
N
. te poemas
deeruda, en varios de. ,sus libros entre los cuales destacan los Vem
amor y una cancion desesperada, Estravagario, Los versos del capitán y
ien sonetos de amor. Allí en conjunción admirabl
1
del poeta.
e se exp aya el estro

e·

. Centrando nuestro estudio en los libros que ahondan
.
,
l
Y enra.izan su temad • e amor y que marcan la trayectoria desde su juventud hasta su
ma ~~• observamos en la poesía erótica de Neruda tres aspectos: la íntima
conexion que se establece entre el amor y el mar· la relac·,
f d
mu·e
1
• .
,
ion pro un a
EJ r-mar; Y os sentmnentos del poeta empapados por el aguasalina.
tica en

Del mar hacia las calles corre la vaga ni.ebla
como el vapor de un buey enterrado en el frio,
y largas lenguas de agua se acumulan cubriendo
el mes que a nuestras vidas prometió ser celeste. ..

La lluvia azota también a Isla Negra y - la inunda con su voz clara y
-diáfana:
322

n los Sonetos de amor define Neruda este sentimiento que avasalla tod
quel derrumba montañas, que arrostra heroísmos. En el soneto LXXXvnº1'
excama:

323

�Oh amor, rosa mojada por sirenas y espumas,
fuego que baila y sube la invisible escalera
y despierta en el túnel del insomnio a la sangre
para que se consuman las olas en el cielo,
olvide el mar sus bienes y leones
y caiga ·ez mundo adentro de las redes oscuras.

•

Enel sone.to XII tratando de descifrar lo que es amar
., y preguntándose
qué significa la entrega, hace una admirable comparac1on:

Ay, amar es un viaje con aguá y con estrellas_,
con aire ahogado y bruscas tempestades de harina:
amar es un combate de relámpagos
y dos cuerpos por una sola miel derrotados.
El amor no sólo es un viaje que se emprende o un_ combate_ de relámpag~;
· ·car el amor con la wpetuos1dad de las o as
es más. Nerud a 11ega a 1·dentifi
del mar en los Sonetos LXI Y XV:

Cuando el amor como una inmensa ola
nos estrelló contra la piedra dura,
nos amasó con una sola harina. . •
Porque el amor, mientras la vida nos acosa,
es simplemente una ola alta sobre las olas.

y en el mar su am.or se exp1aya Porque un 8 de septiembre escribe:
Hoy el mar tempestuoso
nos levantó en un beso
tan alto q1Le temblamos
a la luz de un relámpago
y, atados, descendimos
a s1Lmergimos sin desenlazarnos.
La

eriodista chilena Lenka Franulic ha dicho que Neruda es el ~ta
d e1 amor y que «Je puso nombre al amor". Toda
. la obra del poeta
, vrespira
1 di
1:__
, ..:co Se han hecho muchos estudios sobre su poesia.
oo a
un CWJ.14 erou .
b
, del
T ·te1boim en una entrevista que le hiciera en 1943 se expresa a as1
e1 : "Su geruo
. vi·vi·ente le ha hecho la voz mágica del hombre en el amor,
poeta

p

324

y en el combate, en la guerra por su destino y su libertad; la voz humana

del mar, el cielo y del más profundo misterio del planeta".

Y ¿ cómo es la muje'r que Neruda describe tan prolijamente en sus versos?
En sus poemas las comparaciones entre la mujer y el agua se suceden
en forma interminable. "Por eso tú saliste del sur como una isla poblada
y coronada por plumas y madera." El poeta dirá con alegría: "Busco el
sonido líquido de tus pies en el día", tus "pies claros que resbalan navegando en la espuma"; y las manos son tan blancas y bellas "como si en
la mañana del mar fueran creadas". Todo en la mujer le atrae. Dirigiéndose a Matilde le dice tiernamente: "Mi fea, el mar no tiene tus
uñas en su tiendau.
La mujer que Neruda describe en sus poemas canta y llora, sufre y goza,
y tiene en su boca "la sonrisa del agua". Esa es la imagen de la mujer
que el poeta entrega en su poesía. La mujer y el mar engendradores de vida.
Vitalidad y alegria. La mujer con ·sus cantos se une a la interminable sinfonía que el mar entona cuando las olas se estrellan furiosamente en los
peñascos. La mujer canta de cara al viento, enhiesta, altiva : "He dicho que
cantabas en el viento / como los pinos y como los mástiles". Y ríe y allí
"junto al mar en otoño, / tu risa debe alzar / su cascada de espuma".
Pero hay algo en Ja mujer q~e atrae hondamente al poeta y esto son los
ojos: "las ventanas del alma" como dijeran los poetas. Y aquí la identificación ojos-mar es total y completa:

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el ma.r a la orilla de 1Ln faro . ..

Y en el poema "Inclinado en las tardes ... " expresa :
Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
A la mujer, "niña, venitla de lejos, traída de tan lejos. . . Quejumbre,
tempestad, remolino de furia (que) cruza encima de mi corazón", a esta
mujer es a la que Neruda canta. Mujer que lleva en sí "la embriaguez
de la ola", que está "eternamente en fuga como la ola". Mujer-mar. Mujer
que se escapa, que es vida y agua, que es lluvia y ola:

De la ola, una ola y otra ola,
verde mar, verde frío, rama verde,
yo no escogí sino una sola ola:
la ola indivisible de tu cuerpo.

325

�La "Canción desesperada" es uno de los poemas en donde ~en~, c~n
mayor ímpetu esta unión del amor-mujer-mar. .En una conferenc~ medita
que Neruda proporcionó a su secretaria y biógrafa Margarita Agurrre, consigna que este poema fue escrito en Puerto Saavedra. El poeta escuchaba
en esos momentos todos los ruidos del mar: el embate de las olas en los
acantilados Jos gritos de las gaviotas, el sonido sordo del mar. Sostiene Angel Valbu:na Briones que este poema "resume ~l mensaje desabrido qu~ se
deduce de la relación amorosa cantada en el libro. No cabe la comlllllcación. La experiencia física, tan intensamente descrita en el poema noveno,
no rompe la soledad". Alfredo Loiada explicando este poema dice que
"es un sostenido 'farewell' en que el hablante, náufrago una vez más en su
sentimiento del tiempo y de la ausencia, rememora en húmeda hora a la ,
ausente, a 1a que amó y perdió".
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El ría anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado co11W los muelles en el alba.
Es la hora de partir, ¡oh, abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
¡ Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

E11 ti se acumularon las guerras y los vuelos.
En ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía,
como el mar, como el tiempo. ¡Todo en ti fue
naufragio!

En muchos de los sonetos de amor menciona Neruda la relación íntima
entre mujer y mar. La mujer se sumerge en el mar y se confunde en él
como la perla en la concha. Las metáforas surgen claras, nítidas, con gran
economía de léxico que busca siempre la exacta dimensión en el vocablo:
Hermosa, reverbero de la indeleble espuma,
deja que tus caderas impongan en el agua
una medida nueva de aisne o de nenúfar
y navegue tu estatua por el cristal eterno.

(Soneto JX)

La reiteración de Isla Negra en la poesía de Neruda se vuelve motivo
poético. Alü está la mujer presente también.
Mientras la magna espuma de Isla Negra,
la sal aiJul, el sol en las olas te mojan,

•
... mientras tú sales del mar, desnuda,

y regresas al mundo llena de sal y sol
reverberante estatua y espada de la auna.

(Soneto de Amor XIX)
, En otros poemas Neruda invita a la mujer a conocer los secretos del mar:
Ven a tocar el fuego del azul instantáneo", le dice en el Soneto XXIV.
. El .~ar Y l~ mujer, motivos estéticos en el paisaje, son para Neruda insplraClon, cammo, senda, Derroteros por donde su poesía se vuelve íntima
sentida, em.ocio~da. En el ~neto de Amor XXXIV, mar y mujer se une~
en un motivo filial La mu3er es náyade e hija del mar:
Eres hija del mar y prima del orégano,
nadadora, tu cuerpo es de agua pura,
cocinera, tu sangre es ti.erra viva
Y tus costumbres son florídas y terrestres.
Al agua van t-us ojos y levantan las olas,
a la tierra tus manos y saltan las semillas,
en agua y tierra tienes propiedades profundas
que en ti se juntan como las leyes de la greda.
Náyade, corta t-u cuerpo la turquesa
y luego resurrecto florece en la cocina
de tal modo que asumes cuanto existe.

Y al fin duermes rodeada por mis brazos que apartan
de la sombra sombría, para que tú descanses,
legumbres, algas, hierba: la espuma de t-us sueños.

Neruda se defme personalmente como "el poeta del amor" y se retrata
e~ sus poemas. Cuando Mariano Alatorre en un estudio crítico publicado en
Ztg Zag (1924) afirmó que en Veinte poemas de amor y una canción

327
326

�" chas imá enes bonitas y originales, pero se predesesperáda hallaba mu
g
lit
. " Neruda contestó
.
ad del libro no era un truco erano '
guntaba,s1 la amd a 1 libro su vida y "el amor de algunas mujeres queque babia conta o en e
. 1 Marisombra. En sus
.das" En 1962 les dio nombres a las dos: Man_so y
1
lí tristeza
n . .
ta evoca sus estados a.nínucos de me aneo a,
,
Veinte _P_oemas. . . el
ha lle do el verdadero amor. Son escarceos
desolac1on, soledad. Aun no
. ga d
oo cierto de1·0 de romanticismo
de juventud. Es un Neruda apasiona o c
y patetismo de adolescente:

ix:e

Cien sonetos de a:mor ~ca un nuevo estadio en su trayectoria. Allí se
encuentra un Neruda diferente, distinto. No en vano han pasado cuarenta
años. El poeta ya en plena madurez está seguro de sí mismo. Dice a su
amada: "Surgí para vivir entre tus manos / me levanté del mar a tu
alegría''.
En el Soneto XLIX se vuelca todo su sentimiento y su alegría de vivir.
En plena posesión del amor rompe el silencio para decir: "por eso canto
al día y a la luna / al mar, al tiempo, a todos los planetas / a tu vo-z
diurna y a tu piel nocturna".

... para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

El caminante ha llegado ya al fin de su senda, y la suprema aspiración
brota incontenible y se vierte en el Soneto XLIX. Es su testamento, su
legado, su última voluntad, su postrer deseo:

. Los versos del capitán fue un libro que en 1954 cl~spertó el . ínter~ d:
1:,. crítica. El poeta iba forjándo.se y cantaba a, una mUJet, pero SID decir s

Cuando yo muera quiero tus manos en mis o¡os:
quiero la luz y el trigo de tus manos amadas
pasar una vez más sobre mí tu frescura:
sentir la ruavidad que cambi6 mi destino.

nom'br;e.
el rb L
vas
I ro . as u
E l . ·ente paso en su trayectoria amorosa lo constituye
sigw
"S,e C&lt;_&gt;DSt nnr
· cantando" mencmna una·
'.Y el viento. En ese libro el poema
historia de amor empapada en agua salina:

... y ó de mar y de tierra
te construí cantando.
Necesité tu boca, el arco puro
de tu pequeño pie, la cabellera
de cereal' quemado.
Yo te llamé y viniste de la -noche,
y ·a la luz entreabierta de la aurora
enco;,,tré que existías
y que de mí como del mar la espuma
. tú naciste, pequeña diosa mía.
, n el nombre de 1a musa inspiradora permanecía en el secreto.
Pero au
.
f
ya necesario Neruda menciona su nombre;
Cuando el ano
. rumato no. ue(1958) en el' poema "Pido silencio", escribe:
así es como en Estravaga'rw
,

Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos, _
quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.

no
32$

Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero,
quiero que tus oídos sigan oyendo el viento,
que huelas el aroma del mar que amamos ;untos
'.Y que sigas pisando la arena que pisamos.
Quiero que lo que amo siga vivo
y a ti te amé y canté sobre todas las cosas,
por eso sigue tú floreciendo, florida,
para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
para que pase mi sombra por tu pelo,
para que así conozcan la razón de mi canto.
Pablo Neruda llegó a las letras de Hispanoamérica en un momento crucial.
Momento de cambio, de exploración de caminos. Todo su quehacer poético
marcha por un arduo camino, un largo itinerario de viajero incansable.
En su poesía ha legado a la humanidad un documentE&gt; viviente: "la historia de una conciencia en su enfrentamiento con el mundo''. Pero una historia
que todavía se sigue escribiendo, que va descubriendo y explorando senderos
poéticos que le llevan a trascender y a decir "si me preguntan qué es mi
poesía debo decirles: no sé; pero si le preguntan a mi poes!a, ella les dirá
quién soy yo".

329

�BIBLIOGRAFÍA

.
d Ed.
AoUIRRE, Margarita, Genio )' figura de Pablo New a,
1t.

u ru·versitaria

de Buenos

Aires, 1964.
Aires Bdit Sudamericana
AMADO, Alonso, Poesía y estilo de Pablo Neruda, Buenos
,
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l95L .,,._edo El monismo agónico de Pablo Neruda, México, Edit. B. Costa
•
LoZADA, /UU
Amic, 1971.
· L d 1962
N
Pablo Obras completas~ Buenos Aires, Edit. oza a,
.
.
ERUDA,
B ' s Angel Historia de la Literatura Española, IV, Barcelona, Edit.
V ALBUENA

RlONE ,

INTENTO DE CARACTERIZACIÓN OBJETIVA DE LA OBRA
POÉTICA DE FEDERICO GARCtA LORCA

,

Gustavo Gili, S. A., 1962.

DALETH DE

HoYos F.

Escuela de Letras
ITESM

INTRODUCCIÓN
LA CARACTERIZACIÓN OBJETIVA que se trata de lograr, se intentará asociando
al autor un conjunto de promedios, tablas y gráficas que provienen del apro-

vechamiento de los métodos estadísticos. Como antecedente se dará una
breve descripción de los modelos estadísticos más simples.
Es evidente que este tipo de análisis es gradualmente más difícil mientras
más subjetividad hay en una determinada situación humana o más desconocimiento de una situación en la naturale-za.
Sin embargo, se ha intentado con cierto éxito la caracterización de actividades como las siguientes:
-

330

Variación del tamaño de las colas o líneas de espera.
Fallas de maquinaria.
Predicción del clima.
Composición geológica del subsuelo.
Macro y microeconomía.
Diagnóstico psicosomático.
Interpretación de legislación.
Est,ructura musical.
Estructura de algunas artes plásticas.
Psicología.
Identificación de la paternidad de escritos.
Efectos y eficiencia de la comunicación por teléfono, televisión, etc.
Efectos y eficiencia de la propaganda.

331

�-

-

Elaboración de diccionarios especiales (incluyendo traducción por computadoras).
Análisis del habla de un individuo.
I dentificación criminalistica.
Hábitos de tránsito en grandes poblaciones.

En varios de estos casos_, se investiga el comportamiento de un conjunto
de objetos o de individuos, pero en otros se intenta caracterizar (aunque
sea parcialmente) algo completamente indjvidual; naturalmente en la obra
poética se tiene una de las situaciones más difíciles, pues el poeta -en su
obra- utiliza dentro de su forma de ex'})resión un sublenguaje que él mismo
crea y que lleva múltiples restricciones no sólo de formato y rima, sino además -y esto sin duda es lo más importante-- la comunicación artística de
ideas y emociones.
Tal vez esto úJtimo sea medible ( aunque también estadísticamente) por
la aceptación de su obra dentro del tiempo y el espacio, lo cual supondría
un muestreo muy cuidadoso entre oyentes, lectores y técnicas estadísticas y
computaciones refinadas, algunas de las cuales aún están en pedodo de
formación como identificación de patrones e inteligencia artificial.

propiedad de que todos sus elementos sean positivos o cero y que la suma
de números en cada renglón sea igual a uno.

Estas son las matrices de Markov. Por ejemplo:

½
(½

½)
½

Toda matriz de. Markov se puede representar también con una gráfica
en forma de red, si se agregan (fuera de la matriz) nombres para los renglon~ Y columnas que vienen a ser los nombres de los vértices de 1a red.
Por eJemplo:

A

B

A(½
½)
B ½
½
y la red sería:

MATRICES Y REDES DE MARKOV

Desde principios del siglo pasado se vio la conveniencia de utilizar tablas
numéricas llamadas matrices como la siguiente:

8
(_ 2, 3O 5)

y se encontró la forma adecuada para hacer operaciqnes con ellas, como la
suma, multiplicación, etc., de modo de que estas operaciones fueran útiles
en diversas ramas de la ciencia.

Como se ve, los números que forman la matriz, por estar comprendidos
ent~ cero }' uno, se pueden interpretar cada uno como la probabilidad de
se~1r cada una d~ las cuatro aristas del dibujo; es decir, que estos números
miden el porcentaJe de veces que hay transición de un vértice a otro O de
un vértice a é1 mismo.

L~ única operación que se va a aprovechar de las muchas que hay enlre
matnces, es su producto, el cual se hace del modo siguiente:

Actualmente ninguna parte de las matemáticas aplicadas excluye a las
matrices, pues son indispensables en todas las ramas de la ingeniería, en la
ecometría, astronomía, psicometría, lingüística matemática, etc.
Por naturaleza, las computadoras digitales penniten que las operaciones
entre matrices se hagan con gran rapidez.
En este pequeño estudio sólo se considerarán matrices cuadradas, es decir,
con igual número de renglones que de columnas y que además tengan la

332

Es posible demo~tr~r ~ue si el producto no se hiciera con esta combinación
de sumas ! multíplicaCJones no sería útil en ninguna de las aplicaciones
antes merl01onadas.

333

�En las matrices de Markov el producto se aprovecha para multiplicar
una matriz por ella misma varias veces; esto es, para sacar su cuadrado o
su cuarta potencia, etc., y esto permite en muchos casos obtener el comportamiento "a largo plazo" de los fenómenos de transición.

("66
.17

M4

Mª

--

( .4934
.2533

.34)
.83

("66
.17

.S066J
.7467

.34)
.83

(- 4934
.2533

(-4934
.2533

-

.5066)
.7467

(.3 71
.314

-

Ejemplo:
Hay 20 o más autores que algunas veces escriben en prosa y otras en verso;
se hace una encuesta preguntándoles cuál de las dos formas de escribir
preferirían para su próxima obra; naturalmente, debe conocerse el género
de la última.
Se trata de saber "a largo plazo" cuál es la preferencia de ese grupo por

+

podrían ser:

p

V

y

Se ve que dentro de ocho obras de cada autor, la probabilidad de escribir
en prosa o en verso se hace independiente de cuál haya sido el primer estilo
literario usado.
s·1 se saca Ml6 se nota que quedan renglones iguales, o sea que un método
para obtener Ja preferencia de estilo "a largo plazo" es hacer una potencia
alta de la matriz original, lo cual significa que cuando la influencia del
~stilo de _Partida ha ~esaparecido, la matriz E (Estable), que lleva renglones
iguales, nene la propiedad de que una transición más no la afecta; es decir:

Ln matriz de Markov es:

p

.630)
.680

Sí se examina el primer elemento de M 2 o sea: .8 x .8
.2 x .1, se ve
que se está obteniendo la probabilidad de pasar de P a p en dos transiciones
tomando en cuenta que en la primera transición hay dos casos posibles;
pasar por_ P o por V ; es decir, en dos transiciones los pasos para ir de p a p

la prosa o el verso.
Se va a suponer que el 80% de los que acaban de escribir en prosa desea
para la próxima ocasión usar nuevamente prosa, y que el 90% de los
que acaban de escribir en verso desea para su próxima ocasión continuar con
el verso.

.5066)
.7467

V

.8 .2]
(.1 .9

E =

y la red:

(~ 1-qJ
I-q

lo que representa:

q
q

ENCUESTA

Para obtener la preferencia "a largo plazo" se hace lo siguiente:

M2
"334

=

.8
( .1

=
.2)
(·8. 1 .2)
.9
9.

.66
( .17

.34)
.83

EM = E
l-q )
l-q

r·8

.2J
.9

( .8

.2)
.9

.1

[~

l-q
l-q

abreviadamente:

(q,

l-q)

.1

(q,

1-q)

335

�lo cual da:

.8q
.8 q -

.lq -

q

+ .1

= - .1

(l-q)

=

q

O sea: -

.3q

= - .l q

Es preciso cruzaT los puentes
y llegar al rubor negro
para que el perfume de pulmón
nos golpee las sienes con su vestido
de caliente piña.

y en consecuencia:

1-q -

E-

p

V

½
(½

½)
½

½

I / , ~ JI/3
P

V

2 3

Matriz Estable

O sea, el 33% de los autores prefieren "a la larga" la prosa y el 66%

el verso.

A continuación se intentará aplicar métodos cuantitativos de tipo probabilístico, como el mencionado anteriormente, para la caracterización del estilo
que García Lorca presenta en el poema "El rey de Harlem".

PoETA EN NuBVA YORK. EL REY DE liAru.EM. FEDERICO GARCÍA Lo&amp;CA

EL

RE.Y DE HARLEM

Las rosas huían por los filos
de las últimas curvas del aire,
y en los montones de azafrán
los niños machacaban pequeñas ardillas
con un rubor de frenesí manchado.

Es preciso matar al rubio vendedor de aguardiente
a. todos los amigos de la manzana y de la arena,
'
y es necesario dar con los puños cerrados
a las pequeñas judías que tiemblan llenas de burbujas,
para que el rey de H arlem cante con su muchedumbre
para que los cocodrilos duerman en largas filas
'
bajo el amianto de la luna,
Y para que nadie dude de la infinita belleza
de los plumeros, los ralladores, los cobres y las cacerolas de las cocinas.
¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem!
No hay angustia comparable a tus rojos oprimidos,
a tu sangre estremecida dent1'a d.el eclipse obscuro
a tu violencia gra11ate sor&lt;Ú)muda en la penumbra:
a tu gran rey prisionero, con un traje de conserje.

~

Con u11a cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara.
Fuego de siempre dormía en los pedernales
,, los escarabajos bOTrachos de anís
olvidaban el musgo de las aldeas.
Aquel viejo cubierto de setas
iba al sitio donde lloraban los negros
mientras crujía la cuchar-a del rey
y llegaban los tanques de agua podrida.

336

•
Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
V los muchachos se desmayaban en la cruz del despuezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladas montañas del eco.
Aquella noche el rey de Harlem con una dttrfsima cuchara

337
R-22

�arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara.
Los negros lloraban confundidos
entre paraguas y soles de oro,
los mulatos estiraban gomas, ansiosos de llegar al torso blanco,
y el viento empañaba espejos
y quebraba las venas de los bailarines.
Negros, Negros, Negros, Negros.

La sangre no tiene puertas en nuestra noche boca arriba.
No hay rubor. Sangre furiosa por debajo de las pieles,
viva en la espi.na del puñal y en el pecho de los paisajes,
bajo las pinzas y las retamas de la celeste luna de cáncer.
Sangre que busca por mil caminos muertes enarenadas y ceniza de nardo,
cielos yertos, en declive, donde las col&lt;&gt;nias de planetas
rneden por las playas con los objetos abandonados.
Sangre que mira lenta con el rabo del ojo,
hecha de espartos exprimidos, néctares subterráneos.
Sangre que oxida el alisio descuidado en una huella
y disuelve a las mariposas en los cristales de la ventana.
Sangre que viene, que vendrá
por los tejados y azoteas, por todas partes,
para quemar la clorofila de las mujeres rubias,
para gemir al pie de las camas ante el insomnio de los lavabos
y estrellarse en una aurora de tabaco y bajo amarillo.
Hay que huir,
huir por las esquinas y encerrarse en los últimos pisos,
porque el tuétano del bosque penetrará por las rendijas
para dejar en vuestra carne una leve huella de eclipse
y una falsa tristeza de guante desteñido y rosa química.

•
Es por el silencio sapientí.simo
cuando los camareros y los cocineros y los que limpian con la lengua
las heridas de los mülonarios
buscan al rey por las calles o en los ángulos del salitre.
Un viento sur de madera, oblicuo en el negro fango,
escupe a las barcas rotas y se clava puntillas en los hombros;
un viento sur que lkva
colmillos, girasoles, alfabetos
y una pila de Volta con avispas ahogadas.

El olvido estaba expresado por tres gotas de tinta sobre el monóculo,
el amor por un solo rostro invisible a flor de piedra.
Médulas y corolas componían sobre las nubes
un desierto de- tallos sin una sola rosa.

•
A la izquierda, a la derecha, por el sur y por el norte,
se levanta el muro impasible
para el topo, la aguja del agua.
No busquéis, negros, su grieta
para hallar la máscara infinita.
Buscad el gran sol del centro
hechos una piña zumbadora.
El sol que se desliza por los bosques
seguro de no encontrar una ninfa,
el sol que destruye los números y no ha cruzado nunca un sueño,
el tatuado sol que baja por el río
y muge seguido de caimanes.
Negros, Negros, Negros, N egros.
Jamás sierpe, ni cebra ni mula
palidecieron al morir.
El leñador no sabe cuándo expiran
los clamorosos árboles que corta.
Aguardad bajo la sombra vegetal de vuestro rey
a que cicutas y cardos y ortigas turben postreras azoteas.
Entonces, negros, entonces, entonces,

338

339

�podréis besar con frenesí las ruedas de las bicicletas,
poner parejas de microscopios en las cuevas de las ardillas
y danzar al fin, sin duda, mientras las / lores erizadas
asesinan •a nuestro Moisés casi en los juncos del cielo.

ESQUEMA DBL CAMBló DE ESTROFAS DEL POEMA

4

¡ Ay, Harlem, disfrazada!
¡ Ay Harlem, amenazada por un gentío de trajes sin cabeza!
Me llega tu rumor,
me llega tu rumor atravesando tro11cos y ascensores,
a través de láminas grises
donde flotan tus automóviles cubiertos de dientes,
a través de los caballos muertos )' los crímenes diminutos,
a través de tu gran rey desesperado
cuyas barbas llegan al mar.

"Et

REY DE lfARLEM"

DE FEDERICO GARCÍA LoRCA

versos

5 versos

3 versos
10 versos

4

versos

5 versos

4 versos
4

5 versos

1

versos

verso

12 versos
4 versos
5 versos

3 versos

1

verso

9 versos
6 versos
4

versos

5 versos

5 versos

•

5 versos

5 versos

9 versos

6 versos

•
S40

•
341

�ESTILO DE ~SICIÓN DEL NÚMERO OE VERSOS POR ESTRO.F A APLICADO AL
POEMA '"EL REY DE
ESTUDIO LOCAL.

IIA.R.L&amp;M"

DE FEDERICO GARCÍA LoRcA.

anterior; aquí la respuesta es evidente, pero algebraicamente se podría escribir la condición de "estabilidad" como:

(UTILIZANDO MATRICES Y REDES
DE

l

MAtucov. )

o
o
o

(x,y,z,u)

Esto se refiere al estudio cuantitativo de la transición. Puede ser la transición del número de silabas por verso, del número de versos por estrofa,
del número de estrofas por poema o entre patrones de rima.
Así como de las transiciones del comportamiento de una persona puede
surgir alguna información cuantitativa de su personalidad psicológica, también podría obtenerse una serie de índices de preferencias en las transiciones
de una composición poética.
Un ejemplo supersimplificado de la transición del número de versos por
estrofa podría ser el soneto:

o
l

o
o

~,]
º

-

(x,y,z,u)

lo que representa el proceso de distribución de estrofas "a la larga".
Esto da lugar al sencillo sistema de ecuaciones:
u
X

y
z

-

X

-

z
z
u

-

A,, B1 Bz

Al

(¼ ¼ ¼ ¼)

Se indicarán los "estados" como:
lo que da los cuatro valores iguales a ¼; es deci(, si tomamos al azar
una estrofa, la probabilidad de que sea el segundo cuarteto, sin conocer el
tamaño de la estrofa anterior, es 25%, etc.

A 1 Primer Cuarteto

Az

Segundo Cuarteto
B1 Primer Terceto
B2 Segundo Terceto.

.¡ '

Lo que se llama la matriz de Markov en este caso sería:

A2
1

o
o
o

B,
o

'

1

·o
o

i.

Los unos indican que hay seguridad de que cierta estrofa sigue a otra y
los ceros la imposibilidad de lo rrúsmo en una cadena larga de sonetos.
En casos más irregulares, en lugar de los unos y ceros, pueden aparecer
fracciones como ¼, ½, etc., que se interpretan como probabilidades o porcentajes de casos en que ocurre dicha transición.
En la matriz original se ve que influye el "estado" anterior para saber
si la próxima estrofa es. de uno de los cuatro tipos.
La operación más simple de las decenas de estudios que se pueden
hacer con las matrices de Markov, consiste en averiguar qué probabilidad
hay de que una estrofa sea de cierto tamaño sin conocer el de la estrofa

342

Red en sucesión de sonetos.

Ya se había mencionado que sin ningún modelo matemático el sentido
común nos indicaría lo mismo.
Pero en el caso de un poeta como García Lorca nada de esto es evidente
Y bien puede resultar que él tenga más preferencia por repetir cierto número
de veces estrofas de. tamaño 4 ,o que acostumbre, a la larga, pasar del tamaño
2 al 5 más que otras transiciones (naturalmente esto es sólo una forma
343

�objetiva de ver parte del estilo, pues el poeta seguramente tiene en mente,
en primer lugar, 1a comunicación artística y emotiva, pero entre. las decenas
de modelos matemáticos no necesariamente de Markov, constituyen estos
resultados un pequeño índice del estilo) .
Matriz de Markov para la transición de estrofas en "El rey de Harlem"
de Federico García Lorca.

1
3

1

3

4

5

6

9

10

12

o
o

o
o

½

o
o

½

o
o

o

o
o

o

4

½

o
o
o
o
o

o
o
o

5
6

9
10
12

1
1

1

o

o

½

o

¼
o

¼

1/s

½

½

1

o
o

o
o

o

o

o

1/s

¼

o
o
o
o

o
o
o
o

o
o
o
o

En las matrices cíclicas, como la anterior, es posible obtener información
adicional acerca de los periodos mínimos -que se requieren para ir de un
estado a otro. Pero lo que tal vez es más importante es que generalmente
en estas matrices la dependencia de las probabilidades, aunque existe, es
muy débil, es decir, que casi se podrían considerar los tamaños de estrofas como
tomados al azar, lo que pernúte que en el estudio global se use una modificación de la clásica curva normal (empleada a veces en la distribución
de % de alumnos que obtienen cada posible calificaci6n en un examen) .

1/ 6

o
o
o
o
o

La matriz E (estable) , correspondiente a la matriz anterior, se puede
obtener con un programa para sistema de ecuaciones (en este caso con 8
incógnitas) .
Sin embargo aquí de nuevo es previsible el resultado de que la matriz E
(estable) tendrá como renglones iguales el vector:
1

3

(1 / 12

1/ 2

4
1/ 4

5
1/ 3

6
1/ 2

9

1/ 12

10
1/ 24

12
1/ 24)

Esto se puede comprobar multiplicando este vector por la matriz original
y viendo que da el mismo vector.
La igualdad de los elemen~os del vector im:nediatamente anterior con
el promedio de veces que aparece un determinado tamaño de estrofa en el
poema, se debe básicamente a que se supuso una; lectura circular como
la que es posible en The Finnegan' s W ake de James Joyce. En realidad la
matriz estable (E) no puede alcanzarse aquí por medio de potencias de
la matriz original de transición, pero sí tiene forma estable determinable
en forma algebraica.
Se tiene la siguiente clasificación:

Matrices de Markov estabilizables
(ergódicas) .

344

i

R egularés (f:jemplo: preferencia en la
forma de escribir).

Cíclicas (Sonetos) .

Red para el tamaño de estrofas en El tey de Harlem (lectura repetida).

345

�ESTILO DE TRANSICIÓN DEL NÚMERO DE VERSOS POR .ESTROFA DE hDERICO

Es decir, que la curva buscada sería:

GARCÍA LORCA, COMO EXTRAPOLACIÓN MEDIANTE UNA DISTRIBUCIÓN.

y

ESTUDIO GLOBAL

=

0.64 3. 1S X 2. 15

- .64x

(3. JS ) I

En este estudio se propondrá una curva, entre las que son más usadas
en estadística, para describir aproximadamente (y globalmente) la frecuencia con que se repiten los tamaños de estrofas de Poeta en Nueva York.
Lo más conveniente sería tomar una muestra mayor de la que el poema
El rey de H arlem proporciona (sólo 24 estrofas).
Por ejemplo, si se acepta un riesgo de 5% ( de obtener una muestra no
representativa), se requieren 400 estrofas para que el error entre un %
( o probabilidad) calculados en la muestra y el % en el universo (obra
total) no sea mayor de 5%. O bien para un riesgo de 20% y el mismo
error, se requieren sólo 170 estrofas.
Si las estrofas tuvieran tamaños al azar se podría usar la curva normal
para la descripción de la frecuencia de las estrofas; pero ya se vio que hay
una leve dependencia entre tamaños de estrofas consecutivas; así es que
se empleará para die-ha representación de la frecuencia una función gamma,
que es una modificación de 1a curva normal pero no simétrica respecto al
tamaño medio de estrofas.
Como ilustración se usarán aquí como muestra las frecuencias del poema,
a pesar de ser muy pocas estrofas.
La tabla de frecuencias es básicamente el vector fijo de la matriz estable
y el número medio de estrofas es µ
5.12, mientras que la variancia
(medida de dispersión entre el tamaño de las estrofas llamada en mecánica: momento de inercia) es aproximadamente
8.

e

Cuya gráfica ( diagrama de barras [Histograma]) se muestra aproximadamente en línea punteada sobre el diagrama de barras.
El uso de estas curvas de probabilidad, normal, gamma, etc., está en la
:°ediéión de probabilidad~ mediante el área bajo ellas; por ejemplo, el
area entre O y 3 podría representar la probabilidad de que una estrofa
tomada al azar (para el universo de donde procede la muestra) tenga
1, 2 ó 3.
Si mediante un programa de computadora se hace la tabla de proba~ilidades de estrofas ( de tamaño 1 a la estrofa mayor de la obra) se tendría,
Junto con el vector estable, otro índice cuantitativo del "estild'.
Por ejemplo, puede tabularse "y'' contra "x" mediante la fórmula hallada
y luego graficar mediante la subrutina que hay para el efecto y medir las
áreas (probabilidades) aproximadamente sobre esta gráfica.

=

=

'
'
' ,

La familia de curvas gamma proviene de las funciones:

Xae- b x

(a

En

+

donde:

--

:!'o.

I
I
I

I

&amp;

media -

µ -

a

+b

variancia -

S. 12 b

=

a

u2

_

a

+
b

1

,

',

''

''

' \,t~M~A

''

I

1) 1

''

t
t
1

'' '

' ' ' ..._

+ l, 8 b = a + 1
2

1

de donde se obtiene: a= 2. 15 y b
346

,"'
,,

I

b

Es decir:

1

=

0.64

$

"

.,.

•

,.

Diagrama de barras (Histograma)

347

�Posl.BLES EXTENSIONES

:::ta

de re~resentar con el modelo (fallas de maquinaria, respuesta de per. as a estllllulos, . etc.) . Aquí podrá usarse este sencillo método para ver
~ay concordancia entre ci~rto patrón de rima, por ejemplo aaba en el
ngmal de un poema (real1dad o experimento) y su traducción a otra
lengua (modelo) . (Los fonemas pueden ser diferentes.)

:1 .

PROCESOS 'ESTADÍSTICOS ~UE AMPLIARÍAN EL ESTUDIO

Resumiendo: Se mencionaron modelos que describen transición ( entre número de versos por e.strofa), obteniéndose únicamente el resultado ( además
de reconstruir el universo) de que las probabilidades condicionales son casi
independientes del estado anterior y luego obteniendo una curva asimétrica
(debida a la poca dependencia) que es muy conocida en estadística y que
posee muchas propiedades importantes (gamma).
Como procesos complementarios al estudio mencionado se sugiere:

Se han hecho estos estudios para la traducción de poemas d Ab K
ba f (
·
1
e
ay unanye escntos
J ' · enS a 1engua de Kazajstán que es uralo alta'1ca) a1 ruso
qu_e _es es aVIca. e h~ _visto así que la versión rusa fue hecha con tant~
cwdado que en promedio gran número de patrones de rim f
se d
a·, d d
a ueron conrva os, pu 1en ose ecir que en algo el estilo del poeta fue
d
Sería . te
t
. 1
conserva o.
e ver s1 a guna traducción de "El rey de Har1em" nene
·
,m · resan
imil.
caractens0 cas s
ares.

5) Medida de infonnación.

1) Considerar la red de Markov como absorbente, es decir, que al terminar la última estrofa se caiga en un estado imaginario del que nunca
se sale (probabilidad de volver a él
1). Esto daría mejor información
sobre el proceso, pues le quita la lectura circular y aun cuando aquí el vector
fijo no interesaría, se pueden hacer estudios más significativos que el ya

Nauu:almente la poesía es para cada autor un lenguaje que está íntimamen~ ligado con las reacciones emocionales; pero indudablemente también
constituye una forma muy refinada de mensaje.

mostrado.
2) Hacer el mismo par de estudios, local y global, para la distribución
de estrofas por poema y de sílabas por verso; el caso estudiado fue el caso
intermedio de la distribución de número de versos por- estrofa.
Estos dos estudios adicionales completarían el "estilo cuantitativo" que

Puede ocurrir que dos poemas leídos por una persona medianamente educada le den "men_sajes" con diferente claridad: es posible medir esto en la
fonna usual, mediante:

=

se desea obtener.
Desde luego, es muy probable que no resulten curvas gamma en las formas
globales; es posible que para sílabas por verso resulte una curva normal.

3) Los procesos clásicos de la estadístíca como: análisis de variancia,
correlación y regresión, pueden aplicarse para averiguar regularidades ocultas de conjuntos grandes de datos, preferiblemente a través de computadoras
(se tienden subrutinas para ellos) y pueden emplearse en los modelos de
Markov propuestos, sea la forma cíclica o la absorbente. Principalmente
se podría aprovechar el análisis de factores, que es una de las técnicas más
nuevas (data de 1904 su primer empleo en la psicometría) para obtener el
conjunto de variables que realmente importan en un problema. Sin embargo
los progr.amas son más laboriosos que en los otros casos mencionados.
4) Conservación de la rima en las traducciones.
Es muy popular en la ~tadística, la prueba X 2 que sirve para apreciar
si hay o no concordancia entre un modelo matemático (curva de probabilidad, matriz de Markov, etc.) y los resultados del experimento de que

La apreciación del grado en que un poema da ese mensaje al lector
...,,on.
'
puede hacerse con los métodos usuales de la teoría de inform~,.;'

Información

=

-log2 (Probabilidad del suceso que forma el mensaje).

La información para un suceso cuya ocurrencia
· es segura,
sería:

=

-log2 (1)

=

O

E_s. decir, ~o hay información, mientras para un suceso de pequeña rop
babil1dad la información al rncibir el mensaje resulta grande.
' d e afº!Clona
. d os a veces dan mensajes en forma mu dir t
.As'1, las poes1as
Illlentras
l
.
1
y
ec a,
que a a pr1D1era ectura la poesía de un maestro puede s6lo parecer una excelente combinación de fonemas ( no así si el lector es un
experto en cuestiones literarias) ; aunque bien puede suceder ¡
t · .
o con rano.
que ¡ af · ad
e -1c1on o sea obscuro y el maestro muy claro en la trans· ·' d
1c1on e
ideas.
En cualquier forma, una medida de la informaci6n .recibida aJ leer un
poema puede ser también un índice del "estilo objetivo".

349
348

�CONCLUSIÓN

La idea principal en este trabajo ha sido mencionar dos modelos matemáticos que pueden ser útiles para analizar en cierto aspecto objetivo una
obra literaria.
Uno de los modelos fue el de las redes de Markov, útil para examinar
fenómenos de transición; el otro una distribución de probabilidad, que se
trató de adaptar a una tabla de frecuencias. Este último modelo tiende a
señalar que tan probable es que aparezcan lecturas (datos) de cualquiera
de los tamaños admisibles en el proceso.

4. LE LroNNAts, Fram;ois, Les grands courants de la pensée mathJmatique, VI, París,
France, Librairie Scientifique et Technique, 1962.
5. R.usToN, Anthony y Wn.P, Herbert, Mathematical methods for digital computers,
New York, London, John Wiley &amp; Sons, lnc., 1960.
6. SH.ANNON, Claude, y WEAVER, Warren, The mathematical theory of comunication,
The University of Illinois Press, 1964. (Board of Trustees of the University of
lllinois.)
7. Wx1TNEY, D. Ranson, Elements of mathematical stadistics, New York, Rinehart
and Winston, !ne., 1961.

Existen 10 6 12 familias de curvas de probabilidad con propiedades conocidas entre las que se encuentran: la normal y la de tipo gamma (mencionadas).
Cuando el volumen de datos es muy grande, se recomienda usar programas y subrutinas digitales para que una computadora haga en un corto
tiempo el gran número de operaciones necesarias.
Desde hace tiempo se han hecho algunos estudios en este sentido, y son
los más conocidos los de Paul Valéry 1 y los de la escuela lingüística de
Praga.2

BIBLlOORA.FÍA

1. DoLF.Zl!.L, Lubomir, Petr Sgall y VACHEK, Josef, Prague studies in mathematical
lingüistics, University of Alabruµa Press, 1966.
2. GARCÍA LoRCA, Federico, Poeta en Nueva York. Odas. Canciones musicales. Conferencias, Vll, VI edición, Buenos Aires, Editorial Losada, S. A., 1957.
3. KEMENY, John G. y SNELL, J. LAURIE, llinite Markov chainis, New J ersey, Toronto, New York, London, D. Van Nostrand C-oml)any, Inc., 1960.
1

VALÉRv, Paul (1871-1945).
Poeta, ensayista y crítico francés que intentó crear un arte poético matemáticamente estructurado y separado de los valores, asociaciones y contenido tradicionales.
Fue el sucesor de Anatole Fi:ance en la acadenúa francesa, a partir de 1925.
Por ser también matemático muy distinguido fue invitado por el líder de loo
matemáticos francese.!, Franc;ois Le Lionnais, para prologar su obra fundamental
( mencionada en. la bibliografía) .
• Escuela de Praga.
Ha publicado varias obras en las que muestra la estructura algebraica y estadística
de las composiciones literarias.

350

351

�AFRICA EN AMtRICA
-Algunos aspectos de la simbiosis literaria afroamericana-

PROFR. lliNNING

GRAF

Profesor visitante en el
ITESM. México
Nicolás Guillén: Traemos nuestros
rasgos al perfil de/initiuo de América.
Sumario: 1.~El aporte africano; ritmo y religi6n mágica. 2.-Integraci6n literariasocial del afroamericano. 3.-La imagen del negro entre discriminación, resignación
y definición objetiva. 4.-¿Poe,ía negra o poesía mulata?

LA PAULATINA EVOLUCIÓN hacia el "mestizaje" integral del subcontinente
latinoamericano, hacia la fusión de los aportes africanos con los elementos
precolombinos todavía auténticos o ya sometidos al mestizaje y con las tradiciones cristianas del Occidente -uno de estos resultados de aquel proceso
que aún no ha terminado es el culto de María Leonza en Venezuelaha sido la historia del dolor y de la miseria del hombre en la pobreza y
en la oscuridad de la casa "senzala" .1 El encuentro entre Africa y América
fue un choque violento, sangriento y cruel, encuentro impuesto forzosamente
por los intereses europeos, encuentro de dos mundos marginales, explotados,
subprivilegiados durante siglos. El contacto histórico, los supuestos lazos prehistóricos entre la costa de Guinea y el litoral atlántico sudamericano no
podían haber sido decisivos, el contacto definitivo involuntario se inicia poco
después del 1500. Se inicia con el traslado de los primeros grupos étnicos
del Africa negra a las Américas para que estos envíos humanos contribuyan
al desarrollo económico del Nuevo Mundo no como hombres libres y socios
1

senzala, concepto empleado por el soci6logo brasileño Gilberto Freyre en su
importante ensayo Casa-Grande e senzala, Río de Janeiro, 1933.

353
H-23

�de los europeos, sino como esclavos y meros instrumentos de la explotación
europea.
Desde los comienzos de la especialización de las actividades humanas
en la rudimentaria sociedad neolítica existía la esclavitud como fenómeno
material, social y jurídico, entonces indispensable para el lento y penoso
desarrollo socio-económico. Tanto la economía griega como la romana se
apoyaban sobre grandes cantidades de esclavos cuyo número solía superar
5 6 10 veces el número de los ciudadanos libres. En la antigüedad, la esclavitud se presentaba o en la forma patriarcal del esclavo doméstico o
en su aspecto industrial, o sea, el reclutamiento de muchos esclavos en
talleres de producción ( cerámica, et{:.) o en los amplios latifundios. Seguía
existiendo durante la Edad Media la esclavitud doméstica tanto en los países
islámicos como en el oriente cristiano (Asia Menor, etc.) . Apologista de
una justificación jurídica, moral de la privación del hombre de sus derechos
fundamentales fue Aristóteles en su Politeia. Según él, el hombre, el "zoon
politikon" vive en la comunidad de libres y esclavos, el extranjero y "bárbar-o" por su inferior nivel cultural podía ser esclavizado. Argumentos parecidos presentó a comienzos del siglo dieciséis el jurisconsulto español
Sepúlveda cuando a medida que se extendía la conquista de América iba
surgiendo la discusión sobre la calidad humana del aborigen americano,
sobre su destino e integración en el mundo cristiano-occidental y sobre el
derecho móral de la conquista hispánica. Surgía el concepto del pueblo
elegido español para llevar los destinos del mundo y se establecían las bases
conocidas de la justifieaci6n hispánica-cristiana, según la cual el indígena
pagano, africano o indio, solía ser esclavizado en el caso de rechazar al Dios
de los cristianos y de oponerse al bautismo. Justificación que servía estupendamente a los fines de los negreros europeos -especialmente a los portugueses y españoles del siglo dieciséis pu~to que después iban declinando
las cuestiones teológicas- aunque cabe mencionar que la exirtencia de la
esclavitud hasta muy entrado el siglo diecinueve (abolición en el Brasil en
1888/9) se explica más bien por el sistema socio-económico que reinaba
entonces, ya que a pesar de bautizados y enseñados en la doctrina cristiana
los africanos y los indígenas americanos seguían sometidos a la explotación
europea o criolla. Sólo a medida que se divulgan las ideas más fecundas
de la ilustración anglofrancesa, o sea, los postulados revolucionarios de los derechos del hombre como consecuencia de la guerra de independencia estadounidense y de la R evo1ucíón Francesa, van alzándose algunas voces de protesta de
autores blancos que acusan la violación secular de los derechos fundamentales del hombre. Siendo poetas, estos autores tratan de reproducir, a tientas
todavía, los sentimientos, los sufrimientos, Ja pena y la añeranza de la raza

354

ne~ explotada. Vale pensar aquí en la Plegaria a Dios del mulato cubano
Gabriel d~ la Concepción Valdés, en los Poems on Slauery del gran poeta
norteamencano Longfellow, en el Navio negreiro del brasileño Antonio de
Castro Alves, etc.
En los años _sesenta de este siglo, despierta el continente africano para
rec~perar . su libertad política después de las tremendas transformaciones
socio-p?líucas Y económicas sufridas durante la dominación europea. Transformacmnes que abarcan la destrucción de sus estructuras sociales culturales
Y religiosas t:adicio°:'1les, la creación de nuevas estructuras políti~ sin respeta:, el conJunto tnb~, ~e nuevas estructuras sociales (élite negra con formacio~ europea~ , econormcas según las converúencias y los intereses de las
potenaas coloniales, transformaciones más bien arbitrarias que históricamente desarrolladas, Ja imposición de idiomas extranjeros como nuevas lenguas o~ci~es O adminis_trativ:15, la continuación de la dependencia tecnológica
y ~ononuca de las naciones mdustrializadas, etc. En un singular esfuerzo literano encabezado por el actual presidente del Senegal, el poeta Leopoldo
Sedar Senghor, creador de la "negritud literaria", el continente africano comienza por crear las bases de la paulatina eoncientización africana de raza
~egra. EJ _éxito ~~ las fuerzas de liberación africana, el creciente peso de su
~portanc~a políttca repercuten en la conciencia de los descendientes de
origen afncano en las Américas. Descubren de nuevo sus raíces y se enteran
llenos de orgullo de su larga evolución cultural tan distinta pero no inferior
~ la europea. Los africanos en la América Latina, biológica y socialmente
mtegrados en Ja sociedad polifacética del subcontínente, integrados en Jas
letras por los esfuerzos de la generación de vapguardia, se han dado cuenta
de Jos aportes espirituales africanos a la sociedad y a las letras del Nuevo
Mun:do.

Esta conciencia de una escala. propia de valores existe aún sólo en una
minoría, existe con mayor frecuencia en los jóvenes Estados antillanos 0
en el nordeste brasileño y con menor frecuencia en 1os Estados Unidos.
Escribe_ uno de los ~e~ores africanistas ~!emanes, el escritor y etnólogo
~ahnhemz Jahn que milJones de afroamencanos en Sudamérica, en las Antillas, en los Estados Urúdos van creciendo sin conocimiento alguno de la
cultura africana".2 Si bien el color del cutis le recuerda al afroamericano
su ~~gen racial,, se trata, sin embargo, de un origen de escaso significado
espmtual para el, ya que se esfuerza -reacción estúpida pero bien comprensible- por integrarse lo más rápidamente posible en el medio ambie;1te
; JA:a N, ]ANHElNZ, Muntu, las culturas de la neg,itud, Madád, Ediciones Guadarrama, 1970 ( Col. Universitaria de Bolsillo, 98), p. 25.

355

�de mayoría blanca. Y si no logra integrarse todavía, anhela por lo menos
asemejarse al seductor modelo blanco.
Más que el indio aún, el africano ha sido víctima de una serie de prejuicios
tan arraigados en la sociedad blanca y hasta en la mestiza, prejuicios que
manifiestan el desdén, la discriminación estética o moral, la clasificación de
seres humanos inferiores o a lo mejor una condescendencia mal disimulada.
Encontramos en el Martín Fierro esta queja del "moreno":
Cuentan que de mi color
Dios hizo al hombre primero;
mas los blancos altaneros,
los mesmos que lo convidan,
hasta de nombrarlo olvidan
y sólo le llaman negro ... 3
El aporte africano: Ritmo y religión mágica

Escribe el gran poeta y novelista ecuatoriano, Adalberto Ortiz, lleno de
amargura y orgullo:
A frica, A frica, A frica, . ..
Qué trágica fue la brújula
que nuestra ruta guió ...
porque el alma, la del A.frica
que encadenada llegó
a esta tierra de Jmérica
canela y candela dio . .. ~

El aporte africano manifiesto a primera vista ha sido su contribución biológica a la formación de la sociedad latinoamericana. Sin el negro, el
pueblo ecuatoriano, el colombiano, el brasileño, algunas naciones centroamericanas o los pueblos antillanos estarían incompletos, les faltaría un
elemento importante para definir su carácter individual. Aporte que por
su creciente fusión racial acentúa el carácter propio, independiente y nuevo
de la América Latina frente a otras comunidades humanas racialmente estáticas.
Las cifras acerca del traslado involuntario de negros a las Américas varían
• HE1u1ÁNDEZ,

J osé, Martln Fierro, el canto del cielo, Bs. Aires, 1871.
Tierra, son ,i tambor: poema, México, contribuci6n ediciones

• ÜRTIZ, Adalberto,

La Cigarra, 1945.

356

notablemente, el africanista alemán Rolf Italiaander supone un éxodo entre
12 a 20 millones de africanos hacia Jas colonias americanas,5 Hay cálculos
africanos como los de Senghor que cuentan con una salida de 60 a 100
millones de africanos negros entre 1500 y 1850. A pesar de que los negreros europeos disponían de sus respectivos centros nacionales de compra en
1a costa occidental africana y que solían enviar sus esclavos desde aquellos
centros a sus respectivas colonias, a pesar de cierta regularidad de los envíos
procedentes de determinadas zonas africanas, resulta sumamente difícil restablecer los rasgos culturales de origen africano. Los negreros árabes, europeos o africanos negros no respetaron las comunidades tribales. Como los
españoles dejaron pronto de participar en este lucrativo tráfico de esclavos
comprando en cambio las cantidades necesitadas a los negreros ingleses, lo
que significaba envíos de distintas regiones africanas para la América Hispánica, resulta ser más grande eJ problema de la identificación cultural
original de los afroamericanos de habla castellana que la de los negros estadounidenses o brasileños. Hay que añadir que en la mayoría de los países
latinoamericano~ se presenta el fenómeno de la fusión biológica en un grado
más avanzado que en aquellas regiones del continente americano donde
los 'esclavos negros forman la mayoría de la población (Haití, Antillas inglesas, etc.) o donde existían obstáculos morales o sociales a la fusión
(Estados Unidos) .. Ante la abolición de la esclavitud, negreros y dueños
de esclavos destrozaron muchos documentos de identificación para evitar consecuencias posteriores. Una vez prohibida la esclavitud, se interrumpió el
continuo contacto humano entre el Africa negra y las Américas, de modo
que los afroamericanos están en la actualidad expuestos a Ja "mulatización"
cada vez más rápida.
La etnóloga y antropóloga austro-venezolana, Angelina Pollak-Eltz .se ha
dedicado a la investigación de los orígenes africanos de la población afroamericana mediante la comparación de los elementos lingüísticos y culturales
de los negros americanos con los que· se presentan en las civilizaciones africanas actuales, método que ha permitido una identificación m'ás" y más exacta.6
De acuerdo con la enorme capacidad de asimilación que [ilOSee el africano
al sur del Sahara, sabemos ahora que no sólo hubo una fusión de elementos
africanos con los cristianos occidentales, sino antes del contacto con el
europeo y después de llegar a América debido a la estrecha convivencia de
grupos de negros de distintas comunidades tribales y culturales hubo tam• hALIAANDER, Rolf, Terra dolorosa, Wandlungen in Lateinamerika, p. 168, Wiesbaden, Editorial F-A-:Brockhaus, 1969.
• PoLLAK-ELTZ, Angelina, "Woher stammen die Neger Südamerikas?" , en Umschau
8, Francfort, 1967.

357

�bién una mezcla de elementos africanos (integración de elementos bantúes
en Ja civilización yorubá), fenómeno que en la actualidad diferencia claramente las manifestaciones culturales afroamericanas de las del Africa negra.
Sin hacer hincapié en detalles, podemos afirmar que la gran mayoría de
los negros latinoamericanos procedía del litoral africano occidental entre el
Senegal, Togo, Nigeria, Guinea con algunos ingredientes congoleses (bantúes~ :_5pecialmente en el Brasil, Venezuela y Haití. El sociólogo y etnólogo
brasileno, Arturo Ramos, resume la cuestíón de la procedencia africana en
tres "modelos culturales", o sea, la influencia cultural de la Costa de Oro
en las Antillas inglesas y en los Estados Unidos, la influencia predominante
de Dahomey en las Antillas Francesas, Haití y en Luisiana (culto vudú),
y la zona luso-española con los centros de Cuba, Venezuela y el Brasil
donde se impuso la civilización yorubá con la asimilación de elementos bantúes.7
Consta que en la actualidad los afroamericanos -negros, mulato~ zambos- alcanzan en algunos países latinoamericanos el 25% de la población
o h asta más (El Brasil, Panamá), y constituyen en Haití hasta el 95%
de los _haitianos. Hasta países actualmente "blancos", como el Uruguay, Ía
A~ge~tma, etc. contaban con un elevado _porcentaje de ciudadanos negros
asimilados poco a poco por la fuert~ inmigración europea a fines del siglo
pasado. Pensemos en cuanto a la Argentina en las Milicias Pardas del dictador J uan Manuel Rosas, en el Canto del Moreno dentro del Martín Fierro
o en el estudio minucioso del uruguayo Ildefonso Pereda Valdés en relación
al aporte africano en el vocabulario del lenguaje popular rioplatense.11 Hasta
en el México colonial, el africano no faltaba en la vida popular y a{m era
más frecuente que hoy día donde los centros de mayor población n;gra
se encuentran en la costa Pacífica de Na:yarit, Colima, Guerrero, en menor
escala en el sur de Baja California y especialmente en la huasteca veraeruzana.
Resulta difícil trazar la fisonomía del africano sin adoptar inconscientemente los prejuicios estereotípicos europeos. La imagen del negro fue impregnada durante siglos por los blancos, entonces dueños de continentes y
océanos; varía notablemente aquella imagen del concepto de la negritud
creada por los propios africanos. Sus aportes principales son la profunda
sensualidad emotiva e imaginativa, su alegría casi corpórea, su goce visual
de colores, su verbosidad. Dotados de una capacidad excepcional de asimilación, se satisfacen a veces a imitar o mejor dicho a adoptar formas europeas

en sus aspectos exteriores wnfiriéndol6S un sentido y alma africana (creación
de una jerarquía aristocrática h aitiana según modelos franceses de Luis XIV).
Se trata de una tendencia de asimilación superficial que conduce a menudo
a nna especie de caricatura de los elementos extranjeros. Difiere mucho
esta capacidad de asimilaci6n de la que posee el criollo y mestizo quienes
adaptan tradiciones europeas para convertidas en algo propio y nuevo (Rubén Darío) . La dulzura y sensibilidad africanas se acercan a veces al servilismo y contrastan violentamente con la necesidad a veces exagerada de
reconocimiento social, necesidad que se conforma con frecuencia con los
vistosos atributos de una dignidad óptica y exterior. Frente al indio americano, los afroamericanos parecen extrovertidos, frente al ensimismamiento
y al proceder ceremonioso taciturno, frente a aquella actitud de estar a la
expectativa, la vitalidad desbordante, la inclinación hacia lo burlesco y hacia
la jactancia. Si bien los africanos desconocen un orden político en el :.entido
positivista, falta que acentúa su afán de rebeldía irreflexiva como su inclinación hacia la tiranía (los monarcas haitianos, el difunto presidente "Papa"
Doc Duvalier, etc.), están, sin embargo, profundamente radicados en una
cosmovisión religiosa-sensual que incluye en un plan armoniosn el caos, lo
divino y lo humano en el cruce de las coordenadas de la existencia. Se
manifiesta esta cosmovisión en el fetichismo simbólico de origen bantúcongolés, en la "teología" yorubá o en el cristianismo ingenuo (spirituals
de los negros estadounidenses) que confunde elementos cristianos con paganos ( oricha-santo) . Escribe Nicolás Guillén en la "Canción del Bongo" :

En esta tierra, mulata
de africano y español
-Santa Bárbara, de un lado;
del otro lado, Changó-.9
Uno de los pocos juicios de aprecio de parte de autores blancos encontramos en el Martfo Fierro "Canta el Moreno":
El negro es muy amoroso,
aunque de esto no hace gala;
nada a su cariño iguala
ni a su tierna voluntá;
y más adelante:

: RAMos, Artur~, As culturas- negras do ~ovo mundo, Sao Paulo, 1946.
PEREDA

1937.

358

V ALDEs, Ildefonso, El negro rioplatense y otros ensayos Montevideo

'

'

• GurLLÉN, Nicolás, "Canción del Bongo", en Antología de poesía negra hispanoamericana, por Emilio Ballagas, Aguilar, Madrid, 1940.

359

�Bajo la frente más negra
hay pensamiento y hay vida . .. -io
En la lírica y en la música afroamericana quedan manifiestas numerosas
referencias a la sensualidad erótica del africano, simbolizada en 1a figura
de la mulata seductora o de la bailadora negra; canta el poeta cubano
Francisco Muñoz del Monte:
¡ Mulata! ¿Será t1, nombre

injuria, oprobio o refrán?
¡ No sé! Sólo sé que al hombre

tu nombre es un talismán . ..

Ser mulata es ser candela,
ser mulata, es imitar
en el mirar de la gacela
la leona en el amar . .. n

Gilberto Freyre en su estudio del paternalismo brasileño (Casa Grande
e Senzala) rechaza el tradicional prejuicio de la corrupción de la vida sexual
brasileña por la amante negra. Destaca más bien los elementos sociales
que fomentaron la influencia especial de la negra en la educación sentimental y
sexual del joven brasileño. o sea la intimidad de la convivencia familiar,
la esclava -criada negra como nodriza de las familias señoriales, su papel
mecánico- pasivo en la educación del adolescente, su condición mísera
de ser objeto de una explotación sexual. D.ice Freyre que "no hay esclavitud
sin lujuria sexual" (Casa Grande e Senzala) .
'
L a sexu~dad y sensualidad africanas están determinadas por un profundo sentinúento religioso. Sexualidad y religión son partes inseparables
de su cosmovisión como manifiesta la danza de amor que baila Ochún para
encontrar a Changó, santos o mejor dicho dívinidades de la religión y
cultura yorubá. Los elementos eróticos en esta danza, como el "vacunao''
y la ''ombligada" -indicación simbólica de . la unión amorosa como encarnación de la única fuerza vital del universo- sólo cumplen con su función religiosa.12
Los africanos trasplantados a las Américas han conservado -por lo menos
en las Antillas y en el Brasil- el recuerdo de los elementos más importantes
de su existencia cultural africana. Trasladaron sus tradiciones religiosas,
sus lenguas nativas reducidas actualmente a una función ritual y sus experiencias mágicas. Al observador no-africano le confunde una multitud
José, "Canta el Moreno'', en Martín Fierro, Bs. Aires 1871.
Mu.Ñoz DEL MoNTB, Francisco, ''La mulata, 1845", en BALLAOAS, E., Antologla
de poesía negra hispanoamericana, Aguilar, Madrid.
u vacunao, ombligada: elementos de danza en la yuca y en la rumba, se trata de
que el bailador choca su vientre contra el de su compañera para indicar la unión
simb6lica entre Changó y Ochún.
,. HERNÁNDEZ,

11

360

de cultos y manifestaciones religiosas que reflejan las peripecias del africano
en el Nuevo Mundo. Mu ltitud de formas religiosas compuestas de elementos heterogéneos por la convivencia estrecha de culturas africanas en
América, culturas claramente separadas en la geografía africana. Confunden
no sólo los nombres exóticos como vudú, santería, ñañiguismo, umbanda,
macumba, batuque, etc., sino extraña también el sincretismo de formas africanas, cristianas e islámicas, sincretismo realizado ya a menudo en tierras
africanas. Debido a la clandestinidad de los cultos africanos durante la
época colonial --dominación exclusiva del catolicismo o del protestantismo
(algunas regiones de los E.U.) - los negros soüan equiparar a sus dioses
con algunos santos católicos. Encontramos la frecuente equiparación de
San Jerónimo o de Santa Bárbara con Changó, de Ogún (dios del hierro,
de la guerra) con San Antonio (al norte de Río de J aneiro) o con San Jorge
(al sur de Río) . En Cuba, Yemayá, diosa del mar y de la fecundidad y
madre de Changó, suele equipararse eon la Virgen de Regla, patrona cubana
de los marineros, etc. Las frecuentes equiparaciones no servían únicamente de
camuflaje, sino demuestran también los adelantos de la fusión de elementos
africanos y cristianos.
Si bien la gran mayoría de los afroamericanos profesan la fe católica,
la influencia cristiana en los cultos africanos se reduce más bien a elementos
decorativos sin poder tocar el núcleo africano de las &lt;;:onvieciones religiosas.
Son precisamente los elementos ~canos que confieren tanta vitalidad a
estos cultos en pleno avance no sólo entre la población afroamericana, sino
también en círculos blancos del Brasil. Las religiones afroamericanas se dividen en tres grandes grupos entre los cuales hay un sinnúmero de transiciones. Se trata del vudú en Haití oriundo del Dahomey, de origen sudanés
eomo la civilización yorubá de Nigeria ( cultura Nagó) cuyas manifestaciones religiosas (santería, ñañiguismo en Cuba, candombé y batuque en el
Brasil) han tenido la mayor difusión en América. El tercer grupo -de menor
nivel cultural- comprende las culturas bantúes ( Guinea meriodional y el
Congo) , Son religiones fetichistas cuya base es la adoración de los antepasados. Algunos cultos bantúes poseían elementos espiritualistas ( culto de
Orodere en Angola), de modo que, una vez trasplantados a América, se
abrieron fácilmente a la influencia del espiritismo europeo del siglo diecinueve. Prestaron además elementos considerables a la más evolucionada
civilización yorubá.13 Este sincretismo entre formas originalmente bantúes,
entre elementos espiritistas, yorubás y cristianos dio entonces lugar al naciu yorubá: conjunto de tribus de negros sudaneses entre Nigeria y el Dahom.ey.
Imperio yorubá entre los siglos 11-18; religión politeísta, culto de los antepasados y
magia. Comienzos de literatura ritual (oral), culturalmente expansiva.

361

I

�miento de los cultos de la umbanda y de la macumba {umbanda de Río)
brasileños. En la actualidad, se trata de _importantes centros religiosos y
sociales, núcleos de la africanidad o negritud brasileña, cuya lengua ritual
ya no son los idiomas africanos, sino el portugués fuertemente impregnado
por préstamos africanos. Revela la umbanda/maclln1ba un grado de fusión
afroamericana más avanzada que los cultos de origen sudanés {vudú, santería, etc.) que conservan sus idiomas africanos {función ritual).
El vudú haitiano, la santería cubana o el candomblé/batuque brasileño
son religiones en el sentido propio de la palabra a pesar del rechazo, de la
discriminación y de 1a persecución que sufren por parte de las religiones
cristianas oficialmente reconocidas en la América Latina. Su hostilidad impidió la integración pacífica del afroamericano en la vida cristiana, sino
provocó más bien el refon.amiento de la conciencia africana en tomo de
sus cultos ancestrales. El carácter religioso de los mencionados cultos se
revela no sólo en el instrumento ritual: templo, o lugar sagrado de ceremonia, clase sacerdotal con sus ritos de iniciación y de jerarquía, sino
especialmente por la adoración de seres espirituales todopoderosos mediante
los cuales el creyente africano llega a comprender los sucesos incomprensibles de la naturaleza. El fenómeno central es la comunicación de estos
seres "loas, orichas o santos" 14 con el creyente, comunicación que se realiza
por la entrada de este ser sobrenatural --espíritu o "santo"- en la persona
del creyente. Eran estos seres mensajerqs del dios supremo -Bon Dieu
(Haití) u Olorun (Cuba); poco a poco se convirtieron en elementos divinos
autónomos, dueños o promotores de las fuerzas de la naturaleza (Yemayá diosa
del mar, Ogún-dios del hierro, Ochún-diosa de la belleza, a veces equiparada
a la Virgen de las Mercedes, etc.}. Poseen estos seres, pues, una funeión
de santos o de ángeles cristianos. La entrada en el creyente significa la
encarnación del santo invocado en la persona del creyente. Este, después
de entrar en una especie de trance, es poseído por el oricha/santo y presta
su existencia corporal al santo para que élite pueda comunicarse con el
mundo. Este acto de posesión de lo humano por lo divino, especie de
recuperación momentánea de. lo divino en la persona del hombre, acto que
en algunos cultos afrobras.ileños se llama la "queda do santo", la caída o
descenso del santo, es el elemento esencial de la cosmovisión religiosa afrosudanesa. Comprende la comunicación bilateral entre lQ divino y lo humano no mediante la participación consciente-racional del cristiano, sino por medio de la
fusión de ambas esferas en el momento de la mayor exaltación y trance mental y
corporal. La invocación del respectivo loa/oricha no corresponde única" loa, oricha: seres intermediarios entre lo divino y lo humano, después dioses,
comparados con los santos cristianos. Loa (vudú), oricha. (Cuba, Brasil).

362

mente al deseo de conseguir ayuda, protección, apoyo, sino significa al
mismo tiempo una necesidad y afán vital del hombre de experimentar y de
participar en lo divino.
La vitalidad de las tradiciones religiosas africanas, su peculiar calor humano, su sentimiento colectivo-fraternal que no suprime sino más bien favorece la manifestación y experiencia individual del crecente le permiten
al afroamericano orientarse en un mundo indiferente o inhóspito. A medida
que la vanguardia literaria de la tercera y cuarta década de este siglo
se dedica a integrar sincera y objetivamente los grupos marginales -al afroamericano en nuestro caso- en el panorama literario latinoamericano, reproducen los poetas blancos o negros -especialmente. antillano~ con cierta
fidelidad aquel mundo religioso hermético y misterioso. Mencionemos aquí
el magnífico poema Liturgia del poeta franco-cubano Alejo Carpentier: 15
La Potencia rompió,
¡yamba ó!
R etumban las tumbas
en casa de Acué.

El gallo murió,
¡yamba ó!
en el rojo altar
del gran Obatalá.16

Y en el momento de mayor exaltación emocional de esta reproducción
de un acto ritual ñañigo 17 cambia el poeta del español salpi~do ya con
africanismos al idioma ritual yorobá cuando evoca:
Endoco endiminoco
efimere bongó.
Enkiko baragofia
¡yamba ó!

(evocación del órgano femenino
del tambor sagrado afroamericano
del gallo-ofrenda ritual
evocación matizada de exclamaciones onomatopéyicas).

El rito y la danza son los elementos indispensables para comunicarse con
lo divino. Son las técnicas rituales para preparar el estado de trance. El
ritmo que poco a ' poco crece se convierte en palabra -alarido, en onomatopeya que revela el frenesí de la entrega. el vudú, en la santería, etc.
cada loa u oricha invocado tiene su ritmo, su música propia y la comunicación sólo se realiza cuando el creyente atiende minuciosamente el respectivo
ritmo. Dentro de las invocaciones colectivas en el fambá {templo de los
ñañigos} o en el hounfort (templo vudú}, cada creyente tiene que ponerse
,. CARPENTIER, Alejo, "Liturgia", Reuista Avance, La Habana, 1927.
'" Acut: Elrué, divinidad de la muerte equiparada a Jesucristo, su símbolo es el
crucifijo. Obatalá, divinidad bisexual, jefe de los orichas. .
" ñañigo: miembro de una sociedad secreta que sólo admite al culto a hombres
ya iniciados. El rito de los ñañigos parece un drama cúltico según la intei:pretaci6n
de Fernando Ortiz, africanista cubano.

363

�individualmente en contacto con lo divino. Para encarnar a Changó, el creyente debe bailar una danza de armas con movimientos que fomenta el eros,
la danza de la miel de Ochún (esposa de Changó) es un ritmo sensual en
espera de la fecundización mística.
Las danzas religiosas se bailaban también en ocasiones profanas sin perder
su simbolismo mágico. La mayoría de las danzas integradas al nivel europeo
son de origen africano como el tango, el fandango, la rumba, etc. En su
forma africana pura quieren "expresar algo",18 mientras que el europeo
adapta estas dánzas con la profana finalidad del arte por el. arte, ~c~nsciente de su misión religiosa y social, aun cuando conserva el nono ongmal.
Por medio de sus danzas, el afroamericano restablece los contactos casi olvidados con sus orígenes culturales. Su entrega y fusión con el ritmo le
recuerdan sus remotas experiencias africanas y con nostalgia ritual evoca
la tierra natal de sus creencias, la distante "Guinea" maternal:
C'est l'heu1e des sortileges et des charmes
dans lesquelles palpite en nous l'aieule endormie: l'A frique;
l'Afrique p1odigieuse, l'Afrique des rites tristes et ardents,
du tam-tam nostalgique ... 19

Al lado de esta voz haitiana, sentimos toda la fascinación de aquella Africa
lozana, ardiente y misteriosa en los versos del poeta puertorriqueño Luis
Palés Matos:

Los ritmos de las danzas afroamericanas-yuca, cumbia, rumba, samba, etc.,
forman el lenguaje de la lírica negra de origen popular, elevada a niveles
literarios por la generación de la vanguardia. Reproduce esta poesía con
gran fidelidad los ritmos de los instrumentos litúrgicos africanos por medio
de elementos onomatopéyicos, por la alternancia de sílabas tónicas y átonas
apoyada por la sonoridad de los frecuentes africanismos, por aliteraciones, anáforas, etc. Los códigos de la métrica europea, elementos indispensables en la
poesía afroamericana hasta comienzos de este siglo, ya no caben ahora. La dominación absoluta del ritmo, cortado con frecuencia por un contrarritmo según
1a tradición del canto altérnado africano, las onomatopeyas -especie de
leitmotiv- los tantos préstamos africanos crean un ambiente de fascinación,
de obsesión y de tensión que cautiva por su vitalidad feroz1 por su plasticidad
sonora al lector contemporáneo ubicado en un mundo racional:
¡ Mayombe-bombe-mayombé!
Se11.Semaya, la culebra.
¡ Mayombe-bombe-mayombé!
Se11semaya no se mueve . .. 2 L

u JAHN, Janheinz, Muntu, las culturas de la negf'itud, Madrid, Edic. Guadarrama,
1970.
·¡
w MoRAVIAH MoRPEAU, Pierre, "Hymne a la nuit Haitienne", en Poemes anti/ ens
de velourr et de flamme, Port-Prince, 1940.
•
,. PALÉS MATOS, Luis, "Danza Negra", en Heraldo de Cuba, La Habana, 1927.

364

= secta de brujería africana)

"Mayombé", tercera palabra de esta evocación, lleva el acento para marcar
el ritmo, su significación mitológica se combina aquí con 1a función onomatopéyica "mayombe-bombe-mayombé". En este poema que capta con especial
esmero el ambiente africano son las pausas que adquieren singular fuerza
rítmica, pausas que suelen introducir un contrarritmo lo que revelan estos
dos poemas Rumba y Sensemayá:

Calabó y bambú.
Bambú y calabó.
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
(Jefe máximo de algunas tribus negras)•
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.
Es el sol de hierro que arde en Tombuctú.
Es la danza negra de Fernando Poó.20

A través del ritmo, de un sistema polirrítinico de estruétura y composicíón
casi matemáticas, el africano participa en el mundo. El ritmo es la báse
y el colorido musical que definen sus penas, su añoranza, su ansia de amor
-amor consciente de su simbolismo religioso-mitológico-- su esperanza de
una vida mejor, su indignación por la discriminación social.

(Mayombe

Me quema la bemba,22
me quemó;
quema la candela,
me quentó;
quema la calunga;
me quemó;
quema la balumba,
quema de quemacambó.28

¡ Mayombe-bombe-mayombé !
¡ Mayombe-bombe-mayombé! ...

Sensemayá, la culebra,
sensemayá.
Sensemayá, con sus ojos,
sensemayá.
Sensemayá con su lengua,
sensemayá.
Sensemayá, con su cola.
sensemayá... (Nicolás Guillén).

., GurLLÉN, Nicolás, "Sensemayá", en Emilio Ballagas: antología de poesla negra,
Madrid, 1935, 1944.
21
L lRA, Miguel N., Rumba, música para baile, México, Emilio Ballagas, Madrid
( Mapa de la poesía afroamericana) .
" bemba: los labios gruesos de la negra.-balumba: ruido, alboroto.-quemacambó
forma onomatopéyica.

=

365

�Con un mínimo de concept.os, con un vocabulario extremadamente sencillo y
casi banal, el poeta crea la imagen literaria de la dam,a afroamericana -rumba,
yuca, cumbia, etc.- con su calor humano y con su ambiente mágico-real.
"Sensemayá'' reproduce con asombrosa exactitud la secular costumbre africana del baile de la serpiente, que los afrocubanos realizan anualmente el
Día de Reyes en las calles y plazas centrales de La Haba.na. El poema,
cuyo subtítulo re?-a "Canto para matar una culebra" sigue rítmicamente
los movimientos de la muchedumbre en su lento avance que por su parte
imitan el arrastrarse de la serpiente.

Integración literaria-soci.ai del afroamericano

Durante siglos, el indio y el africano llevaban una existencia marginal,
excluidos de la sociedad criolla e ignorados por la literatura cortesana-colonial
tan estrechamente apegada a modelos y modas metropolitanas. Durante siglos, los distintos grupos étnicos radicados en el Nuevo Mundo seguían
caminos espirituales y sociales paralelos e incomunicados sin que aquella
América criolla integrara en su conciencia los resultados cada vez más ostensibles de la fecundísima fusión de tres razas. La integración consciente
y racional y la disposición a reconocer como socios a los demás grupos
étnicos ha sido un proceso secular. Integración racional ya la integración
inconsciente empieza en el mismo momento de la fusión biológica; de ahí,
el fenómeno del "mestizaje mental" de los latinoamericanos blancos. Se
trata de un proceso que apenas en este siglo comienza a ofrecer los primeros
resultados alen ta.dores.
Aquella vida marginal afroamericana e indoamericana no implicaba, desde luego, una indiferencia total por parte de los poetas y escritores cultos.
Sacerdotes y cronistas españoles y portugueses del siglo dieciséis se dedicaban,
llenos de curiosidad renacentista, a investigar, a descubrir y a descifrar -de
modo rudimentario aún- los enigmas de las civilizaciones precolombinas
(Fray Bernard.ino de Sahagún, Motolirua, el Padre Ba.rtolomé de las Casas
y otros más) . Estuvieron impulsados por el afán humanitario y misionero
para defender a los indígenas contra los abusos de la explotación colonial,
les animaba el deseo de conocer costumbres y usanzas tan distintas de la
civilización medieval-humanista europea para integrarlos mejor y menos bruscamente en el ordo cristiano. Encontramos igualmente, aunque en forma
ocasional, autores peninsulares o criollos que tratan de captar aspectos de
una africanidad diáfana, exótica y enigmática. No debernos olvidar que
estos hallazgos de una poesía regional-marginal se deben al hecho de la
coexistencia tan significativa entre literatura culta y literatura popular es-

.366

pañola o hispanoamericana. Coexistencia que es de los rasgos más sorprendentes del barroco hispánico. Al lado de las Soledades están las L etrillas y
Romances de Góngora. Sor J uana Inés de la Cruz, figura sublime de las
letras ~panoamerieanas barrocas, autora de la Respuesta a Ser Fiiotea,
d_e la SJlva El sueño, de varios autos sacramentales, etc. nos legó un villancico hermoso sobre un africano impresionado por el esplendor de la I glesia.
Este poema -Villancico dedicado a. San Pedro Nolasco-- es un tesoro de
aquella. co;1"iente popular muy _vital y fecunda por la inmediatez y veracidad
de las unagenes y por la sencillez de la expresión. Muestra el esfuerzo de
una ~edad a_rr:3-igada aún en la fe cristiana, de integrar al pagano en una
comurndad religiosa-cultural que desconoce las diferencias raciales frente a
Dios. Si bien es meta principal de este villancico la glorificación de Dios
mucho más convincente por la adoración manifestada por un alma ino-enua'
vislumbra, sin embargo, el carácter profundamente afroamericano. S~n su~
elementos, el fun~amento rítmico bien marcado, Ja deformación lingüística
del castellano haaa mayor plasticidad musical, y la conciencia étnica distinta. Deformación lingüística un tanto arbitraria, porque se trata de un
lenguaje primitivo e ingenuo puesto en boca africana por una poetisa blanca
de formación europea. Sor Juana Inés de la Cruz ofrece aquí la visión secuy estereotípica ~el negro: ingenuo, gracioso, torpe, cantante alegre; viSJ~n euro~- deJ africano que va desvaneciéndose en la actualidad gracias al rápido surgmuento de una Africa más y más independiente de tutela p olítica
y cultura].

1~;

Un 11egro que entró en la iglesia
de su grandeza admirado,
para regocijar la fiesta,
cantó al son de un calabazo.
¡Tumba, la, la, la! ¡Tumba, le, le, Le!
que donde
Pilico esolaba. , .

,ia

no quedé
¡ Tumba, le, Le, le! ¡ Tumba, la, la, la!
que donde ya Pilico esclava
no quedé
... La otra noche con mi conga
turo si11 durmí pensaba,

367

�que no quiele gente plieta
como eya só gente branca . . . 24

No cabe aquí una exposición detallada de la evolución histórica de las
letras afroamericanas, conviene destacar las líneas evolutivas de mayor trascendencia limitándose a los momentos decisivos.
La independencia política de la América Latina no implicaba en seguida
la independencia espiritual. Seguía la influencia cultural de Europa, o sea,
el esfuerzo de captar la realidad americana por medio de técnicas y modelos estilísticos europeos. Sólo a través de la integración total -biológica,
social y literaria- de las tres razas que habitan ]as Américas, e] subcontinente
latinoamericano podrá conseguir la independencia espiritual que consiste no
solamente en la simbiosis de tradiciones heterogéneas, sino igualmente en
la evolución de nuevos horizontes y caminos mentales.
Los primeros resultados literario-sociales de la incipiente integración del
africano quedan manifiestos en la literatura brasileña del siglo dieciocho.
Ha existido en el Brasil un contacto mucho más íntimo entre el negro y
el blanco luso-brasileño, contacto que no se explica únicamente por el mayor
número de africanos llevados a este país, sino más bien por la mentalidad
indecisa del portugués entre la Europa ibérica y el Africa mora. Antes
que en la América hispánica, negros- y mulatos solían alcanzar posiciones
dé influencia económica y cultural como el poeta Domingo Caldas Barboza
( 1740-1800), miembro del clistinguído círculo _literari~ colonial d': la ~~va
Arcadia, autor de sátiras populares que anuncian la mdependenc1a políuca
del Brasil. Aún en la época colonial se realizó 1a fusión mental de elementos
portugueses y africanos en la literatuta popular del B~il, fusió~ _de 1a "s~udade" lusitana y de la melancolía, del "banzó" afncano, fus100 especialmente manifiesta en la riqueza formal del teatro popular. Mencionemos aquí
la fandanga, el congo, la congada, el quicUIDbre y el quilombo q_ue co~binan elementos de farsa, del auto ibérico con la música y los bailes afncanos. Profundamente africano es el maracatú, especie de cortejo pomposo
de príncipes negros que deponen sus dádivas en el atrio de la iglesia, africano
por su expresiva mímica. El bumba-meu-boi, llamado frecuent~m:nte bum~a
0 boi refleja críticamente las condiciones sociales deJ afrobrasileno y la mfluencia del bumba-meu-boi queda patente en el famoso Auto da compadecida de Ariano Suassuna ( 1956) . Se mezclan aquí las tradiciones medievales de la farsa lusoespañola (Gil Vicente) con elementos cristianos
y con los símbolos de la religiosidad peculiar sincretista del nordeste (Sertón).
" SoR JuANA I NÉS DE LA CRUZ:

Villancico dedicado a San Pedro Nolasc1&gt;

Emilio Ballagas, Mapa de la poesía afroamericana.

368

en

Son figuras principales el Cristo negro, el diablo, e1 fiscal, la Virgen que
le recupera a un delincuente su existencia terrestre, de ahí, la "compadecida".
Y hasta formas netamente lusitanas, como la "cheganQa" o las Japinhas o
lapa florida ( adoración de los pastores en la cueva de Belén) manifiestan
la integración de elementos africanos.
A pesar del hecho de que algunos negros y mulatos alcanzaron posiciones
holgadas y ocuparon importantes cargos oficiales ( varios ministros negros
durante la Monarquía de Don Pedro II), seguía la esclavitud, fundamento
económico-social brasileño del siglo pasado. La aceptación del negro como
socio y no como instrumento humano y su entrada en la literatura oficial
se preparan en los poemas de Castro Alvés y en la novela O mulato ( 1881)
de Aluizio Azevedo. El tema preferido: los prejuicios raciales, más bien
sociales de los blancos -clase económica holgada- y la lucha del afrobrasileño, especialmente del mulato o de la mulata sensible contra el ambiente
hostil, lucha que suele ofrecer un final trágico. Si el romanticismo se empeña
en descubrir raíces americanas -frecuente idealización del indio-, esfuerzo
comprensible de crear los fundamentos culturales autóctonos como consesecuencia de la independencia política, fue precisamente el realismo -naturalismo que eleva al negro a uno de los temas literarios centrales, tendencia
que continúa el rñodernismo brasileño. Las relaciones ambi~as entre señor
y esclava ( cuento de Bernardo Guimaraes con el título: A escrava Isaura),
el afán del autor afrobrasileño (Machado de Assis) y de sus protagonistas
de integrarse en la sociedad poscolonial se cristalizan hasta en el teatro de
la época. El creador de la novela nacional, José de Alencar, escribi6 el
drama romántico Máe (1859) que trata el problema de un joven casi blanco
que quiere casarse temiendo, sin embargo, que sus suegros se enteren
de que su madre era esclava negra. Manifiesta precisamente este drama los
adelantos de la integración del africano hacia un problema de aceptación
social. Racialmente admilido, ya es parte indispensable de la sociedad brasileña del siglo XIX. Las dificultades que .se presentan contra la entrada
del negro en la alta sociedad no eran de índole racial, sino correspondían
a las barreras sociales que reinaban entonces en aque11a sociedad semifeudal y oligárgica (difícil aceptación social del inmigrante -"bracere"
sudeuropeo) .
Prohibida la esclavitud, el tema racial y abolicionista -tan explotado por
los escritores románticos y realistas- iba desapareciendo. Sin embargo, la
"libertad del vientre" no implicaba por sí sólo la integración social del
africano en el sistema socio-económico y cultural de la nación. El otorgamiento de los derechos cívicos no significaba aún el reconocimiento y la
admisión socia] del negro. De nuevo, la literatura cumplió aquí con su

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369
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papel de promotor. Antes que en la América hispánica (década de los 30
de este siglo) , la función secular de crisol de razas iba a presentar los
resultados y consecuencias socio-.literarias en el Brasil. En el último decenio
del siglo J&gt;asado, aquel gran país se decidió a empeñarse en el grandioso
esfuel'lO de averiguar y de definir los elementos integrantes de la nacicntt:
brasilinidad. La creación de la visión integral del Brasil -fundamento y
esencia de 1a "brasilidade"- fue desde entonces uno de los temas centrales
de la literatura, sociología e historia de este país. Destle el magnífico ensayocuento Os sertoes de Eu~lides da Cunha (1898), los aspectos regionales,
africanos o indígenas, interesan a los autores especialmente en cuanto a su
contribución y apqyo en la formación de la sociedad brasileña contemporánea.
Ya no se trata de la mera valorización del aporte africano -sobre un plan
descriptivo-, sino la cuestión es la fuena de adaptación y de asimilación
de esie aporte a las condiciones sociales nuevas. Este afán de brasilinidad
aumenta en el expresionismo literario (modernismo brasileño entre 1~22 y
1945). El africano se convierte en tema central de la literatura, sea en la
lírica, en la narrativa, en la literatura regionalista y criollista. La atención
que despierta el afrobrasileño en sus condiciones sociales al lado d,el tema
ya tradicional de la mulata sexual o del mulato que fracasa ante las barreras
sociales de la oligarquía "blanca" corresponde en cierto modo a la rápida
divulgación de los cultos afrobrasileños entre círculos cada vez más amplios
de la población blanca. Su sincretismo afroeuropeo refleja y corresponde
al mestizaje biológico-mental y parece que sus ritos de entrega total del
individuo, su comunicabilidad, su carácter de mutualidad social llenan el
vacío sentimental-religioso del cual padece el hombre moderno más bien
víctima que dueño del avance tecnológico. La integraci6n literaria-social de!
africano prepara y ensancha los cimientos del Brasil de mañana y conduce,
según Gilberto Freyre, a una síntesis racial y cultural -aquella brasilidadeque evita el fraccionamiento socio-cultural del pafs en grupos étnicos aislados,
incomunicados y hostiles. Evita que la "negritud brasileña" sea más que
un aspecto dentro del Brasil polifacético.2~
Mayor eco y resultado de estos postulados -estudio literario-científico
del afrobrasileño- es la literatura expresionista (modernista) del nordeste del
Brasil. Su jefe indudable es el bahiano Jorge Amado, uno de los representantes más importantes del neorregionalismo narrativo sudamerican o. E s
el mayor novelista del proletariado brasileño, en su Ciclo de Bahía con
las novelas Jubiaba (1935), Mar morto (1936), Capitat s da areia. ]1tbiaba
narra las peripecias de un joven negro, su lucha contra los prejuicios .sociales,
21

,i¡

FREYRE, Gilberto, en un aporte para el libro de RoU Italiaander: Terra dolorosa,
~wandlungen in Lateinamerika, Wiesbaden, 1969.

El expresionismo (modernismo) latinoamericano integra a la mujer afroamericana en ]a literatura: ya no es mero objeto de estudio, sino la mujer
afroamericana adquiere contornos propios. Los autores blancos o negros
descubren la atracción de la belleza negra, descubren su humanismo natural
y sencillo, su sensualidad lozana, innata y fecunda en oposición a la mujf'T
blanca, esotérica, supercivilizada a quien reprochan falta de capacidad amorosa. Si antes poetas afroamericanos, como el mulato Gabriel de la Concepción Valdés cantaron a la mujer blanca, ahora presentan a la negra o
mulata según normas estilísticas europeas o vanguardistas (cabello-arrozal,
labios-caimito, etc.) .
Una obra maestra de esta corriente es el precioso romance Essa negra
Fuló de Jorge de Lima. En once. estrofas, el autor resucita ]a historia de ]a
evolución social del Brasil, evoca el pasado colonial de la "fazenda", núcleo
económico-cultural del Brasil hasta fines del siglo XIX. Adquiere perfiles
vigorosos aquella vida diaria entre esclavos y dueños. Manifiesta la estructura social, la disposición total sobre el africano, el papel ceremo11ioso de
la esposa blanca, la sensualidad consciente de la esclava negra, la rivalidad
entre señora-criada:

O'Fuló! O' Fuló!
(Era a /ala da Sinhá)
-Vai forrar a minha cama
pentear os meus cabelos
vem a ajudar a tirar
a minha roupa, Fuló!
Essa negra Ful6!
Essa negra Fu:16!

(Habla y habla la Señá.)
-Ven a tenderme la cama,
corre a peinarme después;
y ayúdame a desvestirme
que tengo prisa, Fuló.

1

1
1

su admisión y ascenso final gracias al apoyo amoroso de una mujer blanca.
Uno de los protagonistas, un negro viejo, desilusionado ve pocas diferencias
entre la esclavitud de antaño y la explotación económica actual. La libertad
se diluye en ilusiones. En Mar morto, el Africa antigua con sus mitos
ancestrales se ha fusionado con la miseria económica-social, pintoresca y
apremiante de los "saveiros", marineros que circulan con sus mini-cargueros
en el puerto de Bahía. Vida muy pobre y peligrosísima de unos afrobrasileños
entre el contrabando, las deudas y la muerte. Vida dentro de un marco
simbólico y mágico: Iemanjá, reina africana del mar, símbolo de la infinita
belleza mortal del mar, encantadora y seductora, arrastra a los hombres a
sus abismos. Jorge Amado, profundo conocedor de la psiquis africana, crea
un cosmos afrobrasileño de perfiles ba1zacianos.

1

370

371

i !

�... O'Ful6! O'Fuló!
Cadé, cadé teu Sinhó
que Nosso Senhor me mandou?
Ah! f oi Vocé que robou,
foi Vocé negra Fuló!
Essa negra Fuló . .. zs

¿ En dónde está tu Señor ...

si . . . el Señor que es mi señor
que Nuestro Señor me dio?
Ya sé quién se lo robó:
¡ Tú también, negra Fufó!

La fascinación sensual que ejerce la negra (Gilberto Freyre analizó la
influencia de la mujer negra en la vida sentimental y sensual del brasileño
blanco) resalta en el siguiente vet-so que revela simultáneamente el sfatema
ignominioso de la esclavitud en el cual se despersonaliza al individuo:
O Sinhó foi acoitar
sózinlw a negra Fufó.
A negra tirou a saya
e tirou o cabecao.
De dentro dé/e pulou
muinha a negra Fuló . ..

El amo fue a castigar
él mismito a la negra Fuló.
Ella se quitó la saya
y se zafó el camisón.
Brilló la carne desnuda
de la negrita Fuló ...

La traducción realizada por Emilio Ballagas resulta un tanto libre, si bien
capta . ~rfe_c~ente el tono popular. Posee sin embargo, el portugués, una
sugestlon distinta del castellano que défine concretamente donde el lusitano
se limita a sugerir. Comparemos aquí el texto español "Brilló la carne desnuda" --descripción concisa y directa- con el verso brasileño "de dentro
déle ~ulou muinha ... indicación insinuante y vaga, pero por eso no menos
sugest:1~0 que aquel verso español. ~l estribillo "Essa negra Fuló" subr.aya
el caracter de romance con su métrica pobre, su lenguaje sencillo, banal y
de expresividad plástica. Considera Rodolfo Gross.mann este poema como
uno _de los aportes más acertados de la gran tradición romancera peninsular
~edieval, desde aquella remota fusión de elementos lírico-épicos Iuso-hispárucos y moros.27
. EJ destino de la mujer afrobrasileña entre explotación¡ misterio enígmáuco, lucha maternal y social en pro de una existencia más humana y justa,
entre víctima de la seducción y seductora es uno de los grandes temas de
la no"'.'ela brasileña. Esbocemos aquí, en orden cronológico, la evolución
narratlva empezando con I nocencia (1872) de Franklin Tavora -situación
28

Ln,!A, Jorge de, "Essa negra Ful6", en Bangué e Negra Fuló, 1930, admitido en
el Mapa de la poesía afroamericana (Emilio Ballagas).
~ Gaoss~ANN, Rodolfo, Geschichte und probleme der lateinamerikanischen Literatur
Hueber, München, 1969.
'

372

de explotación sexual y condición de harén-, mencionemos a la figura dominante de Capitú en la famosa novela Dom Casmurro ( 1900) del mulato
Machado de Assis, la fatalidad destructora entre sexualidad iozana y bondad
del corazón en María bonita (1914) de Julio Alfranio Peixoto, el prejuicio
social que mina la felicidad y que destruye las bases existenciales del individuo en Clara dos anjos ( 1924) de Alfonso Henríques de Lima Barreto,
la superioridad de la mujer consciente de su fascinación física e intelectual
en las figuras féminas ( novela y drama) de la poetisa Raquel de Queiroz
y no olvidemos finalmente a la figura vigorosa y atrayente de Doña Flor
en Dona Flor e seus dois maridos de Jorge Amado.
Hasta mediados del siglo veinte. el afrobrasileño fue al comienzo objeto
de estudio literario superficial en sus aspectos pintorescos, después objeto de
análisis socio-psicológico y finalmente elemento asimilado a la sociedad brasileña en formación. Del estudio aíslado de sus condiciones sociales y culturales, los escritores han llegado a una imagen integral de la «brasilidade"
en la cual todos los elementos de origen heterogéneo están profundamente
arraigados y fusionados. Esta síntesis se alcanza en la importantísima obra
de Guimaraes Rosa. En su novela Grande sertao: veredas, la integración
racial-cultural-socral, base de ]a brasilidade, conduce a una visión más
profunda, nueva, más espiritual del Brasil en busca de un cosmos interior
que posee los contornos humanos en general y brasileños en particular.
En cierta oposición a la "brasilidade" literaria-cultural -sus postulados
sociales aún ~o ofrecen los resultados deseados-, se destaca, a partir de los
años de los 40, el movimiento un tanto aislacionista de la "negritud" brasileña. Encabezado por el dramaturgo afrobrasileño Abdias do Nas&lt;,imento,
se dirige un grupo de intelectuales negros contra actitudes oficiales de convertir a los negros en "blancos" mediante el otorgamiento de libertades en
cierto modo -Superficiales y mediante la admisión y el reconocimiento de
elementos culturales de origen africano (danzas, etc.) . Según ellos, no se trata
de la integración sincera de estos valores, sino de una perversión comercial de tradiciones africanas. El afán de integración total del afrobrasileño en
aquella ''brasilidade", cuyo fundamento es precisamente la fusión étnicacultural de tres razas, impediría, seg(m Abdias do Nascimento, la identificación futura del afroamericano con sus tradiciones africanas. Rechazan la
''brasilidade" por implicar necesariamente la transformación y el mestizaje
de los valores genuinamente africanos. Resultado de esta concientización
africana en el Brasil fue la fundación del TEN (teatro experimental do negro)
con la finalidad de formar actores negros, de fomentar a autores negros y
de crear un teatro negro para negros. El eco literario de estos esfuerzos
son los Dramas para negros e pr6logos para brancos de Abdias do Nascimento.
373

�~u d~r poético consiste en dos postuladosJ integración social y conservaciún
simultánea de los valores africanos.
La incorporación literaria-social del afroamericano en la sociedad americana fue p&lt;&gt;sterior e~ la ~érica Hispánica que en el Brasil. Se realizó gracias
al empuje extraordinano de 1a generación de 1a vanguardia a partir de
1920/5. Encontramos antes de esta incisión literaria tanto autores negros
como el tema afroamericano en las letras hispanoamericanas. Pero el -afro.
americano suele ser en la mayoría de los casos objeto de estudio y de análisis.
según las respectivas corrientes literarias en boga. Fue objeto tanto en el
romanticismo con su afán de costumbrismo y de evocación sentimental como
en la época realista o durante el modernismo. No olvidemos que los autores
que tra~~~an temas af~oameri_canos, eran blancos con un enfoque muy d1stinto
de la v1s1on del postenor escritor afroamericano. Se describe al afroamericano
c?n fórmulas estereotípicas que reflejan actitudes llenas- de prejuicios tradicionales -el negro como ser humano inferior- o el afroamericano está expuesto a idealizaciones románticas al estilo de Chateaubriand. Sólo en la
poesía expresionista o de vanguardia, el negro se convierte en sujeb humano,
adquiere valor individual y se presenta dentro de sus condiciones vitales sin
ninguna finalidad de manipularlo.
Los afroamericanos hispanoamericanos y especialmente los antillanos consiguie:°n 1~ libertad política entre 1833 y 1866 (Cuba), libertad que no
camb1~ . casi nada en s~ mísera condición económica. Tenían que superar
más dificultades y obstáculos que los mestizos para alcanzar la anhelada integración literaria y social. Por otra parte, debido a la falta de población
india en las Antillas en el momento de la independencia política, los afroamericanos tuvieron que ocupar forzosamente el lugar de los autóctonos
precolombinos en cumplimiento del afán de emancipación literaria de las
~dieiones hispánicas. Dentro de este costumbrismo indigenista que significa el esfuerzo de independencia cultural hispanoamericana por medio de
~montar a las raíces nacionales, reales o supuestas, el negro ocupaba un lugar
importante. Con mayor frecuencia en los países antillanos, aunque no faltaba
tam~ en la . novela h~anoamericana continental. Recordemos aquí la
desdichada pareJa Nay y Smar en la famosa novela María de Jorge Isaacs.
En~e 1830 y 184-0 iba formándose en Cuba un círculo de poetas y escritores mconformes con la dependencia política y cultural de España. Encabezado por el humanista Domingo del Monte, pugnaban por "urbanizar la
poesía", ~ sea, pugnaban por elimina:t los elementos hispánicos para hacer
valer me1or los componentes indígenas. En la na.ITativa, se destacaron Anselmo Suárez y Romero y su contemporáneo Cirilo Villaverde. 14 años
antes de la tan popular novela norteamericana Uncle Tom's Cabin, Suárez

374

y Romero escribió su novela Francisco ( 1838), publicada sólo en 1880 cuar.do el tema abolicionista que esta novela trataba ya no poseía actualidad.
Si el terna central en Fran.cisco es la relación entre señor y esclava, la entonces
célebre novela Cecilia Valdés ( 1839, editada en 1882) de Cirilo Villaverde
manifiesta ya la igualdad política-social entre cubanos de distintos grupos
Hnicos. Igualdad oficial, bien entendida ya que el prejuicio social contra
el africano sigue siendo imborrable. El tema casi banal de entonces: la
mulata seductora (Cecilia), sus amores, su volubilidad (inclinación en favor
de un pretendiente blanco rico y rechazo de su novio negro pobre, pero fiel).
la obligatoria veJ18anza de ]a mu1ata siendo repudiada por el marido blanco,
el desenl¡.¡.ce final inverosímil, pero sumamente popular en la literatura romántica (muerto el marido se revela que el difunto y la mulata eran hermanos, solución parecida a ]a que encontramos en la novela Cumandá de
Mera) .
En la lírica se alza la voz .indignada y dolorosa del mulato Gabriel de
la Concepción Valdé.s ( 1809-1844), víctima de la dominación española. Fue
uno de los poetas de color de mayor trascendencia en el siglo pasado. Usaba
el seudó1úmo de Plácido, no s:ólo por sus ataques literarios contra la explotación de los afrocubanos, sino también por su supuesta participación en
conspiraciones anti-españolas. En su obra principal: Letrillas, en sus romances, sonetos, epigramas y especialmente en su violenta y fervorosa Plegaria
a Dios censura Plácido la discriminación de los afrocubanos y rechaza al
f isroo tiempo a aquellos conciudadanos de color que niegan sus orígenes
africanos, resentimiento que manifiesta este epigrama satírico:

Si a todos, Arcino, dices
que son de baja ralea,
cuando tienen a Guinea
en el pelo y las narices.
Debes confesar, Arcino,
que es desatino probado,
siendo de vidrio el tejada
tirar piedras al vecino.u
A pesar de su brío patético, de sus tendencias "tropicalistas" (Emilio Ballagas) , a pesar del ambiente popular que logran reproducir a veces, Plácido, el hispano-cubano Creto Gangá y el propio José Martí en sus Versos
VA.LoÉs, Gabriel de la, "Epigrama Sathico", en Mapa de la poeria
afroamericana, Emilio Ballagas.
'"CoNCEPCIÓN

375

�sencillos siguen las normas estilísticas y métricas tradicionales. Su costumbrismo matizado de indigenismo radica todavía en elementos decorativos
del tema y no implica un cambio esencial de la fonna ( sonetos, octo5Üabos,
etc.) y ni siquiera llega a profundizar el tema esbozado superficialmente.
Manifiesta su obra poética la obediencia a los modelos literarios europeos lo
que conduce a cierta europeización del ambiente afroamericano.
Es precisamente rasgo y defecto peculiar del indigenismo romántico aquel
enajenamiento no solamente formal, o sea, la discrepancia interior entre Ílltegración del autóctono y visión del autóctono mediante la óptica europea.
El propio Plácido escribe el romance Xicoténcatl, sin que el poeta mulato
y cubano tuviera el menor contacto emocional con aquella fase remota de
la civilización azteca-mexicana. Sólo en los "Cantos anónimos" incluidos e:1 la
Antología de la poesía afroamericana, editada por Emilio BaUagas y en
la poesía afrocubana de Creto Gangá (1811-1871), verdadero precursor de la
generación de la vanguardia, encontramos los ingredíentes de sabor africano; el ritmo y el castellano deformado de los negros. En el Canto de bodas,
esta jerga afroespañola mezclada con aportes lingüísticos lusitanos, parecidos
al "papiamento", hablado en C~o, no testimonia únicamente la vitalidad
del ambiente popular, sino demuestra también la simbiosis racial y cultural.
Cantan los "casados":
Nengrito má fortuná
no lo salí lan Guinea.
¡ ]ah bindita hora que branco
me lo traé neta tierra! . .. 29
La alternancia del canto de los casados y de] coro apoya y acent úa el
elemento rítmico:
¡ Guah! ¡ Guah! ¡ Guah!
Baila, carabela,
¡meníalo la pata!
Cañuto son libre
y casá cum Pancha . .. 211

Canto del coro

La Primera Guerra Mundial acaba con la hegemonía cultural ew·opea.
A medida que el Viejo Contmente se abre de nuevo a influencias cosmopolitas -el jazz afroamericano, el arte del Africa negra, la filosofía hind11
" GANGÁ, Creto, "Canto de Bodas", poema de La Boda de Pancha ]UJtía y Canuto
Raspadura, La Habana, 1847.

376

(Hesse), etc.-, la América Hispánica integra definitivamente a los grupos
étnicos marginales en la sociedad criolla. Dentro del expresionismo literario.
los vanguardistas son responsables de la boga de la poesía autóctona y mestiza
-la cosmovisión india de Asturias y la poesía negra antillana-. Las experiencias ancestrales del africano y del indio alcanzan a Europa ( García
Lorca, Blaise Cendrars, Guillaume Apollinaire, etc.) y ejercen allá influencia
fecunda, especialmente en Francia (contacto colonial ron Africa y· con et
Asia oriental), en la evolución de nuevas corrientes literarias, particularmente en el surrealismo. El vanguardismo, imagen literaria de la generación
entre las dos guerras mundiales, es la hora de la independencia definitiva
espiritual y artística de la América Latina.
A la emancipación literaria del afro e indoamericano corresponde el
rechazo incondicional de las tradiciones europeas, o sea, la condenación de
la mitología greco-romana, el abandono de una estilística y métrica seculares.
Proscripción de la rima, imposición de ritmos libres, renovación integral del
lenguaje poético, camino libre para la fantasía, la espontaneidad, la imaginación, exploración de lo inconsciente, abolición del esteticismo decorativo y
exótico, integración del individuo en un ambiente colectivo-frate_rnal, la
sensación de lo real maravilloso, la revalorización de las culturas primitivas
con su cosmos mágico, etc. fueron los postulados principales del vanguardísmo. La negación de las tradiciones se combina con el deseo vehemente
de una libertad total, chocante, anárquica en cierto modo. ¡ Libertad en todos
los ambientes de la vida! El rechazo de la tradición implica un cambio
profundo, revolucionario, con frecuencia rebuscado, en las estructuras morfológicas y en la sintaxis. La exigencia de la libertad absoluta de las palabras
sin nexos. de elementos morfológicos incomunicados, de la agrupación de
conjuntos paralelos en la oración acaso unidos mediante el ritmo (poesía
negra) se refleja en la preferencia por metáforas insólitas, por caligramas,
jitanjáforas (juego de palabras sin sentido lógico que basa en secuencias
sonoras o ríbnicas) y onomatopeyas. La costumbre de contar las sílabas se
sustituye por el ritmo y el ictus. En la poesía afroantillana, llamada también
poesía negra o "poesía mulata'' (Nicolás Guillén) por su carácter de fusión
étnica-lingüística-cultural, se reemplazan algunos componentes de la métrica
"blanca" o española por el principio extraño (para oídos europeos) del
sistema complicado de monorritmos y contrarritmos y de las síncopes. Elementos importantísimos para captar fielmente la danza y el ritmo africano,
apoyados técnicamente por gritos de desafío, de maldíci6n) de provocación,
por onomatopeyas. Esta "lírica con ritmo de rumba" desde el poema Bailadora de rumba ele Ramón Guirao fusiona de manera excepcional las
tradiciones de la lírica popular hispánica con los aportes lingüísticos y rítmicos

377

�africanos. El verso corto de la copla española de seis o preferentemente de
ocho sílabas es el vehículo ideal para esta lírica hispanoafricana. Además
posee el castellano como ninguna otra lengua europea la capacidad de
asimilar los préstamos lingüísticos africanos debido a su asombrosa riqueza
en vocales cortas y sonoras. Puede establecerse así una perfe&lt;:ta annorúa
entre la palabra hispánica y la música de origen africano. Las vocales
cortas y sonoras se acomodan estupendamente a la alternaneia de sílabas
tónicas y átonas que requiere el 11.tmo africano. Podemos apreciar esta afortunada fusión y armonía en Liturgia:
... El gallo murió,
¡yarrwa ó!

en el rojo altar
del gran Obatalá. 30

Divinidad bisexual de origen yorubá o en el magnífico poema Danza negra
(Calabó y bambú-Bambú y calabó) de Luis Palés Matos (vea nota 20),
en Bailadora de mmba o en el precioso poema Para dormir a un negrito
de Emilio Ballagas: 31
D6rmiti mi nengre,
dórmiti ningrito.
Caimito y merengue
merengue y caimito . ..

Mi chibiricoqui,
chibiricocó . ..

... Y si nene 110 drnmi,
¡ Chimbilic6!
Cheché Calunga
lo' ranca la pitico
¡y lo come! 33

... Ninghe, ninghe, ninghe,
duérmete, negrito
cabeza de coco,
grano de café.84

Si bien la mayor parte de los textos líricos de la poesía negra reflejan
fielmente el ambiente popular negro-mulato dentro de sus condiciones socioculturales, si bien algunos poetas como Alejo Carpentier llegan a inte::r:;:·
con tacto y precisión las tradiciones religiosas africanas, la maycrí-a de los
poemas revela, sin embargo, un vocabulario castizo desde el punto de vistn
del lingüista hispanoamericanó. Sólo unos cuantos poetas captan con esmero,
gracia y acierto aquel lenguaje espontáneo y "mulato" que en sus aspectos
fonéticos parece acercarse al dialecto andaluz sin igualarle ni en profundidad,
ni en expresividad. Abundan los intercambios de -r por -1, el enmudecimiento de -r, y -s finales, la supresión de -r, -d, intervocálicas, las asimilaciones
y disimulaciones, la aspiración de la -s ante otras consonantes, elementos
protéticos, etc. Veamos aquí unos versos de la Canción der boga ausente
del poeta colombiano Candelario Obeso:
Qué trijte etá la noche;
la noche que trijte etá: ...

¡ tajá de melón!

Alejo, Liturgia, vea nota 16.
n BAt.LAGAS, Emilio, Mapa de la poesla negra americana.
.. Tatajú: Tata o Taita Judás que infunde miedo a los niños, mandinga blanco:
el diablo en el Río de la Plata, Chechl Calunga: cheché es hombre pendenciero
Calunga es en Cuba (según Ballagas), la virgen del mar, diosa de sexualidad ardorosa'.

378

Canción para dormir a un 11!'grito

Y o gualda pa ti

La vitalidad de la simbiosis hispanoafrieana, o sea, la compenetración- de
elementos mágicos que sobreviven en la superstición popular -Tatajú, Cheché CaJunga, el mandinga blanco, etc.-32 con el lenguaje deformado, en cierto modo "infantil" de la jerga afroespañola se ofrece especialmente en
las canciones de cuna afroamericanas, de excepcional popularidad y divulgación desde las Antillas hasta el Uruguay. El ambiente de evocación má!!ica,
O
del primitivismo consciente de la lengua, del ritmo musical y del calor humano de la madre negra se reproduce con particular acierto en el ya mencionado poema Para dormir a un negrito, en el hermoso poema Drumi, mobila
de Ignacio Villa y en la Canción para dormir a un negri!o del distinguido
poeta y africanista uruguayo Ildefonso Pereda Valdés. He aquí unos versos
de los últimos dos poemas indicados:
•

Drumi, mobila

Las jembra son como é toro
lo retá tierra ejgraciá:
con acte se saca er peje
35
¡ der má! . . . ¡ der má!

La lírica afroamericana, por lo menos en sus formas más auténticas, es lírica
bajo el dominio exclusivo del ritmo. Ritmo mediante el cual el afroamericano tiene acceso a esferas mágicas-religiosas. En Canto negro, la lengua
refleja el paulatino "crescendo" del ,ritmo de los tambores en preparación
del trance que se apodera del danzante. Ritmo que se traduce en aliteraciones, anáforas, paranomasias:
¡ Y ambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,

CARPB,NTIER,

11

,.

BALLAGAS,

Emilio, Mapa de la poesía afroamericana.

• l bidem.

379

�repica el negro bien negro:
congo solongo del Songo . .. 36

En el momento de m1c1arse el trance, apogeo ritual de la danza, !as
evocaciones en idioma africano o africanizado sustituyen los elementos cas=
tellanos:
Mamatomba
serembe cuserembá . .. 36

abarca tanto el rechazo de la tradición como el deseo de explotación de
zonas incógnitas de la (subconsciencia). Los postul~do~ de 1~ libertad absoluta casi anárquica sintáctica y métrica; de la conc1enc1a social y del surrease 'realizan felizmente en la poesía negra antillana. Las
lism'O ar t'stirn
l
•
stiliza · '
componentes lingüísticas africanas no pueden sustraerse a cierta e .. c1~~
surrealista ( transformación en mera función de onomatopeyas), ~n JitanJaforas1 mezcladas con ingredientes estilísticos dadaístas ~ con ~etá!oras _Io,rquianas) como revelan )os siguientes ex1ractos de la p~1a de N1colas Gmllen
y de Alejo Carpentier:

El poellla capta aquí el significado de la danza africana., significado que
no se basa en Ja satisfacción individual, sino en su función cultural -comunicación del afroamericano con sus antiguos misterios religiosos-, com0 el
tema de la danza de amot de Ochún y Changó, tema que reproduce y
populariza la rumba cubana:

CANTO NEGRO

... tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba: que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé! 39

El ombligo de la negra
en la sandunga se abrió
fijo como un ojo impar
para mirar a Changó . .. 37

Ambiente acaso obsceno para la estética tradicional europea, pero sin
el menor ~arácter profano para el africano ya que se trata de la reproducción simbólica de uno de sus misterios centrales.
La vanguardia antillana logra establecer una síntesis fecunda entre los
aportes rítmicos-musicales africanos y la: sonoridad plástica del castellano
cuya sensibilidad y sensualidad se habían refinado gracias a la influencia
del simbolismo y modernismo. Adquiere, pues, el español de Cuba un carácter de baile, según los postulados formulados por Leopoldo Sedar Senghor:
"Insisto en que la poesía sólo es perfecta cuando se convierte en canto:
palabra y música a la vez ... la poesía debe volver a su origen, al tiempo
que era cantada y bailada. Como en Grecia, en Israel, y, sobre todo, en
el Egipto de los faraones. Y como todavía hoy., en el Africa negra" .ª 8
El programa literario de la vanguardia basa por una parte en el criollismo -afán de integración socio-literaria de los grupos étnicos marginales-- y por otra parte en cierto cosmopolitismo intelectual y formal que
'" GuILLÉN, Nicolás, "Canto Negro", en Mapa de la poesía ... , Emilio Ballagas.
"

BALLAGAS,

Emilio, "Rumba", en .A.ntologla de la poesía negra hispanoamericana,

CANCIÓN

Eclipsa la ciudad, Domnisol de Negroluto;
regaliz que riega regaUa; ...
¡ Calicanto!
Cal y canto,
Cálido canto,
con belfo y coba,
del diablo santo.•0

La facilidad aparente y la notable inmediatez del ambiente popular afr~cubano son resultado de un constante esfuerzo artístico. ~s~uerzo de puh., de economía del instrumentario estilístico y de conc1S1ón para
c1on,
• verter
L
f rmas literarias la cosmovisión "coreográfica" del afroamencano. a
en o
tili' ·
sencillez del lenguaje y la prudente utilización de elementos es_ stic~s. surrealistas confieren mayor expresividad e intensidad al mensaje polínco que
abarca esta poesía negra. Mensaje político lleno de indignación contra la
· · ·, etmºca y la explotación material no sólo de la gente de col-0r,
discnnunac10n
sino también de las Antillas por medio del imperialismo norteamerica?~• mensaje político que supera cierto pintoresquismo costumbrista superfie1al. El
1

1935.
•

SEDAR SENOKOR,

Leopoldo, citado por Janheinz Jahn en, MunJu, las culturas

de la rugritud, Madrid, Edic. Guadarrama, 1970.

380

• GUILLiN Nicolás, vea nota 36.
... CARPENT'urn_,

Alejo, "Canción", en Revista de Orienfe, 1931.

381

�afán inicial de "negritud'', ele cierto regionalismo poéúeo de matices afroamericanos se transforma, especialmente en la obra de Nicolás Guillén, en
poesía social y política sobre fundamento"S humanos más amplios. Apartándose más y más de la descripción unilateral-racial, llega Guillén a comprender
la necesidad de la integración no sólo del negro, sino también &lt;lel bJanco
en la sociedad antillana mulata: "ans,ia negra, ansia blanca ... yo las junto".41

Del gran número de vanguardistas hispanoamericanos que pugnaban con
especial empeño por 1a integración socio-literaria del afroamericano se destacan Nicolás Guillén, Emilio Ballagas, Alejo Carpentier, Luis Palés Matos,
Adalberto Ortiz y otros más. Ya no importa la pertenencia a uno u otro
grupo étnico -autores blancos, mulato-mestizos o negros- lo que los une
es su intención tenaz de elevar a nivel literario las manifestaciones del mundo
africano riquísimo en tradíciones y experiencias humanas. Lo que fue moda
literaria en otras partes del mundo (Europa, Estados Unidos, etc. ) se convirtió en las Antillas en auto o redescubrimiento indispensable para crear el
"perfil definitivo de América".
Procedemos según orden cronológico: Nicolás Guillén, poeta y escritor mulato, nace en Camagüey, importante centro agrario con los problemas de

la explotación del peonaje. Su primer libro Motivos del son (1930) provoca un escándalo literario en Cuba, pero encuentra la acogida favorable
de Federico García Lorca quien descubre rasgos parecidos entre la poesía
popular afrocubana y su afán de crear un romancero gitano. En Sóngorocosongo ( 1931) aumentan al lado de las acertadas componentes costumbristas (Canto negro, Rumba, Velorio de papa Montero, etc.) los temas
político-sociales. En mayor escala que otros poetas afroantillanos, Nicolás
Guillén convierte raíces lingüísticas africanas en meros fonemas onomatopéyicos creando así con técnicas dadaístas una impresión mágica surrealista
aparentemente africana.
Sóngoro,_ cosongo,
songo be;
sóngoro, cosongo
de mamey .. . ' 2
En 'West Indies LTD (1934), el ambiente popular y pintoresco se integra
en una visión más universalista, el tema folklórico se combina con los problemas sociales conforme al creciente engagement político del poeta. Su

preocupac1on política aflora claramente en España, poema en 4 angustie,
y una esperanza ( 1937), preocupación por la guerra civil española que
define y concreta su posición política. Como casi toda la inteligencia de
los años de los treinta, Guillén fue comunista y en su Canción a Stalfo,
el poeta le confiere al dictador soviético rasgos mesiánicos y de libertador
de las masas, idealización un tanto exótica que no concordaba de ningún

modo a la realidad de las "hazañas" del dictador rojo. En su poema.
Guillén integra a Stalin dentro de su visión afroamericana: "Stalin ca0
pitán / a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún".
AJejo Carpentier nace en La 1-Dlbana en 1904. Poeta, crítico musical y
coreógrafo aficionado, su obra acaso más importante fue Ecue-Yamba O.
( 1927-33), novela que capta fielmente el mundo mágico-religioso africano.
Su espíritu lo refleja el magnífico poema Liturgia, compuesto para la Revista
Avance en 1927.
Emilio Ballagas, editor de la Antología de poesía negra hispanoamericana
( 1935) nace en Camagüey en 1910. Es uno de los pocos poetas blancos
que logran compenetrar en el mundo africano, recordemos aquí su Cuaderno
de poesía negra (1934) y Nuestra señora del mar (1943).
Luis Palés Matos ( 1898-1959), puertorriqueño, llega desde el modernismo
(Azaleas, 1915) a la poesía antillana. Traspone los elementos populares y
folklóricos negros en una visión artística e imaginativa cuyo mejor ejemplo
es Danza negra, publicado en el Heraldo de Cuba, 1927. Publicó sus poemas
negros en Tuntún de pasa y gritería ( 1937) en San Juan de Puerto Rico.
Su poesía de aspectos telúricos fusiona al hombre con el paisaje como en
Mulata-Antilla:
En ti ahora, mulata
al. tibio mar de las Antillas . ..

me acojo

Eres ahora, mulata,
44
todo el mar y la tierra de mis islas . ..
La poesía negra adquiere perfiles peculiares en la obra del ecuatoriano
Adalberto Ortiz, más conocido por su importante novela Yuyungo. Se trata
de rasgos líricos independientes conforme con las condiciones especiales del
afroecuatoriano. Sus "cantares negros y muJatos" en Tierra, son y tambor,
1941 reflejan la vida de la población negra entre amor, privación, prejuicio
y explotación.

u GUJLLÉN,

Nicolás, ''Balada de los dos abuelos", en West lndies, LTD, 1934, La

Habana.
" Gu1LLÉN,

Nicolás1 Sóngoro cosongo, La Habana, 1931.

" GUILLÉN, Nicolás, "Canto a Stalin", en España, cwtro ang.ustias )' una esperanza.
.. PALÉS MATOS, Luis, "Mulata-Antilla", en Tuntún de pasa )' griter!a, 1937.

383

382

�La imagen del negro entre disaimi1tat ió11,
resignació:n y definición objetiva
... ¿Somos? Aunque no quieran saber que somos,
.. . siempre solos,
siempre desconocidos . .. •5
~tos versos llenos de amargura y de desilusión del poeta cubano Mar~lino Aroza~a abarcan toda la problemática de la penosa identificación
del a~roamencano. Reflejan los obstáculos 'y los fracasos en su intento tenaz
Y. ~aetente d~ ubicación socio-cultural justa y definitiva. Ubicación que con~ª la necesidad de i~entiiicación con el afán de asimilación y de íntegraet6n. E~ los cu~tro Stglós de la convivencia del africano con e1 europeo
Y_ c?n el mdoamencano, la imagen del negro ha estado expuesta a frecuentes y
~~culas _def.ormaci.ones arbitrarias. Fueron sus coordenadas la discriminala mdiferenc1a, la falta de comprensión fraternal, la nefasta pretens1on ~e. u~a superioridad predestinada -uno de los pilares para apoyar
los pnvilegios blancos-- y la mercantilizaci6n total del afroamericano. Componentes de una política consciente, de un esfuerzo secular para enajenar
al negro, para d~arra_1garlo y despojarlo de sus raíces, para despersonalizarlo: Deformac1on fmaJmente victoriosa cuando el negro -resignado
hu~illad_o- acepta_ y se identifica con una imagen forjada por un ambíerit~
hosnl e mcomprenSivo:

~?º•

¿Quién es quien sabe nuestros nombres?
N adíe los sabe ni los mienta.
Somos las sombras de otros hombres . .. 18
Escasean -hasta en la propia poesía negra- las tentativas de -idealización
Y aun s_uelen ser ocasionales los casos de evaluación objetiva. Si bien se h
establecido un equilibrio frágil y absurdo entre la, integi'ación del ind'10 a
las letras Y la simultánea explotación económica del indoamericano s· b'en
rfl
•
,11en
1 a _un tacit~o ac~erdo de convivencia entre indios y blancos, el preJU1c10_ ,rac1dal y so~! ha sido más fuerte aún contra el africano. La recu·
perac10n e .la libertad
por lo
. , política
. . .parecía dificultar - al coffilenzo
menos- la mcorporac1on defllltiva en la sociedad criolla. Fue precisamente uno de los resultados más valiosos y alentadores de la vanguardia

~.P:

•• G
ARoZAaENA,
"Cahción
Negra sin color", en Antolog'1a d e poesia negra.
.,.
,
N'Marcelino,
, "
.,
1934. u11..LEN, 1colas, Canc1on de los hombres perdidos" , e n west ¡ nd',es, LTD,

literaria la denw1cia airada de las actitudes discriminatorias. Su éxito radica en la paulatina reconstrucción de la personalidad individual y colectiva
del afroamericano gracias a la definición de los rasgos principales de la
africanidad. No debe sorprender que ante el lento cambio de las condiciones
socio-económicas impuestas por el blanco, se presente como reacci6n el
fenómeno de la negritud intransigente. Reacción contra la integración,
la mulatización definitiva por parte de un grupo minoritario que anhela
autorrealizarse mediante el aislamiento - Black is beautifull-. Les anima
un afán de coexistencia paralela, sin convivencia espiritual. ni fusión biológica. El movimiento del TEN en el Brasil, la aplicación un tanto arbitraria
del concepto de la negritud cultural (Senghor) a condiciones- muy distintas del
ambiente de crisol -mestizo y mulato- latinoamericano demuestra que
el proceso de integración está aún lejos de cumplir con sus postulados idealistas. No olvidemos tampoco que la promoción literaria africana posterior
a Senghor haya rechazado y superado aquel concepto estático de la negritud literaria-cultural un tanto retrospectiva.
Entre recelos y prejuicios, opiniones y actitudes extremadas se destaca la
obra poética de Nícolás Guillén, Alejo Carpentier, Luis Palés Matos, Emilio
Ballagas, Adalberto Ortiz, Jorge Amada, etc. Logran crear, por lo menos
en las Antillas y en el Brasil, una imagen fiel y objetiva del afroamericano,
imagen que no se conforma con la descripción de los rasgos tradicionales y
pintorescos, sino que abarca la misión de un humanismo general y moderno
que integra y supera al mismo tiempo 1a cuestión racial. Logran crear una
síntesis manifiesta en una "eondition bumaine" en la cual los problemas
y las penas del africano adquieren valor humano universal.
Hasta los comienzos de la vanguardia literaria o para ser más exacto
hasta el surgimiento de la propia poesía negra, la imagen del negro era
ambigua según el origen étnico del escritor. La diferencia entre autor blanco
o afroamericano se borra _poco a poco durante la vanguardia y ya no reviste
importancia en la actualidad. Mientras que los pocos autores afroamericanos
del siglo diecinueve (Plácido y otros) nos comunican una idea distorsionada del
negro ya que tratan de captar su ambiente vital con medio; estilísticos
inadecuados (europeos), muchos poetas blancos vanguardistas siguen sintiendo una atracción y tentación especial por el mero folklore pintoresco
del africano. Resulta de ahí una imagen bonita y a veces impresionante,
pero superficial y sin arraigo humano: ~ problemas del hombre negro
son para ellos más bien accesorios deeorativos inconscientes de que el dolor
existencial es la verdadera base y esencia humana de la poesía negra.
Comparemos aquí estas dos actitudes, o sea, el grito de dolor de una raza
oprimida y el pin~oresquismo fácil y fcivolo:

385
384

H-25

�INCIDENTE DE CUMBIA

BALADA DE LOS DOS ABUELOS

Con queja de indio y grito de chombo,
dentro la cantina de Pa11cha Mancluí,
trashumando ambiente de timba y ki(lombo
se oyó qtie la cumbia resonando está ... 47

¡Qué de barcos, qué de barcos!
¡ Qué de negros, qué de negros!
¡Qué largo fulgor de.cañas!
¡ Qué látigo el del negrero!
Pi.edra de llanto y de sa11gre . .. ~s

nivel reljgioso, una cimarrona negra se ofr&lt;tce como esclava á San JoS{;.
El hecho de que los negros podían venderse al mejor postor para mejorar
su situación económica no era caso tan insólito. Conviene. rec.ordar que Ja
esclavitud implicaba en aquellos tiempos pre-industriales cierta garantía de
empleo, de manutención y de protección "soeiaJ" y un mínimo de ambiente
familiar mediante la incorporación del esclavo en el sistema patriarcal del
hacendado:

¡Comprá 'me, mi amo José!
¡ Comprá 'me, mi amo José!
Y o sabe lavá, planchá,
jasé dulse y cosiná.
Cuando lan galla cantá
ya Maria 'tá levantá ... 51

En el Espejo de paciencia ( 1608), según _Emilio BaUagas el primer poema
de la literatura cubana, surgen ya algunos de los rasgos estereotípicos del afroamericano: su condición social de peón, su carácter irascible con el afán
de pelearse, su fuerza y valor personal. Reza aquel poema:

Andaba entr~ los nuestros diligente
un etiope digno de alabanza,
llamado Salvador, negro valiente
de los que tiene Cuba en su labranza,
... cµando vido a Gilberto andar brioso,
arremete contra él cual león furioso. 49
Uno de los temas centrales de la poesía negra y negrista refleja los .múltiples aspectos de la explotación total del afroamericano. Explotación polifacética que ofrece las formas, matices y fases más diversa~ desde la esclavitud hasta la prostitución para desemQOcar finalmente en 1a desintegración racial y en la alienación cultural. Los siguientes versos denuncian
con resignación y cólera mal disimulada el nefasto reparto de papeles y
funciones:

lNo somos más que rumba, lujurias ntgras y comparsas?
No somos más que mueca y color,
¿mueca y color? ...

ªº

I
La identificación temprana con un papel social forzosamente impuesto -laesclavitud- hasta su aceptación voluntaria queda manifiesta en un villancico negro de Camagüey. Se trata de la trasposición de la esclavitud a un
" K0Rs1, Demctrio, "Incidente de Cumbia", en Mapa de poesía negra americana_
Nicolás, "Balada de los dos abuelos", en S6ngoro cos&lt;&gt;ngo, B. Aires,
Losada, t 967.
"° BALBOA, Silvestre de, ''Espejo de Paciencia, 1608", en Mapa de poesía negra
americana.
.. PEt&gt;Roso, Regino, "Hermano Negro", en Mapa de la poesía negra americana.
"" GUILLÉN,

386

Ofrece precisamente este villancico con su tono popular la fusión de elementos heterogén~: ingenuo fervor religioso y la práctica banal de la esclavitud. No faltan) desde luego, las quejas, el dolor y la indignación de los
vejámenes sufridos por Ja despersonalización del africano -práctica d1·
castigos corporales-- dentro de un sistema de c.ompulsiones y opresiones ineludibles. Escuchemos aquí dos testigos distintos en su decir poéticQ, pero
unidos en el rechazo de usanzas ignominiosas.
EPOCA. COLONIAL

Ao/, mi ama., ay mi ama,
¡ que yo no robé la fruta!
Sus manos, dando en mis nalgas,
pican lo mismo que tunas . .. 52

SroLo

VEINTE

... Y fuiste esclavo
sentiste el látigo
encender tu carne de humana cólera .. . 53

Cuando el imperialismo político y econom1co norteamericano se extiende
vorazmente por las Antillas, la explotación material del negro cambia de
aspectos sin disminuir su omnipresencia opresiva. Se van refinando los
métodos. El despertar de afanes de c.onsumo mediante un materialismo todopoderoso aumenta la dependencia y refuerza las cadenas. Los efectos de
la monocultura, del dictado de precios agrarios, el carisma del dólar y la
"Villancico Negro de Ca.m;igüey" (anónimo), en Mapa de la poesía negra americana.
" "Cantar del Negrito Zurrado", en Mapa de la poesía negra ... Argentina, si01

glo 17 .
13

Hermano Negro, vea nota No. 50.

387

�lascividad peculiar de un turismo ávido de placeres vulgares causan verdaderos estragos sociales y morales -avance de la prostitución que se manifiesta con disimulo en formas distintas- por la paulatina destrucción de los
lazos familiares. A la explotación tradicional que se esconde ahora, más
sutil., tras una careta aparentemente liberal se asocia la comercialización y
perve~ón no sólo del hombre negro, sino más aún de sus valores culturales
y emocionales. Que sirva aquí de ejemplo la mercantilización y simultánea
europeización de los bailes y ritmos africanos:
... trafican con tu sudor
comercian con t-u dolor . .. 5-4

El círculo vicioso entre miseria moral, brutalidad y opres1on, corrupción
y pobreza (Secuestro de la mujer de Antonw, Incidente de cumbia, Balada
de Simón Caraballo, para mencionar sólo unos cuantos títulos) le ofrece
al afroamericano un solo chance de ascenso social y de escape po$ib1e:
el convertirse en boxeador intrépido, tenaz, sufrido, invicto y afortunado.
Pero ni siquiera este camino constituye un escape verdadero, ni definitivo.
A medida que crece su éxito, el boxeador negro se ve expuesto a la comercialización de su talento, se convierte en mercadería humana y la implacable
ley del mercado acelera su despersonalización. A pesar de todos los accesorios materiales del ascenso social, de una situación económica privilegiada,
ni siq11iera ahora logra sustraerse a los prejuicios y conceptos estereotípic~s
blancos y menos aún llega a autorrealizarse. Aflora a veces en las canciones
de cuna afroantillanas este afán de evasión y de ascenso que se nutre tal
vez de algún deseo inconsciente de una -posibilidad de desquite por tantas
humillaciones sufridas:
... Cuando tu sia glandi
ba a ser bosiador.
Nengre de mi bida,
¡ Nengre de mi amor! . .. 55

En la sociedad industrial del siglo veinte, las manifestaciones y valores populan~.c; y folklórieas se convierten en artículos de consumo. A medida que
dejan de ser los reflejos genuinos del esfuerzo perenne del hombre de superarse y de autodefinirse, se pervie1ten en meros estímulos para un goce
cada vez más breve y superficial. La perversión está en la desviación de su
"' PEDRoso, Regino, "Hermano Negro", en Mapa de poes!a negra ame1ica11a.
" BALLAGAs, Emilio, "Para dormir a un negrito", en Mapa de poesía 11egra.

388

secular simbolismo mágico-religioso y emocional hacia un formulismo hueco
que se combina con una mentalidad de hastío, de circo y de droga. Terminan por ser valores dudosos que a lo mejor facilitan unos momentos de
evasión placentera, evasión en cierto modo artificial y "sintética" porque no
implican un comienzo nuevo, ni solucionan problemas fundamentales. La
unión de elementos dadaístas y surrealistas con los aportes tradicionales africanos no obedece siempre a un afán de fusión y de creación auténtica, sino
conduce a veces a la mera creación de sucedáneos culturales que se presentan
como valores postizos. Trátase acaso de cierta nostalgia del hombre positivista contemporáneo, nostalgia de aquel mundo ancestral mitológico, menos
intelectual y acaso más fraternal, perdido desde hace muchos siglos.
La sociedad de consumo, en busca constante de satisfacer su creciente
afán de distracción y de placeres considerados como necesidades esenciales,
enlaza, comercializa y pervierte hasta cierto grado la capacidad erótica de
la mujer afroamericana. Fascinada por esta sexualidad lozana, inmediata
y "tropical'' que arraiga aún profundamente en una cosmovisión mágicoreligiosa, la sociedad moderna contribuye a fomentar y a perfeccionar la
prostitución. Su base siniestra forma las deficientes estructuras económicas,
el desequilibrio social y un turismo en masa que promete la evasión y exención a corto plazo de los rígidos tabúes morales del norte. Objeto de lujuria
y de e¡cplotación desde los tiempos de la esclavitud (Essa Negra Ful6) , la
mujer negra o mulata no puede escapar a las múltiples tentaciones que
ofrece la sociedad industrial con sus potentes atractivos materiales. Tentaciones todopoderosas frente a un ambiente de miseria acostumbrado a fa
depravación y al cinismo nihilista:
... pero amor con hambre, viejo,
¡que va!
con tanto sapato nuevo,
¡que va! ...
con tanto lujo, mi negro,
¡que va! . ..
Depué dirán que soy mala, . . . 56

Este ambiente tétrico entre vicio, mezquindad sentimental y ansias vigorosas de una vida mejor conduce a la destrucción de los lazos familiares,
al abandono y al aislamiento total. De la traición y de la frivolidad de
los sentimientos resultan los celos y el crimen que culmina en la venganza
sangrienta:
" Gtrru.ÉN, Nicolás, "Búcate plata", en S6ngoro cosongo, B. Aires, Losada, 1952.

389

�Si tú supiera, mulata
la verdá,

... Vengador celoso se alza de un respingo
cuando Meme acaba la cumbia, y se va,
cogida del brazo de su amante gringo
(rumbo al dormitorio de Pancha Manchá).
Del puñal armado los persigue, y ambos
57
mueren del acero del gran Chimbombó., . ..
En la idealización y simultánea estereotipización de la mujer afroamericana
como hembra seductora, hermosa y sensual, incapaz de emociones profundas
colaboran tanto
mi c.u~rpo es una hamaca . ..
mi cuerpo es u,i jardín nocturno;
mis se1Zos do$ guanábanas; 58
los poetas blancos como los afroamericanos. Mientras que ubican a la negra
con mayor frecuencia en el mundo de los ritmos y bailes mágicos, suelen
convertir a la mulata en ídolo e imagen ideal llena de feminidad misteriosa,
arrolladora y sexualmente inagotable. Imagen unilateral e injusta que corresponde más bien a la imaginación febril y libidinosa dB sus creadores
poéticos. Realidad es que no faltan los poemas sobre este fenómeno de la
mulata en ninguno de los grandes poetas de la poesía negra amc,ricana.
Recordemos aquí únicamente a Mulata-Antilla de Luis Palés Matos, esta
magnífica visión de la polaridad y simultánea unión íntima entre mujer y

que ,-o con mi negra tengo,
¡ y 1zo te quiero pa 11á! . .. 69
todos estos aspectos han contribuido a crear un ambiente tenso de incomprensión. Ambiente de rechazo que ha llegado hasta la persecución y el
alejamiento de los mulatos de sus puestos políticos o públicos ( en Haití de
Doc Duvalier) cuando la despreciada mayoría negra se dispuso a hacer valer
con severidad sus derechos cívicos.
A pesar de su imagen deformada, a pesar de la famosa fórmula arbitraria
del cubano Francisco Muñoz del Monte ¿¡Mulata! Será tu nombre injuria,
oprobio o refrán?,60 algunos vanguardistas como Nicolás Guillén o Luis
Palés Matos, reconocen la importancia primordial mulata, o sea, su papel
de ser al mismo tiempo símbolo y resultado de la fusión de dos razas en
cierto modo antagónicas:
Sangre bárbara y sangre nuestra
bajo el sol cómplice mezcladas. .. 61
Esta actitud objetiva convierte al mulato en símbolo del dinamismo y progreso
humano que supera el carácter estatuario y estátiCQ de las antiguas l'azas étnicamente definidas en pro de una idea y realidad del hombre más integral.
Falta aquí un solo paso de las palabras de Guillén "Mulata, puente de razas"
al himno telúrico Mulata-Antilla (Luis Palés Matos) que evoca una visión
casi ya realidad del futuro humano:

tierra antillana.
La situación realmente ambivalente del mulato dentro de la sociedad
latinoamericana, su existencia que se desarrolla simultáneamente en dos clistintos niveles étnico-culturales y la falta de un arraigo emocional auténtico
que caracteriza esta existencia, han dado lugar -en algunas ocasionesprovocar reacciones hostiles por parte de la población negra. Su afán de
desprenderse de las tradiciones africanas, consideradas como primitivas y
vulgares, su pretensión de superioridad racial y social frente al negro~ su
firme resolución de integración a todo precio en la sociedad -"modelo" de
los blancos, sin encontrar allí una acogida fraternal, la calumniosa leyenda
de la volubilidad amoral de la mulata:

ª

Koas1, Demetrio, Incidente de Cumbia, vea nota 47.
TABLADA José Juan, "Canci6n de la Mulata", en La Feria, poemas mexicanos,
'
1928.
or

18

.

Ahora, eres, mulata,
glorioso despertar en mis Anti1las . .. 62
Si la imagen de la mujer afroamericana se compone casi exclusivamente
de fáciles impresiones sensoriales -la gracia inimitable del cuerpo, su fuerte
emanación sensual, etc.- conforme al deseo de abstracción de algunos rasgos exteriores, escasean, sin 8mbargo, los tonos profundamente humanos del
dolor y de la humillación social. Sólo las canciones de cuna tan tiernas
y sencillas captan la delicadeza femenina, su alma sensible y su enorme ca• GuILLÉN, Nicolás, "Mulata", en Motíuos de Son, La Habana, 1930.
" MuÑoz DEL MONTE:, Francisco, "La Mulata", en Antologfa de poesla negra.
" P1cBARDO MOYA, Felipe, "Filosofía de Bronce", en Mapa de poesía negra, p. 109.
11

PALÉs

MI.ros, Luis, "Mulata-Antilla", vea nota No. 44.

�A medida que el afroamericano consigue su libertad poütica y el necesario
espacio vital aparecen ]os testigos literarios de su identificación con los sistemas
p01íticos latinoamericanos, comienza su identificación con América. Algunos
textos de la poesía popular-patriótica argentina son testimonio temprano
-fase de la estabilización de las estructurns estatales argentinas entre la
guerra de independencia y Juan Manuel Rosas-- de la rápida integración
y asimilación del africano en la naciente sociedad rioplatense. Se trata de
unos cuantos "Cielitos" y de otras poesías como La negrita, Los negros federales, etc. publicadas en las revistas literarias de aquella época ( La negrita o
El gaucho de 1830) o recogidas en el Cancionero popular cubano.
El hecho de la existencia bastante numerosa del negro en Jas provincias
del antiguo Virreinato de La Plata, especialmente en la región tucumana,
en la cuenca fluvial del Paraná y del Uruguay y en la vasta comarca bonaerense parece causar sorpresa al lector de fines del siglo veinte. Sorpresa comprensible ya que la actual sociedad argentina xevela apenas huellas perceptibles de la convivencia con el afroamericano. Las estructuras sociales de la
Argentina criolla se diferenciaban poco entonces de las de los demás jóvenes
estados hispanoamericanos y sólo las avalanchas de la arrolladora inmigración europea asimilaron y absorbieron étnicamente al africano. Precioso testimonio no sólo de aquella Argentina remota, sino también de la antigua
presencia del negro en este país son ]os cuadros de famosos pintores europeos,
recordemos aquí únicamente el Candomble federal, 6leo de Martín Boneo,
la Canción de A. R. d'Hastrel, las Milicias pardas de Carlos More!.
Abolida la esclavitud, el afroargentino empezó a convivir conscientemente
con el criollo, el gaucho, el miliciano o como miembro de la servidumbre
doméstica. Participó activamente en la discusión política entre el centralismo
oligárgico de los unitarios y el "liberalismo" federal en pro de una representación más equitativa de las provincias del interior argentino. Derram6
el negro argentino su sangre en aquellas luchas fratricidas de las guerras
civiles y contribuye asi a construir las bases de la Argentina moderna en
la cual sólo existe en forma de substrato étnico. Federales convencidos y
agradecidos por su política de integración, los negros prestaron su apoyo
ferviente al dictador Juan Manuel Rosas a quien le sirvieron fieles temibles
mazorqueros en las Milicias Pardas hasta aquella batalla de Caseros que
significaba la caída de su protector. Los siguientes extractos reflejan el
espíritu de partido y de lealtad incondicional:

CARTA DE LA NEGRA CATALINA

LA NEGRITA

pacidad amorosa que se vierte en un inmenso cariño de madre. Cariño y
sentir maternal que vencen la soledad y la miseria de la familia latinoamericana, sin apoyo, sin defensa, sin padre responsable.

y PANCF,IO

Yo me llamo Juana Peña
y tengo por vanidad
que sepan totjos que soy
negrita muy federal . ..
.. . Sólo por don Juan Manuel
han de morir y matar, ... 63

LtrGARES

Esi neglo cada noche
sueña con don Juan Mant,el,
y luego, de mananita
otla vesi hablando de él ... 64

El camino secular hacia la aceptación actual del pluralismo étnico de la
sociedad americana ha sido difícil, sangriento y doloroso. Se trata de un
pluralismo sui generis que no se explica únicamente por el hecho de la
fusión biológica sino más bien por sus consecuencias espirituales. Consecuencias que se manifiestan en el fenómeno del mestizaje o mulatizaje cultural, en la mezcla y síntesis irrevocable de tradiciones y costumbres distintas
Yhasta hostiles. Es precisamente este ambiente mental del mestizaje que influye
poderosamente en aquellos grupos étnicos -blancos, nei:,OTos, etc.- que resistieron a la fusión racial con el resultado de que ellos también experimentan
sus efectos mentales. En Canción del bongo, la mentalidad africana se
apodera del blanco, le confiere un alma mulata:
.. . Pero mi repique bronco,
pero mi profunda voz
convoca al negro y al blanco,
que bailan al mismo son,
cueripardos y almiprietos . .. 65

Esta convivencia en las costumbres, esta aceptación de una realidad definitiva constituye el fundamento indispensable para llegar a la comprensió,n
fraternal entre los americanos de diferente origen étnico. El testimonio literario de esta nueva visión del hombre es el poema• Hiermano negro:
Negro, hermano negro,

tú estás en mí: ¡ habla!
... ; También )ID soy tu raza! ... 68

ª "La Negrita, 1830", en
14

BALLAGAS,

E., Mapa de la poesía negra amuicana.

Ibídem.

• GUILLÉN, Nicolás, "Canción del Bongo", en Antologla de la poesía negra.
• PEDRoso, Regino (poeta cubano blanco), "Hermano Negro", en Mapa de la

poesfa negra.

393

392

\

�La poesía afroamericana alcanza su mayor grado de integración en los
magníficos versos de La voz esperanzada, última parte del gran poema España,
de Nicolás Guillén. Nos ofrece el célebre poota su declaración de amor a
América. Amor que radica en la síntesis indestructible de tres continentes,
en la imagen y en la misión mestiza/mulata de América:

Yo,
hijo dc1 América,
hijo de ti y de Africa,
... yo, hijo de América,
corro hacia ti, muero por ti . .. 61
¿Poesía negra o poesía mulata?
El concepto de la poesía negra provoca ocasionalmente una discusión literaria que gira alrededor de 1a justificación o no del mencionado concepto.
¿ Puede hablarse de veras de poesía negra o se trata más bien de la idealización o valorización excesiva de un mero fen6i;neno literario insignificante?
¿Literatura marginal como moda del indigenismo vanguardista? Vamos
aclarando por partes la confusión aparente de conceptos.
La existencia del africano en el continente americano es una realidad imborrable. Donde escasea el elemento autóctono (Antillas) o donde la presencia del africano llega a constituri porción elevada de la población (Brasil )
la fusión biológica y la consiguiente síntesis étnica-cultural adquieren perfiles
mulatos.
El negro al trasladarse a las Américas estuvo expuesto casi de inmediato
como el blanco -al fenómeno del "mestizaje cultural"-. Iba entregando
parte de su personalidad africana por rasgo~ y experiencias nuevas. Por lo
tanto, la poesía negra en las Américas no puede abarcar la misma cosmovisión que ofrece la poesía contemporánea en el Africa negra. Existen congruencias profundas, pero el mensaje literario es distinto. El sincretismo
religioso, la íntima convivencia y mezcla parcial de diferentes valores culturales, la coexistencia de varios idiomas africanos, y finalmente la ubicación
del africano en un mundo con nítidos contornos hispano-católicos se manifiestan en esta poesía negra. Debemos llamarla mejor y más cor~tamente
poesía afroamericana. Tampoco eonviene Uamarla "poesía mulata", tal eomo

propone Juan Ramón Jiménez,68 porque ta] concepto podría significar exclusivamente la autocientizacíón literaria del mulato. No cabe aquí averiguar
ni definir los componentes mulatos en las letras latinoamericanas que por su
parte basan precisamente en este fenómeno cultural del niestizaje y/o mula~izaje. El nombre "afroamericano" implica ya el sello "mulato" pur el solo
hecho de la fusión étnica y cultural.
Incluye el concepto de la poe:;ía afroamericana también aquella poesía
sobre los negros escrita por autores blancos. Estas manifestaciones literarias
suponen la discusión con lo africano y ofrecen, por dudosa y falsa que sea.
una visión parcial del negro americano. Si empleáramos el tradicional concepto de la poesía negra, tendríamos que diferenéiar forzosamente entre
poesía negra y poesía sobre negros.
La poesía afroamericana incluye el aspecto mulato hasta la integración
definitiva del mulato en la sociedad latinoamericana. Sobre el fundamento
de la integración va proyectándose la imagen del hombre americano euros
-rasgos futuros se perfilan ya en la obra de Guillén, de Freyre, de García
Márquez, etc. Sólo después de realizarse esta integración -aún en marcha-,
la poesía afroamericana pasará a ser reminiscencia histórica en el penoso
proceso de la toma de conciencia americana. En este siglo veinte es todavía
un aporte cultural esencial e importante en algunas regiones del continente.
De menor propagación y de menor peso que el aporte indio-mestizo, no cabe
la menor duda, pero no de menor importancia para formar la síntesis futura
de la Améri&lt;:a polifacética de hoy.

"BIBUOGRAFÍA

Emilio, Antología áe la poesía negra, Madrid, 1935.
Emilio, Mapa ·de la poesía negra americana, Buenos Aires, 1946.
GROSSMANN, Rudolf, Historia y pro.blema.s de la literatura latinoamericana, Munil"h,
1969, traducción española en Revista de Occidente, 1973.
ITALIAANDE.R, Rolf, Terra Dolorosa-Wandlungen in Lateinamerika, Brockhaus, Wiesbaden, 1969.
]AHN, Jahheinz, Muntu, las culturas de la 11egritud, Madrid, Ed. Guadarra1m, 1970,
(Col. Universitaria de Bolsillo 98).
FREYRE, Gilberto, Casa grande e senzala, Rio de Janeiro, 1933.
FREYRR, Gilberto, Interpretación del Brasil, edición española en Fondo de Cultura
BALLAGAs,
BALLAOAS,

Económica.
r. GUILLÉN, Nicolás, "España", poema .en Cuatro angustias y una esperanza, (La

voz esperanzada), 1937, Valencia, reeditada en S6ngoro cosongo, Buenos Aires, Losada, 1952.

394

RAMOS,

Arturo, As culturas negras do novo mundo, Sao Paulo, 194-6.

• JrMÉNEZ, Juan Ramón, El modernismo, notas

de un curso, Aguilar, 1957.

395

�Abclias do, O teatro experimental do negro, Río de Janeiro, J966.
Udefonso, El negro rioplatense y otros ensayos, Montevideo, 1937.
PFAFP-GIESBERG, Rohert, Ges-chichte der Sklauerei, Zúrich, 1947.
PoLLAK-ELTZ, Angelina, Woher stamrnen die neger südamerikas?, en Umschau, Nr. 8,
Frankfurt, 1967.
GuILL:ÉN, Nicolás, Sóngoro cosongo, Buenos Aires, Losada, 1967.
NAScrM&amp;NTo,

PBREDI, VALDÉs,

Se mencionan aquí únicamente los títulos que abarcan estudios y referencias generales.

EL RECUERDO EN LA PO.ESfA DE CÉSAR VALLEJO
PRoFR. Da. MARcELO Coooou
Universidad de Concepción
Concepción, Clüle

"Si viene a mi alma algún aliento
dulce, es la luz del recuerdo . .. "

LAs PALABRAS QUE sirven de epígrafe a este estudio fueron escritas por
Vallejo en "el momento más grave de su vida", cuando estuvo en la prisión
de Trujillo.1
El recuerdo es una constante temática en la obra del poeta peruano:
en ella no constituye tan sólo "motivo" literario sino que, como podemos
desprender de la afinoación transcrita, encuentra una significación que
trasciende a la de su mera presencia. El recuerdo es, para Vallejo, según
nos lo deja explicito la frase citada y nos lo permite comprobar un importante número de otros textos suyos, ese "aliento dulce", esa "luz'', en los
cuales fortalece su propio ser expuesto a los acosos de una existencia actual
tenebrosa y oprimente. Vallejo, al dar en su obra testimonio de sí, nos ha
permitido el acceso a los núcleos generativos internos de casi toda ella;
' En carta a su arrugo O sear Imaña. Esta carta forma parte de un conjunto de
cinco que pennanecieran inéditas hasta 1969, en que las recoge y reproduce -en
facsímil y en transcripción mecanográfica-: Visión del Perú (en el "Homenaje
Internacional a César Vallejo"), 4, Lima, julio de 1969, pp. 193-204. Constituyen
• importante aporte documental para el mejor conocimiento del poeta peruano: en el
tono fraternal en que acostumbraba dirigirse a sus am;igos íntimos, describe pormenores de su vida en 1a capital, enjuicia a los intelectuales limeños del momento, habla
de sus proyectos, se muestra, en fin, a sí mismo y a sus preocupaciones. Las fechas de
estas cartas son: Lima, 29-1-1918; Lima, 2-VIT-1918; Trujillo, 26-X-1920; Trujillo, 12-ll-1921 (ésta desde la cárcel y es de ella que extractamos la frase que
comentaremos) y Lima, l-VII-1922.

396

397

�en su clara determinación podremos encontrar, pues, insustituibles puntos de
par tida para la mejor comprensión de esta poesía. Enfrentados al hecho del
recuerdo en Vallejo, procuraremos aprehender, a su través, un aspecto de
la realidad esencial de su púCSÍa.
Como todo hecho psíquico, el recuerdo no puede ser pensado en Vallejo
como un acontecer primario; si pretendemos ver su estructura esencial y
su función en el hombre y la obra, tenemos que considerarlo como reacción
precisamente del hombre contra el mundo. Presupone el recuerdo, pues,
a Vallejo y al mundo, y sólo cobra su verdadero significado si hemos dilucidado antes estas dos entidades. Queremos decir: el conocimiento de la
biografía íntima del poeta y de su circunstancia vital constituyen elementos
de análisis indispensables, por permitir la entrada a la comprensión de un
hecho psíquico de ellos dependiente y que tan fundamental papel juega en
toda su obra. Pero nuestro acento no tendrá que estar puesto en la biografía anecdótica, sino en lo que para Vallejo fue su existir, esto es, la "asunción" de su ser, que dirían los existencialistas, o en otras palabras, el que
Vallejo se haya hecho responsable de sí, eligiéndose y ganándose a sí mismo.
Como en ello se implica una comprensión de la realidad humana por sí
misma, esto es, como la comprensión es la manera propia de existir del
hombre, Vallejo asume su ser comprendiéndolo -proceso que hace explícito
en su obra poética y que en ella misma corrige, desenvuelve-. En el poetizar, Vallejo asume su realidad humana y se dirige hacia el mundo.
El recuerdo, entonces, tiene presencia significativa en su obra, lo que
conlleva que podamos asignarle un carácter indicativo de algo: si de.sarrollainos, pues, su significación, hallaremos precisamente lo significado.
Por apreciarlo como estructura actuante en su quehacer poético, no vemos en él un hecho aislado, escindible: justamente al constituir un fenómeno de conciencia en Vallejo, el recuerdo es significante; más aún: es
en la estricta medida en que significa e] todo de la realidad vallejiana;
expresa, con un aspecto definido, el complejo sintético vivencia) del poeta
en su integridad. Es su propia realidad humana realizándose bajo la forma
del recuerdo: éste constituye así una forma organizada de su existencia.
El indagar si el recuerdo es auténtico fenómeno significante en nuestro
autor, nos obliga a adoptar como único camino posible de análisis efectivo
el de que lleguemos a cercioramos, por un "acercamiento a las cósas mismas", tal como Jo preconiza la fenomenología, lo que ellas nos ofrecen. En
su caso llaman poderosamente a nuestra atención sus poemas.

Ha sido precisamente una lectura cuidadosa de su poesía la que nos
ha permitido ver que en elJa el recuerdo se presenta como una determinada
relación del yo con el mundo; constatamos que la conciencia del recuerdo

398

no es un lazo caótico entre ambas entidades, sino una estructura organizada
y, por ende, suscepb"ble de descripción. Eso es lo que intentaremos en las
líneas que siguen.
El significado del recuerdo en la poesía de Vallejo se nos revela por la
naturaleza de índole funcional que éste en ella cumple. Hablar de funcionalidad implica la idea de fin al cual ptopender. Un examen objetivo
de ciertos textos nos conducirá a la aprehensión concreta de esa significación
finalista. Sin lugar a dudas, el recuerdo cargado de emoción que vemos
operante en los púCIDa5 cuya presencia suscita nuestras reflexiones, constituye
en ellos medios para romper estados tensionales difícilmente soportables par:1
el yo. Es justamente esta tensión de un instante act'Ual que el yo padece,
la que lo remite a instancias de un pasado visto con carga de positividad.~
Se produce entonces un desplazamiento, por esa vía, hacia momentos vividos en tiempo y espacio lejanos, cuyo carácter fundamental quiere ser
recuperado como modo válido de alcanzar así una suerte de fortaleza ante
el momento presente: potenciándose en lo acontecido con rasgos de felicidad se capacita para el enfrentamiento a que se ve ahora exigido en un
mundo de trampas y acechanzas.
De ser esto así -y los textos se encargan de decírnoslo-, el recuerdo
obra como verdadera transformación del mundo. Cuando las dificultades
que se alzan frente al yo superan Jo que él estima sus posibilidades de resolverlas, o cuando el yo no vislumbra otra modalidad eficaz de superación,
ya no se siente capacitado para permanecer en un mundo tan apremiante
y difícil. Ve, siente, las rutas cortadas, al mismo tiempo que sabe que debe
actuar. Trata entonces de cambiar de situación o de vivirla como si las relaciones entre las cosas y sus posibilidades no fueran las que ahora son; esto
le hace remontarse a acontecimientos que, por diversos y ya vividos en un
vencimiento de sus dificultades, le aseguran el éxito que pretende. Se ve
así lanzado hacia el pretérito con toda su fuerza. Aceptemos que en ello
no hay un esfuerzo consciente como tal: no es objeto de una reflexión; es,
por sobre todo, captación de relaciones y exigencias inéditas que al generar
estados tensionales no soportables llevan al -yo a aprehensiones de modalidad
diversa. O sea, sufre una modificación para justamente transformar "el
mundo" actual.
La imposibilidad de hallar una solución eficaz al problema con que se
aboca, moviliza su conciencia irreflexiva hacia una toma del mundo de otro
• El ensayo de Estela dos Santos, "Vallejo en Trilce", de Aula Vallejo, 5-6-7
C6rdoba, Argentina, Universidad Nacional de Córdoba, 1967, pp. 22-46, estudia el
contraste entre presente y pasado a nivel de las particularidades lingüísticas e iJnagin1sticas del libro.

399

�modo y bajo un aspecto clivei:ro que no es el actual, sino el ya conocido
como eficaz.
Ese mundo es el de 1a infancia.
El mismo temple de ánimo que conforma íntimamente los poemas de
Trilce puede documentarse desde muy temprano en el autor. Así por ejemplo, de 1915, cuando es todavía poeta incipiente, se conserva una carta a
su hermano Manuel, en la cual, entre otras cosas, escribe lo que reproducimos
subrayando lo que nos importa atender:
... estoy triste, y mi corazón se presta en esta hora a recordar con
hondo pesar de ti, dé la familia, de dulces horas de tierna hermandad
y de alegres rondas en medio de la noche lluviosa ( . .. ) Bajo la frente
pensando que si es cierto q~ ya no estoy en mi Santiago, en el seno
de los míos, que ya todo eso pasó, pero volveré alguna tarde de enero
caminito a mi tierra, mi querida tierra. Por eso, con esta esperanza
trabajo con entusiasmo todo el día. 8
R etomemos: tristeza del instante actual; impulso para el recuerdo del
dulce y tierno vivir familiar; esperanza del retorno que habilita para soportar
la pesadumbre presente.
Así en los textos epistolares, trasunto inmediato de contenidos anúnicos
reales del propio Vallejo; así en los textos literarios, contemplación poética
de tales contenidos y comunicación de e]Jos, con la esencial impronta que
en el personaje ficticio de los poemas -que es quien se comunica objetivamente c:on nosotros-~ ha provocado la experiencia que p oetiza.
Necesidades de síntesis nos obligan a considerar sólo algunos rasgos de
esa dinámica del retorno. Veremos con especial atención cómo se cua)jfican
las instancias recuperadas.
El espacio privilegiado de la infancia conlleva,, entre otras notas la de una
pureza original que quisiera verse recuperada desde la nueva situación, donde el paso del tiempo ha significado la pérdida, no necesariamente absoluta, de
instancias psíquicas que el retorno por la vía del recuerdo permite por instantes- retomar.
Pensemos, por ejemplo, en ese hermoso texto que es el poema XI de
T7ilce donde se plasma admirablemente la intuición de una sensualidad
esencia] y desnuda, anterior a cualquier índole de censura consciente. El
poema porta una anécdota de manifiesta claridad: el encuentro del yo con
• Carta del 2-V-1915. Aparece reproducida en Aula Vallejo, id., pp. 331-332.
• Cfr. BousoÑo, T eoria de la expresión poi,tica, I, 5a. ed., Madrid, Gredos, 1970,
pp. 38-45.

400

una niña, su prima, quien le cuenta haberse casado. El nuevo contacto fratemal
remonta al sujeto a hechos de la nifiez en que todo fue "Gandor", sin perturbaciones de incontrolable y rebuscado sensualismo:

Tardes años latititdinales,
qué verdaderas ganas nos ha dadO'
de juf{ar a los toros, a las yuntas,
pe.ro todo de engaños, de candor, como fue.

Los versos transcritos muestran ese anhelo persistente de la poesía vallejiana por retomar a los ámbitos perdidos de la niñez de que hablábamos,
y el tono es el de una imborrable nostalgia. Se padece -suave, tranquilamente-- la imposibilidad de retrotraer la vida propia hasta la pureza inicial.
Su núcleo emotivo básico está en esa vibración clave; los años transcurridos
no han llegado a destruir un muy adentrado sentimiento que persiste con
fuerza:
... Hoy, al tocarle
el talle, mis manos han entrado en su edad
como en par de mal rebocados sepulcros.
No ha habido, pues, destrucción, muerte absoluta de lo que fue, pero
aún así la Tecuperación total que se quisiera ya no es posihle.s
Ese espacio de la pureza inicial es también y fundamentalmente el "espacio materno". Como siempre, 1a carencia actual es el impulso movilizador
hacia el reencuentro, hacia la pretendida recuperación. Alargaríamos innecesariamente estas páginas si analizáramos todos los casos que 1a poesía de
Vallejo nos ofrece; por eso se nos ha de permitir seleccionar sólo los que nos
parecen más representativos o insuficientemente estudiados por la critica.

Sin dudá, uno de los poemas que más han contribuido a cimentar la
fama de Vallejo es Trilce XXIII~ elegía sobre cuya profundidad han escrito
' Antonio Cornejo Polar ve la posibilidad de trazar correlaciones de indudable valor
hel'Illenéutico entre este poema y el relato "Muro Antártico" de Escalas, señalando
muy precisamente cómo lo que en el texto lírico es lograda plasmaci6n, se ve ahogado
en el relato por una argumentaci6n narrativa qtre difumina la índole an1mica central.
Esto es válido no s6lo para el caso presente y Cornejo lo apunta: en varias opor•
tunidades la búsqueda de argumentaciones que permitan la construcci6n de estructuras narrativas frustran las posibilidades estéticas que alcanzan su más verdadero
logro en los poemas correlacionados del mismo autor que en sus cuentos. Cfr. CoR•
NEJO PoLAR, Antonio, Novelas y cuentos. completos de César Vallejo", en Amaro,
3, Lima, julio-septiembre 1967, p. 87.

401
H-26

�muchos vallejianos. Sin pxetensiones de agotar todas las posibilidades analíticas que ofrece, procuraremos por nuestra parte centrar el enfoque en
aquellos aspectos directamente enla.zados con las proposiciones básicas de
nuestro trabajo.
La madre se configura en la metáfora con que se abre el texto:
Tahona estuosa de aquellos mis bizcochos,
pura yema infantü, innumerable, madre ...
donde los elementos esenciales de atn'bución al personaje apelado residen
en su carácter de sustentador nutricio: la madre, generadora de vida que
proporciona el alimento primordial. No es sólo la calide-z afectiva del trato
materno lo que ha de provocar la visión cordial. Súmase, integrándose a
ella, el significado de trascendencia inagotable que conlleva para el yo su
conciencia de ser sustentado por la madre.
Queremos insinuar: no está presente tan sólo el dolor de la pérdida del
ser amado y recordado, como corriente sensible que atraviese el poema,
sino también la perspectiva valoradora de un sentido que para el yo tiene
1a sustancial comuni6n con la madre. Espejo Asturrizaga nos ha dado la
pauta de esto cuando comenta que el cuidado materno llenó al niño Vallejo:
de una honda emotividad, sembrando en él raíces de una sensibilidad
que lo llevaría, ya hombre, a captar y expresar los más fin.os y puros
matices del sentir humano.ª

Al reflexionar sobre esta afirmación no podemos menos que apreciar
todo lo que así formulada encierra; nos lleva, efectivamente, al centro exacto
del arranque del texto, el cual, a su ve-z; gracias a su profunda estela poética
nos permite convivir con la emoción eje que al plasmarse se nos comunica
en la integridad de su estremecimiento: en la génesis y en la contemplación
a distancia con que el yo lírico la ofrece. El yo ve la dependencia de su ser
con respecto a quien se lo ha otorgado materialmente; éste, a su vez, no
constituye sólo el dador de la energía física necesaria para el mantenimiento,
síno, por sobre todo, instrumento que ha cincelado su más recóndita constitución esencial forjando su definitivo modo de estar en el mundo, alimentando su potencial de intelección y sensibilización de sí mismo y de los otros.
La madre será quien confier¡¡ legitimidad a su existencia¡ su actitud es la
• Vid.

AsTURlltZAOA,

Esu¡o, Clsar Vallejo. Itinerario dtl hombr~, Lima: Edit.
pp. 19-20,

Juan Mejia Baca, 1965,
402

del
todo.dar sin recibir, ni pedir nada en retribuci,on. Y lo recibido de ella es
Por eso Ja pe'r dida d e qwen
· . ma11tume
.
y sostiene ha de signifi
1
yo un enfrentamiento en el desam
.
.
car para e
presencia, aquellos que le cobran paro ante qwenes le exigen justifique su
• • . el alquiler del mundo . ..
···Y el valor de aquel Pan inacabable.
Es interesante observar cómo, en versos anteriores, la situación oética
~~teada se resuelve en un contraste que establece claramente la cliv~rsidad
e os ~vilo~e~tdos: uno, el de la protección continuada en llll instante y un
1ugar pn egia os:
En la sala de arriba nos repartías
de mañana, de tarde de dual estiba
aquellas ricas hostias de tiempo . ~ .

y otro, el del desamparo del momento
sobrado siquiera
presente en que deberían haber
cáscaras de rei&lt;&gt;jes en flexwn de las 24
en punto parados.
Constatar tal desoIac1on,
· ' Ia de una actualidad opresora lleva al yo del
presente, ya adulto, al grito-pregunta-exclamación:
'
Madre, y ahora! .• .
y to~o el fragmento siguiente se carga de incontrolable emotividad plasmad
en s palabras que, en su semántica y en su engarce sintácti
fi
a
todo el ·
lír' d
.
co, con guran
ammus tco. e quien se siente víctima de la tragedia de la pérdida.
En este enfrentamíento de dos momentos vitales acontece Jo ue
tante en la poesía de Vallejo: la búsqueda de Ja madre perdí~ 1es consal espacio de la infancia 7 en que se tuvo la segun·dad de que
, eahretorno
ora se
~b~ai;el ~nsi~eraci~n de los el~ment~ Ié:°cos y en general de la estructura
, vcase e ensayo, que es minucioso análisis de A
O
.
Vallejo: Poema XXIII"
B l E d
.
•
LDO
LIVA: Tnlce
de César
F
U . .
' en o et n e Literaturas Hispánie
1 S
e, mvenidad Nacional del Litoral• 1959' pp· 39-...,..,._
A• (Nuestra cita
. es de
as, la •p. anta
44.)

403

�.,,

carece y en que se recibía lo que se quisiera, donación sin término, existencia inacabable.
Aldo Oliva nos ha eximido de buscar los términos exactos con que acl,uar
nuestra idea, al expresar antes él con -preciso y seguro juicio lo que pensamos:

"(Hubo en Vallejo) la concepción de la existencia como algo dado,
válida en sí misma, adquirida de una vez y para siempre po-r un acto
de donación que no cuestiono. Pero Vallejo, al producirse la desaparición física de la madre, choca con ot-ra realidad muy distinta. La
saña competitiva del mundo que lo rodea le enseñará que la existencia
debe ser ganada hora tras hora, que todo es construcción y responsabilidad ( ...), que existir es asumir la existencia en forma de dolo-rida
protesta: éste será el tema de los Poemas humanos. Por alzo-ra, mmido
en la angustia, el poeta acude a su madre para que atestigüe por él
a1ite el terrible interrogante '¿ di mamá?' "

"el poeta, desprendido de la matriz que lo abrigaba y lo nutría, cae
en el desamparo en que, solo, abandonado, huérfano, tendrá que
afrontar los golpes, las injttstas agresiones del destino, de la vida".
Lo que quisiéramos es completar este inteligente enfoque con lo que acont~ce con la dimensión del espacio en la obra de Vallejo: el fenómeno,
b~en o~serv~o, permite una perspectiva análoga a la por él ofrecida: espacio de infancia es espacio materno, o sea, "amparo", "nutrición"; como espacio
actu~l .es de soledad, abandono, orfandad. El regreso a lo primígenio, el
movunte~to de retorno, es búsqueda del sostenimiento perdido. El tiempo
transcurndo es un desplazarse entre esos dos puntos del espacio -el juerro
es en un doble eje, como vemos--- actúa como impedimento de realización
en el espacio infantil de la felicidad primera y única, para cuyo reencuentro
opera, como _impulso movilizador, la nostalgia de un ámbito. Por ello es
que esos Iugart&gt;s
de la niñez se transforman en ob;eto
intencional, ~onocido'
•
J
seguro y siempre actuante como punto concreto de necesaria atracción.
Quien se siente así atraído es, como sabemos, el yo adulto.

con que termina el texto.

Vallejo se refiere varias veces con sentido inequívoco a su adultez:

Igualmente bien ha visto este poema Mariano Ibérico, a cuyo propósito
habla. de un "tiempo maternal." en Vallejo, donde la madre no sólo es
imagen dominante sino símbolo poético y mítico de su fecundidad y de su
dulzura. Dice el profesor sanmarquino:

implume mayorcito (Trilce XLVII)
el crndísimo día de ser hombre (LHN)
mi mayoría en el dolor sin fin (Trilce XXXIV)

"este tiempo maternal es benig1to y productivo, al contrario del tiempo
que le sucederá. Y su productividad no se agotará en el espacio del
mero pasado, ya que ella constituirá una provisión de amor para los
tiempos amargos que vend-rán".8
Creemos que acierta Ibérico cuando da las cualificaciones positivas de la
temporalidad pasada en que gravita la presencia materna~ como también
cuando ve las proyecciones que ese tiempo de la infancia vivida tiene como
polo de atracción para el sujeto lírico, siempre en necesidad de "aprovisionarse" de él para soportar las contingencias de una actualidad degradada,
lo que Ibérico llama el "tiempo de la derrilección".
Permítasenos citar nuevamente eon cierta extensión al crítico, porque nos
servirá de apoyo para un encuadre complementario de sus observaciones.
Dice Ibérico que en el tiempo de la derrilección
• Cfr. IabJco, Mariano, "El sentido del tiempo en la poesi:a de César Vallejo",
en Revista Peruana de Cultura, 4, Lima, 1965, pp. 47-63. "Ensayo aparecido también en
Mapocho, II, 1, Santiago de Chile, 1964, pp. 25-35. Citamos por esta última.

404

son ejemplos que pueden multiplicarse. Precisamente desde tal visión surQ"e
su necesi~d de retomo a la seguridad de la infancia. No hay en la poesia
de ValleJo muestra más nítida de ello que en los poemas carcelarios de
Trilce: II, XVIII, XLI, L, LVIII.9 Pero antes de referirnos a ellos acerquémonos a un texto desgarrador de Vallejo - una ca1ta a su hermano
Manuel- que nos muestra en todo su dramatismo lo que para el poeta ha
significado la muerte de su madre.1 º

En este mundo no me queda nada ya. Apenas el bien de la vida
de nuestro papacito. Y el día que esto haya terminado, me habré muerto
yo también para la vida y el porvenir, y mi camino se irá cuesta abajo.
Estoy desquiciado y sin saber qué hacer, ni para qué vivir. Así paso
mis días huérfanos lejos de todo y loco de dolor.
• Sobre este punto los mejores estudios son los de CoYNÉ, LARREA ( de éste sobre
todo en Aula Vallejo, op. cit., pp. 225, ss.), MoNGU1Ó y ZuBIZAJUtETA "La ' cárcel
en la poesía de César Vallejo", en Sphinx, 13, Lima, 1960, pp. 214-221).
10
La carta está fechada en Lima, 16-X-1918. La reproduce Aula Vallejo, op. oit.,
pp. 332-333, con su fotocopia.

405

�(

El espacio carcelario alzará toda su significación simbólica para referir
esta realidad del dolor de Vallejo y por ello en este ámbito será Ja madre
quien se presente como el sostén último anhelado. El "tema de la madre"
alcanza el máximo de su patetismo en los instantes biográficos de la persecución y encarcelamiento en Trujillo: ambos hechos se entrecruzan ha-.
ciéndose en realidad uno solo en su sentir la vida y en su obra, lo que no
es difícil de entender si se tiene en cuenta dónde reside el significado último
y la unidad de este sector de la poesía de Vallejo. La alta calidad de lo
lírico que impera en tales textos radica, fundamentalmente, en que en ellos
todo lo que sea dato narrativo funciona como evocación de una interioridad:
11
revela el contenido de lo más íntimo de 1a subjetividad vallejiana. Lo
que al hombre Vallejo tanto y tan profundamente afectó, al convertirse en
elemento "nan-ado" se hace mero pretexto para la revelación de la interioridad. De allí entonces que todo elemento descriptivo en estos poemas se
haga soporte simbólico, dato primario, con un significado que va de la
vivencia a la visión de la realidad, sentida y apreciada en lo que ella ofrece
de sí al poeta. Es en este sentido, nos parece, que se pronuncia Monguió
cuando escribe que, en los poemas surgidos de la e:&lt;periencia can::elaria,
Vallejo,
pa-rtiendo de un punto de la realidad acaba expresando su emoción
inicial, y las emociones que se le van asociando con ella, en fórmulas
metafóricas e imaginísticas que abandonan rápidamente la circunstancia
anecdótica que les sirve de trampolín y van haciéndose pu-ra emoción,
pura poesía lírica.12

Más acá, más acá. Y o estoy muy bien.
Llueve, y hace una cruel limitación,
en que la existencia y sus cargas situacionales extremas se piensan como
fuerzas análogas a la fatalidad natural: "hace limitación", como "hace frío",
respaldándose la amplitud de su valor sugestivo en el verbo inicial, "llueve",
que prepara así para la presencia prbbable de una nueva "realidad natural".
Esa misma concepción de los límites encuentra, después de la experiencia
carcelaria, la metáfora más apta para expresarse en todo lo que con la cárcel
se refiere. Trilce III -poema escrito, según Espejo, en su habitación del
Instituto Nacional en 1919, o sea, un año antes de la prisión de Trujillo1
que ocurrió desde el 6 de noviembre de 1920 al 26 de febrero de 1921, pero que el autor puliera y corrigiera en la cárcel-,13 termina así:
No me vayan a haber dejado solo,
y el único recluso sea yo.
Quizá los demás han partido y él quede abandonado en la vida, que es
reclusión.
Este poema nos anuncia la im~en de Trilce XVIII, en que vemos ese
cruce del que hablábamos entre el significado del espacio carcelario y el
remontarse en busca del sostenimiento materno.14 Insistimos en ello, pues
Zubiza.r:reta, en su por demás excelente análisis del texto, discute la opinión
de Monguió y de Coyné de que "la amorosa llavera de innumerables llaves"
sea imagen con la que se evoca a }¡¡, madre.15 Para nosotros el poema no
ofrece duda alguna. La tercera estrofa:

Poemas todos en los cuales, pues, el carácter no narrativo ni discursivo
propio de la lírica se acentúa al máximo y que, ·por ello, se hacen plenamente sugerentes. Nos interesa señalar la dirección de tal sugerencia: en lo
fundamental, hacia la visión de la existencia.

Amorosa llavera de ínnumerables llaves,
si estuvieras aquí, si vieras hasta
qué hora son cuatro estas paredes.
Contra ella seríamos contigo, los dos,

En Los heraldos negros poemas como "El palco estrecho" nos presentaban
la vida como limitación :
HroEL, en su Esté-tica, I.JI, 2a. parte, reflexiona así: "lo que constituye el contenido de la poesía lírica no es el desarrollo de una acción objetiva prolongado hasta los
limites del mundo, en toda su riqueza, sino el sujeto individual, y por consiguiente
las situaciones y los objetos particulares, así comp la manera en que el alma, con
sw juicios subjetivos, sus alegrias, sw admiraciones, sus dolores y sus sensaciones,
cobra conciencia de sí misma en el seno de este contenido''.
u MONOUIÓ César Vallejo (1892-1938). Vida y obra, bibliografía, antología, Nueva
York, Hispani~ Institut in the United States, 1952. Reimpresión en Lima: Edit. Perú
Nuevo, S. A. Citamos por esta última.
n

u Cfr. EsPEJO, op. cit., pp. 112 y 115.

Espejo al comentar Trilce XVIII distingue en él tres elementos conformadores-:
las pare~s de la celda, la madre que le consuela, pensar que si estuviera a su lado
le ayudaría a sobrellevar el trance que vive, y la noche que le obsesiona al dar
en las paredes de la celda que le duelen como madres muertas que llevan un niño
de la mano cada una. Cfr. op. cil., p. 124.
,. Cfr. ZUBIZARRETA, Armando, art. cit. Como decimos en el texto, constituye un
excelente trabajo, aunque nos sea posible discutir un punto parcial de su interpretación.
14

4-07
4-06

�más dos que nuru;a, Y ni lloraras,
di, libertadora
es comentada así por Zubizarreta:
con la presencia del recuerdo de la amada, rompe la estrechez de la
celda, imagína11do la "evasión" (. . .) El hombre separado de su íntimo
tú en la tercera estro/a ensaya un diálogo, reclamando la presencia
de la amada. La amada aparece como el ser capaz de abrir toda cárcel,
cualquiera que ésta fuese, hasta la pro-pia cárcel interior.
Sólo en nota atenúa lo que en su texto se le aparece como "indudable";
allí el crítico matiza: "nuestro poema puede ser un ejemplo más de aquellos
poemas en los que, al decir de Coyné, 'podríamos seguir al mismo tiempo
ambas presencias: la amante y la madre', opinión compartida también por
Aunando Bazán cuando afirma que madre y amada se confundían para el
preso 'en una sola ausencia de sombra quemante'." 16
Creemos que no, pues, si efectivamente --como lo ha estudiado Paoli con
singular detención- es parte de la poesía vallejiana que "l'amore della
donna e sempre ed unicamente materno" y que "l'uomo amato e sempre
un figlio e la donna que ama, una madre",n en el poema que ahora llama
nuestra atención el personaje aludido no es la amada vista como madre,
sino la madre misma.
Una revisión del texto permitirá constatarlo y en su somero comentario
procuraremos ver con claridad las conexiones entre el espacio del presente
en la cárcel y el espacio de h'bertad al que la madre puede conducirlo:
Oh las cuatro paredes de la celda.
Ah las cuatro paredes albicantes
que sin remedio dan al mismo número.

Amorosa llavera de innumerables llaves,
si estuvieras aquí, si vieras hasta
qué hora son cuatro estas paredes.
Contra ellas seríamos contigo, los dos,
más dos que nunca. Y ni lloraras
di, libertadora.
Ah las paredes de la celda.
De ellas me duele entretanto, más
las dos largas que túmen esta noche
algo de- madres que ya muertas
llevan por bromurados declives,
a un niño de la mano cada una.
Y s6lo yo me voy quedando,
con la diestra, que hace por ambll$ manos,
en alto, en busca de terciario brazo
que ha de pupilar, entre mi donde y mi cuando,
esta mayo.ría inválida de hombre.
El verso último recibe sobre sí toda la significación del texto; 18 esta
mayoria inválida es la de "los días huérfanos" a los cuales alude en su
carta al hermano Manuel citada más arriba, en que se siente "lejos de
todo y loeo de dolor" por Ja pérdida reciente de 1a madre, amplificada hasta
el máximo por el encarcelamiento. Dos experiencias fundamentales: la desaparición de su madre que le deja indefenso, el calabozo en Trujillo que
le priva de toda posibilidad actual de plenitud al constreñirle entre sus
cuatro paredes. Y de ambas experiencias surgen elementos que configuran
su visión y plasman imágenes de conseguida expresividad.
Oh las cuatro paredes de la celda

Criadero de nervios, mala brecha,
por sus cuatro rincones c6mo arranca
las diarias aherrojadas extremidades.
1' Cfr. BAZÁN, Armando, César Vallejo: dolor y poesía, Bs. As. Edcs. Mundo América, 1958, pp. 18-19.
11
Vid. los análisis de Trílae XXVJ:11, XLVI, LVI efectuados por PAoLI en su
imprescindible estudio que sirve de introducción a Poesie di César Vallejo, Milán,
Lerici Edit. 1964. Nuestra cita es de la p. LX. Estela dos Santos, por su parte
(art. cit., p. 29), ha estudiado en Trilce la asiroilaci6n hecha por Vallejo entre
madre y mujer amada dando como ejemplos los poemas XXXV Y XLVI.

dice el primer verso, significando con ello, de un modo directo, lo que
lógicamente enuncia, pero significando también algo irracional, simbólico:
la vida misma como cárcel estrecha, limi.tadora. Símbolo disémico, pues,
y, como tal, poseedor de ese "poder fisiocr6mico de ocultación" de su sen" Tan importante verso ha sido considerado por Abril como una de las frases
que tendría en el texto de MALLA:R.MÉ su "ejemplo detenninativo" ( vid. A11la Vallejo,
2-3-4, 1962, p. 158). Véase la tajante respuesta de WRRBA en Aula Vallejo, 5-6-7,
pp. 231, SS.

409

408
\

�tido no lógico del cual habla Bousoño. Y este sentido se asocia, irracionalmente, con la pequeñez del espacio en que se está, encerrado en una estrechez que provoca el dolor inmenso que revela el modo exclamativo de la
frase del sujeto ririco y que se intensifica en la variante del verso que sigue:
Ah las cuatro paredes albicantes.

Es una misma voz que, al reiterarsei intensifica sus consecuencias emocionales, agravando su significación hasta el extremo, ya que, "al repetirse,
la significación asciende hasta un grado rigurosamente superlativo''. Bousoño lo explicaría de este modo:
sucede así porque la significación primera destila en la segunda una
buena parte de su contenido, y ésta, ya enriquecida, golpea, a su vez,
con todo su grueso volumen, sobre- la tercera, a la que insufla, en gran
medida, su caudal, pues toda teiteración posee virtudes intensificadoras
del significado.

Casi no es necesario aclarar que lo -repetido no importa tanto por el significado lógico de los vocablos "paredes de la celda" sino la significación
que inconscientemente se asocia en el lector al signo del poema: el sentimiento de la estrechez del espacio y la correlativa emoción de pesadumbre,
asfixia, monotonía, a cuyo despertar contribuyen otros procedimientos actuantes en el texto. En efecto, también los valores semánticos y del ritmo
apuntan hacia lo mismo. El cuatro es el del cuadrado: la estrechez cuadrilátera de 1a celda se hace obsesión en el -yo lirico y por eso lo generaliza
a las extremidades que se hacen cuatro, como las paredes y los rincones. Para
una mayor CA-presividad de esta monotonía abrumadora queda todavía colgado el adverbio temporal en la pausa a que obliga el final del verso:

.. .si vieras hasta

por sus cuatro rincones cómo arranca

las diarias ahetrojadas extremidades.
.
tenHasta este
la momento
. , del poema -transcurridas las dos pruneras
estrof asemos
presentacron de un ámbíto y la sjgnificaci6n que se le aso .
l!no ~e los efectos poéticos lo ha producido ese tipo de adecua . , d c1laa.
smtaxts a ¡
.,
c1on e
a representaaon correspondiente que la estilística d .
"el dinamismo de las
.
,, 20
es1gna como
te
.
,
expresiones · En lo que llevamos considerado del
xto, setS
versos,
solo
encontramos
dos verbos.• "dan" Y " arranca" , lo cual
•
proporciona un notable carácter retardatario a 1a expresi' -d.
.
negat·
,
on
inamzsmo
ivo-, p~esto que está ausente aquella función verbal encargada d
.
acelerar
el penodo, la q_ue podría transportar noc10nes
de las cláusul
nuevas. Los vocablose
as de Tnlce XVIII están cargadas de "sustanti "d d"
no poseen car~
!.et
d
Vl a
' pero
•,
de
~=....:- er manuza or, sino lentitud•. no expresan una suces1on
realida, des 1..1.JlSu.utas
entre sí' sino que· cubren un nusmo
.
concepto.
. .,
Segun lo hioeramos notar, 1a visión que el fragmento nos transmitía, era
de~nsollad~ra: _acabamos de comprobar ahora la coherencia que con ella
guar a a s":1taxis. Estanios aquí frente a un ejemplo de lo que n..&lt;:Alonso estudia
f
.
LJ'&lt;1J.11aso
.
. como orrna expresiva y reproductora del "fondo"
1
,1 1
· -:e·
, a a que
"
denormna rmagen ue s1guu1cante".
La estrofa siguiente constituye una evocacio'n por parte d e1 sujeto lírico,
creemos que de la madre. Procuremos demostrarlo.

a·

.

_El pe':5°naje se siente abismado por un estado que no tiene en el texto
nusmo smo las siguiente referencias directas:

me duele ( estrofa 4a.)

Y sólo yo me voy quedando ( estrofa 5a.)
esta mayoría inválida de hombre (id.),
nin~a d~. 1as dos primeras alude de un modo preciso a un su.eto ue
· , J sugiera
dpudiese nutigar lo, que. es "dolor" y "soledad"• L a tercer~ qmzas
e una manera mas directa, al hacer pensar en su opuesto:

~

19

qué hora son cuatro estas paredes.

Mayoría ( de edad) inválida / minoría protegida.
Entre ellas padece un hombre que no puede sentirlas sino como "criadero
de nervios" : son los límites que impugnan y liquidan y destrozan todo intento de movibilidad, que penetran en su carne abriendo en ellas, como "mala
brecha", heridas profundas. Esas paredes se ofrecen también como imagen
de un potro de torturas cotidianas:

' ~=
· Esta
ánd tercera revierte sobre las dos anteriores su carga semanuca,
proporc1on
o1es una claridad
de, significado
que por sí solas no pose1an.
,
p or
.. ,
.
o tra .parte, ]a apaneton
explícita
de
la
voz
"madres"
en
1
arta
f
.
·
aw
es~a
contribuye a reafl.fIIlarnos en nuestra inicial suposición.
10

,. ZuBIZARRETA

410

también destaca el acierto del recurso.

BousoÑo, op. cit., pp. 337-360.

411

�El estado presente del yo del poema -que hasta aquí hemos designado
como angustioso, dolido, etc.-, puede ser calificado, a la luz de la lectura
del poema total, como de desamparo. Ese mismo desamparo, ¿ a dónde lo
lleva? Pues lo retrotrae a su niñez para, desde ella, invocar, desgarradoramente, a quien en tal etapa le significó protección, seguridad, fuerza contra
la adversidad: su madre.21

Larrea -quien, como nosotros, también ha interpretado al personaje de
esta invocación como a la madre y no la amada-, escribe:
la presencia mental de la madre provoca instantáneamente una especie
de alucinación emotiva tan intensa como para derretir el esquema geométrico en lo que éste tiene de formal. Puede efectuarse así una especie de amalgama entre el sentimiento y la esencia aritmética, que
consiente, mediante un desdoblamiento psíquico, la conversi6n de las
dos paredes largas en 'dos madres que muertas llevan. . . a un niño
de la mano cada una'. Las cuatro paredes compresoras se han reducido
a la dualidad de la madre y del niño reflejada en el espejo de un
amor absoluto. Una y otro se han tornado dos, prevaleciendo así
-aunque dolorosamente a causa de lo muerto de la madre- sobre el
cuatro. He aquí el "remedio" inexistente al principio.u
Efectivamente, a lo que era situación de extrema angustia sucede la posible, la buscada liberación, per-0 sólo hipotética, condicional: "si estuvieras
aquí", "si vieras ... ", "contra ella seríamos contigo, los dos". Ha sido sólo
una ilusión fugaz la del recuerdo emotivo. Con su ida, vuelve la soledad:

Y sólo yo me uoy quedando
pero aún en eJJa sigue, pertinaz:

en alto, en busca del terciario brazo 23
que ha de pupilar, entre mi donde y mi cuando
esta mayoría inválida de hombre,
en que "pupilar" fwiciona con doble connotación semántica: una asociada
a la pupila del ojo y otra a "tutelar" -el pupilo guiado por quien le protege
y auxilia.
Lo que en este poema -cuyo análisis no quisiéramos prolongar es espacio
de soledad y encierro, de desamparo, en otros textos alcanza dimensiones
significativas análogas, y también en conexión con la madre pensada como
salvadora.
Asi en la narrac1on "Má:s allá de la vida y la muerte" u tenemos un
personaje que regresa al hogar desarticulado tras la muerte de la madre.
Esta aparece en el portal de la casa y abraza al hijo como sí él fuese el
redivivo. He aquí dos hechos que nos parecen claves, pues se corresponden
estrechamente con la visión que otros textos vallejianos nos proporcionan:
a) la madre es inmortal: ella, fuente y sostén de la vida, no puede perecer;

b) el verdadero muerto es él, que al alejatse del "pezón eviterno de ll;l,
madre ( ... ) siempre lácteo hasta más allá de la muerte", ha caído en el
espacio mortal de la soledad, el desamparo, el destiempo, la deshora.
Tal cual dice Ferrari:

la madre protectora es ante todo la madre que dispensa el alimento.
El tema del hambre, inseparable del tema del pan y el alimento, tiene
también, como el de la cárcel, un alcance simbólico universal: necesidad de pan, pero también hambre de vida, hambre de ser, hambre
de justicia.25

con la d~stra, que hace por ambas manos,
Más adelante agrega:
ha dicho: "En medio del desmoronamiento, las ínsulrui dichosas,
los pocos refugios cálidos son ciertos paraderos del pasado: recuerdos de la infancia,
una mujer amada. Instantes de luz que se han fijado en la memoria y a los que
el poeta, en su desasosiego, vuelve para buscar la calma. Entre las evocaciones felices, la más inh;nsa, la de la madre, figura añorada". En su: Fundadores de la
nueva poesía latinoanu:ricaná, Barcelona, Barral Edito.tes, 1971, p. 31.
21
Cfr. el ensayo de LAAAEA en Aula Vallejo 5-6-7, p. 226. Este es uno de los más
importantes estudios vallejianos del poeta y ensayista español. Hacemos uso de todos
aquellos aspectos parciales suyos que nos parecen válidos --&lt;Om):&gt; en el caso presente--,
sin suscribir la integridad de su tesis interpretativa.
., YuRKIBVICH

412

.. Con respecto al "terciario brazo" véanse las interpretaciones de MoNOUIÓ ( la.
ed. pp. 64-65) y de ~ A en Aula Vallejo 2-3-4, pp. 239-244 y Aula Vallejo 5-6-7,
pp. 227 SS.
" En: Novelas y c11entos completos, Lima, Moncloa Editores, 1967, pp. 25-32.
Inicialmente publicado en Variedades, Lima, 17 jumo 1922.
u Cír.: "Prólogo" a Obra poética aompleta de César Vallejo, Lima, Moncloa
Editores, 1968, pór la cual citamos los textos de Vallejo. La cita de Ferrari corresponde a la p. 24.

413

�en los poemas de Trilce en que el poeta aparentemente habla sólo de
su madre se oye ya la vo.z del futuro revolucionario denunciando la
inhumanidad del "execrable sistema", llamando a todos los niños del
mundo para ir en busca de la Madre España: otra madre muerta.

Es importante no desatender a estas conexiones que el crítico nos pide
observar: así se aprecia la complejidad y trabazón de toda la poesía en
cada uno de sus estratos. Pero todavía hay un aspecto del relato ése, sobre
el cual nos, parece importante hacer alguna referencia. Lo que hemos designado como "lugares privilegiados" descritos en los poemas líricos, poseen
cualidades que son las mismas del espacio hogareño que el narrador describe
en este cuento.
El personaje recorre los pasadizos, los cuartos de la casa y, en ese desplazarse, va recordando las palabras maternales y se detiene ante el sitio en
que la madre había dado a luz al hermano mayor. Al igual que en los
textos líricos, el círculo de la casa materna y los elementos adheridos a ese
núcleo dan la impresión -lo decimos en palabras de Escobar-26 "de ser
el más firme punto de referencia al que se acoge el poeta cuando sucumben,
por su irreductible mudanza y carácter conflictivo, las experiencias del amor
a la mujer, las relaciones con Dios o las relaciones con otros hombres".
En Los heraldos negros el poema ''Hojas de ébano" presenta una situación
que es básicamente la misma del relato: el hijo regresa a la casa cuando
ya ha fallecido la madre. No revisaremos completo el conocido texto, sino
tan sólo dos fragmentos que nos ayudarán a demostrar parte de lo que
sostenemos:
Ahoga en una enérgica negrura
el caser6n entero
la mustia distinción de su blancura.
Pena un frágil aroma de aguacero.

coágulos de sombra oliendo a olvido.

La del camino, el día
que me mir6 llegar, trémula y triste,
mientras que sus dos brazos entreabría
chilló como en un llanto de alegría.

Fijémonos en esas puertas de la casa: ellas se revisten con los atributos
de la madre. Por un proceso de antropomorfüación la puerta grande, la
del camino, sobre todo, se comporta como quien recibe entre sus brazos al
hijo. Ese espacio hogareño tiene en sí las cualidades de lo materno: en
gráfica y ~resiva imagen queda esto plasmado y así impacta a la sensibilidad lectora.
Algo análogo encontramos en Trilce LXV,27 uno de los más hermosos
poemas vallejianos, del que copiamos algunos fragmentos:
Madre, me voy mañana a Santiago,
a mojarme en tu bendición y en tu llanto
( )
Me esperará tu arco de asombro,
las tonsuradas columnas de tus ansias
que se acaban la vida. Me esperará el patw,
el comedor de abajo con sus tondos y repulgos
de fiesta ( ...)

...

Así, muerta inmortal. Así.
Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde
hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre
para ir por allí
humildóse hasta menos de la mitad del hcmbte,
hasta ser el primer pequeño que tuviste.
Así, muerta inmortal.

Entre la columnata de
Están todas las puertas muy ancianas
y se hastía en su habano carcomido
una insomne piedad de mil ojeras.
Yo las dejé lozanas;
)' huy las telarañas han zurcido
hasta en el coraz6n de sus maderas,
,. Cfr. ALBERTO EscoBA.R, "Símbolos de la poesía de Vallejo", en su Patio d, útras, Lima, Edcs. Caballo de Troya, 1965, p. 265.

414

tus

huesos

que no puede caer ni a lloros,
y a cuyo lado ni el Destino pudo entrometer
ni un solo dedo suyo.

Así muerta inmortal.
Así.
" La madre de Vallejo ha muerto en agosto de 1918. Espejo dice ( ~P- cit., p. 70)
que acto seguido el poeta escribió Trile~ LXV. Nos parecen válidas las razones dadas
por Coyné al datar este poemk en 192-0, año en que Ja preuncia de la ''muerta in~rtal" invade su obra de una manera cada vez más patética. Cfr. CovNÉ, César
Vallejo, Bs. As., Edcs. Nueva Vw6n1 1968, p. 36, nota 30.

415

�Al iniciarse la tercera estrofa la "amada eterna" se transmuta:
Sin entrar en la consideración de todos los elementos de gran riqueza
poética que componen e] texto,28 limitémonos a observar lo que estamos
señalando y hemos subrayado: en la visión ofrecida por el yo ürico se fnnden las cualidades de la madre con los objetos propios del espacio familiar.
El sitio y las cosas cotidianas aparecen dotados de ese prestigio ancestral
-"monárquico" cree Coyné que podría decirse-, junto a otros ofrecidos
en familiar ironía, sosteniéndose todos en la ternura con que se les capta,
impulso arumico hacia la derrota de lo que es distancia y es separación.
Madre y hogar dan la visión consoladora, manifiesta en el triunfo expreso
por el adverbio reiterado: "Así, muerta inmortal. Así". La figura reco•
brada por el recuerdo y el espacio son inmortales, una y otro, porque ambos
responden a la necesidad de afirmarse en la vida sin desesperanza.
Apuntábamos más atrás las observaciones de algunos autores en el sentido
de la identificación que los poemas de Vallejo procuran hacer de la mujer
amada con la madre. Reconocíamos que esto era efectivamente así, pero
no lo aceptábamos para Trilce XV1II, por estimar que en tal poema la
figura invocada era inequívocamente esta última. Dimos pata ello las prue9
bas que nos parecían definitivas. Pues bien, en "Nervazón de angustia'',2
de Los heraldos negros, la amada aparece como la "dulce hebrea", a quien

Desclá.vame mis clavos ¡ oh nueva madre mía!

Aquí la identificación -matizada- no ofrece duda: la mujer asume
una función protectora de madre, no de mera amante. El lacerado dolido
c~~ificado "en el m_adero d_~ la _incomprensión y de la :nofa" -Speluc~
dixit- muestra su -~defens1on, rmplora ayuda. Indudablemente que éste
no es un poema erot:tco: trae a la poesía amatoria --como muchos otros
que no analizaremos- la imagen de la mujer en función amparadora, maternal.
S~, conviene considerar, sin embargo, algunos ejemplos más de esta conexion entre "espacio feliz'' y "amparo" presentes en textos de evocación.
. Ya en uno de sus iniciales, no incluido en el primer _poemario y que se
tttula "El barco perdido", advertimos la rememoración familiar' e infantil
"como tr~po!:º pa:-a l~nzar la ~oción sentida por el poeta en el día
en que escnbe , segun dice Mongwo.3° Copiamos el texto, poco conocido:
Fatigado aJ mediar la tarde fría
ungida de oro y de éter,
he pensado con pena horas enteras
en lo que he sido un día.

el yo lírico suplica:
d&lt;1sclava mi tránsito de arcilla,
desclava mi tensión nerviosa y mi dolor . ..
D esclava, amada eterna, mi largo afán y los
dos clavos de mis alas y el clavo de mi amor!

Tuve ttn pocito de agua entre alcanfores
donde jugué a las naves,
¡ con una linda escuadra que se fuera
con banderas y /lores!

'" Una buena explicación de texto aplicada a Trilce LXV es la ofrecida por Coyné

Tuve un pocito de agua y también tuue
un lindo barco gualda,
un barco favorito que era de oro
a la luz de esrruralda . ..

( op. cit., pp. 151 ss.). De allí copiamos un párrafo que nos parece importante:
"significativos son los versos que nos apartan totalmente de 'Enereida': aquellos que
en vez de exaltar al padre, hacen que éste 'se (bmnille) hasta menos de la mitad
del hombre, hasta ser el primer pequeño' que la madre tuvo. Conforme trasciende
el dolor de su muerte, Vallejo descubre poéticamente que su madre fue madre
y nada más -mujer no, únicamente J$dre-- y el hombre -sea él, sea su propio
padre-- nunca es hombre, sino hijo, únicamente hijo, y lo seguirá siendo siempre,
sin alcanzar jamrui su mayoría latente a lo largo del libro. El tema de la inalcanzable
mayoría latente a lo largo del libro, se ajusta a la ecuación mujer-hombre
madrehijo". En nuestra tesis doctoral inédita Significaci6n del espacio en la obra poJtica
de César V aUejo, Madrid, 1973, procuramos dar una explicación satisfactoria de
aspectos que aquí intentamos tan sólo describir.
• Que SPELUciN, Áula Vallejo 2'-34, p. 79, sitúa en los meses de julio y agosto
de 191 7, cuando más arrecian los ataques contra el grupo de j6vene.'I escritores de
Trujillo y a los cuales el poema alude, refiriéndose a tal hostilidad como ese "desierto
en el que ha caído mucha la cicuta", "los sicari~', etc.

Fatigado al mediar mí vida triste
lie pensado con pena
en el perfil proscrito de ese barco
¡ que ahora ya no existe!

=

¡Olt lindo barco gualda que te fueras
ya no sabl'é hasta d6nde!
"' Op. cit., p. 87.

417
416

H-27

�¡ Ahora que me ahogo en mi conciencia,
qué bueno si volvieras . .. ! 81

El poemita, ingenuo, sin mayores pretensiones, como casi todos los publicados en esos años en Cultura Infantil -y otras revistas pedagógicas, tiene
para nosotros la importancia de preanunciar lo que va a constituir una de
las constantes del poetizar vallejiano. Sin entrar en una valoración de sus
muy relativos logros como configuración lírico-verbal, detengámonos tan sólo
en la constatación de ese enfrentamiento que en él se produce entre dos
momentos: el del "ahora que me. ahogo en mi conciencia" y el del "tuve
un pocito de ag\la entre alcanfores / donde jugué a las naves". Un instante
presente de reflexión dolida: "fatigado al mediar mi vida triste" que lo
remonta a los días de infancia, de juegos y gozos. Y, lo más importante, el
anhelo de recuperación de lo perdido:
¡ Ahora f]Ue me ahogo en mi conciéncia,
qué bueno si volvieras . .. !

donde el hablante lírico plantea claramente algo que se va a convertir -según ya hemos dado muestras- en estructura fundamental de muchísimos
text-os posteriores sin que falte ninguno de sus componentes básicos:
a) un yo en el presente agobiado por la conciencia de sus limitaciones,
b) la referencia a entidades pasadas cuya recuperación se anhela,
e) la convicción de las bondades inherentes a esos objetos de una circunstancia privilegiada, muy diversa a la actual.
Para Guillermo Sucre 32 la explicación se encuentra en la coexistencia en
Vallejo de diversos "yo", en incesante pugna y destruyéndose entre sí, destrucción que, al no consumarse nunca totalmente, alcanza rasgos de enorme dramatismo. Habría en Vallejo un yo original:
el orden y a veces también la plenitud de la infaricia del hogar ( morada
de lo puro, de lo auténtico, de la inocencia y de la Unidad del Ser);
un universo donde todo es o podría ser reencuentro con lo absoluto
11 Publicado en Cultura Infantil, 29, diciembre de 1916. Puede leerse en la obra
de Espejo, p. 166 y en el trabajo de L\1-ÍS Mario Schneider: "Comienzos literarios de
Vallejo", en FLORES, Angel, Aproxi'f114Qiones a César Vallejo, I, Nueva York, titas
Americas Publisbing Co., 1971, pp 154-155.
,. Vid. SuCRE, GUILLERMO, "César Vallejo, la nostalgia de la inocencia", en Sur,
312, &amp;. As., mayo-junio 1968, pp. 1-16.

418

y un yo e.-cistencial,

en el que se está irremediablemente y que en Vallejo asume los rasgos
de una alienación frente a la uida y al mundo.

La distinción hecha por Sucre entre dos ámbitos en los cuales Vallejo se
~esplaza nos parece apunta muy certeramente a lo que hemos dicho que se distingue como constante en nuestro poeta: por un lado el "desamparo" la
"hdrfandad" y por el otro lo "cubie1io", el "sosiego".
'
Aprovechando unas sugerencias de Roberto Paoli, Sucre puede hablar de
Vallejo corno "el poeta en exilio", y aclara:
desterrado de su morada, de su verdadero reino, vive errante: no sólo
geográficamente sino también, y sobre todo, espiritualmente. Errante,
no logra fundar nada estable: es el perpetuo movimiento del hombre
que se siente extraño en el mundo, pero que extraña su ori_gen.

,Como ya _sabemos. aquí justamente está la clave: la búsqueda de los
ongenes, el rntento de recuperar el Paraíso perdido -su infancia- constituye el motivo básico del poetizar vallejiano, a lo cual se suma e integra
la apertura gue muestra hacia el futuro vislumbrado con esperanza y cabalmente encarnado en una visión revolucionaria del movimiento de la historia.

Ju~tamente en ese intento por hacerse de las instancias originarias que
conshtuyen su sostenimiento más sólido, en ese encaminar su afán por recuperar la si~ción privilegiada que le significa el amparo y la protección,
vemo~ al Vallejo de obra poética más lograda, más originariamente propia
tendnamos que agregar, y en la cual, si bien pudiesen rastrearse las voces
ajenas que se unieron a la suya, veríamos cómo ellas no han venido a
perturbar la autenticidad de su canto. Razón asiste a quienes ven lo menos
derivativ~ de s~ obra rnicial justamente en estos poemas, en los cuales el yo
de V alle¡o de3a expresar su ansia más personal y propia: la de arraigar
en todo aquello que le permita sobreponerse a intuiciones de fatalidad a ·
su conciencia de cuJpa, a sus rebeliones ante la divinidad, a la caída y al ~al.
Tal autenticidad mayor reside, por ejemplo, en esos versos de "Absoluta"
en que clama:
¡ Oh unidad excelsa! ¡ Oh lo que es uno

por todos!
¡ Amor contra el espacie y contra el tiempo!

4-19

�en que a partir de la conciencia de la separatividad. un afán ~~ ,unión absoluta revela la Lucha de quien no acepta resignado mnguna escis1on. Se suma
a ello el impulso de solidaridad que vemos profundizarse a lo largo de to~a
su poesía y cuya culminación y logro definitivos estarán dados en Espana,

aparta de mí este cáliz.

.

SUR L'ANALYSE NUMÉRIQUE DU VERS FRANQAIS
STANJSLAW

WIDLAK

Cracovie

A cOTÉ DE l'analyse du mécanisme, de l'homophonie et de la structure
rythmique du vers, l'analyse numérique est encore un examen du vers dans
son aspect forme!. Elle est d'ailleurs de pres en connexion avec celle de la
structure rythmique.
Le nombre, qui est entré vainqueur dans toute sorte de disciplines humaines,
mais qui parait etre si éloigné de la création poétique, est cependant comme
la charpente latente de la construction formelle de l'oeuvre poétique. La
structure nu.mérique de l'oeuvre poétique achevée, perfectionnée par certains
poetes comme Valéry, ou mise sur pied par des versificateurs, laborieusement,
mécaniquement, est d'autant plus intéres.sante qu'elle est moins artificielle
et qu'elle est un fait que Je subconscient fait soudre des profondeurs; elle est,
pourrait-on dire, le fruit du mouvement instinctif du génie poétique, mouvement spontané qui extériorise les états intérieurs du poete; elle est un
diagramme notant le rythme intérieur du poete, fait physique en fonction
de son état intérieur au moment de la création. En meme temps elle peut
témoigner de l'emploi voulu de certains faits techniques comme instrument
mis consciemment profit par le poete. Aussi la structure numérique du
vers est-elle révélatrice, quoique, semblerait-il, a premiere vue et a tort, peu
"poétique".

a

L'atricle présent s'occupe du coté communicatif de la structure numérique
du vers. La vitesse des mesures du vers autorise a tirer des conclusions
concernant l'état intérieur du poete pendant la création, c'est-a-dire s'il a
été calme, serein ou agité, passionné. Le temps accéléré du vers trahit un
reflexe psychique véhément du poete, un certain élan d'ame. Le poete peut
de cette maniere suggérer l'auditeur le mouvement rapide, sthénique / intérieur-mental ou extérieur-physique/, contrairement au temps ralenti, qui

a

421

�favorise la naissance des états affectifs asthéniques mélancoliques. On peut
rapporter les contrastes entre le temps accéléré et le temps ralenti
des
contenus intellectuels, émotionnels ou sensoriels du poeme.

a

Le probleme du temps du rythme du vers fran~ais et ses rapports avec le c-0ntenu de l'oeuvrc poétique ont déja été étudiés par M. Grammont /dans Vers
franfaÍS, Paris 1923/, par Th. Spoerri /Franzosische Metrik, München 1929/
et plus récemmcnt par Y. Le Hir /Esthétique et structure du vers franfais,
París 1956/, P. Fraisse / Les structures rythmiques, Paris-Louvain 1956/, Z.
Czerny / Le vers libre franfais et son art struct1iral, in Poetics 1960/ et dans
plusieurs autres travaux paras dans ces derniercs années.
Dans cet article on se propose de préscnter certains faits qui sem.blent
etre la conséquence des. travaux cités. On tachera de présenter le développement de la structure numérique de l'oeuvre poétique en l'enfermant dans
certaines limites et en le présentant en certaines formules arithmétiques. On
ne veut cependant nullement suggérer par cela que le poete, créateur véritable
et non pas un versificateur laborieux, en concevant et en élaborant le poeme,
calcule et dénombre mécaniquement les syllabes et leurs groupes. Assurément
il n'y pense pas. Ce fait est une manifestation extérieure de son état intérieur.
Les analyses et les cliagrarnmes que l'on propose seraient done une présentation graphique de l'état intérieur et physique du poete
un moment
donné et a la fois une illustration documentaire de l'oeuvre poétique née
alors. La dépendance entre l'état intérieur du poete et la forme verbale de
l'oeuvre qui nait alors est, pour le íruit d'un génie poétique authentique,
des plus étroites /clr. P. Guiraud, Langage et versification d'apres l'oeuvre
de Paul Valéry, París 1953, pp. 41 ss./.

a

Ainsi la liaison natureJle entre la structure~ numérique entre autres /et
par conséquent rytlunique aussi/, et le coté intellectuel de l'oeuvre poétique
jette-t-elle des lumieres sur la naissance du poeme, comme aussi sur le
caractere et l'état intérieur du poete ce moment. Cette liaison se précise
mesure que le génie poetique du créateur est plus spontané et moins gené.

a

a

Certains aspects de l'analyse munérique du vers ont été étucliés par P.
Servien /Le rythme comme introduction physique e l'esthétique, Paris 1930/.
C'est de lui qu'on a accepté ici certaines méthodes et la nomenclature en
les développant en les complétant et en les actualisant.

•
Pour illustrer le probleme théorique, on expose ci-dessous l'analyse numérique du sonnet de Ch. Baudelaire "Que diras-tu ce soir . .. " L'opération
faite ici sur un poeme régulier servira comme introduction plus claire aux
422

problemes beaucoup plus compliqués qui se posent daos Panalyse numérique
du vers libre.

Que diras-tu ce soir, pauvre dme solitaire,
Que diras-tu, mon coeur, coeur autrefois flétri,
A la tres bel/e, la tres bonne, la tres chere,
Dont le regard divin t'a soudain refleuri?

a

4-2-2-4
4-2-1-5
4-4-4

a

4-2-3-3

Nous mettrons notre orgueil a chanter ses louanges:
Rien ne vaut la douceur de son autorité ·
Sa chair spirituelle a le parfum des Anges, '
Et son oeuil nous revet d'un habit dt; clarté.

3-3-3-3

3-3-6
2-4-4-2

3-3-3-3

Que ce soit dans la nuit et dans la sulitude
Que ce soit dans la rue et dans la multitude,
Son fantóme dans l'air danse comme un flambeau.

3-3-1-5

Parfois Ü parle et dit: "Je suis belle, et j'ordonne
Que pour l'amour de moi vous n'aimiez que le Beau:
Je suis l'Ange gardien, la Muse et la Madonne".

4-2-3-3
4-2-3-3
3-3-2-4

3-3-6
3-3-6

?'est le ?ombre représentatif du poeme, qu'on appelera N, qui est le
po_mt_ de d~part de notre analyse. Pour J'établir, il faut tenir compte des
pnnctpes smvants:

1/ le Nombre représentatif se compose d'autant de chiffres que le vers
a d'accents toniques, c'est-á-clire d'unités rythmiques. Ainsi chaque chif(re
represente une mesure de vers ·

'

2/ ces chiffres incliquent non seulement combien de syllabes il y a dans
chaque mesure mais, comme dans le décompte traclitionnel de la versification
fran~aise l'unité rythmique se termine toujours par une syllabe accentuée
ils incliquent aussi la place de l'accent.
'
Voici comment se présente done le N daos notre poeme:
Strophe I

4224

III

3333
336

4215
336
336

IV

3315

4233

4233

3324

,,

II

,,
,,

444
2442

4233
3333

En nous servant de ce N nous pouvons faire une analyse plus détaillée
du poe.me, en établissant ensuite le nt - nombre tonique du vers, incliquant

423

�Strophe I

la quantité d'accents toniques dans chaque vers. Dans notre cas les nt se
présentent com.me suit:
Strophe I

,,
,,

II
III

,,

IV

4,4,3,4
4,3,4,4
3,3,4

4,4,4

Le premier groupe de chiffres indique que la premiere strophe, qui compte,
comme le montre le nombre de chiffres, 4 vers, contiént trois vers de 4
accents et un vers, le troisieme, de 3 accents.

"
,,
,,

II
III
IV

Comme nous le voyons, le poeme qui nous intéresse se compose exclusivement de vers dodécasyllabes. Les plus nombreux sont d'apres le renseignement que nous fournit nt, les alexandrins classiques réguliers tétrametres,
sauf l'un d'eu.x, le troisieme, de la !-ere strophe, qui est un alexandrin
"romantique", trimetre de 4 syllabes.
En additionnant le nt de chaque strophe on obtient NT - nombre indiquant
le nombre d'accents toniques (done aussi de mesures) dans la strophe toute

IV

En s'appuyant sur le raisonnement de M. Grammont nous établissons le
rapport, entre le. nombre d'accents et le nombre de syllabes dans la strophe.
Le scheme classique compte trois syllabes. Regardons dans notre poeme:
Strophe I

nous aurons:

12,12,12,12
12,12,12,12
12,12,12
12,12,12

"

48
48
36
36

Don~ de ce point de vue les stropbes I-&amp;e et U-eme d'un coté et III-eme
et IV-eme de l'autre, sont égales.

Ensuite nous ét.ablissons le na - nombre arithmétique du vers que l'on
obtient par l'addition des chiffres constituant le nombre représent.atif d'un
vers. TI indique cambien de syllabes compte chaque vers. Dans notre cas

Strophe I

"

II
III

,,
,,

II
III

"

IV

15
15
10
12 :

48
48
36
36

=1
=1
=1

=1

3,2
3,2
3,6
3

C'est done la IV-eme strophe qui se présente- comme Ja plus réguli·1. .
la d '
d'
1:re.
u~ °!oyenne une mesure y est de 3 syllabes. D ans d'autres strophes
la .duree d une mesure
dépasse
un peu 3 syJlaL-,
.
~, d' assez peu cepend ant, ce
qm no_us penne_t a la ngueur de considérer le temps ( et par conséquent
la duree et la VItesse) dans Je poeme comme régulier.

a

On peut aussi établir la durée moyenne pour chaque vers
part. Ainsi
p.ex.le 1-er vers de .la I-ere strophe a la dure'e regu1ere
' I'' d e 3 syllabes :
4 : _1~, 1 : 3. La vttesse du 3-eme vers de la meme strophe est sensiblement
~c~;~e: la durée moyenne de ses mesures compte 4 syJJabes: 3 : 12

=

~our le ~me tout entier on obtient la durée moyenne d'une mesure du
poeme, qw est dans notre cas: 52 : 168
1 : 3,23. On peut enfin faire
cas de NV - nombre de vers dans les strophe partículieres :

=

entiere:

,,
,,

II
III

15
15
10

"

IV

12

Strophe I

Strophe I

,,

"
"

II
III
IV

4

4
3
3

Notre poeme est done un sonnet régulier.

Les deux premieres strophes ont un nombre d'accents toniques égal, quoique
leur clisposition soit différente dans les dewc cas. Les deux strophes suivantes,
identiques a preroiere vue, different entre elles par le nombre de mesures.
En additionnant les na on obtient NA strophe:

424

nombre de syllabes dans la

Pour que l'anal~e numérique soit complete, il importe d'établir la fréquence
des mesures numénquement identiques dans les différentes unités - " h~;
L
la 1
., ............ques.
p _us commod: est de le faire pour chaque strophe ¡¡¡; On
a mam ~
peut le faire auss1 pour le poeme tout entier / F /. Dans ce cas, la fréquence

·e

425

�égale au rapport du nombre des mesures données /m/ au nombre total
de mesures dans le poeme /= la somme de NT, appelons-la h/. Done:
est

=

P.e.'C.dans notre poeme h
52 et la mesure de 4 syllabes s'y ré~ete
12 fois: m
12. Ainsi done pour la mesure de 4 syllabes, dans le poeme
tout entier la fréquence F
12 : 52, ou tout simplement l2.
La maniere la plus conunocle de noter les fréquences des mesures particulieres
est de le faire suivant l'ordre naturel des nombres, dans lequel la premiere
cellule, done le chiffre 1 correspondrait a la mesure d'une syllabe, le deuxieme
chiffre, a celle de deme syllabes, etc., ce qui renseigne únmédiatent sur les
fréquences de cliaque type de cellules. Voiei la fréquence des mesures dans

=

=

=

2,9,24,12,2,3,0, ...

ce qui signifie que sur 52 syllabes du poeme,
la mesure de 1 syUabe se répete 2 fois
9 ,,
2
,,
"
"
24
,,
3

,,

7

"
"

"

"

o ,,"

f I
f ]1
f 111
f IV

NT= 15

NT=15
NT=l0
NT=12

etc.
etc.

1,4,2,7,1,0, ...
0,2,10,2,0, 1,0, .. .
l,0,6,0,1,l,0, .. .
0,3,6,3,0, ...

On peut présenter cet état de fréquences des mesures particulieres par
un diagramme spécial. L'abscisse y donne la longueur syllabique de la m~ure
et l'ordonnée, le nombre de mesures dans chaque strophe ou dans le poeme
entier. Le diagramme N" J présente le courbe des f réquences pour le sonnet
tout entier. Les diagrammes N°1 2-S tracent les courbes des fréquenees pour
chaque strophe.
Revenons au nombre représentatif N du poeme. En s'en servant on
peut présenter a l'aide d'un diagraro.me non seulement le nombre de mesures,
cornme c'était le cas plus haut, mais encore leur disposition dans le poeme,
le rapport entre elles, c'est-a-dire le déve1oppement de la dynamique intérieure

426

3-3-3-3
4-2-2-4
2-4-4-2

4--4-4

a

Pour chaque strophe les fréquences se présentent eomme suit:

f=m:NT

L'analyse numérique des veJ:S nous pennet enfin de saisir visuellement la
strueture symétrique de chaque vers. Ainsi dans notre sonnet on trouve
les dispositions symétriques des mesures suivantes:

?n peut rcchercher aussi les struetures symétriques des vers du poeme
pns comme un ensemble organisé. P.ex.dans la derniere strophe de notre
sonnet les deux premiers vers répetent la meme disposition de mesures en
cré~t ainsi une symétrie spécifique parallele: ab : ab /4-2-3-3 : 4-2- 3-3/.
tand1s que le 2-eme et le 3-eme ( dernier) vers de la meme strophe forment une
syrnétrie embrassée ab : ba /4-2-3-3 : 3-3-2-4/. Ainsi tous les vers de la
strophe cooperent, bien que diversement,
sa structure symétrique.

notre sonnet:

F

du poeme dont elles sont l'exposant. Dans ce cas, l'abscisse présente la
longueur des mesures, l'ordonnée le nombre de syllabes dans chaque vers
et dans le poeme entier. Pour notre sonnet, c'est le diagramme .N" 6 qui
le présente.

•
L'analyse numérique formelle deseriptive du sonnet de Baudelaire ne sert
que comme d'entrée en matiere faite sur un poeme régulier, pour faeiliter
l'application et la comprehension du probleme beaucoup plus compliqué
qu'est l'analyse numérique d'un vers libre.
En se servant de nombres établis et, avant tout, en se servant de diagrammes on peut tirer certaines conclusions qui se rapportent direetement au
contenu, eonclusions de nature purement intérieure. Les nombres établis
n'en sont qu'un e,--posant fort indirect. On essaiera de le montrer sur un
poeme en vcrs-libres, "L'Extase" de Paul Eluard /éd. P. Seghers, 1953,
coleetion "Poetes d'aujourd'hui" /.
Je suis deva11t ce paysage féminin
Comme un en/ant devant le feu
Souriant vaguement et les larmes aux yeux
Devant ce paysage ou tout remue en moi
Ou des miroirs s'embuent ou des miTDirs léclairent
Réflétant des CMps nus saison contre saison

427

�nt

J'ai tant de raisons de me perdre
Sur cette terre sans chemin et sous ce ciel sans horizon
Belles raisons que j'ignorais hier
Et que je n'oublierai jamais
Belles clés des regards clés filies d'elles-memes
Devant ce paysage ou la nature est mienne
Devant le f eu le premier feu
Bonne raison maítresse
Etoile identifiée
Et sur la terre et sous le ciel hors de mon coeur et dans mon coeur
Second bourgeon premiire feuille verte
Que la mer couure de ses ailes
Et le soleil au bout de tout venant de nous
Je suis devant ce paysage f éminin
Comme une branche dans le feu.

L'analyse numérique de l'oeuvre poétique n'a un sens complet et des
possibilités de mise a profit illimitées que lorsqu'on les applique a l'étude
du vers libre. Cela resulte de la nature meme du vers libre : en effet dans
le vers classique de longueur fixe chaque mesure accélérée est le plus souvent
compensée par Wle mesure relentie; d'autre part le vers classique est toujours
d'une longueur identique et se divise el plus souvent en parties régulieres
et équilibrées, constituant souvent des symétries; dans le vers libre au contraire,
-et cela est un de ses plus grands avantages-, il peut y avoir, par définition
une succession de mesures de longueurs tres différentes. Le poete peut ainsi
choisir, daos le répertoire, celles dont il a besoin, ou autrement, le poete
peut se servir librement de mesures que lui impose son rythme intérieur a
tel moment donné, saos etre gené par des obstacles de nature formelle.
C'est précisément pour eette raison que les poetes qui se servent du vers
libre le considerent la forme poétique qui gene le moins la liberté de !'esprit
créateur et qui, pour cette raison, est le reflet le plus fidele de l'état intérieur
du poete.
Voici l'analyse numérique commentéé du poeme d'Eluard.

NI
JI
III
IV

428

2233
53

44
2233

4,2,4,4,4,4
2,4,.2,2,4,4
2,1,1,4,2,2,3
4,2

Comme nous le montre nt, la 1-ere laisse du poeme a le rythme isobarique
presque tout a fait régulier: excepté le 2-eme vers, le reste, c'est-a-dire 5 vers
de la laisse ont chacun 4 accents d'intensité.
11a

I
II
III
IV

10,8,12,12,12,12
8,14,8,8,12,12
8,5,6,16,8,8,12
10,8

La 1-ere laisse, d'apres le comp~ des 110, s'avere comme la plus réguliere:
sur 6 vers, quatre alexandrins. D'ailleurs daos tout le poeme, ce sont les
vers par excellence réguliers, octo-et dodécasyllabes, qui dominent.

NT

I
II

NA 1

II

22
18
66

62

III

15

IV

6

111
IV

63
18

Ces nombres montrent que c'est encore la I-ere laisse qui est la plus réguliere:
le rapport 22 : 66
l : 3; la longueur mo}'enne de la mesure est done
dans cette la.isse parfaite.

=

NV 1
11
F

111

6
6

IV

7
2

2,12,14,26,5,2,0, ...
f I
f JI

f 111
f IV

n=22
n= 18
n= 15
n=6

0,7,8,7,0, ...
1,3,6,4,3,1,0, ...
0,0,0,13, 1,1,0, ...
0,2,2,2,0, ...

Le diagramme N" 7 présente la courbe des fréquences des mesures du

44
3344

3333
35

2442
62

4242
3315

3324
2442

5

6

4444

44

44

44

I
II
III
IV

444

·poeme d'Eluard.
En acceptant l'opiniQn de M. Grammont, d'apres laquelle c'est la mesure
de 3 syllabes qui possede la vitesse la plus réguliere, il faut constater que
dans le poeme "L'extase", e'est la 1-ere laisse qui possede la vitesse la plus

429

�réguliere car la mesure plus fréquente y est celle de 3 syllabes, qui se répete
8 fois. A coté. d'elle ce sont les mesures de 2 syllabes /ralenti.es/ et de 4
syllabes /accélérées/ qui se répetent chacune 7• fois, ce qui fait aussi une
vitesse moyenne de 3 syllabes. Les mésures de 1 syHabe, exceptionnellement
lentes ou celles de 5 et 6 syllabes, exceptionnellement rapides, n'apparaissent
pas dans cette Jaisse.
La IV-eme laisse est pareillement réguliere: elle nous offre deux mesures
de 2 syllabes, deux de 3 syllabes et deux de 4 syllabes, ce qui donne la
vitesse moyenne également parlaite, ceíle de 3 syllabes.
Les laisses dynamiques du poeme, la II-eme et la III-eme, ont les vitesses
irrégulieres, accélérées.
La vitesse moyenne de la JI-eme laisse est 3,444, mais dans cette laisse,
a coté de 4 mesures lentes /dont une compte 1 syllabe/ et de 4 mesures
rapides /dont une compte 6 syllabes et trois 5 syllabes/, il n'y a que six
mesures régulieres de 3 syllabes et quatre mesures de 4 syllabes. Les changements de vitesse y sont done tres sensibles.
La 111-eme laisse est 1a plus irréguliere et la plus rapide: sa vitesse
moyenne dépasse un peu 4 syllabes /4,2/. Excepté deux mesures dont une
compte 5 syllabes et l'autre 6 syllabes /celle-ci étant le redoublement de la
vitesse de 3 syllabes/, toutes les autres mesm-es se composent de 4 syllabes.
La mesure de 3 syllabes, aussi bien que celle de 1 et de 2 syllabes n'y
apparaissent pas. Le rythme accéléré y domine done exclusivement.
La vitesse moyenne du poeme entier est accéléré: 3,4826
3,5.
Le diagramme N° 8 présente la courbe du dynamisme rythrnique du poeme.
A base de ce diagramme nous pouvons faire des observations suivantes:

=

l. L'évolution de la I-ere laisse se déroule lentement, calmement, sans
exces spécial. La courbe ne dépasse jamais les longueurs "régulieres", calmes,
de 2-4 syllabes, et elle évolue tout doucement. C 1est qu'elle symbolise une
description.

troublés. Cet état intérieur s'extériorise par le développement et la conti.nuation de la vitesseJ sans interruption et sans changements sensibles. Le poete
parle vite, le plus vite qu'il peut, parce qu'il me peut plus retenir secrets ses
sentiments. La laisse commence avec la vite55e de 4 syllabes. Cette vitesse
accroit rapidemment, vers 1a fin du 3-e vers elle est déja de 6 syllabes. Mais,
si cette vitesse se maintenait plus longtemps~ la puissance physique, la force
intérieure du poete s'épuiserait trop vite, avant que l'auteur eut dit tout ce
qu'il avait a clire. C'est pourquoi cette rapidité diminue dans les vers suivants.
La vitesse de 4 syllabes revient et s'établit pour se maintenir sans aucun
changement jusqu'a la fin de la laisse.
4. Enfin, dans la IV-eme laisse le poete réfrene son élan, i1 ne peut plus
parler aussi vite; son énergie physique et psychique est épuisée. U se calme.
Et, en fait, nous trouvons ce calme dans cette Jaisse, qui répete la rythme
des deux premiers vers de la 1-ere laisse. Ces deux. vers, c'est le résumé, la
conclusíon, l'écho,' le retour de l'état d'ame du début. . . Le calme intérieur
de la 1-ere laisse est rétabli.

•
Ces plusieurs remarques que nous avons signalées plus haut -et au:xquelles on pourrait facilement ajouter d'autres- n'épuisent pas, bien sur, le sujet
qui est beaucoup plus vaste qu'il ne puisse sembler. En eífet, surtout dans
le domaine de la poésie vers-libriste et post-verslihriste, ou. la nature de
l'organisation formelle a radic.alement changé par rapport a celle des classiques et traditionalistes et ou l'affectivité authentique semble etre le facteur
décisif et de prerniere importance dans l'établissement de la forme de l'oeuvre
poétique, dans la poésie contemporaine non-traditionaliste l'analyse numérique
parait etre de tout premier ordre dans !'examen du cote forme} de l'oeuvre
poétique et des Jiaisons qui existent entre celui-ci et son contenu affectif
et informatif.

2. Cette douce ondulation de la !-ere laisse cede la place au désordre qui
commence, évolue et domine dans la JI-eme laisse. Les sentiments agités
du poete qui le troublent, le bouleversent, dominent cette partie du poeme.
lis s'extériorisent dans les changements véhéments et inattendus de cette
vitesse. Les sauts entre les mesures longues et les mesures courtes prédomiuent
vers la fin de la laisse.
3. Dans la III-eme laisse l'agitation intérieure du poete et par conséquent
le mouvement dynamique de la laisse, confinuent a évoluer, mais ils ne
s'cxtériorisent plus par des changements choquants et inquiétants de la vitesse.
La III-eme laisse apporte un élan d'ame du pecte, l'éclat de ses sentiments
430

431

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�UN ESTUDIO DE LA RELIGIÓN EN LA REGENTA
PRoFRA. T. AVRIL

BRYAN

Universidad de Rhode Island

LA RELIGIÓN EN La Regenta se presenta claramente como a$pecto de la sociedad vetustense. Por eso, no puede tratarse de la presentación religiosa
sin discutir y examinar el ambiente social e intelectual de Vetusta. Es evidente que Vetusta es Oviedo, el lugar de nacimiento de Leopoldo Alas.
Oviedo en estos años de 1880, se refleja en el gran retrato panorámico que
pinta Alas en 1885 en La R egenta. Esta novela apunta los defectos y los
vicios de la sociedad española que Clarín ataca tan vehementemente en sus ensayos, "the vices and weaknesses which he felt stemmed from the same decadtmce that was producing an excrescence of worthless writing in Spain". 1 El retrato detalladamente pintado de Vetusta ha causado a unos críticos opinar
que Clarín debió llamar "a su ficción con el nombre de la ciudad donde
la sitúa: Vetusta (Oviedo) ".2 Es decir, si se quitara la acción de la novela
sobre el adulterio de Ana Azores, quedaría una larga descripción crítica de
una ciudad española con todos sus defectos y sus atributos. Alas critica la
vida cotidiana de los vetustenses; las pretensiones intelectuales de varias personas; 1a hipocresía de la clase alta; la adhesión ciega de los pobres para
"imitar en religión, como en todo, las maneras, ideas y palabras de la envidiada aristocracia".8 En resumen se puede decir que "the vision of the
author of La R egenta is the same as that of the critic: a hatred of mediocrity,
hypocrisy, and general stupidity"."
• DuRANo, Frank, "LeopoJdo Alas, Chufo: Consistency of Outlook as Criric and
Novelist", The Romanfo Review, LVI, No. J, February 1965, 43.
2
BALsEIRo, José A., Novelistas españoles modernos, New York, 1963, p. 359.
• Al.As, Leopoldo, "Clarín", La Regenta 3rd ed., Madrid, 1968, Alianza Editorial,
1, 20. Todas las citas de La R egenta que siguen son de esta edición y el tomo y la
página seguirán inmediatamente a las citas.
• DuRAND, "Leopoldo Alas as Critic and Novclist", p. 47.

435

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Uno de los aspectos de la vida vetustense que Alas critica con mucha
ironía y sarcasmo es su religiosidad y su modo de practicar la religión.
Además, Alas critica no sólo la institución religiosa, es decir, la Iglesia y
la influencia que tiene sobre los vetustenses, sino también al alto clero que
se sitúa "en la cúspide de la pirámide social" 5 y el que refleja como la
aristocracia, la hipocresía y la mediocridad. A causa de esta presentación de
la religión en La Regenta varios críticos han buscado una explicación en la
actitud religio.sa de Alas. Se ha dicho que su madre era muy religiosa y
que Ja religiosidad de Alas puede certificarse por lo menos hasta la Revolución en 1868; "con esta fecha histórica se disipan sus sentimientos religiosos
o, mejor, se malogran ante la gran ola ideológica de la república ... " 6
Otro crítico apunta que para comprender el alma religiosa de Alas hay
que hacer una clara distinción entre fe y religión; que Alas tenía fe en Dios
y que más tarde se inclinaba más a una fe simple, sin complicaciones teológicas.7 Es decir, su intelecto le prohibió aceptar todo el dogma de la
Iglesia católica, lo cual ha resultado por la mayor parte en una actitud hipócrita hacia la religión en los españoles provinciales. También, lU1a preocupación constante de Clar'm fue la de la unidad de religión y vida.8 La religión debe poder integrarse en todos los aspectos de la vida cotidiana
del modo que no lo hizo la religión católica. Este descontento con la religió,n
se ve en La Regenta en la presentación irónica del predominio eclesiástico
sobre los vetustenses; en el anticlerical ateo; en la religiosidad de las beatas
y sobre todo, en tomo II en la descripción de los sucesos los días de fiesta
religiosa. Tan fuerte es el ambiente religioso en la novela que se ha dicho
que "es el gran pulmón por el que la ciudad respira". 9
La novela empieza con una vista telescópica de la ciudad desde la torre
de la catedral de donde el magistrado dc;&gt;n Fennín de Pas contempla su
territorio religioso. En los tres primeros capítulos Alas empieza su retrato
de la sociedad vetustense, pero utiliza el ambiente 1·eligioso para alcanzarlo.
Por la presentación de los clérigos y de personas como ObduJia, Visitación
y Saturnino Bermúdez se ve que "el nivel espiritual de Vetusta es muy
bajo, apenas sobrepasa un conformismo rutinario o una religiosidad vaga

1,
1
1

'1

• BÉCARuo, J ean, La Regenta de Clar!n y la restauración, trad. Teresa GarcíaSabell, Madrid, 1964, p. 11.
• GóMEZ-SANTos, Marino, Leopoldo Alas "Clarfo?', Oviedo, 1952, p. 143.
1
GRAM13ERG, Eduard J., Fondo y forma del humorismo de Leopoldo Alas, "ClarÍtl",
Oviedo, 1958, p. 35.
• I bid., p. 38.
' Sl!RRANo PoNCl!LA, Segundo, "Un estudio de La Regenta.", Cuadernos Americanos, CLII, 3 (mayo-junio 1967), 230.

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436
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y sentimental".1 º Se revela la gran influencia que tiene la Iglesia sobre los
vetustenses; la costumbre de tener un director espiritual y el papel muy
importante que tiene la confesión en la vida religiosa. En el segundo capítulo Clarín pinta con mucha ironía a los clérigos que hablan mal del
Magistral y de los parroquianos. Hay que apuntar que aquí Alas no critica
a los curas sencillos de lugares humildes. Se trata aquí del alto clero de
una ciudad española proV1ncial, porque es esta sociedad la que disgusta a Alas.
Los únicos clérigos que se presentan de una manera bondadosa ron el arcipreste don Cayetano y el obispo don Fortunato Camoirán, quizá la persona
más simpática de la novela. Este es un ejemplar de sencillez cuya sensibilidad
contrasta fuertemente con el materialismo de do,n Fermín. No obstante, e1
Ma:,oistral logra dominar completamente 1a voluntad débil del obispo. Así,
Clarín demuestra muy irónicamente qué tipo de sacerdote tiene el poder
e influye más a la gente- otro ejemplo de una sociedad en decadencia.

Otra institución religiosa que critica Alas es el convento. Ana Azores, después de mucha fluctuación decide por fin no hacerse monja. Ella detesta
a Vetusta por las mismas razones como el autor. Pero ella decide que quizás
el claustro es lo mismo que Vetusta, es decir, no es más que un simbolo
decadente de la religión y de la vida. {I , 101.) Ana piensa en este momento
que las monjas se parecen más a sus tías, que a San Agustín y a Santa
T eresa. Con el retrato que Alas ya ha dado de las tías no puede haber
una crítica más mordaz que ésta. Más tarde, en capítulo XII sigue criticando la vida de las monjas y las terribles condiciones higiénicas que existen
en los conventos. Esta crítica se emite por el médico don Robustiano que
echa la culpa de la enfermedad de Rosa Carraspique a la crianza religiosa
y las condiciones en el convento. A pesar de Ja presencia del Ma:,oistral, el
médico sigue acusando la influencia del director espiritual de la familia por
la muerte resultante de Rosa. Don Robustiano ataca a esa religión que hace
monjas a las chicas que todavía no conocen el mundo. {I , 226.) Lo peor
es que el Magistral domina completamente a esa familia porque el señor
Carraspique, un millonario, da dotes liberales a la I glesia y el M agistral se
toma trabajo para influirle completamente un ejemplo del materialismo de
don Fennín. La religiosidad de los señores Carraspique también es censurada cuando dice el autor que doña Lucía, la esposa que confiesa con el
Magistral es fanática ardentísima que domina a su esposo. Aunque el marido
es sincero, profundo y ciego en su religiosidad tiene u.na voluntad débil y
muchas veces su piedad se conV1erte en fuente de disgustos para él mismo
y para su familia. (I, 222.)
Otros personajes menores reciben la crítica de Alas por su religiosidad.
•• BÉcARUD, p.

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Dice él, que las tías de Ana "amaban la religión porque éste era un timbre
de su nobleza, pero no eran muy devotas''. (I, 84.) Lo irónico es que uno de
los defectos que ven las tías en Ana es '$su falsa devoción". (I, 95.)
Además de estas críticas de la religiosidad de estos personajes hay que
examinar la de los protagonistas don Fermín y de Ana Azores. Ana trata
de usar la religión y el misticismo para escapar del tedio de la vida en
Vetusta, Junto con este sentimiento religioso en Ana, hay el sentimiento
erótico que ella emplea más tarde por la misma razón. Es la parodia de
la religión. A veces, estos dos sentimientos se intensifican y casi no pueden
distinguirse. Ella utiliza la religión para hundirse místicamente en el amor
de Dios. La antítesis en su submersión en el alma de su amante Mesí.a.n
Esta parodia se ve no sólo de una manera abstracta sino también de un
modo material. Por ejemplo, Ana ve a Fermín y a Alvaro como los símbolos
de lo bueno y de lo malo. Su inabilidad de quedar fija al uno o al otro se
ejemplifica como la fusión de estas dos pasiones. Un ejemplo del conflicto
entre estos dos símbolos se ve cuando Ana no quiere asistir al teatro con
la marquesa, Alvaro y otros, porque tiene que comulgar la mañana siguiente.
(I, 181.) Ella puede contestar así porque acaba de confesar con el Magistral
y su reflexión sobre la absolución y la influencia fuerte de su confesor la
ayuda a resistir la tentación de gooar de una comedia inocente La vida es
sueño. Aquí se ve la ironía mordaz de Alas en la sugestión que tal comedia
pueda distraer la mente religiosa de Ana. Don Víctor argüye con ella pre-guntándole si "¿ Vas al teatro a pecar?" (I, 184), porque a. su parecer
"¡ el arte es una religión!" (I, 184.) Lo irónico es que Ana pasa la noche
muy distraída por tentaciones imaginarias con respecto a don Alvaro y por
temor de la vejez sin esperanza de ser amada. En medio de su preocupación, ella ve la silueta de don Alvaro en la calle y tiene que escapar a su
alcoba para evitar un encuentro con él. Por no asistir al teatro esa noche,
Ana experimenta una tentación tan fuerte que resuelve en este momento
que "el Magistral sería la égida que la salvaría de todos los golpes de la
tentación fortnidable". (I, 193.) A causa del ataque nervioro que Ana sufre
como resultado de esta noche de reflexión y perturbación, Alas revela el
cenit de su ironía cuando don Víctor decide que para extraer a Ana de esta
condición, que "le mando a Paco o al mismísimo Mesía, el Tenorio, el
simpático Tenorio, que te enamoren ... " (I, 194.)
•
Del principio, el autor parodia los atributos o defectos de Ana con comparaciones religiosas. AJ hablar de los pesares que Ana ha sufrido por toda
la juventud dice él, "mas ¿ quién no tiene su cruz?" (f, 83.) Al tratar de
-u Véase WYBRS WEBER, Frances, "ldeology and Religious Parody in the Novcls
oí Leopoldo Alas" Bulletin of Hispanic Studies, XLIII, No. 3 (July 1966), 197-198.

438

las tres maravillas de Vetusta menciona que dos de ellas son Ana Azoret
y 1a torré de la catedral. (f, 90.) Aunque es evidente que Alas censura
este misticismo falso de An~ no cabe duda de que la religiosidad de An·a
es un asunto serio. No hay un elemento oomico aquí. Quizás se puede
aceptar la e&gt;.-plicación de que Alas mismo sufrió una crisis espiritual y
que esta novela representa el momento de la lucha; el alternar de dos
tendencias al idealismo moral más puro y al erotismo más frenético.12 De
todos modos, hay elementos muy trágicos en este conflicto de Ana. Lo sobresaliente es su andar descalzo durante la procesión el Viernes Santo. La
escena es un retrnto completamente irónico con figuras cómicas pero Ja figura
de Ana evoca una nota esencialmente trágica.
Para sacar a Ana de más tentación del diablo (Alvaro), el Magistral manda
que ella se aplique más a los hechos religiosos en vez de meditaciones religiosas. Aquí Alas demuestra no sólo qué tipo de sacerdote es don Fermín
(materialista no espiritualista) sino también apunta los problemas metafísico~
que pueden resultar cuando uno se inclina a tales meditaciones. El dogma cat6lico no puede explicar satisfactoriamente estos problemas y por eso, el Magistral le aconseja a Ana de esta manera. El expone un plan para una
vida devota: leer las obras de Santa Tert&gt;sa y de otros místicos; ser socia
de San Vicente y juntarse con doña Petronila para hacer hechos de caridad,
Además, el Magistral le dice a Ana que debe ir a la iglesia más en vez de
rezar tanto. Todo esto ha de sacar a Ana de sus meditaciones.
Esta vacilación de Ana entre lo sensual y lo espiritual se desarrolla más
en el tomo II. Aquí Alvaro y Fermín son los símbolos de los dos. El Día
de los Santos Ana a&lt;iiste al teatro y allí se sienta junto a Alvaro. Lo erótico de
la comedia resulta en unos sentimientos religiosos en Ana. En el drama
Ana ve una mezcla de la religión y del erotismo. Después de la seducción
de Ana y la muerte de don Víctor Ana vuelve a la catedral para buscar
remisi6n, pero allí en el templo de Dios ella es rechazada por el Magistral.
Al examinar la religiosidad del Magistral su materialismo es lo más sobresaliente. Alas e..xplica que no escogió el sacerdocio por vocación sino por
medio de alcanzar su ambición -la del poder-. Es evidente que su madre
doña Paula es culpable por esta actitud, no obstante, Alas no perdona a
don Fermín por el poder e influencia que ejerce sobre varias familias, mujeres y en particular sobre Ana. Cuando parece que yerra esta oveja
de la congregación, él se pone furioso porque hiere su vanidad. Una nota
irónica se ve cuando Fermín empieza a tener celos de Santa Teresa porque
cree él, que Ana se dedica demasiado a la vida de la santa.
Por los sermones que hace, también se revela el materialismo del Magistral.
"

CRAM8BRG,

p. 238.

439

�En efecto, hay que decir que él es oportunista por su modo de utilizar
Ja religión. El urge a Ana que vaya a la iglesia para pensar, oír la música
del órgano y oler el incienso aunque "siempre había creído que recomendar
]a religión por su hermosura exterior era ofender la santidad del dogma,
pero sabía hacer de tripas corazón y amoldarse a las circunstancias". (II, 3?8.)
Ana siempre piensa en el Magistral como hombre de Dios, hasta llega a
considerarle como Jesucristo, crucificado por la gente. Fermín, en cambio,
ve que su hábito empieza a molestarle. (II, 578.) El quiere poder vestirse
de hombre verdadero en vez de cura. Parece que es intolerable su hábito
porque le prohíbe estar en iguales condiciones con AlvaroP Así, al fin de
la novela cuando Ana busca a Fermín él olvida que es sacerdote y reacciona como un hombre privado de su joya. (II, 676.) La muerte de don
Santos Barinaga vuelve a apuntar el materialismo de Ferrnín. El prohíbe
que el obispo visite al moribundo aunque éste no lo quiere. (II, 484.)
Así, él tiene algo de la culpa por el entierro civil de don Santos. Este suceso
excita el enojo de los enemigos de Fermín que dicen que don Santos murió
de hambre "asesinado por los acaparadores sacrílegos de la Cruz Roja".
(II, 488.) Todo este episodio de la enfermedad y la muerte de don Santos
está Ueno de ironía. Después de todo, 1a cristiandad debe ejemplificar el
perdón y la misericordia, pero el Magistral aquí, es una deformación de
una actitud religiosa y por eso, vuelve la espalda a don Santos. Cuando el
cura de la parroquia trata de convencerle de recibir el Pan del alma, él grita
que necesíta el pan del cuerpo porque muere de hambre. (II, 483.) Alas nos
dice que ahora de Pas "no era más que un egoísta, no vivía más que pam
su pasión ... lo demás del mundo no existía". (II, 483-484.) De Pas el
el hombre, sigue estorbando a de Pas el cura. Esto se ve de nuevo, cuando
de Pas seduce a Petra para espiar a Ana. Por todo el retrato de don Fennín,
no hay que olvidar que representa una deformación de la Iglesia y por eso,
Alas ataea no sólo al hombre sino un tipo de religión con todos sus defectos
y excesos. Como se ha dicho, "sus pasos no son para ganar el cielo, sino
para afirmarse en la tierra y avanzar, arrollador, por ella ... " 14

Ni siquiera los personajes menores evitan la crítica de Alas en cuanto a
su religiosidad. O.el principio, apunta Clarín que los enemigos principales
de Fermín son sus propios colegas. El arcediano Glocester demuestra los
vicios de envidia y maledicencia. Sus otros enemigos son los librepensadores
y en particular, don Pompeyo el ateo. Ellos se hacen la contradicción del
dogma del catolicismo. Su papel es anticlerical y la cena de estos doce
11

Véase DURA1''1&gt;, Frank, "Characterization in La Regenta: Point of View and
T heme" Bulletin of Hi.spanic Studies, XLI, No. 2 (April 1964, 97).
14

440

BALSl,lRO,

p. 371.

amigos anticlericales y las confesiones de sus amoríos se burlan del sacramento de la confesión y de la Ultima Cena.15 Don Alvaro es el diablo, el
tentador que va a perder a Ana. El tiene gran superstición en cuanto a
la religión y teme el poder que tiene el Magistral sobre Ana. Aunque se
burla de las prácticas religiosas asiste a la Misa del Gallo, bastante borracho.
Es como si se burlara de la religión. Don Víctor también teme el poder
eclesiástico que de Pas tiene sobre su mujer y tiene sus dudas con respecto
a la iníabilidad pontificia. No entiende la religiosidad de su mujer y piensa
aún que su casa llega a ser otro Paraguay en cuanto a los jesuitas. (II, 450.)
Por eso, está un poco frío con el Magistral.
Don . Pompeyo el ateo, es un personaje muy interesante por su relación
con el argumento central de la novela. Clarín dice en efecto, que don
Pompeyo es ateo porque esta religión deformada le ha empujado hacia el
eKtremo. Por eso, él sólo cree en la religión del hogar. (II, 540.) El es
buen padre y marido y en efecto ha vivido como hombre religioso sin saberlo.
Por ser ateo, él es la única persona que verdaderamente piensa en Dios.
Así durante la procesión el Viernes Santo, Alas relata que nadie pensaba en
Dios porque "el att&gt;o ya había muerto". (II, 556.) La conversión de don
Pompeyo a la cristiandad marca la primera victoria para Fennín. Alas
añade otra nota irónica cuando dice que los librepensadores comen carne
todos los Viernes Santos para demostrar su antirreligiosidad. Es evidente,
sin embargo, que la conversión de Pompeyo no es sincera. Lo hace por su
familia. En el entierro de don Pompeyo, "el Magistral iba presidiendo el
duelo de familia: no era pariente del difunto, pero le había sacado de las
garras del Demonio", ( II, 549-550), dice Alas con gran ironía. En cuanto
a los otros personajes, Alas describe a doña Petronila eomo el Gran Constantino; para los vetustenses, la religión les da unas oqsiones de celebrar,
de socializarse y divertirse (las romerías) , y también puede infundirles el
miedo de Dios y de la muerte.
Desde aquí, puede discutirse la manera en que Alas critica la religión vetustense en el tomo II. En el primer tomo Alas presenta un retrato general
de una deformación de la religión. En el tomo II, sigue más, apuntando
por dfas de fiesta religiosa unos sucesos que subrayan con ironía lo despreciable de la religiosidad de esta sociedad. En el capítulo XV, se representa la comedia de. Zorrilla Don Juan Tenorio. El día que Ana asiste al
teatro es el Día de los Santos y la comedia, como se ha dicho antes, evoca
en Ana una mezcla de lo religioso y lo erótico. Esta salida al teatro incurre
la ira de don Fermín y resulta en su visita a Ana al día siguiente -el Día
15

WEBER,

p. 201.

441

�de Difuntos-. Durante esta visita, Ana promete imitar los hechos de doña
Petronila y otras beatas.
La muerte de don Santos Barinaga tiene lugar el día de La Concepción,
lo que es una gran ironía. Su muerte descubre el egoísmo del Magistral y
resulta en más sentimientos anticlericales de los librepensadores. Durante
la Misa de Gallo, Alas pinta a una sociedad bien deformada. Toda la sociedad joven está alli pero la congregación parece más un auditorio en el
teatro. Es un suceso social. Aún don Pompeyo asiste a la misa empujado
alli por sus amigos aunque está borracho. (II, 497-798.) Lo irónico es que
ésta es una ocasión rara en que los hombres españoles asisten a la iglesia
pero lo peor es que los trasnochadores algo embriagados asisten también,
incluyendo a don Alvaro. El está tan borracho que ni siquiera ve a Ana
que piensa sólo en él a pesar de la ocasión religiosa. Sus pensamientos sensuales recuerdan la romería de San Blas que debe ser una ocasión de dar
reverencia al Santo. La misa le causa pensar después en el niño Jesús y
en su falta de un niño.
El lunes de Carnaval que marca los dos últimos días de fiesta antes de la
Cuaresma, Ana se desmaya en brazos de Alvaro. Su sentimiento religioso
empieza a debilitar desde aquí. El martes de Carnaval, el Magistral le
echa a Ana un miedo espiritual. Ella ha herido su vanidad y le ha puesto
en ridículo, cree él. Durante esta entrevista Ferrnín se da cuenta que lo
que él quiere no es sólo el alma de Ana sino su cuerpo. Esta revelación
coincide con la víspera de la Cuaresma durante la que Jesucristo fue tentado.
El cinismo de Alas es muy evidente aquí. En este momento Ana recuerda
las frases de su padre el librepensador: "el clero corrompía las conciencias,
el clérigo era como los demás, el celibato eclesiástico era una careta". (II,
528.) Desde ahora, Ana empieza a comparar el amor de los dos hombres
y decide que "debo huir del Magistral, si, pero más de don Alvaro. Su
pasión es ilegítima también, aunque no repugnante -y sacrilega como la del
otro ... ¡ Huiré de los dos!" {II, 530.) Sin embargo, es evidente que Ana
no tendrá éxito.
La Cuaresma que es un período muy significante en el catolicismo coincide con la enfermedad de don Pompeyo -otra ironía-. Este es el período
de meditación religiosa pero el único verdadero pensador está enfermo Y'
a punto de morir. La muerte de don Pompeyo durante la Semana Santa
casi coincide con el aniversario de la muerte de Cristo, otra parodia religiosa.
La procesión del Viernes Santo marca la culminación de estas fiestas religiosas
en que el autor enlaza sus temas del erotismo, religión, y sus perSonajes,
Ana y Vetusta.16 También, esta procesión marca un gran triunfo para el
" !bid., p. 201.

44'2

Magistral. La vista de Ana como nazarena descalza con toda su voluptuosidad confunde lo er6tico y lo religioso. Desde aquí, la religiosidad de Ana
sufre una derrota. Por eso, Clarín no vuelve a subrayar ciertos episodios por
emplear fiestas religiosas con que marcarlos salvo uno. El día de Navidad,
día en que los religiosos deben pensar en el nacimiento virginal de Jesu•
cristo, se revelan más cosas carnales, que Ana y su criada Petra son las
amantes de Alvaro. Lo más irónico es que, Ana, durante 1a Misa del Gallo
creía que se parecía a la Virgen.
Alas sigue presentando esta deformación de la religión y de la sociedad
con gran ironía. A pesar del intento religioso de Ana, ella es incapaz de
sacarse de su tedio y tristeza, o del convento que es Vetusta. Alas trata
de los problemas cJe· los otros personajes con hu.mor y crítica mordaz. El
enlace del M~aistral y Petra se presenta con gran cinismo. Este canónigo
tiene que bajarse a seducir a la criada para poder espiar a la Regenta. Otra cosa
iróníca es que mientras don Víctor no tiene éxito con Petra, ha triunfado
el Magistral. Las reuniones de Ana y el Magistral en casa de doña Petronila
han de fortificar la religiosidad de Ana pero el resultado es lo contrario.
Ana sabe que su hermano de alma no lo es completamente y esto empieza
a empujarla hacia Alvaro. Los sentimientos de los espectadores, el Viernes
Santo contrastan con la gravedad del suceso. Don Víctor, dispuesto a ver
"la subida al Calvario de su dignidad", piensa que ahora es viudo que mira
el entierro de su mujer. (II, 556.) Obdulia se muere de envidia; la marquesa piensa en la locura de Ana; Alvaro piensa en profanaciones, que Ana
va a cometer más locuras por él. N adíe piensa en Dios. Según Alas, "iban
a enterrar a Cristo, como a cualquier cristiano, sin pensar en El. (II, 557.)
De los miembros de la procesión, ninguno evita el sarcasmo del autor. El
maestro de escuela admira los pies descalzos de la Regenta mientras Ios
chicos que "le aborrecían ... deseaban cordialmente que ~quellas espinas le
atravesaran el cráneo". (II, 555.) Ana siente que "era una loca que había
caído en una especie de prostitución singular'' (II, 558), tiene gran vergüenza -s.us pensamientos no son espirituales-. Clarín aúñ echa crítica a
la figura de Cristo que "parecía haber muerto de consunción". (II, 557.)
Esto es el epítome de la decadencia de esta sociedad y de la deformación
de la religión.
Otra ironía es que al fin Ana confía en Alvaro su amante como no
había confiado en su confesor. La última gran ironía es el fin de la novela
cuando Ana es rechazada en la Catedral por el Magistral y el acólito afeminado Celedonio besa a Ana porque siente "una perversión de la perversión de su lascivia". (U, 676.) Con este fin, Alas apunta que parece que
no hay un Dios clemente. Cuando la pecadora necesita a Dios y el consuelo
de la Iglesia no los recibe. El subraya la futilidad de todos los esfuerzos de
443

�Ana para escaparse del mundo materialista en un mundo espiritual. Como
se ha dicho, esta novela "sin ser anticlerical, nos ofrece el espectáculo de
una Iglesia tan entregada a las actividades mundanas que los principios dogmáticos se degradan y sus representantes se muestran en exceso ambiciosos
de poder, prevaricadores o en el mejor de los casos -el obispo Camoiráninoperantes . . . " 17 Lo curioso es que la verdadera buena persona en la novela, Frígiles no recibe más atención ni de Ana ni de otras personas. Cuando
toda la Vetusta abandona a Ana, él es el único que no lo hace. En efecto,
él trata de evitar el duelo entre Víctor y Alvaro mientras Fel'lllÍn hace todo
lo posible para lograrlo. A pesar de esta crítica mordaz de la institución religiosa
de sus clérigos hay que apuntar que es evidente que Alas no critica a la Iglesia
en general, ni es anticlerical. El obispo está pintado de una manera simpática, y los dos curas parroquiales que se mencionan brevemente no reciben este ataque del autor. Así, hay que recapitular que Alas sólo habla
de cierta Iglesia y de cierto clero -el alto cler~ que es una verdadera
deformación de lo que deben ser la Iglesia y la religión. Es decir, es una
obra moral aunque el autor no ofrece ninguna solución. Está satisfecho de
apuntar los malos de esta sociedad pero la preocupación moral de Clarín
se disfunde por toda la obra. Por las actitudes de don Pompeyo y del obispo,
Alas nos dice que pueden existir otras formas de la religión u otras formas
del amor; desde el amor de la familia y de la humanidad, pueden surgir
otros atributos positivos como la generosidad, Ja caridad y el respeto por la
humanidad, Con esta crítica Alas ve un vehículo excelente para la reforma
social y religiosa.
Además, hay que apuntar que este tema de la religión tiene un positivo
valor lite~-ario en ct1anto al tratamiento que le da el autor. Alas empieza
a criticar un aspecto despreciable de la sociedad vetustense. Su propósito
es moral. Sin embargo, ha escogido un tema q.ue basta hoy día se trata
por autores porque la religión o más bien su degeneración es un problema
universal que sigue molestando a la sociedad moderna. Es un tema vital
porque desde los problemas religiosos han surgido los problemas políticos y
sociológicos que han resultado en el estallido de luchas casi eternas en Irlanda, en Asia y en el Oriente-Medio. Aquí se ve claramente hasta qué
punto puede degenerar la cuestión religiosa. Por tener una atraeción universal este tema tiene su valor literario.

" SERRANO PONCELA,

p. 231.

444

•

Sección Tercera

H I STORIA

I

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>taxativamente calüicadas de "antropol6gicas" y varias otras, con referencia
antropológica. Algunas de ellas se disputan aquella denominación utilizándola
aún sin fundamntación visible.
En todo esto, suscintamente tratado, está en juego el objeto mismo de lo
que pudiera constituir la "Antropología" incualüicada en los marcos de un
saber genérico. Volvemos a la idea de que ese concepto -en su mayor extensi6n 16gica y su más cabal comprensi6n- es filos6fico por excelencia. Por lo
menos así tiene sentido una antropología filos6fica. Pero la "Antropología"
en su signüicaci6n científica o disciplinaria, está referida también al saber
acerca de ese mismo hombre y lo que le concierne. Tal incidencia justüicaría
hablar con propiedad de un predominio antropológico en el seno de un complejo interdisciplinario, con fines epistemol6gicos, si ello es útil como referencia te6rica y para distinguir los objetos abstractos -que exige la ciencia- del
concreto peculiar que es el "hombre entero". De tal suerte, las ciencias humanas permiten una apertura al ser y al saber humano total, sin arbitrarias
delimitaciones y énfasis propios de un conocimiento unilateral y parcelario:
las antropologías científicas adquieren un "status" significativo entre las cien-

cias contemporáneas.
El mito de las ciencias "intocables" en su olimpo, deja de tener sentido a
esta altura del despegue vigoroso de las matemáticas y de las ciencias de la
naturaleza. Tampoco podría tenerlo, refiriéndonos a la psicología, la sociología y a las demás ciencias con alguna especüicación antropológica, pues
han superado las düicultades de un siglo o más de desenvolvimiento inicial. Es
de importancia una auténtica actitud antropológica, a fin de orientar al espíritu, en cuanto capaz de ser libre para zafarse del mito atomístico y aún
de la postura servil a un autor o a una tendencia excluyente. La sorda y exagerada influencia de los "ismos" es determinante de una desastrosa formaci6n
profesional unilateral, que aletarga la capacidad crítico-valorativa del científico y del fil6sofo que no sea una simple voz de la excelencia de un epígono

\

repitente.
Bien podría la epistemología antropológica contribuir, alguna vez, a una
efectiva colaboración entre científicos y filósofos, al punto de que el metafísico
que "ha preferido la especialidad de la no especialidad" -según la expresi6n
32
de Georges Gusdorf- sea el "especialista de todas las especialidades" en
beneficio de la verdad, al ser tendido un más visible "puente" entre nuestro
mundo de los entes y el reino del ser en cuanto ser.

ª Gusoou,
214

G., op. cit., p. 21.

Sección Segunda

LETRAS

�LA RAZÓN DE AMOR EN EL ROMANCEIRO POPULAR
GALEGO DE TRADIZON ORAL 1

LIC.

,EDUARDO GUERRA CASTELLANOS

Centro de Estudios Humanisticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

PoR TERCERA VEZ incidimos en el extraordinario texto de Lois Carré Alvarellos, Romanceiro popular galego de tradizon oral. En un anterior trabajo
nos centrábamos en la mujer como motivo gozne rz del romancero; ahora -y
todavía, si se quiere, tejiendo alrededor del motivo- nos encaminamos a
examinar en cierto detalle la ingenuidad, la malicia, la venganza, el dolor,
los celos que nos presenta la tradición del romance galego en relación a la
razón de amor.
Cierto es que el tema o motivo del amor inunda toda la tradición literaria;
sin embargo, los primeros frutos, en la Edad Media, tienen ese "no-se-qué"
de encarnación humana que nos devuelve a contemplar, con los pies en tierra,
nuestra propia condición. Se habla de ingenuidad en la Edad Media, tal vez
por el impulso primigenio que encierra la etapa en la creación literaria. Tal
vez valdría la pena reexaminar los términos preguntándonos ¿ ingenuidad o
realidad al desnudo ... ? ¿ Acaso hay ingenuidad en el primer vagido -como
lo llama don Dámaso Alonso- de la literatura, en donde el hombre se dirige
a su Dios... ? ¿ O ingenuidad en el llanto de Mio Cid. .. ? Realidad, sencilla
y clara.

'

1
CARRÉ ALVARELLos, Louis, Romanceiro Popular Galego de Tradizon Oral, Junta
de Provincia do Douro Litoral, Commissao de Etnografía e História, vol. XVII, Porto,
1959. (Se citará de ahora en adelante R.P.G. más página.)
1
Vid. GUERRA CASTELLANOS, Eduardo, "La mujer, motivo central, en el 'Romanceiro popular Galego de Tradizon Oral'", Humanitas, Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1971, pp. 97-110.

217

�Así pues, esa realidad meridiana, es la que preside la "razón de amor" en
el Romancero galega. La ejemplificación de las distintas vertientes del mismo
sentimiento no nos muestra otra cosa que la condición humana en toda su

ribeiros_ d'Ungría". Y también, si el siquiera, marcos de oro y plata y si aún
Montesinos regatease:
u daríalle este meu carpo
sete anos a sua guisa
e si del non se pagase
morrera Rosafrorida" 6

plenitud o en toda su desgracia.
No pretende ser, este estudio, sino una muestra, acaso superficial, de una
gran veta de investigación que nos abre el trabajo compilador de Carré Al-

varellos. Valga nuestro esfuerzo para resaltar la tradición de Galicia, cuya
tierra y lengua admiramos.

J. LA DAMA QUE TODO OFRECE POR TENER AMORES CON EL CABALLERO: La
doncella Rosafrorida que ha sido demandada de amores por "sete condes... /
infantes de Lombardía" ,S llora en cambio por un hombre a quien sólo conoce

II.

LA DAMA SALE A BUSCAR EL AMOR IMPOSIBLE:

nena de doce anos / antes dos quince chegar..."
a su ideal enamorado :

de oídas:
uSospirando os seus amores
pasaba as noites y os días
e aló pol-a media noite ·
berros de Rosafrorida" abis

Blandinos, que era su ayo, al oír tal grito se levanta a preguntar a la niña
y ella responde:
u-Ai!, ben veñas tu Blandinos
e ben haxa a tua vinda,
levarasme aquesta carta
que con sangue teño escrita,
levarala a Montesinos
4 terra onde él vivía
quera que me veña vere
para la Pascua Frorida . .." '

En esa carta ofrece que el caballero no pare en gasto: "eu pagarei a sua
vinda, / vestirei seus escudeiros (... ) / cobrirei os seus ropaxes / de boa seda
broslida..." 6 Pero ello no es todo ya que si Montesinos quisiera más, Rosafrorida dice que: "moito mais eu lle daría, / daríalle sete castelos / todos
• R.P.G.
•bis R.P.G., p. 68.
• !bid.
• !bid., p. 69.

218

7

La niña adolescente "unha
sale de su casa para buscar

"Pol-o mundo me vou, madre,
pol-o mundo a camiñare
na busca de Bernaldino
que non-o podo atopare." 8

La ad~lescente va de tierra en tierra preguntando por Bernaldino, hasta
que en cierto lugar tropieza con una lavandera y a ella pregunta:
"De Bernaldino, señora,
que novas me podés dare?"

o

y la lavandera le ~nforma que el tal es un paje de la reina y además su galán.
En tanto, Bernaldmo, escucha la conversación y se aparece ante la adolescente.
"-Quén te troux'a este logare?
-Teus amores, Bernaldino,
por aquí me fan andare." 10

Y ambos, cogidos del brazo, se ponen a pasear,, en tanto que la reina los
observa y les manda matar. Y el imposible les persigue aun ya muertos A
ella la entierran en el coro en tanto que a él en el altar. . .
•

•
'
•
'

ª

/bid.
R.P.G., p. 86
!bid.
!bid.
!bid.

219

�"D'ela naceu unha fonte,
e d'él un verde olivare;
tanto medrou un y-o outro
que aos ceos foron chegare,
cando os ventos sopran mainos
os dous se queren falare
cando os ventos sopran recios
os dous se queren bicare." 11

III. LA PASTORA VENCIDA POR LOS REQUIEBROS DEL CABALLERO: El sí es-no
es, tan propio de la Laura de Petrarca, ya aparece perfilado en este romance
pastoril galega. La pastora, ante el insistente re~uiebro de amo~s del caballero como que da esperanza, para luego desdecirse; aunque al final, cuando
el ~ballero en un último desplante amoroso, opte por irse, ella caiga en sus

El caballero -eterno seductor-, vuelve a la carga, con más insistencia:
"Non teña ese medo...". La pastora, impone como razón, la reclamación de
sus amor: "xa dirán meus amos / que demais tardei. ..". El caballero insiste.
Una pequeña mentira: "Dígalles meniña, / que se demorou / co esa nube de
auga / que todo mollou." 15 La pastora no sabe mentir. De pronto el "balir
gado". El caballero se ofrece a buscarlo. No importa que se rompa sus medias
y sus zapatos, todo por quedar bien con la dama... "soo por lle dar gosto, /
miña alma, meu ben." La pastora, asustada: "-Señor, vase, vase, / non me
de tormento / xa non quero vexlo / nin por pensamento." 16 El caballero, en
su desesperación, recurre a su última estratagema: "-Pois, adios, ingrata /
e linda pastora, / quédate i-eu voume / pol-a serra fora." 17 Y, entonces, el
desenlace: la pastora, ya vencida por el requiebro no le queda más que decir:
"-Veña acó, señor,
torne atrás correndo
que o amor é cego,
xa me está rendendo." 18

redes.
"Linda pastoriña,
que faceis aquí?
-Percuro meu gado
que eu aquí perdín." 12

Vencida ya de amores queda la pastora en este romance, del cual el remate
trae consigo un tanto de verdad:
"Sin din que non queren
elas van querendo."

El caballero desde el primer momento inicia su requiebro amoroso. Alaba
la gentileza de la pastora y pregunta el porqué anda por tan peligrosos sitios.
Y luego...
"dígame a meniña
si quer vir conmigo." 18

!V. LA DAMA CASADA SE NIEGA A LOS REQUIEBROS DEL CABALLERO: La fidelidad conyugal, retratada en este romance, también incide en la humana
realidad que impregna la creación literaria tradicional. Una pastora, en primera persona, protagoniza el romance "A Pastora fiel" del Cancionero de
Carré Alvarellos.

La pastora, ante el lance directo del caballero, entre asombrada e ingenua
-feliz recurso de lo femenino-, contesta:

"Estando na miña porta
a la rayada do sole
vira vir un cabaleiro
¡ ai, meu amor!
n'un cabaliño andadore.
Preguntou si era casada,

"-Un señor tan guapo
dar tan mal consello
querer que se perda
o ganado alleo! u

!bid., p. 87.
12
R.P.G., p. 112.
'" !bid.
,. !bid.

u

" !bid., p. 113.
1
• J.bid., p. 114.
1, !bid.
13
!bid.

221
220

�"Miña nai, miña naiciña,
lle pido con gran delor:
non podo der alma a Deus
sen despedirme do amor'' 25

y-eu díxenlle: si, señore.
Preguntárame con quen
¡ai, meu amor!
y-eu díxenlle: c'un pastore." 19

El caballero la requiere de amores, prometiéndole riqueza:
"-Vente conmigo, casada,
e deixa o probe pastore,
comeremos, beberemos,
¡ai, meu amor!
/aremos vida d'amore,
e terás castelos f ortes
con ventanas de redore" 20

La madre, conmovida llama, con una criada al amado, quien al recibir
la noticia: "esmorecido quedei. . .". Al llegar al lecho de la amada, ella no
dijo palabra, sólo se viró de canto y "apretou sua man coa miña", cerró los
ojos y murió.
Al final del romance, aparece un estribillo que luego servirá de motivo a
la tradición literaria:
"¡ Ou morte, tiranq, morte!
eu de ti teño dar queixas;
quen has de levar non levas
quen has de deixar non deixas.

La pastora, gran dama, ante la insistencia del caballero no le queda sino
sacar su gran sentido de fidelidad: "-Vaite con Dios, cabaleiro, / que 'eu
non quero o teu amorc / nen os tcus castelos fortes." Y aún más, ya que si
el es un gran caballero, su marido es un gran señor "e ten un fato de ovellas /
¡ ai, meu amor! / que nubra os rayos do sole."
V. LA DAMA QUE NO PUEDE MORIR SIN VER ANTES A su AMADO: . El Romance, en esta ocasión, es narrado por el amado. ti, joven, de 18 años; ella,
huérfana e infeliz doncella. La madre de ella opuesta a todo intento de amor
de su hija.
"amábamos a escondidas
sin que a sua nai soubese. .."

¡Ou morte, tirana morte!
ou morte cruel sin fin;
levásteme a miña amada
agora lévame a min." 2•

VI. LA DAMA ACUSADA DE TENER AMORES: Un don Xuan, como cualquiera,
deja correr la especie de que ha dormido con una doncella y para colmo de
desvergüenza menciona el nombre de una dama, con la cual sólo cruzó palabras...
"c'unha doncela durmira
que non vin cousa mais boa
nos días da miña vida!
e de nome lle puxeron
Guirinelda de Castilla." 25

11

Ellos amaron por catorce meses, "sin haber a novidade", y de pronto la
amada cae enferma...
"Ela morrer non podía
porque de min se lembraba" 22

La madre de Guirinelda, por desdicha recoge la especie y va a reclamar
a la doncella.
"-Non dea creto, mi madre,
que é unha falsa mentira

La dama moribunda pide a su madre una última voluntad:
u R.P.G., p. 131.
• lbid., p. 132.
" R.P.G., p. 134.
'" lbid.

222

• lbid.
,. lbid., p. 135.
• R.P.G., p. 156.

223

�inda, mi madre, inda estou,
como vosté me parira" 26

quiere casarse, pero éste es a su vez casado. El rey, compadecido de su hija,
hace su voluntad. Llama al conde y...

" - Quero que mates a Conda
pra casar coa miña filla,

Guirinelda sale de su casa y va a la ribera del río y allí se encuentra con
don Xuan:

e me trayas a cabeza
nunha dourada bacía
coberta c'un manto d'ouro
que no teu palacio había;
e si así non o figueres
antes d'un Ave María
xuro pol-a miña croa
que a vida che sacaría." so

"-Agarda ahí, Guirinelda,
irei na tua compañía.
-F6ronse de más a más
que fresco aire corría." 27

El romance, en este verso se interrumpe, para volver, en la versión de
Garré Alvarellos, cuando don Xuan adormecido de amor está con Guirinelda
y ésta "doulle sete puñaladas, / de unha o deixou mal feriu." La dama le
arrastra hasta el medio de la sala y le cubre de sudarios, mientras le dice:
"-Desengáname, do mal! / Desengáname, coitada! El caballero, se arrepiente y delante de otros hombres confiesa su falta. Guirinelda ruega a Dios por
el alma de don Xuan, en tanto que él muere... Y ella.. .

El conde se marcha a su casa lleno de congoja y su esposa, al verlo le
pregunta:

"-Canto mal é pra probiña
ser viuda e non casada
que ven cuberto de luito,
e trae color morada! 28

El conde rehúye ~?lar y la invita al jardín en donde pasan todo el día
mudos. La condesa
. . ms1ste. El conde calla y le invita a ir a la cama. y a en
e 11a, la cond esa msISte y por fin :

Muere don Xuan, pero antes deja testamento para Guirinelda pues si de
aquel amor nace una hija, ella deberá ser monja; y su hijo, rey de España.
Termina con el estribillo doloroso ...
"Morriu este disgraciado
enterradelo en sagrado
que morreu de mal de amores
que é, mal moi desdichado." 29

VII. LA DAMA

" - C'ontame dos teus pesares
que eu che darei alegría" 31

"-Mándame o rei que te mate
pra casar coa sua filla." s2

La condesa
le dice que eso tiene remedio' que mande llamar al ciruJano
· ·
¡
Y que e haga una sangría hasta dejarla muerta. Sin embargo, pide que antes

de
- vez. E ne¡
. que eso suceda le lleve a su hijo para amamantarlo por úI~=
1.uua
tiempo que esto sucedía: "-¡ Tocan os sinos na serra! / ¡ Ai, meu Dios, quen
morrería!:
"E dixo o neno de peito,
o nena de trinta días,
con unha voz de home grande
que frío e medo poñían:

SALVAR A su ESPOSO: La hija del rey, doña
Silvana, se queja ante su padre que siendo la más bonita de sus hijas es la
única que no se ha casado y le pide que llame al conde d' Agüela con quien
•• Jbid.
21
!bid., p. 157.
28
!bid., p. 158.
,ii lbid.

224

MUERE PARA

00
11

11

R.P.G., p. 193.
!bid.
!bid., p. 194.

225
Hum-15

�-Morreuse dona Silvana
d'unha morte repentina,
por querere descasar
cousa que Dios non quena.1'3$
0

-O teu espello Don Berso
por esas calles se vai
dando gritos e alaridos
cal muller de un rufián;
a min chamárame bruxa
e a tí filio de tal nai." 38

I

VIII. LA DAMA ENGAÑA AL MARIDO: Doña Branca es requerida de amor
por un caballero que pasaba. Ella le permite entrar y dormir con ella ya ~ue
su marido se fue de caza a los montes de León. Llega, sin embargo el mando
y encuentra la cabalgadura del traidor:
"-Qué facedes, doña Branca,
filla de padre treidor?
--Señor, peiteo os cabelos
e choro con fonda dor,
que a min deixádesme soia
e ídevos a casa vós." u

La desfachatez de la mujer, hace que el marido siga preguntando, cada
vez más enojado que de quién es el caballo. Ella le dice que era de ~u padre
y que se lo envió a él. El marido, pregunta por las armas que. estan en el
/ -De
dor . "-Señor, son de meu irmán / que hoxe vol-as .enviou.
corre.
ºdl
quén é aquela lanza / que tanto reloce o sol?" Y ante la ins1stenc1a e ma-

La infamia de la madre, causada por los celos, va más allá. Acusa a la
mujer de don Berso de mujerzuela, e invita a su hijo a irla a buscar para
matarla. Sale don Berso a buscar a su esposa influido por lo que su madre
le ha dicho y estando en camino le sale a encontrar un P.aje quien le da
albricias de que su esposa ha parido un niño. Don Berso contesta:
"-Malas nacidas te maten!
a madre non coma pan
o meno no mnme leite!" s7

Sigue su camino don Berso y llega a casa del padre de Albuela. El padre
de Albuela defiende a su hija, en tanto que Berso se la quiere llevar cuando
no ha pasado ni una hora del parto. La monta en un caballo y se la lleva.
En medio del camino Albuela voltea y él la recrimina:
"-Miral-o pazo paterno
ou miras algún galán?
-No,n miro o palacio, non,
nin miro ningún galán;
miro as ancas do cabalo
que ensanguentadas xa van." ss

rido, ella confiesa:
"Tomádea, Conde, tomádea,
a morte dádeme por Dios,
que aquesta morte, bon Conde,
ben a merezo de vos." 35

IX. Los CELOS MATERNOS: Albuela, esposa de don Berso, se queja ante
su suegra de los dolores de parto y le dice que quisiera ir con su madre. ~a
suegra le convence, aunque Albuela siente temor de dej~r a su esposo_ sm
avisar, ya que éste se enc?entra cazando. La suegra insiste, pero ya ti~ne
un plan. Albuela se marcha y llega don Berso preguntando por su mu1er.

Albuela va desfalleciendo en la cabalgadura. Don Berso cae en la cuenta
de que su esposa es inocente. Pero ella ya está muerta.
"Xuramento teño f eito
non o hei de crebantar
de non comer nin beber
hasta miña nai matar." 39

"-Madre, onde vai Albuela
que non me pon de xantar?

ª !bid., p. 195.
.. R.P.G., p. 171.
11
!bid., p. 172.
226

'" R.P.G., p. 174.
., !bid., p. 176.
'" !bid., p. 178 .
81
!bid., p. 180.

227

�Cuando don Berso llega a su casa encuentra a su madre convertida en piedra imán. El se va a una ermita y allí muere.
"De quén é aquel enterro
de tanta xente a chorar?
O enterro é de Don Berso
que se morreu de pesar:
por consellos de sua nai,
a sua muller foi matar." 40

Silvana se niega y su padre la encierra en una torre por siete años y un
día. La niña se muere de sed y pide agua:
"-Padre, meu padre e señor,
dádeme un pouco de auga.
- Daríacha Silvana Rosa,
si eres miña namorada." 43

Silvana se niega y dice preferir morir a ser amante de su padre.
"Todal-as chocas do inferno
pol-o mal padre dobraban;
uns dicían: morra, morra,
outros dicen: vaia, vaia;
outros din: para o inferno
ao inferno vaia stta ,,-alma." 44

X. EL PADRE REQUIERE DE AMORES A su HIJA: La desgracia de Silvana
Rosa María fue su hermosura y la perdida embriaguez loca de su propio
padre. Condición de humano desenfreno y de_ lo~ura que en nada se a~~~
de la realidad que hoy se vive. El romance, s1 bien cantado por la trad1c1on
galega, desde tiempos remotos, sigue teniendo validez ante la fragilidad de la
moral contemporánea.
"Gasta vestido de liño,
de liño color de neve,
mellar que muller, un anxo
por entre as ramas paresce.
E a ver seu andar de pomba
diríase que a Silvana
para que subira au ceo
solo lle faltan as alas.
Quén ao ver tal fermosura,
quen ao ver candura tanta,
Sil vana Rosa María
non che tivera por Santa!" u

La ejemplificación no cesa aquí. Queda mucho por conocer de este maravilloso texto de Lois Garré Alvarellos. Sin embargo, en estos diez muy superficiales apartados hemos reunido la locura, los celos, el engaño, el candor, la
fidelidad, lo eterno femenino, el Donjuanismo y la dulzura de la única razón
la razón de amor.
·
'

Una tarde, cuando Silvana paseaba por el jardín, se encontró con el rey
su padre, y él le dijo:
"-Serás miña namorada,
Silvana Rosa María;
Sil vana tua fermosura
estame amargando a vida." u

.. lbid., p. 181.
• 1 R.P.G., p. 209.
ª Ibid., p. 210.

228

.. /bid., p. 211.
.. /bid.

229

�PABLO DE OLAVIDE: PRIMER NOVELISTA EN
HISPANOAMERICA
DR.

JUAN JosÉ

GARCIAGÓMEZ

Facultad de Filosofía y Letras
U. A. N. L.

DuRANTE EL AÑO de 1969 y mientras realizaba investigaciones sobre la literatura peruana de la colonia, Estuardo Núñez -académico de número adscrito
a la Academia Peruana de la Lengua- sabe de la existencia de una obra
narrativa escrita "Por el Autor del Evangelio en Triunfo", pseudónimo ya
anteriormente identificado con Pablo Antonio José de Olavide y Jáuregui y
autor de la obra religiosa cuyo título servía para encubrir el nombre del autor.
Se trataba de El incógnito o El fruto de la ambición, editada "En Casa de
Lanuza, Mendia y C., Impresores Libreros", en Nueva York, 1828, en dos
volúmenes.
Suponiendo lógicamente pudieran existir más narraciones desconocidas de
Olavide, sigue adelante e "indagando en el valioso repertorio de la Universidad de Brown (la biblioteca John Carter) en Providence, obtuvimos la evidencia de otra novela titulada Paulina o el amor desinteresado (también en
2 volúmenes) . El hallazgo era ciertamente inesperado y desconcertante, pues
estas novelas se habían editado en una conocida imprenta neoyorquina (la de
Lanuza, Mendia y C.) que en la segunda década del siglo XIX, editó muchos
libros españoles o versiones de otros idiomas al castellano. Pero a pesar de la
circunstancia de ser éditas estas novelas, no habían sido nunca mencionadas,
ni siquiera indirectamente, por ningún crítico, ni figuraban tampoco en ninguna bibliografía. La sorpresa incrementó nuestro afán de búsqueda y en los
últimos meses de 11969 hemos sido realmente afortunados al hallar nuevos
textos narrativos de Olavide en la biblioteca John Widener de la Universidad
de Harvard, donde ubicamos Sabina o los grandes sin disfraz, y Marcelo o
los peligros de la corte, y en la Biblioteca Libre de Filadelfia, otros dos:
231

�Lucía o la aldeana virtuosa y Laura o el sol de Sevilla. Poseemos también
ahora el dato suplementario de la existencia de otros textos más, titulado El
estudiante o .el fruto de la honradez que aún no hemos podido ubicar, con
lo cual totalizamos 7 novelas cabales editadas, en primorosa edición en 16Q
-tamaño pequeño- todas en la misma casa editora y en el mismo año de
1828. Es curioso además que de ellas sólo se tiene noticia hasta ahora de ejemplares únicos, conservados en las bibliotecas apuntadas".1

En el boletín No. 3 de la citada academia, anuncia Núñez parcialmente
el descubrimiento (sólo había encontrado El inc6gnito, El estudiante y Paulina, habiendo comprobado únicamente el texto de la primera) y aclara algunos puntos -siquiera anecdóticamente- obscuros con respecto al punto.
Refiriéndose a la editora, escribe: "Era entonces más frecuente que ahora la
impresión de libros en español en prensas norteamericanas. Dentro de la bibliografía peruana tenemos abundantes ejemplos, como son las obras de Vidaurre, editadas en Filadelfia y Boston, un libro de Mariano Felipe Paz Soldán, aparecido en Nueva York, y otros más que no es el caso de mencionar
detalladamente. Los ejemplos son más abundantes tratándose de autores venezolanos o cubanos o centroamericanos y mexicanos por razón de la cercanía, y sobre todo, en los años previos o subsiguientes a la independencia de
estos países, en que por razones políticas, muchos autores emigrados tuvieron
que recurrir a imprentas del extranjero establecidas algunas de ellas, por impresores españoles o latinoamericanos. Tal es el caso de C. Lanuza, probablemente de origen español, de ideología liberal, quien, además de editar las
novelas de Olavide, fue el autor de la primera versión castellana del Diccionario filos6fico de Voltaire, publicado en 10 volúmenes".~
Y, suposición más importante debido a la fecha de publicación: "Estas novelas de Olavide debieron haber sido escritas durante los últimos años de su
residencia en Baeza, poco antes de su muerte acaecida en 1803. No las han
mencionado sus biógrafos ni sus críticos. No las conocieron evidentemente.
Los manuscritos debieron haber quedado inéditos en poder de alguna persona
de confianza de Olavide, que en más de un cuarto de siglo no encontró el
editor que asumiera la empresa de publicarlos. Sólo Lanuza, impresor emigrado, al parecer español, las imprime en su establecimiento de Nueva York,
1
ÜLAVIDE, Pablo de, Obras narrativas desconocidas. Prólogo y compilación por Estuardo Núñez. (Publicaciones en conmemoración del Sesquicentenario de la Independencia y de la Fundación de la Biblioteca Nacional del Perú. Serie Obras de Literatura
y Arte s/n.) Biblioteca Nacional del Perú. Lima, 1971, pp. IX y X.
• NÚÑEZ, Estuardo, Pablo de Olavide, Novelista. Boletín de la Academia Peruana
de la Lengua. Nueva :Bpoca No. 3, Lima, 1969, pp. 123 y 124.

232

en 1828. Es singular en mérito esta acogida de las prensas norteamericanas
determinante de que esos manuscritos de Olavide se salvaran del olvido".ª
Con su descubrimiento, Estuardo Núñez alteraba la historia de la literatura
hispanoamericana y exigía una actualización en todos los textos que sobre el
tema había hasta ese entonces. Porque en todos ellos, y como verdad aceptada, se citaba al mexicano José Joaquín Femández de Lizardi como autor de
la primera novela en Hispanoamérica: Vida y Hechos de Periquillo Sarniento, escrita por él para sus hijos, publicada en México, por entregas, en
1816.' Y habiendo muerto Olavide el 25 de febrero de 1803,6 las siete novelas
son de génesis anterior a la del Pensador Mexicano, aunque de posterior publicación.
Independientemente del valor literario y originalidad que tengan las obras
narrativas del peruano (el histórico, es fundamental), su biografía es sin duda
más interesante que su ficción literaria. Nace en Lima en 1725 y allí vive
hasta los veinticuatro años el principio de una serie de aventuras que pueden
ser envidiadas por cualquier autor de folletones. Hijo del Contador Mayor del
Tribunal de Cuentas, Martín de Olavide y Albizu, de origen vasco, y de su
esposa María Ana Teresa de Jáuregui y Aguirre, alcanza a los diez y siete
años nada menos que el grado de Doctor en Derecho Canónico por la Universidad de San Marcos. Allí "durante tres años dicta una de las cátedras
de Teología, y luego la denominada Maestro de las Sentencias, en la que se
desarrollaban las doctrinas de Pedro Lombardo, texto oficial para la inteligencia de la Teología. Al mismo tiempo desempeñaba los cargos de asesor del
• Ibid., p. 124.
• FERNÁNDEZ DE L1ZARD1, José Joaquín, El Periquillo Samiento, prólogo de Jefferson
Rea Spell. ( Col. Sepan Cuántos, No. 1) , Porrúa, México, 1959, p. VII:
"El Pensador ( . . . ) empezó su primera novela, El Periquillo Sarniento, publicada
por entregas, de la que salieron tres tomos en 1816. El cuarto, y último, no vio la luz,
debido a la prohibición de la censura, a la que no agradaban las ideas que la obra
contenía contra la esclavitud."
• PALMA, Ricardo, Anales de la lnquisici6n de Lima, "Tradiciones Peruanas Completas". Edición y Prólogo de Edith Palma, Aguilar, S. A. de Ediciones, Madrid,
1952, p. 1238:
"Olavide murió, en España, en 1803."
LoHMANN VILLENA, Guillermo, Pedro de Peralta, Pablo de Olavide (Biblioteca Hombres del Perú, segunda serie No. XV). Hemán Alva Orlandini, editor. Lima, 1964,
p. 103:
"El febrero de 1801 redacta su testamento, y cumplidos los 78 años, el 25 de Febrero de 1803 entregó su alma a Dios. Al día siguiente se Je sepultó en la iglesia parroquial de Baeza, consagrada bajo la advocación del mismo santo patrono de Olavide:
San Pablo."

233

�· · · limen-o y de Ja corporación de comerciantes radicados en la capimuruc1pio
,
d d la
tal (Tribunal del Consulado)' y ejercía la abogacia en los estra os e_
. · " s llegando, finalmente' a ser Oidor en la Audiencia y Auditor
aud1encia
general de guerra del Virreinato.
Su peruano apogeo llega a una etapa crítica en 1746. :'uede citarse esa
fecha como la de su declinación protagonística en su patna. Un terre~?t
d míticamente como uno de los más violentos que haya su n o
que h a pasa O
• d d d ·
d
lia secuela
la capital peruana destruye prácticamente la cm a
e1an amp
' e desolación y campo de pillaje. Olavide, aprovechando
de muerte, hambr ,
d
d
su privilegiada posición, falsamente declara. muerto a ~~ pa re Y se apo :ra
· za familiar corrompiendo autoridades, falsificando documento Y
de 1a nque
. . . d b' b
ar
llevando "una conducta muy alejada de la que por mm1steno e ia o 8:rv '
. d gala de 'hombre político' y desdeñando el decoro a que lo ob_ligaba
h acien
o
,
, .
bl
hgrosa
·' " .1 La si'tuación se le vuelve cada d1a mas mesta
·
su profesion
· de Y pe1
Vese complicado en una posible malversació~ de fondos ,desuna_ ~s a a con~:
trucción de un teatro y de otros más pertenecientes a algun c~m1te pro-d_amru
ficados por el terremoto. Hasta que, finalmente, el ConseJo de I~~~:s
suspende en sus funciones mientras no se deslindaran las respons~, i 1 a es
ue los cargos ameritasen. Pero el aventurero, avizorando un~ s_ol~c10n nega~
sus problemas "temiendo un desenlace adverso, a pnncipios de 1749
uva a
'
• d d 11 ' 'l al cabo de una
habíase adelantado a viajar a la metrópoli, a on e ego 50 0
dilatada travesía, en 1752, no sin antes haber hecho escala en C~azao, donde
realizó operaciones comerciales ilícitas. Por ellas, tan .pro~!~ ambó a la Península, se le encarceló y se le confiscaron todos sus bienes .

°

}º

Pero a pesar de lo negativo del momento, su estrella no se ha~í~ eclipsado.
Mediante una seria de manejos y argumentos no del todo clanf~cad~s, con.
'd "en 1757 una sentencia que imponía perpetuo s1lenc10 a la
sigue se exp1 a
.
d d
·, " e
causa segu1'da contra e'I en Lima, recobrando con ello la liberta e acc1on
. .
. da, dona
- Isabel María de los Ríos, que lo aventaJa
Casa con una vm
, d en
l
mucho 'en riquezas y en edad. y toma contacto con el núcleo f~~ces e a
11 stración "Se abre así un compás de ocho años, período dec1S1vo en ~u
fo:Uación .ideológica, pues en él acumula todo su _afrancesamiento y aco~,ia
aquella capacidad de iniciativa que intentará aplicar para la re~e~eracion
- ( ) v=sita Nápoles Florencia, Venecia, Padua y Milan. Pasa
de Espana.
..•
'
'
·
'D'li '
luego a Femey, donde sería huésped ( .. .) de Voltaire en su fmca e ces,
• LoHMANN V1LLENA, Guillem10,

' !bid., p. 60.
• !bid., p. 61.
• !bid., p. 63.

234

op. cit., JJ 57.

precisamente cuando el célebre escritor lanzaba sus más acerados dardos. ( ... )
Finalmente, se instala en París, en donde permanece hasta 1765. ( ... ) Abre
una faustuosa residencia, en la que se recibe con asiduidad a 'artistas y sabios'. ( . .. ) Complementa su información mediante la compra de una nutrida biblioteca ( ... ) desde arte y literatura hasta ciencias y técnica. Sus adquisiciones de libros alcanzan proporciones increíbles, y cajas y más cajas se
remitían sin interrupción a Madrid. ( ... ) Expresión de su curiosidad universal fue la inmensa biblioteca que atesoró con indecibles esfuerzos y que cuidó de mantener al día mediante agentes y suscripciones a revistas y gacetas. ( ... ) Desde las piezas maestras de la ideología enciclopedista, hasta
novelas de caballerías, cuentos morales y relatos licenciosos, y libros técnicos
de la más variada índole, sin excluir obras de carácter imaginario. ( ... ) Voltaire, Locke, Montesquieu, Diderot, Helvetius, Rousseau. . . (.. . ) De nuevo
en Madrid, su residencia se convierte en un núcleo de vida mundana e intelectual ( ... ) El mismo vertió al español o adaptó piezas de Racine y de
Voltaire, y a fuer de melómano, monto ( . . . ) e incluso escribió una zarzuela:
El celoso burlado. ( .. . ) A los salones de Olavide concurría ( .•. ) don Pedro Rodríguez Campomanes, que desde su cargo de Fiscal del Consejo de
Castilla fue verdaderamente el alma de la cruzada reformadora. Es muy probable que fuese él quien puso en contacto a Olavide con el conde de Aranda,
que iba a ser su más decidido protector al descubrir en el perspicaz criollo una
mentalidad formada al calor de la ideología afrancesada y que compartía
plenamente sus propósitos de introducir en España las luces de la Ilustración. El conde de Aranda, Campomanes y Olavide forman desde ese momento la 'trinca' (como festivamente los identificaría el pueblo madrileño)
y marcarían en íntima compenetración largos años. (... ) A ellos incumbe por
entero acometer un programa de gobierno ( ... ) mediante las reformas estructurales en los campos básicos: enseñanza, propiedad de la tierra, población".10
"Al subir Aranda al poder, Olavide fue nombrado síndico y director del
Hospicio de Mendigos de San Femando, que organizó con gran rapidez y
fortuna. Y entonces Aranda y Campomanes, ambos excelentes ministros, le
eligieron como uno de los agentes del admirable programa de reformas que
proyectaron para impulsar al país. El favor del limeño culminó al designarle
como intendente de Sevilla y superintendente de las nuevas poblaciones de
Sierra Morena (junio de 1767), que, con colonos alemanes, se proponían
crear Carlos III y sus ministros. La importancia de esta obra de colonización
y su universal resonancia, colocaban, en efecto, la figura del superintendente
,. !bid., Passim, pp. 64 a 69.

235

�en un plano de responsabilidad y en una categoría política de primera magnitud.
" ( ... ) (Pero) Olavide exhibió con demasiado énfasis sus entusiasmos por
la llamada filosofía nueva, por el 'espíritu del siglo', que invadió en el XVIII
a todo el mundo, incluso a las altas jerarquías sociales, sin omitir a muchas
eclesiásticas, aun en la misma España; con lo cual se organizó el ataque a
fondo contra don Pablo, que había de terminar en las cárceles de la inquisición." 11
En los Anales de la Inquisici6n de Lima, Ricardo Palma cita a Juan Antonio Llorente en su obra Historia de la lnquisici6n 12 con respecto al proceso
que, indirectamente, cambiaría a Olavide en escritor. Además del contenido
que interesa a este respecto, es interesante costumbristamente. Dice: "Don
Pablo de Olavide, natural de la ciudad de Lima, en el Perú, asistente y gobernador de Sevilla, director y gobernador de las nuevas poblaciones de Sierra
Morena en Andalucía, fue preso en la inquisición de corte, año de 1776, por
sospechoso de muchos errores heréticos, principalmente los de Rousseau y
Voltaire, con quienes seguía, muy confidencialmente, correpondencia epistolar. Resultaba del proceso que Olavide hablaba como aquellos dos filósofos en
cuanto al culto exterior tributado a Dios en las iglesias. El toque de campanas, la devoción del rosario, la veneración de imágenes de los santos, la
limosna por misas, sermones y administración de sacramentos, los ayunos, la
abstinencia de carne en lo viernes de Cuaresma y otros muchos puntos le
habían dado tema para filosofar. Olavide no tuvo la prudencia necesaria
para ser hipócrita, y expresaba en público sus opiniones. He tenido en mis
manos el proceso de Olavide y examinádolo con detenimiento. Negó muchos
hechos y dichos y explicó otros; pero confesó lo bastante para que los inquisidores opinasen que Olavide traía en el corazón doctrinas de sus dos amigos
franceses. Pidió perdón de su imprudencia, diciendo que no lo pedía por el
crimen de herejía, pues nunca perdió la fe, aunque lo pareciese por el proceso.
"El 24 de noviembre de 1778 se celebró autillo en la sala del Tribunal,
a puerta cerrada, con asistencia de sesenta personas condecoradas, cuyo nombramiento y convite se hizo por el inquisidor don José Escalzo, que fue después
obispo de Cádiz.
u MARAÑÓN, Gregorio; Ramón Menéndez Pidal et al. Seis temas peruanos. Conferencias pronunciadas en la embajada del Perú en España, lntroducci6n de Manuel
Cisneros. (Col. Austral, No. 1297). España-Calpe, Madrid, 1960, pp. 103 Y 104.
u LLORENTE, Juan Antonio, Historia de la Inquisici6n. Anales de lct Inquisici6n
de España, !barra, Madrid, 1812, 1813.

236

"Salió don Pablo de Olavide al auto en forma de reo, con una vela verde
apagada en la mano. Se le declaró en la sentencia por hereje positivo y formal, por cuya razón debió haber sacado sambenito de dos aspas y soga de esparto al cuello; pero el inquisidor general don Felipe Beltrán, obispo de
Salamanca, lo dispensó de esta humillación y de la de llevar en adelante
sambenito. Se le condenó a reclusión en un convento por ocho años, sujeto
al tenor de vida que le designaría un director espiritual, destierro perpetuo
de Madrid, sitios reales, Sevilla, Córdoba y nuevas poblaciones, confiscación de bienes e inhibición de empleos y oficios honoríficos, de cabalgar en
caballo y de llevar .oro, plata, perlas, piedras preciosas, seda y lana fina,
vistiendo sólo sayal o paño burdo. Un secretario leyó el extracto de la causa,
que duró cuatro horas, porque le acusó el fiscal de ciento sesenta y seis proposiciones heréticas, siendo setenta y dos los testigos examinados. Cuando estaba próximo el fin de la lectura la interrumpió diciendo: 'Yo nunca he
perdido la fe'. No se le contestó, y al oír la sentencia en que se le declaraba
por hereje formal, cayó del banquillo en que por dispensación se hallaba
sentado. Se le socorrió con agua y acabada la lectura se arrodilló. Se le absolvió de la excomunión, leyó y firmó la profesión de fe y se retiró a la
cárcel.
"Su rubor debía ser sumo, porque las sesenta personas invitadas al autillo
eran todos grandes de España, condes, marqueses y caballeros ilustres, casi
todos muy amigos suyos, pues los inquisidores habían convidado a los que,
por especies sueltas, había motivo para sospechar que pensaban como el reo.
Y fue arbitrio escogido para, sin decirlo claramente, darles esta corrección
y aviso, bien que los más lo conocieron así, pues don Felipe Samaniego (el
fabulista) se espontaneó, y los otros se corrigieron en sus conversaciones.
"Olavide fue a un convento; pero pasado algún tiempo huyó a Francia
y residió en París, con el título de 'conde del Pilo', que jamás había usado en
España. Pasados muchos años publicó El evangelio en triunfo, con cuyo libro
ganó la gracia de Carlos IV y del inquisidor general cardenal Lorenzana,
que le permitió volver a España libre de toda penitencia.
"Yo le vi, año de 1798, en El Escorial, en casa del Ministro de Estado don
Mariano de Urquijo. Contaría entonces setenta y cuatro años de edad, según
la de cincuenta y uno que del proceso consta tenía cuando estuvo preso. El
nombre y las circunstancias de Olavide dieron gran crédito a su obra, que
se reimprimió luego, haciéndose imperecedera la fama del esclarecido limeno" .1s
u

PALKA,

Ricardo, op. cit., pp. 1237 y 1238.

237

�El polígrafo santanderino don Marcelino Menéndez Pelayo, habla dos veces de Olavide: la primera, en sus Heterodoxos españoles (tomo III). La otra,
en su Historia de la poesía hispanoamericana. En ambas, además de juzgarlo
como escritor, aporta algunos interesantes datos biográficos. Se citan a continuación los relacionados con las causas de la caída en España del peruano:
"Para establecer la colonia (se refiere Menéndez Pelayo a las nuevas poblaciones de Sierra Morena) fue designado, con título de superintendente, Olavide, como el más a propósito por lo vasto y emprendedor de su índole. No
se descuidó un punto, y con el ardor propio de su condición novelera y con
amplios auxilios oficiales, fundó en breve plazo hasta trece poblaciones, muchas de las cuales subsisten para gloria imperecedera de su nombre. Por desgracia propia, el superintendente no se detuvo en la poesía bucólica, y pronto
empezaron las murmuraciones contra él entre los mismos colonos.14 Un suizo,
D. José Antonio Yauch, se quejó, en un memorial de 14 de marzo de 1769,
de la falta de pasto espiritual que se advertía en las colonias, a la vez que de
malversaciones, abandono y malos tratamientos a los nuevos pobladores. Con14

MENÉNDEZ PELAYo, Marcelino, Historia de la poesía hispano-americana, edición preparada por Enrique Sánchez Reyes, Aldous, S. A. de Artes Gráficas, Santander,
1948, tomo 11, p. 152:
"Entre los mil proyectos más o menos razonables o utópicos, que en aquella época de
furor económico se propalaban para remediar la despoblación de España y abrir al
cultivo las tierras eriales y baldías, era uno de los más favorecidos por la opinión de
los gobernantes el de las colonias agrícolas. Ya Ensenada había pensado establecerlas,
Y en tiempo de Aranda volvió a agitarse la idea con ocasión de un 'Memorial' de cierto
arbitrista prusiano, D. Juan Gaspar Thurriegel. Campomanes entró en sus designios,
redactó una consulta favorable en 27 de febrero de 1767, y sin dilación comenzó a
tratarse de poblar los yermos de Sierra 'Morena, albergue hasta entonces de forajidos,
célebres en los romances de ciegos y terror de los hombres de bien. Thurriegel se comprometió a traer, en ocho meses, seis mil alemanes y flamencos católicos, y la concesión
se firmó el 2 de abril de 1767, el mismo día que la pragmática de expuhión de los
jesuitas.
LoHMANN VILLENA, Guillermo, op cit., pp. 80, 81 y 82:
"La operación de colonizar dichos montes yermos e insalubles, refugio por añadidura
de bandoleros que interceptaban las comunicaciones de Andalucía con Castilla, era un
propósito acariciado desde tiempo atrás por los gobernantes españoles de la Ilustración,
que ponderaban la necesidad de formar allí núcleos de asentamiento de grupos de gente
emprendedora, deseosa de labrarse un futuro nuevo. ( ... ) La colonización de Sierra Morena, para valorizar una región desértica e improductiva y crear el ambiente favorable para un experimento social de profunda trascendencia, se consideró desde sus principios, como la gran obra del reinado de Carlos III. ( ... ) El elemento humano con el cual contaría
Olavide lo formaban unos seis mil campesinos alemanes. ( ... ) El problema capital, sin
embargo, fue la inutilidad de los mismos colonos, que demostraron su absoluta falta de
destreza para las faenas agrícolas. El rigor del clima, en particular en la temporada esti-

238

firmó algo de estas acusaciones el Obispo de Jaén: envióse de visitadores al
Consejero Valiente, a D. Ricardo Wall y al Marqués de la Corona, y tampoco
fueron del todo favorables a Olavide sus informes. Entre los colonos habían
venido disimuladamente algunos protestantes, y en cambio, faltaban clérigos
católicos de su nación y lengua. De conventos no se hable: Aranda los había
prohibido para entonces y para en adelante, en términos expresos, en el pliego de condiciones que ajustó con Thurriegel. Al cabo vinieron de Suiza capuchinos y por superior de ellos Fr. Romualdo de Friburgo, que escandalizado de la libertad de los discursos del colonizador, hizo causa común con
los muchos enemigos que éste tenía dentro del Consejo y entre los émulos de
Aranda. Las imprudencias, temeridades y bizarrías de Olavide iban comprometiéndole más a cada momento. Ponderaban con hipérboles asiáticas el progreso de las colonias, y sus émulos lo negaban todo. El se quejaba de que los
capuchinos le alborotaban la colonia, y ellos de que pervertía a los colonos
con su irreligión manifiesta. Al cabo, Fr. Romualdo de Friburgo delató en
fonna a Olavide, en septiembre de 1775, por hereje, ateo y materialista, o a
lo menos naturalista y negador de lo sobrenatural, de la revelación, de la
Providencia y de los milagros, de la eficacia de la oración y buenas obras;
asiduo lector de Voltaire y Rousseau, con quienes tenía frecuente correspondencia; poseedor de imágenes y figuras desnudas y libidinosas; inobservante
de los ayunos y abstinencias eclesiásticas y distinción de manjares; profanador
de los días de fiesta, y, finalmente, hombre de mal ejemplo y piedra de
escándalo para sus colonos. A estos graves cargos se añadían otros enteramente risibles, como el de defender el movimiento de la tierra y oponerse
al toque de las campanas en días de nublado.
val se hizo sentir sobre gente no acostumbrada a él, y finalmente, se abatieron epidemias
sobre la flamante población. La carencia de artículos de primera necesidad, hasta que
las colonias estuvieron en condiciones de autoabastecerse, causó asimismo un buen
número de bajas. ( ... ) Sin embargo, la opinión pública, impresionada por las deplorables vicisitudes, se hace eco de una campaña de descrédito _fomentada contra
este intento de aplicar, sobre una zona limitada, el programa del equipo gub~r~amen~al
de la Ilustración. ( ... ) Sobre Olavide se abaten sucesivamente duelos _fanulia~s, ~tri as la ruina de su obra y por último, se abren las puertas de las carceles mqws1g '
·
·
'
toriales.
El americano llegado a la Metrópoli· en orcunstancias
equivocas,
e1 afrancesado que a cada instante sacaba a relucir, frent~ a la 'barbari~' española. el ej_emplo
de naciones más progresistas, el admirador y disc1pulo de Volta1re, el funcionario que
con sus iniciativas había afectado gravemente intereses creados y el reformador que con
sus proyectos había dado al traste con seculares ~ábitos, tenía que pagar caro tant?s
·
( . .. ) La caída de Olavide fue tan fulminante y espectacular como lo hab1a
agravios.
sido su encumbramiento ocho años antes."

239

�"El Santo Oficio impetró licencia del Rey para procesar a Olavide, aprovechando la caída y ausencia de Aranda." 15
Olavide se disculpa, por escrito, ante tales acusaciones. No le importan,
es cierto, las de carácter material concernientes al buen gobierno y administración de las nuevas poblaciones: no en vano había dado muestras de
acierto en La Carolina (finca bautizada en honor del monarca) y en donde
construyera un palacio para gobernar, desde allí, los territorios recién colonizados. Pero sí las de problemática espiritual. "En un documento redactado
en estos angutiosos momentos, se exculpa en tono patético: 'Cargado de muchos desórdenes de mi juventud, por los cuales imploro perdón a Dios, no
hallo en mí ninguno contra la Religión. Nacido y criado en un país donde no
se conoce otra que la que profesamos, no me ha dejado hasta ahora Dios de
su mano por haber faltado nunca a ella: he hecho gloria de la que, por la
gracia del Señor, tengo; y derramaría por ella hasta la última gota de mi
sangre... Yo no soy teólogo, ni en estas materias alcanzo más de lo que mis
18
padres y maestros me enseñaron conforme a la doctrina de la Iglesia..." ,
"Y estoy persuadido de que en las cosas de la fe de nada sirve la razón,
porque nada alcanza ..., siendo la dócil obediencia el mejor sacrificio de un
cristiano." 11
Condenado a pesar de todos los esfuerzos y disculpas, Olavide empieza
un largo peregrinaje, cumpliendo la sentencia impuesta, por conventos y monasterios: el benedictino de Sahagún, el capuchino de Murcia, el antiguo
jesuita de Almagro, nuevamente el de Murcia y, finalmente, el balneario de
Caldas, en Gerona, cerca de la frontera francesa y a donde va para reponerse
de una larga secuela de trastornos en la salud habidos por frecuentes cambios de residencia y de costumbres. Hasta que, cansado de la vigilancia y
censura, en noviembre de 1780 huya a Francia sin permiso de la inquisición
autoimponiéndose un destierro que habría de durar diecisiete años.
Toulouse es su primer lugar de residencia. De allí, temiendo ser extraditado,
pasa a Ginebra. Y luego, más tranquilo, a París. Pero ahora tiene un nuevo
concepto de la realidad. En él "hay un claro propósito de romper con el
pasado inmediato y de tender un discreto velo sobre su etapa de procesado
por la inquisición. Las pruebas sufridas durante los cuatro años precedentes
habían dejado profunda huella en su espíritu y su aspecto físico. Su curiosidad por todo lo que le rodeaba y su entusiasmo por conocer las últimas nou MENÉNDEZ PELAYO,
,. LoHllANN V1LLENA,
11

MENÉNDEZ PELAYO,

Marcelino, op. cit., pp. 153 Y 154.
Guillermo, op. cit., pp. 90 y 91.
Marcelino, op. cit., p. 154.

vedades no habían menguado, pero el apasionamiento temerario de que antaño había hecho gala, aparecería reemplazado por una mesurada afabilidad.
( ... ) Es perceptible la lenta evolución espiritual que experimenta Olavide: a
partir de 1783 su decisión de apartarse del frenesí social se va acentuando,
y en medio de su desilusión se concentra en un grupo reducido de amigos.
Paralelamente, surge en su ánimo atribulado un retomo a la fe tradicional,
o más exactamente a las prácticas religiosas, con un fer\'or que admiran sus
amistades francesas" .1 s
Así lo sorprende en 1789 la revolución francesa cuyos sucesos contempla
casi pasivamente sin mayor intervención personal. Vuelve a ser encarcelado
en 1794, pero ahora sólo por ser ciudadano de un país en guerra con Francia.
Y durante esta tercera reclusión carcelaria comienza a escribir su primera
obra "original": El evangelio en triunfo o Historia de un fil6sofo desengañado en la que, y a manera de cartas, hace profesión de fe a modo de confesión. "La primera edición apareció, anónima, en Valencia, en 1797, pero
nadie dudó de la \'erdadera paternidad de la obra. Todo contribuyó a que
esta apología del cristianismo, a pesar del anonimato, conociera un éxito
asombroso. De inmediato se adivinó la pluma que la había escrito: su estilo
era inconfundible (sic), el recuerdo de las persecusiones que había sufrido
y la publicidad de la conversión, todo contribuyó a concitar una increíble
expectación. Tres ediciones en el espacio del año siguiente, y cinco en 1799,
abonan el entusiasmo con que fue acogida." 19
Las suposiciones de Lohmann se confirman en El evangelio. .. La última
prisión lo conmueve hasta lo indecible. Cuenta: "La Francia estaba entonces
cubierta de terror y llena de prisiones. En ellas se amontonaban millares de
infelices, y los preferidos para esta violencia eran los más nobles, los más
sabios o los hombres más virtuosos del reino. Yo no tenía ninguno de estos
títulos, y, por otra parte, esperaba que el silencio de mi soledad y la obscuridad de mi retiro me esconderían de tan general persecución. Pero no fue
así. En la noche del 16 de abril de 1794, la casa de mi habitación se halló
de repente cercada de soldados, y por orden de la Junta de Seguridad General fui conducido a la prisión de mi departamento. En aquel tiempo la
persecusión era el primer paso para el suplicio. Procuré someterme a las órdenes de la divina Providencia... Pero ¡ pobre de mí!, ¿qué podría yo hacer?
Viejo, secular (sic), sin más instrucción que la muy precisa para mí mismo,
y encerrado en una cárcel con pocos libros que me guiasen y ningunos amigos
que me dirigiesen. ( ... ) (Era) un filósofo que no dejaba de tener algún ta11

LoHMANN V1LLENA,

Guillermo, op. cit., pp. 96 y 97

" Ibid., p. 99.

241

24-0

Hum-16

�lento y que naci6 con muchos bienes de fortuna. Pero ~abiendo recibi?~ en
su niñez la educaci6n ordinaria, había aprendido superficialmente su religi6n;
no la había estudiado después, y en su edad adulta casi no la conocía, o, por
mejor decir, s6lo la conocía con el falso y calumnioso_ semblante con. que la
pinta la iniquidad sofística... Un infortunio lo condujo a donde P~~ese escuchar las pruebas que persuaden su verdad; y a pesar de su opos1c16n -~tural y, lo que es más, de sus envejecidas malas costumbres, no pudo. resis~
a su evidencia, y después de quedar convencido, tuvo valor, con la as1st~nc1a
del cielo, para mudar sus ideas y reformar su vida. ( ... ) La, lectura d~ libros
filos6ficos había pervertido enteramente mis ideas. Yo hab1a concebido, no
s6lo el más alto desprecio, sino también la aversión más activa contra todo_ lo
que pertenecía a la Iglesia. Creyendo que el cris_tianismo er~ u~a invenc16n
humana, como todas las religiones, no podía mrrar la Iglesia smo ~orno el
hogar O centro de sus principales ministros, que abusaba~ de la credulidad_ en
favor de sus intereses. Todas sus sociedades me parec1an cavernas de im2
postores, sus creencias ridículas, sus rotos irrisorios" . º
Páginas eminentemente emocionales, escritas en momentos de honda crisis
física y religiosa, merece un doble comentario de Menéndez Pelayo. En cuanto
al fondo lo considera "intachable, sin vislumbres ni aun remotos, de doblez o
de hi~resía. ( ... ) El autor era un impío convertido, penitenciado _por el
Santo Oficio, espectador y víctima de la revoluci6n france~. ( ... ) Dios ~bía visitado terriblemente aquella alma, que no hubiera podido levantarse sm
un poderoso impulso de la gracia divina. Todas las páginas de El evangelio
en triunfo (... ) respiran convicción y fe. ( . . . ) ~í debe juzgarse. ~ . • • )_, más
como acto piadoso que como libro. Fue la abjurao6n, la retractac1on bnllante
21
de un incrédulo la reparación solemne de un pecado de escándalo" . Pero,
literariamente :s otra cosa: "La ejecución no satisface. ( ... ) Literalmente
el libro de Ol~vide vale poco, y está escrito medio en francés (se refiere, sin
duda, a la síntaxis) como era de recelar, dadas sus lecturas favoritas Y su
larga residencia en París; no sólo atestado de galicismos de palabras y de
giros, sino de rasgos enfáticos y declamatorios de la peor escuela de entonces.
Pero también tiene en muchos pasajes unci6n y fervor, y aunque siempre sea
peligrosa la excesiva intervención del sentimiento en tesis dogmáticas~ n~ ~ay
duda de que lo que en el libro interesa principalmente es el drama ps1cologico
de la conversión del impío, la historia de los combates de su propia alma,
de la cual el autor levanta todos los velos (... ) Quizá Olavide debió escoger
• (OLAVIDE, Pablo de,) Passim El evangelio en triunfo o historia de un filósofo desengañado, Imprenta de Orga, Valencia, tomos I Y II, 1798.
11 MzNÉNDEZ Pzuvo, Marcelino, op. cit., pp. 158, 159 Y 160.

entre escribir una defensa de la religión o escribir sus propias confesiones. Prefirió mezclar ambas cosas, y result6 una producci6n híbrida; pero que tal como
está, fue de las primeras en que el espíritu de restauraci6n religiosa invoc6
los auxilios de la imaginación y del sentimiento, uno de los precedentes indudables de El genio del cristianismo; razón bastante poderosa para que no se la
pueda olvidar en la cronología literaria".~2
Después de la publicación y amplia difusión de ésta su obra, el gobierno
español y la inquisición levantan su castigo. Regresa a la península, pues, en
cuanto lo autorizan y retirándose a Baeza, pequeño pueblo de Andalucía muy
cerca a los lugares en donde profanamente se había encumbrado, escribe dos
obras más: Salterio español, o versión parafrástica de los salmos de David,
de los cánticos de Moisés, de otros cánticos, y algunas oraciones de la iglesia,
en verso castellano, a fin de que se puedan cantar. Para uso de los que no
saben latín y los Poemas christianos, en que se expone con sencillez las verdades más importante de la religi6n, ambas mediocres. "El desengaño lo hizo
creyente, pero no llegó a hacerlo poeta. Increíble parece que quien había
pasado por tan raras vicisitudes y sentido tal tormenta de encontrados afectos,
no hallase en el fondo de su alma alguna chispa del fuego sagrado, ni se
23
levantase casi nunca de la triste insipidez que caracteriza sus versos."
Las tres publicaciones citadas constituían, prácticamente, toda la bibliografía que era conocida sobre este autor. Y, honestamente, su valor se sustentaba y se sustenta más en lo biográfico de quien las escribiera que en el
mérito literario que pudiera tener. Se conocían, eso sí, más referencial que
efectivamente 24 algunas de las traducciones teatrales que realizara durante su
" MENÉNDEZ Pzuvo, Marcelino, op. cit., pp. 158, 159 y 160.
u !bid., pp. 162 y 163.
" NÚÑEZ, Estuardo, Pablo de Olavide, novelista, boletín de la Academia Peruana de
la Lengua. Nueva tpoca, No. 3, Lima, 1969, p. 128:
"Podemos establecer que Olavide escribió una comedia ligera El celoso burlado, de
ambiente madrileño, en 1764, que es obra propia y original, editada en Madrid, de
la que se conservan no más de dos ejemplares. Luego tenemos que referimos a au
ingente labor de traductor de piezas teatrales francesas, con la cual logr6 el objetivo
de modernizar el gusto teatral del público español. Hasta el momento, hemos comprobado la existencia indubitable de las siguientes obras de teatro traducidas por Olavide en un lapso de quince años ( entre 1760 y 1775) :
l. Mitridates de Jean Racine.
2. Fedra de Jean Racine.
3. Zayda de Voltaire.
4. Casandro 'Y Olimpia de Voltaire.
5. Meroe de Voltaire.
6. Ce/mira de Dormont du Bclloy.

243
242

�primera época en España. E, incluso, su breve y no muy afortunada incursión
entablados zarzueleros. Era todo.

Jáuregui como autor de siete novelas: únicas, prácticamente y como tales, en
España; y las primeras escritas por autor hispanoamericano.

Por otro lado, si se revisa el panorama de la literatura neoclásica española, se encuentra una pobreza desesperante en cuanto a novela. El pa~~e
Benito Feijóo no la cultiva; Diego Torres de Villarroel hace una penetra':ºº
dudosa con su Vida, ascendencia, crianza y aventuras del doctor_ don_ Diego
Torres Villarroel, catedrático de prima de matemáticas en la Universidad de
Salamanca, escrita por él mismo, en donde lo autobio~~ico prácticamen~
nulifica lo novelesco; Ignacio de Luzán se limita a pontificar; el padr: Jose
Francisco de Isla novela inseguramente en la Historia del famoso predicador
fray Gerundio de Campazos, alias Zotes; e incluso Pedro Montengón (~l_Eusebio El Rodrigo) y José Mor de Fuentes (La Serafina) son paupemmos
ejem~los de la novela, si bien ya preludiando el romanti:ismo.,Dentro d~ este
vacío panorama, Estuardo Núñez sitúa a Pablo Antoruo Jose de Olavide Y

Para encontrar obras narrativas españolas que sirvan de antecedente a las
del peruano, es preciso retroceder hasta los Siglos de Oro. Y sólo, en ellos,
dos manifestaciones alcanzan categoría de tales: las de Cervantes y las picarescas. Las segundas, poco o nada tienen qué ver con Olavide. Pero sí las
primeras. Sobre todo las Novelas ejemplares en donde "la inclinación hacia
la obcenidad y a la carencia de frenos es desplazada por una tendencia moralizante". (Porque) la novela no nació en pañales de seda: nació plebeya. ( ... )
Para lavar el estigma, la novela tiene que hacer acto de contricción: tiene
que volverse moral y ser limpia. La novela debe ser ejemplar. Cervantes lo
comprende así. ( ... ) "Heles dado el nombre de Ejemplares, y si bien lo miras
no hay ninguna de quien no se pueda sacar algún ejemplo provechoso". ( ... )
Un siglo más tarde veremos perdurar ( . . . ) la bienintencionada idea de la
salvación del género en Olavide.2s

7. Hipermenestra de Antonie Marin Lemierre.
8. El desertor de Louis Sebastien Mercier.
9. El jugador de Jean Francois Regnard.
.
Queda aún por establecer la existencia de los t~xtos de ~lgunas versiones más, c~~o
son el de Lina de Lemierre y dos comedias musicales:. Nmeta en la ,~orte de Eg1dio
R. Duni y El pintor enamorado de su modelo de Andre E. M. Getry.
MENÉNDEZ PELAYO, Marcelino, op. cit., p. 150:
.
le
"Puso en su casa un teatro de aficionados, como era moda en Fra~oa, Y como.
tenía el mismo Voltaire en Femey, y para él tradujo algunas tragedias Y com~dias
•n• le atribuye sólo la Zelmira (traducción de Du Belloy), la Hiperfrancesas. Morat1
d
An · Al lá
menestra (de Lamierre) y El desertor francés (de Sedaine); pero on
tomo ~
G liano ** añade a ellas una que corrió anónima de la Zaida (Zayre) de Voltaire,
ta: ajustada al original, que de ella se valió como texto D . Vicente Garcla de la

En cambio, en la ficción en prosa europea, sí hay antecedentes más abundantes para la novelística olavideña. Pamela o la virtud recompensada del
inglés Samuel Richardson ( 1689-1762), argumental y titularmente lleva a
Olavide casi de igual forma que algunas obras de Henry Fielding (Amelia .. . )
que existían en la biblioteca del peruano.26 En Francia, debe destacarse a
Madame de Genlis quien "siguiendo la modalidad de las novelas morales o
ejemplares ( ... ) publica en 1784 Las veladas del castillo con historias o relatos novelescos en que se alterna la doctrina moral con el recreo y destinados a
inspirar a los jóvenes las inclinaciones sencillas y virtuosas que nos acercan
a la Naturaleza y que hacen desear con preferencia la vida quieta y sosegada
del campo'. Cada asunto tiene una referencia directa a un precepto moral.
'Nunca se conseguirá hacer virtuosos a los hombres -sostiene la autoraempleando insulsas y frías reflexiones; solamente se logrará ese fin presentándoles ejemplos eficaces y pinturas hechas a propósito para penetrar y estamparse en la imaginación y esto es lo que se debe llamar: la moral en acción' (introducción) . ( ... ) Otras novelas francesas de este tipo fueron las
siguientes: Delfina o la opinión, de Madame de Stael; Clelia de Madame
Scudery; Casandra de Madame de Calpranéde, Cuentos morales de Marmontel".:7

Huerta para su famosa Jaira.

*

·
d el s1g
· 1o XVII, pág. 329 del tomo de sus Obras,
Catálogo de piezas dramáticas

edición de Rivadeneyra.

d

S · dad

** Lecciones de Literatura del siglo XVIII . .., Madrid, lmprE;11ta e_ 1a . o~e
Literaria y Tipográfica, 1843, pág. 243. La traducción de Olavide se _impnrruo dos
veces en Barcelona la primera sin año, la segunda en 1782, por Carlos Gilbert Y Tudó.
(Vid. Sempere y Guarinos, Escritores del reinado de_ Carlos III, art. de Huert~~u ~1
Sr. D. Emilio Cotarelo, en lriarte y su época, Madnd, 18_97
183).' le atn ~ Y ,
demás una traducción de la Fedra, de Racine, que se impruruo anónima,. Y an~de
ª ue tr¡dujo también El jugador de Regnard; Casandro y Olimpia de Voltaire; Lina
~e Lemierre· y la Mérope del italiano Maffei; todas las cuales se representaron en los
teatros de l~s Reales Sitios antes de 1771, y algunas de ellas en los de la Cruz Y el
Príncipe de Madrid. Una copia de Olimpi~, con fe';1a 1782, se conserva entre los
manuscritos dramáticos de Ja Biblioteca Naoonal (num. _2,445 del C~tálogo del_ Sr.
paz y Melia). También se atribuyen a Olavide las traducoones de dos operas c6IIUcas,
Nineta está en la corte (de Favart) y El pintor enamorado de Sil :1'odelo, ~e Anseaum~;
y es probable que haya otras entre el fárrago de versiones dramáticas del siglo XVIII.

\p~~-

244

'" CovARRUBIAS, Miguel, Olavide o Sade, Cathedra, revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.A.N.L. Núm. 2, Monterrey, enero-mano, 1975, pp. 62 y 63.
'" DEPOURNEAUX, M., Pablo de Olauide ou !'afrancesado, Presses Universitaries de
France, París, 1959, p. 47.
., ÜLAVIDE, Pablo de, Obras Narrativas Desconocidas, op. cit., pp. XIV y XV.

245

�Y así se podría seguir desgranando nombres, títulos y fuentes. Olavide no
será el creador de un género ni de una modalidad, pero sí es un representante
de un tiempo en el que las letras españoles no descollaron por la ficción en
prosa. Neoclásico de formación aunque romántico por deducción, sus siete
novelas a pesar de la diversidad de argumentos (diversidad relativa pues en
cuanto a sentido y problemática son monotemáticas) brindan rasgos compartidos cuyas raíces se hunden en el neoclasicismo aunque algunas de sus
ramas "la exaltación de la naturaleza, ( ... ) la actitud de rechazo de la realidad, ( ... ) la expresión de los sentimientos, ( ... ) y el paisaje (que) refleja
estados de ánimo de los personajes" 28 lleguen al pre-romanticismo

CONVERSACIÓN EN LA CATEDRAL
(ttCNICA LITERARIA)
LIC. ISABEL CHRISTENSEN

..........
"No se trata de moda, sino de estilo. Tal vez, lo más grande y perdurable
de los románticos no fue su obra, sino su vida. Toda su existencia anecdóctica
es como una narración novelesca y sus arrebatos literarios obedecen siempre
a un imperativo de expansión íntima. La arrebatada pasión amorosa es su
29
fuente suprema de gozo y de dolor."

. ... . .. ... . .
He aquí, pues, un tema nuevo dentro de las letras en español. Las investigaciones en su torno son escasas y no exhaustivas. La modificación que mediante ella se haga en la literatura no debe ser historiográfica sino crítica. El
presente artículo no aspira a ser sino un punto de partida para investigadores
que lo completen como el terna amerita.

INTRODUCCIÓN

Conuersaci6n en la Catedral es la obra en la cual el autor cifraba sus máximas esperanzas. Intentó una revolución de estilo con respecto a sus dos
anteriores obras de éxito La ciudad y los perros y La casa uerde. La presente
obra debía ser además una gigantesca denuncia social y política sobre todo,
muy superior a la efectuada en las obras anteriormente mencionadas. En este
último aspecto, por tratarse de un período de gobierno que no tuvo gran resonancia en la opinión pública mundial, queda la acción relegada a un inevitable localismo y no es fácilmente comprensible por aquéllos que desconocen
el desarrollo de la política interna del país en cuestión, que es el Perú. Para
los no peruanos la comprensión está limitada.
La novela resultó un completo fracaso, no sólo en países extranjeros, sino
también en su Perú natal. La crítica, que anteriormente le había sido favorable, se volvió contra él, hasta el punto que parecía acabado como autor.
Este fracaso tan sonado no se debió únicamente a su temática localista, sino
al giro que dio a su técnica narrativa, tan exitosa hasta que escribió Conuersaci6n en la Catedral.

I

" GARZA G., Baudelio, Análisis de tres aspectos de una obra narrativa de Pablo de
Olavide, Cathcdra, revista de la Facultad de Filosofia y LetraJ de la U.AN.L. Núm.
2, enero-marzo de 1975, pp. 39 a 56.
• BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Agustín, El romanticismo alemán, prólogo del Dr.
Francisco Monterde, Centro de Estudios Humanísticos, de la Univenidad de Nuevo
León, Monterrey, 1964, p. 13.

246

l.

TÉCNICA NARRATIVA

La pretendida revolución de Mario Vargas Llosa con respecto a su estilo
no es en realidad tal. Se limita a simplificar un aspecto y complicar otro. }{ás
exactamente, simplifica la comprensión por medio de la nominación. El lector

247

�sabe siempre quién está hablando, pues los nombres de los personajes aparecen
siempre al pie del párrafo o frase. únicamente Cayo Bermúdez aparece bajo
la advocación de "él". Incluso resultan reiterativos los constantes "dijo Ambrosio", "dijo Garlitos", "dijo don Fermín"...
Lo dicho no excluye que muchos comienzos o más bien puesta en escena de
acciones sean semi-anónimos, como en el caso de lo relatado por Ambrosio
a don Fermín; así en la pág. 52 comienza: "¿Lo hiciste por mí? ..." Hasta
muy avanzada la novela el lector, aunque sospecha que se trata de Ambrosio,
no puede tener la completa seguridad de ello. El interlocutor de don Fermín
sigue en el anonimato durante la mayor parte de la obra y ni siquiera la acción
está clara, pues no se relaciona con aquella primera pregunta que le hace
Santiago a Ambrosio hasta que no se averigua cuál es el secreto de don Fermín y cuál es la reacción de Ambrosio.
Precisamente el fraccionamiento exhaustivo de las diferentes historias y la
subsiguiente mezcolanza de ellas es lo que produce la complicación.
Los diferentes retazos son barajados por el autor, hasta el punto de que
en una página puede haber hasta una docena de cambios, con una media
de dos a tres variantes, incluso más.
A. Punto de vista del autor

La historia está fundamentalmente en tercera persona, ya que la primera
corresponde a los diálogos contados en tercera persona por dos de los perscmajes, que son Ambrosio y Santiago. Sin embargo, la cierta omnisciencia
del autor hace que en ocasiones la tercera persona tenga valor de primera.
Así al principio el lector no puede dejar de notar que la tercera podría haber
estado muy bien en primera, ya que es una reflexión. Si no fuera por la forma
gramatical y el frecuente "piensa" sería modelo de monólogo interior hecho
por el propio personaje:
"f!.l era como el Perú, Zavalita, se había jodido en algún momento.

Piensa: ¿ en cuál?"
Incluso a veces la impersonal tercera persona se convierte en segunda como
si el personaje se hablase a sí mismo. Son momentos cortos, que casi pasan
desapercibidos. Mario Vargas Llosa ya ,·a camino de la omnisciencia impersonal, de la que hace gala en Pantale6n y las visitadoras:

"Todavía no eras, piensa, querías ser comunista. Sentía su corazón..."
(pág. 76).
Otras veces prescinde incluso del "piensa":
"No podía ser y fumabas, Zavalita, tenía que ser mentira y tomaba~ un
trago y te atorabas..." (pág. 398).
El personaje colectivo se forma a partir de los diálogos fragmentados de las
diferentes acciones. La suma de las diferentes conversaciones es la que da el
sentir común, es el personaje colectivo que da tácitamente la historia central,
la que nunca aborda directamente el autor pero que cobra forma en la mente
del lector a medida que éste avanza su lectura.
Este personaje colectivo no se logra por medio de anonimato o corriente
de conciencia colectiva, sino por la aparición simultánea de múltiples personajes: es la fragmentación de historias anteriormente nombrada. A esto precisamente se debe que la acción cambie no de párrafo a párrafo, sino de línea
a línea, pues sólo esta aparición masiva puede ser representativa del sentir
común en ausencia de la corriente de conciencia colectiva. En otras novelas lo
había logrado Vargas Llosa a través de la técnica anteriormente nombrada
y del monólogo interior, formas más contundentes en cuanto a la efectividad.
El monólogo interior aunque presente, está escasamente representado y casi
siempre a cargo de Santiago Zavala, aunque algunos otros personajes también
participan de esta técnica; es el caso de Popeye Arévalo :
"Defraudado, volvió a su casa antes del mediodía, pero mientras subía
la cuesta de la Quebrada iba viendo la naricita, el cerquillo, los ojitos
de Teté, y se emocionó: ¿cuándo vas a hacerme caso, cuándo Teté?"
(pág. 46).
Como se puede ver, el monólogo interior está presente, aunque poco desarrollado, pero la corriente de conciencia en sentido estricto no se puede encontrar en Conversación en la Catedral, y aun en sentido lato sería muy dudoso clasificar algunos párrafos como pertenecientes a esta técnica. Estos dos
recursos literarios son los grandes perjudicados en el nuevo giro estilístico
de Mario Vargas Llosa.
El monólogo y la corriente caen en aras de ese autor que quiere esconder
su omnisciencia. Ya indiqué que es un relatar de las primeras personas (Ambrosio y Santiago) en tercera persona gramatical, que correspondería al autor

249
248

�testigo. El hecho de tratarse de una conversación señalaría hacia _la falta de
omnisciencia, ya que aquélla se va construyendo paso a paso.' .Sm embargo
en la colocación, al igual que ocurre en Pantaleón y las vis~tadoras, algo
indica que hay una cierta omnisciencia por parte del autor tes~~º', reforz~da
esta impresión por los escasos monólogos interiores que hay. Qu1za es~ estnbe
en la distribución de las diferentes historias, ya que si bien el autor qwere dar
la impresión de diálogo precipitado, ninguna conversación puede estar tan
fragmentada ni tan artificiosamente dispuesta.
Otro punto diferenciador con su anterior estilo es que la novela no comienza en un punto climático, sino que pone al lector en ante~ed~~tes del
status y situación familiar del protagonista. Cierto es que esta ub1cac10~, temporal deja una gran wna de vacío, que es precisamente la conversac1on. El
verdadero punto climático de comienro aparece después del preámbulo en
presente, cuando ya se ha iniciado la conversación: "Q~e hablemos. con franqueza de la Musa, de mi papá. ¿Él te mandó? Ya no importa, quiero saber.
¿Fue mi papá?" (pág. 29). Éste es un hecho ocurrido hacia el final de la
novela.
Los sucesos se amontonan siguiendo generalmente un ritmo alternante invertido, así la muerte de Musa se da antes que el relato de su acuciante necesidad de dinero, a causa de Lucas. Los personajes o cuando menos la mayor
parte de ellos, y las situaciones aparecen de golpe en la primera parte Y luego
se van desarrollando en las tres subsiguientes.

B. Cronología
Conversación en la Catedral maneja presente y pasado. La parte en presente es cuantitativamente menor que la de pasado. Corresponden respectivamente al tiempo en que se inicia la novela, es el preámbulo al que aludía
antes, que es lógicamente lo último ocurrido, y el pasado, o s~a toda la_ rememoración hecha por Santiago y Ambrosio. Este pasado es tiempo vertical,
ya que no se respeta la lógica secuencia de lo ocurrido, sino que se resuelve
todo y además todo tiene la misma validez. La subsiguiente mezcla con el
presente viene a reforzar este aspecto. Es una visión unitaria del tiempo.

En toda la conversación sólo hay tres fechas dadas en años que influyan
directamente en la acción. Aparte hay algunas fechas históricas como la del
período de Bustamante: 1942, o la muerte de Mariátegui en 1930.

La primera de ellas se encuentra en la página 374:

"-Fue Reina de la Farándula el año que entré a 'La Crónica' -dijo
Periquito-. El cuarenta y cuatro. Catorce años ya, carambohs."
Si son catorce años antes, el asesinato se produce en el 1958.
La segunda fijación temporal es la que corresponde a la subida al poder
del general Odría en el año 1948 :
"Di dinero y fui el primero en remover cielo y tierra para convencer
a la gente que apoyara a Odría el 48, porque tenía fe en él." (pág. 425).
La tercera se refiere a la posible reelección de Odría en el año 56:
"-Entonces, el 56 subirá a la Presidencia algún señorón -dijo él bostezando-. Y tú y yo nos iremos a descansar de estos trajines." (págs.
430-431).
Esto indica que la acción política de Bermúdez se desarrolla en el intervalo
comprendido entre el 48 y el 56, sin ocupar el período completo, pues es
llamado después de la elección y sale antes de caer Odría.
El resto del pasado es una amalgama de acciones no determinadas por fe-

chas exactas y se ven frecuentemente interrumpidas por aseveraciones en presente, que muchas veces desencadenan nuevas rememoraciones o contribuyen
a explicar lo que a la sazón se relata.
Es interesante señalar que algunas de las acciones son simultáneas, pues
Ambrosio conoce una parte del todo y Santiago otra, que aunque se desarrollan a diferentes niveles, lo hacen al mismo tiempo. De esta manera el autor
permite que el lector tome parte activa en la realización final de la novela,
acoplando ambas partes y dándoles así sentido.
La novela abarca un espacio de tiempo bastante amplio, ya que desde que
se realiza el rapto de Rosa, la esposa de Cayo Bermúdez, hasta la conversación
sostenida en la Catedral transcurren "una punta de años", como el mismo
Ambrosio dice. En aquel entonces él era un muchacho y en el momento de
encontrarse con Santiago en la perrera ya es un hombre maduro.
Sin embargo, el grueso de la acción se concentra en el primer período
electoral de Odría y parte del segundo. Odría manda llamar a Cayo Bermúdez, luego ya estaba electo, lo que apunta con cierto margen al año 1948.
Hortensia muere en el año 58, cuando ya se ha producido el derrocamiento que siguió al segundo pronunciamiento de Arequipa. En la novela se cuenta
251

250

�que Ambrosio asesina a Musa mientras Amalia está en el hospital dando a
luz a Amalita Hortensia y en el momento en que los dos hombres conversan
en la Catedral la niña tiene una edad aproximada de cinco o seis años:

"La chiquita se llamaba Amalita Hortensia y tendría cinco o seis años
ya, niño." (pág. 102).
de lo que se infiere que la conversación tiene lugar en el 1963-64. De cualquier manera ésta es una información no del todo fidedigna, pues durante
la investigación de la muerte de Musa, después de enterarse Santiago de que
su padre estaba involucrado en el sórdido asunto, se entrevista con él y allí ve
a Ambrosio por última vez, hasta que se encuentra en la Perrera:
"-¿Te acuerdas la última vez que nos vimos? -dice Santiago--. Hará
unos diez años, en la puerta del Regatas." (pág. 402).
También en el momento del reportaje de la muerte de Musa:
"Diez años sonándote con ella, Zavalita, si Anita supiera creería que te
enamoraste de la Musa y tendría celos." (pág. 372).
Estos dos testimonios de Santiago Zavala hacen pensar que la conversación
no se desarrolla en el año 64, sino en el 68.

C. Ubicación espacial
Espacialmente volvemos a encontrar una dualidad: Santiago no ha "pasado del Km. 80" mientras que Ambrosio y su radio narrativo abarcan todo el
Perú e incluso hay menciones a países extranjeros. Es innecesario decir que
por la diferente posición social Ambrosio y Santiago coinciden pocas veces en
el mismo lugar, sus encuentros se deben o a la casualidad, como el encuentro
de la perrera o al hecho de ser patrón y criado.
Las acciones se desarrollan principalmente en Lima, de la que se nos dan
abundantes descripciones:
"Desde la puerta de 'La Crónica' Santiago mira la avenida Tacna,
sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de
avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris." (pág. 13).
"La neblina blanquea los árboles del Parque, las torres de la iglesia se
desvanecen en la grisura, las copas de los ficus oscilan..." (pág. 30).

No se omiten los nombres de los barrios ni de las instituciones y así aparecen algunos conocidos incluso a los lectores no peruanos, por sus anteriores
novelas. Otros que le son desconocidos, aunque como es típico de Mario Vargas Llosa corresponden exactamente a la realidad. Entre los primeros están
Miraflores, Rímac..., nombres de calles como Colón o la avenida Argentina,
etc.... Entre los segundos, los más numerosos están San Miguel, barrio donde
vive Bermúdez, Limoncillo, Surquillo, etc..., las calles en que Santiago, Aída
y Jacobo desarrollan sus andanzas revolucionarias: Padre Jer6nímo, Azán.
garo; La Colmena, Jirón Chota como barrios, etc. ..
Las alusiones a otros lugares del Perú comienzan muy temprano, en la parte
uno, capítulo III, concretamente hace mención a Chincha, pueblo de donde
provienen Cayo Bermúdez, Ambrosio y Trifulcio:
"Entraron a Chincha a las siete de la mañana." (pág. 53).
En la página 60 de la misma parte se hace mención a Pucallpa por primera vez. Este pueblo aparecerá más tarde repetidas veces, pues es el pueblo
donde Ambrosio llega con Amalia, huyendo de la justicia, después de haber
asesinado a Musa:
"-Se me murió allá en Pucallpa, niño -dice Ambrosio--. Me dejó una
hijita."
Cajamarca es marco de una visita presidencial y Arequipa juega un papel
importante, ya que allí se realizan los dos golpes de estado, el abortado pronunciamiento de Espina y el que logra la dimisión de Cayo Bermúdez. Otro
lugar relativamente importante en el desarrollo de los hechos es lea, lugar a
doPde se traslada la familia de Ana.
Las descripciones topográficas no tienen una autonomía propia, sino que
son un simple trasfondo de la acción que se desarrolla frente a ellas. Están
hechas de una manera desapasionada, incluso cualquier tinte personal como
pueda ser la anotación de la sordidez de los lugares o el estado sombrío de la
ciudad no son más que simples compases de acompañamiento para el estado
de ánimo del personaje o para la acción que se desarrolla a la sazón.

D. Estructura externa
Conversación en la Catedral se divide en cuatro partes, carece de epílogo
y como en el resto de sus obras comienza con un epígrafe, en francés, como

253
252

�también es habitual. En este caso es de Balzac, de Las pequeñas miserias de
la vida conyugal.
La parte uno, que abarca un total de 203 páginas, se divide a su vez en
diez capítulos.
La parte dos tiene nada más nueve capítulos y en esta ocasión, por ser la
mixtura mucho menor, cada capítulo se subdivide por medio de espacios
muertos en varios subcapítulos más. Estos subcapítulos transcurren de una
manera muy homogénea, sólo breves párrafos, generalmente de presente, rompen la continuidad, pero muy escasas veces. El capítulo I se subdivide 11 veces, el II 8 veces, así como el III, el IV tiene 10 y el V 7. El capítulo VI
tiene nuevamente 8 y el VII 9. El VII y el IX tienen 7.
La parte tres vuelve a ser como la primera. La acción, personajes y tiempo
cambian de un renglón a otro sin previo aviso. Desaparecen las divisiones
intercapitulares de la parte dos. Ciertamente las historias no se amontonan
en tal cantidad y con tanta rapidez como en la parte uno, pero de cualquier
manera es preciso que el lector preste su completa atención al transcurso de
las acciones para poder captar su verdadero significado, ya que muchas veces
la concatenación es cíclica, se repiten patrones y además, gracias a la verticalidad del tiempo, un mismo asunto puede ser observado desde distintos
ángulos. Esta parte tres consta únicamente de cuatro capítulos.
Siguiendo un ritmo alternante, la parte cuarta y última es básicamente parecida a la dos: cuenta con divisiones intercapitulares. A partir de un espacio
muerto el autor desarrolla únicamente una acción, sólo interrumpida por la
conversación de Santiago y Ambrosio en presente o algunos otros cambios
que se relacionan con lo tratado en el subcapítulo. En esta parte se encuentran
las soluciones a muchos enigmas que el lector desconocía. Tiene ocho capítulos y éstos cuentan con las siguientes subdivisiones: capítulos I al IV se
fraccionan cuatro veces cada uno, el V y el VI tres veces, así como el VII y el
octavo.
E. Diferentes historias

La historia contada es en realidad la misma, sólo que Santiago cuenta una
parte y Ambrosio otra, cada quien la que ha vivido, la que le es más afín.
Hacia el final del libro el lector averigua con exactitud cuál es la verdadera
estructuración y continuidad de la historia, ya que al principio sólo ~e aprecia
una mera coincidencia de nombres. El artificioso desarreglo temporal contribuye también a crear esta impresión, a la vez que mantiene hasta cierto punto

254

el interés del lector, ya que el autor va llenando zonas de vacío que anteriormente había dejado con intención. Esta cerebralidad es característica del
autor, pues se presenta en todas sus obras, no únicamente en ésta.
Como elemento unitivo entre esta amalgama de situaciones o acciones pertenecientes a un todo orgánico, está la conversación en presente, cuyas frases,
aparentemente salpicadas al azar, van dando la pauta de las rememoraciones,
marcan generalmente el comienzo de una tirada larga de recuerdos o bien los
van dirigiendo, actuando de contraste con lo dicho en el pasado, es decir, que'
le sirve al autor como anclaje en el presente, como vuelta a la realidad.
El tema a grandes rasgos puede resumirse como la exposición de las corruptelas políticas y morales del período odriísta, no sólo por parte de los
directamente relacionados con las altas esferas políticas, sino también por parte
de sus sirvientes y allegados. Espina, brazo derecho del presidente Odría, hace
llamar a Cayo Bermúdez, que más tarde actúa como servicio de inteligencia
al estilo staliniano, policía, matón, chantajista, todo en uno. Se busca una
amante, Hortensia, la que en unión con su amiga Queta satisfacen sus ansias
de voyeurismo de lesbianas y que además le sirven para suministrar de amantes y bacanales y por tanto de secretos pecaminosos a su colaboradores. Entre
los más perjudicados están Fermín Zavala, Ferro y Landa. El primero es padre, además del Chispas y la Teté, de Santiago, uno de los protagonistas de la
novela, protagonista en sentido restringido, ya que en el propio no se encuentra en la novelística de Mario Vargas Llosa. Precisamente a Fermín
Zavala le transpasa Bermúdez el chofer, Ambrosio, con el que Fermín Zavala
tiene contactos homosexuales.
En este período Ambrosio, coprotagonista de Santiago, conoce y mantiene
relaciones con Amalia, que luego es despedida por culpa de Santiago y Popeye, dos adolescentes todavía, y pasa a trabajar a casa de Hortensia, después
de haber trabajado en una fábrica propiedad de Ferrnín Zavala. Allí conoció
a Trinidad, tuvo un aborto, vivió la muerte de Trinidad y casualmente se
encontró con Ambrosio, que indirectamente le proporcionó el trabajo en casa
de Bermúdez, con lo que el círculo se cierra.
Santiago participa en la vida política de la Universidad de San Marcos y
es complicado y apresado por Cayo Bermúdez, con objeto de perjudicar a su
padre. Cayo Bermúdez, odiado por casi todos sus colaboradores, sufre dos
pronunciamientos en Arequipa. El primero, traicionando a su amigo Espina,
es sofocado, pero el segundo logra derribarlo del poder, pese a la desmedida
simpatía y apoyo que le brinda el presidente Odría. Después de esto sale del
país, al que no volverá hasta mucho después, cuando todos los hechos se han
consumado.

255

�Después de la detención Santiago llega a la ruptura con su familia. Entra
a trabajar en un periódico, "La Crónica", y por una casualidad le adjudican
el reportaje del asesinato de Musa, la ex-amante de Cayo Bermúdez, llevado a
cabo por Ambrosio, que de esta manera cree beneficiar a don Fermín, al que
admira profundamente. Así se entera Santiago del secreto de su padre. Esto
y su matrimonio con una muchacha humilde acaban de separarlo de su familia, con la que no se reconcilia, y aún así de una manera muy fría, hasta
después de la muerte de su padre.
Mientras tanto Ambrosio ha tenido que huir a Pucallpa, ayudado por su
amigo Ludovico, que después de su heroico comportamiento en el segundo
pronunciamiento de Arequipa es promovido y llega a ostentar el cargo de
oficial de policía. En Arequipa es estafado por un pariente del mismo Ludovico, nace su hija y muere Amalia, que le había seguido hasta allá. Cuando la
situación monetaria se le hace insostenible, roba un camión y con el producto
de la malventa emprende nuevamente el viaje de regreso, dejando a la niña
con una vecina que se compromete a cuidar de ella.
Ya de vuelta en Lima, su calidad de semiprófugo le dificulta la consecución
de un trabajo, hasta que logra encontrarlo en la sórdida Perrera Municipal.
Allí es donde se encuentra con Santiago, que ha ido a buscar a su perro Batuque. Se reconocen, se saludan y Santiago lo invita a cenar en un cafetucho
llamado la Catedral, donde se efectúa la conversación.
Los episodios o bien son contados por Santiago o por Ambrosio y no hay
una sola conversación sino varias. Lo más claro., más que agruparlos por conversaciones, es ir agrupando los episodios temáticamente y por el sujeto, según
sea uno u otro el que relate.
Puesto que la conversación en presente es el punto de partida toda la extensa rememoración pasada la llamaré O, indistintamente sea Santiago o sea
Ambrosio el que hable.

~a conversación con Garlitos es superpuesta a la actividad periodís-

tlca por la razón de que el tiempo y el o los temas son los mismos lo
que c~bia es el tratamiento, simplemente. Garlitos es el interloc~tor
~e Sanuago y su conversación tiene aproximadamente el mismo valor
mtroductorio o explicativo que pueda tener la conversación O. C1 es
su amistad, noviazgo y matrimonio con Ana.

"6Ambrosio cuenta con un campo narrativo mucho más amplio en proporc1 n:
E

=

Bermúdez político y su gabinete de gobierno.

E1

=

E2

F

E3

=

=

Vida privada de Bermúdez.

F1

=

F2

=

Fs

=

B

=

Amalia en la fábrica después del despido de la casa de los Zavala.
Trinidad.

G

=

Hipólito y Ludovico, Ambrosio. Actividades policiales.

G1

G2

=
=

Gs

=

C

256

=

Corresponde a la vida familiar de Santiago antes de abandonar el
hogar paterno. A1 incluye los intentos de Santiago y Popeye con
Amalia.
Vida universitaria. Amistad con Aída y Jacobo. Actividades políticas.
Conversación sostenida con el difunto Garlitos, muerto probablemente de cirrosis hepática. En este apartado C se incluyen todas sus actividades periodísticas. Por supuesto este apartado no es homogéneo.

Prácticas perversas de Hortensia, Queta y Bermúdez con Cristina
Landa.

=

se subdivide en:

=

Relatada por Amalia como sirvienta de Hortensia en la casa de
San Miguel.
Prácticas lesbianas de Queta y Hortensia, fundamentalmente, frente a Bermúdez.

D

La parte correspondiente a Santiago, es decir la vivida y la contada por él

A

=

Pasado de Bermúdez en Chincha, su pueblo.
Coaliciones contra Bermúdez.
Bermúdez con Ambrosio.

H

I

Muerte de Trinidad a manos de Hipólito y Ludovico.
Trifulcio, desde su aparición en Chincha hasta su muerte en Arequipa.
Ludovico y Ambrosio con motivo del asesinato de Musa.

=

Amalia con Hortensia después de la huida de Bermúdez.

H1

=

=

Lucas.

Asesinato de Hortensia.

257
Hum-17

�¡1
¡

2

=

=

J=

Ambrosio con Queta.
Ambrosio con don Fermín.

aunque en realidad no lo es tanto, ya que se limita a fragmentar un hecho y a
disponerlo alternativamente, jugando con lo ocurrido antes y lo ocurrido después. El número de variantes es de tres, ya que A1 es dependiente de A.

Amalia y Ambrosio en Pucallpa.

A grandes rasgos éstas son las diferentes acciones que forman el mosaico de

Capítulo 111

Conversación en la Catedral. Hay que tener present~ que cada ~na de ell~
engloba varias subacciones, 0 más bien se trata de acoones co~ple3as, que ~o
el desarrollo y sobre todo al relacionarse con otras se complican progresiva-

Es la parte cronológicamente más antigua, pues refiere hechos ocurridos
antes de llegar a la verdadera acción de la novela, son los antecedentes:

mente.

E-~-E-0-E-O-E-~-E-~-E-O-EO-E-O-E-0-E-O-E-0-E-~-E-~-O
- E - E2 - E - O - E. Nuevamente incide la confesión de Ambrosio a
don Fermín l 2 - O - E. El esquema es muy similar al del capítulo anterior:
una misma acción es dividida y mezclada, jugando con el antes y el después,
con la causa y el efecto, es decir el autor da a la novela. el aspecto que el
lector espera que tenga cualquier obra de Mario Vargas Llosa. En realidad
es una fría alternación, cortada por los pasajes en presente y algún que otro
elemento extraño, en este caso la importante confesión de Ambrosio.

11.

DISPOSICIÓN DE LAS DIFERENTES HISTORIAS

La disposición de las diferentes historias y acciones es la siguiente:

Parte Uno

· nza en el punto e temporalmente anterior al O, que se iniciará i~Conne
'
1 ·,
t ch
mediatamente, en la página 20. Aquí hay una breve a usion a un puno ai
mático de lo anteriormente ocurrido: la muerte de Musa, que pertenece
punto l. Luego la acción se regresa nuevamente al punto C - Ci, su status

Exactamente el mismo esquema se repite en el siguiente capítulo, el IV, en
el que O y 12 siguen rompiendo la homogeneidad de la alternancia de A y B,
que cuantitativamente se resuelve a favor de B, pues los fragmentos referidos
a la familia son mucho menos que los de la vida universitaria. 12 es igualmente único y colocado al final, como en los anteriores capítulos.

familiar.
Capítulo V
Capítulo 11
Comienza en A y no tiene ninguna homogeneidad, ya que el autor (tes~go
semiomnisciente a través de toda la obra) adopta diferentes p~ntos de v_ist~.
Cambia del círculo familiar de los Arévalo al de los Zavala. Sigue una ~cidencia de O y A se prolonga hasta la página 37, donde nueva~ente es i~terrumpido por O. Hacia el final hay una alusión temporal, Amalia ya ha sido
expulsada. Sigue:
A - A - A - A1
A-~-A-~-A- A1 - A - A1 ~

A
•
A . Se ve interrumpida esta larga ora- A1 - A - A1 - A
l
1
•
A
o - • A1. En este momento
da por un O y luego nuevamente sigue 1 ,
infiere la primera muestra de la confesión de Ambrosio a don Ferffiln, rela. d
el asesinato de la ex-amante de Bermúdez, que es el punto 12·
ciona o con
, 1
b' nte
.
O
A
O Éste es aparentemente un cap1tu o muy caro 1a ,
l '
Sigue

Es mucho más homogéneo, pues aquí la acción es única, solamente interrumpida por O. En este caso se trata del punto D.
Capítulo VI
Es una reproducción exacta del IV, Mario Vargas Llosa se complace en
enfrentar el proletario ambiente de San Marcos con el aburguesado de la
familia Zavala en Miraflores. Tampoco falta 12 •

_ A _ A-

Capítulo VII
Aquí aparece Trifulcio por primera vez, así como Ludovico e Hipólito.
Vuelve Bermúdez a la escena. Con todo ello el capítulo resulta complicado,

259
258

�presenta toda la maquinaria política, en sus estamentos altos y bajos, representados respectivamente por Bermúdez y los primeramente nombrados. En
algunos casos ya comienza a dibujarse la interrelación.
E - G - E - G 2 - E - O - E - G~ - E - G2 - E - G2 - E - G2
2
G - E - O - E - G1 - G2 - E - G2 - E - O - G2 - E - G2 - E 2
G - E - G - E - G2 - E - Gz - E - G2 - E - G2 - E - G2 - E - G2
2
2
E - G - E - G - E - G2 - E - G 2 - O - E - G2 - E - G2 - E - G2 2
2
E - Gl - E - Gl - E - G2 - E - Gl - G2 - Gl - G2 - Gl - Q - G2 -Gl - E - G2 - E - Gl - G2 - Gl - G2 - Gl - G2 - Gl - G2 - Gl - G2 G - G - G - G - E - O - E - G2 - E - G~ - E - G2 - E - G2 -- E
2
1
2
1
G - E - G - E - G2 - E - G1 - E - G2 - E - G1 - E - 12 - E - G1
1
2
E - G2 - E - Gl - E - G2 - E - Gl - E - Gi - E - G2 - E - G2 - Gl E - G2 - E - Gl - G2 - Gl - E - G2 - E - G2 - E - G2 - G2 - E - G2
E-~-E -~-E-~-E-~-E-0-~-0-E-~-E-~
E-~-E-~-E-GA-E-~E - E-~E-E-~-E-~
E-~-E-~-E-~-U-~ - U-~-U - ~-U-~
f i l - ~ - l i - ~ - l i - ~ - l i - G2 - l i - ~ - l i - ~ - l i - ~
EA - G - EA - G - EA - G2 - EA - G2 - E - G2 - E - G2 . En este momento
2
2
aparece Ambrosio
hablando con Cayo Bennúdez, a cuyo servicio va a entrar: E 3 - G2 - E3

G

En este capítulo la confesión de Ambrosio ya va tomando forma, si bien
el lector todavía no la asocia ni con Ambrosio, ni con la muerte de Musa.
Capítulo X

-

2

E -

-

E-

E3

-

E-

E3

-

Este último capítulo de la parte I ya representa la afluencia de todas las
historias primarias: la Universidad, Aída y Jacobo, el Partido, en su dimensión temporalmente primaria B, la visión retrospectiva y más indiferente hecha frente a Garlitos C-, su vida familiar A- y la política oficial: Bermúdez: E. Por supuesto continúa la conversación con Ambrosio, que es la que
cierra la parte uno.
Parte Dos
Ya he indicado que esta segunda parte se compone de nueve capítulos, compuestos a su vez de varios subcapítulos perfectamente delineados tanto temática como tipográficamente.

E - O.

Capítulo I
Capítulo VIII
B - C (elemento nuevo) - B - C - B - C - B - C - B - C - B - C B-C - B - 0 - B - C - B - 0 - C - B - C - 0 - C - A - B -A-B
A-C - A - C - A - C - A - C - A - C - A - C - A-C-A-C-A
C-A-C-a - C-A-0-B-0-B - 0-B-0-B-C-B-A-B
C-B-A-B - C-B-A-B-C-B - A - B-C-B-C-B-C
B-C-B-C-B-C-B-C-B-C-B-C-B-0-B-C-B

C-bC-B-C

Fl - F - C - Fl - EG - C - Fl - E - C - Fl - E - C. La colocación es aparentemente al azar, pero en realidad no es así, por ejemplo,
en la página 232 - E se relaciona directamente con el siguiente, ya que el
descontento de Bermúdez provoca la expulsión de Carlitos de la redacción del
periódico, hecho comentado en el capítulo siguiente por él y Santiago.
Capítulo II
Fl - E -

G-

Fl -

E-

G - E-

G -.

Capítulo IX
0--G2-GI--O-F,-0-C2-E-GI-O-E-0-G2-E-Gl - E - O - E - O - G2 - GI - E - G2 O - E - O - E - GI - O - G2 - E - O - E - G2 - E - GI - O - E - O - E Gl - O - E - GI - O - E - O - E - GG2 - E - GI - O - EG2 - O - E - O - E
G2 - E - G1 - O - E - O - EG2 - E - GI - E - EG2 - E - O - E - O - EG2
Gl - O - GI - EG2 - E - O - E - GI - O - EG2 - E - GI - EF - O - EF GI - EF - OE3 - Gt - E - OE3 - E - OE3 - G2 - GI - I1 - (comenaci6n de
Ambrosio con Queta) - E - GI - E - 11 - EG2 - GI - 11 - E - GI - 11 - E
Gl - JI - G2 - E - G2 - GI - G2 - 11 - EG2 - GI - E - 11 - E - EG2 - E
GI - EG2 - E - EG2 - E - GI - EG2 - E - G2 - Gl - G2 - E - G2 - GI - EF
Gl - G2 - EF - G2 - G1 - E - G1 - G2 - E F - G2 - EF - G2 - EF - G2 - 12
G2 - EF - G2 - 12 - G2 - EF - G2 - EF - G 2 - 12 - G2 - EF - G2E - 12
G2 - EF - G2 - E - 12 - G2 - 12 - G2 - 12 - G2 - 12.

260

Capítulo III
F1F2 -

EC -

CO -

Fl -

Ec -

C-

Fl F2 -

S-

C -.

Capítulo IV
Fl - E2 - G - Fl - E 2 - G - Flll AO - D - E - ACE2 - .

E 2 - G - Fl -

EB -

AO - D - E

261

�Capítulo IV

Capítulo V
Fl -

E3 -

CAO -

D - E3 -

CAO -

D-

E3 -

G - G2 - G - G2 - G - G2 - GG2 - E - G2 - G - E2 - G2 - G - G2 - G
E - E2 - GG2 - E2 - E - E2 - E - G - EG - E2 - G2 - E2 - E - G - E
E2 - E - E2 - EG - G - EG - G2 - G - E - G2 - G - EG - G2 - E - G2
GG2 - E - GG2 - EE2 - GG2 - EE2 - GG2 - G - E2 - G - E - GG2 - E GG2 - EE2 - G - EE2 - Ge2 - EE2 - GG2 - EE2 - E2 - EE2 - E - E2 - E
E2 - E - E2 - E - GE2 - E - G - E - G - G3 - G - G3 - G - G3 - G - G3

CAC-.

Capítulo VI
Fl -

E-

G-

Fl - E - G -

FlE -

E -

12 -

G-

12 -

G 12 -

G - 12

G-G3-G-G3.

Capítulo VII
Fl -

GF2 -

CE20 -

Fl - EF2 - CE2 -

FIG -

EF2 -

Parte Cuatro

CE2.

Vuelve a emplear el sistema de la dos, más ordenado y con más subdivisioCapítulo VIII
Fl - F - G -

nes que las primera y tercera.
FE2 -

F-

G-

FlE2 -

EF -.

Capítulo I
Capítulo IX
FlE2 -

O-

F2 -

oc -

H -

F2 - C - H -

r.

C- O-

Co -

/ F2 -

CA -

O-

CA -

O- CA -

O-

J- O

Ac / O -

J-O-J

Capítulo II

Parte Tres

O - Cl - O - Cl - O - Cl - O -Cl - 0/ - F2 - Cl - O - Cl - O - Cl - O
Cl - O - Cl - O - Cl/ O - J - O - J - O - J - 12 - J - O.

En esta parte tres vuelve Mario Vargas Llosa a emplear el recurso de la
alternancia.

Capítulo 111

Capítulo I
C-1 - 0 - 1 - c - 0 - I - C - 1 - C - 1 - 0 - I - O - I - 0 - I - 0
J:&gt;.-Q-1-0 - 1 -O-IC-O-CA - O-CA-O - CA-O-CA-0
CA-O-CA- C-CA-C-CA-C -CA-C-CA-C-CA-0-C.

O - CA - O / 11 -

/ Cl -A -

Cl - / J -

O-

J -

O -

J /.

Capítulo IV
Cl C -

Capítulo 11
E2 E2 -

F3 -

F 3-

E2 F-

G-

E2 -

F3E2 -

F 3 - F.

Hl -

262

H - Hl -

E2 -

F-

E2 - F3 -

E2 -

F3

Cl C -

Cl e Cl C/ 11/ C 1 C / O-J -

O-

J- O-

J

0/

Capítulo V

Capítulo 111
H -

F3E 2 - F -

ClC -

l --

J- .

ClA 12 1112 -

O - ClA - / 11 12 11 12 11 12 11 11 - / J - O - J - O-.

1212 -

12 -

11 - 12 -

11

263

�dad. es la ~tencionada semiomnisciencia del autor, que es Jo que básicamente
le diferencia de sus novelas anteriores.

Capítulo VI
Cl - A/ 11 (12) - 12 - 1112 - 11 / J - O - J - O - J - O - J - O - J
O-J-OJ-0 - J - O - J - 0 - J - o - J - O- J - O - O.

Capítulo VII
O - Cl A - O - ClA - O - A - O - A - O - / 11 (l-12) 12 - 11 - 12 - 11 - / J - O - J - O - J - O J - O

H1 -

12 -

I1

Capítulo VIII
O-

GA -

O -

GA - O -

A - O / F/ J -

O-

J-

O-

J-

O.

III. CONCLUSIONES
Conversación en la Catedral es, como se puede ver, una obra muy compleja
en cuanto a la heterogénea colocación de sus elementos, no a los elementos en
sí, ya que se trata lisa y llanamente de dos o tres conversaciones absorbidas
por otra, la de la Catedral, que da título a la novela. Estas conversaciones son
la de Santiago con Carlitos y la de Ambrosio con don Fermín; con seguridad
sólo se pueden fijar estas dos, ya que sólo aparecen cuatro interlocutores:
Ambrosio y Santiago ("niño", en presente, en la Catedral) , "Carlitos" y "don"
(don Fennín) . El resto de lo relatado puede estar englobado en una u otra
conversación, ya que al carecer de interlocutor el lector nunca puede afirmar
con seguridad a quién va dirigido el relato. En este aspecto la técnica de
Mario Vargas Llosa se ha empobrecido bastante, ya que no tiene ningún elemento nuevo ·y en cambio olvida algunos de sus más afamados recursos literarios, como monólogo interior y corriente de conciencia, que están escasa-

mente usadas a través de toda la obra.

~odo lo demás, la extensa galería de personajes tendientes a personajes colectivos, la ve:t~~lidad ~el tiempo, el gusto por la creación de zonas de vacío
Y. la super~osicion de diferentes historias no son innovaciones, son elementos
bien conocidos para los lectores asiduos de Mario Vargas Llosa. Temática~e~te la novela ~~oco ~iferencia ,grandemente de la anterior producción,
s~ bien la problematica pohbca es aqw muy importante, pero la situación socia! Y sobre todo la sexual siguen siendo el eje como en obras anteriores y postenores de Mario Vargas Llosa.

s:

Si -~ien Conversación en la Catedral es una obra inferior al resto de la produccion de Vargas, no es despreciable, pues sigue contando con el buen hacer
de su autor. Quizá f~: muy perjudicada por lo que se esperaba de ella, ya
que ~u auto_r la anuncio a bombo y platillo como su mejor obra. Los escritores
no tienen siempre la mejor perspectiva sobre su propia obra pese a que el
valor como crítico de Mario Vargas Llosa es extraordinario io demostró con
largue~a en su ~bra crítica Gabriel García Márquez: historia de un deicidio.
Esta circunstancia de falta de perspectiva queda demostrada por autores como
Petrarca o Cervantes,
. . no es raro pues, que el peruano Vargas haya ca1' d o en
est a f aIsa apreciación.
. En cualq~ier, caso no ha sido una obra inútil, pues dejando a un lado su posible valor mtrmseco, es evidente que el paso evolutivo intermedio entre La
casa verde Y Pantaleón y las visitadoras es precisamente Conversación en la
Catedral.

IV.

BIBLIOGRAFÍA

Conversaci6n en la Catedral. Mario Vargas Llosa, Sebe Barral, Barcelona, 1972.
Jorge, Nue va Novela Latinoamericana, Paid6s, Buenos Aires, 1969.
IIARss, Luis, Los Nuestros, Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1968.

LAFFORGUE_,

Lo aparentemente innovador no lo es en realidad. Si tomamos la aseveración de un crítico de que Conversación en la Catedral está formado por "cuatro libros estilisticamente diferenciados" enseguida saltará a la vista que no
hay tal diferenciación estilística, pues se limita a introducir una subdivisión
tipográfica y a cambiar la dosis de la mezcla, es decir que en vez de cambiar
el tema de línea a línea lo hace de página a página, señalizando con un espacio en blanco. El estilo, o sea la manera de decirlo y lo que dice continúan
inmutables a través de toda la obra. Lo único que pudiera resultar una nove-

264

I

265

�LA SOLEDAD EN LA OBRA POÉTICA DE RAFAEL ALBERT!
Lle.

ISRAEL GUAJAR.DO G.

Universidad Aut6noma de
Nuevo Le6n.

¡ Qué solo estoy a veces, oh qué solo,
y hasta qué pobre y triste y olvidado!
Me gustaría así pedir limosna
por mis playas natales y mis campos.
Dad al que vuelve ¡ por amor!, un trozo
de luz tranquila, un cielo sosegado.
¡ Por caridad! Y a no me conocéis. ..
No es mucho lo que pido. .. Dadme algo.

¡QUÉ SOLO ESTOY! ...
RAFAEL ALBERTI

Poemas de Punta del Este

PROLOGO
Básicamente, el propósito que preside la realización de este trabajo es una
búsqueda y no una demostración. Habrá que ver, primero, algunos matices
expresivos en los que la soledad corno elemento poético sea advertible y luego,
mediante los procedimientos en uso, explicar o deducir el significado específico de dicho elemento y sus implicaciones más inmediatas; esto supone una
doble dificultad, pues, por una parte, Alberti no escribe con la intención de
transmitir un estado de ánimo determinado y libre de otras situaciones aní-

267

�micas, ya que esto sería tanto como reducir al mínimo el horizonte de expansión espiritual que el quehacer poético necesita; además, los contenidos anímicos y el modo peculiar con que cada poeta los expresa son de tal manera
complejos que resultaría ilusorio tratar de reducirlos a un sistema fijo de coordenadas en donde datos aislados: amor, deseo, muerte, fueran piezas sueltas
de una construcción inmóvil; el modo de ser de la poesía precisa de un punto de vista dinámico y, en este sentido la operación que encamina esta búsqueda aparece como artificial pero necesaria. Y por otra parte, se tiene que,
la determinación del significado y sus relaciones (se alude al significado no
en sentido semántico sino en función de las posibilidades de sentido que emite
la soledad considerada como elemento poético) con los datos que lo motivan
o lo explican, es algo que implica aventura y riesgo, pues no siempre es dable
acertar con exactitud en el blanco verbal sugerido por el poeta.
Además, Alberti no sólo explota en su poesía la ambigüedad o la sugestión,
sino que, con frecuencia deja indeterminado el sentido de sus composiciones
como en el caso de "Sobre los Angeles". La indeterminación es quizá el grado
más alto del enigma poético.
Estas tres aclaraciones forman el límite dentro del cual se mueve esta

El poeta se siente otro; no tiene compromiso inmediato con las cosas. Está
en el polo sur, es decir, del otro lado, en la otra orilla.
.Pero amalgamado con su conciencia de alteridad el poeta expresa dolor o
tnsteza por el mal en el mundo:
"Al corazón del mundo le han matado
las flechas de los nuevos flecheros".

E~ estos versos la soledad es un elemento no explícito sino supuesto casi
mediante una representación alegórica.
"Ya el buque de los años
con la brújula rota
está varado."

Y luego, una imagen muy representativa del estado interior del poeta:
"Arterias infinitas,
mares del corazón que se desangra." p. 6

He aquí pues, la presencia de la soledad en los primeros intentos líricos de
Rafael Alberti.

investigación.

LA SOLEDAD EN LA OBRA POtTICA DE RAFAEL ALBERT!

l.

PRIMEROS POEMAS

SE TRATA DE seis pequeñas composiciones que publica el poeta en dos revistas
literarias por el año de 1922. En este momento tiene Alberti escasos veinte
años de edad y ya puede advertirse en sus versos la soledad como un desasimiento, un dolor y una inmovilidad.
Curiosamente, las tres primeras composiciones aluden a esa soledad y, las
tres últimas parecen dedicadas a Sofía. Se tiene entonces que los poemas dedicados a Sofía son de comunicación ( todo poema pretende comunicar, pero
aquí comunicación se emplea en contraposición a soledad) y los tres restantes
hablarán de un apartamiento o distancia con respecto al resto del mundo.
"Descalzo de las cosas,
¡ qué polo sur del alma!" p. 5

II.

MARINERO EN TIERRA

El propio título del libro es ya de su yo muy representativo• se trata de un
sujeto fuera de situación, para quien la verdadera vida exisU: en el contacto
primario y amoroso con la naturaleza y no en la artificiosidad de la vida citadina.
En ocasiones el apartamiento es voluntario y deliberadamente requerido
c~mo en el caso del soneto "Verano", pues el apartarse espera una comunicación con algo, con alguien o consigo mismo.
"Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
en largo ciervo de agua convertido,
hacia el mar de las albas claridades,
del martín-pescador mecido nido;
que yo saldré a esperarte amortecido,
hecho junco, a las altas soledades,

269
268

�herido por el aire y requerido
por tu voz, sola entre las tempestades.
Deja que escriba, débil junco frío,
mi nombre en esas aguas corredoras,
que el viento llama, solitario, río.
Disuelto ya en tu nieve el nombre mío,
vuélvete a tus montañas trepadoras
ciervo de espuma, rey del montería." p. 23

Este distanciamiento es más bien un juego verbal para emitir un deseo de
relación humana.
En realidad, muchas de las composiciones de este libro van a indicar una
soledad casi a manera de juego sugiriendo, de ordinario, un abandono:
"Novia ayer el pino verde,
hoy, novia del pino seco.
Greñas ayer para el aire,
hoy soledad para el viento."

Una indicación indirecta de la propia soledad del poeta aJeno ya de la
amada es ésta: "Sola".
"La que ayer fue mi querida
va sola entre los cantuesos.
Tras ella una mariposa
y un saltamontes guerrero.
Tres veredas:

Mi querida, la del centro.
La mariposa, la izquierda.
Y el saltamonteguerrero,

Es muy probable que la intención de "Marinero en Tierra" sea la denuncia
de la incomodidad del poeta ante la artificiosidad del mundo civilizado; es por
ello quizá que tiende hacia la simplicidad de la vida marinera. tl solo con el
mundo, pero en fusión amorosa.
De tal manera que contra la soledad angustiosa de la ciudad con sus rostros
fantasmas, Alberti busca una soledad edénica, plena y personal, que tenga
sentido de fusión vital en relación con la naturaleza.

III. LA

AMANTE

Son escasas en este libro las composiciones que directamente conducen hacia la idea de soledad; sin embargo, en algunas ocasiones este elemento tiene
que ver con estados de tristeza. El poema "Ruinas" es un· buen ejemplo de
esta actitud.
"¡ Dejadme llorar aquí,
sobre esta piedra sentado,
castellanos,
mientras que llenan las mozas
de agüita fresca los cántaros!
Niño un vasito de agua,
que tengo locos los labios." p. 109

Aquí el poeta retoma la temática del deseo de la proximidad con la naturaleza; Castilla es lo opuesto a esa compañía del mar, por eso pide un poco
de agua simbolizando así la necesidad de comunión con lo elemental.
El mar sigue siendo para el poeta el signo inequívoco de una soledad buscada con el fin de obtener comunicación espiritual, pues agua, río, mar no son
solamente una topografía grata a los sentidos sino la matización de un anhelo
de realización vital.

saltando, por la derecha."

Su clamor en pos del mar es otra manera indirecta de denunciar su soledad
y su necesidad de llenar su vida con la proximidad de la naturaleza.
"El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?"

270

IV. Dos

ESTAMPIDAS REALES

En ninguna de las dos composiciones que integran este pequeño libro aparece la soledad como algo manifiesto, pero el deseo de comunicación del poeta
con la naturaleza permite suponer que se da un distanciamiento entre la realidad que se vive y el anhelo que se quiere.

271

�V.

EL ALBA DEL ALHELÍ

. ., .
t
la concepción poética de
Este libro marca una trans1c1on importan e en
.
.
Alberti; aquí su visión solitaria de las cosas parece agudizarse.

.
l"b d
nciones de aquellos
"En El alba del alhelí, tercero y último .i rel e ca
fneras saditanas
.
·z ( )
l color azul de mu p ayeras y sa i
años ¡uveni es . . • aque
d l l l voz ta¡·ante dura, de las
"ble ( ) aun a pesar e so , a
'
ya no era posi
...
t d l to en casi todo lo que entonces
sombras iban a poner como un man o e u
escribiera. .." P· 147

,
será de aquí en adelante la conEsta declaración permite entrever como
cepción del mundo por el poeta.
.
rte del libro toma las figuras humanas de la
La soledad en la pnmera pa
1 d
do de color delicadamente
. .
ellas va reve an o un mun
1
navidad cnstiana y con
one claramente la situación de a
. d o. "Navidad", es un poema que exp
poet iza
llegada de la Virgen, sola.
"¡Muchachas, las panderetas!
De abajo yo, por las cuestas,
cantando, hacia el barrio alto.
La virgen María,
llorando, arrecida,
hacia el barrio bajo.
,,, p · 153
i Las panderetas, mue IiacltQS.

. . , del estado doloroso del solo.
El poema "El Pescador" es una repet1c1on
"Toda la noche pescando
y todo el día remando,
para encontrarte llorando.
No llores tú, niño mío,
que estos luceros del río,
verdes te irán consolando." p. 157

. el único consuelo para la soledad del niño serán
Nótese como en ellpo~1~uceros y en este caso de color verde, quizá simlos elementos natura es, os
bolizando la esperanza.

Algunas veces la soledad evidencia pérdida de alguna relación humana que
el poeta inventa para dar idea de abandono y pesadumbre.
"Me estoy quedando sin sangre.
¡ No puedo vivir, miradme!
Nunca más podré vivir,
que se me ha muerto mi amante."

La totalidad del libro muestra siempre actitudes análogas con respecto al
abandono, la muerte, el encarcelamiento del mundo y el lenguaje mismo que
es concebido por Alberti como una prisión.
Definitivamente en "El Alba del Alhelí", la soledad no está presente como
un elemento puro sino relacionado con múltiples estados de ánimo como son,
la ausencia, la muerte, el olvido, la esperanza... y, ciertamente, hay en el libro
una atmósfera pesimista y dolorida por una desdicha inconcreta que el poeta
ha venido disfrazando con estampas marineras, pero que forzosamente están
referidas a motivos no manifiestamente declarados.

VI. CAL

y CANTO

Libro escrito por los años de 1926-1927 precisamente en el año en que se
revaloriza la poesía de don Luis de Góngora después de siglos de olvido. Lógicamente, el estilo y los supuestos estéticos que se asumen corresponden sin
discusión a la tendencia barroca, la cual, persigue (en todas las artes) la repetición al infinito. Por lo que a este libro de Alberti se refiere, cabe decir
que, salvadas las distancias de tiempo y evolución artísticas, sigue a Góngora
en cuanto a la complejidad constructiva del poema (como en el caso de
"Soledad Tercera") y también en la concepción atrevida del modo de plasmar
las imágenes y las metáforas.
No en todas las composiciones del libro la soledad queda implicada en sentido existencial sino que aparece como el supuesto básico e inicial para una
posible compañía. Aquí la soledad es solamente un tema cuya proyección da
como resultado un deseo de fusión con el objeto amado que al final puede
considerarse como impedimento o limitación.
"La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.

273

272

Hum-18

�túnel mudo hacia el fondo de la tierra
rasgando iba contigo.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como una ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende." p. 243

-¡Socorro, luz, socorro!
Me estabas viendo arriba.
i Ay! me estabas tú viendo,
pero un puño de cal paralizaba
mi lengua pies y manos.
( ...)

Resulta claro que, esa soledad cósmica consigue separar amante y amada.

La misma soledad es el mismo plano cósmico del caso anterior permite al
poeta contemplar y verbalizar la presencia de la luna considerada en un contexto taurino. Lo que predica Alberti de esa luna es el reflejo inequívoco de
su propio estado interior.
' faroles, sepultado
"Gacela sin
por siete bayonetas, no de flores,
el coraz6n sin pulso y resultado,

( ...)'
Siete toros amor, y siete espadas,
rayos rectos sin curva, los tendidos
remontando y, fijándose, elevadas,
en ti, centro del mundo, virgen sola,
que arrastrabas la noche en los vestidos
y la muerte en un pico de tu cola.
( ...)

flor de percal, que, abierta en los corrales,
entre siete relámpagos de oro
moriste en las barandas celestiales." p. 257

Algunas ocasiones como en el caso del poema "Claroscuro", la soledad será
imposibilidad de comunicación impregnada de un fuerte tono dramático. Las
alusiones son deliberadamente oscuras y lo único que puede decirse de la situación humana que plantea el poema es el deseo de salvación que implica la
presencia de un "yo" y un "tú". Dicha imposibilidad es lo que imprime su

Naufragabas tú abajo, en lo hondo oscuro
Y yo arriba, en lo claro."

La
declarada para la salvac1on,
. ' la idea
.
il" impotencia
h
de muerte y el . t d
aux io acen que esta soledad sea especialmente patética.
gn o e
Es muy importante no olvidar que en este mis
lib
composición "Soledad T
,, h ch
.
mo
ro se encuentra una
'
ercera ' e a casi como una
,f . d
dades gongorinas En ell
•
para ras1S e las sole.
a e1 personaJe es un pere ·
..
ésta la forma más elemental l
,
~mo que viaJa solo. Sería
al mundo.
' a go as1 como una independencia física frente
ta La. persistencia
.
f de ciertos matices espirituales recurrentes hace ver un disnciamiento ísico y espiritual que el poeta no d
condición ontológica de la realidad del mundo.
esea, pero que pa~ece ser
Pero
, . donde con mayor clan·d ad puede apreciarse la soledad d l
la ultima composición del libro: "Carta Abierta".
e poeta es en
"¿ Qué será de mi alma que hace tiempo
bate el record continuo de la ausencia?" p. 308

Y luego hacia el final:

tono dramático al poema.
" .. .y yo -me estabas viendo--,
luz ante el precipicio de las sombras,
sin poder liberarte.
-¡Socorro, luz, socorro!
Enterrador, la noche
sin piqueta ni azada,

274

"S_abed ~e mí, que dije por teléfono
mi madrigal dinámico a los hombres ·
¿Quién eres tú, de acero, rayo y pl~mo?
Un relámpago más, la nueva vida."
,

I

La desolación es patente pues el mensaje de com "ó
1
algo efímero.
um n con os hombres es

275

�VII.

Es éste quizá el libro más rico en contenido espiritual que ha escrito Alberti.
Los ángeles son para el poeta sus estados anímicos delicadamente expresados.
La concepción de la vida que habrá de manifestar el libro al lector está
basada en la idea de que el mundo es un paraíso venido a menos en el cual
el hombre no es más que un ángel caído. El anhelo de plenitud existencial
es abolido por la desdicha o la pena; el dolor y la muerte atormentan la conciencia del poeta es un mundo sin luz.
Cabe decir que en éste como en ningún otro libro de Alberti existen tantos
elementos emotivos y tantos matices espirituales finamente intuidos por su
conciencia que es difícil decidir cuál es el que le da coherencia al intrincado
sistema emocional: todos los elementos sirven para el sostenimiento de la totalidad poética como obra acabada.
El' primer poema del libro ya es bien significativo con respecto a lo que
habrá de seguir: "Paraíso Perdido".
"A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueño, buscándote.
( ...)
Nadie lo sabe. Hombres
fijos, de pie, a la orilla
parada de las tumbas,
me ignoran, aves tristes,
cantos petrificados,
en éxtasis el rumbo,
ciegas. No saben nada.
( )
¡ Atrás, atrás! ¡ Qué espanto
de tinieblas sin voces!
¡ Qué perdida mi alma!
(. )

...

..

Silencio. Más silencio.
Inmóviles los pulsos
del sinfín de la noche.

276

¡ Paraíso perdido!
Perdido por buscarte,
yo, sin luz para siempre."

SOBRE LOS ÁNGELES

La desolación interior es evidente. Nada ni nadie podrá modificar esta manera de entender el mundo y la vida. De paraíso a infierno con carácter de
irreversibilidad.
El poeta considera su alma como un gran salón deshabitado al que los vientos hieren. Llora y lamenta su condición edénica perdida; en esta mecánica
espiritual tienen un lugar la muerte y el olvido pues ambos elementos despueblan y vacían el agua del que habla.
Alberti se considera a sí mismo como un ser sin i_dentidad y sin historia, un
fantasma en un mundo fantasma.
Existe también en este horizonte gris la presencia del bien simbolizada por
los ángeles buenos, pero en ningún momento su fuerza supera las potencias del
mal ni pueden detener el proceso de destrucción que ahoga su conciencia.
Alberti se sitúa como un ser aislado frente a ángeles belicosos e implacables;
es una torre combatida hasta desplomarse de sí misma. En un mundo tal la
búsqueda de antemano resulta carente de sentido. La vida es un acto de
muerte anticipado e ineludible.
La situación del poeta no implica su soledad únicamente sino multitud de
detalles que se le aproximan, sufrimiento, duda, pena. . . En "El Ángel del
Misterio", puede verse la asociación del aislamiento con el sentimiento de inseguridad ante lo desconocido.
"Un sueño sin far oles y una humedad de olvidos,
pisados por un nombre y una sombra.
No sé si por un nombre o muchos nombres,
si por una sombra o muchas sombras.
Reveládmelo.
Sé que habitan los pozos frías voces
(. )
No sé,
Decídmelo.

..

Que un caballo sin nadie va estampando
a su amazona -antigua por los muros.
Que en las almenas grita, muerto, alguien

277

�( ... ) Cae la monarquía de Alfonso XIII y se proclama la Repúblique yo toqué, dormido, en un espejo,
que yo mudo le dije ...
No sé
Explicádmelo."

Y además, el contenido significacional del poema no es univoco sino que
permite multitud de interpretaciones; lo cierto es que estos versos son los de
un solo que pide auxilio. El misterio, la pena, el desconcierto son datos complementarios pero también importantes.

VIII. SERMONES

y

MORADAS

Las palabras con que Alberti prologa su libro son interesantes en función
del elemento que esta investigación pretende destacar:
"Sermones y Moradas, dentro de una atmósfera todavía más dura, confusa y electrizante que Sobre los ángeles, señala casi el final de la crisis
devastadora de aquellos cuatro años míos anteriores a la República. Los
ángeles, al abandonarme, s6lo me habían dejado el hueco de la herida
por la que se escaparon como un humo deshecho. ¿ Qué me quedaba
al fin? Moradas sin aire, Sermones rebotando contra un muro, sin réplica posible. Pero tal vez una pequeña luz se adivinaba ya al fondo de

aquel túnel."

ca ( ... )".p. XII
Así pues es claro que la crisis a que el poeta alude se debe sin duda alguna
a los acontecimientos sociales y políticos de esa época. Se sitúa aquí como un
escritor comprometido. Dicha crisis parece terminar con la declaración de la
república y con el matrimonio del autor con María Teresa.
La dificultad para el examen del texto consiste en que el lenguaje es manejado al estilo surrealista en donde imágenes como ésta desconciertan e impiden ser reducidas a concepto:
"Bien poco importa a la acidez de los mostos descompuestos que mi alegría se consuma a lo largo de las maderas en las fermentaciones más
tristes que tan sólo causan la muerte al hormigón anónimo que trafica
con su grano de orujo."
Como quiera, habrá que buscar la soledad y sus aproximaciones a través
de las composiciones del texto ya que por lo dicho en el prólogo del autor al
mismo, este componente afectivo está llevado hacia sus últimas consecuencias.
"El sermón de las Cuatro Verdades", Alberti identifica su alma con un sótano habitado por cuatro desgracias: la primera es el no poder entregar todo
lo malo al olvido; lo expresa así:
''La primera verdad es ésta: No pudo aquel hombre sumergir sus fantasmas, porque siempre hay cielos reacios a que las superficies inexploradas revelen su secreto ( ... ) ". p. 383

Este escritor pretende mostrar la correlación existente entre su vida y su
obra. Y dice que su crisis tiene que ver con el tiempo previo a la instauración
de la República Española. Hay algo que puede aclarar un poco más esta relación; en la primera parte de sus obras poéticas, al principio mismo del libro,
hace él una breve sinopsis histórica de su vida y nos dice refiriéndose a los

Luego añade:
"La segunda verdad es ésta: U na estrella diluida en un vaso de agua
devuelve a los ojos el color de las ortigas o del ácido prásico. ( ... ) He
aquí al hombre." p. 385

años del 29 y del 30.
"Amor. Ira. C6lera. Rabia. Fracaso. Desconcierto. Sobre los ángeles.
( ... )
Publico Cal y canto y Sobre los ángeles. Gran éxito de este último ( ... )
Empiezo a intervenir en las luchas estudiantiles contra la dictadura del

general Primo de Rivera.
Conozco a la escritora María Teresa León, con quien me caso poco
después.

278

La última frase lo coloca como una especie de redentor a nivel humano y
allí su soledad es una pasión de martirio.
Y así siguiendo hasta llegar a la verdad última en la que se dice:
''La cuarta y última verdad es ésta: Cuando los escabeles son mordidos
por las sombras y unos pies poco seguros intentan comprobar si en los
279

�YA ES ASl
rincones donde el polvo se desilusiona sin huellas las telarañas han dado
sepultura a la avaricia del mosquito, sobre el silencio húmedo y cóncavo
de las bodegas se persiguen los diez ecos que desprende el cadáver de un
hombre al chocar contra una superficie demasiado refractaria a la luz."
p. 388
Nótese la voluntad de dejar el contenido en una especie de indeterminación
expresiva (casi no hay signos de puntuación) . Los ecos ( las voces) del cadáver son la figura del poeta en la cúspide de su lucha; la destrucción, el fuego.
En ocasiones la comunicabilidad del lenguaje en el poema se hace más claro
como en el caso de "Sin más Remedio"; este mecanismo oscuridad-aclaración
va a utilizarlo el poeta en todo el libro según quiera ser más o menos entendido.
"Tenía yo que salir de la tierra
la tierra tenía que escupirme de una vez para siempre
como un hijo bastardo,
como un hijo temido a quien no esperan nunca reconocer
las ciudades.
Había que llorar hasta mover los trenes y trastornar
a gritos las horas de las mareas,
dando al cielo motivo para abandonarse a una pena sin

"Cada vez más caído,
más distante de las superficies castigadas
por los pies de los combatientes
o más lejos de los que apoyándose en voz baja mis
hombros quisieran retenerme como pedazo vacilante
de tierra.
Veo mi sangre a un lado de mi cuerpo,
fuera de él precipitarse como un vértigo frío.
Y esta lengua,
esta garganta constituida ya para ahogar ese poco
de agua que se oye siempre en todos los adioses,
esta lengua y esta garganta me hacen pesado el mundo,
huir y enmudecer antes de tiempo.
allá abajo,
perdido en esa luz que me trata lo mismo que a un
muerto más entre las tumbas,
junto al peligro de los hombres que se pulverizan,
con la lejana tristeza del que no pudo hablar de sus viajes,
a derecha e izquierda de los demasiado solos te espero."

''Los demasiados solos", ésta es la clave que abre ese mundo de lucha e incomprensión humana en que el poeta se abate.

lluvia.
Había que expatriarse involuntariamente,
dejar ciertas alcobas,
ciertos ecos,
ciertos ojos vacíos." p. 391

El contenido de este poema es más claro que el del caso anterior; aquí, la
conciencia de no tener cabida en su patria hace a Alberti pensar en abandonar
su casa, pero, en un sentido más generalizado lo que habría que dejar sería el
mundo mismo.
En "Morada del alma" que espera la paz Alberti sufre su aislamiento casi
con rabia, con desesperación.
Y así el resto de las partes que integran el todo del libro. Va ahondando
hasta llegar a un momento climático en el cual la soledad es una pena sin
nombre. He aquí el texto íntegro de ese último poema:

IX. Yo

ERA uN TONTO•••

In~nta aquí el autor hacer broma poética y sin embargo el libro posee algo
de tnsteza entremezclada con dolor y apartamiento. Por supuesto que no es
intención del poeta hacer poesía demasiado grave pero aún así la soledad no
está aquí ausente del todo. La cuestión de leer detenidamente los siguientes
poemas:

1. "Cita triste de Charlot'' (p. 415),
2. "Noticiario de un Colegial Melancólico" (p. 424).
3. "A Rafael Alberti le Preocupa..." (p. 425).
En ellos se encontrará disimuladamente tras las máscara del humor todo un
281

280

�mundo emotivo de contenida exaltación. Véase si no este poema titulado
"Larry Semon Explica a Stan Laurel. .." .

"Angelito constipado cielo.
Pienso alas moscas horrorizado
y en dolor tiernas orejitas alondras campos.
Cielo constipado angelito.
Nunca supe nada sepelio niños
y sí pura ascen,ión cuellos pajaritas.
Angelito cielo constipado.
Preguntad por mí a la saliva desconsolada suelo
y a triste y solitaria colilla.
También yo he muerto.
La soledad en este libro no precisa ya de más aclaraciones.

X.

XI.

ENTRE EL CLAVEL y

LA ESPADA

Con el objeto de situar el momento histórico y el estado interior del poeta
por los años de 1939-1940 conviene citar algunas de sus declaraciones.
"Todavía en Madrid, escucho por radio, en una noche de febrero, la
muerte, en Colliure, de Antonio Machado. Todo había concluido. (... )
a primeros de marzo salgo milagrosamente de mi patria, camino de
Orán. Nuevamente en París, tanto María Teresa como yo nos ganamos
la vida trabajando de locutores en la Radio París Mondiale. Largas
noches de soledad y congoja. En medio del más triste y acolchado silencio comienzo a escribir La arboleda perdida ( ... )" p. XVI
Luego, ya dentro del propio libro Entre el clavel,, la espada dice:
"Si yo no viniera de donde vengo; si aquel reaparecido, pálido, yerto horror no me hubiera empujado a estos nuevos kilómetros todavía sin lágrimas; si no colgara, incluso de los mapas más tranquilos, la continua
advertencia de esa helada y doble hoja de muerte; si mi nombre no fuera
un compromiso, una palabra dada,..." p. 453.

VERTE y NO VERTE

Un pequeño libro formado por cinco composiciones alusivas a la muerte
del torero Ignacio Sánchez Mejías.
Aquí, el poeta se duele por la pérdida irremediable del torero y del amigo.
La idea de separación definitiva aparece magistralmente definida en estos
versos:

" (Por el mar negro un barco
va a Rumanía.
Por caminos sin agua
va tu agonía.
Verte y no verte.
Y o, lejos navegando;
tú, por la muerte.)" p. 439.
Aquí, el distanciamiento, la vida del solo que pierde la vida del amigo. Una
de las formas más tristes y más dolorosas de la soledad.

Bastaría lo dicho en estos dos fragmentos para -dejar plenamente evidenciado que el poeta sufre de abatimiento; su desolación interior se hermana con
ese dolor, con esa pena sin nombre.
Con los datos que han sido recopilados ya es posible decir que la razón
fundamental por la cual Alberti vive una soledad enardecida consiste en su
lucha social contra el sistema de gobierno que le ha tocado padecer y además,
por la lucha ideológica que esta actitud supone. Y, ciertamente, el desastre
de la Segunda Guerra Mundial es razón más que poderosa para que su ánimo
se contriste.
El título de la obra es sugestivo y permite suponer por el contenido mismo
que el poeta vive entre el amor y la desdicha. Entre el clavel y la espada.
Hay un soneto interesante desde el punto de vista de lo que es en el poeta
impotencia o desvanecimiento:

"Cuerpo entre yerba y pólvora soñado,
amor de brizna helada y explosiones,
sólo me diste un haz de exhalaciones
sobre un temblor de césped graneado.

283
282

�Y a que mi sangre armaste de humo helado
y grama ardida en mis entrañas pones,
prende treguas, congela mediaciones,
volviendo a yerba y pólvora mi estado.
Verde pie en el desastre, desafío
de estallada pasión y lumbre fiera
contra el helor quemado de tu empeño.
Más ¿cómo arder, si el humo ya está frío,
si el césped ya es ceniza barredera
y fue tan sólo pólvora mi sueño?". p. 464

Asimismo, la sección sexta (pp. 523-528) contiene un largo e interesante
poema alusivo al destierro del hombre de su patria y de sí mismo.
La última parte del libro (sección séptima) plantea la posibilidad del regreso después de prolongado destierro. El poeta asemeja su existencia a la
del Cid Campeador.
Al poeta a lo largo de todo el libro no parece preocuparle el problema de
la comunicación humana a nivel de relación amistosa y cordial; su problema
de soledad lo motivan su desacuerdo con el ambiente social y el sistema político de su amada patria.

XII.

Es ésta también, por incapacidad física o espiritual, otra de las formas de
la incomunicación.
Otra de las características de esa soledad albertiana son, el amor a la patria
y al hogar ausente (poema 19, página 501), el juego de poem~ dedicado al
amigo solo que llora, el recuerdo del toro abandonado y hendo en la noche (poema 22, p. 503), el toro llorando en la sombra, etc...
También hay composiciones en las que el llanto es el factor más relevante,
como ésta:
"Dejadme llorar a mares,
largamente como los sauces.
Largamente y sin consuelo.
podéis doleros. ..
Pero dejadme.
Los álamos carolinos
podrán, si quieran, consolarme.
Vosotros... Como hace el viento ...
Podéis doleros . ..
Pero dejadme." p. 511

Incidiendo en la temática del hombre que se aparta porque es otro refiere
Alberti el poema número diez de la serie dedicada a Antonio Machado, p. 516.
Otra posibilidad expresiva de la incomunicación tiene que ver con s~ concepción crítica del lenguaje en cuanto portador de significado.

PLEAMAR

Para entender cabalmente la intención de este libro es bueno citar las propias palabras del poeta, dice:
"Este es mi primer libro de poesía escrito totalmente en América, ya que
parte de Entre el clavel y la espada la hice en París y en medio del
Atlántico, viajando hacia mi destierro argentino. En él continúa agudizándose la nostalgia insufrible de la patria perdida. Mi vida comienza
a suceder entre las dos orillas del río de la Plata, con mi hija Aitana
recién nacida, el mar que me golpea y lleva a todas horas a mis orígenes, los amigos ya muertos, los nuevos que aparecen, la música. . . y
tantas, tantas cosas que han de seguir siempre conmigo hasta ese día
esperado que transportará un barco sobre una pleamar que no bajará
nunca." p. 548.
La característica más sobresaliente de esta obra es que en ella la pasión
desbordada de otros años se remansa. La soledad y la pena son lo mismo pero
como si el paso del tiempo hubiera sosegado su primitivo ímpetu. El poeta ya
no espera mucho de la vida sino que vive, según palabras de Octavio Paz,
"La conciencia de la soledad y la soledad de la conciencia".
El libro está organizado en ocho secciones en las que canta la compañía de
su hija, la presencia del mar, símbolo fijo de su aislamiento; el recuerdo de los
poetas muertos, y la pasión por la música como consuelo a su existencia desterrada.

"Iba a decir, más cuando fue a decirlo
había muerto el lenguaje." p. 517

285
284

�XIII. A

LA PINTURA

Por supuesto que la idea que genera las composiciones y el contenido de
este libro no es manifestar de manera directa los estados anímicos del poeta.
La idea que parece presidir todo el conjunto es hacer un canto de amor a la
pintura en sí misma y en sus diferentes manifestaciones ( autores, tonos, preferencias cromáticas de poeta-pintor) ; sin embargo el elemento soledad no es
ajeno a esta edificaci6n verbal pues por lo menos dos composiciones aluden
claramente a ese modo de ser del autor que toca el asunto de su vida como
un tema delicadamente frecuentado. Evocando sus años mozos, cuando era
pintor, dice:
"Feliz imagen que en mi vida
dio su más bella luminaria
a esta academia necesaria
que abre su flor citando se olvida."

4) Señor, ya no tengo dientes
ni lengua ya ni garganta
en las sombras

5) é La voz? Y a no tengo voz
ni grito para llamarme
en las sombras

6) Calla el hombre

7) Son las sombras las qtte lloran
en las sombras."

En ambos casos la visi6n del mundo en el poeta es de una devastadora soledad ya sin respuesta.

XIV.

Pol!.MAS DIVEll!OS

"Aquí se sufre )1 se llora,
se grita y llora y llora
como si hubiera el lagrimal del mundo

Los poemas que integran este libro no poseen, como en el caso de los otros,
unidad estructural; son composiciones sueltas que el poeta ha agrupado y ordenado a su arbitrio.

bajado a las entrañas
de un hombre, un triste y solo,

Hay en este libro un poema escrito casi con intenci6n de juego, en el cual,
Alberti transparenta su sentir trágico de la vida:

desamparado hombre.
Se precipita el llanto,
rueda, cae, se desploma
el llanto, y se le escucha
igual que goterones de piedras
de llanto, grito y llanto.
Vertiginosas lágrimas ardiendo,
sin luz hacia el abismo."

El poeta llora su destino de advenedi7.0 y el desamparo que es ser hombre.
El texto del otro poema es éste:

1) Los cabellos se me empapan
de sombras y estoy desnudo

"Salte el vocablo que equivoca
y tuerce el curso del poema,
poniendo al barco ante el dilema
de darse o no contra la roca.
( ...)
¡ Rimar, remar al mediodía,
rumbo a la tensa luz del verso
por la prisión del universo
libre y sin fin de la Poesía!" p. 820

La creaci6n poética es algo azaroso y el mundo se concibe como cárcel cuya
llave es la creaci6n liberadora del poeta.

"Llora el hombre.

en las sombras.

3) Grita el hombre

Nunca desaparece la nota triste del hombre solo:
2) ¿Los ojos? Ni tengo ojos
ni llanto para llorarme

en las sombras

"Noche largas en bares y cantinas,
de amaneceres sin amigo." p. 820

287
286

�Tragedia y frustración son los componentes del poema siete:
"No hagas correr, Trag.tdia,
tu sangre por encima de las venas.
Cauce oculto, temblores subterráneos.
Que la tragedia de tu sangre sea
la de angustiarse por querer hacerse
visible, sin lograrlo." p. 826

. , de abandono y pesadurob re resulta b1·en clara en esta pobre
L a sensac1on
raíz:
"Y a no sabes qué hacer, planta sin riego,
pobre raíz que el agua no sustenta,
cada vez más al aire y, más cruenta
la mano, cada vez, que te echa al fuego." p. 843

Hay, no obstante una débil esperanza:

"¿ Soy hombre-poeta-de soledad, de soledades, como para vivir lejos del
mundo de los hombres? Antes pensaba que lo era, ahora, cuando me
quedo solo demasiado tiempo, perdido el choque de mi vida con los
demás, siento que en mí se paraliza algo, remordiéndome. Y entonces
vuelvo a mis soledades con más ímpetu, más renovadas amias de contacto." p. 864.

Finge Alberti dudar un poco acerca de si realmente ha sido la soledad lo
que ha buscado, pero al final parece aceptar su condición de solo tras la cual
se esconde la pretensión del contacto humano. Para poder comunicar y comunicarse es menester haber vivido apartadamente.

XVI.

RETORNOS DE LO VIVO LEJANO

El conjunto formado por este grupo de poemas tiene una característica
esencial: se trata de situaciones y hechos pasados por los que el poeta se guía
para hacer un inventario sentimental de lo que ya no tiene, como por ejemplo,
las tardes de lluvia, los años del colegio, la casa paterna, los amigos idos,
etc...

"Más si ya al borde pido luz al día,
tal siga a la fuerza sustentada
por el agua feliz de la alegría."

El dolor por el desarraigo necesario hace al poeta deplorar esos días. Pero
en medio de todo rememora algo dulce y aún valedero, el amor de su amada
que aún posee:

Inútil raronamiento para quien vive desde antiguo en el lugar de la tris"Cuando tú apareciste,
penaba yo en la entraña más profunda
de una cueva sin aire y sin salida." p. 921

teza.

XV.

POEMAS DE PUNTA DEL ESTE

- libro de poemas la mayoría de ellos en prosa en
Se trata de un pequeno
'
,
1
1 autor reflexiona y recuerda sus días juveniles. Lo que mas preocuos que e
1 . , de España la España de sus días felices. (p. 857)
pa al poeta es su e1arua
'
La soledad es ya para este autor como su estado esencial.

España sigue siendo su dolor fundamental, por ella ha vivido y por ella
espera y anhela. En esta obra como en las que habrán de seguir, Alberti es un
hombre fundamentalmente solo. Su única consolación, la compañía de su familia y la fe en los infrecuentes pero altos valores humanos.

XVII.

BUENOS

Am.Es

EN TINTA CHINA

"Lo miro. y a el primer hombre
lo miro como yo:
Solo." p. 858

El libro proyecta la visión del hombre agradecido que fue acogido por una
tierra extraña en los momentos más críticos de su vida. Su conciencia de advenedizo no impide que reconozca en Buenos Aires una segunda casa.

y en fin, se tiene además su declaración personal y directa:

289

288

Hum-19

'

�XVIII. ORA

:MARÍnMA

Obra escrita con motivo del tercer milenio de la fundación de la ciudad de
Cádiz.
"A Cádiz, la ciudad más antigua de occidente, que abrió sus ojos a la
luz del Atlántico en el año de 1100 a. de J.C..., al celebrar ahora su
tercer milenario le ofrece desde lejos este poema un hijo fiel de su ba-

XX.

ABIERTO A TODAS HORAS

L~ composic~ón de este libro permite advertir una muy clara necesidad de
sencillez expresiva; esto es, el lenguaje poético se torna claro y al leer estos
versos p_ar~ce como si lo dicho fuera una confesión personal; esto se da como
un mov1ID1ento de mostración de intimidad casi sin distanciamiento estético.
. ~~r otra parte, se alude a una apertura espiritual o a un estado de disporubihdad el poeta está Abierto a todas horas, su disponibilidad es permanente para los demás y para con él mismo.

hía." p. 972
Las composiciones aluden al amor y al deseo y al dolor por la patria perdida. La ciudad está concebida míticamente pues dice haber sido fundada por
Menesteos, un personaje de la Ilíada.

XIX.

BALADAS y CANCIONES DE PARANÁ

Los poemas de esta obra son canciones generalmente con estribillos que operan como motivos líricos de buen alcance para reiterar las imágenes doloridas
que obsesionan al poeta. El barco, la mar, el silencio, el miedo y sobre todo
la persistencia inevitable de la sensación de abandono y olvido. Algo dice de
esto la "Balada de la Nostalgia Inseparable".
"Siempre esta nostalgia, esta inseparable
nostalgia que todo lo aleja y lo cambia." p. 1028

También el amigo ausente tiene un lugar en el corazón de Alberti, el amigo poeta que se ha ido para siempre: Canción 24 (a Pedro Salinas) .
¡ Qué dolor que te hayas ido,
sin haberte visto más,
como yo hubiera querido;
Amigo." p. 1044

La soledad ordena todo el conjunto aunque la temática varíe en intensidad y realización; por ejemplo, la canción 42 y la 46 son algo neutras pero
no por ello carentes de significación.

XXI.

EL MATADOR

último libro de Rafael Alberti con temática taurina. Aquí el toro es símbolo de lucha en soledad. El autor los ha pensado como texto poético pero
también para ser representados. "La soledad", "Lo que yo hubiera amado"
"La estatua" son las composiciones más significativas de este conjunto.
'
La visión del mundo como desamparo es verdaderamente desgarradora.
"¿ Qué soy yo, Quién soy yo
( ...)
Murieron mis hermanos
mis hijos y mis nietos. ..
Toda mi descendencia.
He quedado yo solo."

Y remata el texto un soneto de afirmación en la fe del verdadero genuino
legítimo espíritu humano:
'
'
"Ni barbas por adentro o por afuera.
Bste es mi rostro, el mío, el verdadero.
Tengo sesenta años, sí, y los quiero
llevar como quien lleva una bandera.
Fuera más joven, y aunque no lo fuera,
cantando, como siempre, alegre espero.
Vendrá otra edad, vendrá, pero primero
se tendrá que morir la primavera.
Tengo sesenta años, amo al hombre,
al que mi siglo levantó, robusto,

291
290

�las rodillas y en paz abrió la mano.
Tengo fe en lo que creo, porque es justo.
Aquí lo afirmo y firmo con mi nombre:
'Yo Rafael Alberti, gaditano'." p. 1226.

Así cierra el poeta este ciclo de poesía, en la cual, por extraña ocasión, señala una posibilidad de unificación; se trata de esa fe, esa confianza en lo
mejor del hombre y más que nada en el amor.

XXII.

POEMAS CON NOMBRE

Versos, poemas no agrupados con mucho rigor forman este apartado. Existen, en la mayoría de los casos, poemas dedicados a personas históricas o a
seres de ficción como es el caso del poema para una de las ediciones del Martín Fierro. Son poemas de admiración, comunión y tristeza.

2. Conclusión cuasi-gratuita
Una de las causas de la limitación en cuanto al 1
. ..
fiere, ~en~ que ver ~on la soledad como elemento p~~c:,d;!::~~~:ose r::
ta a si rrusmo •al deJarse llevar por una corriente de atormentado desarraigo.
.g

S:

3. Por
.
. último
, . ' no •se, puede negar que a su conciencia
de la soledad debe
Alberti sus pagmas mas bellas
d
, d
la más absoluta fid lid d
y qu:, espues e todo, encontró su estrella en
e a a su propia naturaleza de solo frente al mundo.

BIBLIOGRAFÍA

ALBERTr,
drid, Rafael,
1972. Poesía (192(?)-1967) B·br
i wteca de Autores Modernos. Aguilar, Ma-

CONCLUSIONES

l. La búsqueda que orientó este trabajo en función de la soledad como
formante fundamental de la obra de Rafael Alberti ha dado con los siguientes
resultados:

A. Toda, absolutamente toda la producción lírica de este autor está saturada de una soledad esencialmente vivenciada.
B. Algunas veces este elemento existe como un distanciamiento necesario
para volver hacia las cosas.
C. No se encuentra nunca en este autor la soledad en estado puro sino
acompañada de otro tipo de formantes cuya complejidad expresiva nunca fue ·
posible estudiar.
D. La causa concreta de ese estado de ánimo en el poeta es directamente
relacionable con su particular manera de reaccionar contra la vida política de
su país. Pero tiene que ver, también, con sus ideas respecto al hombre y al
mundo.

292

293

�EL AMOR EN LA OBRA PO'l!.TICA DE LUIS CERNUDA

ORA. LETICIA CANTÚ DE G.
Universidad Aut6noma de
Nuevo Le6n.

INTRODUCCIÓN
LA PRESENTE INVESTIGACIÓN explora y describe el modo de ser de la pasión
amorosa en la obra de Luis Cernuda. Se parte del supuesto de que el contenido de la realidad y el deseo está saturado por la presencia del amor como
una fuerza que largamente se padece y cuya nota esencial es el no tener en
quién resonar para establecer la corriente del contacto humano.
Idealmente, el amor es la manifestación perfecta de la experiencia comunicadora o el grado óptimo de unión que puede darse entre los hombres; sin
embargo, puede ser también la forma más radical obstinada e insobornable
de la soledad. Cernuda, el poeta, participa decididamente en esta segunda
categoría.
A través de sus versos se irá buscando ese modo de ser, esa obstinación rigurosa.

l. PRIMERAS

POESÍAS

En este libro la primera manifestación amorosa tiene que ver con la naturaleza; los sentidos del poeta están abiertos a la experiencia del mundo y así,
sin rodeos, se llega a la primera muestra de disconformidad con ese mismo
mundo: la relación en que están puestos hombre y naturaleza permite advertir que no obstante el amor algo entorpece la corriente comunicadora. La
causa de dicho desnivel se da a priori necesariamente. Si el poeta desea es

295

�porque verdaderamente algo le falta; el poeta tiende hacia el mundo pero el
mundo no responde.
Pero hay algo más, Cernuda manifiesta en este libro un afán, un anhelo,
un deseo con una doble tendencia que va hacia lo amoroso y hacia lo indiferente. Ante la imposibilidad de lo amoroso busca refugio en el olvido. El
mecanismo amoroso está ya diseñado desde este momento: el poeta es un deseo, luego, un recuerdo de ese deseo y por último la nada del recuerdo del
deseo.
Abundante en desilusión, el amor a la naturaleza no tiene sentido, el amor
de deseo yerra demasiado lejos. Una posibilidad casi vergonzante de ese amor
es la que allega el sueño, más Cernuda advierte esta salida como un camino
falso, testimonio cierto de sus limitaciones humanas.

II.

Cernuda ha tenido que probar el desengaño, la amargura de las cosas sórdidas, la indiferencia y el centro mismo del hastío: aquello que importando ya
no importa.
El poeta quiere tener razón para vivir sin miedo tratando de imponer su
amor a la realidad que prohíbe y delata; a esa realidad acusa Ccrnuda para
abolirla:

"Que derriben también imperios de una noche,
Monarquías de un beso,
No significa nada." p. 55

ÉGLOGA, ELEGÍA, ÜDA

La primera composición de este conjunto manifiesta un amor elaboradamente estético hacia la poesía gongorina. Los tres poemas restantes logran
realizar secretamente la teoría mitificante de Cernuda acerca de su estilo
amoroso, el cual es notoriamente homosexual. Aunque el libro pretende la
más jubilosa exaltación de lo fálico se puede advertir con claridad que el poeta está sujeto a una serie de tensiones que provocan su desgarramiento, pues
su concepción de lo amoroso supone una ruptura grande con la realidad. Evidentemente, el de Cernuda no es el amor de quien encuentra su objeto y en
el se funda, ahonda y edifica sino el de quien ama con la cólera en punta de
los desesperados para quienes el fuego de la pasión es un incendio que va en
incremento constante, ardor tras ardor, llama tras llama, hasta la incandescencia, hasta la transparencia. Y Cernuda es así, loco de amor discurre en
torno a un centro fijo al cual habrá de volver repetidamente, cansado sin cansancio, con una luciC:ez que ningún cuerpo apacigua: el objeto de su amor
es una búsqueda sin fin, más ardorosa cuanto más asidua, en la que él y lo
amado no habrán de encontrarse nunca.
III.

UN RÍO, UN AMOR

Aquí el amor es como un río que pasa y no regresa. Característica de este
amor es su fuga silenciosa hacia imposibles latitudes creciendo misteriosamente para ahogarse a sí mismo porque nadie responde. Esta experiencia de comunicación frustrada se resume en estas líneas:

296

"Adonde nadie
Sabe nada de nadie
Adonde acaba el mundo" p. 52

Por eso la idea de fuga impera a lo largo de todo el libro; se necesita un
mundo distinto, diferente dónde establecer el imperio de los impulsos subjetivos.
Cernuda esgrime dos cosas, su cansancio y su valentía. Él necesita fuerza
para continuar su camino que ya sabe infinito y declara su virtud de haber
dejado todo por sólo un ardiente deseo. Su deseo de amor que no es sino algo
transitorio realizable únicamente en los hombres aptos por su juventud· y belleza para recibirlo pero que no se detiene ante quienes (jóvenes o no) lo necesitan.
Hay también una nota ambiental al desarrollo del amor del poeta: siempre se sitúa en lugares muy deteriorados o muy devaluados como ocurre en
estos versos.

"Furia color de amor,
Amor color de olvido,
Aptos ya solamente para triste buhardilla." p. 60
En tal estado de cosas el amor se convierte en desesperación solitaria. El
deseo nunca satisfecho en lo permanente quiere saciarse en la incorporación
de lo fálico para olvidarse de la dolorosa condición del mundo, pero como esta
salida es fugaz el poeta obstina el arrebato de su fuego para incendiarlo todo,
el mundo y su conciencia, su conciencia del mundo.
En este libro Cernuda es consciente de manera absoluta de que el amor es
una enfermedad que lleva a la muerte por el deseo.

297

�IV. Los

PLACERES PROHIBIDOS

Se abre este conjunto con el poema "Diré como nacisteis", en el cual Cernuda hace profesi6n de fe declarando su situaci6n de homosexual ante el
mundo y la vida. Es este poema ciertamente la proclamación de su propio
estilo, de su modo de ser y es además un intento de abolición de la realidad
mediante la palabra.
Tal parece que después del amor hay todo un proceso por describir ya que
el poeta pretende entonces hacer una reconstrucci6n con el vacío que queda
después de haber amado y también existe una especie de preparación para
volver a iniciar dicho proceso. El procedimiento es circular y cíclico ya que
siempre se welve a un mismo punto de partida.
Hay un mundo de amor doloroso al que el poeta debe hacer frente. Si el
amor conduce al vacío hay que enfrentarlo silenciosamente y sin oponer resistencia. Se llega a decir más claramente que el amor es una relación que
ofrece el deseo, amarga y voluptuosa, al margen de todo principio ético.
En ocasiones varias el amor y el deseo se identifican. No que sean lo mismo
sino que el poeta los iguala. Así sucede en "No decía palabras", poema en el
cual el deseo como el amor no conocen reciprocidad. Para Cernuda ese amor
y ese deseo suponen cierta renuncia a lo personal y una especie de sacrificio
en aras de lo amado; para él el amor es una forma de libertad en la que se
posee la capacidad de elegir de quién se va a ser esclavo. Pero la intimidad
de su vida se haya fuertemente matizada de apartamiento; esa marginalidad
del autor es notoria a cada paso:
"Qué más da. Tu destino es mirar las torres
que se levantan, las flores que abren, los
niños que mueren; aparte, como naipe cuya
baraja se ha perdido." p. 73

Pero sus declaraciones llegan a ser dolorosamente explícitas a efecto de que
acerca del ser de su amor no quepa duda.
"Sabes bien, recuerdo de siglos
Cómo el amor es lucha
Donde se muerden dos cuerpos iguales." p. 73

Desde este momento se puede empezar a hablar no de deseo ni de amor sino
de la violencia de una pasi6n desesperada.

298

es la meta del deseo cuyo frenesi , cuando ha pasadoavio1 ·
1 La fugacidad
•
enta. ~Jada de la pasi6n, deja s6lo la turbulencia, la conciencia del mal
la evidencia
de l.a corrupcion.
· ' C emuda que lo sabe lo expresa sinceramente'
.
como qwen no tiene a quien convencer:
"Una mano dará el poder de sonrisa
Otra dará las rencorosas lágrimas,
Otra el puñal experimentado,
Otra el deseo que se corrompe, formando bajo la vida
La charca de cosas pálidas,
Donde s~rgen serpientes, nenúfares, insectos, maldades,
Corrompiendo los labios, lo más puro.
No podrás pues besar con inocencia
vivir aquellas realidades que te gritan con lengua
inagotable." p. 76

J:i

ta ~~ete~de trascen?erse el autor mediante juegos panteístas en que todo, hase ~ o , llegara a_serlo__todo. Las cosas y los seres que el poeta ha amado
y en vida ~o ha podido fiJar, habrán de pertenecerle por entero cuando la
muerte lo iguale a todos ellos.
El amo: que el poeta ha entregado depasa las contingencias temporales y
al ~o realizarse _en el ser amado se proyecta (amor sin qué ni quién) hacia el
olvido; este olvido
·
. no es una desmemoria involuntan· a smo
un querer no ser
ya nada para siempre.

V.

DONDE HABITE EL OLVIDO

?ernuda plantea en este libro el problema de la esencialidad de su amor.
P~eramente lo expone como una huida hacia la nada, pero esta actitud no
es s~o el pretexto para declarar los límites entre los cuales su amor se ha
movido.
composiciones que en diversa medida y diferent e modo van a
darSon diecisiete
.
un registro específicamente desolado de un amor siempre solo.
1. En este poema el olvido es la máscara del amor que se evoca.
2. La búsqueda de la esencia del amor a través de la vi·da y de ¡a muerte.
3. El ~or es una experiencia inalcanzable, carente de plenitud.
4. La Juventud es con el amor; al amor el mundo destruye El poeta
es en el amor.
·
ya no

299

�5. El amor y su no correspondencia despierta en el poeta el deseo de la
muerte.
6. Se repite la búsqueda de la muerte debido a la ausencia del amor Y la
falta de respuesta al deseo.
7. El amor escapa hasta para los sentidos que lentamente se van entorpeciendo (para la perfección de los deleites carnales el poeta sugiere la
idea de que sean éstos buscados en juventud).
8. La desolación del poeta se toma en amargura cuando la fe en todo
amor ha muerto.
9. El poeta llora la destrucción del significado del amor. Su destrucció~
por el deseo, por la pasión que lenta y largamente le consume en silencio.
10. A la caída del amor sucede la soledad, pero esta es concretísima ( el poeta
sufre la soledad de unos labios no suyos) y constante. La vida es amarga porque el tiempo joven del amor ha terminado. El tiempo y los
hombres y su propia conciencia hacen del poeta un hombre en trance
de destrucción. Con todo, el amor es lo único inaccesible a la derrota.
11. El recuerdo del a.mor es idéntico a la pena.
12. El amor existe independientemente del cuerpo que lo padece. El deseo anula la inocencia; el olvido es la insatisfacción del deseo o viceversa.
13. El amor retiene lo perdido. El amor que ya no es del poeta con él va
para siempre por una voluntad de permanencia que no habrá de abandonarle nunca.
14. La vida ha pasado y nunca ha sido vivida como propia. El amor ha
pasado sin armas entre vivencias que destruyen.
15. Los hombres nunca se comunican entre ellos; la muerte ocupa el lugar del amor. El poeta es un prisionero de su propia pasión.
16. El desengaño amoroso es la muerte misma, pero ella y sus concomitancias proporcionan una idea clara de que en la vida todo escapa cuando el amor se acerca.
17. Opera esta última composición como una síntesis de lo dicho en los
otros poemas de este libro. Cemuda unifica su deseo generalizándolo,
identificándolo con el ser del mundo. El amor es una forma que se
concreta en algunos cuerpos pero que existe desde siempre y para siempre. El amor y la vida ya no son necesariamente cuerpos de adolescente,
sino la tierra y todas sus criaturas. Por un instante se siente partícipe
de las glorias ajenas de este mundo:
"Dejadme, dejadme abarcar, ver unos instantes
este mundo divino que ahora es mío,

300

Mío como lo soy '.)'O mismo,
Como lo fueron otros cuerpos que estrecharon

m is

brazos."

para luego recaer en su experiencia de incomunicación:
Como la arena, tierra,
Como la arena misma,
La caricia es mentira, el amor es mentira, la amistad es mentira,
Tú solas quedas con el deseo,
Con este deseo que aparenta ser mío y ni siquiera es mío,
Sino el deseo de todos,
Malvados, inocentes,
Enamorados o canallas.
Tierra, tierra y deseo
Una forma perdida." p. 101

Este poema habla de la pasión amorosa como algo solamente padecido;
aquí el amor no tiene salvación.

VI.

INVOCACIONES

Se abre esta obra con la declaración del amor a la figura masculina que el
poeta quiere glorificar representada por un muchacho a la orilla del mar. El
proceso es mitificante pues el joven es el aire, el mar, la vida, una flor y en
fin, la naturaleza misma. Al creer en ese muchacho cree el poeta en el amor
y en la vida.
La característica más sobresaliente de esta etapa en la obra de Cernuda es
su capacidad para ir haciendo de su amor algo universalmente valedero, superando en parte su retraimiento anterior. Al referirse a los hombres dice amarlos con la sabiduría que proporciona la soledad.
"Por ti, mi soledad, los busqué un día
En ti, mi soledad, los amo ahora.

Verdaderamente, Cernuda ha encontrado una manera más que saludable
de sublimar su pasión.

"La Gloria del Poeta" es un poema clave para entender los frutos de esta
evolución; él, como poeta que es, ha experimentado la burla de los otros, pero
301

�erige su amor como una estatua para dar testimonio de su fe en los valores
absolutos de lo humano.
Pero ese amor no pierde la esencia de trastorno que ha tenido desde el
comienzo de la pasión; es decir, Cemuda tiene conciencia de lo deleznable
que es ante el mundo su posición de hombre, y la frialdad que su concepción
amorosa supone o implica.
"La soledad poblé de seres a mi imagen
Como un dios aburrido;
Los amé si eran bellos,
Mi compañía les di cuando me amaron,
Y ahora como ese mismo dios aislado, estoy
Inerme y blanco tal una flor cortada." p. 123

Ese amor no es sino la esencia misma de la soledad.

VII.

LAS NUBES

El proceso de crecimiento del amor sigue su curso. Cemuda, se diría, crece
como individuo para abarcar un poco más el mundo que se le ha rehusado.
Su pasión, su amor, su vida es la patria perdida a quien añora sin medida;
esa España suya es eterna en sus designios espirituales, a ella pregunta para
no olvidarla.
"Tu pasado eres tú
Y al mismo tiempo eres
La aurora que aún no alumbra nuestros campos." p. 137

"Pero a ti, Dios, ¿con qué te aplacaremos?
Mi sed eras tú, tú fuiste mi amor perdido,
Mi casa rota, mi vida trabajada, y la casa 'Y la vida
De tantos hombres como yo a la deriva
En el naufragio de un país. Levantados los naipes
Uno tras otro iban cayendo mis pobres paraísos.
¿M ovi6 tu mano el aire que fuera derribándolos
Y tras ellos, en el profundo abatimiento, en el hondo vacío,
Se alza al fin ante mí la nube que oculta tu presencia?" p. 149

Resulta claro que el poeta inicia un diálogo con Dios para encontrarlo y
encontrarse. El pensamiento de Cemuda se hace solidario con sus compatriotas; su individualismo empieza a borrarse. Termina el poema pidiendo asistencia y amor a Dios:
"No golpees airado mi cuerpo con tu rayo;
Si el amor no eres tú, ¿quién lo será en tu mundo?
Compadécete al fin, escucha este murmullo
Que ascendiendo llega como una ola
Al pié de tu divina indiferencia.
Mira las tristes piedras que llevamos
Y a sobre nuestros hombros para enterrar tus dones:
La hermosura, la verdad, la justicia, cuy.o afán imposible
Tú s6lo eres capaz de infundir en nosotros.
Si ellas murieran hoy, de la memoria tú te borrarías
Como un sueño remoto de los hombres que fueron." p. 149

Importa mucho este libro en la trayectoria poética de Cemuda, pues en el
se asiste a la madurez de un amor que anteriormente se complacía en el
egoísmo.

Cemuda espera la resurrección de su patria con un amor que se llama es-

VIII.

peranza;
"Si con dolor el alma se ha templado, es invencible;
Pero, como el amor, debe el dolor ser mudo;
No lo digáis, sufridlo en esperanza. Así este pueblo iluso
Agonizará antes, presa ya de la muerte,
Y vedle luego abierto, rosa eterna en los mares." p. 143.

Otro movimiento del amor cemudiano es su tendencia hacia Dios. Pecador,
enamorado, lúcido y solitario el poeta sabe que Dios le aguarda al fin de su

camino.

302

CoMO QUIEN ESPERA EL ALBA

Una modalidad nueva del amor en Cemuda es su visión del mundo como
algo en ruinas; para él todo lo humano corre hacia la destrucción y hacia la
muerte. La presencia del hombre es, frente a Dios, algo meramente incidental; pero el poeta ama el modo de ser del mundo a pesar de su evidente desmaterialización.
La obra de arte resiste un poco más el estrago obrado por el tiempo; él a
ella se acoge: mediante el poema el poeta se sobrevive; la creación poética está
entendida como una manera de comunicar amor.

303

�. amoroso es "Apología pro vita
sua"'
, .
conterudo
.
Pero el poema mas 1:co _en
1
b0 de una pasión ya sin sentido.
d ir siguiendo e rum
en el cua1 se pue e
blimizados por el
ue sus amores quepan su
Se inicia con una apertura para q
timiento de contrición por
. luego' hay un sen
.
.
nto
adentro
de
su
amor'
sufnnue
ha . "d
el amor apasionado que
VlVI o.

"Si el amor no es un hombre, un

La solidaridad de Cemuda con el resto del mundo es clara y su tendencia
hacia Dios permite afinnar que su pasión se ha orientado hacia meta más
permanente.

IX. VIVIR

SIN ESTAR VIVIENDO

a experiencia inútil ,a los labios

(. • .)
·mporta"
p · 204
·
y o creo que te he amad o. Mas eso ya no i

- do al poeta el dolor de lo que _ya será
Sus vencidos amantes le han ense~a 1 deseo para arder en el ya sm espepara siempre impasible. Sólo le qt ~gos es sagrado y el poeta lo guarda;
El lugar que queda para os
ranza.
"d
.
amigos que ha robado el olVl o.
· amig
· os·.
''La razón era vuestra, mis
Es el olvido la verdad más alta." p. 205

.
,
. diferencia. curioso es advertir que su
Para sus familiares no tiene_ mas que m L mue~te es lo que el poeta ena. dicte tal sentir tan escaso. a
amor sea quien
·
tiempo
·
morado d e 1a 1uz desea y teme al mismo
D" s aun cuando parezca negarlo :
El poeta busca a 10
"He vivido sin ti, mi Dios, pues no ~yudaste
.
d l;dad que hizo triste mi alma.
Esta incre u •
, . h
Heme aquí ya vencido, presa facil a ora
De tus ministros ( • · .)
.
e ya sus elementos
· restituye
E ste cuerPo qu

i.J

b
Puede la gracia sellarlo todavía con un es_o
p la virtud de aquel oscuro jugo de la oliva
;;giendo al luchador y al moribundo." p. 207

Nota: Lo que se estudia en este libro
se centra en dos poemas: "Silla de
Rey" y "El César".

En la primera composición el poeta es el rey que gobierna un imperio que
es alma y nunca cuerpo. Esa tierra es la España en agonía que Cemuda presiente desde lejos; a ella rige con los signos del poema, signos con los cuales
la verdad aparece sacando a relucir la esencia espiritual que la patria fue y
será para siempre. La voluntad de piedra obstinadísima suya y de sus hermanos, que al trabajar la crean, es para Cemuda el centro de esa lucha: forjar
patria. Tanto es así que sus versos son el testimonio más inmediato de esa
verdad.

"Mi obra no está fuera, sino adentro,
En el alma; y el alma, en los azares
Del bien y el mal, es igual a sí misma:
Ni nace ni perece. Y esto que yo edifico
No es piedra sino alma, el fuego inextinguible." p. 266
Es innegable que sólo el amor, el auténtico amor, puede confiar tan ciega y
fuertemente en las fuerzas creadoras. Y Dios es su testigo para no equivocarse:
"No puedo equivocarme, no debo equivocarme;
Y aunque me equivocase haría
fil que mi error se tornara
Verdad, pues que mi error no existe
Sino por fil, y por fil acertando me equivoco." p. 267

, Q e lo diga el poeta:

Pero el ir hacia Dios supone algo mas.

u

. l
.h n · s si es obra de tus manos;
"No destruyas mi ama, o
to'
Sálvala con tu amor, donde no prevalezcan
.
ll
las
tinieblas
con
su
astucia
profunda, ,
En e a
y t 'mplala con tu fuego hasta que pueda un dia
Er:.beberse en la luz por ti creada." p. 208

304

"El César" es una posibilidad no explorada del amor. César, Cernuda, el
poeta, son lo mismo. Por esa terquedad del que quiere igualar realidad y deseo
se consigue que la razón finalmente le asista; el poeta es dueño de sí mismo y
del mundo circundante; es un amo que ya no tiraniza. La fórmula segura es
la renuncia; mediante ella, el poeta aplicará al deseo y al amor que éste allega. Así, negándose al amor es que más ama, renunciando, olvidando.

305
Hum-20

�X.

Que en el aire y en mí
Un pedazo de azul.

CoN LAS HORAS CONTADAS

A otros la ambición
De fortuna y poder;
Y o sólo quise ser
Con mi luz y mi amor." p. 234

Cernuda sabe que lo más importante de su obra ya ha sido dicho; esto lo
declara en uno de los poemas de este libro, el poema se llama "Amor en música"; sin embargo, él se deleita con las variaciones sobre un mismo tema amoroso que hará resonar incesantemente hasta el fin de sus días. Al poeta no le
queda sino poseer lo perdido mediante el pensamiento; aferrarse a lo que amó

~ero lo que el poeta pedía, la manera en que lo quería fue del todo impoSible.

es su manera de vivir en el amor:
Sería injusto decir que el poeta no lo ,
, .
su estilo de vida. lo que 'l h
_grod sus propos1tos amorosos debido a
'
a e a ocurn o es lo mi
padecen amor humano:
smo que a todos los que

"Y yo, este Luis Cernuda
Incógnito, que dura
Tan sólo un breve espacio
De amor esperanzado." p. 305

"El amor es una pregunta cuya respuesta nadie sabe."
L.C.

Pero no sólo es eso lo que desgarra al poeta, sino el no haber podido matar
del todo en él el deseo, la pasión atonnentada y larga. A Dios mismo pide que
el ser amado regrese:

CONCLUSIÓN

"Por eso insisto aún, Señor, por eso vengo
De nuevo a ti, temiendo y aun seguro
De que si soy blasfemo me perdones:
Devuélveme, Señor, lo que he perdido,
El solo ser por quien vivir deseo." p. 207

El amor para el poeta Luis Cemuda fue uno
l .
su obra; tuvo diferentes matices
y e IIllsmo a lo largo de toda
fe, de su llama, de su entre a , grados y vuel~s, pero dejó constancia de su
su posible amor. El se entr;gó t:7~' r:=~~:.

~ tm rels'edrvdas a1, objeto tácito de

' e a rea i a que sabe del deseo?

En realidad el amor en esta obra es la evocación de la pasión con un enardecimiento sin precedentes, sólo que el lenguaje empleado para expresarlo es
tanto más terso cuanto más la pasión se ha exacerbado.

BIBLIOGRAFÍA

CERNUD~, Luis, La realidad )' el deseo, Fondo de Cultura E
.
.
pres16n de la edición cuarta, 'México, 1970.
con6nuca, pnmera reim-

XI.

DESOLACIÓN DE LA QUIMERA

,
Hay un pequeño poema en este último libro del poeta que aparee~como
muy revelador acerca de cómo ha querido ser el amor de este hombre. Su
texto es el siguiente:

ANTES DE IRSE
"Más no pedí de ti,
Tú mundo sin virtud,

307
306

�CAMINOS DE LA LENGUA ESPA~OLA
FRANctsco

MoNTERDE

Academia Mexicana de
la Lengua

PR.oCEDE EL CLARO timbre de la lengua española de un metal fundido en el
crisol de la península ibérica donde se combinan las aportaciones de diferentes
razas que allí se mezclaron. Fenicios, helenos y cartagineses dieron su contribución para ella; mas antes de que arribaran sucesivamente, existió en la península una población que hablaba la lengua indoeuropea, sucesora de aquélla que originó el vascuence: es lo que don Ramón Menéndez Pida! ha llamado "el substrato mediterráneo occidental" (Ampurias, 11, 1940) y corresponde
a la época prerromana. En la toponimia y en las inscripciones con caracteres
ibéricos, subsisten sus huellas.
Dos siglos antes de la era cristiana, los romanos dan principio a la conquista,
y en unos 80 años precede al nacimiento de Cristo la escuela de gramática,
establecida en Huesca por Sertorio. Ya en los días de Augusto, desde el Tíber
hasta el Betis, sólo se habla la lengua latina, en la que se apoya el imperio.
Mas, como en cualquier conquista, la dominada iba a hispanizar en parte a
Roma, a través de cónsules, filósofos, poetas y oradores hispanos: Séneca,
Marcial y Lucano, entre los primeros. El latín de los escritores no era, ni en
la misma Roma, el del pueblo. De éste, que fue el que los españoles oían
hablar a los soldados -antes de haber escuchado arengas de Julio César-,
procedieron las lenguas romances a las que dio origen.
Cristianizada la península, al afirmarse la Iglesia por Constantino y Teodosio, el hispano --que borró el paganismo, al edificar una basílica sobre antiguo templo, en Alejandría-, fue el latín lengua del nuevo culto, como lo
había sido del precedente: los toponímicos peninsulares lo recuerdan, al atestiguar la veneración de los mártires que dieron su nombre a muchos sitios hispanos. La lengua heredada también recibió su influjo, como los documentos

309

�en latín vulgar español vienen a probarlo. Al decaer la literatura romana, escritores de origen hispano -el poeta Juvenco, el gobernador de Tarragona,
Prudencio, el papa español san Dámaso-- la renuevan con savia joven.
Al desmembrarse el imperio occidental, en el siglo V, cada pueblo quedó
atenido a sus propias fuerzas y se formaron las lenguas romances -dálmata,
español, francés, italiano, portugués, provenzal, rético, rumano y sardo-- procedentes del latín que siguió siendo la lengua escrita empleada por todos ellos.
En España penetran alanos, suevos y vándalos, antes de que los godos, germanos, constituyan un reino. Godos e hispanos se mezclan, restaurado el catolicismo y establecida la igualdad en las leyes, para unos y otros, antes separados por sus creencias.
Tal fusión se advierte en los nombres de pila y en los toponímicos. De los
dialectos germánicos aún quedaba rastro en el naciente romance español que
por la articulación de sonidos, se aparta cada vez más del latín. El vocabulario
se amplía con palabras procedentes del lenguaje científico. Toledo y otras
ciudades se distinguen por su cultura, en la plenitud de la monarquía visigoda. San Isidoro de Sevilla (570-636) da entonces sus etimologías, en que la
ciencia está sintetizada. Discípulos ilustres continúan su obra: son los santos
Braulio, de Tajón, y los obispos toledanos Eugenio, Julián e Ildefonso.
'
"La cultura de todos estos escritores -dice Jaime Oliver Asín, ~n su Historia de la lengua española, Madrid, 1941- procede de fuentes bíblicas,
patrísticas y grecorromanas, pues de los visigodos no heredamos una cultura
original, como no sea algunas instituciones jurídicas." Agrega: "De la época visigótica proceden, además, algunas de las voces griegas del español propagadas
aquí en tiempos de Justiniano (527-565), como consecuencia del dominio
político, religioso y artístico que los bizantinos ejercieron, manteniendo como
propia durante setenta años una zona interior extendida por la Bética y la
Cartaginense". Otras voces griegas, advierte, "han sido introducidas en tiempos modernos, como tecnicismos científicos...". El Islam penetró en la península en 711, y fueron " ... no mucho después los musulmanes españoles
quienes enseñaron a Europa la medicina, la alquimia, el álgebra, la filosofía,
la música; en una palabra, b. ciencia griega, que el viejo continente apenas
conocía ya, tras la invasión de los bárbaros.
"La lengua española revela en pequeños detalles esa trayectoria histórica
de la civilización: España recibió y difundió luego términos técnicos que hoy,
a pesar de la intensa modernización de la terminología científica, son todavía
internacionales..." Como los musulmanes ocuparon la mayor de la península,
exceptuadas las zonas del norte y del Cantábrico, el árabe que hablaban, "lengua semítica como el hebreo y el arameo", se unió a las lenguas peninsulares y
310

"mantuvo su hegemonía lingüística en España. Las voces que de ellas hereda
el español, en su mayoría principian con la vocal a -adalid, adarga, acicateo con la sílaba al, que era el artículo el -no leído sino escuchado-- que permanece unido al nombre: alcalde, alférez, alfanje, y perdura en centenares de
palabras que son ya nuestras y se emplean en el trato diario, en el comercio,
el arte, la industria, la agricultura. Muchas de ellas persisten sólo en determinadas regiones, como algunas de las terminadas en i: alfonsí, guadamecí.
La interjección ojalá -quiera Dios- es de los arabismos persistentes."
La conquista de España por el Islam no impidió que continuara la evolución del romance. Dividida en las mencionadas zonas del norte y del sur, en
aquélla se organizaron los cristianos, desde el octavo siglo, en León, Castilla,
Aragón, Navarra y Cataluña, con matices propios de cada una de esas regiones, en el habla. Durante aquel siglo y el siguiente, predomina el astur porque
la corte visigoda halló amparo en Toledo; en el X y el XI, trasladada a León,
la hegemonía fue para el leonés, intermedio entre lo galaico y lo castellano,
aunque se inclinaba hacia lo arcaico hispano-godo conservadoramente.
La Castilla de Hernán González se extiende, en el siglo X, hasta las márgenes del Duero, y su romance, innovador, se convierte en la lengua de los
primeros cantares de gesta, según lo confirma el mismo Menéndez Pidal en
Poesía juglaresca y juglares, apoyado en las Glosas de Silos y San Millán, hasta
convertirse en rival del leonés, al cual se adelanta.
En tanto, en la zona musulmana, los romano-godos llamados mozábares,
conservan su religión -por la que ofrendan mártires, como santa Flora y santa Argcntla, hija de Ornar Ben Hafsún-, y su lengua, asediada por el árabe;
el romance mozárabe presenta analogías con el catalán y el galaico-portugués,
que se fortalecen por medio de la España islámica, a pesar de su retraso en
relación con el castellano. Tal romance de los cristianos mozárabes, era conocido de los musulmanes, no sólo cultos, que lo entendían y aun lo hablaban.
La lengua escrita de aquéllos seguía siendo la del Lacio.
Esa tradición no se observa, lógicamente, en la zona árabiga. El dominador impuso su lengua, que sustituyó al latín, como defensora de la cultura.
Los mozárabes se vieron obligados a expresarse en ella, a la vez que en romance; la poesía arábiga les seduce, y aun el arzobispo Juan, de Sevilla, pone
en árabe la Biblia. Córdoba no fue sólo asiento de la filosofía y las artes: a
ella acuden teólogos, músicos, y poetas; el emperador bizantino obsequió a
Abderramán 111 el códice del griego Dioscórides que servirá en el siglo XIII
para los descollantes estudios de Abenalbeitar, nacido en Málaga.
Aún en el instante en que el califato va a desaparecer, brilla en Córdoba,

311

�con su mezquita, el eminente Abenházam, teólogo, poeta y filósofo, que escribió una Historia crítica de las ideas religiosas, dada a conocer por Asín Palacios, en los cinco volúmenes al autor dedicados, que publicó la Real Academia
de la Historia (Madrid, 1927-32) y cuyo tratado psicológico del amor El collar de la paloma -que Emilio García Gómez tradujo- se compara a la
Vita nova.

El mérito de la España islámica, bilingüe, no sólo fue comprendido por los
mozárabes cristianos, que conocieron el árabe a la vez que el romance; la
calidad de la literatura árabiga que también fue apreciada en la zona cristiana
de la península, como la estimó la parte culta de Europa que vio en Córdoba
el eje intelectual y científico, del que irradiaban las ciencias y las artes.
El dialecto leonés cede sitio al castellano, al mediar el siglo XI. Navarra y
León habían dejado de preponderar; si la unidad que debían al califato, los
musulmanes, desunidos, comenzaban a ceder terreno ante Castilla, que impondrá la hegemonía con su leyenda. El Cid conquista a Valencia a fines de
aquel siglo, y en el siguiente se corona emperador Alfonso VII ( 1125-1157) ,
en presencia de reyes moros y cristianos que le rinden vasallaje.
El castellano se difunde ampliamente por toda España, y pronto va a pasar
a otras tierras. No sólo se impone por razones políticas: es más flexible y
eufórico; vocales y consonantes, bien combinadas, le prestan sonoridad, elegancia y armonía con las que supera a los demás dialectos, aun antes de haber
llegado a ser lengua escrita, pues el latín ocupa ese puesto hasta los siglos de
oro de la literatura árabigo-española.
Vencen a esta brillante cultura de Sevilla y Córdoba los almorávides, bárbaros africanos, que pronto retroceden ante la civilizadora Andalucía. Sus
poetas perduran en los florilegios. Hasta los días de los vigorosos Almohades
llega el impulso de las ciencias; con Aben Said, de Alcalá, y Aben al-Abbar,
de Valencia, la literatura; con Avernpace, de Zaragoza; Aben Tofail, de Guadix, y Averroes, de Córdoba, la filosofía; con Abenzoar, de Córdoba también,
la medicina. El místico Aben Arabi, de Murcia, va a elogiar las virtudes de
Andalucía, frente a los invasores beréberes.
Al triunfar sobre el invasor los cristianos españoles, a un hijo del conquistador san Femando (1217-1252), el sabio Alfonso X ( 1252-1284) , corresponde
afirmar la castellanización de España entera, liberada.
La España del siglo XIII no tenía aún lenguaje escrito. El latín persistía
no sólo en los manuscritos eclesiásticos. Se carecía de unidad en lo escrito y
hablado, porque la evolución del romance hasta la afirmación del castellano,
había sido oral; obra del pueblo que no sabía escribirlo. Hubo de volver los
312

ojos a Grecia, Roma y el mismo Islam, para ir en pos de la unidad en ambas
formas de expresión; tal fue la segunda conquista que realizó el castellano
convertido en lengua oficial.
Alfonso el Sabio lo impuso, con excelentes colaboradores que él guiaba; tras
la poesía del Cantar de Mío Cid y de Gonzalo de Berceo, vino la prosa -sin
que por ella Alfonso X olvidara la lírica-; fue preciso poner en romance la
ciencia, antes escrita en latín o en árabe, la historia y las leyes, para hacerlas
claras, inteligibles. El Rey Sabio escribe, corrige, ordena y difunde la prosa
castellana por la península entera. La prosa de Alfonso el Sabio no reproduce
exactamente el castellano hablado: "nuestra prosa, escribe Oliver Asín, se fue
plasmando sobre el molde de la poesía romance, del latín y aun mucho más
del árabe, la lengua que más se traducía. Por eso en los viejos prosistas han
de aparecer siempre expresiones poéticas o juglarescas y giros propios de las
lenguas vertidas. Muchos sabor arábigo guarda, por lo mismo, la prosa medieval; la frecuencia, por ejemplo, con que aparece en las obras de Alfonso
el Sabio, y después en las del siglo XIV, la conjunción e, la separación de los
parlamentos en el diálogo mediante el verbo dijo, y la ambigüedad en el uso
del pronombre él, son rasgos de origen árabe."
Continuador de la obra de Alfonso X fue su sobrino, el infante don Juan
Manuel (1282-1348) , quien se esforzó en perfeccionar la prosa castellana.
Como su tío a quien admira, se propone usar solamente, en sus Ejemplos -lo
son no sólo por la moraleja-, palabras del vulgo; demostrar que bastan para
expresarse por escrito, y evita el uso de palabras próximas al latín. Busca, sobre todo, claridad, pues quiere que sus Ejemplos sean "muy llanos". Sólo por
complacer a su mejor amigo, don Jaime, señor de Xérica, se hizo voluntariamente oscuro, y advirtió por qué lo hacía. Aun en la segunda parte del Libro
de Patronio hay expresiones oscuras; mas en el cuarto libro recobra la sencillez.
Deseaba decir todo "en las nuevas palabras que se podía poner", según el
Rey Sabio lo había recomendado a su hijo Fernando; supera la prosa de aquél,
aunque en los Ejemplos persistan las monótonas repeticiones señaladas.
Faltaba acercar a la expresión escrita la poesía, balbuceante en la lírica, en
la época del anónimo autor del Cantar y en las Cantigas, donde la música impuso ritmos y voces. Contribuye a lograrlo el primer poeta lírico del siglo XIV:
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, el castellano que escribe el Libro de buen amor,
antes de que medie aquel siglo. Su vocabulario popular es más rico, abundante en sinónimos coloridos y vivaces, que le permiten expresar de varias
maneras la misma idea. En el siglo XV, Juan de Mena (1411-1456) y otros
escritores tratan de reaccionar contra ese vulgarismo; pero lo popular vuelve
a imponerse con El Corbacho (1488) de Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera. Prosiguió la difusión del castellano entre los mudéjares o
313

�moriscos que al transcribir en árabe la lengua hablada empleaban el alfabeto
árabe. Esto se llamó "literatura aljamíada".

preponderancia política e intelectual sin contraste, prosperidad duradera, perpetua". (La Lectura, Madrid, 1902).

El árabe literario tenía aún su reducto final en Granada; las poesías de
Aben Zumruk servían para decorar los muros del alcázar, y los escritos de
Aben al-Jatib daban altura y brillo al arte arábigo-andaluz; mas como en
cualquier lucha por la independencia de un pueblo, había que llegar hasta el
fondo en la reconquista de España: a los reyes católicos, Fernando e Isabel,
correspondía realizar tal acto. La consumaron el mismo año en que Cristóbal
Colón partió con ayuda de la reina hacia tierras desconocidas y aunque se
publicó una obra maestra: la Tragicomedia de Calixto y Melibea, conocida
como La Celestina, de cuya paternidad aparece responsable Fernando de
Rojas.

Como en el apogeo de Roma, la lengua era la mejor arma de conquista y
dominio; a su exaltación, estudio y cultivo se consagran los ingenios. Se tiene
presente el ejemplo que, desde Italia, al perfeccionar el toscano, dieron Dante
y Petrarca. El español prefiere e&gt;,.-presarse en el habla de Castilla la Nueva
que se adapta mejor a esas aspiraciones elevadas.

. Asentada la hegemonía de Castilla, con el castellano, reyes y nobles podían
tornar al estudio del latín. Los maestros de latín recibían honores en los palacios. En Salamanca, Pedro Mártir de Anglería era llevado en hombros de
sus alumnos, al aula donde comentaba a Juvenal. Roma servía de modelo para
el imperio español, naciente. Su instrumento sería la lengua castellana, como
el de Roma había sido el latín. La unidad ambicionada, de mando y lengua,
obligó al rey aragonés Fernando, a cambiar su dialecto por el imperante: el
castellano que hablaba la reina.
En el momento de expansión mayor de la lengua española, se aprovecha el
reciente invento: la imprenta, y los libros en castellano se multiplican. Uno
de ellos será el arte de Gramática Castellana, de Antonio de Nebrija, quien
compuso también un diccionario romance latino (1491). Después, en 1513,
colaboraría con el cardenal Cisneros en la Biblia Políglota. En el prólogo puesto a su Gramática, Nebrija traza entonces la primera historia del español. La
reina era sobria al expresarse, por reacción contra los artificios de la corte de
su padre Juan II, y su buen gusto -"no aprendida aptitud para saber elegir
las imágenes y los vocablos más adecuados, agradables y hermosos"-., influye
en quienes la rodean y comprenden que el castellano, según Nebrija, estaba
"ya tanto en la cumbre, que más se pudiera temer el descendimiento de ella
que esperar la subida".
Al iniciarse el siglo XVI --como observó Farinelli apenas transcurridos cuatro años, tras la pérdida de las últimas colonias en Ultramar de España- , ésta
se hallaba en plenitud que ningún imperio había alcanzado: " ... iba a la cabeza del mundo. Las grandes y heroicas hazañas, las peregrinaciones atrevidas,
una milicia de las mejor organizadas y de las más temibles, la conciencia nacional despierta, el ingenio español más vivo, dúctil y poderoso, capaz de ideas
más grandes y robustas que en ningún otro siglo: todo parecía prometer una
314

Lo cultivan, además de Garcilaso, entre otros, los poetas Diego Hurtado de
Mendoza ( 1503-1575), Gutierre de Cetina ( 1520-1557), Remando de Acuña (1530-1580); los prosistas fray Antonio de Guevara (1480-1545) y Alfonso
de Valdés ( +1532) , quien detesta los artificios y dice de su estilo: " ...me es
natural y sin afectación ninguna". Al recargamiento, se prefiere la selección;
pero no se desdeña lo mejor que aporta el vulgo, y el caudal de los proverbios
se enriquecerá hasta que llegue a Cervantes, en el siglo inmediato, y con él
culmine.

Al mediar el siglo XVI reaccionan sevillanos y salmantinos con opuestas
actitudes, que representan el modo de pensar de andaluces y castellanos sobre
la lengua. Son las del cordobés Ambrosio de Morales ( 1513-1591) , autor del
Discurso acerca del mismo asunto, escrito en 1546 y modificado en 1585; de
los que rodean al maestro Mal Lara ( +1514) que enseñaba en Sevilla; de los
que admiran y comentan a Garcilaso y a fray Luis de Granada (1504-1587),
y siguen a los poetas Baltasar de Alcázar ( 1540-1606) , Barahona de Soto ( 1548
a 1595) y Juan de la Cueva ( 1550-1610) . En Salamanca enseña fray Luis de
León ( 1528-1591) , que habla sobre la lengua en L os nombres de Cristo ( 1585),
y estudia san Juan de la Cruz (1542-1591 ) . Aquéllos juzgan excesiva la admiración por el habla del pueblo; " .. .el hablar bien es diferente del común",
opina Morales y fray Luis de León insiste: " . . .el bien hablar no es común,
sino negocio de particular juicio". Abundan los que discrepan sobre el prestigio exagerado del habla toledana y consideran que la de Andalucía no es
inferior a aquélla; entre ellos está el sevillano Herrera, quien dice: " ...no hay
por qué establecer preferencias regionales: la lengua perfecta es la de la 'gente bien hablada'. Castilla había impuesto su fonética; pero en los días de Felipe II, la lengua se moldea según la de Burgos y deja de aspirarse la h. Desde
entonces su actual fisonomía fonética: la misma del castellano medieval auténtica, según Oliver Asín recuerda. Existió otro grupo de escritores que rechazaba "el habla de la Corte como autoridad del lenguaje". Herrera pregunta
al conde de Haro, que la defiende: "¿qué son dicciones? ¿Son de otra naturaleza que las que se usan en todo el reino?" Para él "la lengua cortesana
es menos propia, más adulterada, como aquella que sufre más alteración por
315

�la diversidad de gentes extrañas que concurren a la corte". Fue el lenguaje
artístico el que se impuso finalmente, el que logró Garcilaso, en quien aquellos
hombres descubren la autoridad suprema de la lengua, la autoridad literaria
que cincuenta años antes echaba España en falta, cuando se comparaba con
Italia, satisfecha de su petrarca. Se le exalta, a pesar de sus defectos. "Os6
entremeter, dice Herrera, muchas voces latinas, italianas y nuevas." Para mejorar el lenguaje poético, lo hace Herrera más libre al incorporar "muchas
voces griegas, latinas, italianas o de los 'otros reinos peregrinos' ", y a.sí la hace
más digna "de la grandeza de España". . . "solemne: magnífica y rotunda".
Mas Herrera, a su vez, resulta "afectado".
Faltaba hacer del castellano una lengua apta para la ciencia, pues la verdad, en el terreno de lo divino -teología- y en el campo de las ciencias humanas, como la medicina, se expresaba aún en latín, porque la lengua romance, popular, se juzgaba inferior para emplearla en la ciencia. Felipe 11
-para la tradición, aislado en su retiro-- desde el recinto de meditación
prosigue y completa la obra de su padre, con el apoyo de la Universidad de
Salamanca, la cual por su voluntad se transforma hasta permitir que estudiantes y catedráticos hablen la lengua propia y no únicamente el latín, dentro
y fuera de las aulas. Fray Luis de Le6n fue uno de los decididos defensores
de la lengua española: " ...nuestra lengua, afirmó, recibe bien todo lo que
se le encomienda, y no es dura ni pobre, como algunos dicen, sino de cera y
abundante para los que la saben tratar." En la literatura había surgido una
nueva forma, al emplearse dicha lengua en asuntos elevados; así lo hicieron
santa Teresa y san Juan de la Cruz al hablar sobre teología y escribir con ella
sobre arrebatos místicos y cuestiones dogmáticas, la usa con sencillez, en el
habla del pueblo; el otro con pulida forma, y altos y profundos pensamientos.
Desde el Escorial continuaba el propósito imperialista -recuerda Menéndez
Pidal-: "a todas guió, dice Oliver Asín, en su tarea de cultivar y perfeccionar
el idioma, el ideal imperialista de hacer del español la lengua universal y
perfecta, convencidos siempre de que el caso de Grecia y de Roma volvía a
repetirse con creces en España". tl mismo agrega: "Que estos ideales eran
también los de Felipe II, nos lo dice su historiador Cabrera de Córdoba. Sabía el monarca latín y francés e italiano que aprendió por intérpretes; mas de
tales lenguas 'usó muy pocas veces, aunque muchas entendió con ellas, haciendo la castellana general y conocida de todo lo que alumbra el sol' . ..". Claridad que contrasta con la sombra de que se ha rodeado.
Al finalizar el segundo decenio del XVI, aún no publica Valdés el Diálogo
de la lengua (c. de 1536) ni Juan Boscán ha traducido, por consejo de Garcilaso de la Vega, El cortesano, ce Castiglione: las dos obras que servirán de
316

-

guía a los escritores de España, en el segundo tercio de aquel siglo. Perdura
-modelo en el diálogo renacentista- la Tragicomedia de Calixto y Melibea.

Toledo, que fue capital de los godos, se mantiene como pivote &lt;le la lengua -la de Castilla la Nueva, con la h aspirada, que los conquistadores andaluces llevarán al Nuevo Mundo--, y es su centro el Alcázar, embellecido
entonces por el monarca en cuyas sienes brillan dos coronas con las que impera
sobre alemanes y españoles.
De esa capital del castellano proceden los modelos que se imitan dentro y
fuera de España, porque la lengua vulgar de Toledo se ha elevado hasta alcanzar la categoría de lengua de la corte, ennoblecida, con metáforas en las
Eglogas de Garcilaso.
Como habla de los cortesanos, la imitan no solamente los nobles; el pueblo
se siente honrado por ella, pues nacida en sus labios, se fortaleció en los poemas, antes de convertirse en habla regia: es la que por voluntad de quien rige
el imperio, será pronto lengua de dos mundos, al consumarse la conquista de
tierra firme e islas en el Nuevo Continente.
Ha sido enriquecida con neologismos que proceden del griego, del latín y
del italiano, y ha quedado transformada, así, en lenguaje de artistas. Hemández de Oviedo acata ese castellano como lengua "de la casa real"; se hallara
ésta donde se hallase, en Toledo o en otra ciudad de España, y un médico
reputado como excelente prosista: Villalobos (1473-1549), aunque llegue a
criticar ciertas formas toledanas con las cuales no transige -como la aspirada
h de Sevilla-, otorga autoridad al "habla de arte", sin influjos de región o
corte alguna.
Juan de Valdés será quien trate de poner armonía entre la lengua natural
y los artificios de innovadores, al oponerse a la adopción de neologismos inú-

tiles, aunque reconociese que la cultura española requeriría el empleo de voces nuevas que llegaran a universalizarse: " ...si algunas cosas no las podemos
explicar con una palabra, dice, explicárnoslas con dos o tres, como mejor
podemos". Casiodoro de Reina sin duda recordó este parecer al realizar su
admirada obra: la Biblia en castellano, cuya inicial edición fue terminada en
septiembre de 1569.
La dignificación del habla vulgar que defendió Nebrija y a la que había
contribuido el marqués de Santillana, antes que otros, con su copilación de
refranes, tuvo eco aun fuera de España, preferentemente en Italia, con Pedro
Bembo, autor de Prose della volgar lingua ( 1525), donde opinaba que todos
estamos "obligados a ilustrar y enriquecer la lengua que nos es natural", antes
que las ajenas aprendidas en libros. Cada nación - incluida la francesa, en317

�tonces doblegada-, se consagró a exaltar su propia lengua, y varias compitieron para resolver cuál podría ser la mejor de ellas. La española, según Valdés, "noble, entera, gentil y abundante", fue declarada "la primera del mundo entre todas las modernas", recuerda Jaime Oliver Asín, en su Historia de
la lengua española. Tal fue la opinión de un siciliano, Lucio Marineo, al hablar de ellas en su obra acerca "De las cosas memorables de España", donde
afirma que " ...hace yentajas a todas las otras en elegancia y copia de vocablos", y añade que las supera "por la conformidad que tiene con la latina,
a la cual es tan semejante". Había probado esto desde 1498, el padre del
poeta Garcilaso, en su oración pronunciada en el Vaticano, "compuesta en un
latín que resultaba a la vez castellano", según puede comprobarse al leerla
en la antología del mismo Oliver Asín. Otros escribirían prosas y versos que
eran a la vez castellanos y latinos. Prosa, en Las sergas de Esplandián, incurre
en el exceso de opinar que la lengua española superaba a la latina, y otros lo
siguen: el licenciado Juan Antonio de Herrera, entre ellos, según Buceta. (Revista "Filología Española", 1932). El emperador Carlos V de Alemania y I
de España -quien según el gramático doctor Busto, maestro del príncipe, era
polígloto y podía hablar sin intérpretes con los representantes de las naciones
a él sometidas, pues dominaba la lengua de cada uno- puso especial empeño
en difundir el castellano, para realizar el propósito de Nebrija y los reyes
católicos: imponerlo como lengua universal, imperialmente.
Como César, el nuevo Alejandro deseaba "hacer del mundo una sola patria
universal, cuyas gentes viviesen en mutua amistad y concordia, con una sola
lengua...". Mas apenas en 1517 había conocido la patria de la reina María
aquel joven que aunque "hablaba francés y flamenco, y conocía algo el alemán e italiano, ignoraba el español". (Oliver Asín.) Aún necesitaba intérpretes.

Cuando ante Paulo III, en Roma, desafía Carlos V, el 17 de abnl de 1536,
al rey de Francia, a quien señala como enemigo de la cristiandad y lo reta
a singular combate, habla en español; y al interrumpirle el obispo representante de aquel rey, que pretextó no entender esa lengua, el emperador repuso:
" ...entiéndame si quiere, y no espere de mí otras palabras que de mi lengua
española la cual es tan noble, que merece ser sabida y entendida de toda la
gente cristiana". Obligaba a quienes deseaban solicitar algo, que la hablaran,
lo mismo en Italia que en Alemania, y él "respondía en español hablándoles
mansa y agradablemente". Sus embajadores siguen tal ejemplo, en Venecia y
en otras ciudades, según recuerdan varios escritores. Su actitud se refleja en
frases y relatos anecdóticos: "en el Paraíso, Dios habla en castellano, por ser
lengua creadora y divina". ¿Cuál mejor, por consiguiente, para dirigirse a él?
Carlos V solía decir que "para hablar a Dios", la castellana "era la lengua
que empleaba". Gisbert confirma que "para plorar, la española" era la lengua
indispensable, y Castillejo, en el Diálogo entre el autor y su pluma, da testimonio de que en las Indias se enseña y adorna. Aquí, en el Nuevo Mundo, se
enriquecería con abundantes voces de las Antillas, de México, del Perú y de
otras partes. Mientras, en el Viejo Mundo, cunde y arraiga en varios países;
en Italia, sobre todo. Se habló en Holanda y Bélgica -el emperador había
nacido en Gante--, los humanistas la estudian. Los alemanes, según el licenciado Villalón, se "holgaban de hablar el castellano". En Francia la mayoría
podía entenderla, dice el señor de Brantome, en sus Rodomontades. Allá y en
Inglaterra se editan obras en español, como en nuestros días se hace en los
Estados Unidos y otros países que hablan idiomas diferentes.

En 1518, al reunirse las primeras Cortes en España, los procuradores le ruegan que hable castellano, para entender más pronto a sus vasallos y para que
éstos le entiendan. El contestó que se esforzaría en hacerlo; mas en 1520 no
lo ha aprendido y los españoles se desesperan. Eso explica en parte por qué
la primera de las cartas de relación de Cortés va dirigida a doña Juana, la
madre de Carlos V. Mas algún tiempo después lo entiende y lo habla correctamente. Ante el senado de Génova inicia un discurso con estas palabras:
"Aunque pudiera hablaros en latín, toscano, francés y tudesco, he querido
preferir la lengua castellana, porque me entiendan todos". Lo que significa,
sin duda, que los genoveses también la hablaban. Cunde el ejemplo dado por
el emperador, y sus vasallos de otros países lo imitan en el aprendizaje y en el
uso de la lengua española.
318

319

�LA EVOLUCIÓN POÉTICA EN LA OBRA DE LUIS CERNUDA
Da.

LEÓNIDAS

Moscon1 G.

U.N.A.M.

LA

de Luis Cernuda es un cuerpo verbal en movumento. Un
cuerpo vivo que emite señales que buscan la trasparencia. Nace como la fuerza de un deseo que trata de incorporarse a la realidad que niega, al mundo
que se rehúsa.
OBRA POÉTICA

El poeta, del otro lado de la vida, dice del desengaño de su amor y de su
atormentada sensibilidad. Ni los sentidos son capaces de gozarse en lo elemental y la conciencia sufre la soledad enardecida que ningún cuerpo acompaña.
Cernuda expresa su urgencia de compañía en términos que suponen su desgarramiento interior:
"Quiero como horizonte
para mi muda gloria
Tus brazos, que ciñendo
Mi vida la deshojan." p. 24

Él reconcentra su silencio y deja que su sueño viva de la palabra, como un
astro que se consume en su propia incandescencia. Hay que seguir la trayectoria de esa voz y de esa luz que no termina.
Habrá que preguntar por el deseo. Éste es una fuerza, una potencia del
espíritu que se dirige hacia algo, hacia alguien.
La primera vez que aparece en la obra se presenta como un afán, como un
esfuerzo del deseo, intemporal y solo. Luego será definido por la meta a que
tiende; el deseo va en busca del amor no para ensalzarlo gloriosamente sino
para convertirlo en olvido. Se manifiesta a través del tiempo como una perturbación dolorosa que aleja y enajena la paz de la conciencia y se puede saber

321
Hum-21

�que existe como una prolongación del poeta en pos de lo imposible. La posibilidad de la comunicación es aquí una e.xperiencia de soledad.
El amor que busca el deseo es subterráneo e irrealizable. El poeta disfraza
y desenmascara su homosexualidad mediante la mitificación de lo fálico en la
serie titulada ":E:gloga, Elegía, Oda." La voz del deseo es un canto de amor
a ese dios imposible que trasciende tiempo y espacio pero que carece de fundamentación. Vive el poeta el triste sacrificio donde oficia el sexo sus placeres
más profanos.
Pero Cernuda no siempre podrá ser congruente, coherente y consecuente
con su propio sistema pues su conciencia puede experimentar el remordimiento. Este dolor se presenta cuando la pasión disipa el arrebato de su fuego y
queda esa conciencia desnuda ante sí misma.
Cemuda nunca alega tener razón pues sus palabras dan testimonio solamente; aunque en ocasiones parece abanderar su amor contra el mundo.

"Mas este amor cerrado por ver s6lo su forma
Su forma entre las brumas escarlata
Quiere imponer la vida, como otoño ascendiertdo tantas
[hojas
Hacia el último cielo,
Donde estrellas
Sus labios den a otras estrellas,
Donde mis ojos, estos ojos
Se despierten en otros." p. 55
En "Los placeres prohibidos" el deseo y el amor defienden abiertamente y de
un modo radical el fruto de sus inclinaciones: he aquí el cambio de actitud
respecto a las composiciones anteriormente estudiadas. En la primera parte
de la obra, el poeta se sitúa para proclamar su estilo de vida y hace la declaración explícita de su realidad personal:

"Tu deseo es beber esas hojas lascivas
O dormir en esa agua acariciadora.
No importa;
Ya declara,i tu espíritu impuro." p. 65

"Tú nada sabes de ello
T'
,
u estás allá, cruel como el día .
día, esa luz que abraza estrechamente un triste muro
n muro, ¿no comprendes?,
.
Un muro frente al cual estoy solo." p. 67

i

Tal estado de cosas propicia el anhelar u
.
., , .
o un olvido absoluto pero de d.
.
na s1tuac1on l1m1te como la muerte
'
or mano es preciso enf rentar e1 dolor, dejarle
hacer su estrago.

" No saber más de mí mismo es algo triste .
·
'
D ame la guitarra
para guardar mis lágrimas."
p. 74
Importa
señalar que Cemuda está' v1en
. do al mundo d
'l
llama cristal agua .d .
e una manera peculiar; e le
.
,
, vi no opaco filtro.
• 1
que le sirve para situarse como . di .d
'
' ese cnsta es la distancia
m VI uo ante el lector.

"Con todo ello haré un filtro sempiterno.
Bebe unas gotas y verás la vida como a, través de un vidrio
[coloreado." p. 78
S~ estado emocional es el equivalente a la en .
.
.
su vida es y no suya debido a
a1enac1ón pues conSJdera que
ha deseado.
que nunca ha poseído permanentemente lo que
El sueño y el olvido pueden considerarse com .
la obra nunca tienen validez compl ta .
o Juegos de evasión ya que en
el ardor de las heridas.
e sm~ en función de un querer apaciguar
también
será para Cemud a un deseo frustradO
"DEl dolvido
Habite
. el Olvido"
, f
.
on e
p
Y as1 unoona en
· ero esto no obsta para
I f
se conserve intacta pues ru· el uf . .
que a uerza de su amor
'
s rumento · ¡ · dif
.
angustia amenguan su obstin d r·
' m, a m erenc1a,
el odio o la
a a irmeza Aqu1 el Je
. d 1
torna transparentemente nítido:
.
nguaJe e a pasión se

"Pesa, pesa el deseo recordado.
Fuerza joven quisieras
··
'
para alzar
nuevamente
Co~ fango, lágrimas, odio, injusticia,
,
la imagen del amor hasta el cielo
la imagen del amor en la luz pu,;_,, p. 94

El resultado de esta actitud es el encarcelamiento del poeta en su propio
mundo. La desolación no puede ser más evidente.

322

Como una prolongación de la fuerza amorosa y como un desenvolvimiento

323

�de la misma se analiza el poema "Los Fantasmas del Deseo". En este poema
aparece claramente expuesta la idea de Cemuda acerca del problema de la
unidad del hombre y el mundo; dicha idea se ha venido desarrollando a lo
largo de su obra de manera fragmentaria pero insistente. La única posibilidad
del hombre para fusionarse con la naturaleza es mediante la incorporación
material a ella. Radica ahí precisamente la paradoja, el no poder participar
del mundo mientras se vive sino sólo en la inconsciencia absoluta de la muerte.
Cemuda aspira a confundirse para siempre con esa realidad que le ha negado
participación. Muy probablemente se tenga que considerar este deseo como
otro juego de evasión en que el poeta es experto.
Hay un sentimiento de igualación entre el i.fán del poeta y los anhelos del
transcurrir terrestre; este poema es también la culminación de la idea de lo
amoroso, la cual, recuerda un poco la teoría platónica de las formas:
''Y o no te conocía, tierra;

( ...)
Mis brazos, tierra, son ya más anchos, ágiles
Para llevar tu afán que nada satisface.

( ...)
El amor no tiene ésta o aquella forma,
No puede detenerse en criatura alguna;
Todas son por igual viles y soñadoras.
Placer que nunca muere,
Beso que nunca muere,
Sólo en ti misma encuentro, tierra mía."

Su decepción por las criaturas que pueblan el mundo y por los hombres y

A partir de este _momento el autor deposa lo meramente personal para abarcar bajo su concepción humana el destino de todos los hombres.
El libro Invocaciones tiene sentido de cosas convocadas para recrear sobre
ellas las temáticas frecuentadas por el autor. Primeramente, se repite la tendencia hacia la mitificación de lo masculino como ocurre en "A un muchacho
andaluz"; las primeras estrofas funcionan como un ofrecimiento a una aparición casi milagrosa:
El muchacho aparece como una venus
marina

Emanación del mar
El mar
Forma primera
La vida misma
La verdad

El p~ta se postra ante su dios humano, para reconocer en él mismo la
presencia de lo que se sabe de antemano imposible. La hora de la tarde, el
río y la colina son escenario de la negación a esa vida.
"Te enviaban a mí, a mi afán ya caído,
como verdad tangible."

La presencia del joven hace que el poeta crea en él, a .ciegas y para siempre.
"Creí en ti, muchachillo
( ...)
Porque nunca he querido dioses crucificados
Tristes dioses que insultan
'
Esa tierra ardorosa que te hizo y deshace."

sus valores en general es patética:
"Como la arena, tierra,
Como la arena misma,
La caricia es mentira, el amor es mentira, la amistad es
[mentira,
Tú sola quedas con el deseo,
Con este deseo que aparenta ser mío o ni siquiera es
'[mío,
Sino el deseo de todos,
Malvados, inocentes,
Enamorados o canallas.
Tierra, tierra y deseo.
Una forma perdida." p. 101

, L~ego, el tema de la soledad ya no es visto como un simple abandono de
s1 nusmo Y cuanto lo rodea; para el poeta la soledad será en adelante el estado n~t~al para el hombre. Lo que en un principio fuera situación incómoda
del existir
·
. . ahora habrá de verse como una plenitud vi"tal ,• lo primero
era 1a
conc1enc1a _de ~na sole?ad, lo segundo la aceptación definitiva de la soledad
de su conc1enc1a. La formula es sencilla aún a modo de pregunta:
"Cómo llenarte soledad,
Sino contigo misma."

Esta soledad contiene la pasada esperanza de realización que celosamente
guardara el poeta, su lucha por negar la condición isleña de todo ejemplar

325
324

�humano, sus fantasmas que disfrazaron las heridas, los placeres de la carnt en
vías de disoluci6n y todas las fantasías que harían las veces del esencial apar•
tamiento que es la vida. Cernuda, desde la otra orilla de su conciencia revalara su existencia y encuentra su pleno significado al volver sobre el m\lf\do
con ojos perfectamente desengañados:
"Soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a lo,
[hombres
Por quienes vivo, aun cuando no los vea;
Y así, lejos de ellos,
Ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres.
"Por ti, mi soledad, los busqué un día;
En tí, mi soledad, los amo ahora." p. 108

Soledad perfectamente asimilada como parte de la realidad del mundo;
con dolor o sin él, el poeta parece conforme.
El poema "La gloria del poeta" es una forma de justificación y de crítica
al género humano. Ciertamente la crítica es dura y en cierta manera exagerada. Para Cernuda, su modo de ser en el mundo no es el mejor pero acusa a
los hombres en general de vivir en un mundo falso. Contra la burla de quienes
le humillan se alza su voz para hacer ver la materia frágil de que está hecho
el mundo; sus detractores deben conocer la tambaleante arquitectura de la
realidad; la existencia humana es fugaz como un sueño y engañosa como el
delirio, los estilos de vida (como el del hombre que tiene mujer e hijos y
habita un departamento) usados son tristemente cotidianos, los códigos legales incapaces de regir la vida secreta del humano existir. Por los hombres
habitantes de un mundo en descomposición muere el amor del poeta.
En algo puede entreverse la crítica de la vida burguesa y el señalamiento
de los trabajos del artista.

Y contemplas con gesto distraído desde la altura
Esta sucia tierra donde el poeta se ahoga." p. 114

Pero aquí el poeta trata de llevar las cosas hasta el límite· desea la comu. .,
, .
'
mcacion autenticamente amorosa, aquella que depase la frontera de la palabra.
La muerte del amor es otra posibilidad de una pasión continuamente sufrid~. Para el ~or se ~ecesita una libertad ilimitada capaz de abarcar el mayor
numero posible de e1emplares concretos de la especie humana. Pasado cierto
tiempo ya no es posible participar en el juego amoroso sino solamente inflamarse de deseo y contemplar la belleza de los cuerpos que se rehúsan al amante envejecido; el poeta comprende, al exponer tales ideas, que el tiempo de su
primavera ha terminado.
"Pobres amantes,
¿De qué os sirvieron las infantiles arras que cruzasteis,
Cartas, rizos, de luz recién cortada, seda cobriza o negra ala?
Los atardeceres de manos furtivas,
El trémulo palpitar, los labios que suspiran,
La adoración rendida a un leve sexo vanidoso ,
Los ay mi vida y los ay muerte mía,
Todo, todo,
Amarillea y cae y huye con el aire que no vuelve." p. 110

El :u~ño del amor termina debido a que la belleza sucumbe en el tiempo
Y_ lo uruco ~ue ~rmanece es el deseo para hacer más dolorosa la comproba~~n de lo unpos1bl:..Por supuesto que tal concepción es unilateral y hasta
m1usta pues ~ce r~1dir el centro del amor en el atractivo físico de los cuerpos
Y_ no en _l~ mas delicadamente humano de la relación que supone comunicación espmtual y la aceptación del paso del tiempo como una contingencia
necesaria y, al fin y al cabo, soportable.
La razón de la tristeza emana de la concepción de lo bello y de lo amoroso.

De acuerdo con las ideas expresadas por el poeta el amor que se afinca en lo
"Éstos son, hermano mío,
Los seres con quienes muero a solas
Fantasmas que harán brotar un día
El solemne erudito, oráculo de estas palabras mías ante
[alumnos extraños,
Obteniendo por ello renombre,
( . ..) En tanto tú, tras irisada niebla
Acaricias los rizos de tu cabellera

transitorio está de antemano condenado a la intrascendencia. El amor así visto
conduce al abandono. No puede la voz del poeta ser más elocuente a este
respecto:
"La soledad poblé de seres a mi imagen
Como un dios aburrido,·
Los amé si eran bellos,

327
326

�Mi compañía les di cuando me amaron,
Y ahora como ese mismo dios aislado estay,
Inerme y blanco tal una flor cortada."
Ante tal situación la finalidad del poeta es ser el transmisor de la tristeza
que aqueja la vida de los hombres; debe ser además el intérprete desolado
que muestre al mundo el por qué de las cosas.

La definición que de la tristeza hace Cemuda es magnífica y absoluta:
"No eres hiel ni eres pena, sino amor de justicia imposible.
Tú, la compasión humana de los dioses." p. 125
La nota más saliente de las obras de este autor será a partir de Las nubes
una conciencia crítica de la realidad que se explora ampliamente en varias
direcciones hasta llegar a dejar descubierta por completo la desdicha de ser
hombre y la necesidad de la muerte y el sueño de la salvación. Cernuda nunca
será superficial; con su pasión al hombre ha tenido que recorrer un largo
camino para enfrentar sin velos la minuciosa condición del mundo cuando
éste despliega sus fuerzas abarcándolo todo. No es ya la declaración de un
dolor o una insatisfacción personal lo que denotan sus palabras; su hablar es
el de todos. El mundo para el hombre es cruel pues lo desvive enajenándolo
implacablemente en su marchar cotidiano. Si busca la esencia del espíritu
español no encuentra sino tendencias humanas que se resuelven en odio hasta
la muerte. Pero la patria no responde por tanta vida creadora de afanes en
busca de eternidad; sus frutos son de muerte pese al esfuerzo de los brazos
que la forjaron. Piensa el poeta que lo único que puede salvar esa tierra será
la esperanza en los hombres futuros. La causa de la ruina es el odio practicado por sus propios hombres.
El poeta tiene plena conciencia de la devastación que el tiempo ha obrado
en su ser y en el del mundo: es frente a su tristeza donde espera la muerte.
Es, como ya se dijo, el odio la causa por la cual el poeta ve fracasar al hombre,
de un lado los ricos y del otro los pobres; si la revolución nace del hombre
el odio es causado por la sutileza de esa diferencia que separa invisiblemente
a unos de otros. Todo esto no en tono de declaración de denuncia social sino
como un desastre personalmente vivido.
"Por mi dolor comprendo que otros inmensos su/ren
Hombres callados a quienes falta el ocio
Para arrojar al cielo su tormento..." p. 148

He aquí la nota esencial; la comprobación del mal del mundo no le viene
de fuera sino que crece desde dentro para igualarse con lo circundante. El
poeta se encuentra en lo diferente.
El tiempo es quien deshabita al hombre permitiéndole forjar quimeras a la
medida de su ceguera:
"Unos quieren así locamente su mágico reflejo
Mas otros le conjuran con un hijo
Ofreciendo en los brazos como víctima,
Porque de nueva vida se mantiene su vida
Como el aeua del agua llorada por los hombres." p. 149
Dios, entre los destinos de los hombres es una figura ausente a quien habla
el poeta para pedir por todos. Es evidente que el poeta ha salido de su ensimismamiento para abarcar y confundir su existencia y su suerte con la de los
demás hombres. Su soledad, su afán, su pasión, su deseo, son la vida de nadie
o la vida del mundo.
El poema "El ruiseñor sobre la piedra" permite estudiar con mayor precisión la apertura de Luis Cernuda hacia el destino de su patria lejana. El
Escorial es el símbolo español de la fe en lo trascendental y eterno del espíritu
mediante el sacrificio de lo humano en lo divino. Esa tierra es contemplada
por el poeta desde su destierro voluntario pero la siente más suya que si sobre
ella viviera. La declaración del amor a su patria es cosa cierta:
"Hay quienes aman los cuerpos
Y aquéllos que las almas aman.
Hay también los enamorados de las sombras
Como poder y gloria. Yo también he amado
En otro tiempo alguna de esas cosas,
Más después me sentí a solas con mi tierra,
Y la amé, porque algo debe amarse
Mientras dura la vida. Pero en la vida todo
Huye cuando el amor quiere fijarlo.
Asi también mi tierra la he perdido,
Y si hoy hablo de ti es buscando recuerdos
En el trágico ocio del poeta." p. 180
Mas no es sólo una búsqueda estéril; es más bien una enardecida declaración en pro de las fuerzas intemporales del espíritu. El poeta expone su teoría
de la esencia española hecha de ideales que trascienden las contingencias de

329
328

�"Porque presiento que este alejamiento humano
Cuán míos habrán de ser los hombres venideros,
Cómo esta soledad será poblada un día,
Aunque sin mí, de camaradas puros a tu imagen.
Si renuncio a la vida es para hallarla luego
Conforme a mi deseo, en tu memoria." p. 202

lo inmediato para proyectarse en vuelo hacia lo eterno. La esencia de esa España del recuerdo es un proyecto invisible que se realiza en sus hijos pese a
que éstos no miren sus fronteras y se debatan lejos como al fondo de un sueño.
En "A un poeta futuro" Cernuda desarrolla sus ideas de comunicación mediante la obra poética; su conocimiento de los hombres es fragmentario y
declara conocerlos mejor muertos que vivos. Él mismo pretende dejarse conocer con mayor perfección en muerte que en vida. La vida de los seres y los
hombres no puede ser conocida por completo más que en la muerte, es entonces cuando se puede decir cómo alguien verdaderamente fue. Cernuda se
orienta, para dejarse conocer completo, no hacia los que fueron sino a los que
serán.
Dice no conocer, no comprender a los hombres a quienes entendería sólo
en silencio y soledad como pudieran conocerse los demás seres que pueblan el
mundo; el tiempo es la causa del desacuerdo entre todos los hombres. Ni
siquiera puede el poeta decirse comprendido por sus contemporáneos.

C. La obra poética está planteada como una posibilidad de comunicación
que supera las limitaciones de la muerte del autor. El poeta futuro y el poema
siempre podrán encontrarse.
D. El poeta no ha olvidado sus tendencias hacia lo masculino pero las ha
sublimado mediante su entrega al hombre mediante su obra poética.
Cernuda evoluciona de un panteísmo literario hacia la fe y la esperanza
en Dios. Su camino, ya se dijo, fue torturadamente largo pero al fin sale de sí
mismo para pedir la salvación:
"He vivido sin ti, Mi Dios, pues no ayudaste
Esta incredulidad que hizo triste mi alma
(. .)
No destruyas mi alma, oh Dios, si es obra de tus manos;
Sálvala con tu amor, donde no prevalezcan
En ella las tinieblas con su astucia profunda,
Y témplala con tu fuego hasta que pueda un día
Embeberse en la luz por ti creada.
(. . .)
Tras esta noche oscura vendrá el alba
Y hallaremos en ti resurrección y, vida." p. 208

Él, se sabe diferente a los demás y por eso mismo quiere ser comprendido
por alguien que se le parezca aunque todavía no exista:

.

"Yo no me cuido de ser desconocido
En medio de estos cuerpos casi contemporáneos
Vivos de modo diferente al de mi cuerpo
De tierra loca que pugna por ser ala
Y alcanzar aquel muro del espacio
Separando mis años de los tuyos futuros." p. 201

Luego aparecerá la materia de esa comunicación hacia el futuro.
P;imeramente, el poeta necesita la comprensión de un alma semejante a la
suya; no puede ser su poesía un código de mensajes interpretado por cualquier
persona. La materia de esa comunicación es una serie de submensajes que

La trayectoria descrita por Cernuda a lo largo de su vida puede definirse
como una frustración y como un encuentro.

BIBLIOGRAFÍA

integran un todo.
A. Hay una queja táctica de incomprensión humana. El poeta ya no canta

la luz del mundo porque el amor se le ha marchitado.

CERNUDA,

Luis, La realidad y el deseo, Ed. Fondo de Cultura Econ6mica, México, 1970.

B. El poeta es valiente en su miedo pues debe olvidar los detalles que han
enajenado su existencia, debe hacer a un lado el sufrimiento y todas las vivencias negativas para poder igualarse en un tiempo futuro con seres a él
semejantes.
331
330

�LOS FACTORES ANGLOSAJONES EN LAS OBRAS DE
JORGE LUIS BORGES
DR. RoBERT G. CoLLMER
Baylor Univenity

JoROE Luis BoaoEs es un enigma. Nacido en Argentina ("Las calles de Buenos Aires / Ya son la entrada de mi alma"), ha tenido más influencia fuera
de su país y fuera de su lenguaje que en el mundo hispanoamericano. Casi
ciego la mitad de su vida y ahora medio sordo, ha desempeñado el cargo de
director de la Biblioteca Nacional de Argentina. Sin inmiscuirse en asuntos
políticos, fue humillado por Perón y forzado a servir como "Inspector de aves
de corral" en Buenos Aires. Bien documentado acerca de conceptos filosóficos
y teológicos, utiliza su "inteligencia siempre alerta. . • al servicio del juego y
no de la convicción" ( como nos informa su amiga fiel Alicia Jurado) . Pequeño, débil, modesto, le gusta narrar cuentos del gaucho, el héroe militar argentino y el "gangster'' norteamericano. Aunque una vez dijo: "Yo pienso en
Inglaterra como se piensa en una persona querida"; antes de los sesenta años
no había visitado ni Inglaterra ni los Estados Unidos. Apenas conocido fuera
de un grupo de amistades en Buenos Aires hace diez años, ahora brilla su
nombre en todo el mundo como personaje literario, exótico y atractivo, especialmente entre los jóvenes de letras. Casi todo estudiante universitario conoce
los libros Ficciones y Obra poética o si no, lee tales cuentos como ''Las ruinas
circulares" o "El jardín de senderos que se bifurcan" o "El sur" en las antologías que se utilizan en el primer año de estudios literarios universitarios.
Secreto y aislado, admite que "mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo
es del olvido", pero sus declaraciones son citadas en las páginas de diarios
mundiales y sus conferencias en Cambridge, Massachusetts, Nueva York, Londres y México son numerosas.
Conocí a Borges durante mi estancia de dos años académicos, como profesor
huésped en la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay, de 1966-1967.

333

�Un amigo paraguayo, Juan Santiago Dávalos (cuya memoria conservo con
afecto ya que ha fallecido), conociendo mi interés en el poeta inglés John
Donne, me informó que Borges compartía esta misma curiosidad. Hice dos
viajes a Buenos Aires en 1967, para charlar con él, habiendo encontrado una
de las mentes más ágiles y la persona más singular en toda mi experiencia.
Mostró ser un hombre sin igual. Hablamos en inglés, intercalando algunas
palabras en español. Su madre, que contaba entonces con más de noventa
años, no se alejaba de su lado, lo cuidaba y lo llamaba "Georgie", utilizando
también una mezcla de inglés y español. Le presenté una edición del siglo
XVIII, del diccionario del doctor Samuel Johnson, el padre de la lexicografía
inglesa y a su vez me obsequió una copia de su libro más reciente. En 1968
nos visitó en nuestra casa en Texas, acompañado de su esposa con quien se
había casado en 1967, siendo ahora divorciado.
En nuestro primer encuentro me pidió que le leyera unos trozos en inglés
moderno del inglés antiguo (que para nosotros mismos es como una lengua
extranjera) y él los citó en el original. Me informó que durante los últimos
meses se había dedicado al estudio del noruego antiguo. En I la ciudad de
Buenos Aires, lejos de las masas de habla inglesa, vivía este hombre que leía
autores olvidados por la mayoría de las personas de habla inglesa.
Al investigar la vida y las obras de Borges, se nota que conoce profundamente la lengua y la literatura inglesas. Nació en Buenos Aires en 1899, de
antepasados españoles y portugueses, que habían habitado en Argentina por
generaciones, pero su abuela paterna nació en Inglaterra. Su padre era profesor de psicología e inglés en escuelas secundarias de Buenos Aires. En la
casa y durante los años de su niñez, la familia hablaba inglés y mantenía la biblioteca repleta de libros de esa lengua. Lector voraz, Borges había leído Don
Quijote antes de cumplir los ocho años y a la edad de nueve dominaba la lengua inglesa lo suficiente para hacer su primera traducción de este idioma; el
cuento corto de Osear Wilde, "El príncipe feliz". Siendo muy joven, lo llevaron sus padres a Europa, donde vivió de 1914 a 1921. En Ginebra completó
sus estudios secundarios y de ahí pasó a España. Frecuentaba un grupo de
jóvenes poetas vanguardistas bajo la influencia del movimiento literario forjado por Rafael Cansinos Assens, denominado ultraísmo, llegando a ser portavoz de' este movimiento en el Nuevo Mundo, proclamando en oposición a
los movimientos ligados con José Enrique Rodó y Rubén Darío, la necesidad
de escribir en un estilo aproximado al que Baudelaire y Mallarmé habían
recomendado para el francés y que Ezra Pound había practicado en el idioma
inglés. Se abogaba por la reducción del poema a su elemento primordial, la
imagen, la supresión de adjetivos inútiles, la abolición del adorno y la comprensión de símbolos para ampliar el poder de sugestión.

334

. _Parece ser q~e Borges piensa en inglés: ha publicado dos poemas en este
1~0~~ Y ademas en~abeza ensayos con títulos en inglés, por ejemplo "Dream-

tige~ • Ha desempen~do el cargo de profesor de literatura inglesa en la Universidad
de" Buenos
Aires durante varios años. El tema de este traba'JO es pre.
,
cisamente ¿ que forma toma la literatura inglesa y norteamericana en las obras
de Borges ?"
Antes de procurar resol~er este problema, debemos definir Ja relación de
~orges c?n la lengua extran1era predominante en los círculos literarios de Aménea
el francés.. Desde .fines del siglo XVIII, la lengu a francesa y los
d ·Latma:
d
a mira __ores de Fra~c1a h~n sido la fuente intelectual de los escritores hispanoamencanos. V~ltair~, Diderot, Rugo, Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud, Sartre, Camus, _han mflmdo en la vida intelectual de Hispanoamérica. A la vez,
los, autores ingleses _laureados por los franceses, eran casi los únicos también
ahi, honrados. Por :Jemplo Byron, Poe y Whitman sólo fueron admirados despues de ser reconOCidos en Francia. En este punto Borges se separa de los otros
pensad~res castellanos, porque no es seguidor de guías franceses. Pero hay una
paradoja
end esta· , relación. Borges dice: "Le debo muchísimo
· " . La
·
· a Francia
~rirnera tra_ uccion de una de sus obras por ejemplo, fue al francés. Continúa:
Creo ~ue mclus~ en, ~spaña se me considera con más seriedad ahora, quizá
por encima de rrus mentos, a causa de mi consagración en Francia y l0 · _
roo aq m,
' en Argentma
· " . L a primera revista que dedicó u
·
IDJS
'
Borges fue l'Herne en 1964. Sin embargo insiste· "Tengonlnu~ero ~~tero a
h
d
·
a impresion que
emo~ pasa o d~I francés al inglés y del inglés a la ignorancia. Hubo una
especie de cambio. Admiro a la literatura inglesa más que a ·
te
I .
.,
h
nmguna, pero
w::,,.a impresion que emos pasado del francés literario al inglés de HollyBorges _se considera un precursor del movimiento hacia la literatura inglesa.
Pero
son los escritores significativos de esta literatura;,. E n cier
· t o sen'd ¿ cuales
·
ti o ~xiste ~a oxtod~xia en el estudio literario. Hay en todas las literaturas
~na Jera~~1~ d~' escntores, y las personas que enseñan literatura ponen énfasis en los nght autores. Por ejemplo, en la literatura británica designamos
entre los
. grandes a Chaucer, Shakespeare, Milto~, Wordsworth, T ennyson· y
en
l
a
l
1teratura
norteamericana a Emerson, Hawthome, M eJv1·11e, Wh'1tman
'
Eli
ot. Nosotros los profesores, repetirnos el catecismo de los autores calificado:
como buenos. i:ero Borg~s no tuvo la oportunidad -o no llevó Ja cadenade haber estudiado la literatura inglesa con profesores del "establishment".
~a clave para el pensamiento de Borges, es la que nos presenta el caso extrano de un hombre que no maduró. En una entrevista dijo: 'Me pasé la 'd
leyendo_ a Stevenson, Kipling, Wells, Shaw. .. A Chesterton ¡0 leo y lo
lo considero como a un amigo person al . . . Cuand o era Joven,
·
, enormeleia

1:~ ;
335

�Borges,
t a Whitman" • U na y otra vez en las obras y conversaciones deºbli
mene
encontramos el patrón de lectura de un muchacho aislado en una b1 ~~eca
recaudada por un aficionado a los libros, de fines del siglo XIX, que escogio _los
volúmenes que le atraían según su juicio comple~ente p:rsonal. Los pe~itos
que analizan las obras de Borges, notan la repetlc1~n de s~bolos, por eJ~plo: el laberinto, el espejo, el tigre, el libro,que ~ntiene en. s1 todos los demas
libros. Alicia Jurado comenta cómo le hab1a fascma~-º el ugre, tenemos un
dibujo de un tigre que hizo Borges cuando ~ran nmo. En el libro El hacedor (título traducido al inglés como Dreamtigers) leemos:

r

Pienso en un tigre. La penumbra exalta
La vasta Biblioteca laboriosa
Y parece alejar los anaqueles;
Fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,
El irá por su selva y, su mañana
Y marcará su rastro en la limosa
Margen de un río cuyo nombre ignora
(En su mundo no hay nombres ni pasado
Ni porvenir, sólo un instante cie'Tto).
Cunde la tarde en mi alma y reflexiono
Que el tigre vocativo de mi verso
Es un tigre de símbolos y sombras,
U na serie de tropos literarios
Y de memorias de la enciclopedia
Y no el tigre fatal . ..

Ha mantenido el entusiasmo de un mno en su primer encuentro con el
objeto ajeno O personaje nuevo. El .1:1'1u9do e~~b~ animado o en e~tado de
fluidez, no sujeto a formulaciones f1Jas y pre1mc1os concrechtos. La htera~ura
no toma forma según la mano muerta de profesores que mu as veces repiten
sin comprender, las interpretaciones ya vacías y sin vida.
Podemos tomar como ejemplo de la actitud de Borges hacia la literatura
· l
la manera cómo descubrió a Donne. El lector moderno confronta a
mg esa,
, •
El"
' de T . S. Eliot. En cambio Borges, quien cita a 1ot pero no
D onne a traves
simpatiza con él, halla a Donne por medio de la prosa románti~ de Thom~ de
·
Hoy en día casi nadie lee a De Quincey, autor de Las Confesiones
Q wncey.
'd u rb
de un opiófago inglés", pero a fines del siglo -~I~ er~ muy le1 o. n 1 ro
hn Donne una defensa del swc1d10 Biathanates, fue comenen proSa de Jo
•
, d 1 · ·d·
. cey El libro de Donne es la primera apolog1a
tado por D e Qwn •
. . e 3UICI 10 en
tiempos modernos. Con vasta documentación, citando a casi ciento setenta Y

cinco autoridades, Donne, en más de doscientas páginas, procura insistir en que
ningima ley, ni la de Dios, ni de la naturaleza, ni de la razón se viola si la
persona, bajo ciertas condiciones se suicida. Es un libro de teología casuística,
y Borges incluye a Donne entre los heresiarcas históricos. Una de las ficciones
mejor conocidas, "Tres versiones de Judas", según un crítico, toma como punto
de partida a Biathanates. El ensayo sobre BiathanatPs escrito por Borges se
incluye en Otras inquisiciones. Lo que le atrae a Borges en la li~eratura inglesa,
es la idea aislada o el detalle olvidado, o el autor recóndito.
Podemos trazar los elementos anglosajones en las obras de Borges con la
ayuda de dos breves libros que contienen los apuntes para sus conferencias
dictadas en la Universidad de Buenos Aires, en su cátedra como profesor de
literatura inglesa. Estos libritos son Una introducción a la litnatura inglesa y
Una introducción a la literatura norteamericana. Comenta Borges sobre De
Quincey: "su obra entera, que abarca catorce volúmenes, está hecha de artículos, que en aquel tiempo equivalían, en extensión y profundidad, a lo que
hoy llamaríamos libros. Intentó, y muchas veces logró, como Sir Thomas
Browne, una prosa tan poética como el verso... Buscó un placer intelectual
en el opio; éste aumentaba su sensibilidad para la música y le permitía entender o creer que entendía las páginas más abstrusas de Kant. . . Pequeño,
frágil y singiilarmente cortés, su imagen perdura en la memoria de los hombres como la de un personaje de ficción, no de la realidad". Esta última
descripción de De Quincey cumple bien con la de Borges mismo.
Al mencionar a Sir Thomas Browne, encontramos otro elemento inglés. Borges alega en su Introducción a la literatura inglesa, que éste "ha sido juzgado
el mejor prosista de las letras inglesas", y un crítico del estilo de escribir de
Borges encuentra en éste la intención precisa de adaptar el estilo de Browne
al castellano. Pero hay muy pocas personas, salvo los especialistas en la literatura inglesa, que ahora leen a Browne; es un autor casi olvidado. Pero Borges revivifica a autores muertos y vuelve a utilizar id~s que el resto del mundo califica como agotadas. El estilo de Browne se distingue por la mezcla de
palabras de etimología latina y griega con palabras teutónicas, "latinismos y
neologismos" (según Borges) . El pensanúento de Browne, dice Borges en su
primer libro, Religio Medici (la religión de un médico), "encierra una paradoja, los médicos eran tenidos por ateos". Y sigiie: "En su obra capital, Urnas
sepulcrales, el sujeto es apenas un pretexto para sabios y dilatados párrafos
musicales, donde lo que se dice es harto menos importante que lo que se sugiere". No por casualidad, el amigo más cercano de Borges, Adolfo Bioy Casares, tradujo al castellano este libro. Los profesores de inglés consideran
Religio Medici su mejor obra.

337
336

Hum-22

�Aunque "el horror de los espejos" (mencionado en el poema "Los Espejos" ) es, como dice el crítico Miguel Enguídanos, "tema recurrente en toda la
obra de Borges", sin embargo Borges busca su propio reflejo en los autores a
quienes él imita. O quizás podríamos decir que Borges busca a los autores que

cuento
. que &lt;lur t 1 que
, l se
· llama
• Pierre Monard, autor del Qui1ºote,,
• Bas t a d ec1r
an e os u timos d1:z años, Lewis ha sido descubierto como autor si~ficativo
pero Borges lo hab1a notado ya hace más de treinta años.
'

lo dupliquen a él.
Regresemos a otros escritores que influyeron en él. Son como dije, autores
que leyó en sus primeros años. Eran los escritores populares a fines del siglo
XIX y principios del presente: G. K. Chesterton, H. G. Wells y Rudyard
Kipling. Chesterton utilizaba el cuento policial para promover ideas filosóficas, especialmente en los cuentos del pa.dre Brown, el detective sacerdote. Con
su amigo Bioy Casares, Borges hizo una edición de Los mejorPs cuentos policiales, e incluyo un cuento de Chesterton. Recordemos "La muerte y la brújula" con la integración de elementos de la religión hebráica y la búsqueda
de "un puro razonador", el detective Erik Lonnrot, así como también el ase-

a . rac1on anticipada a los grandes (en la literatura inglesa - Shakes eare
M1lton; en la literatura norteamericana - Poe Whitman)
p
y
aquellos factores que lo duplican a él mismo.
y
' pero le atraen

sinato fabricado de "Emma Zunz".

H. G. Wells, considerado por algunos historiadores como el padre de la
ficción científica, procuraba unir la ciencia, a veces fantástica -por ejemplo
en La máquina del tiempo-, con la ideología. Sin educación universitaria,
pobre y enfermo, Wells muestra rasgos parecidos a los de Borges. La ciencia
de éste, en contraste con la de Wells, con sus investigadores de planetas lejanos y el mundo futuro, regresa al pasado en "La lotería en Babilonia", a la
obscuridad de la literatura en "La busca de Averroes", o raras veces se adentra en el futuro como en "Tlon, Uqbar, Orbis Tertius". Wells se opuso al
cristianismo de Inglaterra, como Borges también examina con admiración
la herejía en "Tres versiones de Judas" .
Después de Wells, Borges se acerca a otro autor inglés que utilizó la ciencia
como vehículo para exponer su filosofía, C. S. Lewis. En una entrevista Borges explicó cómo había abandonado la poesía para dedicarse al género narrativo:
"En el año 1939 caí muy enfermo de una septicemia, como Dahlmann en
El Sur. La fiebre y el delirio fueron tales que creí enloquecer y temí que ya
no podría volver a escribir. No quería ni siquiera que mi madre me leyera libros porque tenía miedo de no poder entenderlos. Una ,noche en el sanatorio,
ya un poco mejorado, ella me empezó a leer un libro de C. S. Lewis, Out of
the Silent Planet, que acababa de llegar de Londres. De pronto, descubrí que
estaba llorando de alegría, porque sí entendía lo que mi madre me leía. Entonces decidí escribir algo, pero algo nuevo y diferente para mí, para poder
echarle la culpa a la novedad del empeño si fracasaba. Me puse a escribir ese
338

En cuanto
a •la• literatura norteamericana' el caso es paralelo. Borges expresa
drni
·,

Como ya lo _he mencionado, tenemos la ventaja de poder examinar el esquema de la l~te:atura en un pequeño libro de texto. Obra de no m, d
sesent~ y dos pagmas; está dividida en catorce capítulos. Hay capítul t'a~ e
por eJemplo " Hawth rone Y p oe,, , " el Trascendentalismo" "Whºt ,os 1p1cos,
H
man M l ·11 " p
'
I man y
er. .
e v1 e . ero hay otros, los últimos "La novela policial" " .
f1ct1on y el ,Lejano
O est e,, y "la poesía oral' de los pieles rojas". ,Cautel~sasc1ence.
mente los cntlcos norte~mericanos han admitido la influencia del oeste leºano
pero para Borges. la vida de los cowboys y las novelas que la refle. an J so~
de ser estudiadas · y Borges todav1a
, se ant1C1pa
.. J 'a un
fverdaderamente
t
. dignas
.
hu ;ro recon~1~_1ento, al insistir en la importancia de la poesía oral de los
a itantes
.
ch pnrmtlvos
. . de América del Norte· As'1 como entran en su literatura
1os gau . os y los m~1os de ~rgentina, de la misma manera quiere que también
se estudien persona1es seme1antes en la literatura norteamericana.
emos notado
y la hereJº1'a• Podriamos
,
0
ta Hbº,
,
• su interés en la teoloofa
comentar
m ien c~mo m_troduce factores y nombres y mitos de los judíos y los árabes
(Borges
mismo tiene un poco de sangre Jºudía·) L e m
. t eresan d os autores pu-.
·
~tan:s, ahora recordados por los especialistas en historia y teología Cotton
at er y Jonathan Edwards. Creo que los puritanos son en ciertos ~s ectos
probablemente, los descendientes intelectuales de los judíos U
d
p . '
res poemas se titula "Jonathan Edwards".
. no e sus meJoJONATHAN EDWARDS
(1703-1758)
L ejos de la ciudad, lejos del foro
Clamoroso y del tiempo, que es mudanza,
Edwards, eterno ya, sueña y avanza
A la sombra de árboles de oro.
H oy. es mañana y es ayer. No hay una
Cosa de Dios en el sereno ambiente
Que no lo exalte misteriosamente
El oro de la tarde O de la luna. '

339

�Piensa feliz que el mundo es un eterno
Instrumento de ira y que el ansiado
Cielo para unos pocos fue creado
y casi para todos el infierno.
En el centro puntual de la maraña
Hay otro prisionero, Dios, la Araña.
C 1 F entes sobre la prosa
Este poema en Parte 1·ustifica el juicio d e ar os u
de Borges:
"Borges confunde todos los géneros, rescata todas las tradicio_nes, mbata
os hábitos crea un orden nuevo de exigencia y no-or
" so . re
,
todos 1os m al
'
·
' ero tamb1en
1
el cual pueden levantarse la ironía, el humor, e Juego, s1i p.
. .,
una profunda revoluci6n que equipara la_ libe~d co~ a ima,~mac1on
y con ambas constituye un nuevo lenguaje latmoamencano...
Siempre hay la ironía, el humor, el juego. Siempre hay Borges.
. ,
,
ro ia palabra se cri6 "en un Jardm,
En resumen, aunque Borges segun su p Pb.blioteca de ilimitados libros in, d
1·a con lanzas y en una i
.
&lt;letras e una ver
' ,
d
d América Latina en la hteragleses"' ha llegado a ser la voz mas po erosa e
tura universal.
las literaturas ex6ticas, las había adaptado y
A pesar de algunos rasgos en
Bor es muestra que la imaginación
las había convertido en unahco: nue~\omb;e es creador. Como dijo en su
crea el mundo, el poeta es ace or, e
poema "Mi vida entera":

C
que mis jornadas y mis noches se igualan en
reo
d D'
l de
pobreza y en riqueza a las e ios y a as
todos los hombres.
Borges no es inglés, ni es argenfmo, es hombre universal.

EL DISTANCIAMIENTO IRÓNICO EN "TIEMPO DE SILENCIO"
DE LUIS MARTlN SANTOS
Gn.BERTO TRIVIÑOS

Instituto Central de
Lenguas.
Universidad de
Concepci6n, Chile

LA PR.ooucc1ÓN LITE~ . d,e Luis ,M:artín Santos tiene proporciones físicas
mínimas: Dos novelas, una publicada en 1962, la otra aún inédita, y una serie
de breves relatos llamados "apólogos" completan una narrativa de redueida
extensión que contrasta con la amplitud cuantitativa de la obra psiquiátri~
que Luis Martín Santos, escribe sin interrupción desde 1950 hasta 1964. Podr~
pensarse que la literatura de ficción de este autor está regida por ese virtuosismo de lo exiguo que caracteriza a la mayoría de los novelistas españoles de las
últimas dos décadas, sin hablar de los numerosos autores de un solo libro que
desaparecen en el más absoluto anonimato artístico no obstante haber obtenido el premio Planeta, A donáis, o Alfahuara. No es éste, sin embargo, el
caso del autor de Tiempo de silencio, no sólo por ser un "gran escritor de una
sola novela", sino porque desaparece trágicamente cuando sólo había iniciado
su obra literaria. Sus proyectos narrativos, recordados por los qué con él intimaron, confirman que su práctica literaria estaba signada por la misma voluntad creadora perceptible en su quehacer psiquiátrico.
Tiempo de silencio,1 la única novela publicada de Luis Martín Santos, es
la narración de un fracaso. En 1962, año de su primera edición, el tema del
fracaso no es nuevo en la literatura española contemporánea. Por el contrario, está presente, por ejemplo, en Homenaje privado ( 1962) , de Andrés
~ MAltTÍN SANTOS, Luis, Tiempo de silencio, Barcelona, Seix Barral, 1962. (Citaremos por esta edici6n).

341

340

�novela social, dicen, presenta un reflejo fotográfico de lo inmediato y visible.
Pero lo que le~ ,molesta ~o es, en realidad, el nivel del reflejo, sino el objeto de
~~ r~presentaaon.. Sus singulares expresiones -"fuei:a el realismo socialista",
olvido
·
,, " y desprecio para los novelistas ateos", "basta de novelas d e mineros , no más chabolas ni piquetas", "se acabaron las demagogias en el campo andaluz"- tienen idéntica significación a la de la fórmula " no ha nad
·
·
Y conª
q ue mod'f'
i .icar" de1 prota_gomsta
de Tiempo
de silencio: la complicidad
lo e~tablecido, 1~ conforrrudad con la injusticia. La imparcialidad que sus promocionadores asignan a este grupo es, por consiguiente, una pura ilusión. Manuel San Martín Y Andrés Bosch narrán en sus obras la historia de una derrota, pero el problema es para ellos un problema metafísico. Su narrativa
revela ,en este sent.id~, . una mistificación de la realidad, ya que presenta con
el caracter
de ahistonco y universal lo que es un dato de 1a expenenaa
, · •
, .
histonca española.

Bosch y en El borrador ( 1961), de Manuel San Martín. Años después, en
Señas de identidad ( 1966), de Juan Goytisolo.
Esta persistencia es por sí misma significativa. Está directamente relacionada con un período de la historia española contemporánea. De manera específica, con la problemática de los intelectuales de la posguerra. La falta de
participación en el desarrollo de la sociedad se convierte, después de la guerra
civil, en el destino de muchos intelectuales. Estarán obligados a renunciar a
su necesidad de desempeñar una misión histórica, de tener una influencia
práctica en su sociedad. Este hecho hace surgir en ellos el sentimiento de que
carecen en absoluto de influencia, de que son completamente superfluos, innecesarios. España ha evolucionado, pero sin recurrir a ellos, sin necesitarlos.
El escritor Juan Goytisolo ha reconocido en forma explícita esta marginación en una conversación con Emir Rodríguez Monegal:

Lo que interesa analizar no es sólo esta similitud significativa. El hecho de
desta~ar la semejanza de diversas realizaciones artísticas es insuficiente. Nada
nos dice del valor estético de estas obras, de la especificidad de cada una de
ellas. El arte consiste en dar forma y sólo la forma convierte un producto en
obra de arte.. C~d~ realización artística es, en este aspecto, producto de un
con~ormador indlVldual. La historia proporciona la materia, la realidad. El
escritor la ela~ora y la tran~forma convirtiéndola en poesía. En el caso que
estam.os estudiando, esta afirmación tiene importancia decisiva. Las obras
mencionad~ se relacionan entre sí por reflejar, en el plano de la literatura,
una determ_mada problemática histórica, pero el modo de resolverla artísticam,ente es diverso en _cada una. Lo decisivo es el examen de estas diferencias.
Solo entonces es posible aprehender la singularidad de cada obra particular.

"Nosotros contábamos con una posibilidad de intervenir en la evolución
de la sociedad española y nos hemos dado cuenta de que esta evolución
se ha operado sin nosotros, a nuestras espaldas. Eso ha creado . . . una
sensación de malestar y de contradicción y de degarro."
Esta es la problemática que, con diversas soluciones individuales, se refleja
en la literatura española contemporánea, especialmente en la novela, por observarse en ella la forma más adecuada para su expresión. Luis Martin Santos
y Juan Goytisolo no evaden literariamente esta problemática. La asumen de
manera crítica no sólo para exorcisarla de modo subjetivo, sino para superarla en la realidad. En este sentido fundamental la literatura no constituye
para ellos una zona privilegiada de refugio, de mistificación y de sublimación
en que todos sus sueños se realicen, en que toda tensión entre individuo y
sociedad esté excluida de modo sistemático. Distinto es el caso de Manuel San
Martín y de Andrés Bosch. Pertenecen a un grupo de novelistas que se autodenomina creador de la nueva novela española. Las declaraciones explícitas de
este grupo revelan que su interés no está en los problemas históricos de su país,
sino en los problemas de un tiempo que es "el de hoy, el de ayer y el de mañana, porque es el tiempo del hombre, que no pasa, que permanece". Esta
idea de una literatura de lo ahistórico les hace oponer a la novela social española, que según ellos se caracterizaría por la parcialidad, por su falta de
fantasía y de imaginación creadora, una novela metafís ica, en la cual lo esencial sería el antipartidismo, la imparcialidad, la objetividad y la profundidad.
La falsa conciencia de este grupo se revela, sin embargo, en sus múltiples declaraciones teóricas. Sus objeciones estéticas contra la novela social son incapaces de disimular los prejuicios políticos y sociales que las determinan. La

342

fe

Tiempo_
silencio ha si~o, en este sentido, erróneamente interpretada. Su
~reocupaci?n por el lenguaJe, su propósito de superar las estructuras naturalistas Y su intento de renovar los modos narrativos tradicionales inhabituales
en
narrativa española de la década del 50, han contribuido a'la supervaloracion de s~s valores formales, a tal extremo que se ha llegado a observar en
ella un e~u1v~lente de la novela más famosa del escritor irlandés James Joyce., Este
· duda, una d e 1as razones
. enfasis en rasgos de carácter formal es, sm
mas .1:°portan.t~s. que han contribuido a silenciar el sentido inconformista, la
funcion desmitiftcadora y el propósito crítico de T i' emp o de si·zencio.
· La nov~la con e~ carácter de pura. literatura de entretenimiento, de experimento
solo en el mvel de las formas, sm pretensión ninguna de tener una si·gru·f·c· · '
"lid d
•
1 ac1on
Y utl a , social
es,sistemáticamente
'l
.
.
.
. negada por Luis Martín Santos,nosoo
en su ?racuca ar.t:stl~~ rrusma'. smo también en sus reflexiones sobre lo que
denommaba funcion desacrahzadora-sacrogenética" del novelista: "Su fun-

!~

'

343

�ción es la que llamó desacralizadora-sacrogenética: Desacralizadora, destruye
mediante una crítica a,,auda lo injusto. Sacrogenética, al mismo tiempo col~bora
a la edificación de los nuevos mitos que pasan a formar las Sagradas Escnturas
del mañana."
Tiempo de silencio posee, sin duda, rasgos joyceanos. De ningún ~odo, s~
embargo, su singularidad reside sólo en este aspect~. ~a ~ovela d.e Luis M~rtin
Santos es, por sobre todo, el relato irónico de la asimilación del inconformismo
en la España de posguerra. Todo análisis que omita est~ elemento estr~cturador
f damental deformará necesariamente la comprens1on de la totalidad. La
un
' de su sentido es, por este motivo, imprescm
· d'bl
explicitación
1 e.

" ...un hombre encuentra en su ciudad no sólo su determinación como
persona y su razón de ser, sino también los impedimentos múltiples y los
obstáculos invencibles que le impiden llegar a ser..." (p. 14)
La urbe madrileña se caracteriza, pues, por su negatividad. Ella frustra a
los intelectuales descontentos, a los provincianos inquietos, a los emigrantes
ilusionados. Las palabras "destruido", "eunuco" y "castrado" sensibilizan este
carácter aniquilador de la ciudad e insistentemente repetidas adquieren el carácter de los leit-motivs fundamentales del irónico relato del narrador.

1

El inconformismo del protagonista de Tiempo de silencio tiene una función
decisiva. Es precisamente el elemento que 'din~iza el relato, el factor .que
produce y mantiene el movimiento novelesco. Nmguno de los cua~ros soc.1al~
descritos en la obra es un mero cuadro social estático, ya que recibe su s1gruficación directa de este factor estructurador. Cada uno de .el~os. represe~ta ~_na
etapa, una fase, un momento importante ~e un pro~eso dmanuco ~ue. implica
el suraimiento y la neutralización de un mconfonrusmo .. Las des~npc1ones de
las ch=bolas y sub-chabolas, de los cafés literarios, de las fiestas de mtelec~ual~s,
de la cárcel, no son simples descripciones estáti~ de diversos ~scenanos mtroducidos para producir una impresión de totalidad human~, smo que co~stituyen un requisito indispensable para mostrar con profundidad la _evoluc1on
espiritual del protagonista, quien irá modificándose en contacto_ d1.r~cto con
la realidad exterior. El conocimiento del mundo de las chabolas s1gnif1ca para
él una ruptura de sus gestos rutinarios y habituales;
reunión e~, el .café
literario señala el cambio de sus relaciones con la realidad; la reumon intelectual en casa de Matías revela los extremos y tensiones entre los cuales os-

!ª

cila; y así sucesivamente.
La metrópolis madrileña en la cual transcurren los diversos acon:ec~mientos
narrativos es, en este sentido, un elemento integrante de la esencialidad artística de la obra; de ningún modo constituye una instancia puramente secundaria, sino que es inseparable de las existencias que se despliegan ~n el. mun~o
de la obra. Lo que define a todos los personajes, de un modo pnmano y basico es su carácter de habitantes de la gran ciudad española. Madrid es ellos
-Pedro Muecas Amador, Cartucho, Matías, Dorita, etc.- y ellos son la
imagen de Madrid. Todas las instancias en que esta novela se divide cobra_n
unidad en cuanto son facetas de la urbe madrileña. Es ésta el superpersona1.e
bicuo que asimila destruye y frustra. No es exagerado decir que en los pn:eros fragmentos ;stá explícitamente formulada la problemática fundamental
de la obra literaria de Luis Martín Santos:

344

La disposición temporal del proceso narrativo en Tiempo de silencio está
caracterizada por su linealidad de tal modo que el comienzo y el término de
la novela constituyen el principio y el final de una serie de acontecimientos
cronológicamente dispuestos. La visión de totalidad que el hablante en tercera persona posee sobre los hechos por él narrados, le permite seleccionar y
desarrollar lentamente sólo aquellas instancias que determinan una transformación fundamental en el protagonista. Esta perspectiva determina que la
narración se concentre sólo en un breve número de días en los cuales acontecen a Pedro los sucesos importantes y decisivos en la configuración de su
destino. La duración efectiva del proceso narrado es, de este modo, muy breve, pero la especial manera de considerar las instancias significativas mediante
s11 dilataci6n o expansión y las continuas proyecciones hacia el pasado y el
futuro de los personajes, crean una sensación de existencia completamente desplegada en su totalidad.
Luis Martín Santos meditó en las dificultades, obstáculos, límites y servidumbres que implica el relato de una historia en el prólogo de su segunda
novela, aún inédita, denominada Tiempo de destrucción. Estos pensamientos,
que constituyen una importante reflexión sobre el proceso de escribir una novela, permiten comprender su estética narrativa, especialmente su método de
composición novelesca. Sus observaciones sobre la manera de construir la historia del protagonista de Tiempo de destrucción, evidencian, en efecto, la
práctica de una poética que denominaremos, utilizando la terminología de
Umberto Eco, poética de la intriga:
" . . .Se me debe perdonar que renuncie a la habitual secuencia cronológica y que vaya picoteando aquí y allá al vuelo de mi imaginación.
Me demoraré más en algunas épocas. De otras apenas podré decir nada.
Seleccionaré así de modo semejante a como lo hace nuestra memoria,
lo esencial de cuanto tengo que contar. Nuestra memoria también tiene
el privilegio de olvidar todo lo que no es importante. O quizá, de un
modo preferente, todo lo que nos avergüenza recordar (según la cono345

�prepara.~ons. • . a mettre en pleine lumiere, par la seule adresse de la
compos1tion les evenements essentiels et a donner a tous les autres le
&lt;legre de relief qui leur convient, suivant leur importance..."

cicla máxima del gran bigotudo) . Esta libertad, que conserva a mí mismo
y que espero no enoje al lector, debe dar más variedad a la narración y
hacerla más esencial, más significativa, recortar mejor la imagen de mi
personaje." 2
El principio de construcción que rige las dos novelas de Luis Martín Santos
es idéntico.ª El relato implica, en ambas, una organización jerárquica de los
hechos, el establecimiento de una perspectiva de valores. Lo que se narra es
sólo lo importante, lo esencial y lo significativo. La historia de un hombre no
debe relatarse, por consiguiente, a través de una pura multiplicidad de datos,
fechas y peripecias externas. Es necesario recurrir a ellos, pero de su innumerable cantidad no se puede deducir que sea captado lo que es'importante
en ese hombre. La tarea del novelista no se completa con puros datos porque
lo que debe captarse es una figura interior, la forma de un movimiento espiritual. Y esto no se capta cuando el hombre realiza cosas habituales, previsibles, rutinarias. Sólo en la sorpresa de lo inesperado, de lo imprevisto, se manifestaría lo que él tiene de profundo y digno de ser comprendido. La tarea del
narrador será, según el autor de Tiempo de silencio, la de aprehender en esos
momentos inhabituales la forma del movimiento espiritual de los protagonistas
de sus relatos. Todo lo que es inesencial debe ser, por consiguiente, excluido de
la narración. La materia narrativa debe estar constituida sólo por lo que Luis
Martín Santos denomina las esenciales ocasiones.
Varios críticos, entre ellos Ramón Buckley en sus Problemas formales en la
novela española contemporánea, han conectado la novela de Luis Martín Santos con la de James Joyce. Esta relación es equívoca y, en todo caso, irrelevante, ya que ambas obras se rigen por poéticas totalmente diferentes. El principio estructurador del relato en la novela de Luis Martín Santos coincide,
exceptuando el valor narrativo otorgado a lo inhabitual e imprevisto, con el
principio de la novela tradicional, enunciado por Maupassant en el prefacio
de su Pierre et Jean:
"La vie... laisse tout au meme plan, preipite les faits ou les traine
indefiniment. L'art, au contraire, consiste a user des precautions et de
• MARTÍN SANTOS, Luis, Ap6logos y otras prosas inéditas, Barcelona, Seuc Barral, 1970,
pág. 152.
' El modo narrativo de ambas novelas es, sin embargo, diferente. En Tiempo de silencio existe sucesividad cronológica; en Tiempo de destrucci6n hay, por el contrario,
ruptura de la secuencia cronológica. La misma poética de lo esencial se resuelve, en el
plano del modo narrativo, de modo diferente en cada una de las obras mencionadas.

346

_La novela, es, según este criterio, una organización, una ordenación verosímil de acontecimientos importantes:
"Soil fait_ t;nir d~_s trois cents pages dix ans d'une vie pour montrer
quelle
de tous les etres qui l'ont entouré, sa signifiºcat·10n
. aJi ete, au rmheu
.
particu ,ere et bien. caracteristique, il devrá savoir éliminer, parmi les
~en~s evenements mnombrables et quotidiens, tous ceux qui lui sont
mutiles,_ et_ mettre en lumiere, d'une fac;on spéciale, tous ceux qui seront
demeures maperc;us pour des observateurs peu clairvoyants . . ."
S~lo con Ja~es Joyce se produjo la ruptura de este principio que hasta
comienzos del s1g_lo XX, se identificó con lo novelístico. Umberto Eco demuestra que en el Ultses no ocurren ya sólo cosas grandes, cosas importantes sino
que ocurren todas l~s pequeñas cosas, sin vínculo mutuo, en el flujo in'coherente de su so~revemr: Los pensamientos y los gestos, las asociaciones de ideas
Y los automatis~os- de co~portamiento. La materia narrativa la constituyen
t~d~s. los. aconte~1m1ent~s sm discriminación. Lo insignificante se nivela con lo
sigruf1cabvo,
con lo
. . . . , lo mesenc1al
.
. esencial. Todos los hechos, d esaparec1·do el
pr_mcipio Je~arqmco, se hacen igualmente importantes. La poética de la intriga, que tiene _s~ fundamento en la poética aristotélica, específicamente las
normas
' · " , es
. .dque el filosofo daba para la construcción de una "intri·ga t rag1ca
sust1~1 ª. ~or_ la, poé~ica del corte a lo ancho, la cual implica la renuncia a la
o~g~mzacio~ Je~a~qu~~a Y, por consiguiente, la asunción de todos los acontecrmientos sm d1stmcion.
La po~tica_ que rige a Ulises es, pues, diferente a la poética que rige a Tiempo de silenczo. Esto invalida toda relación sianificativa entre ambas ob
Af
·
°
ras.
. _irmar, por eJemp1o, que ellas revelan una notable semejanza en la utilizac10n del monólogo interior, significa simplemente desconocer que esta técnica
por el hecho de estar__regida por principios de construcción distintos, tiene e~
cada -~ovela una ~unaon, una forma y un sentido que hace arbitraria toda postulac1on de semeJanza.
~l carácter innovador de Tiempo de silencio no reside en el modo de consel rel~to. S~ singularidad está en la creación de un lenguaje que establece una d1sta_nc1a entr~ el lector y lo narrado, que relata pero a la vez desen~ta el material _narrativo, que interesa, intriga, crea el rito de la ficción, el
mgreso de lo pasivo en lo narrado, pero que simultáneamente devuelve a los
truir

347

�lectores a sí mismos, les provoca, les incita a una postura personal, les impone
una lectura crítica. Este distanciamiento se logra precisamente a través de la
ironía. De ningún modo el decir irónico es secundario en Tiempo de silencio;
es, por el contrario, un factor estructurante de importancia decisiva. El significado de la obra depende precisamente de su efectividad. Lo importante
para Luis Martín Santos no es el logro de un nuevo estilo narrativo, la invención de una nueva forma novelesca, sino la conciencia misma del lector, y, por
consiguiente, su poder para ser el sujeto de la historia. La necesidad de lograr
este propósito le hace excluir implacablemente todos los estilos que absorben
totalmente a los lectores en el relato y que por medio de una compasión desenfrenada o una emotividad exagerada pueden favorecer una total complicidad con la derrota del protagonista. Rechaza el tremendjsmo, el patetismo,
el dramatismo, el sentimentalismo, la truculencia, el efect~smo, el énfasis, en
síntesis, todos los estilos de participación capaces de impulsar a los lectores a
identificarse toinpletamente con la frustración de Pedro, a participar pasivamente en su conformi$rno silencioso. Sólo el decir irónico le hace crear una
novel~qqet.de modo simultáneo, representa y hacer juzgar la historia narrada.
Tiemp6 dt s#encio es, en este sentido, una obra dotada de un -poder mayéutico
en que tpdo conéurre a impresionar sin eliminar la fac~ltad reflexiva, ·en• q~
todo p,oduce la i¡0lidaridad crítica e impide el contagio conformista.
En 1a 'novela hay una serié de hechos característicqs de los folletines convencionales. El aborto, encarcelamiento, asesinato, i:niseria, frustración, enterramiento, etc., son tópicos de la cinematografía realista y la novelística social. Sin embargo, todos ellos están irónicamente desdramatizados en Tiempo
de silencio. El objeto del lenguaje narrativo no es destacar el patetismo de estas sítuaciones. Por el contrario, toda la obra está sometida, a través del decir
irónico, a un distanciamiento de todo lo trágico.
Su forma, regida por la consistencia de momentos narrativos y reflexivos,
adquiere en este plano su valor más significativo. La perspectiva superior desde
la cual los diverscs sucesos son presentados, es asumida por un narrador provisto de una serie de rasgos que le confieren una personalidad definida y
concreta. Los más perceptibles son, sin duda, su amplia erudición y un hábito
reflexivo que descompone y suspende la trama novelesca, dándole a la obra
un tono híbrido, genéricamente impuro que es importante precisar. El acontecer novelesco es interrumpido constantemente por extensas y significativas
reflexiones que pertenecen a un plano distinto del narrativo-descriptivo. Son
juicios, pensamientos, teorías, ideas del narrador formuladas de modo irónico
y manifiestan su tendencia explícita a asumir de un modo crítico la historia
por él relatada. Su discurso revela desde el comienzo la coexistencia de momentos narrativos y reflexivos que determinan la forma de Tiempo de silencio:

348

"Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el
N
he enterado bien. He dejado el teléfon~ He dicho· 'Aapadrat~. Ho me
·d
.
·
• ma or . a ve~~ o con sus gruesos la~~os y ha cogido el teléfono. Yo miraba por el
ocular ,Y la preparacion no parecía poder ser atendida. He mirado
otra vez: Claro, cancerosa'. Pero, tras la mitosis la mancha azul . ºb
tin · d ,
.,
,
se i a
ex
se funden estas bombillas, Amador' . .1.,io;
,r es que
h ·gwen
d o. Tambien
,
o el cable. i. Enchufa!' Esta hablando por teléfono • '·, Am ad or.I'
Te p1Sa d
an
gor
, '.
'Y
h o, tan, ,sonriente. Habla despacio' mira, me ve• 'No h ay mas
a no a y mas . ¡ Se acabaron los ratones!. .." (p. 5 )
. Est~ pórtico .de la obra_nos introduce directamente en el monólogo de un
investigador ~entras rea!~ sus experimentos y en el diálogo con su auxiliar
de !~~ratono. La repet1c1on de determinadas palabras y la utilización del
pretento
verbal
la contin·uiºdad Y monotorna
✓
d J
b · en su forma imperfectiva suo-ieren
,:,e os tr~ ªJºS de. laboratorio. Esta rutina es alterada por el término de las
r~tas .traidas espec1alme~te de Illinois para realizar los experimentos. El fluir
silencioso de los p~nsamientos del investigador revela que este hecho, estructuralmente el motivo generador de la tensión novelesca sigru"fiºca Ja ·
·b·
l"d d d
•
.
,
rmposi 1i a
e continuar sus investigaciones por falta de presupuesto.
. Inmediatamente después, sin palabras introductoras que adviertan del cambio, hay una
· ·,
. extensa reflexión del narrador que comienza con una d escnpcion
enumerativa
en
·
.,
. la cual la anáfora tan intensifica y da énfasis a la 1"dea d e pnvacion que nge la totalidad del discurso:
':Hay ciudades tan descabaladas, tan faltas de sustancia histórica, tan
t~a1das y llevadas por gobernantes arbitrarios, tan caprichosamente edific~as en desie1:~s, tan parcamente pobladas por una continuidad aprehensible de familias, tan lejanas de un mar o de un río, tan ostentosas
en
r:parto de su menguada pobreza, tan favorecidas por un cielo
esplendido qu,e h_ace olvidar casi todos sus defectos, tan ingenuamente
contentas de s1 nusmas al modo de las mozas quinceañeras.. ." (p. 11-12)

:1

. Lo que ~evenía pura narración se ha tornado meditación, pensamiento,
idea. Es eVIdente que estas reflexiones suspenden el fluir del movimiento noveles_co, el desarro_llo y la continuidad de la tensión que había comenzado a
co~fi-~rarse_ antenormente. Esto es lo decisivo. Las meditaciones, generalmente rrorucas, mte:~pen siempr; el relato en los momentos de mayor tensión.
Cuand~ las posibilidades dramaticas del aborto de Florita, del enterramiento
de Flonta o del encarcelamiento de Pedro están desplegad.as a un máximo, su
relato es suspendido sistemáticamente por el narrador y reabsorbido por una

349

�reflexión irónica. La función estética de este procedimiento que interrumpe el
relato en sus momentos de mayor posibilidad dramática es producir una distensión que impide a los lectores abandonarse a una recepción pur~en:e
emotiva y los obliga a tomar a sí mismos para asumir éticamente las msuf1ciencias de que son testigos. La jdentificación paralizadora es, de esta manera,
sistemáticamente destruida.
El ejemplo más significativo es el episodio del encarcelamiento de Pedro. ,~
psicológicamente esperado es que el narrador se detenga a presentar exp!1c1tamen te los horrores de la prisión, la humillación y la soledad del protagonista.
Se produce, sin embargo, todo lo contrario, ya que el narrador hace una extensa narración irónica sobre los diversos usos que puede tener el lecho de una
celda. Este recurso niega la posibilidad predominante en las novelas sociales
de la época en que fue publicada Tiempo de silencio. En ellas, en efecto, el
objeto del narrador es fundamentalmente representar de modo directo las imperfecciones de la realidad social española.
La forma de Tiempo de silencio sólo se explica, por consiguiente, por la
voluntad de desdramatización que rige a toda la novela. Su hibridismo no proviene de una incapacidad de Luis Martín Santos para crear una obra narrativa pura. La coherencia y equilibrio, logrados en la disposición y gradación
de los elementos heterogéneos que integran la totalidad novelesca, revelan que
la coexistencia de lo narrativo y de lo reflexivo es absolutamente consciente. En
otras palabras, la forma de Tiempo de silencio es la respuesta a una determinada conciencia que su autor tuvo de lo que debía ser el novelista, la novela
y los lectores. La necesidad de evitar la identificación paralizadora del lector
con los hechos narrados se ha resuelto estéticamente en una forma novelística
dotada de una estructura narración
reflexión irónica
prosecusión de la
fluencia narrativa
reflexión ... y así sucesivamente-- en la cual existe íntima determinación entre los elementos constitutivos y de ningún modo una
mera y simple yuxtaposición. Todo intento de valorar estos aspectos en forma
autónoma dará una idea incompleta e imperfecta de la novela, pues los dos
planos que la integran son independientes e inseparables. La narración solicita
la reflexión irónica. Sin ella, la novela se convertiría en un mero melodrama

+

+

+

social.
La desdramatización de Tiempo de silencio no se debe, pues, a un puro
exhibicionismo o a un divertimiento refinado. Su sentido, fundamentalmente
es moral, constructivo. Revela el drama y la tragedia de la España contemporánea en todo su significado. Y esta significación surge en la novela_ desde
sí misma y se mantiene con mayor efectividad al no revelarse por el discurso
explícitamente dramático del autor, sino a través de un lenguaje lúdico, de

350

n~rr~ciones y r~~lexion~ irónicas, de una estructura novelística que, aunque
trag1ca Y dramattca, esta tratada rehuyendo el dramatismo, desmitificando la
tragedia. El sentido moral de este distanciamiento reside fundamentalmente
en el hecho de que impide la identificación puramente sentimental con lo narrad9, de que excluye la conmiseración pasiva, la compasión paralizadora:
"No obstante, en el momento en que la mano diestra -que empuñará
un mundo- quiere abrir la puerta de su alcoba ascética de sabio es la
. .
'
mano s1mestra la que con fruición acariciadora entreabre el cáliz deseado.
Dorita se sorprende apenas cuando siente sobre su cuerpo las manos
dudadoras. Tras un estremecimiento, dice susurrante:
-¿ Eres tú ... ? ¡ Cariño!
Pedro se hunde sin poder apenas distinguir lo que es cuerpo de lo que
es tibieza acogedora... (p. 84)
Este episodio tiene importancia decisiva en la novela. Representa el momento en que Pedro es derrotado en lo que podríamos llamar la prueba de la
tentació~ de la diosa. Su propósito subjetivo era liberarse del compromiso con
una realidad prosaica, materialista, convencional. Su fracaso en la prueba de
las "parcas", ~egún denomina el narrador a la tríada femenina que regenta Ja
modesta pensión del protagonista, revela su incapacidad para rechazar en
la, ~ráctica las tent~iones que la realidad le presenta para absorber su propos1to, para neutralizar su ,resistencia a repetir los gestos habituales. El narrador sabe lo que Pedro aún se niega ~ reconocer y expresa este discernimiento
d~' manera iró~ica. S~ lenguaje desmitifica, a través de la simple representac10n de la amb1valenc1a de un gesto, el heroísmo del protagonista. Revela que
todo lo que se dice a sí mismo es negado por su obrar, que todo Jo que cree
ser está en contradicción con lo que hace. Pedro carece, en realidad. de voluntad para '.1°Pºn:r su idea a la realidad. Su protesta es meramente subjetiva
y, por eso mismo, inoperante. Su espíritu lo inclina a desasirse de la realidad
~ediocre, pero su estrato fisiológico lo atrae a ella en forma grotesca. La realidad n&lt;? sólo continúa igual, sino que lo somete a una constante irrisión. Todo
se torna, de esta manera, en pura tragicomedia. según podemos observar en
la descripción del estado de Pedro en el día siguiente a la posesión de Dorita:
"En entrando, un aroma desagradable y ácido mezclado con vapores
alcohólicos, les hizo adivinar lo que iban a ver, que fue las sábanas manchadas de vómito vinoso y al arcángel yacente envuelto en ronquidos y
mancillado por sus mismas deyecciones, lamentable imagen de la con-

351

�dición humana y no divina que nuestros primeros padres nos legaron. (p.

105)
La fórmula ''arcángel yacente" es una de las expresiones irónicas de mayor
efecto artístico de las empleadas por el narrador para designar la contradicción constitutiva del protagonista. tl es un arcángel, pero yacente. Es, en otras
palabras, un arcángel degradado. El valor sintético de la fórmula está en el
hecho de que todos los valores positivos implícitos en el primer vocablo, son
inmediatamente anulados por los valores negativos sugeridos por la segunda
palabra. Estar yacente es, en realidad, la negación de la esencia del arcángel.
El resultado es grotesco, tragicómico. Es lo que les pasa a aquellos que pretenden ser diferentes a la realidad sin tener la voluntad necesaria para imponerse.

La función del distanciamiento revela en los dos fragmentos transcritos el
valor decisivo que tiene en la novela. El lector se identifica con la actitud del
protagonista, pero nunca totalmente. Sólo de manera limitada. La ironía es el
elemento creador de esta perspectiva necesaria. Es ella la que permite que el
lector se retire en el momento oportuno del inconformismo de Pedro para
juzgarlo, la que lo obliga a continuar siendo libre para meditar en las causas
de la derrota narrada. La estética de Luis Martín Santos es, en este sentido
fundamental, diferente a la de muchos novelistas españoles contemporáneos.
El objeto del lenguaje narrativo de las obras de Armando López Salinas, Jesús
López Pacheco, Andrés Bosch, Manuel San Martín, por ejemplo, es conmover
a los lectores, identificarlos completamente con los protagonistas. La preocupación fundamental de los narradores de sus novelas es lograr estos efectos.
La narrativa del autor de Tiempo de silencio se opone radicalmente a este tipo
de literatura. La conmiseración y la compasión son para él efectos falsos que
sustituyen a los efectos auténticos. El efecto de su obra es, en consecuencia,
distanciarse sistemáticamente de los sentimientos que, por ser puramente pasivos, sólo contribuyen a que la realidad continúe siendo imperfecta, insuficiente, irracional. El lector no debe identificarse con el protagonista, sino discutirlo; no debe compadecerlo, sino juzgarlo; no debe abandonarse pasivamente a la idea de la fatalidad de su derrota, sino conservar una libertad que
le impulse a la desmitificación de esa realidad. La estética de Luis Martín
Santos, caracterizada por el fenómeno del distanciamiento, tiene una profunda
significación ética.
Podemos decir, en efecto, que el estilo irónico en Tiempo de silencio tiene
dos sentidos fundamentales: una función estética a través de la cual se desdramatiza lo narrado y una función ética que consiste en impedir a los lectores
el abandono a los falsos efectos. Todo intento de estudiar la novela excluyendo

352

estas funciones simultáneas e interdependientes de la . , ll
.
erróneas. Es lo que le ha pasado a Pablo G'l C d rrorua eva a conclus1ones
de silencio, incluido en su libro La novela lsoc:~a e;p:~o~~:examen de Tiempo
".·.son diversos factores de un problema que el novelista analiza y de
1
:alp~eguntas
que se formula. ¿ Qué es lo que se puede esperar del ac
ombre español? ¿ Cuál es su perspectiva su destino? p
•
trar una
•
'
· ara enconrespuesta
exarmna
el
sentido
de
la
.d
d
I
.
.
· ¡ al d
VI ª Y e a conc1enc1a
nac1ona , y
arse cuenta cuál es la realidad Ia cntica
.. e' .
d .
dlada~e~te Y, aldemás, la ridiculiza. Pero po/ debajo de 1~:rÍa ge:~:
e pesllDlsmo e dolor y en
.... ...... ,
'
resumen, una total desesperanza. (p. 280)
............ . . . . . . . . . . . .

d~· ~l ·

"(. · .) En resumen: Pedro vie~~ ~-~;~-~~~~ció~ -~~~~t~·
j~
r~ota, de l_a desesperanza, de la resignación, sentidas en el ámbito n::
c10nal y, sm duda, por su creador." (p. 284)
Estas afirmaciones son totalmente erróneas E
. ,
.
.
Santos participa del conformismo final del .ro~ ru~gun sen?do Luis Mai:tín
e_s que Pablo Gil Casado, ignorando el efect~ dis!:~:· L; lqlue ha _sucedido
tivo de la obra ha identif1·cado
án.
c1a or e enguaJe narra'
mee 1camente el pen
·
d p
el de su creador. El resultado es el señalado L
. ~1ento e edro con
se atribuye también a Luis Martín Santos. S. da res1gr¡ac16n del prota?onista
Tiempo de silencio surge de un inconformi:m:s:onoce, ~nbclonsecuenc1a, que
ob ha
fl .
.
1rrenunc1a e En la misma
ra y una re exi6n sobre la génesis de El Q . .
.
la génesis de Tiempo de silencio:
u17ote que permite explicarnos

"Pe_ro no se sabe quién fue aquel a quien llaman Don Mi 1
conociera la calle provinciana tranquil
lim . N
. gue que
1 f ·
'
ª Y P1ª· unca dorrunado 0
a unosa locura que, sin embargo, dormitaba en él. sólo 1
- bp r

~~~=~~.~ :~~~;~as

de su cabeza adolorida, evitó. acaba~ª s::~oa

J

sil Est?s pensamientos no están introducidos de modo arbitrario en Tiempo d
~-"~• pues el deseo de mejorar el mundo que tiene su protagonista es~
_ia o en_ ella con el deseo de Don Quijote. La imposibilidad d p d
re~1_zar el ideal de la investigación es hom6loga a la imposibilieda; ~o 1;ra
QUIJOte para realizar el ideal caballeresco La relac1·o'n es s·
on
t · , ·
·
, m embargo epura
men e rromca ya que Pedro carece de todas las cualidade
'
~ácter heroico a la lucha de Don Quijote contra la realida; que ?torgan camteresa desta
sól
prosaica. Lo que
car no es o este paralelismo irónico entre dos fracasos, sino el

353
Hum-23

�hecho de que las reflexiones sobre Cervantes evidencian implícitamente el significado que Luis Martín Santos otorga a su novela Tiempo de silencio. Esta
es la única forma a través de la cual puede objetivar su descontento, la única
posibilidad que tiene para exteriorizar su inconformismo. Su literatura es, en
definitiva, la única forma de praxis contra el "tiempo de silencio" predominante en el país. En ella representa, en efecto, la "derrota", la "resignación,,
y la "desesperanza", sentidas en el ámbito nacional. Su honradez de escritor
le impide desconocer estos rasgos negativos de la España contemporánea. Negarlos le habría hecho mistificar la realidad. Lo decisivo, sin embargo, es que
él se distancia críticamente de esos rasgos, que los rechaza sistemáticamente
a través de la ironía. La forma, el estilo, los leit-motivs, etc., de Tiempo de
silencio son, en este sentido fundamental, la respuesta estética de Luis Martín
Santos a su toma de posición contra la realidad representada.
Es igualmente erróneo atribuir a Luis Martín Santos el pesimismo del monólogo final del relato, que ahora analizaremos para precisar su función artística en la totalidad novelesca.
El desenlace de la obra es el momento de la abdicación definitiva del protagonista:
" ...Si yo me hubiera dedicado sólo a la ratas. ¿Pero qué iba a hacer
yo? ¿Qué tenía que hacer yo? Si la cosa está dispuesta así. No hay nada
que modificar. Y a se sabe lo que hay que aprender, hay que aprender a
recetar sulfas." (p. 216)
(Lo subrayado es nuestro.)
Pedro revela en estas palabras su degradación espiritual. Ha renunciado sin
concederse el derecho de la rebeldía y de la lucha a realizar sus anhelos de
liberarse de una realidad oprimente. Ha admitido lo que todos quieren. Ha
sustituido sus deseos imprecisos de modificar la realidad por la idea de que
hay que adaptarse a ella. Todo rasgo heroico, toda voluntad de afirmación,
toda esperanza en la perfección de sí mismo son remplazados por una disposición a la complicidad, por la tendencia a vivir sin objetivos y a vivir oscuramente. Nunca logrará renunciar en su interioridad de modo definitivo a sus
anhelos, pero su realización es ya imposible. Lo que antes era una posibilidad
latente se ha transformado ahora en una posibilidad efectiva. El protagonista
se ha convencido de que nada hay que modificar.
La historia de este fracaso no es sólo una historia única, individual, irrepetible. El protagonista se objetiva, en efecto, en dos niveles constitutivos: es
un individuo concreto, y simultáneamente, un tipo simbólico. Luis Martín
Santos reconoce explícitamente este método de creación novelística en el prólogo anteriormente citado:

354

"¿En efecto, qué se le da al lector del destino de un hombre . di .
duaJ? •Q '
d
,
m v1• . "'e: ue se me a a m1 a despecho de mi enfermizo afecto agusti·ruano,: &lt;.· No son acaso 1as penpec1as
· · íntimas de esta ley gravitatoria de
Agustm, en el fondo, solamente anecdóticas?
S No. Yo he llegado a pensar que más que ane'cdotas eran parábolas.
urgen, a"d veces, hombres parabólicos y la human1"dad se nutre de tales
parabol01 es y bucea en su simbolismo durante sig
. 1os a veces · otras veces
d urante menos tiempo." (p. 149_ 150 )
'
de Pedro, igual que el de Agust'm, es un d estmo
. smgular
.
m·El destino
.
y a un
hi:::a ti;~po, carac~ellrístdico. Los rec~rsos otorgan valor representativo a esta
.
mas senc1 o e ellos conS1Ste en hablar del ro
.
. ,
dolo sólo con el apelativo genérico de Pedro 10
~ tagon~ta, designanla historia narrada no
•
.
, .'
que sugiere preC1Samente que
d~l protagonista eviden:: s;~~:•p:::z::l e;am;n/t monólogo final
Tie":po de silencio otorga valor significativo a :u ~::o eE~u~l el au_tor de
ceptible Pedro cambia d
·
orma 1mper"nosotros", la forma ver:n,:0 ;~ ;:;~~og~ el r~nom~~e "yo" po~ su plural
de amplificac"ó
.
pura somos . Esta sencilla forma
1 n convierte su drama particular en d
1 .
su fracaso es sól
,
, .
rama co ectivo; revela que
o uno mas entre multiples fracasos individuales.
Amador señala explícitamente el carácter típico del fracaso de Pedro:
"¡ C_uánta pérdida de tiempo, don Pedro! Se lo digo yo que he visto
tanta Juventud gastada en esta casa..." (p. 195)

La resignación pasiva de Pedro a los valores d
.
toda inquietud y toda aspirac· ,
e una sociedad para la cual
ion son extranas no significa un
cili" "6
. se rep
' 1·1ega b
ahsoluta. Por el contrario· El personaJe
, a ·recon aci n
su descontento y su soledad en un
.
so re si mismo y revela
1
d_ad y la amargura, la desolación ye;~:a;~o:I l~u~C:sm~; la voluptuos~c1smo. Su monólogo final está re .do
1
_pe
6n y el esceptiLa impresión que le domina es 1:1de : : : !em~ o~ses1~0 de la impotencia.
poderes exteriores a su voluntad
u estino a sido determinado por
de frustración de paralizac·,
' a lsupodsdeseos, a su elección. Esta sensación
'
ion por e
er de las ci
·
!izado a través de un recurso de
.
r:unstanc1as está sensibilas "mojamas":
gran eficacia expresiva: es el leit motiv de

;•s~mosdtodos mojamas tendidas al aire purísimo de la meseta que están
co ga as e un alambre oxidado hasta ue ha
- ,
lencioso." (p. 220)
q
gan su pequeno extasis si-

355

�d 'd
ob'eto a cosa manipulable. El es
Pedro se exper~entaNpues, :io ~~~e ºm:tiv~ el ~ue se reitera obsesivamente
igual que una mojama. 0 es s
iensa O siente evoca la
1
en el monólogo del protago~ista, ya ~u~ to~o Eol ql~: p tiv de la "castración"
. . , d carencia de def1C1enc1a.
e1 mo
idea de pnvaoon, e
d'
, .
plasticidad Pedro se siente, en
está en este sentido, dotado e una max1ma
. . .
d
ue ha
0

e_fde:to, dpri:;: E::i::~c:!º~0 ~~;e e;:p::!ó;re:~~:;::t:ld:s~ ;u: : hacía
s1 o re uci ·
.
, ·
s destino
ser hombre: de la libertad para constrwr a si mismo u
.
.
El título de la obra está extraído en este monólogo final del protagonista:
"

Estamos en el tiempo de la anestesia, estamos en el. tiem?o en q~e
...
.d L bomba no mata con el rwdo sino con a
las cosas hacen poco rw o., a .
.
los ra os de deutones, o
radiación alta que es ( en si)' silenciosa, o con
y
,
1
s aroma o con los rayos cósmicos, todos los cuales son mas
con os rayo g
ta
También castran como los rayos X. Pero
.
, .
il nc·1osos que un garro zo.
s e
.
de s1·¡encio.
. La mejor maquina
tal
para
qué.
Es
un
tiempo
yo, ya, to ,
)
eficaz es la que no hace ruido." (p. 219
.
.
te d e .la fórmula
con'1 la cualEl nombre de la novela proviene
precisamen
.
.
resar su im tencia. El Tiempo de silencio es para e. un .es
Pedro qwer~ e~p
d po_ '6 . no significa reposo y serenidad mtenor,
tado de exp1Iaoón y no e asprrao n'
d la
ción y del dinamis. desintegración y disolución. No es la etapa e
crea
smoo sino de la incapacidad creadora y de la pasividad más absoluta.
m'
'd
· d ad tiene,
·
' li . , de Pedro con la cm
en consecuencia' un sentl 0
La reconc1 acion
.
. 1 ue se ha incorporado se caractotalmente negativo. El tiempo lde sdil~~:io ~ q de la urbe Este es el sentido
.
r la complicidad con as e ioencias
. .
.
.
tenza po
. la
li .dad La tensión ha termmado. Su mqweúltimo de su renuncia:
comp c1
.
Ah
'1
tud ha sido absorbid~, Y la 5?cie?ad lo h: r::~=; ;:~1::~:~a 1::a:a~
existe una desesperacion pasiva mcapaz e
, .
. , La novela debe llegar necesariamente a su termino.
cion.
,
f . , d=:•i·va A través de ella Luis Martín San. ,
la aqw su uncion """' ·
La ~~~::e del conformismo de Pedro. No se identifica, pues, con, ~t~
tos se .
. Relata la historia de su fracaso en forma enoca,
personaje, Por el &lt;:&gt;ntrario. n hombre mediocre, pero sin dramatizarla; revela
presenta la formación de u
'al
e han decidido el destino del protago.
blemente las fuerzas soo es qu
· El
inexora
.
.d d .
rabie pone de relieve sus deficiencias.
nista y con la misma v~rac1 ~d m;:te sentido en que se distancia, a través
valor último de la nov
resi e,
.'
r ina a los des. . ó . del narrador de una sociedad que roa g
del lenguaje _ir ruco
d 1' s descontentos que la rechazan sin tener la
contentos Y, sunultáneamente, e o

ª

356

voluntad necesaria. El inconformismo no es destruido, según Luis Martín Santos, porque sea en sí mismo utópico, innecesario o absurdo, sino por la falta
de valor humano de los que son sus portadores.
Es efectivo que Luis Martín Santos lo critica todo, es innegable que todo es
desmitificado por él de modo sistemático, pero lo hace porque cree que la
negatividad por el perseguida no es inalterable, inmodificable. La naturaleza
humana no es para él una constante históricamente inmutable. Esto sería un
rasgo irracionalista y conservador. El que no cree en la capacidad de evolución del hombre, habitualmente no quiere tampoco que el hombre, y con el la
sociedad, cambien. La diferencia de Luis Martín Santos con el protagonista
de su novela es, en este plano, fundamental. Él tiene la esperanza c:n la posibilidad de una transformación. Más aún, la detecta en la misma realidad insuficiente por él representada:
"Es preciso, ante estas ciudades, suspender el juicio, hasta que repentinamente -o quizá poco a poco aunque esto apenas es creíble- tome
forma una cosa que adivinamos que está presente y que no vemos, hasta
que esa sustancia que se arrastra ahora por el suelo se solidifique, hasta que los que ahora ríen tristemente aprenden a mirar cara a cara a un
destino mediocre y dejen vacías las grandes construcciones redondas o
elípticas de cemento armado para recogerse en la intimidad estrecha de
sus casas." (p. 13)
La realidad representada en Tiempo de silencio posee en sí la posibilidad
de un cambio. Pero sólo en estado larvario. Luis Martín Santos no sabe aún
dar forma a este aspecto germinal, no logra objetivarlo en personajes novelescos, pero intuye que existe objetivamente. La metrópolis sensibilizada en la
novela, de la cual la más lograda expresión simbólica es la familia que regenta la pensión de Pedro, niega el devenir, evocando, en obsesión perenne,
glorias pretéritas, figurándose ser aún aquélla que describe la historia. Se mira
en sus leyendas donde se encuentra grande y se niega a mirarse frente a frente
para captarse en toda su pequeñez. La regeneración de la ciudad sólo se producirá cuando se sustituya la ficción por la realidad, el parecer por el ser;
necesita retornar a sí misma para lograr un conocimiento que le haga renunciar a tener cualidades que ya le están rehusadas, que le hagan, a través de la
reflexión y la crítica, reconocer sus límites objetivos. La esperanza de Luis
Martín Santos en el porvenir se manifiesta, de este modo, en una praxis de la
autenticidad, aunque ignore la naturaleza de los hechos que la posibilitarán.
Desmitifica el presente del que es testigo porque cree en un futuro distinto.
Ignoramos la evolución que experimentó su pensamiento después de haber

357

�escrito Tiempo de silencio. Sólo conocemos el prólogo d~ su otra novela, ~
inédita que él denominó con el significativo título de Tiempo d~ destru~c n.
En todo caso el fragmento trascrito de su única obra narrativa pu_bh~a
' . .
a él atribuido por desconocimiento de la funo6n disrevela que e1 pesumsmo
'
.
.
uede hacerse
tanciadora del lenguaje irónico, es la máxuna deformación q~e p
.
. to sobre la problemática del intelectual espanol y, por cons1a su pensarmen
guiente, sobre la problemática de la España contemporánea.
ALFONSO SASTRE: DRAMATURGO Y ACTIVISTA
BIBLIOGllAPL\

DRA. T. AVRIL

BRYAN

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Rhode lsland

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232 238
"Hispania", vol. LI, number 2 (mayo 19
' pp.
.

n

º•

ALFONSO SASTRE, el dramaturgo y hombre de letras, ha sabido ser una figura
de controversia en el teatro español contemporáneo. Ha sido atacado y alabado, defendido y despreciado. No obstante, él ha seguido escribiendo dramas
y ha tratado de defender su posición en varios artículos. A causa de estas opiniones tan opuestas, Sastre ha sido el tópico de muchos artículos eruditos que
tratan de su teatro y también de sus ensayos. Tal vez él es el dramaturgo más
discutido hoy día en España. Un crítico ha sugerido que el nombre de Alfonso
Sastre es más bien conocido que su teatro -por lo menos en España-, puesto
que Sastre es un autor que "ha sabido llevar su voz de protesta y disconformidad más allá de los ámbitos específicos de su dedicación literaria... y que su
obra dramática no ha encontrado los cauces oportunos para su libre y normal
expresión en los escenarios".1
No es una coincidencia insignificante que el apuro actual de Sastre ha causado una inquietud internacionalmente en grupos políticos y literarios. Sastre
y su esposa, psicóloga Genoveva Forest, fueron encarcelados en el otoño de
1974 por las autoridades españolas a causa de unos crímenes supuestos que
Genoveva cometió contra el estado. La esposa de Sastre estaba implicada en
unas bombas explosivas en Madrid durante 1973 y 1974, y fue acusada de
estar comprometida con unos terroristas vascos del asesinato del primer ministro almirante Luis Carrera Blanco, en diciembre de 1973. Según la ley española un esposo es responsable legalmente de los crímenes cometidos por su esposa. r
Se ha atacado a Sastre el dramaturgo para destruir su prestigio.
1

DowÉNECH, Ricardo, "Notas de bibliografía teatral", Cuadernos Hispanoamerica-

nos, 233 (may 1969), p. 470.

• Véase Barbara Probst Solomon, "Torture in Spain", The New York Times, 25
november, 1974.

359
358

�·Porqué ha llegado este escritor a ser un tópico de controversia? El debate
é
- 1
sobre
Sastre tiene mucho que ver directamente con el estado del teatro espano
contemporáneo. Los críticos en general quedan en que el teatro español está
en un estado de crisis desde la Guerra Civil, aunque hay mucho debate sobre
las razones por esta situación crítica. La culpa de esta crisis prolongada varía
de la economía al público. El aumento de precios durante las décadas de los
cincuenta y los sesenta prohibió muchas producciones de teatro tan bien como
la entrada de muchos espectadores interesados. La entrada al cine fue menos
y por lo tanto, esto atrajo al público del teatro. Los intelectuales asistieron
rara vez al teatro mientras los burgueses delegaron la selección de sus pasatiem' pos en el crítico de su periódico, el cual es "el catalizador del éxito teatral en
España".3 Muchos teatros tuvieron que cerrarse a causa del aumento de pasatiempos como el fútbol y el cine. La apatía del público contribuyó también al
problema. Los críticos de los periódicos, en vez de los críticos literarios y eruditos, han seguido dictando su opinión teatral a los burgueses que parecen
apreciar más las comedias extranjeras.
Entre las comedias representadas durante las décadas de los cincuenta y los
sesenta, existía una gran diferencia entre una comedia que se entiende como
premiable y lo que se puede entender como representable. En realidad, el recibo de un premio no era una garantía de gran excelencia dramática. 1 En
cambio, un drama como Escuadra hacia la muerte, por Sastre, el que fue aclamado por los críticos, fue prohibido después de solamente tres representaciones
en 1953, a causa de la censura española. Esta censura rígida todavía es un
obstáculo difícil para muchos escritores y ha prohibido la representación de
unas obras como las de García Lorca. 5

y sus dramas, con la excepción de Buero, Sastre, Olmo y Muñoz, también no
6
son conocidos. Los redactores y los directores están poco dispuestos a publicar
o producir estos dramas si existe la posibilidad que la censura los prohíba. Así
en España muchos dramas de valor quedan inéditos y no son producidos.
Los dramas que siguen siendo producidos en España por la mayor parte son
extranjeros. Alfonso Sastre mismo ha traducido y adaptado dramas extranjeros.
Además de las sátiras sociales e históricas del período antes de la Guerra Civil,
el drama más aclamado ha sido el "teatro de evasión" y el más serio "teatro
de obligación". Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre son los líderes de éste,
y es caracterizado por los problemas contemporáneos que se presentan, y por
la relación de las opiniones políticas del dramaturgo al arte. Este es un teatro
de protesta con un mensaje que tiene que ser presentado de una manera es7
pecial. Otra característica de este drama es su fin abierto en que el dramaturgo no ofrece ninguna solución al problema. Puesto que no se cuenta con
ninguna solución dialéctica, el propósito es producir una catarsis en el espectador la cual le causará a la persona a agonizar sobre una solución posible.
Esto es lo q~e Sastre llama "un teatro de agonía" y para él es el más importante. Francis Donahue apunta que los dramaturgos españoles no tratan de
presentar obras con la misma estructura de Jean-Paul Sartre, aunque la angustia existencial es evidente, particularmente en las obras de Alfonso Sastre.ª
El espectador debe formular su opinión después de una reflexión subjetiva. La
tragedia es el medio para esta clase de teatro, Sastre afirma que "el espectador
de la tragedia no busca el sufrimiento; acepta la mortificación. El espectador
se siente merecidamente mortificado. Acepta la tortura en un movimiento de
autocastigo. Entonces, ¿ es que se siente culpable? Sí, la tragedia despierta en
él un profundo sentimiento de culpabilidad. ¿Y. .. ? Acepta ser mortificado.
¿ Y después? Cuando la tragedia termina su espíritu ha sido purificado. ¿ Y
después? Después -a veces- una revolución social. O, por lo menos, un
socorro social. Entonces, ¿ resulta que la tragedia era otra cosa?" 9

Hoy día, a pesar de las dificultades, los escritores todavía siguen su contribución al drama español. Unos críticos temen que una profusión de obras dramáticas signifique una decadencia en el teatro. Otros apuntan que el teatro
no es completamente decrépito. George Wellwarth indica que muchas veces
los dramas de valor, en particular los que inciten una controversia en la censura, no se permiten en el teatro. Sin embargo, muchos dramaturgos españoles
siguen escribiendo dramas de valor y no permiten que la censura ~evera los
desanime. El público no conoce estos dramas censurados y muchos escritores

Sastre, quien nació en 1926, participó en 1945 en la organización de un
grupo llamado Arte Nuevo -un grupo experimental de teatro--. Por la mayor parte consistió en estudiantes universitarios y constituyó un esfuerzo para
responder a la crisis en el teatro español. El grupo duró dos años durante ]os

• SoLDEVILLA DURANTE, Ignacio, "Sobre el teatro español de los últimos veinticinco
años" Cuadernos Americanos, 22, 1 (enero-febrero 1963), 258.
CASTELLANO, Juan, "Los premios nacionales de teatro de España", Hispania 38,
3 (september 1955), 291-293.
• DECosTER, Cyrus, "The Theatrical Season in Madrid 1945-55", Hispania 39, 2
(may 1956), 185.

. • WELLWARTH, George, Spanish Underground Drama (University Park, Pennsylvama: Pennsylvania State University Press, 1972), p. 5.
' Véase Francis Donahue, "Spain's Theater of Commitment", Books Abroad, 43,
3 (Summer 1969), 354-58.
' /bid., 355.
' SASTRE, Alfonso, Drama y sociedad (Madrid: Tauros, 1956), p. 97.

• R.

360

361

�que Sastre escribió dos dramas cortos Uranio 235 y Cargamento de sueños.
También colaboró con Medardo Fraile para escribir Ha sonado la mue'.te -~
Comedia sonámbula. Después de la disolución de este grupo, Sastre s1gwo
escribiendo dramas y artículos. En 1950, junto con José María de Qui~to,_ ,él
anunció la fundación de un nuevo grupo teatral llamado Teatro de Agitac1on
Social (T.A.S.). En octubre de ese año el grupo publicó un manifiesto en que
propuso representar una visión total de la sociedad y,~º ser só~o un teatro
del proletariado. Los miembros negaron que fue:~n _pol~tic~s y afirmaron que
fueron hombres del teatro que querían llevar la agitación a todas las partes
de la vida española. Volvieron a afirmar el hecho de que el teatro_ es un ,~e
social: a) porque el teatro no puede reducirse a una contemplación estetica
de una minoría refinada y b) a causa de esta proyección, el teatro no puede
ser sólo artístico. Dieron énfasis a la importancia de lo social sobre lo artíst.KQ El propo'sito del manifiesto fue empujar al público otra . vez1 al teatro.
Antes de que pudiera llevar a cabo estos ideales, el grupo fue disue to a causa
de la opresión oficial.
Sastre y José María de Quinto una vez más decidieron respo_nder a la_ cn_sis
teatral y en 1955 con otras personas notables, publicaron una lista de cntenos
que juzgaron ser esenciales para triunfar de los problemas actuales del teatro
españo1.10 Primero explicaron lo que consideraron como las ~az~~es de la. decadencia: el aumento en la popularidad del cine y su orgaru~1on supeno~a Y
la empresa anacrónica e insuficiente del teatro. Entre las soluc10nes ~ue d10_ el
grupo fueron la creación de pequeños teatros que darían representaciones ~1arias bajo la dirección de responsables personas del teatro; la ayu~a del ?ob1erno en la fundación de teatros nacionales; la negación de premios nacionales
si no había ningunas obras que los merecieran; la sanción legal para obras en
vez de la censura actual; la enseñanza del teatro como forma ~e _arte en Es~~ña; varios proyectos para capturar~ un nuev~ públi~o; una ~uphca :i los cnticos teatrales para que consideren la Importancia artística y social de la repr~sentación; y la necesidad de hacer propagan~a ~:l teatro españ~l en el_ extran1e~o.
Por fin, el grupo declaró su fe en la reahzac1on de ~st~ objetos -~1entras afirmó que• un "Teatro de Preocupación Política y Social fue positivamente posible.
1

Durante este período, Sastre presenció la represen~~ión de su _drama La
mordaza, que fue dirigido por su amigo Quinto. 7amb1en fue publicada D ~ama y sociedad, su primera colección de ensayos cnticos. En 1960 Sastre Y Qum-

,. s
Alfonso José María de Quinto et al. "Coloquios sobre problemas act~ales de~s:::~o en E:paña", en Alfonso Sastre, Teatro, ed. José Monleón (Madnd:
Taurus, 1964), pp. 101-106.
362

to se atrevieron una vez más a formar otro grupo teatral. Fue llamado el Grupo
de Teatro Realista (G.T.R.). El propósito de este grupo fue revitalizar el
teatro español pero su plan fue más refinado y preciso que el del T .A.S. En
la declaración del G.T.R.11 Sastre y Quinto afirmaron que su propósito fue
intervenir en el desarrollo del teatro español de una manera enérgica y pública. Pensaron investigar de una manera teórica y práctica las varias formas
del realismo. El G.T.R. también hubo de cuidar de la enseñanza de actores
nuevos y del estudio de técnicas dramáticas e interpretación. Una relación se
estableció con el Instituto Internacional del Teatro de UNESCO, tan bien
como con colegas y publicaciones en Europa y América. Cinco años después
de la fundación del G.T.R. Sastre publicó Anatomía del realismo. Esta fue
otra colección de ensayos críticos que reflexionaron su interés profundo en el
realismo. Como los otros grupos las actividades de esta organización fueron
disminuidas a causa de unas dificultades financieras y con la censura.
Durante el período en que Sastre participó en la fundación de los grupos
teatrales ya discutidos, siguió escribiendo dramas. Sus dramas pueden colocarse
en categorías distintas que corresponden a las ideas y teorías dramáticas del
artista. Los cuatro primeros dramas de un acto, escritos durante el período
del Arte Nuevo, son experimentales con respecto a la forma. Hacia 1950 Sastre empezó a explorar el aspecto social del teatro. Un crítico ve tres etapas
distintas en el desarrollo del teatro édito de Sastre: 1) un drama experimental, 2) un drama de agitación social y 3) un drama de investigación.12 Otro
crítico, Farris Anderson, define dos categorías principales con respecto a la
imagen del hombre representado: 1) dramas de frustración y 2) dramas de
13
posibilidad. Además, subdivide la categoría segunda con respecto a las formas y técnicas utilizadas según a) dramas del realismo social y b) el drama
épico, que incluye cuatro dramas inéditos. Anderson considera los dramas de
frustración como los en que los personajes son vencidos por sus circunstancias
y ninguna solución existe. Los dramas de frustración todavía son experimentales en forma. Varios rasgos como sueños, deformaciones del tiempo y del
espacio, narraciones largas y aun la apariencia del autor, dan una forma dra11

Véase "Declaración del G.T.R.", en Alfonso Sastre, Teatro, pp, 115-116. El manifiesto fue publicado primero en Primer Acto, 16 (Sept.-Oct. 1960), n.p. Además, la
producción de la primera temporada de la G.T.R. resultó en la publicación de otro
documento "G.T.R. - Primera temporada", Primer Acto, 23 (mayo 1961), pp. 12-18.
,. E. BiLnu, Elbert, "Alfonso Sastre: An Analysis of his Dramas through 1960",
Diss. University of Colorado, 1968, p. 100.
11
ANDERSON, Farris, Alfonso Sastre (New Yorw: Twayne Publishers Inc., 1971 ),
pp. 70-71.

363

�mática al mundo insensible en estos dramas.14 El segundo grupo de esta categoría incluye cuatro dramas inéditos, La sangre y la ceniza, La taberna fan15

tástica, El banquete y Crónicas romanas.

En todos los dramas de posibilidad una solución es posible si el individuo
decide utilizar su voluntad y proceder de inacción a acción. Los protagonistas
tienen que funcionar para dar un sentido a su existencia. Por medio de su
iniciativa pueden transformar la circunstancia aunque los resultados de su acción causen dolor y sufrimiento. Hay la oportunidad para mejorar la fortuna
en la vida o más bien en la sociedad.
Los dramas del realismo o agitación sociales reflejan la preocupación profunda de Sastre con el papel de la sociedad en el teatro. La base para la tragedia es el concepto de Aristóteles. Sastre escogió la tragedia como el medio
de sus ideas y técnicas. En su concepción de tragedia y drama, él considera la
tragedia como algo duradero. "Hay, pues, en la tragedia algo permanente: su
sustancia metafísica; algo permanente pero dotado de plasticidad: la forma
artística, y algo corruptible; lo que llega a la tragedia por ser esta, en cada
momento, una función social." 16 Otra dimensión a este concepto se encuentra
en la declaración de Sastre que un drama es algo de una tragedia, "pero con
menos sangre, con menos gritos, con un lenguaje más llano, con personajes
más vulgares, con expresiones menos turbulentas, con un tono de voz más apa. muerte o con una muerte no muy aparatosa" .17 .Aunque
gado, con un final sm
Sastre afirma que existen distintas clases de drama, él define la tragedia como
la que perdura cuando todo irreal, aun la risa, se ha diezmado; "nos_ he~os
quedado con algo real, punzante".18 En realidad, su concepto de traged1a,uene
una base en las Poéticas de Aristóteles. Él concede que esta obra de aquel fue
la base de Drama y sociedad.19 Así, para Sastre, la tragedia "es una representación lúcida de la existencia humana" .20 No es sólo un drama de lo bueno
y lo malo. La tragedia tiene algo perdurable que el melodrama no tiene. Puesto que el culpable no se ve claramente en la tragedia, el espectador sale del

"' !bid., p. 71.
. .
11 ]bid., Anderson ha estudiado los manuscritos de los cuatro dramas inéditos Y los
ha discutido en un artículo "The New Theatre of Alfonso Sastre", Hispania, 55, 4
(Dec. 1972 ), 840-847. No voy a discutirlo en este estudio.
11 Drama y sociedad, p. 22.
" lbid., p. 13.
" lbid., p. 17.
" Véase el "Prefacio" de Anatomía del realismo (Barcelona: Sebe Barral, 1965), p. 7.
" Drama y sociedad, p. 33.

364

teatro lleno de dudas y preguntas, para las que el autor no da ninguna respuesta.
La e~~a épica en el desarrollo dramático de Sastre revela la influencia del
t~atro ep1co de Bertolt Brecht y un punto de vista marxista de la literatura.
Sm embargo, Sastre considera que no hay nada admirable en el teatr d
Br:~t. No está de acuerdo con las teorías dramáticas de Brecht. La c:ac~
t::isttca de Brecht es la de una responsabilidad social sin comprometer la emoc1on. El resultado es un "disconcerting complexity of tone which is assisted
by the apparently cl~sy l~se textured structure of the 'epic' style".21 Moelwyn Merchant tamb1en afrrma que lo más estimado en el pensamiento de
~r~ht se encuen~ra en "the moral and dramatic dilemmas inherent in this
rroruc counterposmg of involvement and detachment".2&lt;2
. Sastre no es de la opinión de Brecht en cuanto al uso de técnicas especiales del actor ,c~mo la separación entre él mismo y el personaje que representa. El actor epico es un narrador de historia y no de una narrativa dramática.. Además, Sasn:e rec~aza el teatro de Brecht a causa de su preocupación
con un real espacio -tiempo porque indica la irrealidad de un espacio-tiempo dramático. 23 Sastre también declara que el teatro de Brecht corresponde al futuro y que la misión del dramaturgo se encuentra en la negación
dialéctica de la negación de Brecht.24
El propósito del teatro épico de Sastre es mostrar la posibilidad de una
transformación en la sociedad. Utiliza unas de las técnicas de Brecht pero su
'. 'attempt_ to ~urp:iss Br~cht in the creation of a powerful revolutiona~ theatre
1s embod1ed m bis pers1stent use of shock treatment in sound, light and scenic
. . en que esta etapa épica de Sastre no signifique una
effects.,,, .25 Anderson i~s1ste
negacion del pensamiento de Sastre, sino otra fase en el desarrollo dialéctico
que ha caracterizado la obra de Sastre.
La polémica que ocurrió entre Sastre y Buero Vallejo sobre "posibilismo

0

" Véase W. Moelwyn Merchant "The irony of Bertolt Brecht'' en Man in the Modern Theatre, ed. Nathan A. Scott Jr. (Richmond Virginia: John Knox Press 1965)
p. 60.
'
'
'
21
lbid., p. 62.
.. Véase_ Kessel Schwartz. "Tragedy and the Criticism of Alfonso Sastre", Symposium
21, 4 (Wmter 1967), 338-346. Este articulo fue publicado también en un libro de
artículos, publicado por el profesor Schwartz en The Meaning of Existence in Contemporary Hispanic, Literature. (Coral Gables, Florida: University of Miami Press 1969)
pp. 162-70.
'
'
" SASTRE, Alfonso, "Primeras notas para un encuentro con Bertolt Brecht" Primer
Ac!o, 13 (marzo~;bril 1959) , p. 13. Además véase Anatomía del realismo, p.' 48, 68.
ANDERSON, The New Theatre of Alfonso Sastre", p. 841.

365

�imposibilismo" del drama, revela otro rasgo interesante de Sastre como artista.
Esta polémica es un resultado directo de los problem~ de Sastre en cuanto
a la censura. Sastre ha criticado la clase de censura que existe en España. Él
opina que en su forma actual representa una vergüenza pública y privada.119
Él y Quinto mantienen que la censura debe ser legítima y lógica. Al principio
del régimen actual, la censura fue más rígida que lo es hoy. Los censores fueron, por la mayor parte, sacerdotes que prohibieron todo lo que agravara la
Iglesia, el Estado o una moralidad rígida.~ 7 Sastre es sólo uno de !os muchos
escritores españoles para quienes es difícil hacer publicar y representar sus
obras. Lo deplorable es que se prohíben las obras sin explicación específica.
Además del problema de la censura, Sastre ha tenido que enfrentarse con el
desinterés del público. Este mismo público sigue aplaudiendo a Buero Vallejo
aunque "the intellectual, moral and political intentions of the two are very
similar".28 El medio de comunicación utilizado por Sastre es distinto. Se ha
criticado a Sastre por "defectos" que también se encuentran en las obras de
otros: una falta de poesía, un partidarismo ideológico y un estilo brusco.29
La obra de Buero puede ser caracterizada como tragedia de esperanza, mientras la de Sastre puede ser llamada una tragedia de agonía. Las dos teorías
tratan de la posibilidad de una situación abierta contra una cerrada.30 El
teatro de Buero es una negación de desesperanza. Sastre criticó a Buero por
su conformidad. En cambio, Buero criticó a los que escriben un "teatro imposible", aunque saben que sería prohibido y que el resultado sería un aumento,
particularmente en la publicidad extranjera. 31 Sastre respondió que ningún
teatro es imposible y que tarde o temprano todo el teatro se hace posible. Por
eso, el concepto de "imposibilismo" no tiene valor.
.. "Documento sobre el teatro español", Alfonso Sastre, Teatro, pp. 117-123.
" W. O'CoNNOR, Patricia, "Government censorship in the Contemporary Spanish
Theatre", Educational Theater Journal 18, 4 (Dec. 1960), 443-49.
•• PÉREZ MINIK, Domingo, "Se trata de Alfonso Sastre, dramaturgo melanc6lico de
la revolución", Alfonso Sastre, Teatro, pp. 11-36.
21
Ibid.
•• ScHWARTZ, Kessel, "Posibilismo and lmposibilismo : The Buero Vallejo-Sastre
Poleinic", Homenaje a Federico de Onís (1885-1966), Revista Hispánica Moderna
34 ( 1968), 436-45.
11
Véanse los artículos siguientes para todos los detalles que tratan de "posibilismo"
e "imposibilismo": Alfonso Sastre, "Teatro imposible y pacto social", Primer Acto,
14 (mayo-junio 1960), pp. 1-2; Antonio Buero Vallejo, "Obligada precisión acerca del
imposibilismo", Primer Acto 15 (julio-agosto 1960), pp. 1-6 ; Alfonso Sastre, "A modo
de respuesta", Primer Acto, 16 (sept.-oct. 1960), pp. 1-2; Anatomía del realismo, pp.
76-77; Rafael Vázquez Zamora, "Alfonso Sastre no acepta el 'posibilismo'", Jnsula,
Año 15, 164-165 ( 1960), 27.

366

Sastre ha sido consecuente en la defensa de su teatro y rehúsa conceder a
lo que se ha llamado "three redoutable obstacles: censorhip, impresarios with
a box office complex and a naive public". 32 Pérez Minik ha declarado que
unos teatro~ comerciales aceptan de mala gana las obras de Sastre, aunque los
teatros "pnvados" representan sus obras con una devoción extraordinaria. 33
Tal vez esto puede explicar porqué sólo unos pocos dramas suyos han sido
representados en España y también porqué sus últimos dramas nunca han sido
éditos.
Sastre sigue escribiendo dramas aunque la mayoría de sus obras escritas después de 1963 no han sido éditas. Es evidente que Sastre tiene confianza en su
vocación y en su misión como dramaturgo. El hecho de que ha seguido su
producción dramática, a pesar de tales obstáculos, merece alabanza. Se debe
admirar su persistencia. Sin duda él es una inspiración a muchos escritores
más jóvenes que siguen produciendo dramas. El teatro de Sastre atrae a la
juventud española y sus obras son traducidas y representadas en otras partes
de Europa y en América. Se ha sugerido que si Sastre utilizara la materia
dramática que existe en la sociedad contemporánea y si rechazara la materia
literaria, tal vez llegaría a ser el dramaturgo más importante de la España
contemporánea.ª' El deseo de Sastre: restaurar algo de la dignidad perdida al
teatro español, es evidente. Es con el esfuerzo de una nueva generación de
escritores, con Buero y Sastre como precursores, que el drama español ha llegado a ser verdaderamente internacional.

" M. PASQUARIELLO, Anthony, "Alfonso Sastre: Dramatist with a Mission", Escuadra hacia la muerte (New York: Appleton-Century-Crofts, 1967), p. 1.
ª "Se trata de Alfonso Sastre...", p. 13.
" CHANTRAINE DE VAN PRAAo, Jacqueline, "AUonso Sastre: la esperanza del joven
teatro español", La Torre, Año 10, 40 (oct.-dic. 1962), 119.

367

�EL TEMA DEL AMOR EN LA POES1A DE EMILY DICKINSON

LETICIA PÉREZ G u TIÉRREZ

M.L.E.

Amor es un manjar, cuyos sabores
se gustan con fruición y con anhelo,
y es maridaje de placer y duelo,
risa, llanto, caricias y rumor.es.
LUIS BARRÓN.

EN LA HISTORIA de la literatura uno de los temas que más atraen, tanto a
escritores como a lectores, es el del amor, tal vez por esa vinculación estrecha que existe entre el hombre y el amor. Siempre que se habla o escribe de
amor, se menciona al hombre, porque sólo el hombre es capaz de amar. Dante
creía que el amor es el motor que hacía girar el sol y las estrellas.
Asegura Ortega y Gasset en sus Estudios sobre el amor que "nada hay tan
fecundo en nuestra vida íntima como el sentimiento amoroso, tanto que viene
a ser el símbolo de toda fecundidad".

\

.,

San Agustín llega a la conclusión de que el amor mueve: "Mi amor es mi
peso; por él voy dondequiera que voy"; y más tarde añadirá: "Ama y haz lo
que quieras".
Interesantes son todas las deficiones que se han hecho del amor. Los poetas,
subyugados por el término, lo han definido, estudiado y glosado en sus obras.
La poesía ha sido uno de los medios más propicios y dúctiles para expresar
el amor. Recordemos a sor Juana Inés de la Cruz:
"Este amoroso tormento
que en mi corazón se 11e

369
Hum-24

�sé que lo siento, y no sé
la causa porque lo siento."

"Wait! Look! her little book
The leaf at loue turned back."
(1)

o aquel otro de santa Teresa:

"Si en medio de adversidades
persevera el corazón
con serenidad, con gozo
· y con paz, esto es amor."

Cuando nos acercamos a la poesía buscamos el placer estético) pero además
de éste, la belleza de la palabra. Si aunado a esto, encontramos como temática
del quehacer poético, el amor, el placer es mayor.
La poesía amorosa ha existido siempre, ya que tiene una característic~ especial, refleja vivencias, ideas y serrtimientos. Nos presenta al hombre rmsmo
con toda su complejidad y problemática.
En todos los países del mundo existen poetas, hombres y mujeres que experimentaron este complejo sentimiento amoroso y que deja~n en su poesía
las huellas claras de su trayectoria erótica. Una de estas mujeres poetas fue
Emily Dickinson, nacida en Armherst, Massachusetts, el sigl~ pasado, y que
ocupa un lugar de gran importancia en la poesía norteamencana.
En una de sus cartas se describe a sí misma como una mujer de pequeña
estatura de cabello castaño y con ojos color café claro. Exageradamente delicada, ~i nunca salió de casa, ni visitó a nadie, pero allí recluida como una
monja, en su casa de Armherst, escribió poesía de excelente factura, lo que la
ha colocado al lado de ese coloso, conocido por sus Leaves of Grass: Walt

¿ Cuál fue la parte anecdótica sustentadora de la poesía amorosa de Emily?

A pesar de los estudios que se han dedicado a esclarecer este aspecto, hay
pu~tos_que que_dan en la obscuridad. La reclusión voluntaria que se impuso
a s1 rmsma le dio el sobrenombre de "la monja de Armherst". El hecho altamente significativo de permanecer siempre en los límites de su jardín, sin visitar a nadie, sin recibir visitas, sin presentarse en la iglesia, y el vestir siempre
de blanco hablan a las claras de la enigmática personalidad de la poetisa. Aun
cuando ella misma escribiera: "Mi vida ha sido demasiada simple y austera
para que pueda perturbar a nadie", existen muchos puntos obscuros en su vida.
Siendo Armherst una ciudad pequeña, mucho se ha de haber hablado de su
extraña conducta y su reclusión. Esto hizo que se levantara a su alrededor una
serie de leyendas a cual más disparatada. Existen dos sin embargo que pueden
ser fundamentadas en hechos reales. La primera de ellas se vincula a la amistad entre Emily y un empleado de su padre y la segunda se refiere a lo que ella
llamó "una intimidad de muchos años", con un clérigo al que conoció en 1854.
Que estas dos amistades le dieron material para sus poemas es indiscutible,
pero que alguno fuese su amante, en toda la extensión del término, no existen
pruebas.
El primero de ellos, según sus biógrafos, fue Benjamín Newton. Brillante
pensador, llenó la mente de Emily con nuevas ideas. En una carta dirigida a
Higginson escribe :

Whitman.
Las poesías de Emily no son de grandes proporciones, .son ~i se ~~~re minúsculas, pero cada una de ellas es un pequeño y complejo prisma mdiscente.
Uno de los temas principales de su quehacer poético fue el del amor. Glosa
el tema con pluralidad de variantes que van desde el amor materno hasta el
erótico y el divino. Hay muchos libros que hablan de amor, pero ninguno de
ellos con tal gracia y delicadeza como éste. No obstante haberse quedado soltera, Emily descubrió en su reclusión voluntaria en Armherst, la poesía del
amor y al amor mismo.
Los poemas relativos al amor se hallan contenidos en la parte III (Amor),

VII (Otros poemas), y VIII ( Poemas agregados), de sus obras.
Según sus críticos el sol de su universo poético lo constituyó el amor. Ella
así lo explica en uno de sus poemas:

370

~'Cuando era pequeña, tuve un amigo que me enseñó qué era la Inmortalidad, pero al acercarse demasiado él mismo a ella, nunca retornó. Poco
después murió mi maestro, y durante varios años el diccionario fue mi único
compañero." La completa identificación de este amigo a que se refirió la
poetisa y Newton se hizo hasta 1933, cuando apareció en el catálogo de un
coleccionista de autógrafos una carta inédita, que identificaba sin lugar a dudas a Newton. Cuando Newton murió, Emily se refirió a él como "un hermano
mayor, muy querido por cierto, y añorado y recordado". Con la ayuda de Benjamin Newton, el espíritu de Ernily se abrió ante el maravilloso mundo de las
ideas. El papel que Newton asumió con respecto a Ernily, lejos de ser de
enamorado, fue de preceptor. Estimuló el desarrollo espiritual de la poetisa, le
enseñó qué libros leer y cuáles rechazar. Emily lo consideró más que amigo,
un hermano espiritual, un compañero en el camino de la vida. Gozó de su

371

�amistad y el poema "Your Riches-taught me-Poverty'' es quizá un tributo de
admiración al amigo. Este poema lo envió Emily a Sue, su cuñada, con estas
palabras: "Ya ves que recuerdo". El poema es de claras año~anzas, tras el
ropaje metafórico se esconde el oculto significado. La muchachita adolescente
que añora al amigo ausente y se culpa el no haber sabido apreciar el _verdadero valor de su amigo. En las dos últimas estrofas resume sus pensanuentos:
"At least, it solaces to know
That there exists, - a Gold Altho'I prove it, just in time
lts distance - to behold lts far - far Treasure to surmise
And estímate the Pearl That slipped my simple fingers through While justa Girl at School."

(2)
Los recuerdos sin embargo, bullen en su corazón, llenándolo de tristeza.
'
Existen varios poemas
en los que alude a tempranas remembranzas. En "A
book I have a Friend gave" recuerda al amigo entrañable con melancolía:

"A book 1 have a friend gave,
Whose pencil, here and there,
Had notched the place that pleased him,
At rest his fingers are.
Now, when 1 read, 1 read not,
For interrupting tears
Obliterate the etchings
Too costly for repairs."
(3)

Todavía no se borraban en su corazón los recuerdos de Newton, cuando
Emily encontró la luz que la guiaría. Fue ésta el reverendo Charles Wadswor~h,
pastor de la Arch Street Presbyterian Church of Filadelfia. En 1854 ~mily
se trasladó a Filadelfia para visitar a su padre y allí fue donde escucho un
sermón de W adsworth. Inmediatamente se sintió subyugada por la personalidad del reverendo. Al referirse a él, le llamaba "el amado clérigo", "el pastor
desde mi niñez", "el amigo terrenal más querido" y "el átomo que preferí a
todas las listas de arcilla". En el verano de 1856 escribía así a la señora Holland, una de sus amigas: "si Dios hubiese estado aquí este verano y hubiese
372

visto las cosas que yo vi - supongo que hubiera considerado superfluo su paraíso. No se lo diga a él, por nada del mundo, aunque ... Querida señora Rollan~, amo esta noche - la amo a usted y al doctor Holland y al tiempo y al
sentido - y las cosas que se marchitan y las que no se marchitan".
~ue el_ suyo ~n amor imposible y sus poemas dan testimonio de todas las congoJas, tnbulaciones y renunciamientos de este amor, que no podría realizarse
plenamente, ya que él estaba casado.
En .1_860 W ad~worth la visitó en su casa de Armherst. La admiración que
esta v1S1ta_levanto en la ~oetisa fue tan grande que escribió: "No puedo pensar
en que exista el mundo sm él, tan noble, tan gentil". En sus poemas de esta épo~ la_ l_ucha entre
amor y la renunciación fue tema constante. Aún llegó a
identifica~ su_ martmo con ,el Calvario, símbolo que contuvo todo su dolor por
el renunciamiento, y ademas el nombre de la iglesia donde el reverendo W adsworth era pastor. Cuando él murió fue tal su pena y dolor que enfermó. En
una de sus cartas a James Clarck escribió: "Todavía no he comprendido profundamente el hecho de su muerte, y espero no hacerlo hasta que él me asista
en el otro mundo". Y en otra agregó: "El amor no tiene más que una fecha _
el primero de Abril. .. Hoy, Ayer y Siempre". Pasada su enfermedad en la
primavera de 18~4, es~~ibe: "La crisis del dolor de tantos años es lo ~ue me
ca~sa. ~orno Emily Bronte a su Hacedor, yo escribo a mi Desaparecido, 'toda
exi~ten~ia'. existe en tí' ". El último de sus admiradores fue el juez Otis P. Lord,
amig~ mt1mo ~e. su padre. Después de la muerte de la mujer de Lord, Emily
y Otis se convi~tieron en grandes amigos, el amor volvió a llamar a la puerta,
pero era demasiado tarde. El tenía 68 años y Emily 50. Estos son los soportes
humanos donde ~e ahínca la problemática amorosa de Emily. Pero sus poemas
retr-~tan una ~ene de estados anímicos especiales. Paso a paso su espíritu fue
abnendose al rmpacto del amor. Registrados en ellos quedaron toda una secuela
de estadios en el camino del amor. La personalidad tan especial de la poetisa
encuentra en su poesía el mejor medio de expresión. Todas las etapas del amor
se hallan consignadas en páginas llenas de gran sentido lírico. Ilusiones, desengaños, renunciamientos, arrebatos, todo se desborda en un torrente de pasión
que no alcanza, como Dante, la sublimación divina, sino que se mantiene en los
estrechos límites del amor humano.

:1.

Hacia 1870, el poeta Thomas Wentworth Higginson publicaba un ensayo:
"Americanism in Literature", y en él se preguntaba insistentemente si no existía ya, o cuánto habría que esperar por el poeta que sondeara las profundidades
de la_ pasión. Emerson y Hawthorne se habían asomado al ámbito pasional, pero
el primero había asumido una actitud de desconfianza, mientras Hawthome
sólo había mostrado un interés creciente; ninguno de los dos se había estreme-

373

�cido con el hechizo del amor. En el artículo afirmaba: "Todavía está por llegar
el poeta norteamericano de la pasión". Y allí en su escritorio Higginson te~
la respuesta en la poesía de Emily Dickinson. Higginson fue pa~ la poe~a
el maestro que trató de guiarla por los caminos del quehacer poet1:º· ~a ~scípula obediente siguió las indicaciones del maestro au~ ~uando su msprr_ac1~n
se mostró reacia a penetrar los moldes estrechos y trad1c1onales, como H1ggmson aconsejaba. Emily trató el tema del amor con total sinc~ridad. S_u trayectoria amorosa puede rastrearse fácilmente. Examinaremos vanos estadios de ese
sentimiento erótico de la poetisa.
En la primera etapa de su amor Ernily se abrió como una flor. Era la ª?~lescente que se convertía en joven. Imaginación desbordante, ale'?'e fantas1a, ~n
mundo de ensueño que descubría por primera vez. "Q~e no ~ane '!º e~ sueno
perfecto ¡ con una mancha de aurora..." exclamara. Su imagmac1on crea
mundos fantásticos. Como cualquier mujer se pregunta: ¿ Qué es el amor? Y
llega a definirlo así:
"Love - is anterior to Lije Posterior - to Death lnitial 0/1 Creation, and
The Exponent of Earth."
(4)
En el poema "Love -

thou art high" vuelve a dar otra definición:
"Love - thou art high 1 cannot climb thee But, were it Two
Who knows but me -

.. .. .

. . . .

..

Love - thou art deep 1 Cannot cross thee But, were there Two
Jnstead of One Rower, and Y acht - some sovereign Summer Who knows, but we'd reach the Sun."
(5)
El otro poema define el amor como "la alegría de todo lo vivo". "Amor
-exclamará más tarde- es todo, / Carecer de él es aflicción, poseerlo es una
herida."
En su análisis del amor considera que muchos aman pero no conocen que

374

el amor todo lo puede. Desconocen esa fuerza que hace valiente a un hombre
temeroso, y sublime a una madre que da la vida por sus hijos. Hay algunos
cuyo amor es débil y mezquino. "Amor --escribirá- es darse enteramente,
completamente al amado, corazón y espíritu", porque:
"Sometimes with the Heart
Seldom with the Soul
Scarcer once with the Might
Few - love at all."
(6)
En las diversas definiciones del amor Emily llegará a considerar que Amor,
"Love", tiene solamente una sílaba en inglés, pero cómo quiebra los corazones.
El amor rejuvenece, crea mundos maravillosos. Sin embargo, el experimentar
este sentimiento tiene también su pago y éste es, esos pequeños "donativos de
años" y sobre todo, lágrimas.
Para el amante cada minuto que está lejos del amado, es largo; pero si al
final se realiza la unión, entonces:
"To wait an H our - is long lf Love be just beypnd To wait Eternity - is short lf Love reward the end."

(7)
En otro poema Emily vuelve los ojos hacia atrás, recuerda su niñez cuando
estudiaba el alfabeto y aprendía a leer en El Libros de los Libros y hace una
comparación con el amor: Cuando el amor, el verdadero amor llega, se ve en
otros ojos y se descifra en ellos lo que nadie puede nunca entender o explicar.
Es el amor el que da la doble visión y la sabiduría de la comprensión, así
como de la Biblia emana esa luz que comporta dos funciones: iluminar y alimentar a las almas.
El amor es considerado por Emily como la vida misma. Platón en su Diálogo El Simposium explica que el amante quiere engendrar en la belleza, y
engendrar significa crear. El Amor es como la vida, dinámico. Emily se pregunta: ¿Por qué amo, Señor?, y llega a la conclusión siguiente: No se necesita una razón. El corazón se guía por reglas peculiares y muchas veces extrañas. Si el césped no tiene necesidad de contestar, ¿por qué el viento los
mece?, ni el ojo responder a la luz del rayo que percibe, ella no tiene porqué
dar una respuesta. Ama y eso es todo:

375

�"The Sunrise - Sir - compelleth Me Because He's Sunrise - and 1 see
Therefore - Then 1 love Thee -."
(8)
Como el amor humano se le había negado, Emily construyó en su fantasía
un mundo maravilloso. Si no podía ser esposa de verdad, lo sería sólo del
espíritu. En algunos de sus poemas se ve a sí misma como esposa. En "Title
divine is mine", escribirá:

"My Husband, women say,
Stroking the melody.- Is this the way?"
(9)
La mayoría de los poemas amorosos de Emily no son tranquilos. Naturaleza excesivamente sensible la suya, sumamente nerviosa, se refleja en su poesía
dispareja. Varios poemas sugieren que su lealtad fue puesta a prueba po~ el
amado: "Doubt me, my dim companion" y "Split the lark and you'll fmd
the music". Pero esto fue sólo dramatización de su imaginación.
En "If I may have it when it's dead" expresa el pensamiento de que la vida
sin el amado es como estar muerta. La pérdida del amado sume al alma
en una vida penosa, y tal parece que no se vive. Se añora la muerte _como
liberadora. En la muerte se unirá con el amado. Para una pequeña cmdad
como Armherst, la muerte era un evento importante. Este contacto tan cercano con ella, dio a Emily la temática de muchos de sus poemas. Muerte,
Tiempo, Inmortalidad, tres temas más que se vinculan y encuentran en la
poesía de Emily, crisoles de alto sabor lírico.
Las circunstancias que rodean la muerte de los seres queridos son siempre
motivo de meditación profunda. Los últimos deseos, los pensamientos, los encargos. Todo guarda celosamente el espíritu. Algunos poemas vinculados con
la muerte del ser querido se destacan en su obra:
"Promise this, when you be dying";
"If he were living- dare I ask";
"To know just how he suffered would be dear."
En "You left me-Sire - two Legacies -" habla con el muerto. Amor Y Dolor ha recibido de manos del amado, y le parecen sus legados más grandes y
preciosos que el océano, la eternidad o el tiempo.

376

Cuando alguien quiso consolarla diciéndole que con el tiempo viene el consuelo, escribe:

"Time is a test of trouble
But nota remedy
If such it prove, it prove too
There was no madaly."
(10)
Entre los poemas que describen su estado anímico destacan los que ahondan en el tema de la separación del amado, como en: "Oh Moon - and
Star"; "It makes no difference abroad"; "I cannot live with you"; ''What
shall I do when the Summer troubles"; "There carne a day at summer's fall" •
"Because that you are going''.
,
Cuando el amor está ausente no existe ni el alivio, ni el consuelo, reza el
refrán popular y Emily no se sustrajo tampoco a esta ley general. "The sunrise
runs for both", "I envy seas whereon he rides"; "I would die to know"; "You
see _I ~nnot see your lifetime", y "Because that you are going'', describen
sentumentos de añoranzas. La persona amada está lejos. El amante se imagina
los mundos extraños en que vive su amado. Daría cualquier cosa, hasta la vida,
por saber cómo está y qué hace.
Otro pequeño grupo de poemas, casi epigramáticos, muy irregulares en métrica y en ideas que muestran la conmoción que existía en su alma, pero eso
sí plenos de una gran fuerza expresiva, son aquéllos que describen un estado
físico y espiritual de postración: "After great pains a formal feeling comes";
"There is a languor of the life"; "There is a pain so utter"; "At leisure is the
soul".
Todo ha terminado, escribirá cuando ve que sus amigos han ido abandonando esta vida terrenal, sólo una cosa queda: rezar, pero esta oración es
también angustiosa; las líneas finales del poema "At least - to pray _ is
left - is left", son un grito al Señor:

"Say, Jesus Christ of NazarethHast thou no Arm for M e?"
( 11)
El espíritu de Emily, probado en el crisol del sufrimiento por dos veces,
salió de él enriquecido: Había perdido dos veces la batalla del amor. Así lo
afirmó en "I never lost as much but twice" y en "My life closed twice before
its close", pero aún alentaba en ella la esperanza:

377

�"My life closed twice be/ore its closey et it remains to see
lf lnmortality unveil
A third event to me
So huge, so hopeless to conceive
As these that twice be/ell
Parting is all we know o/ heaven
And all we need of hell."
(12)
Las dos veces que la muerte le arrebat6 lo que más quería, la marcaron
indeleblemente. Emily logró sobrepasar sus estados de ánimo, de depresi6n y
frustraci6n al entregarse a su poesía. Allí encontró la ocupación salvadora.
Esto y los quehaceres anodinos de la casa le llevaron un poco de consuelo.
Varios poemas describen hechos cotidianos como: "l tie my hat, I crease
my shawl". También hacia los libros volvi6 la mirada como escribe en "Unto
my books - so good to tum". Tras la comparaci6n de los libros como un banquete bien aderezado llega a agradecer a sus "parientes del estante" sus agradables semblantes de cabritilla, que enamoran y prometen una fiesta donde se
excluye la noche y repican las campanas de alegría.
Reconcentración, soledad, sufrimiento, contribuyeron a desarrollar una intensa vida interior, la cual fue poco comprendida y casi se podría afirmar
no conocida ni por sus íntimos familiares, ya que consta, según sus bi6grafos,
que su hermana menor se sorprendió al encontrar el gran tesoro de poesías que
Emily guardaba cuidadosamente ordenadas y atadas con cintas. A Lavinia se
debe la conservaci6n y publicaci6n de los poemas de su hermana.
En las primeras etapas de su amor Emily imaginó todo lo que significaba
la compañía de un hombre. Construyó un mundo especial donde deific6 al
amor y cuanto éste lleg6 con todo su bagaje de penas y sufrimientos, se autonombr6 "Emperatriz del Calvario". Hasta dónde aquel mundo de fantasía
la poseyó y con cuántos sufrimientos la realidad le enseñ6 la amarga verdad,
todo está registrado en su poesía que lleva junto a toques de genialidad, irregularidades que los críticos despiadadamente criticaron. Algunos aún llegaron
a decir que los poemas de Emily deberían ser excluidos de las Antologías porque "pecaban contra las leyes de la gramática y la preceptiva". Su mismo
maestro Higginson, temeroso de la opinión del público y del impacto que la
poesía de Emily produciría en los lectores, trató de retocarla, cambiando par
labras o buscando rimas forzadas, pero al hacerlo destruía el poema. Por eso
Higginson, en la edición de los Poemas en 1890, consideró oportuno explicar
el estilo tan poco convencional de Emily y la excusó aseverando: "Después

378

~e to~o, cuando un pensamiento le quita a uno la res iración
.
tmenc1a hablar de gramática. Si En;üly h bº
h chOp
' es u~a- unperb, ·d
u iera e
caso de la enoca ha
r~ si_ o una escritora más, pero al conservar su independencia arribó' a 1~
gemahdad. Ell~ se ~ió siempre por una regla muy especial, pues decía. "Si
tengo
. la sensación
, ÍlSlca de que me levantan la taPª d e los sesos al leerla. (se
refiere a su poes1a) sé que eso es poesía."
'
f Los poemas
b·
· de amor
, de Emily retratan todos sus estados arum'.1cos. En una
orma ar itrana podna reunirse en los grupos siguientes: definiciones del amor
encuen~o con el am~r, enamoramiento, constancia en el amor, renunciamienU:
a la uru6n en esta vida, desesperación, sufrimiento y Calvario y uruºó
l
amado en
·d ·
,
n con e
una Vl a inmortal más allá de la muerte.
Emily Dickinson, la reclusa voluntaria de Armherst y Walt Whitman fueron los renovadores de la poesía norteamericana del siglo pasado A t d
ellos la poesía se mantenía en estrechos límites imitativos y trad" :
es e
se desbordaron en un río caudaloso. Emily a través de su poes':c1?n es) que
dis
· hizo ,
l
- 1rregu ar y
pareJa
oirse a voz de la mujer norteamericana toda ternura, delicadeza y que se entrega completamente al amor, como ella misma lo dijera:

,S

"lt's ~ll 1 have to bring to - day,
This, and my heart beside,
This, and my heart, and all the fields,
And all the meadows wide.
Be sure you count, should J forget, _
Sorne one the sum could tell, This, and my heart, and all the bees
Which in the clover dwell."

(13)
APENDICE
( 1)
"¡ Espera! ¡ Mira! su pequeño libro
La hoja doblada donde el amor."

(2)

"Por lo menos consuela saber
que allí existe el oro,

379

�Aunque yo lo pruebe solo a tiempo
Para contemplarlo a la distancia."
"Es un lejano tesoro que vislumbro
y estimar la perla Que se escurri6 entre mis dedos
Cuando apenas era una niña de escuela."

(6)
" Algunas veces con el corazón
Raras con el alma
Escasamente con la Voluntad
Pocos aman de verdad."

(3)

(7)

"Tengo un libro que me dio un amigo
Cuyo lápi.z, aquí y allá,
Marcó el trozo que le agradaba, Sus dedos en descanso están."

"Esperar una hora es largo
Si el amor está lejano
Esperar la Eternidad es corto
Si el ~remio del Amor está al final."

"Ahora, cuando leo, no leo,
Porque interrumpen las lágrimas
Borrando grabados
Demasiados costosos para repararlos."

(4)
"El Amor es anterior a la vida
posterior - a la muerte.
Principio de la Creación y
el exponente de la tierra."

(8)

"El amanacer - Señor - Me arrastr6
Porque Él es Amanecer - y yo veo
Por esta raz6n - Entonces Yo te amo."
(9)
"Mi marido" -dicen las mujeres
Acariciando la Melodía
¿Es así - como lo hacen?"

(5)

"Amor - tú eres alto No puedo subir a ti Pero, si hubiera dos
¿Quién sabría? Solo nosotros."
"Amor - tú eres profundo
No puedo cruzarte
Pero si hubiera dos
En lugar de uno
Remero y yate - un verano soberano
¿ Quién sabe si no llegaríamos al Sol?"

380

( 10 )
"El tiempo pone a prueba las dificultades
Pero no es un remedio
Si así fuese, demostraría también
Que no existi6 la enfermedad."

(11)
" Di, Jesús de Nazareth
No tiendes tu brazo por M í?"

381

�( 12)
"Mi vida terminó dos veces antes del fin
Queda aún por ver
Si la Eternidad revelará
Un tercer suceso para mí.
Tan grande, tan imposible de creer
Como los dos que viví
La separación es todo lo que conocemos del cielo
Y todo lo que necesitamos del infierno."

(13)
"Es todo lo que ,,.o tengo que ofrecer, hoy,
Esto, y mi corazón juntamente
Esto, y mi alma y todos los campos
Y todas las amplias pr,aderas.
Cuenta con seguridad, ¿ olvidaré algo?
Alguno la suma podrá decir:
Esto, y mi corazón, y todas las abejas
que en el trébol viven."

BIBLIOGRAFÍA
ANDERS0N, Charles R., Emily Dickinson's Poetry. New York: Hoet, Rinehart and
Winston, 1966.
BLAKE, Caesar R. and WELLS, Carlton F., The Recognition of Emily Dickinson, Ann
Arbor: The University of Michigan Press, 1965.
DrcKINSON BIANCHI, Martha and l!AMPS0N, Alfred Leete. (ed) Poems by Emily
Dickinson. Boston: Little Brown and Company, 1957.
JoHNS0N, Thomas H. (ed) The Complete Poems of Emily Dickinson. Boston: Little
Brown and Company, 1960.
LrNsC0TT, Robert N. (ed) Selected Poems and Letters of Emily Dickinson. New York:
A Doubleday Anchor Original, 1959.
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Grosset and Dunlop, 1962.
ORTEGA Y GASSET, J-OSé, Estudios sobre ,l amor. Revista de Occidente, Madrid, 1964.
PÉREZ GuTIÉRREZ, Leticia, Motifs and Chromation in Emily Dickinson Poetry. Tesis de
Licenciado en Lengua Inglesa, Monterrey, N. L., ITESM, 1973.
RosEMBAUM, S. P., A Concordanc, to the Poems of Emily Dickinson. New York:
Cornell University Press, 1967.

382

Sección Tercera
HISTORIA

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�ALGUNAS REFLEXIONES A PROPÓSITO DE UN BIPOLO EN LA
TEORtA DE LA POES1A DE JOHANNES PFEIFFER
Lrc. EouARDo

GUERRA CASTELLANOS,

Centro de Estudios Humanisticos,
Universidad Autónoma de N. L.

EN UNA VISIÓN bipolar enfoca Johannes Pfeiffer toda su teoría poética. Nuestro
propósito es reflexionar en un par pfeifferiano: Lo Plasmado-Lo meramente
Hablado.
Dice Pfeiffer: "una poesía está meramente hablada cuando se queda estancada en la sola afirmación de un sentimiento, por auténtico que sea;
el verboso discurso acerca de una emoción en sí verdadera está todavía a
mil leguas de aquella creación que transforma lo sentido en una forma capaz, 'calladamente', de imbuirle realidad".1 Vayamos a ver cómo "calladamente" la forma verbal imbuye realidad en la creación.
En el poema Estátua Falsa del portugués Mario de Sá-Carneiro,
Só de ouro falso os meus olhos se douram;
Sou esfinge sem mistério no poente.
A tristeza das coisas que niio foram
Na minh' alma desceu veladamente.
Na minha dor quebram-se espadas de ansia,
Gomas de luz em treva se misturam.
As sombras que en dimano niio perduram,
Como H ontem, pero mim, Hoje é distancia.

' PFEIFFER,

Johannes, La Poesía. Brev. F.C.E., México, 1959, p. 82.

299

�Já nao estremefo, em face do segredo;
Nada me aloira já, nada me aterra:
A vida corre sobre mim em guerra,
E nem sequer um arrepio de medo!
Sou estrela ébria que perdeu os céus
Sereia louca que deixou o mar;
Sou templo prestes a ruir sem deus,
Estátua falsa ainda erguida ao ar. ..
analicemos las formas lingüísticas. Es curioso que los predicados del yo
vayan siempre desprovistos del artículo: Sou esfinge, Sou estrela, etc. Si
probamos a usar el artículo notaremos un cambio brusco: Sou templo, ~u
un templo. Con el artículo el yo se convierte en una de esas cosas conocidas
a las que se llama templo, es ya clasificable y tiene forma consistente. Cuando
decimos "esto es un bronce", hablamos de un objeto determinado; pero
al decir: "esto es bronce" se piensa sólo en la sustancia, sin ninguna determinación especial.
El yo que aquí habla de sí mismo no es un yo igual a otro cualquiera,
pero se revela en su sustancia indeterminada, amorfa; tan amorfa que h~ta
los adjetivos se funden con el sustantivo, formando parte de_ la su~tan~ia.
Veamos, ahora, cómo es el mundo para nuestro poeta: en pnmer termino.
se nos habla de los ojos de un yo que sólo se doran de oro falso. Luego se
yergue la tristeza de las cosas que no han sido. Y esta tristeza ha descendido, ha cobrado ser, es concreta como el dolor, en el cual se quiebran espadas. Vienen después Hontem y Hoje que aparecen personificadas, ~cluso
tipográficamente se distinguen como tales, y se transforman en espacio, en
"distancia", como todo lo que se transforma al contacto con ese yo. Apenas
nos impresiona ya el hecho de que la "vida" tenga ser y corra. No es un
mundo familiar el que aquí se construye.

Se nota, al principio oscuramente, que es uniforme, y si se ob5&lt;:rva el _lenguaje, se tropezará de continuo con metáforas que evocan la smgulandad
de este mundo. Estas metáforas no son ningún adorno, ni hacen de la capacidad combinadora del entendimiento, que relaciona lo conocido con otra
cosa más O menos distante. Estas metáforas son, en el fondo "propias", verdaderas, designan este mundo sencillamente como es. Pero este mundo no
es siempre movimiento, sino que hay un orden en lo espacial: por un lado,
la esfera del yo; por otro lado, la del no-yo, la exterior, claramente separada
de aquélla. El hablante mismo conoce esta oposición, y es és~e u~ conocimiento adquirido hace mucho, como se ve, por la forma afirmativa del

300

primer verso y por la forma definidora (sou) del segundo. Y, después, a
todo lo largo de las estrofas segunda y tercera siguen las experiencias de esa
oposición entre el yo y el mundo exterior. El estilo expresa más minuciosamente cuál es la esencia de ambas esferas. En el mundo exterior todo lo
objetivo está imbuido de afectos. En el mundo del yo no responde ningún
sentimiento. En la esfera exterior todo está cargado de dinamismo, de pujante fuerza vital empapada de tiempo. En la esfera del yo, todo movimiento se quiebra; hasta la sucesión temporal se transforma en rigidez espacial. En esta esfera domina no sólo la apatía, la indiferencia, sino también
una gran fuerza paralizadora. No hay transición; el sujeto es "nada". Entre
el yo y el mundo sólo existe una relación espacial, porque ambos constituyen
esferas espaciales.
Hasta aquí sólo hemos observado el estrato de las palabras, pero ocupémonos ahora de su contenido: hay una indiferencia absoluta del sujeto que
habla, ausencia total de emotividad. Pero una frase sigue continuamente
a la otra. Están alineadas y en constante paralelismo. . . Aquí cabría preguntarse si nos encontramos ante una poesía meramente hablada y, necesariamente tendríamos que responder que no, porque el sujeto que habla no
es tan insensible como lo indican los significados de las palabras. El hecho
de que el sujeto haya podido dar forma a las cualidades del mundo exterior,
a su agitación, a su emotividad, a su fuerza vital, demuestra que no es insensible a esas cualidades, que desea vivir sus emociones y que si no lo consigue
es porque no hay punto de intersección entre ambas esferas, pues no se
ajustan una a otra. En el paralelismo que resulta de esa incompatibilidad
se expresa una contorsión, una tortura.
Volvamos atrás donde afirmábamos de hacer que una forma verbal diera
a la oración realidad. . . Decíamos que una poesía meramente hablada lo
era sólo por el establecimiento de un sentimiento único y, sin embargo, a
través de la determinación rápida del estilo de la poesía "Estátua Falsa"
hemos visto volar, por así decirlo, los sentimientos dentro de nosotros mismos. No es un sentimiento único, sino toda una vida de sentimientos -frustrados, tal vez- la que se plasma. No es un grito de una experiencia, sino
lo vivido captado en las palabras de manera · tal que el hecho se nos haga
vivencia!. Y dice Pfeiffer: "tras todo poema logrado es como si hubiera un
movimiento en círculo: primero una vibración total inconsciente (temple
de ánimo, ánimo atemperado, sintonizado) , en seguida una conciencia plasmadora y, finalmente, un retorno a lo inconsciente ( no es posible aclarar del
todo el resultado de la creación sin dejar un rastro decisivo). Una poesía es
meramente hablada cuando este proceso creador circular se vea interrumpido y la expresión verbal de lo vivido sea obra de la propia conciencia;

301

�el "hablar acerca de" usurpa entonces el lugar de la transmutación; la magia
verbal es reemplazada por la mera reflexión" .2

además está el ritmo, la melodía interior que nos comunica ese algo oscuro
que hay dentro del poeta.)

Pero veamos al poeta. . . "algo germina en él -nos dice Eliot-, para
lo cual tiene que hallar palabras, pero no puede saber qué palabras hasta
que las ha hallado; no puede identificar ese embrión mientras no se haya
transformado en una disposición de palabras adecuadas en orden adecuado.
Cuando se tienen ya las palabras, la 'cosa' para la cual tenían que hallarse
ha desaparecido, está reemplazada por un poema. Se parte de algo no tan definido como una emoción, en sentido corriente; menos aún de una idea;
es -para servirnos de dos versos de Beddoes dándoles un significado diferente- algo 'con hijo de vida sin cuerpo en las tinieblas -Gritando con voz
de rana: ¿Qué he de ser?'."

"El concepto de forma interna del lenguaje implica precisamente el hecho de que el espíritu locuente habla su hablar, forma su formar, crea su
creación, sencillamente dicho: Todo lenguaje posee su propia norma, la
cual no es lo religioso, ni lo lógico, ni lo natural, ni lo arbitrario, sino lo
lingüístico. Lo específicamente lingüístico en el lenguaje es su norma lingüística y se llama gramática; lo específicamente hablante en el hablar es
su autocreación y se llama poesía. Sin su carácter poético toda habla sería
una mueca externa y carecería tanto de sentido propio e interno, como de
sentido externo y ajeno." 6 "(El hombre habla en todo momento como el poeta,
puesto que como el poeta expresa, siempre que habla, sus impresiones y sentimientos. Poco importa que tenga lugar en la así llamada forma familiar
o de conversaciones; esta forma, en efecto, no está separada por ninguna
clase de abismos de las otras formas, de la prosaica, prosaico-poética, narrativa, épica, dialogal, dramática, lírica, cantativa, etc. Y del mismo modo
que al hablante en general no le desagradaría ser llamado poeta, lo cual
es él realmente en virtud de su humanidad, así también no deberá desagradarle al poeta el saberse unido con la humanidad ordinaria, puesto que es
esta unión la que explica la influencia que la poesía ejerce sobre el espíritu
humano, entendido esto tanto en sentido estricto como en el solemne. Si
la poesía fuese un lenguaje especial, 'el lenguaje de los dioses', los hombres
no la comprenderían; cuando los eleva no los eleva fuera de sí, sino hasta
sí misma; también en este sector coinciden la verdadera democracia y la
verdadera aristocracia." 6

"En un poema ni didáctico, ni narrativo, ni animado de propósito social
alguno, al poeta puede interesarle sólo expresar en verso, empleando todos
los recursos de las palabras, su historia, sus connotaciones, su música, ese
oscuro impulso. No sabe qué tiene que decir hasta que no lo ha dicho; y
en su esfuerzo para decirlo no le importa lograr que otras gentes comprendan o no algo. En esa etapa, los demás no lo inquietan en absoluto; sólo
le interesa encontrar las palabras justas o, siquiera, las menos desajustadas.
No le importa si alguien llegará o no a oírlos alguna vez, ni si alguien, en
caso de oírlos, los comprenderá alguna vez. Está oprimido por una carga
que debe dar a luz para sentirse aliviado. O, para decirlo de otra forma,
está obsesionado por un demonio contra el cual se siente impotente, porque
en sus primeras manifestaciones no tiene cara, ni nombre, ni nada; y las
palabras, el poema que compone, son una especie de exorcismo contra ese
demonio."3 Al poeta no le importa el juicio a posteriori. El poeta crea, hace,
y hace vivir, a veces, como se veía, sin darse cuenta, sin tomar conciencia
de los demás. Es el demonio interior que lo impulsa ha hacer, crear, vivir ...
"La misión del poeta consiste en apartar las cosas de este mundo de su
realidad práctica, empírica y natural para hacerlas resucitar en el reino del
arte, haciéndolas lingüísticamente activas y reales." ~
Pero tomemos el objeto de materialización para el poeta: El lenguaje.
(Aquí utilizo el término lenguaje porque creo que en poesía, no sólo
son las palabras como tales las que cuentan, ni tampoco los conceptos, pues
• !bid., p. 84.
• EuoT, T. S., Sobre la Poesla y los Poetas. Ed. Sur, Argentina, 1957, pp. 98-99.
' VossLER, Karl, Espíritu y Cultura en el Lenguaje. Ed. Cultura Hispánica. Ma-

drid, 1959, p. 247.

Pero hay algo que hace al poeta ser lo que es. El poeta hace que su sentimiento vibre en las palabras, que esa oscuridad interior, ese demonio creador salga a la luz por el exorcismo mágico -por así decirlo- de su canto
interior.
Y ante nosotros está palpable el problema. El poeta crea. Hace vibrar
sus sentimientos en las palabras, pero en el momento en que ese demonio
interior lo abandona cae el poeta en lo meramente hablado. Es su conciencia, ahora, quien lo dirige. Es la mera relexión.

• !bid., p. 235.
' Ref. VossLER, Karl y CRocE, Benedetto, Grudriss der Aesthetik. Leipzig, 1913,
pp. 41 y SS.

303
302

�ESTRUCTURA Y SENTIDO DEL DRAMA:
"DAS HEILIGE EXPERIMENT"

DR.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo Le6n.

del título del original alemán: Das Heilige Experiment,
la traducción al castellano de Juan Jorge Thomas sigue el título -publicitario
tal vez, pero desafortunado- de la adaptación francesa del drama de Fritz
Hochwalder: .. . Sur la Terre comme au Ciel. Tratándose de un argumento
que adopta, adaptando, para el arte teatral, un episodio de carácter histórico
-disolución de la República guaraní en el Paraguay, dirigida y fundada
por los padres jesuitas-, hubiera sido deseable que el traductor se atuviese
al título que el autor ideó, con perfecto derecho y con no menos perfecta
atingencia.
HACIENDO CASO OMISO

Un conjunto de complicados y graves problemas espirituales implicados
en el tema desarrollado, de manera magistral, por Hochwalder, hacen en
extremo difícil la tarea crítica. Se precisa no tan sólo conocer la doctrina
teológica y filosófica-política de la relación entre el poder espiritual y el poder temporal, sino también comprender y valorar, con verdadera sutilidad,
los méritos literarios de la obra hecha con tan fino sentido del matiz y con
tan difícil equidad. No es cosa fácil guardar el equilibrio cuando el arte
se concibe -caso de Hochwalder- a la maniera grande. Su teatro es algo
más que una simple pieza de corte psicológico y de trascendencia social.
Trátase de una verdadera pintura de una conciencia humana, en encrucijada deontológica, buscando la fidelidad a sí misma -fidelidad a Dios,
en última instancia- y el cumplimiento de su compromiso vital. Sin concesiones al sentimentalismo o melodrama, Hochwalder plantea y desarrolla,
con envidiable maestría, el drama de los corazones humanos de unos religiosos de la Compañía de Jesús, enredados en las mallas del poder tem-

305
humanitas.-20

�poral. Asistimos a una hábil e implacable disección del alma humana hasta
en sus más íntimos repliegues.
He aquí sucintamente, el argumento: Después de ciento cincuenta años
de fundado el imperio jesuítico en el Paraguay, un visitador del Rey, don
Pedro de Miura, se presenta ante el Provincial de la Orden que es, a la vez,
la más alta autoridad política en aquellas misiones. Estamos a mediados del
siglo XVIII. La situación de los jesuitas en el mundo es muy delicada.
Han sido expulsados de varios Estados europeos. Don Pedro de Miura,
acompañado de un misterioso personaje, Querini, viene a investigar el comportamiento político de los jesuitas en las reducciones guaraníes. Se les
acusa de que su Estado traiciona al Rey, de que oprimen a los indios y
de que poseen, ocultamente, minas de plata. El padre Alberto Fernández,
provincial de la orden y todo un carácter, no se altera. Ante su temple y
ante sus argumentos se han estrellado ya, varias veces, otros visitadores.
Parece estar convencido de que la justicia está totalmente de su parte. Se
cuida, no obstante, de deshacer, uno por uno, los cargos infundados y de
probar las ruindades y las intrigas que sirven de fondo a las dolosas imputaciones. Con ignaciana energía se apr~sta, seguro de su derecho, a defender
las tierras conquistadas para Dios, el experimento sagrado. El verdadero
motivo de persecución -dícele el Padre Provincial al Padre Oros- es otro
más profundo. "La filosofía moderna está contra nosotros." Es la época del
enciclopedismo. Y sin embargo, le embarga un fuerte optimismo. Sabe que
les quieren poner trabas porque avanzan. Pero nada les detendrá. Después
de ciento cincuenta años de preparativos la Compañía de Jesús en el Paraguay va al ataque. Cierto que su Estado no es eterno y que algún día
también caerá. Pero saldrán airosos de su experimento. Y se repetirá.
Siglo tras siglo. Hasta que reine al fin la paz que la humanidad anhela ...
Miura recuerda al Padre Provincial, en Salamanca, como a una cabeza ardiendo de juventud. Y ahora, helos aquí, el uno frente al otro: el caballero
del hálito y el diplomático. El uno ardiendo siempre por España y por el
Rey, el otro por el servicio y la imitación de Cristo, Nuestro Señor, en
el Paraguay. Me importa destacar, para posteriores dilucidaciones, estas
palabras: "en el Paraguay". El Padre Provincial cuida de todo lo que
sirva para defender sus derechos, en este mundo terrenal. Le advierte a
Miura que su obediencia al Rey es una obediencia racional y condicionada.
Obedecerá al monarca, de manera absoluta, siempre que no le ordene cometer un pecado. Afirma que el Estado propiamente dicho no le interesa
a su orden. Pero ahí en el Paraguay la obra divina no era posible de otra
manera y fue menester dar ese penoso rodeo a fin de ganar las almas para
Cristo. ¿ Por qué no era posible de otra manera? Porque el cristianismo

del- indio
· · se desvanece al contacto con otros cristianos es
1 ' segun' el JCSWta,
pano
es
y
portuguese
Para
. s. E n ese sentl.do, el Provincial osará decir que en el~~: s~nl ello~ irrcmplazables, para la mayor gloria de Dios. No es ésta
1
a~:~:ondet
de_ ~uenos Aires. _Piensa y afirma que los jesuitas han
.
po
espmtual, estableciendo un reino temporal ilimitad
1
o.
0
e pnmen
- 1 a los
h blpobres indios. Llegan hasta proh'b'
I ir es que aprendan el
spano
'
que
a
en
con
españoles.
El
Obispo
no
1
d h be
d
es acusa, como los otros
e a r .crea o un Estado soberano y de haber desobedecido
'
ocultar.romas de plata en las misiones y de obtener ganancias usu~riRey, de
comercio,. en perjuicio
del Reino de Espana-· s·1 no 1es acusa de manten
as de su
.
en er1avitud a los mdios que han sido confiados a su tutela sí llega a d ~r
por odmenos, qu: les oprimen. Pero les lanza cargos má; graves aúnec;~
acusa
e arrogancia y despotismo. Se ruega
.
1a competencia espiritual de' los
.
obispos y del alto clero en aquel territorio Se profana 1
d .
ándolo
1
b' .
.
e sacer oc10 carg
con a responsa ilidad de un gobierno temporal y .
' 1.
suita
·
d'
•
·
s1 no es e Jeqwen pre ica, smo otro servidor de la Iglesia el ind'10
' d 1
palabra
de
· to. L o que verdaderamente les importa
, a los indios
se ne
. .
. C,r~s
d 1 e .a
t1an1~~ 1eswt1co,_ es que les garantice el pan, la carne y el mate. Et
Pro~c1al se _defiende. Hubieran aceptado la visita canónica de su E .
~en~1a, rro~m espías. No están obligados a rendir cuentas al clero seg:e pa
tánred' ros -futuro rebelde- aclara que no amenazan a nad'1e pero.
.
' .
qdue es· 1 Eispuestos a oponerse con las armas a cualqmera
que pretendiere
~trwr e stado de Dios en el Paraguay. El experimento es sagrad Q .
i{_wera que_ lo toque, ofend? a Dios. Invirtiéndose los papeles, el en:iad~1~:i
es q~en qu~da detemdo, a disposición de la autoridad de uell
publica sui generis.
aq a re-

º!~;º

p:;;;~

;Y .

D?n Pedro de Miura no se da aún por vencido. A sus ojos cual uier
medio es bueno cuando se trata del bien de su país. El maqmave
.' lismo
q es
patente.
R
ecurre
a
la
extorsión.
España
dejará
sobrevivir
a
I
d
todo
·
• .
a or en en
impeno,, s1 se retiran libremente del Paraguay· El paraguay o Ia
O d su H
r en.
e aqu1 la tremenda disyuntiva. Alfonso Fernández S J
tal vez hub_i':" ganado la partida si no hubiera en,;.d: .,;; ::,.:
ue_rIDl:
con QuerID1, el voto de obediencia. El legado del General de
los J~~tas presenta s~s credenciales. Manda devolver en seguida el poder
~ _VIS1tador de Espana El Provincial, humano al fin, defiende hasta lo
~~o su obra ten_i~ral., La gente ha engañado al Rey con mentiras e
mtngas. Pero Querlill está decidido a quebrantar su argumentación
f
zarle a Ia obedienc1a.
· Atraídos por el éxito, los jesuitas se han enredado
Y a or:n 1~ mallas del_ poder. Este mundo no está hecho para realizar el Reino
e Dios. No quiere esa clase de pseudocristianos que consideran a nuestra

Q""filª: ~

307
306

�Santa Religión como un seguro. Dios no es un político. Y lo que los jesuitas han hecho en el Paraguay es pura política. El fracaso purifica. ¿ Queréis estar en mi mano "como el báculo en la mano del anciano para servir
al uso que sea"?, pregunta Querini al Provincial. Y entonces emerge, estremecido por la gracia, el verdadero jesuita. "Vuestra orden es buena y
justa. La ejecutaré con todas mis fuerzas. No quiero ser otra cosa que un
instrumento de la orden sin voluntad propia." Va a tropezar con la desilusión de sus súbditos, con la rebeldía del padre Oros. ¡ No importa! La decisión está tomada y la cruz la llevará hasta el fin. Y sin embargo, mando
absuelve, en confesión, al padre Oros, dice: "Yo te perdono, porque yo
también he pecado. Os he ordenado obedecer, pero en el fondo mi corazón
ha permanecido hereje. Sacrifiqué el Reino no de Dios, porque tal fue la
orden, pero lo sacrifiqué a disgusto. Destruí con mis propias manos la obra
común, pero mi corazón no obedecíó. Mi corazón hereje sigue fiel a la idea
de que el Reino de Dios podrá ser realizado. . . en este mundo".
Sacrificar el dominio temporal en aras de la obediencia y de la primacía
de lo espiritual es, en el caso del padre Femández, un supremo sacrificio.
¡ Qué importa que lo haya hecho a disgusto y que su corazón dolorido no
haya podido aun seguir el noble impulso de su voluntad! Lo que verdaderamente cuenta es el consentimiento libre, la decisión plena, el imperado Y
maduro acto de voluntad. Obedeció porque tenía que obedecer, porque lo
mandado, aunque venía a destruir una obra entrañablemente suya, no era
pecaminoso. Sólo que se le hubiese mandado cometer un pecado podría h~berse rehusado, legítimamente, a obedecer. A pesar del dolor de su corazon
- · cómo no iba a dolerle el abandono y la pérdida de lo que él y sus compa~eros de orden forjaron misionalmente !- firma el acta oficial de sumisión,
con el deseo íntimo de donarse a la santa obediencia. Su solución es, en
definitiva, como la de Don Quijote, la solución del desinterés y del sacrificio. Nos enseña -y eso importa mucho decirlo- a pasar sobre el propio yo, que es el hombre rudimentario; a vencer al hombre egoísta que
todo lo calibra por el interés. En la obligación, en el deber, está el centro
y la base de todo el orden moral. Siente muy a lo vivo la necesidad moral
de hacer el bien y evitar el mal, porque conoce que Dios, nuestro Sumo Bien,
nuestro Creador y Señor absoluto, lo exige de él.
Hochwalder dice, en boca de Querini, que "este mundo no está hecho
para realizar el Reino de Dios". ¡ Entendámonos! En este mundo nunca
podrá realizarse, es cierto, la perfección absoluta del Reino del Dios. Pero
la Teología nos enseña, también, que en la historia concreta del Cuerpo
' ya, en germen, e1 "Remo
.
de D'10s" . . No
Místico, aquí en la tierra, actúa
tan sólo se nos invita a contemplar el Reino de luz, de verdad, de gracia y

308

de vida, sino que se nos advierte que el Reino de Jesucristo en la tierra,
es un Reino Militante, un Reino de Justicia. Sopretexto de que no es posible la perfecta realización del Reino de Dios en este mundo, no cabe
abstenerse de luchar en lo temporal, por un mundo mejor. Debemos comprender, no obstante, que toda actividad política, por necesaria que nos
resulte, se conserva en un plano humano y particular, donde la religión puede intervenir con autoridad, para la defensa del bien espiritual, pero en el
que ella no podría nunca enajenar su propia independencia. Es precisamente
por salvaguardar estos principios, pensamos nosotros, que intervino Querini.
No era conveniente seguirse enredando en las mallas del poder. Cierto.
Pero no menos cierto que la tesis tajante del Legado Querini se presta a
una interpretación equívoca. La religión no es tan sólo un asunto de interés
privado. El vínculo religioso trasciende el claustro hogareño e incide en lo
público. Cicerón escribía, con muy buen sentido, esta frase: "Más prudentes
sois cuando ceñís la ciudad con la religión que cuando la rodeais de murallas". Y es que el factor religioso consolida y fortalece, como ningún otro,
las virtudes patrióticas. Ahí donde mengüe el espíritu religioso habrá que
redoblar la coacción estatal. Ahí donde aumente dicho espíritu se podrá
suavizar la sanción jurídica. Y quede claro este juicio: en vano se intentará
unir por fuera (organización jurídica) lo que se desintegre por dentro ( religión).
El ilustre dramaturgo autriaco, buen conocedor de la ortodoxia católica,
parece presuponer, en su drama, la doctrina de la potestad temporal y de
la potestad espiritual en sus mutuas relaciones. Vale la pena detenerse un
momento para exponer, en sus grandes líneas, la llamada "primacía de lo
espiritual".
Iglesia y Estado distínguense en su origen, en su constitución y en su fin.
Mientras que un acto positivo de la voluntad de Jesucristo origina la Iglesia,
el Estado tiene su origen en las inclínaciones de la naturaleza humana. En
tanto que los límites, la forma y el ejercicio del poder eclesiástico han sido
personalmente constituidos por Dios, las determinaciones y la forma de la
soberanía estatal dependen directamente de la comunidad política. El fin
de la Iglesia estriba en procurar a los hombres los bienes celestiales y eternos;
el Estado tiene por objeto el cuidado del bien público terrenal.
El fin especial de cada uno de los dos poderes determina su demarcación
propia: "En las cosas civiles, soberanía del Estado; en las cosas sagradas,
soberanía de la Iglesia; en las cosas mixtas, subordinación natural de la
materia a la forma, del cuerpo al alma, según la recta razón".
La Iglesia es absolutamente independiente del Estado por razón de su

309

�origen, de su autoridad y de su misión. El Estado, en cambio, sólo es relativamente independiente -en la tesis católica- de la Iglesia, puesto que
los intereses materiales están subordinados a los intereses espirituales.
Cinco diversas razones demuestran la independencia absoluta de la Iglesia: 1) La voluntad formal de Jesucristo; 2) la práctica de los apóstoles;
3) el testimonio de la historia eclesiástica; 4) el fin sobrenatural de la
sociedad religiosa; 5) la unidad y universalidad de la Iglesia.
En buena lógica, "la situación de un poder con respecto a otro se determina por el fin: es superior el que tiende a un fin más elevado. Es así
que la felicidad eterna del hombre, procurada por la Iglesia, es superior al
bienestar temporal a que aspira el Estado. Luego, el Estado debe estar subordinado a la Iglesia". El poder civil está directamente en el orden político.
Aunque el bien espiritual sea el objeto propio y directo del poder de la
Iglesia, ésta puede intervenir directamente -por vía de consecuencia- cuando
a los intereses temporales se encuentran mezclados los intereses espirituales.
Iglesia y Estado son, en su orden respectivo, comunidades perfectas y, por
lo mismo, soberanas. "Entonces se dice -explica Suárez en su De/ensio fideique una potestad es suprema cuando no reconoce superior, pues esta palabra
suprema denota la negación de un superior al que tenga que obedecer el
que se dice que tiene el poder supremo." (Defensio fidei, lib. III, cap. V.)
Todavía precisa más: "Porque como la felicidad temporal y civil ha de
referirse a la espiritual y eterna, puede suceder que la materia misma de
la potestad civil sea dirigida y gobernada en orden al bien espiritual de
manera distinta a la que parezca pedir la sola razón civil. En este caso,
aunque el príncipe temporal y su poder no dependen en sus actos propios
de otra potestad del mismo orden y con el mismo fin, puede suceder, sin
embargo, que sea necesario que les dirija, les ayude y les corrija en su materia el poder superior que gobierna a los hombres en orden al fin más
excelente y eterno; a esta dependencia se le llama indirecta, porque el poder
superior que la ejerce versa en ocasiones sobre estas cosas temporales no
po; sí o a causa de sí, sino indirectamente y a causa de otra cosa". (Ibidem.)
La ciudad pagana divinizaba al Estado, absorviendo el poder espiritual
en el temporal. "Los iconoclastas, en Bizancio, destruyen las imágenes de
Cristo y de los santos, pero respetan las del Emperador. El título de Pontifex
M aximus no es abandonado por el emperador Graciano sino en el siglo
IV." Y para distinguir los dos poderes, libertando con ello las almas, fue
preciso el cristianismo: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que
es de Dios", ha dicho Jesús Nuestro Señor. Y cabe agregar, siguiendo al
apóstol Pablo, que hasta lo que es del César es de Dios antes de ser del

César. Pues ¿acaso no es el mismo César de Dios? Los dos poderes distintos -soberanos en su orden- no están en el mismo plano. Uno está
por encima del otro. La ciudad terrenal, como un todo moral, tiene también
sus deberes respecto de la ciudad de Dios. ¿Razones? Los teólogos nos
recuerdan que Cristo, en cuanto hombre, ha recibido de Dios "el imperio
sobre las obras de sus manos": "todo ha sido puesto bajo sus pies". "Se
me ha dado -nos dice- toda potestad en el cielo y en la tierra." (Mat.,
XXVIII, 18.) Omni potestas a Deo, toda potestad proviene de Dios. Y no
es que el Estado deje de ser soberano, lo que pasa es que siendo perfectamente soberano en su dominio, su dominio está subordinado.
En materia espiritual, el poder de la Iglesia es directo. Trátase del orden
de la fe y de las costumbres. Como consecuencia de este poder, tiene la
Iglesia, también, un poder indirecto sobre las cosas temporales. Poder indirecto que se ejerce sobre lo temporal no en tanto tal, sino en cuanto concierne a lo espiritual y al orden de la salvación. Es el poder mismo espiritual que alcanza a las cosas del siglo en razón de los intereses eternos que
en ellas se comprometen : denunciar o evitar el pecado, conservación del bien
de las almas, mantenimiento de la libertad de la Iglesia. Basta que se roce
la salvación de las almas y el culto de Dios para que la autoridad de la
Iglesia se extienda a las cosas temporales. Pero, ¿ quién juzgará de esta conexión y de la gravedad de los intereses espirituales comprometidos? "Es
la Iglesia la que debe juzgar de ello no solamente de acuerdo con las reglas
de su jurisprudencia, sino sobre todo, nóteselo bien -observa R. P. Clérissac-,
según lo exige su responsabilidad maternal, la que se extiende indefinidamente ... "
En dos ocasiones -bien diversas por cierto-- Hochwalder echa mano de
la primacía de lo espiritual y de la doctrina de la potestad indirecta. Cuando don Pedro de Miura le pregunta al Padre Provincial: ¿ Por qué os extendéis al dominio temporal?, éste responde: "No nos extendemos al dominio
temporal. El Estado propiamente dicho no nos interesa. Pero aquí en el
Paraguay la obra divina no era posible de otra manera y fue menester dar
ese penoso rodeo a fin de ganar las almas para Cristo". En razón de los
intereses eternos -ganar las almas para Cristo--, los jesuitas intervinieron
en el Estado. Su autoridad espiritual se extendió, por vía de consecuencia,
a las cosas temporales. Pero habiéndose excedido en el ejercicio de su
potestad espiritual y atraídos por un éxito fácil, se enredaron en las mallas
del poder temporal. Por eso Querini, en nombre y represen\3-ción del General de los jesuitas, ordena el retiro de la Compañía de Jesús del Paraguay.
Otra vez se nos muestra, operante, el principio de la primacía de lo espiritual. ¡ Aniquilaremos -arguye el Provincial- la esperanza de pueblos des311

310

�graciados y oprimidos, la esperanza de ver nacer un día el reino de la fe
pura, el reino de la justicia! -"Vanas esperanzas. ¡ Salvemos más bien las
almas!"-, responde Querini. Más tarde comprenderá el padre Fernández la
terrible mixtificación: el Cristo que les han traído a los indios es el Cristo
que les da el país, comidas, ropas, armas y poder; es el Cristo que les protege
contra los negreros, les da seguridad y le edifica casas. Venerándole, ellos
tienen su recompensa. Con ejemplar honradez, el padre Provincial exclama
ante los caciques Candiá y Naguacú: "¡ Ah!, hijos míos, os hemos engañado.
Cristo no da seguridad, no alimenta, no da ropas. ti mismo es pobre y
desamparado ... ".
El acatamiento de la orden dada por Querini, le debe haber costado al
padre Provincial, un indescriptible sufrimiento. Pero este acatamiento no
tiene nada de servil ni de ciego, exige, al contrario, la más grande libertad
de espíritu y el más firme discernimiento. Si su superior, aun legítimo, se
hubiese salido de los límites de sus atribuciones o le hubiese mandado la
comisión de un pecado, no hubiera sido debida la obediencia. No concurriendo ninguna de estas circunstancias, el Provincial no vaciló en hacer el
sacrificio. Sabía que obedeciendo al Legado del General de los jesuitas obedecía, en realidad, a Dios. Comprendió, tal vez, que la orden y las admoniciones recibidas dependían de ese gobierno de la Provincia que hace servir
las debilidades humanas para un mayor bien, por más que todo ello se le
presentarse apenas en penumbra.
Dentro de la libertad de fantasía, el drama de Fritz Hochwalder tiene
un fondo histórico inocultable. Repasemos la historia: Año de 1609. Los
jesuitas en el Paraguay agrupan los indios en Reducciones: "Poblaciones
-las define el Padre Brucker- formadas por transmigración voluntaria de
los salvajes al objeto de facilitar su instrucción por los misioneros". En virtud de las reducciones, los indios sujetos a la Corona quedaron sustraídos
al sistema de la encomienda. La Compañía de Jesús asumió la administración, tanto en lo temporal como en lo espiritual, y aplicó el régimen de
comunidad, estimando que los indios, incapaces de gobernarse y notopamente gregarios y desordenados, sólo podían vivir bajo este régimen. Con
objeto de constituir una reserva substraída a la imprevisión y a la incapacidad
de los naturales, una gran parte de las reducciones permaneció en dominio
común. La propiedad privada subsistía en lo restante. Se aplicaban, en
caso de falta, el castigo corporal y la prisión como las únicas sanciones eficaces. Cuando los cazadores portugueses de esclavos se dedicaron a diezmar
las Reducciones y a llevarse los habitantes, los Padres se decidieron a armar
a los desgraciados indios - apunta Cayetano Bernoville- para que pudiesen ejercer el derecho de legítima defensa. Los jesuitas mostraron siempre,
312

según testimonio fidedigno, una extraordinaria flexibilidad de adaptación a
las circunstancias y al ambiente. A pesar de toda la mansedumbre de los
misioneros; a pesar de todos los cuidados que ponían en ganarse la voluntad
de los. indios -nos refieren los historiadores-, en defenderlos, en elevarlos,
estas Jornadas de sangre no se cumplieron sin el bautismo de sangre consagratorio. El primero que cayó a los golpes de la barbarie fue el reverendo
padre Roque González de Santa Cruz, que murió en olor de santidad. Más
tarde, los padres Alonso Rodríguez y Juan de Castillo. El padre Pedro
Romero fue, años más tarde, martirizado y asesinado en el Paraguay. Recibió
su palma a la edad de sesenta años y a los treinta y ocho de vida religiosa.
Me interesa hacer notar que los jesuitas rubricaron con su sangre el heroísmo de su labor en aquella parte del continente americano. Porque lo
que cuesta sangre, se ama entrañablemente y no se puede olvidar nunca.
En 1660 tenía la Provincia del Paraguay, en el Colegio-Seminario de Córdaba, los colegios de Asunción, Santiago del Estero, Buenos Aires, Santa Fe,
San Miguel de Tucumán, Salta, Rioja y, antes de finalizar el siglo, los de
Corrientes y Tarija. De tiempo en tiempo salían los Padres, de estos Colegios,
a convertir a los indios. En 1690 había 26 reducciones, con 77,646 indios
cristianos. Los jesuitas fomentaron el amor y la veneración de los guaraníes
al Rey de España. "Entretanto, los enemigos de la Compañía de Jesús
propalaban en Madrid y en toda Europa -nos refiere el padre Ricardo C.
Villoslada en su Manual de Historia de la Compañía de Jesús- mil rumores
difamatorios contra los jesuitas del Paraguay, ofensiva violenta que formaba
parte de la gran campaña internacional emprendida en el siglo XVIII contra la Compañía de Jesús; pero el Rey Felipe V, tras un estudio detenido
de la cuestión, aprobó y confirmó en 1743 el régimen jesuítico de las reducciones con palabras de elogio para las mismas." (P. 474, ob. cit., Madrid,
1940.)
El enciclopedista Sebastián José de Carvalho, más conocido por el título
de Marqués de Pombal, Ministro del débil monarca portugués José I ( 1750),
aprovechó los disturbios ocurridos entre los indios del Paraguay con ocasión
del tratado de límites, acusando a los jesuitas de sediciosos, de traficantes
y acaparadores de riquezas. Plumas mercenarias compusieron una "relación
abreviada de que los religiosos jesuitas de las provincias de Portugal y España
han establecido en los dominios de ultramar de ambas monarq-:.iías y de la
guerra que han promovido contra las armas españolas y portuguesas", libelo
que, traducido a diversas lenguas y propagado por toda Europa, causó en
el público la impresión de un descubrimiento sensacional". (García-Villoslada.) Un pariente de Pombal que residía, como agente suyo, en Roma,
regaló ejemplares a los Cardenales y prelados de la curia pontificia y al
313

�mismo Papa Benedicto XIV, llamando la atención del Pontífice sobre la gravedad de los hechos ahí relatados y pidiéndole, en nombre de su Rey, que
fuese visitada y reformada la Compañía de Jesús en Portugal y sus colonias.
El anciano Benedicto XIV -tenía entonces 83 años- tuvo la debilidad de
acceder, nombrando Visitador al Cardenal Saldanha, pero condicionando sus
poderes. Tal vez el octagenario pontífice, presagiando ya las fatales consecuencias de esta medida, dictó la instrucción secreta con intención de neutralizar los efectos. Aun así, Saldanha se puso al servicio de Pombal, y a
los pocos días publicó un edicto declarando a los jesuitas portugueses de
Europa y de América reos de negociación, vedada por el Derecho Canónico. Esto sucedía un día 15 de mayo de 1758, cuando ya había muerto
el Papa que le había otorgado el poder. El edicto fue dictado sin abrir la
vista y sin examinar ni oír a nadie de la ompañía. La locura antijesuítica
se apoderó también de España, patria de San Ignacio de Loyola y de los
más ilustres hijos de la Compañía de Jesús. El 27 de marzo de 1767 Carlos
III firmó el extrañamiento de todos los jesuitas, incluso los novicios. La
trama urdida en buena parte por el Conde de Aranda, hizo que la voz del
Papa Clemente XIII lanzase su viril protesta en el Breve lnter acerbissima.
Solamente al cabo de un año se atrevió el Gobierno español a expulsar a
los jesuitas de las misiones del Paraguay, quizás por temor a un levantamiento de los indios. "¿ Qué causa movió, pues, a nuestros gobernantes -se
pregunta Menéndez y Pelayo- a hacerse solidarios de las venganzas de Port
Royal? Una sola: el enciclopedismo, que ocultamente germinaba en las regiones oficiales, y que para desacatolizar a las naciones latinas quería ante
todo exterminar esa legión sagrada, en cuyas manos estaba la enseñanza,
que era preciso arrancarles a toda costa, para infiltrar el espíritu laico en
las generaciones nuevas. El pretexto no importaba; por fútil que pareciese,
era bueno; si los pueblos no querían ni solicitaban tal expulsión, para eso
tenían los Reyes la espada del poder absoluto, y la lengua asalariada de
1

,

escritores sin conciencia."
Hasta aquí la historia del establecimiento y disolución de las Reducciones
del Paraguay. Juzguen mis lectores, por su cuenta~ el manejo de la base
histórica innegable del drama en cinco actos de Fritz Hochwalder.
Por boca de Comelis, Hochwiilder da entrada en su obra a la leyenda
negra urdida por los enemigos de España: ''De levante a poniente habéis
vencido ... con la espada". "Olas de sangre han marcado por doquier vuestra llegada. Aquí también os habéis impuesto por un acto de violencia. Este
será el último. Pues este continente se os escapará. Está a punto de hacerlo.
Vuestras posesiones en las Indias Occidentales, ¿dónde están? Nosotros, los
holandeses, somos ahora los amos. Nosotros a quienes habéis quemado vivos

por millares. Nosotros a quienes habéis
.
.
tima. Nosotros hemos heredad
persebegwd? como el diablo a su víco vuestra so rama El estrech0 d M
llanes, las Filipinas, Calicut Goa El Cabo d B ·
e
agaFortuna, ¿ dónde están? y' nun: h bé"
e du~na Esperanza, la Isla de la
ª ª 15 apren ido nada, nada."
La leyenda negra, caracterizada por el odio a todo
deformación sistemática de la historia de Es lo es~anol y por la
manifesta todav'
d d
. pana, se ha manifestado -y se
ia- e os maneras. onntiendo tod I
d
a España y abultando cuanto pued~ perjudicarla op o que y.ue e Ifavorecer
de la leyenda negra, no recurriremos al testimoni~ deara exp icar _as cau_sas
al juicio de autores extranjeros. Como ind"
L . autores espanoles smo
.t · u ·
ican aVIsse Y Rambaud en
. .
su
H is ona mversal, las causas de tal leyend f
hecho de que España combati,
.,
a ueron: en pruner lugar, el
pública en Europa: Francia, oI~g;:::: a ::1:n:blos
cr~ban la opinión
lugar, España fue siem re . .
' .
a y emama. En segundo
del catolicismo, lo que 1~ at!J:omec1lpodal. endem1lga del protestantismo y paladín
10 e as sectas En te
t' .
espanoles descuidaron investigar como hub·
.d· d
rcer ermmo, los
España en la ci· ·¡· . , b '
iera s1 o eseable, la obra de
VI izac10n
uscando e 1
hº
1
los personajes combatidos.'
n os are ivos os datos referentes a

1t

Con el "Manifiesto" o "Apología" lanzado or G ·n
los príncipes y potentados de Europa' en 1581 p
enno de Orange a
y Francia, tiene su origen histórico la leyend~ yn;;: e
,dedln?laterra
~cusaciones lanzadas contra Felipe II y contra los e~pañ I mas emgrant~
f1esto, fueron recogidas y difundidas -como otras tantas a:~ e¡ este
p~r los protestantes franceses, ingleses y alemanes que la
de com atepharo
1 Ph ·r .
,
s secun aron y am'Hn e?aIs i ippiques y en las Antiespagnoles, de Clairy Amauld Huraul
'
'
de l op1ta y otros.

~

t:yo

;aru-

Al decir de los enemigos de E - d
.
que tenía su acción: la codicia y ;~a;~eld~d.son esencialmente los defectos
. ~a ley de la guerra es --evidentemente- una le de san .
bien ~s ci:rto ~ue nadie usó de ella con más mesura\ue los
:st~d10 _mmuc1oso de las leyes de emigración, de la selección pde ca~itanes
e as ~stas de, ~mbarque y de las licencias para pasar a Indias nos revela d~
un mo o clanslIIlo el exquisito cuidado que E hubiera ocasión de ue n.
.'
spana puso para que no
. f1
. q
m~o que pud1eramos hoy llamar 'maleante' se
m 1 trara en las filas conqwstadoras." Hombres crueles los hubo· corrió 1
y hubo también muertes. Negado equivaldria a quere,c da,'po, buen:
e isparate de que los españoles no pertenecían a la raza h
Pe:o, da la casualidad que los españoles no se limitaron a la con::ª .d.
y 1upanares
pais Y a la extracción de sus riquezas o a fundar en e'l gantos
·
e

;;eltií~~:: ~~

'7"f

i

315
314

�-como tres siglos más tarde ocurriría en San Francisco California, co:1 los
modernos adelantos del industrialismo-, sino que se sirvieron de la milicia
para fundar escuelas y universidades y para lograr que los que antes adoraban ídolos o se entregaban a sangrientos sacrificios, adoraran al Dios único
y verdadero, revelado y eterno, al que están presentes todas las cosas y Creador de todas ellas.
Don Pedro de Miura pudo muy bien contestar a Mynheer Cornelis que
de levante a poniente llevaron no solamente la espada, sino también la
cruz. En verdad que la codicia -de existir- a buen precio se p::igó, porque lo que Francisco Pizarro dijera al Emperador Carlos I , en histórica
entrevista, pudo muy bien haberlo dicho cualquier otro de los conquistadores: "Hemos ido sin vestido ni calzado, los pies corriendo san!;fe, sin ver
el sol, sino las lluvias, truenos y relámpagos, entre pantanos, sujetos a la
persecución de los mosquitos que, sin tener con qué defender nuestras carnes, nos martirizaban, expuestos a las flechas emponzoñadas de los indios . . .
por serviros, Majestad, por engrandecer vuestra corona, por honra de nuestra nación y de la religión católica. . . " .
Aunque no debe dejar nunca de ser espectáculo, el teatro es, ante todo
y sobre todo, literatura. Es menester, en consecuencia, emprender el análisis
literario de Así en la tierra como en el cielo.
Por de pronto la obra de Hochwalder, con todas las dificultades de escenificación que se quiera, no es de impracticable realización. Su forma dialogada es perfectamente susceptible de adquirir relieve plástico, animada en
boca de los actores. Me importaba decir esto, porque un simple teatro para
leer -que se ha pretendido llamar teatro irrepresentable- no es teatro.
No hace muchos años estuvo en boga el llamado teatro teatral ---desvarío
italiano de los autores independientes (Antón Julio Bragaglia)-, que se afanaba por limitarse a lo que el espectáculo tiene de plástico, de visual y de
auditivo. So pretexto de valores pintorescos y musicales, se prescindía de la
calidad literaria e ideológica, para quedarse en una sensación simple. Fritz
Hochwalder no intenta, por fortuna, caer en el desvarío de un teatro antiliterario. Si su teatro es difícilmente representable -no imposible, ni mucho
menos-, es porque su drama escueto, sin distracciones de frases o escenas
extradramáticas, está concebido con una seriedad espiritual que no admite
artificios. Es el suyo un teatro filosófico-moral y un teatro de caracteres,
que no pierde nunca de vista el hecho animado y concreto, el suceso entre
seres vivos, con sus caracteres y sus pasiones. Una vez más comprobamos
que en el teatro, "que sólo puede vivir caliente y sangrante de humanidad"
(Sassone), no cabe hablar de la deshumanización del arte.

316

Das H_e~lige ~xpe,~ment no es un calco grosero y perfecto de lo que pasó
en las rms10nes Jesuitlcas del Paraguay. Es una obra imaginaria, una ficción,
que recoge con verosimilitud la vida de los jesuitas en las Reducciones !nlaraníes. Sacerdotes, Obispos, comerciantes, caciques y visitadores se nos ;frecen ~on sus cualid~des morales, virtudes y vicios. La lucha, oposición y
conflictos que ocasiona el choque de ideas, pasiones e intereses entre la
Compañía de Jesús con sus Reducciones de indios guaraníes y el gobierno
del Rey con los colonos españoles y las autoridades eclesiásticas, muestra un
trozo de vida humana en acción y en espectáculo. El conflicto puramente
interno y psicológico del padre Provincial se traduce al exterior en diáloaos
o
y sucesos que reproducen el hervor de la vida. Un buen número de situaciones propicias hace que los personajes puedan revelar sus caracteres -a
la española- y ejercer sus actividades. En la encarnizada lucha del padre
Fernández, Fritz Hochwalder ha imaginado sus mejores y más inspirados
elementos dramáticos.

La acción dramática de Así en la tierra como en el .cielo no tiene episodios
que retarden su curso y que oscurezcan el conjunto de la trama. La variada
lucha de las pasiones e intereses, los contrastes de situaciones y caracteres,
y los cambios imprevistos de la acción misma, dan testimonio de la riqueza
dramática de la obra comentada.
En el primer acto se realiza la exposición a medida que la acción se empieza a desarrollar. Los espectadores nos colocamos desde luego en medio
del problema que se avecina; y, sin darnos cuenta, al correr del diálogo,
nos vamos enterando de cuanto necesitamos saber.
Del segundo al cuarto acto transcurre el nudo de la acción. La trama,
sabiamente complicada, va creciendo paulatinamente hasta llegar a un punto
en que es necesario el desenlace. Los obstáculos nacen más que de acontecimientos exteriores -cargos contra la Compañía de Jesús y orden del Legado tras la intriga del visitador- del carácter y pasiones de los personajes
-Padre Provincial, padre Oros, Querini y don Pedro de Miura-. Ning(m
suceso parásito interfiere en la obra. El desenlace, natural y lógico, nace
del fondo mismo del argumento y como resultado definitivo del comportamiento de los personajes. Pero a la vez es rápido e inesperado, decisivo y
completo.
El interés de los elementos dramáticos que excitan el ánimo del espectador, reside, sobre todo, en la verdad profundamente humana de los caracteres, en el choque y conflicto de las pasiones, en el colorido de los sucesos
Y en la importancia del pensamiento. El movimiento de la acción conmueve
nuestra sensibilidad y cautiva nuestra fantasía con una sencilla, pero difícil
317

�trama. Cuando Querini se identifica, mostrando sus credenciales, y da la
orden al padre Provincial, la acción alcanza un interés c_ulminante. .Es el
momento decisivo en que el personaje central, con la reciedumbre hispana
que le caracteriza y con las circunstancias conocidas? debe tomar una resolución. Sólo que en la situación dramática ha aparecido un nuevo elemento:
la obediencia a un superior. Una mezcla singular de emoción y de so~r~a
se produce en el público, merced al estremecimiento del padr~ Provmc1al,
por el toque de gracia' cuando deja de argüir para responder. simplemente:
f
,,
"Vuestra orden es buena y justa. La ejecutaré con todas m1S uerzas • • . •
Consideradas las circunstancias de época y lugar, la dramática de
Hochwalder presenta una gran verosimilitud. Los sucesos_ desarrollados .en
la escena parecen reales, porque son u.n trasunto fiel y animado de la vida
con sus contrastes de luz y sombra.
El padre Fernández, Miura, Querini, el padre Oros y Andrés Cornelis
son personajes ricos, enérgicos, dotados de una individualidad Y de. una
plenitud de vida, como los que pres;nta la r~lidad mis~a. Por deba30 de
toda la variedad de sentimientos están las pasiones domman~es. ª. 1~ cu~les
todo se subordina. Los hombres obran y se mueven de un pnncip10 mte~ior:
el padre Fernández por la mayor gloria de Dios en el Paraguay y, al f11:al,_
por la más pura obediencia; Miura por el poder de~ R~y y por E_spana,
Querini por la primacía de lo espiritual sin con~m~ciones de ninguna
especie; el padre Oros por la obsesión del Estado Jesuita en el Para~ay,
hasta llegar a la rebeldía; Cornelis actúa, como bu_en n:iercader holandes Y
calvinista, en pos del éxito económico. Los persona3es dicen y obran lo que
les dicta su odio, su envidia, su amor o su nobleza; no lo que les ª?unta,
desde fuera el autor. Se manifiestan en la acción, con notable relieve Y
trazos enér;cos. Comparados entre sí, los person~je~ dramátic?~ ofrecen contrastes -piénsese, por ejemplo, en el padre Provincial y el V1s1tador-, pero
sin llegar a antítesis fríamente simétricas.
La expresión dramática es vigorosa, sin ser enfática e hiperbólica;_ verdadera, sin llegar a lo brutal y salvaje; sentida, pero s~ afecta~os senttmentalismos y falsas retóricas. La naturalidad y la sencillez nacidas de los caracteres mismos de los personajes, tomando en cuenta su estado moral Y
su situación actual, es uno de los mejores méritos de la obra. El teatro es
una representación directa de la vida. Por eso acierta Hochwalder con la
expresión verdadera, natural y humana de las emociones. Obsérven~e sus
diálogos: rápidos, animados, expresivos de la psicología de_ los per~naJ~S ...
A veces, en momentos de gran lucha -recuérdese el cambio de afumac1ones
y negaciones entre el padre Provincial en el Visitador, primero, Y con Que-

318

rini, después-, el diálogo picado, de frases cortas, da la impresión de que
los dialogantes se usurpan recíprocamente la palabra. El espectador tiene
la sensación de estar asistiendo a una especie de magnífico juego de esgrima.
La tesis es una resultante de la acción misma, sin que el autor se preocupe
de desarrollarla. Reconocemos a los personajes, porque son ellos mismos
quienes hablan.
Pero hay algo, a más de la destreza dramática, que nos asombra en
Hochwalder: en esos personajes centrales que aparecen en el escenario como
seres vivientes, queda siempre algo inexplicable y como enigmático a nuestros
ojos humanos. Alguna vez, cuando el padre Provincial se entrega a sus propios prisioneros, aferrándose a su crucifijo, y exclamando: "¡ Oh! Dios mío,
¿ por qué abandonas siempre a este mundo? ¿ Por qué? ¿ Por qué?", hemos
evocado aquellas palabras de Jesucristo clavado en la cruz: "Dios mío, Dios
mío, ¿por qué me has desamparado?". Nadie acertará a descubrir este
misterio de que el Hijo de Dios pueda estar abandonado de Dios.
Cuando los propios rebeldes de las reducciones guaraníes acaudilladas por
el padre Oros, hieren de muerte al padre Provincial, éste se limita a contestar a Miura: ¡ He ahí al culpable! Mi obra ... Ese Estado ... ¡ El Anticristo! Las frases tienen, evidentemente, un sabor expiatorio. Aún le quedan fuerzas al padre Fernández para echarse sobre el mapa y arrancarlo.
Cae con el mapa en las manos -simb61ica caída de los jesuitas en el
Paraguay que él desea precipitar- y no dará signo alguno de vida hasta el
final del acto. Después de haberle dado la absolución al padre Oros, sentenciado a muerte por el Visitador del Rey, pide que les dejen hablar un
instante más. Se incorpora a medias y extiende su brazo apuntando hacia
un retrato colgado aún en la pared: "¡ Francisco Javier ha quedado entre
nosotros! ¡ El santo con el corazón en llamas nos ha quedado! No pueden
quitárnoslo ... ". ¡ He aquí el verdadero patrimonio de los jesuitas! ¡ Qué
importa que hayan perdido el Paraguay si tienen entre ellos el espíritu de
aquel hidalgo de Navarra con su hábito raído! Y con ese espíritu, el ejemplo, el camino a recorrer ... No más espejismos de Estados temporales -penosos y peligrosos rodeos- que les enreden en las mallas del poder mundanal.
Ahora, libre por fin de los engaños del mundo, sólo quiere que sus compañeros de orden sean como aquel hombre débil, aquel hombre solo que convirtió a los paganos, conquistando el Japón, atravesando mil islas y aún
queriendo ir a la China. . . Helo ahí, "en una isla, bajo las borrascas del
otoño, aguardando la barca. Espera, cree y reza, mientras la fiebre lo agobia.
Ningún barquero viene a buscarlo. Ningún médico lo visita. Sobre paja
podrida está tendido, y nadie lo consuela. Pero está lleno de júbilo, porque
319

�sabe que todos los hombres han de salvarse. . . ¡ Resucitará con su llameante
corazón! Ved, ved, con su gran corazón ardiente resucitará". Calló el jesuita para no volver a hablar más. Sobre el ambiente queda flotando, podemos imaginamos, una atmósfera cargada de afanes y de esperanzas. Pero
queda, también, un fondo inaccesible a las miradas de la crítica. Es el misterio del hombre y es la hora de Dios.
ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL ESPAAOL MODERNO
Lrc.

RAMIRO RoDRÍGUEZ

R.

ITESM

INTRODUCCIÓN

Fijación de la lengua española:
YA DESDE LA EDAD DE 0Ro la lengua española fue tomando su forma definitiva, pero, sin embargo, los conceptos gramaticales no ofrecían ninguna
actitud reguladora.
La fijación definitiva, por así detirlo, viene con la fundación de la Real
Academia de la Lengua el año de 1713. "En sus primeros tiempos, la Academia realizó una eficacísima labor, que le ganó merecido crédito. Publicó
entonces el excelente Diccionario de Autoridades ( 1726-39), llamado así
porque cada acepción va respaldada con citas de pasajes en que la utilizan
buenos escritores. Dio también a luz la Ortografía ( 1741) y la Gramática
(1771), editó el Quijote y el Fuero Juzgo. Su lema: 'limpia, fija y da
esplendor' quedó cumplido en cuanto se refiere a la tarea de criba y desbroce." 1
Nunca, parece ser, estuvo más justificada la preocupación por la lengua.
En los primeros tercios del siglo XVIII se prolongaba una serie de elementos barrocos de mal gusto y además los escritores de este período, salvo algunos cuantos, eran una serie de personajes ficticios -por así decirlodentro del campo literario.
1

LAPESA,

Rafael, Historia de la Lengua Española, 4a. edic., Edit. Escelicer, Madrid,

1959, p. 270.

320

321
humanitas.-21

�CARACTERÍSTICAS DEL ESPAÑOL MODERNO:

Situación actual:

"Las diferencias gramaticales no bastan para caracterizar un idioma. Hay
también, aunque no suele hacerse referencia de ellas, una economía y una
política lingüísticas, que enlazan la expansión y los intereses del idioma con
los del pueblo que lo habla. A la Unidad Política suelen acompañar la consolidación y el apogeo del idioma, así como al dominio material corresponden
la expansión y el dominio lingüísticos.
Lenguas colonizadoras e internacionales. La diferencia entre la situación
de los varios idiomas europeos es, por este motivo, una de las características
que más los separan y que más obligan a su estudio individual. El español,
el inglés y el portugués son, ante todo, lenguas colonizadoras; el francés,
aparte de su función nacional es, junto con el inglés, lenguaje internacional.
Lenguas nacionales. Las lenguas nacionales no han llegado al mismo tiempo
ni al mismo grado de madurez en todos los países europeos.

En España, la unificación en torno al Castellano de Burgos y Castilla la
Vieja traslada su centro en época moderna al habla de Madrid.
Como zonas bilingües persisten Cataluña, las Vascongadas y, en menor proporción, Galicia. Muy característico del español es el fácil acomodo en los
dialectismos dentro del idioma oficial, sin que haya en él clara diferenciación que en otras lenguas existe.
El español en América. En América el español no ha variado en ningún
aspecto importante, ni en su evolución actual se advierten tendencias contrarias a las del habla peninsular. El español de América es fuertemente
conservador y mantiene varios rasgos característicos de la época de coloniza-

ción." 2
Habla vulgar y rústica. "Aparte de las modalidades más llanas del lenguaje correcto, existen usos cuyo radio de acción está hoy muy limitado a
las gentes iletradas de las aldeas y a las capas más populares de las ciudades.
Muchos de estos vulgarismos se extienden con intensidad por todas o casi
todas las regiones de la lengua española.

:el las ;ocdales, i~acen~a~es, al margen de la fijación operada desde fines
e peno o clas1co; asumlación y desasimilación actu'an con plena libertad.
Los grupos de consonantes prosiguen simplificándose en los I t' .
.
menudo se vocaliza la .
.
a imsmos' a
.
.
pnmera consonante, se mcurre en ultracorrecciones
que por mcuna llegan hasta los medios universitarios.
'
I La
l relajación
.
.de los sonidos 'd'' 'g' y 'r' afecta' en mayor o menor grado
a enguaJe comente, pero está muy incrementada en el vulgar.
'

~~ babi~ vulgar O popular de Castilla tiende a retraer las bases de la articu1ac1on hacia la parte posterior de la boca Este fe ,
la Ed d M di
.
nomeno ya se notaba desde
ª. , e a' Y su man1·festacion
·' u ltenor
· mas
, importante
•
fue la transformac1on de las palatales 'g', ,1-, (dz)
· Y 'Y! (s) en nuestra 'J'. moderna.
vulgar hay arcaísmos como los prete'r1·tos 'truje', 'vide' y
¡ En la morfología
,
et ~resente semos'. Abundan las formaciones analóiñcas
o·
que en otra época
uv1eron . ~cceso, al habla normal, como los subjuntivos 'haiga' 'vaio-a'
La
0
acentuac1on
'hayamos'
'háyais'
'váyam
,
t
f
'
•
r d
.
'
'
os ' e c. ue en general muy utiiza a. en el s1g!o pasado, y hasta llegó a figurar en las gramáticas En la
actuahdad subsiste el vulgarismo sobre todo muY difundºd
. , .
I o en Amenca.
E~ :uanto a 'le', 'la', 'lo' Y sus plurales, el Norte y Centro, leístas y laístas,
c~n~n~:"11 e~rentándose con Aragón y Andalucía, mejores guardianes de la
d1stmc1on etrmológica entre 'le', dativo, y 'lo', 'Ia ', acusativos.
·

:¡

En siglo XVIII la' p~janza del 'leísmo' fue tal que en 1796 la Academia
decret~ que :l. uso de le era el único correcto para el acusativo masculino;
despu:s: r_ecnfican~o, este exclusivismo, fue haciendo sucesivas concesiones a
la leg1tlfilldad de lo , hasta recomendarlo como preferible.
En la Edad Media y en el Siglo de Oro suele aparecer 'le' para el dati
del plural: hoy es corriente en el habla, pero sólo como descuido trascien~:
en la escntura.
,
, Totalmente inculta es la anteposición de 'me' y 'te' a ,se,,
aunque te, se cuenta con cierta indulgencia en algunas regiones.
Es r_nuy general entre el vulgo la trasposición o duplicación de Ja 'n' verbal
despues del nombre enclítico.
En las partículas quedan formas y empleos arcaicos." a

En la fonética vulgar perviven las antiguas indecisiones respecto al timbre
• CRIADO DE VAL,

M., Fisonomla del Idioma Español, la. edic., Edit. Aguilar, Ma-

1

LAPESA,

Rafael, opus cit., pp. 298-306.

drid, 1954, pp. 231-232.

322

323

�El español de América:

Cuando se dice español de América se piensa inmediatamente en una
modalidad distinta a la del español peninsular. Sin embargo -dice Lapesa-,
esa expresión global agrupa matices muy diversos. Pero aunque no exista
uniformidad lingüística en Hispanoamérica, la impresión de comunidad general no está injustificada. Mientras las diferencias lingüísticas de dentro
de España han tenido en ella su cuna y ulterior desarrollo, el español de
América es una lengua extendida por la colonización; y ésta se inició cuando
el idioma había consolidado sus caracteres esenciales y se hallaba próximo
a su madurez.
Las lenguas indígenas y su influencia. "El español como el latín en el
Occidente de Europa, se sobrepuso en América a multitud de lenguas primitivas. La variedad de éstas era extraordinaria, calculándose en 123 familias de idiomas que han existido en los núcleos de población india." '

Es muy probable que se mantengan caracteres prehispánicos en la entonación hispanoamericana, tan distinta de la española. La entonación americana es rica en variantes, extrema subidas y descensos melodiosos, mientras
la castellana tiende a moderar sus inflexiones, manteniéndose alrededor de
una nota sostenida y equilibrada.
La contribución más importante de las lenguas indígenas está en el léxico.
Los españoles al llegar a América se encontraron ante una variedad de plantas y animales y aun toponimias desconocidos para ellos, así tuvieron que
utilizar terminología indígena.
El andalucismo del habla americana:

"El español que pasó a América en los primeros tiempos de la colonización tenía que diferir poco del que llevaron a Oriente los 'sefardíes'. Pero
mientras que el judeo-español quedó inmovilizado por el aislamiento y bajo
la presión de culturas extrañas, el español de América no perdió nunca la
comunicación con la metrópoli y experimentó la mayoría de los cambios ocu-

El voseo:

"En la España de 1500 'tú' era el tratamiento que se daba a los inferiores
o entre iguales con máxima intimidad en otros casos, aun en confianza se
empleaba 'vos'. Cuando se generalizó el trato 'vuestra merced', 'tú' recobro
terreno en el trato familiar.
No toda América siguió esta innovac10n. En Argentina, Uruguay, Paraguay, América Central y el estado de Chiapas domina el 'vos' en la conservación familiar con intensa y espontánea vitalidad; en Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Chile, sur de Perú y Bolivia alternan
el 'tú' y 'vos'. En México, la vida social, más en contacto con las costumbres
españolas, adoptó el uso de 'tú' y eliminó el 'vos'. La segunda de plural es,
en casi toda América, 'ustedes', con absoluto abandono de 'vosotros', como en
el habla andaluza, pero sin la mezcla 'ustedes os', tan frecuente en Andalucía."
Otros fenómenos morfológicos
y sintácticos

"En la morfología y sintaxis el español de América mantiene arcaísmos,
lleva adelante innovaciones que están en germen dentro del peninsular, o
inicia otras especies.
Una tendencia natural del idioma crea terminaciones femeninas para los
nombres y adjetivos que, por su forma, se escapan a la distinción genérica,
y saca masculinos de femeninos, o al contrario. El diminutivo y el aumentativo se usan con profusión.
En América, 'recién' se emplea sin participio, con el significado temporal
de 'ahora mismo', etc. En México y Colombia 'desde y hasta' se emplean
en indicaciones de tiempo sin sus respectivas referencias originales al momento
inicial de una acción o al término de ella." 6

rridos en la Península.
Las coincidencias del español de América con el de la España meridional
han hecho suponer una fuerte influencia andaluza." 5
' LAPESA,
• LAPESA,

Rafael, opus cit., p. 343.
Rafael, opus cit., p. 348.

' LAPESA,

Rafael, opus cit., pp. 358-360.

325
324

�CARACTERÍSTICAS ESTIÚSTICAS Y LITERARIAS DEL ESPAÑOL:

veza al coloquio entre sus personajes. El gusto por el color regional dio
entrada a la literatura de muchas voces y giros regionales.

Literatura neoclásica:

La exposición didáctica venía adoleciendo de ampulosidad grandilocuente;
poco a poco va tornando un gusto más severo.

Con la "poética" de Luzán (1737) se inaugura la tendencia neoclásica y
extranjerizante. Toda la literatura de este período se atiene, pues, a las
normas establecidas en el clasicismo griego y latino.

El modernismo y la generación del 98

En la poesía, la ruptura de los procedimientos estilísticos del siglo anterior
no fue tan completa como harían creer las críticas contra el gongorismo.
No se buscaba la expresión llana, sino solemne.
En la prosa fue más radical la transformación. Debido a que la novela
y la historia artística no tuvieron desarrollo, la prosa se limitó a las obras

didácticas que exigían un estilo severo y preciso. Se sacrificó la pompa a
la claridad. Se adquirió una sencillez de tono moderno, etc.

El siglo XIX:
La violenta conmoción espiritual del siglo XIX trajo consigo el florecimiento de la oratoria pública. El influjo de la oratoria es patente en la
prosa doctrinal de buena parte de siglo.
En la prosa nuevas apetencias expresivas pugnaban por romper el corazón
neoclásico. El ritmo de la vida, cada vez más rápido, la agitación ideológica,
el auge del periodismo y la ampliación del campo literario con géneros
desconocidos, pedían lenguaje variado y flexible.
La poesía del romanticismo fue llevada a un nuevo espíritu, pero no sin
conservar muchos hábitos del siglo XVIII. Es cierto que en los románticos
hay alardes de crudeza realista, desenfreno imaginativo, cambios bruscos de
la altisonancia a la vulgaridad, libertades expresivas inusitadas. Sin embargo,
mantuvieron, por lo general, el empaque solemne, y usaron elegancias tan
mantenidas como el hipérbaton o la reiteración de copulaciones.

Las tendencias que aparecen en los albores de nuestro siglo coinciden
en su afán renovador y preocupación por la forma. El modernismo engalana -¿ engalana?- la poesía española con ritmos y estrofas nuevos u olvidados, e introduce en ella motivos poéticos y procedimientos estilísticos nacidos poco antes en otras literaturas. Se busca el atractivo de lo exótico
echando mano de voces extranjeras; pero también se percibe el sabor venerabl~
y ritual de los giros arcaicos; o se fragua neologismos. Se goza en correspondencias de sensaciones, sobre todo visuales y auditivas y se toma de los simbolistas la vaguedad evocadora, las metáforas de sentido impreciso.
La poesía contraria al Modernismo, iniciada en España, como el Modernismo en América, toma otros derroteros. Se prefiere menor lujo de atavíos
y más raigambre nacional.
Los prosistas de la generación del 98, dentro de una gran disparidad,
ofrecen entre sí coincidencias fundamentales que los separan de la literatura
anterior. Cada escritor pone en su habla huellas impersonales inconfundibles,
mucho más señaladas que las apreciables en los novelistas del realismo.
Por caminos muy diversos se crea un estilo nuevo en la prosa. Azorín dice:
"Lo que se busca al escribir es la claridad, la precisión y la concisión".
Se toma una nueva orientación. Se busca exaltar la esencia hispánica en
el alma del pueblo; se utilizan palabras tradicionales, etc.
La estilística así, en pocas palabras, ha evolucionado.

ASIMILACIÓN DE PRÉSTAMOS EXTRANJEROS

El realismo:
Pasada la moda de la novela histórica del romanticismo, la novela realista
encontró en España afortunados cultivadores. Hubieron éstos de crear un lenguaje adecuado. Lograron exactitud y fuerza pictórica en las descripciones,
sondearon con profundidad el corazón humano y a veces dieron sencilla vi-

326

Galicismos:
"Desde que la vida española empezó a transformarse a imitación de la
extranjera, han sido muchas las palabras ultrapirenáicas que se han introducido en nuestra lengua.

327

�La infiltraci6n de voces galas o francesas aumenta en el reinado de Carlos
11; pero desde el siglo XVIII se intensifica extraordinariamente.
En la sociedad española del siglo XIX empiezan a introducirse factores
que venían actuando desde antes en otros países. Al incrementarse las actividades comerciales y bancarias y desarrollarse el sistema capitalista, su terminología se nutri6 de galicismos o voces venidas a través de Francia.
Los galicismos sintácticos son los más perniciosos. La incuria con que se
redactan noticiarios y documentos oficiales acoge sin reparos el uso del gerundio como adjetivo, al modo del participio de presente del francés.

EL RITMO Y LA MELODlA EN POES1A

LIC. BERTHA

Extranjerismos de otras procedencias:
El número de neologismos tomados de otras lenguas es más limitado.
En relación con el Siglo de Oro, decae la importación del italiano, reducida
casi a términos de arte y música.
·
La lengua inglesa, que había permanecido ignorada -y que debía permanecer así- en el continente durante el siglo XVII, empezó después a
ejercer influencia primero con su literatura, más tarde por su prestigio social.
El anglicismo ha resurgido mucho en hispanoamérica, sobre todo en los países
afectados por la e&gt;..-pansión política y económica de los Estados Unidos.
La influencia del alemán es menos perceptible; mas que préstamos de
vocablos, se manifiesta en la creaci6n, con elementos latinos o españoles,
de términos que reproducen compuestos y derivados germánicos.

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

Loe. cit.,
LA.PESA,

LAPESA, Rafael, opus cit., pp. 288-291.
Rafael, Historia de la Lengua Española, 4a. edic., Edit. Escelicer, Madrid,

1959.
CRIADO DE VAL,

G1u

M., Fisonomía del Idioma Español, la. edic., Edit. Aguilar, Madrid,

1954.
v GAYA, Samuel, Curso Superior de Sintaxis Española, 5a. edic., Edit. Spes,
Barcelona, 1955.
Amado y HENRÍQUEZ UREÑA, Pedro, Gramática Castellana, 16a. edic.,
Edit. Losada, fü. As., Argentina, 1953.

ALONSO,

A.

SÁNCHEZ

ITESM

VAMOS A TRATAR de exponer algunos datos que nos aclaren los conceptos
de Ritmo y Melodía.
Como introducción al trabajo teórico es indispensable el conocimiento de
los conceptos que atañen a las cualidades formales de las obras literarias.
Pero hay que saber que estos conceptos sólo tendrán significación cuando
hayan sido subordinados a un punto de vista sintético.
Si vemos alguna historia de la literatura, nos encontraremos con una forma
del_ l~n.guaje a la que se llama "verso". Pero, ¿qué es el verso? Hay varias
def1IDc1ones aceptables, pero no se puede tomar la definición de un verso
castellano y decir: éste es el verso griego. No ajusta, no se puede aplicar
t:in fácilmente esa definición de un idioma a otro distinto, puesto que sus
sistemas de verso son distintos.
Como definici6n general de verso se puede decir: el verso hace de un
grupo de unidades menores de articulaci6n ( las sílabas) una unidad ordenada
que trasciende a sí misma, que exige una continuación. La representaci6n
formal del verso resulta de sus componentes métricos y gramaticales. Un
verso contiene en sí diferentes unidades menores, compuestas a su vez de
modo determinado por largas y breves. El verso es una serie ordenada de sílabas acentuadas y no acentuadas; y las sílabas según su grado de acentuación
son incluidas en categorías de sílabas t6nicas y átonas. No todos los acentos
prosódicos que se juntan en el mismo verso participan propiamente en Ja
composici6n del ritmo. Aunque sin relación de orden lingüístico con )a
naturaleza silábica, la cañtidad sigue siendo una parte esencial en el ritmo
del verso. Los períodos con sus tiempos marcados y su duración semejante
determinan el compás.
329

328

�Ya se sabe que las sílabas según su grado de acentuación son incluidas
en categorías de sílabas tónicas y átonas. Así, dentro del verso surgen pequeñas unidades que designamos con el nombre de pies. No tienen que
ser iguales ni perceptibles como tales. Principales clases de pies son: el yambo, de una sílaba breve y otra larga; el troqueo, que consta de una larga y
otra breve; el dáctilo, de una larga y dos breves; y el anapesto, de dos
breves y una ·1arga. Esto es en la métrica clásica.
En las lenguas románicas se cuenta el verso según las sílabas que tenga,
pero en todas las lenguas se da esta regla: cuanto más largo sea el verso,
tanto menor será su eficacia como unidad; se necesitan pausas o cesuras, barreras naturales que se opongan a la expansión del verso. Respecto a su
continuidad, sabemos que un verso aislado despierta en nosotros una vivencia
rítmica, pero para tener un verdadero carácter de verso necesita repetición,
continuidad. Esta puede darse mediante la repetición continua del mismo
tipo de verso. La repetición regular de unidades idénticas acaba por cansar
y produce sensación de monotonía.
La cuestión presenta otro aspecto si el verso se integra como parte de
una estructura superior. El caso más sencillo es la ligazón de dos versos en
un grupo. Es aún más clara la integración del verso en una unidad superior
dentro de la estrofa. Hay diferentes clases de estrofas; muchas de ellas preferidas de ciertas lenguas o épocas. Algunas son : estrofas de canción popular, de Chavy chase, el terceto, la octava real, y el zéjel.
Hay pocos sistemas estróficos de forma fija que establezcan, anticipadamente, la construcción de toda la poesía. El trieleto, el rendó, el ronde!,
el madrigal, el girase!, la sextina, la glosa, y la más importante de todas, el
soneto. El papel del verso como parte de la expresión rítmica del pensamiento se completa en la armonía de la estrofa.
a) Vamos a ver una de las partes de mayor importancia en el ritmo: la
Rima. La rima no pertenece esencialmente al verso, pues también se presenta en la prosa. Por otra parte, hay poesía sin rima. Aunque no es más
que un ornamento sonoro, la rima no se conocía en la antigüedad. Cuando
se dice rima y no se añade nada, se trata de rima final. Hay que recordar
que existe la rima perfecta o consonante y la rima imperfecta o asonante,
también está la rima interior. Si el sonido es idéntico a partir del penúltimo
acento del verso, se habla de rima rica. Aquí, vale explicar que en el siglo
XVIII hubo una lucha contra rima, lucha que no dio resultado; pero
en esa época se creó la forma del ritmo libre, que se caracteriza por la
ausencia de preceptos métricos; no hay rima ni estrofas fijas, ni versos deter-

330

minados, ni un número fijo de acentos. Se distingue de la prosa únicamente
por la repetición de acentos a intervalos aproximadamente iguales.
Según la posición de la rima, se habla de:
1 ) Rima Pareada, cuando riman dos versos seguidos.
2) Rima Alternante, cuando un grupo de cuatro versos, el primero rima
con el tercero; y el segundo con el cuarto.

3) Rima Cruzada, cuando en un grupo de cuatro versos, el primero rima
con el cuarto; y el segundo con el tercero.
4) Rima Interpolada, cuando en un grupo de seis versos, el tercero rima
con el sexto, mientras que el primero lo hace con el segundo y el cuarto
con el quinto.
5) Rima Encadenada, cuando en una serie indeterminada de versos, el
primero rima con el tercero; el segundo con el cuarto y el sexto;
el quinto con el séptimo y noveno, y así sucesivamente.
6) Rima Interior, cuando una de las palabras que riman (o las dos)
está en el interior del verso. ,
b) Aliteración. Aliteración es la identidad en el sonido inicial de dos
o más sílabas o palabras. Repetición de un sonido o de una serie de sonidos
acústicamente semejantes en una palabra o en un enunciado.
c) Asonancia. Asonancia es la coincidencia sólo de las vocales a partir
del último acento.
Los conceptos que hemos visto pertenecen a la métrica. El esquema métrico de una poesía existe independientemente de su realización mediante la
palabra; indica casi completamente el número de sílabas de c_ada verso; el
número y la clase de los pies; la posición de los acentos y cesuras; la construcción de la estrofa; la posición de la rima y, a veces, la estructura de
todo el poema. Este esquema indica que los mismos fenómenos métricos
que señala se pueden repetir en muchos poemas. También indica que se
dice muy poco de una obra si sólo señalamos su métrica. En cambio, el
carácter general de los fenómenos métricos lleva nuestra atención desde la
obra aislada hasta la pluralidad de obras que tienen las mismas características. Un estudio de obras, una historia de la literatura y junto a ésta, en
un campo más restringido, la historia del verso. Aquí pertenecen las investigaciones sobre la construcción de cualquier tipo de verso, lo mismo que

331

�las observaciones sobre la rima y la técnica de la rima en obras y poetas
diversos.
Otra cosa de gran importancia es el análisis del sonido. El análisis dt&gt;l
sonido fue desarrollado por Edward Sievers como una rama especial de la
ciencia, teniendo como campo de observación el sonido de todo lenguaje
hablado; y por lo tanto, además del ritmo, la melodía, la articulación, etc.
El estudio no se limita a textos literarios. Antes de Sievers se comprobó que
cada persona tenía un tipo de voz, y el número de voces era relativamente
pequeño. El tipo de voz es, pues, una consonante personal en todas las
manifestaciones del hombre. Es lógico que estudiando ese tono que se le
da a la obra, se puede llegar a saber a quién pertenecía esa obra. Un ejemplo de esto lo tenemos en los escritores clásicos.
La melodía, algo más interno que el ritmo, se apoya en sonidos de det~rminada coloración, de cierta altura y profundidad. Cada palabra, segun
su altura y tonalidad, lleva consigo un efecto propio. La melodía de vocales
altas y luminosas nos da la impresión de una atmósfera clara, ligera. En
cambio, un ambiente oscuro y triste se puede manifestar por medio de sonidos profundos.

Ya sabemos que toda obra literaria es, antes que nada, un conjunto de
sonidos de los cuales emana un sentido. El estrato fonético provoca la atención, constituyendo así parte integrante del efecto estético. ~i qu~~emos_ analizar estos efectos fonéticos, tenemos que distinguir entre e1ecuc1on e interpretación y estructura del sonido. Al leer una obra literaria en voz ª!ta
estamos logrando una estructura como algo individual y personal, el líneo
interpretando, pero esta ejecución personal propicia ignorar la estructura del
sonido. Por eso, un verdadero estudio de la métrica no puede basarse en
recitaciones individuales. Ahora, es falso que el sonido debe analizarse completamente separado del significado, ya que el sonido por sí solo ~o puede
tener efecto estético o si lo tiene, es muy escaso. Todo verso musical lleva
la descripción gene:al de su significado o al menos, de su tono emocional.
Hemos de ver dos aspectos distintos del problema: los elementos indiferentes y los elementos de relación del sonido.
Con los primeros, nos referimos a la individualidad del sonido, independientemente de la cantidad. Los distinciones inherentes a la calidad constituyen la base de los efectos que suele llamarse "e~fonía". Las dis~ciones
de relación en cambio, son las que pueden convertirse en base del ntmo Y
del metro.
El tono, la duración de los sonidos, el acento, la frecuencia de repetición,

332

todos elementos que permiten distinciones cuantitativas. Esta distinción es
importante por aislar un grupo de fenómenos lingüísticos, lo que se ha llamado "orquestación", para recalcar que la cualidad métrica es el elemento
que el escritor maneja y explota. Entonces, el término "musicalidad" debería
de desaparecer, lo mismo que "Eufonía", ya que por ser insuficientes conducen a errores.
Ya que la poesía no puede competir con la música en la variedad, estructuración y claridad de los sonidos puros, hacen falta significados, contextos
y tonos para convertir los sonidos lingüísticos en hechos artísticos. Esto puede
demostrarse mediante el estudio de la rima, sílabas, acentos, tonos, etc.
El ritmo y el metro presentan problemas distintos de los de orquestación.
El problema del ritmo no es en modo alguno específico de la literatura o
del lenguaje, pues hay varias clases de ritmos, ejemplo: el de la naturaleza,
el del trabajo, el de las señales luminosas, el de la música, etc. Pero el
ritmo también es un fenómeno lingüístico general.
Para estudiar el ritmo hay que distinguir entre teorías que exigen periodicidad como condición del ritmo (identifica el ritmo con el metro) y
teorías que, concibiendo más ampliamente el ritmo, llegan a incluir en él
hasta configuraciones no recurrentes del movimiento. Esto último está respaldado por investigaciones sobre ritmo de hablas individuales y sobre fenómenos musicales aun carentes de periodicidad.
Viendo así el ritmo, permite estudiar el habla individual y el ritmo de
cualquier prosa. Puede demostrarse que toda clase de prosa tiene ritmo y
que incluso la frase más simple puede ser subdividida en grupos de largas
y breves y de sílabas tónicas y átonas.
El ritmo está íntimamente relacionado con la línea de entonación determinada por la secuencia de tonos.
Al explicar la naturaleza del ritmo en la prosa y la peculiaridad y utiliza-.
ción de la prosa rítmica, entramos en dominios de estudios literarios. La
naturaleza exacta del ritmo en la prosa artística ha planteado dificultades
muy considerables. Se ha tratado de explicar mediante un sistema de sincopación y también se ha dicho que el ritmo de la prosa se basa en la
variedad, pero sin definir su verdadera naturaleza. Si esto fuera cierto,
no habría ritmo en absoluto, pero Gaintehury, sutentador de esta teoría, deseaba recalcar el peligro de que el ritmo de la prosa cayera en escalas métricas exactas.
Algunos investigadores del ritmo de la prosa estudian la cadencia ya que

333

�también es cuesti6n de melodía. En general, la mejor manera para estudiar
el ritmo artístico en la prosa, es distinguirlo del ritmo general de la prosa
y del verso. El ritmo artístico de la prosa puede definirse como una organización de ritmos del habla usual, supeditado al ritmo de las unidades
artísticas.
Sigue siendo discutido y discutible el valor artístico de la prosa rítmica;
parece considerarse como una forma mixta: ni prosa, ni _verso, . ?osa que
probablemente es un prejuicio crítico de nuestra época. Bien utilizada,_ la
prosa rítmica nos obliga a tomar mayor conciencia del t~xto, subraya,. vmcula, construye gradaciones, insinúa paralelismos, organiza el lenguaje, Y
organización es arte.
La unidad fundamental del ritmo es todo el verso y no solamente el pie
como se creía, pues cada acento tiene sus peculiaridades propias :ºn arre?lo
a su posición en el verso. La unidad organizadora del verso vana en diferentes lenguas y en diferentes sistemas de métrica.
Dijimos que para que exista poesía, es menester que además ~e conceptos
se nos comuniquen por medios verbales, sentimientos o percepciones sensóreas. Uno de los procedimientos para lograrlo es hacer que la sintaxis, el
ritmo o la materia fónica de las expresiones se adapten a la representación
lírica correspondiente. Porque es esa materia fónica, ese ritmo o esa sintaxis,
las que nos obligan a una percepción sensorial. La sintaxis puede actuar expresivamente y ser un instrumento muy directo de la poesía. Es un sentimiento
que nos sirve para reflejar, casi siempre, la velocidad del p~a,. lo que
nos transmite ciertos aspectos del sentimiento del autor. Una smta.'Os retardaría, morosa, nos da la impresión de lentitud psíquica, lo que casi sie~pre
significa tristeza o melancolía deseosa de ser comunicada por el es~ntor.
Un ejemplo claro lo tenemos en Antonio Machado con sus estados dolientes
reflejados en pasajes quietos, silentes. Si el sentimiento fuera lo opuesto, la
sintaxis en vez de ser quieta sería movida para dar sentido rápido y alegre.
Si la sintaxis es expresiva, aún lo puede ser más el ritmo y la materia
fónica de las expresiones. Una parte de este fenómeno es la onomatopeya,
muy conocida. Como un ejemplo pode1:11os poner_: Quadrupedante !utrem
sonitu quatit ungula campum. En este ejemplo latmo se puede apreciar una
combinación maravillosa de las vocales u y a, además de la combinación
de consonantes labiales y dentales. Otro ejemplo en español podría ser:
"galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo". Al pronunciar la oración se
siente el galope del que se habla.
Pero también hay imágenes del significarite. Veamos un ejemplo más:

334

"allí, el limonero que sorbe al sol su jugo agraz en la mañana virgen".
Para producir sensaci6n de agriedad, el poeta usa combinaciones de sonidos
consonánticos; grupos s-rb (sorbe), gr-z (agraz), etc.
Dentro del mismo hecho se ve el caso de reiteración y encabalgamiento.
A veces sirve para expresar la simple repetición de un fen6meno: llovía,
llovía, llovía. O el progresivo desarrollo de un acontecimiento: se puso blanca,
blanca, blanca.
Hay casos en que no es una palabra la que se repite para expresar un
movimiento, sino una categoría gramatical o un sonido.
Lo mismo ocurre en los encabalgamientos. Juan Ramón Jiménez nos da
en un poema la impresión del ir y venir de una muchacha meciéndose:
"Tú te mecías blanca y blanca".
Sin embargo, para que la expresividad de esta clase se haga visible, no
basta una voz onomatopéyica, sino un conjunto de esas voces encadenadas.
Sólo así se le dará sentido suficiente.
Entonces, ¿ son la sintaxis, el ritmo y la materia fónica resultado de una
sustitución lingüística? Veamos.
Desde Saussure sabemos que la característica fundamental del signo es
su arbitrariedad. Además de arbitrario, el signo de lengua es inmotivado,
nada hay en el significante que nos sugiera el objeto a que se refiere el
significado. En cambio, los instantes poéticos que hemos analizado nos muestran motivación, ya que están íntimamente ligados con la representación correspondiente. Entonces ha habido una sustitución: los signos motivados
de la poesía reemplazan a los signos inmotivados de la lengua. O más claramente: signos que arrastran representaciones sensóreas reemplazan a signos
puramente conceptuales.
La reiteración ayuda enormemente a dar expresividad, puesto que con la
repetici6n de algo se puede rebasar el superlativo de aquello. Veamos un
ejemplo: era pobrísimo; era pobre, pobre, pobre. Ya en estrofa o en verso
siempre hay repetición al principio y al final, lo que se repite por último
lleva más expresividad.

CONCLUSIONES

A pesar de los efectos intrínsecos que produce, el ritmo es un medio para
un fin. Ayuda a crear esas imágenes expresivas, esa intensificación de los

335

�liza . , esencial del lenguaje en verso. Es la
significados que es la rea c1on .
. , . transferible e inconmensurable.
.
nf'
·da es la anunac1on in
.
vibración que co iere vi '
t' . , ordenada, interior o extenor,
R' tmo en su forma elemental, es repe icion
i d'a en la rima acentos, cesuras, sílabas, etc.
apoya
'
.
, .
e el n'tmo Es la tonalidad persona'
ás
intimo
qu
·
Melodía es algo aun ro
E l
resividad misma que se da a
lísima del individuo ante la obra. s a e~p do sus sentimientos internos
trasmitirá más tarde, comumcan
esa obra Y que .
implemente hacer pensar.
ya sea para entristecer, a1egrar, o s

IMAGEN, COMPARACIÓN Y METAFORA
PRoFR. JosÉ GóMEZ GARCÍA

ITESM

TRATAREMOS
táfora.

DE LLEGAR

a las definiciones de Imagen, Comparación y Me-

Imagen no pretende ser copia de nada, sino señal de un estado interior.
Para señalar el carácter de movimiento que tiene la imagen vamos a
contraponer imagen pictórica con imagen poética. Esta imagen pintada la
podemos captar de un solo golpe y ocupa un espacio. La figuración poética
está construida en una sucesión temporal. Y aquí cabe decir su carácter
lineal. No se puede dar todo en un solo golpe sino una cosa detrás de la
otra, sucesivamente. Lo que importa en la poesía no es sólo la plasticidad,
y por plasticidad entendemos que una situación humana se ha reflejado con
tal densidad y realidad que puede tocarse con su hechizo, sino también lo
que importa es la imagen, plena de acaeceres, henchida de vibraciones. En
la poesía lo esencial es vivir las palabras plenas de sentido y plasticidad. Esta
poesía no se trata de una figuración estática, sino en movimiento, importa
su dinamismo.
· La poesía en cuanto masa de sentido, lo que importa es su virtud proteica.
Pero ahora bien. Hay diferentes tipos de poesía. Pero ¿ qué es lo que hace
de unos versos que son unas reflexiones, como las de Baurner, poesía? Se
puede saber si es poesía según su forma, ya sea una sola cobertura o ya
por el contenido. Así por ejemplo, a los versos de Baumer, bien se podrían
hacer unos retoques y no perderían su sentido si se expresaran de otra forma.
En cambio, los versos de Claudius nos dicen algo que no poseeríamos si no
estuviese unido de esa manera. (La Poesía, p. 33.)

337
336

humanitas.-22

�·f sta par la palabra,
Ya habíamos dicho que poesía es el arte que se mam ie
pero expresando el estado interior de una persona.
. , .
.
.,
d
ue la poesía es dinam1ca, falta
Para completar la afl.l'IIlac1on e ~
los de Claudius y Vierte\. En
añadir algo importante. To~emos dosl eJelmpb Ahora bien en Viertel, es
os una 1IDagen a a co a.
'
ambas estrofas te nem
'
E Viertel sólo hay la imaCl
dius
es
una
de
la
muerte.
n
una rea1; en au
'
.
d bl fondo En Viertel es una imagen
hay un o e
f., .
Allí f;M lmente tegen' mientras que en Claudius
d'
imagen meta onca.
u""
'
simbólica pero en Clau ms es una
tado interior reflejado, pero en la
nemos a los dos poetas ex?r~sa~do u; _es elve a reflejarse, el doble fondo;
estrofa de Caludius este ob1et1va o re e!o vu
táf
(La Poesía p. 35.)
el símbolo se potencializa hasta convertirse en me ora.
,
,
de ima en tomemos el ejemplo de Hofroann.
Para aclarar este concepto
1 gt '
que esta correlación es arbitraria
na imagen a a o ra aun
En él se contrapone u ,
d ºbl
stituible. o sea, que las ideas que
d
E ta poes1a es tra uc1 e, su
'
. .,
en e1 fon o. s
t
y así tenemos la defimc1on
nos da, no las fundimos en nuedstrasd mien_ es. gen "Es" dice Dámaso, "la
'
Al nso ha expresa o e a ima .
'
,
que D amaso o
al
. ales cuando unos y otros están
relación poética entre elementos re es e rrre '
expresos". ( Análisis Literario, p. 180.) •
. ' "elementos irreales"' prefiere camDíaz Plaja, advirtiendo la expres1on
.
·sta de que
, · " Mas el autor Castagmno, en vi
biarla por "realidad poebca ·
1 d mina "realidad imaexisten en nuestra imaginación estos elementos, os eno
ginada".
·
r ser unidad y autóser al definir imagen, nos dice: "se caracteriza po
.
Kay '
.
1 de Bécquer en que nos senala la imagen
noma". Así tenemos un e1emp o
de un arpa:
Del salón en el ángulo obscuro,
de su sueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

.
d abarcar mucho más, pues no es raro que
Claro que una unagen pue e d
poesía La verdadera eficacia de
,.
entre que forma to a una
.
1
la 1inca se encu
.
. 'b'lid d Tenemos par ejemplo en a
las imágenes radica en la relabva vi_si i a .
cto a éste se ha planteado
oesía de Bécquer sólo un elemento vi~ual. : respe
ue uedó re~ problema de los límites entre poes1a y pintura, problema q q
suelto desde un principio.
.
. . s que se ocupa del estudio de las imágenes es la ps1coU na de 1as ciencia

logía. Y las imágenes, clasificadas por los psicólogos son numerosas. No
sólo hay imágenes "gustativas" y "olfativas", sino también "térmicas" y "presivas". (Teoría Literaria, p. 320. )
Ivor Richards llegó a la conclusión de que "siempre se ha concedido demasiada importancia a las cualidades sensoriales de las imágenes. Lo que
a una imagen le presta eficacia no es tanto su condición vívida como imagen,
como su carácter de acaecimiento mental peculiarmente relacionado con la
sensación". (Teoría Literaria, p. 321.)
Las imágenes se nos acercan dando un rodeo: como comparaciones. Sin
embargo, la comparación puede llegar a ser un rasgo estilístico importante.
Las comparaciones pueden referirse a cualidades aisladas: de estado (grande
como una torre, pesado como el plomo) , acontecimiento (corría como una
gacela, luchaba como un tigre) . Pero también pueden referirse a discursos y
situaciones completas. (Kayser, p. 196.)
Importante es también destacar la comparación épica que relata detalladamente un acontecimiento. En Homero se ve claramente este tipo de
comparación. También se habla de parábolas que son comparaciones llevadas
al extremo y no es sino hasta el final que se hace la comparación. (Kayser.)
Ahora bien, comparación es el modo de cómo las imágenes se nos presentan
dando un rodeo. (Imagen es la comparación con los elementos reales e irreales.)
Finalmente tendremos la metáfora cuyo significado más vasto sería: "es
una imagen a la que le falta el nexo gramatical". Pero hay que evitar el
pensar que la metáfora procede de una transposición consciente, esto es relacionar dos objetos distintos pero que están en cierto modo emparentados.
Así por ejemplo, la poesía de Claudius, la de "la alcoba de la muerte". Uno
lo relaciona a la alcoba invisible de la postrera soledad y aislamiento que
aguarda al moribundo. Cierto es que esto es lo que se recibe al primer golpe
de interpretación. Pero esta relación termina siendo una idea única, indestructible que se ha fundido de las ideas anteriores. Y de lo que se trata es
que no haya esta comparación, esta yuxtaposición de dos contenidos, sino
de que un contenido exista en, con y por medio del otro. La auténtica metáfora no surge de una mera comparación consciente.
Hay muchos tipos de metáforas y uno de ellos es la metáfora poética.
Daré dos ejemplos para distinguir entre lo que no es metáfora poética y
lo que es. Primero tendríamos las estrofas de Hofmann. Aquí las ideas no
se nos funden en nuestra mania. En cambio, en la poesía de Pedro Salinas
al leerla, esa armonía indestructible entre dos elementos hace que pensemos

339
338

�en una sola idea, una sola unidad de lo que en la experiencia están separadas. Y ésta es metáfora poética, el fundir en unidad convincente imágenes
que en la experiencia están separadas. Y así, la poesía ha logrado abarcar
de un golpe la totalidad de lo existente, unir lo más lejano a lo más cercano.
(La Poesía, p. 39.)
Arist6teles al hacer un estudio de comparaci6n, imagen y metáfora, afirm6 que cuando carecía de nexo gramatical comparativo ( como, cual, tal
como, parecido, así como, igual a, igual que, etc.) o este nexo estaba substituido
por otro de distinto valor, cambiaba de comparaci6n a metáfora. Así por
ejemplo tendríamos de la comparaci6n:
"El sueño cay6 sobre mí, era una parva sobre un chingolo."
esta metáfora:
"El sueño cayó sobre mí. Era una parva sobre un chingolo."
( Análisis Literario, p. 178.)

Ya en ambos casos se conserva la imagen. Arist6teles identificaba la imagen
y comparaci6n pero señalaba una diferencia entre metáfora y comparaci6n y
metáfora e imagen. Dice Arist6teles: "La imagen es igualmente una metáfora; no hay entre ellas sino una pequeña diferencia. Cuando Homero
dice de Aquiles que 'se abalanz6 como un león' es una imagen; pero cuando
dice 'este le6n se abalanzó', es una metáfora. Como el héroe y el león son
valerosos, por una transposición Homero ha calificado a Aquiles de le6n".
( Análisis Literario, p. 179.)
Entonces Arist6teles diría que metáfora es una imagen a la que s6lo le
faltaba una palabra, el nexo gramatical.
Más tarde se hace una separación de los diferentes tipos de metáfora. Se
ha dicho que metáfora era la imagen sin los nexos gramaticales. Ahora bien,
esto implicaría el tener elementos reales e imaginarios de la imagen. Y a
eso se le llamaría Metáfora Impura. La Metáfora Pura conserva s6lo los
elementos imaginarios de una primitiva comparaci6n y se sobreentienden los
reales. Un ejemplo de esto es:
Comparación: "Las muchachas eran tentadoras como las frutas maduras".
Metáfora Impura: ''Las muchachas eran tentadoras frutas maduras", y final-

Metáfora Pura: "Tentadoras frutas maduras del árbol de la belleza".

O bien:
"Tus labios eran como corales."
"Tus labios eran corales."
"Tus corales."
U na divisi6n más de la metáfora:
1) Alegoría, una metáfora a lo largo de una composici6n.
11) Sinécdoque, es la relación de dependencia al decir una cosa con el
nombre de otra.
111) Metanoia, es la relaci6n de coexistencia que hay entre dos conceptos.
Ya Arist6teles decía que no había nadie que no se sirviera en la conversaci6n corriente de las metáforas, pues es lo que contribuye en mayor
grado a dar al pensamiento claridad y agrado. Así, en la lengua literaria
se dice_: "tener sed de independencia", o "la flor de la inocencia", y en el
lenguaJe popular tendríamos: "el sol pega fuerte" o "la cola del asunto".
(Análisis Literario, p. 181.)
Indudablemente la magia de la poesía radica en las metáforas. "Toda
metáfora es un mito en pequeño", decía Vico. ( Análisis Literario, p. 182.)
Por eso el estudio de los tropos ha preocupado tanto a no s6lo la ret6rica
sino también a la filosofía, l6gica, psicología, religión, lingüística, estétic~
(retórica) y preceptiva.
Cicer6n explicaba la existencia de la metáfora a la necesidad y pobreza del
lenguaje para dar mayor elegancia y deleite.
Bally, en el Análisis Literario, acorde con su idea de la interferencia 8e
lo afectivo en el mundo de la expresión, intenta una diferenciación de las
metáforas según sean concretas, aprehendidas por la imaginación; afectivas,
captadas por el sentimiento; y muertas o provenientes del intelecto.
. F~almente queda por agregar que hay metáforas de tipo estético-impreSJomsta, tal como "el lago cristalino de sus ojos", "el velo de la bruma" o
"la autora de dedos de rosa". Y el tipo expresivo, tal como "miradas de
fuego", "morir de miedo", "quemarse de envidia". ( Análisis Literario, p.
184.)

mente,

341
340

�La metáfora vista por la generalidad, tiende en efecto a aparecer como
adorno. Ya desde Aristóteles se ha sostenido que la literatura de más alta
calidad se distingue por el dominio de la metáfora. Pero este dominio no
implica una comparación, pues ya aparece en Shakespeare, un gran maestro
de la metáfora, la superación gradual del acto de comparación. La metáfora
se convierte casi en un modo de aprehensión. Es inconcebible el ver en una
metáfora un adorno, pues es un elemento expresivo y necesario del lenguaje.
La metáfora es la expresión única de la visión individual de un escritor.
(El Estilo Literario, pp. 17-18.)
Metáfora es la búsqueda del epíteto exacto. (El Estilo Literario, p. 81.)
Pero aun el uso de esos epítetos no es fácil, pues es difícil encontrar uno
para cada cosa que el poeta quiera expresar. La Metáfora es esencial para
la precisión del lenguaje; pero si no va a dar una visión más clara o no dé
más exactitud poética a lo que se expresa, hay que evitarla, pues es innecesaria. (El Estilo Literario, p. 82.)
El lenguaje está lleno de metáforas en todas las etapas de su evolución,
desde su plena fuerza hasta que se va apagando. Pero a pesar de que a
veces desaparecen como tales por completo, muchas de las percepciones sensoriales expresadas por Shakespeare, por ejemplo, se han seguido usando.
Un ejemplo de esto es una metáfora que aparece en Troilo y Crésida forthulght
o recta senda, ha pasado al uso cotidiano. (El Estilo Literario p. 113.)
Kayser en su libro, dice de la metáfora: "quiere decir traslación: el significado de una palabra se emplea en un sentido que no le corresponde
inicialmente". (Kayser, p. 197.)
Muchas metáforas son el resultado de una comparación, así como el ejemplo
de "los labios son corales". Todavía se pueden reconstruir las dos ideas
que constituyeran la metáfora. Se admite que ésta tenga como base la dualidad, pero en la actualidad han aparecido metáforas que no han tenido
nada que ver con una comparación anterior. Un ejemplo de este estilo
"impropio", o sea que rompe los moldes ordinarios de la lengua y da un
estilo particular, es la poesía de Rubén Darío donde se dificulta la comprehensión. (Kayser, p. 199.)

Por último, el autor, Kayser, cita a dos autores: Vasconcelos y Mallarmé,
para poder observar la diferente actuación de las metáforas. Y de esta observación se dan a conocer dos características de la metáfora: la. la expresión propia que busca la palabra adecuada, y la otra ea el rasgo estilístico
del lenguaje impropio, donde las palabras no se encuentran firmes, pero que
representan el estilo del autor. (Kayser, p. 203.)
Y ya finalmente, un ejemplo de Georg Trakl, que señala una figuración
impregnada de temple de ánimo, o sea, la influencia que tiene el estado de
ánimo al interpretar algo el autor.

CoNCLUSIONES

I) Metáfora: es fundir en unidad conveniente imágenes que en la experiencia están separadas. Es intraducible.
II) Imagen: la imagen es igualmente una metáfora; no hay entre ellas
más que una pequeña diferencia, el nexo gramatical. Es traducible.
III) Comparación: es el modo de cómo la imagen se nos presenta dando
un rodeo. Es la contraposición, yuxtaposición de dos contenidos.

BIBLIOGRAFÍA

PFEJFFER, Johannes, La Poesía, Breviario del Fondo de Cultura Económica, No. 41,
3a. Edición.
CASTAGNINo, Raúl H., El Análisis Literario, Editorial Nova, 2a. Edición.
WELLEK, René y WARREN, Austin, Teoria Literaria, Editorial Gredos (Madrid).
MIDDLETON MuRRY, F., El Estilo Literario, Breviario del Fondo de Cultura Económica, No. 46.
KAYSER, Wolfgang, Interpretaci6n y Análisis Literario, Editorial Gredos, 2a. Edición.

La metáfora es uno de los medios más activos para ampliar el ámbito
del significado. Por medio de esto se aclara que las palabras no sólo poseen
su respectivo significado, sino que tienen otros valores, tales como sociales
o ideas secundarias. La metáfora es difícil de entender, pues se tiene que
analizar ¿qué es lo que el poeta quiere decir con ello? Y también se tiene
que estudiar cómo influye una metáfora en otra.

343
342

�LA IMAGEN DEL EXTRANJERO EN LA NOVELA PICARESECA

PR.oFa. HENNING

GRAF

ITESM

EN EL AGITADO transcurso de su historia, España ha convivido -no siempre
voluntariamente- con extranjeros oriundos del Occidente y del Oriente.
En menor escala que Italia, la península ibérica ha sido el lugar de encuentro, de aventuras, de comercio, de estudio y hasta una especie de Tierra
Prometida de extranjeros des_de la polifacética y multinacional España musulmana -moros, cristianos, mercenarios eslavos, comerciantes francos, frisones,
etc.- hasta las oleadas de turistas que inundan las zonas costeras de la
España contemporánea. Debido a los rasgos conservadores, tradicionalista.'!,
individualistas, regionalistas y herméticos -en cuanto a cierta rigidez hispanocatólica poco flexible- que caracterizan la sociedad española, el tema del
extranjero como elemento propulsor del progreso o como obstáculo para la
formación mental de la hispanidad adquiere una relevancia muy especial.
El temprano proceso de la estructuración y definición de la sociedad española explica en cierto modo el papel negativo desde el punto de vista
emocional que el extranjero ha desempeñado en la península. Antes de que
se formaran los moldes emotivos de la conciencia nacional alemana o italiana,
la monarquía asturleonesa-castellana manifestaba ya cierto carácter y conciencia nacionales.
Hasta fines de la Edad Media, el extranjero cumplía con una función
-diálogo en general positivo y favorable- que fomentaba la hispanización
castellana mediante un proceso de aprendizaje, de adaptación y de fecunda
reacción como resultado de haber integrado totalmente las sugerencias extranjeras. Mencionemos aquí únicamente la influencia de los peregrinos
franceses del camino de Santiago de Compostela sobre la lengua castellanapréstamos socio-culturales, como "mesón", "manjar", etc. y el influjo fran-

345

�cés sobre la evoluci6n de la época hispánica medieval. Desde entonces va
naciendo cierta actitud xen6faba paralela a la calurosa hospitalidad que
ofrece el español al extranjero individual capaz y deseoso de adaptarse al
ambiente hispánico. A partir del reino de Felipe II observamos un ensimismamiento y rechazo de influencias extranjeras. El diálogo abierto cede al
temor de intervenci6n física y espiritual. Todas las clases sociales comparten
entonces la idea del extranjero siniestro (por ser en general luterano, moro
o judío), peligroso (desde el punto de vista ideol6gico) y perturbador posible
de las frágiles estructuras hispánicas. La coexistencia hispano-extranjera a
veces penosa vislúmbrase en los versos tan a,certados del Duque de Rivas
cuando comentaba la lucha fratricida entre los Reyes Pedro y Enrique IV:

... en nuestros debates propios
siempre ha de haber extranjeros
Que deciden a su antojo.1
La centuria del apogeo político hispánico desde los Reyes Cat6Iicos hasta
comienzos del reino de Felipe II, constituye simultáneamente el momento de
apertura hacia el exterior. Consciente de su posici6n hegemonial y de su
relativa madurez nacional, España buscaba el diálogo cultural con Europa
(Erasmo e Italia). Coincide este afán de aprendizaje con el vigor dinámico
de su "mesianismo político", a la vez fundamento y resultado ideol6gico de
su 'imperialismo expansivo"; conceptos que usa don Américo Castro para
definir aspectos de lo hispánico.2 Pero incluso en aquella época de múltiples
intercambios y contactos, la rebelión comunera en contra del extranjerismo
administrativo de Carlos V y la expulsi6n y persecuci6n de judíos, moriscos
y luteranos demuestran cierta incompatibilidad hispánica de convivir con
formas religiosas ajenas al catolicismo tradicional y el latente recelo contra
todo lo extranjero. No olvidemos el severo control que ejercían las autoridades españolas ( Consejo de Indias, Inquisición, el propio monarca) para
reducir a un mínimo el acceso de extranjeros a los territorios de ultramar
hasta muy entrado el siglo XVIII.
Aquella España medieval-renacentista y barroca de soldados, clérigos y
letrados humanistas ofrece el marco histórico-social y cultural a las grandes
novelas picarescas. Si la España de 1500 poseía acaso un grado de unidad
nacional y de autoconciencia superior al de sus vecinos, lo que demuestra la
idea hispánica de un solo imperio (español), de una sola religión (la católica
' SAAVEDRA, Angel de, Duque de Rivas, Romances Históricos, Romance IV, 1840.
• AMÉRICO CASTRO,. Aspectos del vivir hispánico, p. 20, Alianza Editorial, 1970.

346

romana) , de un solo monarca (el "César'' y rey de España) , sus estructuras interiores, sin embargo, eran menos firmes que las de Francia o de
Inglaterra. La aparente unidad "nacional" de los reinos de Castilla y de
Aragón basada únicamente en la uni6n personal dinástica. La existencia
de cierta hispanidad emocional en los elogios de las bellezas nacionales sin
distinguir entre Sevilla, Barcelona, Valencia, ni Toledo, no hace desapa~cer
el hecho de que los respectivos "reinos" seguían administrándose según sus
propios fueros y privilegios.
Esta España de regiones autoconscientes era al mismo tiempo centro y
motor de un imperio hispano-europeo, de carácter heterogéneo, contradictorio
y hasta antagónico en sus convicciones y manifestaciones regionales, s6lo
unido por una idea y por la dinastía común. El imperio español está continuamente presente en la novela picaresca; se mueve el pícaro igual que
su antí?odo el caballero con familiaridad asombrosa a través de Portugal,
de Italia, de Flandes y Alemania (Estebanillo González). Socio, víctima o
señor, convive con extranjeros que intervienen como figuras marginales o como promotores en sus andanzas y martingalas. Recordemos aquel episodio
del Estebanillo González cuando viajando de Viena a Italia fue simultáneamente compañero, mozo y superior de un capitán alemán "genízaro", "mal
contentadizo y no poco presumido".ª
Inadvertidos por muchos historiadores españoles, los círculos extranjeros
en la península desempeñaron un papel económico de esencial importancia
para el fundamento técnico-financiero del auge imperial hispánico, entre
1500 y 1600. Al afán de gloria, de honor social, de virtudes militares, misioneras y literarias opusieron una mentalidad de producción lo que establecía
un equilibrio poco estable entre el utopismo de la idea imperial y las necesidades económicas indispensables para asegurar la realidad, o sea el mantenimiento diario, del Imperio español. Mientras que las energías nacionales
se empleaban para convertir a España en "la yema del mundo", en "la cabeza
de las armas", en "el compendio de las letras", en "la fuerza de los ingenios"
( ¡ no los ingenieros!)/ los comercientes extranjeros, italianos, franceses, ingleses, los técnicos alemanes (imprenta, instrumentos de precisi6n, minas)
y los artesanos y agricultores moros y moriscos contribuían en posici6n responsable a mantener la circulación y el reparto de la producción nacional
y extranjera. Conviene citar aquí dos opiniones que ilustran ciertas actitudes
• La Novela Picaresca: Vida y Hechos de Estebanillo González, t. II, p. 922,
Aguilar, 1974.
• LuJÁN DF. SAYAVEDRA, Mateo, La Novela Picaresca. "Segunda Parte de la Vida
de Guzmán de Alfarache", 1602, p. 735, Aguilar, 1974.

347

�económicas hispánicas. Dijo don Miguel de Unamuno en alguna ocasión:
"Que inventen los demás" (los extranjeros). El diplómata florentino Francesco Guicciardini, embajador de los Médici en España, nos ofrece uno de
los testimonios más interesantes de la época:
"No se distinguen en ningún arte mecánico o liberal: casi todos los
artífices que hay en la corte del Rey ron franceses o de otras naciones." 5

EL PADRE:

au_nq~e pobre, me acuerdo que por mis venas y por las de
mi h,70 -~orre la ilustre sangre de los Ponces, Tagles, Pintos . ..
Pero, h,7a, ¿qué tiene que ver la sangre ilustre de los Ponces
Tagles, Pintos ... , con que tu hijo aprenda un oficio par~
q~e se manten?ª honradamente, puesto que no tiene ningún
vinculo que afiance su subsistencia?" . .. 7

El propio pícaro, plenamente partícipe de las tradiciones hispánicas a
pesar de su precaria posición socio-económica defiende esta hispanidad ajena
a todo mercantilismo utilitario, ajena a toda investigación tecnológica:

, .comp~ende~os, t~l vez la extraordinaria fuerza normativa de los rasgos
~tico:SOClale~ hispan1cos de origen aristocrático-caballeresco si reconocemos su
influ10 continuo en la novela picaresca, cuyo evidente realismo no excluye los
rasgos de una hispanidad idealista, ilusionista y a la vez tan real.

"El no ser inventores no viene sino de no tener los entendimientos
mecánicos, sino liberales; más aplicados a las armas que a ser ingenieros;
y es tanto su valor y fuerza, que no valen con él ingenios ni máquinas
de ninguna nación; y así no tienen necesidad de inventar cosa algu-

. Antes de juntar los mosaicos de la visión del extranjero en la España
p~caresca nos permitirnos anteponer algunas notas explicativas sobre el género
picaresco y su presencia en este estudio.

na . .. "

6

El repudio y desprecio por orientaciones profesionales de índole técnicomanual caracterizaban a la sociedad española hasta fines del siglo diecinueve.
Hasta los miembros de los bajos estratos sociales (la actual pequeña clase
media) se esforzaron por dar a sus hijos una formación académica, pese a
que ciertos oficios solían ofrecer condiciones de vida más holgada. En la
tardía manifestación del género picaresco en las provincias de ultramar, en
el Periquillo Sarniento de J. Joaquín Fernández de Lizardi se encuentran
en lucha reñida las dos actitudes antagónicas: el tradicional deseo de formación académica del hijo y la idea ya burguesa de la Ilustración francoinglesa con respecto a la utilidad fundamental de oficios manuales y actividades mecánico-técnicas para una sociedad de tendencias egalitarias. Reproducimos aquí algunos pasajes de la acalorada discusión paternal acerca
de la mejor formación profesional del aburguesado "señorito-pícaro":
LA MADRE:

"¿Mi hijo a oficio? ¿Qué dijera la gente al ver al hijo de
don Manuel Sarmiento aprendiendo a sastre, pintor, platero
u otra cosa? ... No, señor, si usted quiere dar a Pedro algún
oficio mecánico, atropellando con su nacimiento, yo no, pues,

• Gu1cc1ARDINI, Francesco, Viaje, en Libros de Antaño, t. VIII, p. 199, citado
en: AMÉRICO CASTRO, D., Aspectos de vivir hispánico, p. 138, Alianza, 1970.
• LuJÁN DE SAAVEDRA, Mateo, La Novela Picaresca. "Segunda Parte de la Vida
de Guzmán de Alfarache", 1602, p. 737, Aguilar, 1974.

348

L~ novela picaresca es una de las manifestaciones más genuinas e inconfundibles de la creación literaria española. Su asombrosa riqueza de tipos
humanos, su gran capacidad imaginativa y su amplia escala de variaciones
temáticas conviert~n este género en uno de los aportes más notables y fecundos que una literatura de perfiles "nacionales" ha podido ofrecer al mmenso caudal literario del Occidente.
P~se a ac~tudes y ambientes protopicarescos en la Europa cristiana del
medioevo e ~cluso en la remota época grecorromana, el área vital y los
contorno~ socio-culturales propios a la evolución del "antihéroe" más repr:5entativo de las letras occidentales, son auténticamente hispanos. Ni siquiera el "antihéroe" pícaro puede sustraerse a la condición muy española
de vivir "de extremo a extremo, de polo a polo".8 Como el "enamorado"
ca~~llero co~esano y aventurero de las novelas idealistas, como el pensador
rrustico, el p1caro sufre esta poderosa tensión antitética, tan española como
barroca, e~~ la acepta~~ón-ilu_sión y el rechazo-huida del mundo en que le
toca de v1vrr. El tamb1en oscila entre la tentaci6n del afán del oro y el
profundo desengaño.
A pe~r de la pre!erencia casi exclusiva por los bajos estratos sociales, por
el p_ecubar costumbnsmo que ofrecen sus ambientes populares, a pesar de su
realismo rayano -a veces- en un naturalismo despiadado, la novela picaresca no puede negar el influjo, ni la convivencia con la segunda gran tra'. ~ERNÁNDEZ DE LrzARDI, José Joaquín, El Periquillo Sarniento, México, 1816, 13a
Eclic16n, Porrúa, 1972, p . 28.
1
AMÉRICO CASTRO, Aspectos del vivir hispánico; p. 20, Alianza Editorial, 1970.

349

�dición española: el idealismo. El crudo materialismo del protagonista-pícaro
no es obstáculo alguno para que exista el tan hispánico concepto del pundonor hasta en las bajas esferas del hampa. Vislumbra hasta aquí algo de
9
lo que don Américo Castro llamó el "concepto aristocrático de la vida" .
La depravación moral, las orientaciones hasta criminales del pícaro no excluyen tampoco su fuerte apego a la tradicional religión católica sin la menor
desviación de la ortodoxia oficial, apego que se manifiesta finalmente en las
aspiraciones ascéticas del viejo pícaro-ermitaño:
" .. . viniendo a parar en esta santa ermita, adonde, siendo Dios servido,
10
será donde pienso acabar mi corta vida sirviéndole . .. "

Si las primeras novelas picarescas reflejan aún la gran lección del Renacimiento: optimismo vital, sencillez, claridad y equilibrio, su apogeo se sitúa
en el Barroco con su polarización existencial entre goce de la vida y temor
metafísico. La similitud de sensaciones, sentimientos y experiencias en la
Europa del siglo XVII y el simultáneo prestigio político-cultural de España
facilitaron la rápida divulgación de la novela picaresca en los países vecinos.
Surgieron traducciones, imitaciones y finalmente adaptaciones del tema picaresco a las específicas condiciones sociales y culturales que había en Francia,
Inglaterra o en Alemania. De ahí que el género picaresco fuera de España
ofrece orientaciones y resultados muy distintos, conforme a los intereses y
peculiaridades nacionales. En el Francion o en el Roman Comique de Sorel
se amalgaman las sugestiones picarescas hispánicas con las propias experiencias francesas. Pero la obra picaresca más conocida de pluma francesa, el
Gil Blas de Santillane (Lesage) sólo capta de su modelo hispánico el colorido local dándole un sentido de crítica política muy en boga en la Francia
del siglo XVIII. En la admirable novela picaresca M oll Flanders (Daniel
Defoe) , las martingalas de la protagonista femenina visten intenso carácter
lascivo; los elementos picarescos se adaptan perfectamente al ambiente inglés con sus premisas especiales. La obra maestra de la novela barroca
alemana, Der Abentheuerliche Simplizissimus ( 1669), es acaso la aproximación más fiel y completa al original hispánico. Si encontramos elementos
picarescos afines a la tradición española como la visión de un mundo caótico,
el pesimismo profundo, la soledad del hombre, su corrupción en esta vida
y su única posibilidad de salvación mediante la huida del mundo, el ascetismo del ermitaño, etc., posee la obra, sin embargo, un sentido muy distinto,
Aspectos del vivir hispánico, p. 20, Alianza Editorial, 1970.
y R.lvERA, Jerónimo de, El Donado Hablador Alonso, 1632, p.
320 en La Novela Picaresca, Editorial Aguilar, 1974.
• AMÉRICO CASTRO,

u ALCALÁ YÁÑEZ

un propósito casi metafísico en la actuaci'ón del pi'caro
pecie de "Perceval" picaresco.

s·unplizissimus,

es-

. Constituyen el fundamento-fuente del presente esty.dio las veinte novelas
picaresca seleccionadas por Ángel Valbuena Prat en la edición d A ·1
I 1.
. alm
e gm ar.
~c uunos .1gu ente la obra prepicaresca La Lozana Andaluza y la princ~p~ manife_stación del género picaresco en el Nuevo Mundo, 0 sea El Pen_quilo Sarmento ( 1816). En los doscientos años del florecimiento de temas
pi~arescos entre la Vida de Lazarillo de Tormes (1554) y La Vida de Torres
Vtllaroel ( 1742-58), ocurrieron una serie de cambios incisivos en las estructuras políticas, culturales y en menor grado en las sociales de la penín 1
L
1 .
fl .
su a.
a nove a picaresca re eJa los momentos cenitales del esplendor hispán"
. 1
- d 1 h d
ico,
vive os anos e a on a crisis nacional, del desmembramiento del Imperio
en Europa y llega_ hasta l~s _albores de la Ilustración francesa que tiene libre
acceso ~ la Espana. ~orboruc~. Cambia desde luego la imagen del pícaro
Y c~b1an su~ condiciones eX1Stenciales. Presenciamos la continua transformacion del ge~er~ y el paulatino debilitamiento del tema picaresco. Con
r~specto al Penquillo el de las Gallineras (1663), el editor formula los · ·,.
"
JW
cios muy cnticos una sombra picaresca" y "la liquidación del género picarescos•:.11 El pícaro. deja de ser caricatura, deja de ser el gracioso y CllllCO
ganapan,, para ~nurse_ más y más víctima de su ambiente. Su principal
meta se~a una existencia burguesa. La gracia y el desparpajo de este artista
de la vida ceden frecuentemente a tonos sentimentalistas y plañideros v
aumentan los elementos didáctico-moralistas.
·
Las primeras nove~s p i ~ se mueven dentro del ambiente peninsular;
escasean las referencias a paisajes y personas extranjeras. Desde el Guzmán
de Alfarache hasta el Estebanillo González predomina en cierto modo el
pícar? viajero. a ~av~s de las provincias del Imperio español. El pícaro
ad~were expe:i~ncias y s~~~es internacionales en sus andanzas entre Europa,
Afnca Y Amenca. Su JUICIO de lo extranjero oscila entre ]a admiración
la, ~omplaciente o burlo~a _aceptación de aspectos y costumbres distintos y 1~
cnti_ca severa. En las últunas obras picarescas, la limitación a ambientes
pe~sulares y casi exclusivamente hispánicos corresponde a la pérdida de
pos1~ones europe_as (~landes, Italia, Borgoña se desprenden de la monarquía
espa~ola) y al aislamiento contra el extranjero. Pero a pesar de estas diferencias profundas entre la picaresca de 1550 y la de 1750, conviene, por falta
de mayor espacio, considerar todas estas novelas como una unidad superior
que no merma lo individual, lo regional, lo contradictorio.
; ~ALBUENA_
19 4

PRAT,

Ángel, La Novela Picaresca, t. I, p. 92 y t. II, p. 961, Aguilai

351

350

�delengaño que aubraya las paJabns paimistu del ícaro
a fines de la Guerra de los Treinta Añoa:
p
Enebanillo C..noález

La imagen del extranjero varia de autor en autor. Conviene diferenciar
entre 101 con larga experiencia extranjera, entre b desterrados por razones
ideol6gico-religiosas y entre 101 que sin salir del terruño ofrecen una visión
borrosa de realidad extranjera, llena de errores, prejuicios y malentendidos.

ª

"~~jando
Alemania en un eterno caos y a
tiniebla." H
España ,n• una confusa

La valoración de lo hispánico

?

Para el estudio de las prineipales facetas de la autoconciencia hispánica
de dos Siglos de Oro la novela picaresca significa una de las fuentes
informativas de mayor relevancia. Proyecta las creencias, las esperanzas y
los temores del pueblo español. En las actitudes picarescas se perfilan convertidas en caricaturas, la vida y las hazañas de la aristocracia. Causa cierto
-asombro en el lector extranjero el caluroso patriotismo del pícaro por aquella
España que apenas le pennite llevar una vida misera al margen de la ley.
Ea más que un afecto sentimental por el terruño. Su amor patrio abarca
la alusi6n y simultánea realidad de España como Tierra Prometida. Incansable admirador de la belleza de paisajes y ciudades hispánicas, su entusiasmo
patri6tico raya a veces en la altivez y en cierta jactancia siempre y cuando
el picaro ae siente provocado por extranjeros. Su defensa de los valores nacimales hace suponer que deben existir profundas congruencias emotivas entre
los dos antípodas de lo hispánico: el caballero dinámico e idealista y el pícaro
realista, materialista pero muy consciente de su dignidad humana. En los dos
elogios siguientes observamos actitudes diferentes:

"¡ Ah, ah, España! ¡ Amada patria,. custodia verdadera de la fe!

i:on

GUZMÁN:

EL AMO ITALIANO:

" ... y en Espana
- hay gran copia de ladrones 1 holgazanes ...
Pues, l qué respond erás a los vicios de tw ,sp - l '
Son s b b' hº h
ano es.
o er aos, anc ados " comúnmente ignorantes . .. ,, u

Uno de los valores del realismo picaresco es
.
las deformaciones de hechos y aco tec' •
111 veracidad; eacasean aquí
literatura idealista.
n umentos reales tan frecuentes en la

11

Aprecio sobrio que corresponde al carácter severo y desilusionado de Mateo Alemán. El segundo elogio del Guzmán ap6crifo es una exaltación elocuente del Imperio español en momento de su incipiente decaimiento político; el orgullo comprensible se convierte en grandilocuencia fanfarrona:

"¿ Adónde hay nación ni lugar que no reverencie el nombre de España,
no se espante de sus hechos, no alabe su monarquía, no envidie sus triunfos?. . . ¿Y quién no envidia la felicidad de España, pues della es digno
11
intitularse tan supremo señor, rey monarca?"
La breve alusi6n a la verdadera situaci6n del Imperio muestra un creciente
La Not•ela Picar11ta, ALEMÁN, Mateo, "Guzmin de Alfarache", t. I, p. 435.
• lbidnn, Lu¡Ás DI!. SAAVl!.DRA, Mateo, "Segunda Parte de Guzmin de Alfarache",

,s

Al . lado de la exaltada y apasionada valorizaci6n de
.
1 .
especialmente de lo castellano y andaluz se haI
. . . todo_
hispúuco,
críticos que se refieren a ciertos vicios y desvirtu;n Jw~ objetivos y hasta
bres nacionales. Citemos aqw' un'.
1 f es e
cter y de oostum1camente a amosa conf taci6n d
lores flamencos y españoles y la réplica ir6nica del
.
e vade Alfarache. Este pícaro hasta la m
amo italiano de Guzmán
ciertas debilidades del carácter his áni~ula,l no ~ued~ menos ~ue admitir
"amada atria" Deb'd
p
Y a existencia del cnmen en 111
.
p
.
1 o a su condici6n inferior de "antihéroe"
casagar con las armas la afrenta de su amo que hiere su orgullo no
puede
nacional:

Juicios, actitudes y prejuicios generales
acerca del extranjero
Observamos dos posiciones principales: el rechazo de lo extranJºero
cuanto a costumbres, creencias
· Y pretensiones
.
en
no hispánicos
convivencia con el extranjero. El segundo caso se da
. Y la pasajera
llos pícaros que pasan largos anos
- fuera d e Espana.
_ se especialmente
en
mene·
, ,aque•
mente a Guzmán de Alfarach
'
tonan aqw wuca. .
.
e, a Marcos Obregón, a Estebanillo Gonzál
S1 bien domman las preferencias e m
. clinaci'ones bispánicas
ez.
ningun' , __
en fran""- inglés,
.
.
.
pn;aiv
llega a convertirse
.
d
~
Y ru Siqwera en italiano a pesar de
las eondic1ones e vida especialment e atractivas
.
que ofrece Italia a los pí" Ibídem, "Estebanillo Gonzilez" t. II
955
,. La N l p·
,
' p.
.
ove a acoresca, Lu¡ÁN DI!. SAAVEI&gt;aA Mateo "G··--'- d Alf
PP. 926 y 737.
'
'
IUIWIU
e
arache", t. I,

t. I, p. 735.

353
humanitaa.-25

�caroe-, hay, sin embargo, indicios de una capacidad de asimilación y adaptación excepcionales a ambientes extranjeros:

"Pues te certifico que con el alemán soy alemán; con el flamenco, flamenco; y con el armenio, armenio, y con quien voy voy, y con quien
vengo, vengo . .. siendo español en lo fanfarr6n, y romano en calabaza,
y gallego con los gallegos, e italiano con los italianos, tomando de cada
11
naci6n algo, y de entrambas no nada.

costumbres nacionales, debido al impacto victori010 de influencias extranjeras. Desde los primeros decenios del siglo XVII comienza en forma sensible~ l a ~ la influencia cultural francesa. Bajo su influjo se realizan ,
paulatinos cambios en la moda masculina y femenina hasta manifestarse en
todos los sectores de la vida española del siglo XVIII. El tradicionalismo
naci~nal, la ~ disposición hispánica a aceptar innovaciones ( ¡ recordemos el
sentido más bien negativo del concepto "novedad" en las zonas hispanas!)
y el temor a una enajenación cultural explican acaso esta fuerte reacción:

" ... uso que se deriv6 del reino de Francia, y está ya tan válido y acostumvrado en toda España, que s6lo falta hablar la lengua francesa y
llamar a las mujeres madamas para ser del todo francesas . .. " 1a

Flexibilidad asombrosa que manifiesta al mismo tiempo el peligro del
desarraigo definitivo de Estebanillo González.

El español tan pundonoroso y quisquilloso en cuanto a costumbres y convicciones de su tierra se da cuenta de que ha de respetar las ajenas para
evitar cualquier atropello inferior a su concepto de honor y dignidad personales. Encomiable lección nos enseña a hispanos y a extranjeros el pícaro-

Este recelo contra la moda francesa termina con un concepto general:

"mas acogerse al extranjero es desnaturalizarse el suyo." 11

escudero Marcos Obregón:

"Quien va a tierras ajenas, tiene obligaci6n de entrar en ellas con
grande tiento, que ni las leyes son las mismas, ni las costumbres semejantes, ni las amistades se guardan donde no hay conocimiento. .. Tiene
el forastero necesidad de ser muy afable y comedido, con crianza, y ha
de perder de su derecho en las cosas que donde está no sabe si son buenas o malas . .."

El privilegiado tratamiento de una minoría extranjera en los centros romerciales, debido a su poderío económico garante de cierta impunidad, manifiesta el profundo malestar de la presente queja:

" .. . pero nunca los llevaban a la cárcel, a causa que los extranjeros
siempre redimían la vejaci6n con dineros . .. " 20

17

Marcos recomienda a sus contemporáneos paciencia, alegría y el control
absoluto de sus reacciones negativas en el trato con el extranjero, reglas de
comportamiento válido en todas las épocas y entre todos los pueblos civilizados. Trasluce en este texto la influencia del humanismo propulsor de
la idea de la igualdad de naciones, pueblos e individuos, idea del todo incompatible con los modernos conceptos pseudo-cieníficos de la superioridad
de razas dominantes.
No está ausente, desde luego, en el género picaresco una actitud negativa

y hostil al extranjero, actitud que se endurece a menudo hasta llegar a ser
mero prejuicio. Debemos admitir aquí ~ causas diferentes: , ~ mal~
experiencias personales del pícaro en el extranjero -el papel de v1ctuna pnvada de libertad- o cierta intransigencia de posiciones hispánicas o como
reacción dura, pero comprensible contra la transfonnación y destrucción de

A medida que faltan los contactos directos, la imagen del extranjero ae

~elve borrosa. Elementos de leyenda, repetición irreflexiva de tópicos triviales, metáforas brillantes que disimulan apenas la ignorancia del autor,
todo esto suele componer la imagen del extranjero inaccesible al pícaro.
Comparemos las precisas indicaciones topográficas de las regiones españolas,
Flandes, Italia, Francia, Argel e incluso de Alemania (Estebanillo González), con aquellos datos sobre países lejanos donde la precisión geográfica
cede a la fábula literaria: Citemos unos ejemplos como "todo el oro de Arabia:' (El donado hablador Alonso), "la más oscura Noruega" (El Diablo
Co1uelo) o aquella información
,, inverosímil:
11

lbidem, CASTILLO SoLÓRZANO, Alonso de, "Aventuras del Bachiller Trapaza",

t. II, p. 503.

• lbidem, CASTILLO SoLÓRZANO

DE,

Alonso, "Aventuras del Bachiller Trapaza",

t. II, p. 504.

•• lbidem "Estebanillo González, t. II, p. 802.
" Jbidem: "La Vida de Marcos de Obregón", por ESPINEL, Vicente, t. I, p. 1293.

• lbid1m, CuvANTES, Miguel de, ''Novela y coloquio que pas6 entre Cipi6n y Berganza", t. I, p. 256.

355
354

�"diciéndoks que no ,stábamos ,n la China, adonde se come carne humana!' 21

En comparación a la relativa frecuencia de citas de italianos, franceses,
moros, etc., encontramos s6lo un número reducido de juicios globales sobre el
extranjero. El pícaro español, individualista convencido y enemigo de cualquier compulsión colectiva, posee un concepto personalista, concreto del mundo. Las relaciones con su medio ambiente obedecen a la eficiencia de sus
contactos personales con otros individuos, de ahí que se siente poco propicio
para formular juicios generalizadores y abstractos.
Los extranjeros del Imperio:
Portugal, Italia y Flandes

Desde la Alta Edad Media, la sociedad del Occidente se distingue por la
tensión peculiar entre la extrema mobilidad de una parte de la población
(caballero-aventurero, bachiller con estudios internacionales, artesano en _busca de trabajo, comerciante promotor de nuevos mercados) y el sedentammo
provincialista de la otra parte (campesinos, etc.) . El Impe?~ español establece el orden en amplias zonas europeas. Fomenta los v1aJes culturales
a Italia cuyas discordias interiores habían disminuido gracias a la Pax Hispanica.
La integración de Italia en el orbe político hispánico condiciona en cierto
modo la fase europea de la historia de España. En el plan político-económicosocial, la presencia de España en los territ~rios italianos significa ~a fuente
de trabajo de gran atracción e interés para todas las clases perunsulares.
Los continuos esfuerzos para consolidar el poderío hispánico entre Milán Y
Sicilia piden la constante afluencia de soldados, de funcionarios y jefes militares nobles, de artistas, de letrados y de parásitos. El pícaro encuentra
allí con mayor facilidad un puesto como peón, soldado, (Estebanillo González), comerciante. La distancia de su tierra natal, el alejamiento de las
rígidas costumbres hispánicas hacen a menudo que el pícaro lleve una vida
casi regalada. Si no medra en el extranjero como suelen medrar los tenderos españoles (los indianos en América), es que su inestabilidad, su inquietud, su falta de espíritu mercantil se oponen a una existencia burguesa.

Es Italia en cierto modo la Tierra Prometida del pícaro. Conoce un mundo del lujo, de cierta abundancia, de formas civilizadas dentro de un
n Ibidem, "El donado hablador Alonso", t. II, p. 152.

356

ambiente vital de alegria, de optimismo con la facilidad placeatera de la dolce
vita lo que contrasta notablemente con la sencillez, austeridad y relativa pobreza de la campiña castellana. Hasta el pícaro saca provecho de pertenecer
al pueblo que ejerce la señoría sobre Italia, lo que le confiere cierto sentimiento de superioridad, cierto aire de gran señor. Comprendemos la burlona alusión italiana a este afán de grandeza en el alma hispánica sin reales
fundamentos:
" .. .El zapatero de viejo, en llegando a Italia, todo es tono, y hacerse
tu pariente de la casa de Guzmán, don Juan, don Diego, o don Francisco y así les decimos: se tutti siete cavalieri, chi guarda la pecora? ... " ::

A pesar de estas ligeras ventajas sobre el "autóctono", el pícaro no i;ale
siempre airoso de sus encuentros con italianos. Le confunden las costumbres extrañas, cierta malicia y frivolidad en los contactos interhumanos le
desconciertan la ocasional reacci6n antiespañola de la servidumbre itali~na
(los _grandes señores tenían a su servicio a gente de diferentes pueblos) y el
ambiente general de comercializaci6n de todos los valores. Echa de menos
aquel deje de honradez que distingue hasta el pícaro español:
" .. .los tratantes de Génova, que traen las conciencias en faltriqueras descosidas, de donde se les pierde y ninguno la tiene . .. ,, 21

Se siente a veces engañado, estafado y explotado y él que es tan experto
en este campo, se convierte en víctima de más vivos.
Italia es incluso para muchos pícaros (Estebanillo González) la tierra de
la civilización clásica y el hogar de la Iglesia. Hasta el pícaro siente el
influjo del arte italiano y la codicia por sus manufacturas de lujo. La despierta pícara Rufina sabe apreciar los valores de arte en la casa del comerciante genovés, su próxima víctima :
"teníala bien aliñada de cuadros de pintura de valientes pinceles, de colgaduras de Italia muy lucidas. . . aquí había muchas láminas de Roma
curiosísimas y de precio . . .'' u

Si en las primeras novelas y bosquejos picarescos, Italia s6lo sirve de
marco geográfico sin que el pícaro muestre mayor interés en su nuevo ambiente
"' Ibidem, LuJÁN DE SAAVEDRA, Mateo, "Guzmán de Alfarache", t. I, p. 737.
'" Ibidem, ALEMÁN, Mateo, "Guzmán de Alfarache", t. 1, p. 435.
11 Ibidem, CASTILLO SoLÓRZANO, Alonso de, "La Garduña de Sevilla", t. 11, p. 604.

357

�más allá de sus travesuras y andanzas, en las novelas picarescas del siglo
XVII hay un cambio de tono notable. Tono que se marca por un afán
de diferenciación de regiones y ciudades -las más visitadas eran Génova,
Roma, Milán, Florencia, Nápoles y Venecia- con juicios generalmente elogiosos:
-"Vuelto a Milán, como aquella república es tan abundante de todas
las cosas, es lo también de hombres muy doctos en las buenas letras y
en el ejercicio de la Música . .. " 25

Aquella Italia humanista está presente en múltiples formas y aspectos. Elementos lingüísticos, refranes, préstamos socioculturales aparecen en la novela picaresca y hay autores que redactan el prefacio o la dedicatoria en
italiano (Salas Barbadillo, La Hija de Celestina).
Portugal son aún más íntimos. La lenta separación lingüística, los tantos
lazos dinásticos, el vaivén de poetas, aventureros, comerciantes, la relativa
semejanza de costumbres constituyen un lazo de familiaridad especial entre
ambos países. Las diferencias nacionales no sé disimulan, pero está ausente
el antagonismo político hispano-portugués. El rico centro comercial de Lisboa significa, además, un lugar de encuentro, de mayor atracción material
para mercaderes, aristocráticos ávidos de aventura y de gloria, y pícaros ansiosos de masas opulentas. Lisboa no se había convertido únicamente en
el puerto principal de entrada de especies y de mercancías exóticas y altamente cotizadas, sino este encuentro de razas y de rumores era al mismo
tiempo esencial punto de partida de cuantas informaciones aun borrosas y
legendarias que llegaban de la misteriosa cotonia portuguesa en la América
del Sur. En la Vida de Marcos Obregón encontramos un relato interesantísimo sobre el contacto de unos marineros hispano-portugueses con la población
indígena de la costa brasileña:
"Estuvimos allí algún espacio, admirándonos de ver aquellos indios
desnudos y tanta abundancia dellos que bastaba para poblar otro mundo . .. "2s

Al lado de datos de cierto interés que demuestran la difícil tarea del descubrimiento del Nuevo Mundo y sus riesgos y peligros, especialmente en
aquellas partes donde no existían Estados indígenas bien organizados, los cua.. Ibídem, ESPINEL, Vicente, "La Vida de Marcos de Obregón", t. I, p. 1301.
,. Ibídem, ESPINEL, Vicente, "Vida de Marcos de Obregón", t. I, p. 341.

358

les despu~s de una resistencia violenta pero breve sucumbieron y admitieron
al conqu1Stador europeo, hay gran cantidad de elementos inverosímiles. Lo
desconocido se convierte bajo el influjo de la imaginaci6n en fábula monstruosa, ¡ de ahí la existencia de gigantes y de monstruos marítimos en aquel
texto!
Dada la familiaridad del español con el portugués -recordemos el éxito
literario de Gil Vicente con sus farsas hispanolusitanas- los elementos lin.. , .
'
guisticos portugueses en la novela picaresca no causaron la menor extrañeza.
La co~vivencia de cru:tellanos y lusitanos bajo la misma dinastía le quitaba
el caracter de extran1ero al portugués, aunque el pícaro español distingue
enn:e los morad~res del sur y del norte del Miño. No encontramos juicios
demgrantes. El hispano admira la flexibilidad mental, la gracia y el trato afectuso del lusitano:
"trabé amistad con algunos dellos (portugueses), y como tienen tanta
presteza en las agudezas del ingenio, pasé con ellos bonísimos ratos . .. " 27

Y más adelante las palabras elogiosas del Donado hablador Alonso:
" . . . demas
' que son los portugueses afables, amorosos, tratables, bien acondicionados, animosos y de grande ingenio, entendidos y, por armas y
letras, insignes . .. " 28

Cervantes nos ofrece un interesante dato lingüístico acerca de los métodos
portugueses para entablar contactos comerciales con la población africana,
dato que nos demuestra el origen de ciertas lenguas mezcladas en aquella
época:
"porque no anduviesen engañando al mundo con el oropel de sus gregüescos rotos y sus latines falsos, como hacen los portugueses con los
negros de Guinea." 29
Pica en Flandes, una de las supuestas etimologías del término "pícaro"
se refiere a las provincias septentrionales del Imperio español de Flandes
y de Picardía. Zona de intensa actividad comercial y agraria, zona de deci,., Ibídem, ESPINEL, Vicente, t. I, p. 1261.
" Ibídem, ALCALÁ YAÑEz Y RIBERA, Jerónimo de, "El Donado Hablador Alonso",
t. II, p. 276.
'" Ibídem, CERVANTES, Miguel de, "Novela y Coloquio que pasó entre 'Cipión, y
Berganza',", t. I, p 260.

359

�sivos choques bélicos entre España por una parte y Francia y sus aliados
rebeldes holandeses por otra parte, zona donde chocaron en forma violenta
e irreconciliable los antagonismos político-religiosos de la época, Flandes,
pese a su aspecto apacible, era tierra para soldados intrépidos. A pesar de
que el propio pícaro no pudo sustraerse a la atracción material que ofrecía
Flandes, aquella provincia no era lugar propicio para él, ya que estaba ajeno
a cualquier afán de honor y gloria militares. Mientras que la nobleza hispánica sacrific6 en los campos de batalla del norte la élite de España, mientras que la monarquía agotaba allí sus reservas en una resistencia tenaz pero
estéril con muchas victorias aisladas y con la derrota final, el pícaro formulaba, en el apogeo de la confrontación militar, un juicio muy certero:

"Camarada del alma, toma mi consejo, y haga lo que quisiere, pero
a Flandes, ni aun por lumbre, porque no es tierra para vagamundos,
pues hacen trabajar los perros como aquí los caballos, y tan helada y
fría." so
El pícaro queda asombrado por las costumbres, el carácter y la solidez
económica de las ciudades flamencas y valonas. El viajero y cronista-pícaro
Estebanillo González describe a Bruselas en un lenguaje casi turístico:

hombre que hurte un maravedí, y se puede ir con el dinero en la mano . .. ,, a2
Aunque el condad~ de Cataluña convivía aún más estrecha e íntimamente
con el resto de Espana, el pícaro se da perfectamente cuenta de que cata!anes y castellanos_ se di~tinguen no sólo en la lengua, sino lo que casi más
1m~rta son las d1ferenc1as mentales. Si canta "la rica Barcelona" 0 se
a t '.~rras catalanas "por h aber oído decir del reino de Cataluña grandes
'
va
bienes . (El dona~o hablador Alonso), el pícaro siente que se está alejando del
ambiente emocional de su terruño castellano-andaluz. Le parece extraño el
carácter pr~cti:o-comercial del catalán y de sus experiencias personales resultan los s1gu1entes juicios impregnados por la mentalidad entre alegre y
severa del respectivo pícaro:

" .. .el catalán~ el cual era la criatura más triste y miserable que Dios
' ' " I S "E
cno.
•so es ped'ir peras al olmo, caridad a los avarientos fidelidad
en alarbes, sufrimiento en catalanes . . ." "
'
No excluyamos alguna opinión más favorable que recuerda e1 e1ogio de
Cervantes:

" .. .desembarcando en Barcelona, ciudad hermosa en tierra y en mar
abun!ante de _mante~imientos y regalos, que con oír hablar en lengu;
espanola parec,an mas suaues y sustanciosos; y aunque los uecinos tienen
nombre de ser un poco ásperos, vi que a quien procede bien le son
apacibles, liberales . .. " •~

"llegué aquel mismo día a Bruselas, adonde hallé ser excusada toda alabanza para tan grandiosa población. Contempléla por plaza de armas,
de la Europa, por escuela de la milicia, por freno de rebeldes, por espanto de enemigos, por esmalte de lealtad, y por pasmo de hermosura . .. ,, 31
El Guzmán de Alfarache, menos amargo, de la novela apócrifa de Mateo
Luján de Saavedra si bien no se cansa de pregonar las ''hazañas heroicas"
de los tercios españoles contra el doble enemigo franco-nerlandés, confronta
con mucha objetividad las virtudes y los valores flamencos-ibéricos:

" .. .la diligencia de los flamencos en guardar su hacienda es grande,
y como son hombres de ingenio, y en razón de los grandes fríos del
país, están los inviernos recogidos en casa, o son pintores o cerrajeros:
... lo que se dice de Flandes, que tiene dos grandes contrariedades a la
costumbre de España, porqu, ellos de su natural no son ladrones ni hay
• lbidem, "Estebanillo González", t. 11, p. 829.
11 Jbidem, "Estebanillo González", t. 11, p. 871.

Los extranjeros fuera del Imperio:
franceses, ingleses, etc.
L_as r~lacio_nes franco-españolas tienen un carácter muy especial. Siglos
d~ _mtercamb10 y _de mutuo ~prendizaje fecundos, de cooperación políticom1htar entre Castill~ y Francia, d~ enemistad entre Francia y Arag6n crearon unos lazos emotivos muy peculiares entre ambas naciones. Al constituirse la unidad dinástica-nacional de España y al ocupar el trono español los
" lb
Ibidem,
,.
'd
QLu¡Ás DE SAAVEDRA, Mateo, "Guzmán de Alfarache" , t . ¡ , p. 726.
,. em, UEVEDO, Francisco de' "La Vida del Buscón" , t . II , p. 69.
lb,dem, ALCALÁ YAÑEZ Y RlBERA, Jerónimo de, "El donado Hablador .\lonso",
t. II, p. 232.
• lbidem, EsPINEL, Vicente, "Vida de Marcos de Obregón", t. I, pp. 13 y 19.

..

361
360

�habsburgos, España hereda el conflicto dinástico entre Valois/Borb6n y Habsburgo. El Imperio hispánico perturba el equilibrio muy sensible e inestable
entre los principales pueblos del Occidente, su universalismo imperial choca
contra la idea de la independencia nacional. Mientras que España se abría
al humanismo italiano, Francia además de ser humanista se convirti6 en
campo de batalla de la reforma protestante. Ambos países estaban dispuestos
a luchar por la victoria decisiva de sus ideas hasta el agotamiento total del
adversario.
Desde sus comienzos astur-leoneses, marca la historia de España cierto
espíritu de intransigencia que se manifiesta en la frecuente práctica política
del destierro de inconformes. Problema crucial entre tradicionalismo y liberalismo revolucionario y base de la existencia de una leyenda negra de
España. El destierro por motivos político-feudales del Cid tiene una larga
descendencia. En los Siglos de Oro, la Inquisici6n ejerce un control minucioso sobre el pensamiento y la literatura españolas. No s61o se dedicaba a
rechazar el influjo protestante, a combatir los restos de la fe mahometana
en la península, sino su sombra inquisitorial alcanzaba especialmente a los
recién conversos de origen judío o morisco. De ahí que algunos autores,
por ser conversos o muy liberales, debían emigrar a Francia, país de amplia
tolerancia religiosa y de actitudes más liberales antes de la revocaci6n del
Edicto de Nantes. El doctor Carlos García (La Desordenada Codicia)
y Antonio Enríquez G6mez ( La vida de don Gregorio Guadaña) tuvieron
que trasladarse a Francia donde publicaron las ya mencionadas novelas picarescas. El hecho de poder publicar una obra española en Francia demuestra
que debían de haber suficientes exiliados en tierras galas. Demuestra también la radicaci6n del castellano y de la literatura hispánica fuera de la
península en aquellos momentos del esplendor hispánico. Los autores españoles se convierten especialmente en Francia en promotores del intercambio cultural, como revela el famoso libro de la ... Antipatía de los Franceses
y Españoles, cuyo autor fue el doctor Carlos García. En la Desordenada
Codicia, Francia forma el principal escenario geográfico de las andanzas del
pícaro Andrés.
La influencia cultural francesa, en pleno ascenso a comienzos del siglo
XVII, se nota en préstamos y f6rmulas galas que usan algunos pícaros. Ya
hemos visto que las innovaciones francesas encontraron resistencia entre los
tradicionalistas que rechazan los galicismos y las modas nuevas:

"Uso nuevo de los diablos
embuste que Lucifer

ALUSIÓN AL GUARDAINFANTE
FRANCÉS

trujo a España, porque tenga
el segundo mal francés!" u

LO QUE LOS FRANCESES LLAMAN
"MAL DE NAPLES".

El problema de Jas ·mvas1ones
·
francesas en la
, ul
de la unidad nacional hisp, .
.
penms a, amenaza constante
resca de Luis Vélez d G amca, se men_c1ona en la españolísima novela picae uevara (El Diablo Cojuelo):
"·' Ay, senor.
- 1 - d""
IJO la Rufina
A 'l
España~ Dios le gua d
h
-: ¿ que nos ech6 los franceses de
·
r e mue os anos." a1

El poderío francés y la riqueza de sus ciudades
. .
chos pícaros de Ja penínsul Al .
Y provmcias atraen a mudan con las ganas:
a.
gunos, como Guzmán de Alfarache se que"Realmente JO quisiera pasar a Fr
.
tad que siempre oí de aquel reino.-~:'::, por las grandezas y majes-

El "europeo" Estebanillo González nos ofrece un
. .,
las provincias francesas N" . .
ª descnpc1on
somera de
•
1
s1qu1era
e
1
pícar
tá
0
tensiones poi'..:
.
es exento de las peripecias
Iucas entre 1as naoones
1 ·
Y
espía
de los ingleses Lo q
, . ' ya que o Juzgaron en Normandía por
.
ue mas mteresa es el . d 1
.
exiliados españoles en Francia:
aviso e a eXIStencia de
" .• .y ,•en
, d ome a posar al burgo de San G
,
de los expelidos de España que s ll
b German, a la posada de uno
e ama a ranados. se

A Estebanillo no le agrada París "
del gran Cairo"' pero en sus an~~rcorte o. confusa Babilonia, olvido
que muestran la influencia del pa'
_P Francia, adopta unos galicismos
is vecmo en este pícaro , tal
cordemos aquí el "haciendo buena h "
,1 o-espanol. Re"mid""
c era ' el comer op1paramente en el
1 •

La Inglaterra protestante se había convertido en el enemigo
. mas
, decidido
• lbid,m,

t. 11, p. 504.

CASTILLO

SoLÓRZANO

.
' Alonso de' "Aven turas d e1 Bachiller
Trapaza'',

lbidem, VÉuz DE GUEVARA Luis "El n·1 bl0 e . 1
• lbid,m Ar. '
M
· '
'
ª
OJue o", t. 11 p 728.
• lb.d , " EKAN, _ ateo, "Guzmán de Alfarache", t. I, p. 52; .
' em, Estebanillo Gonzálcz", t. II, p. 851.
.

lt

363
362

�.
- 1 Si las relaciones franco-españolas conocían altiy tenaz del Impeno espano ·
,.
Ed d
ba.os entre Castilla e Inglaterra hubo tensión y roces bélicos desde, la . ª,
A pesar de la creciente amenaza inglesa para la hegemoma hd1spbaM
•
.
1' no man'timo- apenas se a a
.
1 ,caro -vagamundo contmenta
mea, e P1
· , d l trotamundos Estecuenta de estos actos de piratería. Con 1a excepc1on e
l E - d l
banill G nzález ningún pícaro toca tierras inglesas. Como a spana e
Siglo ode ~ro, ei pícaro seguía :nfocado hacia el Mediterráneo pese a los

!dia

territorios americanos del lmpeno.

· resca. su imagen es más
El in lés está menos presente en la nove1a pica
'
.,
g 1 . o ti'empo más concreta. Faltan los rasgos de comprens1on
borrosa y a nusm
.
.f t
. siro atía humanos, el inglés es casi símbolo negativo con sus mam. es ay
p
.
.
elemento que está fuera de la sociedad
ciones de hereJe y pirata, o sea,
cristiana católica:

d ,, •o

"saqueado como inglés las cosas sagra as.

. , i'nglesa de poner obstáculos al Imperio español, sus b_reves
La pretens1on
d I d
1
de piratería contra las flotas e_ n i,as, . e
incursiones marítimas, sus. actos
.
, •
tr'b e al mayor mve1 tecmco
parecían al pícaro actos ilc1tos cuyo exito a i uy
" . , .
del equipo británico. Opone el v_alor de "pechos esforzados hispamcos contra la maquinaria bélica anglosa1ona:
"los esa ue se hayan inventado muchas cosas para la guerra, que no
d . p
q se muestre el valor de pechos esforzados, como son t~ntas
e~a:i;:;e de fuego después de la invención de la artillería q~e Ir~ igua~~~ al más cobarde con el más valiente. _Dígal~ la nación ingle~ª"
ue tiene puesta toda su esperanza en estas invenciones, con las cua es
q
.
- l
,,u
se atreve a mirar ba¡eles espano es . ..

D'
China nombres más bien metafóricos
Casi como Noruega, mamarca,
'
.
'da banal del
que realidad consciente, Inglaterra estaba muy le1os ~e la v1
,f
d
, ro Si Estebanillo González alcanza el mayor horizonte geogra ico e
pica ·
d'
·
' minúsculos en
todos los pícaros españoles (horizonte de imens1ones aun
. , a la experiencia cosmopolita del Simplizissimus), los países de
comparaoon
· A t·
la Europa Central y Oriental que él llega a conocer -Alemama- u~ ~1a. L'
. R . etc - no son más que nombres abstractos y debt!es
Poloma- 1tuama- us1a,
•

coordenadas de orientación fabulista. Formas únicamente un marco sin causar impacto verdadero en su conciencia. De estos largos viajes nos trae
muy pocos datos costumbristas y casi ningún extranjerismo lingüístico como
aquel "brandevinero", o sea fabricante de aguardiente conforme al origen
alemán de "Branntwei~.
El mundo mahometano: moros, turcos, moriscos

"Hay moros en la costa", este grito de alarma de la población costanera
de Andalucía, de Murcia y de Valencia no había perdido aún su secular significado de espanto. Pese a la e,qmlsión árabe-mora de sus últimos baluartes
peninsulares, pese a las hazañas africanas de Carlos V, pese al brillante éxito
militar de Lepanto, el moro seguía siendo una amenaza seria para las costas
y rutas marítimas del Mediterráneo occidental. Sus súbitas incursiones casi
siempre impunes y sus actos de piratería pusieron a costaneros y a navegantes
en continua zozobra, creando una especie de pesadilla que sólo dejó de existir
con la ocupación francesa de Argel en 1830. El rapto de cristianos por
comandos moro-bereberes se había convertido en negocio altamente lucrativo para los reyes de Tunes y de Argel. El rescate inicialmente en manos
de órdenes religiosas, implicaba además de . altos tributos -incluso las ciudades hanseáticas de Brema y de Hamburgo solían pagar tributos anuales
para el rescate de ciudadanos suyos- un sistema de trámites complicados;
sólo una minoría de los cautivos pudo regresar a sus patrias. Cervantes y Vicente Espinel sufrieron cautiverio en Argel; su destino repercute en la vida
de los pícaros Marcos de Obregón y El donado hablador Alonso. Una idea de
los sufrimientos y privaciones del cautiverio argelino, doblemente doloroso
por la larga ausencia de España, las condiciones de la esclavitud y por las
vejaciones denigrantes para impedir el culto católico de los esclavos cristianos,
nos ofrece el relato de Marcos de Obregón:
"Ay de mí, más infelice y sola que cuantas padecen cautiverio y servidumbre en las mazmorras de crueles e inclementes moros." 42

La palabra "Argel" se había transformado en sinónimo de desgracia, privación, pesadilla. Hasta el gracioso Diablo Cojuelo la usa para liberarse de
su cárcel:
"Sácame deste Ar_{Zel de vidrio que yo te pagaré el rescate con muchos gustos . .. " 43

,
S
M teo "Segunda Parte de Guzmán de Alfarache"'
.. Ibídem, LuJAN DE AAVEDRA, a ,
t. I, p. 852.
M
"S gunda Parte de Guzmán de Aliarachc",
" Ibídem, LuJÁN DE SAAVEDRA, ateo,
e

" Ibídem, ESPINEL, Vicente, "Vida de Marcos de Obregón", t. I, p. 1199.
., Ibídem, VÉLEZ DE GuEVARA, Luis, "El Diablo Cojuelo", t. II, p. 698.

t. I, p. 737.

365

364

�La relativa frecuencia de secuestros de españoles en su travesía hacia Italia
fue pronto motivo literario. Hasta el pícaro descubrió el provecho que se
podía sacar de su especial situación emotiva, presentándose a los afligidos
padres como víctima del moro. Teresa de Manzanares, La niña de los embustes, una de las acertadísimas novelas picarescas de Castillo de Solórzano,
usa este tema emocionalmente de la niña raptada por los moros en edad
tierna para sacar prófito material de la emoción y alegría de los supuestos
padres ancianos.
El moro es como el luterano; el inglés una especie de bárbaro para el
español. Se ha convertido en enemigo, odiado por su crueldad, por sus
costumbres, por su fe islámica incompatible con las convicciones cristianas.
Si el moro aparece en la novela picaresca como una especie de underdog
peligrosísimo, el juicio sobre el turco ofrece más matices diferentes. La nueva
gran potencia islámica, cuya influencia alcanza hasta los centros de la piratería norteafricana, produce en el pícaro un sentimiento ambiguo de respeto
y de antipatía hostil:
" . .. con la secta bestial del sucio Afahorna . .. "

sustr~erse a la, creciente presión por parte de la mayoría hispano-católica.
Presentase aqu1 de nuevo el problema hispánico del destierro de minorías política o ideológicamente sospechosas. A pesar de ser conversos la
español~~ª ~feren~~ión entre. cristianos antiguos y nuevos " y fac~res
de_ pres1on ~c10econom1ca conduJeron a la expulsión de una parte econórmcamente llllportante de la población peninsular. El capitán del barco turco
que tomó preso a Ma~c~s de Obregón se queja del trato injusto y discriminador de los nuevos cnsbanos en España. Como él, muchos moriscos buscan
fo~~ en los territo~i~s turcos. El problema de los renegados no se reconoe10 en el lado cristiano, no se dieron cuenta que fueron precisamente
aquellos renegados los que dieron tanto empuje militar al Imperio Osmánico.
"nací c?n ánimo y espíritu de español y no pude sufrir los agravios que
cada dia recebía d_e gente muy inferior a mi persona, las supercherías
que usaban_ con mi persona, con mi hacienda, que no era poca siendo
yo descendiente de muy antiguos cristianos, como los demás que también
se han pasado y pasan cada día. . . Lastimábame mucho, como los demás, de no ser recebido a las dignidades y oficios de magistrados ,,, de
honras superiores . .. " 41

H

Esta intransigencia altiva del· Guzmán apócrifo demuestra que no hubo
el menor diálogo posible entre las dos potencias hegemoniales del Mediterráneo. Al lado de esta ceguera fanática por motivos religiosos, encontramos
una opinión más objetiva que toma las virtudes militares del turco:
"El turco es muy poderoso, es señor. de muchos reinos, tiene grandes
riquezas, muchísima gente muy dada a la guerra; porque como entre
ellos no hay religiosos, sino que todos se casan, y el que más mujeres
puede tener y sustentar las sustenta y tiene, multiplícase en ellos la generación . .. " ' 5

En mometitos de lucidez objetiva, el pícaro reconoce los méritos extranjeros y presiente los problemas nacionales (en este caso el de la población
hispánica) .
La atracción político-material y la relativa libertad espiritual en los territorios del Imperio Osmánico (respecto de cultos no islámicos) significaba que
muchos moriscos abandonaran voluntariamente a su patria hispánica para
.. Ibídem, LuJÁN DE SAAVEDRA, Mateo, "Guzmán de Alfarache", t. 1, p. 832.
'" Ibídem, ALCALÁ YÁÑEZ Y RtvERO, Jerónimo de, "El donado hablador Alonso",

. La experie~cia de_ 1~ secular convivencia tan fecunda entre moros hispám~s y ~~anoles cnstianos, el recuerdo de sus diálogos e intercambios se
hab1an disipado, el paralelismo evolutivo tan prometedor de la naciente sociedad mora-hispánica quedó truncado. El grupo cristiano-español, una vez
dueño de la mayoría aritmética, iba cerrándose herméticamente contra cualquier intento de convivencia pluralista. En oposición a los moros-extranjeros
en el sentido nacional, cultural y religioso en la España cristiana, los moriscos
no eran sólo residentes, sino también ciudadanos españoles. Se sentían hispánicos, se habían convertido en forma más o menos convincente al cristianismo. A pesar de todas las garantías reales, pronto empezaron las discriminaciones por parte de la mayoría cristiana. Bajo esta presión de más
Y más agobiante iban perfilándose dos actitudes de protesta morisca: El levantamiento militar y la emigración de los más dinámicos con el posterior
problema de los renegados al servicio osmánico. Hasta la definitiva expulsión
de los moriscos, tan celebrada por los españoles :
"Hízonos Dios merced de que en este tiempo saliese la cédula real
del católico rey don Felipe III, nuestro señor, en que mandaba desterrar
.. lbidem, Axfuuco CAsTao, "Aspectos de vivir hispánico" Alianza Editorial 1970.
., Ibidem, ESPINEL, Vicente, "Vida de Marcos de Obreg6n", t. I, p. 1267.'

t. II, p. 308.

366

367

�los moriscos de España, arrancando de nuestra tierra tan perniciosa semilla.""

hubo un siglo de coexistencia difícil entre cristianos y moriscos. Con desdén,
recelo y odio, la mayoría cristiana mira a esta minoría desdichada y los juicios
muestran la intransigencia hostil de la posición cristiana:
'' .. . considerando que España cría y tiene en su seno tantas víboras
como moriscos . .. " "

No se mencionan los aspectos socioeconómicos de la aversión hispánica
en la novela picaresca, su fundamento parece ser aquí exclusivamente la incompatibilidad religiosa. Sólo en la Pícara Justina hallamos una actitud
comprensiva de cierta solidaridad entre la pícara desamparada y la vieja
morisca pobre:
"No niego que pueda haber y haya muchos moriscos buenos ~r~tianos; más cosa notable es que los más no quieren casarse con cnstianas

España, don Américo Castro subraya el papel económico y cultural fundamental del aporte judío a la España medieval. Defensores de una monarquía fuerte y ~paz de superar la crisis caótica hispánica y el vaclo del poder
estatal de los S1gl01 XIV y XV, fueron los judíos las primeras víctimas de
las tendencias de uniformidad nacional bajo los Reyes Católicos. Como
a los moriscos. no les q~ed~ba otra atlernativa que emigrar o convertirle, y
co~~ lo~ morucos, los Jud1os conversos seguian sufriendo vejaciones y discnmmaciones por parte de las autoridades y la población cristiana. El afmi
social de la pureza. de la sangre, o sea una descendencia ininterrumpida
desde ~os godos, domina la sociedad hispánica de los siglos XV al XVIII.
Afán nguroso que redujo a un mínimo los contactos biológicos y sociales con
las minorías no hispánicas. La opinión asignaba un puesto social muy bajo
a t~os los que no podían comprobar su abolengo hispano-godo de cristiano
anbguo.
La crueldad mostrada contra el judío se manifiesta especialmente en un epimio carnavalesco del Estebanillo González. A las protestas contra el tratamiento cruel de un miembro de su grupo contesta el pícaro:

• •
VUJaS
..• " 60

La propia Justina con tan buenas disposiciones, para la realización de las
cuales necesita bastante disimulo y ardides, no está libre de ideas erróneas
acerca de su compañera, lo que pone en evidencia cuán poco sabía la una
de la otra. La hostilidad general contra judíos conversos y moriscos no excluye la popularidad de temas arábigos en la literatura española del siglo XVI.
De índole idealista-caballeresca, estos elementos orientales llegan hasta la
novela picaresca como el episodio de "Osmín y Daraja" en el Guzmán de, Al-

farache.
La época de la secular convivencia mora-hispánica había terminado apenas hacía un siglo. En la literatura del seiscientos existe aún gran cantidad
de arabismos que luego se perdieron en la lengua castellana. Recordemos
aquí únicamente dayfa, alnafe, albéitar, alcatife, etc.
En mayor grado que el morisco, el judío era miembro casi milenario de
la sociedad española desde su formación inicial en la remota época hispanovisigoda. En el libro discutido, pero interesantísimo La realidad histórica de
• Ibidem, ALCALÁ Yí.ÑEz

Y

R1vERA, Jerónimo, "El donado hablador Alonso",

t. II, p. 177.
• Ibidem, CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de, "Novela y Coloquio que pasó entre
•Cipi6n' y 'Berganza' ," t. I, p. 279.
,. Jbidem, LÓPEZ DE UBEDA, Francisco, "La pícara Justina", t. I, p. 1073.

:368

"Adviertan vuesas mercedes que el doliente es judío y sus camaradas
hebreos, )' que he hecho aposta lo que se ha visto, y no por ignorar mi
oficio . .. " 51

Un juicio relevante acerca de la hispanización profunda del judío peninsular y de su alto ni\'el rnltural nos lo suministra la Lozana Andaluza:
"ésta es sinagoga de catalanes... )' ésta de romanescos é italianos, que
son los más ,necios judíos que todas las otras naciones. . . más saben
los nuestros españoles que todos, porque hay entre ellos letrados y ricos,
y son muy resabidos . .. "

52

Africa y el negro

Los contactos con Africa se limitaron a su franja mora-islámica del norte.
El interior del continente negro seguia siendo misterio hasta fines del siglo
XIX; apenas portugueses y españoles habían entablado contactos comerciales
con el litoral atlántico de Africa. Existían conocimientos muy imprecilos
" Jbidem, "Estebanillo González", t. II, p. 888.
• lbidem, ~ELICADO, Francisco, "La Lozana Andaluza", Venecia 1528 en Tau u
1967, p. 78.
' ,
'
' s,

369
humanitas.-2♦

�acerca de las costumbres y convicciones religiosas de Guinea calificadas como supersticiones y brujerías:
" ... y a tí sí, por ser hombre con el privilegio del baptismo y libre del
poder de los conjuros, con quien han hecho pacto los príncipes de la

Guinea infernal." 58

En la sociedad pluralista-multicultural mora-hispánica de la Edad Media
el negro-esclavo de algún señor árabe, ya convivía con la población blanca.
El descubrimiento de las costas africanas y la colonización de América fomentaron el transporte de esclavos negros en gran escala. Comenzaron entonces la mercantilización y la enajenación del africano; durante siglos, el
negro se convirtió en objeto de la explotación europea:
" .. .para los negocios que tocaban a la labranza del campo tenía con
su heredad algunos esclavos, y entre ellos un mulato, mozo robusto de
hasta veinte y seis años, gentil hombre y de buen rostro . .. " H

En una radiografía socioliteraria de El nicaragüense Pablo Antonio Cuadra
subrayaba "la larga educación y capacitación del pueblo español para el
mestizaje" .55 La simbiosis biológica-cultural de grecorromanos, íberos, godos,
árabes, moros con aportes vascuenses, franceses, esclavos, etc.; el original catolicismo plurirracial no fue propicio para el desarrollo de un racismo ideológico. No hubo aversión racial, pues los moros de tez morena (especialmente los de las dinastías de los Almorávides y Almohadas) que los romanohispanos se mezclaron con la población autóctona; su expulsión se explica
casi exclusivamente por razones religiosas.
Con los indianos ricos llegaban más negros a España, negros o mulatos
del servicio doméstico. Tal como el bufón de los grandes señores, el paje
negro era muy popular en las clases dirigentes. La opinión acerca del negro
oscila entre recelo, condescendencia y cierta burla:
"Era la negra muy devota del dios Baco, como todas las de su naci6n." 58
• Jbidem VÉLEZ DE GuEvARA, Luis, "El Diablo Cojuelo", t. II, p. 698.
.. Ibidem,' ALCALÁ YÁÑEZ Y R.IvERA, Jerónimo de, "El donado hablador Alonso" ,
t.

n. P· 210.
• CuADRA Pablo Antonio, El Nicaragüense, Managua, 1967.
• Ibidem,' CASTILLO SotÓRZANO, Alonso de, "Aventuras del Bachiller Trapaza",

. Los juicios destacan su buen aspecto físico, su carácter ingenuo, su actuación, un tanto torpecillo, su sensualidad y especialmente la atracción erótica
de la mulata. No todos los afrohispanos eran esclavos, algunos podían libertarse y ascender hasta la baja clase media:
"A este mismo tiempo subía a su terrado Rufina María, que así se
llamaba la huéspeda, dama entre nogal y granadillo, por no llamarla
mulata, gran piloto de los rumbos más secretos de Sevilla . .. " 57

A pesar de la hispánica disposición al mestizaje:
"Dos padres virtuosos me engendraron -gente de poco gasto en la
conciencia- padre gallego y africana madre." 5ª

el negro no era considerado como ciudadano integrado con los mismos de~;11os del español. ~n .el trágico episodio de la viuda valenciana, la agreSlon se~u~ y el subS1gwente acto criminal del mulato provocaron en seguida
un senturuento de superioridad hispánico-cristiana en la mente del pícaro
Alonso.
. Entrado ya en el siglo XVIII, baja la influencia de la Ilustración y la
idea del Bon Sauvage, los juicios sobre el negro en la novela picaresca son
ya más equitativos; para el pícaro Torres Villaroel, el negro es casi un
compañero:
"El que anda más cerca de mí era un negro sencillo, cándido, de buena
ley y de inocentes costumbres . .. " 59

Un episodio interesante en cuanto a las dimensiones sociales y sicológicas
del problema de la convivencia entre diferentes grupos étnicos, nos ofrece el
El Periquillo Sarniento. Durante su estancia en Manila, el protagonistapícaro presencia el altercado y subsiguiente duelo entre un oficial inglés y
un negro. Se trata de uno de los muy pocos casos en la literatura occidental
de antes de fines del siglo XIX (Machado de Assis y otros) que no presenta
al negro en su humilde condición de esclavo-objeto. El oponente del inglés
es un comerciante rico y culto, aparentemente integrado en la sociedad de
Manila. En la discusión, el inglés, embuído, arrogante y lleno de prejuicios
" Ibídem, VÉLEZ DE GuEvARA, Luis "El Diablo Cojuelo", t. II, p. 727.
• Ibídem, SALAS BARBADILLO, Alonso J. de, "La hija de Celestina", t. I, p. 1147.
• Ibidem, "Vida de Torres Villaroel", t. II, p. 1077.

t. II, p. 516.

371
370
,/

�. l
destaca negativamente del negro con sus altos conceptos humanirac~a es, se 'libn'o mental su bondad comprensiva. Se muestra aquí el negro
tanos, su eqw
,
muy por encima de su contricante blanco:
EL INGLÉS:

EL NEGRO:

"Pues bien despachemos, que aunque no me es lícito ni decente el rr:edir mi valor con un negro, sin em~argo;, seguro
de castigar a un villano osado, acepto el desafio . ..
"está bien, sepa usted que el que ayer no trató de ~fe~derl~~
tampoco Jia vemºdo hoy a este lugar con tal designio . ...
( Cuando la suerte se decide en favor d~l. ne~ro) - : - El tirar
no tirar pende de mi arbitrio; pero si ¡amas quise ofender
0
a usted, ¿cómo he de querer ahora viéndolo desarmado? •• •)

EL INGLÉS:

" ... Nunca creí que los negros fueran capaces de tener almas
tan gran des ... "GO

, de la discriminación de los antiguos cristianos
Cuánto nos separa aqw
.
ue
his ánicos de sus minorías judío-moriscas. Pero no olvidemos, ~P_Oco, q
el ~utor mexicano actúa bajo el influjo y los conceptos _humarutanos de la
. , L un·agen positiva del negro en esta obra uene muy poco que
11ustrac1on. a
ver con la realidad social de los afroamericanos de entonces.

En las primeras novelas picarescas, América está ausente todavía. E incluso cuando aumentan las alusiones y referencias al Nuevo Mundo -desde
comienzos del siglo XVII- el pícaro prefiere ir a Italia o a Flandes antes
de trasladarse a las Indias. La tradicional realidad mediterránea triunfa todavía sobre la nueva y tan lejana posibilidad americana. Mateo Alemán tuvo
su "jornada a Indias", pero sus experiencias mexicanas no se reflejan en el
Guzmán de Alfarache, sino en los Sucesos de don Fray García Guerra, Arzobispo de Méjico, a cuyo cargo estuvo el gobierno de Nueva España. Cervantes no pudo realizar su propósito del viaje a las Indias; el pícaro don Pablo
logra partir, pero no nos enteramos de sus aventuras americanas. Sólo El
Donado Hablador Alonso nos suministra datos interesantes de su prolongada
estancia en el continente americano. Por otra parte, observamos en el Periquillo Sarniento una especie de "apertura hacia el Pacífico" -con su viaje
a Manila- y falta aquí una experiencia directa, vivida de la situación metropolitana a comienzos del siglo XIX.
Más que los datos exótico-entusiastas como aquel "dichosísimo viaje a las
Indias del Cielo",61 metáforas constantes de la abundancia, de lo fabuloso
como las "Islas de la Fortuna" que menciona el Periquillo el de las Gallineras,
nos interesan las observaciones y refl~ones de pícaro Alonso. Estamos ya
en el siglo XVII y los españoles que parten para las Indias ya no viajan en
plan de gloria, diferenciamos entre los funcionarios -el amo de Alonso-y los que piensan medrar pronto:

La imagen de América

L América Hispánica a la cual nos referimos, desde Juego, no es propiapresebnltan, y~ _eli~
men:e dicho extranjera. Pero las provincias de , ultramar
f una pue os y c1vi ll 'poca tantos elementos nuevos (geografia, ª
'
aq~e a edis•:~tas numerosos aportes a la vida material como chocolate, tazac1ones
u.u
,
• . • d
ó ·
y final"
d Ind1'as" etc enormes pos1b1hda es econ micas,
baco, e1 catre e
,
-,
.
.
d' L
.
'al del indiano) que conviene mcluirlos en este estu io. a
mente e1 bpo soc1
fama de sus inagotables riquezas que ostentan los indianos que regr~san a
E ~ a el esplendor exótico de América rayano en la leyenda fantásuca de
sp_an '
,
1
'b . , de las "Flotas de Indias" a mantener la
vanos Potos1es a contn uc1on
,
d
d ~spaña en la primera mitad del siglo XVII, todo esto está
gran eza e
1 .
Podemos afirmar qqe la múltiple realidad
presente en la nove a picaresca.
.
.
de la América Hispánica ensancha los confines de la hispanidad por una
nueva dimensión material y es~iritual.

,
Jose, Joaqum,

"El Periquillo Sarniento", Mé345
xico, 1816, 'Editorial Porrúa, Col. Sepan Cuántos, No. 1, pp. 344 y
.

'° Ibidem

FERNÁNDEZ DE L1zARD1,

"Y yo, que tanto deseaba ver el Nuevo Mundo, dándome el parabien de las riquezas que en él había, teniéndolas ya aplicadas para mi
regalo y vejez . .. " 62

El continente de "las ilimitadas posibilidades" ejerce su influjo favorable
sobre Alonso. En la rápida mejora de su situación financiera y social se manifiestan dos "axiomas" americanos: el extranjero medra muy pronto y el
europeo sube de categoría social; de don nadie en sus tierras natales se convierte en poderoso y respetado caballero. Narra el pícaro Alonso:
"de modo que en breve tiempo, aunque entré en Méjico sin un cuarto,
me vine a hallar con quinientos ducados, ganados en buena guerra, de
pura industria y diligencia mía. ..
Ibidem, SANTOS, Francisco, "Periquillo el de las Gallineras", t. 11, p. 963.
Ibidem, ALcALÁ YÁÑEZ v RIVERA, Jerónimo de, "El donado hablador Alonso",
t. II, p. 214.
11

ª

373
372

�... Yo, ya era el ejemplo de la buena suerte y ventura, el señalado con
el dedo de los nobles de Méjico por la gran mudanza en tan pocos días,
el estimado por la riqueza. .. tenía quien me sirviese, y mi señor acudía
a mi posada, tratándome con respeto . .. " "

Nos fijamos aquí en otros dos aspectos relevantes: el español medra en el
comercio, no le interesan industria, ni artesanato. Y la jerarquía peninsular
de carácter feudal-aristocrático cede en América a la magnitud de riquezas
materiales: de ahí una mezcla de elementos sociales separados en la Metrópoli con su orientación distinta en cuanto a la diferenciación social.
El propio Alonso experimenta la inestabilidad de las estructuras económicas del Nuevo Mundo y los altibajos de la suerte comercial. A pesar de
su efímera pertenencia a la burguesía mexicana, Alonso no logra escapar a
su condición picaresca. Se da cuenta de que América no es país de Jauja
que pide privación inicial y doble esfuerzo para subir y que los que fracasan
pasan desapercibidos:
"No son las Indias para todos: tantos perdularios andan por allá como
por España, quizá fiados en que la comida no cuesta dinero y a ninguno falta ... A muchos, padre, he visto ir a Indias, y volver tan rotos
como cuando salieron de su patria . .." "

México y el Perú son los dos puntos de fijación geográfica en la visión
del mundo picaresco. E incluso en la novela picaresca surge la diferencia
entre ambos países: el Perú aristocrático y minero; México el centro comercial, el intercambio humano:
·
" .. . entre los cuales estaban dos de Méjico, cuyos padres gustaron de
85
que viniesen a España a estudiar en Salamanca ... "

elementos de índole económico-social nuevos: la familiarización con nuevos
artículos de consumo, tales como el chocolate el tabaco el catre de Indias
.
'
'
'
etc.. (obJetos_ que f~~ aún en las obras picarescas del siglo anterior) y
la figura SOCJal del md1ano. Regresa éste a España después de medrar durante largos años en las Indias para casarse con alguna joven de la península
y para ostentar su gran riqueza en ciertos momentos de conveniencia social.
Le caracterizan al indiano ciertos rasgos nuevos, burgueses y en cierto modo
opuestos a la actitud noble del hispánico peninsular. Son rasgos como su
cautela, su desconfianza, su reserva y poca comunicabilidad, su ostentación
económica sin ser liberal, sus celos exagerados hasta en aquella España pundonorosa, rasgos que provocan en general una actitud negativa del pícaro,
ya que siente que aquellos indianos son cum grano salís españoles deformados:
"Tenía sus puntas de indiano en lo guardoso." 81

A pesar de su prudencia, el indiano deseoso de casarse es botín y víctima
fácil de las pícaras avispadas. No les une a su marido un sentimiento de
amor, sino con ayuda de algún compañero logran quitarle sus bienes. El
indiano es así víctima de su pasión ciega y de su desconfianza extremada
que provoca reacción de su joven esposa. Confiesa la pícara Teresa de Manzanares:
"No quise dejar pasar tan buen lance y perderle ( al indiano Don
Alvaro), y así mis bodas se hicieron con mucha solemnidad, hallándose
a ellas muchos amigos del indiano. En cuanto a galas y joyas, gast6
liberalmente con no lo ser, porque era la misma miseria, plaga que traen
todos los que pasan de España a ganar hacienda a las Indias, que como
1
allá les cuesta trabajo el adquirirla, así la guardan . .. "•

Esta imagen del indiano sigue aún válida -con muy pocos cambios- en
El siglo XVII muestra hasta en la sociedad española ciertas tendencias ·
de aburguesamiento. El afán de aventuras gloriosas cede poco a poco al
único afán de riqueza. El ritmo de la llegada de las flotas de Indias, el
aumento de los contactos comerciales con el Nuevo Mundo significan dos
• Ibid,m, ALCALÁ. Ylliz

Y

RrvuA, Jerónimo de, "El donado hablador Alonso",

t. II, p. 216.
" Ibid1m, ALCALÁ YJJizz

Y

RrvuA, Jerónimo de, "El donado hablador Alonso",

t. II, p. 216.

• Ibid,m, CASTILLO SoLÓRZANO, Alonso de, "Aventuras del Bachiller Trapaza",

t.

u,

374

p. 437.

las novelas burguesas de Benito Pérez Galdós, o sea, imagen de un elemento
humano que no encuadra perfec~ente en el sistema austero y rígido de la

sociedad hispánica en la península.

La novela picaresca no ofrece de América aquella visión brillante, idealizada y "nacional" que encontramos en la épica de La Araucana. El género
• Ibidem, CASTILLO SoLÓRZANO, Alonso de, "La Garduña de Sevilla", t. II, p. 561.
• Ibidem, CASTILLO SoLÓRZANO, Alonso de, "La Garduña de Sevilla", t. II.
p. 561.

375

�picaresco constituye, sin embargo, un panorama realista, completo y global
de la manifestaci6n de lo hispánico entre Flandes, Italia, Africa y América.

BIBLIOGRAFÍA

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JORGE LUIS BORGES
DR. RoBERT G. CoLMER

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376

Bayler University

JoRGE L~rs BoRGES es un enigma. Nacido en Argentina ("Las calles de
Buenos Arres / Ya son la entraña de mi alma"), ha tenido más influencia
fuei:a, ~e su país y fuera de su lenguaje que en el mundo hispanoamericano.
Casi ciego ~a mitad de su vida y ahora medio sordo, ha desempeñado el
cargo de director de la Biblioteca Nacional de Argentina. Sin inmiscuirse
en sus asuntos políticos, fue humillado por Perón y forzado a servir como
"Inspector de aves de corral" en Buenos Aires. Bien documentado acerca
de con~e?tos fil?sóficos y teol6gicos, utiliza su "inteligencia siempre alerta ...
a_l serv~c~o del Juego y no de la convicci6n" ( como nos informa su a.miga
fiel Ahc1a Jurado) .1 Pequeño, débil, modesto, le gusta narrar cuentos del
gaucho, e~ . hé~,oe ~tar argentino y el gangster norteamericano. Aunque
una vez d110, Yo pienso en Inglaterra como se piensa en una persona querida",2 antes de los sesenta años no había visitado ni Inglaterra ni los Estados
Unidos. Apenas conocido fuera de un grupo de amistades en Buenos Aires
~ace ~ez ~~s, ahora b~lla su n~mbre en todo el mundo como personaje
literano, exotico y atractivo, especialmente entre los jóvenes de letras. Casi
t?do estudiante universitario conoce los libros Ficciones y Obra poética o,
s1 no, lee tales cuentos como Las ruinas circulares o El jardín de senderos
que se bifurcan o El sur en las antologías que se utilizan en el primer año
de estudios literarios universitarios. Secreto y aislado, admite: "mi vida
es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido", pero sus declaraciones
1

Genio Y figura de Jorge Luis Borges (Editorial Universitaria de Buenos Aires
Buenos Aires, 1964), p. 60.
'
.• Citado por James E. Irby, The structure of the stories of Jorge Luis Borges,
tesis doc,oral no publicada (Universidad de Michigan, Ann Arbor, Michigan), p. 96.

\

377

�.
las , .
de diarios mundiales y sus conferencias en Caroson citadas en
paginas
México son numerosas.
bridge, Massachusetts, Nueva York, Londres y
,
d
te mi estancia de dos años académicos, como proConoci a Borges uran
.
p
de 1966,
la Universidad Nacional de Asunci6n, araguay.'
.
fesor huesped.en
S ti
Dávalos ( cuya memona conservo
1967. Un amigo paraguayo, Juan an ~go d mi interés en el poeta inglés
con afecto ya que ha fallecido)' conocien~a esta misma curiosidad. Hice
John _D_onne, me inf=-6 q~e1:;~::~farlar con él, habiendo en~ntrado
dos vtaJCS a Buenos
es e
ás m·gular en toda mi expe·
, á ·1 y la persona m s
una de las mentes mas gi es . . 1 Hablamos en inglés, intercalando
ciencia. Mostr6 ser un bo~bre sm igua .
ue contaba entonces con más

~:: ~Ío

algunas pala~ras en e~ie~::~ d!~u
~uidaba y lo llamaba "Geo~~,,,
de noventa anos, no se
J
. 1,
pan·ol Le presenté una edición
.
b"'
mezcla de mg es Y es
·
utilizando taro ien una . .
. del Dr Samuel Johnson, el padre de la
del siglo XVIII, del diccionano b
.6· a copia de su libro más reciente.
. graf' . 1
su vez me o sequt un
lexico
ia mg esa y a
T
s acompañado de su esposa con
En 1968 nos visit6 en nuestra casa en exa, d"
. d
.
había casado en 1967, siendo ahora ivorcia o.
quien se
• l'
.
idi6 ue le leyera unos trozos en mg es
En nuestro pnmer encuentro me p
!tros mismos es como una lengua
moderno del inglés ~tiguo (que_ ~ar: nMe informó que durante los últimos
extranjera) Y, él los. cit6 en e~;~~ d~l noruego antiguo. En la ciudad de
meses se babia dedicado al
d h bla inglesa vivía este hombre que
Aires le.os de las masas e a
,
.
Buenos
, J
, d las personas de habla inglesa.
leía autores olvidados por la mayona e
d Bo
se nota que conoce profundaAl investigar la vida y las obr_as 1 e ..."r5o.'6 en Buenos Aires en 1899, de
la literatura mg esa. 1~ª
•
1
mente la engua -Y
h ab'an
habitado en Argentina por
portugueses
que
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1
antepasados espano es y
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"6 en Inglaterra. Su padre era
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•
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generaciones, pero
secundarias
de Buenos Aires. n
• 1 ,
inglés en escue1as
,
profesor de ps1co ogia _e
·- la familia hablaba inglés y mantema la
la casa y durante los ~os de su run~, a Lector voraz, Borges había leído
biblioteca repleta de libros e~ esa e:gu ~
a la edad de nueve dominaba
Don Quijote antes de c~~lir los oc ohaanos y primera traducción de este
1
. lesa lo suficiente para
cer su
•
la engua mg
d O r Wilde El príncipe feliz. Siendo muy Joven,
idioma: el cuento corto e sea
d , .. , d 1914 a 1921. En Ginebra
dres Europa don e vivio e
lo llevaron sus Pª .
ª
. ' d ahí as6 a España. Frecuentaba un
completó sus estudios secundanos y . e b ~ 1 . fluencia del movimiento
.
tas vanguard1Stas a JO a m
grupo de Jóvenes poeaf 1 C . s Assens denominado ultraísmo, llegando
literario forjado por R ae ansmo
1 'N
Mundo proclamando en
d
vimiento en e
uevo
,
a ser portavoz e ~t~ mo . ad
J , Enrique Rod6 y Rubén Darío,
oposición a los moVUillentos lig os con ose

378

la necesidad de escribir en un estilo aproximado al que Baudelaire y Mallarmé habían recomendado para el francés y que Ezra Pound había practicado
en el idioma inglés. Se abogaba por la reducci6n del poema a su elemento
primordial, la imagen, la supresión de adjetivos inútiles, la abolición del
adorno y la compresión de símbolos para ampliar el poder de sugestión.
Parece ser que Borges piensa en inglés; habiendo publicado dos poemas
en este idioma y además encabeza ensayos con títulos en inglés, por ejemplo Dreamtigers. Ha desempeñado el cargo de profesor de literatura inglesa
en la Universidad de Buenos Aires durante varios años. El tema de este
trabajo es precisamente "¿Qué forma toman las literaturas inglesa y norteamericano en las obras de Borges ?".
Antes de procurar resolver este problema, debemos definir la relación de
Borges con la lengua extranjera predominante en los círculos literarios de
América Latina: el francés. Desde fines del siglo XVIII, la lengua francesa
y los admiradores de Francia han sido la fuente intelectual de los escritores
hispanoamericanos. Voltaire, Diderot, Hugo, Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud,
Sartre, Camus, han influido en la vida intelectual de Hispanoamérica. A
la vez, los autores ingleses laureados por los franceses, eran casi los únicos
también ahí honrados. Por ejemplo, Byron, Poe y Whitman s6lo fueron
admirados después de ser reconocidos en Francia. En este punto Borges se
separa de los otros pensadores castellanos, porque no es seguidor de guías
franceses. Pero hay una paradoja en esta relación. Borges dice: "Le debo
muchísimo a Francia". La primera traducción de una de sus obras, por
ejemplo, fue al francés. Continúa: "Creo que incluso en España se me
considera con más seriedad ahora, quizá por encima de mis méritos, a causa
de mi consagración en Francia. Y lo mismo aquí, en Argentina". La primera revista que dedic6 un número entero a Borges fue l'Herne en 1964.
Sin embargo, insiste: "Tengo la impresión que hemos pasado del francés al
inglés y del inglés a la ignorancia. Hubo una especie de cambio. Admiro
a la literatura inglesa más que a ninguna, pero tengo la impresión que hemos
pasado del francés literario al inglés de Hollywood".

Borges se considera un precursor del movimiento hacia la literatura inglesa.
Pero ¿ cuáles son los escritores significativos de esta literatura? En cierto
sentido existe una ortodoxia en el estudio literario. Hay en todas las literaturas una jerarquía de escritores, y las personas que enseñan literatura ponen
énfasis en los right (autores) . Por ejemplo, en la literatura británica designamos entre los grandes a Chaucer, Shakespeare, Milton, Wordswortb, Tennyson; y en la literatura norteamericana a Emerson, Hawtorne, Melville,
Whitman, Eliot. Nosotros los profesores, repetimos el catecismo de los au-

379

�tores calificados como buenos. Pero Borges no tuvo la oportunidad -o no
llev6 la cadena- de haber estudiado la literatura inglesa con profesores del

e::

establishment.

La clave para el pensamiento de Borges es la que ~os P~:sen~ el
~ de un hombre que no madur6. En una entrevista d110: Me P
extrano
Sh
A Ch terton le leo
la vida leyendo a Stevenson, Kipling, Wells,
aw · · ·
esd
.
·
nal
lo releo y lo considero como a un amigo perso . .. Cuan o era 1oven,
y,
Whitman" s Una y otra vez en las obras y conversale1a enormemente
d
chacho aislado
ciones de Borges, encontramos el patron de lectura : un mu .
.
'blioteca
recaudada
por
un
aficionado
a
los
libros,
de
fmes
del
siglo
en una b1
,
· ··
mpletamente
XIX que escogi6 los volúmenes que le atraían segun su 1u1c10 co
. .,
'
.
1·zan las obras de Borges notan la repetic1on
personal. Los pentos que ana 1
.
.
.
de símbolos por ejemplo: el laberinto, el espeJo, el tigre, el h?ro qu\c~~.
, 't dos los demás libros.' Alicia Jurado comenta como le a ia
tiene en si O
•
h" Borges cuando
fascinado el tigre y tenemos un dibujo de un tigre que izo
.
era niño. En el libro El hacedor ( título traducido al inglés como Dreamtigers)

ª

·

,

leemos:
Pienso en un tigre. La penumbra exalta
La vasta Biblioteca laboriosa
y parece alejar los anaqueles;
Fuerte, inocente, ensangrentado y nuevo,
El irá por su selva y su mañana
y marcará su rastro en la limosa
Margen de un río cuyo no'fT!bre ignora
( En su mundo no hay nombres ni pasado
Ni porvenir, sólo un instante cierto).

Cunde la tarde en mi alma y reflexiono
Que el tigre vocativo de mi verso
Es un tigre de símbolos y sombras,
Una serie de tropos literarios
y de memorias de la enciclopedia
Y no el tigre fatal . ..
"
Enc••entro con Borges (Editorial Galerna,
• "Entrevista con Napoleón Murat en
~
Buenos Aires, 1968), PP· 87-92 ·
d University Press, Cambridge,
• M
L A The cyclical night (Harvar
k
Massa;:~~t~: 1968):• pp. 119-242; CHRIST, Ronald, The narrow act (New Yor
University Press, Nueva York, 1969)' pp. 163-189.

380

Ha mantenido el entusiasmo de un niño en su primer encuentro con el
objeto ajeno o personaje nuevo. El mundo estaba animado o en estado de
fluidez, no sujeto a formulaciones fijas y prejuicios concretos. La literatura
no toma forma según la mano muerta de profesores que muchas veces repiten sin comprender, las interpretaciones ya vacías y sin vida.
Podemos tomar como ejemplo de la actitud de Borges hacia la literatura
inglesa, la manera c6mo descubri6 a Donne. El lector moderno confronta
a Donne a través de T . S. Eliot. 5 En cambio Borges, quien cita a Eliot pero
no simpatiza con él, halla a Donne por medio de la prosa romántica de
Thomas de Quincey. Hoy en día casi nadie lee a De Quincey, autor de
Las confesiones de un epiófago inglés, pero a fines del siglo XIX era muy
leído. Un libro en prosa de John Donne, una defensa del suicidio Biathanatos,
fue comentado por De Quincey. El libro de Donne es la primera apología
del suicidio en tiempos modernos. Con vasta documentaci6n, citando a casi
ciento sententa y cinco autoridades, Donne en más de doscientas páginas
procura insistir en que ninguna ley, ni la de Dios, ni de la naturaleza, ni de
la raz6n, se viola si la persona, bajo ciertas condiciones, se suicida. Es un
libro de teología casuística, y Borges incluye a Donne entre los heresiarcas
hist6ricos. Una de las ficciones mejor conocidas, "Tres versiones de Judas"
según un crítico, toma como punto de partida a Biathanatos. El ensayo sobre Biathanatos escrito por Borges se incluye en Otras inquisiciones. Lo
que le atrae a Borges en la literatura inglesa, es la idea aislada o el detalle
olvidado, o el autor rec6ndito.
Podemos trazar los elementos anglosajones en las obras de Borges con
la ayuda de dos breves libros que contienen los apuntes para sus conferencias
dictadas en la Universidad de Buenos Aires, en su cátedra como profesor
de literatura inglesa. Estos libros son Una introducción a la literatura inglesa
y Una introducci6n a la literatura norteamericana. Comenta Borges sobre
De Quincey: "su obra entera, que abarca catorce volúmenes, está hecha
de artículos que en aquel tiempo equivalían, en extensión y profundidad,
a lo que hoy llamaríamos libros. Intent6, y muchas veces logró, como Sir
Thomas Browne, una prosa tan poética como el verso. . . Buscó un placer
intelectual en el opio; éste aumentaba su sensibilidad para la música y le
permitía entender o creer que entendía las páginas más abstrusas de Kant ...
Pequeño, frágil y singularmente cortés, su imagen perdura en la memoria
• Vea mi "John Donne, la llave de la poesía inglesa moderna", Hu manitas, V
( 1964), pp. 297-307.

381

�de los hombres como la de un personaje de ficción, no de la realidad.8 Esta
última descripci6n de De Quincey cumple bien con la de Borges mismo.

la religión hebraica y la búsqueda de "un puro razonador'', el detective Erik
Lonnrot, así como también el asesinato fabricado de Emma Zunz.

Al mencionar a Sir Thomas Browne, encontramos otro elemento inglés.
Borges alega en su lntroducci6n a la literatura inglesa, que éste "ha sido
juzgado el mejor prosista de las letras inglesas"/ y un crítico del estilo de
escribir de Borges encuentra en éste la intenci6n precisa de adaptar el estilo
de Browne al castellano.8 Pero hay muy pocas personas, salvo los especialistas
en la literatura inglesa, que ahora leen a Browne, quien es un autor casi olvidado. Pero Borges revivifica a autores muertos y vuelve a utilizar ideas que el
resto del mundo califica como agotadas. El estilo de Browne se distingue
por la mezcla de palabras de etimología latina y griega con palabras teutónicas, "latinismos y neologismos" (según Borges). El pensamiento de
Browne, dice Borges, en su primer libro Religio Medici (la religi6n de un
médico), "encierra una paradoja: los médicos eran tenidos por ateos".
Y sigue: "En su obra capital, Urnas sepulcrales, el sujeto es apenas un
pretexto para sabios y dilatados párrafos musicales, donde lo que se dice
es harto menos importante que lo que se sugiere".9 No por casualidad, el
amigo más cercano de Borges, Adolfo Bioy Casares, tradujo al castellano
este libro. Los profesores de inglés consideran Religio M edici su mejor obra.

H. G. Wells, considerado por algunos historiadores como el padre de la
ficción científica, procuraba unir la ciencia, a veces fantástica -por ejemplo en La máquina del tiempo-, con la ideología. Sin educación universitaria, pobre y enfermo, Wells muestra rasgos parecidos a los de Borges.
La ciencia de éste, en contraste con la de Wells, con sus investigadores
de planetas lejanos y el mundo futuro, regresa al pasado en La lotería en
Babilonia, a la obscuridad de la literatura en La busca de Averroes, o raras
veces se adentra en el futuro como en Tlon, Uqbar, Orbis Terlius. Wells
se opuso al cristianismo de Inglaterra, como Borges también examina con
admiración la herejía en Tres versiones de Judas.

Aunque "el horror de los espejos" (mencionado en el poema "Los Espejos") es, como dice el crítico Miguel Enguídanos, "tema recurrente en
toda la obra de Borges",1 º sin embargo Borges busca su propio reflejo en
los autores a quienes él imita. O quizás podríamos decir que Borges busca
a los autores que lo dupliquen a él.
Regresemos a otros escritores que influyer.on en él. Son como dije, autores
que ley6 en sus primeros años. Eran los escritores populares a fines del siglo
XIX y principios del presente: G. K. Chesterton, H. G. Wells y Rudyard
Kipling. Chesterton utilizaba el cuento policial para promover ideas filos6ficas, especialmente en los cuentos del Padre Brown, el detective sacerdote.
Con su amigo Bioy Casares, Borges hizo una edición de Los mejores cuentos
policiales, e incluyó un cuento de Chesterton.
Recordemos La muerte y la brújula con la integración de elementos de
• Una introducci6n... (Editorial Columba, Buenos Aires, 1965), p. 36.
• Ibid., p. 24.
• IRBY, op. cit., p. 133.
• Una introducci6n, p. 24.
,,, Borges: Sus mejores páginas (Prentice-Hall, lnc., Englewood Clifs, Nueva Jersey,
1970), p. 226.

382

Después de Wells Borges se acerca a otro autor que utilizó la ciencia como
vehículo para exponer su filosofía, C. S. Lewis. En una entrevista Borges
explicó c6mo había abandonado la poesía para dedicarse al género narrativo:
"En el año 1939 caí muy enfermo de una septicemia, como Dahlmann
en El Sur. La fiebre y el delirio fueron tales que creí enloquecer y temí
que ya no podría volver a escribir. No quería ni siquiera que mi madre me
leyera libros porque tenía miedo de no poder entenderlos. Una noche en
el sanatorio, ya un poco mejorado, ella me empez6 a leer un libro de C. S.
Lewis, Out of the silent planet, que acababa de llegar de Londres. De
pronto, descubrí que estaba llorando de alegría, porque sí entendía lo que
mi madre me leía. Entonces decidí escribir algo, pero algo nuevo y diferente para mí, para poder echarle la culpa a la novedad del empeño si
fracasaba. Me puse a escribir ese cuento que se llama Pierre Menard, autor
del Quijote." 11 Basta decir que durante los últimos diez años Lewis ha sido
descubierto como autor significativo, pero Borges lo había notado ya hace
más de treinta años.
En cuanto a la literatura norteamericana, el caso es paralelo. Borges expresa admiración anticipada a los grandes (en la literatura inglesa, Shakespeare y Milton: en la literatura norteamericana, Poe y Whitman), pero
le atraen aquellos factores que lo duplican a él mismo.
Como ya lo he mencionado, tenemos la ventaja de poder examinar el
esquema de la literatura en un pequeño libro de texto. Obra de no más
de sesenta y dos páginas, está dividida en catorce capítulos. Hay capítulos
u

"Entrevista con James E. Irby" en Encuentro con Borges, pp. 36-37.

383

,

�típicos, por ejemplo: "Hawthrone y Poe", "El Trascendentalismo", "Whitman
y Herman Melville". Pero hay otros, los últimos, "La Novela Policial",
"Science-fiction", "El Lejano Oeste" y "La Poesía Oral de los Pieles Rojas".
Cautelosamente los críticos norteamericanos han admitido la influencia del
oeste lejano, pero para Borges la vida de los cowboys y las novelas que la
reflejan, son verdaderamente dignas de ser estudiadas. Y Borges todavía
se anticipa a un futuro reconocimiento, al insistir en la importancia de la
poesía oral de los habitantes primitivos de América del Norte. Así como
entran en su literatura los gauchos y los indios de Argentina, de la misma
manera quiere que también se estudien personajes semejantes en la literatura
norteamericana.
Hemos notado su interés en la teología y la herejía. Podríamos comentar
también cómo introduce factores y nombres y mitos de los judíos y los árabes.
(Borges mismo tiene un poco de sangre judía.) Le interesan dos autores
puritanos, ahora recordados por los especialistas en historia y teología, Cotton
Mather y Jonathan Edwards. Creo que los puritanos son en ciertos aspectos,
probablemente los descendientes intelectuales de los judíos. Uno de sus
mejores poemas se titula "Jonathan Edwards".

EowARDS
( 1703-1758)

JoNATI-IAN

Este poema en parte justifica el juicio de Carlos Fuentes sobre la prosa
de Borges:
"Borges confunde todos los géneros, rescata todas las tradiciones mata
todos los malos hábitos, crea un orden nuevo de exigencia y rigo: sobre
el cual pueden levant~rse la iron~, el humor, el juego, sí, pero también
una profunda re~oluci6n que equipara la libertad con la imaginaci6n y
con ambas constituye un nuevo lenguaje latinoamericano ... ,, 12

Siempre hay la ironía, el humor, el juego. Siempre hay Borges.
En resumen, a~que Borges según su propia palabra se crió "en un jardín,
detr~, de una verJa con lanzas, y en una biblioteca de ilimitados libros ingleses , h~ llegado a ser la voz más poderosa de América Latina en la literatura uruversal.
A pesar de algunos rasgos en las literaturas exóticas las había adaptado
y las había convertido en una cosa nueva. Borges mu:Stra q
la ·
·
~
~
~~·
Cl n crea el mundo, el poeta es hacedor, el hombre es creador. Como dijo
en su poema "Mi vida entera":
"Creo que mis jornadas y mis noches se igualan en
pobreza y en riqueza a las de Dios y a las de
todos los hombres."

Borges no es inglés, ni es argentino, es hombre universal.
Lejos de la ciudad, lejos del foro
Clamoroso y del tiempo,_ que es mudanza,
Edwards, eterno ya, sueña y avanza
A la sombra de árboles de oro.
Hoy es mañana y es ayer. No hay una
Cosa de Dios en el sereno ambiente
Que no lo exalte misteriosamente,
El oro de la tarde o de la luna.
Piensa feliz que el mundo es un eterno
Instrumento de ira y que el ansiado
Cielo para unos pocos fue creado
Y casi para todos el infierno.
En el centro puntual de la maraña
Hay otro prisionero, Dios, la Araña.

384

:u La nueva novela hispanoamericana (Editorial Joaquín Mortiz Méxic
D F
1969), p. 26.
'
o,
· .,

385
humanitas.-25

�JORGE LUIS BORGES: LA LITERATURA
FILOSóFICA

DR.

HUMBERTO PrÑERA LLERA

Univenidad

de New York en
Madrid.

¿Es BoRGEs UN Pn.6soPo? Desde el punto de vista profesional, claro que
no lo es. Sin embargo, la literatura de ficción y el ensayo, que son las contribuciones suyas a la prosa, tienen en común una especie de trasfondo constituido por lo que me atrevería a calificar de "metafísico", aun a sabiendas
de cuán comprometido es este concepto. Metafísico porque, en efecto, en
un caso como en el otro, el escritor busca siempre lo mismo esencialmente,
es decir, esa realidad profunda adonde acuden todos los enigmas, que es
como decir todas las complicaciones a las cuales no alcanza del todo el intelecto. Cuestiones como las de la "eternidad", el "conocimiento", el "tiempo", el "espacio", el "movimiento", etc., aparecen constantemente en sus
escritos y dejan en el lector un vago sentimiento de imprecisión, de lo indefinible y a veces inexpresable, en una palabra, de todo eso que el filósofo
enfrenta por modo inevitable. Borges, que no es filósofo profesional, no ha
hecho un "sistema" -algo, por demás, anacrónico en nuestra época-, pero
es indudable que su obra sugiere una especie de sistematización de lo asistemático, totum reuolutum del que, sin embargo, cabe la posibilidad de
extraer una "estructura" constituida por esas nociones de "laberinto", "circularidad", "repetición" y alguna otra que, por no conducir a nada en particular, llevan, por lo mismo, a todas partes: pues la realidad es precisamente
para Borges inagotable repertorio de "salidas" sin salida precisa y definitiva.
No es un azar (otras de las nociones favoritas de Borges) que haya combinado tan acertadamente la ficción con el ensayo. Pues contemporáneamente
el pensamiento sigue esa curiosa dirección -digamos así- de una abstracci6n concreta, tal como podemos verlo, sobre todo, en el existencialismo, sea

387

�filos6fico o sea literario. Señor de su tiempo, Borges parece instalado c6modamente en el nuevo orden de cosas e intuye con admirable tino cuáles
han de ser ahora las directivas de esa toma de contacto con lo real, en que
siempre, de un modo o de otro, consiste el arte de pensar. Pues, por ejemplo,
aquello que inicia un tanto furtivamente el surrealismo en la literatura, es
lo mismo que, mutatis mutandis, lleva a cabo Husserl con la fenomenología.
En suma, que el conocimiento es, tiene que ser, a la vez intelecci6n e intuición.
En épocas de crisis -como sucede ahora- la filosofía es un poco de todo:
ciencia, arte, literatura y, además, por supuesto, filosofía. Tal cosa sucede
en el período helenístico (desde 323 a. C. hasta 565 d. C.) , como igualmente durante el Renacimiento y ahora en nuestros días. En esas épocas,
caracterizadas por una extraordinaria fluidez, en que, por lo mismo, nada
cristaliza de modo definitivo y particular, la cultura cobra un marcado aspecto "ensayístico", porque el pensamiento es siempre un pensamiento titubeante, en perpetua duda de todo. Se diría que después de varios siglos de
estabilidad, en que el orbe cultural queda repartido en distintos sectores y
dominado totalmente por las ideas típicas de cada sector, el espíritu humano
ya no es capaz de seguir tolerando las mismas ideas y, en consecuencia, se
siente desorientado, pues ha perdido la fe en dichas f6rmulas de pensamiento:
he ahí, pues, la tendencia a la "hipercrítica", que ocurre más que nada
porque todo se desintegra, se disuelve, y al faltar la indispensable "relación"
entre las cosas, el espíritu también se desintegra. La curiosidad del intelectual se dirige entonces hacia la pluralidad de las cosas, pues cada una
de ellas lleva consigo la posibilidad de una respuesta orientadora. Éste es,
en fin de cuentas, el Aleph en que consiste.la obra de Borges.

La vida parece dar weltas en tomo nuestro, o somos tal vez nosotros
los que damos weltas alrededor de ella, o quizás ocurre una cosa tanto
como la otra. Esto parece ser el pensamiento constante de Borges, es decir,
que nada se detiene, sino que, por el contrario, todo cuanto existe se mueve
vertiginosamente. De ahí su insistencia en ciertos elementos configurativos
como, por ejemplo, el "espejo", el "sendero", algunas figuras geométricas como el ''hexágono", etc. En consecuencia, la realidad es constante repetición de un mismo suceso, aun en el caso de que éstos parezcan producirse
por primera vez. Así, en el prólogo a la Historia de la eternidad, nos dice
lo siguiente:
No sé c6mo pude comparar a "inmóviles piezas de museo" las formas de
Platón y cómo no sentí, leyendo a Escoto Erígena y a Schopenhauer, que
éstas son vivas, poderosas y orgánicas. Entendí que sin tiempo no hay roo388

vimiento ( ocupación de lugares distintos en momentos distintos .
,
que tampoco puede haber
d (ocupac1on
. , de un ·) , no1 entendí
0vil'd
1 a
momentos distintos). (Historia de la eternidad, Alianza Eme:s~~7lugar
9en)
'
' p. .
mm·

\!~~::r: J&gt;?:

He ahí la cuestión por
tid d bl
de l~s ciclos: lo., aÍ ente~:r :ueºla
Borges en La d_octr~na
de tiempo y movimiento de m
ns1s e en una combmaci6n
,
anera que uno y otro se
•
reciprocidad• mas s· h
• . bl
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..
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Eternidad
considerada como "retorno" 0 "repetic',
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etc.
VamosLaa idea
referirnos
Borges.
fund ahora al pr~blema de~ Eterno Retorno según lo ve
sólo es posible sino ..::;~,~e dicha doctnnla ~ que la "repetición" no
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y esto es Jo que lleva a Hegel a formular con toda sole~nidad rep~ Cl n .

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Borges lucha afanosamente contra una idea que, en el fondo arece ado
tar. Mas para entender bien lo que quiero decir ahora s 'áp
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1
emos una smtesis de la famosa doctrina del Eterno Retorno tal como
o expone nuestro autor: lo., El mundo se compone de átomos 2 S
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mero
I •
· o., u nu' en e universo, es finito. 3o., Sin embargo, es desmesurado, o sea
\

389

�que existen en proporciones cuantiosas. 4o., En un tiempo infinito deben
producirse todas las permutaciones posibles. So., Por lo mismo, el universo
debe repetirse. Ahora bien, notemos que se trata de un "tiempo infinito":
en este caso, ¿c6mo pueden alcanzarse todos los cambios posibles si el tiempo en que se efectúan no termina nunca? Pero, además, tal como ha conseguido
probar el matemático ruso-alemán Georg Cantor, hay una "perfecta infinitud
del número de puntos del universo" (]bid., p. 77) . Así, por ejemplo, "hay
tantos múltiplos de tres mil dieciocho como números hay" (]bid., p. 78) , y
si la serie de los números es infinita, entonces no hay término posible, porque
al 1 correspondería el 3018
6036
2
"
" 9054
"3
"
" 12072, etc. (!bid.)
"4

"

"

"

En consecuencia, Borges se burla-¿ de veras?- de la doctrina del Eterno
Retorno y nos dice:
Si el universo consta de un número infinito de términos, es rigurosamente
capaz de un número infinito de combinaciones -y la necesidad de un Regreso
queda vencida. Queda su mera posibilidad computable en cero. (lbid.,
p. 80.)
Mas antes de seguir adelante con este problema, es conveniente hacer la
siguiente observaci6n: en su crítica de la doctrina del Eterno Retorno Borges
se refiere a las cosas, pero no a los sucesos. Por eso debemos preguntar si
acaso están compuestos igualmente de át~mos. Claro está que si se piensa,
o se cree que, por ejemplo, la Revoluci6n Francesa es la suma de los seres
humanos que en ella actuaron; el papel donde redactaron las leyes, los decretos, las disposiciones o lo que fuese; las armas usadas y sus respectivos
proyectiles, y así sucesivamente, entonces puede hablarse de un Eterno Retorno como de algo compuesto por átomos. Pero, con todo, ¿ acaso no hubo
otra cosa que son los sentimientos, los pensamientos, el heroísmo de unos
actos y la vileza de otros, etc., que no cabe imaginar compuesta por átomos?
Creo que este reparo haría a Borges detenerse un poco en su mencionada
crítica.
Por otra parte, Borges no simpatiza con la idea de "haber vivido ya ese
momento" (!bid., p. 90). Sin embargo, al hacerlo olvida aquello que Proust
ha dejado en su obra como comprobación de que lo vivido puede reproducirse (el caso de las "magdalenas" y la taza de tilo) . Además, ¿ es posible
ponerle límite al recuerdo? ¿Cómo saber que lo recordado remonta a diez
390

años atrás o a un siglo? Desde luego que lo descubierto por Proust pertenece
al "recuerdo involuntario", pero no deja de ser un modo inmediato, automático, de "revivir" el pasado. Se dirá que, de todas maneras, el que experimenta ese momento sabe que se trata de un "recuerdo". ¡ Ah!, pero es
que la experiencia proustiana (en este caso) , puesto que se efectúa en forma
involuntaria, traslada aunque sea fugazmente, a la persona a un estado ya
vivido, en cuya fugacidad se anula la conciencia del recuerdo (por eso es
"memoria involuntaria").
Borges no comprende cómo es que "dos procesos idénticos dejan de aglomerarse en uno'' (!bid., p. 93), pero se debe a que pasa por alto el detalle
de la interposición del tiempo, gracias a lo que podría haber dos procesos
idénticos, aunque se piense en la imposibilidad de tal suceso. Pero si vamos
a afinar la especulaci6n a este respecto, es decir, sobre la posibilidad, primero, de la identidad, y luego de su efectuación temporal, llegaremos a
cierta certidumbre, como, por ejemplo, la identidad de la repetici6n de la
existencia del hombre, o sea que el hecho de esa repetición -como tal hecho- es de una rigurosa identidad con los anteriores y los siguientes. Borges,
entonces, parece olvidar este importante detalle y es así como llega finalmente -según creemos- a la conclusi6n de que si no hay identidad es imposible toda reiteración, mucho menos esa de carácter global como sería la
del Eterno Retorno, y dice:
A falta de un arcángel especial que lleve la cuenta, ¿qué significa el

hecho de que atravesamos el ciclo trece mil quinientos catorce, y no el primero
de la serie o el número trescientos veintidós con el exponente dos mil?
(!bid., pp. 93-94.)

Y agrega entonces:
Nada para la práctica -lo cual no daña al pensador. Nada para la inteligencia- lo cual ya es grave. (!bid., p. 94.)
No sé si el mismo Borges, cuarenta años después de escritas estas últimas
palabras, podría explicar su verdadero significado, quiero decir: por qué
es grave para la inteligencia. Pues en pocas palabras ha establecido una
especie de contradicci6n que consiste en afirmar que, en la práctica, al pensador le da lo mismo estar en un momento que en otro del tiempo, pero,
en cambio, a ese mismo pensador ha de afectarle la imposibilidad de encontrar un significado para el universo. Entonces, ese "en la práctica" ¿ acaso
no alcanza también al pensador? Pues aunque éste no pueda evadirse de
la cotidiana circunstancia de ese "en la práctica", su mundo real y eficaz
es el del pensamiento, de manera que la cuesti6n planteada sí le afecta
391

�-"prácticamente"- al pensador. Aunque, por supuesto, bien puede ser toda
esta disquisici6n algo tras lo cual se esconde -fina y deliberadamente- la
ironía borgesiana.

de vencerlo en la discusión, lo denuncia y lo lleva al quemadero; para, más
tarde, descubrir en el Cielo que "para Dios el heresiarca y él forman una
sola persona" (Historia de la Eternidad, op. cit., p. 102).

Por otra parte, si el mundo, la realidad en que vivimos, no fuese, de cierto
modo, una constante repetición de todo, ¿qué sería de la realidad? En ese
caso, como el mismo Borges lo admite, habría que suponer esa segunda realidad del Vacío, la cual estaría repitiéndose intermitentemente entre cada
dos "realidades" que desaparecen en dicho Vacío. De no ser así, ¿por qué
la rotación de la Tierra alrededor del Sol en veinticuatro horas ( ni más ni
menos) ? ¿Por qué el ciclo de las estaciones, o el volver a ser "niños" a
medida que la vejez tiende a hacerse provecta? En la Historia -como ya
hemos dicher- hay cierta reiteración de problemas que responden a la condición misma del hombre; de ahí que muchas veces nos asombra ver -con
distinto ropaje- la repetición de sucesos muy lejanos ya de nosotros. Y si
no podemos explicarnos completamente estos fenómenos es debido a nuestra condición de seres finitos, incapaces de "ver" en la infinidad del tiempo
y el espacio.

¿Está, pues, todo en todo? ¿Es acaso el mundo la panspermía de que
nos habla Anaxágoras? Conforme con el criterio de Marco Aurelio, con
el libro de los Salmos, con Schopenhauer, resulta que la doctrina del Eterno
Retorno está ya en cada uno de nosotros. Tal vez es Marco Aurelio quien
lo declara del modo más impresionante: "Quien ha mirado lo presente ha
mirado todas las cosas: las que ocurrieron en el insondable pasado, las que
ocurrirán en el porvenir". (Soliloquios, libro VI.) ¿ Qué podemos inferir de
estas solemnes palabras del emperador filósofo? Desde un punto de vista
muy relativo, es indudable que el presente lleva consigo, a causa de su histórica inevitabilidad, todo eso a lo cual se llama "pasado", y -aunque con
rigurosas precauciones-- es posible admitir que, en efecto, si todo presente
es el pasado virtual de otro presente al cual llamamos "futuro", éste, de algún modo, ya está prefigurado en aquél. Reduciendo, pues, la cuesti6n al
ámbito estricto de la técnica historiográfica contemporánea, se puede decir
que Marco Aurelio tiene razón, pues su "intuitivo" hallazgo se ve confirmado,
hasta cierto punto, en nuestros días. Ahora bien, la orgánica relación de
pasado-presente-futuro, según nos la ofrece la ciencia historiográfica, no quiere
decir que podemos tener clarísima conciencia de todo cuanto ya pasó, ni
muchísimo menos de lo que vaya a ocurrir, sino simplemente que nuestra
"sabiduría" -si hemos de poseer alguna- está dada en esa serena y grave
reflexión que, como hijos del tiempo, podemos hacer, ya que está condicionada en nuestro presente lo mismo por lo que, siéndonos anterior, nos
domina y conforma, como por eso otro de lo que se alimenta nuestra vida
(nuestro presente), es decir, el futuro. Marco Aurelio tiene razón: el presente atesora pasado y futuro porque somos hijos del tiempo, y si el presente
puede enseñamos todo es porque, en definitiva, fuera de él, no es posible
aprender nada.

Pero Borges no renuncia a habérselas con el tema. "Yo suelo regresar
eternamente al Eterno Regreso" (Ibid., p. 97), nos dice graciosamente en
otro de sus ensayos sobre El tiempo circular. Comienza refiriéndose a los tres
modos fundamentales de este tiempo: lo., Platón, quien asevera en el párrafo
39 del Timeo que "los siete planetas, equilibradas sus diversas velocidades,
regresarán al punto inicial de partida" (]bid.). 2o., Nietzsche, quien se funda en "la observación de que un número n de objetos [ ... ] es incapaz
de un número infinito de variaciones" (Ibi~., p. 98). 3o., El de la "concepción de ciclos similares, no idénticos" (]bid., p. 100). Según Borges, este
último es "el menos pavoroso y melodramático, pero también el único imaginable". ( ]bid.) Tercer modo, propuesto de muchas maneras ( desde Brahma,
pasando por Hesíodo, hasta Poe), que se reduce a lo siguiente: ~o hay pasado ni futuro sino sólo presente. En lo que concuerdan el estoico Marco
Aurelio y el filósofo alemán Schopenhauer. De acuerdo con el primero,
"nadie pierde el pasado ni el porvenir, pues a nadie pueden quitarle lo que
no tiene" (Soliloquios, 14); mientras que el segundo afirma que "nadie ha
vivido en el pasado, nadie vivirá en el futuro; el presente es la forma de
toda vida" (El mundo como voluntad y representación, I, 54) . De esta manera, la vida, la existencia, eso que llamamos Historia, reside lo mismo en
el instante que en la eternidad. Se trata, pues, de una analogía, nunca de
una identidad, puesto que todo está en cada uno de nosotros, en cada instante,
por infinitesimal que sea. De ahí la posibilidad de ese teólogo, imaginado
por Borges, que se pasa la vida tratando de confutar a un heresiarca; luego
392

¿ Será esto el Aleph borgesiano? ¿ Será esa piedra la que lleva consigo
"sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos?"
(El Aleph, editorial "Emecé", B. A., 1957, p. 161). ¿Y por qué no igualmente todos los tiempos? ¿Acaso no nos dice en El Aleph, al ver "la pequeña
esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor" ( El Aleph): "vi en Inverness
a una mujer que no olvidaré" ( ]bid., p. 164), y piensa uno que pudo haber
estado allí desde hace siglos? Tal vez no sea sólo el presente lo que El Aleph
revela ...
Hay otro detalle que tal vez permita probar, o al menos esperar, que
393

�Borges no desecha del todo la posibilidad del Eterno Retomo. En el cuento
El Zahir nos dice lo siguiente:

En los velorios el progreso de la corrupción hace que el muerto recupere
sus caras anterio:es. En alguna etapa de la confusa noche del seis, Teodelina
Villar fue mágicamente la que fue hace veinte años [ ... ] Más o menos,
pensé, ninguna versión de esa cara que tanto me inquietó será tan_ memorable
como ésta; conviene que sea la última, ya que pudo ser la pnmera [ • • •]

(!bid., p. 105.)
Pero Borges, por lo que se ve, vuelve con frecuencia sobre_ la cuestión de
la eternidad con distintos pretextos, unas veces en forma directa, otras en
forma indir:cta, y si lo hace es porque le atrae el tema, diríamos q~e con
la atracción del abismo, porque, en fin de cuentas, este de la eterni,dad es
un tema abismal. Tal vez concuerda con Unamuno -lectura en el muy
preferida- en aquello que en una ocasi?n dice ~l gran vasco: "Es una
meditación que sacude las raíces del alma esta del tiempo d:sc~san~o en la
eternidad, de nuestra vida fluyendo sobre la eterna vida de Dios . (Nicodemo
el fariseo, ed. Afrodisio Aguado, t. III, p. 1~7.) De tal manera concuer~a,
que por vía cordial acaba admitiendo la realidad de lo _eterno, aunque, ~1alécticamente, no lo acepte. Esto se ve claramente al fm~l ~el ensayo _titulado Historia de la eternidad, donde, tras oponerse a vanas interpretaciones
de dicha eternidad -desde los griegos hasta ahora-, concluy~ ~n su propia experiencia sobre ¿1cha cuestión, y confiesa que el sentimiento de la
misma se le dio en una ocasión, de esta manera: según Borg~s, se tra~ d~
"una pobre eternidad sin Dios, y aun sin otro poseedor y . sin arq~etipos
(Historia de la eternidad, op. cit., p. 39) .. El autor se enco~traba accidentalmente en la localidad de Barracas, próxima a Buenos Aires, y esa noche
la contemplación del lugar le trajo estas reflexiones:
"Me quedé mirando esa sencillez. Pensé, con seguridad en voz alta: _Esto
es lo mismo de hace treinta años [ ... ] Conjeturé esa fecha: época reciente
otros países pero ya remota en este cambiadizo lado del mundo [ .. -1
en
'
El fácil pensamiento
Estoy en mil ochocientos y tanto d''d
eJo e ser, unas cuantas
aproximativas palabras y se profundizó a realidad.
sen_ti muert~, ~e
sentí percibidor abstracto del mundo: indefinido temor imbU1do de ciencia
·
lanºdad de la metafísica No creí, no, haber remontado las
que es 1a meJor c
·
ºd
presuntivas aguas del Tiempo; más bien me sospech~ posee~or del se,nti o
reticente O ausente de la inconcebible palabra eternidad. Solo despues al-

M:

cancé a definir esa imaginación."
"La escribo, ahora así: Esa pura representación de hechos homogéneos
-noche en serenidad, parecita límpida, olor provinciano de la madreselva,

barro fundamental -no es meramente idéntica a la que hubo en esa esquina
hace tantos años; es, sin parecidos ni repeticiones, la misma [ ... ] (]bid.,
p. 41.)"

Y concluye de esta manera:
"[ ... ] la vida es demasiado pobre para no ser también inmortal. Pero ni
siquiera tenernos la seguridad de nuestra pobreza, puesto que el tiempo, fácilmente refutable en lo sensitivo, no lo es también en lo intelectual, de cuya
esencia parece inseparable el concepto de sucesión. Quede, pues, en anécdota
emocional la vislumbrada idea y en la confesa irresolución de esta hoja el
momento verdadero de éxtasis y la insinuación posible de eternidad de que
esa noche no me fue avara. (!bid., p. 42.)"
Vemos que Borges nos presenta el caso de su "experiencia" (por vía emotiva) de la eternidad. Se trata de un "sentimiento", pero en forma alguna
de una "idea", pues el ensayo a que nos referin?,os en este caso es probada
decisión suya de rechazar cualquier forma de "especulación" sobre tema tan
evanescente como el de la eternidad. Mas Borges sabe que no hay manera
de librarse no ya de la tentación, sino de la necesidad de "pensar'' en la
eternidad. Por eso al final de ese preciso y profundo libro que es la 2tica,
su autor, Spinoza, nos dice: Sentimur, experimur que nos esse aeternus, no
obstante ser una de ésas muy trabajadas obras a golpes de puro razonamiento.
Y eso es lo que deben haber sentido y experimentado los hombres de todos
los tiempos. La Hélade culta y civilizada frecuentó la cuestión de la eternidad dejándonos una herencia "intelectual" que todavía aprovechamos. Todo sobreviene en este respecto porque la realidad es mudable, así que nada
deja de ser cambiante y transitorio. El acaecer es sinónimo de finitud y,
por lo mismo, está regido por la ley inexorable del comienzo y el fm. Dramático quid pro quo del cual queda, como única salida, "pensar'' o "imaginar" otra realidad que ni nace ni muere y, en consecuencia, allí concurren
todas las cosas en inmutable simultaneidad desprovista de "antes" y "después", es decir de tiempo. Pero al enfrentar esa contradicción de lo factual
(temporal) y lo pensado (intemporal) se empieza explicablemente por considerar esto último como si fuese la duraci6n infinita del tiempo. Tal es la
creencia popular, sustituida, en el caso del filósofo, por la idea de la eternidad
como realidad supratemporal. Así, por ejemplo, Platón sostiene (Fed6n,
103 E) que la eternidad consiste en la "eterna duración de las cosas", desde
su mismo comienzo. Y algo parecido dice Aristóteles (Física, VIII, 263 y ss.) :
que las cosas son eternas desde el principio de ellas. Deseoso de dejar claramente sentadas la distinción y separación de tiempo y eternidad, Platón precisa en su cosmología (Timeo, 37 D) que no hay relación entitativa entre

395

394

�ambos, 0 sea que la eternidad no es el tiempo proyectado al in~inito. Sin
embargo, admite que el tiempo es la "imagen móvil" de la eternidad. Mas
el heleno se quedó siempre en la idea de que el tiempo se mueve en la
eternidad, como si éste lo antecediera sirviéndole de respaldo. Vemos así
que Plotino (Enéadas, III, 7o.) afirma que la eternidad es el fundam_ento
de la temporalidad. Cierto es que hay todo un mundo donde mora lo inteligible -es decir los arquetipos-, el cual carece de pasado y futuro, por lo
que es puro presente; mas, como vemos, la relación de la eter_nidad con _el
tiempo queda en pie, y así continúa hasta nuestros días. De ~1 que el Cnstianismo adopte, con las necesarias variaciones, esta misma tes1~. Tanto San
Agustín como Boecio distinguen curiosamente entre sempitermdad (lo que
º d ( o sea 1o eterno que "tá"
transcurre sin jamás detenerse) y etermda
es
Y,
además, "permanece"). De esta manera, mientras lo sempiterno se mueve
sine dio lo eterno es inmóvil. Pero esta relación de tiempo y eternidad no
cesa de' atraer a los pensadores, y así vemos que para Hegel la eternidad
es la "absoluta intemporalidad ( absolute Zeitlegsikeit), en tanto que Bergson
afirma que la eternidad es movible, pues ella --eom~ sucede con la d~raci6ncarece de la capacidad de anticipar el futuro. Mientras que Louis La:elle
niega que la eternidad se encuentre "más allá" del tiempo Y como s1 los
separase un abismo insalvable.
Hemos traído a colación esta sumarísima "historia" del problema de ese
conflicto insoluble de eternidad y tiempo, porque, en el fondo, todo se reduce desde su comienzo, a que el hombre no se resigna a aceptar eso que
dice 'el Eclesiastés (II, 16): ''No hay recuerdo duradero ni del sabio ni del
necio; al correr de los días, todos son _olvidados". Es cierto, quizás,alpero
nos resistimos a creerlo. Por eso vemos a Parménides defender la tot ausencia de cambios mientras Heráclito los concibe como un dejar de ser para
volver a ser ad i~finitum. En suma: la reacción a fa:or de una úl~a Y
definitiva permanencia. Así también Borges, a cuyo estrrnulante ?ensamiento
acerca de cómo se ha concebido la eternidad pasamos a refenrnos ahor~.
"El tiempo [nos dice} es un problema para nosotros, un tembloroso Y_ exigente problema, acaso el más vital de la metafísica; la eternidad, un ¡uego
una fatigada esperanza." (Historia de la eternidad, op. cit., p. 15. El sub0
rayado es mío.) Para nuestro autor "la eternidad es una imagen _hecha c~n
sustancia de tiempo" (!bid., p. 16), y es indiscutible que en esto tiene ~azon,
pues no hay lugar a refutar esa otra convicción borgiana d_e que el bem~o
es "misterio metafísico, natural, que debe preceder a la eternidad, que es hiJa
de los hombres'' (!bid.). En efecto, una cosa es tan cierta como la ?tra,
pues ya San Agustín, quince siglos antes, había dicho en las Conf~swnes
(libro XI): "¿El tiempo? Pues cuando me lo preguntan, no lo se; mas

cuando no me lo preguntan, ya lo sé". Es, pues, un misterio, algo de lo
que sólo cabe conjeturar, aunque, a diferencia de la eternidad, lo sentimos
constantemente, pues "duramos", es decir pasamos; en tanto que la eternidad la "concebimos", o sea que es hija de nuestro pensamiento.
Otro punto sobre el que se detiene la atención de Borges es el de la simultaneidad de los tres tiempos (pasado, presente, porvenir) en el caso de la
eternidad según Platón, San Ireneo y el nominalismo, y cita libremente a
Plotino -seguidor, como sabemos, de Platón-: "Los objetos del alma son
sucesivos, ahora Sócrates y después un caballo [ ... }; pero la Inteligencia Divina abarca juntamente todas las cosas. El pasado está en su presente, así
como también el porvenir [ ...] (Historia de la eternidad, op. cit., p. 18.)
Y añade: ''En una sola eternidad las cosas son suyas: esa eternidad que el
tiempo remeda al girar en tomo del alma, siempre desertor de un pasado,
siempre codicioso de un porvenir". (!bid., pp. 19-20.) Mas Borges no se
siente convencido ante esa mansa y multitudinaria realidad de los arquetipos
propuesta por Plotino a los hombres, sin duda, el "inmóvil y terrible museo
de los arquetipos platónicos" (!bid., p. 20). En la necesidad de escoger entre
materia y forma, el autor se decide por la primera: "Para nosotros, la última y firme realidad de las cosas es la materia -los electrones giratorios
que recorren distancias estelares en la soledad de los átomos [ . .. ]." (!bid.)
Nada, en consecuencia, para él de esa llevada y traída imagen de dos realidades, una la que graba y otra la grabada. Y, sin embargo, ¿ cómo negarse
a admitir que "los individuos y las cosas existen en cuanto participan de la
especie que los incluye, que es su realidad permanente?" (!bid., pp. 21-22.)
Pues no es fácil refutar esa venerable noción de las "formas" que sirven de
modelo a la multitudinaria individualidad: "Por ejemplo, la Mesidad, o
Mesa Inteligible que está en los cielos: arquetipo cuadrúpedo que persiguen,
condenados a ensueño y frustración, todos los ebanistas del mundo". (!bid.,
p. 23.)
Borges, por supuesto, no descuida el detalle de las varias dificultades con
las que tropezó Platón al construir su "mundo ideal". Cualquier estudiante
aprovechado de filosofía las recuerda fácilmente, pero no está de más que
dejemos ver cómo las presenta Borges:
"Ignoro si mi lector precisa argumentos para descreer de la doctrina platónica. Puedo suministrarle muchos: uno, la incompatible agregación de voces genéricas y de voces abstractas que cohabitan sans gene en la dotación
del mundo arquetipo; otro, la reserva de su inventor sobre el procedimiento
que usan las cosas para participar de las formas universales; otro, la conjetura de que esos mismos arquetipos asépticos adolecen de mezcla y de va-

397
396

�riedad. No son irresolubles: son tan confusos como las criaturas del tiempo[ ...]." (lbid., p. 24.)
Pasamos ahora a la segunda de las grandes concepciones de la eternidad
comentadas por Borges. Acude, en primer término, el libro XI de las Con!esiones de San Agustín, tesis cristiana que arranca del "misterio profesional
de la Trinidad" (Ibid., p. 26). A Ireneo, obispo de Lyon en el siglo II y
enérgico opositor del gnosticismo, debemos el comienzo de la misma. Para
entender por qué actuó como lo hizo, acudamos a este esquema de Borges:
"El Verbo es engendrado por el Padre, el Espíritu Santo es producido por
el Padre y el Verbo. Los gnósticos solían inferir de esas dos innegables operaciones que el Padre era anterior al Verbo, y los dos al Espíritu Santo. Esa
inferencia disolvía la Trinidad. Ireneo aclaró que el doble proceso -generación del Hijo por el Padre, emisión del Espíritu Santo por los dos- no
aconteció en el tiempo, sino que agota de una vez al pasado, el presente
y el porvenir. La aclaración prevaleció y ahora es dogma [ ... ]." (!bid.,
p. 27.)
Lo que ha dado que hacer esta famosa concepción de la eternidad al modo
cristiano, es algo cuyo conocimiento requiere de una infinita paciencia. "La
buena conexión y distinción de las tres hipótesis del Señor [dice Borges] es
un problema inverosímil ahora, y esa futilidad parece contaminar la respuesta [ ...]" (]bid.), aunque si ·la consideramos relacionada con el misterio
de la "redención" se hace mucho más explicable, pues así es como queda
Cristo a la altura del Padre:
"Entendemos que renunciar a la Trinidad -a la Dualidad, por lo menos-es hacer de Jesús un delegado ocasional del Señor, un incidente de la historia, no el auditor imperecedero, continuo, de nuestra devoción. Si el Hijo
no es también el Padre, la redención no es obra directa divina; si no es eterno, tampoco lo será el mcrificio de haberse denigrado a hombre y haber
muerto en la cruz[ ... ]." (]bid., p. 28.)
Y remata lo que se acaba de decir con este pensamiento:
"Generación eterna del Hijo, procesión eterna del Espíritu, es la soberbia
decisión de Ireneo; invent:ión de un acto sin tiempo, de un mutilado zeitloses
Zeitwort, que podemos tirar a venerar, pero no discutir [ ... ]." ( Ibid., p. 29.)
Mas hay que tener en cuenta la absoluta simultaneidad del primer instante del tiempo con el primero de la Creación, pues, de otra manera, habría que suponer una eternidad anterior a la Creación, con un Dios desocupado, especie de "primer motor inmóvil" aristotélico.

He ahí el quid de la cosa, aunque Borges se limita sólo a mencionarlo.
La eternidad griega nada tiene que ver con el tiempo desde el punto de vista
estricto de la Creación; pues -asevera Platón- el Demiurgo trabaja con lo
que ya existe, el Dios cristiano, en cambio, opera desde la Nada que es
simultánea con el Creador y con el acto de la Creación. Por eso mismo,
aunque Borges no penetra en su verdadero significado, la definición que da
Boecio de la eternidad: .A.eternitas est interminabilis vitae tota, simul, et
perfecta possesio ("La eternidad es la completa posesión entera, pedecta y
simultánea de una vida interminable") (De Consolatione, V), esta definición, repito, se hace teniendo en cuenta esa vida creada que, sin embargo,
puede hacerse tan eterna como la eternidad, gracias a la indudable relación
existente entre la eternidad de la que ha surgido el hombre y a la que regresa, para su bien o su mal, después del mundo. Dios es, entonces, la simultánea concurrencia de todo, porque la eternidad "cósmica" de los griegos
se transforma en esa otra de la mente divina, porque --como dice Borges"su eternidad registra de una vez (uno intelligendi actu) no solamente todos
los instantes de este repleto mundo sino los que tendrían lugar si el más evanescente de ellos cambiara -y los imposibles, también. Su eternidad combinatoria y puntual es mucho más copiosa que el universo". (Historia de la
eternidad, op. cit., p. 34.) Y concluye con estas palabras &lt;letras de las cuales
se percibe el dejo de ese fino humor borgiano:
"El universo requiere la eternidad. Los teólogos no ignoran que si la
atención del Señor se desviara un solo segundo de mi derecha mano que
escribe, ésta recaería en la nada, como si la fulminara un fuego sin luz. Por
eso afirman que la conservación de este mundo es una perpetua creación
y que los verbos conservar y crear, tan enemistados aquí, son sin6nimos en
el Cielo." (lbid., p. 35.)
Hemos pasado revista a dos formas diferentes de eternidad: "una, la plat6nico-plotiniana (el realismo basado en los arquetipos) ; otra, la que quiere
congregar en un segundo los detalles del universo" (Ibid.), es decir el nominalismo. Mientras la primera defiende la primacía del género, la segurn..la
reivindica. para sí la del individuo. Mas Borges admite que la eternidad
"arquetípica" permite soñar al menos con un mundo más estable y, por lo
mismo, menos desalentador. "Lo cierto [dice} es que la sucesión es una intolerable miseria y que los apetitos magnánimos codician todos los minutos
del tiempo y toda la variedad del espacio." (!bid., p. 37.) Y como si todo
el excursus efectuado a lo largo de esta "historia" hubiera de servirle para
reconciliarse con la esperanza de la eternidad, agrega:
Es sabido que la identidad personal reside en la memoria y que la anula-

399
398

�ción de esa facultad comporta la idiotez. Cabe pensar lo mismo del universo. Si una eternidad, sin un espejo delicado y secreto de lo que pasó por
las almas la historia universal es tiempo perdido, y en ella nuestra historia
personal '.__la cual nos afantasma incómodamente. No basta con. el disco
gramofónico de Berliner o con el perspicuo _cinematógrafo,, mer~ ~enes
de imágenes, ídolos de otros ídolos. La eterrudad es una mas copiosa mvención. Es verdad que no es concebible, pero el humilde tiempo sucesivo lo es.
Negar la eternidad, suponer la vasta aniquilación de los años cargados de
ciudades, de ríos y de júbilos, no es menos increíble que imaginar su total
salvamento. (Ibid.)
Sí, en efecto, Borges avanza hacia esa reconciliación al cerrar este ensayo.
Veámoslo, para también terminar nosotros:
"[ ...] El hombre enternecido y desterrado que rememora JJ?sibi~dades
felices, las ve sub specie aeternitatis, con olvido total de que la ejecución de
una de ellas excluía o postergaba las otras. En la pasión, el recuerdo se inclina a lo intemporal. Congregamos las dichas de un pasado en una sola
imagen; los ponientes diversamente rojos que miro cada tarde, ser~ en el
recuerdo un solo poniente. Con la previsión pasa igual: las más mcompatibles esperanzas pueden convivir sin estorbo. Dicho sea con otras palabras:
el estilo del deseo es la eternidad [ ... ]." ( ]bid., p. 38.)
A Borges, controversia! y paradójico, frecuentador consuetudinario del
"misterio" y dotado de ese humor venido de la convicción de ~ue nada_ hay
sin el contrario que nivela y corrige; Jorge Luis Borges, repito, se siente
igualmente atraído por la filosofía, ese arte de la resp~esta siemp~e buscada
y siempre diferida. Sabemos, por ejemplo, que se piensa con ideas, ~ero
a lo largo del tiempo transcurrido desde Platón a nuestros ~ías, seguim?s
sin saber qué es ese duendecillo que teje la tela del pensamiento: ¿:stan
"dentro" 0 "fuera" de nosotros? Y su origen, ¿ cuál puede ser? De igual
manera sucede con el movimiento, uno de los fenómenos más familiares al
hombre. Mas si remontamos toda la espesa maraña de teorías, hipótesis, leyes, experimentos, etc., a los que se pretende reducir dicho fenómeno, llegamos a la conclusión de que no sabemos si, en realidad, las cosa~ se mue".'~n
no. Cuestión de la cual se apropian los griegos, con su habitual pas10n
0
dialéctica, con el único resultado seguro e indiscutible de agruparse en dos
bandos a favor y en contra, respectivamente, del movimiento. Y Borges,
apasio~ado de la contradicción, se siente atraído por la del susodicho .fenómeno y welve sus ojos a la ya venerable cuestión parmenídea de la imposibilidad de afirmar la existencia del movimiento. Por lo mismo, en La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga replantea, una vez más, la consabida

400

disputa acerca del movimiento. Mas para entrar en la participación de
Borges en tan delicado asunto, bueno será que ~amos un breve preámbulo
1
acerca del mismo.
El panorama de la filosofía griega se divide en el siglo VI a. de C. en dos
grandes criterios, uno de los cuales reconoce como jefe a Perménides de Elea,
mientras que el otro alínea junto a Heráclito de Efeso, llamado a veces el
Oscuro a causa de su cegadora claridad. Pues bien, mientras Parménides
niega la posibilidad del movimiento, Heráclito sostiene lo contrario, o sea
que sólo hay movimiento. Según su opositor, la realidad es eterna por ser
increada, imperecedera, inmutable, indivisible e inmóvil. Ahora bien, movimiento no quería decir en Grecia solamente el cambio de lugar, sino, además, cualquier alteración (cambio) experimentada por las cosas. Si la realidad es como lo predica Parménides, el movimiento es completamente imposible, ya sea en sentido espacial, ya lo sea como alteración o desplazamiento
de un modo de ser a otro, etc. En consecuencia, como dice Parménides, "el
ser, es; el no ser, no es". De manera que ni siquiera se puede pensar en lo
inmóvil como la total carencia de movimiento. Y en cuanto a Heráclito,
éste sostiene que la realidad es cambio continuo, de tal modo incesante, que
no hay inmovilidad alguna. Mas si se piensa en la intransigente posición respectiva de un filósofo y el otro, pronto se advierte que hay cierta conciliación
entre ambas tesis, porque un movimiento total y permanente podría muy
bien equivaler a un idéntico reposo, ya que si todo se mueve, ¿ cómo advertir que algo se mueve? Mas sigamos adelante con la cuestión que nos ocupa,
que de Parménides pasa a su discípulo Zenón, quien la sostiene y defiende
aún más radicalmente. Pero antes hemos de hacer una advertencia sobre
la cual volveremos más adelante, y es que si Parménides y Zenón pueden sostener tal cosa es porque todo ello tiene lugar en el ámbito del pensamiento,
donde preside la inmovilidad, pues el movimiento es un hecho del que no
cabe dudar. Pero como "movimiento" significaba a la vez cambio cualitativo, es decir de naturaleza o de modo de ser, para encontrar algo subsistente detrás de lo cambiante se imponía "inferirlo", o sea "pensarlo", pues
los sentidos son incapaces de trascender las variaciones en que consiste el
movimiento, sea cual sea. La hazaña parmenídea consiste, entonces, no en
encontrarse con el mundo inmediato que se nos viene encima constantemente, sino en buscar otro que pueda imaginarse como el verdadero. Ahora
bien, si tras todo lo que cambia hay -debe haber- algo que sea inmutable
e inmóvil, de ahí se concluye que la verdadera realidad es esa increada,
imperecedera, inmutable e inmóvil. Y de esta tranquilizadora suposición se
ha servido el alma occidental hasta nuestros días. ¿Acaso puede ser móvil

401
bumanitas.-26

�y cambiante la ley que explica éste o aquel fenómeno? He ahí la decisiva
consecuencia del pensamiento de Pannénides.
Mas Zen6n, quien, como su compañero Meliso, parece haber sido uno de
esos "niños terribles" que no faltan en ninguna cultura, se atreve a nada
menos que a trasladar al mundo fenoménico del espacio y el tiempo el es•
quema ontol6gico-metafísico de su maestro, con la consecuencia de que dicha
duplicidad se convierte, como no podía menos de ser, en una paradoja, fa.
lacia o aporía, que de estas tres maneras es posible llamarla. Cuestión que,
en principio, podría plantearse en estos términos: ¿Está todo detenido, a pre•
sado, en la inmovilidad inagotable de lo eterno, aunque en apariencia todo
se mueve? ¿Será posible que el tiempo descan,e en la eternidad? Pues bien,
Zen6n da otro paso con respecto a su maestro y afirma que el tiempo no
existe y, en consecuencia, el movimiento tampoco. Y como se trata ahora
de probarlo en la misma realidad, donde tiempo y movimiento se dan cita,
él se dispone a refutarlo apelando precisamente al tiempo y al movimiento.
Atraído por el "misterio" de esta aporía o paradoja Borges comienza por
llamar joya a la paradoja de Aquiles y la tortuga, "tan indiferente a las decisivas refutaciones que desde más de veintitrés siglos la derogan, que ya
podemos saludarla inmortal" (Discusi6n, "Emecé", 1970, p. 113). Es joya,
porque, en efecto, reúne todos los atributos de ésta, de los cuales, entre otros
que cita Borges, los más destacables son la pequeñez y la perdurabilidad. En
realidad, la mencionada paradoja no puede ser más breve y esquemática:
Aquiles (símbolo de rapidez; aquel a quien llama Homero "el de los pies
alados") entabla una carrera con la tortuga (símbolo de morosidad), dándole -digamos- diez metros de ventaja. Pero aqu\ viene el problema -según
Zen6n-: Aquiles corre diez metros y la tortuga corre uno; Aquiles corre un
metro, la tortuga corre un decímetro; Aquiles corre un decímetro y la tor•
tuga corre un centímetro; Aquiles corre un centímetro, la tortuga un milímetro; Aquiles un milimetro, la tortuga un décimo de milímetro, y asl hasta
el infinito. El veloz corredor jamás da alcance a la tortuga. Ahora bien,
nadie ha resuelto hasta ahora el problema cuyo fondo consiste en que, puesto
que nada se mueve, lo que consideramos "movimiento" de algo o de alguien es sólo infinita subdivisión del puesto o lugar donde se halla situado.
( Prescindo ahora de los autores a quienes recurre Borges, lista que pudiera
aumentarse fácilmente si así lo desearnos.) Pero no es cierto, como dice Bor•
ges siguiendo en esto a Stuart Mill, "que atravesar ese espacio infinito requiere un tiempo infinitamente divisible, pero no infinito" ( !bid., p. 115),
porque no se comprende que si el tiempo -o lo que sea- es susceptible
de devisi6n hasta el infinito, no sea él mismo infinito. Pues de no serlo,
entonces la subdivisión, o no requiere tiempo, o éste no es susceptible de ser

infinito·, pero ¿ como
,
se puede afirmar esto últim ? M
.
resulta la conclusión a la ue lle
. o. " enos comprensible
Aquiles será inf ·to és q
ga Borges, al decir: el trayecto del héroe
101
Y te correrá para siemp
nuará antes de doce metros
.
re, pero su derrotero se extesegundos". (lb1"d) p
b" , ytalsu eterrudad no verá la terminación de doce
.
ues ,en
cosa es
"bl .
términos de comparación un~ el d I
e SI nos movemos entre dos
y otro el del héroe en el 'mundo re:! ~mies_ ;n elbdmundo ideal (pensado)
espacio es infinita, Aquiles jamás se. mo :r~ ; s~ ~isi6n de tiempo y de
sólo en el campo del pensamiento- . v
e on e está -cosa posible
po ni espacio son inf .t
, nuentras en el plano de lo real ni tiemllli os, porque están ocupad
a1·
tortuga, etc.) que se mueven El
. .
os por re idades (hombre,
.
.
movuruento tal vez es la bd" . "6
espacio, mas no necesariamente hasta I . f .
su lVlSI n del
desahogo un tanto líri"
d
e m rmto, por lo que sólo como un
co pue e aceptar,e eso
di Bo
pre~picios eslabonados [es decir la subdivisi6nq: ce
rges de que "esos
pacio y con mayor vértigo el f
.
cesante] corrompen el es-ci6n de la inm vilid d
I "'':1po vivo, en su doble deseperada persecu0
a Y e éxtas1S" (!bid.).

!'°"

Pero es claro que, en la práctica
Bergson en su tesis claram t
, no ocurre tal cosa, como lo ha demostrado
superficial de la misma) e;a:.. (a~7~; ~rgfes la desdeña tras un examen
la f
. .
e , oso o rancés la dificultad a
. d
por
amosa paradop consiste en atribuir "al
. .
I
pare¡a a
misma del e a ·
.
movlilllento a divisibilidad
sp cio que recurre, olvidando que puede d" "d"
b"
.
pero no un acto" (Essai sur le d
, . , .
iv1 ll'Se ien un objeto,
Félix Alean"
.
s onnees inmedtates de la conscience, "Libraire
a Borges.
1,:36, p. 73). _Observación certera e incontestable, pese

Die:=.
O

~~n

cio, pero niega que Jo
ti::~:. q~;=u~!~i~:::}i~~~e el espaMas sucede que no se trata del tiem
.
d I
.. ,
, p. 117.)
contra de lo ue afirm
po, ~mo e movuruento. Además, en
ti
q
a Borges, el espacio de Bergson es una función del
empo, nace de éste. Como lo ha señalado ést
b.
.
derar el movimiento
•
.
e muy ten, solemos cons1-&lt;¡ue siempre bene lugar en el es ·
.
constituido por las ·
vilid d d
pac,o- como SI estuviese
el movimiento
mn;o
a es e esos puntos de la trayectoria que sigue
, que es o que sucede en el caso de la parado]· a de A ·¡
qm es y
1a tortuga.
"Zen6n quiere que me desplace desde .1
ese otro ocupado r la t
.
punto en que me encuentro a
,e sitúa etc H
I trtuga, después, desde éste al siguiente donde ella
de otra, ~ e e l 1ª orma en que él me hace correr. Pero yo procedo
ra, pues o que hago es dar el primer
I
y así sucesivamente. al final tra .
paso, uego el segundo,
·
,
s cierto número de
bo
canzar a la tortuga D
pasos, aca
por alsibles y mi reco .
e ¡"'te modo he efectuado una serie de actos indivim o es a sene de esos actos' por lo que se compone de

i;:;:,

d

403

402

�tantas partes como pasos he dado." (La pensie et le mouvant, "Libraire Félix Alean", Paris, 1934, p. 182.)

Así hablaría, sin dudas, el mítico héroe, porque el razonamiento de Zenón
coincide con el de la vida práctica, pues como entre dos posiciones de un
movimiento hay un pasaje que permite franquear ese intervalo, tendemos a
establecer más y más subdivisiones en el mismo pasaje, porque no comprendemos que se pueda pasar de una posición a otra sin el concurso de puntos
intermedios. Todo, como vemos, por la razón de haber sustituido el movi-

LA "MORADA VITAL" Y LO HISTORIABLE EN
LA OBRA DE AMÉRICO CASTRO

miento por su trayectoria.
Concluye Borges diciendo: "Zenón es incontestable, salvo que confesamos
la idealidad del espacio y del tiempo" . (Discusi6n, op. cit., p. 120.) Por mi
parte, voy a permitirme esta observación: si la paradoja logra sostenerse

JosÉ L.

GóMEZ-MARTÍNEZ

Dept. of Romance Languages
The U niversity of Georgia
Athens, Georgia 30602.

en sí misma, pese a cuantas refutaciones se le han hecho, es porque se mue•

ve en el plano ideal. La idealidad es la que hace posible la admirable aventura
dialéctica del discipulo de Parménides, porque el espacio y el tiempo son
capaces de una infinita división siempre que se les "piense", en cuyo caso

podemos hacer con ambos lo que se nos antoje. Pero el movimiento, que
es inevitable conjunción de espacio y tiempo, no admite subdivisión alguna: es
simplemente un ir "desde aquí hasta allí", a lo largo del espacio y en el ~empo.
Se dirá que toda dimensión es siempre relativa, de manera que los diez metros interpuestos entre la tortuga y Aquiles bien puede ser el agregado de
un inagotable número de partes. Pero en el mundo real no es así'. aunqu_e
"teóricamente" pueda y hasta deba ser. Pues un metro, o cualqmer equivalente suyo, es y sólo puede ser un metro. Porque el mundo espacio-te';'poral
es de magnitudes discontinuas, por tanto, finitas. Como vemos, también en

lo que de "eternidad" se esconde en la sutil argumentación del discipulo de
Parménides halla Borges un atrayente motivo de reflexión. Con su humor
habitual, concluye diciendo: "¿Tocar a nuestro concepto del universo, por
ese pedacito de tiniebla griega[ ... ]?". (!bid.)

LA BÚSQUEDA

sistemática del "señor español" que había de caracterizar a )os

hombres del 98 y a las generaciones subsiguientes, entró en una fase decisiva
con la publicación, en 1948, de España en su historia de Américo Castro.
Sus originales teorías fueron a la vez aplaudidas y tenazmente criticadas.
La c~ncepción historiográfica de Castro, cuyos principios teóricos provienen
de Dilthey,'
enfre~tó, ~n sus comienzos, con la oposición general de los
h1Stona~ores. Ello dio ongen a una polémica, la más incitante y por sus
proporc10nes la más notable del siglo XX hispánico, que si bien polarizó
~uch~s de l"..s investigaciones, enriqueció de tal modo la comprensión de la
h1Stona espanola, que en la actualidad parecería absurda una historia de
España que no tomara en consideración algunos de los postulados enunciados
por Américo Castro.

:e

l. Los supuestos te6ricos

El edificio de su concepción historiográfica se asienta fundamentalmente
en dos aspectos básicos : la determinación de lo ''historiable" y de la "morada
1

Véase a este prop6$ito mi estudio, "Dilthey en la obra de Américo Castro"
Abside, 37 (1973): 461-471.
'
2
La crítica más contundente fue la llevada a cabo por Claudio SánchezMAlbomoz
en su monumental obra, España, un enigma hist6rico, 2 vols. (Buenos Aires: Editorial
Sudamericana, 1956). Véase sobre el particular mi estudio, "Américo Castro y Sánchez~
Albornoz: Dos posiciones ante el origen de los españoles, "Nueva Revista de Filología

Hispánica, 21 (1972): 301-320.

404

405

�vital". Américo Castro reaccionó desde un comienzo contra las historias tradicionales, contra el deseo desmesurado de objetividad que las hacía meras
narraciones de sucesos, más o menos importantes, dispuestos en cierto orden
cronológico, ya que para él, "la ingenua urgencia de narrar o averiguar sin
más, lo que pasó, hace olvidar a veces la auténtica realidad de los hechos
y de las obras de la historia humana, una realidad sólo historiable cuando
es puesta en correlación con la estructura humana en que existe, y con los
valores en los cuales se hace significante".' De ahi que no todo lo sucedido
y hecho por la humanidad sea digno de ser historiado. Castro agrupa el
pasado en tres categorías: lo cronicable, lo narrable y lo historiable, que él
mismo nos define como sigue:

a) El nivel más bajo corresponde a los grupos llamados primitivos:
son vias muertas de lo humano, marcan el paso indefinidamente. Una
descripción de cómo existen basta para expresar la realidad de su vivir;
sus comportamientos son fácilmente referibles a sus motivaciones: fisiol6gicas, psíquicas, econ6micas. Sus acciones duran por su reiteración.•

b) Por encima de lo que llamo espacio vital describible, aparece la
vida de tipo narrable. La de ciertos pueblos -total, o parcialmente,
o a trechos- es tema para la narración y nada más. . . Cabe dentro
de la vida narrable mucho de lo denominado hoy progreso y civilización ... A este tipo de vida le aplicaría el calificativo de "importante",
y su forma expresiva seria la crónica o la "eventografia", no la historiografía" propiamente dicha (Dos ensayos, pp. 23-24).
c) · Lo historiable, sea fenómeno individual o colectivo, expresa vida
total que se afirma como vida abierta y problemática -sea como conciencia de estar existiendo, sea como respuesta clara y pensada a problemas que el existir plantea (Dos ensayos, p. 25).

De estas

categorías del pasado, sólo la más elemental, "lo describible",
por formar ya parte -si no en nombre sí en la práctica- de los estudios
históricos, fue aceptada sin crítica. La distinción, sin embargo, entre "lo
narrable" y "lo historiable" es más vaga, y sólo podremos llegar a ella a
través de una comprensión de los métodos empleados por Américo Castro,
para quien "la especial y suprema forma de vida humana -historiable a
la vez que narrable--- no cabe en los limites de la crónica. Los aconteci1

tres

CAsn.o, Américo,

11

La tarea de historiar", Cuadernos del Congreso, 4 (1954),

21.
• CAsno1 Américo. Dos ensayos: l. Descripci6n, narraci6n, historiografía.
Discrepancias y mal entender (México: PoITÚa, 1956), p. 23.

2.

mientos en las vidas dignas de historia, aparte de que en sí mismos sean
importantes, resaltan en ellas como condición o fondo de la creación propiamente historiable" (Dos ensayos, p. 26).
Ahora bien, los conceptos "especial y suprema forma de vida" y "vidas
dignas de historia" sólo pueden ser captados en su estrecha relación con el
lugar y la época en que tuvieron lugar. Castro ya nos indica que "los hechos humanos necesitan ser referidos a la vida en donde acontecen y existen.
Esa vida es, a su vez, algo, concreto y especificado, que se destaca sobre el
fondo genérico y universal de lo humano".• Por ello la "primera obligación
del historiador es intuir y tener presente el área interior en donde la historia
acontece" (!bid., p. 22). O con otras palabras: "La realidad de 'lo histórico'
consiste en un 'estar en algo' eso que empieza por ser. Al cen' dónde 'está'
lo histórico de la vida humana lo llamo 'morada vital'" (Ibid., p. 21). Es
aquí donde Américo Castro se aparta de las concepciones historiográficas
tradicionales, pues según él "la historia descansa sobre saberes de experiencia, empíricos, cuya dimensión más importante -su valiosidad- es inde•
mostrable, aunque sí intuible".' y por ello "la historiografía no puede cobijarse bajo una ciencia que Je sirva de cúpula, rica de conceptos fijos y
unívocos, al menos cuando se aspira a hacer ver el pasado como una estruc•
tura y en una perspectiva de valor".' Reflexiones que le llevan a concluir
que el historiador "ha de habérselas con objetos expresivos del vivir de otros
hombres, y ha de participar, en alguna forma, del movimiento vital de
quienes lucharon, creyeron, pensaron, sintieron y crearon, ya que actividades
de esa clase se dan dentro de la experiencia personal de cada uno".' Lo que
Castro nos ·está diciendo es que "historiar requiere entrar en la conciencia
del vivir de otros a través de la conciencia del historiador, es decir, sirviéndose de su vivencia del vivir de otros".•

Las alas de la intuición en la obra de Castro, sin embargo, se neutralizan
al encontrarse ésta encerrada en la jaula de la "morada vital" que la condiciona y, en cierto modo, determina: "Todo ser humano se nos aparece
viviendo, en cuanto hombre, en y desde una vividura. ll.sta se hace presente
en un modo y en un curso de vida, condicionados. . . por ciertas tendencias
• CAsn.o, Américo, "La tarea de historiar", p. 21.
• CAsno, Américo, La realidad hist6rica de España, 4a. ed. (México: Porrúa,
1971), p. 108.
' CAsno, Américo, "Ser y valer: dos dimensiones del pasado historiable", Cuadernos del Con¡¡reso, 24 (1957), 3.
• lbid.
' CASTRO, Américo, Dos ensayo.s, p. 34.

4-07
406

�posibilitantes y por ciertas tendencias excluyentes, es decir, por un cierto
modo de hacer y de no hacer, por acciones y por omisiones" .io Por ello él
mismo nos previene de que "no cabe hablar plenamente de historia cuando
falta la referencia a una 'morada' interior (vital) en dónde situar los fragmentos inconexos de realidad humana". 11 Con lo que se deduce que la realidad de "lo histórico" está precisamente en la conexión que existe entre
los hechos y las vivencias humanas que los motivaron, sólo relacionables a
través de una umorada vital". Veamos lo que dicho término significa p:ua
su autor:
Parto de la conv,ccion de haberse formado el pueblo español y de

haber surgido a la vida historiable en enlace con situaciones casi siempre
muy apretadas y desapacibles. Tuve así que construir una figura historiable en la cual cupiesen tanto los desarrollos valiosos como los opuestos
a ellos. He tomado como centro y agente de esta historia el taller de
vida en que la españolidad fue fraguándose, y no parciales rasgos psico-

l6gicos, siempre genéricos e inconexos; no he pensado tampoco en que
las circunstancias exteriores fueran algo aislable del curso mismo de la
vida, como si ésta fuese una realidad ya previamente dada sobre la cual
cayeran causas o motivos. La vida historiable consiste en un curso o

proceso interior" dentro del cual las motivaciones exteriores adquieren
forma y realidad; es decirJ se convierten en hechos y acontecimientos
dotados de sentido. Estos últimos dibujan la peculiar fisonomía de un
pueblo, y hacen patente el "dentro" de su vida, nunca igual al de otras
comunidades humanas. Mas este "dentro" no es una realidad estática
y acabada, _análoga a la sustancia clásica; es una realidad dinámica.
análoga a una función oJ como indicaré luego, a una invariante. Pero
el término "dentron es ambiguo: puede desi.gnar "el hecho de" vivir
ante un cierto horizonte de posibilidades y de obstáculos (Intimas y exteriores), y entonces lo llamaré "morada de la vida"; o puede referirse
"al modo como" los hombres manejan su vida dentro de esta morada;
toman conciencia de existir en ella, y entonces lo llamo ªvividura" . Esta
sería el modo "vivencia[", el aspecto consciente del funcionar subconsciente de la "morada". 12

rada vital". Una comparación con aquellos pensadores que trataron el particular, nos servirá para mejor delimitar y concretar la posición de Américo
Castro. El concepto de la "morada vital" nace por la necesidad de considerar al hombre no como un ser individual, sino como un miembro de
la sociedad en que vive. Un paralelo a este principio había sido ya establecido por Dilthey, para quien, nos señala Holborn, "The individual is a
member of society; by its civilization he is moulded, white most of his
actions and reactions are determined by social habits and values"." Dilthey,
sin embargo, no se detiene ahí. Si la sociedad determina en cierto modo
a los individuos, éstos son los que la forman. Por ello puede concluir que
la nación es capaz de ilimitadas posibilidades. Por otra parte, cada generación olvida las experiencias de las anteriores. Castro, que arranca de Dilthey,
al meditar sobre la historia de España, llega a la conclusión de que la morada
vital limita de algún modo las posibilidades de la nación. Al mismo tiempo
se ve forzado a reconocer cierta continuidad entre las sucesivas generaciones:
"Dilthey, que ha hecho posible nuestra idea de la historia, nos cierra ahora
el camino que lleva a su intelección. Cada generación 'olvidará las experiencias de las anteriores'; la historia de un pueblo sería entonces una super~
posición de segmentos humanos horizontales, unidos no sabemos cómo; o, tal
vez, por la continuidad de la 'cultura'. Más aún así seguiría en pie el
problema: qué es lo que hace que llamemos 'alemanas' a las generaciones
del siglo XII y a las del siglo XX"."
A pesar de su oposición a las conclusiones de Dilthey, la vida para Castro
es dinamismo: "Me interesa la vida como movimiento, curso y dirección,
como algo variable, conjugado con una 'invariante' que haga captable lo
que persiste a lo largo de las mutaciones temporales; 'invariante', porque
de otro modo no podriamos llamar 'francés' al parisiense del siglo XI y al
de hoy"." Tanto en su oposición a Dilthey como en la creencia en una
"invariante" que enlace las distintas épocas de un pueblo, Américo Castro
se acerca a la escuela de Menéndez Pida!. Claudia Sánchez-Albornoz, cuyo
concepto de la "contextura vital" es tan similar al de la "morada vital"
de Castro, señala igualmente: "Dilthey cree que los pueblos son capaces de
ilimitadas posibilidades, y lo son en verdad en el perpetuo avanzar del tiempo.
Pero, como apunté hace casi diez años, creo ahora -y Castro me acoro-

La creación más original de Castro es, sin duda, ésta expresada en la "mo•
is HoLBORN,

Hajo, 'C-Wilhelm Dilthey and the Critique of Historical Reason", /ournal

o/ the History o/ Ideas, 11 (1950), p. 110.
Américo, Ensayo de Historiología . Analogías y diferencias entre hispanos
)' musulmanes (New York: Feger, 1950), p. 10.
u CAsTRo, Américo, ºLa tarea de historiar'', pp. 21-22.
12 CASTRO, Américo, La realidad hist6ri,a de España, pp. 109-110.
19

408

CASTRO,

14
' CASTRO, Américo, "El enfoque histórico y la no hispanidad de los visigodos" 1
Nueva Revista de Filología Hispánica, 3 (1949), p. 227. Má.s información sobre
el particular encontrará el lector en mi estudio "Dilthey en la obra de Américo Castro".
11
CASTRO, Américo, La realidad hist6rica de España, p. 110.

409

�paña hoy en la creencia- que ante toda nueva volici6n hist6rica las comunidades nacionales no pueden elegir sino uno de los varios caminos que su
estilo de vida presenta a su libre decisi6n".18
Tanto Castro como Sánchez-Albomoz consideran al hombre parte integrante de la sociedad. tsta moderará y limitará, en cierto modo, las posibilidades de aquél. De ahí la necesidad de una unidad que considere al
hombre "dentro" de la sociedad, viviendo "en" la sociedad. La "morada
vital" o "contextura vital" sería la respuesta ideal. Una vez establecida la
necesidad, ambos historiadores discrepan en cuanto a su origen y aproximaci6n filosófica. Américo Castro nos señala que a "este respecto merece recordarse lo dicho por Oswald Spengler, en cuya obra (1918-1922) sigue
habiendo aciertos parciales . . . He aqui dos de esos aciertos: 'Las razas de
Occidente no son las creadoras de las grandes naciones, sino su consecuencia ... Hacia el año 1000, los hombres más importantes se sienten ya dondequiera alemanes, italianos, españoles o franceses. Seis generaciones antes,
sus abuelos se sentian, en lo profundo de sus almas, francos, longobardos o
visigodos'." 17 Castro también considerará el origen de los españoles cchacia
el año 1000". Rechaza, no obstante, la concepci6n determinista de Spengler,
quien, en palabras de Maravall, "ve la Historia como la pululaci6n inconexa
de una variedad de unidades aisladas a las que llama culturas. . . pero
Spengler supone, incluso, que nacen sin necesidad de semilla que transmita
la vida de unos individuos a otros. Las culturas de Spengler, hacia dentro,
no son más que 'grupos de afinidades morfológicas', y hacia afuera, sistemas
tan cerrados que nada se hereda de unos a otros" .18 Castro rechaza igualmente la imagen biol6gica que Spengler da a la historia de una civilización,
según la cual cada cultura posee sus propias posibilidades de expansión, que
germinan, maduran, se marchitan y no reviven jamás.
El sistema rigido que nos proporciona la imagen biológica de Spengler
hubiera predestinado un fin cierto y determinable a la morada vital. Castro,
al igual que Toynbce, rechaza este determinismo positivista y considera que
si bien la morada vital de lo que 11amamos hoy español puede 1legar a desaparecer, no es algo que tenga necesariamente que suceder. Es ésta, en definitiva, la diferencia más notable entre la "morada vital" y la "contextura
SÁNCBEZ•ALBORNDZ, Claudio, España, un enigma histórico! 2 vols., 3a. ed.
(Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1971), t. !, p. 56.
1' CASTRO, Américo, Los españoles, cómo llegaron a serlo (Madrid: Taurus, 1965),
p. 151.
11 MAJt.AVALL, José Antonio, Teorla del saber histórico, 3a. ed. (Madrid: Revista
de Occidente, 1967), pp. 260-261.

vital". Para Sánchez-Albornoz existe una continuidad esencial a través del
tiempo, que permite, a pesar de las obvias diferencias entre los iberos y los
españoles del siglo XX, trazar una línea de uni6n entre las sucesivas contexturas vitales. Por otra parte, si bien Castro y Toynbee coinciden en el establecer un principio concreto a la morada vital, y librar a ésta del carácter
determinista que le proporciona Spengler, la obra de Castro supone una de
las reacciones más formidables contra el autor de A Study of History. Recordemos aquellas palabras de Toynbee en su ensayo "My view of History",
donde afirma: "One of my own cardinal points was that the smallest intelligible fields of historical study were whole societies and not arbitrarily insulated
fragments of them like the nation-states of the modero West" ." Américo
Castro es de la opinión de "que el curso de la vida española ha sido muy
diferente de la del resto de los pueblos europeos".'°
Marce! Bataillon, en cierto modo coincidiendo con Toynbee, opone a la
obra de Castro su concepción de la "historia horizontal", o la historia de

una época de una civilización: "Cette histoire d'époque étant &lt;lite horizontale.
il faut appeler verticale votre histoire a vous, qui traverse de nombreaux
étages de siecles pour ressaisir dans son unité l'histoire hispanique"." De
ahí que la historia horizontal de Batai11on lo sea también de Europa, o
con más precisi6n de la cristiandad occidental, mientras que la historia vertical de Castro lo es solamente de España. La diferencia entre ambos métodos de aproximación a la realidad histórica 11eva implícito, como ya se
indicó, algo más, que oportunamente destaca Batai1lon: "Votre these, tres
forte, est que l'histoire hispanique ne peut s'inclure sans plus dans l'histoire
de l'Occident". ( [bid., p. 9.) Afirmación que le parece inadmisible: "Mais
je ne suis gu,:re disposé a croire que l'histoire 'verticale' puissc arriver a
définir des structures nationales formulables de maniere univoque et simple".
([bid., p. 11.) Con e11o Bataillon no pretende, de ningún modo, negar el
valor de la historia vertical, sino hacer notar la íntima relación entre ésta
y la historia horizontal. Relaci6n que desarro11aría después más ampliamente Sánchez-Albomoz al comentar la obra de Castro, para finalizar afirmando: "La historia vertical de cualquier comunidad vital o cultural sólo
es concebible en permanente conexi6n con la historia horizontal de las co-

11

410

u ToYNBEE, Arnold J.J Civilizaticm on Trial (New York: Oxford Univenity Press,
1948), p. 9.
• CASTRO, Américo, Dos ensayos, pp. 48-49.
• BATAILLoN, Marce!, "L'Espagne religieuse dans son histoire", Bulletin Hirpanique,
52 (1950), p. 7.

411

�munidades culturales y vitales de que ha ido formando parte activa al correr
de los tiempos"."
La historia horizontal, precisamente por ser historia de época, posee un
carácter más objetivo que la historia vertical. Bataillon, no obstante, reconoce que, en definitiva, toda historia es una interpretaci6n personal: "fai
pris de plus en plus conscience que roa vision de ce passé était commandée
23
par 'notre' présent et par 'ma' position dans ce présent". Por ello señala
que en ningún momento "je n'entends pas disqualifier par ces considérations
votre histoire verticale et nationale, au nom d'une objectivité impossible".
(Ibi.d., p. 13.) A lo que Bataillon se opone es a la interpretaci6n de la
historia a través de nuestra experiencia vital. Esto que Bataillon pretende
reprochar es, no obstante, según Castro, una primera etapa necesaria a
todo historiador, puesto que éste "ha de habérselas con objetos expresivos
del movimiento vital de quienes lucharon, creyeron, pemaron, sintieron y
crearon, ya que actividades de esa clase se dan dentro de la experiencia
personal de cada uno".H La historia así concebida se hace muy personal
y corre el peligro de perder la perspectiva de la época en consideraci6n,
al mismo tiempo que gana en valores actuales. Así cuando Bataillon nos
indica: "Nous sommcs logés a la meme enseigne, que nous fassions de l'bistoire
verticale ou horizontale, nationale ou générale. Nous travaillons selon notre
temps et pour notre temps. Et refuser de voir le passé avec les lunettes
de notre temps, n'est-ce pas accepter inconsciemment de la voir avec celles
de nos peres ou de nos grands-peres?".25 Lo que nos está proponiendo e.e;
una historia de una época desde la época, mientras que el resultado de la
posici6n de Castro sería una interpretaci6n d~ la historia a través de los
valores vigentes en la actualidad: "La historia auténtica de un pueblo, lo
que en su vida haya de 'historiable', ha de construirse desde un presente
,. SÁNCHEZ-ALBORNOZ, Claudio, España, un enif111a hist6rico, t. I, p. 35.
,. BATAILLON, Marce!, "L'Espagne religicuse", p. 13.
" CASTRO, Américo, "Ser y valer", p. 3.
• BATAILLON, Marce!, "L'Espagne religieuse", p. 14. Estas diferencias no impiden
que Bataillon acepte el concepto de "morada vital" como una creación fecunda:
"Castro aspire ainsi l définir quelque chose de plus réel que la fuyant 'Volksgeist',
cctte vague constante raciale ou cette vague conscience collective. Pour qui suit le
progrcs de sa pensée depuis six ou sept ans, il est émouvant de le voir renouveler
son vocabulaire pour dépasscr la "vivencia' déja banalisée en espagnol comme décalque
de 'l'Erlebnis' de Dilthey. Employant 'vividura' pour ~voquer une roodalité définie
d'expérience vécue, il a appelé demeures vitales, 'moradas vitales', ces formes hospitaliues
de pensée et de sentiment que l'homme hérite et qu'il habite comme sa langue maternelle". Reseña de "Le Sultan Saladin et les littératures romanes", de Américo Castro,
Revue de Liltíratur, Comparé, 29 (1955), p. 272.

retrospectivo, porque sólo así se revelan la trascendencia y la valía de lo que
el tiempo no se llev6, y también de lo que meramente servía para hacer
perceptible el curso temporal de los días y las noches"."
En resumen: Américo Castro nos proporciona, por primera vez, un método
capaz de concretar y establecer la realidad histórica de un pueblo. Su concepción de la "morada vital" se diferencia básicamente de la "contextura
vital" de Sánchez-Albomoz en el poseer un principio concreto hacia el año
1000; pues para Castro s6lo entonces el español adquiere conciencia de serlo,
ya que ser español y habitante de la Península Ibérica son dos cosas distintas.
Contra el pensamiento de Dilthey, cree que un pueblo no es capaz de posibilidades ilimitadas, y que lejos de olvidar cada generaci6n las experiencias
de la anterior, existe una "invariante" en la evolución de la "morada vital"
que hace a los habitantes del siglo XX ser tan españoles como a los del siglo
XII. Se aparta de Spengler en lo referente al carácter determinista que éste
daba a la historia, ya que, según Castro, la "morada vital" no tiene necesariamente que desaparecer. En oposici6n a Toynbee y Bataillon, cree que sólo
la historia nacional puede llegar a establecer la verdadera realidad histórica
de un pueblo. Para la determinaci6n de la "morada vital" emplea un mé21
todo, nos dice Gaos, que responde a "una filosofía existencial" . Gilman
nos describe del siguiente modo el proceso que sigue Castro en el historiar:
"He doesn't begin with observation of facts but with what is called 'intuition'
and what used to be called 'appreciation'. Or to use an even older and
21
truer word about man's relation to values, Castro '!oves' before he observes" .

11. Algunas reflexiones en tomo a la
"morada vital española"

Se considera arbitraria o sin s6lido fundamento la afirmaci6n de Castro
de que los "españoles" comienzan a serlo hacia el año 1000. Se le enfrenta
a su posici6n el obvio impacto que lo visigodo tiene en la España medieval,
y se pretende con ello demostrar una continuidad esencial en el ser hist6rico
español. Como prueba se da énfasis a la escasa islamizaci6n de la España
cristiana, a pesar de los ocho siglos de presencia árabe en la Península.
• CASTRO, Américo, "Claridad y precisión historiográfica", Cuadernos del Congreso, 33 (1958), p. 6.
., GAos, José, "España en su Historia", Cuad,rnos Americanos, 47, No. 5 (1949),

p. 213. .
• GILMAN, Stephen y HARVEY PEARCE, Roy, "The Structure of Spanish History",
Explorations, 6 ( 1956), p. 33.

413
412

�Si se analiza el problema en el amplio conjunto de la realidad de la época,
se observa que el cristiano de la España medieval no "sigue" viviendo en
la morada vital visigoda de un modo inconsciente, no es arrastrado por
ella, sino que se agarra a ella como a una tabla de salvación. O sea, el ser
"godo" es una de las posibilidades abiertas a su libertad en el hacerse. Pero
ocurre que el mismo hecho de que "el ser godo" sea una posibilidad, indica
que también tenía abierta a su opci6n electiva la posibilidad opuesta el "no
ser godo". Si el "español" medieval hubiera vivido dentro de una "morada
vital goda", el mismo "estar en" ella le hubiera abierto, en efecto, multitud
de posibilidades, pero estaría fuera de los límites de su "libertad" el no ser
godo. Visto desde este ángulo, el problema queda, en cierto modo, transformado. No será tan importante el establecer hasta qué punto el hombre
medieval de la España cristiana se sentía ser godo, como el determinar qué
proporción de este sentimiento constituía una reacción, un no querer ser
moro o judío.
"Yo soy yo y mi circunstancia", decía Ortega y Gasset. Con ello no quería
establecer una dualidad, fijando la atenci6n en el yo en las entidades que nos
rodean. Se proponía más bien establecer una relaci6n dinámica entre el "yo"
y las "circunstancias". Una relación activa y actual. Un quehacer. El tradicionalismo histórico -Sánchez-Albomoz y Menéndez Pidal-, al establecer
desde el principio un sujeto que se desarrollaba en el espacio y en el tiempo,
supervaloraba el pasado. :este se erigía como determinante. El pasado decidía, en cierto modo, de entre las posibilidades del presente, el destino del
futuro. Bajo estos principios se podía hablar del "carácter de los españoles",
de la "psicología del pueblo español", no s6lo con referencia al pasado, sino
como una fuerza operante en el presente y profetizadora del futuro. El
historicismo, sin embargo, viene a abrir un nuevo horizonte de posibilidades.
No es el "ser" lo importante, sino el "estar en", el hacerse. El hombre tiene
que hacerse a sí mismo. En cada momento de su vida se enfrenta con la
necesidad de elegir entre un haz de posibilidades. Pero esta elección está
condicionada por sus creencias. Por supuesto, las creen,ias, en su mayor
parte, provienen del pasado. Este pasado opera, sin embargo, no en cuanto
pasado, sino en relación a su "estar en" un presente vivo. Así, las creencias
actuales de la sociedad son las que forman las "circunstancias'' del individuo
en cualquier época determinada y se presentan en forma de posibilidades
y dificultades en el quehacerse. No quiere esto decir que tenga el individuo,
como ser único en su identidad, que seguir o aceptar las creencias de la
sociedad. Puede muy bien oponerse o rebelarse. En todo caso, por oposición

o por adopción, sus creencias estarán influidas por aquellas de la sociedad.20
Visto de este modo el funcionar del pasado no como pasado, sino como
algo operante en el P.resente, la realidad de éste -traducida en las posibilidades y dificultades que ofrece a la libertad del quehacerse individualestará sólo secundariamente subordinada al pasado. Cuando decimos que
no puede conocerse el "ayer'' sin el "anteayer", no pretendemos afirmar que
el conocimiento del "ayer" sea de por sí bastante para la comprensión del
"hoy'' . El " ayer" , so'1o en la proporc1on
. ' en que actua
' en e1 presente, es,
sin duda, un ingrediente esencial, pero no único, del quehacerse del individuo
y por proyección de la sociedad.
Pero volvamos a nuestro problema. Al decir: yo soy español, no pretendo
tanto afirmarme en la idea de "ser español" como indicar que no soy francés
o inglés. Del mismo modo el cristiano de la España medieval al afirmarse
en su querer ser godo, nos está indicando que vivía en una morada vital
que no era la estrictamente goda. En efecto, la morada vital de la España
medieval incluía también las posibilidades de ser moro o judío. El cristiano
medía su autenticidad con la vara de lo moro o judío. Es decir, era cristiano en la medida que no era ni moro ni judío.
La España medieval, por lo tanto, supone un verdadero cambio; un comienzo de algo que no ha sido interrumpido hasta nuestros dí~ A este
"lg"
.
"espano
~l" . No se pretende con ello negar
a o es a lo que denommamos
valor operante a lo godo, a lo romano o a lo ibérico, sino, más bien, invertir
el orden al establecer las relaciones. La morada vital de la España medieval
no se encuentra subordinada, en la forma de una proyección, a la morada
vital de la España ibérica, romana o goda.

•Elté.
.,, es en nuestro caso ambiguo. Así, se habla de la "innruno ""fl
m uenc1a
fluencia" goda, como queriendo indicar una oposición a la "influencia" mora o judía.
Pero la "influencia" que en la formación de la morada vital pueda existir no depende de su contenido. La verdadera "influencia" es aquella que motiva la elección
de una posibilidad entre las muchas opciones abiertas al hacerse de la vida (tanto
social como individual). De ahí que, paradójicamente, pueda hablarse de una fuerte
influencia islámica o judía en la formación de la morada vital española aun cuando
el contenido de ésta no sea ni moro ni judío.
'

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�TIEMPO Y ESPACIO EN LA PRODUCCIÓN
DE JORGE LUIS BORGES
Lxc. EnuARDo GuERRA CAsTELLANos
Centro de Estudios Humanísticos

UANL

EL MOVIMIENTO superrealista se desprende del Ultraísmo. Se puede decir
que es una evolución de las artes plásticas. Ya que en cierta forma se
desprende del Cubismo. Al evolucionar -dentro de las corrientes literarias-se convierte en una abstracción de los objetos exteriores, o al menos, del
orden que la costumbre del espíritu confiere a la percepción de esos objetos,
y en yuxtaposición, sin buscar entre ellos relaciones lógicas, recuerdos, sensaciones, citas e ideas de muy distinto origen. Se puede decir que se alcanza una realidad superior gracias a esa liberación -por así decirlo-de los instintos.
A esta corriente precisamente pertenece Jorge Luis Borges. Sabemos que
junto con Gerardo Diego y Guillermo de Torri lanzaron el manifiesto ultraísta en España. Sabemos también que ese ultraísmo evolucionó hasta
el superrealismo. Y sobre todo, sabemos que es Jorge Luis Borges el principal -por no decir único- representante de este movimiento en América.
Este superrealismo atenuado de Borges se ve perfectamente en su producción literaria.
De esta producción literaria hemos tomado nosotros dos o tres cuentos
que nos servirán de apoyo en nuestro trabajo.
Notaremos perfectamente ese manejo majestuoso de los elementos de la
lengua que pronto se convierten en seres de propio existir en Borges. Se
hacen unidades aisladas, con significación propia, única.

En la producción de Borges las palabras tienen -por así decirlo- vida
y movimiento temporal propio.

245

�En casi todos los cuentos del libro titulado Ficciones nos encontramos una
misma característica de hombre. El Hombre -con mayúscula, si se quiereterreno, corporizado con sentido propio. Con vida propia. No prestada.
No donada. Vive su propio vivir.
En "El Milagro Secreto" nos encontrarnos a ese Hombre personificado por
Jaromir Hladík "autor de la inconclusa tragedia Los enemigos, de una Vindicaci6n de la eternidad y de un examen de las indirectas fuentes judías
de Jakob Boehme".1 Un hombre que vive su propio existir, sueña lo que
debe soñar. Un hombre común. -Así lo parece en un principio.
Este hombre se encuentra en Praga. Es el 14 de marzo de 1939. Plena
guerra.
La realidad histórica parece ser de lo más real. Los datos son exactos
--en el buen decir-, las fechas son ciertas. Los acontecimientos podrían
haber sucedido. Pero ...
El día 15 entraron las tropas del tercer Reich. El día 19 éstas recibieron
una denuncia, y al atardecer Jaromir Hladík fue arrestado.
Era judío. Este hombre en los primeros momentos sintió -todos los
hombres sienten- terror. Pensaba que el acto de morir era lo terrible.
Sin embargo, en cierta forma se atormentaba pensando -inventando- las
distintas maneras de cómo podía morir. "Antes del día prefijado por Julius
Rothe, murió centenares de muertes, en patios cuyas formas y cuyos ángulos
fatigaban la geometría, ametrallado por soldados variables, en número cambiante, que a veces lo ultimaban desde lejos; otras, desde muy cerca." 2
Poco a poco el tormento -autotormento- surtió un efecto. Las reflecciones lo hicieron llegar a otras conclusiones. "Con lógica perversa infirió
que prever un detalle circunstancial es impedir que éste suceda. Fiel a esta
débil magia, inventaba, para que no sucedieran, rasgos atroces; naturalmente, acabó por temer que esos rasgos fueran proféticos." s Llegó a anhelar
la descarga ...

Pero un día antes de su ya prometida muerte, su pensamiento se transformó. Olvidó sus abyecciones y se puso a razonar sobre su obra. Su drama
"Los enemigos".
1
BoRoEs, Jorge Luis, Ficciones. 2a. cdic.
p. 159. ("El Milagro Secreto".)
• BoRoEs, Jorge Luis, op. cit., pp. 160-61.
• Ibid., p. 161.

246

Edit. Emecé. Buenos Aires, 1958,

Borges, aquí empieza el segundo relato -por llamarle así-. Nos presenta a Hladík tal cual era. Nos hace ver que el ejercicio de la literatura
era lo que constituía la vida de éste. En cierta forma Hladík quería redimirse -nos dice Borges- de su anterior vida por medio de su drama. Que
estaba inconcluso.
Borges entra en una digresión del tema para narrarnos en pocas palabras
la trama de esta obra. ¡ Razgo superrealista!
Había Hladík terminado el primer acto. Su obra era en verso. Pensó
en ese momento --cerca de su muerte- que pronto iba a morir y que
su obra no estaba terminada. Así pues, habló con Dios en la obscuridad.
"Si de algún modo existo, si no soy una de tus repeticiones y erratas, existo
como autor del drama 'Los enemigos'. Para llevar a término ese drama,
que puede justificarme y justificarte, requiero un año más. Otórgame esos
días, Tú de quien son los siglos y el tiempo."'
Esa noche durmió Hladík.
Entra una nueva digresión. Borges nos narra un sueño de Hladík. Sueño
de simbolismo puro. El Hombre a la búsqueda de Dios. ¡ Y no lo encuentra!
En ese sueño que soñó Hladík "una voz oblicua le dijo: El tiempo de tu
labor ha sido otorgado".5 Hladík despertó.
El día esperado había llegado. El día de su muerte. Dos soldados entraron en la celda y le ordenaron que los siguiera. Borges nos narra que
Hladík se había imaginado en sus elucubraciones "un laberinto de galerías,
escaleras y pabellones". Pero la realidad fue menos rica. "Bajaron al traspatio por una sola escalera de fierro." 6
En el momento de irlo a fusilar, dice Borges, "el universo físico se detuvo" .7 Todo se había paralizado. Los soldados, las cosas, el cigarrillo tirado,
todo. Absolutamente todo. Sólo una cosa. Podía pensar. . . Su obra pues,
por milagro de ese dios desconocido, podía completarse.
La trama interior del cuento, por lo que acabamos de ver está muy bien
urdida. Los momentos psicológicos del personaje están perfectos. Las evoluciones son sorprendentes. Y la ficción . ..
El cuento por sí solo constituye unidad. El relato no saca de la realidad
•
•
•
'

BoaoES, Jorge Luis, op. cit., p. 164.
Ibid.
Ibid., p. 165.
BoRGES, Jorge Luis, op. cit., p. 165.

247

�ficticia que estamos viviendo. Las palabras de Borges están bien condicionadas al espíritu del lector. El escape de la realidad sensórea está palpable.
Se entra a un nuevo mundo. El de la mente. ¿Un mundo ideal o ficticio?
Podemos verlo muy bien. El final del cuento nos da -en cierta formala explicación necesaria. ¿ El año transcurrido por Hladík fue el año que
transcurrió verdaderamente en el tiempo? -Posiblemente no. Posiblemente
sí. ¿El tiempo fue de su imaginación? -Es seguro, pero ...
El lenguaje de Borges, decíamos anteriormente, tiene vida propia y precisamente la toma de ese uso casi exclusivo -diría y0- del adjetivo. Los
sustantivos, los nombres en Borges tienen su adjetivo que les cae perfectamente. Las cosas se nos presentan más reales.
En "El Milagro Secreto" nos dice Borges: "soñó con un largo ajedrez".8
Se nos indica la largura del ajedrez, nos da idea de tiempo, de lonjevidad,
de edad. Es un ajedrez viejo el que soñaba Hladík. Luego nos dice, en ese
mismo párrafo: "el soñador corría por las arenas de un desierto lluvioso".~
Lo que llueve posiblemente no sea agua, sino angustia. Es un desierto,
no hay que olvidarlo. Casi al final se nos dice: "Inició un grito enloque·
cido".1º La angustia de encontrarnos frente a frente con la muerte no era
para menos. El grito, claro está, no es el enloquecido. Es Hladík. Es el
grito de una angustia incontrolable ante la muerte. El enloquecido es el que
la sufre. El que la lleva.
Los cultismos en el lenguaje de Borges son frecuentes. A cada momento
los encontramos. Y es claro. Ya desde los tiempos de la poesía gauchesca
se había establecido el precedente de que el poeta -escritor- era culto.
Era un hombre de la ciudad cantando las glorias de la Pampa.
Borges no se queda atrás. Basta ver una lista pequeña tomada de dos
o tres cuentos.
Omnipotencia, oprobio, símbolo, crepúsculo, cámara de bronce, Pirro,
Euforbo, Heráclidas, Pitágoras, vicisitudes análogas, atroz, impostura, imperfecto, conjeturas blasfemas, carácter plebeyo, agraciados, interpolación, rectángulos, elementos no pecuniarios, simetría, carmesí, letrina sagrada,
acueducto, apoteosis, mutilación, hexágono, líneas caóticas, supersticiosa,
bibliotecarios, dictamen, inalterables, dialectal, análisis combinatorio, etc.
• BoaoEs, Jorge Luis, Ficciones. 2a. edic. Edit. Emecé. Buenos Aires, 1958, p. 159.
( "El Milagro Secreto".)
• BoaoEs, Jorge Luis, op. cit., p. 159.
• Ibid., p. 167.

248

Y éstos son pocos. Hay cantidades. Cada paso en sus cuentos constituye
un sendero de cultismos.

En algunas ocasiones gusta de utilizar algunos argentinismos: como trenzador, mate, cimarrón, compadrito, estancia, planchadora, catre, larga payada de contrapunto, pulpería, chambergo, palenque, una caña (bebida) ,
facón (daga) , etc.
·
Estas últimas, usadas en poca proporción, nos dan la idea que el autor
quiere darnos. No es abuso de regionalismos, es únicamente la sección,
el corte propio de cierto lugar. Borges tiene mucho cuidado al usarlos.
Como vemos sólo para esto y nada más. Porque ya hemos visto que sus
personajes viven por sí solos. El habla de cada región es un símbolo de
pintoresquismo.
El cuento que acabamos de considerar nos da una idea del manejo del
tiempo en Borges. Para él, el tiempo no es el que transcurre aquí, sino el
que es en cada uno de nosotros. El tiempo es una de las circunstancias de
nuestro vivir. Por eso Hladík vive su tiempo de justificación. Las acciones
-circunstancias que lo rodean- se suspenden. El universo físico de Hladí.k
se paraliza. El tiempo que transcurre es el de él y no el de otro. Es su
propio tiempo.
Hladí.k murió en efecto a la hora en que debía morir para los demás.
Pero esos instantes, esas décimas de segundo de nuestro tiempo, antes de su
muerte, se convirtieron en días, en meses, en años. Su mente trabajó lo
que podría haber trabajado en un año. Su obra concluyó. ¿ Pero pasó ese
verdadero año? -No. Nunca pasó más de un segundo.
El tiempo en Borges, además, se convierte en escape hacia una irrealidad,
hacia el ideal, hacia lo fantástico. . . Es pues una puerta, una salida de
nuestro propio yo hacia esa realidad irreal que nos quiere comunicar Borges.
El tiempo sigue transcurriendo. Pero por ser salida y por ser circunstancia de nuestro yo, se convierte en un ser dentro de nuestro ser. En un
yo que hace juego con nuestro yo. El tiempo se convierte pues, en algo
de nosotros mismos. Ya no es el tiempo para los demás, sino para mí
mismo.
El elemento fantástico tiene pues esa salida: El tiempo. Así se convierte
en parte de nuestra imaginación.
Si el fin -o uno de los fines- de la literatura es divertir, sacar de
nuestro mundo a nuestra imaginación, el elemento fantástico lo logra. Y
lo logra a través del Tiempo en Borges.

�En Borges podemos notar una influencia muy marcada de la tradición
argentina. La pampa, la llanura, el llano son temas muy tratados por las
literaturas iberoamericanas. Pero sucede ~orno en todas las cosas- que
cada país, cada región tiene su forma de ver las cosas.

La pampa, la gran extensión de las tierras argentinas se convierte en la
obsesión -por decirlo así- nacional. Desde la aparición del Romanticismo
la pampa se empezaba a cantar ¡ ¡ ¡ No lo digamos con la aparición de la
poesía gauchesca!!!
Borges, tomando pie en esta tradición, toma a la pampa en algunos de
sus cuentos, no en todos, y la hace vibrar.

ENSAYOS SOBRE "EL EXTRANJERO Y EL MITO DE StSIFO''
DE A. CAMUS. PREMIO NOBEL 1957
PR.oFRA, DRA. MARÍA G u ADALU PE

La pampa ya no es esa extensión, puede ser el patio de una casa en
Buenos Aires o en Río de la Plata. La pampa es el argentino mismo. No
es la extensión espacial.11

MAR.TÍNEZ DE RooRÍCUEZ

Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n

¿Por qué de esto? -Es sencillo. La pampa se va terminando cada vez
más. Los cercos se multiplican. Ya no es la gran extensión. Ahora son las
pequeñas extensiones. Luego vienen las ciudades que van robando -por
así decirlo- el terreno a la pampa. Ya no son ni siquiera pequeñas extensiones, ahora son plazas y patios. La pampa pues ya no es la extensión, es
el alma argentina.

I. Datos bio-bibliográficos. Su filosofía
del absurdo

Esa limitación que da la pampa en otros cuentos de Borges no se encuentra. Los otros cuentos son sin espacio. Porque las ciudades pueden ser
reales o ficticias. Ya no importa el espacio, sino el desarrollo de un tiempo.

Camus hizo sus estudios primarios y secundarios en una Escuela y en un
Liceo de Argelia -1918-30-. Ya para entonces tenía ciertas manifestaciones de la tuberculosis, que se le desarrolló poco después. Sus estudios
superiores los hizo en la Facultad de Argelia, en donde obtuvo su licenciatura en letras, presentando como tesis un estudio comparado sobre San

CAMus nació el día 7 de noviembre de 1913, en Mondovi, provincia de Constantinopla, Argelia. Era de familia de obreros: Su padre,
francés, murió en la guerra de 1914. Su madre, de ascendencia española.

ALBERT

Agustín y Plotino.
Como era de posición modesta, trabajó como vendedor de accesorios de
automóviles, alternando su trabajo con el estudio. Desde joven se notó
su pasión por el teatro, fundando un grupo teatral denominado "El Equipo"
-1935-. Fue asimismo, animador y actor. Montó diversas piezas de teatro,
tales como: "Rebelión de las Asturias", escrita por él mismo -1934-,
que fue prohibida por la censura; "El regreso del hijo pródigo", de Andrés
Gide; adaptó "El tiempo del desprecio", de André Malraux; representó
"Paquebote Tenacity", de Vildroc; "La mujer silenciosa", de Ben Johnson;
etc. En este trabajo viajó por diversos lugares de Europa: España, Italia,
Checoslovaquia, etc.
BoRoEs, Jorge Luis, Evaristo Carriego. la. edic. Edit. Emecé. Buenos Aires,
1955, pp. 11-32.
u

También fue periodista en Argelia, luego en París colaborando con el
periódico Paris-Soir; redactor-jefe de Combat, puesto que abandonó hacia

251
250

�1945. Ya para entonces era conocido en el ámbito literario. Luego, hacia 1946 viajó por los Estados Unidos de América.
Obras: Sus obras principales son: Actuales -1950-, colección de editoriales, El revés y el derecho -1938- (f), Nupcias (n), El extranjero
-1942- (n), El mito de Sísifo -1943- (e. f.), El malentendido (t) ,
Calígula -1945- (t), El estado de sitio -1948-- (t), Los justos -1950(t), La peste -1947- (n. f.), El hombre rebelde -1951- (e. f. ) , La
caída -1956--- (e. f.), El exilio y el reino -1957-, entre otras.

En 1957 recibió el premio Nobel de literatura con su obra La peste.
Para introducirnos en el comentario de las obras de Camus, vamos a dar
una somera explicación de su pensamiento filosófico. Camus es el creador
de la "filosofía del absurdo". Ahora bien, ¿qué es el absurdo para Camus?
El absurdo en el pensamiento de Camus, es lo que no tiene sentido
para el hombre, cuya conciencia del mismo, nace de la comparación de
elementos. O sea que "lo absurdo" del mundo nace en el hombre de
su inconformidad con su "circunstancia", de ese divorcio de su yo con su
mundo y este conocimiento de "la absurdidad" lo tiene el hombre cuando
ha adquirido uso de razón. Así Camus dice que el hombre es y luego tiene
conciencia de ser; que el hombre cada momento se da cuenta del "absurdo"
en el mundo: Por ejemplo, que los hombres se maten los unos a los otros;
que se les imputen determinados crímenes aun siendo falsos, etc. Por ello,
Camus simboliza al "hombre absurdo" como el hombre que vivió inmediatamente después de la última guerra mundial: Nos pinta el estado anímico
del hombre angustiado y desesperado de esa época, destrozado moralmente
sin ningún ideal ni creencia. Así, el hombre se encuentra en este Universo
extenso, de repente, privado de ilusiones y de luces y se siente un extranjero ...

Sin embargo, Camus opina que este estado de ánimo del "hombre absurdo" fue pasajero; que el hombre se vio envuelto en este mundo cruel,
sin conciencia y sin bondad por las circunstancias que le rodearon pero
que el hombre es un ser capaz de ser bueno y de conocer la verdad y la
belleza a través del amor.
Además del concepto del "absurdo" en el pensamiento de Camus tenemos
otros dos: el del suicidio y el de la esperanza que en seguida comentamos.
En principio, Camus condena el suicidio así como también la esperanza
como escape de la realidad -suicidio metafísico--. Dice que el hombre
es llevado al suicidio físico, a la muerte, por escapar a esa realidad en
que vive, con la cual está inconforme. Opina que se ha hablado de muchas
252

causas del suicidio: "disgustos íntimos", "enfermedades incurables", "trastornos mentales", etc., pero que el suicida al momento de suicidarse confiesa
que no ha comprendido la vida y "que no vale la pena vivirla". De aquí
el divorcio del hombre con su mundo, el "absurdo", cuyo tema lo trata
en "El mito de Sísifo". Recordemos la actitud romántica: El romántico
se suicida por escapar a su vida y a su subjetividad. En la historia literaria
tenemos este problema tratado en "Werther", de Goethe; en "Romeo y
Julieta", de Shakespeare o en la poesía de Manuel Acuña, en México, por
ejemplo.
El otro suicidio, el metafísico, es, según Camus, la actitud del hombre
al tener una esperanza en "otra vida futura" y de creer en un "más allá".
Dice que el hombre con esta creencia -actitud religiosa- vive esta vida
no por sí misma sino por aquella que cree y espera merecer, actitud de
escape, dice, del hombre en general y del filósofo, quien, al topar con la
negación de su razón para explicar al Universo creado y al hombre mismo,
acepta la fe que permite la creencia en Dios como Ser Superior, Creador
del mundo y del hombre, actitud que condena. Sin embargo, recordemos
que el pensamiento escolástico a través del tiempo y ~un en el contemporáneo de ciertos filósofos existencialistas como Kierkegaard, en este punto
de la insuficiencia de la razón humana para explicar claramente la existencia
de Dios, el hombre se religa al Creador, puesto que reconoce su insignificancia, pero a la vez, su enorme valor, al ser dotado de razón, única diferencia que le distingue de entre los demás seres creados. Camus, como
decíamos, dentro de su pensamiento positivista, prefiere permanecer en el
estado de "claridad mental", ya que es ateo. Más aún, dentro de su pensamiento existencial da las bases de una moralidad para el hombre al que
le reconoce su dignidad de persona humana. Opina que el ser humano
tiene una "razón de ser'' y por ello no tiene ningún derecho ni a suicidarse
física ni racionalmente, cuya "razón de ser" el hombre debe encontrarla
en sí mismo y en el amor a sus semejantes. Es, pues, su pensamiento humanista, angustioso, realista. Camus, como vemos, tiene importancia porque se sitúa con su actitud filosófica dentro de la problemática existencial
de nuestros días.
Con estas nociones, comentaremos, en seguida, las obras: El extranjero
y El mito de Sísifo, haciendo un enfoque personal sobre las tesis negativa
y valorativa del hombre en el pensamiento filosófico de Camus.

253

�11. Sinopsis de El extranjero -1942- (n)
El extranjero es una novela de la negaci6n en la que Camus sostiene la
tesis del absurdo. En cambio, en El mito de Sísifo sostiene la tesis de
la libertad a través de la cual, el hombre, con su esfuerzo, es capaz de lograr

Camus, con esta tesis, hubiera sido condenado por la crítica literaria y
filos6fica si no publica inmediatamente después su otra obra El mito de
Sísifo, en la que sustenta la tesis de la libertad a través de la cual el hombre es capaz de conseguir, mediante su esfuerzo personal, el triunfo y atacar
las circunstancias adversas que le rodean.

lo que se propone, tesis realista y valorativa del ser humano.
El extranjero, novela publicada en 1942, tiene influencia de la obra de
Franz Kafka: El Proceso.
Argumento: El extranjero, Mersault, es arrestado por un crimen que

cometió y que no sabe explicar por qué actuó arrastrado por las circunstancias que lo rodeaban. Ha matado un árabe. Sin embargo decía que se
había dado cuenta de que "había destruido el equilibrio del día" . . . Mersault, el protagonista, fue a un asilo de ancianos a Morengo, a 80 kil6metros
de Argelia, en donde su madre había muerto. Asistió al sepelio pero todo
le fue extraño: Recordaba que todos a su alrededor lloraban y que él permanecía impasible. Luego, que decidió ir a la playa, ya que disponía de
unos días de vacaciones y allí fue donde mat6 al árabe; que el día que
mató al árabe hacía el mismo sol que el día que habían enterrado a su
madre. Y que una vez que le dio muerte, tir6 todavía cuatro tiros más sobre
el cuerpo inerte, que le parecieron cuatro golpes sobre la puerta de su tragedia íntima. Luego, fue arrestado y al ser conducido a presidio le pusieron
un abogado defensor quien trat6 de defenderlo, mas le fue imposible ya que
el reo no tenía ninguna "excluyente de responsabilidad".
Camus, en esta obra, como decíamos, tiene la influencia de Franz Kafka,
aunque éste enfoca a su anti-héroe desde un punto meramente imaginario,
pues en El Proceso, José K., el protagonista, perdió todo contacto con la
realidad y la vida, en cambio Mersault sentía el apego al mundo.
El "héroe absurdo" de Camus, es el símbolo del hombre de inmediatamente después de la última guerra mundial, quien perdió la esperanza
de un mundo mejor; la fe en la justicia humana y divina y la religión;
pues cuando Mersault fue visitado por el sacerdote que fue a su celda, quien
le decía que tuviera fe en la "justicia de Dios", le respondi6 que a él
ya no le importaba vivir, puesto que la única razón de su vida sería el
amor de María, de quien ya no sabía nada, luego estaba dispuesto a morir
resignado a su suerte. Es una novela de la negación. Todo en ella es nulo:
el amor, el asesinato, la defensa, la creencia religiosa, su vida, sus esfuerzos ...
Lo único que esperaba el extranjero, Mersault, era verse rodeado de sus
semejantes el día de su ejecuci6n con sus gritos de odio . . .

254

III. El mito de Sísifo -1943- (e. f.)
En esta obra, El mito de Sísifo, Camus se basa en la literatura griega:
Según Homero, los dioses habían condenado a Sísifo a hacer rodar una
roca hasta la cumbre de una montaña, de donde volvía a caerse, ya que
consideraban que no había mayor pena que la de condenar a un hombre
al trabajo inútil y sin esperanza; sin embargo, Sísifo logr6 vencer las circunstancias adversas que le rodeaban por su constancia y apego a la vida.
Según la Mitología griega, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales, por ello y porque había encadenado a la Muerte, lo habían condenado
a rodar la piedra hasta la cumbre de la montaña, pero Plutón un día no
pudo soportar el espectáculo de ver su imperio desierto y envió al dios de
la guerra para que librara a la Muerte de manos de su vencedor. Por
ello, Sísifo se vio condenado a morir. . . En esto, Sísifo, desde el infierno,
quiso probar el amor de su mujer y le ordenó que arrojara su cuerpo sin
sepultura en medio de la plaza pública, lo que ella, obedientemente hizo.
Entonces, Sísifo, encolerizado por la obediencia ciega de su mujer y tan
contraria al amor humano, pidió a Plutón que le permitiera regresar a la
Tierra para castigar a su esposa. Mas cuando regresó al reino de los mortales, que gustó nuevamente de este mundo, de la naturaleza, del sol, del
paisaje del mar, etc., no quiso regresar a las sombras del infierno ...
De este mito griego tenemos una conclusión moral: el hombre, a pesar
de sus desgracias y desventuras, se apega al mundo porque en él encuentra
la alegría de vivir y el amor. El héroe mitológico aunque castigado por
los dioses y viviendo bajo las sombras infernales, habiendo sentido la desgracia y desventura que reina en los imperios de Plutón, una vez que vuelve
al mundo terreno, capta, aun con mayor alegría, la belleza, la sabiduría,
el amor y la bondad de los mortales, teme a la muerte y se apega a la vida.
Sísifo es, pues, el símbolo del "héroe" de Camus.
Homero nos da la visión del mundo de los griegos con su mitología pagana
y Camus nos muestra un enfoque personal de la realidad de su tiempo.

Sísifo, aunque condenado a trabajar sin cesar, al final de su vida, ya pró-

255

�ximo a la muerte, se da cuenta de la dimensión profunda del Universo y
del hombre. . . Al cabo de muchos esfuerzos, el "héroe mitológico" alcanza
la cima de la montaña de donde se le cae la roca que hasta allí ha llevado;
mas, nuevamente, y con mayor energía, vuelve a comenzar su camino hasta
que los dioses se apiaden de él. Sísifo, a cada momento de volver a empezar su condena, que tiene "conciencia de sí" y de su "circunstancia", es
más fuerte que la roca. Es el héroe consciente que sólo la esperanza de
alcanzar el triunfo le sostiene con su actitud firme, quien a pesar de su
tragedia se apega a su vida y a su condena. La misma lucha por alcanzar
la cima de la montaña es suficiente para llenar el corazón del hombre.
Necesitamos imaginar a Sísifo feliz, símbolo del hombre.
Camus, con Sísifo, como decíamos, simboliza al hombre del Siglo XX,
quien, a pesar de las circunstancias por las que ha atravesado en estos
últimos años, que ha sobrevivido a los trágicos acontecimientos de las guerras mundiales y que se ha visto en un punto de desesperación y de angustia,
reconoce que su victoria está en el trabajo continuo, en la "conciencia de
sí", de sus posibilidades, y, en la esperanza de un futuro mejor.
Dice Camus que así como Edipo, el héroe trágico griego, ciego y desesperado, al darse cuenta de su tragedia, reconoce que lo único que le ata
al mundo es el amor, "la mano fresca de una joven", así también, el hombre
desesperado y trágico del siglo XX, el "hombre absurdo" pero consciente
de sí mismo se apega al mundo por amor, luego su destino él debe forjárselo ...
Camus así nos presenta un aspecto de la realidad en que vivió. Por un
lado, al hombre desesperado que fue arrastrado a la muerte o sea la tesis
de la negación y por otro, al hombre consciente de sí y de su "circunstancia",
que forja su porvenir, que tiene fe y esperanza en sus semejantes y en el
futuro de la humanidad.
Camus, como decíamos, condena tanto el suicidio físico como el metafísico, pues opina, dentro de su pensamiento existencial, que la vida es un
don que el hombre tiene y por lo tanto ningún derecho le permite quitarse la vida ni quitar la de sus semejantes; que el suicida ha tenido un
falso concepto de la realidad en que vivió, que ha actuado irracionalmente
y así ha querido resolver su situación angustiosa en el mundo; que el hombre que se apega a la vida es un hombre "consciente de sí", a pesar de lo
absurdo que le parezca el mundo, actitud ésta que valora.

IV. Conclusión
Aunque Camus no hace una relación del hombre y Dios, no la niega.
Su tesis filosófica permanece dentro de la concepción meramente existencial
pues no hace relaciones metafísicas y la trascendencia del hombre le es
desconocida en su pensamiento ya que opina que el hombre con el conocimiento de la "absurdidad del mundo" tiene dos caminos para elegir: el uno,
que conduce a la desesperación y al suicidio, camino que siguieron muchos
hombres después de la última guerra mundial -que Camus rechaza, puesto
que valora al hombre-, y el otro, que toma el hombre consciente de sí
y de su "dignidad de persona humana", que se forja la ilusión de dejar
una huella de su paso por este mundo, camino que siguen la mayoría de
los humanistas contemporáneos y el hombre en general, puesto que el hombre es un ser espiritual cuya espiritualidad despliega en sus semejantes por
medio del amor ...
Camus, por lo tanto, en su obra El mito de Sísifo propugna por la tesis
realista-valorativa del ser humano, a pesar de que en El extranjero da a
publicidad su concepción realista-negativa del hombre de inmediatamente
después de la última guerra mundial.
En conclusión, opinamos que Albert Camus como escritor y como filósofo
existencial tiene un lugar prominente dentro de la Literatura Universal y
Francesa y dentro del pensamiento contemporáneo actual.
Monterrey, N. L., marzo de 1977
BIBLIOGRAFfA
l. CAKus, Albert, L'Etranger. Librairie Gallimard. 5 Rue Sebastien Bottin, Paris,
Vlle. -"Le livre de poche"-. 86e. ed.
2. CAMUS, Albert, Le Mythe de Sisyphe. Gallimard. 5 Rue Sebastien Bottin, París,
VIle. 95e. ed.
3. DARMON, Serge P., Contestación a un acto de acusación. "Armas y Letras". Boletín Trimestral de la U.N.L., Año XV, No. 10, octubre de 1957.
4. HENRIOT, Emile --de la Academia Francesa-, Albert Camus, premio Nobel.
"Armas y Letras". Boletín Trimestral de la U.N.L., Año XV, No. 10, octubre
de 1957.
5. LUPPE, Roberto de, Albert Camus. Editions Universitaires, No. l. Classiques du
XXe. Siecle.
6. KAFKA, Franz, El Proceso. Novela. Editorial Losada, 5a. ed., 1957.
7. MoELLER, Charles, Literatura del Siglo XX y Cristianismo. Tomo I, -El silencio
de Dios"-. Camus, Gide, A. Huxley, Simone Wei1, Graham Greene, Julien Green,
Bernanos). 4a. ed. Editorial Gredos, Madrid, 1961.

257
256

HUMANITAS-17

�EL TEATRO DEL ESPEJO EN: ASl ES, SI ASl OS PARECE
RosAURA BARAHONA

A.

Así es, si así os parece:

"El público del teatro Atelier ha sido materialmente violado por
la filosofía ... "
Fran~ois Mauriac trae el estreno de la obra Chacun se verité,
en París.

l. Mundo de Fantasía. llusi6n y realidad
Poa LO GENERAL, al hablar de fantasía en literatura y en particular en drama,
nos referimos concretamente a los aspectos no reales creados por la mente
del autor o de uno de los personajes para alterar, invertir o mutilar una
realidad que les molesta o aburre y de la cual desean huir al menos instantáneamente. En Pirandello, sin embargo, el aspecto fantástico adquiere
otro sentido, y por lo mismo, es difícil marcar una línea que divida tajantemente los mundos ilusorios y reales del autor. De hecho, en este caso particular lo ilusorio nunca logra sobrepasar el horror de lo real y por lo
mismo, Pirandello no busca huir de sus sufrimientos a través de un mundo
de sueños o de fantasías extraordinarias, ni tampoco busca permanecer inmóvil como víctima de la miseria humana. Más bien, intenta darle "a su
purgatorio vital un nivel de tragedia".1
Los planos de realidad e irrealidad están dados en la mayoría de sus
obras por la visión propia que cada uno de sus personajes posee, de tal
1
LuALEY, Frederic.k, Now trends in 20th Century Drama.
Press, New York, 1967 (pp. 20-21).

Oxford University

259

�forma, que casi nunca existirá una realidad objetiva como tal, sino que
nos será presentada fragmentadam.ente de acuerdo con la opinión de los
que la manejan. Lumley lo explica en pocas líneas: "Todas las explicaciones
diferentes -aunque cada una sea contradictoria frente a la otra- pueden
ser las correctas puesto que cada quien hace su propia verdad".2
En Así es, si así os parece, la realidad se nos da de manera concreta en
un solo aspecto, el de los habitantes de la ciudad convertidos en investigadores. Sus entradas, sus salidas, sus encuentros, sus deducciones, en el plano
vital no-filosófico, se pueden seguir y estudiar como acontecimientos a lo
largo del drama. Sin embargo, lo que se oculta tras eso escapa ya a la
realidad determinada. Lo que lleva a cada uno de ellos a pensar de tal
manera o a opinar tal cosa, escapa a nuestra apreciación, porque también
en ellos se cumple el principio pirandeliano de que toda realidad es válida en
cuanto está ahí en alguno de nosotros, aunque los demás seamos incapaces
de verla, de captarla o de comprenderla.
Aquí no podemos hablar de un solo plano de fantasía sino de varios.
Se nos dan, indudablemente, a través de la Sra. Frola, del Sr. Ponza y
-rematándolos- de la Sra. Ponza. La locura, la muerte, el manicomio,
el amor por el otro que es el demente, las prohibiciones, los permisos, etc.,
nos son dados como algo casi ajeno a la realidad en tanto que todo eso
se gesta en la cabeza de unos personajes que nunca acaban de ser absolutamente reales si los comparamos con los vecinos inquisidores.
Aquí, nuevamente, habría que aclarar que la búsqueda pirandeliana de
estos aspectos de fantasía son más que puertas de huida puntos de apoyo
que le ayudan a cimentar sus principios de pesimismo vital. Hay que recor·
dar también, que en Pirandello como en Strindberg y como en algunas
obras de Maeterlinck, los incidentes en la vida están determinados por el
destino, de tal forma que la gente no es culpable en sí, lo que le permite
actuar en ocasiones sin ningún sentimiento de culpa. Si bien el anterior
principio se aplica a los autores que acabamos de mencionar, también es
cierto que no podemos perder de vista el hecho de que en Pirandello los
incidentes se welven abstracciones, lo que dará nombre a su teatro.

11. La sátira social: protesta contra quienes escudriñan los secretos de los
demás.

No corresponde a este trabajo señalar los motivos que provocaron en el
Pirandello-autor el pesimismo que lo caracteriza y que, por otro lado, sus

críticos parecen justificar plenamente al estudiar la vida de Pirandellohombre.
"Lo que no se debe olvidar, es que estos personajes son un espejo no del
mundo ni de una moda literaria, sino de la vida del propio Pirandello;
son su apología y su justificación para el profundo pesimismo que lo embarga." 3
"Por lo general, Pirandello expresaba siempre su insatisfacción respecto al arte porque según él, estaba siempre demasiado suavizado con respecto
a la realidad." •
Es con base en lo anterior que se siente obligado a exagerar algunos de
los personajes o de las situaciones que presenta en sus comedias hasta, en
ocasiones, caer en lo grotesco (característica de su obra que veremos posteriormente) . Dentro de estas exageraciones, bien se puede incluir la sátira
social que hace en Así es, si así os parece. El motivo que lleva a los habitantes de la ciudad a convertirse en investigadores voluntarios casi las
veinticuatro horas del día, es lo de menos. A Pirandello no le importa qué
relación pueda existir realmente entre la Sra. Frola, su yerno y su supuesta
segunda esposa. Es decir, se pudo utilizar cualquier otro tipo de relación
e incluso cualquier otro tipo de situación y la obra no se hubiera alterado
esencialmente porque lo que interesaba señalar era la conversión de los
atentos vecinos en crueles inquisidores.
Por supuesto, esta especie de tribunal inquisidor cae dentro de la estructura dramática de la obra aunque no está lejos de la realidad que se vive
actualmente en las ciudades pequeñas o en los pueblos en donde el espacio
y el tiempo aún permiten que se entable este tipo de lazos y esta clase
de "comunicación".
En la obra, quien nos marca la pauta de la sátira es Laudisi que desempeña el papel de "raisonneur" (y que, en último término es el vocero de
las ideas pirandelianas respecto a la obra misma) . Es Laudisi quien nunca
pierde la serenidad ante los desbocados acontecimientos que se presentan
para alterar la serenidad de la ciudad y sus habitantes. Es él quien se
molesta con los demás porque son incapaces de respetar una vida ajena
y una realidad también lejana a ellos, sólo por el hecho de que no la "ven
clara" y porque no "saben". Por lo mismo, lucha porque el asunto sea
• LUMLEY,

• LuMLEY,

Frederick, op. cit. (p. 22.)

• GASSNER,

Frederick, op. cit. (p. 18.)
John, Masters o/ Drama. Dovor Publications. Ncw York, 1954 (p.

44'.!).

260
261

�olvidado y todo vuelva a la normalidad para que se salven las víctimas
de los inquisidores.
LAuoISI.

Ya está. Siéntese usted ahí. Rompa medio pliego de información, que no dice nada, y aquí, en la otra mitad, escriba
usted una información concreta y segura.

CENTURY. ¿Yo? ¿Cómo? ¿ Qué información?

LAums1. Una cualquiera, la que más le guste a usted. Es por el bien
de todos. Para devolverle el sosiego a toda la ciudad. Quieren
una verdad, no importa cuál, con tal de que sea rotunda y
categórica . . . y que sea usted el que la diga.
Laudisi juega el papel de sincerador y a la vez de acusador. Con el mejor de los humores y con toda la finura que se podía esperar de él, acusa
a las señoras Cini y Nenni de hipócritas, metiches y tontas en una escena
casi cómica en donde les toma el pelo con toda facilidad, gracias a que ellas
se dejan llevar al juego porque éste ha sido provocado por Laudisi a través
de una serie de preguntas que, aparentemente, tienen que ver con la Sra.
Frola, su hija y el Sr. Ponza.
Sin embargo, lo que en un momento determinado pudo ser una broma,
en realidad cubre una situación por demás dolorosa (también este aspecto
lo trataremos con más detalle posteriormente), de tal forma que Laudisi
no se rió de sus bromas ni de sus comentarios porque se da cuenta del dolor
que se está provocando en dos seres que hasta entonces habían logrado sobre·
vivir a base de quién sabe qué realidad propia, mentira tácita, o acuerdo
falso que les permitía sostenerse a cada uno en sí, a la vez que les ayudaba
a sostener al otro.
Lo cierto es que conforme vamos leyendo la obra, vamos simpatizando
cada vez más con la Sra. Frola y con el Sr. Ponza, aunque sospechemos
o intuyamos que jamás llegaremos a conocer realmente quiénes son. (Aquí
cabe una de las preguntas que sostienen toda la obra de Pirandello, ¿ realmente podemos llegar en alguna ocasión a saber quién es el otro, el que
está frente a nú, aun si ese otro es mi propia imagen reflejada en un
espejo?) Y conforme nos aliamos a ellos, pobres locos (¿uno? ¿los dos?
¿ninguno??), vamos alejando de nuestra simpatía a los demás personajes
porque se convierten en atacantes y su ataque no es individual ni bienintencionado, sino colectivo y cruel, a pesar de que saben que nada lograrán de

262

su investigación, sino satisfacer una curiosidad malsana que no alterará
sus vidas: será otro de tantos temas de conversación que suenan durante
una temporada para luego ser echados al olvido. Así, la Sra. Cini que en
su primera aparición nos pudo simpatizar porque surge casi como caricatura de la vieja chismosa del pueblo, al poco tiempo, nos empezará a
molestar por su insistencia y su morbosidad contaminantes.
La sátira social es pues, clarísima y durísima. Como miembros de un
grupo social determinado, no nos está permitido poseer verdadera privacidad
en nuestras vidas. Cualquier motivo de duelo o de alegría que nos aflija,
aun en lo más íntimo de nosotros mismos, deberá ser aireado tarde o temprano por el resto de nuestros vecinos que se convertirán tácita y automáticamente en jueces listos a emitir su fallo. Probablemente habrá tantas sentencias distintas como jueces aparezcan, pero eso también es parte del proceso,
de tal modo que si tratásemos de indagar cuál fue la situación que originó
todo aquello, nos encontraríamos con tantas versiones que sería poco menos
que imposible armar la verdadera.
111. Lo grotesco. La máscara y el rostro
En algunas de sus declaraciones, Pirandello tocó el aspecto de la máscara
y el rostro en su teatro: "Quien ha nacido personaje, no puede permitirse
el lujo de reírse de la muerte porque su ser no cambia día a día. Esos
personajes entrevistados por su creador los domingos por la mañana, viven
y sufren dentro de los límites inmutables de su creación, dentro de la
lucha entre la verdad objetiva y la lógica subjetiva, lo absoluto y lo relatívo, lo real y lo ilusorio, la máscara y el rostro".5
¿A qué se refiere cuando habla de máscara y de rostro? Esencialmente
a la apariencia y a la realidad que se dan en sus tragedias, comedias, o tragicomedias. La máscara sería la apariencia que cubre la realidad del rostro.
Es decir, en un primer contacto con la obra de Pirandello, nos puede parecer
que sus situaciones tienen mucho de comicidad y que incluso a la hora
de determinar el tipo de montaje que se utilizará para poner la obra en
un teatro se podría pensar en un montaje ligero, característico de las comedias. Sin embargo, si se penetra realmente la obra, se descubrirá una
situación por demás dramática e incluso trágica:
"Aunque su pesimismo es innegable, sus obras no traspiran pesimismo.
Hay una máscara sobre la vida y esa máscara, a menudo provoca hila• LuHLEY,

Frederick, op. cit. (p. 17.)

263

�ridad. Cuanta más risa provoca, mayor la tragedia. Y es precisamente
a través de la risa, de la ironía, de la sátira y de las inconsistencias entre
la máscara y el rostro que Pirandello logra desarrollar plenamente sus
obras. Su habilidad técnica es infalible, su diálogo tenso y abrupto ideal
para el propósito buscado. Sus personajes son individuos ordinarios. A
menudo la dialéctica del problema les impide aparecer como personajes
hasta que la máscara desaparece repentinamente y surgen como individuos, porque Pirandello es un gran individualista." 6
Sin embargo, aquí cabe preguntarse si este planteamiento no será más
bien teórico en lo referente a la producción pirandeliana. Porque ¿ realmente
hay una separación entre lo que se considera máscara y lo que se considera rostro, si la máscara participa de muchas de las características del
rostro? Aclaremos. Podríamos hablar con mucha seguridad de estos dos
términos, si los aspectos aparentes en la obra de Pirandello fuesen totalmente distintos de la realidad, o mejor dicho, del fondo que están tratando
de ocultar. Pero si en este caso, la risa que hay en ese primer plano de
apariencia, es una risa triste, más que una risa desorbitada o sin~eramente
alegre, ¿ podemos realmente considerarla risa? ¿ No será más bien una
risa dolorosa, una risa que nos deja adivinar que está ahí para evitar que
surja el llanto? Quizá sea eso lo que llevó a otro de sus críticos a declarar
que en Pirandello no hay necesidad de usar la máscara puesto que rostro
y máscara son lo mismo. Quizás, entonces, sería más justo hablar de la
máscara y el rostro como una técnica pirandeliana más que como un recurso.
Lo sentimos más justo porque eso nos haría presuponer que como cualquier
técnica el autor la está manejando conscientemente lo que permite hablar
ya de una exploración dramática a través de esa técnica particular.
No podemos olvidar que siempre que hablemos de Pirandello debemos
hablar de su teatro cerebral. No es un autor intuitivo ni lírico, aunque por
supuesto, no se le puede negar que posee a ratos ambas características. Su
teatro, es un teatro pensado y creado para molestar al espectador medio
que acude a presenciar algo que lo haga gozar con una obra que lo distraiga y entretenga, pero nunca que lo obligue a pensar. Pirandello busca
irritar a ese espectador medio y hacerlo brincar de su asiento, con un teatro
descarnado, amoral, de ideas, filos6fico, nunca simplemente entretenido.
"Ni teatro es serio. Quiere toda la participación de la entidad moral-hombre. No es, ciertamente, un teatro cómodo. Teatro difícil. Teatro
• LuMLEY,

264

Frederick, op. cit. (p. 20.)

peligroso. Nietzsche decía que los griegos levantaban blancas estatuas
sobre el abismo para ocultarlo. Yo, en cambio, las derribo para revelarlo ... Es la tragedia del alma moderna." 7

IV. Tres grupos de personajes
La separación de los personajes en tres grupos puede hacerse de manera
tajante, o siguiendo una serie de matices que complicaría un poco la división. Por lo mismo, nos quedaremos con la primera clasificación, pero
no sin antes añadir que de los elementos que incluyamos en el grupo tres,
se puede hacer a su vez una subdivisión.
El primero de los grupos, no es tal. Es decir, en la primera categoría
aparecería un solo personaje: Lamberto Laudini, vocero de las ideas de
Pirandello, raisonneur, moderador y, en cierta forma, la única conciencia
más o menos ajena a la morbosidad que se apodera de las mentes de los
habitantes de la pequeña ciudad. En un momento determinado, estuvimos
tentados a incluir en este grupo al Prefecto que hace su aparición hacia el
final de la obra porque si bien, participa de la curiosidad de la mayoría,
también es cierto que conserva la serenidad al menos durante más tiempo
que los demás. Sin embargo, su actuación a la hora de resolver el conflicto,
nos hizo que lo dejáramos en el tercer grupo.
La segunda categoría la constituyen esencialmente la Sra. Frola y el Sr.
Ponza, aunque tácitamente, se incluye en ella desde el principio -y concretamente hacia el final- a la Sra. Ponza. Son, además de los vivientes
del drama, los únicos que conocen la verdad ( aunque ésta sea tres verdades
y no una) y los que, no sólo involuntariamente sino en contra de su voluntad
provocan todo el problema que se desarrollará a lo largo de la obra. No
son personajes inocentes ni culpables. Simplemente son. Y por el hecho
de ser y de no poder (o no querer) explicar a los demás qué los hace ser así,
se convierten en los individuos ( en el sentido de únicos) de la ciudad y
eso en sí, constituye delito que hay que pagar diluyendo esa individualidad
entre la de los demás. Y deberán hacerlo sometiéndose así a las leyes de
un grupo determinado que no soporta "misterios" de los que no participa.
Permanecer ahí, como individuos, atenta contra la tranquilidad de la comunidad.
El tercer grupo, el de los inquisidores, lo integran principalmente Agazzi,
' P1RANDELL0, Luigi, Obras escogidas.
Madrid, 1963, 6a. ed. (p. 30.)

Ed. Aguilar (Colección Premio Nobel).

2fi5

�Amalia, Dina, el Sr. Sirelli y su esposa, Centuri, la Sra. Cini, la Sra. Nenni
y el Prefecto, además de los señores y señoras que amorfamente aparecen
al final de la obra como habitantes casi constantes de lo que el Prefecto
llama "el cuartel general" desde donde se realizan las investigaciones y
desde donde se "controla" la situación. El criado no se nos escapa, pero
preferimos dejarlo simplemente como un personaje de fondo del que se
vale Pirandello para ver varias cosas.
Este tercer grupo dará el valor real y característico a la obra. Representada toda la ignominia, la falta de respeto, la inmoralidad y la hipocre~ía de
una sociedad que devora a quienes son raros en su seno.
Todos ellos son también los instrumentos de que se vale el autor para
reafirmar su tesis de que somos incapaces de penetrar al misterio que en-

cierra la identidad de cualquier persona. Por lo mismo, "debemos de mostrar tolerancia hacia los demás, es decir, debemos respetar sus motivaciones
personales más profundas en tanto que nunca podremos llegar a conocerlas
realmente".8
Si a nosotros como habitantes de este mundo concreto en que nos estamos
moviendo, nos sucediera algo similar a lo que sucedió dentro de la obra,
si repentinamente y por equis circunstancia todos los papeles que nos identifican legalmente ante los demás y que certifican lo que somos llegaran a
desaparecer, y además, no quedara a nuestro alrededor nadie que con su
testimonio nos avalara en cuanto a lo que decimos ser, ¿ cómo probarlo satisfactoriamente ante la mente y el espíritu de los demás? Para Pirandello
el punto a discutir no es cómo probar todo lo anterior, sino el hecho de
que no es necesario y sí inútil el intentar probarlo porque en último término
ningún certificado será capaz de penetrar en una verdad que, con toda
seguridad, es distinta para cada uno de los que se enfrentan a ella y aun
para el mismo ser que desea identificarse.

LAumsr. (Se pasea un momento sonriendo y moviendo la cabeza: luego,
se detiene delante del espejo, contempla su imagen y habla con
ella.) ¡ Hola, muy buenas! (La saluda con dos dedos, guiña un
ojo maliciosamente, ríe con picardía.) ¿Qué hay amigo? ¿Cuál
es el loco de nosotros dos? ( Apunta con el dedo a su imagen,
que naturalmente le devuelve el gesto. Ríe nuevamente.) Ya
lo sabía. Yo digo que tú, y tú me señalas a mí con el dedo.
¡ Cómo nos conocemos tú y yo! ¡ Lástima que los demás no te

vean como yo te veo! ¿ Pues, en qué te transformas, amigo mío?
Aquí, frente a ti, me veo y me pregunto: "¿ Cómo eres para
los demás?" Un fantasma, amigo mío, un fantasma. Y, sin embargo, ¿ves esos locos? Sin fijarse en el fantasma que cada uno
lleva dentro de sí mismo, corren llenos de curiosidad detrás del
fantasma de los demás, y creen que es otra cosa distinta.
(Acto II, escena III )

V. El teatro del espejo en la obra:
Cuando se habla del "teatro del espejo", se hace referencia a un teatro
de contrastes para explorar un univeroo imaginario que tiene similitudes con
el nuestro, sólo que refleja un mundo imperfecto en el espejo del ideal.
Antes de tratar de señalar por qué ciertos aspectos de la obra que nos
ocupa parecen caer dentro de lo que se llama "teatro del espejo" hemos
querido incluir las propias declaraciones de Pirandello acerca de este tema
porque consideramos que explican muchos de los aspectos que, por tradición, se consideran poco claros en su obra.
"Creo que la vida es una triste bufonada, ya que sin poder saber ni indagar ni por qué ni de quién, sentimos siempre la necesidad de engañamos
a nosotros mismos con la espontánea creación de una realidad ( una para
cada cual y nunca igual para todos), que de cuando en cuando se nos muestra ilusoria y vana ... Lleno está mi arte de compasión por todos cuantos
se engañan, pero nada impide que esta compasión derive una burla ferm
contra el destino que así condena al hombre al engaño. Cuando uno vive,
vive y no se ve. Ahora bien, haced que se vea en el acto de vivir, presa de
sus pasiones, poniéndolo frente a un espejo: o queda atónito y desconcertado
ante su propio aspecto o desvía la mirada para no verse, o indignado escupe a su imagen, o levanta airadamente el puño como si fuera a destrozarla. Si lloraba, ya no puede llorar y si reía, ya no puede reír. De esto
deriva a la postre, forzosamente, una desventura. En tal desventura consiste
mi teatro." 9
Y será, precisamente, a partir de este teatro del espejo manejado por Pirandello o por sus seguidores, o aun por quienes han sido influidos por él
y niegan su influencia, que el dramaturgo busca intervenir directamente en
' CUSTODIO,

• GASSNER,

266

John, op. cit. (p. 440.)

Alvaro, Forjadores de un mundo moderno (Luigi Pirandello) . México,

1957 (p. 751).

267

�nuestra vida e ideas de espectador. En tal forma, que se nos exige una
participación activa al enfrentarnos a la obra para que ésta se convierta
en parte integral de nuestra vida al menos durante el momento en que nos
planteamos su problemática. Ahora, si la obra nos obliga a pensar, a alternarnos espiritual y quizás definitivamente, qué mejor: uno de los fines de
toda manifestación artística se habrá cumplido: inquietar anímicamente al
espectador.
Concretamente, se puede hablar de teatro del espejo dentro de la obra,
al hacer referencia a los tres personajes juzgados: la Sra. Frola, su yerno y la
esposa de éste. Se les obliga a enfrentarse a una realidad tan abruptamente que
no soportan reconocer la diferencia que existe entre ésta y el engaño en
que cada uno ha decidido vivir. Pero esa realidad se deforma en cada
enfrentamiento, como si se reflejara en un espejo defectuoso que alarga,
acorta, ensancha o ridiculiza la figura que proyecta. Así la locura que pudo
haber sido verdadera, se nos escurre de la realidad concreta porque pasa
a ser una locura incapaz de ser determinada. Es la locura de la Sra. Frola,
o la del Sr. Ponza ... o la de la Sra. Ponza ... o, quizás ¿la de los inquisidores? ¿Julia es Lina o es Julia, o es Julia-Lina, o no es ninguna de las
dos, o es, como ella afirma, en una de las partes más bellas de la obra:
SRA. PoNZA.

EL

PREFECTO.

(Lentamente subrayando) . . . la verdad. ¿ No es eso?
Pues óiganla ustedes: yo soy. . . sí. .. , la hija de la
señora Frola . .. y la segunda mujer del señor Ponza. Sí,
para ellos soy eso. Para mí . . . no soy ninguna de las dos.

cables (para nuestra mente llenas de conceptos tradicionales) formas dimensionales. Todo esto, quizás aclara -y en cierta forma justifica-, el pesimismo metafísico del autor, así como su concepto del hombre como ser
falso, creador y amante de falsedades. Es también quizás esto, lo que ha
conservado en el teatro de Pirandello la frescura que le permite ser representado en la actualidad con toda vigencia y ser considerado, aun ahora,
como una de las manifestaciones teatrales más originales y apasionantes del
siglo. Esto, cuando muchos de sus contemporáneos han envejecido en sus
obras y nos hablan en ellas de cosas que sentimos ya muy lejanas a la problemática actual.
Así es, si así os parece se deja penetrar sólo después de varias lecturas
que inducen a la meditación porque en ella se manejan valores muy particulares: cada hombre no es una conciencia sino muchas conciencias al
mismo tiempo, la realidad es subjetiva y relativa, la vida, en su constante
fluir, se contrapone a la forma o a la apariencia que pretende inútilmente
detenerla en el tiempo; sólo el personaje o creación es inmortal ya que
el hombre, instrumento de esa creación, parece inexorablemente, la reflexión,
espejo de la conciencia, congela el sentimiento hasta casi matarlo; lo grotesco, que nos puede parecer desorbitado, es a veces más tenue que la
realidad que se nos trata de ocultar bajo la máscara. Quizá todo se justifique y reafirme si recordamos las palabras de Pirandello, buscador de la
verdad:

"Como hombre, he querido decir algo a los hombres sin ninguna ambición, excepto la de vengarse de haber nacido. Y, sin embargo, la vida
aún con todo aquello que me ha hecho sufrir, ¡ es tan bella!" 10

¡ Ah, no! Para usted, señora ... tiene que ser la una o la

otra.
BIBLIOGRAFIA

SRA. PoNzA.

No, señores. Para mí, soy ... solamente ... la que los demás creen que soy.

Este planteamiento de qué es la realidad y hasta dónde es posible aprehenderla, no se había dado bajo esta forma dentro del teatro. Por eso
Mauriac habló de filosofía tras el estreno de la obra en París. Hay que
recordar que Pirandello participa de un movimiento renovador en la literatura coincidente con la filosofía bergsoniana, orteguista y heideggeriana
con su punto de arranque en la teoría de la relatividad de Einstein. Es decir
tiempo y espacio, como dimensiones humanas, se ha alterado en cuanto a
conceptos filosófico-científicos, y por lo mismo, la realidad que participando
de ellos nos rodeaba, ha desaparecido para dejar lugar a nuevas e inexpli-

268

CusT0D10, Alvaro, Forjadores de un mundo moderno. (Cap . Luigi Pirandello ) , vol. 2.
México, 1957.
DENUR, Guy, Historie des spectacles. Ed. Gallimard. Paris, 1965.
GAsSNAR, John, Masters of Drama. Dover Publications. New York, 1954.
Lu11uEv, Frederick, New trends in 20th Century Drama. Oxford University Press.
New York, 1967.
PlRANDELLo, Luigi, Obras completas. Ed. Plaza y Janés. Colección Clásicos del siglo
XX, vol. l. Barcelona, 1961.
PIRANDELLO, Luigi, Obras escogidas. Ed. Aguilar ( C olección Premio Nobel ) . Madrid,
1963.
'" LUMLEY, Frederick, op. cit. (p. 17.)

269

�GEORGES BATAILLE
GIAMPIERO

Buccr

ITESM

INTRODUCCIÓN
UNA VIDA DE modesto bibliotecario, transcurrida en los estudios hasta la
muerte ( 1961) no amparó a Georges Bataille de las polémicas con dos
verdaderas instituciones: Breton y Sartre. Póstumo ha llegado un reconocimiento por parte de la vanguardia: El Quel lo considera una figura
capital de nuestro siglo. Derrida, Barthes y Foucault lo leen hasta una (imposible) asimilación. "Ecos de Bataille" se encuentran en la poesía de Paz
y en el marxismo antihumanístico de Althusser. Si su libro más conocido
es L'erótisme (1957) y su obra maestra La Part Maudite (1949), Bataille
no se ha expresado con menos plenitud en los artículos diseminados en
efímeras revistas de los años '30 Documents, La critique sociale, Minotaure, Acéphale. Estas migas de filosofía por estar estrechamente ligadas
con La somme athéologique, su meditación más llena y dolorosa de la
guerra y postguerra, y por la coherencia con el cuerpo de las obras mayores,
merecen ser leídas con la atención debida a una pregunta todavía abierta
en la filosofía moderna.

En Le langage fleurs Bataille aplica el par alto/bajo (ya usado con éxito
en L'Anu.s Solaire) a la figura de las flores. La flor es asociada con el
amor. ¿Por qué? Bataille se lo pregunta, y rechaza en esta metáfora toda
connotación obligada, rechazando así mismo la idea de una "connaissance des
relations" entre "les divers objets". Para él las correspondencias no hay que
buscarlas, a la manera de Baudelaire, sino inventarlas: de otra forma el
proceso de la metáfora, el deslizamiento que la caracteriza dependería de
una identidad objetiva comprobada. En contra de estas llaves obligatorias,
Bataille recuerda que para el psicoanálisis todo el proceso es "presque toujours

271

�un rapprochement accidental". Si es así, a la raíz de cada metáfora hay un
deseo, cuando menos en el caso de la metáfora "libre". En los otros
casos, cuando la metáfora identifica elementos comunes, su proceso es obligado justamente a partir de esta identificación. La metaforización libre nos
permite liberarnos de una visión " ... suivant laquelle les formes extérieures,
qu'elles soient sésuisantes ou horribles decéleraient dans tous les phénomenes
certaines décisions capitales que les décisions humaines se borneraient a
amplifier. 11 y aurait ainsi lieu de renoncer immédiatement a la possibilite
de substituer l'aspect au mot comme élément de l'analyse philosophique. Or,
il serait facile de montrer que le mot permet seulement d'envisager dans
les choses les caracteres qui determinent, une situation relative, c'est-a-nre les
propriétés qui permettent une action extérieure, cependant, L'aspect introduirait
les valeurs decisives des choses ... ".
Aspectos en contra de palabras, arbitrariedad (deseos) en contra de identidad, pues ésta rige el reconocimiento como base de lo útil, de la acción
y del proyecto. Asociar flor y amor (en cuanto a la fecundación) , por ejemplo, quiere decir hacer depender la metáfora de propiedades " ... qui permetten t une action extérieure" (cfr. supra) . Además, esta metáfora "menor"
tiene una función idealizadora (¿y por qué no sublimadora?) . La flor es
un ideal humano, entonces encierra un deseo de perfección. ( Otra vez un
désir sublimado.)
Con el gesto de la metáfora menor, el hombre finca el mundo del proyecto, del saber, y de la jerarquía, removiendo al mismo tiempo el erotismo,
el obsceno, la risa. Remover quiere decir explotar la organización de un
espacio (nacido con la misma remoción) en pares alto/bajo, inteligible/
sensible, bien/mal. El mundo profano se constituye así como una jerarquía
de funciones y objetos descontinuos, regidos por el moi abstrait que es deveras el vicario de Dios y que Dios a su vez garantiza. Cuando el moi es
moi qui meurt como en Le Sacrifice, cuando está al borde de las lágrimas,
Dios desaparece. Pero ¿qué es este sacrificio de integridad? Este desmembramiento sacrificador es la automutilación de Van Gogh en presencia del
sol, que mutila al mismo Dios. El orden del cuerpo es violado por una
fuerza que debe serle interior, si su experiencia es intérieure. Esta fuerza es
la muerte, y solicitarla quebranta el interdicto por medio del cual el hombre
se ha constituido, vivo y en discontinuidad con los otros hombres. Bataille
habla de la sociedad moderna y de la ciencia que la conoce y construye
como de una falta de continuidad en acto. Recordando Le Valeur D'Usage
de D. A . F. DE SADE: La ciencia es una mirada cargada de intenciones,
no es neutral, ya que "leyendo" ciertas relaciones, las "escribe", las crea.
Estas relaciones son las de la proximidad discreta (Platón dice lo mismo

272

en el Teetetes), nada más que están allí para ser violados. (Esto Platón no
lo dice.) La rosa de Sade está allí para ser deshojada, como el pie de la
reina está allí para ser besado. En Le Gros Orteil sabemos que el pie de
la reina se viola porque es sagrado, y que su sacralidad es penetrada y superada por el deseo mayor (de la violación) pero no quebrada y el interdicto es mantenido. Esta situación de la ley, abierta y cerrada a la vez,
es la base misma del pensamiento de Bataille. Para él la misma filosofía
humana nace de una profanación, el cuerpo siendo el lugar en que un
alto, la cabeza, se defiende de las erupciones de un bajo, los genitales, que
podrían cortarla. Bataille piensa en una transgresión conservadora, una ley
a la base misma del hombre, que si no fuera violada lo mutilaría. Y violarla
para superarla no sería menos reductivo. Aquí está el típico problema de
una lectura de Bataille: no aislarlo en uno de los elementos del par, no
leerlo como a un gótico. En esto nos ayuda saber que Bataille es atraído
fuertemente por los sistemas dualistas, y que ésta atracción lo acerca al materialismo (A) dialéctico y a la gnosis con el mismo movimiento. Justamente
en relación a la gnosis Bataille se da cuenta de la necesidad de disociar la
materia de toda afinidad con el espíritu, de hacer de ella un principio activo
y "otro" del espíritu. Su dualismo es una voluntad de resistencia a todo
sistema: que por su naturaleza misma, es monista, cientista y reductor.1
El sistema, lo sabemos, es el de Hegel, que de dos términos opuestos,
materia y espíritu, hace dos términos simétricos, removiendo la materia en
lo bajo del papel pasivo ("Les murs de la prison" cfr. Le Bas Materialisme
Et La Gnose). Ahora, si los dos mundos, el proyecto y su sacrificio, son
simétricos, no hay en ellos que la falsa oposición del bien y del mal. Esto
sería quedarse en el mundo del bien, porque se escoge siempre un objeto,
y voluntad y objetos, en su dinámica de fines, son típicos del mundo del
proyecto del bien.
El mal no es escogido, escoge. Por esto L' expérience intérieure es un
método de caída, no de hallazgo. El mundo al que resiste es el mundo
del proyecto, condenado a remover la muerte y el erotismo desde su mismo
origen. Este mundo se esconde su (originaria) fractura abrazando el ser
con una mirada totalizadora y omnipotente como su misma voluntad de
monismo. Bataille no se ha hecho ilusiones acerca de la era de oro. El
mundo arcaico para él no es el mundo orgiástico del erotismo, porque de
todas maneras es un mundo humano, es decir fincado a partir de un
interdicto, única condición de humanidad. Su amor por los aztecas y por
1
Por esto L'Heterologie no es ciencia, es Scatologie, o sea obscenidad. cfr. Le
Valeur D'Usage de D. A. F. de Sade.

273
HUMANITAS-18

�las prácticas del potlatch no le permite leer la historia del hombre desde
el caos hasta el individualismo moderno, sólo quiere subrayar la mayor apertura de las sociedades arcaicas a lo sagrado. Así es en La Notion De Dépense,
cuando leemos que en el mundo burgués "La jalousie d'etre humain a etre
humain se libére comme chez les sauvages, avec une brutalité équivalente:
seules la générosité, la noblesse ont disparu".

1

1

Aquí la generosidad es la disposición abierta hacia lo sagrado: la fascinación, movimiento que la voluntad ni siquiera puede reconocer. Así, no
se escoge entre bien y mal, pues si se escoge el objeto siempre es el bien.
Para Bataille una violación a sangre fría del interdicto simplemente sería la
demostración que éste ha sido desplazado. Pensemos en la sexualidad "natural" de las revistas neo-femeninas, a la ideología hippy y al mito de la
vuelta a la naturaleza. Un pensamiento de este género ha sido inmediatamente absorbido por la ideología neo-capitalista, y no por caso, pues dejando creer que la sexualidad sea un "campo" que por fin la ciencia puede
penetrar y liberar, se le puede quitar toda carga "escandalosa" , poniéndola
en la serie de los objetos compatibles con un deseo compatible, y reduciéndola a lo homogéneo. Una sociedad que espera "practicar" la sexualidad esconde mal su carácter represivo, y se parece a una sociedad que
inserte el proletariado en el cuadro del poder. De hecho liberalización sexual
y socialdemocracia siempre van juntas. La "fecondité celeste" ( recordamos
Le Gésuve) es la condición misma de la historia, del lenguaje, de la racionalidad. Nuestra sociedad nos da el ejemplo de una aparente ignorancia
de la ley que Bataille hubiera mirado con sospecha. El interdicto es el
origen mismo de toda historia y sin embargo es permeable, finca el bien
como huida de la animalidad, pero ésta puede volver (como lo removido)
y sitiar sin fin el territorio limitado por la ley. Los dos mundos, sociedad y
naturaleza, vida y muerte, están lejísimos el uno del otro, separados por
una estricta voluntad de dualismo. ¿Pero cómo se pasa del uno al otro?
Cómo se refiere a la metáfora menor sin que ésta hable a través de esa
jerarquía de gestos que es la voluntad? Con la violación, en el momento
puntual del pasaje de la línea del interdicto. Más allá del bien, todavía
hay bien, hay la voluntad que vuelve a apoderarse de sus derechos y a
fincar el proyecto.
El yo diferente del yo abstracto aparece "a la limite de la mort" ( Le
Sacrifice) y cuando la muerte aparece, la voluntad deja espacio al désir,
porque la voluntad proyecta y el désir destruye, destroza el cuerpo y decentra. Por eso, deshojar la flor no quiere decir guardar el tallo: si fuera
así, habría una pura sustitución de elementos en la misma estructura: el
bajo en lugar del alto, una simple sustitución a la manera del materialismo

274

clásico. Esta transgresión sin descanso, que en Bataille es capital, la en~n~ramos igual en La Littérature et le Mal, sobre el problema del profes10rusmo del mal en Genet: La perfección de Arman es ilusoria y acaba
por hacerlo parecer a un SS, pues lo obliga a querer. No hay fidelidad al
mal, el Gésuve tiene que tener erupciones breves: antes y después no hay
más que el bien, un objeto entre los otros que se busca con la voluntad.
C~ando és~ cae, su objeto se vuelve impensable: un objeto erótico, es decir
abierto al Juego de la seducción, que lo recorre de lo alto a lo bajo, que lo
sacrifica y el sacrificio vale también para el sujeto. En los sacrificios " ... la
bete et l'homme ne forment qu'un seul etre" (La Mutilation Sacrificielle .. .
cit.) Así "il est possible d'etre en toute liberté un jouet du mal si le mal
lui-meme n'a pas a repondre devant dieu" (Le Bas M atérialisme. . . cit.) .
En los últimos renglones de Le Gros Orteil leemos " ... qui on est séduit
( ... ) en écarquillant les yeux". Los ojos se abren como se abre la voluntad
en la caída desde los H auts Lieux de la conciencia despierta. Así se pas~
a lo sagrado, que se define a partir de su trascendencia en relaci6n a lo
profano. Lo sagrado es víctima de una separaci6n que con el mismo acto
ha constituido lo profano, y removido una zona del ser que por eso mismo
~s s~da. El interdicto es ya una transgresión, un gesto de separación, el
mterdicto nace de una fractura que rige con su existencia los dos campos
que separa; en uno de los cuales, además, la fractura se revela constitutiva
pues lo profano es justamente el mundo de las separaciones 2 la lógica d;
las separaciones llega a poner lo sagrado que acaba por ser lo profano alterado, trans~redido por sí mismo. La aparición de lo sagrado no destruye lo
profan~ smo lo hace más fuerte, así como la muerte no viola la vida que
para alimentarla. La frase de L'Srotisme "L'trotisme est ( ... ) l'aprobation
de la vie jusqu'a la mort" significa que la muerte no es otra cosa que la
plétora de la vida, guardada y respaldada por el interdicto. Hay en el hombre una exigencia de dépense más sensible que pensable y el problema de
Bataille es como decirla con un lenguaje que no la borre, que no la reduzca
a un simple contrario. Bataille cita una frase de Breton, sacada del Second
Manifeste au Surréalisme: "Tout porte a croire qu'il existe un certain point
de l'esprit d'ou la vie et la mort, le reel et l'immaginaire, le passé et le futur,
le communicable et l'incommunicable cessent d'etre percus contradictoirement".

Y escribe "fajouterai: le bien et le mal, la douleur et la joie" (cfr. La
' Por esto Denis Hollier escribe "Le monde profane se définit done comme séparation: pure séparation ou, a la rigueur, séparation u profane et du sacré ... " cfr.
Hollier Le Matérialisme dualiste de G. B. in "Tel Que)" printemps 1966, pp. 41-54.

275

�Littérature et le Mal, p. 226) pero no escribe que también lo sagrado y lo
profano pueden ser percibidos de una manera contradictoria. Y ¿ cómo pudo
escribir lo sagrado y más cómo pudo evitar Nietzsche, su doble, cayera entre
las figuras de la Fenomenología al lado del siervo?

En Méthode De Méditation, leemos "L'idee du silence (C'est l'inaccessible)
est desarmante! Je ne puis parler d'une absence de sens; sinon lui donnant
un sense qu'elle n'a pas. Le silence est rompu, puisque j'ai dit ... toujours
quelque lamma sabachtani finit l'histoire, et crie notre impuissance, a nous
taire; je donner un sens a ce qui n'en a pas: le etre a la fin nous est donne
com.me impossible!". El lenguaje que tiene que "decir" la mutilación de
Van Gogh la dice en términos medios, encerrándolo: toda la Somme Athéologique será atravesada por la necesidad de hacer deslizar sus conceptos hacia
un punto más allá de la comprensión del lector, para que este se pierda
como en un laberinto. Bataille ha aislado la dépense sabiendo que no la
iba a agotar: ahora sabemos que la dépense tiene el carácter del inconsciente, es inapropriable. "Seule la pensee violente coincide avec l'evanoussement de la pensée (Le coupable). El libro debería de reír pero como, si "le rire
de l'extase ne rit pas, mais il m'ouvre infiniment?" si el filósofo es sacrificado
en su mismo pensamiento, si es transgredido por su misma escritura nace
una diferente posibilidad la del filósofo loco: " ... je ne suis pas un philosophe,
mais un saint. Peut-etre un fou'' (Méthode De Méditation). Bataille ha
hablado para que en él hablara otro, para quebrar " .. .l'unite sereine d'une
subjectivite" (Foucault) y aludir a ese centro fuera de puesto que el psicoanálisis ha revelado al pensamiento occidental. El filósofo-sujeto, Hegel,
frente a él es el filósofo profano. ¿Pero es el Siervo? si Hegel es el Siervo,
nace el peligro que un filósofo de lo sagrado, Nietzsche, ocupe el lugar
del Amo. La oposición entre el hombre de la dépense conceptual y el
hombre quien se ha negado a lo sagrado removiendo la muerte en el trabajo
no ha de ser vista dialécticamente. El souverain (l'acéphale), es el exceso
del amo y del siervo, su exceso moral, no el opuesto de uno de ellos. Ya
sabemos que lo sagrado no se opone a lo profano, está más allá de las
oposiciones dialécticas (porque es innacible). En la dialéctica Siervo-Amo
ninguno de los dos es sagrado, pues los dos huyen de la muerte, representando en esto a la perfección Hegel, y su sistema que ha vaciado frente
a la muerte y la ha llamado trabajo, poder de lo negativo.
La palabra de la muerte Bataille tiene que pronunciarla fuera del sistema, fuera del todo, o sea no "pronunciarla", para evitar la trampa de
Hegel, la negativa abstracta. Bataille tiene que decir " ... ce qui dans
l'homme est irreductible au projet: l'existence non discu~ive, le rire, l'extase,
qui lient en dernier lieu-l'homme a la négation du projet. .. " (L'Expérience
276

lnteorieure). El Souverain (¿Nietzsche? ¿Bataille?) es muy parecido al
Amo, pero hay una diferencia: el Amo no debe morir para poder gozar
lo que ha arriesgado enfrentándose con la muerte. Viviendo la proximidad
a la muerte, finca el sentido y la cadena de la vida. La diferencia es la
repercusión de lo negativo o su gasto. Bataille no puede escribir ( es decir
dar sentido, hacer trabajar) la risa del Souverain sino con palabras que
deslicen, con conceptos que se sacrifiquen y expíen su mismo sentido: tiene
que escribir un silencio soberano: "Le silence est un mot qui n'est pas un
mot et le souffle un objet qui n'est pas un objet ... " (L'Expérience lnterieure)
y duplicar la escritura. A la escritura servil, para la cual "nous restons
condamnes a nous faire reconnaitre, a vouloir etre un dieu pour la foule"
ha sobrepuesto la soberana "j'ecris pour annuller, en moi-meme, un jeu
d'operations subordonnees (c'est, somme toute, superflu)" (Méthode De
Meditation) la alteración de los conceptos está toda en este espacio. Bataille
no crea conceptos nuevos, decapita los de Hegel. La dépense no puede guardar nada de sí, no debe curarse de su misma huella bajo pena de caer
en la dialéctica. Bataille obra un potlatch filosófico, lo que Sartre no ha
querido ver, escribiendo "Bataille ne veut pas voir que le non savoir est
imrnanent a la pensée. Une pensée qui pense qu'elle ne sait pas c'est encore
une pensée".8 Pero si la soberanía escribiera su texto, éste sería un saber
protegido por la presencia responsable de una experiencia, mientras nosotros
sabemos que la materia "Ne peut servir en aucun cas a singer une autorite
quelconque" ( Le Bas M aterialisme . .. )

Bataille sigue siendo de alguna manera ilegible por ser "L'exces abolu de
toute épisteme, de toute philosophie et ·de toute science" (Derrida) . Y más
ilegible para un filósofo del proyecto como Sartre. A sus "discípulos" (Barthes, Derrida) les quedan más las armas de Borges "La alusión o mención"
que las de una escuela, y la tarea de leerlo con los ojos cerrados como
él tuvo su experiencia interior, para poder ver "Ce qui vaut la peine d'etre
regarde" (Rene Char) .

• J. P. Sartre,

Un Noveau. M ystique in Situ.ations l . Galimard, 1947.

277

�LA CONCEPCIÓN DE LA TRAGEDIA
EN ALFONSO REYES
DR. JUAN GÓMEZ GARCÍA

ITESM

LA

TRAGEDIA, sabemos nosotros, surge del ditirambo. Etimológicamente significa "canto de macho cabrío", porque los coros --dice Niet:zsche- generalmente se componían de sátiros, los que recibían el nombre de "trogoi".
"El origen de la tragedia se encuentra en el Peloponeso, entre los corintios
y los siciones." 1

Los elementos líricos constituyen la base en sentido propio de la tragedia,
y sólo poco a poco retroceden ante el diálogo. La tragedia griega surge de
los ritos dionisíacos y nunca cambió de tono. Así pues, la tragedia surge
de la lírica dionisíaca y no de la apolínea. "El hombre estremecido en todos
sus fundamentos por el placer y el horror por el milagro que le rodea,
percibe, de pronto, un nuevo orden transfigurado de las cosas: culpa, destino, muerte del héroe, son sólo medios para que la mirada se abra a este
nuevo mundo transfigurado." 2
La tragedia es fiesta para todo el pueblo griego. Hay "un estado de
ánimo religioso, animado, y, sereno, libre como un amanecer. El estado
de ánimo de los espectadores es de enorme influencia en el desarrollo del
teatro ... " 8
"La tragedia griega se caracteriza y se diferencia por la proporción de la
acción. Para nuestro criterio, la acción de una tragedia griega debería constituir sólo un acto. El fin y el propósito del poeta son una grandiosa escena
NIETZSCHE, Federico, La Cultura de los Griegos. Tomo XIV de Obras Completas, la. Edic. Edit. Aguilar. Argentina, 1955, p. 79.
• lbid., p. 80.
• NIETZSCHE, Federico, op. cit., p. 80.
1

279

�llena de resonancia, el Pathos, un punto culminante de la vivencia lírica;
todo lo que sucede está destinado a abrir un camino para ello. . . En resumen, la construcción de la tragedia griega es mucho más sencilla y unitaria."'
En la tragedia los hechos son originariamente episódicos, algo accesorio,
escueto. El argumento no interesaba por la curiosidad -por decirlo asísino lo que realmente tenía importancia era la solución presentada. "Su
atención se concentraba en el núcleo y en el tronco del mito." 5

TEORÍA DE DON .ALFONSO REYES SOBRE LA TRAGEDIA

"La tragedia griega es, desde luego, humana, pero universalmente humana, en cuanto sumerge al hombre en el cuadro de las energías que desbordan su ser. . . Al griego, sus propios dolores, se le presentaban como ecos
de un mal general: él no era más que una oreja en la conciencia dolorida
del universo. Este era, precisamente, el consuelo, esta alegría fundamental
de la vida griega: que el hombre no estaba a solas con su dolor, que su
dolor mismo no era exclusivamente suyo. Esto era también lo que hacía
posibles la desesperación y el desahogo dionisíacos: el duelo era comunicable al mundo." 8 "Para los aspectos más individuales de su pasión, el griego
usaba de la lírica. Al teatro no quería llevar más que un diálogo cosmogónico, aunque revestido de pretextos humanos ciertamente, porque sólo
al modo humano tenemos noticia de la agencia de los destinos. Y el griego
prestaba al Teatro, por lo demás, la misma imaginación colorida que tuvo
para su religión." 7
Don Alfonso Reyes piensa que el coro es el embrión de la tragedia griega
y que éste representa la danza de los sátiros alucinados. Esa alucinación
-dice don Alfonso Reyes- engendra al Dios, al héroe o al actor trágico
Sin embargo, al afirmar don Alfonso que el coro conserva el principio
lírico está en cierta forma contradiciendo la teoría general de que la tragedia
es dionisíaca, puesto que lo lírico -según concepción de Federico Nietzsche- es apolíneo.
' !bid., p. 81.
' !bid., p. 82.
• REYES, Alfonso, Obras Completas, tomo X ( testimonio o constancia poética),
la. edic. Edit. Fondo de Cultura Económica, col. Letras Mexicanas. México, 1959,
p. 353.
' !bid.

280

Don Alfonso Reyes afirma categóricamente que "el coro produce a los
actores" 8 y esta concepción -o afirmación- no difiere en lo absoluto de
la teoría general.
Para don Alfonso -posiblemente influenciado por Nietzsche y los críticos alemanes- el coro es en cierta forma el público ideal, pero también
es "el instrumento dinámico por donde estalla, en cantos, en gritos, en
'ololygmoi', el sedimento o carga emocional precipitados por los episodios
de la tragedia".9
Para don Alfonso Reyes el coro es el instrumento de la kátharsis. Es decir
el instrumento purificador. En cierta forma esta concepción se aparta de
la teoría general. En último término, don Alfonso afirma ya más categóricamente lo apolíneo del coro. Es el instrumento de purificación, es el
que viene a limpiar -descargar- del pecado de la emoción dionisíaca,
del pecado de transfigurarse en cosas de la naturaleza, del pecado de la
opresión que se olvida.
El coro es la válvula de escape de las pasiones contenidas del dolor.
"Es el dios que lo ve todo, eres tú, soy yo, y es -más que nada- la
conciencia misma del drama, enfrentada con su propio espectáculo." 10
Don Alfonso piensa en tres clases de coro: Fiel. Traidor. Indiferente.
El traidor -dice don Alfonso- se convierte en actor. El Indiferente es un
mero adorno. El Fiel es el verdadero coro, pero debe ser pasivo. Sólo debe
contemplar el desastre y como es incapaz de evitarlo sólo se desahoga por
la boca.
Entrando a la lfigenia dice don Alfonso que él ha cambiado la solución,
como pudo hacerlo otro trágico de los tiempos clásicos, porque para él la
"maldición no se redime sino con otro choque de la fatalidad". 11
Y sigue diciendo don Alfonso "Y ante todo, queremos que lfigenia, sacerdotisa de Táuride, viva como en sueños, sin el recuerdo de su vida anterior,
el cual una divinidad sabia, armónica, habrá cuidado de arrebatarle al envolverla en el vaho sagrado que la ocultó. Que sea Orestes quien venga,
como la fulminación del rayo, a encender en ella la memoria de su vida
anterior, irritando -con la alegría de la conciencia cobrada- el horror de
• REvEs, Alfonso, op. cit., p. 355.
' !bid.
'° REns, Alfonso, op. cit., p. 356.
u REYES, Alfonso, op. cit., p. 359.

281

�saberse hija de una casta criminal. Que Orestes robe en buena hora la
estatua de la Diosa, pero que no logre convencer a Ifigenia".12
GÉNESIS DEL CONFLICTO TRÁGICO Y SU SOLUCIÓN EN LA
bIGENIA CRUEL

La tragedia clásica nos muestra a una Ifigenia que nunca ha perdido la
memoria. Ella sabe quién es. Cuando llega Orestes -cumpliendo un trabajo
para redimir a su raza- viene la anagnórisis (reconocimiento) . Ifigenia
ayuda a Orestes a robar a la Diosa y luego parte con él. El conflicto en
esta tragedia -la clásica, claro está- lo encontramos en ese reconocimiento.
La solución es la huida. Orestes es el que redime a la raza maldita. Ifigenia
sólo es un agente secundario.

y yo no -suspensa del aire-,
grito que nadie lanzó. 13

Ifigenia se está quejando de su soledad. Ella no es igual a las demás
mujeres. Y sobre todo no sabe si su destino es estar allí o no estar. Ella
no sabe quién es. Hay en ella un vacío absoluto de recuerdos. Ella de
pronto se ha encontrado a los pies de la Diosa (Artemisa) y se ha dado
cuenta que es una sacrificadora.
Ifigenia -al fin mujer- siente algo de su pasado "humano" porque
dice:
Y, sin embargo, siento que circula
una fluida vida por sus venas:
algo blando que, a solas, necesita
lástimas y piedades.14

Pero veamos la tragedia de don Alfonso Reyes.
Don Alfonso, decíamos anteriormente, piensa su solución de distinta manera. Aquí Ifigenia después de la anagnórisis decide quedarse. La solución
se nos presenta desde otro ángulo. Pero veamos el conflicto.

Pero hay algo más fuerte que la llama: La diosa.
Alguien se asoma al mundo por mi alma;
alguien husmea el triunfo por mis poros;
alguien me alarga el brazo hasta el cuchillo;
alguien me exprime, me exprime el corazón.15

Don Alfonso pensó su Ifigenia que no recordaba nada de su vida anterior. Un dios bienhechor le borró su pasado antes de que ésta fuera envuelta en el "vaho sagrado".
La génesis del conflicto está en que Ifigenia se encuentra sin un solo
recuerdo. El monólogo con que don Alfonso la introduce a la escena es
bastante revelador de su sentimiento, que no es otro que el de una soledad
absoluta -¿razgo autobiográfico ... ?-.

Ifigenia es Sacrificadora. No puede saber quién es. El coro se ha dado
cuenta del problema. Ifigenia no tiene pasado. Y la descarga emocional
viene inmediatamente:
¡ Pero tú, que ni nos engañas siquiera!
Tú que nos das la nada que te llena,
¿no harás, al menos, por forjar un sueño,
una memoria hechiza que nos pague
la sed de consolarte que tenemos? 16

lFIGENIA

(que ha perdido la memoria de su vida anterior)
Ay de mí, que nazco sin madre
y ando recelosa de mí,
acechando el ruido de mis plantas
por si adivino adónde voy.
Otros, como senda animada,
caminan de la madre hasta el hijo,
" !bid.

282

El coro pide a Ifigenia que ésta haga algo para recordar. El coro sólo
habla. No puede actuar ni remediar nada.
Alfonso, op. cit., p. 31 7, Part. I.
Alfonso, op. cit., p. 320.
" 1bid., p. 321.
11
lbid., p. 324.
u

REYES,

"

REYES,

283

�El conflicto es éste. La solución de don Alfonso ya la conocemos: La
anagnórisis -Orestes se encuentra con Ifigenia-. Y luego el tomar - como cordero expiatorio-- la culpa de su casa y quedarse a cumplir su destino.
Ifigenia, pues, se ha convertido en el ser que ya se conoce y que por un
acto de plena libertad ha escogido el quedarse a cumplir su destino. El
encuentro de los dos hermanos no ha venido a ser sino una especie de
kátharsis, purificación. Ifigenia ahora sabe quién es. El reconocimiento no
es sólo de su hermano, sino de sí misma.
EL MODERNISMO EN HISPANOAMÉRICA
A. SÁNCHEZ
ITESM

PROFRA. BERTHA

LA PALABRA "modernismo" había sido usada en el Concilio Vaticano con
un sentido teológico.
La admisión de esta palabra en la Academia de la Lengua Española causó
serias divergencias. En el año de 1895 el término "Modernismo" no estaba
bien cimentado. Menéndez Pidal defiende su antigüedad diciendo que José
Cadalso ya la había utilizado. Por fin en 1925 aparece la primera definición
"oficial" de la Academia: "Modernismo", afición excesiva a las cosas modernas con menosprecio de las antiguas sobre todo en Arte, Literatura y
Religión.
Samuel Gil y Gaya, en su diccionario Vox indica lo siguiente: Modernismo, corriente literaria de principios de siglo cuyo principal exponente
es Rubén Darío.
1

1

1

El Modernismo -ya como corriente literaria- es el culto a las apariencias tangibles y visibles. A su poesía se aplica la técnica de las Artes Plásticas.
Es -dice Menéndez Pidal- una Escuela decadente.
El Modernismo supone una renovación en el léxico. Hay una gran adjetivación. Hay renovación en rimas y en estrofas. Se presenta -dice Llannes- la belleza como ideal exclusivo. Se puede decir que es una poesía
optimista que se presenta como frente al pesimismo de la Generación del
Noventa y Ocho.
La poesía Modernista es amoral. No inmoral.
"Ante todo, debe quedar constancia de dos hechos. Primero: el moder-

284

285

�nismo, al menos en la lírica, no es un movimiento totalmente nuevo, como
se viene afirmando. Se fragua a lo largo de dos o tres décadas; tiene su
inevitable período de preparación, con una serie de creaciones que se pueden calificar de 'premodernistas' y antes de triunfar ha realizado sus tanteos, ni más ni menos que lo hicieron en su día el romanticismo, y mucho
antes, la escuela neo-clásica.
Segundo: la poesía modernista no es, no lo fue nunca, una reacción
contra la poesía anterior; mucho menos una negación de ésta." 1

Innovaciones temáticas
El cambio más notable en el Modernismo es en la temática y en la versificación (concepto que veremos más delante). Los temas sociales y los
filosóficos desaparecen. "Surgen, en cambio, los de ambiente popular tratados con cierto aristocratismo y vistos siempre a través del prisma estético. Se vuelve a la Historia que también es observada de una manera
convencional: primero interesa el mundo entre galante y escéptico del siglo
XVIII, particularmente el francés; luego, la edad imperial española, más
en lo externo y anecdótico que en lo entrañable y substancial; por último
ya bajo el influjo de los ensayistas del 98, busca la inspiración en los
sustratos raciales de la Edad Media siempre, repitámoslo, con preferencia
de la consideración estética sobre toda otra." 2
"Casal tomó sus temas de Gracia, del Oriente, y aun el del Lejano
Oriente. Jaimes Freyre sacó de la mitología escandinava el material de su
'Castalia bárbara'; las primitivas leyendas cristianas inspiraron a Valencia su 'San Antonio' y 'el centauro' y su 'Palemón el estilita'."
Los temas nativos, que tanto los clásicos como los románticos consideraron esenciales a nuestra independencia literaria, yacían ahora en un olvido casi general. Hay un paisaje tropical en Silva, dos o tres en Casal.
Gutiérrez Nájera, sin nombrar a México, traza una imagen fiel del paisaje
de aquel país en el altiplano, con sus matices de luz, color y temperatura.
Pero Darío, en el desafiante prólogo a Prosas Pro/anas, declaró que detestaba la vida y el tiempo en que le había tocado nacer, y que "si hay poesía
en nuestra América, ella está en las cosas viejas, en Palenque y Utatlán, en
el indio legendario, y en el inca sensual y fino, y en el gran Moctezuma
• Dú:z-ECHARRI y RocA FRANQUESA, Historia General de la Literatura Española

e Hispanoamericana, la. edic., Edit. Aguilar. Madrid, 1960, p. 1176.
• DfEz-EcHARRJ y RoCA FRANQUEsA, op. cit., p. 1177.

286

de la silla de Oro". "Lo demás -añade- es tuyo, demócrata Walt Whitman."
Prosas Profanas es una orgía de lujo que procede de todos los puntos cardinales, con Versalles por meridiano. El contenido poético del volumen es
a menudo soberbio; pero los escenarios y aderezos han envejecido: Palacios,
lirios, cisnes, pavos reales, marfil, perlas. Se ha acusado a Darío y a sus
imitadores de excesivo apego a las tradiciones y modas del Mundo Antiguo;
en realidad, toda aquella parafernalia extranjera no era más que un disfraz." 3 El conocimiento de los Modernistas de toda esta riqueza y todo este
lujo no es de simples lecturas: los había visto. "Versalles era un nombre
simbólico para la nueva vida de las ya prósperas ciudades de la América."•
Otras fuentes de inspiración para la lírica modernista son los primitivos
españoles: Berceo, Hita, Manrique, los Cancioneros. En algunos clásicos
como Góngora.
Los modernistas despiertan todo el mundo clásico olvidado por los románticos. Todo este mundo clásico --es seguro - venía a través de la
literatura francesa, muy de su predilección.

Innovaciones formales
Como es natural, al cambiar la temática cambió el estilo. Se encuentran
nuevas palabras. Se simplifica la sintaxis. Se suprime el hipérbaton exceptuando --dice Henríquez Ureña- las formas que le eran comunes en el
habla popular.
"En metros y formas poéticas la riqueza de la innovación fue extraordinaria, y se debió en gran parte a Rubén Darlo." 5 Antes del modernismo
se contaba con unos cuantos metros ya muy utilizados como los endecasílabos (importados de Italia), y el castizo octosílabo. En el romanticismo
se cae en lo más profundo de la ignorancia métrica. Hay intentos -desafortunados todos ellos-- de inventar formas nuevas.

Al llegar el movimiento modernista se empiezan a utilizar los metros más
conocidos -todos por no decir otra cosa-. La variedad de formas estróficas
se hace infinita.
Rubén Darío utiliza el verso libre, aunque con mucha timidez. Usa el
• HENRÍQUEZ UREÑA, Pedro, Las Corrientts Literarias en la América Hispánica.
la. edic. Edit. Fondo de Cultura Económica. México, 1949, pp. 175-76.
' !bid.
• HENRÍQUEZ UREÑA, Pedro, op. cit., pp. 178-79-80.

287

�verso corto -sobre todo en su "canto a la Argentina", la "razón de amor"
y otros.
Lugones --dice Henríquez Ureña- escribe en una especie de verso libre
(libre en cuanto a número de sílabas) pero con rima regular. Silva inventa
con su "Nocturno" un nuevo tipo de verso (pie de cuatro sílabas que se
puede repetir libremente de dos a seis veces. Y para romper la posible
monotonía introduce el pie bisílabo) . Darío utiliza el pie de tres sílabas.
(Marcha triunfal) (Salutación a Leonardo.) Ensaya el hexámetro (Salutación del optimista y Salutación al águila) pero sin adoptar un sistema definitivo.
Se introduce el eneasílabo francés. Se hacen sonetos eneasílabos y alejandrinos, etc.

CORRIENTES LITERARIAS FRANCESAS Y SU INFLUENCIA
EN EL MODERNISMO

PARNASIANOS:

1

1

"Gautier y el parnaso. Entre los románticos cansados de las efusiones
y las confidencias, hubo algunos que se orientaron hacia la poesía social
y las epopeyas humanitarias, otros no conservaron más que el sentido de lo
pintoresco; pero se vuelven más exigentes en la elección de los medios, y
como reacción a los poetas que se creen portadores de una misión social,
proclaman que el arte no tiene otra finalidad que él mismo. Théophile Gautier ( 1811-1872), por su evolución, por sus obras y por sus brillantes manifiestos, es el que mejor representa a esta tendencia ... " 6 "Gautier desarrolla
sus ideas en su última poesía del libro titulado L'Art (El Arte), añadida
en 1857. Expresa su predilección por la materia dura, bella, en este caso
un verso corto y sin agilidad, que no admite los subterfugios del oficio. Las
obras, incluso las menores así realizadas, durarán más que los regímenes po·
líticos y tal vez más aún que los dioses. Se nota una constante referencia
a las artes plásticas en un momento en que la pintura, por su parte, evoluciona hacia la sobriedad y la imitación de la realidad." 7
• NATHAN, Jacques, Enciclopedia de la Literatura Francesa. Trad. de Luis Felipe
Vivanco. la. edic. Edit. Montaner y Simón. Barcelona, 1957, p. 270.
' NATHAN, Jacques, op. cit., p. 271.

288

SIMBOLISTAS:

"Los poetas malditos: Desde 1850 hasta final del siglo, los poetas parnasianos consiguen honores y éxito en las librerías. Sin embargo, algunos
solitarios, ignorados o calumniados, intentan orientar la poesía hacia un
nuevo destino. Son principalmente Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. Estos
poetas han sido calificados de simbolistas. Pero el manifiesto del simbolismo apareció hasta 1886 y, para estas fechas Baudelaire había muerto ya,
y los demás habían dejado de escribir. La denominación de "poetas malditos", debida a Verlaine, califica mejor sus esfuerzos ignorados. Pero, con
todo, no hay que deducir de este nombre colectivo que formaran una escuela entre los cuatro. Con muy pocas excepciones, siguieron, por separado,
sendas paralelas y no tuvieron entre sí más que una influencia limitada.
El único punto de coincidencia entre ellos es una idea muy general, pero
nueva en su época, aunque Rugo la había expresado en varias ocasiones
en forma diferente. Existe alrededor de nosotros, además del mundo que
conocemos, otro universo misterioso y mucho más bello en el que estamos
inmersos sin saberlo. La misión del poeta consiste en explorarlo y hacerlo
sensible a los demás, por _medio de sus versos.8

Baudelaire dice que de todos los espectáculos feos y repugnantes el poeta
debe extraer la belleza. Rimbaud enseña a todos el desprecio al mundo
racional y de las conversaciones. Mallarmé dice que hay que quitarle a
la música todo su haber para ponerlo a los pies de la poesía.
La influencia -pues-- de las corrientes literarias francesas se puede resumir en un pequeño párrafo.
El modernismo -hemos dicho- cambió su temática. Ésta se vuelca -por
decirlo así- en las tónicas francesas. El modernismo cambia sus rimas -¿ en
busca de musicalidades nuevas? ¿Mallarmé?-.
El modernismo aborrece al mundo --dice Darío-- y nos preguntamos
-¿Rimbaud?
El Modernismo busca la belleza como ideal exclusivo -¿ Gautier o los
Parnasianos?-.

• NATHAN,

Jacques, op. cit., pp. 274-75-76-77.

289
HUMANITAS-\9

�TEMAS AMERICANOS DEL MODERNISMO
"Pareci6 durante algún tiempo que los poetas del continente americano,
con Rubén a la cabeza, habían vuelto la espalda a los temas americanos.
A este sentir general responde la frase de Rod6, aludiendo a Darío cuando
aparecieron sus Prosas Profanas; '¡ No es el poeta de América!' La afirmación era injusta. Rubén Darío venía cantando temas americanos desde su
juventud: 'del tr6pico', 'Tuetecotzimi', 'Caupolicán', 'Momotombo', 'A
Colón' y otros títulos análogos son testigos de ello. Hay que convenir, no
obstante, en que la mayoría de esas composiciones sólo se conocieron más
tarde y ya publicadas las Prosas; también es cierto que hubo una época, que
va desde 'Azul' casi hasta 'Cantos de vida y esperanza' (y en libros posteriores vuelve a ellos con verdadero a~ínco) en que el poeta pareci6 des·
entenderse de su tierra y su raza." Su ejemplo es seguido por todos los
modernistas, pues el modernismo en América se puede reducir a Rubén
Darío.9

BIBLIOGRAFlA

DíEZ-EcHARRI y RocA FRANQUESA, Historia General de la Literatura Española e
hispanoamericana, la. edic., Edit, Aguilar. Madrid, 1960.
HENRÍQUEZ UREÑA, Pedro, Las Corrientes Literarias en la América Hispánica, la.
edic., Edit. F.C.E., col. Biblioteca Americana, serie de Lit. Moderna (pensamiento Y
acción), México, 1949.
NATHAN, Jacques, Enciclopedia de la Literatura Francesa, la. edic. Trad. Luis Felipe
Vivanco. Edit. Montaner y Simón. Barcelona, 1957.
'

1

LUZ Y COLOR EN LAS RIMAS INtDITAS
DE FERNANDO DE HERRERA
Lic. RAMIRO RoDRÍouEz
ITESM

HEMOS ENCONTRADO un libro titulado Rimas inéditas editado por José Manuel Belecua, donde nos presenta 130 poemas, muchos más que la edición
hecha por el mismo Herrera en 1583. La colecci6n data de cinco años
antes de la mencionada edición herreriana, es decir de 1578. De estos 130
poemas, cuarenta y seis son inéditos rigurosamente.
Los 46 poemas se distribuyen en 34 sonetos, tres canciones, tres elegías,
cuatro églogas y dos poemas en estancias.
La mayor parte de los sonetos están dedicados a cantar la pasi6n despertada en Herrera por doña Leonor de Milán, eje de casi toda su poesía.
Aparecen los ya conocidos temas de la red del cabello de la amada, de los
rayos de Luz, los dolores de ausencia o las quejas por el olvido de las promesas. No falta el tema del Carpe diem o el de la mariposa. En otro
compara su atrevimiento al de Faet6n.
Un interés particular ofrece el soneto que dice:
Presa soy de vos solo y por vos muero
( mi bella Luz me dixo dulfemente),
y en este dulfe error y bien presente,
por vuestra causa sufro el dolor fiero.

• DíEz-EcHARRI y RocA FRANQUESA, op. cit., p. 1193.

290

Regalo y amor mío, a quien más quiero
si muriéramos ambos juntamente,
poco dolor tuviera, pues avsente
no estaría de vos, como ya espero.

291

�Yo, que tan tierno engaño oy, cuytado,
abrí todas las puertas al desseo,
por no quedar ingrato al amor mío.
Ahora entiendo el mal, y que engañado
fuy de mi Luz, y tarde'el daño veo,
sugeto a voluntad de su alvedrío.

De ser ciertas estas palabras, y no un recurso poético (aunque por lo
inusitado en la estilística herreriana nos debíamos inclinar por la certeza,
preferimos apuntar la duda), doña Leonor de Milán correspondió a la pasión del divino Herrera. Pero ¿ quién puede asegurarlo?
Ahora bien, aquí hay que observar dos cosas: La Luz se revela ya como
una persona y no como un símbolo de persona.
Herrera ha hecho hablar a su Luz. Y su Luz lo habla a él. La otra cosa
que habíamos de notar es que Herrera ha sufrido un desengaño porque
" . . . y tarde el daño veo,/sugeto a voluntad de su alvedrío".
La Luz parece ser el día que necesita morir con las primeras nubes de
la noche. Y la Luz pide a Herrera que mueran "juntamente". Es decir que
el amor soñado se realice.
Los tercetos indican con nitidez el desengaño del poeta.
Decisivos parecen ser de cierta correspondencia amorosa los tercetos del
Soneto XX (Rimas inéditas):
1

diré que no ay amor en vuestro pecho,
que el amor que mostrastes fue'vn engaño;
que soys ingrata, indina de memoria.

1

Así mismo el principio del soneto XXXIV (Rimas inéditas):
Amor, para remedio de mi vida,
hízome en mis tormentos eloquente;
Valióme vn tiempo, agora no consiente
que me valga en fortuna'aborrefida. 1

Muy bellas son las Canciones inéditas, destacando la dirigida al Conde
de Gelves (esposo de doña Leonor de Milán). Es una apología de don
1

292

Op. cit., p . 65 (soneto XXXIV).

Alvaro, en la cual Herrera le promete la inmortalidad, porque sólo los poetas pueden inmortalizar a sus amigos. Lo demás todo es perecedero. Ofrece
además la particularidad de estar escrita en liras, estrofa que sólo había utilizado en otras dos canciones (la que comienza "Cuando con resonante ... ",
dedicada a don Juan de Austria, y la II de la colección de inéditas pub.
por J. M. Asensio).
En la Canción V, jamás alc;o las alas alto al c;ielo, p. 114, después de
una descripción delicadísima de doña Leonor que va en el siguiente tono:
Hermosos nudos, crespas trenfas de oro,
en coronas luzientes sustentadas,
que enriquefeys la blanca y roxa frente,
llena de puras perlas y lazadas,
del propio, rico y felestial tesoro,
odores esparziendo de Oriente,
al ruuio sol, quando en león ardiente
los rayos altos tien (d)e a nuestro suelo,
vuestros fercos rebotan, y, rendido,
huie del azul cielo,
que vuestro resplandor esclarefido
a tierra y mar y ayre alumbra, y muestra
quánto es mayor la ilustre lumbre vuestra.2

con momentos de la más fina sensualidad, Herrera nos muestra su platonismo amoroso:
Tiempla el ardor que siendo la armonía
del amoroso verso y dulfe llanto
y con doradas alas subo al fielo,
ymitando al sublime y graue canto
que sigue vuestra luz, Estrella mía;
y la frágila corteza dexo al suelo,
que impide con su peso el leue buelo;
y contemplo por vos la suma'alteza,
el felestial espíritu y la gloria
de la inmortal belleza,
y a vos ordeno aquesta gran victoria,

• Op. cit., p. 115 ( canción V).

293

�pues me prestáys el soberano aliento
con alto y jeneroso atreuimiento.3

en aquel claro sol de hermosura,
alcanfa su virtud toda inflamada.•

En estos dos pequeños trozos vemos perfectamente representado el colorido y la luz extraordinaria de Femando de Herrera.

Herrera ha encontrado su expresión más grande en este trozo donde el
platonismo puro se nos muestra en su mayor interpretación.

Pero hay que notar que aquí la Luz se ha convertido en Sol que " . .. quando en león ardiente /los rayos altos tien (d) e a nuestro suelo . .. " y poco
después el mismo Sol se espanta y huye " ... del azul cielo" pues el resplandor
de su luz " ... a tierra y mar y ayre alumbra".

El solo resplandor de la pura Luz que le alumbre le da la mayor esperanza. Su espíritu se eleva a " ... la luz del alto c;ielo" donde la belleza
está presente " .. . y siempre nueua". Herrera no puede bajar los ojos de
tan inmortal belleza, ni quiere, porque su alma está libre y " .. . rompe la
oscuridad del inmortal velo". Allí está su Luz que es un " ... claro sol de
hermosura".

Herrera trata de nombrar a su luz en todas formas y si no hay oportunidad en el° verso por el tema, él pone la palabra conveniente para invocarla, y así Herrera dice "Hermosos nudos, crespas trenc;as de oro .. . " y
aquí nombra el oro que en último término viene a ser luz. Y más abajo dice . . .
" ... en coronas luzientes sustentadas ... ". Y aquí vuelve a nosotros con la
Luz en "luzientes".
Más abajo dice Herrera . .. "llena de puras perlas y lazadas del propio,
rico y c;elestial tesoro ... " Y aquí nos vuelve a mencionar su luz en las
perlas puras que son propias del celestial tesoro.
Pero prosigamos nuestro reconocimiento a las rimas inéditas tan extraordinarias.
La mejor expresión del platonismo de nuestro autor, del cual hablamos
más delante y que luego tomaremos para exponerlo, la encontramos en la
siguiente elegía:
El desseo comueue a la alma mía
y al resplandor de su pureza llena
y ofrefe la esperanfa de alegría.

De las églogas que están publicadas en Rimas inéditas la que ofrece más
interés es la primera, precisamente por su contenido autobiográfico y su
belleza.
Herrera toma el nombre de !olas y se lamenta de la ausencia de los condes
de Gelves -Albano y Lencotea-, que habían marchado a tierras de Pisuerga:
¿C6mo podré mirar sin dolor mío
en su ausencia la selua y el bosque y llano?
Aquí con blanca mano
la vi despojar flores,
mirando los pastores
su hermosura, y con pena ueo
questá'apartada más que yo desseo.
Pisuerga ue lo que mi Betys uía
y gosa su desseo.
Versos de Betys suená, auena mía.5

Allí haze mi espíritu que mueua
las alas a la luz del alto fielo
y halle su belleza siempre nueua.
Nunca baxo los ojos en el suelo,
que la'alma, de sus nubes desatada,
rompe la oscuridad del mortal velo.
Conofe'el bien que tiene y, admirada
• Op. cit., p. 118 ( canci6n V).

294

• Op. cit., p. 91 (Elegía).
• Op. cit., p. 72 (Elegía).

295

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 1977, No 18, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Concepción de la tragedia</name>
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                    <text>lástica, creemos haber mostrado que en ninguna se conserva puro su sentido
originario, aunque haya identidad léxica y un contexto problemático semejante, como no podía ser menos. Esto no es mengua de la originalidad
del fil6sofo, sino al contrario. Quizá el gran mérito de Spinoza haya sido
su capacidad para dotar a las viejas discusiones de nuevos contenidos, posibilitando llegar a su significado extremo. Aunque fuera un escándalo para
sus contemporáneos, y no sólo para ellos.

Se ha acusado a Spinoza de haber exagerado el significado de f6rmulas
"verdaderas" hasta convertirlas en falsas. ¿ Puede realmente una fórmula
"verdadera" volverse "falsa" por profundización de su significado? ¿ Dónde
termina la profundización y empieza la tergiversación? No es fácil responder
a esa pregul}ta· Spinoza presenta fórmulas tajantes, a veces parecidas a las
de Descartes, sin ser cartesianas, con sabor escolástico, sin tener que ver con
ella. Porque la escolástica, si nos atenemos al sentido de su filosofía, no fue
una fuente positiva de inspiraci6n, sino más bien un desafío que aceptó, un
trampoün que le permiti6 lanzarse más allá. Y sobre esto podemos seguir
discutiendo, asintiendo a una invitación formulada hace tres siglos.

NOTAS

Textos: BENEDICTI DE SPINOZA, Opera quotquot reperta sunt. Recognoverunt J. Van
Floten et J.P.N. Land. Editio Tertia, 4 t. (2 v.) Apud Martinus Nijhoff, 1914.
Se cita por esta edición según las siglas:
TIE Tractatus de Jntellectus Emendatione
Et. Ethica ordine geometrico demonstrata
TP Tractatus polilicus
TTP Tractatus theologicus-politicus
BT Korte Verhandeling van God, de Mensch en duzelfs
PP

Renati Des Cartes Principiorum Philosophiae

CM Cogitata Metaphysica

162

Sección Segunda

LETRAS

�LA PROBLEMÁTICA DE AZOR1N EN TORNO
AL "TOMAS RUEDA"

Lic. EouARDo

GUERRA

C.

Centro de Estudios Humanísticos.
UANL

PARA PENETRAR NUESTRA mirada en el mundo de "Azorín" es necesario antes
ver su personalidad en el tiempo y en el espacio.
Nace José Martínez Ruiz (Azorín) en Monóvar (Alicante) el año de
1873. Sus primeros estudios fueron realizados al lado de su madre, Luisa Ruiz,
quien era maestra; sus estudios de Bachillerato los llevó a cabo en el colegio
de los padres Escolapios de Yecla, pueblo murciano que, en el último término,
influiría de manera bien marcada en su espíritu. Sus estudios Universitarios
fueron realizados en Valencia y Granada, para luego pasar a Salamanca.
José Martínez Ruiz casi siempre ha firmado con seudónimo sus escritos.
Primero tomó el de "Cándido" con el que firmó su libro La Crítica Literaria en España. Luego adopta el de "Buscapiés" y también el de "Arhimán". Poco tiempo después, y con Las Confesiones de un Pequeño Filósofo,
tomará su seudónimo definitivo: Azorín.
Es el escritor más representativo de la Generación del 98. Y si no fue él
mismo quien la bautizó sí cooperó a divulgar su fama más que nadie.
e" Generaci6n o Escuela?

Veamos un punto de vista, una fijación más, para luego pasar al trabajo
que nos ocupa: Tomás Rueda.
Oigamos pues, a don Miguel de Unamuno. "Azorín -maestro en hermosuras le llamó Eugenio Montes- ha traído a primer plano en su deliciosa

165

�manera de pintor puntillista, una vez más, el tema de la generación del 98.
Pero ¿ha habido generación del 98? Unamuno niega su existencia, y en cuanto a Baroja, tampoco está el gran novelista de acuerdo con Azorín en dar
calidad extensiva a lo que parece más bien grupo de amigos coincidentes en
ciertas apreciaciones literarias y discrepantes en otras. Y estas predilecciones y estas divergencias dieron carácter a la tertulia cuyo núcleo germinal
lo constituían Baroja, Azorín y Maeztu. Los tres, como dice Azorín, iniciaron coetánea.mente su tarea inspirados en el amor a las Artes, a la Historia y al paisaje españoles, y ese trabajo fue produciendo, por lo que había
de novedad en su tono, en su pensamiento, y en su técnica expresiva, sugestiones en otros profesionales de la pluma, que ocasionaron una 1amplificación del grupo, constituyendo, más que generación, escuela . . . "
Sí, así es. Para don Miguel de Unamuno esa generación del 98 no era en
realidad lo que pretendía ser, pero, él mismo lo reconoce, la generación del
98 formó escuela. Y sus fundadores fueron: Azorín, Maeztu y Baroja. ¿Y
qué mejor escuela que la de Azorín?
La Problemática de Azorín en torno
al "Tomás Rueda"

La problemática que nos plantea Azorín en su re-creación del Licenciado
Vidriera, de Cervantes, es grandiosa, gigantesca.
Parece muy sencillo que Azorín nos pregunte que ¿cuándo era más auténtico, más de sí, más humano el Tomás Rueda: siendo loco o siendo cuerdo;
estando enajenado o estando en su propia posesión? Parece sencillo. Sin embargo nuestro pensamiento se ve acosado por la pregunta.
Azorín, al principio de su re-creación, nos indica que el Tomás Rueda
-como él ha llamado a su re-creación- es la versión pequeña, la síntesis del Quijote cervantino. Los dos personajes -Tomás Rueda y Alonso
Quijano-, nos dice Azorín, viven de lo irreal. Los dos acaban por volver
a lo cotidiano. Vuelven, claro está, melancólicamente. El uno, el Quijote,
vuelve a su realidad -¿realidad?- para morir destrozado, deshecho. El otro,
Tomás Rueda, vuelve para ver a su patria por última vez, para recordar
un momento, una vivencia-¡ Mari-Juana!- y después irse ... o posiblemente
monr.
1

UNAMUNO,

Miguel de, Ensayos, 3a. edic., Edit. Aguilar, Col. Joya, tomo Il,

Madrid, 1951, pp. 10-11.

166

Per~ ¿quién es Tomás Rueda? Veamos la conce .,
,
nos dice, una vez un rey
N
.
poon de Azorm: Era,
... o noeraunre u
caballero
Tampoc
'
Y, na vez era un gran
tán
T· · ·
o·' no era un gran caballero. Era un valiente ca .
. . . ampoco; no, no era un valiente
'tá
Q ,
pisi ! U na vez era un niño U
.. ~ap1 n. ¿ ue era, entonces? i Ah,
,
. n mno que vtv1a en una ciudad de Castilla ... ,, 2
Era un niño. Tomás Rueda era un niño· C orno todos los niños que nacenS1. viven
'
· · · -a veces-- Y luego mueren Un ·No era un niño como todos tl 'l
T .
runo como todos. Pero no.
, e era omás Rueda.
Vivía en una casa situada en Castilla
,
padre? -¡ quién sabe'- L , .
. S_u madre hab1a muerto. ¿Su
.
· • o uruco que nos dice Azo ,
.
gntaban. Es suficiente.
nn es que gntaba o le
Así pues, los primeros días de este niñ
.
horribles. Pero, sin embargo no tod
o, anlte nuestra VISta, fueron duros ...
.
,
o era ma o Había un
Jer: Mari-Juana Era risuebl
. .
a persona, una mu.
.
na, ama e y i bien que que , al ·- '
.
na
mno. Sin em_ . pa
·
?
oargo, una vez desapareci'o' p ara siempre
el padre. y aquí aparece otro p
. Lo&lt;'- ra siempre.-. y luego se fue
.
ersona1e:
renzo qu·e
1
h"" d
Y meto de Lorenzo Tod
h'
'
n era IJO e Lorenzo
.
os cae icanes de la Olmeda E t L
Tomás Rueda y lo lleva a la Olmeda, que, por cierto,
.
. la
sehabía
orenzo
viene por
ya
comprado
Lorenzo trata de educar a Tomás
.
primer Maestro. El Maestro vi ,
y es dentonces cuando éste conoce a su
vta cerca e la Olmeda y ·
montado
en un borriquillo. U na de sus piernas
.
.
era de . 1 siempre
R .llegaba
.
c1a de Cervantes el ya tan
. d
pa º· -¿ ermmscen,
'
menciona o Manco de Lepa t ?
y
,
o.-.
más todavta. Los ojos del Maestro brillaban cuan
biaba de Flandes y de Itar
.C
do olía la cocma o cuando haia. - ¿ ervantes o Azorín?-.

~

y en la Olmeda el tiempo pasa. Dice Azorín · "
,
los años. Han venido muchas
I
I . .Han pasado los días, los meses,
'd
veces as go ondrmas y se h
h d
ca1 o muchas veces las hojas de I
1m
' .
an marc a o. Han
po está pasando. i y qué manera ;; ~
han sa!1do otras." s Sí, el tiem.
,
escn irnos el tiempo! Así tal cual es.

º~i/

~~w se _entremezcla la otra problemática de Azorín · el .
matica nacida de la lectura de los filó f d
.'
tiempo. Probledegger?
so os e nuestro tiempo. ¿Kant o Hei-

Pero. . . el niño ahora tiene once años y
b
sus manos un libro que dice "So d M. ,ª ,,5ª e leer. y ha tomado entre
Y e ana . y Azorín nos muestra, nos
• A ZORIN,
, Obras Computas tomo UI, la. edic., Edit. Aguilar' Col. Joya, Madrid,
1947, p. 283.
'
• AzoRÍN, op. cit., p. 294.

167

�pinta, c6mo ese libro es -¿fue?- de Maria. Pero también nos muestra la
interioridad que esa frase simple y sencilla -"Soy de María"- tiene. Sí. Hay,
en ese momento en que Tomás toma el libro, una especie de relación
espiritual de sangre, de pensamiento. Ese "Soy de María" está presente y
se compenetra, se vacía -por así decirlo- en las manos del niño. Ya no
es sólo una mente. Ahora son dos: Maria y el niño. . . el niño y María.
Lo demás no importa.
Y el paisaje. Hay que ver el paisaje que nos pinta Azorín en sus escritos. Ese paisaje castellano o alicantino. Ese paisaje que es España mis-

ma. España vista por Azorín.
No hay que olvidar el mensaje de la araña del lentisco. Es una lección nunca oída. La araña tiene que ser de la montaña. Esas arañitas finas
que van tejiendo su hilo en los lentiscos. Tomás Rueda estará escuchando
las leyendas de los pastores -¿cuántos serían?-. Pero mientras él está
viendo a las arañas. Esas arañas que nos dan, dice Azorín, una lección
de pulcritud, limpieza; de serenidad.
Son momentos, ciertamente, pero sin embargo esos momentos vendrán
a damos un momento mayor: la vida de Tomás Rueda.

"Una manana,
paseando por las ·u
bre sentado 'junto al río N ha , on as del Manzanares, vio a un homrt
• 0
c1a nada· pe
,
so o contemplando el agua L .
'
rmanec1a profundamente ahdel bullicio de la ciudad f:. ª1 mt~ abstracción de este hombre apartad
' lJOS os OJOS en la
.
'
o
tenerse a nuestro mo
Co
comente de las aguas, hizo d
,
zo.
sas extranas p
c1
esta, en su simplicidad, era una de las ;:an en ~ grandes ciudades; pero
este hombre? ¿Un filósofo o un loco? . ás ,ex~as ~e todas. ¿Quién era
funda atención, correr el río?" s
. t Que hacia mirando, con tan proSí. Sólo los filósofos o los I
que están más cerca d la
ocos pueden contemplar el río. Sólo ellos,
e s cosas pequeñas.
Y luego su eneuentro con aquella mu.
. .
trabó palabra alguna. Los estudiantes
Jer solitaria en la llanura. No se
por el suyo. Nada importaba U
! Tomás Rueda por su lado y ella
• na muJer más y el!
Tomás R d
1
.
os, unos hombres más.
ue a sa e de España . A dó d . ,
Flandes y de Italia- Sale de Esp. :
n e ma? -Claro, a las tierras de
.
ana para volver a ella· Otra vez Salamanca.
Allí T ,
.
ornas encontrará un amigo Un , .
.
c1Samente, se enamorará de
. .
uruco arrugo: Asensio. y allí pre
ás
una muJer y IIí
,
m Rueda el vino "dulce y violento". T ª, ' en Salamanca, tomará Torebro "todo hecho de fuego".
. ornas cayó enfermo. Sintió su ce-

¡ Y el Tiempo ... ! "No para de marchar el tiempo."'

El niño sale de la Olmeda en la caravana de romeros. Es en septiembre.
Ha salido de la Olmeda y también ha salido de su niñez. "Quiso nuestro
amigo ser hombrecito." 5 Por vez primera el mozuelo bebe. Bebe hasta caer dormido. Y al despertar verá a una mujer solitaria vestida de colores chillones, junto con el carretón de la farsa. Versos y cantos ... cantos y versos.
¿ Qué pasaría? De pronto nos encontramos con la sonora voz del maestro de maestros: Cervantes. El muchacho estaba tendido debajo de un árbol cuando dos estudiantes pasaron y le preguntaron si sabía leer. tl respondió que sí, y que iba en busca de un amo a quien servir por solo que
le diera estudio. Se va con los estudiantes. Un largo camino le espera todavía.
Y en Salamanca Tomás estudia. Estudia en un pequeño cuarto con una
ventanita y un muro blanco. Y el tiempo pasa. Y es hora de partir. Ahora hacia el mar. Pero antes ha visto su ventanita y su muro blanco. Y
se ha sentado en el escritorio donde pasara muchas horas de ensueño entre los libros. Ahora es tiempo de despedirse.
• AzoRÍN, op. cit., p. 298.
' AzoRÍN, ofJ. cit., p. 300.

168

y aquí, nos dice Azorín llegam
Tomás ya no era igual p'
, os a la parte más delicada del cuento.
• ¿ or que?
"S, er extenormente,
.
socialmente, era i al.
babia puesto un no sé qué e
. gu ' pero una honda conmoción
sens1'bºlºd
• • ad que no hab' n su organismo. Algo bah'ia en su cerebro en
ritual de nuestro anu·go1aD~ntes. No será fácil describir este estado' esps~
• 1remos en t' ·
•ahora era 'vidrioso, un poco vidri~so' .. -~~mos generales, que su carácter
Sí. Tomás ahora era vidrioso en extremo
mu_chas cosas que antes pasaban inadvertidas
. Separa
irritaba
, por
e'l ' T dice, Azonn,
m1Smo.
. ornas no era el
De Salamanca Tomás Rueda asa
.
Tuvo muchos amigos que le b pb a Valladolid. Allí estaba la Corte
d
b
usca an por la Iarid d
.
esea a estar solo. Porque una vida de co
. c . , a de juicios. Pero él
tante le hubiera hecho no ser él T á mu~1caoon y de expansión cons. om s quena ser él mismo

y de pronto Tomás desea irse.
: AzoRÍN,
AzoRfN,

.

op. cit., p . 307_
op. cit., p . 320.
169

�En el capítulo XII, Azorín nos presenta una defensa: su lucha interior.
Es el grito abierto de la generación del 98. Entre el diálogo con que se
abre este capítulo dice Tomás -Azorín!!!-: "Tú sabes lo que yo amo a
España, lo que yo quiero a estos paisajes, estas piedras, estas ciudades, estas
callejuelas. Pero, poco a poco, en mí, se ha formado un estado espiritual
que todo esto -amado con tanto entusiasmo- no logra contrabalancear
y neutralizar. Veo la irremediable perdición de España... Al pronunciar esta frase me asalta la duda: ¿ha de ser fatalmente así la Humanidad,
la sociedad española, o esto podría ser de otro modo, de un modo bueno?
Me inclino a este último extremo; mi fe no se ha extinguido todavía del
todo . . . " 8
Sí. Tomás se iba de España. Se iba porque la veía fracasar. Todo estaba
obscuro para él. Sin embargo no se iba a ir con el alma. destrozada. Sólo un

paña reflejada en el paisa •e
. . ?
tilante de Mari-Juana? . N J a;:miano · ¿ España reflejada en la risa tin,
• e: o po na serlo? ¿Por qué no?
Si. Aquí está 1a v1S1on
· ·, nuestra de la re
.,
sigue en pie.
· ¿ Q uién es más hum
-creacion de Azonn.
' L a pregunta
.
1
1
ano. e oco o el cuerdo?
~uestro pensamiento parece decirnos. los
razon nos contesta i No! Pero .
ha d:ch
d~. . . los dos. y nuestra
h
•
' e: no
1 o alguien
· ' u
ay que ir en pos de la razón d 1 .
' quiza namuno, que
• .
e a smrazón? . N ha dich
cesano ir en busca de la tumba del Qui.ote; e:, o
o que es neel loco y el cuerdo eran uno .
T
J • Si. Tanto uno como otro
b
mismo anto el loe
1
'
ese a andono y esa necesidad de soiedad y
o como e cuerdo sentían
el cuerdo como el loco era
.
.
no podemos negar que tanto
n uno mismo. To ás R d
era un hombre . .. No· n
h ·
m
ue ª· Y Tomás Rueda
' o era un ombre . Q ,
ra
Tomás
Rueda
un
ni#
·
e:
ue
era entonces? ¡ Ah, sí!
E
,
no...

dolor.
Antes de irse. En un atrio de una iglesia creyó ver a Mari-Juana. Sin
embargo le dio vergüenza ir a preguntarle porque venía con unos amigos
de buen vestir. Se hizo el propósito de verla después. Y la vio. No era
Mari-Juana. Sin embargo, de pronto, se dio cuenta de la terrible negación
que había hecho de su propio yo. De su personalidad. Había negado el
conocer a Mari-Juana en aquella mujer pobremente vestida. Había tenido
vergüenza de su pasado. De su pasado que fue limpio y venturoso, amargo y negro. "Había renegado en un instante de todo un pasado que él
9

amaba con tantas ansias."
Ahora tenemos a Tomás en los Países Bajos. Viviendo en una casa acogedora. Limpia. -¿Reminiscencia de su casa y Mari-Juana?- Y allí ha
conocido a Gabriela. -¿Mari-Juana?- Una mujer que veía la vida siempre nueva. Tomás se siente apoyado por Gabriela.
Una tarde que volvía Tomás de su acostumbrado paseo por el campo
vio sobre su mesa una carta. La leyó. Y luego como vuelto loco de alegría
gritó a Gabriela. tsta vino y Tomás le entregó la carta. Y la carta, dice Azorín, decía así ...
¿Qué diría la carta? -Probablemente diría un mensaje de Mari-Juana.
Probablemente serían noticias de su amada España.
Y en último término ¿no era Mari-Juana la misma España? ¿Esa Es• AzollÍN, op. cit., pp. 323-324.
• AzoaÍN, op. cit., p. 327.

170

171

�LA POESlA DE MARGARITA LóPEZ PORTILLO

D R. JuR. DR. PHIL. AousTÍN BASAVE
FERNÁNOEZ DEL VALLE

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos y
Catedrático en la Facultad de Filosofía y Letras y en
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la
Univenidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

Introducción
VIVIR LA VIRGINAL esencia de la poesía por la vía cordial sin que la razón
hunda en ella su garra, es algo muy diverso al apoderamiento discursivo
de la sustancia poética con el propósito de analizarla y desentrañar sus
procedimientos. Imposible realizar las dos actitudes al mismo tiempo. Pero
cabe sumergirse, primero, en el misterio de ese mundo soñado entre sueños,
en el lecho desencantado de la propia vista que apenas nos deja alzar la
voz hacia el Absoluto a fuerza de ahogar entre gritos la palabra sagrada de los cielos. Tras la vivencia estética viene el análisis discursivo, la
elucidación de las relaciones entre los signos de la lengua trastornada en
su significación para transmutarla en sustancia y visión poética. Todo poeta trabaja con elementos psíquicos perfectamente individualizados, con percepciones sensoriales y con contenidos afectivos que se integran en la complejidad sintética del poema. Sólo cuando se dan chispazos metafísicos del
sentimiento, los versos llevan el nombre de poema. La configuración del poema consta de materia y forma. Aquello que el poema expresa -próxima
o remotamente- es su materia. Pero la poesía, si lo es auténticamente,
debe ser la conformación poética de su materia -asunto o tema- que
no se da cabalmente sino por la belleza de los sentimientos llevados a un
grado de abstracción.

Con solo el metro, el ritmo y la rima no se da la poesía. La gracia de

173

�, .
del amor la simbolación sensitiva
la inspiración es primero. La musical
'a PÍatón- un endiosado, un
viene después. E1 poeta' es --como o quen
arrebatado.

,.
aratorio Más
, .
b 1
n elemento pre-poetico, prep
..
El ritmo, la musica ver a ' es u
1 lí
del complejo de sensaciones,
allá del valor fónico, del color' '~e ª1 nea pone el alma con voz propia
. . , del espmtu. o que
. .
está la íntima palpitacion
' .
El universo del sentim1end al
tacto del universo• • •
, ·
en respuesta anima a
con
d
mirando hacia dentro, en un mtito, los ecos inertes.: pueden sorp:~de:ie temporalidad. Atrás queda todo
roo monólogo prenado de esen
dy s tan sólo con un valor senerer Nos que amo'
'
esfuerzo de saber y de qu
.
rt natural separado de las causas
. 1 desprendido de su sopo e
'
timental, sensoria, .
. . d
·uego libre y esplendente.
lo han producido, cnstaliza o en J
•
que
.
r arita López Portillo se eleva de lo c~~sComo verdadera poetisa, Ma g
Pid a la poesía densidad, intima
1
. ersal y eterno.
e
.
D.
to
1
crito y tempora a o umv
. r d d quiere resonancias, ios y conmoción humana. Más qu~, musica iat:.apar lo inasible. Sus imágenes no
nalidad del universo, provoca:ion para . , d intuiciones. No pretende fortos sino expresion e
.,
son cobertura de concep '
.
. al expresarlas. Dmase que e5
.
r sus vivencias
d li
mular definiciones, smo goza
.
aravillados -y a veces o encomo una niña que contempla, conNodJOS m, importante y a la vez más
, 1 d 1 niverso
a a mas
tes- el espectacu o e u
. .
..ble que ese ser teotrópico que so"d d d 1 universo visi
d 1
extraño en la um a
e
h". de sombras y luces; de o ores y
d
tros creaturas iJas
1
d d
mos cada uno e noso '
de Dios y hechos para conocer a ver a '
de esperanzas; entes de la raza
para gozar la belleza.
b.
·
al an
Para amar e1 ien,
.
.
los más variados caminos para c •
Margarita López Portillo, intenta
. l ra como único recipiente
l a la que clama e imp o
.
. l h
1
d
zar la Plenitud e a uz
.
afán de plenitud subsistencia an
.
sed
De
ese
acuciante
capaz de saciar su
.
.
.
flexiones introductonas.
nacido estas re
antes de abordar el astérmino,
al
aspecto
formal,
Vayamos, en primer
pecto interno.
Aspecto Formal 1

.

.

,

Los Días de la Voz (Editonal Porrua,

México 1975) es una obra poé'

.
en tomo al aspecto formal de
b
. al las observactones
. d
Letras
, Hago mías, en lo su stanct '
p till
ealizadas por la Licencia a en
1 b poética de Margarita L6pez or o,. r
reso pública constancia de graa o ra
. . Basave de Medina, a qwen exp
Españolas Patnc1~
laboraci6n en este estudio.
titud por su valiosa co

174

tica concebida, la mayoría de las veces, en verso libre. Los elementos tradicionales de la poesía: métrica, rima y ritmo, son eludidos de manera casi
absoluta. Hay, ciertamente, algunos ejemplos de rimas asonantes. Pero cabe
advertir que las frecuencias son muy irregulares y la métrica y el ritmo
se manejan libremente. Margarita López Portillo no se olvida, sin embargo,
de la puntuación, de la disposición tipográfica establecida; hurga en las
diversas figuras literarias, en la expresividad estilística que constituyen la
trama misma de la poesía de todos los países y de todos los tiempos. Su
versolibrismo patentiza una sensibilidad personal y una tendencia contemporánea. Acaso alguna vez, en el próximo futuro, Margarita se apropie del
soneto. Pero ahora experimenta la necesidad de encontrar cauces, de romper, o al menos adaptar moldes prefabricados. Todo ello a fin de ofrecer
mayor libertad a su expresión poética.
Suele hablarse, entre algunos especialistas, de las "desviaciones" del estilo
poético de la norma tradicional en lo que atañe al aspecto formal. Para
la preceptiva literaria, el término desviación presenta una significación negativa: desacato, separación. Pero la desviación puede cobrar importancia y
categoría artística cuando porta calidad estética. Maravillosa alquimia que
puede realizar, una y otra vez, el auténtico poeta, Y, en el caso de Margarita López Portillo, la desviación es positiva. Formalmente Los Días de
la Voz presenta una estructura nueva, moderna, original, pero sin caer
en malogrados desenfrenos experimentales que no escasean, por desgracia,
en el panorama de la literatura contemporánea. Hay sobriedad y recato en
la poesía de Margarita L6pez Portillo, sentido de la mesura y voluntad
de equilibrio.
El ritmo cadencioso, rápido, está casi siempre bien adaptado al contenido del poema. Las frases cortas -no más de cinco palabras en cada
línea o verso, generalmente-, se deslizan ágiles y suaves:
Pasa el viento
sobre tu cuerpo
sobre los dulces
frutos de la vid.
Sobre el ondeante
trigal.
Sobre las dunas
del desierto

(pág. 43).

En la estructura poemática formal destaca el manejo fonológico que contribuye a lograr ese peculiar ritmo. Obsérvese, en el ejemplo citado, el pre-

175

�. , poe, ti·ca de brisa
d
la sensac1on
. . de los sonidos sibilantes, que anf
l tá muy bien adaptada,
dom1mo
d 1·
La estructura orma es
leve, de placentero esºdizarse.
en este caso, al conteru o.

t de la pausa. Pausa
dºd
rescindir por supues o,
.. , .
El verso libre no ha po i o p .
con su erlativo valor linguishco y
que en manos diestras pued: f~~;~::ómeno ~uramente ~isiológico -ne~
.
. No se trata, tan solo,
. del maneJo adecuado de
literario.
del hablante- sino
M arita
cesidad de respirar por parte . d la emoción y del suspenso. _arg f
ilencio de la interdependenc1~, ed
sas respetando el paralelismo osLópez 'Portillo utiliza
• • diversos tipos e pau , trica
'
, · ) ' que es
con la sintactica
,
.:co
(coincidencia
de
la
pausa
me
no-semanu
la más tradicional:
La muerte,
presencia vigilante,
nos tuma,
nos zarandea,
(pág. 35).
nos urge
.
pnva
en L os Días de la Voz es el
.
Sin embargo, el tipo de pausa que
termina pero el sentido contiun versofono-semántico
'
conocido como eneabalgamiento.
. E t . onflicto
repudiado por
. . los
·
aniente
s
e
e
1
,
·
atreVlllllennúa en el verso Slo.
l
ánticos y llevado a má.XllD0
t
boga
por
os
rom
.
, allá de, los resclásicos, pues o e~
. e able valor expresivo,
mas
la
to por los simbolistas, posee mn g
d más diversos grados, segun se~
nales Presenta, a e
isa de e1empetables gustos ~rso . ; . táctica que provoca. Vayan, a gu
.mtens1"da d de la dislocac1on sin
plos, unos cuantos casos:

,

Cohesión gramatical débil:
La urgencia de _la vida
que tiene que venir.

(pág. 21 ) .

Cohesión gramatical fuerte:
S obre los dulces
frutos de la vid.

(pág. 43).

Sobre el agua
del río.

Mas

176

Margarita López Portillo es rica en el empleo de figuras literarias: anáforas, reiteraciones, gradaciones, antítesis, polisíndeton. De su estilo se desprende la existencia de un propósito estético, pero exento de preciosismos.
Cabe destacar el empleo del color. Predominan en la obra los tonos dorados,
resplandecientes: el amarillo y el oro en toda su gama. Rara vez menciona
directamente el color, prefiere evocarlo en pluralidad de imágenes: arena,
dunas, desierto, trigo, siega, miel, polvo, llama, fuego, lámpara, sol, luz, antorcha .. . Es la suya una poesía radiante, plena de fulgores lumínicos. Existen
también otros tonos, algunos de ellos sombríos, otros alegres, pero sirven para
forjar un contraste con el resplandor imperante.
La adjetivación de la autora es sobria, medida, fiel a una melodía interna
de la que no pretende distraer. Predominan en los poemas los sustantivos y
los verbos, por lo que adquieren un dinamismo expresivo, positivo. Dicho
de otra manera, su ritmo resulta móvil, rápido, porque esas palabras aport.an
nociones nuevas y aceleran la lectura:
Señor
soy hermana del agua.
Mi piel es tierra,
mis cabellos, algas. ..
yerbas mis pies,
mis ojos
universos...
Soy ventana
por donde todo miras.
Soy carne tibia
por donde a todos
amas ...

(pág. 91).

(pág. 43).

Cohesión gramatical muy fuerte:
no satisfizo a mi alma.

No es tarea fácil emplear con acierto los encabalgamientos, sin llegar a
extremos de romper estructuras muy internas, para brindar un cierto ritmo
que refuerce el contenido semántico. La autora realiza la tarea con innegable decoro. Es posible que este artificio literario, casi siempre inconsciente,
resulte instintivo, no forzado en la poetisa. Corresponde al crítico, y no al
poeta, analizar, desglosar encabalgamientos y procedimientos estilísticos.

(pág. 79) .

Es así como logra la poetisa, en la mayoría de los casos, esa difícil correspondencia entre fondo y forma. El dinamismo expresivo de los poemas
demuestra el aserto. No es éste, claro está, un procedimiento exclusivo de
la poesía, pero en ella encuentran su más elevado exponente. Mientras más

177
humanitas-12

�logrado sea un poema, más cuenta nos daremos de una verdad aparentemente muy sencilla: lo que en el buen poema se dice, no pudo haberse dicho
de otra manera. Quiero indicar que la unidad fondo-forma es indisoluble.
Altérese el lenguaje poemático, aun en sus aspectos más nimios, y el contenido se verá afectado. Y podríamos aseverar, también, que si se altera el
contenido, aun en elementos de poca relevancia, se verá afectado el lenguaje
del poema. La creación poética con lo que encierra de inspiración y de elección, intuición y reflexión es, en buena parte, arcano. Los Días de la Voz,
muestra un delicado y sutil equilibrio entre problemática y estructura externa,

si bien prepondera el fondo sobre la forma.
Aspecto Interno
Se ha dicho -y con razón- que el estilo es el hombre. Cada ser humano
-el poeta no es una excepción- es una versión original, única, incanjeable,
irrepetible del universo. En el universo de la poesía, Margarita L6pez Portillo deja oír su voz poética simple, esencial. No hay en ella mayores rebuscamientos estiüsticos ni retorcimientos conceptuales. Semeja un diario
espiritual, íntimo, lírico. Ante todo nos encontramos frente a una arquitectura
bien estructurada. Hay también imágenes y metáforas, símiles y símbolos,
llenos de luz y sentido. No es difícil encontrar la simbolación concreta. Dios
será llamado: "El sabio y experimentado escultor de blanda arcilla", el juicio
final se expresa hablando de Los Días de la Voz cuando suene la trompeta
del ángel. Y al infierno se Je designa con dos palabras: "eterno tormento".
Obviamente la aprehensión de imágenes, metáforas, símiles y símbolos exige
una formación religiosa, específicamente católica. Su lenguaje proviene de cuna,
de hogar y de educación religiosa. Imágenes y metáforas giran en torno de
Dios.
Una poetisa teotrópica, hondamente religiosa, con una religiosidad sincera,
no de mero artificio literario, es natural que tenga en Dios su centro de gravedad. Se le ha llamado, por parte de mi cordial amigo y coterráneo Agustín
Yáñez, "panteísta". Discrepo, en esta ocasión, del ilustre novelista jalisciense.
El panteísmo no admite un Dios personal distinto del mundo. Identifica
a Dios con el conjunto de todos los seres del universo. Admite una sola substancia, de la cual los seres visibles no son sino modificaciones o evoluciones.
Se le llamará Dios-Naturaleza, o Dios-Fuerza, o el Gran-Todo, identificándose siempre a Dios con el Cosmos. Al panteísmo se le puede aplicar lo que
decía Bossuet del paganismo: "todo es Dios, excepto Dios mismo". El panteísmo de Spinoza y de Hegel incurre en graves errores:

178

lo.
.
. Destruye la idea de D'ios que es mmutabl
. f .
sano, al asignarle los caracteres op tos
• e, m IDlto, perfecto, necefecto como la materia.
ues : vanable, finito, limitado, imper2o. Admite efectos sin causa· S u D'10s no es un
mundo. No hay seres necesarios p t
ser personal, distinto del
' ues o que el Ser
.
preguntar entonces: . Dónde tá l
necesano es único. Cabe
b'
e:
es
a causa que h
od .
a igarrada, multiforme y confusa
II
~ pr uc1do esa balumba
que amamos universo?
3o. El panteísmo violenta a nuestro senfd , .
tros se siente, sin que haya lugar a dudas i ~
Cada uno de noso4o
.
' un md1vrduo, y no otro ente
. Contradice los enunciados de la
.
mundo atributos inconciliables.
razón que descubre en Dios, y en el

":1~º·

r:~ !:

5o. Destruye toda idea de Je . 1
y de recompensa. Ahora bien,
~ncienc_ia, de deber, de castigo
expresamente de castigo ("Et
argar1ta López Portillo habla
la voz", "Cuando suena 1 tr erno tonnent~"~' de juicio final ("Los días d
"El b
a ompeta del septimo án l")
d
e
(
sa io y experimentado esculto d
g~
y e Dios personal
mente a Dios Creador del universo/ e blanda arcilla"). Distingue clara-

iil ha creado
la tierra y el cielo!
Su senda es mi senda
porque he entendido al fin
la orden,
la voluntad del Señor
dueño del universo.

(págs. 37-38).

Como San Francisco de A ,
giosidad de Margarita López ;s~llcomo San Buenaventura, la honda relivestigios de Dios· "' en la peo o hsabe ver, en el universo visible huellas
b'
' ;
rsona umana 1 .
'
'
iada- del Dios persona]. Quiebra "la fo a rmag_e? :;-un tanto enturuna y otra vez, con la raíz de la vida Su ~ sensitiva para contactar,
a las cosas de la tierra Podemos c.
b~oeslia alude, en forma de signos
, ·
·
once rr a e
"
,
]
mea
del
pensamiento)
Esa
f'
.
orno una Gedankenlyrik"
(
•
con 1gurac1'
· ·
y distante, de lo íntimo y tr
d
on ongmal y viviente de lo diverso
1 •
.
aseen ente lo lleva
bo
a mseraón personal de su alm
'1
, a ca nuestra poetisa por
u
be d' .
.
a en a melod1a y ann , d
.
istingurr del Cread
.
oma el umverso
-q e sa
d I
or-, gracias a l
1
b
e a nota necesaria entre el alm h
a pa a ra. Crea el acorde
a umana, el mundo y Dios
Queda bien claro el teísmo de M
.
.
arganta López Portillo. Teísmo reitera-

179

�tivo, casi obsesivo. La búsqueda de Dios personal y providente, que da sentido a la vida, al amor y a la muerte, es tema único de Los Días de la
Voz. Vida, amor y muerte: he ahí los tres principales goznes sobre los
que gira la obra. No hacen falta títulos para los poemas. Hay, a lo largo
del libro, unos mismos motivos y un solo tema. Estamos, así lo creo, ante
un solo y gran poema con pausas significativas.
En su Prólogo a Los Días de la Voz, Agustín Yáñez habla de diversas
influencias en la poesía de Margarita López Portillo: Sor Juana Inés de
la Cruz, los místicos orientales y occidentales, la poesía náhuatl. . . No es
éste el momento de verificar las influencias asignadas. Basta decir que, en
todo caso, estamos ante una amalgama nueva, distinta, cuajada de estilo
personal, muy propio de la autora. Quiero apuntar, eso sí, que la poesía
de Margarita L6pez Portillo es una poesía religiosa, pero no mística. Ni
estamos ante itinerarios de las tres vías espirituales: Purgativa, Iluminativa y Unitiva, ni puede hablarse, tampoco, de una unión mística con la
visión facial de Dios en pleno "status viatoris". La pásión de lo divino de
Margarita L6pez Portillo le lleva a regresar hasta el punto de partida, buscando al Arquitecto de la semejanza, a la Mano Plural del equilibrio que
da el ser a la nada y la medida a las cosas del universo. Es la suya una
peregrinación hacia la luz no creada, inextinguible. Afanosa búsqueda de
Dios sin tregua ni cansancio. Búsqueda que empieza por las huellas estampadas en la naturaleza, y que prosigue en la imagen sentida en el corazón:
Estás
en el vuelo del pájaro
que huye.
En la ola del mar
que s.e levanta.
Estás
en todas partes,
pero sobre todo
te siento
en mi coraz6n,
inc6gnita morada
de tu ley.

(pág. 13).

En los viejos manuales de catequesis se decía que Dios estaba en las cosas
en esencia, presencia y potencia. No se trata de panteísmo, sino de causa
eficiente, de causa ejemplar y de causa final. Y para decirlo en un len-

180

guaje más cristiano: Providencia Di
.
pot~nte y Providente, lo percibe t'amb~-amor. Ese ~os Omnisciente, Omniesprritu:
ten en su propio cuerpo y en su propio

Tú,
el sabio y experimentado
escultor de blanda arcilla,
h acedor de milagros.
Tú formaste
mi cuerpo
Y el espíritu
que arde dentro de él.

(pág. 25) .

tPero, como vivir es convivir, Ia autora de Los Días de la
a raves de los hombres:
Voz ve a Dios
Hermosa la arquitectura
del cuerpo del hombre .
sagrado receptáculo ,
de tu poder.
Es suave y tibia la carne
como suave la rosa
'
La
. mirada de uno: o1·os amad os
tume el insondable secreto
de tu bien...
En ellos yo te amo,
en ellos yo te busco,
en ellos te contemplo.

(pág. 47).

Dios vivo palp1·ta en 1a autora de L os D'
ces pueda ser presa de la duda
f tas de la Voz -aunque a ve0
su fe .· " ·1 Greo Senor
en
Luch a por avivar
.
ayuda · ·
d .orma auónica
•
h
'
mi mere ulidad 1" s ·
ambre de inmortalidad de la
h bl
.
iente muy a lo vivo esa
ría que trasciende la ~ era ham~:: da _aba Un~uno. Más aún, yo ditrata simplemente del connato spmociano
. . e mmortahdad
unamuniana• N o se
. "tod
de a perseverar en su ser" . d 1 . .
o ser, en cuanto es tien' smo e axioma q
'
escubierto
para
la
Antropolog'
F'l
'
f'
ue
por nuestra parte hemos
d .
ia toso ica · "Tod
h
es, tiende a ser en plenitud" N d
.
o ser umano, en cuanto
1
Nº • .
· a a terrenal saf f
i . siquiera el amor humano. Siente mu
is ~ce a a poetisa tapatía.
16gxca del hombre, la fractura moral 1 y a lo . vivo la manquedad onto, a nostalgia de lo Absoluto• L a au-

181

�Su senda es mi senda
porque he entendido al fin
la orden,
la voluntad del Señor
dueño del universo.

sencia de Dios es punzante. Advi~rte que algo le falta, un no sé qué superior,
sobrenatural, eterno. Dios a la vista:
Entraste en mi casa
y me arrojaste.
Cuanto me diste al nacer

Hay, también, mucho de apocalíptico en la poesía de Margarita L6pez Portillo. Se inclina, reiteradamente, por el número 7, ese número sagrado y cabalístico en el judaísmo y en la Biblia. Aparecen, así mismo, símbolos tales
como los sellos, las trompetas, los ángeles y arcángeles:

el trigo,
la abundancia,
lo apartaste de mí.
Pero aún tenía
la esperanza
de amar y ser amada.
Lo fui ...
Mas
no satisfizo a mi alma
ese don.
Pequeño don fue el amor
del hombre para mí.
y O buscaba algo
que no tenía
en esta tierra
pequeña '.)I apretada,
donde de todo
estuve despojada.
Y así
un día de tiniebla
en el llanto y la tiniebla
te encontré
y te vi.

'

(págs. 79-80).

, de la Voz es una larga invocación al Cread?r,
La poes1a de Los Dias
1
ca terrible. Hay en ese canb'
que a ratos e parez
al Dios bueno y sa 10, a~n
f 1
dones veterotestamentarias en tono de
,

tico destellos de nuevos cielos, u gura
salmo:

y vi salir el sol, y dije
- ¡ Ahí está mi Dios!ftsos son sus signos.
¡ El ha creado
. l o.'
la tierra y el cie

(págs. 37-38).

Siete grandes potencias
con sus catorce alas
sostienen la cúpula
de este Universo.
Siete arcángeles
de fuerzas poderosas
hacedores de luz
comendadores
de ejércitos celestes;
instrumentos de fuerza.

(pág. 39).

Emoción sincera, desmedida, vibrante que atraviesa ese largo poema intitulado Los Días de la Voz. Afán de plenitud subsistencia! y búsqueda
afanosa de Dios. Pero, por momentos, un diálogo sentido, íntimo, doliente,
-a veces- con ti. Bajo la luz divina contempla la vida humana, el amor,
la "habencia" (todo cuanto hay). Y todo lo sabe, saboreándolo transitorio,
perecedero. Vida como espera que se transforma en esperanza. Lámpara
encendida que simboliza la espera vigilante, dispuesta, esperanzada. Porque
algún día vendrá el momento de la llamada última de Dios.
La muerte, última opción, es el único acto definitivo. Los demás actos
de nuestra vida son definitorios, pero no definitivos. Margarita López Portillo advierte la posibilidad, actualizada en tanto que posible, que nos está
siempre presente, como una amenaza cierta y delimitante. Riesgo ineliminable que condiciona cualquier posibilidad determinada. Incitación a la fidelidad con ella misma y a la fidelidad con Dios. Término incierto, porque
se trata de un acontecimiento futuro y de realización cierta, aunque incierta
sea la época de su realización. Conclusión única y definitiva sin posibles
adiciones ni reformas del yo-programa. Medida definitiva de. nuestro ser:
amor u odio. La muerte es inherente a la vida. Marca su fin y configura
183

�.
tr ectoria Nos revela nuestro límite absoluto y nos mues·
definiuvamente su ay
.
M
"ta llama a la muerte amiga
tra lo abierto, puro y simple.. Por eso dargand morir Sin embargo, todos
.
te hay miles de roo os e
.
.
y madre. Ciertamen
"6 f damental. son modos de monr
unidad o conexi n un
·
ellos conservan una
l animal la muerte es un puro acaecer nahumanos. Mientras que para os
es
blema un drama extraño y
tural, para los hombres la muerte es un prol no p~ede afectar al espíritu.
be que la muerte corpora
.
difícil. La autora sa
.
.
bocada a la muerte, smo a su
tá en su propia esenaa, a
l
.
Su persona no es '
la
"nberente a la vida, a mu1er
rfección en la eternidad. Porque muerte es 1 .
~ta incorpora existencialmente la idea de monr:
Este morir constante,
este acabamiento
que tiende cada día
su ineludible lecho
no se escapa a nadie.
Al nacer
ya morimos.
Comienza en la existencia
la agonía...
La muerte,
presencia vigilante,
nos toma,
nos zarandea,
nos urge.
•Nadie más fiel
1
•
que esta engañosa ausencia,
la muerte,
amiga y. madre!

(págs. 35-36) •

t l autora d e L os DL'as de la Voz teme al silencio
•
Más que a la muer e, a
b"d
enti"das queridas ante el si'ticas
-sa
i
as,
s
,
Divino. Lanza sus p alab ras poe .
. ra que es un "Deus abs.
b
Dios existe, pero no igno
l
lencio de Dios. Sa e que
.
ul l
ece mudo y sordo. Se reve a
ese
Dios
oc
to
e
par
.
"
(
,
conditus". Y a veces
· de "pecado e infierno pag.
arentes errores, sucio,
.
contra este mundo d e ap
. . h manas y por momentos, dia1oga,
69) Le asalta el dolor de las rmsenas ufu . t E'lla le ama así: buscán.
dición humana s nen e.
como Job, desde su con
, d le idiéndole que le responda, rodole hablándole, increpándole, can~alo ' p br todas las dudas prevalece
,
_ __ :e: t Pero al fm ' por so e
"
gándole que se maiw1es e.
" bl . "tadora consoladora esperanza como
, .
la esperanza - no e mo
'
la fe agoruca,

184

la llama Goetbe- y una aceptación de Dios como su destino último de
creatura deiforme, como ser teotr6pico.
Filosofía y Poesía
Al concluir la lectura de Los Días de la Voz tengo la impresión de haber
leído un poema que es un "raid a lo absoluto". También la filosofía, a mi
modo de ver, es una propedéutica de salvación. Filosofía y poesía nos enseñan a sospechar que esto que pisamos fuerte y miramos alto, este mundo,
no se limita a ser lo que parece. Por eso cumplen una función igualmente
liberadora. El fil6sofo y el poeta están poseídos por el Amor, por ese amor
que sostiene el universo y que es anhelo de poseer para siempre, el bien
saciante. La filosofía es una conquista humana; la poesía es un don de los
cielos. El poeta padece a la musa; el filósofo escucha al "daimon" interior
y se padece a sí mismo. "Sólo nosotros -dice el poeta Hoelderlin- somos
de corazón puro, como niños; s6lo nuestras manos son inocentes". "Filósofo, --dirá Sócrates-- es quien aspira a contemplar el mundo de las esencias, ese mundo que ningún poeta ha cantado aún ni cantará nunca dignamente". El filósofo explica el universo en cuanto universalizable, desentraña
sus fundamentos, ofrece una sabiduría vital de los últimos problemas humanos; el poeta se extasia ante el siempre nuevo misterio del Cosmos, y
estalla esplendentemente en ritmos, rimas, imágenes, chispazos metafísicos ...
Uno contempla el mundo "sub specie aeternitatis", el otro lo ve "'sub specie
novitatis". Ante la novela del mundo se recurre al perpetuo fundamento.
Pero no se puede descubrir la perenne novedad de la habencia -todo
cuanto hay- sino cuando se comienza por ver su perenne antigüedad. No hay
oposición sino convergencia.
La mentalidad pragmatista en estos tiempos de indigencia pretenden llevarlo todo ante el supremo tribunal del rendimiento y la eficacia. Los poetas
y los filósofos nos sentimos constantemente acosados y acusados por la pregunta machacona: ¿ Y esto, para qué sirve? Tras de esta pregunta se esconde la pérdida de ctmfianza en las más altas manifestaciones del espíritu
humano. La "inutilidad" de la poesía y de la filosofía no es, en rigor, una
verdadera acusación. El pretendido reproche se nos convierte en el mejor
elogio de la filosofía y de la poesía. Hay cosas que valen por sí mismas.
Lo útil no posee un valor absoluto, sino subordinado, porque sirve para algo
y se comporta como un medio naturalmente inferior a su fin.
Las intuiciones del poeta fecundan al filósofo y pueden ser llevados a su
cabal desarrollo por la filosofía. Pero a su vez, la cultura filosófica presta

185

�Despierta en mí tu fuerza
Concédeme la luz
·
i Dame tu mano!

al poeta -como en el caso de Antonio Machado- hondura y densidad
metafísica.
Ante un mundo que todo lo ve con ojo calculador y todo lo siente con
coraz6n ávido de opulencia, no puede justificarse la poesía de Margarita
L6pez Portillo. Pero ella da testimonio de sí misma al margen de toda intención justificadora. Su ser es su verdad y su belleza. El esplendor que
irradia el gran poema de Los DEas de la Voz es la mejor evidencia que anoticia de su valor. Ella sabe, como auténtica poetisa, que en lo más profundo
del ser hay una virtualidad indemne, redimida y salva. Le basta abrir los
ojos a lo que existe para advertir secretos parentescos entre los seres, para
advertir que cada cosa tiene su propio rostro y su propia voz en el conjunto sinfónico de la habencia. Después del momento impresionista cierra los
ojos para gustar la savia del mundo que hunde sus raíces en la tierra nutricia de la Deidad. Hombre, mundo y Dios puestos en la balanza de su
corazón y proferidos en verbo poético. Y nosotros, sus lectores, recogemos
agradecidos sus señales cordiales: "¡ De pronto te sentí ... !" (pág. 99). Impaciencia de eternidad, sed insaciable de verle a Él, cara a cara:
Déjame una vez mirarte,
o niégate, Señor

(pág. 22).

No es que hayamos matado a D'
que "hemos ocultado su prese . "ios, como cree Federico Nietzsche es
nc1a como af
M
.
'
. '
mna
arganta López Portillo. Pero llegará el día de 1 fatiga
Y el error se trocar'
pvrque suyo es el dominio . S , 1
a en conocimiento·
• 1 ° o suyo es el reino!" (pág. l04)
'
Más allá de 1os senderos que recorro ("
·
rayo nuevo de luz el sol
. p~a cada hombre guarda un
. . . y un cammo
D' "
poeta León Felipe) a Marg .t L,
_virgen, ios como dijera el
una incurable nostalgia de o7os~ opez Portillo me siento hermanado por

•~

ª

(pág. 69).

El Señor poderoso y ausente es buscado, más allá del amor humano, en
ese algo que no tenía. Mirando hacia el mundo contempla vestigios de Dios
-suprema Causa Ejemplar- en sus criaturas: resplandor de la noche, miel
del higo, rumor del agua, manzana que madura, grano de arena, luz, alborada, muerte, olvido, todo tiene algo de Él. Pero la visi6n especular no
le basta, su semblante se pierde, a veces, y duda si es Él:
No sé qué es tu sustancia.
No sé c6mo es mi alma,
te grito y no me escuchas,
te increpo y no respondes.
Si eres Dios
¡ no te calles!
¡ grítame que estás vivo,
y que vendrás después. . .!

(pág. 59) .

Aunque lo presiente en el vuelo del pájaro que huye, en la ola del mar
que se levanta y en todo el universo visible, concluye por recogerse y, sentirlo en su coraz6n. Su vocación de poetisa termina en invocación:

187
186

�FEDERICO GARCIA LORCA -1898-1936-:
su dualidad poética: clásica y surrealista

DRA.

MA. GUADALUPE MTZ. DE RODRÍGUEZ

Fac. de Fil y Letras U A N L

I. Datos bio-bibliográficos: Poesía, teatro, ensayo.
Ese "petit espagnol tout noir", así lo llamaba Paul Ducas.
Nació el poeta andaluz en Fuentevaqueros -Granada-, en 1898 y murió violentamente en 1936, al comenzar la guerra civil española.
Estudió las carreras de Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad
de Madrid, donde vivió una temporada en la Residencia de Estudiantes
hasta 1928.
Hacia 1930 hizo un viaje a América. Fundó un teatro universitario que
denominó La Barraca y con el cual recorrió diversos pueblos de los más
apartados de España, llevando obras de los principales españoles clásicos,
tales como Fuenteovejuna, de Lope de Vega, el Auto La vida es sueño,
de Calderón, y El burlador de Sevilla, de Tirso, entre otras.
Ya para esa época era reconocido por su Romancero y sus obras teatrales como Bodas de sangre, cuyo éxito en Madrid lo confirmó en Buenos
Aires adonde fue a pasar una temporada el poeta hacia 1933-34, alternando sus actividades teatrales y dictando conferencias.
De regreso a España, doña Margarita Xirgu estrenó Yerma y poco después Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores, La casa de Bernarda Alba y Mariana Pineda.

Entre sus obras poéticas se cuentan Canciones -1924-, Libro de
poemas -1921-, El Romancero gitano -1928-, Poeta en New York
-1931-, El llanto de Sánchez Mejías -elegía- ·1934, etc.
189

�En prosa public6 Impresiones y. paisajes, producto de las notas que tom6 en un curso de arte en la Universidad de Granda con don Martín
Domínguez Berrueta.1
Federico García Lorca tiene una dualidad poética: clásica y surrealista,
ya que cultiv6 tanto la poesía de tema popular de corte clásico como la
poesía de vanguardia o surrealista en su obra.
En el Romancero gitano pone a flote la canci6n, la cancioncilla, el romance y el soneto, estructuras clásicas con temas populares como lo vemos
en su famoso tríptico a los santos: San Miguel, San Rafael y San Gabriel,

amplia túnica. Tiene una mirada misteriosa
ra donde se lee: 'Libertad'
J tr d
. y dulce. . . con una bande' en e as e relieve".
Mariana Pineda, heroína real como el Cid C
garrote", conquistando las sim :tías d J
. ':'71Peador, fue condenada "a
María Egipciaca. Murió el 2~ de e as religiosas del Convento de Santa
mayo ...
El pueblo la sinti6 asimismo y en la ob
'
ra se reproduce su sentir. Veamos:
Marianita, declaro, declaro
Que la vida te la van a quitar
Marianita por haber bordado
la bandera de la libertad.•

por ejemplo:
San Miguel, lleno de encajes
en la alcoba de su torre,
enseña sus bellos muslos,
ceñidos por los faroles.
Arcángel domesticado
en el gesto de las doce,
finge una c6lera dulce
de plumas y ruiseñores. 2

En la historia real Mariana Pineda . .6
é
d VII
.
. '
VIVI en 1a poca del Rey Fern
o
' qwen munó en septiembre de 1833 "de un ataque de apople ., " any su esposa María Cristina se convirtió en la Regenta del Reino. s Jia ... '
Hacia 1856 se decidió que Mariana Pineda fuese inhumada def 'ti
te en la Catedral de Granada donde allí de
.
mi vamencon una inscripción a su memoria que a l ~ ; : :c~~a discreta sepultura

(Del Romance de San Miguel.)

D.O.M.
Ad perpetuam memoriam reliquiae mortales
Mariana Pineda ... a

1.1. MARIANA PINEDA -1925-, drama político-amoroso.
En la obra dramático-poética de Federico García Lorca, destaca Mariana Pineda, cuyo tema de "amor y libertad" es sublimado a grado tal
que la heroína da su vida en aras de sus ideales político-patri6ticos.

Esta obra fue estrenada en Madrid, el 12 de octubre d 1927
l
de Fontalba, por Cía. de Mar arit
.
e.
, en e Teatro
derico García Lorca.
g a Xirgu, obra que dio a conocer a Fe-

El asunto es el siguiente: la heroína "de conspiradora liberal, Mariana
Pineda se convierte -en la obra-, en amante del jefe de la conspiraci6n, Sotomayor, bordando tanto por amor como por idealismo la bandera de los

"Federico García Lorea, granad'mo, es uno de los más altos
~ 1 d 1 s·
no es e iglo XX."
poetas espa-

liberales".8
La acci6n se desarrolla en Granada, en donde se le erigió una estatua:
"La heroína figura con un vestido que llega al suelo recubierta con una
1

1.2

EVOLUCIÓN POÉTICA DE FEDERICO GARCÍA LORCA

En la evolución poética d F d ·
,
Modernismo hasta el S
~ e enco Garc:a Lorca encontramos desde el
mentar:
urrea mo contemporaneo cuyo enfoque vamos a co-

CounoN, Claude, Granada y Garcla Lorca, Ed. Losada, Buenos Aires, 1967,

p. 39.

• GARCÍA LoRcA, Federico, Antología poética, Ed. Losada, S. A., Buenos Aires, 3a.
ed., 1965, p. 100..
• CouFFON, op. cit., p. 48.

190

• CouFFON, op. cit., p. 64.
. pp. 64 y sigs.
op. Cit.,
1
COUFFON, op. cit., p. 66.

• eOUFFON,

191

�Tu sokdad esquiva en los hoteles
Y tu máscara pura de otro signo"• ..

Ejemplo del Modernismo lo tenemos en Sueño, del Libro de poemas.
-Mayo de 1919-. Veamos:
Mi coraz6n reposa junto a la fuente fría.
(Llénala con tus hilos,
araiía del olvido.)

"Pero yo he de buscar por los rincones
tu alma tibia sin ti que no te entiende
con el dolor de Apolo detenido
,
con que he roto la máscara que llevas.10

El agua de la fuente su coraz6n le decía.
( Llénala con tus hilos,
araña del olvido).1

También captamos el Surrea1·ismo en el Romancero gitano. Veamos:
ROMANCE SONÁMBULO

y en Adelina de paseo, denota la influencia de Juan Ramón Jiménez, por
la musicalidad de sus versos. Veamos:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y. el caballo en la montaña.u

La mar no tiene naranjas,
ni Sevilla tiene amor.
Morena, que luz de fuego.
Préstame tu quitasol.ª

·
·
·
E" mplo·
En el Poema de cante jondo -1921-22-, encuentra su propio yo. Je
•

O el famoso Llanto por Ignacio Sánchez Mejías -1935-.
LA COGIDA y LA MUERTE

SORPRESA

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
ª las cinco de la tarde
Lo demás era muerte ; sólo muerte
a las cinco de la tarde.

Muerto se qued6 en la calle
con un puñal en el pecho,
No lo conocía nadie.
¡Cómo temblaba el farol,
Madre! 9

La técnica surrealista la tenemos en Poeta en N ew York -1929-1930-,
con cierta ironía por la civilización neoyorquina. Ejemplo:

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.

POEMA DE LA SOLEDAD EN COLUMBIA UNIVERSITY

Tu INFANCIA EN .MENTÓN.
Si, tu niñez ya fábula de fuentes.
JORGE GUILLÉN

y a luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.

Si, tu niñez ya fábula de fuentes.
El tren y la mujer que llena el cielo.
' GARCÍA LoRcA, Federico, Antología poética, op. ci~., p. 16.
• GARCÍA LoRCA, Federico, Antología poética, op. cit., p. 63.
• GARCÍA LORCA, Federico, Antología poética, op. cit., p. 36.

192

o

10

11

G ARC~A
' L ORCA, Federico, Antología poética, op. cit., p. 129.
GARCIA LoRCA, Federico, Antologia poética, op. cit., p. 93.

193
humanitas-13

�. y el toro solo corazón arn'b a.,
A las cinco de la tarde.12
I

..

usicalidad en los versos, y la supervi.
Vemos que en este poema _hay m. 'uanramoniana- como anteriormen. modernista -quizás de influencia J la
un poema con técnica suvenoa
sea a
vez
fl
. d pendientemente que
poner a ote
te decíamos, in e
d , bolos y de ensuenos Y
.
. bolista al hacer
rrealista
y sllll
, .uso e SlID
timientos intunos.
los recursos y sen
podemos anotar de la poe, .
fundamentales que
.
Así pues, las caractensticas
.
poesía popular refinada, ansto, d Federcio García Lorca son. una
VIS.i6n del mundo andaluz;
s1a e
lista con una
, • á
crática, modernista y, a la v~z, surrea su 'lírica con una profunda raiz h1sp el uso de metáforas brillantes y
F derico García Lorca es uno
con
......A
os aseverar que e
, . o
nica. Por todo ello, !"""'ero
, .
tantes de nuestro siglo y el maxun
de los poetas y drama~gos mas 1IDpor
exponente de la lírica hispana.

II.3.1. En Bodas de sangre -1933-, el tema es el rapto de la novia.
II.3.2. Yerma -1934-, es el tema de la fecundidad frustrada, donde la
protagonista al final mata a su esposo en un impulso de desesperaci6n y
de angustia vital.
11.3.3. Y en La casa de Bernarda Alba -1936--, se enfoca la falta de
educaci6n de las hijas casaderas, cuya protagonista principal, doña Angustias, vela ferozmente por la castidad de las doncellas manteniendo en tensi6n
dramática al lector o espectador hasta el final de la obra.
11.4. Teatro dramático:
11.4.1. En Doña R osita la soltera -poema dramático-, la temática es
"la espera inútil", tratada con una fina ironía.
En general, el teatro tan variado de Federico García Lorca es meramente
hispánico.
III. La Generación del 27. Ismos:

II. El teatro

.
, .
fundamentales del teatro estil'izado de Federico
.
Los temas y caractensticas
1
alidad psico16gica de la mu1er esintura de a re
"
García Lorca son: . una p"
" de la "honra"' de "la pasi6n ~o~osa '
- ola. el testimoruo del honor ' .
.
iales" y el predomuuo de
pan '
l" "los convencionalismos soc
.
"el instinto materna '
1 bra Mariana Pineda.
'tico como en a o
lo lírico sobre lo d rama '
"el conflicto ma. .
.
1929.30-, el tema es
II 1 En La zapatera prodigiosa la esposa joven"' farsa fina
. .
'd
trado en anos y
.
trimonial entre el man o en .
anir ese tipo de matrimonios con. estriba en no seocon fin feliz, cuyo mensa1e

vencionales sin amor.
d
Perlimplin con Belisa en el
·- l : En El amor de on
11.2. T eatro gumo
· d'n
1931- Y en:
· t al
1ar i -1931-, el tema es seme1an e
.ll
de
Don
Cristóbol
11.2.1. Retabli o
. . un matrimonio desadaptado.
anterior.
t 1 im.
"
predomina
un
elemen
a d'
. '6 campesina
.d d- que provoca irreme iaE los dramas "de realizao ~
n sexual -el amor o el ansia de materru a
'
pulso
blemente la tragedia.

11.3. T eatro de tema campesino:

derico Aneologla poltica, op. cit., p. 163.
u GARCÍA LoRCA, Fe
'

Se denomin6 así a un grupo de jóvenes intelectuales "d'entre dewc guerres" que se preocupaban por la situación político-econ6mico-social de la España de los 40. A esta Generaci6n se le denomin6 la "Generaci6n de la
Dictadura", "de los nietos del 98", "Generaci6n del 25 o del 27", compuesta por solamente poetas, quienes respetaban a los maestros anteriores: Unamuno, los Machado, Juan Ramón Jiménez y otros.
III.1. Modernismo. -1898-1915?- F.G.L.
Como el movimiento modernista termina hacia 1915, surgen entonces las
subsecuentes "Escuelas de Vanguardia":
III.2. El Ultraísmo -1918-1923-, movimiento éste subversivo cuyo "empleo libre de la metáfora", ~'el abandono de lo decorativo", "del elemento
anecd6tico", "con un tono juvenil y optimista", con una "estilización poética da lugar al surgimiento de "la poesía pura", de "la poesía desnuda"
como la de Pedro Salinas y la de Rafael Alberti; la vuelta a los clásicos y
a "lo popular", netamente hispánico con Federico García Lorca -de quien
nos ocupamos ahora- y Jorge Guillén.
III.3. Surrealismo. F.G.L.
Poco después surge el "Surrealismo" hacia 1920, movimiento subversivo,
de "origen francés", que engloba algunas características de los movimientos anteriores: "la poesía pura", de valor lírico, "la asociaci6n libre de
195

194

�ideas" y "las imágenes ilógicas", «la vuelta a la tradición española", a los can•
cioneros de la época medieval, "al uso del romance y de la copla popular"
y a la lírica culta como fuentes de inspiración -Garcilaso, Fray Luis, San
Juan, Góngora, Quevedo y Bécquer-, la vuelta a lo humano, "al uso de
elementos oníricos" y "alucinadas visiones" con un predominio del "automatismo psíquico" y de la expresión del mundo subconsciente.
Como hemos visto, dentro de este movimiento señalamos a Federico García Lorca, claro sin encasillarlo ya que su obra poética evoluciona desde
sus primeros poemas de tono íntimo, emotivo y sencillo como en Sueño,
hasta su poesía surrealista, como decíamos. Veamos:
SuEÑO

Mayo de 1919.
Mi coraz6n reposa junto a la fuente fría.
(Llénala con tus hilos,
araña del olvido.)
El agua de la fuente su canci6n le decía.
(Llénala con tus hilos,
araña del olvido.) 1 3

A esta ''Generación del 27" pertenecen Federico García Lorca, como jefe,
Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Jorge Guillén y Dámaso Alonso, estos dos últimos maestros universitarios todos ellos
utilizan los nuevos métodos poéticos europeos.
III.4. Impresionismo. F.G.L.
Federico García Lorca después de sus poemas íntimos, sencillos, pasa al
Impresionismo, cuya característica principal es exponer las ideas espontánea
y finamente con ese toque de captación personal del mundo circundante
como lo hizo Manet en su famosa pintura Desayunando en el parque,
que marca el inicio de este movimiento pictórico-cultural.

III.5. Expresionismo. F.G.L.
Luego, en la poesía de Federico García Lorca tenemos también el Expresionismo, movimiento que parte, asimismo, de la pintura francesa que
es el reverso de la medalla, con sus manchones y colores fuertes que los

11

GARCÍA LoRCA,

Federico, Antologla poética, op. cit., p. 16.

encontramos manifiestos en Lorca
Veamos el Impresionismo en:
' por ejemplo en Romance Sonámbulo.
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa
m~ montura por su esp:jo,
mi cuchillo por su manta

captamos ese sentimiento m·t .
todDonde
·
o su ser a l servicio de su amada ... enor del amado que qwere
brindar
· · Y el Expresionismo, en este rmsmo
•
Romance, en estos versos :
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban
Verde que te quiero v;rde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

Mientras que en los dos primeros
poético de la naturaleza:
versos aún se capta ese sentimiento
L a noche se puso íntima
como una pequeña plaza.

En los siguientes dos versos es el contrapunto expres1·on1·sta, caricaturesco:
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban,

que implica el ambiente lucha guerrera de la España de los años 1936-39.
Y_ co_ntinúa el poema con los dos versos siguientes, de tono íntimo - impres1omsta.
V erde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

Para terminar el poema con la tragedia circundante al poeta:

197
196

�El barco sobre la mar.
• H
y el caballo en la montana,

en donde tenemos el

JII.6. Simbolismo. F.G.L.
.
e artir
" b llo" por el amante que tiene qu p
O sea: "barco" por casa y ca a
.
.
bo f'1.
asimismo captamos el
sm rum
1°, Y,
d1
de
..
F G L que sería el corolario e poema y
III.7. Cosmopolitr.smo. · · ·,
d
··o
los "ismos".
tema es la muerte e un ron '
Veamos:
En el Romance de la luna, luna, cuyo
mas de Lorca.
se nota el tono dramático de 1os poe
-Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu coraz6n
collares y anillos blancos.
-Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados. . •
Cómo canta la sumaya,
i Ay, c6mo canta en el árbol!
Por cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.H

rt del niño los gitanos lloran, vemos asíEn este Romance donde la mue e 1 S. bolismo de la muerte que, desde
mismo la personificación de la luna ~ e h
el desenlace final; movimiento
el comienzo del poema se va cap~n ,º as
la obra de Federico García
.
implícito como senalabamos, en
literano que va
'
Lorca.

i:_

.
,. GARCÍA LoRCA,
•• GARCÍA LoRCA,

198

A tología poética, op. cit., p. 93.

FFedde~co, A:tología poética, op.
e enco,

La voz del runo que le suplica a la luna -la muerte- le permita
que baile, mas le advierte que los gitanos al llegar lo encontrarían muerto:
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados. ..

Y así es. Muere el niño y la luna se lo lleva consigo:
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano . ..

Y en el medio-ambiente "la zumaya" canta en el árbol y en la fragua lloran los gitanos.
Dentro de la fragua lloran
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando. ..

O sea que Federico García Lorca después de imprimir su sentir poético y
emotivo personal vuelca ese sentimiento popular a la comunidad con lo que
simboliza o representa, como decíamos, el Cosmopolitismo.
Lorca, es, pues, uno de los máximos poetas españoles del momento ya
que juega con los "ismos" desde el Modernismo hasta el Surrealismo, dándonos una muestra de su capacidad creadora y artística, y hace latir las fibras
poéticas íntimas a los que gustan o gustamos de la poesía y tenemos esa sensibilidad poética.
IV. Antecedentes e influencias teatrales de Federico García Lorca.
IV.l. DON JACINTO BENAVENTE -1866-1954-.
A principios del Siglo XX, Don Jacinto Benavente -Madrid, 1866-1954-,
premio Nobel 1922, y los Hnos. Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, son las
figuras destacadas del teatro en prosa y de los sainetes de "color local", cuya
sátira social es la nota característica.
IV.1.1. Dramas de tono popular: Señora ama. -1908-.
Benavente, con sus obras dramáticas de grandes conflictos humanos como

cit., p. 89.
199

�Señora ama -1908- o La malquerida -1913-, figuraba en cartelera de
los teatros madrileños, así como también su
IV.1.2. Teatro costumbrista-guiñolesco: Los intereses creados.
-1909-, cuya fina ironía atraía a las mayorías de su época.
Estos dramaturgos tuvieron la virtud de renovar el teatro español, dándole un tono moderno y europeo, con el predominio aún del Realismo en el
teatro costumbrista o el Naturalismo o el Idealismo en ciertos casos como
en La noche del sábado -1903-.
Don Jacinto Benavente hizo escuela a la cual pertenecieron don Manuel
Linares Rivas -1867-1938-, don Gregorio Martínez Sierra -1881-1948-;
los hermanos . Serafín y Joaquín Alvarez Quintero -Sevilla, 1871-1938, y
1873-1944-, a quienes aludíamos, continuadores del "sainete" de ambiente
popular y las comedias, cuya fase ingeniosa y su vivacidad en el lenguaje daban
un toque específico a las obras teatrales de ese entonces; don Carlos Arniches -Alicante, 1866-1943-, don Pedro Muñoz Seca -1881-1936-, con
"la astracanada" y don Jacinto Grau -Barcelona, 1877-1958-, con sus
propósitos de arte, entre otros, quienes, como decíamos, son los dramaturgos que preceden al teatro de Federico García Lorca, el que continúa con
la línea española de contenido netamente popular.
IV.2. DON ALEJANDRO CASONA. -n. 1900-.
IV.2.1. Teatro idealístico-r.ealista: Los árboles mueren de pi.e. -t-.
-1949-.
Casona ya no es de la Escuela de Benavente, pero sí un dramaturgo asimismo destacado y afianzado en el exilio argentino con sus obras, tales como
Los árboles mueren de pie -1949-, de contenido idealista-realista, por citar
s6lo una, que enfoca ya la tendencia surrealista de nuestros poetas de "La
Generación del 27".
IV.3. DON ANTONIO BUERO VALLEJO. -n. 1926-.
IV.3.1. La tejedora de sueños. -t-. -1952-.
Con Buero Vallejo se tiene ya en la escena contemporánea, asimismo, el
teatro con vuelta a los clásicos, con un tono de inquietud metafísica, con una
vaga confianza en el futuro y en los valores del espíritu -amor, fe, sinceridad- en sus obras, con su "realismo trascendente" -como él mismo lo
ha dicho-, como base de las mismas, realismo que trasciende al "teatro de
evasión" de algunos de sus contemporáneos, usando el símbolo para sus proyecciones artísticas tales como La tejedora de sueños -1952-, cuya "ver-

sión
del mito de la f.d
1 lid d de Ulise "
de Iosescéptica
·
griegos
con su problem , .: e hª
_s ' nos proyecta al mundo
.
a ...ca umana uru
l A
.
eJo
es
posterior
a
Federico
G
,
L
versa. ntoruo Buero Va11
.
arc1a orca en c
t
..
'
uan o a su vlSIÓn dramáf
his-tÓricamente hablan do, mas se engloba dentro
d l
.
ica,
panola de mediados del Sigl0 XX h
e a evolución literaria es,
,
asta nuestro d'
eneabeza 'los nuevos valores" q
ias, ya que Buero Valle1·0
1950, presentándonos una obra dra
ue renuevan
la concepcion
. , d el teatro, hacia
, .
tr ,
matica y human
, d
a epoca con su problemática . t . 1
a mas e acuerdo a nues. di .
exis enc1a y angusti
m vidual y social de nuestros h b
osa en su doble aspecto
de aquí su valor y el interés
~m ;~s y de nuestras sociedades modernas.
la que escribe.
que rmp ica al degustador teatrófilo como lo e~

V. Conclusiones
la. Don
Federico G arc1a
, L orca cultiva la dualidad
.
't·
.
sico español, de tono popular
la
poe ica: de corte clá2
Ya
vez surrealista
a. F.G.L. en su obra Maria· na p·meda -n
realiza . l
Y libertad" sa ·f·
d
,
-,
e tema del "am
' cr1 ican o aquel en po d
.
or
3a. F G L .
.
s e sus ideales políticos.
. . ., sigue el realismo legendario de
M.
.
vivió en la época del Re F
d
un
w Cid, ya que la heroína
F
y ernan o VII -1833-.
4a. .G.L., es uno de los más sobresalientes
5a. En la evolución
,.
poetas espanoles del siglo XX.
poet1ca de F.G.L., econtram d d
os es e el Modernismo
hasta el Surrealismo.
6a. F.G.L., en su poesía tiene la influencia d
la musicalidad de sus versos y l b e ~uan Ramón Jiménez, por
güistica.
e re uscamiento de la expresión lin7a. F.G.L., cultiva el Surrealismo en
,
sonámbulo o Poeta en N
y k su poes1a, por ejemplo en Romance
ew or -1929 30 0
l f
Ignacio Sánch.ez Mejías.
·
• · en e amoso Llanto por
8a. F.G.L, cultiva el Simbolismo de proced .
Llanto por Ignacio Sánche M .,
Lenaa _francesa por ejemplo en el
9 F
z
e¡1as - a cogida y la muerteª· _.G.L., en el teatro cultiva desde la farsa sutil
,
. .
:Jemplo en La zapatera prodigiosa -1929 30- con epílogo feliz, por
nol, como en El r.etablillo d D
C .
' hasta el teatro guid
e on rist6bal -1931 . ,
ramas de realización campesina
.
- , as1 como los
o Yerma 1934.
'por eJemplo: Bodas de sangre -1933lOa. .Tanto F.G.L. como "La Generac1on
. , del 27" tienen como fuentes de
mspiración a los maestros anteriores.
Ramón Jiménez entre otros.
. Unamuno, los Machado y Juan
201

200

�lla. F.G.L. es considerado como Jefe de la "Generación del 27".
12a. F.G.L. cultiva el Impresionismo por ejemplo en el Romance Sonámbulo.
13a. Asimismo cultiva el Expresionismo por ejemplo en ese mismo poema
Romance sonámbulo, al enfocar ese contraste del sentimiento íntimo
del novio que va en busca de su amada y la encuentra muerta y "los
guardias civiles borrachos" que golpeaban la puerta del padre de su
prometida ...
14a. F.G.L. utiliza "la técnica de contrapunto".
15a. F.G.L. es un poeta cosmopolita.
16a. F.G.L. cultiva la poesía de tono dramático por ejemplo en Romance
de la luna, luna.

17a. F .G.L., de raíz hispánica en su teatro, tiene sus antecedentes en la obra
de tono popular, podríamos decir en don Jacinto Benavente, por
ejemplo, de su obra La malquerida -1913.
18a. F.G.L. tiene, asimismo, el antecedente teatral del cultivo del "teatro
guiñ9l" en don Jacinto Benavente, por ejemplo en Los intereses creados
-1909, Obra en la que intervienen los personajes Colombina y Pierrot.
19a. F.G.L. influye, quizás, en don Alejandro Casona -n. 1900-- en sus obras
tales como Los árboles mueren de pie -1949-, de contenido poético-idealista, que difiere un tanto del Surrealismo de la "Generación del 27" .
20a. F.G.L. influyó asimismo, quizás, en Don Antonio Buero Vallejo
-n. 1920-, con su vuelta a la tradición clásica con el teatro de inquietud metafísica" por ejemplo en La tejedora de sueños. -1952.

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�¿ ES MEJOR EL INGLtS BRITÁNICO QUE EL DE LOS

ESTADOS UNIDOS?
Lic.

ELISABETH KLEEN DE H1NOJOSA,

M.L.I

ITESM

a exponer el tema, quisiera hacer la siguiente aclaraci6n: no soy norteamericana ni inglesa, pero simpatizo tanto con ingleses
como con norteamericanos con respecto a su gente, sus países y su literatura.
ANTES DE EMPEZAR

¿ Por qué no nos enseñan mejor el inglés de Inglaterra o el de Boston?
Es está la pregunta que en diversas ocasiones, a través de los años, me
han hecho varios estudiantes de este idioma. Un estudiante de lingüística o
un lingüista, jamás haría tal pregunta, debido a sus conocimientos de la
evoluci6n de los lenguajes a través de los años y países.

Primero hablemos del lenguaje. El lenguaje es un instrumento u organismo social. Es el producto de la sociedad que lo utiliza y por lo tanto
se encuentra en proceso continuo de re-creaci6n. De esta manera todo lenguaje refleja la cultura, experiencias y la psicología características de la
gente que lo habla. Todo lenguaje vivo crece continuamente, se nutre de
vocablos y aportaciones. El lenguaje que se utiliza, cambia, prueba de ello
lo tenemos en el inglés actual, ya sea de Inglaterra o los Estados Unidos.
No es un monumento hist6rico que se ha de preservar eternamente sin
alteraci6n. El inglés no ha sido siempre el idioma que nosotros conocemos.
Vayamos brevemente a los orígenes del inglés. La base de este idioma,
así como la del alemán actual, es el teut6n, lengua de los anglo-sajones que
la llevaron a Inglaterra al ser llamados por los pobladores de la Isla para
combatir a los bárbaros de la parte Norte, y ya ahí, se establecieron permanentemente.
Doy a continuación como ejemplo la oración del Padre Nuestro por

205

�.
uede comparar fácilmente
ser una vers1'6n ampliamente conocida y que se p
con la moderna:

F~er üre,
pú pe earl on heofottum,
.ñ pin nama gehálgod.

Tóbecume pirv. rice.
"
- swá on heofonvm.
"" willa on eorc,an swa
.
Gewurpe mn
•
•
le w tó d~g. · ~
U rne gedzghwámlican Jµáf ~ - we- forg•"aJ úrum . gyltendum.
· úre gyi·t~• swa swa
"
And forg,yf· ú.s
·
,....d ,,;;.- ú.s con costnunge,
Anti ne ge= rae álys ús of ,yfele. Sóprice.
(Our Father who are in heaven,
hallowed be your name

y our kingdom come
h
it is in heaven.
y our will be done on ear as
Give us toda)' our daily bread,
.
h wrong we have done
And forgive us t e
As we forgive those who _wrong us.
Subject us not to the tr~
But del;ver us fron the evil one.)

•

d 1970)
·
(New American Bible, e •

.d de la gran diferencia entre el anCon esto se formará el lect~r duna i ;:iarse aún mejor, oyendo una gratiguo inglés Y e1 actual' pudien o ap
. , d ambos ejemplos.
b
de
bac1on e
d ·r funcionaba a ase
. •·
sintético es eci
d
1
Este idioma en un pnnc1p10 era
' todavía en la actualida en e
1 latín y como ocurre
' el caso
declinaciones, como e
ti s adjetivos y artículos, segun
, donde cambian los sustan vo ' .
cusa..:vo) Posteriormente fue
a1eroan,
'ti
dativo o a
.u
•
•
que se utilice (nominativo, gem vo, f
6 en idioma analítico, o sea que uti.
d linaciones y se trans orm
perdiendo las ec
d hasta la fecha.
. . es como suce e
infl
liza preposic1on
"6 ufrió diversas
uen066 D C el anglo-saJ n s
bl
Durante los años 900 a 1
. . lt lengua de los habitantes esta ecias. Primero se trasplanta sobre, el :e~n algunos vestigios; posteriorme~te
cidos en la Isla y del cual todav1aci~ente en el vocabulario. C~n la cnsse agregan nuevos elementos, espe
influencias latinas; escandinavas dutianización de Inglaterra, entran nuevas

rante los ataques e invasión de daneses y vikingos; y a partir de 1066 y
durante los siguientes 300 años, encontramos la gran influencia normanda
(con el francés) ya que los normandos permanecieron en Inglaterra durante ese tiempo, cambiando la lengua y costumbres en el aspecto militar, cultural y social, y como consecuencia natural, se enriquece el vocabulario.
Como dato curioso se puede mencionar que durante el período medieval,
el número total de palabras adoptadas, pasa de 10,000 y de éstas aproximadamente un 75% todavía están en uso. Mencionaremos sólo unas cuantas.
army peace arms battle defense soldier captain
lieutenant habit gown robe coat collar chemise
lace button jewel breoch ivory garnet ruby
emerald pearl dinner supper feast appetite

La influencia también se puede ver en numerosas frases y modos de expresión tales como "to take leave", "to come to a head", "han in hand",
"on the point of', "by heart" y muchas otras. tstas y otras frases aunque
utilizan vocablos ingleses, siguen un patr6n francés.
Con esta asimilación el idioma se enriqueció enormemente y más tarde lo
sigue haciendo con aportaciones adicionales del italiano, el español y otros
idiomas.
INGLtS MEDIEVAL

,

Whan that Aprille with his shoures sote
T he droghte of Marche hath perced to the rote,
And bathed every v.eyne in swich licour,
Of which vertu engendred is the flour; ... .
( As soon as April pierces to the root
The drought of March, and bathes cach bud and shoot
Through every vein of sap with gentle showers
From whose engendering liquor spring the flowers; ...)

Con este breve ejemplo tomado del prólogo de los cuentos de Canterbu.ry
de Chaucer, podrán ver que ya no es tan difícil leer el inglés de esa época
(siglo XIV), aunque todavía las vocales tienen una pronunciaci6n parecida a la nuestra, pues es un poco más tarde, cuando va a ocurrir un curioso
fenómeno, el llamado "Vowel Shift" o sea un movimiento de las vocales según el cual, por ejemplo la "i" en muchos casos se va a pronunciar "ai" y
lo mismo va a ocurrir con todas las vocales.

207
206

�Volviendo a la cuestión inicial de si el inglés norteamericano es tan bueno como el británico, convendría hacemos las siguientes preguntas:

l. ¿ Qué se quiere decir precisamente con Inglés Británico e Inglés Norteamericano?

2. ¿ Cuáles son las diferencias principales entre estas dos variantes del
idioma?

3. ¿ Cuál es el origen de estas diferencias?
4. ¿Aumentan o decrecen las diferencias?
5. ¿Es la diferencia o variación, lo suficientemente importante para justificar el término específico de inglés norteamericano?
Hay una breve historia, quizás apócrifa, que suena a discriminación, en la
que se cuenta que en una tienda en París, en una ocasión, se exhibía el siguiente rótulo: "English spoken, American understood". La discriminación
no es nueva y se ha dado en ambos lados del océano. Después de la guerra
de independencia en los Estados Unidos, llegaron a oírse inclusive, protestas
en contra del propio idioma de los descendientes de los colonizadores. Los nacionales extremistas llegaron al grado de estar en favor de adoptar el hebreo
( !) como lengua nacional, dejando que Inglaterra continuase con el inglés.
En una ocasión se llegó a profetizar que el inglés norteamericano del futuro,
cambiaría tanto con respecto al británico, que llegaría a 'diferenciarse uno
del otro, tanto como el alemán del holandés, danés o sueco pero como podemos ver, nada de esto ha ocurrido.
En Inglaterra, así como en los Estados Unidos, hay varios dialectos. Un
individuo tiene un modo de hablar diferente de otro y aún más, un mismo
individuo tiene diferentes modos de hablar según las circunstancias o situaciones; por lo tanto no nos podemos basar en los dialectos para una comparación. Aquellas personas que crean que el inglés británico es uniforme en
todo el país, se llevarán la gran sorpresa, pues saliendo de Londres se empiezan a notar diferencias, y no se diga ya al llegar a Escocia en donde la
pronunciación es bastante diferente. (Claro que ningún escocés, australiano
o canadiense, admitirán que su inglés es inferior al de la Gran Bretaña.) Se
puede decir que la diferencia es mayor entre un habitante de Londres y uno
que viva a 50 kilómetros de ahí, que entre uno de St. Louis Missouri ·y uno de
Texas. Las diferencias son efectivamente menores dentro de los Estados Uni-

208

dos, -a pesar
de las grandes distancias
. y el DllSmo
.
,
1
f ,
espano comparado con el de España.
enomeno ocurre con nuestro
Para nuestro tipo de comp
.6
"standard" en ambos ,
arao n en cuanto al tema, se toma el . l'
b
paises, que es el len
. d
mg es
uena reputación (en cuanto al
d la guaJe e hablantes y escritores de
.
.,
uso e
lengua
e mstrucoon. Esto no quiere d .
por supuesto) y educación
El 1
·
eor que las otras f
enguaJe escrito, muestra tan
d'f
. ormas sean menos buenas.
decir en qué lado del océa
pocah i. erencia, que difícilmente se podr{..
.
no se a escnto
lib
""
mteresante que cabe menc1·
un
ro, por ejemplo. Un dato
onar, es que el . lé
con mayor lentitud y con meno
.
mg s norteamericano se habla
.
r vanedad de tono que el británico
Las diferencias principales o variantes s
.
pronunciación y la sintaxis p .
' e encuentran en el vocabulario la
.
, reosamente en ese rd
p
'
f erencias, los especialistas toman en cuenta tres nio 1en.d ara estudiar estas dio vulgar, el coloquial y el literario.
ve es e la lengua, el "slang''

LITERARIO

LITERARIO

COLOQUIAL

COLOQUIAL

SLANG

_SLANG
INGLtS BRJTANICO

INGLtS NORTEM.

del nivel más ha·JO a 1 supenor
. en ambo . 1
d' Pasando
.
mrunuyen considerablemente M'
s mg eses, las diferencias
• 1entras escr·t
Emerson, Lewis, Hemingway y t
i ores como Hawthome, lrving
•
0 ros norteameric
..
'
popular (dialectos del puebl )
, .
anos, no utilicen la lengua
d I ,
o o terrrunos que - al
1
e pa1s, no se notará ninguna o
. .
sen en p antas o animales
.
' casi ninguna diferencia en el idioma
El mglés británico fue trasplantado o .
.
Jonias de Norte América en el . 1 XV importado de Inglaterra a las coO
'di
sig
II Los colon· d
su 1 orna era naturalmente el in J' d . ,
iza ores eran ingleses y
• ,
g es e esa epoca
I la
mg1es de Shakespeare o de Milto C
en ng terra, el llamado
d
n. orno sucede 00 J ·d'
e un país a otro (el español de
n os i 10mas que se llevan
nuevo como e·
1)
estancan en cierto modo, con respecto aÍ mis
!e~p o ' en un principio se
el cual sigue una evolución normal M'
mo idioma en el país de origen
• 1entras echa ra1ces
,
en el nuevo suelo, el'

209
humanitas-14

�desarrollo del idioma trasplantado es más lento y presenta un aspecto conservador. Este fenómeno ocurre con frecuencia en comunidades o pueblos
aislados y en México quedan vestigios de ello con palabras somo truy~ y vide,
que hoy consideramos sub-standard.
Existe en el inglés norteamericano una serie de arcaísmos que ya no se
utilizan en Inglaterra, o que tienen otro sentido nuevo. Veamos algunos ejemplos: "mad" en el sentido de enojado, como Shakespeare y sus contemporáneos lo utilizaban; "sick" sin restringirse a náusea; se utilizaba "rare meat"
en Inglaterra, hoy es "underdone". La expresión "I guess" que se ridiculizaba en Inglaterra, es tan antigua como Chaucer y seguía usándose en el
siglo XVII.
En la pronunciación encontramos también arcaísmos, como se verá más
adelante. Las diferencias en un mismo idioma hablado en diferentes países,
se deben principalmente a contactos nacionales, raciales y al ambiente geográfico y social. Los descendientes de los colonizadores retuvieron palabras, pronunciación, formas y modos de expresión traídos de su patria, mientras que allá, algunos de estos elementos ya no se utilizaban por considerarse
anticuados, poco elegantes o porque cambiaron de significado. En los casos
en que los norteamericanos retuvieron el significado antiguo de una palabra, el nuevo vocablo que surgía en Inglaterra, no necesariamente tenía
mayor precisión o especialización. Por ejemplo, la palabra "chemist'' llegó
a incluir a los que venden medicinas. "Baggage" se comenzó a usar a principios del siglo XV y significaba precisamente lo que hoy allá significa "luggage", se perdió "baggage" a fines del siglo XVIII, mientras que en los
Estados Unidos se sigue utilizando.
El inglés de las colonias, va asimilando una serie de vocablos indios, como
"moccasin", "mackinaw" y acuña otros compuestos, como "medicine Man",
"paleface", "big chier'. Posteriormente -continúa enriqueciéndose con palabras y expresiones tomadas de la legión de inmigrantes de todas razas: franceses, holandeses, alemanes, turcos, italianos, para mencionar sólo algunos.
Las diferencias en cuanto a sintaxis son pocas y de leve importancia. La
mayor parte se encuentran en los tiempos verbales, por ejemplo, el participio
pasado del verbo "get" en Estados Unidos es "got" o "gotten" ; el británico sólo utiliza "got". "Gotten" se usaba todavía en Inglaterra hace dos
siglos.
La doble negación se encuentra en ambos ingleses en personas de un mismo nivel y por cierto era aceptada en tiempos de Shakespeare, para dar
énfasis a la negación. Se podía decir: "My father bath no child but I,

nor none is like to have. //
alone. / / This JS
. not my' noseNMither".
or never none shall m1stress
.
be of it, save I

Losnorteam ·
.
dicen
"due to" (d ev1do
. a) . el britá' . d"
o " because of''encanos
.
'
meo ice "owing to"
El doble superlativo o
.
utilizaba Shakes are
com~arativo que se considera un
cut of all" Utilipe . ~n Julio César dice: This
th grave error, lo
·
zaba as1 mism f
was e most unk · d
cientest''' "violentest" .
o ormas como "worser", " more kinder",in"anest
. Hay
I variaciones tamb",
ien en el uso d 1
vive N a certain street en N rt
, _e as preposiciones. En Inglat
se dice There is
. nothing' IN ·t0 Eeamenca ON ª street. En inglés b erra
"tá · se
De 1 .
i . n Norteamé . Th
n meo
first : rrus~a manera My first vacation FOR nea
ere is nothing TO it.
acation IN 3 years (E.U.)
three years. (Inglaterra.) My
Una tendencia moderna nor
.
pués del verbo para mayor énfasis·
teamencana,
to I es la de utilizar adverbios des-aperson
;
to
back
up·
to
chek
.
ose out; to start in· to beat
(
)
up to (sornething); y' este háb"to
up on; to slip up (make a mistake).
'
to f up
Gran Bretaña.
i parece estar extendí,endose también
,
ace
en
Otra característica
preguntar si se ti"ene amiguna
uy marcada
cos Else. encuentra
,
en e1 verbo "have"
norteamericano· Do y h
a.
mgles dice: Have you got a boo'kp?araEI
·
ou ave a book?
Es en el aspecto de la Pronunci . ,
personas que abogan
ac1on en el que creo se f.
parecerles más sofisti!~r 1~ense~anza del inglés británico su;~; más las
en la /a/ 1 /
o. as diferencias son m
d '
o que por
.
, a o/ y la /r/ principalmente.
arca as en algunas vocales
.
In Es
1 curioso' pues 1a / a / abierta
de "fast" ''bath" "
~ aterra a fines del siglo XVIII (se , d.' . . ' pass" entra en uso en
la epoca) ; en cambio "hat" "l b"gun icc1onanos sobre pronunciación d
y otr
·
' am , "sand" "b g'' «
,,
e
_as tienen la pronunciaci6n / / E . ' a ' cap ' "ham", "han"
nunciaba la /a/ como ho
h ea . n tiempos de Shakespeare
d d" .
y se ace en los Estad U .d
se proe 1cc1onarios y gramáticas la / a/ abierta
,ºs ru os /ae/. Según datos
rededores de Londres y hay a1guna evtde
.
entro
en uso sobre todo en Ios al.
una circunstancia irónica,
noa que señala el fenómeno
E r h"
pues parece que ti
,
como
ng lS • La ironía está en el hech d
ene sus ongenes en el "Cockney
personas consideran esta pronunci:ció: qu~ en l?s Estados Unidos algunas
nas que se sienten social y cultu 1m
.mas refmada, especialmente algu
b ., .
ra ente mse
C .
ntámco, los que pronuncian "'pass"
1 /guras.. unosamente en el inglés
con a a/ abierta dicen « passage" con

211
210

�/~/ y lo mismo sucede con otras palabras. Este ejemplo de la /a/ abierta

es una muestra de que el inglés norteamericano conserv6 los rasgos de pronunciaci6n antiguos, mientras que el británico sufrió cambios más recientes.
Walker en su diccionario de pronunciaci6n de 1790, considera esta pronunciación de la /a/ abierta, vulgar y de mejor gusto la /ae/ anterior. Con
la vocal /o/ ocurren casos parecidos.
Otros ejemplos básicos es la pronunciación de la consonante /r/. Hoy
en día muchos ingleses no pronuncian la /r/ final en palabras como "far",
"dear", "car", se pierde y queda una /a/ abierta. La excepci6n ocurre cuando en la frase u oraci6n sigue una palabra que comienza con vocal, por
ejemplo "The car is here". Las palabras "father" y "farther", según esa
costumbre, tienen la misma pronunciación. También es éste un cambio que
ocurrió durante el siglo XVIII en Inglaterra.
Durante el siglo XVII la ortografía no se había uniformado. Autores
como Shakespeare y otros utilizaban la doble pronunciación de una misma palabra para fines de rima, por ejemplo "please" rimaba con "knees" y otras
veces con "grace"; "meat'' se pronunciaba durante la época de la colonia
"mate". Al separarse los dos ingleses, con esa falta de uniformidad en la pronunciación y muchas veces en la ortografía, es de comprenderse que tenía
que haber cliferencias posteriores al preferirse una u otra pronunciación.
Las palabras "neither" o "either" se pronunciaban antes en Inglaterra como
hoy se pronuncian generalmente en los Estados Unidos, es decir con /i/,
aunque algunas personas utilizan la forma con /ai/. Es en la Gran Bretaña
donde a partir del siglo XVIII cambia la pronunciación de /i/ a /ai/ en
ambas palabras. La palabra "schedule" aparece también en el siglo XIX
allá, con la pronunciación inicial de /sh/. Se pueden agregar como ejemplos de estas diferencias con las palabras "tomato" que presenta diferencia
en la /a/; "been" (I have been) por ejemplo, que en la Isla se pronuncia como "bean" y en Estados Unidos /bln/. Palabras como when, which
omiten la /h/ en la Gran Bretaña, aunque no es general en todos los habitantes.
La /u/ en vocablos como "new" "student" "Tuesday" en Estados Unidos
generalmente se pronuncia / oo / , en Inglaterra /iu /. Otra diferencia curiosa
la tenemos en la palabra "lieutenant". El norteamericano la pronuncia como
/lotenant/ o / liutenant/; ·el británico dice /leftenant/ .
Con respecto a las silabas no acentuadas, la diferencia principal en la
pronunciación en ambos países, se encuentra en la mayor retención del acento

212

secundario en el inglés norteam .
la tercera sílaba en palab
encano. El inglés británico tiende a º""':tir·
ras como:
.......
secretary
necessary
millinery
dictionary
oratory

= secret'ry

=

necess'ry

=
=

diction'ry
orat'ry

= millin'ry

Esta eliminaaon
· , aparece a fines d I . 1
Inglaterra y es otro eJ·emplo d I e s1g o,~VIII y principios del XIX en
•
e a caractenstica
amencanos que no omiten la sílaba L
.. ,
conservadora de los nortebritán.icos y la pronunciaci6n de íl· bª omision del acento secundario en los
8
huye
· ,
ª as completas en Norteamenca
, ·
n qmzas a presentar al ingl, b . , .
contri..
es ntáruco como dif
se cntica al inglés por trag
I
erente. Por un lado
l
.
arse as palabras mientra
es considera monótonos de parte d 1 . '
s que a los americanos se
sólo cuestión de costumbres.
e os mgleses; pero creo que todo esto es
T amb'ien
' 1a pronunciación de sílabas final
es un desarrollo reciente en In lat
es_ como en "fertile" y "hostile''
Exi
.
.
.
g erra. (La / 1/ se pronuncia /ai/.)

. . ste mcons1stenc1as en la pronunciación d
idiomas. En Inglaterra:
e algunas palabras en ambos
Greenwich se pronuncia Grinidge
Noiwich
Beiwick
Ipswich

Noridge
Berrick
Ipswich

En Norteamérica:
Connecticut sueni Connecticut
Illinois

Arkansas
Chi~o
Michigan

IllinoiArkanso~
Shicago
Mishigan

En Chicago y Michigan la / ch se
.
mismó en la palabra "M
ch /
pronuncia /sh/, pero no ocurre lo
assa usetts" donde el sonido es / ch/ .
213

�Inglé~ británico:
magaZINE
specTATOR
roMANCE
reCESS

Inglés norteamericano:

MAGazine
SPECtator
ROmance
REcess

de diferencias, pero los anteriores ya
Podría seguir enumerando ejemplos
nos dan una idea de las mismas.
.
s diferenoas entre
Es en el vocabulario en donde se encuentraln ,m~yore semi técnico Teto coloquial y en e tecmco o
.
ambos ingleses, en e1 ~pee
"h .
peach" "bootlegger"' "pep"'
di
americanos como s e is a
'
nemos mo smos
. l XVII había innumerables locuciones que
s
O
" nk" En el Londres del ig
dis s no
pu
. t d 'a en el Stratford contemporáneo, pero estos mo mo
no ~e en en en
.
N
' ·ca
con;tituyen la lengua inglesa ni de Inglaterra m de orteamen .
,
bos lados del oceano,
vocablos que se encuentran en am
Otro caso es e1 de
. 'f.1cad o diferente en cada parte:
pero con s1gn1
focrlés británico:

como el inglés británico, aunque ambos difieran algo en cuanto a pronunciación, vocabulario y modismos. Sucede lo mismo con el inglés que
se habla en Sudáfrica, Australia y Canadá. Las diferencias equivalen a las
del ambiente, las instituciones políticas y sociales y otras circunstancias que
se reflejan en el lenguaje de cada área. Son más las semejanzas que las
diferencias y no es de esperarse que la brecha entre los dos ingleses se acentúe, aunque tampoco que se cierre.
Adoptando una actitud lingüística sana y lógica, se llegará a la conclusión de que no hay una base real para decir que un inglés es mejor que
otro ( y podemos decir lo mismo respecto a nuestro español y el de España) ya que se llegaría a una discriminación basada en la ignorancia.
El lenguaje literario no muestra diferencias esenciales en los dos países;
el habla popular presenta algunas divergencias, aunque no tantas como podrían imaginar algunas personas, y en el campo en donde las variantes son
más llamativas, o sea en el vocabulario, no son suficientes como para justificar los términos de Inglés Británico o Inglés Norteamericano.

BIBLIOGRAFÍA

Inglés norteamericano:

"

railroad
baggage
gasoline
elevator
rare (meat)
fall
truck
drugstore
streetear
engineer

railway
luggage
petrol
lift
underdone
autumm
lorry
chemist's( shop)
tram
engine-driver

BAuoH, Albert C., A History o/ the English Language, Appleton.Century-Crofts,
lnc., New York, 1957.
MARCKWARDT,

Albert H., American English, Oxford University Press, New York, 1958.

PYLE, Thomas., The Origins and Development o/ the English Language, Harcourt,
Brace and World, New York, 1964.

.
a su vez ha aportado vocabulario al briPero el inglés norteamericano
h
tad fácilmente algún vocablo,
.
no se a- acep o
,
tánico ; aunque en ocasiones
. t, cnico ya forman parte de el. Por
muchos que corresponden al lenguaJe e ·ter prairie stunt, lynch, blizzard"
ejemplo: "phonograph, telephone, _typewln d 'uda d/ Inglaterra con los EsE difícil determinar l e últimos ciento cincuenta anos,
~
y muchos otros. s
tados Unidos en este aspecto, pero en os,
excede a cualquier otra deuda con otro pa1s.
b.
.
l'
orteamericano
es
tan
ueno
Para finalizar podemos decir que el mg es n

ª

215
214-

�DR. JOSf. LEONARD Y SUS ACTIVIDADES EN
AMf-RICA CENTRAL
Las Afinidades ldeol6gicas Entre Leonard y Darío

DR.

EnMUND STEPHEN URBANSKI

Washington, D. C.

EL DR. JosÉ LEONARD es uno de los más interesantes y novelescos polacos
que han vivido y actuado en el norte de la América Latina. Llegó a América Central de España vía Francia, y desempeña en el Istmo actividades
muy variadas por las cuales es todavía recordado como personaje extraordinario por los viejos intelectuales centroamericanos.
José Leonard nació en 1841 en Hrubiesz6w (Polonia), donde su padre
prestaba servicios como profesor de idiomas. Estudiaba Humanidades y Derecho y como muchos coterráneos suyos, participó en el movimiento patriótico estudiantil, dirigido contra los opresores de Polonia. De aquella
época data su interés por los estudios histórico-literarios, que no sólo le recordaban del rico patrimonio cultural polaco, sino también le daban una
extensa visión de la cultura occidental. Siendo todavía joven escribió un trabajo intitulado Juan Ziska y los husitas, y un opúsculo: "La Fraternidad" (Braterstwo), dedicado a los campesinos y los burgueses en búsqueda de la unidad
nacional contra la tiranía zarista. En 1863 se graduó de Doctor en Leyes
en la Universidad de Varsovia. Estallada la insurrec~ión polaca contra
los opresores rusos en la misma fecha, el Dr. Leonard se alistó a las filas
militares y tomó parte activa en las luchas por la libertad de Polonia. Desempeñaba el cargo de ayudante de campo del General Kruk, jefe del Levantamiento Nacional, cuando éste sucedió al General Mariano Langiewicz.

217

�d . .6 de comandante del
Durante la victoriosa bat_alla de Zarzr:, ~::arel ~ o de capitán.1
escuadr6n de caballería insurgente, os en
D L ard como muchos de
.,
1 en 1864 el r. eon '
Suprimida la insurrecc1on po aca
', Al cruzar la frontera fue deteue abandonar su pa1s.
d a
sus compatriotas, tuvo q
.
estuvo a punto de ser entrega o
tr
.
·
nte" a la Lerudo
por las autoridades auS iacas
. . , Yde unirse "voluntaname
Rusia porque rechaz6 la proposicion 1 tonces para reforzar el inseguro
. , 'Austriaca organizada en aque en.
, swz·a y de allí por Alegion
'
M, xico Por fm paso a
Imperio de Maximiliano en e
·
p rís la oportunidad de po,
España y tuvo en a
mania y Francia 11ego a
,
lucionarios españoles que preparanerse en contacto con los eleme~to;I re;:contrándose en España, Leonar,d
ban la sublevaci6n contra Isa?e . . se , n lo confi6 muchos años despues
.·, tremendas escaseces econom1cas, gu
suf llO
•
w· t ale en Guatema1a. Aprendi6 relativamente.
a su compatriota Antonio ia r abri6 las puertas en la enseñanza ~artlel idioma castellano, que le
ltiºvaba estrechas relaciones
pronto
~ 1
al perecer, cu
d
cular y el periodismo es_pano, y, rminada la Revoluci6n de 1868 que escon los elementos republicanos. Te
ntraba entre los redactores de
1 D Leonard ya se enco
r
2 Afir
tron6 a Isabel II, e r.
f . 1 del nuevo Gobierno repub icano.
la Gaceta de Madrid, 6rgano o ic1\.
de aquella época encuéntranse en
poh icasb '1· "
lleg6 a España, donde
mªCl·ones sobre sus actividades
di
así so re e • · · ·
S
las fuentes españolas s que cen
preparaban la Revoluci6n de epentr6 en relaci6n con l?s. elemen:s1i~~d se dedic6 a la enseñanza y pr~tiembre en la que tomo parte. E
1 bor6 en la Gaceta de Madml
'
. F ández Cuesta co a
.d
su
tegido por Nemes10 , em
mo se s;be eran peri6dicos conoci os ~r ~
I bor6 también en la revista madrilena
Y en Las Novedades' , qu: co
. democrática y hberal. Co a
tendenc1a
nstituto Histórico de la Academia Polaca :e
Este hecho fue verificado por el I.
d
or el Profesor Dr. Tadeusz Mante . .
(PAN) en la carta al tutor, fuma a p
Ciencias
1963
'b' de
ff l el 3 de junio de
.
d
España y Francia los rea i
e• Algunos detalles de la estancia d~l
Ri:.rdo Fernández Guardia~ de San
parte de su amigo, costarricense, el h1Sto1:-ª. dordes .en Centroamérica me han sido proJosé así como otros relativos a sus a~1; ~or Mendieta, catedrático de Man~;
porcionados por su discíp~o ; o~:~o ;:do Michalski, catedrático de la Umvertambién algunos por el Lic. e
sidad de Costa Rica.
1l t da Europeo-Americana (Barce1ona, 1930),
• Véase la Enciclopedia Univers~, us ra ard llegó a España en 1868, lo que me
tomo XXX, P· 3· Según esta version,
to Leon
estallo, 1a R evolución de Septiembre, en la
dudoso puesto que en nce5
.
n cuenta que ya entonces
parece muy
,
ó arte activa S1 se toma e
d 1 ne
que el intelectual polaco tom -~l castellano, es lógico que p~ ap_redi°: er \86~
dicho individuo hablaba y escn ia e
.
stancias es más preciso m car
_
Debido a estas c1rcun
cesitaba uno o dos anos. b bl de su llegada a España.
o 1867 como la fecha pro a e
i

D_\Lco;,~

Cr6nica de la Guerra, que luego cambi6se en Cr6nica Universal Ilustrada.
Una serie de artículos de fondo sobre la Guerra Ruso-Turca de 1877-78,
acerca de la Europa Central y Oriental, de los Balcanes y del Cercano
Oriente, firmados por Leonard, parecen atestiguar que fue director de dicha revista en aquella época. Al hojear los anales de la prensa madrileña
de aquel entonces es agradable notar que nunca antes o después, los asuntos de Polonia y sus vecinos imperialistas: Alemania, Rusia y Austria hayan
recibido tanta atenci6n en la Península Ibérica. Parece que buena suerte le
toc6 al Dr. Leonard que se estableci6 firmemente en Madrid. Vivía entonces acompañado de su hermana Luisa a quien hizo venir de Polonia.
Luisa Leonard, igualmente bien educada como su hermano, se cas6 algunos
años después con el Sr. Marchante de Valencia, formando allí una buena
familia.

Entre 1877 y 1879 el Dr. Leonard tuvo a su cargo la cátedra de la Historia de los Pueblos Eslavos en la Instituci6n Libre de Enseñanza, una
especie de universidad libre en Madrid, establecida y dirigida por el fil6sofo-educador Dr. Francisco Giner de los Ríos. En sus conferencias sobre
la moderna literatura polaca Leonard dedic6 mucha atenci6n al novelista
hist6rico José Ignacio Kraszewski; dichas conferencias fueron publicadas
en la prestigiosa Revista de Madrid en 1878, y algunos años más tarde
también en la prensa centroamericana. El prop6sito de dicho Instituto fue la
difusión de las humanidades y ciencias en el espíritu libre y sin restricciones
filos6ficas, religiosas o partidarismo político, lo que fue una innovaci6n revolucionaria en la España tradicionalista y conservadora del siglo XIX.
Esta tendencia intelectual buscaba la revisi6n de los valores culturales y
una nueva espiritualidad, basada en las investigaciones racionalistas y una
experiencia propia. Dicha corriente intelectual fue influenciada por la fi.
losofía del alemán Christian F. Krause, cuyo pensamiento era medio racionalista y medio seudomístico. Modificado en su adaptaci6n peninsular,
el "krausismo español" retenía varios rasgos hispanos, y sirvi6 así a la
educación laica. El Dr. Leonard llev6 más tarde esta nueva ideología educativa con algunos maestros españoles a los países de Centroamérica, y contribuye a su regeneración cultural y social.
Desempeñando el cargo de redactor político y luego de redactor en jefe
de la Gaceta de Madrid, así como catedrático y escritor, Leonard se hizo
un personaje bastante conocido. Debido a sus funciones oficiales, estaba entonces relacionado con prominentes parlamentarios e intelectuales españoles;
también por haber frecuentado las sesiones del Ateneo de Madrid, que a
la saz6n fue una tribuna del pensamiento democrático, liberal y progre-

219
218

�. os contábanse notables políticos y escrisista de España. Entre sus anug .
p· M rgall Emilio Castelar, Fran.
l'
S
lmer6n
Franasco
iy a
'
.
tores como N ico as a
'
Li
S lvador Calderón, Ventura Rmz
.
d l Ríos Augusto nares, a
.,
cisco Gmer e os
,
.
'lo algunos La actuaoon
. d T b para mencionar so
·
.
Aguilar y Antoruo e ~e a, 1 ral
política española debe haber sido
del Dr. Leonard en la vida e~~~ f y d aquella época Manuel Osorio y
0
bastante perceptible, Y~ que el
e co-español" y lo trata al par
1
Bernard lo llama sencillamente escritor po a
través de sus actividades
,
tri tas suyos. Parece que a
,
.
con los demas compa o
'd d
l cual también aumentó la sim. t populari a , con a
,
,
Leonard logró aun oer a
L
de esta simpatia tuvieron
. 1
usa polaca os ecos
patía peninsular h acia a ca
d . .6 poética de España. Lo muestra,
visibles repercusiones hasta en la_~~ uc~i n r el poeta Ventura Ruiz Aguientre otros, la "Balada de Pol&lt;;ua_ ' e:~~ 6mtares (Madrid, 1873). Dicha
lera y publicada en sus Ecos , acw;: atención del mundo literario, P?rq~e
"Balada"' al parecer' desperto mue a
t gués provenzal italiano, ingles
.d al talán gallego por u
'
'
. .. f ,
ha sido traduci a
ca
'
d' . 1 polaco en la transcnpcion oneLeonard la trad u10_ a es i'ncluidas en la edición original
y alemán._ El mismo
. d t d s estas tra uccion
tica espanola, sien o o a
.
d L Ecos Nacionales y Cantares,
E 1 notas finales e os
l b
de Ruiz Agui1era. n as .
. , b' áfica. sobre Leonard, donde a a a
,
b e mforroacion 10gr
. , 1
el autor agrego una r_ev
.
f do conocimiento de las prmcipa es
"su
ilustración
Y
pro
un
entre otras cosas
lenguas vivas de Europa,, .'
1
.
1
- ol cambió después de la caída de a
La situación del escritor po aco-espan
t d v'1a sigue sus actividades
, .
- 1
1874 aunque o ª
Primera Repubhca Espano a. en , 'libe 1 1· acobina incompatible al aud su ideoloa1a
ra Y
'
, • •,
intelectuales. A causa e
º d b ndonó España en 1879 dmgien·
1
Dr
Leonar
a
a
toritarisroo monárqmco, e
.
- d residir en la patria de Cervantes
.
D
t
los
doce
anos
..
del G edose a Francia. uran e
- d de 1 Gobierno Provisional
atestiguó las tribulaciones de Espan_a des de e Am deo I9 de Saboya ( 1870.
868 70) el corto rema o e
.a
74)
neral Pnm ( 1 - '
'd d la Primera República ( 1873,
·
,
la
breve
vi
a
e
·
d
72) la proc1amaoon Y
XII
1875 hasta el fm e 1a
'
, · d 1 rey Alfonso
en
'
la restauración borbomca e
1 . , de la relativamente moderada Consúltima Guerra Carlista y la promu g~~10n 1878 que traJ·o algunas medidas
1 p de ZanJon en
titución de 1876' y a az
b
apasionadamente luchaba por su
ara Cu a que
.
liberalizadas de Espana p
'
l Dr Leonard llevaba consigo
. Al salir de Espana, e
.
t
dencia.
1
tumbres españolas y una vas a
Propia indepen
. .
d la cultura y as cos
el rico conoclIIliento e
dí desde Polonia hasta Espana.
.
1' .
opea que se exten a
experiencia po itica eur
'

,!ogr~

J6zef Leonard and bis Cultural-Po• Véase el artículo del mismo autor "Drd 1880" in The Polish Revi,w, Vol.
litical Acti.vities in Spain between 1868 an
Xlrl, No. 3, 1967, New York, N. Y.

220

Al llegar a Francia, Leonard se estableció en París. Poco se sabe de sus
actividades allí, pero hay pruebas fehacientes de sus estrechas relaciones con
los hispanoamericanos residentes allí, para quienes París era entonces la "Meca" intelectual. Uno de ellos era el Dr. Rafael Zaldívar, el futuro Presidente de la República de El Salvador, en cuya casa parisiense lo conoció
el entonces joven y después notable historiador Ricardo Fernández Guardia,
de Costa Rica. Este catedrático costarricense, en una carta dirigida a mí,
caracteriza así al intelectual polaco: "Era un hombre de gran talento, de
vasta cultura y muy amena conversación. Hablaba español como un hijo
de Castilla".
Fue ésta la época en que varios Gobiernos de América Central reorganizaban la enseñanza superior en sus respectivos países, para participar en el
progreso de la cultura occidental. Varios de esos Gobiernos contrataban, pues,
conocidos educadores y científicos de Europa para servir cátedras en las repúblicas centroamericanas. Con tal propósito hizo un viaje a España y Francia el senador nicaragüense Agustín Avilés, quien contrató en París al Dr.
Leonard como maestro para el Instituto de Occidente en la ciudad de León.
Parece que esto tuvo lugar en 1879, porque ya en 1880 el educador polaco se
encontraba en Nicaragua, siendo en 1881 uno de sus alumnos en el aludido
Instituto leonés el joven Rubén Darío, más tarde el más famoso poeta hispanoamericano. Leonard llegó a Nicaragua junto con otro maestro, el naturalista español Dr. Salvador Calderón. Ambos, al establecer el Instituto de
Occidente, pusieron en marcha ciclos de conferencias y abrieron gabinf!tes
científicos para facilitar así la educación superior a la juventud nicaragüense.
Comisionado como director del Instituto, el Dr. Leonard daba clases de pedagogía y literatura universal.
• Durante la inauguración del Instituto en León en 1881, Leonard dio un
discurso en el cual trazó las ventajas culturales y el progreso material obtenidos por aquellas naciones, que respetan la libertad de conciencia, e indica
como ejemplo la grandeza de los Estados Unidos. Desgraciadamente, la mención de la libertad de conciencia excitó las iras populares y del clero conservador, que empezó una violenta campaña contra él y el Instituto, y se toma
a la vez por asalto el domicilio del Dr. Calderón. Esta controversia halló profundos ecos en la prensa nicaragüense, cuyo sector progresista defendió el
principio racionalista de educación, apoyado también por el Presidente Joaquín Zavala de Nicaragua. Dicha circunstancia y la presión política del sector
liberal socavaron la actitud intransigente del clero, coincidiendo con la expulsión de los jesuitas en lo cual Nicaragua siguió a otros países de Hispanoamérica. Al parecer, tal hecho tuvo, pues, poco o nada que ver con el

221

�,
•
le atribuyan una fuerte
. , llegado Leonard, aunque no faltaran quienes .
1.
rec1en
, .
d 1 , Lo cunoso es que aun e JOinfluencia en los asuntos domest1clos def pa1s.de su maestro polaco del Insbé D ,o sale en a e ensa
ven poeta R u n ar1
. .
, s La Verdad identificándose así con
tituto, en las páginas de~ penód1Dco leLone d Lo des~ribe como "víctima de
. 1 , lºbe 1 laica del r. eonar .
la ideo og1a 1 ra y
b 1 personalidad de un gran hom.
d
iado que nega a a
un oscurantismo esgrac
d .
. alista de Darío se puede ver
gran patriota". La ten enc1a racion
d
.
,
breyeun
en su soneto "A 1a Raz6n" (1881) que empieza as1:
Al contemplarte augusta, te venero;
al ver tw luz, mi coraz6n se inflama,
pues al fulgor de tu radiosa llama,
se estremece la faz del mundo entero.

. . r t medio
meditativo, desplegó DaUn tono semejante, medio rac10na is a y
.,
1A
d León"
á 1
"En la inaugurac1on de E
teneo, e
río en su poema m s. argo . ,
la ciencia y continúa con la loa
,
. t a Vol( 1881). Empieza con mvocac1on del autor a
.
d 1 ndo mostrando el desden seme1an e
de los grandes hum~~1~tas_ e mu
' la intolerancia religiosa. Darlo ostenta
taire por la supersticion ignorante,~
t
byugados de Alsacia-Lorena,
, h . 1
eblos pohticamen e su
su simpatia ac1a os pu
1
del triunfo del proT
. s poema con a esperanza
Polonia y Cuba. ermma u
. d
manos fraternales a todas las
1 N evo Mundo que extien e sus
.
gre5:° en e ~ bo N cab; duda que la mención de los sucesos europeos c10
O
naciones del g
·
·~
maestro polaco. Semejantes datos
, 1 d b", el poeta-mno a su
tados aqm, a e io
d
t'tud se hallan también en otros poemas
. , .
lt ales de sorpren ente exac i
d
h1stonco-cu ur
, . J' ,, ( 1881 ) y "El libro" (1882); to os
como "A Voltaire" (1880), "Maxi~o e~ez
b 'd e la prot~cción educa}.
b do mcaraguense goza a
escritos cuando e 1oven ar d" 1 . t d A esta circunstancia se debe que
. d L
rd y de su cor ia amis a .
t1va e eona ~ a fuera de1 I nstlºtu to, e1 idioma y la literatura francesa,
Leonard 1e ensenar '
d
. tes l1ºterarias de Europa. Esto
D ,
las gran es comen
que acercaron a ano a
d N'
para Chile donde publicó su
.,
rera el poeta e icaragua"B'bli
'
h'
suced10 antes que sa i
" del Modernismo is.
A l (1888) que llegó a ser 1a
i a
.
famoso libro zu
'
b", o-rafos prestaron la debida
.
D fortunadamente pocos 10º
.
panoamencano. esa
' 1
'genes de la corriente modern1s.,
h ho creyendo que os on
atenc1on a este ec ,
.
ctura de la poesía francesa en
.
h
buscarlos en su mtensa 1e
L
ta danana ay que . .
osición de ella hecha primero por eoChile, en vez de atnbmrla ,ª la
Gavidia en El Salvador ( 1882).
nard en Nicaragua y despues por ranc1sco
.
. l d Darío le animaba al cultivo
Viendo el Dr. Leonard el talento genlia t~t- s Hay varias afirmaciones
de la poesía, no por otras r azones que as es e ica •

ei .

en tal respecto, que ipso facto infieren la influencia intelectual del humanista polaco en la juvenil producción poética de Darío. Bástenos indicar
aquí los testimonios fragmentarios tan variados como los de los nicaragüenses
Dr. Diego Manuel Sequeira, Dr. Ernesto Mejía Sánchez, Juan D. Vanegas y Alfonso Valle; del mexicano Dr. Francisco Monterde; del norteamericano Dr. Eiwin K. Mapes y del español Marcelo Jover, quienes en varias
ocasiones, aunque con medida desigual, presentan las relaciones intelectuales entre Darío y Leonard. Así, Eiwin Mapes atribuye las primerísimas influencias francesas en la poesía de Darío a su profesor polaco; Sequeira
acredita a Leonard con la implantación del racionalismo y radicalismo en
la mente del joven poeta; Alfonso Valle cree que el liberalismo desenfrenado
- y algo anticlericial- dominó a Darlo cuando éste se hallaba dentro de la
órbita intelectual y educativa de su maestro en el Instituto; mientras tanto,
Jover atribuye a las enseñanzas de Leonard, la aceptación de Darío a las teorías filosóficas de Kant.
Un interesante juicio al · respecto, aunque en el sentido general, lo emitió
el Dr. Francisco Monterde, quien al dictar un curso monográfico sobre "El
Modernismo y Rubén Darío" en la Universidad Nacional de México, recalcó que "Darío tuvo un maestro polaco a quien debía mucho" ( 1943) .
Siendo yo su estudiante a la sazón, empecé, pues, a investigar las relaciones intelectuales y personales entre Leonard y Darío, logrando reunir estos
datos presentados aquí, que todavía constituyen un capítulo poco conocido
para muchos biógrafos y críticos darianos. Algunas personas consultadas respecto a las posibles influencias ideológicas de Leonard en la prosa juvenil
de Darío, señalaron los poemas "El libro", "A los liberales" y "A Voltaire";
uno de ellos dedicado al mismo Leonard. Lo lamentable es que por haberlos
publicado Rubén en varios periódicos y desaparec~dos, 106 dichos y otros poemas no han sido incluidos en sus Obras completas; además que las hemerotecas
centroamericanas no siempre guardan viejos periódicos...
A través de sus propias obras enalteció Rubén Darío la figura de Leonard,
señalándolo como uno de los principales educadores de su época en la América Central. Dice al respecto así: "La fundación de los Institutos de Oriente
y de Occidente en Granada y León fue un gran paso en el adelanto intelectual de Nicaragua. Llegaron para enseñar en ellos españoles eminentes. Al
de León debió ir como director Augusto Gonzá1ez de Linares, gloria de la
ciencia moderna de España. 'No pudo realizar el viaje, y fue en su lugar
Jos~ Leonard, un polaco admirable. Con él fue el doctor Salvador Calderón, sabio naturalista, hoy profesor de la Universidad madrileña. A Gra-

223
222·

�. ulares" ·5 En otro lugar habla
S
LI ' y otros pemns
nada fueron el padre anz ~
cu a amistad gozaba durante su essobre los intelectuales extranJeros de laboy . , en el periódico La Verdad;
ezó la co
racion
·1
tancia en Managua, d on de emp
, a un historiador i ustre
. . t
"En Managua conoci
·el poeta dice Jo siguien e:
M túfar quien me cobró mucho canno;
de Guatemala, el doctor Lorenz~ on b '
e fue para mí intelectualAntoruo Zam rana, qu
.
f
al célebre orador cub ano
d Bertholet que fue nu pro esor
l d t José Leonar Y
'
mente paternal, y a oc or .
ue tuvo una vida novelesca y cuen el Instituto leonés d~ Occide:t: ia; relaciones entre Leonard y J?arío
riosa. Era polaco de ongen, etc.
d dmiración de parte del Joven
debieron haber si'do muy estrechas y . e a se refiere a él como "nu. pro.
cuando lo menciona,
b ,, t
poeta, porque siempre
d ,, " bio" "un gran hom re ' e c.
f r'' "un políglota consuma o ' sa
'
1
eso '
1
·stad que unía al maestro po aco
Unos detalles interesantes sobre a ami
1 lato de Marcelo Jover
.
.. se los presenta e re
.
con el precoz joven rucaraguen '
'd d como director del lnshtuto
.
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.
, . "Leonard consigue rea
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t diado Rubén- y sigue
as1.
,
que tambien a es u
d
d O ccidente en Leon -en
·- El número de pro uce
ltu 1 al poeta-runo.
prestándole todo su apoyo cu ra L
d le ayuda a editar su primer
ciones de Rubén Darío aumenta y eo~ar ti'tulo Poesías '.Y Artículos en
,·
que llevara por
· ·
libro un folleto . modestisimo
.
d 1881 en homenaje al patricio
'
1 d f, nebre a fmes e
'
,
. una
Prosa En una ve a a u
'
M' .
Jérez Rubén Dano recita
nicar~güense y prohombre liberal . aximto Entr~ éstos hay intelectuales y
bro a los asisten es.
1
.tal
oda que llena de asom .
. .
Rubén a trasladarse a a capi .
'nfl
. qwenes mvitan a
1.
oe
políticos de i uencia,
. d d 1 traslado diciendo a Joven p El maestro José Leonard apoya la i ea le d, ento~ces a Managua, donde
d ' 7 Rubén se tras a o
. al I te
ta: 'Tuyo es e1 mun o .
d
la Biblioteca Nacion . n consiguió un modesto _empleo ?e a~ ~::e c~ales nunca sintió afición, conrrumpió así sus estudios colegiales,
d ' h
los libros por centenares,
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'devoran o a ora
· ·
virtiéndose en autodi acto y
.
b
éste era un ambiente propicio
verso
Sm
em
argo,
.
E
tanto en prosa como en
.
.,
ara una vida bohenua. . . n la
Para su desarrollo intelectual y tambien p , deo intelectual, integrado por
.
h bo entonces un. nu
•,
1 d tor
capi·tal de Nicaragua u.
entre quienes se ha Haba tamb1en e oc
lgunos escritores extran1eros,
. ºt' ndolo no pocas veces a
a
a su seno mvi a
,
Leonard. tste Je acogió otra vez
est~s intelectuales ayudó a Dano
. 1.iteranas.
• El contacto con
las tertulias
.
Historia de mis libros", Obras
·-' R bén "El Viaje a Nicaragua e
• Véase: DARJo, u
'
64
completas (Madrid, 1919), vol. Xb~Ilgraf,P;a" .Obras completas, (Madrid, 1918), vol.
1 ,
,
"Auto 10
• Véase: DARfo, R u ben,

XV, pp. 32-33.

R bén Darlo. Ensayo biográfico y breve antolog!a, (Mé, Véase: JovER, Marcelo, u
,
·
D . F ., 1944) ' p. XII.
xico,

224

a extender su horizonte cultural y desarrollar su gusto por el cosmopolitismo, que llegó a ser un importante antecedente en su posterior producción
de ]a poesía modernista".
Diego Manuel Sequeira, pintando la silueta de] Dr. Leonard en la época
de su actuación en León, dice Jo siguiente: "Había sido nombrado Director de aquel plantel e] esclarecido ex-Director de la Gaceta de Madrid, Dr.
José Leonard. Era hombre de ideas avanzadas y una especie de apóstol
de las doctrinas liberales, cuyas raíces comenzaban a causar una penetración profunda en tierras centroamericanas. Las ideas de la doctrina liberal
pura, germinan y se desarrollan plenamente en Nicaragua, no sólo entre
una pléyade intelectual de valía, sino a] amparo del poder constituido por
un régimen de estructura tradicionalmente conservadora. No es de extrañar, pues, que en el desenvolvimiento de ese fenómeno, los hombres que
se hacían pasar por los abanderados del ideario liberal, rodearon al Presidente Zavala y formaron la plana mayor de su defensa".
No hay que olvidar que todo eso sucedió a consecuencia del discurso
pronunciado sobre la libertad de conciencia por el Dr. Leonard, con cuya
ideología se identificó el Presidente Zavala y un poderoso sector de la sociedad nicaragüense. Según Sequeira, la mayor parte de la prensa nicaragüense salió en defensa de esta ideología: "Modesto Barrios editorializa
desde las columnas del periódico oficial La Gaceta. Fabrio Camevalini defiende la actitud del gobernante en las páginas de El Porvenir de Nicaragtta.
Carlos Selva hace lo mismo en La Verdad y José Dolores Gámez en El Term6metro. Los redactores y colaboradores de E/, Ensayo completan e] grupo
de los defensores de Leonard. Salen a la palestra las plumas de Felipe !barra y José Dolores Espinosa".ª
Pese a tales circunstancias, el Dr. Leonard 9espués de un año y medio
al servicio del Colegio de Occidente, decide trasladarse al Colegio de Oriente
en Granada, donde enseña la Historia Universal y la Literatura Española.
Cumplida su misión educativa, Leonard se marcha a Managua donde sirve algún tiempo de Consejero al Presidente Zavala y colabora en los periódicos capitalinos La Gaceta y El Comercio. Fue entonces cuando otra vez
tiene bajo sus alas protectoras a su antiguo discípulo Rubén Darío, a quien
introduce a los hombres de pluma residentes allí. En el verano de 1882
Leonard va a El Salvador y edita allí con Pedro Ortiz el semanario liberal
La República y es nombrado Director de Instrucción Pública de aquel país.
• Véase: SEQUEIRA, Diego Manuel, Rubén Darlo criolloi o raíz y médula de sv crea.
ción poética (Buenos Aires, 1945), passim Capítulo 111.

225
humanita.s-15

�Según nos asegura Sequeira, cuando Darío llega a San Salvador en su primer viaje al extranjero, es Leonard quien le da la bienvenida y lo introduce
a los intelectuales salvadoreños. Entre ellos está Francisco Gavidia quien
comparte con Rubén su entusiasmo por la poesía francesa, se hace su amigo
y como hombre de más experiencia literaria, le instruye en la métrica poética del "alejandrino" francés. Rubén Darío lo adapta con habilidad en sus
versos y según Edelberto Torres, así se inicia la refonna métrica de la poe9
sía castellana en una casa de San Salvador.
El Presidente Rafael Zaldívar reconoce en Leonard la habilidad humanista y experiencia política, lo hace su secretario y consejero y le confiere
misiones diplomáticas en México y los Estados Unidos. En 1883 el Dr. Leonard acompaña a dicho Presidente de El Salvador en su visita oficial
a España y Francia, como su "mano derecha". Según afirma el investigador salvadoreño Salvador Escobar Ballesteros, las actividades culturales y
periodísticas desempeñadas por Leonard tuvieron gran peso en la vida nacional salvadoreña. "En el campo del periodismo, la obra del Dr. Leonard en
El Salvador era bastante fecunda, no sólo por la fecundidad de su pluma, sino por las cosas nuevas y constructivas que polemizaba y exponía ante
la sociedad salvadoreña, ansiosa del mejoramiento intelectual y moral. Sus
comentarios sobre la filosofía de la educación tenía en aquellos años especial
interés. Se puede decir que el Dr. Leonard ayudó a conocer en el ambiente
salvadoreño el pensamiento del filósofo Valentín Letiels y del no menos eminente pedagogo Dr. Francisco A. Barra, a quienes también se discutía en
Europa."
"Los elementos liberales del país dieron entonces grandes oportunidades a
destacados individuos extranjeros, para desarrollar la obra de educación del
pueblo salvadoreño." Se debe a estas circunstancias que el Ministro de Educación Pública de El Salvador, Don Esteban Castro, utilizara entonces los
servicios del colombiano Francisco Gamboa, así como de los europeos Dr.
José Leonard y Sergio Lusky. Las relaciones intelectuales entre Leonard y
El Salvador deben 'haber sido bastante estrechas, porque muchos años después, cuando Leonard residía en Guatemala, no rechazó consejo a sus amigos salvadoreños cuando se lo pedían. El citado ya Ballesteros dice al respecto lo siguiente: "Otra fase del aporte cultural que el educador polaco hizo
a El Salvador fue cuando obraba como consejero de la Delegación Salvadoreña al Primer Congreso Centroamericano de Pedagogía, celebrado en la
ciudad de Guatemala entre el 10 y el 25 de diciembre de 1893. Una de las
• ToRRES, Edelberto, La dramática vida de Rubén Darlo (Barcelona-México, 1966),
p . 64.

226

principales
ti
d 1 medidas adoptadas por el referido c
guo e etreo fuera substit .d
,
ongreso, el de que 1
fue ins . 'ó
u1 o por el metodo analítico-sintético
e anp1rac1 n del pedagogo polaco".
de lectura,
· Después de la caída del p res1'dente Sal d Za ,
sigue trabajando algún tiempo con el b'
va or
ld1var, el Dr. Leonard
pero en mayo de 1885 se march go iem~ del general Francisco Menéndez
manece allí un año y entre t a a Francia. Se establece en París y
'
b
.
,
o ras cosas se d d'
perre lt~re del general salvadoreño J J 'S
e Ica a editar el libro El homFranc1a a Guatemala, donde goza 1· amoya. En 1886 Leonard viene de
renzo Montúfar. Su esta .
e apoyo del notable intelectual D Lo
d .
nc1a en este más
d
r.
ed1cada a la enseñanza y el p 'od•
gran e país centroamericano está
d
en ismo Es un
.
oce anos durante los cuales desa 11 • .
a estancia estática de casi
El D r. L eonard junto con su ami rro
acfivi'da des intelectuales.
o a intensas
.
hacen entonces los exponentes m, gd, d~l escntor español Valero Pujo! se
radiac1on
· ' desde Guatemala h . as e icados del "kraus1smo"
·
español S
.
ac1a otros pa' d C
. u
hr entonces mediante la creciente t d ~ses e entroamérica se hace senen lo cual encuentran apoyo d
en cnc~a en extender la educación seglar
L
d
e sus coterraneos istm L O
'
permane"e
enos. leaado
de franc1a
.
.eonar
.
~ algun' t'1empo en Quezalt
vicios docentes en el Instituto N . 1 d
enango donde presta sus ser.6d.
ac1ona e o 'd
n . ico El Bien Público y el Diario di!). O . CCI e~te y colabora en el peto~ano Federico Proaño, Quien colabo~czdente, ~drtado por su amigo ecuapues de trasladarse a la ~pital d G ra con el en San Salvador. Desen el Instituto Nacional Y pos'bl e uatemala, Leonard sirve de maestro
c·
I
i emente en otr
I
ipa
as actividades cívico-culturales de la A ~ ~cue as superiores. .Partitamb1en en el Diario de Centro-A ' . L soc1a~10~ El Porvenir y colabora
Parece
menea, a Republica y La Estrella
que Leonard llevaba entonces un .
.
.
en Guatemala donde los paso d Le
a v1qa social bastante activa. Fue
s e
onard y Da '
en 1889' cuando el poeta nica ..
no se cruzaron otra vez
.,
raguense que ya ent
c1on, tuvo el cargo de redactor en 'ef~ d
. , . onces gozaba de reputala Tarde en la ciudad de G t
JI
el penod1co gobiernista Correo de
. , 'I
ua ema a. Según mis
ocas1on e . Leonard y el poeta c b
J ,
mo poeta cuenta, en una
f
u ano ose Joaquín Pal
b
una . iesta por el general guatemalteco Ca eta
, ma esta an invitados a
convidados bajo la influencia del alcohol [ b no Sanchez. Ya era tarde y los
General Sánchez concibió la "d f , ~ a an en buen humor. De repente el
i ea antástica de d
b
campo la torre de la Catedral E ta d l
. , errum ar con un cañón de
p 1m
· s
ec arac1on les deJ·,
1.
a a, para retardar la e3'ecución d 1 d
. .,
o perp e30s. Entonces
d .
.
e a or en p1d10 más c - b .
e improvisar un poema en honor de tan memorabl
onac
. . ªJº el pretexto
tras tanto el General Sánchez se durmi
. e acontec1m1ento ... Mien6, gracias a lo cual Guatemala evitó

d

~?

227

�1

la destrucción del bello monumento de su arquitectura colonial. º El escritor hondureño Ángel Ugarte, residente entonces en Guatemala, menciona
a Palma, Leonard y Federico Proaño en otra fiesta, celebrada el mismo año
en el Gran Hotel donde se hospedaba Leonard. Interesantes recuerdos deja
también el puertorriqueño Julio Essau Delgado sobre las segundas nupcias
contraídas por Rubén Darío en 1891 en Escuintla. Entre los participantes de
esta boda figuraban aparte de Leonard, los poetas J. J. Pahna. y Essau Delgado, el escritor colombiano César Conto y los autores salvadoreños Vicente
Acosta y Joaquín Méndez. En tan augusta ocasión Leonard pronunció un
discurso mientras que Darío y Conto improvisaron unos poemas. Por lo visto,
esa boda se convirtió en una verdadera fiesta de camaradería intelectual de
11

carácter internacional.
Quizá el acontecimiento más importante que anotan en 1893 las crónicas
de la prensa guatemalteca fue el Concurso por la letra del Himno Nacional
de Guatemala. Según las costumbres, en tal ocasión la selección del Jurado
Calificador se reservaba a los personajes más distinguidos en las bellas artes
y letras. Para dicho Jurado Calificador de la letra del Himno Guatemalteco
fueron entonces elegidos el Dr. José Leonard, el poeta cubano José Joaquín
Pahna y el ensayista salvadoreño Francisco Castañeda. Las pahnas por la
letra de dicho himno las ganó Palma, que trabajaba entonces en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala. Por lo visto, Leonard no
sólo gozaba de buena reputación intelectual sino también de plena confianza
de los gobernantes guatemaltecos. Tal circunstancia explica el porqué el Presidente Manuel Lisandro Barillas le confirió el cargo de Chargé d' Affaires
de Guatemala en México, que el Dr. Leonard desempeñó, al parecer, entre
1887 y 1888. Gozaba de la misma confianza del Presidente posterior, José María Reina Barrios, quien había realizado un notable esfuerzo de liberalización de su país, desafortunadamente destrozado por la dictadura ulterior. Por eso, después de la caída del Gobierno de Barrios en 1898, Leonard
sale de Guatemala y se dirige a la vecina Repúbica de Honduras. Al margen
se puede decir que tampoco a Rubén Darío le placía siempre la situación política en la "Tierra del Quetzal" como llamaba a Guatemala, aun cuando
haya aprovechado su puesto periodístico pro-gobiernista para su propio avance literario. Tal impresión da la lectura de su último editorial que bajo el
título "Hasta luego" ha publicado el 5 de junio de 1891 en El Correo de
la Tarde, en vísperas de su suspensión. Lo increíble es que en dicho artículo
10

Véase: DARÍO, Rubén, "Autobiografía", Obras completas (Madrid, 1918), vol.

XV,
p. 81. DELGADO, Julio, Artículo "Recuerdos de Rubén Darío", La Prensa, 16
u EssAu

hay~ transcrito en polaco un proverbio de p 1 • " .
.
kuptla sobie prosie" diciendo q
,
o orna N1e m1ala baba klopotu
T
.
'
ue este podría t d · " .
.
,
an erugmáticas palabras para los gu t
I ra ucir rru amigo Leonard".
O
las dificultades personales d
.
a ema tecos se referían, desde lueo-o
a
e qmen compra un cerd O Y después no sabe cuí'
arlo...
d
El Dr. Leonard viene a H d
.
algún tiempo en Ceiba en Ion uras a ~ediados de 1898 y se establece por
. l de Honduras a la ' s , a .costa tropical de aquel pa1s.
, En la Guía Socia
" .
"
azon, Junto a su nombre fi
b
.
agricultor , lo cual me sorprend·,
ch
gura a su ocupación de
d ~
.
10 mu o
Sin emb
1
e eguc1galpa hallé un contrato firmado . . .
argo, en os archivos
d~ Honduras y José Leonard sobre la colo !'°r .~os apoderados del Gobierno
tntos de El Negrito y Tela N
be
ruzac1on de los poco poblados dis. o ca duda que Le
d
,
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económico
de
H
d
onar
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fomentar el
d
on uras con los agricult
ortunadamente su proyect
, .
ores centroeuropeos. Desaf ,
,
o no tuvo el ex1to esperad
1
a I algunas docenas de cam .
d
.
o, porque uego de llegar
11 . .
pesmos e Polorua no
, h bl
,
am ic10so plan colonizado
I
h
'
se o1a a ar mas de este
b
r po aco- ondureño M' t
ta ece su residencia en T
. l
. ien ras tanto, Leonard esbl
manidades en el Coleo-io "EelguEc1~a. pa,ddonde actúa como profesor de Huo·
spmtu el Siglo" t bl ·d
Policarpio B ·11 C
' es a ec1 o por el Gobierno
del, Presidente
.
om a. orno se sabe d
t C l .
mas conocidos liberales que se d" ti
.
, e es e o egio salían los
las letras Leonard dan'd
is ngu1eron tanto en la vida pública como en
·
,
ose a conocer po
· t r
.
elegido en 1899 miembro d 1 J d
r s.u m e igenc1a extraordinaria, es
e ura o Exammador del I .
.
. t eno
. d e Relac·o
Nacional y
d.esempena un puesto en el M'mis
E nstituto
.
ien en la vida nacional y el p "d
. I nes xtenores. Se integra
b
res1 ente Terenc10 Sierr I
b
a o nom ra Consejero
de Estado y utiliza sus servicios.
Ya bien conocido en los círculos culturales
,.
la confianza de las autoridad D d
y pohticos, Leonard se gana
·
es. es e 1900 a 190'.-I
l
de la Universidad de Hond
. .
- ocupa e puesto de Rector
uras, aslIDlsmo es 'eleo-ido p "d
uperior de Educación Públi
A
,:ires1 ente del Consejo
Sca. sume así res
bil'd d
nanza hondureña, lo que para e'l como europeo esponsa
la enseuna 1 adies. por
.,
peña también otros cargos
b
rara stmc1on. Desem,
gu ernamentales mayorme t
1
.
s1, en enero de 1901 el p "d
s·
'
ne en e extran1ero.
A
res1 ente 1erra mand
L
de Honduras al 2o. Congreso J 'd" d C
a a eonard como delegado
d
ur1 ico e entro A , .
S
onde va acompañado de Vicente D, ·¡ E
menea en an Salvador,
representan a Honduras en el 2 C av1 ª· n octubre del mismo año los dos
ongreso Paname ·
, .
partiCipan activamente en vari
..
ncano en Mexico, donde
nombrado Árbitro por Hondura:se:;;r~~es jurídicas.. E~ 1902 Leonard es
no en Costa Rica y a la vez se le
f
1unal de ArbitraJe Centro-Americaduras en aquel país. Cuando e~o;1ereLe puesto de_Cónsul General de Honr. eonard se incorpora al Cuerpo de

..

º·

de julio de 1941, New York, N, Y.

229
228

�. dº
e necesita tal título para deAbogados costarricense, parece m ica~ qu.
bog , en Costa Rica.
- s cargo oficial o que quena eJercer a acia
sempenar u
s·
Leo ard tras una cor, d l caída del Gobierno del Genera1 ierra,
n
. .
Despues e a
N'
por cuyo Gobierno fue invitado
ta estancia en Tegucigalpa, va a icaragua
por primera vez en 1880.

1 Dr Leonard se dio a conocer, sobre
Durante su estadía en Ho~duras : eso .es más recordado aún. Uno de sus
todo, en el campo de educ~~n poMendieta más tarde el ardiente propaalumnos allí fue entonces a va or
, '.
El Dr Mendieta habla de
F d lis
Estatal de Centroamenca.
.
gador del e era mo
.
d go" y a la vez subraya las
su maestro como eminente ,"h~aru;taca~o~e
con la juventud centroestrechas relaciones que uruan a e u .
lazos intelectuales que siem.
. d" como ejemplo los amistosos
amencana; m ica
R bé D ,o Es casi seguro que Leonard simpa-

J

;r:co

~ : : :e~n::vi1:e:a~df:de:li::a, ::ndo las desgracias que e~~pp=~=é~
- E tados tanto en Europa como en is
político llevaba a los pequenos s . .
d Leonard hacia cualquier
.
be d d
e la positiva postura e
.
nea. No ca
u a qu
1 t á ·ca experiencia de su patria, Polorua, que
idea unionista se b_asaba_ en a r gi
ufrir ba'o el triple yugo político, en
durante más de cien anos _tuvo que ~1
. J Rusia y Austria a fines del
resultas de su desmembramiento por emama,
siglo XVIII.
.
. .
. na lo afirma también el investigador estaduLa actitud uniorusta leon~rdia.
e "Leonard se convirtió en elemento de
nidense Charles Watland, quien dice qu
f
, la unidad de Cen.
l
t mericanos que avorecian
enlace entre los h~era es cen ro~ les i2
no aclara si éstos deveras habían
troamérica, y los hberales espano ' p .
Un recuerdo de carácter
.
,
1 s asuntos centroamencanos.
.
tenido mteres en o
d bo l D Rafael Heliodoro Valle. Como JO·
anecdótico sobre Leonard lo e a - r. , no pocas veces andar al Dr.
. d
1 capital hondurena, veia
la
ven radica o en ª
.
E
personaje popular en
so1
Leonard por las calles de Tegucig~ Pª: ra /:stentaba una amable sonrisa.
ciedad hondureña. De estatura ~-ªJa, s1emplr
dultos lo llamaban cariñosatanto los mnos como os a
Debido a sus canas,
b 1 b ena comida y el buen vino, por lo
mente Papá Leonard. Le gusta a. a u ble Era un conversador admirable
cual ganó la fama de un gourmet msupera .
y hablaba varios idiomas.

e:o

.
a en 1903 es bien recibido por el GoCuando Leonard llega a N1caragu
. '
, 1 humanista pola, S t Zelaya qwen conoc1a a
bierno del Presidente Jose anos
1 ', H mbre de semejante ideología
co de sus previas actividades en aque pa1s. o
L F rmaci6n Literaria de Rubén Darío, Pu,. Véase: WATLAND, Charles D., a , o (Mana a 1966), p. 44.
blicaciones del Centenario de Rubén Dano
gu '

230

liberal, Zelaya acoge a Leonard fraternalmente y utiliza sus consejos en asentar la enseñanza laica y otras reformas de carácter social. Empero, la actuación del Dr. Leonard gradualmente sigue disminuyendo debido a la enfermedad que casi lo inmoviliza. Declarado huésped de honor del Estado y
"en atención a los méritos del ilustre cosmopolita prestados a Nicaragua",
el Presidente Zelaya le concede a Leonard una pensión. í.ste, ya paralizado,
pasa los últimos años de su vida en la residencia campestre "La Palacina"
en Masaya, que pertenecía al arquitecto italiano Napoleón Ré. Como una
especie de "eminencia gris", Leonard estaba no raras veces rodeado de sus
amigos y de los que necesitaban su consejo.
Rubén Darío, en su penúltimo viaje a Nicaragua efectuado en 1907, visitó allá a su viejo maestro y amigo polaco en compañía del médico-poeta
Dr. Manuel Maldonado. Según el relato de Dionisio Martínez Sanz amigo
1
de Leonard y Darío, ese encuentro fue muy dramático: "Se abrazaron dos
hombres geniales. Ambos estuvieron abrazados un rato sin poder hablar".
Darío, maravillado con la puesta del sol sobre Managua vista desde "La Palacina" y queriendo acompañar a Leonard, se quedó allí con él varios días.
Los dos amigos se contaron los sucesos desde su último encuentro en Guatemala. Cuando Darío ha sido iniciado en la Masonería el 24 de enero de 1908
en la Logia "Progreso" No. 16, el polaco Leonard y el español Martínez Sanz
eran sus "padrinos". El Dr. Leonard murió el 14 de abril de 1908 y fue
sepultado en el cementerio de San Pedro en Managua. Durante la dedicación de su mausoleo, muy concurrida por los intelectuales y políticos de toda
la América Central, llevaron las palabras sus amigos, el orador cubano Antonio Zambrana y el maestro nicaragüense Dr. Modesto Barrios. Una parte
del mencionado cementerio se hundió durante el terremoto de Managua en
1931. Del entonces destrozado mausoleo de Leonard, se salvó ~ólo su estatuabusto en mármol, que hoy está a la entrada de la Logia "El Progreso" No.
16 en Managua. Según las fuentes masónicas, Leonard la fundó con otra en
Honduras.
El Dr. Leonard dejó de existir a los sesenta y nueve años de edad, de
los cuales cuarenta y dos pasó en destierro. La odisea intelectual hispánica
del humanista polaco comprendió cuarenta años, habiendo pasado doce de
ellos en España y veinte y ocho en Centroamérica. Leonard amaba a su país
natal, Polonia, pero también quería a España y Centroamérica. Le ligaban
a estos países estrechos lazos de cultura, sentimiento y trabajo profesional.
Se asimiló a la idiosincrasia y al pensar de su ambiente hispano de tal roa.
nera, que casi no se le podía distingiúr de los coterráneos peninsulares o istmeños. Esta flexibilidad de Leonard tuvo sin duda mucho que ver con su

231

�fondo cultural y temperamento eslavos, que en varios grados recuerdan semejantes rasgos hispánicos. Por eso, su identificaci6n con los anhelos de su
ambiente centroamericano bien encajaba en su rebelde personalidad intelectual. Su extraordinaria movilidad geográfica y adaptabilidad a las condiciones
políticas, se debían indudablemente tanto a su inteligencia e intuición como
a su amistad con los personajes conductores, que veían en Leonard un portador de una ideología útil y regeneradora para sus propios países.
En esto estriba el éxito de su vida, basada en una filosofía de fraternidad
y progreso humano, como también en el radicalismo social que se oponía al
oscurantismo dogmático del pensamiento conservador. El Dr. Leonard era una
rara especie de revolucionario intelectual, que creía en los valores humanos
y el mejoramiento cultural promovido mediante los métodos evolucionarlos,
siempre cuando éstos estuvieran dirigidos por la gente de mucha conciencia
social. Por eso, abogaba por la libertad de conciencia y racionalismo positivista, elementos que ya se integraron en la idiosincrasia de hoy, pero que
en la época de Leonard eran considerados demasiado atrevidos. Una interesante reflexión a tal respecto deja el antiguo Ministro de Educación de
Nicaragua, Lic. Clodomiro Urcuyo, que pinta la silueta humanística de Leonard así: "El eminente Leonard se distinguió como sabio, maestro, filósofo
y orador. Fue considerado como hombre que se anticipó a su época por su
ideología liberal. Sus ideas revolucionarias supo mantener y fomentar toda
su vida".15
Por lo visto, la muerte de Leonard fue muy sentida en los países de Centroamérica, en cuya prensa habían aparecido a la sazón varios artículos, que
encomiaba el papel desempeñado por el difunto educador polaco. Así, La
Regeneración de Tegucigalpa (Honduras) escribió lo siguiente: "Tras largos años de sufrimiento acaba de morir en Nicaragua el Dr. don José Leonard,
eminente sabio polaco que fue cariñoso maestro de la juventud centroamericana durante el período de casi treinta años. Posey6 una luminosa inteligencia, una vasta instrucción, un carácter firme y de inagotable bondad.
Sus consejos, su influencia, su bolsillo estaban siempre a la orden de quien
los solicitaba. Como amigo, ninguno más sincero, más fiel, más abnegado.
¡ Repose en paz esta víctima del despotismo ruso, este protector de los desvalidos, esta alma bondadosa que no deja un solo enemigo en estas tierras
de los odios perpetuos". No menos interesantes conceptos emitió el Diario
de El Salvador: "Mereció la confianza de los hombres de los Gobiernos
centroamericanos, que le distinguieron con diversos nombramientos para car.. Es cita de una carta del Ministro Urcuyo dirigida al Presidente de Costa Rica,
Dr. Tcodoro Picado, quien la remitió a este autor el 19 de agosto de 1942.

232

gos públicos que desempeñ6 con mucha b ·11e.n
dero poliglota y un pedagogo ins"
C
~1
tez. Era Leonard un verda. .
igne. onoc1a todas las r te
y era penodista de larga práctica S
,.
I raturas extranjeras
noso y su cerebro un vasto arsenal. d u ebs~dm~ fue verdaderamente lumitural
e sa I una Le encantab
eza y nos quería. Kosotros también le
. .'
a nuestra nale lloramos muerto ... "
qummos mucho en vida, y hoy
Los recuerdos
quizá más íntimos sob re L eonard se deb
·
·
a s~s anugos que le conocían muchos años
,
,
an, sm embargo,
caracter y de su perfil intele t 1 A , y as1 ?odían darse cuenta de su
que compartió con el educado: uaoiacos1,la el escnt?r ~pañol Valero Pujo]
t~mala, dice de él lo siguiente:
ri ~ _angustias mtelcctuales en Guad1cal, sin ninguna violencia en los , id nc1~1os profesaba la democracia ray mesurada palabra brotaban "d me os ru en las palabras. De su tranquila
.
I eas como de un
1d
era útil a la cien .
l d
aposto a o del porvenir.
S•u .vida
,
cia, a
erecho y al tr t
•
s1rv10 Leonard de centro d
.
a o socia1; dondequiera
lento reflexivo más que
he anugos y eje de círculo de simpatías. Su tave emente y agudo
r
para iniciativa. Estaba perfectame te
' va ia más para consejo que
da intelectual del norte de E n enter~do de la literatura y de la vi"d'
· uropa, estudiándolo tod
1
I 10mas, que es el modo único de pe tr
I
o en os respectivos
ros y evoluciones. Sentía bien y pensa: c:U e ª~.ª. de los pueblos y sus giEn la amistad era leal y consecuente N d" un JUICIO recto y desapasionado.
T ,
• a 1e que le trat6 d "6 d
erua _por su organismo tendencia a la estabilida .
eJ . e. que1:rle.
lo vario: no preveía dónd
. .
.
d, por su mteligencia a
.
e viviera sus último . ,
Asoc1ábase a todo lo que era afecto n
. s anos m donde morirla.
en todos los países una p tri
y o a _runguna aversi6n. Con hallar
,
a a y en las amistades u
f ili
vac10 del primero de los hogares
I'ti
. na am a, sufría el
privados. En su paso por el mund po t cos y del prunero de los hogares
0
una mortificación".
no creo haya causado una herida ni

,t

Otro
amigo, e1 ensayista
·
.
salvadoreño Francisco C
asoaado con Leonard en El S 1 d
G
astaneda, que estaba
. . .
a va or y uaternala
"t d él
. .
JUICIO: " ... Pocos . t 1
1
' enu e e
el siguiente
m e ectua es como él tan bien
1. d
celente preparación Pose'
.
.'
cu nva o y con tan ex.
ia cmco o seis lenguas .
nocimientos, además de los de d ch
~vas, y en cuanto a coVarsovia, los tenía de diversas . ere_ o que curso en la Universidad de
de "~octo" en toda la extensión c:~c~~l:erecí~ por esto el calificativo
especial predilección".
Cultivaba el profesorado con
. Uno de los íntimos amigos del Dr Leon d
.,
rucaragüense Rubén D ,
á
.
ar fue tamb1en su discípulo
ario, m s tarde el exaltado " d " d
mo Hispanoamericano Darío ¡
.,
Pª re
el Modernis.
e conoc10 a través de casi treinta años y al

233

\

�d l , la misma movilidad geográfica e
igual que su maestro polaco, esp ego
.
'ses istmeños Son varios
ual
l permitía tratarlo en vanos pai
.
intelect ' que e
l bardo nicaragüense public6 en sus prolos relatos sobre Leonard que e
11
.
bargo uno
'
. libros y en la prensa d e d i'ferentes pa'1ses. Descue a ' , sm
. "em
"José Leonard. Un polaco ilustre en Centroam~nca ' que ª1paren
o
t "b to franco y cordial, que a a vez
ci6 después de su m~erte. ~s ~: L:o:ard escrito por el poeta en plena
esparce luz sob~e. la id~olog1a
. .do sus 'últimos días en el seno de nuesmadurez: "El vie30 patriarca ha VlVl 1 h bres de corazón y de talento.
tra sociedad, querido y respeta~o pdor los o~s y de su amada Polonia, le
h
,d
la tumba le30s e os suy
d
Hoy a cai o en
'
.d
.,
f cial Pobre maestro Leonar .
cubren las guirnaldas de la colnsi erac1~n doei ex~epci6n flor humana. Céd d alma de per a corazon
,
Incapaz
. , hasta ' sus u, lt·rmos d'ias, consolando sus soledades
.
· e, ano,ermanecio
libe y epicureo p
I
dicación de sus eternos anhecon el cultivo de las bellas letras y con a pre
los de todas las libertades.

~:ad

. . .,
,
1
. .ento filosófico llamado krausis"Tomó part1C1pac:i_on aq~·\, enfoe al:=de muy poca autoridad y resota, por el nombre e un. i oso
e en España causó una verdadera
•
su país de ongen, pero qu
.
nancia en
.
,
k
. ta Leonard era un hegeliano, o
revolución en las ideas. Mas que ~usis ' ,
Creía en el pro.
S lib pensamiento tenia esos v
·
mejor un platóruco. u
re .
. t h ano A todos sus discípulos
.
le
greso en el inacabable pedeccionamien o um .
'
f
p ede decirse que dos generaciones
les comunicaba su fe y su uego.. _u t
Las necesidades del medio, en
de luces y conoC1ID1en os.
d d
fueron eu ores
.,
1 Am' . Central le obligaron a tomar
ue perrnaneoo en a
enea
'
.
tantos anos q , .
F
redactor de diarios, consejero de Gobiernos, y
'bli
en México Un
Parte en la pohttca. ue
d. 1 'f
de una de 1as repu cas
.
aun repre~ntante ip =a1c;oliente y sufrida, envuelta en pálido~ nimbos,
cerebro bnllante Y un
, .
.
r todos sus apost6licos marformados por todas sus nostalgicas tristezas y pod
b
amable afable,
1 H b ? El hombre era encanta or, ueno,
'
tinos. ¿ y e
om re.
d li .
compañarle a la mesa. Conver.
1
rmet era una e eta a
gentil. Exce ente gou
.'
f
Lo
sos o polacos o alemanes, o
d
de pnmera uerza.
s ru
'
d
sador y narra or
lac'an en oírle contar cuentos o eingleses, o italianos, o espanoles, s~ comp i
di 'a que era de todos los
.d.
respectivos pues se n
cir versos en sus i 10mas .
.
'
, d"da nacional. El entierro fue
'ses Su muerte fue casi teruda como per i
pai ·
·
,
d lo" u
una manifestación general de simpaba y ue .
lSOS.

en Centroamérica, lo que indudablemente le daba gran prestigio. Lo curioso es, sin embargo, que a pesar de la fecundidad de su obra educativa y
de divulgación cultural en el sentido publicístico, no haya dejado ningún
libro. ¿Entonces cómo logró su fama? Parece que la respuesta la hallamos
en el artículo del ensayista y crítico chileno Raúl Silva Castro, titulado
"La literatura en Centro América" e incluido en sus Obras desconocidas
de Rubén Darío (Santiago, 1934). Dicho autor, refiriéndose a Leonard, dice de él que "era uno de los más ardientes luchadores en pro de la revolución filosófica de los últimos tiempos, como escritor de nota en el diario
y como conferencista distinguido. Leonard hizo tomar un nuevo rumbo a
los embriones de literatura nacional existente y formó las bases literarias
de muchos de los que hoy ocupan el primer rango entre los que por allá
escriben". Es, pues, un reconocimiento imparcial de las influencias leonardianas, ejercidas sobre los literatos centroamericanos, que al parecer, duraron dos generaciones. Lo confirma también el ensayista y bibliógrafo hondureño Rafael Heliodoro Valle, que asimismo acredita a L&lt;!onard con las
influencias políticas y sociales en la transformación ideológica de la América Central. Según Valle, Leonard a través de sus ideas liberales y progresistas logró formar a su alderredor un núcleo intelectual, que él sencillamente llama "grupo de Leonard".
Según las indicaciones hechas a mí por el mismo R. H. Valle y otros,
dicho "grupo de Leonard fue integrado por los nicaragüenses Rubén Darío, Manuel Maldonado, Salvador Mendieta, Enrique Guzmán, Modesto
Barrios y Joaquín Zavala; los guatemaltecos Enrique Gómez Carrillo, Lorenzo Montúfar, Domingo Estrada, Joaquín Méndez y Máximo Soto Hall;
los hondureños Valentín Durón, Timoteo Miralda, Froylán Turcios, Angel
Ugarte, Antonio R. Vallejo y Terencio Sierra; los salvadoreños Vicente
Acosta, Francisco Castañeda y Rafael Zaldívar; los cubanos Antonio Zambrana y José Joaquín Palma y el puertorriqueño Julio Essau Delgado, mencionando sólo algunos. También frecuentaron dicho "grupo" cuando residían en Centroamérica, los colombianos Francisco Gamboa y César Conto
y el ecuatoriano Federico Proaño. Como se puede ver, dicha lista incluye
a distinguidos escritores, poetas, diplomáticos y estadistas, su impacto de antaño y las repercusiones presentes de sus actividades no han desaparecido
del horizonte centroamericano.

, .
. b
d la Real Ac ademia Española Y
El Dr. Leonard fue el _uruco m:~- : : ~e Madrid radicado a la sazón
de la Asociación de Escritores y r is
, R ub'en, "Semblanzas"' Obras completas, tomo 11,
" Citas entresacadas de DARIO,
(Madrid, 1950)' páginas 921 a 929, passim.

234

235

�EN 1908 RUBtN DAR10 SE INICIÓ EN
LA MASONER1A
-Relato que se nos hace de la ceremoniaUna estimable persona, amiga de "El
Centroamericano", nos envía el relato de cuando en 1908, Rubén Darío, estando en Managua se inici6 en
la Masonería:
Helo aquí

Cuando Rubén estuvo en Managua, en 1907 estuvo unos días en lo que
se llam6 "en su retiro de 'La Palacina' ". Pues bien, "La Palacina" era
una quinta que el bien conocido y bien recordado don Napole6n Ré, tenía en "Cerro de Chico Pel6n", a las orillas d_el entonces pequeño Managua.
En aquella Quinta estaba el sabio Dr. José Leonard, impedido de sus miembros inferiores, pero por obra de Dios, doblemente activo de brazos y cerebro prodigiosamente lúcido y de gran producci6n. Leonard, había sido maestro de Rubén en el Instituto de Le6n, y desde entonces, aunque algo diferentes
en edad, se fusionaron los genios. Cuando Darío supo que Leonard estaba
en Managua, lo buscó con la excusa de acompañarlo unos días de descanso
y retiro de las festividades que lo tenían abrumado. Así, pasaron unos días
tranquilos Leonard y Darío en "La Palacina". Leonard era completamente
abstemio.
La Logia Progreso de Managua, le tenía recomendado a este tu amigo,
que visitara a Leonard, con la mayor frecuencia posible, pues, este sabio polaco se puede llamar el padre de l~ Masonería Centroamericana. Así, yo
llegaba todas las tardes a "La Palacina". Allí nos juntábamos Darío, Leonard, Maldonado, Ré y éste que ellos llamaban el "benjamín", el menor de

237

�los cinco. De estos conciliábulos salió el qu~ en el primer mes del año 1908,
recibiéramos a Rubén Darío en la masoneria.
· t os ocho
y así llegó el veinticuatro de enero de m1·1 novec1en
. ' deRla ,iniciación de Rubén en la Francomasoner~a. Es el c~so: que Enrique . an;ir;z
Medal y otra persona que ahora escribe, cumpliendo par~e del ntula L e
, s1tua
. dos en e1 cuarto de reflexiones de a o. . . . , en la Masoneria
m1c1ac1on
'
.
"b Te repito que
d
d
Rubén de medio cuerpo am a.
gia Progreso, esnu am~s ar
~u hermoso muy imponente, cuando el
~::e::bf: ~:::~~o~ndi:::~ ::~ito '~esnudo t~ recibimos en esta herman-

MARSHALL MCLUHAN AND THE APPEARANCE
OF A NEW REALITY

dad ... "

Lrc.

PEDRO TREVIÑo MORENO

ITES'.M

thousand years of explosion, by means of fragmentar,i
and mechanical technologies, the Western world is imploding. During
AFTER THREE

the mechanical ages we had extended our bodies in space. Today,
after more than a century of electric technology, we have extended
our central nervous system itself in a global embrace, abolishing both
space and time as far as our planet is concerned.1

It is my belief that this statement shÓuld remain as an achievement in the
perception of a new era as it has unfolded befare us in the tangible world
of art. In order to set a basis from which I will draw ~oncepts, to account
for Faulkner's pattem of narration in As 1 Lay Dying, the comprehension
of the twentieth century concepts of time and space are necessary. I believe
that the observations of Dr. Marshall Mcluhan about the boundries of
a "mechanical age" -as he names a period of time that has an uncertain
genesis three thousand years ago and a definite end- with and "electric
age", exemplify the change in the conceptualization of time and space which
is so basic for our perception of reality. In the quote above, the key words
are "mechanical" and "electric". The first term points to the description
of the behavior of an object commonly called "the machine". The dictionary
definition of machine is:·

' McLuHAN, pp. 19-21.

238

239

�. ,·m g of interrelated parts with
separate funcAn apparatus conszs
. d f ork s
.
h.
h
;.
used
in
the
performance
of
some
km
o
w .
twns, w te ..,
chi
the discovery of fire, marks the begiThe invention of the roa ne, as
f
nkind The appearance of a
· the development o roa
·
nning of a ne': _e~a ~
Id h di have taken place without the use of
ar Y
, •
t
hn I · ¡ civilization cou
tec o ogica
.
.
th
·ded an acceleration of man s mpu
any of the mechamcal dev1ces at prdovi. hi book Técnica y Civilización
.
.
k L .s Mumfor m s
of effort m h1s wor . ew1
I .: 'of nature to practica! forms -that
.
. . or f orstates that " technique" is a transh auon
.
h. h have been implic1t
· tific t eones- w ic
í
have developed roro sc1e~
d b
·ence s Science itself, is the study
mulated, anticipated or d1scovere ' y s~t1 fun~tions based on natural laws.
• ¡
f b h · r of nature as 1
of the pattern o e aV10
.
f that natural behavior into practica
Technique, became a transla~onl fo s" were in other words, "machines"
h
lled "practica orm
'
"d d
fonns. T ese so ca
.
d o anic in nature. Science provi e
that substituted all that was ahve an . rgth f rm of laws which were tran.
d th
trol of nature m e o
.
. .
the analys1s an
e con
d
I behavior. this simple tnck lS m
slated to D;J.achines that repeate natura
'
itself the key of all technology.

Dr. Mcluh an ech os Mumford's ideas when he says that:

.. .technologies are ways of translating one kind of knowledge into
another mode. • •
he then adds,

. .
" ellin -out" of forms of knowing. What we ~all
Translatwn is thus a sp
_g
d of own natures, into
" mee hanization" is a translatwn of nature, an
amplif~ d and specialized forms. 4
. that receded the early Renaissance
Mumford believes that the centunes
fp th machine for he &lt;loes not
I ical appearance o
e
'
hn
had prepared the tec o og
"bl gent for such an event.5
.
f hance as a respons1 e a
.
d
believe m the element o c
. .
state of evolution partially base
•
f civilizatron m a
.
We must then conc1eve o a
.
f
1 f rms into: practica! ones.
f t slations o natura o
on a technological process o ran . T t"on has suffered "three thousand
Wben Mcluhan states that our c1vi iza i
, The American College Dictionary (New York : Random House, 1966)
1
MUMFORD, p. 66.
• McLuHAN, p. 63
• MuMFORD,

240

p. 78.

years of exp1osion'.', what he is implying is that technology involves a lineal
movement of expansion that advances from the center of space toward the
edge of space. As used by Mcluhan, the term "explosion" becomes a metaphor
for the evolution of civilizations as it has sequentially linked period after
period of historical developntent technologically as well as intellectually. I
woul like to make clear that what should be understood by "the center
of .space to the edge of space" is simply the spatial and geographical
conquest of our planet. Man has managed to cover every mile of our earth
with bis presence taking with him bis technological and intellectual civilization. He. has exhausted the spatial limits of his own world an he has
nowhere else to go yet.8
This mecha;nical "explosion" of our civilization has implied an specific
perception of reality in terms of time and space. If we trace our understanding of these two concepts back in history, we will all agree that western
man has always thought of time and space as lineal, with a definite
beginning and a definite end-although this one might not heve been at
times too definite. Our technology, a translation of nature, implied the
very same conceptualization; but wheather technology had become a mirror
of our own thougths on the subject or we had adopted those ideas from
our technological evolution, the answer is not easy. Philosophy and, in a
certain manner, psychology have devoted endless treatises to the matter
and it would be impossible for me to attempt an analysis on the subject.
For tjie purposes of my discussion, I will take advantage of the fact the
"mechanical age" did in fact partake of the. lineal concepts of time and
space.
· Toe machine, a practica! forro, as it translates nature, has had to include
the time and space continuua in ist operative process. But iri the translation
of these two concepts of reality; the machine has fragmented each, turning
lineal time and space from an organic. and natural state into a mechanical
one. "The natural laws of "cause and effect" were seen as if in "slow
motion" ~xemplified in any machine in operation.
· Dr. Mcluhan thinks of the Gutemberg press as the most important
happenning of modern mechanical times. The invention of rooveable types
in· the press mirrored a psychological conceptualization of fragmentation,
and the output, the production of identical books, implied the birth of mass
production in series. This meant the mechanical repetition of forro il!, space
and,. time. This repetitive process created the · concept- of a fragmented
• I am not considering explosion into outer space for.

'' ..
2-11
humanitas-16

�.
ence of moments that took place in fragments
.
reality where orne was a sequ .
here is the element of fragmentation,
of space. The common d ~ = ~ ~ e itself.
a concept that appears W1
e
. d d by the laws of cause
behavior had been JU ge
M
h
Psychologically, uman .
to an externa! time and space.
ª~
d effect which had sub1ected man
lity It was not unttl
an
.
tions in the outer rea .
.
became the sum ~f ali. ~ ac of time that the psychological aspect o~ it
Locke carne up w1th his ideas_
exam le, the concept of ume
was actually considered.1 In ~terature, f:-at the ~uthor could only record
was lineal and mechanical which meant f
ent of space c.ould actually
one idea at a time and that only . one . r~e life of a character. The
10
·
•
be during any given
moment of nme d f the XIX century is
a literary
th
1 up to the en o
development of e n~vel
ts of time and space.
f the mecharuca concep
D
hi
story o
. t Out the theory of r.
chine serves .to pom
•
•
The appearance of the ma
" The preceding d1scuss1on of
•
f
M cluhan that "the medium ·is the message
d
and of the concept of rag.
ha . al time an space
..
the creauon of a mee ruc
dium as it modif1es human
.
mentauon
are logical consequences of a me
.
Dr• Mcluhan states that,
behav1or.
.
or technology is the
of scale
h "message" of any med ,um
. change
s
.. .t e
th t it introduces into human affaires.
or pace of pattern a

?f

.
.ves as its message a new concept
reality
The machine, as a medium, gi
. 1 reliinous psychological and
. 1
litical econormca ,
i::,·
'
•
be
that will have socia ' po
'
f th Industrial Revolution comes
.
·
The
advent
o
e
•
intellectual modifications.
f th machine as a med1um ·m our
a historical landmark of the eff~ts o d : the end of a feudal age based
civilization. Socially, the message is re~ .:ning of a uniform society where
on a hierarchycal structu": and ~is
foUowed politically by the. Fren~h
the idea of masses predommates. li
d fratemity mirror the uruformity
Revolution where the ideas of equa . tyllan the appearace of a middle class
·
Economica
Y ularization of culture. In religi_on,
·
of repetitive fragmentabo~.
th
produces a uniform morality _and e r:ald dominated by the mecharucal
human behavior becomes rational 1an_ 11 'man can hardly conceive of
concept of the universe: Psy~o
fragmentary concept of real_ity
the ultimate effects of his actl~ns
1 .:onships. And finally, on the m. 1 grasp of mterre au
avoids a syhthenca

r

ºf: ¡e

.
d O onions of Tristam Shand'i, .A penguin Book
Laurence, Th, L,f, an. : ks Ltd. 1967) ' pp. 616-617.
(Harmondsworth, Middlesex: Pengwn oo '
'
• 'McLuHAN, p. 24.
• $TER.NE,

p
1

242

tellectual aspect, the arts show a mechanization
Jaws and precepts that must be observed so that
of art- is maintained within a certain range of
through the mechanical conceptualization of time

achieved, first, through
the product -the work
uniformity; and second,
and space in reality.

After these explanations, I believe that it is possible to understand the
nature of the "rnechanical age". In human experience, this way of life
brougth a side effect known as "specialization", specialization of any kind
in any kind of activity. It is within this concept that the idea of fragrnentation is better seen. Specialization broke ali possibilities of interrelationship between the different aspects of concentration. The idea of a wholeness
was substitud by sequential and fragrnented forros, by a series of specializations which were not necessarily related. This mechanized for becomes
another message of that media that media that was soon to be devoured
by the new age.
Electricity was introduced by technology and with it, according to Dr.
Mcluhan, the "electric age" was installed in history. Technology was responsible for the appearance of such a phenomenon. As a matter of fact,
science was behind it ali. It provided the necessary physical laws by which
a source of energy coul be repeated rnechanicaly. The atmospheric conditions
necessary to produce a lightning were translated into other forros of thechnology, into practica! forms. The machine provided the means to generate
electricity and, in that fashion, to copy nature. Nevertheless, even if the
"mechanical age" had produced the "electric age", the key factor that made
a difference was "speed". One of the several rnanifestations of electricity
was light, and this element implies, to our knowledge, the fastest speed at
which any element can move within our universe before it become pure
energy. This element of speed or velocity was a new concept, a new message,
derived from the medium of electricity. The machine itself, when it was
adapted to electricity was transformed from a mechanical device to an
electronic one. The fragrnented sequential pattern of operation observed in
its functioning was accelerated to a point where an organic interrelationship
was stablished between the separate parts. The independent nature of every
aspect of its functioning was miraculously linked as the speed of the machine's
output increased. Electricity was a tenn that brought with it the concept of
"simultaneity." With electricity ali things became instant, as light seems to
our poor senses. The concept of simultaneity was not necessarily invented,
but we became aware of it through the new media. Dr. Mduhan conceived
of the great potential of electricity through its side effects.

243

,

�where man prolonged himself mechanicall .
village" as Dr. Mcluhan h
y m space, and it became a "global
as repeatedly stated O
.
- .
fragmented but it be
h
. ur mstant world was no
1.onger
.
'
carne a w ole a
.t tha
.
m time and space.
'
um
t eXIsted continually

The gr.eatest of all reversals occurred with electricity, that ended
sequence by making things instant.9

Soon mankind was facing another kind of reality. The mechanical nature
of our world was becoming a dynamic one. But the speed of change mtrodúced by the "electric age" was beyond the grasp of our perception.
In the mechanical age now receding, many actions could be taken
without too much concern. Slow movement insured that the reactions
were delay.ed for considerable periods of time. Today, the action and
the reaction occur almost at the same time. W e actually live mythically
and integrally, as it were, but we continue to think in the old fragmented
1
space and time patterns of the pre-electric age, º

Western man became astonished by the dynamic reality now involving

l).im, an~ he had little time to make a shift on his perception. Mechanical
time and space continued to operate in an age of simultaneity. But what
were the new concepts of time and space in this new age? Dr. Mcluhan
tells us that,
_ The 1',!Ussage of the electric light is like the message of electric power
in industry, totally radical, pervasive, and decentralized. For electric
light and power are separate from their uses, y.et they eliminate time
and space factors in human association exactlyas do radio, telegraph,
11
telephone, and T. V., creating involvement in depth.

. Thé asp'.ration of our time fo'r wholeness
. .
awareness is a na~utal adj~nct of electric te:h:;:g~7; and depth of

. _It is this new concept of wholen~ that f
the world around us Any so . . 1·· • al
orces us to become aware of
f th
.
c10-po itic -economical cha
.
o
e world sirnultaneously affects e
nge m any part
Electric technology puts· inf
. veryone of us everywhere else in it
ormation and kn 1 d
·
beyond the range of our senses ri ht .
ow e ge that was previously
movement observed in the 1 t . g ~nto our own consciousness. So the
.
e ec ne era 1s no long
f
was m the "mechanical age." It h be
er one o explosion, as it
as Dr. Mcluhan states in th f
as come a movement of "irnplosion"
e irst quote of this cha t
B .
.
understands a movement from th d
p er. y implos1on he
·
e e ge of space and ti
of it. Through the speed of ll 1 .
me to the center
a e ectnc technology th
Id .
sma11er. Therefore the new d.
.
e wor is growing
'
rmension of the evoluti
f · ·· •
movement of total awareness f II th.
on o c1vil1zation is a
implosion requires interrelation:hi as
past,_ pre~nt and future. This
a different way. .
p ' an to ach1eve it one must think in

:gs

"-

n

Seldom had any form of technology erased a psychological behavior set
to a traditional space and time continuua as the electric technology did.
J'ime and space were not changed, they were simply abolished. When a
person uses a telephone he is instantly speaking to another person without
moving one inch away from bis space and time coordiantes. The speed of
electricity, through the. telephone wires, erases the space between any two
points •in space in a question of seconds. When a child turned on his T. V.
set and he saw the man landing on the moon, he became an astronaut
in bis own livingroom. The amount of time that it took the mechanical
technology to achieve the climax of its explosion was achieved in a matter
of seconds with electricity. The , world ceased to be an enormous sphere
' lbid., p. 27.
1
º lbid., p. 20.
u lbid., p. 25.

244

1

The restructuring of human work and
. .
thechnique of fragmentation th t . th associations was shaped by the
a is e essence of m h" t h
e essence of automation t h l
.
ac zne et nology.
dTh
ec no ogy is the opposit.e It . .
ecentralist in depth J·ust
th
hº
·
,
as e mac ine was fragme tis integral and
.
an d superficial in ist patterni
f h
.
.
. n _ary, centralist,
.
. ng O uman relatwnships.13

The "global village" required a scientifi
l .
.
fferent aspects that formed
ythº
~ ana ys1s not m each of the dith .
an mg, as m the "mechani l
" b' .
e s1multaneous perception of th th"
.
ca age ' ut m
acquired a aifferent perspecti
e h mg. ttself. All aspects of human life
h
ve w en viewed in relati . hº
ºth
?t er. This very same thesis tends to oh the
. ons ip w1 each
mterrelationships among different forms eyof huma
same kind of. awareness
of
.
of interrelated whole
.
n express1on m a kind

'

.

This new technology affected ali existin
new ones. It is with the appearance of I t _g_ artth forms ~d created sorne
e ec m:1ty at the birth of the cinema
" lbid., p. 21.
" lbid., p. 23.

•\

l

24-5

�º[

takes place, lt was to become the art fonn that would absorb most of the
new patterns of change in perception that took place in the twentieth century.
As Dr. Mcluhan states it in his book, for him the movies exemplify every
concept of the new era in its very essence of being.

Anxiety for the reason of the electric implosion
regardless of any
pomt &lt;&gt;f view. !he partial and specialized character of the viewpoint,
however noble, wzll not serve at all in the electric age.16

Mechanization was never so vividly fragmented or sequential as in the
birth of the movies, the moment that translated us be)•ond mechanism
into the world of growth and organic interrelation. The message of the
movie medium is that of transition from lineal connections to configurations. ª

Wi~ the publication of Marce! Proust's In Remembrance of Things Past
and with _James Joyce's CJ_lysses, literature absorbed ali electric technolo~
as a medmm ~nd champ1oned the total awareness that its simultaneous
concept of reahty -now outter and inner reality- demanded.

The movies became a clear example of the end of an age and the birth
of a new one. This medium, derived from ali the messages of the electric
technology, met the demands of the new space and time concepts. The
roachine was drastically changed when electricity was added to it, for the
movies are only possible if there is a certain speed applied to the film. This
medium is not the only example of the new patterns introduced into human
affairs. Literature and painting, for example, had to suffer parallel changes
in the perception of reality as they had previouly experienced in the age
of the machine. In painting, the change in the "electric age" was radical
and it is directly responsible for the contemporary situation in the plastic
arts. Dr. Mcluhan accounts for this change when he says,
Jt was at this moment of the movie that cubism occurred, and it
has been described by. E. H. Gombrich ( Art and IJlusion) as "the
most radical att.empt to stampt out ambiguity and to en/orce one
reading of the picture -'that of a man-made construction, a colouretl
canvas." For cubmn substitutes all facets of an object simultaneously far
the "point of view" or facet of prespective illusion. 15

This is the Age

!~ª'. comp~ls ~~mm,tmen~ and participation, quite

It is ~ather p~culiar that the effect of the electric medium were acknowledged m the f1eld of art before they were ever recognized anywhere else.
Dr. Mc!uhan_ says that common man still percieves the world through the
me~~cal tune and space continua. Reality is for him fragmented and
spec~d. The common man, we should add, is still living in the pre~lectnc age. :oday, he still hasn't been able to understand the achievements
m art and hteratur: that took place during the first thirty years of this
century. He mechamcally frowns to simultaneous time and space, he de~ands a f:agmented "point of view" unamare of the great changes 'operated
m those firs~ three. decades. This is perhaps due to the basic characteristic
o~ the electr1c medmm. Maybe all the changes have happened too fast for
him to grasp and be aware of their presence. But on the other hand h ·
pa~tern of perception has not been adjusted to the element of speed. •T;;
artist has always been aware of the change in his world, regardless of how
fast they take place, ~r. ~cluhan has as corolary to all of his theories that
of the role
of the artist m the "electric age•" For hun', the ar tº1st or ·mte.
llectual 1s the only one with the special kind of sensibility needed to ad0 t
all changes in reality.
.
P
The effects of technology do not occur at the level of opinions of
co_ncepts, but al~er sense ratios or patterns of jJerception steadily and
without any resistance. The serious artist is the only person able to
encounter technology with impunity, just because he is an expert aware
of the changes in sense of perception.11

· Cubisrn did not appear by chance on the twentieth century canvas. The
"age of electricity", abolishing ali mechanical perceptions of space, made
it possible to abandon the fragmentary "point of view" of impressionism
and to adopt a simultaneous representation of reality.

In literature, the psychological novel had made it possible for us to observe
the mechanical fragmentation of reality through the different points of view
an author could adopt froro within his narration. But the compromise with
the new age dernanded a different attitude from the writer.
" !bid., p. 27.
" !bid., pp. 27-28.

246

...

_T~e artist, an expert of awareness, has been the only one capable of
sh1ftmg
modes
of perception as the med_ia demanded it. When the "elect ne
·
,,
.
age was mstalled he was able to detect the change in messages and was
11

!bid., p. 20.
" /bid., p. 33.

247

�abl~ to ibc&lt;_&gt;rporate tbem to his own art. Súch is the case thát I intend to
amilyze in the following chapters.
I would like t~ point out the fact that Dr. Mcluha.n, like ~y other
intellectual, was able to detect the shift in pattems of perception a fully as
the painters and the writers did at the beginnig of this century. By making
us l}Ware of .:;uch event, he has made it possible for me to set a common
basis frqm whic}l an. interrelation between a novel by Faulkner and a movement in painting is relevant and justified. As I have previously pointed
out in this chapter, this pattem of analysis obeys the same pattem of perception that electric technology has manifested everywhere else. My purpose
in this chapter was merely to explain sorne basic concepts as stated by Dr.
Marshall Mcluhan in his book Unterstandig Media so that the following
mateñal would be as interrelated as possible by them as in any organic
whole. I have not intended to exhaust the po~ibilities of explanation or
the theoñes in that book. I just focoused on sorne that will be recurrent
in the following éhapters.

Sección Tercera

HISTORIA

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

241
h umanitas-16

�LENGUA Y CULTURA

DRA. ALMA SILVIA

RODRÍGUEZ DE FLORES

Universidad Autónoma de Nuevo León

EMPECEMOS POR ACEPTAR que hay una estrecha correlación entre el lenguaje
y el hombre y enseguida, que para cada individuo, de alguna manera o en
alguna forma, el acto de ver es equivalente a nombrar.
La más vaga mirada dirigida al mundo descubre el relieve de las cosas,
porque el hombre las ha individualizado denominándolas. La palabra es pues,
un elemento consubstancial al desarrollo del ser.
Esto significa que las formas más variadas del saber humano, sean éstas
sobre sí mismo, del sentimiento de la propia existencia y del mundo, se han
descubierto a través del lenguaje.
Atendiendo a esta peculiaridad, es necesario primero, precisar la importancia de las lenguas y su relación con el lingüista.
Un lingüista tiene la autoridad de su formación y experiencia para: 1) fijar
las bases de una descripción completa de los sonidos, así como las formas y
el vocabulario de una lengua -sea ésta escrita o no descrita con anterioridad-; 2) establecer el estudio comparado de dos o más lenguas para delimitar las relaciones que hay entre ellas; 3) llegar a la determinación de la
naturaleza y la amplitud de variación de los dialectos que haya dentro de
una lengua; 4) hacer el estudio de la historia de los sonidos y las formas y
el vocabulario de una lengua y, 5) exponer la teoría lingüística general.
Además un lingüista es capaz de colaborar con especialistas de otras disciplinas, en operaciones como : a) la preparación de un análisis para contrastar
entre sí dos lenguas con el fin de señalar las semejanzas y diferencias que

243

�existan enm. ellas y sentar la base del material instructivo para enseñar una
de ellas a los que hablan la otra: b) la preparación de libros de texto para
el aprendizaje de idiomas basado en el análisis lingüístico; c) la preparación
de pruebas para determinar el aprovechamiento de una lengua y la aptitud
que se tenga para cierta clase de estudio de los idiomas; d) el análisis del
sistema de escritura de una lengua, para determinar hasta qué punto hay
correlación entre puntuación y gramática, y la creación de una ortografía
para una lengua no escrita; e) la preparación de materiales para la alfabetización en determinada lengua; f) el análisis lingüístico y preparación de programas para el traslado mecánico de una lengua a otra y, g) elaboración y
1
valoración de la política lingüística oficial y educativa.
Consecuente con lo anterior, en años recientes, se ha empleado un número
creciente de lingüistas en proyectos de investigación, como la preparación
de textos o diccionarios, otros se dedican al estudio de las lenguas amerindias,
o para el trabajo en campos especializados, como la elaboración de mapas
lingüísticos, interpretación de códices, etc., destacando una buena cantidad
de lingüistas que se halla dedicado a la enseñanza, en las secciones de lenguas
de las universidades.
De paso, puntualizaremos que el lingüista no tiene por qué ser profesor de
idiomas, ni el profesor de idiomas que ser un lingüista. El profesor de idiomas
debe ser capaz de aprender del lingüista lo que éste pueda proporcionarle ya
sea con datos relacionados con la historia literaria y cultural del país cuya
lengua enseña, o bien pueda proporcionarle cuáles son sus ramificaciones y
conexiones o datos relacionados directamente aplicables a la lengua hablada,
sea aislada o comparada. En las debidas condiciones, debe haber colaboración
plena entre lingüista y profesor de idiomas.
Segundo: Ahora bien, considerando que la comunicac1on ocurre a través
de la palabra la que adquiere un relieve significativo porque muestra nuestra
particular percepción del mundo, hablemos de cómo la lengua se encuentra
objetivamente fundada en una cultura. Esto es, los múltiples juegos lingüísticos enlazan matices de riqueza indescriptible, porque destacan una forma
de vida. Comunicar es traer a la superficie lingüística, la multiplicidad de

D; acuer~o a la~ definicio~es de Lado, Porter y otros, cultura es el instrumen o que etermma y configura una percepción propia del mundo.
_Cada individuo_ que vive dentro de una comunidad comparte con los otros
~1embros una sene de valores específicos, así como toda una serie de . .
pios alrededor de los cuales constituye y desarrolla una vida.
prmc1I~abº C. lBroun coincide con esta idea al decir que la cultura es la forma de
.
. . .
fperc1T ir e mundo." Percepción que se a dqmere
imc1almente
dentro del núcleo
ami iar ~ postenormente a través de la influencia de otros miembros d l
grupo social.
e

::ª

R. Lado señala que los tr:s factores más importantes en el aprendizaºe de
cultura son, la obse,vaoón, la participación y el lenguaje y que un lindime;~o adperelnade una _cult~ra o los elementos y reglas que la constituyen, por
comumcac10n.2

El proceso de asimilación de una cultura es mucho más efe t'
dº
cuand~ hacemos uso de ~a lengua. La imagen del mundo fu~~:~: e~r:::
p;~ra~da~ de esque1:1a~ simbólicos se manifiesta en la expresión, de ahí que
e en"uaJe se:3- el m~s importante instrumento de comunicación y consecuentemente el mas efectivo proceso para la transmisión de la cultura.
La estr:cha relación que hay entre lengua y cultura, crea la importancia
y la necesidad de aprender y entender la cultura de un país al mi
ti
que se aprende la lengua.
'
smo empo
W. Rivers destaca esta idea refiriéndose a la hipótesis de Sapir-Wh f
ga~do _adem~ que deben aprenderse las diferencias culturales si
~u:::ee~
evitar impresiones falsas y malos entendimientos.s

s:r

En otras. p_alabras, no existe garantía posible de que enseñando solamente
a leer, escribir y hablar una lengua extranjera, el individuo sea capaz de
comprender y comunicar sus ideas con éxito.
. Lado. aña~e que la simple enseñanza de una lengua extranjera puede oca1sionar ·situaciones
· , d confusas y que para evitar dicha confusi,on, deb e ensenarse
a con1ugac10n e 1os valores y actitudes de la cultura nativa con los d 1
otra cultura.4
e a

significaciones, la insondable riqueza de cada cultura.
• ~DO,

Cultura, en realidad es un término bastante amplio: según Alfred L. Krober y Clyde Kluckhohn existen más de trescientas acepciones del concepto
cultura.
México, Ed. Diana, 1970~ pp. 199-214.
'PEI, Mario, Invitaci6n a la Lingü!stica. Fundamentos de la Ciencia del Lengua;e,
1

Roberto, "Enculturation Versus Education in Foreign Langua e Teachº

,,

1
Foreign
Languages
mg '
D
b
I
W and the Schools: A Book of Readings' Ed· Mºld
re d Rg. D onoghuc
uque, owa, ." M. C. Brown Co. Publishers, 1967, p. 223.
'
M. RrvERS, Wilga, The Psychologist and the Foreign Language Te h Chº
The University of Chicago Press, 1964, p. 134.
ac er,
icago,

~

' LADO, Roberto, Op. Cit., p. 228.

245
244

�Abundando en ésto, Howard Lee Nostrand reconoce que se obtienen con
el estudio de la otra cultura dos nociones: una perspectiva cultural diferente
de la nativa, proporcionando un avance dentro de la captación de la naturaleza de otras culturas y sociedades en general y otra, la comprensión de dos
sistemas socio-culturales.5
Por otro lado, comunicarse en una lengua extranjera, proporciona la capacidad de participar en otra sociedad.
Las opiniones de Lado y Nostrand se complementan una con otra. Es decir,
el proceso de educación sólo es válido si proporciona los elementos de conocimiento de la otra cultura. La comunicación se adquiere al combinarse
cuidadosamente la cultura, al mismo tiempo que se enseña la lengua extranjera.
Reflexionando un poco más sobre este tema, debemos afirmar que el proceso
de adquirir una segunda cultura no es fácil. Que el término cultura abarca
toda una forma de vida de un grupo particular de individuos. Que además,
la cultura es prácticamente inherente a la vida del individuo.
Un niño nace dentro de una sociedad que va a comunicarle -directa o
indirectamente- su modo particular de percibir el mundo. De aquí que la
persona que se introduce por primera vez en una cultura, tendrá que verla
antinatural porque le es ajena.
Este hecho sucede en la mayoría de los casos en que los estudiantes que
aprenden la lengua extranjera han sobrepasado la niñez. Obviamente para
esta etapa, el individuo ha hecho propios, una serie de valores que proceden
de su cultura, y como consecuencia lógica, esos valores determinan y conforman sus actitudes frente a la lengua y a la cultura extranjera.
El hecho es trascedental porque como dice Lambert, las tendencias y las
actitudes del estudiante determinan el éxito en el aprendizaje de la nueva
lengua.º Importantísimo es entonces, que el estudiante reciba una orientación
positiva, porque ello va a determinar su motivación, esto es, los estudiantes
que posean una actitud positiva hacia la nueva cultura, tendrán más éxito
7
que los estudiantes con actitudes negativas.
• LEE NosTRANDi Howard, "Language, Culture, and the Curriculum", Foreign Languages and the Schools: A Book Reading, Ed. Mildred R. Donoghue, Ioawa, W. M.
C. Brown Co. Publishers, 1967, p. 237.
• E. LAMBERT, Wallace, "A Social Psychology of Bilingualism", Teaching English as
a second Language: A Book o/ Readings, Eds. Harold B. Allen and Russell N. Campbell, New York, McGraw-Hill, lntcrnational Book Co., 1965, pp. 395-397.
' G. MoaA1N, Genelle, "Cultural Pluraslim", Pluraslim in Foreign Language Education, Ed. Dale L. Lange, Skokie, Illinois, National Textbook Co., 1973, p. 61.

Estudios realizados por Gardner y Lambert apoyan esta tesis. Los estudiantes que tienen una actitud de integración hacia la otra cultura, desarrollan mucho mejor que los estudiantes que poseen una actitud adversa. Lo
mismo sucede con aquellos estudiantes cuyo propósito es utilitario. Por otro
lado, los autores mencionados, encontraron una relación directa entre las actitudes del estudiante y las actitudes de los padres.
Lo dicho anteriormente sugiere, con un alto grado de significación, que
para el logro de un aprendizaje efectivo, debe haber y se hace necesario propiciar, una actitud positiva por parte del estudiante.
La transformación de las actitudes del estudiante pueden favorecerse a
través del proceso educativo, es decir, la enseñanza de cualquier lengua,
deberá orientarse al plano que conlleva el factor cultural. Concretamente
desde el primer momento, deberá enseñarse conjuntamente la estructura d~
la lengua y la cultura.
Pero el problema se inicia aquí. Muchos educadores todavía se preguntan
cómo incluir el estudio de la cultura en la enseñanza de lengua. La realidad
es que existen numerosos puntos de vista.
Nelson Brooks, figura prominente en la enseñanza de lengua extranjera,
ha sido uno de los primeros en expresar su opinión. Para este autor la cultura
debe eneseñarse desde el primer día de clases. Aspectos relativos a la cultura
y que pueden utilizarse en el salón de clase serían: saludos, expresiones de
cortesía, festividades, juegos, "hobbies", etc. Brooks establece que al presentar
estos elementos de cultura, el profesor puede transformar su salón de clase
en el lugar donde los estudiantes puedan aprender nuevos valores favoreciendo
así el aprendizaje de la lengua extranjera.8 La lista de los aspectos culturales
que Brooks proporciona es interesante y ciertamente útil para todas aquellas
personas que necesitan conocer cuáles elementos de cultura pueden introducir
fácilmente en el salón de clase. Sin embargo, dicha lista no abarca la totalidad
de los aspectos culturales deseados, por cuyo motivo no es definitiva.
Según Brooks, la cultura contiene cinco capítulos: 1) el crecimiento biológico; 2) el desarrollo personal; 3) la literatura y las bellas artes; 4) las
formas de vida; 5) y la suma total de una forma específica de vida; pero
señala, que el concepto más funcional en la enseñanza de la lengua extranjera
se encuentra en el patrón de vida, entendiéndose como tal, el rol que cada
1 BaooKs, Nelson, Language and Language Learning: Theory and Practice, New York:
Harcourt, Brace and World, 1964, pp. 90-95.

247
246

�individuo desempeña en su comunidad y que condiciona su conducta dentro
de un orden social.9

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Complementando lo anterior, Brooks propone que el estudio de estos factores concierne al desarrollo de las actividades intelectuales del individuo,
así como a sus necesidades básicas. Los patrones sociales deberán pues, considerarse en una íntima interrelación entre el individuo y la sociedad en la

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que vive.
De estas consideraciones Brooks divide los patrones de vida en dos planos:
los que corresponden a la cultura formal y los que se dan a nivel de una

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cultura profunda.
Edward T. Hall, interesado también en el estudio de la cultura, rechaza
-hasta cierto punto- la división de Brooks. Para él la clasificación de
cultura formal y cultura profunda es la misma que han planteado los antropólogos y que ha servido de guía a los psicoanalistas. Consecuentemente, Hall
decide ir más allá del sistema bipolar de Brooks y propone dividir el concepto
que nos ocupa, en tres niveles: el formal, el informal y el técnico.
Hall en unión con Trager, establece que el hombre tiene tres modos de
conducta: el informal, que se refiere a aquellos aspectos de la cultura que
se aprenden por observación e imitación. El aspecto formal que se refiere a
los patrones de conducta gobernados por reglas fijas establecidas por una
comunidad. Finalmente, el aspecto técnico que se refiere al conocimiento
que se adquiere a través de un oficio, una profesión, o por medio del uso
de términos técnicos.
Los tres niveles, sin embargo, no se excluyen mutuamente. En un momento
determinado uno puede ser más importante que otro, o bien, para una específica cultura un aspecto puede ser más determinante que el otro. Es decir,
en un tiempo específico, puede ser importante lo técnico, pero más tarde
puede cambiarse a otro plano. Lo formal para un grupo, puede ser informal
La división anterior debe entenderse en un plano dinámico, esto es, debe
interpretarse en el sentido de que pueden efectuarse cambios dependiendo
del grupo social, del tiempo, o de las circunstancias.
Nelson, "Teaching Culture in the Foreign Language Classroom", Foreign

Language Annals, i, 3 March 1968, p. 210.
10 T. HALL, Edward, The Silent Language, New York, Fawcett World Library, 1959,

pp. 64-70.

248

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• BROOKS,

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�Hall además, albora otro importante trabajo, en él señala diez aspectos
fundamentales para la descripción de cualquier actividad humana: 1) acción
o influencia recíproca a través del lenguaje; 2) asociación o agrupación social;
3) subsistencia (estructura económica) : 4) sexo; 5) territorio ( relación
espacial) ; 6) temporalidad; 7) aprendizaje; 8) juego; 9) creencias (defensa) ;
11
10) explotación de los recursos naturales.
Estos diez aspectos, denominados "Primary Message System", se combinan
con los niveles esbozados anteriormente. Así Hall integra lo que él denomina,
su mapa cultural, ofreciéndonos con ello la estructura básica para la enseñanza de la cultura. Es decir, la finalidad que guía al autor es contribuir, en
alguna medida, a esclarecer la naturaleza y sentido de la cultura, inseparable de la vida misma. De manera que, dentro de los límites propios de su
esquema, el mapa exterioriza las manifestaciones que convergen hacia aquello
que refleja el curso de la existencia en su finitud. (Véase mapa) .
Se comprende que, por la índole misma, la tesis de Hall abre perspectivas
educativas diversas, en cuanto que implica desarrollar ciertas ideas acerca
de la naturaleza del hombre. Las formas de expresión sólo pueden comprenderse en función de la compleja trama de implicaciones entre los vínculos
del hombre consigo mismo, el otro, la naturaleza y la cultura.

K.RoBER, Al!r~~ L., and CLYDE Kluckhohn, Culture: A Critica! Review of Concepts
and Defin1t1ons, New York, Random House, 1954.
LADO, ~oberto, "Enculturation Versus Education in Foreign Language Teaching"
Fore1gn Language and the Schools: A Book of Readings, Ed. Mildred R. Donoghue'
Dubuque, Iowa, WM. C. Brown Co. Publishers, 1967.
'
LA~BERT, Wallace E., "A Social Psychology of Bilingualism", Teaching English as a
econd Language: A Book
Readings, Eds. Harold B. Allen and Russell N. Campell, New York, McGraw-Hill International Book Co., 1965.

º!

MoRAIN G., Genelle, "Cultu:al Pl~ra~ism", Pluralism in Foreign Language Education
Ed. Dale L. Lange, Skok1e, Illm01s, National Textbook Co., 1973.
'

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l rd' "Language, C ulture and the Currículum" , Foreign Languages
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e e oo s: A Book o/ Readings, Ed. Mildred R. Donoghue Iowa WM e
'
'
· '·
B rown 0 o. Pubhshers, 1967.
PEI, _Mario, ln~itaci6n a la Lingüística. Fundamentos de la Ciencia del Lenguaje México, Ed. Diana, 1977.
'
RIVERS.' W~lga M., 7:he Psychologist and the Foreign Language Teacher, Chicago The
Umvers1ty of Ch1cago Press, 1964.
'

Debemos insistir pues, que la expresividad como forma de relación con el
otro y el mundo, constituye un conjunto de elementos humanos y culturales
cada vez más complejos. El encadenamiento de todos los factores enumerados en este artículo, más el sinnúmero de hechos comprobados por la observación y comparación descriptiva del aprendizaje de las lenguas, nos hace
considerar que si bien la estructura fonémica y morfémica de una lengua es
el punto esencial en la enseñanza, no se debe descuidar aspectos que a mc1'rnlo
se soslayan en un afán purista.

BIBLIOGRAFÍA;

BROOKS, Nelson, Language and Language Learning: The ory and Practice, ::;cw York,
Harcourt, Brace and World, 1964.
-"Teaching Culture in the Foreign Language Classroom", Foreign L aniuage Annals,
I, 3 (March, 1968).
HALL,

Edward T., The Silent Language, New York,, Fawcett World Library, 1959, p p.

64-65.

251
250

�DENSIDADES CROMATICAS EN LA OBRA POÉTICA DE
JULIO HERRERA Y REISSIG

DRA.

LETICIA

PF.REZ GUTIÉRREZ

Universidad de Missouri

EL MOVIMIENTO DEL MODERNISMO en Uruguay fue de tardía floración. Los
primeros modernistas aparecen en Marzo de 1895 con la publicación de una
revista intitulada Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales, la cual
llevaba entre sus editores al distinguido escritor José Enrique Rodó, a Víctor
Pérez Petit y a Carlos y Daniel Martínez Vigil. Algunas de las páginas de la
revista se orientaron a presentar obras de Rubén Darío, de Ricardo Jaimes
y de Leopoldo Lugones.
En Noviembre de 1897 al terminar la publicación de la revista un pequeño
grupo de escritores fundó el Centro Internacional de Estudios Sociales. Estos
amantes de las letras tenían como punto de reunión aparte del Centro mencionado, dos pequeños cenáculos literarios llamados el Consistorio del Gay
Saber y La Torre de los Panoramas. De el primero la figura más relevante
fue Horacio Quiroga y del segundo Julio Herrera y Reissig.
Herrera y Reissig nació en Montevideo el 10 de enero de 1875. Fue el
sexto hijo. De familia acomodada e ilustre que contó entre sus hombres preclaros a Julio Herrera y Obes que fue Presidente de la República Oriental
y padrino del poeta. La vida de Julio fue corta pues murió el 18 de marzo
de 1910, pero su obra literaria le colocó como uno de los principales poetas
modernistas del Uruguay. De temperamento nervioso, sumamente imaginativo, una afección cardiaca lo marcó tempranamente. Fundó en su propia
casa el Cenáculo literario La Torre de los Panoramas donde recibía todas las
tardes a sus amigos; tertulias que vieron entre sus asistentes a Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga, César Miranda, Javier de Viana, Florencio Sánchez,
Carlos Reyles y Roberto de las Carreras. Este último ejerció una influencia

253 •

�decisiva en la labor literaria de Herrera. Con motivo de haber escrito de las
Carreras un panfleto que ridiculizaba a la sociedad de Montevideo y el haber
sido Julio su defensor fueron los factores que estrecharon la amistad entre
los dos poetas. De las Carreras, que había estado en Europa dio a conocer
a Julio todas las novedades literarias europeas, y Julio desde ese momento
se sinti6 atraído por lo francés. París fue siempre su ilusión. Esta amistad con
De las Carreras terminó con algunas discrepancias y un proyectado duelo.
En la obra de Reissig pueden constatarse tres etapas. Una preliminar que
llega hasta 1899. Es la época llamada por el escritor "su época de ver~üenza"
en la que se da a conocer y en la cual las influencias románticas son evidentes.
Una segunda de línea barroca donde se perfila como modernista y donde el
lenguaje y la imagen se retuercen en formas algunas veces absurdas, difíciles
y que define así Guillermo de Torre:

" En su poesía complicada, de línea sinusoide y aire sibilino, palpita
una inquietud ideológica y un barroquismo formal, que se destríe en
visiones divergentes y en metáforas insólitas. Voluntaria y extralúcidamente a la manera de Quevedo y Góngora, es conceptista y culterano,
se retuerce en espasmos verbales y, al modo de Mallarmé, da una doble
1
vuelta con la llave del hermetismo a los recintos subjetivistas" .
Una tercera etapa aborda el tema pastoril, pero no por eso menos complicada, y que termina diluyéndose en una poesía de simbolismo hermético
como en "La Torre de las Esfinges".
En la obra de Herrera se pueden constatar influencias de los poetas franceses Baudelaire, Verlaine, Mallanné y Albert Samain (a quien tradujo) ,
2
así como del norteamericano Edgar Allan Poe.
La parte más importante de la obra de Reissig se inicia hacia 1904 con
la publicación de "Los txtasis de la Montaña", para terminar en 1910 con
"Berceuse Blanca" la última composición poética que escribiera seis días antes
de morir.3 Juan Mas y Pi expresa a propósito de la obra de Reissig que,
ésta es:
1 DE ToRRE, Guillermo, citado por Ercasty y Castro en Antologla Llrica de Julio
Herrera y Reissig, (Santiago de Chile: Editorial Aguilar, 1966.) p. 160.
• Cfr. G1covATE, Bemard, Julio Herrera y Reissig and the S ymbolist, (Berkley and
Los Angeles: University of California Press, 1957) . pp. 25 y ss.
• La Obra Literaria de Herrera comprende los siguientes títulos: Primeros Poemas
( 1891-1900), Los Parques Abandonados ( 1901 ), Los Maitines de la N oche ( 1902 ), La
Sortija Encantada (1902) , Las Manzanas de Amarilys (1902) , Giles Alucinada ( 1903 ) ,

"Complicada en grandes giros intelectuales que a veces le obligan a
insistir sobre un tema tratado años atrás, no puede ser vista en el detallismo de una cronología, porque su espíritu no señaló jamás la vacilación de adelantos ni de retrocesos. Todo en él fue completo, como si
su trayectoria no fuese más que un gran giro sobre sí mismo." 4
Una de las características principales que se encuentran en todos los poetas
modernistas es el uso del color. Toda la gama cromática del espectro se vuelca
materialmente en la poesía, el cuento y la novela de esta corriente literaria.
En muchos casos llega a tender al simbolismo y fue precisamente la influencia
de los Simbolistas y de los Parnasianos y Decadentes franceses la que puede
comprobarse en el Modernismo. Los franceses Baudelaire, Verlaine, Mallarmé,
buscaron íntimamente relaciones y correspondencias entre colores, música y
sonidos. Los modernistas con Martí, Gutiérrez Najera y Darlo recibieron su
influencia y llenaron sus poemas de colores y sonidos.
I van A. Schulman al rastrear el uso del color entre los modernistas atribuye
a José Martí la primacía al haber adoptado el azul en sus poemas hacia 1875,
5
esto es un año antes que Gutiérrez Nájera y once antes que Darío. Max
Henríquez Ureña por su parte va más allá y establece que los Modernistas
recibieron influencias del parnasiano Theophile Gautier con su "Symphonie
en blanc majeur".
Uno de los primeros poemas de Herrera intitulado "A Eduardo", y que
fue dedicado por éste a su hermano, presenta los primeros signos del Modernismo. Fue escrito hacia 1897 y en él se encuentra una sinestesia muy interesante, tal es: "y una mi.rada/ tiene perfumes, trinos y cadencias".6 Dos de
los elementos, sonidos y aromas que fueron después admirablemente maneLa Vida, Ecos Sonetos de Asia (1903 ) , Cuentos: El Traje Lila, Delicias Fú.nebres y
Mademoiselle Jaque/in. Los 2xtasis de la Montaña ( Primera Serie) (1904) , D ivagaciones Románticas (1905), Opalos y Pensamientos (1906 ), El Abanico de Perlas (1906),
El Collar de Salamb6 (1906) , Las Campanas Solariegas (1907), Sonetos Vascos (1908 ),
Los Parques Abandonados ( Segunda Serie) ( 1908), El Laurel Rosa ( 1909-191 O), La
Torre de las Esfinges (1909), Las Clepsidras (1909), Los 2xtasis de la Montaña (1910),
Berceuse Blanca (1910).
• MAS y PI, Juan, citado por Ercasty, Op. Cit., p. 25.
' ScHULMAN, lván A., Slmbolo y Color en la Obra de José Martí, (Madrid, Ed.

Gredos, 1960). p. 472.
' HERRERA Y RE1ss10, Julio, Poesias Completas y Páginas en Prosa, (Madrid, Editorial Aguilar, 1961), p. 177 (De aqui en adelante todas las citas relacionadas a
poemas de este libro se señalarán en el trabajo a continuación de la cita mencionando
la página).

255
254

�jados por Herrera. El tercer elemento, el color, se añadirá más tarde. Los
primeros versos de Julio Herrera y Reissig aparecieron en la prensa La Raz6n
de Montevideo y se intitulaban "Miraje". Llevaban un comentario de Samuel Blixen que mencionaba a Herrera como un joven poeta no sólo prometedor, sino ya consagrado. Lo interesante de dicho poema radica en
hecho que lleva en sí el germen de toda la paleta polícroma que se derramara
en la obra de Reissig: desde el blanco, pasando por el oro, dorado, carmín,
rojo, verde, hasta el negro, sólo está ausente el azul, el color del ensueño y
de lo ideal. El violeta, uno de los colores preferidos de Herrera, se incorporará

e!

posteriormente.
Como Manuel Gutiérrez Nájera, el blanco es el color más utilizado por
Herrera y Reissig. El blanco siempre alude a lo puro, lo limpio. Es el símbolo
de lo virginal y de lo ideal. Reissig lo relaciona con el amor, la mue:te, el
ideal, la poesía, la mujer, la ilusión, las nupcias, la naturalez_a, los an~~les
y las cosas.1 El blanco es utilizado para calificar o en sentido metafonco.
Existen muchos poemas en los cuales el blanco es mencionado o insinuado
mediante palabras que lo sugieren como por ejemplo: perlas, luna, azahares,
espumas, luces.
En La Musa de la Playa (p. 255) compara a Montevideo, su ciudad natal
con una blanca novia. En este poema Herrera invita a la musa de la Inspiración a ambular con él por la playa de Montevideo. El poema fue escrito
en cuartetos endecasílabos, de rima consonante ABAB y en éstos la admiración de Herrera por su ciudad natal es evidente. El poeta es el único que
habla. Las dos cuartetas finales son síntesis, esperanza y anhelo de infinitud:
"Escucha, el Universo es poesía.
¡ Dios canta su divina serenata;
la playa es un gran piano de armonía,
la luna es una hipérbole de plata!
' HERRERA y RE1ssm usa el blanco también en las siguientes citas: a la Poesía
(p. 207), a los Angeles (p. 347),, A la Hostia (p. 423), a la Plegaria (p. 11), a ~a
nostalgia (p. 388), a la quimera (p. 326), a la conciencia (p. 448), a la neuralgia
(p. 141), al corazón (p. 11), a la gangrena (p. 324), a las nubes (p. 186), al bostezo
(p. 451), a la vía láctea (p. 386), al día (p. 374), a la cumbre (p. 324), a la
tempestad (p. 146), a la espuma (p. 209), a la mujer (p,. 276), al busto (p. 154),
a la frente (p. 277), a la piel (p. 477.398), a la novia (p. 255), a los velos (p. 2_56),
al tul (p. 206), a la majada y a las ovejas (p. 121), a corderos (p. 423), a cisnes
(p. 459), a elefantes (p. 477), a los animales (p. 344), a la casa y corti_nas (p. 276),
a la aldea (p. 448), al lecho (p. 473), a los minaretes (p. 480), a los castillos (p. 152).

Ven, nuestras vidas a ese mar confiemos;
mi corazón para ese mar te quiso:
¡ si farman nuestras almas los dos remos
ha de llegar la barca al paraíso!"

Todo es blanco en el poema, la musa, la luna, "envuelta en blanquecino
velo", "las eucarísticas espumas" que son "arabescos flotantes de azucenas".
Se insinúa el blanco en adjetivos o sustantivos que denotan blancura como
novia, conchas, perlas, alabastro, luna, azahares, espuma, vía láctea, brumas,
luces, nieve, lirio, piano y plata.
Entre los títulos de poemas, tres llevan el blanco usado adjetivalmente y
éstos son: "Amor Blanco'' (p. 322), "Muerte Blanca" ( p. 415), y "Berceuse
Blanca" (p. 485). El poema "Nivosa" (p. 311), "Nieve Floral" (p. 185), y
"Rosada y Blanca" (p. 314) insinúan lo blanco. Sería imposible comentar
todos los poemas en los que Reissig emplea el blanco pero creemos que
"Nivosa" y "Berceuse Blanca" se deben mencionar especialmente.
"Nivosa" es un poema dentro de la Colección Los Maitines de la Noche
( 1900-1903). Fue dedicado, según dice el epígrafe, al escritor Casimiro Prieto
Valdés. Es un poema de 16 sílabas con censura en la octava. La rima es
consonante, pero hay variaciones; a veces riman los versos extremos ABBA,
en otros la rima es cruzada ABAB, y en otros la rima va pareada AABB. Las
estrofas 9-11-12-15 presentan versos octosílabos alternando con hexadecasílabos. Las seis primeras estrofas describen el escenario. Es de noche y en el
mes de Junio, pero la noche es de "neurastenias". Todo presenta el blanco
y Herrera repite dos veces en el poema "Todo es blanco". La mujer se ha
sentado al piano y está ejecutando una serenata para el poeta, quién en su
ensueño, piensa en la Inspiración a quien llama su hermosa desposada. En
la primera parte las nubes vierten "nevado lloro", en el "níveo" campanario
hay "dos palomas muy blancas", las rocas parecen recostadas en "un diván
de albo lino", el monte tiene cabeza "de gran pontífice albino" y en el piano
las manos de 1~ mujer como "dos blancas azucenas" deshojan una armonía
en "mil pétalos de lirio". En la segunda parte, lo evocado por Herrera
al escuchar la música, el blanco adquiere categoría de símbolo al aludir a la
inspiración, la musa, la poesía. En esta parte el poema se ~elve hermético
en su explicación. Se piensa que esta segunda mujer a la que alude Herrera
es la misma que esta en el piano tocando, pero no es así. Llevan a interpretar
esto en forma distinta los versos siguientes:
"Ven, neurasténica loca
de mis inviernos de hastío!

257

256

humanitas-17

�sus preferidos. En el uso del color se hermana al poeta simbolista Albert
Samain. Herrera fue un admirador durante toda su vida de Samain y hacia
1900 tradujo "Aux flanes du vase". La influencia de Samain se significa en
el uso del color violeta y en palabras como "heliotropo" y "amatista".1 º

!Lejos de tí siento frío:
. l ,.,
ven, neurastémea oca.
"Tus ojeras son las flores que te deja el amor mío,
.rio flor y hostia, gasa, niebla, luz y pluma:
ala, l' ,
f
tu boca
'
los cirios que buscan uego en
· seran mis· ¿;entes
•
,,,
~ tus brazos en mi cuerpo dos serpentinas de espuma.
.. .
h
ensar y cavilar es el primero del
El verso más significativo y que n~s ace p 1 flores que te deja el amor
d" . "tus 03eras son as
último cuarteto donde ice.
.
dadera sino a un símbolo:
mío" y creemos que no alude allí a una mu3er ver
la Inspiración.
"b" ra fue "La Berceuse Blanca"' poema
, •
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.
L
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.
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a la misma conc us10n.
11
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epígrafe: "A ti,
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contemplada por e poe
, 1 "B
use" significa canción de cuna. El
El ·smo titu o
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completo reposo.
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tre dos tonos blanco-azul. Blanco,
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t . lo azul lo espiritual, el ideal,
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af, . lo hace un poema de extray en estado yacente. La gran nqueza met onca

°

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ordinaria belleza.
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• ·
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dilectas de R eissig, Y es
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Ureña en su Breve Historia del
frecuencia entre los colores. Maxd"l e~:iquez el color violeta fue estrenada
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e la pre 1 eccion por
M odermsmo e.,..t' tea qu
S eto de "Los Crepúsculos del
en el Plata por Leopoldo Lugones len ;u tr::Sformará y hará de él uno de
Jardín".ª Herrera va a tomar ese co or, o
Pá .
en Prosa de Julio Herrera
Roberto, en Poesias Completas y
ginas
'
. . (M dr"d Ed Aguilar 1961) p. 485.
.
Fe E
y Re1ss1g,
a 1,
. t
Historia del Modernismo, (MéX1co, . . .,
• Cfr. HENRÍQUEZ; URENA, Max, Breve
1954) p. XXVII.
a BuLA P1RIZ,

La primera vez que aparece el lila en la obra de Herrera es en "Los Parques
abandonados" (Primera Serie) libro que recoge poemas de 1902 a 1905. El
poema de fecha más antigua en el cual se menciona el lila en relación a
"las ojeras lilas" de una mujer es en "La Novicia", poema escrito en 1900,
y dedicado a Goicoechea Menéndez. Este soneto con otros más, fueron publicados en Montevideo en la revista Vida Moderna en junio de 1903. De
allí en adelante el color lila impregnará la poesía de Herrera con un tinte
enfermizo de melancolía para culminar en 1905 en "Poema Violeta" y en
1907 en "La muerte del Pastor''. Este color, afirma Magela Flores Mora
"define el daltonismo de Herrera, es la sal que extrae de todos los saleros
supramundanos para sazonar sus conocimientos intelectuales".11 Saliéndose
un poco al margen pero también en relación íntima con este color lila, Herrera escribió un cuentecillo que gozó de mucha fama. El cuento lleva como
título El Traje Lila, y fue publicado el 20 de septiembre de 1903 en Alborada
y dedicado a Manuel Medina Betancourt. El cuento tiene corte romántico y
todo el argumento gira alrededor de un traje lila. El color proyecta un tono
enfermizo a todo el cuento y ahonda la connotación de la enfermedad incurable de la protagonista, Laura, poseedora del traje lila. Laura ama a Carlos
y éste le corresponde, pero Laura está marcada por el destino y finalmente
muere. Violeta su hermana está enamorada de Carlos y un día, éste la confunde con Laura al verla con el traje lila de la muerta. Uniendo sus desconsuelos Violeta y Carlos se casan, pero Violeta no es feliz creyendo mancillado
el recuerdo de su hermana muerta. El cuento termina cuando Violeta por
una inspiración sugerida ante el retrato de su hermana pide a Carlos que
la llame Laura. Se aplica la connotación de lila, al traje, a los celos, las ojeras
y al cielo. El color violeta se le menciona con relación a los ojos y al nombre
de Violeta ( 15 veces) . Los otros colores mencionados son el amarillo y el
oro ( una vez), el rojo (3 veces) y el escarlata. La sinestesia se utiliza cuatro
veces al aludir a los "celos lilas". El color lila ahonda la melancolía. Solo
se mencionan colores cálidos y se alude varias veces al negro en metáforas
como "ojos de cisterna", "jardines moribundos", "glorieta muda", "ojos ebrios
de noche", y al mencionar los "encajes negros del traje lila" (8 veces).
1
• Cfr. GmoVATE, p. 33.
u FLORES MoRA, Magela, Julio Herrera y Reissig, Estudio Biográfico, (Montevideo,
Editorial Letras, 1947). p. 80.

259
258

�Examinando la poesía de Herrera, la forma más usual de utilizar el lila
es como adjetivo atributivo, así las ojeras de la mujer son "ojeras lilas"
(p. 153); la mujer viste de lila cuando "una declaración de terciopelos
marquesea en las lilas del encaje" (p. 335) ; y lleva un adorno en la cabeza
que pone a lucir la tarde como "con ojeras lilas en toilette de otoño" (p. 157).
Las palomas también son "palomas lilas" (p. 157) que gimen "entre los
alcores". El viento en la ventana se sahuma "de lilas y de heliotropo" (p. 155).
También es usado el lila en forma sustantiva! como en el ejemplo anterior.
En "Muerte Blanca" presenta una mujer agonizante que en el momento de
morir deja escapar de las pupilas "como sonrisas muertas de tus ojos/dos

sueña _en tu boca". Las ojeras son "un vago jardín de lilas" mientras "en la
una .violeta
"augural". La tarde y la mu1·er se i.dentif.ican,
sbocah1uega con "M
,
on ermanas.
uno la tarde violeta, tu hermana de soledad" le dice el
po~ta. En es~e poema se destaca la mujer en una posición privilegiada. Ella
esta _entre Dios y el hombre. La mujer convida al poeta a subir al cielo or
med10 del amor y en la última cuarteta el poeta exclama:
p
"Y sabré, ciego de hinojos,
como ante el lúgubre Amós,
todo lo que hablan tus ojos,
de la otra vida, y de Dios!"

diminutas mariposas lilas (p. 415) .
Vinculado al lila, el violeta que es una tonalidad un poco más fuerte,
aparece también en la poesía de Herrera pasando por las tonalidades amatista,
violeta y ultravioleta. En dos formas se encuentra utilizado el violeta, ya
como sustantivo y así alude a la "pálida violeta" (p. 459) ; a las ilusiones
que se llevan en el alma escondidas "cual fragante violeta'' (p. 176), o al
nombre de la mujer Violeta como en el cuento "El traje lila". Con connotación adjetival designa la "bruma violeta" (p. 120), la "tormenta violeta"
(p. 451), el "crepúsculo violeta" (p. 428), el "pañuelo suave de violeta"
(p. 153); la "cabellera violeta" (p. 139); las mejillas de la mujer que parecen de "fruta/que aterciopelada en vello brumoso de violeta" (p. 449); y
los ojos mencionados como "ojos de noche, de imposibles mundos,/de ter•
ciopelo ultra-violeta" (p. 338).
Herrera menciona dos tonalidades entre el lila y el violeta, el amatista, en
"el lago amatista" (p. 143) y el crepúsculo jacinto" (p. 422).
El "Poema Violeta", así intitulado en la edición de sus Obras Completas
llevó anteriormente otro título: "Hora Violeta" y un epígrafe de la "Chanson
d'automne" de Verlaine. El poema aparece en esta edición con un epígrafe
que a la letra dice : "A la manera de Schumann", y en realidad como una
de esas obras musicales del genial alemán se presenta un tema, en diversas
modalidades, en el cual aparece el color lila. El poema está dividido en 10
partes. Todo está impregnado de suave melancolía. No hay mención de
colores fuertes o estridentes. Los adjetivos y sustantivos van abriendo un
surco de dolor contenido y de tristeza. Entre estos dos se desenvuelve el
poema. No presenta una estructura estrófica rígida. Las partes contienen de
dos cuartetas hasta 16. El tema principal es la cita con la mujer amada.
Cita que dura desde la tarde hasta la noche vestida con "peinador lila" .
A la luz de la luna la cabellera de la mujer es "cabello-ultravioleta", y la
"singulariza un sello/ varonil de gracia loca,/la paradoja de vello lila, que

(p. 440)
Esta ~osición contemplativa de la mujer, en cuyos ojos como en un espejo
se refleJa la belleza divina, habla bien a las claras de una . fl
. d
en Herrera.
m uenc1a antesca
El poema más importante en cuanto a la utilización del lila es "La M rt
del, p as t or" ' e~cn.t~
· h ac1a
• 1907, ya en plena madurez del poeta. Llevaue une
ep1grafe de V1rg1ho el poeta latino y un subtítulo de "Balada Eglógica".
En cuanto a a su estructura no se comporta rígidamente. Los versos se
agrupan en estrofas. de. 4 a 22 sílabas indistintamente. Sin embargo, puede
constatarse
11
" A una musicalidad especial debido al ritmo anfíbraco de los est n.b.ios:l'd id rmando!
¡ Armando!" y " 1• Es cierto' es c1·erto'"
·
· El poema en su
tota i a se viste de colores suaves a excepción del vestido rojo de la pastora
que
·11 destaca entre la verdura del campo• La forma anecdo'ti.ca d e un cuentec1 b.d
o lo hace más interesante. Según uno de sus bio'grafos el p oema f ue conce i o en una tarde de tormenta, en la Plaza de Colón.12 El pastor Armando
ha muerto y la pastora_ su enamorada va por los caminos "violetas" buscándolo. El abuelo. de la Joven se queda solo en la casa con la compañía del
perro
Lux. Nadie puede dar razón de Armando, ni el Ad.1vmo,
.
·
m. e1 Sa b.10
ru e1 Po~ta. La pastora no regresó a su casa, pero cuenta la "grey rusticana';
que en ciertas noches: "suele verse una carreta/ y detrás una serrana/ tocand
una pandereta/~or el camino violeta/que conduce a la fontana .. . " (p. l 70)o
En el poema, Impregnado de melancolía se menciona el "camino violet ,;
en el cual la pastora vierte "lágrimas lilas" • El 1·1
,
ª
1 a, no ob stante esto
cede
el paso
al
blanco
al
recordar
días
felices.
La
Pastora
y
A
d
'
"bl
rman o en una
manana
anca, compartieron el queso, pan y la leche de cabra", todos
12

!bid., p. 64.

261
260

�los cuales aluden al blanco. Se refiere también a pureza e inocencia esta
estrofa, pues menciona "la ingenuidad" y "el primer beso" que se pueden
simbólicamente representar con el color blanco. Excepto este pequeño núcleo
del recuerdo feliz, el poema welve a recogerse hacia la tonalidad lila para
acabar en ella. El lila se le relaciona con la melancolía, la muerte y la
nostalgia. Por ser un color tan especial y porque algunos de los poemas presentan esta tonalidad, ha sido la causa de que a Herrera se le atribuya el
"imperio del violeta" .11 Esta tonalidad retrata en el mismo poeta un estado
enfermizo, ya que desde joven se sintió tocado y marcado por la mano de
la muerte.
El azul lo aplica Herrera a dos campos distintos: al plano ideal y abstracto
y al real y concreto. En el plano real, el azul se presenta en dos tonalidades:
azul y celeste, y sirve para describir y calificar el cielo y el aire: "y en el aire
sonoro de campanas celestes" (p. 115), dirá en "El Consejo". En la colección
de poemas "Los Peregrinos de Piedra" en la parte IV el poema "Et noctem
quietam concedet Dominus ... " tiene esta metáfora de singular belleza:

"y es el molino una agreste
libéluda embalsamada,
en un alfiler picada
a la vitrina celeste."

Aquí vitrina celeste es identificada con el cielo. El color azul se encuentra
casi siempre unido al campo; al mar "que enwelve un beso de turquesa/ en
su sonrisa de papel de plomo" (p. 319) , y al cielo. A la mujer la describe
Herrera en varios poemas diciendo que se distingue con "su palidez celeste
de reclusa" (p. 407) ; con "la caravana azul de sus ojeras" (p. 339); la mujer
"llora/ un hilo de agua celeste" (p. 378); es poseedora de "ojos glaucos" en
cuyos ojos exclama el poeta "yo quiero ver ... una tiniebla azulina (p. 315) ,
y es también la mujer a quien dice en "Nocturno": "Yo soy el bardo de
un sueño agreste,/tú lo celeste/ de un lecho aéreo de luz nupcial" (p. 208).
Herrera dedicó varios poemas a los ojos de las mujeres. Están contenidos
en El Collar de Salambó, y a estos Rubén Darío los definió como "un milagroso collar de milagrosas pupilas".u Entre los colores se encuentra el azul.
En el poema "Los Ojos Azules" las comparaciones son exquisitas y bien
logradas. Espigamos las siguientes: "Son más dulces que un Leteo/ sus pupilas"
y "fulgen místicas centellas/en inefable azuleo". Todo el soneto se vestirá
Ibid., p. 79.
,. DARfo, Rubén, citado por Ercasty y Castro, p. 142.

11

de la tonalidad azul pues el último terceto termina: "y te amaré en la Isla
Azul/de la eterna Primavera ... " (p. 464). En este momento el poeta ha
llegado a identificar el lugar ideal con el azul.
El azul es el color utilizado como bandera por los Modernistas, recuérdese
el libro Azul de Rubén Darlo, y La Revista Azul. Reissig utiliza este color
para aplicarlo a las cosas abstractas, así en su obra: "el silencio es azul"
(p. 124) ; el sueño es "el lago azul" (p. 116) ; el amor es "arca y ciclón,
paloma azul y oliva" (p. 376); los versos son "sabios en azul quimera"
(p. 336); y el beso "es madrigal con que el amor travieso/ abre el álbum azul
del Porvenir" (p. 81). Entre los poemas no podía faltar uno que llevara el adjetivo azul como título, así entre los poemas de "La Sortija Encantada" ( 1902)
se halla el Soneto "Azul". Aun cuando ostenta ese título no se menciona
la palabra azul. No hay rastro de colores a excepción de un color rosa en
sentido sustantivo y otro en forma adjetival. El tema se halla ligado al
15
amor y la mujer y por ende al ideal, que se puede relacionar con el azul.
El poeta y la mujer se aman "a las postreras relaciones bronces/ del sol". El
color dorado es insinuado por el sustantivo "bronces" que comunica luz a
la tarde en que por vez primera los amantes se besan, "como dos niños, bajo
el, olmo espeso". (p. 337) .
El rojo es utilizado en las descripciones vinculado con el sol. El rojo significa vida, fuego, pasión. Se le relaciona con el alba, el sol, la tarde, la primavera. La imagen más interesante es la mención de "nimbos grosellas". El
rojo se presenta en la poesía de Herrera en diversas tonalidades: cárdenas,
grosellas, carmines y rojas. El rojo se encuentra también en el fuego. El
fuego produce luz y más si es observado de noche en la montaña. Reissig
lo describe como "las lumbres en la montaña welcan sobre el paisaje,/
claroscuros cromáticos y vagos infra-rojos" (p. 122) . El poema intitulado
"Mayo'' se mueve dentro del color rojo. Lleva el epígrafe que dice: "Otoño
amante de los tísicos/Tiene el crepúsculo camelias rojas". El único color
que se menciona en este poema en diversos tonos es el rojo. Así el sol es como
un "ígneo Creso" y lleva en sus ojos un color carmeso", mientras la excéntrica laguna "entre el síncope mustio de las hojas,/obnubilada por pasiones
rojas,/sueña un crimen". (p. 319) . El rojo es usado por Herrera como adjetivo
descriptivo al señalar los vestidos y "pasamanerías de escarlata" (p. 413},
los chalecos de "rojos insultantes" (p. 474) , y "el rojo diván de seda intacta"
(p. 414) ; a objetos que usan las mujeres como "capas rojas" (p. 412) o al
11 Ver Dr. CARTER
Boyd G., Las Revistas Literarias de Hispanoamérica, Mf:dco,
1
Studium, 1959.

263
262

�efecto de luz que se refleja en el anillo de boda sobre el cual "s~ngra. u~
b' 1 CrucifiJ'o (p. 412); a la risa que se derrama "entre sus labios r?JºS,,
ru i e 2) y al casto rubor de la rec1en
. , casad a, " presa de ardores purpurinos
(p 42
·
·
b'' 1 s cosas .abstractas
"
( 122). Herrera gusta de presentar en roJO tam ien a
P·
.
,
bol
d
1
G
metría
la
describe
como
como al hablar de Pentesilea como sim o e a eo
.
.
d ,, ( 392). y al Dios Saturno lo apoda
un Arcángel incendiando un mun o p.
'
1
"U
"
. " ( 98) El pensamiento y la música comparten este co or:
n
el roJ~
p. _, ·R .
do" (p 373) y "una música absurda poseída,/
pensamiento sone,1 OJO, mu
·
'
. .
d
,
bo
d
ltura"
(p
397).
También
la
miseria
es
con cardeno sa r e sepu
·
. .
.e /funa
roºa tonalidad así como el coro de la noche: "Tu miseria es de una roJa as. J . , de .impostura" (p. 140) , "en el coro de la noche/cárdena del otro
cmacton
mundo" ( p. 144) •
"R sa" (p 460) lo dedicó Reissig a una mujer así llamada,
El poema
o·'
ºd
·
, . d I poema es el juego entre las tonahda es rOJO, rosa,
ero
lo
caracterist1co
e
"
bot 'n"
P
.
la "Rosa roJ·a, rosa blanca" o rosa c1ara en , o•
blanco ya que menciona
' .
.
. . ado en el balance de los colores., E1 u1timo
1 ,
Para terminar en un Juego msmu
.
la
letra.
"que
a
m1
me
c
avo
d
terceto de este soneto de arte menor ice a
.
una Rosa/su espina en el corazón".
El color amarillo se presenta en las tonalidades ~e . oro, ámbar, d~r~do,
trino rubio azufre y ocre. Es utilizado casi siempre para calificar.
sulfuro, ce
,
,
" • tal" (p 398) •
. 0) 1'
Así se encuentra que la tarde es "dorada" lujosamente onen
.
2
o "como un exótico abanico de oro/cerró la tarde en el pmar (p. d4 A~

·1:

cosecha es "una gloria de oro" ( p. 454) ; y zulema en "Bouquet e
ri
·
"
(p
336)
El
oro
es
canta la "exquisita música de oro/de su primavera
.
. .
,
1
1
·
de
lo
más
vahoso
as1
se
también representante del poder, de 1a g oria,
.
" '
" e
t 'bu e también al Creador, y el altar de pino se enciende con oros es
::ar :on luces. El señor Cura en la procesión "Impuesto de sus oro~ s~,gra- serramego
• " (p • 444) , y en la Iglesia una
dos" encabeza el "piadoso rebano
b
.
d
¡
,
eo
que
una
escala
de
Jaco
legión de átomos sube un cannno e oro aer '
interpreta". (p. 114).
El oro se le relaciona también con los ojos. Este motivo estét_ic~ d: lo~
. s de las mujeres aparecerá constantemente en la obra de Re1ss1g. qu
OJO 1 amarillo el que presta sus tonalidades para encontrar en "El C~llar ~e
es e
•
t'ene unos "extranos OJOS
Salambó" un soneto de arte menor a 1a muJer qu~ 1
,
d d "
d
ro" y que "sueñan heroicos delirios/tus OJOS, como aureos ar os .
Le o . "oJ·os de topacio" en este soneto es invitada por el amante a ~ruzar
a muJer
A d
una amazona diestralos espacios infinitos para encontrar a1 roa o, coro~
..
r
mente montad a en elavileño que en este poema se ident1f1ca con el Amo '
264

sublime corcel.16 No sólo los ojos de la mujer, sino también las lágrimas son
de este color. En el soneto "El espejo" Neith "enjuga el oro líquido de sus
ojos" (p. 446). En "Panteísmo" la enamorada al recordar "los tiempos
viejos/rodaron en su tez oros furtivos" (p. 404) ; en "La Soledad" la mujer
es añorada y soñada "como una agua de oro" (p. 428).
El ámbar, el cetrino, el color de los "ojos de azufre" del buho, la Primavera con su eterna pisada "de ocre" y el rubio en las cabelleras, cierran el
círculo de tonalidades del amarillo.
Yuxtaponiendo el amarillo y el verde, Herrera escribió un soneto con
incomparables efectos no solo sensoriales sino auditivos y olfativos. Tal es
el soneto "Verde-Amarillo para Flauta, llave de U", donde la metáfora se
adelgaza hasta llegar a integrar el símbolo. En este poema, es Herrera discípulo de la escuela simbolista. Los colores insinuados desde el título son
verde y amarillo y simbolizan la primavera y el otoño. El epígrafe ahonda
los dos tonos que predominan. El primer cuarteto sugiere el verde en "la
lujuria perfuma con su fruta/la púbera frescura de la ruta". El segundo
cuarteto sugiere el amarillo en la "hirsuta barba rubia del Dios Agricultura".
Los dos tercetos mencionan vocablos que sugieren verde, tales son "uvas",
"aceitunas", "verdura" y otros, el amarillo como "rubia", "bilis" y "armadura".
La sinestesia más interesante se halla en el verso doce cuando dice: "Hay
bilis en las rudas armaduras" que sigriifica el color amarillo-oro de la bilis
y el bronce dorado de la armadura, pero aquí está utilizada simbólica y
metafóricamente, ya que la armadura corresponde a la corteza de la fruta
que puede llegar a ser dura, y el color de la bilis y de la armadura corresponden a la fruta ya madura.
El verde siempre se le relaciona con la naturaleza. Reissig utiliza este color
con relación a ella y lo usa descriptivamente. Así la naturaleza se diluye en
"ingenuos verdores" (p. 103); la pradera mira "en éxtasis verde" (p. 444);
y se huye en el campo hacia un "sitio verdegeante" (p. 441). Las frutas se
visten de verde "hasta que la incitante fruta de ajena casa/les brinda la
luz verde de su racimo" (p. 26) ; y el cielo se "abre en un gesto verde"
(p. 133). Todo en el campo es "verde luz y heliotropo". (p. 120). Del verde
participan también los ojos de las mujeres, que por lo mismo vienen a ser
seres ideales y enigmáticos. El poema de la Colección "El Collar de Salambó"
dedicado a los ojos verdes lleva interesantes comparaciones. Como un algo
lejano y misterioso, Escocia, el país colindante con Inglaterra, presta a He11
Clavileño fue el famoso caballo en el cual Don Quijote de la Mancha y Sancho
Panza realizaron un imaginario viaje por el espacio

265

�rrera la imagen que destaca límpida y pura, los ojos "vagos" de la mujer
que reflejan "La Escocia de verdes lagos". En uno de los Sonetos de arte
menor se mencionan metáforas relacionadas con los ojos como las siguientes:
"oblícuos ojos felinos" o "magos cometas" "honda mirada verde" "mar de
vida" (p. 463) .
El negro como el blanco no es un color propiamente dicho. El negro es
la ausencia de color. Siempre se le vincula con lo misterioso, lo extraño, la
muerte, lo ignoto. Es utilizado por Herrera en dos formas: en sentido descriptivo presentándolo sencillamente como adjetivo y aplicándolo a la noche,
los gatos, los abanicos, los cisnes, los ojos y otras cosas; y en segundo lugar,
insinuado, cuando bajo el ropaje tropológico la imagen se reviste de oscuridad. Varios poemas los dedica Herrera a los negros ojos de las mujeres:
"Ojos negros", "Incógnita", "Ojos Negros" (del Collar de Salamb6), "Heliofina" y "Dolores". El más interesante por la gran riqueza metafórica es
"Ojos Negros"; un extenso poema de 38 estrofas octavas de arte menor
con rima consonante en los versos pares. En este poema Herrera hace gala
y alarde de gran creatividad imaginativa. El poema se publicó por primera
vez en "La Revista" de Herrera con el título "Psicología de unos ojos negros"
y con la dedicatoria "A mi turca". El poema fue corregido por el poeta varias
veces hasta llegar a la edición definitiva.17 El negro es utilizado con profusión
pero lo que lo hace más interesante es la insinuación del negro en las
imágenes. Algunos ejemplos espigados de este singular poema son: "profundos ojos de símbolo, lóbregas linternas mágicas", "alcázares de silencio",
"ojos de enigma sombrío", "negras esfinges de duda", "astros de eclipse",
"duendes emboscados", "Alhambras de sombra", "Cuervos de Odín en visión",
"Ojos crujías del Caos", "Braseros de Nigromancia". El poema presenta otros
detalles interesantes. Además del negro sólo se mencionan tres colores y una
sola vez cada color, éstos son: el violado, el café y el azur (sic). El poema
oscila entre una oscuridad insinuada hasta un negro culminante con la mención de los ojos como "negros ruiseñores", "ojos como dos uvas negras" y
Ojos como "negros cisnes".
El rosa es otro color que se halla en la poesía de Herrera y Reissig. Con
este color intitula dos poemas: "El Laurel Rosa" ( Apoteosís, primera versión)
compuesto por el poeta en 1903 como homenaje a Alberto Nin Frías, un
amigo suyo; y un segundo "Laurel Rosa" donde refunde el poema anterior
y lo dedica en su versión defintiva a Sully Prudhomme. No obstante el título,
"El Laurel Rosa", el poema sólo sugiere colores. La influencia mitológica

:udJ.;r~~eanaltulí ifncoldntednible. El rosa se aplica al
"rosas · tech b a" a e rosa claro" ( p. 149) ;
. d'
uml res (p. l12); al acto sexual en
ª l Jar m y as montañas.

describir los vestidos de la
1os techos de las casas de
"Emblema Afrodisiaco" y
'

En "R0 sad ª Y Blanca" ( P· 314) ya desde el título del poema se anticipa
e1. uso
, mteresantes
•
. d e1 rosa y el blanco. Los versos mas
son "Rosa rosada
divma como una rósea ilusión,/Blanca como una nevada de ru'
fl y
de nie e"
l ,l ·
veas ores
v ' y e u timo terceto de este soneto que dice a la letra:
, "Divina r~sada rosa, suspira, perfuma y ama
s~ u~ ens~e.no que embalsama y una rosa que perfuma
se cisne, lino y ensueño, rosa y éter, nieve y bruma.

_T~dos los vocablos juegan en una dulce oscilación insinuada con predomiruo del blanco en los vocablos: "cisne" "li . " "nieve", "bruma" y
"éter".
'
no ,
De los colores del espectro menos utilizados por Herrera el ris lo . 1
con la melancolía y la tristeza, con el aburrimiento el
,g . vmcu a
encuentra con carácter adjetival. Algunas veces se us: sólo ~m..s~mpre se
como en "el gris surtidor" (p· 140) 0 " e1 rurvana
.
. de escnp
vamente
gris
la Naturaleza"

~

( p. 4 18). Pero hay dos ejemplos interesantes relacionados con hech
abstractas "el aburrimiento gris" (p· 315) Y 1a " neurasterua
. gns"
. os
cosas
(p.o 320).
El to1:1asol no es propiamente un color sino un agrupamiento de colores.
Es menc10nado cuatro veces por Reissig en "El Laurel Rosa" en "L T
de las E f
"
,
a orre
1
se halla
~:=~i~:~v=j~: Y AD Completorium", y siempre

: 1:~~;n~J: e:

"En un bostezo de horror,
tuerce el estero holgazán
su boca de Leviatán
tornasolada de horror . .. ,,

(p. 136)
"Tú que has entrado en mi imperio
como feroz dentellada,
demonia tornasolada".

(p. 138)
"BuLA Pnuz ha estudiado las numerosas variantes de este poema.

167
266

�Entre la gama de colores utilizada por Herrera y Reissig hay algunos indefinibles e imprecisos, y es difícil adscribirlos en alguno de los grupos del
espectro. Están relacionados casi siempre con sinestesias, de allí la dificultad.
Son sumamente interesantes por su carácter tropológico. He aquí algunos
ejemplos. Cuando describe a la tarde dice:
"Vistió la tarde soñadoras tintas
a modo de romántica viuda".

(p. 159)

La metáfora es interesante, pero el lector se pregunta: ¿ cuáles son las
tintas soñadoras? Y Sólo se acierta a contestar que lo son los colores pálidos;
colores que por su tonalidad no indican fuego o vida, sino melancolía, con algo
de tristeza. Otro ejemplo interesante es el siguiente:
"¡Con su veste en color de serpentina
reía la voluble Primavera!"

(p. 418)
Y vuelve a aflorar la pregunta ¿ Cuál es el color de serpentina? Y al
aplicar el color a la naciente y, según dice, "voluble primavera" se comprende que Herrera alude a toda la gama de colores con que la primavera
se reviste.
El tercer color se menciona como título de un poema "Color de Sueño"
(p. 160). El poema se refiere a la visita que el alma hace al poeta. Todo
el poema oscila entre tonalidades insinuadas por sustantivos y adjetivos,
como "palidez muerta", "náufragos ojos", "mustia frente", "languidecía en
fúnebre asfodelo", y se puede concluir, aun cuando sin precisar, que se alude
al negro, si se atiene a la relación que existe entre la conciencia despierta y
el acto de dormir que supone un sumergirse en la oscuridad del sueño y la
inconsciencia.

No se puede dejar de mencionar el libro de Poemas en Prosa que está
dividido en "Opalos" y "Pensamientos". Hay pocos colores. La temática principal de todos los poemas y pensamientos es el amor, y como sub-tema, la
muerte, pero aun a estos poemas los alcanza, el imperio del cromatismo. El
amor es relacionado a lo blanco y al púrpura; y el azul vuelve al plano abstracto al simbolizar el ideal y lo divino.

268

Julio Herrera y Re_issig, el eminente poeta uruguayo, legó a la posteridad
todo el admirable bagaje de su impenetrable poesía. Por el milagro de su
obra las cosas se vistieron de exóticos ropajes. Sus poemas asombraron a sus
contemporáneos y para muchos quedaron incomprensibles y extraños como
aves de un paraíso virginal. Las terribles crisis de su espíritu y su cercanía
con la pálida y fría doncella, la muerte, que lo visitó tempranamente imprimió una huella de melancolía y tristeza en su obra. No obstante esto, su
poesía se singulariza. Jorge Luis Borges al definirla escribió: "Remozó las
imágenes, vedó a sus labios la dicción de la belleza antigua; puso crugientes
pesadeces de oro en el mundo. Buscó en el verso preeminencia pictórica".18
Modernista y amante de todo lo francés volcó toda la paleta cromática en
su obra. El blanco aludiendo a lo puro, lo límpido, lo virginal y también
como símbolo de la ilusión, la musa, la inspiración. El violeta el cual utilizado
en menor proporción que el blanco pero con su tonalidad enfermiza y melancólica teñirá la poesía de Herrera haciéndola inolvidable y marcándola
indeleblemente. El azul identificado con el ideal, lo más elevado, abriendo
todo un cúmulo de imágenes modernistas. El rojo vinculado a la vida, al
fuego, a la pasión. El amarillo en diversas tonalidades desde el oro al ocre.
El verde en estrecha relación con la naturaleza. El negro imprimiendo relieves
y destacando lo misterioso, lo extraño. El rosa coloreando estelas de ilusiones.
El color fue para Herrera y Reissig no sólo un instrumento dúctil en sus
manos, sino que además a la manera de los simbolistas buscó la sugerencia,
el símbolo, la insinuación. Fue vanguardista y precursor de las tendencias
subsiguientes. 19
Federico de Onís escribió una vez de Herrera: "A través de la variedad
de estas obras y de las influencias que reflejan, se manifiesta la identidad
de una personalidad originalísima, que, con máxima pureza poética, crea
su propio mundo de sensaciones y de expresiones."2º
Julio Herrera y Reissig fue un poeta diferente, personalista, con una visión
estética muy especial, llegando en algunos casos hasta pisar los linderos de
lo absurdo, de lo extravagante. Eso es lo que lo hizo precisamente ser él, y
no hay mejor definición de Herrera sino aquella que él mismo dijera al
terminar una polémica en su cenáculo de "La Torre de los Panoramas":

,. BoROEs,
11

Jorge Luis, citado por Ercasty Opus cit., p. 105.

Historia General de la Lit eratura Española e
Hispano-Americana, (Madrid, Editorial Aguilar, 1966), p. 1218.
"'DE ÜNIS, Federico, citado por Ercasty, Opus cit., p. 19.
DIEz-EcHARRI Y RocA FRANQUESA,

269

�"Abomino de la promiscuidad del catálogo. Sólo
y conmigo mismo. Proclamo la inmunidad literaria
de mi persona. Ego sum imperator. Me incomoda
que ciertos peluqueros de la crítica me
hagan la barba ... Dejad en paz a los dioses. Yo,
Julio, Torre de los Panoramas" u
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"Los lusíadas", una epopeya universal
"Los LusÍADM," de Luis Vas de Camoens es una verdadera joya de la
Literatura europea renacentista y una de las más grandes epopeyas universales.
Grande no por la cantidad, claro está, ( 1102 estrofas), sino por la alta
calidad y la peifección de sus versos, por la delicadeza de sentimientos que
traduce, por el patriotismo auténtico que respira, por los altos conceptos que
expresa.
Esta obra ha sido objeto de variados e interesantes estudios, tanto nacionales como extranjeros, y se ha traducido a todas las lenguas cultas. Esto
despierta el orgullo portugués: "Los Lusíadas" es una especie de 'biblia'
lusitana. Tanto, que hay quien afirma que fuera de ella no se encuentra
nada valioso en la Literatura Portuguesa.
En la epopeya se retratan, con maravilloso esteticismo, hechos y lugares
que el autor observó y recorrió. Porque Camoens además de excelente poeta
fue, a la usanza de la época, soldado y navt&gt;gante, por lo que llevó una vida
plena de aventuras, heroísmo e infortunios. Aparte de sus experiencias, se
manifiesta en su obra una vasta cultura: ya se trate de Geografía o de Historia, de Astronomía o de Matemáticas, de Mitología o de fenómenos físicos
de la Naturaleza, el autor sabe desenvolverse con considerable soltura.
El motivo que inspira su poema no estaba para él lejano en tiempo: el
descubrimiento del camino marítimo a la India, realizado por Vasco de
Gama, bajo el reinado de Don Manuel I en el año de 1498. (Camoens nació
en 1524). Bajo este pretexto, va a cantar las hazañas portuguesas de todos
los tiempos y en todos los continentes. Así, "Los Lusíadas" resulta un poema

n Cfr. DIEZ EcHARRI, p. 1217.

271
270

�de verdad histórica, realzada por un patriotismo exaltado pero sincero, y de
un tono épico, no exento de cierto lirismo muy portugués.

La obra se ajusta perfectamente a la definición clásica de epopeya. En
todos sus rasgos se va amoldando, sin perder por ello flexibilidad, a los requisitos del género. La narración histórica se reviste de poesía y busca conmover
con el ejemplo de grandes hazañas y la exaltación de la naturaleza humana;
asimismo, intenta despertar nobles sentimientos y admiración racia las cosas
que merecen ser imitadas. La máquina del poema épico comprende la intervención de los dioses y de seres mortales, pero no es sólo la glosa poética
de uno o varios mitos. Desde el punto de vista del género, el autor debe
seguir ciertas reglas, y Camoens lo hace: unidad, integridad, grandeza e
interés de acción; número adecuado de personajes, en torno a un protagonista
central; forma elevada de expresión, generalmente -tal es el caso de "Los
Lusíadas"- octava real; estilo armonioso, brillante, variado, lleno de color
y movimiento; tono heróico, digno, figurativo.
Son éstos suficientes méritos ya para un poeta épico. Cierto que Camoens
no es enteramente original (¿y quién lo es?). Resulta fácil rastrear en sus
versos la influencia de los modelos clásicos de Grecia y Roma, quizá también
de la épica europea culta. Homero y Virgilio dejaron huella patente en nuestro autor, así en la forma (estructura, lenguaje) como en el contenido (ideas,
sentimientos). Renacentista al fin, Luis Vas de Camoens se encuentra empapado de cultura clásica: la conoce a fondo y la incorpora en su obra, 'Sin
tratar de ocultarla, antes al contrario, aludiendo a ella constantemente. La
influencia clásica aflora, pues, desbordándose en elementos mitológicos. Precisamente fue el empleo de la Mitología antigua lo que le valió acerbas
críticas, ya que se consideraba impropio de un defensor del Cristianismo.
Sin embargo, muchos otros escritores cristianos se han servido de la misma
Mitología sin incurrir en censuras análogas. Lo que se le imputaba a Camoens
era que sus dioses no parecían funcionar sólo como símbolos, colores retóricos o simples pretextos literarios, sino como verdaderas divinidades que
inciden en la acción, a pesar de ser extrañas a la conciencia del autor, de
los personajes y del mundo histórico representado. Nada más lejos de la
verdad. Valiéndose precisamente de las divinidades mitológicas, el poeta logra
admirables efectos estéticos -basados sobre todo en imágenes sensorialesy un delicado lirismo, que en ocasiones revela un temperamento bucólico y
elegíaco. Un ejemplo, entre los múltiples que nos ofrece la obra, sería el
episodio de Adamástor, personificación del Cabo de las Tormentas, llamado
luego Cabo de Buena Esperanza. Con su gigantesca estatura, rostro cruel
poblado de barba hirsuta, cabellos fangosos, negros labios y actitud torva,

272

primero hiela la sangre a Vasco de Gama, con sus terribles predicciones de
acontecimientos luctuosos. Pero enseguida es digno de compasión al deshacerse
en lágrimas y nostálgicas confesiones mientras narra su rebelión contra Júpiter, su amor hacia la bella esposa de Peleo y la burla de la que se le hace
objeto: cuando creía estar estrechando sobre su pecho la seductora figura
f~menina, se encuentra abrazado a una dura montaña. Más tarde, en cas~1go ~or su audacia, queda petrificado. Son muchas las divinidades que
mterv1enen en la acción: Júpiter, Baco, las Nereidas, Tetis ... Por encima
d:, todas desta~ Venus, la_ gran protectora de los portugueses. En la descripc1on de esta diosa se percibe una vena de cálida y sentimental sensualidad
que palpita, casi siempre frenada y contenida, en la cadencia de las octavas
reales. A base de imágenes sensoriales, Camoens traza el retrato de su gran
belleza: cuello más blanco que la nieve, rizos de oro, lácteos y perfectos
pechos, andar suave y majestuoso. A su lado, nos muestra a las ninfas, seguidoras de la alta escuela de la diosa del Amor en el arte de enseñar escondiendo
Yde simular pudor disimulando deseos. Es curioso -señalan algunos críticos-que un poeta de la Contrarreforma se deleitase con descripciones tan lascivas. Lo que aquí se condena como lascivia y erotismo, no es sino placer
estético: el gusto clásico estaba sumamente arraigado en nuestro autor v
no por eso dejó de ser un hombre cristiano y honesto.
·
Además de los elementos mitológicos, destacan en "Los Lusíadas" los hist~ricos. Sería ~te~nable mencionarlos todos, ya que la epopeya narra prec1sa~en~~ la h1stona _de Portugal. Una historia plasmada con sinceridad y
admirac10n, porque s1 hay exaltado sentimiento patriótico, hay rambi'~n
-salvo raras excepciones- la objetividad necesaria. Desde muy joven, Camoens ~e sintió atraído hacia el estudio de la historia de su país, y en sus
~ers~s, Junto a los conocimientos eruditos, vibra un sincero amor patrio, una
fidelidad a los reyes y una admiración por los héroes nacionales, que carecen
de fingimiento y dobleces: su juicio suele ser recto, auténtico. Desfilan por
la obra muchos de los monarcas lusitanos: los Juanes, los Alfonsos, Pedro el
Cruel, Fernando, Sebastián, etc. Cita por otra parte a gran número de nobles
caballeros que se destacaron por sus acciones guerreras al servicio de su
Patria. Algunos de estos relatos históricos resultan realmente interesantes
porque se les puede sentir llenos de vida y calor humano, de actualidad'.
Sobresale entre todos, la historia de Doña Inés de Castro y del Rey Don
Pedro, llamado más tarde el Cruel, con la que obtiene bellísimos momentos
líricos, descriptivos y dramáticos. Encontramos además datos históricos de
º~?s. países: ~spaña, Francia, . Gr~cia, Italia, y alusiones a algunos pueblos
as1aticos, prmc1palmente la India, tierra a la que se intentaba llegar por mar.

273
humanitas-18

�Como un tercer elemento de la obra, al lado de los ya mencionados, cabría
señalar el concepto caballeresco. Hay que recordar que éste se transformó
en el Renacimiento si bien los altos ideales permanecen esencialmente los
mismos de la Edad Media. Para Camoens, hombre y artista de los Siglos
de Oro, el amor tiene un lugar en la epopeya, pero en episodios secundarios; es más importante para el autor el aspecto heróico y el afán de fama
y gloria no en función de una dama sino de un país y un nombre.
Los rasgos tan singularizadores y esenciales de "Los Lusíadas" hacen de
este poema, a pesar de tratarse de una obra de la llamada épica culta,
una epopeya popular, puesto que recoge -como la "Ilíada", la "Chanson
de Roland" o el "Poema del Cid"- todo el pensar y el sentir de su pueblo.
La unidad literaria se mantiene en las 1102 octavas reales, dispuestas en
diez Cantos, gracias al tema central: "las armas y los guerreros ilustres que
desde la costa occidental de Portugal, por mares nunca antes navegados, lleo-aron más allá de Taprobana" (hoy Ceilán). En otros términos, se trata de
la primera expedición de Gama, empresa que tras una larga serie de tentativas fracasadas, se había visto finalmente coronada por el éxito, convirtiendo
en realidad las esperanzas de llegar por vía marítima desde el Occidente hasta
el lejano y fabuloso Oriente. Esta hazaña gozó del fervor unánime de la
época y se considero digna de ser celebrada por un nuevo Homero o un
nuevo Virgilio. A ella dedicó Luis Vas de Camoens su musa, consagrándole
gran parte de su vida (quizá desde 1545 hasta 1570). Pero su propósito fue
cantar al mismo tiempo la gloria de su Patria desde sus orígenes: "las gestas
gloriosas de los soberanos que fueron dilatando la fe y el reino, y devastando
las tierras de infieles de Africa y Asia". En efecto, gracias al empleo de
artificios habituales en la técnica de la épica clásica, inserta en la narración
del gran viaje, la historia del pasado portugués. De este modo, la empresa
aparece ante los ojos del poeta como un eslabón más -apenas de mayor
brillo que otros-- en la larga cadena de la historia imperial de su país, y
casi como un pretexto para su ingente esfuerzo de "heraldo del nido nativo".
De ahí el título adecuadísimo para una obra que intentaba ser, fue y sigue
siendo la epopeya nacional de un pueblo. Porque llamarla "LOS LUSíADAS"
vale tanto como decir los portugueses o los lusitanos ( +) ; es decir, el pueblo
todo, la historia completa y no sólo el viaje marít~o de uno de sus héroes.

(+) Se ignora cuál sea el origen preciso de este nombre. Camoens lo relaciona con
una tradición mitológica difundida entre los escritores renacentistas, según la cual,
Luso hijo de Baco- habría conquistado el pais, que de él tomó su nombre: Lusitania.
274

La narración del viaJe y también los relatos históricos intercalados siguen
de cerca las crónicas. Pero la historia se supera en la celebración poética
que busca recrear los hechos, con verosimiltud, sí, pero además con intención
literaria. Hacia ella tiende la elocución, que se propone ser en todo momento
so~e~ne y ele~ad~ y q~e se :ale de los recursos técnicos de las epopeyas
clasicas: descnpc10nes, mvenciones fantásticas, disgresiones gnómicas, apóstrofes, vaticinios, intervenciones sobrenaturales... La participación de los
dioses paganos, por ejemplo, no queda limitada al episodio de la isla del
Amor, sino que acompaña a toda la aventura. Así, mientras Venus y Marte
protegen a los portugueses, Baco se les opone tenazmente, de donde resultan
disputados consejos en el Olimpo y continuas intervenciones de las divinidades antagonistas, que mueven -ora en un sentido, ora en otro-- a los
demás dioses y van determinando la fortuna de los hombres, aunque en última instancia la voluntad humana triunfa y hace palidecer el poder de los
dioses.
En cuanto al manejo poético de "Los Lusíadas", se puede observar el
predominio de figuras literarias basadas en la sensorialidad. El autor se abandona, con la mayor naturalidad, al éxtasis de los colores vivos, de la luz
intensa, de los sonidos clamorosos. Encontramos en sus versos toda la gama
de los tonos encarnados: rojo, rubí, bermejo, escarlata, púrpura; el brillo
terso ! resplandeciente de los metálicos y tornasolados: oro, plata, joyas, crista~, di~antes,. estrellas, perlas, rocío, lágrimas, bombas incandescentes, aguas
c_nstahnas,_rubios cabellos. . . Las sensaciones se entremezclan: visuales, auditivas, tactiles. Muchas veces busca el contraste, por ejemplo en los sonidos:
redoblar de tambores y tintineo de címbalos, disparos de artillería y ruidos
del mar, resonar de trompetas y gritos de los marineros. Camoens hace convergir todos estos elementos con maestría, gracias al deslumbrante don del
lenguaje intenso, hiperbólico, perifrástico, entusiasta; en una palabra: poético.
Todos sus recursos vuelven una y otra vez a los versos con una insistencia
~ue en ~casi~nes -~e torna monótona, elemental, casi podría decirse que infantil. L~ 1IDagmac1on del poeta es ingenua, espontánea, con una inagotable
capacidad de asombro ante lo nuevo y exótico. Si tuviéramos que caracterizar
"Los ~~sí~das", desde el pu~to de vista estructural, con una sola palabra,
la cahfi~aria~os como esencialmente 'escenográfica'. La epopeya constiuye
un genumo eJemplar del arte renacentista, aunque esto no contradice otro
aspecto relevante de la personalidad del artista: el reflexivo, que se a O 'ª
. . d'
1· .
p y
en su conciencia igna y 1IDpia, y se expresa en un lenguaje grandilocuente
ro~undo, ~rq~itectónico. De este modo, consigue conciliar genialmente la:
brisas fantasticas que soplaban en la India con los fuertes vientos de realidad

275

�que venían de Portugal y del mar; es decir, concilia el elemento maravilloso
con el realista. Otro importante logro conciliador del gran poeta lusitano es
el referente a la combinación de Mitología y Cristianismo; la primera en
la forma, el segundo en el contenido y el espíritu que informa a la obra.
Además de lírico delicado, Camoens se nos muestra en su epopeya como
pensador psicólogo, al analizar el alma de sus personajes. V asco de Gama
es el protagonista de "Los Lusíadas", pero si lo sitúa en el centro del poema
es únicamente por obedecer los preceptos aristotélicos y dar unidad a sus
múltiples historias. Al contrario de lo que frecuentemente se dice, Gama no
es el héroe máximo de la epopeya sino un símbolo ,del espíritu heróico de
Portugal en su época de gloria. Es el pueblo lusitano quien protagoniza la
obra y a quien se enaltece en ella.
El gran navegante se nos ofrece como el caballero puro que lucha por
su Dios y su rey, que navega atraído por el misterio y la aventura, pero
también por un cierto espíritu evangélico. Es el héroe de su pueblo, enamorado de la gloria nacional y personal. Su figura tiene muchos de los rasgos
del piadoso Eneas: lleva en sus naves la fortuna de su patria. Sin embargo,
difiere de él en cuanto que no le empuja ninguna voluntad superior, ningún
hado, sino su fe, su humana voluntad de fama y conquista. Se asemeja también a Ulises en su sed de aventuras y conocimientos. Gama quiere descubrir
mundos desconocidos para descubrirse a sí mismo; por eso su alma se consume en 'saudade': romántica nostalgia de todo lo que es lejano e inasequible. Este último rasgo es el más característico de su nacionalidad y permite
darle al personaje una interpretación autobiográfica. En efecto, Camoens
tenía en común con Vasco de Gama la concepción heróica de la vida, el
patriotismo, el ansia de aventura y la fe en los destinos superiores del hombre:
"Por medio de tan horribles pruebas, a costa de tan insoportables trabajos
y temores, es como alcanzan honra inmortal y elevados puestos los amantes
de la gloria ( . . . ) Sólo así se encallece honrosamente el pecho despreciador
de honras y dinero; honras y dinero que se deben al acaso y no a la áspera
y recta virtud."
El acierto al trazar a su protagonista radica en que no lo entrega como
una evocación o valor del pasado, sino como un retrato vivo, auténtico.
Camoens nos presenta a Gama como el hombre que realmente fue: estudioso,
tenaz, emprendedor, enérgico, intrépido, mantenedor de su palabra, con un
espíritu de justicia que no se subordinaba a intereses materiales ni a ruegos.
En síntesis, como un hombre digno de ser respetado por sus contemporáneos
y por las generaciones venideras; como un gran portugués, pero también

276

como un símbolo de todo lo noble y superior que existe en el ser humano.
De_ ahí la vitalidad dinámica de "Los Lusíadas", su trascendencia, pues sin
deJar de ser la ep~peya na~i~nal de Portugal, se convierte al mismo tiempo
en una epopeya universal válida en cualquier tiempo y en cualquier lugar.
Dignos de mención son también los caracteres de Don Pedro y Doña Inés
de Castro, aunque aparecen en un episodio secundario. Con el relato d
su triste destino logra Camoens uno de los mayores aciertos líricos y patético:
de
El buen pueblo portugués del Siglo XIV amó a su rey Don Pedro,.
l su obra.
,
e amo _por ver en él a un seguro defensor de la justicia, un hombre liberal
y agasaJa~or que sintió una pasión muy humana: el amor hacia una mujer.
El frenesi del rey, su embeleso, la intriga política en la que se ve envuelta
Doña Inés, su ejecución por razón de estado, permitida por Don Alfonso,
padre de Don Pedro, todo es pintado con mano maestra. La entrevista del
r~y p~dre con la amada de su hijo es una de las páginas más patéticas en la
histona de Portugal y Camoens acierta en su descripción. Viene luego el
truculento relato de aquella venganza feroz y la solemne traslación del cadáver de Doña Inés, ante la locura de Don Pedro, quien gritaba ¡ la reina de
Portugal!, ordenan~o a todos que besaran la mano, cadavérica ya, y publicand~ .;ue había sido su mujer legítima. Después de esto, Don Pedro se
c~nvrrtio en,un gobernante dedicado a castigar delitos con una fiereza inaudita; de ahi su sobrenombre de Cruel. El autor no justifica esta pasión
devastadora, pero se conmueve y la comprende :
"¿ Pero quién puede librarse de los lazos que tiende blandamente el Amor
~ntr~, rosas Y la pura nieve humana, el oro y el alabastro transparente?
e: Quien es capaz de apartarse de una peregrina hermosura, de un verdadero
r~stro d~ Medusa, que aprisiona el corazón, convirtiéndolo no ya en dura
piedra, smo en un encendido deseo?" Patetismo, tragedia por un amor que
llev_~ a la muerte Y_ a la locura, por un destino infortunado en donde la
pasion tempestuosa, mcontrolable, domina la razón y la pierde.
Tras ,~ste somero estudio, cabría preguntarse: Pues bien, ¿qué valor último
ofrece Los Lusíadas"?, ¿cuál es el balance final? La épica es la Literatura
de. las grandes h~zañas del hombre, y lo que convierte una epopeya en
~mversal es, precisamente, ese saber romper las barreras del espacio y del
tiem?o, prese~ta~do una obra válida para todos. La verdadera epopeya es
aquella que, si bien ensalza las virtudes, los hechos heróicos y el espíritu de
~ ~~eblo determinado, nos ofrece al HOMBRE en el más pleno y universal
sigmficado, al héroe que amalgama lo mejor del espíritu humano sin sujetarlo a raza, época o país específicos.

277

�Y es ésta la gran aportación del poema épico lusitano. Injustamente, la
crítica no lo ha levantado aún a la altura que se merece. Hay muchos estudios
sobre la obra y su autor, es cierto, pero por lo general se les ha confinado
al ámbito nacional, a un género y un movimiento literario circunscrito, pero
sin destacar el alcance universal que encierra.
"Los Lusíadas" es el himno a la gloria humana que venció una de sus
grandes batallas: la conquista del mar, la unión de los dos hemisferios morales
de la Tierra, el dominio de nuevos mundos. Independientemente de los inestimables valores históricos y literarios que la obra contiene, está su profundo
sentido humano: Camoens nos entrega su sensibilidad, su espíritu y el de su
pueblo a través del protagonista Vasco de Gama y de los diversos relatos que
entrelaza. Dejando a un lado los nobles ideales que exalta -generosidad,
justicia, valentía, fidelidad, etc.- nos encara con otros más altos todavía:
fe y esperanza del hombre en el mundo y en su destino. El aspecto culminante que se proiecta en la epopeya es el afán de fama, la búsqueda de
gloria imperecedera, de inmortalidad. Esto explica la tremenda lucha por
singularizarse, por sobrevivir en la memoria de los hombres:
"La inmortalidad que, según los antiguos, tan entusiastas de sus grandes
hombres, alcanzaban los héroes en el estelífero Olimpo, a donde los remontaban en alas de la Fama en premio de sus acciones valerosas y de ese trabajo
inmenso que se llama el pendiente y escabroso camino de la virtud, pero
dulce, agradable y lleno de delicias cuando se llega a su término, no era
otra cosa sino la recompensa que concedía el mundo por sus inmortales y
sublimes hechos."
Luis Vas de Camoens, portugués universal, logra su propósito último al
entregarse a sí mismo en "Los Lusíadas" : con ella se inmortaliza, consigue
la supervivencia literaria y humana de la fama, porque lega, además de una
obra de arte inmarcesible, su propio espíritu, el cual palpita siempre lleno
de vida en cada hombre que al leer la epopeya sienta su belleza y su verdad,
y comparta esas ansias de trascender.

EL MITO Y LA HISTORIA
EN
LA REGIÓN MAS TRANSPARENTE

LYDIA

R.

DE

DÍAz

Mayo de 1980.

~L T~MA CENTRAL EN La Región más Transparente es la búsqueda de la
identidad del mexicano. Para efectuar esta búsqueda, Carlos Fuentes realiza
en, s~ novela _una_ eval~ación de la historia de nuestro país. Sin embargo, en
Mex1co_ la h1stona esta hecha de mitos; y a la vez, en nuestro modo de
~ond~c1rnos se revela que la Mitología Náhuatl sigue teniendo un fuerte
mfluJ~ en nuestras estructuras mentales. Los antiguos mitos s::&gt;lamente han
c~n_ib1ado en su forma exterior; pero, en el fondo, constituyen la motivación
bas1ca de _g ran parte de nuestras acciones. Por ello, si la revisión histórica
ha de
para. comprender la personalidad (o falta de ella) del mexicano,
·
e
1 servir
F
contenido mí..:c
·
d ar os uentes mtroduce también un amolio
.
u 0 . El an ál"
1s1s
e _es: fondo mitológico conduce a la captación de un mensaje en extremo
pesimista _que el autor ha plasmado en la obra. Y, a la exposición de ese
P1cns;,)je tiende el presente ensayo.

, Todo en México e~ inex_plicable a la lógica. Zamacona es el personaje cric
solo . muere porque s1, acción que representa el carácter de ilogicidad en el
mex:cano: la causa ~e su muerte es el hecho de que a su victimario no le
gusto su forn_ia de mirar. Y el mismo Zamacona es quien mejor evalúa c~te
problema
lo mexicano es sentimentalmente bueno, .,,.un, .social; dice: . "Todo
, .
que pracbcamente sea mutil"; y, "México no se explica; en México se cree".
Sin emb~rgo, el fondo mítico de la novela halla su más amplia expresión
en Ixca Cienfuegos, con su triple valor: como personaje, como símbolo de
la urbe, y como espíritu de los dioses caídos del Anáhuac, que exigen su

279
278

�.
E
·
lugar hay que analizar
reconocimiento en la realidad naciona1. n prrrner
'
1 . . . d
ienfuegos
que
se
hallan
esbozados
en
e
principio e
C
estos tres valores de
,
. . .
la obra. Ixca empieza el relato con un yo individual:

. fuegos. N aci' y vi·vo en la ciudad
de
"MI NOMBRE es lxca Cien
.
.
México ( . .. ) veo mis poros oscuros y sé que me lo vedaron aba70, aba¡o
en el fondo del techo del valle. (p. l9) ·

".
·, f ,, lo necesario
para
Lo que han vedado a Ixca es el ¡uego, accion, e ,
1
d 11
su valor como persona y su individualidad. En ugar e e o,
para conservar
f t ,, 1 espíritu orien México ni siquiera hay tragedia, "todo se vuelve a ren a Y_de
duende
· ta se ha convertl o en
·
1
ginal de la cultura violentada en a con~ms ' al
1 se diri e Cienfuegos
"Duende del Anáhuac" que deambula siempre,
cua
g

se le llamaba "7. Serpiente"); esa serpiente a la que homenajeamos en recuerdo de la fundación de Tenochtitlán.
Con el sentimiento de derrota causado en el mexicano por la muerte de
sus dioses, Ixca se dirige al capitalino ( que aquí representará a todos los
mexicanos) y le infunde valor: "¡No te rajes manito!" Y cuando le aconseja que saque sus pencas y afile sus cuchillos, evoca los antiguos ritos, los
preparativos del sacrificio diario a los dioses; dioses que tenían que ser sostenidos por el mexicano, responsable único de que el sol naciera "todos los

días, en el parto". (p. 20).
Para comprender esta responsabilidad del pueblo azteca hay que recordar
su mito de la creación, que es más adelante sugerido en la frase del propio
Ixca, cuando invita a su paisano a dejarse caer juntos en la "cicatriz lunar

de nuestra ciudad".

en tono de exaltación.

"D

de del Anáhuac que no machaca uvas corazones; que no bebe
uen
.
de osamen tas ; ( . . . ) I· oh
.
bálsamo de tierra su vino, gelatina
licor,
,
·
me coloca
, m; derrota que a nadie sabria comunicar, que
derro t a mta, •
,
·d d
de cara frente a los dioses que no me dispensaron su pi~ a , q~e m~
. para sa ber de m't y de mis seme¡antes.
exi ieron apurarla hasta el fin
.
faz de mi derrota, faz inaguantable de oro sangrante y, tierr~ seca,
faz de música rajada y colores turbios! Guerrero en el va~io.dV ~to la
coraza de la bravaconada; pero mis sienes sollozan y no de70 e uscar
lo suave. La patria ( . .. ). Vocación de libertad que se escapa en la
red de encrucijadas sin vértebra. (pp. 19-20) ·

.ot

. mas
, mterme
.
d"iano
· a la primera persona del
E
.da el relato pasa sm
nsegm '
.
1 ti
habla a nombre de
1 1 cuando Ixca encarna al personaJe co ec vo y
~o~: 'ios mexicanos, que, con los restos del espíritu del Anáhuac:

"mojamos los pinceles, y nos sentamos a la vera del camino para jugar
con los colores . .. " (p. 20) ·
ue al morir el espíritu patrio se desterró _la "palabra, la_ que nos
hubiera liqado las lenguas en las semejanzas", Ixca siente la presencia de ese
duende q~e sigue produciendo los "ecos de atabales que se. ~s~ucha~ ;bre ;l
ruido de motores y sinfonolas". Cuando Cienfuegos, _al ~ingirse .ª :entu:
citadino le dice: "Las serpientes, los animales con historia dormitan ~ .
,, alude a los dioses aztecas: la serpiente emplumada, Quetzalcolatl' ,Y
urnas ,
.
·
as (en náhuatl a ma12
la serpiente, representación de la tierra y sus nquez
'
Pese a

280

Según el mito azteca de la creacion, el mundo surgio a partir de una
primera pareja original: Ometecuhtli y Omecíhuatl, principios masculino
y femenino. De esos primeros padres nacieron cuatro dioses (el cuatro era
número sagrado, representaba los cuatro puntos cardinales) : Tezcatlipoca
Negro, Tezcatlipoca Rojo, Quetzalcóatl, dios del aire y de la vida, y Huitzilopochtli, que es el Tezcatlipoca Azul. Tezcatlipoca Negro es el dios de la
luna. Pero (como todos los dioses) en la última etapa náhuatl, es un ser
inmaterial, corresponde a una idea abstracta, la del ser que es dueño de
vidas y fortunas; es quien da a los hombres la bebida del maguey, pero
castiga con enfermedades a los viciosos. ·
Los diferentes dioses tuvieron cada uno su momento de preeminencia: en
la primera época, el sol, Tonacatecuhtli; en la segunda, que corresponde al
esplendor tolteca, la preeminencia corresponde a Quetzalcóatl, la estrella de
la tarde; y, la época propiamente mexica fue el turno de la luna, Tezcatlipoca. De allí que Ixca llame a México "hija de la luna"; y, la cicatriz
que menciona sería el propio lago de Texcoco, llamado Meztliapán, "el lago
de la luna".
El hombre, por su parte, fue creado varias veces. La última por Quetzalcóatl, el Prometeo mexicano, quien bajó al mundo de los muertos, reco6ió
los huesos de las generaciones pasadas, y los regó con su sangre, creando
la última humanidad. Ese sacrificio de los dioses es el que hay que corresponder con sangre humana.
Huitzilopochtli es el dios del sol y de la guerra, se representa por el águila
que asciende todas las mañanas desde Coatlicue, la tierra, su madre en ese
281

�parto diario; y a ella vuelve cuando desciende por la tarde. Para nacer vence
a sus hermanos, los astros nocturnos, y a la vez, es derrotado por ellos antes
de caer moribundo al final del día. Esta lucha constante por la vida, es
"el salto mortal hacia mañana" por el que Cienfuegos explica la desunión
de los mexicanos.
Ahora bien, el pueblo azteca es el elegido por Huitzilopochtli, y por ello
tiene un gran compromiso con él. Como dios de la guerra deben alimentarlo
con los corazones de los prisioneros. La sangre humana es el único alimento
digno del dios, y los tenochcas son los encargados de proporcionárselo. De
los mexicas depende el que el sol se alimente y nazca diariamente para dar
la energía vital. Esta responsabilidad es la que lleva a Ixca a buscar el
sacrificio necesario que mantenga vivos a los dioses; y es también la base
de la seguridad de Cienfuegos cuando afirma:
" ... si los mexicanos no se salvan, no se salvará un sólo hombre de la
creación." (p. 378).

Por otra parte, a la protección de los tres dioses principales: Huitzilopchtli,
Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, apunta cuando en sus "letanías" a la ciudad,
le llama: "ciudad de los tres ombligos''. Y, evoca el vencimiento de los
mismos apostrofándola como: "ciudad de la derrota violada (la que no
pudimos amamantar a la luz, la derrota secreta)" y "ciudad del fracaso ansiado" o "encarnación de pluma", "Tuna incandescente. Águila sin alas. Serpiente de estrellas". (p. 21).

Más adelante, la resignación ante la triste suerte humana toma forma en la
frase de Cienfuegos: "Aquí nos tocó. Qué le vamos a hacer". Esta aceptación
pasiva de la situación, se explica en la moral azteca. El deber ético primordial,
para ellos, era evitar el pecado; pero el pecado más grave era la falta de
colaboración en el cumplimiento con los dioses, ya que todo depende de ellos.
El hombre, para el azteca, no tiene ninguna capacidad para resolver sus
problemas; sólo le es permitido rogar a los dioses para que se apiaden de
él. Ante las decisiones divinas, no queda más camino que la práctica de la
virtud máxima : el estoicismo, la aceptación con valentía del dolor y la
muerte. Ese estoicismo fue el demostrado por nuestro máximo héroe: Cuauhtémoc, y por el pueblo mismo, los vencidos que aceptaron su derrota seguros
de que era la decisión divina, ya que se iniciaría el nuevo ciclo anunciado
por Quetzalcóatl una vez que se llegara el tiempo de su regreso. De allí el
"no te rajes manito" y el "qué le vamos a hacer", frases que Ixca introduce
pero que les oiremos principalmente a los "macehualli", nombre que daban
282

los aztecas a los inte0o-rantes de 1a c1ase inferior y a los sojuzgados en la
guerra sagrada.
La visión que Ixca tiene del mundo resulta más patente en la discusión
que entabla con Rodrigo Pola, quien defiende la concepción cristiana de
un Dios único. Para Cienfuegos:
"El mundo no nos es dado - ( · · · ) - T enemas que recrearlo. Tenemos
El mundo es ciego y es bruto · De7ºado a sus fuerzas
se a que mantenerlo.
,
rrugana como un~ manzana arrancada al tronco; penetrada de
gusanos.
El tronco le dio su savia y su vida' si'. p ero la mano que arrancó
l
a manzana debe conservarla, o morir con ella." (p. 261).

Con respecto a ello, Caso dice que para el azteca "la c
.,
don gracioso hecho al hombre por el di
.
rea?1on no era un
l bl" . ,
os, smo un compromiso que implica
a o igac1on de una adoración continua por parte del hombre" (El p bl
1el _Sol p. 28). Para Ixca, si el creador se arrepintió de lo creado . . u~ o
:.1 t1en~ el remed_i? para esa situación. En su determinismo fatali:t: 1:q::~~
Jra y a corrupc1on mundanas fueron tarnbº,
eso son inextirpables.
ien puestas por obra divina; por
Cienfuegos expone a Pola sus teorías sobre la multiplicidad de l dº
Pero late en él un deseo íntimo de Unicidad Ante la mm
· .
. d los ioses.
l lid d dº .
.
mencia e a enorme
p ura a
JVma, externa su esperanza fallida:

, . sin
. nombre, donde la
. ".
ª •l . Quizá
ºd d ha' 'ª u~ punto de contacto unico,
sm"'u ar'. a se da cita. Pero de ese punto arranca un río de nombres
que reciben la creación y se obligan a mantener!
,
.
que crean." (pp. 263-2 ).
a, Y otro no de dioses
64

hu~! se explica este per_sonaje la desintegración, problema universal del ser
no, que muy especialmente se da en México . falta de c
.,
a cual no co
t"
, .
·
omumon por
11 .
mpar !IDOS propos1tos ni ideologías solidariamente Cua d
e pnmer capítulo confiesa: "jamás nos h
hº d .
.
n o en
. ºb. l
.
emos mea o ¡untos tú y
iecz ir a misma hostia; desgarrados juntos s 'l
.
'
yo,. a
lados" ( p. 20) reafirma la soledad del
.' o o morimos ~ara nosotros, azslaberinto (citando a Octavio Paz) ' con~:x~:::;id~~edse
encierra
~u propio
o
e que,
comoendice
Ixca:
la creación d'e un D.tos, R od rigo;
.
bre"Cada
d hombre
·, alimenta
d
cada homd ' caD~ sucesi~n e hombres, refleja el rostro 1' los colores sin forma
e un tos que o marca y lo determina y lo persi ue has
muerte se reintegra a la dualidad original. (p. 264 {
ta que en la

283

�Para Cienfuegos, el hombre tiene solamente la libertad de decidir:
" ... si ese tránsito entre la creación y la muerte, ese breve ~aso se cum•
ple con la intensiáad propicia al alim~nto d~l cre~dor, o si se gasta en
el compromiso, en el simple transcurso inconsciente. (p. 264) ·

Por eso, Rodrigo intuye que lo que el mestizo le propone no es "un aumento
de los valores en la vida," sino:
" ... un escueto sacrificio, la renuncia que en un _estalf:do final diera su
significado a la vida y la rescartar de la mediocridad. (p. 264) ·

Efectivamente, para Ixca, es de importancia vital el cum~lir con. el sacri:
ficio exigido por los dioses; por ello, al no lograrlo con Ro~n~o, lo ~:e~tara
·
· ~ de Rosa, y después con Norma·. El diario sacrificio
con J orgito,
el nmo
. .en
la vida de México con su explicación en el ritual azteca, es lo que mspira
estas frases que aparecen en el capítulo final:
" ... largo es el cuchillo, cercanos los corazones, pronto el sacri(icio qu~
otorgas sin caridad, sin furia, veloz y negro, porque te lo pides a ti
mismo porque tú quisieras ser ese pecho herido, ese corazón levantado
mátal; en la primavera de resurrecciones, la ~ri7:1avera eterna, qu~ no
te permite contar las canas, las señales, los transitas; mata a ese igual
, mis
· mo que eres tú mátalo antes de que pueda hablar porque el
a si
'
, d"
··
día que oigas su voz no lo podrás resistir, sentiras o io y vergu~nza Y
' vwir
· · p ara e'l, que no eres tú, que no tienes nombre: matalo Y
querras
creerás en él, mátalo y tendrás tu héroe:" (p. 455) ·

Ixca es el representante de los dioses, el encargado de conseguir el sacrificio. Una vez que cumple su misión, no tiene na~a ~ás que hacer. Esto _es,
una vez que "todos encontraron su dest~no", pn~cipalmente No:;rna, quien
murió precisamente en aras de ese sacrificio "pero sm d~rse cuenta (p. 45;,l ·
Precisamente por esa misión, lxca no tuvo que ser mas que exr:ectador, el
único hombre libre", como le dice Rodrigo. Y por ello, ~olvera ª ª?ª~ecer
con la siguiente generación, donde quizá vuelva a repetir el cumplimiento
de su sagrado deber.
Pero hay otro personaje que también encarna a los dioses: Teódula. Ell_a
represe~ta a la diosa de la tierra, y como dice María A. Salgado (If omena¡e
·
de M exico,
' · · Y que
la diosa de la
. 237), hay que recordar que es la tierra
•
~erra tenía tres representaciones para los aztecas: Tonantzm, nuestra madre,
284

llamada así porque ha amamantado a todos los dioses y a todos los hombres;
Cihuacoatle, mujer serpiente; y Coatlicue, la de las faldas de serpientes.
Coatlicue es la madre del sol, de Huitzilopochtli, el dios guerrero que exige
sacrificios; y Teódula es la madre de Ixca, quien dice de ella: "mi madre
es de piedra, de serpientes," (p. 452).
Pero, al igual que Cienfuegos, Teódula tiene un papel complejo, es a la vez
representante de los dioses mismos, y su defensora o sacerdotisa. Es también
la motivadora de las acciones de Ixca, por eso no le permite olvidar su
misión y le pide un sacrificio "aunque sea pequeño".
Teódula, como Ixca, no considera que los hombres sean dueños de su destino; y cree qué la unidad está en el origen, que es la tierra misma:
"no son los hombres los que hacen la vida sino la tierra misma que
pisan, uabes? Pueden venir los que vinieron, todos, los que nos quitaron las cosas y nos hicieron olvidar los signos, pero debajo de la tierra,
allá, hijo, en los lugares oscuritos a donde sus pies ya no pueden pisotearnos, allá todo sigue igualito, y se escuchan igualitas las voces de
donde venimos: tú lo sabes." (p. 341).

Estas frases de Teódula tienen varias significaciones: sirven por una parte,
para caracterizar las creencias religiosas de ella, como personaje; y nos llevan
a la convicción de que en el fondo de todos los mexicanos, "en los lugares
oscuritos" del inconsciente, "allá" donde los pies de los conquistadores de
todas las épocas, no han podido "pisotearnos", subyace una personalidad
nacional que permanece, pese a todas las invasiones sufridas. Ese fondo común nos mantiene atados a una conducta que como dice Jorge Carrión, se
explica mejor dándole un sentido más mágico que razonable; la mayor parte
de los actos en los mexicanos tienen motivaciones míticas; por eso ante la
duda de Ixca relativa a que los mexicanos parecen estar cubiertos por un
nuevo sol, Teódula responde:
"Puede que con nuevos trajes y otros ritos nuevos que tú y yo no
conocemos se cumplan las mismas cosas." (p. 342) .

Para ella, el incendio de la casa de los Robles, no tiene otra explicación
que la exigencia de los dioses que al fin obtienen el sacrificio, porque "andan
escondidos, pero luego salen, a recibir la ofrenda y el sacrificio". (p. 406) .
Por eso, alü entrega Teódula sus joyas como lo había anunciado (p. 343) .
Y por irrazonable que parezcan sus convicciones no son nada extrañas en

285

�en este mundo novelesco donde todos los demás personajes actúan con la
misma irracionalidad. Hay muertes sin sentido, como la de Gabriel y la de
Zamacona, y como las que llenan las páginas rojas de nuestros diarios. Y ¿no
es igualmente ilógica la entrega orgiástica de los trasnochadores en casa de
Robó?, ¿no es sólo una superposición de mitos la que hace creer a Robles en
su Revolución? Por ello, tenemos que secundar a Teódula cuando cree en el
valor de los antiguos dioses y sus mitos: "todo acaba donde empezó, en ellos
y sus ·signos" (p. 343).
Además, Teódula y sus ritos religiosos, simbolizan la mezcla inextricable
que el pueblo mexicano ha hecho de la religión católica y su propia mentalidad. Expresa a la virgen de Guadalupe, una oración muy semejante a la
que Octavio Paz registra, en El Laberinto de la Soledad, como testimonio de
dicha mezcla :

agua, se amortajaba al difunto en cuclillas liándolo fuertemente con
mantas y papeles. Otros papeles le servían para atravesar por las sierras
que se juntan ... " (El Pueblo del Sol p. 82) .

Además, agrega Caso, los restos, después de ser incinerados (se incineraba el
cuerpo pero no el cráneo, según otros autores), se colocaban en una urna
especial que se enterraba en alguna de las habitaciones de la casa. Todas
estas ei...-plicaciones tiene la ceremonia ritual de Teódula, quien dirigiéndose a
su marido muerto, enumera los amuletos que ella misma ha depositado con el
cadáver. Este ritual, según la costumbre azteca, debía efectuarse a los ochenta
días después del fallecimiento, y luego, una vez al año, hasta los cuatro que
duraba el viaje a ultratumba. De allí que Teódula se preocupe por sus muertos.
" ... Aquí estás, Celedonio, y encima de ti el nahuaque cercano, para
que tus huesos no dejen de cantar nunca ... (p. 214).

" .. . No hace falta ir a la Villa, porque la madrecita santa anda suelta
por todos lados ( .. .). Tu no necesitas altar, pues yo te ofrezco mi corazón, ay tilma de rosas, ay falda de serpientes, ay madre misericordiosa,
ay corazón de los vientos." ( p. 209).

La virgen de Guadalupe se confunde en su rezo con Coatlicue, la de la
falda de serpientes; con Tonantzin, la gran madre tierra; y con Quetzalcóatl,
el dios de los vientos, benefactor de la humanidad.
Del mismo modo, es difícil determinar el origen de todo el ritual que la
madre de Ixca realiza en sus ceremonias funerales. En el mundo de los
muertos, según las creencias aztecas, había un paraíso especial para los elegidos por el Sol o por el dios de la lluvia, Tláloc; según Caso, en un templo
teotihuacano se hallaron recientemente pinturas que testimonian la existencia
de esa creencia en el Tlalocan, jardín edénico que acogía a los que hubieran
muerto: ahogados; por rayo; o por enfermedades que, como la lepra, tuvieran relación con los dioses del agua. Otro lugar escogido era "la Casa del
Sol" o Tonatiuhichan a donde iban los guerreros distinguidos. Las mujeres
muertas en parto también ocupaban lugar especial en "la casa del maíz",
Cincalco. Mientras que, todos los demás muertos, los no elegidos, iban simplemente al Mictlán donde las almas eran sujetas a una serie de pruebas para
pasar por los infiernos. Para ayudar al muerto en su tránsito trasmundano,
dice Caso:
" .. . se ponía con el cadáver un con junto de amuletos que le permitían
soportar las pruebas mágicas. Para el camino se le daba un jarrillo con

Quizás aquí se refiera al ídolo de Quetzalcóatl, quien con su cara daba
música al maíz, y es "el que habla (el verbo) y protector del sueño·
sigue Teódula refiriéndose ahora a la "Ixcuina de cuatro caras". La Ixcuin;
era otra representación de la diosa de la tierra, la protectora de la agricultura, que contaba con las cuatro estaciones de año (de allí, Ixcuina de cuatro
caras) . Luego, al dios del tránsito mortuorio:
" ... el de las dos caras, para que los veas a ellos y nos veas a nosotros,
)' no llegues nunca y nunca te vayas." (p. 214).

Tampoco ha olvidado la viuda al dios de la medicina, al "patecal", que
fracasó en su intento de sanarlo; y a los conejillos que se encargarán de
re~over _la tierra para que reciba el abono de los huesos del difunto, quien
as1 se reintegra con su "Gran Madre".
Lo _d~fícil de definir es la costumbre que la lleva a pintar la calavera y
a escribir el nombre del muerto en ella; los códices aztecas no se refieren al
origen de esta tradición que, por otra parte, si es auténtica y conocida aún
en nuestros tiempos, ya que, cerca del día 2 de noviembre, se venden Jas
calaveras de chocolate con sus nombres en la frente.
Con respecto a los hijos de Teódula, parece que murieron muy pequeños,
ella dice que: "apenas se alejó el chihuateteo que nos mata al parir y llecró
·- a 11evarse
' Ios" . A e11os los acompaña el idolillo "de la carita
' negra
"
e1 otro mno
que cura todos los males", esto es, Tezcatlipoca, el negro, dios de la oscuridad
y de la magia. (Cfr. p. 215).
287

286

�Ixca también practica la tradición funeraria cuando rez2 con su "voz inaudible" ante la muerte del niño de Rosa:
"Cuatro días para llegar a la feria - ( . .. ) porque sé que vamos
juntos a la feria, donde soplan las ánimas de los peregrinos. Se abre el
corazón de las montañas para que lleguemos a la feria oscura. Aceite
entre las piernas, sangre en el pelo, para llegar dignamente. El perro
rojo nos lleva por el río( . .. ) ya estamos en la tierra renegada, la misma
tierra que dejamos vuelta a nacer ( . .. ) toda ella es sepultura. No hemos
viajado." (p. 407).

Por otra parte, hay dos personajes más que evocan el fondo mítico ná~ua~l,
Gladys y Beto, quienes en una interpolación de cor~~entes ~e c~nc1enc1a
paráfrasis del autor, acerca de los mitos de la creac1on. Parafras1s donde
Fuentes crea una simbología estructurada por él, con base en ese fondo azteca.
Cuando ambos "macehualli" comparten el ensueño gracias al cual: "el guajolote nos habla desde el trono de amatistas y con las plumas nos coloca las
máscaras del sueño y de la danza", lo que hace el autor es retratar los _s~eñ~s
de gloria de sus personajes, ya que las amatistas y las plumas eran pnvi_Ieg10
de la clase alta, de la aristocracia azteca. Más adelante hablan de los signos
del tiempo:
" ... nuestros signos, los que nos trajeron y nos llevarán, el conejo Y el
agua, la serpi.ente y el cocodrilo, la hierba y el jaguar." (p. 207).

Efectivamente, para los aztecas, el mes estaba formado por veinte días con
nombres individuales para cada uno; los que se mencionan aquí correspon·
" ; e19o.: " cocoden: al lo.: "conejo"; el So.: "agua"; el 80.: "serpiente
drilo"; el 12o.: "hierba"; y el 14.: "jaguar". De este modo, se simboliza el
flujo del tiempo. Enseguida:
"Nuestra es la casa de la diadema de turquesas, nuestras las insignias
del que habla, nuestro el espejo negro de las premoniciones." (p. 207) •

La diadema de turquesas es la vía láctea. Y "el que habla" es Quctzalcóatl.
En cuanto al espejo negro, se refiere al de obsidiana, uno de los atributos de
Tezcatlipoca, dios de la magia y de las premoniciones. Mediante esos espejos
de piedra pulida, aún en pleno día, los adivinos leían el reflejo_ de las e~trellas, que daban a conocer la verdad. Así, Beto y Gladys se sienten urudos
de este modo a los dioses; con el privilegio de tenerlos por compañeros, pese
a que pertenecen al estrato inferior en la sociedad.
288

Luego, evocan a Quetzalcóatl, cuando entregó al hombre la palabra y el
maíz: "y fue dicho el primer discurso, _para que todos recibieran su grano
de maíz y construyeran la ciudad"; y a la fundación de Tenochtitlán, realizada por orden de Huitzilopochtli, "desde el centro del ojo del águila". Al
mismo dios del Sol se refiere el atributo de las alas de colibrí en el siguiente
pasaje:
"Ay pordioseros, ay hermanitos, coman sus insectos, que el ojo de
agua se secó y vuelve la marea del lodazal a cubrir las ciudades: bailen
descalzos y abran los brazos sobre el nopal, clávense las manos a las alas
del colibrí mientras el perro sarnoso les roe el ombligo . .. " ( p. 208) .

Es el abandono de los dioses el que los mantiene con hambre, como decía
Ixca en su discurso inicial, el mexicano se encuentra solo en su lucha, sus
héroes no han de volver para ayudarlo. (p. 20) .
Además, se encuentra en la novela otra mitología más universal, la representada por Hortensia Chacón. Es ella la ciega vidente, personaje siempre
vivo en la Literatura. Robles vuelve a ella como retorno al origen a la madre
a lo oscuro de donde salió. Al mismo tiempo, Robles encarna el 'mito revolu~
cionario (que pertenece más bien a nuestro país) . Según su modo de ver
las cosas, en México estamos en el paraíso, ya que no hemos vivido las
guerras mundiales. Tiene absoluta fe en el progreso que, según él, México
ha ido conquistando después de la Revolución. Es Zamacona (su hijo) quien
se encarga de la desmitificación. En las guerras mundiales, dice Zamacona,
se luchó por rescatar la dignidad humana, mientras, en México:
"¿ qué justifica la destrucción del mundo indígena, nuestra derrota
frente a Estados Unidos, la muerte de Hidalgo y Madero? ¿qué justifica el hambre, los campos secos, las plagas, los asesinatos, las violaciones ... " (pp. 277-278).

Lo que sucede es que los mexicanos hemos seguido el ejemplo de Robles,
hemos sustituido los antiguos mitos por otros nuevos en la explicación de
nuestra realidad y, con ellos, seguimos justificando nuestra paradójica conducta. Los antiguos fetiches (cuchillos de obsidiana, espejos, plumas, jade
y amatistas) se han cambiado por automóviles de lujo y demás objetos de
ostentación. Los ritos a los dioses se cambiaron por los que se le rinden a
nuevos ídolos: la riqueza, y el poder; dioses importados de ideologías consumistas. Para lucir los nuevos fetiches, se organizan grandes fiestas, como la
289
humanitas-19

�d olores nueva manifestación de conde Bobó, que cuenta con su luces e e_
.', la pérdida del valor y la
ltado es la ena1enacion,
f
El
ducta ritualista.
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los dioses (ahora con di erente
. . . 1 S irnos todos ata os a
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libertad mdividua es. egu
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'lo ha cambiado la orma
d eños de nuestro estmo, so
.
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1· . , de la idea cíclica del tiempo
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D llí la nueva ap icacion
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fluir en un eterno retorno.
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' • •
·t . "porque el anciano so o
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l
.
ricas. A H1da go e ica
1
" ( 460) Pasa luego a recordar a tra1quería la libertad para los ese avos P: . .
ción a la Independencia, obra de Iturbide.

1822 doña Nicolasita se ha convertido
" ... ya es la noche de mayo de..
y
l .
Gentiles hombres de
.
los demás en U7ieres de Pa acto y
en princesa Y
Cámara con ejercicio." (p. 46l) ·
d los pasteles "ochocientos pesos para
Enseguida, alude: a la guerra e
A
, "un párroco que cabalga
.
R mostel'' . a Santa nna,
.
pasteles de Mons1eur e . . . ' d l L.b 1· mo "los escoceses y los yorqm.
" . al imcio e I era is ,
d
a enterrar una pierna '
d las cuales menciona los nombres e
. os" . a las luchas de la Reforma, e
qum ,
•
·'
ricana ·
las batallas; y después, a la mvasion ame
.

" ... enarbolar la bandera estrellada de nuestro país en el palacio nacional; la bandera, primera insignia extraña que había ondeado sobre
este edificio desde la conquista de Cortés . .. " (p. 462).
Con gran ironía, muestra cómo, mientras entrega Texas, Su Alteza Serenísima (Santa Anna) : "decreta las ocasiones en que pueden usar bastón los
Consejeros de Estado" y señala quiénes pueden vestir de amarillo a sus
lacayos. En sugestivas frases, el relato apunta la separación de la Iglesia y
el Estado, y la invasión francesa. En ésta última referencia, hay un despliegue
humorístico, cuando citas del italiano ( recordar que Maximiliano se hallaba
en Italia cuando fue enviado a México) puestas entre paréntesis, contienen
las advertencias con las que el narrador previene al príncipe francés:

"La corona imperial de México ( non te fidare) se ofrece a Su Alteza
Imperial y Real (torna al castello) el Príncipe Fernando Maximiliano
(trono pútrido de Moctezuma) para sí y para sus descendientes (nappo
galico pieno d'espuma) y el indio de Guelatao con la capa negra y el
alto sombrero negro recorre en la carroza negra la tierra aplanada por
la sequía y la pólvora." (p. 463).
El texto habla de la paz porfiriana. Y de la reacción surgida contra esa
paz mantenida a la fuerza; esto es, de la huelga obrera (Cananea y Río
Blanco), la cárcel para presos políticos (Belén), los periódicos de protesta
("El Hijo del Ahuizote" y las calaveras de Posada) , y la demagogia naciente.

Así, la narración llega al momento en que "todos los hombres y cantos y
frases y ordenanzas y batallas y ritos" "no son sino el recuerdo de mañana,
el recuerdo que no quisimos encontrar hoy", la Revolución. Es el momento
en que todos los mexicanos participan "reconociéndose sobre la tierra cuadriculada de sangre". Pero, pronto se concluye que esa Revolución no fue
sino otro intento fallido, cuando tenninó con el asesinato de Zapata ( "camino
de Huehuetoca" p. 466). Después ... las guitarras y las fiestas, la Revolución convertida en "la pompas ricas de colores", y . . . de nuevo, la ciudad
inflada, marcada por todo tipo de inautenticidad.
Un retrato parecido de la historia se da también en otro monólogo de
de Ixca, el que tiene lugar "desde los vidrios azulados de la oficina de Federico Robles". Cienfuegos divisa la Avenida Juárez y toda la historia que la
calle encierra: un día de agosto, la entrada del Ejército Constitucionalista;
un día de julio, el paso de la carroza con los restos de Obregón; un día de
junio, cuando Maximiliano y Carlota, "pareja de juguetes engañados", pasa

291
290

�bajo los arcos de flores"; una noche de septiembre, la invasión americana;
y una noche de mayo, más atrás en el tiempo, la traición a la Independencia,
Iturbide ("el Momo"); "más lejos por fin, al lejano día de agosto en que las
aguas se dividen", esto es, la conquista; y desde entonces, piensa Ixca, son
dos:
" ... el del origen y el del destino, los dos plantados sobre la misma
avenida, fuese de agua o de cemento. Del Yei Calli al 1951. Siempre
dos, el águila reptante, el sol nocturno." (pp. 269-270).

Robles tiene su propia visión de la lucha revolucionaria, la que le dio su
experiencia en ella. Sabe que sólo fue la entrega a una guerra sin metas, sin
programa y sin ideas, "con jefes improvisados y pintorescos. Sin táctica ni
pensamiento revolucionario auténtico". Pero él cree que al fin, los "eficaces",
Carranza y Calles ( y él mismo luchando al lado de ellos), salvaron la situación del país "ensuciándose las manos". Porque para los que, como él, sostienen el mito de la Revolución benefactora, hay cosas más importante que
la dignidad :
" .. los que fuimos lambiscones con los de arriba y altaneros con los
de abajo; los que acabamos con algo de nuestra dignidad para salvar
cosas más importantes". (p. 373).

La revolución está perfectamente evaluada en La Región más Transparente.
Para ello se da un amplio campo de perspectivas. Los de Ovando sabían
que " la paz y el progreso" porfirianos tenderían a imponerse, que la Revolución sería sólo "una llamarada de petate" y que el país volvería a tener
su "élite directiva". Entonces, la burguesía habría de "volver a su lugar":
"Esté quien éste a la cabeza del gobierno, poco a poco irán regresando
los elementos que no en balde han sabido conducir a la nación por las
sendas del progreso material y la seriedad administrativa." (p. 92).

Pimpinela aplica, a su manera, la idea del eterno retomo. Recuerda que
en el tiempo de su abuelita, las "gentes decentes" eran los lerdistas. Ellos
vieron con desconfianza el ascenso de Díaz y los suyos, pese a que su riqueza
fue obtenida gracias a que se habían apoderado de los bienes del clero. Una
generación después, los enriquecidos gracias a don Porfirio desconfiaron de
la entrada de Villa y de Zapata. Y áhora se pregunta Pimpinela: "¿ a quién
verán entrar con horror mañana los aristócratas de la Revolución?" (p. 166).
292

El eterno retorno lleva a Robles a escudarse con las mismas racionalizaciones de Porfirio Díaz. El banquero (como Díaz) afirma que el propósito
de los ejecutores del plan revolucionario, fue crear la clase media como
"elemento activo de la sociedad"; una "clase media activa, trabajadora,
amante del adelanto" (p. 122). A este respecto, Zamacona (la verdad histórica) dice acerca del progreso tan cacareado por los porfiristas y los revolucionarios: "¿Progresar hacia dónde? {p. 279). Ante la respuesta de Robles,
que se refiere a la "felicidad" particular de cada mexicano, Manuel insiste
en que primero habría que conocer a ese mexicano, para estar seguros de
lo que quiere. Quizá, lo que menos desea es la acumulación de bienes
materiales:
" ... ¿Cree usted que quienes ya tienen todo eso se sienten plenamente

satisfechos? (p. 280).

Sin embargo, antes y después de la Revolución los propósitos de "progreso"
siguen encaminados hacia iguales metas. Esa resurrección de valores ya gastados y estériles, es la raíz donde ve Zamacona concentrados nuestros males.
Por eso menciona el mito de Lázaro. Para él, el resucitado ya no tiene que
vivir moralmente para salvarse, puesto que no tiene como posibilidades la
salvación ni la inmortalidad de su alma en una vida ultraterrena. La corrupción como producto de lo resurrecto es insinuada en su afirmación:
"El resurrecto ya no se salva, porque no puede renunciar a nada,
porque no es libre, porque no puede pecar." (p. 375).

Por eso, el camino de México es para Zamacona el que le aconseja a
Robles en la aceptación de su derrota: "asumir el dolor y la culpa" y renunciar a lo hecho; no volver a revivir lo que pertenece ya al pasado, sino situar
la mira en un futuro que represente una vida nueva y no la repetición de
lo mismo. No obstante, en estas últimas afirmaciones se palpa la caída del
mismo Zamacona en los terrenos del mito, sitúa en el futuro un paraíso
que es correlato del pasado edénico de Ixca. El encargado de despertarlo a
la realidad es ahora el propio Cienfuegos:
" ... toda esa tesis está bien cuando se apoya en una idea de personalidad
capaz de recibir, y engendrar, redención, culpa, etcétera. Pero no veo
que razón tenga en un país donde no hay personas, sino otra cosa,
aire, sangre, sol, un tumulto sin nombre, una masa torcida de hueso
y piedras y rencores, pero jamás una persona." (p. 376).

293

�A esta conclusión nos lleva la revisión histórica de la novela. México no
seguirá un camino de prosperidad y verdadero progreso (que lleve a la
solución de sus múltiples problemas) mientras sus habitantes continúen despersonalizados, sin validez ni libertad individual. Y, como esto no se consigue
más que con la solución de las necesidades básicas, estamos en un círculo sin

soluciones a corto plazo.
"(Todo se nos da por añadidura
En una tierra condenada a repetirse sin tregua
Todos somos indignos
Hasta los muertos enrojecen
Hasta los ciegos deletrean la escritura del látigo
Racimos de mendigos cuelgan de las ciudades
Casas de ira torres de frente obtusa)".

"BALUN-CANAN: Dos Mundos:
Una Realidad"

Lic.

ÜCTAVIO

VIRGINIA

CosTA G.

"El hombre no es un género que se determine por la piel, o la situación histórica
en la que se encuentre, es una realidad
concreta en la que convergen lo uno y lo
otro. El hombre se va realizando día a día
dentro de una piel, con una carne, y con
una sangre, y también dentro de un mundo
físico, cultural, histórico; el mundo creado
con su acción con otros hombres".

PAZ

("Semillas para un Himno")

BIBLIOGRAFlA

LEOPOLDO ZEA
CARRIÓN, Jorge, Mito y Magia del Mexicano, Cuarta Edición. Editorial Nuestro Tiempo.
México, 1974.
CAso, Alfonso, El Pueblo del Sol, Fondo de Cultura Económica. (Col. Popular No.
104) México, 1978.
CHAVERO, Alfredo, El último Quetzalcóatl, Editorial Cosmos, México, 1978.
FUENTES, Carlos, La Región más Transparente, Segunda edición. (Col. Popular No.
86). Fondo de Cultura Económica. México, 1977.

K. Angel Ma., Selección de 2pica Náhuatl, (Biblioteca del Estudiante Universitario No. 51) U.N.A.M. México, 1978.

GARIBAY,

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a su obra, (Col. Homenajes) Ed. las Américas, Madrid.
SousTELLE, Jacques, La Vida Cotidiana de los Aztecas, Trad. Carlos Villegas, Segunda
edición. Fondo de Cultura Económica. México, 1972.

294

INTRODUCCIÓN
~A CREACIÓ~. artística

es un reto y exige un enorme compromiso para quien
m~enta clanficar ese mundo complejo y acabado, conjunción de ideas, senti~1entos : :mociones que habiendo encontrado la forma suprema de aflorar,
ruegan v1v1damente su independencia.
BaltÍn- Canán, es la primera novela de Rosario Castellanos, es una nueva
forma de expresar una inquietud que se había manifestado con anterioridad
en su obra poética: su preocupación por la situación del indígena en nuestro
país. Así, Balún-Canán es la denuncia de un problema social la codición de
n:1ªr~nalidad. y subordinación en que viven los indígenas :n un apartado
rmcon de Chiapas, es la toma de conciencia de que el tener una determinada
cultura, lejos de ser expresión de inferioridad, viene a ser exprrsión de Jo
que hace de hombre un hombre, ésto es su personalidad, su individualidad.
Pero es también una creación poética.

295

�Siguiendo a Bergson "La misión del artista es divina", es una transformación de intuiciones en creación, comunión que enriquece nuestra esencia
humana siempre en búsqueda. La responsabilidad se acentúa, fondo y forma
son inseparables y cada obra es un proyecto distinto. En este caso, el nuestro
se propone analizar la estructura, los recursos estilísticos y el lenguaje, cómo
le sirven a la autora para presentar la problemática social que le interesa: la
fusión de dos mundos que han constituido una nueva realidad.

Nosotros no hacemos más que regresar;
hemos cumplido nuestra tarea; nuestros
días están acabados. Pensad en nosotros
no nos borréis de vuestra memoria, no,
nos olvidéis". (B.C. p. 8).

~ esde .el_P~to de vista de los indígenas, es el castigo por no haberles
de1ado m s1qmera la oportunidad de atesorar Ja palabra "que es el
d
la
· "
h b
arca e
memona , por a er1os arrancado de su origen de sus ra'ices 8•
b
J bl
,
, m em argo,
os ancas tampoco podrán escapar a su sino, en el delito está la penitencia
Y es entonces cuando el objeto se vuelve contra el sujeto clamando venganza~

En una problemática social existe siempre un trasfondo histórico que la
genera, en Balún-Canán es imprescindible un breve análisis diacrónico, para
situarnos en el periodo del General Lázaro Cárdenas, tiempo histórico en que
se desarrolla la novela.

"Desde aquellos días arden y se consumen con el leño de z h
S b l¡
l .
a oguera.
u e e zumo en_ e ~iento Y se deshace, queda la ceniza sin rostro. Para
que puedas venir tu y el que es menor que tú y les baste un soplo
solamente un soplo". (B.C. p. 9).
'

l. ESTRUCTURA.

Después de la primera lectura de Balún-Canán, surgió la interrogante de
¿ Cuál sería la motivación que llevó a Rosario Castellanos a romper la unidad
narrativa de su novela? Algunos críticos consideran esta ruptura como un
error, en la medida que la consideran innecesaria.
Surgía la necesidad de ir más allá de especulaciones emergentes de lo superficial, de una primera impresión. Rosario Castellanos se presentaba, quizás,
demasiado consciente de su hacer literario. Aquí, intentamos encontrar una
justificación.
Son tres las partes de la novela y toda ella es una retrospccción. Los
acontecimientos que se escenifican en los capítulos que conforman las partes
primera y tercera, son referidos en primera persona por una niña de siete
años, ésto es una mera convención, Rosario Castellanos está recreando, ínter•
pretando una realidad captada por los ojos ingenuos de una niña y que
cobran su auténtica dimensión en el razonamiento del adulto. Ella misma
ha confesado que en Balún-Canán se encuentran plasmadas muchas de sus
vivencias infantiles en Chiapas; con todo, la autora, más que mostrarnos
su yo íntimo, nos enseña, al desnudo el alma ajena.
El epígrafe -extraído del Libro Del Consejo de los Mayas- que precede
a la primera parte de la novela, está sugiriendo la problemática que se planteará a lo largo de la obra: las causas de la decadencia de una familia de
terratenientes, los Argüello.

"Musitaremos el origen. Musitaremos
solamente la historia, el relato

296

1

, La oh~ _en lo que se refiere a la organización del material sigue una
lmea ,tr~d1c1onal. La narración va avanzando paulatinamente y sólo en forma
esporad1ca se presentan dos acciones simultáneas. como cuando se desa 11
1
'al d ¡
.
·
rro a
e ceremoru
e ,ª errruta y al mismo tiempo César y Zoraida conversan.
La _novela va cargandose de dramatismo a medida que se desarrolla el te
El interés va intensificándose, no es sostenido.
ma.
E~ la primera pa~te la ~arradora presenta sólo una exposición de los hechos. la marcada d1ferenc1a entre indios y blancos atisbos de Ja ps· J :
d 1
.
'
ICO º 1•ª
e os persona1es, en el caso de Francisca, Romelia Matilde Cc'sar y z ·d
·
, d f' ·d
,
,
ora1 a,
pero mas
e
m1
a
en
lo
que
respecta
a
la
nana
además
de
l
d
.
,
os cua ros costumbristas que describen el ambiente pueblerino de Comitán.
C~~r Rodríguez C~icharro, nos dice en su tesis "Novela Indigenista Mexique hay una sene de capítulos de tranquilidad, de vida sencilla muelle.
0
~ Juegos de las_niñas que asisten a la escuela de Silvina, el por ~ué de ¡~
tnsteza de ~maha, el vuelo de los papalotes, la fallida función circense tienen la ,func~ón d~ ~ejorar estéticamente la novela "Leemos gustosos esa 'serie
de parentes1s opt1m1stas en los que la vida discurre normalmente" (N I M

;an~

p. 93).

. ·

·

. Ciertam:nt: _es ~negable su valor estético y descriptivo, sin embargo, su
mvel de s1gnif1cac16n es más profundo y en algun
Am ·
os casos - como el de
alia, o el vuelo de los papalotes, o el de la tullida- se red d ,
la parte final.
on earan en

297

�Por otro lado, sólo aparecen alusiones de
mayoría de las cuales son corolario obligado
exige de los terratenientes el sostenimiento
educación de los indios que trabajan en sus
mínimo para los campesinos, que insta a los
a sus patrones.

carácter económico y social, la
de la política de Cárdenas que
de maestros encargados de ~a
feudos, que establece el salario
tzeltales a que no den "baId'10"

¿Es entonces realmente un error, el rompimiento de la unidad arquitectónica de la novela? No, no lo es, haberlo respetado significaría sacrificar
la fuerza, la acción directa que caracteriza a la segunda parte de Balún-Canán;
porque si bien es cierto que la sensibilidad de la niña, percibía diferencias
sociales, o como eran o sentían los personajes; su presentación de los acontecimientos que se sucedieron tendría que haber perdido fuerza, ser más indirecta.

La respuesta airada de los terratenientes (César y Zoraida) ante estas pet'.ciones, hacen pensar que la crisis se avecina, ésto se ve ~forza_do por la aparición de ciertos personajes o acontecimientos que simbolizan el choque
inminente entre ladinos e indios. Recordemos al tío David con "ya se acabó
el baldillito de los rancheros de acá", o a doña Pastora que dice a Zoraida
que le vende un secreto "un lugar en la frontera para cuando sea necesario
huir", o el indio de Chactajal muerto.

"Esto es lo que se recuerda de aquellos días" (B.C., p. 75) nos dice Rosario
Castellanos en letra cursiva. La primera parte se había desarrollado en el
presente, pero estas palabras confirman que toda la novela responde a una
analítica mirada retrospectiva.

No obstante estar estos capítulos entrecruzados con los otros -que ~os
presentan cuadros costumbristas, que parecen emanar tranquilidad- no pierden su fuerza, "huele a tempestad". La amenaza sigue en el aire, se nos
clava en el pecho. Y esperamos.
César Argüello, se traslada a su finca: Chactajal, en compañ~a- de Zor~ida,
las niñas y Ernesto. No ignora que las circunstancias, que la pohtica ambiente
no es favorable. La ley le obliga a dotar a los indios de su feudo de un maestro.
De no hacerlo así, aquellos se rebelarían. Esta tensión que reina en la atmósfera se desencadenará en acción -viva, palpitante- en la segunda parte.
"Toda luna, todo año, todo día, todo viento camina y pasa también.

y ambién toda sangre llega al lugar de su quietud, como llega a su poder
y a su trono". (B.C., p. 75).
Lo anterior nos lo dice el libro de Chilam-Balam de Chumayanel y con
ésto sugiere ~na concepción cíclica del mundo, todo surge, llega a la cima,
pero todo tiene que declinar, en el "lugar de su quietud".
Este epígrafe tiene sentido en relación a la problemática planteada en_ la
segunda parte del libro, aquí es importante destacar, que el punto de vista
narrativo cambia. Sin embargo el estilo de las tres partes es uniforme, lo que
podría representar un error desde el punto de vista técnico, "porque jamás"
dos personas se han expresado de la misma forma (N.I.M., p. 9); pero
realmente Rosario Castellanos no pretende hacernos creer que es realmente
la niña la que narra, ya se había señalado anteriormente que es una mera
convención.

298

Chactajal, la hacienda de los Argüello, es el marco espacial que presidirá
la problemática interna y externa de los personajes, personalidades que se
habían dibujado en la primera parte, se muestran al desnudo aquí, es una
exploración de sus almas, de sus motivaciones ocultas, sus anhelos y frustraciones.
Es como si la autora nos dijera entre líneas que perdida la unidad, sobreviene irremisiblemente el caos, éste es el caso de los Argüello cada uno
enfrascado en una lucha personal, con objetivos distintos, César, Zoraida,
Ernesto, Matilde, un mundo. Y en el otro, los indios, cansados de años y
años de opresión, que ahora luchan denodadamente por sus fueros. Se sienten
por primera vez protegidos por las autoridades y especialmente por el presidente Cárdenas, ente poderoso, a quien Felipe (quien capitanea a los indios
de Chactajal) viera en Tapachula. Y ello les da fuerzas y ánimos para combatir contra la opresión, contra el abuso de que han sido objeto hasta ese
momento.
Lo social, el por qué de la rebeldía de los indios, lo presenta Rosario Castellanos en esta parte. La tensión crece y alcanza su momento más dramático
en el desenlace obligado: los indígenas se alzan y queman el cañaveral de
los Argüello, todo queda reducido a cenizas y viene a nuestra mente esa frase
del epígrafe: También toda sangre llega al lugar de su quietud, como llega
a su poder y a su trono".
Pero ésto con ser mucho, no lo es todo: el hijo de César, Mario, morirá.
Tal es el asunto de la última parte.
Ya el epígrafe que encabeza esta tercera parte lo había sugerido".

"Y muy pronto comenzaron para ellos los presagios. Un animal llamado Guarda Barranca se quej6 en la puerta de Lugar de la Abundan-

299

�cía, cuando salimos de Lugar de la Abundancia, ¡Moriréis! ¡Os perderéis! Yo soy vuestro augur' (B.C., p. 217).

Porque al morir Mario, fenece con él la dinastía de los Argüello.
En esta última parte, Rosario Castellanos recurre a la misma técnica de
la primera, es decir, a través de los ojos de la niña se nos narran los
acontecimientos, que no obstante ser trágicos, no alcanzan el tono de dramatismo de la parte anterior.
Estamos nuevamente en Comitán, nadie sabrá explicar el por qué de la
muerte de Mario, su padecimiento, ni siquiera el médico de Comitán. Se
habla de los hechiceros indígenas que quieren acabar con la dinastía de los
Argüello y que con sus brujerías han matado al niño; menciona la niña la
posibilidad de ser ella quien ha matado a su hermanito, pues instó a Mario
a que robaran la llave del oratorio de la casa. Lo cierto es, que paralelamente
a la muerte de Mario, conocemos el mundo de superstición y de magia en
que viven los habitantes del aislado pueblo de Comitán.
El enfoque juvenil que dota a la novela de su tono sensitivo e irreal,
impide a la vez su extensión. Para evadir esta limitación la autora prefirió
narrar en tercera persona la segunda parte, sin embargo creemos que recurriendo a la niña como narradora de la sección final, se restringe el desenlace a una perspectiva reducida, dejando desatados varios cabos de la trama.
El tiempo en Balún-Canán es lineal, con referencias al pasado, como en el
caso en que Zoraida y Matilde recuerdan su niñez. El tiempo histórico,
comprende los últimos años del periodo del presidente Calles y el gobierno
del general Lázaro Cárdenas ( 1934-1938), la referencia a la clausura de los
templos, (lo cual es importante) implica que la acción se sitúa en el primero
o a lo más en el segundo año de su régimen presidencial

II. ESTILO.
Stephen Ullman en su libro "Lenguaje y Estilo" refiriéndose al enfoque
funcional en los estudios sobre el estilo dice "un hecho estilístico puede definirse como un elemento lingüístico considerado en cuanto a su utilización con
fines literarios en una obra dada" de esta forma el estilo más que un documento psicológico, es uno de los componentes esenciales de cualquier obra
literaria y que desempeña su función particular dentro de la estructura total
de la misma.

300

Aparecen en Balún-Canán de Rosario Castellanos una serie de recursos o
características estilísticas que tienen un cometido en el contexto total de la
novela.
Llama primeramente la atención el cambio de punto de vista; -mencionado superficialmente al tratar estructura- mientras que la primera y tercera
parte están narradas por la niña en primera persona, la segunda está referida
por la autora, en tercera persona omnisciente.
La niña participa activamente de los acontecimientos o por lo menos es
una muda espectadora, sería improbable que fuera capaz de captar, interpretar
y aun ser espectadora de muchas de las pasiones que se desatan en Chactajal.
Pero no sólo la estructura está marcando un cambio en el punto de vista.
El narrador omnisciente de la segunda parte adquirirá diferentes modalidades
que tienen un sentido en el contexto situacional.
En ocasiones es un observador objetivo, tradicional:
"No había modo de negarse. Porque ya en la mañana, muy temprano,
doña Amantina había sacado de su cofre unas ramas de madre del
cacao y con ellas barrió el cuerpo desnudo de Matilde. Después volvió
a arroparla, pero entre las sábanas quedaron las ramas utilizadas para
la barrida" (B.C., p. 169).

En otras ocasiones y sobre todo en aquellas que muestran al desnudo los
sentimientos y pasiones ocultas, el narrador parece interpretar y no sólo ésto,
sino compenetrarse con los pensamientos de los personajes, gran parte de
la fuerza que caracteriza a esta parte, emanará de este recurso, que va más
allá de proporcionar valor enfático. Es en estos momentos cuando ahondamos
en la psicología de los personajes, en su drama existencial, en sus posibles
justificaciones. Recordemos que la crítica ha elogiado la objetividad que
despliega Rosario Castellanos al mostrar con fidelidad "los puntos de vista
de los dos actores principales del drama comiteco -blanco e indígena-"
y que con este recurso es llevado a sus últimas consecuencias:
"Cuando la mujer de Felipe volvió a quedarse sola se llevó ambas
manos al sitio del corazón, porque sus latidos eran tan rápidos y tan
fuertes que sentían como si su pecho se le fuera a romper. Se había
atrevido a hacer aquello. Juana la sumisa, la que era como una sombra
sin voluntad se había atrevido a echar de su casa a María" (B.C.,

p. 178).
301

�La interpretación o compenetración es más ostensible, cuando en un instante, sin que nos percatemos, se pierde la tercera persona y es el personaje
quien expone directamente sus pensamientos:
"César quería hacer de su hijo un hombre y no un naguilón como
Ernesto. A la edad de Mario, él, César ya sabía montar a caballo y
salía a campear con los vaqueros y lazaba sus becerritos. Hubiera querido que su hijo lo imitara. Pero Zoraida ponía el grito en el cielo cada
vez que se hablaba del asunto. Trataba a su hijo con una delicadeza
como si estuviera hecho de alfeñique. Claro, como ella no era una
ranchera no quería que Mario le saliera ranchero. Hasta estaría haciéndose ilusiones de que iban a mandarlo a estudiar a México. Si, como
no. Para que le resultara una alhaja como el fam oso hijo de Jaime Rovelo que nos sale ahora con la novedad de que los patrones son una
rémora para el progreso y que debería arrebatarnos nuestras fincas. Sólo
falta que nos dejemos. Creen que unos cuantos gritos bastan para asustarnos. Y no saben que estamos cansados de velar muertos. De situaciones más desesperadas hemos salido con bien. Yo se que otros en mi lugar
no se tentarían el alma y el tal por cual de Felipe estaría hamaqueándose
a la ceiba de la majada con la lengua de fuera" (B.C., p. 204) .
No podemos excluir que este cambio de tercera a primera persona obedezca
a un error de construcción, sin embargo creemos que ayuda a introducimos
más directamente en la problemática.
Transcribe directamente una noticia del periódico y la carta de Felipe,
donde narra la construcción de la escuela, este recurso tiene una pretensión
economicista, mientras que en caso de la transcripción de las cartas de
César además de cumplir esta funcionalidad, llevan un significado latente
mostrarnos la realidad de César en Tuxtla Gutiérrez, su infructuosa lucha.

Descripciones que además de poéticas son grandes aciertos narrativos y
que nos adentran cada vez más en la situación social que a la autora le interesa presentar. Veamos también como el ambiente de Chactajal, mucho más
rural y mucho más propiamente indígena, está también acertadamente delineado; son los casos en que se nos presentan como todo un acontecimiento
la llegada de los custitaleros:
"¿ T enés dinero vos? ( pregunta una de las indias a otra cuando éstos
vienen) -He estado juntando todo el año. Porque los custitaleros traían
en aquellos enormes baúles forrados un caudal innagotable de objetos:
calderas de latón, panzudas, relumbrosas; ( . .. ) para las muchachas,
gargantillas de coral, listones anchos . .. " (B.C., p. 19).

O, con una significación mucho mayor, las tradiciones y costumbres indígenas; como el ceremonial religioso a Nuestra Señora de la Salud y el noviazgo
de Juana y Felipe (descrito a través de la memoria de Juana):
"(Recordaba) El baile en la ermita cuando Felipe la escogió tirándole el pañuelo colorado sobre la falda. Las tardes, cuando volvía del
río, con el tzec todavía escurriendo agua y Felipe la miraba, ceñudo,
sentado en un tronco del camino. Los tratos entre las dos familias. El
año de prueba que había pasado cada uno sirviendo a los padres del
otro." (B. C., p. 106).

Siempre con un afán realista, Rosario Castellanos describe vigorosamente
el ambiente pueblerino de Comitán, así cuando la pequeña protagonista va
caminando junto con su nana por las calles del pueblo hacia la escuela.

Es así mismo interesante advertir en la obra la influencia que ha ejercido
la lectura de los más significativos monumentos de la literatura maya-quiché
en la autora. Esta no es una afirmación_gratuita. Son numerosos los pasajes
en que puede advertirse tal influjo. Ejemplo de lo anterior es el capítulo
XVIII de la primera parte, en que se transcribe un documento escrito por
un indio "el hermano mayor" y que narra, en forma muy similar al "Popo!
Vuh", la historia de sus antepasados y la de la casta de los Argüello y lo que
éstos hicieron en Chactajal.

"Los balcones están siempre asomados a la calle, mirándola subir y
bajar y dar vueltas en las esquinas. Mirando pasar a los señores con
bastón de caoba; a los rancheros que arrastran las espuelas al caminar;
a los indios que corren bajo el peso de su carga. Y a todas horas el
trotecillo diligente de los burros que acarrean el agua en barriles de
madera". (B.C., p. 11).

Están también las leyendas del Dzulum y de la creación del hombre. Este
recurso tiene una ingerencia directa en la problemática (por lo que se tratará
más adelante al hablar de mitos), en la medida en que tales leyendas son
piedras angulares en la personalidad del indio e irradian un influjo del cual
el blanco no ha logrado escapar. Además son importantes desde el punto de
vista estilístico por el elevado tono poético que alcanzan.

302

303

�A. LENGUAJE.

Además de las leyendas, la mayoría de los parlamentos de la nana, la descripción del incendio de Chactajal y la memoria de la. construcción de la
escuela, tienen el tono poético de las leyendas de los libros de los mayas.
Ello, claramente implica que Rosario Castellanos se ha inmerso en la lectura
de esas obras y se ha dejado voluntariamente influir por ellas. El dzulum
(que tan importante papel desempeña en Balún-Ca~án) ~s aparentemente
un ser sobrenatural imaginado por la autora, ya que mvest1gadores han tratado de investigar su origen, sin embargo, no se encuentra, en fuentes tz~ltales,
ni fuentes tojolabales. Por otra parte, ambos idiomas carecen del somdo dz
con que empieza el vocablo. Con todo, la palabra está bien construída desde
el punto de vista lingüístico dentro de los cánones del grupo mayence y es
una prueba de que la autora se ha compenetrado y ha asimilado el espíritu
de las voces mayenses a través de la lectura de sus libros sagrados; aún el
término dzul, significa "señor" en lengua mayence. (N.I, Confr., p. 94). El
término dzulum significa en la novela "ansia de morir".
Todos estos pasajes poéticos acentúan la nota de realismo en la novela,
es el lenguaje metafórico, indirecto del indio el que se pone de relieve:
"Desde aquellos días arden y se consumen con el leño en la hoguera.
Sube el humo en el viento y se deshace. Queda la ceniza sin rostro. Para
que puedas venir tú y el que es menor que tú y les baste un soplo,
solamente un soplo." (B.C., p. 9).

También se nos dan los significados de los vocablos indígenas más importantes: Balún-Canán, palabra que da título a la novela y que se refiere al
mito de los nueve guardianes del pueblo, significa "nueve estrellas". Aunque
en un principio no parece tener relación directa con la problemática planteada en la novela, tal título tiene un sentido, con él se alude a que los nueve
guardianes míticos del pueblo han favorecido que termine el ciclo de los
Argüello y que probablemente en un futuro vuelva a reinar la armonía y la
justicia en el pueblo indígena. Otra de estas palabras es Chactajal "lugar
abundante de gua".
Otras constantes que se perciben en estos relatos son: la anáfora con fines
enfáticos y las reiteradas comparaciones que aluden a animales, cosas, estrechamente ligadas a la naturaleza:
"Porque ya habían hecho la tierra. Porque ya habían hecho el mar
frente al que tiembla el que lo mira. Y a habían hecho para que fuera
como el guardián de cada cosa" (B.C., p. 28) •

304

"Apiádate de sus manos. Que no las cierre como el tigre sobre sus
presas. Que las abra para dar lo que posee. Que las abra para recibir
lo que necesita (B.C., p. 63).

Pensar que Rosario Castellanos sólo utiliza este lenguaje para dar realismo
y variedad estética a Balún-Canán es limitar en mucho el valor semántico
que posee. Las digresiones poéticas de la narradora tendrán este sello característico y más que influencia a nivel inconsciente, parece un esfuerzo consciente
de la autora, esfuerzo que se traduce o -aún más-- se proyecta en reinvidicación o exaltación del lenguaje indígena. Recordemos el capítulo del incendio de Chactajal.
La temática de las leyendas y los mitos impregnan a la novela de un tono
irreal, fantástico, sería paradójico dada la afirmación hecha anteriormente,
pero ambas no se niegan; el realismo parte del lenguaje, lo fantástico, de
que nos transporta a una realidad ajena a la nuestra.
Carlos Fuentes en su libro La Nueva Novela señala que hay una característica que es común a la mayoría de los escritores latinoamericanos contemporáneos, su deseo de encontrar un nuevo lenguaje que refleje la esencia
del latinoamericano, en un mundo en que las palabras han dejado de comunicar "cargadas de todos los sentidos menos del sentido mismo: la palabra
al servicio del nihilismo establecido" (L.N.N., p. 87•).
Así, Balún-Canán es la búsqueda y el esfuerzo de una escritora de encontrar un lenguaje representativo que exprese la esencia de sus personajes, que
no son más que la fusión de dos razas, de dos culturas distintas. Los vocablos
indígenas se sucederán en toda la obra expresados indistintamente por blancos e indígenas: "tzec", "pichulej", "tzesim", "parihuela", "poso!" y palabras
que aún no sucumben a la castellanización como "tzilacayote" (chilacayote) .
Sobre todo en los diálogos, los personajes hablan por sí mismos, se expresan
en su propio lenguaje, de esta manera se describe certeramente el habla cotidiana. En ocasiones aparecen repeticiones y redundancias en un deseo de
dejar fluir libremente el discurso del pueblo:
"Que lo que aquí sucede no pase de aquí. No salgamos bubuluqueando
a la calle, que si hacemos, que si tornamos . .. " (B.C., p. 15).

De esta forma se percibe la reinvidicación del lenguaje coloquial, rechazando nociones puristas.

305
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la realidad indígena. Este era el medio para conseguir un fin y el fin se
relacionaba a menudo con las cuestiones ideológicas de la época.
Preocupados más por problemas y por aspectos económicos y sociales,
estas obras descuidan las técnicas literarias y lo que es aún más triste y más
trágico sólo plasman un personaje indígena estereotipado. (Confr. El Ciclo
de Chiapas, pp. 244-247). No logran escapar al peligro que corren la mayoría
de los movimientos nacionalistas, el de mitificar o parcelar la realidad, porque
si bien es cierto que el indio es el explotado y el oprimido y que es importante
la descripción folklórica de sus costumbres, también lo es que no se resume
ahí su realidad vital. Esto es solo una parte.
Era necesario -y Rosario Castellanos lo hace- descubrir al indio en su
propio contexto cultural, presentar personajes indígenas convincentes, retratados con sus personalidades auténticas. Trata la autora de penetrar en la
psicología y cosmología indígena, refleja la conciemJic. de novelar tomando
en cuenta criterios culturales. Quizás menos preocupada por la ideología
-aunque sin excluirla del todo- la autora nos da una literatura de comprensión humana honda y por tanto verdaderamente notable. Las obras de
arte que se precian de serlo, son aquellas que alcanzan el ansiado equilibrio
entre fondo y forma y ésto se logra cuando el proceso creativo obedece a una
necesidad interior.
Como anteriormente habíamos mencionado, la novela no trata de un tema
indígena, sin embargo, la presencia de los indios, es el asunto principal. Su
tema central es la jerarquía de valores y prejuicios en la aristocrática familia
Argüello, causas de su decadencia.
Nos presenta dos mundos antagónicos, pero no por ésto radicalmente distintos: opresores y oprimidos; ahonda en su psicología, en sus soterradas
motivaciones, en la carga histórico-cultural que vienen arrastrando y que en
última instancia conformará su personalidad.
Un mundo, el indígena, el oprimido, víctima de la explotación ancestral,
justificada por la falacia de una inferioridad racial, que ellos han lle~ado
a aceptar y que explica en gran medida su sumisión y servilismo.
Sus limitaciones espaciales (ya que su universo lo constituye Chactajal) ,
les impide contemplar otra realidad, que podría despertarlos del letargo, hacerles tomar conciencia crítica. De hecho, en los indios de Comitán se percibe
un connato de rebeldía, producto de la toma de conciencia de su situación.
Así, en la escena de la feria, cuando el indio ha estado a punto de caer de la
rueda de la fortuna:

307
306

�"El indio palpa a su alrededor el desprecio y la burla.. Sostiene el
desafío. -Quiero otro boleto. Voy a ir como me gusta. Y no me vayan
a mermar la ración" (B.C., p. 40).

Y los ojos arrasados en llanto de la nana, ante su impotencia, -por la misma
condición marginada que comparte con sus hermanos de raza, en una situación que percibe como humillante.
Sin embargo, aparece un rompimiento con esta concepcion estereotipada
del indio, el conglomerado indígena toma conciencia de su fuerza, aparece
un líder Felipe Carranza Pech, que será el encargado de levantar el espíritu
de rebeldía de los indios de Chactajal, que clamarán por sus derechos. Existe
una compenetración profunda con la problemática del indígena.
Esta limitación espacial, el exacerbado localismo, le impedirá gozar de las
ventajas de la cultura, viven sumidos en un mundo de ignorancia, magia,
supersticiones y mitos, que se entremezclan con la religión católica que no
han llegado a asimilar, por la superposición brutal de una cultura que les
era ajena. Octavio Paz lo ha explicado claramente": Del mismo modo que
una pirámide azteca, recubre a veces un edificio más antiguo, la unificación
religiosa afectaba solamente a la superficie de la conciencia, dejando intactas
las creencias primitivas. Esta situación prefiguraba lo que introduciría el
catolicismo, 'que también es una religión superpuesta a un fondo religioso
original y siempre viYiente" (L.D.S., p. 84).

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gran acierto de la autora: su poder sugestivo.

z, e ,

Por otra parte, los mitos, supersticiones y la religión, juegan un trascendente papel en estas personalidades híbri"das, producto de la fusión de dos
culturas tan opuestas, irreconciliables en apanenc1a,
· · y que han llegado a
constituir una nueva realidad, distinta.

A. PSICOLOGfA DE LOS PERSONAJES.

Y es precisamente la voz de la narradora, Rosario Castellanos, la que nos
dice lo siguiente:

"Los que vinieron después bautizaron las cosas de otro modo. Nuestra
Señora de la Salud. Este era el nombre de los días de fiesta que los indios
no sabían pronunciar. Les era ajeno. Como la casa grande. Como la
ermita. Como el trapiche" (B.C., p. 193).
Balún-Canán, es una novela de comprensión humana, pero al mismo tiempo
la autora no subestima los aspectos negativos de las supersticiones o del alcoholismo inspirado en rituales fanáticos o producto de humillaciones diarias.
Es aquí donde se reconcilian los dos mundos; aunque no con la misma fuerza
el blanco comulgará con muchas de estas cosas y a la larga las mismas supersticiones e ignorancia de los Argüello, inevitables en una sociedad fundada
para perpetuar los mismos atributos en los indígenas, traen consigo la tragedia al hogar de la familia, es el efecto contagioso que el privar al indio del
progreso ejerce sobre los explotadores.

308

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Es el amo y ésto le da seguridad y el derecho de hace
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seres humanos)' su voluntad. Tiene la amoralidad d rl c~n. todo ( mclusive
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e vieJo encomendero
a~o ' . e senor eudal. Por eso, proclama con orgullo haberles hecho
explica si con su consentimiento) buen número de h..
1 . di
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trata d
d. ¡ , ·
Jºs as m as. No obstante
, e_ ser ip omatico para evitar que sus indios se declaren en abierta
rebeld1a' más el orgullo torna su diplomacia en fiereza.

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ecadencia, porque Ja
nueva rea1id ad exigía irremisiblemente un
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cam 10, una nueva mentalidad.

309

�En la última parte vemos a César enfrascado en una lucha por salvar el
patrimonio de su hijo, es la figura que se derrumba y quizás por esto se

supers~cioso de~ indígena, cree dogmáticamente que los brujos de Chactajal
mataran a Mano y acude a la religión como último recurso.

nos humaniza:

Esto se explica, porque aún el mito es parte viva de la realidad del indígena, que el blanco comparte. Se explica támbién por la ignorancia general.
Recordemos que nadie, ni aun el párroco niega ésto, que parece convertirse
en verdad, ya que "todos los hombres pueden hacer daño".

"Los niños y tú me hacen mucha falta, en las noches salimos con
Jaime a dar la vuelta, porque no se puede quedar uno encerrado en el
cuarto del hotel" (B.C., p. 234) .

Siguiendo a los psicoanalistas, es imprescindible para conocer la actitud
vital de un ser humano, el conocimiento de su pasado, César no conocía el
fracaso y ésto explica hasta cierto punto su actitud materialista frente al
mundo, su falta de religiosidad y el hecho de ser el personaje que parece
no sucumbir completamente a la superstición y el mito.

El caso de Zoraida, su esposa, es distinto. Mujer orgullosa, detesta la miseria tanto como a los indios, su personalidad se nos presenta al desnudo en
sus pensamientos y en sus acciones.
Guiada por el interés económico, aceptó un matrimonio sin amor, que
la hizo ascender en la jerarquía social. Su mundo es el de la vanidad. Carga
sobre sus espaldas la experiencia traumática de la pobreza, pero más que ésta
le horroriza el rechazo social :
"No quiero que me miren de menos donde fuí principal. Y no porque
le salte yo al bulto del trabajo. Trabajar si sé. Antes tejía yo pichulej,
costuraba sombrero3 de palma. Bien me podría yo ganar la vida, en
cualquier parte, donde no me conozcan. Sostener la casa. Y o sola con
mis hijos. Pero no en Comitán" (B.C., p. 201).

Es un personaje egocéntrico, más que por amor filial, la muerte de Mario
le preocupa, porque se trata del varón, continuamente a lo largo de la novela
aparecen referencias que subrayan su predilección, "había tenido dos hijos
y uno de ellos era varón", es el patrimonio del varón". Esto se explica, porque
vive en un tipo de sociedad que valora la realización de la mujer como madre
y que sustenta valores feudales como la preeminencia del hombre - sobre la
mujer- encargado de perpetuar la dinastía y heredero del patrimonio.
Por otra parte, no se cuestiona su realidad, ni tiene conciencia: de su yo,
cuida a la tullida porque cree firmemente que "ningún rico puede entrar
en el cielo si un pobre no lo lleva de la mano" (B.C., p. 30), vemos la fuerza
persistente del mito de la creación narrado por la nana y la incongruencia
de Zoraida en su desprecio por el indio. Sucumbre al contagio del mundo
310

Zoraida tipifica a un género de mujer, que aún en la actualidad engendra
nuestr~ cultur~: la esposa sumisa, incapaz de afirmar su individualidad, pese
a sentme humillada por su condición servil.
Fra~cisca, , es el. único personaje femenino que niega esta tipología. Su
negac10n sera relativa ya que su problemática es distinta. Dura y autoritaria
renuncia al matrimonio, para cuidar a sus hermanas, su sentido existencial
-que parece convertirse en obsesión- es conservar su patrimonio.
. Astuta Y perspicaz, logra compenetrarse con el mundo del indígena. Consciente d; que es su única salida, se defenderá sutilmente: se finge bruja y
logra asi el respeto supersticioso del indígena.
Matilde es una solterona que sucumbe, sin alegría a la pasión sexual. Se
cntre~a a Ernesto irreflexivamente, guiada por el deseo de satisfacer una
necesidad.
.
, . Ello le acarreará un terrible problema de concienci·a. Es un perso~aJe debil de carácter, dependiente de Francisca, su hermana, frustrada e
~adaptada. El temor al escándalo la pondrá al borde de la histeria, se propicia el aborto porque no desea tener un hijo bastardo y por vergüenza. Esto
nos las presenta como un ser lleno de prejuicios. En el fondo el único motivo
por el que rechaza a Ernesto es por su condición de hijo ilegítimo.
Ernesto asiste a su propia destrucción, propiciada por el conflicto entre
su respeto '. admiración por César y los de su clase, al mismo tiempo que
guarda hacia ellos y en especial hacia su padre un tremendo resentimiento.
Desde pequeño ha sufrido el estigma social de ser hijo natural• se aferra a
su madre y la cuida, es el aspecto más positivo de su personalidad.
Decimos que lo llev~ hacia su propia destrucción porque este personaje
se debate entre l.os suenos y el rencor y ésto le impide -dásica problemática
de la clase mestiza emergente- hacer de su vida algo producti O d l
·¿,·
E
vyaro
meJo~, e si mismo. s import~nte, d:stacar su desprecio hacia los indios, que
tambien es un rasgo del mestizo tipico, querer aliarse con los poderosos, vemos en el transcurso de la novela como enfatiza su consanguinidad
1
.. 11
con os
Argue o.

311

�Por su madre, Ernesto sentirá amor y rechazo. Santiago Ramírez en El
Perfil del Hombre y la Cultura en México", explica el "sentimiento de inferioridad del mexicano", en ese saberse hijo de un amor ilícito, por lo cual
rechazará en el fondo a su madre, pero la exaltará por su sentimiento de
culpa. Dice respecto a ella:

"¿Te crees mejor que ella, más honrada? ¿Por qué? ~-Porque preferiste secarte en tu soltería que sacrificarte Mr un hijo? Ella se ha
sacrificado por mí. Y yo no me afrento d'e que sea mi madre. No me
afrento de que nos vean juntos en la calle, aunque vaya mal vestida y
descalza. Y aunque esté ciega. Ernesto se dejó caer en una silla. Con su
pañuelo se limpió el sudor que le corría por las sienes. ¿Se estaba volviendo loco? ¿Por qué se había dejado llevar así? ¿Qué necesidad tenía
esa mujer de contemplar el conflicto que lo torturaba desde que nació"?
(B.C., p. 124).
Amalia nos interesa básicamente por dos razones: por una parte, es
único personaje consciente de su "yo", íntimo, debido a su soledad,
enfrasca en una búsqueda por darle sentido a su existencia y ella misma
confiesa; tratando además de asirse a cualquier cosa por encontrarlo (a
proteccionismo cristero, a sus clases de catecismo . .. ) .

el
se
lo
su

El otro aspecto, no menos interesante y trascendente es su concepción religiosa, que Octavio Paz señala como común denominador del mexicano, mezcla de las antiguas y nuevas creencias, Amalia sumerge en una taza de té
que habrá de tomar Mario, una reliquia traída de Lourdes, con el objeto de
que de este modo se opere el milagro de su curación.
Sigue diciendo Paz, que nuestra particular concepción religiosa explica
buena parte de nuestra historia y es el origen de muchos de nuestros conflictos psíquicos "El catolicismo europeo en decadencia, sólo ofrece una filosofía
hecha y una fe petrificada; de modo que la originalidad de los nuevos creyentes no encuentra ocasión de manifestarse. Su adhesión es pasiva" (L.D.S.,

p. 95).

"Entonces es necesario que sepan lo más importante: hay infierno"
(B.C., p. 54).
La_:ensi~i~dad de ~ario -del cual no sabemos casi nada excepto que es
u~ _runo deb1l -se vera afectada por la visión de un mundo innimaginado,
mitlco, en donde convergen lo católico y lo pagano, ya que los mitos indígenas (como el de Catashaná) son igualmente tenebrosos. Su muerte, fue
consecuencia de la angustia y el sentimiento de culpa provocado por el temor
al castigo "divino", por el "pecado" de haber robado la llave. Su muerte
fue también la de una familia que pagó un portazgo exagerado de rechazo
por el privilegio de seguir explotando a un grupo.
'
Nos impresiona también fuertemente la personalidad de la niña que se verá
influenciada por las leyendas tzeltales y por la aparición de 1~ religión en
su vida.
Su ~oled~d es aún más cruda que la de su hermano, en la medida en que
la racionaliza, es una víctima de la discriminación sexual inherente a esa
s~ciedad y que su propia madre le hará ostensible. Propicia~á la envidia que
sie~~e por s,u hermano y que la lleva a ocultar la llave no obstante la desesperac10n de este. La llave simboliza la masculinidad y el retenerla una forma
de aprehensión. Recordemos que según la teoría freudiana la llave es un
símbolo fálico. Al final contemplamos con dramatismo su angustia propiciada por el sentimiento de culpa.
La niña será el puente entre los dos mundos, el blanco y el indígena, el
d: l~s opresore~ y el de los oprimidos, ésto es por el benéfico influjo que
e1erc1era su sabia y bondadosa nana. Es también una esperanza de su c · _
r .,
'
ns
ta 1~a~10n no podemos estar seguros, ya que su posición con respecto a los
opnm1dos no queda definida en la realidad que circunscribe la novela.
"Aunq~e algún día encuentre a mi nana, no sé si podré reconocerla, hace
tanto tiempo. que nos separaron. Además todos los indios son iguales" (B.C.,
p. 291), . (D~J~ndo a un lado el mundo de ficción -sin olvidar que la novela
e~ autob1ograf1ca- su preocupación por la suerte del indígena lleva a Rosano C_astellanos a colaborar con el Instituto Nacional Indigenista en calidad
de miembro activo, durante varios años) .

Por su misma decadencia europea, el catolicismo niega a sus adeptos hispanoamericanos, la posibilidad de imprimirle su individualidad, ya que realmente
muy pocos pudieron interiorivivencialmente las nuevas creencias.

El mundo del indígena en que la novela nos sitúa, está envuelto en la
magia, el mito, la religión y la superstición que se funden en un todo.

Es precisamente esta religión mitificada, la que Amalia enseña a los niños,
sobrecogiendo su mundo apacible y causándoles problemas psíquicos.

Las memorias del hermano mayor, son una denuncia del desarraigo en que
la colonización dejó al tzeltal, es un remontarse a los orígenes mismos de

312

313

�su tragedia, "musitaremos el origen, musitaremos la historia, el relato", dice
el epígrafe y así la memoria de la tribu musitó:
"No dormíamos sobre las lanzas, sino sobre la fatiga de un día laborioso. No ejercitamos la mirada en el acecho, sino que
dilata~~s en
el asombro. Y bien habíamos aprendido de antifuo el oficio de victt.mas.
Lloramos la tierra cultivada; lloramos a las doncellas envilecidas. Pero
entre nosotros y la imagen destruída del ídolo ni aún el llanto era

!~

posible." (B.O., p. 98).

El abandono de los dioses, la muerte de los jefes, la destrucción de toda
su cultura deja al indígena en la soledad más completa. Por un~ ?arte la
religiosidad del indígena se explica en la medida en que el catohc1smo les
hace reanudar sus lazos con el mundo, y por otra la persistencia del mito
se debe a que el encanto del mito vuelve futuro lo que fue pasado. J?esde
entonces "a quienes les atormenta el presente, lo evaden en una enmienda
mítica" (N.I.R.T., p. 34).
La fuerza y el vigor del fondo precortesiano permanece vivo en _c~actajal,
el ritual de la ermita, en donde se funden elementos paganos Y cristianos, es
en cierta forma la catarsis de una raza, su evasión.
El personaje indígena que parece alcanzar una honda c_o~p:ensión de lo
anterior es la Nana, sabia y bondadosa señala desde un prmc1p10 la trascendencia de la desposesión de la palabra, "que es el arca de la memoria", desde
ese momento cualquier forma inalienable de realización era imposible.
Su sabiduría y bondad descansan en su experiencia vital: ha participado de
las dos realidades, la del blanco y la del indígena.

e_nto~;es se e~igirá en el defensor de su raza, consciente de que sólo la unificac1on podra salvarlos, y que es esta la mejor forma de lucha. No debían
esperar más la resurrección de sus dioses que los habían abandonado en la
hora del infortunio.
~n ~l está representada la concepción cíclica del tiempo, que ha permitido
al md1gena soportar sus infortunios a lo largo de su historia; para Felipe
Cárdenas era la encarnación de la justicia y el signo de que el tiempo había
madurado para que la justicia se cumpliera.
Regresó porque era necesario que alguien se constituyera en el hermano
mayor, los antiguos habían teni~o uno "que los guiaba en sus peregrinaciones,
que los aconsejaba entre sueños. Este dejó constancia de su paso, una constancia que también les arrebataron." (B.O., p. 106).
Como el hermano mayor dejó constancia de la fundación de la escuela
para que quedara inscrita en la memoria de la tribu. En su ignorancia n~
alcan~a a compren_d:r'. toda la trascendencia del cambio, para él, la época
de Cardenas es el m1c10 de una nueva era en la historia de su raza, embriagada de luz y esperanzas.
IV. TRASFONDO HISTÓRICO.
La problemática social que denuncia Rosario Castellanos en Balún-Canán
es una fricción de fuerzas que se explican en el devenir histórico, problem~
que se hace universal ya que es común de una u otra forma al de muchos
países en el mundo y que tiene su origen en el proceso colonizador europeo.
Desde entonces los pueblos sometidos vivirán en una situación de dependencia
y marginalidad.

Toda su sabiduría la transmitirán a la niña, en la que cifra una esperanza
para su raza.
Así, suplica en el oratorio :
"Tú le reservaste siervos. Tú le reservarás también el ánimo de hermano mayor, de custodio, de guardián. Tú le reservarás la balanza que
pesa las acciones. Para que pese más su paciencia que su cólera. Para
que pese más su compasión que su justicia. Para que pese más su amor
que su venganza." (B.C., p. 63).

Felipe, simboliza al líder puro, que sacrifica todo, familia y bienestar, se
entrega a la lucha por un ideal. Despierta de la inconsciencia por el contacto
con otra realidad. Conoce a Cárdenas -ahí radicará su fuerza- y desde

314

A. NEIGENISMO.

Cada pueblo es hijo de su propia historia, con una realidad distinta· similitudes y diferencias que señalan la proximidad entre los pueblos. En ei caso de
México, la colonización primero, el liberalismo después, destruyeron - entre
ot:as cosas- la economía agraria propia de la sociedad indígena. En ]a
primera, el español -según Paz- más que por conciencia humanitaria no
extermi~ó al indígena porque necesitaba mano de obra para la explota~ión
?e ,sus fmcas. En el segundo terminó de consumarse esta desposesión, así el
'.nd:gena pasa a ser parte explotable de la tierra que de ellos fuera y el
md1gena queda transformado en simple objeto de explotación fuera de Ja
Nación" (N.T.N.I., p. 22) .

315

�El indígena nunca aceptó totalmente la nueva cultura, sino que a lo sumo
se limitó a reinterpretarla dentro de sus viejos patrones culturales; pero el
perfil de la cultura de México quedó marcada por esta fusión cultural.
La actitud frente al indígena ha sido diversa a lo largo de nut,tra historia.
La preocupación por valorar al indio y su cultura se hace ya patente a fines
del siglo XVIII ésto es, pocas décadas antes de que se inicié el movimiento de
emancipación política en México y no se genera precisamente de él mismo,
sino del otro: el mestizo.
Desde la Revolución Mexicana las políticas gubernamentales ya no se
enfocan al problema de la división nacional con carácter racial. No es ya
la pugna entre indios y blancos, sino entre explotados y explotadores, entre
campesinos y oligarquía. El problema de la discriminación racial, parece haber quedado sumergido entre las oleadas revolucionarias como perteneciente
a una época de oscurantismo ideológico ya superada. Cuestionar la verdad
de este enunciado, sería cuestionar la verdad misma de la Revolución Mexicana.
Así, ya no se habla en nuestros días de el exterminio de una explotación
sustentada en la superioridad étnica, lo cual no quiere decir, que la hoja
en la que el indio imprime su historia haya sido volteada. Existe una preocupación por reinvidicar al indígena -quizás más que antes- y por integrarlo a la comunidad nacional. Leopoldo Zea nos dice que su asimilación
es considerada necesaria y urgente, ya que será a partir de esa asimilación que el hombre latinoamericano pueda establecer la necesaria unidad de
su ser, es a este ser a quien le interesa definirse como una expresión concreta
del hombre.
Prueba fehaciente de lo anterior, es el hecho de que el artista y el intelectual de México se han proyectado en una búsqueda de la identidad del
mexicano, búsqueda retrospectiva, que en Literatura ha cristalizado en obras
tan trascendentes como Pedro Páramo o La Región Más Transparente.
Aunque en Balún-Canán, esta búsqueda no es abierta, comulga en cierta
forma con esta novelística. Para poder integrar al indígena es ineludible conocerlo y este conocimiento sólo puede ser posible en la comprensión de sus
fenómenos culturales.
"El hombre no es un género que se determine por la piel,
ción histórica en que se encuentre, es una realidad concreta
convergen lo uno y lo otro. El hombre se va realizando día a
de una piel, con una carne, y también dentro de un mundo
tural, histórico; el mundo creado con su acción con otros
(N.T.N.I., p. 22).

o la situaen la que
día dentro
físico, culhombres."

Así la ddimensión humana de la novela se amplía· La rea1·¿
1 ad no puede
se~ nega__ a para ~oder actuar sobre ella. Rosario Castellanos denuncia ue
ve~te _an_os ~~spues ~e consumada la Revolución Mexicana, la explotac1ón
y d1scnmmac1on continúa, condicionada por la ignorancia.
Balún-Can_án, fue publicada en 1957, ¿por qué Rosario Castellanos decidió
tomar el penado de gobierno del general Lázaro Cárdenas com t"
hi
t' ·
d
,
o 1empo sanco para
esarrollar
su
acción
novelística;,
Básicamente
porqu
t
.
d
. ,
·
eesepenoo
se constituyo en una nueva perspectiva sobre todo en los dos as ectos
a la autora parecen inquietarle más: el de la edu~acio'n y el d lp
1que
· ' d 1 · d'
e a exp otacwn
e m 1gena en el campo.

a) Educación.
?~mit~n, podr!a tipificar la situación de muchos pueblos apartados de
Mcxico, mcomumcado, y por tanto divorciado de los adelantos científicos y
culturales. La permanencia de estructuras feudales obedece a esta carencia.
L~ ~nef~cacia del sistema educativo, pese a la Constitución de 1917 exi ía
mod1f1cac1ones.
, ser un gran mstrumcnto
.
'
g
d
.
. Para Cárdenas la educación debena
e camb10 social que garantizara la democracia.
La situación que imperaba en torno a este problema se ilustra en las siguientes palabras de la niña:
"Nadie ha logrado descubrir qué grado cursa cada una de nosotras.
Todas estamos revueltas aunque somos tan distintas.
situaciones
•"Estas
,
. . se prolongan durante años• y d e p ronto, sin que
nmgun
acontecimiento lo anuncie' se produce el mi'lagro. U na d e las
-ninas es llevada aparte y se le dice:
-Trae un pliego del papel cartoncillo por que
d"b
mundi." (B.O., p. 13).
vas a z ujar el mapa

Conocimientos inconexos, sin un plan estructurad0 d t b .
,
·f
1 ·
e ra ªJº, que no pod1a
satis acer os rmperativos esenciales de la ed
.,
d .
.
1d 1
ucac10n, es ec1r el desarrollo
mtegra e ser humano.
'

el Plan Sexenal de Gobierno que serv1na
. , de proo-rama
d En 1934
. , 1se elaboró
·¿
O
e acc1on a pres1 ente de La República. En lo que se refie
d
• ,
el PI
s
l ·
d ,
re a 1a e ucac10n
an exena mtro ucia una modalidad orientadora de la educación, el'
socialismo.

316

317

�A través de la nueva doctrina se procuraba enseñar un concepto exacto
del universo y de la vida social. Se pensaba que coadyuvaría a la desaparici6n
de las clases sociales ya que se pretendía que los beneficios de la educaci6n
alcanzaran los más recónditos lugares del territorio nacional.
Con la educación socialista renacieron entre otras cosas, la improvisación
y la oposición religiosa; resurgió la improvisación porque no se llegaría jamás
a precisar ante la sociedad el concepto de socialista que calificaba a la educación y porque llegó a manejarse con una actitud demagógica y propagandística. Por ende no se logró estructurar un esquema de trabajo, que permitiera

Así, como en Comitán, en cada mexicano convergerán los dos mundos
Leopoldo Zea, dice que quien intente negar ésto no hará más que aumenta;
su de.~endencia. En la medida en que Balún-Canán reivindica al indígena, es
tamb1en una novela de búsqueda.
. El estilo y el lenguaje sirven a la autora para dar realismo y variedad esté~ca a su nove_la, la inclusión de los elementos indígenas obedece a una necesidad de refleJar la esencia de sus personajes, y a un deseo de reivindicación.

su cabal difusión.
Entre sus aspectos positivos está el hecho de que el pueblo descubrió al
fin que tenía derechos y entre ellos el derecho a la educación. Recordemos
las palabras de Felipe:

•

"-No soy yo el que pide que se construya la escuela. Es la ley. Y
hay un castigo para el que no la cumpla". (B.C., p. 103).

Los indios tuvieron la escuela gracias a su esfuerzo, lo que vino después,
viene a comprobar la ineficacia de una reforma realizada sin un análisis profundo de la realidad.

CONCLUSIONES
Balún-Canán, es algo más que una novela que expone un problema social
con depurado lirismo; como creación artística, ofrece una gama infinita de
posibilidades semánticas, las que manifiestamente nos expone y las que subyacen, ambas marchan juntas, interactuando siempre.

El título del trabajo "Dos Mundos: Una Realidad" pretende unificar esa
pluralidad de significados formales y conceptuales, los que se dicen y aún
más, aquellos que silenciosamente se manifiestan.
Aparentemente nos encontramos enfrentados a dos mundos, con características existenciales distintas, dos universos que se contraponen y luchan
entre sí, pero esta negación sólo puede llevarlos a su propia destrucción.
Ambos son ya inseparables. No podemos hablar del mundo blanco tajantemente distanciado del mundo indígena, sólo de la nueva realidad que ellos
conforman.

319
318

�"HACIA EL MOVIMIENTO INTERNO DE: EL LUTO HUMANO"

CRISTINA MARÍA GoNzÁLEz
L.L.E.
Mayo de 1980.
Monterrey, N. L.

•

38567

" ... Porque la historia es terca
y yo tengo su misma insistencia

JosÉ REVUELTAS
"Cada vez tengo más viva la sensación de que todos somos víctimas de
una inundación, que no sabemos nada
de nada, ni sobre nosotros mismos ni
sobre los demás, y que tenemos a
los buitres volando encima de nosotros. Y, bueno, si esa es nuestra realidad, como tal hay que reconocerla.
Sólo reconociéndola podremos empezar a luchar contra ella para tran&amp;formarla."

JosÉ REvuELTAs

INTRODUCCióN
PARA CUALQUIBRA QUE SE propone adentrarse a la obra de José Revueltas,
parece imprescindible acercarse a su vida, en cuanto que ésta está perennemente vinculada a aquella. Su obra es un aspecto de la militancia a piedra
y lodo que como comunista, mantuvo Revueltas a lo largo de toda su vida.
José Revueltas (1914-1976) fue, además de escritor, un destacado ideólogo
del materialismo dialéctico y un hombre comprometido en todo momento con
ideales y con una verdad que no dejó de buscar nunca en un constante

321
humanitas-21

�cuestionamiento ideológico. Una vida intensa, caracterizada por la lucha y
por la rebeldía en pro de una ideología; a los 14 años estuvo ya en un reformatorio, debido a su participación en un mitin de izquierda y más tarde
conoció las Islas Marías, a donde fue deportado en dos ocasiones antes de
cumplir los 20 años, también por razones políticas. A raíz de su participación
como líder en el movimiento estudiantil del 68 hubo de volver después de
muchos años a la cárcel, esta vez al palacio de Lecumberri, donde permaneció
hasta 1971.
Con estos antecedentes de militancia uno se acerca a su obra esperando
encontrar denuncia llana y, o cuando más un análisis frío y rigidez de juicio
y por eso sorprende descubrir en El Luto Humano (Premio Unión Panamericana 1943) una alma sensible que ama profundamente su patria y un
método dialéctico puro, por medio del cual, llega a la raíz de Movimientos
históricos vitales en la vida de México.
Revueltas es ante todo un artista y defiende el derecho al arte pero al mismo
tiempo afirma que debe ser útil reflejar la realidad y transmitir una ideología
que busque soluciones. Ha definido su método como Realismo Materialista
y dialéctico y por medio de ésta intenta llegar a las motivaciones internas y
últimas de la realidad.
Sus experiencias carcelarias de Revueltas nutren muchas de sus obras. Así,
sus estancias en las Islas Marías ( 1932 y 1934) dan tema a su primera novela
Los Muros de Agua ( 1941) y están presentes en algunas otras Lecumberri;
sugiere la problemática al último de sus escritos El Apando.
Probablemente no solamente su ideología materialista sino también el recuerdo de estas vivencias de ese tono más que pesimista, fatalista y desesperanzado de toda su obra. Una gran carga existencial hay en su obra que en
El Luto Humano apenas se anuncia.

Lo que más impresiona de la obra Revueltana es esa constante búsqueda,
su sempiterno cuestionarse la realidad hasta el extremo de llegar a entrar en
conflicto con sus propios compañeros de Partido. Revueltas parecía considerar
este cuestionamiento dialéctico lo más alto de su persona y crítica al dogmatismo partidario en dos de sus novelas Los Días Terrenales (1949) y Los Errores
( 1964) , considerada por la crítica como las mejores. La publicación de éstas
le valió fuertes conflictos con el partido.
Tres libros de cuentos -género que maneja magistralmente- se suman a
lo mejor de sus obras Dormir en Tierra, Material de los Sueños y Dios en

El Luto
mática
del Humano
campe . es un ~ novela de
smo mexicano, pero
1toda
. , nuestra
1 atención es la dial,eet'ica
ucion Y ª guerra de los cristeros.

1a tlerra
·
por cuanto trata de la probleaún más que transfondo 1
quelamerece
con que trata los procesoso de
Revo
•

LaaynoDv_ell~ st: ajusta perfec~amente a los postulados del Realismo Materiata ec 1co pero tambi'n
1 'd
list
cual apunta todo ese pesimi:moª~:;e:a~:~o dqe~ee~:::~:~:~o, ~acia el
su novela.
1mpnme en
b,Otro aspecto que el autor se cuestiona dialécticamente es la R ro-·,
usqueda encerrada en el cura y en la f
d
e 1º 1on y su
tera revela un cristianismo atormentado o::s: pr:sentar, la Rebelión Crispnmera epoca del escritor.
. .
·La novela discurre entre dos polos.· el ma~:sm
•= o 1erurusmo
y el
·
rmento religioso, especialmente en lo que se ref1'ere a1 cnshamsmo.
. . .
cuestlona-

La obra esta constituida como una parábola en la u
,
los y se combinan los mitos b'bl'
d
q e abundan los simboalcanzar un nivel más alto d I i_cos'f" e ~tecas con el propósito evidente de
e s1gm icac1on que el que se d
d d 1
hechos concretos. (Ruffinelli, p. 58).
espren e e os
Por otra parte, Revueltas incorpora en El Luto H
.
(aún antes que Agustín Yañez) nuevas t' .
um_ano, por primera vez,
de perspectivismo y el recurso' onírico ;;:1~:s
uvas,. como c;erto tipo

:::;a

en una de las primeras de la nueva nar~ativa hispan;a;:;i::;:~ a a novela
Se ha criticado precisamente la falta de fluidez en 1
.,
.
la inserción de estas técnicas sin e b
a narrac10n debido a
fica o extraña su técnica de ~o I ~ argo, como podremos verlo que sacrive ar w.ene como propósito p
t
importante del contenido.
resen ar un aspecto
El lenguaje es un actor de gran importancia en esta novel
,
de los usuales efectos connotativos y dennotaf
f
a, pu:s ademas
ccnte de gran relevancia Ad ,
ivos, i~ne un contenido subyacaptar el lenguaje popuiar ;;~, entre todos los niveles del discurso, logra
profundidad sicológica a los pe:~::;s.por medio del cual caracteriza y da
Diversos niveles de significación ha en l
I
• •
son posibles, en el estudio que sigue s; trata::~:ea:: vanosd u pos de aná!isis
para ello lo hemos dividido en tres capítulos.
rcar to o ese contenido,
En _la primera parte, "El Realismo, Materialismo Dialéctico d
, . ,,
se delinearán la estructura, la t'ecmca
. narrativa
. y se a r , 1e1 la Estetica
.
la dinámica será la inversa de la del escrito anaTis1s
. nfaorrna
izarla' epues
enguaJ~
pero
partiremos

Tierra.
323
322

�de la intención realista materialista dialéctica del autor y veremos como es
ésta la que va delineando la forma. Debido a que el análisis es más bien
contextual, justificamos la forma de los símbolos y de los mitos en es~e apartado, aunque se ahonde en su significación al hablar de la problemática.
El segundo capítulo corresponde a la problemática histórico-social que
básicamente expone un problema grave en base a su devenir histórico. El
autor hace también una minuciosa semblanza del campesino y retrata su
lucha, con esto tratan de mover de tal manera los sentimientos del autor
que esta pueda aceptar más fácilmente su ideología.
De esa lucha desesperada del hombre contra la tierra nace la problemática
humana de la obra que nos llevará a su significación más cabal. El Luto
Humano es la muerte en la vida y la vida en la muerte, es el fatalismo y la
desesperanza desesperanzada, el éxodo, la lucha, el agobio. En el tercer capítulo
del trabajo intentaremos extraer todas estas ideas que viven en la novela;
y véase determinadas por el materialismo, que hace al hombre consciente de
su finitud hasta tal grado que llega ya a perfilarse un existencialismo.

J . El Realismo Materialista Dialéctico como Fundamento de la Estética
en El Luto Humano.
Hay en El Luto Humano, como prácticamente en cualquier novela, tres
aspectos que nos interesan: Su condición de hecho estético; la problemática
humana que plantea, y que será lo que en última instancia dé universalidad
a la obra; y en el aspecto social, tanto el trasfondo, puesto que como sabemos
la obra es un reflejo del medio que la genera, como el contenido que en
forma de testimonio denuncia o critica, pueda aparecer como asunto -y si
la hay- la carga ideológica que al autor pueda interesar transmitir.
Todos estos niveles de contenido interactúan en la novela y condicionan
la forma que la constituirá en obra de arte.
En El Luto Humano vemos interactuar una problemática social: La realidad del campesino mexicano, con unas intensas pasiones humanas, son
incluso las que denuncian el problema. En la forma de manejar el contenido,
por medio de un denso sistema de símbolos y con un lenguaje de acabado
lírico. Revueltas infiltra su ideología marxista-leninista al tiempo que imprime
a la novela un cierto valor estético.
Para lograr la fusión de todos estos elementos, Revueltas se adscribe a la
corriente estética, que se ha denominado Realista Materialista Dialéctico, la
cual funciona de acuerdo con esta concepción (materialista dialéctica) de

324

la realidad y con el pensamiento marxista-leninista. Esta manera de crear
literatura presupone un método bien delineado, por ello nos parece interesante describir la base sobre la que se asienta la estética revueltiana, ya que
al hacerlo estaremos asistiendo al proceso mediante el cual se gesta El Luto
Humano.
El Realismo Materialista Dialéctico.
Esta corriente, a la que Revueltas se ciñe fielmente y de la que señala su
postulado repetidamente tiene su origen en la teoría materialista del conocimiento.
Esta teoría presupone antes que nada, la existencia de un mundo exterior
autónomo independiente, y anterior al pensamiento. Este mundo exterior se
encuentra en constante cambio, en un incesante devenir, y su movimiento
opera mediante la lucha de contrarios, por su interpenetración hasta alcanzar
un cierto equilibrio inestable, que terminará por romperse violentamente, en
una dirección síntesis, o sea en una transformación dialéctica. 1
Ahora bien, toda concepción del mundo exterior no es sino un reflejo de
éste en la conciencia humana 2 y por lo tanto aunque acepta que todo es cognoscible, este conocimiento únicamente podrá ser alcanzado aliando la ciencia
a la práxis técnica, es decir que el conocimiento será esencialmente sensible·
no obstante, el pensamiento racional le será necesario para ordenar estos datos'
en la conciencia.3
De esta forma, tomando en cuenta que la realidad está en un devenir
constante, se deduce que el único método por el cual es posible conocerla
es el dialéctico, que es una forma de análisis de los fenómenos que podemos
percibir sensiblemente.
El método dialéctico de conocimiento de la realidad supone la noción de
verdades absolutas, que son el resultado de lo que podría llamarse una suma
de verdades relativas. "La verdad absoluta existe en un tiempo y espacio
co~cretos. Ninguna dase de conocimiento sería posible sin la aceptación de
este principio. La dialéctica no es una abstracción sino una forma concreta
de ser la realidad en el tiempo y en el espacio". Una verdad es absoluta en
un instante pero inmediatamente se supera a sí misma dialécticamente, en
cuanto cambian las condiciones. (Cuestionamientos e Intenciones, p. 34).
' Cuestionamientos e Intenciones, (pp. 58-59).
' LucKÁs, (p. 11).
' ÉocHENSKY, (pp. 90-91).

325

�Lo que hace el método dialéctico, en síntesis, es captar la realidad como
un devenir y, así aprehendida, es posible extrapolar las leyes que la determinan. (E. Escalante, p. 22).

rosamente sea ordenada y articulada, la representación de la vida en la creacinó artística, mejor logrará su propósito (Luckács, p. 35). La manera de
captar esta realidad y de plasmarla era una cuestión de intuición artística
de estilo.

La estética que se fundamenta en la teoría antes expuesta sigue las mismas

cerlas cabalmente.

El método dialéctico de que se valdrá el autor para esa representación
sistemática de la realidad con sus movimientos ocultos, su representación como
un devenir sujeto a leyes, tiene tres objetivos dentro de la creación artística,
la novela en este caso es lo que nos preocupa. 1) Primeramente intentará
presentar lo general -el problema planteado-- en un hecho particular, es
decir en una ficción 2) La esencia de esta problemática debe ser perceptible
en el fenómeno completo. 3) En el caso particular expuesto deben revelarse
las leyes que son su causa motriz específica. (Luckács, p. 20).

Y sí como mencionábamos, la concepción del mundo no es sino el reflejo
que de éste tenemos en nuestra conciencia, el reflejo del mundo que presenta
la obra, parte de la concepción que el escritor tiene de la realidad, así, la
realidad presentada será objetiva desde un punto de vista particular, lo que
implica un partido y sugiere una praxis.

Todo el proceso de selección y ordenamiento de la realidad, así como la
forma como es expresada, no serán una acción partidista sino tarea individual del artista. Cabe señalar, no obstante, como última premisa de ]a estética materialista, que la forma debe ajustarse sin excesos, a la presentación
fiel del contenido.

"El materialismo comporta en cierto modo -dice Lenin- el elemento del
partido en cuanto se compromete a adoptar directa y abiertamente, en toda
valoración de un acontecimiento, el punto de vista de un determinado grupo

José Revueltas era un materialista dialéctico y creía firmemente en esta
concepción estética. Es por ello que El Luto Humano -como la mayor parte
de sus obras- refleja en cada uno de sus signos, el esfuerzo dialéctico de
su autor para captar la realidad de nuestro país.

premisas.
Los teóricos marxistas-leninistas conciben a la estética como una forma
de conocimiento; por medio de ella hay que aprehender la realidad que por lo
tanto debe ser reflejada lo más fielmente posible. No es realidad aparente la
que se pretende captar, sino aquella que está en constante movimiento.
El artista debe capturar la dinámica interna de las cosas para poder cono-

social". 4

La Dialéctica en El Luto Humano se expresa en los siguientes términos:

Pero, la ideología del artista no estará ahí como mera propaganda sino
que surgirá espontáneamente en la dialéctica con que la realidad es presentada. De ahí que el autor no transcriba en su obra el mayor número de
elementos que le es posible percibir en la realidad; su labor será selectiva y
ordenadora, pues pretende enfocar determinado aspecto de una realidad que
es mucho más amplia.

El movimiento histórico que la novela presenta como momentos críticos
en la historia de México -la Revolución y la guerra de los cristeros- para
presentar diversas facetas del campesino. Este proceso, con sus constantes
luchas de contrarios desemboca en una realidad que es reflejada por la
problemática humana que presenta la anécdota concreta que mueve el relato:

El reflejo de la realidad será entonces más fiel en su esencia, pues más allá
de las propias experiencias y por encima de la colección y abstracción de
éstas se dirige hacia una visión más concreta de la realidad, en la que .las
experiencias que el lector tiene de la realidad se vean ampliadas y profundizadas. (Luckács, p. 23).

Siete personajes reunidos para el velorio de una niña, son víctimas de una
inundación, que es la última de una serie de catástrofes: El fracaso de una
huelga y un sistema de riego, la lucha infructuosa contra una tierra yerma.
Los cuatro últimos sobrevivientes terminan sobre el tejado de una casa, para
ser finalmente, devorados por los buitres.

Como militante de partido, al autor le interesará proyectar tales emociones sobre sus lectores, que éstos sientan la necesidad de una transformación
y tomen una actitud hacia el mundo externo, que entre más rica y más viga-

Analizando: El autor pretende por medio de ésto, reflejar la realidad del
campo y el campesino mexicano; para ello toma en la novela un periodo
completo (aproximadamente veintidos años después de la Revolución), así
como personajes representantes del estrato. La lucha infructífera de los personajes en sucesivas situaciones de fracaso reflejará la esencia del problema.

' LucKÁcs, (p. 13).

326

327

�La presentación sistemática del devenir histórico nos sugerirá las causas motoras de este problema, como son entre otras, la religión y la psicología de
los personajes y la estructura social, nociones que en última instancia sugerirán que es necesaria una transformación.
El autor logra en esta novela, su objetivo, ceñirse por completo al método
dialéctco, éste posee una peculiaridad que hemos olvidado señalar: En tanto,
muestro un devenir sujeto a leyes, muestra también, una realidad que se transforma incesantemente, hasta su desaparición y, por lo tanto, se niega a si
mismo. (E.E., p. 22). Esto sería una concepción negativista de la Realidad,
pero Revueltas comenta al respecto:
"Yo proponía mi tendencia como negativista, pero ¿ En qué sentido?
en el sentido de que hay que saber encontrar, en los fenómenos cuál
es aquel punto en que, se produce la negación de la negación, es decir
la afirmación de una fase superior." (C.C.J.R., p. 89).

Es mediante esta negación de la negación que nace en El Luto Humano
la idea de transformación a la que aludimos.
Para el desarrollo de esta densa problemática en la que hasta las mínimas
situaciones se expresan de manera dialéctica, Revueltas escogerá la parábola,
con una abigarrado sistema de símbolos, todo lo cual exigirá del lector una
intensa tarea de lectura.
El Luto Humano se caracteriza entonces por la complejidad de rasgos que
operan en distintos niveles, que nos proporcionan la cabal significación de
la novela. La combinación de todos estos rasgos, -que confirman el estilo
y la estética del autor-, se debe al intento de denunciar mediante una dialéctica rigurosa, un problema de gran trascendencia social, una realidad que
ha de ser transformada. La problemática a presentar y la ideología determinan el método, y el método los rasgos de estilo, en este capítulo nos interesa
destacar el papel del método para determinar los rasgos estilísticos. Una vez

más, es el contenido lo que determina la forma.
Por otra parte, a través de toda la novela, el autor destilará contenido
concreto de transfondo materialista dialéctico. Revueltas afirma que su interés se centra principalmente en el hombre, pero concibe a éste como un ser
enajenado y es así como lo presenta en El Luto Humano.
Otro rasgo concreto de su pensamiento, es la conciencia de la finitud
humana, de la cual quiere también hacernos conscientes, pues de acuerdo al
328

marxismo, únicamente enfrentados a esta idea surgirá en nosotros la necesidad de transformar la realidad.
'
Estos contenidos se dan _por lo general mediante descripciones, con lo cual
( al menos que) el lenguaJe, responde también a la necesidad de transmitir
un pensamiento.

I. B) Técnica Narrativa.
Revueltas _es un escritor eminentemente realista. Aún antes de sumergirnos
en el co_ntemdo de su novela, ya encontramos un estilo con claras resonancias
d~I reahsm~ ru:o del siglo XIX. Esta reminiscencia procede especialmente de
ciertas ~editac1ones llenas de lirismo que de cuando en cuando delatan la
presencia del narrador en el relato.
No obstante, para describir más acertadamente su peculiar estilo, hemos
de
d tomar en cuenta
. , . muchos factores · En El Luto H umano, la mayor parte
e1 pr~ceso dialectico, con la correspondiente presentación de la lucha de
contrarios, se da en base a un complicado juego de regresiones los cuales
extenderán a un periodo temporal mucho más largo, los cinco O ;eis días qu~
transcurran en el tiempo objetivo del relato.
, Toman~o en cuent~, la brevedad de la trama de la novela, se observa que
es,t~, no siempre podna construir el hilo unitivo para tales regresiones anécdohcas, entoces
-Revueltas- se vale de un m't
·
. . el narrador
.
e odo exp¡·1cativo
que se perfila mmed1atamente como ensayo.
Este estilo e~sa:~stic?, le sirv~ al narrador, además, para destacar O sugerir
la verdadera s1~,if1cac~o~ de cierto acontecimiento dentro del relato y surge
como una refleXIon poetlca del autor, así al inicio del capítulo VIII.
"Luchaba~t tres días sobre la azotea y, desfallecientes, no eran capaces
de pronunciar la menor palabra, moribundos casi, respirando con dificultad.
. 'Se ~bandona la _vida y un sentimiento indefinible de resignación ansiosa impulsa a mirar todo con ojos detenidos y fervientes y cobran
las cosas, su humanidad y un calor de pasos, de huellas habitad
,,'
(E.L.H., p. 139).
as· · · ·

1 En· estas meditaciones
. . , el autor infiltra muchas veces su modo de conceb'ir
a vida y su meditac1on culminó en un salto del impersonal a la primera
persona, en que el narrador exalta su "yo" y se hace presente en el relato.
329

�. . . Existo y me lo comunican mi cuerpo y mi espíritu, que van a
dejar de existir . .. " (E.L.H., p. 139) •

El resto del relato, está dirigido por un narrador omniscient~ en tercera
persona que conduce al lector del presente al p~a~o, y de la.realidad externa
al pensamiento de los personajes. Una caractenstica del estilo de ~evueltas
es que en ocasiones se pierde el límite entre lo narrado y el pensamiento del
personaje:
"Ahora empezaba a sentir temor de aquel hombre, lo veía terco Y
brusco, como siempre, más terco desde su sombra. Que Ursulo llegara.

(E.L.H., p. 58).
Al presentarse el narrador (a introducir) en la novela, parece pretender
exponerse como parte de una realidad extraliteraria, como una forro~ de
hacer sentir al lector que la novela es eso, novela, pero que hay una realidad
fuera del relato que si le toca transformar:
"Soy el contrapunto, el tema análogo y co_ntrario. L~ ~ultitud me
rodea en mi soledad, en mis rincones, la multitud de M_ exico, ronca de
ocultas lágrimas, la profunda multitud soviética, encendida que rodea a
Stalin, que me rodea, que te rodea." (E.L.H., PP· 286, 287) ·

Como vemos, el autor aquí deja de lado la narración para dirigirse al lector
directamente.
El narrador omnisciente conoce también, sucesos que ocultará al lector,
· 1uso engañándolo, para informar
de ellos bastante.más tarde. De
1nc
.
. , esta forma,
aunque al final del segundo capítulo el cura presiente la accion qu~ ~a a
cometer, no nos enteramos de que asesina a Adán sino hasta el ultimo ..
Algo similar ocurre en lo que se refiere al éxodo del capítulo IV, en el que
se nos describe la huída de los personajes por entre los campos anegado~,
cuando más tarde rectifica -error no exento de significación- que en realidad no habían salido de la casa.
Este recurso no se emplea con un mero afán de suspenso; en real~dad, ,es
parte del principio de la estética materialista-dialéctica, en todo refleJO artistico de la realidad; para ellos "Las conexiones más profundas de una n~vela,
de un drama, solo pueden revelarse al final. Forma parte d: la esencia de
0
su convicción y de su efecto, el que solamente el final proporciona la aclaración verdadera y completa del principio".
330

Pero esto no implica que no debe aparecer la evidencia desde el principio.
(Luckács, p. 30).
Lo anterior explica el porque escoge la parábola que se describe en la
última página, así como el de otros rasgos de la narración.
El afán dialéctico se descubre en cada una de las técnicas que el autor
utiliza en la narración.
Los primeros capítulos de la novela marcan, esencialmente, los hechos concretos de los protagonistas en el presente, sin embargo, comienzan a darse
atisbos de una problemática mucho más extensa, que a lo largo del relato
si irá descubriendo; se menciona, por ejemplo, el fracaso de una huelga o
el odio acumulado entre Adán y Ursulo.
Un complejo juego de Regresiones y Retrocesos que conforman la novela,
proporcicnando cada vez más información. Aquí debemos considerar varios
aspectos de la técnica de novelar: Las regresiones: (Reminiscencias a partir
de los personajes) y los retrocesos (reminiscencias a partir del autor) implican
obviamente saltos temporales, que proporcionarán datos sobre un periodo
histórico relativamente extenso y algunas veces tienen conexiones propias entre
ellos, o sea, que no todos parten del presente, con lo cual, digresiones tiene
un propósito específico en la presentación del movimiento dialéctico.
Por otra parte, el conjunto de regresiones implica, hasta cierto punto, una
técnica perspectuística -en los que muchos han señalado la influencia de
Faulkner- pero este perspectivimo se refiere no a distintos puntos de vista
respecto de una sola realidad, sino a que por medio de los distintos personajes
se presentan diferentes aspectos, que constituyen una realidad más amplia,
cuyo íntegro significado, obviamente, obtendremos hasta el final.
Otro de los recursos que utiliza, en el que notamos la influencia de nuestro
siglo, es el onírico, que Revueltas incluye en forma original; no obstante,
parece obedecer a un deseo intelectualizado de innovar. Por la forma de
presentarlo cabe preguntarse si no será un esfuerzo consciente más que un
recurso ya internonizado. Aparece una vez que ha muerto Jerónimo, en una
regresión para presentar su agonía:
"Inmensa J' terrible fue su agonía; primero en la casa, frente al cadáver de Chonita. Rezaba Chonita de rodillas sobre su propio cuerpo ( . .. )
Entonces de la planta de los pies salíanle a Chonita llamaradas azules,
pues se les había puesto aceite para que ardieran. Quería suplicar Jer6nimo que no lo abandonasen . .. " (E.L.H., pp. 96-97).

331

�Sin embargo, aunque su inclusión sea artificial, no podemos dejar de observar que el sueño simboliza toda la problemática de luto humano.
Nos parece importante anotar; no obstante, que una de las críticas más
frecuentes a El Luto Humano es precisamente que los recursos, específica•
mente, las regresiones, entorpecen la fluidez del relato. Esto es cierto, pues
aunque Revueltas lo hace para delinear una nueva dialéctica; el pensamiento,
también dialéctico, de un personaje o una nueva faceta de su pensamiento,
los recursos se vuelven innecesarios desde el punto de vista estético.
Este es el caso de la extensa digresión en la que, casi al término de la
novela, (que) Marcela medita sobre un artículo, leído mucho tiempo atrás,
acerca de un preso que muere en la silla eléctrica.
Sin embargo, reconocemos, que en los dos ejemplos mencionados los recursos se justifican para presentar el movimiento interior de los personajes, que
es lo que al autor le interesa.
La constante referencia a mitos, bíblicos e indígenas en la novela es otro
recurso para ahondar en el devenir interno de la historia y en el significado
de la existencia humana, pero de ello hablaremos más adelante, aquí interesa
mencionarlos porque al incluir el mito del Retorno de Quetzalcóatl ( en
Adán) utiliza como recurso el intertexto.
El relato mítico, escrito en negrilla, abarca aproximadamente una página.
Destaca un párarfo tomado de Fray Bemardino de Sahagún, pero de lo
demás no se dan datos sobre la fuente.
Al incluir este intertexto, Revueltas quiere afirmar que lo que el pretende
señalar con las alusiones a la diosa de la india (La Borrada), y el dios bar•
hado (Adán) en el mito del Eterno Retomo. (Es algo característico en el
autor no dejar sugerencias vagas que eviten que el lector capte su mensaje
íntegramente, por eso siempre que utiliza un símbolo o se refiere a un mito
o alude explícitamente a la connotación que habrá de dársele).
El primer encuentro entre Natividad y Adán se caracteriza por el marcado
contraste de sus personalidades, el autor logra presentar acertadamente este
contraste utilizando una técnica que podríase llamar de paralelo; así, mien•
tras Adán platica a Natividad como es el método de siembra que se sigue
en la región, las agudas observaciones del campo que van recorriendo y sus
pensamientos que aparecen entre paréntesis - hacen ostensible el odio y el

"-¿Cómo trabajan aquí- preguntó (Natividad) sabiendo por experiencia que los métodos cambian según los climas y el cultivo. -Pués
primero es barbechar- repusó Adán con voz queda y nostálgica.
(De cerca sin embargo, el agua no era transparente, más bien blan•
quecina. Junto a las pequeñas compuertas de los drenes mostraba cierta
espuma de salitre y materias perjudiciales).
-Luego viene la siembra . ..
( A la larga este líquido impuro podría estropear la tierra, ya de SU)IO
mala, probablemente de fosfatos en cantidad suficiente). ( E.L.H., p. 211) .

Observamos que en El Luto Humano las técnicas narrativas se ajustan al
esfuerzo del autor de captar el movimiento interno de la realidad y que cada
una de ellas está sustentada en un estilo ensayístico que permite al autor más
claridad que la exposición de sus ideas.

I. C) Estructura.
El estilo ensayístico sirve al autor, entre otras cosas, para damos una
gradación de la información y para hilvanar sistema de retrocesos y regresiones. Este juego de rompimientos temporales constituye uno de los recuerdos de la gradación, que es la intención de fondo en la estructuración de
El Luto Humano. La estructura del relato supeditada a estas técnicas en
novelas, tiene consecuentemente, su fundamento en el Realismo Materialista
dialéctico.
Revueltas distribuye su relato en nueve capítulos que siguen una secuencia
lineal en la descripción de la trama, sin embargo, la progresión de la acción
es entorpecida constantemente por los retrocesos y regresiones, que muestran
en su conjunto el devenir de acontecimientos que explican la situación actual
de los personajes (este devenir se vale del materialismo histórico). Aparentemente, nada la refleja del orden tradicional, a no ser la manera como van
intensificándose en los capítulos la exposición del desarrollo dialéctico, hasta
culminar en el capítulo noveno y por un final abierto.
Los ocho primeros capítulos de la novela se avienen a la exposición de los
acontecimientos actuales, evidenciando poco a poco el movimiento interno
y las leyes que los han determinado. Pero la totalidad del proceso dialéctico
no se proporciona sino hasta el noveno capítulo, sujeto a un mayor juego
de retrocesos, y que ocupa poco menos de la mitad de la novela.
La problemática de la novela va siendo identificada en la forma como es
expuesta, a través de los capítulos, culminando en el capítulo noveno, en
que se da la total desenvoltura dialéctica de los acontecimientos.

desinterés del primero.

333
332

�E I relato se estructura como sigue:
En el capítulo I da comienzo a la acc1on; Chonita muere y Ursulo sale
en busca del cura; se pierde y encuentra a Adán, su enemigo, que lo acompaña por el cura, sólo se nos da aquí un atisbo del pasado; Ursulo y Adán
son enemigos y éste último ha matado "más de cinco."
En el capítulo 11, los dos hombres se encuentran frente al cura, en quien
si se establece desde el principio un pensamiento dialéctico. Observa a los
hombres y a través de él comenzamos a conocerlos. Además en su recuerdo
de la Rebelión cristera nos da un dato, que se desarrollará más tarde: Adán,
jefe en la represión de los cristeros "habrá matado a Guadalupe y torturado
salvajemente a Valentín, otro de los jefes cristeros". (pp. 40-41). Además,
al final de este capítulo queda en suspenso, después sabremos que entre este
capítulo y el que le sigue se lleva a cabo el asesinato de Adán por el cura.
El capítulo III nos traslada de nuevo a la casa de Ursulo, donde se han
reunido los vecinos. El autor describe aquí el ambiente de luto que está
presente en toda la novela. Lo que más relevancia tiene para la exposición
dialéctica es este capítulo, son las actividades de los personajes enfrentados
a la muerte. Actividades enajenadas como el espíritu religioso fatalista, la
necesidad de alcohol frente a la muerte; la aproximación al pecado (Cecilia)
y la lujuria (Calixto), la apatía y el horror a la muerte (La Calixta).
El capítulo IV se centra en las relaciones entre los personajes, unidos
frente a la muerte. Se aproxima la inundación y todos se unen en el éxodo,
la huída. Ursulo se aferra al cadáver de Chonita como último vestigio de
esperanza, ha perdido a Cecilia. Las regresiones, también, intensifican su
significación y todas las acciones de los personajes tienen un gran valor
simbólico.
El éxodo continúa en el capítulo V. Los vínculos afectivos entre los personajes se pierden, y a cada cual le interesa salvarse a sí mismo. Jerónimo muere
y en su agonía por medio del recurso onírico se da una significación importante para la problemática: Chonita es un cadáver que se reza a sí mismo,
como son los muertos los que se ocupan de los muertos. La vida es un
éxodo y un constante luto.
El capítulo VI se centra en la figura del cura, en cuyo interior se desarrolla
una vigorosa dialéctica, un cuestionamiento sobre el sentido del Bien y de
la Religión a partir de recuerdos de momentos que tuvieron honda influencia
en su vida. El capítulo termina cuando el sacerdote se deja morir sin haber
encontrado respuesta a sus inquisiciones. Este capítulo es trascendental en

334

lo que se refiere a la dialéctica que establece el autor en la novela, entre la
religión y el marxismo-leninismo.
El símbolo del Éxodo se hace evidente en el capítulo VII. Los personajes
se enfrentan ya directamente a la muerte. Las relaciones se perfilan mejor
-los personajes están solos y el cuerpo de Chonita, como una última esperanza, se vuelve una obsesión.
El capítulo VIII nos presenta la soledad de los personajes frente a la muerte
y su derrota frente a la vida. Esta realidad propicia los recuerdos de Calixto,
toda su historia de desposesión que termina en este último fracaso. El cuerpo
de Adán asesinado, aparece flotando en el río hacia el final del capítulo.
En el capítulo XI, toda la historia de los personajes que culmina en la
trama de la novela y a la que nos hemos asomado en (la nieve) los recuerdos
de algunos de ellos va a ser ampliada y desarrollada dialécticamente por el
narrador. Con una reflexión sobre Adán y su muerte, que parece partir de
Ursulo -aunque prevalece la voz del narrador- comienza el amplio relato
(casi ochenta de las 300 páginas del libro) que mostrará el decurso de los
movimientos históricos, La Revolución, La Rebelión cristera, ahondando en
la problemática social así como el devenir dialéctico del fracaso de la huelga
con la que comienzan los fracasos de Ursulo y de otros, éste último será
expresado mediante el contraste de personalidades de Adán y Natividad. La
lucha que libró siempre Ursulo también se expone en todo su alcance. En
este capítulo se redondean las perspectivas de los distintos personajes y concluye el autor con una síntesis, expresada como los significados de la parábola,
ve vertido en las dos últimás páginas y que conducen al final necesario en
una dialéctica materialista.

I. D) Símbolos y Mitos.
Uno de los recursos a que Revueltas apela para presentar el devenir de
la realidad son los símbolos incluídos dentro de éstos las referencias a mitos
bíblicos y náhualts. Dichos recursos tienen el papel de dotar a la novela de un
nivel de significación más hondo que el de la mera concatenación o contraposición de hechos concretos en la narración.
Los símbolos que aparecen en el Luto Humano son de índole diversa y
poseen diferentes niveles de complejidad.
Una práctica que parece agradar mucho al autor, es la de asignar a sus
personajes nombres que hagan resaltar sus principales características. Así
encontramos en "Natividad" al hombre Nuevo, de quien emanan o "Nacen"

335

�las ideas revolucionarias. "Chonita", Encamación, es en realidad quien encarna la esperanza para los demás personajes, su muerte significa entonces
la desesperanza pero una desesperanza esperanzada -si cabe tal menciónpues todos, y en especial Ursulo, se afinan a su cuerpo muerto. A Valentín
el cristero, lo vemos admirar clemente soportar la tortura que le es impuesta
por Adán, así justifica su nombre.
Un símbolo que se reitera a lo largo del capítulo tercero es la mariposa,
una mariposa negra que más que por su significado específico de muerte
interesa porque sugiere ciertamente ese ambiente de luto que reina en la
casa y porque constituye un mal augurio.
El río, que es uno de los lutnotius en la novela, es mencionado continuamente y asociado con nociones que lo enlazan, e incluso llegan a superponerlo
a otros símbolos.
Originalmente el río adquiere dos significaciones contrarias, producidas
por las condiciones contrapuestas que lo definen: Es el dador de vida, es
también dador de muerte.
Hemos descrito ya que el lenguaje poético que caracteriza a las descripciones favorece la inmersión del autor en reflexiones profundas. En ocasiones,
éstas se constituyen en un sistema de relaciones poéticas que forman metáforas y eventualmente conducen a la creación de símbolos.

La muerte tomaba con frecuencia esa forma de reptil inesperado,
a2redía a mansalva y agradándose (SIC) simplemente para dejar la
mordedura y retroceder a rincón húmedo . ..
( Ahora estrechaba sus anillos y era el río." (E.L.H., p. 47).

Reflexión ésta que alude a la inundación provocada por el desbordamiento
del río.
Decimos que existe una superposición de significados porque el símbolo
de la serpiente -junto al águila en el mito azteca- adquiere luego otro
sentido.
Una víbora con ojos casi inexpresivos de tan fríos, luchando sujeta por
el águila rabiosa, invencibles ambos en ese combatir eterno y fijo sobre
el cáctus doloroso del pueblo cubierto de espinas". (E.L.H., p. 47).

El mito se refiere aquí a la eterna lucha de contrarios que determina el
destino de un pueblo, más específicamente puede simbolizar la lucha entre
el opresor y el oprimido. El autor logra un efecto muy valioso al intercalar,
siguiendo a la anterior descripción, el canto luctuoso:
"Perdón, Oh Dios mío mil veces nos pesa el haberte ofendido . .. "
(E.L.H., p. 47•).

"El olfato los llevó al río y, también, un sentido que era una especie
de reunión de todos los sentidos, como si la lengua corriente del río se
percibiera ( . .. ) únicamente porque el hombre es también agua que
corre y desemboca". (E.L.H., pp. 18-19).

Resaltando con una ironía oculta, que el hombre está condicionado por
la historia. El mismo narrador concluye:

Ahí el río se compara al hombre, a la vida, en su devenir constante y un
poco más adelante, cuando se describe como el ruido de tormenta no deja
escuchar el de los remos :

Mientras persistiera el símbolo trágico de la serpiente y el águila, del
veneno y la rapacidad, no habría esperanza. Habíase escogido lo más
atrás para representar ( . .. ) la patria absurda, donde el nopal con sus
flores sangrientas era ( . .. ) cruz extraña y tímida, india y resignada."
(E.L.H., p. 48).

"Era como si el río fuese de tierra y los remos paletadas sobre el vacío
de otra tierra, mortuoria y sin consuelo. Un río de tierra. Mañana Chonita, estaría bajo tierra." (E.L.H., p. 21).

Continúa el sistema de relaciones. El hombre como un río; el río de tierra;
mañana Chonita estaría bajo tierra, donde encontramos ya la alusión clara
al sentido de muerte que cobra el río, más adelante después se hace más clara
la idea, al ser metaforizado (el río) como serpiente:

Los zopilotes que terminan por abalanzarse sobre los damnificados
tienen también tratamiento simbólico; presuponen la negación de la negación
y enfatizan la finitud y la materialidad humana. Pero, esto lo desarrollaremos
posteriormente.
Los símbolos, pero más intensamente las referencias míticas, son empleadas
en las novelas para alcanzar un nivel de significado superior, dentro del cual
se expresan más sugestivamente las leyes que determinan el movimiento his-

336
337
hurnanitas-22

�tórico y el devenir del hombre en la vida, con lo que se amplían enormemente
los horizontes de la dialéctica revueltiana. Por otro lado, proporcionan a la
novela de un estilo peculiar único.
En El Luto Humano aparecen referencias a mitos bíblicos y a mitos
aztecas pero en alguna ocasión se superponen dos para ampliar su significación.

Cuando Adán se encuentra en la aldea indígena, al mando de cinco
soldados y amparado por las autoridades, toma por esposa a la Borrada. En
una ocasión, al regresar por la tarde a su casa, la mujer le informa que
Gabriel, uno de sus soldados, ha querido jugar con ella (La Traición) Adán
entonces sale y dispara sobre Gabriel y ordena a Onofre que dé el tiro de
gracia a su compañero. Este es el primer asesinato que Adán realiza por su
propia iniciativa.

La referencia bíblica más obvia en el relato es el éxodo que se describe del
capítulo cuarto al séptimo; en este último nos damos cuenta de que nunca
lo emprendieron realmente.

La caída en este caso no proviene de un pecado erótico, pero si se aclara
en la novela que el matar es para el hombre un intento de compartir los
atributos de la divinidad:

Al referir este episodio en la novela, Revueltas nos está sugiriendo que
toda la vida del hombre transcurre en una huída y una búsqueda constante
que no puede ser superada porque el mundo nos aprisiona y nos enajena
como a los protagonistas de la novela. El hombre se moverá siempre con la
esperanza de tierra prometida que no encontrará nunca.
Otro mito tomado de la Bíblia es el del Diluvio, que el autor trae a la
novela, por la misma necesidad, de terminar con todo lo creado que hay en
el mito bíblico. Sin embargo, si el antiguo testamento se salva Noe y los de
su nave, aquí sólo quedan los zopilotes, pero esto no quiere decir que la novela
sea por completo pesimista, puesto que, habiendo sido la vida de los protagonistas una negación constante, su muerte será la negación de esta negación y,
por lo tanto, la transición necesaria para que surja algo nuevo y mejor, la destrucción para la creación.
Siguiendo esta misma línea Mexicana que es presentada en la novela como
aparece una referencia al Génesis en la forma en que es presentada la Revolución desde luego, que para el materialismo dialéctico toda revolución
es génesis en el sentido de que de la lucha de contrarios que llega a
una crisis surge una nueva síntesis; pero si aquí hablamos de una referencia
al génesis bíblico es porque también aparece la figura de Adán, personaje al
que se menciona siempre en relación al de la Biblia (Adán, padre de Abe!,
padre de Caín). (E.L.H., p. 23).

"Un poder como abismo se les había revelado ( a los revolucionarios),
grandioso y primitivo que de pronto estaba en la sangre, girando con su
veneno ... Sólo dióses lo poseían pues era el divino y demoníaco de
de arrebatar la vida." (E.L.H., p. 155).

Así como una afirmación de su virilidad:
"He aquí que aquello mecánico e inteligente, tan parecido a un sexo,
la pistola, habiáseles incorporado al organismo, al corazón. . . resultaba
imposible que se consideraran inferiores, capaces y, como eran, de matar.
Como un sexo que eyaculase muerte." (E.L.H., p. 155). (Y un instinto).

La muerte de Gabriel le revela a Adán una independencia tal que lo
hace sentir desorientado.
"De súbito comenzó a comprender que su alma era una hoja perdida
en la borrasca, sin asidero alguno, zarandeada a capricho y carente de
albedrío". (E.L.H., p. 304).

De ahora en adelante sentiría la necesidad de afirmarse en su virilidad
y en su independencia, de matar:

Si el Adán de la Bíblia es dador de la Vida, el Adán del Luto Humano es
en cambio dador de muerte, de aquí también que el mito de génesis se revele
por sus diferencias en la novela.

"El hecho de haber llamado a Onofre para que disparase el tiro de
gracia . .. , era el reconocimiento de que algo principiaba a erguirse frente
a él, sometiéndolo." ( E.L.H., p. 203) .

La caída de Adán estará constituida -como en el génesis-- por la primera
acción que el hombre realiza por voluntad propia y en contra de lo que la
Autoridad espera de él. Todo el pasaje tiene un vago paralelo con la caída
de Adán bíblico, entendida ésta como un pecado carnal.

A partir de la caída, el hombre será esclavo de sus pasiones y, expulsado
del paraíso perennemente en busca de aquello definitivo y sólido que perdió.
Para el Adán de El Luto Humano cada asesinato dará una búsqueda. Esto

338

339

�se percibe claramente cuando le ordenan el asesinato de Ursulo. El autor

interpreta su pensamiento: "Quizá fuera, ese homicidio próximo, el de la
libertad, el que, por fin, le diera la proporción justa e inaccesible a la cual
ansiaba llegar (pp. 102-103).
El retorno de Adán, que condena otra vez a los hombres a la búsqueda,
se proyecta y amplía en el mito náhuatl del retorno de Quetzalcóatl de
cuya actualización también es protagonista.
El mito azteca supone la caída y la huída del dios hijo del sol, con lo que
ya obtenemos una similitud de fondo entre este personaje bíblico. Sin embargo,
Quetzalcóatl criador de los hombres, al huir sabe que será deseado mientras
está ausente, por eso promete regresar.
Carlos Fuentes expresa bellamente la trascendencia de esta promesa.
"Quetzalcóatl se fue sin saber que había sido el protagonista simultáneo
de la creación de la caída. Sembró en la tierra, el maíz; pero en las almas
de los mexicanos sembró una infinita sospecha circular." (Tiempo Mexicano, p. 17).

Los indígenas, que esperan su retorno y su reinado, permiten que entre
el extranjero a su tierra y le abren las puertas al opresor blanco que llega por
el oriente, creen que es su dios.
Se trata de un falso retorno pero es ésta la realidad que va a hacerse
mítica. La "sospecha circular'' se justifica porque una y otra vez se ha abierto
el paso al opresor en el curso de nuestra historia.
Cuando La Malinche se entrega a Cortés, lo hace sin reservas, lo cual
constituye hoy para los mexicanos una traición. De su unión con el hombre
blanco va a nacer una nueva raza, maldita y condenada a vivir siempre en
la opresión.

Antonia "era una diosa que iba a parir un cuchillo de obsidiano" (p. 93)
está ahí cumpliendo su destino, su misión en el mundo es dar a luz ese cuchillo de obsidiano, el cuchillo del ciclo anterior.
El caso de Adán y La Borrada es el que mayor significación tiene desde
el punto de vista de la superación dialéctica de la historia.
La Borrada también es descrita como "diosa india" y a Adán se le llama
en alguna ocasión el "hombre blanco" pero sabemos que ambos son mestizos.
Una transformación se ha llevado a cabo.
A partir de la Revolución Mexicana ha sido cuando realmente ha surgido
la conciencia de ser mexicano, divisorias entre el ser español o ser indio, pero
aún dentro de la misma raza surgen los opresores y permanecen los marginados.
Adán amparado en el poder que le da su condición de jefe durante la
relación cristera o en la protección de unos políticos, constituye un ejemplo
de esta nueva clase de opresores:
. . "Tenía Adán esa sangre envenenada mestiza, en la cual los indígenas
veían su propio miedo y encontraban su propia nostalgia imperecedera."

(E.L.H., p. 19).
La Borrada, por otra parte, no será ya la indígena sumisa, sino que ejercerá cierta influencia sobre Adán.
Un salto histórico enorme se ha dado, pero, a pesar de ello, hay mayor
similitud entre Adán y el primer hombre barbado (Cortés) , es con Adán con
quien realmente resurge el mito.

Al retomar este pasaje histórico como mito en la novela, a lo que se alude
verdaderamente es a esa concepción cíclica del tiempo que tenían los indígenas y que permanece vagamente en todo mexicano.

También Cortés trajo al pueblo mexicano una muerte espiritual, puesto
que hizo desaparecer a sus dioses. (Nótese la confluencia de los mitos), trajo
así mismo un largo periodo de dominación, pero esto no era algo nuevo para
los indígenas. Adán, como ya observamos, trae la muerte física y el fracaso.

La primera referencia al mito se centra en la figura de Antonia, la madre
de Ursulo, una india pura que es seducida por un hacendado criollo.

En la superación dialéctica del mito, es la Borrada quien da el gran
paso, pues se rebela a tener hijos.

"Don Vicente la tomó de la cabeza, y luego por los hombros. Lo
dijeron ya los antepasados de ella "que esta tierra había de ser poseída
por los hijos del Sol". Resignadamente recibió Antonia la semilla con
la cual morirían sus dioses". (E.L.H., p. 93).

"De tener un hijo La Borrada ese hijo volveríase la tierra misma resurrecta en lobo. Y otra vez con la serpiente viva, con la serpiente emperatriz y la sangre renovada con otro, similar veneno". (E.L.H., p. 197).
"Que no fuera a embarazarse la mujer". (E.L.H., p. 197).

340

341

�Son los deseos de un pueblo expresado por un v1eJo patriarca indígena que
ha sufrido los abusos de los descendientes del falso Quetzalcóatl.

Y aún más clara está la conciencia en su lenguaje cuando habla del nombre
que Adán había grabado en su boca:

La funcióón de los mitos en esta obra es revelar las leyes que rigen el
destino del hombre, concretamente del mexicano. La idea que los modula
es la de que el disecamiento no es determinismo y la transformación es posible. El devenir histórico es cíclico pero puede y debe autotrascenderse dialécticamente.

"Con un hierro ardiendo le había puesto La Cautivadora en un costado, hendidas las letras en torno a la be labial." (E.L.H., p. 18).

I. E) LENGUAJE.
Considerando El Luto Humano como praxis, hemos penetrado ya en el
intrincado mecanismo de juegos narrativos, símbolos y metáforas que nos
muestran los distintos ordenes dialécticos que conviven en la novela.

i

i

Ahora nos enfrentamos al análisis de la materia literaria concreta, o sea
el lenguaje, que también se ajusta a nociones realistas, materialistas y dialécticas.
Ante todo, Revueltas, es un escritor que aunque se adscribe a la tarea de
transmitir una ideología, no llega a autotrascenderse, pues siempre está su
obra presidiéndola.
Veíamos como incluso llega a hacerse presente como narrador en el relato
cuando interviene en primera persona con una meditación de corte materialista existencial.
Y como además siempre recalca el papel de las anécdotas o interpreta sus
propios símbolos, con lo que nos hace sentir que esta ahí con una mera intención comunicativa.

De ahí que no podamos dejar de advertir en toda la obra la intención o la
carga ideológica que el autor pretende comunicar; si él está inmediatamente
recalcándola.
Los diálogos son perfectamente realistas, y se encuentran en ellos uno de
los mayores aciertos del autor, pues ayudan grandemente a la caracterización
de los personajes, los retratan en cuerpo y alma:
¿Qué le trae por aquí? preguntó Adán.
-Nada más que saludarlo y ver que nuevas hay ...
Adán esbozó una sonrisa irónica.
-Pues ya ve: yo aquí cortándome las uñas ... " (E.L.H., p. 174).
Nada más efectivo para perfilar la apatía y la simplicidad de Adán que
este diálogo sostenido con el ayudante del gobernador.
Y nada más revelador para nosotros la personalidad y la sumisión del indio
que el siguiente:
"-¿ Cómo te llamas? -preguntó el oficial.

El campesino no levantó la vista del suelo.
-Ya pa'que, señor, de una vez máteme ...
( ... )

De igual manera, patentiza su presencia en su consciente uso del lenguaje.
En su afán realista introduce frases tan regionales como "quiere madrugarme",
''debía más de cinco muertes" y palabras como "mentadas" dentro de su
narración como queriendo captar en tales expresiones la esencia misma del
mexicano, su psicología, y para que el lector se percate de todo el contenido,
aparecen en negrilla o hace una reflexión sobre ellos:
"Dice la gente que debe más de cinco muertes; y quien sabe porque
el más, pues a lo mejor s6lo a cinco había matado . . . 'Más de cinco.'
Más, más fatalidad para, resignaci6n triste y antigua, donde usan apatía
interior, atenta, inevitable y desolada, esperaba sin oponerse crímenes
nuevos, más y más difuntos.'' (E.L.H., pp. 20-21).

342

-¿ Y porqué andabas de cristero? --continuó el oficial con cierta zumba.

Porque ha de ser, señor -repuso el indígena con su anterior tono quebrado,
lagrimeante y melódico- si quieren matar a Diosito ... " (E.L.H., p. 117).
También por medio de los diálogos se descubre el lenguaje rural más
elemental.
"-Gabriel-... -daca esa matatena" (E.L.H., p. 188).
"-Ya le dije a usted, jefe, máteme diatiro . . . " (p. 118).
"¡No fumen, chingao, que los blanquean!" (E.L.H., p. 147).
"-¡ Dispénsame, manito!" (E.L.H., p. 202).

343

�Un recurso original de Revueltas es la utilización de formas de corte oral
que capturan cierta actitud de importancia en los personajes.

gura, anhelo, sicología. Un mar humano. Hombres hechos de olas suce-sivas rocosas, con peces, con monstruos''. (E.L.H., p. 255).

" .. .Pero caminarían.
Sin destino, sin objeto, sin esperanza. Por no dejar". (E.L.H., p. 81).
"¿Qué le vamos a hacer? -pensó"¡ Ya me tocaría!" (E.L.H., p. 116).
" ... y ya para qué nada" (E.L.H., p. . .. ) .

En ambos casos parece demostrarse que el movimiento es consecuencia de
la fuerza que de la unión, pero es en las descripciones que hace de los huelguistas, con un tono enormemente poético como logra infiltrar la idea:

Pero el lenguaje más característico de la novela no se encuentra en el realismo, diálogos y descripciones, sino en el permanente tono lírico de la narración. Es en ese lirismo donde encontramos las estructuras subyacentes de
significado.
Las meditaciones del narrador, a las que ya nos hemos referido insistentemente adquieren un tono que llega a la exaltación pero videncian las leyes
de la dialéctica en la novela.
Cuando se manifiesta el mito del Retorno en Adán y La Borrada, por
ejemplo, el narrador capta la trascendencia del mito en un cuestionamiento:

"¿Qué es el viento y de donde parte, de qué rincón? ... Su llanto
sobre la tierna es llorar de las cadenas de los hombres . .. " (E.L.H., p.
263).
'

Cabe anotar que muchas de estas reflexiones comienzan como cuestionamiento, enfatizando así el carácter ensayístico de la novela.
En gran medida se debe al lirismo el ritmo lento, la prosa: como la acción
es poca y las divagaciones del narrador abundan, es obvia la intención de
hacer meditar al lector sobre lo que se está diciendo.
No obstante, de vez en cuando se acelera el ritmo.

"No se escuchaba ningún rumor en la vasta extensión. Sin embargo
había un movimiento, un caminar. Justamente un ruido, unos pasos que
eran como la negación de todo ruido. Pues una huelga es aquello al
margen del silencio, pero silencioso también. Los huelguistas callan, pero
tienen una voz. Quédanse quietos, pero como si caminaran. Los hombres tienen otra voz y otra manera de caminar y otras miradas, y en el
aire se siente algo poderoso que sube como una masa firme. Se trata del
asombro. Existe una materia nutrida, en la atmósfera, como si los corazones se congregaran para erigir muros de energía y algo fuese a ocurrir,
eminente y primero." (E.L.H., pp. 247-248).
Sublimando la acción de los huelguistas por medio del lenguaje logra quizá
una mayor persuasión.
La descripción de cuerpos en descomposición y excrecencias humanas es
otro recurso frecuente.

"Natividad hizo un (sic) Incisión en la mano tumefacta ... " (E.L.H.,

p. 220).
"Un grupo de zopilotes, desde la altura, giraba lentamente, atraído
por el olor de la carroña que se desprendía del cuerpo de Chonita".
(E.L.H., p. 140).
"Yo sé que guardo toda la miseria y toda la grandeza dentro de mi
propio ser (sic). Que, defeco y eyaculo, y puedo llenarme de pus
el cuerpo entero". (E.L.H., p. 294).

"El entusiasmo no deja decir sus últimas palabras. Ha dicho una barbaridad. La huelga pretende tan sólo, un aumento de salarios y la reducción de la jornada . .. " (E.L.H., p. 249).

Es manifiesto en ellas (especialmente cuando son expresiones del propio
narrador) el propósito de concientizar al lector de su materia perecedora y
su cuerpo sujeto a descomposición.

También las descripciones generalmente pausadas adquieren en ocasiones
matices efectistas:

La crudez de términos como "eyaculado", "carroña o pus" tienen un efecto
contra algo a la sublimación que implican las descripciones anteriores pero
en ambos casos notamos la verdadera intención de causar una impresión que
eventualmente tenga un efecto concreto sobre las actitudes el individuo. Es
esta una literatura militante que no pretende la impresión estética por sí

"Rostros, puños, voces, ojos, dientes, cabezas, palabras, brazos, pómulos, mentones, gritos, pechos, eso era la multitud. Silencio, rabia, amar-

344

345

�lo que para denunciar el problema campesino, que es uno de los móviles
de la obra, Revueltas examinará dialécticamente dos momentos críticos en
la historia de México: y, la Revolución y la Rebelión Cristera y, aunque
menos rigurosamente, tratará también algunos aspectos del periodo presidencial de Cárdenas.

mismo, sino la producción de un cambio de disposición del individuo, que
puede llevarlo a unirse a un sindicato o bien angustiar su espíritu con la
certidumbre de su temporalidad en el mundo para que sienta la necesidad
de una lucha para transformarlo.
El segundo caso que hemos expuesto constituye un nivel del discurso que
apela a la literalidad, a la fuerza formal de las palabras para lograr una
mayor persuasión (Confr. con Evodio Escalante, pp. 36-37).

Pero lo que él busca es determinar las leyes y las causas motoras del problema y de aquí que al margen del devenir histórico ahonde especialmente
en un cuestionamiento religioso, pues es uno de los aspectos más directamente
relacionados con la psicología de los individuos y con la actitud hacia la vida
que como militante del comunismo pretende transformar Revueltas.

Muchos recursos más, caracterizan al estilo de Revueltas; la acumulación
de adverbios y adjetivos;
"Comenzaba a sentirse tanto, tal como pensó en un principio y solo
la conciencia de la estupidez, era la única inteligente que se movía aún
en su cerebro opaco y sordo." (E.L.H., p. 8).
"Hubiese querido ser como él: claro, fuerte, activo, leal''. (E.L.H.,

II. A) La Dialéctica de la Revolución.
El Luto Humano nos ofrece una visión de la Revolución Mexicana profunda y vigorosa, que está a la altura de novelas como las de Azuela o Martín
Luis Guzmán, de género netamente revolucionario. A través de una técnica
perspectivística bien lograda, logra plasmar el movimiento en todo su alcance.

p. 134).
El Hipérbaton: ¡ Y cómo murió de pronto, al Chonita morir! (E.L.H.,
p. 127).
La duplicación: Lo religioso tenía para su iglesia un estilo estricto y
letral; re ligare, ligarse, atarse, volver a ser, ingresar al origen o arraigar
a un destino. (E.L.H., p. 38).

Justa pero a la vez bárbara y caótica fue esta Revolución, concebida por
unos cuantos intelectuales oscuros que jamás llegaron a definir plenamente
sus ideales. Así la proyecta en esta novela Revueltas, que sentencia:
"Curiosa esta revolución que parecía no saberse a sí misma." (E.L.H.,

Así cuando la carga semántica no se complica mediante el simbolismo a
el lenguaje annotativo, el lenguaje se acumula haciéndose denso, cerrándose.
Por eso dice Escalante que el lenguaje "no es solo denso sino que muestra
un movimiento circular casi paranoico por su tendencia envolvente". (E.E.,
p. 7) .
Es como si quisiera demostrar que el mundo es una prisión; no es casual
que sus personajes revelen un movimiento opuesto, desenajenante.
Lo que el autor está haciendo, sigue diciendo, es envolver al lector en un
proceso de prolentazación y utilizándolo, al obligarlo a un concentrado esfuerzo
en la lectura. Lo único que el lector puede hacer para defenderse es aprender
a captar el movimiento interno del texto, los movimientos dialécticos y los
degradantes. (Confr. con E. Escalante, pp. 28-33).
II. Problemática Histórico-Social.
Para llegar a conocer una verdad social, postulan los materialistas dialécticos
que es necesario observar su devenir a través del tiempo y en el espacio, por
346

p. 228).

'

Uno de sus mayores logros es el haberse compenetrado con la psicología
de los diversos tipos humanos que hicieron la revolución; cada hombre obedeciendo a una búsqueda individual, a un móvil distinto.
Natividad, Adán y Calixto, exponen tres testimonios distintos de lo que
fue su revolución.
Natividad era el joven entusiasta que creía en el ideal revolucionario y que
servía a su causa con el convencimiento de quien espera algo en el porvenir.
Para Adán, en cambio, la Revolución era la revuelta, perderse en la masa
y en la euforia de la batalla. "Era correr por el monte sin sentido. Era pisotear un sembrado. Exactamente pisotear un sembrado". (E.L.H., p. 244).
El placer de la destrucción.
La contraposición de estas dos actitudes está magistralmente plasmada en
dos anécdotas -aparentemente incongruentes con el resto de la novelaque se relatan uno al otro en su primer encuentro.
347

�Para Calixto la Revolución no era un ideal, pero tampoco representaba la
euforia ni la aventura; para él, un desposeído, la revuelta era una oportunidad. El representaba el oportunismo y la rapiña que no faltan en un momento
de crisis. El único recuerdo que Calixto tiene de la revolución es una bolsa
de joyas; su Revolución era el atraco y el atropello por la posesión de algo.

"Patética y aterrorizada frente a la divinidad".
"Era un canto pavoroso y sin solemnidad, lleno de terror ante Dios.
Cantaban con toda su alma, intuyéndo un castigo infinito. De ser posible hubiesen sacrificado a un ser humano sacándole el corazón". (E.L.H.,
p. 46).

Los hombres como Natividad, que hicieron la Revolución porque creían
en ella, fueron los menos; la mayoría eran los otros, los que estaban ahí por
un prurito de anarquía y libertad; por un desenfreno destructivo o por un
irracional deseo de posesión por la posesión misma. Eran Adanes y Calixtos
los que constituyeron la masa anónima que realmente hizo la Revolución.

Para estos seres elementales, la religión es el único asidero, el único refugio,
pero, fruto de una cultura de opresión y de pobreza, sólo puede reflejar el
pesimismo y el temor, que desde el punto de vista materialista los lleva a
crearla como una expresión de esas fuerzas de la naturaleza que son incontrolables y no pueden explicarse.

De estos hombres oscuros no podría surgir la Revolución transformadora
y creadora que propone el Comunismo; de ellos sólo pudo surgir un génesis
oscuro, una reforma que no se sabe a sí misma y una historia que corre sin
sentido. Lo que Revueltas pretende es concientizar y señalar el camino.

Para estos seres sufridos y constantemente derrotados por la naturaleza,
Dios sólo puede ser una potencia dictatorial a la que hay que rendir culto,
con la vaga esperanza de una vida mejor.
El suyo, es un canto de sumisión, hasta la ironía:

La Revolución para Adán, es sed de sangre y muerte; para Calixto sed de
tierra; para Natividad, sed de transformación. Ninguno pudo saciarla, nada
sufrió cambio.
Adán se convirtió en un asesino mercenario. Calixto después de la Revolución, quiso trabajar la tierra, pero continuó siendo un desposeído y Natividad, Natividad fue destruído. Pero persiste la esperanza, quizás el diluvio ...
II . B) La Religión Mexicana.
En el Luto Humano se encuentra desarrollada una importante problemática religiosa, tanto porque la religión cristiana es la principal doctrina que
nutre las actitudes del pueblo y sobre ella trata de destacar el autor los
valores de su doctrina, como demuestra la escrupulosidad dialéctica, el autor
intenta reafirmar en sí mismo una verdad fundamental, el materialismo,
que parece recién descubierta.
En El Luto Humano, el autor tratará en primera instancia, de captar la
esencia de la religión del campesino, pues es ésta la única doctrina que
nutre su vida.
La religión y más concretamente sus ritos, es la que en gran parte determina
la identidad de un pueblo. La que nos muestra Revueltas en su novela es
la expresión religiosa característicamente mexicana; la religión del indígena,
converso, el que perdió sus dioses para cambiarlo por otro tan irracional,
por lo lejano, como aquellos. Sólo conserva el rito, la expresión temerosa de
culto a la divinidad.

348

"Perdón, indulgencia, perdón y piedad . .. " (E.L.H., p. 46).

Y cuando la lucha ha sido mantenida durante generaciones, siempre sin
fruto y sin esperanza, el temor termina por volverse resignación; así, para
los indígenas, Dios se convertirá en un ser triste y sin poder, en el ''Diosito"
de tepalcate que es su única posesión y su único consuelo.
El sentimiento que los lleva a la rebelión cristera es ese, defender algo
propio, su baluarte de identidad.
En El Luto Humano, no se cuestionarán las instituciones religiosas, lo que
Revueltas pone en tela de juicio son las verdades fundamentales de la religión.
"Dios, siempre Dios. ¡Qué Dios triste, sin poder, ese del pobre indígena! No. No tenía dioses, ni Dios, tan sólo pena". (E.L.H., p. 104).

Cuando ahorcan al indio cristero, éste no deja de gritar "¡ Viva Cristo Rey!"
"Dos, tres, cuatro veces, y siempre si Viva Cristo Rey, terco, sombrío,
porque no era Cristo sino algo terrible e inmortal, sin nombre que latía
junto a su corazón, y que no dejó de latir cuando éste quedó en el aire,
muerto dentro del cuerpo". (E.L.H., p. 120).

Un episodio especialmente significativo, que ilustra la idea de que la religión es una creación de la mente, se encuentra en una de las regresiones del

349

�cura, que recuerda como un indígena, que llegó a confesarse le relata que
había golpeado a su perro, El Príncipe, hasta dejarlo agonizando.
" ... y cuál no sería mi sorpresa cuando veo que el animalito se levanta
como ciego y llega hasta mí, para lamerme los pies . .. Ese perro, padre

mío, ¿No sería Él?". (E.L.H., p. 107).

Este fue un hombre siempre atormentado por la duda y ahora:
"Ocurría que, próximo a la muerte, se le revelaba la esterilidad monstruosa de su existencia, cuyos propósitos ahora aparecerían sin sentido."
(E.L.H., p. 100).

Enfrentado a la muerte, es consciente de que ese Dios que había motivado
todas sus acciones en realidad no existía. Hoy se le revelaba la finitud de su
existencia "todo está consumado" ... (E.L.H., p. 99). Toda su labor ha sido
inútil porque las acciones que dan la victoria, las que son realmente grandes
y fecundas, son las que se realizan con la conciencia de que esta vida es la
única realidad (Confr. con el Luto Humano pp. 99-101).
El asesinato de Adán era el único de sus actos que pudo darle la victoria,
la expiación, pero quizás la realizó demasiado tarde.
El absurdo trastorno histórico que constituyó la rebelión cristera da tema
a otra reflexión :
"En el fondo las dos iglesias no hacían más que partir de un mismo
sentimiento oscuro, subterráneo, confuso y atormentado, que latía en
el pueblo carente de religión en el estricto sentido pragmático de la palabra, pero religioso. . . más bien en busca de la divinidad ( . .. ) que
dueño ya de un Dios! (E.L.H., p. 272).

Todo el derramamiento de sangre sólo podía explicarse como producto de
la desposesión. Desde la conquista española, el pueblo mexicano había quedado en un estado de radical desposesión y si con la Revolución trató de
recuperar la tierra, con esta tierra trataba de recuperar a la Divinidad.

La deUscripción de Revueltas sobre la rebelión está llena de crudeza y nihilismo. Los hombres se torturaban unos a otros con saña. Odio había sido
la historia desde sus comienzos, rivalidad y hostilidad, los hombres morirían
sin saber la verdad: tenían miedo, y estaban solos, no tenían fe ni Dios.
350

En cambio cuando describe el entierro de Natividad:
"Natividad bajó a la tumba encendida de banderas, en llama, rodeado
de la silenciosa, totalmente silenciosa multitud". (E.L.H., p. 283).

Parece decirnos que la verdadera religión es esa que el líder proclamaba.
Una religión que une a los hombres, no aquella que siembra destrucción.

II. C) La Reforma Agraria.
La denuncia específica del problema agrario se encuentra formulado en
los sucesos que rodean al fracaso del sistema de riego.
Metodológicamente parece que Revueltas se aparta de la dialéctica para
denunciar y criticar abiertamente, pero en realidad lo que hace aquí es presentar una situación agraria concreta y en el momento histórico que más
alarde ha hecho de favorecer el agrarismo y de cumplir el ideal revolucionario,
o sea el periodo gubernamental de Lázaro Cárdenas.
Esto no se dice en la novela, pero al nosotros contraponer la realidad presentada en la obra de Revueltas con los logros proclamados por el gobierno
cardenista; la crítica y la ironía a su gobierno y a su política agraria están
implícitos.
Los acontecimientos que conducen al fracaso del sitema de riego, nos hablan de una situación ampliamente repetida en México. Si las cortinas de la
presa empiezan a cuartiarse es porque está construída con materiales de baja
calidad, lo que está apuntando ya una corrupción burocrática. Denuncia que
es reafirmada por el medio que eligen para "solucionar la huelga".
Al mismo tiempo, el autor incide directamente en la explotación del campesino indígena a quien se pagaba un máximo de setenta y cinco centavos
-&lt;.:asi siempre menos- por una jornada indeterminada de trabajo.
Todo el episodio en que se dejan emborrachar por el enganchador de jornaleros y luego la reacción desenfrenada en que lo linchan, a pesar de la
intervención del sindicato está señalando, también el problema de raíces mucho
más hondas: alfabetismo, desnutrición, humillación ancestral.
Si el modo de propiedad en sistema de riego era inapropiado o si la cooperativa que proponía Natividad era adecuada a la situación no es algo que
se preste a discusión aquí, (pero si enfatizamos) ni tampoco que si las cosas
estaban mejor antes de la huelga que después de su fracaso, pero si enfatizamos una vez más, en la tendencia socialista en el pensamiento del líder.

351

�La huelga fracasó, pero esa era una realidad ya aceptada, cuando la h11clga
fue propuesta:
"Después de la huelga los niños pobres continuarán siendo enfermos y
tristes y pobres. ¡ Pero qué fuerza y que prodigiosa insensatez! Sus palabras son inmaculadas y puras, y la verdad que encierran no puede ser
más grande. Son los pasos. Ahí está la bandera roja, que pronto, con el
sol y el aire, perderá calor volviéndose tan humilde y desgarrada como
los hombres que cobija. Más escúchese el ruido, no es ruido, es una forma de silencio. Es la forma de los pasos cuando los hombres van tras la
esperanza." (E.L.H., pp. 249-250).

II. D) La Semblanza del Campesino Mexicano.
Al abordar en la novela todas estas facetas de la vida del campesino a través de ua historia, Revueltas perfila su carácter 1 sus motivaciones, viendo
al movimiento oculto de su ser.
Revueltas ha apuntado que su preocupac1on fundamental en la creación
artística es el hombre, que concibe como un ser enajenado. Los personajes de
El Luto Humano describen formas de enajenaci6n distintas, que son producto
de la opresión y la lucha sostenida inútilmente con la tierra.
Esta enajenación que en la novela termina en la desolaci6n. Leopoldo Zea
explica en uno de sus ensayos la situaci6n social que produce esta enajenaci6n
en el campesino mexicano.
Dice Zea que a partir de la Revoluci6n Mexicana se planteaba de nuevo
el problema de la posesi6n de la tierra. La tierra era una tierra dura, difícil,
pobre y el hombre debería luchar con inútil ahínco para arrancarle el sustento
diario, que s6lo satisfacía necesidades inmediatas. Esta difícil explotaci6n
hacía imposible una previsión, y una planificaci6n para el futuro.

En el Luto Humano el hombre está irremediablemente solo, todas las relaciones humanas se caracterizan por la desconfianza, el recelo, el miedo; las
personas estarán siempre enajenadas. La desposesi6n, el sufrimiento y el
sentimiento del fracaso serán sus causas.
Momentos críticos que reflejan este estado son aquellos como cuando Onofre, el soldado al que Adán ordena dar el tiro de gracia a su amigo, después
de dar el tiro de gracia a Gabriel, vuelve tranquilamente a su quehacer. Los
personajes así degradados llegan a lindar con lo animal. Una situación simbólica más, permite cantar este contenido.
Gazzull el perro de Gabriel ladra desesperadamente cada vez que oye el
toque ele corneta. Es el animal que enloquece al escuchar la orden, el mandato, no los soldados. (E.E., p. ??) .
La Calixta es también un personaje completamente enajenado, denuncia
la enajenaci6n de la mujer del pueblo. Incluso toma su nombre del de su
esposo, al cual no ama, pero permanece ceñida a él porque es su seguridad
y su protección. Al perder a Calixto se siente desamparada, perdida. Por esa
raz6n a la primera señal de alarma enloquece y sale a perderse en la tormenta.
Marcela representa en la novela el materialismo y el espíritu de sacrificio,
también son formas de enajenación.
Calixto, con su bolsita de joyas y el oportunismo que se revela al tratar de
conquistar a Celilia estará reflejando fijación de poseer.
Ursulo más dramáticamente representa al desposeído perpetuo, de ahí su
deseo ilimitado de aprisionar a Cecilia, a su tierra. Cuando la pierde se
aferra al fruto seco que le ha dejado, a Chonita, sin ella se siente vacío,
aniquilado y despojado.
Ursulo es sin duda el personaje más dramático y amargo de la novela; al
perder a la niña no se concede siquiera la esperanza de una vida eterna. Pierde
también a Cecilia, lo único que había llegado a poseer y por lo cual luch6
tanto. Es una víctima de un sistema opresivo, pero en los últimos momentos
de su vida se culpa de que todos hayan fracasado.

.. "Este pueblo se habrá de expresar en forma tan difícil y complicada
como la t¿erra en que se había establecido. Un pueblo formado por
hombres hostiles entre sí, como hostil era la tierra de donde tenían q1~e
sacar su diario sustento".

Será Jer6nimo, que una vez tuvo ideales que podían salvarlo, hoy el alcohol
es la forma de escapar a la realidad.

Tierra sedienta y llena de calamidades climáticas que dio lugar a hombres
aislados, casi sin sentimientos de comunidad:

La huelga propuesta por Natividad fue para todos un intento de fuga,
pero, una vez fracasada está señalado su camino de decadencia.

"El hombre de esta tierra sólo tenía de su realidad una visión parcial,
local casi introspectiva." (L.Z., pp. 21-22).

352

Estas situaciones de lucha y de fracaso nos llevan, de problemas humanos
concretos, a encontrar la esencia, el sentido de la existencia que es tema del
Luto Humano.

353
humanitas-23

�III. El Luto Humano: Parábola de la Vida o de la Muerte.
Como corresponde a un Realismo Materialista Dialéctico la obra de Revueltas se diera con la explicación de los últimos símbolos, que le dan su
más amplia significación, una significación nueva, si bien ya prefigurada. De
aquí su carácter de parábola.
La obra presenta como ya hemos dicho, la lucha unilateral y sin sentido
que sostiene el campesino contra la tierra seca y dura, para hacerla florecer.
El fracaso y la desesperanza resultante de aquel dan a la vida de este hombre
un sentido de luto que vemos desarrollarse dialécticamente en la novela; y
la interpretación última de la misma la encontramos por medio de la concatenación de símbolos que en ella aparecen.
El Luto Humano comienza con la muerte de Chonita, la pequeña hija
de Ursulo y Cecilia que representaba el futuro. Desde este momento la desesperanza se apodera del pensamiento y preconiza la catástrofe. Sin embargo,
como afirma repetidamente el relato, Chonita no importaba en vida, es la
muerte la que le otorga su mayor valor. Ahora que la semilla ha muerto, un
infinito miedo hace que Ursulo se aferre a su cuerpo, pero ya la destrucción
es inevitable.

El éxodo qu; los personajes inician cuando se ven amenazados por la
inundación es la representación de la vida. El mito bíblico de la búsqueda
de la tierra prometida está aquí fielmente vivenciado por la lucha infructífera y desesperada. Una y otra promesa les ofrece la historia, pero siempre
a la promesa sigue la destrucción o el fracaso.
En este sentimiento de constante éxodo entre las cuatro paredes de una
casa, es donde el sentido existencial raya con el existencialismo; condenados a
ser libres, a buscar la tierra prometida dentro de una situación opresiva que
los aprisiona, los envuelve y los enajena. El sentimiento de luto está también
implícito en esta lucha en la inmovilidad. En estas circunstancias se vive
dentro de la muerte.
Por eso el diluvio, la destrucción de tal género de vida será la negación
de una negación y, como dice Revueltas, la afirmación de una fase superior.
Los zopilotes serán entonces los reyes de la creación que sigue a esta destrucción.
Todo el sentimiento de desesperanza que hay en el Luto Humano tendrá
esta esperanza final, por eso no decimos que sea una obra nihilista, al ver el
trágico fin de los personajes. Porque además a lo largo de toda la obra el
autor propone una solución.

354

Natividad anhelaba transformar la tierra y la doctrina suponía un hombre
nuevo y libre sobre una tierra nueva y libre. Por eso Cecilia que era la tierra
de México, lo amó. Y por eso fue asesinado, es cierto, pero es incluso Adán
el que ve el futuro de México perteneciente a hombres como Natividad:
Hombres como Natividad levantaríanse un día sobre la tierra de México, una mañana de sol. Nuevos y con una sonrisa. Entonces ya nadie
podría nada en su contra porque ello sería el entusiasmo y la emoción
definitiva." (E.L.H., p. 286) .

Natividad y también Jerónimo eran ideología que perdura, por eso a ellos
no se los comen los zopilotes sino que quedan viviendo en la tierra de México.
U rsulo y Calixto eran, como lo dice el autor "la transición amarga", los
cimientos de lo que aguarda en el porvenir, porque sus muertes están "ligadas
a la vida de los demás".
La vida y la lucha de estos hombres son el devenir necesario, la incesante
interpretación de contrarios y su muerte, entendida como la prefiguración
de una creación posterior, su victoria.

CONCLUSIONES
El Luto Humano, es una obra eminentemente oclusiva; sus diversas significaciones nos envuelven, obligándonos a un intenso trabajo de lectura. En· este
análisis creemos haber tenido una visión suficientemente incisiva para captar
el movimiento interno de la obra. La obra se ajusta por completo a los postulados del Realismo Materialista Dialéctico, es decir, que además de captar
el movimiento interno de la realidad del campesino mexicano y denunciar
su problemática, se propone transmitir varios aspectos de la ideología marxistaleninista, soluciones que parecen surgir del mismo devenir de acontecimientos
en la obra.

La Estética por su parte se ajusta a los postulados de esta corriente, pero
la disposición de elementos y el original estilo de Revueltas la elevan a un
destacado lugar dentro de la narrativa mexicana contemporánea.
BIBLIOGRAFfA
I.M., La Filoso/la .Actual, 2a. Edici6n, Editorial Fondo de Cultura Eco•
n6mica, México, 1971.

BocHENSKY,

355

�EscALANTE, Evodio, José Revueltas: Una Literatura del "lado movidor", Ediciones Era,
la. Edición, México, 1979.
LucKÁcs, George, Problemas del Realismo, Editorial Fondo de Cultura Económica,
México, 1966.
Rl!vuELTAS, José, Cuestionamientos e Intenciones, Obras Completas No. 18, la. Edición. Ediciones Era, S. A. México, 1978.
ROMERO, Publio Octavio, Los Mitos Blblicos en Luto Humano, Revista Texto Crítico,
Ed. Universidad Veracruzana. Jalapa, Ver. México, Junio de 1975, pp. 81-87.

42 PM

RUFFINELLI, Jorge, José Revueltas, Ed. Universidad Veracruzana, Jalapa, Ver. México,
1977.

Lic. ARio

SAINZ, Gustavo, et. al. Conversaciones con José Revueltas, Ed. Universidad Veracruzana, Jalapa, Veracruz. México, 1977.

GARZA MERCADO

El Colegio de México.

o
42 PM ES UN POEMA
cargado de veladas, desveladas y un tanto entreveradas
alusiones o citas bibliográficas
hemerográficas o audio-visuales
implícitas o explícitas,
que, como es natural en este caso,
son líricas y más o menos épicas,
dramáticas
y cinematográficas,
un tanto modernistas
para ser o no ser
románticas o cínicas,
un oso o una cerver.a
o más bien al contrario
y, ya puesto a pensar,
coronado de epítetos esdrújulos
pero sólo al principio
como Muerte sin Fin en otra parte,
porque te oigo teclear a media noche
en una máquina que me recuerda
que sin metáforas ni endecasílabos
no te puedo decir nada importante.

356

357

�1
El asunto es distinto
Es un pavor inmenso
hasta ahora inconfeso
La piedad infinita
en un King Kong de ayer enanecido
(d'ailleurs encanecido)
dirigida hacia adentro
como un amor gigante que conoce
la torpeza asesina
de sus manos de niño
Vaya: como una angustia que portamos
hecha de transistores
como una sumadora de bolsillo
que impregna la camisa y los pulmones
Es la importancia de llamarse honesto
con la inutilidad de ser honrado
Es la impotencia de decir te quiero
en un teléfono que cambia las palabras
y no me deja oírte.

2
Quiero dormir tres días
Tal vez una semana
sin alcohol ni tabaco ni complejos de culpa
ni hipotecas ni tesis
Quedarme muerto un largo rato
como cuando donde el tiempo existe
no corrían los relojes
Y despertar contento.
3

Me verás con mi copa de poeta maldito
Me dirás qué te pasa
y yo estaré pensando en Casablanca y Humphrey Bogart
o sintiéndome un conde
que acaba de salir

358

del Castillo de lff
en una antigua cinta mexicana
Te diré que estoy triste
o, mejor, fatigado
como el viejo piloto
que escribió El Principito
Si preguntas por qué
te diré que me pasa
como a Rubén Daría
pues lloro cuando bebo
pero no cuando debo
Nos reíremos juntos
de la rima indiscreta
y hablaremos de cosas
mientras de pie cenamos
un chorizo con huevo
y frijoles con ripios y escuchamos
la tercera de Brahms desde la sala.
4

No son las canas
No me ponen triste
Hasta puedo decir
casi sinceramente que me adornan
como a Arturo de Córdova
desde mis buenos tiempos de la escuela
al mismo tiempo que te presentía
en Silvana Mangana y Marga López
Es más bien el cansancio
levantarse temprano y gritarle a los niños
sacrificar la siesta y la lectura
por un almuerzo de negocios luego
de haber llegado tarde a la oficina
y regresar corriendo
Es leer en los diarios las esquelas
de gente conocida
y casi todas las mañanas algo
que envenena la carne y los cigarros
y nos hace pensar en la cirrosis o el infarto
o en algo peor con que nos amenazan siempre

359

�Es la escasez de tiempo
en una gran ciudad
para escribir poemas
y decir que te quiero en cuatro idiomas y dos manos
por lo menos las tardes de los sábados
o siquiera el domingo como cuando
conjeábamos caricias en el cine
apenas escuchando las películas

"SOME CONSTRAINTS ON ENGLISH-SPANISH
CODE-SWITCHING"

5

A la mejor
de veras
no es vejez ni tristeza
Es tan sólo el cansancio
Un gusto de apiadarse de uno mismo como cuando
te sorprendes y te enterneces porque
te sale un gesto como el de Cyrano
lanzando el monedero sobre el foro
(En tiempos de inflación I' desempleo
si no te vas a la guerrilla acabas
como esta noche redactando tangos)
A la mejor es puro cuento todo
lo del pavor inmenso
y es tan sólo pequeño
Vámonos a dormir
estoy cansado.

Bv DoRis L. HENDERSON
University of Texas at Austin.

1s coDE·SWITCHINo? Tsuzaki describes code-switching as "the alternate
use of two languages ---or the introduction of a completely unassimilated word
from one languaje into another." 1 This practice then is that of the bilingual.
True bilingualism, as defined by Roger Thompson, is "the ability to alternate
between two or more speech variteties." 2
WHAT

Bilingualism, it itself, offers so many possibilities for investigation that one
must restrict oneself to specific areas of study. Comparatively little research
has been done on language switching ( code-switching), and it seemed feasible
to investigate further this neglected area of linguistics. However, a detailed
study would require much more time and, perhaps, a team effort of severa!
investigators doing the field work. As a class project, the gathering of data
for such a study could be divided into three main areas of investigation;
lexical, syntactical and phonological. The work of the first phase of investigation would be to analyze the structural of elements and that of the second
phase an analysis of its sociostructural features, such as area, situation, ages
and sex of speakers.
The purpose of this limited study has been two-fold:
l. To determine sorne of the syntactical constraints of code-switching in the
speech habits of bilinguals.
1
TsuzAKI, Stanley M., "English Influences on Mexican Spanish in Detroit," Mouton,
the Hauge Press, 1970.
• THOMPSON, Roger, "Language Loyalty in Austin, Texas." A study of a bilingual
neighborhood, Dissertation, The University of Texas, 1971.

360

361

�2. To show that code-switching is not necessarily restricted to certain social
classes, namely, the lower socio-economic or uneducated.

(On the way to class) "Oh, y ese Daniel tan chulito con su lonchecito; I jus !ove him."

The first part of the investigation concerns those syntactical features represented by the data ( See charts pp. 26-34) . The second and more heavily
emphasized, deals with the area of socio-linguistics, as to the "who", "when"_.
and "why" of code-switching. The study concludes that the matter of codeswitching involves not only bilingualism, but also biculturalism. In other
words, cultural traits, as well as linguistic elements are apparent.

The investigator purposely did not code-switch, so as not to influence the
speaker, who did it so many times that the investigator lost count. This case
suggests that the speaker is not aware of her code-switching, even though she
frequently does it. In all other cases bilinguals freely admitted their code-switching and viewed it as an informal speech style used with other bilingual
friends at certain times.

Most of the field work done in previous studies on English-Spanish codeswitching has been limited to studying the speech of children up to high-school
leve! and members of a lower socio-economic class. This stucl,y, on the other
hand, includes college level students, teachers whose native language in
Spanish, and others of varied professions who would not be considered members of a lower-economic group. The data used herein also includes literary
examples of code-switching, as representative of a particular style.

At the high school leve!, the investigator employed the use of students to
gather data as they spoke; freely to their friends at school, home, on the bus,
at parties, etc. These field workers were told the purpose of the study so that
they would feel a part of the project.

Perhaps the most authentic data concerning adult leve] code-switching was
gathered through recorded telephone conversations. The investigator (sender)
called two bilingual friends ( teachers) purposely speaking in one language
(code) , in this case, Spanish. The participant ( receiver) was able to speak
freely. On both of these occasions receivers consistently code-switched. One
did not seem aware of the investigator's speech pattem, while the other asked
why the inv~tigator spoke only Spanish.
In two other telephone conversations the investigator code-switched naturally. Even more code-switching was apparent in these cases, and the tone
was friendlier, as more topics were discussed in a natural and informal style.
The investigator, in fact, forgot she was investigating.
These conversations would not be defined as interviews. They were purposely
kept informal, as questions about language itself would have evoked more
careful speech. In sorne instances no code-switching took place, such as
the conversation where code-switching was critized as being "inferior" and
the language of the "uneducated." This same bilingual teacher, who had
code-switched on various occasions with friends, denied it when confronted
with the question directly. However, on a later date she code-switched quite
naturally, when language, correct speech, code-switching, etc. were not
the topics: (telephone conversation)
"Oh, I was going to call you about that, PERO, I
wanted to call the principie at Govalle first."
362

Another form of data gathered at the high school level involved the use of
a series of sentences in which the variables were ali English, all Spanish or
mixed. A class of thirteen Spanish native speakers was asked to check which
ones were likely to be heard. (See charts pp. 26-34.)
WHO CODE-SWITCHES? As is shown in the data chart, bilinguals speaking with other bilinguals sharing the same languages tend to merge both
languages, whether it is done consciously or unconsciously, partially or imperfectly. Code-switching is not limited to any social, age or economic group.

P.osaura Sánchez claims that a uniform languaje in the Mexican-American
community or "pueblo" does not exist. Children whose parents are immigrants
speak Spanish. Second generation children in the United States speak a mixture
of English and Spanish. Roger Thompson observed that the majority of parents
of the second generation had stopped teaching their children Spanish. However,
they were still leaming to speak it, at least partially, from neighbors and other
Spanish speakers.
The Mexican-American is bilingual because he possesses two linguistic systems -English and Spanish- which he uses altemately and many times mixes.
Roger Thompson maintains that "every adult is bilingual since everyone has
at least two styles: formal and intimate. This broad definition of bilingualism
allows us to make the social inquistic generalization that the phenomena are
the same whether a speaker is using two languages, two dialects or two styles." 3
According to Fishman, the term, "diglossia," refers to distinct varieties or

' See footnote 2.

363

�styles within the same language. For example, in Arab countries there is a
written language that is used in government, religion, and literature; the other
style is the popular dialect. It is interesting to examine when, where and with
whom each variety is considered appropriate. Fishman claims that these norms
are defined and inforced by the society rather than by the individual. Sorne
norms are leamed at home, others in the neighborhood, at school, on the bus,
etc.

Priests and ministers who come from Spain, Mexico, or South America woulcl
naturally speak Spanish to their congregations. However, a priest or minister
raised in the United States, a Mexican-American, would tend to speak the
language of bis congregation, even if it called for code-switching: (Austin, Tex.)
"So, así es que, tenemos que ... " ( Benavides, Tex.) "Los six graders son los
peores pecadores." Modem ministers and priests want to communicate whether
it is in a U. S. barrio or in Mexico City. Therefore, a facility in codeswitching would seem a necessity for a priest or minister working in a Mexican-American community.
Rosaura Sanchez has a special way of explaining the use of both J. Gumperz
and Eduardo Hernandez Chavez have found that such language constraints are
social and defined by the ethnic identity of the participants, by the topic
being discussed, and by the informality of the situation. They further say that
every dialect has its phonological, syntactical and semantic constraints whether
spoken or written.
Rosaura Sanchez urges Mexican-Americans to recognize the validity of
thcir dialect, and, in addition, to leam others for their own convenience. She
points out that most Mexican-Americans codeswitch consciously and will
admit it when asked. "Pos, hablamos revuelto inglés y español." The response
to the same question asked to many bilingual Spanish teachers was. "Of course we do it, but it depends on the situation." Code-switching clefinitely seems
to be a special style used in informal situations.
Severa! students at the University of Texas claim that their Spanish teachers
code-switch when relating personal experiences. Dr. Fred Hensey, Professor
of Linguistics at the University of Texas, states that this is a common practice
among bilingual teachers. He further states that those who frown upon codeswitching and claim they do not practice it, have an identity problem. Perhaps,
this denial is due to the fact that Spanish in the United States has traditionally
been associated with low socio-economic status, illiteracy, and ignorance. Howc• SANCHEZ, Rosaura, "Nuestra circunstancia lingüística," El Grito, Quinto Sol Publications, Berkley, California, 1972.

364

ver, with more Spanish speakers entering the professions and otherwise acheving higher prestige in our socity, this stereotype is changing.
Hayden found that bilingualism in San Antonio, Texas, is stable. This is
natural, since San Antonio is the historie center of hispanic culture in Texas.
He further states: "If we were to linguistically analyse the speech varieties used
in various topics, domain roles, etc., we would find a spectrum with considerable mixing of the two languages at sorne points." 5 He warns that one
must not be too much of a purist in determining which language is being used
in various domains, since this is the popular style in this area.
Roger Thompson's chart on "Frequency Rating for Spanish Usage," considering the variables of generation, indicates that Spanish is not being rejected,
ancl that a stable relationship between English and Spanish has developed for
"intra-ethnic communication." His study condueles that: "There are no significant differences between generations for the use of half or only Spanish with
friends and neighbors. There is a strong tendency for those born in Austin to
use half Spanish." 6 This practice is logical, since Austinites receive their educational training in English rather than in Spanish. It will be interesting to
investigate what happens with the younger generation which is receiving instruction in both Spanish and English in the bilingual schools. This analysis
indicates that Spanish-English code-switching will, more than likely, exist in
Austin for many years to come, probably indefinitely.
The study on contrastive linguistics in Puerto Rico by Nash and Rose showed
considerable English influence in newspapers, finding such influence especially
prevalent in the following sections: sports, commercial ads, entertainment,
industry, commerce and social events. The results of thier study proved that
the English vocabulary found in Spanish newspapers is also found in the spoken
language of adolescents, regardless of social status. Reasons given for preference of an English or Spanish word were: for personal needs, quicker to
say, non-existence of Spanish or English equivalent, or the chosen word better
described the immediate situation. Members of the lower socio-economic class
showed less awareness of code-switching than members of the upper class.
Labov claims that there are no single-style speakers. Sorne informants show
a much wider range of style shifting than others, but, every speaker shows a
shift of sorne linguistic variable as the social context and tapie change. As

• FrsHMAN, Joshua A., Readings in the Sociology of Language, Article by Hayden,
1966, Paris: Mouton, 1970.
• See footnote 2.

365

�Halliday explains: "Each speaker has a range of varieties and chooses between
them at different times." 7

from wall to wall,
mockingly manifesting
your inner savagery . ..

One of the best literary examples of variety m style and code switching
can be seen in Canto y grito mi liberación by Ricardo Sánchez. In this case,
the author uses code-switching for literary effect.

- -"amid crescendoes or conviviality,
betwist softness and strains of peace,
inaugurable tintinnabulations lilt out
muted love calls from my famine/weak
esprit ...

(Ali Spanish) :
- -"horizonte paseño,
duelo de juventud,
calles corridas
hambrientamente,
mi alma un peñasco
mi vida un poema"
- -"hijita linda,
siento orgullo
en el pecho
miro tu rostro
y sé, vida mía,
que embelleces mi existir."
Recuerdo ...
- -"recuerdo un viejo fuerte,
con hombros anchos, alma llena,
y palabras que iluminaban mi vida
y tal hombre era
padre mío,
fuerte y cariñoso

(Ali English) :
--Tap, tap, tap ...
again do ,,our heels tap;
. ~
their resonance
echoing,
reverberating
• HALLIDAY,

M. A. D.., "The users and uses of language," Readings in the Sociology

of Language, edited by Fishman, Mouton: Paris, 1970.

366

"tonight soft sounds shall emanate
and flood my thought world,
again i shall behold you
in the furtiveness of hope . ..

(Mixed):
--"and
I question
self-motives
and
mi alma weeps out
its paradox;
- -"madre, todo
is too much, and my soul
boíl its juices and
i shout
¡YA BASTA! to uncomprehending f ools
and hope
that it is not too late . ..
- - "the sounds of a furious past
assail mind/ soul,
ritmos y gritos
tun-tun-pa
ca-tum-ba
tun-tun-pa

367

�canto y grito mi liberación
y lloro mis desmadrazgos,
carisma, carisma
tun-tunpa,
i am serpent, i am man
ca-tum-ba, ca-tum-ba
tun-tun-pa.8

This anonymous English-Spanish poem was found one Christmas m the
Austin newspaper:

LA NOCHE BEFORE CHRISTMAS
Twas the night before Christmas, and all through the casa,
Not a creature was stirring, Caramba, Qué pasa?
The work was all done and the tired old nanas
H ad tucked all the children away in their camas.
The stockings were all hung in their places with cuidado
In hopes that Saint Nick would feel obligado.
When all of a sudden 1 heard such a grito,
1 jumped to my feet like a frightened cabrito.
1 ran to the window to look para afuera
and who in the world do you think that it era?
Saint Nick in a sleigh and a big red sombrero
Carne flying along like a crazy bombero.
And pulling the sleigh instead of venados
Were eight little burros, approaching volados.
I watched as they carne and this quaint little hombre
W as shouting and whistling and calling by nombre:
Ay, Pancho! Ay, Pepo! Ay, Cuca! Ay, Beto!
Ay, Chato! Ay, Memo! Ay, Bruca ya Neto!
• SANCHEZ, Ricardo, Canto y grito mi liberación, Amber Press, Doubleday a::id Co.,
New York, 1973.

368

Then standing erect with his hand on his pecho
He flew to the top of our very own techo.
With his round, little belly like a bowl of jalea.
He struggles to fit down our old chiminea,
Then huffing and puffing at last in our sala
He füled all the stockings with lovely regalos
For none of the children had been very malos.
Then chuckling aloud (he seemed muy contento)
He turned like a flash, and was gone like the viento.
But, 1 heard him exclaim, -and this es verdad,
Salud y Pesetas
FELIZ NAVIDAD.

Most of the code-switching in this poem was done with nouns or adjectives
ocurring at the end of each line.
When/where is code-switching done? This question was discussed in part
in the preceding section. As is shown in the data chart, code-switching takes
place when two bilinguals sharing the same languages and cultures, are engaged in conversation. Situations inviting code-switching a1so seem to be informal ones, involving participants who know each other well. Code-switching
then becomes a natural instinct, or reflex, which in turn, leads to mutual
understanding, and, somehow, a warmer relationship.

There are certain situations where code-switching would not take place.
These are related to the formality of the occasion and the group of participant~ For example, no one would have code-switched during the conference
on "Martin Fierro" that took place at the University of Texas. Imagine
switching to English when discussing Don Quijote or the Literature of the
Golden Age: Calderón Quevedo or Lope de Vega. A U. S. bilingual would
not switch with a bilingual from Spain, South America or Mexico until a
personal relationship had been established. Formal situations are not conducive to code-switching.
Many purists are of the op1ruon that code-switching is the beginning of
Ianguage change. Their theory is that the first generation imrnigrants speak
the native tongue; and that the second generation, when exposed to the
"other" language, speaks the native language to parents, but the "othcr"
. language to peers groups, in school, etc. The third generation will speak only
the "other" language. Not so! Code-switching does not fall under the realm
of language change. If it did, bilingual speakers would not be able to control

369
humanitas-24

�it. lt is a language style all its own and has coexisted with both standard and
non-standard English and Spanish for generations. It is this investigator's
opinion, and that of rnany other Spanish teachers, that it will continue to do
so, because of our proximity to Mexico and, more importantly, because our
.3panish-speaking population has assimilated two cultures.
Fishman, in collaboration with Cooper and Kniple, supported the belief
"that language is not merely a rnedium but is in itself a source of meaning."
Language switching among bilinguals evokes sterotypes. An experirnent arnong
Puerto Ricans who had a facility in language switching included making
tapes that were played to other Puerto Ricans who, in turn, were asked
whether English or Spanish would have been as effective in certain instances.
They concluded that these bilinguals had "internalized norms of the two
cultures."
Language, as defined by sorne linguists, is "an instrurnent used by the
rnernbers of the cornrnunity to communicate with one another." Herman
believes that the function of language is organizing groups of ideas and that
this process "takes a peculiar developrnent in the case of each individual." 10
A speaker rnay be using social and stylistic variations to say the same thing in
a different way, but language has changes only when a group of speakers use a
different pattern to communicate with each other. Erwin and Lipp say that:
"A speaker in any language community who enters diverse situations normally
has a repertorie of speech altematives which shift with the situation." 11

Fishrnan states that "there has been too little realization that language and
society revea! various kinds and degrees of co-variation." 13 Within a given
language, one may be concerned with regional varieties of a single code. These
rnay be social class variations or stylistic variations related to levels of forrnality. It would, therefore, seern safe to conclude that code-switching is a
type of social behavior.
The data provided in the charts pp. 26-34 is representative of conversations
heard in various places, such as school, bus, home, office, rneetings, workshops,
parties, etc., by bilinguals whose native language is Spanish. In sqrne cases,
both languages were considered native, as speakers leamed them both before
age six.
It is interesting to note that the rnajority of speakers, when inserting English
terms in a Spanish sentence, keep the phonological English pronunciation.
This can be seen, for example, in sentences No. 6 and No. 15 on the charts,
pp. 26-27 with the word "basketball", in No. 5 with "later" and No. 14
with "assernbly."
When similar elements exist in either language, the transition appears to be
easy. Quite frequently the systern differs, such as in the following example given by Rosaura Sanchez: In English the preposition appears before the gerund,
and not before the infinitive, as it does in Spanish. In a mixed sentence, if
one of the two elements is English, the English rule would domínate. Toe
compliment in the following sentences is a gerund:

I t has already been mentioned that code-switching depends on whether
the setting is informal or formal. Uriel Weinrich clairns:
There is sorne reason to believe that a facility in switching languages
even within a single sentence or phrase is characteristic of bilinguals. It
remains to be determined empirically whether habitual switching of
this type represents a transitional stage in the shift from regular uses
of another. Of course, it is obvious that a shift does not necessarily haue
to pass through such a transitional stage. A switch in language may be
a single morpheme, an accent or simply a change in word order.12
• KNIPLE, Janes, CooPER, Robert and FISHMAN, "Language switching and interference of Conversation," Lingua, 1969.
10
See footnote 5. Siman Herman, "Explorations in the Social Psychology of Language Choice."
11
EawIN-LIPP, Susan, "An analysis of The Interaction of Language, Topic, and
Listerner," American Anthropologist, 1964.
" WEINRICH, Uriel, Languages in Contact, Paris: Mouton, 1968.

370

1) I'rn talking about conociéndonos.
2) Está hablando de understanding.
3) Estoy por lowering the standard.
But such changes would not be allowed, for exarnple, with interrogatives:
1) How did he do it? *How lo hizo? ¿Cómo lo hizo?
2) When did he do it? '*When lo hizo? ¿ Cuándo lo hizo? :
The reason perhaps is because Spanish puts the verb before the subject
in questions.
Even though there are rnany examples given in the verb charts, there seem
to be sorne constraints. (See pp. 26-34.)
11

See footnote 5.

371

�1. Lexical items for which Spanish equivalent is not as familiar as the
English were uses frequently with a Spanish article; No. 12 un ice-cream,
No. 14 un ticket, No. 20 el typewriter, No. 37 el education committee,
No. 17 los tapes, No. 21 arthritis, No. 32 el legislature, No. 15 el basketball game. In sentence No. 38 the words "parties" and "Christmas"
do not have the same connotations that "fiesta" and "Navidad" seem
to have.
2. Much code-switching was done within the verb phrase in the chart examples, however, it is quite common in the noun phrase, also: el wedding
es mañana; El building está muy cerca. On the other hand the English
article with Spanish noun seems to be uncommon: the muchacha, the
hombre.
3. Repitition of complete sentences in the other languages frequently occurs
even though only one example is given in the charts: No. 18. Another
example is: Vuelvo ahorita; l'll be back in a minute. This seems to be
done for emphasis or clarification.
4. Spanish proverbs are used quite frequently to prove a point or simply
for effect. (See p. 29, Sentence No. 31.)
5. Popular or fixed phrases in Spanish or English are used at will: "tú
sabes," "you know."
6. Conjunctions frequently serve to switch codes: No. 23, No. 30, while at
other times only the conjunction is said in Spanish: No. 28.
7. Proper nouns frequently serve to switch codes.
8. A noun in English can be modified by a Spanish adjective: (nosotros
"Somos polite", No. 39 "el highway oscuro."
9. An awkward sentence to this investigator was No. 26: No tiene que ir
*to school.
10. Rosaura Sanchez gave examples of Spanish article and English adjective
plus English noun: "Un frien diy atmosphere."

11. English adjectives can be modified by Spanish adverbs: No. 10-Bien
windy.; No. 11-Somos muy polite.; No. 26-Es muy buena. However, one
would not say: *Es very buena. * Somos very polite.
12. An "Ir' clause is heard in Spanish with the remainder of the sentence
in English. No. 8.

372

13. Prepositional phrases in English with the main part of the sentence in
Spanish are quite common: No. 15, No. 9, No. 26, No. 4 and No. 7.
14. After Spanish prepositions the noun may be in English: No. 41 "under
Blue-Cross."
15. Spanish or English adverbs with the rest of the phrases in the other
language: No. 44-ayer, No. 15-tonight, s No.-también, No. 10-afuera.

Why do Bilinguals code-switch? One oí the problems which has not received
enough attention is that of the choice by a bilingual speaker of one language
over another in situations where either language could serve as the medium of
conversation. So far, it seems to be dependent on such factors as personal needs,
background, relationship of the speakers, and the immediate situation. A speaker makes use of both languages, depending on which language best expresses
his thoughts at the time.
Martin Jaos claims that there are five styles of speech: intimate, casual,
consultative, formal and frozen. Simon Hermon says that "A speaker who finds
himself in two psycological situations which exist simultanously will allow bis
personal needs to domínate." 14 Sorne of the variables are the following: 1)
When/where the activity takes place. 2) When the behavior in the situation
may be interpreted as providing cues to group identification including social
status. 3) When the person involved in the activity wishes to identify with a
particular group or to be disassociated from it.
Other linguists differentiate variables as to formality or informality: 1) the
relationship between two or more persons involved, considered from the speaker's point of view. 2) Sex, regardless of intimacy or status. 3) Origin or area
a person comes from. 4) Aspects of situation.
The social context of language leaming is the mother-child interaction.
However, at a later stage the child forms a new grammar which is influenced
by his peers. Even if a child speaks nothing but Spanish ( the mother tongue)
in his formative years, when exposed to other children who speak English or
a mixture of Spanish-English, the child would assume that style through natural
contact. It is a fact that when children move to a new dialect area, they adopt
the new and prevalent language form, without abondoning their former rules
and merely adding those rules that do not syntactically conflict with their own.
I

" ]Aos, Martin, "The isolation of style.1," edited by Joshua A,. Fishman, Paru:
Mouton, 1968.

373

�William Mackey believes that "a self-sufficient bilingual community has no
reason to remain bilingual since all are fluent in two languages, but as long
as there are different monolingual communities, there is a liklihood of contact
between them." 13 This language contact keeps bilingualism alive.
Haugen insists that "bilingualism is not a phenomenom of language; it is
a characteristic of its use. It is not a feature of the code but of the message." t e
In other words, the speakers decide whether or not the situation warrants the
switching of codes. The function of each language in total behavior, and
the degree to which the bilingual and bis hearers have mastered both languajcs,
determine the amount of code-switching which takes place from one language
to the other. Sorne children have been conditioned to speak two different languages to the same person. These bilingual speakers can be said to have two
native languages. This includes any child who has learned a language before
age six from parents or others.
Not every linguistic change receives social evaluation, or even recognjtion.
Lambert's studies in New York City proved that speakers who use the highest
dcgree of a stigmatized feature such as code-switching show the greatest tendency to stigmatize others for their use of the same form. Sorne reasons as
to the why of code-switching which Lambert chooses to disregard as valid
considerations are the following: 1) Speakers are too lazy or careless to use
recognized norms. 2) Differences in community patterns mean that lower class
speakers would not be aware of the subjective norms of upper class speakers.
Lambert states that we should reject class bias as a reason for code-switching,
since "there is no reason to think that any one class has a monopoly on lazi17
ness." He advises students of linguistics to broaden their thinking on language diversity and consider the possibility and probability of relative cultural
isolation (ali English or ali Spanish) and cultural pluralism (Enquish-Spanish)
as coexisting.
It is a fact that in many areas of the United States especially the Southwest,
language switching, namely from English to Spanish, has existed for many years
without becoming one code. "Language Diversity," as Lambert calls it, should
have value for ali humans other than linguists, for if one is not switching languages, he is switching styles.
11

MACKEY, William, "The Description of Bilingualism," edited by Joshua Fishman,
Mouton: Paris, 1970.
" l!AuoEN, Einar, "The Analysis of Linguistic Borrowing," Language, 1950.
" LAMBERT, "English, Spanish and Code-switching, alternate use of Both Languages,"
The New York City Studies, Readings in the Sociology of Language, Joshua Fishman,
Mouton: Paris, 1970.

Sorne communities have developed a mixed language as their usual means
of communication. This new language cannot be considered sub standard, as
it has gained full stature in a community as an effective means of language
interaction. There is no reason for this type of language to be considered less
effective than any other. There are too many participants who code-switch,
either consciously or unconsciously, to label such language use sub-standard
or inferior.
Code-switching is most likely to happen wherever there is contact between
two languages. There are no grounds on which the linguist who observes and
describes this phenomenom could object to it as a use of language, because it
works.
Tsuzaki discovered in bis Detroit studies on Mexican-Spanish that influences
stem from linguistic interference which has been accepted, rather than influences which have resulted from a lack of knowledge of, or disregard for,
English as the donor language. Preference takes the form of switching which
individuals use quite frequently.
..
Sorne linguists call the mixture of Spanish and English "Spanglish," as if
a new language had developed. However, Weinrich insists that a new language
must have the following characteristics: 1) a form palpably different from
either stock language, 2) a certain stability of forro after initial fluctuations,
3) functions other than those of a workday vernacular, and 4) a rating
among the speakers themselves as a separate language. It is this investigator's
opinion that code-switching, as discussed therein, does not represent a new
language, but rather a new style, since speakers can speak one language or
the other, or mix them at will.
Weinrich, like Tsuzaki, identifies the influences of one language on another
as interference. He says two or more languages are said to be "in contact'' if
they are used alternately by the sarne persons. Those instances of deviation
from the norms of either language which occur in the speech of bilinguals as
a result of their familiarity with more than one language are called "interference." This is a pretty broad definition of code-switching, and it does not
take into account the aspect of control. Sorne bilinguals, especially those who
have become students of language, have control over their preferences; thus,
the term "interference" seems too broad, because it categorizes, speech habits
of ali bilinguals as an uncontrollable factor. As has been mentioned before,
sorne bilinguals have found a warmer, more intimate form of communication
in code-switching and they do it at will, not because they must. Sorne thoughts
are better expressed in one language than another, and bilinguals choose to
use the one best suited for the immediate situation. Somehow, the term "ínter-

374
375

�ference," does not apply in such instances. Meillet states: "a speaker always
knows that he is using the one system or the other." 18
What effect does code-switching have on bilinguals? The use of mixed
language seems to invite criticism. Lambert, for example, is primarily concerned with the effect of underlying social values upon the bilingual child, the
language learner and the bilingual community as a whole. Rosaura Sanchez
warns:
Tenemos que exigir programas de educación bilingue en las escuelas,
pero programas bien planificadas con profesoras bien preparadas, que
entiendan que el hablar un dialecto no standard no es un obstáculo para el aprendisaje de un dialecto standard o de otras lenguas. El obstáculo es la profesora ignorante de todo aquello que no sea la norma.19

Perhaps the most frequent complaint is related to linquistic decay. Fishman
states that this is simply nonsense, since all the dialects, including all forros
of standard English, are subtct to change, both through the normal tendency
of language to change and as a result of externa! factors such as movement of
populations.
A speaker who is made ashamed of his own language habits suffers
injury as a human being; to make anyone, especially a child, feel so ashamed is as indefensible as to make him f eel ashamed of the color of
his skin.20

There is no justification for discriminating against any language whatsoever.
Obviously, certain languages have to be established as the national language
of a new nation. What matters is that the real issues and problems should not
be allowed to be discredited by false notions that one language is inferior to
another. One language style may be preferable to another in certain situations,
but that does not render the other inferior per se.
CONCLUSIONS

It has not been my purpose to determine whether or not code-switching is
grammatical or if it will someday be considered a standard language of its
NAsu, Rose, Spanish-English Contrastive Linguistics (Reference to article by
Meillet), International American University Press, Puerto Rico.
,. See footnote 4.
20
See footnote 5.
11

own. Teachers agree that it should not be the language of the classroom for
many reasons; the obvious one being that all students are not bilinguaJ. It
is further agreed, among many students of language that it will probably
remain as it is: an informal, relaxed means of communication between bilinguals sharing; the same language and culture. This is not to imply that it is
sub-standard, since it was found in many cases, especially among the educated,
that perfectly grammatical English and Spanish were being used simultaneously.
This investigator is merely observing that code-switching does exist dcspite
all purists' efforts to stop it; and, because of its extensive use in many areas,
it should be recognized and studied by linguists who have tended to ignore it in
the past. Furthermore, since it facilitates communication, it is simply incorrect to !abe} those who practice code-switching inferior or uncultured. How
can so many "code-switchers" be inferior?
Having established that code-switching occurs frequently between two or
more people who share languages and cultures, one also observes that the
practice encourages a friendlier and, therefore, more rela..xed atmosphere, one
which is conducive to greater understanding.

In view of my investigation and research, I would ask those purists who
feel that code-switching is a mark of inferiority: What is so wrong with being
able to function in two or more language codes simultaneously? Objectively
speaking, this practice actually enriches communication rather than detracts
from it. It makes for better understanding in this so called "melting pot of
America." It seems appropriate to code-switch here: "No estamos perdiendo
nuestra cultura; we're gaining another."
It is important to keep in mind that all bilinguals do not have to switch,
they just like to. It is fun! At any given time, they could switch to one code
or the other, depending on the situation, and that factor is what makes their
speech so interesting. Havig a command of various speech styles may be
viewed as a talent rather than a weakness.
Having a mother whose native language is Spanish and a father who spoke
nothing but English makes this investigator a prime candidate for use of codcswitching. She has always felt fortunate to have had two cultures, and she is
forever grateful to her parents for having taught her two codes,

�CODE-SWITCHING DATA CHART No. 1
Abreviations:
FHS-female high school student
MHS-male high school student
FCS-female college student
MCS-male college student
F / Ad-female adult
SP /Tr.-Spanish Teacher
Speaker

Situation

Receiver

Message

1.

FHS

at scholl
between classes

FHS

That guy you met,
está feo?

2.

FHS

at school

FHS

And everything that
book says is true,
también.

3.

MHS

Letter

girlfriend

Pues, like I always
say, "La Vida Loca."

Syntactical Structure

s
,,,-......
NP
'+Eng

/',VP

NP
+Eng

+Eng

+span (adv)
E•P• _ - ; ,

s,

- NP
¿ s,
/ s,
Llk•
VP NP
VP
Always ,ay

4.

MHS

Letter

.,.

girlfriend

I' II love you por
toda mi vida loca.

Mllllna Col\l.

A

Loca

/1 /1 La vida

..,......s......_
NP
+Eng

VP .+E"ng
.+span

(p.p.)

......

Speaker

Situation

Receiver

Message

5.

FHS

After
school

friend

¿ Vas pa mi casa later?

6.

MHS

After
school

friend

Vamos a jugar baskethall at 7:00. (Eng.)

7.

FHS

After
school

friend

Vamos pa' Highland Mall
after school.

8.

MHS

Sch09l Mall

friend

Si no "venemos" a la
escuela Friday, they
won't cal! home.

MHS

After

friend

voy a pescar el bus
in the morning.

10.

MHS . School Mall

friend

Hace bien windy
afuera.

11.

MHS

School Mall

fricnd

Somos muy polite.

12.

MHS

answering

fricnd

Fue a comprar un
ic-e-crcam.

9.

VP
+Span

Syntactical Structure
/s'\..
NP
VP
+si,an
+Span
+Eng (adv.)
..,.....s,
NP
yp +si,an +span ·
+Eng (Div. Obj, p.p.)
...........-s,
VP
+span
+span
+Eng. (p.p.).
NP

Entire sentence modified by Friday.

_,,,.s......_
VP
+span +span (art.)
+1-:ng. (Div. obj. p.p.)
NP

_........s ........
VP
NP
+span +1•:ng (adj.)
+span (adv.)
_.,,,,,-s'-NP
VP +Span
+Eng (Preads)
+span
.,.-s'-VP
NP
+span (art)
+span
+Eng (div. obj.)

�Speaker
13.

14.

15.

MHS

MHS
FHS

FHS

Situation

Receiver

question
answer

friend

question
question

friend
fricnd

question

Syntactical Structure

Message
¿ Pá dónde vas?
Pál lunchroom.

, / S-......._

NP

( Ans.)

¿ Vas a comprar

NP

FHS

answer

No, because I have to
stay home.

friend

VP
+span (!~P- 3/'t.)
+Eng (p.p.)

+span

./s '--

¿ Vas al basketball game

f riencl

(understood)
+Span (pp.)
+Eng (obj. of prep.)

/s'-......

un ticket? pá ir?
¿ Vas a. ir al assembly in the
morning? *

VP

NP
+Span

tonight?
16.

VP

+Span (prep. art)
+Eng (adj + N + adv.)

No code-switching
within sentence.

(Ans. to No. 15)

COLLEGE LEVEL
17.

18.

FCS
.Q9_sta
Rica
MCS

in class
at U.T.

telephone
conversation

Si tienen los ·•tapes para
ayudarles, es más
fácil.

classmates

Por favor, dile a Juan que traiga
el libro (Repeated ' sam~ request
in English, then switched back
to Spanish on a new subjetc.)

young lady

"'

Speaker

Situation

19.

FCS

watching TV

20.

FCS

in office

..21.

FCS

cooperating

tcachcr

Prof.
at U.T.
students
of SP
Eng
Sorne
MexAro.
&lt;lec.en t.
Anglo,
Brazilían.

aftcr
rlass
Dobie
Mali

Tengo que usar el
typewriter.

¿ Qué será? .
,i.,

22.

sentence for

Syntactical Structure

( interjectcd Spanish
commcnts about actors)
¡Mira!·¡ Ah! ¡ La mentirosa!
Este ...

*
in officc

ítem in Eng.

Code-switching of entire
emphasis or clarification.

Message

Receiver
FCS

* Lexical

arthiritis?

Interaction Prof. Spokc Portugucsc
of saroe
to ( 3), students having probleros
in Eng. Gra1hmar.
Prof. Spoke Spariish to Mcx. Am.
stuclents about vacation plans,ctc.
Mex.-Am studcnt spoke Eng/
Span to Mex-Am student.
Mex. Am/ Anglo spoke English
commenting on lang. journal
written in English.
Braziliam students spoke Portuguese to Spanish students inte1·jecting Eng. words for
rlarification.
Spanish students spoke Span.
to Brazilians.

* Lcxical

ítem

in

Eng.

*

itero

i.1

Eng.

Lexical

�Speaker
23.

Fad

24.

F / Ad

daughter

Telephone
conversation

daughter

Conversation

F/Ad

F / Ad

26.

Ven a cenar, or l'm going
to put the food up.

telephone
conversation

F Ad

25.

son

at home

Syntactical Structure

Messagc

Receiver

Situation

Estaba llorando; I
couldn't make out
what she was saying
He told me to watch
my dict; miente, I
don't havc an ulcer.
El muchachito no tiene
que ir to school.
(Awk.)

-~--

,.......-s,
NP

_:;nj n

VP

+En1

/

P•

+En1

s'-.,_

NP

VP

+sp•n

+sp.n

.,,,-s....____
/

s,

NP
+span

/ s ..........

VP
NP
+Span +span

VP
+ Eng

-s-¡

,_.........s......._
NP
+Eng

/

s-..........

VP/ S'-. NP
NP
VP
+span

VP
+Eng

_.,..-s,
NP
+span

VP
+span
+Eng (p.p.)

SPANISH TEACHERS

27. SP/Tr

telephone

28. SP/Tr

telephone

mother

SP /Teacher

Hi, mon; ¿ Que estás
haciendo?

I was going to call you about
that, jJero I haven't spoken to

+Eng. greeting

A compoul)d Eng. sentence

joined by Span &lt;;onj.
(Very common)

the principal at Govalle.

Speaker

29. SP /Tr

30. SP /Tr

31. SP/Tr

Situation
on the way
to class

conversation

Tele. Conv.

Receiver
SP /Tr.

SP /Tr.

SP /Tr.

---s--- /
Syntactical Structurc

Message

Y ese Daniel tan chulito
con su lonchecito; I just
]ove him!

I have that book, pero
no dice nada de' eso.
And like we say m
Benavides, "Te dieron
gato por liebre".

...,........s,
NP
VP
+Span
+span

/s-........_
NP
+Span

/s~

--s--

VP
+Eng

..,.......s,

NP
+Eng

VP
+Eng

Eng. sentence

NP
+Eng

. 1_

con¡
+span

+

VP
+Eng

/s,

VP
+span +span.
NI'

Span. pro\·crb.

OTHER PROFESSIONS
32. nilingual
program
clir.
33.

Mcx-Am
lawycr

Bilingual
34. SP/Tr.

Meeting Co-workers (MexAm. master
degrees

at officc

at workshop

¿ Cuántos mexicanos hay

en el

Client

Co-workcr

Lexical ítem in Eng. (N).

* legislature?

You are the only one
who knows la \·erdacl.
Put the yellow * colores
herc un thc table

--

s'
./
VP
+Eng

NP
+En;t
+Span (&lt;liv. obi )

Le)(ical itcm in span (N)

�Speaker

Situation

Recciver

Message

Bilin35. parental
consultant

at workshop

Co-worker

Give me los colores,
so I can clraw the
flowers

Bilingual
36. aicle

at office

Co-worker

She thinks she is niuy
buena

in-service
training

Co-worker

P.H.D.

37. student

Bilingual
38. Supervisor

Tele.
conv.

Deputy
39. Co. Clerk
Colorado

Telephone
Conversation

Deputy
40. Co. Clerk

(Colorado)

Speaker

SP/Tr.

Telephone
Conversation
( about retiring)

Situation

Nicce

Niece

Receiver

Deputy
41. Co. Clerk
(Colorado)

(about
operation)

Deputy
42. Co. Clerk
(Colorado)

(about
theft
problem)

Niece

Deputy
43. Co. Clerk
(Colorado)

(about
sugar
prices)

Niece

Deputy
44. Co. Clerk
(Colorado)

Niece

Syntactical Structure
( art)
Lexical item in span (N)

.,,,,,-,s.........__
NP
+Eng

¿Cómo se llama la
gringa en el * education
committee?

Lexical ítem in Eng. (N)

_,,,,s__

Vamos a unos parties
me~icanos during
Christmas.
Pero se me hace tan
feo ahora; everything is so dcacl
looking y el HWY tan oscuro.

NP
+span

VP
+span

+Eng

(div.

Ya me come todo el mundo a
que me quede; I do ali the
work, and they get thc big
money.

NP
YP
+F.ng

/S'-.
NP
VP
+Eng (iex) +span
+span

--s--

/s,

/s,
NI'
+Span

YP
+Span

NP
VP
+Eng +Eng

Message

Syntactical Structure

No me cuesta nada urider
* Blue-Cross.

Lexical item in Eng. (N)

Y aquí, robando como siempre;
Albert watches, and the mailman brings the mail to the
house.

----s----

/s"-.

~

/s......___

NP
yp
NP.
YP
NP
yp
+span +span +Ens +t:ng +Eng +Eng
(understood)

Mucha gente de aquí went to
Mex. to huy sugar.

/s'---..

/s,
NP
+span

VP

----s--+span

Ayer I had to go to Alamosa;
la Dottie quería something.

obj. p.p.)

s ---:,,s.:::::-/
· "'-.__
NP
VP
+span

NP

Niece

VP
+Eng
+Span (adv.+adj.)

+Eng

/s'-.

VP
NP
VP
·+Eng
+span +span
+span {adv.)
+Eng(div. obj.)

MISCELLANEOUS FIXED PHRASES OR POPULAR COMMENTS
MADE BY BILINGUALS AT VARIOUS OCCASIONS

ldioms:
"Right on." "Right off." "Cooling it." "Far out."
Comments: "I mean" "you know" "Sabes" "in that· sence" "Maybe" "in
other words" "so, like you said" "Este"
"pero" "Mira" "Look" "that fit."
e. Proverbs: "Like my grandfather always said, "Dime con quien andas y diré quien eres." Many examples such as this
fti?
one are said to prove a point or simply for effect. Much would be lost in translation.

í

�"An analysis of a code-switching exercise given to Reagan High School
students in 1974." T hirteen students were asked to mark sentences according
to whether or not they were likely to hear or use them.

BIBLIOGRAPHY
ERWIN-LIPP, Susan M;., "An analysis of the lnteraction of Language Topic and Listener," American Anthropologist, 1964.
ESPINOSA, Aurelio, Estudios sobre el español de Nuevo Méjico, Buenos Aires, 1930.

YES

NO

13

o

11

2

5

8

3

10

HAUGEN, Einar, "The Analysis of Linguistic Borrowing," Language, 1956.

5. El hombre old está enojado.

1

12

KNIPLE, James Jr., CooPER, Robert L. and F1sHMAN, Joshua, "Language switching
and the interference on conversation," Lingua, 1969,

6. El old hombre está enojado.

3

JO

7. The hombre viejo is mad.

9

4

8. El old man está enojado.

7

.6

9. The man who saw th~ accident is Cuban.

13

10. El hombre que vio el . accident es cubano.

13

o
o

11. The man que saw el accidente is cuban.

2

11

l. The old man is mad.
I

2.

El hombre viejo está enojado.

3. El old man está enojado.
4.

El man viejo está enojado.

r

F1snMAN, Joshua A., Readings in the Sociology of Language, Mouton: París, 1970.

12.

El hombre who vio el accident es ¡;ubano. ·

7

6

13.

El hombre who vio el accidente es cubano.

8

·5

(It was difficult to determine the validity of this questionaire, since there
are no apparent patterns. There are also contradictions as seen in No. 3 and
No. 8 Phrases that were phonologically difficult to pronounce were marked
YES such as "El old hombre." Other awkward phrases which made no diffe. ")
renr.e as to pref erence were " que saw" and "wh o vio.

GAONA, Francisco, "El concepto de la clase culta y otras consideraciones de carácter
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París, 1970.
WEINREICH, Uriel, Languages in Contact, París: Mouton, 1968.

�A COMPARATIVE STUDY OF DETERMINERS

ÜAROL

A.

FERNANDES

Univenity of Texas at Austin.

THE CAPACITY to express oneself in a second language is a result of the assimilation of the grammatical structures of the second language and the partial
rejection of the native grammar. lt is essential that the beginning student realize that bis language is nota perfect model for another. In every language there
are certain grammatical structures which have to be considered solely within
the grammar of that language.
..J

One such structure which poses problems for language students is the system
of determiners. Toe comparative usages in French, Spanish, and Portuguese
might not seem very different to those who specialize in Romance languages.
Yet this judgement is probably made after years of study have erased the
menories of the difficulties experienced during the first years of language study.
Ali one needs to do is attempt a translation of a passage and the differences in
equivalencies become evident. A further comparison with their English equivalents emphasizes the definite problems which can arise.
Such a comparison can be acheived by reference to a passage from any
work which has been translated into the desired languages. I have chosen L'Age
de la Raison by Jean-Paul Sartre which has been translated into English and
Spanish. For lack of the Portuguese version, I have translated the corresponding
1

The books refered to are
Sartre, Les Chemins de la Liberté 1' L'JI.ge de Raison. París. Gallimard,
1945.
- Los Caminos de la Libertad 1: La Edad de la Razón. Trans. Manuel R. Cardoso.
Buenos Aires. Editorial Losada, S. A., 1950.
- The Roads to Freedom 1: The JI.ge o/ Reason. Trans. Eric Sutton, New York.
Alfred A. Knoph Co., 1952.
JEAN-PAuL,

389

�examples of the determiners. Not all the classifications of determiners which I
shall discuss were to be found in the passage, therefore I pave proposed other
examples.
In an article published in Linguistics Vol. III, Sept. 1973, Dr. Ernest Haden
proposed a scale of definiteness for determiners in French and English (Table
I). I would likc to propose a similar categorization for Spanish and Portuguese
(Table 11). In keeping with Dr. Haden's categories, the definiteness of determiners begins with the + O generic column and become more definite as one
moves to the right of the O. To the left of the generic lie 'the indefinite determiners. I have decided to maintain the - 2 and - 3 columns for Spanish and
Portuguese despite the repetition of the entry X N since although they show
no difference in form, they mark a difference in function and have distinct
equivalents in English and French.

The uses of the determiners of classes + 1, + 2, + 3 are not difficult to learn
since all four languages have the definite article, the possessive adjective and
the demonstrative adjective. The demonstrative adjective is marked the most
definite + 3.
(Sartre)
(1) Fr. cette rue
Eng. that street
Span. esa rua
Port. esta rua 2

(2) mon pere
my father
mi padre
meu pai
In Portuguese, the definite article is used to express a possessive not indicating relationship.

( 3) ma maison
my house
mi casa
a minha casa
The + 2 section can also present difficulties in the use of reflexive verbs. The
three Romance languages do not always repeat the obvious by repeating the
possessive adjective, nor do they all use reflexive verbs.
• In all succeding examples, this order will be maintained.

390

(4) 11 passa son mouchoir sur son front (Sartre) .
He wiped his forhead with his handkerchief.
Se pasó el pañuelo por la frente.
Alimpou a testa com seu linc;o
The

+ 1 category is the definite article.

(5) les automobiles
the cars
los autos
os automoveis

(Sartre)

The manifestation of the generic article + O is mixed among the four languages.3 In the Romance languages, the article is used, but English has two
possibilities.
(6) les hommes et les femmes
the men and the women or men and women
los hombres y las mujeres
os homens e as mulheres
( 7) le ciel (Sartre)
the sky
el cielo
o ceo
A problem arises when the student, wanting to express the totality of the
noun, uses his English as a basis for the translation and formulates
(8) *hommes et femmes
*hombres y mujeres
*homens e mulheres
As we move to the left of the + O column, that is towards greater degrees
of indefinitemess, the difficulty for the student in comprehending the uses of
determiners increases. Column -la, the indefinite article and the numerals has
a certain ambiguity in the Romance languages. French and Portuguese distinguish between the article and the number but this occurs only when the words
are pronounced. The numeral has the feature of grammatical stress which is
marked by a pitch rise and an increase in intensity.
• Stylistic uses will not be considered in this paper.

391

�(9) un enterrement
a funeral
un entierro
um enterro

ún enterrement
one funeral
un entierro
um enterro

The column -lb, the expression of the partitive, contains the greatest
discrepancy in equivalences. In view of the individual differences of each
language it will be best to consider them separately.
The expression of the partitive in French is strictly determined. In his
article Haden states:
The subdivision headed by / -lb / borrows as it were,
the forms of /O / and preposed them to a particle de+
le➔du etc. lt is legitimate to ascribe to this de the
semantic value of "separation frorn": de + la N /0/
expresses "separation from totality", (p. 36).
The historical basis for the partitive can be traced back to medieval texts
where, although it is a rare occurance, it was used to indicate a part of the
whole.
( 10) Molt sont il bois del pain destroit
Dans le bois ils sont bien privés de pain ( 1.1644)
Tristan, Béroul, ed.
A. Ewert, Oxford, 1955.

In modem French, this meaning is lost unless the noun it followed by a
qualifier.
( 11) Voulez-vous du gateau?
Do you want sorne cake?

Voulez-vous du gateau que
J'ai fait?
Do you want sorne of the cake
I made?

In English, there are two ways of expressing the partitive; either by the use
of some or by O N. The firts choice is the more common.
(12) Voulez-vous du gateau et du café?
Do you want cake and coffee? or Do you want sorne
cake and coffee?
392

The Spanish and Portuguese partitive is expressed by ON in the singular.
( 13) Peux-tu me preter de !'argent?
Can you lend me sorne rnoney?
¿ Puedes prestarme dinero?
Podes prestar-me dinheiro?
The plural forms of the column marked -1 have different functions
depending on the language. In French, des serves as the plural of the partitive as well as the plural of the indefinite article. It exact usage at a given
time cannot a always be determined. As Haden states:
. . . it is functionally and semantically the plural
of un, une, indefinite articles and formally the
plural of du, de la, partitive (p. 37).
(14) Des corps

(Sartre)

Bodies
Cuerpos
Corpos
( 15) sont des salauds (Sartre)
are swme
son unos puercos
sao ladroes.
(16) Je veux acheter des roloes.
I want to huy sorne dresses
Quiero comprar vestidos or unos vestidos.
Quero comprar vestidos or uns vestidos.
As c.µi be seen in the above examples of the - 1 category, in both Spanish
and Portuguese, the plural form is expresses by O N or the plural form of the
indefinite article. The use of the plural article emphasizes the approximate number a few severa!, sorne while O N denotes no particular quantity. In
Portuguese, the plural article can also denote a pair of things.
( 17) Tenho urnas cal~as.
I have a pair of pants.
French and English are more complex in their rendering of the equivalent
of columns - 2 and - 3 than are Spanish and Portuguese. In French, the
393

�partitive particle is al~ered by expressions containing the preposition de as in
+ a noun!

avoir besoin de

(18) J'ai besoin de livres.
I need books or sorne books. (Literally: I have need of books.)

This substitution of the preposition for the partitive occurs in adverbial
expressions of quantity, such as
beaucoup ·}
assez
plus

de

The last grammatical structure which results m this modification of the
partitive in French is the negation.
Je n'ai pas d'amis.
I have no friends. ·
I don't have any friends.

(21) Je ne rencontre pas de résistance
I encounter no resistance.
I don't encounter any resistance.

(Sartre)

In Spanish and Portuguese, the same contruction as was used to mark the
partitive -lb, that is O N, is used to render the above examples (18 )-(21 ) .

(19a) Tengo muchas plumas.
Tenho muitas plumas.
No tengo amigos.
Nao tenho amigos.

• If the noun is qualified, then the + 1 article is expressed.
J'ai besoin des livres que je t'ai pretés.

1

394

The final class - 3 consists of five grammatical structures: verbal locutions,
idioms, adverbial and adjectival expressions, the vocative, and the neither,
nor negation. Verbal locutions are found in all four languages.
(22) II fait mauvais temps.
It is miserable weather.
Hace mal tiempo.
Faz máo tempo.

(23) ... qui n'avaient pas peur du ciel. (Sartre)
. .. who weren't afraid of the sky
... que no tenían miedo del cielo.
. .. que nao tinham medo do ceo.

J,

In all three Romance languages, this change of a noun to an adjective is
demonstrated further by the possibility of modifying peur by an adverb.
(24) J'ai tres peur.
Tengo mucho miedo.
Tenho muito medo.

The English reading uses
an adjective.
I arn very afraid.

The adverbial and adjectival expressions consist of a preposition and a noun
which has Iost its noun quality and now are used to modify verbs, adjectives,
or other adverbs.

(18a) Necessito libros.
Peciso libros.

(20a) Tengo amigos.
Tenho amigos.

(Sartre) .

In French, Spanish and Portuguese, idioms such as avoir peur, tener miedo,
and ter medo are caracterized by a noun which has lost its noun quality and
has become adjectivized. 5

( 19) J'ai beaucoup de plumes.
I have a lot of pens.

(20) J'ai des amis.
I have friends.

(21a) No encuentro resistencia.
Nao encontro resistencia.

I need the books that I lent you.
Necessito los libros que te presté.
Peciso os libros que eu te prestei.

(25) voyager par train
travel by train
viajar por tren
viajar em carnboio

1

♦

o

• There are many other examples of this:
avoir soif
avoir chaud
to be thirsty
to be hot
tener sed
tener calor
ter sed
ter calor

395

�(26) avec patience
with patience
con paciencia
com paciencia

e&lt;")

+

(27) sans barreaux
without bars
sin barras
sem barras

(Sartre)

(28) en décombres

(Sartre)

+

11)

a.

+
-----

in ruins
en escombros
em ruinas

+

The vocative is marked by O N in ali four languages.
( 29) Mesdames et Messieurs .. .
Ladies and Gentlemen .. .
Señoras y Señores .. .
Senhores e Senhoras .. .

e:
---o
...
(1)

N

....

o

The final use of O N 1s after the negation neither. . . nor m all four
languages.
(30) 11 n'y a ni pain beurre.
There is neither bread nor butter.
No hay ni pan ni mantequilla.
Nao há nem pao nem manteiga.

The general rules stated here for the determiners are far from conclusive.
Each language has its exceptions and beyond the exceptions líe stylistic interpretations. Yet, the implications of the different manifestations of the determiner systems of these four languages are striking. What appears on the surface
to be simple actually can be quite complex for the beginning student. The
old method of verbatem translation can only be carried so far. It must give way
to an explanation of the various grammatical structures based on a study of
the language as an entity. The student should come to realize that a language
&lt;loes not function in a void, that it has a history, and that its present state is
but a stage in its constant development.

1

¡::

;:s

...

&gt;,
-----

N

1

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c:r

+
----e&lt;")

396

c::os

1

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z
e

....:!
~

�REFERENCES

...

DuNN, Joseph, 1928. A Grammar of the Portuguese Language. Washington, D. C.
National Capital Press.

...v
e,¡

HADEN,

Emest F., 1973.. The Determiners In French. Linguistics 3.31-43.

PAROKENT, M. S., 1951. Cours Supérieur de Franrais. New York. The MacMillan
Company.
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11)

STOCKWELL, Robert P., BoWEN, Donald J., and MARTIN, John W., 1965, The Gram•
matical Structures of English and Spanish. Chicago and London. University of
Chicago Press.
·

�JILL'S COMMUNICATIVE COMPETENCE

DIANE R.

VOM

SAAL

Toe University of Texas at Austin.

LINGUISTIC C0MPETENCE and performance are concepts used by Chomsky to
describe sides of language capacity in the linguistic theory of transformationalgenerative grammar. Competence is concerned with the knowledge one has
of linguistic structure. Performance is concerned with actual production of
the language. This production may be affected by various conditions and thus
does not necessarily reflect competence. I t has often been said that an adult's
competence can be characterized by eliciting judgements of grammaticality,
while the child's competence can only be estimated by studying a corpus of
spontaneous speech. Many psycholinguistists have questioned whether one can
ever be sure that the child's actual speech output is reliable for constructing
the child's grammar or linguistic competence. Chomsky has stated that attempting to derive a child's competence from a description of a corpus may be
hopeless.1 There are several problems with this approach to the child's grammar.
One problem in relation to establishing the child's grammar is deciding
what speech events should be considered as representative of the child's
performance. More or less arbitrary means have been devised for dealing with
this problem. For example, Bloom decided that constructions appearing three
or less times in the corpus of the three children she studied should not be
included in the grammar analysis.2 Othe investigators have chosen various
1
C~OMSKY, Noarn, "Formal Discussion of Miller and Ervin's The Development of
Grammar in Child Language," in Child Language: A Book of Readings, eds. Aaron
Bar-Adon and Wemer F. Leopold (Englewood Cliffs, New Jersey, 1971), p. 343.
' BLOOM, Lois, Languagt Development: Form and Function in Emerging Grammars
{Cambridge, Mass.: The M.I.T. Press, 1970), p. 34.

401
humanitas-26

�other solutions for this problem, with heavy reliance on intuition. Even the
boundary line which divides output in general from a representative corpus
seems to be based on intuition. Should it be four hours of recording, once
per week, or eight hours once a month, or twelve hours everyday? When
one is in the company of a small child constantly, one wonders how representative of the child's performance a sporadic schedule of recording can be.
It is difficult to decide when a corpus is large enough to interpret the significance of what happens at a given moment.
Linguistic choices are not made in a vacuum. Each variable in the social
context can effect linguistic behavior. Cazden states that sorne characteristics
of the situation which are independent variables are: topic, task, listener(s),
interaction, and situations with mixed characteristics. 3 She suggests that a
description of grammatical competence is not enough and that we must ~lso
describe "how the child perceives and categorizes the social situations of his
world and differentiates his ways of speaking accordingly." 4 The actual situation in which the child makes his or her linguistic choice is at least as influential as the child's social-class background. 5 Moreover, each new situation is
likely to be a first and as innovative as a new sentence created by the child.
Thus the child must have the competence to use his language appropriately
in each new situational context.
Dell Hymes suggests, in reference to the traditional grammatical competence-performance dichotomy, that somewhere in the middle are the rules of
6
performance dealing with sociolinguistic factors affecting linguistic choices.
Thus, the corpus at a given point reflects gramrnatical competence as well
as competence to judge the acceptability of performance of one variable or
another depending on the social context. When taken together, these two
kinds of judgements are called "comrnunicative competence" by Hymes.7 In
what way &lt;loes the child's corpus reflect communicative competence? How
does the investigator know whether or not the child has chosen a variable
because of a certain context and not because it is the only variable available
in his grammar?

Sorne other factors that may change performance are length of sentence
and importance of communication.8 Importance of communication is actually
one of the sociolinguistic factors mentioned above that affect performance
de Villiers and de Villiers state that they themselves and their colleagues
Brown and Cazden have not found evidence of systematic effect on performance
of sociolinguistic factors such as context. The present paper will examine the
influence of situation on performance in order to aid in the establishment of
a broader description of communicative competence and factors affecting
performance.

Description o/ the Experiment
The subject for the experiment was the writer's daughter, Jill, age 2.9.
The experiment consisted of eliciting judgements of grammaticality (rightness
and wrongness) of two irregular past tense forros which have never appeared
in Jill's spontaneous speech ("went" and "carne"). The experiment was
recorded on cassette tape. Data gathered up to the time of the experiment
was recorded in diary forro and was always written clown immediately. Preparation for the experiment involved one month of special modeling of the
correct forms in exactly the following way:
Jill: Kathy comed home.
Mother: Kathy carne home?
Jill: Kathy carne home.
Since she began speaking, Jill has been in the habit of automatically repeating
her mother's model whenever it did not match her original comment. "vVhet"
and "carne" were chosen because they were the most frequently produced
regularized past forros ("comed", ~•goed"). Other examples of regularized past
forms in Jill's grammar are "breaked", "writed", "spitted", and "maked".
None of these or other regularized past forms were "corrected" by Jill's mother.
Jill: I waked up and Donna waked up too. We share this bed.

• CAzDEN, Courtney, "The neglected Situation in Child Language Research and
Education," in Language and Poverty: Perspectives on a Theme, ed. Frederick Williams
( Chicago: Rand McNally College Publishing Company, 1973), p. 86.
• !bid., p. 84.
• !bid.
• HYMES , D. H., On Communicative Competence," in Sociolinguistics, eds.
Pride and Janet Holmes (Baltimore, Maryland: Penguin, 1972), p. 280.
' !bid., p,. 281.

402

J.

B.

Sorne irregular past forms have already been incorporated into Jill's performance, but they are not ali stable yet: "told", "thought", "forgot", "said".
• DE VILLIERS, Jill G. and DE V1LLIERS, Peter A., "Competence and Performance in
Child Language: Are Children really Competent to Judge?' in Journal o/ Child Language, I, 11-22, 1974, p. 12.

403

�Jill: I thought we were gonna have chicken with Claire.
I thinked very hard.
I told Kathy that seven-up is not for kitty-kats to drink.
. . . and Claire said to me, "Yes."
Since the terms "right" and "wrong" were necessary for the experiment,
data was recorded in the diary to show Jill's understanding of these concepts:

+++

+

+ +++

+

+ + +++

+

+ +

(Working a puzzle;
alternately moving
a piece into its place and out again.)
Jíll: Dad, I can't do this. Maybe something is wrong.
Right. Wrong. Right. Daddy, were do you think
this goes? I t goes here.

+

+I

1

+

Procedure
For each tria) the cassette recorder was turned on, and then Jill was called
to her room where she would find her mother sitting on her bed with two
finger puppets. Ther puppets were new to Jill, although she is very familiar
with other finger puppets. The two puppets were identical and spoke to Jill
in the high voice that she uses to represent ali her puppets and imaginary
friends. For the most part, the sentences were ones that Jill had used herself
on various occasions.
There were seven trials in ali, spaced severa! hours apart over a period of
four days. Each tria) was designed to change one variable of the five variables
under consideration. Table I shows these variables; the last column lists Jill's
final choice for each trial. Each tria! will be discussed separately because so
much took place besides the final judgement.

+

1

-e-

'ti

~

~

+

++

+

+ + 1+

+

++

+ + +++

+

::i. (lq
(lq

3

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11

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o
3
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o..

404

~

..
~

:,;- ::s

o.

�Results

=

Puppet 1 1
Puppet2 = 2

This time there was no hesitancy. Jill immediately answered "maked". For
2.c. when given a choice between "comed" and "carne", Jill would not say
that one was right and one wrong:
These are all "carne."

Trial l.
All subsequent trials had the sarne format as Trial 1 :

l. Hi, Jill.

2. Hi, Jill.
A. l. I goed in the sandbox.
2. I went in the sandbox.
B.l. I say "goed".
2. I say "went".
Mother: Which one is right, Jill?
For the first trial, Jill was very hesitant and insecure about making a decision. She continually pointed from one puppet to the other asking, "Is this
it?" or "Is that right?" Her mother simply kept repeating the sentences casually and coaxed Jill to make a decision by saying, "You tell me." Jill finally
answered "went" and asked immediately, "Is that right?" to which her
mother answered, "Do you thing it's right?" Jill answered, "Yes." During
this trial Jill looked at her mother much more frequently than at the puppets,
and she did not seem te connect her final answer to one puppet or the other.
After this part of the trial Jill named the puppets, "two Jills."

In the same "sitting" the puppets then continued with the "carne" f"comed"
sequence. Again, at first Jill said nothing, but she pointed from one puppet
to the other. Her mother repeated B severa! times and Jill finally said "carne."
Tria! 2.
First the same variable options appeared as in trial 1 for "went." Again,
"went" was chosen after pointing to both puppets. Then the "Previously
corrected" variable was changed for 2.b. An irregular past was introduced
that had not been corrected previously.
A. l. I maked a picture.
2. I made a picture.
406

Those are all "carne."
Two of them are "carne."

Trial 3.
The next variable to change was the topic. Both puppets were crying and
said, "My daddy goed/went to work without me" as in previous trials. Jill
responded, "But I'm here; - your daddy." She hugged each puppet as they
continued crying and talkin. With sorne pointing to both puppets she finally
said, "goed!" in a loud voice, then "goed" in a crying voice with a pouting
face. The puppets continued crying for the comed/ carne section of the tria!.
Jill talked about the puppets being happy and sad and answered "goed" even
though the choice was comed/carne. The comed/carne section was repeated
again with the puppets crying. Jill said, "Hey, wait a minute. Wait a minute
girls." After requesting a repeat of the first sentenr,e with went/goed, she
finally answered "come."

Trial 4.
The topic was again emotionally charged, but this time because of an
exciting topic. Jill had a doll and asked that the puppets address the doll
and call it "Georgie." The puppets spoke of a birthday party in excited tones
using the same format as previous trials. During the entire trial Jill pretended
to spray the puppets with an imaginary hose. She first answered "went" then
requested that the puppets ask the doll and answered "goed." The section was
repeated again directed to Jill and she answered "goed" firts, then "went."
The comed/carne section carne after a short interruption and continued the
excited tone about the birthday party. It took a longer time to get a response.
Finally, Jill answered "carne? carne? or come. carne."

Tria! 5.
During this trial the mother was replaced by a woman known slightly ~o
Jill. It was the first time she had visited Jill's home. All the other variables
remained the same as in Trial l. Goed/went appeared first and Jill did not
hesitate to answer "goed." She seemed satisfied with this answer. For the
407

�comed/carne section, she chose "carne" and again did not change her mind.
Then she asked to be allowed to put"the puppets on her fingers. She repeated
the goed/went trial perfectly to the tester and told the tester to say c.bad"
after each sentence.

Trial 6.
All variables remained unchanged except there was only one puppet and
Jill was asked if what the puppet said was right. She said that "goed" was
right with little hesitation by resp'onding "right" to the whole sentence. Then
after the "comed" sentence, Jill responded, "they're bad . . . and I don't
talk."

Trial 7.
Her mother went on to the next tria! which replaced the verb with an
artificial verb.
A.l. Yesterday, I "paked" my "del!."
2. Yesterday, I "poke'my "del!."
B. l. I say "paked."
2. I say "poke."
Mother: Which one is right, Jill?

Jill immediately answered, " "Palee." I want the other girl to say "Palee' ",
pointing to puppet 2.
After ali the planned trials were over, and at the same "sitting" as trial
7, her mother tried one more tria! like No. l. Jill's answer was, "The Jill's
are ali right."

Discussion
Tria! 1 is significant because of the amount of insecurity exhibited in comparison to the subsequent trials. Since Jill was working with her mother, it
appears that the initial originality of the game alone is responsible for this
reaction in comparison to the other trials. This could be an important consideration for experimental design where only one tria! is required for each
child, even if a great amount of time is spent to help the child to relax with
the puppets and the investigators. Also, Jill named the puppets "two Jills."
She had never given any doll or puppet her name up tp this time. Perhaps she

identified with the puppets because they spoke like her. It could be the beginning of a stereotype: these girls sound like me so they must be like me.
lt is interesting that in trials 1 and 2, Jill chose forms "went" and "carne"
which have never appeared in her own spontaneous conversation. How does
this fit into the traditional competence/performance dichotomy? There would
be no way to distinguish between Jill's understanding of these forros and
that of a child from whom the standard forros cannot be elicited. In both
cases, their performance as indicated by the corpus of spontaneous speech
would show competence only for the regularized past verb forms. What kind
of competence is indicated by Jill's response? It could indicate that she is
capable of choosing what is appropriate in her mother's world. To do this.
she would have to have a rule that stated, "went" is grammatical for mother:
Her hesitation seems to indicate a conflict over the terros right and wrong.
She does not seem to want to call her own forms "wrong." There is strong
evidence for this in tria! two where she insists that both girls say "carne."
The hesitancy and hence, perhaps, the conflict are missing in Jill's response
to maked/made in tria! 2. While there has been no attempt to overtly model the correct forro immediately after Jíll's forro to date, both her parents
use the correct forro "made" continually, of course, when speakin to Jill or
each other. Perhaps Jill could not learn the appropriateness of "made" in
her "parents" world without firt having it brought directly to her attention.
It is as though this category of appropriateness can be Iearned at her present
stage only with direct intervention from other speakers. At any rate she seems
t~ have the notion that acceptability for her parents'world is different from
acceptability in her world.

In tria! three, Jill is possibly forced to retreat into her world because she
relates so completely to the emotionally negative experience of the puppets.
She seems to be saying that in her world, "goed" and "comed" are grammatical
ancl in times of stress she has to stay in her world. ("Come" response in this
tria! could be a performance error.) Tria! four seems to support this idea
because of the instability shown in the answers. The stress is not quite strong
enough to cause a complete retreat, but distracting enough to keep her from
µleasing her mother by answering what is correct in her mother's world. It
has been explained in the literature that knowledge of sorne forms such as
irregular past may be at a stage where they are suppressed in actual speech,
but present in the underlying linguistic system. This does not account for the
elicitation of these forros in sorne situations and not others.
In reference to the instability of her response in tria! 5, it may be that Jill
was not sure what answer would be appropriate for this tester. Or the stress

408
409

�may have been greater because the tester was not her mother. The lack of
hesitancy and doubt is difficult to explain. It may show relief from not feeling
pressure to please her mother. The lack of hesitancy in trial 7 . is p~obably
because this form is not one that has been modeled before, as m tnal 2.b.
The choice, "pake", is probably a tendency toward regularization. There is
no obvious explanation as to why Jill was not bothered by the semantic anomaly of the sentence.

In trial 6 a problem arises that other investigators have had. Hearing only
the incorrect sentence, the child attends to its semantic contentonly. Jill
seemed to be concerned with the truth of the sentence and not the grammaticality. Also, in refusing to talk, she may not have wanted to say explicitly
that the forms she uses are wrong. With the change in task, she was asked to
make this explicit.
Is Jill capable of contemplating the structure of her language? Here 1s
sorne evidence from the diary data (age 2.8):
Jill: Me and Claire goed in the sandbox.
Mother: You and Claire went in the sandbox?

Jill: Me and Claire went in the sandbox. (Short pause.)

ce &lt;loes include too large a range of contexts and situations to make a complete
description of a child's competence possible. However, sorne systematic changing of certain variables may give a braoder picture of the child's communicative competence. We will no longer be able to look at the corpus in one
situation, or ignore changing situational variables, without taking these into
account in describing the child's competence.
BIBLIOGRAPHY
BAR-ADON, Aaron and WERNER, Leopold F., Child Language: A Book of Readings.
Engelwood Cliffs, New Jersey, Prentice Hall, lnc., 1971.
BLOOM, Lois, Language Development: Form and Function in Emerging Crammars.
Cambridge, Mass., M.I.T. Press, 1970.
DE VILLIERS, Jill G. and VrLLIERs, Peter A., "Competence and Performance in Child
Language: Are Children Really Competent to Judge?" ]ournal of Child Language,
I, 11-22, 1974.
PRIDE, J. B. and HoLMEs, Janet, Sociolinguistics. Baltimore, Maryland, Penguin, 1972.
WILLIAMs, Frederick, Language and Poverty: Perspectives on a Theme. Chicago, Rand
McNally College Publishing Company, 1973.

Me and Claire goed in the sandbox; that's what I say.
Also:
Jill: Kathy comed to our house.
Mother: Kathy carne to our house?
Jill: Kathy carne to our house. Or comed. Or carne.
Another interesting idea is that Jill might be able to distinguish between
formal and informal speech. Jill recites the nursery rhyme, "The cow jumped
over the moon." Jill c.onsistently replaces "jumped" with "went". As stated
above, "went" has never appeared in her spontaneous speech. Does she
scnse the formality of poetry? "Jumped" may be difficult for her to pronounce
in this environment. Perhaps she associates "went" with a more formal variety
of speech than "goed."

Conclusion
The evidence here &lt;lefintely points to a broader conception of competence
than grammatical competence. Hymes' theory of communicative competen-

410

411

"

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 1980, No 21, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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            <name>Access Rights</name>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cultura</name>
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                    <text>línea agustiniana y platonizante, debido especialmente al influjo de los maestros franciscanos. Entre los que Alberto Magno llama "amigos de Plat6n", se
encuentran los oxonienses Roberto Kilwardy y Roger Bacon. De hecho, ellos
nunca se consideraron explícitamente platónicos, pero enseñaban un Aristé).
teles tergiversado.
Podemos concluir que la recepción de la obra aristotélica en Oxford tuvo
caracteres especiales que la distinguen del proceso cumplido en otras áreas
geográficas. Se orientó principalmente a los temas físicos y científicos, no modificó la línea metafísico-teológica tradicional ni suscitó polémicas ideológicas,
sospechas o condenaciones. Sin embargo, el sedimiento teórico fue a la postre
significativamente fértil, ·sobre todo en la medida en que constituye un marco
metodológico adecuado para investigaciones filosóficas posteriores.

Sección Segunda
LETRAS

90

�O ACERCAMENTO HISTÓRICO DA L1NGUA PORTUGUESA
DRA.

ALMA

SILVIA RODRÍGUEZ DE FLORES

A PENÍNSULA IBÉRICA ou Hispánica foi habitada desde os mais remotos tempos. Embora a pré-história e a história pré-romana da Península seja obscura
e nebulosa. As hipóteses encontram-se ainda no período de conjecturas e de
opinioes. Com os dados que se dispoem chegou-se a conclusao que uma série
de invasoes se processaram aí, aparecendo os nomes dos ligures, ilírios, ibéricos,
celtas, fenícios, cartagineses e gregos.
Das linguas desses povos quase nada conservam-se. Com relativa seguran9a
atribuí-se origem pré-romana apenas a uns quantos toponimos que revelam
formar;ao céltica. "No vocabulário geral nao é menor a contribuir;ao deste povo:
camisa (camisa), saio, saia (sagum), cabana ( cappana), cerveja ( cervisia),
légua (leuca), salmáo (salmo), carro ( carrus), carpinteiro ( carpentarius), brío
(brigos) . .. Devese notar que muitos destes vocábulos celtas entraram na lingua
portuguesa através do latim que recebeu-os e acomodou-os a sua fonética.
Por isto, evoluíram foneticamente como os genuinamente latinos". 1
O que aconteceu na Península Ibérica, aconteceu semelhantemente em
grande parte da Romanía. Iniciada a conquista da Península pelos romanos
no século III a. C., os conquistadores ao mesmo tempo que conquistavam,
íam implantando nele a sua civiliza9áo e a sua Iingua.
Como efeito da conquista os dominadores dividiram a Península em províncias: Terraconense, Cartaginense e Galéica (Citerior ) , Bética e Lusitania
(Ulterior) . Os mais antigos testemunhos históricos da luta dos romanos com
os lusitanos datam do ano 193 a. C., mas os romanos só conseguiram dominar
a Lusitania em 25, quando Augusto, em pessoa, comandou as suas legioes.
DA SrLVEIRA BuENO, Francisco, A Formai;:áo Hist6rica da Lingua Portuguesa. Biblioteca Brasileira de Filologia No. 6. Livraria Academica, Río de J aneiro,, 1958, p. 24.
1

93

�Como se ve, os contactos entre os romanos e lusitanos tiveram início mais de
século e meio depois do desembarque das tropas romanas no sul da Espanha.
Foi, entao, a partir de Augusto que o latim tomou-se a língua comun de
quase toda a Península. Da propagaQáo do latim temos o texto do geográfo
grego Estrabíio e milbares de inscriQ('&gt;es. Mas o latim encontrado ero Portugal
já se diferenciava daquele entrado na Bética no século 111 a. C.
O Iatim divulgado na Lusitania apresentava caracteristicas muito suas e
profundamente diferenciadas: era arcaico, isto é, o latim dos primeiros tempos; e muito dialectal, mas ero evolu9íio. Como consequencia o idioma apresentava: "mudan~ de acentuac,;:ao tónica, sonorizac,;:ao das surdas, síncope
das sonoras, vocaliza9íio da gutural surda e e da vibrante l, da hipértese do
iod", 2 além dos factos fonéticos que continuaram a produzir-se na época da
romanizaQíio, prolongando-se ainda no romance portugues.
Dentro deste quadro geral, ao mesmo tempo que o latim se transformava
ero galego-portugues na Lusitania, outras línguas se desenvolveram pela Romania. Os factos históricos vieram contribuir para ativar o processo de dialectalizac,;:ao, de tal forma que, em fins do século V, os falares regionais já estavaro mais próximos das línguas románicas do que do própio Latim. Come~
entao uma fase de transiQíio que termina coro o aparecimiento das linguas
chamadas romanicas, romances ou neolatinas. Segundo Meyer-Lübke, as linguas dividem-se ero: frances (séc. IX), espanhol (séc. X ) , italiano (séc. X),
sardo (séc. XI), provenc,;:al (séc. XII), rético (séc. XII), catalao (séc. XIII),
portugues (séc. XIII), dálmata (séc. XIV) e rumeno (séc. XVI).
Ternos pois como o latim transformou-se em tantas linguas para acomodar-se
a antigos hábitos de pronúncia dos povos que o adoptaram.
Pelo que toca a Portugal, antes de comeQar a usar-se o portugues, falava-se
urna lingua em evoluc_;:íio e se escrevia em latin. Este é o periodo pre-histórico.
O trac,;:o do latim nesta época aparece muito acentuado e nao é licito falar
ainda do portugues como idioma quando Portugal ainda nao existe.
Séculos precederam a fundac,;:íio do Condado Portucalense. Portanto neste
periodo somente podemos falar da formaQÍÍ.O do portugues pre-( das origens
até o séc. IX) o proto-hist6rico (IX-XII).
No século V despejaram-se sobre a Península
407 vieram Lusitania os álanos, exterminados
fixaram-se na Galizia tendo fundado uro reino
foram vencidos pelos visigados. E os vándalos

a

passaram a Africa onde destruiram Cartago.

as hordas bárbaras. No ano
ero pouco tempo; os suevos
que durou até 456, quando
que abandonaram a Bética,

Os mais importantes de todos foram os visigodos. Establecidos na ProvenQa
por ~ secul~s, a ~o~quía visigoda foi desenvolvendo-se, até que, enfraqueCJda por distensoes mtemas, foram vencidos pelos árabes.
Os godos, arianos a princípio, esquivaram-se de convivir coro a populaQíio
mas.ªº cabo de algúm tempo (coro Recaredo, 568) irmanarom-se coro o;
vencidos e acabaram por aceitar deles a cultura e a fala. Adoptando po '
• hi áni
'
rem,
o la t.Jm. sp co.
Por este e ~utros factores, a contribuc,;:ao germanica foi pequena e de pouca
mon_ta. Exclumdo os nomes próprios de pessoas e de lugar, Menéndez Pidal
~valia em
o~ :Vocábulos de origem goda. Boro número de nomes designatlvo_s d~ :1~ª rmli1":r: guerra, bandeira, dardo, trégua, luva, albergue, etc.;
de ,ms~twQoes polít1~s, sociais, judiciárias: bedel, feudo, bando, embaixada,
escarnio, orgulho, esp1a, etc.; e de coisas da casa, o vestido e os utensílos: albergue, coifa, sala, banco, roupa, ataviar, etc.8

:ºº

Em_ 711, surgem no sul de Espanha, vindos da Africa, os primeiros berberes.
Em 01to seculos de dominaQíio ( 711-1492), os árabes desenvolveram urna civilizac;:ao notabilíssima no sul da Península. A dominac;:ao foi predominante no
su~ e no centro; o norte e o noroeste permaneceraID isentos desta domina9ao
ate ~77. Por esta. raza.o foi justamente desse norte e noreste da Espanha que
partm a re~nq~ta.. Vese, portanto, que a influencia árabe nao poderá ser
de grande unportanc1a. A sua dominac,;:ao nao se manteve mais de quarenta
anos nos territórios de Galízia e Portugal. O contacto foi com os mo9árabes.
Mas, de certo, com os árabes floresceram na Península as ciencias e as
artes;
grande
· .
· od houve
•
. , incermento da agricultura, da indústria e do coroérc10,
mtr uzrram-se mumeras palavras para designar novos e variados conheci1;11entos. Calcula-se em quatro mil o número de vocábulos espanhóis de origem
excluidos os toponimos; e entre quatrocentos e mil termos em portugues.
Foi durante o domínio árabe que se acentuaram as características distintivas
dos romances peninsulares. No portugues, depois do latim, foi O árabe que
f~mece~ o maior contingente de palavras para a formac;:ao do léxico. A razao
d~sto fo1 q_ue a recepQao dos arabismos ocurren numa época em que já se hav i ~ realizado as mundan~ esenciais na disposiQíio fonética das palavras
launas.'

ª1:be,

Os empréstimos de origem árabe, quase todas substantivos, referem-se:
a) guerra: alcácar, adaga, arsenal, alferes, adail, etc.
' Cfr. Ibid., p. 118.
• Cfr, Ibid., p. 120.

• !bid., p. 30.

95
94

�b)
c)
d)
e)

que o portugues se formou em época muito anterior. Mas os documentos escritos mais antigos que se conhecem datam do século XII.

alimentos: arroz, acelga, azeite, alcachofra, a~úcar, etc.
casa: adobe, azulejo, a~oteia, alcova, saguao, etc.
profissoes: alfaiate, algibebe, albardeiro, etc.
vida social: aldeia, aduana, alfándega, alambique, etc.

O período histórico vero do século XII sos nossos días e, como o indica
o nome, caracteriza-se pela documenta~ao dos textos já inteiramente lavrados
em portugues.

f) música: alaúde, tambor, anafil, etc.
g) administra~ao: califa, emir, vizir, aguazil, etc.
5
h) ciencia: álgebra, algarismo, cifra, zero, etc.
F oi vária a sorte da Jíngua portuguesa. O ·dialecto que compreendia ~ Galízia e a faixa lusitana entre o Douro e o Minho, constituiu-se_ em urna urud~de
linguística. "Os documentos em romance, testa~entos, partilhas, gene~logias,
cantigas díamor e d'amigo, d'escárnio e maldizer... podem ser tidos. • •
galeo-portugueses. A diferencia~áo dialectal já se anuncia numa e noutra
margen do Minho, mas somente do século XV em &lt;liante, :stendendeu-s~ para
sul até O Algarve, assimilando os m~árabes, pondo Lisboa ~or capital, é
0
que a expressao se torna portuguesa, lusa, nao só por ser, a lingua de
mas sobretudo porque os seus fenomenos caractensEst ado, de urna N ª"ªº
Y
,
nf did
ticos já de tal modo se acentuaram que nao podem mais ser co un os coro

u:n

os do galego".6 •
Estamos entao em plena fase de diferencia~ao. As cruzadas contra os ~oures já havvian comezado D. Henrique, Conde Borgonha, recebe do re~ D.
Alfonso VI a mao de sua filha D. Tareja e o Condado Portucalense. Libertado da tu;ela de D. Raimundo, senhor da Galizia, D. Henrique pasa a obedecer ao reí de Leao. Depois assuroe o governo do Condado. Ero 1128,.. seu
filho, D. Alfonso Henriques, toma as rédeas do govemo. Ero 1139 fez-se
proclamar reí de Portugal e em 1143, Alfonso VII reconhece-lhe a sua realeza,
atificada em 1179 pelo Papa Alexandre III.
D. Alfonso Henriquez e os seus sucessores prosseguem na luta contra _os
mouros até 1250, quando D. Alfonso III fixa os limites do Portugal de hoJe.
Com a independecia de Portugal o galego-portugues foi estendendo-se/ara
sul
tomando-se como Jíngua oficial do reino. Mas o galego-portugues do
0
norte' continuou a sua própria história, por isso, o que até o século XII era.. a
mesma lingua, já sao duas linguas no século XVI: o galego e o portugues.

o

º..

idioma provavelmente, teria contornos definidos desde_ sé?ulo VI, mas
é só a partir do século IX que podemos assegurar ~ sua ,existencia por al~ns
vestígios que se encontraram en documentos de latrm barbaro. Por eles ve-se

"As principais cria~óes romanicas para o portugues sao: a) cria9ao do
artigo definido e indefenido; b) cria9áo de urna conjuga~o especifica para
o verbo por e compostos; c) cria~áo do futuro simples e do condicional; d)
form~áo do plural pelos do acusativo plural latino das cinco declin~óes; e)
cria~ao do pretérito perfeito e maisque-perfeito compostos do indicativo e do
subjuntivo, bem como do condicional composto e do futuro de subjuntivo;
f) cria~ao do infinito pessoal, que constituí um idiotismo na lingua; g) aparecimento do verbo haver com significa9ao de existir, substituindoo verbo ser
latino (outro idiotismo) : sunt homines - há homens, etc.; h) criaQáo do futuro
do indicativo e do condicional. O povo devido a ligeira semelhanca flexiona!
do futuro imperfeito do indicativo comas do pretérito imperfeito, confundiu-as:
Fut. do l. amabo, amabis, amabit, etc. lmperf. do lnd. amabam, amabas,
amabat, etc. Dessa confusao desapareceu o futuro, que por ser menos usado
foi substituído pelo infinito do verbo que se conjugava com o presente do indicativo do verbo habere: Latim: Amare-habeo, amare-habes, amare-habet.
Portugues: amar-hei -amarei, amar-has- amarás, amar-ha - amará, amarehabemus, amare-habetis, mare-habent (amar-havemos), ( amar-haveis), amarhemos -amaremos, amar-heis- amareis, amar-háo -amaráo, laudare-habeo,
debere-habeo, partire-habemos, pónere-habeo, louvar-hei, dever-hei, partirhemos, por-hei, deverei, partiremos, porei, etc. Nao possuindo o latim o condicional, por analogía a cria9áo do futuro, o povo romano, formou-o, unindo
ao tema infinitivo as formas do imperf. do ind. do verbo habere: Amarehabebam, legar habebant, amare (hav)ia, ler-(hav)iam, que em latim vulgar
seria amare-hia, amaria, leriam, etc.".7
Mas voltando ao século XII como início do portugues histórico, distinguiremos na evolu9áo do idioma as sigintes etapas:
1) Latim lusitanico, Iíngua falada na Lusitania, desde a implanta~ao do
latim até o século V;
2) Romance Jusitanico, língua falada na Lusitania, do século VI ao século
IX, da qua!, como da fase anterior, nao há nenhum documento escrito;
' MESQUITA DE CARVALHO,

• Cfr. lbid., p. 121.
• lbid., p. 58.

J., Diccionário

Práctico Da Lingua Nacional, Ed. Egéria,

S. A., Sao Paulo, 1968, p. 1017.

97

96

Humanitas-7

�3) Portugues proto-hist6rico, lingua falada na Lusitania, do século IX até
fins do século XII;
4) Portugues arcaico, que vai de principios de século XII até

1) Língua comun:

a) Portugal
b) Brasil

a primeira

matarle do século XVI, quando a lingua come~a a ser codificada gramaticalmente;

2) Linguagem regional:

5) e o portugues moderno, que se estende da segunda metade do século

A) Falares:

XVI até a os nossos dias.
O Periodo proto-histórico, caracteriza-se pela documenta~o indirecta. Isto é,
as palavras portuguesas insertas nos textos latinos da Idade Média. O portugues arcaico, ou propriamente histórico, legou a história: os textos de leis,
Cancioneros, a hist6ria do Santo Graal, a de Santo Amaro, o Livro de Esopo,
as Cr6nicas de Fema.o Lopes e várias outras obras que datam de meados do
século XVI, tempo da morte de Gil Vicente ( 1536), e o aparecimento da
primeira gramática, Grammatica da Linguagem Portuguesa de Femao de Oliveira. O início do portugues moderno foi sobretudo fecundo no género pr6priamente poético e em narra~oes e descri9oes relativas as conquistas do ultramar. Aparece Luís de Camoes coro o imortal poema Os Lusíadas publicado
ero 1572. Camoes foi quem deu fei~ao nova e definitiva a língua literária.
Reconhecida a superioridade da linguagem camoniano, a sua influencia fez-se
sentir na literatura de entáo até aos nossos dias. Por fins do século XVI e
primeiros anos do século XVII, escreveram Frei Luis de Sousa, Rodríguez
Lobo, Grabriel Pereira de Castro, Manuel Bemardes· e outros. O século XVIII
é o das academias literárias. Aparecem os famosos ortógrafos Monte Carmelo
e Madureira Feijó. A cultura francesa passa a ser, em Portugal como ero outras partes, a principal fonte de inspira~áo. Floresce a poesía e os novos rumos
literários haverao de ter grande influencia no futuro da lingua portuguesa no
Brasil.
A primeira das línguas que se expandiram fora da Europa foi, pois, a portuguesa, Com os descobrimentos marítimos dos séculos XV e XVI, os portugueses ampliaram enormemente o império da sua lingua levando-la a Africa,
América e Oceanía.
Ternos assirn que por efeito da expansáo lusitana, a lingua portuguesa é
falada actualmente ero: A~ores, Madeira, e no Brasil; na Africa, em CaboVerde, Guiné e ilhas de S. Tomé, Príncipe e Ano-Bom, Angola, Mo~ambique,
Zanzibar, Momba9a, Melinde e Quíloa; na Asia ero Diu, Dama.o, Bombaim,
Caul, B~im, Goa Mongalor, Cananar, Maé, Cochim, costa de Coroma'ndel
(India), Ceilao e Macau (China); na Malásia, ero Java, Malaca, Singapura,
e ero Timor. Nesse ordem pode-se gizar o siguinte esquema da lingua:

98

1) de Portugal
2) do Brasil
3) aCioriano
4) madeirense
B) Crioulos :
1) indo-portugues
2) malaio-portugues
3) caboverdiano
4) guineense

5) Sao Tomé, Príncipe,
Ano Bom, Macau.R
O portugues entrou no Brasil ero convivencia com o tupi-guarani. Tornado
língua da comunicaCiªº conservaram-se as formas que em Portugal ficaram
documentadas nos textos do século XV. As diferen9as foram entáo de ida '
• fl ,. .
v sa
m uencia do elemento indígena e do africano. Embora &lt;liante da história do
~rasi! S~lva N~to afirm~ que: "no portugues brasileiro nao há, positivamente,
mfluencia de linguas afncanas ou amerindias. O que há sao cicatrizes da tosca
ap~en~gen que da lingua portuguesa, por causa de sua misera condi~áo
social, fizeram os negros e os indios".9
D~qui mesmo é_ necesário conceituar que a lingua brasileira é pois a port~guesa com ~ upo ger~l de pronúnica diverso, com o vocabulário enriquecido com os idiomas africanos-principalmente o banto-e coro algumas diferencas sintácticas. lsto é, a "lingua brasileira".
A fei~o literária da lingua foi cultivada desde os primórdios. No século
XVIII escritores brasileiros alcan~aram já os portugueses. Daí nasce um

?fr.

~~ SILVA NETO, Serafim, Introdufáo ao Estudo da Lingua Portugu2sa no
Brasil. Biblioteca Cientüica Brasileira. (Ministério da Edu~ao e Cultura Rio de
Janeiro, 1963), p. 30.
'
1

' lbid., p. 107.

99

�anseio por literatura própria, uro anseio por uma expressáo linguística reflexo
da sensibilidade do brasileiro. "O brasileirismo literário é, pois, uma atitude
ero face do material linguístico, uma atitude ero face da concep&lt;táo da vida
10

e da visáo do mundo".
A chegada de D. Joáo VI, em 1807 veio alargar os horizontes. O govémo
providenciou a criaQáo de escolas e a ascensáo social domesti&lt;tº• A ~ao das
escolas, além de outros factores propiciou a evolu&lt;táo política e literária do

ELEMENTOS PARA UNA TEOR1A DE LA TRADUCCIÓN

Brasil.

Mas o que tero enorme importancia é que, por sobre a estagna&lt;táo do ambiente, desde o século XVI, surgiram as primeiras manifesta&lt;téíes literárias.
Lembramos-nos de Bento Teixera, Gregório de Matos, Vicente do Salvador e
António Vieira. No século XVIII, António Gonzaga, Manuel da Costa, Matías Aires e outros.
Mas a literatura realmente nacional só come&lt;ta coro os Romanticos. Formada o espirito nacional, eles foram os primeiros em trabalhar a língua brasileira. Macedo, Alencar, Guimaráes, Humberto de Campos, Machado de
Assis, Afranio Peixoto, afirmaram a lingua literária fundada na linguagem
adquirida.
Machado de Assis, sem dúvida o mais perfeito modelo de língua brasileira,
soube criar urna arte sóbria e harmoniosa onde conseguiu-se fundir a linguagem transmitida, com a linguagem adquirida.
Ero 1920, surge a gera&lt;;áo modernista coro Mário de Andrade. Tristáo de
Ataíde, que acompanhou-a de perto, caracteriza-a como uro movimiento acima
de tudo, anti. Esse espírito brasileiro nao se caracteriza pelo contra, mas pelo

anseio de independencia literaria.U
Pode-se assim afirmar que esta expressáo imbuída de forte espírito de nacionalismo regional, de rebeldía literária, tomou-se a matéria-prima da nova
literatura nascente no Brasil, hoje urna das mais ricas literaturas modernas.
BIBLIOGRAFIA
DA SILVA NETO, Serafim, lntrodufáO ao Estudo da Lingua Portugu2sa no Brasil. Biblioteca Cientifica Brasileira. (Ministério da Educa&lt;,íío e Cultura, Rio de Janeiro,
1963.
DA SILVEIRA BuENO, Francisco. A Formafáo Hist6rica da Lingua Portugu2sa. Biblioteca
Brasileira de Filología No. 6. Livraria Acaderoica, Rio de Janeiro, 1958. .
MEsQUITA DE CARVALHO, J., Diccionário Práctico Da Lingua Nacional, Ed. Egéria,
S. A., Sao Paulo, 1968.
º !bid., p,. 107.
Cfr. lbid., pp. 241-269.

Lic. HEaóN

PÉREZ MARTÍNEZ

I. Presupuestos lingüísticos del traducir
I. 1 TRADucm.-Suele entenderse por traducir una "transposición de ideas"
de una lengua a otra. Sin que la formulación anterior sea una "definición" en
el sentido estricto del término, en la práctica este concepto está implícito y
a veces no tanto, en la actividad de los traductores y en los "tratados" mis~os
de teoría de la traducción. Por ejemplo, la conocida Intrüducción a la traiductología de Vázquez Ayora describe la acción de "traducir'' como "la trans~
feren~i~ de ~n m,e~saje de una lengua a otra" (pág. 10). Este "mensaje" es
:spec1f1~do ~p~1c.1tam:nte en el texto entendiéndolo como "sentido" (ibid)
_p~nsanuento (1b1d, pag. 11), etc. Pero en la página 4 7 al referirse al análisis contrastivo dice: "al traductor le interesa saber en cual de ellos (se refiere
a los '_n~v~les' e~tendiendo por tales la 'estructura profunda' y la 'estructura
superf1c1al de tipo chomskyano) debe realizar la TRANSFERENCIA de las ideas
de una lengua a otra". Así, pues, se da una identificación implícita entre
1
, " pensam1en
Independientemente de lo
"'dea"
· t o" , " senti"do" y " mensaJe".
·
sostenible o no de una teoría basada en la distinción chomskyana entre 'estructura profunda" y "estructura superficial" como si los elementos de la "estructura profunda" fueran constantes en una transferencia donde lo variable sería
la "estructura superficial" (la traducción consistiría en acomodar o "trasladar" l~s el~~en~os de la "estructura profunda" de una lengua a otra), todas
estas 1dentif1cac1ones, presupuestos, hipótesis y formulaciones del problema
son vagas y requieren de una serie de precisiones para evitar el cúmulo de
contradicciones a que conducen.
En primer lugar, concebir la traducción simplemente como el cambio de
un '.'contenido" de una envoltura a otra, es una simplificación en la que no
se tienen en cuenta todos los elementos del "acto de habla" que es la tra-

1

11

100

101

�1

ducción ni de su peculiaridad. Esta concepc1on conduce como aspiración
máxima al "método de equivalencias dinámicas" cuya incapacidad para
resolver ciertos problemas de traducción es fácilmente demostrable. En esta
exposición trataremos de mostrar algunas de las incoherencias a que conduce este planteamiento y formularemos principios en otras direcciones. En
el mencionado manual, a que hicimos referencia más arriba, hay una explicitaci6n interesante por la que empezaremos; dice así: "la SIGNIFICACIÓN
o SENTIDO, que no se debe confundir con el 'significado' que es la faz conceptual -el signo lingüístico, puede ser de varias clases. En primer lugar, la
'significación' es 'lingüística', y con ésto se indica que no se refiere a nada
que esté fuera de la lengua propiamente dicha, sino que emana de las relaciones significantes de las partes constituyentes de las construcciones gra•
maticales". (Vázquez-Ayora, op. cit., pág. 54). Hay aquí algunas graves imprecisiones conceptuales que poco a poco, acumuladas a las demás; hacen
imposible que se construya una teoría de la traducción que sea válida. Antes
había identificado implícitamente sentido e idea. Ahora el conceptb de "sentido" es muy diverso:

1) Es igual que "significación.
2) No es Ío mismo que ''significado", faz conceptual del signo lingüístico.
3) No se refiere, sin embargo, a nada extralingüístico.
4) "Emana de las relaciones significantes de las partes constituyentes de
las construcciones gramaticales".
Este "esquema" del mecanismo de la traducción corresponde "grosso modo"
al planteamiento renacentista tal cual aparece en Vives (cfr. Coseriu, Vives y
el problema de la traducción, en tradición y novedad en la ciencia del lenguaje,
Gredas) o en Lutero y que sigue siendo sostenida durante el Romanticismo.
Pondré como ejemplo los planteamientos de Vives a partir de Coseriu (op.
cit.).
Su definición de traducción: "Versio esta lingua in linguam verborum traductio sensu servato". Esta definición sostiene en el fondo dos elementos en
un texto: verba y sensus. Todo texto estaría constituido de estos dos elementos
combinados según distintas posibilidades. De hecho no es difícil remitir este
binomio sensus et verba al ámbito de la vieja ret6rica en donde el mismo bino•
mio res et verba aparece determinando el discurso y al mismo tiempo · sirve
de osamenta estructurante a la retórica: INVENTIO, elocutio et dispositio. La
primera se refiere a las res (ideas); la segunda se ocupa de las verba (palabras
que exteriorizan ideas) y la DISPOSITIO se refiere tanto a res como a verba. Cito a Quintiliano: "Orationem omnen constare rebus et verbis: in rebus in-

102

tuenda~, inventionem, in verbis elocutionem, in utraque collocationem". (Toda _orac10~ consta de res y verba: con re_specto a la res hay que tener en cuenta
la inventio, en las ~alabras la elocutio y en ambas la dispositio". Las palabras
(v~rb~) son enten~1~as &lt;;orno el ropaje lingüístico que cubre las ideas (res) 0
~a._5 b1~~ la ~tenahzaci(m de las "ideas". Vives entiende por sensus "la sign~Ílcac1on partlcu~ar de ~n texto o de alguna de sus ¡&gt;artes" (Coseriu, op. cit.,
Pª&amp;· 89).
Vives hay tr~s tipos de traducciones y tres tipos de textos: tres
maneras d1stlntas de traducir textos ~ fin de conservar el "sentido":

~3:ª

1) Aquella manera de traducir en la que '.'solus spectatur sensus": "solo
se atiende al 'sentido' del texto original" ( Coseriu, op. cit., pág. 89).
Corresponde a la inventio.

2) · Aquella manera de traducir en la que "sola phrasis, et dictio (spectatur"
solo se toma en cuenta la 'forma', la expresión como tal" (ibid) . Corresponde a la elocutio.
3) Aquella manei:a de traducir "ubi res et verba ponderantur" "se atiende
tanto al sent~do como a la expresión" (ibid.) dado q~e la expresión
afec,ta al sentido. Corresponde a la dispositio.
A esta, tipología de "maneras de traducir" corresponde una clasificación de
los textos según convengan a una o a otra.
_De pasada queremos mencionar el obvio paralelismo entre "estructura profunda" /"estructura superficial" y "res''¡"verba".
Este '.:quema simplificado de lo que "Normalmente" se ha entendido por
traducc1on se presta y ha prestado a muchas confusiones. A continuación
esbozaremos algunos elementos que pueden servir como puntos de referencia
desde la teoría lingüística para avanzar en la formulación de una teoría de
la traducci6n como parte de una "lingüística del texto". Estos elementos nos
pe~tirán. por tanto evaluar los planteamientos a que hemos hecho alusión y
al m1s~o tiempo mostraremos que, en torno a ellos se puede organizar todo el
material que en buenas cantidades se produce sobre el problema de la traducción.

l. 2 Elementos para una teoría de la traducción

En esta exposición nos ceñiremos a la teoría de la traducción formulada
por Coseriu en distintas ocasiones, y ubicada por él mismo como parte de una
lingüística del texto.

103

�Partimos de esta consideración: todo acto de habla debe ser concebido en
el ámbito del lenguaje como actividad humana universal que se realiza según
la tradición histórica de una cierta comunidad lingüística por un individuo o
individuos concretos en un contexto determinado. En otras palabras todo acto
del hablar en general de acuerdo a una lengua histórica en una situación y
contexto determinados. Un acto de habla es o constituye un texto.
Hablar en general, lengua histórica y texto (hablado o escrito) son los
contextos de todo acto de habla. Estos tres "contextos" del acto de habla se
convierten por ello en "planos semánticos". Es decir hay un "contenido" correspondiente al hablar en general, otro contenido en el plano de la lengua y
otro correspondiente a cada texto dado a través de los contenidos de la lengua
y del hablar en general. Coseriu llama designaci6n al primero, significado al
segundo y sentido al tercero. Es decir que en todo acto de habla, y por tanto,
en todo texto, nos referimos a (designamos) la realidad extralingüística (a
un determinado "estado de cosas") ; esa designación se presenta bajo la forma de una lengua concreta. Significado entonces es el contenido de un signo
en cuanto dado por la lengua: cada lengua realiza su "corte" de fa. realidad
extralingüística. En cambio el sentido "es el contenido particular de un texto
o de una unidad textual, en la medida en que este contenido no coincide simplemente con el significado y con la designación". (El hombre y el lenguaje,
pág. 221).
Cada uno de estos planos (hablar en general, lengua histórica y texto tienen
categorías funcionales. Estos planos con sus categorías funcionales remiten a
los planos del contenido lingüístico ya mencionados: "planos semánticos".
Son categorías funcionales del hablar por ejemplo: agente, objeto, instrumento, etc., son categorías extralingüísticas. Cuando una lengua expresa categorías extralingüísticas lo hace por medio de categorías idiomáticas: el "estado de cosas" extralingüístico, la realidad, es "cuadriculada" en categorías
que son expresadas por medio de otras categorías: las idiomáticas. Las categorías del hablar son innumerables; en cambio las categorías idiomáticas son un
conjunto muy limitado: las categorías idiomáticas por su cantidad y calidad
indican el "corte" que una determinada lengua histórica realiza en la inmensa gama de la realidad extralingüística. Varias categorías del hablar se
expresan por medio de una sola categoría idiomática y habrá categorías del
hablar que no sean expresadas de ninguna manera por ninguna categoría de
alguna lengua o lenguas. Otras categorías del hablar pueden ser expresadas
sólo por el contexto y situación del acto de habla. El hablar es un plano in•
dependiente de las lenguas. Las lenguas se realizan en "textos": los textos
expresan el plano de la lengua: Hay tradiciones lingüísticas ( cada lengua

histórica) y tradiciones textuales no circunscritas a una lengua E d .
idiomáticas.
• s ec1r no
m~os ll~ados "géneros lite~os", por ejemplo, pueden ser considerados cotrad1c1ones textuales: son tipos generales de textos def·~esm~~~
.bl . d
di
temente
.
· 1m d e la lengua. Las categorías idiomáticas, por tanto, se d.1st1nguen
1~ ente _de las categorías textuales: una función idiomática puede expresar
varias
. , textual
d , funciones. textuales según el contexto y al revés una f uncion
po ra usar vanas categorías idiomáticas. En los textos hay categorías a 1
que ~o corresponden, ni hay, categorías idiomáticas. Un texto se compone :
func~ones textuales más que de oraciones: una misma oración puede asumir
funciones
completamente diferentes. Los textos están, pues, cond1.
c·
d
.textuales
.
10na ~ s1tuac1onalmente por sus funciones. En este sentido todo texto tiene
categonas textuales, categorías idiomáticas y categorías del babi
1 . d
entre si.
ar re ac1ona as

HABLAR
LENGUA

REALIDAD EXTRALING

TEXTO

EJE DE LOS CONTEXTOS

Y SITUACIONES

Las categorías idiomáticas son propias de cada lengua. Habrá pues lenguas
que no expre~n ciertas categorías del hablar: la pluralidad, por ejemplo. Ha~r~ len~as sm la categoría idiomática del plural. Pero a su vez una categoría
i~omática, el plural, por ejemplo, puede en un texto tener una función ¿·
tinta de la expresión de la pluralidad como categoría del hablar: el plu:i
en ~n texto debe ser interpretado de acuerdo a la tradición textual. Puede
ser mterpretado por ejemplo como un "plural majestático", etc.

105
104

�CONCEPTUS (LENGUA)
SIGNIFICADO
DESIGNACION
(TEXTO) VERBUM
RES (REALIDAD Extraling)

.
1
alid d (res) mediante el sig•
El verbum (texto) se refiere o expresa a re
a
nificado de lengua ( conceptus) en una situación o contexto con~re:º·. La, ~ro"ó di cr'n1·ca del hablar en general a través de las categonas idiomaticas
yeco n a o
d" "ó
xtu 1
en el eje de los contextos y situaciones constituye la tra ici n te a .
Los "contextos'' del acto de habla y las corrientes de la lengüística

Et tres planos del lenguaje o "contexto" del acto de habla (hablar en
s o~ 1
texto) con sus categorías funcionales, se corresponden con
gener~' e_ngua,d 1 r' .. , tica actual: gramática generativo-transformacional
tres direcciones e a mgrus
)
lin ··' t" a del
(hablar en general), lingüística estructofuncional (lengua . '.. gms ic d
texto (texto) . Con ésto aparece. d; ~anera evidente las pos1b1hdades de ca a
corriente, por ejemplo a nivel d1dact1co.
::i) Gramática generativo-transformacional
y el hablar en general

. li t la "estructura profunda" contiene todos los
Para los transformac1ona s. as
.
.
,
, ·
Ha dos corrientes
en la actua11elementos para la interpretac1on semantica.
y
. "
dºf
.
dad. la chomskyana y la denominada "semántica generativa . ~ª- i ere~,c1a
más. notable es que la "semántica generati':a'' elimina en 1~ practica la estructura rofunda" como estructura sintáctica y sus categonas son llev~d~s .ª
un rango pextralingüístico de universalización de modo que sé las hace c~mc1~ir
con cate orías del pensamiento (cfr. Coserieu, el_ hombre_ y su lenguaJe,. pag.
,
&lt;T~
• se trataría de contenidos de pensamiento umveri:ales es decir de
249_ ) s,, .) ' .
1
habría que confundir con los umversales del len•
designata umversa es que no
f d "
e
. p
t bº, en el caso de mantener la , "estructura pro un a· qu
guaJe ero am 1en
• •
1
..
l
. . la "estructura profunda" como intermediario entre a
determine e meaning •
, f
·
.. l"
1 "meanin,.,,' también aquí las categonas uncionarf
"estructura supe icia y e
5

106

les de la "estructura profunda" no se identifican con "categorías idiomáticas"
sino más bien se remiten al contenido del pensamiento. Es decir, a la designación extralingüística. Así, en la gramática generativo-transformacional el
"meaning" se identifica con el objeto real designado o con los estados de cosas
designados; ésto es: con la realidad extralingüística. Para la perspectiva generativo transformacional cuando se habla de "~ntido" se entiende "designación". Una teoría de la traducción que entiende el traducir, desde esta perspectiva, como la transferencia de sentido de una lengua a otra, entiende las
lenguas como "estructuras superficiales" y el sentido como "contenido de pensamiento" identificado con la realidad extranlingüística o estados de cosas
designados: el traductor desde esta perspectiva, traduce designaciones no sentidos y difícilmente explica la función del significádo en el acto de habla.
b) La lingüística estructo-funcional y las lenguas.

La lingüística estructo-funcional estudia la variedad de estructuras idiomáticas y sus funciones estructurales. Para esta lingüística los significados están
condicionados por las estructuras: la estructura modela al significado. Por
tanto la diversidad de estructuras implica paralelamente diversidad de significados. Para esta lingüística dos formas idiomáticas que designasen a la misma realidad extralingüística como las formas activa y pasiva de una misma
oración, no serían sinónimas sino que tendrían un signif~cado diferente. Si
una lengua tiene varias estructuras idiomáticas para una categoría del hablar en
general, esas estructuras no son equivalentes. La categoría "instrumentp" que se
refiere a la realidad extranlingillstica puede ser expresada en español por las
siguientes estructuras idiomáticas: con +sN, por medio .de +sN, con el, auxilio
de
SN, usando +sN, sirviéndose de
SN, etc., en donde SN sei:-ía idéntico
en todos los casos. La lingillstica estructo-funcional considera la diversidad de
esas expresiones desde el punto de vista idiomático. Lo importante para esta
lingillstica son las funciones idiomáticas .. En español la expresión "de X" puede referirse a: a) la propiedad: "esta casa es de mi hermano"; b) la proveniencia: "mi hermano viene de su casa", c) el origen' "mi abue)o es de
España; d) la materia de que se hace algo: "su casa es de ladrillo" ; 1 etc.,
todas estas posibilidades de designación, son tenidas por esta lingüística como
"variantes de habla" correspondientes a un mismo significado. "Se comprueba, dice Coseriu, que, en tales casos, las lenguas correspondientes ( se refiere
al español y al inglés) no hacen ciertas distinciones, sino que las dejan por
cuenta de la situación, del contexto y del conocimiento del mundo (!bid.,

+

+

107

�pág. 253). Comparando esta lingüística con la transformacional en su comportamiento para con los contenidos tenemos: la gramática funcional hace
prevalecer la funci6n idiomática sobre la unidad de designaci6n, la gramática
transformacional hace prevalecer la unidad de designaci6n sobre la función.
Si una unidad de designaci6n "no cabe" ( no corresponde) en la función
idiomática la gramática estructo-funcional "sacrifica", dividiendo la unidad
de designación; mientras que la gramática transformacional respeta la designación. La gramática estructo-funcional describe "la lengua como estructura
paradigmática'' (ibid) "no el hablar por medio de una lengua" (ibid). La
perspectiva de esta lingüística son las categorías idiomáticas "no cómo se
habla por medio de las lenguas" ( ibid) . Esta lingüística no será una buena
perspectiva para elaborar una teoría de la traducción por la razón antes
indicada.

l. Otras relaciones del signo
a) R~laciones con. otro~ signos. Se trata de una categoría de un tanto complicada en el mtenor de las cuales es posible encontrar distinciones:
a.l Relaciones con signos aislados tanto desde el punto de vista material
( asonancia, aliteración, etc.) como del contenido; a.2 Relaciones con
~pos o categorías de signos; a.3 Relaciones con sistemas completos de
signos: un texto "evoca'' (connota) .
b) ~elaciones con signos en otros textos. Las relaciones de este tipo no consisten, como las anteriores, en un signo actualizado en un tex'to con otro
signo no actualizado, sino entre el signo en el texto y el signo en otros
textos.
c) Relaciones entre signos y "cosas".
d) Relaciones entre signos y "conocimiento de las cosas".
e) El ámbito del discurso: contexto, situación, universo del discurso, región.

c) La lingüística del texto

2. El "sentido" como combinación de todas las relaciones del signo
Como ya se ha dicho es una lingüística del hablar concreto o lingüí&amp;tica de
la "parole". Su punto de partida es el texto entendido como "un acto de hablar o una serie conexa de actos de hablar de un individuo en una situación
determinada" (Coseriu, op. cit., 242). La lingüística del texto es una "lingüística del sentido". El "sentido", como se ha dicho "es el contenido particular de un texto o de una unidad textual, en la medida en que este contenido
no coincide simplemente con el significado y con la designación" (Coseriu,
op. cit., pág. 221). Esta lingüística es la menos conocida de las tres, la más
reciente, la más vasta en cuanto a su alcance y la menos elaborada, por su
extensión. Por ser ésta la mejor perspectiva para una teoría de la traducción"
y por las razones anteriores me detendré un poco más en ella. Para su exposición me valdré de la obra de Coseriu T extlinguistik. Eine Einfuhurung, publicada este año en Tubingen por la editorial Gunter Narr.
El punto de partida de una "lingüística del texto" es la cuestión del cómo
se forma el sentido en un texto y cómo captar el "sentido" de un texto dado
que todo texto tiene "sentido".
El "sentido", contenido específico de los textos, proviene de las relaciones
a través de las cuales el signo lingüístico funciona en el acto de habla (p. 69).
El modelo de Buhler y las modificaciones hechas por Jakobson y Kainz a
dicho modelo, no bastan para solucionar la cuestión de la formación y captación del sentido, de una manera plena. La razón es porque existen una serie
de otras relaciones constitutivas del fenómeno "sentido" a través de las cuales

Para explicar la formación de "sentido" no basta ni el modelo de Buhl
ni su, ~f,lificaci~n por Rom~n J~k~bs~n en su célebre artículo "Lingüísti:
Y poeuca . ~1- origen de esta msuf1ciencia, ya vista por Kainz, radica en que
Buhl_er no d1st~gue claramente entre funciones del signo "en la lengua" y b.s
funoones
"en el texto":
·
"
,, del signo
.
. . . entre funciones "virtuales" y f unciones
actuales del signo cuya multiplicidad se ha mencionado arriba. Coseriu llama al conjunto de esas funciones no reductibles directamente a la función de
"representación" . (Dars~ellungsfunktion) , EVOCACIÓN . Es la evocación la que
aporta al !enguaJe la nqueza denmninada polisemia; esta función evocativa
del lenguaje se funda en la posibilidad de sobreentender algo con ayuda de la
lengua, sin hablar propiamente de ello. El "sentido" se forma de la combinación de las funciones de Buhler (representación, expresión y llamada) y la
evocación.
. En la. "evocaci6n", corno en la " connotaci"6n" , se trata de una función del
signo mientras que el sentido es una función del texto. Es por ello que para
cada texto es_~ ~portante el contexto que solo a través de él (ya se trate
de contexto lmguíst1co o extralingüístico) recibe el texto su sentido.

II. T eoría de la traducción y lingüística del texto
La traducción es un texto especial : de las variables semánticas de todo
texto ( designación, significado, sentido) hay que "variar" el significado pero

el signo lingüístico funciona en el acto de habla.
109

�dejar intactos la designaci6n y el sentido. En otras palabras, lo que hay que
traducir son la designación y el sentido. Lo singular de este tipo de texto denominado "traducción" es que hay que ajustarse a ciertos parámetros dados
("designación" y "sentido) y, asegurados ellos, usar las categorías de la len-

guaje si "in abstracto" aceptamos una distinción entre "designación" y "'sentido" peró en la realidad identificamos simplemente el "sentido" con la designación. Acudiendo a la gráfica anteriormente propuesta tenemos:
LENGUA

gua de llegada: a través de sus significados.
Traducir es denominar la misma realidad extralingüística, el mismo estado
de cosas la misma "RES" en la misma situación con los medios lingüísticos de

' de llegada.
la lengua
En el acto del traducir se pueden distinguir dos momentos: a) Identifica,.
ci6n del hecho designado en una situación concreta; b) Denominación de ese
hecho en esa situación concreta mediante los significados de la lengua de llegada. El primer paso es semasi6logico: identificación de lo designado por el
texto original ; el segundo es onomasiológico: buscar las categorías correspondientes, en la otra lengua, a la misma designación.
El texto, en cuanto "acto de habla" en una situación particular condiciona
y ubica la designaci6n. Conservados la designación y el significado pero variando el contexto tenemos un texto distinto: el sentido de la designación
expresada por tales categorías lingüísticas cambia.
En otras palabras, el sentido no es más que la designación circunscrita por
el contexto. Sentido y designación se refieren a la realidad extralingüística.
Sin embargo, la única manera de darse de la designación es mediante el sentido: el sentido siempre modifica la designación. En todo texto, por definición,
siempre hay dos elementos: "sentido" (la designación de la realidad extralingüística en un contexto determinado dada a través de categorías lingüísticas)
y "significado" (las categorías de cada lengua para expresar la realidad extralingüística en un contexto determinado) . Esta explicación de las relaciones
entre designación y sentido no tiene como objeto la eliminación de ninguna
de las dos sino la de mostrar cómo funcionan. Habrá contextos en los que
designación y sentido coinciden pero habrá otros en los que el "alcance" de
la designación es "reducido" o "cambiado" por el contexto (lingüístico o
extralingüístico) de modo el "sentido" no coincide con ella. La explicación
de ésto tiene que ver con el mecanismo presupuesto del lenguaje. Se piensa
como sí una realidad extralingüística al "filtrarse" por las categorías de
una lengua se convirtiera en "texto". Se sigue pensando, pues, que un texto
tiene dos componentes: "rel' et "uerbum" (entendido éste como categoría
de una lengua regidas por las reglas de ella misma) . Pero este modelo no describe lo que de hecho pasa en un acto de habla en una situación concreta:
si no se hacen las debidas distinciones se caerá en muchas contradicciones.
Tampoco se podría dar una explicación adecuada del mecanismo del len-

REALIDAD
EXTRALINGüISTICA

texto( c)
texto(a)

texto(b)
EJE DE LOS CONTEXTOS
y
SITUACIONES
La expresión de una misma "realidad extralingüística" mediante las categorías lingüísticas de una determinada lengua puede tener varios "sentidos"
según los contextos. Eso significará que en cada caso tendremos un texto distinto y al decir que cada texto distinto tendrá un "sentido" distinto diremos
que mediante ciertas categorías del hablar en general expresadas por las categorías de una de~rminada lengua se pueden "indicar" distintos estados de
cosas extralingüísticos.
De acuerdo con lo anterior lo traducible es la "designación" en una situa~ón -~ete~ada. Es decir la "designación" con el "sentido" que esa
des1gnacion uene en el contexto del texto. Esa "designación" y "sentido" deberán a su vez expresarse en las categorías de la lengua de llegada.
La traducción no puede ser, pues, simplemente comprendida como una
substi_tu~ón en el plano de la expresión como si los contenidos expresados por
las d1Stintas lenguas fueran idénticos. Esta era la concepción medieval en
tiempos de las "gramáticas especulativas" y los "modistas": la realidad que
es una y única para todos es captada por la razón humana, idéntica en todos
los hombres por lo que los conceptos de las cosas son siempre los mismos independientemente de la lengua que los expresa. A esta idea se adscribe implícitamente el binomio chomskyano "estructura profunda" - "estructura superficial".
En base a lo anterior diremos que los contenidos de lengua, los significados,
no se traducen en sí, que la traducción no está en el plano de la lengua sino
del texto: se traducen textos. Como ya se dijo un texto es un acto del hablar

111
110

�mediante una lengua en una situación concreta. Ese acto del hablar en esas
condiciones tiene una designación con un sentido determinado que hay que
expresar a su vez en las categorías de la lengua de llegada. Un texto está
constituido con medios lingüísticos y medios extralingüísticos. Estos medios
extralingüísticos cuando entran implícitamente en la producción de un texto
al tener una validez limitada o bien al no funcionar la lengua del original
sólo de manera instrumental como sistema de designación, pueden provocar
conflictos entre designación y sentido que mencionaremos enseguida para que
aparezca clara la relación entre ambos. Primer caso: "las cosas designadas
tienen a su vez valores simbólicos" (Coseriu, op. cit., 228) que funcionan de
distinta manera en las dos comunidades idiomáticas ( lengua original y lengua
de llegada) . Por ejemplo (cfr. Coseriu, ibid) negro se asocia a muerte, frecuentemente, mientras que blanco con frecuencia en las mismas comunidades
idiomáticas significa felicidad, alegría, vida, etc. (el luto es negro, la boda es
blanca) . Pero en otras comunidades negro y blanco tienen valores asociados inversos; en un texto como "todo es negro a mi alrededor. Arboles negros,
pájaros negros, flores negras, nubes negras en el cielo". (Textos de esta naturaleza son abundantes en el género apocalíptico, por ejemplo, en donde los
colores, los números, etc., tienen asociaciones además de designación). Un
' texto de esta naturaleza muestra bien que la "realidad extralingüística" designada (negrura) con su valor simbólico asociado (muerte) expresados a
través de una lengua en un texto pone en conflicto al traductor de si atender
la "designación" (negrura) o el "sentido" asociado a ella en cierta comunidad idiomática y utilizado por el texto (muerte). El problema existe cuando
la comunidad idiomática de llegada asocia a la misma designación otro sentido que incluso puede ser opuesto. Si se "traduce" el sentido habrá que poner "blanco" donde el texto original dice "negro": "Todo es blanco a mi
alrededor ... " Si conserva el sentido deberá cambiar la designación o al revés
si quiere conservar la designación tendrá que indicar de alguna manera la

gorías i~iomáticas de la lengua de llegada la realidad extralingüística que d,
el "sentido" del texto original. Habrá qué traducir por tanto "todo es bla e
'
'
neo. . . " o b'1en " terco como una chiva", etc.
"adaptaciones"
de las que forma parte la denomm·ada "transpos1·
·'Estas
"
1
c~on s~n. e problema más importante de la traducción y desde el punto de
VISta teonco s~ dan.:uando: 1) la realidad designáda tiene valor simbólico:
cuando la des1gnac1on es a su vez signo; 2) cuando la realidad ex
d
o 1
t
, 1· ,., •
presa a
r
as,
ca
:~ona_s
.
mgwstlcas
de
la
lengua
original
no
es
expresada
por
las
P
categon~ 1d1omat1cas de la lengua de llegada; 3) cuando el texto usa como m~d10 de expresión otro texto en la lengua original sobre el que descansa
el sentido del texto a traducir.
CoNCLUSIÓ~: Al concluir este breve ensayo debemos decir que estos elementos bosqu:}ados deben ser desarrollados para la elaboración de una teoría
de la . traducc1on
como parte de una lingu"ística del tex t o. Nos remitimos
··
.
a un
sm
espacio ulterior para llevar a cabo esta tarea. No queremos termmar
·
·
enumerar algunas de las tareas más urgentes de esta teoría de trad 'ó .
1) D b
•
ucc1 n.
e e suponer un mventario de contextos textuales a partir de una hi t ·
d 1 t d
.,
s ona
e a ra ucc1.~n textual; 2) resolver el problema de los géneros textuales y
s~ estructurac1on en cuanto al sentido; 3) el problema de la función "" , _
tica"
y la traductibilidad
de lo "icástico", etc· El desarrollo d eunateona
ica~
d
.,
e la traducc1on depende de los niveles de desarrollo de una lingüística d l
texto.
e
Monterrey, junio de 1981.
Lic. HERÓN PÉREZ MARTÍNEZ

diversidad de "sentidos".
Un segundo caso sería cuando los hechos idiomáticos tienen en el texto
original una función simbólica directa además de la designativa pero que
funciona de distinta manera según las diversas comunidades idiomáticas; expresiones como: "terco como una mula", "estúpido como un asno", "listo
como un zorro", etc. Estas expresiones plantearían idéntico dilema si en una
comunidad idiomática por ejemplo la mula es símbolo de la docilidad. La
expresión entonces "terco como una mula" se interpretaría como si no hubiera nada de terquedad sino todo lo contrario. La cuestión está de nuevo
en decidir si se debe traducir la designación o el sentido. En ambos casos solo
se puede mantener el sentido "adaptando" el texto: expresando con las cate-

113
112
Humanitas-8

�IMAGEN DE st MISMO EN EL Nrno M:~XICO-AMERICANO
ANA

MARÍA

HERRERA ARREDONDO

Universidad Autónoma de Nuevo León..

INTRODUCCION
DESDE HACE varios años los estudios relacionados con la formación y la valía
del estudiante México-americano han atraído mi atención en grado sumo,
Investigaciones hechas por distintos centros culturales preocupados por este
tema como: United States Commissions on Civil Rights, South Central Region Educational Laboratory, A Synthesis of Current Research in Education,
Educational Resources Information Center y otros, han estudiado y analizado
las dificultades en las relaciones socio-escolares del México-americano.
La escuela para el México-americano ha creado en ocasiones un ambiente
cerrado al desarrollo de la capacidad intelectual del niño México-americano.
¿Por qué?
Porque se le ha negado al niño la expresión franca y sencilla de sus pensamientos en el idioma que mejor sabe. De esta manera el niño en formación
r sensible a este rechazo va resintiendo en su "yo" interno.
Su personalidad en pleno desarrollo se ve en variadas ocasiones opacada.
La escuela puede ayudar a formar la personalidad del niño, dándole mejores
relaciones socio-escolares.
A propósito los estudios sociales hacen fácil esta tarea porque examinan la
personalidad del niño en todos sus aspectos. Como el sentido del "sí mismo"
es uno de los aspectos de la personalidad del niño, el Programa de Estudio
Social de "Region One" se encarga de estudiar el dicho aspecto.
En el presente escrito haré un estudio del "sí mismo" en el niño Méxicoamericano dentro del Programa de Estudio Social.

115

�sarrollo de este estudio consulté a las autoridades en las mat_erias
Para el de
.,
d , de las lecciones
de Psicología, Pedagogía, Sociología de la Educac1on, ª. emas .
del Programa del Estudio Social dentro de los tres pruneros mveles.
Estas lecciones han estado experimentándose desde hace cuatro anos en
·as escuelas dependientes de este Centro Educativo, ya que se les propor•
van
.
d
·
1 s maestros
ciona materiales y se les ofrece seminanos e ucatlvos a o
.
. . .
borar IIDS aprec1ac1ones
De aquí mi estudio tiene bases concretas para corro
Y juicios del asunto en cuestión.
#

UN ESTUDIO DEL "S1 MISMO" EN EL NI:f.3O MtXICOAMERICANO DENTRO DEL PROGRAMA DE ESTUDIO
SOCIAL DE "REGIÓN ONE"

La mayoría de los desequilibrios emocionales se originan en la edad infantil.
Estos se agravan a medida que transcurre el tiempo. No se debe pues, permitir, que estos problemas se desarrollen en el niño, es necesario curarlos rápidamente para que no se dañe su personalidad.
Un aspecto muy importante de la personalidad es el sentido del "sí mismo".
Como dice Allport: "El primer criterio de nuestra existencia personal, y de
nuestra identidad, el único seguro radica en nuestro sentido del "sí mismo" .1
En efecto, el individuo desde su más tierna edad comienza a desenvolverse.
Cada experiencia que tiene se localiza en el cerebro y hace que se identifique
con el momento en que se ejecutó esa acción. Consideremos lo dicho por
Allport : "Hoy recuerdo algunos de mis pensamientos de ayer, y mañana recordaré algunos de mis pensamientos de ayer y de hoy. Estoy seguro de que
son pensamientos de una misma persona (de mí mismo)".2
Ciertamente aunque nuestro organismo crezca y asimismo cambie nuestra
personalidad, los recuerdos, las experiencias, nos identifican con nosotros mismos. Esto lo explica Allport cuando dice que:
"Hay en la psicología de la personalidad un terrible enigma, el problema del 'sí mismo'. El 'sí mismo' es algo del que no nos damos cuenta
inmediata. L o concebimos como la zona central, íntima 'cálida' de nuestra vida. Como tal, desempeña un papel primordial en nuestra conciencia, en nuestra personalidad y en nuestro organismo".ª
1

W.

ALLPORT,

Gordon, La personalidad, p. 142.

' lbid., p. 146.
• Ibid., p. 147.

117
116

�De acuerdo a la cita anterior "el sí mismo" a la vez que constituye un
problema para la psicología de la personalidad, es de suma importancia analizarlo para llegar a su conocimiento. Del conocimiento del "sí mismo" se
llega al desarrollo psíquico y físico del individuo. Psíquico en cuanto el individuo puede orientar _sus emociones y actitudes, y físico en cuanto crece su
organismo. Naturalmente que en el desarrollo del "sí mismo" van a intervenir
directamente las relaciones que el individuo tenga desde pequeño con las demás personas. Así dice Young: "El individuo mismo ... , no es primero una
persona y luego un miembro de la sociedad, ya su existencia y sus cualidades
personales son el resultado de su vida junto a sus congéneres y de su partí. ·' con e11os en 1a cultura" .4
c1pac1on
Observando lo dicho por el eminente educador las cualidades personales
del individuo nacen de la convivencia con los componentes de los distintos
grupos a quienes pertenece. Entre los grupos aparece primero la familia, luego
la escuela, después la sociedad misma.
Santillana dice que la socialización del hombre comienza con:

t

~' ... el nacimiento del niño. La lactancia, el destete, el aprendizaje
de la lengua, etc., son los primeros hechos socializadores, incluso el ingreso a la escuela. El separar al niño de su ambiente inmedi~to . Y
enfrentarlo con un mundo desconocido para él es una nueva experiencia.
Estos primeros contactos y descubrimientos son precisamente los que
conducen al niño a tomar conciencia del mundo que le rodea ... y son
decisivas en la formación de su carácter social. De ellas se derivarán sin
duda, consecuencias que han de facilitar o dificultar las posteriores adap-

1

taciones". 5

Considerando la cita anterior evidentemente observamos que el mno, durante el período inicial de aprendizaje se va adaptando al ambiente en que
vive. Encuentra problemas, dificultades y obstáculos. Para poderlos vencer
necesita poner en juego su capacidad. Esta se reflejará en la forma como el
niño se comporte.
Siguiendo los conceptos de Detjen se sabe que:
"Un niño que empuja, atropella, golpea y lucha puede estar indicán-

Siempre existe un motivo oculto cuando los niños parecen impulsados
a pegar a todos . ..
Los maestros deben reconocer el derecho de los niños a experimentar
fuertes emociones y a reforzar el sentimiento de poder . .. deben guiarlo.J
para encontrar una forma más aceptable de liberar sus sentimientos mezquinol'.6

Analizando la cita anterior se comprende de inmediato que las causas fundamentales físicas y emocionales del niño motivan sus acciones. En la familia,
los padres deben saber guiarlo; en la escuela, el maestro. Al guiarlo lo irán
educando. Esta acción educativa debe ayudar al niño a analizar, estudiar y
comprender sus propios sentimientos para ir formando el sentido del "sí
mismo", que como ya dijimos, es un aspecto importante de la personalidad.
Solo así podrá el niño identificarse en la sociedad en que viva.
La sociedad escolar de Norteamérica muchas veces ha devaluado la acción
educativa al incorporar en ella al niño México-americano. No quiere comprender que las actitudes y comportamientos del niño México-americano son
diferentes a las que el anglo-sajón presenta, pero no por ello son inferiores.
Según el educador Luis F. Hernández: "Muchos niños México-americanos
desarrollan una imagen negativa de "sí mismo" por razón de haber experimentado una frustración en su conciencia personal".7
De acuerdo a lo anteriormente dicho, los niños México-americanos en algunas ocasiones se sienten impotentes ante las situaciones que se les presentan,
y como no tienen acumuladas experiencias· agradables que compensen aquel
mal rato, no pueden enfrentarse a vencer sus frustraciones. De esta manera
se van formando niños México-americanos deficientes en las aulas de clase.
Para el educador ya citado, las deficiencias que encontramos en el niño
México-americano como posibleS' reveladoras del fracaso en el aula de clase
pueden ser entre otras: "1) una imagen muy pobre de 'sí mismo', 2) falta de
motivación, 3) falta de comprensión de parte del maestro, 4) falta de programas educativos que se adapten a las necesidades del niño".8
Tomando en cuenta esto, es conveniente deslindar una por una estas deficiencias para comprender el estudio del "sí mismo" en el niño Méxicoamericano.

donos que necesita desesperadamente ayuda ...

Orientación Educacional en la escuela primaria, p. 106.
Luis, A Forgotten American, p . 36.
A Forgotten American, p. &amp;.

• ERVIN AND MARY DETJEN,

' F.

• Enciclopedia Técnica de la Educación, Tomo II, P,. 327.

1

HERNÁNDEZ,

HERNÁNDEZ,

• Ibid., p. 328.

119

118

�1. Imagen muy pobre del "sí mismo"

1
• "se ve a 'sí misLa psicología ha catalogado al niño normal como e que•
mo' de un modo positivo se siente querido, respetado, aceptado, capaz Y con
dignidad".9
Estas emociones y sentimientos que se acaban de leer en el niño no1:11al
ermiten que éste supere todos los problemas que se le presenten e~ la_ vid~.
P
·
· ' nf
en "s1 mismo .
Al saber que alguien lo quiere y que lo respeta sentrra r;' i ~
.d d d
Al ver que es aceptado, evidentemente se desarrollara en el ~u ~apaci a . _e
, ·
orden y digmdad. El mno
acción. Sus acciones entonces demostraran siempre
así, reafirmará su personalidad.
.
En cambio el niño que presenta lo opuesto, generalmente siente frustraciones que lo hacen incompatible en el medio ambiente donde se ~esarrolla.
· , ·
h
11 ado a cabo por peritos en la
Investigaciones psicologicas que se an ev
.
.
1
materia han encontrado que los niños México-america~os durante ~ pn'
escolar presentan ciertos desequilibrios emocionales al sentir que
mera et apa
,
.
.
· dignos
nadie los quiere, que no son aceptados, y que se sienten incapaces e m
.

¿ Hasta qué punto estos niños se sienten. ~elegad~ a. s~~u~do plan~0:l ~~e~:
la escuela? Respecto al ambiente familiar se dice. Mas del 5 ¡o
d' •, h 'Id " 10 Sus escasos recursos
T México-americanos son de con icion umi e .
.
:::~ que se formen ciertas frustraciones en los niños. Así ~an cr~ciendo. con
personalidades psicopáticas. E,sto traerá como consecuencia la mcapac1dad

ª

para relacionarse con los demas.
Lle an a la escuela y el primer problema con el que se pres~~ta el, ~mo
es el ~dioma. Como dice Carlton E. McQuagge acerca del m~~ Mexico.
. "
reacciona con mucho temor, desconfianza y hostilidad, a la
americano. . . •
.
b ,, 11
vez que tiene un vocabulario muy po re ·
.
.
.
De aquí que resulte la beligerancia en la escuela. No siente importancia
. d No quiere sobresalir en ·sus tareas escolares. En
sobre un asunto d etermma o.
una palabra no da muestras de animación.
.
·- o México-americano en ocasiones ofrece graves
1
Se ve claramente que e mn
. d d
desventajas que perjudican en sí la' acción educativa. Ha: pues neces1da d'e
.
.
decuadas de comprender las necesidades de su me 10
proveer situaciones a
,
,
, .
ambiente, de ayudarle en su idioma, solo as1 podra triunfar.

• Jbid., p. 39.
line, and others, Educational Resources Jnformation Center,
1º JoNES KAYSER, Pau
3
p. · M Q
earltonl Education for the Culturally Disadvantaged, p. 32.
11 L.
C UAGOE,

El adelanto del niño México-americano dependen en grado sumo de la manera como reacciona a sus incapacidades. Por ejemplo si el niño llega tarde
a la escuela y el maestro lo castiga, su reacción será de temor. Entonces en
vez de castigarle, el maestro debe aprovechar esta circunstancia que originó
una conducta negativa en el niño para dar una lección sobre la puntualidad.
Melby dice en su libro: "Sabemos que el buen concepto de 'sí mismo' está
íntimamente relacionado con el éxito, ... y esto está asociado con los principios básicos de aprendizaje". 12 Realmente el niño para que pueda aprender
con facilidad y llegar al éxito debe estimarse a "sí mismo". Esto se logrará
si el maestro ayuda a formar un medio ambiente favorable a la instrucción
dentro del salón de clase, así como los padres procurarán ofrecer este mismo
ambiente en la casa.
El maestro y. los padres de familia pueden ofrecer este ambiente al niño
México-americano mostrando interés en los programas educativos que mejor
se acoplen a las necesidades del niño en formación.
Una necesidad importantísima es la formación positiva del sentido del "sí
mismo" en el niño México-americano. El programa educativo que desde el
comienzo, o sea desde que el niño entra al Jardín de Niños satisface esa necesidad, es como ya dijimos antes, el Programa de Estudio Social de "Región
One".
El niño México-americano adquiere del medio cultural los hábitos, las
normas generales de ·comportamiento, en una palabra las características personales que lo identifican. Estas características las adquiere gradualmente:
primero en el hogar cuando aprende a andar, a hablar, lo que le conviene
comer, lo que le gusta más, en fin los modos_ de conducta. Tanto los rasgos
como la,s orientaciones personales que el niño aprende en casa, deben continuarse luego en la escuela. El Programa de Estudio Social responde a esta
necesidad porque como dice el Sr. Alfonso Ramírez, director del programa:
"Estas lecciones están encauzadas a preparar a los niños para que su actuación en los dos ambientes (hogar y escuela) y en las dos lenguas, sea eficiente.
Ellos necesitan conocer más acerca de 'sí mismo', acerca de las relaciones con
los demás y acerca de las instituciones ... " 18
Reflexionando sobre estas palabras el enfoque que se le da al estudio social
va dirigido no solo al desarrollo social del niño México-americano, sino que
va dirigido también a reconocer que como el niño de este grupo, permanecerá
en la escuela muchos años, deberá establecer relaciones humanas a través de
todo ese tiempo. Las enseñanzas que adquiere son el resultado de una se12

O.

11

RAMÍREz,

Ernest, El maestro y la educaci6n, p. 14.
Alfonso, Social Education and Bilingual Program, p. 2.

MELBY,

121
120

�ríe de sus experiencias durante un período de varios años. El Programa de
Estudio Social de "Region One" está planeado para: " ... cinco años con
una serie de actividades destinadas a practicar.;e en salones de clase donde
la enseñanza sea bilingüe" .u
El niño México-americano dentro de este Programa es colocado en situaciones donde ejerce su independencia, emplea su lenguaje y aprende a trabajar con los demás. Cada nivel de planeaci6n conserva las relaciones apropiadas con el siguiente nivel y hace posibles las adaptaciones del programa,
ocasionadas por las diferentes necesidades en materia de educación. Evidentemente el Programa de Estudio Social de "Region One" pertenece a la
categoría de programas que, como dice Jarolimek, " ... se preocupan por las
tareas de desarrollo del niño proporcionándole las experiencias que lo ayuden
a dominar una tarea en el momento en que esté listo fisiológica, social, emo15
cional y psicol6gicamente para desempeñarla".
Considerando estos pensamientos, el niño México-americano dentro del
Programa es educado en lo fisiológico, social, emocional así como en lo psicol6gico. Los cuatro aspectos entran en la composici6n de la imagen que el
niño se presenta de "sí mismo". Una vez realizada esta tarde, el niño está
listo para el aprendizaje.
Naturalmente que éste es más lento según la edad del niño. Allport nos
dice:

" . . . de cuatro a seis años va construyendo los fundamentos de sus
intenciones, objetivos, sentido de responsabilidad moral y conocimiento
de 'sí mismo' ... de los seis a los doce el sentido de identidad, la imagen
de 'sí mismo' y la capacidad de extensi6n de 'sí mismo' son considerable16
mente favorecidos por el ingreso del niño a la escuela".
Subrayando lo dicho por el autor el niño de cuatro a seis años apenas comienza a conocerse a "sí mismo". La imagen del "sí mismo" está en germen.
Así es que la escuela debe comenzar ahí donde el niño está, para luego ayudarle a desarrollar su capacidad mental.
Todas las lecciones del Programa de Estudio Social de "Region One", están
condicionadas para desarrollar esta capacidad mental, ayudando al niño a
. ".
que forme un buen concepto de "'
s1 mismo
" Ibid., 1974.
11

JAlloLJMEK,

" ALLPORT,

í22

John, Las ciencias sociales en la educaci6n elemental, p. 61.

La personalidad, p¡;\. 154-5-6.

A con~uaci6n procederé a escribir pasajes de las lecciones del programa
que enfatizan este concepto: "Para el siguiente juego, se sugiere que la maestra haga una corona de rey para cada niño. . . escribirá en el frente de la
corona
el nombre del niño. . . Colocando la corona en la cabeza del nmo
·.,
11
dira: - - - - - - Juan García es rey" .
Aquí el niño siente que es alguien en su grupo, pero también que pertenece
a grupos. "~a~os a hacer de cuenta que algunos de ustedes son conejitos,
otros son paJantos y otros son gatitos''.18
~fectivamente al pertenec_er a grupos distintos el niño se va sintiendo que
es el una parte de la comurudad, pero también que él es independiente de los
demás. Es decir, el niño va a estar al lado de los demás y no junto a los demás, porque él es él y nadie más. Una cita más, "---¿ ... por qué no
pu~des come~ lo q~e me gus~ a mí? ---Porque entonces yo, no sería yo,
sena como tú, y rru mamá dice que no hay otro en el mundo como yo" .11
Se puede observar que las experiencias que se le presentan al niño Méxicoamericano son casuales, informales, por medio de juegos y dramatizaciones.
~e ~sta ma~:ra se ,le_ desarrol!an actitudes, pos~tivas capacitándolo en el aprend1~aJe. El nmo. M:extco-amencano se vera estimulado a reflejar con espontaneidad sus sentimientos y sus emociones.
Al hablar ~e "sí mismo" le dará oportunidad de emplear su lenguaje y a
la vez se sentirá adaptado a la situaci6n en que se encuentre. El Programa
de Estudio Social de "Region One" forma y vigoriza el sentido del "sí mismo"
~n el niño México-americano, que, como ya he enfatizado es un aspecto muy
importante de su personalidad.
Por muchos años no se había reparado en el valor que tiene para el individuo :'1éxico-americano el que se le respete desde pequeño su cultura y su
len~uaJe. Numerosas dificultades se han presentado en la actuación del México-americano en la sociedad escolar.
Dentro de estas dificultades están según Luis F. Hemández la falta de
motivación por parte del maestro.

2. Falta de motivaci6n y falta de comprensi6n del maestro
La motivación se ha definido en psicología como "toda condici6n interna
en el individuo que le induce a la acci6n o al pensamiento".2º
" Manual de Estudio Social para el Jard!n de Niños, p. 1.
• Ibid., p. 10.
'" Ibid., p. 31.
• ALLPORT, La personalidad, p. 23S..

123

�Con lo anteriormente dicho comprendemos pues, que el individuo solo
actúa y piensa si se le dispone y prepara efectivamente para ello. Es pues, de
vital importancia que desde los primeros días de escuela se le motive al niño
México-americano. Para ello deberá comenzar a hablársele en su propio idioma. Fijándose en lo que dice José Bernal se aprecia que: "Infinidad de desafortunadas y desagradables situaciones se han creado en el salón de clase
simplemente porque el maestro no quiere reconocer que el español es el idioma del estudiante México-americano".21
Se ve enseguida que el autor analiza una dificultad muy interesante para
el proceso de las motivaciones en el aprendizaje: la actitud negativa del
maestro. El maestro al prohibirle al niño México-americano que hable español, crea una tensión mucho muy fuerte en el pequeño. El niño al sentirse
oprimido en esta forma, no podrá desarrollar su capacidad mental para el
aprendizaje. Esta opresión ayuda a formar en el niño una imagen muy pobre de "sí mismo". En cambio hace crecer una barrera que va a obstruir toda
comunicación entre el maestro y el niño. Por eso como dice Luis F. Hemández:
"El maestro anglo-sajón al trabajar con estudiantes México-americanos ha de observar y reconocer sus sentimientos y analizar la situación
a que se enfrenta. Ha de ser consciente de ciertas actitudes que él pueda
tener . .. Además el maestro ha de ver la realidad fuera de 'sí mismo' y
22
a.ceptar y procurar comprender al estudiante México-americano".

1

Comentando la cita anterior se observa la posición social del niño Méxicoamericano frente a las exigencias que la escuela le impone aquí en los Estados
Unidos. El niño no está preparado para enfrentarse a dichas exigencias; entre
ellas está la del idioma. Como sus expresiones en inglés son muy cortas se siente frustrado cuando trata de expresarse en la escuela. Sin embargo Joe Bemal
refiriéndose a esta frustración nos dice que: "Mucho se puede hacer en el
salón de clase para ayudar al estudiante México-americano a combatir el
conflicto del idioma. El uso del idioma español en el proceso de educación
ayudará en parte".23
Repitiendo esto último en efecto una parte de la educación del niño Méxic~americano es su idioma, así como su cultura. La tarea del maestro será mas
fácil y tropezará con menos problemas de comp~rtamien~~ si trata de es_tu~iar
en sus alumnos su ambiente hogareño, sus necesidades f1s1cas y sus sent1m1en21

,.

u

124

Joe, "1 am Mexican American", p. 476.
HERNÁNDEZ, A Forgotten American, p. 30.
BERNAL, Joe, "l am Mexican American", p. 477.

BERNAL,

tos, en suma su posición social. Solo así podrá motivar a sus alumnos. Las
lecciones del Primer Nivel de Estudio Social de "Region One" tratan directamente de instruir al niño en su posición social, como cuando se le pregunta
sobre su ambiente hogareño, por ejemplo: "¿ Qué necesitan para formar un
grupo de familia? RL: Necesitan un papá y una mamá ... cuando hay en
casa una persona adulta que cuide de los niños, entonces sí es un grupo de
familia". 2½
Por la contestación del niño se deduce que a esta edad ( cinco-seis años)
todavía no tiene confianza en "sí mismo" como ser independiente. Necesita
verse protegido para precisar su identidad. Afirma con orgullo la existencia
de sus padres y sus hermanos si los tiene. El "sí mismo" del niño se µtiende
hacia su familia. Es de notarse una observación que hicieron maestros de niños
México-americanos en una encuesta para investigar la personalidad de este
grupo: "El niño México-americano depende en grado sumo del consejo que
le dé la persona mayor de la familia, así como también de las órdenes que imponga el padre. . . La familia representa un papel muy importante en la vida
del México-americano siendo a la vez causa de motivación".211
Es indudable el hecho de que el niño México-americano hereda su lengua
y su cultura de la familia de la cual procede. Cuando llega a la escuela los
maestros no cuentan para nada con lo que él trae, entonces su "yo" que según
Freud "es la porción consciente de la personalidad", se mantiene a la defensiva. Es decir, sus razonamientos no funcionan plenamente, porque no encuentran lógico que al llegar a la escuela le priven de hablar en su forma
común. Así dice Luis F. Hemández que: "El maestro ha de comprender que
el México-americano se desarrolla en dos idiomas, en dos culturas. . . que
funciona dentro de dos mundos". 26
El maestro puede sacar provecho de las diferentes culturas que halla entre
los alumnos de su clase, desarrollando la imagen de "sí mismo" de cada niño,
y luego la de cada cultura. Esto lo llevará sin duda a una mejor comprensión
de todas las culturas en general. Es muy importante el acercamiento entre
maestro y alumno. Si los maestros aceptan a los niños en la escuela tales
como son, crearán en el salón de clase un ambiente libre de tensiones, y ayudarán a los alumnos a formar su personalidad.
Naturalmente que el maestro está sujeto muchas veces al programa que le
señalen. Como dice Joe Bemal: "¡ Cuántas veces se ha oído decir! -Estás
en los Estados Unidos, habla inglés -cuando se podía muy bien decir-: Sí,
,. Manual de Estudio Social para el pri~r nivel, Lección VI, p. 2.
and others, Educational Resov.rces lnformation Center, pp. 5-6.
• HERNÁNDEZ, A Forgotten American, p. 36.

.. K.AYSER

125

�el español es un idioma muy bello, pero necesitamos aprender el inglés para
vivir y trabajar en los Estados Unidos".27
Evidentemente la sociedad en varias ocasiones no acepta un ambiente escolar multilingüista multi-cultural. Sin embargo como la escuela está formada
por el niño y el maestro no puede desentenderse de cuanto el niño lleva a ella.
En este caso el niño México-americano lo que lleva es el resultado de sus
experiencias anteriores.
Por eso los programas educativos comprenderán las necesidades del niño
no aisladas entre sí, sino unas insertas en otras. Si el programa no hace caso
de esto, creará niños frustrados para el resto de su vida.
3. Falta de programas educativos

Se ha observado que los cambios sociales ocurridos en el mundo, pueden
afectar terriblemente al individuo psicológicamente. La personalidad no está
aislada, sino que se inserta en el medio social y depende del "sí mismo''.
Leamos lo que dice el psicólogo Santiago Ramírez acerca de ello: "El ser
humano no es una identidad independiente en el tiempo, sino anclada al
pasado y determinada por él".28
En efecto, el hombre tiene un pasado y no puede prescindir de él. Con él
se identifica en el tiempo y en el espacio. El niño México-americano tampoco
puede prescindir de su pasado. De él heredó la riqueza de su lengua y de su
cultura.
Estos valores no pueden destruirse de ninguna manera. Como dice Allport:
"Semejante destrucción de los hábitos y sentimientos es inconcebible. . . se necesita mucho tiempo y terribles sufrimientos para invertir creencias y valores
establecidos".29
Repasando lo anterior se comprende que el poder de una sociedad d~pende
del tiempo que lleve de establecida. En nuestro caso la Región del Valle del
Río Grande tiene poco más o menos doscientos años de existencia. Sus colonizadores fueron españoles, esto quiere decir que tanto los hábitos como los
sentimientos, las creencias como los valores, a partir de aquella fecha han
sido heredados de generación en generación.
Desafortunadamente como dice el investigador Armando Rodríguez: " ... el
México-americano está considerado como un extranjero en su propio país,

aún aquél que nació en el suroeste de los Estados Unidos, donde la cultura y
la herencia traen el recuerdo constante de España y México, cuando estos
dos países intervinieron en la formación de esta nación".ªº
De acuerdo a lo aquí expuesto es pues menester que los maestros, educadores y directores de programas observen de cerca el origen del alumno México-americano, y sepan distinguirlo desde el comienzo de su, educación. Algunos
educadores han admitido la falta de conocimiento del problema educativo.
Repasemos lo que dice el Doctor Braud: "Hasta ahora, muchos de nosotros
habíamos señalado con el dedo al México-americano como el único culpable
de la deserción en la escuela. Hay que enfrentarnos a la realidad, y es que los
programas educativos existentes han frustado, al México-americano". 31
Por consiguiente, para que el niño no se sienta frustrado el plan de enseñanza debe determinar y organizar los conocimientos que se le deben impartir.
La amplitud que se le dé al programa va de acuerdo a la capacidad de los
niños y a la naturaleza de sus necesidades. Al establecer un programa educativo su contenido está expuesto a cambios o reformas. De esta manera se ve
beneficiado por las innovaciones que presente tanto en métodos de educación
como en técnicas de enseñanza. Francisco Larroyo expone que: "Los programas deberán ser abiertos, a fin de facilitar las adiciones, supresiones y modificaciones de su contenido".32
En efecto, es pertinente la idea de un programa abierto para adaptarlo al
niño México-americano. El maestro conseguirá que el niño capte con confianza los conocimientos. Después de que esto suceda el niño podrá proyectarse
hacia el futuro. Sin duda alguna la probabilidad del triunfo en el niño dependerá del Programa que el maestro adopte. Puesto que como expresa Santillana: "La meta educativa. . . es la de proporcionar al educando una perfecta madurez psicológica. Esto quiere decir. . . que consiga valerse por "sí
mismo", afrontando los problemas que se le presenten".33
La opinión de este autor es convincente ya que el niño madura mental y
psíquicamente si pone en práctica su energía productiva. Según el programa
de Estudio Social de "Region One" el método que sigue pone en función el
lenguaje permitiendo que la individualidad del niño se afirme. A la vez pregunta para informarse, para dar ocasión a cada uno de decir todo lo que
sabe, todo lo que ha experimentado.
30

"I am Mexican American", p. 477.
Santiago, El Mexicano Psicolog!a de sus motiuaciones, p. 19.
ALLPORT, La personalidad, p. 232.

81

.., BERNAL,

,. RAMÍREZ,

"

,.

ª

126

RoDRÍou&amp;z, Armando, "Who is la raza", p. 496.
Lara, The San Antonio Conference Bilingual Bicultural Education, p. 7.
LARROYO, La Ciencia de la Educaci6n, p. 248.
SANTILLANA, Tomo I, p. 225.
BRAUD,

127

�Para comunicar al niño los conocimientos el programa prepara una serie
de materiales didácticos. $antillana al tratar sobre este tema nos dice: "Gracias a los materiales, la informaci6n es más exacta, al mismo tiempo se aclaran
3
los concept06 y se estimula el interés y la actividad del educando". '
Afirmando lo anterior, opino que la gran variedad de materiales y actividades son en sí un factor importante en el desarrollo de operaciones mentales.
Los materiales entran en juego para despertar el interés en el niño y el deseo
de trabajar.
Las escuelas norteamericanas se han equipado con innumerables aparatos
audio-visuales. Sin embargo como dice el educador Luis F. Hernández: "La
mayor parte de los materiales instructivos que se usan en las escuelas no son
interesantes para el niño México-americano pues no tienen ninguna relaci6n
con su cultura.35
El autor advierte de hecho la falta de preparaci6n de materiales de enseñanza para el México-americano. Esto puede afectar la personalidad del niño
al sentir que este recurso instructivo no tiene relaci6n directa con lo que a él
podría interesar.
Conviene pues organizar el material de enseñanza de manera que sea el
catalizador de los conocimientos que el niño México-americano hereda, aún
aquéllos que recibi6 indirectamente de sus antepasados.
El Programa de Estudio Social de "Region One" provee material de enseñanza asociado siempre con el conocimiento del niño. Dicho programa considera el concepto de planear experiencias en funci6n de los intereses y necesidades de los niños. Esto le da al maestro responsabilidad de crear interés
cuando no existe. Las necesidades van apareciendo y creciendo proporcionalmente a la edad del niño. Esto quiere decir que ya para el Segundo Nivel,
el programa se va extendiendo hacia el pasado del niño. Leamos : "Hace
algunos años que estos pueblos del Valle no existían, no había tiendas de ropa, ni comestibles. . . Entonces, ¿ c6mo creen ustedes que estaba aquí? RL:
Era monte ... " ... Vamos a hacer de cuenta que Uds. son las familias que
· vinieron aquí al Valle del Río Grande cuando era selva (monte). Formaremos cuatro familias ... " 86
En efecto los alumnos estimulados por el tema de la lecci6n responderán
positivamente a lo que el maestro le pida. Estos impulsos espontáneos en el
niño hacen que su sentido del "sí mismo" se expanda hacia sus antepasados.

Las lecciones siguiendo la forma oral dialogada, una tras otra van adiestrando
al niño en el desarrollo de su intelecto. Mientras adquiere conocimientos siem~re a~ alcance de su mentalidad México-americana, lo preparan para que
mvesugue sobre el lugar donde naci6, en nuestro caso la Regi6n del Valle de
Río Grande. La creaci6n dramática aclara la idea, lo mismo que fomenta el
desarrollo social entre los alumnos. C6mo él va a participar personalmente en
una actividad tan importante, como es la representaci6n de sus antepasados,
su personalidad va a verse fortificada porque van a hablarle sobre la comunidad donde él vive; sobre esta comunidad bilingüe. En oposici6n a esto hay:
" ... programas bilingües aquí en el suroeste de Texas donde se hace uso de
textos en español que muchas veces son incomprensibles para el niño como lo
son los de la traducci6n del inglés. Además muchos de estos programas hacen
uso del mismo currículo de inglés traduciéndolo al español".37
Dentro de estas consideraciones se advierte la urgencia de establecer un
sistema educativo que procure tener método y técnica apropiados a la formación del alumno México-americano, basados en el currículo que él presenta. Como dice Francisco Larroyo :
'La escuela inicia el niño en la vida social, pero esta iniciación es
lenta y limitada. Con todo, constituye un punto de apoyo en la educación general del tratado social de la niñez. . . Vemos cómo el niño es
impulsado por sus propios intereses y cómo desea vivamente realizar
otras actividades y pertenecer a otras formas de asociaciones distintas a
las que le ofrece la escuela. Además hay ciertos aspectos de la existencia
colectiva que deben ser revelados al niño desde temprana edad . .. Solo
así alcanzará el desarrollo de su ser peculiar''.38

Subrayando lo expuesto por el autor se define a la escuela como punto de
apoyo en la educación general de la niñez, motivará al niño haciendo que éste descubra el mundo al que va entrar y en donde va a dejar las huellas de
su experiencia.
Ninguna teoría del niño México-americano de esta comunidad puede prescindir de sus elementos de verdad. ¿ Cómo podemos ver al niño en su totalidad si no incluimos toda su naturaleza?
La psicología del niño cuya misión es estudiar su conducta total no puede
realizar un estudio del "sí mismo" sin referir los estados y procesos que ca17

"' !bid., Tomo III, p. 27.
• HERNÁNDEZ, A Forgotten American, p. 33.
• Manual de Estudio Social para el segundo nivel, Lecciones 1 'Y 2, pp. 1 y 6.

RAMÍREZ,

Manuel, The San Antonio Conference Bilingual Bicultural Education,

pp. 53-4.

"' LARROYo, La Ciencia de la Educación, pp. 140-1.

129
128

,

Humanitas-9

�racterizan a la persona. Entre estos estados y procesos está el origen de la
persona que servirá de portador y regulador. Según Arthur Combes dice que:
"En la psicología humanista moderna existen grandes posibilidades
para hacer investigaciones acerca de cómo se trabaja con personas para
ayudarles a desarrollar el concepto de 'sí mismas' ... Necesitamos hacer
uso de nuestro capital y esfuerzo para resolver el problema del 'sí mismo'
y todo lo que esto implica. De qué le sirve al niño saber todo lo concer89

niente al mundo si no puede manejarlo con eficiencia''.

Conclusiones

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Editorial Sopena,
Diccionario de Sin6nimos, 3a. edici6n Bibli
Gaya, 1968.
'
ograf, S.

Hasta aquí he expuesto juicios y criterios personales y de otros autores que
creí convenientes para desarrollar mi estudio sobre el "sí mismo" del niño
México-americano dentro del Programa de Estudio Social de "Region One".
Por una parte analicé las fuentes de motivación en el "sí mismo", experiencias, materiales didácticos, programas educativos. Por otra parte expliqué
los factores que intervienen en la evolución social del niño; hogar, escuela,
sociedad del Valle del Río Grande.
Ambos tópicos de estudio fueron necesarios para un examen que no se
puede efectuar aisladamente de la personalidad del individuo.
El individuo es al propio tiempo un reflejo de la cultura del medio y una
luz para el "sí mismo". En nuestro caso, el "sí mismo" del México-americano
no debe aparecer como un "yo" cerrado hacia la sociedad, sino como dice Luis
F. Hemández: "Un cambio de perspectiva contribuirá inmensamente para
desarrollar una imagen más positiva de "sí mismo" a la vez que será causa de gran motivación y servirá de llave para el aprendizaje y el éxito".'°
Afortunadamente se está comenzando a ver un adelanto en la educación
del niño México-americano. Puesto que no puede haber adaptación sin algo
que se adapte, ni organización sin organizador, ni memoria sin continuidad
del "sí mismo", ni aprendizaje sin cambio en la persona, ni evaluación sin
algo que posea el deseo y la capacidad de evaluarse, el Programa de Estudio
Social de "Region One" responde a todo ello para desarrollar el buen sentido del "sí mismo".
• McQuAOGE, Education for the Culturally Disadvantaged, p. 53.
" liERNÁNDEZ, A Forgotten American, p. 38.

130

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131

�PRESENCIA DE CALDERÓN DE LA BARCA EN MÉXICO
DRA. LETICIA PÉREz GuTIÉRREZ

Universidad de Missouri.

UN AUTOR LITERARIO puede hacerse presente en un país de varias maneras:
por medio de la publicación de sus libros, por la traducción de los mismos a
idiomas nativos por la influencia que puede ejercer en otros autores pudiendo
ser emulado e imitado, y en el caso de un dramaturgo como Calderón de la
Barca, por las representaciones que de sus obras se hicieron en el país. En todas estas formas se encuentra presente Calderón de la Barca- en la Nueva
España, hoy México. Al examen de estas modalidades va encaminado este
estudio como un homenaje al gran dramaturgo español en este año en que
se celebra el tercer centenario de su muerte.
La primer noticia de Calderón en América se halla en una lista de comedias enviadas a Lima, Perú, en 1640.1 Tres comedias suyas se mencionan en
dicha ijsta. Con un año de diferencia, en 1641, en la Nueva España aparece
una traducción al náhuatl de El Gran Teatro del Mundo, obra que fue no
sólo traducida, sino también representada en Chapa de Mota.2 Existe un
excelente estudio doctoral de William A. Hunter sobre esta obra. Esta traducción estuvo perdida durante mucho tiempo y fue descubierta en 1942 por
Robert Barlow en la Biblioteca Bancroft de la Universidad de _California. Se
hallaba entre tres comedias de Lope de Vega.-La comedia estaba dedicada
al R. P. Jacome Ba~ilio, y el traductor fue Don Bartolomé de Alva, ilustre
descendiente del historiador Fernando de Alva Ixtlixóchitl. En su estudio Hunter hace una comparación entre la obra de Calderón y la obra traducida lle1

Cfr. LEONARD, Irving. Notes in Lope's Works in the Spanish Indies. Hispania Re-

view. VI pp. 277-293 (Philadelphia).

• Cfr. Cronología de Teatro Náhuatl. Fernando Horcasitas El Teatro Náhuatl época
novo-hispana y Moderna. UNAM. Instituto de Investigaciones hist6ricas. México,
1975, p. 79.

133

�gando a ~lgunas conclusiones como las siguientes: La traducción y adaptación
de Alva es muy buena. Algunas partes están parafraseadas y en otras el texto
náhuatl es más conciso. Se omite a uno de los personajes, el Labrador, aunque
en algunos pasajes se siente su ausencia. La Belleza, el Hombre rico y el Niño,
corresponden con exactitud a los de la obra española. Se hacen referencias
a la flora y la fauna de América para acercarse más a la idiosincracia indígena. "El lenguaje calderoniano -explica Hunter- es parafraseado, mientras que el náhuatl mantiene un riguroso balance en las ideas.8 Con la exclusión
de el Labrador, la adaptación de Alva coloca a sólo dos personajes en el purgatorio, y el único condenado al fuego eterno es el hombre rico. De la comparación entre el texto calderoniano y el nahuatlaco se concluye que Alva lo
respetó en todo lo esencial y que no existen diferencias significantes excepto en
la omisión del personaje de el Labrador. Por lo que toca al lenguaje náhuatl,
éste prestó su flexibilidad y agudeza y en las manos de Bartolomé de Alva
pudo reflejar perfectamente el mensaje calderoniano. Esta obra se convierte
en el primer encuentro entre Calderón y Nueva España. Un encuentro del
cual sale Calderón impregnado de sabor indígena. Este encuentro fecundará
los siglos posteriores. Esta obra traducida de Calderón marca ya el "canto
del cisne" de las lenguas indígenas que a partir de este momento quedarán
reducidas en la práctica a grupos pequeños, en comunidades lingüísticas aisladas, o fuera de los grandes centros de población.
En el teatro durante la época colonial, la sombra de Calderón se cierne en
algunos dramaturgos como el jesuita Matías de Bocanegra ( 1616-1668) quien
escribe una comedia con el mismo tema del auto de Calderón El Gran Duque de Gandía. Pocos datos biográficos de Bocanegra se consignan en las
historias como en la Biblioteca Hispano-Americana Septentrional de Beristáin,
en la de Francisco Zambrano, la de Méndez Plancarte, y aún en el Diccionario de Escritores Mexicanos. Se sabe que nació en Puebla de los Angeles y
fue muy estimado por virreyes y obispos, ya que se le menciona con referencia
al proceso que la Inquisición siguió a Guillén de Lampart. Se conoce solamente la fecha de su entrada en religión, 1628. Su fama ha estado cimentada
en su "Canción a la vista de un desengaño", incluida en numerosas antologías.
Escribió otras obras, entre ellas la Comedia de San Francisco de Borja; dicha
comedia se encontraba extraviada hasta hace pocos años. Ni siquiera se
la menciona en las bibliografías más conocidas, porque según apunta el investigador José Juan Arrom, se hallaba en las páginas interiores de una pequeña edición del "Viaje por tierra y mar del excelentísimo señor don Diego
• A. HuNTER, William. The Calderonian Auto Sacramental El Gran Teatro del
Mundo: An edition and traslation of a lnstitute Tulane University, 1960, p. 138.

134

López Pacheco y Bobadilla".' La obra se representó en el Colegio de San
Pedro y San Pablo con motivo de la venida del Marqués de Villena como
Virrey a la Nueva España.
En el estudio preliminar 5 José Juan Arrom indica entre otros el propósito
de la comedia. El tema central es el desengaño de Borja ante la inexorable
visita de la muerte.6 La estructura sigue en todo el patrón establecido por
Lope de Vega, pero el parentesco en ideas y temática con Calderón es innegable. Al analizar ambas obras saltan a la vista varios problemas. La cercanía
en el tiempo de las dos obras, ya que se le atribuye al auto de Calderón
la fecha de composición de 1640, y la obra de Bocanegra lJeva la fecha de
1641 como la de su publicación. Los mismos personajes como el paraíso o
el Emperador, la naturaleza humana o la Emperatriz, la Vanidad o Flora, el
Hombre o Francisco Borja, la Religión, la Compañía y Otoño el gracioso en
la figura de Sansón Lacayo se encuentran en ambas obras.
El desdoblamiento de un personaje en dos que es uno de los recursos utilizados por Calderón de la Barca en algunos de sus Autos, sirvió de ejemplo
a Bocanegra quién también usa este recurso. Entre otras coincidencias pueden
apuntarse: el sueño premonitorio de la Naturaleza humana-Emperatriz; la
muerte, el transporte del cadáver de la Naturaleza Humana, la aparición de
un esqueleto humano; y en el aspecto temático el mismo desengaño de las
cosas mortales. La escena que corresponde a la tentación del demonio en el
auto de Calderón tiene semejanza a la escena de Belisa y Flora tentando a
Borja, y la relación de la muerte de la Naturaleza humana en Calderón coincide con la de la Emperatriz en Bocanegra.
Otros rasgos calderonianos son la alusión por parte de Borja de "hacer
el papel que le han dado en la representación"; el estribillo "si es o no es"
de los versos que empiezan con: "Nunca, amigo la osadía/ midas con el interés, pues nunca en si es no es/ repara la fantasía''. 7 Al final de la comedia,
como un recurso "deus ex machina" se presenta en la comedia de Bocanegra un paraninfo. En ambas obras la de Calderón y la de Bocanegra, existe
el personaje alegórico, símbolo de la Compañía de Jesús.
Explica Arrom que "fácil es percibir en las décimas finales de la primera
jornada "El influjo formal del soliloquio del Segismundo en la primera jornada de La Vida es Sueño. Existe una cierta divergencia temática entre aro• ARRoM, Jos6 Juan, en Prólogo a Comedia de San Francisco de Borja en Tres piezaJ
Teatrales del Virreinato. México: UNAM, 1976, p. 53.
' /bid., p. 53.
' /bid., p. 228.
' I bid., p. 244.

135

�bos ya que en Calderón el soliloquio de Segismundo "es un desesperado deseo
de libertad en medio de una agobiante condición de prisionero".8 Y en Bocanegra es solamente "una angustiosa meditación sobre la fragilidad de la vida,
la fugacidad del deleite y la certidumbre de la muerte". Siguiendo al mismo
Arrom se puede apuntar como probable fuente ideológica del soliloquio en
Bocanegra la obra de Hemán Pérez de Oliva intitulada Diálogo de la dignidad del hombre.
La influencia de Calderón sobre la "Canción a la vista de un desengaño"
de Bocanegra ya ha sido apuntada por críticos como Alfonso Méndez Plancarte. Se confrontan rasgos calderonianos en ciertos versos por ejemplo cuando
al referirse al arroyuelo que se despeña, Bocanegra lo llama "sierpe de vidrio",
y la cuádruple imagen del arroyo, la rosa, el pez y el ave, que aunque no del
todo caldemoniana sin embargo se halla en la misma tendencia barroca, y
como apunta Alfonso Méndez Plancarte apunta o imita "demasiado fielmente
el monólogo de Segismundo en La Vida es Sueño.
Entre los poetas del barroco hispanoamericano una de las figuras más interesantes es la poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695). La
fama de su genialidad la coloca en cumbre cimera. Su obra se derrama en
los géneros de la poesía lírica, el teatro y la prosa. Ya se ha repetido innumerables veces que Sor Juana es más gongorista que calderoniana y estamos
totalmente de acuerdo. Sin embargo la influencia de Calderón se palpa en la
obra de la monja jerónima porque estaba en el ambiente de la época. Habiéndose ya agotado aquel vivir regocijado del momento presente, el "carpe
diem" la mirada del barroco trasciende los límites del espacio en búsqueda
de lo 'infinito, de algo más imperecedero. Espigamos un ejemplo en el Romance: "Estos versos lector mío" de Sor Juana que imita a Calderón en la
técnica de la acentuación del monosílabo átono como final agudo de verso.
Ejemplo: En "que ferían al ocio las/ precisiones de mi estado".
Sobre todo la influencia calderoniana en Sor Juana se reserva a las ideas
de alguno que otro verso. Alfonso Méndez Plancarte señaló muchas concor10
dancias entre la obra de Calderón y Sor Juana.
Hacia fines del siglo diecisiete en México cunde "la gustosa primavera de
villancicos" como los llama Alfonso Reyes. Tanto los villancicos anónimos
como los firmados llevan el sello innegable del ambiente de la época. Cultis• Ibid., p. 232.
' Ibid., p. 232.
,. MÉNDEZ PLANCARTE, Alfonso, señala versos e ideas en los que Calder6n y Sor .
Juana coinciden en: Obras Completas de Sor Juana Inés de la Cruz.. México. Fondo
de Cultura Econ6mica, 1952.

136

mos, acrobacias verbales, aztequismos, simbolismos religiosos y teológicos, macarronismos y manías latinizantes, son comunes en los villancicos. De canciones sólo navideñas, los villancicos se abren ahora a celebrar otras fiestas y
conmemoraciones religiosas.
En los villancicos poco conocidos de la época colonial se hallan huellas
de Calderón, pero éstas se circunscriben como en el caso de Sor Juana a
rasgos de estilo, repeticiones, o versos con estructuras parecidas a las de Calderón. En villancicos fechados entre 1682 a 1720 debidos a autores poco
conocidos como Joseph de la Barrera Varaona, Silvestre Florido, Joseff de
Mora y Cuéllar, Juan Alejo Téllez Girón, Pedro de Soto Espihola y Francisco de Atiza y Pinedo, 11 y que fueron cantados en diversas festividades en
la Catedral de México o en la Catedral de Puebla de los Angeles, se hallan
estos rasgos. Coplas con asíndetos como: "Vuela, vuela, vuela" o "Victoria,
victoria"; alusiones a los cuatro elementos; versos como el siguiente: "Basilisco entre flores/ fue la serpiente"; utilización de frases macarrónicas que
hablan a las claras de una ascendencia calderoniana. Y lo que se aplica a los
villancicos se puede hacer a las pastorelas. Olavarría Ferrara en su Reseña
histórica del Teatro en México 12 menciona una pastorela anónima, sin título
en la que el estribillo recuerda a Calderón:
¡ Vivan Luzbel y sus tropas!
¡Soldados míos, alerta!
que están el contrario en compañía
¡Arma! ¡Arma! ¡guerra! ¡guerra! 13

El siglo XVIII llega como un siglo de transformaciones en el orbe hispánico. Al advenimiento de los Borbones se significan cambios profundos. En
la Nueva España se advierten también éstos. A los intereses poéticos de la
cultura se suceden ahora los intereses sociales. Los hombres de este siglo piensan ya por sí mismos. Quieren edificar una nueva conciencia pública. Recogen por un lado las novedades del pensamiento europeo y las unen a su
naciente espíritu de mexicanidad. Se sienten más alejados que nunca de España. Son rasgos de la época -dice Alfonso Junco- "la adopción de una
filosofía inmanente que no niega lo trascendente, la concepción del filósofo
u Consultados en Andrés Estrada Jasso. "Antología de Villancicos en la época Colonial. ( En preparaci6n).
12
ÜLAVARRÍA v FERRARA. Reseña hist6rica del Teatro en México. 3a. edici6n ilustrada y puesta al día de 1911 a 1961. México. Editori~l Porrúa.. Biblioteca Porrúa
No. 25, 1961. Tomo I, p. 120.
,. Ibid., p. 120.

137

�como ciudadano del mundo, la noción revolucionaria de que la autoridad se
origina en la voluntad del pueblo, la condenación de la cultura pre-hispánica,
el sentido de la nacionalidad mexicana, y por último, el auge de la cultura
clásica, la cual vino a ser, si no la determinante, al menos la noble madrina
de la futura independencia".14 En el aspecto literario en la Nueva España,
desde fines del siglo XVII hasta el XVIII el gusto y la imitación de las obras
de Calderón sigue latente. Junto a él, como su sombra está Moreto, a veces Rojas Zorrilla, Lope, Tirso, o Alarcón.
Una de las figuras más relevantes del teatro en México durante el siglo
XVIII fue Eusebio Vela, natural de Toledo ( 1688). Vela perteneció a una
familia de arraigo en el teatro pues su hermano José fue actor y tenían relaciones con parientes y amigos de los círculos teatrales de España. Eusebio
se casó con Tomasa Mange en primeras nupcias y tuvo un hijo Pedro. Se
cree que para 1713 vino a la Nueva España. El primer dato de su estancia
en América es un contrato fechado el 16 de marzo de 1716 en el cual se
hallan su hermano José y él, adscritos a la Compañía de Teatro del Coliseo
de México, como primer galán y gracioso. Desde esa fecha 1716 hasta la de
1745 Vela figuró ya como actor, empresario o comediógrafo en dicho teatro.
Eusebio se encuentra tan vinculado al Coliseo Viejo, que la terminación de su
contrato con el teatro puede decirse que concluye una época, pues también
el mismo edificio fue reemplazado por otra construcción nueva.
Del éxito de Eusebio Vela como escritor y empresario da buena cuenta la
Gazeta de México 15 que en junio de 1733 lo mencionaba como autor entre
otras de El Apostolado de las Indias. Aunque Vela es un autor español por
ascendencia, su labor fructífera en el teatro la realizó en Nueva España.
En la búsqueda de raíces calderonianas su obra, antes mencionada, está emparentada en el tema con La Aurora de Copacabana de Calderón, _Yª_ que
ambas obras persiguen por igual un fin religioso. Calderón y Vela se smt1eron
atraídos por un tema del momento imbricado en el sentir barroco. El tema
de la Aurora, del triunfo de la ley sobre las tinieblas nocturnas, tuvo mucha vida durante la época. La comedia brasileña de Calderón se llama "La
Aurora de Copacabana: triunfo de la luz católica sobre las tinieblas de la herejía calvinista".16
14

REYES,

AlfonsQ. Letras de la Nueva España. México. Editorial Fondo de Cultura

Económica, 1948, pp. 119-120.
" En Gazeta de México. Núm. 67. Junio de 1733, p. 533.
" ALATORRE, Antonio. Los 1001 años de la Lengua Española. México. Edición Ban-

La obra de Vela presenta también el triunfo de la fe sobre las tinieblas
de la idolatría. La Aurora de Copacabana recoge tres momentos de la historia
. del Perú: la llegada de los españoles, la invasión y la implantación de la fe
cristiana por medio del culto a la Virgen de Copacabana. La de Eusebio
Vela presenta por su parte a los españoles ya en plena conquista esperando la
llegada de los misioneros que vinieron a efectuar la conquista espiritual de los
indígenas. A su vez toma episodios históricos para darle veracidad a la obra,
la del martirio de Cristóbal, el hijo del cacique Axoténcatl, y la vuelta a la
vida de un joven indígena por Fray Martín de Valencia, episodio narrado
en la Historia Eclesiástica Indiana de G. de Mendieta (México 1870) . Se
pueden identificar entre las dos obras rasgos de semejanza como la aparatosidad escénica en la presentación de ángeles rodeando el cuadro de la Virg&lt;!n
en ambas obras; la espera de cuatro días para el sacrificio de Gualcolda
(en Calderón) y de Cristóbal (en Vela). Los estribillos de "¡Guerra! ¡Guerra!" tan comunes en obras de Calderón; la inclusión del demonio en disfraz
de Idolatría en Calderón, y del indígena Ixcóhuatl, en Vela. En ambos es
esencial el tema de la propagación del culto mariano, pues por intermedio
de María, tanto Gualcolda como Cristóbal llegan a salvarse del rigor de sus
enemigos. Los personajes de Vela, tanto españoles como indígenas usan un
lenguaje similar al calderoniano, las frases y oraciones en ambas obras se emparentan así, poniendo a Vela en la lírica post-calderoniana.
En el siglo XVIII el sacerdote Cayetano de Cabrera y Quintero se muestra seguidor de Calderón. El padre Cabrera nació a fines del siglo dieciocho
y murió entre 1776 o 1778, en el convento de los padres Hospitalarios Bethlemitas de la ciudad de México.17 Entre 1720 y 1766 se produce la obra literaria de Cabrera. Claudia Parodi, en el estudio introductorio a la publicación
de la obra-dramática de este autor menciona entre otras la comedia El Iris
de Salamanca, así como también obras en verso latino y castellano, amén de
una singular y copiosa producción de manuscritos atribuibles a Cabrera y
Quintero.
Por la heterogeneidad de sus temas profanos y divinos, la obra de este
autor resulta fértil campo de estudio. Cabrera y Quintero puede adscribirse a
la escuela post-calderoniana. La comedia española de la época concede más
importancia a la verdad poética sobre la histórica y esto se puede constatar
en la obra de Calderón, tanto como en El Iris de Salamanca de Cabrera. Los
17

Cfr. en José Beristáin y Souza Navarro. "Don Cayetano de Cabrera y Quintero".
Biblioteca Hispano-americana Septentrional. VI México 1816; y Francisco Sosa Biografía de mexicanos distinguidos. México 1884; además en Eguiara y Eguren Biblioteca
Mexicana.

comer. Nov. 1979, p. 285.

139

�materiales de utilería necesarios para la veracidad de los elementos mágicos
en la comedia de Cabrera, como en las obras de Calderón, son sumamente
exagerados y complicados. En la caracteru.ación de personajes Cabrera se
significa como seguidor de las normas del teatro español. El personaje de María es "similar a la mujer hombruna del teatro calderoniano y post-calderoniano; la Rosaura de La Vida es sueño pretende por sí misma lavar su honra
mancillada".18 Cabrera sigue a Calderón en el juego entre apuestas, equívocos
y correspondencias y la utilización de partes musicales en la obra.
Las obras menores de Cabrera llevan también la huella del español. Dos de
las pequeñas comedias de Cabrera fueron escritas precisamente para representarse antes de las comedias de Calderón intituladas Dando todo y no dand9
nada y El escondido y la tapada. Estas comedias o loas presentan personajes
alegóricos como la Fama, la Poesía, el Gozo, la Pintura, la Historia y en todo
siguen a los modelos calderonianos.
En nuestro recorrido en busca de la presencia de Calderón en México debemos considerar las representaciones que de sus obras se hicieron en la Nueva
España. La primera representación fue la de El gran teatro del mundo en
náhuatl, en 1655 en Chapa de Mota. No vuelve a haber en la historia del
teatro en México mención de Calderón hasta 1728 cuando en el Real Palacio
del Virrey se representó Celos aún del aire matan. De que era bien conocido
Calderón en México, nos habla el expediente de un Auto del 15 de diciembre
de 1728 firmado por don Basilio Venegas, oidor de la Real Audiencia. En el
acta de dicho Auto se mencionan las comedias más en boga en Nueva España,
entre 1755 y 1786 y éstas son: La vida es sueño, La Dama Duende, y El
mayor monstruo los celos.19 Las carteleras del teatro "El Coliseo Nuevo" del
domino-o
27 de marzo de 1785 a febrero de 1786 señalan las presentaciones de
o
La niña de Gómez Arias, La Vida es sueño y La Dama duende.
De las fuertes restricciones y censuras que las obras de todos los dramaturgos
sufrieron durante el siglo XVIII no se salva Calderón. En el documento firmado en el Santo Oficio en enero 20 de 1791 el censor don Ramón Fernández
del Rincón, hablando de las obras de teatro representadas en la Nueva España señala que La Niña de Gómez Arias de Calderón y La Raquel de García de la Huerta son obras en las cuales no obstante los horrores que en ellas
cometen los personajes nadie ha prohibido su representación aunque sobrados
motivos habría para prohibirlas.20
u PARoor, Claudia. Prólogo a Cabrera y Quintero Cayetano Javier de Obra Dramática. Teatro Novohispano del Siglo XVIII. México: UNAM, 1976, p. XXXV.
11

ÜLAVARRÍA,

.. !bid., p. 86.

140

p. 80.

La primera mitad del siglo XIX se muestra raquítico en cuanto a espectáculos. Parte por los movimientos libertarios, y luego por la consolidación de
la República. Entre agosto de 1806 cuando se presentó en el Coliseo Nuevo L os
Empeños de un acaso. Y la temporada de 1826 en el Teatro Principal que
tuvo en cartelera El Alcalde De Zalamea se abre un silencio. Este fue debido
a la confrontación armada de la Independencia de España. Como un comentario de Olavarría al epílogo de la lucha armada escribe en su Reseña Histórica . .. 21 : "Con la severidad del Segismundo de Calderón de la Barca, los
políticos mexicanos habían derrocado a don Agustín de Iturbide y ofrecido,
si bien a regañadientes, el planteamiento del sistema federal". 22
En la época de la Independencia la preocupaci6n mayor que absorbió la
inteligencia de todos fue la consolidación de lo establecido. El teatro, en esta época, no fue más que un recurso de distracción y esparcimiento en horas
determinadas. En abril de 1826 el Teatro Principal vuelve a abrir su temporada con El Alcalde de Zalamea. En agosto de ese mismo año la sección
coreográfica presentó entre otros bailes Ni amor se libra de amor de Calderón.
Esta fue llamada "fiesta de zarzuela" y en ellas alternaba canto, danza y diálogo. Calderón fue el creador de este tipo de obras que mezclaban elementos
cortesanos, mitológicos, rústicos y populares. La obra fue presentada por Andrés Pautrct y fue todo un éxito.
Hacia 1855 vuelve al Teatro Nacional la temporada teatral anunciando
entre otras Casa con dos puertas. De 1865 a final de siglo el espectáculo teatral en México fue acaparado por las compañías de ópera italianas, que
fueron siempre bien recibidas en México. Junto a ellas la ·escena teatral muestra también relativa actividad. Se destacan varias compañías de teatro que
vinieron de la madre Patria: la compañía española de José Valero, la de Bernía-Buerón, la compañía de Leopoldo Burón, la de Antonio Vico. Todas ellas
traían en sus carteleras obras de Calderón. Las obras de este dramaturgo
que más se representaron fueron: El Alcalde de Zalamea, La vida es sueño,
A secreto agravio, secreta venganza. Estas obras fueron presentadas en el Teatro Nacional, Iturbide, Principal y Arbeu.
Los periódicos de la época y las revistas literarias comentan las obras de
Calderón. El Domingo, semanario de Literatura, Ciencias y Mejoras Materiales presenta en el número del domingo 29 de junio de 1873, 23 un artículo
de "Calibán" (Gustavo Adolfo Baz) en el que comenta el éxito del Alcalde
u ÜLAVARRÍA, op. cit.

" Cfr.

p. 185.
Gustavo Adolfo. Teatros: El Domingo. 4a. época, núm. 29 (junio 29 de
1873), pp. 389-391.
ÜLAVARRÍA,

" BA:z,

141

�de Zalamea, en el cual el autor se muestra partidario con Schlegel de llamarlo
"gran poeta y genio" porque retrató con una maestría sin igual al corazón
humano".2• Así mismo el Duque Job (Manuel Gutiérrez Nájera) en El Partido Liberal el 26 de abril de 1885 escribió sobre la obra A secreto agravio,
secreta venganza, analizando la obra desde el punto de vista de la moral.
El siglo XX se inaugura con Casa con dos puertas es mala de guardar con
la compañía de María Guerrero. En lo que va del siglo veinte, siguen las
compañías españolas presentando en sus repertorios obras de Calderón, pero
además de las obras ya mencionadas se han agregado las siguientes: El gran
teatro del mundo, La hidalga del valle, El mágico prodigioso, y presentando
como teatro leído en "Poesía en Alta Voo" La Cena de Baltazar.
Se puede concluir que desde la época colonial hasta 1970 la pervivencia
de Calderón se ha debido sobre todo a la influencia directa de España en el
intercambio de directores de teatro y compañías, del grupo de Teatro Español en México.
La década de 1970 marca ya un cambio en las presentaciones. Por primera
vez son mexicanos los actores y los directores. Como sucediera años atras en
que el elemento indígena se unió al español forjando un nuevo hombre, el
mexicano, las ideas de Calderón han penetrado a este mexicano hasta llegar
a ser parte integrante de su Ser. El gran dramaturgo Rodolfo Usigli escribió
Buenos días, lS'eñor Presidente con calco calderoniano presentando el candente
problema del individuo frente al "establishment". Los aciagos días de Tial25
telolco (octubre 2, 1968) proporcionaron la anécdota para la obra de teatro.
En nuestro análisis de la presencia de Calderón en México podemos concluir que se hallan cuatro fases bien diferenciadas. La primera la del siglo
XVII en la cual la imagen de Calderón se disfraza de copal e incienso. Para
ser aceptado por el indígena era necesario presentarse bajo un ropaje conocido
y en la lengua nativa. La segunda, la époc~ Colonial que es
fase de ~~ulación y de imitación. Los autores, ya peninsulares o ya nativos de Amenca,
tratan de imitar el tono, las ideas, el estilo de este epígono del Siglo de Oro.
Los siglos XIX y parte del XX constituyen una tercera fase donde el elemento
español todavía latente en México, mantuvo viva la presencia de este autor
mediante las representaciones teatrales de sus obras. La cuarta fase arranca
de la década pasada (1970). Ahora es el mexicano quien se ha vuelto con

1:1°ª

u Ibid., p. 390.
21 GuTIÉRREZ NÁJERA, Manuel. "A secreto agravio, secreta venganza". Partido
liberal. (Abril 26-1885).
" Leer un interesante artículo. Schanzer George O. "Usigli, Calderón and the Revolution". Kentucky Romance Quaterly. 26 ( 1979), pp. 189-201.

142

admiración hacia la obra de Calderón haciendo suyos sus pensamientos. Los
valores universales de las obras de Calderón son siempre antiguos y siempre
nuevos. Por eso Calderón vive en el espíritu del mexicano, ya no con el ropaje
del indígena, ni del español, sino con un alma netamente mexicana.

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SPELL JEFFERSON REA y MoNTERDE, Francisco. Eusebio Vela: Sus obras Y el Teatro
en México. Ed. Universitaria, 1948.
STEN, María. Vida y Muerte del Teatro Náhu~tl. Mé~co: SepSetentas, 1974.
.
Tres piezas teatrales del Virreinato: Tragedia del tnunfo ~e los Santo~, Coloq_uio
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Universidad Nacional Autónoma de México.
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VALBUENA PRAT, Angel. Calderón, su personalidad, su arte dramático, su estilo Y sus
obras. Barcelona: Juventud, 1941.
_ Literatura Dramática Española,. Barcelona: Editorial Labor, S. A., 1950.

DRA. MA. GUADALUPE MARTÍNEZ DE RODRÍGUEZ

CARLOS FUENTES, en su ensayo sobre "La nueva novela hispanoamericana"
dice: "Curiosamente, solo dos escuelas literarias se han empeñado en prolongar la vida del realismo burgués y sus procedimientos: el llamado realismo
socialista. . . y la antinovela francesa, que lleva los procedimientos realistas
a su expresión final: la de un mundo descriptivo de objetos vistos por personajes en la etapa sicologista más fragmentada: el nouveau roman francés
bien podría llamarse la novela del realismo neo-capitalista" .1 Entre estos novelistas franceses podríamos señalar a Robbe-Grillet, Nathalie Sarraut, Marguerite Duras, quienes manejan esta técnica literaria.
Ahora bien, Carlos Fuentes, conscientemente capta las grandes directrices
de esta evolución novelística internacional: europea, francesa, hispanoamericana y mexicana a la vez, considerando nosotros su novela La muerte de
Artemio Cruz como nueva novela, tesis que sostenemos en esta ponencia,
cuyas características principales técnico-literarias son: el uso del monólogo
interior, la mitificación de personajes, la ambigüedad humana, la proyección
universalista de los personajes como sucede con el cacique Pedro Páramo o
el terrateniente Artemio Cruz; el uso del flash-baek, la técnica cinematográfica, el manejo de las imágenes y asociaciones, los contrapuntos de estilo
y de tiempo, el lenguaje populista, etc.

1

FUENTES, Carlos. La nueva novela hispanoamericana. Ed. J. Mortiz. Méx. la.
ed., 1969, p. 19.

144

145
Humanitas-10

�I. Datos Bio-bibliográficos de Carlos Fuentes 1928-19 ?
Carlos Fuentes nació en México, en 1928. Hizo sus estudios primarios Y
secundarios en diversos países lo que le ha permitido el manejo de varios
idiomas como el español, el inglés y el francés.
Su infancia y juventud las pasó en gira por diversas capitales: Washington Santiago de Chile, Buenos Aires, Montevideo, Quito, Roma, etc., . en
do~de su padre ejerció funciones como diplomático. "Recibió una educación
esmerada en algunas de las mejores escuelas del continente, en las que no
podía faltar el exclusivo Colegio Grange de Chile. Se inició t~mprano a. los
cuatro años en el inglés en Washington. El francés que maneja menos bien,
lo fue reco;ilando de sus lecturas, a partir de 1950 cuando acometió 1~ Peau
de Chagrín de Balzac con un diccionario en alta mar navegando hacia Europa", 2 dice Luis Harss.
En 1950 en Ginebra estudió Derecho Internacional y fue miembro de
la Delegac:ón Mexicana en la Ofna. Internacional del Trabajo y Agregado
Cultural de la Embajada Mexicana.
A su regreso a México, ocupó varios "puestos burocráticos" en la UNAM.
Luego, fue nombrado Jefe del Departamento de Relaciones Cultu_rales. del
Ministerio de Asuntos Exteriores. En 1955 recibió su título de L1cencia~o
en Derecho en la UNAM. En 1975 fue Embajador de México en Francia.
Desde joven se ha dedicado, asimismo a la literatura, habiendo sido fund dor de la Revista Mexicana de Literatura. Ha escrito que "una cultura
a
.
l" s
sólo puede ser provechosamente nacional si es generosamente universa •
Ha cultivado la novela, el cuento, el ensayo, el teatro, el artículo literario
y es guionista de cine.
De su vida familiar sabemos que estuvo casado con Rita Macedo, con
quien procreó una hija, más luego se divorció casándose nuevamente con
Sylvia Lemus, con la que ha procreado tres hijos.
De sus antepasados por la línea paterna, C ar1os F uentes. alude
. . , a un bisahuelo, socialista alemán exiliado en México en 1875, quien vivi~ en Ve:acruz dedicándose al cultivo del café, de quien, uno d~ sus ~i!os se ~izo
banquero y en la época revolucionaria mexicana se mudo a Mex1co, capital.
y por el lado materno, alude, Carlos Fuentes, a un bisabuelo que fue co• HARss, Luis. Los Nuestros. Ed. Sudamericana. B. Aires, 4a. ed. 1971, P· 344.
• HARSS,

merciante en Mazatlán, cuya esposa, maestra de escuela, era una típica
"souche petite bourgoise" .4
Actualmente vive en EE.UU., continuando con su actividad literaria. Sus
novelas han sido "traducidas a varias lenguas" que "han logrado dar a conocer la imagen de la sociedad mexicana con sus virtudes y defectos, pero
mediante apreciaciones en las cuales por encima de la desesperación y la
protesta, sobresale la esperanza de un futuro mejor". 5 Entre ellas, las principales son: La región más transparente -1958-, en la cual utiliza ya el
"flash-back", el monólogo interior, las imágenes y asociaciones y la técnica
cinematográfica; Las buenas conciencias -1959- una crítica social de la
vida de una familia burguesa de Guanajuato y la problemática de la pubertad de Jaime Ceballos, el principal protagonista, en la que utiliza aun la
técnica realista; La muerte de Artemio Cruz -1962-, "nueva novela",
núcleo de esta ponencia; Aura -1962-, en· la que se plantea el problema
de la identidad -que ya Unamuno enfocaba en su novela "Niebla"-,
Zona sagrada -1967-, con la temática de Edipo. Cambio de piel -1967-,
Tierra nostra -1975-, etc.
Dentro de los cuentos señalaremos : Los días enmascarados -1954- colección de relatos de tema mitológico entre los cuales sobresale "Chac Mool",
en honor al dios de la lluvia de la mitología azteca; Cantar de ciegos -1964-,
etc.
En el ensayo tenemos La nueva novela hispanoamericana -1969-, y en
la obra dramática: Todos los gatos son pardos -1970-, y El tuerto es rey.
Como vemos Carlos Fuentes es uno de los escritores polifacéticos mexicanos contemporáneos digno de ser estudiado y un eminente intelectual universalizado.
A continuación vamos a analizar La muerte de Artemio Cruz, "nueva novela", tesis de esta ponencia:
II. Análisis de La muerte de Artemio Cruz, "Nueva novela".
Carlos Fuentes en La muerte de Artemio Cruz, editada por primera vez
en México por el F. C. E., en 1962, maneja ya la técnica de la "nueva novela":
El "flash-back", el contrapunto, el monólogo interior, las imágenes y asociaciones, el tiempo en una triplicidad de planos y el enfoque de su personaje
• HARss, Luis. Los nuestros. Ed. Sudamericana. B. Aires. 4a. ed., 1971,'-pp. 343 y
sigts.
• FUENTES, Carlos. La muerte de Artemio Cruz. F.C.E. Méx. la. ed. 1962. Portada.

Luis. Op. cit., p. 344.

147
146

�principal en la etapa psicologista más fragmentada como lo vamos a ver a
continuación.
El tema de la obra es la muerte y la meditación de la misma que conlleva

la ~oledad.
Así el autor señala en su primera página:
"La préméditation de la mort est préméditation de liberté".
~-{ONTAIGNE.

Ensayos.
Hombres que salis al suelo
por una cuna de hielo
y por un sepulcro entráis
ve:l como representáis . ..

,,"

CALDERÓN.

El gran teatro del mundo.

"Moi seul, je sais ce que j'aurais pu faire. . . Pour les autres, Je ne sms
tout au p 1us qu' un peu t -e"tre" .
STENDHAL.

Rojo y negro.
... de mí y di:: ;c;·,z y de nosotros
tres
siemjne tres! . ..

GcROSTIZA.

M uerte sin fin.

"No vale nada la vida: la vida no vale nada" Canción pojJUlar.
El relato de La muerte de Artemio Cruz es la vida, el asee~~º al pode:, la

muerte de Artemio Cruz, terrateniente mexicano h1JO del cacique
so1edad Y
.
· · al
Anastasio y la mulata Isabel Cruz. Artemio _C~z, el ~rotagorusta prmc1p ,
en unas cuantas horas de agonía retoma conc1enc1a de s1 y nos va contando a
grandes trancos con introspecciones temporales cómo conoció a su esposa, las
relaciones con los demás a través de su vida, evocaciones de su madre Y de
sus hijos y una visión futura de su existencia.

El tiempo lo maneja en una triplicidad de planos, ya que la obra está escrita en apartados que se separan por las fechas cronológicas como sigue:

P. 18.-1941.-Julio 6.
P. 36.-1919.-Mayo 20.
PP. 63-64.-1913.-Dic. 4.
P. 93.-1924.-Junio 3.
P. 125.-1927.-Nov. 23.
P. 147.-1947.-Sept. 11.
P. 170.-1915.-Oct. 22.
P. 210.-1934.-Agto. 12.
P. 228.-1939.-Feb. 13.
P. 250.-1955.-Dic. 31.
P. 280.-1903.-Enero 18.
-P. 314.-1889.-Abril 9.
O sea que la evocación de Artemio Cruz es desde diciembre 31 de 1955
fecha de su muerte hasta abril 9 de 1889, fecha de su nacimiento: 66 años,
que sería el Tiempo Sy,bjetivo y el Tiempo objetivo es de un día, aproximadamente 24 horas.
Veamos la triplicidad de planos en el Tiempo. El autor utiliza los pronombres Yo, Tú, Él, que representan estados de conciencia: el Y o, el presente;
el Tú, la voz de la conciencia y el Él, las relaciones de personas en su vida
social. Este tiempo multiforme se fusiona en un determinado momento en la
proximidad de la muerte de A. C. como lo captamos en los siguientes pasajes:
"Yo no sé . . . no sé . . . si él soy yo . . . si tú fue él. . . si yo soy los tres . .
Tú,. . . te traigo dentro de mí y vas a morir conmigo. . . Dios. . . Él. . . lo
traje adentro y va a morir conmigo . . . los tres .. . que hablaron ... Yo ...
lo traeré adentro y morirá conmigo. . . sólo ... " 6
"Tú ya no sabrás: no conocerás tu corazón abierto, esta noche, tu corazón
abierto. . . Dicen 'bisturí, bisturí'. . . Yo sí lo escucho, yo que sigo sabiendo
cuando tú ya no sabes, antes de que tú sepas. . . yo que fui él, seré tú. . . yo
escucho, en el fondo del cristal, detrás del espejo, al fondo, debajo, encima
de ti y de él. . . 'Bisturí' . . . te abren te cauterizan. . . te abren las paredes
abdominales. . . las separa el cuchillo delgado, frío, exacto. . . encuentran ese
líquido en el vientre ... separan tu fosa iliaca ... encuentran ese paquete de

El espacio. El autor enfoca o señala México y algunas evocaciones de Es-

paña, en relación con su hijo que muere allá, y París.
148

• FUENTES,

Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., p. 315.

149

�asas intestinales irritadas, hinchadas, ligadas a tu mesenterio duro e inyectado
de sangre. . . encuentran esa placa de gangrena circular. . . bañada en un
líquido de olor fétido. . . dicen, repiten. . . 'infarto'. . . 'infarto al mesenterio".7
En estos pasajes como vemos, tenemos la etapa psicologista fragmentada
del personaje principal como elemento de la "nueva novela".
Como contrapunto en el tiempo, se señala la época de Don Adolfo López
Mateos -1958-64--- como Presidente de la República Mexicana Y. en paralelismo, el tiempo del relato de Artemio Cruz, o sea el de los acontecimientos:
1889-1955.

3a. La incomprensión de su hija, Teresa:
"Ytú'T
. ..
, eresa, s1. a pesar de que te mantengo me odias, me insultas,
me insultas, ¿ qué habrías hecho odiándome en la miseria, insultándome en
la pobreza? ... " 10

4a. "Los óleos santos".
5a. "El cólico nefrítico".
6a. "La operación. "Repito: son vólvulos. Ese dolor sólo lo causa el retorcimiento de las asas intestinales, y de allí la oclusión ...
-En ese &lt;;aso, habría que operar ...
-Puede estarse desarrollando la gangrena, sm que la evitemos.

El leit-motif es la meditación de la muerte. Veamos:

"Muerto en su origen lo que estará vivo en tus sentidos . . . Perdido, calcinado, el manantial de luz que seguirá viajando, ya sin origen, hacia los
ojos de un muchacho en una noche de otro tiempo. . . De otro tiempo ...
Tiempo que se llenará de vida, de actos, de ideas, pero que jamás será un
flujo inexorable entre el primer hito del pasado y el último del porvenir ...
Tiempo que sólo existirá en la reconstrucción de la memoria aislada, en el
vuelo del deseo aislado, perdido una vez que la oportunidad de vivir se agote,
encarnado en este ser singular que eres tú, un niño, ya un viejo moribundo,
que ligas en una ceremonia misteriosa. . . esta noche, a los pequeños insectos
que se encaraman por las rocas de la vertiente y a los inmensos astros que giran en silencio sobre el fondo infinito del espacio ... " 8

- La cianosis ya es evidente ...
-Facies.-'·
-Hipotermia .. .
-Lipotimia . . .
-Cállense ... ¡ Cállense!
-Abran las ventanas".11
7a. El "infarto al mesenterio" ... dicen, repiten. . . "infarto" "infarto al
mesenterio" ... 12
El mensaje que captamos es la incomprensión humana que A. C. experi-

Las motivaciones podrían ser:

menta y la que debe atacarse ya que conlleva a la des-humanización y a la
tragedia íntima del personaje central y, consecuentemente, universalizado. Artemio Cruz se muere en su soledad desgarradora y trágica.

l a. La soledad del principal personaje.

Asimismo captamos la crítica social en relación al poder, al Caciquismo, a
la Revolución mexicana de 1910, a la religión y a la familia desunida.

2a. La incomprensión y frialdad de su esposa Catalina: "Me tocas. Me
tocas la mano y siento la tuya sin sentir la mía. Me toca. Catalina me acaricia la mano. Será amor. Me pregunto. No entiendo. ¿Será a~or? Estábamos
tan acostumbrados. A que si yo ofrecía amor, ella devolviese reproche; a que
si ella ofrecía amor, yo devolviese orgullo:: quizás dos mitades y un solo sentimiento, quizás ... " 9

El lenguaje que utiliza C. F., es claro, senciIIo, familiar a menudo, meditativo en la problemática de la muerte, popular en ocasiones y salpicado de
expresiones extranjeras.
El estilo es vigoroso, directo, crudo a veces, dando mayor fuerza a la ex-

presión lingüística.
1

' FUENTES,
• FUENTES,
• FUENTES,

150

Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., p. 315.
Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., p. 312.
Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit. p. 222.

•

FUENTES,

u
u

FUENTES,
FUENTES,

Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., pp. 85-86.
Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., p, 244.
Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Op. cit., p. 315.

151

�III. Conclusiones
la. La muerte de Artemio Cruz, es una "nueva novela" ya que u tiliza la
técnica de este tipo de novela.
2a. La meditación de la muerte conlleva a una actitud filosófica del ser
humano ante el "más allá". Carlos Fuentes supone esa dualidad del hombre:
materia-espíritu más no traspasa los límites temporales. Su metafísica termina
con la muerte.
3a. Podríamos catalogar a Carlos Fuentes como escritor existencial. Asimismo es un escritor de protesta social.
4a. Tiene influencias de Montaigne, Calderón de la Barca, Stendhal, José
Gorostiza y del pueblo mexicano como lo vimos en la primera página de la
obra analizada: La muerte de Artemio Cruz.
5a. Dentro de las características de la "nueva novela" que señalamos a
través de esta ponencia y que encontramos en esta obra analizada están: el
monólogo interior, el contrapunto, el manejo del tiempo en una triplicidad
de planos, la etapa psicologista más fragmentada del personaje principal, el
lenguaje populista y el uso de imágenes y asociaciones.
Como corolario podríamos decir que Carlos Fuentes es un escritor contemporáneo valioso, digno representante de la intelectualidad mexican1 de nuestros días.
1'fon,e;ry, X L .. noviembre de 1980.

BLOCH, M1cHEL,

J.

La nueva novela. Ed. Guadarrama. Col. Punto Omega. Ma-

drid, 1967.
2.

FUENTES,

Carlos. La nueva novela hispanoamericana. Ed.

J.

Mortiz. México, la.

ed., 1969.
3.
4.

Carlos. La muerte de Artemio Cruz. F .C.E. la. ed. México, 1962.
Luis. Los nuestros. Ed. Sudamericana. B. Aires. 4a. ed.., 1971.

FUENTES,
HARS,

(resumen)
EUGENIO CoSERIU

Universidad de Tübingen.

l. EN _LA EPISTEMOLOGÍA implícita o explícita de la lingüística actual se tiende
a considerar la li~güística del texto como lingüística general ( ciencia general
~e los textos) aplicada a los textos individuales. Esto no es aceptable sin dis~mgos, ya que en la lingüística del texto, por la naturaleza misma de su obJeto, .lo individual se da antes ( y es fundamento) de lo general. El sentido
propio de la lingüística del texto, su alcance y sus límites también en relación con la literatura y la "ideología", sólo pueden establec:rse de forma satisfact~ri~ a. p~rtir del hecho de que tal lingüística concierne al plano por excelencia mdivzdual de los discursos.

2. En efecto, con respecto a lo individual considerado en sí mismo ("obJ'etos", .no. ," conce~t~s." m· " cIases") , no puede haber ciencia general, sino sólo
descrzpcion y analms: un objeto sólo puede ser analizado y descrito.

BIBLIOGRAF1A
l.

LA LING01STICA DEL TEXTO
COMO HERMENÉUTICA LITERARIA

" .3.1: _Un d~curso es un hecho semiótico, consta de signos, mejor dicho, de
1
s1gmficantes que apuntan a un "contenic;lo", el cual, a su vez, no se presenta
como tal en el discurso mismo considerado en su realidad exterior y empíricamente comprobable. Por ello, como en todo el dominio de los hechos semióticos
~n~lizar y describir un discurso significa propiamente interpretarlo, 0 sea, iden~
tif1car de manera fundada el contenido al que apunta (o que "expresa") . En
este sen~ido, la lingüística del texto -como, por otra parte, toda lingüística
concerniente a las dos faces de los signos- es hermenéutica, revelación sistemática y fundada de un contenido: precisamente, en este caso, hermenéutica
del discurso (o "texto") .
3.~.l. Hay t~es ti.pos de contenido lingüístico: designación, significado y
sentido. La des1gnac1ón es la referencia a la realidad "extralingüística", 0 bien
153

�esta realidad misma (en cuanto "representación", "hecho", "estado de cosas"),
independientemente de su estructuración por medio de tal cual lengua, Y es
propia del hablar en general. El significado es el conteru~o dado . en cada
caso por una lengua determinada. El se~tido
el con_te~~o propio de_ un
discurso en cuanto manifestado por la des1gnac1on y el s1gnif1cad~: la ª;titud
humana que el discurso implica o la finalidad con que se realiza. As1, por
' 1·1ca" , "'mv1'tac1'6n" , "re•
·
¡o, " pregunta", "respuesta" , "mandato" ' " sup
e1emp
.
.
" "saludo" "comprobación" son unidades mírumas de sentido. Por coneh azo ,
,
'd
,
¡
· · te la lingüística del texto es hermenéutica del senti o, as1 como a
sigu1en ,
.
.
lin .. , · d ¡
lingüística del hablar es hermenéutica de la designación y la gwstlca e as
Íemruas
hermenéutica del significado.
o
'
.
3.2.2. En el sentido, la relación semiótica es doble: P~; un l~d~'., l~s ~~gnos
significan algo (en la lengua) y designan algo (~orno ext_ralmgmstico )
por otro lado, lo significado y designado por los signos funciona a su_vez co
mo "significante" para un contenido de segundo_ ord~n, ~ue es precisa~ente
el sentido. Por tanto, la hermenéutica del sentido implica como preVI~ el
conocimiento del significado y de la designación, y, con ello~ las corr~spondientes hermenéuticas. Por otra parte, en un discurso compleJo, las urud~des
de sentido se combinan ("articulan") unas con otras en unidades de _ruvel
cada vez superior, hasta el sentido global del discurso considerado. La mt.~rpretación de un discurso debe s~r, p~~ tanto, en_ cada caso, comprobacion
fundada y justificación de la articulacion del sentido.
3.3. El sentido se da sólo en los discursos, pero en todos los discursos, no sól_o
en los literarios. Con todo, el texto literario ocupa a este respecto una posición privilegiada, ya que la poesía ( la "liter,a~ra" com~ arte) es el luga: -~e
la plenitud funcional del lenguaje: del maximo despliegue de sus pos1b1hdades · cf. nuestras "Tesis sobre el tema 'lenguaje y poesía'", en El hombre Y
su le~guaje, Madrid 1977, págs. 201-207.' Po: ello'. la lingüística del texto es
( 0 debe ser) en primer lugar hermenéutica literaria.
.
.
4.1. Como toda hermenéutica, la lingüística de_l texto implica un! metod~logía y una heurística, y son éstas las que constituyen su as~ecto general •
En la heurística, en particular, se trata de establecer el registr~ de lo que
cabe esperar, 0 sea, de los tipos comprobados o posibles de sentid? y de los
procedimientos que suelen conllevarlo~, los ..h~n conllevado, en discursos ya
experimentados· cf. nuestra Textlingutstik, Tubmgen 1980, pags. 68-111. Tal
registro debe, sin embargo, entenderse como "abierto": . en nuev~ textos podrán identificarse nuevos procedimientos y tipos de sentido, o sentidos nuevos

?

.:s

Y:

..,
~

de las lenguas. También en este caso, la "gramática general" es, en realidad
heurística, registro abierto de posibilidades, y la descripción de una lengu~
es hermenéu~ca_: identificación de las funciones semánticas de esa lengua y
de los proceduruentos que las manifiestan. La ilusión de que la gramática sea
ciencia propiamente dicha y no hermenéutica depende del hecho de que la
heurística gramatical está mucho más adelantada que la textual, 0 sea, de
que_ c?nocemos ya _un gran número de posibilidades del significado y de procedimientos expresivos, de suerte que, en lenguas no estudiadas aún, encontramos las más de las veces tipos de significado y procedimientos ya comprobados en otras lenguas. La diferencia real es más bien de índole cuantitativa:
reside en que la variedad de los textos es muy superior a la variedad de las
lenguas.
5.1. Un discurso es un hecho de hablar. Pero el hablar es una actividad
compleja que va más allá de lo lingüístico en sentido estricto; no se habla
sólo con signos lingüísticos (pertenecientes a una lengua determinada) , sino
también mediante actividades expresivas complementarias, de acuerdo con
determinados principios generales del pensar y con ayuda del conocimiento
de las "cosas", mejor dicho, de ideas y creencias acerca de las cosas, de una
determinada "ideología" (estratificada en una serie de ideologías de alcance
más o menos amplio) , todo lo cual contribuye al contenido de los discursos.
5.2. En este sentido, todo discurso "refleja" ( es decir que manifiesta) una
ideología, exactamente del mismo modo como manifiesta una lengua (o varias lenguas) : se trata de una ideología "instrumental", que pertenece al "significante" de los discursos.

5.3. De esta ideología con la que se hacen los discursos, hay que distinguir
la ideología que se hace en los discursos y que no pertenece a su "significante",
sino a su "significado", es decir, a su sentido. En el texto literario tal ideología
puede corresponder a ( resultar reinterpretable en términos de) una ideología "común" o "general", pero, en cuanto literariamente manifestada es
.
'
siempre "singular", es decir, al mismo tiempo individual y universal.
6. Algunos ejemplos de hermenéutica literaria en relación con las dos "ideologías" (poesía griega, Cervantes, Kafka, poesía popular); cf. T extlinguistik,
págs. 126-140.

=

?

de procedimientos ya comprobados.
.
.
. .
4.2. Contrariamente a lo que se piensa, esto no constituye nmguna ~~t;·
ción de la lingüística del texto y no se presenta de otro modo en la descnpc1on

154

155

�ESTUDIOS AZORINIANOS
CAR.Los GoNZÁLEz

SALAs

Diplomado en Letras Hispánicas.
Universidad de Salamanca, España

l. VIDA
NACE EN Mo:-.ÓYAR, ALICANTE, en 1873. Pasa su infancia y hace los primeros
estudios en Yecla con los padres escolapios. Cursa ahí el bachillerato cuyo
certificado se le expide en Murcia. Empieza los estudios de derecho en Valencia donde imprime sus dos primeras obritas, luego de trasladarse a Granada
y volver a Valencia. Se le concede el traslado de estudios a Salamanca, pero
sólo va ahí para conocerla; a poco, el expediente va a Madrid donde Azorín
termina sus estudios iniciándose en el periodismo y entablando amistad con los
literatos del momento. Marcha después a Granada y de ahí a Monóvar. Viaja
por toda España. Recorre con especial beneplácito "la ruta del Quijote".
Participa en la política: cinco veces como diputado a Cortes (1907-1919) y
dos veces como sub-secretario de Instrucción Pública ( 1917-1918). Se distingue por su laboriosidad. En 1908 casa con Doña Julia Urzanqui Guinda, a
quien conocimos en Madrid en nuestro vano intento de entrevistarnos con el
escritor y estilista. Sale a París en 1936 y regresa más tarde a Madrid. Colabora intensamente en periódicos de América Hispana (La Nación de Buenos
Aires, Colaboraciones Amunco para varios países). Radica por mucho tiempo
en Madrid donde se distrae viendo cinematógrafo y haciendo crítica de cine.
Deja un pequeño y nutrido volumen de sus apreciaciones. Concurre a la Academia de la Lengua. Sufre en las postrimerías de su vida espaciosas lagunas
mentales. Intentamos entrevistarlo repetidas ocasiones y por desdicha, no fue
posible el encuentro. Su nombre es el de Don José Martínez Ruiz. Escogió
el seudónimo de Azorín, desde que se inicia en la pluma. Muere en Madrid,
en 1960.
157

�II.

!DEAs SOBRE EL EsnLO

Expresar con la menor cantidad dt
t,rminos la mayor suma de ideas.
AzoRÍN, El Enfermo, Cap. XI.

A menudo Azorín hace consideraciones sobre el estilo. Ha sid~ una de s~s
preocupaciones más constantes. y su propio estilo uno d~ sus mas caros cm~
dados. Azorín es, sin duda, un estilista en ambos _sentidos de ~a palabra.
creador de estilo y creador de teoría del estilo. Escribe en un estilo persona,
· hasta 1a desespelísimo, de propio cuño que ahorra parrafos
y elige 1a elipSlS
.
· 'n EJ·emplo llano y exacto de ellos es Pueblo, novela de los que trabajan Y
racio .
lí ·
sufren que si bien discutible en cuanto a técnica y logros nove sticos, ro~pe
moldes y señala nuevos caminos. Crea su_ propi? estilo y diser~ ~on repetida
frecuencia sobre el estilo. Sus consideraciones irrumpe a proposito de nada,
porque sí, como emerge a flor de conciencia aquello que abu~da dentro_En esta revisión del pensar y sentir azorinianos que venunos trabaJ~ndo
toca hoy su turno a las ideas sobre el estilo en que habremos de seleccionar
por fuerza.
.
.
No se pretende ahora un estudio exhaustivo sobre las consideraciones que
el autor dispensa al estilo. Cronológicamente, de tarde en tard,e, p~ndera :-:0 •
rín su sentir respecto a lingüística y así ha sido posible a su mas ~s,iduo ~ntico,
ruz Rueda reunir en un bello tomito de la Coleccion Crisol de
D on Ange1 C
'
· ,·
"El A f ta
·1 ese "centón de cavilaciones" titulado JUStlsimamente:
r is Y
Agui ar
.
.
. . d
tren
el Estilo" ( 1946) que nosotros disfrutamos por primera vez viaJan o en
de Tampico a San Luis ida y vuelta. Aparece en el Tomo VIII de las Obras
Co:npletas de nuestro autor.
.
Excluimos aquí lo que el escritor de Monóvar siente en l? tocante a . graática vocabulario y lenguaje en general. En este acercamiento a sus ideas
:port~ sorprenderlo en sus consideraciones genéricas. Descenderíase más tarde a las diversas parcelas.
Así como a las palabras ( véase "La vida de las palabras" en Pensando en
España (Biblioteca Nueva, Madrid, 1940), dedica Azorín capítulos de ~u
obra en que expresamente diserta sobre el estilo. Una de las ocho partes ,e
Un pueblecito la consagra a elaborar una "Teoría del Estilo" que habna
que redondear con otras múltiples expresiones desparramadas e~ su obra.
En Una hora de España, asienta: "Cada escritor tiene su esti!º· Cada escritor defiende su estilo. Toda defensa de un estilo es una ~onfes1ó~ p~rs~n~1;
. En qué consistirá el problema del estilo? ¿En el vocabula~io o en a s~táxls:
Escritores de caudaloso vocabulario pueden tener un estilo enfadoso' escn-

tores de una sintáxis clara y precisa pueden tener un estilo cansado. El campo
de las letras es muy ancho. La riqueza de vocabulario en escritores de una sintáxis variada compone un estilo admirable. Admiramos, en efecto a Lope y
a Quevedo. Pero el autor del Libro de la Oraci6n (Fray Luis de Granada),
con sobriedad de vocabulario, con vocabulario corriente, ha llegado a dar
a la sintáxis una sensibilidad exquisita. Y el estilo, en último resultado, no
es sino la reacción del escritor ante las cosas. El estilo es la emotividad''.1
Recorriendo las páginas azorinianas podrían formularse las características
que la estética del autor prefiere para el estilo. En El Escritor hace hablar al
escritor viejo y al escritor joven y describe las reacciones de ambos trazando
por modo evidente su propio programa. "Escribamos sencillamente, no seamos afectados. Pocos son los escritores que se libran del pecado de afectación".2
Todo escritor pretende dar eternidad a lo que escribe, pero ¿ cómo? He ahí
el secreto del arte del estilo. "Y es que tú, escritor, podrás tener esa perennidad? ¿ Y es que tu obra podrá trasmitirse como estos cántaros, de 'mano en
mano', a lo largo de las generaciones?" El escritor tiene enfrente de sí tres
cántaros, está en una casa de campo; en la cantera, sobre la losa arenisca y
húmeda se yerguen los cántaros; escribe sobre la influencia de las cosas en el
escritor. Las influencias son un capítulo imprescindible en el estudio de cualquier autor. ¿Cuáles son las influencias de Azorón? ¿A qué autores prefiere?
El prosigue y pregunta: "¿ Y es que tu prosa tendrá la pureza, la sencillez, la
simplicidad de estas deleznables vasijas?" 8 Se van presentando las cualidades
asignadas por él al estilo: emotividad, pureza, sencillez, simplicidad.
Tiene páginas Azorín en las cuales expresa opiniones sobre el estilo en obras
como La Voluntad, Un Pueblecito, Valencia, El Enfermo, Memorias inmemoriales, París, Ante Baroja, Clásicos y Modernos, Una Hora de España. Casi
no hay obra donde no exprese su sentir en cuanto al estilo. En ciertas expresiones, como dijimos, delinea su propio programa; tarea grata, mas fuera de
este lugar, el seguirlo y ejemplificarlo tratando de espigar en su copiosa mies.
Transcribamos, sin comentarios, algunas: "El estilo de un artista está íntimamente ligado a su espíritu. Son una misma cosa".• "Lo .que debemos desear al escribir es ser claros, precisos y concisos. No olvide el lector esas tres
condiciones. A estas tres condiciones debemos sacrificarlo todo". 5 En ese mismo
' AzoRÍN, Una hora de España, 2a. Edic. Col. Austral, Vol. 801, 1957, p. 43.
• AzolÚN, El Escritor, Col. Austral, Vol. 221, p. 20.
• AzoRÍN, El Escritor, op. cit., p. 87.
• AzoRÍN, Leyendo a los poetas, 1910.
• AzoRÍN, Clásicos y Modernos, Ed. Losada, Biblioteca Contemporánea, Buenos
Aires, 1943, p. 132.

159
158

�artículo, comenta: "Olvide cuanto ha leído; no se proponga hacer estilo, y
deje que el tesoro del subconsciente se vaya manifestando, exteriorizando, como a bien tenga" .6
Pero donde encuentro mayor identificación entre teoría y práctica, entre
lo que predica y lo que realiza el escritor es en el párrafo siguiente; aquí está
todo Azorín:
"¿ Qué cómo ha de ser el estilo? Pues el estilo. . . mirad la blancura de esa
nieve de las montañas, tan suave, tan nítida; mirad la transparencia del agua de
este regato de la montaña, tan límpida, tan diáfana. El estilo es eso; el estilo
no es nada. El estilo es escribir de tal modo que quien lea piense: Esto no
es nada. Que piense: Esto lo hago yo. Y que sin embargo no pueda hacer
eso tan sencilla -quién así lo crea-; y que eso que no es nada, sea lo más
7
difícil, lo más trabajoso, lo más complicado" .

....

III. LÉxrco

DE

AzoRÍN

,\

,,,

Hemos leído a Azorín. Lo hemos leído y releído. Junco asienta: sólo merece
leerse lo que merece releerse. Azorín merece releerse por varios y diversos
capítulos. En su estilo admiramos la sencillez del arte, lo maravilloso de la
evocación, su toque de emoción, la sensación del pormenor. Ahora queremos
referirnos a su léxico, a su vocabulario de asombro.
Riquísimo. Ha renovado el lenguaje, con neologismos y arcaísmos, lo ha
extraído de los clásicos, de sus lecturas incesantes, vivaces; lo ha ido a buscar
a las fuentes del habla popular para encontrarlo vivo, palpitante, en fraguas,
mercados, pañerías, plazas; tal como lo hablan curtidores, fundidores, perchadores, cargadores, chicarreros, boteros, guarnicioneros, perailes y otros tantos oficios que quizá van siendo barridos por la civilización y el avance del
progreso. ¡ También sobre el lenguaje actúa la industrialización! ¡ Ni duda
cabe que los cambios sociales se muestran implacables!
Extráelo de libros anónimos y oscuros y de los clásicos a quienes lee con
asiduidad. Observa Azorín la naturaleza, le da su nombre a cada elemento, a
cada animalejo de los muchos que la pueblan, y por lo mismo tiene derecho
a invitarnos de esta forma: "Observémoslo todo con detención y orden. Lo

primero son las alcamonías, es decir, el azafrán, la pimienta, el clavo, el to~illo salsero, los vivaces cominos, los ajos. Sin las alcamonías no se puede
nacer nada. Tendremos tiernas y frescas verduras. Pero no nos servirán de
nada".8
Ahora anda Azorín en el mercado. Gusta ir al mercado por vía de descanso.
Después vendrá a la habitación y escribirá. O preferirá ir al campo; extasiarse en el paisaje; conversar con los labriegos y arrancarles aquellas palabras
que sólo ellos usan en su léxico. Al mercado Azorín acude con frecuencia. Lo
aturden los gritos y arrebatos de l_os vendedores. "Entre los puestecillos de
hortalizas, abriéndonos paso entre la gente, vamos caminando", nos dice.
Azorín va al mercado a descansar. Nos lo confiesa ingenuamente: "Después
de una visita al mercado, de una hora olvidados de nosotros mismos, apacentándonos de colores vivaces, es cuando nos recobramos. Al volver a las cuartillas, la pluma ya no cespita o titubea".º
A algo más va al mercado el escritor: a aprender vocablos, giro expresiones
de la parla popular. "El mercado nos ayuda a comprender una ciudad; el
mercado es vivero de lingüística y color". Aquí se torna sola por fin la razón
de sus idas y venidas. "En el mercado escuchamos la parla popular con sus
modismos y refranes; en el mercado, los ojos se complacen en la visión del
color que nos ofrecen los frutos de la tierra" .10
No se inclina el escritor sólo al léxico de los clásicos: oscila entre arcaísmo
y neologismo. Si los dos son señalados por los preceptistas como vicios del lenguaje, hay que tomar eso cummica salís. (Con un grano de sal, o, lo que es
lo mismo, con uno de cal y una de arena) . No se decide por un criterio francamente innovador proscribiendo del todo el uso de palabras antiguas. No,
la vida en su dinámica cotidiana se impone. No se puede viajar al pasado de
espaldas al presente y en olvido del porvenir. La vida camina, marcha. Con
ella, el lenguaje. Por eso lo repetimos con frecuencia: el lenguaje es dinámico.
Azorín, autoridad en materia de lingüística, lo recuerda y luego afirma: "Cada cosa en el lenguaje escrito debe ser nombrada por su nombre propio ...
Pero para poder nombrar cada cosa .con su nombre. . . debemos saber el nombre de las cosas". "Echemos una mirada por la casa y por el campo; a centenares se nos ofrecerán las cosas, los detalles, los particulares, las faenas y
operaciones que no sabemos nombrar. Y, sin embargo, todo eso tiene o ha
tenido su nombre; debemos conocer y usar esos nombres. Si están esos voca• AzoRÍN, M adrid, Biblioteca Nueva, 1941, p. 63.

• Ibídem, p. 133.
• AzoRÍN, Un pueblecito: R!o Frío de íivila. Teoría del Estilo: La nieve Y el agua,

• AzoRÍN, Ibídem, pp. 64,65
10 AzoafN, Parls, Biblioteca nueva, Los mercados, Madrid, 1945, p. 123.

Col. Austral, Vol. 611, pp. 41-42.

161
160

Humanitas-11

�blos en el habla baja popular, llevémoslos sin vacilar al lenguaje literario; 11
si
están en libros viejos --en los clásicos-, exhumémoslos también sin reparo" .
Habrá sin duda, conflictos, se dudará entre nombres antiguos y nombres
modernos. No hay regla segura, dice Azorín. Brotará aquí y allá lo nuevo y
lo arcaico. Ya irá aconsejando la misma experiencia lo que se acepta y lo que
se rechaza. Ni puro arcaísmo ni pura innovación. La lengua es algo vivo,
fluente. "Las palabras pasan también, cansan, se rompen. Las palabras nadan,
duran, desaparecen".

12

IV.

IDEAS F1LosóF1c:\S DE

AzmÚN

Haremos una distinción entre ideas y temas; podrían confundirse ambos
cuando vemos que un escritor vuelve a menudo sobre ellas: son su tema

....

.. .

.....

predilecto.
Debemos decir que las ideas en Azorín son como la atmósfera en que va
descorriendo sus visiones de la vida, del paisaje, de los momentos vividos.
Cierta neblina de nostalgia irrumpe a cada paso en sus obras. El regusto
amarguillo del correr de los instantes, el fluir implacable del tiempo, el repetirse de las cosas. Este caballero pensativo, con la mano en la barbilla y el
codo en la pierna, acodado frente al crepúsculo se repetirá, otro caballero,
en la misma actitud, con la misma parsimonia estará en el mismo lugar contemplando la tarde dentro de cien años; lo eterno humano en el sentido de
permanencia, de reiteración .
Sorprendámoslo en sus ideas filosóficas, en aquellas constancias que le preocuparon a lo largo de sus trabajos y los días. Un escritor va abrigando, a medida del paso del tiempo, nuevas actitudes, nuevos puntos de vista. Sería
mucho pedir a unas cuantas paginillas periodísticas un análisis de la personalidad evolutiva de Azorín. Como humano, cambió de actitudes. Las tuvo
en un momento dado, las tuvo algunas demasiado endebles y ligeras, por
ejemplo, al final de Las Confesiones de un pequeño fil6sof o cuando en el
Epílogo de los canes trata de resumir, llegado a la madurez de su vida, "toda
su filosofía en este coloquio" desliza esta idea, aunque pónela en boca de perro: "Yo no tengo más criterio de moralidad que el traje". Eso porque dijo
u AzoRÍN, Del arcaísmo y del neologismo, Lecturas universitarias No. 5, Antología
de textos y de lengua y literatura, U.N.A.M., México, 1971, p. 73.
u AzoRÍN, Pensando en España, Biblioteca Nueva, Madrid, 1940, p. 7.

que ladraba furiosamente a los
mente".11
que se acercaban a él vistiendo "traspilladaVeamos sus ideas del tiem o la
.
'
mos tratados, sino momento~ y e~ernidad.. 'Pequeño filósofo", no espere' sensaciones actitudes Az ,
pormenor, aun en esto.
'
·
onn es maestro del
a) El Tiempo. Siente Azorín hondamen
.
hombres, de las horas. Todo pasa Al
te la f~gac1dad de las cosas, de los
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. go queda sm embar
De
om res, queda lo humano. Lo • di .d
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y e presente con lo por.
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erse e os instantes, de los
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pre vanas y siempre las mismas".
-como e mar- siemLa sensación del tiempo está presente e
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leyó una página "soberbia .
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n mue as de sus páginas desde que
"A
' mqweta ora" de su bisab 1 " 1
saber lo que es el tiempo h d d.
ue o, e abuelo Azorín" .
Azorm'•
e e icado largas meditaciones", ha escrito
.
Busca la inalterabilidad de las cosas no en lo
.
.
hechos de la vida cotidia
1
.
grandioso, smo en los menudos
na que a repetirse a través d I d'
aseguran la continuidad de lo h
A,
e os ias, anos y siglos
umano. si el peque~ d 11 l .
'
en medio de la marcha inexorable d 1 •
no eta e f! sirve de asidero
cho tiempo diluido y tenue esce ti . e ner_np~. En esto, como en su por mutaigne. Así lo confesó abiertampctetSmo, eJem6 gran influjo Miguel de Monen en 1904· "Yo
I
re 1eo por tercera por cuarta
.
.
no eo a Montaigne, lo
'
' por quinta por sexta vez p
fl,
que puedan soportar esta prueb .
'
.
. ocos i osofos hay
tracto, de lo confuso, de lo oscu:~ p;:º1o~o~tai~n~ no es filósofo de lo abslo fantástico. Montaigne es
f'l: f d rmnte!tg1ble, de lo inescrutable, de
· ·
'
un i oso O e lo concret d 1
trivial, del detalle prosaico de I
o, e o menudo, de Jo
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.
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n e es un escntor' u n exce1ente escritor,
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. Azorín ha expresado sus sensaciones del tiem o
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162

.

tilla; por ejemplo· Un
. d d
p en vanos relatos de Gas.
a ctu a y un balc6n Una fl t
l
bes y es ese quizá su meJ·or lib
,
au a en a noche, Las nu-

AzoRÍN, Las confesiones de un pequeño fil6sof o, Col. Austral, Vol. 491, p. 149.

163

�"A la madrugada -escribe- la campana del convento llama a Maitines ...
Estas campanaditas cristalinas que resuenan en la soledad de la noche. . . han
venido sonando desde el siglo XIII al XIX. Todo es fugaz y perece. Perece
por lo que semejaba más duradero. Y sin embargo estos sones dulces, sones
fugaces permanecen y son como un nexo que une lo caduco, a lo largo del
tiempo, con lo inconmovible. La continuidad histórica en esta amada España,
no puede tener un signo más expresivo. Se desvanecen las campanadas en el
aire y se suceden otras campanadas a lo largo de las generaciones".
Frente a la expresión "es ya tarde", cuenta Azorín una anécdota en Las
confesiones de un pequeño filósofo. No hay campo a la narración, oigámosle
sólo: "Yo, al oírlas, he experimentado una ligera conmoción. Es ya tarde.
Toda mi infancia, toda mi juventud, toda mi vida han surgido en un instante.
Y he sentido -no sonriáis- esa sensación vaga, que a veces me obsesiona,
14
del tiempo y de las cosas que pasan en una carrera vertiginosa y formidable" .

....

..

b) La Eternidad. No le inquieta la eternidad en el sentido del más allá,
por Jo menos eso se deduce de una apresurada lectura, y de dar todo su sentido a lo eterno. Ya lo hemos oído decir que, al par del tiempo, lo inquieta la
eternidad desde niño. Siempre se mantiene sereno; no lo preocupa la ultravida. Piensa más bien en la eternidad como la permanencia y reiteración de
los sucesos, de las actitudes, de las cosas. Ya lo escuchamos a propósito de las
campanas; así de los templos de España. A menudo aparece en sus escritos
el vocablo, parece ser que en ese sentido. Así habla de la "Insondable eternidad
del dolor".
Todo esto debido a su escepticismo sutil, con los años, variaron sus ~piniones incluso, Azorín se convirtió en creyente católico.

V.

desea conservarlo exigiendo siem re "un 1
.
Siente el dolor de España en
p - d azo, sutil que nos una a Europa".
sus anos e Par1s y al d
'l f
v. gr. en Españoles en París "P , ,,
'
u e a e recuentcmente,
1
Sintiendo a España donde :vOC:r~i ' : os tuentos de Pensando en España,
sus libros nos hablan claro d
gu
y ugares amados. Los nombres de
e su amor a España y él mismo ha
.
"
amor a España respondan nuestros libros" As'1 tamb., 1
escnto: Del
pvr el paisaje español.
·
ien ° proclama su cariño
b) El paisaje de España

Una gran simpatía y cariño lo lleva a em rend
.
Y pueblos de España. Levante C ~ll
d' P
er caminatas por ciudades
,
'
Y as.. a se ISputan su '
d d
•-

Recuerdese el retrato de Zulo
10 .
mas acen ra o canno.
castellano árido pelado En te~ª- qu~
P~~ sobre el fondo de un paisaje
'
·
cmca rmpres1omsta ha · dO
de Castilla. Castilla es una de sus
d"l .
pmta los pueblecitos
.
pre 1 ccc10nes la adora "T ¡
,
-dice- Laín Entral o" el , .
'
·
a vez sea Azonn
Pero también siente g
·- m~ mventor entre los inventores de Castilla.u
un carmo mmenso por las f
1
.
cariño de intimidad familiar d tib"
.
ierr~ evannnas, un delicado
"Llegada" y "Monóvar'' d; ,; ia y li~f:J~a am1~tad. Léanse los capítulos
. . .
uperrea smo El hbro sob C till
JUICIO de no pocos su "obra cumbre".16 En El
r:_ a_s a es a
Españoles, al par que antología
losa I
aisa!e de Espana visto por los
da una visión general de las má '. g
as sens_aCiones de varios escritores,
s rmportantes reg10nes españ ¡
,
otros de sus libros habla de Cas u'lla. En esto se he
o as, ¡as1 como
. en
del 98 ( que el bautizó de Generación, con la ~rotesta r;::~na. con p~s ;;cn~ores
Unamuno, Maeztu, Valle Inclán Zuloa
mismo io aroJa):
Lanza ( tal vez Darío de Rego ' l _ga, Machado, Manuel Bueno, Silverio
yos, e pmtor) · ellos f
J
• •
para convertirlo en protagonista de
ch
ueron a pa1saJe espanol
dense Visiones y Andanzas esp - l mdu Uas e sus novelas y libros. Recuérano as e namuno La M
ha l
.
con emoción: "La Ruta del Quijote".
·
anc
a recornó

p. .

d

ÜTROS TEMAS AZORINIANOS

c) La moral
a) España
Si como paisaje le atrae más al principio, después como presente y porvenir.
Joven, lanza ataques contra la tradición; es la época del Azorín anarquista
en sus discursos o terriblemente implacable con la situación española en lo
económico y social de "Andalucía trágica" que inserta en su libro Los Pueblos
pero aparece primero en los periódicos. Aboga por el progreso y europeización
de España; después valora el pasado nacional, se muestra su admirador y

Su maestro predilecto fue el ensayista francés Monta·
critor y filósofo· a él debe • ,
h d
.
igne, el Alcalde rs.
'
qu1za mue o e su tranquilo y amable esce ti .
.
cismo.
Guardó siempre un gran respeto con las ideas relig1osas
y morales de pEsp
con sus monumentos eclesiásticos: desde París, escribe.· "No podr'1a sentir,
ana,
: LGAÍNfENTRALoo, Pedro, la generaci6n del 98, Col. Austral Vol 784
ARCA LóPEZ

1955, p. 420.
" AzoRÍN, Las confesiones, op. cit. p. 139.

164

•

J·, H'ISt orza
. de la Literatura
.
. "d ' p.
Española 'Ed T
B
'

·

C1

e,

36

.

arcelona,

165

�al pensar en España y en todo -lo que hay en España.=- el pr~fundo_ dolor
que siento". "Pero me acuerdo de las iglesitas ,de Es~ana.. ¿Que ha sido de
muchas de esas iglesias? Como seres vivos, habran gemido, 1IDplorado Y_muerto". Cree como valores supremos de la vida, en la bondad, la comprens16n, la
tolerancia apartándose de rotundas afirmaciones metafísicas o religiosas. No
faltaron algunas críticas a las autoridades eclesiásticas sobre tod? por ~1 ?e~cuido de los monumentos artísticos, cuadros, catedrales, etc. Y s1 al pnnc1p10
0 durante su vida ha sido un poco escéptico, declina ya más maduro y se recuesta en las creencias tradicionales españolas.
Durante la guerra española parece acercarse a la fe religiosa. "No perdamos nunca la fe, dice. No abandonemos nunca la esperanza. Las vías del
Señor son misteriosas". "¡ Qué grande es una española c~~ndo _alienta en su
corazón la fe y qué cosa tan grande y maravillosa es la fe! Recientemente ha
aludido a su "cat'.&gt;licismo firme, limpio y tranquilo".

tualizarlos o elevarlos a esa categoría, la obra Los clásicos redivivos, Los clás:cos futuros.

VI. "EL Poúnoo"

d) Los clásicos

...

Las páginas que a ellos ha dedicado no son pocas, y tienen la rara virtud
de acercarnos a ellos y hacérnoslos familiares. Quiere destacar por sobre todo
"el espíritu, el ambiente de la obra", interpretarlos más que criticarlos; .as~ sus
numerosos ensayos críticos sobre otros autores. Sabe despertar su cur10s1dad
y el deseo de gustarlos. Los hace actuales porque en ell~s refleja se~sibilidad.
Respecto a estas ideas, ha escrito: "¿He hecho yo crítica? ~o se; he m:e~tado
expresar la impresión que en mi producía u~a obra de arte , y .ª.~ro~,sit?. de
) , ·cos· "Un autor clásico es un refleJO de nuestra sens1b1lidad ·. Un
1oscas1.
l
autor clásico es un autor que siempre está formando. No han escrito as
obras clásicas los autores; las va escribiendo la posteridad". Sus juicios, por
·
· · tas, muchas veces se han modificado y con toda honradez;
ser 1mpres1oms
pongamos por caso frente a Fray Luis de Granada; Quevedo;_ y frente . al~unos modernos como Valera. "He estado mucho tiempo ~um:e .º :ei~te
~ños- , sin querer acercarme a Fray Luis de Granada; sentia por_ el mstmtiva
ojeriza; le creía palabrero, retórico, altisonante. Poco a poco he ido entr~ndo
en él. Poco a poco -lo verá el lector a lo largo de estas notas- sus libros
se han ido apoderando de mi espíritu".
No son tampoco escasos sus libros sobre crítica de modernos y aú~ de _escritores extranjeros. Sus libros Clásicos y Modernos, Los .Valores Literarios,
Al margen de los clásicos, Lecturas Españolas,_ Los do_s Luises, r:e Granada
Castelar, Rivas y Larra, así como el cuadernito Racme y Moliere ~an te~tlmonio copioso de sus labores de crítico literario, m~y ~ su manera ,unpresionista y sobre todo, como ejemplo preclaro de esto ultlillo en el afan de ac-

:u

r

...

.ª

166

DE

AzoRÍN

Azorín fue político mas no había nacido para político. Hemos visto en su
biografía que fue Diputado en cinco legislaturas: por Purchena (Almería);
por Puenteares (Pontevedra) (1914); por elección parcial en Sorbas (Almería) en 1918; por tercera vez por el pueblo almeriense en 1919. Desempeñó
la Subsecretaría de Instrucción Pública con cuidado sumo de noviembre 13
de 1917 al 26 de marzo de 1918. Escasos cinco meses ¿por qué paso tan fugaz?
La ocupa por segunda vez del 17 de abril al 27 de junio de 1919. Obedecían
esos cambios rápidos a los cambios de la política española de ese tiempo.
Por la ejemplaridad mostrada en esos puestos, cosa muy digna e imitable,
se pudo escribir de Azorín esta frase: "Caballero sin tacha, que ha entrado
en los cargos públicos y ha salido de ellos sin inspirar dudas" ( Manuel Bueno) .
Más que de político, llevaba en la sangre ser crítico de política. Honda y
henchida vena de escritor social y político fluye por su obra, si desconocida
y menos puesta a plena luz. Siempre que de él se habla se le concibe como
artífice de prosa breve, maestro de la brevedad y la concisión, de la crítica
literaria impresionista, paisajista, etc. Como artista, en suma.
Y no. La admiración y la amistad de gente de política, como Pi y Margal!
y Don Juan de la Cierva le despertaron gran simpatía y admiración.

En 1897 escribe larga carta de adhesión "a los principios que sustenta el
gran república Pi y Margall". De simpatizador del anarquismo brincó, honesta y sinceramente, a las ideas conservadoras.
Hondamente preocupado por cuestiones políticas, como todos los del noventa y ocho, escribió abundantemente de ellas tanto las que daban pábulo a
la diaria polémica partidista y parlamentaria como las que se prestaban al
comento doctrinario. De esa abundante literatura cuyo más completo estudio
dejamos para otra oportunidad, descuellan dos libros: El Político, publicado en
1908 y El Chirri6n de los Políticos editado en 1923 a los pocos días de haberse
implantado la Dictadura del General Primo de Rivera.
No se trata, creemos, de obras de ideario político. El segundo trata a la
manera azoriniana de novelar acontecimientos. Incapaz de sufrir los altibajos
de la política, el escritor de Monóvar parece salir de retirada hacia lo ideal
cuyo anuncio se refleja en el Epílogo de esa obra, esos epílogos que casi nunca
faltan en la obra azoriniana y donde se concentra la mayoría de las veces su

167

�verdadero ideario. En ese caso Don Pascual encarna al escritor. Azorín ha
tomado una cita de Quevedo en su "Defensa de Epicuro" que figura en el libro quevedesco Epicteto y Phocílides, en español con consonantes (Madrid,
1635). Hela aquí: "Ninguno dijo primero que Epicuro que el mejor solitario
era el que sabía estar solo entre la gente". Azorín se retira de la política.
Esforcémonos, dice Don Pascual, en tener ideas. Ofrendemos nuestras ideas
a nuestra patria. A nuestra patria y a la humanidad. Lo demás es baldío y
desdeñable".17 Antes había dicho: "Caminar modestamente a pie entre sus
conciudadanos, querido y respetado por todos, ¿ no vale más que pasar raudo
en un coche oficial?" 18 Sí, se trata de una fantasía moral, a la verdad, preñada
de realidad española.
Escrito durante larga convalecencia en el campo. EL Político se nos ofrece
como un libro depurado, menos circunstancial, limpio de mezquindades, intereses o partidarismos. Va en pos de un conducto ideal para normar el ser y
el aparecer, de la vida del político. Es la suma de experiencias tal como surgieron en el espíritu de quien las escribió en el retiro y lejos del mundo. Aquí
está un Azorín quintaesenciado en su experiencia del trato del político, en
uno de los estilos más puros, destilados y logrados de su larga carrera. Retrata
al político ideal según lo concibe. Lo escribe más como literato que como político. Más aún: es un libro que desborda en sus 42 breves y jugosísimos capítu\rs y e:1 su Epílogo futurista -ese Epílogo que difícilmente suprime el
escritor de Monóvar- el modo del deber ser del político y puede convertirse
en numerosas cosas, en norma serena de todo homQre recto, aliñado, seguro
•

1

......

de sí mismo.
Azorín viene de leer atentamente a Gracián. Azor'm y Gracián guardan
semejanzas. Azorín habla siempre con elogio de Gracián. Tiene la misma sequedad y desnudez de lenguaje. Sólo articulación de frases breves, con sustantivos, adjetivos, verbos con nervio. Ninguna imagen, casi ninguna metáfora.
Lenguaje directo. Pero un gran estilo. Un modelo de estilo y de vocabulario.
Azorín aconseja al político la fortaleza: "el político ha de ser sano y fuerte";
"sea el político mañanero; acuéstese temprano"; la templanza: "Ha de comer poco también, sea frugal"; "para estar sano y conservar la fortaleza ha
de amar el campo". El arte de vestir que es la elegancia; la primera ·regla de
ésta es la simplicidad; la camisa ha de ser "nítida, inmaculada"; en fin, "sencillez y naturalidad" es la síntesis de la elegancia. Le sugiere "no prodigarse".
"Al hombre de mérito se le estima tanto más cuanto menos podemos apreciar
u AzoRÍN, El chirri6n de los Pol!ticos, fantasía moral, Rafael Coro Raggio, Ed.
Madrid, s/f., p. 209.
21 AzoRÍN, El chirri6n de los Políticos, op. cit., pp. 208-9.

168

los detalles pequeños, inevitables ue 1
"No se prodigue ni en la call ' ~
el asemejan a los hombres vulgares".1•
.
e, ru en os paseos, ru. en 1os espectáculos públicos".
20
Tenga el político la virtud d I " b . "
lengua, en ser cauto en ser resee ªa eu oha que consiste en ser "discreto de
'
rva o en no de · · ¡
"Es achaque de hombres vul
I 'a
. crr smo o que conviene decir".
,
gares e escubnr a todos sus pe
.
" 21
No están lejos de esta oh
. .
nsanuentos .
ra azonruana Baltasar Gracián Do
con su "Idea de
, .
Y
n Diego Saaved ra Fajardo
•
un prmcipe político cristi " A 11
e1 escritor español más que a M .
ano • e os se inclina
..
.
aqmavelo. Recuerda a F
B .
.
ray emto Gerónimo
F e13óo qmen en su Maquiaverismo de los antiguos
n se b I d 1
que M aquiavelo "ha enturb' d O
ur a e os que dicen
ia
Y perturbado al mundo" "S
que Iadran sin saber por qué" y 'ta 1
·
on unos canes
.
·
ci e texto de Fi3'6o· "El
•
.
, .
.
maqUiavelismo
d ebe su prunera existencia a los más anti
quiavelo sólo el nombre Su ,
,
guas pnnc1pes del mundo, y a Masiglos". 2s
•
raiz está en nuestra naturaleza y no ha menester
¿ Está con él del todo Azorín?• t. Estuv1eron
.
en pro de tod
G .
o esto rac1án y
Saaved ra Fajardo?

VII. EL

CUENTISTA

Escribió cuentos desde muy temprana d d
de Racine, autor que tanto infl
e a prop~niéndose aquella norma
L''
.
uye en su concepción del te
"T
mvent1on consiste a faire qu ¡
h
ar • • •
oute
uan") H
e que e ose de rien" ( en el lema de "Don
. a expresado
muchas veces la t'ecruca
. con que quie
J
.
'b' 1
re
D esd e e 1 comienzo' como en el tea tr0 , e1 1ector de "e trar"
¡ escr1 ir os.
llegado a la conclusión que esen'b'1r cuentos " es cosa ndif' il" end e cuento. Ha
&lt;ladero cuento' el más artístico, es el que e1 cuentista
.
ic 'd e que el. "verforia
.
e ¡ cuento con argumento de cierta t
l .
·J
e una mmuc1a;
rucu enc1a está al alean d od
ra1mente que la minucia ha de ser cosa d e¡·1cada" p
ce b e t os, natutodo, la sencillez, "el hacer arte de nada" D d ~ or ~so usca, como en
de un enfermo ( 1897) son unos seis lib
d. es e ohemia ( 1897) y Diario
ros e cuentos Blanco en Azul ( 1929)
I No. 68, Madrid, 1968,
p. ,.17.AzoafN, El PoUtico, con un Epílogo futurista' C 0 I· AUStta,
"Ibidem.
21
El Político, p. 19.
,. FEIJÓo, Teatro critico, Vol V. Cit. por AzoRÍN El p lí .
:za AzoRÍN, El Político, p . 60.
,
o tzco, p. 59.

169

�es quizá el más definido, ya que muchos son relatos con no poco de autobiografía como Pensando en España y Sintiendo a España.

VIII.

EL NOVELISTA

Fiel en sus novelas a la teoría expuesta en el cuento, son éstas simples y
muchas veces pretexto para hablar de sí mismo, del paisaje o gentes de España. La trama es simple casi no pasa nada. Para el maestro glosa, Angel
Cruz Rueda ... -biógrafo y fiel crítico de Azorín- la novela novelesca
donde "pasan muchas cosas", es decir, "las novelas corrientes, las que leemos
todos, en las cuales "hay una fábula más o menos intrincada", dan lugar a la
novela policiaca, y si no nos ofrecen más que un enredo feliz, carecen de todo
valor literario. "La sorpresa, elemento constitutivo de esas novelas, es un recurso extraliterario se haya fuera de la literatura. Y si las novelas de sucesos
nos interesan, si poseen valor estético, es porque a la intriga que no nos importa en defintiva, se añade algo que es esencial: en Balzac, por ejemplo,
el análisis social; en Sthendal, el análisis psicológico; deseándoles de esos elementos, dejadlas reducidas a la intriga y su valor será nulo. La verdadera
aportación de los tiempos modernos al género novelesco es la novela donde
no pasa nada. De un Conan Doyle -equivalente a Pirandello en el teatro-a una Catalina Moansfield, ¡ qué inmensa distancia!"
Los entrecomillados son de Azorín; así nos ahorramos el comentario. Don
Juan es de los libros más bellos de Azorín, a juicio de Cruz Rueda; Félix
V argas (epopeya) marca una nueva modalidad de Azorín. Superrealismo
(prenovela) "Es la sensación de la novela en su estado predcfinitivo", sorprendente introspección en la conciencia Pueblo es un esfuerzo. Como la
anterior, de encontrar nuevos procedimientos para la novela. Casi no hay
frases, solo sustantivos para que el lector forme los cuadros. El escritor casi
no es novela; los personajes Antonio Quiroga -escritor viejo- y Luis Dávila
--escritor joven- dan motivo a que el autor exponga a cada paso teorías
literarias sobre el estilo y hable de la muralla entre los nuevos y viejos escritores
y al final termina derrumbándola. En El Enfermo no hay tal enfermo, es casi
una deliciosa autobiografía junto al valle del Elda con muchos lances y sentimientos cotidianos; Capricho es, como dice su autor, un divertimiento en los
personajes, en la fábula y en el léxico; La Isla sin autora narra cómo el barco
en que se embarca el autor y un autor dramático, se llama "sin retomo" y en
el ve el símbolo del mundo, "porque no se vuelve a la ilusión, a la juventud,
al fervor". "Hagamos lo que hagamos, ya esos momentos han pasado y no
pueden volver"; resta siempre la sensación del tiempo en Azorín, como agri170

dulce sabor de la vida con el claroscuro de 1
.
metafísica. Doña Inés M , F
a nostalgia pero sin inquietud
.
'
,
arta ontana y Salvado d Olb
tipos de mujer. Tomás R d
.
ra e
ena no son sino
.
ue a que puede situarse en Sal
otra ciudad castellana es casi autobiografía.
amanea o en alguna

IX.

TEATRO DE AZORÍN

Poca
fortuna
ha teru"do en sus representaciones
..
canno y tiene esperanzas de
b .
' pero el autor Je gu:!rda
.
que so reviva "Creo
·
ovo, es superior muy superior a
h
.
que rm teatro, tan comba.
' mue as muchísimas d las b
en estos tiempos. Esas obras no pueden 'ya leerse
o ras aplaudiJas
·e
sentará en lo porvenir- resiste la lectura" "Vale:-~ teatro --:1ue se preno puede negársele originalidad Az , . (
c1a ' 1941). Sm embargo
d
.
·
orm mtenta hace
.
e persona1es abstractos como la muerte en la
. , rnos sen~- la presencia
una trama sencillísima
d
Tnlogia, lo Invisible mediante
' recor emos El Segador·
h b
llamando a todas las puertas del p bl . 1
. un om re, un segador, va
ue O , as madres se ab
••
razan a sus hijos•
todos temen·' una' sobre todo, 1o estrecha fuertem t
'
da vez que siente las llamadas
1 f'
.,
en e contra su corazón ca, Y a m tamb1en llama el
d (
,
de 1a muerte) a su puerta.· su hi.JO muere· y creo
1 sega
. or .el s1mbolo
temente no habrá mucha ac •,
h ·
que ogra rmpres10nar fuercion pero ay co t "d
1 .
Old Spain comedia en tres actos' y
'l n em o; e tiempo en Angelita.
viembre de 1926 en San Sebas•=á unMprdo _odgo se estrena en septiembre y nou n Y
a n respecti
una alabanza a la vida tranquila d 1
bl
vamente: es, en el fondo
· l'
e pue o castellano U
t ·
mg es, llega a un pueblo castellano donde t odo es tran. ·¡n ex ranJero,
. un
aque
la
serenidad
al
principio
contr
t
f
qw
o
Y
apacible,
y
• 1
as a uertemente a su m d d ..
tenor, pero por fin acaba gustán'doIe Y se queda a · ·
o
o
e
vivrr
an'l
Brandy, sainete sentimental en tres a t
f
~ivrr en e . Brandy, mucho
juventud; entre los jóvenes bullicioso:º:: ue acogido con las protestas de la
la Universidad de Salamanca Don R ' f leLn:~ntraba el profesor de arte en
· •
'
ª ae amez
Alcalá 1
J
recrmunaran
sus protestas contra e1 maestro gritó·
.
.
"Al M ª cua como
. se le
Comedia del Arte fue aplaudida
. b
.
aestro i cuchillada!;
en noV1em re de 1927 Fue
, .
.
.en~rme el _ex1to
de El doctor Frégoli o la comedia de la fe(icid d
traducida por Azorín y que tuvo una notable . a ob~ de Nicolas Ev~moff,
teatro en España. Escribió además El Clamo~nf!~enc1a en 1~ ,concepción del
Seca aplaudida por el pu'blico
b ºd
colaborac1on con Muñoz
Y com ati a por lo 'ti
(acto Sacramental) que se representa en su ueb: en cos; en 1930 Angelita
segunda de las tres Marinas de Simón Gantill' p E o natal. Traduce Maya, la
cena con aplausos a La Cu ·¡¡ E
º~· n enero de 1936 lleva a la esem a. n Madnd e 1942 F
Burgos, intentando siempre el teatro pero siempre
. ' n con muy
' arsa
Decente, en
escasa
fortuna.
171

�Ha escrito y no se han representado jamás: Judit, obra anterior a las citadas,
y Cervantes o la casa encantada.
Los cuentos, las novelas y el teatro son el campo que menos gloria ha dado
al Maestro, y en el que, en realidad es menos brillante el escritor; sus páginas
inmortales son aquellas en las que bulle la vida provinciana de sus pueblecitos españoles y las de crítica literaria.
La obra total de Azorín se compone de unos noventa y tantos libros, unos
cuatrocientos cuentos, no todos coleccionados en los volúmenes que hemos mencionado; e innumerables artículos y ensayos; sigue su laboriosa tarea de escribir
en sus avanzados años y publica sobre cine El cine (1954) y otros temas. Omitimos otros aspectos de su personalidad como orador, cuando sus tiempos de
político y sus escritos de índole parlamentaria y política cuya crítica frecuent6
desde sus años mozos. Laborioso artesano, incansable obrero de la pluma,
~u lema ":;:.spaña y Trabajo" ennoblecen y nimban los últimos años de su

fé:til existencia.

-Reyes, Alfonso, Apuntes sobre Azorín Ob
C
caminos,_ pp. 241-257. Comprende: 1.-Ras' os dr;-5 o~pletas, FCE, Los dos
3.-El Licenciado Vidri
.
g
Azonn. 2.-Algunos reparos
5
,
.
era VISto por Azorín. 4.-Una
l' .
.
.
.-Azorm y los escntores de Am' .
6
po emtca mteresante.
Azorín.
enea. .-Notas sueltas. 7.-El "Don Juan" de
-1
-40Re4yes,
. Alfonso, La Sátira política de Azorín' O ·C·, IV, R e1OJ. de so1, pp.

40

-Reyes, Alfonso, De ¡
·
pp. 380-382.
a gunas sociedades secretas, Reloj de sol, O.C., IV,
Los análisis y juicios críticos de Re
de estos artículos las citas se ro lti ~ son certeros, preciosos, valiosos. Aparte
anécdotas, de ell~s dice Reyes.
can ~uí y en otros volúmenes. Cuenta
menos que hacen es dive t"
. N ay que mteresarse por las anécdotas. Lo
r irnos. os ayudan a vivir a 1 "d
tantes: ¿Hay mayor piedad?" 25
,
o v1 ar por unos ins-

~,fi

-González Salas Carlos u
l'b
Abside, VI, 2, Mé~co 1942, p.n2;tvo ' ro sobre Azorín: Madrid íntimo,
BIBLIOGRAFÍA SOBRE

AzoRÍN

Una buena guía para conocerla la constituye, sin duda, la que ha present.:.do
Luis S. Granjel en su Retrato de Azorín.24 Sin embargo esta fecha va resultando ya lejana y, por tanto, incompleta esa bibliografía.
Buen complemento para el conocimiento de cualquier autor y para posteriores investigaciones es una bibliografía crítica. Pero esta misma de Granjel,
con ser muy buena, no es completa en las mismas fechas bajo las que se presenta ya que adolece de lagunas y citaciones como las formadas por los ensayes de Alfonso Reyes, Enrique Anderson lmbert, Rufino Blanco Fombona y
otros que enseguida mencionaremos.
No pretendemos en este primer asedio al tema que nos ocupa ahora decir
la última palabra ya que en este rincón del mundo en que vivimos no contemos con biblioteca a la altura de estas investigaciones ni con noticias considerables de la literatura centro y sudamericana sobre este particular.
Ofrecemos lo que en nuestros husmeos se ha logrado obtener.
Iniciamos con los autores mexicanos que, según nuestras parvas noticias,
nos hemos ocupado de Azorín en forma más o menos considerable, es decir,

-González Salas, Carlos, Entre Azorín M .
.
Montezuma Seminary. Mont ti
N
y, . ail/efert, RevISta Montezuma
,
ez ma, ew Mexico, Nov. 1940.
'
-Gonzalez Salas, Carlos Carta a A ,
.
na, Año XXII, No. l.
,
zorm, Abside, revista de cultura mexica-González Salas, Carlos Azorín (José M ,
.
y su obra escrita para el ex:une
I
artmez Rmz, Síntesis de su vida
febrero 1955 mayo 1956 Salan ora eEn el _:'I Curso de Fisología Hispánita,
'
'
manca, spana, 1956.
C., El desdoblamiento
.
.
, -Meehan
C d , Thomas
.
interior
en "Doña Inés" d A
nn, ua ernos H1spanoamerican
N 237
.
e zo644-668.
os, o.
' Madrid, septiembre, 1969, pp.
(Thomas C. Meehan es profesor del De artam
.
tuguese en la Universidad de Illin .
dt
ento of Spamsch and Por.
o1s y ra ca en Urbana, Illinois, USA).
-Anderson, Imbert Enrique El
d ¡¡
.
( 1930), 273-281.
'
pasa O terano de Azorín, Nosotros LXIX
- Anderson, Imbert Enrique, Crítica Interna (Madrid 1960)
-Blanco, Fombona Rufino "Doñ ¡ 's''
. '
·
(Madrid, 1_930).
'
a ne , en Motivos y Letras de España
-Martínez Cabrero, José María, Las novelas de Azorín Madrid
particularmente pp. 188-202.
'
, 1960,

esquivando generalidades.
.. GRANJEL, Luis S., Retrato de Azorln, Colecci6n Guadarrama de crítica y ensayo,
No. 13. Ed. Guadarrama, S. L., Madrid, 1958.

172

,. _REYES, Alfonso, Obras Completas, Vol. IV, Relo.
1 de Sol E l
MeXIcanos Fondo de Cultura Económica, p.
_
' P grafe, p. 359. Libros
359

173

�-Linvigstone, León, "Tiempo contra Historia en las novelas de José Martínez Ruiz". Homenaje a Rodríguez Moñino, Madrid, 1966, I, 325-338.
-Madariaga, Pilar de, Las novelas de Azorín, estudio de sus temas y su
técnica (tesis doctoral inédita, Milddelbury Colegge, Vt. 1949.
-Eguidanos, Miguel, "Azorín en busca del tiempo divinal", Papeles de
San Armadan_s, año IV, Tomo XV, No. XLIII, 94, oct., 1959.
-Rubluo, Luis, Juego de Palabras (Antología inquieta de ensayos. Entre
los maestros españoles en mi biblioteca incluyo el capitulillo Azorín. Azorín
y el cien Mexicano, Azorinianos de México, Guadalupanismo de Azorín. Ediciones Al Voleo de Monterrey, N. L., 1978.

mismo dígase de otro ensayo nue t
b "
cado en Abside, México, D. F.21 s ro so re l,a Generación de 1898", publiPor cierto que en la Bibliografía crítica de
.
mado por María del Rosario T ,
Az ' GranJel aparece un trabajo firrapaga onn en su b a·
Azorín; 2-13. Universidad de G
d G
o ra. meo ensayos sobre
'
rana a. ranada 1955.
autora sea pariente de Don An el Sá.inz T , '
' no es remoto que la
que en 1881 donó a la parroqui! d T
. rapaga, n_oble señor tampiqueño
tualidad "rondan los palomos coli e ~p1?0 ~l reloJ que todavía en la acmilia Trápaga-Maade.
pavos . D1luc1dar el enigma toca a la fa-

Post data

A lo ya dicho habrá que añadir sin duda numerosísimos estudios y, desde
luego, la bibliografía crítica ofrecida por Luis S. Granjel en su citado libro
Retrato de .Azorín que, por razones obvias omito y que por ahora es lo más
completo sobre esta materia.
Habrá que añadir las obras Entrevista con Azorín, del reportero y escritor
mexicano René Tirado Fuentes que logró esa entrevista que no nos fue posible a nosotros con el Maestro en Madrid, y el último diálogo sostenido con
Azorín por Jorge Campos y que luego ha visto la luz con el rubro de Conversaciones con Azorín.26

...

r '

Finalmente, el libro de nuestro autor, Crítica de años cercanos del que se
ha escrito: "En su preocupación ininterrumpida por las letras, Azorín vivió
siempre atento a lo nuevo, tanto en su época de rebelde como en la serenidad
de sus últimos años. En estos artículos, aparte de otros autores y temas, se
ocupa de la primera obra de Alberti, Altolaguirre, Jorge Guillén, Bergamín,
García Lorca, etc., en los que saluda y analiza una nueva poesía, en su opi27
nión, la más avanzada de Europa en aquellos momentos".
En artículos y libros de crítica literaria se alude a menudo a Azorín, como
en el caso de Ermilo Abreu Gómez, Joaquín Antonio Peñalosa (entre otros
mexicanos) y segundo Serrano Poncela en El Secreto de Melibea, un ensayo
agudo en tomo a la razón existencial por la que Rojas escribió La Celestina al
que siguen páginas sobre Silverio Lanza, Unamuno, Baraja, Azorín, etc. Lo
"" Cfr. Cuadernos Hispan oamericanos, Revista mensual de cultura hispánica, Madrid, 1955.
11

GoNzÁLEZ SALAS,

Carlos, La generaci6n de I 898, Abside, Revista de Cultura Me-

xicana, Año XI, Núm. 4, pp. 421-435.

174

175

�NOTICIA DE OTRO JUICIO SOBRE LA TERESA DE CLAR1N
PRoFR.

DAVID

ToRREs

Angelo State Univenity.

'I' 1

.,!.

EN su ESMERADA edición de Teresa, Avecilla, y El hombre de los estrenos (Madrid: Castalia, 1975), el Dr. Leonardo Romero Tobar ofrece abundantes datos
sobre el estreno del drama de Clarín y una nutrida bibliografía de estudios y
crítica sobre el mismo. A las seis críticas del estreno que recoge en el apéndice
habría que añadir las exhumadas por José María Martínez Cachero 1 y la
que ahora damos a conocer.
Nadie ignora la mala acogida -y hasta pateo- que sufrió el estreno de
Teresa en el Teatro Español la noche del 20 de marzo de 1895. Haciendo un
resumen de la crítica del estreno, el profesor Romero cita como los cargos
principales contra la pieza de Clarín la monotonía, el tono melodramático,
la falsedad de los caracteres, la impericia técnica, y el lenguaje artificioso,
retórico, y falso. 2 El crítico anónimo de El País (21-111-1895) aprovechó la
ocasión para recordar lo que el novel dramaturgo había hecho con obras ajenas: "Indudablemente, una cosa es predicar y otra es dar trigo; pues Clarín,
que tanto ha criticado a escritores dramáticos y tan bien ha visto los defectos
de muchas obras, ha escrito una desprovista por completo de las condiciones teatrales".8
Leopoldo Alas no llegó a escribir un prólogo como el que Galdós puso a
su fracasado drama, Los condenados, pocos meses antes, pero sí la emprendió
contra Arimón, Blasco, Bremón, y otros gacetilleros a quienes suponía cómplices de la silba. En carta a Galdós afirma: "También creo necesario, tal
' MARTÍNEZ CACHERO, Jos6 María, "Noticia del estreno de Teresa .. . y de algunas
críticas periodísticas", Archivum, XIX ( 1969), 243-273.
• ROMERO TOBAR, Leonardo, "lntroducci6n" a Teresa, Avecilla, y El hombre d,
los estrenos, de Clarín (Madrid, 1975), p. 33.
1
Recogido por ROMERO ToBAR, op. cit., p. 174.

177
Humanitas-12

�....

.
testar siempre, y dar cien
como se h a puesto la cosa'. .tomar ,,por
, s1Stema con
alos por uno . . . a los cnticantes .
p
- 11 da a cabo por Alas, Salvador Canals declara:
Recordando la campana eva
f d
idoso.
,
od . esta derrota fue pro un o . . . y ru
"El efecto que en Clarm pr UJO , d
. d;,.'1a
ventana de vecin., dº
uso cate ra me3or "
···
En no sé cuántos_peno _ic~s p abominar' de los críticos. No fue mal servido
dad para maldeclI' al publico y
de 1·usticia confesarlo-- algunos pa. le faltaron tampoco -es
.
l , li
en a rep ca, ru
" 5 El
ltado fue una larga y agresiva
drinos, inéditos hasta entonces ... ld d re~adrid La Publicidad, Madrid
polémica en El Imparcial, el llera_ o le
'•:ca ~enuda y los folletos de
º6dºcos Predomman a cnu
Cómico y otros pen i ·
· d de Valera Me,
I
echan de menos las voces autoriza as
' .
carácter persona , Y se
.
Galdós que por razones obvias
néndez Pelayo, Echegaray, Yxart, o el mismo
'
decidieron no meter baza en el asunto.
,, . .
d . "f
el "desdichado engendro diciendo que
No faltó quien tratara e ,3usu_i~ al estreno de Teresa r.o era el más a
el público elegante que hab1a asis i o d
. . ue Alas presentaba en su
der el cuadro e mISena q
,
propósito para compren
d T
parecen haber sido el joven Azonn
1
,
.
cos
defensores
e
eres
a
obrita. Pero os uru
f
apología ambos escritos perte'
y e1 uruguayo Juan Torrendell en una ogosa
, • e
.
1 " egunda etapa" de la po1emica.
nec1entes a a s
ºd d del drama escrita en for.
.,
f emos una defensa o1Vl a a
'
.
A contmuaaon o rec
1 1 21 de abril de 1895 por un tal Lms
ma de "carta abierta" a Leopoldo A a~e 98 de La Gran Vía ( 12-V-1895)'
Al~rto, y publicada_ en el Vo\ ~!dril;fia duró sólo tres años, del 2 de juli~
página 314. Esta revista semana
dº t r a la sazón era un adm1de 1893 al 14 de diciembre d:0189i y dsu E1t::t7lo inteligente de la carta y
rador de Clarín, el poeta Salv or ue a. h
e tras esta firma se oculta
. ºlºd d d 1 tor nos hacen sospec ar qu
Ja fina sensib1 i a e au
.
ºd de la república de las letras:
, .
d CI ín y miembro conoci o
un amigo mtimo e ar
.
,
V hasta que La Gran Vía del
_
, Nº n de vista conoc1a a .,
á
Muy senor mio: i au
. ,
t De modo que dicho se est ,
.
- publico su retra o.
'
13 de enero del cornente ano .
dmi b sí en sus novelas y cuend
amistad Le a
ra a, '
jamás me he honra o con su .
. r tes artículos de crítica, llenos de una
tos; y sobre todo, en los enérgicos y va iedn hi . an y sigan haciendo mucho
. T dad y de un fondo, que Compren o cier , ,
~ : en las huestes de los escritores de menor cuantia.
Galdós (Madrid, 1964) , P· 2 76 Soledad, Cartas a
.
896)
101-102.
l - te tral (Madnd, 1
, PP·
E
• CANALS, Salvador,
ano a
F á d l recoaido en Obras completas,
l , " en La ar n u a,
o·
, .
• AzoRÍN, "La Teresa de e arm '
Cl nn su ensayo: Estudio critico
1
VII (Madrid, 1948), 163-168; y Juan !orrendel' a
)1
(Barcelona, 1895), un folleto de 70 páginas.
• ÜRTEOA,

178

Si a todo esto añado el que nadie me conoce en la llamada república de
las letras; el que no tengo pretensión alguna de literato, y el que no visito
escenarios, saloncillos, cafés ni círculo alguno o reunión donde se fragua el
mortífero rayo de la crítica, se comprenderá que, libre de todo prejuicio y
sin apasionamiento alguno, ocupara en el Teatro Español una butaca (que
me cost6 el dinero) para presenciar el estreno de Teresa.

Y como sobre esta obra todos los críticos, periodistas, escritores, etc., etc.,
han emitido su opinión, permítame V. que un espectador vulgar, sencillo, que
asiste a los estrenos por proporcionarse solaz y pasatiempo; por gozar, sintiendo en su alma la emoción estética, diga su leal parecer que, claro está,
nada vale ni significa para el sublime are6pago de la opinión pública, la cual,
dicho sea de paso, se va estropeando un poquillo, y hasta parece que chochea
algo, por sus peregrinas observaciones y por alguno que otro traspiés que la
hace zozobrar y hasta caerse.
Pero dejemos eso, que no quiero abusar de su paciencia, si por casualidad
lec estos desaliñados párrafos, y paso a decirle lo que pensé de su ensayo dramático, al salir del teatro, la noche del beneficio de la Srita. Guerrero.
Lo primero que pensé fue en los hermosos pensamientos, en la castiza prosa,
en los profundos conceptos que esmaltan y enriquecen la obra. ¡ Esto es escribir, señor mío! ... ¡ Eso es un lenguaje propio y levantado, señores críticos! .. .
Sin lirismos que obscurezcan la idea, sin abusar de comparaciones ni de metáforas, el diálogo brilla con los resplandores de la verdad, que irradian al
choque de las situaciones del drama.
Deleitándome en estas bellezas, llegué a la escena VI, que me hizo levantar de la butaca, experimentando mi alma una profunda emoción. El
que no se entusiasme en aquellos momentos, no debe pisar el Teatro Español,
sino los circos ecuestres. Aquellas asechanzas de Fernando y aquella defensa
de Teresa, que comprende lo que el señorito quiere, y que, sin embargo,
pretende salir victoriosa, pero sin humillar al vencido, recordándole que ella
no se encerraba por las noches en su cuarto fiada en la honradez de él;
que la señora era pura y digna como una santa; que él, de seguro, no habría
hecho nada en aquellos años por lo que tenga que avergonzarse ... , etc., etc.,
son detalles tan humanos, tan naturales, tan propios en la boca de aquella
antigua criada, que yo, extático y entusiasmado, no comprendía el silencio
del público.
Desde este momento, la figura de Teresa es gigantesca; toma un relieve
de primera magnitud y se hace interesante, adquiriendo un vigor dramático
como pocas. Al presentarla sufriendo con resignación los bárbaros tratos de
Roque cruel, borracho, vicioso; al devolverle caricias por violencias, dul-

179

�zuras por insultos, cuidados de esposa solícita por injurias de marido salvaje,
veía yo la lucha, el contraste de ciertas ideas que hace tiempo batallan en
nuestra sociedad.
Sí (quizás esto V. ni lo pensara al escribir su obra); se me figuraba ver
representadas en aquellas dos figuras al socialismo y aJ cristianismo. Al uno
rechazando la limosna; diciendo que Jesucristo predicaba en las tabernas;
quejándose de falta de justicia en este pícaro mundo, para el cual pide un
nuevo grisou, como el que tantos estragos suele causar en el fondo de la
mina; y al otro, en la mujer honrada, trabajadora, mártir, que cura las
heridas del primero, que lo consuela y acaricia, y dice que aquella sangre
es de los dos, y todo lo disculpa por el envenenado aguardiente que despachaba el Chinto. ¡ Hermosa y purísima resignaci6n, que V. pinta de un modo magistral, con la vista puesta, sin duda alguna, en horizontes muy elevados!
Cuando la dura realidad se presenta de esta manera; cuando se dice al
espectador, de un modo tácito, sí, pero con arte exquisito: "mira lo que
pueden las ideas de una moral divina que sólo ella es capaz de dar fuerzas
a esa infeliz mujer"; cuando se presentan en la escena esas miserias del tugurio y de la choza para enriquecerlas con los tesoros inmensos de un cariño
que todo lo sufre y de un alma que lleva su cruz con paciencia; cuando se
hace todo esto, el autor que eso concibe sólo debe merecer aplauso de las
personas inteligentes; respeto, por 1- menos, de las que, no comprendiendo
aquello, sospechan que allí palpite algo extraordinario que choca y admira
en esta época, donde sólo se rinde culto a los apetitos materiales, dejando
que el espíritu se muera de hambre.
Nada de esto ha pasado, ¿ qué le hemos de hacer? ¿ Que al público de
los lunes no le gust6 su obra de V.? No hay que tomarlo en cuenta. A esa
gente la basta y la sobra con leer las Cr6nicas de Salones. ¿ Que el público
en general rechazó su obra? Como si no; bien sabe V. que el sufragio universal está muy desacreditado hace mucho tiempo, pues por aclamación
libertó a Barrabás con tal de condenar a Cristo.
Más, mucho más le diría; pero el temor de cansar a V. y a los lectores
detiene mi pluma.
Queda admirándole, como siempre, su atento s.s., q.b.s.m.,
Luis

180

ALBERTO

Sección Tercera

HISTORIA

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�EL VILLANCICO DE MELIBEA
ANDRÉS ESTRADA JASSO

U.A.N.L.
.).

EN POCAS OBRAS DE LITERATURA se ha creado un ambiente tan poético y
despreocupado a la hora de la tragedia, como en la Celestina. Suelen los
autores ir preparando los momentos más dramáticos con un fondo tenebroso,
a tono con el desenlace fatal. En la Celestina ocurre lo contrario: los personajes, ni lo sospechan; el huerto no huele a muerte; todo está dispuesto para
el supremo acto de amor de los jóvenes, cuya situación psicológica no deja de
ser más tranquila: los invade una despreocupación total de lo ajeno, y la
ocupación única de ellos: la imagen de la vieja alcahueta (sin la cual, esa visita
nocturna no hubiera sido posible) se ha borrado por completo, suplantada
por la vitalidad de Calisto y Melibea. Los criados (muertos y ajusticiados
después de despeñados) han sido sustituídos por otros dos muy inexpertos, e
ignorantes de que las pupilas de Celestina se han puesto de acuerdo con un
brabucón, para vengarla dándole un susto a Calisto.
El hermoso huerto de la casa del rico naviero, padre de Melibea, tiene, por
la parte de atrás, vista hacia el río; en el centro del jardín, una fuente cuyas
·desbordadas aguas corren con suave murmullo por entre las frescas yerbas.
Melibea y su criada cómplice se sientan en bancos de piedra o mármol a los
lados de las callecillas humedecidas por las acequias. Hay pequeñas avenidas
bordeadas de altos cipreses, que a estas horas de la madrugada mueven sus
ramos en pincel por intercesión de un vientecillo que hace que se entrecrucen
unas con otras, como brazos de judío que mutuamente se dicen "shalom".
Arriba, la luna; abajo, la complicidad de las sombras anteriores al amariecer.
El silencio también es cómplice: Calisto llegará muy paso por entre las
verduricas, que los que pasaren tras las bardas no lo sentirán.
Hay tantas flores en los setos que Lucrecia qúisiera convertirse en jardinera
para cortar cada mañana un raino de ellas y dárselas a Calisto. Ciertamente
había lirios y azucenas blancas y olorosas, y también rosas, que nunca faltan
en los jardines y otras flores que a la hora del amanecer empiezan a tomar
de nuevo sus colores.
Todo es hermosura en aquel huerto que rodea a la gentil y renacentista
Melibea, mujer hecha carne, sensual y serena, voluptuosa y estilizada, como
la pinta Calisto, y como ella lo quiso ser.

�. Para que el ambiente sea completo, el poeta qu~ con todo acierto adiciona
la obra de Fernando de Rojas, introduce el elemento poesía, y poesía
musicada: todo lo que Lucrecia canta, relacionando la hermosura del jardín
con la próxima }Jegada de Calisto, la epicúrea Melibea se lo imagina tan
vivamente, que se deshace de gozo. La alegría del encuentro (la alegría que
ya está sobre la barda espiando señales de su amor en ausencia) sólo es
comparable al frescor del agua para el sediento, al brillo de los ojos del lobo
cuando avista ganado, al retozar de los cabritos en viendo las tetas de la madre.
Así será la noche más sin fatiga.
La música es contagiosa, y más cuando se sabe que la letra se refiere a ella.
Por eso Melibea le hará segunda al buen son de Lucrecia.
En el duo desean complicar en su gozo a toda la Naturaleza: a la vegetal,
ordenándole a los árboles sombrosos que le hagan reverencias a Calisto
cuando llegue; increpa a las estrellas, anticipos del día, que lo despierten, si
es que duerme.
También el reino animal debe participar en estos momentos de placer:
Melibea conmina a Lucrecia a callar, por su vida, y a escucharla porque tiene
deseos de cantar un solo:

y el de _la espera, d~sde el punto. de vista de sus variantes o ulares
popul.~nzantes; es d~cir: ~eremos cómo estos temas aparecen en l~s ~ancione~
de an~igo y en ~os villancicos (cancioncillas) del tiempo antiguo, y cómo han
seducido ~ escritores de todas las épocas en diferentes países len
Lod~s:nto hasta aquí en una mala prosificación del contenldo
del
act~ cimono_no de la tragicomedia, con objeto de mostrar cómo el autor
stabdi~~entle quiso engastar, en un trasfondo culto, estajoyi·ta de la literatura
ra ic10na.
El Comence~os por el apósu·ofe dirigido a las aves que madrugan con el alba
~utor, volviendo acertadamente a la primitiva costumbre, no se dirige a 1~
~ 1~ co~fidente para.Pedirle nuevas del amado, sino como en la
1~ _ic1 n e os siglos XIII y XIV, invoca a la naturaleza como el Re Don
Dnus (1261-1325) en estos delicados versos de estilo par~lelístico pro\o de
t;o;afor:s portuguesef, en los que se dirige al mundo vegetal tal ~ez al
a1 o e as estas Mayas, aquí el pino adornado con flores:
'

p~~~~o

~ª/\º

~º-~

1Y flores, ay flores do verde pyno,
1.se sabredes novas do 11U!U amigo?
Ay, Deus, ie hu é?
Ay flores, ay flores do verde ramo
ise sabredes novas de 11U!U amado?
Ay, Deus, ü hu é?2

Papagallos, ruiseñores
que cantáys a la alborada:
LJevad nuevas a mis arrwres
córrw espero aqui asentada.
Llama en su auxilio, como mensajeros de su amor, a las aves canoras
matutinas, para que le hagan saber al amado, que ella, la perfecta amadora,
lo espera desde hace buen rato.
Es entonces cuando Melibea -&lt;:on su voz de contralto, a sotovoce, como
el cisne que dicen que sólo canta cuanto va a morir- lanza al aire "estas
palabras sin seso", si, porque son del corazón, no de la cabeza:

Su contemporáne~ Martín Codax lanza la pregunta por el amado a las olas
en otro cantar de amigo, y a la vez un poema marinesco3
,

O?ulas do mar de Vigo:
se vistes mue amigo.
E, ay, Deus, se verrá cedo
Ondas do mar levado:

1A 11U!dia noche es pasada

e no viene,
Sabed11U! si ay otra amada
que wdetiene.
Estos versos que han motivado una tan larga introducción, son el tema del
presente estudio, por estar cargados de tan alto sentido poético, que a pesar
de su origen popular, tienen una larga trayectoria. Aquí se trata solamente
de exponer algunas de sus múltiples imbricaciones a través del tiempo. Los
temas propuestos, algunas veces entreverados, son el del amor a la alborada

El pino es una gimnosperma y no tiene flores visibles
1
a las flores com que adornan elárbol má .co de las fies~r o que se supon~ que se refiere
y adornos de nuestro árbol de Navidadr
Mayas, (algo semepnte a las luces
2 Ay, flores, ay, flores del verde pino/ ¿5¡ sabéis nuevas de . . '
.
.
está?/ Ay, flores, Ay, flores del verde ramo/ ¿si bé'15
mi amigoJ Ay, Dios, &lt;y dónde
dónde está?
sa
nuevas de m1 amado?/ ay,Dios, ¿y
I

3

Astey V., Luis. Una edición del Perga · y· del M
Col. Poesía en el Mundo, núm. 130.: oono m . onterrey, Ed. Sierra Madre, 1978.

143

142

�se vistes meu amado.
E, ay Deus se verrá cedo
Se vistes meu amigo
o por que eu sospiro.
E, ay Deus, se verrá cedo.

Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.
Amigo, el que yo más quería,
venid a la luz del día.
Amigo, el q~e yo más amaba,
venid a la luz del alba.
Venid a la luz del día
'
no trayáis compañía.
Venid a la luz del alba
'
no trayáis gran compaña. 6

4

Bajo en número 7 del mismo pergamino el apostrofado es el mar, como ·
el anterior, pero la relación con la Celestina es más clara:

Ay ondas que eu vine veer;
se 11l'? sabredes dicer
por qué tarda meu amigo
sin min.
Ay ondas que eu vin mirar:
se me sabn-edes contar
por qué tarda rneu amigo
5
sin min.
El tema del alba tiene. una connotación erótica especial. ¿será la hora
escogida por el amante para cantarle a su amiga unas mañanitas, a la hora
en que trina el ruiseñor, como lo dice este hermoso villancico:

O como en Shakespeare, puede ser el mom
de los enamorados o esposos seer t I
e~to pesaroso de la separación
e os, os que dIScute · 1
era el der ruiseñor o el de la alondra· í bol
. n s1 e canto que oyeron
de la noche y la segunda d 1
's m os, el pnmero, de la última parte
'
, e amanecer
En este villancico espano
- 1, e1gaIIo les· anuncia la hora de la para.da:

Ya cantan los gallos,
buen amor, y vete,
cata que amanece. 1
En este otro se combina el tema del anuncio del dí~ con el de. la espera:

Recordedes, niña,
con el albore;
oiredes el canto
del ruiseiiore.

Recordé, que no dormía,
esperando a quien solía,
Y no ha llegado.
Pues el gallo ha cantado
y no viene, algo tiene en el campo
que le pene. 8

o puede ser la hora de la cita, como se puede ver en esta canción de alba,
imitación del estilo paralelístico portugués, cantada por una mujer en espera
del amado:

6

7

Olas del mar de Vigo/ si habréis visto a mi amigoJ Y, ay Dios, si vendrá prontoJ/ Olas del
mar encrespadoJ si habréis visto a mi amado✓ Y, ay Dios, si vendrá prontoJ/ Si habréis
visto a mi amigo/ por el que suspiro✓ Y, ay Dios, si vendrá pronto.
5 Ay olas que vine a ver/ s1 me supieses dear/ por qué tardas mi amigo/ sin nú.// Olas que
vine a mirarJ si me supieses contar/por qué tarda mi amigo/ sin rní.

•

144

8

Alonso,
tr di • Dámaso Y José M· Blueca. Antología de la p
Ib~d aona!L. Madrid. Gredos 1956 Col Ant0 10 m, H'
~fa Española. Poesía de tipo
1 • p. XIX.
'
·
·
6 - 1Spáruca. p. LVI.
Procede de los "Cartapacios Literarios Sahn . " .
Boletín de la academia de la Lengua, 1914, p.;~:~. editados por Menéndez Pidal en

145
H umanitas-10

�Como se ve, el tema de la tardanza procede también de la literatura
tradicional, pues ya se encuentra en una "ensalada" del Cancionero Musical
de Palacio de los siglos XV y XVI,9 pues era la costumbre en este tipo de
composiciones hacer una mixtificación de poesía culta y poesía tradicional
antigua, por lo que arguye una gran antigüedad. La letra, con melodía de
Peñalosa dice así:

Aquel pastocico, madre
que 1w viene,
algo tiene en el campo
que le detiene.

8
4
7
5

(Núm,. 82)

cuya versificación irregular parece indicar su antigüedad, mayor que el de la
Celestina; pues los primitivos cantarcillos, en aquellos lejanos tiempos, aún
no conocían las reglas del Gay Saber, por lo que no obedecían a cánones
escolásticos, sino que discurrían libremente, como agua cristalina por el
arroyo, y no encajonada en acequias por mano de eruditos.
Con la ligera modificación aparece en un manuscrito del siglo XVI en la
Sección de Música de la Biblioteca Central de Barcelona, descrito por Pedrell
en su Catalach, con una glosa, cuya continuación se ha perdido:

...algo tiene en el campo
que le duele.
Segaba la mañana

El Cancionero de Upsala, también del si lo XVI b .
,
ha conservado la b ll' ·
, .
g
' ~o el numero XIV nos
e lSlma mus1ca de este villancico con su res
.
1
e~ el q_ue el interlocutor puede ser una persona ausente
lpectlva g osa,
d1stanc1a:
, Y e pregunta a

Si la noche hace escura
Y tan corto es el camino,
¿c6mo no ven.is, amigor
Glosa
La media noche es pasada
y el que me pena no viene,
mi desdicha lo detiene
ique naci tan desdichada!
Házeme vivir penada
Y muéstraseme enemigo,
ü6mo no venís, ami,go?
Lami~meapcalnc~º6 n d e amigo figura entre los textos perdidos del Cancionero
Musical
ª aoo, pero está marcada
1 , d.
.
libro para vihuela de Diego Pisador, a::q:eu~:~:; 1:;b1én apar~ce ~n el
donde parece que el verso exclamativo es una contamina:~:ª ;;l~lf~la1, ~n
c01~:l documento ante~o1:mente citado, para comprobarlo. .
e cotejo
. ~n pleno Renac1m1ento aparece otra imitación ba ·o la
segmd11la, en obras de teatro: en el Coloquio de Tmbri d
forma de
en La Luna de la Sierra de Luis Vélez de Guevara tcomienza
e Lope
así: de Rueda. y

~

En el villancico que aparece en el tomo de "La versificación irregular en
la Poesía Castellana" de Pedro Enríquez Ureña, lo que motiva la pregunta
son los celos de la esposa que supane que otra lo detiene. Es interesante la
fijación de la hora:

Las doce son dadas,
mi esposo no viene,
¿quién será la dichosa
10
que lo detiene?

9

10

146

Transcrito y publicado p0r Francisco Asenjo Barbieri, Madrid, 1890, ydespués p0r el P.
Higinio Anglés en "Música en la Corte de los Reyes Católicos. Barcelona, 1947, pp. LIII y
Núm.64.
Madrid, 1933, p. 109.

~

Toca la queda,
mi amor no viene
'
algo tiene en el campo
que la detiene,
en la que imaginamos a la amada a eso de la 1 d
las campanas de la catedral dan el t~ ue de
s O e la noche, oyendo que
y cerrar los portones de las casas y la; puerta~u~:~; y;s lal:10ra ~e recogerse
va a tener problemas con la uardia o l
ura a, y a amado que
hasta el día siguiente.
g
a ronda, o se quedará en el campo
En una parodia de Quiñones de Benave
In
dte, e~ el entremés de "La puent.e
re a ama o y fija la época:

segoviana", parece que le da nomb

147

�tan de mañana,
si a la media wche

¿Dónde está Manz.anares
que w viene1
Algo tiene en Agosto
que la detiene.
villancico ha dado motivo a múltiples
Como ya se habrá n~tado,tu:tr~s de oro de la Literatura Española; una
glosas, hecho muy comun e~ os 1g
d 1 gallo Se transcriben completas
de ellas hace de nuevo alus1ódn· ª1 ~~nto
popul~rizante, que al final de la
para hacer ver la estructura e v1 anc
glosa repite parte de la cabeza.

ic;

Aquel pastorcico, madre,
que 1W viene,
algo tiene en el campo
que le pene.
Recordé, que 1W dormía,
esperando a quien solía
y 1W ha llegado;
.
pues el gallo ha cantado Y 1W vume
algo tiene en el campo
que le pene.

.venir pensaba!
Cena, esposa y come,
mi amor 1W viene,
algo tiene en el campo
que le detiene. 11
No podría faltar el gran Lope de Vega, que tanto se inspiró en cantarcillos
populares, que de un verso creaba todo un drama, como el Caballero de
Olmedo, Fuente Ovejuna, etc. Efectivamente, en La Dorotea lo intercala
prosificado así: "Estar triste Dorotea y no ir a los toros ... algo tiene en el campo
que le detiene".
En una España católica parecería imposible que alguien no divinizara este
cantarcillo, como lo hicieron con otros muchos villancicos, adivinanzas, juegos, poemas, etc. Así aparecen tres versiones a lo divino de fray Ambrosio de
Montesino, para cantarse "al son de Aquel pastorcico, madre", pero el texto
no hace referencia ninguna al villancico.
Parece ser que las épocas neoclásicas; tao opuestas a la literatura popular,
no están representadas con alguna variante. Pero en el Romanticismo resurgió la estima por lo popular.
Más cerca de nosotros, D. Francisco Rodríguez Marín recogio esta seguidilla andaluza:

El otro está tomado del Cancionero de la Sablonara:

Tañen la queda,
mi amor 1W viene,
algo tiene en el campo
que le detiene.
Glosa
A la queda taiíen,
espadas quiten;
con su esposa cena
quien tiene dicha.
Al salir el día
mi amor 1W viene,
algo tiene en el campo
que le detiene.
iQué mal hizo en irse

Las ánimas han dado,
mi amor 1w viene,
alguna picarona
me lo entretiene.
Otro folklorista literario, Eduardo Martínez Torner, hizo notar la relación
que existe con otra cancioncilla asturiana, recogida por él, puesta en boca de
un varón:

Aquí la estoy aguardando
¡,or ver si viene o no viene,

11

Enel BoletíndelaAcademiadela Lengua. Vol. IV, 1917. p. 295.

�~:~

que colocó precisamente en el punto culmin
d
es preparación para el momento trágico y sut~:e
obra, porque toda ella
intenso y duradero que la posesión misma) m 'ti a ~pera amo1:osa (1~1ás

por ver si venía sola
o un gnlán me la entretiene.

::'!~:~do en el mejor lugar, como diamante qu:n,:s~~~u~r;i:! :~:.::~:~
12

La cancioncilla pronto cruzó el atlánúco y llegó a América : en Lima y en
pluma de Santa Rosa (1586-1617) con sólo ponerle mayúscula a Esposo, la
13

refirió a Cristo.
Lamentablemente no la he podido encontrar en México, pero si alguien
topa con ella, "sabedme si hay otra ..."
CONCLUSIONES

La importancia de la literatura popular es tan grande en España que no
sólo marca el principio ~e la nuestra, sino el de toda Europa, como es el caso

de las jarshas.
Pero su mérito no sólo es histórico, sino que úene valor por sí misma, tanto
que se halla incluída en obras clásicas, como los dichos en el Libro de Buen
amor, en la Celesúna, en el Quijote, señal del aprecio de los literatos que al
introducirlas en sus obras, (algunas de ellas excesivamente cultas, como la
Celesúna) confirman su valor poético.
En cuanto a los villancicos, son tan hermosos en su pequeñez, que sólo se
me ocurre compararlos con los Hai-kais japoneses. (Aunque entre ellos haya
grandes diferencias).
Una nota caracterísúca de la literatura folklórica es su riqueza de formas:
corno el pueblo se siente dueño de ella, con la misma sabiduría y arte con que
la inició, con esas mismas la modifica, la adiciona o reduce. Sus derechos de
autor sobre el los hace valer en sus múlúples variantes, que constituyen su
vida.
El villancico de la Celestina no es mas que un eslabón de la larga cadena
que comienza no se sabe dónde, ni tampoco cuándo terminará, porque su
perennidad es la del pueblo mismo.
Si pues estos ·,ersos no son originales del coautor de la Celestina, ¿cuál es
su mérito? El haber descubierto esta piedra preciosa, haberla sacado del
tesoro de lo folklórico y haberla engastado en la parte centwl de su joyel para
que brillase y atrajese sobre sí la mirada de admiradores e investigadores;
porque el poeta, "a mi entender divino" (Cervantes) realizó en el acto
decimonono el climax de su obra no sólo argumental, sino lírico, embellecido
con la presencia de la música y la poesía por medio de este villancico popular

12 también llegó a Italia, como se deduce del arúculo de Male, E., "Un villancico della Celestina

Popalare in Italia nel cinquencento" en Giornale Storico della Literatura Italiana. CVI.
13

150

O
934) PP.· 288-291.
Ver Sánchez Romeralo, Antonio, El villancico. Madrid, Credos, 1975.

151

�DESCRIPCIÓN LINGÜÍSTICA ESTRUCTURAL DEL SONETO 11
QUE DEDICARA PEDRO DE TREJO A LAS HONRAS FUNEBRES
DE CARLOS V.
Cutos ARREDONOO TREVIl'JO.
Facultad Filosofia y Letras
U.A.N.L.

Aquella Trinidad y es(s)encia pura,
supremo Hacedor, Dios inefab/,e,
c@mutador de todo inc@mutab/.e,
inenarrab/,e poder y hermosura.
Aqueste llevó a Carlos a l(a) altura,
trocó /,o transitorio por lo eterno,
quitó/,e de ocasi@es del infierno
por ser el más subido de natura.
En suelo fue 1rwnarc(h)a esta criatura
y c@ eterno gozo es recibido
en bienaventuranza colocado.
Está en delectación que siempre dura
c@ el que tiene su mismo apellido,
por ser de los morta/,es el dechado.
"Pedro de Trejo"
SIN PRETENDER UN TRABAJO TOTALMENTE CONCLUÍDO, pn;sentamos a continuación una serie de apuntes sobre un posible análisis lingüístico del Soneto
11 que escribiera Pedro de Trejo en 1569 a las honras fúnebres de Carlos V.
Se trabajaron los niveles simbólico, en el apartado I, semántico, en el
apartado 11, sintáctico, en el I~I, léxico, en el IV, y fonológico en el V. Y se
siguió este orden por razones de facilidad expositiva.
Dentro de cada nivel se trataron aspectos que tuvieron que replantearse
en varias ocasiones por su pertinencia para más de uno de los niveles. Sin
embargo, no consideramos haber dejado de lado nada que realmente fuera
relevante a tratar, sin que esto quiera decir que lo agotamos.

�La división de niveles nos permitió conservar la claridad, aunque en
otros aspectos limitó considerablemente las asociaciones que entre ellos
guardan y que en momentos no pudimos más que sugerir.
El criterio predominante durante todo el trabajo fue el de presentar una
descripción lingüística de este soneto, evitando hasta donde nos fue Posible algunas observaciones menos objetivas y más intuitivas que acostumbran ha-

cerse en el terreno de la estilística.
El trabajo, en su edición original va acompañado de una serie de cuadros
y notas indispensables para esta descripción; aunque los datos del escrito no
necesariamente se corresPonden con ellos Por haber sido modificados en el
transcurso de la redacción y que ahora aquí presentamos.
l. A partir de la simbología cristiana del siglo XVI, Pedro de Trejo dedica, basándose de las "Dignidades de Dios" (como casi todo el arte de su época), este Soneto II como homenaje a la muerte de Carlos V.
Lo innombrable o absoluto se evoca de la misma forma en que se contraPonen las figuras del triángulo, la esfera y el rectángulo, bases de la alquimia pre-cabalística de la época, y cuya finalidad fundamental radicó en la
explicación que Raimundo Lulio diera a las tres culturas: española, árabe y
judía,. sobre el misterio de la Santisima Trinidad.
La alquimia elemental del "matrimonio de los opuestos" está presente:
Carlos V y Dios unidos por la gracia y voluntad del segundo, mismo que
premia al monarca y a sus terrenales virtud~s con la gloria de la eternidad.
La trinidad es Dios (v.l), el Hacedor (v.2) Universal cuyos atributos sirvieron para el desarrollo de la filosofia ocultista del Renacimiento, así como
para el nacimiento de la ciencia de la cábala. Bonitas, Magnitud.o, Etemitas,
Potestas, Sapientia, Voluntas, Virtus, Veritas y Gloria, forman el BCDEFGHIJ
de Ja clave que explicaría parcialmente, o diera cuenta del misterio de Dios.
Para Raimundo Lulio "A" quedaría para aquello que llamó innombrable o
inefable absoluto.
El Poder (v.4) divino (v.2) en la Trinidad(v.l) se presenta en su inenarrabilidad (v.4) y en su carácter de inefable (v.2). Lo absoluto "A" se define por
sus atributos: Pureza (v.l), Superioridad (v.2), Hermosura (v.4) y Eternidad
(vv. 10 y 12); única manera de definir al sujeto actuante del soneto.
El simbolismo de la Trinidad concuerda con el de los tres planos en que
está manejado el poema y cuyo diagrama sería el siguiente:
El mundo de Dios es el de la Trinidad, figura Por demás perfecta que
por su carácter inombrable se define como inefable, o como absoluto. Pedro de Trejo describe al sujeto actuante del soneto por sus atributos en la
primera estrofa del soneto, y mediante ello define con claridad su postura
teológica: "Dios es Uno y Trino", como diría el propio autor en otro de sus
poemas.
El destino de Carlos V, así, se ve señalado por la gracia de Dios en la segunda estrofa; recuperación del Paraíso perdido gradas a que en la tierra

MUNDO

CUATRO

DIOS
EN

TRINIDAD

ELEMENTOS

VIDA

fue ejemplo o modelo de la perfección. Al morir Carlos V .
. .
contraPosiciones entre lo distinto (v.13) lo cambiab
' Dios a~iquila las
monarca con su Gracia d" .
La
Y
le (v.6), para igualar al
.
ivma.
vo1untad de Dios se prese ta
especie de "destino marcado" o zodiacal Dios .
d
. n como una
debe se uir el
'
nge Y etermma el camino que
ecado gv 7 monarca dotándolo de virtudes eternas (v.6) y alejándolo del
1
P El _( · ) por ser en entre "... los mortales el dechado" (v 14) ·
mvel de los Elementos naturales (el rectángul ) .
o eJemp o.

:::;:;; ;~::::::::a aCarlos como el mo:a:!':i:ª~;::::
V

que la vida o realidad a la

y que ~a muerto: Su poco desarrollo, se debe a
que se quiere referir el p ta
1
mayor justificación señala el paso de lo trans"t
.
oel
'
es
aque
la _que sin
1
0
"trance" de 1
ono
eterno mediante el
a muerte· es el m"I
d" ·
monarca y lo introduc: de 1
1 ag~o ~vmo que venturosamente elige al
La b
a mano e Dios en el terreno de lo Eterno
accione:r~: q~e conduce hac~a el terreno de los muertos se sustituye .orlas
de la
de los elem~ntos. mnecesana una abundante información sobre el mundo

ª

Tierraº;;~: ~uyos atnbutos, por estar alejados de las imperfe!iones
155

I 51

1 1

�La visión que presenta Pedro de Trejo corre~pondía (en equivalen~e) a la
concepción astrobiológica de trascender la reahdad ? natur~le_za; o bien, en
el terreno de la filosoffa, a un especie de neo-platonismo religioso que en el
pensamiento se traduce como el oximorom resuelto en la cúpula simbólica
del poema, y que de alguna forma sellan la ideología del siglo XVI en Nueva España.
.
II. El soneto, escrito como alegoría a la muerte de Carlos V, obhga al
poeta a manejar únicamente dos tipos de funciones: la función poétic~ y la
función referencial. La alternancia de ambas dan el carácter narrauvo y
épico del texto. En ninguna de las cuatro estrofas que componen el soneto
predomina una sobre la otra, y en este aspecto puede ~bserva~e la regularidad narrativa con que se desarrolla el poema. La función P?éuca se det~cta en su carácter alegórico, simbólico o religioso; y
fu_nción r~fere_ncial
alude a las verdades teologales cristianas y al suceso hIStónco que imphca la
muerte de un monarca.
La función referencial del mensaje, se sostiene en una serie de alusiones
sobre el destino de Carlos V y Dios y en una descripción del mundo moral
o ideológico, pero en escasas referencias al mu~d~ real ~~ qu~ viv~ó el monarca. Lo más importante aquí, resulta la descnpción de conciencia a Conciencia" de "abstraído a Abstractador" de "terreno a Divino" de "imperfecto /
a Perfecto", identificación de opuestos a través del puente que significa la
religión.
Desde el punto de vista semántico el soneto se encuentra es~ctura?o en
dos cuartetos independientes y dos tercetos que guardan relaciones mternas de carácter significativo.

!ª

?1~

Aquella Trinidad y es(s)encia pura,
supremo Hacedor, Dfos inefable,
conmutador de wdo inconmutable,
inenarrable poder y hernwsura.
Aqueste llevó a Carl.os a l(a) altura
trocó w transiwrio por lo etenw,
quit,óle de ocasiones del infierrw
por ser el más subido de natura.
En suew fue monarc(h)a esta criatura
y con etenw gow es recibido
en bienaventuranza cowcado.
Está en delectaci6n que siempre dura
con el que tiene su mesmo apellido,
por ser de ws mortales el dechado.
156

El primer cuarteto se divide en dos unidades consecutivas dos dísticos
independientes: vv. 1 y 2; y vv. 3 y 4. El primero lo constituye; una serie de
nombres de Dios con diferentes epítetos que dan una aproximación significativ~ al verdad~ro sujeto actuante del soneto; y los otros dos guardan una
relación semánuca en cuanto a que el v.3 declara a Dios como el único
conmutador de lo inconmutable y comparado con el v.4, en donde se afirma
su carácter inenarrable, el sujeto de comparación en ambos versos resulta ser
el hombre. En el v.3 es para los mortales para quienes hay cosas "inconmutabl~:, que en cierta_ fo_rma res~ltan tambi'en imposibles de realizar ya que
los situa como seres limitados o imperfectos, y en el v.4 Dios es "inenarrable
pod~r" en cuanto a la imposibilidad pragmática que poseen los hombres para
exphcarlo.
En ~l segundo cuarteto se relacionan el v.5 con el v.8 y el v.6 con el v.7.
Los primero dos versos explican el por qué concedió Dios la Gracia divina a
Carlos V; y los otros dos describen lo que hizo Dios para conceder la
perfección al monarca.
Lo~ do~ tercetos, en cambio, se encuentran ligados uno con el otro; en una
combmac16n más compleja, puesto que ahora se involucran tres combinaciones distintas presen~d~ de la siguiente forma: vv.9 y 14; vv.10 y 11 yvv. 12
Y 13. Lo~ vv. 9 y 14_J~s~fican el papel de Carlos V en la Tierra; los vv. 10 y
11 describen el rec1bim1ento que Dios hiciera al monarca y los vv. 12 y 13
~eñalan el "estado" en que éste se encuentra dentro del marco religioso que
predomina en la descripción.
_El léxico de~ poema está dividido en dos campos de significación. El
primero, Y
importante por su extensión y frecuencia, es el que se refiere
al_ Mundo di7;1no, y en el cual se agrupan los diversos nombres que se dan a
Dios, sus atributos, la forma en que premió a Carlos V en el día de su muerte
y alusiones al Paraíso divino y al mundo terrenal.
'
Dios (v.2) en el Hacedor (v.2), es Trinidad (v.l), Es (s)encia (v.l), Conmutador
(v.~) Y Poder (v.4); nombres que aluden a la divinidad definida por sus
atributos: pura (v.l), supremo (v.2), inefable (v.2), inenarrable (v.4), hermosura
(v.4) yetenw (vv. 10 y 12)
. E! Paraíso ~e presenta mediante palabras úpicamente de la ideología
cnsu_ana que sitúan ~spaci_al y te~p~ralmente a este lugar, la altura (v.5) y la
eternidad (v.6) son dimensiones sigmficativas que alejan a sus moradores de
la corruptabilidad de la vida terrena. El Paraíso, a su vez, se define también
mediante su oposición con la vida terrena, natura (v.8) transitoria (v.6), suew
(v.9) donde moran los mortales (v.14)..
El Señor llevó (v.5) a Carlos V a las "alturas", trocó (v.6) las imperfecciones
del ~onarca en virtudes y lo quitó (v. 7) del pecado, para con ello hacer al sujeto
paciente del soneto en digno merecedor del premio divino.

:J

157

�En esta forma, Dios recibió a Carlos V con gozo (v.10) y lo dotó de

bienaventuranUL (v.11) eterna.
El segundo campo de significación es mucho más breve, se refiere al Mundo
terrenal; a Carlos V, sus atributos y las acciones que recibiera de Dios.
Carlos (v.5) V es llamado monarc(h)a (v.9), criatura (v.9) y dechado (v.14).
Dechado por su comparación con los demás criaturas terrenas; poseedor de
subditos (v.8) atributos o virtudes que lo llevaron a ser recibido (v.10), colocado
(v.11) y a estar (v.12) en "delectación" eterna
Podria decirse que globalmente el poema responde en su organización
interna a una antítesis que enfrenta a su sujeto activo (Dios) frente a otro
pasivo (Carlos V) y que repercute en la manera de definir algunos de los
conceptos que se manejan; por ejemplo, en un mismo verso encontramos
antinomias como las siguientes: conmutador/inconmutable (v.3), transitorio/eterrw
(v.6); o bien, recordemos que las alusiones al mundo terrenal sirven única y
exclusivamente para contrastar y resaltar la significación de lo eterno, utilizando recursos metonímicos más que metafóricos.
Desde otro punto de vista, la última palabra de cada uno de los versos,
guardan una relación semántica de tipo sinonímico interesanta de señalarse.
El primer cuarteto agrupa en las rimas términos que nos hablan de los
atributos de Dios: pura/inefable/inconmutable/1,,ernwsura, en donde la única
palabra no conectada sintácticamente como atributo es "inconmutable",
aunque por otro lado, útil para explicar la validez del misterio divino como
universal y eterno.
Las rimas del segundo cuarteto se dividen en dos dísticos, vv. 5 y 6; y vv. 7
y 8: altura/eterrw e infierno/natura. La asociación de las dos primeras pertenecen
al ya conocido vocabulario de la religión cristiana, y las otras dos, aparentemente de un uso más arcaico, hacen referencia al mundo de los elementos
como el lugar donde moran las imperfecciones o el pecado.
En los tercetos hay relación sinonímicas entre los vv. 9 y 14 y entre los vv.
1Oy 11. Criatura/dechado son usados de la misma forma que recibido/colocado.
Los vv. 12 y 13 no guardan ninguna relación semántica en sus rimas.
III. U na vez descritos algunos aspectos de los niveles simbólico y semántico
del poema, llegamos a su estructura sintáctica, en donde la característica más
sobresaliente resulta el paraleli5mo-o emparejamiento de algunas estructuras
que trataremos de explicar a continuación.
En este nivel, nuevamente, el primer cuarteto parece coincidir en la unión
de dos dísticos organizados mediante estructuras sintácticas muy semejantes:
FN(M + N) +Conj. + FN(N + M)
FN(M+N)+(, )+FN(N+M)

158

. La estructura de los dos primeros versos mantienen un paralelismo sintácnco dº
sorprendente.
.
ºó
l Cuatro frases nominales unidas las dos pnmeras
por
coor mact n y as segundas por yuxtaposición. La manera de ordenar los
e:e.m;n~os ~es~lta armónica entre sí: los núcleos de las cuatro estrofas hacia
e m enor e os versos, y los modificadores en los márgenes: los núcleos
corrl~dspodnden a los nombres de Dios y los modificadores a sus atributos o
cua 1 a es.
Los s~guientes dos versos de este primer cuarteto mantienen el paralelismo
en una 1orma un poco más compleja:

FN(N)+ Prep. + FN(N + M)
FN(M + N)+Conj. + FN(N)
Dos enlaces, una preposición y una conjunción, unen dos frases nominales
con estructura exactamente
inversa. Dos frases nomma
· les 1ormadas
e
, •
,
umca
mente
por
un
nucleo
al
inicio
del
v.3
y
al
final
del
v
4
y
d
fr
.
formada
,
·
os ases nominales1
Lo , s por un nuc eo y un modificador al final del v.3 y al inicio del v 4
s nucleos pefirmanece_n, en estas frases nominales, hacia el interior de io~
versos y se re eren a Dios nuevamente.
co Ellsegundo c?arteto está formado por tres oraciones que se corresponden
n os_ tres pnmeros versos. La primera y segunda oración uardan u
paralelismo estructural que se sintetiza en la estructura de la terc!ra oración~
O=FN(N)+FV( +FN OD+C. Lug.)
O= FN(N) +FV(N+FN OD+C. Tiem.)
O= FN(N) *+FV(N+FN OD+C. Tiem.+C. Lug.)
Aunque
•
fi . 1 las estructuras del v.5 y v.6 son equivalentes
en su estructura
supe_r eta ' aparece una va~iante que afecta la estructura profunda de ambas
~~ctones. En 1:15 dos el Sujeto actuante (que aparece en la primera oración
. y queda tácito en la segunda v.6) sigue siendo Dios aludido m dº1
~:º;¡°m~re demostrativo. La predicación en ambos c~os resultaedi ;~~:~e~
tiem pn~ero aparece un cincunstante de lugar y en el segundo uno d~
F· m embargo, las diferencias de estructura profunda se sintetizan
mente en la terce~a oración, uniendo una estructura semejante a
enores pero con un ctrcunstante de tiempo que conecta de ·n dº
;:ta estructura del v.7, con la anterior del v.6; seguida de otro de \um:r ta~~
un7!:::tJn:efuerza al ~-5; u por si fuera poco, justifica las tres estr~ctu~as
jante sól l frase nommal, que forma el v.8, de carácter explicativo, semeo a ~ que aparece en el v.14 y con que termina el oema
.
regulandad sintáctico estructural de los tercetos res!lta ba~ta t
eta en comparación con los dos cuartetos antes descri¡os.
n e par-

:!:tª-f
~

de ~;d:;!:n~~~:~i°(!º;)mados po_r dos oraciones coordinadas, la primera
. con un ctrcunstante de lugar; y la segunda de voz
159

�pasiva, con un circunstante de modo. La tercera oración que corresponde al
v.11 también es de voz pasiva, y posee un circunstante que connotativamente
podría interpretarse como de lugar. En esta dirección, el paralelismo sintáctico en estas tres oraciones del priemer terceto, podrfa considerarse en la
correspondencia o alternancia de circunstanciales, ya que "bienaventuranza"
juega con la doble significación de modo y de lugar en este caso.
El segundo terceto es mucho más irregular: lo forman una oración de verbo
de estado (v.12), seguido de una subordinación adverbial que nos describe la
compañía de Carlos V después de muerto, y remata con una oración adjetiva
explicativa de verbo de estado.
La función de esta última estrofa y su carácter conclusivo hacen de ella
innecesariamente regular.
Los dos tercetos concuerdan en la colocación de los núcleos de frases
nominales, colocándolos en los márgenes de versos, además de su referencia
a Carlos V y no a Dios, como venía sucediendo en los cuartetos.
La división sintáctica del soneto guarda relación con su estructura obligatoria de dos cuartetos y dos tercetos, aunque bien podría señalarse la agrupación de un octeto y un sexteto, debido a la regularidad estructural que
presentan. Diríamos que en el octeto (los dos cuartetos) se presentan una serie
de paralelismos sintácticos que lo hacen mucho más armónico que el sexteto
(los dos tercetos) en donde se concentran el mayor número de variantes
sintácticas. En el octeto las regularidades son múltiples, por su colocación,
tipo y vocabulario; mientras que en el sexteto la mayoría de las relaciones
equivalentes son más de tipo funcional. O bien, repetimos, los modificadores
del octeto se sitúan hacia el interior de los versos, mientras que en el sexteto
se colocan en los márgenes.
Desde otro punto de vista, el octeto presenta el asunto del poema, y el
sexteto describe su desarrollo: el octeto sitúa al lector en los antecedentes del
suceso (las virtudes de Dios y lo que hizo con Carlos V), mientras que el sexteto
describe lo que realmente sucede (la muerte del monarca). La temporalidad
de los cuartetos se maneja en pretérito imperfecto, que dan un carácter menos
definido que el uso de presentes con que están descritos los tercetos.
La tercera oración del segundo cuarteto se encabalga con la frase nominal
que forma el v .8, subordinando y complicando esta estructura ya antes
aludida. Los versos de los dos tercetos, en cambio, se encuentran encabalgados
en ambas estrofas: en el primer terceto se unen dos oraciones coordinadas
(vv.9 y 10) con otra, que por raz~nes métricas, se encuentran yuxtapuestas,
y en donde la oración principal es la que forma el v.9. El segundo terceto lo
forman, en cambio, tres oraciones subordinadas, de las cuales el v.12 sería la
oración principal. El v.9 lo forma una oración declarativa, y el v.12 una de
verbo de estado, fenómeno que sugiere alguuas relaciones semánticas que se
corresponden con las estructuras gramaticales con que juega el autor.

El. prin~ipio rftmico constructivo de los versos, por otro lado, guarda
relación directa con las d™:repancias estructurales sintácticas que forman
cada _estrofa: y crea una sene de paralelismos de otro orden (que Pone en
r~Ia_ción el ntmo con el significado de cada verso) y que da una dimensión
distinta del soneto.
Aquella Trinidad y es(s)encia pura,
ENDECASILABO HEROICO
Supremo Hacedor, Dios inefable,
ENDECASILABO HEROICO
conmutador de todo inconmutable
ENDECASILABO SAFICO
inenarrable poder y hermosura
ENDECASILABO SAFICO
Aqueste llevó a Carlos a l(a) altura,
ENDECASILABO HEROICO
tr~ó lo transitorio por lo eterno,
ENDECASILABO HEROICO
qmtole de ocasiones del infierno
ENDECASILABO HEROICO
por ser el más subido de natura.
ENDECASILABO HEROICO
En el suelo fue monarc(h)a esta criatura ENDECASILABO HEROICO
y co~ eterno gozo es recibido
ENDECASILABO SAFICO
en bienaventuranza colocado.
ENDECASILABO HEROICO
Está en del~ctación que siempre dura ENDECASILABO HEROICO
con el que nene su mesmo apellido
ENDECASILABO SAFICO
por ser de los mortales el dechado.
ENDECASILABO HEROICO
. Los endecasílabos heróicos describen los acontecimientos que se narran,
mientras q~e los sáficos se encargan de agregar un matiz lírico.
E~ el pnmer cuarteto encontramos nuevamente dos dístintos que separan
las d~ferentes estructuras con que está formado: ANB B, en donde el cambio
rítmico concuerda con la variación sintáctico-estructural.
El_ segundo cuarteto, en cambio, presenta una regularidad rítmica que
refleja .la continuidad oracional que lo forman·. A A A A su d"imensi·6 n
semántica es más narrativa que descriptiva.
En los tercetos encontramos unjuego interesante: NB/A y NB/A, en donde
los endeca~ílabos ~áticos (B) concuerdan sintácticamente por ser introductor~s de oraciones circunstanciales, además de dar una tonalidad lírica descriptiva a un soneto en _dond~ predomina la dimensión narrativo alegórica.
IV. La frecuencia léxica es poco redundante, excepto en los casos de
al
· ·
degunas preposiciones
q~e se usan reiteradamente en el poema (a(2), con(2),
(5), en(3), por (3), o bien, algunos artículos, pronombres o conjunciones
(el(4), lo(2), y(3).
Las únicas palabras que destacan por su frecuencia, del resto de palabras
son el adjetivo "eterno"(2) yeherbo "ser"(2) que por sí solos resumen la ide~
global que plantea el poema. Ambas palabreas aparecen en un cuarteto y en
algunos de los tercetos.
16 1

160

Humanit.u-11

�La unidad métrica de los endecasílabos fluctúa en períodos formados por
6, 7 u 8 morfemas, presentando una regularidad morfemática curiosa en un
soneto que exige, como ya sabemos, once sHab~.
El primer cuarteto está formado por una sene de versos heptamorfemáticos, y el segundo por versos examorfemáticos.
El primer terceto, en cambio, una dos versos, vv .9 y 1O, de ocho morfem~
y otro, v.11, de seis. Mientras que el último terceto lo forman tres endecasilabos heptamorfemáticos, también.
.
.
.
Esta regularidad morfémica, no guarda relación_ directa con el ntmo,
mientras que sí, obligatoriamente, con el metro. :~ómo manten~r una
regularidad métrica con versos de diferente co~posición morfemá?ca? De
ahí el equilibrio y la precisión con que está realizado; y sus paralelismo en
este nivel resultan una muestra más del control que requiere la forma del
so~W.
.
Otra variante en el léxico, digna de señalarse, es la que constituyen las
palabras sobre las que descansa la rim~- ~ combina~iones categoréticas de
la rima guardan una serie de paralelismo independientes de su estructura
fónica.
•
d l
Por ejemplo, el primer cuarteto está dormado por dos dísticos e a
siguiente forma: ADJETIVO/ADJETIVO Y SUSTANTIVO/SUSTANTIVO.
y el seiundo cuarteto: SUSTANTIVO/SUSTANTIVO/SUSTANTIVO/SUSTANTIVO.
En los tercetos hay una combinación encadenada: SUSTANTIVO/ADJETIVO/ADJETIVO/ADJETIVO y ADJETIVO/S~STANTIVO/SUST~TIVO, en donde se encabalgan las funciones gramaticales que desem~enan las
palabras rimadas de ambas estrofas. Esta dimensión da una regularidad más,
en otro nivel a la estructura general del soneto.
v. Las rim'as consonantes que forman el soneto se encuentran distribuidas
de la siguiente manera: A B B A : A C C A : A D E : A D E. Y ~n ?onde
predominan las vocales abiertas y medias; y las consonantes bqwdas y
oclusivas sonoras.
.
El primer cuarteto concuerda en el uso de rimas de carácter vocálico, y
discrepa sólo en .que en B aparece ~na conson~nte oclusiva sonora que
comparte este último rasgo con la líquida r de la nma A
..
En el segundo cuarteto, discrepa con A la rima C sólo en la aparición de la

En la fonología de las rimas podríamos decir que se presenta una confluencia de sonidos sonoros que realzan la significación del poema, además de darle
una fluidez extraordinaria.
El ritmo, por otro lado, ofrece una serie de variantes nuevamente de
interés para nuestra descripción.
El primer cuarteto está formado de dos versos vv.l y 2 con período corto
en anacrusis; mientras que los dos versos restantes vv.3·y 4 están marcados
con un período largo.
El segundo cuarteto presenta una regularidad total en sus cuatro versos,
en donde aparecen marcados con períodos cortos en anacrusis.
Los dos tercetos, en cambio, encadenan sus períodos rítmicos de la siguiente manera:
-é---á- --ú---é-ó---í-é- --í ---áá---ó---ú---é--é--í-é---á---á_en donde los vv. 10 y 13 concuerdan en períodos largos en anacrusis,
mientras que los vv. 9, 11, 12 y 14 están formados por períodos cortos.
E~ la ~centuación rítmica predominan las vocales media y palatales, y su
destnbución y contraste con las velares juega con la organización descriptivo
semántica del poema.
En el primer cuarteto se presenta un fuerte contraste de las vocales
a~terio~es con las de la serie posterior, produciendo una sensación de magmfisencia ante el poder de Dios y sus atributos.
La empresa que tuv~ Dios para con Carlos V, descrita en el segundo
cuarteto, se d~staca mediante un extraordinario juego rítmico fonológico, ya
que aparecen igual número de vocales palatales que velares, y sólo una vocal
media.
En los tercetos predominan las vocales media y las de la serie anterior. Así
el _soneto se ve enmarcado rítmicamente en una serie de tonalidades predommant~mente claras (vocales a,e,i) sobre las oscuras (o,u) que sólo sirven para
dramatizar el suceso que se describe.

nasal n.
y en los tercetos, la rima concuerda en el hecho de estar formadas por tres
fonemas de los cuales dos son vocales y uno consonante.
Las rimas finales D y E, guardan, sin embargo, una similitud mayor, en
cuanto a que ambas están formadas por los fonemas d y o aunque discrepan
en su núcl~o o vocal tónica.
162

163

�SIMBOLISMO MÍSTICO EN 1A POESÍA DE CONCHA URQUIZA
DRA. LETICIA PÉREZ GtmÉRREZ

Universidad de Missouri
UNO DE LOS CAMPOS MÁS FÉRTILES en la poesía mexicana es el de la poesía
religiosa. Hay excelentes ejemplos de ésta durante los siglos de la Colonia y
el siglo XIX, pero son pocas las figuras litera1ias conocidas. Por lo general la
poesía religiosa que se lee se debe a la pluma de escritores varones, y salvo la
honrosa excepción de Sor Juana Inés de la Cruz, los nombres de las escritoras,
tanto como sus obras, ya poemas o prosas, son totalmente desconocidas. Este
panorama cambia al entrar el siglo veinte. A este respecto, observa Carlos
González Salas, que la producción poética debida a la pluma de mujeres
escritoras en México en el siglo veinte "es un fenómeno desusado por la
amplitud, profundidad y calidad de las m1tjeres que escriben poemas,
fenómeno jamás visto en siglo alguno pasado de nuestra historia, y por ello,
dificil de enjuiciar y dificil de catalogar." 1
Algunos críticos, como Antonio Castro Leal, han establecido la diferencia
entre la temática que utilizan en sus poemas los escritores mexicanos y la
que usan los de Centro y América del Sur. A este respecto, dice Castro Leal
que la poesía mexicana difiere de la de los otros países "sobre todo porque,
más que las frescas gracias de la carne, vive de las iluminaciones del
2
Espíritu." Hay una pléyade de escritoras que han tocado el tema religioso,
entre ellas Guadalupe (Pita) Amor, Emma Godoy, Enriqueta Ochoa, María
Magallón, Glo1ia Riestra, Concha Mojica, Ana María de López Tena, Isaura
Calderón y Ana María Alonso Guevara. Entre todas ellas es Concha Urquiza
"donde la poesía femenina de México alcama mayor fuerza y hermosura
formal. De ella, como &lt;le las que hemos mencionado en primer término

Carlos González Salas, "Poesía Femetúna Mexicana del Siglo XX.'' Abside. XXXI 3 (1967),
p.320.
2 Antonio Castro Leal, La poesía Mel.icana Moderna. (México: Fondo de Cultura Económica,
1953) p.38.
1

�(Gloria Riestra, Isaura Calderón, Emma Godoy) no cabe decir que sea poesía
mística la que escriben."3 De la poesía de Concha Urquiza ha dicho Joaquín
A Peñalosa, que "desde Sor Juana, ninguna otra poesía de mujer
había
4
tenido en México la resonancia de los versos de Concha U rquiza." La poesía
y aún la vida de Concha · es desconocida casi totalmente. La extremada
inquietud que caracterizó a la escritora la hizo cambiar de lugar constantemente, y su vida, trágicamente cortada a los treinta y cinco años hizo que su
obra poética y prosística no fuera conocida por el público lector.
El interés de Concha por la poesía empieza tempranamente pues ya hacia
1923, cuando sólo tenía trece años, se publicaron sus primeros balbuceos
poéticos "Canto de Oro" y "Conventual" en la Revista de Yucatán. Luego
"Plegaria de Luz", "Los Bohemios'' y" Arrepentimiento" en Revista de Revis-

tas.Raul Leyva dice de Concha: "No perteneció a ningún grupo, a ninguna
capilla literaria, por esa razón su figura literaria la ubicamos
cronológicamente, (nació en 191 O) entre Los Contemporáneos y Taller."
Sus poemas no llegaron a publicarse en libro, hasta la edición póstuma
hecha por Gabriel Méndez Plancarte. Algunos poemas aparecieron
esporádicamente en revistas como El Hogar, Abside, Lectura, Rueca, México al
día, Juventud, y Saber de México, D. F.; en JAgos, de Morelia, y Aula y Labor
de San Luis Potosí. Su obra permaneció dispersa hasta que a raíz de su
muerte, Gabriel Méndez Plancarte la recopiló y publicó como homenaje
póstumo a Concha con el título de Obras: Poemas y Prosas.
La obra recopilada por Méndez Plancarte consta de unos poemas
distribuídos en varias secciones en la Antología y corresponden al período
de 1937 a 1945. Algunos de ellos fueron agrnpados por la misma autora,
como "Los Sonetos Bíblicos," las "Variaciones sobre el Evangelio", la
"Egloga del Pastor Nocturno," los "Cinco Sonetos en torno a un tema
Erótico", y el díptico de sonetos "Nox". Los demás poemas fueron ordenados
por Méndez Plancarte. Estas secciones llevan los títulos de "Recuerdos
líricos," "Sonetos de los Cantares", "Liras", "Eglogas", "Romances", "Canciones", "Del Amor Doloroso", y "Paisajes Michoacanos". En el prólogo de
las Obras, Méndez Plancarte establece que no le pareció bien incluir los
poemas de niñez porque son "demasiado imperfectos y pueriles" y también
por sus indecisiones y balbuceos.
Las influencias claramente perceptibles sobre la obra de Concha ya han
sido perfectamente señaladas por sus críticos, enu·e ellas están: la Biblia, Fray

Luis de León, San Juan de la Cruz Go
García Lorca, Julio Herrera y R' . _nzalo de B~rceo, el Arcipestre de Hita
H
.
.
e1ss1g, Manuel José Othó
. '
ome10, Esqmlo, Horacio y v T
.
n, Y los clásicos
ción.
1rg1 10 a qmenes ella profesaba gran admiraLa poesía de Concha Urquiza es eminente
, .
maestro al insigne Fray L . d Le
. mente lmca. Llevó como
,
e:
ms e
ón de qmen
ep1gra1es en poemas como "J b"
.
. se encuentran algunos
Ella lo llamaba "el Maistro" ~ y a qu~en dedica su "Egloga en tercetos."
paisaje, y el bucolismo soseg~doequreay L~IS de León tomó el sentimiento del
.
,
se vierte en un Jir·
f:" •¡ d
.
y ég logas, que s1 bien presentan al un
,
. ismo dCi e canciones
subliman después para llegar a lo d~ . as raices clásicas griegas y latinas se
ivmo. Emma S
S
.
'
para1elo entre Concha Urqui
F
.
usana perattl apunta un
"de familia de conversos él~ y ray Lms de León diciendo que ambos era:
c.
'
, conversa en otro s
tid
l
prornndamente religiosos, los dos er ,
, . en o, e la. Religiosos,
rrados los dos. Con alta as . . , ' p ~ ~o m1st1cos. Humanísimos y desgap1racion espmtual a b
amargura de los que, por algún
.
. m os, y ambos con la honda
La obra poéu· d C
mouvo, se sienten proscritos."s
ca e oncha pued d. ·d·
dos. Un grnpo de poemas presentae 1v1 Irse .Para su estudio entres aparta.
n una acutud rer ·
·
poemas
reflexiona sobre su pos1·c1·6 n con respecto a ¡ tg1osa y. vital, en otros
.
1
a se1 para ella otro medio más d e Ulll'611 con la ff ..da dnatm a eza, que llega
son los poemas que tienen resonancias bíblica _1v1m a .' Un s~gundo grupo
tuyen los poemas con símbolos r .
s, y el te1cer grnpo lo constitercer grupo se dedicará nuesu-~::~\~~~ y los poemas místicos. Hacia este

F

!"f~Y

dos clases de símbolos literarios en la
,
rehg10sos y los místicos Los s' b 1
.. poesia de Concha Urquiza· los
·
·
im o os rehg1oso
d
·
re1anonan en una u ou·a form
l
. s son to os aquellos que se
.
a con e culto litúrgico Al
.
se usan
en la literatura como mOtlVOS
.
y
•
o ya e , ·¡. gunos son ob1etos
J
enn,queceu el poema religioso Lo
,
n s1m1 es y comparaciones y
la poesía de Concha so11· el . . s quelse presentan con más frecuencia en
.
.
vmo en os poe
"Y
vestidura" (p.37),6 Cuándo (p 57)' "C .
mas
o para no vestir mi
·
··· ·
Y nsto en I c " (
con e1anterior están Ja vid y el cálÍz O la co a ª, 1:1z p.49): ~elacionados
es que de la vid se saca el vino é t
P . La muma relac1on entre ellos
~tos ~otivos se hallan prese~re/e: ;:~onsagra el cáliz en la Santa Misa.
Gánd1da fuí, mi Dios, aquella hora" (p foº)em,~{ Loores por _Cristo" (p.53),
En algunos poemas se men .
1·
•, y
oores por Cnsto" (p.45)
c1onan e tngo la
•
·
1
que son otros de los símbolos que
, espiga, e granero y el pan,
constantemente aparecen en la Biblia, ya

:º

5
6

3
4

Carlos Gonz.ález
Salas,"Las
!bid.,
p. 322.
JoaqublA.
Peñaloza,
Obras
de Concha Urquiza," Abside, XI, No. l. (1947), p.184.

Susana
1
Urq · Speratti
"J · Piñero' "Temas Bíbli
cos Y Greco-Roma
¡
Las uá~' dlttuJo Potosino de Bellas Arles (1961)
8
nos en a poesía de Concha
p . gmas e los poemas que !'e mencio~rán de' p. .
UrqUiza, Obras: Poemas 'Y Prosas. (México· B .
uf en adela~te corresponden a Concha
· · ªJº e igno
de Abs1de, 1946).

ti

167
166

�como metáforas que llegan a símbolos, o como alegorías. Estos se hallan en
los poemas de Concha: "¿Cuándo..." (p. 57), "Cristo en la Cruz" (p. 53),
"Cancioncillas" (p.106), "Loores por Cristo" (p. 46), y "Sonetos en dos
rimas." (p. 41).
Hay algunos motivos y objetos que son mencionados frecuentemente en
la Biblia, como la miria, que era apreciada por su inestimable valor. Aparece
como motivo en dos sonetos "Hijas de la ciudad, que váis ceñida" (p.37), y
en "Manojillo de mirra entre mis pechos" (p.65).
Hay alusiones a símbolos místicos como, "el huerto deleitable del amado,"
en "Manojillo de mirra entre mis pechos", (p. 65), y "Loores por Cristo" (p.
45). Además se mencionan, por su vinculación en ciertas ceremonias del culto
litúrgico, el aceite y el olivo, en el poemas "Loores par Cristo" (p.46), y el
óleo en "Aunque tu nombre es tierno como un beso" (p. 35).
Existen también algunos nombres que se usan en innumerables comparaciones dentro de las parábolas o máximas de la Biblia, por ejemplo se
aplica el nombre de "Pastor" a Ci-isto, o el de la "oveja" o el de "ciervo" al
alma. Estos aparecen frecuentemente en la poesía. Además hay otros
nombres que Concha aplica a Jesús y que son de uso común en la liturgia
sagrada, como por ejemplo en el poema "Loores por Cristo" (p. 45) los
apelativos de "Deseo", "Amor", "Cordero", "Fruto deleitable", y "Victima de
amor".
En la obra poética de Concha, más importantes que los símbolos literarios
religiosos son los símbolos místicos, que merecen tratarse por separado. El
uso de estos símbolos apoyan la calificación de "poesía mística" con que se
ha designado la poesía de Concha. Los críticos como Méndez Plancarte,
Joaquín A. Peñalosa, Raul Leiva, Pedro Gringoire y otros han otorgado el
calificativo de mística de la poesía de ella apoyándose en la definición que
Menéndez y Pelayo estableció en su "Discurso de entrada a la Academia
Española", y la cual repite Gabriel Méndez Plancarte en el prólogo a las obras
de Concha Urquiza, indicando que la paesía religiosa de esta autora es mística
porque refleja una "ahincada contemplación de lo divino y ultraterreno,
aquella sagrada 'obsesión de Dios' que caracteriza a ciertas almas de
excepción, aquel ímpetu irreprimible que volando por sobre todas las
creaturas va a clavarse como un dardo de fue~o en las entrañas del Absoluto
y a fundirse con El en arcana unión de amor."
El símbolo de la fuente en la poesía mística ha sido analizado por helmut
Hatzfeld, quien ha encontrado las raíces Lulianas y Ruysbroeckianas de éste.
El símbolo de la fuente se considera como indicador de la presencia de Dios

en el alma y su unión con ella Aparece
l
diversas formas, que van de la. táfi e~ ~ f'.°esía de Concha adoptando
La fuente se queda solam::e eº:ª~: s1md y al sfm~lo místico.
ascender al símbolo en "Canc·
b plano tropológico del símil sin
iones en e 1 osque"
d C
relación tan estrecha del cicl
cuan o oncha observa la
unión entre ambos es tal o que se retrata en el agua de la fuente. Esta
que parecen confund'd
b
tercetos de "C ·
i os. en un a razo. En los
. .
anciones en el bosque", Concha d
.
vanac1ón
esarrollae esta
. de este símbolo se halla en el poema "Loore
• ,,idea. Una
la poetlza, al alabar a la Virgen l
.d
s por nsto en el cual
. to nae1.6.
' a cons1 era como la "alt.a funte" d d d.
ns
e on e
e
Hatzfeld explica que el símbolo resen
.
concepción Luliana, y por ésta el símb )
: una raíz ?n~ntal según la
ser símbolo de la fe que existe
~ puc e tener dos s1gmficados. Puede
mismo. En este se undo sentidoen e a ma, y por otro ser símbolo de Dios
poema "Cristo en Cruz" despuéses dencuenbtlra en la poesía de Concha. En el
1
, "
•
e esta ecer una compara ·ó
y esus amancillado y muerto" (p 50) 1
.
ci n entre e la
J
penúltima
de las liras dice así· "R.
e ~oe_ma se diluye en una oración. La
de tu costado" (p 53) La
·.d as~a mi Dios, la fuente / del divino dolor
· •
consi eración de Cri t
'
1
todo procede es completamente 1 r
La fu s o como a fuente de donde
herido de Cristo.
u iana.
ente, en este caso, es el costado

¡°

i

Una variación del mismo símbolo se halla en el oe
"
donde Concha se acerca tambié l
p ma ¿cuándo... ?"
el alma enamorada.
n a concepto platónico hacia donde tiende
En otra de las liras de este mismo ema s d
.
sólo que con una variación. Concha r;'e
e es.taca~• mis~o pensamiento,
fuente/ hurtan del bien deseado /
g~~t?lOS mismo: &lt;:Porqué la dulce
Si dios es el centro, la fuente de dónd~~~d o b~ 10 corazón burlado." (p. 57)
fin del alma, hacia el cual tiende el l o ien dimana, la belleza increada,
, .
a ma enamorada qu
·
1
.
mIStlca, Concha
no comprende cómo n·10s puede negars e aspira, a¡·a umón
.
e a sus sup icas.
Otra vanación en el símbolo d l fu
en el se retratan las facciones del~ /n;l es considerarla como un espejo
"Sonetos de los Cantares" es un
1ª o. . segundo soneto de la colección
.
exce ente eie•nplo dond
.
e se conJugan todos
l?s diversos aspectos del símbolo. El soneti IÍ .
hras más conocidas de San J
d
C
eva c?m? epígrafe una de las
inspiración de este poema. uan e 1a ruz, y esta sirvió como motivación e

a.

r

Según Hatzfeld el mirarse en la fuente ''v°
la unión mística, galardón de la más alta ur:~~1e ~ se~,rn acabado símbolo de
en Las Moradas explica que ella e'
lP
ae16n. S~nta Teresa de Jesús
v ia su a ma como un espejo, primero cubierto
8

~t6~.elmut Hatzfeld, Estudios Literarios sobre Mlstica Española. (Madrid: Gredos' 1968),pp.

7 Méndez Planearle, "Prologo" a Obras "Poemas y Prosas" de Concha Urquiza. p. XXVI.

169
16t'-

�por "un paño negro", pero después como un espejo tan límpio y puro que en
él aparecía la imagen de Cristo. En el soneto de Concha la imagen del espejo
se superpone a la fuente y así ésta, en lugar de reflejar la imagen del amado,
presenta una superficie toda alborotada y en plena efervescencia. Esto es
debido, dice Concha, a que en él las impurezas, las corrientes (equivalesntes
aquí a las tentaciones), y la amarguras de la vida misma hacen cambiar el
aspecto de la fuente-espejo.
En el símil literario que usa Santa Teresa el "paño negro", que cubre el
espejo, cae y en el espejo se refleja la imagen de Cristo y esto significa la
suprema unión con el Amado. en el poema de Concha la suprema unión no
es consumada, ~e queda sólo en una aspiración, por eso exclama en el primer
terceto del poema: "Si tendierns la mano solamente." Para que se consume
la unión mística no sólo es necesario el deseo del amante, sino también la
voluntad de Dios que favorece al alma con sus gracias. Por eso el poema de
Concha termina solamente en la aspiración.
El símbolo de la fuente tiene también otra raíz, y esta es la occidental
9
germana que proviene de Ruysbroeck. El soneto "Como la cierva ..." de la
colección "Del amor Doloroso" es un excelente ejemplo de este segundo
aspecto del símbolo de la fuente. En ella el "rostro manso" de Dios fluye
perennemente. A esa fuente, dice Concha, se acercan: "los que te aman bien
con labios y pupilas,/ saciando sed eterna sobre el hondo remanso". (p. 113)
Concha no sigue, como San Juan de la Cruz y Ruysbroeck hasta el total
desarrollo del símbolo y de las consecuencias posteriores al beber y saciar la
"sed eterna" del alma. Concha llega solamente hasta la utilización del
símbolo literario, al reconocimiento de la fuente, pues dice que: "sólo a veces
el viento, que tan de lejos vuela, / le dice la frescura de aquella fontezuela"
(p.114), y a la imagen reflejada en la fuente que "es donde el Rostro manso
fluye perennemente. (p. 114) Frecuentemente en la poesía mística se hallan
los símbolos del ciervo, el cazador, la caza y la herida de amor, que hunden
sus raíces por un lado en la tradición bíblica y por otra en la oriental, germana
y la española. Hatzafeld explica que el símbolo de la caza se encuentra
tempranamente en la poesía de Francisco de Osuna. Dámaso Alonso, por su
parte, rastrea las raíces populares del símbolo y encuentra que hay en la
literatura española, una serie de coplas profanas que comparan el amor con
una cacería. Estas coplas fueron aprovechadas por San Juan de la Cruz y
elevadas a lo divino, así "la pobre cancioncilla amatoria, tocada y transfor-

9

Jbid., pp. 54-57.

~ada por la mano sel Santo, subleva ahora en nosotros un
Cional: el alma se nos va con ella hacia al d" . .10
frenesí aseenEl ·
go 1V1no.
ciervo es el animal que aparece frecuenteme
.
Dos aspectos tiene este símbolo ue se a lica
_nte asociado con la caza.
alma. San Juan de la Cruz utilizó~l símlx&gt;1:o d Í~r igual, ya a Dios o bien al
en sus "Canciones entre el alma el es
~. Ciervo c~mo sí~bolo de Dios
exclama· "¿Adónd t
d"
y
poso. En la pnmera bra la esposa
•
el· ciervo· huiste "e Ee escond 1ste, ¡ Amado, y me d eJaste
con gemido. / Como
ciervo como sí~bolond;~l;: aspectos se"halla en ~a poesía de Concha. El
Además en el .
d aparece en Mons Dei" en la cuarta parte

!s:;:~;~:!::~:

"Como la cierva ..~'r::~::ar;o!~:
~loroso" i~1tituÍado
éste es el verso segundo del Salmo XLI
.
fuente directa de
"Com 1 .
que aparece en el epígrafe del poema
o a cierva que brama en las corrientes de las aguas " (p 118)
En el tercer poema de "Canciones ·en el B
"
.
.
ciervo identificado con Dios.
osque , por su parte, aparece el
O~o aspecto de la caza lo constituye la representación de 1 .
segmda y herida s , H e
a Cierva per. egun atz1eld los místicos Lulio y Ruysbro k
e~ s~s obras dos aspectos distintos de este símbolo. Para el oriee~ta;~c~~na~

Di:'~ :1

~

~:~: ~::::: {. n::;s la presa; en cambio, para Ruysbroeck,
Concha En la "E 1 p
cazada. Las dos formas aparecen en la poesía de
0

así éste ~e convie~t:~ªne;: ;;;:: ;:r:~::a~namorada tiende a buscar a Dios,
:~u:i:~:~s~~~:;:r::~J~•erido siguiendo su ganado por las sendas
:.~~;~• corre, búscale, así aprendas la ciencia del amor pura y savrosa.

~\~;:t~•::~:~:.'.":ad:i:;1:::~~:~ :=11~¡:::,~,c~~~:::

"C

. amoso poema en lengua española donde se recrea este símbolo e~
anc1ones entre el alma y el esposo" d S J
lee: "huiste;/habiéndome herido." En' 1a\xª~- u~~ de la Cruz, en el cual se
versos escribe San Juan que el alm
h "d P icaCI nen prosa de estos dos
Así explica el Santo· "Este s u· ~ es en a y muere con "herida de amor".
·
en miento aparece as' ta
. d
aquella herida de amor que hace Dios al ªl ma, 11eván
g1an
porque
ntase ele,afecto
de en
la

10

Dámaso Alonso, Poesía Española. (Madrid: Credos, 1966), p. 244.

171
170

�. d 1Am d " 11 Lo que interesa aquí
voluntad con súbita presteza a la posesión e
a ~a ha sido herida y éstas
es el hecho explicado por San Juan die la ?rut~·aEDlª1·os en "muchas diferencias
.
. , d. · ndo el Santo as e1ec u
hendas, continua 1c1e
'
l llaga de amor suele hacer unos
de visi~s que Dios hace al alma,~::~:d: saeta de fuego hieren y traspasan

e~c~:~~~;

~t:í::c:::~u:;anta Teresa mencionan este fenómbeno ~óe l!
e a
.
.
s nombres entre ellos: "transver eraci n,
herida de amor ?,~.nddodle d~~:~amas" Rosa María Lida ha buscado las raíces
"toques de amor,
ar os,
·
.
h ·d
l
notado

r:: :~r~: tec~~~~;~;ne: ;~ i i:~:\~:r~

~::: :: :::~:b~~;::~:o
IV 67 ss) donde habla de la cierva henda y que este ~~ncepto,_q
é de
'
c.
·1· r u·ene continuidad con la tradición clásica a trav s
ha hecho tan 1ami ia ,
ú ,.)3
SanCAgus . n. tural del Santo de Hipona pasó a los místicos españoles y de
orno es na
,
u ·
.
d.. ctamente hasta Concha rqmza.
San Juan de la Crnz viene ne.
l
"Wuándo...?" de Concha se
Entre los símbolos que conJunta e poema
encuentra el de la cierv~. herida. de los Cantares" el símbolo sufre una
En el texto de los Sonetos . Dios a arece en la figura de Pastor
conversión, el ci';"~ pasa_ a s::¡~;~;ra llev!rla de nuevo al redil, pero la
que va en busca e a oveJa P
do cu os brazos / manchó de
.
h ·d • "Pastor enamora
Y
ovep se pres~nta en_ ª·,.
n este oema el cambio de símbolos
sangre la ovejuela_ hericla · (p. :~)-. E se c~nvierte en ovejuela herida, el
p1·esenta aspectos mteresantes. cie1voh_ re se convierte en flauta, pues el
cazador pasa a ser pastor y el arma que ie d"da / la llamó por zarzales y
.
..
f1 ta en cantares encen 1
•
poema dice: cuya au . los símbolos cambia también el senti1U1ento
eriazos" (p. 38). Al cambiar
d .
e~ esta forma tintes de ternura y
proyectado en el ~oema,t;:~o: d!:::dos en el acto de la caza y el cazador.
delica~eza, c?ntrana1?.en
orado" de su oveja, se une en el poema
Al simbolismo del Pastor enam d
, l "nudo místico". Este motivo
otro motivo llamado por Santa Teresa e J e~ustae1 Lul·iano El alma es atacada
,
bº én en el concepto onen
.
hunde sus raices tam i
d·cen· "La conduiiste en
l ·- n Los versos que i ·
:i
por Dios con lazos que eme ·
h
ñiste" (p 38) implican clara1
apretados lazos," y "con cíngulo estrec o a ce
' . '

ª

11

:;

172

l
" Obra Poética. pp. 75-76.
San Tuan de la Cruz "Canciones entre el alma y e esposo '
.
biá. 74
.
Latinos en la Poesfa línea
~~•~"arf; Licia, "Trans~i~n YRecrhea~t d~T;:e1:te~'r;~la de Filolog(a Hispánica.
Española." Parte Segunda El oervo en o y
Tomo l. (1939), pp. 31 ss.

mente la idea del nudo, sólo que en lugar de llamarlo nudo, Concha Urquiza
lo denomina "apretado lazo" y "cíngulo estrecho."
San Juan de la Cruz menciona que los toques místicos con que Dios
favorece a las almas que lo siguen son: "a la manera de saetas de fuego (que)
hieren y traspasan el alma y la dejan toda cauterizada con fuego de amor, y
estas propiamente se llaman "heridas de amor." En tres poemas menciona
Concha estar herida de amor. El símbolo se repite exacto cuando escribe
"Decidle que de amor estoy herida" (p.36), "Corazón bajo la lluvia/ herido
de amor te llevo" (p.96), y "¿A quién contaré mi herida?". (p. 106). ·
Dámaso Alonso en su estudio sobre la poesía de San Juan de la Cruz, al
llegar a la explicación de "la noche oscura del alma" y la "llama de amor viva"
considera que "este símbolo de la noche lleva necesariamente en su desarrollo
el de la llama, el de la absoluta iluminación, de tal modo, que no son dos
símbolos correspondientes, sino uno sólo y total." 14 Siguiendo esta pauta
marcada por Dámaso Alonso se pueden analizar estos dos conceptos simbóJicos, la noc,1e y la llama, en la poesía de Concha Urquiza. No se puede negar
que ella recibió la influencia directa de San Juan de la Cruz y su obra poética.
Ya Alfonso Méndez Plancarte, ensu estudio "Sanjuande la Cruz en México"
apuntaba la influencia del Santo de Avila en algunos de los escritores mexicanos y entre ellos Concha Urquiza. 15 Cinco poemas de Concha que mencionan la noche oscura del alma son: "¿Cuándo... ?", "A Jesús llamado el Cristo,"
"Canciones," y los sonetos "Nox". En las prosas y páginas del diario de Concha
se pueden encontrar también cierto número de alusiones a estados psicológicos que pudieran ser signos de la noche del espíritu.
Gabriel Méndez Plancarte en el Prólogo de la Obra de Concha explica que
"ese estado de ánimo, -noche oscura y dolorosa con que Dios prueba con
frecuencia a sus elegidos, trágica tiniebla en que parecen hundirse tocias las
estrellas "aridez espiritual" que finge ahogar todo renuevo y por la que han
pasado todos los místicos, es el que se refleja en el díptico de sonetos "Nox".
Estos sonetos fueron enviados por la misma Concha a Méndez Plancarte en
su última carta pocos días antes de morir. Y al decir de Ménclez Plancarte
condensan ese esta.do espiritual de aridez y de desolación propios de las
pruebas soportadas por los fieles amadores en el camino del espíritu. El
primero de los dos sonetos es una recapitulación. Concha enumera en él los
sueños y aspiraciones de su "juventud más verdadera." El segundo de los

H
15

Dárnaso Alonso, La Poesía de San Juan de la Cruz. (Madrid: Aguilar, 1966), p. 160.
Para mayor información ver el Capitulo "Concha Urquiza" en Alfonso Méndez Planearle,
San juan de la Cruz en México. (México: Fondo de Cultura Económica, 1959), pp. 76-86.

173

�•
.
. un lamentar de quien teniéndolo
sonetos es un acabado retrato psico16g1col' tan 1·mportante en la poesía de
.
dido La natura eza,
todo siente que 1o 1ia per
. l
l los misterios del Arcano, todo se
Concha pues a tr~vés de..ella se ~. re::aª:oche del espíritu, la llama Conc~a:
vuelve un "tal vez ensu n~grura,,, y"ne ro viento del Génesis" y "Vértigo
"Universo sin puntos cardinales, y
g d
México en 1945 son el
"
88) Est s poemas fecha os en
.
de sombra (p.l .
o l
l n sus angustias y su azatoso cammo
testamento espiritual de Conc ia y reve a
.
del espíritu.
r
tema principal gira alrededor del
¿Cuándo ... ?" es un poema ~n i_ras ~ºdos rimeros versos de la primera
deseo de la unión perfecta_~:~..~~~ánd~, Seífor, oh cuándo/ te entregarás
lira condensan esta temáu .
. "6 d Concha y su visión de las cosas
.d
" (p 56) La posio n e
.
d "
siempre a m1 eseo. - .
. d l . lo Se describe "a oscuras, suspiran o
del mundo la hacen anora~ las e . oed . ontraste con el sentido de pesadez
"d de tedio Hacien oc
.
. "d
y llevando una_v1 a
.
l 'ltimo verso "Tiras de mi propia vi a
de la primera hra, que se ahonda en e_ u
l dad
d d "d a de ligereza y eve
.
rastreando." La segun a a Id~ l
n una serie de consideraciones que
Las seis liras restantes se isue ven e d
e acelere la fecha del feliz
.
cer al Crea or qu
tienen como objeto conven
d, dole a éste todos los favores que le
encuentr6, es decir, la muerte, red~º~ anuna lucha entre líneas, y ésta es la
"d E 1 poema se a ivina
ha concedi o. n e
d d Dios que comprende la enorme
consid~raci6n del alma en~mora :ni;n con el no ha sido completa aún, y
distancia que la separ~ d~ Dios. ~echazo de arte de Dios.
Concha siente un sennm1~~to de
os tratalstas místicos mencionan como
Se trasluce la noche espmtualque ~
. ºt 1 Es ésta la llamada "noche
á d as de la vida espm ua ·
una de las pruebas m s _ur
é d l ber llamado y atraído al alma con
del espíritu" en la cual D1~s, despu s de i: . do al alma sola.en una densa
suaves y delicados deliqmos, se escon e, eJan
noche espiritual.
. ,,
oneto en el tono y la idea similar al
"AJesús, llamado el Cnsto. es un s 1
a debido al uso de antítesis
terior Un aire barroco se oerne en e poem
an
·
, d s r Juana Inés de la Cruz.
que recuerdan la poes1a e o ;ma alude a la noche bajo la metáfora ''.de
El segundo cuarteto de este po " Lo tercetos presentan una resolución
este piélago oscuro en que navego. 1 s
'o / guárdate en paz, regalos
"
.
. es darme o que ansi ...
aradójica:
Mas
s1
no
quier
é
" El lenguaie que Concha
P
á ue nunca te amar por eso.
~
d
y embeleso, .../ y m s q
titéticos la acerca a los· gran es
usó en este poema por sus conceptos an
'
.
escritores del barroco.
.
e Concha llama "Oh dulce
"
• "
sutuye un canto qu
El poema Caminos con
tá{'.
denotan placidez, como las que
. . ,, ( 07) Las me 1oras
. d l
canto de v1aJe p. 1 .
t te con el estado psicológico e a
.
l
1 za y hacen con ras f; Esta es la más importante de1
describen a a natura e
poetisa, que se adivina en la tercera estro a.
.

poema en cuanto al contenido, ya que las estrofas primera, segunda, cuarta
y quinta con sólo descriptivas y de gran sabor Gardiloquiano. La estrofa
central es la siguiente:

iCuán largo camino largo
desde esta noche a la aurora!'
mas un cantarcillo alegre
los labios sedientos moja
"iQué amor y qué amores tengo
allá en fronteras remotas!
¿qué camino será largo
siendo ca1ni1w de bodas?" (p. 108)
La estrofa puede interpretarse en dos formas distintas, una profana y la
otra a lo divino. En la primera los versos mencionan que el camino es largo
desde la noche a la aurora, y que no es largo si es camino de bodas. En la
segunda interpretación a lo divino, pueden adivinarse dos referencias
místicas encubiertas bajo el ropaje metafórico tan sencillo, "la noche" y las
"bodas místicas." El poema puede ser así algo más que una simple canción
de amor profano, y reflejar un sublime canto de amor divino, del alma que
va en busca del amado a quien se unirá en una boda celestial.
Según se ha dicho anteriormente, el símbolo de la noche se complementa
con el de la "llama". "Entre todos los símbolos místicos el más interesante es
sin duda alguna el de la llama devoradora que consume en suaves deliquios
al alma entregada a la acción del Espíritu Santo. Ruysbroeck, Malón de
Chaide, Giordano de Pisa, fray Luis de León, y San Juan de la Cruz, la
mencionan en sus escritos.
En el uso del símbolo existen diversos grados de calidad. Nó todas las
llamas mencionadas en la poesía corresponden a la categoría mística. La
llama puede significar el amor de Dios por ejemplo en el soneto de Concha,
"Cuando el herido cuerpo desfallece", "y ella escribe: "el herido cuerpo
desfallece," y "entonces el alma enciende su divina flama" (p.39). Con una
connotación peyorativa la llama puede significar también el fuego del
pecado, por ejemplo cuando Concha se presenta en el soneto "Como la
cierva" en figura de cierva, en salvaje carrera, y "con las astas en llama", y
además como "bestia enloquecida que galopa," (p. 113), o en el poema
"¿Cuándo... ?" en donde el corazón se encuentra "preso en la antigua llama"
(p.56), que en este caso es símbolo de pecado.

175
174

�La llama puede aplicarse también a la descripción de las miradas del
Amado, por ejemplo en el poema "Dicha" escribe Concha: "Pienso que tu
mirada/ -llama pura y serena-/ secó del llanto la escondida vena" (p. 54).
En "Loores por Cristo" Concha aplica a Cristo el nombre de "fuego de
amor vivo" y de "incendio profundo / que trueca en oro nuestro barro
inmundo" (p. 46). En este mismo poema describe Concha la unión perfecta

de amor entre la Virgen y su Hijo.
El poema "Canciones" de la colección "Romance y Canciones" es una
descripción de Cristo similar a la del Cant,ar de los Cant.ares. Como la esposa
del Cantar, Concha describe los ojos y los labios del Amado, a través de una
serie de metáforas bien elaboradas. Entre ellas hay una interesante que
presenta uno de esos símiles que según Hatzfeld son característicos de los
españoles. El espíritu español busca sus símiles para describir estados
espirituales en cosas de la vida diaria, costumbres o hechos, a diferencia del
espíritu francés que es más racionalista. Este símil es el de comparar los labios
de Cristo con "cuencos de leche". Esta comparación si se examina bien no
tiene nada destacado en ella, pero lo importante viene a ser la segunda parte
del símil que dice: "en donde el fuego' divino / quiere sabernos a leche, /
conociéndonos tan niños" (p. l 03) Ahora sí, el símil se aparta completamente
del modelo del Cantar que dice: "sus labios son dos lirios / que destilan
exquisita mirra," y lo que lo hace más interesante en el poema de Concha es
la combinación antitética de "fuego divino" y "leche".
Otro de los símbolos clásicos que indican la "sublimación de la vida ascética
en la vida mística ha sido el símil del madero que se convierte en llama." Este
símbolo, dice Hatzfeld "constituye una añadidura simbólica al antiguo
símbolo de Hugo de San Víctor, en el cual todo el proceso de la purgación
del alma por la llama devoradora y purificadora se compara a un madero

~;;!e;·e~~~;:~; :~~~imación que se halla en la poesía de San Juan de la
0

Explica San Juan en su comentario a "Llama de a
. "
"
llama de amor es el Espíritu de su Es oso
m~r. vivo que: esta
siente ya el alma en sí no sól
p ru'que es el Espmtu Santo, al cual
,
o como ego que 1 ti
.
transformada en suave amor sino
fu
a ene consumida y
llama, y aquella llama baña el ~lma eC::g~~ria ey1º qufre ardiendo en ella echa
eterna " 17 El
·
ª re esca con temple de vida
.
soneto qumto de la serie "A Jesús llamad 1 • ,,
mejor explica este símbolo de la llama y el fu
o e Cr~sto es el que
Por todo lo expresado anterio .
ego que consum1a a Concha.
mística se entiende a uella l rmente p~dem~s conc_l~ir que si por poesía
d_icho los críticos "la ~bsesió~i~;e~~~. ~;enc1a~ espmtuales y como han
s1derarse mística S f◄ •
,
poes1a de Concha puede contodas las cosas ; f~e ~:.::: ::r~:oso amor a Dios la llevó a b~scarlo en
anhelos fervientes. Allí )están en
poemas Y_~rosas constancias de sus
preferidos que dan a su obra un se~~ poesí~ r~hg1o_sa todos _esos símbolos
el huerto la noche y la llama 1 fi
especial. el tngo y el vmo, la mirra y
'
• , a uente como símbolo de D"
.
donde se retratan las facciones del Amado Ad
1 , ios y co~o.espeJO
el sentido utili d
•
· opta os simbolos m1stlcos en
en lazos o nud:dºe apmoroLruLaho y Rhuys?roeck, de la cierva herida y estrechada
'
• noc e tlene partic 1 · ºfi d
d~ las pruebas interiores por los que pasó. El s~1:~:;~n~e ~: o pues es signo
diversos aspectos que van desde el significado de amo
D" llamtlresenta
pecado, la purificación, hasta el incendio de amor C r : ws, e ego del
del Cantar. describe los ojos y los labios del Am d. onc a, como la esposa
ur!:¡~1:~:::~;~:s~uoeceesnmtráe los poetads rel~gi~~os de México, Concha
.
s connota as de la pri
• d
.
Vemte, y su poesía constitu e una
mera mita del siglo
sentimiento poético religiosfmexica!:~as más depuradas expresiones del

16

ardiendo en todas sus etapas.
Este símbolo se usa para designar la etapa posterior al desposorio
espiritual, y es el místico Ruysbroeck quien tempranamente en el siglo XVI
lo menciona en sus obras. El símbolo se encuentra en el poema "La oración
en Tercetos" de Concha, sólo que con una variación. Concha dice a Jesús:
"El ciego centro de mi vida toca, / y éntrate al corazón como la llama, / que
en flaco leño con fiereza emboca" (p. 132). Los elementos están allí, la llama
y el madero, pero no representan un estado místico alcanzado, sino una
aspiración tan sólo. Para explicarla Concha se ha valido de los símbolos de
la llama y del madero, pero éstos se han quedado solo en la categoría de

17
16

San Juan de la Cruz, Obra. Poética. (Barcelona: Montaner YSimon, 1942). P· 235

Hatzfeld, p. 11.

177
176

H umanitas-12

�1A PROSA DE BORGES
Jost ROBERTO MENDIRICHAGA
Facultad de Filosoffa y Letras, UANL.

"LA GLORIA ES UNA FORMA DEL OLVIDO"

HONESTAMENTE, haber titulado así este artículo representa un atrevimiento
por lo ambicioso del tema, lo que sólo alcanza una explicación debido a cierto
infantil entusiasmo al poder abordar algo que es muy de mi agrado.
Mayor atrevimiento es, si se considera que no he leído íntegramente toda
la prosa de Borges, la que es sumamente extensa e incluye prólogos, prefacios,
traducciones, ensayos, artículos, anotaciones, guiones de película, relatos y
cuentos.
Una forma de abordar el tema de la prosa de Borges sería apegarse al
orden cronológico de las obras; otra, tomar un ejemplo de cada uno de estos
géneros y someterlo al análisis literario; una más, seguir un orden temático
previamente definido y desarrollarlo esquemáticamente.
He preferido, sin embargo, dar muestras de la prosa de Borges a través de
ciertas citas y referencias, y elaborar una somera crítica que aproxime a la
prosa borgiana.
El presente trabajo consta de cuatro partes fundamentales: un resumen de
lo que Borges ha hecho durante su ya octogenaria existencia; cómo Borges
tiene como punto de referencia el costumbrismo americano; en qué momento
da el salto a la universidad y penetra de lleno en ella; y, por último, qué
elementos constituyen la técnica borgiana.
Para concluir, emitiré una opinión acerca de la prosa de Borges, a partir
de los textos antológicos y sus referencias.
BORGES EN EL TIEMPO Y EN EL ESPACIO

No que el conocimiento de la vida del autor nos dé una explicación
exhaustiva y puntual acerca de su obra, pero sí nos ayuda a entender estilo,

�temática y ciertas actitudes del narrador, dentro y fuera de la creación
literaria.
Para esto sería muy recomendable acudir a la obra poética de Borges,
cuando allá por 1923 publicó Fervor de Buenos Aires, y en 1925, Luna de enfrente.
La verdad es que Borges tuvo una infancia poco feliz, debido al
enclaustramiento que su padre le impuso, pues temía que su hijo contrajera
alguna enfermedad contagiosa en la escuela. Era cuestión de la época en ese
estrato social, no tanto de Jorge Borges, abogado, lingüista y autor de una
novela olvidada.
El hecho es que el pequeño Borges se volvió introvertido y sugestionable.
A los seis años de edad escribió un cuento en castellano antiguo titulado "La
visera fatal" y para los i{ueve años, además de los clásicos de la literatura
hispanoamericana, había consumido y digerido a Dickens, Twain, Poe, Wells,
los que más tarde amplió a James, Quincey, Chesterton, Stevenson y Shaw;
literatura inglesa en su mayoría, puesto que su abuelo era un británico
emigrado a la Argentina.
Cursó su bachillei-ato en Ginebra, de 1914 a 1919. Luego pasó a España,
donde se reunió con escritores ultraístas. Sin embargo, su corazón parece
haberse quedado en América, pues a su regreso escribe: "Los años que he
vivido en Europa son ilusorios; yo he estado siempre (y estaré) en Buenos
Aires".
Hacia 1922, junto con su maestro Macedonio Fernández, funda la revista
"Proa", donde bebe las aguas de la filosofia idealista. En ese medio conoce
también a escritores y poetas de la vieja guardia, tales como Güiraldes y
Lugones.
Borges, desde sus primeros años de escritor, se ubica dentro del grnpo de
los "no-comprometidos", del barrio bonaerense de Florida, donde la actitud
no es de crítica social sino puramente literaria y extemporánea, cosa que le
ha valido no pocas críticas y abiertos vituperios.
Pero así es Borges: individualista y único, original y genial, accesible y, a
la vez, pedante y burlón. A los ochenta y tres años de vida --&lt;:on más de
cincuenta de publicar ininterrumpidamente-, Borges es el personaje más
importante de las letras hispanoamericanas. Su palabra, su gesto, es noticia,
así sea ésta en ocasiones paradójica o francamente contradictoria y aberrante.
Es buscado con avidez por los periodistas; y él se deja cortejar, porque es
tremendamente vanidoso, lo que no puede disimular del todo.
¿Quién iba a sospechar que aquel tímido escritor "descubierto" en Francia
hace poco más de una década y de cuyo ejemplar Historia de la eternidad se
vendieran apenas treinta y siete libros en un año, habría de ser con el tiempo
uno de los autores contemporáneos más leídos?

En esa ciudad de la que "es preferible
sufrir su nostalgia en el extran. . "
dsoporta_r su fealdad de cerca, que
. ·
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s · en su
el rostro en una inexistente
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diana monotonía. Fiio
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m ·rges.
H um1do
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UJer. a eJado ya su
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Nacional y camina por la calle 11 'd
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irector e la Biblioteca
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del plano terrenal y lo sitúa en lo l
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que e a eJa cada vez más
El ha dich
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egen ano Yen lo mítico.
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atardecer de verano" En e
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tr gica. Es como un lento
.
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tanto crece su fama lo que val d .
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e ecir, su realidad.
EL COSTIJMBRISMO COMO PRETEXTO

Casi desde el inicio de su carrera literaria
esquema barroco historicis·ta y t d' .
' Borges logra zafarse del
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ra icional de la
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la que antes de la década del
narrattva atmoamericana
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os cuarenta va a estar re .
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Gmraldes, Azuela, Guzmán Rivera y G 11
p1 esentada por Quiroga,
'
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como Asturias Carpentier Yá
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i a parur e escritores
,
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nez, arechal y nat . l
tomar un nuevo rumbo.
,
uta mente, Borges, va a
En el caso de Borges, éste contribu e l
.
elevando la literatura a metal
.y a a creación de un "nuevo lenguaje"
europea.
engua_,e y renovando las técnicas de la novel~
Pero lo anterior no imposibilita a B .
americanismo idiomático
01ges para tomar el costumbrismo o el
.
como punto de referenci
PIanteam1ento universal Lo a t .
a o pretexto para su
.
·
n enor puede co ·d
luspanistas, por lo que declara l
~si erarse como desafio a los
"
ª guerra a la dictadura dé ·
que el lenguaje es acción vida· u·
I
aca mICa y afirma
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'
· , empo presente" .
Tal como ocurre con la ciencia, en la litera .
.
paradójicamente el más imag· u·
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tma el escntor más realista es
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ma vo, e más esp l ·
'
mayor desconfianza en la rcali'dad
, .
ecu attvo, el que muestra
empmcayenla
-6
aquél cuya ficción viene a
.
percepc1 n de los sentidos
.
ser como una lupót . d
b .
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realidad se encargará de
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esis e tra ªJº, que luego la
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zar. cntores de este tipo han
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an _oe, Kafka y Jorge
Latinoamé1ica. 2
ld1v1eso, en Realidad y ficción de

"Ad·
~1erte, sin embargo, prudentemente contra el Ji
.
pasa_iero. Entre una retórica importada
dialpe gro que confundir el presente con lo
·merme
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dia, a la que se ha ate1u·d cJesd Y un
ecto casero, aboga por una posición
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.
e entonces" L · H
~damencan:1, 1978, p. 113.
· lllS arss, Los nuestros, Editorial
2 Jaune
. amé nea,.
· Toaqtún Mortiz, México, 1975, p.
15. ValdiVJeso' Realidad Y fica"6nenLauno
1

181

180

�r " s" ya que sus relatos
y
Es decir ubicamos a Borges en un rea ismo a seca ' .
.d d
ensayos e1~ prosa poética son un serio intento por desc1~rar 1~ reah a ,
expresado lo anterior con un sentido de belleza de valor und1vlebrsa ·1·
e
"La·
" mezcla e uco ISffiO qu
Releamos este relato suyo llamado
intrusa '
.
él
tecta
en
la
narrativa
tradicional
y
el
paso
a
una
narrativa
~.rbaln~
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. m one donde empieza a aparecer el compa nto ' e
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'
~a !ilo~ga, entre tragos de aguardiente y presto a es~llar en v~olenta :uerella
arr~balera, que por motivos de espacio reproducunos aqu1 sólo f1agmen-

i

tanamente.
"Volvieron a lo que ya se ha diclw. La infam.e soluci6n había fracasad~; los_ do~
habían cedido a la tentaci6n de hacer trampa. Caín anda_ba por aht: 1:~;o .;s
. ~ ent..e los Nilsen era m•a'I) crrande -iquién sabe qué ngores y q~e p gi
canno ,
:1 o·
. ·6n
enos Con
habían compa1tido!- y j&gt;refirieron desah?gar su exasp~,aci con 1 ·dia
un desco1wcido, con los perros, con la Juliana, que habia traído la disco1 .

ª.

El mes de marzo estaba por concluir y el calor no cejaba. U~ domingo (~s
domingos la gente siiele recogerse temf1:~no) E1~rdo, que volv1a del almac ,
vio que Cristián uncía los bueyes. Cnstian le dyo.
-Vení; tenemos qu.e dejar unos cueros en lo de Pardo; ya los cargué;
aproveche11ws la fresca.
El co11urcio de Pardo quedaba, creo, más al Sur; tomaron j&gt;or el Cami~ de las
Tropas; después, por un desvío. El campo iba agrandándose con la noc e.
Orillaron un J1ajonal; Cristián tir6 el cigarro qu,e había encendido y dijo sin

universal, pues nunca la parte se entendió sin el todo. Claro es que el
conocimiento, la educación, tienen que comenzar por la parte: por eso
'universal' nunca se confunde con 'descastado'. A esta universalidad enraizada se dirige vigorosamente la literarura latinoamericana de hoy". 4 Otra
visión más de Reyes, aparte de la Visi6n de Anáhuac. Pudo atisbar el mejor
crítico de habla hispana lo que sucedería con nuestra literatura, lo que se dio
a partir de la nueva escuela encabezada inconscientemente por Borges.
No todos coinciden en esta universalidad de Borges, leyenda a través de lo
concreto. Mario Benedetti, por ejemplo, ha dicho que, sin tratar de restar
méritos a Borges (ya que su dominio del lenguaje y su capacidad de convertir
la literatura en metafisica y viceversa, está fuera de toda discusión), "cada uno
de sus personajes argentinos por lo común es (para decirlo en una de las
lenguas que Borges más estima) tlie wrong man in tlie wrong place, ya que ha
sido pensado con una mirada (y lo que es más decisivo: con una mentalidad)
europea"5•
Quien nos da la clave para entender esta antinomia es Carlos Fuentes. En
La nueva novela hispanoa11UJricana, Fuentes apunta que " ... el lenguaje de los
argentinos es una respuesta a la exigencia de una ciudad que quiere ser
verbalizada para afirmar su ser fantasmal. De allí la necedad de los que acusan
a Borges de sei- 'extranjerizante' o 'europeísta': ¿puede haber algo más
argentino que esa necesidad de llenar verbalmente los vacíos.. .?" Para Carlos
Fuentes, esta prosa borgiana "fría" y "deslumbrante" es la primera que nos
"relaciona" y nos constituye. 6
Vamos a una muestra de esta universalidad en Borges. Se trata de "EL
hacedor", nombre a la vez de otro de sus libros y que representa nada menos
que la simbiosis de tres géneros: poesía, ensayo y cuento.7

apuro:
-A traba ·ar, hermano. Después nos ayudarán l~s ~~ranclws. Hoy la maté. Que
se iude / uí con sus pilchas, ya no hará más pe11uict0s: Se abrazaron,_ llor~ndo.
A¡;ora los !taba, otro ví1uulo: la mujer tristem.ente sacrificada y la obligaci6n de

"Con grave asombro comfJrendi6. En esta noche de sus ojos 11W1tales, a la que
ahora descendía, lo aguardaban también el amor y el riesgo. Ares y Afrodita,
porque ya adivinaba (porque ya lo cercaba) un runwr de gloria y de hexámetros,
un ru11Wr de hombres qu.e defienden un templo que los dioses nos salvarán y de
bajeles negros que buscan por el mar una isla querida, el nmwr de las Odiseas
e Ilíadas que era su destino cantary dejar resonando c6ncavam.ente en la me11Wria
humana. Sabemos estas cosas, j&gt;ero no las que sinti6 al descender a la última
sombra".

olvidarla."
SALTO A LO UNIVERSAL

Ramón Xirau, en su estudio "Crisis de~ realismo"'. c~ta a Alfons~..Rey~~:~
A vuelta de correo, donde el mexicano umversal ~scnb1a en 1932. La u
manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente

Ramón Xirau en Crisis del realismo,América Latina en su Literatura, Coordinación de César
Fernández Moreno, Tercera edición, Siglo Veintiuno Editores, México, 1976, p. 203.
5 Mario Benedetti en Temas y problemas, i6id., p.366.
6
Carlos Fuentes, La nueva novela hispanoamericana, Joaquín Mortiz, México, 1969, pp.
25-26.
7 Borges El Hacedor, Emecé Editores, Buenos Aires, 1960, pp. 9-11.
4

3

.
.
é M d ·ct 1974 pp 15-23· o en
Jorge Luis Borges, El irifornie de _Brodie, Alianza-Em~c ' 1~8~ p'P· 189-194.
'
Nueva antología personal, Editonal Bruguera, Barce ona,
'

183
182

�ue a uí hay un retorno a los clásicos. En_ 1975, cuando un
Es
p;egu~ó
qué opinaba de la literatura argenttna actu_al, B?,rges
reportero 1e
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los unegos La
d·ó· "Hace tiempo que mis contempor neos son
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respon 1 •
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1o han sido. La exphcac1ón
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1 l t ra el que --en otra e sus
la debemos a su empecinado v1c10 por a ec u '

LA TÉCNICA BORGIANA

tá claro

:ie::~~

simulaciones- p~e:::~
de un relato donde intervienen personajes
Pero veamos e . de de lo universal Se trata de "El puñal", contenido en
de la pampa, e:scp1:sonal arbitraria obra donde el autor seleccionó los que
la Nueva antow15.a
. ,
. 8
a su juicio eran sus meJores escritos.
EL PUÑAL

En un caj6n hay un puií.al.
lo d.
Fue forjado en Toledo, a fines del siglo pasado; Lu~ Melián Lafinur se
w
a mi padre que lo trajo del Uruguay; Evaristo Camego lo tuvo alguna vez en
la mano.
ad ·
hace mucho que
ienes lo ven tienen que jugar un rato con él; se vierte que
~ubttscaban; la mano se apresura a apr~t~r la empu17:adura que la espera; la
hoja obediente y poderosa juega con precision en la vaina.
Otra cosa quiere el puñal.
lo
Es más que una estructura hecha de metales; los lwmbres lo ~ensaron Y he
formaron para un fin muy preciso; es, de algún modo eterno, el puna~ que~~
mató a un lwmbre en Tacuaremh6 y los puñales que mataron a Cesar. x:.,uiere
~ l
matar' quwre derramar brusca sangre.
suena el
En un caj6n del escritorio, entre borradores y cartas, t·ntemu·nablemente
.
~ l s""'rillo sue1ío de ticrre, y la mano se anima cuando ~o_nge porque_ e
puna su ~•~
t,·
l ho
d para qmen
metal se anima, el metal que J1resiente en cada con,,acto a mici a
lo crearon los lwmbres.
.
.
b •b ·
A veces me da lástima. Tanta dureza, tanta fe, tan apasible o uwcente so e1 ia,
y los a1íos pasan, inútiles.
.
1·dad la logra Borges al dar al relato un sello de verosimilitud
Esa umversa 1
E ·
C ·ego

¿cómo fue que Borges logró aportar a la literatura europea una técnica
similar al noveau roman francés, pero anterior a éste en tiempo? ¿A qué atribuir
tanta versatilidad, de manera que este escritor argentino represente "el
primer caso de incontestable influencia original, ejercida de manera amplia
y reconocida sobre los países de origen por un modo nuevo de entender la
escritura?"9
La respuesta es breve y sencilla. Lo anterior se debe a su talento, a su
imaginación creadora. Pero este talento y esta imaginación, las ha concretado
Borges en una técnica que subyuga al lector y que al crítico motiva y
entusiasma.
Podríamos hacer un enorme listado de características en la narrativa de
Borges; las hay en abundancia, aunque por razones de espacio debamos elegir
las más representativas. Para nosotros, tres son los elementos básicos que
integran esta técnica: a) Carácter lúdico de la narrativa; b) De la crónica a la
ficción; y c) El arte del escamoteo.
Para analizar estos puntos, nos vamos a apoyar nu.e vamente en relatos de
Borges que concreten y prueben la existencia de tales características.
a) Carácter Lúdico de la Narrativa.- Hasta donde analizamos, hemos descubierto destinos a través de los personajes. No existe lo programado; todo
lleva a la acción. En "La intrusa", "El hacedor" y "El puñal", todo está por
hacerse.
He aquí un nuevo relato, éste titulado "Episodio del enemigo", el que
procede de la ya citada Nueva antologf,a personal. Aquí sucede lo que deleita, lo
inesperado, que marca con un sello especial su relato atemporal. 10

"Aquí 1ws encontra1nos al fin y lo que antes ocurrió no tiene sentido. Mientras yo
hablaba, se había desabrochado el sobretodo. La mano derecha estaba en el bolsillo
del saco. Algo me señalaba y yo sentí que era un revólver.
Me dijo entonces con voz firme:
-Para entrar en su casa, he recurrido a la compasión. Lo tengo ahora a mi
merced y no soy misericordioso.
Ensayé unas palabras. No soy un hombre fite1te y s6lo las palabras podían
salvanne. Atiné a decir:
-En ·oerdad qzte hace twmpo maltraté a un nirio, pe1·0 usted ya no es aquel niño
ni yo aqttel insensato. Además, la verganza no es menos vanidosa y ridícula que

e historicidad, donde alternan el padre de B;rges y b~an~~sa/;~ un
(nombre de otro de sus libros), un hom~re de acuarem y
,
intento suyo por borrar los linderos del tiempo.

9

s

184

"'"personal, Editorial Bruguera, Barcelona, 1980, PP· 73-74.

Borges, N ueva antol05~

10

Antonio Canilido en "Literatura y subdesarrollo", América /Alina en su literatura, ed. cit.,
p. 346.
Borges, ibid., pp. 75-76.

185

�y le dijeron que a1íadiruna cerradura era más facil qu.e forzar veinticuatro, pero
él repetía con astucia maravillosa: Yo quiero exami11.ar el contenido de este castillo.
Entonces le ofrecieron cuantas riquezas podían acumular, en rebaños, en ídolos
cristianos, en plata y oro, pero él no quiso desistir y abri6 la puerta con su mano
derecha (que arderá para siempre) Adentro estaban figurados los árabes en metal
y en madera, sobre sus rápidos camellos y potros, con turbantes que ondeaban
sobre la espalda y alfanjes suspendidos de talabartes y la derecha lanza en la
diestra."

el perdón.
.- - me "'eJ
.
p
ya no SO'\J aquel nmo
,, 7lic6- tengo que matarlo.
- Precisamente orque
. J un acto de ·usticia. Sus argumentos, Borges,
No se trata de una venganza, sino de
Jl mate Usted ya no puede hacer
son meras estragemas de su terror para que no o
.
nada.

té

-Pu.edo ·hacer una cosa -le cantes .
_ ¿Cuál?-me pregunt6.
- DespertaTr/U!.
y así lo hice."

"La septima cámara les jJareció vacía y era tan la1ga que el más hábil de los
arqueros hubiera disparado un flecha desde la puerta sin conseguir clavarla en
el fondo. En la pared final vieron grabada una inscripción terrible. El rey la
examin6 y la comprendió, y decía de esta sue1te: Si alguna mano abre la puerta
de este castillo, los guerreros de carne que se parecen a los guerreros de metal de
la entrada se aduetiarán del reino."

.

s tras orta por la imaginación a lo
En un breve relato, el narrado~ no
P 1 ego en la realidad. "Borges
fi ·ó para deprnos caer u
l
insospechado de a cc1 n,
d l'bro combina felizmente, y en las
-nos dice Luis Harss en su estupen o lit ema Usa la sorpresa, la falsa
.
d el suspenso y e eor
.
l
formas más mespera as,
.
l
de la novela policial; mezc a
.
1
nto sofistico a a manera
·e ,,11
apariencia y e argume
.
da la realidad y el hecho apócmo ·
_ la mofa y la metafísica, la lógtca Y1a argu ' ' '

"Estas cosas acontecieron el mio 89 de la hégi.ra. Antes que tocara a sufin, Tárik
se apoderó de esa fortaleza y derrotó a ese rey y vendió a sus mujeres y a sus hijos
y desoló sus tierras. Así se fueron dilatando los árabes por el reino de Andalucía,
con sus higueras y praderas regadas en las que no se sufre de sed. En cuanto a
los tesoros, es fama que Tárik, hijo de Zaid, los remitió al califa su señor, que los
guardó en una pirámide."

. .
B es arte generalmente de un texto
b) De la Cr6nica a la Ftcct6n.org
d más lo inventa No ha faltado
histórico, toma de allí algunos ele_1~en~o~.\ oqsu:n considere q~e esto va en
quien no lo entienda y ~lame: ip ag10.,
demérito de la creación hterana.

i

e arten de un determinado texto o
La verdad es que los relatos qu Pl.
te enriquecidos conteniendo
. .
.
cuentran amp iamen
,
.
.
referencia lustónca, se en . .
Lo ue Borges hace es recurnr a mno pocos elementos autobiog1áficos.
q 1·ar conieturas y finalmente,
•
·
ntar autores, amp 1
~
'
•
·
'ón del lector
g eniosos expedientes,d mve
1 nto a la unagmac1
.
dejar la mayor parte e _asu
,, del libro Historia universal de la
Para esto, "La Cámara de las estatuas '
- ,r. · 12 es un buen eJ·emplo de ellos.
in1 arnia

,
. d l
,
l . de los andaluces una ciuda en a que
"En los primeros días habia en e rei1w_,_ Lebt;t o Ceuta o Jaén. Había un
. .
ue tenfa por no-,,wre
•,
'
.
residieron sus reyes y 1
rt d dos batientes no era para entrar ni
· Fuerte castillo en esa ciudad, cuya pi~ ª e 1 Cada vez que un rey fallecía
J'
t· · p •a que la tnvieran cerrat a.
aun para sa ir, sino a1
. é
- d' con sus manos una ce?Tadura
.
ltísinw ste ana ia
otro
rey
heredaba
su
t10no.a
'
.
t'
trolas cerraduras una por cada
Y
ha t que Fueron vem icua
'
nueva a la pu.e,ta, s ª
J' _ ,_
l do que no era de la casa real, se
'6 que un lwuwre ma va ,
. .
rey. Entonces acaeci
_ d"
rradura quiso que las veinticuatro
adueñó del poder, y~ lugar de an~ ir ~na~:nido de aquel castillo. El visir y los
anteriores fueran abie1tas par~ :nzrarle cm l escondieron el llavero de hierro
emires le suplicaron que no hiciera ta cosa y e

JI
12

186

Harss,op.~it.,p. 15_3. aldelain'01nia Alianza,Madrid, 1975,pp.114-117.
Borges, Histona umvers
1·
'

e) El arte del Escam,Jteo.- Borges es un perfecto simulador. A veces llega uno
a dudar de sus afirmaciones y opiniones extraliterarias, especialmente en lo
que se refiere a su posición existencial.
José Ortega, crítico contemporáneo, nos ofrece un interesante enfoque
acerca de las ficciones de Borges, en las que el tiempo juega un papel
fundamental en la elaboración que de la realidad lleva a cabo el escritor
argentino.
Distingue Ortega entre: I . - temporalidad de la conciencia; 2.- tiempo
narrativo y 3.- metafisica del tiempo. Sin embargo, su análisis está realizado
en base a "Tlon, Uqbar, Orbis Terturius", lo que nos aleja del propósito de
elegir textos breves.
Más a nuestro alcance para ilustrar estas trasposiciones temporales, es el
relato "Enigma de Edward Fitzgerald", el que nos conduce a los linderos de
lo sobrenatural, en místicas manifestaciones panteístas, donde igualmente no
existe fhtjo, ni causa y efecto, ni consecuencia, ni tiempo. 13

"El caso invita a conjeturas de índole metaflsica. Umar profesó (lo sabemos) la
doctrina platónica y pitag6rica del tránsito del alma por muchos cuerpos; al cabo

13

Oiras inquisiciones, Emecé Editores, Buenos Aires, 1960, pp. 101-105.

187

�de los siglos, la suya acaso reencarnó en Inglaterra para cumplir en un lejano
idioma germánico veteado de latín el destino liurario que en Nishapur
reprimieron las matemáticas. Isaac Luria el León enseñó que el alma de un
muerto puede entrar en una alma de un aesventurada para sostenerla o
instruirla; quir.á el alma de Umar se hospedó, hacia 1857, en la de Fitzgerald.
En las Rubaiyat se lee que la historia universal es un espectáculo que Dios concibe,
representa y cmuempla; esta especulación (cuyo nombre técnico es pante!smo) nos
deja,ia pensar que el inglés pude recrear al persa, porque ambos eran, esencialmente, Dios ocaras momentáneas de Dios. Más verosímil y no menos maravillosa
que estas conj'eturas de tipo sobrenatu,·al es la St1posición de un azar benéfico.
Las nubes configuran, a veces, formas de montañas o leones; análogamente la
tristeza de Edward Fitzgerald y un mantLScrito de papel amarillo y de letras
purpúreas, olvidado en un anaquel de la Bodleina de Oxford, configuraron,
para nuestro bien, el poema.
Toda colaboración es misteriosa. Esta del inglés y del persa lo fue más que
ninguna, porque eran muy distintos los dos y acaso en vida no hubieran trabado
amistad y la muerte y las vicisitudes y el tiempo sirvieron para que uno Sttpiera
del otro y fueran un soÚ&gt; poeta."
A MANERA DE SINTESIS

La prosa de Borges es original, única, generadora de una narrativa con

identidad propia, la que no oculta su respeto por quien parece esperar ya con
cierto gozo la muerte
En latinoamérica, Borges opta por los laberintos metafisicos, la creación
de un nuevo lenguaje (que la generación posterior acabará por hacer cuajar),
las nuevas posibilidades de tiempo y espacio, y la creación de un género propio
situado a medio camino entre el cuento y el ensayo.
Su técnica es personal y consiste fundamentalmente en hacer de la
literatura algo lúdico; en saltar de lo histórico a lo imaginario; y en utilizar el
arte literario de la simulación y el escamoteo, dejando que el lector ate cabos
y saque sus propias conclusiones.
Así, concluimos que la preocupación sicológica, existencial y metafisica de
Jorge Luis Borges da como resultado -muy al margen de sus opiniones y
actitudes- la existencia de una obra que le ha valido la fama (él la llama
"olvido"), aunque la Academia Sueca siga pensando que Borges no merece el
Nóbel.
188

BREVE ANÁLISIS DE LA DISLOCACIÓN DEL TIEMPO EN EL
TEATRO DEJ. B. PRIESTLEY.
Lic.EuSABETH KtuN DE HINOJOSA.

LA TEORÍA QUE NOS OFRECE PRIESTLEY en C
•
y provocativa. A pesar de que el
uatro de sus piezas es interesante
.
"
autor separa la pri
"u
mspector de las otras tres que llama "T: '"•
mera na llegado un
peli~osa", "EltiempoylosConway" "Yoestu::sa"-us sobr~ el tiempo": "Esquina
que mclufrla dentro del mismo
E
quí una vez ' no podemos menos
tiempo que tenemos y lo presentapo. n estas obras, se aleja del concepto del
.
con nuevas facetas
1
h emos. expenmentado en alguna ocasi.6n y ant 1 que a gunos de nosotros
1
confusión o incredulidad.
e as cua es hemos sentido

r/

"EsQUINA PELIGROSA"

Presenta un "corte en el tiem o"· o
...
instante dado, los persona ·es ued ' sea la posibilidad de que en cierto
en el tiempo se da en est1 obp en !escoger entre dos alternativas. El corte
ra, en e momento de int 1 ·
que están escuchando los rso .
.
em mp1rse el drama
rad
señorita Mockridge: ¿cuá~s es::!: en e!
i~. ~n el primer acto dice la
al incidente de la ca iita de m, .
pe~dunos? Sigue el drama hasta llegar
.
-.,
usica una c1garre
d
tragedia, que da a conocer la e 'd d
ra, causa el desarrollo de la
personajes.
v r ª era personalidad de cada uno de los
Al mismo tiempo, se discute la validez d 1
de perjudicial, al dem1mbarse el
d eda verdad, en lo que puede tener
.
mun o e todo
d
exporuendo cosas que hubiera sido
fi .
un grupo e personas,
conocer toda la verdad Stanto d. pre enble no remover. Es mejor no
·
n ice a este respe to· "p·
verdad es tan saludable como resb 1
.
c . ienso que decir la
noventa kilómetros" En el t
a ar mientras doblamos una esquina a
. .
·
ercer acto, Freda dice· "
R be
.
vivido de ilusiones y que eso lo ha a dad
. : ,,··· y o rt dice que ha
"¿Por qué no la dejaste en az ento yu o a viv1r . Luego amargamente·
verdad toda la noche com:un neci:~~s, en lugar de ponerte a clamar por 1~
El mundo en el que habían vivido
el conocimiento de toda la verdad
.

no ex·
;[1retoma
iste, ~a quedado destruído por
el tiempo en el momento en

�.
rito de una mujer como al principio del pr~mer
que se oye un disparo, el ~
énfasis pero con cierto mattz de
acto. Olwen: (en la obscundad, con ~aná" Se r¡pite el diálogo hasta llegar
misterio) "No puede suceder. _No suc~ _er . ro aquí los personajes toman la
de nuevo al incidente de la caJa d~ mus1ca,_pe de la radio: "No hablemos de
alternativa insinuada por la canción que viene
eso".
.
.
, .
retación de algunos psicólogos, puede
La caja de c1garnllos, se~un •~tebrópl_ de la famosa caia de Pandora, que
ás
eva versión stm ica
:1
•
: ::s~=~aso~:;autodos los secretos de cada uno de los personaJeS.
EL TIEMPO y

Los CoNWAY.

.
( d J W Dunne de que"... cada uno
Escrita bajo la infl~cnc1a de laa~:~.::enese~ic¡ corresp~ndientes de tiempo
de nosotros es una sene de observ
"
d decirse que morimos, pues los
"observador" uno pue e
t
y sólo en cuan o
.
,, (El futurorevelado en suenos;
1
b
·g
ientes
son
mmorta
es
...
.
observad ores su s1 u
" .
. b f gmentarios.") Este es el Tiempo
cuando el "observador dos ttene atlS os ra
Serial.
.
.
acto se undo es en donde el personaje
Según dice el mismo Pnestley, el ..6 bg ·o la influencia de la excitación
Kay, tiene ese atisbo del futuro, ~~a ".!;l ~~rc:Jr acto retoma la historia de la
y la canción cantada por su ma •~K con su "observador dos" todavía
.
&lt;. d l ·mero pero la misma ay
.
Joven I ay e pn
,
di
l a diferente de lo que era en el pnmer
despierto y recordando a me as, es a tor d l b . •
. to a Alan al final e a o I a .
acto, de ahí su ll~mam1en
1 ·em es un demonio que lo destroza todo,
Kay tiene la idea de que e ti Po
"d Somos denotados por él.
·1 .
l humanidad nuestras vt as.
,
sueños, t us1ones, a
l '.
es" sólo una especie de sueño' que
Alan le da la respuesta de que e ~~m~~ lo -~~encial es que, en este momento
nos mueve de una escena a otra. icel. ... te un corte transversal de nuestro
.
o nento somos so amen
.
d
o en cualquier m i
'
l l
·t d total de nosotros mismos, e
ser real. Lo que_realmente so•:~~~: :::sg~l~in de esta vida, todos esos se~es,
nuestro enter~ oempo, y cua . g l verdadero tú, el verdadero yo. y quizás
todo nuestro tiempo serán nosot10s ... e . Po que será tan sólo otra clase de
entonces nos despertaremos en otro tiem ,
sueño."
.
K l
ue ha previsto llama a Alan en su
En el tercer acto, al r~ahzar ay o q ue sólo le p;omete y que Kay ha
da ero todavía no tiene la respuesta q
:::bid~ en esa visión que ha tenido del futuro.
Yo F.sTUVE AQUI UNA VEZ.

.

.
rrencia modificada (según teoría de
El tiempo Circular o la rec~ ó
e todos hemos experimentado más
Ouspensky) se presenta en la sensact n qu
190

de una vez, de haber dicho, oído o hecho algo, o de haber estado en algún
sitio. Priestley le trata en esta obra.
Su personaje el Dr. Gortler, crea un ambiente de hostilidad, nerviosismo
y angustia en la posada del Toro Negro, a donde ha ido a probar su teoría
de que"... el tiempo no es único y universal. Es sólo el nombre que damos a
las dimensiones más altas de las cosas. En nuestro estado actual de conciencia,
no podemos experimentar espacialmente estas dimensiones, sino sólo sucesivamente. A eso le llamamos tiempo. Pero hay más de un tiempo.•
Cuando Sam el hostelero dice: "Si pudiera empezar de nuevo ... ", el doctor
le contesta que el tiempo da vueltas haciendo círculos y espirales, que algunos
de nosotros damos vueltas y vueltas con el mismo estilo de vida, sin cambiar,
pero no sucede así con todos. Gortler: "Algunas personas que se desarrollan
progresivamente, agotarán las posibilidades de sus círculos de tiempo, y
finalmente pasarán de ellos a nuevas exigencias. Otros -los criminales, los
locos, los suicidas- viven su vida en círculos cada vez más oscuros de su
tiempo. La fatalidad empieza a acecharlos. Más y más de su vida va ti·anscurriendo a la sombra de la muerte. Poco a poco se hunden ... "
Farrant el joven maestro no acepta esta teoría. El no ha experimentado
esas sensaciones. "Se dice que cuando se produce un agotamiento nervioso,
los dos hemisferios cerebrales no sincronizan. Entonces es cuando se produce
la ilusión de que reconocemos alguna cosa."
El Dr. Gortler trata de convencer a los personajes implicados en el
experimento de recurrencia e interferencia, que lo que va a suceder ya lo
experimentó él en un ciclo pasado de su vida, un recuerdo real de algo ya
vivido. ¿Cómo es posible conocer esos sucesos? Provocando estados mentales,
o recuerdos (ayudado por una droga) "Es preciso cambiar el foco de la
tentación, que hemos habituado a concentrar en el presente. Mi problema
era resbalarme del presente ... como hacemos en sueños ... Y a la vez
mantenerme atento, advirtiéndolo todo."
Se pregunta uno de los personajes desesperado: "Podemos crear nuestras
vidas, foo es cierto?" Contesta el Dr. Gortler: "Después se sabe sí. Sólo el
conocimiento da libertad. Creo que las huellas por las cuales va corriendo
nuestra vida son creadas por los sentimientos, la imagen y la voluntad. Si lo
sabemos, y hacemos un esfuerzo, podemos cambiar nuestras vidas. No
estamos dando vueltas y vueltas en el infierno. Y podemos ayudarnos unos
a los otros."
Cada quien vive el cuento de hadas que se crea. Sigue diciendo el Dr.
Gortler: "No giramos en un círculo. Eso es una ilusión, tal como el girar de
los planetas y estrellas es sus órbitas es una ilusión. Nos movemos a lo largo
de una huella en espiral. El viaje de la cuna al sepulcro es un absoluto el mismo
cada vez. En algunos casos las diferencias son pequefias, y en otros son

191

�importantes. Partimos cada vez del mismo camino, pero a lo largo de él

podemos elegir nuestras aventuras._d

tes por eso a veces se cree ver el
han ocun-i o an ,
Ya algunas cosas nos
.6 Pero se puede llegar a romper
futuro, pero en realidad aquello ya nos oc~:' penetra es una nueva huella
uno de los círculos y saltar a una nueva v1 a.
del tiempo.

Se

"PEDRO DE RIVADENEYRA Y 1A REALIDAD MAQUIAVÉLICA"

HA LUGAOO UN INSPECTOR.

bras sobre el tiempo, éste es aquí un
Aunque no incluida dentro de lasb o El . pector Goole venido de la nada,
·
rtantedelao ra. ms
'
l d
n
elemento o parte impo
. d la obra al verse todos mezc a os e
hace reaccionar a todos los persona)es e
'
el fatal destino de la joven Eva s;uth. "que se porta bien" festeja alegreUna familia aparenteme~te igna cuando suena el timbre de la puerta
mente el compromiso de She~la y = Lle a en el preciso momento en 9ue
y aparece el inspector de policía " e. h!mbre debe atender su negocio y
Sirling aconseja a los jóvene! 9-::uidau:e de los demás.
cuidar de sí y de los suyos, ... ~i
.
d·ce· "Pero recuerden esto. Una
El I~pector ~r el contra~o, ~e~:~ra~~o~es.y millones de Evas Smith y
Eva Smith se ha ido, pero aun q
.d sus esperanzas y temores, su
de Johns Smiths entre nosot~os, con~us v1:;¡e.ido con nuestras vidas. Con
sufrimieto y posibilidad de dichas, t o en_ . J solos Somos miembros de
.
y hacemos No vivimos
·
lo que pensamos, desimos
. d los otros y les digo que pronto
· lección
.
un cuerpo. Somos res po nsables unos e den esta
la aprend erá n
11 rá el día en que si los hombres no apren "
'
ega
tias Buenas noches.
.
.6
con fuego, sangre y angus . .
b·etode una burla, Uamanalamspecc1 n
Para cerciorarse de que han sido o ~ d.
ha suicidado. Pretenden olvidar
al saber que na 1e se
. .
de policía y se a1egran
d
enos Sheila que los recnmma por n 0
el mal que en realidad han cau~ o, :odo de nsar y de actuar. Al fina~izar
querer aceptar su culpa y ca1~:~r~~éfono y corexpresión de pánico rec1~e,n
el tercer acto, suena de pron S . th l aviso de que un inspector de pohc1a
la npoticia de la muerte de Eva mi .6Y e
a a ocurrir ya la han vivido. Por
.
.
garlos La aco n que v
.
va en camino a mterro
. . l ,d entre las otras tres, sobre el nempo.
esto, la obra puede quedar me Ul a

11

BIBLIOGRAFÍA

. ctor Tres piez;as sobre el tiempo: Esquina
Pritstley,j. B. Teatro. Ha llegado un mspe /una ver.. Ed. Losada, Buenos Aires,
peligrosa. El tiempo y los Conway. Yo estuve aqu
1958

NO!L M. V ALIS
Univ. de Georgia

SE CONSIDERA CON RAZÓN que el jesuita Pedro de Rivadeneyra (1527-1611)
es uno de los antimaquiavelistas más vehementes de la Contrarreforma, 1 pero
curiosamente deja escapar este autor toqu~s maquiavélicos en su obra,
'Tratado de la religión y virtudes que debe tener el príncipe cristiano para gobernar y
conservar sus estados, contra lo que Nicolás Maquiavelo y los políticos deste tiempo
enseñan" (1595). Rivadeneyra parece reconocer en algunos lugares de su
n·atado la necesidad de actuar de modo maquiavélico en ciertas situaciones
políticas, aunque no reconoce que estas mismas costumbres políticas que
veremos más tarde son, en esencia, maquiavélicas. Vamos a considerar aquí
a Maquiavélo como un realista en su tratamiento de las realidades políticas y
hacer una distinción entre este realismo maquiavélico y el idealismo religioso
de Rivadeneyra. Cuando digo que el jesuita muestra tendencias
maquiavélicas, no implico hipocresía en la actitud de Rivadeneyra sino que,
más bien, podemos distinguir dos realidades en él - sean reconocidas
conscientemente o no por él -, la exterior (la cristiana) y la interior (la

1

Es el juicio acertado de tales críticos como Gonzalo Femández de la Mora, "Maquiavelo,
visto por los tratadistas políticos españoles de la Contrarreforma," Arbor, 13, Nos. 43-44
(1949), 417-449; Donald W. Bleznick, "Spanish Reaction to Maclúavelli in the Sixteenth
and Seventeenth Centuries," j ournal of the History of Ideas, 19 (1958), 542-550; y José
Maravall, 1A Teoría española &lt;kl eslado en el siglo XVII (Madrid: Instituto de Estudios
Políticos, 1944), Fernándcz de la Mora notó en 1949 que "de modo superficial se ha
estudiado por los extranjeros el antimaquiavelismo español..." (pág. 423). Ha sido Donald
Bleznick, quien ha sugerido la presencia "subterránea" de lo maquiavélico en
antimaquiavelistas tan acérrimos como Rivadeneyra, diciendo: "Were we to disregard the
religious trappings ofthe stale envisioned by Spanish political theorists, we would lay bare
a statc remarkably similar lO t11e unbaptized Machiavellian state" (pag. 548). Sin querer
olvidar la crítica anterior, trato yo de adentrar un poco más en detalle en estos toques
maquiavélicos de Rivadeneyra.

192
llumanitas-13

�maquiavélica).2 El punto de vista cristiano no reconoce la situación concreta
puesto que se hace hincapié en el más allá como propósito final del hombre;
mientras, en contraste, la perspectiva maquiavélica acentúa la problemática
concreta del ahora. El primer sentido del tratado jesuita-el exterior- consta
del punto de vista religioso; el menos obvio reconoce la realidad política tal
como la vio Maquiavelo, y es esta segunda realidad que estudiaremos en Pedro
de Rivadeneyra.
Antes de destacarla, quisiera mostrar algunos paralelos y contrastes en la
actitud de ambos escritores hacia la condición humana que quizá pudiera
aclarar el maquiavelismo diseminado aquí y allá en el jesuita. Aunque Maquiavelo lo ve todo desde un punto de vista secularizado y Rivadeneyra lo
pinta todo en términos religiosos, ambos describen la naturaleza humana
como inclinada naturalmente hacia el mal. Maquiavelo dice francamente que
"...e necessario a chi dispone una republica ed ordina leggi in quella, presupparre tutti gli uomini rei, e che li abbiano sempre a usare3la malignita dello
animo loro qualunque volta ne abbiano libera occasione." Por eso el florentino ve la necesidad de leyes y disciplina para restringir la maldad humana,
pero su perspectiva es básicamente pesimista puesto que no ve la posibidad
de redención. Al contrario, aunque Rivadeneyra declara también que el
hombre peca con facilidad natural y que su naturaleza es frágil y débil, la
existencia de Dios y su gracia hacen posible la salvación del ser humano.
Los dos analizan también de manera análoga la impermanencia del mundo
real. Para Rivadeneyra, el católico ortodoxo, el mundo se describe así:
" ...todas las cosas humanas son como un poco de aire o como un sueño; y que
desaparecen como humo y se deshacen como espuma,4 y se pasan como
sombra, y que no tienen tono, firmeza ni estabilidad." Maquiavelo no ve
tampoco permanencia humana, diciendo: "Ma sendo tutte le cose degli
uomini in moto, e non potendo stare salde, conviene che le salghino o che le
scendino ..." (Discorsi, pág. 109). Claro que Maquiavelo no olvida la ruina de
su querida Florencia; y que Rivadeneyra tiene en cuenta el desastre de la
Armada Invencible,5 pero no sólo la historia contemporánea les persuade de

James Burnham en TM Machiavellians define estaS dos realidades como "formal 1neaning"
y "real meaning". "Real meaning" describe el mundo concreto y "formal meaning" consiste
más bien en la realidad mítica de la religión y la metafísica (Chicago: Henry Regnery Co..

2

3

4

5

1963, p.ig.
11).
Niccofo
Machiavelli,
Oiscorsi sopra la prima deca di Títo l..ivio, en Opere (a cura di Mario
Bonfantini) (Milano/NaPoli: Ricardo Ricciardi Editore, 1954), pág. 100. Todas las citas
tomadas de los Discorsi y del Principe provienen de esta edición.
Pedro de Rivadeneyra, Tratado de la tribulación, vol. 60 (Madrid: BAE, 1952), pág. 374.
De aquí en adelante, todas las citas de este Tratado así como del Tratado de la religión y
virtudes de
provienen
de esta
Tratado
la tribulación
se edición.
escribió para consolar al rey y al país de la pérdida de la Armada-

la ~nestabilidad de la condición humana si
.
qmavelo, la historia antigua de R
no ~mb1én el pasado: para Madel hombre enseñan esta ~erd doma y, para ~1vadeneyra, la historia bíblica
histó .
a eterna As1 que ambo ti!"
neos _p_ara aclarar su posición.
.
s u izan ejemplos
La frag1hdad de la situación humanas d b
humanas
sino también a t
&amp;:
e e e no sólo a la debilidad y maldad
ma iuerza sobrehumana
Il
controlar sin dificultades En el
d
.
que e 10mbre no puede
d .
.
·
caso e Maqmavelo esta fu
l
po er irracional que puede desu· . 1
la
•
. erza es a Fortuna,
Maquiavelo compara a una
. mr os P. nes de cualqmer individuo y que
muJer y también a un río impetuoso:

;,a~~:omiglio quella a _un? di_ questi fiumi rovinosi che, uando
ano, allagano e p1a111, rumano gli alberi e gli edºfi .. q1·
a
questa
parte terreno
I zu, ievano
d
loro dinanzi, ognuno ced/a~:~gi~:ºe~: lquell'altra: ciasc~~10 fugge
parte obstare E bcnché sie1 P , c. or_o sanza poterv1 m akuna
. .
·
10 cos1 1attI non resta
1 .
uo1mm,
quando cono temp·1 qmetI
. . non •vi potessi pero
c 1e h
.
c.
vedimenti
. 111
. mo
, do che cresecendo
no iare· prov· e con ripari e arg·1111•
1·
and rebbano per uno canale
r·
poi, o eg i
licenzioso né si dannos~ (TJ ~ _upnpeto loro non sarebbe né sl
nncz e, pág. 80).

p

. ~ fortuna es una fuerza de la naturaleza a la
dific1lmente y sin la seguridad d od
' ~ual el hombre puede resistir
E
'
e P er ganar siempre
notro 1ugar escribe: " ...la fortuna e donna· ed .
.
tenere sotto, batterla e urtarla" (TJ p . .
. 8 e necessano, volendola
fortuna) e varia variano le rep blº
mu:l~pe, pág, 2). Y "•·· e perché la (la
'
u te1ie e g I stati spesso ···" (Dzscorsi,
·
· pág. 303).
nalmente: '
Y fi
...gli uomini possono secondare la fortuna e n
.
sono tessere gli orditi suoi e
on opporsegh, posabbandonare mai· perché /ºn ro~pergli. Debbono bene non si
quella per vie tra~erse ed . on sa~p1elndo il fine suo, e andando
mcogmte ianno sem
sperando non si abbandonare in
'
pre a sperare e
que travaglio si truovino (Discorsl~~;_ni;;/ortuna ed in qualun. La fortuna es caprichosa y eni má .
.
.
se_ nota que el hombre no ti!ne tI~~~J~más vencida por completo; pero
R1vadeneyra opone al hombre otra fi q
e~esperarse de esta situación.
Providencia, al contrario de la F t uer~ so _reln~mana: la Providencia. La
·
•
or una, m es 1rrac1onal 111·
d
smo e1mstrumento racional de D"
un po er natural
como la Fortuna ni a la Provide11~;¡;ero e~fre~uentemente tan enigmática
Maquiavelo y Rivadeneyra ser' . Y_am as Jue_gan papeles análogos en
"dé n a·cas.
' ia mconecto defimr estas dos 1uerzas
c.
como
i
Ni el jesuita
ni el florentino niega 1ª. ex1s_tenc1a
•
. del libre albedrío del
hombre.
La audacia del homb
re maqmavéhco afirma el libre albedrío

195
194

�humano contra el poder de la Fortuna puesto que para Maquiavelo, el libre
albedrío y la Fortuna dividen en dos mitades el gobierno del universo.
Rivadeneyra no trata de medir el control que la Providencia y el libre albedrlo
tienen, insistiendo en la eficacia del libre albedrío como cualquier católico
ortodoxo haría, ya que todo hombre es responsable de sus acciones.
En dos ocasiones Rivadeneyra habla del concepto pagano de la Fortuna
exactamente como el mismo Maquiavelo, escribiendo que "la meda de la
fortuna es muy voluble y presurosa, y no hay otra manera para tenerla, sino
conocerla y no fiarse della ..." (Tratado de la religi6n... ,pág. 558). Y también:
" ...El varón magnánimo y constante en la dificultad cobra ánimo, y en el
peligro esfuerzo, y en lo que los otros desmayan, muestra él su pecho y valor,
y desta manera da a entender que no puede ser vencido de la fortuna" (T1·atado
de la tribulación, pág. 433). En la segunda cita, Rivadeneyra describe al hombre
de coraje que resiste la fortuna, hombre que se parece mucho al mismo
individuo maquiavélico que posee "virtu." Lo más. interesante es que este
hombre enérgico y valeroso lucha mejor en tiempos de dificultad o, en otros
términos, cuando hay necesidad de actuar así, punto que Maquiavelo igualmente destaca en sus escritos. El papel de la necesidad en ambos escritores lo
investigaremos más tarde.
Vemos que el universo en Rivadeneyra consta de tres fuerzas: la Providencia y el libre albedrío, que son las más básicas e importantes; y la fortuna, que
no parece jugar un papel tan esencial. En Maquiavelo, la Fortuna y el libre
albedrío gobiernan el mundo mientras que la Providencia no se menciona.
En otras palabras, en Rivadeneyra, se acentúan el punto de vista religioso y
el hombre religioso; en Maquiavelo, se destaca el hombre político. Pero lo
que quisiera mostrar en este estudio es el hecho de que los dos autores, aunque
no idénticos en su actitud, atraviesan líneas paralelas: el hombre, inclinándose
hacia el mal, vive en un mundo inestable que decae y degenera en cada
momento -por eso no hay progreso terrestre- donde fuerzas
sobrehumanas compiten con el libre albedrío humano.
Se evidencia también otro aspecto semejante en los dos escritores: cierto
extremismo en su intolerancia del enemigo. Para Rivadeneyra, los herejes
-el enemigo por excelencia de la Iglesia católica- deben ser extirpados del
mundo: "Los herejes deben ser castigados" porque "las herejías son causa de
revoluciones y perdimientos de estados" (Tratado de la religión, pág. 450).
Nótese que Rivadeneyra aconseja este castigo de los herejes porque
amenazan los poderes terrestres, algo que Maquiavelo habría aprobado sin
duda. A veces, el jesuita parece confundir a los herejes con los políticos
maquiavélicos, y entonces, condena igualmente ambas manifestaciones
"diabólicas." Maquiavelo, no fiándose de métodos más benévolos puesto que
no tiene confianza en la naturaleza humana, aconseja la destrucción del
enemigo político cuando la necesidad dicta que un príncipe no puede
sobrevivir con la presencia de una oposición. También, el florentino manifie~196

ta u~a postura negativa al tratar de disuad·
.
políttcas porque tienden a descampo
ir al p~íncipe de permitir facciones
la de Rivadeneyra en contra de v . ner un gob_1e_rno, actitud que paralela a
Claro que el padre R1· d
anas s~ctas rehg1osas en el Estado
d
va eneyra escribe
.
.
y e Fel!pe 11, cuya política internacional ~n ttempos de la Contrarreforma
confundirse con los intereses del Im ri
e ~roteger la fe católica llegó a
apoya con una adhesión completa
o espanol, política que Rivadeneyra
de la tribulación trata de comprend y ~m resquemores ningunos. En su Tratado
un desastre incomprensible puest: ~/::o~es po~ el ?esastre de la Armada,
protegedor de la fe, tenía razón
lq , _gun el Jesmta, el pueblo español
de la religión y virtudes describe a ;:ii en;~1go no. La ~e~icatoria del Tratai
hay duda de la posición política de
d como un prmc1pe cristiano· así no
defiende a la vez los intereses del I va. eneyra. y al defender la fe c;tólica
hech_o, junto con la visión del cosm:~~:o ~spafiol. Acentúo esto porque est~
explica la aparición de usos y conse.
R1~ade~eyra que he descrito antes
- "real meaning" según Burnham Jº:;naqmavé!1cos en el jesuita. La realidad
de los cuales los jesuitas eran u11a
Im~no y la Corte españoles dentro
époc d
.
mam1estac1ón más d l e
~- e a1to espfntu religioso-militar
. e a ontrarreforma,
es_ m1htar partiendo del jefe llamado y en efetto, laJerarquía de los jesuitas
Ri-~~deneyra, j_esuita por excelencia ge:~~ª . ~ara subrayar esta realidad,
m1 itares y bélicas cuando or . , u iza recuentemente imágenes
"escuadrones".ª Dios "capitá: en~;:..rlo, llama a los hijos de la Iglesia
En el estudio de algunos d! estos ~os
.
parecen muchas veces un eco de M
.
y consejos de Rivadeneyra ue
la guerra, 2)la disimulación y 3)v:~mavelo, en particular, 1)la cuestió n\e
espero mostrar que el tratam.
¡1as costumbres de la política práctica
espafiol que da Rivadeneyra e~e~:o e_ la problemática concreta del Imperi~
to -sea parcial o no- de la reali~::J::npl_?s manifest:1rá un reconocimienpor su tratamiento de la guerra Un e , panola de su ttempo. Comencemos
a~te la ~erra es el cuarenta y. tres
re;;~dor de la actitud del jesuita
virtudes, tttulado "Cómo se debe el rínci J ro . e su Tratado de la religión y
lo que indica claramente que R" pd pe esttmar y honrar el arte militar "
M
.
1va eneyra no
.
•
aqmavelo puesto que ambos ven Ja
.
es paci 6ista como tampoco
suficiente. Se ha atacado a Ma uiavel~eces1_da~ de la guerra cuando hay causa
c_ualquier razón pero la verd;d es u:'~JUS~ficar y aconsejar la guerra por
tiempo de necesidad. Por eso el críti~o M ~qu1kavelo s~lo pidió la guerra en
emec e escnbe·
Even in the most evil and notoriou
.
Cl~apter 18, which justifies breach of e; chapter of the Principe,
prmce (and especially a ne
.
ntract, and declares that a
•
w prmce) for ti
mg the State 'is often obl' d ( ' . le purpose of maintain.
'
ige necessztaw) t
·
w1_thout merey, without humanit
. o act "'.1~1out loyalty,
tlus chapter he still emphasizes
and '_V1tl10ut rehg1on' -even in
ata pnnce, when he can, should

pe

R1

~!

:1

;:11t.1:

i'

197

�not leave the path of morality, but only that he should,
in case of
6
necessity... , also know how to tread the path of evil.
Esta observación de Meinecke explica la motivación no sólo de Maquiavelo
sino también de parte de la actitud de Rivadeneyra: es decir, el comportamiento de un príncipe torna alrededor del concepto de la necesidad. En el
campo de la política práctica, aún Rivadeneyra confesará que a veces un rey
tiene que hacer guerra, disimular y hacer otras cosas en contra los herejes,
según el jesuita, es justa y santa. Por eso escribe que "la necesidad es un arma
tan fuerte y poderosa que no se le pueda resistir, y que excusa lo que sin ella
no se podría excusar" (Tratado de la religión, pág. 565); y de esta manera,
Rivadeneyra justifica las acciones frecuentemente no muy cristianas del rey
español.
No sólo justifican Rivadeneyra y Maquiavelo la guerra en momentos
dificiles sino también declaran ambos que el ejército y las armas son la
fundación del Estado: " ... no se puede negar sino que las armas y los buenos
soldados son los tutores, conservadores, defensores y amplificadores de la
república, los nervios de los reinos, y el establecimiento y seguridad de los
7
reyes" (Tratado de la religi6n, pág. 582) • Para Maquiavelo, " ...ol fondamento
di tutti gli stati e la buona milizia, e come dove non e questa non possono
essere ne leggi buone né aleona altra cosa buona ... " (Discorsi, pág. 391). Aquí,
hay una clara admisión de parte de Rivadeneyra, sin referencia a Maquiavelo
se sobreentiende, que la realidad dura no es el reino de Dios en la tierra sino
la existencia de oposiciones tercas y animosidades crueles.
Puesto que los soldados constituyen la protección esencial de una nación,
ambos escritores recomiendan con ahinco que, aún en tiempos de paz, un
ejército sea bien preparado para cualquier ataque inesperado:
...si el príncipe quiere tener buenos y valerosos soldados, debe
procurar que los caballeros y nobles y vasallos de su reino en
tiempo d~ paz se ensayen para la guerra, y tengan ejercicios y
entrenamientos militares, con los cuales huyan la ociosidad y se
hagan más hábiles y dispuestos para los trabajos de la guerra, como
son: esgrimir, tirar, correr, saltar, luchar, nadar, cazar, andar
armado y hacer mal a un caballo y jugar de todas armas (Tratado

de la religi6n, pág. 58-1).
Maquiavelo aconseja también que un príncipe no olvide los ejercicios
militares para sí mismo y para sus soldados: "Debbe pertanto mai levare il

6
7

Fricdrich Meinecke, Machiavellism, ~g. 40, citado p&lt;?T Donald Bleznick, ~g. 550. ·
En o tro lugar, al decir que la conservacio n del Estado depende de la voluntad de Dios (p~g.
521), no trata Rivadencyra de conciliar esta opinión religiosa con la otra de índole más

pensiero
da q ues to eserc1Z10
. . della
.
eserc1tare che nella guerra· ·1 1
guerra, e nella pace vi si debb
.,
l'altr~ c~n la mente. E qu~~ti :~1:uo fare in dua modi, l'uno con le oe
eserc1tat1 e sua debbe sta .
. opere, oltre al tenere bene ord· P. d'
, . •
1 e sempre m su 1
.
mau e
e 1corpo
a d1sagi···"(IJ p nncipe,
. . pág. 48). e cacee, e mediante quelle a ssue1are
c.
e

'tr~1

orno se ve en la cita anterior M
.
los soldados y como paralelo Ri • daqmavelo desea una vida espartana pa
T
, va eneyra es ·b "
ra
m1 itar pertenece el quitar del e "ército tod
en e: A esta misma disciplina
los soldados, que es el lujo y reg!lo la o ~o q~e puede ablandar y afeminar
las leyes de Dios y de a buena mdicia"
. ~ . s muJerc1llas
(T
do d que traen consigo, contra
I
este ~onseJo, muy concreto, mu real
rata
e la religión, pág. 583). En
en pie de igualdad con la ética. y
• se observa que la cuestión práctica está

r::~nc~r
e"

. En el florentino y el jesuita el
.
ideal para los soldados, y por e~
o _el rey es el ejemplo, el modelo
a un príncipe hábil en la guerra que
a~mavelo y Rivadeneyra favorecen
r~munerar y castigar los que m~recen:un u~n guerrero, y que sabe además
e padre Rivadeneyra, como Maq . lprem1os o_penas. Más generalmente
pagado
mavedo,1 aconse1a
q ue todo el ejército
.
. . . p ara rcCJ·b·ir mejores servicios
.
J
sea•
d1sc1ph~~ militar es tratar bien a los solde mismo: "el primer capítulo de la
de la religión
y tenerlos
pagados ··· " (-r.
d
.
• pág. 583)· T oda esta prepa ados
·6
..
.l ?ata o
garantizar la perservación del Estad rac1 n m1htar en tiempo de paz debe
es necesario hacer gt1erra para asern~;aprelraota vece~1•·dsegún ambos escritores
o·
ranqm I ad:
'
... aunque la paz es el blanco a
que muchas veces no se ;uede ai::: g~bierno debe mirar, pero
buena guerra. La cual es ta
. r m conservar buena paz sin
n necesana para d fi d
y tener paz, como lo es la
d" .
e en er la república
me 1cma am
en fiermo ...Se ve que la uerra
arga para la salud del
supuesta la malicia degl I se puede hacer santamente y que
.
os 1ombres m 1
'
'
necesano en la república ... (T do • uc_i~s veces es un mal
Má
.
rata de la religuín, pág. 579).
._s semejanza al pensamiento de
.
necesidad de la guerra como un
l.
. Maqu1avelo no puede haber· la
es un_concepto maquiavélico que m:r:;ee;;tab~e a ~aus~ de_ la maldad hum~na
El mismo Maquiavelo utiliza taJb. é
p~tlr elJesmta sm admitir la fuente
la necesidad de la guerra como re 1 nd_una imagen medicinal para expresa;
"
me JO contra más guerras:
p~~ché e Roma ni feciono in uesti cas.
.
savu debbano fare· li qua11· n q I
I quello che tutti e principi
.
.
onsoamenteh
d
a 11 I scandoli presentí ma ' r.
•
auno a avere riguardo
.
a 1utun e a quell
..
o bv1are; perché prevedend . d'.
o con ogm mdustria
•
·
OSI
lSCOStO fa "J
• •
nmed1are, ma aspettando ch . .
. c1 mente v1 s1 puo
tempo, perché la malattia e ~-u s1 app~essmo la medicina non e a
vedendo discosto gli inconven:;::u~ -~ncudr~bile ...Pero e Romani
v1 tune wrno sempre, e non li

práctica, un ejemplo más de la ambigüedad del escritor jesuita.

199
198

�lasciorno mai seguire per fuggire una guerra, perché sapevono
che la guerra non si leva ma si differisce a vantaggio di altri..." (/1

Principe, pág. 10)
Puesto que el fin-la paz y supervivencia de la nacion-justifica los medios
-la guerra-, las reglas de la buena conducta ética no se aplican en tiempas
de guerra, como lo dice el mismo Maquiavelo, Rivadeneyra reconoce que un
príncipe puede disimular y engañar al enemigo durante un conflicto. Explica
que "andando entre enemigos, necesario es que vayan armados, y que con
los disimulados usen de alguna disimulación" (Tratado de la religión, pág. 524).
Maquiavelo escribe también que un principe debe saber engañar al enemigo
y que cualquier truco es permisible en la guerra. Impartantes igualmente en
ambos tratadistas son la necesidad de medir bien las fuerzas del enemigo para
juzgar los obstáculos y dificultades de su empresa, y el problema de aliarse
con un lado u otro, situación donde, al presentar varias alternativas, aconsejan
gran prudencia al escoger a un aliado o quedarse neutral.
Se ha mencionado el uso de la disimulación y el engaño durante la guerra,
táctica que llega a ser un problema en tiempa de paz en Rivadeneyra lo mismo
que en Maquiavelo. Se recuerde que los ataques más virulentos contra
Maquiavelo -incluso los de Rivadeneyra- condenan el reconocimiento
franco del florentino de la ventaja y necesidad de disimular y mentir en la
política, pero lo más interesante en Rivadeneyra -y él es un modelo que
ou·os escritores siguen más tarde- es el hecho de que después de haber
condenado al italiano de ser maliciosamente engañador y traidor, aconseje
el mismo jesuita la disimulación delante del enemigo disimulador, lo mismo
que dice Maquiavelo. Una vez más, la necesidad dicta un mal ineludible, hasta
el punto de preguntarnos, ¿es un mal necesario para el más allá o para la
preservación del país? Aunque es obvio que este aviso de Rivadeneyra no tiene
nada que ver con el reino de Dios sino con el ahora del Imperio español, no
obstante es impartante tener en cuenta que el propósito sincero del jesuita
es mostrar las virtudes cristianas que debe tener un prícipe para asegurar el
bienestar del país o para su propia salvación. Habrá que comprender que
Rivadeneyra no hace una distinción entre la moralidad pública y privada del
príncipe sino que supone que un rey actuará de modo igual en ambas
situaciones; pero acá y allá su supasición no vale y tiene que adaptarse a una
diferencia entre las dos moralidades, la cuestión del engaño acentuando esta
distinción.
Rivadeneyra nos advierte que sólo las verdades virtudes y no las fingidas
valen en un príncipe; y el que utiliza las "virtudes" para fines temparales
-como la conservación del Estado- no emplea virtudes verdaderas sino la
astucia. Esto aparece en el capítulo II del Libro II. En el capítulo IV del mismo
libro, el autor se pregunta si hay momentos cuando "se puede tolerar alguna
simulación en el príncipe" (Tmtado de la religi6n, pág. 524), y respande qu.e sí;
200

que
T a veces hay que "liacer 1as cosas con
d .
( ~atado de la religión, pág. 525) Es d ~ru encia para bien de la república"
líC1tos en tiempos difkiles para 1~ pres:~r, ~ e;gaño o la disimulación son
condenado lo mismo en Ma uiavelo
ac1 n el Estado; y sin embar o ha
la adversidad o la neces1·dad~i eqmeren
. porque
escribe tamb'ég
,
mal el florentino
.
i n que
aquí la ambivalencia del jesuita d d
asacc1onescomoelengaño. Vemo
de astucia - y por eso no virtuo:_e actuar para el bien del país es un act;
:)~~os momentos, circunstancias e:unque s_f parece que es permisible en
Riec1d1rse ni por el lado temporal ni
qu~ Rivadeneyra no parece poder
vad~neyra aconseja la disimulaciJ:r/ e:erno. De modo maquiavélico
enemigos" porque es necesario com
n e r~y cuando "andando entr~
y q~e con los disimulados usen' de ; ya se
citado, "que vayan armados
escnbe que no es lícito mentir"
a guna d1S1mulación." Al mismo tiem ,
un~ _palabra de Dios, verdader!°~que la palabra del príncipe debe ser co:O
re/,{1'16n á
' cierta, constante
,,
d 0 •• • P g. 5 25). Disimular no es menti
,
_Y segura... (Tmtado de la
es~1ar al enemigo, o en otras ocasi
r~segun Rivadeneyra, sino más bien
acciones grandfsismo secreto co ones, callar y guardar en sus conse ·os
hacer):··" (!ratado de la 1·eligi6n,
~I gobierno de los estados se
:-~) Jesuita porque para el príncipe ~o~rdarsecr~toses muy importante
i ~res y oportunistas en cada rincón
ay se~undad en su Corte, ha
necesidad o utilidad grande lo pide) d '. y freso, no es mentira (cuando
sentido, aunque crea el que las d.
ectr a gunas palabras verdaderas en u
podrá to
ice que el que las
n
mar en diferente sentido" (Tratado d
o~e~ por ser equívocas, las
:iay u~ frontera sutil entre la mentira el en e ~ relzg,6n, pág. 525). Así que
~plícitamcnte cierto peligro· "P y . gano, poSlura que lleva consigo
d1S1mulación) de llegar, sin que.Dio:ro mtren bien hasta donde ha (la
h~ de tener su recato y artificio se ofenda,_ y los términos y límites que
dis_d?ulos de Cristo, no se ha n' ~ara que, siendo príncipes cristianos
rel1g1ón, pág. 524). Aunque nie= el~1scí~ulos de Maquiavelo" (Tratado de
verdad es que sí los da pero recom/:~~:ta que da _consejos maquiavélicos, la
prudente -astuto en el sen•=d
. p_rudencia y cautela al usarlos Se
- I
.
u o maqmavéhco. d'
. r
espan? a. R1vadeneyra trata de se ara
~s_m ispensable en la Corte
ma~mavélica, diciendo que la suya ~en; su defimc_ió~ de la prudencia, de la
realidad, a veces es dificil distJ·ng .
que ser cnstiana y virtuosa. pero en
,
mrentre una
d
.
'
,
ais
por
eso,
astutay
otra
menos
m
. pru_ enc1a provechosa para el
P
en el bien de la república. Ambos escrito aqmavéhca que piensa igualmente
c~~o u~o que sabe escoger ministros le:res definen_ a un príncipe prudente
d~s~ngu1rentre un amigo falso un rea es y embajadores discretos, puede
vigilar las personas de su gobic~no
1, ;be rechazar a los aduladores sabe
un solo jefe del país y del ejército y n~ no iars; de muchas de ellas, insi;te en
aprovecharse de las circunstancias :e~~:~ agmentación del poder, puede
y
po y actuar con firmeza, puede

!1~

~ág~;2;;

~e~

1:

J

-r

201

�animar a los buenos mercaderes y agricultores con premios, puede ser liberal
sin ser excesivo ni opresivo con impuestos, etc. Todos estos consejos
de la
8
política práctica que da Rivadeneyra los da también Maquiavelo.
En ambos escritores, se presume primero la prudencia del príncipe para
escoger ministros y embajadores prudentes que no piensan en sus propios
intereses y que son leales al príncipe. El problema de escoger amigos verdaderos es tan dificil como el de reconocer y rechazar a los aduladores, o los
falsos amigos, como vemos en los útulos mismos de los capítulos respectivos:
"Quomodo adulatores sint fugiendi" (Maquiavelo) y "Cómo se debe guardar
el principe de los lisonjeros," (Rivadeneyra), porque los lisonjeros esconden
la verdad y alaban el amor propio del príncipe hasta el punto de perder de
vista el bien p(1blico.
Es comprensible el precepto de velar constantemente a los seguidores de
la Corte ya que vemos la dificultad de saber distinguir entre los amigos y los
enemigos domésticos. Y, en términos históricos, los faccionarios de las
ciudades-estados italianas y de la Corte de Felipe II explican en gran parte la
actitud parecida en Maquiavelo y Rivadeneyra respecto a las intrigas e
incertidumbres de la política práctica de su tiempo. También aclara el 9optar
por un jefe y no una fragmentación del poder para preservar el Estado. Para
ambos tratadistas, un príncipe prudente es el que puede adaptarse a las
circunstancias cambiantes y actuar con fuerza decisiva en momentos de crisis:
"No es menos regla de prudencia mirar mucho la circunstancia del tiempo,
sin la cual se hace muy dificil y aún imposible lo que con ella es fácil y llano"
(Tratado de la religión, pág. 563). Y también: "Antes de comenzar, consúltalo
bien; después de haberlo consultado, ejecútalo con presteza" (Tratado de la
religión, pág. 563). Maquiavelo lo expresa así: " ...sono felici mentre concordano insieme, e come discordano infelici. Io iudico bene questo, che sia meglio
essere impetuoso che respettivo... (/l Príncipe, pág. 82). Añadamos que
Rivadeneyra favorece al príncipe que puede actuar firmemente en tiempos
. de adversidad, o sea, admira a un hombre de voluntad: "No me parece que
hay hombre más desdichado que el que nunca tuvo alguna adversidad ... (para)
1
hacer prueba de sí..." (Trntado de la tribulación pág. 403) Maquiavelo piensa
lo mismo porque cree que la adversidad forma muchas veces un hombre que

F_inalmente, Maquiavelo Rivade
casugo~ no sólo en el ejércii sino tan~~~ª ven la_ nec~s~dad de premios y
aconsejan que un príncipe estimule los e;fi n en la/ida civil, y por eso ambos
tores. También, aconseja cautela en el asu u;r~o\ e _los mercaderes y agriculcreen que es imprudente en un r' . n ? e os impuestos porque ambos
pueblo o quitar la hacienda de lof/n~1pde imponer cargos excesivos en el
pr?vocar un amor del pueblo haci~uet
Todos_esto~ recursos deben
qmavelo está satisfecho de no ins irar el pr~nc1pe'. segun Rivadeneyra; Mapueblo, pero ninguno de los dos dp
. od10 haC1a el príncipe por parte del
d l
l
esesttma la im
·
po~tancia de los ciudadanos
Y e pape del príncipe en mantener el
Todos estos toques maquiavélicos co?tentam1ento del pueblo.
hecho ?e ~ue el jesuita condene deen Rivadeneyra no deben esconder el
s~bordmac16n de la religión al Estad modo vel~emente en Maquiavelo la
~empo Rivadeneyra tiene que rec:Jo~~ a~orahdad ~olítica, pero al mismo
ttempo; y es por eso que aparecen estos
c1~rtas realidades políticas de su
de _un tratado antimaquiavelista Ri d nseJOS y usos maquiavélicos dentro
actttud ambivalente de varios aut~re va e~eyra es un buen ejemplo de la
no pueden admitir el realismo
.s es~anoles de la Contraneforma JI q
la complejidad de su propia ép:::mavéhco pero que tampoco pueden neg~;

ª~º~-

c:

BIBLIOGRAFÍA

James Willis Robb Los Puntos sobre l
Transparente del Aire de Alfonso Re as í~s: e~1 busca de La Región más
. con u~a Comedia de EquivocacioJ:ss) (Histona y reexamen del epígrafe,
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.
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La Región Transparente del Aire de
Jorge Green Huie Inclán G
. del Caudillo.
y uzmán: Menosprecio del Gobierno, Alabanza
Lmo García Jr· Y Jorge Green Huie· La
Balbuena, Precursor de Adan Smilh. .

erandeza Mexicana:

Bernardo de

º.

los tiempos de ociosidad.
8

9

10

202

El consejo y consejeros del Príncipe, que es el libro primero del quinto tratado de la
Institución del Príncipe (1559), de Fadrique Furió Cerio!, antecede en España
cronológicamente los consejos prácticos de Rivadeneyra, véase el vol. 36 de BAE.
Rivadeneyra defiende 1amo1én el principio del jefe (mico en términos religiosos diciendo
que hay sólo un Dios que gobierna el universo y as!, análogamente, hay sólo un rey en el
pa!s (Tratado de la religió_n y virtudes, pág.566).
Aparece aqu! una noia de senequismo, característico de Rivadeneyra.

11

Dald Bleznick, págs. 542-550.

203

�IDEOLOGÍA Y REALIDAD EN
LA REGIÓN MÁS TRANSPARENTE DELA/RE
DE CARLOS FUENTES.
LINO GARciA, JR.
University ofTcxas-Pan American
Edinburg, Texas

EMPIEZA LA NOVELA CON LA APARIENCIA DE GLADYS GARCÍA, una cabaretera
que trabaja de noche. Fuentes pinta esta vida solitaria de estas mujeres y usa
a Gladys como medio para retratar esta clase social. Asi que se pasan páginas,
el lector va conociendo ese mundo interno de cabaretes y cantinas que es
parte de la gran Ciudad de México. Después aparece ante nuestros ojos una
escena en la cual se ven los del "set" internacional. Sus diálogos están
mezclados con frases afrancesadas. Se infiere que todos van a una fiesta en
casa de una de ellos. Poco a poco se presentan los personajes de esta novela.
Aparecen Bobo, Charlotte García, Manuel Zamacona, Federico Robles, su
esposa Norma, Rodrigo, Hortensia Chacón, e Ixca Cienfuegos. Todos ellos
resaltarán constantemente de las páginas para actuar y revelar sus condiciones, sus filosofias y sus fracasos.
Carlos Fuentes usa una técnica de retroceso para ampliar su estilo y de este
modo se ven las vidas pasadas de ciertos personajes. Todos tienen su historia
amarga; y todos han sido víctimas de la vida mexicana desde la Revolución.
Federico Robles se presenta como un latifundista que pertenece a la aristocracia. Conoció a Norma en una fiesta y se casaron inmediatamente. Todo
resultó vacío de amor, y esta pareja pronto se ocupó en asistir a toda clase de
fiesta. Norma, entonces, se convirtió en una dama social.
Ixca Cienfuegos se presenta como una misteriosa figura que pugna por un
México más indígena. Al pasar él ante los ojos del lector, pasa también todo
diverso tipo social que se encuentra en México. Sirve él como centro
magnético para atraer a los personajes hacia él. Entre todo esto, Fuentes da
también algunas escenas de la Revolución. Esto ocurre solamente en la
memoria de algunos personajes. Es Ixca Cienfuegos quien logra penetrar el
alma de Norma y los dos salen para Acapuko. Fuentes presenta aquí esa vida
vacía de muchas mujeres de la aristocracia. Mientras Norma e Ixca tienen su

�encuentro en la playa, Federico está para perder su fortuna. Cuendo esto
sucede, entonces Norma también lo rechaza y se va Federico a buscar a
Hortencia con quien había vivido y quien ha tenido un hijo de él.
La novela es una especie de escenas llenos de personajes que actúan frente
al lector, dicen lo que tienen que decir, y después desaparecen para volver a
aparecer en la mitad o al fin de la obra. Las vidas de muchos de estos
personajes como Norma, Ixca, Rodrigo, Federico, Manuel Zamacona, y
Hortencia están entretejidas, aunque el tema central está colocado alrededor
de Ixca, Normc!., y Federico.
Esta novela innovadora de Carlos Fuentes trata de las diversas clases
sociales de la Ciudad de México. Ixca Cienfuegos es uno de los personajes
centrales de la obra, pero es la ciudad el verdadero protagonista. Es alrededor
de Ixca donde los demás personajes se rodean para hilar y revelar sus historias
personales, los que son, a la vez, un reflejo de la historia de México. Surgen,
entonces, tipos de todas clases. Federico Robles es el latifundista que fue
revolucionario. Había sido idealista al estallarse la Revolución, pero con los
años se hizo un hombre de bienes. El representa cierta clase social en el
México moderno.
Norma, la espesa de Federico, aprendió muy pronto en la vida a sobrevivir.
Relata toda su vida amarga y llena de fracasos. Al casarse con Federico se hizo
una dama de la aristocracia. Sus amigas y ella representan otra clase social
en el México de hoy. Fuentes también injerta diferentes episodios de
retroceso que retratan a los mexicanos durante la Revolución. Aparece
también el pceta Manuel Zamacona, quien pugna por un futuro mejor en
México. Fuentes empieza a pintar una serie de retratos amargos de la vida
baja en México, donde los escritores, los artistas y los colaboradores se juntan
con los nuevos ricos y con la pseudoaristocracia. Pero es Ixca Cienfuegos
quien sirve de unificador y que escucha a cada personaje narrar su historia y
hacer su protesta. Escucha a estos personajes que, en realidad, son la
encarnación de la historia de México y que constituyen un destino moral,
psicológico y social del país. Es Cienfuegos también quien, al fin de la novela,
se queda a dar una indicación final de lo que México significa para los
mexicanos.
Carlos Fuentes publicó /:.a Región Más Transparent,e en 1958. Es su primera
novela y la que abrió paso a los nuevos escritores mexicanos. Fuentes explica
de qué semilla brota esta obra:

206

Parte de una observación elemental d l .
necesidad de ser testigo de l
e a ciudad de México y de una
•
.
o que pasa en ell Q ·
tesa.momo de su vida' redescubº1e1.ta por l a imagmación.1
.
. a. mse ofrecer un
En esta novela la ciudad de Mé .·
personajes no son más que puntos eXIco es el verdadero protagonist1. Los
n que este protago ·
h
..
se enfrenta al lector 2 Ca1·I F
msta se ace v1S1ble y
•
·
os uentes se val d é ·
mexicanos, y que ya habían "dO
d
e e t C111cas en las letras
·¡·
si usa as por autore
·
utI iza para expresar la verdade
"d d
. s extranJeros. Fuentes las
ra v1 a e México Esta té .
que emplea Fuentes se las atribuye w·Ir
.
s cmcas novedoras
a D.H. Lawrence. El autor mis
a I tam Faulkner, a John Dos Passos y
mo reconoce su deuda a los extranjeros· '
Fundamentalmente son las de Fa lk
.
menos grado Huxley las c t u ner, Dos Passos, Lawrencw y en
•
'
•
ua ro grande · fI
·
'
SClentemente en la creación d
s i!ln uenc1as que admití cone esta novela.
Fue Dos Passos, el autor norteamericano
. .
Fuentes. El mexicano lo llamó su "bºblº 1· ' ~me,:1 mfluyó más en Canos
,r.
.
• ta 1terana " La l
d
ery la tnlogía U.S.A de Do p
. ·
ectura e Manhauan
TransJ
- p
.
s assos 1e apas10naron F
anos. ero no se puede prescindir de w·Ir
a uentes a los quince
refiriéndose a la educación literaria d 1 iam Faulkner con su técnica }' estilo
Transparent,e los personajes van desarro~áC~rlos Fuentes. En lA Región Más
encontrando su misma identidad 1 . dn ose a través de la obra. Ellos van
también va tomando su propio esJI iac1en o su progreso espiritual. La novela
a través de la novela misma T do y se encuentra una búsqueda de la novela
Faulkner.s D.H. Lawrence y . téo º. esto atribuye Carlos Fuentes a William
su cmca se ve pres t
1
macona, quien simboliza el futt d
.
en e en e personaje Manuel
Za
"Lawrence es el novelista de l tro e México . Fue nt es lo confiesa diciendo:
0 que puede ser d
· ·
s~creta y misteriosa.',ó En Doss Passos "
"e7 una mmmencia futura,
s1endo";s en Lawrence se encuentra "I todo fue ; en ;aulkner "todo está
grandes maestros y los tres as ectos od~r-puede ser.". Son estos, pues, los
Fuentes en esta novela.
p
aempo que mfluyeron a Carlos

1

Emmanuel
Carballo, "Conversaaón
. con Carlos Fuentes " 5;-1,,, XIV
pá
6·
sl·
, -...r.e, &lt;maro, 1962),

vador Reyes Nevares "Notas Sobr La
.
(octubre, 1958), ~g. 166.
e RtgiónMds TranspartmtdtlAirt,EalacÍ01lts" 111
s E~manual Carbállo
cü pá 6
' '
4
/bid.
• r· ·• g. .
5 /bid.
6 /bid.
7 /bid.
s /bid.
9 /bid.
2

º"

207

�Encontró Fuentes gran inspiración en los textos de Octavio Paz, escritor
mexicano y descubridor de tonos del idioma español en México. Hay gran
estilo y estructura en esta novela. Carlos Fuentes cambia el estilo de su obra
al pasar de personaje a personaje, adaptando su manera de escribir a los varios
1
tipos. En fin, como dice Fuentes: "Todos estos personajes dictan su estilo." º
El diálogo para Carlos Fuentes no es importante. Según él, no es lo que
sostiene una novela. El lenguaje de los personajes reside en lo que piensan y
sienten:" en lo que son." Asi es que Fuentes escribió esta novela con personajes
que hablan siempre el mismo idioma-los adolescentes, los adultos, los
pobres, la clase media y la oligarquía todos conversan al mismo nivel del
habla. 11 Sin embargo, el estilo cambia, según la procedencia social o la
ocupación de cada grupo. Cada gn1po representado en esta obra y su existencia a través de la novela se descubre a si mismo en su propio estilo.
Con esta novela Carlos Fuentes entierra la novela nacionalista y le da el
golpe de remate al folklore. Procede Fuentes con un cuadro de la vida
mexicana en el cual retrata una variedad de tipos y clases sociales del México
postrevolucionario. Se ven aqui tipos de los más bajos de la sociedad hasta los
más refinados. Fuentes presenta un reflejo vivo, agudo y penetrante de lo que
observó en su país natal. Propone dos caminos para la salvación de México y
para la tranquilidad del mexicano. El uno es exaltar y encontrar de nuevo lo
pasado en la vida indígena. Esto lo simboliza Ixca Cienfuegos, uno de los
personajes de esta obra. Es Ixca quien pugna por el renacimiento de los ídolos
pre-hispánicos. Fuentes, al proponer esta solución, busca la completa
asimilación del mexicano con todo su pasado para así poder enfrentarse con
un futuro mejor. Ixca Cienfuegos encarna esta filosofia y su nombre refleja
la dualidad racial en México. Esto se contrapone con lo que expone el poeta
Manuel Zamacona quien arroja el peso muerto de las civilizaciones prehispánicas. Zamacona prefiere no ver lo que ya ha pasado. Su visión se dirige
hacia el futuro y tiene el deseo de incorporar a México con el vasto movimien12

to mundial.
Asl como Ixca es la personificación de las tradiciones pre-hispánicas y
Zamacona proyecta su visión hacia el futuro, es Federico Robles quien disfruta
del presente. Fuentes usa estos tres personajes simbólicamente. Son tres
tiempos que existen en cada conciencia. Los personajes de Fuentes han sido
extraídos de la realidad mexicana que Fuentes ama y conoce íntimamente.
Federico Robles es la encarnación del revolucionario idealista que "ha triun-

fad o " y para quien su fortuna le ha h
.
A Federico le complace escuchar los d:~o posibl~ adqu!rir una bella esposa.
u~a defensa de su posición. Es Robles el ~~e ~~ertos mtelectuales y ofrece
? re~o de antaño que se ha convertido en n ~ta que ha triunfado; es el
mferi~e los sentimientos de Federic d
el a~tócrata de bienes. Puede
Subimos muy de prisa coro
o e sus propias palabras:
a
edi .
o para pensar que
l
.
Ínas m o siglo trabajabamos bajo las ó d somos os mismos que hace
a iora tanto por hacer. Abrir fuentes de t r. enes de hacendados. Tenemos
Después, en la obra, como si as ira rabaJo. Hacer la grandeza del país. 13
habíamos hecho la Revolución? N p raque le compredieran: "¿Para qué
de nuestros ideales, sino para trab;:ara :nta~nos a contemplar el triunfo
Fuentes no para e
.
:i
, ca a qmen en Jo suyo "ª
l
l
n pmtar ese conjunto d
.
.
as c ases sociales y abre ese rincó f •
e personaJes. Sigue mostrando
el si~nifi~ado del México actual. R:::o ~el s~~onscie?te para encontrar
apariencias e hipocrecfa. Estos
rso al_ set mternacional con todas sus
decorado con frases en francés re pe naJes cuyo lenguaje está siempre
todo _al triunfar la Revolución; y e,:es~ntan los olvi~ados; los que perdieron
los pmta como son: hipócritas e hi
e _menos tuvieron fe en ella. Fuentes
cual no sienten orgullo, sino rene: D:~cos hdasta de su mismo país, para el
-Vamos a ver cuán•o d
·
uno e ellos:
" ura este país sin las
-lis sont bétes. Un país de indios
companías petroleras.
~... ha~e falta otra Junta de No~61!obernado por un indio...
enmigración europea. ...
s. Allf estaba la solución. O en la

!

Como Argentina, ya van ustedes is
F~entes, con un buen conocimi;~to de
.
escritor, baja a ese pensa .
d
su materia y gran maestría d
F d .
miento e esta el
.
e
. e erico, es una creación tí ica de es
ase social. Norma, la esposa de
:,ndígena y tiene orgullo d: haber h:~~:;~ Ella ~e avergüenza de su madre
¿cómo pudo mi padre, rubio es el tipo de su padre. Dice ella:
heredé el tipo de él .. 16 Es N
Y pano), casarse con ella? Gracias D'
·
atasha símbolo
b'
a ,os
que ?unca_ha creído en la Revolución
ta~ ién de la aristocracia falsa
cons~dera_ J~sto y honorable en el MéJ¡ccuyas ideas profanan todo lo que se
sonaJes viv1r y actuar frente al l
o actual. Fuentes hace a estos per
.
ector y no ti
•
contrano, aborrece su modo d
,
ene simpatía para ellos Al
obra.
e pensar y los hace aparecer ridículos en ~sta

13
10
11
12

!bid.
[bid.
Rosario Castellanos, "La Novela Contemporánea y Su Valor t.CSúmonial," Hispa.nía, XLVII

(mayo, 1964), pág. 226.

208

Carlos Fuentes, La Regwn Mds Tran.s

H

1~58, pág. 91.
!bid., pág.

15
16

105
/bid., pág. 116
Tbid.
.

.
paren1t delA1re, México, Fondo de Cul

.
tura Econónuca,

209
Jl\i111an1taic•14

�Pero además de presentar este cuadro tfpico de lo que consiste México,
Fuentes también expresa la agonia del mexicano en su búsqueda des( mismo.
Ya se han citado las dos soluciones que los personajes de Fuentes exponen
para unificar el pals. Fuentes no dice lo que él propone directamente, pero
se le adivina que estaría conforme con la asimilización completa. Esto no es
lo que encuentra Fuentes en México. Hay gran pesimismo en muchos de sus
personajes. Para ellos, la Revolución no ha cumplido. Hay cinismo en las
varias clases sociales, y Fuentes está convencido de que hay desilus_ión con
este movimiento social histórico. Uno de sus personajes pronuncia de esta
manera el sentimiento del autor: ",Pero qué vamos a hacer cuando todo el
poder emanado de la Revolución se ha entregado, voluptuosamente, a las
17
costillas de un cresohedonismo sin paralelo en México?
Hasta los personajes que se colocan en la época de la Revolución ya
engendran ese cinismo. Dice un revolucionario al encontrarse perdido en un
bosque:
,Qué crees que va a salir de todo esto? ,Crees que importa algo que tú y
yo luchemos? ... ,Qué podemos, tú y yo, solos aqu(? ,Qué importa lo que
hagamos o digamos? ,No se resolverá todo por su cuenta? ,No es el nuestro
un sacrificio más en balde? Vámonos, Gervacio, lejos de aqu(, lejos
de la bola.
8
que pase en viento sobre nuestras cabezas. Nada va a cambiar.
Después, más allá en la obra, se ve este pesimismo en el amargo comentario
de otro personaje: "Para eso se había hecho la Revolución. Iban a tener las
mismas oportunidades el obrero y el campesino y el abogado y el banquero.
19
Si, como no. En fin, asf lo creíamos entonces."
Fuentes sobresale en su estilo creador para reafü.ar el ambiente sobre la
revolución. El habla de los revolucionarios es al estilo y retrata con facilidad
el estado de los peones antes de la Revolución. en esta novela se ve pasando
ante los ojos del lector ese cuadro de personajes incultos que cultivaban las
haciendas durante la etapa del porfiriato. Las tiendas de raya, los jefes
políticos, los hacendados, la miseria, y al fin, el movimiento revolucionario-todos marchan a través de las páginas de esta novela.
Fuentes conoce los sentimientos de los obreros mexicanos y los describe
con exactitud. Aquí se muestra la inquietud y la sensibilidad del escritor para
con los braceros. En esta novela de protesta y pesimismo, Fuentes extrae esta
actitud hasta de los braceros que han regresado de los Estados Unidos. Estos,
aunque tienen sus quejas, ven mejor porvenir en trabajar en el norte que en
México. Fuentes usa estos personajes como vehículo para hacer
su protesta,
/

/bid., pág. 63.
1a /bid., pág. 75.
19 /bid., pág. 173.

17

210

utilizando una técnica de retroceso ara narra
.
mujeres que aparecen en esta oh ~
r las vidas de los hombres y
pre~nte, y después el autor redu;:·sJ~~;:: fr~nte al lector_, actúan en el
anahzar las condiciones que los han trafd
l tiempo pretérito como para
esto, Fuentes también hace que la l . º.ª s; estado presente. Pero al hacer
pase ante los ojos del lector Sal d
e México desde la Revolución
novela, dice:
.
va or eyes Nevares, en un análisis de esta

us:na

Ixca Cienfuegos, además de desem con Robles Pola Norma ? penar su parte dentro de la fábula,J·unto
•
•
, LAmacona etc es u
·
fi .
engranajes en que se apoya la diná :
l na pieza_ unc10nal, uno de los
un reactivo, y por merced suya mica e a novela. C1enfuegos actúa como
rodean.20
conocemos el pasado de los hombres que le

ci'

Se le ha preguntado a Carlos Fuente . "lC ál fi
al escribir LA Región Más Transparente?!Asf u ue ~u preocupación esencial
En mi primera novela intenté entre ot respondió el a~t?r:
personal de esa especie de ballena a l d ras bcosas, escnbJT una biografía
México: sus siluetas sus secre•os
ne ~ da dso re una meseta, la ciudad de
•
" , una cm a que am
od'
.
porque en ella se presentan con la
. o y 10 a un tiempo,
esperanzas de todo mi pa1's Int té l mayor brutahdad las miserias y las
.
· en 1acer una sínte · d l
.
conflictos, aspiraciones rencores N b
sis e presente mexicano:
c.
•
•
o o stante en Mé · l
d
.
,antasmas; un pasado trág1·co se cuela a través de ,todas I x1co
h . 1ay
d emas1ados
Yese pasado interrumpe a cada insta te
.
_as ~Jas elcalendario,
c I
n en m1 temática 2
ar os Fuentes ha realizado su r .
·1
.
Más Transparente historia del
~ opio esti o a través de la novela. LA Región
Revolución, ha c~locado a est;urg1~mento de 1~ burguesía mexicana desde la
de México.
escntor en el pnmcr lugar entre los novelistas

op cil n~ 16
Claude Couffon, "Ca~los · Fuentes
·• rg. y 5,
La Novela M .
"
eX1cana, Cuadernos Americanos,
XXXXIII (mayo-julio), pág. 67.

20 Salvador Reyes Nevar
21

211

�1A GRANDEZA MEXICANA: BERNARDO DE BALBUENA
PRECURSOS DE ADAN SMITH
LINO GARCIA y JORGE GREEN HUIE
Universidad de Texas Panamericana,

DE MANERA CURIOSA, BERNARDO DE BALBUENA ocupa un lugar prominente
en el primer capítulo de la historia de la literatura mexicana y también el
lugar correspondiente en la historia literaria puertorriqueña. Sin dejar de ser
español nunca, aquel sacerdote manchego primero como capellán de Guadalajara, luego como cura de San Pedro Lagunilla,Jalisco, posteriormente como
abad de Jamaica y, finalmente, como obispo de Puerto Rico llegó a identificarse de tal grado con el mundo entonces nuevo para los europeos que
Marcelino Menéndez y Pelayo lo considera el primer poeta con un espíritu
auténticamente americano_en lenf!a española, llamándolo "el verdadero
patriarca de la poesía americana". como tal era indudablemente de gran
alcance intelectual y quizá, por eso, los lectores y los críticos no han reconocido
el tema de sus teorías socio-económicas que da una unidad filosófica al poema
más conocido de los tres mayores de su pluma, La grandeza mexicana.
Publicada en 1604, La grandeza me:A.-icana representa una epístola larga en
verso, formalmente dedicada a la señora doña Isabel de Tobar y Guzmán,
una viuda y amiga de la juventud de Balbuena, quien le había pedido
información sobre Ciudad de México por tener ella el propósito de viajar a
la corte novohispana e ingresar en un convento allí.
La estructura en nueve capítulos de la obra se deriva de una introducción
de una sola estrofa en forma de octava real que describe "la famosa ciudad
de México y sus grandezas": cada verso de la estrofa de introducción se emplea
después del séptimo verso que se divide en dos.

De la famosa México el asiento,
origen y grandeza de edificios,
caballos, calles, trato, cumplimiento,

1

Marcelino Menéndez y Pelayo. Historia de la poesta hispanoamericana. Madrid: Victoriano
Suárez, 1911, I, p.ig. 62.

�letras, virtudes, variedad de oficios,
regalos, ocasiones de contento,
primavera inmortal y sus indicios,
gobierno ilustre, religión y Estado,
2
todo en este discurso está cifrado.
Cada capítulo constituye una serie de 56 a 126 tercetos endecasilábicos de
rima enlazada que se remata, en cada caso, con un cuarteto endecasilábico
con rima cruzada -la tercia rima adaptada del italiano por Garcilaso de la
Vega unos cien años antes.
En general los críticos han considerado J.A, grandeza mexicana una obra de
"gran erudición"5 pero con "las limitaciones de un asunto puramente descriptivo, sin acción alguna" .4 Menéndez y Pelayo comenta muy cortésmente lo
que evidentemente le parecía falta de asunto al referirse a "la generosa
imprevisión indiana, la opulencia aparatosa y despilfarrada 'sin cortedad ni
sombra de escasez"'. Después de citar un terceto de Balbuena sobre el lujo de
México en aquel entonces, el crítico español del posromaticismo continúa:
"El buen gusto encuentra mucho que reparar en esas interminables enumeraciones, y murmura por lo bajo que en poesía la acumulación no es sinónimo
de positiva riqueza." Añade una salvedad: los españoles en general son muy
dados al verbalismo abundante. Además alaba la musicalidad de los versos de
5

Balbuena.
Evidentemente, Balbuena estimaba la poesía por encima de cualquier otro
género literario y consideraba las formas métricas apropiadas para la expresión de muchas ideas que los autores de la edad moderna comunicarían a
través de las formas variadas de la prosa. Acordémonos que los hispanohablantes de la época barroca mostraban una marcada preferencia por el teatro
en verso, sea de tres actos u obra de género chico. El lector que se haya
interesado por el patriarca de las letras mexicanas sabrá además que Balbuena publicó en Madrid en 1608 una novela pastoril en verso, Siglo de oro en las
selvas de Erífile, una obra narrativa con la forma métrica del romance tradicional. Que Balbuena tenía un concepto de la poesía algo diferente de las
ideas modernas respecto a este género literario es también muy evidente por
algunos de sus comentarios sobre la poesía que podemos encontrar en su
"Compendio apologético de la poesía", un ensayo sobre la poesía que se

publicó junto al texto de la Grand
.
edición moderna de Porrúa repr:aza me~ana en la edición original y que la
la época expresa la idea de que I uce. ~estro autor en un estilo típico de
expresión de una gran variedad de :e~:sia es la forma apropiada para la
los sabios poetas (de la An . ..
todo linaje de cosas cantar:~edad grec~rromana)
decir que han tratado de tod ' ~o sólo qui~re
también que el que ha de seras as cosas, smo
poeta tiene obligación
perfeto Yconsumado
en todo y tener una uru~ ser glenei:3~ y \onsumado
.
versa noticia ...
En
la
misma
página
ta
b.é
sab.
m i n comenta que
1
ios eran los poetas y que "las r·
para os antiguos los únicos
eran de poesía". Además afirma
im~ras letras que enseñaban a sus hijos
noble ha de acoirer y sustentar los pc:r:enzo del ensayo citado que "la ciudad
pr~echo su~o.'~
e s como una cosa de grande utilidad y

at

on semeJante concepto de las artes oé .
.
maicana contiene al un . p t:Jcas no debiera extrañarnos ue
encontrar en un tratado de socio1o
ideas que el lector moderno esper:fría
sorprende es que las teorías socio-!olí:economía I_&gt;Olítica. Lo que realmente
dan _exactamente con la teoría modern:~/ont~m~as en esta obra concuerteo~as formuladas por Adán Smith
I capitalismo y que anuncian las
naci~s de 1776.
en su obra maestra, La riqueza de las

r:

ÚL grandeza

" La
1 idea
. central de 1as teorías socio econó .

d
go oso mterés" o la "cudicia" (codicia - . 1:11~cas e Balbuena es la del
~oderno llamaría "el afán de lucro") d~l md1v1duo (lo que un economista
grande_za mexicana. Según esta teoría e i~troduce en el primer capítulo de
muchos individuos causa que cad
, el mte~és económico de cada uno de
consonancia con el bien de toda u~o trabaje o actúe de una manera en
co_ntro~a por el precio establecido ::i:ldad. Lad rela_ción entre individuos se
mide".
merca o publico, "el precio que los

1

t

su sordo ruido y tráfago entretiene
el contratar y aquel bullirse todo ,
que nadie un punto de sosiego ti~ne.

2 Bernardo de Balbuena. La gra1Uhw mexicana y compendio apologético de la poesía. México:
s

4

s

214

Pom1a, 1971, ~g. 59.

Julio Torri. Lií, li1eratura es/¡aiiola.
José
Rojas Garcidueñas. IJeniardo

de Balbuena, La vida y la obra. México: Instituto de
Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, 1958, pág. 137.
Mcnéndez y Pelayo. Obra citada, págs. 59-60.

6
7
8

Balbuena La n d
.
Balbuena:
~dio~,.,c~a, pág. 131.
Balbuena, GranTza, pág.e
gra111hw mexicana, p.ig. 127.
0

c3;"

65_

215

�. .
do (ha actuado)
P todas parte la cud1C1a a ro :
or
pracuca
que ya cuanto se trata y se
d
es interés de un modo o de otro mo o.

Quitad a este gigante el senorío
y las leyes que ha impuesto a los mortales;
volveréis su concierto en desvarío.

Este es el sol que al mundo viv~fica;
ºfi 9
q uien lo conserva, n·ge y acrecienta,
lo defiende Yforu ca.
a
lo ampar ,
l · er
. .
eral de Ciudad México en e pnm
El vocabulario de la desc~pc16n_ ge; e muchísimas palabras claves ~.ue
ít lo de La grandeza mexica~ me uyó .
tales como "mercaderes y
cap
u
l
specuva
econ
ouca,
. dican claramente a per
trofas que citamos arnºba, y que
!,n
tes"_ 10 La primera de las tr~s es 1 . dad contiene la palabra
contratan
. ºd d comerCJal de a ClU
'
dº . " ( odi
describe la perpetua acuv1 a
f;
ofrece las palabras "cu ie1a ~ clave "contratar". La se~nda _estro a nl:s frase moderna "afán de luc_ro . La
cia) e "interés" que son smón~ols dee al mundo vivifica" que equivale al
estro fa se refiere al so qu
tercera
· d d'
r
, rinci io que rige toda la so~1e a . tres ue hemos citado el autor exp ic~
p En Íos doce tercetos que siguen l:ssione~ se dedican, cada uno, a su tare~.
cómo los miembros de muchas proÍl tor oficial, tejedor, navegante, escn,.
. tán, artesano• escultor.
labrador, sol dado, mercader, actor,
d pas
canómgo
sacns
.
.
ta
médico
ciego
reza
or,
'
bano, Juns ,
'
entra un terceto de transición y entonces
Inmediatamente después se ene~ nanera de ayudarse uno a otro por e1
más que se refieren a a I •
dos tercetos &lt;,, dº . ,, 0 "el goloso interés".
d
Principio de la cu iCJa
dan
y
obe
ecen,
si unos a otros se ayu
ta trabazón y engarce humano
yloseshombres con su mundo permanecen,
el goloso interés les da la manol, b ,
refuerza el gusto y acrecienta e 11no,
y con el suyo lo hace todo llano.

11

216

Jbidetn.
á 64
Balbuena, Grandeza, P g. 67
Balbuena, Grandtui, pág. ·

Sigue todavía 15otro terceto que habla de "esta oculta fuerza, frente viva/ de
la vida política". El capítulo se cierra con unas referencias más generales a
la grandeza de la ciudad.

Lo equivalente al "goloso interés" de Balbuena que notamos en el tratado
sobre las teorías de economía política de la pluma del célebre economista
británico Adán Smith en el concepto que Smitlt llama "self interest'', que
tambien se introduce al comienzo de La riqueza de las naciones en el segundo
capítulo del primer libro. De manera análoga, el autor anglosajón establece
el "self interest'' como el principio coordinador de todas las relaciones
económicas entre los seres humanos:
But man has almost constant occasion for tite help
ofhis brethren, and it is vain for him to expect
it from tl1eir benevolence only. He will be more
likely to prevail ifhe can interest their self
!ove in his favour, and shew them tliat it is for
tlleir own advantage to do for him what he requires
of them. Whoever offers to anotl1er a bargain of
any kind, propases to do this. Give me tl1at which
I want, and you shall have tlús which you want, is
tlle meaning of every such offer; (... )
It is not from the benevol~nce
of tl1e butcher, the brewer, or tlle
baker, that we expect our dinner, but from
. regard to ti1e1T
. own mterest.
.
14
ti1e1T

.

.
ofrece la opinión de que sm ~s~e
A continuación el autor ~ovoh1si:;tindividuo la sociedad se converuna
1
principi~'v
d0e::;r~;~é:ue~~;:/:r: ea: ~esva1fo".
en caos,

9
JO

Caerse han las colunas principales
sobre que el mundo y su grandeza estriba,
y en confusión serán todos iguales. 12

Aquf las palabras claves son "self-love", "tl1eir own advantage" y "tlleir own
interest'' que corresponden exactamente a la terminología perfectamente
análoga de Balbuena en 1A grandeza T!U!:i.icana que ya hemos comentado: "el
goloso interés", "la cudicia" y "el interés".

12
111

lbukm.
lbukm.

14

Adarn Smith. ed. Edwin Cannan. An bzquiry into t/14 NaJurt and Causes o[ lht Wealth o[
NaJions. New York: tl1e Modern Library, 1937, p:!g. 14.

217

�Es especialmente interesante notar que el economista inglés introduce la
teoría del "selfinterest", que considera el principio gobernante de la economia política, en relación con su teoria auxiliar de la división del trabajo: se
encuentra en un capítulo que se titula "Oftbe Principie which gives Occasion
to the Division of Labour". Hablamos notado que el contexto en que Balbuena discute su principio correspondiente del "goloso interés" resulta ser
esencialmente el mismo: él habla de su aplicación en toda una serie de
profesiones, que incluyen varias de {ndole religiosa. También la división del
trabajo, o especialización profesional, es un tema comentado por Balbuena
en el prólogo en prosa a 1A grandeza mexicana que se titula "Al letor":
... son varios los talentos y profesiones, los
estados, los discursos, las habilidades, las15
· ¡·maciones
·
. de 1os homb res.
me
y apentos
Naturalmente, existen algunas diferencias notables entre las ideas de los
dos autores de tierras y épocas diferentes que hemos comparado arriba.
Quizás la diferencia más grande entre las ideas de Balbuena y Smith es que
aquél expone sus teorias socio-económicas en un contexto teológico: el cura
de San Pedro Lagunilla considera la gran variedad de profesiones un don de
Dios:
a todos da Dios sus dones, a unos de una manera
y a otros de otra. Esa es la belleza del mundo16
y la variedad de los gustos y opiniones de él.
El economista de Inglaterra, por otra parte, escribe dentro del ambiente
esencialmente racionalista de la segunda mitad del siglo XVIII: presenta sus
teorías socio-económicas en un contexto netamente seglar.
Las teorías económicas de Balbuena no se limitan al primer capítulo de 1A
grandeza m,e:A,-icana. También las encontramos, además de las referencias en el
prólogo que ya hemos mencionado, en la pequeña introducción en prosa,
donde notamos todavía dos sinónimos más del concepto moderno de "afán
17
de lucro: "hambre de oro, golosina del interés". En el segundo capítulo alude
espedficamente al "interés la dulce golosina" que a su parecer había sido lo
que atraía a los espafioles a descubrir, explorar, conquistar y colonizar las
tierras nuevas de América:

Balbuena, Granbu, p.ig. 5.
16 Balbuena, Granbw, i&gt;ái- 6.
17 Balbuena, "Compendio en Grandeia, pág. 55.

15

218

los trajo en hombros de cristal y hielo
a ver nuevas estrellas y regiones
a estotro rostro y paredón del suelo. 18
Aquí "hombros de cristal y hielo" re
.
barroca para 'las olas del mar' H I presenta una imagen típicamente
· ue ga notar además
. .
respecto a la actuación histórica de 1
_ '
, que esta opmión
1
senta un sano término medio entr o; espano es en_el Nuevo Mundo repreleyendas negra y blanca.
e as mterpretaciones extremistas de las
. Hacia fines del segundo capítulo u d
.
.
virreinal, el autor alude de nuevo al•"? : ée~nbe la arquitectura de la sede
naciones" y "del trato h
l . i~ er s 'que ahora llama "señor de las
umano e prmcipal postigo".111
Y así ':1elvo a decir y otra vez digo

que el mterés, señor de las naciones
del trato humano el principal postig~. 19

:t

Aquí hay cierto tono enfáti
"
1
vez" expresan un matiz de in~~t::~~e frases vuelvo a decir" y "digo otra
análoga a la construcción de Tro R~ contexto_ aho~a es que, de manera
el móvil socio-económico que ha:• h
y V~necia, el mterés representaba
México en relativamente pocos añ:s. ec to posible la construcción de Ciudad

7ª

En el tercer y el cuarto capítulo de 1A
.
reiteradamente del comercio
.
grandeza 11U/XUana, Balbuena habla
a su intercambio comercial coy oAsp~na que México debía mucha de su riqueza
·
n 13 por el puerto de Ac ul
d
mtercambio mercantil con la
d
. 20
ap co, a emás de su
.
ma re patria El q ·
í
connene varias referencias a "l fa
.
mnto cap tulo también
os mosos mercade "
za de la comida mexicana que B lb
. res y una extensa alaban'
a uena considera d ' d l ·
en parte como resultado desuco
. .
e m o e mternacional
,
merc10 mternacional La
fa
capitulo vuelve a insistir en el rin . .
.
· estro final de este
comentando:
p cipio socio-económico que hemos venido
Ycuanto la cudicia y el deseo
añadir pueda y alcanzar el arte
aquí se hallará, y aquí lo veo,
y aquí como en su esfera tienen parte.21

18
19
20
21

Balbuena, Grawür.a pág 68
Balbuena, Grandeu; pág: 10:
Balbuena, Grawkr.a p.ig ¿&gt;
Balbuena, Grawür.a; pág: 93 _

219

�Ahora, la idea es que el gran lujo y la posible riqueza de la ciudad virreinal
debía su existencia al "goloso interés" del individuo, lo que en esta estrofa se
expresa con las palabras "la cudicia" y "el deseo".
A partir del séptimo capítulo, que contiene varias referencias explicitas al
santo oficio hay muy poco sobre las teorlas socioeconómicas, y generalmente
se evita toda mención explícita del "goloso interés" o la "cudicia" como móvil
o principio que rige el aspecto económico de la sociedad virreinal. lAl autor
le habría parecido que semejante teorla lindara con la herejía? ¿Qué podrla
causarle problemas de {ndole grave con los tribunales de la iglesia? Quizás.
Pero tanto los lectores modernos como los barrocos no parecen haber
reconocido estas tconas socio-económicas que dan una cierta unidad filosófica
a los primeros cinco capítulos de su poema largo en alabanza de la sede
virreinal construida por encima de las cenizas de Tenochtitlan.

Sección Tercera

Edinburgo y Brownsville, Texas
abril de 1989.

HISTORIA

220

•

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�113

EL HABLA DEL NORESTE A TRAVÉS DE LA LIRICA POPULAR 1

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de investigación del
Colegio de Letras de la
Facultad de Filosofía y
Letras y Jefe de la Sección de
Letras del Centro de
Estudios Humanísticos de la

U.A.N.L.
1.-

Introducción
Todo trabajo de investigación tiene una razón de ser: la que le
otorga el investigador inserto en la circunstancia del momento. Las más
grandes hazañas que ha conocido la humanidad, indudablemente se han
debido al genio creadot del hombre que desde su contexto, se expresa a
través de la lengua. Este es el ámbito en el que se ubica el presente trabajo.
La lengua, instrumento de comunicación por excelencia, de
investigación, por construir, es objeto de infinidad de trabajos de
investigación, al construir la manifestación intrínseca de todas las
interacciones sociales.

¿Cómo surgió la necesidad de trabajar sobre regionalismos?
Fueron varias las circunstancias: a) haber encontrado en otras
investigaciones, la pervivencia de ciertos vocablos de la región, cuyo
significado no se localiza en los diccionarios; b) descubrir un sinúmero de
dichos, términos, en antiguos corridos de Nuevo León; c) observar que
dichos regionalismos, no son de uso cotidiano en el área metropolitana de
nuestro Estado; d) cuestionamos si dichas palabras se utilizan todavía, o
bien si sólo se usan en ciertas regiones de Nuevo León; e) considerar una
1

Premio de Investigación (Estatal y Nacional) del Consejo Nacional para las Culturas
Populares.

�115

114

necesidad, el rescatar y copilar en un glosario los regionalismos de esta
Entidad. Sin embargo, había otra circunstancia trascendental, la invitación
directa, en 1995, de la Academia Mexicana de la Lengua para colaborar en
la elaboración del Diccionario de Mexicanismos.
La investigación tenía que enfocarse al tratamiento de vocablos por
vía popular; enlazar fenómenos histórico-culturales, referidos en los
corridos, con variedades lingüísticas. Es decir, tratar de revelar el
significado de cada palabra; de cada regionalismo, a partir de los
diccionarios parlantes, pobladores de los lugares.

,.

Estudiar las palabras en su significado contextual. La diversidad
de significados -de acuerdo a los contextos-, es lo que nos permite hablar
del fenómeno denominado polisemia. Sin embargo, cuando utilizamos el
término "regionalismo", nos referimos, a que tal o cual vocablo forma
parte del acervo léxico de una región particular, por lo que se reduce la
pluralidad sémica; aunque a veces sucede, lo contrario (V. campos
semánticos).
Cuando se detecta y registra un estado de lengua, se evidencia
cierta organización conceptual de la realidad de una comunidad, que
constituye el patrimonio cultural de una población reproducida
históricamente. En otros términos, cada expresión de una comunidad, es
parte de su proceso vital y de su cultura, por eso, el registro de voces se
convierte en una tarea de particular importancia.
Los objetivos de esta investigación fueron:

1. Recolectar voces características de la región;
2. Aportar información de carácter sociolingüístico;
3. Reunir datos léxicos para integrarlos al nuevo Diccionario de
Mexicanismos;
4. Integrar un banco de datos para investigaci~nes futuras.
La hipótesis fundamental de trabajo fue: existe una mayor abundancia de
voces regionales en zonas alejadas y de menor desarrollo; que en las zonas
urbanas, por efecto propio de la urbanización.

P~a la captur~ del co~us, se consideraron las variables de sexo y
edad, considerando la 1deologia que sostiene la existencia de la feminidad
y afirma el uso de ciertos vocablos exclusivos del hombre.
'
Se tomó en cuenta, además, la hipótesis que concierne al nivel
generacional, pues de acuerdo con la edad se presentan los fenómenos de
resistenc~ Y c~bio. Los vi~os tienden a conservar los vocablos propios
de la región; nuentras que los jóvenes se inclinan por la innovación.

. N~~o es mencionar que para la realización de este proyecto se
.tuvieron limitac1ones, tanto económicas -la falta de fianciamiento no nos
permití~ abarcar más poblaciones, ni visitar las regiones previamente
d~das, como recursos humanos, el equipo de investigación se
reduJO a sólo doce personas y una coordinadora, mismos que se dieron a la
tarea de aplicar las encuestas.
Por esta razón el alcance geográfico, tuvo que circunscribirse. De
la división_ de Nuevo León_ en ocho zonas, se escogió un municipio
representativo del ~ta.do, ubicado en la zona 2: el municipio de Cerralvo,
por ser el ~ ~tiguo del Estado con la convicción de que pudieran
quedar remxrusencias de vocabulario ancestral.
La investiga~ión llevada a acabo fue de carácter sociolingüístico.
No está de más repetir que esta área de investigación, incide en el uso de la
lengua en su contexto social.

. Para abordar el léxico, se procedió inicialmente, al análisis, de los
comd~ de,~uevo León y su significado particular o regional, por ser la
~ ó n lírica más representativa del Estado. Después se hizo una
~oón de p~br~ que fueron incluidas en una encuesta, con el objeto
de ~dagar: a) s1 Siguen en uso, y en el caso de que sea afirmativo; b)
registrar sus significados.
. Nuestra búsqueda fue orientada hacia el habla popular, para
aproxunamos al conocimiento de la idiosincracia de los habitantes del
lugar.

�117
116

D.·

El marco teórico fue sustentado en las teorías y los trabajos de
eminentes sociolingüístas: Labov, Fishman, Bemstein, R. Hamel Y Héctor
Muños. Con respecto a Labov, se adoptó la postura que él plantea: es tarea
de la sociolingüística estudiar el habla de la gen~ cuando no es ~b~rv~da
sistemáticamente; aunque, esta misma observación debe ser s1Stemática,
como único medio para llevar a cabo la investigación.
Para obtener datos, la técnica utilizada fue aplicar una encuesta,
por considerarla adecuada a nuestros fin:5 y limitacio!'es.
Los
lineamientos aplicados en su elaboración seguir fueron los señalados por
Lope Blanch y Luis Femando Lara, en su teoría de la lengua estándar.

Análisis de los resultados

a) Nivel generacional
Dentro del universo lingüístico, la manera como se emplea la

palabra nos remite ya sea al pasado (si se trata de palabras en desuso o en
completo olvido), al presente (modismos, palabras de uso diario, etc.), o al
futuro (palabras referentes al avance de la ciencia y la tecnología, por
ejemplo). Es decir, la palabra nos permite una regresión o un avance en el
tiempo, la hisotria cobra vida en cada término que usamos.

La palabra manifiesta nuestra pertenecía a un grupo, de manera
De acuerdo con el estilo, las
características, formas y diferencias de las palabras, se puede ubicar a los
disitintos hablantes en diferentes grupos de edades: niños, jóvenes,
adultos, y ancianos. En la presente investigación se corrobora esta teoría
lingüísitca.

especial, a un nivel generacional.

Esta investigación tuvo como antecedente, otra denominada
"Hacia la búsqueda de regionalismos". En esa prim~ra fase se tu~~ ~orno
objetivo esencial rescatar de regionalismos Se seleccionó un muruc1p10 en
cada zona.
El método fue:

Al comparar los tres grupos generacionales, se determinó que,

entre los cerralvences, existe una marcada tendencia para abandonar el uso
1. Seleccionar ochenta y cuatro palabras extraídas de los corridos de
Nuevo León, cuyos significados no se encuentran en diccionarios.
2 Elaborar un formato de encuesta que incluía las ochenta y cuatro
p~bras regionales, para las cuales se establecía la frecuencia de uso con
los rangos de: siempre, algunas veces, nunca. A un lado de cada palabra se
incluyó una línea en la que, en el caso de que la respuesta fuera una de las
dos primeras opciones (siempre o algunas veces), el encuestador
transcribía el significado, o los significados, de ellas.
3. Indagar sobre esos términos a través de 135 encuestas.
4. En la aplicación, de encuenstas, se co~i~eró los ~veles_ generacionales
y i¡exo, con la finalidad de observar la vanac1ón. (V. hipótes1S) . .
5. Los encuestadores se dedicaron a aplicar individual y eqwtativame~lf
las encuestas en Cerralvo. La muestra de población del lugar se determinó
con base en los datos del censo de pob~ción de 1990 (INEGI).

de regionalismos. El porcentaje de los hablantes que no recurren a estas
voces es muy elevado, mayor al 40% en todos los casos. Es sorprendente
que incluso los ancianos y los adultos de la comunidad ya no empleen, de
manera tan generaliz.ada, los regionalismos que antes los distinguín.
Incluso, al contrastar los resultados se pudo observar que, conforme se
trata de población más joven, menor es el uso de estas voces. Es decir
minetras que el grupo de gente mayor, el 38.65% siempre emplea los
regionalismos, el grupo de los jóvenes sólo un 32.8% recurre a ellos. La
misma conclusión se obtiene si se verifica que el mayor porcentaje (48.77%)
de los que aseguraron que nunca utilizaban estas voces, pertenecen al
grupo de los jóvenes.
Con respecto a este fenómeno, cabe señalar que la hipótesis
fundamental de este trabajo pareciera invalidarse. Sin embargo, si
sumamos los porcentajes en las respuestas siempre y algunas veces,
podemos concluir que los regionalismos aún siguen vigentes. Además, es
preciso aclarar, que esta hipótesis fue perfectamente validada en una
primera fase. Sin embargo, será necesario continuar con este trabajo, para
precisar criterios de validez.

�118
b) La educación como transmisora de la cultura
La lengua es el medio por el cual podemos definir nuestra cultura.
A través de la educación transmitimos nuestros conocimientos como
comunidad a las generaciones futuras. Por eso, la palabra está anclada en
la cultura y en la educación.

Definitivamente, la cercanía con la frontera influye en la cultura de
los habitantes de Cerralvo. Esto trae como resultado la aculturación de sus
pobladores. Las nuevas generaciones se encuentran inmersas en nuevas
formas de hablar que se entremezclan con el habla tradicional. Al recorrer
la ciudad, llama la atención la circulación de automóviles extranjeros con
placas de frontera en la plaza principal, mientras que en otro rincón se oye
música regional en la celebración de una quinceañera. Esa es la realidad
cultural de Cerralvo: un sincretismo particular, debido a su calidad de
entidad pequeña, de costumbres apegadas al campo y, a la vez, una
comunidad donde los lujos de la sociedad norteamericana se encuentran al
alcance de los que tienen dinero.

1

1

l.

Cabe destacar que, en Cerralvo, la educación llega hasta la
preparatoria. No existen planteles de eduación superior en el área, por lo
que, para poder contar con estudios profesionales, se debe emigrar a otras
ciudades, como Monterrey, o al país vecino. Este es un fenómento muy
interesante, pues varios de los jóvenes de 21 a 24 años expresaron con
orgullo estudiar en esuelas norteamericanas. Sin embargo, esto no sucede
con todos los jóvenes entrevistados. El estatus social al que pertenecen
determina la escuela donde estudiarán.

La falta de escuelas especializadas trae como resultado varios
problemas. La migración, antes mencionada, también la necesidad de
briscar buenos planteles en otros lugares. En lo que respecta a este
fenómeno, hay que notar que, mediante la educación formal, el hablante
ingresa al mundo de la comunicación escrita. Por lo que la carencia de ~
trae como consecuencia un alto índice de analfabetismo en la población.
En la investigación realizada .se arrojaron datos muy interesant~ sobre el
tema del analfabetismo en cuanto a los hombres y a las mu1eres. En
Cerralvo hay un alto pocentaje de analfabetismo. Sobre la m~estra
seleccionada, el 11.11 % de la población se encuentra sin haber realizado
estudios de ningún tipo. Este número es muy elevado, por lo que se

119

puede intuir que el problema de la educación es uno de los más graves a
los que se enfrenta la población.
La importancia de comparar los géneros, y los resultados

anteriores, constatan en el hecho de que la educación juega un papel
diferente para los hombres y para las mujeres. En una ciudad chica como
Cerralvo, la mujer todavía se encuentra en la posición de estudiar y
trabajar hasta que se llegue al matrimonio, y después de eso, dedicar a
cuidar el hogar y la familia. El hombre debe estudiar y trabajar para
mantener la familia. Los roles de género se encuentran muy marcados en
toda la publicación. Estudiar, por consecuencia, es importante en la
medida que se pueda mantener a una familia (en el caso de los hombres), o
se puedan adquirir los conocimientos básicos para vivir la soltería (en caso
de las mujeres). La palabra, entonces, se ve limitada al uso que se le da,
según el género. Lo que conlleva un nivel educativo diferenciado según
los sexos.
~parando los géneros, las mujeres se encuentran en amplia
desventaia con los hombres. Un 14.8% de las mujeres son analfabetas
comparadas con un 7.7% de los varones. Sólo un 12.8% tienen
preparatoria/ escuela técnica y un 4 % tienen estudios profesionales. Esto
es, porque la mayoria de las mujeres se dedican a ser amas de caso o si no
trabajan hasta quedar embarazadas.
'

La diferencia entre los géneros y su educación también se ve
reflejada de la forma en los niveles de estudio que alcanzan los dos géneros
~r separado. La mayoria de las encuestadas llegó hasta la primaria,
uuentras que entre los hombres, se da un porcentaje igual entre los que
terminaron la primaria y los que terminaron la secundaria. Comparando
el 9.2% de los hombres que estudiaron profesional contra el 4% (menos de
la mitad) de las mujeres que hicieron lo mismo, podemos apreciar que el
superarse educativamente no es una de las metas de ambos géneros.
El estudio se refleja en la familiaridad que las mujeres muestran
con respecto al léxico regional que se les presentó en la encuesta: el 49% del
listado (menos de la mitad) es conocido por las mujeres encuestadas. Esto
implica que poco menos de la mitad de la sección femenina desonoce los
regionalismos presentados en la muestra. Podríamos aventurear una
respuesta a este fenómeno comparándolo con los resultdos arrojados por
las encuestas hechas a los hombres.

�120
Los hombres que participaron como encuestados conocen el 57%
del vocabulario consultado, lo que implica que las palabras son manejadas
con mayor frecuencia por este grupo. Muchas de las observaciones hechas
por las personas que contestaban el cuestionario apuntaban a que los
regionalismos listados son "de rancho". Esta habla se considera exclusiva
de los hombres que salen a realizar labor en el rancho. Además de ésto, las
mujeres por lo general, no tienen acceso al uso de estas palabras, que en
muchos casos, son pronunciadas en círculos masculinos (a punta de riata,
por ejemplo, una buena parte de los hombres la interpreta con una
connotación fálica) y su doble sentido se encuentra lejano al conocimiento
de las mujeres.
Sin embargo, la diferencia en la educación de los géneros no es la
única razón para el desconocimiento del vocabulario regional, también se
debe tomar en cuenta, el hecho de la aculturación que se mencionó
anteriormente. Ei progreso de la ciudad y el cambio en la educación se
hace evidente en los resultados por edades. Lo urbano desplaza poco a
poco lo rural. Es un hecho que el habla se transforma paulatinamente. El
desconocimiento de la mayoría de los términos investigados denota que la
memoria oral contenida en estas voces sufre un lento, pero continuo
desgaste, al mismo tiempo que da paso a nuevas palabras, nuevos modelos
culturales. Los jóvenes -tanto hombres como mujeres- muestran un
distanciamento mucho más grande con el vocabulario regional. El 52% y el
54% del vocabulario desconocido para los jóvenes de 15 a 24 años hombres y mujeres, respectivamente-, se reduce gradualmente a 38% y
46% en los grupos de 44 años en adelante. Esto muestra que la tradición
oral, contenida en el significado de las palabras, se diluye poco a poco en
las nuevas generaciones, cuyos modelos y patrones culturales se
encuentran influenciados por los de Estados Unidos; incluso por otro
idioma (muchos de los jóvenes que se congregan en la plaza al atardecer,
aquellos que van a estudiar al otro país, se hablan entre sí en inglés,
parecen dominar mejor esta lengua que el español, su lengua nativa). Sin
embargo, también se debe de tomar en cuenta que la mayoría de los
jovénes corregia las encuestas en ciertas expresiones regionales (autopsia
por utopsía, orilla por oría, traía por traiba), eón lo que demostraban tener
conciencia sobre la norma o el uso de la lengua estándar. También la
influencia que ejercen los medios en el habla de la gente, desplaza la
tradición de la cultura oral. La mayoría de las palabras contenida en el
vocabulario de la encuesta tienen que ver con la vida rural, un tipo de
vida

121
que se va perdiendo poco a poco, con el avance de la urbanización y el

progreso.
Los resultados de los niveles educativos son alarmantes cuando se
hace el análisis del grupo muestra. El 39%, sólo tiene el nivel de la
primaria o la comenzó a cursar; mientras que el 26% terminó la secundaria.
La escuela técnica o preparatoria fue concluida por un 17% de los
encuestados , mientras que el grado profesional, fue alcanzado tan sólo por
un 6.6% de la gente entrevistada. Asi fue como se llegó al antes
mencionado 11.1 % de personas sin estudios de ninguna clase.
La situación de Cerralvo es interesante desde múltiples planos.
Siendo la primera ciudad fundada en el estado, la más antigua y por lo
tanto la que más historia poseé, el análisis sobre el uso de los
regionalismos, muestra que la mayoría desconoce el vocabulario
identificado a través de la Lírica, como el característico del habla de Nuevo
León.

Sin embargo, el porcentaje de las personas que conocen estos
términos (poco más de la mitad), nos permite concluir que estas palabras
son imágenes del pasado, de una historia que aún se mantiene en la
memoria oral. Las palabras son el espejo en el que se refleja la realidad de
las personas, la cultura que los envuelve. La palabra es un símbolo de
~en~~ad, que marca, en este caso, los nuevos modelos culturales, que los
identifica ante otros grupos. El uso de ciertas palabras nos define como
gru~ social. Pero la cultura se sustenta en la educación. No tan sólo por
medio de la educación formal, sino también por los ritos y tradiciones
sociales, que se tienen como herencia del pasado. La sociedad se refleja en
la forma en que habla y se expresa, ya que la palabra es el resultado de una
convención social. La educación debe tomar en cuenta, que la palabra es la
sumatoria de la historia de la comunidad, de su progreso, así como de las
raíces que la conforman. La palabra constituye el lazo que une a la
comunidad con su pasado, con su presente y con su futuro.

�122
e) El sexo
En este apartado se hizó una comparación entre los resultados
obtenidos en las encuestas contestadas por hombres y por mujeres. Se
tomó primero los resultados generales, y después los resultados
particulares de cada palabra con sus respectivos significados.

Para los resultados generales se procedió a encuestas a 65 hombres,
de los cuales el 57% había escuchado las 84 palabras que compoI'lía la
encuesta; de este porcentaje el 37% consideró que las palabras se escuchan
o son de uso cotidiano y sólo el 20% restante contestó que son palabras que
se usan algunas veces. En el caso de las mujeres las 70 personas
encuestadas contestaron que sólo el 49% de las palabras se escuchan o se
usan entre la gente de la región; y de ese 49%, el 30%, respondió que son
palabras que se escuchan siempre y el otro 19% palabras que se escuchan
sólo a veces.
La comparación entre los datos obtenidos, con base en los
resultados generales, refleja que un 9%, desconoce el vocabulario, lo que
corresponde a un porcentaje muy pequeño. Esto en primera instancia
podría hacer pensar que no existe·una diferencia marcada entre el habla de
las mujeres y el de los hombres. Sin embargo, un estudio más específico
de cada una de las palabras demostró lo contrario. Las palabras que
integran la encuesta, fueron tomadas de diversos corridos regionales. Las
letras de este género musical generalmente cuentan historias del campo, de
caballos u otros medios de locomoción, de inmigrantes, de revolucionarios,
etc. El mundo que en ellos se describe está más ligado con la vida diaria
del hombre, que con la de la mujer de esta región.

Los resultados que se obtuvieron en algunas de la palabras,
relacionadas con los particulares temas arriba mencionados, muestra
claramente lo anterior. Ejemplo de ello es la palabra cordada, que es una
manera que se utiliza para nombrar a la policía, el 67% de los hombres
encuestados contestaron que habían ~scuchado la palabra, mientras que
solamente el 27% de las mu~res sabían el significado de la misma. Otro
ejemplo es la palabra camella,, cuyo significado es trabajar muy duro o
arar el campo; el 61 % de los hombres la había escuchado y solamente el
27% de las mujeres. El último ejemplo es la palabra torete, que significa
oro chico o apodo que se le da a un muchacho; esta palabra solo la

123
conocían un 50% de las mujeres y un 73% de los hombres. Con las
~bras relacionad~ con peleas sucedió lo mismo. Por ejemplo, gresca y
trifaka, el porcentaJE? de hombres que conocían la palabra fue mayor, en
un 24% y 19%, con respecto a los resultados obtenidos con las mujeres.
Solamente en pocas palabras los resultados fueron inversos, como en el
caso de Luz de Dios, una manera de llamar a Dios o lo relativo a la
divinidad, las mujeres respondieron en un porcentaje más alto, el 52% de
las encuestadas contestaron que habían escuchado la expresión a diferencia
del 42% de los hombres. Lo mismo sucedió, aunque en menor escala, con
la palabra matachines y la expresión la del mero Nuevo Le6n.
Otro factor que influyó en los resultados generales es que muchas
de las palabras que componían la encuesta resultaron ser polisémicas, es
decir, que poseen varios significados. Este aspecto no se tomó en cuenta a
la hora de graficar, por lo que una palabra puede aparecer con un
porcentaje que no siempre corresponde a un significado único. Un ejemplo
de esto es mocho que puede referirse tanto a un lisiado como a un hombre
muy religioso o, incluso, a un soldado; el 89% de los encuestados
respondieron que habían escuchado la palabra. Sin embargo de estas
personas no todas contestaron con un sólo significado.
Si pretendemos hacer un análisis de las diferencias entre el habla

de los hombres de Cerralvo y las mujeres, es necesario hablar de estos
significados. Un ejemplo que puede ilustrar el por qué de esta necesidad
es la palabra mota, que tanto puede ser una forma de nombrar la
marihuana como puede designar una bola de estambre o un banderín de
porrista. En general, la diferencia entre las respuestas es mínima, el 93 % de
los ho~bres c~ntes~n que ya habían escuchado la palabra y el 86% de
~ ?'UJeres dto la nusma respuesta. Sin embargo, al preguntarles el
~ d o , la mayoría de los hombres respondieron que mota significa
~uana y, en el caso de las mujeres, las respuestas acerca del
Significado se inclinaron más a las bolas de estambre y a los banderines.
Lo anterior. no indica que las mujeres desconocen el otro significado de la
palabra. Srmplemente, optaron por decir lo que ellas consideraban como
una mejor respuesta. Otra de las situaciones donde sucede esto, es la
~~ guasa, que puede ser una parte de la tuerca, pero que también
Significa una broma o una burla. La mayoría de las mujeres que afirmaron
conocer la palabra (un 61 %) mencionaron primero el significado relativo a
la broma. Los hombres (89%), a excepción de algunos de los menores de
25 de años, mencionaron el otro significado. Aquí los significados

�125

124
usados tienen más relación con la forma de vida, que con el uso de la
palabra. Es más común que un hombre utilice en su vida diaria las tuercas,
que una mujer. Otros ejemplos de lo anterior son: gallito jugado y mentar.
Un aspectotambién importante que se debe de tomar en cuenta,
son las palabras tabú, que normalmente se usan con un doble sentido, por
lo general relacionado con la sexualidad. En la encuesta vienen dos
palabras que podían ser consideradas como palabras tabú: a punta de riat,
y talegas, las cuales además de sus respectivos significados se utilizan para
nombrar los órganos sexuales masculinos. Tanto hombres como mujeres
optaron, en su mayoría, por abstenerse a dar el significado tabú de la
palabra, por lo que se limitaron a dar el sentido denotativo de la palabra, o
bien, se negaron a responder. Lo anterior demuestra que tanto en hombres
como en mujeres se encontró cierta predisposición para hablar
"claramente" frente al encuestador.
Como hemos visto, existe una diferencia entre el habla de una
mujer y la de un hombre, y ésta principlamente origina por las diferencias
en actividades que realizan. Los hechos que mencionamos son una
muestra de como el medio social influye en la lengua. En un municipio
como Cerralvo donde aún los roles de la mujer y el hombre están muy
marcados, las palabras que ambos usan son el resultado de su visión del
mundo.

1

l.

d) Los campos semánticos
A partir de los resultados obtenidos en las encuestas, se creó un
pequeño glosario de término no de acuerdo con los diferentes significados
que brindaron los encuestados. Para la creación del mismo se observaron
los siguientes criterios: evitar redundancias, repeticiones y datos
irrelevantes, por lo cual fueron eliminadas las respuestas que no
coincidían. De esta manera, sólo se dan la definiciones con un mayor
índice de frecuencias.
Los problemas que surgieron al crear este pequeño diccionario de
regionalismos fueron los siguientes: a) en la encuesta se presentaron
palabras cuyo significado ningún encuestado pudo señalar, b) hubo
palabras que los encuestados no utilizaban tal y como se encontrab~ en la
encuesta y c) hubo palabras cuyo significado resultó dudoso, debido a la
incongruencia de los significados proporcionados.

Dentro del primer grupo, se incluyen las palabras cuari6 y fiebos:
los encuestados respondieron que nunca habían escuchado estos términos.
Por esta razón, no se incorporaron en la clasificación de campos
semánticos.

El segundo grupo lo formaron palabras que los encuestados
conocían, pero no las utilizaban tal y como estaban escritas en las

encuestas. Estas palabras son orla, traiba y utopsia. En estos casos, la

gente respondió que utilizaban los términos: orilla, traía y autopsia,
respectivamente, lo cual significa que se dieron cuenta de la diferencia

entre un uso coloquial y el normativo.
El último grupo lo constituyen las palabras cuyo significado
resultó dudoso debido a que los encuestados brindaron respuestas
variadas, lo cual imposibilitó su integración en una definición común a
todas las respuestas. Se trata de las palabras a topar las hordas, abajeno,
alfajores, arredran, bald6n, gabelas, pardines, remuda y tremolear. Por lo
tanto, tampoco fueron incluídas en la clasificación de campos semánticos,
debido a la falta de datos para catalogarlas.
Considerando a la variedad temática de los significados de las

palabras, las agrupamos dentro de nueve campos semánticos, que a la vez
subdividimos de acuerdo con la utilización de cada palabra.2
Existen distintos criterios y/ u opiniones referentes a la creación de
diccionarios de regionalismos, que atienden a diferentes aspectos. A
continuación transcribimos la opinión de Luis Fernando Lara, del Colegio
de México, con respecto a éstos:
Los diccionarios de regionalismos obedecen por lo tanto, en la
mayor parte de los casos, al interés por registrar la variedad léxica del
español, a la que por lo general se aprecia por su carácter cultural,
étnico o nacional; pero romo su único papel ideológico consiste en el
desvio respecto de lo castellano castiw y en el peligro que representan
para la unidad de la lengua, tienen que aceptar su incapacidad de
principio para competir con el DRAB y para postular valores
lingüísticos independientes.

1

Recordemos que el criterio tomado para la elaboración de campos semánticos está basado
'9tridamente en las respuestas de las encuenstas, por lo tanto, en el uso que los hablantes le
dan acada palabra.

�126

127

mregionalismo, en cuanto desvío de las normas académicas, se ve
como un caso especial del "barbarismo" y adquiere, en relación con el
ideal de lengua general, el valor negativo que atestiguan muchas obras
lexicográficas hispanoamericanas.3
De acuerdo con los criterios descritos, los campos semánticos que
se formaron son: cultura popular, flora, fauna, geografía, autoridades,
acciones, objetos, apodos y maldiciones.

J

Cultura popular: En este campo semántico se agruparon las
palabras referentes a vicios, pleitos, religión y fiestas. Incluimos estos
términos dentro de esta clasificación por la frecuencia de su uso dentro de
la lengua hablada en el entorno popular o pueblerino, ya que son palabras
muy utilizadas en el municipio de Cerralvo por gente de todas las edades y
de ambos sexos.
Las palabras incluidas en el subcampo de vicio fueron: a punta de
borracheras, que se refiere al acto de ingerir bebidas alcohólicas en grandes
cantidades; mota, que en este caso, se refiere a la marihuana;4 pisto,
vinculado a las bebidad alcohólicas; se le llama así tanto a la bebida, como
a la personal que las ingiere.
El subcampo de pleitos incluye palabras como: alegar, que es un
sinónimo de discutir y en ocasiones se puede interpretar como una especie
de discusión violenta, que ocasiona conflictos; borlote, se refiere a un grupo
de gente que hace escándalo o bulla, por lo que altera el orden público;
bravatas, que, al igual que alegar, significa discutir con violencia; gresca,
sinónimo de riña; habladas, que significa hablar mal de la gente con el fin de
criticar; relices, que se refiere a pleitos; trifulca, relativo a un grupo de
personas que buscan involucrarse en conflictos.
El subcampo de religión se refiere a las palabras que aluden a Dios
o a tradiciones apegadas a la iglesia. Estas expresiones son: luz de Dios, que
se refiere a Dios; matachines, que son bailarines que danzan frente a la
iglesia en días festivos eclesiásticos. Y· por úl~o, el subcampo de fiestas,

Lara, Luis Femando. Dimensiones de la lexicografía.. A propósito del diccionario del
espai\ol de México. fil Colegio de México, 1990, p. 172
• Esta es una palabra polisémica, ya que tiene dos significados: uno es marihuana (droga) ye!
otro una pequeña bola de estambre. ID segundo significado se incluye dentro del caDIPo
semántico de objetos, que veremos más adelante.

3

donde incluimos la expresión de hacer gorra por su naturaleza semántica,
interpretada como el hecho de ir a una fiesta o a un lugar sin estar
invitado.
El siguiente campo semántico es el que concierne a la flora en
donde agrupamos las palabras relacionadas con los diversos tipos de
vegetación. Estos fueron: anacahuita, árbol típico de la región de Cerralvo
que se caracteriza por sus flores blancas; comas y anacuas, las comas son una
especie de fruta pequeña comestible que dan las anacuas que son los
árboles de dicha fruta; retamas, que es una variedad de árbol con flor
amarilla y verde.
Después se encuentra una subdivisión para una sola palabra, que
dentro de las encuestas destaca por su correlación con la flora. Por
consiguiente, la clasificamos bajo la categoria de palabras referentes a la
flora. Se trata de la palabra chinampas, que en la mayoria de los casos fue
citada como una parcela de tierra para sembrar.
El tercer campo semántico es el de la fauna, en donde se
encuentran, en primer lugar, aquellas palabras que denominan diversos
tipos de animales de manera directa. Los términos son los siguientes: jaibo,
referente a un animal acuático; jaina, animal del color del caballo; puraques,
palabra que se utiliza ·para designar a una especie de pájaros pequeños;
tamb~én se e~plea para referirse a ciertos pájaros; torete, que
significa toro JOVen; chicharra, especie de grillo que producen ruido durante
la noche; chincuales, pequeños animales que provocan rozadura en la piel
de los niños recién nacidos.

"!"~~,

La subdivisión de la fauna, a su vez, se llevó a cabo bajo el criterio
de relacionar modismos referentes a esta categoria semántica. Se trata de
las siguientes palabras: a punta de riata, relacionada con la acción de arriar
animales; amarrar la carrera, que se refiere a los tratos hechos con respecto a
los caballos en carreras de esta índole; arrió, acción de trasladar el ganado
de un lugar a otro; caballos pelones, designación aplicable a los caballos con
pelo escaso; cabresto, palabra polisémica que encierra varios aspectos
referentes a los objetos utilizados para montar; coleaderas, tradición que se
lleva a cabo en las charreadas; gallito jugado, que se refiere a los gallos de
pelea; llevar en ancas, cuyo significado es montar sin silla; pial, que se usa
para nombrar al mecate que se emplea para amarrar a las vacas durante la

�128
129
ordeña; y finalmente, punta de ganado, expresión utilizada durante el arreo
del ganado.
El siguiente campo semántico es el que se relaciona con la
geografía. Las palabras que conforman este campo son: caminos riales,
cuyo significado corresponde a los caminos vecinales que, en la mayoría de
los casos, son angostos; devisadero, lugar de relieve desde el cual se puede
ver a lo lejos el panorama; y re/ices, que se refiere a una zona específica de
relieve terrenal.

.1 •
)

J

El campo semántico referente a las autoridades lo conforman las
siguientes palabras: cordada, que significa policía; mochos, sinónimo de
soldados; y rinches, policía estadounidense. La subdivisión de este campo
se relaciona con lo relativo a las autoridades, y la única palabra que
conforma este subcampo es chicharra, utilizada para designar un bastón o
aparato de uso policíaco para dar toques eléctricos a los detenidos.
El siguiente campo semántico es el de las acciones, y se subdividió
en verbos, sustantivos y adjetivos. Las palabras incluidas en la subdivisón
de verbos son: a.figurar, distorsión del verbo figurar, que significa imaginar
o creer; apearse, que viene del verbo apear, cuyo significado es bajar o
descender de algo; arrió, conjugación en tiempo pasado del verbo arriar,
que significa trasladar el ganado de un lugar a otro; camellar, que quiere
decir trabajar; cuadrar, sinónimo de medir un terreno; mentar, deformación
del verbo mencionar; motejar, se refiere a criticar o hablar mal de la gente;
parejear, que significa andar en parejas; venadear, cuyo significado es
esperar escondido a alguien para matarlo a traición (como a los venados se
les caza sin que se den cuenta).
Los sustantivos que se refieren a una acción son: calada, derivado
de la acción de calar, que significa probar o examinar algo; dilación,
modismo del verbo dilatar, que significa tardanza; encomendero, derivado
del verbo encomendar, referente a la persona a quien se le encomienda
algo; guasa, vinculado al verbo vacQar, que significa broma, vacilada;
habladas, modismo del verbo hablar, que a su· vez quiere decir chismes o
habladurías; portador, que sé refiere a la acción de portar o llevar algo;
querencia, distorsión de la palabra querer, que se utiliza para hablar de algo
que se quiere o con el que se está encariñado; zambullidor, término con el
que se nombra a una persona que se zambulle.

Y por último, los adjetivos son: fraguado, que se refiere a forjar el
hierro; tapado, derivado de la acción de tapar; y tronchados, proviniente de
la acción de tronchar, que se refiere a las apuestas o también a partir algo.

Algunas palabras utilizadas para designar cosas físicas no lograron
conformar ningún campo semántico que conservara vínculos temáticos, así
que se decidió creél! un campo semántico nuevo denominado objetos.
Dicho campo está constituido por palabras como: belduque, que es un
cuchillo grande con mucho filo; guasa, que es un componente
complementario del tomillo; horcones, troncos grandes utilizados para
detener cercas; talegas, referentes a montoncitos o bolsas de algo; y mota,
denominación dada a bolas pequeñas de estambre.
Los apodos conforman un distinto campo semántico, aunque
muchas de las palabras que incluimos en él ya habían sido incorporadas en
otros campos. Ésto se debe a que los hablantes adecuan el significado de
estas palabras para designar personas o cosas con ciertas características.
Dentro de este campo se sitúan términos como: atrabancado, personas muy
impulsivas; gallito jugado, personas con experiencia y muy decididas;
gañan, hombre mentiroso, ventajoso y abusivo; jaibo, personas originarias
de Tampico; jaina, como se les llama a las novias; la de mero Nuevo León,
expresión utilizada para designar algo o alguien originario de Nuevo León;
mantenedor, persona que mantiene o sostiene algo; mochos, que puede
significar incompleto o, también, foraneo, extranjero; talegas, gente floja u
holgaz.ana; tapado, persona cerrada o torpe; taraváa, persona que habla
mucho y rápidamente; tartana, expresión utilizada para referirse a un carro
o vehículo vi!=!jo; tintina, persona delgada y menuda; torete, joven o
adolescente; y zambullidor, persona que se zambulle.
El último campo y el más pequeño es el de las maldiciones en el
que entran palabras como: diantre, expresión que se refiere a un niño
travieso; mentar, que se emplea como una grosería (mentar la madre)

CAMPOS SEMÁNTICOS
CULTURA POPULAR

a) vicio
a punta de borrachera
mota
pisto

�130

b) pleitos
alegar
borlote
bravatas
gresca
habladas
relices
trifulca
e) religión
luz de Dios
matachines
1 •
)

J

d) fiestas
hacer gorra
GEOGRAFIA

caminos riales
devisadero
relices

131

comas y anacuas
retamas

o) relativo a la flora
chinampas
AUTORIDADES
cordada
mochos
rinches

o) relativo a las autoridades
chicharra
OBJETOS
belduque

guasa
horcones

talegas
APODOS

1

L

atrabancado
gallito jugado
gañán

jaibo
jaina
la de mero Nuevo León
mantenedor
mochos
relegas
tapado
taravfa
tartana
tintina
torete
zambullidor

FLORA
Anacahuita

mota

FAUNA

jaibo
jaina
puraques
tintina
torete

chicharra
chincuales

o) modismos
a punta de riata
amarrar la carrera

126
arrió

caballito aceitero
caballos pelones

7

�132
cabresto
coleaderas
gallito jugado
llevar en ancas
pial
puraques
ACCIONES

a) verbos

1

-·

J

afigurar
apearse
arrió
camellar
cuarar
mentar
motejar
parejear
venadear

b) sustantivos

.

..,

calada
dilación
encomendadero
guasa
habladas
portador
querencia
zambullidor
e) adjetivos
fraguado
tapado
tronchados
MALDIO0NES
diantre
mentar

133
Como se pudo observar, existen muchas palabras que contienen
varios significados y que se incluyen en más de un campo semántico, por
lo tanto poseen la cualidad de ser polisémicas. Dichas palabras se utilizan
indistintamente para designar diferentes cosas. Tomemos el ejemplo de
torete, que dentro del campo semántico de la fauna es un toro joven que
aún se encuentra en crecimiento, mientras que la misma palabra posee la
característica de ser un apodo que se refiere a un muchacho adolescente.
Fsta ambivalencia de significados puede explicarse por medio de la cultura
popular. La gente, al utilizar este término, que originalmente se refiere a
un animal, lo adopta también para referirse a una persona que presenta
características similares al animal (edad joven, hombre que está en la etapa
de crecimiento).

Al igual que esta palabra existen muchos otros ejemplos aplicables
a este fenómeno sociocultural y lingüístico que nos demuestra cómo la
gente se sirve de diversas expresiones para referirse a aspectos de su
realidad cotidiana. En relación a dichas palabras por lo general se puede
detectar un tono de burla o de sátira en su empleo. Por ejemplo, talegas,
cuyo significado original es bolsas, montoncitos o sacos para guardar algo,
pero que los hablantes han tomado para nombrar a la gente floja o, como
vulgarmente dicen, "huevona".

Las fenómenos lingüísticos que se han reseñado, ponen de relieve
la extrapoblación de un momento histórico-social en el uso de la lengua, la
conjunción de la dimensión lingüística inserta en el sujeto, aún más allá de
la autoconciencia.
La perspectiva de la sociolingüística coincide con esta
presentación. En este mismo sentido, la historia social del hombre,
adquiere un carácter protagónico a través de la palabra.
Antes de concluir, quiero dejar sentado públicamente, el
agradecimineto sincero a mis alumnos de la U.A.N.L. y del ITFSM del
seminario de Sociolingüística en el semestre de primavera de 1996, sin los
cuales hubiera sido muy difícil llevar a cabo esta investigación.

t

�135

CÉSAR VALLEJO
(LOS HERALDOS NEGROS, TRILCE._}

Mtro. José Javier Villarreal
Catedrático de Post-Grado
de la Facultad de Filosofía y Letras

"Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé!"
César Vallejo

m dieciséis

de marzo de 1892, en el barrio de Cajabamba, Calle

Colón (hoy César Vallejo), número%, en Santiago de Chuco, Perú, nace el
poeta César Abraham Vallejo.t

1

Fue el menor de once hermanos. Su afición por la lectura y un
carácter un tanto introvertido se manifestarán en él desde muy tempr~
edad; y es de suponer, por el ambiente que reinaba en la familia, que sus
primeras lecturas consistieran en textos de índole religiosa.
Cursa su instrucción secundaria en el Colegio Nacional de San
Nicolás, en Huamachuco. A pesar de las notas obtenidas, de su facilidad
para el estudio y de__.. sus dotes de buen versificador, por razones de
naturaleu económica, tiene que permanecer en Santiago de Chuco.
1

1.os datos que sobre la vida del poeta aparecen "en este ensayo se basan fundamentalmente
en el imprescindible libro de Ángel flores: César Vallejo: Síntesis biográfica, bibliografía e
IDdice de poemas ( N. del A. ).

•

�136
En 1910 se matricula en la Facultad de Letras de la Universidad de
la Libertad, en Trujillo. De nuevo su precaria economía le obligará a volver
a Santiago. Al año siguiente, apoyado por su padre y su hermano Víctor,
viaja a la ciudad de Lima para incorporarse a la Universidad Mayor de San
Marcos. Esta vez se tratará de la facultad de Medicina, a la que pronto
renunciará para dedicarse -temporalmente- a la docencia particular.
Después de ejercer una serie de trabajos, desde preceptor hasta
ayudante de cajero de hacienda, en 1913 ingresa finalmente a la Facultad
de Filosoña y Letras de la Universidad de La Libertad, en Trujillo, donde
deberá emplearse como maestro en un centro de enseñanza media para
poder sostenerse. En esta época lee la Filosofía del siglo XIX de Taine, que
será fundamental para su tesis sobre El Romanticismo en la poesía
Castellana. Al año siguiente aparecen poemas suyos en revistas y
periódicos, que años más tarde recogerá, luego de previas correcciones, en
Los heraldos negros ("Sauce" y "Terceto autóctono").
1915 es un año decisivo en la formación del poeta. Su vida
universitaria, su labor de maestro de primer año de instrucción primaria y
la bohemia lo llevan a descubrir lecturas (Whitman, Verlaine, Maeterlinck,
Kierkegaard, La poesía francesa moderna de Enrique Díez-Canedo y
Femando Fortún, etc. ); en ese mismo periodo tiene experiencias que serán
claves tanto en su vida como en su obra, como sin duda lo fue el
fallecimiento de su hermano Miguel que marcará con la presencia de la
muerte su poesía. Ese mismo año recibe el título de Bachiller en Filosofía y
Letras con su tesis: El Romanticismo en la poesía castellana.
Continúa en Trujillo con sus estudios de Derecho que realizaba a la
par de los de Letras.
Aparecen publicados más poemas que integrarán Los herald08
negros ("Aldeana", "Noche en el campo", que en el libro se. llamará
"Hojas de ébano"). Vive con María Rosa Sandoval,uno de los más intensos

137

romane~ de su vida de estudiante. María Rosa es una muchacha taciturna
y sensible que embona perfectamente con el carácter del
ta
·d
te
poe ·
Desgracia
amen , tres años más tarde, en 1918, a la edad de 24 años

muere ella.

,

En 1917, gracias a la librería "Cultura Popular" de la plaza 1 ·to
de la ciudad de Trujillo, tiene acceso a revistas como España, Cerv~s ;
La &amp;fera ~e España, y Colónida, revista peruana dirigida por el cuentista y
futuro anugo del poeta Abraham Valdelomar; publicaciones que difund
la vanguardia literaria de aquellos años. Lee a Romain Rolland, a H enn
e~
Barbusse Y el libro: La canción de las_figuras del poeta peruano José María

Eguren.

Inicia su desafortunada relación con Zoila Rosa Cuadra que según
los estudiosos del autor, es el modelo de la protagonista de "H '"
d 1
•
eces , uno
.e os mepr_poemas de Los heraldos negros! Y de lo que integrará este
libro se publican en ese mismo año "amor'' y "Pagana", al ti.empo que es
~ d o el poema "El poeta a su amada" por la revista limeña
Vanedades.

Lee, muy presumiblemente por esas fechas, a Ortega y Gasset, a
Unamuno, Azorín, Spengler, Ibsen, Tolstoi, O' Annunzio, etc.
. . . El 26 de diciembre, después de una escena romántica de intento de
swad10 por celos, provocados al parecer por "Mirtho" ( Zoila) van ·
~dona Trujillo para llegar el día 30 de ese mes a la ciudad de LU:~º
Tiene 25 años de edad.
·

Se inscribe en la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de
San Marcos, Y meses más tarde recibe una carta de Federico Esquerre
do~de le notifica la muerte de María Rosa Sandoval. Se ha querido
establecer una referencia de este hecho en el poema "Los dados eternos" de
Los heraldos negros!

Se emplea como maestro en el Cplegio Barrós.

�138

139

El 8 de agosto muere su madre en Santiago de Chuco, lo que
afectará terriblemente el ánimo del poeta, y el día 6 de septiembre fallece
don Pedro M. Barrós, fundador y director del Colegio Barrós. Vallejo,
asumirá la dirección del plantel y se verá obligado a cambiarle el nombre
por el de Instituto Nacional.

"ID poeta a su amada" es uno de los sonetos ~ extraños y
sugerentes que conforman Los heraldos negros. En él, la pasión de Cristo,
concretamente su muerte, se fusiona a la pasión del poeta por su amada.
Gracias a un logradísimo manejo del lenguaje, el autor va creando una
serie de imágenes desgarradoras y violentas en su desmesurada carga
semántica, en su afanosa retórica por revelar lo indecible:

Vallejo sostiene relaciones con Otilia Villanueva, cuñada de uno de

sus compañeros del Instituto. La joven, que cuenta con sólo 15 años de
edad, se embaraza, por lo que su familia presiona al poeta para que éste se

-,. ...
)

J

. ..

case con ella. Vallejo rehusa casarse y propone que Otilia se haga practicar
un aborto. El problema trasciende y la familia de Otilia consigue que lo
despidan de su cargo en el Instituto. Breve periodo de desempleo hasta que
consigue incorporarse en el Colegio Guadalupe. A mediados de ese año
(1919) aparece su libro Los heraldos negros!

En esta noche rara que tanto me has mirado, la Muerte ha
estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de septiembre se ha oficiado mi segundo
caída y el más humano beso.

Es obligado señalar aquí una honda coincidencia entre el universo
lfrico de César Vallejo y el de Ramón López Velarde. La naturaleza de
algunas imágenes; el provincianismo, el dolor, las referencias y
correspondencias con elementos propios del mundo cristiano y el estado
ebrio de la zozobra los hermanan profundamente.

La densidad y el dolor se desbordan a través de los versos de César
Vallejo. Vallejo es un poeta que apuesta por lo verdadero y próximo, por lo
elemental y cotidiano. Su poesía es un tenso testimonio de vida, una gran
alegoría que penetra y corroe, que se estanca en el pecho y nos dobla; se
sirve del lenguaje para configurar un universo sordo y cerrado donde las
imágenes y metáforas dan razón de un padecer alucinante que se cobija,
paradójicamente, en la belleza. Sin embargo, esta belleza tiene varios
canales para manifestarse. Unas veces será por medio de un manejo del
lenguaje cuyas referencias últimas tienen que ver con el mundo presentado
a lo largo de la Biblia, y otras veces, a través del recurso de una zoología
que servirá de pantalla emocional para que el hombre proyecte todas sus
angustias y temores. En poemas como "La araña", perteneciente a su
primer libro: Los heraldos negros, encontramos un manejo exacto de la
ironía al momento que el poeta describe al animal que da título al texto;
pero el efecto que provoca el poema en el lector es de una inmensa ternura
y un hondo desamparo. Años más tarde, en un poema de Trilce, su
segundo libro, escribirá: "lloriquea, gusanea la arácnida acuarela / de la
melancolía."2

Los heraldos negros, "fechado en 'Lima, 1918' ( no consta el
nombre del editor, pero fue impreso en los talleres de Souza Ferreyra ), no
vio la luz hasta mediados de 1919, probablemente en julio",.a es el libro de
arranque de un poeta excepcional, en él encontramos un depurado
lenguaje modernista que proviene de tres de los más importantes poetas de
este movimiento literario: Rubén Darío, Leopoldo Lugones y Julio Herrera
YReissig. No obstante, estas excelentes presencias sirven de trampolín para
que Vallejo emprenda el vuelo rum~ a una retórica más concentrada y

2César Vallejo. Trilce, p. 314.

3Cáar Vallejo. Obra Poétia, p. 6.

La desolación golpea el rostro del poeta y lo hace confesar, en

medio de las arenas movedizas de la depresión, su más oscuro y cierto
lamento:

Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no tengo ganas de
vivir, corazón!

�141
140
personal, por medio de la cual la realidad se acerque y manifieste en el
poema sin los preciosismos y exotismos tan caros al lenguaje modernisla,
Los heraldos negros es un primer libro de violencia inusual; su autor afina
en él una voz primigenia y misteriosa, una voz que se alza desde 811
desarraigo para crear su propia realidad lingüística.

)

)
j

..

A pesar del pesado lastre modernista, empieza en este libro a
despuntar un lenguaje coloquial enriquecido con un soporte conceptual
que viene a revelar un trasfondo lírico personalísimo y grave. Las imágenes
más que ser visuales se convierten, por medio de las comparaciones y los
símiles, en energías sugestivas abiertas a la seducción por medio de lo
misterioso; de ahí que el plano alegórico en esta poesía sea fundamental
Buena parte de los textos de Los heraldos negros presenta esta
característica; siendo entonces este libro un saldo de cuentas y un urgente
aviso de algo por venir.

Entre las preocupaciones más evidentes que se manifiestan en este
volumen destacan como un sólido triunvirato: dios, la muerte y la mujer. El
poeta, traspasado por el dolor, se abandonará en un laberinto erigido por
estas tres fuerzas y presencias directrices del universo lírico de Loe
heraldos negros.
César Vallejo establece en este libro una indisoluble relación, una
especie de amalgama acciona! entre dios, la muerte y la mujer. Dios será
una entidad poderosa y soberbia que escarnecerá y jugará con el destino
del hombre; una presencia a la cual el hombre, trágicamente, combatirá La
influencia de Nietzsche en estos poemas es por demás evidente:
Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!

La muerte, más que ser el término de la vida, es la vida misma. La
muerte para César Vallejo es la condición miserable del hombre, esa
amargura y desamparo que la culpa agigantará a dimensiones
insoportables:

Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido!. ..
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado ...
La mujer gestará la vida(" ¿La Vida? Hembra proteica." ),4 que será
la muerte ( "La tumba es todavía / un sexo de mujer que atrae al hombre!"
)5 que, a su vez, estará gobernada por dios en detrimento del hombre. Dios,
la muerte Y la mujer se plasman como una terrible trinidad que reduce al
hombre a la condición de frágil criatura. El pesimismo y la fatalidad serán
las cicatrices más detectables y definitorias de Los heraldos negros.

Si quisiéramos ensayar una especie de disección de Los heraldos

negros_ ésta podría ser una posible guía de lectura: primero, el sufrimiento
en general. Segundo, la desolación íntima vista a través de los otros.

Tercero, la fatalidad, la desesperanza. Cuarto, la rebelión trágica. El poeta,
ula voz de la tribu". Y quinto, el universo íntimo del poeta visto a través
del padre, la madre, el hermano y él mismo como víctima de un destino
adverso.
"Canciones de hogar" es el último de los 6 apartados de Los
heraldos... ("Plafones ágiles", "Buzos", "De la tierra", "Nostalgias
imperiales" y "Truenos". ), y es donde el libro alcanza su momento más
álgido, donde los poemas fluyen de manera cierta y decantada hacia el
~en~ mismo de la emoción. Vallejo, en poemas como "Los pasos lejanos",
A nu hermano Miguel", "Enereida" y "Espergesia" termina de saldar su
4César Vallejo. Poesía_completa, p. 101.
~p.92.

.

�142

143

cuenta con el modernismo, prueba sus recursos y posibilidades, demuestra
ser un poeta de fueru y tono impresionantes. Su ribno es más suelto que
en sus primeros poemas, la musicalidad se apoya en un tono melódico
cercano a la confesión, a la plática en voz baja. El ribno guarda ya estrecha
relación con el hecho revelado, revelado en esas imágenes que se concretan
a través de ese lenguaje aparentemente coloquial que irá conformando. Ese
lenguaje de pasión descamada que se manifestará en su siguiente libro, en
su último libro de poemas publicado en vida: Trilce.
"Trilce se empezó a escribir en 1918; la mayor parte del libro fue
escrita en 1919, y los últimos dos poemas en 1922."6

• &gt;
)
J

."&gt;

..

En agosto de 1919 terminan definitivamente las relaciones entre
Vallejo y Otilia Villanueva, cuando la familia de ésta decide mandarla a
San Mateo de Surco. Al parecer, Vallejo nunca tuvo noticias sobre el
resultado final del embarazo de Otilia.
En noviembre de ese mismo año, muere víctima de un accidente
Abraham Valdelomar, el que fuera su amigo más cercano dentro del
ambiente literario limeño.
A principios de 1920 es cesado, por razones presupuesta.les, de su
cargo de Inspector Disciplinario del Colegio de Nuestra Señora de
Guadalupe. Al verse desempleado determina irse a Europa, no sin antes
despedirse de la familia y de sus amigos de Trujillo.

1

t

De mayo a agosto el poeta se desplazará de Lima a Trujillo, de
Trujillo a Santiago de Chuco, de Santiago, nuevamente a Trujillo; y ya_en
camino a Lima, Vallejo cambia su rumbo hacia Huamchuco, y, de ahí, a
Santiago de Chuco. Este rodeo sentimental acabará trágicamente con los
disturbios que se llevan a cabo, la tarde del domingo primero de agosto, en
Santiago, durante los cuales es saqueada e . incendiada la tien~a de don
Carlos Santa.maría, la casa comercial más importante de la región. ~
6César Vallejo. Trilce, p. 25.

indd~te provocará una ~tencia de formal prisión en contra del poeta.
Vallejo se esconde en Mansiche, en la casa de campo de su amigo y crítico
Atenor Orrego. Después de dos meses y medio de permanecer oculto en
Mansiche opta por refugiarse en Trujillo, donde es capturado el 6 de
noviembre en una redada que tenía como objetivo aprehender a otra
persona. De todos los implicados en el caso, sólo Vallejo y uno de sus
amigos son apresados en la Cárcel Central de Trujillo.
. Gru~s de intelectuale~, estudiantes y periodistas de Trujillo y de
Areqwpa, as1 como la Federación de Estudiantes del Perú se manifiestan
públicamente en contra de la detención de Vallejo.

Ese 24 de diciembre, estando Vallejo en la cárcel, gana un concurso
de poesía que lo hace acreedor a 50 libras.
Al término de 112 días -el 26 de febrero de 1921-, gracias a la
intervención de la prensa como de personalidades influyentes en el medio
cultural peruano como el poeta Percy Gibson, Vallejo es liberado bajo
libertad condicional.

m 30 de marzo llega a la ciudad de Lima e inicia una vida
dominada por el espíritu de la bohemia. Es nombrado preceptor suplente
de la sección primaria del Colegio Nacional de Nuestra Señora de
Gua~upe. Publica en La Crónica, a manera de un solo poema, primeras
versiones de textos que formarán parte de Trilce. A finales de ese año
gana con "Más allá de la vida y la muerte" un concurso de cuento
convocado por la Sociedad Femenina "Entre Nous", por el cual recibe 20
libras. Este dinero el poeta lo destinará para costear la edición de su nuevo
libro_de poemas: Trilce; y en la revista Perú, que dirigiera José Eulogio
Garrido, en el número 3, correspondiente al mes de diciembre, se publica
el texto "Las personas mayores de la casa...", que vendría a ser el poema m
de este nuevo libro.

l

�144
A mediados de 1922, en junio, en la revista Variedades de Lima,
aparece publicado su cuento "Más allá de la vida y la muerte"; el texto es
acompañado con una fotografía del autor y tres ilustraciones de René
Valencia.
Poco a poco Vallejo se va alejando de la bohemia literaria, al grado
que llega un momento en que no convive prácticamente con nadie.
Envuelto en una soledad, a la vez hostil y creadora, aparece en octubre de
ese año, con prólogo de Atenor Orrego, Trilce, impreso en los Talleres
Tipográficos de la Penitenciaría de Lima. Esta edición de ~utor le c?stó a
Vallejo 150 soles, el ti.raje fue de 200 ejemplares, y el precio al público de
cada ejemplar fue de tres soles.

mrihno, la lógica del ribno; ese arrebato del poeta por el rihno es

1

el eje, el cauce que lleva y conduce gran parte de la tremenda carga lírica
de Trilce. "Gallos cancionan escarbando en vano'';7 cuatro acentos que
caen sonoros como badajo de campana, rihno que golpea y con su arrebato
seduce; aviso de un universo que se perfila a partir de ecos que nos van
llevando, que nos van jalando a un mundo subterráneo, a un mundo por
revelar. El yo y la confesión, el lenguaje coloquial y giros gramaticales un
tanto explicativos que estarían más cercanos al tono de la ..prosa se
incorporan a ese hilo ribnico que, de poema a poema, va tejiendo un
telaraña donde los recuerdos se materializan en los integrantes de la
familia del poeta, vistos a través de la infancia, como es el caso de T ( m):

t
1

Aguedita, Nativa, Miguel?
Llamo, busco al tanteo en la oscuridad.
No me vayan a haber dejado solo,
y el único recluso sea yo.

y el lenguaje será infancia. No sólo servirá éste para ev~arla, sino

145
tomará viva y real, inconmensurable y tangible (" delta al sol tenebloso /
bina entre los dos").8 Además la infancia tendrá aquí sus fantasmas
protagónicos en los cuales encarnar: la madre por sobre todo, los hermanos
más allegados, la cocina como espacio cargado del afecto materno y una
sugerente simbiosis entre la madre y Otilia que se manifestará por medio
de un lenguaje infantil:
Nosotros reiremos a hurtadillas de esto,
mordiendo el canto de las tibias colchas
de vicuña ¡y no me vayas a hacer cosas!
Un rihno veloz, en casi todo el libro, y preciso, en cuanto a la
abnósfera emocional de cada texto, va configurado un yo poético múltiple,
un universo que acaba por presentarse de bulto, con todo su peso y todos
sus lados. A medida que se adensa y diversifica esta intimidad lírica, el
lenguaje se dispara, renuncia a una consabida lógica para estallar en un
caos que propicie una naturaleza afín al mundo sentimental del poeta. Así,
los neologismos, las grafías aparentemente caprichosas que también
alcanzan el uso de los signos auxiliares de la redacción, el recurso de la
onomatopeya -quiz.á proveniente, en su caso, de los poetas futuristas--, la
aspereza tonal de los versos en base a la supresión de los artículos y el
manejo de la disposición tipográfica de los versos y de las palabras dentro
de los versos, sacuden al lector, tanto al de 1922 como al de 1996, de una
inercia "poética", de un buen decir que no arriesga, que no busca su "otra
manera". Trilce sigue siendo a la fecha una obra inquietante y nutricia, en
el sentido que motiva al desasosiego creativo. Pero la propuesta de Vallejo
no termina con los recursos antes enunciados, sino que, a parte de ellos,
utiliza términos propios del lenguaje científico e incorpora al discurso
poético, cifras numéricas que vienen a enriquecer el carácter polivalente
del texto; así, en I ( V ), para presentamos el sentimiento de ruptura -el
dolor de un amante- escribe:

que por medio de su misma sonoridad, de su balbuceo deliberado la
7Jbid., p. 48.
'lbid.,p.78.

�146

147
La creada voz rebélase y no quiere
ser malla, ni amor.
Los novios sean novios en eternidad.
Pues no deis 1, que resonará al infinito.
Y no deis O, que callará tanto,
hasta despertar y poner de pie al l.
Ah grupo bicardiaco.

El recurso de la inclusión de cifras numéricas en su lenguaje
poético lo empleará en buena parte de los textos de Trilce. Como también
se valerá del manejo de las mayúsculas. Tendrá versos enteros en altas
(¡COMO NO VA PODER! )9 en los que la intención será demasiado obvia;
otras veces pondrán mayúsculas a mitad de verso como haciendo hincapié
en una cesura dramática ( "bulla que reprende A vertical subordinadan ),
10 y otras, a mitad, a final, o toda la palabra, para subrayar una intención
sonora ( "de pobre sesgo FSFORZAOO" ).11
En cuanto al ritmo, experimenta con formas de estribillo que se
remontan a los utilizados por los poetas galaico-portugueses de los siglos
XIII y XIV; en éstos, a partir de la acumulación, de ir prolongando el verso
se iba produciendo un eco que remataba y servia de final a la cantiga.
Pienso en Martín Codax cuando Vallejo escribe al final de T (XXXIII):

Oh si se dispusieran los tácitos volantes
para todas las cintas más distantes,
para todas las citas más distintas.
Pero si el ritmo se desborda y en su torrente contestatario y radical
va edificando su propia libertad creadora, el tiempo no podrá permanecer
ajeno a ésta. Y esta libertad poética exigirá y establecerá su propio tiempo,
un tiempo que se detiene, que retrocede lo mismo que avanza, que
cronometra la intensidad de la emoción y no el lapso lineal de la anécdota:
"ID traje que vestí mañana/ no lo ha lavado mi lavandera"12. Su caudal
imperioso fluye con una rauda presión; las palabras son signos, sombras de
una contención que se delata en el choque y la fuerza que se generan entre
los sujetos adjetivados y los adjetivos sustantivados. A medida que vamos
leyendo y compenetrándonos con este libro sentimos, no leemos, su
espesura sentimental.

Los arcaísmos utilizados funcionan como puentes desde los cuales
la nostalgia establecerá contacto con un presente ilusorio en el cual sólo el
dolor por la ruptura, ya sea amorosa, física o existencial, hará palpitar y
discurrir ese lenguaje aparentemente complejo y profundamente diáfano
en su extrema expresividad que se tensa a lo largo de Trilce:
Fallo bolver de golpe el golpe.
No ensillaremos jamás el toroso Vaveo
de egoismo y de aquel ludir mortal
de sábana,
desque la mujer esta
¡cuánto pesa de general!

No será lo que aún no haya venido, sino
lo que ha llegado y ya se ha ido,
sino lo que ha llegado y ya se ha ido.
O más radical en T ( LXV ):

Y hembra es el alma de la ausente.
Y hembra es el alma mia.

9Ibid.,p. 63.
1"Ibid., p. 116.

llJbid., p. 143.

UOrid., p. 63.

�149

148

escisión aunque su lógica se quebrante: "me he sentado / a caminar''1s,
Realmente es difícil, mas no imposible, rastrear en Tri.lee el hilo
conductor de la anécdota, ese basamento que cuando no mide como
plomada derrumba el andamiaje todo del poema; mismo que intentaremos
dilucidar en algunos de estos textos cuando así lo consideremos necesario.
En T (X) Otilia y Vallejo se han fusionado en una incertidumbre que anida
en un mundo trágico. La cosmovisión trágica en este texto se da a partir de
la desarticulación de un orden numérico, de una lógica secuencial que ha
sido trastornada y trastocada por la imposibilidad amorosa. La culpa
convertirá a los protagonistas en antagonistas, en victimarios víctimas de
un universo convulso y absurdo, crudo y brutal.

- .,
)

J

La idealización entonces habrá sido desterrada. El poeta no se
permite subterfugios ni entramados que velen la contundencia del urgente
deseo. La amada no sufre metamorfosis alguna en razón de una
determinada retórica amorosa. El deseo, la culpa, el temor y una
desdibujada esperanz.a dictan los lumínicos y sonoros versos de I ( XIIl ):

Pienso en tu sexo.
Simplificando el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en sexo.
El fusionar las palabras, como el escribirlas al revés, es decir,
jugando con la realidad visual del espejo, será uno de los recursos de
Vallejo para presentar un mundo negado, una acción deseada que M
puede ser, que en su accionar se imposibilita (¡Odumodneurtse! )13, y
en su imposibilidad nos sumerge en un ambiente de grisácea mediocridad
anecdótica: "Pero he venido de Trujillo a Lima. / Pero gano un sueldo de
cinco soles" .14 El poeta no sólo se distancia de esa realidad cotidiana que lo
confunde, se distancia de él mismo y el lenguaje tiene que avalar dicha
131bidem.

Hibid., p. 91

pero esto no termina aquí, el ritmo va en crescendo a una velocidad tal que
las comas tiene que eliminarse; el mundo edificado se nos viene encima:
En esta noche pluviosa,
ya lejos de ambos dos, salto de pronto ...
Son dos puertas abriéndose cerrándose,
dos puertas que al viento van y viene
sombra a sombra.

Trilce, sin duda alguna, es uno de los libros más herméticos,
experimentales y logrados de la poesía en lengua española. Los poemas de
este libro no aceptan una lectura que presuponga una posible "traducción"
en prosa donde se evidencie el plano anecdótico de los mismos; aunque en
algunos casos sea válido intuirlo. Tampoco facilita una lectura cifrada a
partir de pistas y relaciones implícitas donde pueda llegarse a desentrañar
el "verdadero" sentido de los poemas. Los textos de Trilce, en su
extremada radicalidad, vienen a invalidar todo criterio de lectura, de
acercamiento global que no sea el de la aceptación y comunión entre el
lector y el poema. Acercamiento que deberá estar libre de todo tipo de
prejuicios formales o retóricos. El discurso poético de Trilce no se basa en
la imagen, aunque habría que señalar y aplaudir la contundencia semántica
emocional que en esta poética exhibe; sino en la unión y desunión de las
palabras, en la articulación o desarticulación gráfica de los morfemas:

en la lengua que empieza a deletrear
los enredos de enredos de los enredos,
y unta el otro zapato, a escondidas,
con un poquito de saliba y tierra,
pero con un poquito
nomá.s.

�150

151

Y es desde el plano ríbnico, como ya habíamos dicho, de donde se
desprenden las fuerzas y tensiones de esta poesía. Lo anecdótico, cuando
se presenta, es circunstancial; el tono, las pausas, los ruidos, los acentos
gráficos dramáticos ("que tánto se entreabre, / cása bien los cerrojos")16 y
los puentes melódicos son los que van dictando la intención lírica de los
textos. Trilce no ofrece una memoria, levanta una polifonía sentimental de
naturaleza atemporal.

J

T (XXIII ) es uno de los textos capitales del libro y uno de los
poemas fundamentales de César Vallejo. En él encontramos elementos
bíblicos (nada raros en su orfebrería poética que también, a la manera de
los misterios medievales, utilizó como asuntos pasajes de la Biblia; tener
en cuenta T (XXIV).); así como las pronunciadas evocaciones a la madre y
a sus hermanos más cercanos y una recreación de su universo infantil en
contraposición violenta con su realidad de adulto. Sin embargo, estas
características son aplicables a una buena cantidad de los textos que
integran Los heraldos negros; la diferencia estriba en la fuerza y
decantación del lenguaje utilizado por el poeta. Vallejo en este poema.
suponemos, parte de un suceso biográfico para construir un lenguaje
climático donde el yo no sólo se reafirme, sino que se pluralice en el
desamparo y el dolor. Esto se logra de cuerpo entero, triunfando así un
lenguaje peculiar y concentrado que, de tan urgente y verdadero, hace de
este texto una punta de flecha de lo que vendría a ser, años más tarde, la
vanguardia de los treinta ( Altazor de Vicente Huidobro, 1931 y
Residencia en la tierra de Pablo Neruda, 1933; sólo por citar dos grandes
ejemplos.).

....

Madre, y ahora! Ahora, en cuál alvéolo
quedaría, en qué retoño capilar,
cierta migaja que hoy se me ata al cuello
y no quiere pasar. Hoy que hasta
Tus puros huesos estarán harina
t6lbid., p. 290.

que no habrá en qué amasar
¡tierna dulcera de amor,
hasta en la cruda sombra, hasta en el gran molar
cuya encía late en aquel lácteo hoyuelo
que inadvertido lábrase y pulula ¡tú lo viste tánto!
en las cerradas manos recién nacidas.
Muchos de los recursos cuya función estriba en provocar la
velocidad ríbnica, la mayoría de las veces, violentan el valor semántico de
un verso en su totalidad, o las estructuras internas de interpolación a nivel
de imágenes encabalgadas, o bien, desarticuladas o articuladas en base a
oscuras referencias culturales, ya sean de .o rden particular o universal.
Hoy, dichos mecanismos que operan con fluidez en la obra de poetas como
el chileno Gonzalo Rojas, el mexicano Gerardo Deniz o el brasileño Ferreira
Gullar, tienen su antecedente clarísimo en este libro de 1922, en esta
aventura poética en lengua española que César Vallejo inició con Trilce y
que aún hoy, a finales del siglo XX, no ha sido concluida.
T ( XXVI ) es una de las elegías más concentradas y singulares de

este libro. En ella los versos presentan imágenes contenidas, frases que se
cortan, golpes de voz que no terminan. A partir de un uso indiscriminado
d~ las comas, de imágenes elípticas que se contradicen unas veces y se
ruegan otras, pero que en su conjunto logran articular un ribno de sollozo,
de n~do en la garganta , a la vez que conforman un caleidoscopio
emocional por su retacería metafórica: el dolor y el desamparo se nos
~elven presencias, entidades que habitan el poema, que son el texto
~º· En T ( XXXV ) el tono se recrudecerá por medio de la irrupción de
giros chuscos que restarán importancia al discurso elegiaco, provocando un
distanciamiento que vendrá a subrayar un estado avasallantemente
patético. Vallejo creó su propia retórica a partir de su propio dolor y
desamparo y de una urgente necesidad de exorcizarlos.
El lenguaje empleado en .Trilce manifiesta un sinfín de
posibilidades lúdicas. Hemos ya señalado UI\ buen número de ellas. Sin

�152
embargo, éstas se multiplican dependiendo de la inten~ón lírica de cada
texto de los 77 que integran el libro. Un recurso muy ~ d o P?r ~~- a~tor
es el de combinar, bajo un espíritu de naturaleza barroca, giros lingutsticos
coloquiales, cercanos incluso al caló, con un lenguaje deliberadamente
alegórico cuya esencia última radica y tiene su razón de ser en el mundo
íntimo del poeta; esto vendría a ser una de las líneas del ángulo de lo
hermético en la poesía vallejiana. Otro procedimiento que se reitera es el
de amalgamar en su discurso paráfrasis de versos de otros autores, por
ejemplo de Samain, a la manera del collage; y el de fundir, ríbnicamente, la
prosa y el verso en una perfecta armonía fonética, como es el caso de T (
LV):

.t.

invocación escrita, en el centro del emisor y del receptor, estableciendo así
un canal donde la codificación y decodificación se dan de manera

simultánea.
Pero en esta aventura lingüística tanto la impersonalización, el
desprender los objetos de su rigidez lógica confiriéndoles vida ( " también
/ se acurrucan los rincones" )18 como la certeza de que hay un afuera y
que nosotros estamos en un eterno adentro carga las imágenes, por
desgarradoras que sean, de una infinita ternura, de una inocencia lírica sin
precedentes que se manifiesta por medio de la interpolación:

Samain diría el aire es quieto y de una contenida
tristeza.

)

Vallejo dice hoy la Muerte está soldando cada lindero
a cada hebra de cabello perdido, desde la cubeta de un
frontal, donde hay algas, toronjiles que cantan divinos
almácigos en guardia, y versos antisépticos sin dueño.
El miércoles, con uñas destronadas se abre las
propias uñas de alcanfor, e instila por polvorientos
harneros, ecos, páginas vueltas, zarros,
zumbidos de moscas
cuando hay muerto, y pena clara esponjosa y cierta
esperanza.

1

1

L

153

El lenguaje en este libro elude un realidad anecdótica y alude a una
realidad sentimental. En textos como T ( XLIV ) se construye tod~ una
imagen que embona dentro de la ambientación onírica de la pintura
surrealista. Pienso concretamente en algunos cuad~s. de Magritte cuan~~
Vallejo escribe: "Este piano viaja para adentro, / via.Ja a saltos alegres.
la imagen tiene que ver con un mundo interior que se clava, desde su
1711,id., p. 210.

El compañero de prisión comía el trigo
de las lomas, como mi propia cuchara,
cuando, a la mesa de mis padres, niño,
me quedaba dormido masticando.
Si en Los heraldos negros los tres grandes polos magnéticos eran

dios, la muerte y la mujer; en Trilce se verán metamorfoseados en la
madre, la cárcel y Otilia, que, a su vez, vendrán a representar el
desamparo, la soledad y la pérdida dentro de un universo hirientemente
doloroso que se hermana con algunos poemas del libro anterior;
concretamente con los textos de tema familiar. En este sentido, Trilce es la
coronación de un mundo a la deriva donde dios-madre, muerte-cárcel y
mujer-Otilia se mezclan en un caos que será el móvil, la esencia última de
esta primera y fundamental obra poética vallejiana.

En Los heraldos negros dios juega un papel antagónico: el de ser la
conciencia culpígena del hombre, la omnipotencia adversa que rige el
destino de sus débiles criaturas. En Trilce la madre adquiere dimensiones
divinas, es el bien, la infancia, la época dorada del poeta. En Los heraldos
... la muerte rondará permanentemente, será la bestia acechante, el fin
ineludible. En Trilce se convertirá en la vida entendida como una cárcel a
la manera de los ascetas del siglo x_vI, de donde la madre-dios nos
1'11,¡cf_, p. 272.

----

�155

154
rescatará y premiará. En Los heraldos ... la mujer es la vida que escapa, que
se diluye entre los dedos del deseo. En Trilce ésta encamará en la figura de
Otilia, que es decir, para el poeta, el amor frustrado. Desde esta
perspectiva, la poesía de César Vallejo, contenida en estos dos libros, al
igual que gran parte de la obra poética de su contemporáneo brasileño
Manuel Bandeira, es la crónica lírica de una serie de pérdidas o la bitácora
de una eterna travesía por los páramos de la ausencia, o como bien dice el
último de los versos de Tri1ce: "Canta, lluvia, en la costa aún sin mar¡"19

...

_,

.-

César Vallejo publicó en vida, además de Los heraldos negros y
Trilce, un libro de cuentos ( Escalas melografiadas, 1923 ) y dos novelas (
Fabla salvaje, 1923 y El tungsteno, 1931 ), dejando inédita el resto de su
producción poética ( Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz)
y literaria ( ensayos, reportajes, cuentos, etc.) que vendría a ser de capital
importancia dentro de su obra.
Murió el viernes 15 de abri1 de 1938 en París a las 9:20 de la
mañana. Fue sepultado en Montrouge. Sus restos se trasladaron en 1970 al
cementerio de Montpamasse.

1

Bibliografía:

Flores, Angel. César Vallejo. Síntesis biográfica, bibliografía e índice de

poemas,
México: Premiá Editora, 1982.

Vallejo, César. Poesía completa, Prólogo de Carlos Meneses.
México: Premiá Editora, 1978.

-.

Ferrari. España-México: Consejo Nacional para la Cultura y las

Artes, 1989.

-.

r

l_=

t9Jbid., p, 356.

Obra poética. Edición crítica bajo la coordinación de Américo

Trilce. Edición de Julio Ortega. Madrid: Ediciones Cátedra, 1991

�157

CONQUISTA Y DOMINAOÓN: LA VISIÓN DE CARLOS FUENTE.5

-·

-A través de Todos los gatos son pardos de Carlos Fuentes-

Lic. Blanca López· de Mariscal
Directora del Departamento de
Letras Españolas del ITFSM

El teatro es acción, acción compleja que involucra diversos códigos
y diversos niveles de significado, que funcionan en forma simultánea ya en
el escenario, en el momento de la puesta en escena; ya en el espacio en que
el lector actualiza el texto, acotado por las didascalias, en la lectura
personal.

En una obra como Todos los gatos son pardos de Carlos Fuentes el
trabajo de construcción de la acción dramática necesariamente pone en
juego no sólo los códigos propios de la representación escénica, como son
el tono, la mímica, los gestos, los movimientos, el maquillaje, el peinado y
los trajes de los actores¡ que aunados a accesorios, decorado, iluminación,
música y sonido, son portadores de significados que funcionan como
apoyos y multiplicadores de la significación del texto pronunciado. Sin
embargo, para penetrar en el significado profundo del texto dramático, es
necesario también, actualizar los contextos en los que la acción dramática
se realiza, ya sean éstos religiosos, culturales o históricos.

�158
En Todos los gatos son pardos el lector/espectador asiste a la
gran gesta que da origen al nacimiento de un nuevo pueblo: la conquista
de México. Que en esta obra se plantea, como bien advierte Fuentes en su
prólogo, como el "encuentro dramático de un hombre que lo tenía todo.
Moctezuma- y un hombre que nada tenía -Cortés-." (5)1, como un vasto
intento para recuperar la memoria por medio de la palabra.

Se trata de una obra monumental, con 41 actores en escena, sin
contar el número no precisado de extras, entre los que se incluyen la
familia de Tzompantecutli, doncellas, jorobados, albinos, enanos,
guerreros, músicos danzantes, cantantes, artesanos, mujeres, niños,
educadores, tamemes, mancebos, españoles y un escribano. Una obra que
con gran magnificencia reconstruye, en el tono de las grandes tragedias, el
histórico encuentro entre dos pueblos que habían vivido hasta entonces
ignorantes el uno del otro.

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La obra se abre con una total oscuridad y dos rumores
contrapuestos que van adueñándose del espacio teatral: una pareja que se
ama y una escoba que barre. Barrer en el mundo mesoamericano, y
especialmente en el altiplano es, un acto de autosacrificio mediante el cual
el individuo había de modelar su carácter y expiar sus pequeñas culpas
cotidianas. Encontramos un buen ejemplo de ello en uno de los textos del
Huehuetlatoli en el que las jóvenes doncellas son exhortadas a no dejarse
vencer por la pereza o el cansancio. El padre habla a la hija:

-·

...... ,

Y durante la noche, manténte en vela. Levántate presto: extiende
tus manos, desperézate: lava tu cara, lava tus manos, lava tu boca. Toma
presto la escoba y ponte a barrer. No des gusto a la cama; no te sientas a
gusto en tu calor...(119)

159
Muy diferente de esa abnósfera de sacrificio, es aquella en la que
se presenta a Marina en el primer cuadro de la obra. En un ambiente de
OICUridad y de rumores antitéticos (códigos visual y auditivo), aparece
Marina con una antorcha encendida, única luz en el escenario que al
inaugurar el claroscuro da pie a una nueva antítesis visual, reiterada por el
blanco huipil y el pelo negro enmarañado(13). El monólogo de Marina,
único parlamento de la primera parte, es un lamento profundo en
retrospectiva. La conquista ya se ha consumado y desde un 'futuro
histórico' Marina recapitula sobre las consecuencias de la conquista y de su
propia participación:

Malintzin, Malintzin, Malintzin... Marina, Marina, Marina...
Malinche, Malinche, Malinche... ¡Ay!, ¿a dónde iré? Nuestro mundo se
acaba. ¡Ay!, ¿a dónde iré? Acaso la única casa de todos sea la casa de los
que ya no tienen cuerpo, la casa de los muertos, en el interior del ~ielo; o
acaso esta misma tierra es ya y siempre ha sido la casa de los muertos. ¡Ay!
Totalmente nos vamos, totalmente nos vamos. ¡Nadie perdura en la tierra!
¡Alegrémonos!... Malintzin, Malintzin, Malintzin... Marina, Marina,
Marina... Malinche, Malinche, Malinche... Tres fueron tus nombres mujer:
el que te dieron tus padres, el que te dio tu amante, el que te dio tu
pueblo... Malintzin, dijeron tus padres: hechicera, diosa de la mala suerte y
de la reyerta de sangre... Marina, dijo tu hombre, recordando el océano
por donde vino hasta estas tierras... Malinche dijo tu pueblo: traidora,
lengua y guía del hombre blanco. Diosa, amante o madre, yo viví esta
historia y puedo contarla, no es sino la historia de dos hombres: uno que lo
tenía todo y su nombre era Moctezuma Xocoyotzin, Gran Tlatoani de
México; el otro que nada tenía y su nombre era Fernando Cortés, pequeño
capitán y pequeño hidalgo de España. Yo viví esta historia y puedo
contarla, no es sino la historia de dos historias: la de una nación que dudó
demasiado y la de otra nación que dudó demasiado poco. Malintzin,
Marina, Malinche: yo fui la partera de esta historia, porque primero fui la
diosa que la imaginó, luego la amante que recibió su semilla, y finalmente
la madre que la parió. Diosa, Malintzin; puta Marina; madre, Malinche.

Como podemos ver en este monólogo, Marina se ha erigido ya
1 Cito en forma abreviada, poniendo entre paréntesis los números de las p4~s. La obr~ que he
consultado para este trabajo es Fuentes, Carlos. Todos los gatos ""' pardas. Siglo XXI editores, México, 198l
(La primera edición es de 19'70)

como el narrador testigo de la conquista, y con su presencia en el escenario,
además de las antítesis sustentadas a nivel visual y a nivel auditivo,

�161

160
introduce dos binomios sobre los que va a estar construida la totalidad de
la obra: por un lado los dos protagonistas que se enfrentan; y por otro la
historia de dos naciones, antitéticas también, que entran en coalición. Para
referirse a si misma, en cambio, utiliza una figura triádica, en la que en
forma dialéctica ella misma aparece como tesis (el mundo mesoamericano)
antítesis (los conquistadores españoles) y síntesis (el nacimiento de un
nuevo pueblo, el mexicano).

Existen en Todos los gatos son pardos tres isotopías semiológicas
predominantes2 que garantizan la homogeneidad del mensaje y sobre las
cuales se montan los conjuntos figurativos antitéticos de los que hemos
estado hablando: una isotopía motivacional, una isotopía mítico religiosa y
una isotopía del poder.

1

1

La primera: la motivacional, nos obliga a reflexionar sobre los
motores de la acción en la reconstrucción de esta gran empresa que
significó la conquista. En el texto de Fuentes, a Cortés y sus hombres los
mueve la ambición, la búsqueda del honor, el poder y el oro. En cambio en
tomo a España, al Rey y a Dios se hace un silencio que es profundamente
significativo. Cortés deja muy claro en el texto que en la empresa de la
conquista los grandes protagonistas de la historia son ellos y que el
monarca ha dejado de ser el foco de atención para la historia:

1

l~-."J-·

Hacemos más que el rey ¿Ha marchado el rey con nosotros, ha
barrenado sus naves, se ha enfrentado a un imperio con quinientos
hombres?

Sin embargo, éstas no son verdades que se puedan presentar de

cara a la historia, y por tanto es preciso actuar con tiento: "Nuestro honor o
riqueza dependen de que se nos considere cruz.ados de la evangelización

de estas tierras... " - dice Cortés (145) Los personajes, entonces, intentan
ccniliar en su actuación el nivel del ser con el nivel del parecer, y las
decisiones van a fluctuar siempre entre estas dos oposiciones.

A Moctezuma en cambio lo motiva mantener el orden del mundo
que él domina. Pero este orden está construido sobre frágiles sustentos, de
ahí las dudas y los t;mores que van a teñir su actuación a lo largo de toda
la pieza dramática. El conoce dónde se encuentran las grietas que apuntan
ya el desquebrajamiento de su mundo, y el lector espectador a medida que
avanza en el texto las va localizando también en los conjuntos figurativos
que sustentan las otras dos isotopías.

La segunda: la mítico religiosa, está construida a partir de la
oposición de dos religiones que se enfrentan: el politeísmo mesoamericano
en cuyo seno todos los dioses tienen cabida; y el monoteísmo cristiano, que
oo admite ningún otro dios junto al propio. Sin embargo, la cosmovisión
azteca se construye a su vez a partir de dualidades que al mismo tiempo
que se oponen, se complementan. Esto se ve con claridad en el momento
que presenciamos las dudas de Moctezuma, quien se debate ante la
disyuntiva de seguir las enseñanzas del dios civilizador Quetzalc6at13 con
la posibilidad de recibir al recién llegado como la cristalización del retomo
anunciado. O por el contrario, seguir el mandato del dios tribal, dios de la
guerra, Huitzilopochtli; cuya doctrina místico guerrera lo impelía a
rechazar a los intrusos y aniquilarlos; ya mediante la muerte en la guerra,
ya mediante la muerte al filo de obsidiana (muerte por sacrificio).

No Ordaz, no rebajes tu propia epopeya; lo que hemos hecho tú Y
yo ya es arrebatarle el privilegio del drama a la casta de los reyes y los
cortesanos.
Actuamos este intenso misterio: nosotros el pueblo de España
somos ahora los protagonistas. (144)
2 Llamamos isotopfa semiológi,ca a la que está constituida por la redundancia y la pennanend,I ele
categorías nucleares, es decir de semas nucleares. a . Anáfüis semiótico tk textos. Grupo de entreveres.......

3

Qaemlcó.11 C{Ue en el ll!xto se define como:'el que ensei\ó a aus h.ijoe a pulir el jade, a cultivar el maíz, a
amejar loe lelares, a leil.ir las mantu' (29), creador de la quinta humanidad y dador de los sustentos, y de
..-i" dice que había inventado 'a los hombres en el amor y para el amor, en la luz y para la luz' (28).

�162

163
Augur/ Huitzilopochtli

Concierta a diez mil de tus hombres; lánzalos contra las tierras que
aún no te juran fidelidad, como la insumisa Tiaxcala; o contra las que
murmuran de tu poder, como la intrigante Cempoala; aniquila a sus
guerreros, y a quienes no mates, captúralos; a los capturados ofrécelos en
sacrificio en la gran pirámide de Tenochtitlan tu sede. Te juro Moctezuma,
que el sol beberá esa sangre y renacerá al día siguiente. (26)

Presenciamos también una religión cuyo pensamiento sagrado, y
los ritos conectados a éste, se construyen a su vez sobre el signo de los
opuestos:

.&gt;
)

J

Sacerdote 1

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'1

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1
1

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El orden de lo sagrado es lo mismo en todas partes: alguien muere
para que los demás vivan.(139) ...En el origen de la vida siempre hay un
hecho de sangre: matar para sobrevivir; matar para dar vida; y sin
embargo conservar lo que debe morir, a fin de que nos siga alimentando y
el orden mismo del mundo se mantenga. Patos... venados... hombres... los
dioses mismos conocen el holocausto a fin de dar, con su sangre, la vida.

(138)

bondad y dulzura! ¡huyan estos malditos ídolos de esta señal de la cruz
porque en otra de esa hechura padeciste Tu pasión y muerte por salvar ~
todo el género humano! ¡En Tu nombre hemos venido a estas ti.erras
bérl,aras, en Tu nombre las reclamamos, en Tu nombre salvamos a estos
salvajes del error y el crimen en que los tiene capturados Satanás! (140)
La misma conducta del fraile de la Merced, Bartolomé de Olmedo,
está construida a partir de facetas antitéticas. En las acotaciones, Fuentes
indica que este personaje ha de avanzar "con cólera al centro del altar y
apoya[r] allí el gran crucifijo contra la imagen de Quetzalcóatl. Luego mira
a Cortés y se aparta contrito"(140). Frente a los extremos en los que
Olmedo se mueve (cólera y contrición), destaca el encuentro de la cruz y la
serpiente, los grandes símbolos de dos pueblos que se enfrentan, no sólo en
una coalición armada, sino en el escenario de una conquista espiritual que
en muchos casos va a dar como resultado el sincretismo cultural y religioso
que seguimos presenciando hasta nuestros días.

Cortés se mueve también entre los opuestos al dudar si presentarse
romo el dios que los indígenas quieren ver en él, o saciar su hambre
mostrando así su debilidad humana; duda entre la única posibilidad de
triunfar como dios y la certeza del castigo inquisitorial por la blasfemia.

La tercera: la isotopía del poder, está concebida como una isotopía

.....-·

en Ja que predominan los conjuntos figurativos del imperialismo, la
Una religión que se enfrenta a otra religión, traída por los
españoles y presentada como la buena nueva que llega desde occidente. En
principio aparentemente irreconciliables, pero que en el texto de Fuentes
resaltan sus profundas y paradójicas similitudes.

Olmedo

¡Oh Señor Nuestro Jesucristo, que a nuestros ojos has reservado
mirar estas abominaciones, sólo para creer más en ti y en tu religión de

opresión y el totalitarismo. Como en la anterior encontramos una iteración
de los rasgos semánticos de dichas figuras, no sólo en los dos mundos que
se enfrentan sino también en la síntesis de ambos: el México
contemporáneo.

Ya desde el segundo cuadro, la interacción de dos macehuales un
mercader y un pastor, nos sitúan en el imperio de Moctezuma. ~bos
~ j e s no tienen derecho de levantar la vista, ya que puede cegarlos la
brillante luz que irradia el Huey tlatoani, encarnación del sol y dueño de
~ la tierra conocida. Nadie en su extenso imperio tiene derecho a
mirarle: "No fueron hechos nuestros ojos para mirar tanta grandeza"(l6),

,

1

�164

165

pero tampoco tienen derecho a soñar, ya que sus sueños son presagios del
regreso de la deidad benigna Quetzalcóatl, a la que tanto temor tiene
Moctezuma, ya que se sabe culpable de estar usurpándole el trooo,
exactamente de la misma forma que han hecho sus antepasados los
'advenedizos' tlatoanis aztecas.

Moctezuma se mueve entre el poder absoluto y el infinito temor.
En su palacio los Augures dan cuenta de una serie "presagios que se
suceden sin tregua"(40), anunciando la llegada de los hombres barbados;
Moctezuma duda, y Cihuacoatl anuncia que se acerca "el fin del tiempo'.
Los arrebatos, las dudas y los temores de Moctezuma sólo dan como
resultado un gran perdedor, el pueblo mexicano:

..

Tzompantecuhtli.

Desventurada ciudad, tributaria del sueño; desventurado país,
donde la duda de los poderosos no conoce más solución que el crimen. (55)

Por todos lados brotan en el escenario las voces de Augures y
consejeros de Moctezuma, que desean hacerlo consciente de la
imposibilidad de seguir gobernando a un pueblo desde el principio de la
guerra y la opresión. Lo que el espectador atestigu~ es un momen~ de
cambios profundos, cambios que no sólo se dan a partir del enfrentamienlD
de los dos pueblos, sino que se encontraban ya en gestación y que surgían
del corazón mismo de la organización del imperio azteca.

Amo y señor... le dice Tzompantecuhtli a Moctezuma- lo que bí
pides no es justo. Arruinarás a tu pueblp y ofenderás al cielo. Debes saber
que el dios que invocas [Huitzilopochtli] no será siempre el nuestro Yque
el amo de todo y creador de los hombres no tarda en llegar. (54)

Quetzalcóatl es el principio del bien que tú niegas con tus actos: Y
ese bien es una realidad, escondida, maltrecha, oprimida, oscura, pero

aerta, en el pecho de cada hombre nacido sobre la tierra. Regresará
Qae11.81cóatl. Y su regreso será el de la memoria del origen de los hombres
embrutecidos por la opresión. Esa memoria tiene un propósito: ser dueños
de sus propias vidas; rescatarlas del capricho de un monarca. (55)

Marina, en el cuadro número seis, describe la estructura del
imperio de Moctezuma como una construcción piramidal, tanto desde el
punto de vista del espacio geográfico, como en el espacio de la polis.

Pirámide también el estado, sostenida en su base por los esclavos,
por los maceguales, los cargadores de fardos y los miles de hombres sin
nombre; luego por la hormigueante actividad de los recaudadores de
impuestos, los artesanos, los mercaderes...más arriba por el orgullo y
privilegio de los príncipes; en la cima de la pirámide está Moctezuma, suyo
es el poder absoluto. (97)

Paradójicamente, esta estructura piramidal no es una estructura
sólida, todo lo contrario, el imperio de Moctezuma es un imperio
resquebrajado por la tiranía, por el miedo y por los sueños inconclusos:
'Nuestro mundo está roto, fragmentado por demasiados sueños,
demasiados miedos, demasiados principios opuestos. Por eso puede un
sólo hombre Moctezuma, dominarnos con su tiranía" (98). Ilusión de
poder para Moctezuma, frágilmente construida, ya que los pueblos por él
dominados optarán con facilidad por cualquier alternativa que se les
presente. Esta debilidad es la que permitirá a Cortés penetrar en el espacio
sagrado del mundo azteca, dominarlo y aniquilarlo.

Pero Cortés también construye su poderío sobre la base del
imperialismo y la opresión, utiliza la astucia y el cinismo para imponer su
orden puesto que es el representante del más grande monarca de la tierra,
en cuyos dominios el sol no se ponía. En el siguiente diálogo con Fray
Bartolomé de Olmedo podemos observar su concepción del imperio:

�166

167

Olmedo
¿Tú extremeño?, ¿tú emperador de indios?

para el lector/ espectador, la trágica convicción de que Todos los gatos

Cortés
A un imperio me enfrento
Olmedo
Sí, pero sólo porque otro imperio te sostiene
Cortés
Los imperios no han hecho más que pasar de unas manos a las
otras, desde Alejandro, hasta Carlos. (107)

.

)
)

J
:)

pecho, y el joven sacrificado de Cholula, que ahora aparece vestido como
estudiante, es acribillado por los granaderos. Dejando como única opción

En otro espacio y en otro tiempo, Cuauhtémoc repite con palabras
casi idénticas la idea expuesta por Hemán Cortés, el imperio que pasa de
unas manos a otras, de tal forma que la historia mesoamericana no es ajem
a la historia de occidente, el lector/ espectador se encuentra inmerso en un
mundo en el que los opuestos resultan paradójicamente similares, los
extremos se tocan:

1011 pardos.

La obra de Carlos Fuentes leída a veintisiete años de su primera

edición resulta de una vigencia casi profética, en ella el autor da vida a los
protagonistas de la historia de la conquista, para brindarles un espacio en
el que una vez más son ellos los que toman la palabra.

Sus parlamentos conjugan muchas otras voces que habían quedado
atrapadas en los textos de los narradores testigos de la conquista y, a través
de un mosaico de intertextualidad: como si presenciáramos una danza de
espfritus, se van entretejiendo en el texto fragmentos del libro XIl del
Códice florentino, del Lienzo de Tlaxcala, del Códice Mexicayotl, de las Cartas de
Rtlaci6n, de la Verdadera historia de la conquista, de los Cantares mexicanos y
de tantos otros que al actualizarse en el espacio escénico van construyendo
una memoria que es a la vez "memoria personal y memoria histórica" .

Cuauhtémoc
Los imperios no han hecho más que pasar de unas manos a otras.
Recuerda Señor que el reino de México Tenochtitlan es muy reciente, que
se fundó sobre las herencias de Tula y Teotihuacan, frente a los cuales
nosotros somos unos usurpadores y recién venidos a esta tiern
antiquísima, anterior a nuestra estirpe... Un día nosotros también fuüm
extranjeros y conquistadores en estas tierras. En eso nos parecemos a
Co~tés y sus hombres. (129)
El poder nunca desaparece, ni siquiera se transforma , sólo pasa
de mano en mano. En este momento crucial para la historia de México.
Moctezuma asume su realidad con las siguientes palabras: "El poder... No,
no lo pierdo, no... lo lego a los españoles... ellos lo continuarán... ellos, en
mi nombre, impondrán mi mismo vasallaje a estas tierras... ellos también
sacrificarán." (169). Como si éste fuese un destino del que el Nuevo Mundo
no puede escapar, la escena se repite al fin de la obra cuando aparecen~
mismos personajes ya adaptados al contexto del siglo XX, Cortés en tra,
del ejército americano, Moctezuma con la banda presidencial sobre el

Éste también, como bien ha dicho Gonzalo Celorio, es un texto
escrito desde la posteridad; que desde la perspectiva de los diversos
pasados que se sobreponen, nos transmite información, no sólo sobre la
gesta del siglo XVI sino también, y en gran medida, sobre la realidad de
nuestro presente; trágicamente inmerso en una temporalidad circular en la
que la historia parece repetirse en un acontecer sin fin.

�169

LENGUAJE E INMORTALIDAD EN LA PORSIA
DE ROSARIO CASfELLANOS
Por Alejandro Valdéz del Bosque
Catedrático del ITE.5M

'( &gt;
I

• J

....

En los llamados tiempos posmodemos es revitalizante volver la
mirada hacia una escritora mexicana que ya los anticipaba en su poética:
Rosario Castellanos. La tolerancia tiene un tratamiento posmodemo entre
los versos de "Poesía no eres tú" a través del paradigma: conciliacióninmortalidad. Para lograrlo, reconoce la facultad conciliadora del lenguaje
a través del proceso creador y la memoria . La conciliación, en este sentido,
es resultado de una actitud tolerante que se muestra en el uso poético del

lenguaje.

"Porque una palabra es el sabor
que nuestra lengua tiene de lo eterno,
por eso hablo."

l. LENGUAJE Y CREACIÓN

a. Nacimiento y muerte en el proceso creativo
Hay palabras que nacen y ~tán destinadas a morir. No son
poéticas. No pertenecen a Rosario. Las de Rosario nacen de la roca oscura y
áspera; roca que a fuerza de· alisarse expulsa su luz contenida de siglos
iluminando a quien la percibe. Pero el nacimiento del proceso creativo no
inicia necesariamente en haber tallado con minuciosidad y paciencia la
roca. o en haber dispuesto la fe entera en ella, o en haberla dominado

�170
porque su hermetismo y rebeldía impedían que nombrara algo en forma
poética.
Inicia en la lectura:
Desde hace años, lectura / tu lento arado se hunde en mis entrañas, ¡
remueve la escondida fertilidad, penetra / hasta donde lo oscuro -esto es lo oacuro:
roca-/ rechaz.a los metales con un chispazo lívido. (p. 101)

La prosopopeya: " desde hace años, lectura / tu lento arado se
hunde en mis entrañas..." indica acción, movilidad. El poetizar no es un
fenómeno estático. Atrás parece quedar aquella idea de la musa que
desciende y susurra palabras al oído del poeta. La magia se conquista en el
oficio constante que inicia con una disciplina de lectura. El poeta que lee se
prepara para confeccionar más tarde su poema-cosa, como diria
Heidegger.1 Pero la lectura exige algo más que preparación. Exige asimilar
lo leído para no repetirlo, para no repetir la roca creyendo esculpir un
poema. Rosario posee esta conciencia del proceso creador.
La literatura es acción, revelación y cambio, según Sartre.2 Pero
Rosario percibe que la poesía no puede actuar, revelar ni cambiar al
mundo mientras el autor no se transforme a si mismo. La lectura
consciente lo transforma, lo aproxima al futuro lector que admirará o
ignorará su obra. El poeta necesita situarse en el lugar del lector e intentar

171
un acercamiento. Buscar, como lector, su propia liberación.3 Liberación
pera tener acceso a otra visión del mundo, encontrar la propia y
responsabilizarse por ella. En este sentido la poesía es conocimiento y
dolor, Enfrenta al lector a un mundo-espejo en el que no desearía mirarse.
De ahí el aparente fracaso de la poesía expuesto por Sartre.4 El lector
contemporáneo tiende a rehuir la poesía porque lo confronta consigo
mismO al develar el ser de la vida.

Si la poesía enfrenta y hiere un tanto al lector, ¿cómo sobrevivir a
estos embates? Rosario presenta un posible camino: la fe en el espíritu que
se oculta y mueve dentro del poema:

Lo que soñó la tierra/ es visible en el árbol. / La armazón bien

trabada del tronco, la hermosura / sostenida en la rama / y el
rumor del espíritu en libertad: la hoja. (p.101)

Es el espíritu el que mueve al libro y con-mueve al lector. La
creación es signo de existencia, 5 pero las posibilidades de

::'·

·~

1,

.

1'

1•

'(...)Para Sartre la obra de arte no tiene finalidad; es en si misma un fin. Obedece a un llamamiento puro
qaeea la exigencia pura de existir. La obra de arte es valor porque es llamamiento. Un libro se propone la
lilleitad_ del lector. Esta libertad har.1' existir la obra (. . .) Según Sartre: "La lectura es un pacto de
pnm,aidad entre el autor y el lector; cada uno confla en el otro, cuenta con él y le exige tanto como 11e
exiF • li mismo(...) Los dos toman una decisión libre (que conduce a una exigencia reciproca)(...) As~
m lillertad, al manifestarse, revela la libertad del otro. "!bid., pp. 72-72. 78-79.
t La cosa es lo

percibido en los sentidos por medio de las sensaciones (color, sonido, aspeiw.
dureza, tacto, etx:.). marte es una cosa en tanto es un ente cuya esencia busca ser interpretada
por quien la percibe. La obra de arte es una cosa confeccionada porque tiene un car6da de
"útil": sirve para algo, pero también es una cosa espontánea al provenir no sólo de la 111111D
del hombre sino de su espíritu. Cfr. Martin Heidegger. Arte y poesia, FCB, México, 1958, PP.
39, 35, 40 y 44.
2 "m escritor 'comprometido' sabe que la palabra es acción; sabe que revelar es cambiar Yqlf
no es posible revelar sin proponerse el cambio( ...) mescritor ha optado por revelar el mmlo
y especialmente el hombre a los dem6s hombres, para que éstos, ante el objeto así puellD al
desnudo, asuman todas sus responsabilidades. "Jean-Paul Sartre. ¿Qué es la literatura?
Losada, Buenos Aires, 1957, pp. 54-55.

• "La ~ por otra parte, se vuelven meros pretextos para alcanzar una conciencia del lenguaje en su
~ • . As~ se ha reemplazado, en la poesla, una actitud prActica y utilitaria frente al lenguaje, por
D lldilud conll!mplativa; se ha sustituido un hacer por un ser. De alú que, para Sartre, la historia de la
P-. moderna. en términos de la vida de loe poetas y de su relación con la eociedad, - una historia, no de logro,
-de lracu,. "Frederic Jameson. "Tres métodos en la critica literaria de Sartre" en: La modemll critica litll?raria
' - - . De l'loust y Valéty al estTucturalismo, Comp. John K. Simon, FCB, México, 1984, pp. 217-218.
'PaWiru de Rosario: "Comparto la opinión de los antiguos en el sentido de que vivir no es necesario. Pero
le vive, por lo menos habr, que superar esta contingencia escribiendo" (. . .) Y agrega: "Para
mi,uar_ los fantasmas que me rodeaban yo no tuve a mi alcance sino las palabras. Mu una vez

JI,-

~ su poder se evaporaba, se diluía en el aire, se perdía. Era preciso fijarlas en una 111stancia

• filme, en una materia m'5 duradera". Cardou y Aragón también comparte este pensamiento al
a6nnu que "la poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre•. Véanse respectivamente:
ltaauioCanellanoa. Confrontaciones. Los narradores ante au público, Joaquln Mortiz, México, 1966, p.89
YlaisCardoza y Aragón Poeslas completas y algunas prosas, FO!, Te7.0nde, México, 1975, p.474.

�173

172
etemidad6 sólo las confiere la fe en el espíritu anidado entre los versos de
cada poema.

. ,.
.

)

.,
1
')

Cuando Rosario desea dormir su último día bajo la sombra de 1111
árbol, está indicando también su deseo de no claudicar y seguir
combatiendo con sus mejores armas: las letras. Estar "al pie de la letra• 00
es combatir contra el lector, es conciliarse con él, compartir el ofici,
literario. Siempre a la espera de que algún lector recoja el verso-disparo de
alguno de sus poemas. Quien ha sido "herido" por su poesía, no muere del
todo, renace. Por eso, no importa que ella muera al pie de la letra pues
muere creando. Si crear es dar vida, no hay muerte. Quien la lee
conscientemente germina, renace. Al nacer un verdadero poema renace
quien lo lee y renace quien murió al pie de la letras. Poetas-lectores como
José Emilo Pacheco comparten esta idea al expresar: "Mas si alguien vive,
yo estaré despierto" en un poema dedicado a Rosario.7
Sin embargo, a pesar de la fe en el espíritu anteriormente señalada,
es innegable que subyace la angustia: "Nadie verá la destrucción. Ninguno
/ recogerá la página inconclusa". (p.184)

La muerte es solitaria, pero la muerte de un poeta es una de las
más solitarias.8 Muere sin sus palabras pues éstas se han quedado en la

'~

;1

l.
..

'•

...t:

-··

..,.

tierra para recordarlo. Rosario teme, en apariencia, que nadie se acuerde de
ella después de morir; teme morir dejando interrumpida su labor creativa.
Según Rosario: "Al través de las palabras ( ...) etemiz.amos las formas fugitivas; hacemol
patente la armonía del universo; conjuramos la muerte y la destrucción y el olvido. "Y al 111
entrevistada por Emmanuel Carballo opina: "Las palabras poéticas constituyen el único modo
de alcaNar lo pennanente en este mundo". Véanse respectivamente: Rosario Castellanos. "La
corrupción intelectual" en: La corrupción, Nuestro Tiempo, México, 1970, p. '27., y Bnunanml
Carballo. Protagoniaw de Lt literatura mexicana, Ediciones del Ermitai\o, Diógenes, México.
1986, p.529.
7 "Presencia" (de JOlié E. Pacheco): "¿Qué va a quedu de mi cuando me muera/sino estallaft
ilesa de agonia,/estas pocas palabras con que el dia/dejó cenizas de su sombra &amp;ra?/¿Q,í
va a quedu de mí cuando me hiera/esa daga final? Acaso mía/ será la noche fúnebre Y
vadA/que vuelva a ser de pronto primavera./No queduá el trabajo ni la pena/de creer Y•
amar. m tiempo abierto,/semejante a los mares y el desierto,/ha de borru de la aJIIÍ9
areM/ todo lo que me salva o encadena./Mas si alguien vive yo estaré despierto". José BmiliD
Pacheco. Fin de siglo y otros poemas, SEP, Lecturas Mexicanas" 44, Méxko, 1984, p.13
• Dice Elena Poniatowsb con respecto a Rosario: "Desde niña se refugia en la soledad y salJe
que escribir disminuye esta sensación." mena Poniatowska. ¡Ay vida no me merces! CIIIDI
Fuentes, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, La Literatura de la Onda, Joaquín Mortiz, Méxi»,
1985, p.60.

6

De ahí que sobrevenga la angustia. Para contrarrestarla es

necesario apelar al diálogo:
Y sin embargo, hermano, amante, hijo, / amigo, antepasado, / no hay
IOledad, no hay muerte / aunque yo olvide, y aunque yo me acabe. (p. 185)

La paradoja: "no hay muerte... aunque yo me acabe" expone el
deseo de permanencia a pesar de la muerte. Por eso el diálogo es un
recurso necesario para cerciorarse de que será recordada. Escribe para
existir. Esto le contesta Rosario, en tono coloquial e irónico, a un reportero
•sagaz" que le pregunta:
( ...)-¿Porqué y para qué escribe? / - Pero, señor, es obvio. Porque alguien
/ (cuando yo era pequeña) / dijo que gente como yo, no existe. / Porque su cuerpo
no proyecta sombra, / porque no arroja peso en la balanz.a, / porque su nombre es
de los que se olvidan. (p. 293)

El tono irónico no es usual en la poesía de Rosario. Predomina en
su última etapa productiva y responde a un estado de madurez intelectual
alcanzado por el oficio y la disciplina.9 El tono, en apariencia ligero, no deja
de ser estremecedor. La ironía imprime en su poesía una mayor soltura y
dinamismo dándole un carácter autocrítico. 10 Es autocrítico cuando
reconoce que como poeta también tiene un "mausoleo" de poemas, versos
fallidos, no logrados como el feto que reposa en un frasco de alcohol:
¿Quiere pasar a ver mi mausoleo?/ ¿Le gusta este cadáver? Pero si es
nada más / una amistad inocua. / Y ésta es una simpatía que no cuajó y aquél / no
es más que un feto. Un feto. (p.293).

'llatriz Reyes Nevares cita al doctor Nahum Megged, de la Facultad de Humanidades de la
~ a d Hebrea de Jerusalén: "En el ámbitó literario _los años en Israel fueron para ella
{Rmuio) un viraje en su expresión,-dejando la poesía trágica y dolorosa para entrar en la
cmlemplación irónica de los hechos, viendo lo que ocurre sin mitos ni clichés. "Beatriz Reyes
Neva-. Rosario Castellanos, Secretaria de la Presidencia, México, 1976, p.59.
10
Solne su obra Apuntes para WU1 declaración de fe (1949), Rosario opina en forma
l1l1Dcrttica: "Era muy retórica y la mayor parte de las formas de expresión usadas allí no me
11111 propias. Son esos de quienes estaban más próximos a mi o el deseo de seguir una moda,
ana ll6ruca y un acento que predominaban entonces. "Poniatowska, op. cit., p.76.

......,
\

�174
Esta alusión del poema-feto refleja la humildad,11 poco Común
entre los escritores, de reconocer la hechura mediocre12 de una O'eal:Qi
poética. Cada poeta tiene su propio mausoleo, pocos lo reconocen. Por 1!11,
la ironía autocrítica de Rosario conlleva un humor incisivo. Se premia )a
mediocridad con insistencia; se alaba por costumbre:
Nunca fue viable. Un feto en su frasco de alcohol. / Es decir, un poema/
del libro del que usted hará el elogio. (p. 294)

175
Escribir para existir. No es el capricho de una mujer; es la necesidad

de espíritu. No es mera terapia o catarsis; es proyección del ser. No es sólo
femenina;15 es la Poética (visión del mundo) de un ser humano.
Paede ser también un engañoso narcisismo que oculta una intención
demoledora: recordar que la escritura no es juego ególatra; es un

)üeratura

compromiso:
Cuando abro los periódicos / (perdón por la inmodestia, pero a veces / un

poco de verdad / es más alimenticia y confortante / que un par de huevos a la

-

~

• &gt;
)

J

....

Se entrevé una propuesta : aceptar el fracaso de aquel poema puede
ser el inicio de una iluminación.13 El poema no es un ente aislado; forma
parte de una totalidad dada por la obra de arte. El poema fallido no es
necesariamente como la manzana podrida que afecta a las otras, pero si se
persigue la unidad poética deben contemplarse las limitaciones y
posibilidades de dicho poema antes de publicarse. Depurar o abortar, sin
conservar deshechos. Obcecarse en darle permanencia a un ser no logrado
conduce paradójicamente a la intrascendencia de quien lo procrea. Quien
insiste en ello, crea sobre ruina y su destino puede ser el olvido, la
oscuridad. Quien acepta el fracaso identifica el error, recrea, y su destin,
puede ser lo eterno. La literatura es acción. Admitir que el poema aquel es
una acción fallida, transparenta el verdadero ser de la obra literaria.14

C.on respecto a la humildad del escritor, Rosario piensa que:"(...) ser humilde es aceplmll
prioridad del objeto estético por encima del sujeto creador. Que se someta asi a las exigeuil
múltiples de ese objeto: trabajo, constancia, lucidez para admitir los errores, prontitud PIII
rectificarlos." Rosario Castellanos. Mujer que ube latin, Se~tentas, FCE, México, 19'13,p.
166.
12 Para Rosario, el creador artístico se corrompe "sustituyendo la verdadera disciplina porll
hábil simulación abandonando la búsqueda de la originalidad para imitar las modal
imperantes, renunciando a lo auténtico para halagar el gusto del público(...) L a _ ~
desciende sobre el elegido: éste es un hecho innegable. Pero cuando el elegido ha lido
perezoso, cuando se ha abandonado a la ignorancia, a la falta de destreza, el descenso de 11
inspiración es infructuoso". Ramón López Velarde opinaba algo similar: "Nuestros homliia
de pluma aderezan párrafos y estrofas como guisotes. Asi es como el ejercicio de las letnl•
ha vuelto industria de chalanes y filón de trapaceros. "Y agrega: qui7.á la m6s P"
consecuencia del lenguaje postizo y pródigo consista en el abandono del alma. •vt,_
respectivamente: Rosario Castellanos, "La corrupción...", pp. 33-34 Y Ramón López VelmdrNovedad de la Patria y otras prosas, Olimpia, México, 1987, pp.113-114 y 117.
u Según Rosario: "(...) la poesía es un ejercicio de ascetismo, un intento de llegar a la ralzlil
loa objetos(...)" C&amp;rballo, op. cit, p.524
.
H Pffeiffer piensa: "Que la poesía no es &lt;listracción, sino concentración, no susti_tu~ de la~
sino iluminación del ser, no claridad del entendimiento, sino verdad del senmruento (. · -~
Johanne Pffeiffer. La poesia, FCE, Breviarios, México, 1983, p.90.
11

mexicana) / es para leer mi nombre escrito en ellos. (p. 294)

En la acotación aclaratoria, Rosario emplea nuevamente la ironía
critica y autocritica. El poeta narcisista prostituye su creación en tanto la
concibe como un estanque de agua en donde palaciegamente puede
reflejarse. En todo autobiografismo hay cierto aliento narcisista, pero no es
elcasode Rosario.
Se le ha reprochado el tono autobiográfico de su poesía, y aún más
en sus novelas. Aunque ella y algunos de sus críticos admiten esa
tendencia, su poesía está exenta de narcisismo. La suya es creación
intimista que establece un mundo a partir de sus experiencias vivenciales.16
Mundo que supera lo autobiográfico al traducir lo vivencia! en intimista.17
15

Afirmar que la literatura de Rosario sólo es feminista implicaría reducir sus múltiples
polibilidades interpretativas. Según Monsiváis: "En Rosario Castellanos se extingue la
lilmltura femenina (como atenuante y salvoconducto) y se inicia la literatura de la mujer
mexicana". Al respecto, Julian Palley opina que: "Aunque mucha parte de su poesía es
feminista. a fin de cuentas, su arte trasciende el feminismo: a través de su obra encontramos la
inqaietad por todo el sufrimiento humano y una búsqueda de la justicia". Véanse
respectivamente: Carlos Monsiváis. La poesía mexicana del siglo XX, Empresas editoriales,
Mexico, 1966, p.64 y Julian Palley. "Rosario Castellanos: eros y ethos" en: Meditación en el
ail¡ral. Antologia poética, Prólogo de E. Poniatowska, FCE, Col. Popular #'297, M
• In muchas ocasiones se confunden los conceptos: autobiografismo e intimismo.
P'clniatowska reconoce el tono autobiográfico en la obra de Rosario:"(...) Castellanos hace
lileratura con los sucesos de su vida diaria; sus novelas son autobiográficas, sus poemas un
ie8ejo de su desamor, la minuta de sus sensaciones que caen siempre en la angunstia de la
dedad•. Jaime l.abastida justifica esa inclinaciófl en Rosario, al aludir a Blliot y comentar
que la expresiones poéticas se enlazan con las experiencias vitales, pero no son idénticas a
ellas. ~ Joaquín Blanco critica lo autobiográfico en Rosario diciendo que sus poemas "son
may eentimentales, amargos, religiosos y domésticos, aderezados con mitos (Hecuba,
Fenelope, Nausiaca, etcétera) y formas alegóricas (la Madre, la Solterona, la Abandonada, la
Corteana. etcétera). "Poniatowska se opone a esta apreciación pues:"(...) Rosario, además
de religioea y doméstica (...) es critica y autocrltica (...). "Finalmente Pffeifer opina con
1'lpeCto a lo autobiográfico: "La verdadera poes1a puede expresar las cosas más intimas sin

�176

177

Rosario, siempre consciente de su proceso creativo, revela a través
del lenguaje signos de cordura intelectual:
Mi nombre, que no abrevio por rúnguna razón, / es, a pesar de todo, tan
pequeño/ como una anguila huidiza y se me pierde/ entre las líneas ágata queli
hablaban de mí/ no recurrían más que al adjetivo neutro/ tras el que se oculta mi
persona, mi libro/ mi última conferencia. (p. 294)

- ..
.
)

J

\

m temor

del poeta es crear la palabra vacía, la carente de
autonomía y dirección, la intrusa que inevitablemente terminará por
vaciarlo de tanto no designar. Rosario, sin ser ajena a este riesgo, describe
el caso de un poeta cuyo diálogo con su público presencial es ausente.

mvacío que rodea al poeta y

Lejos de vanagloriarse, el símil: "Mi nombre ... tan pequeño /
como una anguila huidiza... " muestra su sencillez entre el autoproclamado
narcisismo. La poesía otorga un lugar en el mundo al verdadero creador.
No estar ahí es no existir:

del cual éste es corresponsable se
describe por medio de poder evocador de los verbos. Según Bergson, los
verbos son las palabras más evocadoras porque expresan accionest9.

¡Bah! ¡Qué importaba! ¡Estaba alú! ¡Existía! / Real, patente ante mis ojos./
Pero cuando no estaba... Bueno, en fin, / hay que ensayar la muerte puesto que ea
mortal. / Y cuando era una errrata. .. (p. 294)

•se arregla la corbata(...) sube al escenario( ...) tiembla / se sobrepone( ...)
profiero (...) se quita la corbata ( ...) la pisotea (...) maldice a Apolo (...)

,

)

b)Palabra y vacío

La reticencia que aparece en: "pero cuando no estaba..." refuerza la
idea de que se escribe para existir. El ritmo estacando por la acotación
inicial del poema: "(perdón por la inmodestia, pero a veces...)" y la
suspensión del último verso: "Y cuando era una errata...", le exigen al
lector una mayor concentración en el mensaje emitido. Y si el mensaje es
un alma hecho objetolS según Sartre, entonces el lector tiene la posibilidad
de aprehender esa alma. El lector ejerce su libertad de aprehenderla. Al
hacerlo, permite que el poema exista y trascienda.

Algunas de las principales acciones ejecutadas por este poeta son:

desciende (...) busca en la luneta algún sitio sin dueño( ...) se entrega a las
delicias del anonimato ( ...) te arrojan con la música a otra parte. Estos
verbos orientan la progresión lineal20 del poema: desde la llegada del poeta
(indicada por el rema "se arregla") hasta su expulsión. En su función
evocadora, los verbos recrean la atmósfera de vacío, tema del poema.
Rosario utiliza el adjetivo "vacío", reduplicado, para ambientar esa
atmósfera:
Pero se sobrepone porque Apolo / le ha infundido el divino valor, lo ha

emborrachado / de vaticinios y helo aquí, en el centro / de un gran espacio oscuro
/ ¿y vacío?¿Y vacío? (p.199)
Rosario le cede lúcidamente la voz al poeta para que dialogue con
un público sordo. En realidad, el poeta no tiene intención alguna de
comunicarse. Su desinterés se indica con una subyección:

hacerae por ello desvergonuda, sin provocar en nosohos la penosa sensación que nos ~
toda impúdica traición de st misma". Véanse: Poniatowska, op. cit pp. 67 y 84., Jaimt
Labestida. m amor, el sueí\o y la muerte, Instituto PolilÉCrlÍCO Nacional, México, 1969, ~.61,
Joeé Joaquln Blanco. Crónica de la poesía mexicana, Posada, México, 1987, p.235., y Pffeifln.
op. cit, p.109.
11 fil establecimiento de un mundo y la hechura de la tierra son, según Heidegger, los rasgos
esenciales de una obra artistica. Establecer un mundo es nombrar, designar los 1'88fll
esenciales de la obra. La hechura de la tierra es la esencia encubierta de esa obra que es
necesario desocultar, descifrar, hasta dar con la unidad del ente-poema. Portuondo interpreta
a Heidegger afumando que: "La poesía resulta ast la designación, el nombramiento ~ la
esencia de las cosas(. . .) la fundación de lo permanente y esencial en el seno de lo cambianlt
y accidental" . Cf. Heidegger, op. cit., pp. 6.3, 60-61 y 68. Véase además: JO!lé Antmlil
Portuondo. Concepto de la poeafa y otroe emayoe, Grijalbo, México, 1974, p.108.
11 Sartre, op.cit, p.62

Señoras y señores... el micrófono / funciona bien. ¿Se escucha? ¿Quién

etcucha? / ¿Uno? ¿Varios? ¿Ninguno? / Nome importa. / (p. 199-200).

11

Henri Bergson. Memoria y vida, Comp. Guilles Deleuz.e, A1ianz.a Bditoria, Madrid, 1977,
p.7'3
ª Progresión lineal: Es una sucesión de remas. El rema de una frase es aquel que antecede al
lema. mrema de una frase se convierte en el tema de la siguiente. El rema se puede dividir
en varios temas. Cf. Cesare Segre. Principi011 de aniliaia del texto literario, Grijalbo,
8an:elona_ 1985, p.199.

�179

178
Al contestarse a sí mismo, muestra su apatía y decepción ante la
sordera de un público ajeno; sordera provocada por "el estruendo que les
reventó los tímpanos". Esta es una alegoría sobre los efectos negativos del
progreso moderno que ha ensordecido o ahuyentado a un numeroao
público lector. Pero el sentido más profundo del poema no ve por ea
dirección. Lo que se plantea es un asunto más delicado: un diálogo de
mudos en el proceso de comunicación poética. El poeta referido se asume
auténticc,21 al sugerir que, en el proceso comunicativo, él es el
incomprendido:
"(...) La sordera no es lo que hace al silencio./ Lo que hace al silencio esla
mudez. / Y no quiero ser cómplice / de ese crimen contra la humanidad. / Porque
sin la palabra nadie es el hombre, nada / distinto de la piedra. En el cosmos entero
/ un dios puso en sus labios el sello de exención. / Y el poeta es quien da voz a lo
que no habla, / es el que..." / reflectores, de repente, se encienden / y el que
declama mira a su auditorio. (p. 200)

Pero el verbo "declama" del último verso connota una falsa
retórica. Resulta entonces un diálogo de mudos pues un poeta vacío dirige
un discurso vacío a una público igualmente vacío. Ante el estruendo que
ensordece, se propone el silencio como restaurador del diálogo. El vado es
una forma cotidiana de muerte. Si el ruido ensordecedor ha conducido al
vacío, el silencio, por ende, debe llevar al diálogo recordando que dia1ogar
es existir. Sin embargo, prevalece el humor incisivo de Rosario al exclamar
sarcásticamente la imposibilidad del silencio:
No hay gemido de víctimas. No hay clamor de justicia / No hay ulular de
fieras. / ¡Cómo, si es inaudible / aun el estruendo de la tempestad! (p: 201)

Y es que el silencio es imposible para quien se ha traicionado a si
mismo. Por tanto, se impone el vacío, ausencia de luz, ausencia de Apolo.
Sobreviene la derrota del poeta que maldice y ha liquidado cualquier
posibilidad de conciliación.22 La sordera es una forma de muerte; la

traid6n es otra. En este caso, la muerte ha derrotado al poeta. El lenguaje
se convierte en lápida. Sepulta al ser poético. El lenguaje es aquí un
peligro,%! "un guante venenoso". El ser es amenazado y devorado por el
siendo (ausencia de diálogo). De ahí la angustia. La inmortalidad se anula.
l)esemboca en un pesimismo que justifica la definición de "palabra" dada
por Rosario: "Una palabra es sólo / la imagen deformada en un espejo". Si
u espejo" se asocia con realidad y la palabra es una imagen deformada de la
realidad (espejo), entonces la palabra es pura apariencia. La relación
paradigmática24 (apariencia-palabra y realidad-espejo) trasluce la angustia
anteriormente mencionada.

mcompromiso del poeta es combatir dicha apariencia tratando de
transmitir su verdadera interioridad a la palabra que crea. Mientras no
suceda esto, todo parece un sinsentido:
Me arrebataron la razón del mundo / y me dijeron: gasta tus años
componiendo/ este rompecabezas sin sentido. (p.174)

La desesperanza lleva a pensar que nada cambia: "Ni siquiera se

muere"; a un interrogarse sin respuesta:
¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre / -ese pantano lento en que te

ahogas-/ o un alma que no existe? (p. 174)

11

"Heidegger sostiene con Holderlin (poeta alemán) que el lenguaje es el más peligroso de los
bienes que han sido dados al hombre". El lenguaje es un bien porque testifica lo humano en el
hombre(. ..) Es también un peligro porque( ...) crea la posibilidad de todos los peligros al

CNU la amenaza del ser por el

siendo, la destrucción del ser (...) Por otra parte, el lenguaje es

an bien que actúa. como instrumento de comprensión entre los hombres(. ..) El lenguaje sitúa
11 hombre en el mundo y con ello lo hace un ser histórico. Estar en el mundo y ser histórico se
identifican y realiz.an (...) ' desde que somos diálogo' (.. .) Dialogar es la nota ontológica de la

exilleiicia del hombre. "Portuando, op. cit., p.107.-108.
•(. • ,) los modos fundamentales de la composición verbal son la selección (paradigma) y la
combinaci6n (sintagma). El primero se produce sobre la base de la equivalencia, en tanto que
ehegando reposa en la combinación de la propia 'cadena hablada'. El paradigma es( ...) un

11

n La poesia auténtica, según Pfeiffer, responde espontánea y verdaderamente a la interioridai
de su creador, a un estado de mimo verdadero(. . .) O . Pfeiffer, op. cit, p.55
22 Sobre la conciliación en la poética de Rosario, Martha Robles expresa: "ID suyo puece ail
de levantarse sobre si misma para reconocerse desde fuera, encontrar un sentido de ser en k
palabra y conciliar aspectos espirituales m la creación literaria. "Martha Robles. La ,omllll
fugitivL &amp;critoru en la cultura nacional, Tomo II., Diana, México, 1989, p.155.

~ de posiblidades del cual se escoge el o los elementos para formar un mensaje ( . . .) m
~ es una cadena de signos lingüísticos articulados y organizados m forma lineal(...)
Signoe que se emiten en el tiempo, uno detrás de otro, guardando entre sí relación de
dependenaa", Pedro Chávez y Eva Lydia Oseguera. Literatura Universal 1, Publicaciones

CalturaJ, México, 1987, p.276.

�180
181
La piedra, símbolo de inmovilidad y dureza, refleja un tiempo
circular infinito. La reduplicación: "Otra vez. Otra vez" evoca ea
naturaleza icónica25 de lo infinito:
Ni siquiera se muere. Algo muy leve cambia / y sigues dura, en ~
creciendo en vegetal / y otra vez despertando en lo que eras. / Otra vez. Otra vez.
(p.174)

Evoca también un eterno no morir angustiante, debido a la
búsqueda de lo perdido o robado:

-...

Me dijeron: no busques. Nada se te ha perdido. / Y los vi desde lejos /
ocultar lo que roban y reír. (p. 174)

Para Rosario el ser es lo oculto que da sentido al mundo. Es 1aJa
del creador intenta desocultar dicho ser para revelarlo al mundo y hacen,
existir. Combatir el siendo (la apariencia) para que el ser de la paJabn
brote.
c. Palabra y eternidad
Quien domine la palabra, será eterno. Quien sea dominado por ella
será perecedero. Rosario nos muestra que ambas aseveraciones son 1U1
falacia. El conflicto esta en el verbo "dominar". En su poesía, Rosario m
busca demostrar que domina o ha sido dominada por la palabra. Su méml
es más bien mostrarla espontánea y libremente para que cada lector
desoculte26 el ser inmerso en ella. La palabra sólo es "dominada" en tarm&gt;
su creador le inyecta un sentido de ser. Esto marca la diferencia entre 111l
palabra que "está." acomodada entre varios renglones, y aquella palabn
que "es" entre varios versos.

Inconicidad poética: "Un verso, gracias a la disposición de las palabras o/y simellil
verbales puede imitar icónicamente aquello de lo que habla (...) muchas figuras ietóD1I
tienen naturaleza icónicA; la repetición de una palabra o sintagma en una situci/11
equivalente (anáfora, epifora, complexión) representa también su persistencia e insistmda•
el discurso(...)" Segre, op. cit, p.66.
16 Desocultar es descubrir la esencia verdadera del ente-poema. Según Heidegger hay qll
buscar la verdad desocultando al ente, si está adentro y más allá de lo iluminado por e11 la
Luz que garantiza un tránsito al ente que no somos nosotros y una vía de acceso al en1e qll
somos nosotros mismos. Cf. Heidegger, op. cil, p.68.

En el lenguaje poético de Rosario, vida y muerte se contienen
eslffl:hamente. El milagro de su lenguaje es preservar la vida aunque ésta
tranSCUffll infatigable, y "se parta en ráfagas".
Ya verás cómo sube / de ser semilla a rama. / Ya verás cómo pasa / de

instanlie a hora sagrada.
Ya está y aún no lo adviertes, / ya mueres y aún te alarmas. / Porque es
tuya. eres tú lo que es más tú: / el tuétano, la sangre, la palabra.(p. 203-204).

En los anteriores versos se infiere una analogía: la vida, como el
viento, no termina con la muerte. La vida, además, se metaforiza con la sal:
#sal hay una y no más". Asimismo, Rosario establece una serie de
relaciones paradigmáticas: agua-sorbo / mar-ola / fuego-llama, en donde
asi como el agua está contenida en el sorbo, el mar en la ola y el fuego en la
Dama, también la vida se contiene en la muerte. Además, son paradigmas
que se repiten en el tiempo eternamente.

El movimiento rítmico del poema fluye y asciende gracias a estos

paradigmas relacionados con un símil. De hecho se percibe una
musicalidad o eufonía27 en el predominio de vocales oscuras y bajas
(~u-e.).28 Ritmo y eufonía se complementan favoreciendo la progresión
lineal y vertiginosa del poema. Del rema inicial (viento) se pasa a otros
remas (semilla, rama, instante, hora sagrada, tuétano, sangre) hasta llegar
al tema (palabra). Esta progresión lineal indica la evolución y
trascendencia del ser a través de la palabra. Es asi como surge la última
relación paradigmática entre ser y "palabra". Es decir, el ser del hombre se
contiene en la palabra.29 Y la palabra es el hombre.
En su creativa el poeta trabaja las palabras "fruta verde" hasta
madurarlas, hasta darles color y sentido. Para Rosario, mientras la fruta~ siga verde, la actitud de un poeta será meramente pasiva; se

25

ira.. Wellek y Austin Warren.

Teoría literaria; Gredos, Madrid, 1962, p. 188.

• PStiler considera que dependiendo de los sonidos verbales (melodía) existen vocales
- . . y bajas (o,u,a) y claras y altas (1,e). Píeiffer, op. cit, p.22.

ª la idea de que el ser del hombre está contenido en la palabra, remite a una definición de
eallo lllgerida por Rosario: "Estilo es el modo con que el hombre asume su propio ser, el
~ ffae concede a su persona, el sentido que da a su vida y el repertorio de formas de que
dilpone para realizarla" Santa Teresa. Su vida, Prólogo de Rosario Castellanos, UNAM,
Naestioe Cl6sicos, México, 1962.

��185

184
primero, admitir el dolor ante la memoria ausente; y segundo, ir tras la ea
memoria que se oculta en el más profundo ser de las palabras.
Eflenguaje poético de Rosario buscará crear una nueva memona
que la acerque a sus propias raíces. El lector decide si accede a sa
encuentro o la rehusa; tiene libertad para ello.

Porque el Sur se evapora, / lo arrastra el tiempo, lo hunde la distancia, /
incendiando, a nuestra espalda. / No miremos atrás que sólo llega /
un abrasado aliento de desierto.(p.43)
111! (XJ11111JN!,

Las anteriores prosopopeyas (" el Sur se evapora", "lo arrastra el
tiemp&lt;&gt;", "lo hunde la distancia", "se consume, incendiando, a nuestra
espalda") sugieren un Sur etéreo, frágil, aislado, destruido. No es a la
sombra de cómo Rosario desea recordar al Sur; es preferible olvidarla:

a) La memoria ausente
Sinónimos: el Sur, la patria, el país. Rosario agrega otros: ruina,
devastación, silencio. Asociaciones tentativas: las piedras del sur, la patria
encendida e incendiando, el país que calla. En algunos de sus poemas,
Rosario reconoce la existencia de una memoria que evoca el pasad1r
presente indígena. Sin embargo, prefiere arrullarla para que se duerma y
no duela tanto:
Arrullemos / con canciones de cuna a la memoria / y amemos esta 7An
devastada.(p.43)

Hay imágenes que anticipan la devastación: "los ojos se
acostumbran / a circular en rieles de neblina" pero también hay epitellls
engañosos que muestran sólo apariencias: "íntimas huertas", "árboles
ascendidos de trinos", "hierba temblorosa", "campanas invisibles". 1All
epítetos crean una identidad, pero una acotación intempestiva
desenmascara la anterior intención:

Olvidé mi memoria / dejé jirones rotos, esparcidos / en el último sitio
donde una breve estancia / se creyera dichosa: / allí donde comíamos en torno de
una mesa/ el pan de la alegria y los frutos del gozo. (p.44)

Los jirones rotos y esparcidos evocan aquel poema indígena,
testimonio de la barbarie española del siglo XVI, cuando en los caminos
yacían dardos rotos, los gusanos polulaban por las calles, y la única
herencia era una red de agujeros.34 El Sur, red agujerada, obliga a ladear la
cabeza y olvidar. Pero el olvido conduce a la soledad. Quien busca olvidar
termina aislándose. La soledad personificada como mujer, tiene un destino
aún más amargo: "el más desolado y tremendo crepúsculo" que se
#llamará locura" la soledad-mujer buscará hundirse en el "pantano de
saliva amarga", y desaparecer cualquier registro de memoria. La locura,
•ese alegre extravío de la razón35 hará más llevadero el paso de los
recuerdos. El Sur "estrella, caída", "piedra celeste ya refinada", busca un
lugar en ese mundo. El Sur perdió su cielo aquí, en la tierra. Rosario
lamenta la ausencia de una memoria que transmita y registre la pérdida de

ese cielo:
En vano es que digamos: / "yo vengo de un país de íntimas huertas / Y
recuerdo los árboles encendidos de trinos, / la hierba temblorosa bajo la última
lluvia / y el cielo de las tardes / vibrando de campanas invisible / Vengo de esa
ciudad donde los niños / quiebran en mil pedazos el silencio / y colocan el pie/
en la inmanencia limpia del estanque / y los labios al borde del espejo. / en salones
ocultos un piano negro calla. )" (p.42-43)
Lo negro del piano evoca la noche que también sabe de silenca
Una noche sin teclas, un piano hecho noche. Sin luz no hay música, no hay
Sur. Nadie puede escuchar el mecerse de los platanares ni la lluvia que.
huracanada, los moja. ¿Qué es entonces el Sur para Rosario? Es lo que
observa: una fruta podrida, cuna cárcel:

¿Quién dirá los silencios de mis muertos? / ¿Quién lloraría ruina de nú
aiaa? / Entre la soledad una flauta de hueso / derramando una música triste y

~da y áspera. (p. 76)
Si la memoria se ausenta, la inmortalidad resulta imposible. Sin
memoria, el pasado sepulta al presente, niega el futuro:

11
Miguel León-Portilla. m reverso de la conquista. Relaciones aztecaa, mayas e incu,
Joaquin Mortiz, México, 1964, p.53.
31

1!raano. mogio de la locura, Bspasa-Calpe, Col. Austral, Madrid, 1982, p.73.

�187

186
¿Quién me castró de mi posteridad? / ¿Quién me puso esta gil,a
monstruosa del pasado? (p. 116).

De ahí la angustia al reconocer que mientras el tiempo transcurre

para los demás, en el Sur permanece como prolongación de vida y muerte:

"Esta tierra, lo mismo que la otra de mi infancia, / tiene aún en su rostro,

¡ marcada a fuego y a injusticia y crimen, / su cicatriz de esclava. (p . 112)
La presencia de la extranjera es inquietante porque simboliza la
ausencia de memoria; ella es "el huracán que parte ramas", es traición y
olvido:

Se va empozando en mí, por centurias, el tiempo. Se mueve
y no transcurre. / Se agita y permanece. (p. 116).

..
-

~

)

-

~

J
~

t

..

.&lt;:

Si la memoria está ausente, no habrá un rostr~ en donde se
dibujen los rasgos ancestrales de una cultura:
Se olvidaron de mí, me dejaron aparte. / Y yo no sé quién soy / porque
ninguno ha dicho mí nombre; porque nadie / me ha dado ser, mirándome.

Mirar una cultura es reconocer su existencia; abrazar una cultura
es transformarla. Pero el abrazo no llega, la cultura se entume y la
nostalgia de días mejores es un refugio:

Demasiado temprano / escupí en los lugares / que la plebe consagra para
la reverencia. / Y entre la multitud yo era como el perro / que ofende con su sama
y su íomicación / y su ladrido inoportuno, en medio / del rito y la importante
ceremonia- (p. 113)

Como tal, el anillo de oro que porta es una ofensa contra los de su
rua. Contrasta la opulencia de unos y la miseria de otros:
Basta. He callado más de lo que he dicho. / Tostó mi mano el sol
de las alturas / y en el dedo que dicen aquí "del corazón" / tengo un anillo
de oro con un sello grabado.

Hablamos de la lengua / de los dioses, pero era también nuestro silencio/
igual al de las piedras. / Eramos el abrazo de amor en que se unían / el cielo con la
tierra. (p. 74)

Nostalgia. Cuando la ceiba era el puente de unión entre la tierra y
el cielo; cuando los dioses contemplaban a los hombres del Sur como la
copa del árbol a su tronco, como el tronco a sus ramas:
No era como ahora / que parecemos aventadas nubes / o dispenadal
hojas. / Estábamos entonces cerca, apretados, juntos. / No era como ahora (p. 7475)

Pero no hay memoria que anticipe hasta cuándo terminarán de
desprenderse los hombres del tronco. Ramas en éxodo, sin retoffil.
Algunas, la que logran quedarse, se vuelven "llama petrificada", alcanz.an
"la mudez mineral de la estatua". Son extranjeras en su patria, donde se
han quedado para olvidarla. Igual que la extranjera en su monólogo:

"Su mayor lucha (de Rosario) fue la de forjarse un rostro (...) como s!mbolo de identidad
(que a su vez) tiene raiz en la cultura indigena: perder cara equivale a deshonor, indignidad 0
desvergüenza; no tenerla, DUlrginación total; no dar cara, cobardia. "Robles, op. cit., p.157.

36

manillo que sirve/ para identificar a los cadáveres. (p. 114)
Si la extranjera simboliza el olvido, resulta irónico que intente
identificar los cadáveres cuyos nombres no recuerda ni podrá recordar. En
realidad, la extranjera se avergüenza de su "raza vencida", prefiere
olvidarla. Este sentimiento que desemboca en traición es más palpable en
un poema-crónica de Rosario. En este poema, el yo lírico cede su voz a un
yo colectivo que narra37 cómo:
"Vendimos la memoria y por befa trocaremos / la alegría, por

sarcasmo la esperanza."

11

La nund6n es un recurso estético de la poesla de Rosario. Para Aguia.r e Silva: "El dato
~ , que puede formar parte de la estru~ra de un poema lirico, tiene como función
~ evocar una situación intima y revelar el contenido de una subjetividad". Víctor Manuel
AgaiareSilva. Teorfa de lita-atura lá, Gredos, Madrid, 1979, p.181.

�188

189
El narrador metadiegético38

Esperanza,/ ¿eres sólo una lápida?

Lo dijimos entonces. / Cuando los años de la cobardía, / cuando toda lt
tierra hedió de las entrañas / podridas del augur y enormes animales¡
mugieron en los páramos nocturnos. (p. 101-102)
39

Y a la vez homodiegético:

No diré con los otros que también me olvidaste./ No ingresaré en el coro

que te desprecian / ni seguiré al ejército blasfemo.
Si no existe&amp; / yo te haré a semejanza de mi anhelo, / a imagen de mis ansias. (p.
{6).

Es difícil derrumbar el muro de las lamentaciones: "Lloro por esa

a•

¿Qué le dimos? ¿La voz que o tenían, / los ojos que faltaban
lágrimas, / un corazón que fuera la casa de su angustia? / No, sino la re&amp;puellade
Caín, / la espalda del que niega, del que huye. (p. 103).

Relata desde su perspectiva, en tono de autorreproche, cómo por
miedo traicionó a sus hermanos de sangre. Lo interesante del poema es que
inicia narrando en un pasado continuo:40 "lo dijimos entonces...n para
finalizar en un presente histórico:41 "Nuestra historia la escribe/ reptando
entre cenizas la serpiente." En el poema, el presente inmediato no es 11161
que la prolongación del pasado en el presente. De ser así, el pasado
siempre está presente y condiciona el futuro. Aunque el poema-crónica de
Rosario finalice en presente, el pasado termina por imponerse. ¿Por qué!
La traición (ausencia de memoria) es un hecho del pasado que se prolonga,
y lastima al presente. La memoria que se conserva, en dicho poema, es la
de vencedores. Ante la memoria vendida queda el silencio de la lengua
propia:
Llevamos nuestros pies / donde la soledad tiene su casa / y alli 1111
detuvimos para siempre. / En silencio aguardamos / hasta aprender la muerte.

(p.75).

Si la memoria indígena parece pulverizarse, ¿qué esperanza habd
de recuperarla? Para Rosario, si no existe la esperanza, se construye, com,
el que inventa un dios personal:

Chávez-Oseguera, op. cit, pág. 325.
Segré, op. cit., p .31
.
to Según Bergson: "La duración es el progreso continuo del pasado que corroe el porverur y•
hincha al avanzar. "Bergson, op. cit, p.47.
.

patria que no he tenido nunca", pero es necesario edificar el de las
posi'bilidades. Sin embargo, subyace el miedo, la duda: ¿Existen suficientes
ladrillos y cemento para un muro de esa naturaleza? De ahí el refugio en la
fe. La fe es anterior a la esperanza, a las palabras. Un acto de fe precede al
lenguaje poético de Rosario. La fe que probablemente le permita construir
una nueva memoria.
b) Tras la nueva memoria
La construcción de la nueva memoria, la que inmortalizará
poéticamente el ser de una cultura, le exige a Rosario su involucramiento.
Involucrarse para conformar una memoria colectiva que se imagine un
rostro para una cultura abandonada, y un rostro que refleje
espiritualmente a Rosario. Ambas memorias se integrarán en una sola: la
nueva memoria. Para conformar la memoria colectiva, Rosario utiliza el
n!C1l1'SO de la crónica. Presta su voz a un augur que narra en primera
peraona del plural. El propósito es lúdico: contar nuevamente la fundación
azteca de Tenochtitlan, como si no hubiera contado antes. El augurRosario, narrador homodiegético, relata con una intención evidente:
inmortalizar no sólo el acontecimiento histórico sino también el ser divino
y humano que hizo posible ese hecho; es decir, revelar la comunión dioseshombre. Preservar a los dioses es preservar la vida:
Pero alguno sentía ya dentro de su entraña / el espasmo del dios, / la
quemadura de la profecía. / Al fin prevaleció sobre sus adversarios. / Pasamos a
aer hombres que llevan a su espalda / un cargamento, un peso, un ídolo, un
destino (...)
~
Las deidades descansan en nosotr~s. (pp. 117 y 120) •

:ia
39

u Presente histórico: hechos narrados que sucedieron, pero se narran como si estaVd
ocurriendo. Ibid., p.23

La convicción, no mera duda, de que los dioses moran en el

rombre, despiertan en éste la confianza en la inmortalidad. El narrador,
más que contar o inventar, pretende el recuerdo eterno de su relato. "No es

�191

190

ueon.,

mentira. / No invento lo que digo. / Sólo estoy recordando.
recuerdo, muestra diversos signos evocadores 42 de la cultura azteca: "ht
aquí la heredad: el valle, el valle", "comimos alimañas, hojas inmunda,,
moscos", "Acechador, ladrón, tal era nuestro mote", "fija crueldad dek
obsidiana", entre otros. La nueva memoria registra enemigos y aliados de
esa cultura. Enemigos como la niebla que "juega a enloquecemos", aliados
como el viento, nos dictaba / mandatos la hojarasca. "Sigma de
permanencia como el de la piedra y el tronco "talado y huecon qae
"resonaba invocando a lo divino", pero también el presagio como sigoo de
duda:
Se multiplican voces: / del mar vendrá la tempestad. Del mar.
Ay, todo lo que vemos/ tiene un temblor funesto de presagio.
¡ Del mar vendrá la tempestad ¡ ¡ Del mar ¡ (p. 120).

El lIUlr43 en Rosario surge como un signo temido en k
conformación de la nueva memoria. Puede quemarla sin ser fuego; puede
sepultarla sin ser piedra. mmar insinúa muerte, y en este poema, la mum
reviste un carácter profano, sagrado y funesto.
Profano porque la muerte de algunos peregrinos obstaculiza
temporalmente los designios de los dioses:
El muerto se moría y su muerte nos era / afrenta, deserción, pa
incumplido / y juramento roto. / Lo abandonábamos a la intemperie, / al buillt,al
que devora carroña, al exterminio. (p.117).

Sagrado porque el sacrificio de victimas humanas es necesario JWl
la supervivencia:

a Para Bergson existen dos tipos de memoria: "La habitu~ que rep~ta nuestra~
pasada, y la evocadora de imágenes que es la auténtica memona al ser t.vexliemlVI ala
conciencia. Estas dos formas de memoria en realidad van unidas porque el ser ~
-¡
percibir como hábito las experiencias pasadas llega a concientizar el presente hill6lil
haciéndolo memoria". Ibid., p.85-86.
t-1 m poema "Marcas" de St-John Perse, traducido por Rosario, y que se incluye en el tillo
"Poesía no eres tú", aborda también el tema del mar. St-John Perse ve en el mar ~ ~
inspiradora, un car6cter divino, un poder evocador de "los grandes muros de la ~
•
--"'• •
cel"
• Y ::;;;;.,
-'--'"" •
puerta liberadora sin regreso, "libro de piedra11 que e"""'"ª
a VlVU,
wa
doncellas, promesa de lo eterno, "la inmensa compasión de todas las cosas pe .
·
Rosario Castellanos. "Marcas" de St-John Perse en : Poeeia no eres tú, FCB, MéXJCO, t911.
pp.243-ZJ'l.

Asi fue como abrimos corazones, / como despedazamos materias, como
bidmOI / de toda cosa augurio, y del destazador, / del cuchillo, su intérprete.
(p.117).

Funesto porque los presagios son una amenaza de exterminio:
Más ¿por qué este sabor caduco en nuestros cantos? / ¿Por qué nuestros
adomol ae marchitan? / ¿Por qué aun lo duradero nos predice / el fin de nuestro
agio? (p.120).

Es el mar el presagio más significativo. No sólo del mar provino el
pueblo que intentó ahogar o ausentar la vieja memoria prehispánica;
también arribó el dolor. La llaga de agua evoca destrucción. Los
vencedores exterminaron casi por completo una cultura, el tiempo terminó
con ellos, pero nadie se acordó de ocultar al mar para que ya no siguiera

evocando.
Bn ese momento, Rosario hace uso de su memoria para sobrevivir.
Ella se compara con un pájaro en la orilla de los acantilados. Pájaro que
contempla el mar, "porque la ola exhala una densa humareda de
exterminio". Rosario-pájaro-vuelo contempla la ola-mundo-cadena que
refleja una muerte interminable. ¿Qué es el ir y venir de las olas sino el
recordatorio de una muerte sin fin? ¿De qué le sirve a Rosario contemplar
la destrucción si esto, al parecer, no cambia nada? Pero no Rosario-Pájaro
oo contempla pasivamente. Rosario percibe la imagen del dolor, la grava
en su memoria y emigra. No para evadir la realidad, sino para preservar el
recuerdo y sobrevivir. Según Bergson, un una imagen percibida siempre
111bsiste porque la percepción se proyecta hacia el futuro. 44 Rosario percibe
para conciliar el ser de una criatura consigo misma; percibe para crear la
nueva memoria, la memoria, la memoria que concilia. Pero Rosario
~bién percibe para buscar su rostro entre las ruinas. En algunas
ocasiones monologa y no se considera digna de retomar a sus raíces, a la
tierra de sus muertos:
Acepta nada más los hechos: has venido / y es igual que te hubieras
quedado o que si nunca/ te hubieras ido. Para ti. Para todos. (p.330).

t1Berpon, op. cit., p.50.

�193

192
Y sin embargo el retomo a las raíces es una de las constantes
poéticas de Rosario. Encontrarlas es encontrarse, darles un rostro es
dárselo, recordarlas es reconciliarse. Conciliar, para ella, es la búsqueda de
integración en el ser de una cultura, la suya. Por eso Rosario aspira a ser
selva, y lo logra a través de un juego de ambigüedades. En uno de sus
poemas se imagina a sí mima como una niña ciega que busca borrarse a si
misma, pero no lo logra pues el borrar su nombre sería como desaparecer
la selva. Por otra parte parece ignorar su "destino de vegetal", pero en el
fondo lo sospecha. Además intenta ocultar su "color de selva", pero es
inútil:
(He debido cubrirme el rostro con un velo / por no mostrar este color de
selva / -esplendor y catástofre- / que todavía no me ha abandonado.)
(p.198).
La elipsis del verbo "palpar" ya se anunciaba deseo de omitirse y

omitir:
Niña ciega, palpaba el rostro con mis manos / no para ver / par borrar la
línea / donde el perfil dice "mañana"; donde / alza el mentón su hueso que se
opone a la muerte (p.197)

Suprimir el verbo es como suprimir la memoria que duele. Ocultar
el verde (selva) por medio del negro (velo) es, finalmente, ocultarse a si
misma. El que Rosario perciba un "destino de vegetal" la involucra, en
forma inevitable, con la selva; a ser su sinónimo.

Y, alrededor, la selva ¡Cuánta corteza de árbol / en q
. ,
hill0
de viajero / grabó la letra el rumbo! /·Cuánta h . d' ~e rundgun c~~
.
'bl ' / C ,
1
ºJª !Cien o su 1d10ma
n:omprens1 e. ¡ uanta raíz a la que no desciendo! (p. 206).

· Rosario
te adquiere una identidad al relatar· Al relatar construye la
memona an s ausente y moldea, cual figura de barro, su propio rostro. El
amul~ o ~d~ de ámbar que recibe en la selva es una promesa de
eternidad.
la presencia divina del Sol "para que me recuerden /
d
és Simboliza
d
• espu ' cuan
o
yo
.
1ucrarse
,
.
.muera- aquellos que me amaron" . Al mvo
como persona1e, Rosano evita que el rostro de la cultura ..
;.,.dí
bo
, gena se rre:
Encima de los otros su destino / resplandeció una h

/

. .

como un astro caído. / Pero su rostro no ha sido borrad0 /
ora y se prec1p1tó
fue testigo. (p. 71).
porque uno entre todos

.
. Por otra parte, Rosario va tras la nueva memoria evocando su
infancia y adolescencia. Utiliza la fábula y la topografía como recursos
evocadores de ambas etapas, respectivamente. A través de la fábula ella se
desdobla en una niña perdida dentro de una "Torre de Viento":
10la, en ~ esa Torre_ la niña, en ~ Torre / vieja como mi cuerpo, abandonada, /
rwnas lo nusmo que nu cuerpo. / En esa Torre búscala
rsí ela ¡
rastrea la huella de su pie desnudo / y el olor de jazmín entre s~ ~lo
manos fluyendo como dos breves ríos/ y sus ojos dispersos. (p. 50 ).
y sus

s;1 '

lec
El pro~sito de la fábula no es tanto el mensaje implícito que el
tor pueda mterpretar; es más bien un sentido de búsqueda y
~entro por parte de Rosario. No se trata de descifrar una moral ·a
smo de lograr un mayor acercamiento consigo misma.
e, '

Mientras el mar la tranquiliza, la selva la reconforta. Cuando la
selva le muestra la interioridad de su ser, Rosario es selva. Para lograr esto,
Rosario necesita involucrarse como personaje, como relatora de historias
para reducir la distancia que la separa de su espejo-selva:

Al
, go similar ocurre cuando evoca su etapa adolescente. La
pobién~afíal emp_leada recrea no sólo el abandono de la casa descrita
lam
e prop10:
'

Cuento la eterna lucha de los dioses / para vencer al caos / y las primel'II
peregrinaciones / y los que se perdieron o no acabaron / antes de presenciar el
milagro del alba (p.2a3)

F.n el . ~~ viento, / g~lpean l"8 maderas tercamente / contra los muros viejos. ¡
Jllr
donde la hierba empieza / a derramar su imperio ¡ en las salas d

Cuando percibe que la selva es un cuerpo, abandonado como el de
ella, lleno de árboles y sin viento que los mueva, decide involucrarse:

to

mecen Yo ~erdo una casa que he dejado/ Ahora está vacía./ Las cortinas se
muebles enfund d ¡
.
.
'
e
/ de sil . blanaosd, e~ espe¡os desiertos / camina, se deliza la soledad calzada
enoo Y
o terciopelo. (p. 51).

\

�194

195

¿Para qué evocar dos instantes tan desolados? Rosario destapa la
cañería infantil y adolescente para que drene el dolor y deje de oler a
pasado. Reconocer el derrumbe de "la casa que no supo retenerte" es
aceptar el propio, en ese momento. Ella evoca porque ha olido el presente,
y ha imaginado el olor del futuro.

"LOS CORRIIX&gt;S. VOZ DEL PUEBLO"

Porque Rosario no es ajena a la realidad de su presente, desea
registrar también un hecho oficial recordará "lo que no hay, huellas,
cadáveres". La nueva memoria será la luz que desenmascare a la noche.
Ella concatena oscuridad y violencia para subrayar la complicidad de la
coche en el crimen:
La obscuridad engendra la violencia / y la violencia pide oscuridad / para
cuajar en crimen. (p. 287).

Rosario compara el efecto del arma homicida con el de un
relámpago: rápido y destructivo. Para la memoria oficial es inútil buscar
los muertos que no han muerto:

e

:·..

,.,,..
....:,
1)

1-·►...t-

La plaza amaneció barrida; los periódicos / dieron como noticia principll
/ el estado del tiempo. / Y en la televisión, en la radio, en el cine no hubo ningún
cambio de programa, / ningún anuncio intercalado ni un / minuto de silencio en el
banquete. / ( pues prosiguió el banquete). (p. 288).

El compromiso de Rosario con sus lectores es mostrar cómo se
quiso borrar la memoria al barrer la plaza. La memoria oficial es una
sepulturera; la nueva memoria, desenterradora. Pero ésta no es ese tipo de
memorias que desocultan la verdad para renacer el rencor. La nueva
memoria no responde con agresión y amargura. Su intención es
conciliadora sin dejar de ser imperativa:

Lic. Aracely Jiménez
Catedrático de la Facultad
de Ciencias de la Comunic:ación
1.1 Antecedentes
medios ~:::!~os años ~ ~ visto una proliferación del corrido en los

videos que persisteea :::"~ª~~n, prensa, radio, televisión, inclusive
.
s e empo en nuestro país y en la frontera
norte, porque el comdo es expresión del pueblo a mayo
. .
tendencia a expre
tr ,
'
r cns1s, mayor
altamente difund'~se ~ ave_s de ellos. Considero que este género musical
1 o es sufriendo alteraciones en gran medida por el uso
Yabuso. netamente .mercantil, prod ucto d e una econorma
, consumista Los
Y ~eces1dades que el pueblo creó y que son una elabo · -6
=ta del mismo han ·d te .
rac1 n
intereses .
,
s1 o rgiversados y en ocasiones alterados por
ªr'ºs a suborigen. Por éstas y otras razones, creo prudente hacer
estudios diversos so re el corrido En ta
· me propongo un análisis
acerca de las .
.
.
es ocasión
social
influencias que produce dicho género musical en el entorno

Ena,es

mexi Andrés 1:fenesterosa en su libro Espuma y flor de corridos
~ - c;71der~ que el corrido juega un papel fundamental en la
actuali
ia e mexicano. Este mismo autor señala que el corrido en la
d~d, no representa, en todos los casos, el papel fundamental
1
que naaó un canto épico.
para o

Mas he aquí que toco una llaga: es mi memoria. / Duele, luego es verdad.
/ Sangra con sangre. / Y si la llamo mía traiciono a todos. / Recuerdo, recordamol/ Esa es nuestra manera de ayudar que amanezca / sobre tantas concieroll
mancilladas, / sobre un texto iracundo, sobre una reja abierta, / sobre el rostro
aparentado sobre la máscara. Recuerdo, recordemos / hasta que la: justicia se siente
entre nosotros". (p. 288).

1.2 Características del corrido

"Recuerdo", memoria individual y "Recordemos", memoria
colectiva, se han integrado en una sola. Ya no habrá quien olvide, aunque
se lo proponga. Quien olvida, muere.

lrad' '6 El corrido tiene carácter épico, lírico y narrativo, es producto de la
que: n popular y muchas veces anónimo. Tiene gran éxito entre la gente
en estas obras, hazañas increíbles, tales como los corridos de la

l\

�197

1%
Revolución. Ejemplos: Las esperanzas de la Patria por la rendición de Villa, El
cuartelazo Felicista, La toma de Zacatecas o civiles como el corrido de Diego

Rivera.
Henesterosa, autor de este último, explica cómo John Reed, en
México insurgente, fue testigo del nacimiento de un corrido, después de
aquellas bravas acciones de Francisco Villa y su creación casi instantánea.
"Una noche, dice John Reed, sorprendió a unos soldados en
cuclillas, la cobija colgándole los hombros y las llamas de una hoguera
iluminándoles los rostros obscuros y sencillos, componiendo lo que él
llama la extraordinaria Balada de Francisco Villa, mientras que llllll6
componían una cuarteta, los otros la mirada fija en el suelo arreglaban la de
su tumo. En unos cuantos minutos el corrido se había compuesto y los
soldados lo entonaron." (Henesterosa, 1977: 15)

\
t

El mismo autor nos explica el carácter anónimo del corrido en los
siguientes términos: "La condición de anónimo que persiste en el corrido,
permite que el pueblo lo vaya transformando, agregándole o modificando
circunstancias para acomodarlo a distintas realidades, ya que el corrido es
realista, dice Henesterosa, puede, hasta cuando inventa, manejar una
'realidad ideal', algo que se anhela, una mentira que es imagen y
anticipación de una realidad." (Henesterosa, 1977: 16)

2.1 El arte como cosmovisión traducido en canciones

En el mundo sonoro están inscritas muchas cosas, la historia de b
pueblos, la cultura en sí se funde en gran parte, en no~s mu~
instrumentos de cuerda y aire, sonidos que nos llevan a latitudes 1~
que llegan a nosotros cargadas de historia y geografía; musical resonaroa
que nos sitúa en los tiempos precolombinos, lenguajes entrecortados de
culturas dispares, que unidas por la costumbre impuesta de los años, Y_~
la peor de las conquistas fratricidas, a veces, descubren el quehacer_~
del hombre del pasado y del presente reducido todo esto en tra_d1C1~
multicolores, que guardan con un celo inquebrantable, creencias, viv~
formas de ver el mundo, dimensiones diferentes que a un tiempo
presentan ante nosotros la cosmovisión de un pueblo de orígenes dis~~
fundidos en un todo que llamamos historia, traducida en canciones.
corridos, cultura popular, mezcolanza de pueblos y orígenes que cantan~

mitos, las creencias, situaciones que retratan en verso la vida coloquial de
nuestro entorno.

Desd~ los "cuicatl in xoxchitl", versos floridos de los aztecas, hasta
llegar al comdo en nuestra región, encontramos la historia traducida en
~erso que co~de la realidad co_n el mito, con el rito apocalíptic~ de
ntuales d~ antaño'. otrora cometidos por cuestión religiosa hasta la
problemática de la tierra en que nos tocó vivir: el norte.

Hay que descifrar el mundo a través de los lenguajes, y en el arte
los encontramos todos. La forma en que nos apropiamos del mundo y que
lo hacemos nuestro, es el camino que habremos de seguir para
~on~os con ~ realidades humanas que, plasmadas en el verso de
la histona, toman valioso el estudio del corrido.
: en este c ~ el hom~re se topa con el arte, hecho palabra;
manuscnto hecho canción, hecho historia, pasado impregnado de razones
Yca~, que nos a~dará a tener una cosmovisión más amplia del sentir
del co~do. El lenguaJe, la expresión verbal, escrita, abarca y contiene otros
lengua,es que se descubren como contenedores de la vida en su conjunto.
A través de la conservación del lenguaje sonoro, también se fueron
~ando otros lenguajes. Y así, las estructuras sociales, costumbres,
creenoas, formas de vivir y de ver el mundo, fueron manteniéndose a
través del tiempo.
. Nuestra música es un lenguaje social y poético que retrata la
realidad Y la_ recrea, donde encontramos en lo profano y lo religioso, toda
la problemática que se refleja en una sociedad.
Pero al hablar de cosmovisión en el arte, hablo de realidades vivas
fenómenos ~n movimiento, universos de paisajes, montañas, ríos, tierras:
fies_tas multicolores sacrosantas y profanas, lenguaje diario que contiene la
antigüedad actualizada, hecha vida diaria.
Entonces me pregunto: ¿Qué es el · arte como cosmovisión o
reptesentación del universo? ·

rombre

El arte es una forma de conocimiento como decía Levi Strauss. El
para vivir y sobrevivir en el mundo, tuvo que asimilar lo que le

�198

199

· ·
interno de
rodeaba y darle explicación,
para asi, tranquilizar ese mundo
,
cuestionamientos que le inquietaban. ¿Por qué estaba ~' en ese mundo
. inhóspito y agresivo para su vida? ¿Cuál era la
q ue le resultab a salva,e,
·
él? desd los
.
....
.
e
razón de su extSu::ncia.1 ¿. A qué se debía si estancia en . . ,
rimeros tiempos se cuestionó y respondió a sus propias pre~tas
P
dándose las razones para su estadía en ese mundo que todos los dias era
nuevo.

'"\

Tenía que ~ner sus propios significados y comenzó a ~xplicarse la
vida Se apoderó del mundo a través de su lenguaje, la exp~esión ver~ y
escri~ ue son los portadores de otros lenguajes, expresiones, sonida&amp;,
. os' ~ovimientos corporales, hasta llegar a la palabra, da1l7.as,
ntm_ '
to reencias historias noticias, sucesos, refranes, en fin,
vestimentas, cuen s, c
'
'
· ·6 d
pueblo
alid d humanas dieron como resultado la cosmovisi n e un
'
re . a e~
' afia su cultura su psicología, sus creencias hechas
su histona, su geogr '
'
·d
to de cultura· en
.
·as el pasado y el presente converti o en un ac
.
'
ntos y co_nseJ '
T d esta visión nos da el significado socio cultural
testimoruo, en canto. o a
. to totalmente a
nuestro entorno actual. Pero mis conceptos no serán vis , s
través de la parcialidad de las ciencias, ya que esto estaría un completo
entendimiento de él.
La actividad artística no tiene su soporte exclusivamente en la

técnica sino en la creatividad y el genio del hombre.
':

2.2 Cultura popular
, ul
ular' tienda intencionalmente 1
Tal vez el concepto de c . tura ~p
manifestado entre la&amp;
. • la discusión que desde siglos siempre se ha .
la
supnnur
te Ya que mientras para unos
diferentes clases sociales y sus e~nen s.
ncia la idea de cultivar el
cultura es un elemento que c~ntie~e en s:~do ~ obtendrá la idea de
es íritu de una manera col\SClente, por o
vés del
cJtura en tomo a todo lo que el hombre ha logrado acumular a trrocaeso de
un P
tiempo. Por lo tanto, me apego ª la i·dea de cultura,d como
· gularidad
para
.
tiene elementos e sin
'
comunicación colectiv_a que man. dad humanas de toda mdole. En ese
hacerse presente y satisfacer necesi
es
.
dría que
ti.d al hablar de cultura como conciencia colectiva se teln .i,a..:1 y
sen o,
te · rmente se verá o WIJU1
hablar de folklore. Por lo expuesto an no
tr ultura popular ari
riguroso que es marcar los límites y fronteras en e c
'
popular, folklore y tradición.

La cultura popular es el saber apreciado por el pueblo, es todo lo
que envuelve al hombre y lo hace partícipe de una identidad social
colectiva y regional. Para convertirlo en actor de su entorno a través del
mundo interno y externo. Por el camino de esa cultura popular, se llega al
Folklore, ya que al hablar sobre él se observa un conocimiento general de
una ciencia popular que delimita por costumbre ciertos arquetipos de
nuestro mundo nacional. Por ejemplo, el charro, las charreadas, las corridas
de toros, los mariachis, las serenatas, etc., los que vamos reconociendo
como figuras representativas; todo un mundo que dibuja al mexicano como
tal
Oiré también que es la mitología popular y cotidiana la que
delimita nuestra idiosincrasia y y nuestra identidad como mexicanos y
enmarca los estereotipos que continuamente se darán en toda nuestra
historia: el macho mexicano por excelencia, el valiente, el borracho, la
muerte, Xochimilco, las trajineras, hasta las pinturas de Orozco, Dr. Atl,
Rivera, Siqueiros, pasando por las calaveras de Posadas hasta las
caricaturas de los Supermachos, Kalimán, Los Agachados.

Mundo paradójico, el miedo a la muerte transformado con frases
como "la vida no vale nada", o el día de muertos como en Janitzio y en
toda la República Mexicana. Tin Tan, el pachuco del cine mexicano y
Cantinflas y el peladito mexicano, el teatro de carpa y Medel, el chachachá
y Resortes, el mambo y Pérez Prado,. ritmos y personajes que nutren la
memoria cinética del México nocturno. Ferias, peleas de gallos, el Gallo
Giro, Luis Aguilar, las cartas, las imágenes representando los iconos tan
conocidos, el Ixtla y el Popo en la lejanía del horizonte capitalino, El cine
mexicano con su imagineria, que, gastada por el uso que le da Televisa,
impone los moldes costumbristas de nuestro modo de ser; María Félix y
Jorge Negrete, Pedro Infante y Andrés Soler, mitos del espectáculo
colectivo que ya forman parte de nuestra historia nacional, Pedro
Annendáriz; en "Los tres alegres compadres", Tongolele, Rosa Carmina,
Niñón Sevilla, las rumberas del centro nocturno capitalino de una época de
oro, hoy casi de papel. Hombres y mujeres que alimentaron la historia de
una época del cine y el folklore nacional.
Los caifanes, México nocturno, diferencia de clases, mercado

popular en decadencia. Además de arquetipos que describen la imagen del
hombre de campo, "Allá en el rancho grande", Tito Guízar; imágenes que
fueron dibujando el carácter del hombre de campo, así como el de la
ciudad. Personajes de historia, de cuentos y leyendas. Pedro Páramo y Juan

�201

200
Rulio, que marcan y son marcas de los rasgos venerados y aceptados por
nuestra idiosincrasia nacional.

...

"'

.

,_

Personajes que, a fuerza de repetirse constantemente en nuestro
entorno diario, marcan un folklore por excelencia... Poco a poco se dibuja el
origen y a él se vuelve; indio ladino y abuso de autoridad. ~ , mujer
fuerte e indomable de pasiones inconfesables y obscuras, Dona Bárbara,
más la bondad hipócrita y mezquina con caracteres de santa de domingo,
Doña Perfecta, con Dolores del Río, religiosidad sin límites. El Indio
Fernández, ojo alerta que relata un México que ya se fue; Gabriel Figueroa
que retrata con certeza la realidad del México de todos los días; el ~
alegre y siempre fiel a la autoridad paterna, Pedro Infante en la ~eia
Negra, o padre autoritario de todos los días: Femando ~ler en la ~
película del cine de oro mexicano, Sara Garci.a, la .ª?n~gac1ón hecha mu,er;
río de lágrimas que marca las arrugas de una vieiec1ta buena, pero muy
autoritaria, mujer del norte y del centro, o el borracho parrandero y
jugador, características fundamentales del hombre a carta cabal. Pedro
Armendáriz en "Juan Charrasqueado", México que se repite, celuloide
revelado, Pedro Infante y Jorge en "J?os tipos de cuidado", eso también es
folklore. Y por qué no seguir con las esquinas de cualquier calle del centro
de la gran urbe, nos sale al encuentra ~ , Su~r ~~o, y hasta el
Santo y He-Man. La China Poblana, Pancho Villa, Maximiliano y Carlota, Y
hasta la Diana cazadora lanzando su flecha al aire como diciéndonos
pa' donde está el norte; Los Indios verdes y Garibaldi con su verbena
singular trasnochadora y sedienta de una aventura más. Pero eso no es
todo, Palacio Nacional, 15 de septiembre, el grito con olor a pólvora ~ a
humana muchedumbre, rehiletes fulgurantes, artificios de colores, ata
anual transfigurada en Hidal~o, patriotis°!º' pre.texto trasnochador~.
soledad acompañada de Octavio Paz y su Labennto de la soledad ,
peladito sin madre con añoranza de origen, rabia convertida en lengua que
todos recitan a diario. Más seguridad ferviente que a todos une y enaltece
respeto sacrosanto, el doce de diciembre, fervor patrio y religioso al
unísono, es el símbolo perfecto, la imagen Guadalupana que no~_espera en
Diciembre siempre con sus brazos abiertos para nosotros sus hiJOS, ~
Victoria Lola Beltrán, el Mariachi Vargas, Televisa, Bronco y los comdos,
Mañani~ de Nostalgia, promesas de algo mejor; pero también existe la
otra cara de la moneda olvidada, Salón México, El Tenampa, y el trago que
lo acompaña, ribno que inunda la fiesta de algún lugar alejado, za.patito de
pulsera, piesito y paso menudo, en si bemol por favor ...

Considero que las series de imágenes míticas aquí vertidas, son
ejemplo del folklore que envuelve a nuestro pueblo.

2.3 Arte popular
Hablar del arte popular no es tarea fácil, todos consideramos que el

arte popular es la creación en forma sencilla y artesanal de objetos hechos a
mano por el pueblo, incluyendo su creación y concepción muy personales
con influencia de su región. Sin embargo, la Enciclopedia de México amplía
el término diciendo: "El arte popular comprende las artesanías con intención
artística y la arquitectura, la pintura, la escultura, la música, la danza, las
leyendas y los mitos peculiares de cada localidad. En ocasiones se le llama arte
follclórico, arte etnográfico, arte in situ y aún, arte indígena." (Enciclopedia de

México. Tomo 10, 1977: 872.)
En nuestro país se comienza a hablar de arte popular en el año de
1921, cuando el Dr. Atl (Gerardo Murillo) montó la primera exposición de
arte popular, festejando el centenario de la Independencia de México.

Es la primera vez que el Estado le da importancia a tal vocablo, y
con él todo lo que contiene, pues es cuando cobra vida en el discurso
oficial. Fue José Vasconcelos quien, siendo Secretario de Educación Pública
(1921-1924), realizó un gran labor de difusión cultural, de rescate del
pabimonio del país por considerarlo patrimonio nacional, y así redescubrir
nuestros orígenes indígenas. Sin embargo, es cuando comienza la
verdadera problemática, para poder delimitar qué es el arte popular y, con
ello, qué es la cultura popular, pues cada Administración la propone y
considera de diferente manera. Dado que mi interés se centra en el corrido
como arte y cultura popular, me apego a la posición de Guillermo Bonfil
Batalla, quien considera que: la cultura popular es una manifestación viva del

pueblo, todo un fenómeno en movimiento. (Quijano A., 1994)
Dice Alvaro Quijano, que en México se comienza a hablar de
cultura popular cuando hablamos d~l teatro de revista, la carpa y la
historieta, (Quijano A., 1994). Sin embargo, el.término abarca muchas más
situaciones, la cultura popular va más allá, no sólo se trataba de rescatar un
nacionalismo o de darle forma a la idea del México de ese momento o de
conocer los orígenes de los mexicanos. En el término "cultura popular"

�202

203

encontramos otra serie de manifestaciones que nos hablan de un quehacer
popular, de un arte popular en sí.
La cultura popular es otra cosa, es la representación hecha arte de
toda forma de manifestación que tiene su ancla en la realidad que
circunscribe al ser humano, es híbrida y está llena de sincretismo. En ella se
encuentran todas las formas de las artesanías tradicionales, la pintura, la
alfarería, los textiles, los juguetes de madera, las piñatas, las máscaras, las
calaveras en los días de muertos, los altares de ofrendas, los dulces, las
frutas cristalizadas, los nacimientos de barro y otros materiales. Los
adornos de barro, al igual que lo que vemos en los mercados populares, y
que sólo ahí se venden por ser de manufactura netamente popular.

Eso es lo que se ve, un conglomerado de cosas, más inclusive has1a
lo que se come; pero hay otra faceta de las culturas populares, la que se sale
de los tianguis, de los mercados, la que se encuentra en las alamedas de las
grandes ciudades, en el centro, en las calles, en las bardas de los edificios,
afuera de las escuelas, la cultura urbana, las pintas en los baños y en los
camiones que circulan por la gran mancha urbana de nuestras ciudades
grandes y pequeñas; la otra cara de la moneda, la que se canta en las
alamedas, la que se toca en las bandas en tiempo de los desfil~, los
graffitis, el lenguaje de las bandas, la vestimenta p~a fiestas .º _vel?nos, los
murales en los grandes edificios, las luchas por las ide~s publicitarias~ los
grandes anuncios luminosos, las verbenas de los dommgos, los conoertos,
lo que se vende a grito abierto por otra clase de voceadores, ~ ~ las
palabras groseras y gastadas, al igual que los dichos, las supersti&lt;:1on~, las
consejas populares, las leyendas, y, ¿por qué no?, los cantos testimoniales
de los rituales religiosos, las fechas en que se venera a algún santo
particular de algún barrio o regi~n del p~, las ~estas a la ?uadalu_pana, Y
hasta lo que se edita, que mantiene un cierto tiempo su influencia en el
alma de la gente.
Pero volviendo a la cultura popular, nos encontramos con la
música como es el corrido. Pocos fenómenos sirven tanto de vehículo de
expresión como es este canto popular. El can~ popular, ~l _corrido, que
formado de lenguaje contiene a otros lenguaJeS, las tradioones hechas
música, hechas verso, recordando el pregonero de las ciudades
pueblos; nos encontramos con los músicos en las calles, tocando de pu
en puerta las antiguas canciones de nuestro pueblo.

Y;:

Así los escuchamos en los bares, como en las fiestas de alguna
familia que algo quiere festejar, nunca faltará la música, como el corrido
que pasan de boca en boca, de generación en generación, y que se van
tranSformando constantemente, pero que guardan de igual manera, el
espiritu de la gente y sus orígenes.
Por lo que he citado anteriormente, considero que el corridista es
un artista, es un creador, continuador y catalizador individual y colectivo
de la cultura popular. El hacedor de corridos igualmente crea y recrea los
sua!SOS populares en sus textos.
El arte también es popular por que el artista se recrea en la vida del
pueblo para hacer sus creaciones. De hecho, se han perdido los linderos
entre el arte culto y popular, siendo este último el que invade los museos y
el que impera entre las masas. Es un reflejo indiscriminatorio de todos los
sucesos de un país, e incluso de sucesos que cruzan las fronteras.
Guarda y retrata todos los acontecimientos, los fenómenos sociales,
y además se nutr del vivir diario. Cambia constantemente, es heterogéneo
y permeable, mantiene las sociedades y los pequeños grupos humanos que
a través de él perviven y reciclan constantemente, los valores de esos
pueblos y países. sí resguarda y mantiene su identidad.
En esa misma forma, el corrido que siempre es popular es un

reflejo de lo que contien un país. porque el artista se recrea en la vida del
pueblo para hacer sus creaciones.
Considero que la actividad artística tiene su soporte no sólo en la
bica, sino en la creatividad humana y en el genio del hombre. Así, el
artista popular recrea diario nuevas creaciones para el mundo. La cultura
popular nace en función de la vida misma y del gozo o del dolor de vivir;
de las experiencias que el hombre experimenta a diario y que, en su afán de
fijar los sucesos que vive, crea y plasma en el arte, su ingenio o historia. La
cultura popular en sí, no es más que el reflejo del vivir diario del hombre y
su entorno.

No se puede perder ·esta cultura porque está respaldada por eso,

por ser popular; las raíces de las que se nutre perviven desde siglos, y se
transmutan y catalizan el sentir colectivo que flota en el espacio de las
grandes ciudades, como en las pequeñas. Ahí es donde se nutre y se

�205

204

transforma nuestro arte constantemente, convirtiéndose en cultura
almacenda por siglos, en un saber colectivo y general.

al fo~ore tenía que hablar de tradición. La tradición está contenida en el
len~Je, Y e~ el ~enguaje la principal herencfia del hombre, con él
~esta su identidad, su cultura, su bagaje histórico, y su manera de
~ al -~undo, ~e conceptuar la realidad, el lenguaje contiene e

2.4 El folklore como conciencia popular

mplica trad1c1ón, ongen ancestral, identidad, culhtra, creencias y
costumbres que nos contienen. Por eso al hablar de tradición, llegamos al
folklore.

Si se analiza el concepto de folklore, desde una perspectiva social,
se encuentra que es: "Todos los mitos, consejas, tradiciones de las llamadas clases

populares. La llamada sabiduría del pueblo, considerando como pueblo cualquitr
casta, tribu primitiva, los miembros más simples y menos educados de las masas de
cualquier población" (T. Muñoz y Medina E. JCalvo, 1963: 126)
Además, dentro del concepto del folklore, el elemento de la
tradición, es que es el camino para llegar a los orígenes y conocimientos de
un pueblo: Como dice atinadamente M~i~~ Chavalie_r, La riqueza de la tradición
es tan grande que ni Cervantes la desperdiczo. (Chavalier M., 1978)
Para hablar de folklore hay que hablar de tradición, entendiendo
por tradición el término desde el latín traditio: "Comunicación o tr~nsmisión

de noticias, costumbres, doctrinas, noticia transmitida de un hecho antiguo, etc.,
hechas de generación en generación." (Nuevo Diccionario: 1420, Enciclopedia
Ilustrada, 1960: 1420)

.,
1•

...

'~
~¡:
_:,
,--.

-·

La tradición está hecha de lenguaje, un hecho lingüístico como tal
es contenedor de otros lenguajes. Todos estos hechos, actos, lengua~
corporales, comportamientos, consecuencia del pr~pio l~~~~'
contenedores todos de la historia de los actos del hombre: La tradmon mas
antigua es la oral y en ella encontramos no sólo la ~~~ón de tran~mitir ~g~, sino la

de "algo" transmitido de ese modo: la tradicwn en sentido objetivo. Por
consiguiente, la tradición es por naturaleza tanto un acto de habla, sea en lengwqe
verbal o no, como un mensaje." (Pérez Martínez H., 1989)
La verdad de la tradición se refuerza en sí misma; es una garantía
de la verdad como lo señala Abbagnano: "La herencia cultural es la
transmisión de creencias y técnicas de una a otra generación. En el dominio de la
filosofía al apelar a la tradición, implica el reconocimiento de la verdad_ de la
tradición misma. Desde este punto de vista la tradición resulta una garantía de la
verdad y a veces la única garantía posible." (Abbagnano N., 1966: 1146)
Se dice que la tradición es todo lo que transita a través del tiemPo,

a través de las fronteras, no importando las distancias. Por eso, para llegar

u

El _folklore, se~ ~1 Diccionario de la Real Academia de la Lengua

es: El con7unto de las tradzetones, creencias y costumbres de las clases populares
(Menéndez P, 1956: 629)
.

11

. ~er~ el folklore va. más allá, se encuentra en todas las clases y no
hace d1Stinc~ón alguna; no ~porta a qué clase se pertenezca, el hombre se
~ontrará ,mmer~ en él. Este se encuentra en la cultura misma, en ella
tiene sus raices,
no. rmporta la clase social a la que pertenezca, instituc1ones,
·
.
comportamientos, costumbres, creencias, etc. Desde mi perspectiva el
folklore une y engloba al mismo tiempo que discrimina todo lo que en él se
eocuentra y lo que a él pertenece. Para hacer en todo caso una distinción
habría que plantar, por ejemplo, una diferencia entre lo popular y aquello
que pertenece a las clases altas, pero a fin de cuentas, igualmente folklore.
Cuando se habla de estas dos clases de folklore, el perteneciente a
las ~ s altas, Me?ter de Clerecía, y el perteneciente al pueblo, Mester de
Juglaría, se nos obliga a ~blar i_gualmente de lenguaje tradicional, y es ahí
donde encontramos las diferencias de género en el tema.

..

\

!

1i
Como dice ~e~cedes Díaz Roig: "Para Menéndez Pidal, el pueblo
nroldeab~ los textos recibidos hasta darles un estilo propio, el estilo tradicional,
: segun_ ~odemos ~er, tanto en los texto~ antiguos como en los modernos, este
0
tradicional esta muchas veces salpicado con creaciones de otros estilos
~lares Y aun cultos. ¿Cómo entonces distinguir los textos tradicionales de los
~ ? Por supues~o que es una ~estión de dosis. Así decimos que un texto es
lradtaonal cuando ti~ne una dosis mayoritaria de este estilo y semivulgar 0
stnuculto cuando la tiene de otros estilos. "/Díaz de Roig M., 1989: 126)
N

Por eso es que se púede hablar de diferentes clases de folklore

u~o lenguaje está impregnado de folklore, éste se encuentra inmer~

~~teratura tradicional, la cual aprendemos desde la infancia. El folklore
JUnto con el romance en los cuentos narrados de padres a hijos, de

... ..

'"

�207

206
.
canciones infantiles, como el viejo juego y
abuelos a nietoS, en los Juegos y .
fr és del siglo XVIIl:
canto de Mambrú, romance de ongen anc

ie{orzando desde la infancia los elementos de lenguaje culto y vulgar que

son parte ya de nuestra cultura diaria.

Dice Mercedes Díaz Roig que una de las características del lenguaje

MAMBRÚ
"Mambrú se fue a la guerra"
Mambrú se fue a la guerra,
do, re, mi,
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá,
do, re, mi, fa, sol, la,
no sé cuándo vendrá.

(Henriquez Ureña P., 1984: 380)

tradicional es: "El nivel del lenguaje mismo utilizado en las composiciones
tn,dicionales que se pueden definir como de tipo medio, que guarda un equilibrio
mtrt lo culto y lo vulgar, el lenguaje de uso común en su nivel más alto,
comprensible sin esfuerzo para todo el mundo, por que tiene sus raíces tanto en lo
conocido, como en los sustratos culturales formados por la literatura tradicional.
ú, lírica, la canción narrativa, el cuento y el refranero están hechos, en principio,
aJll los mismos elementos; el oyente va asimilando desde niño, estos elementos; que
st esfuerzan durante toda su vida por el contacto frecuente de con uno o varios
gh,tros tradicionales." (Díaz Roig M., 1989: 126)
Pero, ¿qué es el folklore en sí?, ¿cómo lo aprendemos?

infantiles forman parte de la infancia de
Muchos juegos con cantos 1
manees españoles y franceses, que
.
Tan antiguos como os ro
los mexicanos.
,
dición oral viva.
llegan hasta nosotros a o-aves de una tra

.
di . nal es raigambre de ritos, creencias, mitos
Así, el lengua,e tra cm '
d
tiguas costumbres y culturas.
que de sustratos e an
formar
Lo ·
y relatos.
nusmo
lalíri'
pular que pasará luego a
,
ca M
po bella' el Romance de Delgadina
Sus ongenes
se observan en
te del corrido como el Romance a =ar=--- O
~ de los más antiguos de la lírica castellana.

"DELGADINA"
Delgadina se paseaba
por su sala muy cuadrada

por su sala de hi4' de oro
que su peclw ~flei~Llegó su papa y le d110:
-Yo te quiero para una dama
-Ni lo quiera Dios, papá
ni la virgen soberana,
que es ofensa para_ Dios
y también para m1 mama.

Se puede decir que el folklore nace en todas partes, en donde se
encuentre lo humano, las costumbres, las creencias de un pueblo, sus
canciones, sus ritos, leyendas, mitos, misterios que encierran valores y
modos de vivir, todas las formas que el ser humano use para asirse al
mundo que le circunda , el pasado inmerso en el presente, circundar el
pasado inmerso en el presente, todo lo que le de sentido y razón a su vida
desde las creencias y sus festejos, las formas de vestir para tal o cual
ocasión.

La etiqueta para vivir en armonía con el otro, ritos en sus
religiones, mitos y creencias, manera de preparar los alimentos, fórmulas
para atraer la buena suerte, días de guardar luto o festejar la vida, lugares
que venerar, imágenes que respetarr y llevar en procesión, colores qué usar
cuándo y en qué lugar determinado, todo lo que sencuentra en nuestro
diario vivir para darle un sentido a la vida, nustras formas de pensar y
conservar el mundo mítico ancestral que contenemos y que nos contiene.
Nuestros orígenes míticos y religiosos, todo de alguna manera está
COlllenido en el folklore. De hecho hay que admitir que es el folklore el que
mi contiene a nosotros, el que marca las fechas de nuestro calendario, nos
tiene cautivos y en la mayoría de las ocasiones vivimos de él, con él, para
pn!aervarlo y preservamos al mismo tiempo sin siquiera damos cuenta.

(Henríquez Ureña P., 1984: 366)
.
nu~
se presenta vivo
en la lírica popular, en
imi]andoy
1
E
romance
s·
do
el
pueblo
el
que
va
as
canciones, leyendas, refranes, etc. ten

"El folklore se transmite de una manera subconsciente y se aprende de
igv,l modo de una forma casi intuitiva y a base de imitación. O sea que el folklore

\

�208

no se enseña ni se cultiva de una manera deliberada y consciente. Seria una
anomalía por lo tanto, es difícil hablar de una academia del folklore, ya que éste es
simple y sencillamente alma, intuición, sentir y expresión espontánea de un
pueblo." (Herrera F., 1992: 175)
Hablo de una conciencia popular como sinónimo de folklore, la
cual se encuentra en cualquier pueblo, tribu o nación, todo esto lo
encontramos en la conciencia colectiva de los pueblos del mundo. "En sí, el
término folklore es acuñadi en Inglaterra en el año 1846, por Willyam John Toms
quien hizo un llamamiento para que se recogieran todos los usos, costumbres, ritos,
supersticiones, baladas, proverbios, etc.; de tiempos pasados para ser estudiados y

comparados con el material reunido par los hermanos Grimm y otros
especialistas." (Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales, Volumen
5: 20)
Estos materiales constaban de cuentos, leyendas, cancines,
supersticiones y todo lo que diera una pista, una razón para conocer las
creencias conforme a la idiosincrasia de un pueblo. Hablar de folklore es
hablar de región y por tanto, con este concepto, se hace referencia a las
semejanzas en costumbre y en relaciones sociales de grupos y subgrupos
cultural y geográficamente unificados. Para hablar de folklore, también
existe el término Foil&lt;.
Podemos citar el término "Folk Sociology. Para determinada dirección
norteamericana constituye una rama de la Sociología que se apoya concretamentt
en el reconocimiento de que el Folk (el pueblo de vida tradicional) es una bast
importante de las relaciones sociales. Está estrechamente identificada con el
concepto de "región" y subraya las relaciones localizadas de los grupos geográficay
culturalmente unificados. Término de difícil traducción cf Pueblo, región, usos
sociales" ( Pratt Fairchild H., 1963: 126)
El término folklore ha sido poco estudiado, pero analizando la
sabiduría popular puedo afirmar que es el estudio de las tradiciones Y
costumbres. Los mitos, los ritos, contenidos en el folklore y las
manifestaciones culturales, no solamente se verbalizan, la mayoria de las
veces se actúan.
Pero ¿Quién es el sujeto folklórico si lo hay? Resulta que el sujelll
folklórico somos todos en un momento dado inmersos en nuestra vida
cotidiana y que habiendo aprendido nuestra lengua, asumimos en ella Y
con ella nuestra manera de concebir el mundo y de asirnos a él. Así nos

209
a,nvertimos en actores y portadores de todos Ios mensaiP!;: q

•

en el fenómeno folklórico como parte d e nuestro devenir,-ue nos insertan
diario.
. . Somos contenedores y portadores cada un
.
recibidos de generación en generación ue
o en su m~d10, de textos
que forman una cultura en un río ~~ . ~ardan m~nsaJes ancestrales,
populares. En sí somos herederos de una no;.d e ~reencias y conocimientos
embargo lo ignoramos.
sa 1 uria ancestral de siglos y sin
La literatura tradicional y folkló .

tipos textuales por toda la lín
ular nea_ está constituida entre otros
.a- al
ea pop
' no tmporta
di .
111111

romancero y,por ende al estud' d I
.
'
10 e comdo.

su con c1ón, la más

Ahora me pregunto ¿cuál es la
.
.
esencia radica en que es un ser híb 'd
esencia del SUJeto folklórico? Su
la calle, a la plaza, a los barrio
n : que pertenece a todos los mundos,
hace fácil de analizar Di Ms, con ene toda una cultura interna que le
.
• ce ercedes Díaz R • . ,, A ,
blklónco posee dos lenguajes parecid
o1g.._ s1 pues, el sujeto
para la vida diaria
ha
os, pero no iguales el que utiliza
.
.
Y que
aprendido del habla d I
'
~ o que ha aprendido de muchos texto
ale os que lo rodean, el
llmbién en su entorno. Man,&gt;;a ambo
s or es que le transmiten,
--•--¡
-,
s con soltura y a
wu.uAr os a veces, en general utiliza ca
' unque puede
adecuado" (Díaz Roing, M., 1089: 127).
da uno de ellos en el contexto
Todo esto nos lleva a concebir al .
como el resultado de una cultur p
T su1;to folklórico y su lenguaje
lffltido amplio o etnográfi
a. ara ylor: Cultura o civilización en su
co es ese complejo d
. .
arte, moral, derecho, costumbres
. e conocmuentos o creencias,
que el hombre adquiere como . y ~ual~squtera otras actitudes y hábitos
H.1989: 25).
nuem ro e una sociedad" (Pérez Martínez

.,
manera ~ ~::~~o~ós~c~;rá ~l resultado en sí de esa sociedad de alguna
'

guaje Y en su comportamiento.

La lengua y el folklore siempre van de la
e&amp;peramos nos encontramos con
te
mano y cuando menos lo
algo cercano de lo que parecía m qu¡e· nemos algo lejano de lo cercano y
uy eJémO a nosotros.

. Se habla de quién

es el1am
sujeto folkló . .
neo y resulta que el sujeto

blklónco lo encontramos no

1116s

b
so
ente en los meno d
d
po res, sino que también d
.
s e uca os y en los
~ todos en algunos aspectopod emos cons~derar que el sujeto folklórico
s e nuestra vida.

-

�211

210

Así pues, interpretando a Maxime Chavalier se puede decir que: el
folklore nos restringe y nos circunda como si estuviéramos presos en él
(Chavalier, M., 1978).

El folklore es vivido así por toda clase de gente y en él también se
retrata, se refleja, pobres, ricos, ignorantes y cultos, religiosos y ateos, todos
en nuestra vida estamos inmersos en el folklore.

·-

El luto, la muerte, la religión y sus ritos hasta el destino final de
nuestro ser espiritual entran en esta fiesta del asombro que encontramos
todos los días. Entre las fechas del calendario que nos aplazan para vivir la
vida de cierta manera, y bajo ciertas normas y circunstancias que parece
que se perdieran en el tiempo y, que sólo llegando por el camino de las
tradiciones encontramos sus orígenes. Muy remotos y muy cercanos a
nosotros, en la mayor parte de los ritos que conforman nuestro diario vivir.
Por ejemplo, la comida típica, las fiestas de guardar, las
peregrinaciones a un santuario determinado, las creencias en lugares
especiales y sagrados, la forma de orar y de pedir perdón, las serenatas,
los cantos, todo tendrá en su momento, razones parecidas por las cuales 11!
actúa de tal o cual manera, en alguna localidad lejana o cercana a nosotros.
Los regalos especiales en las fiestas especiales, los ritos, los nuevos
parentescos después de alguna ceremonia, y lo que ésta representa ante la
comunidad. Todos nos lleva a lo mismo, a enteramos de nueva vez, de que
somos partícipes constantes de la tradición que nos ayuda a descifrar cada
día las marcas que otros antes que nosotros vivieron, dejaron e impulsaron
e impusieron como parte de su y nuestra existencia.

El folklore resguarda a la sociedad en sus costumbres y creencias,
tiene función de cohesión social, es gran evocador del pasado actuando en
tiempo presente.
Llegamos entonces a la conclusión, de que hablar de folklore, es en
sí hablar de cultura y que hablar de cultura es hablar de formas de
comportamiento que nos llevarán como consecuencia a estilos de coIM:ebir
el mundo y nuestro entorno. Cómo nos amoldamos , en dado caso, cómO
captamos la realidad y la transformamos, para hacerla y hacem&gt;S
partícipes, de ella, y así vivir nuestra vida y darle un sentido, formas de
comportamiento, traducirlas en palabras. Palabras que a su vez se
descifran en actos que darán por resultado una cultura y por tanto de una
ideología: "Un conjunto de ideas acerca del mundo y la sociedad" (SátdeZ
Vázquez, A. 1976: 147)

:.i-1nm?'~::~ente la ':"adición y el folklore tienen nexos con la
gia que al igual que todo acto de comportamiento
trmmUte a través del .lenguaje.
Pues de él parten y nacen y a él regresan,
' se
.
,.. estar en comurucaaón continua con el mundo
.-irill
1 ·
Y enmarcan una
,--n ante e nusmo. Un lenguaje que tendrá una forma de ser
~tado y de nuestro derredor y de ser observados y captados por los
~-

. . ~ado que el folklore tiene una de sus representaciones más
~ativas en los textos musicales y se basa en la tradición trataré de
explicar lo que se encuentra a través de su estudio.
,

2.5 el Folklore a través de la música.
Analizar el folklore es en cierta medida una tarea· ardua dado
&amp;le permea todas
q_ue
• las actividades humanas·' conocmu··e'ntos y' creencias
populares están inmersos dentro del folklore.

"Delimitamo~ la etimología de la palabra folklore como
folk-~e~lo y lore-&lt;:iencia. Así entendemos por folklore la cie .
cmocmuento del pueblo" (Pardo J. R. 1981:4)
ncia o

elemen El f~lklorista trabaja con otros elementos difíciles de encontrar con
l!llleditos edl_ ~asado, como son leyendas, refranes, recetas cu~as
os me icinales y canciones entre otras cosas.
,
.

f:

Estas últimas, las canciones en los corridos, son las que realme te
Es
il
ioA.n, cudenta cómo los viejos cantos son sustituidos por otr~s nuev~s
.....
la gen te JOVen,
•
.
vte;&gt;s,en1 o.d en ese proceso
.
con sus expenencias:
pues los
IIICe8()o v~e anr en ~as1ones ~ letra compl~ta, con su tonada o ribno o el
. q
P oduJO la canaón. En ocasiones los jóvenes modifi'
la
fll!ncia
can ue
. del canto y has ta su tonada. Existen canciones mu anti as
deacriben
y tan~ q
aua
m sucesos• acaecidos e una comunidad' hechos, ctrc·uns
cias que
omento cimbraron las bases de una sociedad y hasta c b' ,
eKritaras
am iaron sus
...._ . . n e.J~plo _de estas canciones son nuestros corridos que es el
o----u musical a investigar.

:n:teresan, porque están transformándose constantemente

u ·

·

.

�213

212
En la música, y sobre todo en el corrido se encuentran también las
claves para dilucidar el origen y la esencia de nuestro pueblo y de nuestra
raza. Su fusión política, sus choques religiosos, su naturaleza humana, sa
cultura, su forma de vivir. Todo a través del lenguaje de la música, de sus
textos musicales de sus influencias. Tener una visión de este proceso en un
tiempo determinado, es lo que nos da una idea de las circunstancias del
hombre y del quehacer de su época. Lo que les interesaba, en lo que cretan
y de lo que carecían. Por ejemplo, el corrido enmarca una manera de
analizar y captar la realidad, al mismo tiempo que denunciarla. El corrido
nos permite en esa forma analizar ciertas costumbres, comportamiento&amp; e
historia de nuestro país encontrando su origen en ese género perdido

-

llamado Romance.

"En la época de la conquista los soldados de Hemán Cortés
cantaron el primer romance español que escucharon oídos indígenas y
dice:

En Tacuba está Cortés,
con su escuadrón reforzado,
triste estaba muy penoso,
triste y con gran cuidado,
la mano en la mejilla
y la otra en el costado.

i'1

Este primer romance español escrito en América, dio origen a la
leyenda del llanto de Cortés, a la sombra de un ahuehuete en la calz.ada de
Tacuba" (María y Campos A. de 1%2: 19)
(

....

El romance data de la época medieval. Ahí encontramos kl6
antecedentes del corrido mexicano, en las cortes francesas y en las corll!s
castellanas con los cantares de gestas, representados por el oficio de kl6
juglares llamado "Mester de Juglarla" conjunto de poemas épicos que
constituyen la poesía primitiva española.
Sin embargo, según el autor Armando de María y Campos en su
libro "Orígenes del Corrido, Temas Políticos y Revolucionarios" nos da
otra posición con respecto al origen del corrido y considera que este tiene
su origen en los cantos prehispanicos dándonos un bello ejemplo de
aquellos.

. "Todo esto pasó con nosotros. Nosotros lo vemos, nosotros lo
adJlljramos,
a,,SUtrte lamentosa nos vimos angustiados
t11 los caminos yacen dardos rotos

lo, arbtllos están esparcidos.

'

D,sttduulas están las casas

F.nrojeddos tienen sus mur~s
Gllstmos pululan par calles y plazas
Y'!' las "!"edes están salpicados los sesos.
Rt.;,s estan las aguas, están como teñidas
y cuando las bebemos, es como si hubiéramos bebido agua de salitr
C,olptábamos en tanto los muros de adobe
e.
ytra nuestra herencia una red de agujeros.
En los e_scudos fue un resguardo;
¡Ptro ni con escudos puede ser sostenida su soledad'
lttmos comido palos de eritrina
·
Htmos masticado grama salitr~sa
Pitdra de ado"be, lagartijas, ratorz:s, tierra en polvo, gusanos...
Estt canto pertenece a los manuscritos en Náhuatl de la H" t . de l .
Náhuatl del sabio y erudito An el M , G .
is ona
a Literatura
21)
g
ana anbay K. (María Campos A. de 1962:
cantos Con_ este ~emplo nos dice el autor anteriormente citado cómo los
prehispánicos son los antecedentes de la "Bola S .
;,
corrido típico de las tierras del Sur de nu
,
unana , clase de
El Corrido del Sitio de 11altiza
estr~ pa.IS Y nos da como muestra
di:e el autor "As'
pan (suceso ocumdo el 13 de agosto de 1916) y
i se comprobará como una miste .
h
.
hisla el guitarró _.y
nosa erencia Náhuatl
1
Marciano Silva" ~ ! eCamcorazón!- del extraordinario versero que fue
aria Y
pos A. De 1 %2: 21)
Un canto del último siglo de la colonia dedicado a Cuauhtémoc es:

-CUAUlITEMOCZIN-

Eii oqutlla guerra
411 lchcateopan tuvo
,or libtrar su tierra
;,,.,,, que estuvo,'
Alaatzol y el Rey

�214
Y en esa sonada

y tenaz contenida
a Guauyatital
también con gusto
el valiente Ahuitzol,
que en la triste senda
se la enamoró...
Y allá en lchcateopan

con sincero amor
la joven y Ahuitzol
se unieron en flor
Y "hay" nació Cuautémoc
el Emperador

c.
~I

1

1

l

'•

Por eso dice Armando de María y Campos: "Fresca y débil -no
tímida- imitación en su forma del romance español, apareció el corrido
nuestro de los cuarenta a los setenta años de nuestro primer siglo de nación
independiente. Lo alumbró la llama -el alma- de la noticia oportuna; k&gt;
vivificó la médula de la historia y le brotó en su propia entraña -milagro de
la reproducción eterna- el acento ético, la emoción lírica -hembra y macho
como todo en la naturaleza -; nació en la calle, hijo del arroyo, o en el
campo, fruto natural de la tierra y aprendió a gorjear; de cada trino him
una copla, ensartó sus trinos, sus coplas en el hilo de un relato. Y se echó a
andar, noticia lírica en la voz de los troveros, tirando son en las guitarras.
Los naturales de esta tierra conservaron en su corazón el eco de los
cantantes antiguos, y llegado el momento de expresar sus emociones
-llanto o alegría comunes a todos los hombres- compusieron, mitad
recuerdo de los cantares primitivos, mitad influencia del romance espard
mensajes líricos para exaltar a sus primeros héroes". (Cita María y Cam~

A.1%2: 21)
Por eso es que menciono al principio de mi trabajo en el capítulo
"El Arte como cosmovisión traducido en canciones" eso que se refiere a
"musical resonancia que nos sitúa en los tiempos precolombinos, lenguajes
entrecortados de culturas dispares que unidos por la costumbre impuesta
de los años, y por la de las conquistas fraticidas, a veces descubren el
quehacer diario del hombre del pasado y el presente".

215
Don Andrés Henestrosa tamb·én

.
ct~do
Miguel Othon de
ana de las formas más
r _e comdo Mexicano. "El corrid
lileraria netamente ver:~~es de dcanlctón popular, tiene una estructu~~
.
. uno e os primeros
tar
por )os pnmeros indígenas en espan~ 1 _e
can es compuestos
o , C01uorme a s
ti
que cant6, con acompañamiento d
.
u an gua usanza, es el
alumnos d e1 Co1egio de Santa Cru de vanos
instrumentos, uno de los
Tla
&amp;ente a la iglesia de San HipólitozT_e
telolco, en la fiesta del Perdón
.
final
. tene como corrido tual
'
prmo Y su
despedida y en tod
d
ac
su convité
tratar los asuntos es un c .d
o su esarrollo, y en la manera de
'
om o perfecto 1 .
ampuesto en la Nueva España
' e pnmer corrido, quizá
mcotin, sin duda alusivo a '~que en aquella época llevaba el nombre
habitualmente acompañado" (H
notas del Teponaztle con que era
· enestrosa A: 1977:14)

Mendu.abal en su libro Espuma y Flo ~

ª

También hay q ue reconocer que existe
' .
.
cantando en las primeras fiesta d 1
un corrido antiquísimo
lhúversidad de México allá s er o~
maes~~s de la Antigua y Pontifica
"Colorado, Colorado " y ue vie!:
quuuentos Y tantos llamados
del autor Rafael Landívari.
recreado en la obra (Ruscatio Mexicana
Pero volviendo al Romance ha

cantada por el pueblo iba de boca y bocque recordar que esta poesía era
.a---:bian
'
en
a era na ti'
~
sucesos acaecidos a
rso . ,
rra va y en ellos se
umpeador, o el Romance de la B tallped na,es famosos como El Cid
a e Roncesvalles.

ª

Pero había muchos otros ro

de Amor, etc. que pertenecen a la :;;;nces como el de Delgadina, El Mal
cantados por el pueblo.

ca caStellana, Y que son igualmente

En nuestro país el corrido se tiliza

~ de carácter épico, descriptivo u realis para narrar largas historias y
diíerentes instrumentos, de acuerdo a~ . ta. De esta música se emplean
11! usan el acordeón, la guitarra, el vio:t?n que representa. En el norte
leldo.

, Junto con el tololoche y bajo

.
En el centro y sur se utiliza ~
.
~entos tradicionales de la reo-ió manmba, ~l arpa, unidos a otros
rn.;,.,,__
te
ºª n, como la guitarra. En Michoacán, y
·-...aau1en en lugares de Pacífico se u . .
que ~ muestra que no importa el,ins tiliza la ~hora, la chirimía, lo
bansmitir.
trumento, smo lo que se pretende

�216

217

"El corrido es una prolongación de romance español. Ha florecido
tanto en la altiplanicie como en el norte de México, y ha traspasado las
fronteras con los Estados Unidos, y se escucha en cualquier lugar donde se
hable el idioma castellano". (Henríquez, Ureña P. 1984: 361)

"Según Vicente T. Mendoza, esta forma de romance fue la más
difundida y aceptada en México, sobre todo en la región del centro en los
estados de Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Guerrero, Oaxaca, Puebla y
México". (Mendoza, T. 1954: 118)

Lo cual nos muestra una visión particular de lo que es el género
corrido, pues a través del tiempo éste ha evolucionado absorbiendo e
interpretando una casuística social propia de nuestra época, como sería el
narco corrido.

También se canta en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas,
Chihuahua, Sonora y en sí toda nuestra frontera con Estados Unidos y en
cualquier lugar de ese país en donde se encuentre un pequeño núcleo de
mexicanos. Es nuestro representante por excelencia. Incluso en esta época,
en que ha dado pie a tantos y tan variados géneros musicales, como la
quebradita, bailable proveniente del corrido muy popular en el Norte de
México y Sur de Texas, al igual que la música chicana.

Por lo dicho anteriormente, el folklore en lo cotidiano, sobre todo
en nuestro país, tiene su representante más enfático en el corrido.
Expresión representante de la Literatura Mexicana, como el romance en la
Literatura Castellana.

2.6 El Corrido Representante del Folklore.

El corrido es el gran representante de la literatura, la prensa y la
historia mexicana. Fue transmitido y conservado por medio de hojas
sueltas, publicadas por sencillas casas editoriales, como fueron las
Imprentas de Eduardo Guerrero y la Casa de Vanegas Arroyo, su
transmisión fue por tradición oral, alcanzando entre el pueblo gran
popularidad.
Al final del siglo XIX, era material de gran consumo entre el
pueblo, que carecía de dinero para hacerse· de periódicos y además la
mayoría era analfabeta. Su distribución era por semana. No existe
acometimiento alguno que no toque el corrido, cantado y comentado.
Ejercía gran influencia en la población, pues la mantenía informada de
todas clases de sucesos que se registraban. Es el gran portavoz de la prensa
popular mexicana.
En el corrido y su historia, vemos así como en un periódico,
transitar la vida de México, pero con una característica fundamental, es
detallista por excelencia y guarda y resguarda en sus cantos el ingenio
popular. El corrido viene del romance castellano, de los cantos
prehispánicos y su horizonte se expande.

El corrido es un género variado dentro de la música mexicana.
Recibe distintos nombres según sean los temas que hace referencia. Es
llamado: roman~e, historia, narración, recuerdos, versos y coplas,
dependiendo de los asuntos que trata.
Cuando se le llama Romance hay razón para ello, pues tiene su
métrica y ritmo siendo de versos decasílabos, asonantados, pareciendo un
romance real como el romance a Lucrecia.
Para Francisco Valdez se encuentran semejanzas entre el romance
y el corrido en:
1. En la medida silábica, en el carácter narrativo, en lo anónimo de los
autores y en lo popular de los temas.
2 En que los versos de ambas composiciones son octosílabos asonantados.
3. Los asuntos están tomados de la vida del pueblo ...(Valdez F. 1973: 74).

Nos dice la historia que ya para los siglos IX y XI, aparece el
romance, logrando su esplendor en la época de los Reyes Católicos cuando
eran muy populares. Su transmisión fue por vía oral y de generación en
generación. De ahí todas las variantes en sus textos, hasta llegar a nosotros,
pues cada juglar al ir trashumante de-región en región recogía y aprendía
nuevos romances, nuevas historias y poco a poco sin darse cuenta fueron
registrando o imprimiendo cambios en la letra·de los mismos.
"Según Andrés Bello, Milá Fontanals, Menéndez y Pelayo, y
Menéndez Pidal, los romances son fragmentos desprendidos de los
antiguos poemas épicos españoles o cantares de gesta, de los cuales a

�217

218

medida que fueron recitados por los juglares en los distintos pueblos, se
desprendieron dichos fragmentos". (Valdez F. 1973: 74)
El romance pervive a través de la memoria del pueblo, una
memoria legión y guarda en sus versos la imaginación popular, la historia
real, la ficción, la noticia y el cuento. "Por su versificación, son
composiciones lírico narrativas, escritas en verso de dieciséis sílabas,
divididas en hemistiquios, octosílabos, y que tienen la misma rima sonante
desde el principio hasta el final.
En época posterior, los juglares al copiarlos, o las imprentas al
darlas a la estampa, dividieron los versos por mitad, con lo que resultaban
de ocho sílabas, y asonantados los pares, tal como los conocemos
actualmente. Menéndez y Pelayo dice: "El arte no aprendido, que en pocos
rasgos condenan una situación y levantan la figura de un héroe; la manera
franca y sencilla y vigorosa con que se apoderan de la realidad; la precisión
gráfica de sus descripciones; la rapidez cortante expresiva de los diálogos;
el nervioso desenfado, del estilo; el ardor bélico que todavía conservan la
inspiración patriótica dejan indeleble huella en nuestra mente. (Valdez F.

·-

1973: 69)

...

.....

i

r.: (.

Como se puede acotar, el corrido tiene las mismas características
del romance español, una historia que lo remonta con un pasado que nos
transporta y nos permite encontrar el acontecer del hombre a través del
tiempo. Así encontramos al héroe anónimo, al forajido, fuera de la ley,
como al luchador incansable por la libertad, al igual que los amores a una
dama, hasta desastres naturales.

)

Por eso considero que el corrido no solamente retrata una época.
sino que retrata la historia de todas las épocas, es el centinela de la historia.

1.3 El corrido en Nuevo León

Hablar del corrido en Nuevo León, es evocar en verso, identidade11,
microhistorias. El corrido es un gran censor social, un poderoso medio de
información, cronista por excelencia, narrador con mil voces. Nuevo León
es rico en corridos, en ellos encontramos las historias de nuestro pueblo,
gentes que vivieron y que dejaron sus propias marcas, sus propias señaS de
identidad, un modo de ser, una forma de actuar; dibujando con férre8S

"Según Vicente T. Mendoza esta fo
difundida y aceptada en México
to
rma de romance fue la más
estados de Michoacán, Guanaj~a: ; ~ o en la región del centro en los
México". (Mendoza, T. 1954:
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También se canta en Nuevo León Coahuila T
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Para Francisco Valdez se encuentran
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1. En la medida silábica, en el carácter narr .
ntores y en lo popular de los te
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mas. . .
3 Losque os versos de ambas compos1c10nes
son octosílabos a
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.
asuntos están tomados de la vida d e I pueblo ... (Valdez F.sonanta
1973: 74).os .

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Nos dice la historia ue a
romance, logrando su esplend~r
la ~ara l~s ~iglos IX y XI, aparece el
eian muy populares. Su transmisión : a e ,os Reyes Católicos cuando
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pues cada juglar al ir trashumante ds en s~s textos, hasta llegar a nosotros
nuevos romances nuevas histo . e región en región recogía y aprend~
·
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n
e a elosmISmos.
"Según Andrés Bello Milá F
~ e z Pidal, los roman;es son :ntanals, Menéndez y Pelayo, y
llltiguos poemas épicos español
agmentos desprendidos de los
es o cantares de gesta, de los cuales a

�219

218

medida que fueron recitados por los juglares en los distintos pueblos, se
desprendieron dichos fragmentos". (Valdez F. 1973: 74)
El romance pervive a través de la memoria del pueblo, una
memoria legión y guarda en sus versos la imaginación popular, la historia
real, la ficción, la noticia y el cuento. "Por su versificación, son
composiciones lírico narrativas, escritas en verso de dieciséis sílabas,
divididas en hemistiquios, octosílabos, y que tienen la misma rima sonante
desde el principio hasta el final.

En época posterior, los juglares al copiarlos, o las imprentas al
darlas a la estampa, dividieron los versos por mitad, con lo que resultaban
de ocho silabas, y asonantados los pares, tal como los conocemos
actualmente. Menéndez y Pelayo dice: "El arte no aprendido, que en pocos
rasgos condenan una situación y levantan la figura de un héroe; la manera
franca y sencilla y vigorosa con que se apoderan de la realidad; la precisión
gráfica de sus descripciones; la rapidez cortante expresiva de los diálogos;
el nervioso desenfado, del estilo; el ardor bélico que todavía conservan la
inspiración patriótica dejan indeleble huella en nuestra mente. (Valdez F.
c.

\ .
,.
l :5 (.
:

'

►

1

""'·--

pinceladas el carácter, creencias y moral d l

Nuevo León encontramos nuestras tr dº . e nuevoleonés. El corrido en
a 1c1ones.

Nombres como Agapito treviño Chito
Dimas de León Arturo Garza T ._ '
Cano, Porfirio Cadena
':..as61
revmo, Santos Cantú l T .
'
w•"'"'
o son algunos de los
.
, e
eruente de
nuestros corridos. Estos persona·persona,es que conforman los mitos de
hR&gt;ria social
Jes Y otros más fo
colectiva, genera· es la otr his . , rman parte de una
k&gt;dos los días. En Nuevo León 'un
a . torta, la que canta el pueblo
penonaje, ni es norteño es sólo unpseersona1ed~orteño, sin su corrido, ni es
r a me 1as pues , •
'
. urucamente el que
llega a tener su propio corrido logr
en el laberinto de nuestro corrid a su pasaporte a la mmortalidad. Entrar
0 es profundizar en el alma d
•
conocer otra dimensión del espíritu d
el norteño,
de visualizar el mundo El co ºd e nuestro pueblo y descifrar su forma
_._.al las
. ..
º
m O retrata COmO · ,
...__...,
v1c1S1tudes realidades y
.
rungun otro género
~ S
.d
,
carencias del homb d
•~i,-•.. u VI a, su fe, sus sueños Nos d
b
re e nuestra
lA!6n enfrenta problemáticas . las escu re como el hombre de Nuevo
-1:1,..d
,
Y
resuelve describe •
~..-... ose as1 en nuestros corridos conductas muy
'
.
crrcunstancias
vanadas
y temerarias.
Reconocer el corrido como nuestro
, es reconocemos y aceptar a
1as.

1973: 69)

nuestra sociedad en unos cuantas estroc

Como se puede acotar, el corrido tiene las mismaS características
del romance español, una historia que lo remonta con un pasado que oos
transporta y nos permite encontrar el acontecer del hombre a través del
tiempo. Asi encontramos al héroe anónimo, al forajido, fuera de la ley,
como al luchador incansable por la libertad, al igual que los amores a una
dama, hasta desastres naturales.

En el corrido en Nuevo León e
tr
romo pueblo, como comunid d
n~on_ ~os una autodeterminación
11111 identidad étnica y un orgulla' comlo md1v1duos; también descubrimos
0 cu tural El corrid
~
r-e verse como un perfil de dinámi . .
o y su supervivencia
cultural. de nuestra región, de nuestro Es~~:.xial, un rasgo de resistencia

Por eso considero que el corrido no solamente retrata una época,
sino que retrata la historia de todas las épocas, es el centinela de la historia.

1.3 El corrido en Nuevo León
Hablar del corrido en Nuevo León, es evocar en verso, identidades.
microhistorias. El corrido es un gran censor social, un poderoso medio de
información, cronista por excelencia, narrador con mil voces. Nuevo León
es rico en corridos, en ellos encontramos las historias de nuestro pueblo,
gentes que vivieron y que dejaron sus propias marcas, sus propias señaS de
identidad, un modo de ser, una forma de actuar; dibujando con férrellS

El
. y cultural d 1
.
. corrido es una marca étnica
_
exislencia por el propio pueblo se hall
e norteno. Resguarda su
q municipios y en la periferia de la . adrdresentado c?n más calidez en
gálero, distintivo de nuestro Estad c1u a , que en la cmdad misma. Este
pueblos como China General B
o, Tse presenta con mayor vigencia en
Dr. Arrollyo. Los hecl\Os que re:~o, erán, _Allende, El Cercado, Linares
lo confirman como el representante' su creac16 y la vida diaria que refleja'.
de la región, El corrido nunca ha sid~a~or ~r excelencia de los sucesos
~ urbano el que busc~ r e ~ ~~ruo ~el hombre urbano, es el
través de él. Su música que se ese cha las d~ntidad, su auto imagen a
lravés de cassettes o espectácul ud finen
diferentes radiodifusoras o a
en fo
os e
de semana .
.
rma permanente No sól
' eiercer una influencia
.
o con los personajes comentados, sino a

�220
demás convirtiendo a los intérpretes del corrido en verdaderos mitos,
dignos de ser imitados. m pueblo insiste en querer ser, no solamente COIIM&gt;
los personajes de los corridos, sino como los actores de los mismos. Hay
una doble identificación con el protagonista del corrido, en primera
instancia; pero más importante es hacer notar que el corridista ocupe el
lugar preponderante de identificación con el que gusta del corrido. Esa
intérpretes influyen en el modo de pensar, de sentir, de hablar, de bailar,
de vestir, de las grandes comunidades que gustan de este género musical.

De hecho el anonimato social ante una gran heterogénea y latil,
hace que el hombre que emigra del campo a la ciudad, logre en el corrido
recrear añoranzas y carencias de una identidad cultural y psicológica casi
perdidas y por el corrido rescatadas.
Así los personajes, más los intérpretes del corrido, van ocupando el
lugar que antes tenían los héroes de la revolución. Un mito popular era en
singular, como Pancho Villa, Francisco l. Madero. Ahora vemos, como
tienen que ser varios los personajes de un grupo, los que sirven para
identificación e influencia de un individuo o grandes comunidades.

,.,

Esto sucede ante la carencia de imágenes de fuerte personalidad
histórica y social. Los espacios son ocupados por nuevos héroes, mitos del
corrido, y el anti héroe, como el narcotraficante. Ante la falta de personajes
que puedan servir de ejemplo a seguir, para alimentar el pensamiento y el
alma de una sociedad, nace una subcultura. La que hace más fuertes b
lazos de una hermandad social, desértica de mitos hermanadas a aa
territorio desértico en su geografía . En esta forma es como nace en contia
punto la adherencia a mitos necesarios, publicitarios al fin. pelO
igualmente seductores, como los personajes de las epopeyas medievos.
Así vemos a grupos, como el de Bronco, Los Alegres de Terán, Los í¡p
del Norte, Carlos y José, Luis y Julián, Los Mier, que sirven en la actualidad
como ejemplo a seguir. Estos son, junto con los personajes de sus col'filb
mitos que en lugar del héroe revolucionario marcan nuevas derrotero&amp; ell
la fantasía y mitología popular; verdaderos mitos populares que afianan
su existencia a través de la televisión y la radio. Todo esto llega •
conformar un grupo, y se da un fenómeno extraño, pues vemos e~•
arquetipo determinado, sirve para conformar la conducta y persona1idlll
de un solo individuo o una comunidad.

221
Hacia
1920, el. corrido hace su apanc1
. .6n en la md
. u tria d.
_.._...,.
sufr
-r,~,
e mutilaciones por las nec 'd d
s
JSquera, sin

corridos de treinta O sesenta estr0 fas En est ª es técnicas al grabar. Hay
de Higueras, escnto
. por Don Anastasi
•
Nuevo
. León, ..,__
i.cuemos el corrido

elln)fas. Pero, es interesante ve
o Villareal que consta de cien
a,rrido encuentra su camino p: qulae pesar ~e haber sido reducido el
rf
producción d.
áfi
'
CllllpO pe ecto para su divulgación As'
tSCogr ca, que es el
de S;"8" éxito y gran tradición en la ~dus~ c~mo se con~ierte en género
BI cierto que el corrido a través d la
~uera regional y nacional
dllm&gt; 'ginal
e s grabac10n
· d
·
. ~n
es, pero el pueblo lo asimila lo ::ier e su esencia y su
lffllalizándolo constantemente En
'
ta Y lo hace renacer
aguardando una vigencia histó ·. .
esa forma, el corrido sigue
nea, enmarca un se timi
r,,-- y regional, es sentir del pueblo co
n
ento y exaltación
de car6cter nacional y local Su .
. , n respecto a los acontecimientos
de moda
. .
. vigencia persiste' es perenne y nunca pasa
, testigo fiel de nuestra histo .
piwnte en pleno siglo veinte. El cor:: trav~ de los_ siglos se encuentra
llor,voz del pueblo.
está vivo Y sigue siendo historia

ª ª

-1.. .

U El Corrido en la Producción Discográfica
~ e la década de los años vein
lllli,dilusión, tanto en Estados Unid
te, con la aparición de la
•de los géneros más difundid
os, como en México, encontramos que
os en nuestro país es el corrido.

=

. .El paso del tiempo, nos enseña ue es
IIIIMmientos de mercadotecnia como cu'!u . te no que?ª al margen de los
Da de las gentes de
ta
qwer otro artículo que se pone al
de la oferta ~ la de:.m~; el l corrido ingresa al juego de
en su libro Vida y Muerte .en l e/roe
e autor Armando Hugo Ortiz
,e:
a ntera Cancionero Norestense
. "El advenimiento de la fonografía

lllliaci6n ambivalente: por un lado O

_represen~ p~a el corrido una
portunidad de difusión amplia ll
t.-11...:.._
'. .
su aspecto negafivo afectó
, egar
~ se limitó -más bien uniformó la
• . en que por necesidad
'5rev./m. Debe tener entre 6 9
extensión del corrido. Un disco
y cuartetas. (Ortíz G. H. A. 1992: 16)

a11M público· pero

~ lo anterior se comprende ue
.
~ el corrido tuvo que ser red
por motivos técnicos de
uc1 o en sus estrofas. El ejemplo lo

.¿

�223

222
tenemos en corridos como el de Benito Canales, que originalmente contiene

dando pie

maevas.

a una histo na,
· un hecho acaecido una ·
. a otras
'
circunstancia

35 estrofas.

"Una somera comparación" entre corridos nuevos y antiguos
apunta principalmente a:

1. - Utilizar sextillas en vez de cuartetos en las estrofas
2 - Acelerar el ribno musical
3. - Forzar la creatividad a decir toda la historia en un intervalo de 6 y 9
versos" (Ortíz G. H. A. 1992: 16)"
A pesar de que el corrido es mutilado es sus grabaciones pasa aaer
de gran consumo entre la población. Es interesante ver como a pesar de ea
circunstancia, el corrido encuentra en el camino de la produa:ül
discográfica el campo perfecto para su divulgación en la industria disquell
mexicana. Es cierto que el corrido a través de las grabaciones pierde •
esencia y ribno originales, pero lo asimila el pueblo, lo canta y lo lllC!
renacer en pleno siglo veinte, transformándose en patrimonio nacional

c.1
l

l

f:

.'
•

Considero que el corrido sigue resguardando en sus textos UN
vigencia histórica, enmarca el sentimiento y exaltación popular, el sentir
del pueblo, con respecto a los acontecimientos de carácter nacional y local.
Su vigencia persiste, es perenne y como dijo uno de los encuestados "DIDCI
pasa de moda". El corrido está vigente, vivo y sigue siendo historia hay,
voz del pueblo.

La tradición oral junto con la m
.
_emona del oyente son las bases
u::
ero musical.

pua la programación de es.... gén

La aprehensión en la memoria

tr

. .

bale de la difusión del corrido y la c Y -~•ón por la oralidad son la
pm difundirse son la razón para apac1 ~ para pasar de boca en boca
mblar d e la memoria en el corrido sus vanantes
ha
. En el pasado, es básico'
OIII plasmada en la memona· del , pues

y que recordar que la tradición
verso era la , · h
el pueblo para recordar corridos pues ha uruca erramienta que tenía
ayorfa era analfabeta.
'
Y que tomar en cuenta que la
Menéndez Pidal habla de un ,,autor le . ,,
l!xtD8 sus creaciones y recreado
gtón que plasma en sus
..1;d d
nes constantemente
,
.-...,..... a ' capacidad para recordar originali'd d
, segun sea su
•aab' legión" se refiere Pidal '
a para versificar. A este
transformación, del romance lo mism cuaneddo habla de la creación y
0 suc e con el corrido.
El corrido al igual que el romance
.
al, se conforma básicamente de dos
illlginación y capacidad de creac:~ es Y_ el cu~nto, las leyendas, la
mnpoaitores.
n e invención del intérprete y

elementos: las noticias los sucesos

El corrido muestra revolució
1
.
n ~ e testimonio épico de las asañas
..__
,--,
censor social de 1 hech
, ...... de ser cantados por el pueblo s·
b os
os y acontecimientos
el corrido tiene en sus textos un 11 . d m em argo, no hay que olvidar que
Mlacomo cierta.
se O e verdad, que la misma comunidad

de 1118 persona;_ es el gran

1

t-6 El Corrido y el Mito en el Folklore Nuevoleones
El origen del corrido, lo encontramos en el romance espafd Ncl
viene por tradición oral y en sus textos encontramos al tiempo, el corrido•
mueve en espacio y en el tiempo. Estas dos caracteristicas dan pie a •
supervivencia como tradición oral. Cada verso va dejando en sus ~ ~
circunstancias y variaciones de su tiempo, que plasmadas en la tradki»
oral, son el factor principal para su supervivencia. Estas variantes ae VII
amoldando a los gustos de los intérpretes y en ello estriba si renovadól J
adaptación en las preferencias particulareS de la gente, quedando 1Í
plasmados en los textos del corrido las circunstancias que marcaron época. El corrido se revitaliza y cunde por medio de la tradición oral.

El com'do guarda en sus textos los orí
,-bias, de sus hombres de
genes Y el pasado de sus
~ e identidad de ~ his:ages-:i Y aventuras, guarda en sí los
Clllectiva. Esta historia esta respald ;:: común todos; una identidad
~ la cual hace aún más fu rte
por sus personajes convertidos en
•
épico como el tema civJ es su efec~. en la comunidad. Tanto el
~ a n infinidad de co 'd
tán Implícitos en el corrido y asi lo
P81enecientes a la histo . m os que recuerdan los hechos de personaiPs
aJnidos
na como son Pancho Villa Ca
,que recuerdan la época como la ~
d
'
rranza, Madero o
oma e 2.acatecas, o la Toma de

ª·

ª

\

11

�224

Papantla, al igual que corridos de carácter civil como el corrido de la
Güerra Chavela (o Jesús Cadenas) Rosita Alvírez el corrido de Teodoro
Barajas lo mismo que de accidentes y desastres, como el corrido de La
Catástrofe Ciclónica (o Tragedia de Tanúco) o el Corrido de Loa
Temblores de Veracruz. Aquí en Nuevo León algunos ejemplos de
corridos de temática civil son: El corrido de Los Compadres, o el corrido
de la Tragedia del Coyote o el corrido de Lupe Villanueva o el corrido de la
Tragedia del Cortijo. Al igual que en el romance en el corrido la épica nos
da la temática militar, y la balada hecha corrido nos da la temática civil
Todo esto da al corrido un horizonte am.pllsimo en sus temas, pues tiene
visión de noticia, veracidad, realidad histírica, narrativa, testimonio y sobre
todo aceptación en la comunidad. Solo asi se vuelve obra folklórica,
cuando ha sido avalado por la comunidad. Dice Roman Jakobson: "La
existencia de una obra foll&lt;lórica, como tal, solo empieza cuando ha sido
aceptada por determinada comunidad, y solo existe de ella, aquello de los
que dicha comunidad se haya apropiado" . Oakobson R. 1967: 9)

-·
: _I

asánilandolo a su manera ha .énd 1
225
caracteristicas que el mismo p ~l
o suyo dándole validez en las
~ . En la medida en q~: l~s : ; n e c~n los r~gos de su propia
pasan a ser aceptadas por la com "d d gos e mnovac10nes individuales
• -~ pasa a ser obra del foll&lt;l'::. El~:e!a; plasmadas en el corrido y
tocudmm y pasa a ser parte del foll&lt;lore
o ~l foll&lt;lore se unen, se
B8o es el corrido en el foll&lt;lore.
caractenstico de esa comunidad.

?

ª

?'

En SI,, en el foll&lt;lore perduran s61
~ d psicosocial para la comuni¿:que~ fo~ que cubren 1.ma
~ d o en la comunidad, formand
·
ahí, que se encuentre
0
decodificandola.
parte de ella, identificandola,
En el corrido encontraremos narr
poderosamente la sensibilidad de las m ad?s, hechos que han afectado
combates, creando, dando vida y
d ultitudes, describiendo hazñas
el bl
fl .
recor ando una histo . d
,
pue o, re e,ando su identidad Por
. na el pueblo, para
puados y presentes.
.
eso en el corrido se rescatan hechos

Esto se puede observar en el corrido, en donde predomina el
género épico, lírico, narrativo.
C.l

I

1
,.

1

H
i
111

Se dice que la obra foll&lt;lórica para serlo tiene que ser aceptada.
avalada, por la comunicad y esto sucede con el corrido pues es una forma
de creación que pertenece y nace de los sucesos que se registran en una
comunidad. En muchas ocasiones su creación es anónima y es considerado
obra foll&lt;lórica, pues nace en comunidad, y como el foll&lt;lore registra las
necesidades, ideales y carencias que en ésta comunicad existen.
Una obra foll&lt;lórica como es el corrido, unida en ocasiones al
anonimato, preserva en ella el personaje mítico como Agapito Treviik&gt;,
aquí en Nuevo León. De esta manera, va formando parte de la
idiosincracia de dicha comunidad, por eso es válida. La obra folklórica. en
si, el corrido, pasa a ser extraperssonal y tiene por su autononúa. Sil
existenca potencial, que le da la propia tradición oral ya en boca de todos.

El corrido guarda en sus textos características, origen y rasgos de
tradiciones pasadas y actuales que los intérpretes, creadores, recreadores Y
0
propagadores de la misma, animan con su propia cración individual
colectiva, su inventiva y capacidad de creación. Asi pasa a ser propiedad
colectiva y hecho del folklore. La comunidad lo avala, lo hace su)'O
imponiéndole los rasgos de su propia creación y arreglandolo Y

Respecto a sus mitos, el corrido es
.
Dice Malinow ~ semillero de historia, por
11 VIVO, el mito no esuna explicación ue ~ki respect_c&gt; al mito: "Estudiado
la resurección narrativa de
q sa~faga un mterés científico sino
lltisfac
una necesidad
· ·•
'
er profundas necesidades reli .
_pnnutiva, contada para
9).
giosas y ans1as morales". May R. 1992:

~ un semillero de mitos.

. E texto del corrido está investido de
.
~ades del medio de la problemáticaun u~ social, que nace de las
~os quedan en la memoria del ueblo socia! de su tiempo. Los

~ quedan.

La historia del ho!b

. Los nutos guardados en éstos

Yida o Ja muerte del mito Es la histo _re es lo que regula la durabilidad la

ima.,;..,,..;
·
nal humana, sus carencias y deseos' lo
-o----•º
colectivo que hace
que
pase o real al lenguaje mitico.

i-, loDice Roland Barthes "Puesto que la histo .

..,

;:1

.real al estado del habla, solo ~lla re
h~a, es la que hace
ehnítoLejana o no, la mitologia solo puede ten:
vida y ½1 m~erte del
es un habla elegida por la historia" {Barth dameto histónco, pues
·
es R. 1998: 200).

~

E mito
. y el rito se resguardan
la
lllnada y actuada. El corrido es un nido den . ~adición, en la herencia
e tradición narrada y actuada, es

\

�226

227

un testimonio arquetípico, es una forma de dar vida a sus mitos,
(personajes). ldentificatoria en su contenido, marca las señas del individi&gt;,
· sus orígenes. Los chicanos por ejemplo van en busca y al reencuentro de
sus origenes, de sus mitos y en su corrido podría definirse como la herencia
ancestral y mitológica del norteño, es su carta de identidad natal En
nuestros mitos encontramos a nuestros héroes, sus hazañas, sus aciertos, es
la empiria del acierto, el saber, que en el corrido pondera valores
universales. El héroe, el super hombre que supo hacer en su momento, lo
apropiado para su vida y nos dio libertad, valor, valer. Es nuestro propia
heroismo en el reflejado y salvaguardado para siempre, nuestros ideales
realizados y suspendidos en el tiempo. El mito nos da la tranquilidad de la
supervivencia como individuo. Realizada, prolongada y reflejada, en el
héroe, la continuidad, la presencia eterna e imborrable, la inmortalidad y
con nuestro pasado, la herencia, la identificación con nuestros mitos, los
cuales llenan el vado histórico de nuestro tiempo. Por eso recurrimos al
mito, como dice Bronislaw Malinowski "El mito ... expresa, fomenta, y
codifica la conciencia; salvaguarda y refuerza la moral; garatiza la eficacia
del ritual y contiene reglas prácticas por las que el hombre puede guiarlle.
Es pues, un ingrediente vital de la civilización humana; no es un cuento
inutil, sino una fuerza activa muy elaborada". (May T. 1962: 31).
Es en el corrido a Monterrey en donde encontramos nuestra
identidad, nuestro origen, nuestro sentido de pertenencia, nuestro paislje
exterior e interior, nuestra historia particular y privada en coincidem:ia de
comunidad unificada en la palabra "norteño". Es el texto de nuestro
corrido, el que nos convencie de que no somos exiliados en nuestra porpia
tierra, aunque muchos vengan de distintos lugares y de diferenlel
orígenes, todos somos regiomontanos "norteños". Es el texto de nuestro
corrido, el que nos convence de que no somos exiliados en nuestra propia
tierra, aunque muchos vengan de distintos lugares y de diferelllel
orígenes, todos somos regiomontanos "norteños de corazón". El mito pi
lo nuevo y por el cambio. Un Nuevo Nuevo León es una catapulta q1I!
reaccionando en oposición con la idea de pasado y origen nos ~
acercamos y resguardamos en los textos de nuestras canciones para 11
salvaguardar nuestra identidad psicológica y conseguri tranquilidad
interior emocional. En contrapunto con la intranquilidad económica q1I!
sucito tal frase.
Otro mito importante es el mito del héroe solitario. Agav,r,
Treviño (caballo blanco) el justiciero por excelencia, el Robín Hood

rorteño, el que roba a los ricos para darl l
su porp·ia mano, el que recorre
'
os pobres, el que e1erce
·
los e ª tes
justicia
por
de sus seguidores esa llama de re . n_1on . norteños Y brilla en los ojos
lanbres y
ha
m.uucencia y añoranza
C
.
a no
y! Asi los vemos refl . d
. ¿ ómo esos
Tieviño, el que tiene conciencia social
e,a os en el corrido a Agapito
, amor al pueblo, reto a la autoridad.
Conocedor de todos los camino / "
delHuajuco, /Estado de Nuevo León
~?so bandido/, En el Cañón
de corazón./ Como se hizo respetar ,
. itaba Agapito, /un hombre
lemblar, / pues era un hombre de a~~~: tod/Sita la r~gión, / hasta los hacia
sa caballo montado para asalta 1
' u carabma en la mano Í y en
'
r os caminos / era
alli . '
'
un g to Jugado. Al
que llegaba ª asa1tar, / pues el nunca lo
yel dinero les quitaba.JE! a nadie le te=taba,_J nomás los hacia bailar, /
pues se pasaba contento ¡ por esos
. ' / ru ª las Fuerzas Federales ¡
'
cammos reales./
'

;·ahí

En si el mito es la señal d
his .
rolectiva. Apagito Treviño
e una
tona individual que se vuelve
corrid d
pues pertenece a tod
E
o onde encontramos un habla 1 .
os. s en el texto del
•et mito es un hablas". En el discursoc~e~tiva: Dice Roland Barthes que
sa habla no por lo que dice, sino po 1 ,: comdo encontramos al mito en
_r a iorma en que Io d ice,
' mvistiendo
.
r---na,es de todos los valores
a
l!n el corrido encontramos lo ima ~ue _nosotros deseamos y admiramos
añ, y a él lo engendra.
gmano colectivo como sostenedor dei

ª""""' .

-

. Por eso para Barthes ,,el mito .
.
:-m,
designa, notifica, hace comprend:;ne. efecti~:unente una doble
-,.
e unpone . (Barthes
R. 1973:

Die
. e Roland Barthes que no ha
.
: ,eterni~en al mito y aquí encontram~ ~~~ etelmos pero si vehículos
trasciende como tal. Sí c
aiz, e centro de por que un
Cl!O
reo que no hay ·to
que la palabra en su tradición oral
. mi s eternos, pero también
:&amp;eneración, va llevando a los mitos aºe:::!ren su paso de generacióon
~de las g_eneraciones los mitos se revital:nDe una ~era u otra
es particulares para convertir
. , el lenguaJe necesita
~tram
se en mito y e
1
.
.
os con esa resurrección del .to
n e comdo nos
corridos de nuestra reuión de
trmi . Cada palabra que conforma los
tlllbma
o· ,
nues os perso · la t
do el corrido es lo que nos ll
la naJes, . orma en que esta
eva a sobreVIvencia del mito, por

\

�229

"El mito adquiere sentido en una sociedad

228

i1

..
l

I'!

eso el mito no sólo es lo que se dice, sino cómo se dice. El mito en si es un
mensaje, una idea que en su significación guarda una historia. "Lejana 0
no, la mitología sólo puede tener fundamento histórico pues el mito es un
habla elegida por la historia: no surge de la naturaleza de las cosa,('
(Barthes R. 1973: 200): la concepción del mito es consustancial a la historia
del personaaje y la visualización que de él se tiene. El mito no es lo que se
narra, sino como se narra, es el habla traducida de la visión y sentimienkls
internos del hombre en un mometno de la historia. Aquí en el corrido el
mito trasciende y vive gracias a las visiones, ideales, necesidades y
carencias de un pueblo, en el se plasma lo que no se tiene y se requim
para un momento histórico determinado por eso el mito trasciende con la
palabra escrita, en el verso, o en la narración al igual que trasciende en las
formas vehículos e imágenes que hacen factibles y necesaria su
reproducción en la vida particular de un pueblo. El mito es una visión.
transformada en palabras, en imágenes, el mito es una idea que trasciende
en el tiempo. De ahí nace el sentido de su significación y su fuena para
plasmarse en la imaginación. El mito es una lectura de la historia y de la
realidad hecha presencia tangible a travéz de el sentir, el habla y los aca
del hombre. Se desprende de su propia naturaleza para trrascender en su
significación hacia la inmortalidad. Presupone la conciencia de una época
de un girón de nuestra historia y en el lenguaje trasciende. Sí el mito es un
habla elegida por la historia el corrido es el vehiculo de expresión de esa
habla, de esa historia. Aquí es donde el mito cobra fuerza como verdad, en
el se cree, por que delimita y da vida a una realidad extra cotidiana y se
vuerle testimonio, creencia, el mito adquiere vida por su fuerza intrínsea y
su visión y capacidad para descorrer la cortina de la realidad y convertir
las carencias e incluso lo que se tiene como mito con el valor de lo subU..
Por que sublima una realidad, abarca una esperanza y trasciende y cubre
necesidades de toda indole. La escritura del mito implica una investidun
especial de la que es dotado el ser mítico junto con su historia. Asi el mim
se vuelve realidad tangible hecha vierso, hecha canción, hecha creencia Y
trasciende en la historia en la imaginación y en el tiempo. El mito es 1111
significado y un signo traducido en historia y ésta traducido en mito. Pl
corrido es una habla mítica llena de memoria y testimonio, es la narraólD
y cómo se narra lo que hace del mito una realidad mítica, tangible y en ella
va su resurrección y su significación social.
Trasciende en su credibilidad a lo real para transformarse en 11111
verdad.

esa sociadad, esta completo" ,, postu.la un saber un por
que en el se refleja
pasad0
.
un orden
comparativo
de
hechos
de
.d
d
d'
.
.
, una memona,
•
'
i eas e ecisiones El ·to
·
un sistema de valores· una histo .
mi contiene
literatura" (Barthes R. 1973: 209) "un~be~ gogr~, una moral, una
vida actitudes básicas, un saber.
· Los mitos aportan a nuestra

Enpersonal.
primer lugar' 1os mi·tos nos confieren nuestro sentido de
identidad
En segundo lugar hacer posible nuestro sentido d

.

ellos se hace patente nuestro sentido de lealtad a la patria,
. e_
comurudad,
en.
ciudad
o nación
En tercer lugar, los mitos
_......., li º6
'"'""""A re gi n, nuestras creencias.

_e,_____

é1Jü:UU4.lt

tr
nues os valores

al
mor es,

En cuarto lugar la mitolo ,
.
al inescrutable misterio de la crea~~onstituye una forma de enfrentamos
. es el ropaJe
. del misterio" (May R.
l9'12: ).Dice Thomas Mann que "El mito
70
También podemos citar al corrido como . m
testimonial
por que da fé y es t:estim·orno
. d e la E!Je
•
histoplo
· de
é ·una(narrativa
.
épica) del corrido de la revolua·ón, como d e una histo
. na· pica,
·vil (narrativa
pues en sus textos se presenta
h .
na c1 ' narrativa
civil)
ICOl\tecimientos ue
.
un onzonte, un abanico de
q por si solos descubren, la evolución de las 'd
en
nuestro
país desde la C
.
i eas que se
dieron actual
.........
Co
. onqwsta hasta la Revolución llegando a la
..,......
mo narrativa
t:estimonial e1 comdo
.
CÍltunStancias· sociales
.
denuncia las
11 ideología
liti ' la mo~alidad de un pueblo, su nivel de religiosidad
dmibe las :
ca, su ~cología y la forma de asumir la realidad'
11 narrativaes ~~ sociales y la formación de una nación. Descubre en'
•
vii6n de unaposiciones
.edad de persona·Je&amp;, acciones
y acontecimientos y la
.
soa
con respecto a la
d
ICCIOnes y acontecimientos la visi
con ~eta de sus personajes,
Clllducta de sus
. Y
_ó n .de una sociedad con respecto a la
personaJe&amp;. El comdo es t:estimO nial
Name como verdad y esa verd d
por que el pueblo lo
llll'rltiva t:estimoniaÍ, al . al a es una de las características de la
PIOblemá.ti
. .
. igu que al describir en sus textos una
. ca civil, el comdo cmo micro historia d .b . 1
.
l'llnunidades y su forma de actuar y deslinar p;ob~e:ti~a!';:~so::.i!~

\

�231

230
jugando con el reto
locales y nacionales.

O

la muerte'

O

describiendo acciones de personajes

CONCLUSIONES GENERALES
El corrido contiene un lenguaje social, está lleno de significados, de
Belllidos, contiene una carga histórica y emocional, que hace que resutjan
ele manera constante las formas repetidas de apreciar el mundo nuestro, a
tmés de los valores perpetuados por las imágenes y mitos que contiene.
La imaginación colectiva hace del corrido, nido de mitos que
Ollentan valores que sobreviven en la sociedad y que guardan una manera

ele ver el mundo y de actuar en él. A través de las preguntas de nuestra
encuesta, y de las correlaciones que de ellas se hicieron, se comprueba en
primer lugar: que el corrido permanece como acompañante en el tiempo de
ocio de las gentes, incluso es parte de la tradición familiar en nuestro
elfldo, sobre todo en nuestros municipios. Se encuentra instalado en el
pslD de los individuos mayores, maduros y jóvenes. Se descubre que el
corrido funciona como un gran evocador, con él vienen a la memoria
hechos pasados y presentes que afectaron fuertemente a un individuo o a
n comunidad. Los individuos de todas edades pero sobre todo los
maduros y jóvenes, dicen aprender con el corrido por tanto algunos
corridos como los "corridos ejemplos" ejercen en la comunidad una
fanci6n didáctica. Igualmente el corrido mantiene un lazo de pertenencia e
identidad con la tierra, la familia, los amigos, siendo su función la de
enluar y confraternizar al hombre con su medio social Además el corrido
fmima como un vínculo que reafirma al individuo con su pasado y sus
lllfgenes. También se encuentra junto al corrido el alcohol, como
ICOlllpaftante casi constante.
Cuando pregunté a los encuestados ¿Si les gustaría que les
aJmpusieran un corrido? Al ver la sorpresa reflejada en su rostro y sus
"8pUestas al respecto, se demuestra q\le "el corrido es un pasaporte a la
ilnortalidad". Las respuestas_como "los corridos sólo son para quienes se
.,llll!recen", o "la negación a ser parte de un corrido porque tendrían que

haber participado en un hecho delictivo o violento", me permite concluir

�232
. es un énero que causa respeto; incluso el hombre
que el corrido también
g
.d porque en ocasiones afectan su
común, teme formar parte de un com o
imagen o la d e la familia O conlleva la muerte.
.
"d es visto
con respeto por la comunidad y llevatraa la
el
com o
.
T bién en el corrido se encuen
inmortalidad a _sus ~rso.na~ ena:ta investigación se demues~ que b
fenómeno de la identificac1ó .
Gabm·o Barrera Pancho Villa, Juan
•
ser como
'
· de
encuestados qweren_ . .dad de personajes que conforman arqu~pos
Charasqueado Y una infini
bserva en el pueblo, la influenoa de b
nuestra sociedad Y ~ul~a. ~se¡° bandoleros y matones profesionale&amp;,
personajes revoluoonanos o e os l . ginario colectivo para formar
narcotraficantes y como influyen en o una
parte de nuestra cultura.

233

mayoría se enorgullecen de ser muy valientes, muy machos, muy hombres

y asf es como aparecen

y quieren ser identificados en el corrido,
aproximándose éste al prototipo del hombre de nuestra región.

El

ima · ción desbordada, la
En esta identificación se da _la
s:res que alimentan la
. ,
ular los personajes míticos pop
imagmena pop
'
totipo del hombre del norte.
fantasía y conforman e1pro

.
de
tinú tos contenidos
en 1oscorridos y la inclinación
. -'--&amp;:.Por los sen
en
afín se observan las carencias 1111::\.UY""'
los encuestados ha~ lo que les : se logra adentrar en la cosmovisión del
sus deseos, lo que anoran, con es
hombre del norte.

•
•

....

'1
1

.ó
ue tiene el hombre de la mujer, y
Con respecto a la percepa n q_
descrita en forma violenta y
. ómo es tratada en el corrido?, la mu,er es
la sociedad misma. Ncl
¿c
. _,.•.
1 h0 bre tanto como por
muy devaluada por e
~
'da baja como la mujer es col\Sldt:1- 1
informa de la manera desv~a
d . de ser maltratada y devaluada.
pesar de ser vista com~ valien~'. . romo se decía en las concl11Sdl5
siendo blanco de ~gres1onesre:r~rtadora, receptora y causa de':
de nuestra, "la mu,er es c~n h br~ " Para la mayoría, la mujer es tra .
los males que les pasan a os om a. otros es tratada con justicia com&gt; •
· · ticia mas par
'
·d
1111
en el corrido, con m~
, ue se tiene de la mujer en el com o es al
se lo mereciera. La imagen q
mala Con respecto a ¿cómo se trata
imagen despreciada, devaluada,
el .hombre hace gala y se enorgulitt
hombre en el corrido? ; a pesar q~e al .e,__, lle,g o a concluir que el hom1111141
•
de su bravura, machismo y valenüa, .
ues ellos nusmos
se calificall de
está igual de devaluado qu~ la m=r~ pobservo que el hombre se percibe
bandonadores e ingratos. Sm em g '
podrán desean tenet en
a
" ali nte" cualidad que todos
y
·ova. La
a sí mismo, como v . ~ po'r el propio hombre, en forma más post
sí, el hombre, es vis

:O

El corrido es un espejo en el que se refleja el hombre en toda su
dimensión de héroe y de mito, de valiente y de macho, es en la
.-percepción idealizada donde vuelve a aparecer lo imaginario
colectivo, existe una magia general colectiva en donde las proezas y
llmftas de los personajes de los corridos, funcionan como una " unción
agrada" que desprendiéndose del personaje factual del corrido es recibida
por el cantador y el aficionado al corrido, en un contenedor y poseedor de
melas las cualidades dignas de elogio y admiradas en los personajes por
ellos deseados; invistiendo a los cantadores y escuchas del corrido; con
melas las cualidades que el personaje del corrido ostenta y el cantador y el
aficionado al corrido, desea tener, y asf se transforma momentáneamente el
t'll1tador y escucha del corrido en un consagrado y ungido con la
penonalidad y las cualidades, que en los personajes míticos del corrido, el
lanbre del pueblo admira. Por eso, podemos decir que al escuchar y ser
participe de un corrido, se da una ceremonia de "unción", una
•saaaliz.ación", un rito y el que escucha o canta el corrido, resulta ser el
angido. Esta ceremonia se da en lo privado o en una fiesta, no importa el
lagar. Esta es una ilusión y una transposición donde pasan los valores y
tll'lderfsticas heroicas y valerosas, que tiene el personaje mítico del
mrrido, al hombre común, que escucha y siente el corrido, elaborándose así
a relación imaginaria y personal con el personaje ideal del corrido y su
pn,pia relación con la realidad. El corrido en sí es una manifestación
ailectiva de cualidades míticas y heroicas, casi supra humanas, vertidas y
Diadas por una sociedad y/ o por un individuo. En nuestro corrido, en
Ml!VO León, se encuentra una autodeterminación, una identidad étnica y
•orgullo cultural y de origen, ejemplo nuestro corrido de Monterrey. En
lia&gt;rrido y su supervivencia, se puede observar un rasgo dinámico social,
,- ee hace siempre presente ante un hecho sucedido. Igualmente,
-.ro corrido es ejemplo de resistencia cultural, pues es el pueblo quien
., llllntiene vivo; es una marca étnica y cultural de nuestra región, se
lleaentra resguardada su existencia pqr el propio pueblo, lo encontramos
lprelerttado con mas calidE;Z en los municipios del estado que en la
dldad. es un género musical, histórico social distintivo de nuestro estado.

r

�235

234
· · en ocasiones junto con el
El corrido actúa en situaciones propicias,
alcohol en lo imaginario colectivo y personal.
ifflacnnario colectivo", pues guarda en
En el corrido se refugia 10
t&gt;--'d social que enmarca
his · resultado de una VI ª
'
él la tradición oral, una . to_na,d la munidad y que a través de él, le
co
las neces1'da d es Y expenenoas e
. ro historias regionales o --..:--1...
1ULW111111:11.
. .6 y costumbres en mic
..
d
rescata la tra 10 n .
. . tan las épocas de crisis, las trélJlSIClODl!S
También en el comdo se manifi~
los cambio histórico políticos y
históricas del poder, las mutacion~ y
la tradición oral, retratan b
sociales de la nación, que enmarena as enser una nación, contenida en 1IDI
.
para egar a
.
hechos que nos sucedieron .
la histo . actualizada. En el corrido se
•
mantiene
na
las
tradición oral viva que
. .entos históricos, las luchas armadas, y
reflejan las etapas de los ~º~e una sociedad en todos los aspecb
necesidades y problemátic~
1 El corrido se canta, con él se
históricos, sociales, económicos y munaora esca.tarsis colectiva. Como dice Jean
•
tonces como
·
recuerda y funct0na ~n .
.
todas las sociedades, si desapareaera.
"Lo
imamnano
eXISte
en
.
d
estupor
d
Ouvignau
t&gt;--bandonarse a una especie e
la sociedad estaría condenada a a
alucinado de lo real" •
•

...

11

.
énero musical, escuchado en
Cuando me refiero al comdo c~~\tservo el poder de la palabra
.dades y vivo en nuestro pue o,
,
las comuru
comportamiento humano.
influencia poderosa en e1
y su
.
'....mi_
trar al corrido en ésta investir,--"
Deda que para llegar a ~~on de ocio de los individuos. Aquies
tenía que saber qué pasaba con~ ::~:medios masivos de c o m ~
donde se encuentra la influe~c:
unicación oral por excelencia, y &amp;Ir.
como la radio el cuál es m~io e comte en la población. De hecho, en ella
es el que ejerce su influenciaec:;'5:: por ciento de la población tiene ~
investigación, se mu~tra q:re todo en sus ratos de ocio, con~ con 11
algún momento del dta, so . ul "Los habitantes de campo atestigUlll
. Co
dice Claude Pllll'a t
. . d ' nPffl sol,tt
radio. mo
al ,, y es en nuestro medio cita mo, r - - ~
vitalidad de las cultur~ or : ~ sea en los municipios de n~es~ dt
todo en nuestro medio rur_ , nia la influencia de este básico
íácil
donde prevalece y se testim~
te todo es un instrumento oraL
y
. '6 p 0 r que la radio, an
'
rtátil
comunicaci n.
d manPin práctico y po
·
· · es barato e
-,económico de ad qwnr,

Se dispone de él en cualquier hogar, y nos mantiene informados y
,:lullizados con la realidad local y nacional. Abarca con sus transmisiones
ámbitos de la nación y es puente de enlace y ayuda, en momentos
diflci]es para todo el país y la región.

_,.1o5

De hecho, con respecto a otros medios de comunicación, como son
la prensa. la televisión, o el cine, la radio posee un lugar muy especial entre
b medios masivos de comunicación, por estar siempre presente en
amientos de emergencia y por el bienestar que brinda a la comunidad a la
GIDIUUdad. Tomando en cuenta que la radio, no sólo acompaña al hcmbre
en sas momentos de esparcimiento, sino que también tiene una gran
fm:ión didáctica en sus programaciones.

Con respecto al poder de la palabra que él conlleva, informa, forma
opinión y se sensibiliza a un auditorio cautivo y ávido de conocimiento,
lf;ls de enajenar, enlaza y proyecta imágenes, y personajes estimula la
inaginación. Es aquí en este estudio donde vemos a través de la radio,
mgir al corrido, en sí las emisiones de programas de corridos tienen un
laario. En especial, se suceden estos o muy temprano por la mañana
caando los hombres se preparan para sus labores cotidianas, ir al campo, a
labor o a sus trabajos. En realidad las emisiones radiofónicas a temprana
lma van dirigidas al hombre, en otros momentos del día serán dirigidas a
olro p6blico: mujeres (novelas), niños (programas infantiles), noticias
(p6blico en general). Se observa entonces que la radio será un transmisor
de mensajes que llega no sólo a todos los ámbitos de la región, o de la
ación, sino también a cada sector de la población, en un horario y para un
lldmrio diferente en cada momento, e incluso en cada estación. Se puede
aaprobar que entre el auditorio de la ciudad y del campo, existen
ifnt,11:s inclinaciones y gustos, a partir de las predilecciones que el
IÍlllo público, aunadas de estas características que el público radio
~tenga.Según sea sus rangos a nivel de educación y cultura y sus
~ de clase y elección.

Por eso es que se observa, entre el público radio escucha urbano y
el p6bJioo rural, una gran diferencia cqn respecto a las estaciones de radio
,e esa y aquellos prefieren. Es aquí donde la palabra adquiere fuerza,
,-el contenido de esta será simple. En si, las radiodifusoras dirigidas al

llldilorio rural y el contenido de sus programas, son las que sin

lJl'Oponén¡eJo, en la pertinencia de sus contenidos de programación
"8guardan una tradición oral, que se rescata y al mismo

�237

236
tiempo influye en los modos de pensar y actuar de las comunidades. En
esta forma constituyen un gran cerco alrededor de las ciudades, ~
depositarias de toda una tradición folklórica oral, musical y cultural, que
ciñe y restringe y en ocasiones modifica conductas en los individuos. l!n
estas emisiones se impone el corrido y la música ranchera, en el gusto del
público, porque, captan y dan vida al espiritu de una comunidad y región.
a sus personajes, sus historias, su tradición oral viva. En si, la radio rural
es depositaria en retroalimentación constante con el público radio escucha,
del lenguaje, costumbres, tradiciones orales, cuentos, historias, narraciones,
novela y música en general, que hacen que la imaginación colectiva, reviva
su pasado y resguarde sus costumbres y tradiciones locales y regionales.
En si, la radio, es la palabra llevada a larga distancia. Cuando se
pregunta ¿Le gustan los corridos?, se puede constatar que el corrido se
encuentra arraigado en la comunidad, tanto en la ciudad como en b;
municipios, encontramos una muy nutrida audiencia radio escucha, que
mantiene altos niveles de "raitings" en sus programaciones a través de
programas "Corridos y más Corridos", "Puro Corrido", y "Comb
Famosos".
c.

Como se ve' pued0 d ecrr
. que se d la
.
no hay mitos eternos obse
ª presencia
del mito, pero
cambian pero los valores como
_que con el tiempo los mitos
~ - En cada época son otros losJUS ~ta, _el heroísmo y la valentía
del aficionado al corrido. Hay q
lape na~ que capturan la atención
---'-"
ue ac rar también q
1
.
. . ue e comdo "no pasa
de DlUWI , se puede decir que es el an
tnl(ljjón oral. En sí en el corrido
gr ed sobrev1v1ente y depositario de la
deleo", o la aftoranza de haber s1·dseo pu en encontrar las "mitologistas del
como...
aJIIX&gt;

Con respeto al comportamiento, cuando se escucha el corrido,
observo que este influye en la conducta de los individuos; haciéndob
actuar en ocasiones muchas veces violenta. Ya vimos que en muchas
circunstancias este va acompañando del alcohol, e insisten los individll(I
en responder que mientras más ingieren bebidas alcohólicas, más gustan
de este género musical. La mayoría de los individuos consideran que el
corrido si ejerce efectos en la comunidad. El espectro de comportainienk&gt;
que abarca el corrido es amplio, va desde el recuerdo, la tranquilidad ola
alegría, hasta la agresión y la violencia extrema, siendo causa en p&lt;O
ocasiones, de riñas, ofensas, e incluso la muerte de algunos de b
protagonistas.
Entre los oficios contenidos en los textos de los corridos. 9!
encuentra también una amplia gama de gustos y predilecciones. Desde b
individuos mayores que prefieren los corridos de su época haSII b
individuos maduros que al igual que disfrutan de corridos de i0
revolución, sienten preferencia por corridos de bandoleros, asaltantes
narcotraficantes. Es entre los individuos jóvenes donde es más notori&gt; e!
gusto por corridos de narcotraficantes, hombres valientes, tahures, etc.

::~o~

Respecto al nivel de realidad verdad
demuestra que _para el pueblo, el c:rrido la que guarda el corrido se
ffl'dadero, confirma una realidad, un hech
maforía de las veces es
enmarca en la historia como hech
al o sucedido y con su relato lo
-A...
o re La may , d l
,..,,.,.-ron creer como verdad lo
Í
oria e os encuestados
al corrido como testimonio fiel d laquealie_ texto del corrido contiene y ven
de
e re dad y la his ·
'
sus comunidades O incluso d la
.
torta pasada y actual
revolucionario. Para el pueblo el e .d nación, como es el corrido
-A
,
com o en sí es histo .
·..,--er, que hay personajes de co .d
ria, e insisten en
amo el encuestado que relató habem ~s que ellos conocieron o conocen
""'-"
r sido testi d la
'
, "'6" ' personaje de un corrido ori .
.
go_ e
muerte de "La
esto el corrido tiene un sello de gmanal
Po de Sabinas Hidalgo, N.L. Por
deJcubrir
re · ues no hay
más
. en e1 texto del corrido, los ideal
cosa
real que
~ de un pueblo en su transcurrir his _eS, afecto~, necesidades y
de identidad social; ya que el hombre iden . !6nco. El comdo es un género
• pasado histórico, aprende de la
. ~ca _en él sus orígenes, reafirma
expenencta aJena.
.

El corrido modifica conductas r fI .

1'llidad según las necesidad
'. e e_ia, recrea Y transforma la
l1llómico e his
es Y carencias del med ·
. tórico; actualiza un hecho
to y su entorno socio
:::.~oria colectiva, de sucesos refeJ=~~~~ ~l presente, guarda en
SOC_ial,_d~ un suceso local, es depositario de UJO de d_e~es, de una
~ penodIStico por excelencia que e . . .
una trad1c1ón oral viva,
~o no presta jerarquías· d ,
nJ~Cta hechos de toda índole El
~ nacional y reo-ional' Desea
a c~beda qwén el lugar que merece e~ la
~;.,.,
n . costumbres, sacraliza o sataniza
•;--~,
es el otro o·
gran ·
h:bJio histórico nacional ~~d~ social, histórico y moral, es un gran
118achaz.o
da su opinión. El
' -corrido
mo es
Y rural
.
. ..' un repo~teja crónica, que en
Ílbmador con mil voces "V d l
JU1c10 denunciante por excelencia
' oz e pueblo".
,

\

\
1

�239

238
El corrido es inductor de violencia, denunciante, fomenta el vicio,
exalta el machismo, predisponiendo al hombre a pelar, no dejando
11
alternativa como dicen ellos, los entrevistados, pa' rajarse".
Exalta personajes de la región o de la nación, es sinónimo en
ocasiones de tragedia, pues al decir tragedia los personajes tienen que
morir. Algunos si quieren que se les componga un c?rrido, pues de esa
manera pasarían a la posteridad, otros no, pues consideran que tendrian
que morir para que les hagan un corrido. El corrido es libe~d, es ~
también vicio, es didáctico, es agresión, es tabú, es masculino, es historia,
es noticia, es crónica, es romance, es verdad, es lo añorado, es carencia, es
satírico e irrespetuoso, es realista, transgresor de la ley, irreve~te del
gobierno, compañero del justo, res~tuoso del héroe, anórumo . por
excelencia, Voz del Pueblo. El comdo es ante todo una escntura
revolucionara porque describe en sus textos las hazañas, la ~ealidad de una
nación en efervescencia, el poder de la palabra y su presencta.
También la revolución, con su historia, su sangre, su precio vive en
el corrido, con el fuimos y regresamos de una lucha armada ~ue ~
vidas, que peleó territorios, que inundo ~ país ~on_ las pala~ras, ~ufragio
Efectivo, no Reelección", por el Norte, y TrabaJO Tierra y Libertad , por el
Sur. Más allá de los libros y de las escuelas que no bastaban en su
momento, clasistas por excelencia, la Revolución significó y dejó huella por
el corrido su principal cronista, y espectador participe_ vivo y fe~te
real de tal hecho. En él está la historia, su consagraaón, la descnpción
exacta y tangible de la realidad. El corrido es historia, política, traid?res,
narcos y bandoleros, tahures, peleas de gallos, toreros,_ amores perdidos.
trashumantes del sueño alegórico, y místico corolario de ensueños Y
pasiones, por fama, es corrido narrador sin i~8:· Tradición h ~ vm&gt;,
cantar que cuenta historias, "hecho que sucedió .
~ el comdo una
comunidad que se adueñó hace tiempo de la histona, de los hecM
actuales y ;asados y que es firmado por aval, el pueblo, en la mayoría de

1:ªY

las ocasiones anónimo.

Contiene un lenguaje idealmente libre que aprisiona en sus cantos,
las historias de los hombres comunes y corrientes, descubridor Y relator de
nuestro pasado y nuestra selección de estar por siempre ~resentes.
conciencia general, elección que nos da una historia y un pasado, ideas que
renacen en la voz del versero.

Así, el corrido se convierte en propiedad colectiva, avalada por el

pueblo, que lo canta y lo atestigua, con seguridad del autor, asi se convierte
en "autónomo" denunciante de injusticias pasadas y presentes.
El corrido es freno de conducta moralista, didáctico por excelencia,

llll8C11lino por género,_cronista por vocación, segregacionista por selección,
verdad~ por cree~c~, inductor de la violencia en ocasiones no pocas,
ako~lico por co1:1~cción, ~~ú por decr~to general (corridos prohibidos)
machista por decisión, noticia y crónica exacta por descripción, violento
por definición actuaría, libre por convicción, anónimo héroe y crítico por
.,1,revivencia, exaltador de valores, catapulta que lanza a la inmortalidad a
sas personajes, creador y redentor de mitos, escultor de perfiles regionales
ynacionales, moralista y freno conductual, hacedor de héroes, denunciante
de~res, de personajes políticos y hechos delictivos, género lírico, épico y
narrativo, formador de conciencias, testigo fiel y aliado de la otra general
11
del pueblo, consciente colectivo" narrador de tragedias, testimonio
hislórico literario y musical, invitado sorprendente en la fiesta colectiva
del pasado y del presente, entre la gente hoy. Voz del pueblo.
'

1

�241

•UNA HECIIlCERA SIN MAGIA PERO CON SUERTE: LA
CELE5'TINA DE AGUSI'ÍN DE SALAZAR Y TORRES"
Mtra. Libertad González
Coordinadora del Colegio de
Letras de la Facultad de
Filosofíay Letras

Uno de los personajes de mayor impacto en la historia de la

lileratura es sin duda el de la Celestina. Después de la tragicomedia de
Femando de Rojas, decenas de imitadores produjeron tantas versiones del
1
peraonaje que, con el tiempo, su nombre alcanzó el honor de ser
lllltantivado, al punto que hoy día una celestina se define como la
deacnlnó el bachiller hace casi 500 años.
Celestina era -y es- una anciana hechicera, remiendavirgos,
lruculenta, avara, tortuosa, tercerona, perversa, borracha, puta: un
compendio de vicios que contrastaba felizmente respecto de otros

personajes.

Pero no todas las celestinas fueron creadas iguales. En particular, la

que retrató Agustín de Salazar y Torres en su pieza El encanto es la
llmnosura, y el hechizo sin hechizo, aunque funge también como alcahueta,

ofrece rasgos singulares que todavía no han sido estudiados en detalle.
Aunque ni la obra ni el autor forman parle del panteón más ilustre

de la literatura española, la pieza sí se hizo popular a grado tal que fue
1

llmalino Menédez y Pelayo destac., como las aw representativas del género en el siglo

XVI. 11a pizu muy cercanas a la del bachiller Rojas: La segunda comedia ih Celeshna, de
r...., Silva; La terara parte~ la tragicomedia ih Celestina, de Gaspar Gómez de Toledo, y la

r.....,_ ih Lisandro y Roselia, de Sancho Muñón.

En el siglo XVII el erudito encuentra
llpcelesti.,e,roe en Lope de Vega: La Doroteo y El rujüm autrucho, entre otras, y en Tirso de
IWi.: Quitn no ait no 11e levanta y El burlador~ Swilla. M. Menéndez y Pelayo, Orígenes ih la
..... NBAB, Madrid, 1910, t 3, pp. 203 y•·

�243

242

difundida en el siglo XIX2 y ha llegado hasta nuestros días con el más
breve nombre de La segunda Celestina.
El lector atento encuentra en la obra de Salazar y Torres una
Celestina más llana: una alcahueta sin pócimas ni artificios mágicos, que
aprovecha los vaivenes del azar y una astucia refinada para enhebrar
verdades con mentiras en una trama que comprueba el aserto del título:
con personajes hermosos los encantos sobran.

....................

Pese a las cualidades del personaje y a los méritos del autor -muy
celebrado en su tiempo-, Salazar y Torres ha recibido escasa atención de la
crítica. Se admite en lo general su destreza y su talento, pero hay pocos
estudios específicos de su obra, más allá de menciones marginales 0
antológicas.3
Tal parquedad analítica se debe, en parte, al hecho de que el
dramaturgo, inscrito en la nómina de los autores barrocos, tiende a ser
visto o bien como un seguidor -más que un heredero- de Calderón de la
Barca4, o bien, como un antecesor y modelo para Sor Juana Inés de la
Cruz5• Frente a competencia de este calibre, el brillo de Salazar y Torres
queda inevitablemente eclipsado.

Y si el autor quedó oculto por mayores glorias, lo mismo sucedió
con su obra. El encanto es la hermosura... , admitida por casi rodos los
historiadores de la literatura como la mejor comedia de Salazar y Torres,
que ganó celebridad sobre todo por lo accidentado de su historia, que
esbozaré más adelante.
En todo caso, esta comedia también sufrió la suerte de su autor: se le
suele incluir, un tanto de paso, entre las múltiples secuelas de La Celestina,
y como tal queda opacada por la fama de los personajes celestinescos
c&lt;;mcebidos por Lope de Vega y Tirso de Molina.
2

Véase Donald G. Castanien, "la segunda Celestina: XVIlth and XIXth Centuries"; Hispania,

43 (1969), 559-564.
3 Thomas Austin O'Connor, de la Universi4ad de Texas A&amp;m, es uno de los pocos
especialistas que han dedicado análisis específicos a la oura de Salazar y Torres, incluida su
disertación doctoral para la Universiíiad estatal de Nueva York, 1971.
' Ejemplo de ello es el juico de Diez Borque, quien lo incluye en una lista de seguidores a los
que atribuyó "escasa originalidad" y "limitada capacidad". Véase José María Diez Borque, El
teatro en el siglo XVIll, Tau rus, Madrid, 1988, especialmente el capitulo VII.
5 Cfr. Carlos Miguel Suárez Radillo, El teatro barroco hispanoamericano, José Porrúa Turranzas,
Nadrudm 1980, l I, pp. 81 y ss.

Espero mostrar en esta exploración de la opus magna de Salazar y
Torres que no se justifica la oscuridad relativa en que permanece la pieza:
se trata de una comedia redonda, sin cabos sueltos, con una Celestina
notable y perspicaz. El análisis dejará entrever, además, algunos de los
aiedios de que se vale el dramaturgo para divertir y satirizar sin perder de
vista la tesis expresada en su título.

n

Como dije antes, El encanto es la hermosura... tuvo una historia
accidentada e interesante, tan lu'brida como la nacionalidad de su autor.
Agustín de Salazar y Torres, que había nacido en Almazán -en pleno
corazón de Castilla- en agosto de 1642, en realidad creció y se formó como
escritor en la Nueva España, adonde se trasladó antes de cumplir cinco
años para vivir bajo la tutela de su tío Marcos de Torres y Rueda. La
opulencia de su familia la demuestra el hecho de que su pariente fue
primero obispo de Campeche y luego virrey de la Nueva España.
De acuerdo con sus biógrafos6, estudió en San Ildefonso y en la
Universidad de México, donde recibió una educación clásica que se vio
bastante influida por los talentos literarios de Góngora y Calderón.

Durante su estancia en la capital novohispana, el dramaturgo ejerció
la poesía y participó en certámenes literarios lo suficiente como para dejar
huella en los escritores. "Acaso sin Salazar y Torres no habría tanta
maestría en Sor Juana", apunta José Joaquín Blanco7•
Cumplidos los 18 años, el escritor volvió a España en el séquito del
duque de Albuquerque, otro ex virrey novohispano, para incorporarse a la
corte real y convertirse en un autor cortesano. "Calderón lo apreció en sus
días", anota Alfonso Reyes, "fue a hombrearse con los ingenios de España y
podemos imaginarlo, aunque en menor temple, como un segundo Ruiz de
A1arcón" 8 •

mmás destacado - y el primero- fue su amigo y editor Juan de Vera Tassis y Villaroel, que
no s6lo se encargó de editar su obra a título póstumo, sino que aportó un final. Otro que suple
detalles interesantes es Cayetano Alberto de Barrera y Leirado, en su Catálogo bibliográfico y
lliogrliftco del teatro antiguo español, desde sus orígenes hasta mediados del siglo XVIII, Rivadeneyra,

6

Madrid, 1860.

'J.J. Blanco, Esplendores y miserias de los criollos. La literatura en la Nueva España/2, Cal y
Amia, México, 1989, p. 41.
Letras de la Nueva España, FCE, México, 1948, p . 93.

1 A. Reyes,

\

�245
244
Sa1azar y Torres no vivió lo bastante como para alcanzar la fama del
autor de La verdad sospechosa. Después de varios viajes entre la realeza, en
los que llegó a ser capitán de armas de su protector, volvió enfermo a
Madrid. Padeció una larga enfermedad que no le impidió seguir
escribiendo, pero murió en 1675, a los 33 años, dejando inconclusa la pieza
aquí tratada.

Al parecer, como poeta cortesano se le había encargado una
comedia destinada a representarse en diciembre 22 de 1675, durante las
festividades de cumpleaños de la Reina Regenta, Mariana de Austria.
Sa1azar y Torres murió el 29 de noviembre, menos de un mes antes del
festejo, y por ello la representación al menos se aplaz69 •
No existe seguridad de que la comedia inconclusa, El encanto es la
hermosura..., se haya representado pronto en la Península. Lo que sí se sabe
es que la pieza llegó a la Nueva España y se puso en escena en el Coliseo
de México entre 1677 y 167910• Se sabe también que la primera versión
impresa de la comedia apareció en España en 1694, con la conclusión de la
pieza escrita por Juan de Vera Tassis, amigo de Sa1azar y Torres y editor
tanto de su obra como de la de Calderón. Esta amistad queda patente en
los versos finales de la comedia.

Y don Juan de Vera os pide
perdón del atrevimiento
de acabar una comedia
de tan superior ingenio;
pues lo hizo motivado
de un soberano decreto,
y por confirmar, que es solo
el Mejor Amigo el Muerto. 11
Sobre las circunstancias de representación de ésta y otras comedias del aulX&gt;r, véase T.A.
O'Connor, "On dating the Comedias of Agustin de Salaz.ar y Torres: a Provisional Study',
Hispanóftia, 1979, núm.67, 73-81.
10 Véase Suárez Radillo, op. cit., p . 88.
•
11 mya citado Vera Tassis publicó una primera edición de !a obra poética de su difunlD amigo
en 1681 bajo el título Cythara de Apelo. Bn una segunda edición (1694) que tam.b ién incluyó un
segundo IX&gt;mo, el edilX&gt;r agregó las comedias y loas de Salazar y Torres. Aquí se encuentra la
obra cuya tercera jornada terminó Vera Tassis. La cita es de una edición realizada en el siglo
XIX: Agustín de Salazar y Torres, El encanto es la hermosura, y el hechizo sin hechizo, en
Dramáticos posteriores a Lope de Vega, ed. R. de Mesonero Romanos, BAE, Madrid, 1859, t 2, p.

9

264.

Un problema adicional fue exacerbado por errores de los
especialistas, que creyeron ver dos piezas distintas donde sólo había una
-aunque con dos finales-12• La discusión sobre la autoría de los distintos
desenlaces levantó recientemente una polémica todavía no resueltat3.

m
En términos generales, El encanto es la hermosura... se inscribe dentro
del teatro barroco posterior a Calderón. Una clasificación bastante más
precisa la incluye entre las denominadas comedias de capa y espada.
En un estudio sobre la comedia española del Siglo de Oro, Bruce
Wardropper cita así la descripción del género hecha por Francisco Bances
Candamo (1662-1704):

Las comedias de capa y espada son] aquellas cuyos

personajes son sólo caballeros particulares, como don
Juan o don Diego, etc., y los lances se reducen a duelos,
a celos, a esconderse del galán, a taparse la dama, y, en
fin, a aquellos sucesos más caseros de un galanteo14,

ª T. A. O'Connor, "On the Athorship of El encanto es la hermosura: a curious case of dramatic
c:o&amp;boration', Bulletin of the Comediantes, 36 (1974), 31-34.
0
Bsta discusión sobre la posible participación de Sor Juana como coautora de una versión
'mestiza'. de la. comedia quedó registrada en las siguientes publicaciones, en orden
crono~o: Ale¡andro Toledo, ' Por diversos caminos, AnlDnio AlalX&gt;rre y Guillermo
~ u b e r llegaron a úz Celestina de Sor Juana' , Proceso , 1990, núm. 710 (junio 11), 50-55.
An~ AlalX&gt;rre, •~ aprendizaje teatral de Sor Juana' , Proceso, 1990, núm. 710 (junio 11), 5152. Guillermo Schmidhuber, "Las trampas de la investigación literaria: el descubrimiento de
1A segunda Celestina', Proceso, 1990, núm. 713 (julio 2), 56-57. Antonio Alatorre, ' Algo más
10bre Sor Juana y La segunda Celestina', Proceso, 1990, núm. 714 (julio 9), 56-57. Alejandro
Toledo, 'No se comprueba la coautoría de Sor Juana en úz segunda Celestina, Editorial Vuelta
lle adelantó', Proceso, 1990, núm. 725 (septiembre 24), 52-53. Guillermo Schmidhuber, ' Bn el
debate sobre Sor Juana y La segunda Celestina, pide Schmidhuber el beneficio de la obra"
PrOctSo, 1990, núm. 731 (noviembre 5), 50-51. José Pascual Buxó, "Las vueltas de Sor Juana", U¡
/ornada Semanal, 1990, núm. 76 (noviembre 25), 29-35. La revista Vuelta 1990 núm. 169
(diciembre), 44.53, publicó un recuenlD de la cuestión en tres artículos: L¿ Leal: ' Una obra
iecupera~a d~ _S or Juana~; ~IX&gt;nio ~torre, 'La segunda Celestina de Agustín de Sa1azar y
To~. EierOClo de critica, y Guillermo Schmidhuber, ' Respuesta a Antonio AlalX&gt;rre'.
Alejandro Toledo, ' No se comprueba la coaulX&gt;ría de Sor Juana, insiste José Pascual Buxó",
Procno, 1990, núm. 739 (diciembre 31), 46-51. José Pascual Buxó, "Sor Juana Inés de la Cruz,
~ el anonimato y la anonimia', Proceso, 1990. núm. 739 (diciembre 31), 46-47.
Citado por Bruce W. Wardropper, ' La comedia española del Siglo de Oro', en fflder Olson,

i
\

�247

246

Wardropper añade que en estas comedias "normalmente biunfa el
amor, de suerte que el galán desposa a la dama de la que está enamorado y
por la que es correspondido".
El retrato de Bances Candamo y el agregado de Wardropper
describen con bastante exactitud lo que de genérico hay en El encanto es la
hermosura... : es una comedia que se desarrolla en Sevilla y en tres jornadas:
los protagonistas en trance amatorio son dos parejas, aparece el inevitable
viejo que defiende a ultranza su código de honor, y aparecen también
varios criados, con un contraste entre el gracioso y el discreto.
Efectivamente casera y cotidiana, la obra incluye galanes que se
esconden, damas disfrazadas, escenas de celos, puñaladas y duelos (pero
sin muertos), descripciones bucólicas, soliloquios y apartes, y el clásico
recurso trapacero del espejo como medio de escape.
Si lo anterior fuera todo, estaría bien justificada la oscuridad en que
ha quedado El encanto es la hermosura... Pero la pieza tiene elementos
distintivos, que le confieren un aliento particular y en los que me detendré
a continuación.
Por una parte, aunque el eje de la trama son las "industrias" de
Celestina, llama la atención el tipo de representación que se ofrece de la
dama, ejemplificando esto en el caso de doña Beatriz, quien expone con
franqueza sus ansias de independencia y el modo en que solía rechazar (ya
no) las cuestiones amorosas15:

Tan dueña de mi albedrío
Vivía que las violencias
del amar, vuelvo a decir,
despreciaba... (108)
La dama en cuestión también "trocaba/ por la inquietud de las
selvas/las delicias de la Corte". Sa1azar y Torres describe así un personaje
cuyo espíritu práctico tiene un tono resueltame~te alejado de lo

convencional:

Deja las cortesanías,
que imaginaré que no
son verdades tus finezas
si exageraciones son. (140)
Pero no es Beatriz la única dama singular, pues su prima Ana,
aunque en menor medida, también adopta una actitud pragmática en

presencia de don Juan: le pide ahorrarse lamentos y corta: "hagamos los
dos cuenta/ que esto se ha acabado" (124). La misma Ana apura luego a su
prima: "vamos, no se pierda tiempo" (191). Es difícil ver en estos personajes
la sumisión, el recato y la pasividad16.
De acuerdo con Thomas O'Connor, para quien Sa1azar y Torres
quiso ridiculizar los formalismos y la virtuosidad en que había caído la
comedia española, el autor satirizó abiertamente en El encanto es la
hermosura... tres convenciones sociales de su tiempo: la superstición, el
honor y los abusos en la autoridad paternat7 • Veamos.
La justeza del primer punto puede apreciarse en el papel de Tacón,
criado de don Juan, que a más de ser el crédulo de la obra, es también el
graciosos y la víctima más afectada por las maniobras de Celestina. En su
descripción de la alcahueta, Tacón dice que:

Es del amar mandadera,
mas su mayor interés
sólo se funda en que es
tan grandísima hechicera; (60)
Don Juan reprocha al criado su credulidad, pero Tacón responde
convencido: "¿No crees sus hechicerías?/ pues tú lo verás después".
Eventualmente Tacón acusará a Celestina de bruja ante la justicia, sólo para
volver a perder.
Podemos inferir la intención satírica de Sa1azar y Torres al

Teurla de la comedia, Ariel, Barcelona, 19'78, p. 194. [Original en inglés, 1968].
Para las citas directas de la comedia, empleo la siguiente edición: Sor Juana Inés de la Cruz
y Agustín de Salazar y Torres, ui segunda Celestina, ed. Guillermo Schmidhuber, V~II,
México, 1990. Por razones prActicas, al final de cada cita sólo aparece entre parénllesiS la

15

pAgina correspondiente.

" Guillermo Schmidhuber y Antonio Alatorre van en estas afirmaciones de la personalidad

femenina la mano de Sor Juana. Véanse los artículos de estos autores referidos en la nota 13.

17

T.A. O'Connor, "Language, Irony and Death: the Poetry of Salazar y Torres' El encnnto es la
liamosura•, Romanische Forschungen, 90 (19'78), 61-69.

�248
considerar en qué tipo de personaje depositó las supersticiones: en el
graciosos. Y esta perspectiva se refuerza con las palabras del amo; "¡Qué
propio del vulgo es/creer estas boberías!" (61).
El honor está presente en toda la obra, pero alcanza su punto más
exagerado en don Luis, el anciano padre de doña Ana, quien siente
vulnerada la honra doméstica por haber visto a un hombre hablar a través
de la reja de su jardín.
Detalle contrastante: este mismo personaje tan celoso de su honra no
vacilará más adelante en fiarse de la alcahueta, a quien confía "un
secreto/en que consiste mi honor11 (148). Sin embargo, adviértase que don
Luis revela su dilema luego de amenazar a Celestina con la muerte si se va
de la lengua: 11mi pundonor/no he de fiar de tu secreto" (149).
El honor está en todo. Las damas de la comedia, enredadas en
amoríos, saben bien que si don Luis se entera de sus devaneos, perderían
no sólo el honor, sino hasta la vida; y cuando Celestina corre el riesgo de
ser prendida, deciden ayudarla ante el temor egoísta de que la alcahueta
revele sus secretos. Pero también ellas exageran la nota: "ya es faltar al
respeto/ de mi decoro el oírte11, apostrofa doña Beatriz a don Juan (99).

En cuanto a los caballeros, como es común en este tipo de comedias,
apenas sienten el piquete del honor, sacan a relucir la espada, aunque con
caballerosidad".
Curioso código el que lucen los caballeros: pueden asediar a damas
solteras a a escondidas de la familia, pero no toleran asediar pueda ocupar
su lugar. No menos curioso es, no obstante, el que las damas oculten sus
flirteos a los ojos paternos, pero los muestren sin empacho (y hasta con
complicidad) con sus criadas -típicamente retratadas como indiscretas y
chismosas.
El tercer punto anotado por O'Connor, el abuso de la autoridad
paterna, queda manifiesto en el temor que tienen doña Beatriz y doña Ana
de que don Luis averigüe sus correrías y en el hecho de que las bodas de
ambas están arregladas de antemano.

"Mi padre/ casarme en Cádiz intenta/ a pesar de mi albedrío11(110),
se queja doña Beatriz. Lo mismo hace doña Ana: 11a mi padre no/me
atreveré a declarar/ cuando él me trata casar/ en Cádiz" (173).

249
La ironía del autor queda expresada en el poco caso que las
doncellas hacen de la figura autoritaria. Aunque frente a él aparecen
humildes y obedientes, cumplidas seguidoras del arquetipo de una hija de
familia decente, para el espectador -o el lector- aparecen con un cariz
distinto, como ya vimos.

Además, si el anciano es la máxima expresión del honor, es también

el que resulta burlado. de manera más cándida por las criadas, las damas,
los caballeros, su propia superstición y, sobre todo, por Celestina, que
aparece en todos los casos como el hijo conductor.

IV
El personaje trazado en más detalle por Sa1azar y Torres es
precisamente Celestina, la alcahueta. El autor tiene buen cuidado de
indicar que no es la original: es 11hija de Celestina/y heredera de sus obras"
(58). Don Luis tiene de ella esta noción:

...Esta es aquella
insigne mujer, de quien
en toda Sevilla cuentan
raras cosas, aun los hombres
de más juicio, y más prudencia,
y más doctos (134)

A pesar de su fama de bruja, descrita con gracia por el supersticioso
T~ó~ Salazar y Torres deja ver que las personas prudentes comparten la
op~ón de Muñoz, el otro criado, quien afirma que muchos 11la tiene por
hechicera", aunque "eso es mentira11 •

En un par de ocasiones, Celestina alude a pócimas o conjuros, pero
más en tono de burla que en serio, y en un divertido monólogo admite con
franqueza en que consiste su verdadera ciencia:

...yo inventé una quimera,
que es la que más me ha valido;
y es, que yo misma he fingido
que say tan grande hechicera,

�251

250

el amante más leal
no da un cuarto par un tercio (64)

que sé el punto donde escriba
la fortuna, y que comprendo
la astrología, mintiendo
aun de las tejas arriba.
En esto de las estrellas
es más seguro mentir,
pues a ninguno puede ir
a preguntárselo a ellas. (64)1ª

Mira, muchos sienten, que
los desprecios son muy buenos,
a otros enfrían también;
créeme que esto del desdén
tiene su más y su menos. (69)
De ningún amante creas
que no esté expuesto a mudanzas,
parque el amar en cualquiera
hace sus torres de viento,
y le pone sus veletas. (137)

Los engaños y enredos, añade en otro punto la alcahueta, son
rentables:

Aprendan de mí los cuerdos,
que miento, y nada me cuesta,
y me pagan lo que miento. (191)

... l
~

b
t.

Claro que parte del mérito de mentir está en decir mentiras y pese a
ello ser creído. Celestina se ayuda en este afán señalando con falsa
dignidad que "no hay cosa que más me ofenda/en esta vida, que ver/una
mujer embustera" (113).
Pero la alcahueta parece tener un código de honor con un punto
verdadero cuando expresa: "no soy mujer que falto/jamás a lo que
prometo" (94). Esto se desprende de su naturaleza: si no es realmente una
hechicera, sólo puede medrar ganándose la confianza de la gente -esto es,
no faltando a lo ofrecido.
Eso si: la vieja muestra en sus parlamentos que conoce a fondo la
"ciencia del amor", empezando cuando dice a una de sus clientas "que estas
cosas/ piden gran cuenta, y razón" (68).
Hay en la comedia varios pasajes que ponen de manifiesto una
profunda comprensión de los procesos amatorios:

Ya del amar el comercio
está poco liberal:
1' Para Méndez Planearle, las últimas cuatro lineas tuvieron tal repercusión popular que
llegaron a circular como copia anónima o bajo la paternidad de Campoamor o Quevedo
Alfonso Méndez Plancarte, Poetas nouohispancs. Segundo siglo (1621-1 721), UNAM, México,
1944, p. 138.

Pero incluso esto debe tomarse "con un grano de sal", pues la mujer

sabe que el principal resorte de sus compañeras de sexo es fácil de
comprender:

Las doncellas más sesudas
me creen cualquier disparate,
como en casamiento trate,
y no lo escupen las viudas (63)
Lo más parecido a un encantamiento en toda la trama no es sino una

argucia que permite a Celestina resolver dos problemas: don Luis quiere
ver al personaje al que sorprendió hablando por la reja de su jardín; don
Diego quiere salir de la finca sin peligro. Celestina aprovecha un espejo
para "mostrar" al padre celoso quién es el culpable y para permitir al
mismo tiempo que el amante escondido escape bajo las barbas mismas del
anciano. La alcahueta mata así dos pájaros de una limpia pedrada. El hábil
modo en que el dramaturgo manejó este lance ha sido muy elogiado19.
En los rasgos hasta aquí vistos, Celestina aparece más como una
~ astuta que como una bruja sórdida, y el personaje resulta simpático,

snnpatía que aumenta cuando la anciana -frente a la posibilidad de ir a la
cárcel acusada de hechicera- no tiene empacho en admitir públicamente

~

, por ejemplo, A. Alatorre,
Raudillo, c,p. cit., p. 91.

•maprendizaje teatral de Sor Juana', p. 52. También véase

�253

252

V
que nunca hubo hechizos ni encantamientos:

Pues sabe, que yo en mi vida
no aprendí ciencia ninguna,
porque mi buena fortuna
ha estribado en ser creída
[...]
Con lo que a unos oía,
a otros respuesta daba,
y así con éstos ganaba,
crédito mi astrología. (215)
Esta manera de desenmascararse -un tanto cínica-, podría decirse
evidencia en casi todas las situaciones en las que la alcahu~ta no encuentra
una salida. Cuando don Luis amenaza con matarla si no le cumple,
Celestina se encoge de hombros metafóricamente:

...ahora es lo peor,
que no me puedo valer
de engaño, ni de invención
por ingeniosa que sea (151)
El encanto es la hermosura... incluye también un momen~ ~tere~te
la anciana -entre irónica y filosófica- cuestiona su propia identidad
en que
infund · ánim ·
en relación con la Celestina de Rojas, pero termina por
use
os.

¿Mas qué es esto?¿ Yo me aflijo?
¿o soy Celestina, o no?
yo no sé que he de morir
pues ánimo corazón,
el morir es lo peor. (153)
.

En conjunto, El encanto es la hermosura... teje el perfil de la alcahueta
alrededor de un enredo múltiple: ya se dijo que en vez de una pareja hay
dos, y esto agrega un sinñn de complicaciones basadas en equívocos,
honras exacerbadas, celos ciegos y lances amorosos.
La secuencia de presentación sigue un patrón relativamente simple:

cada personaje expone su predicamento, y alguien cercano le sugiere
recurrir a Celestina. Planteando el conflicto, la alcahueta enfatiza las
dificultades del encargo, pero no de su imposibilidad.

En un acercamiento analítico, la docena de solicitudes de ayuda que
se hacen a Celestina pueden agruparse tres categorías: demandas de mera
información (don Juan quiere saber quién es doña Beatriz), demandas de
ayuda directa (las damas le piden evitar el duelo entre los caballeros) y
demandas de búsqueda {doña Beatriz quiere que busque a don Diego).
Celestina, más que alcahueta, parece aquí como una auxiliar buena para
lodo.
Obvia conocedora de la naturaleza humana, Celestina da largas a
sus clientes para obtener dos ventajas: tiempos para urdir embustes y,
sobre todo, tiempo para que los sucesos se desencadenen solos,
limitándose entonces a fungir como transmisora de información, Celestina
tampoco es bruja; es simplemente la oreja, la astucia y la lengua adecuada
en el momento preciso.
La única manipulación real en la que participa la alcahueta consiste

en remediar una situación comprometida cargando la culpa sobre el criado
Tacón: una mentira salva a la vez la honra de las damas, del anciano y de
an caballero.

y a lo largo de la obra, Celestina hace gala de respu~stas prontas e

incisivas y de un ingenio sagaz que, por ejemplo, le pemute volver a lala
' de Tacón contra el mismo cria
· d o, la uruca
, · vic
' tima real de
enemistad
comedia.
La alcahueta, modelo dé transparencia, nunca se engaña a sí ~
:
esta Celestina sabe bien que de no ser por una serie de feli~es casualidad~
bien aprovechadas por su oportunismo, no habría_ podido resolver 1
embrollos -amorosos y de otro tipo- en que se ve metida.

Celestina actúa en toda la obra como la persona de las iniciativas:

los protagonistas le endilgan una y otra vez sus problemas, y sólo actúan
cuando ella les ha marcado una ruta a seguir.
Además del aire desenfadado con que se manejan en El encanto es la
litrmosura... hasta las graves cuestiones de la honra familiar, sopla por toda
la pieza un viento de ironía que en varios personajes se convierte en franco

buen humor. Así, los criados muestran un sólido sentido común cuando

�255

254

eluden las pendencias de sus amos. Confiesa Tacón:

...Al punto
que escuchamos las espadas
fuimos a esgrimir las copas,
que es la pendencia más sana. (88)
En otro pasaje, don Juan se dice "mariposa ciega"ante la hermosura
de doña Ana, admite tener "pavesas" del pasado amor y censura a la dama
que ni siquiera sea como el cocodrilo, el cual por lo menos "lamenta/y llora
al que ya mató" (118). Más adelante, ya en claro que don Juan prefiere que
don Juan prefiere dos amores que uno solo, doña Ana le espeta:

...¿qué hemos de hacer
de aquellas tibias pavesas
de la incauta mariposa,
de la enemiga ribera,
del cocodrilo? (123)
Una convención común en las comedias de la época era recurrir a
medios metateatrales, en que los personajes expresan sin ambages que
están participando en una representación teatral. El encanto es la
hermosura... no es la excepción, y el autor se les arregla para usar el recurso
como llamada de atención a otra novedad:

... Cierra bien la puerta
y el Auditorio advierta
que está Comedia ha sido
la primera en qi:• el viejo se ha escondido (161)
Esta declaración de Celestina revela otro rasgo común a las
cdmedias de capa y espada -la persona que se oculta-, con la diferencia de
que en este pasaje en particular, el que se esconde no es uno de los
amantes, sino el padre de una dama.
Dentro del mismo tipo de recursos, los apartes ayudaban en las
comedias a explicitar ante el espectador detalles no muy claros:

Los apartes son recurso habitual dentro de la
ca,roencionalidad
del teatro para descubrir significados ocultos de la
,ctividad

de un personaje , darle pistas al espectador, ayudarle en

.,.

comprensión , etc. Son una especie de confabulación y se
en el artificio de que los personajes-actores que están en

escena
no oyen lo que otro actor dice al público, pura convención

tt,tral 20•
Este caso no se aparta de la regla, y abunda en comentarios que no

funnan parte del diálogo. Celestina, don Luis, las damas y los caballeros
ejemplifican todos el uso de este subterfugio, que permite al espectador
desatar la madeja de los enredos.
Salazar y Torres supo enfatizar muy claramente la ausencia de
hechicerías: los amores son amores reales, no procurados mediante
pócimas o engaños; si don Juan y don Diego son hechizados por doña Ana

Ydoña Beatriz, ello se debe a que se trata de mujeres encantadoras o, como
diría Celestina, a que dan "cátedra de damas" (112). El desenlace no
requiere hechizos, y en efecto el encanto está en la hermosura.
Celestina aparece entonces como un personaje desmitificador; no es
una anciana sórdida y briaga -por más que así le diga Tacón-: es una mujer
~ta, reconfortante, animosa y lista. Vive en un cinismo feliz, pero no
tiene empacho en admitir que si le va bien, es porque los demás le creen su
pequeña ficción de hechicería. En última instancia explica a todos que sus
"encantamientos" fueron sólo un uso eficaz de las circunstancias -y gracias
a ello se libra de la cárcel-.
El dramaturgo logra un efecto singular: a pesar de las admisiones de
Celestina, lo cierto es que disuelve los embrollos, y queda en el aire la idea
de_que actuó como piedra de toque para sacar lo mejor de cada personaje y
d~ a todos contentos -con la excepción del gracioso-, que como ya se
dijo, paga cara su credulidad.
ªJ.M. Diez Borque, op. cit., p. 164.

....

�256
"¿Qué encantos son éstos?", se pregunta don Juan al ver a doña
Beatriz, y lo mismo puede preguntarse un lector al acercarse a la obra: los
encantos son los mismos de la comedia: una franqueza desenfadada, un
estilo impecable y protagonistas próximos a la vida real pero lo
suficientemente caricaturizados para que la obra contenga, como sostiene
O'Connor, una semilla de critica social.
No en balde el propio Calderón de la Barca, maestro de Sa1azar y
Torres, manifestó sin ambages la admiración que le causaba su discípulo.
E.M. Wilson, al comentar las Aprobaciones de Calderón, señaló que este
dramaturgo "sin duda estaba influido por su amistad por su amistad hacia
un difunto cuando alabó tan exageradamente la obra, pero sus tributos a la
21
destreza y habilidad técnica de Salazar no carecían de justificación" •

En síntesis, El encanto es la hermosura... ofrece al lector moderno -y
sin duda al espectador del siglo XVII- no sólo una Celestina singular,
franca y refrescante; no sólo una velada crítica llena de humor, sino
también nuevas interrogantes que estudios futuros habrán de atacar, como
la intención profunda del dramaturgo, la ideología novohispana en la obra,
el contraste de los finales conocidos, y, de comprobarse el carácter
"mestizo" de la pieza, qué implicaciones tendría ello sobre lo contenido en

la comedia.

n Citado por T. A. O'Connor, •Language, Irony and Death: the Poetry of Sal.azar y Torres' El

mainto es la hermosura-•, p. 61.

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Bibliografía
Basave Fernández del Valle, Agustm, Ideario Filosofico, ed. Jus S.A.,
México, 1%3.

Filosofía del Hombre. Fundamentos de Antroposofía
Metafísica, ed. Espasa-Calpe Mexicana, S.A., México, 1981.
"Filosofía y filosofar", en HUMANITAS, Anuario del
Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, año u,
n. 2, México 1%1.

Sección Segunda

"La filosofía como propedéutica de salvación", en
FILOSOFAR CRISflANO, n.

1, Córdoba, Argentina, Argentina, 1977.

_ _ ___, Metafisica de la Muerte, ed. J us, S.A., México, 1973.
_ _ ___, Miguel de Unamuno y José Ortega y Casset (Un bosquejo
valorativo), ed. Jus, S.A., México, 1950.
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_ _ ___, Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como Propedéutica
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_ _ ___, Tratado de fv!etafísica. Teon'a de la Habencia, ed. Limusa,
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Unamuno, Miguel de, Del sentimiento trágico de la vida, col. Austral,
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A guayo Cruz, Enrique Ignacio, "La re-ligación ontológica del
hombre con Dios, segun Agustín Basa ve", en I t Xi )S, Revista de Filosofía, n.
49, vol. XVII, ed. Universidad La Salle, México, 1989.
"Aproximación al pensamiento filosófico de Agustin
Basave", en 1-.STUJ)ll l',, n. 46, ed. ITAM, México 1996.
_ _ ___, "La axiología de Agustín Basave", en ux;os, Revista de
Filosofta, n. 70, vol. XXI'-', ed. Universidad La Salle, México, 19%.

LETRAS

�LA SOCIOLINGÜISTICA ANTE EL UMBRAL DEL S IGLO XXI

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El cambio fundamental e·n la metodología de las ciencias sociales y
por ende, de la enseñanza radica en la diferencia entre la postura
positivista y postpositivista. La primera considera el conocimiento como
copia de la realidad; la segunda, como resultado de una interacción, de una
dialéctica entre el sujeto y el objeto.

'

..

Con vista a este último parámetro me propuse elaborar un texto,
en donde el axioma de la relación lengua y sociedad constituye la base
para sustituir el paradigma de la enseñanza nom1ahva. El libro fue hecho
además, con la intención de llevar tanto al docente como a los alumnos, a
una reflexión seria sobre la Sociolingiiística, ante el umbral del siglo XXI,
misma que hoy presento en este artículo.
El modelo que utilizo en mi texto se funda ~n los principios que
explican cómo se produce la diversidad lingüística, desde la variación
social y situacional, aspectos sobre los cuales investigué ampliamente y
que constituyen la piedra angular de la Socioling1iística, mismos que la
hacen desempeñar un papel de gran importancia en el mundo de hoy.
En la lengua se entreteje la cultura de un pueblo, sus valores y la
concepción de su realidad.
Desde esta perspectiva, la interacción
comunicativa es un dato explicativo de las actitudes y los comportamientos
de las comunidades de hablantes, circunscritos en un entorno social y
geográficamente determinado.
La
relación lengua, tiempo, lugar, agentes, patrones
interaccionales, etc., están en una encrucijada cuyos efectos se exploran día
con día. Examinar e indagar qué se esconde detrás de la interacción
misma, es uno de los mayores retos de la Sociolingtiística.

Los investigadores ac;tuales, están especialmente interesados en las
prácticas discursivas, que constituyen el indicador mas predictivo del
cambio social, así como de los mecanismos de poder que determBian las
formas de comunicación. Desde este punto de vista, la investigación sobre
estos hechos y su reflexión, es el único camino cierto, desde donde surge la
fundamentación teórica y el soporte epistemológico de la Sociolingtiística.

197

�Los avances que se han hecho en este campo, bastan por sí solos
para apoyar el estudio de todo aquello que atañe a la competencia
comunicativa, El investigador ya no puede recurrir únicamente al prototipo
descriptivo. Es necesario, un enfoque basado en el análisis de la interacción,
cuyo paradigma está orientado a lograr modelos de representación
dialógica, que incluyen elementos extralingüísticos y accionales.
La Sociolingüística se interesa en los procesos de cambio, implícitos
en cada hecho social. Este aspecto además, se estudia desde un nivel miéro
hasta lo macro. Circunstancias cuyo alcance encierran en sí, una gama de
factores múltiples.

F.stamos en una etapa de globalización y la microsciolingüística se
queda todavía, sin establecer claramente, la interacción con los macroniveles. Los diferentes estudios en este campo carecen, hasta la fecha, de
una integración conceptual de los niveles micro y macrosociolingüísticos;
porque, en muchos casos, el componente lingüístico no se articula con los
roles sociales de los agentes que intervienen, la variación social y
situacional del habla (Rainer, 1987).
Sin embargo, conviene destacar que lingüistas y antropologos de las
últimas décadas, se han preocupado po( el lenguaje, la cultura y las nuevas
formas del significado. Para ellos el proceso de comunicación, es un sistema
de adaptación cultural, t1n principio único que organiz.a el pensamiento y
constituye un poderoso mediador del entendimiento humano.
El lenguaje, según Vygotsky es un componente necesario en el
sistema cognitivo, que posibilita el desarrollo del sujeto, mediante la
representación de las actitudes sociales y culturales. La investigación
psicobiológica, ha mostrado también que las neuronales en cada individuo
cambian y evolucionan en relación con el ambiente. Incluso, los procesos
de intervención, llámense históricos, económicos, ideológicos, políticos,
etc., favorecen o inhiben el desarrollo cognitivo y lingüístico.

La dimensión temporal, la categoría situacional, la idiosincracia de
los miembros de una comunidad como colectivo, determinan procesos de
pensamiento y usos de la lengua -proyectivos e introyectivos-, que la
persona pone en juego, en su interacción con el mundo.
Desde este ángulo, es interesante señalar que el modelo de
interacción social en el mundo actual, enfrenta al sujeto a una nueva lógica.
Una dialéctica que interroga a partir de la situación del hombre en el
mundo y en su entorno social. Las generaciones de hoy aprenden otras
formas de socializ.ación y la visión cosmológica del mundo es cuestionada.

Hay un pensamiento racional que construye nuevas modalidades
éticas de la colectividad. Se irrumpen los códigos; los signos, inventan otra
historia. La sociedad se autorefiere para sobrevivir. El drama de la
modernidad es contradicción. Los elementos de la situación y el
componente lingüístico se vinculan.
La interacción comunicativa,
constituye la única realidad del sujeto.
El lingüísta se ocupa entonces, de observar la competencia
comunicativa para entender el nuevo modelo de interacción social, en
donde la dinamiz.ación sociocultural, asume un papel protagonico.
Para la Sociolingüística, la relación entre lengua y sociedad,
constituye su objeto principal de estudio, considerando: a) La lengua como
conducta social; b) La lengua vinculada al hombre inmerso en el proceso
de socialización, donde no sólo aprendemos palabras y sus significados,
sino también reglas de comunicación social y comportamientos de acuerdo
a roles, (Haberman, 1981).
El aprendiz.aje humano es aprendiz.aje de roles, que se reconocen,
se aceptan implícitamente, y se manifiestan en la interacción.
La
comunicación reproduce el modelo del mundo compartido por los
-miembros de un grupo social.
Las lenguas y sus correspondientes variedades responden a las
necesidades de comunicación de sus respectivos hablantes; pero, en tanto
que fenómenos sociales, están íntimamente relacionados con el conjunto de
hábitos, valo'res, actitudes, comportamientos, etc., adoptados por una
comunidad.

La Sociolingiiistica estudia la lengua como actividad social, hace
comparaciones entre las variedades de una lengua, se interesa por las
normas y la conducta comunicativa propias de una comunidad; analiza la
competencia comunicativa, y se mteresa fundamentalmente por lo que los
hombres hablan (Halliday, 1990); por la palabra como un signo que no
ocurre aislado de otros aspectos de la conducta humana (Gregory y Caroll,
1986).
S111 descartar, por supuesto, que los comportamientos y las
variedades de lengua, son también resultado de la conciencia lingtiística del
hablante, puesta en juego en la interacción comunicativa.

A partir de estos hechos, se sei1ala que existen varios elementos
mvolucrados en el proceso comunicativo:
a) PMtinpantes en la interacción (comunidad lingiiisHca).

198
199

�Sistema formal de comunicación (conducta verbal).
Tiemp.o en que ocurre.
Tipo de actividad de los participantes (estructura social)
Canal, medio para establecer la comunicación.
f) Forma del mensaje en escala pequeüa (sonidos, palabras, etc. ..) o en un
género específico. (uso lingüístico).
g) Tntencionalidad o contenido del mensaje.
h) Situación o circunstancia.
b)
c)
d)
e)

.,
,1
j

,l

Holliday plantea que la situación puede interpretarse como .una
estructura semiótica; como un marco conceptual de tres dimensiones: La
actividad social, las relaciones y el canal simbólico. El modo del discurso es
un reflejo lingüístico de la relación entre el hablante, su actividad social,
relaciones y medio, induyendo las diferencias entre los grupos sociales:
desacuerdos, tensiones, etc. El hombre aprende su lengua materna en el
contexto de un marco social, donde se representan y se enuncian los
sistemas de valores y los modelos de conducta que serán asimilados por el
sujeto.
Los estudios de la lengua no pueden consecuentemente aislarse de
la cultura. La lengua es el registro de la conducta de un grupo social. Es el
mapa léxico donde es posible rastrear las preocupaciones de una cultura
(Fowler, 1981). Los aspectos más importantes culturalmente hablando, se
ven plasmados en la palabra; en el uso del lenguaje que permite reafirmar _y
conservar el ámbito de sentido del mundo en que vivimos (Basa ve, 1998)
De la relación entre lenguaje y contexto socio-rnltiiral se deriva el
concepto de competencia con111nicatim, tema fundamental de estudio para la

Sociolingiiística.
Según Hymes por la competencia comunicati11a el hablante adquiere
la aptitud de comunicarse de acuerdo a reglas sociales. Por esta razón, él
propone formular una teoría que refleje, la diversidad de la lengua dentro
de la sociedad a nivel de la ejecución, considerando:
a) La comunidad o grnpo social
b) La competencia con11111icatiua
c) La variedad de lengua
d) El contexto funcional (circunstancia explicita del uso de la lengua)
La competencia comunicativa no entraña entonces, la aceptabilidad o
gramaticalidad, sino la relación entre el /Jecho li11gü1stico y el contexto; los
modos de hablar pertenecientes a una variedad de lengua. Las ¡,ariedadcs según
el uso; así como las restricciones discursi11t1s (el acto, el emisor-receptor, el
propósito, la forma, etc.)
200

Las variacionistas ponen aJ descubierto las estructuras lingüísticas
en correlacióri con factores sociales y esto lo denominan covariación.
Los patrones de vanacton y cambio, resultarán en esta forma
comprensibles, si se consideran los rasgos contextuales, es decir:
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Conocimientos compartidos
Creencias
Presuposiciones
Intención inferencias
Acciones no verbales
Características de los hablantes y oyentes como sexo, edad, raza, nivel
educativo y clase social, etc.

. __ , . Los intrincados patrones que enlazan las conductas sociales y
lmgmshcas, son explicados por medio de la Teoría social del lenguaje, que
consideran las normas, los usos de la lengua y los problemas de causalidad e
isomorfismo en relación con la comunidad de hablantes. Lo mismo que los
valores y actitudes sobre la lengua, así como la red de categorías
conceptuales que resultan de las experiencias compartidas y las formas en
que el conocimiento se transmite de generación en generación. (Lastra
1992).

'

Las lenguas naturales y las reglas socioculhirales, están íntimamente
relacionadas, porque el significado comunicativo no existe hasta que es
creada la interacción.
Los individuos impücados en una interacción social ejercen un uso
de la lengua de acuerdo a su realidad. La codificación nace como respuesta a
la necesidad de comunicarnos en un marco de normas o reglas

socioculturales.
La Sociolingüístic¡a estudia el comportamiento lingüístico; el uso que
se hace de la lengua. Es decir, las normas que determinan la elección de un
~ódigo que ~e identifica con una variedad de lengua. Se afirma que en la
mteracaon soaal, se ponen en ejercicio, los componentes esenciales de la
metacognicíón, sinónimo de autorregulación cognitiva.

r

Este enfoque nos encara el dia de hoy con el hecho de que no hay
una lengua descontextualizada. Es decir, los factores de cambio parten
fund~entalmente, de las condiciones generadas por la estructura social y
la actitud del hablante. El llamado contexto intralingüístico del sujeto, donde
se mueven, valores, actitudes, comportamientos, mitos, creencias, etc.
201

�El fenómeno de cambio lingüístico se vincula entonces con la
dinámica social. De esta manera, los acontecimientos del habla, como
macrounidades de la comunicación, son fenómenos que presentan
diferencias de una comunidad a otra. Respecto a la actividad lingüística
concreta debe señalarse la universalidad; así como, que la elección se hace
en base a las leyes de la comunicación, las regularidades pragmáticas o los datos
objetivos del sistema (Schmitt, 1988).
Para dar cuenta de los fenómenos de variación soda/, Labov señala
que deben evaluarse de la situación y el contexto. La situación dice
Halliday, es el medio en el que el texto cobra vida. Gregory, por otro lado,
establece como categorías situacionales: La individual, temporal, geográfica,
social y de inteligibilidad; y como categorías contextuales: ldiolecto, dialecto
social, temporal, geográfico y el normal o fuera de la norma (Gregory y Caroll
1986).

La comunicación humana forma parte de la vida misma. La lengua,
al cumplir con la necesidad de comunicación del hombre, está sujeta al
axioma de la interdependencia entre el cambio de la sociedad y la variación
lingüística.
La Teoría social del lenguaje da prioridad al papel que desempeña la
lengua en los diversos tipos de interacción soda/, y consecuentemente se
centra en la covariación, en el uso que hacemos de la lengua.
Por el uso, se refleja nuestra posición soda/, conducta, ompación, etc.
Hablamos diferente en cada situación. Aprendemos cómo comportamos,
así como qué se hace y cómo se dice. El uso de ciertos códigos marca a los
hablantes de un grupo.
El estudio de la lengua desde la perspectiva social, implica
reconocer que es justamente la situación, el ámbito semiótico, en que la gente
intercambia significados, Jo que determina la conducta lingüística del
hablante.
Este fenómeno forma parte consubstancial del proceso de
interacción social, que determina el cambio lingüístico, llamado cavariación.
Hay diversas normas universales del cambio lingüístico, pero es el uso,
la fuerza innovadora que imprime a la lengua su dinamismo particular.
En el uso del lenguaje subyace el análisis de la realidad y su
codificación. La codificación se ha ido creando socialmente como respuesta
a la necesidad de comunicarnos. La lengua posibilita la comunicación y
permite el desarrollo del pensamiento. La lengua es un hecho institucional,

existe en la colectividad, es la cristalización social del habla. La lengua se
asocia consiguientemente al individuo y a la tradición colectiva. La lengua
es una forma de interacción y, por lo tanto, de transmisión de culh1ra.
Mientras la lengua es el modelo colectivo; el habla es el acto individual
de voluntad e inteligencia, por el cual, el sujeto utiliza el código de la lengua;
el enfoque pragmático estudia cómo se producen los significados cuando
usamos la lengua; cómo decimos lo que queremos decir, etc. En otros
términos, los actos del habla (/ocutivos e iloattivos), de acuerdo a los
diferentes contextos culhirales en su forma, frecuencia, distribución y
función. Fundamentalmente el por qué de los actos.

La Lingüística Social sinónimo de Sodolingüística se ocupa en tanto
de las actitudes lingüísticas colectivas; poniendo en consideración tres
factores: a) las variedades lingüísticas, b) las características de las funciones, c)
y las de los hablantes. Se destaca, como señala Fishman, la conducta
extralingüística y los grupos de interacdón, referidos no sólo al sujeto que
entra en contacto e interactúa con la sociedad, sino también a la apropiación
y transformación de la realidad.
Hymes con su modelo speaking investiga los contextos de interacción,
la comunicación en las microestruchtras sociales. En general, los sodolingüístas
han llegado a la conclusión, de la importancia que reviste la interacción
lingüística; la forma en que el hablante analiza y transforma, la realidad en
que vive.
Desde esta perspectiva, se analiza la microestructura, y se refiere a
los actos lingüísticos en el proceso de la interacción comunicativa. Es decir,
elementos tales como: emisor, receptor, código, situación, finalidad, etc., cuya
organización asegura la comunicación entre los hablantes. También atiende a
la influencia del contexto social en el comportamiento del individuo (red de
relaciones personales del individuo), y los factores que regulan la selección
del lenguaje por parte de los usuarios, dentro de una serie de normas sociales.
En la microestructura se investigan, las unidades de la comunicadón
lingüística en interacdón social. Es decir, lo que subyace al acto del habla. Las
estructuras secuenciales; la concatenación de actos lingüísticos en el contexto
de una situación dada. De esta manera, se puede también observar el hecho
de lengua desde la Teona del comportamiento social (Psicología social).

La macrosociolingüística, estudia la estructura social -toda comunidad
social- y bajo qué circunstancias se alteran o producen los cambios de lengua.
Al igual que la variación sistemática; los procesos del cambio; la dispersión
0
contracción del lenguaje.

202

203

�La postura ante lo macro, es que la socialización, condiciona los
procesos mentales de los individuos por medio de agencias de transmisión,
diseñadas con arreglos macroinstitucionales. En esa forma, se estudia las
variedades funcionales o contextuales, las sociales y las geográficas, a partir de
repertorios.
La postura ante lo micro, es que la gente se expresa en consecuencia
a su experiencia de socialización. Es decir, de la esfera soda/, a partir de la
cual, cada individuo interactúa, asume un rol de acuerdo a su stahis.
Según Fishman (1972) cuánto más se oriente el estudio a lo

lingüístico, mayor la probabilidad de pem1anecer en el nivel micro; si vamos
a los procesos sociales, se tenderá a lo macro.
La condicion más importante, sin embargo, para la interpretación
de estos fenómenos es, la correlación de procesos comunicativos en
situaciones determinadas. Es decir, los factores determinantes de la
conducta del sujeto.

comunicación verbal. De esa manera se habla de una forma sígnica de la
comunicación humana (R. Barthes).
Las formas paralingüísticas son una semiotización del habla, en la cual
los sujetos intercambian específica y sistemáticamente signos que tienen un
contenido.
Lo paralingüístico no es competencia de la Sociolingiiística, pero
resulta pertinente mencionarlo, porque constituyen prácticas sociales
correlacionadas con la intención comunicativa del hablante.
Las mediaciones que intervienen
evidencia el polifimcionalismo del lenguaje.
hasta su fin, el proceso de comundación
parámetros; normas, valores, principios, etc.,

en la comunicación, ponen en
Desde el objeto de referencia
involucra un sin número de
que determinan un modelo de

representación del mundo.
La mediación cognitiva, elabora un relato que, a través del acto
comunicativo expresa [os cánones sociales, éticos, politicos, institucionales,

El estudio de la conducta lingüística, enmaracada en el modelo de
comunicación, muestra claramente su vinculación con el rol que asume cada
sujeto, y que gira en tomo a las actitudes y la conciencia linguística, en ünea
directa con la etnicidad y la reproducción culhtral. (Bernstein, 1981).

etc., y aún, los parámetros sociales se interrelacionan con un uso, una
forma de hablar.

La Sodolongüística ha demostrado interés, en el conocimiento
intralingüístico y extralingüístico relacionados con las funciones del lenguaje

Los grandes desafíos de la Sociolingliística están en relación con el
contexto social en que se produce el '¡1Jlb/a. Es decir el papel del lenguaje en
cada una de la variables mu/ti-dimensionales del contexto social.
Determinante, a su vez, de la identidad del hablante.

pertinentes y apropiadas culturalmente. (Garton, 1994).

En todo ado comunicativo, hay un proceso de intenoriz.ación que
•representa el input lingüístico asociado a otro input social. Es decir la
progresión evolutiva de la apropiación del entorno. Un sistema normativo
consolidado; donde están implicados los roles que el sujeto ha aceptado en
su grupo social.
La identificación de cada hablante se hace a través de su discurso.
Se comprende que, el hablante asume una función referencial en el marco
de una metacomunicación, sin perder su papel de emisor-receptor en el
contexto situacional, en el cual se inserta el acto del habla (Halliday, 1990).
Pero también es necesario agregar que E. Hall y George L. Trager
postularon en 1953, una Teoría de la cultura basada en el nuxlelo lingüístico.
En la teoría establece que junto a la forma üngüística, existe un cimiento
que llaman infraculhlra, es decir, manifestaciones cond11ch1a/es que han
precedido a la culhtra; estas prácticas no verbales suelen acompañar a la
204

Todos los aspectos antes mencionados, están íntimamente unidos a
los procesos inconscientes de los hablantes, que determinan, en gran parte, la
visión que éstos, tienen del mundo. El presupuesto subyacente a esta
postura ha contribuido al avance de la Sociolingiiística al afirmar que el
mensaje recuperado por el hablante, conlleva su interpretación del
significado inserto en los mecanismos sociales de la interacción.
(Bemstein: Teoría de la determinación lingüística del aprendizaje).

La Lingüística tradicional minimiza el significado social. De acuerdo a
esta teoría, el lenguaje significa estruchtras gramaticales, reglas que
determinan la gramaticalidad del habla. La Sociolingiiística en cambio, aborda
las conexiones entre las variables contextualizada en un espacio
m11/tidimensional, que rebasa los limites del formalismo y la colocan ante el
umbral del siglo XXI, como la disciplina por excelencia para abordar el
sinom io lengua-sociedad.
La investigación sociolingüística guarda también, una relación con
situaciones históricas concretas. La aprehensión de la realidad sociolingiiística,

205

�consiste en desplegar las variables en sih,ación y, en la medida de lo posible,
poner en tela de juicio las categorías mismas, en función de tres clases de
desigualdad social lingüística: La subjetiva, la estrictamente lingüística y la
comunicativa (Hudson, 1981).

•

•

A este respecto Halliday señala que las funciones del lenguaje deben
encaminarse hacia:
•
a. Comunicar sucesos y procesos del mundo y sus implicaciones (ideacional).
b. Expresar la actih1d del hablante hacia esas p¡oposiciones y la relación
con su interlocutor (interpersonal).
c. Presentar lo anterior en textos coherentes (textual).
La Sociolingüística respalda el argumento de que las variables
lingüísticas están relacionadas con el papel que juega el poder de las
macroinstih,ciones. Labov y Ferguson han realizado investigaciones en este
sentido, favoreciendo la discusión metodológica acerca de la
interdependencia entre lengua, sociedad y poder (Teoría de las mediaciones).

El modelo más sencillo sobre la relación entre lenguaje y poder está
basado en el principio de correlación o rovaración. Lenguaje y poder están
teorizados como dos entidades distintas (ambas variables). En un contexto
social dado, las relaciones interpersonales ocupan una posición especiaL pues
dan como resultado una elección lingüística por parte del hablante. La
elección es un indice de las relaciones que están en juego. En esta forma,
las covariaciones documentadas de formas lingüísticas, revelan las relaciones
de poder. Ejemplos de esto, son la utilización de una jerga especializada por
élite profesional, los reclamos de las mujeres al preguntar en una entonación
alta, la diferenciación entre la variedad alta y baja de la diglosia (Ferguson),
extranjerismos introducidos en el discurso artístico, etc. (Bright, 1992).
R. Fowler y Bob Hodge, en su análisis crítico sobre la novela de G.
Orwell, 1984, hablan de este fenómeno, afirmando cómo la influencia de la
estruchlra social afecta la experiencia lingüística activa y pasiva, debido a la
desigualdad en la distribución del poder en nuestra sociedad. Orwell
vislumbra la siguiente paradoja: Cuando el lenguaje es apoyado por el
en el poder, el control es más poderoso e irracional.

grupo

Estas reflexiones, han favorecido el surgimiento de otras líneas de
investigación como la Lingüística crítica que propone para análisis del

Gramática de la modalidad: Construcciones lingüisticas pragmáticas o
intl!Tpersonales que expresan las actitudes de los hablantes consigo
mismos, para con sus interlocutores y para con sus temas.
Transformaciones o manipulaciones: Nvminalizaciones y pasivizaciones,
asociados con el poder; clasificación (examen del léxico de textos):
Creación de nuevos términos o cambio del sentido de otros: Producto de
los mecanismos psicológicos que subyacen en toda interrelación.
El nivel descriptivo: Coherencia, orden y unidad, que no puede soslayarse
si se quiere enfocar científicamente un objeto de conocimiento.

Hudson, en relación con los variables sociales que ocurren en un
espacio multidimensional, hace una llamada a la investigación, en apoyo a las
áreas de desigualdad lingüística y s~dal. Coordina esfuerros como sociedad.
Señala también que, el uso de una variedad de lengua no aceptada
mayoritariamente, es la causa, no única, pero definitiva, para la
descriminación social. En este proceso el concepto de derechos lingüísticos,
cobra mayor importancia cada dia, Los derechos lingüísticos forman parte
de los derechos humanos, especialemtne para las minorías étnicas (Hamel,
1995).
De acuerdo a Hudson, existen tres clases de desigualdad lingüística:
La subjetiva, la estrictamente lingüística y la comunicativa.
La desigualdad subjetiva se refiere a lo que la gente piensa de
acuerdo a la forma en que habla un individuo. De esta manera, el lenguaje
contribuye a la descriminación social, al utilizarse como medida para evaluar
a las personas.

La desigualdad estrictamente lingüística, hace alusión a la
discriminación social, elementos que uno puede reconocer por experiencia.
La desigualdad social se plantea, en las oportunidades de vida, trabajo, etc.
Los perjuicios desfavorables son proyectados como resultado del habla, así
como en otros factores observables, como el vestido.
La desigualdad comunicativa subraya la forma como se utiliza el
habla para comunicarse eficientemente. Este tipo de desigi1aldad, incluye la
subjetiva, tanto como a los diferentes niveles de concephlalización y cultura.
Relacionando este campo con la política educativa y el mercado de trabajo
(Hudson, 1981).

len.guaje:
•

La gramática de la transitividad: Análisis de los tipo~ de predicados
presentes en los textos, por ser encargados de presentar los
acontecimientos.
206

En relación a estos hechos, los derechos humanos lingüísticos, han
aflorado recientemente. Se desarrollaron primero como un subcampo de la
planificación de lenguaje, para luego, constituirse como un derecho.

207

�Los derechos lingüísticos se han enfocado a: políticas del lenguaje;
políticas educativos; políticas de empleo y acceso al mercado de trabajo; políticas
sociales y de atención a la salud. Igualmente, a la implementación de estas
políticas y la autonomía social y cultural de las minorías (Bratt Paulston, 1995).
El interés de la Socioling,iística hacia: La desigualdad lingüística y
social, la lengua en contacto, el estudio de la variación, la planeación lingiiística,
etc., son prevalentes.

La discriminación relacionada con la dimensión biológica y política,
preeminentes muy nueva. Es John Baugh, afirma incluso, que los lingüistas
son un arma decisiva contra el racismo, pues son los únicos que pueden
desterrar el concepto de superioridad de los grupos de poder.
Baugh explica que la forma como se concibe al negro en contraste
con el blanco, es por factores etnoling,Hsticos, que postulan supuestas
deficiencias genéticas, ocasionadas por problemas de racismo y estratificación
social.
Al respecto, existe una creencia común entre los blancos, de
considerar a los negros, de raza inferior, incluso de inteligencia limitada, a
consecuencia -muchas veces- del uso de un código restringido, no imputable
a ellos como lo ha destacado Bernstein y otros grandes lingüistas. Este
problema se corresponde con el de estratificación que tiene dos
dimensiones: La política y la económica. la primera se basa en una
interpretación estrictamente genética y se corresponde con la postura racista,
y la segunda, no toma en cuenta los fenómenos etnolingiiísticos funcinales . .Es
decir, la postura de deficiencias genéticas, pero postula que los negros
tienen una inteligencia inferior y una falta de lógica y de abstracción. Esto
implica supuestamente, una deficiencia en el nivel de desarrollo del lenguaje y
una deficiencia en las aptitudes para establecer asociaciones de ideas. Las
dimensiones políticas y económicas de esta actitud, implican la superioridad
de los grupos blancos en el poder (El Modelo Blanco).
El problema se ha agravado en la actualidad, porque los medios,
han utilizado como estrategia perpetuar y reproducir el status quo étnico.
Van Dijk en su texto sobre Prensa, racismo y poder el poder social que ejercen
los medios informativos, su influencia sobre las audiencias, y el papel que
asumen sobre las estructuras sociales, culturales, poüticas y económicas. Las
categorías teóricas para explicar el problema son: poder, acceso, influencia,
comprensión, modelos e ideologías. Para probar sus postulados, examina el
problema del racismo en sociedades occidentales, después de haber
analizado mil ciento ochenta y cuatro notas informativas publicadas en la
prensa inglesa y holandesa. Los tres papeles que descubrió que juega la
208

prensa son: Informar de actividades, reforzar actitudes de élites políticas y
tener un papel autónomo en la legitimación del grupo racial blanco.
Por otro lado, estudios hechos en Estados Unidos, México y
Venezuela, han encontrado una relación estrecha entre este problema y las
operaciones de mercado. Se elige una variante, porque los hablantes saben
que les favorece en su vida social y laboral. Los mecanismos de poder
generan las formas de prestigio.
Si los discursos son la materialización de formas ideológicas ya
establecidas, el hablante reproducirá el discurso previamente aprendido o
impuesto por los mecanismos de poder.
Este fenómeno lingüístico asociado al prestigio, lo mismo que al poder
de un grupo social están ligados a la conciencia lingüística. Los integrantes de
una comunidad poseen una conciencia lingüística que les permite identificar
sociolectos estigmatizados. la relación entre estratos socioculturales y
conciencia lingüística, es muy estrecha. El sujeto sabe que hay un juego de
factores establecidos que determinan, por ejemplo (relaciones asimétricas:
jefe/subalterno) y (relaciones simétricas: amigo/amiga).

La conciencia, igualmente · le proporciona al hablante, criterios de
corrección o de prestigio, conforme a un status quo étnico y a un mercado
laboral. Este fenómeno se relacion!i con la seguridad o inseguridad lingüística,
que a su vez provoca la hipercorrección.
Factores como: educación, profesión, ingreso, determinan un
mercado de prácticas lingüísticas, un uso de variables identificadas con un
sociolecto de prestigio. A lo que habría que agregar los comportamientos de
sociedades urbanizadas en contraste con otros marginados.
Las instituciones que cumplen la fu.nción de perpetuar un sistema
social, se sirven de la comunicación de las masas para preservar el poder o del
orden social. De esta manera, los sociolectos se asocian con la dinámica
social; con el uso que la sociedad hace de la lengua en múltiples facetas. La
interdependencia a nivel de las macroestructuras puede analizarse en
términos de congruencia y manipulación; legitimación del poder y expresión de
presión o pasividad sociopolítica.
La variedad de lengua que caracteriza a un grupo hablante, representa,
la dimensión inherente y oculta de todas 1as culturas. la Sociolingüística
estudia la covariación, para desarrollar un mayor entendimiento de la
naturaleza del lenguaje y la influencia de las redes sociales que vinculan al
individuo con un grupo. El ethos cultural, el sustrato axiológico que opera en
una cultura y que afecta de una manera directa o indirecta, el habla.
209

�La Sociolingüística afuma la relación entre el desarrollo del lenguaje
y los procesos cognitivos y funcionales de cada individuo, entendiéndolos
como un todo.
Este enfoque sociocognitivo y la incorporación de las variables de
orden situacional y contextual, han favoreci&lt;J.ó el florecimiento de diversas
disciplinas que abordan el lenguaje con un enfoque comunicativo y
funcional.

La orientación del hablante hacia la norma social dominante, abre
una gama de posibilidades en tomo a considerar la lengua como un referente
simbólico. El proceso inconverbal, de creación y transmisión de sentido conduce
a configurar un nuevo tipo de metodología lingüística, que se encarga del
estudio de los significados connotativos que a través de diversas estrategias
discursivas, expresan el entorno sociocultural.
La perspectiva actual se orienta al estudio del lenguaje, no sólo desde
las bases cognitivas, sino ante todo, de las sihtaciones comunicativas. Los
enfoque sodocognitivos, y la incorporación de los derechos humanos
lingüísticos, implican una nueva postura de la Sociolingüística que se enfoca
hacia las desventajas que ocasiona el uso de una variedad de Lengua no
aceptada mayoritariamente (variada no estándar, etc.); al análisis de la
separación entre grupos sociales que hace más profundos los prejuicios
lingüísticos.
La contribución de la Sociolingüística es de suma importancia
también para el proceso educativo. Connotados especialistas señalan, en
este renglón, que la educación que recibe cada individuo afecta su forma de
comunicarse, y esa manera de comunicarse afecta su desarrollo académico.
Para la Sociolingüística, los sistemas de ideas y creencias, que por lo
general se organizan en tomo al sistema axiológico de una comunidad,
constituyen la base de la organización sociocultural y la fuerza que afecta
directamente el comportamiento lingüístico. Se puede comparar la ideología,
con el contexto social, desde el momento en que los individuos que se
encuentran inmersos en ella, son afectados por códigos y repertorios
' comunes que identifican al individuo con la ideología que profesa (Crystal,
1994).

I,.a vida social y profesional, exige un uso Lingüístico legitimizado por
la ideología dominante, que reclama al mismo tiempo, una conducta
Lingüística para mantener el sistema. Esta direccionalidad explica un
componente esencial del sistema. Un mecanismo de control que sirve para
ordenar las sociedades a través de todos los tiempos.
210

_ Las decisiones acerca de las políticas del lenguaje, incluyendo las
cd11cahvas, sé basan principalmente en razones políticas y económicas
reflejando los valores de los grupos que sustentan el poder. La escolarizació~
. favorece el acceso a los derechos humanos lingüísticos, pero no puede
oponerse a lasf11er:as políticas, económicas y sociales (Bratt Paulston, 1995).
Las dif~re1_~~ias lingüísticas -acorde a las explicaciones de HaUiday y
muchos otros lmgutstas, dependen, sin lugar a dudas, de las diferencias de
p~der y _estatus. La distancia y las barreras sociales potencializ.an las
d~ere~c1as de_ estatus en el lenguaje, en el mismo sentido en que las
d1st~nc1as espaaales generan los dialectos geográficos (Newmayer, 1988). La
Soao/ingüística implica entonces una postura que enfrenta la época en la
que vivimos, pues aborda el fenómeno lingüístico como un°acto simbólico
y pragmático.
_".'ºr tanto, el entorno cultural queda entramado en el leng11~je y es
transmitido por el hablante, en términos de una conducta verbal y no verbal.
Lo que significa, en última instancia, que las formas lingüísticas son
conformadas de acuerdo a nuestra experiencia y a los valores del grupo 0
comunidad a la que pertenecemos.
"Ningún problema sociocultural, en ninguna sociedad moderna,
puede ser enfrentado y resuelto sin dar gran importancia a los factores
lingüísticos en análisis; el progreso civil de una nación, debe ajustar
cuentas con la lengua y tener en cuenta los condicionamientos sociales de
ella" (Berutto, 1979;.134).
_ Este es el marco de referencia de la Sodolingüística que propone un
paradigma donde los planteamientos acerca del objeto de estudio, se
estable~en sobre la _base de contextualizar el hecho de lengua, a partir de la
comple1a red de vanables sociales. Donde esta perspectiva, se rompen mitos,
al abordar la lengua desde una perspectiva contextual o situacional.

La dinámica del cambio social, la transformación del entorno o el
acontecer, el área geográfica sobre la que se asienta un grupo, la influencia
de factores políticos, económicos y culturales, están relacionados con la
diversidad de lengua.
El cambio además, explica el grado de avance de una civilización.
A may~r progreso, se habla de nuevas formas de comunicación; a mayor
comple11dad, se observa la existencia de grupos lingüísticos múltiples.

~ dinámica del cambio social, pone en evidencia el polifuncionalismo
d~I le_n_guaJe, resultado del proceso de interacción. La lengua entonces, no
significa una abstracción, sino un proceso social a través del cual, la
211

�comunidad de hablantes se expresa y define su visión del mundo y de la
vida. En este marco de la contextualidad, la Socíolingiiística ha encontrado
su gran desafío; la posibi.lidad histórica de artic~larse con un _movimiento
de universalización que crece a partir de cada umverso especrftco.

LA ESTRATEGIA PERSUASIVA
DE ALFONSO REYES: UN ENSAYO REPRESENTATJVO1
Eugenia Hovenaghel
Universiteit Gent
Fonds Voor Wetenschappelijk Onderzoek
Ylaanderen2

La Sodoling,Hstica desde el contexto y desde las ex_¡gencias r~ales de
la interacción comunicativa, se presenta nueva dimensron que exige este
fin de siglo.
Es decir, con la apertura que plantea el diálogo, desde las exigencias

..,

concretas de las culturas. Desde la mleracción que implica el proceso de
transformación intercultural que apunta a un futuro que no agota )as
tradiciones pasadas, pero advierte una nueva tarea. La que exige de
nosotros estudiar el lenguaje desde las experiencias actuales, incluyendo la
atención a las nuevas modalidades éticas de la colectividad y a los
problemas de los oprimidos de todos los universos culturales.
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&amp;hmitt.
212

INTRODUCCJON
El ensayo que escogí es para comentar aquí en la Capilla Alfonsina
es representativo de Alfonso Reyes por dos razones. Primero porque gira
en torno a Goethe (1749 - 1832); en segundo lugar por la valoración
positiva de América en general y de lberoamérica en particular.
El estudio de Goethe es una constante en la obra de Alfonso Reyes.
Ya en 1910, el regíomontano redacta el artículo "Sobre la simetría en la
estética de Goethe" (Reyes, 1955). En el primer centenario de Ja muerte del
célebre alemán, Reyes escribe el estudio extenso "Rumbo a Goethe" para
publicación en la revista Sur de Buenos Aires (Reyes, 1932). De 1947 data
el soneto ""Goethe y Lopez""(Reyes, 1983, X: 433). Cuando se celebra el
segundo centenario del nacimiento de Goethe", Alfonso Reyes contribuye
con el texto "Notas sobre Goethe" al volumen de homenaje promovido por
la UNESCO (Bentler, 1949). Cinco años después, el Fondo de Cultura
Económica publica otro estudio titulado Trayectoria de Goethe (Reyes, 1949).
En 1993, finalmente, José Luis Martínez recopi.la en el tomo XXVI de las
Obras Completas una cantidad impresionante de notas inéditas de Alfonso
Reyes sobre Goethe (Reyes, 1993).
0

Alfonso Reyes logra una familiaridad con la obra goethiana y con
la crítica goethiana a través del estudio de las obras que encontramos en su
biblioteca. Reyes dispone de algunas ediciones de la obra goethiana en
3
alemán a más de una extensa colección de traducciones de Werther,
Wilhelm Meister, Faust y otras creaciones de Goethe. Se trata tanto de
traducciones al español• como al francés5 y al inglés6. La colección de
textos sobre Goethe, propiedad de Alfonso Reyes, consiste principalmente
en trabajos biográficos7• Entre los documentos que ofrecen testimonio de
la vida del poeta alemán, hay que destacar unas traducciones españolas y
francesas de las conversaciones de Goethe con Eckermann, en las cuales
Reyes investiga con mucha precisión (Reyes, 1993: 17)8. También son
numerosos los estudios de crítica goethiana en la biblioteca de Alfonso
9
Reyes • Huelga resaltar finalmente entre los libros propiedad de Reyes
algunos estudios extensos sobre la obra científica de Goethe1º.
213

�-

La preocupación por América constituye un tema recurrente en la
obra ensayistica de Alfonso Reyes. A menudo, Reyes defiende la capacidad
cultural e intelectual del Nuevo Mundo. Pensemos en ensayos como "El
diálogo de América" (1959, IX: 230 - 233), "En la VII Conferencia
lntemacional Americana" (1960, XI: 71 - 74), "El sentido de América"
(1960, XI: 79 - 81), "Notas sobre la inteligencia americana" (1960, XI: 82
- 90), "Posición de América" (1960, XI: 254 - 270), La división XIX de No
hay tal lugar (1960, XI: 381 - 384) o "Europa y América" (1989, XIT: 723
- 724). En el ensayo "Goethe y América " de 1932 (Reyes, 1980; Reyes,
1983), Reyes comenta en qué medida el célebre poeta alemán se sintió
ligado con el continente americano. El ensayista cita varios puntos de
contacto entre el poeta y América: La presencia americana en la obra
goethina, los encuentros con sabios y trotamundos alemanes que le
relataron a Goethe sus vivencias americanas, los objetos americanos que
Goethe poseía, el extenso viaje al nuevo continente de Alejandro von
Humboldt (muy estimado amigo de Goethe) y las declaraciones del propio
creador de Wether acerca de América. Reyes concluye que Goethe mostró
amplio interés por América y que debe haber tenido confianza en eUa.

1

\

1

Es harto sabido que Reyes trata detalladamente el arte de
convencer de los clásicos en La Antigua Retórica (Reyes, 1983, XTII: 347 558). Sin embargo, la crítica dedica menos atención a la retórica de Reyes
en sus propios ensayos. Analizaremos a continuación el ensayo "Goethe y
América" centrándonos precisamente en sus procedimientos de
argumentación. Por ello partiremos de las conocidas exposiciones de
Perelman y Olbrechts - Tyteca (1952, 1977, 1989) quienes religan la retórica
(el arte antiguo de persuadir) a la filosofía. Religan, decimos, porque en el
contexto del análisis literario, se suele referir sólo a una de las tres partes
de la antigua retórica: La "elocutio", o sea, el estudio de las figuras
literarias. Perelman y Olbrechts se oponen a esta tendencia y hacen
hincapié en los dos otros apartados de la retórica que se vinculan con la
filosofía: La "inventio" (encontrar argumentos válidos) y la " dispositio"
(arreglar los argumentos en un discurso bien ordenado). Ambos estudiosos
señalan además la facilidad con la que se pueden aplicar estas categorías
retóricas al análisis del discurso literario. En concreto, mediante la
aplicación de la teoría de Parelman y Olbrechts - Tyteca a un ensayo
representativo de Alfonso Reyes, querríamos investigar cómo el mexicano
universal pone en práctica la teoría de la Antigua Retórica que le es muy
familiar.

2. LAS LINEAS ARGUMENTA. TI VAS
Consideremos ahora de modo más detenido las líneas
argumentativas elaboradas por Reyes con el objetivo de persuadir al
214

público de la validez de sus conclusiones: Importa no pasar por alto la
técnica de asimilación aplicada en el título "Goethe y América". El titulo, a
primera vista, ·no parece argumentar, pero gracias a la mera asociación del
Nuevo Mundo con tamaño escritor, Aménca participa en la gloria que
envuelve a Goethe. Podemos referir en este contexto a algunos ensayos que
Reyes escribió practicando la misma estrategia de asimilación entre
europeos de gran renombre y el continente americano: "Góngora y
América" (1983, VII: 235 - 245), "Samt- Simon y América" (1983, VII:
299 - 301), "Ortega y América" (1983, XXIII: 328), "Chateaubriand en
América" (1983, 111, 426 - 433), "VaUe - lnclán y América" (1956, IV:
283 - 286), "Paul Valéry contempla a América"
(1983, Xl: 103 - 105)
y,
saliendo del ámbito literario, "Garibald1 y América"
(1983, IX:
74 - 80).

Pasemos del título al "exordio", el párrafo en que Reyes procura
granjear la benevolencia del público. En un primer momento, Reyes llama
la atención del lector refiriendo a una declaración sorprendente de H.
Krüger: "Siempre es posible escribir sobre Goethe y ... -añadiendo
cualquier tema, porque todos parecen haber tentado aquella robusta
curiosidad" (GA: 71). Enseguida, Reyes provoca la risa citando asuntos
como "Goethe y la aeronáutica" y "Los dolores de muelas de Goethe y sus
dentistas" (GA: 71). Reyes aprovecha la ocasión para resaltar que,
comparando con temas de esta índole, es muy razonable el tema "Goethe y
América".

Pero el exordio no gira tanto en torno al tema smo a la persona del
orador. Reyes admite no saber todo sobre el tema propuesto, diciendo que
es un "tema en e l cual confieso no conocer ninguna investigación anterior,
aunque estoy seguro de que existen" (GA: 71). El ensayista también pone
de relieve las posibles imperfecciones de su trabajo: "A lo mejor, por
buscar en los rincones goethianos, habré olvidado algún pasaje
fundamental y de bulto." (GA:71). Reyes insiste en el carácter limitado de
su investigación: "Mis contribuciones son escasísimas, pero son de primera
mano." (GA:71). El ensayista concluye con suma modestia: "Por lo que
valgan, he aquí mis anotaciones". (GA: 71). La prudencia y objetividad
manifestadas resultan muy eficaces porque el lector, tranquilizado por este
exceso de moderación, va espontáneamente más lejos y supone que el
estudio de una persona tan prudente ha de ser bien documentado.
Además, esta técnica de atenuación causa una llllpresión muy favorable de
sinceridad y contribuye a alejar la idea de que el discurso es un
procedimiento con objetivo preestablecido. Ello nos conduce a otro punto
relacionado con la aparente naturalidad del dJSCUrso: La falta de anuncio
de las partes que se van a tratar en el estudio. Quintiliano (Perelman y
Olbrechts - Tyteca, 1989: 760) menciona que tal anuncio tendría el

215

�inconveniente de quitar al discurso el enca11to de la espontaneidad. En
"Goethe y América" no sólo falta un anuncio del orden de los argumentos,
Reyes tampoco presenta la tesis que va a defender en el discurso. Cicerón
(Perelman y Olbrechts - Tyteca, 1989: 751) distingue es este contexto dos
tipos de argumentación: Una directa {que empieza con la exposición de la
tesis del discurso, argumenta y enseguida concluye) y otra que da un
rodeo por la emoción (elabora los argumentos, conmueve al lector y por
último presenta la tesis defendida). "Goethe y América" es sin duda un
ejemplo del segundo tipo de argumentación. Ya volveremos más
detenidamente sobre ello al llegar a los párrafos concebidos para
emocionar al público.

\

Si el exordio transmite cantidad de información, el párrafo
siguiente se puede comentar de modo sumario. Reyes menciona
brevemente que para el joven Goethe, América es "sólo una palabra" con
sonido parecido a "Turquía o Arabia" (GA: 71). El ensayista no insiste en
este hecho ni se esfuerza en refutarlo. Reyes sugiere así que esta fase del
joven poeta es de poca importancia y aprovecha hábílmente la ventaja de la
distinción tradicional entre los actos de la juventud (menos decisivos) y los
de la madurez, que tienen más peso.

Los sabios de todos los puntos cardinales se las
arreglan para gasta.r un par de días en la corte de
Carlos Augusto, aldea versallesca. Entonces, por
entre el tumulto de las demás, rompen las visiones
de América. (GA: 72)
Después Reyes analiza las aportaciones de "J.G. Seume, poeta y
vagabundo que fue soldado en América" (GA: 72), "el naturalista y
bibliógrafo norteamericano Joseph Green Cogswell" (GA: 72 - 73), "el
coronel de ingenieros W.L. von Eschwegw, mineralogista que vivió en el
Brasil" (GA: 73) y "C. F. von Martius, el de la Flora Brasiliensis, que vino al
Brasil en 1817" (GA: 74). En la segunda parte de la descripción del período
en Weimar, Reyes repite esta ampliación síntesis - análisis. Reyes resume
que "no sólo las plantas, los fósiles y los objetos de museos, también la
obra humana en América da asunto a sus meditaciones" (GA: 75). Reyes
sigue con el análisis de partes de la obra goethiana (Reflexiones y aforismos
sobre las ciencias naturales y Reflexiones morales) y de conversaciones con
Eckermann y Müller (GA: 75).

Reyes se apresura a entamar el período que Goethe pasó en
Weimar con su amigo Carlos Augusto, duque de Weimar. En contraste con
el párrafo anterior, aquí Reyes aplica varias técnicas para fijar bien la
presencia de este período en la mente de los lectores. A continuación
comentaremos dos entre las muchas estrategias utilizadas a este fin. Así,
Reyes acentúa el apartado so·bre Weimar mediante una acumulación de
figuras. Una metáfora expresa la residencia de Goethe en Weimar: "aquella
harmoniosa naturaleza se siembra en Weimar" (GA: 72). Una comparación
equipara Weimar a "un suelo neutro donde prosperar libremente" (GA:
72). Y una paradoja subraya la facilidad con la que llegan a Weimar las
noticias de todo el mundo11 •

Es evidente que la evocación de cantidad de ejemplos de la misma
índole (ora visitas de conocedores de América a Weimar, ora presencias
americanas en la obra o conversación goethianas) se destinan a pasar desde
los casos isolados a una generalización. A partir del caso particular, uno
busca la estructura o regla subyacente. En efecto, citando varios ejemplos
concretos en que el escritor del Fausto mostró interés por América, Reyes
lleva al lector hacia la conclusión que este interés no es gratuito sino que
constituye una característica permanente del gran poeta alemán. A veces,
Reyes explica además esta generalización. Dice el ensayista por ejemplo
que Goethe recoge su versión de dos canciones de carubales brasileñosl2
para corregirlas, "lo cual indica el interés con que las miraba" (GA: 72). En
otra ocasión, Goethe,

[...] puede decirse sin exageración que Goethe✓el
sedentario viajó más sin salir de la Sala de Juno
que cuanto había viajado antes -y no era muchoel Goethe agitado y wertheriano de la primera
manera. (GA: 72).

[...] como no encuentra asunto de qué hablar con
los curiosos que lo visitan, se pone a decir lo
primero que se le ocurre sobre los Estados Unidos,
lo cual prueba que se le ocurrían muchas cosas.
(GA: 72f

Tal paradoja se soluciona si uno piensa en los dos sentidos de
" viajar", un sentido literal de desplazarse y otro sentido figurado de
conocer otras culturas. Otra técnica de ampliación es la elaboración
analítica de lo dicho de modo sintético. Reyes amplia la materia al resumir
el papel de los huéspedes de Weimar (síntesis) antes de enumerar los casos
concretos (análisis}. Aquí tenemos la sintesis:

Reyes aplica otra técnica para incitar al lector a generalizar el valor
de los ejemplos dados: el ensayista insiste en el entusiasmo del autor de
Fausto a propósito de América. Goethe se interesa "vivamente" por los
estudios de Martius de botánica americana, anuncia "con entusiasmo" una
nueva variedad de palmera brasileña, habla "con verdadera emoción" del

216

217

�viaje de Spix y Martius por América. (GA: 76)Algunos ejemplos más
extensos:
(...) Uoseph Green Cogswell}, con quien Goehte departió a su sabor,
apasionándose tanto por las cosas del Nuevo Continente, que llegó a decir
a su amigo el pinto Meyer: "Si tuviéramos veinte años menos, ahora
mismo nos hacíamos a la vela con rumbo a la América del Norte. (GA: 74)
(...) Goethe describe la colonización de América en términos tales que
Julia Egglofstein se sentía deseosa de hacer un viaje al Nuevo Mundo[...).
(GA: 76)

.... 1

Así, al explicar y al intensificar, Reyes estipula al lector hacia la
generalización. Ahora bien, para no generalizar indebidame~te, es p~o
tener ejemplos en gran cantidad, ejemplos variados y e_iemplos bien
fundados. En cuanto al número de ejemplos (son doce), podemos
comprobar que la ejemplificación ocupa seis de las ocho páginas y media
del ensayo. Ya hemos aludido lo bastante a la variando de los ejemplos que
van desde obras literarias, sobre placas, monedas, piedras, obras de arte,
hasta conversaciones. Y es difícil contestar los ejemplos proporcionados
gracias a las excelentes y detalladas referencias insertad~s por ~?yes. _A~í,
Goethe ha traducido una parte de los Ensayos de Monta1gne en el Diano
de Tiefurt - año de 1783, nº 38" (GA: 73).
Un criado negro, Sebastián, "trató con Goethe la venta, primero, de
siete diamantes brasileños y, después, de otros noventa y dos para la
Colección del Gran Duque" (GA: 73). A más de la inserción de estos
detalles, Alfonso Reyes suele citar minuciosamente las fuentes de su
información: Principalmente los testimonios del canciller Müller, de
Ekermann y de Soret pero también sirve el diario de Goethe o reseñas por
él redactadas. Otro procedimiento que inspira confianza es la admisión de
dudas e inseguridades, que fueron o no solucionadas. Reyes confiesa por
ejemplo que no estaba seguro de la aportación del coronel von Eschwege
hasta poder informarse mejor gracias al trabajo del investigador F.
Sommer. (GA: 73). Además, el ensayista admite tener alguna dificultad en
interpretar esta frase de Goethe: "Allá (en América) también hay ya
demasiada claridad" 13•
Creo entender que habla, irónicamente, de la
cuJturalización excesiva hecha por el racionalismo,
por el llamado progreso de las luces - Aufkliirung
-, pues, de otro modo no se entiende que se queje
de la "claridad" de América cuando acaba de
quejarse de la confusión y complicación de Europa.
(GA: 73)

Otra frase que ilustra lo documentado que Reyes era al redactar el
ensayo, a pesar de la modestia expresada en el exordio:
[... ) tengo especial agrado en señalar [la reseña en
la que Goethe refiere al Brasil) porque escapó a la
diligencia del profesor RoquettePinto, de Joao
Ribeiro y demás brasileños que buscaban días
pasados el nombre del Brasil en la pluma del autor
del Fausto. (GA: 74-75)
En breve: Sobran las muestras de precisión mediante las cuales
Reyes crea la impresión de trabajar de modo muy concienzudo, lo que
aumenta la credibilidad de su estud,014 •
Dejemos la ejemplificación (que se utiliza para fundar una regla,
en este caso, el interés de Goethe por América) para considerar la
ilustración (insertada una vez que la regla ya se admite). Hemos visto que
el ejemplo debe ser incontestable. La ilustración, en cambio, ha sobre todo
de apelar a la imaginación o al sentimiento. Y en efecto, Reyes se
conmueve cuando introduce Alejandro de Humboldt, "hombre también de
estirpe goethiano y amicísimo del poeta" en el discurso (GA: 77). Reyes
lamenta poder aludir sólo de pasada a Humboldt y sin embargo tiene
dedicado casi una página entera al caso. Para describir esta "verdadera
influencia de América sobre Goethe", Reyes adopta un estilo menos formal
y más firme. De modo muy convencido, establece un paralelo entre el viaje
a España de Guillermo y el de su hermano Alejandro a América.
Enseguida describe la calurosa relación entre Goethe y los Humboldt, con
una estructura de tres partes, en la que reconocemos una línea de
entusiasmo creciente:
Goethe
1) Admira a los hermanos Humboldt.
2) Celebra que se hayan formado a sus ojos.
3) Reconoce (y lo más hermoso es que, por
su parte, Alejandro confesaba lo mismo,
porque sus dos naturalezas mutuamente
se fomentaban) que en un rato de
conversión con Alejandro aprende más
que en varios años de estudio. (GA: 77)
Después, siempre en cuanto a la amistad y la estima que unen
Goethe y Alejandro de Humboldt, Reyes inserta dos hipérboles, que ambas
consisten en dos partes repetitivas.

218
219

�1) El día en que [Goethe) recibe cartas de Alejandro es para
él un día de fiesta.
2) y cuando tiene la suerte de poder retenerlo en Weimar, se
queda de buen ánimo para todo el mes.

"de siglo en siglo". Reyes enfatiz.a la esperanza asociada al Nuevo Mundo
en esta estructura doble:

1) Casi todo une a Goethe y a Alejandro y
2) casi nada los separa. (GA: 71).

1) Más abierta que Europa
2) Más dispuesta a recibir la obra del hombre

Y Reyes corona el todo con esta comparación:

Alejandro es como una proyección de Goethe hacia
nuestra América, y con él vislumbramos algo de lo
que Goethe hubiera encontrado en nuestra
América. (GA: 71)

1

.1

O sea que este párrafo muy caluroso y repleto de figuras, en
posición final del apartado principal del ensayo, este párrafo est~átegico
pues, nace ya no tanto de la investigación bien fundada smo del
entusiasmo personal de Reyes y resulta por tanto muy favorecedor a la
persuación. En breve: esta extensión sobre los Humboldt constituye un
primer rodeo por la emoción, tras el que Reyes considera como
demostrado el interés de Goethe por América.
A continuación, Reyes reflexiona acerca de la representación que
Goethe posiblemente tenía de América. El ensayista presenta
significativamente a Goethe como "este admirador de Chat~a~b~iand que
ponía la Ata/a sobre su cabeza, declarándola, con Pablo y V1rgzn1a, una de
las mayores obras de la moderna literatura de Francia" (GA: 71) y establece
con ello la relación entre, por un lado, el creador de Werther y, por otro
lado, Bernardin de Sint Pierre y Chateaubriand. Como se sabe, ambos
escritores franceses, contemporáneos de Goethe, pintaron América como
una nueva tierra de esperanza, pureza y bellez.a, de síntesis entre
naturaleza y sociedad. Al profundiz.ar en la imagen europea de América,
Reyes explica que, desde siempre e incluso antes de descubrirla, los
europeos (Platón, Tómas Moro, Montaigne, Rousseau, los conquistadores)
han asociado América a la utopía. Con una frase algo solemne, Reyes
plantea que esta imagen utópica, sin lugar a dudas, corresponde a lo que
pensaba Goethe de América.

Goethe no podía sustraerse a esta imantación
general de América que perduro de siglo en siglo.
(GA: 78)

América le [a Goethe) parecería sin duda tierra:

Luego Reyes observa que Goethe pensaba sin duda más en la
América sajona que en Iberoamérica. En un primer momento, sorprende
esta observación, porque parece como si Reyes hiciera una objeción contra
su propio empeño en la valoración positiva de Jberoamérica. Pero en el
fondo, de este modo el ensayista sólo anticipa las protestas previsibles de
los lectores. En efecto, la acusación anticipada implica que es obvio que la
gran mayoría de los ejemplos citados refieran a la parte sajona de América
y no a la parte ibérica del Nuevo Continente. As~ J.G. Seume "hizo la
campaña del Canadá" (GA: 72), Joseph Green Cogswell es norteamericano
y ciudadano de Boston. (GA: 73) Goethe menciona en su ensayo Nueva
York, el célebre alemán también habla de "las productivas colonias negras
que los ingleses han establecido en América" (GA: 76) y dice por último
que "es fácil reconocer en la América del norte al inglés, al francés y al
alemán" (GA: 76). Es sobre los Estados Unidos que le ocurren muchas
cosas a Goethe y es a los Estados Unidos que consagra un poema en sus
Xenius Mansas. En breve, A. Reyes tiene pues que explicar esta dominancia
norteamericana. Reyes se defiende diciendo que la idea utópica tiene
respecto a América toda y debe vincularse tanto a la América sojona como
a Jberoamérica. Sólo que, en el caso de Goethe, por la tendencia general de
la época, "no viene a su espíritu" la América meridional porque "la
realidad política de los Estados Unidos da un perfil más claro, más seguro"
(GA: 78). Reyes minimaliz.a esta situación pasajera al afirmar que "esto sólo
quiere decir que, en aquel instante, la idea americana parecía refugiarse en
la zona septentrional del Nuevo Mundo, porque a todos nos va tocando la
vez en la gran marea de la historia" (GA: 78). Disipadas así las dudas
respecto del público, Reyes hace brillar con fuerza la imagen de esperanza
y utopía de América (América toda, tanto la sajona como la ibérica) en esta
hermosa metáfora: "América representaba, pues -tras el fracaso de la
primera-, la segunda salida de Don Quijote, la segunda y la definitiva"
• (GA: 79) El impacto argumentativo de este párrafo es trascendente: Todo lo
que proporciona un argumento contra la tesis que el orador defiende
(como aquí la dominancia de los EEUU en la representación americana de
Goethe), se transforma en indicio de sinceridad, causa gran impresión de
lealtad en los oyentes y refuerza así la confianza del púbüco en la solidez
de la argumentación.

La solemnidad y firmeza radican en la negación (que afirma con más
fuerza) en el adjetivo "general", intensificado por el perdura y el sugestivo

220

221

�Por remate, Reyes da un segundo rodeo por la emoción. Notemos
que la argumentación se dirige al hombre entero, y una vez convencido el
público en cuanto al intelecto, cabe conrnoverle para lograr la verdadera
persuación. Reyes pinta un cuadro precioso en el que aparecen cuatro
personajes de Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, de Goethe.
Wilhelrn, Philine, Lydie y Montan están emocionados por la idea de un
futuro prometedor y fructífero en América:
Soñemos en Wilhelrn Meister, dispuesto a rehacer
su felicidad en el Nuevo Mundo. En las manos de
Filina, buena costurera, las tijeras están temblando
a la sola idea de cortar los vestidos para la futura
colotúa. Lidia se siente maestra de primeras letras
para las generaciones que han de venir. El grave
Montano sólo piensa en laboreos y minas. (GA: 79)

...... .

Reyes subraya que todo el dolor de antes ya pertenece al pasado:
Atrás quedan:
1) Los flaqueos y sufrimientos
2) Los años de aprendizaje sentimental y
3) Los años de veleidosos viajes. (GA: 79)

de América para aplicar después esta imagen de utopía y esperanza al caso .
de Goethe.
Las líneas argumentativas del ensayo son pocas. La principal se
construye a partir del argumento de autoridad. Uno tiende en efecto a
adoptar las convicciones de imitar las acciones de los personajes admirados
por él. El ejemplo de los grandes es tan buen rftórico, dice Gracián, que
persuade hasta de las cosas más infames. (Perelman, 1977) Es evidente que
el inmortal creador del Fausto se presenta aquí como modelo por seguir en
cuanto a su interés por América y su confianza en ella. Una segunda línea
argumentativa concierne, a nuestro parecer, todos los elementos que se
pueden interpretar como indicios de espontaneidad o de emoción, que .son
particularmente eficaces para favorecer la persuación. Incluimos aquí los
indicios de pasión que dan lugar a figuras literarias. En tercer lugar, cabe
aludir a las manifestaciones de exactitud y precisión que sugieren una
investigación muy documentada y profundizada. Podemos concluir, pues,
que la estructura de "Goethe y América" combina esencialmente tres
procedimientos retóricos en función de lo que nos parece el objetivo del
texto: Inspirar confianza en una América prometedora.
Por lo que es de la Nueva Retórica de Perelman y Olbrechts-Tyteca
ésta nos ha parecido un instrumento muy manejable y extremadamente
ú.til para descubrir, ordenar y entender mejor las estrategias
argumentativas en que el discurso persuasivo se basa.

Y con la siguiente emocionante descripción de la salida, Reyes
aprovecha la ocasión para hacer hincapié en la idea sostenida en el ensayo,
a saber, la confianza de Goethe en América .
NOTAS BIBLIOGRAFICAS

La barca se desliza río abajo. Una leve brisa seca,
en las mejillas de Félix, las lágrimas jubilosas con
que fue devuelto a la vida. De pie en la proa,
Wilhelm Meister - Goethe - cruza los brazos, y
llenos de confianza en América, contempla el
horizonte. (GA: 79)

3-. CONCLUSION
El orden demostrativo de la argumentación en "Goethe y
América", parece muy natural y por ello aceptable. En un primer
momento, después de haber asegurado al público de su honestidad en la
investigación, Reyes sucesivamente ejemplifica (con exactitud) e ilustra
(con entusiamo) el interés de Goethe por América. A continuación, el
ensayista explica cuál era la representación que solían tener los europeos
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229

...

�LA ENSEÑANZA DEL INGLÉS EN EL PROGRAMA DE
EDUCACIÓN BILINGÜE EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR DE
LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Laura Esthela García Alvarez
Preparatoria No. 23
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica. UANL

El presente trabajo es parte de un estudio realizado para
fundamentar la decisión de incluir curricularmente la materia de inglés en
el programa piloto de la Preparatoria Bil.ingüe de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Por mohvo de la extensión del mismo se
presenta solamente una parte de los antecedentes históricos de la
educación bilingüe.

Introducción

Como parte del equipo que-se encargó de la tarea de desarrollar el
Programa de Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la
U.A.N.L., en su primera fase como proyecto piloto, dos de las muchas
cuestiones a resolver, además de 'las bases teóricas, metas, propósitos y
objetivos de este programa fueron ¿Es necesario, además de impartir en
inglés los contenidos de las materias de matemáticas y el área de ciencias,
añadir más horas al programa de inglés? Y ¿cuál es el curriculum de inglés
más apropiado para los estudiantes del Programa de Preparatoria Bil.ingüe
de la U.A.N.L.?
Puesto que esta es la primera vez que una .institución pública de
educación superior ofrece este tipo de servicio a la comunidad, y es un
hecho que los estudiantes, procedentes en su mayoría de instituciones
públicas también, necesitan mejorar su competencia l.ingilistica en esta
lengua extranjera con el fin de desenvolverse con efectividad en las
materias de contenido que se impartirán en inglés -Matemáticas, Química,
Física, Biología y Computación, se añadió una hora-clase de Inglés (5
horas-clase por semana) al programa regular del currículum de
preparatoria de la U.A.N.L.
Dado que las características de estos estudiantes difieren de las de
los estudiantes que se mencionan en la literatura sobre educación bil.ingüe
en nuestro país, donde el español como segunda lengua ha sido
ampliamente estudiado, mas no así el caso del inglés. Y en Estados Unidos
231

�de Norteamérica, los estudiantes de las escuelas bilingües (inglés como
segunda lengua) -especialmente los mexicanos, son considerados minorías
étnicas con carencias no sólo en el idioma, sino en lo académico, amén de
lo económico: Por oposición, en México los estudiantes de instituciones
bilingües (inglés/francés/alemán como lengua extranjera) corresponden,
por lo generaL a un estrato socioeconóm ico medio y/o medio alto q lle
considera el aspecto académico como importante para el desarrollo
personal y profesional de los individuos y cuentan con los medios
necesarios para propiciar el aprendizaje del inglés, lo. cual los sitya más
cerca de las características del estudiante canadiense del modelo de
aprendiz.aje de francés como segunda lengua llamado "por inmersión".

•

1

-

De ahí la necesidad de desarrollar un curriculum de inglés como
lengua extranjera -en un sistema q.e enseñanza bilingüe, que contemple las
similitudes y analice las diferencias para que se adecue a las características
propias de nuestra institución pública, la cual recibe e_gresados tanto de
escuelas públicas como privadas.

características propias de estos estudiantes, en cuanto a preferencias y
estrategias de. aprendizaje que podemos tomar en cuenta para que el
proceso de mejoramiento constante de la lengua extranjera ~e facilite?

Este estudio se limitará a las necesidades específicas de inglés
forrnal de los estudiantes presentes y prospectos del Programa de
Educación Bilingüe en el Nivel Medio Superior de la U.A.N.L. Se tomarán
en cuenta, además de los resultados obtenidos en las investigaciones
documentales, el perfil del maestro de inglés de las preparatorias de la
UANL, así como los datos arrojados por las encuestas a los alumnos en
cuanto a ~tilos de aprendizaje, y sus preferencias de estrategias de
estu_dio. l.Qs resultados podrán servir de pauta para el diseño del
programa de inglés para los alumnos de la preparatoria bilingüe.

Panorama de la educación bilingüe

¿Cómo decidir el enfoque más apropiado para apoyar
simultáneamente las demandas de la lengua extranjera, así como el
progreso cognitivo y académico requerido por nuestros estudiantes? -con
características distintas a las de los modelos teóricos estudiados- es la tarea
,a resolver, y la decisión que se tome para resolverla afectará en forma
definitiva la formación integral de los alumnos del Programa de
Preparatoria Bilingüe. La decic,ión además puede ayudar o entorpecer el
establecimiento del mencionado progr~a en nuestra institución que es la
primera en el país en implantarlo, y por lo tanto comtituye el modelo a
seguir por otras instituciones públicas de nivel medio superior.

Las interrogantes que se plantea resolver este trabajo 'San las
siguientes: 1) dado que el modelo de educación que sigue el currículum de
la Preparatoria Bilingüe de la U.A.N.L. -inmersión- asegura, en principio,
que el aprendizaje de una segunda lengua o lengua extranjera a través de
los contenidos de sus materias curriculares es más efectiva que a través de
la clase tradicional de lengua extranjera, y de acuerdo a la teoría puede
prescindir de la en.5eñanz.a formal de ésta ¿se justifica la inclusión de 1 hora
diaria de clase .de inglés (lengua extranjera) a lo largo de todo el
curriculum de la preparatoria? Y, 2) dado que los estudiantes necesitan
enfrentarse tanto al inglés académico como al interpersonal, lo cual
significa no sólo entender nuevos conceptos en otro idioma sino establecer
una comunicación en inglés con maestros y compañeros, que satisfaga sus
propósitos y necesidades; y que se convierta sistemáticamente en una
comunicación cada vez más eficiente y correcta. ¿Cuáles son las
232

Definir educación bilingüe es como toda tarea de definición, difícil.
Primero necesitamos definir qué entendemos por "educación" y qué
entendemos por "bilingüe". Aunque esto resulta insuficiente, pues la
yuxtaposición de los d~ concl!ptos no responde al axioma d~ HUe 'el todo
es iguala la suma de la~ partes'. El Webster's College Dictionary señala en
su primer entrada para _education lo siguiente: " the ad or process of imparting
or acquíring general knowledge and develüping the powers of reasoning and
judgement".

Por otra parte, el diccionario de Ciencias de la Educación de
Santillana es más prolijo en su definición: "El análisis epistemológico pone
de ·manifiesto que e. proviene, fonética y morfológicamente, de educare
(&lt;&lt;conducir&gt;&gt;, &lt;&lt;guiar&gt;&gt;, &lt;&lt;orientar&gt;&gt;); pero semánticamente recoge,
desde el inicio también, la versión de educere (&lt;&lt;hacer salir&gt;&gt;,
&lt;&lt;extraer&gt;&gt;, &lt;&lt;dar ª, luz&gt;&gt;), lo que ha permitido, desde la más antigua
tradición, la coexistencia de dos modelos conceptuales básicos: a) un
modelo &lt;&lt;directivo&gt;&gt; o de intervención, ajustado a la versión semántica
de educare; b) un modelo de &lt;&lt;extracción&gt;&gt;, o· desarrollo, referido a la
versión de educere. Actualmente puede conceptualizarse un tercer modelo
ecléctico que ádmite y asume ambas instancias, resolvJendo que la e. es
dirección (intervención) y desarrollo (perfeccionamiento)".

. Como puede verse cada variante de la definición anterior
corresponde a un enfoque epistemológico diferente. De esta manera, se
tiene la educación que instruye y desde fuera marca el modelo a imitar y el
233

�camino a seguir por los educandos; y aquella que forma y se concibe como
colaboradora del educando en el descubrimiento y construcción del
conocimiento. El decidirse por una u otra define una postura frente al
fenómeno.
Incluso al inclinarse por la opción ecléctica se está
conscientemente conciliando dos posturas encierto modo excluyentes.
Veamos ahora el siguiente término.

De nuevo el diccionario Webster define bilingüe como: "Able to
speak two languages, esp. with the fadlity of a native speaker'. Como cualquier
definición de diccionario es muy "objetivá' y, por ende, amplia. Todo
cabe. Carece del matiz subjetivo que le dé la consistencia de una postura
&amp;ente al fenómeno.

.. ....., ...
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1
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Bilingüe, según Haugen (citado en Hakuta, 1986: 4 traducción de
la autora) es "el hablante de una lengua que pueda producir enunciados
significativos completos en otra lengua". Reduciendo el bilingüismo a
aquéllos que hablaN la lengua. Sin embargo, algunos autores como Baker
(1993), y Hamers y Blanc (1989) se preguntan¿se es bilingüe sólo cuando se
habla una segunda lengua? ¿Qué pasa con los que son capaces de leer y
entender completamente lo que leen, aun cuando son incapaces o tienen
limitaciones para comunicarse verbalmente? Y 1~ que entienden lo que
escuchan, y se pueden dar a ·entender oralmente, pero no tiene las
estrategias necesarias para la comprensión lectora o la redacción, ¿son o no
son considerados bilingües, y porqué?

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c::li

·a
~=)

...._tt• ·••t

...

De acuerdo a Baker (1993:34) "a quién se clasifica o no como
bilingüe depende del propósito de la clasificación". Podríamos agregar
que en algunos casos se observa una doble 'moral' &amp;ente al término. Hay
bilingües, a secas, y 'bilingües' con una segunda "i'' larga de admiración.
En una sociedad multicultural -como hay tantas, incluyendo Méxicodonde la inserción en la fuerza de trabajo está condicionada al aprendizaje
de la lengua de poder, se etiqueta a los que están en proceso de asimilación
a la mayoría como bilingües con un sentido deprecatorio o folklórico. En
otra sociedad, o aún más, en esa misma sociedad, los miembros de la
mayoría que aprenden otra lengua, por lo general de un status similar o si
se puede más elevado que el de la propia son denominados 'bilingües' con
un asomo de admiración y/ o envidia por parte de aquellos que no lo son.
Por lo tanto los intereses y escalas axiológicas sociales, familiares,
económicas o políticas pueden intervenir en la selección de los criterios que
establecen la líneá divisoria y tabla valorativa para personas o pueblos
bilingües o 'bilingües'.

Dejando de lado el aspecto social y centrándonos más en
individual, Baker también ~tablece otra distinción significativa, entre
capacidad y habilidad.
Estas son producto respectivamente del
ap~ndiuje formal y la adquisición informal de una segunda lengua (L2).
~ ~portante hacer notar que la adquisición informal en los pueblos o
m~1v1duos naturalmente bilingües - y por n ~ entiéndase no obligados
a mtegrarse a una lengua coloniudora, o a una mayoría dominante- no
requiere esfuerz.o para tener asegurado el éxito, ni tomar en cuenta las
características individuales para facilitar el proceso cognitivo. Contrario a
que sucede cuando el bilingüismo es producto del aprendiz.aje -formal 0
informal- y salvo en ocasiones especiales llega al grado de dominio de una
lengua extranjera equiparable a la de un hablante nativo. A continuación
presentam~s un cuadro que abarca los términos de Baker para
conc~ptualiur al~s categorías del bilingüismo individual, y que debe
considerar tamb1en las subdimensiones lingüísticas de: pronunciación,
vocabulario, gramática, significado y estilo.

!º

CAPACIDAD

COMPETENOAS
(latentes)
Destrezas
receptivas

Destrezas
Dimensiones Lin2iiísticas

productivas

Escuchar

&lt;-Oralidad

&gt;

Hablar

Leer

&lt;--Literacidad

&gt;

Escribir

Tabla 1 Categorías del bilingüismo individual de acuerdo a Baker.

Volviendo a la distinción entre ser capaz de: entender, hablar
escribir o leer y, ser hábil o diestro para hacerlo, las diferen~
combinaciones que esto puede provocar, y de hecho provoca nos hacen
~~ junto con Baker que la línea divisioria entre un monolingüe y un
bilingue generalmente es difusa.

Por ejemplo un joven polaco traído desde la infancia a este país,
hablará. naturalmente polaco con sus padres, familiares y amigos de ese
?aís radicados aquí, y español con el resto de compañeros de estudios,
Juegos, trabajo, religión, etc. En la escuela aprenderá a leer y escribir en
esp~ol, y con suerte a redactar, recados, cartas, d~entos, formas y
trabaJos escolares de diferentes estilos. Por una _parte sus destrezas en
español se desarrollan en las dos dimensiones, o al menos hipotéticamente

234

235

�es más plausible que así se dé. Mientras que sus destrez.as en polaco
pueden quedarse en la dimensión de la oralidad, pues las de literacidad,
ante la escise~ de estímulo y oportunidades para desarrollarlas no
evolucionarán.

.m~terna, y la del resto de los contenidos en la segunda lengua o lengua
extranjera. No se puede denominar educación bilingüe aquella en la que
todos los contenidos curriculares se imparten en la lengua materna y sólo
existe el curso de lengua extranjera, o donde se imparte la totalidad de la
instrucción en lengua extranjera. Veamos ahora un poco del pasado de la
educación bilingüe para conocer y tratar de entender su praxis actual.

Se puede, naturalmente dar el caso contrario, y que mientras sus

... ...

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C'tS

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JSI
a:~

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habilidades de escritura en espa11ol sean más bien limitadas por una
escolaridad deficiente, las correspondientes en polaco, al menos
epistolam1ente, se vean impulsadas por fuertes lazos familiares. O qu~ sólo
entienda la lengua del dominio familiar pero no sea capaz de producrr Il)as
que oraciones a medias o no apropiadas en otro registro como el
académico o laboral, .etc. Parece entonces que más que ün_ea divisoria, se
pueda pensar en una línea que conduce del nionolingüismo al bilingüismo,
y los que la tomen podrán estar más o menos cerca de sus ~es o
necesidades especificas y no tanto de un ideal abstracto de perfecc1on en
las dimensiones, destrez.as y subdimensíones lingüísticas mencionadas,
que por otra parte tampoco muchos hablantes nativos alcanzan.

Para el propósito de este estudio, bilingüe es la persona capaz de
participar en un acto comunicativo -sea entendiendo o comunicando de
manera verbal o escrita, en una conversación, o en una conferencia, o
lectura- y de interactuar de m.anera satisfactoria a sus posibildades y
necesidades en alguna o varias de estas dimensiones.

tr&gt;

~·
C,I

~

:e
f;!

Perspectiva histórica

"Polyglotism is a very early characteristic o/human societies,
and monolingualism a cultural limitation. "
Lewis, 1977:150

La oportunidad de ser bilingüe o plurilingüe nace, desde los
orígenes de la historia, dada la necesidad de comunicación con personas o
pueblos enteros pa:ra fines comerciales, o por necesidades de expansión. Se
puede decir que la educación bilingüe se vuelve un imperativo y práctica
generalizada cuando, para recibir una enseñanza que permita el acceso a
determinado estatus -académico, económico, social, poJítico- el niño o
hablante de una lengua determinada debe aprender otra lengua. Por lo
tanto, estamos hablando de una educación bilingüe involuntaria. Se
imparte la instrucción en una lengua distinta a la del estudiante y éste a]
término de la instrucción maneja dos lenguas, la de su comunidad original
y la de la comunidad en que quiere desenvolverse.
.

e:-

...2

';',i:
~

1.::.
-~

·a
=&gt;
......-. ....., ...
~

Veamos ahora qué es la educación bilingüe. En términos
generales, como menciona Fishman (1976:24) y posteriormente Edwards
(citado en Baker, 1988:46) este tipo de educación supone el uso de dos o
más lenguas para la instrucción de los cursos de las materias del
currículum, independientemente de la enseñanz.a del curso de lengua
extranjera. Genesee y Tucker (1989:484 traducción de la autora) ampüan la
definición: "en un programa educacional bilingüe se usan al menos dos
lenguas para la instrucción del currículum durante alguna parte de la
educación de los . alumnos. La instrucción-en ambas lenguas no
necesariamente debe ocurrir en el curso de la misma sesión académica, y
puede darse de manera consecutiva a lo largo de los· años escolares.
Tampoco es necesario que los estudiantes conozcan o hablen la lengua
antes de entrar a la escuela."

Por lo anterior, se deduce que la condición sine qua· non para
considerar bilingüe o no el tipo de instrucción es que la instrucción de los
contenidos de algunas materias se imparta en una lengua, puede ser la
236

La verdadera instrucción bilingüe, es decir aquélla que se imparte
en dos idiomas, aparece con el advenimiento de la escritura y la necesidad
de guardar un registro o memoria de las transacciones o . eventos
significativos -importaciones, exportaciones, conquistas, fusiones,
desastres, etc. Con el fin de preparar escribas capaces de registrar en
diferentes lenguas los datos o eventos relevantes en el desarrollo de un
pueblo se instituye la educación bilingüe. Son entonces las necesidades de
expansión comercial y/ o política - correspondientes ahora a la
globalización, ]as que impulsan originalmente este tipo de instrucción..
Propósitos de la educación bilingüe

De acuerdo a Lewis (1977:158) se han encontrado tablas sumerias
grabadas en tres y hasta cuatro lenguas, aparentemente usadas para
enseñar a los escribas. Y, naturalmente, durante los grandes imperios:
persa, egipcio, griego y romano, el b_ilingüismo y en algunos casos el
multilingüismo eran la norma más que la excepción. Sobre todo para las
237

�....

capas media y alta de cualquiera de los grupos en contacto que quisieran
ingresar a la vida administrativa o pública de la comunidad.

cultura y conocimiento del resto de las lenguas vecinas en parte porque su
literatura se asoció con las cortes y clase en el poder (Lewis, 1977:157).

Sin embargo, es con los romanos que la instrucción del griego
supone algo más que un requisito funcional. Aún antes del gran auge del
imperio romano y hasta la declinación en el siglo cuarto d.C., los romanos
estudiaban griego como una segunda lengua, ya fuera contratando tutores
griegos, o incluyendo esclavos griegos en la servidumbre (Mackey,
1%5:141; Lewis, 1977:163).

Posteriormente el arameo, gracias a una escritura superior a la
cuneiforme, captó la atención y el interés de los mismos pueblos
mesopotámicos, incluyendo los judíos. También el griego, producto él
mismo del contacto e intrusión de lenguas de diferentes grupos
-frigios, tracianos, ionios, euboanos, helenos, etc.- aceptaba, como
colonizador, aprender las lenguas locales. Pero a la vez su alfabeto, por
razones de comodidad fue adoptado por otros pueblos (frigios, lidios).

Los romanos consideraban que el estudio del griego era piedra
angular de la educación, ya que no sólo lo reconocían como una base sólida
para el desarrollo intelectual, sino que además el estudio comparativo de
ambas gramáticas les permitía un mejor conocimiento y dominio de su
propia lengua (Lewis, 1977:182, citado en Genesee 1987:1).
Esta perspectiva proporciona a la educación bilingüe una nueva
dimensión. Ya no sólo tiene como fin satisfacer necesidades o intereses
poüticos, económicos o comerciales. Adquiere además, a partir de los
romanos, un valor intelectual formativo. No obstante, señala Lewis
(1977:183), ya desde esa época, lqs detractores de la enseñanza bilingüe
aducen las mismas objeciones que se escuchan hasta la actualidad:
-La adquisición simultánea de dos lenguas puede resultar más una carga
intelectual que una ventaja.
·
-La destreza en el manejo de la lengua materna puede verse afectada si su
estudio formal se retrasa en favor del estudio de la segunda lengua.
Cómo podrá observarse no hay mucha diferencia en cuanto a las
que se consideraban, y aún actualmente se consideran ventajas y
desventajas del bilingüismo.

RctZones del bilingüismo

La historia del bilingüismo es compleja además de interesante. Las
personas o los pueblos enteros se volvían bilingües por diferentes razones.
Los inmigrantes no siempre adoptan la lengua de su anfitrión, o viceversa,
y existe también la posibilidad de utilizar una lengua diferente a la de estos
dos para usarla como lingua &amp;anca (Fishman, 1976:12). En la antigüedad
el hecho de eliminar o promover el uso de una lengua se fincaba más en
razones administrativas o de comodidad. Pero así como se tendía a la
tolerancia de la diversidad, otras raz.ones, como la de la facilidad para la
transmisión del conocimiento y la historia favorecieron a algunas lenguas.
En el caso de las lenguas semíticas, el acadio, gracias a la invención de su
escritura cuneiforme se transformó en el vehículo de transmisión de
238

Hasta que llegó el momento cúspide de unilicación/helenización
de la lengua griega o koiné. En el siglo de esplendor de los griegos, éstos
tenían en tal aprecio su cultura y por ende su lengua, que si bien no se
interesaron por imponerla tampoco se interesaron por aprender otras
lenguas, por lo cual impulsaron un bilingüismo unilateral (Lewis,
1977:164), lo mismo hacia Egipto, Irán y el Punjab, que hacia las costas del
mediterráneo - Francia, Italia y España. "La gran contribución de la lengua
a la unificación de la civilización, a una sensibilidad compartida y a un
conjunto común de prácticas y creencias en educación, derivan de la
existencia de bilingües letrados, las élites que han aprendido la lengua
dominante además de su lengua nativa, ya sea por razones teocráticas o
administrativas, o simplemente porque pertenecían a cierta clase social."
(Lewis, 1977:172 traducción de la autora)
Fue hasta finales del S. 11 a.C. que los romanos establecieron su
hegemonía lingüística en Italia. De ahí en adelante, los oficiales, los
soldados, y los maestros llevaron consigo la lengua de la administración
pública hasta los c&lt;&gt;Rfines y la caída de su imperio en el S. V d.C. (ibid:1779).
Durante la Edad Media, aun cuando existe controversia, se tendió
a la uniformidad. La imposición del Latm, hasta el siglo trece, se basó en
considerar que "el latín, la lengua sagrada, era la única salvaguarda de los
acervos de cultura, ciencia y fe del hombre"(ibid:154 traducción de la
autora). En la actualidad la uniformidad del uso del inglés está ligada a la
, difusión científica y tecnológica, razón no muy diferente de la aducida en
la Edad Media.

Un país una lengua
Es hasta el Renacimiento que la idea de exclusividad lingüística,
por oposición a la de pluralismo lingüístico se relaciona con los intereses
propios de grupo o de nación. Después de la llustración el sentido de la
239

�identidad de un grupo se ligó, íntimamente, al mantenimiento de su
lengua. Y es durante el Romanticismo con la idealización de Lo folklórico,
que esta idea se reafirma. "Los aspectos Románticos (Idealistas) de la
filosofía, el nacionalismo lingüístico, y el desarrollo de la moderna filología
que extraen su fuerz.a de las mismas raíces epistemológicas" (ibid:152
traducción de la autora).

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1!

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Estas condiciones sin embargo no fueron las determinantes.
Fueron otros los factores que rnnvirtieron al nacionalismo lingüístico en un
cambio de actitud mental de fuertes implicaciones para la educación en
general y para la enseñanz.a de lengua en particular. El surgimiento de
una vigorosa clase media consciente de su poder, la invención de la
imprenta que hizo posible el uso de la lengua vernácula como lengua
literaria, el rápido crecimiento del industrialismo que requería de un
proletariado instruido, y el avance de un proceso de integración social que
era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de asegurar
la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio social
aseguraron un nacionalismo lingüístico. La lengua se transforma en este
momento en una poderosa arma de acción y cohesión social (ibid:153). Y si
bien se estudian y describen diversas lenguas, finalmente sólo se privilegia
una como el vehículo de unificación de diversos pueblos.
En síntesis, tomando en cuenta que el fenómeno de la expansión comercial o militar- de diferentes pueblos nace con la civilización misma, la
educación bilingüe fue más la norma que la excepción en el mundo
antiguo.
El aprendizaje de la lengua de los colonizadores o
conquistadores, de la lengua franca usada por los colonizados o
conquistados, o de la lengua de prestigio para ambos bandos, fue visto
desde entonces como el vehículo para incorporarse a los cambios· en la
sociedad producto de colonias, conquistas o invasiones.

Lo interesante es observar los cambios de enfoque al valorar las
lenguas
extranjeras
que
se
aprendían.
Algunos
pueblos
enseñaban/aprendían en otras lenguas como medio de ingreso a la
administración pública -éstos son los que querían mantener o elevar su
estatus económico o político. Otros sentían que la lengua de las colonias
era el vehículo ideal para su administración y no se cuestionaban siquiera
la imposición de la lengua de los conquistadores.
Fueron los romanos los que concedieron un valor educativo al
aprendiz.aje a través de otra lengua. Antes y después, otros pueblos
habían adoptado otras lenguas por motivos de carencia de escritura en la
lengua vernácula, o adopción de alfabetos más sencillos, que facilitaran el
proceso de escritura, educación, o de difusión de sus leyes y costumbres.
Es hasta el siglo XIX que se ve la lengua como vehículo de cohesión social y

240

se piensa en la unificación de los ~tados a través de su enseñanz.a.
Aparece así ta lengua nacional, seleccionada arbitrariamente y desde la
administración pública, que se enseña e impone a las demás lenguas, que
coexistían en un espacio geográfico, como medio de unificación. De esta
,nanera pueblos enteros multilingües van perdiendo sus lenguas y la
lengua oficial se vuelve la lengua de la escuela, cerrándose oportunidades
al enriquecimiento que la diversidad proporciona.
Dejando como
accesorio 'folklórico' parte de la identidad nacional

Modelos de Educación Bilingüe

"Progress and creativity depend on confrontation of ideas, cultures, ideoiogies, etc.
... Monoling11alism tends to eliminate such necessary conjlict." (World Council
ofCh11rches, 1972 citado en Hakuta, 1986:191)
En el presente siglo, dos de los principales motores de la evolución
de los diferentes enfoques del bilingüismo han sido la perspectiva
psicológica y la sociológica ante este fenómeno, esta última marcada no
sólo por cambios en la dirección de las tendencias de la profesión sino por
los cambios sociales mismos (Hakuta 1986:10). En este apartado se
describirán los diferentes criterios para clasificar programas de educación
formal bilingüe, con el fin de distinguir los principios que los definen.

La perspectiva psicolingüística

Tocó a la naciente psicometría (Binet se revolcaría en su tumba) ser
el instrumento con el que se catalogara como'inferiores en inteligencia a los
inmigrantes llegados a los E.U.A., a principios de siglo. Por un lado se
argumentaba que se trataba de raz.as inferiores -los inmigrantes ya no eran
nórdicos sino mediterráneos (factor genético), razón suficiente para
cambiar las políticas migratorias (¿causa o consecuencia?). Por otra se
argüía que el bilingüismo temprano conduáa a consecuencias negativas
para el desarrollo intelectual y del lenguaje (factor experiencia!):
"Al apre~der un segundo idioma se vuelven a recorrer los pasos del niño
que aprende la lengua en situaciones naturales de com unica&lt;:ión.
Cada lengua es un sistema internamente consistente de relaciones y
contrastes, y por lo tanto uno debe aprenderlos por separado para evitar
interferencia y errores" (Smith y Yoshioka citados en Hakuta, 1986:29-30,
traducción de la autora).
Como se mencionaba en el apartado anterior, este último juicio data
de los romanos.

241

�•

1

,. .

\

\

Las posiciones de la psicolingüística han ido de la negación
extrema de la posibilidad de aprender dos idiomas simultáneamente, so
pena de crear confusión en la mente de los niños y retardar su aprendizaje;
a la afirmación de que el aprendizaje de dos o más lenguas desde la
infancia propicia un mejor y más rápido desarrollo cognitivo. Como puede
verse el punto de conexión en ambos es la relación inteligencia/L2. Y
como en tantas otras áreas del conocimiento, un punto intermedio entre
estas dos posiciones extremas parece lo más sensato.

mismo valor. Por el contrario, en el enfoque sustractivo se enseña una
lengua con el fin de que ésta sustituya a la lengua materna para
incorporarse a un grupo social de estatus -económico, político y/ o
cultural- más elevado. Estas dos categorías se refieren al estatus que el
sistema social y educativo le confieren al bilingüismo a la vez que
establecen las variables sociales y culturales del contexto que lo
determinan tanto en el nivel sociopolítico como en el individual

Además la psicolingüística se interesa también en la relación entre
aprendizaje de L2 y edad. Refiriéndola con otra clasificación del aspecto
neurológico, según la cual existen dos tipos de bilingüismo: compuesto un
solo sistema conceptual para las dos lenguas, y coordinado -sistemas
conceptuales diferentes para cada lengua; se clasifica la edad en que los
individuos aprenden la lengua. Genesee y sus colegas (1978) en un estudio
denominaron tempranos (early) y tardíos (late) a los bilingües según
hubieran aprendido los dos idiomas más o menos jóvenes. Después, ésta
ha sido la nomenclatura que se usa para clasificar los programas de
enseñanz.a bilingüe.

Modelos

En principio se dividió el espectro de la escuela elemental, media y
media superior en tres categorías: temprana (early), demorada o media
(delayed), y tardía (late) (Baker, 1993:227). A los programas que inician
desde preescolar hasta el 6o. grado de educación elemental se les
denomina de educación bilingüe primaria. Aquellos que posponen el uso
de la segunda lengua hasta el grado 5 ó 6 de educación elemental, de
acuerdo al sistema educativo americano, se les llama de educación bilingüe
media. Y los que inician en el grado 9 se les conoce como programas de
educación bilingüe tardía, estos programas pueden estar precedidos de
cursos de L2 durante la primaria o cursos especiales preparatorios uno o
dos años antes del programa de inmersión (Genesee, 1987:22).

Dentro de las dos categorías mencionadas -aditivo y sustractivo- a
nivel macro, se ubican otras subcategorías que definen el modelo de
programa de acuerdo al enfoque. En el aditivo se presentan: el de
mantenimiento de una lengua patrimonial en vía de desaparición, y el de
enriquecimiento con otra lengua de igual estatus social, o que se quiere
revalorizar, el de inmersión de doble dirección, el de inmersión en dos
lenguas extranjeras. Estos modelos serán descritos sucintamente en el
apartado Modelo de inmen.ión canadiense. Por otra parte, dentro del
enfoque sustractivo -paso de la L1 a la L2 con el propósito de integrarse a
la cultura dominante se distinguen: el modelo de sumersión, y el de
transición o transitorio.
El modelo de sumersión ,hace referencia a-la alegoría de nadar o
hundirse con que se compara la experiencia de los estudiantes del grupo
mionoritario de L1 que se ven forzados a 'aprender' en una L2, que no
dominan, contenidos del plan de estudios, con altas posibilidades de
fracaso (Cohen y Swain, 1976:46). Y el de transición se refiere a aquellos
programas bilingües que ofrecen tero poralmente instrucción en L1 a los
estudiantes del grupo minoritario hasta que se considere que han
alcanzado el manejo adecuado de L2 para recibir la instrucción de
contenidos en esta lengua (Baker 1993:224).

La perspectiva sociolíngüística

Orientación social, económica y política

Por otra parte la sociolingüística se ha ocupado a nivel micro de los
valores de identificación (dominio) expresados a través del uso de L1 o L2
(Hakuta, 1986:187-8), y a nivel macro del estatus que goza cada lengua en
el contexto social, nacional e internacional
De ahí la clasificación de la orientación de los programas bilingües
a nivel macro: aditivo y sustractivo (Lambert citado en Baker, 1988:182).
Aditivo se denomina el enfoque según el cual una lengua se enseña con el
fin de ser usada al igual que la lengua materna y otorga a ambas lenguas el

También a la sociolingüística debemos la clasificación de los
programas en cuanto a la orienta€ión social, económica y política que
define a los programas bilingües. Stem (1983,:270-7) al hablar de las
relaciones entre el medio social y el aprendizaje de lengua en el ámbito
escolar se refiere a los modelos de Mackey y Spolsky principalmente (ver
anexo 1) que sin duda alguna son muy comprehensivos, pero no se aphcan
a la situación del programa de la UANL. Por lo tanto, para los fines de este
estudio nos referiremos a otros dos modelos. En el primero de ellos se han

242
243

�delineado 10 diferentes categorías. De acuerdo a sus metas los programas
se pueden clasificar en aquéllos que buscan:
1. asimilar individuos o grupos. a la sociedad o grupo social/étnico
dominante
. 2. unificar una sociedad multilingüe
3. capacitar a las personas para comunicarse con el mundo exterior
4. ganar beneficios económicos para individuos o grupos .
5. conservar identidad étnica o religiosa
6. reconciliar diferentes comunidades política o socialmente separadas
7. difundir y mantener el uso de una lengua colonizaclora
8. embellecer o reforzar la educación de las élites
9. dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la sociedad
10. profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
(Ferguson, Houghton, y Wells 1977 citado en Hakuta, 1986:4 traducción de
la autora).
·

a

... ,_

Con respecto a la importancia de la percepción de la instrucción
bilingüe, las categorías 1 y 2, así como la número 7 han sido generalmente
decididas desde una posición de lengua de prestigio o de poder. En
muchas ocasiones, sobre todo en la historia moderna, la lengua
colonizadora desconoce o descalilica no sólo la lengua de la colonia, sino
el valor de ser bilingüe. Así mismo de acuerdo a Dendrinos (1992:97
traducción de la autora): "_El discurso como práctica social ... su uso y
usuarios son afectados por la estructura social y la forma cómo se usa y la
manera cómo los usuarios se ubican frente a él puede afectar el orden
social. Manteniéndolo o transformándolo". Por lo que es importante tener
claro en que posición se ubica la L1 y sus usuarios frente a la L2 en el
modelo de educación bilingüe que se desee seguir.

Según Phillipson (1992:186-191), uno de los dogmas de la
Enseñanza de la Lengua Inglesa (English Language Teaching ELn es la
percepción de que ser monolingüe, especialmente en inglés, es mejor que
ser bilingüe o en su caso plurilingüe.
De acuerdo a la tradición
imperialista del inglés el bilingüismo es asociado con los países de la
periferia del inglés ·o sea los del tercer mundo y por tanto el bilingüismo o
mult.iliogüismo está asociado a condiciones de pobreza, subdesarrollo y
ausencia de poder.
Opina lo mismo Bolinger (1981, 217) quien precisa que
generalmente es la minoría desprovista de poder la que es obhgada a
desempeñarse en más de una lengua. Las más de las veces la lengua de la
mayoría es obligatoria y, en el mejor de los casos la lengua de la minoría se
mantiene con diversos grados de éxito, o se enseña otra lengua distinta de
la dominante a una comunidad multilingüe con propósitos
segregacionistas -Apartheid (Baker, 1993:223). En este tenor, en diversas
244

etapas de la enseñanza del inglés, se ha fundido la tradición colonialista de
enseñanza de lengua y algunos principios de los métodos directos, que
desalientan un t:onocimiento o manejo profundo, por parte del maestro de
inglés -nativo o no- de la lengua nativa y de su cultura.
Sin emb1¡1rgo podemos pensar que la posición de los países donde
el bilingüismo o trilingüismo ha formado parte de su historia y desarrollo,
y donde de alguna manera los grupos étnicos han conservado, y/o
luchado por conservar su estatus, es diferente. Así mismo, en fecha
reciente "la actitud oficial es favorable por lo general al desarrollo de las
lenguas y un número de países cada vez mayor apoya una política
educativa bilingüe o multilingüe, al menos en principio" (Crystal, 1994:
366).
Brothy (1995 :17 traducción de la autora) menciona una tipología
de proyectos de educación bilingüe de acuerdo a seis situaciones
sociolingüísticas en los países de la Unidad Europea.
1. Defensa prioritaria de identidad y de lengua de un grupo étnico
integrado a un estado-nación cuya lengua es diferente. (Tiro! du -Sud
alemán e italiano)
2. Recuperación de la lengua de una minoría. (Romanche en Suiza)
3. Definición de una nueva identidad regional. (nueva identidad bilingüe y
bicultural común a todos los habitantes de la región: Alsacia,
francés/lengua regional -alemán/ dialecto)
4. Cohabitación de dos comunidades de lengua diferente en el mismo
pueblo o región donde una de ellas se siente amenazada. (Bienne)
5. Una población con una lengua relativamente homogénea se abre a la
lengua del vecino. (Sierre)
6. Educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza. (Alemán o inglés en París)
De esta manera, se matizan las posiciones asimétricas y se
promueve la coexistencia pacífica.
ENFOQUE ADITIVO
Modelos

Orientación social, política v económica

Mantenimiento de
lengua patrimonial

Conservar lazos étnicos o religiosos.
Dar estatus igual a lenguas desiguales ante la sociedad.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Capacitar a la gente para comunicarse con el exterior.
Obtener beneficios econórrúcos indiViduales o de grupos.
Reconciliar comunidades política o socialmente separadas.
Profundizar el conocimiento de lengua y cultura
Unificar una sociedad multilingüe.
Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preerrúnencia desigual en la
sociedad.
245

Enriquecinúento

Inmersión en doble
dirección

�Inmersión en dos
lenguas

Capacitar a personas para comunicarse con el mundo exterior.

Conservar identidad étnica o religiosa.
Dar estatus iguales a lenguas de preeminencia desigual en la
sociedad.
Profundizar el conocimiento de la cultura y la lengua
ENFOQUE SUS1RACTIVP

Orientación socia], política y económicaa
Sumersión
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Transitorio
Asimilar a individuos o grupos al grupo dominante.
Unificar una sociedad multilingüe.
Difundir y mantener el uso de una lengua colonizadora.
Tabla 2 Modelos de programas bilingües de acuerdo a la clasificación de
Ferguson, Houghton y Wells.

de inglés {primero en Inglaterra y posteriormente en EVA) acceso a un
amplia gama de actividades, donde el contenido y la lengua están
enlaza.das, conel fin de que le permitan afinar sus habilidades de lenguaje
en el aspecto académico y lo preparen para la educación superior. Este
movimiento ha repercutido en la teoría y práctica de la enseñanza de
segunda lengua (Brinton, Snow and Wesche, 1993:139).

Modelos

..

...

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Origen de modelos de lengua a través de contenido

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Por otra parte, de acuerdo al modelo de instrucción tenemos desde
el tradicional L2 como segunda lengua o lengua extranjera cuyos
resultados no parecen ser siempre los óptimos en cuanto al dominio de L2;
y los programas de instrucción de L2 a través de contenidos. Varios
autores {Bjorklund, 1997:85; Snow: 1989:43) afuman que w,o de los
motores del desarrollo de enseñanza de la lengua a través de contenido fue
el grado de aprovechamiento tan poco satisfactorio de la mayoría de los
frogramas de L2 o lengua extranjera (FL).

&lt;~

..." . .... .......
,

Los modelos de Instrucción de Lengua basada en Contenidos o
Integración de Instrucción de Contenido y Lengua comparten la noción de
la importancia de un contenido significativo. El desarrollo de estos
modelos fue influenciado por tres grandes movimientos: Lengua a Través
del Curriculum {Language Across the Curriculum ), Lengua para
Propósitos Fspecíficos (English for Specific Purposes ESP) y la Educación
por Inmersión (Brinton, Snow and Wesche, 1993:136, Crandall, 1994:2).

El movimiento de Lengua a Través del Currículum corresponde al
resultado obtenido por el reporte Bullock de 1975, en el cual un comité
especialmente formado por las autoridades de educación del gobierno
británico preocupado por los altos índices de deserción escolar, daba
cuenta de la necesidad de reforzar la enseñanza del lenguaje . - lectura y
escritura- con la enseñanza de todas las materias del currículum. Las
políticas derivadas de este reporte intentan proporcionar al hablante nativo
246

Las autoras antes citadas también mencionan que de acuerdo a los
principios de Lengua para Propósitos Específicos (English for Specific
Purposes ESP) el programa debe contemplar el uso que el alumno hará de
la lengua. Se presume que el uso de contenido informativo relevante para
el alumno aumenta la motivación del mismo. Además este modelo de
instrucción aplica el principio pedagógico de que el nuevo conocimiento
debe construirse sobre l11' conocimiento previo, lo cual se logra a través del
conocimiento previo de la materia y del medio académico y el de la lengua.
Por lo tanto, se enseña la lengua concentrándose en su uso contextualizado
más que en la norma formal. El más importante promotor de la enseñanza
de ESP es sín duda alguna Widdowson quien fue uno de los primeros en
analizar la forma en que se usa la lengua en la comunicación real y no en
cuanto a lo que prescribe la norma (Hutchinson y Waters, 1990:7).

Modelo de inmersión canadiense

En la década de los sesenta se introdujo en Quebec un nuevo tipo
de educación bilingüe que resultó exitoso (Stem, 1983:271; Genesee, 1987;
Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal, 1994), y se conoce con el nombre de
Modelo de Inmersión. Fstos programas de ínmersión canadienses se
dieron como "respuesta a eveptos políticos sociolingiiísticos particulares
en la provincia de Quebec y Canadá" (Genesee, 1987:11 traducción de la
autora).
De acuerdo a Met (1993:1 traducción de la autora) "Inmersión se
define como un método de instrucción de lengua extranjera en el cual los
contenidos del curriculum regular de la escuela se enseñan a través de la
lengua" . Ella misma menciona que las metas de este tipo de programa son
al mismo tiempo: el desarrollo de una alto nivel de dominio de L2, y
aprender las habilidades y conocimientos de las áreas de contenido del
curriculum.
El objetivo del programa es aditivo (Snow, 1989; Baker, 1993;
Baker, 1993; Johnson &amp; Swain, 1997). Los estudiantes ingresan con niveles
similares o limitados de L2; la exposición a L2 está circunscrita al salón de
clase y se permite exposición abierta a la L1 (Baker, 1993; Johnson &amp; Swain,
1997). La participación en el programa es voluntaria (Baker, 1993; Swain,
247

�1989:6.3). Johnson y Swain (1997:) se refieren a los contextos en los cuales se
han desarrollado los programas de inmersión.
• Inmersión para estudiantes del idioma de la mayoría en un idioma de
minoría.
• Inmersión para apoyo de lengua y revitaliz.ación de lengua.
• Inmersión en una lengua de poder.

Así mismo el reconocimiento del estatus de L2 beneficia a los
alumnos socialmente, académicamente Qohnson &amp; Swain, 1997), y en un
futuro quizás económicamente también. Finalmente, a nivel de primaria
no se da instrucción formal de L2 (Met, 1993; Rennie, 1993:).

...

Respecto a este último punto, Snow (1989:56) afirma que gracias a
la experiencia acumulada cada vez más maestros de inmersión, a causa de
persistentes errores gramaticales, aceptan que enseñan reglas formales de
gramática en la lengua de inmersión. Esto ha servido como argumento
para proponer la inclusión de las 5 horas por semana adicionales de inglés
en el programa de la preparatoria bilingüe de la UANL.
Los modelos de inmersión se denominan: de Inmersión Total
cuando el 100 por ciento del curriculum se cubre en L2; Inmersión Parcial más del 40 por ciento del currículum se imparte en L2. Doble Inmersión o
de Lengua Dual cuando se realiza inmersión en dos idiomas diferentes de
Ll. Y, por último, Inmersión de Doble Dirección (two-way) cuando la L1
de la mitad de los alumnos, o una proporción que no exceda 70/30, en un
salón de clases es diferente de la L1 de ·la otra parte del salón y las dos
lenguas se usan para impartir el currículum. Ya sea un día una y al
siguiente la otra, o aumentado el promedio de tiempo que se le dedica a
una y otra lengua desde 90/10 hasta alca.nz.ar la meta de 50/50 (s/a 1990
ERIC Digest DE321589}.

Cantidad de
tiempo
de
instrucaón en
la
segunda
lengua

TOTAL
Toda la mslrucción
se imparte en la
segunda lengua La
instrucción en Ll
reduce
a
se
&amp;pañc&gt;I.

PARCIAL
Cincuenta
por
ciento
de
la
instrucción
se
imparte en Espanol
y cincuenta en
segunda lenl!tla

?.48

OOBLE DIRECCIÓN
La cantidad de instrucción
en cada lengua varía No
menos del cincuenta por
ciento de la instrucción
diaria se imparte en L2

Mat&lt;&gt;rias quP
1mparh'n
&lt;'n s&lt;&gt;eunda
lc&gt;ngua

La instrucn(m c&gt;s la La sc&gt;IKción d&lt;' la&lt;; La
SE&gt;lección de las
dPI
curmulum materias que se materias que se imparten
rt'gular
d&lt;'
la impartt&gt;n
&lt;'n t•n segunda lengua es
c'S&lt;..ul'la;
p.&lt;'. segunda lc-ngua es decisión de la escuela
matPmáltca,
decisión d&lt;' la
cit&gt;ncic1s S&lt;.&gt;c1c1l1~, escuPla
rPdacuón, et1..
Grado
de Al final dt&gt; la Al final
la Los estudios en progreso
dominio de la escuela
primaria escui&gt;la
pnmana mdtCan que los dos
segunda
los
f&gt;St udianlc&gt;s los
ffitud1antt'S g rupos desarrollan un alto
lengua
alcan.r.an
alcanzan un alto nivel dC' dominio en
hab1hdadr-s
nivel dc- dominio ambas lenguas.
recC'ptivas
casi de la segunda
nativdS y un alto lengua
grado de soltura en
las
habilidades
productivas.
Dominio
Los
estudiantes Los
estudiantes Los resultados a la fecha
académico
alcanam
los alcanzan
los indican el mismo nivel de
alcanzado
mismos niveles de mismos niveles de dominio
de
sus
S('

sus
companeros sus
companeros compañeros que no están
que no están en que no están en en
programa
de
programa
de programa
de inmersión.
inmersión.
inmersión.
Después
que Los
estudia ntes Los
estudiantes
inician las clases de generalmente no desarrollan
relaciones
espanol se, las experimentan
intergrupales positivas.
habilidades de los ningún retraso en El programa proporciona
estudiantes son del las habilidades de interacción diaria con
mismo nivel en español.
hablantes nativos.
español que las de Un maestro de
sus compañeros de inmersión parcial
no inmersión. En puede enseñar a
medidas
de dos
grupos
habilidades de L2, diariamente.
los alumnos de
progrrunas
de
inmersión · total se
desempeñan por
encima de sus
compañeros
en
programas
de
inmersión parcial y
en no inmersión.
Consideracio El
programa El
programa El programa requiere
nes especiales requiere maestros requiere maestros maestros calificados y la
calificados
y calificados y El separació n de los dos
materiales
programa requiere idiomas.
adecuados.
El la separación de los El programa requiere un
programa reouiere dos idiomas.
número suficiente de

249

�la separación de ]os
dos idiomas, una
vez introducido el
español.
En los primeros
años,
los
estudiantes
experimentan un
retraso en cuanto a
la
puntuación,
ortografía y uso de
mayúsculas
en
esoañol.

El
programa hablantes nativos de la
necesita asegurar lengua extranjera en cada
que los estudiantes grado escolar.
desarrollen
las
en
habilidades
lengua extranjera
necesarias
para
el
aprender
currículum.

Tabla 3. Características de los modelos de acuerdo a Snow reproducido en Lorenz &amp; Met,
1989:50-2 (traducción de la autora).

Finalmente Brinton, Snow y Wesche, establecen que los tres
modelos de prototipos básicos que ellas describen en su artículo: Basado en
Temas, Instrucción Protegida, y Modelo Adjunto; se apoyan en los
resultados de la investigación en Adquisición de Segunda Lengua (Second
Language Acquisition SLA), concretamente en Krashen.
Las
investigaciones de este autor señalan que el nivel de dificultad del input
debe ser entendido por el alumno y además debe incluir nuevos elementos
para ser aprendidos. Los tres modelos comparten también las siguientes
características: a) Se usa el contenido cómo el principio organiz.ador del
curriculum; los modelos persiguen un doble objetivo: b) Dominio del
contenido y desarrollo de la segund_a lengua; se utiliz.an materiales
auténticos y tareas (que reflejen los tipos de demandas académicas
planteadas a los alumnos}, con apoyos y adaptación por parte del maestro
c) se realiz.an ajustes a los materiales (y a los enfoques pedagógicos
usados) de acuerdo a las necesidades y nivel de dominio de L2 por parte
de los estudiantes.

De acuerdo a las tipologías antes mencionadas el enfoque del
programa de la preparatoria bilingüe de la U.A.N.L., es aditivo. Se busca
agregar al acervo de los estudiantes el manejo con destreza del inglés como
lengua extranjera. Además existe un fuerte compromiso y recursos
conducentes a hacer del programa un éxito y mantener una actitud clara
hacia la cultura de la lengua objetivo (Baker, 1993). En el caso del
programa bilingüe de la UANL el alto nivel de desempeño de los alumnos
en L2 no debe afectar su sentido de identidad ni de pertenencia a su propia
cultura. En cuanto a la edad de sus estudiantes y el nivel de instrucción en
que se imparten contenidos a través de una segunda lengua se considera
tardío. Las metas u objetivos sociales del programa bilingüe se ubican en
el tipo 3 de Ferguson 'capacitar a las personas para comunicarse con el
250

mundo exterior', pues este programa está desarrollado para permitir a los
estudiantes de educación pública tener las herramientas necesarias para
acceder a intercambios, becas y programas de apoyo que muchas veces no
pueden ser aprovechados en las diferentes dependencias de nuestra
Universidad por la falta de dominio de una 12. Y en cuanto a la situación
sociolingüística se ubica en el tipo 6 de la clasificación propuesta por
Brothy, y mencionada en este mismo apartado, la cual se denomina
"educación bilingüe con vocación internacional en una región no
fronteriza". Por las características de la instrucción se utiliza un modelo de
inmersión parcial, ya que no todas las materias se imparten en inglés.

Educación bilingüe en México
"La sustitución de una lengua no es un proceso evolutivo natural. Refleja un
cambio económico, cultural, político, social y tecnológico." Baker, 1993:75

Desde la Colonia la política del lenguaje en México, entonces la
Nueva España, ha sido en favor del castellano como lengua oficial, pero en
la práctica la transición a la nueva lengua se vio afectada por otras
disposiciones políticas y administrativas. Además las características de la
composición de la población tampoco ayudó a la difusión del castellano.
Por ejemplo, en el momento de contacto con los españoles en 1521, había
en México aproximadamente entre 7 y 9 millones de habitantes que se
comunicaban en 147 lenguas (Cifuentes, 1992).

De origen se puede considerar a México un país multicultural, y
por ende multilingüe, ante lo cual una sola lengua manejada por un
reducido número de conquistadores y evangelizadores hizo su mejor
esfuer.zo. La lengua de dominio -el castellano- fue permeando de manera
lenta durante la Colonia, y de manera brusca durante el siglo XIX las
diferentes capas sociales y las comunidades urbanas y rurales que
conformaban la naciente república.

De acuerdo a Baker (1993:75) "la sustitución de una lengua no es
un proceso evolutivo natural. Refleja un cambio económico, cultural,
político, social y tecnológico". En el caso de México, como el de cualquier
otra colonia, todos estos cambios se dieron, aunque no simultáneamente.
Si bien podría pensarse que el conquistador impuso su lengua al triunfo
sobre los indios, la realidad del proceso concuerda con otros indicadores

251

�La lenta penetración del español es reflejo fiel de los cambios de
composición de la población y de las políticas de segregación para los
indios, y prohibición de mezcla de razas, donde vivían los indios no
podían vivir españoles, mestizos, ni negros. En el siglo XVI la población
indígena se vió reducida a 2 millones como resultado de la esclavitud y
hambruna a que fue sometida después de la conquista. Lentamente se
recuperó, y para fines del siglo diecisiete la población indígena
representaba el 83 por ciento de un total de cuatro y medio millones de
habitantes, y a principios del siglo diecinu~ve representaba un 64 por
ciento de la población de seis millones, de los cuales la inmensa mayoría
no tenía acceso a la educación, y por lo mismo la exposición al castellano
por parte de los indígenas era limitada al comercio o trabajo, pero en su
comunidad y hogar utilizaban su lengua materna.

Sin embargo un siglo después la proporción se invirtió y del total
de la población de México sólo el 13 por ciento eran indígenas que se
comunicaban en no más de 60 lenguas pre-hispánicas. Muchas de sus
lenguas habían desaparecido producto de la extinción de las etnias que las
hablaban o debido a ~líticas de reubicación -en ocasiones de etnias
enteras- que por esta razón al paso de dos o tres generaciones la olvidaban
por no usarla más.

Es después de terminado el dominio de España y con el nacimiento
de México como república independiente, que se decide el uso del
castellano corno el lenguaje exclusivo de las funciones del gobierno y la
administración, como parte de un proyecto que ayudara a uniformizar tan
vasto y heterogéneo territorio. Por consiguiente, el castellano, aún sin ser
declarado lengua oficial se convierte de facto en ello. "En 1810, el español,
la lengua materna del 36 por ciento de la población mexicana, inicia un
intrincado proceso que lo convertirá en el idioma legal y estadísticamente
dominante" (Cifuentes, 1982:12 traducción de la autora).

Retomando lo expuesto con anterioridad y parafraseando de
nuevo a Lewis (1977:153): El surgimiento de una vigorosa clase media
consciente de su poder. . . y el avance de un proceso de integración social
que era alimentado por una autoconciencia nacional como medio de
asegurar la aceptación en medio de la incomodidad del violento cambio
social aseguraron un nacionalismo lingüístico. En este momento se
transformó la lengua en una poderosa arma de acción y cohesión social.

252

Esto natural.mente tuvo un efecto decisivo para el multilingüismo
en México. Ante las políticas de moderniz.ación del recién surgido país y
los movimientos migratorios producto de las guerras y rebeliones agrarias
en la primera mitad del diecinueve, y la creación o crecimiento de las
ciudades en la segunda mitad, la proporción de la población indígena y el
uso de sus lenguas disminuyó. Por otra parte la población total de México
aumentó en 149 por ciento y "La lengua oficial se volvió la única llave
para el ascenso social dentro de las fronteras de México" (Cifuentes,
1982:13 traducción de la autora), lo que forzó a millones de indígenas a
usar el es pañol.

Bilingüismo L1 - español

Es hasta el siglo XX, que las autoridades educativas trataron de
cubrir las necesidades de educación de las comunidades indígenas
mexicanas, función que al principio de la Colonia era desempeñada por los
evangelizadores. Francisco León de la Barra firmó en 1910 un decreto,
como presidente interino, autorizando el establecimiento de una
instrucción 'rudimentaria' diseñada para educar

principalmente a aquellos individuos de raz.as indígenas, ... a
hablar, leer, y escribir en castellano, y efectuar las operaciones aritméticas
más usuales y fundamentales." (Aguirre Beltrán citado en Nunez, 1994:15)

Este enfoque paternalista percibía a nuestros indígenas como
intelectualmente inferiores , y por lo mismo tenían que ser instruidos con
un currículum que incluyera sólo lo básico de matemáticas y ninguna otra
materia de contenido en su lengua. Las poblaciones indígenas se
resistieron a esta metodología, así como posteriormente -1925- a la escuela
rural de Moisés Sáenz cuya " meta final sería la integración de la
nacionalidad mexicana: la eliminación del mosaico racial y cultural que
impedía el progreso de México" (Arce, 1981:182). Afortunadamente estas
metodologías fueron rechazadas y olvidadas después de muchos años de
aplicación infructuosa.

Posteriormente, en 1939, gracias a los esfuerzos de la Asamblea
Filológica Mexicana, se creó un instituto de metodología y enseñanza,
llamado el Proyecto Tarasco, en Paracho, población purépecha en
Michoacán. El objetivo de este proyecto fue integrar la instrucción con
materiales y temas que los purépechas consideraran útiles, como medidas
253

1

1 '

.,

�de higiene, profilaxis de enfermedades, técnicas de irrigación, actividades
de extensión agrícola, etc. El proyecto fue doblemente exitoso ya que no
sólo sirvió para enseñar a los indígenas a leer y escribir en español, sino
que además logró documentar la literatura tarasca oral (Aguirre Beltrán
citado en Nunez, 1944:16). Sin embargo, aun tuando se estudió y
documentó la lengua tarasca, el enfoque de este modelo bilingüe seguía
siendo de asimilación.

En 1948, después del Segundo Congreso Indigenista Americano en
Cuzco, Perú, el presidente Miguel Alemán Valdés aprobó la ley para crear
el Instituto Nacional Indigenista (INT). Con esto se satisfacían dos
necesidades: mostrar a la comunidad internacional que México estaba
comprometido con las necesidades educativas y administrativas de su
población indígena; y ejecutar las políticas que la SEP creyera conveniente
imponer a estas comunidades. Los intentos de este Instituto de cambiar la
vida de las comunidades indígenas y 'educarlas' para asimilarlas al resto
de la cultura de los que hablan español fueron infructuosos. El INI se
convirtió en otra instancia burocrática inútil, mientras las necesidades de
los indígenas permaneáan insatisfechas (Nunez, 1994:16).

En la actualidad existen 56 lenguas nativas en México (Francis,
1991:51; Nunez, 1994:17; Currículum" Perspectives, 1995:8), con algunas
variantes dialectales. Al repecto, el Artículo 4o. de la Constitución de los
Estados Unidos Mexicanos (1997:4) dice a la letra:

"La nación mexicana tiene una compos1eton pÍuricultural sustentada
originalmente en sus pueblos indígenas. La ley protegerá y promoverá el
desarrollo de sus lenguas, usos, costumbres, recursos y formas espeáficas
de organización social y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la
jurisdicción del Estado."

Y el artículo 38 de la Ley de Educación
educación bilingüe establece que:

que se refiere a la

"La educación básica, en sus tres niveles, tendrá las adaptaciones

requeridas para responder a las ~racterísticas lingüísticas y culturales de
cada uno de los diversos grupos indígenas del país, así como de la
población rural dispersa y grupos migratorios".

254

Así mismo, en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se
menciona el compromiso singular con la población indígena y con la
diversidad étnica y cultural del país que ha dado origen a la educación
bilingüe y bicitltural. Lo anterior, no necesariamente se ve cubierto en toda
su extensión.

Si bien actualmente se imparte educación bilingüe en 54 lenguas,
con cartillas para primer y segundo años, la política de lenguaje en México
no apoya las lenguas de las etnias nacionales. Retomando lo que menciona
Cifuentes a propósito de los estudios sobre las lenguas indígenas de fines
del siglo diecinueve y principios del veinte "Éstas no son consideradas
iguales al español, ya que no se les apoya política o legalmente para su
mantenimiento como lenguas de trabajo, y sólo interesan en la medida que
proporcionen información sobre el pasado" (1992:16 traducción de la
autora).

En síntesis la educación bilingüe en México está dirigida a una

minoría compuesta de muy diversas etnias cuyo rezago económico y social
las sitúa en desventaja y desigualdad de oportunidades. El objetivo de este
modelo de educación bilingüe, si bien en un principio se vale de la lengua
materna para su alfabetización, es la asimilación a lo que se denomina la
lengua y cultura nacionales.

Bilingüismo español - L2

Por otra parte, se denomina también educación bilingüe aquélla
que se imparte en una lengua extranjera -inglés, francés, japonés, etc. Su
historia se remonta a la conquista cuando la educación se impartía en latín,
o en alguna lengua vehículo -náhuatl- diferente a la lengua materna de los
evangelizados, y se encuentra documentada en las crónicas de los
evangelizadores. En 1830, Luis Napoleón Jaubert y M. Teissier fundaron
un colegio francés que si bien no impartía las clases en este idioma,
"ofrecía español, francés, inglés, álgebra, geometría, trigonometría, historia
antigua y moderna, sagrada y profana, teneduría de libros, dibujo de
planos y mapas y algo de música." (Staples, 1981:137). Sin embargo, en
esta época la principal preocupación consistía en cómo ofrecer educación a
la población, estando el erario público tan desprovisto a causa del
reacomodo después de la emancipación y los cambios consiguientes, por lo
cual la educación bilingüe de cualquier tipo significaba un lujo. ·

255

�Más recientemente Joshua Fishman reahza una investigación a
nivel mundial sobre el estatus de la educación bilingüe en el mundo. He
aquí una reseña del panorama en México de la información recabada en
ciento diez países durante 1972-73, sobre la educación bilingüe a nivel
secundaria:

11

México

En las grandes ciudades abundan las escuelas
secundarias para la minoria de residentes y miembros de
la colonia extranjera, las cuales sirven a W1a pequeña
proporción de los estudiantes locales también.
Sin
embargo no se encuentra disponible ninguna forma de
educación secundaria bilingüe para la gran mayoría de
los jóvenes mexicanos, ni para ninguno de los cuatro
millones y cuarto de indígenas que constituyen cerca del
diez por ciento de la población total. Para estos últimos,
de los cuales una pequeña proporción no conocen el
español, la educación primaria bilingüe compensatoria
está recibiendo de nuevo limitada atención, después de
un siglo de cambios de una política oscilante entre el
apoyo y el olvido a este respecto. La mayoría de los
jóvenes mexicanos inevitablemente aprenden un poco de
inglés (en gran medida de manera informal, de turistas o
medios masivos de comunicación}, pero no se
proporciona instrucción en este idioma debido a
sensibilidades históricas y políticas." (1976:64, traducción
de la autora).

Comparación de políticas

¿Cuánto ha cambiado en poco más de veinte años la realidad de la
instrucción primaria y secundaria en inglés, o en lenguas indígenas en
México? Poco y mucho. Según declaraciones de la Profesora Ludka de
.Gortari, entonces Directora General de Educación lndigena de la SEP, en
1994 la población indígena representaba el diez por ciento de la población
total del país. También mencionó que gracias a recientes políticas de
iniciativas legislativas, se ha hecho un llamado para que los programas
ecwcativos se adapten a las características lingüísticas y culturales de los 56
grupos étnicos del país (Curriculum Perspectives, 1995:8). En 1990 se
había elaborado cartillas de ledo-escritura en lengua indígena para 36 de
las 56 mencionadas, pero sólo para el primer grado. Francis (1991:51),
añade que la distribución de las mismas es limitada y qut, si bien las
256

cartillas valoran significativamente las lenguas indigenas, éstas no
sati,5facen las necesidades de desarrollo de habilidades para la lectura
independiente y la redacción ..

Existen intentos de revalorización de las lenguas indígenas, como
el caso del proyecto Corima en la zona Tarahumara del estado de
Chihuahua. Éste está apoyado en un enfoque de orientación aditiva
"lubrido entre un programa de transición y uno de mantenimiento"
(Nunez, 1994:20 traducción de la autora) y consiste de un programa de
inmersión parcial combinado con uno de doble dirección de
enriq'llecimiento a través del contenido·(two way content enriched). Pero,
si bien el autor lo considera un exitoso programa de mantenimiento de las
lenguas: Tarahumara, Tepehuano, Guarijio, y Pima, podemos hablar de
que ésta es, hasta el momento, la excepción y no la regla. Por lo tanto en
esta oscilación atención-olvido, mencionada por Fishman respecto a la
educación bilingüe, nos encontramos en periodo de atención a lenguas
indígenas en cuanto a la retórica oficial, más no de forma contundente en
los hechos.

En otr~ países del continente como Bolivia y Perú, ambos con
población indígena mayor al 60 por c;iento y que reconocen el Quechua y
el Español como lenguas oficiales, se han creado programas de
cooperación horizontal para proporcionar instrucción a la pobla,ión
indígena que comparte cultura y tradiciones y sólo es separada por una
frontera nacional. Perú ha proporcionado principalmente asesoría a
Bolivia, pues gracias al Programa de Educación Bilingüe en Puno
desarrolló en 10 años los materiales de grado 1 a 6 én Quechua y Aymará y
otras lenguas amazónicas con la intención de convertir estas en lenguas
polifuncionales y no sólo para comunicación informal. Además creó
cuatro centros de capacitación para maestros y cuenta con una esp"'ecialidad
de educación bilit1güe a nivel superior y un postgrado (López y D'Emilio,
1992). A decir de los autores, sin embargo este proyecto se encuentra aún
en fase experimental y no ha alcanzado el grueso de la población indígena
en ninguno de los dos países.

Volviendo a México, por lo que respecta a la educación bilingüe en
lengua extranjera, a mediados de los 70s -primero en el Distrito Federal y
luego en las ciudades polo del país- se empezaron a crear escuelas
bilingües privadas conforme a los acuerdos publicados en el Diario Oficial
de la Federación (DOF) de esta época. Algunas desde pre-primaria hasta
preparatoria, pero la mayoría hasta secundaria solamente y con rangos de
calidad que van de regular a excelente. Predominan 'tas que imparten las
257

�materias en inglés. Si bien existen escuelas para &amp;ancés, al~mán, italiano,
etc., éstas representan un porcentaje mínimo comparativamente. La
mayoría de los programas que se siguen en estas escuelas son, en cuanto a
contenidos, los aprobados por la SEP.

El caso de "American School Foundation" es diferente, ya que su
instalación en el país se remonta a hace más de SO años y, _aunqu:
incorporado a la SEP hasta nivel medio -en el medio supenor esta
incorporado, localmente a la UDEM_(Keller comun'.cación ~rsonal)- su
programa sigue los contenidos y libros _del m;e~ equiva!ente en
preparatoria en E.U.A. (high school), en ingles y la uruca materia que se
cursa en español es, naturalmente, español. Aproximadamente el 5% de
los estudiantes son de nacionalidad estadounidense o canadiense (Keller
rnmunicación personal), y el resto son mexicanos. Por lo t~to es~?5
hablando en realidad de un programa general en inglés con la t.mparttc10n
de espaiiol como lengua extranjera, que resulta en bilingüismo pero tal vez
no en biliteracidad -al menos en español.

Además, tenemos el caso úmco del "Colegio Japonés", el cual con
autorización expresa de la SEP ofrece programas que corresponden a sus
equivalentes en Japón - desde pre-primaria hasta preparatoria (OOF
Acuerdo 1974 ).
Así mismo, en enero 26 de 1983 se firmó el Acuerdo No. 91 (OOF,
1983) por el que se autoriza el Plán de Estudios del Bachillerato
Internacional, el cual menciona los siguientes considerandos:

..............., .......

"Que la Oficina del Bachillerato Internacional es una organización no
gubernamental que posee estatus consultivo con la Organización de la
Naciones Unidas para la Educación, ]a Ciencia y la Cultura (UNESCO), e
impulsa laadopción del Plan de Bachillerato Internacional, como _opción
curricular de reconocimiento múltiple entre los países que autoncen su
aplicación;
Que para mejorar permanentemente los servicios educativos y
elevar su nivel, es necesario buscar nuevas alternativas, que impulsen su
evolución en función de las necesidades del desarrollo Nacional e
Internacional".
En Monterrey la única institución que ofrece esta modalidad es el
ITESM y sus últimas dos generaciones no rebasaron los 30 estudiantes cada
una (lng. Maqueo comunicación personal).

Los problemas de estos dos tipos de educación bilingüe son de
alguna manera similares y disímbolos a la vez. Mientras que la instrucción
bilingüe en lengua nativa para los grupos étnicos no cuenta con una
amplia escolarización formalizada a nivel universitario, pues sólo la
Universidad Nacional Autónoma de México, la Dirección General de
Educación Indígena de la SEP y el Instituto Nacional de Antropología e
Historia ofrece preparación para los maestros bilingües L1 - español,
contadas universidades estatales se diversas carreras para preparar a los
maestros de lengua extranjera, principalmente en inglés.

Sin embargo, como bien apunta en su comentario Fishman, en
México las mayorías no reciben instrucción en lengua diferente al español
Son las minorías a quienes está dirigida la educación bilingüe. El 10%
correspondiente a la población indígena, con su respectiva carga de
marginalidad geográfica, rezago económico, social y cultural -de acuerdo a
la cultura dominante- y bajo nivel de rendimiento académico que recibe
instrucción en su lengua materna, contrasta sobremanera con el perfil de la
otra minoría que recibe educación bilingüe en lengua extranjera -asociada
esta minoría a zonas urbanas- residenciales, prestigio social, estatus
socioeconómico medio o alto, y que relaciona los logros académicos con
movilidad social o beneficio económico. Los contrastes se observan
también en el grado de rendimiento y escolaridad máxima de las dos
minorías.

Por otra parte el currículum oculto de la planeación de lengua,
parece mostrar un desbalance en cuanto a la preparación que se ofrece a
los maestros de los dos tipos de minorías arriba mericionados, lo cual nos
habla de una limitante más para eJ bilingüismo L1 - español. Y si bien se
da instrucción en los primeros 2 años de primaria en lengua nativa, ésta no
se continúa en los años subsiguientes. Además, debido al uso limitado de
las lenguas nativas, sobre todo en zonas urbanas -familia, miembros de la
misma comunidad- éstas están en peligro de desaparecer aún más. Así
mismo, la preparación que se ofrece a los maestros bilingües en lengua
extranjera en la mayoría de los casos los capacita para trabajar como
maestros de lengua extranjera y no de contenidos en lengua extranjera.
Esto en el nivel de primaria, mas para los niveles de secundaria y sobre
todo preparatoria no se ofrece una preparación sólida ni por parte de la
SEP, ni de ninguna otra institución superior. Por lo cual en ambos se
observa siempre una limitada oferta de personal docente capacitado, y en
múltiples ocasiones se echa tnano de maestros que dominan la materia,
pero no la lengua, o viceversa.

258

259

•

�En síntesis podemos parafrasear a Fishman (1976:20~ q_uien
sintetizaba la situación de la educación bilingüe en U.S.A. de la siguiente

manera: caiencia de fondos suficientes; de personal capacitado; de
experiencia evaluada; y de perspectiva socio~tórica; mi~iendo las
necesidades de la instrucción bilingüe actual en Mextco con la mISma vara.

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA
(Reflexiones sobre un discurso amoroso)

Dr. Ivan Mendiola.
Psiquiatra Egresado de la U.A.N.L.
Psicoanalista de la Asociación Regiomontana
de Psicoanálisis

Llegó con tres heridas :
la del amor,

•.

.... ,
~~

~

1•
1

,1

la de la muerte,
la de la vida.
Miguel Hernández

,

·:·~~ \

Estas líneas, más que un análisis, expresan la reflexión, envuelta de
dudas y pasmo, que produjo la lectura alucinada de El Amor en Los Tiempos
Del Cólera. Se trata -como el título lo ostenta- de una historia de amor llena
de datos que muestran el profundo conocimiento que•tiene Gabriel García
Márquez del ser humano. El libro es una sinfonía, en el que una vez
presentado el tema en las primeras páginas, éste, será lo que le dará cuerpo
a la novela. Como la mejor de las sinfonías, tiene un inicio y un final que
se unen, de ta} manera, que el FIN de la página 473 expande su significadó,
es decir, deja que el lector continúe su propia novela. Lo que no tiene fin, es
la cantidad de recursos literarios, poéticos y nuevamente, de la asombrosa
conciencia que tiene de la vida, de los actos y mas que nada de los
sentimientos humanos, de los que hace gala Gabriel García Márquez en ·
este libro. El tema central es la historia de amor triangular -como todas las
historias de amor- entre Florentino Ariza, Fermina Daza y Juvenal Urbino
de la Calle. De la temprana adolescencia a la senectud. Y como todos los
cuentos, el final será ... y vivieron felices el resto de sus días; lo que suena
tan falso como la democracia, la justicia o la verdad. Antes de iniciar,
quisiera advertir que las especulaciones tienen este mismo rasero y solo
son responsabilidad mía. Relato aquí los sentimientos e ideas que el libro
El Amor en Los Tiempos Del Cólera despertó en mí.

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Cuando por primera vez leí el título del libro, tuve un lapsus
visual, leí "El Amor en Los Tiempos De Cólera". No me sorprendió,
corrociendo las excentricidades del autor por un lado y la cólera como otra
de las caras del amor, por el otro, lo tuve como algo de lo mas razonable.
Es mas, hoy día, pienso que no hubiese estado mal un título así. Pero mi
equivocación no fue un simple lapsus Iecturis, pues todo el libro está
plagado de nombres que dicen más que lo que tienen escrito. Para esto,
empezaré por el título, pues en diferentes partes deJ libro el autor invita a
260

261

�los personajes a confundir el amor con una enfermedad y con un
sentimiento, lo cual no es infrecuente en la vida cotidiana, que el amor,
tenga diversas manifestaciones y que se confundan los sentimientos y estas
manifestaciones sean patológicas, de muy variadas formas y conductas
biz.arras. En la pág. 88 dice" ... y su madre se aterrorizC? porque su estado no
se parecía a los desordenes del amor sino a los estragos del cólera", o en la
pág. '299 Tránsito Ariza solía decir: "de lo único que mi hijo ha estado
enfermo es del cólera. Confundía el cólera con el amor". Para cimentar esta
idea, mas adelante hace decir a Fermina Daza que no podía imaginarse que
aquella carta suya, instigada por una rabia ciega, pudiera ser interpretada
por Florentino Ariza como una cana de amor (pág. 381), y luego ella
pensar que " ... la rabia volvía siempre, y muy pronto se dio cuenta de que
el deseo de olvidarlo era el más fuerte estímulo para recordarlo" (pág. 385).
En esta forma une lo que siempre esta unido, el amor y el odio, las dos
caras de una misma moneda. Nunca encontraremos al amor desligado del
odio y viceversa. En toda ocurrencia de amor hay una dosis, mayor o
menor de agresión, odio. El deseo de poseer al ser amado, los celos, las
recriminaciones, el control, etc. se encuentran en toda relación amorosa.

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Mas los temas del libro son variados y extensos, porque si hay que
no puede desligarse del amor es la vida, y esta es todo lo que sucede
mientras uno respire. Gabriel García Márquez describe los temas mejor que
nadie cuando Florentino le envía cartas escritas a máquina a la recién
viuda Fermina Daza, quien al leer s1,1s cartas dice: "Eran meditaciones
sobre la vida, el amor~ la vejez, la muerte: ideas que habían pasado muchas
veces aleteando como pájaros nocturnos sobre su cabeza, pero que se le
desbarataban en un reguero de plumas cuando trataba de atraparlas'' (pág.
407). Esto mismo lo había escrito antes en su suplemento práctico del
"secretario de los enamorados". Naturalmente que el-autor dice esto y más,
tanto en los temas como en la forma de tratarlos, de entretejerlos, dándoles
coherencia y sentido. Descifrar esto, es un tanto cuando especular en el
vacio, pero ni queda más remedio. La cumbre soñada Qorge Luis Borges)
de cualquier poeta o literato, pudiera (digo pudiera) ser el premio Nobel,
pero que hacer después de obtenerlo? suicidares como Heminway o seguir
escribiendo obras menores como Churchill?. Admira leer una obra que
sobrepasa a la premiada "Cien años de Soledad", en su estilo y pureza.
Única novela dedicada a Mercedes (su esposa) por supuesto y aquí
el juego del lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es por
supuesto o por su lenguaje que tan bien maneja, pues uno se pregunta si es
por supuesto o por supuesto (de esposa), y ante tal aclaración acude la idea
de si este acervo de conocimientos acerca del amor los aprendió por
correspondencia o son simples factores genéticos transmitidos.

El libro, decía, se inicia con el tema del suicido, de un santo ateo,
Jeremías del amor santo, descrito hermosamente por el autor en una bella
metáfora en donde. el "se había puesto a salvo de los tormentos de la
memoria con .un sahumerio de cianuro de oro". Este tema, no descrito
abiertamente por el autor persiste durante todo el libro. Por ejemplo: la
primera &amp;ase del texto es usada para evidenciar la vida y la muerte a la
vez. "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre
el destino de los amores contrariados". Y después la pág. 350, cuando
Florentina Ariza se encuentra con Fermina Daza en el cine, dice: "Se
deleitaba con los hálitos del perfume de almendras..." así, este mismo olor
tiene esta m~ma y doble contrapuesta significación.
En éste, digamos, primer capítulo -ya que no los numera-, como lo
decía con antelación, nos expone el tema central del libro. Dice Jeremías
"nunca seré viejo" "tenia la determinación irrevocable de quitarse la vida a
los sesenta años" (pág. 26). La novela termina con el suicido de una niña,
~érica Vicuña: y dos viejos, Florentino Ariza y Fermina Daza, que son
mterpelados por Diego Samaritano , el capitán del buque; "Y hasta cuando
cree Ud. Que podamos seguir en este ir y venir del carajo? Puedo
terminarla diciendo: Y vivieron felices el resto de su vidas", pero contesto:
"Toda la ~ida''. Podríamos pensar que Gabriel García Márquez, premio
nobel_de literatura, galardonado por las reinas de la belleza, propuesto más
de mil veces como presidente de su república natal, hijo predilecto de su
~ueblo, ovacionado por sus ávidos lectores, próximo a cumplir 60 año,
tiene un~ idea ínicial que modifica al final, pero mejor esas especulaciones
se las deiamos a los conocedores del inconsciente a control remoto y a otros
sabedores de la vida y mejor volvemos al texto y sus temas.
El amor y sus celos, la sexualidad y la sabiduría de la vida y la
muerte campean libremente en todo el libro, con lo que esto contiene, la
~eje~, .el tiempo, el matrimonio, la diferencia entre hombre y mujer, la
fidelidad etc... Es un texto inacabable donde podemos bordar temas tan
diversos que tardaríamos mucho en acabar. Por esta razón, he decidido
limitarme a pocos temas y más que nada, a las palabras del autor, para así
dejar a la imaginación del lector.
.
Gabriel García Márquez enaltece a la mujer y le da un trato de
igual, aún cuando Doña Blanca, y la madre del Dr. Juvenal Urbino trató de
imponerle ideas y acciones, se encontró con una mujer como Fermina Daza
quien solía _deCU: "a la,,mierd~ abanico que es tiempo de brisa". En la pág.
462 Florentmo piensa Na&lt;lJ le habría sorprendido, porque el sabía que las
mujeres son iguales a los hombres en sus aventuras secretas" las mismas
estratagemas, las mismas inspiraciones súbitas, las mismas traiciones sin
remordimientos''. Es más, en otra parte hace decir lo siguiente al Dr.
Juvenal Urbino "Los hombres somos unos pobres siervos de los

.

262

263

�· · ·
en cambio cuando una mujer decide acostarse con un hombre,
preJUictos...
,
d ·be
·
no hay talanquera que no salte, ni fortaleza que no ern , ~
consideración moral alguna que no esté dispuesta a pasarse por e
fundamento no hay Dios que valga". (pág. 448).

•••

·-·

1

Con propiedad y elegancia García Márque_z m~eja la difícil
relación entre el hombre y la mujer, ya sea en un matrimo":1° ~erdur;:~ Y
aparentemente sólido, como los amores fugaces de las paJaritas pe 1 as
de la noche. El libro es un tratado del amor con sus frecuentes
componentes; la mirada, la fidelidad, los celos, la locur~ y sobreto~o la
alid d a la que da un trato especial durante todo el libro. A traves del
sexu
a ,
d
,
• ~t..:
dos
que
Dr. Juvenal Urbino dice: "Estaba contra to a razon c1enuuca
,
t s
rsonas apenas conocidas, sin parentesco alguno en~ s1, con carac_ ere
ped15
_ tintos con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran
'
·
comprometidas
de golpe a vivir juntas, a dormir en .1a misma
cam~, a
compartir dos destinos que tal vez estuvieran determmados en sentidos
·
t " Dea'a• "El problema del matrimonio es que se acaba todas las
d 1vergen
es ,
·
.
d 1
noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo to as as
mañanas antes del desayuno" (págs. 286-287).
Cuando leemos las primeras partes del libro, hace sentir que el
matrimonio es posible y no sólo eso sino hasta e~table y feliz. Poco a poco,
como en una disección roma del mejor anatom1Sta, nos va mostra~~o la
·dad para sólo de1·arnos al final con la fantasía de la felicidad.
cruel real 1 ,
d
d ·
Algunas muestras: "El problema de la vida pública es apren ~r a omu~a!,
el terror, el problema de la vida conyugal es aprender a dominar el tedio .
, 289) "Era un marido perfecto. Nunca recogía nada del suelo, 111
(pag.
·
d d l
apagaba la luz, ni cerraba una puerta. En la , obs~i~~
e a m_a nana,
cuando faltaba un botón en la ropa, ella le 01a decu: Uno necesita dos
esposas, una para quererla y otra para que le pegue los botone~" (pág. 304).
" ...se trataban con la confianza de dos esposos que se habJan ocul~d?,
tantas cosas en esta vida que ya no les quedaba casi nada para dectrS~
(pág. 376), Juvenal diciéndole a Ferm ina: "Rec~~rda si~m pre que
ma~
importante de un buen matrimonio no es la feltc1dad, smo la estabilidad

!~

(pág. 409).
La mirada, lenguaje universal, portón de entrada a los secretos del
alma y que sirve para iniciar o derrumbar amores, o conocer ~l siti~ donde
se ocultan. "La lección no se interrumpió, pero la niña levanto 1~ v1Sta para
ver quien pasaba por la ventana, y esa mira~a casual -~e el ongen de un
cataclismo de amor que medio siglo despues le envio una carta de dos
líneas: "Hoy, al verlo, me di cuenta que lo nuestro no es _mas que una
·, " . (pa' g. 144). Cuando Florentino hacía sus correnas nocturnas
ilus1on
bastaba una mirada de sesgo para saber donde estaba el amor" . (pág. 247).
26-!

Con los celos ponemos en duda la razón del amor. Cabe preguntar
si el amor no es mas que la transferencia de nuestras partes queridas,
necesidades, odiadas o temidas, en la figura amada, para después poseerla
y convertirla en nuestra propiedad, nuestro objeto de seguridad. Los celos
cuestionan la razón del amor, si la hay, y nos provoca a pensar
profundamente en el sentido de las relaciones de pareja en el contexto de la
fidelidad ¿Es el amor monolítico? ¿Por qué aparece y por que desaparece el
amor? ¿Se puede amar a más de una persona a la vez? ¿Por qué entonces
llegar a necesitar a más de una persona para tener satisfechas las
necesidades de amor? Estas y más preguntas está aludiendo el autor en su
obra.
Cuando Florentino Ariza fue nombrado director general de la
Compañía Fluvial del Caribe se sentía nostálgico bajo la sombra de
Fermina Daza "Lo acoro pañó el recuerdo de todas; tanto de las que
dormían en los cementarios, pensando en él a través de las rosas que les
sembraba encima, como las que todavía apoyaban la cabeza sobre la
misma almohada en que dormía el marido con los cuernos dorados bajo la
luna. A falta de una deseo estar con todas al mismo tiempo, como siempre
que estaba asustado"(pág. 368). Con Ángeles Alfaro la del sexo tierno y su
violonchelo de pecadora "Florentino aprendió lo que ya había padecido
muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias
personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a
ninguna" ... "El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas" (pág.
370).

Dice Garáa Márquez que no hay cosa más complicada que el
amor, y al adolescente Florentino lo ubica en la pág. 82 sintiendo que
"poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables,
sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba mas que
en ella". Su padre "le recordó que los débiles no entrarían jamás en el
reino del amor, que es un reino inclemente y mezquino, y que las mujeres
sólo se entregan a los hombres de animo resuelto, porque les infunden la
seguridad que tanto ansían para enfrentarse a la vida" (pág. 93 y 94).
Florentino padece de un amor extraterreno. Nada lo amilanaba, todo lo
reservaba. Incluso "la propia Tránsito Ariza se murió convencida de que el
hijo concebido por amor y criado para el amor estaba inmunizada contra
toda forma de amor por su primera adversidad juvenil" (pág 271). A través
de Sara Noriega aprendió "que todo lo que hicieron desnudos era amor.
Dijo: Amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de
la cintura para abajo" (pág. 273). Fermina pensaba diferente, pensaba que
el amor era un espejismo, un autoengaño, una quimera del corazón.
Cuando ya viejos Florentino sentía que: "Te1úa que enseñarle a pensar en
el amor como un estado de gracia que no era un medio para nada, sino un
265

1

' •

�origen y un fin en si mismo" (pág. 400). En su viaje por el río de la
Magdalena después de haber hecho un amor tr~quilo y san?, de ab~elos
percudidos, Fermina y Florentino sentían que: Era co~o s1 _se h~b1eran
saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubieran ido sm mas
vueltas al grano del amor" ..."Pues habían vivido junt9s lo bastante p~a
darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier
parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte" (págs. 469 Y
470).

Los celos acusan la propiedad privada, el objeto del deseo, como
tal, como objeto transferible, como cosá de la cual uno puede apropiarse o
si no, como la herida narcisista de no ser la única persona amada deseada Y
centro cósmico de la relación. "Florentino Ariza no entendía como una
soltera sin pasado podía ser tan sabia en asuntos de hombres... se retorcía
de celos regresivos pensando que tal vez ella fuera más paseada de lo que
fingía, pero tenía que tragárselos enteros, porque también él le deáa, como
les dijo a todas que ella había sido su única amante". (pág 272) El manejo
de los celos no siempre es tan tranquilo y maduro, en ocasiones es cruel Y
sanguinario como cuando Olimpia Zuleta se desnudó delante del marido
sin acordarse del letrero que Florentino le había escrito en el vientre con
tinta roja y que deáa: ésta cuca es mía. El marido la degolló de un tajo con
su navaja de barbero y sin inmutarse (pág. 297). El único momento en que
se encuentra próximo a derrumbarse el matrimonio entre Fermina Daza Y
Juvenal Urbino es por el amorío de éste con la señorita Bárbara Lynch. Es
en este pasaje donde más claramente el autor muestra el dolor narcista,
cuando después de que Ferrnina Daza le recrimina que tiene el derecho de
saber quien es y el le relata los pormenóres de este desafuero, pues "el no
había hecho lo que ella esperaba con el alma en un hilo, y era que lo negara
todo hasta la muerte, que se indignara por la calumnia, que se cagara a
gritos en esta sociedad de mala madre que no tenía el menor reparo en
pisotear la honra ajena y que se hubiera mantenido imperturbab~; a~
frente a las pruebas demoledoras de su deslealtad: como un hombre (pag
342 y 342). La celebre viuda de Nazareth comprendía la fidelidad diciendo
acerca de su marido muerto: "Soy feliz porque solo ahora sé con seguridad
donde está cuando no está en la casa" (pág. 207).
Viejos, Florentino y Fermina viajaron en el buque, que por cierto se
llama Nueva Fidelidad, ella le pregunta de un modo casual que nunca
había oído decir que el tuviera una mujer "y él le replicó de inmediato sin
un temblor en la voz: -Es que me he conservado virgen para ti-".
El temario es inagotable y trataré de ser breve con los asuntos que
a continuación abordo: la sexualidad, la vejez y la muerte. El por que de
estos tres temas está resumido en el epígrafe que escogí para esta
disertación. Pienso que el hombre vive en este mundo (si es que pudiera
266

existir alguna razón) para la preservación de la especie, como un pequeño
eslabón de esta ya larga cadena cósmica, en este ignoto universo. El
hombre tiene la pecuµaridad diferencial con el resto de los animales, de
que además de t,rasformar sus alimentos antes de ingerirlos, puede y desea
aprareserse sin necesidad de celo. Es pues la sexualidad, en esta doble
razón, altamente valiosa. El hombre se comunica, habla y a veces, piensa.
Se anticipa con el pensamiento a los hechos, especula, discierne,
medita sobre su pasado y prevé para el futuro. Sabe ineludiblemente que
es mortal. No ignora que la vejez es la antesala del último eslabón de su
ciclo vital. Estas razones me han empujado a signíficar la vejez y la muerte
a la par con la sexualidad. El Amor en Los Tiempos Del Cólera es un breviario
sexual bastante completo. Es en la ciudad escenario de este libro, a donde
llegaban barcos de Europa, pasando de contrabando "desde postales
obscenas y pomadas alentadoras, hasta los célebres ·preservativos catalanes
con crestas de iguana que aleteaban, cuando era del caso, o con flores en el
extremo para que desplegaran sus pétalos a voluntad del usuario" (pág.
142). Sin embargo, reconoce que se trata de un instinto personal del amor,
que no hay teorías artesanales ni científicas, capaces de entorpercelo, tal y
como se lo enseñó Ausencia Santander (pág. 243). Deáa Florentino Ariza:
"El mundo está dividido entre los que tiran y los que no tiran. Desconfía
de estos últimos: Cuando se salían del carril, era para ellos algo tan
insólito, que alardeaban del amor romo si acabaran de inventarlo. Los que
lo hacían a menudo, en cambio, vivían sólo para eso. Se sentían tan bien
que se portaban como sepulcros sellados, porque sabían que de la
discreción dependía su vida". (pág. 251). Pero este conocimiento no lo
dudo asimilar tempranamente a pesar de haber tenido un magnífico
maestro, lotario Thugut, quien no tan sólo le enseñó el uso del telégrafo y a
tocar el violín, sino la vida de las pajaritas y la verdadera sexualidad. "Al
contrario de lo que hacía creer su corpulencia, Lotario Thugut tenía una
perinola de querubín que pareáa un capullo de rosa, pero este debía s.e r un
defecto afortunado, porque las pájaras más percudidas se disputaban la
suerte de dormir con él, y sus alaridos de degolladas remeáan los estribos
del palacio y hacían temblar de espanto a sus fantasmas. Deáan que usaba
una pomada de veneno de víbora que enardecía la silla turca de las
mujeres, pero el juraba no tener recursos distintos que los que Dios le había
dado. Decía muerto de risa: "Es puro amoé' {pág. 91). Gracias a estas
enseñanzas y a las que el aprende de todas las mujeres que ama se vuelve
un experto en el amor. Su vida práctica la inicia con la viuda de Nazareth
"la que le sobraba en ternura lo que le faltaba en artes marciales" (pág. 209)
"La incitó a dejarse ver mientras hacían el amor, a cambiar la posición
· convencional del misionero por la de la bicicleta de mar, o del pollo a la
parrilla, o del ángel descuartizado..." (pág. 208). Y así Gabriel García
Márquez nos pasea por todos los recovecos de lo que el llama amor de la
cintura para abajo.

267

�El libro está basado en gran parte en la historia de amor de U11
joven de 76 años y su amada de 72. Florentino dice: "sólo entonces había
comprendido que un hombre sabe cuando empieza a envejecer porque
empieza a parecerse a su padre" (pág. 233). Fermina lo reconoció "Una
noche, después de mucho eludir el pasado, llegó a la hacienda de la prima
Hildebranda, y cuando la vio esperando en la puerta estuvo a punto de
desfallecer; era como verse a sí misma en el espejo de la verdad. Estaba
gorda y decrépita..."(pág. 347). El autor en defensa de la senectud habla de
que el amor a esa edad es una dicha y no una cochinada, de quien vive en
el desea, a esa edad lo continua, tirar en su destino. También nos muestra
su miedo a podrirse en vida, a perder en vida, a pesar la memoria , a morir
en la total ignominia y burla de los demás.

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Antes de terminar, tres alegorías a la muerte llenas de gran poesía,
para hablar de un tema tan difícil como penoso: A los nueve años tuvo sin
darse cuenta una señal prematura de la muerte, pues estando con su padre,
éste le dice: "Si yo me muero ahora apenas si te acordarás de mí cuando
tengas mi edad. Lo dijo sin ningún motivo visible, y el ángel de la muerte
flotó un instante en la penumbra fresca de la oficina, y volvió a salir por la
ventana dejando a su paso un reguero de plumas, pero el niño no las vio.
Habían pasado más de veinte años desde entonces y Juvenal Urbino iba a
tener muy pronto la edad que había tenido su padre aquella tarde. Se sabía
idéntico a él, y a la conciencia de serlo se había sumado ahora la conciencia
sobrecogedora de ser tan mortal como él" (pág. 158 y 159).
El padre de Florentino Ariza había escrito: "Lo único que me duele
de morir es que no sea de amor" (pág. 233).
El tío de Florentino Ariza, León XII, que hacía llorar a las piedras en los
entierros, cuando le entregó la dirección general de la Compañía Fluvial
del Caribe, concluyo: "La única frustación que me llevo de esta vida es la
de haber cantado en tantos entierros, menos en el mío" (pág. 367).
Para finalizar este breve recorrido por el libro, la frase que
realmente pudiera englobarlo y que es la que piensa el Capitán
Samaritano: " ...y es que es la vida, mas que la muerte, la que no tiene
límites" (pág. 473).

BILINGUAL EDUCATION AS SUCH DOES NOT AND
CANNOT ALWAYS REPLACE SECOND LANGUAGE TEACHING
FOR TIIE PURPOSE OF DEVELOPING SECOND LANGUAGE SKJLLS
WE SHOULD TIIlNK OF BILINGUAL EDUCATION AND
FOREIGN OR SECOND LANGUAGE TEACHING
AS NATURAL ALLIES RATHER THAN ALTERNATIVES
(POLITZER 1977 IN MILK 1985:670)

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria No. 15
Coordinación de Preparatorias, Secretaría Académica, UANL

Introduction

lncreasingly, due to economic, social, cultural, and academic
reasons proficiency in English is becoming a must in Monterrey, México.
To meet thi.s need the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) has
developed different English language programs which seek to promote
the_ ma~ter_Y of ~nglish among university students. Presently, the
umv~rs1ty IS offenng a program at the high-school leve} that integrates
English language instruction into academic content instruction. This
means that English language is used as the medium of instruction for
sci~nce - biology, chemistry, physics- mathematics and computer science
whtch are part of the official school currículum. English language, in this
approach, becomes the vehicle for teaching and leaming the specific
knowledge of such academic subjects.
Many programs have been developed conceming the integration
o~ the academic content with language instruction. Those programs meet
different needs. For example sorne have been implemented in countries
(e.g. USA) which receive immigrants and seek to integrate them into their
new society. Therefore, those programs are addressed to minorities.
Such programs have a lot of implications, mainly social, but also economic
and cultural.
Co_n~ersely, other programs such as this high school bilingual
program fit mto what John Edwards (1984a in Baker 1988: 46) defines as
the "maintenance or enrichment bilingual educatio~ where two languages
are k~pt through~ut ali or_ most of schooling". That is, both languages are
used m school wtth the aim that students develop academic achievement
and proficiency in both languages.
Pluralism, enrichment and
biculturalism are aU involved, as Baker puts it.
'
.
Ta~ing into account intensity, goal, and language status as
vanables FIShman &amp; Lovas (1970 in Hamers and Blanc 1989: 190) would
describe this program as partial - bi/iterate bilingualism in which L1 is

268

269

�utilized in cultural academic subjects (e.g. history, arts, literature) and L2
is used in science (e.g. economics, biology, chemistry). According to its
goal, this is an enrichment program designed for a majority whose aim is
based on "developing an additive form of bilinguity," that is the second
language does not replace the native language. Language status refers to
the confrontation of major world language versus a minor language. or
about language of primary importance versus language of secondary
importance in education. Thus at school two languages are used in
teaching, the native language, Spanish, and an intemational language,
English, both of equal status.

....

On the other hand, due to the social context wherein the high
school bilingual program of the UANL is developed, it belongs to what
Goader (1976 in Baker 1998: 47) refers as "Élitist bilingualism". This is the
type of bilingual schooling in which the proficiency of two languages are
both related to cultural and economic value. To have access to economic
rewards, the key factor is the "choice" that students make for having
bilingual schooling. Students in these bilingual programs are expected to
progress at least at the same rate as nonbilingual students.
Many bilingual programs, i.e. bilingual, immersion, and two way,
are (mainly in the USA) based on Krashen's theory of second la11guage
acquisition which, broadly speaking, is stated as follows,
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those preseni in first language acquisition: that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form ; when the
language input is at or jusi above profictency of the leamer; and when there is
sufficient opportunity to engage in meaningfol use of that language in a
relatively anxiety-free environmenl. This suggests that the focus of the second
language classroom should be on somelhing meaningful, !;Uch as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acqu isition and makes academic content accessible to S(&gt;(·ond language leamers.
Krashen suggests that a second language is most successfully acquired when
the conditions are similar to those present in first language acquisilion : that is,
when the focus of instruction is on meaning rather than on form; when the
language input is at or jusi above profictency of the leam er ; and when there is
suHicient opportunity to engage in meaningful use of that Janguage in a
relalively anxiety-free environment. This suggests that lhe focus of the second
language classroom should be on something meaningful, such as academic
content, and the modification of the target language facilitates language
acquisilion and makes academic content accessible to second language Jearners.

Taking into account the vast literature that presents the benefits to
be gained by implementing a bilingual program, with empirical as well as
theoretical considerations, an economic review of integrating a second
language into the academic instruction is presented in order to be aware
of the im plications and results that such integration convey.
Using the theoretical framework for language development
proposed by Bialystok (1988, 1991) this paper was developed to elucidate
the psycholinguistic nature of the bilingual program that has just begun in
the UANL and is a brief description to give a ge11eral idea of the program,
its aims and its social relevance for the community.
·
The descriptio11 of Bialystok's model explains the acquisition and
processing of kllowledge, i.e. a second language. This cognitive model is
embodied by two processing components named analyzed kllowledge
and automatic or more recently, control of processing, "that jointly
function to develop proficiency in the language" (Bialystok 1994: 157).
To detect if bilingual schooling has a positive or negative effect on
students' academic achievement, this study also attempts to produce
em pirical data that bilmgual education programs encourage accelerated
educational progress, that is academic achievement, and promote second
language proficiency. Results from academic examinations and from the
TOEFL (practice tests) at the end of an academic semester are introduced
in order to present preliminary results related to the effectiveness of the
program.
Of course, these are not considered definitive results. Instead,
they are oruy a part of the whole process of evaluation that is in progress.
Since the program was implemented seven months ago, oruy partial
results are shown, but to present a congruent scenario that I consider
relevant, it gives sorne evidence of the results of participating in this
bilingual program. Needless to say, there is still much work to be done
since this type of program causes controversy and raises questions
without absolute answers. However, the research related to this program
will continue in order to guide the decisions that will be made, since this
program is considered highly relevant for the Universidad Autónoma de
Nuevo León dueto its aims of pursuing academic excellence a11d language
proficiency.

(1982Crandall 1994: 1)

Crandall (1994) mentions the benefits of integrating language and
academic content instruction since English as a means of instruction
promotes in students not oruy academic development but also English
language proficiency.
270

•• •

271

1

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�The Bilingual Program of the Universidad Autónoma de Nuevo León
-A Brief Description

It is precisely those educators and intellectuals
most interested in the Global Community
who must be interested in bilingual and bicultural education
Jor all our chíldren, for it is only out of such education
that the multiple-group membership can come
that can foster such a community
for the masses rather than for the ehtes.
Monohngual and monocultural education is artificial and false,
·
particularly if we have One World in mind.
The world is not unifiable on the bas:is of cultural monisms.
Indeed, such monisms are more likely to destroy the world than to save it!
(Fishman 1976: 9)
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The high school (preparatory) bihngual education program of the
Universidad Autónoma de Nuevo León, in Monterrey, Mexico, seeks to
achieve high academic levels and bihngual proficiency in the students. In
th:is educational program, content area subjects are learned through both
Spanish and English. Among the main program aims are encouragement
of academic excellence and development of English language proficiency
as well as the promotion of awareness of cultural diversity.

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This program was launched in 1997 by the Academic Vice
Presidency of the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), through the
Coordinación de Preparatorias (Preparatory Academic Coordination). It was
designed and its implementation is under the supervision of the author
and _L aura Esthela García Alvarez. [t started as a pilot program with four
groups of thirty students each, who are now in the second semester of the
four-semester currículum. English is used more than 50% of the
instructional time. An extra ESL class, which is not part of the official
currículum, is given each semester in 8 modules of 40 hours each, as a
support and complementary course to meet the need of increasing the
formal knowledge of language.
The bilingual high school students attending Preparatoria 15Florida, (located in the southeast area of Monterrey) come from middle
and upper middle class families with solid professional and academic
- backgrounds. According to preliminary results of a follow up study -now
in progress- this program could be offered to the rest of the high schools
(28 schools with a 40,000 student population) by year 2000.

planned and given in at least two larrgu¡fge"'r.''rtrere are many different
types of bilingual education programs, e.g. immersion, submersion, twoway instruction, etc. Whatever the program be or character:istics it
possess, all of them involve instruction in both languages.
In th:is program English is used more than 50% of the instructional
time, i.e. biology, chem:istry, physics, computer science, and mathematics,
besides the English language courses. Spanish language, literature, social
studies, arts and humanities are given in Spanish. as well as counsehng,
and physical education.

Most salient characteristic features of the bilingual program

• First bihngual pubhc school program in Mexico
• Pilot progi:_am for further implementation in the rest of UANL high
schools
• Systematic follow-up and evaluation
• Teacher development program: -joumals, peer and self-observation
and evaluation (refl.ective teaching)
• Innovative instructional practices, i.e. cooperative learning, task-based,
project-based
• Academic a~hievement, not language learning, becomes the main goal
and L2 acquisition results from language exposure through content
• Traditional high school currículum plus an extra English course to
support students to handle academic content in L2
• International exchange programs -teachers/students
• Adjunct enrichment activity programs, i.e. music, Jeadership, student
newspaper, German introductory courses, history of comics strips, and
drama (Ancira and García 1997).
With regard to the nature of the program, two groups of students
take a "communicative" Enghsh course that seeks to help students to
develop social, interpersonal communication skills (BICS). The other two
groups receive "content-based" second language instruction in order to
develop their cognitive academic language proficiency (CALP), a
discourse distinction that has been presented and studied by Cummins
(1981 in Christian et al. 1990: 144). The purpose of implementing different
~ourses 1S to determine ~hich of these two language course types fosters
1mprovement of the students' English performance in the academic
subject classes. When results emerge, a decision will be made about the
approach of the instructional dass of English in this bihngual program.

Hamers and Blanc (1989: 189) define bilingual education as "any
system of schoo] education in which, at a given moment in time and for a
varying amount of time¡ simultaneously or consecutively, instruction is
272

273

�A local context
Monterrey (with a population of 2 million )is 230 km south of t~e
Texas border and due to the city's commercial, financia}, and industnal
dynamism, English has an important presence.
According to t~e
Department of Economic Development of the ~tate of Nue,vo Leon
(Gobierno del Estado de Nuevo León 1997), Monterrey lS t~e country s se~ond
largest industrial center after México city. People m the top busmess
positions usually are proficient in English.

In order to establish a context wherein this bilingual program is
developed, it might be fruitful to consider how many bilingual
educational programs have been implemented in Monterrey area. See the
following chart:

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Level

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2-7 Elementary

S-10
Jr High-School

Bilingual
Schools

35

34

26

11-12
High-School Commercial

6

9

Source: Gobierno del Estado de Nuevo León 19'17

These schools basically develop similar ed ucational programs, the
official curricula of the Ministry of Education. They present slight
differences in their bilingual programs and the proportion of instructional
time in each language varíes among them, but they ali share the airo of
developing bilingual proficiency.

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Most of the above schools are kindergarten and elementary schools,
fewer belong to junior high-schools and only six are high-schools
(preparatory). All except the one of the UANL, are private and ex~nsive
schools. In the light of this information it is easy to see the correlation of
social class with English language proficiency as well as the status that
English has in the community. According to a survey carried out by E/
Colegio de la Frontera Norte ( Zúñiga 1990) in Monterrey there is a strong
relation between social class and English proficiency.
Among all the benefits that a bilingual program might offer: L2
proficiency, schema flexibility, acceptance of other cultures, academic
enhancement, cultural enrichment, and better professional opportunities,
the major benefit would be to let more people have access to these
. opportunities. Thus the first commitment of this program is to benefü a
wider range of the population, in order to help students to attain
intemational standards and enable them to become informed and active
citizens in the age of globahty.

274

lt is important to point out that because of its nature as a pilot
program, a systematic evaluation is in progress, and depending on results,
changes and adjustments will be made.

Some Reasons forTeaching-Leaming Through a Second Language
-Language integration vel'Sus isolation
Experiences in immersion classes
illuminate the practice of second language teaching
and indicate effective ways of attaining high levels
of academic content mastery and target language proficiency.
Evaluations of a variety of immersion programs suggests
at least three elements of general relevance
for second language instruction:
1) instructional approaches.that integrate content and
language are likely to be more effective than
approaches in which language is taught in isolation;
2) an activity - centered approach that creates opportunities
for extended student discourse is likely
to be beneficia} for second language leaming; and
3) language objectives should be systematically targeted
along with academic objectives in order to maximize language leaming.
(lntegrating Language and Content: Lessons from lmmersion 1995:3-4)

Content-based language instruction emerged as an approach to
language leaming as a response to general conditions that must be met for
successful language leaming. Brinton, Snow, and Wesche (1989: VII)
affirm "second language is leamed most effectively when used as the
medium to convey informational content of interest and relevance to the
leamer" . As a result of both empirical research and second language
acquisition theory, learning in this approach is focused not on language
but rather on meaning in a context wherein content becomes the principie
factor for developing functional language skills in the first and second
language for any age group.
When academic content is leamed by a second language
Cummins (1982 in Lewelling 1991: 2) points out that in order to achieve
success, cognitive academic language proficiency (CALP) is needed, since
this "type" of language is involved with cognitive skills and conceptual
knowledge which, according to him, "can be transferred from the native
language to English". Such transformation is described by Saville-Troike
(1988 in Lewelling 1991: 2) as the a priori knowledge that can be
extrapolated to second language, in other words is a "preexisting script
for school". As Hakuta (1990 in Lewelling 1991:3) demonstrates, a child
learning about velocity in Spanish can transfer this knowledge t~ English

275

�withoút learning again the concept if the relevant needed vocabulary is
given.
Because of the advantages of integrating content and language
learning .different educational programs have emerged using the second
language as the medium of instruction. The main aim of immersion
programs is academic achievement not language learning. The integration
of second language instruction and academic content is more effective
than teaching the language per se. Results given by immersion programs
(Crandall 1994: 1) have de.monstrated that:

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► Language is ~cquired effectively when students are engaged in real
acts of communication, and the academic content of currículum gíves the
basis for that meaningful communication.
► Relevant academic content encourages authentic communication in the
classroom, motivating students to learn the new language. There is a
correlation between language and cognition as well as social awareness.
lntegrating language and academic instruction help to strengthen the
concurrent development of these components.
► Each academic subject has its own discourse.
Evidence has
demonstrated that students develop awaxeness of different discourse
types, i.e. the way language is used in mathematics is not the same as in
the other academic subjects.
To integrate language and content, there are at least five different
reasons that Brinton et al. (1989: 3) draw up. The first is }?ased on English
for Specific Purpose (ESP), which seeks to promote successful language
learning via the uses of the taxget language that the leamer will need,
focusing, then, on language functions and forms. Second, it is related to
content, taking into account that information is relevant and motivating
for learners, assuming this eases leaming.
Third, pedagogical
considerations are borne in mind since learnihg is based on previous
knowledge that the learner possesses of the subject content area as well as
of the a~ademic context and the second language. Fourth, it refers to the
teaching of language in context, focus on this approa~h is towards both
language use and language usage. Leamers, then, get in contad not only
with grammar conventions but' mainly with wider discourse features and
interperson@l interaction pattems. Finally, they emphasize, the main
argument, for content based courses, is derived from research in second
language acquisition. A condition for successful language leaming
according to this research is that input provided to leamers must be
comprehensible to them, but if the purpose of this is the acquisition of
language, new elements supported by ~ontextual and verbal devices must
be added to this input. _The leamer interacts with limited knowledge of
language, h.is schemata and his expectations, combining language form
and meaning which are the basis for language acquisition.

276

Taking into account the conditions of language learning one issue
of concem is the distinction between acquisition and learning. Even
though these terms axe sometimes used interchangeably, the term
acquisition is used for the process where language is acquired as a result
of natural and chiefly, random exposure to language. The term language
learning is used when the exposure is purposefully structured for
language teaching (Wilkins 1974:26 in Ellis 1990:41). According to Ellis
(1990) this is the same as informal and formal language learning contexts
(see Ligtbown and Spada 1993:121-2). Conversely for Krashen &amp; Terrel
(1983: 26-7, Ellisl985: 229-30, 1990: 57) acquisition and learning might
occur in both contexts since Krashen defines such distinction in process
terms, i.e. the way language knowledge is internalized and st?red.
What Krashen &amp; Terrell (1983, Ellis 1985: 261-3, 1990: 56-7) label as
acquisition-leaxning distinction has become the key feature of Krashen's
theory of second language acquisition -The Monitor Model theory,
wherein this dichotomy, besides of the natural order, the monitor, the
input, 'and the affective filter hypotheses embodied in the Natural
Approach proposed by Krashen. Language acquisition is the result of
using language in real communication which is the natural manner of
developing language ability. This is a subconscious process, similar to
child first language acquisition, in which there is no awareness of the rules
of the language. Instead, a feeling of correctness or incorrectness is
perceived.
0n the other hand, learning, for Krashen, is knowing about the
language through formal teaching and purposefuJ study. This is a
conscious process employing the explicit knowledge of language ·rules
which leads to awareness of them. Besides emphasizing such distinction,
Krashen argues that acquisition and learning are stored separately and
that the knowledge that has been learned can not become acquired
knowledge. Krashen thus makes a sharp and simple distinction.

.
Examining how classroom second language learning takes place
EllIS (1990:1-2) states that as a starting point it is necessary to define
"classroom language leaming" and its opposite " naturalistic language
leaming" whose differences can be analyzed from sociolinguistic,
psycholinguistic, and educational bases. From the psycholinguistic point
of view, which is the concem of this paper, Ellis adds that the key factor is
the distinction between formal and informal leaming.
Formal leaming is related to structured language activities which
seek to teach about the language through explicit rules of grammar, i.e.
the
~ormal organization of language. 0n the other hand informal learning
mvolves a spontaneous process, from exposure toan environment which
277

�provides certain conditions for promobng participation in
communication. Despite that formal learning is considered equivalent to
classroom learning, and informal learning is related to nonformal settings,
this does not mean that informal learning can not take place in a
classroom. For example, a class which seeks to engage leamers in
effective communication, where meaning is emphasized rather than
Ianguage structure or forro, provides informal learning as is proposed by
the communicative approach (Richards and Rodgers 1986). In the same
way, Ellis adds, formal leaming may be present in informal learning when
in a natural environment the leamer participates in a conversation and
asks for linguistic information.

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Dulay, Burt and Krashen, in their Language two (1982), mention the
positive effects of natural exposure or communication, i.e. when the focus
of the speaker is on the content not on the forro, since, they affirm, this
promotes the development of communication s.kills in a second language
in foreign as well as host settings.
This argument is supported by research reported by Saegert, Scott,
Perkins and Tucker (1974 in Dulay, Burt and Kashen 1982:16) who
surveyed students at the American University in Cairo, Egypt and at the
American University in Beirut, Lebanon. Nevertheless many of the
students had attended schools wherein academic subjects were taught in
English; Saegerl et al. analyzed the students English proficiency and the
number of ye~ of formal English ~anguage instruction or whether
students had academic experience through learning content subjects in
English or another foreign language. As they did not find relationships
between English proficiency and the number of years of formal instruction
of English as a foreign language, but found conversely that English
proficiency was related to the use of English as a medium of instruction in
academic subjects. Consequently the study concluded that leaming
experiences where the academic subjects are taught (leamed) in English
make the difference in predicting English proficiency.

In trying to pin down the role of second language as a medium of
instruction, it must be home in mind that there are many educational
programs in the context of bilingual or immersion programs whose
implementation, depending on social, cultural, pohtical, economic,
hnguistic, and academic factors among others, meets different needs.
Useful definitions of such programs are provided by Hamers and Blanc,
· • Bilingual Education Any system of education in which, at a given
point in time and for a varying length of time, simultaneously or
consecutively, instruction is given in two languages.
• Immersion Programs A type of bilingual education in which a group
of leamers is taught through the medium of a language different from
their mother tongue, the latter being introduced later.
278

• Early immersion Immersion program in which a second language is
used exclusively as a medium of instruction in the early years of
schooling.
~ Late Imme~ion ·Im.mersion program in which a second language is
mtroduced as a medium of instruction at a later stage.
• Partial Immersion Immersion Program in which both the first and the
second language are used as media of instruction
(1989: 264, 267)

. . _The im~l~mentation of bilingual education has to do not only with
mmonties acqumng the language of the host environment, but also as an,
altemative method for acquiring a second language (see Krashen 1983:
~67-75). _Among the pedagogic considerations and principies for
llllple~entmg a high school bilingual program in Monterrey, are the
followmg: second language is acquired by meaos of messages with the use
of ~omprehensible input, language is developed in language rich
envuonments, and the content areas can provide such a context. Another
mo~ve to just_ify a bilingual program is that of language development
which, accord~g _to Rigg and Allen (1989: X), means "leaming to use a
language to socialize, to leam, to query, to make believe, and to wonder".
For that reason students need permanent but different kinds of support in
order to develop language proficiency. Bilingual education gives
o_ppor_tumty to this continuing full development even though most of the
time IS needed for academic reasons, and ESL classes support such
development for a limited time (Krashen 1991: 1, Rigg and Allen 1989: X-XI).
Another factor to take into account in a bilingual program is the
background knowledge of the leamer, which leads to consideration of
~ow dependent and relevant is previous cultural experience as well as
first language development (Saville-Troike 1991: 2).
Similar findings are from immersion program research. Dulay et
al.(1982) present results which corroborate the benefits of the natural
:nvironment_in the ~cquisiti?n of a second language, regarding such
natural envrronment when m most of the classes instruction is given in
the second language. Thus second language becomes a medium, instead
of an end itself, as in immersion programs.
Findings are reported from immersion programs developed in
Canada where French is used in instruction for English speaking children,
as well as from the program implemented in Culver city, California (see
~:;esse 1987: 117-9) with Spanish as a medium of instruction. In
programs, according to Dulay et al. (1982), children improved second
language acquisition, achieved adequately in the academic subjects taught
279

• ►-

�in the second language, and first language development did. not present
problems.

....

...

t

...

Stem (1983: 425-6) mentions that when the second language
becomes the language of instruction or it is in the environment e.g. French
and English in sorne countriE;S, that second language is lea~ed more
successfully. Bilingual schooling, as the immersion program m Canada,
designed to create bilingualism, tends to be "more succ~ssful th~
conventional language teaching as a subject because language lS treated m
school as a medium rather than as a subject". Although he admits that•
this type of program needs to be supported by bilingual contacts and
intemational exchange programs. Widdowson (1990: 15)found that in
such immersion programs language proficiency is , not attained • since
evidence has demonstrated that after seven years in an immersion
program, grammar and lexicon differences persist between students of the
second language and native speakers.
Widdowson points out in Aspects of Language Teaching (1990) that
formal language instruction cannot be replaced by acquisition in a natural
exposure. Instead, it seems that they complement each other. This
argument is supported by Spada (1985, 1987 cited by Widdowson 1990:
15) who points out the importance of providing practice in both formfocused and function-focused leaming. The lack of either does not seem
to help in the development of different language skills. Which im plies
therefore, even students who are in an environment which facilitates
language acquisition in Krashen terms, that is to say, by means of the
communicative use of the language, need to observe the form of the
language. As Widdowson puts it,
It would seem that students need something
in the way of formal instruction
as well as acquisition by natural exposure and engagement.
lt is not just that one supplements the other :
effective leaming would appear to be a function of
the relationship between formal instructional and natural use.
(Widdowson 1990: 15)

Taking into account that each setting, the classroom and the
natural one, favors formal and informal leaming respectively. lt should
be remembered that although there are different sorts of classrooms anda
variety of natural settings, it might be possible to characterize the features
of each domain. These differences,. even though not complete are vital
from the psycholinguistic perspective view point (Ellis 1990: 2).
Wilga Rívers (in Arnold 1994: 122-3) emphasizes that bettet
language knowledge and language control allows leamers to use a mental
representation (which is very similar to that of a native speaker). This
280

enables them to be as accurate as possible when they are speaking a
language. Rivers reference support the view of teaching grammar
through activities that promote the utilization of rules which integrate
with the structures tó make up "a performance memory" . Not taking this
into account is as if you try to leam chemistry without learning the
periodic table. Therefore Rívers condudes that it would seem that we are
involved in the only science in the world that is afraid of principies.
Grammar is the framework wherein people (children in first language
acquisition and students of second language) operate, since agreement to
convey meaning with the accepted forms as a medium takes place thanks
to grammar.

Milk (1985: 669-70) pointed out that researchers in bilingual
education (using target language as a medium of instruction) and in
second langu~ge teaching (only formal instruction) mention the need for
overt second language teaching where there is no contact with native
speakers.
Krashen's viewpoint about the explicit-implicit dimension
(learning-acquisition) is considered too narrow (Stem 1992: 332), not only
because by explicit knowledge he only considefS grammar and conscious
learning but also because he makes a sharp distinction between both
dimensions as independent entities instead of regarding them as related
and complementary dimensions.
Palmer in 1922 (Stem 1992: 328) was one of the first
methodologists who made a distinction between spontaneous (implicit)
versus studial (explicit) leaming,. pointing out the need of joining them in
order to achieve success in language leaming.

Bialystok's Model
-Second Language Proficiency from a Psycholinguistic Perspective
-A Cognitive Leaming Theory
With regard to the explicit - implicit distinction EUen Bialystok
(1978 in Stem 1992: 332) developed a model which considers sources of
knowledge to be explicit and implicit.. Bialystok, unlike Krashen, believes
that rather than being !1 dichotomy, both interact with each other. Later
Bialystok (Spolsky 1989: 48), in developing this theoreti~al model explicit implicit distinction comes into analyzed and nonanalyzed knowledge, and
automatic and nonautomatic knowledge. With these two dimensions a
four way matrix is formed for describing kinds of second language.
For
Bialystok (1988: 32) " Language proficiency" in the present framework
com prises development along two dimensions". Since, as she argues,

281

�••d ... lt '

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1

1

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&lt;~

................, ......., ,..

language is processed like other types of knowledge or information, then
knowing a language imphes both the mental representation of the system
and organization of the target language, that is, the analyzed dimension as
she names it. The procedures that permit one to have access to such
target language knowledge, are those named the automatic dimension
(see also Brown 1994a: 285-6).
·

those forms relate to meaning, these representations are formed around
"formal composed symbohc categories" instead of semantic or empirical
ones (as is organized in the nonanalyzed knowledge) and "the structure of
those categories is explicit". This makes possible the metalingual
knowledge, whose real value is based on the fact that this language
knowledge can be used by the leamer and is accessible for formal
education language use requirements, i.e. academic writing (Ellis 1990:

The analyzed knowledge is the extent to which the leamer is
aware or makes a mental representation of the corpus of knowledge, in
this case the language system. As language leaming takes place, the
learner advances through a continuµm, starting in the nonanalyzed
extreme, characteristic which is of the beginning level of second language
learning where the leamer is not aware of the structure or organization of
the language. As the leamer goes on, language awareness grows allowing
the leamer to understand the formal structure of the language. Control
over such structure means to move towards analyzed knowledge which is
the basis for using language in different situations. Since the leamer
controls the hnguistic elements, this permits him to be creative with the
language, producing a variety of constructions. In other words, the
leamer can use specialized language depending on the need. The leamer
moves &amp;om the nonanalyzed to the analyzed continuum while language
development increases. (Bialystok 1994:160)

1~}

In language processing the analyzed dimension awareness is
embodied by mental representations of hnguistic knowledge which are in
progress; changing these into "more structured, more exphcit and more.
interconnected" (Bialystok 1991: 116), while at the same time progressive
analysis leads to restructure those mentaj. representations.

In this model such awareness does not mean that the leamer is
conscious of the mental representations. The analysis dimension is not
involved directly at a conscious level nor is it present in an exphcit way in
the mind of the leamer (E1lis 1990: 179). Analyzed knowledge is
considered to be a propositional mental representation wherein the
relationship between formal structure of language and its meaning can be
identified, while the nonanalyzed knowledge is represented by mental
representations, too, but the representation structure of those propositions
is not evident. Hence, the information is the same represented in
nonanalyzed and analyzed knowledge. The difference is that the
analyzed knowledge can be characterized as a means of approaching to
the structure of nonanalyzed knowledge. In these terms the learner
controls the properties of the structure and the relations that rule the
knowledge already known in the nonanalyzed form as it becomes
analyzed knowledge (Bialystok 1988: 331).
Language structure is based on mental representations w hose
organization is based on forms and structures. Besides pointing out how
282

.

Taking int-0 account that metahngual knowledge "concerns the
ability to get above or outside language, being aware of language forros
and properties" Baker (1988:28) presents a review of studies whose results •
suggest the metahnguistic advantages for bihnguals. Malakoff and
Hakuta (1991) in their paper Translatíon skíll and metalinguistíc awareness in
bilinguals argue that metalinguistic awareness and bihngual proficiency
are interrelated linguistic skifls. They refer to metalinguistic awareness as,
an awareness of the hnguistic
nature of language µse
... allows the individual to step back
&amp;om comprehension or production
of an utterance in order to consider
the linguistic form and structure
underlying the meaning of the utterance
(1991: 143)
Jt is in this way that the language leamer restructures the
language knowledge through making clear the language's formal
structure. As a result of this process the new analyzed symbohc
representations appear from the semantic or nonanalyzed representation
(Bialystok 1991: 118).

An example of the proeess of analysis is given by Karmiloff-Smith
(1986 in Bialystok 1991: 118) with the acquisition of the indefinite article in
French (un). At the beginning the leamer uses this form, in context
wherein specífic reference is not required, as well as the numeral "one"
and the appelative function as suitable uses of the form. The form un is a
representation in each of the semantic contexts without any relation
among them. However in the process of development, through the
continuum, the independent representations are reorganized and grouped
under the formal category of indefinite article.

lf language
function

profjciency

in this model is determined as "a

28.3

�y

of the level of development of the linguistic representation and the
particular cognitive process applied to those representations" (Bialystok
1991: 116), then language proficiency is functional in terms of relation with
the apphcation of analyzed dimension, taking into account that
knowledge is considered as a mental representation wherein the
propositional structure is known, so that knowledge can be used in
different and new contexts. Conversely nonanalyzed knowledge has
hmitations in its apphcation because of aspects of language that are only
to sorne extent analyzed. Then this knowledge is used l)S pattems in
generating hmited language uses through the generation of new
grammatical constructions which leads to a restricted use of such a
knowledge for new purposes (Bialystok 1988: 33-4).

• d

:--

,;

,1

J

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ª

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1

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1
~ 1
'Él

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¿

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..

The automatic dimension (later named as control of processing in
Bialystok 1991, 1994 and Brown 1994a: 286), the other fundamental
component of language proficiency, refers to the access or control the
leamer has over the knowledge without considering the degree of
language analysis. Th:is is very similar to the notion of "pragmatic
competence" of Chomsky (1980 in Bialystok 1988: 36) which deals with
the appropriate uses of language knowledge. Of course, there are many
ways for the leamer to gain information and different demands on that
recovered information take place depending on the situation, the
information required and the degree of control (i.e., the extent of fluency
or automaticity) the learner exercises over the knowledge or information
(Bialystok 1988: 36). Hence, this dimension is formed by control
procedures or "retrieval" procedures. The efficiency of those procedures
leads to automaticity which at the same time becomes the basis for
fluency, according to Bialystok (Spolsky 1989: 49). ln th:is dimension
automaticity (fluency) is acquired as learning takes place through practice;
the bridge to an easier access to information, which leads to a fluent
performance (Ellis 1990: 179-180).
Automaticity is presented by Brown (1994b: 16-7) as one of the
cognitive principies of language leaming. He lal:&gt;els them cognitive
because they essentially refer to mental and intellectual functions. Within
this principle are included the subconscious absorption of language by
means of meaningful use and the resistance to the tem ptation to analyze
language forms.
Since the two dimensions presented in the Bialystok's model are
independent, the analyzed dimension _takes place independently of the
development of the automatic one. In the early stage, the learner starts
with unmarked knowledge, that is . nonanalyzed and nonautomatic
knowledge. The type of knowledge to be acquired will depend on the
leaming context, and the preference manifested by the learner. For
example the informal leamer will prefer automatidty while the formal one
will emphasize language analysis.
284

These two independent dimensions of language proficiency of the
Bialystok's model produce a framework divided into four sections (see
figure 1) wherein different sorts of learners and language uses are
established, taking into account that the lines do not label sharp categories
but continua (Ellis 1990: 180).
With regard to the development of proficiency the unmarked
forros precede the marked ones, therefore as Bialystok (1988: 37, 19!}1:
135) emphasizes, development includes completing both components,
analyzed and automatic (control) knowledge that is already known in less
specialized forms, which can be considered to be the metalinguistic
dimensions of language proficiency.
The two processing com ponents are considered to be the
mechan:isms by which language proficiency improves through age,
experience, and instruction. They are also the mechanisms which are
responsible for a language leamer's ability to carry out various language
functions.
Automatic
Fluent speakers

Hig hly skilled
literate

Native speakers
in ord inary
conversation

Specialized uses
of language-e.g.,
rheto rical

Nonanalyzed

Analyzed

L2 k~arnPrs
al Parly s tages

L2 formal
lcarners

ChildrPn lc&gt;arning
Ll
Nonauto malic
H gure 1 Kidlystok's l wo Jimensions o ( languagi&gt; pro(idt&gt;ncy (l:líalyslok 1988: 37)

In this context, when language proficiency is explained in terms of
these two components with their four "types" of knowledge (the
analyzed-automatic dimensions), implications for language instruction
arise. Differing methods and programs of language teaching seek to
support the development of such processing components, considered
285

�there as two independent continua, in order to develop different aspects
of proficiency. lf a program emphasizes the teaching of grammar and
structure in which written work accuracy is favored, this program aims to
develop analyzecl language knowledge. However, if the development of
oral language shills .is the priority of a program, fluency and learner's
ability to express meaning rather than accuracy will be encouraged. This
program .is focused on developing automatic language knowledge
(Bialystok 19'Jl: 135-6).

Pretending that language instruction programs fit easily in one of
these two components would be ~aive and simplistic. An edectic
approach to develop a more integrated proficiency, i.e. accuracy and
0uency, based on analyzed and automatic knowledge, would be ideally
what programs should offer, as many claim, even they really do not.

university. Moreover, when students finish high school, a national
examination will be applied to them and their results will be analyzed.
Depending on these results, decisions about the program will be made.
Although at the- P.resent students are in the second semester a sample of
results given by \hose interna! institutional examinations of academic
achievement of tJ,e first semester can illuminate to sorne extent how
students perforn1 in leaming high school content through a second
language. Of course, the data presented does not pretend to be extensive
nor exhaustive, since evaluation of the program is in progress, and several
variables have to take into account. However to compare bilingual and
monolinguaJ program students, the most relevant variables are present
(i.e., age, socioeconomic status, schooling background, "schooling"
oriented parents, English learning motivation, similar grades in the
admission test for entering school, among others) and results of the
sample is as follow:
Comparative Sample of Academic Results

Conclusion
One of the implications of integrating content and language instruction
concerns the relationship between learning and teaching.
1
.;J

rs

Ell.is (1984) has argued that language use, or "doing discourse",
and language learning are the same thing
That is to say, "the procedures that the learner employs
in using L2 knowledge are also the means
by which new L2 knowledge is inte malised".
(Snow, Met, an~ Genesee 1989: 216)

Biology

Social
Science

Chemistry Computer

Spanish

Math

Admission

Test
Bilingual Program

MEAN
DfFFERENCE

98.43

94.37

13.12

-.63

t- value 3.91

1-

p&lt;0.01

96.87

95.31

97.50

85.31

12.50

2.18

.63

-2.19

value 3.57 t- value .87 t- value .31
p&lt;0.01

p&lt;0.5

470.6
2.25
t- value 1.77

p&gt;0.5

p&gt;0.05

Monolingual Program

lt .is important to point out that in this Bilingual Program an
Engl.ish dass .is induded in order to provide the formal instruction of the
language which seeks to be a solid basis for meeting'the requirements of
the academic subjects taught in a second language by trying to develop
high levels of analyzecl language knowledge. 0n the other hand, as the
program, through the academic subjects, provides a natural and rich
context wherein automaticity or fluency is sought, .due to the second
language is used as a medium of instruction, then the learner is focused
on meaningful language use. Therefore, based on the model presented by
Bialystok th.is bilingual program pursues second language proficiency by
developing the two dimensions of the model, analyzed and automatic
knowledge, ie. accuracy and fluency in addition, to encouraging
successful content learning, since learners are high school students and
the priority of the program is academic excellence.
As part of the evaluation of the Bilingual Program in order to
measure the progress of students with regard to academic achievement,
data to be examined and analyzed are taken from results of intemal
examinations as well as from those applied by a central department of the
286

MEAN

85.31

95

84.37

93.12

96.87

87.50

468.4

DlFFERENCE

-13.12

.63

-12.50

-2.18

-.63

2.19

-2.25

1-

value .16

t- valu e
.41
p&gt;0.5

p&gt;0.9

Table 1 Comparative sample of academic results

Note:
• First semester results of sixteen students from both programs.
• The admission test is a requisite for entering university schools.
• Biology, Chemistry, Computer, and Mathematics instruction is in
English as a second language in the Bilingual Program.
• Bilingual students selected for this sample obtained a score of 477
average in the admittance TOEFL
• The only difference between both groups is the language of instruction.
As can be observed three out the four subjects taught in English
show a positive difference in the final results of academic achievement.
287

�,.
The difference in biology and chemistry is significant, as is shown by the
high t value that emerged in the comparison of both groups.. ~ the
computer class a slight positive difference is pre~ent for the bilmgu~l
group. Conversely, the monolingual group obtained better results m
mathematics than their peers in the bilingual program. On the other
hand, subjects taught in Spanish in both groups do not pre~ent a
significant difference. Social Science presents better results m the
monolingual group while results from Sparush class favor slightly th~
bilingual group. Such differences are not important for detecting if
teaching sorne of the academic subjects through a second_lanS'_lage affects
those in the mother tangue. With respect to the acadenuc subJects taught
in English, according to this sample only biology and &lt;:hemistry
demonstrate a significant difference in favor of the bilingual group. These
results are from the fust semester of high school and a lot of work is still
to be done as the programad vanees and more data is gathered in order to
complete subsequent analyses.

.....

With regard to second language proficiency, the instrument
utilized for measuring progress in language development is the TOEFL
(Test of English as a Foreign Language) practice tests, as well as
considering the performance of students in classes whose instruction is in
English as a proof of proficiency in the second language. The TO~FL_was
applied as a requisite for entering to the Bilingual Program, and 1t will be
appüed at the end of each academic semester in order to determine the
progress in second language development. The range of seores among
students who entered the program was between 400 and 600.

.......,...........,

, •• 1

The TOEFL was selected as the instrument for meas uring the leve)
of proficiency due to the many international programs in the uni~ers~ty,
those from the USA being the most widespread. The TOEFL exammatton
is the fundamental requisite, for participating in such programs as well as
for attending post-graduate studies. Because the TOEFL is a valid and
reüable instrument, it can be used for stating the leve) of language
profi&lt;;iency.

shown. lt is relevant to mention that the four groups were formed
according to the results from the fust TOEFL, going in descending arder.
Universidad Autónoma de Nuevo León

TOEFL
Leve! o f Ad vancement
During the fust Semeste r

Jncrease
Number of
Studen ts
21

Decrease
Number of
Students
6

Same
Number of
Students

Mean
of the Increase

Groupl

lncrease
Percentage of
Students
78 %

Group 2

89%

24

2

1

33 Points

43 Points

Group 3

75%

21

6

1

Group4

67%

20

9

1

So far the TOEFL has been applied twice to students of the
program, at the beginning of the course and at the end of first semester.
Results from those tests are presented m table 2, where the level of
advancement by each of the four groups of the Bilingual Program is
288

35 Points
Table 2 TOEFL -Leve! of Advancement dUiing Lhe First Semeste r

As is shown in table 2, students in general improved their results
in the TOEFL, in spite of the fact that the second TOEFL was more
difficult than the fust one. The group in which most students improved
their results is the group two. Group three presented the greatest mean
improvement. Since the differences in the mean seores is significant at the
p&lt;0.01 level, (see table 3) it appears that the students are improving their
English proficiency.
1-tests for Pa1red Samples
Number of
Variable

pairs

2-tail
Corr

Sig

TOFFU
112

Depending on the development of the program, the performance
of the students and their results this test may be replaced by another. This
is because of the controversy that the TOEFL generates when it is argued
that this test presents limitations in measuring language skills and is only
useful to measure the ability to attend classes in English. In spite of that,
it is the most common here in Monterrey and is the instrument which
certifies the language proficiency of the high school bilingual students.

29 Points

.837

Medn

SD

SEof Mean

447.1875

46.475

4.391

471.41 07

52.154

4.928

.000

TOI-FL2

Paired Differe nces
Mean

SD

Sl:.of Mean

t-value

df

2-tail Sig

24.2212

28.665

2.709

-8.94

111

.000

95% CI (- 29.591; - 111.856)
Tablt&gt; J Difl.-rence in TOEFL results after one semester in t.he Bilingual Program

289

�Program

Bibliogiaphy

Because the program has been underway less than a year, it is too
soon to assess def:initive results &amp;om its implementation. As the program
develops results will emerge which will complete the corpus of research
for evaluating the program. The psycholinguistic conside_ra~ons ~ased on
Bialystok's model, although are not examined in detail m this pape~,
present a basis to develop this program. A more complet~ s~dy of this
issue is necessary in the future as well as the exammati~n of the
sociolinguistic and educational implications that underlie this type of
program and are necessary to examin.e.

...., ¡,a,,'

,,
1

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1

g i-ª,

11

1

l

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? ::&gt;

\

....

Even though there are many studies that present positive results
from bilingual programs, sorne generate controversy. Resul~ can no~ be
generalized because each program is developed to me~t ce~ needs m a
particular context with unique social situations and w1t~ specific students.
There are considerable variations in bilingual educahon programs and
these need to be borne in mind when drawing conclusions. Hence,
systematic research on bilingual education considering theory of _s~cond
language acquisition is crucial for implementing a successful bilingual
program.

Ancira, Sara A. and Laura E. Gan:ía. (1997). UANL's High School Bilingual
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292

�LITERATURA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA
ARGENTINA, COLOMBIA Y CHILE

(Ensayo)
Líe. Dora González Cortina
I
En el presente ensayo nuestra propuesta será demostrar a través
de algunos textos de autores hisp_anoamericanos que América ha
contribuido a la cultura intercontinental y también, la universalidad de lo
literario. No pretendemos ser exhaustivos pero sí muy claros en el
sentido de que la esencia de la poesía no morirá -hay numerosos
estímulos que la inspiran como deda Gutiérrez Nájera- mientras haya un
ser humano capaz de verter en una hoja de papel sus anhelos,
sentimientos e impresiones sin más interés que abrir un diálogo con un
lector desconocido, o bien, consigo mismo. El éxito de su empresa
dependerá de su autenticidad, conocimiento de su lengua y de su prójimo,
y por supuesto, de su imaginación e ingenio. Pero lo trascendente es que
satisfizo la necesidad de comunicar y que al crear la obra literaria se elevó
a la altura de los dioses. Hoy por hoy la literatura rebasa y trasciende
toda realidad, aun ésta de fin de milenio que se nos vuelve cada día
menos asible y comprensible dadas las circunstancias que en todos los
niveles nos asedian como para destruirnos antes de lo que los profetas
habían señalado.
·

II
No se puede hablar de la literatura hispanoamericana sin
mencionar a Jorge Luis Borges, y como quisimos comenzar con Argentina
lo hemos tomado como el más representativo de sus poetas, al lado de
Julio Cortázar, quien después se dedicara más a la narrativa.
De Borges seleccionamos uno de sus poemas que aunque ya ha
sido estudiado retomamos porque refleja la angustia que produce la
soledad y está exento del nacionalismo que imprimió en otros:
"Insomnio". No queremos aquí detenernos en las estructuras sintácticas
ni en el ritmo fónico, otros lo han hecho; sino más bien buscar y llegar a la
producción de significados que el lenguaje polisémico de lo literario
permite a los maestros de este arte como Borges.
En el trozo poético marcado con el número uno subrayamos dos
frases y un adverbio: abarrotados ojos, las duras cosas e
insoportablemente que modifica al verbo pueblan. Estas líneas llegan al
lector y duelen por la pregunta pertinente: ¿Qué cosas ha visto el poeta?

295

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La respuesta él mismo la da: muchas, duras e insoportables. La
ürica es la mejor forma para expresar el individualismo y el poeta capta la
frialdad del fierro para transferirla a la noche que lo mantiene ausente de
sueño. El vocablo cosas (objetos) crece para abarcar hechos y situaciones
que pesan porque duelen. En la segunda estrofa, la transposición de que
los niveles, las temperaturas y las luces son fatigados por su cuerpo en las
situaciones reales que ha vivido, se completa con una línea que cala
porque es una antinomia existente: "en un banquete de hombres que se
aborrecen." Aquí, el sentido sociopoütico es tan patente que criticamos a
los que han tachado a Borges de escapista por sus narraciones fantásticas
que a veces tocan el absurdo; empero e~ éstas se mueve el hombre
talentoso capaz de filosofar a través de lo literario. En la tercera estrofa
compuesta por dos versos expresa otra antiJ1omia: esta noche encierra
olvido -carente de memoria- pero también la precisión de la fiebre; este
elemento sí es medible, el olvido, no. En esta fiebre -el insomnio- el que
no permite que su cuerpo se distraiga (estrofa 4) y pueda desprenderse de
imágenes reconocidas que se reflejan en un espejo también desvelado que
se encarga de prodigarlas y como cumpliendo su destmo, no deja de
acecharlo. Sabemos que en la amplia producción borgeana el espejo es
una de sus constantes más recurrentes y ha conducido a este conflicto que
suscita el querer ver a otro dentro de nosotros UJismos y después dudar
de cuál de los dos es uno.

Este sentido metafísico está presente en varias composiciones de
Borges. Las nuevas imágenes realistas que lo asedian, impiden no sólo
que no concilie el sueño, sino que tampoco acudan a él los símbolos
precedentes: el bostezo que produce el alejamiento de la realidad y la
reducción de la importancia de ésta ante la relajación que provoca el
ensimismamiento.' El tiempo circular -otra constante de Borges- se marca
en la historia universal: "la circulación de mi sangre y de los planetas" . El
dístico que comprende la estrofa siete expresa el odio por la rutma y la
despedida del pájaro que canta rurnnciando la noche, otra noche en que no
se pegarán los ojos. ·
Después, otras imágenes que cobran vida al recordar paISaJes
lúgubres del sur de Buenos Aires que se nombran porque en esta noche
no se quieren ir y el poeta los aborrece y a su vez se siente aborrecible por
hacer el papel de centmela. En la antepenúltima estrofa, el poeta ha
encontrado una razón para la inmortalidad: esta mevitable realidad "de
fierro" y de "barr~ torpe" romperá la mdiferencia de los hombres dormidos o muertos- para condenarlos a una vigilia espantosa. La
amenaza "-aunque se oculten en la corrupción y en los siglos-" es una
promesa del castigo que merece el hombre por no vivir para el bien de sus
homólogos. Esta idea mítica que conlleva una carga sociopoütica de
mucho peso -porque el hombre nace limpio y la sociedad lo corrompe,
pero-luego él se encarga de enseñar a otros y de superar a sus maestros El número se refiere a la estrofa.

nos hace pensar en el valeroso Prometeo y en el atormentado Sísifo.
Borges termma este poema con una línea quejumbrosa: "amanecerá en
mis párpados apretados"; pero es una queja serena, certera: la fatiga que
causó mantenerlos abiertos en la espera vana por la llegada del
desaparecido sueño. El poeta aquí fue sumamente realista, no es el
soñador en busca de ensoñaciones dulces o amenas, bebe su patria con
dolor pero sabe que otros hombres como él también no duermen, otros
hombres de otros tiempos y lejanos a su patria. Aquí radica lo universal
de lo literario, una noche de msomnio es una "pesadilla que deja un mal
sabor de boca y del alma; esto no sucede sólo a Borges, sino que él ha sido
emisor de una _vivencia en la que se reconoce w1 argentmo pero también
un inglés, francés o mexicano. Lo trascendente que encierra lo literario
también está presente en este poema, escrito hace seis década-s, y que
conserva su frescura porque quién no conoce el insomnio. La visión iJwoluntariamente- negativa de su mundo próximo -la patria- nos la
ofrece con su estilo personal pero también con el rasgo común de los
estetas: la gratuidad.
Ahora pasaremos a un hijo adoptivo de Argentma: Julio Cortázar.
Otra voz, otra visión, pero hermanos de patria y en e] arte literario.
En su cuento "La noche boca arriba", Cortázar coloca un epígrafe
que no se puede leer sm captar su lirismo: "Y saüan en ciertas épocas a
cazar enemigos; le llamaban la guerra florida." 1 Después de leer la
narración entendemos su referencia: los aztecas, que sacrificaban a sus
víctimas entre gritos de júbilo y alaridos de fiesta para complacencia de
sus dioses.
El narrador nos relata al principio, un accidente de los que suelen
suceder cotidianamente en las grandes ciudades de acero y concreto; un
motociclista -llevaba tiempo de sobra, caso insólito en las calles citadinas,
lo cual le produjo cierto estado de distracción y relajamiento- por evitar
atropellar a una mujer que cruz.tba imprudentemente la avenida, frenó
súbit~mente y se desvió a la izquierda; el resultado: abertura en la ceja,
brazo derecho fracturado y contusión en la rodilla. El personaje es
llamado él porque como iba pensando no tenía _nombre para sí mismo.
Después de un leve desmayo, siente un gran alivio al saber que
hay testigos que lo vieron cruzar en luz verde, su derecho, y que la mujer
estaba a salvo. Luego, es llevado a un hospital donde le practicarán una
intervención quirúrgica en cuyo inicio le viene un sueiio curioso, porque
es de olores y él nunca los sueña. El olor inconfundible de la guerra le
llega avisándole de sus peligros y llenándolo de un miedo que crece
porque él es un moteca que necesita no salirse de la calzada para no ser
atrapado por los aztecas, cazadores de hombres.

1 Corlá7.ar,

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297

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Dos veces logra despertar d~clíffif'por el comentario de su
compañero de al lado y dos veces regresa a ese sueño angustioso y
escalofriante porque corre con el peso de su soledad en una noche oscura,
silenciosa e interminable. En sus dos despertares siente plácidamente su
estancia en el hospital puesto que es como un remanso fresco y seguro
que lo salva de su pesadilla; pero en la tercera vez que la pesadilla vuelve,
el sofocamiento es peor, porque ahora es levantado entre cuatro acólitos
que lo conducen por un pasadizo interminable a la piedra de los
sacrificios. En esta ocasión su cuerpo ha sido despojado de su ropa y del
amuleto que le aseguraba su vida, ya que al tocarlo diciendo una plegaria
a la Muy Alta -dispensadora de los bienes motecas- ella le enviaba su
salvación. Está perdido, ahora lo Uevan boca abajo, quiere abrir los ojos y
despertarse en su cama de hospital pero no puede, por un segundo cree
que lo logra y luego se da por vencido al abarcar su verdad: ahora está en
su tumo de ser sacrificado, el otro ha sido el sueño maravilloso en que lo
alzan para salvarlo, en esa evasión de su realidad ha conocido "una
ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin Uama ni humo,
con un enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piemas." 2 Pero
también en este sueño, como en su realidad, él yace boca arriba y alguien
se acerca a él con un cuchillo en la mano.
El hilo conductor que recorre este cuento de Cortázar, no cabe
duda que es la sensación olfativa que permite esa duplicidad de planos
que facilita la ruptura y continuidad de la diégesis y la metadiégesis: él
olió las antorchas antes de ver su Uama, olió la guerra antes de ver a los
aztecas, olió la muerte antes de ejecutarla y olió la suya antes de ser
victimado. La postura inicial del accidentado en el principio de la
narración se conserva intacta -boca arriba- en esa transfiguración donde el
sueño de la selva y su sacrificio resultó realidad y en esa transmutación
donde la realidad del accidente resultó un sueño maravilloso.
El narrador de "La noche boca arriba" nos dice que todos los sueños
son absurdos y nos muestra esa verdad en la mezcla de las imágenes del
médico con el bisturí y el verdugo con el cuchillo en la mano en un acto
sacerdotal donde el primero, por salvar una vida a veces la quita y en el
segundo, por obediencia a los ritos se destruye inmisericordiosamente.
El protagonista muere en sus sue11os, la noche se le vino encima,
se volvió caos, la quimera feliz dio paso a la atroz pesadilla que el mestizo
no puede sacudir de su pasado; los sue11os mentiras son, pero hay signos
que cdusan la desgracia: la pérdida del amuleto provoca la caída, no hay
roca a cudl asirse, caída es igual a muerte; entre los citadinos y los
indígenas se da una relación de asombro mutuo: los unos no logran
entender Id magia de sus ritos, los otros enmudecen ante el alto desarrollo
técnico-industridl; pero ni unos ni otros pueden vanagloriarse de
inocentes.

La brecha abierta en la memoria del joven marcada en ese
~omento que constituía un vacío o hueco que no lograba llenar, entre el
instante del accidente y el momento en que lo habían levantado1 señala
cómo el ~ueño deforma la realidad, lo mismo que la fiebre y el miedo.
Boca arriba es la posición que permite ver las estrellas, las luces de la
ciudad, las lámparas, los arbustos y las sombras. Boca abajo sólo se ve ~l
~uelo, la tien:a. ~ue clama por el agua, el sudor y la sangre de sus hijos;
esta es la pos1oon del vencido.
~ que es de admirarse de Cortázar es la exactitud con que escoge
su lenguaJe, el personaje simboliza dos épocas, dos culturas, pero en cada
momento rep~senta muy bien su papel, sirvan de ejemplo las siguientes
frases: algo distraído, involuntario relajamiento, la vista falló primero,
dormirse de golpe; las siguientes definiciones: Moto = gato, Accidente =
malasuerte, una semana de quietud y ya; pesadilla: sueño curioso de
olores.

.
Otro rasgo que caracteriza el estilo de Cortázar es ese manejo del
tiempo que parece que no transcurre y sin embargo no se detiene. En el
hombre citadino es crucial -quien no usa reloj se la pasa preguntando a
otro la hora- ~ero en los _indígenas, trabajadores de sol a sol, el tiempo es
marcado por este, ademas del canto de los pájaros y de los grillos. En el
cuento que nos ocupa pudiera decirse que el tiempo es circular pero a la
~ez cae como en una espiral que a medida que crece en dramatismo
impacta por un final inesperado con el ,cual el autor se anota un triunfo
sobre~! lector. La escena final, planeada desde el principio -no creemos lo
que afirman algunos escritores de que cuando escriben una obra no saben
en qué v~ a parar- nos ofrece un juego, de evasiones muy interesante: si
abre los OJOS sale de la pesadilla, pero como esta realidad es espeluznante
los _vuelve a ce~~ y así la evade; además, en el sueñ~ hay mentira, pero
en este que suena el, es infinita.
La reiteración de la posición boca arriba quizá sea un llamado del
auto_r-~gentino para que veamos las estrellas en el campo, ya que a veces
es difícil verlas en las grandes ciudades por el smog. El cuento, pese a sus
~o~edosas estructuras, nos enfrenta a un problema no solucionado: al
mdígena se le invita a que se incorpore a la cultura nacional pero no se le
otorgan los medios para que entre en ella al mantenerlo marginado
repudiado Y desempleado. Cuando leemos en los periódicos la;
atrocidades cometidas por hombres preparados, "católicos", bañados,
per~ados Y bien vestidos, nos preguntamos porqué ese interés de
encanunarlos a nuestra "civilización."

. El ?ersonaje de Co~zar sale de su cuento para recordarnos que
la diferencia entre esos dos tipos de hombre quizás estriba en el uso de un
cu~o de pi~dra o un bisturí; sin un genuino respeto e interés por el
proJimo, podnamos pensar que una bestia duerme en el corazón de cada
hombre, y que no debemos despertarla.
299

�Colombia ha sido favorecida por ser cuna de grandes escritores,
ahora sólo pondremos nuestra atención en dos: Gabriel García Márquez y
Alvaro Mutis. Como_afuma José Luis Martínez los críticos sirven de
promoción a las 9bras de los escritores que enfocan y éstos, refiriéndose a
los de América Latina, han establecido entre ellos una comunicación y una
alianza muy activas aunque escriban en otro continente. Cuando cita a los
novelistas cuyas obran han sido más celebradas destaca a Garcia Márquez
aunque reconoce que las nombradas, "todas tienen una libertad de
lenguaje y de invención, una desenfrenada acometividad y una
participación tan decidida en los conflictos y en las corrientes de
pensamiento de hoy que las hace significativas y vivientes para el lector
moderno, de nuestra lengua o de cualquiera otra. El provincialismo
quedó atrás."3 Martínez termina su ensayo (1 %9) ensalzando la obra
cumbre del colombiano donde se vence las fórmulas literarias porque
todo está -en ella: "historia y mito, protesta y_ confesión, alegría y
realidad." 4
En su obra, Doce cuentos peregrinos, García Márquez nos dice que
la idea de estas narraciones le vino a raíz de un sueño que interpretó como
un buen punto de partida para escribir sobre las cosas extrañas que les
suceden . a los latinoamericanos en Europa. El primer cuento de esta
colección lo escribió en 1976: "El rastro de tu sangre en la nieve" y es del que
hablaremos aquí. De ellos ha dicho su autor que son cortos, basados en
hechos periodísticos pero redimidos de su condición mortal por las
astucias de la poesía y se deben a su estadía en Europa.

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~

Cuando realizamos la primera lectura del cuento mencionado nos
sorprende que apenas en tres líneas el narrador exprese tanto, explícita e
implícitamente: una pareja, en el extranjero, ella sangra de un dedo; estos
indicios le bastan al reconocido creador literario para hilvanar una
historia en la que la joven y culta protagonista muere por falta de seriedad
ante un pinchazo y el vacío que produce en su esposo -enterado ocho días
después- en un París festivo por una incipiente nevada. La pareja
realizaba un viaje de Madrid a París cuando su luna de miel fue rota por
un regalo, el mal tiempo y una negligencia.
Si como se ha dicho la novela es uná exageración y el pretexto
para contar una historia, García Márquez ha elaborado en este cuento una
narración que si la hubiese dotado de mayor extensión lo sería. Detrás de
ese comienzo en que Nena Daconte desafía al joven pandillero ocultando
el terror de ser violada, en ellos se da el amor que nace bajo la,s notas del
saxofón y es cuando ambos descubren su ternura.
Popriamos marcar como antecedentes porque vienen a la
memoria con esta lectura la novela de Hemingway -Las Nieves del
3

4

Mtz., José Luis. Unidad y diversidad. .. p. 71.
Loe. Cit.

Kilimanjaro- y la trágica pluma de Horado Quiroga, por la rapidez y la
falta de . romanticismo en El almohadón de plumas. Sin embargo, se
distancian porque son otros los propósitos y es otro el estilo. El maestró
del realismo mágico está presente y, aunque a veces ese pequeño universo
que describe se asemeja al Ka.fkiano, es su mági~ pluma la que nos lleva a
un desenlace inesperado: Billy Sánchez de Avila -marido de Nena
Daconte- no maduró al lado d~ ésta y menos lo lograría sin ella. Ella que
no lo contagió de su serenidad, su claridad de juicio y su dulzura,
tampoco podría darle amparo y menguar la soledad a que lo condenaba
su muerte.
Con la exactitud del recopilador de datos el narrador da cu~nta de
cómo sucedieron los hechos; de paso aprovecha para mostrar el
burocratismo -desinterés, lentitud, pereza- y marcar las diferencias entre
América y Europa. Así, el lector se entera que acá se compra a los
porteros, y que allá los franceses usan voces antisonantes pero no llegan a
los golpes.
Lo demás corresponde a lo universal de lo literario: la alegría de
la juventud, el choque de los idiomas, el horario de las embajadas y de los
hospitales, el tráfico en las horas pico, los dolores de las culpas
menguadas a través de cuantiosos regalos, el complejo de orfandad social
que conduce al pandillerismo, las costumbres púdicas e impúdicas de una
familia de alcurnia y la admiración a lo nuevo que como magia cautiva a
la juventud, en una palabra: la vida.

El conocimiento de la técnica del periodismo y el hábil manejo de
la crónica -subgénero que en los últimos tiempos ha cobrado nuevos bríos,
recuérdese "Noticias de un secuestro" del mismo autor -donde la relación
espacio-cronológica es tan pertinente como relevante, han permitido que
' la pluma, ahora detectivesca de García Márquez, nos ofrezca una
narración que gusta por lo que dice y como lo dice; él afirma en el prólogo
de su colección narrativa que el cuento no tiene principio ni fin, que
fragua ·o no fragua; sin duda alguna, muchos lectores habremos de
reconocer que uno de los cuentos mejor fraguados ha sido éste. El
protagonista -Billy Sánchez de Ávila- que adquiere el perfil de antagonista
frente a la figura femenina que crece por esa lucidez y serenidad que no la
abandonan ni siquiera en la antesala de la muerte- sale del hospital en
busca de alguien en quien pudiera cobrarse su desgracia, pero el narrador,
a la usanza griega, ya había repetido y preparado su destino que tenía que
cumplirse.
Alvaro Mutis, compatriota de García Márquez escribe "La nieve del
almirante" en 1986 que -es parte de una trilogía integrada también por:
"llana llega con la lluvia" y "Un bel morir".5 Ded icado también a los

5

300

Empresas y tribulaciones de MagroUel Ga viero. {Título de la trilogía).

301

.

;

�poemas no puede sustraer el lirismo en su narrativa la cual le hizo ganar
el premio Médicis de Francia (1990).
Nos cuenta el narrador cómo llega a sus manos el Diario del
Gaviero y después deja su lugar al personaje -aventurero y filósofo- para
que nos relate lo azaroso de su vida. A medida que el lector se interna en
ese mundo -selvático y peligroso donde el personaje vive sus más
arriesgadas aventuras para luego encontrar la calma al lado de Flor
Estévez en la fonda "La Nieve del Almirante" cuya voz delgada denotaba el
fatal desamparo para convertirse en un canto nostálgico ya inseparable de
sus audientes -va conociendo al hombre que se enfrenta a la naturaleza
con mayor ánimo que a sus iguales. Esta actitud frente a la vida, este
punto de vista que nos ofrece Mutis a través de su solitario personaje es lo
· que denota a su narración de unidad y diversidad, de nacionalidad y
originalidad, y, sobre todo, de ese interés humano que conlleva toda obra
literaria.
El Gaviero -hombre emprendedor, deseoso de felicidad- parece
traicionarse porque nunca lo abandona su querencia por la derrota, por
las caídas. Su pesimismo aceptado lo hace escribir: "Estaba escrito que
nunca aprendo. Su presencia acumulada, en el curso de la vida, es lo que
los necios llaman destino. Pobre consuelo." 6 De sus meditaciones y
experiencias ante el peligro, en la enfermedad que contrajo por su relación
con la india y de su proximidad a la muerte en el difícil paso de los
rápidos, el Gaviero rescata sus viejas lealtades a la vida y celebre la dicha
de estar vivo.
Cuando el Gaviero sospecha que el aserradero no existe (él lo
llama factoría y era la meta de su viaje) y por lo tanto el negocio fabuloso
que le contaron no es más que un espejismo, se consuela pensando "que
en la aventura misma estaba el premio y que no hay que buscar otra cosa
diferente que la satisfacción de probar los caminos del mundo que, al
final, van pareciéndose sospechosamente unos a otros. Así y todo, vale la
pena recorrerlos para ahuyentar el tedio y nuestra propia muerte, ésa que
nos pertenece de ·veras y espera que sepamos reconocerla y adoptarla."7
El Gaviero sabe que la vida es un constante elegir y que las
aventuras que emprende terminan en desengaño por ello comienza así la
carta que escribe a la mujer amada: "Flor señora: Si los caminos de Dios
son insondables, no lo son menos los que yo me encargo de transitar en
esta tierra."s
Lo que más asombra de este personaje es su manera de vivir, ese
dejarse llevar a la deriva, su no resistencia a los fracasos, su costumbre de
• Mutis, Alvaro. l,1nie1.1e... p. 44
7 O¡m.-., Cit. p. 88.
8 Cl¡1Us, Cit. p. 91.

restar importancia al pasado y su inclinación obsesiva por la lectura y la
escritura como medios de evasión no sólo social sino también personal.
Ante la muerte del capitán a quién c~noció muy bien e intuyó el porqué
de su suicidio, piensa que quiz.ás ahí comience su muerte pero no se
atreve a pensar mucho en ello y se dice: "Prefiero que todo trate de
ordenarse solo de nuevo."9
Parece que en este conocido Magroll el Gaviero existiese una
tendencia de desplazamiento o desdoblamiento que en otros hombres
amerita de la bebida o de la droga para darse, a él le basta la testarudez de
su carácter y esa filosofía extraña qué carga desde no pocos años. Antes
de llegar a la vejez física ya había llegado a la interior atosigado por sus
inusitadas experiencias y sobre todo por sus fúnebres sueños recurrentes.
Cuando relata algunas de sus anécdotas -singulares y cruciales porque
gracias a ellas fue fabricando su soledad y adquiriendo la fijeza de plomo
en su mirada, indicador de que ya lo había visto y vivido todo- evidencia
la necesidad que tiene el hombre de encontrar la felicidad y cómo la vida
se vuelve breve en ese afán.
La serie de obsesiones que lo inquietan y le obligan a permanecer
lejos de la paz -estado próximo a la felicidad- no dejan de hacer
reflexionar a sus lectores y de agobiarlos por el grado de certeza que
poseen: "saber que nadie escucha a nadie. Nadie sabe nada de nadie.
Que la palabra, ya, en sí, es un engaño, una trampa que- encubre (...)
Aprender, sobre todo, a desconfiar de la·memoria (...) La nostalgia es la
mentira gracias a la cuál nos acercamos más pronto a la muerte. Vivir sin
recordar sería, tal vez, el secreto de los dioses." 1º

Cuando el Gaviero de vuelta de sus desventuras abre su
monólogo ante el narrador es el momento en que éste se entera de las
o~as caídas: su incesto no buscado; el ataque de malaria que lo conduce a
un hospital donde otro enfermo se suicida con un arma de fuego; su libro
inconcluso por una investigación entorpecida y la traición de su
compañera y de su socio en el asunto de la fábrica de explosivos. Aquí
infiere el narrador que se trata de una despedida, porque le ha dejado una
cruz de hierro que le trajo mucha suerte pero ya quiere andar sin ella.
El hábil narrador nos ofrece en su relato y descripción de la selva
y el río Xurandó el enfrentamiento de dos culturas: la indígena y la
civilizada; también la distancia que impera entre los nativos y los
extranjeros: aquéllos sobreviven con mayor facilidad que éstos. Los temas
brutales que trata con la naturalidad de la pluma ágil e ingeniosa dan
cabida a los hechos más temibles y tristes porque alejan al hombre de la
bondad divina: bisexualismo, homosexualismo, incesto, crimen, suicidio,
corrupción y orgías.
9

Opus, Cit. p. 82
Opus, Cit. p. 126.

10

302

303

�. El Gaviero es el primero que se intriga de esa toma de decisiones
erróneas que constituye su vida y luego, su lector es el segundo; si nos
preguntásemos en qué coincide con los demás hombres responderíamos
que en su vocación de felicidad y si buscáramos su singularidad, ésta sería
esa indiferencia por la vida que jamás, estamos ciertos, lo conductrá al
suiciqio. Cuando pierde el amor de Flor Estévez reconoce que sólo es una
pena que tardará mucho tiempo en sanar; ha pasado por tantas
desventuras que ya conoce lo benefactor que es el tiempo, por eso sabe
que en el ahora, lo de ayer reduce su importancia.

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El personaje de Mutis -alejado de la teoría de Jung sobre el
inconsciente colectivo- parece dar más cuenta del individualismo y los '
problemas que enfrenta el hombre consigo mismo para dar paso a esa
corriente cristal.i.-&gt;)a en que como espejo debemos no sólo buscar a los
demás, sino al otro que llevamos dentro -el ser y el deber ser- el cual ya ha
sido descrito por los grandes poetas: Unamuno, Borges, Neruda, Paz...
corriente que no es otra que la fraternidad, rota desde el principio por
Caín.
En 1978 publica José Donoso una de sus mejores novelas: Casa de
campo. El también cuentista chileno prefigura en esta novela una historia
que mantiene lejos de la realidad y de la verosimilitud; no obstante, el hilo
conductor que representan las gramíneas y los vilanos -el paisaje- la salva
de caer en el género de lo absurdo. También la idea temática: el rumor que da lugar a la venganza, la indiferencia y a la ficción dentro de la
ficción- une las dos partes en que se estructura la novela: La partida y El
regreso.

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Desde el inicio, la ágil pluma de Dónoso nos lleva de la mano para
soltarnos repentinamente y así ignoremos en qué momento la narración se
ha convertido en una fábula y de ésta evoluciona a un drama narrativo.
. . . . . . . ., . . .,

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Aparentemente los adultos salen de paseo -un día de campo- pero
los oráculos del niño Wenceslao, que por capricho de su tía Balbina debía
parecer niña. se cumplieron: los adultos no volverían y los antropófagos
los atacarían.
El narrador utiliza la técnica autorreferencial -conciencia de
inventor- y con ella se adelanta y retrocede en los acontecimientos de su
historia. La familia -los Ventura- se dedicaba a la producción deí oro
laminado y estaban orgullosos de su monopolio. Celosamente guardaban
en secreto la base de su poder transmitida de generación en generación: la
disciplina y la codicia. Los niños no recibían educación porque la cultura
no sirve para nada.

Ventura, con sus leyes intransigentes y secretos de familia daban pie a que
los niños y jóvenes observaran su mundd y aprendieran cosas más graves
que aquéllas que les ocultaban; así, Arabela encerrada en una biblioteca
donde leía libros inexistentes, Mignon imitando el sacrificio del cerdo por
los nativos en su propia hermana -Aída- y pagando el crimen con su vida
a manos de su padre, éste encerrado en el torreón como el Segismundo
calderoniano porque el horror borró de un tajo su cordura. Todos, los
treinta y cinco niños -treinta y tres sin Aída y Mignon- inventando sus
juegos donde los adolescentes mandaban por ser los mayores y las reglas
tenían que respetarse. Melania pregunta a Mauro: -¿Y mis penas de amor
por ti qué son entonces? -Me amas y te amo sólo cuando jugamos a La
Marquesa Salió a Las Cinco -repuso Mauro.- Somos incapaces de sentir
nada cuando no acatamos las reglas de algún juego. -Es la única manera
de amar -suspiró Melania-. ¿Cómo se puede amar sin convenciones?''11
Y es que esta familja, lo mismo que sus antepasados, eran
expertos en correr un tupido velo sobre cualquier cosa que los
incomodara. Sus costumbres de "buen gusto" los obhgaba a guardar las
apariencias de una rectitud con tal suerte, que ellos eran los primeros en
ser los convencidos de su existencia.
Ni siquiera se molestaban en regañar o castigar a los niños por
alguna indiscreción o atrevimiento, bastaba depositar su comportamiento
al cuidado de la servicJ.umbre y ésta misma corregía la falta ante la vista
gorda de los amos. Además los jóvenes se iban dando cuenta -pese al
tupido velo- de las cosas que ocultaban los adultos: el fraude, la codicia, la
prepotencia, el adulterio, las triquiñuelas del trueque de los fardos de oro
a los extranjeros vendidos a un precio muy superior del pagado por el
trabajo de las minas, el incesto propiciado u obligado para la conservación
del monopoho,· la carga de los marginados, el peligro de los nativos, más
latente ahora por la posible liberación del padre de Wenceslao y su
conspiración con los antropófagos.
, La primera parte se cierra con la invasión de, Marulanda por los
nativos que con sus ropajes y rostros pintados se confunden y entrelazan
con los niños que jugaban -disfrazados de .mayores- al teatro: La
Marquesa Salió a las Cinco; los nativos venían presididos por Adriano, el
padre de Wenceslao. En la segunda parte, El regreso, los padres de los
. niños se encuentran a Casildá y Fabio convertidos en padres y
traicionados por Malvina. e Higinio que huyeron con el oro; ante esto
deciden irse a la ciudad y armar a los sirvientes para que rescaten
Marulanda del poder de los antropófagos y de Adriano y limpien la
propiedad, no sin antes dejar bien asentado que su ausencia ha sido de
doce hqres y no de un a,ño como afinnaban los adolescentes y de matar al
"muñeco" que creyeron ver en el hijo de Casilda.

El autor pretende que su lector no pierda el sentido de apariencia
que guarda la novela y por ello interfiere con frecuencia. Los Ven~a y
11

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Donoso, José. Casa de campo... p. en.

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Lo que viene después es la serie de acontecimientos que terminan
por arruinar la grande y elegante casa de campo de lo~ Ventura_ ha~ta
convertirla en un infierno. La novela se mueve en un fluu de apanencias
que casi deriva en una obra de teatro que el autor pudo configurar
inspirándose en un cuadro. Además su predominio sobre el narrador y
sus lectores lo hace patente tantas veces que parece tratar de suav:iz.ar
mediante justificaciones corteses el hecho de llevar la voz cantante.

XIX, hay muchas obras de ficción que contienen fuertes dosis realistas de
más atrás -y en otras, abrazando la fantasía para como mago sacar del
sombrero palomas, conejos, bufandas, convertidos en palabras llenas del
sentido polisémico de lo literario; así, los Ventura se convierten en un
símbolo que se autodestruye para dar paso a otra gene~ación que abre las
puertas a la tolerancia y a la justicia, y sobre todo a la razón: el hombre
que no respeta a la naturaleza construye su muerte.

Con su hábil manejo de la pluma, Donoso llega a la audacia de no
dejarle nada a la imaginación del lector, y por ello, enreda y des~nreda las
relaciones de los personajes -tan extraños porque no son reales, mcluso se
disculpa por nombrar a Wenceslao con ese nombre: personaje- hasta una
confusión donde es difícil distinguir si son los niños los que se comportan
como adultos o si son éstos los que han vuelto a su infancia en ese afán
desmedido por aceptar sólo lo que agrada y conviene, lo demás no existe
y resulta irracional nombrarlo.

Como en esta novela lo que destaca es la apariencia, a pesar de las
escenas en que se da la antropofagia, surge la duda de si los nativos la
practican o si su único pecado es haber nacido con la categoría de
"inferiores." Recuérdese aquí que son ellos los que impiden que Adriano
mate a su hijo en una escena que nos recuerda el caso bíblico de Abraham.

1•141

Indudablemente que el autor en apariencia dice mucho pero es
mucho más lo que calla. En esta llamada fábula por Donoso y que luego
él mismo reconoce y auspicia como novela por su gran extensión, se
presentan tres mundos: el creado por los adultos con base en reglas
intransigentes y faltos de moral, el de los pequeños que sufren_~ª tirantez
impuesta para la comodidad de todos y el creado por los runos en un
juego que no termina nunca porque suple la falta de libertad: La marquesa
salió a las cinco.
El ejercicio del arte literario se ha definido como juego y en esta
obra queda bien demostrado. El autor pone sus reglas pero puede
transgredirlas por ser su creador, por eso tiene la baraja y va sacando la
punta de los ases cuando así lo prefiere. El tiempo, no cuenta, un día pudo
durar el paseo de los adultos o pudo ser un año, lo que cuenta es que los
personajes evolucionan cuando las circunastancias cambian. Los Ventura
tienen una moral acomodaticia y han hecho con ella lo que muchas
familias en las sociedades reales han hecho con la religión: dotarla de
elasticidad.
Fluyen en la historia ese paisaje de gramíneas inacabable, los
vilanos que vienen con el viento y los sentimientos de poder y venganza
que corren por las venas de los marginados, repudiados y nativos de
color.
La escena de la antropofagia cuando Amadeo se ofrece como
aÍi.mento para Arabela, Agapito y Wenceslao cuando ya no tienen pan, es
una de las pocas sentimentales, dado que el autor insiste en recordar a
cada momento que todo ha salido de su imaginación y que está pleno de
fantasía. Donoso transita en su triple universo a veces acercándose a la
realidad como los escritores tradicionalistas -el realismo no parte del Siglo
306

Este drama narrativo en que los personajes se convierten en
actores -tanto niños como adultos, de éstos recuérdese lo del tupido velo y
de aquéllos su juego de La marquesa salió a las cinco- que se cubren de
vestimentas y poses para representar lo que quisieran ser y no son:
invulnerables y eternos, nos deja planteado un sinnúmero de problemas
reales y actuales: la lucha por el poder, la prepotencia de los que
conservan la riqueza, la impunidad de los que tienen el mando, la brecha
generacional, la corrupción, la indiferencia ante la pobreza, la falta de
moral y de cultura, entre otros.
El autor-narrador despeja -en o,asiones con lentitud y en otras
con celeridad- la atmósfera de misterio y de secretos que rodeaba a los
Ventura advirtiendo al lector -irónicamente- que son seres ficticios. Por
su libre voluntad dota a algunos de -ellos de cierta heroicidad pero
muestra cómo los más inútiles, pequeños e insignificantes cobran fuerza
motivados por las circunstancias. La carencia de_ identidad de los
pequeños por su falta de arribo a la adultez es la misma que padece Juan
Pérez aunque por otros motivos: un cochero, un criado, un mayordomo,
no son más que la misma persona para el amo, dada su condición de
subordinado.
Si transferimos el sistema de vida impuesto por los Ventura a una
realidad social y vigente, encontramos más semejanzas que diferencias.
La reja de lanzas que sirvió de protección también conlleva al pehgro del
ataque: los instrumentos destinados a la defensa de un país son los
mismos que sirven para mantener el régimen impuesto y para callar las
bocas que exigen igualdad. Dado el status quo presente, el pueblo -esa
masa anónima y castigada con leyes que protegen al poderoso y hunden
al desvalido, sin contar con la blandura de los jueces- ya no sabe quiénes
son los más culpables, entre los gérmenes sociales que están acabando la
familia: prostitución, narcotráfico y terrorismo, y los que portan
deshonestamente una "placa" de impunidad.

307

�La novela de Donoso en que el autor inicia como si fuera a contar
nada extraordinario, adquiere esta proporción no sólo por sus estructuras
internas en que mezcla lo tradicional con lo novedoso, sino también por
ese terror que sienten sus personajes y se transmite a los lectores cuando
padecen la lucha por la sobrevivencia, no importando la calidad de la
vida.

7 He odiado el agua crapulosa de un charco,
he aborrecido en el atardecer el canto del pájaro.

8

INSOMNIO

De fierro,
de encorvados tirantes de enorme fierro tiene que
ser la noche,
1 para que no la revienten y la desfonden,
las muchas cosas que mis abarrotados ojos han
visto,
las duras cosas que insoportablemente la pueblan.
Mi cuerpo ha fatigado los niveles, las temperaturas,
las luces.
en vagones de largo ferrocarril:
2 en un banquete de hombres que se aborrecen,
en el filo mellado de los suburbios,
en una quinta calurosa de estatuas húmedas
en la noche repleta donde abundan el caballo y
el hombre.

3

El universo de esta noche tiene la vastedad
del olvido y la precisión de la fiebre."
En vano quiero distraerme del cuerpo
y del desvelo de un espejo incesante

4

Las fatigadas leguas incesantes del suburbio del
Sur,
leguas de pampa basurera y obscena, leguas de
execración,
no se quieren ir del recuerdo.
Lotes anegadizos, ranchos en montón como perros,
charcos de plata fétida:
soy el aborrecible centinela de esas colocaciones
inmóviles.
·
Alambre, terraplenes, papeles muertos, sobras de
Buenos Aires.

Creo esta noche en la terrible inmortalidad:
ningún hombre ha muerto en el tiempo, ninguna
mujer, ningún muerto,
porque esta inevitable realidad de fierro y de barro
9 tiene que atravesar la indiferencia de cuantos estén
dormidos o muertos
-aunque se oculten en la corrupción y en los
siglosy condenarlos a vigilia espantosa.

10

Toscas nubes color borra de vino infamarán el
cielo;
Amanecerá en mis párpados apretados.
Jorge Luis Borges

que _lo prodiga y que lo acecha
y de la casa que repite sus patios
y del mundo que sigue hasta un despedazado
arrabal
de callejones donde el viento se cansa y de parro
torpe.

En vano espero
5 las desintegraciones y los símbolos que preceden
al sueño.
Sigue la historia universal
6 los rumbos minuciosos de la muerte en las caries
dentales,
la circulación de mi sangre y de los planetas.
308

309

�BIBLIOGRAFIA
- Cortázar, Julio. La isla a mediodía y otros relatos. Alianza, 1971.
- Donoso, José. Casa de campo. Sei.x Barral: Barcelona, 1981.
- Expliquémonos a Borges como poeta. Comp. y Pró. de Angel Flores,
Siglo XXI, Méx.. 1984.
- García Márquez, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Diana, 1992.
- Lezama Lima, José. La expresión americana. Edición de Irlemar Chiampi,
F.C.E., Méx., 1993.
- Mutis, Alvaro. La nieve del almirante. Diana: Méx. 1991.

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LA FORMACIÓN DE PROFESORES : UNA NECESIDAD EN
DISCUSIÓN

Lic. Guadalupe Chávez Gonz.ález
Introducción
En México la formación de profesores es parte importante de la
política educativa desde los años setenta; aunque anteriormente se dieron
prácticas en este sentido, fueron cualitativamente distintas a las que se
empezaron a configurar en la época señalada. Así lo consignan los
diversos estudios, investigaciones y propuestas que desde la UNAM y
otras instituciones de educación superior han realizado sobre este campo
específico de la educación.

El Estado, a través de la política de modernización educativa creó
en esa época las condiciones para que se desarrollaran las diversas líneas
de formación de profesores, puesto que esta política señalaba y señala al
profesor como uno de los ejes centrales en la consecución de las
transformaciones que se planean en las instituciones de educación
superior. Esto porque la educación universitaria, que ya para entonces
denotaba un importante grado de masificación; requería adecuarse a las
nuevas condiciones, lo que no era po_sible lograr sin el concurso de
profesores debidamente preparados.

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Así, se puso de manifiesto en diversos foros, la importancia de la
formación pedagógica y didáctica específicas para ejercer la docencia.
Esto porque tradicionalmente se había considerado que para ser un buen
profesor era suficiente con ser experto en el área, pero como afirman
investigadores y especialistas del campo en México (Díaz Barriga,
Martiniano Arredondo, Alicia de Alba, Zarzar Charur, Ana Hirsch, etc.) la
historia ha demostrado que no basta el dominio de un campo
disciplinario, si no va acompañado del elemento pedagógico que permita
desarrollar formas efectivas de transmisión y apropiación del
conocimiento. El dominio de la materia no garantiza en todo caso, que
alguien sea capaz de enseñarla.
Además, es un hecho conocido que en el nivel superior se reclutan
continuamente como docentes, egresados de las diversas licenciaturas que
por lo general, no poseen formación específica para la docencia, es por
ello que la necesidad de formar a los profesores universitarios es
insoslayable. Esta necesidad, se hace quizá, más patente en el nivel medio
superior (preparatoria), ya que además de los problemas propios que el
profesor debe enfrentar en el proceso de enseñanza-aprendizaje, también
debe conocer en sus peculiaridades al sujeto de este proceso : el
adolescente.
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Por otro lado, si en las Facultades, los profesores generalmente
enseñan lo que han aprendido, o sea su especiahdad, en las preparatorias
no siempre es así; los profesores imparten materias sobre las cuales no
han recibido formación inicial alguna, ni en el campo del conocimiento, ni
en el campo de la didáctica. Esto sucede con cierta regularidad en áreas
como las de ciencias sociales, o humanidades (y otras más, seguramente),
integradas por colectivos de profesores de diversa formación académica
cuyo ingreso a la Universidad no les exigió en ningún momento
demostrar sus saberes y que además, suelen estar sujetos a 'movilidad' sin
previo aviso, y muchas veces por motivos no académicos, lo cual impacta
en muchos sentidos sobre la práctica del docente . La movilidad en última
instancia y por los motivos que fuere podría afectar menos, sí el profesor
recibiera una capacitación que le permitiera incorporarse a otra área del
conocimiento con elementos suficientes para el desempeño de su labor;
en todo caso incursionar en otra área, sobre todo cuando es afin, nos
puede proporcionar más ventajas que desventajas~ Desafortunadamente,
esto pocas veces sucede.
Aunque de manera asistemática y poco formalizada ( a excepción
de las maestrías, que son punto aparte), la UANL ha emprendido en
diversos momentos prácticas tendientes a la formación de sus profesores,
dichas prácticas se han concretado en cursos sueltos, talleres y
diplomados, frecuentemente sin diagnóstico previo sobre necesidades, sin
una línea teórico-metodológica definida y sin programas de evaluación y
seguimiento que den cuenta de sus efectos en el aula. Esto quizá, porque
en otros momentos, la formación se vio sólo como un esfuerzo voluntario
e individual.
En el nivel medio superior fue hasta la Reforma Académica de
1993, que la formación de profesores se consideró una de las estrategias
fundamentales para propiciar efectos nuevos y diferentes en la enseñanzaa prendizaje. Ahora existen ya diversos mecanismos y programas
tendientes a este fin, se reconoce la importancia de fortalecer esta línea
que en definitiva le da soporte a todo sistema educativo. El Proyecto
VISION 2006, establece entre las condiciones para alcanzar las funciones
básicas de la Universidad, la conformación de "un cuerpo docente de
clase mundial'', lo cual implica un nuevo perfil del docente, que deberá
promoverse a través de una formación
que integre y articule
adecuadamente conocimientos, habilidades para la enseñanza, así como
actitudes y valores que posibiliten y hagan realidad una educación de
calidad.

Ahora bien, llegad.os a este punto nos surgen algunas
interrogantes: ¿qué es la formación? ¿qué aspectos comprende? ¿a qué
se llama formación de profesores? ¿en qué disciplinas o teorías debe
apoyarse el curriculum de la formación? ¿es este un campo específico de
estudio? ¿cuáles son las tendencias que se conocen? ¿cuáles son las
312

prácticas más frecuentes en que se concretan estas tendencias?
Intentaremos, con las salvedades necesarias, responder a ellas a través de
los planteamientos siguientes.
1. Acen:a de la fonnación. Aunque la importancia de la
formación de los profesores es un hecho indudable, los problemas que
existen sobre la precisión o definición del concepto, son muchos. Autores
como Bemard Honore (1980) y Gilles Ferry (1990) otorgan a la formación
características diferentes pero complementarias. Así por ejemplo, Honore
ve a la formación como algo para" algo que se tiene" o es adquirido" ;
cuando se habla• de la formación se alude a la formación para algo :
formación docente, formación psicopedagógica, formación para la toma
de decisiones, etc. Siempre ligada a un contenido que la precisa, la
delimita. En esta perspectiva la formación está colocada·bajo el signo de la
exterioridad y por lo tanto se conquista, se aprende, se adquiere. Esta es la
concepción más extendida.
II

•

II

II

La formación es mucho más raramente entendida desde el punto
de vista del sujeto, de la interioridad, como una dimensión característica de
la persona: "es la capacidad de transformar en experiencia significativa
los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el horizonte de
un proyecto personal y colectivo" (p. 20). En este caso no es algo que se
posee, sino una aptitud, o una función que se cultiva, y puede
eventualmente desarrollarse.

Ferry integra de alguna manera las dimensiones que le atribuye
Honore, al admitir que sobre la formación suelen sostenerse tres tipos de
discursos : 1) Se considera a la formación como una función social de
transmisión del saber, como suele decirse, del saber-hacer o del saber-ser,
que se ejerce en beneficio del sistema socioeconómico o, más
generalmente, de la cultura dominante ; 2) También es un proceso de
desarrollo y de estructuración de la persona que lo lleva a cabo bajo el
doble efecto de una maduración intema y la posibilidad de aprendizajes,
de reencuentros y de experiencias; y, 3) La form¡ición puede verse
también como una institución. Una institución es un dispositivo
organizacional que, por ejemplo, está hecho de programas, de planes de
estudio, de certificaciones, de construcciones. Es precisamente en estos
términos que siempre se ha evocado la formación dentro de la esfera de la
·enseñanza .
En la práctica, la formación toma aspectos muy diferentes, según
sea considerada desde el punto de vista del objeto (exterioridad), o desde
el punto de vista del sujeto (interioridad), o incluso desde el punto de
vista de la relación sujeto-objeto.
En todo caso, la formación es un problema que se refiere a la
adquisición de conocimientos y destrezas, a la asunción de un conjunto de
313

�valores así como al acceso a la cultura en su sentfü.o más amplio Y a la
recon~cción histórica que de la misma puede hacer sólo el ~om~re
(Díaz Barriga, 1990, p. 27). Sin embargo, ésta se ve con frecuencia solo
como una preparación para el trabajo; lo cual _hace desaparece~. el
concepto propiamente de formación. En cierto sentí~~ la actual políti~a
de formación de profesores privilegia la preparacron para el trabaJO
docente como tarea central de dicho proceso, soslayando -aunque lo
contemple en el discurso- la formación integral. ~sí ~or ejem~lo, la
VISIÓN 2006, establece metas de calidad para la Uruvers1dad Autonoma
de Nuevo León, a través de las siguientes condiciones básicas : Una
estrecha interrelación con la sociedad de la cual forma parte ; un cuerpo
docente de clase mundial; egresados capaces de desempeñarse
exitosamente en los ámbitos mundiales; y, una mística institucional
basada en principios y valores. Lograr una planta docente de clase
mundial es una expectativa que pretende alca~rse a~entand~ ~r
ejemplo, el número de profesores con maestna ( ¿sera ese el uruco
camino ?) ; en todo caso, deben atenderse los diversos niveles de la
formación, o las expectativas pueden quedarse en el discurso.
Para algunos la formación de profesores ha sido entendi~a _Y
abordada en el aspecto operativo, a partir casi exclusivamente del d-1Seno
de cursos con los que se pretende proveer a los profesores de
instrumentos prácticos para desempeñar su labor d~e~t~ cotid~a ; se
desvincula la formación de la práctica docente de la dinam1ca cotidiana en
que se desarrolla. Se olvida que la práctica docente es ante todo una
práctica social y que su posible transformación supone rescatar para ella
una dimensión más amplia que la del salón de clases.
Ana Hirsch Adler (1984) insiste al respecto, al establecer la
necesidad de vincular estrechamente la formación docente y la práctica
cotidiana del profesor en relación con la problemática institucional y
social. Es decir, la formación de profesores es importante para superar la
calidad de los servicios educativos, pero no es suficiente si no se enmarca
en un proceso institucional de planeación y desarrollo académico. Es
decir, no se puede -apunta Martiniano Arredondo (1988~- . apelar
excesivamente a la responsabilidad de los profesores prescindiendo o
soslayando las condiciones institucionales y sociales.
En el ámbito de la educación media y superior, la tendencia a
constituir programas formales ha acentuado la visión práctica u operativa
de la formación. Constituye un ámbito privilegiado que crea múltiples
expectativas ; se espera que la formación remedie la baja calidad
académica, además, que actúe como legitimadora de los esfuerzos
institucionales en pro de la solución de sus problemas, es decir, cuantos
más cursos o programas de formación se realicen y cuanto ~~s pers~nal
docente acuda a ellos, tanto más podrá esperarse una superac10n del ruvel
académico; estimación sumamente simplista que no atiende a la
314

evaluación cualitativa de tales procesos sino solo a su cantidad, hecho de
fácil observación en nuestro medio.
En buena medida coincidimos con Días Barriga, cuando al hacer
alusión a la formación integral destaca que ésta es solo tarea del hombre,
pero también pensamos que la formación puede promoverse o facilitarse
desde las instituciones que planean , diseñan y hacen operativos los
proyectos educativos.

Por ello, entenderemos por formación docente o formación de los
profesores, aquellas acciones institucionales encaminadas a propiciar la
reflexión de los profesores sobre la práctica educativa, con el fin de lograr un
mayor desarrollo y profundización tanto en el aspecto cognoscitivo (o área de
conocimientos) como de lo didáctico pedagógico. Acciones que se traducen en
un currículum que, formal o informal, sistemático o no, abierto u oculto,
es elemento indispensable en la configuración y fortalecimiento del campo
de la formación de profesores.
2. Una conceptualización del campo de la formación. La
educación es un fenómeno social que como campo particular de la
cultura, se ve determinado por la multiplicidad de factores que confluyen
en la vida social. Así también la formación de profesores es un campo
complejo y específico de la educación, de hecho elemento importante al
soporte de la misma , que además suele traducirse en una variedad de
prácticas, formas históricas, expectativas, connotaciones y contextos.

Aquí nos interesa destacar dos aspectos que nos servirán de
herramientas para intentar una aproximación más adecuada en el análisis
de nuestro objeto de reflexión, la formación de profesores. Por un lado, la
noción de campo aportada por Bourdieu que utiliza .como categoría en el
análisis de la educación francesa ( La Reproducción,1976), y que
proporciona elementos para delimitar y conocer este campo específico de
la producción cultural. Esta noción nos permitirá identificar ese ámbito
particular de la educación que es objeto de nuestras reflexiones, el campo
de la formación de profesores.
Por otro lado, la interdisciplinariedad del currículum de la
formación, ya que al reconocer la educación como un fenómeno de
carácter social, se hace ineludible aceptar también, que todo lo que en ese
ámbito suceda , tiene de alguna manera, sus determinaciones en el medio
social (mediato o inmediato), lo cual conduce a afirmar que el currículum,
como proyecto cultural global o específico (como en el caso del
currículum de la formación de profesores), tiene un carácter
interdisciplinario. Es decir, éste debe construirse como lo afirma
Margarita Pansza (1987) a partir de la selección y ordenación de los
objetos de la realidad, donde los fenómenos se dan integrados e
interactuantes, y, mismos que por su complejidad, no pueden ser
315

'"

�abordados satisfactoriamente desde la perspectiva de una disciplina
única, ya que las disciplinas aisladas siempre implican un recorte de la
realidad.

efectos que se logran. c) Como los agentes y elementos que determinan la
actividad y el contenido : fuerzas sociales, institución escolar, ambiente y
clima pedagógico, profesores, materiales, entre otros.

Noción de campo. La teoría de los campos es una de las
aportaciones de Bourdieu (1990) al análisis sociológico de la cultura, a
través de la cual caracteriza la vida social de las sociedades 'modernas',
estableciendo que no solo depende de la estructura y del carácter general
de la lucha de clases, sino que se reproduce en campos particulares
(económico, político, científico, artístico) que funcionan con una fuerte
independencia interna. Los campos, dice Bourdieu , se presentan para la
aprehensión sincrónica como espacios estructurados de posiciones (o de
puestos) cuyas propiedades dependen de su posición en dichos espacios y
pueden analizarse en forma independiente de las características de sus
ocupantes (en parte determinadas por ellos). De esta manera, la sociedad,
y por tanto, la confrontación entre las clases, es resultado de la manera en
que se articulan y combinan las luchas por la legitimidad y el poder en
cada uno de los campos.

3. El cuniculwn de la fonnación de profesores. Sirve para la
comprensión del tema que nos ocupa, el trabajo de Margarita Pansz.a
"Notas sobre planes de estudios y relaciones disciplinarias en el
currículo" (1987), ya que explica con claridad los núcleos disciplinarios
que aportan elementos al currículum de la formación de profesores. El
currículum de la formación de profesores debe construirse a partir de la
selección y ordenación de los objetos de la realidad ; esta es cambiante,
dinámica y dialéctica ; sus fenómenos se dan .integrados e .interaquantes,
y, por su misma complejidad, no pueden ser abordados satisfactoriamente
desde la perspectiva de una disciplina única, ya que las disciplinas
aisladas siempre implican un recorte de la realidad.

Así, en el análisis de Bourdieu, el campo cultural es un sistema de
relaciones constituido por los agentes sociales directamente vinculados
con la producción y comunicación de una obra específica. Llamo campo dice Bourdieu- a un espacio de juego, a un campo de relaciones objetivas
entre los individuos o las instituciones que compiten por un juego
idéntico.
En la noción de campo de Bourdieu se pueden destacar dos
elementos constitutivos del mismo : la ·existencia de un capital común
(conjunto de conocimientos, habilidades, creencias, usos lingüísticos, etc.,
acumulados en un campo, ya sea científico o artístico); y, por otro lado, la
lucha por su apropiación (debido a que el capital cultural constituye el
fundamento del poder o de la autoridad del campo)... Toda la gente
comprometida con un campo tiene una cantidad de intereses
fundamentales comunes, es decir, todo aquello que está vinculado con la
existencia misma del campo.
Los campos profesionales -dice Margarita Pansza-, entendidos
como nivel de la división del trabajo en que se agrupan las prácticas
profesionales, involucran un objeto y un conjunto de procesos técnicos
que se pueden descomponer en áreas que agruparían objetos particulares.

La formación de profesores para ser comprendido exige, como
afirma Gimeno Sacristán (1992), entenderlo: a) Como una actividad que
se expresa de formas distintas, que despierta procesos que tienen ciertas
consecuencias en los alumnos, por lo que es preciso entender los diversos
métodos de conducirlo. b) Como el contenido de un proyecto de
socialización y de formación : lo que se transmite, lo que se preténde, los

.

316

Hay, cuando menos, cuatro núcleos disciplinarios cuyo
aprovechamiento se hace indispensable en relación al currículum: la
epistemolo.gía, la sociología, la psicología y la pedagogía, entre los cuales
se establecen nexos interdisciplinarios que permiten abordarlo en forma
integral
Además de estos cuatro grupos disciplinarios, concurren las
disciplinas particulares de las que se ocupa el currículum que se diseña, y
d_e las cuales se obtienen los contenidos específicos del mismo. Así, por
e1emplo, en el caso del currículum para la formación de profesores de
~e.n~s _so~l~ en el nivel medio superior, se requiere un trabajo
mterd1SC1pltnano, apoyado en las cuatro disciplinas señaladas con
anterioridad, para poder ubicar las prácticas, campo profesional,
tendencias ideológicas de esa práctica, las características y problemáticas
propias de la enseñanza de las ciencias sociales, etc., y además, el análisis
de las ciencias sociales como campo científico.
.Se debe tratar en todo caso, de diseñar un .curriculum que no
resulte obsoleto ni en lo científico ni en lo pedagógico y que se nutra de la
práctica contribuyendo a su enriquecimiento, que es en última instancia
su objetivo básico.
De la epistemología, o teoría de la construcción del conocimiento
científico, se toman elementos muy importantes para la ordenación y
secuenciación de los conocimientos en función de criterios válidos. Estos
criterios se desprenden de la adecuada delimitación del objeto de estudio
de la disciplina respectiva y de sus modos de construcción, es decir, de
sus métodos, así como. de los límites y relaciones entre investigación,
conocimiento y aprendiz.aje. El problema que siempre ha existido al
respecto es que se desconoce mucho sobre esto y los problemas

317

,.

�epistemológicos del currículum se dejan al sentido común, con lo que se
debilita la fundamentación científica del mismo.
La ciencia, objeto de la epistemología, es producto de una práctica
social; representa una forma histórica de la relación de los hombres con la
naturalez.a y entre sí. Generalmente al hablar de ciencia se hace
abstracción de los fenómenos sociales, económicos y políticos. Se pretende
ver la ciencia como una realidad no influida por las ideas, formas de vida
y la estructura socioeconómica del país. Pero la ciencia no es neutral, tiene
también una función ideológica y responde a un estilo de sociedad
determinada.

De las reflexiones epistemológicas se derivan importantes criterios
para la instrumentación del currículum de la formación, como son el
concepto de ciencia, de conocimiento, de las disciplinas y sus límites, así
como las relaciones internas de éstas, el papel de la práctica, la relación
entre teoría y práctica, el problema de la investigación y sus métodos y,
por último, los criterios para una metodología dialéctica.
La ciencia que tiene como objeto de estudio la sociedad y sus
instituciones, es desde luego, la sociología; y puesto que el currículum es
una concreción de la relación educación-sociedad, tomará de esta
disciplina los criterios que le permitan esclarecer las relaciones que se
advierten entre el conocimiento y la ideología. Esto porque el currículum
implica una realidad histórica, una concepción de la formación, de su
función social e institucional, así como del tipo de .ejercicio que ella
requiere. Explica de alguna manera, las relaciones y juegos hegemónicos
que en tomo a ella se dan.
La formación no es exclusivamente un problema didáctico o de
metodología, es también político, y tiene consecuencias institucionales e
inclusive sociales.
......... ........... . , ,

4 •

De la psicología, cuyo objeto de estudio es la conducta humana, se
extraen importantes datos para la construcción del sujeto. Esta disciplina
explica, desde la perspectiva del sujeto, el proceso de enseñanz.aaprendiz.aje y las relaciones que los sujetos establecen entre sí.
Los currícula tradicionales suelen fundamentarse, por lo que
respecta al aspecto psicológico, en la teoría de la disciplina mental ; los
tecnocráticos, en el conductismo, y las visiones criticas de Jos curricula se
fundamentan frecuentemente en la psicología cognoscitivista, el
psicoanálisis y la psicología genética (inclusive suelen encontrarse algunos
que entremezclan corrientes sin congruencia alguna).

El último núcleo disciplinario en que se apoya el currículum es la

pedagogía, que estudia la educación en general, medio y fin para la
318

transformación social. Los diversos modelos pedagógicos se apoyan
necesariamente en una concepción de hombre, de educación- y de
sociedad, elementos estos que suelen traducirse (implícita o
explícitamente) en el curriculum de la formación y en las tendencias que
éstos suelen adoptar.

4. Tendencias en la formación de profesores. Según diversos
autores, la formación de los profesores como campo específico de la
educación, se enfoca desde diversosferentes paradigmas que
corresponden a la investigación en ciencias de la educación y al concepto
de hombre. Los paradigmas más analiz.ados actualmente en el campo de
la investigación de las ciencias de la educación son, en palabras de
lmbernón (1996), el de presagio-producto, el de proceso-producto, el
madiacional y el contextual o ecológico. Gimeno Sacristán (España, 1983)
por su parte, define los siguientes paradigmas : culturalista, analíticotecnológico, humanista, ideológico y técnico-crítico. Zeichner (E .U., 1983),
autor que pertenece a la corriente crítica, diagnostica el paradigma
conductista, el personalista, el tradicional-artesano y el orientado hacia la
indagación. Jennifer Gore (1993), analiza las pedagogías crítica y feminista
en relación a los efectos de éstas sobre la práctica docente, a partir del
concepto de régimen de verdad (noción que, quizá con algunas precisiones,
puede equipararse a la teoría de los campos de Bourdieu) el cual explica
siguiendo a Foucault (p.76): "La 'verdad' está vinculada en una relación
circular con los sistemas de poder que la producen y mantienen y con los
efectos del poder que la inducen y la extienden" ; es decir, toda sociedad
tiene su régimen de verdad, su política general de la verdad, o sea los
tipos de discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos. En
particular, este tipo de concepciones, se enmarcan en lo que Liston y
Zeichner (1991) llaman "tradición reconstruccionista social" de la
formación del profesorado. De hecho el mismo Gimeno (1992) se apoya en
Zeichner al elaborar sus "perspectivas" en la formación de profesores.
Así las tendencias o concepciones de la formación de los
profesores se relacionan con las grandes aproximaciones paradigmáticas
de la educación y de la investigación educativa, "entendidos los
paradigmas como marcos generales de reflexión e investigación" (
Rodríguez, A., 1995, p.17); en este sentido son : la orientación positivista,
fundamentalmente cuantitativa, derivada del positivismo lógico ; la
orientación naturalista, cualitativa, interpretativa o hermenéutica ; y la
orientación crítica o reconstruccionista, derivada de la teoría crítica.
Por otro lado, la función del docente y los procesos de su
formación y desarrollo profesional se consideran también en relación con
los diferentes modos de concebir la práctica educativa. Así, encontramos
que en las prácticas contemporáneas de formación de profesores suelen
identificarse cuatro modelos o tendencias : 1) la tradición académica ; 2) la
tradición de la eficiencia social, 3) la tradición basada en el desarrollo, y 4)
319

�la tradición de reconstruccionismo social. Los autores mencionados
tienen coincidencias, una de las cuales es que suelen afirman que ningún
progiama para la ·formación del profesorado, puede ~ntenders~ en
relación exclusiva con una sola tradición. Lo que deternuna la entidad
particular de cada programa, es el énfasis y el significado otorgado a los
diferentes aspectos presentes en esas tradiciones.
_
En el caso de México, como afirma Díaz Batriga (1988), estas
tendencias adquirieron múltiples matices y en realidad subsiste~ de
diversa manera en los distintos programas (esto intentaremos explicarlo
más adelante}, sobre todo en espacios donde el desarrollo del campo de la
formación de profesores ha sido importante. Evidentemente "alguna de
ellas adquiere una expresión hegemónica respecto a ellos (los
programas}".

·
Por su parte, en un interesante texto coordinado por Ana
Rodríguez Marcos (1995) se toma como base la clasificación que enuncian
Liston y Zeichner y se enriquece con nuevas aportaciones . Las cuatro
tendencias expresadas las esbozamos a continuación:

La concepción tradicional-oficio, que se enlaza con lo que Liston y
Zeichner llaman tradición académica, para lo cual lo importante para
enseñar es dominar los contenidos que hay que trasmitir y con eso es
suficiente, o, al menos, eso es lo fundamental. Bastaría añadir un leve
barniz de materias psicopedagógicas y algunas prácticas. Despues el
oficio se aprende ejercitándolo.
La concepción persona/isla, tenden~ia que centra la formación en la
persona del profesor como garantía de futura eficacia doce~te. Esta
tradición obedece a una concepción de la educación y de la ensenanza de
tipo humanista, y se asienta, entre otros elementos, en la epistemología
fenomenológica y en los principios de la psicología perceptiva, y en
general de la psicología humanista (Maslow/Rogers).

La psicología perceptiva subraya la trascendencia del
autoconcepto. "El autoconcepto positivo del profesor tiende a repercutir
positivamente en el autoconcepto de los alumnos y como consecuencia en
los rendimientos". En definitiva que la formación de los profesores no
puede basarse sólo en los aspecto cognitivos (en abierta crítica -~
psicologismo exacerbado) o en destrezas comportamentales, es tamb1en _
una cuestión de afectividad, actitudes, valores ...

La concepción tecnológica, esta tendencia aparece en E.U. en los años
sesenta vinculada estrechamente al positivismo ;
al movimiento
"accountability" o "rendimiento de cuentas" ; a la psicología conductista ;
a la teoría de sistemas ; a los modelos didácticos proceso-producto ; al
desarrollo de la e~eñanza individu~da, y a una concepción analítica
320

de la enseñanza, es decir " ... la enseñanza entendida como un conjunto
estructurado de actividades susceptibles de predecirse y controlarse..." .
Muchos de quienes laboramos en la UANL, fuimos (o hemos sido)
resultado de una formación que puso en práctica esta tendencia.
Este enfoque en la formación de profesores, ve la actividad del
docente como instrumental, dirigida a la solución de problemas mediante
la aplicación rigurosa de teorías y técnicas espeóficas. Aquí pueden
diferenciarse cuatro grandes grupos de modelos de formación de
formación de profesores basados en: 1) las técnicas de microenseñanza;
2) el análisis de la interacción; 3) la· supervisión clínica, y 4) las
competencias (ya sea de bases conductistas, o las que se integran en los
paradigmas mediacionales, o sea que aceptan que existe una mediación
en los procesos del aprendizaje).

Los enfoques de profesar orientado a la indagación, cuyo origen
aparece ligado a la orientación naturalista en sus diferentes versiones de
"pensamiento del profesor'', "aproximación crítica", "paradigma de
investigación-acción", y "formación del profesorado en centros". Todos
· ellos, aunque diferentes, comparten algunas características generales (se
les denomina "enfoque alternativos") : tales como :
• Una nueva concepción del hombtt, más activo y constructivo, con
compromiso social ;
• otorgan un nuevo estatuto epistemológico a los fenómenos
educativos, considerándolos como construcciones sociales.
• predominio de los procedimientos y técnicas de investigación
cualitativa y etnográfica. Estudios de la enseñanza contextualizada en los
centros.
• diversos autores (Stenhouse, Schon, Pérez Gómez...) subrayan la
dimensión artística de la enseñanza, por cuanto los problemas que
atañen a ella no siempre se muestran bien definidos, por lo que el profesor
no puede aplicar sin más el conocimiento técnico (como recomienda la
tradición ternológica}, sino que debe "construir" el problema.
• Además, a esta consideración se añade que la enseñanza es una
actividad política (Giroux y McLaren, 1987, citados por...).
• entienden. el aprendizaje como consbucción personal condicionada
por la estructura psicológica de la persona y el contexto.
• creciente interés por el pensamiento piáclico personal del profesor (
el que surge de circunstancias, acciones y experiencias que tienen
contenido afectivo o relevancia emocional para el individuo).
• defienden una nueva ttlación de integración dialógica teoría-piáctica
de la enseñanza, tanto en lo relativo a la investigación como a la
formación del profesorado.

321

l

�El campo de la formación en México. Como ya apuntamos, la
formación de profesores en el ámbito universitario se empiez.a a perfilar
como un importante campo de prácticas educativas desde el inicio de la
década de los setenta, ya que la política estatal de modemiz.ación
educativa, crea las condiciones para que se desarrollen las diversas
prácticas de formación de profesores. Por entonces, empiez.a a
considerarse en la política estatal al profesor como uno de los ejes
centrales en la consecución de las transformaciones que se proyectan en
las instituciones de educación superior.

..

Una de las primeras investigaciones sobre el campo, corresponde
al trabajo de Hirsch, A. (1984), quien nos dice que a pesar de que las
instituciones públicas y las universidades no definen con precisión qué es
la formación docente, encontró que se incluyen en ella diversas
actividades aunque a veces aisladas, las cuales son :
• Promoción para la elaboración de planes de desarrollo de recursos
humanos en las instituciones y firma de convenios interinstitucionales
para programas de formación.
• Creación de centros, unidades, departamentos u oficinas de didáctica,
tecnología, servicios e investigación educativos a nivel local y regional
(institucionales e interinstitucionales).
• Apertura de carreras (licenciatura y posgrado) relacionadas con la
educación.
• Creación de posgrados en todas las áreas de conocimiento.
• Proyectos de investigación en ciencias y técnicas de la educación:
• Becas para estudios de posgrado (especializ.ación, maestría, doctorado)
en México y en el extranjero.
• Formación de especialistas en programas educativos.
• Cursos, seminarios, coloquios, conferencias, etc., de formación (antes y
al incluir el servicio docente), actualiz.ación y perfeccionamiento en áreas
de conocimiento o en pedagogía y didáctica de muy distinta duración y
contenido.
• Promoción para la contratación de maestros de tiempo completo y
medio tiempo y para la integración de docentes e investigadores en año .
sabático en instituciones educativas con fines de formación docente.
• Asesorías directas a departamentos y unidades académicas en tareas
específicas, apoyo técnico para el diseño de planes y programas,
elaboración de materiales didácticos, publicación de estudios
especializ.ados, apoyo al profesor en el lugar de su práctica, etc.
El campo de la formación se configura pues, con las tendencias
teórico-educativas, metodológicas y prácticas formales e informales que se
desarrollan en diversos contextos y épocas históricas. Esto lo expresa muy
claramente Díaz Barriga cuando afirma: "El cúrriculum de la formación...
se convirtió en un escenario de conflicto frente a diversas posiciones sobre
322

la manera de entender la educación (aquí entra en juego la noción de
capital cultural de Bourdieu) y la estrategia gestada para enfrentar tal
situación...los centros de formación de profesores ...logran conformar
espacios de 'autonomía relativa', lo cual confirió posibilidades singulares
a quienes académicamente intervinieron en ellos, docentes y alumnos"
(1990).
En México, las experiencias formales y de amplio alcance en la
formación docente, se encuentran ligadas a la aparición del CISE (Centro
de Investigación y Servicios Educativos) en la UNAM, órgano académico
que surgiera a finales de los años sésenta como efecto de la fusión del
Centro de Didáctica y la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza.
Desde este espacio el campo de la formación de profesores va
adquir!endo su propio estatuto. Centros similares surgirán
postenorm~nte en las diversas universidades públicas del país, adaptando
o reproducrendo en todo caso, los esquemas puestos en práctica por la
UNAM.

De~de ~ntonces, se han realiz.ado diversos trabajos que recuperan
las expenenaas a lo largo de estos años y que nos permiten conocer el
tipo de tendencias o corrientes teóricas que fundamentaron las prácticas
d~l CISE y_por ende, de muchas otras instituciones de educación superior.
D1az Barnga, encuentra que tres momentos de la evolución de los
programas de formación de profesores se vincularon a su vez, con tres
tendencias que se fueron desprendiendo de ellas:
la. La incorporación de la pedagogía industrial norteameriéana · las áreas
tíricas del pensamiento didáctico serían reemplaz.adas por mcltitud de
dJScu~os con ~aracterísticas típicas de modernidad. El nuevo lenguaje
educativo refleJa una visión científico-técnica de la acción pedagógica.
Este momento se conoce como la incorporación en México de la tecnología
educativa.
2a. Búsqueda de alternativas pedagógicas frente al pensamiento técnico
~tam~nte deshumaniz.ado (se revisan téoricos como Freire y Gramsci,
mtegrandose conceptos de la pedagogía crítica).

3a. Negación misma de los programas preestablecidos y la búsqueda de
una formación in situ.
Una cuarta tendencia, no muy generaliz.ada por cierto a pesar de los
esfuerzos (Diaz Barriga hace una interesante críticas al respecto), es la que
busca incorporar la investigación educativa en los programas de formación
de profesores, con todas las implicaciones que esto puede tener.
. . Por su parte, pero también en la experiencia mexicana, y
pnncrpalmente en las universidades públicas, Carlos Zarzar Charur
(1988), reconoce las siguientes tendencias en la formación de profesores:
323

1

-

�La primera de ellas sostiene que lo único que los profesores
necesitan es ser expertos en su materia y estar actuali7.ados en los últimos
avances del conocimiento en el área.
La fo~ación así concebida, se orienta por lo regular a ofrecer

internamente cursos y conferencias de actuali7.ación y profund.iza.ción en
la disciphna y, por otro, a ofrecer, tanto interna como . externamente
oportunidades para que sus profesores reahcen estudios de maestría y/ o
doctorado (opciones que por lo general no incluyen formación para la
docenci.; o cuando lo hacen éstas no constituyen una parte significativa
del currículum).
La segunda tendencia da un paso más, y afirma que es tan
importante el "saber enseñar", como el ser experto en su materia. Un
programa de formación docente diseñado con __base en esta _se~da
concepción se orientará por un lado, a ofrecer opcrones de actuali7.acron Y
profundización en la disciplina y, por otro, a propiciar la formación para
"la enseñanza".

En este sentido, la formación se centrará en la figura y las
funciones del profesor : se le capacitará para exponer, transmitir la
información, elaborar material de apoyo, diseñar objetivos y programas
de estudio, utilizar recursos y aparatos de tipo didáctico y audiovisual,
etc.
La tercera tendencia da todavía un paso más adelante, sin dejar de
reconocer la necesidad de las dos primeras (conocer su materia y saber
enseñarla), afirma que se requiere una tercera condición como necesaria
para ser buen profesor : Saber propiciar en sus alumnos aprendizajes
significativos. De acuerdo con esta concepción, la función principal del
profesor no es enseñar, sino propiciar que sus alumnos aprendan.

El ser buen profesor y saber enseñar, dice Rocío Quesada (1987), no
es garantía de que se alcanzará el aprendiza.je. Las estrategias de
enseñanza son unas, y las estrategias de aprendiza.je otras.
Un programa de formación docente diseñado con base en esta
tercera concepción, además de los aspectos tocados por las otras dos
tendencias, incluirá y enfatizará la formación orientada a propiciar
aprendizajes significativos (apoyada esta concepción en el
cognoscitivismo). En este sentido la formación se centrará no en la figura
del profesor, sino en la figura del alumno, en sus procesos internos que lo
lleven a aprender significativamente y , de manera secundaria. o
subordinada, en lo que el profesor puede hacer para propiciar, facilitar o
acelerar este procesos.

324

Carlos Zar:zar sugiere que para lograr mayores alcances y
resultados de los programas adoptados, seria importante:

1) Ampliar la cobertura ; es decir, tratar de alcanzar con estos programas
al mayor número posible de profesores.
2) Buscar mayor cercanía con el lugar del quehacer docente; es decir, con
las escuelas y facultades. Se busca también responder a demandas
expresas de los centros.
3) Acompañar procesos de superación de las academias de profesores de
las escuelas y facultades. Se trata de acompañarlos en cahdad de asesores,
en los procesos de superación académica que ellos mismos han generado
y desean continuar.
.
•
4) Fortalecer la integración las dimensiones discipliparia y didácticopedagógica en los programas de formación.
5) Diseñar programas de formación de formadores, con el fin de
conseguir la autosuficiencia institucional.
La formación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. De las
concepciones, tendencias y prácticas que hemos señalado, la tecnología
educativa , o concepción tecnológica, basada en la pedagogía industrial
norteamericana, fue quizá la más conocida en la UNAL. Los Planes y
Programas de Preparatoria que se pusieron en práctica en 1983, se basan
en esta corriente ; aunque muy informalmente y a veces por cuenta
propia, los maestros aprendimos a elaborar objetivos conductuales, a
planear unidades didácticas, a evaluar por medio de pruebas objetivas,
etc. Sin embargo, en esta época (los setenta y ochenta), la formación no
a~quirió un estatuto propio ni definido ; la planeación de cursos, talleres y
diplomados correspondió por lo regular, a la Secretaria General, desde aJú
se invitaba a los profesores a incorporarse, pero siempre como una acción
voluntaria e individual. Salvo contadas excepciones, los cursos no tenían
una línea teórica o metodológica bien definida, o por lo menos no se hacía
explícita a quienes se íntegraban a ellos.
A partir de la Reforma Académica en e] Nivel Medio Superior
puesta en práctica en 1993, se estableció la formac;:ión de profesores como
una estrategia concreta para llevar a cabo la misma, aceptando que sólo
con el concurso de los profesores, sería posible concretar el Plan. En ese
entonces la movilización de profesores hacia los cursos fue inducida v
promocionada desde la recién formada Secretaría Académica y con ~I
apoyo de las administraciones de cada una de las preparatorias; lo que se
logró fue mucho, pero ahora pareciera que este proceso (que como sea
sigue siendo informal y asistemático) está en una especie de agotamiento,
sobre todo porque no se han logrado verdaderos efectos innovadores en
el aula, como se pretendía en un principio.

325

�En estos momentos, en que la sOdeCracÍcaáa vez demanda más a
la educación, la·tarea in$oslayable es sin duda, formalizar un currículum
de la formación para la educación media y superior en la UANL que
contemple tanto lo académico, como lo político-institucional, que conjunte
esfuerzos de la administración, concilie intereses y necesidades de los
maestros, pero también que considere a ésta como una actividad que se
expresa en distintas formas, como el contenido que debe transmitirse y
proyectarse con el fin de lograr ciertos efectos, así como los agentes y
elementos que determinan dicha actividad y contenido. El currículum y
programas de formación deben ser un apoyo indispensable para el
desarrollo y promoción de una verdadera educación de calidad

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'.'26

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en Zarzar Charur, Carlos (Comp.) Op. Cit.
Guadalupe Chávez González
Licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León.

..,

•
• Maestría en Enseñanza Superior de la División de Posgrado
de la Facultad de Filosofía y Letras de la U ANL
• Maestra de Tiempo Completo de la Preparatoria No. 15, UANL desde
1974
• Coordinadora del Area de Ciencias Sociales en la Preparatoria No. 15
• Integrante del Comité Técnico de Ciencias Sociales para la
Reforma Académica en el Nivel Medio Superior, desde 1993.
• Colaboradora en la elaboración de Manuales Didácticos para el área
de Ciencias Sociales en el Nivel Medio Superior de la UANL
• Colaboradora en la elaboración de Exámenes Indicativos de Ciencias
Sociales para el Nivel Medio Superior de la U ANL
·Localizable en: Preparatoria No. 15, Unidad Madero. Tel . 01 (83) 3 46 76
30 Biblioteca Magna "Raúl Rangel Frías" Cuarto Piso, Coordinación de
Preparatorias. Tel. 01(83)329 41 21 y 22

Lic. Margarita Ríos Farjat
Universidad Autónoma de Nuevo León

Se ha vuelto un lugar común señalar que la biografía de un poeta
se encuentra en sus versos, de hecho lo hace Yuri Nehoroshev en el retrato
hablado que nós ofrece del poeta Yevgueni Yevtushenko en el umbral de
Adiós, bandera roja, una selección de los poemas y textos que Yevfushenko
escribiera entre 1953 y 1996. Sin embargo, tal afirmación adquiere respecto
a este poeta una relevancia particular, ya que es notoria su constante
preocupación por dejar testimonio de los sucesos políticos que rodearon su
entorno. Esta característica permite ver a través de sus versos el
desenvolvimiento social de una generación, de aquella que nació con la
filosofía del Estado férreamente incrustada, que vivió su infancia en los
carruseles de la Segunda Guerra Mundial, que soportó inviernos no sólo
geográficos sino también políticos y que finalmente, en su madurez, vio
derrumbarse dramáticamente el monolito de su estructura social, llegando
a perder hasta la bandera.

Yevtushenko nació en 1933 en Zima, Siberia, región
simbólicamente trágica en el diccionario de la historia rusa. De hecho,
Nehoroshev precisa que los antepasados del poeta fueron enviados a ese
lugar precisamente como castigo a un alzamiento en el siglo XIX. En 1956
Yevtushenko publicó un poema épico llamado como su lugar natal,
Entronque Zima, que fue oficialmente condenado, seguramente porque en
este se debatía la confunsión moral de un joven soviético en la etapa que
siguió a la muerte de Stalin. Es una lástima que esta antología no incluya
ese texto. También es una lástima, y ya que estamos en eso, que el orden de
los poémas no sea fiel a la cronología, que no haya acotación alguna que
oriente temporalmente al lector. Se tendrá que apelar pues, al sentido
común o a un conocimiento previo sobre el autor, lo cual no revistiria
mayor importancia si no fuera porque para entender gran parte de la
poesía de Yevtushenko hay que ubicarlo dentro de un contexto geográfico
e histórico. Salvo esa omisión, la antología de este poeta es definitivamente
un acierto. Todo libro de poemas lo es, por supuesto, pero este aprovecha
muy bien su momento: Yevtushenko es el poeta vivo más importante de
Rusia, por una parte, y por la otra, el mensaje que lleva es precisamente de
despedida, como lo anticipa el titulo, Adiós, bandera roja, y antes que se
cierren las heridas de la historia, aún abiertas, hay que asegurarse que los
testimonios formen parte de sus cicatrices.

E-Mail : guchavez@ ccr.dsi.uanl.mx

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El libro está dividido en cinco partes: la primera dedicada a
introducir a la vida de este poeta; la segunda se concentra en algunas
prosas sueltas; la tercera compila lo más representativo de su poesía y se
subdivide a su vez en tres partes; la cuarta es un largo poema, Una paloma
en Santiago, publicado por primera vez en español; y la quinta es un
conjunto de brevísimas reflexiones de Yevtushenko sobre la poesía y los
poetas. La parte más importante de su obra, al menos de la que se compila
en este libro, es la tercera, su poesía. Las tres divisiones de este apartado
son: El lujo de los pobres, ¡La mitad no quiere de nada!, y El último intento. Esta
división resulta un tanto abrupta ya que no se señala el criterio para
decidir qué poema van al principio y cuáles al final. De hecho,, en la
primera parte El ajedrez de México, escrito en 1968, y en la segunda parte,
Babi Yar, de 1%1. Quizá con los del tercer apartado no haya tanta
confusión porque, atendiendo a sus temas, se desprende que fueron
escritos en la década de los noventa.
Desde los primeros poemas de Yevtushenko se aprecia el afán
testimonial que lo ha seducido durante toda su trayectoria poética. La
sección de poesía de este libro abre con Corrida, una serie de poemas sobre
diversos aspectos de la fiesta brava pero utilizándolos como símbolos de 1~
sociedad de la que él es testigo. Por ejemplo, en el poema El público, se
aprecia cómo este tiende a "lavarse las manos":
Soy el público, el público, el público.
Contemplo el espectáculo mientr~s algo mastico.
¿Es que produzco temor?
Sabe Dios que no bebo sangre.
Es una verdadera infamia
matar con nuestras propias manos.
Por lo tanto yo,
permaneciendo limpio,
he clavado profundamente con los ojos
claveles en las palmas de Cristo.
No me he manchado de sangre las manos,
nada se me puede reprochar.
(Fragmento)
El mismo desen-cantado humor negro aparece en Los Vendedores:
"No nos importa quién ha vencido / lo nuestro son las monedas"; La arena
simboliza el disimulo: "Mi vergüenza / consiste en que yo oculto elegantemente
las huellas de los crímenes"; en Escobas y rastrillos se ironíz.a duramente la
función de la prensa: "Y nosotros, escobas y rastrillos, / te peinaremos a tiempo,
/ arena, / para darte una aparienda /limpia y lisa. / ... / ¿Cómo no lo vas a
entender?/ Querida, ¿para qué recordar al pueblo lá sangre?" Por otra parte, en
El torero se debate: "El que ha matado una vez, se ve obligado a matar
330

nuevamente. / ¿Cómo podría volver a la infanda? ¿Qué oradón / es la de los
criminales?" y se le .recomienda al torero niño, en el poema Ex torero:
"Torero, niño, sé tú mismo, / ya que el honor es lo que más vale. / ¡No brindes,
torero,/ tu toro al palco del gobierno!" El poema El toro representa el resultado
de la provocación:
Me clavan de uno y otro lado banderillas.
De hinojos el torero
me pide que embista la roja muleta.
¿Le lamo la mejilla perdonándole?
Quizás él tire el estoque ...
Mi imagen,
como la faz de su muerte, se desdobla ante sus ojos.
"Somos las banderillas,
gemelas, rosadas.
Toro, ¿jugamos alegres al martillo?
¡Nosotras, obrando como jeringas,
aumentaremos tu fuerza!
En un momento te transformaremos
sin emplear el látigo,
a ti, humanista abstracto.
Te pinchamos una y otra vez,
y ¿todavía no eres una fiera?
No estar a la altura de las circunstancias
es un espectáculo lamentable. ·
¡Aprende a ser tierno empleando los cuernos
con los enemigos!
¡El odio es humano,
sólo el odio lo es!"
(Fragmento).
El caballo del picador es quizá el poema que resume la desilusión
que el bardo ruso plasmó en esta Corrida, que concentra también la tensión
de su tono y que muy probablemente ha mantenido presente a lo largo de
su vida:
Soy el caballo del picador
A pesar de que luée el soL estoy a oscuras.
No hay condena peor
que llevar orejeras.
Obede.zco a las riendas y siempre estoy con el freno echado.

331

�Es éste mi oficio,
el de llevar vendas en los ojos.
El amo ha levantado la vara.
Su amenaza es grave.
Pero, ¿cómo podría yo suspender el tormento?
Tengo vendas sobre los ojos.
Y tú, pueblo, ¿cuándo
te librarás de tus amos?
Eres como el caballo del picador
Con las vendas sobre los ojos.

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Las metáforas empleadas con los textos que componen la serie
Corrida, y el simbolismo propio de este espectáculo, la fiesta brava, la
sangre, el capote rojo, contribuyen a establecer las preocupaciones de
Yevtushenko, sus obsesiones y sus rebeldías, que si bien obviamente el
resto de sus versos no son sobre toros, lo aquí planteado constituye la
médula de su poesía. Aquí, como diríamos los abogados, se fija la litis de
sus poemas: se cierra el círculo: la poesía social, política, patriótica. Yuri
Nehoroshev defiende la amplitud de temas de Yevtushenko al afirmar que:
"Es un error pensar que Yevgueni Yevtushenko es nada más un poeta
político". Estamos de acuerdo, no es nada más poeta político, pero sí lo es
eminentemente social. De hecho, en ningún poema se percibe relación
erótica alguna, diríamos amorosa, pero corremos el riesgo de aceptar que sí
habla de una relación amorosa respecto a su pueblo, su país, etcétera. El
poema Magdalena narra la desilusión de una mujer policía de Buenos Aires:
"Y comencé/ controlando el Río de la Plata,/ a salvar a la Argentina/ con s11eldo
de polida. / ... / Ingresé a la fuerza policial / sin muchas ganas / y, en parte, /
debido al odio por las instituciones, / pero la polida / resultó ser también una
institución ... "Hay otra mujer que aparece por su nombre, está en El puente
de los suspiros y se llama Raquel, pero tampoco se agota el poema: "Cada
uno de nosotros entiende los suspiros del otro, / y eso quiere decir que amamos. /
Como ningún cheguevaiista lo haría, / inhalando espacio y libertad con tus
suspiros, / no tuviste miedo de arriesgarte en el amor / y esa fue tu devoción. /
Como un suspiro / te desvaneciste, / Raquel." Y más adelante, en el mismo
poema, se aprecia lo que podríamos considerar la razón del por qué de su
poesía social: "He peleado contra los muros,/ contra lo cenagoso, / pero siempre
contra algo sólido, / no importa qué tan líquidos fueran. / Estoy rodeado de
lodazales/ y charlatanes. / La cosa más líquida/ es un vado. / Pero cuando choco
mi rostro contra las paredes del vado/ veo/ que el vado es lo más duro." Como se
ve, Raquel queda de lado, no es más que una fugacidad en el poema, que
luego, una vez mencionada la lucha personal, crece en contenido político, y
eso es innegable: "¿Ha olvidado la gente cómo suspirar?/ ¿Tenemos miedo de
que al expandirse libremente/ nuestros pechos choquen contra bayonetas, / como
en Chile?/ Cualquier patria que caiga en el lodo que no suspira/ se convertirá/ en
Pinochetlandia. .. 11 Obviamente, Raquel pierde relevancia. En el poema El
332

amor siberiano, si bien trata de dos novios, es más bien un poema que se
propone rescatar del olvido el valor de las pasadas tradiciones siberianas.
Hay vestigios, quizá, de algún amor en Hace tanto, pero vuelve a
prorrumpir en el texto su voz social. No te vayas de m( y El último intento
son dos excepciones, aunque breves, afortunadas: "Un fantasma enamorado
~huyenta más que un ':'1'1áver. / Pero tú no te asustaste sino que comprendiste¡ y
1untos nos hemos arro1ado como a un abismo/ y el abismo desplegó unas blancas
ª!as/ que nos leoantó sobre la niebla" (de El último intento). En otros poemas de
libro aparecen nuevamente las mujeres, pero de manera genérica ·como
puede serlo la e~presión: "Quisiera amar/ a todas las mujeres del mundo...
11

, . Si bien el amor erótico o las mujeres no son algo de O que
poeti~mente se ocupe Yevtushenko, podría decirse, si.no que la geografía
substituye tales preocupaciones , al menos que es una constante en su
quehacer literario: casi todos su poemas mencionan algún país,
pr~f~rentem~nte de América Latina, sea Argentina, Perú, Paraguay,
Mex1co, Chile, Cuba, costa Rica, etcétera, aparecen en el libro incluso
algunos poemas escritos en español: El ajedrez de México, La llave del
comandante, Los ríos profundos, o Mi perunanita, por ejemplo; y si a esto
aunamos algunos personajes que invo~, como Pablo Neruda, el Che
Guevara, Pinochet, entre otros, resulta evidente que Latinoamérica ha
representado para el poeta una preocupación y a la vez una fascinación.
Esto se refleja ~~amente en el poema El ajedrez de México, que
Yevtushenko escrib10 en 1968 cuando recorría nuestro país acompañado
por Carlos Monsiváis. Es interesante el efecto que produce la repetición de
la palabra "amodorrado" al inicio y como contribuye a elevar la fuerza de
las imágenes que le siguen:

El sol amodorrado.
El polvo amodorrado se derrumba por el camino.
El tañido amodorrado del espejismo.
El gemido amodorrado de un buey.
Flotan bamboleándose con modorra
un sombrero y otro sombrero;
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.

En castellano el peón es el campesino más pobre.
y es también
la figura más pequeña del ajedrez.
Sacrificar al peón es una ley de todos los partidos.
El triste ajedrez de América Latina
333

•

-◄

�es una burla amarga para ustedes:
primer peón,
segundo peón,
tercer peón.
Los pedacitos de la tierra campesina

son las casillas de este tablero tan cruel.
Con ustedes, los héroes del machete,
juegan desde los tiempos más lejanos
las manos sucias que no huelen nunca
como huele el mango salado del machete.
Juegan con el primer peón,
con el segundo peón,
con el tercer peón.
¡Qué lástima, señores socios del ajedrecismo político,
que este tablero no sea liso!
¡Sería magnífico nivelar estas incómodas montañas!
¡No dejen de jugar!
¡Afuera estas torpes palmas y estas cabañas!
Y la muerte mete en su sombrero,
brillante por fuera, pero negro por dentro,
los mete a ustedes:
el primer peón,
el segundo peón,
el tercer peón.
(Fragmento)
En este poema, Yevtushenko crea una atmósfera de tensión, en
parte por las imágenes desoladoras e .impasibles que siembra en los
primeros versos. Sí existe movimiento pero es más bien una mera
oscilación. La falta de encabalgamiento contribuye a esa tensión oscilante y
permite que el tono del poema sea casi dogmático, desesperanzado, grave,
por lo qube la palabra "peón" resuena profundamente como un deseo de
despertar de su "modorra" a Latinoamérica, tensa, pero oscilante.
En La llave del comandante, escrito también en español se puede
apreciar igualmente la intencionalidad del poeta a partir del tono, ¡y qué
tono! (seria dificil atribuirle a Yevtushenko estos efectos en los poemas
traducidos):
Nuestros caballos caminan
hacia La Higuera.
334

El abismo, a la derecha;
a la izquierda, el abismo.
Pensar en ti, comandante,
no es una carga ligera.
Dentro de mí hay silencio
muy parecido al sismo.
Por aquí, para los guerrilleros
no hay monumentos.
Sus monumentos son las rocas
con las caras cansadas, humanas.
Las nubes están inmóviles,
como los pensamientos,
como los pensamientos
de las montañas bolivianas.
Yo me siento como la sierra.
Estoy lleno de las quebradas,
de las rocas ásperas, duras.
Mis nervios están tensos
como la brida de un ganadero.
El ritmo de este poema
me lo dictan las herraduras.
que tropiezan con las piedras
de este mortal sendero.

(Fragmento)
En los dos poemas anteriores, El ajedrez de México y La llave del
comandante, escritos ambos originalmente en español, lQ que nos ayuda a
apr_eciar la voz sonora, el tono, del poeta, se aprecia claramente su
fascinación por América Latina, de hecho en uno se menciona a México y
en el otro a Bolivia. En el poema Me gustaría, el Yevtushenko pone de
manifiesto su gusto por los viajes como símbolo de libertad: "Me gustaría /
nacer en todos los países, / tener un pasaporte / para todos / que provoque el
pánico de las candllerías... " Sin embargo, la geograña también le duele como
si quisiera desatarse de ella. De su rencor a las fronteras surgió el poema
del mismo nombre, Las fronteras, que adquiere especial relevancia dentro
del contexto actual de la Europa del Este, donde recientemente han
brotado fronteras políticas como por generación espontánea.
Supongo
que al principio fue la gente quien inventó las fronteras,
y luego las fronteras
comenzaron a inventar a la gente.
Las fronteras inventaron a la policía,
335

�los ejércitos y guardias fronterizos.
Las fronteras inventaron
a los aduaneros, los pasaportes y otras mierdas.
Mientras haya fronteras
todos estaremos en la prehistoria.
La verdadera historia comenz.ará
cuando todas las fronteras se hayan borrado.
De todos aquellos miles de fronteras
tan sólo hemos perdido la humana:
la frontera entre el bien y el mal

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(Fragmentos)
Este afán de desatarse geográficamente quiz.á sea debido a que la
geografía es la que le impuso la ideologia al poeta, la que lo ubicó
políticamente, la que lo sembró adentro y erurente de toda una convulsión
histórica contra la que Yevtushenko quiz.á por eso se descubrió poeta: para
rebelarse, para denunciar, para testimoniar. Podemos constatar lo anterior
con el poema Adiós, bandera roja nuestra, que le da título a todo el libro:
En nuestra ingenua infancia
jugamos al Ejército y al Ejército Blanco.
Nacimos en un país que ya no existe.
Pero en aquella Atlántida estuvimos vivos y fuimos amados.
Yo no tomé el Palacio de Invierno del zar.
Ni asalté el Reichstag de Hitler.
Ni soy lo que llamarías un comunista.
Pero te acaricio, bandera roja, y lloro.
(Fragmentos).
Yevtushenko debe la fama internacional de la que goza
precisamente a que, como señalábamos, a través de su poesía se rebela,
denuncia y deja testimonio. En la sección, ¡La mitad no quiere de nada!,
aparecen dos de los poemas mundialmente conocidos de este bardo ruso, y
en los que se puede apreciar la madurez de su poesía como crisol de
rebeldía, denuncia y testimonio: Babi Yar y Los herederos de Stalin. Babi Yar
fue escrito en 1961, con tal repercusión social que el rostro del autor
336

acaparó la portada de la revista Time, y fue tema de la decimotercera
sinfonía de Shostakovich. Babi Yar es un barranco en proximidades de
Kiev, tristemente célebre desde septiembre de 1941, cuando, según las
estadísticas, más de treinta mil judíos fueron asesinados por los nazis
durante la Segunda Guerra Munc;lial. Veinte años más tarde, en 1961, en
plena Guerra Fría, Yevtushenko fue a este lugar, seguro de que habría un
monumento a las víctimas pero no fue así, de hecho, en varias entrevistas
ha dicho que encontró un montón de basura, lo que le causó una profunda
impresión. Palabras más, palabras menos, el poeta recuerda: "Estaba tan
consternado y tan terriblemente avergonzado de que no hubiera
monumento alguno que nos recordara a nosotros y al mundo lo que había
sucedido ahí que apresuré por regresar a mi hotel, me encerré en el cuarto
y escribí Babi Yar ese mismo día. El verso inicial .dice: "No e:riste un
monumento en Babi Yar" Tan pronto como terminé el poema, telefoneé a
Moscú y lo recité por teléfono. Esa noche tuve una reunión con poetas
locales y se los leí a ellos también. Para el día siguiente tenía programada
una lectura pública en Kiev, pero probablemente mi cuarto estaba
interferido o alguno de los poetas que escucharon el texto eran
informantes, porque en la mañana, la KGB retiró los posters que
anunciaban mi lectura. A pesar de ello, el recital se llevó a cabo, y leí
entonces públicamente este poema. Al terminarlo surgió un largo silencio,
seguido de una avalancha de aplausos que duró al menos quince minutos.
Esta fue mi última aparición en Kiev durante mucho tiempo. Las
autoridades ucranianas consideraron que yo había roto la conspiración del
silencio en trono a Babi Yar, y durante más de veinte años que viajé por
todo el mundo no recibí invitaciones de Kiev, sino hasta 1991. Cuando
volví y visité nuevamente Babi Yar, vi un gran monumento dedicado a los
rusos y ucranianos que lucharon por la libertad, pero también ví graffitis
que decían: /udíos y rusos Juera de aquí. Entonces me dí cuenta de que nada
había cambiado" .1
No existe monumento en Babi Yar;
sólo la agria ladera. Y tengo miedo.
Hoy me siento un judío en el desierto
que de Egipto escapó. Me crucifican
y mis manos conservan los estigmas.
Me parece ser Dreyfus, condenado,
al que juzgan, escupen, encarcelan;
pero de pie resiste la calumnia
y el grito filisteo. Con la punta
de sus sombrillas en mi rostro vejan
mi indefensión mujeres que se acercan
con vestidos de encaje de Bruselas.

337

·-

�O también soy un niño en Bielostok
De pronto estalla el pogromo.
La sangre derrama cubre el suelo.
Los que huelen a vodka y a cebolla
salen de la taberna y gritan todos:
"Matan judíos: salvarás a Rusia".

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•► 111

Y en torno a Babi Yar suena la hierba
que ha crecido salvaje desde entonces.
Los árboles nos juzgan. Todo grita
pero el grito está hecho de silencio.
al descubrirme observo mi cabello.
También ha encanecido. También grito
por los miles de muertos inocentes
masacrados aqlÚ. En cada anciano
y en cada niño al que mataron muero .
Pueblo ruso, mi pueblo: te conozco.
Tú no odias ni razas ni naciones.
Manos viles trataron de infarmarme
al usurpar tu nombre y llamarse
"Unión del Pueblo Ruso". No perdono.
Que La Internacional llene los aires
cuando el último
antisemita yazga bajo la tierra.
No soy judío. Como si lo fuera,
Me odian todos aquéllos.
Por su odio
soy y seré un verdadero ruso.

..,..

(Fragmentos)
En estos fragmentos del poema, traducido por José Emilio Pacheco,
se erige una riesgosa autocrítica, sobre todo si recordamos la sangrienta
censura que todavía se aplicaba en Rusia en los años sesenta. Yevtushenko
critica a la Unión del Pueblo Ruso, que era un movimiento antisemita de
principios de siglo, recordado por las destrucciones y linchamientos de que
hacían objeto a los judíos (progromos), y que se había infiltrado en la
policía secreta zarista. Otro texto de gran alcance social y que demuestra la
madura agresión de su poesía es Los herederos de Stalin:
Callado estaba el mám10I.
Destellante y callado continuaba el cristal.
La guardia allí callada
frente al bronceado del viento.
338

Pero el féretro humeaba
como si alguien respirase dentro.
Sombríamente apretando su puño embalsamado,
el ojo vivo en las rendijas del ataúd,
yace este hombre que se finge muerto.
Yo pido a nuestro gobierno que refuerce la guardia,
que duplique,
y triplique
fuertemente la guardia
en la tumba de tierra donde Stalin está
para impedir que Stalin se levante de ella
a imponer el pasado otra vez.
Hay quien me dice: "Calma",
y no sé estar tranquilo,
pues mientras haya herederos de Stalin
en la tierra,
yo pensaré que en el mausoleo sigue Stalin.
(Fragmentos)
En su novela No te mueras antes de.morir, Yevtushenko advierte que
es peligroso mencionar políticos vivos en la poesía porque no se sabe cómo
actuarán ni qué harán el día de mañana. Sin embargo, él mismo ha
ignorado su propio consejo, y este libro, Adiós, bandera roja, es evidente con
la lectura de poemas como Gorvachov en Oklahoma y No quiere decir que
Yeltsin ganó. Por sus títulos, puede advertirse que estos-textos son bastante
recientes y que por lo tanto no fue precisamente un error de juventud el convertir un poema en porra a Gorvachoc. En un solo poema, que por
cierto no es largo, Yevtushenko se refiere a Gorvachov como "el más amado
comunista por los capitalistas", "Gorby", "mejor comprendido por los
extranjeros", "Creador de la libertad", e incluso "Catrógrafo de la próxima
centuria", que "está completamente solo, como todos los héroes del
mundo", y resalta que "Algunos veces el perfil de África se dibuja en su frente/

cuando es insultado por la turba./ Pero aún en la jungla de África, algunos labios
murmuran las palabras, glasnost, perestroika."
No sólo es sincero Yuri Nehoroshev sino también cauto y objetivo
cuando dice: "Sobra decir que la importancia social de la poesía y la
calidad de la misma son cosas diferentes. Yevgueni Yevtushenko está tan
ocupado siempre que resulta evidente que ha escrito de prisa algunos de
sus poemas" . Nos atrevemos a considerar que uno de los ejemplos de esta
afirmación, además del poema dedicado a Gorvachov, es Una paloma en
339

.,.......

�Santiago, escrito dmante un viaje que el poeta hizo a Chile en 1968. La
importancia de este largo texto no es precisamente literaria, sino la que
señala el mismo Nehoroshev: El poema se tradujo a muchos idiomas y
Yevtushenko recibió cerca de 400 cartas de lectores jóvenes que confesaban
que el poema los había salvado de suicidarsé'.

LAS MUJERES EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

11

El lector finalmente converge con Nehoroshev, y admite que sí,
que la importancia social de la poesía y su calidad son cosas distintas, pero
se queda con lo mejor de Yevtushenko y con su substancia: la rebeldía la
denuncia, el testimonio de una época. Y no podría uno reprocharle nada al
poeta, él mismo había advertido sobre su misión en el segundo poema de
Una paloma en Santiago:

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Hay demasiadas pequeñas historias
perdidas dentro de la historia del mundo,
tantas que los historiadores no se dan abasto.
Necesitamos más historiadores. Es suicida saber todo,
pero la ignorancia también es suicida
y, aun peor, cobarde. La vida sin conocimiento
es un palco inerte. La vida está hecha de vidas,
y la historia es el nexo entre ellas.

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En todas las edades las mujeres y los hombres poseen sueños, los
cuales necesitan evolucionar de acuerdo a las condiciones históricas. En la
sociedad actual, algunos niños se sienten cada vez más condenados al
silencio, al abandono, a la soledad:

Padres trabajando con menos tiempo para sus
hijos, padres divorciados, padres peleándose,
ritmo de vida acelerado, menor número de
veladas familiares, falta de pláticas a las horas
de comida por horarios incompatibles o la
presencia del televisor.
Algunos niños han dejado de compartir sus aventuras, no
preguntan sus inquietudes, no son escuchados.
Existe la profunda necesidad de un afecto verdadero como defensa
contra la soledad.

(Fragmento)
Ya veremos el día de mañana, cuando llegue la objetividad del
tiempo transcmrido, cuál es el valor literario de la obra de Yevtushenko;
pero, para medir lo que con su obra hizo socialmente, no tenemos que
esperar el juicio de los años. En este sentido, el poeta cumplió con la misión
que se fijó a sí mismo y ese es su triunfo.
1

Lic. Ariadna Avila
Licenciada y Maestra en Letras Españolas
Escritora de Literatura Infantil

Las declaraciones pueden leerse en inglés en The Jerusalem Post Daily Internet Edition.

Ciertas mujeres pueden tratar de buscar canno mediante los
sueños tipo "amores de cuento", ilusionadas durante años con un príncipe,
regalo maravilloso del cielo.
Varias historias de las vidas de ciertas mujeres podrían tener como
resumen o explicación, el título de determinados cuento de hadas.
Historias coincidentes con argumentos y roles jugados por algunas
mujeres en sus vidas.
Los nombres de estas clases de amor han sido asignados de
acuerdo a los cuentos y leyendas que los Estudios Disney se han encargado
de hacer más famosos a través de algunas de sus peüculas:
►
►
►
►
►

340

"Blanca Nieves y los siete enanos" (1937)
11
La Cenicienta 11 (1950 )
11
La Bella Durmiente " ( 19?)
11
La Sirenita "(1989) y" La Bella y la Bestia" (1992)
11
Pocahontas 11 (1994) y II Mulan 11 (1998)

341

�Cabe resaltar, que las producciones cinematográficas mencionadas
no son fieles a las versiones tradicionales.
A) Amor de Blanca Nieves. Las mujeres fungen como mamás sustitutas
de los sobrinos o enanitos. Ellas esperan la llegada de un príncipe azul
que las libere de la rutina.
B) Amor de la Bella Durmiente. Las mujeres esperan el beso de un
hombre como símbolo de la salvación de su vida aletargada.
C) Amor de Cenicienta. Las mujeres detrás de la familia se sacrifican en el
hogar por el binestar de los suyos. Ellas aguardan la venida de un
príncipe azul para rescatarlas.

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D) Amor de Sirenita. Las mujeres necesitan el consentimiento paterno
para casarse.

1

E) Amor de la Bella y la Bestia. De las mujeres sólo se espera que sean
obedientes, primero con los padres y mas tarde con los esposos. Las
mujeres ven un príncipe escondido en sus compañeros. Viven soñando
en convertir a sus esposos en hombres maravillosos.
F) Amor de Pocahontas. Las mujeres no se consideran cap!}ces ellas solas
de convencer a otros. Ellas necesitan el apoyo de figuras masculinas
envueltas en el hechizo de lo desconocido.

En la literatura infantil contemporánea es importante la presencia
de mujeres capaces de no dejar sus alegrías casi exclusivamente en las
manos de los hombres. Es necesaria. la actividad y creatividad de las
mujeres en los diferentes campos de la vida.

En consecuencia, no es posible seguir proporcionado a las niñas,
como material de lectura y cinematográfico, sólo cuentos de hadas
tradicionales que casi no promuevan la participación de las mujeres. En la
mayoría de estos cuentos, las historias de amor terminan justo cuando
empiezan los problemas de la vida en común.
La literatura infantil se enriquece, al abrir la posibilidad a un
mayor número de heroínas con una correlación más directa con los
problemas cotidianos de los niños: la necesidad de afecto y la realización
de sueños.
Por lo tanto, es importante la existencia de una literatura infantil,
que permita reflejar sueños susceptibles de ser concretizados en la vida
diaria.
Las mujeres, en la literatura infantil contemporánea, pueden
protagonizar aventuras en la vida cotidiana.

G) Amor de Mulan. Las mujeres esconden sus cualidades femeninas bajo
disfraces masculinos.

Los niños, al leer las historias de héroes o heroínas, las construyen
en su imaginación, sueñan, viven las alegrías y sufrimientos de los
protagonistas y, finalmente, la satisfacción de los obstáculos superados.
Algunos niños llegan a tomarle gusto a la lectura cuando logran
identificarse con los personajes y convertirse en los héroes o heroínas.

Desde niñas a algunas mujeres se les ha enseñado "Había una
vez.... " una mujer que con su amor pudo lograr un mundo maravilloso en
compañía de un apuesto principe y juntos " vivieron felices por siempre
jamás".

El común denominador de los amores de cuento es una autoestima
(manera de pensar, sentir y comportarse con uno mismo) baja originada en
cierta medida en una sociedad, que valora en parte a la mujer por su
capacidad de tener o mantener a los hombres a su lado.

Ciertas mujeres en sus fantasías sueñan con un amor tierno, dulce
y romántico.

Tal parece, que las mujeres no valen por sí mismas. Por momentos,
pareciera que sus virtudes sólo fueran la belleza, el sexo y la maternidad al
servicio de los hombres.

Ellas cuando encuentran al supuesto príncipe hacen todo lo posible
para que con su amor manifestado, en ocasiones, mediante la sumisión éste
permanezca a su lado.
Por lo anterior, circunscribir la lectura de los niños a determinados
cuentos de hadas tradicionales puede propiciar que las mujeres tengan la
actitud pasiva de esperar a alguien para resolver sus problemas y hacerlas
felices.
342

Las mujeres al tener una baja autoestima se colocan
automáticamente del lado de la oscuridad. Ellas cuando tienen un
concepto pobre de sí mismas llegan a convertirse en las sombras de los
hombres.

343

�Entonces, ¿ qué hay de los estudios, inteligencia, liderazgo,
personalidad, profesionalismo, tantas otras cosas, de las mujeres puestas al
servicio de la sociedad -en general o simplemente de ellas mismas?.
No hay que olvidar que una autoestima alta o positiva permite a
las mujeres mta mayor realización personal y social.

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En la liter~tura infantil contero poránea, las mujeres tienen la
posibilidad de representar papeles de heroínas con una dimensión más
humana, no necesariamente polarizadas entre la bondad y la maldad. Los ,
personajes femeninos pueden poseer algunas de las siguientes
características: Ser activos, buscar satisfacer sus curiosidades intelectuales,
explorar sus emociones y realizar sus sueños. Heroínas contemporáneas a
partir de las cuales las mujeres puedan identificarse &lt;;on un alta autoestima
misma que les permite tener una postura positiva ante la vida. A
continuación algunos ejemplos:

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" Las manos de mamá ", de la escritora mexicana Nellie
Campobello, tiene como figura central a una madre. Está escrita a partir de
las evocaciones de la autora acerca de su niñez. La autora presenta a la
figura materna como una mujer con razón y sentimientos.
Ella no es un simple puente entre la mujer que da luz y sus hijos.
Es un ser humano que logra la fortaleza en base a sus experiencias. El
personaje principal de la obra no está subordinado a la imagen patriarcal
representada por la compañía masculina ~ Papá Gobierno. Por ello, al
permitirse tener su propia vida ayuda a sus hijos a ser libres,
independientes, conscientes de sus responsabilidades.
Desarrolla su misión maternal al realizarse ella misma como mujer.
" Ella orientaba nuestro futuro. Sus palabras sencillas, dichas con el
pudor de las mujeres que sólo tienen una clase, hicieron el milagro de no
convertirnos en protegidos de un jefe de la revolución. "1
"Las siete fugas de Saab, alias el Rizos" , de la
autora mexicana Bárbara Jacobs, entrecruza
diferentes tiempos y personajes mediante
cartas, diarios y dichos. La escritora presenta la
lucha de las mujeres por descubrir,
comprender, explorar y manejar su propia
sexualidad.

" Pero imagina un champiñón chiquito, no
vayas a creer que eso era nada del otro mundo.
Además imagínatelo partido a la mitad.
¿ Verdad que eso cualquiera tiene y que en
realidad, en el fondo, lo que se dice de veras, no
es nada, aunque la otra Gabi y yo no
tengamos? '12
"Pateando Lunas", del autor uruguayo Roy
Berocay, muestra el conflicto femenino de no
poder realizar determinadas actividades
culturalmente señaladas como exclusivas para
los varones.
Trepar a los árboles, jugar a los indios y pertenecer al equipo de
fútbol del curso. La sociedad machista aparece representada en ]as
actitudes de los jugadores, en los chismes de las vecinas e incluso en el
comportamiento de los padres. Mayte, la protagonista de nueve años,
finalmente recibe asesoría futbolística de parte de su padre.
Finalmente, ella logra conciliar su femenidad y su éxito como
jugadora de fútbol.
"- ! Un momento ! - dijo el gordo enemigo - ella
no puede jugar.

- ¿ Ah sí?¿ Y por qué?
- Como que por qué, es una niña -dijo el gordoy sus amigos movieron sus cabezas de
arriba-abajo, arriba-abajo, lo que significaba que
estaban de acuerdo.'13

"Las siete maravillas", del escritor mexicano Guillermo Murray
Prisant, entrelaza datos históricos y viajes reales e imaginarios.
Es la historia de Arnaranta y de su amorosa abuela Alma, quienes
parten en pos de la Maravilla tras leer una fórmula mágica.

Ambas gracias a su inteligencia, sensibilidad y perseverancia serán
capaces de realizar grandes descubrimientos.
"Era el principio de la media noche.

344

345

�- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
111d M
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1,,.

NOTAS BIBLIOGRAFICAS

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¿:

1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>7

Cf. ibid .

• /bid.

Cf. Jorge Garcíli-tiómez, La acción y los usos intelectuales. En torno a la problemática de
las ideas y las creencias en la filosofía de Ortega, Torre de los Lujanes (Real Sociedad

9

Económica Matritense de Amigos del País), Nº. 34 (octubre de 1997), pp. 117 ss.
10

Cf. J. Garcia-Gómez, Caminos de la reflexión. En tomo a la teoría orteguiana de las ideas

y las creencias, Revista de Filosofía (Universidad Complutense de Madrid), 3ª. época, XI
(1998), núms. 19 y 20.
11 Para un examen de los varios sentidos de la tesis conexa de que "la creencia es
inconsciente", vide Jaime de Salas, Razón y legitimidad en Leibniz, Tecnos, Madrid, 1994,
pp. 93-95.
12 Cf. Edmund Husserl, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica , trad. J. Gaos, 2ª. ed. (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), I, §
104. En lo adelante me referiré a esta obra como Ideas, l.
13

J. Marias, op. cit., p. 95.

14

/bid ., p. 98.

is Cf. supra , n. 12. Como puede ahora verse, la posición orteguiana va más allá de la de
Husserl, por cuanto de la creencia originaria se "seguiría", según Ortega, hasta la creencia en
la existencia del mundo (tal y como la entiende Husserl), pues seria aquélla la genuina prot&lt;r
doxa "mediante" la cual se cree siempre en un mundo de consistencia determinada, creencia
realmente fundamental que sirve para enmarcar la serie dóxica de las modalizaciones que
cabe producir a base de la pura creencia en la existencia del mundo, que seria su "miembro"
primordial. Vide E. Husserl, Ideas , I, pp. 30-32.

..

16

J. Marias, op. cit., p. 95.

11

/bid. El énfasis es mío .

is /bid.
19

Cf. J. Ortega y Gasset. Guillermo Dilthey y la Idea de la Vida, OC, VI, p. 190.

140

Sección Segunda

LETRAS

�EL IMPACTO DE LA TRANSCULTURACIÓN
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Jefe de la División de Posgrado
Facultad de Ciencias de la Comunicación
Universidad Autónoma de Nuevo León

...Communication cannot be studied in
isolation; it must be analized in term of its
effect on people 's lives. We must focus on what
communication does: how it constrains
evaluation and decision making, not mere/y
how it is structures... we want to find ways of
analyzing situated talk that brings together
social, sociocognitive, and linguistic constructs,
and to develop relevant analytic methods that
build on the perspective of sociolinguistic
theory...

John J. Gumperz
INTRODUCCIÓN
Con la llegada del nuevo milenio y las implicaciones de la
globalización y la transnacionalización, WlO de los retos más acuciantes para
el investigador en el campo de las ciencias sociales es el estudio de la
transculturación. Los trabajos que se han hecho de este fenómeno, desde el
ámbito de la comunicación, han tomado en cuenta el concepto de identidad
cultural, sin reparar que la identidad se compone de múltiples factores como
resultado de la interrelación entre los miembros de un grupo de acuerdo a su
realidad social.
El contacto e interacción entre hablantes que participan de
experiencias culturales distintas, presuponen W1 conflicto de identidad, al
situar a la persona entre formas de vida que muchas veces difieren
diametralmente una de otra. Las migraciones masivas y los diversos
procesos transnacionales e interculturales que se están dando en nuestro país,
han propiciado nuevas prácticas de comunicación social asociadas a una
ideología, que presupone otras formas de pensamiento, comportan1iento y
actitudes que ponen en crisis los sistemas de representación del sujeto.

143

�Desde esta perspectiva, es obvio que la lengua constituye el
instrumento privilegiado para mostrar cóm~ la ~cotomía e~tre ~a -~~n~
dominante y una lengua dominada, en una situacio~ de co~cto hngwstico,
tiene una pertinencia sociológica, pues -como ~enala_ Halhday - esclarece
comportamientos del sujeto asociados a una praxis social.
La identidad, el ethos, la cosmovisión, subyacen en la lengua: La
palabra es signo del devenir, del proceso socio~stó~co de toda com~dad
hablante, así como de sus creencias, valores y vivencias. Es la ex~~es1on de
la vida de un pueblo, el medio para acercarnos a la comprension de su
realidad, de su pertenencia a un espacio (H. Muñoz, 1986).
Ahora se trata de demostrar cómo el análisis lingüístico ?ermite ver
en forma tangible el fenómeno de la transculturación ~n relación ~on los
cambios en el habla, y sus efectos en la identidad del suJeto y la sociedad a
que pertenece.

Mi investigación se realizó en Monterrey, N .L., en la franja fronteriza
entre los linderos del sur de Texas y el noreste de México.__M?nterrey es_una
ciudad cuya creciente composición pluricultural y plune~ca, su fluJO Y
reflujo migratorio, han permitido el surgimiento de un conflicto de ~~/turas.
Fonnas innovadoras desplazan lo que es propio de la reg1on. La
transculturación está latente imprimiendo sus signos en la lengu~. _Los
anglicismos utilizados en las prácticas comunicativas vienen a sustt~tr al
español para convertirse en los vocablos en boga. La diglosia se advierte Y
se legitima en esta zona como consecuencia de _la ~p~ión socioc~tur~l de
los Estados Unidos. Esta misma circunstancia, ongma que el ~gles se
prefiera porque es la expresión de prestigio, de estatus, o bien por
mimetismo o inercia.
,,

.

De este hecho se derivan préstamos léxicos, cambios semánticos, o
incluso interferencias sintácticas. Los dos sistemas en contacto so_n ~e.nte Y
origen de un desplazamiento lingüístico en pro~eso._ Hay mdiv1du~s
bilingües, a la par que diglósicos, y en esta f?:111ª la td~nttdad del neolones
se debate entre la tradición y la innovac10n, que t~plem~ntan nuevos
patrones de comunicación con un sentido de reconstrucc1on social.
Pero, antes de continuar, es preciso aclarar los con~epto~ de
bilingüismo y dig/osia a los que me refiero. Si ~x~i~~~os su et1ol?g1~, el
significado es el mismo, sin embargo, para la ~oc10lmgui~ttca, esto~ ten~mos
han pasado -como refiere Antonio Ma. Bad1a- a polanzar dos situaciones
distintas (Lapesa, 1987).

144

El bilingüismo se refiere a la condición en que la persona utiliz.a
indistintamente dos lenguas; piensa y se comunica en una u otra lengua, sin
necesidad de traducirlas; puede incluso pasar de una lengua a otra en el
curso de un mismo proceso de pensamiento. Esto se define como bilingüismo
total; pero también hay bilingüismo parcial que se refiere al sujeto que no
domina la segunda lengua como la materna.
En cambio, la dig/osia es un fenómeno antropológico-cultural, pues se
refiere al papel que juegan la lengua materna y otra alterna en la
reproducción de la identidad étnica y la sobrevivencia de grupos dominados
o minoritarios (Hamel, 1995).
Existen, sin embargo, otras definiciones para diglosia. La primera se
refiere a dos variedades de una lengua, cada una con su función social: el
código formal y el informal, dependiendo de la situación comunicativa; y la
segunda, alude al uso de dos o más lenguas que tienen un rango de uso
distintivo, como mencioné anteriormente.
Indiscutiblemente, el problema lingüístico que surge del conflicto
entre lenguas ha llegado a convertirse en una fuente de preocupación
pública, en la medida que el lenguaje juega un papel significativo dentro de
la estructura social de un país. Las raíces del problema entroncan con
movimientos migratorios, domirtio político, económico y cultural de unos
países o grupos sociales sobre otros, etc. Por esta misma razón, el tema
resulta ser un tópico que ha conseguido despertar el interés de lingüistas,
comunicólogos, pedagogos y antropólogos, al poner en juego la identidad
cultural de los hombres y de los países, cuyo patrimonio nacional, regional,
local o tribal empieza a verse amenazado (Schiller, 1976). Los teóricos
latinoamericanos conciben este problema como un producto de topografias
de interacción cultural-comunicativa que contribuye a la formación de
sujetos con nuevos paradigmas de representación (Herlinghaus, 1997)

l. Antecedentes
La aparición de este fenómeno en la zona metropolitana de Monterrey
y en general en todo el estado es diferente de lo que ocurre en el centro y sur
de México, donde el conflicto está marcadamente relacionado con
movimientos indigenistas y política lingüística. Sin embargo, es necesario
señ.alar que el problema entre las lenguas concierne a todo el país, pues la
influencia de Estados Unidos en México se impone y viene a ser un factor de
dominación y de conflicto lingüístico, derivado del llamado imperialismo
cultural o transculturación compulsiva, como lo llaman algunos
especialistas en comunicación.
145

�Hay entonces una tendencia hacia la homogeneización que ocasiona
conflictos lingüísticos. Estados Unidos lleva a cabo el imperialismo cultural,
con el consiguiente ahogo de las culturas locales a través de la interacción,
entre receptores y productores de la información. Pero también influyen los
desafios del mercado, los retos de la competencia, las nuevas tecnologías de
la información, etc.
·
El uso del Internet ha abierto las puertas a formas de comunicación
diferentes, poniendo en situación de desventaja a la lengua regional como
resultado de la necesidad de usar inglés para comunicarse a través de esta
vía. La supresión de las barreras comerciales, por otro lado, ha hecho surgir
el problema de si se respetan o no los derechos de hablantes de lenguas
minoritarias que tienen que enfrentarse al dilema entre la asimilación y la
extinción versus la sobrevivencia y la evolución (Maurais, 1995).
El impacto del fenómeno en esta franja fronteriza es muy peculiar.
Los límites fronterizos de Monterrey se ampliaron. San Antonio Texas se \la
convertido en el centro colllercial de gran parte de la población de clase alta;
lo mismo que la Isla del Padre, que es el lugar de recreo y de conciertos de
rock para los jóvenes de este mismo estrato social. Para los niveles medio y
bajo, en la misma ciudad, se encuentran Sam's Club, Wall Mart, JC Penny,
etc., como lugares comunes de consumo. El conflicto lingüístico surge en
esta situación y se proyecta en patrones de interacción verbal, inmersos en
un juego de mecanismos de legitimación.
Hasta la fecha, no existen antecedentes sobre estudios de anglicismos
realizados en Monterrey con el enfoque de la presente investigación. Se han
hecho estudios que buscan la relación entre clases sociales y lenguaje; son
ensayos que muestran una especie de catálogo sobre el habla característica
de la zona. Este trabajo presenta un nuevo acercamiento: la descripción y el
análisis de fenómenos lingüísticos, producto de una diglosia sustitutiva, es
decir, de una relación asimétrica entre una lengua dominante y otra
dominada. La base operativa para comprobar este fenómeno fue un
acercamiento al objeto de estudio, para llegar por medio de la semántica
cuantitativa a la ponderación de los datos.

II. Planteamiento del problema
El problema real es, por tanto, estudiar el conflicto lingüístico
asociado al fenómeno de transculturación y su efecto en los procesos de
homogeneización sociocultural en la zona de Monterrey.

146

. .. , ~ste he~ho es_ un fenómeno multidimensional, pues la problemática
lmgwstica está asociada a la transformación del sistema sociocultural de
valores, de estatus y de identidad. La reorientación de los hablante~ se
demuestra, ~or eje~~lo, en la incorporación de nuevos tipos de textos,
patrones de mteraccion verbal, marcos de referencia discursiva técnicas de
~gume_ntación Yneologismos, entre otros, que producen una ree~tructuración
discursiva y un enriquecimiento del repertorio bilingüe colectivo
(Hamel,1995).
El propósito d~ la presen~e investigación es, por consiguiente,
confo~ar un nuevo objeto de estudio, en un continuo temporal y situacional:
el fenomeno de transculturación. Describir la variabilidad inherente a la
ac~ción lingüística ~el hablante de esta zona. Muchas son las palabras del
espanol que se c~bian por las del inglés: input, manager, marketing, test;
otr~ se castell~zan c~m~ ?est-seller, ~~trés, panel, póster, etc. De aquí el
subtitul~ de ,esta mvestigacion, donde utilizo el verbo impactar de acuerdo al
uso del mgles y el habla coloquial de la región.
Si toda comunidad lingüís~ca puede catalogarse como diglósica,
des~e el mo~ento . en que coexisten variedades de lengua con usos
socialmente ~~erenciados, también es cierto que la diglosia ocurre cuando se
trata de sustitwr una lengua con otra. Este es un fenómeno patente en el
estado de Nuevo León. ¿Será ésta una transición histórica en camino hacia
un desplazamiento lingüístico? ¿Será una nueva forma de identidad?

ID. Objetivo
_ El objetiv? fue anali_zar la interferencia lingüística del inglés sobre el
espanol._,Es decir, e~ conflicto y el desplazamiento en el uso de la lengua de
esta regio~, como. ~ign~ de un fenómeno sociocultural tangible sólo en el
seno de la ~t~raccion misma, en la vida de la comunidad. En otras palabras:
nuestro objetivo fue analizar los efectos de la transculturación en el
contexto del cambio.
A partir de la reflexión sobre este problema han surgido algunos
interrogantes:

l. ¿Cuáles son los elementos que intervienen en el problema lingüístico de
esta zona?
2. ¿Cómo afectan dichos factores en las prácticas lingüísticas de la
localidad?
3. ¿Cuánto pueden influir en el cambio de los esquemas culturales propios
de la región?
147

�4. ¿Podría hablarse de que en esta zona hay una ideología diglósica?
5. ¿Qué implicaciones prácticas tiene este problema en la identidad del
neolonés?
6. ¿Se puede llenar un hueco de conocimiento con este trabajo?
Para lograr dar respuesta a mis inquietudes, y evitar resultados
irrestrictos que pudieran ser causa de controversia, consideré necesario hacer
un planteamiento formal con base en:
-

Hacer un estudio descriptivo y sociohistórico de la zona, para analizar la
irrupción sociocultural de los Estados Unidos en la región y, por
consecuencia, el fenómeno de transculturación.
- Examinar la actitud de los hablantes respecto a la aceptación del inglés.
- Hacer una recopilación de anglicismos usados en la localidad para
confirmar o rechazar las hipótesis siguientes.

IV.

.,

Hipótesis

Mi primera hipótesis está basada en el presupuesto de la existencia de
una diglosia en este lugar como consecuencia de la transculturación, como
conflicto de culturas que genera una aculturación flexible asociada a la
estructura social.
La segunda hipótesis postula que existen dos niveles de penetración
del inglés: por el estrato alto, donde la lengua constituye una forma de
prestigio, de poder y los sujetos son bilingües; por el estrato medio y bajo,
donde el inglés es el medio de sobrevivencia que ocasiona la diglosia o el
spanenglish.
La tercera hipótesis se desprende de la anterior para mostrar la
interrelación que existe entre el conflicto lingüístico y la identidad del
hablante.
¿Por qué mi interés en realizar un estudio sobre el conflicto de
culturas, sobre la lucha entre dos lenguas que empiezan a coexistir en un
mismo territorio? Es un hecho evidente que cuando el contacto de lenguas
se intensifica, se produce un proceso de resistencia y desplazamiento
lingüístico. Hay una ruptura de modelos culturales, un fenómeno
sociohistórico cuya trascendencia se debe a los cambios que experimenta la
comunidad de hablantes.
La dimensión y el alcance del proyecto son, sin lugar a dudas, de
importancia capital. La vida de los hablantes de una entidad no puede quedar
148

~or -~á~ tiemp? al ~argen del dato histórico, porque las particularidades
hn~mstlcas est~ en m~errelación directa con la vida de un pueblo, su praxis
soci~l. Ademas, la ~cot_~mía entre una lengua dominante y una lengua
dommada en una situac1on de conflicto lingüístico es particularmente
relevante, porque en el estu~io de las palabras reside el sustrato axiológico
que opera en todas las culturas y que permite acercarnos a la identidad de
cada comunidad, en un mundo cada vez más móvil y étnicamente
fragmentado.
Al terminar el siglo XX y en vísperas del tercer milenio estudiar la
~ansición de la. socieda~ al proceso globalizador y entender ei papel que
Juega el lenguaJe es, sm lugar a dudas, un tema que merece atención
especial.

VI. Marco conceptual
El sustento teófico y metodológico de este trabajo está fundamentado
en la te?ría d_el cambio lingüístico (Weinreich). Sin embargo, considerando
las particularidades de la zona, se incluyen también las corrientes que parten
de los conceptos de diglosia y lenguas en conflicto asociadas a los nombres
de Fishman, Ferguson y Grimshaw, pero bajo la reformulación de Rainer
Hamel y éctor Muñoz, quienes sustentan que la diglosia no estable surge
del conflicto entre una lengua dominante y otra dominada.

!f

Si bien en esta zona no se trata de dominación en un sentido pleno, sí
se tra~ d~ una dominación social. Condición que bajo ciertas situaciones
comumcatlvas favorecen el uso del inglés, convirtiéndolo en una forma de
prestigio, de estatus.
.
Lo~ estudios sobre el contacto entre dos lenguas, señalan que el
b_1c~.t:m"~ismo en estos casos d~semboca en la incorporación de préstamos
lmguzstzcos, que poco a poco se mtroducen en situaciones de habla, donde se
alte~ e~- ~s? de las dos lenguas. Este tópico es de gran interés para la
s~c1?l;10gu1stlca y. 1~ etnografia de la comunicación, pues el proceso
~st~n~o y confücttvo de cambio lingüístico, es decir, los procesos
diglosicos, forman parte de los fenómenos socioculturales.
. .. , ~uchos conflictos ya existentes son resultado de problemas no
lmgwsticos del pasado: guerras, negociaciones, etc. Por eso, las variables
s~ciológicas son necesarias para explicar el conflicto y la situación en que se
dio el contacto de lenguas. Además, es dificil determinar exactamente
c~ándo ~e inicia el cambio de lenguas, cuándo progresa y cuándo ya ocurrió,
sm considerar el cambio social.
149

�•

Las investigaciones que se han llevado a cabo en torno a conflictos
lingüísticos demuestran que el cambio va de acuerdo con las leyes de
interacción. La estructura del sistema de lengua está en correspondencia con
la estructura sociohistórica, pero siempre se supeditan a los imperativos del
sistem.a lingüístico. Los "variacionistas" han comprobado que los factores
sociales están en interrelación con el uso y la evolución del lenguaje. Es
decir, los mecanismos sociales de la interacción son mediadores en el
proceso del cambio lingüístico.
Un mecanismo social sería. por ejemplo, la transculturación que
propicia dos procesos lingüísticos importantes: la diglosia y el cambio
lingüístico. Este último entendido como un bilingüismo; mientras que la
diglosia se asocia con una nuern forma de comunicación que avanza dentro
de una comunidad al tomar prestadas expresiones de otra lengua, en nuestro
caso, el inglés.
Las dos formas se relacionan con la variación social ahogada por el
prestigio, como diría Gem1án de Granda. La situación en este lugar obliga a
que en el estrato alto y medio alto, el hablante debe dominar la lengua
extranjera si quiere alcanzar las esferas del poder; en cambio en el estrato
medio bajo y bajo. el factor de sobrevivencia conduce al sujeto al uso del
inglés para obtener mejor ingreso. Me refiero principalmente al manejo
que de esta lengua hacen los legales e ilegales que emigran temporalmente a
Estados Unidos en busca de trabajo y que al regresar constituyen otra fuente
de penetración.
Sin embargo. está probado que no todos los cambios lingüísticos
reciben una aceptación social. Esto es, los hablantes, en ocasiones, llegan a
rechazar y resistirse a los procesos de cambio, manteniendo su lengua nativa
y reforzando su prestigio histórico, en la interacción verbal cotidiana. No
obstante. cuando la transculturación se hace presente, hay
formas
innoudoras que empiezan a desplazar los vocablos propios de la región.
Los procesos de cambio conducen a una diglosia que se desarrolla tanto en
actiYidades culturales como laborales.
En síntesis. la diglosia, sin llegar al bilingüismo, · constituye un
proceso en a\'ance hacia el desplazamiento lingüístico. Hay dos lenguas que
se intercambian por medio de préstamos lingüísticos e interacciones verbales
de naturaleza distinta.
,.
La línea del marco teórico gira, consecuentemente, en torno a la teoría
del cambio lingüístico (Weinreich, Labov Gumperz, etc.), los conceptos de
bilingüismo y diglosia (Ferguson y Fishman) y lenguas en conflicto
(Greimshaw, Hamel y Muñoz).
150

1

.
Los mtentos por estudiar el cambio lingüístico son múltiples y de '
diferente alcance. Mencionaré algunos: Labov (1969, 1977, 1979), Sankoff
y S~off -~1973, 197~), Ló?ez ~forales (1983), y otros. Sin embargo, para
la real1zac1~n de _e sta mvestigac10n de carácter sociolingüístico tomé como
base a dos mvestigadores destacados en nuestro país: Hamel y Muñoz.

VII. Método
. . Los parámetros metodológicos para el estudio de este fenómeno se
delimitaron en las fases que a continuación se señalan:

•
•

•

~escripción del ~bito socio-cultural en que se presentan las
mterferencias lexemáticas (1997).
·
Creación de ~trumentos para la fase operativa de esta investigación:
encuesta de actitudes y cuestionario sociolingüístico (1997).
Recopilación de datos (1997-1998) .
Análisis de resultados ( 1998).
Discusión ( 1998).
Conclusiones.

VII.1 Modelo socio-histórico
. ~l tr?bajo de campo se inició con la descripción y contextualización
soc10histónca de la zona metropolitana . Los resultados de la investigación
mostraron q_ue, de acuerdo al censo de 1995, Nuevo León ocupa el 3.22% en
el macro-mvel de la población total por entidad federativa, contando
Monterrey actualmente con 2'938,072 habitantes (INEGI).
No obstante este porcentaje, los fenómenos de industrialización y
urbanización vertiginosa son factores que han convertido a la ciudad en un
verdad~ro centro urbano cosmopolita, determinando la manera de vivir de
los regiomontanos, sus costumbres y creencias.
. . El .soporte de la sociedad regiomontana, y por ende el sector más
s1gruficativo del poder socioeconómico, son los grupos industriales,
r~p~~sentados por gr~des compañías nacionales. Muchas de ellas, por su
v1~1on d~ d~sarroll~, tienen ~articipación extranjera, lo que propicia un flujo
~~a~~no mternac1onal a mvel empresarial. Sus altos ejecutivos todos son
bilingues, porque la relación del mercado laboral establece como norma el
?5º del inglés. Pero, ~demás, cabe hacer referencia en este apartado al
mcremento de las maquiladoras, que en los últimos años, han favorecido la
151

�generación de un nuevo sector de producción,
número de empleos.

generador

de un buen

La forma de ser del hablante de la ciudad de Monterrey es dificil
separarla de sus demás características como mexicano. Sin embargo, debe
señalarse que esta región es un desierto, sinónimo en alguna forma de
carencia. Característica que hace de esta área un campo cuya aridez
propicia la búsqueda de otros horizontes de trabajo y de intercambio laboral.
Así se inicia el proceso sociohistórico de dependencia que Nuevo León tiene
con los vecinos del norte.
En general, la situación económica y política del país ha propiciado
que México sea un país de grandes contrastes que refleja la incertidumbre
provocada por la crisis. Los últimos años enmarcan un proceso recesivo en
la economía, con la consiguiente caída de la demanda laboral y el aumento
significativo del desempleo. Existe una alta tasa de desocupación; la lucha
contra el desempleo no ha tenido el éxito deseado y miles de familias
mexicanas todavía viven con un salario mínimo. El índice de calidad de
vida, en fin, ha men·guado.
'

,.
1'

En estas condiciones, el comportamiento de desarrollo se ve impelido
hacia el cambio en los esquemas tradicionales de la organización. La
empresa incorpora personal extranjero. Además, el carácter de esta zona
casi de ciudad fronteriza y la perspectiv~ de ejecutar en el área proyectos de
inversión, sobre todo en el orden infraestructural, son variables que
determinan nuevos roles sociales de dependencia y subordinación que, a su
vez, propician situaciones comunicativas bilingües y diglósicas. Lo mismo
sucede cuando se realiza la venta del trabajo en el extranjero, que ocasiona la
emigración legal e ilegal hacia los Estados Unidos.
En 1996, Nuevo León ocupó el primer lugar como proveedor de
ilegales a Texas. La patrulla fronteriza en el sector de Laredo detectó y
repatrió a 1941 indocumentados regios, esto es, el 21 % del total de ilegales
mexicanos, incluyendo profesionistas (INEGI).
Todos estos factores, aunados al hecho de que el inglés se ve
favorecido por la educación bilingüe en los colegios privados, propician la
diglosia. Además, como las empresas ven imperiosa la necesidad de que
sus trabajadores aprendan inglés, en todo Monterrey se promueve el
aprendizaje de esta lengua. La publicidad, la influencia de los medios
masivos de comunicación, la transmisión vía satélite y las redes locales e
internacionales favorecen el uso alterno de las dos lenguas prácticamente en
todo el estado. De esta forma el inglés viene a ser parte del desarrollo
económico, político y social de esta entidad.
152

En la z.ona metropolitana hablar inglés constituye una forma de
prestigio, por estar institucionalizado en las esferas de poder. Los hechos
anteriores ofrecen un panorama general de la situación que se vive en la
~egión, -~l confli~to entre ~l es~añol y el inglés; la resistencia al cambio y la
mno;acion, asociado a la identidad del neolonés; conflicto que se expresa a
traves • de nuevas formas de comportamiento lingüístico en donde va
implícita la lucha por integrar dos sistemas distintos de organizar y valorar
la realidad.

VII.2 Encuesta de actitudes

P~a establecer ~~ grado de aceptación o rechazo respecto al inglés en
es~a ~e~on, se proced10 a elaborar la encuesta de actitudes integrada por
vemttsi~te p~eguntas, de las cuales nueve fueron abiertas. Para su formulación,
~e considero una b~se _de datos que permitiera relacionar la respuesta del
informante, con el ,sigmficado dominante. La evaluación se hiz.o a partir de
cada palabra. El numero total de encuestas fue de 256; 131 se aplicaron a
hombres y 125 a mujeres. Su distribución en la zona metropolitana se hiz.o
de manera aleatoria, en la forma siguiente: Monterrey, 97 encuestas;
Guadalupe, San Pedro, San Nicolás de los Garza y Apodaca, 32 encuestas en
cada municipio; Escobedo, 31 encuestas.
Los resultados sobre las actitudes de los hablantes son concluyentes:
83% de los encuestados estimaron que era imperioso hablar inglés
(preguntas 4 y 1O):
CUADRO 1. Encuesta de actitudes

1

PREGUNTA4 ¿CREE QUE-ES NECESARIO
HABLAR INGLÉS?
NO
17%

SI
83%

Respecto a la preferencia por el inglés la gráfica muestra los
siguientes resultados (preguntas 6 y 8):

153

�CUADRO 2. Preferencias del idioma en el ámbito profesional y personal.
70%
60%
50%
30%
20%
10%
0%

Para la elaboración del cuestionario se tomó la orientación sobre el
concepto de anglicismo que establece el trabajo sobre Voces Extranjeras en
el español de México, hecho por la Comisión para la Defensa del Idioma
Español, así como los estudios realizados en la U.N.A.M. a cargo del
maestro Juan M. Lope Blanch, y los de López de Lara sobre el Diccionario
del Español en México y sus referencias sobre lexicografia.

¡ ■ PERSONAL

40%

■

..J

en

o

-w

~
en
UJ

(!)

•Z

PROFESIONAL Y
\ SOCIAL

VIl.3 Cuestionario sociolingüístico

I

1

..J

z

Otro aspecto importante de los resultados de la encuesta es que el
80.08% de los encuestados muestra una total conciencia de la influencia del
inglés en nuestra entidad, pero el 61 o/o está inconforme con el uso del inglés
en los menús, anuncios y propagandas en general (preguntas 19,16):

CUADRO 3. Influencia del inglés sobre el español
,;

El cuestionario se hizo en base a la escala de Osgood, considerando la
semántica cuantitativa. El propósito fue medir la frecuencia en el uso de
palabras. Analizar su aceptación y reconocimiento, dentro de un espacio
semántico previamente delimitado. Así fue como cada término se ubicó en
la escala para finalmente proceder a su análisis.
Cabe mencionar también que para el diseño de este instrumento se
procedió a un sondeo previo con el objeto de captar las voces extranjeras
utilizadas en la región. Se revisaron revistas, periódicos, anuncios,
programas de radio y televisión, noticiarios y se preguntó a hablantes
nativos. Finalmente se seleccionaron 575 anglicismos distribuidos en 10
diferentes campos semánticos: deportes y juegos; alimentos y bebidas;
transportes, vehículos e implementos automovilísticos; ropa y cosméticos;
espectáculos y diversiones; cine y TV; vivienda, casa y mobiliario; artículos_
de oficina o trabajo; música y equipos de S(?nido; varios y frases.

"'!

"I'

El diseño de este mecanismo evaluador y recopilador de información
se hizo en base a las variables: sexo y edad de los informantes y área
geográfica. Con estos parámetros se determinó una muestra de 35
cuestionarios en base a: 3 niveles generacionales; 3 lugares de residencia.

NO

19.92%

80.08%

El análisis de la encuesta de actitudes muestra en forma evidente una
tendencia a la penetración y el dominio de la lengua dominante con el
consiguiente desplazamiento de la nativa. Esto da origen a la _diglosia q~e se
convierte en una variante lingüística con una marca social de caracter
diferenciador.

154

La aplicación de los instrumentos se llevó a cabo de acuerdo con un
plan preestablecido. Para trabajar tanto en la encuesta de actitudes como en
el cuestionario se hizo un mapa zonificado y, finalmente, el establecimiento
de la sumatoria se efectuó con interpolaciones para darle mayor validez.
La cantidad total de respuestas arrojó un total de 19,653 voces: 10,539
anglicismos incorporados al habla coloquial, lo que significa un 53.38% del
total de respuestas como lo muestra la gráfica que sigue:

155

�CUADRO 4. Resultados de la pugna entre dos lenguas obtenidos
por cuestionario lingüístico.

■ RESISlENCIA

1

AL CAMBIO

1

46.43%

■ INNOVACIÓN

53.57%

_JI
_ __J

L__

Lo anterior confirma mi lúpótesis de trabajo, en el sentido de que
existe una tendencia hacia el desplazamiento lingüístico, un bilingüismo
parcial que origina la diglosia. La transculturación favorece nuevos roles
linguísticos que corresponden a una posición diferencial asimétrica de
acuerdo al estatus social.

.,
'1

.;

1

,,.,..

La naturaleza de este fenómeno es de origen sociolingüístico. Desde
un macronivel hasta el micronivel, la interrelación entre las dos culturas
genera una aculturación flexible asociada a comportamientos lingüísticos de
acuerdo con una conciencia de clase.
Para comprobar mi segunda hipótesis, el trabajo de campo se realizó
en el ITES:\1. campus Monterre). por ser representativo del estrato alto. Por
razones de carácter institucional. la selección de la muestra se lúzo sobre el
total de la población. La encuesta que se aplicó fue la de actitudes.
Los resultados arrojaron que la mayor parte de los encuestados
dominaban las dos lenguas. Pero alternan el inglés con el español en
situaciones informales, pláticas de amigos, cine, etc. Es preciso advertir que
en el estrato alto, las diferencias en los comportamientos lingüísticos reflejan
las diferencias de la estructura sociocultural que se superpone a las
diferencias de sexo y edad. Todos coinciden, por ejemplo, en afirmar que la
influencia del inglés sobre el español se debe principalmente a la cercanía
con los Estados Unidos, la tendencia en el nivel educativo de implementar
el inglés como segunda lengua, los procesos de digitalización, la
globalización, los intercambios estudiantiles y los congresos en los cuales se
habla el español y el inglés. La conciencia de grupo favorece los procesos
de aculturación en forma más rápida y, por ende, la formación de un estatus
bilingüe. En cualquier caso, el comportamiento lingüístico relativo a la
156

ele~ción Y el uso de un código o de una variante, casi siempre se orienta
hacia aquella de mayor prestigio social.
En relación a los motivos por los cuales creen necesario hablar · g1 '
se pu:de adv~rtir que difieren de acuerdo con su escolaridad. Amnivel
es,
prof:s~onal,_ p1en_san que es necesario hablar una segunda lengua como un
reqws1to p~or~al para el trabajo. En maestría, el motivo más importante
es_ la globalizac1on, los mass media, etc., y a nivel doctorado, para tener
abiertas las puertas a una nueva forma de selección de la información.
. El aspecto informativo de los medios juega un papel decisivo en los
estudiant~s del f!'ESM. La encuesta mostró la existencia de lo que se ha
llamado z~creas_zng-know_~edge-gap. Es decir, el fenómeno por el cual a
mayor fluJo de mformac1on en un sistema social, los grupos de población
con ~~yor es~atus socioeconómico, o con estudios formales más
espec1al1~~os, tienden a una apropiación más rápida de esa información con
may?r. rapidez, aumentando la brecha cognitiva con otros grupos y
prop1c1ando la creación de una élite de clase.
A continuación, se presentan los términos de uso más frecuente:
CUADRO 5: Palabras más utilizadas en inglés.
aerobics
amateur
antidooinR
backa:round
baffle

beef
best-seller
b12 mac
bu
board
boicot
bomR
boom
box
brand
break
bud2et
buldozer
bussines
bve
bv-nass
camner
cash
•cassette
anvwav
com1c
1moactar
sorry

coach
computer
convrioht
cracker
chairman
•charter
ch1cken
chio
choice
data sheet
date
default
dial
d1et
d1scotheauc
disolav
•d,souette
dumnmo
duolex
•escáner
•estéreo
•estrés
feedback
fiftv.fiftv
babv
cool
slo111ans
what

film
flash
•fólder
~l-m1ection
full-t1me

Jet
JOggmg
iumbo
kit

"""
111el

label
•láser
hllht
likra
link
locker
made in
manaoer
marketmR
mass-media
match
meellnR
microfilm
•módem
•moll
mouse
off
oil
•okev
cd
sexv
h1

kleenex

Roa!
11.ood
OT'llVV

hand,can
handhn111
hardware
hit
hobby
holdmR
home run
hot
sueater
staff
m-out
mnut
inau,rv
interface
cachar
fuck
hotdo"
who

157

on

•sh1ppmg

open
onen-house
out
oack
oanel
narkinR
oenalty
.-formance
n1tcher
nlav off
~ster
rack
raid
ra1tin11.
rally
ran11.e
•récord
referee
refile

shock
show
s1nolees
smRlés
s,x- oack
sleeoma-ba•
smo11.
snack
software
speaker
•sun,,rávit
tearn
telex
test
ticket
llmer
top
track
•tráiler
mavbe
mov1e
whatever
walkman
travesll
you know
ves

nna
•rol
savin11.
sex-an""al
olease
sec you
helio

�Respecto de la tercera hipótesis, la investigación confirma que existen
un bilingüismo y diglosia en esta zona, por efecto de la transculturación. Es
decir, un proceso de contacto e interacción entre dos lenguas, el español y el
inglés, que determinan comportamientos explicables en términos de cambios
en la identidad del sujeto. El problema no sólo es lingüístico sino
sociocultural e ideológico, pues los códigos lingüísticos responden a una
conciencia de clase, que presupone un nuevo aprendizaje con finalidades
comunicativas concretas.
Menciono la que se ongma por la necesidad de sobrevivencia
económica, hasta aquella que implica el logro de la movilidad social, y por
ende, de estatus. En esta situación sucede lo que afirman Gumperz y
Ferguson: en las sociedades donde se usan dos o más lenguas, la asimetría
de la relación entre ambas provoca que una de las dos, reciba la
categorización superior, mientras que la otra se relega al plano informal. Este
hecho suele aceptarse por los usuarios de las mismas, pero la conciencia de
pertenencia a un grupo va a determinar o bien una ideología diglósica o un
bilingüismo. Los comportamientos lingüísticos eQ el interior· de la
comunidad entre los · diferentes grupos de individuos provocan entonces,
procesos de cambio y transformación; el desarrollo y asimilación,
confrontación y fugas hacia el pasado. Hay una nueva identidad cultural que
requiere la coherencia y la estandarización de numerosos aspectos cognitivos
en tomo a la personalidad de los individuos (Titone, 1986).
'11!

.,.

Es oportuno señalar que mi tesis principal en tomo a los
comportamientos lingüísticos como resultado de una conciencia de grupo, se
confirma y está de acuerdo con las explicaciones de Halliday y muchos
lingüistas, en el sentido que las diferencias lingüísticas van acordes con la
dinámica de la sociedad. Estos componentes pragmáticos son objeto de
estudio de la sociosemántica, pues las opciones semánticamente pertinentes
tienen una validez sociológica, ya que esclarecen estructuras de
comportamientos, que son a su vez explicables como actos simbólicos en
cuyo interior convergen áreas de interés para múltiples disciplinas.
Por ejemplo, desde el punto de vista actitudinal, el estereotipo que se
presenta en el grupo de inmigrantes (económica, política y socialmente
inferior), implica también el fenómeno de la resistencia contra el
desplazamiento lingüístico. Es decir, la resistencia que se centra en la
defensa por la lengua materna, y la preferencia por el ingl~s. Los estudios
enfocados hacia el bilingüismo establecen que los cambios producidos en el
momento de contacto entre lenguas atraviesan una fase d1 transición que
pone en juego la identidad étnica y cultural de los hombres y de los países.

Conclusiones

_La n~cesidad de analizar las prácticas comunicativas que surgen de
los pa1ses mas desarroll~dos y que tienden a implementarse en otras culturas
afe~t:1°do s~ fo_rma de vida, es el tema principal que irrumpe en el escenari¿
pohtico y científico de los últimos años.
. . Se ~ ~-~m_ostrado que la transculturación determina un mercado de
rctica~ l_mguisticas, con un uso de variables identificadas a un sociolecto
e P;8tigio. A lo ~ue habría_ que agregar las categorías pragmáticas que
contn _uyen a clanficar el sistema interactivo que se desarrolla en
comumdad con un conflicto de identidad cultural entre los hablantes.
una
. .. • ~alliday se~a ~e acuerdo con esta postura-, que el problema
linguistico es en realidad un problema social que reclama el análi· · d l
conducta
.. · tica de ~cuerdo con los roles sociales. Esta direccionalidad
sis e a
. rmguis
se ~socia con los mecanismos de control que han servido para ordenar a las
s_oci~~?es a través de todos los tiempos, lo cual significa que las formas
hnguisticas son determinadas por los valores del grupo O comunidad a la
que pertenecemos.
La orientación del hablante hacia la norma social domman·te b
ºbil'dad
' a re una
d
gama
c.
te
· bT e posi i es .de estudio en tomo a la lengua como un re1eren
sim o ico. El p~oceso ico~overbal de creación y transmisión de sentido
plante~ la necesidad de a~licarnos al análisis del comportamiento lingüístic¿
entendido como un fenomeno socialmente determinado La di
'dad
lin .. · ·
l
•
versi
guistica Y e .choque que experimenta el hombre ante otra cultura es un
problema de pnmer orden en el panorama lingüístico internacional u
de la mano con lo educativo.
' q e va
La per_spe~~va ac~l del análisis sociolingüístico y de la etnografia
de la com~caci?n se onentan al estudio del lenguaje, no sólo desde las
bas~s co~~vas_smo_de las situaciones comunicativas. Es decir, los enfoques
soc10cogmtivos implican una nueva postura hacia el acto comunicativo.

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160

161

�TEMÁTICA E IMAGINERÍA
EN LA OBRA POÉTICA DE JOSÉ EMILIO PACHECO
Mtra. Leticn Pérez Gutiérrez
Ph. D. Universidad deMissouri, U.S.A.
La poesía es lenguaje pero no cualquier forma de lenguaje ya que
produce efectos que en principio no provoca el lenguaj: cotidiano. La
estilística se considera usualmente como una sección especial de la
lingüística. En este nivel, la estilística se encarga de estudar los elementos
del enunciado lingüístico para poder acercarse más al eso:itor tratando de
encontrar las claves en la construcción de sus poemas, misnas que denotan
su sensibilidad, y que en último término producen una impesión perdurable
en el lector.

..•
..

Dos son los aspectos a los que dirigiremos nuesoo análisis de la
poesía de José Emilio Pacheco, a la temática y a la imaginera. Por supuesto,
dados los límites de este trabajo, nuestro estudio no es exhaustivo.
Tocaremos sólo algunos de los aspectos que a nuestro parecir resaltan más .
Existe la creencia de que el escritor nace y no se hace, pero esta
aseveración es una falacia. La persona llamada por una cara inclinación a
hacer del lenguaje su oficio, además de tener esa vocaciór innata y talento
natural, gran imaginación, facilidad de palabra y emociór, necesita de un
largo proceso de estudio, perfeccionamiento y disciplina paa poder llegar a
dominar la corrección en la palabra escrita; con mayor rwn si el vehículo
que adopta para expresarse es la poesía, que es la suma y d último peldaño
en la escala de la estética del lenguaje. A veces son aios de estudio y
lectura, de apuntes y notas, de borradores y correccioms en este largo
proceso de la adquisición de un estilo. La poesía de JoséEmilio Pacheco
aparece así a nuestros ojos, como un largo camino en el cutl el poeta ha ido
puliendo, modificando su expresión, hasta hacer de la pal1bra un vehículo
dúctil que exprese sus sentimientos e ideas; ya lo escribió Jesé Emilio en "A
quien pueda interesar:
A mí sólo me importa / el testimonio / del mommto
que pasa / las palabras, / que dicta en su jluil /el
tiempo en vuelo. / La poesía que busco / es c,mo
1
un diario I en donde no hay proyecto / ni medda •
Y es que el poema debe nacer de lo más proñndo
del alma, porque en última instancia, escribir I es
vivir / en cierto modo.
(TOT, p. 146:

163

�Tal vez podrá parecer que nuestro estudio deja al margen muchas
dimensiones en la poesía de José Emilio y estamos conscientes de ello; éstas
podrán ser exploradas en otros estudios. El campo es fértil y la mies es
mucha.

Los Elementos de la Noche fue el primer libro de poemas de José
Emilio Pacheco. El libro se halla dividido en tres apartados: Primera
condición (poemas escritos del 1958-59); De algún tiempo a esta parte
(poemas de 1960, 61) y Crecimiento del día ( 1962). El estro poético de José
Emilio se vuelve hacia lo que lo rodea, la naturaleza, el sol, el mar, las
campanas, la enredadera, el amor. Son los primeros titubeos d~l esc~tor.
Contaba con veinte años. En alguno de los poemas de este pnmer libro,
como "La enredadera", las imágenes se presentan en abigarrado grupo y la
enredadera se aferra a la piedra como los años se anudan y se rompen. El
"tiempo" será uno de los temas preferidos por Pacheco, que ampliará en
libros posteriores. Sin embargo, las imágenes son puras y se desgranan en
metáforas donde la enredadera, y el muro son las dos partes de un binomio
enredadera-piedra, y dice José Emilio:
Son los años / que se anudan y rompen. Son los
días / del color del incendio. / Son el viento I que a
través del otoño !toca al mundo.
La segunda parte lleva un poema intitulado "Los elemento~ de la
noche", que le da el título al libro; el tiempo aparece como un reloJ donde
"cada hora es el cadáver de otra hora abolida" (TOT, p. 21) y la noche:

Será tuya la noche, será tuya
esa oquedad sin nombre ese vacío
en que reina la nada, el poderío
f

tt!

del instante perpetuo y desterrado.
El tiempo en el que estás y ya es pasado;
La arena que en su abismo te destruya.

, . Hacen su ap~ción _también en esta parte varias prosas de factura
poe~~ª: _La presenciad~! tiempo unido al tema del amor anuda el presente,
que_ . vzvzmos... en funcwn del mañana y del pasado" (TOT, p. 28). José
Em1ho hace una comparación: "como el río que humedece tus labios amor
mío" (TOT, p. 25).
'
E~. otros, ~oemas José Emilio reflexiona sobre el tema de la génesis de
la cre~~ion poetica, de la poesía como lenguaje, y con voz adelgazada por la
emoc10n busca en su propio oficio una definición:

Vuelve a mi boca, sílaba, lenguaje
que lo perdido nombra y reconstruye.
Vuelve a tocar, palabra, el vasallaje
que con tu propio fuego te destruye.
(TOT, p. 28)
Y a través del análisis 1e la palabra, a la que personifica, escribe: "La
palabra despierta, I abre los ojos, dice apenas que existe, / se dibuja...

(TOT, p. 33).
.En la tercera parte "Crecimiento del Día", continúa la temática de la
fugacidad del tiempo, "las horas desechas" y aparece por primera vez uno de
lo~ temas que continuarán en desarrollo en poemarios posteriores, el de los
animales:

Medio comido por la tarde el tigre
suma sus manchas,
sus feroces manchas;
legión perpetua de su imagen,
hierba
hojarasca, prisión
que lo hace tigre.
(TOT, p. 31)

(TOT, p. 35)
Los poemas con temática amorosa son muy escasos en la poesía de
José Emilio. En este su primer poemario destacan dos: "Egloga Octava" Y
''Estancias". No es José Emilio un poeta romántico sentimental o erótico.
Sin embargo, las imágenes son altamente elocuentes: "Atrás de este minuto
se ha borrado / una playa en que el mar entró incendiado" (TOT, p. 26).

164

.
En la historia de la crítica literaria uno de los aspectos más
mteresantes y de gran riqueza lingüística es el estudio sobre las imágenes.
Wolfgang Ka~ser, Bo~oño, Wellek y Warren, Riffaterre, Giraud, Stephen
Ullm'.11111 Yv~os escntores y poetas han dedicado ensayos a sus respectivas
doctnnas poeticas, y todos han llegado a definiciones interesantes. André
Breton escribió: «Comparar dos objetos lo más alejados posible uno del otro
o, por cualqui~r otr~ medio, ponerlos en presencia de una manera brusca ;
sorprendente sigue siendo la tarea más alta a que pueda aspirar la poesía»,2 y
165

�Baudelaire vio en el culto a las imágenes su "grande, única y primitiva
3

pasión".

El estilo de un escritor establece un modo particular del manejo del
len~je. A través de éste el escritor nos entrega su visión personal de las
cosas y es en este momento donde el uso de imágenes ocupa una posición
clave dentro de la obra de un escritor. La labor del poeta, del escritor es no
sólo el de describir objetivamente los objetos sino el de añadirles una carga
emotiva que logre impresionar al lector.

El tiempo lo hace exclamar:

:e

"Si en mil años / nada cambió / en la tierra
regunt°.: I ¿N_os iremos también sin hacer nada?¡
o empana el tiempo y da el olvido ".
.
o o
(TOT, p. 41).

Ti

El poema duodécimo de la se d
repletas de imágenes en dond 1
gun a parte presenta cuatro lineas
labios; José Emilio no utiliza :i ª::1:bras bro~ atr~~elladamente de los
emoción abre sólo el signo de tgne
.~untuac1on, deJandose llevar por la
rrogac1on:
m·

Hay algunos críticos que se muestran en contra del abuso excesivo de
este recurso, otros por el contrario ven en él una fuente de riqueza
inigualable. Desde este su primer libro de poemas, José Emilio presenta un
interesante manejo de imágenes. Los símiles son pocos: "Tenemos que
gastarnos como ese lápiz sordo contra el muro" (TOT, p. 33) y las metáforas
son de excelente factura. Espigamos unas cuantas: "Cada río / busca en la
sal del mar / su propia muerte (TOT, p. 34). "Porque hoy el mundo
amaneció de cobre" (TOT, p. 21 ).

En el poema "Estancias" presenta dos imágenes que se desarrollan una
junto a la otra: "nube y paloma que en su vago enlace / son un mismo dibujo
en este suelo (TOT, p. 25); y éstas a su vez desembocan en un símil
concluyendo: "Así en la sombra o en algún espejo / eres tú mi contorno y mi

¿Para q~é estoy aquí / cual culpa expío
es un crzmen vivir el mundo es sólo
calabozo hospital estercolero
ciega irrisión que afrenta al paraíso?

(TOT, p. 47)
En la tercera parte de este con·
para ver si allí puede encontrar
~unto Pache~o se vuelve a la historia
suféretro depiedrci' (TOT pun49a)rehsp~estal. Hacia el gran "lago muerto en
'
, •
ac1a e "ax l 'tl"
emblema / el temor de ser nad:
' l
o o que encarna "nuestro
p. 50).
ze y rep egarse / ala noche perpetua" (TOT,

reflejo" (TOT, p. 25).
El Reposo del Fuego es un gran poema unitario escrito entre 1963-64,
con un epígrafe del libro de Job 36:20 y dedicado a Patricia y Mario Vargas
Llosa. Está dividido en tres partes, sin títulos, de quince poemas cada una.
José Emilio amplía el tema del tiempo que esbozara en su primer libro, lo
enlaza con el fuego que es su destructor y a la vez purificador y así dice:
'•Miro sin comprender, busco el sentido / de estos hechos brutales, / y de
pronto / oigo latir el fondo del espacio,/ la eternidad muriéndose. Soledad,
polvo, muerte, tiempo, donde el cuerpo es 'mala vasija' y la vida mortal es:
... color de sangre, vino
de la humana ternura transitivo.
Contempla tu dominio: este es tu reino,
una triste ciudad de agua y aceite
que sin unirse flotan ... "

(TOT, p. 41).

166

La ciudad es otro de 1 t
. .
se transforma refleXI·o
1 os emas prmc1pales de José Emilio. La ciudad
,
na e poeta:
"La ciudad en estos años cambió t
/
50), y con un aire que recuerda las :ptfas !~eJ~:genoMes
"'.i ciudad'
(TOT, p.
annque
exclama:
¿Qué se hicieron / tantos jardines l
embarcaciones
'. as
,
·.. ¡ · · · "¿.Que' s e h.zczeron
l~s . rzos, las corrientes? /... ¿Qué se
hzczeron / los bosques, y los lagos y los
campos...?

y una amarga respuesta le sale al
."
palacio del cacique / del se~
1paso. Los cegaron / para alzar el
con esta frase lapidaria con:~; !~n~~a :. del em_presario" (TOT, p. 53). y
tierra / son seres para . y . Dyo el vzrrey: Los hombres de esta
.
szempre condenado ¡
abatimiento. / Para callar
bd
. s
a eterna oscuridad y
Y O e ecer nacieron" (TOT
, p. 53). Y sigue
buscando una respuesta y dirige sus preguntas hacia sí mismo:
167

�Hay que darse valor para hacer esto,
no es posible callar, comer silencio.
... Es doloroso hablar. Más doloroso,
más dificil aún, callarse a tiempo,
antes que los gusanos, los instantes
abran la boca muda de una letra
y le coman el espíritu.

La concepción del poema como obra no terminada e inconclusa o
perecedera es uno de los temas en la poesía de José Emilio.
Es hoguera el poema / y no perdura. / Hoja al
viento I también ... Cada poema / epitafio del juego
I cárcel / llama / hasta caer en el silencio en
llamas. / Hoja al viento/ tristísima / la hoguera.

(TOT, p. 58)

(TOT, p. 55).
Las imágenes audiovisuales y auditivas toman aquí un ritmo
dinámico, se apretujan, sin signos de puntuación parecen salir
atropelladamente llenas de emoción. Algunos ejemplos son los siguientes:
Con sustantivos:
"Ecos pasos recuerdos destrucciones" (TOT, p. 51).
"Moho, salitre, pátina: descenso
dei polvo al refluir sobre las cosas'"(TOT, p. 42).

Con adjetivos:
Y embozado, recóndito, al acecho
sobreviene el intenso garabato
el febril desdibujo de la muerte.

(TOT, p. 39).
Examinando el deber que tiene el poeta de hablar y de escribir,
porque: "No es posible callar, comer silencio" (TOT. p. 55), uno de los
poemas se desenvuelve en una lluvia de metáforas e imágenes, y termina en
palabras cortas que semejan sollozos:
Hay palabras / carcomidas, rengueantes: /
sonsonete / de algún viejo molino. / Cuántas
cosas, / llanto de cuantas cosas ya inservibles I que
en el polvo arderán. I Chatarra, escoria, / sorda,
sórdida hoguera consumiéndose. I Fuego la luz.
Ceniza. Un lirio I es cada I pobre / rescoldo I
triste I y ya fundiéndose.
(TOT, p. 5)

No me preguntes cómo pasa el tiempo conjunta poemas escritos
entre 1964-68, es decir, entre los 25 y 29 años de Pacheco. Dividido en 4
partes: "En estas circunstancias", "Mira cómo son las cosas"; "Postales /
Conversaciones / Epigramas", "Los animales saben", y un Apéndice
"Cancionero apócrifo" (1966).
'

En la primera parte de este poemario José Emilio se convierte en
testigo de su época. Hombre de gran sensibilidad, vive angustiado ante la
fugacidad de la vida: "Pertenezco -exclama- a una era .fugitiva, mundo que
se desploma ante mis ojos" (TOT, p. 59). Una sociedad consumista
desequilibrada, una sociedad que se desmorona. "Arcadia azul que sin
saberlo presagiaba menos irreales pastoreos hacia la guillotina" (TOT, p.
62). " Te preguntas -escribe con cierto aire borgiano en el poema "Ser sin
estar-": Si entre tantos desastres ... / no serás ya un fantasma / o el último
~estigio de un fantasma I o la sombra / de una especie extinguida que
interrumpe I con la mirada absorta e implorante I la procesión del
matadero" (TOT, p. 65).
"El Manuscrito de Tlatelolco" conjunta tres poemas y abre el tema
histórico en su poesía. Uno de los poemas lleva la fecha del 2 de octubre de
1968, misma que quedara grabada con letras de fuego en la memoria de
todos. Escribe en "1968", con voz preñada de emoción: " Un mundo se
deshace I nace un mundo. I Las tinieblas nos cercan. / Pero la luz llamea. /
... Hay vida y I Todo es nuestro" (TOT, p. 73). José Emilio, consciente de su
res~o~sabilida~ c?mo poeta " Mira cómo son las cosas" evalúa, piensa, toma
pos1c10nes, e mc1de en la temática del paso veloz del tiempo y del hecho
poético: ' 1Escribo unas palabras / y al minuto / ya dicen otras cosa /
significan I una intención distinta" (TOT, P. 73). Todo poeta tiene sus temas
prefe~dos, y todo puede ser materia poética, así en "Crítica de la poesía",
des~u~s de ensayar las lineas iniciales de un poema en forma muy
trad1c1onal, explota en forma virulenta:

Todo llega a encenderse en llamas, odio, usura, dolor, pesadumbre,
mundo, y aun el mismo poema.
168

169

�La pe"a infecta, la sarnosa JJ:&gt;esía
risible variedad de la neurosis,
precio que algunos pagan
por no saber vivir.
,
La dulce, eterna, luminosa poesia.

(TOT, p. 76)

. "
. "L
esía tiene una sola realidad: el
En "Dichterliebe conclu~e . . a~
robará" (TOT, p. 77).
sufrimiento / Baudelaire lo atestigua, Ovidio ap

". C , do terminaréis con las pa1abras?"
. y
En "Job 18:2" pregun~, l., uand
tando / un idioma ya seco: /
•
"y
imos puliendo, esgas
1
d l
reflexiona:
segu , .
d 1 ables- ¡ para que brote e agua e
experimentos 1-tecnologicamente e ezn
desierto" (TOT, P· 78).

wtu!

. " se ropone redefinir la métrica
En "Disertación sobre la con~na::Ct
siglo que poco tiene en
y ha~e una reflexión en~ ~ª1!°::dé~cos y preceptistas de otro tiempo,
comun con la llamada as1 po dí 'tan razonablemente' leen un poema y
pues hay muchos que hor ,~n a
dicen: "Esto ya no es poesia (TOT, p. 79).
.b
"Postales ¡ Conversaciones /
La tercera parte de_ , este li r:~as de diversa índole donde se
Epigramas", es una colecc1on . de po .
ci·as de todo tipo en variados
. . muy diversas viven
dam
yuxtaponen expenencias
1
',ti. a del paisaie desde Amster
'
Esto
abre
a
tema
c
~
d
d
l
lugares d e mun o.
. seo
donde se mencionan codo con co o
Venecia, Pompeya hasta el AJu
e Goethe Ortega y Gasset. Con
pintores y escultores: Ingres, Jorge annqu \
s y ~stas tienen un tema
esto José Emilio afirma, que to_dos l~s escn ore "
, . e mago
.
table, "Un río de vivencias: este mundo .
uruco

iJ .

¿ Y cuáles son los animales preferidos por José Emilio? Pequefios y
grandes, murciélagos, monos, peces, mosquitos, grillos, halcones, elefantes,
ratones, cerdos, leones, escorpiones, tigres, cangrejos, hormigas, babosas,
orugas, lombrices, pájaros, moscas, cocuyos, ratas, pavos reales, búhos,
sapos, elefantes marinos, polillas, gorriones, gatos, protozoarios, grillos,
avispas, arafias, ballenas, langostas, zopilotes, insectos, moscas, reptiles,
pulpos, perros, termitas y basta lombrices solitarias, y los míticos dragones y
centauros. Hay poemarios en los que este tema y motivo literario se
encuentra en mayor cantidad. Los poemas que están dedicados a los
animales son: en No me preguntes cómo pasa el tiempo, 13 poemas; en Irás
y no volverás, 12 poemas; en Islas a la deriva, 13; en Desde entonces, 5
poemas; en Miro la tierra, 5 poemas. En Los trabajos del mar, 4 poemas y
en Ciudad de la memoria, 4 poemas. Esto sin contar las alusiones que se
encuentran aquí y allá en otros poemas.
José Emilio no sólo se dedica a poetiz.ar sobre los animales o
describirlos sino que los compadece en su lucha por la supervivencié\, en la
que el papel del hombre viene a ser el de verdugo, el de dictador; y es por
eso que el mono no quiere salir de entre sus barrotes: "Sólo muerto / me
sacarán de estas brutales rejas porque llega la 'multitud que llaman gente/
y le gusta enardecerme, se divierte". (TOT, p. 213).
Las imágenes son abundantes y merecen wi análisis más profundo que
no podemos hacer en los límites de este trabajo, pero espigaremos algunos
ejemplos. Dice Mallarmé que el misterio de las imágenes poéticas está en
«establecer identidades secretas por Wl 'de dos en dos' que gasta y consume
los objetos, en nombre de una central pureza».4

. "Los animales saben"' presenta,
El cuarto aparta~o de este poe:odonde los animales son el moti_vo
con toda su gama multicolor, los poe, tesis para ahondar sobre la temática
oético. y permítaseme hacer un pare~.
~e los animales en la poesía de Jose Emiho.

En algunas comparaciones José Emilio escribe, por ejemplo, que en
los elefantes se "observa su estructura casi de templo" {TOT, p. 97); el
murciélago es "por supuesto... un ángel caído" (TOT, p. 95); las vacas son
"útiles señoronas" (TOT, p. 94); los cangrejos: "caminantes oblícuos",
"nómadas en el fango", "armaduras errantes" (TOT, p. 93); los mosquitos
se presentan como "caballitos de pica del demonio" (TOT, p. 97) y los tigres
aprisionan su figura en "esas rayas / que encorsetan su fama" y son "el
pavorrea/ de los feroces" (TOT, p. 100).

. , bamos, se encontraba
•
libro donde menciona
b la
Desde. ~u pnmer . al' todos los demás libros presentan un uen
primera alus1on a un anim '
.
número de poemas dedicados a diversos anima1es.

También se encuentran desarrollos dinámicos de imágenes en base al
uso de adjetivos como en esta descripción de los ratones, a los cuales: "se les
ve/feroces, huyendo, incisivos/ hambrientos, enfrentados" (TOT, p. 98).

111 1) se destacan los animales
En El reposo del Jueg~ (part~
lótl para ser utilizados con toda
emblemáticos, el águila, la serpiente, e axo '
su carga simbólica emotiva.

En este tercer libro de poemas de José Emilio se hallan algunos
poemas que indican diversas formas de lectura. Con un aire vanguardista y
lúdico "Copos de nieve sobre Wivenhoe" presenta una doble interpretación

170

171

�de lectura, si ésta se hace en los versos nones y luego en los pares (TO!, p.
84). Lo mismo pasa en "La lluvia" (TOT, p. 84~, ordenado en dos líneas
paralelas que ahondan el sentido del caer de la lluvia.
· El poema "Rondó 1902" (TOT, p. 87) enm~ca en~e ,aliteracion~~ de
vocales y consonantes un aire musical que profundiza la~ in:1;a~e~es ~u~ttv~
acordes con el n·tmo del rondó·. "Calles
_ - de niebla
- - ., -Ti!J..za tzme!J..la ,
"Verdor salobre ", "Hora de cobre ", "Longitud de olvido", y en el poema
"José Ortega y Gasset contempla el viento":
Molicie de la mole, o bien escoria
de la que deja al transcu"ir
la historia.
molicie de la historia
Una mole de escoria,
El Escorial, molicie de la escoria.

..
•

(TOT, p. 91)
No podemos dejar pasar en este poemario una no~ humorística ~ue
habla de un José Emilio sumamente crítico de una sociedad consumista
como lo es la norteamericana:
Murió en la selva gue"illera un hombre
confiado en el Vigor que da el Com Flakes
en las promesas torvas de Lyndon Johnson.

(TOT, p. 64)
Y en otro poema:
Lo que me paguen
aumentará en unos cuantos pesos las arcas
de Carnation, General Foods, Heinz
Colgate-Palmolive, Gillette
y California Packing Corporation.

(TOT, p. 74)

es que no se cuáf'.

(TOT,p. 79)
Cierra el libro el Apéndice: "Cancionero apócrifo" con poemas de
Julián Hemández y Femando Tejada, dos de los heterónimos de José Emilio.
El siguiente estadio en la obra poética de José Emilio lo constituye el
poemario Irás y no volverás con poemas escritos entre 1969-1972, con una
dedicatoria al también poeta José Carlos Becerra, muerto trágicamente y con
epígrafes de don Quijote y de !talo Calvino.
En un breve poema intitulado como el libro José Emilio define la
temática del mismo:
Irás y no volverás. / Sitio de aquellos cuentos
infantiles / eres la tie"a entera. / A todas partes /
vamos a no volver. / Estamos por vez última / en
dondequiera.

(TOT, p. 141)
La visión poética de Pacheco sigue atormentada por el fluir del tiempo.
La vida transcurre como el mar, cambiando constantemente. En la poesía de
José Emilio hay muchas imágenes acuáticas acordes con el eterno vaivén del
tiempo. En "Heráclito" escribe:
El viento pasa y al pasar se desdice
se lleva el tiempo y desdibuja el mundo
somos piedra a la mitad del torrente
siempre igual y distinta a cada segundo
pulida por las incesantes aguas del cambio.

(TOT, p. 124)
Mi único tema -escribirá- es lo que ya no está / y mi
obsesión se llama lo perdido. / Mi punzante estribillo es
nunca más / y sin embargo amo este cambio perpetuo /
este variar segundo tras segundo / porque sin él lo que
llamamos vida / sería de piedra.

(TOT, p. 144)

y el hai-kú "Autoanálisis" le da pie para reconocer que:
"He cometido un error fatal
-y lo peor de todo
172

El poemario está dividido en cinco partes: primero, "Tres poemas
canadienses" que agrupa poemas donde la vivencia de estar en otras
ciudades y otros paisajes enriquece la experiencia y la llena de nostalgia.
173

�Innumerables imágenes visuales se yuxtaponen en esa "necia basura que
roba el aire a la existencia, el recuerdo" (TOT, p. 117). En este apartado
hay un poema intitulado "Fisiología de la babosa" en el que el arreglo
tipográfico semeja el lento caminar a pausas de la babosa (TOT, p. 121).
"Señales de vida" y "Revés del Almanaque" conjuntan poema~
.
En "Examen de la Vista" y "Considerando en frío" la voz de Jose
d iversos.
b· ,
Emilio se va haciendo epigramática. Los poemas tam ien se. van
empequeñeciendo y algunos llegan a ser haikús, con toda su carga emotiva.
José Emilio vuelve a hacer un balance sobre la ~oe_sía ~ el poeta Y
expresa: "Todos somos poetas / de transición. / La poesza ;amas_ I se queda
· , ·r• (TOT, p • 144)· y en "Augun·o" dirá: "Dentro de poco
tiempo estos
mmovz
hay fi. · d
l
poemas / sonarán más ridículos que ahora. I Como no .
r.;a , or en e
mercado ¡ se irán desvaneciendo mis palabras / -snaP_hots znstantanec:s..m~l
tomadas (TOT, p. 144), y afirma con un cierto deJ? de amargura. ,1:11s
poemas no conquistan un público. / Mis libros congestzon~n las bodegas •
Siempre cerca d~ libros y de estudiantes pues parte de su l_a bor
·
al J , Enn"lio la ha dedicado a la enseñanza, en sus clases se siente
profiesion ose
,
,,
·b .
perturbado ante sus estudiantes, y así en "Mírame y no toques escn e.
· Cómo podría explicar Las Soledades
~oncentrarme en Quevedo, hablar de Lope
si en vez de alumnos tengo ante mis ojos
(con permiso de Heine y de mis clásicos)
la rosa, el sol, el lirio y la paloma?
(TOT, p. 147)

Supervielle define la imagen como "la linterna mágica del poeta"5 y
esto es lo que hace José Emilio, buscar con su extraordinaria sensibilidad la
imagen oportuna y en este poemario se destacan las siguientes imágenes: El
búho es ''pez .de tif!rra firme" (TOT, p. 129) el pavorreal "con soberbia
despliega I sus vitrales" (TOT, p. 129), la luz es "la piel del mundo" (TOT,
p. 132) y el dedo pulgar es un "Pobre bufón que ignora su pasado" (TOT, p.
132).
Islas a la Deriva colecciona poemas escritos entre 1973 y 1975. José
Emilio sigue ahondando en la temática del tiempo. Éste en su caso particular,
le asfixia y le angustia, así escribe: "Ayer no es hoy I y aún parece muy lejos
la mañand'.
Mar, agua, tierra, historia antigua, descubrimientos, Tulum, mayas,
Tlatelolco, la ciudad que se desintegra, alternando con escenas del invierno,
viajes, Canadá, hoteles y terminando con especies en peligro (y otras
víctimas) son los motivos poéticos que analiza, observa y poetiza José
Emilio en este poemario, pues el hecho poético se detiene en todas las cosas,
todo lo explora, todo le interesa. Uno de los motivos preferidos de José
Emilio (y que ya habíamos mencionado anteriorment~) es el de los animales,
y en algunos de los poemas el hombre es presentado como destructor de la
vida en el planeta, y en él, ballenas, langostas, zopilotes, caballos, insectos
todo muere ante el avance aplastador del progreso y del hombre, que
indiscriminadamente va dejando la tierra convertida en un páramo.
Los zopilotes -{ y cito a José Emilio}- fueron
nuestras brigadas de reciclaje. I Ahora se han
acabado los zopilotes: la basura está a punto de
ahogar al mundo.

José Emilio se duele de que sus libros predican en el desierto:
Más temprano que tarde la poesía
llega a los claustros.
(TOT, p. 147)
y se encuentra inventariada en amplias y sesudas bibliotecas donde:
La poesía es la sombra de la memoria
pero será materia de olvido.
(TOT, p. 149)

(TOT, p.192)
Esta parte del poemario es un llamado de atención, un alerta, en la que
José Emilio interroga, cuestiona y hace reflexionar al lector sobre el cuidado
que se debe ele prodigar a los seres vivientes del planeta.
Stephen Ullman explica que la distinción primaria entre las imágenes
es cuando la imagen que se da entre dos términos presenta cierta analogía,
por ejemplo, en las metáforas siguientes: el mar es el "tigre entre la
hojarasca" (TOT, p. 152); " el dragón que llamamos trueno" (TOT, p.195);
los ojos de las ballenas "son los párpados del alba" (TOT, p. 190); los
pájaros son "densa marej ada" (TOT, p. 187).

Tiempo, poesía, dos hitos en la poemática de José Emilio.

174

175

�,
d s con mucho poseer el
Aristóteles expresó que «La cosa mas gran e :
. artido a otro·
dominio de la metáfora. Esto es lo único que no pue e ser lDlP
.

.

6

es la marca del gemo» •
ue demuestra José Emilio en este poemario, y si no,
"Las Moscas" en el cual Pacheco pide disculpas
digalo el siguiente _eJemplo,
.
d
ºdos· "Mientras yo sobre ti / tú
S 1 ,
empieza con un Juego e som
.
,
a a om~j
dos al lado / dos alados insectos se persiguen... "; y mas
sobre mz :.il l
táfi ra· " Tal un lirio entre las espinas / es su mosca
adelante el s
Y a me O •
d,
trompa son como joyas / como
entre muladares. / Los contornos e su
púrpura real sus vellosidades" (TOT, P· 195)-

y e~to _es lo ~

¡

o de los temas abordados por José Emilio es el de. la ciudad de
Otr
.
iviendo en una ciudad que viene a ser hoy
México. Hombre de su ttempo Y v
d
ual se hacinan centenares
h
d las más grandes del mun o y en 1a c
por oy una e
ll
das "Vecindades" que otrora fueron palacios y en
de personas, en esas ama
h. t ·as indescifrables" y se encuentran
donde "Los muros I relatan susd zs
En el XVIII fue un palacio esta
1
"Por-doquiera / autos manchas u~n~:ef:;,,,ilias pobres / una tienda de ropa
casa. / Hoy aposenta a unas q
" (TOT
164) Otros poemas
una imprent~ta / "'!talle~ q":; restaura s~~~o)s "H &amp; ' ~;, (TOT, p. 182), "El
como "México: vista aerea (TOT, P·
·
.
Pozo" (TOT, p. 186) presentan otras facetas de la ciudad.

º::

;:!::~:~

El siguiente estadio en la poesía de Pacheco es ~~br~~~:e

( 1975-1978), con epí~afe de~e:.an~o Pe::~ue~ y David Huerta.
por Octavio Paz y dedicado a

e

a

ava,

José Emilio ahonda y perfecciona su mane~a de ~er y deElescribir~~
l ·t tiv el devemr del tiempo. poem
este libro donde aparece como ez mo
,
d distinta índole.
, . . did
4 artes cada una de ellas reune poemas e
esta div1 o en P
,
tema del tiempo. Los poemas
"R
·das cuentas" vuelve a retomar e1
1
~:ide:s::~a fugacidad del tiempo, el ayer q~e pasó, la ciudad, la natura eza,
y las multitudes con sus "de"oches de caras .
En el poema que da título a este libro escribe: "~ desde;?t~;i~~~~
t ºdad / me dio un gastado vocabulario muy breve: ausenc ' " (TOT,
e emz
, ' . , ' /
nunca más nunca más / nunca, nunca
'
'desamor , le1anza Y . .
tible el tiempo ya no es la fuerza ciega
p. 2 l3); pero hay un cambio unperce~
,
.
y destructiva, se convierte ahora en smtoma de vida.
. umerables en poemas como "En Resumidas
,,
Las imágenes Son mn
d Marzo
" " vanderia" "Bagatela"' "Nocturno"' "Bosque e
. '
Cuentas ' La
. ' " "Multitudes" "Retrato de familia" ' por citar
"Espectro" , "ExtranJeros ,
•
algunos.
176

Una serie de haikús bajo el título de "Sentido contrario" entregan su
sintética frescura. Se destacan dos a nuestro parecer: "El planeta debió
llamarse Mar./ Es más agua que Tierra" y "Ya somos todo aquello / contra
lo que luchamos a los veinte años" (TOT, p. 208).
Pacheco incluye en este libFo una serie de prosas de recia factura.
Diversos son los temas abordados en ellas pero sobre todo sigue aleteando el
leitmotiv del paso fugaz del tiempo, aún en "Graffiti", un pequeño ensayo
sobre el lápiz y donde concluye que "El sino de las cosas es gastarse".
El libro se cierra con una serie de 20 poemas intitulados "Jardín de
Niños", en los cuales se dedica a filosofar sobre el origen de la vida del
hombre, desde su etapa embrionaria, nacimiento, primeras percepciones,
comida, bebida, amor "asfixiante" de los padres. El niño es "el único Adán
que tiene para sí toda la casa"; y el niño crece "hasta que el paraíso se licúa
/ y entran por fin los otros"; y el descubrimiento y la reinvención de las
palabras. Los días pasan uno tras otro como en el ... "calidoscopio / de
figuras compuestas al infinito" (TOT, p. 241). Y concluye: " ... entretanto J el
camino es la meta y nadie avanza solo" (TOT, p. 245).
Las imágenes, ya se formulen explícita o implícitamente, no son
estáticas sino dinámicas. Brotan de una misma situación, de la observación
del poeta ante un hecho, de una vivencia. Hay en José Emilio un sentido de
critica ante la situación de los animales y una responsabilidad ecológica de
preservar el entorno en que vivimos. Poemas como "El monólogo del
Mono", "Cerdo ante Dios" y "Ratus norvegicus" hacen pensar y meditar al
lector. Espigamos algunas imágenes que nos parecieron extraordinarias: El
insecto muerto es "estrella herida en la prisión de la mano" (TOT, p. 209), y
a las luciérnagas las llama: "estrellas verdes / a ras de tierra / lámparas que
se mueven / Jaros errantes / hierba que al encenderse / levanta el vuelo
(TOT, p. 208).
La última parte del libro, "Aproximaciones", conjunta poemas desde
1958 a 1978, muchos de éstos fruto de sus lecturas, otros son traducciones
que le sirven para reinventarlos o reescribirlos.
Los poemas de Miro la tierra (Poemas de 1983-1986) se acercan más
a la temática de la destrucción. La ciudad, sitio de encuentro, se convierte en
angustiante lugar de tragedias. La catástrofe que el 19 de septiembre de
1985 convirtió a la ciudad de México en un río de dolor y de duelo, sirve a
José Emilio para encadenar una serie de poemas donde la ciudad es el
personaje colectivo más importante. Al lado de su riqueza emotiva
presentan un hondo tono elegíaco. "Llega el sismo -escribe José Emilio- y
ante él no valen oraciones ni las súplicas",1 la ciudad:
177

�Era tan bella (nos parece ahora)
esta ciudad que odiábamos y nunca
volverá a su lugar... (M la T, P· 36)Nadie pensó en las siete como una hora
~~opicia a los desastres (M la T, P· 36),
vuelven también breves para estar
El acento se acorta y los poemas.se
L . dad se convierte en una
.
·
do y angustioso. a cm
acordes al sentir emocio~
J , E 'lio más que observador se hace uno
honda cicatriz llena de do or. e ose si:te en carne propia el expolio y la
con el otro, con _el que sufr , ~ l l h mbre sino a todo lo que lo rodea,
destrucción. Su vista abarca no so -~ a o Tod¿s sufren "Sólo las moscas /
insectos, animales, perros, ratas, P~Jarods. d " (M la T p 40). "Con qué
l strago y se apropian e to o
· ·
¡
reinan entre e e
,
d 1 1 la ceniza el desastre y la muerte.
1
facilidad antes h_ablab~mos e haypo vo, I bras / ,capaces de expresar qué
Ahora que estan aqui ya no
pa a
" (M l T
23) y
•gnifican / el polvo, la ceniza, el desastre y la muerte
' a , p.
.
si
. d
ranza·
concluye los poemas con un gnto e espe
.

No quiero darle tregua a mi dolor.. · .
con piedras de las r~inas hay_ que for1ar
otra ciudad, otro pazs, otra vida.
(M la T, p. 41)
.
alabanzas" se destaca el poema "Y o con
En "Lamentaciones y
l h cia la definición de su vocación
mayúscula", donde Pacheco, ~ vudelv~ a .
poética y la funde con la temat1ca e uempo.

Por eso qué presunción decirle al mundo. / Yo soy
poeta./ Falso: Yo no soy nada. / Soy el que, ~anta
el cuento de la tribu / y como yo • hay muchzsi~os.
/ Ocupamos el puesto en el mercado / qu~ deJO el
saltimbanqui muerto / y de pronto nos iremos y
otros vendrán / con su yo , por delante.
(M la T, p. 45)

· 11
1 sensibilidad y la agudeza, el
Todo es poetizable para q~en eva a emas dedicados a la lombriz
"daimón" • como decía Platón. As1 se.hallan po
l f a la noche, el
solitaria de Pedro, al fumar, a los ammales_, al ~gua, , a i~rr '
haikú de la IBMPC, y a la cama a la que dedica cinco lineas.

de la lectura y la poesía, nave sin ancla
de la vida que va y no vuelve:
que resignada esperas en silencio
al fin escenario de la muerte.
(M la T, p. 49)
En la tercera parte, "Los nombres del mal", analiz.a ritos, mitos y
ceremonias. "El infierno está en todas partes y te asfixia" -escribe en "Altar
Barroco" (homenaje a Rosario Castellanos). La última secc1on,
"Aproximaciones", vuelve a conjuntar poemas nacidos al calor de sus
lecturas de los griegos, de Pound, Holan, Víctor Hugo y Théophile Gautier.
El análisis formal de las imágenes individuales -escribe Ullman- cabe
describirlo en términos gramaticales, especificando si la metáfora o el símil
viene expresado por sustantivos, verbos o algún otro elemento. En la poesía
de José Emilio se hallan imágenes como las siguientes, en las que además de
la imagen misma la yuxtaposición de sustantivos acelera el dinamismo: así el
mal es "codicia, crueldad, opresión, / soberbia, desprecio, lucro" (M la T,
p. 57-58). Las imágenes ''trinarías", es decir, con tres elementos aparecen
más frecuentemente en este poemario: "En el proceso me volví / piedra,
planta, raíz / y luego... basura flotante" (M la T, p. 43). La raíz del árbol es
"el cordón que ata el árbol a la tierra / madre, sustento y memoria" (M la T,
p. 18); "con piedras de las ruinas hay que forjar / otra ciudad, otro país,
otra vida'' (M la T, p. 41 ).
Según Stephen Ullman, las imágenes pueden ser estáticas. 8 Son
aquellas, por ejemplo, en las que ''un escritor se demora en una analogía,
bordando y elaborando sus diversos aspectos aunque permaneciendo todo el
tiempo dentro de los límites de una sola imagen". Un ejemplo excelente
dice así:

Hay terror en la luna que brilla plena entre los escombros.
Porque la luna es un desierto flotante, un espejo
De lo que nuestra tierra será algún día.
Ni árbol ni pájaro.
Continentes de arena helada, mares sin agua...
Rocas toda mudez, toda ceguera,
Huellas de un terremoto planetario.
Sólo silencio,
acre silencio que por fin ha anulado,
innumerable, el gran clamor de los muertos.

Cama del sueño, lecho del amor, gabinete
(Mla T,p. 30-31)
178

179

�Puede suceder, seguimos citando a Ullman, «que surja una serie de
imágenes totalmente dif:rentes por ~a esp~ie d~. reacción en ca~ena en
tomo a un mismo tema». En la poesia de fose Ermho hallamos un eJemplo,
cuando después del terremoto las "moscas azules" hacen presa de todo Y son
"las pregoneras de los muertos" y? así, escribe José Emilio:

Enjambran, tejen, amotinan, deslíen
su rococó zumbante las moscas azules
en su traje de luces que un día también
será bordado en mi taller de tinieblas.
Minueto, rumba, vals de circo o marcha guerrera,
Vibra la danza de las moscas azules
En esta que es la ciudad de los muertos.
Angeles condenados al subsuelo y hoy al escombro.
Abejas poderosas: todas son reinas.

que nos dejó respirar y alabó
los ojos con su estampa
y fue luz
pero también dio sombra y duró
más que nuestras edades y todo;
éste que parecía eterno
o estable al menos,
ha muerto asfixiado
y masacrado con otros mil
por el gas venenoso que echan
los autobuses
en la innoble y letal colonia
penitenciaría
que hasta hace poco llamamos
ciudad de México.
(Ant, p. 128)

(M la T, p. J9)

Ciudad de la memoria es el título del último poemario de José Emilio
El siguiente poemario recibió el nombre de Los trabajos del Mar,
desafortunadamente no me fue posible encontrarlo completo. Este es uno de
los problemas con que se enfrenta quien gusta de la poesía. ~~ p~blic~ciones
a veces son de corto tiraje y esta parquedad pubhc1tana dificulta
grandemente la investigación. Conozco sólo unos cuantos po_e~as publicad~s
en la "Antología fin de siglo" por el Fondo de Cultura EconoIDica en su ~e?e
de Lecturas Mexicanas. La "Antología" agrupa 24 poemas cuya temat1ca
gíra alrededor del mar, la costa, la muerte, el s~e~cio_, },ºs animales Y el
tiempo. Las metáforas siguen fluyendo en forma tnnana , ya que el pulpo
. . t ,, 10
es "heleeho, hongo,1aczn o .

...,

En el proceso de análisis de las imágenes -mencionábamos
anteriormente- Stephen Ullman habla del desarrollo estático. Enco_ntr~~s
un buen ejemplo en el poema "Paseo de la Reforma", c~do fose Ermho
analiza al fresno, y cito el poema completo para poder aprec1~ que el poema
se mueve alrededor del árbol en distintas facetas hasta conclwr en su muerte
por los gases venenosos de los autobuses:

Este fresno tan bien plantado
que ni el rayo ni la tormenta pudieron
estremecer, que ni el hacha
osó injuriar con su afilado silbido
este monumento
a la belleza del mundo;
este pródigo
180

que reúne poemas escritos entre 1986-1989. Fueron escritos después del
sismo de septiembre de 1985. Para José Emilio es importante entablar una
conversación íntima con el "otro", es decir, con el lector. Está convencido
de lo provechoso de esta dialéctica. De nuevo, todos los temas que han
aflorado en su poesía siguen vigentes y se desenvuelven en un dinámico
desarrollo, como si de un mismo prisma se fueran delimitando, demarcando
y descubriendo mil y una facetas que en última instancia nos devuelven a un
José Emilio comprometido con su circunstancia, testigo, crítico, agudo,
observador del momento que le tocó vivir. Estos poemas aún presentan un
dejo de angustia y fatalismo : "A vivir y a morir hemos venido/ Para eso
11
estamos". La mirada de Pacheco se dirige hacia la historia y la condición
humana y dirigiéndose a los hombres del futuro les comunica:

Red de agujeros nuestra herencia a ustedes
los pasajeros del veintiuno. El barco
se hunde en la asfixia,
ya no hay bosques, brilla
el desierto en el mar de la codicia.
Llenamos de basura el mundo entero
envenenamos todo el aire, hicimos
triunfar en el planeta la miseria.
Fue un instante el siglo;
un segundo su fin.
181

�Y no obstante
creo en ti
enigma de lo que existe
terrible, absurda gloriosa vida
que no cambiamos(ni en el anzuelo) por nada.

Nos despedimos
para dormir en la prisión del ámbar.
(CM, pp. 26-27)
Como lo hemos venido haciendo hasta ahora, el análisis de las
imágenes nos entrega a un poeta en plena fuerza y vigor de su creación
poética. Basten algunos ejemplos. En el poema "Caracof', con el que se abre
el poemario, utiliza imágenes visuales y auditivas en número de tres, a las
que dimos el nombre de "trinarias"; así, llama al caracol: " ...debajo / del
palacio tornasolado / flor calcárea del mar /vaso de la tormenta / recinto de
un murmullo que es nuevo siempre /círculo de la noche /eco, marea,

(C de M, p.59)

Notas bibliográficas

tempestad' (CM, p.18).
El poema es: " Más que botella al mar o vuelo del vampiro, roto papel
que va hacia ti en la calle"(CM, p.39). La escarcha es: "hielo que es casi
todo nieve de plata" (CM, p.16), y "La sal es el desierto en que hubo
mar''(p. 18) y nosotros, los seres mortales que habitamos en la tierra: " Live
bait nosotros también / los encarnados para ser carnada. Lombrices
pensantes / a quienes programaron con lenguaje y conciencia I para
reflexionar en su desdicha" (CM, p.59).
Este es, pues, José Emilio Pacheco, el joven, el hombre, el poeta, una
voz y mil voces. Su poesía es un escenario en el que figura como director
que convoca ideas y metáforas que son alumbradas por la luz de su musa
inspiradora, y conforman sus creaturas poéticas, sus poemas. Hombre de
nuestro siglo, comprometido, testigo atormentado por el fluir del instante
que, huidizo, corre y se estampa en ritmos sonoros e imágenes desafiantes.
Le interesa la realidad y adiestró su sensibilidad para ponerla en perenne
estado de alerta y todo ha sido motivo y motivación de su poesía. Su estilo se
abre en gamas multicolores donde el tiempo, el agua, los animales, los niños
y los paisajes encuentran la imagen adecuada, ya dinámica o estática, ya
única e irrepetible. «Escribir y escuchar; las voces ajenas y la que aspiramos
a llamar propia -ha escrito Pacheco- es una de mis metas». Son 30 años de
creación poética, José Emilio es ya un poeta cuajado y reconocido como una
de las voces más recias de la poesía mexicana. ¿Cuál habrá sido su actitud y
preferencias en estos últimos 5 años? ¿Seguirán vigentes los temas sobre los
que ha poetizado? No lo sabemos. Sólo él tiene la respuesta. Lo que sí
conocemos es su sinceridad, su anhelo de superación, su angustia por el paso
del tiempo y su deseo de dejar en sus poemas constancia de ese paso por el
mundo, y además su amor por la vida. Una vida que si bien pasará merece
la pena el vivirla como lo escribe en la última estrofa de "Live baif':

182

i José ·Emilio Pacheco• T.a~de
A
' ' o 7iemprano antol • Le
1 p~r de esta cita al mencionarse los po~ d~giia tras Mexicanas, FCE, México 1980
a pagina.
es antología se pondrán las siglas TOT ;

2

Citado por Stephen Ullman, Lenguaje y Estilo, Ed. Aguilar, p. 207.

J

!bid., p. 206.
4
j

6

Cfr.
G. Davis citado por Ul'-nuuau, Th e demon ofana/nav
. IX (1955), p. 2l0
.
· o.r• French Stud1es

~. ~~

.

!bid. , p. 238.

7
.
h José
, ,Emilio
, Pacheco, M¡',ro 1a fierra,
Ed. Era M , .
ara solo as1: M la T y la página.
• eXJco, p. 14. Al volver a citar este libro se

a Cfr. Ullman op., cit., p. 216.
9

!bid., p. 217.

'º

José
. de siglo antolo , F
. Ernilio Pacheco, Fm
abreviatura, ant. y la página del poem;.
gia, CE, p. l lO. Al citar este libro se usará la
11 J , E .
de la memona
,1
•
usarose
án 1asmtlio
. Pacheco
• Ciudad
siglas
CM y la
página del
libro.
, Ed. E ra, p. 12. Cuando se cite este libro se

183

�EDUCACIÓN BILINGÜE EN NORTEAMÉRICA Y EUROPA

•

Mtra. Laura Esthela García Alvarez

"Los programas europeos para los jóvenes
favorecen los intercambios, pretenden aumentar la
movilidad de los jóvenes y las experiencias
asociativas, promover la modernización de la
formación profesional y el aprendizaje de las
lenguas y estimular la cooperación entre los
investigadores. "
(Comisión de las Comunidades Europeas, 1992:5)

Introducción
La relevancia actual de la educación bilingüe radica en las mismas
razones que en los albores de la civilización. Pueblos o comunidades con
lenguas diferentes que necesitan comunicarse por razones económicas,
políticas, sociales, religiosas, culturales o meramente geográficas. Además,
conforme avanza la globalidad anunciada como emblema del siguiente
milenio, para bien o para mal, esta necesidad se vuelve imperiosa ante la
creciente movilidad geográfica no sólo de empresas, y por ende empleos,
sino también de alternativas internacionales para la educación.
Un ejemplo de ello es el programa de Movilidad Académica
Regional, RAM por sus siglas en inglés (Regional Academic Mobilty),
mediante el cual los países firmantes del Tratado de Libre Comercio (TLC)
México, Estados Unidos de Norte américa {EUA) y Canadá apoyan el
intercambio trilateral de alumnos y maestros. Universidades públicas de
estos tres países, entre las cuales se cuenta la Universidad Autónoma de
Nuevo León, participan con el fin de propiciar un mejor y mayor
entendimiento cultural, académico y profesional.
Con el objeto de ofrecer una oportunidad para la formación de
estudiantes de nivel medio superior con un dominio aceptable de la lengua
inglesa, que les permita aprovechar las ventajas de esta movilidad, la
Universidad Autónoma de Nuevo León ha desarrollado un programa piloto
de preparatoria bilingüe. Para la elaboración del mismo se realizó la
presente investigación documental con el fin de identificar y analizar
diferentes modelos de educación bilingüe. En el volumen previo de este
185

�anuario fueron presentados algunos de los modelos representativos
utilizados en México y resto de Latino américa.
Se intenta, en la medida de lo posible, rastrear la historia de estos
modelos para identificar las causas de su evolución o permanencia, así como
para localizar coincidencias y diferencias con. las condicion~~ contextuales
de nuestra realidad local. Lo anterior penmte la planeac1on Y toma de
decisiones informada de acuerdo a los lineamientos de la UNESCO ( 1998)
"Pensar globalmente y actuar localmente".

Educación bilingüe en E.U.A. y Canadá

La historia de los Estados Unidos desde sus orígenes ha sido
multicultural y por lo tanto multilingüística. Cuando los ingleses compraron
la isla de Manhattan, en ella se llegaron a hablar dieciocho lenguas europeas
diferentes además de las aproximadamente quinientas lenguas de los
nativos d~ Norte américa. No es impensable entonces que por motivos de
vecindad y necesidad de interactuar de las diferentes comunidades haya sido
necesario cierto grado de bilingüismo sino es que plurilingüismo, al menos
funcional. Sin embargo no existe una historia documentada de esta época Y
sólo se puede inferir a partir de informaciones aisladas en documentos
(Crawford citado en Ovando, 1990:344).

...

De lo que sí existe documentación es de la enseñanza bilingüe Y en
algunos casos monolingüe en un idioma diferente al inglés -alemán-,
francés, español, noruego entre otros, e incluso cherokee- desde 1~50 hasta
antes de la Segunda Guerra Mundial. Wisconsin, Iowa, Kansas, Minnesota,
Indiana Nebraska y Oklahoma son algunos de los estados que aprobaron
leyes p~a impedir que se interfiriera con la educación. e~ una le~~
extranjera. Concretamente, entre 1880 y 1900, un millon de runos
americanos recibió su educación primaria en inglés y alemán (Genesee,
1987:2; Crawford citado en Ovando, 1990:345).
Sin embargo, esta situación cambió radicalmente a partir de
principios de siglo cuando la idea de "am ~canización" o le~lta~ a los
Estados Unidos se ligó al hecho de la hab1hdad para hablar mgles. La
asociación entre nacionalismo y lengua tuvo su origen en el Renacimiento, Y
su época de esplendor en el Romanticismo, de do~de fue retomado
posteriormente por los socialdemócratas alemanes (Lewis, 1977: 152). La
defensa de la lengua nacional se convirtió así en sinónimo de la defensa del
país. En este caso, como muestra de su 'americanidad', los ~iudadanos de
E.U .A. debían demostrar su dominio de la lengua inglesa. Quien no lograba

7

186

aprenderla º. pretendía te~er además otra lengua era visto poco menos que
como un traidor a la patria. Esta xenofobia se acentuó aún más durante la
Primera Guerra Mundial. En 1919 se revirtieron en diecinueve estados las
leyes que permitían el uso de otras lenguas en la escuela e incluso se
prohibió el uso del alemán, por considerarlo subversivo ' en reuniones
públicas, llamadas telefónicas· y en la calle (Hakuta 1986: 168· Ovando
1990:345).
'
'

Programa bilingüe inglés-español

, . Esto afecta profundamente la evolución de la educación bilingüe
publica, la cual entra en un impasse que dura de la década de los años veinte
hasta el año de 1963. En este año se aprueba el presupuesto para el primer
programa de educación bilingüe (español-inglés) después de la Segunda
Guerra Mundial, el cual se realiza en Coral Way Elementary School en el
condado de Dade, Miami. Este súbito resurgimiento de la educación
bilingüe pública se d~be, primordialmente, a la conjunción de di~ersos
factores políticos (Genesee, 1987:133; Nunez, 1994:12)
. C~n la entrada a E.U.A. de los refugiados cubanos, en su mayoría
pr~fes1omstas de clase media y media alta, que huían del comunismo y
quienes supuestamente regresarían a Cuba una vez derrocado Castro el
gobierno y los ciudadanos norteamericanos-recibieron calurosamente a ;sta
minoría ilustra_da -tan diferente de otras minorías de habla hispana, piénsese
en los portomqueños y mexicanos- y se decidió proporcionar educación
adecuada a los hijos de estos refugiados para que no se interrumpiera su
desarrollo (Genesee, 1987:133-4).
Para el ~i~eño de este programa se conjuntó un equipo formado por
maestros y administradores de Puerto Rico y Cuba con amplia experiencia
en la enseñanza del nglés como segunda lengua (English as a Second
Language ESL) ( Hakuta, 1986:193-8). Lo anterior aseguró no sólo un
mayor conocimiento de las particularidades del proceso de enseñanza~prendizaje en inglés y español, sino que sirvió de enlace de los mejores
mtereses entre la comunidad, la escuela y los padres de los estudiantes que
se embarcarían en este experimento-aventura, cuyo éxito repercutiría en el
desarrollo de posteriores programas similares con resultados no siempre
igual de exitosos.
Paralelo a lo anterior, el movimiento de Derechos Civiles promovió
una educación más equitativa, lo cual repercutió en una educación
favorecedora no sólo de la desegregación racial, sino además de la
187

�educación bilingüe y la educación especial, entre otras (Sleet~r, 1987:421).
La entrada oficial del bilingüismo a la educación proporcionada por el
Estado está señalada por el título VII en el Acta de 1968 -la cual es_ una
enmienda hecha al Acta de 1965 de la Educación Elemental y Se.cundaria en
E.U.A. Esto representó la culminación de las demandas de ~gualdad de
programas y de educación bilingüe de las organizaci?nes de chicanos en el
sudoeste de EUA. Tal enmienda estaba encaminada a subs~ las
deficiencias de aprovechamiento de los estudiantes con habilidades
limitadas para hablar en inglés (Limited English Proficient Students LE:'S) Y
provenientes de familias cuyos ingresos fueran menores a 3,000 dolares
anuales, (Blanco, 1978, citado en Hakuta, 1986: 198).
El beneficio se extendió luego a otras minorías gr~ci~s a una
demanda ganada en 1974, que dio pie lueg~ a otras demandas s1m1lru:es por
parte de diferentes grupos étnicos. En la pnmera dem.anda (Lau vs .Ni~hols)
los alumnos de ascendencia china de la Escuela Umficada del Distnt? de
San Francisco argumentaron que dado que no ha~ía programa~ especiales
para satisfacer sus necesidades lingüísticas, ,sufrían una desi~ldad . ~e
oportunidades en la educación ya que no po~an aprovechar 1.~. mstruccion
en inglés por no dominar este idioma (Fishman, 1976:xm, Othe~y,
1982:301; Hakuta, 1986: 135). La Suprema Corte de los ~~tados Umdos
falló que la escuela debía aplicar su experiencia para la s?lucion al pro.~lema
y rectificar la situación. En respuesta a ello, el ConseJO de ~ducacion de
San Francisco ofreció un programa de educación bilingüe y bicultural a !?s
grupos de español, chino y filipino que conformaban el 80% de la poblacion
estudiantil del distrito.

...

Asimilación o pluralismo

Existe una amplísima variedad de modelos de programa para la
instrucción en una segunda lengua o en lengua extranjera en los Es~dos
Unidos de Norteamérica. Una distinción mayor sería, por una parte, aquellos
que buscan la asimilación a la cultura ~ericana y, por otra, los que buscan
el pluralismo o el enriquecimiento multtcultural.
En este apart.ado no se hará mención a los programas. de enseñ~ de
una lengua extranjera en E.U.A., con el fin de no extender ~~~esan~ente
este punto. Sólo mencionaremos que en aparente contra~~cion existe un
fuerte interés por parte de las autoridades de educacion ~e . que los
estudiantes angloparlantes -grupo mayoritario- alcan~en el do~o de una
lengua extranjera en la escuela, mientras estas m1~mas autondades no
demuestran un interés consistente por que los estudiantes de los grupos
188

minori_tari_o s mantengan su lengua materna o ayuden a los del grupo
mayontario a aprenderla. Además, estos programas en su mayoría están
basados en los programas de inmersión canadienses, mismos que se verán
más adelante. Sin embargo, se hará una referencia un poco más detallada de
los principales modelos de programas bilingües para tener una idea clara de
la historia, orientación y aplicación de éstos.
En sus orígenes, la educación bilingüe en los Estados Unidos tiene
como objetivo primordial proporcionar a las minorías étnicas de inmigrados
recientes -&lt;:on habilidad limitada en el inglés (LEPS}- igualdad de
oportunidades en la educación. Las escuelas étnicas privadas sumaban
2,000 en 1960, y la mitad de ellas usaba una lengua diferente del inglés
como medio de instrucción (Otheguy, 1990:311). A pesar de que á nivel
público siempre ha existido una actitud en pro de la integración, las
estrategias han resultado oscilantes entre el apoyo a la educación
asimilacionista, o de orientación sustractiva, y la pluralista, o de orientación
aditiva. Muestra de esto es el apoyo reciente a movimientos como "Sólo
Inglés" (English Only), que incluye las organizaciones "US English" y
English First, y aboga por una instrucción en inglés desde el principio con
el supuesto fin de lograr una más rápida integración de los emigrados. Por
otra parte, cabe mencionar que como respuesta a este movimiento aparece el
movimiento de enfoque aditivo "Inglés más" (English Plus) el cual busca
que los niños adquieran fluidez en inglés sin perder su lengua materna
(Baker, 1993:350).
El término educación bilingüe en Estados Unidos de Norteamérica
abarca una amplia gama de actividades o modelos de enseñanza. Grosso
modo, sin embargo, se puede establecer dos corrientes de pensamiento que
permean el conjunto de actividades que cada modelo involucra. Una de
~Stas corrientes concibe a la educación bilingüe como un paso por cuya
mtermediación el recién inmigrado se incorporará a la cultura
norteamericana, fundiéndose en ella, y por ende, perdiendo parcial o
totalmente su cultura propia. A este enfoque se le puede denominar de
"asimilación a la cultura americana" o sustractivo (Otheguy, 1982:303). La
otra apoya la enseñanza de los contenidos a través de la lengua materna,
reconociéndola como igualmente valiosa. Lo cual aparentemente conlleva a
un multiculturalismo o al menos pluralismo. Sin embargo, esta disyuntiva
puede no corresponder solamente a lo que indique un currículum. Tiene
mayor importancia la actitud del docente, de la administración y del sujeto
mismo de aprendizaje, puesto que el currículum puede convertirse en letra
muerta frente a una metodología inapropiada o una actitud negativa por
parte de administrativos o maestros, y aun del sujeto y la comunidad misma.
189

�El inglés como segunda lengua

De las estadísticas de O'Malley (1982, citado en Hakuta 1986:201)
sólo un 23% de un total de 1.7 millones de estudiantes con habilidad
limitada en inglés (LEPS) en EE.UU. está inscrito en programas bilingües,
11 o/o asiste a salones cuyas clases se proporcionan en inglés y sólo recibe
clases de inglés como segunda lengua (English as a Second Language, ESL),
y el 58% está ubicado en grupos de clases sólo en inglés. En 1983 las cifras
fueron en apariencia más halagüeñas pues se menciona que un 40% recibe
servicios clasificados como "movimiento de instrucción de cursos de
contenido en lengua materna hacia instrucción totalmente en inglés"
(Hakuta 1986:205); en 1989-90 2.03 millones de estudiantes LEP (Olsen,
1991:3). «De acuerdo a la Schools and Staffing Survey 1993-94, más de
2.1 millones de estudiantes de escuelas públicas son considerados LEP, lo
cual representa un 5% de la población total de estudiantes de escuela
pública ... El 76 por ciento de las escuelas con registro de LEP ofrecen
programas de Inglés como segunda lengua (ESL), y el 36 por ciento
proporcionan programas de educación bilingüe . . . T¡ece por ciento de las
escuelas (4,832) que tienen alumnos LEP registrados no cuentan con
programas de ESL ni con programas bilingües, y 3 por ciento de todos los
estudiantes LEP (59,373) asisten a estas escuelas . . . El treinta por ciento
de los maestros que instruyen estudiantes LEP ha recibido capacitación para
enseñar a estudiantes LEP, y menos de un 3 por ciento de los maestros con
estudiantes LEP tienen algún tipo de grado en ESL o educación bilingüe.»
(National Center for Education Statistics 97-472).

bajo nivel. Esto, aunado a los datos del NCES d
,
maestros de educación bilingüe o ESL de lo LEP; ~ue solo el 3 o/o de los
recibido sólo algun' ·
d
.
s
tiene grado Y el 30% ha
mve1 e capacitación
li
1
,
educación bilingüe en EUA y
d ' exp_ c~ e poco exito de la
1
Only.
e avance e mov1ID1entos como el English

ñal bEstohaya ~bía si~o mencionado por Fishman (1976·20)
.
se a a, ce mas de vemte años las .
.
.
qwen
enfrenta la educación bilingüe en E'u A ~smas .carencias que actualmente
personal capacitad
d
: . :· carencia de fondos suficientes, de
0,
.
e expenenc1a evaluada
d
.
soc10histórica. Cabe mencionar .
Y e perspectiva
educación bilingu"'e son mas' alenta'dsm embargo que los resultados de la
ores en unos grupo · · •
otros. Co~cre~ente. los resultados de la educación ~il:n.~ntarios ~ue en
grupos mm~ntarios asiáticos son muy favorables, mien~e para a gunos
grupos mexico-americanos no son e
.
que para los
(1987:143) señal
d
~peci~ente alentadores. Genesee
a que, e acuerdo a diversas
f
•
indicar que además de los factores de difi
.mves _igaciones, esto parece
l'.
erencia soc10económic
ultur 1
el iactor de ambivalencia ante 1
. ul
a Yc
a
mayoritario .ue a un
.
a propia c tura y la cultura del grupo
estudiantes. J g
papel importante en los logros alcanzados por los

Programa de inmersión en Canadá

Veamos ahora el caso de Canadá e
. , .
en la década d 1
.
: orno se menciono antenormente
..
e os sesenta se mtroduJo en Quebec un ti d
., '
bilingüe conocido con el nombre de Modelo Bilingü d
educac1on
~~si~dos fueron sorprendentemente exitosos (Ste::i. el 983 ~;;;~n
.
, _Hakuta, 1986; Snow, 1989; Crystal 1994) E t
'
mmers1ón canadienses se die
"'
· s os programas de
sociolingüísticos articulares ron como _re~puesta a eventos políticos

in:' ~-

Categoría

LEPS
ESL
Ed. Bilinlriie
No ESUEd. Bilinlriie

O'Malley
1982
1.7 millones
11 % (estudiantes)
23% (estudiantes)
58% (estudiantes)

Olsen
1989-90
2.03 millones

NCES
1993-94
2.1 (5% oobl. total)
76% &lt;escuelas)
37% (escuelas)
3% (estudiantes)

T1bl1 1 Estudiantes con habilidades limitadas para hablar inglés (LEPS) y diferentes programas de
mglés que se ofrecen en escuelas públicas de E.U.A
Matenas en mglés e Inglés como Segunda Lengua (ESL)
Materias en lengua materna y en mglés además de enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (Ed

Bilingüe) Matenas en lengua materna e inglés sm enseílanza de Inglés como Segunda Lengua (No
ESL/Ed. Bilingüe)

No obstante lo aparentemente alentador de estas cifras, el Dr. Hakuta
(Currículum Perspectives, 1995: 15) afinna que una investigación
evaluativa de la educación bilingüe señala que sin importar el enfoque usado
para la enseñanza a niños con habilidad limitada en el inglés (LEP) ésta ha
revelado ser de no muy alta calidad, ya que tiende a enfatizar habilidades de
190

c?e::~:s

(Genesee, 1987: 11 ~traducción d:~a ~:ti:~~mcia de Quebec y Canadá"

provin~i::r:~~: ::q:~:::r:d:a~a~~:;:~:J!e~~
~becial eMn8 de 10
deseaban que su hi ·
d
·
rt, ontreal
fi .al
s JOS se esenvolvieran con soltura en francés (1
'
;nic~e:!i~~~O d~~~in~ia~), para qu~ pudieran participar más activ~::
desventa. a
e ~ im~ortancia del francés, que se encontraba en
sector fr~J:n;!ªJ'ree:menc1a. ~~cuérdese las tendencias separatistas del
denominó la Revolu:;n
últimos ~5 años qu~ llevaron a lo que se
trato igualit . 1
, (The _Qu,et Revolullon), la cual reclamaba

~::í!~:

evidencias d~:;a~:c:;e~:~:l

~~c~:~~s t~~:~~eedne~a• 1c)ió1egis
n .. Al~s
1acion 0

191

�número de provincias que lo consideran lengua oficial; 2) patrones de uso de
la lengua -para trabajo/negocios inglés, para la familia francés; 3) actitudes
hacia la lengua .-reacciones frente al hablante, según sea en inglés o francés
(Lambert.et al:, 1960, citado en Genesee, 1987:8). Este programa recibió un
gran apoyo político pues la lengua francesa podía servir_ como vehículo. ?e
unión, no sólo de revalorización del estatus de la lengua smo de la poblac1on
que habla esa lengua. Una clara muestra de planeación de lengua que se
manifestó en políticas de lengua a nivel a nivel federal y provincial fue lo
que definitivamente impulsó este modelo (Cohen y Swain, 1976:49).
La decisión de estos padres de St. Lambert de ofrecer enseñanza de
contenidos en francés, se apoyó en las teorías neuropsicológicas,
psicolingüísticas y sociopsicológicas de la época (Genesee, 1987: 13). La
característica principal de los programas de inmersión es el uso de la
se~da lengua para la enseñanza de las materias del curriculum regular, y
se basa en el concepto de que para aprender una lengua " los alumnos deben
participar en una comunicación interesante, significativa y con un propósito
. &lt;l_eterminado (Macnamara, y Terrell, citados en Genesee, 1987). De esta
manera se enfatiza la adquisición de una segunda lengua para desarrollar
actividades académicas. Los programas de inmersión se caracterizan por el
us9 de L2 por el personal docente y los estudiantes, al menos después de una
fase preliminar durante la cual se permite a los alumnos el uso -entre ellos Y
con los maestros- de su lengua materna (Genesee, 1987:26).
Como se mencionó anteriormente, la participación en el programa es
voluntaria, éste tiene dos metas académicas: aprender las habilidades Y
conocimientos de las asignaturas del programa de estudios y lograr el mayor
dominio de la segunda lengua; el enfoque del programa es aditivo, los
estudiantes ingresan con niveles similares de dominio de la segunda lengua.
Además, el grado de convicción y compromiso de _los profesores, padres Y
de los mismos niños afectan positivamente el ambiente de la escuela y la
motivación y rendimiento de los involucrados.
Otras estrategias características del modelo de inmersión canadiense
son el uso de maestros monolingües de la segunda lengua Y el
establecimiento de territorios franceses dentro de la escuela. Esto es: el
salón de las materias de francés, con el maestro monolingüe francés y el uso
obligatorio d~l francés en estos salones ayuda a promover el aprendizaje de
este idioma (Genesee, 1987: 17).
Hay dos entornos para el modelo de educación bilingüe por inmersión
en Canadá. Uno es el de los centros de inmersión, en donde sólo se ofrece
este tipo de programa, y proporciona un medio ambiente rico en francés
192

donde prácticamente la totalidad de la comunicación es en este idioma. El
otro es el de las escuelas que ofrecen el programa regular en inglés y el
programa de inmersión en francés. En estas escuelas la comunicación dentro
de los salones de clase del programa de inmersión se da en francés, pero el
resto de la comunicación -pasillos, cafetería- es en inglés. La evidencia
hasta el momento sugiere que el aprendiz.aje del francés es más efectivo en
los centros de inmersión que en las escuelas con los dos programas
(Genesee, 1987,53).
Según apreciación de Fishman (1976:127), la población estudiantil es
evidentemente de clase media -una muestra auto-seleccionada con altas
probabilidades de éxifo académico. Después de cinco meses de inmersión,
los estudiantes se comunican en inglés en los pasillos y la cafetería. Están
complacidos con ellos mismos y sus maestros. Aunque la fonología es
obviamente inglesa, las preguntas, respuestas y comentarios de los alumnos
en· clase son completos y espontáneos. No obstante, de acuerdo a LarsenFreeman (1991:319), Swain reporta que los estudiantes de inmersión, no
sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, no llegan a dominar una
amplia gama de sintaxis y morfología (no-marcada) antes de siete años.
Después de algunos años de éxito del modelo de inmersión
canadiense, se trasladó de la población de estudiantes voluntarios de clase
media y de alto promedio académico, a estudiantes voluntarios de clase
trabajadora y promedios académicos no tan altos (Holobow, Chartrand y
Lambert, citados en Genesee, 1987:94). Aquí la deserción es mayor (14 de
116). Los maestros no son nativos de L2 , y no prevalece la atmósfera del
francés que se observa en la preparatoria de clase media. Sin embargo su
nivel de rendimiento académico, a decir de los maestros y director del
plantel, es alto. Así mismo se observa un grado substancial de facilidad en el
manejo de francés (Fishman, 1976: 128).
De acuerdo a Genesee ( 1987 :61) éstos son los hallazgos en Canadá
respecto a los diferentes modelos de inmersión:
1. los estudiantes de los programas de inmersión total primaria alcanzan
niveles más altos de dominio de la segunda lengua que los estudiantes de
programas de inmersión parcial en primaria;
2. los estudiantes de inmersión primaria logran niveles de dominio de la
lengua superiores o equivalentes a los de los estudiantes de inmersión
secundaria; y
3. los estudiantes de inmersión total en primaria generalmente alcanzan
niveles más altos de dominio que los estudiantes de un año de inmersión

193

�tardía, y dominio superior o equivalente a los de los de dos años de

inmersión
en
Canadá.francesa, lo cua1 representa el 6% del total de la población escolar

inmersión tardía.
Atendiendo al punto 3 arriba mencionado, se puede observar que los
niveles de dominio alcanzados por estudiantes de inmersión total durante los
6 años de primaria son equiparables a los alcanzados por los estudiantes de
inmersión tardía en 2 años. Genesee afirma que los estudiantes jóvenes son
aprendices más eficientes de la segunda lengua que los estudiantes niños, y
que es más importante la intensidad de la exposición a la segunda lengua
que su duración, por lo cual es posible esperar que los estudiantes del
programa bilingüe de la preparatoria de la UANL alcancen niveles más que
aceptables de dominio de la lengua en dos años, sobre todo gracias a la
madurez de las habilidades cognitivas que poseen en comparación con los
niños de primaria.
Como lo establece Baker, es importante no considerar las enseñanzas
por inmersión en Canadá en términos únicamente educativos, sino también
reconocer la orientación de la ideología política, social y cultural que al
promover el bilingüismo, promueve también una clase diferente de sociedad.
Además, hay que considerar los aspectos tanto positivos como negativos que
los mismos canadienses han señalado en este rubro. Por una parte, la
inmersión puede apoyar a las comunidades de lengua francesa, aumentando
las oportunidades de los francófonos fuera de Quebec al promover el
bilingüismo en el sector público (discutiblemente en el sector privado). Sin
embargo, otros argumentan que en realidad la educación por inmersión es
como el caballo de Troya, propicia una posterior asimilación al inglés por
parte de algunos francófonos. «Los francófonos se preguntan si el aumento
de los anglófonos bilingües no servirá sólo para privarles de la histórica
ventaja que ellos han gozado al ocupar puestos bilingües. . .)) (Lapkin,
Swain y Shapson, 1990:649). Como apunta Baker (1993:250-1), la
enseñanza por inmersión puede actuar para reproducir a los grupos de élite,
dando a los niños anglófonos que tienen capacidades bilingües una ventaja
en el mercado de trabajo.
Como puede observarse no todo es color de rosa respectp a los
programas de inmersión canadiense, al menos para los canadienses. En
cuanto al éxito en cifras de la educación bilingüe en Canadá, tenemos los
siguientes datos: El número de estudiantes inscritos en programas de
inmersión ha aumentado de aproximadamente 17,763 en 1976 a 102,168 en
1982 (Stern, citado en Genesee, 1987). Las cifras aportadas por Baker
(1993:230) hablan de un incremento constante: un cuarto de millón de
canadienses anglohablantes en aproximadamente 1 600 escuelas de

194

.
!'-sí mismo la investigación gener d
mcursionado en otros campos di tin'
a a por estos programas ha
·,
s tos a la sola com
·,
,
re acion causal entre el nivel del
.
. paracion o busqueda de
l
generando nuevas alternativas para :iente mtelectual y bilingüismo
del bilingüismo en el desarroll
el aprovechamiento y el impact~
o cogrutivo de los estudiantes.

~~

Otros programas

. L~s _programas de inmersión en Canadá
. .
ennqueclIIllento con una len
d •
. no se llIIlltan a los de
enfoque aditivo· Mantenimi;t de iguall estatus, mcluyen otros modelos del
l
.
n o e engua patrimonial d .
enguas, y el de inmersión centrada en tareas.
, e mmersión en dos
Un ejemplo de programa de revitalización d
es el programa de educación bilin' ..
. l'
e una lengua patrimonial
· ·
gue en mg es y u
·
lllmlgr~tes ucranianos del occidente d C d, cr:'111~º para los hijos de
educación bilingüe en inglé
e ana ª· Asi mismo el programa de
I
pobladores aborígenes de Canasda.~ a lengua de la comunidad Mohawk,
El programa de doble inmersión
h
como modelo de educación multil. .. en ebr~o-francés resulta relevante
connotación de revitalizar el
mdgue y multicultural, sobre todo por la
h b
uso e una lengua d
l
. .
e reo-, y el de promover el uso de
1
e va or religioso -el
(Genesee, 1987:62).
una engua de valor nacional: el francés
En cuanto a los programas de d
.,
..
centrada en tareas, su particularidad r _e uca,cio~ bilingüe de inmersión
trabajo y no debe considerarse
, a~ica mas bien en la metodología de
. . ..
.
en si mismo como
d 1
i mgue diferente. Estos
.
un mo e o de programa
b 1 di
programas tiene la arti ul ·
estu antes trabajan en proyectos de su elección dp fi c ~~d. que los
pequeños grupos, sobre temas generales c
e , orma m~vidual o en
maestros. Stevens (citado en G
y on gwas presentas por los
, .
enesee, 1987·75)
·
para el exito evidente de este enfo ue
.
s~~ere que las razones
proporcionada por el uso de la 1
q _pued_e residir en la motivación
en las oportunidades proporcio:~ en situac~ones de elección personal y
compañeros. Ellis (citad
por el discurso prolongado con los
, .
0
en Genesee 1987)
•
caractensticas/rasgos
del discurso que pued•
.
· menciona ocho
aprendizaje de la lengua, y por lo tanto
en ser llllportantes para el
con el modelo de inmersión centrad
para su enseñanza, y que coinciden
o en tareas:
195

�1. cantidad del input.
2. la necesidad de comunicarse.
3. control independiente sobre el contenido proposicional del discurso (esto
es, los significados a expresar en el discurso).
4. adherencia al principio del "aquí y el ahora".
5. el desempeño de una variedad de actos del habla.
6. input rico en directivas (ej.: imperativos: "Termina tu trabajo" Y
enunciados de necesidad: "Quiero que hagas el ejercicio 3").
7. input rico en expresiones "extendidas" (ej.: expansiones).
8. práctica sin inhibiciones.
Como puede observarse, tanto el enfoque como los resultados de los
programas de inmersión en E.U.A. y Canadá son, en general, contrastan~~s.
Sin embargo, esto resulta comprensible si se considera que la educac10n
bilingüe para grupos minoritarios presenta características tan diferentes en
ambos países. Por una parte, en los E.U.A. la enseñanza del inglés como
segunda lengua presenta una dicotomía muy evidente. Al~~s de l?s
programas son de enfoqu~ sustractivo y otros de_ enfoqve aditivo.. Las
carencias mencionadas por Fishman se han agudizado en la actualidad,
sobre todo lo referente a fondos suficientes y maestros capacitados. Los
grupos de oposición -English Only, English First- poco a poco van ganando
batallas y logrando que se reduzca el escaso presupuesto para los programas
bilingües de enfoque aditivo (s/a NCBE, 1994). Y sobre todo no hay una
política de educación bilingüe clara a nivel nacional.
Por otra parte, una clara muestra de planeación de ~en~ con
políticas -tanto en la administración central c~mo en ~as. provmc1~s~ que
apoyan una educación bilingüe en el plano social, econonuco, ~cadennco Y
de investigación han logrado un éxito consider~ble en Canad~. ?esde el
enfoque aditivo, que considera como _enriqu~c~1ento_ el aprend1zaJ,e de una
lengua de estatus internacional, y nacional, similar al mgles - fr~ces- como
segunda lengua, hasta los niveles de a~ept~ci~n y compromiso con los
programas de inmersión, por parte de las ms~tuc1o?es, maes~os, ~l~os Y
comunidad, el modelo canadiense represento un hito en la histona reciente
de la educación bilingüe.

m~rc_ancías, capitales y servicios (Delegación de la Comisión Europea en
Mexico, 1995:2).
El Comité de las Regiones es el órgano responsable, no sólo de hacer
respetar las identidades y prerrogativas regionales y locales, sino además de
hacerlas participar en el desarrollo y ejecución de las políticas de la Uttión
E~opea. Está dividido en ocho comisiones, de las cuales Europa de los
Ciudadanos es la encargada de desarrollar los programas mencionados en el
epígrafe de este apartado. Con este fin ha lanzado varios programas:
Leonardo da Vinci, Sócrates, Tempus, European 'Year ofLifelong Learning
1996' Y Juventud por Europa. Algunos de ellos, como el Leonardo da Vinci
y el Sócrates tocan el área del aprendizaje de una lengua extranjera. El
primero está dirigido al área de trabajo pues en él el interés por la lengua
extranjera (LE) constituye más bien un medio para el desarrollo de
proyectos transnacionales de capacitación. El segundo está directamente
vinculado a la educación y considera la LE como un requisito para facilitar
los intercambios académicos (Al Servicio de la Unión Europea, 1996:26-7).
,
Una de las áreas de cooperación europea que apoya el programa
Socrates es la promoción del aprendizaje de lenguas. Esta área se
denomina LINGUA, y como su nombre lo sugiere, Lingua considera el
aprendizaje de la LE un fin en sí mismo, y su objetivo consiste en "mejorar
la formación lingüística de los ciudadanos" (Comisión de las Comunidades
Europeas, 1992:5). Este programa proporciona asistencia sólo a proyectos
organizados por instituciones de enseñanza o capacitación (Decisión No
818/95: l.)
De las tendencias en el proyecto de largo alcance denominado
"Language leaming for European citizenship", la que aquí nos interesa es la
de la enseñanza de contenido a través de una segunda lengua o una lengua
extranjera. Su inclusión en el plan de estudios ha desencadenado una serie
de reuniones, conferencias, talleres, etc., cuyo objetivo es no sólo el
~omp~ _i?eas y experiencias, sino desarrollar proyectos de cooperación e
mvestigac1on entre los países de la Unión Europea (Rasanen, 1994:26).

Planeación de lengua en la Unión Europea

Entre los temas que se han discutido se mencionan los principios de
la educación bilingüe que deberían ser observados de acuerdo a una de estas
primeras reuniones:

La Unión Europea está conformada por 15 países y en ella viven 3~0
millones de personas. Su gran desafio es arribru: al siglo_ XXI en un espacio
unificado, sin fronteras nacionales, y en el que circulen libremente personas,

• El bilingüismo y la educación bilingüe en Europa no son una excepción
sino una realidad viva. No debe ser sólo para una élite sino para todos
los ciudadanos.

196
197

�citado
en Baker,
presentados
son: 1993:238). L os factores comunes en los modelos europeos
• La totalidad de las políticas de la escuela deben apoyar verdaderamente
el bilingüismo.
• Hay que integrar el lenguaje tanto como la comunicación intercultural a
lo largo de todo el curriculum.
• Deben desarrollarse formas de exámenes y evaluación adecuadas a las
necesidades de la educación bilingüe y no tomar las diseñadas para
educación monolingüe.
• No hay evidencias en la investigación que determinen que sólo ciertas
materias pueden ser enseñadas a través de una L2 o LE. Aunque en
niveles elementales se deben preferir las materias que permiten amplio
apoyo gráfico-visual.
• Un mínimo del 25% del programa debe ser enseñado a través de L2 para
que se obtengan buenos resultados.
• El establecimiento de metas realistas es decisivo. Tomando en cuenta las
necesidades de los alumnos, su perfil y experiencias, así como las del
maestro.
• Los programas bilingües deben estar apoyados por la enseñanza formal
deL2 o LE.
• La enseñanza de contenido debe utilizar enfoques centrados en el alumno
que proporcionen oportunidades de práctica auténtica de L2 o LE.
• El apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional del maestro, y
cooperación sistemática en la escuela, diseño de materiales de
instrucción y evaluación así como re-evaluación de las fronteras entre las
materias tradicionales (Rasanen, 1994:27-8).
De entrada, la autora menciona que los programas bilingües y
multilingües en Europa no están tan bien documentados como los de
Estados Unidos y Canadá. Y señala que entre los prototipos que cuentan con
mayor investigación se encuentran :

1. Las
lenguas implicadas son mmediatament
.
.
.
entorno.
e pertmentes,
accesibles en el
2. L?s maestros tienen un gran dominio de
ruveles de competencia lingw", n·
L2 lo cual hace posible altos
s ca en los alumnos
3. Se promueve la participación de los padres.

4. Caminos diferentes pueden llevar a altos niveles de do . . d
S. El bilin ...
miruo e la lengua
gwsmo es promovido por las políticas de la escuela.
.

.
.
En Luxemburgo, dado que no ha
a umnos en alemán y fran ,
y uruvers1dad, se instruye a l
uni
. .
ces para que puedan
.
os
l
vers1tanos en el extranjero. Se introd
l
:ontlnuar sus estudios
e~ preescolar y primaria donde
. uce a ensenanz.a en luxemburgués
niños es~dian francés c~mo LE s;e:::t:~~da d~ materias en alemán y los
~cundaria se sustituye el papel do .
o ano. Al alcanzar el nivel de
mstrucción por el francés,
dur mmante del. alemán como lengua de
francés como LE. No hay q:e l .:;te todo el tiempo estudian alemán y
país, por lo que no es dificil o v1 ar que los tres idiomas se hablan en este
a
d l
contar con maestr
T
poyo e a comunidad (Rasanen, 1994:24).
os tn mgües, además del
, El modelo de European School cue
pa1ses, y se fundó en 1958 para 1 hi' nta con_ nueve escuelas en cinco
aunque el acceso no está restringí;; ~:s/e ~:10narios civiles europeos,
todas el mismo programa de do p - tros nmos. Estas escuelas siguen
European Baccalaureate ( . ce anos y _al fmal toman el examen de
idiomas. La L1 predomin mismo qu~ bac~llerato internacional) en do

d

1. El modelo de European School en cinco países.
2. El modelo Foyer en Bruselas.
3. El modelo Luxemburgo.
Lo más sobresaliente de todos es que se han desarrollado con base en
criterios locales para satisfacer propósitos locales (Beardsmore, citado en
Rasanen, 1994:25). En realidad estos modelos no son bilingües, sino
trilingües y, lo más importante, buscan ser aditivos. Otra diferencia con los
programas de inmersión canadienses es que "la segunda lengua se enseña
como asignatura antes de ser empleada como medio de instrucción. Esta
segunda lengua también sigue siendo enseñada como asignatura, lo que lleva
a un nivel más elevado de precisión gramatical" (Baetens Beardsmore,

.

.

a como medio de mstru . ,

.

.

s

una gra ual sustitución por L2 (in lé fr
,
cc10n en la pnmana, con
L3 se vuelve obligatorio a partir gd ~• 3 anees o alemán). El estudio de un
Total de horas 1 100 estudio '
led er grado de educación secundaria
360
d
'
iorma
L2 + mat enas
·
·
y
e L3 + cursos opcionales en L3e (Ra
con mstrucción
en L2·
sanen 1994:23-4)

~

El modelo Foyer de Bruselas es un
.
con el .
de integrarlos a la ciudad bili:r~grama ofre~1do a inmigrantes
educac1on. Se proporciona en 1O
l gue ~n frances y al sistema de
Los 3 años de preescolar están d' _ed~cdue as cuya mstrucción es en holandés
.
1v1 1 os al SO¾ en
, .
·
pos mtegrados. En el 1er año de .
. o grupos etrucos y 50% en
gru
pnmana 60% del tiempo se ocupa en
199

198

.

�estudiar en un grupo aparte, 30% se estudia holandés y 10% en grupo
integrado. En el 2do. año se aumenta este último porcentaje a 30, y a partir
del tercer año en delante 90% del tiempo se pasa en grupo integrado. El
francés se enseña como materia obligatoria a los siete años y se enseña al
grupo integrado de acuerdo a la ley de Bélgica. Aunque se encuentra en su
fase experimental, sus resultados actuales parecen ser alentadores (Rasanen,
1994:24).

partir del 3er año progresivamente se fue aumentando el uso del catalán
como medio de instrucción; (3)este modelo usó predominantemente el
español y el catalán se impartía solo como materia. Desde 1994 el gobierno
eliminó la posibilidad de opción individual limitando a un sólo modelo la
educación de jardín de niños y primaria. En el modelo actual, el catalán se
usa como medio de instrucción en el jardín de niños, a partir del grado 3 se
utiliza el español para impartir una materia y desde el grado 6 son
obligatorias dos materias en español (Artigal, 1997: 147).

Lenguas patrimoniales en España
Otros modelos son el programa Catalán y el Vasco en España. En los
dos casos se trata de un programa para recuperar la lengua de una minoría
(Brothy, 1995: 17), o como lo llama Genesee, de revitalizacio~ y desarrollo
de lengua patrimonial ( 1987: 19). De acuerdo a Arzamend1 &amp; Genesee
( 1997: 151) esto se presenta cuando la lengua de una minoría étnica (catalán,
vasco) se encuentra subordinada a otra lengua dominante ( español).

•

Las dos lenguas se hablan en regiones de España y Francia, ambas
dejaron de ser usadas a raíz de la prohibición del uso de lenguas_ regionale~
en la educación y en los lugares públicos, durante el franqwsmo. As1
mismo, ambas, resurgen después de la muerte del dictador y en 1978 l_as
respectivas legislaturas autónomas les otorgan estatus de lengua oficial
junto con el español (Artiga!, 1997:135, Arzamendi and Genesee, 1997: 155).
En el caso del catalán, no se trata sólo de aprender dos idiomas sino
de recuperar parte de una herencia cultural. Dos situaciones que facilitaron
la aceptación para (re)aprender el catalán fue en primer •~~ar que esta
lengua era conservada y utilizada por gente de gran prestigio y cultura
(Miró, Cassals, Gaudí); y en segundo término el parecido del español y el
catalán que facilita grandemente la transferencia.
A partir de esa fecha y hasta 1983 se incrementó de 3.3% a 90% los
niños de primaria que estudiaron el catalán como materia por lo menos ~
horas por semana. Sin embargo, el Servicio de Ense~ ~atalán pre~ento
en 1983 un informe en el que se establecía que el aprend1zaJe del catalan no
podía garantizarse con un número tan limitado de horas. Por lo qu~ d~ 1983
a 1993 se diseñaron tres tipos de escuela de acuerdo a la lengua pnnc1pal de
instrucción: ( 1)este modelo se volvió la opción de la mayoría, usaba
predominantemente el catalán como únic~ me~o de instrucción desde el
jardín de niños y a partir del 3er año se mclwan 4 h~r~s. ~or _semana. ?e
español y una materia en español; (2)en este mod~lo se 1Il1~10 la mstrucc1on
en español y se introdujo la enseñanza del catalan a partir del ler año, a

200

Inmersión en dos lenguas
De acuerdo a Duff (1997:23), lo que ella titula un experimento en LE
en Hungría corresponde a un modelo bilingüe de inmersión, también
llamado en este caso Lengua Doble/Dos Lenguas {DL), iniciado en 1986.
Estos programas de DL incluyen no sólo escuelas donde se instruye en
húngaro e inglés, sino también en LI y diferentes L2 como: ruso, alemán,
francés, italiano y español.
Los programas de DL siguen el currículum estándar establecido por el
gobierno, pero presentan dos variantes: un currículum de 4 años para
aquellos alumnos que demuestran un manejo satisfactorio de L2, y altos
promedios en el examen de admisión, y quienes empiezan su instrucción en
inglés inmediatamente. El otro programa es de 5 años -el primero llamado
"año cero"- y en éste reciben 20 horas semanales de instrucción LE de las
cuales 4 se dedican al vocabulario especializado de las materias de
matemáticas, física, historia y geografía. En el siguiente año la instrucción
de dichas materias empieza en inglés.
Los objetivos de este primer año en cuanto a lengua es aprobar el
'Cambridge First Certificate Examination' (equivalente británico del
TOEFL), para el cuarto año deben aprobar el 'Cambridge Proficiency
Leve/'. Se realizaron ajustes en algunas escuelas pues el programa de
matemáticas demandó más tiempo y se aumentó de una a tres horas por
semana en el "año cero", enfocadas a contenido y lenguaje. En otras
escuelas, debido a que en el año cero se redujo la exposición intensiva a LE
en aras del contenido, se complementó con tres horas adicionales de LE en
los años 2, 3, 4 y 5.
De acuerdo a los resultados obtenidos en los diferentes exámenes
presentados (TOEFL, SLEP, Cambridge, etc.), los estudiantes han
demostrado altos niveles de dominio del inglés, aunque los resultados de
discurso y redacción aún no han sido completamente analizados. En cuanto
201

�.
tos índices de ingreso a las universidades
al manejo del conteru?º• lo~ ~) es rueba fehaciente del excelente grado
(20% arriba_ de la media nac1: t s psi bien detractores de este programa
de preparación de estos estu ~ e . d 1 alumnos esto no es inusitado.
argumentan que dado el perfil e mgreso e os

Enriquecimiento en inmersión temprana

d inmersión de sueco en
Bjorklund (1997) establece ~ue el rogr:: ~e inmersión temprana
Finlandia es esencialmente semejante a mo
1988 El curriculum en
d,
inicia uno en 1987 y otro en
.
total de Cana a Y se
.
.
los 6 años a preescolar y a los 7 a
Finlandia pid~ que los niños ingrese:/inmersión es opcional y los alumnos
primaria. El mgreso a estos ~pos
dmitidos. La instrucción en L2
no requieren un examen previo ~ara sñer ad
.....,,,..;a inician instrucción en
l
n el qumto a o e pn.U&lt;U •
inicia desde preesco ar Y e
L
s tienen contactos frecuentes con
L3 (inglés) 2 horas por semana. os grupo elas para evitar el registro de
grupos de hablantes de ~ueco en otrlas ;,scude ¡lase como en el caso de
lengua orientada exclusivamente a sa on
Canadá.
. .
ñalan que se ha tenido los
Aunque los resultados prelm~:~:\:ersión canadienses, aún hay
mismos resultados que los pro~am
der discutir las ventajas o
mucha investigación por realizar para po ,
desventajas de este modelo de inmersión finlandes.

Conclusión

el caso de algunos países de Europa, al
Como se puede observar, en
· · de lengua. Sus
d,
identifica una clara p1aneac1on
C
igual que en ana a, se. . d
·d·omas como una medida más que
,.
l aprendizaje e otros i i
'
,
pohticas apoyan e
. t Cabe hacer notar que la cercarua
propicie la unificación del contment Tta por una parte la experiencia
geográfica de los países eur~pe_os -~c1 ~e '1a necesidad de comunicarse en
multicultural y, por otra, la ~bjehvac1on d' minuye en buena medida las
diferentes lenguas. Así mismo esto isd nuru·.o de LE ya que se puede
. .
gw·r maestros con o
.
limitaciones para conse
.
resulta económico enviarlos a
tr0 s hablantes nativos, o
.
contar con ma~s .
. ero Además de que los apoyos financieros
perfeccionar el idioma al extran{
Europea son numerosos, al menos
con este propósito por parte de a ruon
en el papel.

U.,

, .
d los europeos corresponden a las de los
Las caractensticas de los _mo e L , .ca diferencia con los programas
descritos en los apartados antenores. a UDl
202

de inmersión canadienses es la enseñanza de LE antes y durante la
instrucción. Lo anterior para asegurar no sólo la fluidez (jluency) en el
manejo del idioma, sino también que el estudiante se exprese con corrección
gramatical (accuracy).
Es importante señalar lo anterior, ya que probablemente por
influencia del enfoque comunicativo de la enseñanza del inglés, el cual da
preeminencia a la fluidez en la comprensión y comunicación del mensaje
(jluency) por sobre la enseñanza de la precisión gramatical (accuracy), el
modelo de inmersión canadiense en principio eliminó la enseñanza de la
segunda lengua (francés). Sin embargo, si se atiende a los resultados de
Swain (Larsen-Freeman, 1991 :319) quien reportó que los estudiantes de
inmersión, no sujetos a instrucción formal de la segunda lengua, tardan
aproximadamente siete años en adquirir un nivel de corrección gramatical
adecuado, es evidente que han reconsiderado esta posición.
Por lo tanto, es válido suponer que para los estudiantes del programa
bilingüe del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, cuyos antecedentes de inglés son limitados, es necesario incluir la
enseñanza del inglés previo a, y durante la instrucción de las materias en
inglés.
Así mismo, es necesario considerar los siguientes principios tomados
de los modelos presentados: los estudiantes que ingresen deben contar con
niveles similares de dominio de la segunda lengua (L2); durante una fase
preliminar se permitirá a los alumnos el uso -entre ellos y con los maestrosde su lengua materna; un múúmo del 25% del programa debe ser enseñado
en inglés; se deben preferir las materias que ofrezcan apoyo gráfico-visual, o
manejo de laboratorio ya que facilitan la comprensión de la lengua y el
contenido simultáneamente; se debe tomar en cuenta las necesidades de los
alumnos, su perfil y experiencias, así como las del maestro para establecer
las metas del programa; la enseñanza de contenidos debe utilizar enfoques
centrados en el alumno que proporcionen oportunidades de práctica
auténtica de L2; el apoyo institucional debe incluir desarrollo profesional
del maestro.

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204
205

�EL BESO DE LA MUJER ARAÑA:
UN JUEGO DE RELACIONES TEJIDO POR PUIG
Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Es el único paraíso abierto a todos los
hombres, a condición de que se olviden
de sí mismos. Es el momento de la gran
abstracción y de la gran distracción:
somos el centelleo de un vidrio tocado
por la luz meridiana, la vibración de un
follaje oscuro al pasar por el campo, el
crujir de la madera en una noche de frío.
Somos bien poca cosa, y no obstante la
totalidad nos mece ...
Octavio Paz

Manuel Puig, escritor argentino, tiene dentro de su producción obras
como La traición de Rita Hayworth (1971), Boquitas pintadas (1972), El
beso de la mujer araña (1976), Pubis Angelical (1979), entre otras. En las
novelas del autor sudamericano, es posible encontrar una serie de constantes
que definen su estilo muy característico. Así, dentro de algunos de los
elementos que irrumpen y dan forma a algunas de sus obras, está el hecho de
recurrir a narraciones acerca de películas que permiten dibujar y hacer más
evidentes ciertos roles dentro de la historia principal que se cuenta. Mientras
la aparición de la música puede brindar las lineas que clarifican relaciones o
circunstancias entre los personajes, y la primacía del diálogo que elimina a
un narrador omnisciente tradicional, cuya función radicaría en ordenar las
acciones y plantear una visión predominante. Entonces, en El beso de la
mujer araña, novela que se analiz.ará en este trabajo, vemos en Manuel Puig
a un autor que juega con discursos cinematográficos, a la vez incluye textos
científicos, impregna un relato con boleros de letras reveladoras, muestra
algunos informes policíacos y permite al lector adentrarse, a través de unas
voces que se alternan, en la realidad de dos personajes que . se van
desnudando y reconociendo entre sí. El beso de la mujer araña, título que
abre la novela, guarda en sus entrañas todo un significado para entender
relaciones y circunstancias dentro del relato. Será preciso desentrañar
algunos' de los factores y mecanismos de los procesos experimentados por
los personajes confinados en un espacio, para después descubrir el sentido
que guarda el nombre de la obra con respecto a la historia. Cabe mencionar
que no es éste el único camino para descubrir los hilos del tejido
confeccionado por Manuel Puig. El beso de la mujer araña ofrece múltiples
posibilidades para ser explorada, gracias a su riqueza en técnicas,

207

�información, símbolos y demás. Pero ahora seguirem?s, el camino trazado
para descubrir cuál es la importancia del título y por que ese.
De entrada, es muy importante hablar de quién narra en la no_~ela, Y
aquí podemos recordar que ésta se encuentra sustentada por un tejido de
voces es el producto de una polifonía. En esta ocasión nos e~contramos con
la a~encia de un narrador, los personajes tienen la oportumdad de darse a
conocer por su propia voz, sin someterse a los lineamie~tos_ marcado~ por un
ser supremo que en muchas ocasiones resulta ser auto~tano, es decir, en el
caso de un narrador omnisciente. El diálogo predomma a lo ~ar~o de la
novela. "A mí me interesa la manera de hablar, por defectuosa o _lllllltada_que
sea, de las personas reales" (Casares 221). En un afán de ref~nr la re~idad
en la ficción creada, como una de las principales preocupaciones. senala~a
por el escritor en una de tantas entrevistas, en El beso de la, m~Jer aran._a
Puig provee de libertad a Molina y V alentín para hablar de si mismos. ~m
embargo, a lo largo de la historia podemos enc?ntrar a uno de los personajes
erigiéndose como narrador, y será pues quien lleva la batuta. Am~os
prisioneros llegan a ocupar esa posición. Pero, la mayoría de las veces quien
lleva el control de la historia es Molina. Esto es porque a él se le _co~ere la
capacidad de recordar las cintas vistas en el cine, y porque es ,q~en nene la
mayor parte de la información en sus man?s. Digo e_s!o últt.mo porque
Molina va conociendo íntimamente a Valentín, y tambien sabe lo q~~ el
Director del penal está haciendo y qué desea ob~e~er del preso p~litJ.co,
además de la incitación de la que es objeto para traic10nar a su comp~er? de
"( ) •cumnle la promesa el director de la penitenciaría?, ¿sera cierto
celela · ... l
-r
" (Pu'
110)
[o que me promete?, ¿indulto?, ¿reducción de pena_?(.. .)
ig.
.•
Pareciera que el único dotado de la posibilidad de elección, y de conciencia
de ello, es el preso homosexual, y esto. le da. cierta supremací~ dentro de la
historia. Molina está provisto de una cierta libertad para elegir, pu~s ~uede
obtener información de V alentín y proporcionarla al Director, consigwe~do
Uo el indulto. Sin embargo, el hombre maduro de identidad femenma
con e
· ·,
· tras va
está en la búsqueda de algo más, prefiere permanecer en pnsion mien
conociendo a la víctima de los grandes ideales sociales. "Proces~do:
Entonces ... por ejemplo, si él se entera, por ejemplo, que viene, un guardia ,Y
dice que en una semana me cambian de celda, porque ya entre en categoi:ia
especial ( ... )si él cree que nos van a cam?iar de celd~, se v~,ª ablandar mas.
Porque me parece que está un poco encanñado conmigo( ...) (202).
Así en el relato a voces, Molina es quien aparece, primero, es~
narrando una de las tantas películas que le han cautivado. Estas revel~an
mucho de él mismo, constituirán el pretexto para interactuar con Valen~ Y
serán el medio para evadir y al mismo tiempo enfrentar una realidad
incomprensible y absurda. "Que me dejes un poco que ?1e escape de la
realidad, ¿para qué me voy a despertar más todavía?, ¿queres que me vuelva
208

loco? Porque loca ya estoy" (85). Y en la voz viene impregnado un punto
de vista, la conciencia o personalidad del hablante (Wertsch 70). Entonces
descubrimos las diferencias entre V alentín y Molina, su orientación en el
aspecto ideológico. Pues mientras Valentín es un muchacho revolucionario
comprometido, inconforme con el sistema, que pareciera duro al moment~
de escudriñar la realidad y ·1os significados aun en las mismas historias
contadas por el preso de identidad femenina "( ... )quien no habla
políticamente es porque tiene un falso concepto de la responsabilidad. Ante
todo mi responsabilidad es que no siga muriendo gente de hambre, y por eso
voy a luchar" (Puig 108); su compañero de celda pareciera un hombre
sumamente sensible, anhelante de vivir una vida ideal, semejante a las
plasmadas en la pantalla de mundos mágicos que él tanto rememora. Molina
está inconforme con su condición de hombre pues vemos cómo en las
películas busca esa identidad envidiable, la de heroína amada y mártir.
"-¿Con quién te identificás?, ¿con Irena o con la arquitecta? / -Con Irena
,
,
'
que te crees. Es la protagonista, pedazo de pavo. Yo siempre con la heroína"
(31).

V

Aquí, se estabiece el diálogo entre Molina y alentín quienes, a su
manera, son rebeldes, pues no entran dentro de los límites que la sociedad
I
marca, uno es amoral por sus inclinaciones sexuales y el otro quiere cimbrar
las estructuras políticas. Pero el hecho de intercambiar opiniones, hace que
paulatinamente cada uno trate de comprender al otro, de ponerse en sus
zapatos. "-No es verdad. Creo que para comprenderte necesito saber qué es
lo que te pasa. Si estamos en esta celda juntos mejor es que nos
comprendamos, y yo de gente de tus inclinaciones sé muy poco" (65). Pero,
como en un principio parecieran tan distintos, se va a desatar una dialéctica
una lucha en la que se iniciará el camino para reconocerse cada uno en el'
otro, como en un efecto de espejo. Y encontramos a Molina relatando con
tal efusividad las películas de parejas inmersas en un romanticismo, que cae
en lo cursi. " ... como de merengue, y los ventanales también, un palacio
blanco todo de merengue como en los cuentos de hadas, que las casas se
comen y lástima que no se ve a ellos dos, porque parecerían dos miniaturas.
¿Te gusta la película?" (63). Valentín entonces dará su visión crítica
dejando ver su afiliación a las ideas marxistas que repudian los concepto~
falsos provenientes de una idealización, no hay nada como lo palpable, lo
real. "¿Y por qué? Es una inmundicia nazi, ¿o no te das cuenta?" (63).
Están los personajes en un confinamiento espacial que permite la
confrontación, coexistencia e interacción. La continua dialéctica de voces no
se presentó de manera libre. Molina y Valentín están forzados a reconocer al
otro. Es como en el infierno de Sartre, representado en A puerta cerrada. El
pensamiento en ese lugar no puede resguardarse, existe el otro, y los
personajes encerrados en un cuarto minúsculo se tienen que soportar. Ellos
209

�están condenados a conocerse, a escuchar la voz del otro para sobrevivir,
para permanecer con la seguridad del Ser, para descubrirse en el otro que t!S
el espejo. Molina y Valentín están solos totalmente. Por su parte, el
prisionero político no puede tener contacto con ninguno de sus compañeros
de lucha, pues e~ significaría condenarlos a su mismo destino. Además, es
preferible no reconocer ningún lazo con las personas que le rodean, así le es
posible sacrificarse más fácilmente y no delatar a nadie. " ... Y vos no sabés
lo peor, y es que a nadie de ellos les puedo escribir, porque cualquier cosa
sería comprometerlos, o qué ... peor todavía, señalarlos"(l46). "Quiere decir
que me estaba extrañando mucho, y nosotros tenemos el pacto de no
encariñamos demasiado con nadie, porque eso después te paraliza cuando
tenés que actuar"(139). En tanto, Molina se encuentra en las mismas
circunstancias, su madre está enferma y no puede visitarlo, además aparece
ante los otros como un ser despreciable por andar corrompiendo a menores.
Y pues tampoco su amigo, el mesero, lo va a visitar. "-No, el que vino es
una amiga, es tan hombre como yo. Porque el otro, el mozo, tiene que
trabajar a la hora en que acá entran visitas"(6S). Entonces, para evitar perder
conciencia de sí mismos en un letargo asfixiante, en un enfrentamiento con
la soledad generada por la individualidad, hablan de películas, de sus
anhelos, de sus recuerdos, de la melancolía. Mientras la araña va tejiendo su
fina y delicada red, cautelosa.

Las voces se lanzan al vuelo, V alentín el revolucionario y Molina es la
loca de la visión burguesa. El preso político quiere derribar esquemas, roles,
superestructuras que reprimen al hombre. El objetivo de este joven es hacer
justicia a las personas ninguneadas, explotadas, basureadas. Sin embargo,
cuando V alentín expone sus metas, desde una persepectiva muy realista para
él, Molina las derrumba. Es decir, con sus palabras el homosexual toca la
llaga. V alentín finalmente es un idealista con sueños acerca de cambios
radicales en bien de una colectividad sin rostro, de sombras desconocidas. Se
sacrifica, ha dejado de lado a Marta por una lucha que ante los ojos de
Molina aparece como inútil y absurda. Tomando en cuenta las circunstancias
en las que se encuentra su compañero de prisión, y mientras el homosexual
no perciba la lucha de Arregui a través del gran espejo del cine, todo es un
sin-sentido. "-¿Y vos te creés vas a cambiar al mundo? / -Sí, y no me
importa que te rías .. .Da risa decirlo, pero lo que yo tengo que hacer antes
que nada .. . es cambiar al mundo"(48). Por su parte, el preso político se
desespera cuando ve a Molina aceptar los paradigmas sociales creados y
sostenidos por un sistema autoritario y represor. Por ejemplo, la visión sobre
la mujer y el hombre. Molinita se concibe a sí mismo con una identidad
femenina, pero acepta su función en un sentido tradicional. Es decir, acepta
el papel de sumisión ante el hombre, admite, aparentemente, una actitud
pasiva en una relación sexual o de pareja, acepta el orden falocéntrico de un
Estado cuya función radica en no admitir otro poder fuera de sí. En ese
210

sentido, el prisionero gay contribuye d sd 1
.
mantener un sistema obsoleto y antma'rur:i e ª ~s~cbva de V alentín, a
el sometimiento del otro ya sea é t
.' cuyos Cl.IDlentos descansan sobre
'
s e 1a muJer o un obrero.

Recuerdo a mui
. .
:J eres muy inteligentes que decían
~osas como 'no puedo disfrutar del sexo si no
:;:,.go ~ poco de miedo al hombre que me
~doa (~as~es 225). -Pero sí un hombre ... es mi
mar,
b . &amp;, el tiene que mandar para que se sienta
h'e\ ~ e~ lo natural, porque él entonces ... es el
om ~e e a casa. / - No, el hombre de la casa
la mu¡er de la casa tienen que estar a la par s· Y
eso es una explotación (Puig 246).
. ' no,
Al truc10
.. · de la novela podemos ver
. .,
de Valentín, es sarcástico y
dire
una pos1c1on más dura por parte
·
muy
cto con sus co
tari
vanas veces provocan el llanto d M Olina
. men os, tanto que
homosexual da la unagen de se
e
·, ~entras el prisionero
• •
r sumamente frágil y
tim.
resistir palabras como las que Va1entin
, acostumbra lanzar
seny ental,
d , de no
entereza demostrada, el rebelde lítico
. · a emas de la
después de todo es como si tu:ra se ~r~~ un es~~c10 para su lectura y
pasará después de estar en . . ,
una v1s1on positiva acerca de lo que
cambiar al mundo Es co pns1?n, pues todavía considera la posibilidad de
.,
·
mo s1 en un principio guardar
mantemendose en pie. Pero esa fi rtal
a una esperanza,
frágil y absurda. Conforme se va ~;za, o esa. ~speranza, va mostrándose
hombre marxista se permite asumir do la relac1on entre los prisioneros, el
en ella.
y emostrar su debilidad, hasta hundirse

-No~otros no podemos estar pensando en que
alguien nos quiere, porque nos quiere vivo y
entonc~s eso te da miedo a la muerte ... (139) No
desahógate
. no,
das , todo lo que puedas, llora' hasta que
pu~.. mas, Va/entín (147). ( ... )como vos no me
co?1~rmo a ser mártir, Marta, me da rabia ser
marhr, no soy buen mártir(.. .) pero adentro mío
tengo otro torturador ...y desde hace días no me da
&amp; que estoy pidiendo justicia, mirá qué
surdo lo que te voy a decir, estoy pidiendo que
hay
· ticza,
·
r a. una
.
JUS
que intervenga la
p ovidenc,a ... porque yo no me merezco podr'
en esta celda(. ..) (182).
zrme

::gua. .

!

t:

Vivir en situaciones de 1 bl
quiebra la voluntad, pero eso º~e

211

en un eVspacio_limitado, maloliente,
0 para alentin, no fue sólo eso lo

�que le condujo. En un inicio, él se muestra hermético, no co~a en su
compañero, y no tanto porque éste no merez.ca su confianza, smo pai:a
proteger a Molina y a sus camaradas. V alentín para e~tonces ya ~abia
probado la tortura y sabía, no cualquiera puede saborearla sm desquebrajarse
y ofrecer todos los secretos al verdugo. Pero además de ~as c~c~c~as de
vida en prisión y de las golpízas, el Director de la pemten~iana empieza a
envenenar al preso político. La comida le provoca una diarrea que hace
mella en el revolucionario, debilitándolo, doblegando su voluntad. "Director:
¿Ayudó o no que lo debilitáramos por el lado fisico? ( ... )¿Y Arre~ cómo
está de moral?, ¿conseguimos que se ablandara un poco?, ¿cual es su
opinión?" (153). Y así, poco a poco, Arregui se va convirti~ndo e~ una
piltrafa humana, descubre la lástima hacia sí mismo. Al mismo tie~po
aprende de Molina el sentimentalismo cursi. El ho~bre puede llorar, s?n~,
ser dulce, tierno, y otras tantas cosas que en una sociedad bastante auto~tana
logocéntrica son sólo propias de la mujer. Así, ~n el relat_o se hace evidente
0
el cambio experimentado por V~entín Arregw. A_ Pat:11'. d~ entonce~, el
preso político se refiere a su pareja de celda co~o ~?lllllta , Y. ade~as se
abre le hace confesiones porque ya no puede mas vivll' en un silencio que
carc~me por dentro. "¿Por qué? ... vamos, hablá, ya es ?~raque c_onfiem~s el
uno en el otro. De veras, te quiero ayudar, Molinita, decime que te
pasa"(219). Se va dando un acercamiento del joven marxista a s~ compañero
de celda, hasta un momento dado cuando llegan al punto culminante de su
relación.
Valentín y Molina comienzan siendo seres separ~~os, diferen~~ados,
ellos no guardan mucho en común. Pero la narrac1on, ~a relaci?~ se
desarrolla, y uno se empieza a confundir con el otro. Valentin se debilita Y
aprende a dejar fluir su sensibilidad. "- Es que habría que saber aceptar las
cosas como se dan, y apreciar lo bueno que te pase, aunque no d~e. Porque
nada es para siempre"(263). Pero todavía existe un leve gobierno de la
razón. y Molina es todo sentimiento, la pura cursilería. "Sí, pero hay razones
del corazón que la razón no entiende"(263). El prisionero homosexual
necesita desea a un hombre, alguien cuya función sea ayudar a reafirmar su
identidad. Valentín quiere deshacerse de la soledad, de la. ~poten~ia, de la
muerte que lo devora en el interior. Entre ellos se d~ la ~on, el c?ito como
un anhelo de fusión con el otro, mediante un acto mstantaneo, dejan de ser
solitarios, un instante. "Es preciso un sacrificio infinito para escapar de esta
muerte que nos mira de frente desde ese rostro tumefacto Y
alerta . .."(Becerra, 190). Y Valentín, más que Molina, vive e_n los dos
extremos. El placer y el dolor, buscando tal vez r~spues~s a una_;1da os~ura,
sin alternativas ya. Se logra, después de un flujo de informacion contmua
entre Molina y Arregui, la comunicación máxima, la inmersión en el otro. :
entonces ambos están completamente desnudos. Se dan plenamente. Sm

212

secretos, tal cual son, sin defensas. "El cuerpo desnudo se abre para
participar de la pluralidad del otro" (Becerra 197).
. De hecho, creo que esta fusión entre Molina y Valentín se hace
evide?te por otro aspecto, no sólo por mencionar la relación íntima
expe~en_tada por ambos prisioneros. Los diálogos, las voces de los
personaj~S ~ .pueden ~ec~nocer en los primeros capítulos, pues existen
mar~as lingwsticas ~ue. mdican qué línea corresponde a Valentín y cuál a
Molma. No hay otro mdicador en los diálogos, pues no se ponen los nombres
de los presos antes
de cada
frase. El punto es que al avanzar en la lectura,
.
.
ocurre en vanas ocasiones una confusión, pues no se sabe si la voz
corresp~nde a un? _u otro personaje. Es como si fueran uno, llegan a
comp~ caractensticas en un momento dado. "-Por un minuto sólo, me
parecio que yo no estaba acá, .. .ni acá, ni afuera .. ./ -Me pareció que yo no
es~~ª·. :que estabas vos sólo. / -O que yo no era yo. Que ahora yo ... eras
vos (_Puig 222). Y esto es un acto de sobrevivencia, para trascender y no
hundirse en e~ fango de 1~ sole_dad, aunque el otro siempre sea el infierno.
Para hacer evidente la existencia se necesita del otro. Uno pasa a ser parte
~el compañero, ~ en ese acto se presenta la vida y la muerte al mismo
tiempo. Uno monrá para producir la vida en el otro.
Los prisioneros se compenetran totalmente, en la libertad, puesto que
dentr~ de la cel~~ no está el opresor. Aparentemente ambos poseen la
~apacidad de _d~~1drr el punto al cual pueden y quieren llegar en su relación,
~1enen la pos1bihdad de establecer o elegir el rol a desempeñar. Valentín
J~ega el papel de hombre, entonces es quien lógicamente iría marcando las
lme~s o lo~ cauces por donde podría desembocar la unión con el otro, con
Mo_lina. Mientras el homosexual maduro elige dar sentido a su identidad de
mujer, que desde un~ perspectiva muy burguesa y logocéntrica sería pasiva.
Aunqu~ _es neces8:1o r~cordar, a Molina le gustaba siempre el papel
protagomco. Ademas, es mteresante encontrar la respuesta del prisionero gay
8?~e la pregunta hecha por Arregui, sobre qué juguete le gustó mucho en la
nm~z. Res~~ ser una muñeca el juguete predilecto. Un juguete sobre el cual
decide Molinita, el objeto de su afecto, de sus deseos, pasivo y sin defensas.
"-Nada... que quería ver si _había alguna relación entre ese juguete ... y yo"
(225). Creo es de suma importancia la asociación del juguete. con el
compañero de celda del homosexual, pues revela la relación entre los
pers~najes. La que se da en el plano del ser y no del parecer. Pues quien
efectivamente llevará las riendas será Molina, y no quien desempeña el papel
de hombre.
De nuevo, en el acto sexual y en toda la relación, existe uno, como el
narrador en turno, que va marcando la pauta sutilmente. Uno de los
personajes predomina, va elaborando el tejido suave y resistente para
213

�aguardar a la víctima, ésta cae en las redes. Lo más impresio~~te es que la
presa no se percata, hay una convicción acerca de una ele~c10n tomad~ ,de
muy adentro de sí. Esto tal vez como producto de un m:carusmo ~e evas10~,
de una conformidad automática después de estar en el infierno mismo. Ahí,
el ser humano es coaccionado por un homosexual y por el sistema opresor,
hasta el punto de querer olvidarlo todo y dejarse llevar por cierta~
situaciones al no tener ya fuerzas para resistir. "La mayoría de la gente está
convencida de que, mientras no se le obligue a algo mediante la fuerza
externa sus decisiones le pertenecen, y que si quiere algo, realmente es ella
quien 1~ quiere ( .. .) gran parte de nuestras decisiones no son realme_nte
nuestras, sino que nos han sido sugeridas desde afuei:a" (Fromm 19?); Existe
pues la tortura fisica, ésta corre a cargo de los ofic1~es de la policia. Pero
también está un acorralamiento psicológico, y se eJerce al encerr¡µ- en un
espacio reducido a un revolucionario joven y temeroso, aunque ap~ente lo
contrario en un principio, y a un homosexual con altas expectativas con
respecto a su compañero de celda. Molinita, un. hombre maduro,' sagaz Y
paciente como la pantera o la araña. "Valentín .. _.si alguna_ vez paso ?lgo, yo
cuidé bien de empezar, porque no te quise pedir nada, s1 no te saha a vos
mismo. Espontáneamente, quiero decir"(Puig 264).
Encontramos a lo largo de la novela de Manuel Puig dos voces
predominantes, la de un prisionero de ideología m~sta y la de un
homosexual pervertidor de menores. Pero podemos tambien escuchar la voz
del Director de la cárcel en relación principalmente con el procesado, que es
Molina. En este caso las identidades sí son marcadas desde el ~ombr~
antepuesto a cada línea del diálogo. Aparecen el 'Procesado' y el 'Drn:ctor
alternando comunicándose y urdiendo un plan para doblegar a Arregui. Un
plan apare~temente impuesto por el Drr:ctor a _Molinita. Creo se esta~lece
bien la diferenciación entre estos personaJes debido a que, en este caso, estos
estarán siempre separados; no es posible . y no es deseable,_ , desde la
perspectiva y expectativas de ambos personaJes, lle~ar a un~ fus10n, como
en el caso de los prisioneros de la celda 7. Adema~, el ~ect~r no, es el
hombre ideal para Molina, pues el homosexual más bien lo iden~can~ con
los personajes malvados deseosos de seducir a la heroína, para mducrrla a
traicionar a su amante.
Aparecen dos personajes totalmente distintos, pero tienen una relación
muy importante y reveladora dentro de la obra de Puig. Aquí, encontramos
que el Director de la cárcel cree estar engañando a V ale~~ Y usar ~~mo
· strumento al maricón transferido a la celda junto con el pnsionero político.
~ero en este punto podemos hacer un mayor énfasis en el nivel ~el ser Y ~el
parecer, pues se juega con éstos a lo largo de_ la nove~a.
es qwen
tiene el control, en cierta forma, y no es m Valentm m el _J~f~ de la
penitenciaria. Si el Director quiere información, .él es la posibilidad de

:t&gt;.:fo~

214

alcanzarla. Pe~o a cambio, Molinita toma el poder, elabora y ejecuta su plan
p~a conseguir lo deseado, la realización de su ideal. La posición del
Director hace creer que es él quien decide por dónde se van a dirigir los
contactos entre Arregui y el homosexual, cree se darán sólo en función de
los intereses del sistema opresor. Pero el prisionero "amoral" es quien sabe
realmente lo que está llevando a cabo, este personaje tiene la información
tiene el poder. El preso manipulado resulta ser un manipulador cauteloso. Ei
homosex~l s_ugiere y el Director está convencido de seguir la sugerencia,
pues es lo optimo.
. "Director: ¿Por qué? / Procesado: Nada... / Director: Le ruego,
Molina. Hable. / ( ... ) Procesado: Bueno, nada, le juro, señor. Es una
corazonada, que si él piensa que me voy, va a tener más necesidad de
desahogarse conmigo. Son así los presos, señor. Cuando un compañero se
va ... se s~enten más desamparados que nunca."(203) En esta cita creo queda
al d~scu~ierto la posic~ó?, del prisioner,o gay. Es decir, este hombre, o mujer,
sabia c~l era la condi~10n de Valentm, y conocía la manera en que podía
conducirlo para cumplir lo anhelado, al punto culminante de la ·relación.
Molinita pre~~nde los :avor~s de Valentín, ese es su obJetivo, pues constituye
la reafirmacion de su identidad. Así, el preso "amoral" convence al Director
de que mediante la presión ejercida al hablar de su transferencia a otra celda
Arregui estará tan endeble y se verá tan desamparado que finalmente podrá
confiar sus grandes secretos. Efectivamente, el preso político ofrece sus
secretos, pero eso es tan sólo un indica4or para Molina, de su avance más
seguro hacia su ideal. Las confesiones del hombre convertido en piltrafa
humana no son reveladas por Molina, pues esto también constituye parte de
su sueño dibujado en el cine. La araña logra ser la heroína que hace todo por
amor.
Después de las voces, entre parejas, aparece una charla del Director
por teléfono. En este caso sólo tenemos la oportunidad de escuchar al
hombre que pareciera el dueño de las situaciones, pero aquí se nos muestra
que éste es sólo es un subalterno de alguien más. Esta plática toma sentido
en tanto nosotros vamos completando o dibujando en nuestra imaginación
las posibles respuestas del interlocutor. Los huecos en la conversación
indican el momento en que otro personaje, desconocido, está respondiendo o
dando indicaciones al Director. Existe alguien, no tiene rostro, ni voz, es
parte de la superestructura del sistema, y es quien, aparentemente, maneja
los hilos en las situaciones, todo mediante órdenes. En esta técnica, se trata
de consolidar una idea, que luego se va a desconstruir. El Director tiene los
ases bajo la manga, junto con el otro personaje, quien también es parte de la
policía secreta. "Perfecto, si le da un mensaje, el mismo Molina nos
c~nducirá a la célula. La dificultad está en que no note la vigilancia. Pero
mue ... hay algo raro en Molina, hay algo que me dice, no sé cómo
215

�explicarme, hay algo que me dice ...que Molina no está actuando limpio
conmigo ... que me oculta algo" (249). Estos oficiales hacen rutas de acción
alternativas, ya desesperados, porque requieren disolver el movimiento
revolucionario de V alentín. El juego es engañar a Molina, darle la libertad,
seguirlo y ver si realmente se había puesto del lado del joven marxista. Y
dan con el asunto, el homosexual efectivamente puede conducirlos al grupo,
pero sólo por un instante, la policía no logra capturarlos. A pesar de ello,
Molina sí sella su sueño, su objetivo de pantalla de cine. Y entonces cabe
preguntarse aquí, qué tanto había una inocencia por parte de Molinita.
Aunque todavía es necesario adentramos al ideal, al sueño del amante de
divas de los cuarenta, para comprender, para tener una idea más amplia
sobre el juego del ser y del parecer dentro de la historia tejida por Puig.

•

En El beso de la mujer araña, V alentín y Molina están más
elaborados como personajes que, por ejemplo, el Director y el mozo querido
de Molina. Los presos de la celda 7 tienen una ideología, preferencias,
anhelos, miedos, y esto se hace evidente desde el momento en que sus voces
irrumpen en toda la novela. Recordemos, la voz es la personalidad o la
conciencia del hablante. Y bueno, el Director hace acto de presencia en tres
ocasiones, cuando está con Molinita, así que no tenemos oportunidad de
conocerlo a profundidad, no percibimos un proceso psicológico en este
personaje, así que el lector no puede adentrarse en su intimidad. Este
personaje pareciera sólo como si estuviera esbozado, cumpliendo la idea del
opresor desconocido, que al ocultar su rostro hace más evidente el terror, la
víctima se siente así más desprotegida, pues no puede conocer ni los rasgos
de su torturador. Entonces, el Director no es un personaje bien redondeado,
con una psicología bien determinada, sólo conocemos su papel dentro de la
sociedad, él es el guardián del statu quo y es el verdugo en la cárcel. En
apariencia él marcará las pautas dentro del recinto de la represión. Aunque
hay otros seres moviéndose en la oscuridad, no aparecen totalmente en
escena, y ellos hacen patente una relación vertical en el Estado inmerso en el
autoritarismo. El Director, que ni siquiera tiene nombre, es parte de todo un
aparato burocrático, que pretende engañar y manipular. En cambio, el preso
homosexual y Arregui reflejan en la novela su pensamiento, nos
impregnamos de sus voces, y en este sentido pueden parecer más humanos
que el Director. Aparece un devenir de la conciencia. Nosotros los pó&lt;lemos
conocer porque Puig traduce a la escritura la conciencia de estos personajes.
Molina, en una historia que está contándose a sí mismo, muestra una
corriente de conciencia, la cual puede identificarse con la forma de percibir
el cine. Con oraciones simples, estableciendo sólo el instante y elaborando
las líneas de acción de personajes de manera nada compleja, así es como se
presenta el pensamiento de Molina. "(...)la falsedad de todo lo que haba, la
retirada brusca de la novia, el paso de los días, los dibujos que hace el

216

muchacho encerrado en su estudio
.
ventana(. ..)" ( 111 ). Es una s, t . ' 1a vista de~ bosque nevado desde la
m es1s, no se comphca La "da 1
pued en pasar a imágenes y dar una rs
.
· , v1 , os relatos se
pensamiento del homosexual de la cel~ pectiva mas sencilla. Ese es el
forma en que éste actúa Molina
. : Y creo que ayuda a comprender la
·
va moviendose d
· 1
metas, las circunstancias se las m tra
, . espacio, ogrando algunas
ues a s1 mismo y se 1
otros de tal manera que todo apare
.
as presenta a los
1 tr
finalm
zca muy sunple Primero
hil d
e o oy
ente tenemos la totalidad del 1 .
, . un o, espués
la araña triunfante. Mientras en el sueñ
re ato: _La v1~tuna en las redes,
morfina, después de una santa gol izaº~~~ la evasio°? ha.Jo los efectos de la
sumerge en la inconsciencia ue a~ , Jov_en marxista. Valentín nada, se
sueño también es una síntes ~
;:• que. deJa entrever ciertas verdades. El
denuncia, expresa por me~• sed por imáge_nes, clarifica la realidad, la
. .
o e su lenguaJe una
· d
repnmidas. El preso político está d
~e e verdades
dificilmente alcanza una perspecti· entrol_d e la red'. percibe los hilos, pero
va amp 1a de su s1tuació " ¡
ahora es una mujer una nativ
d ,
n. .. . o que se ve
nadando tan rápidd no la ale a, po na a1canzarla si ella no se me escapara
a~ y decirle qu~ no ten:::~i~°;tª:f ¡s _im~oslible gritarle debajo del
pzensa'"(283). Es un piltrafa h
'
e ª1º e agua se oye lo que
umana su pensamient0
ordenado como para discutir(
'
h ,
ya no aparece tan
, E .
como 1o ac1a con Molina)
.
razon. 1 idealista de la revolución mu
., ya no reina la
1
elección En fin el punt
ere, en a soledad, sm ser para él una
pensami~ntos Puig bnn"da o es que nosotros podemos adentramos a sus
'
esa oportunidad.

y las voces, de Valentín y Molina 1
. .,
q~e ~os invita a completar el sentido de ioªn::':1~on del Director, ~a charla
tecrucas, manejadas por Puig nos introd
c.? por un personaJe. Estas
diálogo con la obra con el e~ ·t Lo ucen ~ teJ1do. El lector entra en un
'
n or. s enunciados las fras
•.
y para comprenderlas, el lector también se .
,"
es son emitidas,
de los personajes. Pero no hay tanto r bl tiene que "J:oner en los zapatos"
convence de que pone en libertad p o ema. E~ escntor sudamericano nos
posibilidad de conocerlos y te
ª sus personaJes, Y así el lector tiene }a
establecidas dentro de la novel:erpuna ~lrspectiva plena sobre las relaciones
Pui
. ero so o esto sucede en a .
.
g condiciona a su lector, lo encauza ha . , d I
panenc1a. Manuel
una total ausencia de la voz d 1 t' c1e~ o e creer que en verdad hay
capacidad de elección eso es l e au or. _As1, el lector puede ejercer su
cede la batuta, por más ti
o que se piensa. Pero desde un inicio Puig
.
empo, a uno de los personaies M lina Ad
qwen tiene un mayor espacio de
..
, :i ' o
.
emás,
ramplona puede elaborar intencioneascc:?• y deti:as de una sensibilidad
homosexual. y todavía lo más . t
asd complicadas, es el personaje
en la obra, está en los datos cien:fi:resante, e?tro de las técnicas utilizadas
os proporcionados por Manuel Puig.
este punto, , .tomando en cue~ta la información
.
al finalEsdeenalgunas
en letras pequeñas
pagmas, que el escntor argentino establece un diálogo,
217

�muy desigual, con el lector. Sólo es preciso revisar las notas al pie de página
y contemplar los tópicos. Esta información se refiere a la homosexualidad, a
las diferentes teorías elaboradas en tomo a esta problemática, para entender
esta tendencia sexual: "la liberación requiere de una nueva moralidad y una
revisión de la noción de 'naturaleza humana' , Y después agrega que toda teoría real
de liberación sexual debería tomar en cuenta las necesidades esencialmente
polimorfas del ser humano. Según Marcuse, en desafio a una sociedad que emplea la
sexualidad como un medio para un fin útil..."(155). Puig recurre a las voces de
autoridades en la sociedad, que han aparecido a través de la historia, a las
voces de Freud, Marcuse, entre otros; para justificar a uno de los personajes
con los que se identifica. Ese diálogo entre lector y autor, basado en las
concepciones de otros autores, va haciendo que el inocente en cuyo camino
va descubriendo el relato de los presos, se ponga en el lugar de uno de ellos,
lo conduce a comprender al "amoral". Y entonces Malina está mejor librado
que cualquier otro de los personajes. Molinita logra lo que quiere, burla a la
represión y puede vivir su ideal. Y el lector termina creyendo a Malina un
mártir real, pues ante sus ojos pudiera aparecer sin campo para elegir,
pareciera sacrificado por una "causa buena" y no por el ideal que realmente
lo impulsaba.

Además sostiene que sólo recientemente hemos
advertido que mucho de lo que se consideraba
normal o instintivo, especialmente en la
estructuración familiar y en las relaciones
sexuales, es en cambio aprendido, por lo cual
sería necesario desprender mucho de lo que
hasta ahora se ha considerado natural, incluso
actitudes competitivas y agresivas fuera del
campo de la sexualidad (] 70).
Por otro lado, las citas expuestas por el escritor argentino en la novela
guardan una relación muy importante con los diálogos. Si bien es cierto que
las notas al pie de página exponen diferentes teorías sobre la
homosexualidad, también hablan de la represión de una sociedad sobre el
individuo, que comienza desde lo más íntimo, en la sexualidad. Y al mismo
tiempo, en esta información, es posible encontrar un espejo que absorbe y
refleja la realidad de los países que están inmersos en un sistema autoritario.
Así, está lo referente a la Alemania nazi, en la que el Führer, digno
representante del Estado y apoyado en todo un sistema militar, establecía
inclusive las funciones sexuales de sus patriotas. Es decir, al hombre le era
conferido un papel activo, de héroe de la nación, mientras la mujer debía
aparecer tan saludable como para tener una veintena de hijos y así fortalecer
al país. Entonces no era posible una libertad que dañara, desde la perspectiva
de la élite política, a la nación. El hombre no podía autodeterminarse en
218

cuanto a sus roles sexuales pue 1 h

.

más 'súbditos' al sistema, ; en :seªse::;;exuali~d, p~r ejemplo, no daría
sexual como antinatural.

se podía calificar esta tendencia

'Nuestro ideal de belleza deberá ser siempre la
sal~', ha dicho nuestro conductor, y más
precisamente en cuanto a la mujer 'la . . , d
ella es ser hermosa y traer hy··os ~l mundmzszonlJ¡ e
mu·
dº .
o. na
ger que zo cinco hijos al Volk dio mas
'
l
,
bl" ·
,
quea
mas
nota
e
Jurista
del
mundo
No
hay
1ugar para
¡
•
/'
·
a ":uJer po ztica en el mundo ideológico d l
N~cional Socialismo. (. ..)necesitará de 2;0
millones de patriotas que rijan los destinos del
mundo, tanto desde el Padre Estado ... (89).
Puig, a traves
, d e 1os datos em1tidos
..
, . Ahora,. Manuel
.
al final de al
pagmas, va Justificando lo que se presentará en la l . ,
gunas
Arregui. Se va elaborando la telaraña
v . , re ac10n entre Molinita y
parte del preso homosexual hacia , al a ~ dan~ose una seducción por
prisionero político, su aceptación de
entínl.. ~entras, la actitud del
•b·
una re acion homosexual
dr ,
perci rr como algo normal desde 1 infi
.,
' se po a
"( ... )la se e ación se ,
a orm~cion mostrada al pie de página.
solos, sin :nt.cto ~on =~:e:U:l ~:~~~:rv;~c_it?s ~riado,s ~ntre varones
entre sí. ( ... ) falta de contacto 'sicoló .c
. . . llllcianan p~acticas sexuales
por la segregación total qut comp!r:
~t:exo fem~?-"1º" ocas~onado
información resulta ser también un e .
rnado .. . (_103). Asi, esta
personajes y de éstos
speJo de las relaciones entre los
,
'
con respecto al aparato opreso E
.
r. . s como s1 en los
diálogos expuestos a lo largo del relato se cuidar
gran parte de las ideas importantes se maniti
a m~y bien lo _que se dice, y
de actitudes y acciones. Pero las voces de a::::;olo ~ntre líneas'. a través
procesos psicológicos de los ers .
es vienen a clanficar los
establecen las el ·
~ onaJes, para entender cómo es que se
r ac1ones entre estos Así
·
.
trata de obligar a Molin
darl.
' por eJ~mp10 , mientras el Director
político de la celda 7' se :v~d::ia o a ~bt~?erd información del prisionero
también en el cúmulo de datos en ~: re acion~ e poder que se hace patente
muestra a toda l 1
e as peque_nas al final de la página, que
uz as razones y los mecanismos
1
presentar ese contacto vertical dond
d
por os que se puede
subordinado "La
•, '
e uno man ª Y el otro es simplemente el
.
.
represion , en términos general
.
Imposición de dominación de
. di "d
es, _proviene de la
individuo no otro que el padr:°Am
u~ sobre o~os : ,siendo. ese primer
forma patriarcal de la sociedad basa~ en 1: ~ d?~Jion, se e~blece la
fuerte represión de la sexualidad"(154) y
enon , de la muJer y en la
t
constantemente la voz de Puig
;
ben eS os parrafos se encuentra
, pues está e1a orando una pr
ta
.
1a enarbola, quien la expresa en su ser mismo, es Molinita. opues , y qwen

.J

C:

a:r

219

�.•

Vemos la visión de Puig reinando en la obra,_ ya sea_por las ci_tas ~ pie
de página O por las actitudes y opiniones de M?lina. 1:rlg no se identtfica
con el joven revolucionario que en primera mstancia aparece fuerte e
inquebrantable, consciente de su realidad. Porque realmente. es endeble, sus
sueños se quiebran fácilmente y su manera de querer cambiar al mundo. es
absurda. valentín resulta ser muy romántico, un héroe que da hasta la _vida
por la patria, por su grupo, por la nación. Pero acepta torturas y carencias a
cambio de una soledad infinita, de un anonimato total, de una f~t:1 del otro
en su vida para tener la certeza de la existencia. "(: ..) Y vos ~bien so~ una
ersona muy buena muy desinteresada, que se ha Jugado la vida por un id~al
~uy noble ... Y no rifes para otro lado, ¿te da vergüenz.a?"(207). E~ camb_10,
Molina que ve materializ.ados sus sueños en la pantalla del. cm~, vive
suspirando por las parejas y por las heroínas ~e por;te y. de vida ~tensa,
onstituye una propuesta más profunda y facttble. El mismo, a pesar de
~ceptar, aparentemente, los modelos establecidos ~ afianzados en las
películas propone un cambio radical. "Eso es lo temble: que estamos tan
determin~dos por nuestra cultura. Principalmente porque aprendemos a
desempeñar roles. Para mí empieza con los roles sexuales, completamente
antinaturales y espantosos"(Casares 224) .
Puig crea a un homosexual poseedor de una voluntad de ?º_der, éste
sabe qué es lo que quiere y se dirige lentamente y seguro a su obJetlvo, mu~
diferente a Arregui. y la propuesta del escritor ~ge~tin~ podemos verla s1
tomamos en consideración que la máxima repres1on eJercid:1 ~or_ el E~o o
el sistema sobre el individuo, es la referida a su mtlmldad. . S1 la
superestructura establece los roles sexuales, y los individuos están obl~gado~
a seguirlos, entonces el Estado puede regular cualquier aspecto de la vi~ de
V alentín se encuentran solos en la celda, nadie los
ser h umano. M otina Y
.
1
l ·,
limita en sus actos íntimos. Son libres en tanto expe~entan_ ~ r~ acion
ual y nadie determina si eso es correcto o no. El Director m siquiera se
~e:'cu;nta de lo sucedido entre los presos de la celda 7. El j~fe del~ ~~cel
intuye que algo ha pasado entre ellos, pero pareciera como st la posibilidad
de un encuentro sexual entre V alentín y Molina no existiera. Ento~ce_s, ~
liberación con respecto a ese aparato regulador que trata de. opnmrr
hombre, se puede iniciar con una transformación en lo más íntimo,~el ser
humano para luego volcarlo a la realidad, en las e~tructuras ~líticas Y
sociales. y no como V alentín pretendía hacerlo, cimbrando primero la
realidad y las estructuras que la determinan, para. luego transformar al
hombre, y proveerle de la sensación de libertad.. ~ero el hombre debe
sentirse libre, eliminar al torturador alojado en el mtenor, y l~go pretender
llevar a cabo un cambio en el mundo."( ...) p!ro ~entro mio tengo otro
torturador ... y desde hace días no me da tregua ... (Puig 182).

220

Es sumamente interesante encontrarnos con que el lector es envuelto
por Manuel Puig hasta caer en la telaraña elaborada por el autor. (Aunque el
lector no tiene el mismo final que la mosca.) Realmente es el autor argentino
quien va marcando los lineamientos y establece una propuesta, entre muchas
otras, bastante clara y más subversiva en comparación con lo que pudiera
parecer la lucha del revolucionario Valentín. La sexualidad, lo más íntimo
del ser, es por ahí el inicio del desquebrajamiento de múltiples moldes
provocadores ?e la alienación del ser humano. Como Valentín y Molina, el
hombre es obligado a responder ante paradigmas que no toman en cuenta su
naturaleza. Como en la celda, el hombre está encadenado a requerimientos
impuestos por el sistema, y vive una vida incomprensible y sin sentido para
él. Así, se refugia en ideales que se desvanecen, como le sucedía a V alentín
y como en un principio pareciera hacerlo Molinita. Pero esta visión o
perspectiva acerca de la liberación removedora de los roles sexuales
establecidos, se va elaborando poco a poquito; y Puig, junto con Molina, la
va dejando ver hasta que tenemos la totalidad. En esa totalidad están
inmersos autor y personajes, e incluso el lector.
Pero ahora, después de haber reservado, a lo "largo del análisis, un
recorrido por el ideal de Molina, es necesario abordarlo ya, pues es uno de
los aspectos necesarios para dibujar la relación entre la historia y el título
que Puig estableció para su novela. Y en este renglón podemos dirigir
nuestra mirada hacia el cine, una pasión de nuestro personaje homosexual.
En la cárcel, Molina se dedica a recordar sus películas predilectas, mientras
V alentin escucha atentamente. Estas narraciones dan lugar a que los
prisioneros empiecen a conocerse, pues surgen preguntas y al responderlas
se va construyendo la identidad de cada individuo. También aparecen
criticas, y de igual manera hablan mucho de quien las emite. Pero cada cinta
relatada muestra varios aspectos del personaje que está recordándola. La
primera, la película de la pantera, habla de sexo pero no explícitamente. Está
vedado el tema y prohibidas las imágenes que lo muestran plenamente. Se
presenta la relación de pareja, el romanticismo cursi. La mujer sumisa
deseando ser protegida por su amante, y aquí se afianzan los roles sexuales.
Y la muerte de la heroína, por amor, para evitar cualquier daño que ella
pudiera hacer a su hombre. Y en estos sueños de imágenes en la pantalla,
podemos hablar del discurso del kitsch. "El kitsch elimina de su punto de
~ista todo lo_ que en la existencia humana es esencialmente inaceptable.( . .. )
impera la dictadura del corazón ( .. . )no puede basarse en una situación
inhabitual, sino en imágenes básicas que deben grabarse en la memoria de la
gente" (Kundera 254).
El personaje homosexual de El beso de la mujer araña, tiene bien fijas
las imágenes de amor, de traición, de heroísmo, y las comparte con un
prisionero político. Lo más importante es que se va identificando con los
221

�personajes femeninos, mientras relaciona a Valentín con los personajes
masculinos. Esto es sólo un proceso psicológico. Además, la totalidad de las
historias son determinantes en su forma de ver el mundo y de estable~er un
ideal para su vida. Molina no concibe una realidad cruda, com~ Valentin. No
es necesario recordar el hambre, la corrupción, la falta. de libertad, no es
preciso amargarse la vida. Para el preso "amoral", la realidad pu~de ser otra
y va a trabajar para lograr verla. Primero, Molina se ve a si mi~mo como
mujer y anhela un amante, parecido a los que salen en las ~lículas. Un
amante tierno y valiente, dulce y fuerte, al cual pueda a~ar _Y temer.
Quiere la oportunidad de amar y sublimar ese amor hasta el sacnficio. Desea
alcanzar el Kitsch de su existencia.

-Es muchas cosas, pero para mí... bueno, lo más
/indo del hombre es eso, ser lindo, fuerte, pero sin
hacerse alharaca de fuerza, y que va avanzando
seguro. Que camine seguro, como mt mozo, que
hable sin miedo, que sepa lo que quzere, adonde
va sin miedo de nada. / -Es una idealización, un
ti;o así no existe. / -Sí existe, él es así (. ..) Era un
galán de película . Todo en ~/ era perfecto,, el
modo de caminar, la voz ronquzta pero por ahz con
una tonadita dulce ... (Puig 69).
Sí, esta es una idealización hecha por Molina, pues no to~a en cuenta
los defectos del mesero al que ama, y esto es producto de relacionar_se tanto
con el mundo del cine. Elimina lo inaceptable y se enamo:a de la idea del
hombre perfecto para él. Molina, después ide~liza a Valentm: ,Esto se puede
reconocer al ver las conexiones entre las cmtas y la relacion entre ~~tos
personajes. Porque a pesar de ver la debilidad y ~l mi~do del pre~o pohtico,
Molinita prefiere contemplar al ser comprometl~o, tierno, al_ heroe . de su
, ula nazi·. "( .. •)y le pregunta a él' si en realidad no le tiene miedo
pelic
'l 1a
nadie, como debe ser el soldado de la nueva Alemania, e! héroe de ,~ue e e
habló. Él le dice que si es por su patria, se atreve a cualqwer desafio (87).
En la narración de la película sobre Leni, se van descubriendo las
situaciones que luego se harán evidentes en la historia de los presos. "C:-)
empieza a decir que el oficial alemán la odiará con toda su alma_ c~?º se
entere de la traición de ella"(84). Encontramos ahí plasmada la situacion
Molina, cuya opción para la libertad es tr~cionar a su gran amor, a Valent.m.
y no sólo la cinta nazi tiene esa funcion en la novela, ~~da una de las
historias relatadas por Molina, guarda una estrecha relac10n con lo que
sucede en la cárcel, en la vida del preso político, el homosexual Y los
policías. Otra asociación entre el cine y la historia principal~ es en cuanto a
los muertos vivientes o zombies. Este caso se refiere muy bien al estado de

?e

222

Valentín, cuando quieren doblegar su voluntad con la comida envenenada.
Cabe destacar que viendo al grupo de cintas aparecidas en la obra de Puig,
en todas hace acto de presencia una pareja, hombre y mujer siempre
sufriendo ante la imposibilidad de estar juntos y de igual manera en todas se
presenta una transformación de la heroína, ya sea, por ejemplo, de mujer a
pantera, o de cantante a prostituta. Y ese es el lente de Molina, de ese color
lo ve todo, rosa. En función de ese lente va moldeando su vida. Y también
podemos volver a la imagen del espejo, "simulacro que garantiza la ilusión y
la realidad"(Campos 21). La gran pantalla, las películas son para Molinita el
espejo en el que capta su realidad, en el que se descubre a sí mismo. Ahí, él
realiza la lectura de su propia identidad. Es sólo una forma de negarse a
representar el papel que la sociedad ha querido imponerle. En este sentido y
sólo en cierta forma, se puede destruir la idea del preso homosexual cuya
perspectiva estaba encaminada a sostener los roles sexuales establecidos.
Muy por el contrario, los está erosionando, desquebrajando, pero jamás con
actos violentos, más bien de una manera muy sutil. Molina se está revelando
ante la realidad que le ha tocado.
Siguiendo con las películas, vamos a encontrar algo sumamente
interesante y que nos señalará si Molina finalmente fue engañado o todas las
circunstancias fueron elegidas totalmente por él. Buscando el ideal de su
existencia, estructurar su vida como en las historias que a él tanto le
gustaban. "Y le besa, y cuando le retira los labios de la boca ella ya está
muerta. Y la última escena es en un panteón de héroes de Berlín, y es un
momento hermosísimo ... "(Puig 100). El prisionero gay accede ante la
súplica de V alentín, es lo último que le puede dar a su amado. Molina se
compromete con llevar un mensaje a los camaradas de su héroe. Sin
embargo, eso es raro cuando él sabía cómo estaban las cosas entre los
policías, pues necesitaban desesperadamente eliminar a los rebeldes. Pero
podemos inclinamos a la idea de que Molina no se imaginaba cómo se daría
el desenlace y que el Director lo iba a dejar en paz. Aunque es muy dificil
llegar a esa idea si se vive en un país marcado por el autoritarismo. El punto
es, Molina se arriesga y lo matan. Así, como sucedió en la película sobre los
oficiales alemanes. Creo, ésta fue una manera de sublimar su amor. Su vida,
su muerte, resultan ser como en el cine. Mientras tanto, Valentín queda en
circunstancias deplorables, convertido en nada. V alentín encerrado en una
pesadilla de morfina, tratando de olvidar las heridas y reconociendo a su
amante en las imágenes, en la charla con Marta etérea.

( ... ) bueno ... me pregunta si es cierto todo eso que
sacaron los diarios, que murió mi compañero de
celda, en un tiroteo, y si.fue culpa mía, si no me da
vergüenza de haberle traído mala suerte (. . .) que
fue culpa mía, y que estoy muy triste, pero que no

223

�hay que ponerse triste porque el único que sabe es
él, si estaba triste o estaba contento de morirse así,
sacrificándose por una causa buena ( ...) se dejó
matar porque así se moría como la heroína de una
película, y nada de eso de una causa buena (285).

El beso de la mujer araña, deja ver a un personaje que pareciera
vivir en el ensueño, lo cierto es que la perspectiva de éste sobre la realidad es
muy diferente a la de V alentin. Pero ciertamente el prisionero homosexual
sabía qué quería obtener, y era la realización de su vida tal cual él la
concebía, en plena libertad, realizando su ideal, el Kitsch. Molina, un ser
justificado por su autor, provisto de amplio espacio para determinar el rumbo
de sus acciones, que sostiene una propuesta mucho más radical con respecto
a la del rebelde marxista. Un ser cauteloso, sentimental. Es una ironía.
Valentín sucumbe. Tras la unión sexual es como si éste personaje le hubiese
pasado su vitalidad al amante. Valentin queda vacío, sin ideales, sin
esperanza, solo y muriendo. Mientras Molina se realiza, llega a ser lo que
tanto quería. Él sí cumple su sueño, su ideal, y lleva al amor a una cúspide.
Se sacrifica sólo por amor. Amor no solamente al preso político, sino a sí
mismo, a su identidad, al ideal tomado de las pantallas de cine. Amor por la
libertad del ser humano, ése que está en contra de los paradigmas falsos
sustentados por el sistema opresor del hombre. Finalmente este personaje
tenía más fuerza, pues se la había robado al joven idealista que termina
inmerso en una realidad cruda, dolorosa, insoportable.

"-Es muy triste ser mujer pantera, nadie la puede besar. Ni nada. / Vos sos la mujer araña, que atrapa a los hombres en su tela"(265). Molina
fue tejiendo su telaraña, con narraciones que dejaba a medias
constantemente, preguntas, buenos tratos a Valentín. Una cortesía cuando el
prisionero marxista más lo necesitaba, comida para fortalecerlo, pero antes
lo mantiene debilitado para sus propios fines. Porque Molinita pudo
advertirle antes a Valentin de lo que le estaban haciendo, pero eso servía a
los planes de la araña. Quería tenerlo sin voluntad, juguetear con la presa un
rato, para que ésta quedara totalmente indefensa. Y la araña se acerca,
acaricia a su víctima, y por fin empieza a succionar, le quita la sangre, la
vida. Pero es sólo un beso, un beso mortal. Constantemente la araña va y se
alimenta. Y un día sólo queda el cascarón, el cuerpo de la presa sin nada por
dentro. Misterioso es el mundo de los arácnidos. Es necesario recordar que la
víctima de la araña no sólo puede ser una mosca u otro tipo de insectos. La
araña también devora a su pareja, después de haberse apareado. El beso es el
sello necesario para la muerte y para la vida. Molina, con identidad
femenina, pide un beso después de atrapar a Valentin en su entramado fino.
V alentín queda sin nada por dentro, y la mujer araña vive totalmente, existe.
Se han convertido en uno solo, la vida de V alentín va ya con Molina. En el
224

cuerpo de la víctima ya no hay nada sól0
_
.
abismo de la inexistencia.
'
suenos difusos, se pierden en el
Manuel Puig introduce al 1ector de su novela a
.. d fi
descubrir formas, consistencias y a locali
~ teJi o mo. Lo reta a
atraviesan El beso de la muier aran~
zarblos hilos que se unen, se
• • •
':J
a es una o ra que atrapa al 1
,
1Illc1a. su brecorrido con la idea de rr
. en 1i.bertad para formar
ector,
. . , este
propia so re la historia abierta ante sus o· El
.
una v1s1on muy
voz está totalmente fuera
.
~os. autor Juega, pretende que su
· •,
' Y sm embargo requiere
tabl
comumcac1on con su víctima U d' ,1
.
es ecer una
mayor parte del control. La hioc:
ogo muy dispar, en el que Puig tiene la
utilizados para dirigrr' su • • In e p~esa no se percata de los mecanismos
viaJe, e cammo se va
d
.
escritor argentino no es plenam t
. ~arcan o. Sm embargo, el
.
en e autontano deia
.
1
establec1endo, junto con él' sus si·gm'fiicados sobre la ,novela.
:i
a su ector rr

;a

Y entonces es como una ca·
b.
La otra araña que acecha a su U~~:e s~ a nera y dej?1'a ver otra, Molina.
cuando en realidad ella mueve Iofhil~ , riu~gualgap;etendiendo ser marioneta
no fuerza a Valentín sólo 1
d s. e i , orma que el autor, Molina
,
o con uce a traves de tr
.
.
ampas, gracias a un
diálogo asimétrico entre ellos L
manera muy ágil entre el nivel del os pe~onaJes y el autor se mueven de
las patas de la araña
ser Y el parecer. Estos niveles son como
tejido es una totalidadquqeuepaguarseadde una a otra los hilos, y crea su red. y el
,
a y mece a las ' tim ·
pacientemente contribuye con las
t .
vic as mgenuas. La araña
sus ancias necesarias p
tr
presa. Pero no sólo estamos en el lech d
, . ara .ª aer a su
en un campo de una lucha ante 1 o e ~or del aracmdo, smo también
engendrando muerte. La propuesta a:ecesidad del c~bio! d,e una vida
como vencedora por sobre los .d a1' y tntro de la histona esta se erige
embriagan al ser humano y J. amás l Ib~ des uecos, ~~andos, difusos, que
e nn an una solucion real.

s:

. La novela de Puig, El beso de la mu ·er
,
emgmático. Nombre elegido no tant
g barana, ese título que aparece
del autor. La figura de la araña unidaº ~or un_a surdo o por una arbitrariedad
de dos, es vida y es muerte
a a muJ~r y el beso. El beso, la síntesis
f. .
.
, en uno está hombre y mu·
Im ,
ascmantes, signos con gran cúmulo de infi
.,
uer.
~genes
apasionantes. y una realidad te .bl P
r~acion .reveladora, relaciones
realidad, forman un sueño y la ; - e.l ehro e cm~, las Imágenes acarician esa
ana o ace posible.

225

�Notas bibliográficas

INTERTEXTUALIDAD EN EL CUENTO "ÁLBUM DE FAMILIA"
DE ROSARIO CASTELLANOS
Lic. Cristina Elenes

'"Aposentado en Pabellón B, celda 34, el día 28 de julio de 1974, con proces~1~s a~~ra~~s
( .. .) Transferido el 4 de abril de 1975 al Pabellón D, celda 7 con el preso po meo a en m
Arregui Paz. Buena conducta" (Puig 151)

Bibliografia
Becerra, Eduardo, Pensar el lenguaje; escribir la escritura, España, Editorial UAM, 1996.
Campos, René, Espejos: La textura cinemática en «La traición de Rita Hayworth», España,
Editorial Pliegos, 1985.
Casares, Adolfo, Confesiones de Escritores, Argentina, Editorial El Ateneo,1996.
Fromm, Erich, El miedo a la libertad, México, Editorial Paidós, 1994.
Mmarti-Peña, Guadalupe, Manuel Puig ante la crítica, España, Editorial Iberoamericana,
1997.
Puig, Manuel, El beso de la mujer araña, México, Seix Barral, 1992.
Kundera, Milán, La insoportable levedad del ser, México, Editores Tusquets, 1998.
Wertsch, James, Voces de la mente: un enfoque sociocultural para el estudio de la acción
mediada, Madrid, Visor, 1993.

UANL

Transvestismo, literatura e intertextualidad
El transvestismo imita, pero también transgrede. Soy y a la vez no
soy el otro, me convierto por lo tanto en algo nuevo, ni el otro ni yo sino un
ser intermedio. El transvestismo implica transformación, es el disfraz, la
máscara que utilizamos para establecer una relación con el otro. Es una
forma de ocultar el yo interno, de proyectar un deseo, de imaginar lo que el
otro espera que yo sea. El transvestismo es así una mediación entre lo
imaginario y la realidad.
La literatura es por definición transformación; es creación a partir de
asumir diferentes disfraces y máscaras, de transvestir lo cotidiano para
convertirlo en una nueva vivencia. A través de la intertextualidad, la obra
literaria se viste con otros textos que a su vez transcienden en el nuevo
disfraz. La obra se convierte en huésped de los textos que la anteceden, con
mayor o menor obviedad e intensidad. Ya no es el mismo texto anterior, ni
aún en el caso de la cita directa. Por medio de la intertextualidad los textos
se van contaminando y crean a su paso nuevas vestiduras.
En el presente trabajo intento analizar el cuento "Álbum de familia"
de Rosario Castellanos, mediante las referencias y los procedimientos
intertextuales utilizados por la autora. Primero, como un texto que es en sí
parte de un texto mayor, "Rito de iniciación", una novela anunciada por
Rosario Castellanos en 1964, pero que no fue publicada sino hasta 1997; y
segundo, la intertextualidad como recurso de ironización para presentar una
visión crítica de la cultura mexicana en tres aspectos básicos: la política, la
literatura y las relaciones de género.
"Álbum de familia" pertenece a la colección de cuentos con el mismo
nombre publicada en 1971. Éste era el único capítulo que aparentemente
había sobrevivido de la novela que según Rosario Castellanos destruyó en
1969. La novela "Rito de iniciación" se encontró y publicó en forma
póstuma veintiséis años después de que el cuento "Álbum de familia" fuera
editado.

227
226

�Intertextualidad y transgresión

Definición de intertextualidad
Kristeva en 1966, al referirse al dialogismo bajtiniano, fue la primera
que utilizó el término de intertextualidad. En su ~cul~ "B~jtín, la ~~l~bra,
el diálogo y la novela", Julia Kristeva dice: "Asi, el dialogis~o b~J~ano
designa la escritura a la vez como subjetividad y c~mo ~omumcatlvi?:1d o,
mejor dicho, como intertextualidad; frente a ese dialogismo, la nocion de
"persona-sujeto de la escritura" empieza a desvanecerse para cederle el
puesto a otra, la de "la ambivalencia de la escritura" (Kristeva, Julia, pp.5-6).
En Bajtín el dialogismo es inherente al lenguaje mismo. Las relaciones
de significación necesitan "volverse discurso, es decir, enunci~do". El
término "ambivalencia" implica la inserción de la historia (de la sociedad) en
el texto y del texto en la historia, la escritura como lectura del ~orpus
literario anterior, el texto como absorción de y réplica a otro texto (Kristeva,
p.6).
Charles Grivel presenta la tesis de que "sea diálogo o intertexto, de lo
que se trata es de la relación con el otro" (Charles Grivel, p.65). Continúa
afirmando que "no hay texto que no sea intertexto". La "comprensión" es la
expresión de la relación entre las informaciones que el autor ofrece Y el
lector posee, por lo tanto, la lectura es un acto de intertextualización.
Es importante diferenciar entre intertexto e intertextualidad. Michel
Riffaterre distingue entre intertexto como "el conjunto de los textos que
podemos asociar con aquel que tenemos ante los ojos", e intertex~dad
como "un fenómeno que orienta la lectura del texto, que gobierna
eventualmente la interpretación del mismo, y que es lo contrario de la
lectura lineal" (Hans-George Ruprecht, p.29).

..

Para Barthes " ... eso es en realidad el intertexto: la imposibilidad de
vivir fuera del texto infinito ..." (Hans-George Rupretcht, p.29) Y Harold
Bloom establece que "no hay textos, sino relaciones entre textos" (Píister,
Manfred: P.87).
Estos conceptos de intertextualidad, como lo señala Manfred Pfister,
liberan al texto de su carácter limitado como una unidad e identidad cerrada
(Manfred Pfister, p.87). El texto se abre. El dialogismo bajt~ano_ Y los
conceptos subsecuentes de intertextuali~~~ como entr~cruce ~ t o de
textos abren también, por lo tanto, las posibilidades de su mterpretac10n.

228

Desde la perspectiva de la función de la intertextualidad dentro de la
obra literaria se presenta el problema de la intertextualidad como repetición
de un pre-texto, donde trae otros textos al discurso para reforzar O conferir
autoridad; y la intertextualidad como transgrersión donde se toma el texto
anterior para disminuirlo utilizando diferentes recursos, como por ejemplo la
sátira, la parodia o la ironización.
En Bajtín el dialogismo no es la "libertad de decir todo". El carnaval
transgrede las reglas del código lingüístico. Esta "transgresión" es posible
porque se da otra ley, pero hay también una pseudotransgresión de la
lit~ratura que se inscribe dentro de la "ley que prevé su transgresión" (Julia
Kristeva, pp. 7-8).
Barthes habla de dos caras de la intertextualidad: como una formación
de ideología cultural y como un procedimiento para la desconstrucción
critica. "En el primer papel parece una prisión; en el segundo, una llave de
escape" (Manfred Pfister, pp.98-99). Pfister, comentando esta cita de
Barthes, afirma que la intertextualidad tiene dos funciones en sentido
contrario, basadas en las relaciones de repetición y diferencia, pero que se
dan siempre en forma simultánea. Por una parte la intertextualidad "repite",
habla con una "voz prefabricada"; por otra es la "diferencia con relación a
otros textos". El texto es sujeción a normas previamente dadas y posibilidad
de desviación (Manfred Píister, pp. 98-99).
Charles Grivel también presenta este concepto de la intertextualidad
como de doble función al decir que "no hay texto que no sea repetición, no
hay texto que no sea diferencia" (Charles Grivel, p.68). Al citar, uno se
pronuncia, el otro está en el seno del discurso, es la voz que se hace oír en y
bajo mi voz. Citar es darse licencia y poder, y ocultarse en lo que se dice .
La polifonía puede venir de la "otra voz" (que viene de abajo, no canónica)
que sirve para concebir la alteridad que viene al texto, como en el carnaval
bajtiniano; pero también las "subvoces" o voces puestas en los textos son las
de la legitimidad y el orden (Charles Grivel, p. 69).
Marc Angenot dice que el acercamiento intertextual puede tener como
resultado que se rompa la clausura de la producción literaria canónica, para
mostrar a ésta en una red de transacción entre modos discursivos. Cita a
Paul Zumthor quien incluye dentro- de la intertextualidad las prácticas de la
parodia, los juegos de lenguaje y de ironización. (Marc Angenot, p. 45). Un
aspecto importante para Angenot no es saber qué quiere decir el término
intertextualidad, sino para qué sirve. La intertextualidad presenta la
229

�multiplicidad, lo heterogéneo, lo exterior, y esto es lo esencial del problema
(Marc Angenot, p. 49).
Laurent Jenny afuma que el análisis del trabajo intertextual muestra
que la repetición pura no existe, ese trabajo ejerce una función critica sobre
la forma. Su papel es reeminciar de manera decisiva los discursos cuyo peso
ha llegado a ser tiránico, discursos fósiles. Volver a decir para cercar, cerrar
en otro discurso. Hablar para borrar, negar para rebasar. Siendo imposible
el olvido, la neutralización de un discurso sirve también para desnaturalizar
los polos ideológicos de éste; o para reificarlo, hacerlo objeto de
metalenguaje. La intertextualidad les hace así financiar su propia subversión
(Laurent Jenny, p.130).

Las formas de la intertextualidad

La intertextualidad puede tomar de fuentes e influenci~s, citas y
alusiones, parodia y transvestismo, imitación, traducción y adapatación.
Pero también puede tener una interpretación más amplia e incluir, como
afirma Jonathan Culler, "la relación entre un texto y los diversos lenguajes o
prácticas significantes de una cultura y su relación con aquellos textos que
articulan para él las posibilidades de una cultura" (Manfred Pfister, p. 91).
Así, el estudio de la intertextualidad no es sólo la investigación de fuentes
sino que incluye también otras "prácticas discursivas anónimas", códigos
que hacen posible los significantes en textos posteriores.
Estos conceptos postestructuralistas plantean otro de los grandes
problemas de la intertextualidad y es el que se refiere a su campo de acción.
Afirmar que todo texto es parte de un texto infinito, resultado de todos los
textos que lo antecedieron, es imposiblilitar su análisis.
Siguiendo esta línea, Manfred Pfister afinna que entonces el "pretexto de todo texto individual es no sólo el conjunto de todos los textos (en el
más amplio sentido) sino, además, el conjunto de todos los códigos y
sistemas de sentido en que se basan esos textos" (Manfred Pfister, p.88).
Como esta definición tan amplia de la intertextualidad dificulta su análisis,

Manfred Pfister seíiala dos concepciones de la intertextualidad·
l
modelo glob~ del postestructuralismo, que parte de un intertexto wri::~a~y otra ~ue nen: un concepto de la intertextualidad restringido a l~
referencias conscientes, intencionadas y marcadas en el texto. Para Pfister
ambos _modelos no se exc!uyen. entre sí, y propone un modelo de mediación
ba~do e~ l~s grados de mtensidad de la referencia intertextual a través de
vanos cntenos para analizar esta intensidad intextual.
. Al~os de esto~ criterios pueden servir como pauta para el análisis de
la mtextualidad de "Album de familia" · El en·teno
· d e re1,r,erenczalzdad
· ·
esta~le~e que se da una mayor intensidad intertextual en la media que se
mediance (comente, ponga en perspectiva o interprete) la referencia con el
pre-texto.
L~ ~omunicatividad es el grado de conciencia del autor de la
referencia
·
'dad·mtertextual. Los textos traídos arbi·tran·ament e son d e poca
mtensi
mtertextual mientras que la m&lt;iv; ....a m
· tensi'dad se encuentra en la
mayor1conciencia
de la referencia
intertextual. El autor parte de que e 1 pretext
~ ..
.,
, o e es 1 ~11ar tambien al receptor y remite a él de una manera clara y
lllllvoca mediante un marcaje consciente en el texto.
•

•

'

UAllU

.
La ª.utorrejlexividad se refiere a que el autor no sólo marque la
rntebrtex~idad de una manera consciente, sino que tematice justifique 0
pro 1emattce sobre ésta.
'
. La e~tructurali~ad s:ñala que citar un pre-texto de manera puntual
?cas10_nal tiene poca mtens1dad intextual, mientras que el centro de máxim~
rntens1dad se da en la medida en que un pre-texto deviene fondo estructural
de un texto entero.
.
Basánd?se en la "&lt;!ialogicidad" de Bajtín, una remisión a textos 0
sistemas de disc~so previamente dados será de una intensidad intertextual
mayor c~?º, mas ~e~: sea la tensión semántica e ideológica. Citar un
text~ relativi~dolo rro?1camente Y minando sus supuestos ideológicos es
una mtertuxtuahdad particularmente intensa (Manfred Pfister, ~P. 102-108).

es necesario delimitar su campo.
Intertextualidad en "Álbum de familia"

Charles Grivel afirma que la intertextualidad como concepto en
bloque cubre en el completo desorden toda una gran variedad de relaciones
texto-texto. Es necesario distinguir entre las clases intencionales ( como la
cita, parodia, toma de una fuente, influencia, ironizaciones) y las no
intencionales, que no han recibido nombre sino bajo formas peyorativas y
degradadas como el cliché o el estereotipo (Charles Grivel, p.68).
230

Actualmente, la relación intertextual más obvia de "Álbum d ~ ·li "
es
fi
d
e 1amt a
. . q.ue. , º~ª- parte e un texto mayor, como capítulo de la novela "Rito de
1D1_ci~c1,~n •_Sm embargo, como se señaló más arriba, el cuento fue publicado
vemtise1s anos ~tes que la novela. Sólo en el último año puede integrarse al
texto mayor -o hipertexto- como una parte específica de éste. De acuerdo al
231

�. . . d l intertextualidad fue nula mientras no se
criterio de la comunicanvzda a
t
o tenía manera de conocer el
ublicara
Rito
de
iniciación,
ya
~uedael
llec
or
nl
entra la intertextualidad en
P

Ah
ez publica a nove a,
hipertexto.
ora, ~a v
, d l l tura de la novela, saber más acerca
ese sentido y es posible, a traves e a ~e ili Susana Mariscal y Ramón.
de algunos personajes del cuento como ec a,
,
de un texto mayor, pero el mayor grado
El cuent? se abr~, ~orno p:~amilia" no se encuentra aquí sino en su
de intertextuajidad de Alb~ ,,
cuento basado en el recurso del
estructura. "Album de . fami;1i~ ~~ e:el sentido bajtiniano, porque a través
diálogo, así utiliza la "dialogicidad ta diferentes posturas o perspectivas en
de éste el cuento se abre y ~re~en di
.
que se encuentran fuera del
conflicto que pertenecen a practicas scursivas
.
texto.
dial, .ca nos remite al método
Intertextualme~te es~ es~::i: forn:~ara llegar al conocimiento.
socrático donde el diálogo ~et 11
tamb" én utiliza el diálogo como
Como en éste, aquí Rosano Caste anos d . s~ y argumentar. y también
nfr tar diferentes puntos e vi
recurso para co ?º . . , . onía como un método para hacer aparecer 1a
'como Sócrates, quien utilizo la rr
constantemente a la ironía en
al
igual
Rosario
Castellanos
recurre
verdad,
. .
·emplo·
"Álbum de familia". El siguiente es un eJ
.
-Pero el Nobel tiene más prestigio ¿no?
.
a un bando y a otro, ese
,
a Esas concesiones
,
1
_ Lo perdio durante a guerr ·
d
que colmó el vaso, acabo por
caso Churcbill que fue l~ go: { a : y Asia y volverlos al resto del
obligarlos a apartar los OJOS e ur
mundo.
.
, .
. Áfri Oceanía Laünoamenca.
-Es decrr,
ca,
'
d , culturalmente (p. 69-70).
- Los dos primeros no cuentan to avia
. ,
dialó .ca sirve para confrontar una realidad
.
Esta rrorua Y estructura
~ fi . , n como es el caso de la cita
que se encuentra fuera de la ob~~- e
c~ndicionan la entrega de un
anterior, las consideraciones po i?c~ q ·ta la referencia es la política
. como el Nobel · En la siguiente ci
premio
mexicana:
, .
ha llevado al cabo una
orque México es e1umco que
r•tmo
P
···
. 1, ·
ue progresa a un •

:;o

revolución sui genensad;e un1~0 qntenible. el único que
ada vez más aceler o e meo
'
1, .
c
ad d' una meta de justicia social; e un1co
alcanza ctt· a
política exterior coherente y digna; el
que man ene
único...
,
d ·t do?
-¿Qué clase de letanía esta uste reci an ..

:a

232

-Los dogmas en cuya validez creen veinte millones de
mexicanos que, como dice otro dogma, no pueden estar
equivocados (P. 70).
En esta cita, México se presenta como país de dogmas. El lector
familiarizado con el sistema político mexicano reconoce las fórmulas
utilizadas por el discurso político que es parodiado por Rosario Castellanos.
La literatura y la relación entre géneros son otros discursos extraliterarios presentados en "Álbum de familia". En cuanto a las relaciones
entre hombres y mujeres surgen el tema del feminismo y las concepciones de
la época, años cincuenta y principios de los sesenta, del mismo:
-¿Es usted feminista?
-¿Tengo cara de chuparme el dedo o facha de estar loca? ( ... ) En mi vida
privada no he renunciado aún ni al amor ni al matrimonio.
- Victoria sonrió con una mezcla de burla y de tristeza. (Pp. 68-{&gt;9).

..

Desde el criterio de estructuralidad de Pfister, una obra adquiere
mayor intensidad intertextual en la medida en que el pre-texto deviene como
un fondo estructural. Este es el caso de "Álbum de familia" que por su
estructura de diálogo e ironización tiene una alta relación intertextual con el
método socrático. Además, la autorejlexividad y dialogicidad en el texto, o
sea el grado en que estas referencias a los discursos políticos, literarios o
feministas que se encuentran fuera del texto son problematizados y
discutidos, también aumenta la intensidad de la intertextualidad.
-Si habla usted de la plebe hay novelería más que hipocresía. Les fascina
acercarse a ver si el ídolo tiene los pies como dice el refrán.
- Habla de los colegas.
-Entre ellos hay un entusiamo. Cada uno se alegra de que Matilde, que en
resumidas cuentas no es sino un mal menor, haya servido de piedra de
tropiezo para evitar que el otro, el contrincante real, ganara la pelea.
¡Capta usted el quid?. La consagración media no ha sido, para quienes
participan del secreto, sino una tregua, un aplazamiento, un compromiso
que deja intacto el empate. Ninguno de los adversarios importantes ha sido
descalificado.
- Después de proyectar esta luz meridiana sobre el fenómeno de Matilde me
parece muy incongruente su insistencia en entrevistarla.
- Para el gran público -ese gran público que no lee los libros de los escritos
entre quienes practiqué la encuesta y que tampoco lee libros de Matilde
pero sí lee mi periódicer el premio es noticia. Por qué cree que un premio
es la consecuencia lógica, limpia y justa de una buena acción. ¡Y las
buenas acciones son tan escasas! (p.p. 72-73).
233

�En este ejemplo se hace una referencia a los escritores hombres. Son
los ellos que pertenecen a una realidad extra-literaria y quienes minimizan la
importancia un premio recibido por una mujer. También se hace una
referencia al gran público que no lee las obras de los escritores. Este público
existe en México y en el cuento se problematiza por qué es importante el
premio para este público no lector.
Por último, otro recurso intertextual utilizado por Rosario Castellanos
son las citas, rimas infantiles y refranes. A través de todo el cuento se hace
alusión a personajes tanto de la mitológia griega, como de la Biblia, de la
cultura popular, de la literatura y el arte. Matilde, una fatigada e inofensiva
Medusa habita en el Olimpo. Los personajes adquieren características de
Hércules, Minerva, Venus, Sibila de Cumas o Danaide. Se lavan las manos
como Pilatos, son como Cordelia, Antígona, Ifigenia y Margot, o viven en el
País de la Maravillas de Alicia.
Hace alusión a refranes: "Les fascina acercarse a ver si el ídolo tiene
los pies como dice el refrán" (p. 72). "Con razón dice el refrán que de los
parientes y el sol..." (p. 119) y las visitas de Matilde han venido "a vender

" ...balbuceando, mientras el auditorio ríe o aplaude, que son las dos maneras
de no escuchar, de negarse a entender" (P. 107)

Conclusiones
Rosario Castellanos utiliza las voces que vienen de afuera del texto
para · confrontarlas.
al texto los discursos extra-literanos
·
l
• Trae
.
para
cues~onar os y al rromzarlos disminuye su autoridad. La intertextualidad se
· , y R osano
·
econvierte
11 a través de
, la ironización en una forma de transgres1on
aste anos crea as1 otro discurso, el de la alteridad y subversión.
En el presente trabajo - la intertextualidad se ha visto desde d
aspe~~os gener~es: de su función y su,forma. Desde la perspectiva de
func1on,
la mtertextualidad en "Album de 1...........
c.,..,..;lia" h a serv1·do
.
con_sc1entemente para introducir en la obra literaria los sistemas de códigos
soc1ale~, que son cuestio?ados. En cuanto a su forma, recurre a una basada
en el. diálog~ -e? el sentido socrático- y a las citas, refranes y alusiones con
el ob3eto de rromzar.
'

~~

ates a Morelia" (p.146).
Hay una referencia consciente de Rosario Castellanos a estos
significantes -ya sea como personajes, refranes, citas, juegos de palabras que requieren de parte del lector un conocimiento de la cultura mexicana y
universal.
Citar un texto de manera puntal y ocasional tiene poca intensidad
intextual, como por ejemplo "¡Porque vaya con el Miura que te ha tocado en
suerte y con la mano izquierda que tiene para lidiarlo!" (pp.135-136).
Adquiere mayor intensidad en la medida en que estas referencias tienen una
función irónica como: "Y o hice una encuesta -que ningún periódico se
atrevió a publicar- como era de rigor (porque Matilde Casanova es una
institución tan intocable ya como Cantinflas o Rodolfo Gaona o qué sé yo)"
(p. 69) En esta cita la ironización radica en comparar el premio literario
alcanzado por Matilde con la popularidad de Cantinflas, un personaje

Así, la obra se coloca 1~ máscar~ que permitirán crear un juego entre
el autor Y el lector. El escenario es la d1scursión dialógica donde se suceden
los no~bres de personajes mitológicos, antiguas y nuevas deidades
persona3es p_opul~es, e~critores y artistas consagrados, refranes y dichos qu;
ponen ~n ev1denc~a los Juegos de poder, la hipocresía y envidias que rodean
a la sociedad mexicana.

Bibliografía
Angenot, Marc, lntertextua/ité. "La intertextualidad: pesquisa sobre la arparición y difus
·,
1
de un campo nocional ", selecc1on
., y traducc1on
•, de Desiderio Navarro 1983 c 1 c ·t ·10n

Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

.

. o . n enos,

cómico del cine cómico.

Castellanos, Rosario, "Álbum de familia", Editorial Joaquín Morti.z, México, 1971

La máxima intensidad intertextual en el uso de las citas -se da en el
pasaje de Lázaro. Aquí no sólo se da una reflexi~n en cuanto a Lázaro, sino
que ésta contrasta con el discurso hegemónico. El resucitamiento de Lázaro
de la muerte es un milagro y a la vez una condena porque una vez que se ha
visto la eternidad todo lo demás le parecerá mezquino y se consagrará a la
nostalgia.
Finalmente, se convierte en un loco que se aventura

Castellanos, Rosario, "Rito de iniciación", Alfaguara Editores, México, 1997

234

Orive!, Charles, Intertextualité. "Tesis preparatorias sobre los intertextos " s 1 ·'
traducción de Des1.deno
. Navarro, 1982, Colección Criterios Casa de las Américas
' e ecc1onLa
y
Habana, Cuba, 1996.
'
'
J~y, ~aurent, Intertextualité. ''La estrategia de la forma", selección y traducción de
DeSideno Navarro, 1976, Col. Criterios, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1996.

235

�Kristeva, Julia, [ntertextualité. "Bajtín, la palabra, el diálogo y la no~~la", selección Y
traducción de Desiderio Navarro, 1967, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana,
Cuba, 1996.

PRESENCIA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA EN
"EL BURLADOR DE SEVILLA Y CONVIDADO DE PIEDRA"
DE TIRSO DE MOLINA

Pfister, Manfred, Concepciones de la intertextualidad. 1985, Col. Criterios, La Habana, Cuba,
Número 31, 1-6/94.

Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Coordinadora del Colegio de Letras Españolas
Facultad de Filosofia, U.A.N.L.

Ruprecht, Hans George, Intertextua/ité. "Intertextua~i1ad", selección Y traducción de
Desiderio Navarro, 1983, Col. Criterios, Casa de las Amencas, La Habana, Cuba, 1996.

... "el hombre es en acción como
un ángel, en penetración como
un dios y, sin embargo, capaz
de todas las bajezas "
E.M.W.Tillyard

Introducción
Mucho se ha escrito sobre el teatro español y los grandes poetas del
Siglo de Oro. Sin embargo, no se ha dicho aún la última palabra. No importa
cuál sea la vía para analizarlo, cualquiera que sea exige largos y profundos
estudios. Para esto debemos considerar la riqueza, variedad y complejidad
del teatro español, pues aún cuando el camino que elijamos para su estudio
sea largo, nuevo o desusado, hemos de encontrar materia de análisis
suficiente en él. Y es que en España el teatro constituye, además de una
copiosa e interesante manifestación literaria, la síntesis vital de todo un
pueblo; pues en él se encuentran condensados sus ideales, sus costumbres,
sus tradiciones y leyendas, su historia y, en general, todo lo que de
característico pueda tener el pueblo español.
Cabe mencionar que en España el teatro monopolizó la actividad
nacional durante los siglos XVI y XVII, llegando a su plenitud durante los
reinados de Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1665), no sin haber
atravesado por distintas situaciones, tales como el enfrentamiento con la
Iglesia, pues ésta exigía su prohibición. De tal suerte que en 1598 Felipe II
prohibió las representaciones de comedias, alegando que afeminaban y
predisponían a la molice. 1
Sabemos de antemano que en todas las culturas el teatro surge de la
Iglesia. España no es la excepción, pero en el periodo que nos ocupa el teatro
ya era profano, más aún, era considerado como pagano. De aquí la gran
preocupación eclesiástica, ya que el teatro era una diversión que alcanzaba a
las masas.

236

237

�Así, y a pesar de las prohibiciones, esta forma literaria va adquiriendo
mayor aceptación y prestigio, por lo que ahora se requería de
establecimientos especiales para su representación. Surgen entonces los

ocultismo es, entre otras cosas, reconciliar el cristianismo con las fil fí
·
(M · ,
,
oso as
hebrea Y gnega
mses y Platon), la fe y la razón.
_
Un eleme~to que consideramos particularmente interesante de esta
nlosofia. es
, la'l busqueda
, de la Armonía para lograr 1a m·dad ' 1o que se
c~ns_egwna so o a traves de la conciliación de elementos contrarios· filosofía
cnstiana con filosofía griega, macrocosmos (Dios) y microco.smos ( 1
hombre), lo alto y lo bajo.
e

u

teatros fijos: los corrales.2
Entrando en el siglo XVII el teatro es llamado genéricamente
comedia, ya que ésta fue la creación más original durante este tiempo,
alcanzando su máximo desarrollo con dramaturgos de la talla de Lope de
Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca. Es en este momento que el
teatro se vuelve nacional. Se le denomina así porque representa a una nación:
España, y a diferencia de otros teatros, el español tiene carácter épico, es
heredero de los romances y de los cantares de gesta, está ligado a su país, a
su pueblo y a su tiempo, cuyo ambiente espiritual y social refleja como si
3

fuera un espejo.

Pero el teatro español del siglo XVII se inscribe dentro de la tradición
barroca, y como manifestación barroca fusiona en sí misma elementos
opuestQs o contrarios, extremos y heterogéneos: une la realidad y la fantasía,
funde la historia con la cotidianidad, el realismo con la poesía, lo culto y lo
popular, la corte y el pueblo, la teología y el folklore. En su periodo de
madurez se distingue por su libertad formal, y a la vanguardia se encuentra
Lope de Vega, imponiendo su original estilo al producir su perspectiva: arte
nuevo de hacer comedias en este tiempo. Así Lope inicia el camino que
muchos habrían de seguir, entre los que podemos mencionar a Tirso de

, Lo que hemo_s propuesto en este análisis es, sobre todo, detectar de
que. manera se advierte la rel~ción entre Dios y el hombre; en este caso
p~cular, en ~l hombre. maneJado por Tirso de Molina en el Burlador de
Sevilla y convidado de piedra (BSCP)5; así como el enfrentamient d 1 b ·
Y del mal, la función del libre albedrío en Don Juan la ruptura de 1 e t~n
·
1 l
•
.
,
a armoma
umvers~ Y ~ castigo, relacionado esto con la situación socio-ideológica en
que s~ ~scnbe el texto. Hemos de aclarar que, indudablemente no son estos
los umcos elementos que competen al ocultismo· sm· embargo, nos
tm1taremo~ a ellos pues no pretendemos abarcar todos los nexos existentes
entre este tipo de pensamiento y BSCP.

°

r .

.

Las referencias bibliográficas que corresponden a las citas textuales
que apare~e~ en ~l cuerpo del trabajo se encuentran ubicadas en el apartado
de notas b1bhograficas.

Pres~ncia del pensamiento ocultista en El burlador de Sevilla y convid do
de piedra
a

Molina.
Volviendo a nuestra idea inicial diremos que el tema que ahora nos
ocupa es, si no nuevo, si desusado. Se trata de advertir la presencia, directa o
indirecta del pensamiento oculista en el teatro español del Siglo de Oro;
específicamente en una obra: El Burlador de Sevilla y convidado de Piedra,
publicada por Tirso de Molina (1584-1648) aproximadamente en 1630.
Pero ¿qué es el pensamiento oculista? Según Frances A. Yates lo que
en el Renacimiento se llamó "filosofía oculta", es un sistema de conceptos
construido con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marcilio
Ficinio, más una versión cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico
de la Mirándola. Juntas estas dos tendencias forman lo que llamo ":filosofia
oculta", que es el título dado por Enrique Comelio Agripa al manual que
4
publicó sobre el tema, el cual tuvo una enorme influencia.
Este tipo de filosofia es característica de los siglos XVI y XVII, pero
no era la primera vez que se manifestaba; surge en el siglo I d.C. asociado a
Hermes Trismegito. Pero en el periodo que nos ocupa, lo que se propone el

En duda sobre si actuar o reposar,
sm saber si es Dios o Bestia
si preferir su Cuerpo o su E;píritu,
~acido, p_ero para morir, y razonando sólo para errar;
igual en ignorancia, siendo tal su razón
si piensa demasiado poco o en exceso: '
c~os de P~nsamiento y Pasión, todo confuso;
aun por s'. mismo engañado o desengañado;
creado mitad para ascender, mitad para caer;
gran señor de todas las cosas, y presa a la vez de todo·
único juez de la Verdad, lanzado a infinito Error:
'
¡La gloria, burla y misterio del mundo!

Pope
Nos ha parecido oportuno iniciar nuestro ensayo con este poema de
Pope pues nos muestra la encrucijada en que se halla el hombre de los siglos
XVI Y XVII. En este dudoso y doloroso estado medio al que es arrojado por
239

238

�la lucha interna sostenida en su alma por dos elementos contrarios: el bien Y
el mal; o bien, Dios y el mundo -la realidad- Dios y el hombre mismo.
Debemos recordar que en dicho periodo esta lucha es patente y se
refleja en-la literatura, pues jamás podremos separar un fenómeno cultural_de
la época en que se produce y la sociedad que lo vive. No es de extranar
entonces, que en una obra creada en_ esta época se_ manifieste esa lu&lt;:_ha de
opuestos característica de la centona. Pues el _S1g~? de Oro esp~?l se
distingue por esa dualidad de elementos: admirac1on_ por 1~ _anugued~d
clásica pagana y por el platonismo más ide~lista, la alegna d~ _vivir Y el ansia
de placeres terrenales se unen en un ardiente anhelo espmtual; se busca
dominarlo todo y saberlo todo.
Pero ya en plena época barroca se advi~rte una crisis ~e. ~alores, por lo
que al barroco se les asocia con una crisis d~ ~a sens1bihd~d. Es una
característica social que destaca el carácter pes1m1sta de la v1~. _Era un
mundo de delito y cambio violento, de sangre pecadora y arrepentimlento Y,
sin embargo, un mundo leal a un esquema teológico. Los ~ombres estaban
amargados y pensaban que el mundo estaba en decadencia, en gran parte
6
porque esperaban demasiado.
Ahora bien, podríamos iniciar nuestra búsqueda cues~onándonos
¿cuál es la postura del hombre en BSCP ante el mundo -su re~lid~d-y ~te
Dios? Tirso de Molina nos presenta a un hombre que por mngun motivo
podríamos considerar como héroe, por el contrario, Don Juan_es un hombre
de su tiempo a quién bien podríamos describir como lo hace T1sbea:
Mancebo excelente,
7
Gallardo, noble y galán.

Sin embargo, estas no son las únicas características del personaje,
también se le describe como desobediente, atrevido y vil,8 y sobre todo como
burlador, pues así lo llama Catalinón9 y así se le_ conoce en Sevill~, según el
mismo Don Juan.'º Este personaje no se cuestiona sobre la realidad de su
tiempo, sólo la aprovecha al máximo para realizarse en s~s a_cciones, no
como el que busca a Dios, al honor o al verdadero amor, smo ~o~o aquel
que desea gozar, hasta sus últimas consecuencias, el placer de vivir y sobre
todo de burlar, de engañar y de traicionar.
Pero tampoco se cuestiona su propia realidad, su vida. Coincidimos
con don Emilio Catorelo cuando dice de Don Juan:

«... valor indomable, desprecio de las leyes y de toda autoridad,
y aún de la misma muerte; incredulidad de la virtud femenina Y
240

ninguna inclinación al amor puro o constante, pero grande
propensión a escarnecer a todas las mujeres que halla a su
paso; falta de lealtad con parientes y amigos cuando se trata de
sus caprichos; en una palabra: el espíritu de negación satánica
encamado en el tipo de mayor grandeza dramática de la época
moderna»11 .

Y ¿qué piensa Don Juan sobre Dios? Relamente en el texto nunca se
presenta la opinión directa de Don Juan; sin embargo, podemos advertir lo
que piensa con respecto al sometimiento a las autoridades, y por lo tanto a
Dios, pues es la máxima autoridad:
DONJUAN
El que se pone a servir
voluntad no ha de tener
y todo ha de ser hacer
y nada de ser decir.
12

Pero, ¿por qué piensa esto Don Juan? ¿por qué se rebela ante al
autoridad~ el orden? Don Juan es un personaje anárquico pues desprecia
toda autondad y cuando se ve amenaz.ada su ·libertad se burla de todas las
leyes, sean humanas o divinas.
Una de las ideas esenciales que se manejan en el ocultismo se refiere a
la analogía o correspondencia para lograr la armonía universal, de aquí la
relación entre macrocosmos (Dios, el Uno) y el microcosmos (hombre).
Podríamos preguntarnos ahora ¿qué clase de relación se establece entre Dios
y Don Juan Tenorio?
Según el ocultismo, Dios crea el universo y todas las cosas que en él
habitan. En el principio, leemos en la Biblia, era el caos, el desorden
universal que Dios organiza, y al ordenarlo, crea: los ángeles, el sol y la
luna, las estrellas, los elementos naturales, las plantas y los animales; y crea
también al hombre a su imagen y semejanz.a. 13 Esta idea podría ser la
justificación de la relación entre Dios y el hombre, aunque también la
propone Hermes Trismegisto en su tabla de Esmeralda:
«Palabras de los Secretos de Hermes: En verdad, esto es sin
eng?ño, cierto, muy verdadero. Lo que está abajo es como lo
que está arriba y lo que es arriba es como la que está abajo
para que se cumplan los milagros de la unidad. Y como todas
las cosas han sido originarias de Uno, por el pensamiento de
241

�Uno, así todas las cosas han nacido de esta cosa única, por
. , 14
adaptaczon» .
Esta idea de la relación entre macrocosmos y microcosmos se
complementa con otra: la idea de la cadena del ser. A través de esta se
expresa la plenitud de la creación de Dios, la relación estrecha que con ella
tiene, la dignidad de todo lo creado, su orden infalible y su unidad úl~a. De
tal manera que todo en el universo está relacionado con su progemtor,
el
5
Uno· sólo el infierno habitado por pecadores, se libra de éste orden.1 De
aqu/ que se consider~ al hombre como el eslabón más privilegiado de esa
gran cadena, ya que este posee todas ~as fac~tades del Universo Y algunas
divinas (aunque deficientes), pues segun Foc10 el hombre e_s ~a amalgama
de muchos y variados elementos, por lo que le resulta dificil ordenar su
vida. 16
Por lo tanto, el hombre, en este caso Don Juan, aunque sea ese ser
privilegiado creado por Dios, también está propenso al mal, a caer, a
equivocarse puesto que:

El hombre es, ante todo, un hijo del
impulso, que desea, exige, teme,
ama y aborrece; sólo en segundo
.
17
plano es un ser que piensa y razona.
Esto nos lleva a pensar que en Don ·Juan, al igual que en el ~e~to de los
hombres, radican los opuestos: el bien (porque posee elementos d1vm?s~ Y el
mal (a causa de la caída de adán). La caída que representa el conoc1ID1ent~
del bien y del mal. El mal que representa el juicio humano que sera
condenado por el juicio divino.
Pero ¿qué es el bien? En su significado más g~~eral es todo lo ~~e
tiene un valor cualquiera. ¿Y no puede ser tamb1en una convenc1on
establecida por la sociedad y por la Iglesia, lo mismo que el mal? En la
sociedad de Don Juan, ¿qué es el bien y qué es el mal? ¿No proclama la
moda los goces terrenales?
En el ocultismo el bien es Dios. En el BSCP el bien es~á represen~ado
por los reyes de Nápoles y de España, así como por Do~ Diego !enono Y
por Don Gonzalo de Ulloa. Aquí podemos apreciar un Juego de
correspondencias:
Dios

►

Dios-------.
►

Rey de Nápoles
Rey

t

España

242

Don Diego Tenorio
El fantasma de
Dios •
◄i-----i►•
Don Gonzalo de Ulloa

___.

Personaje
ordenador

En el orden· jerárquico inferior es el rey el que está más cercano a
Dios, y él debe promover y realizar la justicia (aunque humana) y resguardar
el orden terrenal para proteger la armonía universal. En el esquema anterior
podemos advertir las correspondencias entre Dios y los hombres. Así
tenemos que en el nivel superior se encuentra Dios en estrecha relación con
los reyes de Nápoles y de España. Inmediatamente después aparece Don
Diego Tenorio, que en la jerarquía se ubica por debajo de los reyes. Estos
tres personajes son quienes rea.fuan la justicia humana en BSCP. Sin
embargo, es Don Gonzalo de Ulloa quien, finalmente, se convierte en el
personaje ordenador que es utilizado por Dios para restablecer la armonía.
Pero éstas no son las únicas correspondencias que hemos advertido en
el texto, aparecen otros juegos. A cada mujer que engaña Don Juan
corresponde un hombre, éste a su vez se convierte en contrapunto de Don
Juan. Así tenemos:
Isabela

◄

►

Octavio

vs.

Don Juan

Tisbea

◄

►

Anfriso

vs.

Don Juan

Aminta ◄
► Batricio
VS.
Don Juan
Ana ___. Don Gonzalo -------► DonJuan
4
+
4
= 8 --►-Justicia
Mujer: elemento pasivo
complemento del hombre
hma ytiern

En la Cábala simboliza
el equilibrio de las formas
Hombre: elemento activo
quien realiza la justicia
Sol y lluvia

Don Gonzalo es muerto por Don Juan, pero llegará el momento en la
tercera jornada en que todos estos personajes se unan, en búsqueda del cielo,
de Dios, o del rey clamando venganza. Es entonces cuando se presenta la
unidad en el orden terrenal, primero entre todos los personajes de la obrá;
posteriormente se unen la carne (Don Juan) y el espíritu (Don Gonzalo),
taQlbién en busca de la venganza; finalmente, se elimina el caos y se
restablece el orden.
Curiosamente, en la obra no se mencionan defectos de los cuatro
varones que son contrapunto de Don Juan, pero sí de las mujeres. Hemos
pensado que esto se debe tal vez a que estos cuatro personajes van a resaltar
la personalidad negativa de Don Juan; mientras que las cuatro mujeres

243

�contribuyen a fomentarla, pues representan el motivo del pecado de Don
Juan, es decir, representan el mal para Don Juan.
Advirtamos, sin embargo, que el mayor representante del mal en este
texto es Don Juan Tenorio. Pero debemos aclarar que no sólo él actúa
equivocadamente, también lo hacen: Isabela, ya que traiciona a Octavio;
Don Pedro Tenorio, pues engaña al rey de Nápoles para ayudar a su sobrino;
Tisbea, a quien se le acusa de soberbia; y Aminta que es ambiciosa. Esto
refleja el caos, es decir, la crisis de valores que se vive en la sociedad
española del barroco, ya que este, es un periodo en que se invierten los
valores. Don Juan es un fiel reflejo de esta crisis. Así como en el alma del
hombre radican los opuestos, también están presentes en el mundo y en la
sociedad en general. Esto se debe, según los neoplatónicos, a la caída, p~es
por esta quedan corrompidos tanto el hombre como el universo.
Pero si por la analogía Dios ha establecido la armonía universal ¿por
qué Don Juan y los hombres no se sujetan a este orden y preservan la
armonía? Porque Dios ha otorgado a los hombres el libre albedrío o libre
voluntad, que es un elemento divino: si Dios es libre, el hombre también lo
es. Y es por esto que el ser humano tiene la capacidad de tomar o rechazar
cualquier objeto o situación particular que se le presente. Pero en esta
elección puede equivocarse, pues por la caída se ha oscurecido su
entendimiento, y será dificil que salga victorioso de la batalla eterna entre la

que la virtud no cons~st~ en otra cosa que en la elección del placer. El placer
para Don Juan consistía en engañar, en burlar, y lo considera él mismo
como:

DONJUAN
Hábito antiguo mío
20

'

Sin embargo, para los neoplatónicos el fin del hombre consistía en
preservar la armonía
la unidad
. ydbuscar
,
, total con Dios. El alma del hombre,
que procedía de D
. 10s, ebia volver a El, conformando una especie de círculo
para lograr la umdad perfecta.
. ~i. el hombre elige e~ mal c~o se bestializa, si acierta con el bueno,
se ~i~~- Don .Juan ehge el cammo equivocado, esto le confiere una
posicion ~uy particular en el cosmos: cada vez se aleja más del uno, pues en
la lucha mtema entre el bien y el mal, vence el mal. Don Juan se convierte
en un pecador, en un hombre que no respeta la dignidad de haber sido creado
P?r Dios Y s~ atre~e a romper la armonía. De tal suert~ que su pecado no
solo ~~ca a Dios, smo que afecta a toda la cadena del ser, es decir, a toda la
creacion. Don Juan
, . se ha bestializado, como diría Don Emilio eotare1o,
21
l
re~rese~ta ...e espm_tu de negación satánica... , a tal grado que en el texto se
le identifica con el diablo:

DON PEDRO

pasión y razón.

pero pienso que el Demonio
en él tomó forma humana
pues que vuelto en humo y polvo
se arrojó por los balcones

Don Juan Tenorio, como todos los hombres, posee el libre albedrío y
elige, pero equivocadamente:

MOTA
MUSICOS

·

Esto es acertar por yerro.
/8
Todo este mundo es errar.

Como podemos advertir en este diálogo, el mundo nos encierra en el
error. Y Don Juan no tiene oportunidad para el arrepentimiento, lo que
significaría la única posibilidad de salvación:

DONJUAN
DON GONZALEZ
DONJUAN

Deja que llame
quién me confiese y absuelva.
No hay lugar; ya acuerdas tarde.
¡Que me quemo! ¡Que me
abraso!
19
¡Muerto soy! (Cae muerto).

El móvil que rige a Don Juan es la búsqueda del placer. Lorenzo Valla
en De Voluptate afirma que el placer es el único fin de la actividad humana y

244

22

'

O bien, con el monstruo:

DON PEDRO
mas quién al cielo se atreve,
sinllduda es gigante o monstruo.
¿9ué hacer entonces? Dios no podía permitir que se rompiera el orden
establecido, por lo tanto, no queda otra cosa que la eliminación de Don Juan
de la cadena}el se~; el ~astigo y la mue~e eterna. Don Juan debía ingresar
en un nuevo orden , el infierno, pues babia despreciado el orden divino.
. ~~os ~a~e justicia porque es justo; pero en este caso, paradójicamente,
la ~usticia div1?a la realiza un muerto. Es Don Gonzalo de Ulloa, padre de
dona Ana, qmen realizará la justicia a través de su venganza. Muchos la

245

�• , 2s T b
26 D
24
predicen y la reclaman: Don Pedro de Tenorio, Catahnon,
is ea~
on
.
T
·
21 Aminta•28 pero sólo a Don Gonzalo toca consumarla.
,
D1ego enono,

DON GONZALO

las maravillas de Dios
son, don Juan, investigables,
y así quiere que tus culpas
a manos de un muerto pagues;
y si pagas de esta suerte,
ésta es justicia de Dios:
"~ién tal hace, que tal pague"

y el rey de España festeja la venganza y la justicia cuando exclama:
REY

¡Justo castigo del cielo!
30

Otro elemento interesante en BSCP es preci~ente la ~parición, ~el
f. tasma de Don Gonzalo. ¿Cómo explicar esto? Dios le permite al espmtu
d~Don Gonzalo volver al orden inferior, a la tierra, para establecer el orden:

DONJUAN

Aquí aguarda del Señor,
el más leal caballero,
la venganza de un traidor
31

Este es el epitafio en la tumba de Don Gonzalo. Era tal la furia y la
cólera de Don Gonz.alo por la deshoma de doña Ana que fue capaz de
"levantarse" de la tumba para consumar su venganza. Este elemento
sobrenatural llamó la atención en el siglo . XVII cuand~ a la obr~¿:
conocía solamente como El convidado de piedra. De aqm que Don
Menéndez Pidal nos diga que:

«La verdadera fuente próxima de "El burlador de Sevilla y
Convidado de piedra" debió ser una leyenda referen~e a
Sevilla que fijaría ya el nombre de Don Juan Tenorio y,
probablemente, el del Comendador Don Gonzalo de U/loa.~~sería dificil que aparecieran rastros de esta leye";1a en .
tradición andaluza, debidamente explorada, o en algun archivo
32
olvidado» .

Otro elemento del ocultismo que observamos es la conciliación de los
opuestos. Haremos referencia primero a la vida del autor, para continuar
después con la obra.
Gabriel Téllez profesó en 1601 como fraile de la orden de la Merced,
y antes de 1615 se convirtió en Tirso de Molina, pseudónimo que utilizó en
el mundo de las letras. Lo contradictorio: un fraile que escribe comedias, y
que además tiene éxito y defiende a Lope de Vega contra las criticas de la
Iglesia. Esto le causó a Tirso ataques por parte de su misma orden; sin
embargo, salió avante. Recordemos que en aquel tiempo la Iglesia pugnaba
por la eliminación de las comedias, de aquí que el fraile hubiera de
protegerse inventándose un nombre.
De la obra BSCP (además •de lo ya dicho) podemos agregar que desde
el género en que está escrita se advierte esta unión de contrarios. La comedia
conciliaba en sí misma dos géneros que podríamos llamar opuestos: la
comedia y la tragedia, representadas en este caso (nos aventuramos a
expresar) por Catalinón la primera y por Don Juan la segunda, ya que
Catalinón encarna al gracioso mientras don Juan es el personaje más
dramático cuyo desenlace es trágico.
Otro elemento de contraste, en el cual coincidimos con Casalduero, es
la presencia alternada de la luz y de la oscuridad. En la oscuridad Don Juan
seduce a las dos mujeres nobles: Ana e Isabela. A la luz del día seduce a la
pescadora Tisbea y a la campesina Aminta. En la oscuridad se acentúan el
engaño y la huida, en la luz el sentimiento y lo fugaz de la posesión. En la
oscuridad Don Juan aparece audaz, soberbio y orgulloso; en la luz aparece
medio muerto.33
El hecho de que mujeres nobles (Isabela y Ana ) y plebeyas (Tisbea y
Aminta) se vean unidas por el engaño y la seducción de Don Juan, así como
por la venganza que reclaman, es otro elemento de opuestos que se concilian
en la obra.
De igual manera se presenta la relación entre el fuego y el agua en la
escena con Tisbea:

TISBEA

Parecéis caballo griego
que el mar a mis pies desagua,
pues venís formado de agua
y estáis preñado de fuego.
34

O bien:

246

247

�TISBEA

4. Algunas expresiones artísticas se inclinan hacia formas y enseñanzas
morales, pero "envolviéndolas" de una manera mundana, de tal modo que
pudieran llegar al pueblo.

Por más helado que estáis,
tanto juego en vos tenéis,
que en este mío os ardéis.
.
. t , . 135
¡plega a Dws que no mm ais.

También se presentan los opuestos en el desenlace a través de dos
elementos: el hielo que siente Don Juan y el fuego de Don Gonzalo:

DONJUAN
DON GONZALO
DONJUAN

Un hielo el pecho me parte?
Dame esa mano;
No temas, la mano dame.
¿Eso dices? ¡Yo, temor?
¡Que me abraso! ¡No me abraces
con tufuegof36

Adviértase que en este caso, ambos elementos son simbólicos: el hielo
de la muerte y el fuego del infierno.
Y aquí se da lo qtle Casalduero llama el primer fina1 de la obra.

5. Tirso de Molina pretende mostrar la encrucijada en que se encuentra el
hombre: razón vs. pasión. El neoplatonismo propone una solución: la
razón, el entendimiento, pues sólo a través de éste el alma del hombre se
reconcilia con Dios y puede volver al lugar de donde procede, lográndose
así la unidad perfecta que plantean los oculistas.
6. Consideramos que el personaje creado por Tirso de Molina, Don Juan
Tenorio, es un hombre de su tiempo. En él se representa la lucha entre el
bien y el mal y, por el libre albedrío otorgado por Dios al hombre,
equivoca su camino y se convierte en un seductor y blasfemo que,
animado por su insaciable deseo, atropella a personas, quebranta normas
sociales y desafia al más allá. Rompe la armonía universal de la que
hablan los oculistas, por lo cual es castigado finalmente mediante una
intervención sobrenatural para restablecer el orden.

37

Notas bibliográficas

Conclusiones

Hemos podido detectar y demostrar _la infiltración ~el pe~samien~o
oculista en BSCP. Con esto queda confirmada la importancia y la influencia
de esta corriente filosófica durante el Siglo de Oro.

1

Cfr. Cristián Gaehde, El Teatro. Desde la Antigüedad hasta el presente, p. 172.

2

Cfr. !bid. p. 168.

3

l. Si la literatura es reflejo de su tiempo, esta obra literaria refleja ~to el
caos individual como general que se vivía en España durante 1a epoca
barroca. Coincidimos con Casalduero cuando afuma que el mundo es
38
desorden, engano y error.

2. El Siglo de Oro español es un periodo de contrastes: Dios po~ _un lado Y la
carne por el otro. Por este motivo se advierte una preocupacion constante
en el hombre: la salvación. Esto lo lleva, por un lado, a buscar nuevas
formas de acceder a Dios (ocultismo, neoplatonismo); y por otro, a
centrarse en sí mismo, no para encontrar a Dios, sino para abandonar los
preceptos morales y así volverse soberbio y orgulloso.
3. La conciliación de contrarios se advierte tanto en el pe~ento ~uli~
como en la época en que se inscribe, así como en el movtmtento 1iterano
y en el alma de un hombre.
248

Cfr. JMa.Diez Borque(coord), Historia de la Literatura Española. Tomo IL Renacimiento y
Ba"oco, p.643 y 648.

4

Frances A. Yates, La filosofia oculta en la época isabelina, p.11.

5

En adelante ubicaremos la obra El Burlador de Sevilla y convidado de piedra con las siglas
antes mencionadas. La edición utilizada en este análisis es la correspondiente a El Burlador
de Sevilla y convidado de piedra, Edición de Joaquín Casalduero, Ed. REI, (col. Letras
Hispánicas 58). México, 1987.
6

Cfr. E.M.W. Tillyard, La cosmovisón isabelina, p. 57.

7

Tirso de Molina, El Burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 57.

8

!bid. p. 4 l.

9

Cfr. lbid. p. 87.

°Cfr. lbid. p. 82.

1

11

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, p. VIII-IX.

12

Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 83.

13

Génesis, 1:26.

249

�14

Serge Reynaud de la Ferriére, Los grandes mensajes, p. 235.

15 E. M.
16

CURRICULUM, FORMACIÓN DOCENTE
Y RÉGIMEN PEDAGÓGICO
EN LAS PREPARATORIAS DE LA UANL

W. Tillyard, La cosmovisión isabelina, p. 49.

Cfr. /bid. p. 110 y 111.

17 Edmund
18 Tirso

W. Sinnot, La biología del espíritu, p. 102 Y 103.

19

/bid. p. 130.

20

/bid. p. 66.

21

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Malina, Tomo II. p. VIII YIX.

22 Tirso

Lic. Guadalupe Chávez González

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra, p. 89.

Licenciada en Derecho por la UANL. Maestría en
Ensefianza Superior de la División de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras, UANL. Maestra de
tiempo completo de la Preparatoria 15 desde 1974 y
maestra de la FF y L. Coordinadora de la Maestría
en la Ensefianza de las Ciencias de la División de
Posgrado de FFyL. Coordinadora del Area de
Ciencias Sociales en la Preparatoria 15. Integrante
del Comité Técnico para la Reforma Académica en
el nivel medio superior, desde 1993. Colaboradora
en la elaboración de manuales didácticos y
Exámenes indicativos para las preparatorias.

de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra p. 49.

23

/bid, p. 48.

24

Cfr. /bid. p. 42.

25

Cfr. /bid. p. 67, 83 y 104.

26

Cfr. /bid. p, 68.

27

Cfr. /bid. p.86.

28

Cfr. /bid. p.107.

29

Cfr. /bid. p. 129 y 130.

30

/bid. p. 133.

31

/bid. p. 113.

32

Emilio Cotarelo y Mori, Comedias de Tirso de Molina, Tomo II p. IX.

33

Cfr. Tirso de Molina, El burlador de Sevilla y convidado de piedra. p. 13.

34

/bid. p. 58.

35

/bid. p. 59.

36

/bid. p. 129.

37

Cfr. /bid. p.22.

38

Cfr. /bid. p. 29.

•

Introducción

250

Este trabajo es producto de algunas reflexiones que elaboramos sobre
los maestros de ciencias sociales que trabajan en las preparatorias de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Se basa en diversas indagaciones,
experiencias personales y datos preliminares obtenidos de la aplicación de
instrumentos de evaluación a la tarea docente. Pretendemos en particular dar
una idea del estado actual de la formación de los profesores de ciencias
sociales en el nivel medio superior y sus efectos en la práctica docente, pero
sobre todo, las características que en su desarrollo y conformación ha
adquirido este cuerpo docente como tal. Para ello hacemos una relación
sucinta de las reformas curriculares de 1983 y 1993, respectivamente, las
acciones de formación que se han derivado de ellas así como los efectos que
estos procesos han dejado en los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias. Es decir, cómo han cambiado los estilos y formas que usan
para enseñar, así como las prácticas docentes que privilegian derivadas o al
margen de dichos cambios curriculares, lo cual aunado a algunos datos que
los propios maestros proporcionan respecto de asuntos relacionados con su
práctica docente y la percepción de sí mismos dentro de ella, nos da la
oportunidad de obtener elementos para esbozar una caracterización del
cuerpo docente que conforman los maestros de ciencias sociales de las
preparatorias.

La enseñanza media superior. La Universidad Autónoma de Nuevo
León comprende desde su fundación (1933) el nivel medio superior, llamado
también bachillerato o preparatoria, mismo que atiende a jóvenes estudiantes
251

�entre los quince y diecisiete años de edad; puede ser terminal, cuando forma
en un oficio o carrera técnica; o, como instancia previa a los estudios
superiores, es decir, propedéutica. Su objetivo e identidad pro~ia se ha
puesto en tela de juicio en diversas épocas e inclusive se ha cuestionad? su
pertenencia a la Universidad. Con frecuencia~~ ha ha?lad? _de la nece~1dad
de que este Bivel quede incluido en la educac1on media bas1ca y que, Junto
con ella conforme un núcleo homogéneo e integrado, lo cual reduciría
problemas y ahorraría dinero a la universidad. Sin embargo, muchos
universitarios aún insistimos en que la conservación de las preparatorias en
la Universidad, es de muchas maneras una garantía de contar con alumnos
preparados en el sentido que la misma Universidad desea, imbuidos ya del
ethos que ésta sustenta y preparados en el marco institucional adecuado para
continuar con sus estudios. La duración del ciclo preparatoriano en la UANL
es de dos años, con excepción de las preparatorias técnicas, cuyo ciclo es de
tres años; en el país es una de las pocas universidades que conservan esta
modalidad bianual.
La Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con 24
preparatorias propedéuticas y tres Técnicas. Casi la mitad de las escuelas se
encuentran ubicadas en Monterrey y su área metropolitana y concentran la
mayor parte de la población estudiantil de este nivel; existe otro número de
ellas en diversas localidades fuera de la capital del Estado, algunas se
encuentran muy alejadas del "centro" y su población estudiantil es mucho
menor. Actualmente la Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con
un poco más de 11 O mil estudiantes, de los cuales casi 40 ~l son ~~os
de preparatoria; como dijimos arriba, jóvenes entre los qwnce y d1ec1S1ete
años que a pesar de la época que les ha tocado vivir, saturada de novedades
constantes de información y de distractores que están a su alcance hoy en
día, sigue~ creyendo que estudiar es la vía natural para consolidar un
proyecto de vida y asegurarse un cierto éxito en la sociedad actual.
Los maestros de preparatoria. La concepción tradicional de que la
educación contribuye al éxito y a la movilidad social, así como los procesos
demográficos y sociopolíticos de los años setenta, ~crementaron entre, la
población estudiantil el afán de lograr un título profesional, lo cual afecto a
las instituciones de educación superior que vieron aumentada
significativamente su matrícula desde finales de esta década. Además, como
consecuencia del movimiento del 68 y para dar satisfacción a las demandas
de la clase media emergente, se aprobó el pase automático (se eliinina el
examen de admisión) en las universidades públicas, lo cual repercutió en
diversos niveles: las instalaciones físicas se vieron insuficientes, el aparato
administrativo lento y poco efectivo y los gastos en todos los rubros
aumentaron amén de que las relaciones académicas y laborales se
complicaro~ en grado sumo. Desde luego, una consecuencia lógica de este
252

proceso de masificación que se dio en las universidades fue también el
incremento de la planta de maestros, de maestros universitarios, llamados así
entonces por tradición y por reglamento.
En la UANL, el incremento de la población estudiantil se dio como
en muchas otras universidades, de manera apresurada y con poco orden. Lo
importante era cubrir la demanda estudiantil y satisfacer las presiones
sociales de la época; los maestros fueron reclutados de diversos medios
académicos o laborales, por lo regular sin requisito alguno de ingreso: las
preparatorias en particular resintieron los efectos de esta acelerada dinámica
porque muchos de los docentes incorporados a sus filas eran profesionistas
sin experiencia alguna en educación y carecían de las habilidades mínimas
para enseñar; inclusive, un bue_n número de ellos apenas había concluido su
carrera universitaria y otros más, eran estudiantes de los últimos semestres
de licenciatura.
Sin duda la situación emergente que se vivió en aquella época
provocó esta forma de incorporación de los maestros a las filas de la
doc~cia universitaria, pero es cierto también que en esta tendencia se
percibe una idea definida de lo que entonces significaba la preparatoria y la
práctica docente que en ella se favorecía:
a) La preparatoria se consideraba como una instancia meramente de
transición, de poca relevancia, ser bachiller, ya no tenía la relevancia
académica y social que adquirió a finales del siglo pasado y principios de
este y,
b) Era un pensamiento común entre autoridades y aspirantes a la docencia
que cualquiera podía ser maestro en este nivel educativo pues las
exigencias eran mínimas; aunque no fuera "especialista " en la materia,
se pensaba que estando en funciones aprendería lo necesario.
Así, durante muchos años, la incorporación de profesores
improvisados que sólo contaban con su intuición modelada por la
experiencia con sus profesores durante la carrera, y con un dudoso dominio
de los conocimientos, fue una práctica constante; se incorporaba a dar clases
en preparatoria quien contaba con apoyos en el medio. Si eran otros los
aspectos que importaban para ser maestro, es obvio que la formación o
capacitación de los docentes no se consideró como una necesidad, las
acciones formales en este sentido sólo se dieron hasta mediados de los años
ochenta, derivadas del plan de estudios de preparatoria de 1983, del cual
hablaremos más adelante ya que su diseño, implantación y desarrollo
contríbuyen a ilustrarnos sobre el régimen pedagógico que se conforma
durante esta época y la ruptW'a que significa el establecimiento de una nueva

253

�reforma académica en 1993, sobre todo para los maestros de ciencias
sociales, que son particularmente objeto de nuestra atención.
En este universo o campo se movió durante mucho tiempo el maestro
de preparatoria, su incorporación a la docencia data (al menos un 60% de
ellos) de la época de los setenta, su formación y capacitación por lo regular
estuvo a cargo de sí mismo, su actuación se sujetaba a reglas mínimas y su
trabajo no se evaluaba. El aula, espacio privilegiado por excelencia, era
precisamente "su espacio", la libertad de cátedra cubría sus accion~s con un
manto de legitimidad y por lo tanto no era frecuente que se le cuestionara.
Ahora las cosas han cambiado, indudablemente que la planta docente
no es la misma ni en cantidad ni en calidad que hace veinte o veinticinco
años, los procesos de modernización plantean nuevos retos; los maestros de
preparatoria son presionados para que cambien y se adapten a los nuevos
estilos, formas y contenidos por enseñar, de hecho la nuev~ refon:ia
académica que se implanta en las preparatorias a partir de 1993,_justo_ diez
años después de la unificación del plan anterior, establece modificaciones
en las formas y funcíones que los maestros deben asumir. El cambio se está
dando, pero no hay tiempo suficiente para reflexionar, para e:aluar l?s
impactos que todos los sucesos (internos o externos) acontecidos están
dejando en el ámbito docente.
Una noción sobre currículum, formación docente y régimen pedagógico

La vinculación que se da entre estos tres elementos: curriculum,
formación docente y régimen pedagógico es clave para intentar al menos
una caracterización de los docentes ya que de aquellos se derivan la
estructura, procedimientos, relaciones y prácticas o usanzas en que se mueve
la actividad del maestro; tiene implicaciones en todos los ámbitos de su
quehacer personal y profesional, aunque a veces no se hace consciente o
explícito
Así, entendemos por curriculum a la síntesis de elementos culturales
(conocimientos, valores, costumbres, creencias, hábitos) que conforman una
propuesta político-educativa, pensada e impulsada por di~ers~s grupos Y
sectores sociales cuyos intereses son diversos y contradictonos, aunque
algunos tiendan a ser dominantes o hegemónicos, y otros tiendan a opone~se
y resistirse a tal dominación o hegemonía (De Alba, 1991). En este sentido
se utiliza la denominación "plan de estudios", como una propuesta
curricular conformada por aspectos estructurales-formales y procesalesprácticos, que comprende (explícita o implícitamente) los cont~nidos que se
pretenden transmitir, las actividades o procesos necesarios para su

consecu~ión, así como los perfiles y funciones de los agentes que participan
y son objeto de la propuesta curricular.
.
. E~ cuant~ a la formación de profesores ésta tiene significaciones e
imph~ac~on~s diferente~ se~ s~ a~recie desde el punto de vista del objeto
(extenon~~) o ?el sujeto (mtenondad), o incluso, desde el punto de vista
de la rela~10n sujeto-objeto (Honore, 1990). El concepto capacitación está
más _r~lacionado con el aspecto externo de la formación, capacitarse es
adq~ algo qu~ ,no se posee, ?esarrollar una aptitud para cumplir una
func~on (prep~cio~ p~a el trabajo); la formación en cambio desde el punto
d~ ~ista ~e la mterzoridad es "la capacidad de transformar en experiencia
si~ficativa los acontecimientos cotidianos generalmente sufridos, en el
h~nzonte ~e un proyecto personal y colectivo" (Ferry, 1987). En este sentido
Diaz Barnga ( 1990) expresa que la formación es en última instancia un
probl~~a que se re~ere a la adquisición de conocimientos y destrezas, a la
as~cion ~e un c~njunto de valores, así como al acceso a la cultura en su
sentido mas ampho y a la reconstrucción histórica que de la misma puede
hacer el hombre.
. . ~ formación de profesores también puede verse como una
mstzt~czo~, en tanto que puede estar constituido en un dispositivo
orgamz.acional, hecho de programas, de planes de estudio, de certificaciones,
et~., .º como un campo cultural (Bourdieu, 1990), donde las relaciones
objetivas que se dan entre los individuos y las instituciones tienen en común
dos elementos importantes: un capital cultural y lingüistico común , y el
hecho de que los agentes que participan en el campo manifiestan siempre
una lucha por su apropiación.
~~ todo caso, y para efectos de este trabajo, entendemos como
forma~i~n docente, ~~uellas acciones formales (institucionales) encaminadas
a propiciar la reflexion de los profesores sobre la práctica educativa, con el
fin de, l~grar un mayor desarrollo y profundización tanto de lo didácticop~dagogico, como de lo cognoscitivo y de actualización disciplinaria; asi
mismo como un c~po o espacio complejo y multideterminado, ligado
estrechamente al curnculum y al acontecer cotidiano de los salones de clase
donde realizan su labor los maestros.

. Ese acontecer cotidiano de los salones de clase, influido por el
curriculum y la formación docente, más todos los elementos que determinan
a ~b~s, es el espacio donde predominantemente se establece y se concreta
el regzmen pedagógico. Con esta noción aludimos a los discursos y prácticas
que ~esarrollan y ejercen los maestros y que revelan una regularidad que
permite su denominación intrínseca, usando para ello el concepto que
Foucault denomina ''régimen de verdad", que de forma tan adecuada adapta
255

254

�Jennifer Gore (1995) a los discursos y prácticas de la pedagogía. Según
Foucault toda sociedad tiene su régimen de verdad; es decir, los tipos de
discurso que acepta y hace que funcionen como verdaderos; los mecanismos
e instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos de los falsos,
los medios por los que se sanciona cada uno; las técnicas y procedimientos
considerados válidos para la adquisición de la verdad; la categoría de
quienes tienen encomendado manifestar lo que se considera verdadero. Todo
ello puede concebirse como perfectamente válido en un nivel local,
particular, como es el caso del régimen pedagógico. Los maestros de
ciencias sociales en las preparatorias de la UANL tienen sus discursos que
aceptan y hacen que funcionen como verdaderos, son mecanismos e
instancias cuya práctica les permite autoafirm.arse en el rol que desempeñan.

Las reformas curriculares y sus impactos en la práctica docente
La vida académica y el trabajo docente se ven determinados en
función del currículum, las reformas curriculares suelen causar efectos
'diferentes en quienes las viven, según éstas sean, a juicio de los agentes
involucrados, suficientemente consensadas o no. En las universidades
públicas, las reformas al curriculum siempre son objeto de discusiones e
incluso polémica, la definición de las lineas curriculares determina a su vez
el perfil y el status académico de los maestros, de los alumnos y demás
participantes en el proceso. Puede eliminar los espacios privilegiados o cotos
de poder, pero también dar lugar a la formación de otros. Es, un campo
cultural donde toda la gente comprometida tiene intereses fundamentales
comunes; pero también es un espacio de juego, de relaciones entre
individuos que compiten, donde los grupos se confrontan y las luchas por la
legitimidad y el poder son la constante. Las reformas . ~e l?s planes .de
estudio en las preparatorias de la UANL, no son la excepc1on; estas han sido
el escenario de todo tipo de relaciones y aunque sus efectos son diferentes
según el momento histórico, sin duda en el ámbito donde mayor inlpacto han
causado, es en el de la práctica docente, ya que ésta es una práctica social,
histórica.

El plan de estudios de 1983. Antes de 1980, las preparatorias de la
Universidad funcionaban en teoría, con un plan de estudios básico para los
primeros tres semestres, siendo el cuarto semestre diferente, por tratarse de
la modalidad de bachillerato especializado, instancia que significaba una
preparación específica para la carrera elegida. Este hecho había
desembocado para entonces en la producción de un plan diferente en cada
escuela, es decir, las preparatorias hicieron modificaciones y adecuaciones
diversas, que en muchos casos resultaron completamente diferentes ~ p~an
original. La situación condujo a una serie de problemas de orden academico
256

y administrativo, incluso político, que se reflejaron en diversos niveles, por
lo que las autoridades universitarias decidieron iniciar un proceso de
unificación de planes y programas, el cual se concretó en mayo de 1983,
dando inicio su desarrollo a partir del semestre septiembre a diciembre del
mismo año..
El objetivo principal -explícito así en los documentos de trabajo-, era
diseíiar un plan único que estableciera tanto los contenidos mínimos
necesarios para el nivel superior, como los lineamientos generales del
trabajo académico, y desde luego, la estructura organizativa necesaria para
llevarlo al cabo. El nuevo plan organizó a las preparatorias bajo la modalidad
del bachillerato único y estableció los siguientes lineamientos de carácter
académico-administrativo tendientes a hacer operativo el plan: el programa
semestral se ajustó a 14 semanas efectivas de clase; se estableció un examen
parcial de medio curso (33%) y uno por materia que cubriera todos los
aspectos del programa semestral ( 67%); se uniformó la hora-clase a 40
minutos, y se estableció un tope máximo de tres turnos al día en las
escuelas. Los cambios dan idea de cuál era el estado de cosas que- privaba en
aquella época, sin·embargo éstos hicieron surgir re.lcciones de desconcierto
y algunas de desaprobación entre el sector docente. Por otro lado, todo ello
establecía modificaciones al régimen pedagógico, ya que durante mucho
tiempo la vida académica en las preparatorias se desarrollaba bajo un
esquema amplio de libertad; amparados precisamente bajo el lema de
"libertad de cátedra", cada maestro desarrollaba su tarea conforme a sus
propias convicciones y según el estilo en que había sido formado durante su
carrera profesional.
El plan único para las preparatorias de la UANL tenía como objetivos
generales, resolver la problemática interna que era evidente y responder a
los planteamientos nacionales de modernización de la educación. Sin
embargo, en los acuerdos definitivos la participación de los maestros en su
conjunto fue mínima, en buena medida porque tradicionalmente esta
participación se había dado con motivos esencialmente políticos y no
académicos, por lo que las autoridades encargadas del proyecto no diseñaron
una estrategia para propiciar la participación ampliada, sino que lo hicieron
a través de los Jefes de Academia, a quienes se consideraba representantes
genuinos de sus compañeros en cada escuela; además, precisamente lo que
se buscaba era diseñar una estructura administrativa que permitiera un cierto
orden y control del estado de cosas que privaba en aquel entonces.
Este plan, así como los programas de estudio se elaboraron bajo el
esquema de objetivos generales y particulares, según los enfoques de la
tecnología educativa (sistematización de la enseñanza, taxonomía de Bloom,
etc.), corriente basada en el conductismo psicológico y que adquiriera gran
257

�arraigo en la comunidad académica. El enfoque técnico-instrumental permeó
toda la elaboración del programa y los problemas quedaron soslayados con
la supremacía de la lógica y de la ciencia, que apoyada en la psicología
conductista, pone énfasis en la importancia de la objetividad que se alcanza
con el rigor de trabajar sólo sobre la conducta observable (Pansza, 1987).
A pesar de las dificultades propias de la puesta en marcha, los
primeros resultados entusiasmaron a maestros y directivos y, en buena
medida los acomodos se dieron relativamente rápido, aunque la nueva
estructura académico-administrativa estableció límites importantes para los
maestros. El Plan estaba integrado por cinco áreas de estudio: Matemáticas,
Ciencias Naturales, Lenguaje y Comunicación, Humanidades, Histórico Social; además se incluyó una línea de actividades no académicas.
En el área histórico-social, que es el antecedente de lo que ahora se
denomina Ciencias Sociales, se adoptaron los programas ya puestos en
práctica por algunas preparatorias, program~s que habí~ ~ido el~b?r~dos Y
se desarrollaban con ftmdamento en la teona del materzalzsmo h1storzco; de
tal manera que conocer y comprender aspectos como la estructura y la
superestructura, las leyes del desarrollo social, se tomaron entonces
ftmdamentales.
La aplicación del nuevo plan se inició -como ya lo expresamos- en
septiembre de 1983, sin embargo, no fue acompañado por un pr?ceso de
formación actualización o capacitación de los profesores, qwenes en
definitiva debieron ponerlo en práctica. Además de la resistencia al cambio Y
ante un programa del que muchos no se sentí~ ~~cipes, s~ presentó la
dificultad real de ponerlo en práctica, por las hm1tac1ones existentes en la
formación de los maestros, tanto disciplinaria como pedagógica.
El problema de la formación docente ~e manifestó en todas las ~eas
establecidas en el currículum, pero fue particularmente patente en el area
histórico-social, ya que si bien es cierto que los profeso:~s de algunas
preparatorias conocían y habían trabajado contenidos tematicos desde ~a
perspectiva del materialismo histórico, por ser desde lue~o la tende~cia
teórica de la época, para la mayoría, sin embargo, era matenal descon9c1do,
0 si lo conocían no compartían este enfoque. Por otro lado, aunque en una
primera época de la Universidad, los maestros que predo11;1ina?an en esta
área eran licenciados en derecho, para los ochenta se hab1an mcorporado
profesionistas de diversas carreras, con un_b~gaje ~ul~al e ideológico
también muy diferente. En el caso del matenalismo histonco, se reconoce
ahora que esa visión monolítica hizo mucho ~año ~ desarrollo de_las
ciencias sociales de nuestra universidad, que se ev1denc10 cuando la re~dad
se impuso sobre la teoría y cayó el llamado socialismo real de la antigua
258

URSS. Sin embargo, tampoco puede negarse que proporcionó a los maestros
un sustento teórico-práctico definido sobre el que aprendieron a moverse con
seguridad en las aulas.
Las autoridades univer~tarias hicieron algunos esfuerzos en el campo
de la formación docente, en el transcurso de los años siguientes se diseñaron
algunos cursos tendientes a apoyar la tarea docente (es de hacer notar que no
existen archivos organizados que den cuenta formal de estos esfuerzos), pero
pocos tuvieron continuidad en la práctica, y en ninguno de los casos se llevó
a cabo un proceso de evaluación o seguimiento para conocer sus efectos en
el aula. Los contenidos fueron aplicados de manera mecanicista e
instrumental, ya que este era el enfoque pedagógico que prevalecía,
representado en todo caso por una visión reduccionista de la educación, ya
que bajo la bandera de eficiencia, neutralidad y cientificismo, la práctica
docente se redujo sólo al plano de la intervención técnica (Gimeno, 1988).
En general, el aspecto de la formación, capacitación o actualización
formal de los profesores se dejó en manos de cada dependencia y de sus
administraciones, por lo menos durante la primera parte del periodo durante
el cual estuvo vigente este Plan. Ésto porque seguramente ante las instancias
que habían promovido la unificación del plan, en aquel momento era
prioritario que se apegaran a lo establecido en el aspecto curricular, por lo
que el mejoramiento docente se soslayó, o por lo menos se pospuso. Quizá
también se dio por hecho que sucedería de manera natural.
El plan y los programas de estudio terminaron sufriendo
modificaciones con el tiempo, en algunos casos plenamente justificados por
la experiencia áulica, y en otros por necesidades de otra naturaleza, sin
embargo, no cambiaron sustancialmente los contenidos, ni se adaptaron con
flexibilidad a los nuevos cambios sociales y económicos, la práctica docente
se anquilosó. Por ello se planteó la necesidad de una nueva reforma. Al
inicio de la década los noventa existía un consenso generalizado que el
cambio era necesario.

La Reforma Académica de 1993 en las preparatorias. La nueva
reforma académica plantea "la necesidad de transformar este nivel
educativo para superar su rezago, atender la demanda estudiantil y fomentar
la integración de las ciencias y las humanidades de tal forma que permita
afrontar con éxito el dinamismo de los avances tecnológicos" (Documento
de la Reforma Académica aprobado por el H. Consejo Universitario en
1993). La reforma modificó la organización y estructura curricular que
existió en el nivel medio superior durante más de diez años. Con este
proceso se estableció un sistema de enseñanza curricular modular, cuyo
objetivo es periodizar el proceso de enseñanza aprendizaje de una manera
259

�intensiva mediante módulos con duración de nueve semanas Y con un
máximo de cuatro materias por módulo.
De acuerdo a la nueva estructura curricular cada semestre se compone
de dos módulos. Se incrementó el tiempo de cada frecuencia (hora clase) de
40 a SO minutos, así como el tiempo diario de instrucción escolar a. cinco
horas; la idea que subyace a tal modificación es que al establ~cer un tiempo
mayor de clase, se da continuidad a los temas tratados y pemute ~ mayor
permanencia con los alumnos en el aula, así como desarr~llar me!~dos Y
técnicas que promuevan el aprendizaje. El ciclo compl~to de mstruccion está
integrado en las preparatorias generales por ocho modulos ~ d~ce. en las
preparatorias técnicas, a razón de dos módulos por semestre distnbwdos en
dos y tres años respectivamente.
La reforma de 1993 al plan y programas de preparatoria introdujo
formalmente como estrategia fundamental la capacitación de maestro~ Y
administradores, considerando que en dicha acción radica en buena medida
el éxito del proyecto. Así, prepara cursos de inducción a la_ reforma a los
cuales se incorporaron la totalidad de los maestros en funciones en aquel
momento posteriormente se diseñan cursos disciplinados y de actualil.ación,
los cuale~ se llevan a cabo hasta la fecha. Este proceso propició una amplia
interacción entre los maestros como nunca antes se había dado; desde luego,
también hubo críticas y rechazos, todos estaban de acuerdo en que era
necesario el cambio, pero los que ahora se les presentaban no satisfacían las
expectativas de la mayoría.
Los cursos de ciencias sociales (antes área hlstórico-social) se
establecen en dos módulos discontinuos. El curso I se estudia en uno de los
módulos de primer semestre e incluye contenidos de Historia Y Geografia
mundial a razón de dos horas clase diarias con diez horas en total a la
semana·' el curso II forma parte del tercer semestre y sus contenidos están
relacio~ados con la Historia de México contemporáneo, se estudia a razón de
una hora clase diaria con cinco horas en total a la semana. Para muchos la
presencia del área en el proyecto curricular, y por lo tanto la presen~ia de los
maestros en el aula, es cuantitativamente menor de la que anten~rmente
tenía. Naturalmente los maestros que dentro del Plan de 1983 trabaJab~ en
el área histórico-social, son quienes se hacen cargo ahora de esta hnea
curricular.
Aqui apuntamos una reflexión que se_ ha venido haciendo en el
transcurso de estos años en que ha estado en vigor la reforma de 1993, Y es
la siguiente: aunque con el plan anterior las fr~cuencias e~an sól? tres por
semana a razón de 40 minutos la clase, la asignatura se tmpartia durante
todo el 'semestre lo cual daba oportunidad de consolidar la relación maestro260

alumno Y concretar con menos apuro las tareas académicas· ahora ciencias
sociales se ~~dia solamente en una parte del semestre. S~ embargo, esto
no es definitivo, aun hacen falta estudios que den cuenta de los verdaderos
efectos de todos estos cambios en la práctica docente y en el
aprovechamiento académico de los alumnos.
¿Qué hace el profesor cuando no se programa curso de ciencias
social~s? Puede ser asi~ado por la administración para trabajar en otras
matenas (artes Y humarudades, español, orientación educativa, etc.), lo cual
ha ~enerado c~n frecuencia un deterioro de la imagen docente y hace
ambigu~ el sentido de pertenencia del maestro a un área en particular. Lo
que debiera ve~~ _como po~itivo_ (e_l estudio de otras áreas o asignaturas) ,
p~esto que posibiht_a el ennquec1m1ento personal y profesional, se ve como
signo de desplazamiento, o abiertamente como castigo.
Como hemos expresado, los cambios significaron también cambio de
actitudes, nuevos acomodos a la situación académica y en el status general
de los maestros dentro de la organización escolar; es decir, se vieron
afectadas tanto la dimensión institucional, como la dimensión didácticoáulica (De Alba, p.47). Por un lado, porque es en la institución donde se
concretan los elementos culturales que conforman una determinada
propuesta académico-política, la cual se lleva a cabo a través de mediaciones
Y p~icularidades (esto es notorio en nuestras preparatorias, expresión
genuma de la mayor diversidad) y por otro, porque en esta dimensión los
tópicos más signifi~a~ivos, los que más inc_iden en la organización escolar y
~or ende en la practica docente son precisamente, la organización de los
tiem~os y espacios, el manejo del contenido, la dinámica particular de
relaciones y de trabajo, la jerarquía escolar, la burocracia escolar, etc., todos
los cuales se vieron afectados o modificados con la implantación del sistema
modular.
.
También la dimensión didáctico-áulica representó un cambio
Importante para los profesores de ciencias sociales. Esta dimensión se refiere
al e~pacio de encuentro, desarrollo y concreción cotidiana de una propuesta
cumcular entre alumnos y maestros; en ella son problemas fundamentales la
relación maestro-alumno, la relación con el contenido, el proceso grupal, el
problema de la evaluación del aprendizaje y el programa escolar.
-~~ ser maestros cuya práctica docente se basaba principalmente en la
expos1c10n, ahora se enfrentan a una forma diferente de conducir la relación
áulica, tienen que ser promotores de aprendizajes significativos, aprender a
usar nuevas estrategias y recursos didácticos, actualizarse constantemente y
además adaptarse a la nueva situación legal y laboral que delimita ahora su
actuación.

261

�Por otro lado, nos parece importante destacar que ahora el nuevo
reglamento del personal académico ( 1996), altera de alguna forma el sentido
social que por tradición se ha asociado a la denominación de "maestro"
(magíster), ya que establece una nueva clasificación para quienes ejercen
funciones y realizan actividades de docencia (profesor ordinario, profesor
asociado, etc.). Entonces, los maestros ya no son maestros, sino profesores,
concepto cuya usanza es más familiar en la cultura anglosajona (professor),
y aunque también se liga a la tarea de enseñar y su etimología igualmente
proviene del latín, su connotación o su sentido convencional entre los
universitarios no tiene el arraigo que posee el de maestro. Esto es también un
elemento que influye en las formas y actitudes de los docentes ya que
siempre se usó así y era parte de la esencia del cuerpo docente.

Consideraciones particulares sobre los efectos de las reformas académicas
l. La linea curricular del área histórico-social del plan de 1983 contemplaba
cuatro cursos semestrales en el ciclo preparatoriano. La reforma de 1993
contempla dos, lo cual merma la presencia de los maestros de ciencias
sociales durante la preparatoria y limita los efectos de formación integral
hacia los alumnos.
2.- La organización de los tiempos conforme al plan de 1983 permitía al
maestro trabajar con el o los mismos grupos de alumnos durante todo el
semestre. Con la estructura modular (1993), el maestro trabaja durante
nueve semanas con un grupo y otras nueve con otro diferente; la relación
maestro-alumno no se consolida suficientemente.
3. Con el plan anterior desempeñaba por lo regular, toda su carga horaria en
el área histórico-social, al cambiar de semestre cambiaba de curso, pero
no de área. Esta situación fue modificada con la reforma de 1993, ya que
el maestro de ciencias sociales debe ocupar sus horas (cuando no hay
curso programado) en el área de Artes y Humanidades, Español o
cualquiera otra que le asigne la administración. Al estar asignados a una
sola área o especialidad se generan entre los maestros sentimientos de
pertenencia al grupo, mismos que prefiguran y dan sentido a la labor
que se realiza; a su vez, el sentido de pertenencia contribuye a dar
seguridad y define buena parte del perfil real de los maestros.
4. El manejo de los contenidos según el plan de 1983, basados en el
materialismo histórico como herramienta para resolver los problemas de
la sociedad, proporcionaban a los maestros un sustento teórico-práctico
sobre el cual solía moverse con seguridad. Al eliminar el enfoque
materialista e introducir un enfoque culturalista tradicional (historia
mundial, por ejemplo), el maestro pierde un importante elemento de
apoyo y aunque en principio afirma que es fácil el manejo de lo nuevo,

262

se enfrenta ahora a una falta de fundamentos epistemológicos prácticos y
de estrategia que dificultan su tarea.
'
5. La .ev~uación académica al alumnado a través del Examen Global
Indicativo . Y. la Evaluación docente han generado un ambiente de
competencia mgrata y desarrollado prácticas subrepticias que distorsionan
los efectos reales del trabajo docente. Debido a la presión institucional la
búsque~ de mejores calificaciones, promedios o índices de satisfacción
se convierten en un fin en sí mismos.

Apuntes para una caracterización de los maestros de ciencias sociales en
preparatoria
Lo que enseguida se apunta son algunas conclusiones preliminares
b:15a~s en _los resultados de una Encuesta aplicada a los maestros de
ci~nci~s soc1~les de las preparatorias, elaborada desde el Comité Técnico de
Ciencias Sociales para el nivel medio superior de la UANL, en 1997. Entre
otros_ as_pectos~ 1~ encuesta recoge datos sobre ed41d, antigüedad, formación
acade11;uca o~gmal, formación docente, percepción sobre programas y
conterudos, as1 como sobre la evaluación académica y docente.
De acuerdo a la encuesta aplicada a 166 maestros de ciencias sociales
encontramos que más del 60% de ellos ingresaron a la planta docente -en l~
déca~ d~ los set~nta, ac~lmente un.34.93% son mayores de cuarenta y un
27. 71 ¼_ tienen mas de cmcuenta años de edad, lo cual nos hace apuntar que
pre~~~ª una estructura de edad madura. De ellos, el 43% tiene una
annguedad entre 16 y 25 años en la Universidad enseñando ciencias sociales
en preparatoria, ~bién son maestros de tiempo completo lo que les otorga
un status d~te~do: el maestro de tiempo completo trabaja en la Escuela
de su adscn~cion ~urante un mínimo de 35 horas por semana, por lo menos
15 de ellas Impartiendo clase y el resto dedicado a la asesoría académica
c?n~ultoria, o,_ a labores administrativas de su área o departamento. Est¿
sigrufica que dispone de lo que en la práctica se conoce como horas estancia

o descarga académica.
Lo anterior nos lleva en principio a realizar una caracteriz.ación de este
cuerpo docente en dos sentidos:
a) P?r _un lado, los maestros de ciencias sociales conforman un grupo
academtco ma~uro'. con una amplia práctica docente y con una rica y
ren~v~da _expenenc1a para compartir con sus alwnnos, son colaboradores y
participativos y se adaptan a los cambios; además, dada su permanencia en
la UANL, han tenido tiempo para adquirir una formación sólida o por lo
menos suficiente para desenvolverse en su campo.

263

�Pero

b)
también puede decirse que los maestros que enseñan ciencias
sociales son "demasiado" maduros, denotan síntomas de obsolescencia o por
lo menos, una condición que justifica la resistencia al cambio; dado que
tienen muchos años de laborar en la Universidad se sienten "conocedores"
de su materia, repiten conductas y modelos aprendidos en los primeros
tiempos y su presencia en cursos o eventos de tipo académico es escasa o no
ha modificado sus estructuras. Algunos en particular no están en condiciones
de estudiar una maestría, asisten eventualmente a conferencias y congresos.
Esta es una visión particular y no acabada, porque en todo caso
reconocemos que una caracterización de esta naturaleza no puede ser
definitiva si no se analizan con mayor profundidad los efectos que tanto la
dimensión institucional, como el contexto social amplio producen en las
prácticas de los docentes. Los maestros forman parte de un proyecto social,
institucional y académico que deben hacen conciliar con el de su grupo o
individualidad.

Díaz B~ga, -~gel, Investigación educativa y formación de pro'esores
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Una nota final
Clarificar la relación que existe entre el cu"iculum, la formación
docente y el régimen pedagógico es esencial para la vida académica, porque
nos permite comprender que la práctica docente no es una práctica
ahistórica, ni descontextualizada, es por el contrario producto de su época y
de una serie de elementos que confluyen en su conformación. El desarrollo
de un currículum debe tomar en cuenta situaciones particulares y a los
agentes involucrados directamente en la actividad académica; la formación
docente se deriva o se diseña en tomo a las necesidades del currículum, pero
también deben considerar las necesidades reales de la práctica cotidiana y de
los propios maestros, a quienes se debe tomar en cuenta, dada la
consideración elemental e indiscutible de que al insertarse en estos procesos
lo hacen con el bagaje cultural y la propia circunstancia que los define y
determina en buena medida muchas de sus acciones. Esta es una vía, aunque
no la única, de lograr una mayor comprensión sobre la vinculación que
estos elementos tienen entre sí y los efectos que producen en los m~estros,
en la práctica docente y en toda la vida institucional.

Bibliografía
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De Alba, Alicia, Currículum crisis, mito y perspectivas, CESU - UNAM, México, 1991.

264

.

265

�LA DUALIDAD DEL ESPEJO EN TRES TRISTES TIGRES:
UN ACERCAMIENTO ESTILÍSTICO
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz
Lic. Georgina del Ángel Gaviño
ITESM

Tres tristes tigres es una novela que ofrece varios caminos de análisis
por su riqueza en cuanto a sus recursos narrativos, estructurales y temáticos
expresados en ella. Uno de los apartados se inclina por el aspecto
ideológico, aparecen fuertes tintes surrealistas, existencialistas y además, se
puede apreciar una cierta denuncia política y social, a lo que atribuimos la
posible censura de algunos de sus párrafos. Sin embargo, nuestro interés se
dirige a asir las palabras para analizarlas desde el marco de la lingüística,
ayudadas por la estilística y así, poner en evidencia el poder que las lleva a
funcionar como elemento de juego. Juego en el que el lector puede
participar activamente no sólo cuando decodifica literalmente· el signo
escrito sino cuando·completa las frases, escucha las voces de los personajes,
imagina lo que no está dicho y descubre las bromas que el narrador en turno,
(pues la novela es polifónica), le hace con la ayuda de las distintas
significaciones de una palabra.
La materia prima del escritor es. la palabra. A partir de ella puede
crear historias, personajes ficticios y lugares insospechados. El autor debe
conocer la construcción de su lengua o varias lenguas para explotar su
maleabilidad y romper con los moldes, que sirven para darle un orden
lógico, y otorgarle de esta forma más oportunidades de significación. "El
escritor es un taumaturgo cuyo poder mágico revive y transforma la palabra
en una incesante labor de creación y recreación" (Fernández 11).
Guillermo Cabrera Infante es un ejemplo de escritor creativo porque
decide utilizar recursos aparentemente sencillos como aliteraciones,
anáforas, recrear onomatopeyas y burlar la posición de los adjetivos para
aludir distintas realidades semánticas. Se podría decir que no cae en lo
barroco o culto del lenguaje, al contrario se acerca a lo ordinario de algunas
circunstancias de la vida de sus personajes, quienes tienen poca educación.
Sin embargo algunos de ellos conocen y explotan el sentido de la vitalidad
de su idioma, y gracias a la comunicación intercultural que se realiza en la
isla cubana, pueden trastocar otros: inglés y francés.
En Tres tristes tigres encontramos el elemento recurrente de la
imagen invertida. En este análisis vamos a poner en evidencia algunos
recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan para recrear el

267

�recursos semánticos, visuales y semióticos que se solidarizan Par:ª recrear el
desdoblamiento provocador de una acción lúdica y hasta cierto punto
humorística. Además, enmarca la probabilidad de la existencia de un mundo
al revés. Los personajes como las palabras entran a una dinámica de
identidad en el que hacen patente su dualidad como los signos ~güísticos
en sus distintas acepciones. Por lo tanto, el espejo es un símbolo importante
en ese texto porque logra el efecto de reflexión que queremos compr~ en
este trabajo.

(

En primer lugar, vamos a hacer un acercamiento de la estilística al
texto. En este apartado se encuentran las figuras de dicción las cuales se
basan en el orden de aparición de las palabras en las frases y se encargan de
causar el ritmo. Los narradores de la novela explotan el recurso de la
repetición, lo cual provoca el efecto de la musicalidad en la o~ra. Este
recurso es conscientemente utilizado por el autor para proporcionar un
síntoma de interés, emoción o énfasis y hacer más intenso el significado. No
puede calificarse como una deficiencia en el acervo lingüístico de _Cabrera
Infante sino a partir de este fenómeno se busca crear un paralehsmo en
acciones simultáneas.
Seguía tocando y tocando vi a Arsenio _Cué ll~ar al ~amarero Y pedir
la cuenta y tocando despertar a Silvestre y vi al penco escntor lev~tarse Y
salir con Vivian y Sibila cogidas de los brazos y tocando ,cue ~staba
pagando él solo bastante y tocando regresó el camare~o Y Cue le dio una
propina que pareció buena por la cara del camarero satisfecha tocand~ Y lo
vi irse a él también y reunirse todos en la puerta y el botones abnr ~as
cortinas y tocando salieron por la sala del juego roja y verde Y_. bien
alumbrada y la cortina cayó sobre, detrás de ellos, tocando no, me diJeron
hasta luego. Pero no me importó porque estaba tocando y seguia tocando Y
todavía iba a seguir tocando un buen rato (Cabrera 104).
Es interesante cómo el autor atrapa el habla cotidiana de las
personas cuando quieren contar una experienc~a, que co_~ el simple hecho de
reiterar el término ''y le dije" ocasiona una cierta tension en el relato pues
despierta el interés en conocer en qué van a terminar los dime-s Y di.retes. "Y
ella me dijo, ¿A dónde vas cosalinda? Y yo le dij~_que para ~as Vegas Y me
dijo que si no la podia llevar más lejos, dónde le diJe, y me ~i~o, Al otro lado
de la frontera, ¿dónde?, y me dijo, Más para allá de la esquma de Texas,( ...),
le dije, ¿Todo es tuyo?, bromeando claro y ella no me dijo nada" (79).
Otros de los ejemplos de anáforas se encuentran en la ,descri~ción d~
Cuba por una señora estadounidense: "La Sra. Campbell vema ~etras _de mi
hablando y gesticulando y asombrándose todo el maldito tiempo
268

encantadora: la encantadora bahía azul, la encantadora ciudad vieja, la
encantadora y pintoresca pequeña calle junto al muelle encantador" ( 196).
En este ~aso, por el abuso del adjetivo, éste se desvirtúa y pasa a ser
un signo vacío de calidad estética. Observamos también, el énfasis en usar
gerundios en forma ascendente de valor semántico para extender la
explicación de las acciones del personaje en ese momento, es decir, estaba
hablando, gesticulaba y mostraba asombro al grado que llegó a irritar al
narrador.
Las conjunciones abundan en el texto pues de esta forma se pueden
íncluir varias oraciones dentro de un mismo enunciado, lo cual desencadena
que la enunciación a pesar de ser muy extensa, se parezca a una réacción en
cadena donde las situaciones dirigen hacia una descripción más detallada
dotada de continuidad.
( ... ) Todo el mundo se muere, queriendo decir que los infelices y los
amargados y los íngeniosos y los retardados mentales y los cerrados y los
abiertos y los alegres y los tristes y los feos y los bellos y los lampiños y los
barbudos y los altos y los bajos y los siniestros y los claros y los fuertes y
los débiles y los poderosos y los infelices, ah y los calvos: todo el mundo y
también la gente que como Bustrófedon puede hacer de dos palabras y
cuatro letras un himno y un chiste y una canción (234).
El juego de palabras en Tres tristes tigres está compuesto por
retruécanos, polícopes, onomatopeyas, derivaciones, calambures y
equívocos. El retruécano "consiste en repetir varios vocablos o una frase,
invirtiendo el orden de sus términos. Es un trueque que vuelve la frase de
revés". (Fernández 46) Su objetivo es destruir el sentido común para llegar a
una nueva idea. Una inversión de términos acarrea una inversión de ritmo en
la frase, con lo que se pone de manifiesto la vitalidad de la figura estilística.
"Explicación de Tito Arsen un bromista consumado Livido. Un bromado
consumista dije yo" (Cabrera 153).
Como ejemplo de aliteración en la obra encontramos un intertexto de
Nicolás Guillén. Éste corresponde a una canción infantil en la que las
vocales son transferibles, es decir, se canta el párrafo sustituyendo las
vocales por el sonido de una sola. Primero se sustituye con o, luego con e y
así sucesivamente. "Yo te daré/ te daré niño hermoso/te daré una cosa/una
cosa que yo sólo sé: ¡Café!" (cfr. 224).
La onomatopeya es un tipo de aliteración que busca reproducir
sonidos o movimientos reales por medio del ritmo de la palabra. El nombre
269

�de uno de los personajes es Arsenio Cué a quien uno de sus conocidos como
broma le dice: Arsenio Cuacuacuá, la reproducción de una página casi
completa de una partitura: Bien, Bien, Bien; y la teoría de que el español al
revés se oye como ruso:
" - ¿No te suena a ruso?
-Puede ser.
-¿Osura oneus eton?" (380).
Son ejemplos de intentos por recrear la imagen acústica.
"-¿Cuál será mi nombre acaso? ¿Cuál será mi nombre? ¿Ocaso?
¿Cuál será mi nombre, Acacia? ¿Cuál será mi nombre Casio? (366) No es la
nueva Jerusalén mi viejito, es Somorra. O si lo prefieres, Godoma. (373)
Igual destino tuvo su sexofón, sucedáneo del violónceloso. "(406) Aquí se
recrea la paronomasia es decir, hay voces de pronunciación parecida que se
reúnen y que al diferir en alguna letra se consigue una significación muy
dispar, en este caso se utiliza para obligar al lector' a realizar un esfuerzo
intelectual para decodificar con distintas acepciones la función del vocablo
distorsionado y así, ocasionar un posible esbozo de sonrisa. Además esta
figura marca el contraste y es muy adecuada para el chiste y la sátira.

•

Bustrófedon es un personaje muy importante porque es él quien se
encarga de poner de manifiesto de algunas teorías lingüísticas (éstas no son
mencionas explícitamente sólo aparecen aplicadas) y las provoca. Se le
brinda un capítulo entero llamado Rompecabeza. Tal vez en ironía de su
enfermedad, la cual consistía en:
«Estrictamente, pérdida del poder del habla; del discernimiento oral o
si se quiere ya más específicamente, un defecto no de fonación, sino
derivado de un disfuncionamiento, tal vez una descomposición, una
anomalía producida por una patología específica, que ulteriormente llega
hasta disociar la función cerebral del simbolismo del pensar por el habla»
(235).
Por tanto su talento para manejar la lengua lo llevaba a hacer
trabalenguas originales, "a inventar los trabalenguas más enredados y libres
y simples del tipo ..." (225).
En este caso estamos ante la presencia de la derivación que en
metáfora podemos decir que es "sacar la luz de las entrañas al lenguaje"
(Femández 52), o bien, como lo hacía Bustrófedon que al cambiar el
gramema de la palabra mostraba sus potencialidades mientras conservaba el
270

radical o lexema (el de la palabra, no de Bustrófedon). Y muy importante
empezaba a manifestar su ideolecto.
'
&lt;~ecuerdo que un día fuimos a comer junto con él, Bustrofedonte
(que era el nombre esa semana para Rine, a quien llama no solamente el más
le~ amigo del hombre, sino Rinoceronte, Rinedocente, Finedecente,
Rinecente, como luego hubo un Rinecimiento seguido de Rinesimiento
Rinesemento, Rinefermento, Rinofermoso, Rineferonte, Ronofereante:
Bonoferviente, Fuonofarniente, Busnofedante, Bustopedante, Bustofedonte:
variantes que marcaban las variaciones de la amistad palabras como
termómentro)» (Cabrera 219).
. El polícope potencia el valor semántico del signo lingüístico, y
consiste en usar una misma palabra en diferentes formas y accidentes
gramaticales. En la novela se hace una reflexión acerca del tiempo y se
aprecia en esta figura. "Esta es la cosa que es en el presente lo más
perturbador y existe el tiempo que es en el presente lo más perturbador..."
(313). En esta oración la repetición de perturbador se carga de tensión
m~nótona y la idea conductora se convierte en algo confuso, así se hace
evidente el motivo de crear ese patetismo con el que es percibido el tiempo
por el narrador, y por medio de la reiteración se logra capturar el sentido de
depresión que quiere connotar lo "perturbante" del término.
El hipérbaton es muy peculiar en la estructura gramática de las
oraciones. A diferencia de la poesía, en la que generalmente el verbo era
remitido a un lugar alejado del sustantivo a quien afectaba directamente para
"realzar la belleza o la sonoridad de algún vocablo" (Femández 35); en la
novela aparece como una redacción distraída con una acertada explicación,
algunas ocasiones por parte del autor, que nos salva de la posible confusión.
"Lupanarsky sobre su hombro, que no se inmuta (su hombro, no
Lupanarsky, que se va corriendo, corrido)" (270). "La puerta estaba abierta
Y ella estaba sobre la cama disponiendo las fotos en que se mostraba sus
senos desnudos. Eran grandes. Quiero decir, las fotos ... " (Cabrera 159).
Los homófonos es otra de las figuras que se presta para causar una
distorsión en el significado de la frase. El equívoco se basa en el empleo de
vocablos de doble sentido pero igual sonido: "El bastón costó ·unos pocos
centavos. El peso cubano iguala al dólar. De paso, abanico no habanico es la
palabra española para abanico. Probablemente una confusión por la simpatía
con la Habana" (210). Abanico está funcionando como el instrumento
manual para provocar corriente de aire y refrescar la cabeza, pero con hache
para aludir a un habitante de la Habana.

271

�Cuando al agrupar de un modo distinto las sílabas de las palabras
éstas cambian de significación le llamamos calambures. Estos fenómenos
estilísticos se nos aparecen regularmente en el texto y así contribuyen a que
la cantidad de términos lingüísticos aumente considerablemente, no solo con
las repeticiones de las palabras sino con muchos vocablos separados, cuando
se descomponen pero conservan su misma ortografia, o bien se divorcian,
esto es cuando adoptan otra presentación aunque se quedan con su misma
fonética.
«( ....) es un esteta como Beteta, que era un español que trabajó en el
periódico de cronista cultural y cada vez que alguien le decía que era
periodista o le preguntaba si ~ra periodista Beteta respondía siempre, No,
esteta, caray con beteta, a quien terminaron diciéndole Ve tetas y era verdad
porque era el gran rascabuchador de la vida» (83).
También se puede apreciar una superación temporal: "-A Magalena,
coño. No hago más que pensar en ella. Me hechizó. Es una maga Lena"
(436), y que decir de intercambio de letras:
"-No Sibila no-dijo Sivestre.
-Si Nobila si-dijo Cué. "(101)
""

-,.,.,

En el terreno de las figuras de pensamiento que se encargan del
contenido del asunto y de las ideas, aquí no se presta atención a la forma
lingüística. Se puede hablar de la descripción, en especial la que_ nos brin~
la prosopografia de Estrella Rodríguez, cantante de un bar, qmen pr~fena
realizar su trabajo sin música. El narrador hace alarde de las exageraciones
para referirnos cómo es.
1

«Era la Estrella, que cantaba déjame sola. Pensé que aquella mulata
enorme, descomunal, heroica que tenía el micrófono portátil, redondo Y
oscuro en su mano como sexto dedo, cantando en el Saint John (...) a tres
cuadras apenas donde estábamos cantando subida en un pedestal sobre el bar
como una monstruosa diosa nueva, como si el caballo fuera adorado en
Troya» (120).
La topografia está en función de presentarnos algunos flashazos del
país de Cuba.
,
«Ese día me dijo que Cuba, (no Venegas, la otra) era solamente
habitable para las plantas y los insectos y los hongos, para la vi~ vegetal Y
miserable, que encontró Colón al desembarcar. Quedaban los paJaros Y los
272

peces y los turistas. Todos ellos podrían salir de aquí cuando quisieran»
(105).

Mas que una mera descripción del paisaje, se inclina por acomodar
unos adjetivos _que construy:-n la denuncia de la situación social que
padecen los habitantes en esa isla. El narrador aprovecha la recreación del
paisaje para acuñar su cruel punto de vista en ese país.
Las figuras patéticas, en las cuales predomina lo emotivo, pues de
alguna forma "traducen la emoción del escritor y expresan las ideas con
fuerza, vehemencia y apasionamiento superiores a lo normal" (Femández
67), están presentes en la obra. Se pueden localizar en el texto en donde se
busca recrear un grito de asombro, en ocasiones para otorgar un grado de
énfasis a las palabras. Un texto interesante y con trasfondo ideológico se
logra con la presencia de una de las figuras patéticas llamada apóstrofe. El
apóstrofe aparece con el fin de interrumpir el desarrollo del pensamiento
para destacar o particularizar el ser a quien se habla.
.

..

(Si, lou séi, le dije. ¿Por qué no llamarla aleataratura?)
Eso sería otra Bustrofonada.
(Mira, que él tiene una idea no tan alejada de la tuya.)
¿Sí? ¿Cuál? ¿La conozco?
(¿Estaba preocupado o interesado shnplemente? Se parecen, no creas.
Bustrófedon piensa que se puede hacer un libro con dos o tres palabras y
creo que llegó a escribir una página con un a sola palabra.
Ya se le adelantó Chano Pozo, en 1946.
(¿Sí?) (Cabrera 249).
A lo largo de la obra se identifica una cantidad considerable de
intertextos: alusiones a la Biblia, canciones, fragmentos de muestras
representativas de la Literatura universal, actores y actrices del cine
estadounidense y un apartado especial dedicado a las sentencias que
expresan en pocas palabras un pensamiento profundo. Sin olvidar el tinte
humorístico que le impregna Cabrera:
«No dejes para mañana lo que puedes hacer pasado. Carpem diem
irae. Todo es posponer. La vida propone y Dios dispone y el hombre
pospone. Silvestre Pascual. (426) Siempre termino siendo lo que los otros:
díganme cómo hablo y loes diré quien soy, que es como decir con quien
ando» (311 ).
273

�Para dar un ejemplo de antítesis recurrimos a una inclusión de un
texto en la obra. Es un poema en donde a grandes rasgos nos dice el
narrador su confianza en las cosas inciertas, que las cosas claras se le
presentan como turbias, cree completamente cuando son incie~os los
caminos para encontrar la verdad, quiere encontrar la verdad a traves de la
suerte y cuando gana todo se retira sin nada (cfr. Cabrera 348).
Otro tipo de antítesis son las paradojas en las que_ el absurdo aparente
no acaba con el sentido de fondo ideológico que maqmlla una verdad o un
nuevo modo de verla. "Hizo un ruido sordo. ¿Habrá ruidos oyentes?
Estupidez de naciones. Ruidos sordos. A ruidos. sordos ganancias de
pescadores. A oídos revueltos, cuñas de palabras necias. No hay peor sordo
que del mismo palo" (364).

...

Una de las secciones de Los debutantes, donde se dedica a
presentarnos los antecedentes de algunos personajes de l_a novela, ut_iliza l~
reticencia como recurso de introducción de Beba Longona. Esta muJer está
hablando por teléfono con una de sus amigas y mediante el diálogo que
inicia, pareciera con si el lector se convirtiera en el que se encuentra del otro
lado de la bocina porque a medida que se avanza en ~a. lectura, ~l
decodificador se va recreando las posibles preguntas que Livia le estana
haciendo a Beba. Aunque esta última no para de hablar y son pocas las
intervenciones que podemos hacer, es muy acert~do el estil~ ~e e~critura.
"¿Yo? La misma de siempre. ¿Y por quiba a cai_nbiar? Oye, Livia, perate ~
minutico mi amiga, no vaya a colgar. ¿Que te hablaba? ~o que deJe
destapao un pomo de Chanel y tenía miedo que se me evaporara (44).
El análisis estilístico tiene como objetivo conocer la construcción
lingüística de la novela. De esta forma, ~aber qué tipo de ~guras Y recursos
fue necesario utilizar y cuáles se necesitaban explotar mas para c~ear una
atmósfera de humor, Además resultaría clara comprender como se
combinaron con algunas claves semánticas y visuales para mantener como
trasfondo y como constante, el concepto de dualidad. Las palabras por su
parte, cumplen su tarea de ocupar lugares en las oraciones ~ue le_s dan
nuevos significados, o hacer su aparición de manera atiborrante ,e
incursionar en otros planos que en el propio diccionario no se e~contrana
sus tan innovadoras denotaciones. Por tanto, la palabra se _convierte enm
cómplice directo que ayuda a que Tres tristes tigres funcione y expone
dosificadamente el secreto de una preocupación existencialista.
La intención de este análisis estilístico fue ver la construcc,ión
lingüística que daba tono de humor a la obra. También par~ encontrar cuales
son los recursos que permitieron al autor desencadenar un Juego dentro de la
274

novela. Juego que inicia desde el título. Tres tristes tigres nos remite a un
conocido trabalenguas cubano. Si revisamos las dos estrofas que lo
componen será interesante encontrar algunos de los recursos estilísticos que
anteriormente mencionamos, como por ejemplo una connotación del orden
en la presentación de sus versos.
Tres tristes tigres
tragaban trigo
en tres tristes trastos
sentados en un trigal

Sentados en un trigal
en tres tristes trastos
tragaban trigo
Tres tristes tigres.
A partir de estas estrofas podemos observar el indicio del fenómeno
de reflexión e inversión que nos evoca a un espejo. De aquí nos remitiremos
a la obra en donde se encuentran varios conceptos que pertenecen al campo
semántico de: mundo al revés, viceversa, todo lo contrario, si no es esto es
lo otro, etc. Entonces, nuestro trabajo se encauza a asir las enunciaciones
que desembocan en una teoría del espejo como: "La mirada hacia un
antimundo que ha sido a menudo elaborada literariamente" (Cirlot 179).
En la novela se reconoce la actividad de la imagen invertida, como
resultado del reflejo formal de un mundo que se encuentra del lado de la
realidad material, que también, en este caso podría ser captada por una
cámara*. Sin embargo, nos hemos dirigido al espejo porque en uno de los
primeros párrafos del texto nos encontramos con él.
«Vi enfrente a mí un hombre joven (cuando entré estaba a mi lado,
pero me volví) de aspecto cansado, pelo revuelto y ojos opacos. Estaba mal
vestido, con la camisa sucia y la corbata que no anudaba bien separada del
cuello sin abrochar sin botón. ( ... ) Levanté la mano para dársela al tiempo
que inclinaba la cabeza y él hizo lo mismo. Ví que sonreía y sentí que yo
también sonreía: los dos comprendimos al mismo tiempo: era un espejo»
(56).
Por otro lado, es posible encontrar a lo largo de la obra varias
referencias. o una intertextualidad de Lewis Carroll que se presenta desde el
epígrafe. Lo más interesante es que su revisamos algunos de los textos de
este escritor inglés, Alicia en el país de las maravillas, y principalmente Al
otro lado del espejo será posible ver las relaciones que guardan con Tres
275

�tristes tigres. "Y me acordé de Alicia en el país de la mar~v~llas, Y se lo dije
a Bustroformidable y él se puso a recrear, a regalar: Alicia en el mar de
villas Alicia en el País que Más Brilla, Alicia en el Cine Maravillas,
Ava.ricia en el País Malavillas, Malavidas, Mavaricia, Marivia, Malicia,
Milicia ..." (221 ).
Es con el espejo, que tanto el autor inglés como Cabreta Infante,
pueden desencadenar, junto con diversos recursos estilís~i~os, un juego con
el lenguaje que trastoca lo que apreciamos como lo logico de normas Y
códigos establecidos.
Así, en la obra del escritor cubano, se maneja la inversión de la
imagen de la palabra, haciendo latente la arbitrariedad del ~engua~e_y ?ando
lugar a otras posibilidades para ésta, ya que entra_ ~n una cierta d~~ca de
tesis y antítesis que da como resultado la obtenc1on de nuevos s1gruficad~s
para los significantes. Entonces encontramos en Tres tristes tigres una ho~a
completa en donde las letras se reflejan en l~- enfrent~ (280 Y 281), e_s decir,
la tipografia está invertida y esta presentac1on parec1erav que nos b~~da un
idioma nuevo, como eI ruso. Est acción lúdica también hace part1c1par al
lector, pues éste tiene que percatarse que ambas bojas pres~ntan 1~ mismo
pero en una esta como si pudiera entrar a un m~do a_l, reves ( anttmundo),
además, esto lo lleva a preguntarse cuál es la mtencion de hacerlo. Un
antecedente de este artificio está en la obra de Carroll, Al otro lado del
espejo, y ahí se explica en qué consiste este recurso. Aunque es imposible
poner exactamente lo que está en esta cinta (no tenemos un teclado que
escriba al revés), pondremos lo que Alicia encuentra co~ respe~~o a este
fenómeno si se desean observar los párrafos, es necesano refillttrse a la
página de la que extrajimos el siguiente párra:?: "~o esto ~on aso~bro
durante cierto tiempo, pero al fin se le ocumo una idea lummosa._ -,Po~
supuesto!- dijo -¡Es un libro de espejo! Si lo pongo frente a un espeJO vere
otra vez correctas las palabras" (Carroll 91 ).
«Pero, me dice, tu sabes una cosa, no me miro para ver si estoy mal o
estoy bien, si no solamente para saber si soy._ Si sig~ ahí. No sea q~e ~a~a
otra persona dentro de mi piel. Cuida tu piel le digo,_ ~s un fro_nt1spic10'.
vulgo fachada. Si soy, sigo aquí ( ... ) Implacable dma Bustrofed?n s1
pudiera mirarse en el espejo. ¿Y Drácula? ¿~ómo s~be que es, ~ue esta, que
existe? Los vampiros no se ven en el espeJO. ¿Como se hana la raya en
medio el viejo vela? Entre estas reflexiones siento náuseas» (Cabrera 388).
Este párrafo se dirige a un aspecto más ideol~gico, la exis~encia,_ el ser
y la conciencia de si son conectados por el es~eJO. Este obJeto viene a
apacientar y de igual forma a acentuar la angustia del ser humano, aunque

276

en la cita que tomamos hay un tono humorístico de la reflexión
existencialista. Es gracias a esa imagen invertida, reflejada en la lámina
pulida, que uno puede percatarse que existe, (y la angustia se apacienta). Es
preciso que la nuestra mirada nos perciba completos, y en este sentido
nuestro ojo por si solo es imperfecto, necesita de un elemento que le ayude.
Elemento capacitado para reproducir los reflejos del mundo visible. Como
signo icónico esta imagen tiene una semejanza con el objeto o persona que
en el área lumínica de la lámina se puede ver, pero no posee las propiedades
del objeto representado, sino que sólo reproduce algunas de las condicione
de la percepción común. El espejo sólo puede presentarnos la realidad
material a un nivel formal, parte de ésta para dar lugar a un mundo invertido.
Ahora bien, también el mundo se nos muestra como discontinuidad
afectada por un movimiento de cambio y sustitución, como en el espejo, uno
aparece y desaparece, es y no es, existe y no existe ( se acentúa la angustia
desde la perspectiva existencialista). Esto se puede aplicar a la imagen
visual de la palabra en el espejo, la cual puede llegar a tener diferentes
significados o aparecer como el antónimo del signo que es ajeno a este
volteado mundo (o viceversa). En este punto es posible advertir el concepto
de la dualidad que se manifiesta al estar frente al objeto que nos mira y nos
deja mirarnos. La imagen de un objeto es reproducida por una superficie
perfectamente pulida, pero lo que aparece en ésta no es completamente lo
que hay en el mundo material. Entonces el objeto y la imagen invertida son
y no son lo mismo a un tiempo simultáneo. Son por ejemplo, cuando una
persona decide verse al espejo, la imagen corresponde a su cuerpo en su
totalidad, sin embargo no tienen los mismos atributos, por esta razón
decimos que son lo mismo. Además si un ser pensante no se posa frente a
uno, podríamos atrevemos a decir que éste no existe.**
La dualidad irrumpe desde el principio de la novela de Cabrera
Infante. En el Prólogo encontramos una presentación en dos idiomas, los
cuales se alterna para indicar lo que ya se dijo con uno. Sin embargo, no la
traducción no es exacta puesto que cada idioma tiene su espíritu. "Ladies
and gentlemen . .. público que sabe lo que es bueno ... discriminatory
public ... "( 17). En esta cita se comprueba que lo dicho en inglés es algo
muy diferente a lo que se dijo en español. Ahora, este concepto de dos
naturalezas también lo encontramos en el apartado donde Aurelita y la chica
se dedicaban a hacer cositas debajo del camión. En este caso el narrador va
brindando información por dosis. Aurelita y la narradora son testigos de los
encuentros románticos de Petra, ellas se encargan de divulgar a los vecinos
del pueblo, lo que sucedía en las citas amorosas; en ocasiones sus
explicaciones son exageradas o ficticias. La dualidad consiste en que ellas
son las responsables de fraccionar una verdad sobre el caso de Petra y su
277

�novio. Sin embargo, hay otra versión que también corresponde a la verdad
de aquel momento, cuando las chicas estaban debajo del camión y veía a la
pareja. Conocemos también, que las niñas además de entrometerse en
situaciones que no les corresponden, hacían algo cuando estaban escondidas
debajo del vehículo. Este algo finalmente lo mantienen en secreto y dejan al
lector con la incertidumbre. Entonces vemos que lo que cuentan es y no es
verdad en el mismo instante. "Yo me creía que ellos querían preguntar otra
cosa, que querían que les dijéramos lo que estábamos haciendo en realidad
Aurelita y yo debajo del camión, y más de una vez por poco se me va. Pero
siempre Aurelita y yo hacíamos el cuento ..." (22).

..

Por otra parte y siguiendo con el concepto del desdoblamiento,
encontramos que en los mismos personajes se hace presente. La mayoría de
los personajes que intervienen en la novela, cambian su nombre, ya sea
porque entran al ámbito del espectáculo y deben buscar un nombre
comercial, o bien por puro capricho. Tenemos así a Gloria Pérez que se
convierte en Cuba Venegas, al momento en que nos la presentan, en Los
Debutantes, sabemos que viene del pueblo, que no quiere matarse
trabajando y es cínica; y cuando adopta el apelativo de Cuba Venegas se
convierte en un mujer enigmática y bella. Incluso se crea una confusión
entre Cuba y Cuba Venegas, la isla tropical y la actriz exótica. Una de las
hístorias que nos pareció interesante es la de la mujer que habla con el
psiquiatra y que al final, en Oncena ya no sabe que trataron de violar. "( ... )
Porque dice que parece que todo eso me pasó a mí y no a la amiguita mía. O
si lo invente yo misma" (472).
En la obra los enunciados son en su mayoría desdoblados porque
evocan dos naturalezas. Así podemos ver la palabra rusa y luego
encontrarla como osur, en esto se hace evidente el fenómeno del reflejo. Sin
embargo, la inversión del objeto material, que da lugar a la expresión de la
dualidad, aparecen otras formas y con otros artificios, de nuevo mediante la
modelación que el escritor hace con el lenguaje.
«Era un Narciso que dejaba caer sus palabras en el estanque de la
conversación y se oía complacido en las ondas sonoras que creaba. ¿Fue su
voz lo que lo hízo homosexual? ¿O al revés? ¿O es que en cada actor hay
escondido una actriz? (87). A los buitres prójimos, al siglo, como un doctor
Frankenstein al revés (286). ( ... ) que le parecía ya demasiado juego y poca
ciencia o viceversa» (280).
En estas citas no se utiliza el reflejo de 1aimagen para representar su
inversión. El cambio o la transformación de la palabra, de su significado,
viene dada por el término al revés que en otras ocasiones suele convertirse

278

en viceversa.. Este ap~n~ce q~e acompaña a la frase cumple la labor de
llevam~s hacia otras s1gmficac10nes que pueden ser diferentes al significado
denotativo, Y entonces el escrito potencia la lengua, la pone en movimiento.
Es a~í que en _Tres tri~tes tigres encontramos un desfile de palabras
que n~ qw_ere~ decir lo que por sí solas están diciendo, sino que su
co?temdo s1gmficante es mucho más amplio y rico a causa del reflejo que
deJan; a las pal~~ras antitéticas cuya importancia radica en que es un camino
~á~ para p~rc1brr un mundo "ordenado" y convencional, (pues nosotros
vivimos en el Y creemos comprenderlo); frente a un reflejo de si que aparece
vo!teado y/o al agregado que trasforma a la palabra. "Hansel &amp; Gretel.
Pri~ero Gretel Y después" (390). "La muerte de Trostky referida por varios
escntores cubanos, años después o antes" (237).
, . A lo largo_ de n~estro trabajo, estuvimos en contacto con el aspecto
ludico de Tres tristes tzgres nuestra intención era conocer el mecanismo del
juego. Juego engañoso pues parecía sencillo pero eran muchas las
posibilidades que había para abordarlo y descubrirlo. Desde su presentación,
ya evocaba el trabalenguas y la reiteración de sonidos como reto atrevido a
la gramática. Pero gracias a los recursos estilísticos y semánticos a los que
se rec':111:e en la novela para ambientar las historias y conseguir el tono
humonshco, parece que conseguimos acercarnos a ese entramado escondido
que dio forma a esta obra.
Cabrera Infante retoma al espejo como objeto para visualizar dos
verdades, dos mundos y así poner en duda qué es cierto y qué es falso; qué
es absoluto, qué es relativo; qué existe y qué no existe. Conceptos
abordados antes por la filosofía existencialista. Pero el espejo no solamente
nos ~s presentado_ co:'110 tal, afecta también el orden de las palabras, y en
ocas10nes es el s1gruficante el que lo remite. Se forma una reiteración
solidaria entre signos lingüísticos, significantes, incluso recursos visuales a
los que recurre.
.
.Ca~re~a. Infante imaginó cómo reunir una historia a partir de varias
histonas mdiv1duales, es decir la realidad social, cultural y económica de
Cuba a través de la presentación de las actividades y personalidades de un
grupo de cubanos Y algunos puntos de vista de extranjeros. Abrió la brecha
por un camino que nos permitiera acercarnos al inconsciente esto ocurrió
en a historia paralela que se cuenta en los capítulos nume~ados, donde
conocemos el conflicto de identidad que sufre la señora que visita al
psiquíatra. Aquí le dio tintes surrealistas para referirnos sueños en donde
los perros, los peces y los gusanos son los encargados de iriquietar la
tranquilidad del durmiente.

279

�El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

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Biedermann, Hans, Diccionario de símbolos, Paidós, España. 1996.
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280

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Sección Segunda

LETRAS

178

�IDEOLOGÍA Y LENGUAJE

Dra. Alma Silvia Rodríguez
. Centro de Estudios Hwnanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Hablar de la relación entre ideología y lenguaje, es extremadamente
complejo, implica desprender un velo de artificios culturales preconstruidos
de- lo que pensarnos en tomo a las ideas y la realidad; recuperar el sentido
original de los términos. Considerar además, el hecho de que lo aprendido
está sujeto a dos vías de conocimiento: objetiva y subjetiva La primera,
referida a objetos susceptibles de ser transmitidos, comunicables. La
segunda, que alude a un saber aparencial, es decir, aquello que conocemos
como saber-episteme y saber-doxa.
A lo que se añade otra circunstancia, hay verdades de razón que tienen
una categoría lógica y están fundadas en el principio de no contradicción,
por tanto, son evidentes a priori; mientras que las verdades de hecho se
fundan en el principio de verdad suficiente.
Entonces ¿dónde colocamos el concepto de ideología? ¿Qué relación
guarda éste con el lenguaje?
De acuerdo a la etimología, la palabra ideología alude al conjunto de
ideas y valores que configuran un sistema de creencias. Sin embargo, si
estudiamos los diversos matices que se le han dado a través de la historia, es
claro su matiz peyorativo no identificado con su significado originario. Cada
época, cada cultura, tiene su propia perspectiva, en cuanto es percibida; esto
es, aprehendida o representada

Destutt de Traicy, acuña el término, con el espíritu de la Ilustración,
siguiendo la línea de Rousseau, para referirse a la disciplina, creada a su
juicio por Locke y desarrollada por Condillac. Para él, ideología es la
ciencia de las ideas, pero bajo el presupuesto de reducir la sensación a lo
mental.
El significado racionalista de ideología significa en este caso, la idea
como representación mental, o conjunto de conceptos, susceptibles de
análisis o tratamiento científico (Pastor Ramos, 1986), a partir de: un plano
histórico: posiciones que se ocupan en mundos sociales, históricos, las
cuales pueden ser distinguidas y relacionadas sólo en términos de
diferencias, gradación jerárquica que se visualiza en la integración de los
181

�miembros de una familia, en una estructura de linajes, etc. Y otro
existencial: significados relacionados con la pertenencia al mundo (ori~en
de la vida, sufrimiento, muerte, cosmos, orden natural, bueno, malo, vida
después de la muerte). Formas de discurso: mitología, religiones, discurso
moral, secular. En fin, todo aquello _que cualifica a alguien para una
determinada posición dentro del mundo al que pertenece. En ese plano
existen posiciones significativas del mundo existencial, las distinciones de
Yo / Otros, masculino / Femenino, ciclo de la vida, infancia, juventud,
madurez y vejez.
" ' Carl Marx, utiliza después del concepto de ideología, con una
connotación normativa, para destacar la ruptura entre libertad y verdad, que
convierte al hombre en un ser carente de sentido, poseedor de una falsa
conciencia al que relaciona directamente con la clase dominante. Desde esta
perspectiva, los elementos para el análisis de la ideología se identifican en el
siguiente esquema:

DESARROLLO DEL
PENSAMIENTO

►

ELEMENTOS PARA UN
ANÁLISIS DE LA

PROCESOS POLÍTICOS

IDEOLOGÍA

►

~

FUERZAS DE
PR0DUCOÓN
(RELAO0NES
ECONÓMICAS)

Mannheim se refiere a ideolofia, como el conjunto de conocimientos o
creencias ~erdaderas o falsas condicionadas socialmente. Los sociólogos
co~temporan~s_la d~~en como una interpretación de la realidad que se
resiste al análisis obJettvo. Pero también ideología puede referirse a las
creenc~as de un ~po social; actitudes, formas de comportamiento; acciones
encarmnadas a mtegrar a individuos en un orden social de naturaleza
dialéctica ~ ahí se detjva el significado más conocido o habitual, sistema
coherente de ideas, basado en principios universalmente válidos. También el
de ~njunto de cteenciás asumidas por una élite revolucionaria para
cohesionar al grupo y justificar actos violentos, o bien la cristalización de
los sentimi~mtos ~ n~rmas de acción_ de las distintas clases sociales. °fn otro
pl~o, está el . s1gruficado peyorativo determinado por la visión de la
reali~ a partrr de una valoración moral; una concepción de los hechos
as~da desde_ una ~ ~ v a personal. La ideología, por tanto, puede ser
~e _upo reflextva o mtwtlva, pero en ambos casos, hay una relación
mtrínseca entre la vivencia cognitiva y la experiencia lingüística El "decir
~go'~ presupone el representar en sí un objeto; expresar locutivamente el
m~nor del hombre. La r~~esentación es un modo de significar, cuya forma
mas completa de expres1on es, el "decir predicativo". La comunicación
lin~stica, es un reflejo de la conciencia, pues vincula semánticamente
obJetos, trazos del mundo r~ en su contenid.o significativo (Burgoa, 1999).

Siguiendo con la definición de ideología, Villoro la define como el
conjunto de ~unciados que expresan creencias que cumplen una función
SOCI~, _ entendida como: cohesión entre los miembros de un grupo, 0
doID1D10 de un grupo o una clase sobre otra (Villoro, 1986).

. . Brown hace una aproximación a los componentes de la ideología
di~1~d~ que el concepto reúne: respuestas a cuestiones trascendentales para
el mdi~duo; ~ un compromiso práctico; propone un cuerpo de conceptos o
a:eenc1as relac1on~ con preferencias afectivas y por tanto, tienen como
nucleo central vanantes periféricas, es decir, individnafüadas (Pastor
· 1986). ~e ~ manera se podría decir que la ideología parte fundamenutl
de la eXIstencia humana, del ser en el mundo.

es

(iiiiiiiiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

ESTRUCTURAS DE
DISCURSO

)
182
183

�1

IDEOLOGÍA

1

◄

►

CONDlCIÓN HUMANA:
SER EN EL MUNDO

+

~to

CONCIENCIA

,,

1

UNIVERSO IDEOLÓGICO

ti
CULTURA

11

..

,~

+

Expt·ricncia

Doctrinas
Asumida~

no
Científica

'

Dl\'lSIONES DE LA
SUBJETIVIDAD HUMANA

+

i

11

11

+
Sistemas
Institucionalizados

(APRENDIZAJE)

Erich Fromm señala que la ideología es un factor detenninante para_ la
salud mental; pues la necesidad de tener una identidad propia, r~ces fi~as
que pennitan el establecimiento de relaciones sociales con los demas. (Ench
Fromm 1992).
El criterio axiológico constituye la base de los procesos
psicodinámicos interiorizados de manera _co~~iente o inconsciente, para
conformar la personalidad y el carácter del md1v1duo.
El fenómeno de cambio y variación en el significado del ténnino, se
entiende como la tendencia que predetennina a las palabras de acuerdo a
una situación comunicativa, histórica, temporal y social. Lo que significa
que en el seno semántico de la lengua, se encierra la _experiencia perceptual
y reflexiva de la experiencia humana acerca de los obJetos del mundo.
En efecto, la significancia de un término, alude no sólo a su significado
de base sino también al contextual. Es decir a su posición en el discurso de
acuerd~ a nexos lógicos, relaciones de sentido y reglas de convención
admitidas. En otros términos, la noción de contexto abarca el aspecto
cognitivo (experiencia acumulable y estructurada en la me_~oria), el aspecto
cultural (visión del mundo compartida por los parttctpantes en una
184

interacción) y el aspecto social (situaciones institucionales). Lo que
establece una diferencia cuando se habla de texto (lo puramente lingüístico)
y de discurso (el texto contextualizado). Según Gunter Kress: "Where the
materiality, form, and structure of language are at issue, tbe emphasis to be
textual; where tbe content, function, and social significance of language are
at issue, the study tends to be of discourse. ( ... ) Discourse is a category tbat
belongs to and derives from social domain, and text is category that belongs
to and derives from linguistic domain. Toe relation between the two is one
of realization: discourse finds its expression in text. (Gunter Kress, 1985).
La validez del acto comunicativo, se establece en correlación a un escenario
específico, que obliga a los hablantes a producir diferentes tipos de
significados para regular el intercambio de mensajes de manera apropiada,
lo que presupone una comprensión del predicado que se enuncia, y esto es
justamente lo que determina que la palabra sea el fenómeno ideológico por
excelencia, según lo ha expresado Voloshinov.
Ningún signo cultural pennanece aislado, es parte de la conciencia
verbalmente constituida que percibe o establece la relación entre forma
lingüística y contenido, entre significante y significado, lo que pone de
relieve que los contenidos de la conciencia están en el lenguaje. La
construcción del yo se realiza en el lenguaje. El hombre es portador de
significados, de ideas, que se manifiestan en actos discursivos normados por
ritos.
El discurso es la representación del mundo simbólico de los actos del
hombre. Greimas postula que estudiar el discurso como objeto, supone una
aproximación al sujeto que construye el mundo y se construye a sí mismo.
Volosbinov insiste en esta misma idea, a la que vincula con el concepto de
ideología. Misma que se hace efectiva a través del lenguaje, en la
interacción social, en un territorio interindividual que necesariamente
implica un interlocutor real o imaginario, cercano o lejano, individual o
colectivo.
El concepto de territorio interindividual lo explica E. Parrilla diciendo
que la ideología presupone un marco espacio-temporal en el que entran en
juego una serie de factores como: contexto en el que se expresa; condiciones
inmediatas de los interlocutores; rol social de los mismos y medio o canal en
el que se expresa el mensaje. Voloshinov es uno de los primeros lingüistas
en afirmar que en el discurso está implícito el sujeto. La forma verbal, es el
. propio sujeto en referencia a su comunidad:

185

�hacia el hecho de que el hombre, artífice de su propio proyecto de_vida,
norma su acción de acuerdo a una ideología.

Propiedad
1

·1
1

l

REGLASDE
INTERPRETACIÓN

J
1

Background knowledge
conocimiento que todo el
mundo posee, sea en
cuanto auténticos
universales de
conversación, válidos
siempre y doquier, que
tienen la función de
permitir un
desenvolvimiento
ordenado y racional.

1
Emergent grounds
Conocimientos
específicamente
necesarios en un
determinado momento
del intercambio
comunicativo.

Foreground
knowledge
Conocimiento de esas
reglas de la
comunicación que
vienen al caso en
determinada
situación, mas no en
otra

Sociosituacional
Una especie de
cultura, constituida
por una serie de
supuestos
referentes a los .
elementos que
fonnan parte del
contexto
inmediato, o sea,
los interlocutores,
el lugar fisico
donde se desarrolla
la comunicación.

Trascendent grounds
conocimientos que los
participantes
consideran en la
conversación
potencialmente
relevantes en un
momento concreto de
la interacción.

En la base de la ideología está el signo, la palabra escrita en_ el ~bito
de la conciencia, en un tiempo particular, histórico y a la vez, existenctal e
infinito. Lo que marca la postura para decir que la ideología es innegable e
insustituible en la vida humana.

No cabe duda, de la importancia de este fenómeno, cuya función
primordial en la vida de los seres humanos es la ordenación de los hechos a
través de la praxis. El hombre es consciente y reflexivo de su proceso de
vida. La afirmación de que las ideologías interpelan a los sujetos significa
que son formas sociales, que aluden a cuestiones trascendentales como.
¿Quién soy?, ¿Qué es justo, bueno, etc?, ¿Cuál es el fin último del
hombre? ... sucesos relacionados con creencias, con ritos que funcionan por
rn.edio de prácticas discursivas.
La construcción de un orden discursivo obedece, en cierta manera, al
resultado histórico de luchas liberadas por el poder y la dominación. El
poder ideológico, como dice Thompsom, no es sólo cuestión de significado,
sino de dar una utilidad de poder al significado.
De esta manera, es pertinente retomar el concepto de ideología.
Rernling, la define como un mosaico de creencias compartidas con otros
individuos, capaces de provocar un compromiso con ellas; una acción social
que genera valores, normas, actitudes y conductas que identifican a un
grupo y sus miembros.
El universo ideológico se construye de esta forma, a partir de una
subjetividad que pone en juego factores psíquicos y socio-históricos. Es
decir, es existencial, desde el momento que determina la conciencia moral y
la definición del sujeto de acuerdo a su rol social, sexo, generación; pero
también, histórico, porque refleja la pertenencia al orden temporal.

No puede haber entonces, un vacío ideológico; las ideologías existen a
fin de dar significado o sentido a la existencia. Por eso Sohulze sefiala que la
función de la ideología debe ser estudiada desde lo sociológico a lo
sociopsicológico. En el primer plano, sitúa los valores fundamentales; en el
segundo, el papel del sujeto en el medio social. El siguiente cuadro, muestra
los dos planos y la referencia en que la ideología, según este autor, es
demitificada:

En ~e ámbito conviene destacar que la dialéctica del tiempo implica,
un presente, cuyo ~perativo categórico es el tiempo de la existencia, desde
donde el hombre asume la realidad total revelada en el ethos; desde donde
hace uso del libre albedrío. La conciencia como acto, apunta en esta forma,

186
187

�EXPLICATIVA
Aclara las

creencias

injustificadas.

aporías ontológicas del tiempo, surgidas en una metanarrativa de
legitimación, nos obligan a volver a los horizontes del texto, a la mímesis,
que nos ofrece el carácter transhistórico o acrónico del relato; donde la
persona cobra conciencia de su propio ser y nos descubre los juegos del
mundo a través de la enunciación y lo enunciado.

HEURÍSTICA
Orienta a descubrir la razón
de las creencias a partir del
análisis social.

Hay un trasfondo filosófico en el estudio de la ideología. Las múltiples
redes de la historia de la humanidad, se entretejen en el texto y el signo
devela lo significado. No hay significante que no remita a la idea mostrando
en su desnudez la búsqueda del hombre por la verdad y su lucha por un
orden social ético, aspectos sobre los que Ricoeur busca fundamentar la
historia

DESMITIFICADORA

SOC:IOLÓCICA

FUNCIONES
IDEOLOGÍA
SOCIOPSICOLÓCICA

Equilibrio
Social

Integración
Social
Desintegración
Sistema
Social

Desde esta perspectiva, que la ideología ofrece una disyuntiva: la
construcción e integración social del sujeto o la destrucción del hombre y el
orden cósmico. Situación que en nuestro tiempo, se manifiesta en
ambigüedades, verdades disimétricas y heterogéneas, sociedades
fragmentadas, los grandes relatos convertidos en otros más entre muchos, la
norma subvertida, cuestionada .. la condición posmoderna que plantea la
libertad como absoluto, donde todo es permisible o se resuelve como escribe
Octavio Paz, con toda clase de sucedáneos: religiones políticas,
embrutecedoras diversiones colectivas, promiscuidad sexual, guerra total,
suicidio en masa, etc. Es la tendencia destructiva de nuestra civilización que
se acentúa en la medida en que el sentimiento de soledad crece en el alma
En estas circunstancias, el hombre retorna a la magia buscando restablecer
el contacto con el todo, su origen mismo (Paz, 1994).
Estudiar la relación entre ideología y lenguaje constituye, por tanto, un
elemento esencial de reflexión en esta etapa histórica que vivimos. Las

La problemática radica en el estatuto filosófico de la refiguración. El
mundo del texto es una trascendencia de lo inmanente, un faera
intencionado por un dentro, donde se debate la dialéctica del acontecimiento
y del sentido para conectar la experiencia tal como es expresada y
comunicada, con el intercambio intersubjetivo en sí. La instancia del
discurso es la instancia del diálogo que se nutre de emoción y razón, ciencia
y tecnología, idealismo y positivismo; es el tiempo cósmico que denota, se
revierte y coexiste con múltiples concepciones acerca.de un ideal único del
bien o con la idea de una sociedad desprovista de reglas comunes. Lo no
ético en lo psíquico. (Ricoeur, 1995)
La dialéctica del acontecimiento y sentido forma parte de cualquier
formación discursiva La totalidad estructurada de todos estos fenómenos
que Pecheux denomina interdiscurso, no agota la estructura del discurso. Al'
contrario, vincula lo significado con el signo, aspectos que son estudiados
por la semántica y semiótica Numerosos lingüistas preocupados por el
tema, al igual que los sociolingüistas, han desarrollado esta rama de
investigación importantísima, cuyo enfoque se orienta hacia el análisis de la
actuación lingüística y la situación social.

Cabe aclarar, sin embargo, que dada la complejidad que reviste la
relación entre significado y referencia; entre lenguaje y condición
ontológica del ser en el mundo, la dialéctica de la interacción comunicativa
y su determinación, sigue siendo objeto de discusión y debate.
Desde la postura posestructuralista o posmoderna, el discurso es un
j~e~o.de poder y de deseo. Focoault busca demostrar que el sentido emerge
histoncamente, como una gesta teatral, pero sistémica y funcional. Incluso
que en el orden del discurso libre de todo ritual, existen procedimientos de
exclusión y mecanismos de rechazo que, entran en juego como parte de una
ritualización del habla (Foucault, 1973).

188

189

�Pero el discurso no sólo posee efectos persuasivos, encierra un
contenido proposicional que no necesariamente se identifica con una forma
de partidarismo discursivo. Es un signo material, que nos remite al hablante.
al mismo tiempo que refiere al mundo.
Ante este hecho, Lyotard pregunta ¿dónde puede recibir la
legitimación de los metarrelatos?
No en el criterio de operatividad que cumple una función gramatical y
que, por tanto, no es pertinente para juzgar lo verdadero y lo justo, tampoco
en el consenso obtenido por discusión que sólo violenta la heterogeneidad
de los juegos del lenguaje y hace posible la legitimación.

. .
'j

.:ti

'
1

-tt

¿Qué dice la tesis del positivismo lógico? Camap, destaca los aspectos
cognitivos del uso del lenguaje, que permiten representar en la mente de los
hablantes lo que producen ;f comprenden. De acuerdo a esta tendencia, el
análisis metodológico seriá de naturaleza deductiva, a partir de principios y·
teorías. Pero frente a esto surge la contraparte, la sociocrítica y
sociopragmática que postulan la necesidad del método inductivo.
Las controversias nos llevan al campo de la pragmática, que en los
últimos años ha puesto sobre la mesa, la necesidad de estudiar la presencia
de las formas culturales en la actividad lingüística, reconociendo que la
forma de interpretación de los significados, está condicionada por la práctica
social. De ese modo, al analizar la lengua no puede dejarse de lado la
situación comunicativa, tema que interesa por igual a la etnografia del habla

El eje de las discusiones se desplaza entre uno y otro sentido, buscando
retomar las mutaciones temporales como transformaciones de las relaciones
que constituyen un sistema o como oscilaciones de estas transformaciones
en tomo al límite constituido por el mismo sistema (Abbagnano 1974).
Estas preocupaciones, lejos de ser banales, han hecho estremecer a los
especialistas de la lengua, obligándolos a ver en el habla y no en la lengua,
el gome de la ciencia del lenguaje, como apunta A. Alonso.
·
En esta corriente, se afirman las contribuciones hechas por Searle al
redefinir la proposición e incluir la intencionalidad y reconocer los actos
ilocutivos que crean y modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar la propiedad de éstos. Todos nosotros, además
de decir algo (acto locutivo) hacemos algo (acto ilocutivo) que produce
efectos al decirlo (acto perlocutivo).

190

.
1:,&lt;&gt;s ~dios ~echos por Grice sobre lo extradiscursivo y lo
mtradiscurs1vo, al igual que las investigaciones de Ducrot entre
significación y sentido, así como las aportaciones de Beneviste, Halliday y
otros destacados sociolingüistas, han ayudado a reformular el problema total
del lenguaje.
Pero el tema del poder y del discurso ha desencadenado también otras
posturas, las teorías de la manipulación, del simulacro, de política y poder.
En .tanto. el discurso se encuentre ligado con el poder, el tópico incluye,
obligatonamente, el componente político, pues el poder uti.liz.a y pone en
juego el proceso discursivo que expresa a travé del acto del habla, la fuerza
que requiere. El lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones
sincréticas que pertenecen al ámbito de las ideologías y son comunicadas en
diversas formas.
.
El.espacio de la interacción socioverbal implica subrayar la dimensión
mt~ctJ.va ~e lo~ sujetos_ participantes en la comunicación. El proceso
emtsor-destmatano es un mtercambio de significación y semiologización,
que comprende la apropiación de las circunstancias específicas de la
producción y la recepción.
El análisis ~e los mecanismos de commúcación, se vuelve complicado,
pues el que algwen refiera algo en un cierto momento, es un acontecimiento
del habla Pero ese acontecimiento recibe su estructura del sentido como
significado (Ricoeur, 1995), que envuelve la postura ideológica del
hablante. En esta forma la dialéctica entre acontecimiento y sentido cobra
una nueva dimensión, desde el momento en que todos los seres humanos
necesi~~~ y uti.liz.amos el lenguaje, el texto, la conversación, y la
comumcacton.
Las ideologfas son objeto de interés desde múltiples perspectivas. Sin
em~go mer~ destacarse su ubicación en los planos de la cognición, la
soetedad Y el ~scurs:o, ~ o s tratados por Van Dijk quien hace notar que
~ prefer&lt;:°eta no significa que sólo a través del discurso pueda expresarse
la ideolo!f:1 aunque es en éste, donde juega una función primordial su
reproducc1on. Sea que se refiera a las ideologías dominantes en cuanto al
género, la etnicidad, el papel de las élites, o bien a las manifestaciones
políticas, coloniz.ación, distribución de la riqueza, empleo, vivienda y otros
(Van Dijk, 1994)

.
En la necesidad de explicar el texto y la interacción de los procesos
mvo~u~~o~ ~ el uso del lenguaje, es pertinente por tanto, un enfoque
multidi~et~linario que pueda ayudarnos a explicar la dialéctica entre
acontectmtento y sentido, que se asocia en la actualidad con problemas
191

�irresolutos como la discordancia que existe entre los grupos de las élites,
entre aquellos que soportan o rechazan y se resisten a las ideologías
dominantes, apoyando a los grupos dominados. Pero también en el hecho de
que los grupos dominados puedan abrazar las ideologías de élite, aunque sea
para tener reconocimiento o bien, otros recursos.
Aunado a estos problemas, se presenta la necesidad de hacer una
reflexión critica acerca del papel que juegan los medios de comunicación en
la transmisión de ideologías. Al respecto, Thompsom señala que el
desarrollo de la comunicación de masas expande en gran medida, el alcance
de la ideolowa, pues permite que formas simbólicas se transmitan a grandes
públicos. La ideología se manifiesta por formas simbólicas significativas, en
la medida en que sirven, en circunstancias sociohistóricas particulares para
establecer y sostener relaciones de poder y dominación.
Es innegable que el estudio de la ideología está emparentado con la
cultura hegemónica, puesta al servicio de los intereses económicos que
dominan el mercado. Robert Stam destaca por ejemplo, el eurocentrismo
como un residuo discursivo que impone un control de los recursos y alcanza
un poder institucionalizado y globalizado. La dominación neocolonial
reforzada por los grandes emporios económicos.
En este nuevo contexto global, donde las comunicaciones y las grandes
compañías transnacionales dominan la economía mundial, el impacto
ideológico a través de los medios masivos de comunicación, es uno de los
fenómenos más relevantes de nuestra cultura. Los consorcios compiten por
el poder y el control de la cobertura mundial a nivel cibernético, además del
televisivo. Las noticias sobre las naciones subdesarrolladas provienen de las
agencias de los países desarrollados e inevitablemente suponen una
perspectiva occidentalizada Los medios legitiman su dominación incluso
desde el punto de vista internacional de las relaciones entre los Estados y las
regiones mundiales (Van Dijk, 1994).
Destaco como hecho sobresaliente en este ámbito, el surgimiento y la
consolidación de Cable News Network (CNN) que abrió un nuevo concepto
de hacer noticias, al convertir en realidad la teoría de la aldea global y
distribuir vía sistema satelital noticias a cinco continentes.
Mcluhan dijo que la introducción de nuevas tecnologías desemboca
siempre en un cambio social e ideológico, al anteponerse los valores
tradicionales a los de la nueva sociedad que nace. Lo que significa, en
nuestra situación, conquista de mercados.

192

Choms~y afirma por otro lado, la influencia y el poder que ejercen los
Estados Umdos en el nuevo orden mundial. Su política exterior y su
procede~, en cuant_o a dec1s1ones económicas están determinadas por una
1deologia egocentnsta, cuyo enunciado clave es: actuar multilateralmente
cuando pueda y unilateralmente cuando se necesite (Chornsky, J 998)

_ La re_vo~ución ideológica está ocurriendo a la par que surgen cambios
soc10econom~cos y geopolíticos. El fenómeno de convergencia digital que
surge de la ahanza entre empresas de telecomunicaciones y las de productos
cuJtu~ales, ha cread~ l~s ~uevos emporios de comumcac1ón, que se
conV1erten en otras instituciones de poder y dominación. Las noticias
henden a una homoge~eización de ~ntenidos. Hay una ideología que
pro~ecta ~ modus _v,vend1, un estilo de vida bajo una perspectiva
occ1dental1zada, que llene como finalidad asegurar un modelo económico
que promueve una sociedad alienada por el conswnismo.
~areciera ~ue este es el camino o la nueva forma de controlar y acceder
a la_ mfonnac1ón, la que l~gitimiza las actuaciones de las ideologías
d?nun~tes. En esta tendencia la dominación conlle\ a en sí misma una
disyuntiva fatalista: homogeneización o destrucción.
Te~ecomuni~ciones, Internet, tecnología avanzada, comunidad
consu~1sta estratificada en razón a ingresos y raza. . toda una postura
1deolog'.ca élJ&gt;?Yada por tratados que unifican y estandarizan. La nueva
etnolog1a adV1erte que lo que tiene frente a sus ojos, es ante todo un
conJunto de fonnas híbridas, supervivencias contaminadas de modernidad
que han puesto en la circulación los signos de un lenguaje diferente (Millru/
1997).
,
¿Cómo poder evaluar los efectos de esta nueva herramienta política?
Los al_~ances que tiene este problema nos obligan a estudiar los
estados~nac10n ~ue se apuntan como los actores dominantes del futuro
escenano mundial. Hasta hace poco tiempo, los conflictos se ubicaban
d~~~o d~I context? de la civilización occidental, ahora hablamos de ocho
ctV1ltzac1one~: occ1d~tal, confucionista, japonesa, islámica, hindú, eslávicaortodoxa, latm?am~cana ~ muy pronto quizá la africana, que actúan como
age~tes ~e la h1~to~a y no simplemente como objetos de ella... El proceso de
la h1stona con~ua _Los focos de conflicto cultural tienen lugar en dos
ntveles: en el_m1croruvel en que los grupos chocan por el control territorial .
en el macro~~el en el ~u~ los esta~?s de diferentes civilizaciones compite~
por poder mihtar, econormco y pohnco (Hunington, 1993).

193

�A esto todavía podría agregarse, que en base ál modus operanti de la
ideología, que las relaciones de dominación no pueden dejar de lado los
mitos, que de una manera simbólica, construyen la identidad colectiva y la
unificación de un grupo.

INTERACOÓN COMUNICATIVA
1

,

.

1

1

En la práctica, la simbolización de un mito, puede darse bajo la fonna
de narrativización, en la medida en que el proceso ritual produce
simultáneamente experiencias comunicativas a través de varios canales
sensoriales. Los que constituyen la historia puesta en códigos semióticos,
que más tarde forjarán un destino colectivo.

COMPETENOA
LINGÜÍSTICA

PARALINGÜÍSTICA

Capacidad de producir e
inteq&gt;retar signos verbales, puede
descomponerse en competencia
fonológica, semántica y textual.

Capacidad de modular algunas
características del significante
como énfasis, cadencia de la
pronunciación, además de
intercalar risas,
•

KINÉSICA
Capacidad de realizar la
comumcación mediante
ademanes y gestos.

"

...

El análisis de los procesos simbólicos es revelador. La vida se
entreteje con los mitos. En la mitología contemporánea se han desarrollado
cuatro mitos: el del progreso, la supremacía de la técnica, el dogma de la
comunicación., y la religión de la época. El progreso es una realidad pero
también una ideología. El mito del progreso nos dice que no podemos
detenemos, nadie se atrevería a retroceder. La supremacía de la técnica
conlleva la toma de decisiones que se dictamina en base a criterios
operativos, incluso para solucionar problemas humanos. La comunicación
nos obliga a estar interconectados. Somos apátridas si no estamos accesibles
a todo el mundo. La religión se asocia con el mito del pragmatismo. La
cultura ancestral va desapareciendo a causa de una ideología neoliberal que
impone como única inteligencia válida la astucia en los procesos monetarios
y financieros. El dinero es una correlación semiótica que asocia el nombre a
una persona, a una cantidad pura, a una cifra e impone una nueva religión
(Castaingts, 1999).

1

1
PROXÉMICA

EJECUTIVA

Capacidad de variar las
actitudes especiales y las
distancias interpersonales
del acto de la comunicación
como el tocarse.

Capacidad de acción social
de utiliz.ar el acto lingüísti~
para realizar en concreto Ja
intención comunicativa.

1

l

PRAGMATI !A
Capacidad de usar los signos
lingüísticos y no lingüísticos
de manera adecuada a la
situación y a las propias
intenciones.

1

SOOOCULTURAL

OTRAS EVENTUALIDADES
COMPETENOAS

Capacidad de reconocer las
situaciones sociales y las
relaciones según los papeles
desempeñados.

¿Qué se infiere desde esta perspectiva?

Al examinar todos estos hechos, así como la dinámica económica generada
por la globalización, he querido llamar la atención del proceso histórico en el
cual estamos insertos, situación potencialmente crítica que se refleja en el
lenguaje. El interés que reviste el estudio de la ideología y el lenguaje, es
incuestionable.
Desde luego que este análisis no es simple, pues implica adentramos
en tos procesos discursivos al mismo tiempo que en los de producción y
recepción., mediados en contextos particulares, a lo largo del tiempo, que
puede implicar a su vez, otros mensajes entretejidos en la dialéctica del
acontecimiento y el sentido. Lo que significa ahondar en la competencia
comunicativa que hace posible y actuable, para todo individuo, el significar
y el comunicar; analizar ta interacción comunicativa y trascender a otros
planos y competencias eventuales.
194

_Las evide~cias y los argumentos que he expuesto, justifican por sí mismo
~ ~p~rtanc1a ~e 1.as ideologías. El dominio de la ideología -como escribe
o o~ o~-, comc1de con el dominio de los signos y la a/abra es la
matena mas reveladora de las formas ideológicas.
p
,
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VIDA Y OBRA DE GOETHE
Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León

En 1958 fui invitado por el gobierno de Bonn para hacer una gira de
estudios por las universidades alemanas. Pude observar, directamente, la
caracterología cultural del espíritu germano. Y en alguna de mis obras dejé
consignadas las vivencias y las reflexiones suscitadas en el contacto con el
pueblo y la cultura de Alemania. Helas aquí: El alemán es tenaz, brusco,
introvertido, disciplinado, meditador, sentimental, melancólico. En cierto
modo, porta en su alma el ancestral germano que huele a bosque y sabe de
nieblas. Antes que por los cabellos rubios, los ojos azules y el cuerpo
atlético, le reconocemos por su sentimiento de la naturaleza. Diríase que
respira para estudiar y estudia para respirar. Pensamiento y vida se unen
íntimamente en él. Sintiéndose colocado, lanzado o enviado a un mundo en
perpetuo "devenir'', se plantea el problema de su existencia - sin
literaturiz.arlo, es decir, sin frivoliz.arlo- con ejemplar honestidad intelectual.
En tensión continua vive sumergido. Vida y muerte, amor y libre
esparcimiento, tierra natal y universo, cristianismo y panteísmo. La
polaridad de la cultura alemana está a la vista.
Los germanos han entrado tarde, y lentamente, en la Historia Universal.
Pero no han buscado aplausos baratos ni han creído que la vigencia de su
cultura pudiera depender de una propaganda cultural hábilmente llevada. La
universalidad de la cultura alemana no ha sido establecida por el
departamento cultural del "Reich". Sin programada, e incluso a pesar de la
propaganda en contrario, Eckkhart, Silesuis, Kant, Hegel, Bach y
Beethhoven, Durero y Holbein, Holderlin y Novalis, Heisenberg y Planck
han fecundado al mundo por encima de los prejuicios germanófobos que han
pretendido -¡torpe y mez.quina pretensión!- organizar un boicot en el ámbito
de las ciencias y de las bellas artes. Esta tardía entrada de los germanos en la
Historia Universal, desde la oscuridad de un mundo boscoso y natural, tiene
la ventaja de ofrecer una visión más inmediata -menos histórica y librescade la naturaleza y del natural anexo de las cosas. Una visión fresca, poética,
vital, montada sobre una experiencia inmediata y auténtica del ser. Una
introspección constante acompaña a estos "escultores de la niebla". Saben
que su espíritu es demasiado violento, profundo y cósmico. Pero su
temperamento es demasiado lento y su sentimiento del tiempo muy agudo.
197

196

�Al metro fijo prefieren el libre ritmo. La mera cuestión de forma -que
apasiona a los latinos- se les deslíe como cosa artificial menuda. La vida
humana objetiva -arte, derecho, Estado, ciencia, filosofía- no es una
magnitud rígida y separada, sino algo muy próximo al hombre, algo flexible
y familiar. No se trata de una eternidad terrena sino de una móvil
aproximación terrena a la eternidad. Las formas anticuadas se pudren muy
rápidamente en Alemania; y no por manía de novedades sino por
sensibilidad temporal y por conciencia histórica.
El espíritu nórdico del alemán se· abre, sin el menor síntoma de envidia
o,__ de resentimiento, a la belleza del Sur. Su alma musical, que discurre
prodigiosamente en el intimismo subjetivo de un paisaje nebuloso, se extasía
ante la plástica soleada del alma mediterránea. Fue así como Goethe se
escapó a Italia y satisfizo, además, su curiosidad científica. Pero aunque la
forma externa no tenga, en el espíritu alemán, la fuerza y el perfil que tiene
en el espíritu latino, eso no significa que carezca del sentido de la forma.
Acaso Kant -''Ulises del concepto"- ¿no ha visto muchas formas con el ojo
del pensamiento? ¿Es que podemos olvidar los acordes tan firmes de forma
-y a la vez tan matemáticos y tan lozanos- de Juan Sebastián Bach?.
Admirador de lo apolíneo, el alemán es, con obstante, mayor admirador de lo
, dionisíaco. Su espíritu atiende más al "Werden" (Devenir) que al "Sein"
(Ser). Consciente de su ser en camino, no gusta fijarse en un sistema
doctrinal despegado de la realidad cambiante.

1

•

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11•

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~.

1

..

Me llevaría demasiado lejos expresar todas las impresiones que recibí
en mi breve convivencia con el pueblo alemán. Intentaré, no obstante,
reducirlas a fórmula esencial. Los alemanes son grandes ensimismados.
Ocupados siempre en el mundo de las ideas, se mueven sin la precisión y la
gracia latina. Tienen un alma musical, atmosférica, nebulosa, ~ •
profunda ... Sus sentimientos fluidos tocan una extensa gama de registros.
Como el huevo, son duros por fuera, pero blandos por dentro. Huelen a
selva. Poseen un enorme sentimiento de la naturaleza. El rumor cósmico les
envuelve y les permea su intimidad metafisica. Aman el orden. Su tipo
humano es musical más que plástico.
Pero el espíritu alemán no puede encerrarse en unos cuantos rasgos.
Podemos imaginárnoslo -como al de Goethe, una de sus expresiones más
felices- de múltiples modos. Tal vez lo que más nos atraiga de este espíritu
alemán es el hecho de que esté henchido de posibilidades, rebosante de vida.
Es un devenir perene que se ·realiza en un sinnúmero de fórmulas y se
proyecta al exterior en mil maneras diversas.
La Alemania presuntuosamente aria, de los ''junkers" prusianos,
obnubilada por el delirio guerrero, no alcanza a ocupar la mayor ni mucho
198

~enos la mejor parte del estilo o modo de ser alemán. Yo he conocido,
direc~ente, una Alemania soñadora, laboriosa, pacífica, idealista, musical,
filosofica ... Esa, y no otra, es la Alemania que quiero. La profundidad de la
~ul~ ale~ana -que no es mejor tópico- hecha de soledades sonoras y de
mtenores silentes, merece consideración aparte.
Alguna vez dijo don José Ortega y Gaset que la cultura alemana es "la
cultura ~e las realidades prof'.wtdas". Y la historia se encarga de comprobar
la ~erac1dad del ?serto ortegiano. "El alma alemana -escribe sin ambagesencierra hoy en s1 la más elevada interpretación de lo humano, es decir de la
cul~a europea". Meditativos y sentimentales, los germanos han sabido
ofrecemos, impetuosamente, un río de música excelsa de filosofía
significativa y fecunda, de ciencia y de técnica...
'
Hace tres siglos se decía que los alemanes no eran, como sus vecinos
fr~ceses, capaces_ de poseer ?11ª literatura vernácula personal, superior.
Basto _la Dr~aturgia de Lessmg para probar al mundo, no sólo que
Alemania podía tener una literatura propia -nos recuerda Antonio Caso- sino
que ya la tenía y la había olvidado para complacerse sin tino en la imitación
de los productos del espíritu francés . Goethe , Herder, Schiller dieron al
traste con la fábul~ ofensiva para el genio alemán, y, en nuestros días, se
sabe ~ue ~lemama es maestra del mundo en letras, ciencias filosofía.
Todavia mas -agrega el maestro Caso-, la evolución filosófica de Alemania
es ~caso el único fruto intelectual de la civilización cristiana que pued~
eqmp~arse ~ d~sarrollo d~l pensamiento helénico, de Pitágoras y Heráclito
~ Platon Y Aristoteles. Se dice: Sócrates y Kant; son los dos Sócrates, los dos
mcom~arables fundadores y renovadores de la historia del pensamiento".
(Antomo Caso, p. 28, del libro México, Imprenta Universitaria, 1943).

!~s

. . ~orque saben de soledad, los alemanes saben de intimidad. y en su
mturudad han ~alado con sin igual profundidad. A lo largo de la historia
~e?1ana -Eckhart, Leibnitz, Kant- no hay tal vez palabras que resuenen más
~1s~en_temente que las de ''Einsamkeit", "Innerlichkeit", es decir, soledad,
mtenon.~d... Otro rasgo esencial del idioma alemán es, qué duda cabe, el
predoIDIIllo del verbo ''werden". Este verbo, aunque no tiene una traducción
exacta al castellano, significa "se torna", "se hace", "pasa a ser". ¿Por qué
ese uso tan frecuente de ''werden"?. Es que los germanos tienen como uno
de los rasgos más profundos de su vida, ese sentido de fluidez, de constante
c?rrer de las cosas hacia el futuro. Su alma primaveral de la impresión de
no, d~, nube, d~ vapor... Por eso los alemanes se distinguen -en su honda
vocac1on filosofica-, meditando sie~pre por el ser y sobre el tiempo,
especulando :onstantemente en esa peculiar atmósfera -fluida y vaporosa- de
su pensar. Solo ellos han tratado esforzadamente -digámoslo en frase de
Unamuno que nos recuerda Madariaga- de esculpir la niebla.
·
199

�Los germanos conquistaron el Imperio Romano y llegaron a ser, en
cierto modo, romanos. Habían tenido una mitología y una moral propias,
pero aceptaron el cristianismo con docilidad de niños. En 887 formaron la
primera monarquía que después, en 918, pasó a la Casa de Sajonia.
Othón I transformó la monarquía en el Sacro Imperio Romano
Germánico, que llenó los principales capítulos de la historia de la Edad
Media. Es falso, consiguientemente, hacer arrancar la historia de Alemania
del viejo Ducado de Prusia, transformado en reino por Federico I en el siglo
XVII y reconocido universalmente al fumarse los tratados de Utrecht en
l113.
La tenacidad, el valor, la devolución a la familia, el espíritu de
disciplina y trabajo, la religiosidad y la fuerza guerrera de los antiguos
germanos perduran en los actuales alemanes. Todavía hoy los alemanes
siguen dando la impresión de fuerza juvenil, de vida espontánea, sincera,
original. ¡Qué magnifico ejemplo de espíritu de hombría en la desgracia! Un
pueblo tan castigado por los horrores de la guerra total, desgarrado sin
misericordia, calumniado hasta más no poder, privado de una buena parte de
su juventud y de su intelectualidad, apenas transcurridos siete años de haber
surgido después de la devastación, ha enseñado al mundo lo qµe se puede
hacer con su Gemmüth (espíritu), con su fidelidad a ese tesoro cultural que
han hecho en la historia y que es no sólo información, sino también -¡y acaso
más!- educación, formación.

...

Máximo país de inventores, poetas y filósofos, Alemania es también - y
esto sin duda alguna- el pueblo más musical de la tierra. Yo siempre he
considerado un enorme privilegio de los alemanes esa facultad de no sentirse
a gusto en el mundo, de valorarlo primordialmente por los ecos que pueda
tener en su alma.... Poseer un espíritu que pueda hacer resonar los ecos o
crear dramas interiores de sonidos con sus propios recursos, ¿no será esto un
don más envidiable que el de un espíritu todo superficie, mera placa sensible
apta solamente para fotografiar la realidad que mute y engorda?.
Johann Wolfgang von Goethe nació en Francfort del Mein - año de
1749-, en el seno de una familia acomodada y de linaje. Infancia feliz de un
espíritu abierto a todas las formas de belleza y de verdad. Hijo de un padre
culto que se preocupa de que el niño aprenda lenguas clásicas y modernas:
latín, griego, hebreo, inglés, francés, italiano. Pero además, el padre le insta a
ejercitarse en ciencias exactas, naturales e históricas: geografia, botánica,
matemáticas, religión, dibujo, música, poesía. El niño y el adolescente se
dedica a la asimilación de libros decisivos para su formación. A los 8 años
conocía -como puede conocer un niño- la Antigüedad Clásica y el
Medioevo germano. Se había aficionado, de modo especial, a las obras de
200

?~i?io Y Virgilio. Diríase que su amistad con los grandes clásicos se había
1D1ciado ya, desde temprana edad.
"

En 1_3,~ulta ciudad d~,Leipzig estudia Derecho y adquiere el grado de
D?ctor Iuns : La preparac10n de este genio universal responde a una gran
van~d~d d~ mtereses. Fue pintor, abogado, estadista, alto funcionario
ªcbnfnistratt;?• poeta: hombre de ciencia (botánica, geología, anatomía,
teona cromatt~a) llego a ser director teatral y actor. Pero el talento literario
s~?resale Y pi:va sobre todas las demás facultades. Goethe escribió poemas
hnc~s, filosoficos, ~atorios, baladas, novelas, tragedias, dramas
'6_losoficos, cuentos, sátiras, poemas épicos ... , supo asimilar, como nadie los
hiw, ~tes Y después, el espíritu de la antigüedad -clasicismo- y el espíritu
romantlco.
. La voluntad, ~bre, la inteligencia lúcida y la acción generosa
~dq~eren~ en el espmtu de Goethe, una conjunción feliz. El triunfo de la
~te!igenc1a y de la inteligencia amorosa diría yo, sobre el azar y sobre los
m~~t~s, se am~lgaman en este gran genio de la literatura alemana. Desde el
pnncipio se advierte en Goethe una inclinación a la wúdad y a la armonía.
.
En la corte de su ~go el duque Carlos Augusto de SajoniaWelfilar, J. W. Goe~e adqwere experiencia política (1775-1832), maneja
~ s Y asuntos mtemos del ducado; recibe un título de noble se
con~1erte en consejero privado y se le nombra primer ministro del peq~eño
We~ar. Como es!e pequeño ~aís estaba ubicado entre las potencias, a veces
h?s~e~, de ~ia Y Austna, aprende ahí la necesaria moderación y
d1sc1plina tan md1spensables para sobrevivir. Deja atrás el período romántico
del Sturm umf_ Drang, desde entonces creyó que la humanidad mejora más
con la evoluc1on razonada que con la revolución violenta.
En la vi~ de Goethe pasan varias y muy interesantes mujeres:
Charlotte von Ste~, dama fina, cultivada y atractiva. Fundamentalmente
recta, Carlota de Stem -que se había enamorado de Goethe- insiste en que se
respeten dlas, normas morales y sociales. Al final de su v1·da, Goethe
compren era, en toda su cabal significación, esta actitud ejemplar.
?ep~do por la falta de esperanza de su amor, el poeta alemán luchó
cons1~0 mismo hasta lograr el auto-control. En Italia conoce de mujeres y de
amonos. En Wetzlar descubre el amor - principal nutriente de su vida-y una
nueva ~usa: Carlo~ Sofia Enriqueta Buff, joven, hermosa y serena que es
prometida de ~ ~go. Nuevo dolor amoroso de Goethe, con un intermedio
de p~ez.a ~omanti~a en donde él y Carlota - verano de 1772- se abandonan
con c1~rta mocencia a extremos de intimidad y ternura que no culminan en
tragedia. Goethe ha conocido a un joven romántico llamado Jerusalem que
201

�pone fin a su vida y a su pasión sin esperanza por ~a. ~spo~ d~ :
di lomático con un tiro de pistola en la cabeza. Este swcidio evirai:a~ .
m~cha part'e, el suicidio de Goethe, qu~ se convi_erte en un s:;iicidio
' r· un·agro·an·o , en la novela "Sufrimientos
del Joven Werther , obra
roman ico
.
d · ·,
, ·t
maestra de la novela romántica de todos los nempo~, que a qwno un ~XI 0
· 'tado enorme veloz. De esta novela que ha servido de tema a una opera
musi
'
de Massenet,
se ha' dicho que "es una maravilla, una melo día en prosa de. un
alma lírica como era la de Goethe". Se casa con una muJer sencilla,
perseverante en su personalidad femenina, de clase mo~es_ta.' p~p~ar,
refractaria a los refinamientos de la corte, natural de_ T":°°gia. Cristlana
Vulpius, su compañera de muchos ~os, h~~ que le deJa viudo en 1816. La
tragedia del hijo que se mató, cicatnza dific~~~nte en el_ alma de Goe1?e.
Pero este abuelo respetable y viudo tiene un idilio e~ Manenbad con Ulric~
von Levetzov. No quiero entretenerme más en las muJeres de Goethe, P~~o Sl
quiero apuntar que sirvieron de inspiración en su obra, y que nunca deJO de
ser un devoto del eterno femenino.

L,

' '(:

1" ,1,

i
'

•.

En el viaje a Italia -Verona,Venecia, Roma, Nápoles, Si~i~a-,
cla~1cos,
realizado d e 1786 a 1788, Goethe adquirió los ideales. rigurosamente
.,
y renovó su amor y su inspiración. En Roma se reJuveneci~ y se apasiono
por la grandeza clásica greco-romana. Entendió lo. que si~ficaba la noble
sencillez y serena grandeza (lo edle Einfalt und slllle Gros~e) de l~ cultura
clásica antigua. Roma se incrustó en su alma para toda la vida. La htera~a
clásica, que ya trae en el hondón de su a~a, pro~uce frutos en el ~emo
alemán que nos regala su Jfigenia en Tauride, escnta a la m~era ~ega.
Hermann y Dorotea, bello idilio de campesinos con fuerte ~spmtu nac1on~l
, ·co·, Egmont, maravilla del clasicismo de todos los -tiempos.
germam
.
. El sabio
.
,
Johann
Wolf:gang
von
Goethe
continuó
sus
mvestlgaciones
que h abia en
, ·
· ·t,
científicas en suelo italiano, en materia de ingeniería Y. bo~ca; v1s1 0
museos y admiró cuadros y esculturas célebres que son patnmoruo de toda la
humanidad.
A su regreso a Weimar conoce al poeta Schiller y se ~cia una
amistad limpia, fecunda, imperecedera, ejemplar. Dos colosos de la lit~r~tura
alemana cambian ideas -a veces antitéticas- y ~o~cuerdan e~ un clas1c1sm~
que está muy distante del mediocre .n~o-clas1c1smo frances, Y que está
s?perado, por la parte mejor del romant1c1smo germano.
Atento a la realidad de la naturaleza, realiza estudios de .~eología,
biología y publica su "Teoría Cromática" o "Teoría de los colores . Goe~e
e para los alemanes, la figura central de su cultura y hasta la encamac~~n
~cional. Entendimiento y sensibilidad abiertos a todos ~~s rumbos. Pas10n
de vivir que ofrece todas las medidas humanas. Fus1on perfecta ?e la
vivencia y d~ la poesía. Amó a las mujeres, a la naturaleza y a los hbros.
202

Pero amó, sobre todo, con pasión creciente, a la vida. De su vida quiso hacer
una obra de arte. Trabajó, como escritor de oficio, para eternizar, o mejor
aún, eviternizar su obra. Y su obra cristaliza la vida espiritual de su tiempo.
Escribió a golpes de amor, para escudriñar el alma y para esculpir la belleza.
Su siglo le rindió pleitecía y le reconoció significación universal.

"Gotz von Berlichingen"(1771) es un héroe romántico -arrogante en el
perfil y servicial en el gesto- que anuncia una nueva era. Se trata de un
caballero de Alemania feudal de los tiempos imperiales que lucha con los
nobles poderosos y prelados influyentes. Hay en ese drama revolucionario
una rebeldía titánica, quijotesca, de energía individual, altiva y visionaria, de
hombre solo que se insurge contra el medio y lucha contra una oligarquía
poderosa. Sin pretenderlo y sin quererlo, se constituye en denodado defensor
de la democracia moderna. Es el arte romántico que se placía en la
contemplación del héroe desgraciado, mártir de su ideal de redentor de
masas, de agítador en pugna con la oligarquía del Sanedrín. Los jueces
ponen en la noble cabeza de este capitán de bandidos un INRI que nos
impregna de redentor espíritu cristiano y de letra evangélica. Pero mientras
Jesús lucha sólo con la palabra, Gotz usa la espada. La desgracia del hombre
Goethe nos deja un amargo sabor y nos hace pensar en la implícita
condenación de la ~olencia. El mejor y más bravo mozo bajo la capa del
cielo, con la sencillas y nobles virtudes de la germanidad, es un caballero
individualista del ideal, paladín de la justicia y de los desvalidos que muere
pronunciando las palabras: Libertad, Goethe simpatiza con el héroe, pero -no
hay que olvidarlo- odia la anarquía. Al filo de los tiempos nuevos,
impersonales, Gotz von Berlichingen sigue siendo un caballero medieval
amante de la tradición y de la tierra germánica. Pero su energía y su
insurrección sirven a los tiempos nuevos,;--"Egmont (1788) guarda, en su estructura y perfil, un estrecho parentesco
con el Gotz von Ber/ichingen. También Egmont es un héroe vencido. Pudo
haberse salvado, pero no lo quiso. Creyó, h~ el fin, que su sino era el de
ser mártir de la independencia flanienca y de la libertad de conciencia. Antes
de que el Duque de Alba le lleve al patfüulo .declara su ideal y ofrece su
vida: ''Muero por la libertad, por la que siempre viví y luché, por la cual,
finalmente, hoy, sufriendo, me inmolo". El lirismo de las últimas escenas da
mayor relieve al protagonista. Sabe que va a morir y ama la dulce vida, la
"hermosa y grata costumbre de ser y de obrar''. "He de coger tu mano,
mirarte una vez más a los ojos, sentir vivamente todo lo que vales, y luego
resolverme a dejarte y decirte: adiós". Esta vez Goethe parece tomar partido
por el personaje. La muerte de Egmont, a diferencia de la de Gotz, semeja
una sinfonía triunfal. Advierte que su sangre no se ha vertido en vano. Incita
al pueblo valeroso para que siga adelante. "¡Defended vuestro patrimonio!
Y no os duela caer, siguiendo el ejemplo que yo os doy, para salvar lo que
203

�más amáis". No se trata de un simple drama histórico -las guerras de
secesión de los Países Bajos- . sino de una apología de la libertad y del
titanismo. El pueblo, el idilio y la política son los tres planos de la acción
dramática. Goethe -genio multifacético. proteico, tornadizo como la vida
misma- atraviesa por su etapa romántica. No obstante, Egmont revela la
influencia clásica en sus formas que asimiló Goethe. Hay en el personaje
una firme confianza en el destino, en el daimon que visita al hombre con
visión divina para cumplir la vocación y ser fiel a sí mismo, sean cuales
fueran los peligros.

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Die Leiden des jungen Werthers (los sufrimientos del joven Werther).
(1774), es la maxtma plasmación artística de la etapa romántica
goetheana.
Esa sensibiUdad -exagerada, enfermiza- marca el estilo y el
tono espiritual de una generación. Ese sentimiento desmesurado -melancolía,
lágrimas, suicidio- es de pura cepa romántica. Goethe ha estado al borde del
abismo, pero ha logrado vencer su sentimiento. Werther le acaba de curar.
Los anhelos de amar, pletóricos de realismo poético, nos permiten penetrar
en la intimidad de la burguesía alemana. Argumento parvo y tenue,
ingenuidad y frescura de los protagonistas, pero, sobre todo, un magistral
estudio del corazón humano. Las cartas de Werther nos muestran voces de
pasión y ángulos secretos, antes desconocidos, propios del romanticismo
intimista. Son experiencias transfiguradas de la vida del joven Goethe. Son
sentimientos que, al no encontrar cauce, revierten sobre el corazón doliente.
Son afanes - vagamente panteístas- de comunión con la naturaleza. pero en
Los sufrimientos del joven Werther hay algo más: la intuición certera de
nuestro "status viatoris". "Sí; es verdad que sólo soy un caminante, un
vagabundo sobre la tierra. Pero ¿Y vosotros, sois algo más?" (libro Il, 16 de

junio).
En los dolores del joven Werther están los dolores de su siglo. El
estampido del pistoletazo denuncia que existe un mal wertheriano y ésto es
lo que le da una resonancia infinita en la noche de los tiempos. Aún ahora
seguimos evocándole con su frac romántico, el frac azul con grandes botones
dorados, con una violeta prendida al ojal, los cabellos revueltos sobre la
frente encubriendo los rasgos geniales del suicida Goethe practica una
vivisección del alma romántica, de ese dolor cósmico universal del vivir,
-lachrimae rerum, que dijo Virgilio-, y aunque aparentemente se mate por
una mujer, se mata por un mundo que no lo quiere y al cual él quiere
demasiado rabiosamente. Como todo suicida romántico, se mata a sí mismo
para echar su cadáver sobre la mujer desdeñosa o voluble, para castigarla,
para que lleve sobre su alma ese peso agobiador. Pero Werther se mata por
algo más, se mata por la dicha imposible del mundo, se mata por haber
perdido la ilusión de la vida, por dolor universal (Weltschmerz). El personaje
se alimenta de tristezas, goza sufriendo y se encoleriza cuando gana en el

juego. Habiendo tantas mujeres lindas y libre 'l t ,
Carlota, una com rometida
, .
s, e ema que enamorarse de
titulo, una actitud ~e superioJ;;~~e:Uc::Soee.HGaopeathed· adopta, des?~ el
d
· uJ
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sa o su sarampion
::::e::O!:sttc _ar una so~sa de ironía. Pero al enfermo ¡0 pueden juzgar
y al Joven, los Jovenes. y éstos siguen comprendiendo a Werther ...

1:S

El estado de alma del enamorado
b·
•
claro y tibio alegra el alma de Werth cam ia con e1 tiempo. Un día de sol
¡ ta1m
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er, en tanto que un día nublado le
a~teranen= ~::it~t:pi:::!e?sei·claa eLs~tción_, el día la hora y el mim{t~~:
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• 1 eranamente el W rth
.maravilla. Tiene la sencillez y la grandeza de una tra .
~ er ~s una
la fi~a gigantesca de Werther lo absorbe todo y b~=~:n~ega. SoElo que
melodia en prosa de un alma exquisita.
coro. s una
¡Pobre Werther su tristeza aún nos alcanza!.
lphigenie (1787) constituye uno de los dramas realm t
literatura alemana escrita en verso libre Esta .
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pieza maestra alcanza m
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e1a smtesis entre la anti
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entre el clasicismo y el cristianismo.
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personaje cristiano que a apela la verdad y a {
eimar conJunta~s en un
en la tragedia de Eurípides. Orestes se salva ::i:t::t' no al engano,_ como
h~~ana y, sobre todo, gracias al arrepen~ento
~o~ deduna piadosa
cnstiana. Aquí no se utilizan
Y ª a e e pura cepa
.
recursos como en la obra ·
· 1
.
gnega, smo a
influencia ennoblecedora, purificadora de
desesperado. Bella descripción de lo eterno ~: m~Jer sobre el ~ombre
Goethe encontró en Charlotte von Ste· l
_memno que la gratitud de
m, e amor mmortal del genio alemán.

kenas

Torquato Tasso {1790) es una b
t b. ,
Italia, que describe la tragedia del o r~au o i~grafica, escrita al regreso de
~q~ell~s que le volvieron la espal¿'~uan::~::::e;e. sensible ante todos
ms1~ficante esposa plebeya: Christiane Vul ius
eimar una hermos~ e
agobiado por su desequilib .
, P · Al lado del poeta latino
no menta1, está el hombre de
d
1
:aegante,
di~lomático ~ cortesano, llamado Antonio. El
d~' ~ag:_z,
ce prefenr a Antomo sobre el desequilib d T
oe te
superar la crisis y adaptarse Prá ti
ra o asso que al fin puede
tragedia clásica de tipo psic~lógi~oc~ntebno hay acción, exterior en esta
clásica goetheana.
·
ª 0 ra maestra mas de la tragedia

equili~1:

Para ventilar su cólera t l
los lideres de la Revoluci: ; os
-divertido y satírico- que nos
Reine/ce el Zorro (Reine/ce Fuchs)
·

d
esmane\~ los vicios de la turba y de
;sen . Goethe, ~ poema épico
S tr a mdaJestuosa epica de Homero:
e ata e una amable reproducción

:::::::i

204
205

�clásica de la historia de animales a fines de la Edad Media, la mayoría de
ellos astutos y engañosos como el Zorro.

Las Elegías romanas (Romische Elegien, 1795) es un conjunto de
poemas sensuales y paganos que evocan la apasionada vida amorosa de
Goethe con la plebeya-Cbristiane.

Herman y Dorotea (17971 es un perfecto poema idílico que relata el
cortejo y la conquista de Dorotea Goven refugiada) por un joven noble que
la corteja y termina por conquistarla. Este poema épico se desarrolla en una
~~eña ciudad alemana, serena y laboriosa, escenario de la unión de dos
almas realmente preciosas. Al leer el idilio parece que estamos leyendo un
lindo cuento griego.
En la vida de Goethe se da una indisoluble unión de realidad y poesía.
Él lo sabe. Escribe su autobiografia -no completa- que abarca sus tiempos
de Francfort, Leipzig, Estarsburgo y Wetzlar, hasta 1775. "Dictung und
Wahrheif' (1811) es el libro en que Goethe nos describe su idilio en
Sesenheim con Friederike Brion. Pero no solamente se trata de una bella y
famosa presentación de un idilio, sino de un suministro de detalles culturales
e históricos verdaderamente atractivos para personas de sensibilidad estética
y de cultura general.

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El despertar de Epiménides "Des Epiménides Erwachen" (1815)
representa el tardío reconocimiento que Goethe realiza en tomo al vigor del
movimiento nacional de regeneración de Alemania, después de la derrota de
Napoleón en Waterloo, y su decisión de interesarse más en la vida política
de su patria. Hasta entonces estaba satisfecho con la permisión, que el
déspota glorificado realizaba sobre la cultura alemana, apreciada y
fomentada por el propio Napoleón, para que rigiese los destinos espirituales
de Europa. No le interesaba especialmente el dominio político de Europa
por parte del general corso, sino que se recluía en el solo ámbito cultural.
Goethe fue un genio versátil. Su versatilidad humana y cultural se pone
de relieve en su conocimiento profundo de las culturas occidentales y
orientales. "Der westostliche Divan" (El Diván ocidente-oriente, 1819) es
una muestra del conocimiento y de la sensibilidad que Goethe tenía de la
cultura oriental. Esa bella colección de poemas de amor escritos durante la
amistad del poeta con Marianne von Willemer constituye su principal obra
literaria en relación con la cultura del Islam. Incorpora la figura de Mahoma
a la de Jesús y Apolo. Aunque personalmente no me agrada la amalgama,
reconozco el esfuerzo por familiarizar a los lectores alemanes y europeos
con las obras de los poetas árabes, persas e bindús. Hafiz, el gran poeta
persa del siglo XV, influye en Goethe que se reviste con atuendo oriental en

206

su_ amor a Mari~e. Los poemas de Hatero y su Leika -dos enamorados
onentales- consiguen brindarnos la atmósfera y la mentalidad del Oriente.

_"Wilhem Mesiters Wa:zderjahr" (Los Viajes de Wilhem Meister),
escnto en 1829 P_ODe de rehev~ la eno~e sabiduría y el importante legado
cultur~ d~l patriarca .de Weunar. La educación del héroe -trabajo y
~en~ciamient&lt;&gt;:- ~cmvterten en un magnífj.co ciudadano al que fue un
mdivi~uo ~gocen~co. Ya no ~ trata simplemente de un estreta sino de un
humam~o ~studian~e de medie!°ª en épo~a de revolución industrial y de
~~a~ion mte~c10~. _ Se dice -y no sm razón- que el esquema de la
~mc1a P~dagogi~a .disenada por Goethe está inspirada por las teorías del
educador sw7:° Hemnch Pestalozzi, cuyo noble propósito era preservar el
~lma Y el cai:ac~r de los seres humanos en medio de los conflictos de una
~poca matenalista y mecanizada. Hay, como en el Quijote, relatos
mterpolados -acaso excesivos-, simbolismo exasperado, al lado de
verdaderas lecciones de sabiduría.
Prescindo de otra_s . ?br~s de Go~the, por razones de tiempo, para
consa~arme a la exp?~1c1~n, ~t~rpretación y valoración de "Fausto"(1808),
la ~emal representac1on sunbolica y poética de la vida humana. Con toda
r~n, Goethe califica de "inconmesurable" a su obra maestra. "Como la
Dzvma Comedia y el Do~ º':~ote ", cada uno en su tiempo, Fausto marca el
final de una era y _el pnnc1p10 de ?tra, al iniciar
-aislado- la época
moderna. Para preciar su talla, -adVIerte Francisco Monterde- solo pueden
emplearse ~omo puntos de referencia los términos de comparación elegidos:
las obras siíua:das a su misma altura cimera. ("Goethe y el Fausto" pág. 11
Y 12 UNAM, unprenta universitaria 1949).
'
. Hay una leyenda alemana sobre el doctor Fausto, un aldeano natural de
We1m~, que Goethe transforma en una de las grandes obras maestras de la
humamdad de todos los tiempos. La leyenda germana es devuelta a su
pueblo por &lt;;i~the, pero transformada en una obra de arte inexaustible.
Cuando tenmno el magno poema dramático, Goethe le confesó a su amigo
Eckermann: lo que me resta de vida puedo considerarlo como un puro regalo
Y, en el fo1:1d~, es indif:rente lo que ya pueda hacer y cómo lo haga. El
Fausto nos mc1ta a estudiar el problema del sentido de la vida humana una y
otra ;ez. Se ha ~cho que Fausto esJa segunda Biblia de los Alemane~. Pero
no solo e~ eso, sm~ que es una de las más profundas obras que ha producido
l~ h~amdad. . Ahí, en el Fausto, están la verdad y la utopía, la magia y la
ciencia, la realidad y el símbolo, la salvación y la perdición... La obra que
~~. toda la vi~ de Goethe engrosada con valiosas experiencias,
m~c1ones y reflexi?nes, consta de dos partes. La primera, obra de juventud,
encie~ una atractiva y magna bellei.a. Margarita, la cándida y buena
Margarita, nos subyuga con su sencillez y con su entrega.

207

�Mefistófeles, símbolo del ángel que se reveló ante Jehov~, Y el doctor
Fausto, representación del hombre, de la especie, frente al mcontrastable
destino discuten, pactan, se implican y complican para separarse ~almente.
La segunda parte, escrita en los años de vejez, resuelve la acc1on con el
perdón de Fausto que llega de lo alto. Parte dificil de interpretar y de :alorar
para la mayor parte de las personas que desean penetrar en el senttdo del
poema dramático.

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He aquí, en síntesis, la trama. del primer acto: E~ docto~ Fausto,
saturado de años y de hastío, se encuentra en su laboratono,_ W1 día e:11 q~e
las campanas del día de resurrección le ins~ a volver ~ J?t0s. ~ c1enc1a
profesada por él, no sólo ha dejado de propor~10narle ~a felicidad, smo que le
ha sumido en la depresión. Desesperado conJura al diablo que ~e le_ aparece
en la figura de Mefistófeles y le propone W1 pacto: Le retomara la Juventud
para que pueda disfrutar de los goces del saber y de la vida -nunca alcanzada
en sus largos años de estudio- a cambio de que le entre~e. su alma. Acf?pta
Fausto el pacto y transformado en joven, pletórico de ilus1on~, es llevado
por Mefistófeles a una ciudad distante donde conoce a Marganta: Fausto se
enamora de esa joven linda y honesta, y la enamora co~ palabras tiernas, con
valiosos regalos, con argucias mefistofélicas que termm~ por acabar con la
pureza de Margarita. Seducida la desventurada Joven, sufre las
consecuencias de su pecado: Su madre muere de dolor por culpa ~e ell~; su
hermano, perece en un duelo a manos del propio Fausto Y ~arg~~-nnsma
se convierte en criminal al cometer involW1tariamente un infattc1d10. Los
tribunales la condenan sin piedad, y la mandan encerrar en ~a ?~solada
cárcel para expiar su delito. Fausto, con el auxilio de las artes diabobcas de
Mefistófeles, acude a salvarla, pero ella prefiere morir. ~tes de q~e el
hacha del verdugo cortase el hilo de su vida humana Marganta se arrepiente
y haya la gracia divina.
La segunda parte es la tragedia de Fausto,_así como la p~mera parte lo
fué de Margarita. El rejuvenecido Fausto sigue a Mefistofeles que _lo
conduce a un mundo halgüeño que le ofrece riqueza, poder, honores Yglon~El drama está lleno de simbolismos: El pasado griego, representado por Pans
y Helena, es evocado por Goethe. El doctor Fausto intenta seducir a Helena,
hechizado por su hermosura. Pero la visión griega de_l~ hermosur~ ~e Helena
se le escapa, se esfuma ante su vista. La belleza clas1ca es, dec1~1damente,
inconquistable; es ella la que tiene poder sobre el hombre, y no este el que
tiene poder sobre aquella.
Pero Fausto no es una simple figura de la paganía, vive en la era
cristiana y se siente pecador que no encuentra reposo. Al llegar el momento
de saldar su cuenta con Mefistófeles, Fausto muere. Se entabla un lucha
208

entre las potestades del cielo y el demonio. El diablo pretende arrebatarle el
alma; pero las potestades celestiales interceden cerca del Altísimo para la
salvación de aquel hombre que buscó el bien y la belleza, pese a todos sus
extravíos. Fausto alcanza el perdón por la gracia de Dios, y con la
intercesión de sus Santos. El cielo es siempre propicio a los que se esfuerzan,
a los que buscan la misericordia y el Perdón de Dios. Goethe rinde homenaje
a la Madre Gloriosa. No olvida tampoco a la pobre penitente Margarita. El
"chorus misticus" cierra la última página que es un canto a lo eterno
femenino que es el amor y la gracia:
Todo lo efimero,
símbolo es solo;
es aquí un hecho
lo inasequible;
aquí se cumple
lo indescriptible;
(lo eterno femenino
siempre arriba),
con potente acicate
nos aqueja.

Fausto constituye la médula de toda la obra Goetheana. Fausto sufre el
engaño de Mefistófeles, pero al final Mefistófeles resulta ser el engañado.
Fausto, que había aprendido el arte y la ciencia, tomó conciencia de su
finitud y de las posibilidades infinitas de su afán de plenitud subsistencia!. El
poema humano se convierte en un poema cosmogónico y en una búsqueda
de la destinación humana. Goethe se aparta de la leyenda medieval y la
supera con el problema del destino de los seres humanos.
La primera parte del Fausto se publicó en 1808, y la segunda en 1832.
No resulta hiperbólico decir que estamos ante el más grande drama
filosófico de Europa Moderna. La búsqueda sincera de la verdad y de Dios
triunfa sobre el deseo de poder y de goce. Paulatinamente va menguando la
influencia de Mefistófeles, porque en el fondo hay en Fausto un carácter
intrínsecamente noble. Después de la noche clásica del aquelarre, la
perfección y la sublimación van tomando cuerpo en el alma del inquieto
Fausto. El encuentro de Fausto con Helena de Troya -bello símbolo- realiza
plenamente la síntesis del clasicismo y la cristiandad, de Grecia y Alemanía.
Precisamente Euforion, hijo de Helena y de Fausto representa el fruto
sazonado de la antigua cultura mediterránea y la moderna cultura germánica.
Es "la progenie perfecta de las dos grandes culturas de la humanidad" apunta
Wemer P. Friederich (Historia de la literatura alemana, pág 122, ed.
Hermes S.A. México 1973). Viejo y ciego Fausto sigue planeando, soñando
Y esperando hasta el final de su existencia. Ambicioso, ciertamente, pero

209

�insatisfecho consigo mismo. Nunca pudo ser el hedonista holgazán y
materialista en que Mefistófeles había proyectado convertirlo. Por sus nobles
aspiraciones y por su alto axiologísmo, que remata en teotropismo, Fausto,
arrebatado al diablo, es llevado al paraíso. Hay una frase inmortal que
Goethe estampa por boca de Fausto como verdad lapidaria: wer immer
strebend sich bemüht, den konnen wir erlósen (quienquiera aspira sin
desmayos no es irredimible). La lección que nos brinda Fausto es,
precisamente, la de la perseverancia de la búsqueda de la verdad, del bien y
de la belle:z.a, y de la abertura a la gracia que viene de lo alto. Buscó y erró,
pero encontró la Mansión de su Padre con el auxilio divino.
Hablamos de Dios per analogiam (por analogía), como se decía
modestamente en la Edad Media, por más que el Ser Supremo se nos
aparezca en todas partes:

So weit dds 0hr, so weit das Auge reicht,
Du.finde$t nur Bekanntes, das Ihm gleicht.
Und deines Geistes hoechster Feuerflug
Hat schon am Gleichins hat am Bild genug.

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(Hasta donde llega el oído , hasta donde llega la mirada,
no encuentras más que lo conocido, que se Le parece,
y el vuelo ígneo más elevado de tu espíritu
se conforma con la comparación, con la imagen)
(Prolemio, 1816).
En su madurez, Goethe "invoco a Dios con muchos nombres, y tiene de
Él una última seguridad por más que se pierda en lo inseguro", apunta con
agudez.a y profundidad mi inolvidable amigo, catedrático de filosofia en
Mainz, Fritz J. von Rintelen (Humanidad y Espíritu Occidental pág. 50
Centro de Estudios Humanisticos de la UANL, 1962). Durante algunos años
-1783 a 1786- J. W. Goethe suprimió casi totalmente la diferencia de Dios y
el mundo por influencia de Spino:z.a. Pero Goethe se desprende de Spino:z.a y
acoge la idea clásica y cristiana de espíritu. La realidad divina es, en cierto
modo, inmanente al mundo, pero también es trascendente. Dios en y sobre el
mundo. Concepto unitario y múltiple. El amor omnipotente nos abraza. En
la segunda parte del Fausto, Goethe habla inequívocamente de la esfera
superior del amor espiritual:

"Pues éste es el alimento de los espíritus
Que se impone en el éter más libre:
La revelación del amor eterno,
Que solo irradia felicidad".
(Pater Seraphicus, Fausto, JI, 5).
210

(Denn das is er Geister Nahrung,
Die im fresiten Aeter waltet.
Ewigen Liebens Offenbarung,
Die zur Seligkeit entfaltet).
En la misma segunda parte del Fausto, el amor de Dios se nos presenta
como fondo del mundo entero, como fuente de vida espiritual superior y
~orno fuena purificadora. A s lo largo de la obra vamos advirtiendo ese
llllpulso fáustico hacia algo superior, abierto, puro inconmesurable.
¿Qué_ es lo que busca, en definitiva, Goethe en todas sus obras? ¿Cuál es
la h~~~d superior que se afana en proponemos?. Goethe busca la
conc1l1ae1on de la profundidad romántica germana con la elevación el , ·
· El ,
, .
aszca
grecolattna. l.Illpetu FaUStico no menosprecia el Espíritu. El clasicismo es,
orden, _forma, valor ~e. la consistencia, validez de la verdad objetiva y fe en
el sen~do de lo e~mtual. Pero e! ~lasicismo tiene un peligro: simplifica
demasiado la realtda~.. El ~omantictsmo se caracteriza por su aspiración
pr?funda, por_ su mo~dad mterna_ -mar sin orilla, melodía infinita- por su
afan de plemtud .de ~1~. Pero . ti~ne el peligro de las contraposiciones
do~osas Y de la mte?~ndad subJetlva. La sabiduría última de Goethe supo
conJuntar el romantic1sm~ y el clasicismo, en pleno equilibrio para
s~brepasar el velo de la finitud. Espíritu unido a la vida y no mero intelecto
frío y calculador.
Este hombre que ejerce un atractivo casi hipnótico sobre todos los
~ombres cultos de los más diversos países hizo de su vida un rfi1 ·tal
l.Ill
ced
· ,·
pe
VI
pere ero, casi lllltico. No es sólo patrimonio del pueblo alemán, que le
ama con respe~oso entusi~mo,_sino ~e todos aquellos hombres que quieran
enarbolar el triunfo de la mteligencta y la victoria de la acción noble y
generosa. Por eso Goethe es un compañero eviterno del género humano.
. , El 22 d: Marzo_ de 1832, Goethe se sintió indispuesto y se recostó en un
~v~. Habta ~baJ~do, con su habitual entusiasmo, en una investigación
científica sobre ~1enc1as naturales. Le pidió a Otilia, que le acompañó hasta
el ~al, que !bnera la ;entana. No le faltaba aire, sino luz. "Pronto vendrá
la pnmavera , exclamo. Por su fiel acompañante, sabemos que las últimas
palabras de G?ethe ~eron: ¡Luz, más luz!. Estas palabras son su divisa:
~~lo de clan~d, afan de perfección, deseo de plena y fruitiva visibilidad
espmtual. Tamb1en n~sotros, en este mundo oscurecido por el funcionalismo
llllope, por el_ p~gmattsmo rampante, por el hedonismo egolátrico, seguimos
buscando y pidiendo: ¡Luz, más luz!.

211

�LA COTIDIANIZACIÓN DE LA POESÍA

Lic. Alejandro del Bosque

Cuando Octavio Paz obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1990,
el pueblo de México se sintió órgulloso de que fuera un mexicano al que se
le concediera, independientemente de que se le otorgara a un poeta ilustre. El
~mo pueblo que más tarde se sentiría agobiado por la inevitable muerte
del también ilustre Superman. Años después, en 1998, la no tan ilustre
muerte del poeta cimbra los corazones de sus admiradores, mientras que en
forma paralela la muerte del ilustre programa Siempre en Domingo llena de
congoja al 90% de la población teledependiente. ¿Qué pasa con la poesía a
fin de siglo? ¿Ya no pasa? ¿Es pasa de siglos anteriores? En esta época
posmoderna en que todo se mide por ratings, ¿cuál es el rating de la poesía
en la vida de los lectores? ¡,Quién es el osado o el iluso (según la
perspectiva) que dedica un tiempo de su vida a Jeer un poco de poesía? ¿Por
qué la poesía cada vez camina menos por las calles? Federico García Lorca
decía al respecto:

"La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa
a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio
que tienen todas las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer,
se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos
humanos está la poesía. . .Por eso yo no concibo la poesía como
abstracción, sino como cosa real existente que ha pasado junto a mí. .. " 1
El poeta, tal como lo sugiere Lorca, vendría a ser una especie de
hábil cirujano que opera a la vida con sumo cuidado y delicadeza. La
disecciona con una mezcla de pudor y arrojo. El papel del ser humano, al
que comúnmente se le confiere el cargo de poeta, es percibir y registrar las
acciones o situaciones cotidianas (que ya son poéticas en sí mismas) a través
de la palabra escrita mostrándoselas a los demás para su consecuente
identificación. Pero el poeta, como diría el filósofo Karel Kosik, suele ser
desterrado inevitablemente de la ciudad. Tiene un enemigo implacable, una
especie de dictador anónimo, que lo combate y lo exilia. Con el destierro del
poeta, afirma Kosik, se destierra también lo bello, lo sublime y lo íntimo.
Con ello, la ciudad es remedo de sí misma. En Monterrey, Nuevo León, la
poesía busca un mejor destino. De un tiempo a la fecha, se le ve refugiada en
numerosas paredes públicas. "Acción Poética" es un _intento valioso de
proyectarla. Sin embargo, es criticable la selección burda de algunos textos
seudopoéticos, patéticos o almibarados que distorsionan la genuina idea de
213

�volver accesible la genuiM poesía. Ciertamente, la poesía del siglo XXI
necesita abandonar los subterfugios en los que tímidamente se ha recluido, y
salir de nuevo a la calle. La calle está atascada de poesía, pero la poesía
debe evidenciarse. Es necesario recuperar el sentido primitivo de la poesía:
devolverla a sus orígenes ancestrales, regresarla a la calle, cotidianizarla.

-. 111

·Por qué cotidianizarla? La sensibilización es la antesala de los
cambios(,sociales. La poesía puede ser una alternativa de sensibilización en
tanto se cotidianicen sus modos de ser leída, apreciada y escrita. Cotidianizar
la poesía no significa empobrecer el lenguaje literario para que sea asequible
~ todos los lectores; significa vitalizarlo, de tal forma que
in'dependientemente de su complejidad sea posible interpretarlo dentro de su
propio discurso. En este sentido, el lector podrá desconocer el significado de
algunas palabras que aparezcan en el poema, pero po&lt;l:á apreciar!º. por el
contexto vital en que está inscrito o al cual hace referencia. ¿De que strVe un
poema que emplea un lenguaje elevado desde su. inicio hasta el fin~ si
termina convertido en una cueva en donde nadie encuentra la salida?
Cotidianizar la poesía es renunciar a seguir creándola y percibiéndola como
simple abstracción de la experiencia humana. El problema n~ es _tr~~tir
abstracciones, pues finalmente la vida está llena de ellas, smo msistrr en
transmitirlas de un modo abstracto en donde el lector es visto también como
una abstracción. En una ocasión, el pintor Degas expresó: ''No consigo hacer
lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas..." Mallarmé le respondió:
"No es con las ideas, mi querido Degas, con las que se hacen los versos. Es
con las palabras"2 Y sin embargo, para el lector las palabras son generadoras
no sólo de sensaciones sino también de ideas. Cotidianizar la poesía no es
esj:,lavizar la palabra bajo el yugo de las ideas; es adecuarla a sus propias
necesidades para que viva en cada verso, se libere, y al final pertenezca al
lector que elija hacerla suya. Cotidianizar la poesía es familiarizar a los niños
y adolescentes con ella; no es subestimarla al pensar que no podrá ser
comprendida por ellos; es elegirla prudentemente adecuándola a sus
intereses personales; es acercarla para que la reconozcan como un evento
coloquial, y no como un objeto extraño o ajeno a sus vidas; es hacerles ver
que cada espacio de la tierra está inmerso de poesía; que ellos también son
capaces de crearla mientras defiendan y ejerzan su derecho a imaginar; es
enseñarles que el trabajo de un poeta es relevante porque tiene el atributo de
mirar con otros ojos lo que para otros es inadvertido. Cotidianizar la poesía
es permitir un diálogo con el alma. Significa que el lector se dé el permiso de
leerse, reconocerse, confrontarse, desnudarse a través de un poema; e~ darle
oportunidad al ser de revelarse. Cotidianizar la poesía no es plasmar
deliberadamente mensajes o problemáticas sociales para que parezca más
coloquial y comprometida; tampoco es abortar la voz intimista del poeta en
aras de una sociedad; más bien es proyectar una voz poética genuina
· teniendo en mente la atmósfera social que la influye, pues una voz poética

no está desvinculada del contexto social en que se crea. Cotidianizar la
poesía es ~~garla ~n la ciudad (bardas de las calles, plazas, bibliotecas,
escuelas publicas y pnvadas, Internet, etc) sin que se le acorriente vulgarice
prostituya o distorsione.
'
'
Divulgar la poesía es una de· las empresas más desafiantes y lo ha
sido ~ tr~vés del tiempo. Desde los celtas, la palabra, antes que his;oria, era
poes1a divulgada. El ser de su cultura se mostraba mediante la palabra oral, y
la palabra .º:al se cantaba y además era poética. Dicho ser, como se sabe, no
se transmiha en forma escrita porque los druidas (respetados sacerdotes
"c~ltas) temían que s_u sabiduría se corrompiera, y que su religión se
menoscabara. Esta actitud es comprensible pues la palabra poética gozaba de
un. ~status sagrado al ~r portadora y ~diana de valores míticos y
religi~sos. Esto le confena un enorme prestigio social a la poesía, que hoy se
extrana.
Por su parte, los griegos escuchaban y veían poesía homérica cual
ho~ se ve televisi?n. Platón mismo reconocía el efecto desbordante y
pasional de _la_ poes1a (papel que actualmente tienen las telenovelas) a pesar
de su escepticismo respecto a las aptitudes políticas de los poetas. Los poetas
son: desde esta perspectiva, seres vulnerables que alteran el orden racional y
na~1onal al prom~ver o exaltar los instintos con el arma de las palabras. De
ahí,_ la preferencia de Platón por los filósofos: seres que construyen 0
r~stitu~en el ~rden a través de sus reflexiones. Si bien Platón parece
~v~rciar poes1a y ~osofia, su época refleja una condición social muy
distmta. La cultura ~ega se construyó con base en mitos que se tomaron
populares, Y fue precisamente la poesía el vehículo transmisor de esos mitos
Grecia_ sería inimaginable sin Homero, como más tarde Roma sin Virgilio:
Los mitos son una prolongación del pensamiento humano, y el pensamiento
hum~~ es una pro~ección individual (poesía) y universal (filosofia) que se
antoJa mseparable. La poesía y la filosofia, vistas como las dos partes
complem~ntarias de ~ t~do, le otorgaron un rostro, una identidad a la
cultura gnega. De la identidad se desprende la identificación de un pueblo
por ve~s~ habla~o y comprendido por medio de la palabra. La palabra
humanizo a sus dioses, y al hacerlo, los volvió cotidianos.
. , Por_ to~o lo an!e~or ~ama la atención el que, al igual que Platón,
~stot~les ~1sta en distmgmr entre poesía e historia en su poética. 4 Para
el, la diferencia entre un poeta y un historiador es que el primero cuenta las
cosas como deberían haber ocurrido, y en cambio el historiador se limita a
contarlas ~orno ocurrieron. Esta apreciación es cuestionable dado que el
poeta_no tiene la verdad entera en su pluma, y el historiador no siempre
descnbe fielmente lo que observa. ¿Cuál podría ser entonces el parentesco
entre ambos? Quizá que tanto el poeta como el historiador relatan

214
215

�acontecimientos: uno, íntimos; el otro, sociales. En este sentido, la poesía
seria una historia de influencias y registros de la existencia. La poesía es
histórica en la medida que como historia cuenta, transmite, recrea, traduce,
sugiere, insinúa, evoca u oculta una visión privada del mundo ~ través de
acontecimientos íntimos. Y éstos son cada uno de los versos que mtegran un
poema: relato o discurso lírico. Como tales, los acontecimientos íntimos, por
más que se intente, no pueden desligarse de la soci~d~d en ~o~d~ se
producen, y la sociedad, a su vez, es hacedora de acontecumentos histoncos.
Poesía e historia no se contraponen. Cada una, a su manera, muestran su
versión o aversión de lo vivido. Cada una, miente o desmiente, instituye o
restituye. La poesía es una historia de influencias, y ~l poeta, haced~r. de
verdades personales, es la síntesis de lo que percibe y ha percibido
(influencias sociales), de lo que recibe y ha recibido (influen~ias cultur~:s),
de lo que lee y ha leído (influencias literarias) y de lo que ~ive Y h~. vivido
(influencias vivenciales). Dichas influencias moldean la ~ea poehca. del
autor (apolínea o dionisiaca, disciplinada. o informal, nguro~ o ?bre,
intimista o sociable, comprometida o evasiva, o todas aquellas mterlíneas
que se guste considerar). Del modo particular en que el ~oeta ej,e~cite. su
propia línea dependerá no sólo la conformación de_ su propia voz lmca smo
también el acercamiento con los lectores de su ttempo, y su consecuente
identificación. La cotidianización de su poesía no depende pues de una
determinada línea que se siga, sino de las adecuaciones lingüísticas y de la
voluntad comunicativa que el poeta realice con base en su entorno
sociohistórico. Es decir, el poeta requiere emplear un lenguaje accesible al
lector que favorezca el proceso comunicativo. Un lenguaje accesible no
significa empobrecerlo para ser co°1:prendido. Se puede~ emple~ las
palabras más dificiles de un modo sencillo, o las palabras_ ~as ordman~s de
un modo extraordinario, como diría William Carlos Wtlhams. El m1smo
Aristóteles recomendaba el uso moderado y efectivo de recursos estilísticos
al escribir un poema. Exceder es oscurecer. Y un poema oscuro no es
accesible, no comunica y renuncia a las posibilidades de ser cotidiano. La
poesía de Homero fue admirada por sus adecuaciones lingüísticas Y su
voluntad comunicativa. ¿Cómo aprehender la historia de Grecia sin cada uno
de los acontecimientos íntimos que se plasmaron en su obra? El ser humano
aprende de la historia, y aprehende con la poesía. Finalmente, poesía e
historia son fuente de conocimiento, y éste no es único ni absoluto. La poesía
pues, no es la historia, pero sí puede ser una historia de influencias y
registros de la existencia.
Los registros son cada uno de los diversos indicadores expresados a
través del lenguaje (letras, palabras, versos, textos) que muestran, sugieren,
evocan o representan aspectos del universo individual y social en el que está
inmerso el poeta. Dependiendo de la naturaleza del poema y de la lectura
que el lector realice de éste, es posible identificar una gran variedad de
216

registros: estilísticos (registros retóricos como el símil, la metáfora, la
anáfora, etc), culturales (registros que aluden a un aspecto social, tradicional
o popular), biográficos (registros relaciQJlados con algún aspecto de la vida
del poeta), geográficos (ubican un espado o sitio determinado), políticos
(reflejan un aspecto ideológico o problemática de esta índole), religiosos
(muestran un aspecto sagrado o lo. cuestionan), míticos (aluden a una
creencia milenaria o literaria), simbólicos (evocan o representan un aspecto
personal o social relevante), tonales (aluden al modo de comunicación del
poeta: intimista, discursivo, elegiaco, irónico, solemne, erótico, incisivo,
vehemente, filosófico, coloquial, nacionalista, etc), rítmicos (se refieren al
~ovimiento interno de sonidos e imágenes a partir de la entonación y las
p ~ ; movimiento que también puede ser captado por medio de
asociaciones con animales, lugares y acciones. Así, dependiendo del
movimiento de las palabras, el lector puede relacionar el ritmo de un poema
con el movimiento de un animal, lugar o con algún tipo de acción. Ejs: ritmo
de serpiente, delfin, mar (olas), selva, orar, arrullar, etc), cromáticos (aluden
a la sensación que provoca el asociar palabras con colores.5 Palabras rojas=
sensación de dolor o pasión; palabras amarillas=paz, calor espiritual, alegria;
palabras azules= frío, serenidad, reflexión; palabras blancas=nacimiento,
vida, pureza; palabras negras= tristeza,muerte; palabras grises=indecisión,
mediocridad, fastidio), táctiles (se refieren a la sensación que provoca el
asociar palabras con el sentido del tacto. Palabras duras= sensación de
abandono, crudeza, agresividad, intolerancia; palabras blandas= ternura,
calidez, diálogo, esperanza, apertura); palabras semiduras= incertidumbre,
soledad, indiferencia).
La poesía no es uno sino varios registros de la existencia. El poeta
no está obligado a estar siempre consciente de cada uno de los registros que
está transmitiendo a través de la palabra, pero sí responsabiliz.arse de la
calidad de la hechura de su obra. Horacio pensaba que el poeta debía
corregir su verso, salvo que éste ya no tuviera remedio, y entonces sugería:
''Pues bórralo; vuelve al yunque esos versos que no están bien forjados". 6 La
identificación de los diferentes registros que pudieran interpretarse en una
obra poética es decisión del lector. Sin embargo, tal identificación será más
efectiva en tanto el poeta depure su texto. A mejor (no necesariamente
mayor) identificación de registros poéticos, mayores posibilidades de que el
lector logre un acercamiento con el texto, y de que éste se "cotidianice". En
la Edad Media, de alguna manera, los trovadores estaban conscientes de
esto. Componían cantares de gesta que los juglares divulgaban en forma
itinerante utilizando su voz e instrumentos de cuerdas. La simbiosis trovador
(composición) y juglar (voz y música) enriqueció las posibilidades
. comunicativas del evento poético. El juglar fue un puente insustituible entre
el trovador y el escucha. Sólo el verdadero juglar era aquél que sabía
identificar la riqueza de los registros de la obra del trovador, y transmitirla
217

�con creatividad a un heterogéneo público mediante su canto. En nuestros
días no hay más puente entre el poeta y el lector que el propio libro, pero
éste ha dejado de ser una prioridad de lo cotidian~. Es so~rend~ creer ~ue en
alguna ocasión la poesía sirvió para combatir la existencia ~onotona.
Durante los siglos IX y XI las familias vikingas repetían de memona algunas
de las sagas más famosas para sobrellevar los l~gos ~vi~mos. Igualmente
sorprende el que en alguna ocasión el lector fue mc~~o mvitado _de honor en
el universo poético. Recuérdese el caso de La Dzvma Comedia en do~de
Dante involucra a un tercer viajero (aparte de Virgilio) que es el lector. Este
vive literalmente el tránsito del infierno al paraíso. La Divina Comedia fue
un poema cotidiano de su época no sólo por su grandez.a arquit~t~~ca, sino
PQ_rque su autor no olvidó contemplar al le~t~~ al ~~e se e~b~ ~mgiendo'. ~
grado de hacerlo partícipe de su cosmovision lmca e histonca. Tambien
sorprende el saber que en alguna ocasión la poesía fue !omada ~n cuenta para
propiciar el crecimiento espiritual de~ ~ombre. ¿~omo olvi?ar al_ p~eta
náhuatl Nezahualcóyotl quien con su vision humamsta propago y reitero la
importancia de mantener vivas las tradiciones ancestrales d~ su pue~lo
creando y consumiendo poesía? ¿Cómo olvidar cuando los antiguos ~abios
toltecas educaban a su pueblo con poesía al insistirles que un pueblo sm ella
(flores y canto) estaba destinado al olvido?

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El gran olvidado por gran parte de la poesía de nuestro tiempo es el
lector. De ahí que éste termine refugiándose en otros géneros. Al respecto,
Ali Chumacero declaró en una entrevista:
"Una novela maneja cuestiones inmediatas que el lector
encuentra enseguida, las confronta, pero no las enfrenta, va
hacia ellas, las reconoce, las hace suyas y trabaja con ellas, es
decir, piensa. Con el cuento pasa lo mismo, el teatro también,
pero la poesía es más sutil, es más dificil, es menos ~c~esibl~,
es menos fácil de captar, y por lo mismo, es un genero mas
7
dificil que cualquier otro".

Por lo anteriormente expuesto en este trabajo, se observa que la
poesía sí era un género accesible en sus orígenes. ¿En qué mom_ento de
nuestra historia se tomó menos cotidiana, y por lo tanto poco accesible? Es
dificil precisarlo, pero el inicio de la Modernidad en el s~~lo
3?'oja
ciertas pistas. Dos siglos antes, &lt;;ervantes, en Don Quyote, anticip? un
destino indeseable para la poesía. El la comparaba con una hermosa y tierna
doncella a la cual las demás doncellas o ciencias debían respetar, Y que
corría el riesgo de ser "manoseada", incomprendida. Pero el Siglo de las
Luces no sólo deificará a la Ciencia por encima de la poesía, sino que
también marcará el inicio de la crisis del sentido cotidiano del quehacer
poético. Con el siglo XVIII empiez.an a cuajar los valores atribuidos a la

XVl!l.

Modernidad: progreso, cambio, ganancia, utilidad, entre otros. El destierro
de la poesía inició con la Modernidad al no comulgar con esos valores en
sentido pragmático. Progreso: ¿quién progresa leyendo o creando un poema?
Cambio: ¿quién cambia a raíz de leerlo o crearlo? Ganancia: ¿qué se obtiene
materialmente al hacer eso? Utilidad: ¿para qué sirve hacerlo? ¿Por qué no
sustituir ese sentido pragmático de la Modernidad por uno espiritual en
dond~ se le permita a la poesía ofrecer su razón de ser y existir? A la poesía
no solo se le ha desterrado de muchas ciudades, también se le ha
disc~ado en tanto se le considera inferior al compararla con el género de
la narrativa (novela, cuento). Ello se debe a que durante mucho tiempo
buena parte de la poesía gestada a partir del encumbramiento de los valores
modernos, se ha recluido en el monasterio de las abstracciones. Y fmalmente
la Modernidad rinde tributo a lo real y a lo concreto. La narrativa
(particularmente la novela) se convierte en el género consentido de la
Modernidad por el manejo de asuntos concernientes a la realidad. No es que
la poesía sea irreal, pero sí ha sido presa, en muchas ocasiones, de una
abstracción desmesurada.
La transición de una poesía sociable a una poesía más intimista, y
por lo tanto, de una mayor tendencia al cultivo de las abstracciones tal vez
se hizo más evidente en el siglo XIX con el Romanticismo:
'
"La lírica monológica presupone una concepción del mundo y
del hombre considerablemente más individualista y subjetiva,
no raras veces egocéntrica. Nace con el Idealismo y el
Romanticismo en los que se exalta el yo, una exaltación que
trae consigo un afán de originalidad y con ello una obsesión
por la innovación que desemboca en una, a veces, .furibunda
rebelión contra formas y normas preestablecidas y un rechazo
de los modelos tradicionales. " 8

La visión romántica de producir arte por el arte mismo obedece a
una necesi~d ?el poeta de liberarse de preceptivas anquilosadas, y de rendir
culto _al_ ~entimie?t~ a pes~ ~e o por encima de la razón. Es una respuesta a
una vision neoclasica restnctiva en donde el enseñar deleitando (recuérdense
las fábulas) se convirtió en un enséñar abrumando. Si bien la estética
neoclásica permitió la exploración de conductas humanas universales vía
estudio. racional de los animales, también cuadriculó la comprensión de su
compleJa naturaleza. La poesía, asfixiada y artificialmente cotidiana buscó
la salida romántica. Sin embargo, el poeta romántico, decepcionad; por la
brutalid~d del mecánico e inhumano desarrollo industrial (resultante de la
Mo~~dad) optará por el aislamiento y la evasión. El poeta romántico
elegira comprenderse, no comprender a una sociedad que le es hostil. Su
época no le inspira, más bien le parece que expira, y su objeto de inspiración

218
219

�debe estar en cualquier otra parte. Cabe aclarar que la poesía romántica no se
vuelve inaccesible por el hecho de ser más introspectiva, pero sí se fractura
la necesidad de cotidianizarse.
Tal vez, por la anterior razón, la poesía de los simbolistas (segunda
mitad del siglo -XIX) represente uno de los más grandes esfuerzos por
modificar la percepción que se llega a tener del género. ~-orno se ,sa~e, el
simbolismo cuestiona los excesos sentimentales de la estetica romantica, Y
propone que la palabra sea un instrumento evocador-suge~ente haciendo un
uso reflexivo de los recursos musicales de la lengua, rompiendo con el verso
'{ormal y la métrica tradi~ional: al emplear ~l vers~ libre com~ ~xpres~ón
lírica predilecta. Con el sllllbohsmo, la poes1a no solo es rehabilitada smo
también se coloca en un primer sitio al ser un instrumento de las nuevas
9
necesidades expresivas de fin de siglo. Según Marcel Raymond, uno de sus
méritos fue haber elevado la poesía hasta un plano vital. Y una forma de
cotidianizar la poesía es precisamente volviéndola vital y necesaria par~ el
ser humano. Con los simbolistas la poesía se renueva, pero el progresivo
empleo de símbolos como mero artificio literario, la dependencia excesiva
de los recursos musicales, y el descuido de los contenidos líricos contribuyen
a su desgaste. Los simbolistas, a diferencia de los escritores realistas,
pensaron que no estaban comprometidos a mostrar la realidad cruda en
forma objetiva, sino sólo sugerirla. Con el tiempo se pensará qu~ l~ poesía
no está obligada a mostrar la realidad social con un enfoque cotidiano p~r
temor a convertirla en un panfleto literario, y a despojarla de su esencia
subjetiva. El destino de la poesía refugiada en sí misma y vista como una
mera abstracción estaba traz.ado. Lo que se consideraba como verdadera
poesía debía combatir, no compartir, los valores enajenantes de la
10
Modernidad.

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No por nada, la poesía vanguardista del siglo XX es una respuesta
caótica a una época igualmente caótica. Las escuelas futurista, dadaísta,
cubista surrealista y ultraísta renuncian a ser condescendientes con una
socied~d devoradora de sí misma y de otras. Por ello, la palabra poética no
requiere comprometerse con su entorno ni mucho menos volverse cotidiana
o accesible. Tal parece que las vanguardias poéticas compartieron un
pensamiento común: Una sociedad inaccesible es indigna de una palabra
accesible. De ahí que la poesía vanguardista recurra constantemente a la
experimentación técnica que con el tiempo se percibió forz.ada, oscura,
agotada en sí misma. La palabra poética colapsada a nivel sintácti~o f'.ue un
síntoma del proceso de descomposición que vivió el hombre del siglo XX.
¿Para qué volver cotidiana una poesía que por desencanto comprensible no
desea ni entenderse a sí misma? Lo cotidiano se volvió intrascendente y
fugaz. ¿Para qué cotidianiz.ar la poesía? Durante mucho tiempo se ha
pensado que la vida es poesía, pero si en el siglo XX la vida se percibió
220

inmunda, ¿para qué escribir un poema "accesible" dirigido a un mundo
"inaccesible"? Este tono escéptico y amargo prevalece en la visión de
numerosos poetas, y es natural. Sin embargo, el siglo XX ofreció también
otra cara. Hoy más que nunca las posibilidades de que la poesía recupere el
sitio que merece están dadas. Poetas mexicanos como Rosario Castellanos
'
Jaime Sabines o Xavier Villaurnitia, sólo por mencionar algunos,
demostraron con su obra que la palabra poética lleva intrínseca la posibilidad
y la realidad de ser accesible y cotidiana. Ante el declive de los movimientos
poéticos, vistos como un paradigma, el poeta del siglo XXI se ve obligado a
definir y proyectar su propia voz en un mundo altamente competitivo. Cada
~eta es una isla, en cuanto a que se afana por adquirir su propia
pers.onalidad literaria, pero no es una isla a la que cualquier lector puede
arribar. Por ello, el poeta neéesita abandonar su refugio sin que esto
signifique renunciar a su condición de isla, o sea, a su propia identidad como
poeta en una época donde ningún o cualquier movimiento literario puede
cobijarlo. Abandonar su isla para visitar y conquistar (de ser posible) las
islas de· sus futuros lectores. El poeta requiere regresar a la ciudad o al
campo de donde fue marginado o de donde se autoexilió en el pasado. Sin
embargo, ¿el que regresa debe recuperar el concepto de poeta vidente
manejado por Rimbaud o el de poeta sacerdote de Allen Ginsberg? ¿Debe
recuperar la idea de que la poesía es una necesidad de la memoria popular?
¿De que una ciudad sin poesía es una ciudad sin nombre? ¿Acaso estas
interrogantes son una pura idealiz.ación del papel que puede desempeñar la
poesía? Si la ciudad desdeña actualmente la capacidad profética o sagrada
de los poetas, no es del todo culpa suya. La Modernidad crea necesidades
que luego se vuelven desechables. Gran parte de la poesía contemporánea
repudió este destino, y al hacerlo, renunció a ser una necesidad colectiva. Se
hizo necesaria a sí misma, y sobrevivió creyendo que lo era. La ciudad, la
del nuevo siglo, necesita una poesía que la interprete, que no sea su espejo,
sino el espejo de otra ciudad, la que inventa y reinventa el poeta. En alguna
ocasión, Gregory Corso afirmó que "Alguien tiene que ser el Cristóbal
Colón de la mente. Alguien tiene que despertar la conciencia. Y esto es lo
que hace el poeta. Pero a diferencia de Cristóbal Colón, quien descubrió un
mundo nuevo que ya estaba ahí, el poeta debe construir un mundo que no
11
existe hasta que él lo pone ahí." La ciudad tiene ansias de ser expresada,
pero no como calca, sino como vivencia que se asimila y traduce a sí misma.
La traducción poética de una ciudad es un desafío del nuevo milenio. María
Zambrano no se equivoca en su concepción trágica de la poesía al sostener
que ''todo poeta es mártir de la poesía; le entrega su vida, sin reseryarse
ningún ser, para sí, y asiste cada vez con mayor lucidez a esa entrega". 12
Pe:o e_sta visión doliente del poeta mártir no es necesariamente apocalíptica;
mas bien esperanz.adora. El poeta que reinventa su ciudad, sin ningún afán
~~tico o aristotélico, da su poesía, que es la vida, para que la ciudad siga
ex.tstiendo. Que el poeta no tema las expulsiones citadinas. Su poesía puede
221

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subsistir como un virus inoculado en las calles que pretendan alejarlo.
Poesía-sida de la cual el ser humano necesita contagiarse por accidente. La
poesía es un accidente. La vida es un accidente de !ª poesía. L~ ciudad
necesita accidentarse con la poesía. Más que una callejera, la poesia es ~a
aventurera a la que el poeta o cualquier ser humano que la ame, ,necesita
sacar a pasear para que corra con mejor ventura. Desent~rrar la _p~esia que se
encuentra sepultada en la tumba de numerosas libr~nas_ y bibli~tecas. La
aventura de la poesía es conquistar nuevos lectores srn dejar de ~ar,ª ~os
viejos. Se trata de una seducción silenciosa y perpetua. El poema, unpudico
y descarado, debe ofrecérsele al lector, coquetearle con cada uno de sus
v~os. Que el lector desvista, encuere, cada una de las palabras que lo
integran, y haga el amor con ellas. Que las palabras no sean muros
infranqueables de ciudades. Que no sean sólo cuerpos d~ ~os que se e~e
placer rutinario y momentáneo. Que también sean espmtu que moviliza
ciudades enteras. Que no sean más un espíritu deshecho y desechado por el
hombre. La poesía, pues, necesita accidentarse con el _lector urb~o para
reparar todos los instantes de ausencia forzada o voluntana.1:'1 po~sia, la del
siglo XXI demanda sensibilizar al hombre nuevo que se está foIJando, Y la
sensibmu:ción humana es la antesala de los cambios sociales. La poesía,
como se ha visto, sí puede ser una alternativa, la más noble, , de
sensibilización cuando se procura cotidianizar sus modos de ser leida,
apreciada y escrita. Sin embargo, ¿cómo sensibilizar a un lector a través de
la poesía cuando se afirma que México es un pueblo_ que ~o lee, Y _que
mucho menos lee poesía? ¿Y si no lee, cómo hacer surgir en el la necesidad
de leerla para que con ello propicie cambios sociales favorables en su
entorno?

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México es un país que tiene sed de poesía, pero poco se quiere
averiguar al respecto. La poesía, como el agua, es vital al saciar las
necesidades del espíritu. La poesía, como el agua, abunda, pero luego
escasea y se raciona. La poesía, como el agua, deb~ volver a las c~sas, pero
evitando su desperdicio. México es un país, contrano a lo que se piensa, que
puede despertar socialmente leyendo poesía. Numerosos adolescentes no
leen poesía no porque no quieran sino porque no la conocen. Cuand~ se les
brinda la oportunidad de conocerla también se les brinda la oportumdad de
ser sensibilizados. Por ello es necesario fomentar una lectura plural del
poema.
¿Qué es una lectura plural? Anteriormente se destacó la importancia
de que el lector identifique los diversos registros que pue~en prese~~s_e en
un poema dependiendo de la naturaleza de éste. Tales r~gistros (es~:ihsticos,
culturales, simbólicos, tonales, etc) pueden ser reconocidos a traves de dos
vías: conocimiento e intuición. Por conocimiento, el lector requiere haber
realizado lecturas hacia afuera del poema: vida, época, línea lírica del autor,
222

estudios críticos de su obra. Por intuición, el lector precisa haber realizado
lecturas hacia adentro del poema: placentera, descriptiva, analítica, lúdica,
sintética, valorativa, critica, creativa y humanista ¿Qué es entonces una
lectura plural? Es ofrecerle al lector un mosaico de diferentes alternativas de
comprensión del evento poético por me~o del conocimiento y de su propia
intuición.
Regularmente no se enseña poesía en las aulas, y cuando esto llega a
ocurrir, el alumno aprende a aborrecerla o temerla al imponerle textos
dificiles o incomprensibles inadecuados a su edad; o se le obliga a analizar
un 'Jl_oema sin haberle despertado previamente el gusto por éste. Una lectura
plural le permitiría a la persona elegir relajadamente el o los tipos de lectura
que más se le faciliten para apreciar un poema.
a. Placentera: Leer, no para identificar registros sino para precisar las
sensaciones que despierta la lectura de un poema. Se sugiere listar una serie
de sensaciones (por medio de sustantivos) que provoque dicha lectura.
Palabra clave: sensaciones. Esta es una de las lecturas elementales en el
proceso de sensibilización respecto a la poesía,
b. Descriptiva: Leer para identificar los posibles registros observados en
un poema. Se sugiere, tras una observación detenida, exponer los registros
que se encuentren precisando de qué tipo son. Puede haber registros que
cumplan dos o más funciones al unísono; por ejemplo, que sean culturales,
simbólicos y míticos al mismo tiempo. Palabra clave: identificaciones.

c. Analítica: Leer para interpretar los registros anteriormente descritos.
Interpretarlos a partir de su intencionalidad. Se sugiere interpretar los
diferentes registros como una especie de ideas que el poema busca transmitir
o que le transmite al lector. O imaginar que el poema es una especie de árbol
que le dice al lector: "Dime cuántas y cuáles ramas (ideas) observas en mí, y
qué supones que quiero expresarte con ellas, independientemente de que tú
creas en ellas o de que tú las quieras o no cortar". Palabra clave:
interpretaciones.
d. Lúdica: Leer para relacionar los registros anteriormente identificados.
Relacionar (como jugar, experimentar) para familiarizar o contraponer
diversos registros a nivel intratextual (dentro del mismo poema) o
intertextual (entre un poema y otro(s) del mismo autor). Se sugiere imaginar
que un poema es una casa cuyos versos son muebles que guardan una
relación entre sí, y que el lector puede acomodar y reacomodar. También se
recomienda contemplar dos poemas del mismo autor como si fueran dos

223

�casas habitadas por dos familias que guardan un parentesco, pero que
mantienen sus propias características. Palabra clave: relaciones.
e. Sintética: Leer para agrupar los registros analizados en una totalidad o
idea eje. Esta idea eje sintetizaría las diversas intencionalidades que los
poemas, según el lector, mostraron a través de sus diferentes registros. Se
sugiere pensar que los diferentes poemas son seres humanos: únicos e
irrepetibles. Que cada poema (ser humano) tiene su propio carácter, y que en
su relación con los demás poemas (seres humanos) guarda divergencias, pero
también coincidencias. Una de sus coincidencias es que son una extensión
~ mismo dios. Y este dios es la idea eje. Es necesario darle un nombre a
este-dios. Palabra clave: agrupaciones.

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f.
Valorativa: Leer para apreciar los registros a partir de los logros
poéticos o para cuestionar sus limitantes. Se sugiere observar si el poema
leído incurre o no, en algunas de las siguientes limitantes: restringido poder
expresivo, comunicativo y evocador; ambigüedades involuntarias (empleo
de palabras vagas que traicionan el sentido intrínseco del poema); uso
injustificado de palabras altisonantes, "corsé"(apretadas), neologismos y
arcaísmos; mezcla arbitraria de tonalidades; presencia de lugares comunes;
uso de expresiones cursis; pobreza de vocabulario; estilo verborreico y
presuntuoso; monotonía o ausencia rítmica; negligencia rítmica (alteraciones
de ritmo); indefinición estilística (al no imprimir un estilo uniforme y
personal); ausencia o abuso de recursos retóricos; errores de ortografía y
redacción; imitación burda o inconsciente de lineas poéticas en desuso o
desgastadas; bisutería lingüística (palabras que por ornamentales y falsas
parecen forzadas); uso excesivo de adjetivos; empleo de versos gratuitos
(ausencia de una economía lingüística); malabarismos técnicos (buscar
sorprender con recursos de estilo y estructura que no se dominan);
autorepresión del yo lírico; amasamiento de versos Guntar lineas que parecen
versos; escribir uno después de· otro sin ilación o sin congruencia);
desarticulación interna (entre lo que se expresa y el cómo se
expresa);intencionalidad meramente autobiográfica; soberbia discursiva
(asumir posturas o presentar ideas que no se perciben sinceras o humildes);
panfletarismos (el poema visto como un receptáculo de ideas sociales o
políticas; sacrificar el verso por la idea); seudoerotismo (proyectar una
actitud engañosamente sensual), entre otras. Palabra clave: apreciaciones.

g. Critica. Leer para juzgar la significación de los registros sintetiza~os y
valorados a partir de su utilidad social. Se sugiere emitir juicios en tomo a
los poemas analizados contestando y justificando algunas de las siguientes
preguntas. Los poemas: ¿Son un medio de expresión de sentimientos y
vivencias traducidos de un lenguaje ordinario a uno literario? ¿Son una
forma de conocimiento sensible y critico del Otro (el antes desconocido,
224

~gnorado) y de lo Otro .~lo . antes desconocido, ignorado)? ¿Son un
~ento de tr~sf~?11acion mterna al lograr cambiar la percepción que
tien~ el lector de_ ~i D11sm?? ¿Son un vehículo de cambio social? ¿Son un
medio de. evasion(re~o) o enfrentamiento(crisis)? ¿Contribuyen a
mantener viva la memona y el pensamiento de un pueblo? ¿Son una fuente
de fo1:8leza y-~ placer_? ¿Son un medio·de liberación del miedo y del dolor?
¿PefDllten
necesidades espirituales? (,·Logran una 1·unpieza
·
..tua1 dsatisfacer
,
espm
e vacios, soledades, silencios? ¿Reflejan una idiosincrasia
popular? ¿Muestran una época y anticipan otra? Palabra clave: juicios.
~

para

. Creativa. Leer
as~ar los registros con los que el lector haya
sentido mayor empatia. Internalizarlos para apropiarse de ellos. Transferirlos
o ~olarlos a ~a ~xperie~cia pérsonal vivida o conocida. Analogar dichos
registros c~n situaciones vivenci~es. Se .sugiere que el lector escoja un
verso fa;onto del poem,a en cuestI~n, qu_e identifique el tipo de registro que
hay en el, y lo analo~e con una vivencia personal. Ejemplo: Moldear, con
~ P~~. de ~lastilina, ~ ~egistro internalizado y explicar con qué
s1~,cion VIvencial se relaciono, y lo que se quiere comunicar con esta
ac~i~n. ~a poesía, aquí, más allá de ser leída es sentida. Palabra clave:
aslDlllaciones.

i.
Humanista. Leer para integrar los registros al conocimiento de la vida y
d~l ,se~ humano. Integrarlos para compartirlos con los demás en forma
dialogica, tolerante, comprometida y propositiva. Se sugiere que dos
perso~s lean el mismo poema, y que cada una comparta su aprendizaje
e~omendo su p~to de vista (dialógica), respetando el de ambas (tolerante),
senal~~o en que se estuvo de acuerdo y en desacuerdo respecto a lo
transDlltido por el poema (comprometida), y sugiriendo aquello que se
podri~ c~biar a nivel interno y personal a raíz de haber vivido esta
expenenc1a de_ lectura: Los cambios internos, finalmente, son el preámbulo
?e . los cambios sociales. La lectura humanista es una de las más
mdi~ensabl:s,_ y es enriquecida por las otras. La poesía, aquí, más allá de
ser leida es VIVlda. Palabra clave: integraciones.

. :'ía

conocimiento o vía intuición, la lectura plural tiene un enfoque
cotid!ano en tanto ~ontempla al lector que está deseoso de acercase a la
po~s1a, Y no sabe como, o al que piensa que es muy complicada, 0 al que
preJuzga porque desconoce otros tipos de poesía.
E! impulso y ejercicio de una lectura plural puede ser un eficaz
?Ie~amsmo de sensibilización. Prepararía al lector a no seguir mostrándose
mdiferente ante los eventos sociales que impactan en su vida, a reaccionar
resp~nsablemente, y a demandar en forma propositiva cambios urgentes. La
poesia no es la panacea de las transformaciones sociales, pero sus modos
225

�cotidianos de ser escrita, leída y apreciada, pueden sensibilizar a quienes
mañana trazarán un destino distinto para México. Un país privado de poesía
es un país privado de destino. La poesía es destino: nombra, bautiza,
confirma, engrandece, sepulta, recuerda y eterniza a los pueblos. Pero
también olvida cuando es olvidada. Es tiempo de abrir la puerta, otra vez, y
dejarla entrar.
·

de _los simbolista~, sus c~~es líricos fueron más sencillos, y no por ello menos
valiosos. Los gohardos cnticaron el materialismo de las autoridades eclesiásticas
Hafiz _defendió s_u deseo ~e expresarse en una sociedad sunnita opresiva, y Villó~
mo~tro una_ actitud relaJada y desafiante ante la vida. En ellos, el empleo
anticonvenc10nal, pero coloquial del lenguaje, les atrajo numerosos seguidores que
los apoyaban ocultament~.
11

Notas bibliográficas

12

Anaya. op.cit. p. 235.
Zambrano. op.cit. p.43.

F(lderico García Lorca. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974. p. 69.

t
2

Paul Valéry. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa, 39, Madrid,
1990.p.83

3

Al respecto María Zambrano sostiene: ''No se encuentra el hombre entero en la
filosofia; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía
encontramos directamente al hombre concreto, índividual, En la filosofia, al hombre
en su historia uníversal, en su querer ser". María Zambrano. Filosofia y poesía. FCE,
México, 1996. p.13
4

Aristóteles. Poética. Versión directa del Dr. Juan Davidgarcía Bacca. UNAM,
México, 1946. pp. 13-14.

Bibliografía
Anaya, José Vicente. Poetas en la noche del mundo. UNAM, México, 1997.
Aristóteles. Poética. UNAM, México, 1946.
Dilthey, Wilhelm. Poética. Losada, Buenos Aires, 1945.
, García Lorca, Federico. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974.
Horacio. Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos# 240. México, 1986.

5

Se recomienda, para una mayor comprensión del lenguaje de los colores, la lectura
de Vasil V. Kandinsky. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores, México,
1994.
6 Horacio.
7 El

Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos #240, México, 1986.

Kandinsky, Vasil V. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores México

1994.

,

Kosik, Karel. La ciudad y lo poético. Nexos, México, febrero 1998.

Norte. Alí Chumacera, octogenario, poeta severo. 11 de julio de 1998, 9-D.
Spang, Kurt. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993.

8

Kurt Spang. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993. p. 63

9

Palabras de Rimbaud: ''No llamo poetas a esos que hacen versos, rimados o no.
Llamo poeta al hombre capaz de cambiar profundamente al mundo. ¡Si un poeta tal
vive entre nosotros, que se manifieste! Pero debe ser la suya una voz capaz de
ahogar el trueno de la bomba. Y su lenguaje capaz de fundir el corazón de los
hombres y de hacer hervir la sangre". Se es poeta, agrega José Vicente Anaya, por la
calidad de Ser poeta, no por el manejo artificioso del lenguaje o de la preceptiva
(que siempre es pasajera y se fundamenta en reglas caducas). ''Debemos aportar luz
y no una iluminación artificial". José Vicente Anaya. Poetas en la noche del mundo.
UNAM, México,1997. p. 168.

Valéry, Paul. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa 39.
Madrid, 1990.
'
Zambrano, María. Filoso.fiay poesía. FCE, México, 1996.

10 El aliento subversivo de la poesía de los poetas simbolistas tiene su antecedente en
los poetas goliardos (siglo XIII), en el poeta musulmán Hafiz (siglo XIV) y en
Villón (siglo XV) por mencionar sólo algunos. En los tres casos su poesía fue vista
como una airada protesta contra los valores sociales establecidos, pero, a diferencia

226

227

,

�SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ: Voz en el tiempo
Lic. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Lic. Letras Españolas, UANL.
Lic. Educación Media Superior
Lic. Juana de la Garza
Li~. En Letras Españolas, UANL.
Lic. En Educación Media Superior
Lic. Rosalba Martínez Morales
Lic. En Letras Españolas, ITESM.

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PRÓLOGO

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El cambio de enfoque hacia los estudios de género nos ha hecho
reconsiderar la importancia de discernir la ubicación de cada individuo en
particular y sus circunstancias y opresiones. Hoy se sabe, desde esta
perspectiva, que las mujeres especialmente dotadas e inteligentes tienden a
rechazar las limitaciones que les impone el rol social femenino en cuanto
servidumbre y represión de sus capacidades, por lo mismo muestran rebeldía
e insatisfacción.
Al comprender la categoría de género más allá del sexo biológico,
nos acercamos a una nueva forma de pensamiento en tomo a la cultura, el
lenguaje, el arte~ el conocimiento... Es en este sentido que abordaremos a
una de las escritoras más sorprendentes de México y Latinoamérica: Sor
Juana Inés de la Cruz.
La personalidad de la monja mexicana (nacida probablemente en
1651) tiene mucho en común con nuestra generación femenina, pues su vida
y su obra, insertadas en la historia de la sociedad novohispana del siglo
XVII, se acercan ampliamente a las tendencias feministas contemporáneas
en el sentido humanista de la palabra; es por eso que sus textos son fuente
inagotable de estudio y reflexión, pues está presente y actual en una época
muy distinta de la que le tocó vivir, donde el nivel intelectual de las monjas
era muy bajo y la producción artística, filosófica y científica fue
insignificante. Sor Juana Inés de la Cruz es la excepción.

229

�Se ha hablado ampliamente sobre la posición de Sor Juana Inés en la
corte virreinal: su belleza, discreción, elegancia, posibles amoríos y hasta su
adulación a los poderosos; su negación al matrimonio, la falta de recursos, la
ausencia del padre y tantas cosas más que se han dicho al paso de los siglos,
algunas de las cuales no han podido ser plenamente comprobadas. Sin
embargo, muy por encima de todas estas afirmaciones y/o suposiciones,
están la inteligencia, el saber y, sobre todo, su inquietud constante por
puntualizar el lugar que la mujer debe ocupar en el mundo.
Esta trilogía de ponencias, si bien son individuales, ·pretenden
mostrar las diferentes facetas que la Décima Musa manifestó en su obra
literaria, por lo que nuestro trabajo será enfocado, en un primer momento, a
la producción lírica de la autora, centrándonos en su poesía amorosa. Luego
nos adentraremos en su teatro profano, específicamente en "Los empeños de
una casa". Para cerrar, abordaremos la "Respuesta a Sor Pilotea de la Cruz".
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POESÍA AMOROSA:
MURMULLOS DE AROMA SOLITARIO
"Uno a la vez
los libros, cuando su hora ha llegado
salen de los anaqueles
caminan pesadamente (¡una vez más,
[empolvados, con huellas
de dedos,
más prístinos!)
para dar a luz:
la pasión de cada poema
concluye en una Pascua,
una nueva vida.
Los libros de los muertos
sacuden sus hojas,
semillas de palabras vuelan y
se albergan en la tierra negra".
Denise Levertov
Los libros de una mujer llamada Juana de Asbaje y Ramirez de
Santillana, en efecto, salen de sus anaqueles y llegan a nosotros. ¿Quién fue
Sor Juana Inés de la Cruz? Ante todo, fue un ser de palabras, que vivió para
y por la palabra en un mundo muy distinto al nuestro, insertada en una

sociedad y en un contexto histórico singularmente opresivo, en el cual
refulge como mujer, monja, intelectual y poeta y sella la historia de la Nueva
España del siglo XVII.
_Como poeta, Sor Juana vive su momento histórico siguiendo
altei:n~nvamente los senderos del conceptismo y del gongorismo,
deslizandose de los claroscuros de Quevedo hacia los juegos conceptuales de
Lope de Vega, para caer irremisiblemente en el modelo preferido de su
época: Góngora. Dos de sus más extensos y complejos poemas Primero
sueño y El divino Narciso están elaborados con estilo netamente culterano.
La exuberancia de su producción poética, tanto de carácter intimo
(~ca _Personal~ como de índole popular (lírica coral constituida por los
villancicos), as1 como la netamente religiosa, se haya vaciada en los más
diversos metros hispanos, ya tradicionales, ya clasicistas: romances
redondillas, liras, silvas, sonetos, décimas, endechas...
'
Sería absurdo cerrar los ojos ante esta verdad elemental: la poesía es
un producto social, histórico y, ante todo, eminentemente personal e intimo.
La poesía lírica presu~one un ''yo" fuerte y afirmativo. Como mujer sensible,
Sor J~~ ama y a~a con toda su alma a México. Su voz de poeta refleja
con pas10n este sentinnento:
"De la común maldición
libres parece que nacen
sus hijos, según el pan
no cuesta al sudor afanes.
Europa mejor lo diga,
pues ha tanto que, insaciable,
de sus abundantes venas
desangra los minerales".
Canta a la tierra que le "'.iO nacer y, a pesar de expresarse en una
época y en un país en que el pensamiento no se extemaba por la mujer, en
sus romances se íncrustan ideas de libertad. También escribe a los árboles, al
agua Y a las flores y mezcla sus conceptos en construcciones sonoras como
ésta:

"Y con sus ecos süaves, las Aves;
y con sus dulces corrientes, las
[Fuentes;
y con sus cláusulas de olores, las
[Flores;
y con sus verdes gargantas, las
[Plantas... "
231

230

�El contacto con la naturaleza, tanto fisico como espiritual, es uno de
sus fuertes vínculos terrenales; otro lo constituye la fragilidad de su salud, lo
que la hace expresar en uno de sus sonetos:
"[...]
[...]

la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie.
Para cortar el hilo que no hiló,
la tijera mortal abierta vi".

Vemos en ella una actitud realmente moderna frente a la naturaleza.
Nos encontramos ante una mujer profundamente interesada en los
fenómenos naturales, lo que nos revela un espíritu propenso a la relación de
todo lo que se encuentra en su medio fisico.
Aunque, Amado Nervo 1 afirmó que con todo y ser genial, a .su
poesía le falta el amor; nosotros coincidimos con Alfonso Reyes, qmen
tajantemente dice: se eq:uívoca. Ella misma lo confiesa en el romance 56:.
"Yo me acuerdo ¡oh, nunca fuera!,
que he querido en otro tiempo
lo que pasó de locura
lo que excedió de extremo;
mas como era amor bastardo,
y de contrarios compuesto,
fue fácil desvanecerse
de achaque de su ser mesmo".
Se inicia en la lírica amorosa desde los más tempranos años de su
juventud, en un ambiente mundano y terrenal, aun dentro de las paredes del
convento, desde donde escribe a su gran amiga, la marquesa de Mancera,
este romance:
"[...]

[... ]

En el fragmento anterior vemos su concepto de fraternidad, el dolor
y la melancolía por la ausencia de la amiga, pues "su alta valoración de lo
femenino se muestra también en sus poemas de amistad amorosa hacia sus
amigas y protectoras, expresión de afecto que aún hoy en día pocas mujeres
se atreven a mostrar entre ellas";2 mas en otro de sus poemas expresa que en
la amistad el amor más alto es aquel que no espera correspondencia ni
premio:
"Que estar con digno cuidado
con razón correspondido,
es premio de lo servido
y no dicha de lo amado".
Al referirse a su poesía amorosa, dice Octavio Paz que "No hay en la
historia de nuestras letras otro ejemplo de una monja que haya sido con el
aplauso general, autora de poemas eróticos"3 y, en efecto, sus
aproximadamente cincuenta poesías amorosas constituyen un caso singular
en el devenir de la lírica latinoamericana.
Uno de los temas que en ella se aborda es el del amor apasionado, el
que lleva a la exaltación erótica:
"Esta tarde, mi bien, cuando te
[hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;
y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor
[vertía,
el corazón deshecho destilaba.

pobre de mí,
que ha tanto que no te veo,
que tengo, de tu carencia,
cuaresmados los deseos,
la voluntad traspasada,
ayuno el entendimiento,
mano sobre mano el gusto,
y los ojos sin objeto
sin ti, hasta mis discursos
parece que son ajenos".

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios
[vanos,
pues ya en líquido humor viste y
[tocaste
mi corazón deshecho entre tus
[manos".

232

233

�"Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Es un admirable soneto en el cual el yo poético reconoce que el amor
es más fuerte que la palabra misma; trata el tema de los celos de manera
tajante: los concibe como necedad, como falsos caminos en la relación
humana, para luego establecer el contraste, tratando la misma problemática
con ingeniosa candidez:

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

"Si es causa amor productiva
de diversidad de afectos,
que, con producirlos todos,
se perfecciona a sí mismo;
y si el uno de los más
naturales son los celos,
¿cómo, sin tenerlos, puede
el amor estar perfecto?"

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo
[estrecho
que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía".

Ante esta antinomia, tú, yo, nosotros, lectoras y lectores del siglo
XXI, no podemos menos que sonreír con un dejo de ironía al percibir, en la
voz de la poetisa, las dualidades de los sentimientos humanos.
Pero también se enfrenta al desengaño y a la ira:
"Cuando mi amor y tu vileza veo,
contemplo, Silvio, de mi amor errado,
cuán grave es la malicia del pecado,
cuán violenta es la fuerza de un
[deseo".

Aquí se nos presenta la mediación entre dos mundos, el real y el
fanta~mal: le habla a ~~ sombra, a una imagen, a una ilusión... en fin, a un
~ec~zo que se matenaliza por medio del yo poético y nos muestra el amor
idealizado, que no se puede ver, pero se siente.
¿ Y qué ?ecir de las famosas redondillas, donde increpa a los
hombres r~~rochándoles su necedad al acusar a la mujer, siendo que ellos
son la ocas1on de lo que culpan?

e incluso al odio:
1-... , . , 11111

"Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo qu~ culpáis;

"[... ] Yo te aborrezco, y aun condeno
el que estés de esta suerte en mi
[sentido.
[...]
En fin, eres tan malo y fementido,
que aun para aborrecido no eres
[bueno".
Muestra el sentimiento de culpabilidad que la fuerza de estas
emociones produce.
Su poesía nace de la vida, abarca lo real y lo imaginario, lo pensado
y lo soñado; sus poemas de amor son poemas de soledad: nostalgia, deseo,
desolación, amargura, arrepentimiento. Abundan los temas de la escritura y
de la muerte. El soneto 165 ''Una fantasía contenta con amor decente" es retomando a Paz- el compendio de su poesía amorosa y en él dice:
234

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
[... ]

Dejad de solicitar
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

235

�Tan severo en mi contra has
[procedido,
que me persuado, de tu duro intento,
a que sólo me diste entendimiento
porque fuese mi daño más crecido.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo."
Aquí la poetisa se revela como una de las primeras defensoras de l?s
derechos femeninos y su palabra se alza con libertad y crudeza contra el afan
de conquista masculino, denuncia el machismo que impera en su época_ Y
llega a nosotros como eco penetrante, pues "la desvela el lugar de la muJer
en el mundo del espíritu".4 Su sátira contra los hombres y su defensa de las
mujeres dejan de ser una opinión y se transforman en reacciones ante las
experiencias vividas.
Apreciamos, en todos los textos hasta aquí citados, la voz del sujeto
femenino y nos comunica con esta mujer singular quien, además, nos habla
'
de "la libertad
que, por descontado, tendremos cuando leamos sus versos". ,5
pues para ella no hay c9sa más libre que el entendimiento humano; es decrr,
respeta su propia libertad como ser pensante y, por ende, la de nosotros, sus

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lectores.

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Los temas que maneja en su poesía amorosa rebasan los l~te~ de
este ensayo· baste con decir que en ella "define su actitud ante la frivolidad
del mundo' y las vanidades humanas",6 diciendo que todo es un engaño
colorido, necedad, diligencia errada, en fin, "es cadáver, es polvo, es sombra,
es nada"; mundo que la hostiga y la persigue y que la mueve a tomar un
derrotero diferente en su poesía, alejándose de lo terrenal y buscando la
autonomía espiritual por medio de la razón, ya que el libre albedrío sólo se
logra a través del discernimiento, cuando afuma que:

Dísteme aplausos, para más
[baldones;
subir me hiciste, para penas tales;
y aun pienso que me dieron tus
[traiciones
penas a mi desdicha desiguales,
porque, viéndome rica de tus dones,
nadie tuviese lástima a mis males".
Incluso en sus últimos años, en los de su renuncia voluntaria,
encuentra consuelo y dice que, gracias al razonamiento, puede alzar el vuelo
de la tierra a las alturas; es entonces cuando el feminismo de Sor Juana se
transforma y su universo de signos, su mundo de palabras se abre hacia el
espacio sin fronteras del amor a lo divino y confiesa con humildad que
considera locura lo antes escrito sobre el amor terreno:
"Traigo conmigo un cuidado,
y tan esquivo, que creo
que, aunque sé sentirlo tanto,
aun yo misma no lo siento.
[...]

ll 1 ._,1111 1J ¡

"para el alma no hay encierro
ni prisiones que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma".
Cuando la injurian por los aplausos a su habilidad, no protesta sino
que se rebela diciendo:
"¿Tan grande, ¡ay, Hado!, mi delito
[ha sido
que, por castigo de él o por tormento,
no basta el que adelanta el
[pensamiento,
sino el que le previenes al oído?

236

Pero valor, corazón:
porque en tan dulce tormento,
en medio de cualquier suerte
no dejar de amar protesto".

Vemos en Sor Juana una mujer que se define en su escritura con
trazos fuertes. Sin embargo, a esta misma poetisa se le exige que actúe en su
vida cotidiana como un ser pasivo; es decir, como poeta adopta un rol activo
que la sociedad le impone, mas como mujer debe borrar sus propios intereses
y deseos.
Podemos percibir en ella un sujeto inmerso en una sociedad que la
critica, la oprime y la atormenta con una sarta de rumores y comentarios
sobre su personalidad, su afán por el conocimiento y su refinada sensibilidad
poética, pero a la vez la adula y enaltece. En este entorno rodeada de
.
'
anstócratas y letrados, ella cultiva la poesía amorosa.
237

�A pesar de ser un sujeto único en su época: monja, poetisa, música,
pintora, teóloga y, como la llama Octavio Paz: "metáfora encarnada,
concepto viviente, beldad con tocas, silogismo con faldas, criatura
doblemente temible: su voz encanta, sus razones matan",7 aunque rodeada de
alabanzas, percibimos una constante en la vida y obra de nuestra monja
mexicana: es la soledad su verdadero estado. El in.fiemo de permanecer
acompañada pero sola es patente en todos sus poemas amorosos q~e, al
mismo tiempo, son destellos de soledad en los que asoman la nostalgia, el
deseo, la desolación, la amargura y el arrepentimiento que la hicieron decir:
"No quiero más cuidados
de bienes tan inciertos,
sino tener el alma
como que no la tengo".
Mas aun sola y recomida por sus pensanlientos, su razón se impone
y la fortifica:
"Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá podréis persuadirme
aunque yo sé lo contrario:
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.
Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso ..."
La verdadera dicha -dice- es aquello que ni se puede merecer ni se
pretende alcanzar en la vida terrena; es algo que sólo se logra con la muerte.
Muy por encima de la complejidad estilística y maestría con que la
poetisa mexicana manejó las estructuras rítmicas donde se combinan el vigor
con la delicadeza, la experiencia con lo imaginario, lo personal con lo
universal, las dos cualidades presentes en su obra toda son el gusto y la
proporción, pues su creación "lleva el sello inconfundible de su recia
personalidad; (... ] y alcanz.a belleza estética";8 pero no es sólo estético el
interés de sus textos, también es histórico, pues los consideramos
documentos de una sociedad y "deben estudiarse dentro del sistema de
9
símbolos con que, simultáneamente, se oculta y se revela", ya que si bien en
su lirismo no se patentiza consciente y concretamente una poesía de carácter
social, sí está implícita en el reflejo del drama de su vida y en el captado
rumor de su época.

Es precisamente lo implícito lo más valioso de la obra de Sor Juana;
lo que de ella nos fascina es su forma de asumirse como mujer a pesar de
estar inmersa en una estructura jerárgica religiosa y patriarcal. Pocos seres
están tan vivos a pesar de siglos de lejanía en tiempo y espacio.
El reflejo de la sociedad a que nos referimos no lo enlazamos
necesariamente a un realismo documental, pero sí a la expresión literaria de
un proceso individual y social que conduce al creador a un realismo poético
en el que el amor está presente en todas las etapas de su existencia y en todas
las formas de expresión literaria y sólo terminará "cuando el silencio y la
muerte nada tengan ya que decirse";'º pero mientras tanto, la pasión de su
poesía amorosa, su semilla de palabras vuela y se alberga en nosotros,
porque sus murmullos son -citando nuevamente a Paz-: "astros que giran
alrededor de un centro fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en
una palabra. El papel se cubre de letras indelebles, que nadie dijo, que nadie
dictó, que han caído allí y arden y queman y se apagan. Así pues, existe la
poesía, el amor existe. Y si yo no existo, existes tú". 11

LOS EMPEÑOS DE UNA CASA:

ENTRE HIELO Y FUEGO
Para acercarnos al teatro novohispano, debemos tener presente que este
género literario siguió dos rumbos definidos: por una parte representaba las
costumbres, los ritos paganos, los fenómenos de la naturaleza ... ; por otra, la
llegada de los españoles trajo consigo toda una serie de transformaciones en
la vida de los mexicanos; esto y la enorme influencia de la iglesia propició
que el teatro se secularizara, enriqueciéndose con la critica de los vicios
humanos y tomando como temática central lo religioso en la mayoría de sus
aspectos.
Sor Juana Inés de la Cruz incursionó en las dos formas dramáticas
anteriormente citadas, creó tanto teatro sacro como profano.
Un suceso inusitado en el siglo XVII es el hecho de que una
religiosa escribiera comedias de capa y espada. Los empeños de una casa,
considerada la mejor, fue creada para celebrar a los virreyes, condes de
239

238

�La letra por "Bellísimo Narciso..." es un poema que proyecta, a
Paredes, y al arzobispo Francisco de Aguiar y Seijas. Se representó por
primera vez el 4 de octubre de 1683.
Su estructura corresponde a la forma de representación propia de la
época, es decir, se acompaña de otras piezas menores escritas por la propia
Sor Juana. Así, el esquema en que se presentó la comedia fue:

través de un juego dialéctico, el sentimiento de alabanza de los humanos
hacia sí mismos.
El Sainete primero de palacio es interesante porque nos muestra a la
monja mexicana "en sus relaciones con la filosofia, la literatura y las
12

Loa que precedió a la comedia que sigue.
Letra que se cantó por "Divina Fénix, permite..."

costumbres del siglo". Nuevamente usa abstracciones -El A.mor, El
Respeto, El Obsequio, La Fineza, La Esperanza- y un personaje real, el
~de. Critica la sociedad cortesana cuando La Esperanza dice:

Jornada primera de la comedia.
Letra por "Bellísimo Narciso ..."

"['...]

siempre vivo en Palacio,
aunque con nombre supuesto.

[...]

La Esperanza en Palacio

Sainete primero de palacio.
Jornada segunda de la comedia.
Letra por... "Tierno, adorado Adonis."
Sainete segundo.
Jornada teréera de la comedia.
Sarao de cuatro Naciones.
En este ensayo, nos concretaremos a realizar breves comentarios
sobre las siete piezas menores, para luego enfocar nuestra atención sobre la
comedia propiamente dicha.
En la Loa primera, utilizando entes abstractos como representaciones
de valores -La Dicha, La Fortuna, La Diligencia, El Mérito, El Acaso y La
Música-, la autora nos presenta su concepción filosófica sobre el alcance de
la felicidad plena; para ello entabla una discusión donde cada uno de los
"personajes" muestra su esencia, definiéndose a sí mismos y tratando de
alcanzar la supremacía que todos creen poseer respecto a los otros, para
llegar a la conclusión (tan propia de la poetisa) de que se podrán lograr
dichas menores, pero la verdadera felicidad es inalcanzable.
En la letra por "Divina Fénix, permite ..." se aprecia que, aunque este
texto estaba dedicado a la condesa de Paredes, la escritora se vale de ella
para ofrecer un canto al amor, pues salvando la formalidad de las
dedicatorias se afana en describir la indiferencia que se manifiesta cuando no
se comprende el amor que una persona profesa hacia otra. Personifica este
sentimiento como un ser que todo lo puede y domina sin necesidad de

sólo es digna de desprecio".
Introduce, además, un nuevo juego dialéctico: ahora respecto al tema
del desprecio, concluyendo que nadie es merecedor a nada si no es por la
intervención de algo parecido a la fortuna (azar, quiz.á Dios). Aprovecha para
dar la concepción de los valores de la época en una perspectiva universal. De
este sainete dice Octavio Paz que es un simulacro de los llamados galanteos
de palacio, que se alejaban de las costumbres tradicionales y estimulaban la
libertad erótica; se aprobaban las infracciones, pero no su legalización. 13

La letra por "Tierno, Adorado Adonis..." es sólo una alabanza al hijo
de los virreyes y su importancia estriba más que todo en el lenguaje.
En el Sainete segundo efectúa una crítica superflua a las dos
primeras jornadas de la comedia. Se caracteriza, sobre todo, por su
humorismo y porque muestra la relación de la escritora con sus
contemporáneos. Es importante porque es el que más nos aproxima a ella, ya
que la sitúa dentro de la época y "nos acerca al siglo y al ambiente en que
inició la década final de su existencia, no sólo por medio de alusiones a
sucesos de aquellos días o menciones de personajes [... ], nos acerca a su
modo de pensar, a sus opiniones sobre determinados hechos[... ] y nos revela
las reacciones de la poetisa ante la sociedad en la cual vivió". 14 Cabe agregar

241

provocar dolores físicos.
240

�que además de la crítica social, la autora se acerca a la crítica literaria. Éste
es otro de los aspectos que la ponen en contacto con la modernidad.
La obra cierra con el Sarao de cuatro Naciones, en el que surge la
discusión entre lo que es amor y lo que es la razón y la obligación. A pesar
de ser una fórmula de bienvenida final a la familia real, Sor Juana no
desaprovecha la oportunidad para hablar de la igualdad entre el hombre Y la
mujer en la institución del matrimonio:

"[...]

cu

En resumen, todo es un juego escénico, versificado con soltura sobre el tema
del amor convertido en galantería cortesana, conocida por Sor Juana, no sólo
en las comedias que leía, sino en sus días tan breves como brillantes de la
vida palaciega". 15
Ese 'juego escénico" a que Lazo se refiere toma para nosotros,
lectores del siglo XXI, una múltiple perspectiva. Dentro de las circunstancias
que determinan la obra podemos apreciar el testimonio que, a través de Doña
Leonor, nos da la autora sobre su crecimiento intelectual, cuando expresa :

los dos amantes esposos,
que en tálamo conyugal
hacen la igualdad unión
y la unión identidad".

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En este apartado sobreialen las alusiones mitológicas e intelectualistas, para

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lo que la poetisa emplea la más bella de las retóricas.

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En las siete piezas menores abundan los silbos, música, canciones Y
danzas. Todos ellos se refieren al teatro, a la propia comedia, a los asistentes

y, sobre todo, a la condesa de Paredes; pero la autora subraya su posición en

{ ..]

el ambiente cortesano.

{ ..]
En cuanto a la comedia en sí, podríamos sintetizarla de la siguiente
manera: la acción se sitúa en Toledo y se da en tomo a un polígono amoroso
formado por lineas que parten de dos hermanos, Don Pedro Y Doña Ana.
Don Pedro ama a Doña Leonor y no es correspondido, pues ésta quiere a
Don Carlos. Doña Ana ama a Don Juan; el polígono se cierra porque Ana,
veleidosamente, se enamora también de Don Carlos. Debido a una
combinación de intrigas y coincidencias, a la casa de los hermanos van a
parar los personajes envueltos en la caprichosa trama, lo que origina una
serie de escenas de ocultamiento de varios de ellos, encuentros equívocos Y
situaciones inesperadas que conducen al usual desenlace: el matrimonio de
Doña Ana con Don Juan, de Don Carlos con Leonor y del gracioso Castaño
con Celia, la criada confidente.
En esta obra, dice Raimundo Lazo: "se combinan y tienden a
exagerarse los caracteres de la comedia calderoniana de capa y espada [ ... ].
242

{ ..]

"Inclinéme a los estudios
desde mis primeros años
con tan admirables desvelos,
con tan ansiosos cuidados,
que reduje a tiempo breve
fatigas de mucho espacio.
de modo que en breve tiempo
era el admirable blanco
de todas las atenciones,
era de mi Patria toda
el objeto venerado.
y como lo que decía,
fuese bueno o fuese malo,
llegó la superstición
popular a empeño tanto,
que ya adoraban deidad
el úiolo que formaron".

Del mismo modo nos habla, indirectamente, de su apariencia
personal y de su situación en la corte:
"Decirte que nací hermosa
presumo que es excusado,
pues lo atestiguan tus ojos
y lo prueban mis trabajos.
[... ] Entre estos aplausos yo,
con la atención zozobrando
243

�entre tanta muchedumbre,
sin hallar seguro blanco,
no acertaba a amar a alguno,
viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
defendía mi recato
con peligros del peligro
y con el daño del daño".

"que como un hombre está
lo hermoso como sobrado,
es bueno para tenerlo
y malo para ostentarlo ".
El mundo del México virreinal se abre ante nosotros a través de la
lectura del texto en sus más variados aspectos: el de los matrimonios
concertados, cuando Doña Leonor expresa:

"y porque acaso mi padre,
que ya para darme estado
andaba entre mis amantes
los méritos regulando".

Así continúa describiéndose a lo largo de ciento catorce versos: se
refiere a su origen, a su apariencia fisica, a sus estudios, a su fama, a las
habladurías que en torno a ella se suscitan, a las "bachillerías" que eran su
única dote. Respecto a su autodescripción, debemos enfatizar que nos admira
su actitud al presentarse sin alardes, pero dejando de lado la falsa modestia
tan común en la mayptía de los seres humanos. Es lo que Ezequiel Cliávez
llama "el equilibrio de sus cualidades".

16

Don Rodrigo, padre de Doña Leonor, es el prototipo del macho
misógino; refleja el pensamiento del hombre de la época cuando se refiere al
sexo femenino:

Además de percibirla como sujeto colonial en los detalles
autobiográficos, la lectura del texto nos acerca a la mujer que piensa, siente Y
filosofa sobre aspectos tan variados como el amor, al cual se refiere
diciendo:

"Porque el amor que es villano
en el trato y la bajeza
se ofende en la.fineza".

"¡Oh mujeres! ¡Oh monstruo
[venenoso!
¿Quién en vosotros fia,
si con igual locura y osadía,
con la misma medida
se pierde la ignorante y la
[entendida?"

Fortalece su juicio argumentando que cuando el amor no es sincero

Este personaje es una muestra del concepto en que se tenía a la

provoca envidias, lleva al soborno y está empañado por los celos. Opina que
el verdadero amor es el que busca la felicidad del ser amado antes que la

mujer en el periodo colonial. Importan las apariencias, no los sentimientos.
El padre no se preocupa de la hija, sólo del qué dirán.

suya propia y, sobre todo, que nunca debe darse por compromiso. Aquí Sor
Juana denuncia la sociedad machista en la que se halla inmersa, pues Don
Pedro no vacila en engañar a Doña Leonor, mintiéndole sin ningún recato
con tal de conseguirla. Se atreve -caso insólito en este tipo de sociedad- a
criticar la hermosura fisica en el sexo masculino, cuando ese don no se
complementa con inteligencia, humildad, ternura y fineza. Pone en boca de
Doña Leonor estas palabras al describir la apostura de Don Carlos:

244

Además, podemos mencionar la necesidad de dote para llegar al
matrimonio, la venganza obligada a las ofensas, la obediencia ciega a los
padres, la profusión de servidumbre en las clases altas... Todas las
costumbres están estrechamente ligadas con el concepto de honor. Al
manejar esta temática, Sor Juana nos pone de frente a la cultura patriarcal:
Doña Leonor se queja de que su padre decidirá a quién darla en matrimonio.

245

�corazón de las Esferas
perturbará el orden con que
el cuerpo del orbe alienta;
primero, trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos,
brotará el hielo centellas;
primero que yo de Carlos,
aunque ingrato me desprecia,
deje de ser, de mi vida
seré verdugo yo mesma;
primero que yo de amarle
deje...."

Ella se rebela y escapa de su casa, con lo cual mancilla su dignidad y la de su
familia, pues:
"[...]
[...]

el honor
es W1 cristal tan terso,
que, si no le quiebra el golpe,
le empaña sólo el aliento".

Es decir, la duda, la sospecha, ofenden tanto que llevan a la
deshonora. Don Rodrigo sólo piensa en él y en su afrenta, nunca en su hija y
en lo que ella siente. Al creer que es Don Pedro el que la sacó de su casa, no
vacila en consentir a la boda:
~

~l
(¡~.

"[... ]
[...]

~r
~

J

~-

( )

en vuestra casa la hallé
y en lo que me habéis
[propuesto
de si Leonor querrá o no,
eso no es impedimento,
pues ella tener no puede
más gusto que mi precepto".

Poco le importan el amor y la felicidad de su hija. La opinión de la
mujer no cuenta. Todo se arregla entre hombres.
Pero ésta se rebela contra la autoridad paterna. La subversión de
Doña Leonor va cobrando tal fuerza que rompe la aparente frialdad a que la
obliga su condición de mujer; pasa del hielo al fuego:
"[...]

Primero
que yo de Don Pedro sea,
verás de su eterno alcáz.ar
fugitivas las estrellas;
primero romperá el mar
la no violada obediencia
que a sus desbocadas olas
impone freno de arena;
primero aquese fogoso
246

~

E incluso habla de irse al convento y hasta de matarse si la orillan a
tomar tal decisión. La mujer reprimida se convierte en ascua para defender
su amor. Exige respeto a su identidad como ser humano y postula un código
de conducta diferente al de su época.
Como podemos apreciar, no todo queda en la mera intriga tan propia
de la comedia cortesana. La autora lanza, además, una dura crítica a la
iglesia cuando pone en boca del criado Castaño, estas palabras:
"Dame licencia,
Señor, de contarte un cuento
que viene aquí como piedra
en el ojo de un vicario
(que deben ser canteras)".
También ironiza a costa de los malos poetas que piden aplausos y
obtienen abucheos:
''No me silbéis, demonios,
que mi cabeza
no recibe los silbos
aunque está hueca".
247

�En otro momento satírico la autora retoma sus famosísimas
redondillas, poniéndolas en la voz de Don Carlos -personaje a quien describe
como un dechado de masculinidad equilibrada- para increpar a los hombres
usando una voz varonil:
''y sus malicias erradas
en su mismo mal contentas,
si no las ven desatentas,
no las tienen como honradas;
[... ]

pues al que ;e desvanece
con cualquiera presunción,
le hace daño la atención,
y es porque no 1a merece" .

Con este personaje, Sor Juana diferencia el hombre justo del que no
lo es; ante la situación de sospecha, él se abstiene de juzgar a la mujer por el
solo hecho de serlo:

"[ ...]

es muy bajo quien sin causa,
de la dama a quien adora,
se da a entender que le
[ofende,
pues en su aprensión celosa
¿que mucho que ella le
[agravie
cuando él a sí se deshonra?"

Es muy notable que la autora no mide a los hombres de la misma
manera que ellos catalogan a la mujer. Distingue claramente el individuo por
su actitud, y no por su sexo.
La mexicanidad de Sor Juana se percibe en la comedia a través de
Castaño, pues a pesar de que la obra se ubica en España, el s~ente ~la
como los mexicanos e introduce ciertas notas localistas en la acc1on; ademas,
en él está presente la sabiduría popular y hasta nos atrevemos a decir que la
248

autora pone en su boca expresiones que en la época eran consideradas
exclus:,vas de gente culta; también lo utiliza para romper las fronteras entre
ficción y realidad, al disfrazarse de mujer y dirigirse al público consultando a
las señoras sobre prendas íntimas. Para nosotros esto es una sátira que la
monja hace sobre los enredos de aquella corte que tan bien conocía.
Es muy significativo que el desenlace feliz se logre, en gran parte,
gracias a Castaño y no por la intervención de la Iglesia. También es digno de
mencionar que sea el mismo Castaño quien cierre la obra en nombre de su
~ora y que pida perdón por los yerros cometidos. ¿De qué pide perdón Sor
Juana, si la comedia, técnicamente, es perfecta y ella lo sabe? Sin duda,
además de inteligente, nuestra monja es osada y hasta temeraria, pues lanza
su sarcasmo final al disculparse por lo que tal vez nadie pudo comprender en
su momento: su denuncia y su propuesta.
Aunque el propio Paz, de alguna manera, realiza una "critica
'..{1:
,,11
c.
f:élllCa
sobre el teatro pro1ano
de Sor Juana al opinar que la sinceridad con
que la autora se refleja en Los empeños... es ''una nueva prueba de su
narcisismo y .de su coquetería; asimismo, de su inseguridad psíquica"18 y que
dicha obra es ''una comedia agradable, que todavía hoy se puede ver con
, " ,19 nosotras estamos convenc1ºdas de que en el texto el
gusto, y nada mas
hielo aparente de la superficialidad y las virtudes estereotipadas de su
personaje central a que alude el crítico, no son tales. Por el contrario,
apreciamos en el análisis de la obra que su autora se afirma como mujer y
afronta su situación histórico-social de manera muy sutil, donde la llama de
su convicción es más fuerte que lo gélido de la envoltura. En este texto
aparentemente ligero, "la escritora no se calla, sino que su lenguaje no se
escucha; ella está ahí, pero oculta bajo velos".20
Todavía hoy, tres siglos después de su estreno, la comedia sigue
cautivando el interés del espectador por su ritmo veloz, casi cinematográfico,
por las agudezas e ironías que en ella se presentan con un leguaje cargado de
ingenio y sutilezas, de juegos de palabras y de retruécanos. También nos
seduce su jovialidad dentro de la erudición, la manera tan peculiar y delicada
de abordar la temática amorosa.

249

�En nuestro tiempo sigue provocando la misma admiración e idéntico
afán de acercamiento a su obra desde diversos enfoques. Al estudiarla desde
la perspectiva de género, descubrimos que su capacidad de atracción es
universal y atemporal, porque Sor Juana es hielo que se transforma en fuego,
se desliza entre la frialdad de los convencionalismos literarios de su ép~~a,
pues no hay en ella -retomando a Paz- la más leve transgresión a la estetlca
del decoro y se nos revela como la mujer apasionada que nos hace ver las
diversas aberraciones sociales; con espíritu critico y combativo se enfrenta a
una sociedad en la que la mujer estaba terriblemente limitada para expresar
sus opiniones: rompe el tabú que prohibe que las mujeres piensen y se
expresen. Pide una nueva forma de comportamiento social y moral, "que las

d" 21
conductas, los sentimientos y las pasiones se funden sobre la v~rda •
Reclama su derecho de mujer y de ser humano, que los conflictos se
resuelvan no por el códjo del honor ni de la posición, sino por el respe~o al
otro.
Navegando entre los linderos del razonamiento y la sens~bilidad,
define sus rasgos de independencia, entereza y energía en un ~b1~nte de
contrastes violentos entre severidad y disolución, entre rehgios1dad Y
sensualidad extrema. Su feminismo no es una mera reacción contra la
sociedad, contra el trato que se le da a la mujer; tampoco es solamente una
critica ante el cerrado universo femenino, sino que va más allá: traspasa los
convencionalismos impuestos por la sociedad y propone que la mujer debe
ser en esencia, libre; libre por su capacidad de raciocinio, por su afán de
'
· · por su amor a la vida, por la defensa de su propia individualidad
superac1on,
como ser humano, porque:

"[...]

trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos
brotará el hielo centellas".

RESPUESTA A
SOR FILOTEA DE LA CRUZ:
GRITO ETERNO EN EL SILENCIO
"¡Oh infeliz altura, expuesta a ~tos riesgos!
¡Oh
signo que te ponen por blanco de la
envidia y por objeto de la contradicción!"

Sor Juana Inés de la Cruz
Además de su excelente y reconocida poesía lírica y de su no menos
admirable producción dramática, Sor Juana Inés de la Cruz destaca por su
brillante creación literaria en prosa.
Los escritos prosísticos de la literata son: el Neptuno alegórico, la
Carta atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz; y otra serie de
textos menores que incluyen la dedicatoria del segundo volumen de sus
obras en la edición de Sevilla en 1692, los Ejercicios devotos, los
Ofrecimientos para el Santo Rosario de quince misterios, la Docta
explicación del misterio, la Protesta que, rubricada con su sangre, hizo de su

fe y amor a Dios; la Petición que, en forma causídica, presenta al Tribunal
Divino, y los Tres documentos en el libro de profesiones del Convento de
San Jerónimo.
La Respuesta a Sor Filotea de la Cruz tiene su antecedente en la
Carta atenagórica, en la cual refuta un sermón que habla de las finezas de
Cristo al final de su vida, escritQ por el Padre Vieyra, jesuita portugués. Sor
Juana la redactó por mandato del Obispo de Puebla, don Manuel Femández
de Santa Cruz y tenía por objetivo atacar al Arzobispo de México, don
Francisco de Aguiar y Seijas.
La Carta "[ ...] es un escrito polémico y teológico [ ...]; está dirigida a
un destinatario incógnito aunque, a juzgar por la forma respetuosa y
deferente con que lo trata, de alto rango. Escribe esta crítica no por voluntad
propia sino para obedecerlo".22
Elaborada en un lenguaje claro y directo, con frases cortas pero con
razonamientos secos y pesados, la Carta, a través de la teología, despierta

250

251

�una polémica que provocará un número considerable de réplicas Y

Basada en las represiones de la Iglesia hacia la mujer respecto a la

comentarios enunciados por varios clérigos y laicos, quienes enjuiciarán
duramente a la autora por su doble situación de religiosa y de mujer, pues

lectura del Cantar de los Cantares, expone su queja contra las ideas y
costumbres de su época:

provocó un escándalo que una monja criticara a un sacerdote.
"Pues ¿cómo me atrevería yo a tomarlo en mis indignas
Entre los comentarios destaca uno escrito por el propio Obispo de
Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz; este texto es, de hecho,
el prólogo a la publicación de la Carta atenagórica; en ella, don Manuel
Femández se muestra ambiguo, ya que por una parte elogia a Sor Juana y,
por otra, la critica.
Este debate epistolar desembocará y producirá la famosa Respuesta a
Sor Filotea de la Cruz, la cual será analizada y comentada en nuestro ensayo.
I

El lo. de marzo de 1691 está fechada la Respuesta a Sor Filotea de
la Cruz; ''texto que a veces adopta la forma de alegato, otras la de las
memorias y otras la de la exposición de ideas".

manos, repugnándolo el sexo, la edad y sobre todo las
costumbres? Y así confieso que muchas veces este temor
me ha quitado la pluma de la mano y ha hecho retroceder
los asuntos hacia el mismo entendimiento de quien
querían brotar... " 26
Del mismo modo, aprovecha para declarar que ella nunca ha escrito
por gusto, sino siempre obligada por los otros; por supuesto que no
puntualiza quiénes son esos otros. Esta afirmación será repetida muchas
veces más durante el desarrollo del documento y la utilizará como
justificante a su contradictoria condición de religiosa y literata mundana.

23

Inicia con un saludo para su destinataria y con un agradecimiento
por tomarla en cuenta como objeto de estudio y de polémica. Desde el

Más adelante inicia el relato autobiográfico de cómo nació y se
desarrolló su amor por el conocimiento; deja, inteligentemente, en manos de
Dios la razón de su excesivo apego a las letras y a las ciencias:

principio del escrito la autora se complace en mostrar humildad:
"¿Por ventura soy más que una pobre monja, la más mínima
criatura del mundo y la más indigna de ocupar vuestra
·,

?"24

"Lo que sí es verdad que no negaré [...] que desde que me
rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y
poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas
reprensiones, [...] ni propias reflejas [... ] han bastado a

atenc1on.

que deje de seguir esté natural impulso que Dios puso en
Humildad tan exagerada que, en momentos, llega a parecemos falsa, pero es

mí: Su Majestad sabe por qué y para qué; y sabe que le he

parte de los recursos que sustentarán algunas de sus ideas y propuestas.

pedido que apague la luz de mi entendimiento dejando
sólo lo que baste para guardar su Ley, pues lo demás

Después de la introducción y de resaltar su modestia, Sor Juana pasa
al verdadero inicio de su defensa: justifica el por qué de su inclinación por

sobra según algunos, en una mujer; y aun hay quien diga
27
que daña".

las letras mundanas, diciendo que para leer las Sagradas Escrituras.
Continúa narrándonos sus afanes por apagar esa insaciable sed de
25

"[... ] yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna";

para ello se apoya en los libros sacros y en la autoridad de San Jerónimo.

252

sabiduría; cómo eligió la vida del convento, ya que se consideraba negada
para el matrimonio; el claustro y el casamiento eran los únicos caminos entre
los cuales podía elegir. Decide tomar el primero, pues cree que ahí podrá
seguir sus estudios:

253

�"[...] era lo menos desproporcionado y lo más decente
que podía elegir en materia de la seguridad que deseaba
de mi salvación; a cuyo respeto [... ] cedíeron y sujetaron
la cerviz todas las impertinencillas de mi genio, que eran
de querer vivir sola; de no querer tener ocupación
28
obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio".
También habla de su postura frente a la institución del conocimiento.
Ella no tiene las mismas oportunidades para estudiar que los sujetos del
género masculino:
"[... ] proseguí, digo, a la estudiosa tarea (que para mí era
descanso el) todos los ratos que me sobraban a mi .
obligación) de leer y más leer, de estudiar y más estudiar, sin
.
1·b
más maestro que los nusmos
1 ros"29
.
Ante esta situación represiva, Sor Juana afronta su problemática Y
sigue el camino del autodidactismo; pero no niega que hubiese gustado de
compartir sus estudios y experiencias de investigación con otras personas
dedicadas a lo mismo.
El hecho de ser mujer y aspirar al conocimiento hacía de Sor Juana
una persona diferente a todas las demás, lo que por la propia naturaleza
humana le acarreaba la envidia y el odio de la mayoría de sus semejantes:
"Cierto, señora mía, que algunas veces me pongo a
considerar que el que se señala -o le señala Dios, que es
quien sólo lo puede hacer- es recibido como enemigo
común, porque parece a algunos que usurpa los aplausos que
ellos merecen o que hace estanque de las admiraciones a que
. ban, y as1'le persiguen
.
,,30
asprra
.
Ella tenía plena conciencia de las envidias que provocaba, Y lo
demuestra cuando explica la razón del aborrecimiento que Cristo provocó en
sus contemporáneos.

Después, la escritora rescata toda una tradición femenina en el
ámbito histórico y cultural: nos presenta una lista de mujeres célebres por su
sabiduría, las cuales sirven como ejemplo para afirmar que a lo largo de la
historia han existido mujeres doctas que ayudaron al desarrollo del género
humano; pero sobre todo las utiliza como modelos para demostrar que el
sexo femenino tiene derecho al conocimiento. Repasa los nombres y los
hechos de Débora, de la reina de Sabá, Abigaíl, Pola Argentaría, Hipasia,
Catarina, Eustaquia, Cristina Alejandra, y muchas otras más pertenecientes
al mundo cristiano, pagano, antiguo y al de su temporalidad: "Al revelar lo
oculto, Sor Juana insiste en la valoración de lo femenino y provee a las
mujeres de modelos de identificación".31
Sor Juana considera que el hecho de que las mujeres puedan estudiar
es algo lícito y provechoso para la sociedad; así mismo, piensa que la
interpretación de las Escrituras debe ser prohibido no sólo a las mujeres
torpes, sino también a los hombres no preparados adecuadamente para ello:
"Y esto es tan justo que no sólo a las mujeres, que por tan
ineptas están tenidas, sino a los hombres, que con sólo
serlo piensan que son sabios, se habría de prohibir la
interpretación de las Sagradas Letras [...] porque hay
muchos que estudian para ignorar, especialmente los que
son de ánimos arrogantes, inquietos y soberbios, amigos
de novedades en la Ley". 32
Ahí reside -&lt;lice- la razón del surgimiento de las herejías. Utiliza la

ironía para rechaz.ar-las ideas de la época sobre la inferioridad intelectual de
su sexo, pues opina que ni la tontería es exclusiva de las mujeres ni la
inteligencia privilegio de los hombres. Cree que deberían existir ancianas
doctas que serian las encargadas de la educación de las niñas y las jóvenes,
ya que la familiaridad íntima de éstas con maestros hombres puede resultar
sumamente peligrosa.
Más adelante -y basándose en la interpretación de las traduccionesla escritora justifica, revalora y explica las sentencias más conocidas de las
Sagradas Escrituras en tomo a lo poco recomendable que es el pennitir a las

254

255

�mujeres el acceso al conocimiento, pero ella las interpreta detenidamente y
las cambia en argumentos en favor de la causa que defiende.

Dice, con toda claridad, que el estudio es para quien tiene aptitud y
que no debe ser cuestión de género sexual.

Esta defensa que hace respecto al sexo femenino la lleva a retomar el
caso particular de los ataques que ha recibido por escribir la Carta
atenagórica. Ella cree que no fue Qll crimen; se queja de sus censores y se
muestra dolida no sólo por las criticas hechas a la Carta, sino también a su
poesía lírica. Cita a los grandes poetas y poetisas de la Biblia y a la tradición
católica para demostrar que el ejercicio de la poesía no está reñido con la

Debemos mencionar que, a pesar de lo trascendente de la temática
que aborda, Sor Juana se apoya en comentarios deliberadamente pueriles
para enfatizar sus ideas:
"[...] pero, Señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino
filosofias de cocina?",36

vida religiosa:
"(... ] cómo vemos que la Iglesia ha permitido que escriba una
Gertrudis, una Teresa, una Brigida, la monja de Ágreda y otras
muchas?".33
I
Argumenta que la institución Iglesia permite escribir a las mujeres

.g

santas y a las que no han sido canonizadas. Reclama su derecho a expresarse

E
C.)
e:

-

~~-

~

Ironiza con la circunstancia femenina, pero al mismo tiempo defiende
esa circustancia y se afirma como mujer.

por medio de la escritura.

().'.)

•(',

mas inmediatamente después se lanza a una disquisición filosófica sobre la
observación en el campo culinario, que en esa época -y en algunas culturas
hasta en la actualidad- era considerado de bajo nivel intelectual, por lo que
se dejaba al sexo femenino. Ella sostiene que:
"Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más se hubiera
escrito".37

'

Sor Juana "Consciente siempre de su condición_de mujer -de su
género- manipula las formas discursivas, poniendo en tela de juicio los usos
del poder''.34 Aborda una serie de temas relegados a las mujeres:
matrimonio, honra, amor, virginidad... y entabla una discusión en tomo a la
desigualdad patente de los sexos, es decir, subraya la desventaja de la mujer
por el sólo hecho de serlo, sin tomar en cuenta su desarrollo mental. Esta
controversia rebasa los límites del discurso femenino de la época.
Su defensa a la capacidad intelectual, a la prudencia y al talento que
deben tener las mujeres que se dediquen al estudio, la hace con base en la
justicia, pues argumenta que hay hombres que, por arrogantes y soberbios,

Al grito silencioso con que reclama un trato digno, Sor Juana agrega:
"Yo de mí puedo asegurar que las calumnias algunas veces me han
mortificado, pero nunca me han hecho daño, porque yo tengo por
muy necio al que teniendo ocasión de merecer, pasa el trabajo y
pierde el mérito".38
Dice que por obediencia ya no tomará la pluma para defenderse, sino
que acatará la voluntad de sus superiores; en ese callar se manifiesta la
dignidad de la mujer, porque lo hace no por sumisión sino porque

originan múltiples sacrilegios. A éstos:
"Hace daño el estudiar, porque es poner espada en manos del
furioso, que siendo instrumento nobilísimo para la defensa,
en sus manos es muerte suya y de muchos [...] éstos
malévolos, mientras más estudian, peores opiniones
engendran" .35

"[..] me parece que no necesita de que otro le responda,
quien en lo mismo que se oculta conoce su error".39 .
La Respuesta termina haciendo hincapié en que Sor Juana escribió
su famosa Carta atenagórica por mandato de alguien a quien no podía
257

256

�CI:)

..J

desobedecer, ·y su publicación fue realizada sin su consentimiento ni su
autorización. Cierra totalmente con las fónnulas de cortesía, agradecimiento

Pero ella misma aclara:

y despedida.

"[... ] una herejía contra el arte no la castiga el Santo Oficio,
sino los discretos con risa y los críticos con censura[ ... ] yo
no quiero ruido con el Santo Oficio[...] lo que sí es verdad
[... ] es que me ha hecho Dios la merced de darme
grandísimo amor a la verdad [...] ni ajenas reprensiones
[... ] ni propias reflejas [... ] han bastado para que deje de
seguir este natural impulso que Dios puso en mí".41

El texto analizado refiere, en cierta fonna, la vida de su autora Y su
deseo invencible de saber, a pesar de todos los obstáculos que se cruzaron en
su camino; además de hacer una exposición de su método de trabajo. Su
argwnentación, de acuerdo con Octavio Paz, adopta la fonna de espiral: cada
avance es un regreso; y puede sintetizarse en unos cuantos puntos: no es
esencial sino fonnal la contradicción entre la vida religiosa y los estudios
profanos; no es reprensible el ejercicio honesto de la poesía; Y recl~a p~a
ella y todas las mujeres la oportunidad de educarse en las letras, las c1enc1as
profanas y las sagradas. Su argumentación incluye una censura a las
instituciones de su épyca, donde subraya la posic~ón tan desigual ~ntre
hombres y mujeres. Demanda igualdad de oportumdades en el acceso al

En este sentido, La Respuesta... es "[... ] el primer tratado feminista
escrito por una mujer latinoamericana, como también la primera metáfora
42
del silencio". En efecto, Sor Juana no deja su vocación por temor, sino
porque ya no quiere hacerlo para una sociedad que la oprime y la constriñe
por su condición de mujer. El silencio es su respuesta.

saber.
Juana Inés fue un espíritu independiente y libre. "Su condición de
mujer y monja hacen doblemente significativa esta posición espiritual de Sor
Juana, particularmente en una época en que la mujer vivía una vida de casi
absoluta clausura y, en este sentido, la monja de México fue una verdadera
40
precursora de las modernas reinvindicaciones femeninas". Ella sufrió en
carne propia el resultado del aplastante juicio de todos aquellos que
consideraban a quienes transgredían las ideas y creencias establecidas
merecedores del castigo y la abjuración.
Su texto puede ser considerado como la primera tesis sobre la
libertad que, por derecho, tiene todo ser humano -hombre o mujer- para
decidir sobre sus actitudes ante el mundo y ante la cultura, pues Sor Juana
recalca que esta facultad es un don divino y el individuo puede Y debe
decidir con dignidad qué hacer con ella. Proclama su derecho a realizarse de
acuerdo con sus intereses y aptitudes, siguiendo los dictados de su
personalidad.

Cuando se niega a decir más, afronta su situación histórica y las
instituciones de poder que la acosan - familia, estado, religión, cultura-. Su
Respuesta... no fue una abdicación, sino una afirmación silenciosa de lo que
creía y pensaba.
Además de su trascendencia humana y filosófica, este documento
expone las incongruencias de la época en que fue escrito, pero que bien
podría ser la nuestra. Su autora exige, con su silencio, un cambio de actitud
en el sistema eclesiástico y patriarcal. La Respuesta... representa una defensa
de las aficiones y creencias intelectuales de Sor Juana y, a la vez, las de
muchas otras mujeres de su época y de la actualidad. Ella se aceptó y asumió
en ténninos que no eran los de su tiempo, sino de una modernidad en su más
amplio sentido. Al concebirse como ser humano y libre es, a pesar de su
circunstancia histórica, precursora de las mujeres que hoy pretendemos
-exigimos ser- ser.

EPÍLOGO
Para nosotras, Sor Juana Inés de la Cruz es un ser humano que se
concibe libre a pesar de las circunstancias y la consideramos precursora de la
258

259

�Notas bibliográficas

nueva mujer. Se instala en la libertad al margen de una sociedad inevitable:
esto es lo que la hace tan contemporánea.
1

En sus textos nos lleva a comprender que el entendimiento va ligado
siempre a la palabra; su productividad y excelencia en las letras son producto
del insuperable manejo de la lengua, de los variados modos de ver y expresar
el mundo; a través de la poesía, el teatro, la prosa, llega a nosotros como una
mujer de pensamiento desarrollado y totalizante.
Al abordar su producción textual desde el punto de vista de género,
admiramos su capacidad para asumirse como creadora que no permite la

Amado Nervo: Juana de Asbaje, pp. 113-114.

2

Aralia López González: Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de Sor
Juana Inés de la Cruz. En Y diversa de mí misma entre vuestras plumas ando. p.
347.
3

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe. p. 368.

4

lbíd, p. 359.

5

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología, p. 40.

6

lbíd. p. 41.

7

Octavio Paz.· O'P·

subyugación de ninguna autoridad. Vemos en ella a la mujer que va contra
I

.

corriente, inmersa en ,s~ mundo, pero luchando por lo esencial e irreductible
de su personalidad, de su identidad femenina. En este sentido, Sor Juana es
una escritora totalmente vigente y sus textos son aplicables en el ámbito

c·1t
!

p. 359.

8

Sor Juana Inés de la Cruz: Poesías escogidas! p. 21 .

9

Octavio Paz: Op. Cit. p. 348.

completo de la realidad actual. Las restricciones que la cultura le impuso,
queriendo negarle el derecho a escribir y su necesidad de autoafirmación,

10

Xavier Villaurrutia: Nostalgia de la muerte. Poemas, teatro! p. 53.

son las mismas restricciones y necesidades de la mujer del siglo XX.

11

Octavio Paz: Libertad bajo palabra! p. 206.

12

Mucho se ha hablado sobre las persecuciones que ensombrecieron sus
últimos años, pero aun en esos momentos en que niega su propia libertad
ahogándola en la obediencia, y renuncia al mundo desprendiéndose de
cuanto tenía, salva su libertad interna de pensamiento y su personalidad,
convirtiendo el diálogo con sus contemporáneos en completo monólogo,
monólogo que se apaga en 1695, pero quedan los ecos de su voz. Es una voz

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! Prólogo de Francisco Monterde.
pp. XII-XIII.
13

Cfr. Octavio Paz: Sor Juana lhés de la Cruz o Las trampas de la/e! pp. 133-135.

14

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. pp. XIII-XIII.

15

Raimundo Lazo: Historia de la literatura hispanoamericana. El periodo colonial
(1492-1780). p. 180.

que ha recorrido más de tres siglos y no deja de intrigar y apasionar a los
16

críticos, eruditos y lectores comunes. Es una voz que nos hace parafrasear,
en el aquí y en el ahora, en el momento en que la obra se desprende de su
autor y se transforma en realidad autónoma, las palabras de Amado Nervo:
ésta es una mujer que habla a las mujeres todas de Latinoamérica.

17

Este término fue empleado por Mary Ellman en 1968, refiriéndose a la
interpretación, generalmente hecha por críticos hombres, y parte de un concepto de
mujer que responde a estereotipos seculares. Tomado de "Glosario de términos de
crítica literaria feminista ", de Cecilia Olivares. p. 28.
18

*Cabe mencionar que este estudio forma parte de una investigación
literaria que será publicada próximamente como libro.

260

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología. p. 92.

Octavio Paz: Op. Cit._ p.139.
261

�41
19

lbíd, p. 626.

20

Simone de Beauvoir: El segundo sexo! p. 303.

21

lbíd, p. 307.

42

22

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit.

pp. 829-830.

Marjorie Agosín: Silencio e imaginación! p. 16.

Bibliografía

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe.

23

lbíd, p. 537.

24

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! p. 827.

25

Jbíd, p. 829.

26

Ibídem.

p. 512.

Agosín, Marjorie. Silencio e imaginación. (Metáforas de la escritura
femenina). Editorial Katún. México, 1986.
Álvarez, María Edmée. Literatura mexicana e hispanoamericana.
Porrúa. 12ª. Ed. México, 1971.

Ed.

Aguirre, Mirta. Estudios Literarios. Editorial Letras Cubanas. Cuba, 1981.
,

21

lbíd,

p. 830.

28

lbíd,

p. 831.

29

Ibídem.

30

Jbíd,

Beauvoir, Simone de. El segwzdo sexo.
reimpresión. México, 1981.

I

p. 834.

Aralia López Gonz.ález: "Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de
Sor Juana Inés de la Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plumas ando.
p. 347.

33

Novena

Cruz, Sor Juana Inés de la. Obras Completas. Prólogo de Francisco
Monterde. (Sepan Cuantos. No. 100). Editorial porrúa. 5ª. Ed. México,
1981.

31

32

Alianza Editorial.

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. p. 840.
Jbíd, p. 843.

34

Electa Arenal: "En torno a un párrafo de la Respuesta a Sor Filotea de la
Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plwnas ando! p. 301.

_ _ _ _ Poesias Escogidas. Editorial Pax-México. 2ª. Ed. México,
1968.
Chávez, Ezequiel. Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología.
(Sepan Cuantos No. 148). Editorial Porrúa. 3ª. Ed. México, 1975.
Fe, Marina. Otramente: lectura y escritura feminista. (Sección de obras de
lengua y estudios Literarios. SIN). Programa Universitario de Estudios de
Género. Fondo de cultura Económica. México, 1999.
Gutiérrez, Estrella. Literatura Española, hispanoamericana y argentina. Ed.
Kapelusz. 7ª. Ed. Buenos Aires, 1959.

35

Ibíd,

pp. 840-841.

36

Ibíd,

p. 838.

31

Jbíd,

p. 839.

38

lbíd,

p. 846.

39

Ibíd,

p. 846.

40

Estrella Gutiérrez: Literatura española, hispanoamericana y argentina" p. 240.

Lazo, Raimundo. Historia de la Literatura Hispanoamericana. El periodo
colonial (1492-1780). (Sepan Cuantos No. 38) Editorial Porrúa. México,
1965.
López-Portillo, Margarita. Estampas de Juana Inés de la Cruz. Difusión
Fomento Cultural. S/N/Ed. México, MCMLXXVIII.

Milán, María del Carmen. Literatura mexicana.
Edición. México, 1963.

262
263

Editorial Esfinge.

2ª.

�Nervo, Amado.
México, 1995.

·
Juana de As baJe.

Instt· tuto Mexiquense de Cultura.

THE IDGH SCHOOL ENGLISH TEXTBOOK
OF THE UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
-A BRIEF EXAMINATION OF ITS READING SECTION-

Olivares, Cecilia. Glosario de términos de crítica literaria feminista. El
Colegio de México. México, 1997.
paz Octavio. Libertad bajo palabra.
Ec;nómica. 2ª. Edición. México, 1990.

Editorial Fondo de Cultura

Sara Alicia Ancira Aréclúga
Preparatoria 15
Coordinación de Preparatorias
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de lafe. (Sección de

obras de Lengua y Estudios Literarios. SIN). Editorial Fondo de Cultura
Económica. 3ª. Edición. México, 1983.
Poot-Herrera, Sara. y diversa de mí misma, entre vuestras plumas ~ndo.
Homenaje internacionaJ, a Sor Juana Inés de la Cruz. El Colegio _de
México. México, 1993.
Villaurrutia Xavier. Nostalgia de la muerte. Poemas teatro.
Mexicanas.' 36). Fondo de cultura Económica. México, 1984.

(Letras

Whether we like it or not, the currículum in most American
schools is not defined by courses of study or suggested programs, but
by one particular artifact, the standardized, grade-leve] specific text in
mathematics, reading, social studies, science ... and so on. The impact
of this on the social relations of the classroom is also immense. It is
estimated, for example, that 75 percent of the time elementary and
secondary students are in classrooms and 90 percent of their time on
homework is spent with text materials.
Apple 1986: 85

Introduction

Remarking the importance textbooks play in the teaclúng learning
process, the issue of concem of this paper is to present a sample of the
reading section of the English texthook, designed for hlgh school students of
the Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México. The
author, as one of the developers of this material seeks to present reading in
the EFL (English as a Foreign Language) course. Different theoretical views
of reading are presented and also approaches in wlúch students can irnprove
reading. Toe reading section of this textbook, named Time to Read!, is
exarnined through one of its reading passages and tasks.

264

Toe purpose is to demonstrate the interactive reading that is done in the
reading section of the textbook besides evaluating if thls is what the
textbook's writers claim. An approach that, by means of pre-, whlle- and
post-reading activities, permits students to have access to the context of
situation of the text and to its content according to Wallace ( 1992) proposal.
A brief description of the general features of the syllabus is introduced as
"the teacher brings Í.!;lto the classroom the syllabus, often embodied in a
textbook" (Allwright and Baily 1991: 18). Then, since the general objective
265

�of the English course in high school of the Universidad Autónoma de Nuevo
León is to dcvelop reading comprehension in order to obtain and use
infonnation from English written texts. A general overview of research
findings and theoretical views of reading in the EFL course are introduced.
Considering the relevance of this examination, since this textbook is
studied by nearly 30,000 university students at this level. "There are of
course teachers who use other teaching/learning materials, but usually these
come to supplement or support the basic textbook. l Ience, it is the one
single textbook that detennines choices of content and method" (Dendrinos
1992: 25). This paper attempts to be an objective presentation and
examination of the textbook"s reading section in which it was detected the
incorporation of top down and bottom-up reading processes which are
recommended since both are complementary. However, findings about
effective readers detected that they were able to decode faster. Based on
that, textbooks are the principal instructional means in which most of the
skills and knowledge to be leamed are embodied. exercises that seek. to
promote fast decoding, that is word recognition exercises are proposed by
the author to be included to improve the material in its reading section.

Considering the relevance of tenns used in reading literature it is necessary
to present sorne definitions given by Wallace,
•
•
•

•

Bottom-up processing: ways of reading texts which attend to linguistic forms at
the leve} of words or sentences.
~cherna:. a mental m?d_el which we use to relate new to already known
mform~tion. We do thls m ways which are socioculturally influenced.
Strategies: ways of reading which are employed flexibly and selectively and
which vary depending on th~ text-cy_pe, :1°d the context and purpose of reading;
a strategy approach to teaching reading 1s concemed with the ways in which the
rcader processes the text.
Top-down _Processing: ways of reading texts which attend to global meaning
~d ~e _acttvated largely by existing knowledge of the world rather than specific
lmgwstic features of the text.
{1992:145-7)

Pointing out _the importance of reading in foreign language, it is relevant
pres~nt the d1fferent models of reading that have been influenced reading
mstruc~on. T?e bottom-up ~iew of reading process, developed by Gough
(1972 m Dav1es 1995: 59), mvolves basically decoding in a process that
goes from identification of letters, sounds of the letters: to sentences and
fmally m~~g and thinking. In contrast, within the theoretical frame of
psyc~o!mgwstics top-do~ reading processes have been developed in which
predi:tion and c??-finnanon are emphasized and visual decoding becomes
only the recogrution of a graphic display as written language" (Smith 1971,
1973 ~d Goodman 1969, 1970, 1975 and 1985 in Davis 1995: 61). Based
on studies of beginning readers in the first language, Goodman proposed the
already ':e~l known 'psycholinguistic guessing game' in which anticipation
and p~edicnon play the central role, paying less attention to visual features.
In ~s cont~xt, top-do~ ~odels are useful for explaining reading in
be~ers witho~t experhse m word recognition. However, they do not
effic1ently descnbe proficient reading performance (Samuels and Kamil
1988: 32).

!º

t?

READlNG IN THE EFL COURSE
Scholars such as Krashen and Nutall (Nutall 1982) have identified
reading as an effective provider of language input in class or outside class,
alone or with others, through reading not only vocabulary and syntactic
devclopment is encouraged but also ~'Titing. Thus, reading promotes
language acquisition.
With regard to the role reading plays in a language course, most of the
time a difference between reading in the native language and in foreign
language is present. In the latter, reading is usually related to language
learning or improvement. lt has explicitly the purpose of teaching the
language per se. This is different from what happens when reading is
achieved in the native language. Although it is recognized that reading
increases language proficienc, either in the native or foreign language. The
value of reading in the foreign language includes not only language
improvement but also to be considered "as a means for achieving a nonlinguistic purpose" (Nuttall 1982: 19). As Williams ( 1984: 4) points out, the
role of reading is different depending on the reader and text language. For
the native reader, language helps him in Jearning to read. Conversely, for
the foreign reader, reading leads him to leam language. Thus, reading
materials that promote language learning and reading for authentic purposcs
are powerful tools in the foreign language class.

266

Toe psy~holingu_istic model of reading has become the most popular view
of rea~g ~ _Enghsh _language teaching. In this approach, reading is 'a
psy~ho~gws~c guess~g ~ame' which is similar with that proposed by
SIIllth m which. reading 1s defined as "the reduction of uncertainity"
(Goodman 1967 m Wallace 1992: 39-40). Reading in this model is related
to sel~t strategies depending on reader purpose, text-type and context. The
rea~er mterprets, constructs, and reconstructs the meaning of the text via a
senes ~f hypotheses that, through the reading process, are confirmed or
contra~cted by. the reader and then new hypotheses are set out and so forth.
According to this reading model,

267

�.. .this is done on every cognitive leve!, including an optical cycle, so
that readers do not have to decode every letter or word: instead, they
reconstruct the text according to the graphic cues they have sampled,
aided by knowledge ofthe language and its redundancy rules.
Paran 1996: 25

Words seem to have a status in language skin to that of molecules in
physical structures and good readers become remarkably adept at
recognizing thousands of them at a glance.
1988:232

However scholars such as Eskey (1988 in Paran 1996:27, Wallace 1992:
42) remarks,the importance to attend bottom up processes. ~en attention
is given to the graphophonic and syntactic features of ~e t_ext •~tead _of the
top-down process, that is schematic knowledge, which 1~ utihzed ~ the
Goodman's approach for reading and that has been extens1vely used m the
foreign language classroom. Bottom up process is recommended based _on
the limited linguistic competence of the readers of second language, which
makes difficult to take advantage of the contextual cues that the native
language readers or advanced language learners use.

Rumelhart (1977, 1984 in Samuel and Kamil 1988:27-31, and Davis
1995:63-6) introduced the interactive model whose objective "was to
propose an altemative to serial, bottom-up models by incorporating the
possibility of 'parallel processing', that is the simultaneous processing of
information from more than one source". This model incorporates
identification of a letter depending on the word it appears, identification of
the word determined by the semantic and syntactic context where it appears,
and at same time the text is interpreted according to the schematic context in
which is presented. Thus, as Rumelhart puts it, reading is a process in which
sensory, semantic and pragmatic information are involved.

Research has shown that good readers are not related to the ability to
guess rather to their ability to decode. In such studies ~ood readers
demonstrated that they did not depend on contextual cues mstead, they
decoded faster. In fact, although they were aware of context, they did not
need it for reading (Paran 1996 and Wallace 1992). This leads to assume
that this is the result of learning to read. Results of this research did not state
the level of language proficiency of the "good readers". When readin~ is
incorporated in a language course it is done with the_ pmyose of promotmg
effective reading. Less use of context and fast decoding 1s not only a result
of reading instruction through the use of a series of different strategies but
also it is related to the knowledge level of the language.
A reconciliatory approach that takes into account both, the top-down and
bottom up processes, is introduced as an interactive m~del of reading. ~he
reader in this model interacts and constructs the meanmg of the text usmg
different strategies. Interaction occurs when in the reading process the
bottom-up and the top-down processes are present as complementary and
compensatory. The 'physical page' of the text with its words and sentences
supports and is supported by the prior knowledge of the content ~r ~he te~t
type, "readers attend to what is on the page, as wel~ as to what 1s m theu
minds" (Moran and Williams 1993:65). In a same vem, Paran (1996: 25-34)
in Reading in EFL: facts or fictions points out the importance of visual input
in reading, stressing the relevance of the bottom up view of rea_ding process
as a result of research. Since, the strength of the top-down readmg approach
has been overemphasized, good readers, according to him, do n~t. depend
only on prediction and testing hypotheses but also, on word recogmtton. As
Eskey and Grabe put it,
268

According to Eskey and Eskey and Grabe (1988), the interactive model
&lt;loes not underline the top-down reading process, in which educated
guessing based on few visual hints substitutes progressively the tortuous
word by word decoding. Instead, it proposes a continual interaction between
the top-down and bottom-up processes. Each contributes to reconstruct the
meaning of the text. "In this view, good readers are both good decoders and
good interpreters of texts, their decoding skills becoming more automatic but
not less important as their reading skill develops" (Eskey 1988:94). Both
bottom-up recognition abilities and top-down interpretation procedures must
be encouraged concurrently for the developing reader. Accuracy and
fluency in reading result from this interaction which meets the needs that the
reading process requires.
As a development of his interactive model, Rurnelhart (1984 in Davis
1995:66) proposes the 'schema theory' model. Schema as a "unit of
knowledge" gives a frame of reference to interpret the world and, for the
reading purposes, the world of the text. This model is based on the
assumption that visual information and words can be interpreted in the light
of relating these to our prior knowledge and experience; and that prior
knowledge and that experience embodied an unlimited number of general as
well as specific units of knowledge or schemata. An individual's schemata
are in permanent modification since it may change over time and with
experience.
Bartlett (1932 in Anderson and Pearson 1988: 39), the first scholar to use
the term schema refers to it as "an active organization of past reactions, or
past experience". For schema theory reading is an interactive process
because comprehension is given thanks to the interaction between the
269

�reader's background k:nowledge and the text. Moreover, the rele~ance of
schema in reading is based on the premise in which the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader not only
to the text itself (Carrell and Eisterhold 1988:79, Reid 1993: 39-41).
Widdowson (1990: 103), who explains that the need for e~ending the
schematic k:nowledge promotes the acquisition of language, pomts out the
value of schema in language learning. To meet such a need allows
participating in a more effective way in ~e world we live in, als? s?cial
networks become wider. Language then, 1s a wanted means for achie:mg .ª
p~table end. Similarly, Nutall (1982) found that language le~g 1s
related to non-linguistic content rather than language content 1tself.
Widdowson recommends that a key question in designing a language course
is that of "What do we need to teach that will stimulate the le~~ ~f
language?" He argues that in order to succeed in_lan~ge teaching 1t _is
necessary to consider content other than langua~e 1tsel! smce students will
recogniz.e this as a worthwhile process for extending therr schema.
Schema or schemata are defined as "cognitive constructs which allow for
the organization of information in long-te~ memory" (Widdows~n 198~ in
~ Wallace 1992:33) and for Cook (1989 m Wallace 1992: 33)
mmd,
stimulated by key words or phrases in the text or by the cont~xt, ac~vates a
k:nowledge schema". Toe k:nown information paves the mcommg ne~
knowledge and what it is known as knowledge of the world serves for t~s
purpose. Toe relationship between the new information and the old one 1s
what is named comprehension (Anderson and Pearson 1988_:3:). Schem~
not only help to organiz.e knowledge but also encourage predict1on of ':hat 1s
next in the text. Toe beginning of the text stimulates a schema ~d while ~e _
text is reading such a schema it is confirmed or refuted. Read~g texts with
familiariz.ed content and its way of organization facilitates readmg process as
Widdowson puts it,

'th:

. ..the act of reading does not involve so much the accumulation of
new knowledge as the confirmation of predictions based on. what is
already known. We bring to reading, as we do to all expene~ce of
language use, what Frank Smith calls 'the theory of the ~orld 10 the
head' .. .and this theory leads us to set up hypotheses, or 10 my terms
schematic projections, to be tested as further information comes in
from the discourse process.
(1983: 61)
Most approaches in reading take for granted what_ the reader _brings to the
text related to the knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful_ source for r~ading. 1t
describes what the reader knows about the top1c of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored knowledge
270

is what is known as content schemata. When the reader detects that the text
~s a new~paper article or a scientific article that knowledge the reader brings
1s what 1s named as formal schemata. Thanks to it the reader knows how
particular texts are typically organized (Carrell 1983b in Carrell and
Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66). However, Davis
( 1995:68) points out that evidence has demonstrated that different sources of
inforl1;1ation interact each other in different ways and can not be possible to
establish clearly such distinction of schema as is pointed out by Carrell
(~983b,_ 1984, 1987 in Davis 1995). Moreover, this supports the Rumelhart
Vlewpomt about the constant modification of schemata.
The reader needs to bring together linguistic knowledge, for example
knowledge of how texts are constructed, and familiarity with the
discourses within a text, to draw upon a relevant schema.
Wallace 1992:37

1:º overcome ~e conflict between using top-down and bottom up view of
reading or the we1ght of each in the reading process in the EFL course it is
important to consider what Widdowson (1990: 163) refers as systemati~ and
schematic knowledge with regard to communicative approaches which can
~e pe~ent to r~ding. In language use, the process of expressing and
mterpreting meamngs involves two types of knowledge. On one hand, the
knowledge of the formal properties of the language such as semantics and
syntax,_meaning o~ the words and their combination for forming sentences
embod1ed systematic knowledge. On the other one, schematic knowledge is
referred to the knowledge of the world we are related to. Concepts, beliefs,
cultural values, etc. are included in this sort of knowledge. Both types of
knowledge serve as a point of reference for constructing meanings through
the use of ~anguage. Syst~matic knowledge, in 'natural use of language' is
not an end 1tself but rather 1t be(?omes a meaos for carrying meanings. When
the sche1;11atic knowledge is incomplete; knowledge of the language, that is
systematic ~owledge, works as back up for understanding the meanings.
For the. n~ttve speaker then, systematic knowledge is used as a
commUlllcative resource.
However, controversia} debate is aroused about reading and the role that
language plays in this process for non-native readers. To what extent
reading can be considered "a reading problem or a language problem"
(Alderson 1984 _in Mor~ ~d Wil~ams 1993:67). On one hand,-reading
theory recently 1s underlining the unportance of giving more attention to
language knowledge for getting information from a text. On the other,
background knowledge, namely schemata, and reading strategies used in the
first l~guage become the way for compensating limited second language
profic1ency. Nunan (1984 in Nunan 1989: 33) detected that pertinent
271

�background knowledge was a main factor in reading compr_ehension rather
than grammar complexity for high school students of Enghsh as a second
language.

It is argued that considering reading only as 'a psycholingu~sic guessing
game' for foreign language leamers, this promotes !h~ concept~on that l~ck
of language proficiency can be easily overcome. This 1s a qu~stionable v1e~
for language learning. Although guessing seems to be a vahd strate~, t~s
can not compensate limitations in the knowledge of the l~guage, mainly m
the vocabulary area, since it has been demonstrated that m many cas~s ~nly
few word meanings are guessed from their context. Moran and W1lhams
(1993: 67) conclude, "good readers typically do not gue~s. They have large
vocabularies and automatic word rccognition". The 1m~ortance _of how
reading is perceived in the language course, l~ads to. cons1der readmg as a
speculation process oras linguistic one. _That 1s why 1t could be worthy not
to focus exclusively on top-down readmg process, b~t also o~ language
structure of texts, as is being incorporating in recent readmg matenals.

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4::
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FEATURES OF THE SYLLABUS
A brief description of tbe EFL course in bigb scbool

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f.:.

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t;•

The general objective of the English course in hil?1 sc~ool _ of the
Universidad Autónoma de Nuevo León is to develop readmg sk1lls m ord~r
to obtain and use information frorn English written texts. The program 1s
formed by two, 80 hours each, courses. Among the principal features of the
course are,

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&lt;~

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-;:,.

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•

English as a Foreign Language -EFL.
• Focus on reading comprehension through which the student develops the
necessary skills for obtaining infonnation from written texts.
. .
.
Grammar,
finding
and
organization
of
information,
and
commurucat1ve
prachce
•
derived from the exploitation of authentic written texts.
• Students are encouraged to participate in an active way in the process of
learning.
• Diverse methodological and didactic tools are used in order to evaluate the
leaming process.
• Perfonnance, in tearns, of tasks oriented towards developing reading
comprehension skills
• Problem-solving as a resourcc for leaming.
Munguía et al. 1993
Reading comprehension as the main goal of the course i~ ~mong the
relevant features as well as the task oriented and group act1v1ty for the
pedagogical implications are brought into l_anguage classroom. As the
textbook's writers (Munguía et al. 1993) cla1m the textbook sets ~p tasks
that develop critica! thinking skills such as classifying and sequencmg, and
272

then applies these skills to language study. This leads to more effective
learning. With regard to the student participation in the language leaming
process, this textbook underlies the idea that students take responsibility for
their own learning, since more students are involved in the learning process,
they become more motivated. For this reason students are encouraged to use
a variety of reading strategies including, prior knowledge, skim.ming,
scanning for specific information, guessing meaning from context, using
cognates, using outside resources (magazines, TV artd radio programs, etc.).
These strategies seek to help students to be more aware of their own learning
styles and to become familiar with the new ones.
Pair artd group work are presented as key features among the general
teaching techniques artd activities offered in the textbook according to its
teacher's guide (Munguía et al. 1993). Pair work means that student-talking
time is increased, since each group has nearly forty students, and students
can do extensive practice in the short time the class lasts. While reading
they can exchange not only opinions but also hints about particular reading
and learning strategies. Toe promotion of group work seeks to provide an
opportunity for students to talk with more confidence in an informal setting.
It is also a way to activate the students' schemata, artd 'standardize' the
different students' backgrounds artd then the whole class will be able to face
the dif!erent activi~es derived from reading, besides considering a worthy
educationally practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are given in
the high school English syllabus. First the topic: Time to Read! In which
topics are introduced through authentic texts in order to help students
become aware of reading strategies and different types of texts. Second,
Skill: In which a specific reading skill is presented. Third, Clearing it up: It
presents language structure and how it functions. Last, Words at work,
which seeks to develop vocabulary, an important resource for reading.
. This ~llab~ tries to cover topics of general interest, but seeking to give
information of mterest to high school students in order to get them involved
in interactive reading. Taking into account that the use of real Janguage
devel~ps. student' _self-confidence in their reading ability, most reading
matenal 1s authenhc, nearly 80%. Authentic material permits students to
reflect on the structure and use of language at its own place. Its value in the
foreign language class is based on that it was written for native speakers and
that it was written with an authentic communicative objective that is, to
persuade, to inform, to explain, etc. (Swaffar 1985: 17). For this reason
advertisements, signs notices, brochures, newspaper and magazines articles
have been included.

273

�There are two reasons for selecting and designing a topic-base language
syllabus: The first is concerning with educational motives. According to
Abbott (1987 cited by White 1988: 65), who argues that students learn
through English, and by means of this focus students in the English content
can involve with other sections of the school currículum. In other words
Abbott refers to this as an opportunity for "learning the language through
exposure to content." Hence, it is assumed that English language becomes
itself a means and an end at the same time, as a result an educational value is
given. Toe second reason that favors the use of topic-based syllabus, White
(1988: 66) adds, is that referring to motivation. Even only sorne inf~rmation
content is related to other areas of the currículum, the plethora of covered
topics, tries to capture students attention in issues from trivial ones, but
interesting for them (i.e., movie stars biodata), to social and controversia!
issues (i.e., political, social matters). This leads to learn English while
information from different issues is obtained.
e¡¡
..J

Toe idea of authel)tfoity generates controversy since it has b~en
considered that texts, which appear outside their original 'environment' and
enter to a classroom for pedagogic reasons lost their identity of 'authentic'
(Meinhof in Wallace 1992: 79). However, in this syllabus, English becomes
a meaos for getting information from real world with topics that seeks to
provide not only interesting content but also to develop linguistic
competence. The guided principie for the selection of texts was that they
conveyed a message for the reader. This leads to consider the challenged
view of authenticity that Widdowson and Breen (in Wallace 1992:81)
propose, since in this view authentic reading is in essence interactive and
authenticity does not relate only to the text itself but in the interaction
between the reader and the text. The text is reconstructed each time that is
read according to the reader purposes. The classroom then, is as genuine as
any other context for reading any text, an authentic or one specially written
for the language class. In the language classroom the task is to allow
students to have access to the context of situation of the text and to its
content in order to promote interactive reading (Wallace 1992).
To conclude, the reading material of this textbook seeks that reading
passages be of real interest and as authentic as possible regarding the level,
be well presented and accompanied by purposeful activities. This will lead
to reading with 'understanding' and enjoyment as is recommended by
Cunningsworth (1995: 73). Taking into account the viewpoint of language
as a social phenomenon, authentic texts with their type sizes, drawings,
typefaces of print and writings help learners to be aware of "what has
stimulated the communicative event and what its purpose is" (Dendrinos
1992).

274

W~th the purpose t~ give a context, the reading material which embodies
the Time to read! sectlon of the English Course in high school is presented
as follows,
English Course 1
Unit 1 -Topic: Current Issues
Readings: Environment, Acid
Rain, History of Computation,
The Success of the PC

English Course 2
Unit 1 -Topic: Toe Arts
Readings: P. S. High -Tech Art
Material, Toe Art of Making
Videos, The Kahlo Cult, Digital
Museum, now?

Unit 2 -Topic: Wonders:
Natural and Man-Made
Readings: The River Nile
Niagara F alls, Taj Mahal a;
Agra, India, United Nations
Headquarters

Unit 2 -Topic: Space Technology
Readings: What was the World
Like?, Toe Moon: Luna Landers
Telescope for Hire, Making Spac~
Affordable

Unit 3 -Topic: Famous People
Arnold Schwarzenegger, Julia
Roberts

Unit 3 -Topic: Me and Them
Re~dings: Fashion, Tracy Gold,
Child of War, Bodyline: She Gets
herKicks

Unit 4 -Topic: Science World
Readings:
Chemical
Elements, Genetics, Light and
Radiation
Unit 5 -Topic: Health Care
Readings: Test your Fitness
Level, Managing Stress, Tell
us what you think: Should
people have the right to .
smoke? This is what you
thought: Are we taking
antismoking measures too
far? Vitamins and Minerals
Unit 6 -Topic: Jobs
~ea~gs: Parents' ruling on
Job rrks teen-agers, Children
who
work,
Marketplace,
Dallas News Classifieds
Unit 7 -Topic:
Phenomena

Natural

Unit 4 -Topic: Love
Readings: Somewhere I have never
Traveled, High-Tech Romance
Unit 5 -Topic: The Future
Readings: Water: Raising Source
of Violence, Customer Service
Emerges
as
Profession
Responsibility for the Future'
Careers: Management for the ye;
2000 and Beyond
Unit 6 -Topic: Achievements
Readings: What Makes a Great
School?, How to Land a Job, Talk
about Initiative, For this "Hall of
Framer", Success Knows no
Bounds
Unit 7 -Topic: History
Readings: Coke, The Beginníng of
Costumes, Com Flakes, Jeans

275

�Readings: Toe Changing Face
of the Earth, Old Faithful,
Cooper Canyon
Unit 8 -Topic: Marketing
Readings: Advertising and the
Marketing Mix, Products, Toe
New York Hotel Guide

TEACHING MATERIALS IN THE READING EFL COURSE
Unit 8 -Topic: Trends
Readings: Debate about US · and
Iraq, Hot
Dates in South
African History, New Victirn in
South Africa: The Ecology,
Watch-Advertisernent.

An example

In order to design and implement materials for an EFL course informed

Toe reading tasks in each text are developed in three sections, prereading, while reading, and post- reading. These link prior knowledge of the
topic, current knowledge of the language, and unaware reading strategies
with those, with a specific purpose, developed in class. Reading in the EFL
course must include those activities that allow the readers put into practice
the use of the context ang,knowledge of the world.

decisions must be made. On one hand, Wallace (1992:42-3) presents a
sensible view for assisting second language readers, that is text, context and
reading task would be presented in such a way that readers can overcome
their current linguistic knowledge and actívate also their schernatic
knowledge. In order to interact successfully with the text the second
language reader needs to have access to the content and to the context.
Wallace (1992:86) proposes to link students existing schematic knowledge
to the text they are reading through pre-, while- and post-reading activities.
On the other hand, Eskey and Grabe (1988: 231), Paran (1996:30) and
Moran and Williams (1993: 67) propose to develop vocabulary and
autornaticity of word recognition because the relevance of visual input in
bottorn up processing has been found. Good readers decode faster.

Toe pre-reading phase introduces the topic, it seeks to stimulate the
student's previous knowledge of the topic presented in the text (the student's
schernata), or introduces sorne language activities in order to be prepared for
interpreting the text. Toe while-reading phase aims to help students to
understand the structure and content of the text. The post-reading activities
attempt to relate the text to the students' own reality, _involving their
opinions about what has been read. Students 'personalize' the text content
through post reading activities (Munguía et al.1993).

Based on this view is that the present paper seeks to examine a sample of
the section Time to read!, of Unit 1 of the English textbook of the second
course. The objective of the unit is that the learner will be able to use the
stated or implied information in the text in order to infer ideas of a text. It is
important to mention that students are not in groups according to their
English level. Instead, they forro high school groups without regarding
English level of proficiency. High beginners, low intermediate and even
sorne advanced English level students can be in a single group !

With regard to if the goals of the course meet the program and students'
needs, this textbook's aims and objectives fit with those of the syllabus.
Both, syllabus and textbook were designed by a high school English
acadernic committee (where I work) in órder to meet local needs. Students'
needs were detected by a survey about English proficiency requirernents of
the different schools of the university. Most students when they finish high
school, go to such schools for pursuing higher studies. As a result, reading
for getting information frorn written texts was detected as the need. The
topic-based syllabus focused on reading becomes the means to meet such a
need. Reading then, is considered an exceptional resource for learning and
use of the language. In this syllabus information content becomes the
principie in which syllabus content is organized (Cunningsworth 1995: 58).
Student's attention is on the information provided by the text rather than in
the language itself. Independently of the opportunity that such sort of
syllabus gives for promoting educational values, through different and
interesting topics as an instrument for developing critica! thinking in
university students.

With the purpose to examine if the reading section helps students to have
acc_ess to the content according to Wallace's terms, i.e. throughout pre-,
while- and post-reading activities. A sample of material developed by
myself for Time to read! of Unit 1, of the second English course, is
presented as follows.

Taken from Mungía et al. 1993, 1995

276

The Three stages in the reading section of tbe higb scbool textbook
Pre-reading
Pre reading activities help to get an idea of the content and the tone of the
text, to detect if the text deserves to be read and what strategies are needed
for reading that text. Toe activities included in this section seek to rnake
more efficient readers and give support to understand in a better way the

277

�foreign language written text (Crandall 1995: 89). The main asset of these
activities is that they help students to actívate their prior knowledge that is,
what he knows of the topic, to the text genre and for expanding the prior
knowledge when students are working together in teams. The latter leads to
build a common schema in the classroom, which is important, when there
are students with different backgrounds. Also, it is recommended by Moran
and Williams ( 1990) the fruitfulness of carrying out the pre-reading
activities in groups to stimulate discussions and exchange information. This
way, it is possible to level the pervious knowledge that is necessary to face
the common text presented in class. An important outcome of us~g these
types of activities is that it avoids word by word reading.

..l

Research evidence has demonstrated that the existing knowledge, that is
to say, schcma, helps to understand texts in a second language. However, in
a typical high school English as a foreign language course, topics and
interests are diverse and knowledge specializ.ation is not achieved yet, this
can be overcome througp the pre-reading activities. Moran and Williapis
(1993) explain the purpose of pre-reading activities as those for eliciting the
existing information, factual or personal, depending on the text and the
activities. This argument is supported by that proposed by Carrell
( 1988: 105) about the relevance of activating schema. That is, schema by
itself is not a condition for comprehension. Pre-reading activities for
Wallace (1992:86) are useful not only for compensating insufficient
linguistic and sociocultural knowledge, but also as a way to activate
background knowledge.
Toe following is the pre-reading task proposed for the reading text of
Frida Kahlo. See the 'content page' reading in the appendix in order to
answer this task.

This reading material belongs to the unit named The Arts. It is the third
reading section of unit 1 of the second English course. Toe questions
presented in the pre-reading phase, as a scanning task, look for content and
genre _as s_ources _for actívating students' schema. Since it is a content page,
scanmng 1s cons1dered the natural reading strategy for approaching the text
and locates specific information. The purpose is to familiarize students to
use ~ content table, as a point of reference for anticipation and scanning in
reading process (Grellet 1981). The original page is kept in order to give the
'natural' context of the text. The purpose is to actívate schematic knowledge
formal as well as content. Also, it is presented to prepare students for what
is coming next, that is, an invitation for the 'reader' to read about Frida
Kahlo, which is the text which follows in the while-reading section. I
selected this text, from a North American art magazine because it presents
art issues related to México and Frida Kahlo. She is a famous Mexican artist
among young people not only because of her artistic work but also for her
interesting life. Also, students can realize how Mexican people have a
presence for instance, in art, in an international scenario.
It is important to point out the relevance of pre-reading activities in the ------~ame_ of interactive reading process. Its role is decisive since this reading
v1ew 1s related to the schema theory and its key feature is the activation of
schema. The main job of pre-reading is to actívate the existing schema in
the reader. Even pre-reading activities seem to be too obvious in the
lan~ge textbook as an uncommon way to start reading an article, they are
exphc~t val~ble pr?ced';l1'es for introducing a topic. This with the purpose
of setting a mental envrronment that suits, to sorne extent, with the content
o_f the_ reading material. They occur in a 'natural' setting that is, in every day
s1~tions as a ~ool for ~eing prepared to face the content of every day
reading. The difference 1s that these pre-reading activities are carried out
without awareness. Pre-reading also tries to motívate and arouse interest for
the topic of the reading.

Pre-reading task

0n what pages would you expect to find an answer to the following
questions?
Are there any books on art and artists for children? _ _ __
What ts new in the art world in México? - - - Who 's who in México about art collection? - - - What does Frida Kahlo and women 's liberation in the 70 's have in
common? - - How has a changing world been photographed? _ _ __

The following are the while-reading tasks proposed for the reading text of
Frida Kahlo.

While-readiog tasks
Task 1
Read the f ol/owing text as quickly as you can and tick the right completion.
The text is about ...
_Art marketing through the sel/ing ofT-shirts, clocks, pins, posters, etc.
_How a f ema/e painter has attracted a big group offol/owers for the last

278

279

�two decades.
_ How lije and artistic works ofan unknown artist became famous ali
around the world because of a bus accident.
_The members ofa religion founded by a Mexican artist.
The text probably comes from ...
_a weekly newspaper
_a specialized magazine
an ar/ book
_ a Mexican art brochure

interact. While reading meaning is created as the reader uses both the
linguistic and schematic knowledge and the input offered by the text
(Wallace 1992:39).
Task 1 looks for providing a general understanding of the text in order to
prepare students to smaller units of information such as paragraphs,
~entehces and words. It gives a context for understanding more specific
information of the text (Williams 1984:39). Also, the second part of the task
seeks to actívate the formal schemata. It gives a context about the origin of
the text, that is, an article from a specialized magazine. This leads students
to detect how this sort of text is typically organized (Carrell 1983b in Carrell
and Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66).

Task2
Mark these statements T (True) or F (False) according to the information of the
text. Underline the sentence(s) on which you based your answer.
(1)

Kahlo 's selfportraits are ,well known ali around the world._
Frida Kahlo 's house became a museum.
Kahlo 's biographies are written only in Spanish._
Many people admire Frida Kah/o. _
Frida Kah/o was born in 1954.
Nowadays, Kah/o 's works are high-valued_
"Casa Azul" is a Kahlo's painting._
Check your answers with a partner

.J

In Task 2, students are asked to answer, by inferring, if each statement is
true or false according to the text. Also, in order to go deeper in the text,
students have to justify each answer by underlining in the text the
information on which they based their answers. Toen, seeking to encourage
communication and discussion among peers it is asked they to check the
answers with a partner. Asan extension, which is not included in the task
students are asked to rewrite correctly the false statements. Also, for writin~
purposes students can write a composition guided by the seven true
statements given.

Post-reading task

1tt11r111 'rtlfl

Toe while-reading activities as they are named occur with the text to be
interpreted. Toe airn of these reading activities is "to encourage learners to
be flexible, active, and reflective readers" (Wallace 1992:93). This section
encourages students develop strategies that skilled readers use. Reader's
purpose, text-type, and context are basis for an effective reader to select
strategies. Toe while-reading section attempts to prepare students through
different reading strategies to process information of texts. These strategies
are included to take advantage of the context of the text as well as of the
textual cues as sources of information for predicting and to minimize
uncertainty in the reading.
This section attempts to prepare students for effective reading in the same
terms as Wallace (1992:42) puts it, predicting and sampling with selectivity
of the visual cues, taking only the ones relevant to the prediction,
accompanied by "the ability and willingness to reflect" which leads to
effective reading. With this airo in mind is that a dialogue between the
writer and the reader is promoted through the while-reading activities. Texts
do not embody meaning by themselves. lnstead, they have "potential for
meaning". Such potential only can be accomplished when writer and reader
280

Write a report on Frida Kah/o. You can make inquirings at Marco or Museo de
Monterrey.

. In. this textbook post-reading activity promotes to bring into the real
sttuation of the student what has been read in the text. This could be
performe~ by means .of discussion, expressing personal opinions, carrying
o~t a proJect, a bulletm board, a poster etc. Toe purpose is to do something
with or related to the information provided by the text. Doing this, students
are_ •~I~ser' to the te~t _and reading becomes a purposeful activity. Besides,
activ1t1es such as writing and speaking are encouraged with a meaningful
purpose.
For example, in this post-reading activity students are asked to go to one
of the museums of the city in order to get information about Frida Kahlo's
life and her anistic work. They can be organized by teams or individually.
Students report to the class what they found in the museum as a result of an
interview or visiting the museum' s Iibrary. When there is an exhibition of
Kahlo's paintings this activity is much better. Also, in order to relate this
281

�text with the previous one presented in this unit, named The Art of Making
Videos, students are asked to make a video in their visit to the museum. By
teams, they present in class what they decided to video the current museum
exhibition or the interview asking for Frida Kahlo data.
Broadly speaking, in this section students are encouraged to work without
a teacher's direct supervision, they· work by themselves, asan opportunity
for relating text information to their own reality. This leads to consider this
activity valuable as an educational resource not only in the language area,
but it is also enjoyed by the students because this activity is not controlled by
the teacher. Students work freely and according to their own view as a result
of the information given by the text.
Also, in this phase students develop critical thinking. Since the postreading activity works as a space for exercising free expression, it is an
opportunity for the stude,nts to give their viewpoint related to the topic of the
text. It is assumed tbttt it is in this phase, including the issues of certain
readings, where the Énglish course meets educational purposes and reflects
what is understood for education in the wider sense of the word.

Q)

..l

Word Recognition Exercises
-A proposal for the High School English Textbook

Ut1IIIUt1 .t llrtlt

A useful result ofthe overview presented previously, about reading in the
EFL course, is related to the certain characteristics that the native language
readers or advanced language learners own that lead them to be effective
readers. These characteristics are not exclusively based on approaching a
text from attending its global meaning by activating the existing knowledge
of the world. Nor in reading texts attending just to linguistic forms of the
text at the level of words or sentences, since both reading processes are
recommended as complementary and compensatory in the interactive view
of reading. Instead, the found characteristic refers to decode faster through
gaining automaticity in word recognition, a specific application of the
bottom-up process, a neglected area in this textbook.
In this English textbook, both reading processes are incorporated in order
to help students to compensate their restricted knowledge of the English
language. Grammar and vocabulary accompany the reading section. They
attempt to support the reading process and to strengthen language learning.
Their tasks are derived from the reading material which works as a resource
for language learning. Grammar and vocabulary are presented in the context
of the text to support reading and, at the same time, be supported by it in this
English textbook (see an example of grammar and vocabulary exercises in
282

appenclix). However, word recognition exercises focusing on improving
reading have never been included.
Good readers know the language. They can decode, with occasional
exceptions, both the lexical units and syntactic structures, they
encounter in texts, and they do so, for the most part, not by guessing
from context or prior knowledge of the world, but by a kind of
automatic identification that requires no conscious effort.
Eskey 1988 in Paran 1996:30

Knowing vocabulary does not guarantee that the reading process is done
quickly and efficiently. That is, the reader can know the meaning of a word
or a set of words but, he or she can not recognize them immediately while
reading. This complication decreases students' opportunities of interpreting
the text since cognitive and perceptual dimensions are involved. Toe reader
must not only know the meaning of the word or words but also the reader
must recognize the visual forms of those words (Eskey and Grabe
1988:232).
Automaticity of word recognition can be developed by extensive reading,
which must be encouraged, since we learn to read by reading. Also, there
are exercises that encourage and develop automatic process (Eskey and
Grabe 1988:232-4 and Paran 1996: 30). Lack of variety and to be frequently
considered only for beginning students are limitations that this type of
exercises presents. Nonetheless, they are recommended to use throughout
the learning process, advanced students included. Examples of word
recognition exercises are as follows,

Word recognition (timed exercise)

In each exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
printed in bold.
l. ensure
a. insure
2. on board
a. aboard

b. sure

c. insurance

d. ensure

b. abroad

c. on board

d. a board

b. superstitious

c. superstitions

d. surreptitious

b. apples

c. applies

d. apple

b. ornen

c. omens

d. amen

3. superstitious

a. superstition
4. applies

a. applied
5. omen

a.men

283

�6. extremely
a. extremely

c. extreme

b. extremity

d. Extremes

Taken from Paran 1996:31

Advanced word recognition exercise
Word recognition (timed exercise)
automated: automatic automating automated automation áutomatic
autonomous
revolutionised: revolutionized revolutionize revolutionary revolutionizes
revolutionised
assembled: assemble assembled assembly assembled assemble

assembled
emphasis: emphasize /mphatic emphasis emphasize empathize
experimental: experitnentally experiment experimental experimerited
experimental
constructed:
construction
constructive
constructed
construction
construct
electronics: electrics electric electronic electricity electronics
audible: audible audio-visual audible auditory audit audition
audible

modules: modular modality module modules module modular
televideo: telephone television telecom televideo televised

Taken from Paran 1996:32

Paran (1996:32) points outs that although this type of exercises is
restricted in diversity and they are not very popular; they are effective for
promoting automaticity. Since it is considered for the most elementary level
of reading, advanced students can consider them as useless." However,
according to Paran, research has found that word recognition in advanced
bilinguals is less automatic than in L1 readers. "This type of exercise should
be used as much as possible, and extended throughout the learning process,
evento advanced learners". Computers can be useful tools, for this purpose,
since there are programs that help readers to gain automaticity, e.g. two
words appear in order to detect if they are identical, as a form of game.
Variants of this type of exercise go from identifying a single word to
match not only forros to forms, but also meanings to meanings or key words

284

to synonyms or antonyms. Also, there is the 'phrase identification' exercise
which is the beginning for 'chunking', that is "reading in meaningful groups
of words" as an advanced type of recognition level. This type of exercises is
relevant for developing readers because while reading students can recognize
that they can process English in meaningful phrases. Also, these exercises
promote fast reading which is the key feature of good readers. In each
fi_xation of th~ir eyes, good readers process quickly chunks of meaningful
discourse which leads them to construct the meaning of the text as an
integral unit (Eskey and Grabe 1988:233). The following are examples of
phrase recognition exercises,
Phrase recognition exercises
A. Key phrase: lazy day
crazy day
hazy day
cloudy day
lazy day
windyday
nasty day
lazy day
B. Key phrase: on the floor
on the book
in the flood
on the bay
in the blood
on the door
on the floor
in the door
on the door
on the floor
on the flower
in the lore
in the flour
in the flood
on the floor
C. Key phrase: drive a car
drive a truck
rent a car
drive a bus
drive a car
dry a car
wash a car
park a car
drive a truck
buy a car
buy a truck
buy a bar
drive a bus

drive cars
car driver
drive a tractor
drive two cars
drive a car

Taken from Adams 1969 in Eskey and Grabe 1988:234

An example of word recognition exercises for the reading text presented
previously in this paper is as follows,

285

�prop~sed by Es~ey and Grabe (1988) and Paran (1996). As it has been
menttone~ prevt~usly, each unit _has a topic with three or four reading
passages ~ the Tzme to read! sectton. Each reading text is worked with its
correspondin~ _grammar _and vocabulary exercises. In each reading passage a
wor~ recogm~on exerctSe will be included formed by vocabulary of the
prevtous ~eading text. Because these are timed exercises, students can
record therr performance of these exercises in order to detect to what extent
they have increased their reading speed at the end of the course. Hence the
prop~sal is to add in bo1!1 textbooks these exercises, even if they are s~ple
exer~1ses, they are an mtegral and progressive answer to strengthen the
reading process of the English high school students.

Phrase recognition (timed exercise)
-In the next exercise circles ·the key phrase or phrases.
Key phrase:
modemmusic
country music
classical music
classical means
classical movie
classical museum

classical music
classical artist
common music
classical films
classical paintings
classical music
classical move

Word recognition (timed exercise)
In this exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
' printed in bold.
microphone:

.. . l:.
'

~

'

1,"

•hJi"·I
•
1tJtt11

JI

tttr, ... lt

1

microspore

microtone

macrophage

microphone

microphage
iostruction: institution instruction insulation institutions instructing
culture: cultivate culture cu/tic cultures cultured
obsolete: absolute obsolete obsolesce obsolete obstacle
interactive: intercalate interactive interaction interact interactions
overload: overload overlord overland overlain overleap
digitizing: digitalis digitalize digitized digitalized digitizing
painting: paintings painting painted painters painterly
available: available avalanche availed avalanched availability
visitors: visors vistas visits visitors visitan! visitor
Consciousness raising, the identification of problem areas, and the
breaking down of psychological obstacles to reading faster in English are
among the purposes of these exercises. Also, they are useful tools for
Spanish speakers to develop word recognition because the alphabet has
different letter-sound value, for instance, in Spanish /j/ is in English /h/
(Eskey and Grabe 1988: 233-4). Hence, as a result of the review and
analysis presented in this paper, it would suggest to add these exercises in
the high school English textbooks of the Universidad Autónoma de Nuevo
León whose objective is to develop reading comprehension in second
language leamers. Although, it is recognized that only extensive reading can
increase reading rate, it is recommended to devote word recognition
exercises few minutes per class as timed exercises and as a complementary
way to support the bottom-up process in an interactive reading model.
Since the English course in high school embodies two textbooks, the
word recognition exercises will be developed in both of them in the reading
section. Beginning from the easy ones to the more challenging ones as those
286

Conclusion
Designing or _selec~g a textbook is a big responsibility, it is not an easy
The
Engl1sh ~extbook for high school of the UANL is developed by local
teac~ers m order to meet local needs. The implementation of the interactive
reading model was the recommendation of the EFL review presented in this
~aper.. As the most sensible way to approach reading the interactive model,
m which top-down and bottom-up processes are complementary and
compe?8a~ory, should _be taken into account in reading in a second language.
As ali m ~e, balance 1s the key. In the reading language course, the issue is
to_ sel~t 1f students ~eed to do_ linguistic analysis for reading or speculation
will serve as the bas1s for reading through playing a guessing game. In this
paper a ~ple o~ the reading section Time to read! of a reading
comprehens1on English textbook has been examined through its pre- whileand post reading activities. Since these were presented as ways to a~cess to
content b?' me~ of relating schematic knowledge and the text, and trying to
promote mteractive reading.

task.. It underlies prm~iples that will guide the learning process.

B_eginning readers need more contextual support for compensating their ·
restn~ted lan~ge knowledge. In an intermediate level English class the
goal ts to prov1de contextual support and promote efficient decoding. As
stud~nts become better readers, they must be able to depend less on context.
Outs1de the cl~ssroom, readers face texts without any help, between reader
and text there 1s no s~~porting context, neither specific tasks for activating
schema, at le~t explic1t~y. However, texts with a context and activating
sch~ma ar~ sttll re~evant m adv~ced students in reading courses. Adopting
an mteractlve reading model brmgs considerations in relation to currículum
methods and materials. "The major virtue of the interactive model.'
howe~er, is that it &lt;loes direct our attention to both the top-down and bottom~
up skills that fluent and accurate reading demands" (Eskey 1988:99).
287

�Since the reading section of the examined textbook is developed in
Wallace's terms, i.e. through pre-, while-, and post-reading activities in order
to permit students to have access to the context and the content of the text as
a way to overcome their restricted linguistic knowledge. Grammar and
vocabulary are present in the textbook for reading and language learning
purposes. A word recognition exercise is suggested to be included in the
reading section to encourage fast decoding and strengthen reading learning
process.

C'¡¡

..1

Of course, word recognition exercises do not pretend to substitute reading
as the main means for developing identification skills. Practicing these
exercises during few minutes of the class, along with the pre-, while- and
post-reading activities, and the grammar and vocabulary exercises included,
meet purposes for developing effective readers. Hence, by means of adding
word recognition exercises, it is sought to strengthen the reading process of
the English high school students. "In short, it is only this kind of local
processing that allows for global reading with true comprehension" (Eskey
and Grabe 1988: 236).
Word recognition exercises alone do not solve the challenge of reading in
a second language. Vocabulary and grammar development seeks to enrich
the course. There are no given recipes in language teaching. Up to now, the
reading course has been satisfactory since it has been detected that students
approach reading texts with more confidence and more enjoyment. Of
course, there is still much to do. Informed decisions are necessary to guide
the 'what' and the 'how' in textbooks. Theory, empirical studies and direct
feedback from students and teachers must be taken into account to select
appropriate reading passages, promote cooperative learning, design
purposeful tasks, etc. in order to promote effective readers. This brief study
has tried to be an example. By now, the task about adding word recognition
exercises is accomplished as a manner to improve the English material.
Results from the implementation of these exercises will show if betterment is
achieved. Constant evaluation is required in designing or selecting a
textbook due to its relevant role in the teaching-learning process.
Textbook instruction constitutes as much as 90 per cent of instructional time.
Woodward, Elliot and Nagel 1986 cited by Dendrinos 1992:24

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290

291

�VIOLENCIA VERTICAL Y HORIZONTAL: UNA REVISIÓN EN
LITUMA EN LOS ANDES
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz

ITESM
"El infierno es los otros"

Sartre
Violencia, fenómeno colectivo caracterizado por el empleo de la
faerza en determinados grupos sociales o ideológicos que hacen de
ella un elemento de cultura. Violencia, empleo desmedido del poder
fisico, acción o actitud por la que se perjudica a alguna persona.

La agresividad amenaza la tranquilidad de la sociedad de finales del
siglo XX. La maldad d~edida se manifiesta en situaciones inverosímiles
en las actividades cotidianas de las personas. Para comprobarlo basta
escuchar las noticias por radio, o ¡;i queremos tener apoyos visuales
encendamos el televisor, imágenes brutales y sádicas aparecerán a todo
color. El periódico nos infonnará del salvajismo y de la irracionalidad de las
fonnas en cómo se resuelven los problemas políticos que afectan el bienestar
público. En la literatura podemos apreciar también, algunos ejemplos de
manifestaciones absurdas y pesímistas para resolver conflictos públicos y
personales.

..l

111•1111

•u~,.,...,,,,

Lituma en los Andes es una novela representativa de la anarqtúa
racional para respetar al otro, para tener claro hasta dónde llegan los límites
de las relaciones humanas y el clima de respeto que exigen. En ella se pone
en evidencia la actitud negativa y fatalista de los personajes, y en cierta
manera del autor quien se vale de recursos narrativos para crear una
atmósfera cruel donde la irracionalidad gobierna el espíritu de los
participantes de la historia y por tanto, la violencia es uno de sus temas más
evidentes.

Mario Vargas Llosa despliega bajo el discurso literario, uno de los
temas escalofriantes de una civilización cuyo progreso y dominio de la
naturaleza lo llevan con triunfo hacia un nuevo siglo. El trabajo literario de
este escritor peruano revela una conciencia de tomar de la realidad social y
política de su país, un hecho para traerlo al texto, sin perder de vista que se
trata de una ficcionalización, una actitud humana generalizada, la maldad y
la morbosidad de destruir, de solucionar los problemas por medio de la
violencia, de la agresión fisica, psicológica y moral en distintos niveles y al
parecer bajo distintos motivos, sin embargo, coinciden en la transgresión del
293

�respeto a la dignidad del ser humano, en su valor más importante: el respeto
a la vida.

mitológicos que habitan en la cordillera y viven amenazando a los habitantes
de esos sitios.

En este análisis se hace una distinción entre los motivos, de carácter
colectivo y de tipo personal proporcionados por esta novela, para mostrar
con claridad por qué se habla de distintos niveles de violencia. Hacemos una
clasificación para distinguir la violencia vertical, guerrilla versus gobierno (o
viceversa), y horizontal, el ser humano embriagado que atenta contra otro
para satisfacer su espíritu indómito, aquí se percibe la irracionalidad de una
conducta gobernada por los instintos.

La técnica narrativa se confabula con la transgresión. La
información da al lector indicios para hacer del texto una aventura
detectivesca. Estamos ante un narrador ausente como personaje de la historia
que analiza los acontecimientos desde el exterior. Su postura es mostramos a
los p~otagonistas de la novela desde afuera para luego progresivamente ir
acercandonos a cada uno. Con esta técnica el lector queda casi al mismo
~vel _de cono~imiento sobre las circunstancias de los participantes en la
histo1:ª· De ahí qu~ e_l receptor del texto escrito se convierte en un testigo de
a~tos impunes y v1c~a de ~ n:mador que no sabe mucho de la situación y
s1 lo sabe, no nos qwere decir mas. De esta manera el decodificador tiene en
común el mismo acervo de datos que Lituma, personaje principal de la obra.
Y es una forma de alterar la tranquilidad de quien lee para inmiscuirlo en
una ~erra de ne~os, porque en cualquier momento pueden aparecer los
guemlleros y termmar eón los personajes.

A través de las siguientes reflexiones se intentará poner de relieve
cómo la agresión fisico y psicológica se impone a la civilización y al
progreso del hombre. Cómo se patentiza la agresión con motivos
inexplicables para destruir, para aplastar la cordura y la capacidad de
discernir y ponen en evidencia que la racionalidad del hombre no ofrece
grandes diferencias con el resto del reino animal, del cual se vanagloria de su
facultad cognitiva. La violencia parece ser un maleficio del cual no puede
desprenderse, al contrario parece encauz.arla, darle más posibilidades de
aplicación, de validez ya vertical, ya horizontal.
lituma en los Andes es una novela de descubrimiento y asombro. La
estructura narrativa se solidariza con el contenido de esta manera se
involucra al lector, intenta atraparlo por medio de la dosificación de la
información y .de esta manera ponerlo a pensar a cerca de los responsables de
las sádicas matanzas y llevarlo al final al asombro con la aclaración del
problema inicial. Para asociar cómo la violencia se percibe desde el plano de
la estructura narrativa y ver cómo ésta es un medio importante para
inmiscuir a quien lee, presentamos una descripción de la organización de la
técnica.

La trama de esta novela es la historia del cabo Lituma y su
compañero Tomasito quienes tienen la tarea de investigar el destino de tres
personas que han desaparecido y temen hayan sido víctimas de Sendero
Luminoso, el grupo rebelde que ocupa las montañas donde se encuentran
estos soldados. En su tarea por averiguar su paradero los personajes están a
la expectativa de ser sorprendidos y aniquilados por las fuerzas rebeldes;
mientras, pasan sus días recopilando datos para descubrir qué ha sido de los
tres hombres y en su estancia en ese inhóspito lugar empiezan las
confesiones del motivo por el que se encuentran ahí, experiencias personales
y revelaciones macabras se van narrando. Estos acontecimientos permiten ir
preparando un inesperado final. En su búsqueda de información, los
personajes tienen contacto con otras personas quienes les hablan de los actos
criminales de Sendero Luminoso y de la voluntad caprichosa de seres

294

La organización de datos es simétrica. El texto está dividido en
primera Y segunda parte. Cada una tiene cinco capítulos, (a la segunda le
corresponden cuatro y el epilogo) Cada capítulo tiene tres historias. Del uno
al nueve _coinciden en: a) Exposición del problema de los desaparecidos y
comentanos que apuntan a culpar al grupo rebelde de la cordillera de Perú.
b) Presentación de algunas formas en que son asaltadas las víctimas de
Sendero Luminoso, su ideología y las sangrientas estrategias para deshacerse
de la_ gente que r:presenta al sistema con el que están en desacuerdo. c) El
corteJo y las relaciones personales entre Mercedes y Tomasito.
Al inicio de la novela nos enteramos del problema que tienen que
resolver los personajes principales. El cabo Lituma y su subordinado Tomás
Carreño deben descubrir el paradero de tres hombres. -"Pero qué está
pasan~o aquí- ~xclamó ~l guardia civil-. Primero el mudito (Pedrito Tinoco),
despues el Albmo (Caszmiro Huarcaya). Ahora uno de los capataces de la
carretera (Medardo Llantac quien luego cambia su nombre por Demetrio
Chanca)" (Vargas 11). A partir de esta circunstancia surgen las teorías sobre
los supuestos responsables de las desapariciones. "Se los habrán llevado más
bien a su milicia. A lo mejor hasta los tres eran terrucos. ¿Acaso Sendero
desaparece a su gente? La mata, nomás y deja sus carteles para que se sepa"
(Vargas 15).
Las dos primeras narraciones se encargan de dar evidencias de las
manifestaciones bestiales de los terroristas, para achacarles las últimas
de~apariciones y, comentar sobre los espíritus malignos y caprichosos que
exigen sangre para estar contentos. Estas versiones dan pistas al lector para

295

�que se imagine el destino que pudieron tener los tres hombres. La inclusión
de los atracos de los rebeldes a personas inocentes es con el fin de conpcer
su desmesura para adquirir lo que creen que buscan: bienestar para su
pueblo.
En Lituma en los Andes la información está intercalada. Es un juego
de datos que enmascara dos vertientes de violencia: un grupo armado en
busca de poder y posibles pretextos de sacrificios humanos para los dioses
manes de la cordillera andina. La estructura narrativa está organizada por
bloques de comentarios.
Primero acompañamos al cabo en sus
averiguaciones, luego presenciamos el trabajo sádico de los rebeldes y por
último caemos en un juego de voces y pensamientos en la plática de los
guardias civiles.
El lector tiene un abanico de actitudes negativas, salta del
campamento de Lituma y Tomás, su subordinado, para llevarnos a la escena
donde los senderistas aplican su fuerza física y destrozan a personas de una
manera indignante. Además, pasar de un punto de vista del cabo y su
subordinado a lo que piensan los dueños de la cantina sobre los diosecillos
malignos de la cordillera y la pregunta latente de ¿Qué pasó con los
desaparecidos?, puede mantener un interés en la lectura y asombro ante
actitudes irreconciliables, aparentemente, en el ser humano.
La estructura narrativa, es una organización dosificada de datos que
van marcando· un lineamiento de responsabilidad al grupo rebelde. En el
epílogo se invierte el orden de aparición de información. Ahora, los hechos
relacionados con el romance de Tomás y Mercedes se resuelven al inicio con
la llegada de ella al campamento y con su firme decisión de declararle su
amor. Lituma va a la cantina y ahí se da cuenta de una pista importante. Uno
de los responsables directos de las acciones vandálicas es, el alcohol.
El alcohol es el que da libertad al hombre para olvidarse de sí y en él
encuentra la redención al destruir al otro. Por fin se da la respuesta al
problema inicial. Es preciso mencionar que Lituma se entera de lo que pasó
pero eso no resuelve nada, no hay motivos para castigar a los responsables,
son muchos los que estarían involucrados. "Todo hombre es una jaula en la
que hay encerrado un animal, &lt;&lt;una bestia&gt;&gt; cuando se suelta, causa
estragos" (Vargas 1994, 288). Lo único que le queda es reprobar el acto y
desilusionarse de la naturaleza malvada del hombre.
El narrador pone trampas a su receptor, pues se comporta diferente
en cada una de las tres narraciones dentro de los capítulos numerados. Las
charlas que tiene el cabo y su subordinado son la mejor oportunidad para
hacer una transgresión de tiempos, intereses cruzados en imágenes mentales

296

que parecen penetrar los pensamientos de Lituma. El relato de la historia del
enamoramiento funciona como un medio para gastar el tiempo mientras se
aguarda el ataque de los terroristas. Pero aunque tiene como finalidad pasar
~ momen!~ agradable para olvidarse de la atmósfera de peligro en el que
viven, el diálogo surge como una manifestación de agresión a la linealidad
de la historia.
Escuchamos a un narrador que nos habla en estilo directo nos
aborda de repente y ~ombina situaciones presentes. El autor asigna' a la
palabra un desdob~amiento, se crea una interpolación de tiempo y distancia,
aparece una especie de_ ~ontrapunto. Con una organización contrapuntística
se puede llegar a ~asmi~ _el estado emocional de los personajes, el conflicto
que surge con las ~troID1s10_nes ?e ellos en los pensamientos del otro y en la
apare~te auton?IDIª de la histona de las extrañas relaciones personales que
se da mdependientemente de la voz de Tomás, son una manera de mantener
la atención del lector, ge contagiarle de la incertidumbre que existe de
trasfondo.
/
/

-¿Qué edad tienes? - le preguntó de repente, la mujer.
(Pregunta de Mercedes en el relato que está contado Tomasito a través de la
voz de un n~~or qu~ conoc~ , lo que ella le cuestionó en ese momento)

-Es ~na cur~sidad tn1a tamhten- exclamó Lituma-. Nunca me lo has dicho.
¿Que edad trenes Tomasito? (Vargos 58).
(In~ervenció~ _de ~ituma como si en la contextualización de esa anécdota
tuviera el pnvilegio de penetrar en los pensamientos)
En esta cita el narrador confronta un interés en común la edad de
To~asito. Lo peculiar es que a través de un aparente diálogo q~e sólo se da
graci~ a una voz narradora mezcla dos tiempos diferentes y a la vez
pareciera. que acerca los personajes. El relato amoroso es una polifonía de
coment~os d~nde la narración que lleva Tomás se sale de cauce y toma
auton?mia. Mi~ntras, el .~arrador utiliza un discurso directo libre pero sigue
una línea de informacion y respeta aparentemente un tiempo real con
algunos retr?cesos narr~tivos. Estas regresiones en el tiempo sirven para
conocer acciones ocumdas que vienen a aportar información valiosa para
hace~ un rec~ento detallado de hechos que ayudan a determinar quiénes
podrían estar mvolucrados en el delito.
t:na ~ez me~cionado cómo es la forma que ampara esta historia
vamos a identificar como se desarrollan las acciones negativas. Este análisis
pretend~ esquivar el convertirse en un comentario sensacionalista al
pron~c1ar que la violencia inunda el corazón humano. Sería fantasioso
c?ns1de:ar que la humanidad está corrompida y sólo por medio de la
v10lenc1a puede lograr algo, sin embargo, existen ejemplos considerables que

297

�pudieran dar validez a este comentario. Por esta razón, el anális~s s~bre la
violencia se va a centrar en la realidad del contexto en el que vive L~tuma,
se hace 'una revisión histórica de los participantes de la historia para
identificar la violencia vertical y luego se exponen algunas actitudes
encaminadas a mostrar cómo el hombre se declara enemigo del bienestar de
su prójimo cuando transgrede los límites de la cordura para satisfacer sus
necesidades marcadas más por un instinto.
Conocemos sobre la presencia de la guerrilla Sendero Luminoso en
los cerros de Naccos. ''Esta organización rebelde le declaró la guerra al
Estado peruano en 1980. La situación social en ese tiem~? no era_ ~uy
alentadora por la criminal (así calificada por los rebeldes) _política econonnca
de Femando Belaúnde Terry, presidente de Perú. El parecía haberse
encargado de hacer más ricos a los ricos y más pobr~~ a los po~res.
crisis
era más resentida por la espalda del pueblo. Esta política agredía, ~~a~
hundía a las masas de la ciudad y del campo en el hambre y la nnsena.

L:t

..l

( Cfr. Valqui 21)
La administración de Belaúnde y su parlamento constituían un régimen
al servicio de los monopolios norteamericanos. Esto causaba disgusto en
algunos sectores del pueblo y se creaba una atmósfera de violencia, empieza
entonces, una campaña contra guerrillas.

Cateos, cercos, rastrillajes militarización de ciudades y poblados,
patrullajes imposición de estad_o de sitio _Y, algunos ~~que~, de queda.
Bombardeos con aviones supersonicos y helicopteros, utihzacwn de armas
quzmzcas. Además de persecuciones, detención, secuestros Y
desaparecimientos, tortura (que incluía aplicación de ~o:"iente eléctr_ica a
pechos y órganos genitales), liquidación fisica y exterminio de campesinos Y
trabajadores (Va/qui 22).
La violación a los Derechos Humanos, el desamparo a la niñez, el
hambre, la desnutrición, la falta de atención a las necesidades de salud,
educación entre otras carencias de la población peruana, se daban a la par
con las es~ategias brutales para restaurar el orden (o bien desorden) legal.
Mientras, Sendero Luminoso se organizaba,

(. .. ) reunía a miles de comerciantes ambulantes, taxistas, tolerados,
autoconstructores de barriada, pedigüeños, cantantes callejeros de Lima Y
el Callao. Miembros todos ellos de la llamada economía subterránea o
ilegal, pues resultaban ser presa fácil de esa fuerza guerrillera clandestina
y emboscada. Allá en los sótanos de la sociedad habían de encontrarse Y
empezar a causar problemas ( Va/qui 8).

Sus militantes se infiltraban en zonas populosas al este de Lima y en
los conos del sur desde donde controlaban y promovían las invasiones de la
tierra y cometían sus actos delictivos. Sendero Luminoso ha sido calificado
por la ONU como ''terrorista y genocida" (Valqui 5), título ganado por sus
pretensiones de conseguir adeptos para continuar con sus objetivos de luchar
contra el Estado.
Entre los objetivos importantes de Sendero Luminoso destaca la
paralización de la economía y desestabilización del gobierno empujándolo a
tomar decisiones cada vez más impopulares bajo el imperio de
circunstancias que se le escapan. Su estrategia consiste en multiplicar
acciones de comando, los actos de sabotaje y los atentados en un territorio
cada vez más vasto y obligar de esta manera a las fuerzas armadas a
dispersarse en todo el país.
El grupo guerrillero se nos presenta como el maleficio de Perú, su
aparición es sigilosa y f/,,manifiesta con una crueldad incisiva y la frialdad
para aniquilar a los enémigos del pueblo, es decir a la clase dominante.
En el texto vemos como los terrucos realizan sus actos, cómo se
encargan de hacer su justicia, cómo muestran la solidaridad con su pueblo y
se desaparecen ·brutalmente a una serie de personas. Aquí se presenta la
violencia vertical. Los personajes al sentirse víctimas de una situación social
injusta, usan la violencia como una forma de liberación colectiva.
Consideran que para construir se necesita primero destruir. "Para la paz se
hace la guerra" (Dorfman 19).
El hombre cree que la violencia cobra sentido cuando va dirigida
contra los de arriba, como respuesta a la opresión. Se piensa que se puede
controlar ese tipo de limitación y se rec~e a la agresividad.
En la novela hay un orden establecido para mostrar al lector cuando
va a aparecer el grupo rebelde a realizar alguno de sus atracos: aparición,
justificación de la víctima, justificación del agresor y ejecución. Esta
secuencia se presenta cada vez que salen a hacer sus cruentas acciones:
cuando matan a los turistas franceses por la simple condición ·de estar de
paseo, les hacen mazamorra sus cabezas. En la matanza de las vicuñas
donde argumentan que el rebaño que cuidaba Pedrito Tinoco, el tonto del
pueblo, es una reserva del enemigo, es decir inventada por el imperialismo.
Para una clara explicación presentamos la modalidad de la información en
dos casos, el contagio de las actitudes vandálicas y la declaración en contra
de los científicos.

299
298

�La masacre en Andamarca

mayoría campesinos, pero también mestizos, de pantalones vaqueros y
champas (. ..)" (Vargas 117).

Aparición
,
"Entraron a Andamarca por los dos caminos por lo que se podza llegar al
poblado (. .. ) Lo hicieron al rayar el alba ( .. .) Querían_ ev,~tar que,
aprovechando la oscwidad, se escapara alguno de los de la lista (Vargas
74).

Justificación de la víctima
"No somos políticos ni tenemos nada que ver con la política, comandante.
Nuestra preocupación es la naturaleza, el medio ambiente, los animales, las
plantas" (Vargas 111).

Justificación del agresor
.
.
"Estas hienas servían al gobierno títere que asesznaba campesinos,
tiroteaba obreros, vendía al país al imperialismo y al revisionismo ?'
trabajaba día y noche para que los ricos fueran más ricos y los pobres mas
pobres" (Vargas 77).

Justificación del agresor
"Su caso es típico. Del intelectual que traiciona a su pueblo. Del que sirve
al poder burgués, a la clase dominante. Lo que usted hace no tiene nada
que ver con el medio ambiente sino con su clase y con el poder" (Vargas

Muerte
"Los ajusticiaron poniéndolos de rodillas y apoyándoles la cabeza en el
broquel del pozo. Sólo se usaron manos, piedras y garrotes. ~ c ~ ,
participando, ejecutando la justicia popular los andamarqumos zrzan
tomando conciencia de su poderío"(Vargas 78).

Muerte
"A los dos técnicos se los han llevado para allá, y como son de menos
jerarquía les darán un¡ tiro en la cabeza. Usted y yo en cambio somos
privilegiados. Me lo dcaban de explicar. Una cuestión de símbolos, parece.
Usted es creyente, ¿no? Rece por mí se lo ruego, yo no lo soy. ¿Podremos
juntarnos? Resistiré mejorsipuedocogerlelamano" (Vargas 122).

El espíritu colectivista se deja influir por el deseo de viol~ los
derechos humanos de algunos vecinos. Los terrucos lograron contagl~ la
agresividad para que los andamarquinos, bajo la influencia de lo~ terronstas,
destrozaran los cuerpos de personas que tenían un lugar particular en la
sociedad.

Capturaron al alcalde, al juez de la paz, al jefe de co1:_eos, a los
dueños de las tres bodegas y a sus mujeres, a dos desmovilizados del
ejército, al boticario y prestamista don Sebastián Yupanqui y a los dos
técnicos enviados por el banco agrario para capacitar los chacaceros en
riegos y en abonos" (Vargas 76).
De una forma deshum~ pagaron con su vida el sistema político de
un gobierno a quién representaban. En el caso de la invasión d~ _Sendero
Luminoso al pueblo de Andamarca, podemos ver una comuruon entre
agresividad colectiva en busca de poder, ayuda?os por la e~.ajenación en que
se sumergen los habitantes de ese lugar, qwenes extasiados apoyan una
acción criminal y dejan salir una bestia implacable de la maldad que
encierran y una vez libre es sumamente peligrosa.
El caso de la intelectual
Aparición
"Ellos llegaron al amanecer, cuando los ex~edicionarios ~s_!aban
levantándose. Era una cincuentena de hombres, migeres, algunos mnos, la
300

110).

En estos ejemplos se percibe como el grupo rebelde se encarga de
quitarle a su enemigo, el gobierno, personas que representan y apoyan su
sistema. Su recurso está en función de una maldad sin límites. No sólo les
satisface matar, sino hacerlo de alguna fonna en la que el ser humano sufra y
adquiera conciencia que va a ser maltratado y lo sienta hasta las entrañas.
Así, la milicia usa la fuerza y pone en marcha una estrategia criminal
para acercarse al poder. Hacen alusión a una frase de Lincoln, (claro,
distorsionada): "La violencia es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
La crueldad, evidencia de la sinrazón, y trasmitida por medio de estrategias
macabras de ataque, es el medio por el cual la guerrilla se defiende
afirmando: ''frente a la violencia institucionalizada la lucha armada es un
recurso legítimo y necesario del pueblo para restituir su voluntad soberana"
(Belmont 10).
Por otra parte, los militares no son unos guardianes del orden. No
están exentos de realizar abusos de poder. En ocasiones son ellos quienes
inician las actividades vandálicas. El ejército en lugar de dar seguridad se
ocupa de hacer más dificil y penosa su estancia en la cordillera. Tal vez, su
origen se deba a la dificil tarea de combatir contra civiles, pues resulta casi
inevitable que los soldados se conviertan en enemigos de sus propios
ciudadanos, y así, poco a poco comienzan a ser sus propios verdugos.

301

�Hay que considerar que no sólo los actos violentos son los causantes
del desprecio por parte de la gente. Son además, las condiciones deplorables
en las que viven y las consecuencias que les ocasionan a los habitantes de
esos lugares. Estos disciplinados personajes no edifican campamentos,
defecan al aire libre, dejan basura por todos lados, penetran en los poblados,
catean casas, roban el alimento y las pertenencias de los habitantes,
fomentan la prostitución, agreden, intimidan y amenazan a los pobladores.

La patrulla se quedó ese día en Andamarca. En la tarde y la noche
los guardias republicanos y los guardias civiles hicieron registros y
decomisaron prendedores, adornos, objetos que parecían de valor, y las
bolsas y ataditos de dinero que encontraron escondidos en los colchones y
dobles fondos de baúles y roperos. (Vargas 85)
El ejército y la policía adoptan una postura agresiva en contra de los
conciudadanos y ya no identifica quién es el delincuente o quién no. En este
caso sería bueno consultar a Maquiavelo para encontrar una solución viable
al ambiente político y social irrespirable en Perú. En especial éste:

Digamos que primero hay dos maneras de combatir: una, con las leyes,
otra, con la fuerza. La primera es indistinta del hombre; la segunda, de la
bestia. Pero como a menudo la primera no basta, es forzoso recurrir a la
segunda. Un príncipe (en este caso el gobierno y su ejército) debe saber
entonces comportarse como bestia y como hombre (. ..) Un príncipe debe
saber emplear. las cualidades de ambas naturalezas y que una no pueda
, durar mucho tiempo sin la otra (Maquiavelo 36).
Entonces, hacer algo inteligente para resolver la situación radica en
considerar la posibilidad de usar la cabeza para entablar un diálogo y llegar a
un consenso donde el pueblo salga beneficiado. Sin embargo, en muchas
ocasiones las partes en conflicto son demasiado necias y no conciben una
solución oportuna alejada de lo bélico. La capacidad de discernir del hombre
parece llenarse de bruma y caprichos donde se patentiza quien tiene el poder
y se sobrepone a un concilio de los intereses y ganancias colectivas.
En esa atmósfera de violencia, el sadismo es una característica
importante. No se trata sólo de matar, "matar es lo de menos" (Vargas 310),
se trata de disfrutar la superioridad con respecto al que se intimida; se trata
de gozar como se saca del juego a personas que forman parte del sistema. No
se investiga si éstos son o no simpatizantes del gobierno, tienen una posición
solvente y eso es suficiente para su liquidación. "A esos francesitos en
Andahuaylas, por ejemplo. Los habían bajado del ómnibus y les habían
machucado las caras hasta volverlas mazamorra" (Vargas 68). O el que sufre
Pedrito Tinoco, víctima de los soldados que van a investigar lo de la matan.za

de vicuñas. Como era el único en el lugar, lo acusan y lo quieren hacer
declarar con el tratamiento de quemarlo con fósforos y encendedores.
Castigo inhumano pues el pobre hombre por vivir lejos de la civilización con
vicuñas como amigas, desconoce la lengua y su capacidad para comunicarse
es casi nula. Por tanto, tendría que tolerar la cruel prueba de resistencia o
hablar de los responsables de la muerte de los animales (hecho que quedaba
descartado). "Empezando por los pies, y, poco a poco, subiendo. Con
fósforos y encendedores, como lo oye. Era lentísimo. La carne se le
cocinaba, empezó a oler a chicharrón" (Vargas 69).
Es por eso, frente a estos actos de crueldad extrema se puede
calificar como afición por lo morboso de ver el cuerpo humano convertido
en miserias, utilizado para convertir su dignidad en piltrafas. La
manifestación del sometimiento de la víctima expresada en el texto, tiene su
posible origen en la búsqueda de las diferentes caras que tiene el hombre
para poner en evidencia el lado oscuro de su conducta, es un posible
a~erc~ento a las distjiítas facetas que lo conducen a una desmesurada
v10lenc1a y lo condenan a la brutalidad. "La violencia lo escoge a uno desde
q~e n~~e, y lo que -~ebemos determinar es cómo la utilizamos, en qué
direcc10n o contra qwen descargo esta energía que monta en mí y que tiene
que salir por ?,lguna parte" (Dorfman 15).
Hay varios caminos y circunstancias que pueden conducir al crimen.
Las ~o~diciones de hacinamiento, de desesperación por falta de empleo, por
la perdida de valores morales y familiares, de desconfianza ciudadana entre
otros. Pero, ¿es posible que se crea aún en los sacrificios humanos o se
recurra a ellos como una justificación de la bestialidad humana para resarcir
conductas inverosímiles?
Esta novela nos permite acomp~ar a Lituma en busca del paradero
~e _las tres perso~~ misteriosamente desaparecidas. Hay elementos que
m~can la culpabilidad de Sendero, sin embargo, se presentan indicios
valiosos que descubren una cruda realidad que hubiera sido mejor no
conocer, como lo comenta desilusionado el protagonista, al final de la obra.
"M_e arrepiento de haberme enterado tanto en saber lo que les pasó a ésos
meJor me quedaba sospechando. Ahora, me voy y te dejo dormir. Aunque
tenga que pasar la noche a la intemperie, para no molestar a Tomasito"
(Vargas 312).
.
En Lituma en los Andes, hay una extraña manera de enajenación
hgada con lo mitológico. El fetichismo nubla la razón de los habitantes de·
Naccos; 1~ _violencia se mezcla con la fantasía. Se utiliza la mitología para
~esp~nsab1lizarla de las tres desapariciones (asesinatos).
Entonces,
identificamos la violencia horizontal caracterizada por la lucha entre seres

302
303

�que ocupan un mismo nivel existencial de desamparo y alucinación, es decir,
"máquinas golpeadoras desatándose en contra de hermanos que son tratados
como enemigos" (Dorfman 26) .
Los hombres se olvidan de las leyes morales y sucede entonces una
guerra civil en la cotidianidad de sus vidas, sin que_ e~to les llegue a
asombrar. "Vivir significa tener que matar. (Al matar s1gmfica que no hay
vida para el otro, para algún otro)" (Dorfman 25) .
La violencia horizontal se caracteriza por burlar la tranquilidad del
prójimo y hacerlos víctima de las orgías provocadas por el abandono _de la
razón a través del alcohol. En la novela se habla de la presencia de
divinidades caprichosas que habitan los cerros, su función está relacionada a
atribuirles a ellos la inaceptada responsabilidad de los crímenes.
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El diablo es el responsable mayor de los actos negativos en la
novela. El maligno espíritu gobierna la tierra y es él quien viene a realizar
sus criminales acciones. Sus amigos son los huaynos, el muid, los apus, el
pishtaco. Los huaynos son los que ocasionan los desprendimientos de nieve,
rocas y barro que desde lo alto de la cordillera, bajaban como con una
tromba de muerte. El muki es el vengador de los cerros explotados por la
codicia de los humanos. Mata sólo a los mineros. Los apus son los dioses
manes, los espíritus tutelares de los cerros de la cordillera. "Cada elevación
de los Andes por chiquita que sea, tiene su diosecillo protector. Los apus
deciden la vi&lt;ia y la muerte en estas tierras. A ellos les debemos el estar
aquí, mis amigos" (Vargas 174) .
Pero sin duda, los más temibles y sádicos personajes son los
pishtacos, personas comunes pero con peculiares formas de relacionarse con
la gente.
Apostado en los caminos, detrás de las rocas, encogido entre
pajonales o debajo de los puentes, aguardaba a los viajeros solitarios. Se
les acercaba con mallas, amigándose. Tenían preparado su polvito de hueso
de muerto, y al primer descuido, se los aventaba a la cara. Podía, entonces
chuparles la grasa. Después los dejaba irse ,vacíos, pellejo y ~eso
condenados a consumirse en horas o días. Estos eran los benignos.
Buscaban manteca humana para que las campanas de la iglesia cantaran
mejor, los tractores rodaran suavecito, y , ahora último, hasta que el
gobierno pagara con ella la deuda externa. Los malignos eran peores.
Además de degollar, deslonjaban a su víctima como a res, carnero o
chancho y se la comían. La desangraban gota a gota, se emborrachaban
con su sangre (Vargas 67).

304

La presencia de estos seres sobrenaturales obliga a los habitantes de
Naccos a reali7.ar sacrificios humanos para mantener contentos a estas
caprichosa criaturas. El progreso del pueblo en la novela, se manifiesta con
la construcción de una carretera que costa la cordillera, por tanto se requiere
mantener a los dioses tranquilos por la violación de su morada.
-Poco se puede contra ellos- prosiguió doña Adriana-. Pero algo sí.
Desenojar/os, distraerlos. No con esas ofrendas de los indios en las abras.
Esos montoncitos de piedras, esas florecitas, esos animalitos, no sirven
para nada. Ni esos chorros de chicha que les derraman. En esa comunidad
de aquí al lado les matan a veces un carnero, una vicuña. Tonterías. Estará
bien para tiempos normales, no para éstos. A ellos lo que les gusta, es el
humano (Vargas 45).

Hay que considerar que esas explicaciones como dice Lituma no hay
' que entenderlas con la cabeza, pues no tienen fundamentos racionales. La
imaginación se toma de~ctora y se encarga de fundamentar la realidad en
ese contexto. El horubre nos presenta su agresividad a través de
fantasmagorías en tomo al incompresible acto ya efectuado: el canibalismo.
No son los rituales los destinados a matar a personas para mantener el
favor de los seres divinos, es tener una razón que valide el gusto por matar,
por convertir el cuerpo humano en un medio para satisfacer los deseos de
aniquilación de una manera denigrante.
-¿Te ves comiéndote a tu paisano? ¿Eso es lo que te sueñas? -Yo
rara vez entro en el sueño- aclaró el barrenero, con toda docilidad -. Ellos
nomás. Cortándoles sus criadillas, tajándose/as y banqueteándose como si
fueran un manjar.- Le vino una arcada y Lituma lo sintió encogerse-.
Cuando entro en el sueño yo también, es peor. Esos dos vienen y me las
arrancas a mí con sus manos. Se las comen en mi delante. Prefiero chupar
antes que soñar eso. (Vargas 312)

Lo increíble, resulta que la educación no parece tener efectos
favorables en la extraña actitud de los habitantes de esa población. "Saber
leer y escribir, usar saco y corbata, haber ido al colegio y vivido en la
ciudad, ya no sirve. Sólo los brujos entienden lo que pasa"(Vargas188).
Pero, "¿Cómo era posible que esos peones, muchos de ellos acriollados, que
habían terminado la escuela primaria por lo menos, que habían conocido las
ciudades, que oían la radio, que iban al cine, que se vestían como cristianos
hicieron cosas de salvajes calatos y caníbales" (Vargas 205).
,

Una forma de acercarnos a esa niebla que empaña la razón del hombre
Y lo conduce a comportarse como animal, es la bebida alcohólica. Dionisio
305

�es un personaje cuya actividad se centra en ofrecer a los hombres del pueblo,
la oportunidad de sacar su animal interior por medio de la borrachera. Los
invitaba a ser felices de esa forma, a olvidarse de pensar para entrar a otro
nivel, a un nivel en el que se comulga, en el que por un momento se puede
salir de la cárcel que aprisiona el espíritu.

Con la borrachera viajas, dice Dionisio, visitas a tu animal, te
sacudes la preocupación, descubres tu secreto, te igualas. El resto del
tiempo estás preso, como los cadáveres en las huacas antiguas o en los
cementerios de ahora. Bailando y bebiendo se borran las diferencias y nos
volvemos como espíritus: indios, mestizos y caballeros a la vez; ricos y
pobres, mujeres y hombres al mismo tiempo. No todos viajan bailando,
cantando o chupando, sólo los superiores. El que no pone a dormir su
pensamiento el que no se olvida de si mismo, ni saca las vanidades y
soberbias ni se vuelve música cuando canta, ni baile cuando baila, ni
borrachera cuando se emborracha. Ése no vive: es decadencia y está
vivomuerto. No serviría ni para alimentar a los de la montaña tampoco.
(Vargas 274)
La evasión es una actitud para experimentar la felicidad, para
alcanzar por un momento la libertad. Al parecer salirse del cauce de la
normalidad en las acciones, trae un cierto alivio para el espíritu. Ese alivio
es de alguna forma la manifestación de la violencia, una antítesis, pues esa
misma actitud lo conduce por un camino oscuro. Esa raíz mágica lleva al ser
humano haci~ una sensación ilógica y destructiva. Según la experiencia de
un participante en la matanza de Demetrio Chanca, las actividades realizadas
en cada uno de los sacrificios dejan un amargo sabor de boca. Y no
precisamente por el hecho de devorar los cuerpos una vez que los han
matado, sino por las consecuencias que le siguen una vez finalizado el rito.
El recuerdo los esclaviza, les
patentiza mediante los sueños, sus
inexplicables acciones. La única solución para olvidarse de la sensación
gustativa es chupando. Sin embargo, esto los vuelve a convertir en
partícipes de nuevos banquetes humanos. "Ni cuando duermo se quitaafirmó el barrenero-. Cuando chupo nomás. Por eso me he vuelto tan
chumaco. Pero me hace mal, se me abren las úlceras" (Vargas 311 ).
Entonces, la agresividad no libera al hombre, lo envicia, lo encierra
en un círculo, lo compromete de por vida para que éste sea su medio para
ganar más víctimas. Para derramar sangre como si fuera una actividad
cotidiana.
La enajenación domina al ser humano, también lo incapacita para sentir
culpabilidad en el hecho realizado. Sólo puede experimentar la propia
incomodidad alejada de la comprensión de sus actos. La incomodidad es la
306

respuesta a querer repetir lo más pronto posible un platillo de carne humana.
Con la iniciación en esos hábitos alimenticios se crea un gusto por volver a
disfrutar de otra orgía.
"La violencia se ve como una manera habitual de defensa, un
método disponible, el más fácil en ocasiones para que a uno lo maten
también" (Cfr. Dorfman 12). La inseguridad está a la orden del día. Como
diría Borges, la muerte está a la vuelta de la esquina: acecha al hombre desde
siempre y desde todas las partes, y el único aliado es uno mismo, pero
paradójicamente, el enemigo ya ha entrado, yo soy mi propio enemigo
(Borges en Dorfman 13). Entonces, la violencia surge como necesidad para
seguir viviendo, es tomado como un acto connatural como respirar o dormir.
Y la maldad manifestada en los hechos, empieza a confundirse con lo
biológico, con lo instintivo, se convierte en un recurso que le ayuda al
hombre a conseguir algo.
Al parecer la vio~encia se hace de muchos aliados: la naturaleza y la
leyenda, son cómplices quienes la ayudan a existir. El universo mismo se
unifica en torno a esta actitud negativa, pues tiene como fin cambiar su
sentido. Naccos, el pueblo, por tanto tenía una fuerza mágica. Eso lo
convierte en un lugar atractivo para el peligro pues los cerros se convertían
en refugio de enemigos.

Todos los cerros están llenos de enemigos. Viven allí dentro. Se la
pasan urdiendo sus maldades día y noche. Hacen daños y más daños. Ésa
es la razón de tantos accidentes. Los derrumbes en los socavones. Los
camiones a los que se les vaciaron los frenos o les faltó pista en las curvas.
Las cajas de dinamita que estallaban llevándose piernas y cabezas (Vargas
44).
La cordillera es un lugar adecuado para camuflar en él. El misterio
de seres fantásticos con influencia sobre los humanos que transitan o viven
en esos lugares; y la superioridad de la clandestinidad de un grupo de
rebeldes en busca de poder político, la convierten en un sitio con
características malignas.
Luchar por el poder usando la fuerza, puede tener sentido. Matar por
alimentar la simpatía de diosecillos no conocidos, resulta absurdo. (Aunque
como dijo Tomás ''yo me creo cualquier cosa( ... ) A mi la vida me ha vuelto
el hombre más crédulo del mundo." (Vargas 47) Sin embargo, no es natural
matar por satisfacer aparentemente a criaturas, o como resultado de las
consecuencias de un pasatiempo. Va contra la cualidad distintiva del ser
humano en relación con los animales: su capacidad pensante. Su distinción
de ente racional lo lleva a superar barreras intolerables de comprobar su
307

�poder mediante la sinrazón y la crudeza de sus acciones. Es n~cesario como
decía Marx "liberarnos de las quimeras mentales, de las ideas, de los
dogmas, de '1as esencias imaginarias bajo cuyo yugo languide~emos. "(Marx
en Villoro 47) Diorusio también lo dijo: "Cuando los pensamtentos se van,
uno es feliz." (Vargas 105) Los pensamientos son los esclaviz.antes, los
inútiles pero nunca los que permiten penetrar en mundos asfixiantes, al
contrario, debemos cambiar esas ilusiones por pensamientos que den al
hombre bienestar y disfrute de una vida más segura.

y a sea vertical u horizontal, la violencia es tema importante en Lituma
en los Andes. Su presencia pone a reflexionar al lector en cómo lo instintivo
e irracional del hombre lo conducen a su destrucción. Ya no es la falta de
educación la causante de la agresividad, ya no aplica la preocupación de los
filósofos al referir que la mejora de la condición humana es la difusión de
ideas en la sociedad, porque la principal causa de la esclavitud es la
ignorancia. Los personajes en la novela se convierten en blan~ se~o de
los guerrilleros, o bien carnada para ser sacrificados ante los tem1bles dioses,
(en realidad posible víctima de ebrios con antojo de un bocado humano).
El fenómeno de la agresividad pone en duda el papel de la evolución
del hombre a través del tiempo. Parece que no se han superado las crisis de
un pasado histórico escrito con sufrimiento. Hagamos memoria, la conquista
de los pueblos indios de América por la cultura española es prueba
fehaciente de ello. La brutalidad y la imposición de violencia dieron como
resultado la dependencia del nuevo mundo hacia España. "La agresión ha
comenzado haée mucho tiempo: América es fruto de una violencia
prolongada de un saqueo continuo, de la guerra civil y fratricida en toda su
geografia" (Dorfman 12). Ahora, se puede percibir cómo se repiten las
mismas actitudes, todavía hablamos de una violencia enmarcada en un afán
de solucionar los conflictos sociales y políticos por medio del abuso y del
aruquilamiento de los representantes del sistema, y ~ medio de_exp~ner la
bestialidad del hombre todavía no superada a traves de su histona y la
evolución de su pensamiento.
La novela de Vargas Llosa es un viaje por la cordillera andina, una
aventura atrevida y desgarrante que nos permite conocer la intranquilidad en
la que viven los personajes. No por ser los malhechores tienen ganada la
felicidad, también ellos pagan en carne viva las consecuencias de una ~erra
de todos contra todos. Los policías son asediados con una estrategia de
malestar de nervios por los rebeldes, quienes les darían un peculiar
tratamiento para atormentarlos y luego matarlos. El pueblo ubicado en el
centro de esta rebelión se ocupa por lo tanto en transgredir las leyes sociales
y morales y hacer uso de su poder para darles una muerte útil a quien
consideran necesario.
308

La estructura narrativa y la presentación de la información ponen a
trabajar a quien lee. Lo invitan a conocer un uruverso en la que la ley del
más fuerte es la que gobierna. También puede producir un grito de
impotencia al revelar la magnitud que puede llegar a adoptar una sociedad
teñida de sangre que ambienta un escenario donde al parecer la mayoría se
esfuerza en contextualizar un infierno de relaciones personales destructivas.
Vargas Llosa declara a la literatura como "esencialmente mentirosa
es decir, lo que presenta como realidad es fundamentalmente una ficción e~
decir, una mentira. ( ... ) Aclara sin embargo que cuando una ficción' es
lograda, se trasluce y se transparenta una verdad profunda. Pero que no es
j~ás la verdad explícita no de un tema, ru de unos personajes, ni de una
psicología y menos de una historia" (Espejo de escritores 155). De ahí que
concluya que la maestría con que trata un tema de una vigencia continua da
la posibilidad de aceptar como reveladora esta novela. El trabajo es una
ficción que puede asociarse con una realidad sociocultural íntimamente
parecida a la que estamos expuestos y por eso puede resultar dificil
identificar qué es cierto y qué no.
En esta novela se aprecian actitudes humanas nada alejadas de
nuestras experiencias conocidas a través de los medios de comurucación.
Eso sí, alejadas del morbo y del amarillismo con que pueden conocerse a
través ~e periódico~ baratos o noticieros alarmistas. La lectura nos lleva por
los pehgrosos Caminos de los cerros andinos. Nos hace testigos de los
atracos impunes que sufren las víctimas de Sendero; nos deja sorprendidos
por la magnitud que adquiere la agresión.
Por más insensible que sea el lector, la novela hace que al terminar
el recorrido decodificante, el valor agregado esté en función de ver algo más
que recursos impositivos para obtener algo. Puede aumentar el valor de
nuestra capacidad cognitiva para afrontar los problemas de nuestra realidad
social y cultural con afirmaciones racionales, es decir que cumplan los
requisitos de una tolerancia y respeto al derecho de los otros. Cultivar un
?ªgaje de pensamientos asociados a un bienestar colectivo, de expresar los
mter~ses usando la capacidad comurucativa y labor eficaz de la palabra
convmcente y clara, de pedir la paz, pero sin hacer la guerra.
Y detrás de ese marco de intolerancia y violación a los derechos del
hombre y su integridad fisica, queda la incertidumbre si después de todo eso,
al final, seremos capaces de alcanzar una reconciliación con lo que haya
esc~pado de la voracidad humana. Estaremos a la expectativa de ver si es
posible que la educación supere con creces la conducta instintiva del
hombre.

309

�En este análisis mostramos la violencia en dos vertientes,
manifestada en línea vertical, de las personas que en distinto nivel de poder
se atacan para establecer una ideología dominante y la horizontal, donde hay
actitudes transgresoras cuya función es destruir al prójimo, es la imposición
de conductas basadas en creencias donde el sector social se encarga de matar
a su propio hermano. Lituma en los Andes es una novela con una fuerte carga
de pesimismo ante las relaciones personales y gregarias, es ~a muestra
cruda de lo complicado que el ser humano puede hacer de su vida y de las
interacciones colectivas donde hay una ausencia de seguridad.
La violencia es una actitud generalizada, ya vertical, ya horizontal,
pero cuyo dominio puede estar bajo un control ante la conci~ncia de. 1~
repercusiones y un interés fehaciente de aprender a hacer un clima prop1c10
para respetar la dignidad del hombre; aprender a dominar la bestia ~ue m?~ª
en el interior, buscar alternativas para deshacerse de esa mtenc10n
destructiva y dar la oportunidad de conciliar el sentido común con los
conocimientos logrados a través del progreso científico y tecnológico y esa
presunción de civili:zación, para establecer un equilibrio que restituya un
lugar donde poder vivir.

Bibliografía
Belmont, Jesús. Una guerrilla sin ideología. Época, Semanario de México,
No. 274, 2 de Septiembre de 1996. pp.16-26.
Dorfman, Ariel. Imaginación y violencia en América. Barcelona: Anagrama,
1972.
ESPEJO DE ESCRITORES. Hanover: Ediciones del Norte, 1985.
Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. México: Editorial Porrúa, 1994.
Valqui, Camilo. Perú: Una luz en el Sendero Luminoso. México:
Fontamarra, 1988.
Vargas Llosa, Mario. Lituma en los Andes. México: Planeta 1993.
. Desafios de libertad. México: Ed. Aguilar Nuevo Siglo, 1994.

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Villoro, Luis. El concepto de ideología y otros ensayos. México: Fondo de
Cultura Económica, 1985.

SI TE DICEN QUE CAÍ: LOS RUMORES DE ESPAÑA EN RUINAS

Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Juan Marsé, escritor barcelonés, tiene entre su producción un
considerable número de novelas, de las cuales algunos títulos son:
Encerrados con un solo juguete (1960), Esa cara de luna (1962), Últimas
tardes con Teresa (1966), La oscura historia de la prima Montsé (1970), Si
te dicen que caí (1973), La muchacha de las bragas de oro (1978), Un día
volveré (1982),y otras tantas. En sus obras, Marsé dibuja a la Barcelona de
posguerra, escenario para historias dirigidas, en algún momento, a una crítica
no sólo sobre los vencedores de la Guerra Civil española, sino también
acerca de los opositores al franquismo; en otros casos, muestra una realidad
fragmentada, que se rey&lt;&gt;nstruye a partir de las voces de participantes y
testigos; de las ideas de quienes sólo han escuchado y elaboran rumores, de
quienes se encuentran al margen del poder, construyendo discursos
periféricos al Oficial. Contempla, también, a partir del pasado alucinante de
la guerra y sus consecuencias inmediatas, un futuro nada alentador. Una
nueva generación carente de compromiso y conciencia acerca de las
situaciones de España posterior al conflicto nacional aparece en las
narraciones; una juventud llena de ambición y ansias de sobrevivir, que se
ciñe al régimen, mientras saca provecho y ventajas del rol social que le ha
tocado desempeñar. Aunque en el otro extremo está quien es capaz de
adecuarse a la realidad del país y lucha inútilmente, de manera ingenua,
hasta morir lentamente, hasta acabarse por dentro y corromper u olvidar sus
ideales. Si te dicen que caí cumple con estas características. Obra concebida
a finales de la década de los sesenta, mientras que el régimen franquista
ejercía un aplastante control sobre los textos elaborados en el territorio, años
de represión y morda:za, años oscuros en los cuales se evitaba ver la
problemática de España, aguijón hiriente de sectores marginados aplastados
por la voz que entona ese himno al cual la gente debe responder con
reverencia y total sumisión.
En la novela del siglo XIX solía hacer acto de presencia un narrador
omnisciente, era el intermediario entre el lector y los personajes. Irrumpía
pues, este ente cuya función era contar las acciones y situaciones en la
novela, y dirigir al lector para que descubriera una historia completa, cerrada
en tanto verdad absoluta. En cierta manera, este ser de ficción constituía una
seguridad, una certeza; esa certidumbre en la novela contemporánea se ha
ido desdibujando, al desvanecerse este ser supremo y un tanto autoritario
(Sánchez-Rey 334) Ahora, en el caso de Si te dicen que caí no hay una sola
311

310

�persona enunciando, contando; sino más bien varias, turnándose. Los
encargados de ofrecemos datos y hecho~, d: dru:se a conocer ~elant~ ~el
lector, son los mismos personajes de la histona. Sm embargo existe algwen
que hace descripciones sobre los participantes en el,relato, aunque_s~ ~oz no
dictamina tajantemente qué es verdad y por donde ha de diri~se la
narración, además de que no está presente en todo momento c?nstrwdo en
la novela. En este texto, la voz del narrador se une a un Juego, ª. una
polifonía; voces que se enfrentan para reunir los ped~s de una_ realidad.
Quien va contando la historia sobre los Trinxies y la realidad en ~as d~ la
Barcelona de posguerra, resulta ser, probablemente, una figura mas a qmen
Ñito le ha expuesto sus aventis, descubiertas ahora ante el lector; e~ una
persona enterada, a través de otros, sobre lo revelado en esta obra. ?eJando
con esto la idea de un dialogismo, en el que los personaJes van
proporcionando diferentes versiones acerca de los hechos generados en el
barrio del Guinardó. Pues bien, se hace a un lado a un Narrador que or?ena
todos los eventos según su concepción de éstos;_ hechos que :xpondría al
lector, dirigiéndole, como un dictador, sólo a partir des~ propios esta~os
pues sólo él tendría en su poder el total de la informa~10n. Desde aqm se
denota la renuncia hacia la dirección de un poder centralizador, Y se exponen
los puntos de vista individuales que subyacen a éste, o que estarían
enterrados bajo una voz dominante, en el caso de presentarse un narrador
omnisciente.
"Cuenta que al levantar el borde de la sábana que ~ubría. el rostro del
ahogado, en la cenagosa profundidad de pantano de ~us OJO~ ~biertos ( ... ) El
comportamiento de un cadáver en el mar es lillprevisible. Al ve~e
reconocido, el ahogado volvió desdeñosamente la cabeza en el fondo UU:b~o
y sus cabellos ondul~on tre~dose con_!ªs,,algas: n? bebas agua o m~nras
podrido como yo, Nito, dice que le diJo. (Mars~ _1,1) En esta ci~ se
encuentra al narrador refiriendo un relato o una visto~ acerca de c1~rto
momento O acontecimiento, esa perspectiva pertenece a Nito pues pareciera
que él la hubiera contado al narrador con anterioridad; sin embargo, a~q~e
las palabras fueron emitidas por el celador, el ser que no~ expone la histona
las reproduce, las hace suyas. Aquí también encontramos_ mse~~ la voz ,del
cadáver, del Java, pues Antoñito evoca la advertencia recibida de este
personaje hace años ''no bebas agua o morir~s podrido." Y así s~cede e1; _los
casos de otros personajes, pero tal vez adqmera ?1ayor relevancia con _Nito,
Marcos ya hasta cierto punto con Sor Paulina, pues en determmado
momen~o el lector llega a pensar que estos personajes son los ~arradores, Y
de alguna manera lo son, dependiendo del fragmento y ~el tiem~~ de la
secuencia a la cual dirige el lector su atención. Todo lenguaJ~ es un ?.ialogo ,Y
esto se hace evidente en esta obra, es pues un fenómeno plunvocal. Debena
confesarme también del baile, no, es decir, es lo mismo, va muy junto con un
pecado con el otro y será como si confesara los dos a la vez: verá usted,
312

monsén, le diré yo volvía de la fiesta algo mareada y así llegué al refugio, en
ese estado de pecado vi todo. Era como si ensayaran una función ... "(Marsé
239) Las enunciaciones de los participantes en la novela de Marsé son
convertidas en sustancia narrativa, y esto va dando lugar a cierta ambigüedad
pues no existen fronteras nítidas entre las palabras producidas por el narrador
y las elaboradas por los personajes.
Al avanzar en el relato se reproduce el habla de diversos personajes,
convirtiéndose en la narración. En las secuencias de Ñito con Sor Paulina,
por ejemplo, se tiende a olvidar quien es el narrador y se le confiere este
papel al celador, pues el lector se va adentrado en el recuerdo de este
hombre. El narrador, entonces, deja casi en libertad a los personajes para
hablar y referir sus recuerdos, sus actos y sus opiniones por sí mismos, con
su propia voz. "En alguna parte de su mente olvidadiza Sor Paulina murmuró
los nombres de Jesús, Maria y José. Mientras el celador seguía desgranando
silabas siempre en el mismp tono." (73) Pero, una vez estando dentro de la
narración de Antonio, Ja\¼i, Marcos o algún otro personaje, descubrimos que
ésta a su vez, se edifÍca en conversaciones pensamientos verbalizados,
opiniones e intervenciones de otros participantes de la historia, de nuevo, el
encargado de contar los sucesos o las aventis, cita o se apropia de las
palabras de otras personas del relato. Para hacer emerger la narración. La
palabra pasa por el campo de las palabras y los acentos ajenos, hay un
proceso dialogizante. "Si hubiese sabido para qué, se habría lavado todo él y
restregado la roña de los pies con piedra pómez, de verdad, la abuela me
habría expurgado quitado ese olor a intemperie de mis ropas y yo no me
habría hecho ni una paja( ... )" (Marsé 19) Sarnita cuenta sobre Java, pero la
voz del primero cede lugar a la del personaje de su relato. Ambos discursos
se fusionan, pertenecen a los dos desde el momento en que Sarnita toma las
palabras del líder de pandilla para la construcción de su aventi. "Era una voz
impostada recreando intrigas que todos conocíamos a medias y de oídas:
hablar de oídas, eso era contar aventis ( ... ) " (Marsé 39) Por eso, la
información se ofrece como en un efecto similar al de las cajas chinas, pues
se crea a un narrador que relata lo contado por otro (el celador), quien a su
vez alimenta sus historias de lo dicho por otros, y así como una cadena.
"Las voces existen siempre en un ambiente social; no existe una voz en
total aislamiento de otras voces" (Wrescht 71) Si te dicen que caí, es un
entramado de voces pertenecientes a diferentes personas ficticias. La
construcción de la historia se realiza a base de la unión de eslabones de
aportaciones, intervenciones, perspectivas. Aparece una serie de
participantes, se relacionan a lo largo de la novela, se mienten, tratan de
manipular al otro, esconden, cuentan y van armando el rompecabezas que
constituye la historia de los grupos marginados y de los vencedores. Se
evidencia una fragmentación del mundo narrativo como reflejo de las
313

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diferentes realidades en la España de la posguerra, esto lo consigue Marsé al
edificar su relato sobre una diversidad de discursos que, si observamos,
pertenecen principalmente a la gente del barrio: a pandilleros, prostitutas,
una catequista y unos disidentes; esas historias subterráneas, que se
desarrollan en los refugios antiaéreos de la ciudad, en el cine, en un
cuartucho del señorito Conrado. Estos relatos subvierten el monologismo de
la cultura dominante implantada junto con un régimen totalitario. Es decir, se
rechaza un sistema logocéntrico, y en la novela se da un espacio para atender
y conocer las concepciones, opiniones e interpretaciones de otros, de los
vencidos, cuyas voces eran devaluadas y confinadas al silencio por el
aplastante discurso Oficial que emerge de un aparato de poder como el del
dictador Franco, cuyos cimientos descansan en la represión y sometimiento
del otro; un Estado cuya función radicaba en no admitir otro poder, otra
razón y otra verdad fuera de sí. "El correlato social de las tendencias
novelizadoras en el discurso literario, tiende a ser concebida simplemente
como la contrapartida heterogénea y dinámica a la cultura monológica y
estática de la clase dirigente." (Picó 280)

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En Sí te dicen que caí, se da la reactivación de la memoria popular, de
la sociedad española de posguerra, sometida por la fuerza centralizadora de
un Estado represor e intolerante. A lo largo de la novela las voces construyen
y desconstruyen la historia de los niños pandilleros, las prostitutas, la
catequista de una capilla miserable y los opositores al régimen; mientras el
discurso del grupo dominante se perfila, principalmente, en los vacíos de las
conversaciones- y narraciones de los personajes marginados. Esto se hace
más evidente en tres de los capítulos de la obra (11, 17 y 14). En estos
apartados aparece alguno de los chicos de los Trinxies frente a un
interrogatorio del alcalde, sin embargo la única voz que escuchamos es la de
los muchachos, no la del tuerto. Y aunque conocemos sólo las respuestas de
los pandilleros, el lector va dando sentido a los vacíos y establece la posible
pregunta formulada o exigida por este hombre. En cada uno de estos
capítulos los chicos dan su versión acerca de los hechos y los delitos que se
les atribuyen, exponiendo su verdad por encima de la que el representante
del régimen enarbola. ''Nada camarada, al contrario: el martirio de Santa
Susana virgen y mártir, una aventi inventada por el Sarnita. ¿Qué la
llevamos al refugio a la fuerza, que la raptamos al salir del cole,
engañándola? Ni hablar, ella vino por su gusto ..." (Marsé 218)
En este caso no importa si lo dicho se considera verdad o mentira
puesto que se evaluaría bajo los parámetros de una ideología centralizadora
que establece su verdad unívoca, cuyos límites definen la gradación para
establecer el índice de verosimilitud en una declaración como la del Tetas,
Sarnita o cualquier ser de la periferia. Ciertamente se presenta una relación
entre opresor y dominado, si vemos así a los pandilleros con respecto al

tuerto, y los chicos sólo arman su discurso como respuesta o defensa ante
quien ejerce su derecho de hablante por pertenecer al grupo que detenta el
pod~r. Pero ~n ese inte1;og~torio van saliendo las concepciones que la clase
dommante tiene de s~ misma: son los sacrificados por la patria, los
benefact?res y perseguidores de la corrupción; ideas que exigen a cambio
una fe ciega del resto de la población aunque no comulguen con ellas. Sin
~mbarg_o, _en el discurso de Sarnita, por ejemplo vemos que la gente tiene una
i~ea ~stinta, pu~s se "rumora" que sobornan, pretenden ignorar las
situac10nes en el eme Roxy y les gusta hacer notorio su poder, su influencia
al forzar a otros a levantar la mano ante un himno cuya función es hacer
recordar la victoria lograda por los nacionales mediante múltiples sacrificios·
ademá~ ~e manife~ la omnipresencia de Franco y su aparato de poder e~
las actividades cotidianas de España. " (... ) encuentran cerrado e] paso frente
a la Delegación Provincial de la Falange; La acera la ocupan una treintena de
hombres con camisa azul, que, rápidamente apeados de un camión y
' alineados en doble fila, cantan. Muchos peatones se paran receloso y serviles
unen sus flacas voces a,t'Ios ...." (Marsé 31)
/

Marsé pone en movimiento las voces de quienes han sido destinados al
silencio, aquell~s. que ~ven en los barrios bajos y desquebrajados. Bajo la
aparente tranquilidad IIDpuesta por el régimen, sería necesario escarbar
porque existe un cúmulo de realidades desconocidas o ignoradas, qu;
c?nforman a España. ~¡ te dicen que caí, fragmento del himno falangista y
SIIDbolo del Estado remante en el país Ibérico, hace referencia al discurso
dominante contra una pluralidad de perspectiva, de verdades. Pero el título
sólo es la fachada. Ese discurso no puede acallar las palabras introducidas a
un_ dinamismo, pues de una voz a otra se edifican y transforman las historias.
Primer? se dice que ~arco se _fue de marinero, luego otro declara que está
escondido en un espacio reducido en su casa, luego que sí estaba escondido
pero huyó y finalmente murió al pisar una granada cuando iba con Aurora o
Ramona, como se llame. Se da información a lo largo de la novela, que
afecta y trastoca los datos conocidos por el lector anteriormente afectando
así la concepción de éste con respecto al relato. Cons~yendo y
de~bando, y como las aventis, llega un momento en el cual no se puede
precisar qué es real y qué es ficticio, ambos forman parte de la vida. " ( ...) a
Java se le ocurrió por vez primera introducir a la aventura inventada un
personaje real que todos conocíamos ( ... ) Java perfeccionó el método: se
metió él mis~o en la~ historias~ acabó por metemos a todos ..." (Marsé 39)
Pasan de labio en labio y se vahdan en ese camino, aunque nadie sabe con
~erte~ origen o la idea primera. De nuevo, los límites entre lo real y lo
unagmano se atenúan; se enfatiza, pues, la estructuración ambigua de la
novela, sobreponer dos planos: realidad y ficción.

e!

314
315

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"Hay una fractura en la linearidad temporal en la obra, como repudio de
un logos histórico." (Masiello 93) Con el manejo del tiempo en la novela, se
da la idea de un mundo narrativo fraccionado. En un mismo capítulo se
mezclan sucesos desarrollados en momento y espacios distintos. "El celador
se alejaba: ¿quién llora aquí, coño?( ... ) - Doctor, decía, acérquese, toque.
Presionando con los dedos la tensa piel del vientre, bajando, tanteando el
hueso bajo la pelvis. Hay que abrir en seguida, dijo el otro, y en sus manos
Juanita notó más delicadeza, más calor ( ... ) y alguien dijo: Anastasia, y otro
respondió anestesia, burro, y entonces ella vio caer la plasta sobre su nariz
una plasta negruzca que olía a mocos. "(Marsé 42) Los recuerdos traen del
pasado los instantes relacionados con la Guerra Civil, entre los disidentes del
régimen franquista, pero se regresa siempre al punto del cual parten y la
narración continúa. También Ñito se sumerge en sus regresiones, de modo
que da lugar a la aparición de Sarnita y la pandilla por algún año de la
década de los cuarenta; viviendo en una ciudad resquebrajada, casi muerta,
en ruinas. Pero luego, por ejemplo, retorna a la charla con la monja acerca de
los cadáveres de la familia del Java. Es un ir y venir constante, dando en
cierta manera la idea de movimiento frente a la petrificación de un Estado
que pareciera detener la sucesión de los eventos, pues pretende equilibrar la
realidad en un centro. El orden temporal de la historia se quiebra, dando
lugar a diferentes bloques que la conforman, y parecieran sus límites
difuminarse. "(... ) una memoria en continua expansión vasta y negra como
la noche, retrocediendo en el tiempo y también anticipándose a él,
adelantándolo para verlo llegar desfigurado, desmentido, desfigurado por las
musarañas del.olvido." (Marsé 360) Ahora, si recordamos el material de las
narraciones elaboradas por los personajes, entonces encontramos varios
tiempos que inciden en un mismo fragmento. Las voces son tomadas por
quien cuenta los sucesos, y esas enunciaciones fueron producidas en un
punto del pasado. Se traen de ese instante y se insertan en el relato de las
aventis, o en otros de Marcos, Serdam y otros seres de ficción. El pasado
determina el presente, y por tanto se vierte en el futuro. De nuevo, en este
caso se hace patente la idea de la cadena o las cajas chinas, el tiempo, el
pasado dentro del presente y ambos contenidos en el futuro.
Básicamente, la historia sobre los Trinxies se desenvuelve en la década
de los cuarenta, así se marca en algunas partes de la narración. Aunque se
llega hasta la década de los cincuenta, y esto lo creo por la mejoría en el
aspecto económico evidenciada casi al final de la obra. En los primeros años
posteriores a la Guerra Civil, la economía quedó en pésimas condiciones, de
tal manera que no se producía lo suficiente, para cubrir la demanda del país.
(Tusell 705) Podemos ver entonces en Java y sus compañeros, a los pobres
entre los pobres, satisfechos a fuerz.as, al poder comer al menos un gato de
vez en cuando. Pero además de la economía, también la ciudad aparecía en
ruinas tras el conflicto armado. Un mundo cuarteado heredaban los Trinxies,
316

los Luises y las huérfanas. "tras las acacias deshojadas se alzaban fantasmas
de edificios en ruinas. Balcones descarnados mostraban los hierros
retorcidos y rojizos de herrumbre, y ventanas como bocas melladas
bostezaban al vacío." (Marsé 20) Miseria tras la destrucción, reflejada
también en los personajes, un poco en sus descripciones físicas. Sarnita
estaba tiñoso, llena de azufre su cabeza; el Tetas con pus en el oído, Luisito
estaba tísico; esto como resultado de la mala o carente alimentación de los
muchachos y de la suciedad en el barrio.
1

En España coexistían varias realidades, cerca del barrio del Guinardó,
estaba la zona de los chalets, de los 'finolis', a la cual los pandilleros no
podían acceder. Es como si en el barrio se concentrará la basura de la
sociedad, eso son los pandiJleros, semejantes a lo depositado por la familia
de Susana en esta región marginal, una bolsa desesperadamente examinada
por los niños, encontrándose con cáscaras de naranja y diferentes deshechos.
"Y recordará también las fronteras del barrio, los límites invisibles pero tan
reales de los dominios)Íe los Kabileños y chanegos, la línea imaginaria y
sangrienta que los separaba de los finolis del Palacio de la Cultura y de la
Salle, niños de pantalón de golf, jugando con gusanitos de seda en sus torres
y jardines de la Avenida Virgen de Montserrat." (Marsé 37) Los vencedores
de la Guerra Civil son quienes pueden disfrutar de mejores condiciones de
vida. El señorito Conrado, que representa a la clase dominante, dueño de
edificios de los cuales obtiene rentas para vivir una situación bastante
desahogada, aunque él sufría el odio de sus inquilinos, quienes se llegaban a
mostrar suplicantes por no poder cubrir el alquiler. La élite de poder está en
posibilidad de ejercer su influencia económica total para someter a los
mendigos del Guinardó; se relatan en la obra varias historias en las que el
hambre, la miseria y la desesperación por sobrevivir, lleva a muchachos y
mujeres a la prostitución.
Por otra parte está la Iglesia, con una estrecha relación entre la élite
económica y política. Esta institución crea una serie de grupos para
proporcionar ayuda al pobre, para regalarles ropa ya vieja, sin pretender
solucionar sus problemas reales, de raíz y de manera efectiva. Junto con la
Iglesia, está el poder del Estado, representado por el tuerto. Es irónico, tanto
la clase privilegiada económicamente como el grupo del gobierno son
representados por dos lisiados de la Guerra Civil. "( ... ) el muñeco roto que
se deja mecer y mimar y calentar por una huérfana lela, el soldadito de
plomo paticojo que ganó la guerra, caprichoso, maniático, mandón." (Marsé
207) el alcalde va a sostener una persecución encarnizada de los rojos del
bando republicano que se escaparon de ser fusilados. Él se encarga de las
torturas para los rebeldes, quienes son descubiertos por la gran capacidad del
tuerto de ver más allá de las apariencias; como con Ramón cuando descubre
su mentira, pues observa a este personaje cuando se lava las manos, y llega a
317

�la conclusión: sólo un sacerdote se las lava de esa manera. Y así va
encontrando la verdad que busca. "( ... ) otros tenían mirilla: un anciano
desnudo y con un gorro de papel en la cabeza, haciendo el saludo militar, y
ante él una sombra golpeándolo con vergajos; un joven cubierto de sudor y
vómitos ... " (Marsé 323) Poder político, económico y religioso; tres pesados
pilares cuyos cimientos, la sociedad española debía soportar.
Otro grupo en la novela, es el de los opositores al régimen franquista.
Se menciona la división entre los integrantes pues durante la Guerra se
afiliaron a grupos con distintas ideologías o proyectos. ''El peor defecto ~ue
cometió la oposición española, y que le impidió actuar de manera efectiva
fue la división. No encaró un problema por exceso de confianza en una
coyuntura que parecía significar el fin de regímenes como el español."
(Tussell 711) Algunos conservaban sus ideales acerca de cambios profundos
en la sociedad para un progreso; otros esperaban que con el fin de la
Segunda Guerra Mundial, la intervención de Estados Unidos y los procesos
de Nuremberg; el régimen franquista tendría que esfumarse. Al ver que eso
no sucede, se desilusionan. Entonces empewon a concentrar sus fuerzas en
satisfacer sus propios intereses, sin importarles ya la nación. " ( ... ) tejiendo
laberintos en la memoria, de amigos torturados y baleados hasta los huesos;
hablarían de la noble causa que acabaría sepultada bajo un sucio código de
atracadores y estafadores de un hermoso ideal cuyo origen ya casi no
podían precisar. Evocaría hombres como . torre~ que se ~eron
desmoronando ... "(Marsé 365) Sus buenas mtenc1ones sucumbieron
lentamente, ep ese lapso se deciden a responder y provocar al Estado ~~n
violencia con actos terroristas. Se dejaba ver entonces una reacc1on
virulenta,de quienes detentaban el poder. "''Las acusaciones del persegui~or
empujan al perseguido a mirarse a sí mismo, a auto-observarse" (Clanc1er

94)
Un mundo caótico, derrumbado. Son entonces explicables las acciones
de los Trinxies con las niñas, al amarrarlas y quemarlas; sólo representaban
la realidad en la cual vivían. " ( . .. ) su hermanito que quiso defenderla le
retorcieron sus partes y le azotaron la espalda, parece ser que después se los
cortaron y se los pusieron en la boca, y que a ella los falangistas le raparon la
cabeza; pues eso representaban, monsén, la galleguita se interpretaba a sí
misma con lágrimas de verdad y esa atrevida Virginia hacía el papel del
hermano amarrado a la escalera con la espalda despellejada..."(Marsé 240)
Cuando se ha sufrido demasiado, la salvación, el medio de mantenerse es
teatralizar la propia vida, llevar una carrera frenética contra el juego de la
vida y la muerte. Estos niños de España, son la generación que apenas vivió
parte de la Guerra Civil, mientras Serdam o Marcos pertenecen a los que
estuvieron inmersos plenamente en ésta. Los chicos heredan un mundo
miserable, ven y sufren situaciones atroces, y para no volverse locos deben
318

deshacerse del tormento de la memoria. Entonces convierten en ficción lo
que realmente ha sido vivido, para pretenderlo ajeno, como para
transportarlo a Otro ser diferente a ellos, desenvuelto en el escenario gracias
a ellos. Y esta es la culpa de los opositores al régimen, de los ganadores de la
guerra, pues no pueden pedir una España distinta a la que ellos horadaron.
"Es pues la sociedad la que por medio de sus instituciones sociales y
culturales va a trasmitir, de una generación a la siguiente, fuentes de
agresividad colectiva." (Clancier 104) La violencia, la actitud despiadada
frente a la gente, a los demás, a su existencia, la falta de ilusiones, son dadas
por la generación anterior a los muchachos; y ellos sólo repiten cuanto ven,
porque es lo natural pues lo han visto desde chiquillos. Entonces la
esperanza para el país Ibérico está anulada por varios años más. La guerra
los dejó abandonados, solos, y los muchachos sólo sobreviven tratando de
ejercer un dominio contra quien se pueda, para no sólo jugar el papel de
dominado sino al mismo tiempo ser dominador. En este punto podemos
llegar a la idea que estos papeles no son exclusivos entre la población y el
Estado, pues también J~a es líder de un grupo y puede desempeñarse como
tal ante ellos, y los Trinxies frente a las huérfanas. Hay toda una
jerarquiz.ación del poder en la que los españoles de este tiempo están
colocados. Lo lógico para el lector sería calificar de malo al Estado y de
buenos a los pandilleros, pero- las personas, sus actitudes son relativas (si se
busca juzgarlas), así como lo es la verdad o el tiempo. Depende del punto de
vista, del momento escogido para examinar, y aún así también está sujeta a
nuestras condicionantes o determinaciones para interpretar, para observarlas
y evaluarlas.
"Hemos parado en ser una ruina que, compasivamente, nos aplicamos
con adornos y fastos. Llamar ruina a la ruina, despojarnos de esos adornos
seria un primer paso para salir." (Gil 128) Si te dicen que caí constituye una
denuncia del estado general de la sociedad española. La niñez suburbana,
callejera y gris; la orfandad, las persecuciones y represiones; la insolidaridad
y la crueldad; miseria y muerte que poblaban la historia cotidiana de España.
Y esto se pretende dejar en el olvido, esto que se generó del enfrentamiento
de hermano contra hermano, sembrando violencia y cosechando
precisamente eso. Realidades sepultadas tras la visión optimista sostenida
por el franquismo, en el cual la corrupción es erradicada, la prostitución
controlada, y los pobres son auxiliados debidamente; no se dispone a ver las
historias que quedan de lado a su verdad. Se de la sociedad hipócrita; en la
que, por ejemplo, la pomografia y el sexo, además de las aventis, son un
medio de evasión; asuntos que se mantienen en lo oculto, aunque es como un
secreto a voces. El Estado impone y exalta, junto con la Iglesia, rígidos
principios, sin tomar en cuenta el contexto de quienes debían de respetarlos;
los cuales, en apariencia, deben ser cumplidos por la colectividad. "Java le
subió la falda, ella abrió las piernas. La música vibrante anunciaba el final de
319

�la película. Se encendieron las luces: una quincena de espectadores _de pi~
entre butacas, saludando la pantalla en blanco mientras sonaba e! himno.
(Marsé 185) "(... ) la Congregación había resuelto no ocuparse mas de. esas
pobres descarriadas; que otros organismos ya las controlaban Y gra~ias a
Dios la moral y la decencia volvían al país." (Marsé. 292! Una sociedad
edificada en tanta hipocresía y represión, que genera mevitablemente una
explosión de la pornografía entendida ésta como expresión _lógica Y como un
antídoto subversivo y popular. Pero también es el medio por el que se
domina al otro, en el caso de Conrado con respecto a Ramona o Java,
despojándolos de su humanidad y convirtiéndolos en objetos con_ l?s cuales
se podía realizar una transacción monetaria, para tenerlos _al servicio de sus
deseos sexuales. El cine en el cual trabaJan las prostitutas Y lugar ya
conocido por los clientes, bien se sabe qué pa~a _dentro, pero sólo en la
oscuridad se cumple la función real del establecumento; a la luz, entr~ los
presentes, sólo se encuentran personas que quieren internarse ~ otra r~alidad,
la de la pantalla grande. "( ... ) el mismo des~o atroz qu~, vio un día en la
piel de Ramona, morena y sucia como un estlg°;1a: tambien en ese cuerpo
desmedrado en esos dientes picados y en esos OJOS muertos se operaba la
misteriosa ~utrefacción de la ciudad, aquella indiferencia de charco
enfangado recibiendo sucesivas humillaciones y engaños." (Marsé 205)
El título de la novela enmarca el rumor, el dialogismo, las voces que se
entremezclan. Hay una persona que avisa a otra sobre la caída de quien es_tá
formulando el condicional. El tiempo está fracturado y mezclado, es decir,
una enunciación se emite en el pasado y la retoma alguien más en el
presente, hac~ suyas las palabras de otro para expresar su idea. Se hace
palpable la ambigüedad; entre dos planos (yo y otro o p~d? Y presente), el
real y el ficticio, ambos son parte de esa estructura condici~nal, pu~s algo
sucede en lo real para dar paso a lo posible, a lo que todavia no existe. Y
luego, el discurso de los vencedores de la Guerra ~ivil referido por la frase
del título de esta novela, muestra del himno omrupresente, eco del poder
totalitario. Es la primera cara de la obra, el lector tiene contacto primero con
esta construcción; sin embargo, al igual que en el seno de la frase, resulta
una voz que luego se conjuga y da paso a una pluralidad ?e perspectivas
refiriendo a una realidad percibida de una manera muy particular por cada
personaje. Una multiplicidad de murmullos que subyacen al canto aplastante.
Un himno se recuerda la lucha y se reafirma la victoria de los franquistas,
pero también retrata la situación del resto de España, la ~esesperación, la
confusión, las ruinas, los escombros por donde es preciso excavar ~ara
encontrar un aliento de vida. " ... todo el mundo espera o busca alguien.
Cartas O noticias de algún pariente desaparecido, o escondido, o muerto.
Siempre veréis a alguien que llorando busca a alguien que sabe algo malo de
alguien" (75) Todos saben algo y en cierta manera nadie sabe _sobre ~o que
sucede, de las personas, de la Guerra, los niños, la muerte. La ruma esta en la
320

gente también, lisiados, marcados con alguna cicatriz, enfermos; como en el
fmal de todo, sólo sobreviven pues eso es ganancia.
En su novela, Marsé abre un espacio para exponer una galería de
personajes en situaciones cotidianas, eso se refleja en el manejo de un
lenguaje sencillo y al captar el habla, la manera en que se desarrollan los
diálogos y cómo los refieren las personas. Recrea un mundo sórdido,
inmerso en la destrucción, y escoge exponer la vida de quienes viven al
margen de la tan benévola realidad aceptada por un régimen dictatorial.
Muestra situaciones limite: pobreza, violencia, prostitución; y a sus
personajes desarrollándose en medio de éstas. Pero su critica no sólo se
cierne sobre los poderosos del país, sino también sobre el resto de la
población, los opositores y los pandilleros. No lleva a cabo un tratamiento
maniqueísta sino un poco más justo y por tanto más real de la cuasi-vida en
España. Introduce el erotismo con menos pudor, lo muestra como un coto de
poder utilizado por ciertas personas sobre sus subalternos en la jerarquía de
domino.
En la novela de Juan Marsé se revela y se escucha a la sociedad de
Barcelona, son relatos sobre putas y maquis, miseria y niñez, carencias
materiales y humanas. Y a través de sus narraciones se ven las situaciones
extremas en un barrio como el de Guinardó, y como ése otros tantos en el
país. El discurso del poder se encuentra también, pero se adivina, se advierte
en las palabras de los personajes . Entre voces están las de la nueva
generación, raquítica y enferma, envilecida, con el alma emputecida;
heredera de un mundo destruido. Como en la sociedad española, que debió
aprender a moverse en dos planos de la realidad para sobrevivir; estos niños
arman un perorata para satisfacer a las autoridades, mientras se desarrollan y
hacen de las suyas en los que fueran refugios antiaéreos; evadiendo, huyendo
de la sonada omnipresencia del régimen opresor. "(... ) entonces todos
pensábamos esto no puede durar y ahí ·están todavía los que hoy siguen
pensando todavía eso no puede durar, algún día tiene que acabarse, no
aguantará, sin saber que estas palabras llegarían con la vacuidad del eco
hasta los sordos oídos de sus hijos y sus nietos ... " (Marsé 368)

Bibliografia
Clancier, Anne. "Psicoanálisis, Literatura y Crítica" Ediciones Cátedra.
Madrid. 1979.
Gil, Pablo, ''La novela social españolas" .Editorial Seix Barral. España.
1975.

321

�Marsé, Juan. "Si te dicen que caí" . Plaza &amp; Janés Editores. México. 1997.

EXPRESIONES E IDENTIDADES JUVENILES EN MONTERREY:
EL SKA COMO ADSCRIPCIÓN A REDES SOCIALES

Masiello, Francine. "Texto, ley, transgresión: especulación sobre la novela
de vanguardia". Revista Hispanoamericana,julio-diciembre. 1985.
Lic. Joel Morales Hemández
Sánchez-Rey, Pablo. "El lenguaje literario de la novela: la "nueva novela"
hispánica". Editorial Mapfre. España. 1991.
Tusell, Javier. "Historia de España". Editorial Taurus. España. 1998.

Hoy día, compartimos un mundo lleno de representaciones a las que
les conferimos uno o muchos significados. Éstas, son las manifestaciones de
la concepción del mundo que es determinado por una situación sociohistórica específica.
A finales del siglo XX, siglo de múltiples cambios y transformaciones,
el significado de un sinnúmero de representaciones, se reproduce a gran
escala. El significado que conferimos a las representaciones del mundo
cotidiano, ya no sólo cobra sentido por medio del lenguaje, como la
capacidad del ser human/de compartir intersubjetivamente, un mundo de
representaciones
-pa§amos del hamo sapiens al horno videns, según
Giovanni Satori-; es por ello que, además de palabra, es imprescindible la
multiplicidad de aspectos que dan sentido a 'este mundo de vida': signos,
imágenes, metáforas, en donde ya no es sólo la palabra lo que encierra un
significado, sino además, un lenguaje que se desarrolla a partir de las
construcciones de sentido que se dan a través de la apropiación de lo
cotidiano y del contexto social por medio de la interiorización del mundo
objetivo, de "lo otro"; donde el lenguaje, las imágenes, los símbolos, los
iconos, las prácticas culturales, conforman el sentido social de las
representaciones del mundo por todos compartidas, donde "lo otro" es
diferente, pero que no se vuelve anárquico, sino que se reconoce como
distinto.

LA JUVENTUD NO ES MÁS QUE UNA PALABRAº
"La juventud es un concepto asociado a tiempos sociales"
José Manuel Valenzuela Arce
Se puede decir que la juventud es una palabra, es un concepto
construido a partir de la realidad social e histórica en donde se desarrollan o
circunscriben los actores a los que se les adjetiva. Analicemos a manera de
preámbulo cómo es que en la última mitad del siglo pasado se le ha asignado
una connotación a la 'juventud'; un sentido y una significación de acuerdo al
contexto, a una totalidad.
Después de la segunda Guerra Mundial se establecen de una forma
muy definida, lo que serían las dos formas que volverían bipolar la geografia
322

323

�-con todos los adjetivos posibles- del planeta. La 'sociedad libre' mostraba
las ventajas de una incipiente economía industrial, desarrollada en una
estructura científico-tecnológica en donde la dinámica belicista proveía
fuertes elementos para la producción y reproducción de una economía
sustentada en el mayor beneficio al menor costo posible; la llamada
'racionalidad' capitalista.
Herbert Marcuse analiza acertadamente los avances tecnológicos y
científicos de la sociedad industrial contemporánea, que provocan "la
rendición del pensamiento" y que convierten al ser humano en un "hombre
unidimensionalnl, relacionado con lo que él llama la raison d'etre de la
racionalidad capitalista: una constante amenaza de conflicto entre poderes
que vuelven i"acional esa lógica capitalista. La sociedad industrial
avanz.ada, señala Marcuse, produce y reproduce elementos de coerción y de
dominación con base en proyectos sociales sustentados bajo la lógica de la
dominación tecnológica, en una visión del progreso lineal.

Es esa racionalidad volcada en su raison d'etre, de riesgos ecológicos, de
degradación de la mano de obra trabajadora, de la explotación de los recursos
naturales y de la llamada 'racionalidad instrumental' lo que vuelve irracional
la dinámica capitalista industrial.
Debido a ello y en la medida en que grupos sociales accedían a los
''beneficios" del desarrollo -en especial la clase media- se configuró lo que
hoy día con()(?emos como la 'juventud' o 'los jóvenes'. Esta acepción alude a
la forma en que los incipientes actores, subsecuentes a la segunda gran
guerra, concebían una realidad que denotaba elementos que imposibilitaban
una convivencia social. Así, estos nuevos actores sociales son clasificados o
catalogados a partir de adjetivos, que encerraban todo un universo de
significado y de sentido, principalmente bajo la premisa de la 'protesta
juvenil' y de 'movimientos juveniles' que cuestionaban la forma en que la
sociedad se desarrollaba en un contexto de opresión y dominación. Pero
estos grupos de jóvenes, poseedores de las ventajas materiales de la actividad
capitalista, cuestionaban no las necesidades elementales de convivencia e
interacción humana, sino que cuestionaban el status quo como forma de
organización social, por espacios sociales, políticos y culturales para su
universo de acción, en donde afloraran formas alternativas de organización
social.
Fueron aquellos jóvenes de una clase media urbana incipiente los que
poseían cierto capital intelectual como para acceder a los círculos en los que
era posible organizarse de manera colectiva. Sin ahondar demasiado, fue en
los Estados Unidos en donde los beatnik's comenzaron a cuestionar -por
medio de la literatura como forma de acceder a un universo social- la
324

sociedad contemporánea y sus elementos irracionales. Jack Kerouac, A/len
Ginsberg, Michel MacClure, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti, Nea!
Casady, Gregory Corso; todos ellos abandonan la 'sociedad cuadriculada' y
critican por medio de la violencia verbal en sus escritos. Los provos surgen
en Ámsterdam, también en círculos intelectuales donde, a través de los
llamados happening 's -lo que hoy sería un performance- critican el status
quo por medio de la interacción no violenta en lo cotidiano con actuaciones
que cuestionan la sociedad 'libre'. El movimiento hippie aglomera todas las
características de lo que la 'juventud' denotaba. Caracteriz.ados por su
concepción pacifista y hedonista del mundo, en una realidad bélica y
bipolar; éstos se oponían al sistema en su conjunto: a su materialismo, al
conformismo que caracteriza a las ciudades masificadas, a la burocracia que
dirige y anquilosa la fluidez de la vida y al cuadro de valores dominantes, es
decir, la propiedad, el trabajo, el dinero, la competencia, las diferencias de
, clase, la segregación racial, la represión ideológica, etc. Así mismo, hubo en
algunas partes del mundp otros adjetivos: en Alemania se les denominó
halbstarke, en Gran ~taña teddy-boys, en Italia vitelloni, en Francia
blusons noirs, en Suecía skunafolke, en Dinamarca anderupen, en Japón kami
- nori - zoku, en España gambe"os, en Polonia hooligans, etc. Pero fueron
los movimientos estudiantiles universitarios y la aparición del rock 'n rol/ a
finales de la década de los sesenta lo que devino verdaderamente en la
construcción social de la 'identidad juvenil'. Miles de jóvenes "quedaban
colgados y abrumados por las notas desgarradoras de Janis Joplin y la
organización de los estudiantes de la Universidad de Berkeley, devenían
caleidoscopios luminosos con el virtuosismo de Hendrix y transitaban de la
mordacidad iconoclasta a la densidad poética de Morrison, a la vez que se
proclamaba 'todo el poder para la imaginación ' en la Sorbona y el mayo
francés, y miles de jóvenes agudizaban sus criticas a las formas plásticas del
american way o/ lije con Zappa, Dylan, Báez, Richi Haven, etc. De esta
forma los cambios sociales que simbolizaron los movimientos estudiantiles
de 1968 enmarcaron un nuevo contexto donde muchas cosas se
polarizaron...y ganaba fuerza una identificación construida desde los limites
de adscripción/exclusión: nosotros los jóvenes. Grandes grupos estudiantiles
se radicalizaron y esto se expresó en sus formas de expresión musical"2

Para comprender el concepto y la palabra : aproximaciones teóricas a
la(s) ideotidades(es) juvenil(es)
Después de la caída del muro de Berlín se dice que la historia ha
terminado, algunos otros se adscriben a la concepción que la modernidad
todavía es un proyecto inconcluso; otros -no sé a ciencia cierta- pretenden
formar parte de un 'tercer mundo'. Lo imprescindible es la forma como nos
325

�desarrollamos socialmente
comunicacional y cultural.

sobre

una

dinámica

global

económica,

La sociedad industrial contemporánea se ha circunscrito sobre grandes
centros urbanos, de concentraciones poblacionales de grandes dimensiones
donde el espacio habitable cada vez se convierte en un artículo de primera
necesidad.
Las áreas urbanas se convierten en el centro acaparador de flujos
migratorios en donde convergen un sinnúmero de pobladores provenientes
de áreas agrícolas, que no han sido inscritas en la dinámica industrial
capitalista y por tanto, los pobladores tienen que migrar a las ciudades.
Además, cada vez es más constante el número de pobladores indígenas en
los centros urbanos, por lo que las grandes ciudades se convierten en centros
de interacción heterogéneos y díversificados.
Asimismo, las políticas neoliberales llevadas a cabo por los programas
políticos de los años ochenta, configuraron las perspectivas orientadas a esa
heterogeneidad urbana. El disminuido papel de un Estado, que en su
momento fue benefactor, repercutió sobre las políticas de asistencia social, y
desatendió los instrumentos sobre los que se otorgarían los elementos de
cohesión y sentido de pertenencia a una determinada ubicación geográfica
y cultural. De esta forma, se pasa del Estado - como agente catalizador de
sentido- al mercado, como aquel agente que confiere las bases para una
configuración. del significado de pertenencía a un determinado espacio social
y urbano.
Partiendo de tal construcción de significado inserto en una realidad
urbana latinoamericana, subdesarrollada y dependiente, es como tratamos de
ubicar el concepto de cultura, "como aquella dimensión de significación que
3
confiere sentido presente en todas las practicas sociales"
Por lo tanto, y debido a la multiplicidad de escenarios en los que se
figura lo urbano, la cultura no puede encasillarse en un sólo aspecto, es un
término evanescente, difuso. Es preferible señalar al carácter adjetivo de la
cultura: 'lo cultural'4 de una práctica social que vuelve más concretas las
características de la cultura, y en ese sentido, las expresiones musicales
juveniles pueden ser 'lo cultural' de una práctica social de un grupo social
poseedor de una cultura en particular, esto como forma de sentido y
significación a su interacción dentro de un contexto heterogéneo.

interacción del poder económico, político y cultural. Coincido en que "lo
urbano remite a relaciones de poder y violencia simbólica: la violencia
simbólica consiste en la capacidad de imponer conjuntos de significaciones a
otros, esto es, a partir de la estructuración clasista de las sociedades, la
desigualdad social se manifiesta como desniveles culturales".5
Por tanto "la cultura urbana designaría las significaciones (traducidas
en prácticas, sujetos y estructuras) que se ocupan de modelar o modular el
sentido de la espacialidad".6
Así, dentro del proceso de globalización se desarrollan un sinnúmero
de identidades múltiples, en un espacio fracturado por el fácil flujo de
información a través de los medios de comunicación, espacio constituido por
desniveles sociales. "Esto quiere decir que en el espacio de la sociedad civil
(en la concepción gramsciana) hay posiciones dominantes y posiciones
dominadas, identidades hegemónicas e identidades subaltemas"7 y agregaría
además identidades mru;ginadas e identidades imaginarias. 8
/

En el nivel superestructura!, en el nivel de lo simbólico, estas
escisiones pueden ser comprendidas de acuerdo a la forma en que los jóvenes
se adscriben a un rol determinado por las prácticas sociales y a la forma de
conferir un significado que puede devenir, en sentido de la acción, a raíz de
compartir las mismas prácticas con un grupo que trasciende un carácter de
clase y que se inserta en el plano de lo simbólico y del reconocimiento
recíproco de pertenencia. "Los estilos juveniles marcan aspectos culturales
importantes que rebasan las adscripciones de clase.... pero definidas por las
redes de relaciones en las que el joven participa".9
De esta forma, la identidad colectiva se construye a partir de un campo
intersubjetivo -en este caso de expresiones juveniles-, de fronteras
simbólicas de distinción e identidad donde la autopercepción y la
heteropercepción -en un sentido puedo decir dialéctico- devienen en
identidades sociales específicas.
Podríamos decir que la cultura juvenil es la construcción de sentidos y
significados en donde el umbral de adscripción o diferencia está inscrito en la
relación que se guarda con los otros y los demás. Es la autorepresentación y
la heterorepresentación lo que hace que 'el nosotros' cobre sentido.

Dentro del contexto urbano es imprescindible hablar del espacio social
dentro del que 'lo cultural' se desarrolla, en el carácter público de la
espacialidad. En el contexto urbano 'moderno' las ciudades expresan la

Definitivamente todos y cada uno de nosotros nos desarrollamos en un
universo social y en nuestro 'mundo de vida' donde "se atiende de manera
general los procesos estructurales de la sociedad y sus transformaciones, y
los efectos que éstos tienen sobre los patrones de interpretación colectiva con
énfasis en su transmisión cultural y en su organización lingüística. Por lo

326

327

�tanto, 'el mundo de vida' implica una realidad estructural, su reproducción
mediante patrones de sociabilización y la construcción de mundos
simbólicos". 1º

las podemos catalogar de acuerdo al punto de referencia que utiliza
13
Valenzuela.

Bajo esta premisa, es pertinente precisar que el siguiente trabajo
teórico busca sustentar los resultados empíricos sobre las siguientes bases, es
decir; hasta qué grado las expresiones juveniles en nuestro contexto se
adscriben a una acción social; "entendida como aquélla que se realiza a
partir de objetivos compartidos y colectivamente definidos, en una
construcción colectiva de sentido por parte de los actores, en una visión
común que orienta la participación de los individuos en contraposición con
los actos de agregado o imitación".11

Contrabando Machaka: la construcción del significado y del sentido de
la identidad juvenil en Monterrey

Así mismo, se tratará de comprender cuál es la situación que guarda la
manifestación juvenil a estudiar, de acuerdo con algunas de las siguientes
identidades y acciones juveniles:

i.
:;¡

z

@ Identificaciones Gregarias.-

r

tl
"O
&lt;:I

E
o
e:: •

'2
·
:::,
&lt; ~

Aquí quedan comprendidas expresiones, estilos y gustos definidos por
imitación. Los jóvenes participan de elementos comunes sin que
necesariamente existan vínculos entre ellos.
@ Red Simbólica.- (Redes imaginarias de sentido)
Formas· de identificación en las que los jóvenes participan en la
conformación de sentido de la red. Las redes simbólicas son procesos de
inter-reconocimineto entre los miembros de la red. Aquí los jóvenes se saben
de una red juvenil , se reconocen en la música, se encuentran en las tocadas y
ellos son activos creadores de canciones, textos o espacios donde dan cuenta
de su situación.
@Grupo.-

Debido al incipiente sincretismo dentro del que se circunscribe la
realidad social actual de la sociedad regiomontana y su consecuente
dinamismo, surge para la imaginación sociológica -tal y como
Milis la
desarrolla-, un extenso y complejo sistema de procesos socioculturales,
económicos y políticos.

'!'.

Desde compañías transnacionales cementeras y cerveceras -cuyos
dueños forman parte de la lista de los 200 millonarios del mundo- las que
delimitan los rasgos cara~erísticos de una sociedad trabajadora sin obreros;
en donde estas grandes empresas son quienes hacen esta sociedad
trabajadora, donde también coexisten colonias urbanas ~ue llevan por
nombre: "Revolución Proletaria" o "Tierra y Libertad", cmdad donde el
'espíritu del capitalismo' se erigió sin las bases de 'una ética _protestante' Y
donde "la razón social empresarial" se instauró como bastión del pacto
fundado entre el llamado Grupo Monterrey con el Estado nacional
benefactor, para propiciar el inicio de la apertura de la economia mexicana
después del desgastado milagro mexicano, así como de la mano del ll~ado
neoliberalismo comienza a fundamentarse un tipo de neoconservadunsmo
que revierte lo 'rescatable del proyecto de la modernidad, la capacidad del ser
humano de regirse sin la ayuda de poderes suprahumanos.
Ciudad donde convergen majestuosos centros comerciales, cadenas
de tiendas - norteamericanas principalmente- que resignifican y reconfiguran
el espacio social. Zona urbana delimitada por áreas rurales, en donde las
relaciones de parentesco regulan la dinámica comunitaria, a la vez que se
inscriben en procesos mediáticos de información.

Posee una estructura definida en la que participan diferentes
conformaciones de poderes y liderazgos. Los grupos poseen códigos más o
menos explícitos, presentan una rutina cotidiana compartida, portan
elementos que les identifican y les diferencian de otros grupos. La identidad
se establece por la posición de 'los otros' y no por una definición grupal
compartida que trate de ganar sus propios espacios de reconocimiento". 12

La complejidad de los asentamientos irregulares vu~lve conflictivas
zonas marginadas, espacialmente, marginadas de redes sociales y culturales
de interacción del acceso a eventos culturales y donde el traslado del hogar a
los centros d~ trabajo o educativos absorbe la mayor parte del tiempo
disponible para la diversión y el esparcimiento.

De esta forma, podremos llegar a concebir a las manifestaciones y
acciones juveniles dentro del marco urbano, como una de las diversas formas
a través de las que se construyen y dan sentido a las identidades sociales, y

Aun así la ciudad de Monterrey se inserta en la dinámica global del
desarroll~ -que Canclini analiza-, dinámica global circular para algunos
pocos, y tangencial para la mayoría.

328

329

�En esta dinámica, "lo emergente es una sociedad cada vez más
compleja, en la que adquieren relevancia actores cuyas demandas y acéiones
no se encuentran asentadas en el proceso de producción, sino en un nivel
diferente que comprende el ámbito de la cultura, las relaciones entre los
géneros, los jóvenes, la preservación ecológica, etc." 14
En nuestro análisis son los jóvenes los principales actores que surgen
como 'los hijos de la crisis', y los que no se insertan en una dinámica
totalmente homogénea, ni mucho menos incluyente, con respecto al proyecto
enmarcado desde los intereses políticos e ideológicos de la globalización.

..l

La ciudad se representa desde el momento en que el sentido es
construido sobre la base de los grupos que sustentan los medios de poder,
tanto económicos como políticos, donde este sentido de 'la sociedad' se
encuentra desprovisto de las múltiples imágenes culturales y cotidianas que
cobran significado en lo que Daniel Bell llama 'las contradicciones culturales
del capitalismo'.
La dinámica capitalista aísla y separa el ámbito de lo material y lo
simbólico, lo enmascara en un trazo uniforme de lo social. Para este caso, la
construcción social de la realidad se da en el marco de los avances técnicofinancieros, así como en el escenario de una 'transición a la democracia', lo
que disfraza la complejidad de una sociedad cada vez más heterogénea,
sincrética, diversa; sociedad que Gianni Vattimo llamaría: postmodema. 15
Aquí la globalización marca la pauta, "en las tendencias globalizantes
del modernismo capitalista neoliberal, las industrias culturales han jugado un
papel fundamental, pues apuntan hacia la estandarización de pautas
culturales, para luego cambiarlas en una lógica efervecida en la que
prevalece la búsqueda de la ganancia". 16 Es aquí donde las expresiones
juveniles se revierten de un significado acorde a la dinámica capitalista. En
esta dinámica capitalista, "los jóvenes se convierten en un mercado de
consumo fara las industrias culturales explotadoras de prototipos
juveniles." 1
Pero así como en este proceso de globalización, las industrias
culturales han jugado un papel importante como factores que inciden en la
estandarización de prácticas juveniles y pautas culturales, de igual forma
"esta sociedad muestra un juego dialéctico entre uniformación cultural
gracias a los medios de comunicación así como también, diferenciaciones y
desigualdades, donde aparecen y se construyen nuevos procesos de
identificaciones colectivas y resistencias culturales". 18
330

Aún y cuando los medios de comunicación y las industrias culturales
modelan casi por completo los patrones de vida como agentes de
socialización, también son el factor que implica una justificación para tratar
de mantener ese sentido de identidad, de creaciones de distinción en grupos
juveniles; características que revisten de sentido a un grupo generacional más
o menos definido.
A través de los medios de comunicación algunos jóvenes se adscriben
a manifestaciones juveniles que le son propias:
'...por medio de programas especiales de radio que se dedicaban al rock
local principalmente... ' 19

en donde grupos musicales de ska acceden cada vez más a espacios de
reconocimiento.
Debido a ello y eµ"Ía medida en que aparecen grupos musicales de ska
o de otros géneros én la escena del rock en Monterrey, comienza a
expandirse y extenderse -a través de los medios- lo que se denominaría la
"Avanzada Regia". Con la "Machaca Regia" se explota al máximo la
disposición y el arraigo que-cientos y miles de jóvenes consideran como
significado y sentido de prácticas sociales de pertenencia e identidad.
¿Pero cómo se configura esa identidad heterorepresentada y construida
socialmente por los medios hacia el interior de las colectividades juveniles?
¿Cómo esa identidad se vuelve difusa y diversificada dentro de las redes
sociales de adscripción de los jóvenes en Monterrey?
En este sentido, es preciso señalar los ámbitos dentro de los que la
dinámica de la globalización se inscribe_ en las prácticas juveniles:
a)
en el ámbito de lo imaginario, en donde los medios de comunicación
construyen dimensiones amplias de reconocimiento.
b)
el ámbito de lo cotidiano, en donde la vida diaria establece relaciones
estrechas de reconocimiento.
Desde la perspectiva del ámbito cotidiano, guarda una gran relevancia
el significado y el sentido hacia el interior de los grupos de jóvenes, en donde
las ventajas y las desventajas con respecto a los medios de comunicación se
intersectan con relación a la construcción del sentido y su reproducción:
'... primero lo veía como desventaja porque pensé que lo volverían muy
comercial y luego no sé, sentía como que a las tocadas empe7.aba a ir
gente que ni sabía ni qué y como que nada más por modita, por ir, pero
pos' no sé, o sea para los grupos creo que está bien, es una manera de
331

�darse a conocer, que más gente sepa de ellos, entonces creo que es una
ventaja... ' (sic)
En este sentido, el ámbito de lo imaginario se amplía conforme los
grupos musicales traspasan fronteras, pero en el ámbito cotidiano disminuye
el nivel de estrechez de los jóvenes que se adscriben al ska.
De esta forma, el ska como forma de manifestación musical de
expresiones juveniles se inserta en la dinámica capitalista de las sociedad del
consumo, pero guardando parte de su sentido de identidad colectiva.
Hacia el interior del ámbito cotidiano, en el plano del universo de
acción de los jóvenes que se adscriben al ska, en las tocadas "podemos ubicar
redes, recursos o mecanismos instrumentados por la comunidad o el grupo
con el objetivo de satisfacer sus necesidades fisicas de reproducción, así
como también aquéllas cuya finalidad se orienta hacia la reproducción de su
20
universo sociocultural"; dicha reproducción se percibe de manera alterada
por el papel de los medios de comunicación:
' ... o sea como te digo, para los que ya nos gusta el ska desde hace un
buen, como que sí dices ¡hay!: viene mucha gente que nada que ver,
como que lo ves así como desventaja... '
desventaja al momento en que dichas expresiones musicales también se
manifiestan y. son apropiadas por los medios, y en especial, la expresividad
de ciertos grupos musicales que intentan reflejar, por medio de la letra en
algunas de sus canciones, la realidad social contradictoria:
'...es que de repente (los medios) sí hacen que canten diferente y que
cambien muchas letras y que no la canten igual como lo cantan aquí (en
las tocadas), que si dicen maldiciones lo quitan y eso... '
pero el papel difusor de los medios engloba y establece más vínculos entre lo
cotidiano y lo imaginario, es decir:
' ... pero como quiera, está bien para que, pa' que lleguen más 'vatos' que
les gusta esa onda y que estemos más unidos...'
pero el vínculo de la progresión y la regresión se vuelve estrecha en la
mirada de un actor principal hacia el interior del ska en Monterrey:
'... pero no, ta' mal porque le quitan... lo censuran... '

332

Es así como a través de la promoción y la censura, del paso de lo
cotidiano a lo imaginario, juegan dialécticamente -lo que hace cambiante,
evanescente y difuso- lo cultural de un grupo juvenil, puesto que su
producción y reproducción está siempre en constante movimiento:
' ... está bien, tan si quiera para que luego le va a empezar a gustar de
repente y le va a dejar meter más a esa onda y luego ya no nomás va a
ser sólo publicidad, le va a gustar mucho esta onda subterránea y
también... ' (sic)
Así, "la mediación entre sujeto y producto simbólico es establecida por
la experiencia de vida y no por la marca unívoca de los medios de
comunicación". 21
Podemos afirmar entonces que en los ámbitos cotidianos, los que se
reproducen a través de los medios de comunicación pueden devenir en
ámbitos imaginarios rel~ionados sin que uno sobrepase al otro, sino que sea
una relación recíproca(
Entonces, el consumo simbólico de experiencias musicales juveniles
"como una interacción social, diluye el peso fetichizado de los objetos para
resaltar su connotación en la esfera humana mediante su integración
simbólica a las relaciones sociales e interpersonales, con la que el consumo
simbólico nos remite necesariamente al campo de las relaciones
22
intersubjetivas" entre los jóvenes adscritos al ska.
Es a través de estas relaciones intersubjetivas como se construyen las
identificaciones colectivas de significado, reconocimiento y sentido. El
ámbito cotidiano aún permanece indisoluble coino el espacio dentro del que
la dinámica homogeneizadora de la globalización todavía no termina de
introducirse de manera significativa. ·
Lo que es imprescindible, es el papel de los medios de comunicación
como agentes que evitan que las expresiones juveniles puedan devenir en
grupos con fuertes índices de cohesión, ésto debido a su incisiva influencia
en la reproducción constante del ska y la adscripción de grandes grupos de
jóvenes al movimiento, lo que evita una organización definida y estructurada,
y por el contrario, se establecen redes simbólicas de reconocimiento e
identidad producidas y reproducidas también en el ámbito de lo cotidiano, es
decir, en las tocadas.
Este sentido intersubjetivo de la identidad es donde las prácticas
comunes, a las que los jóvenes confluyen en las tocadas, establecen redes
simbólicas tal y como l~ señala Valenzuela Arce y la cual analizamos en el
333

�capítulo anterior; puesto que la relación del nosotros se da de una manera
disgregada, sólo vinculada por rasgos distintivos de reconocimiento
simbólico como parte de una colectividad, sin un vínculo demasiado estrecho
entre la red, sin interacción directa del nosotros con los mismos.
La adscripción, por lo general se da a partir del ámbito de lo
imaginario a lo cotidiano, de los medios de comunicación a las tocadas, y en
situaciones esporádicas, es a través de la reproducción de la mismas redes
simbólicas.
De la autoconciencia se parte a la heterorepresentación del otro, el
nosotros, sólo cobra sentido al introducir mi autoconciencia en el ámbito de
lo cotidiano del ska. La adscripción de lo cotidiano a lo imaginario puede
darse también
' ...'pos' por un camarada que empezó y luego él me invitó y yo fui a las
tocadas...y luego yo me empecé a juntar con los demás...'
En los demás se establece lo exterior, que deviene por medio de la
interacción simbólica en el nosotros, en la unidad mediada por el sentido y la
pertenencia, pero en este caso, el nosotros no es único e indivisible, no es un
grupo ni una colectividad material, el nosotros es efimero, evanescente;
cobra sentido sólo en los espacios de interacción construidos por la
colectividad simbólica para establecer vínculos; es decir en las tocadas:

' ...nosotros nada más andamos de rol, y en las tocadas, ya sabemos a qué

'... todos estos que veo en la fila son las personas que yo siempre veo en
las tocadas y yo dije: ¿entonces quiénes están adentro?.... no les hablo a
todos pero ya los conozco de vista....ah!!, aqui están las chavas, este, los
otros greñudos y dije entonces: ¿quiénes están adentro? si aquí están
todos los que yo conozco... ' (sic)
La adscripción como jóvenes se vincula a la participación conjunta de
prácticas donde se comparten el espacio y el tiempo, donde interactúan y se
reconocen mutuamente, donde "el sentido de la acción social se establece en
un marco de redes de significado que comprenden diversos ámbitos de
interacción cuyos encuentros son de tal magnitud que, a pesar de las
diferencias, posibilitan la construcción colectiva".24
Las diferencias no se establecen al interior del nosotros, sino con los
demás. El universo de los jóvenes se configura y cobra sentido
independientemente del ti/nipo social general. Por ello, la interacción social
se plasma sobre dos perspectivas, sobre lo simbólico y lo instrumental. Los
jóvenes se insertan en una dinámica aparte del progreso social, están fuera, se
encuentran al margen, y por lo tanto son diferentes. Ahí reside su adjetivo de
ser 'lo cultural' de las expresiones juveniles, una subcultura alterna a la
cultura hegemónica que establece normas y pautas universales para todos,
dentro de los que la sociedad se establece.
'...la manera en que te ve la gente, de que: ¡hay mira!, tú todavía andas
en esas cosas y ya tienes edad para no se qué, la ,la, la; si de por sí... '

hora nos vamos a juntar, pero es que como varios, casi la mayoría
trabaja....casi no tienen tiempo, pero nomás cuando nos ponemos en
contacto, cuando va a haber una tocada y a qué hora nos vamos a reunir
y ya ... '

En términos aparentes, en el ámbito de lo social, la libertad se expresa
siempre y cuando no se rompan los lineamíentos establecidos, y aquí las
expresiones juveniles tienen, por lo tanto, que adaptares a la cultura
hegemónica:

Es este interreconocimiento lo que establece redes simbólicas de
participación en las redes juveniles como lo es el ska, en donde los jóvenes
se saben parte de una red, se conciben como parte de ella, desde el interior al
exterior y viceversa. El reconocimiento es tácito, es explícito al describir la
asistencia y la dinámica en una tocada por parte de una joven 'skankee':

'...si porque aunque no quieras la sociedad te las pone, la sociedad casi te
obliga diría yo... '
pero las expresiones juveniles que se diferencian de la cultura hegemónica no
necesariamente afirman una condición de protesta por la diferencia, sino que

'...unas chavas que son las que siempre veo, que también siempre andan
ahí igual que yo... '

' ...la sociedad así lo ve, así como que hay, miren esa! y luego no sé, todos

. y donde la fila de espera para lograr ingresar a una tocada se convierte en el
espejo que otorga el reconocimiento del otro en mí, "en el reconocimiento
recíproco, esto es, basado en el conocimiento de que la identidad del otro fe
me reconoce a mí, identidad que a su vez depende de mi reconocimiento".

por lo tanto, los jóvenes tiene que pasar de un universo mediado por redes
simbólicas intersubjetivamene compartidas de reconocimiento y pertenencia,

334

te sacan la vuelta... '

335

�a la _distinción otorgada por la inscripción, a interacciones mediadas por
relaciones con respecto a fines en la sociedad contemporánea:

' ...pues yo creo que.... toda la gente cambia, eeeh! pero yo, pues yo digo
que sí seguiré yendo a alguna quio'tra tocada pero ya en diez años, ya
º t iva 11
sere'td
o a una eJecu
..... '
De esta forma, el proceso de exclusión- inclusión se lleva a cabo
mediante la incorporación de los jóvenes a las redes de trabajo y al mundo
socialmente definido por las pautas y normas vigentes en la sociedad
regiomontana.
Así, la hegemonía de un grupo en particular se establece mediante las
pautas socialmente aceptadas, mientras que las expresiones culturales que no
s_e adapten a dichas pautas -como lo es el ska en la ciudad cíe Monterrey-,
tienden a desarrollarse en el ámbito "underground". Aquí se presenta la
subordinación, la exclusión de una subcultura juvenil, de expresiones
juveniles "que participan de una cultura general de la sociedad de la que
forman parte, pero lo hacen en un nivel distinto, ya que las sociedades
clasistas, estratificadas presentan desniveles culturales correspondientes a
posiciones sociales jerarquizadas".25
Las expresiones juveniles en Monterrey las podríamos señalar como
culturas populares, es decir: "la construcción de un ordenamiento y sentido
socialmente . significativos de los sectores sociales no dominantes o
subalternos". 26

-

1

111

Es aquí, donde la construcción del sentido por parte de los jóvenes, en
redes de intereconocimiento intersubjetivo de identidades colectivas
simbólicas, se presentan como agentes que se encuentran fuera de la
dinámica social general, y por lo tanto, tienden a ser no incluidas en dicho
proceso, y para ello tiene que resignificar el sentido que ellos otorgan a su
ámbito cotidiano para insertarse en las disposiciones que, principalmente, el
mercado de trabajo representa.
La contradicción es explícita cuando cada vez más la sociedad presenta
imágenes disímiles del mundo de la vida, y el significado del universo social
se vuelve más heterogéneo, pero aún persiste la visión lineal unitaria de la
historia, de la modernidad neoliberal que la globalización representa. Por el
contrario, una modernidad global debería otorgar una multiplicidad de
sentidos y significados, en donde la libertad del ser humano no radique en la
exclusión / inclusión a esa visión lineal de la vida, sino a la infinita
posibilidad de la adscripción a un sinnúmero de imágenes y concepciones del
mundo.
336

Es en ese ámbito, donde los medios de comunicación inciden para que
este tipo de expresiones juveniles no puedan devenir en grupos fuertemente
cohesionados, en la medida en que estas expresiones comparten elementos de
la cultura hegemónica y se representen de una manera subalterna y no
contradictoria; por ello el sentido no deviene en conciencia colectiva de sí y
para sí del nosotros, y sólo se mueven en el umbral de la
adscripción/diferenciación conforme a redes subjetivas que otorga el
consumo simbólico de bienes y productos, así como su reproducción.

La Juventud Imaginada: las expresiones juveniles en la aldea global

"La madre de la identidad es la diferencia"
Luis Jesús Galindo Cáceres
Nuestro contexto. se manifiesta contradictorio y sincrético. La ciudad
puede caracterizarse como emergente, en donde surgen tensiones entre
formas tradicionales de lo social y la dinámica modernizadora global.
La vida urbana se mezcla entre lo global y lo local. Los glocalismos
resignifican la multiplicidad de información propiciadas por las redes de
información mediáticas. Las grandes ciudades "no son áreas delimitadas y
homogéneas, sino espacios de interacción, en las que las identidades y los
sentimientos de pertenencia se forman con recursos materiales y simbólicos
de origen local, nacional e intemacional".27
Por lo tanto, los ámbitos de los jóvenes en la llamada sociedad de
masas se vuelve múltiple, de múltiples glocalismos de expresiones juveniles
que diversifican a la juventud, en esta situación específica en donde esta
multiplicidad logra evitar una amalgama homogénea de la juventud para
legitimar sus expresiones culturales. Cada vez más, esta juventud es
contenida como elemento de cambio social.
La amenaza de la homogeneización por parte de la globalización
siempre será latente, es por ello que las identidades juveniles manifiestan,
mediante prácticas culturales que promueven a través del rock como género
musical un elemento que perpetúa la coexistencia de un dinámico proceso
lineal de identidades y la construcción en el ámbito de la cotidianidad de
redes intersubjetivas de reconocimiento. "El rock, como elemento
polisémico, transclasista y transgeneracional ha participado como símbolo
identatario y ha influido en la conformación de diversos metadiscursos
juveniles. Conjuntamente con su condición imprescindible como género
337

�musical, el rock ha sido referente simbólico generacional. Su búsqueda de
autenticidad ha producido identificaciones prófugas o fugitivas de la oferta
institucionaliz.ada; ha conformado prácticas ritualizadas que participan en
ciertos modos de vida juveniles, con códigos y símbolos propios, que buscan
legitimidad asumiéndose como auténticas y leales a una condición alternativa
28
siempre amenai.ada".

negativos de la racionalidad capitalista, y la incipiente multiplicidad de
imágenes del mundo presentadas por la globaliz.ación.
En esta sociedad la heterogeneidad se presenta ipso facto, las
migraciones y la americanoglobaliz.ación de la sociedad regiomontana
implica un sincretismo y donde los medios disponibles para la construcción
del sentido legítimamente otorgado por el Estado van desapareciendo.

Y ante la amenai.a constante, es el resguardo del mundo subterráneo en
el espacio social lo que lo preserva, jugando hábilmente con los beneficios
que otorgan las redes de comunicación y de información globales, para su
reproducción como ámbito autentico de adscripción juvenil.
El imaginario de la juventud es mantener el ámbito cotidiano del ser
joven y a la vez insertarse en la dinámica que 'la sociedad' presenta como
legítima. Que el nosotros pueda insertarse sin ninguna modificación en el
todos que nos espera allá afuera.
Pero eso no es lo único para construir una identidad juvenil acorde a
las exigencias de la aldea global. Es imprescindible aprovechar las ventajas
que la globalización otorga para que esta identidad juvenil difusa y
evanescente pueda devenir en un movimiento juvenil que se presente con
conciencia plena del universo en el cual nos inscribimos: el riesgo de la
desaparición de grupos étnicos, de los desastres ecológicos y nucleares, del
aumento de la pobreza, de las falacias democráticas, de los imperialismos
financieros y mercantiles, de la privación de los derechos elementales del ser
humano para sobrevivir por parte del Estado o el mercado: tierra, educación,
libertad, salud, trabajo, etc. Para que de esta forma los jóvenes quepan en la
globaliz.ación circular y dejen de ser ejércitos de consumidores para devenir
en grupos colectivos organiz.ados y propositivos.

Conclusiones inconclusas

Por lo tanto la construcción de expresiones culturales originales por
parte de los jóvenes, expresados en el rock globalizado, toma gran relevancia
el ska como un género que fusiona diversos aspectos de un mundo
multicultural y que se inserta en una ciudad emergente de donde retoma los
elementos característicos de la región y se articula de manera significativa a
través de los medios de comunicación y establece redes de significado para
grupos de jóvenes en Monterrey: desde el cabrito a la machaca.
'

Es la globalizació(de un aspecto de la cultura de la juventud; una
resignificación del sentído del ska en la ciudad que establece formas de
organización e identidades de los jóvenes del área metropolitana de
Monterrey.
Esto que he preseQtado no es más que una aproximación, un asomarse
a lo que existe allá afuera para nosotros los jóvenes, una totalidad en la cual
estamos inscritos, totalidad no única e indivisible, sino múltiple y divisible.

Notas bibliográficas
• Título de una entrevista realizada por Anne Marie Matailie a Pierre Bourdieu en
Les jeunes et le premier emploi, París 1978. pp. 520-530.
1 Véase:

Marcuse, Herbert, El Hombre Unidimensional, Ed. Joaquín Mortiz. México
1968 pp. 15

''Es gracias a aquellos sin esperanza que nos es dada la esperanza"
Benjamín.W
Para hacer una conclusión preliminar se necesita terminar por el
principio. Partimos de un mundo objetivo igual para todos, la interiorización
de ese mundo depende de la perspectiva social en la cual nos encontramos.
La función social que los hombres y mujeres hacen de esta concepción del
mundo determina el contexto y la trayectoria que el devenir presenta. Ese
devenir se transforma en progreso en la sociedad capitalista. Pero el progreso
también deviene en la irracionalidad del proyecto modernizante de la
sociedad. Dicho proyecto enseña sus debilidades para presentar los efectos
338

2

Valenzuela Arce, José Manuel: Oye como vá. Recuento del rock tijuanense.
CONACULTA-COLEF 1999pp. 33. Cursivas añadidas.
3

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993.
4

En este sentido, Néstor García Canclini, en su texto La G/obalización Imaginada
(Paidós 1999) concentra el concepto de 'lo cultural' "como aquel conjunto de
procesos a través de los cuales representamos e instituimos imaginariamente lo
social, concebimos y gestionamos las relaciones con los otros, o sea; las diferencias,
ordenamos su dispersión y su inconmensurabilidad mediante una delimitación que
339

�19

fluctúa entre el orden que hace posible el funcionamiento de la sociedad y los actores
que lo abren a lo posible" pp 62

20

lbid. pp. 334.

21

lbid.

lbid. pp. 26

22

lbidem. Pp. 341.

lbid. pp. 27

23

5

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993. pp. 25

6

7

Este y todos los entrecomillados en negritas insertos en el texto, son extracciones
de grabaciones entrevistas que se realizaron para esta investigación.

8

En este sentido, Benedict Anderson alude a las 'comunidades imaginarias' y
Comelius Castoriadis explora los 'imaginarios colectivos'.
9

Valenzuela Arce, José Manuel: El color de las Sombras. Plaz.a y Valdés - COLEF
1998.
10

lbid. pp. 334.

Habermas, J. (1989) La Ciencia y la Técnica como Ideología. Editorial Tecnos
pp.22.

24

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racismo pp342.
25

Bonfil Batalla, Guillermo. (1991) Pensar nuestra cultura. CONACULTA. pp. 56.

26

11

Valenzuela Arce, José Manuel (1997): Vida de Barro Duro. Cultura Popular
juvenil y graffiti. pp 101

Valenzuela Arce, José Manuel. Nuestros Piensos. Culturas Populares en la
Frontera México- Estados Unidos. CONACULTA pp76.
27

García Canclini, Néstor.(1999) La Globalización Imaginada. Piados pp. 165.

12

Este marco conceptual es extraído de las aportaciones de José Manuel Valenzuela
Arce en su libro Vida de Barro Duro. Cultura Popular Juvenil y graffiti.

28

Valenzuela Arce, J.M. (1999) Oye como vá. Recuento del Rock tijuanense.
CONACULTA pp.32.

13

"Las identidades sociales son procesos intersubjetivos por medio de los que se
construyen los umbrales del nosotros, ustedes y ellos; en oposición y diferencia.
- fronteras simbólicas donde se establecen relaciones de adscripción y rechazo
- ejes centrales de reconocimiento de las identidades y las distinciones
- toda identidad social es dinámica, está sujeta a contextos, es situacional.
- se construye dentro de espacios y campos de poder.
14

1 11

¡ 111

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El Color de las Sombras. Chicanos,
Identidad y Raiísmo. p. 254.
15

"En la sociedad de la comunicación generalizada y de la pluralidad de culturas, el
encuentro con otros mundos y formas de vida es menos imaginaria: las 'otras'
posibilidades de existencia se llevan a efecto bajo nuestros ojos....Vivir en este
mundo múltiple significa hacer experiencias de la libertad entendida como oscilación
continua entre pertenencia y disasimiento" Vattimo, Gianni (1994) En tomo a la
posmodernidad Editorial Tecnos pp. 18
16

Valenzuela Arce, José Manuel (1998): El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racísmo. CONACULTA pp. 247
17

lbid. pp. 250.

18

Ibid. pp. 254.

341
340

�1

SOBRE LA INDETERMINACIÓN EN UN RELATO
DE EDGAR ALLAN POE
José Miguel Sardiñas
Centro de Investigaciones Literarias,
Casa de las Américas; La Habana, Cuba.

El objetivo de este comentario es analiz.ar aspectos de la constitución
de "The fall of the house of Usher", desde el punto de vista de algunas de
sus indeterminaciones. Este es un texto con muchas zonas ambiguas, y por
esta razón quisiera observar algunas de ellas, valorar su importancia -en
construcción de sentidos de la obra- y analizar cómo han intentado
precisarlas algunos críticos.
Más, pues, que interpretarlo y añadir a mi lectura, lo que juzgué
aprovechable del cúmulo de opiniones y análisis que se han vertido sobre él
a lo largo de un siglo -forma en que normalmente procede uno para
comentar un texto literario-, quisiera tomarlo como objeto de recepción
virtual, tanteando parte de su estructura apelativa, y estudiar, a modo de
ejemplos, algunas de las recepciones que, efectivamente, ha tenido entre
lectores especializados como críticos. Aunque, desde luego, mi lectura
permeará inevitablemente todo el análisis.
Por otra parte, la elección de Poe obedece al hecho de que él forma
parte muy notable de la larga historia de la estética del efecto
(Wirkungsiisthetik), predecesora de la estética de la recepción (Weinrich,
1993,201), en virtud de su poética de la unity ofeffect.
Según esta idea, con la cual se estaba canonizando el género, todo el
cuento debía concebirse -y muy meticulosamente, hasta en sus detalles- en
función del efecto que quisiera provocar en su desenlace. Lo que significa
que debía escribirse teniendo en cuenta el modo en que esperaba ser leído,
calculando cuidadosamente las reacciones posibles del lector.
Y me centro en the fall of house of Usher, en particular, por la
frecuencia en que la critica se vuelve sobre este cuento, para ensayar
interpretaciones. Esto es, sin duda, un reconocimiento de sus méritos
literarios; ya notaba Borges (1980, 282) que clásicas eran las obras que
conservaban a lo largo del tiempo la capacidad de comunicar cosas a los
hombres, y aunque éste tal vez no sea un clásico, sí es muy elocuente. Pero
es, sobre todo, una muestra de la presencia de indeterminaciones, pues la
critica suele nutrirse de ellas.
343

�I
El concepto de indeterminación fue desarrollado por R. Ingarden
(1993,32 et sqq.); W. Iser lo retomó en un artículo básico de 1975 y lo
integró a otro concepto importante, en esa fecha, aún no muy claramente
formulado, de la estética de la recepción: el de la estructura apelativa
(Iser,1993).
La indeterminación es, pues, uno de los componentes de ese
"conjunto de elementos intratextuales cuya función básica cosiste en exigir
la participación del lector, quien de ese modo se ve apelado a completar el
sentido del texto" (Vital,1994, 21). Algunos de esos elementos son
insinuaciones, la estructura profunda de una ironía, las secuencias o escenas
incompletas, los datos de referencia que piden deducción, los blancos o
vacíos de información (Vital, 1994, 40), las alusiones, la llamada
intertextualidad, etc. Sin embargo, conviene distinguir, aunque sea
rápidamente, la indete~ción como noción general, de términos como
blanco, vacío o espacio de indeterminación, en los que Iser trabajó después
de La estructura apelativa del texto.

'

II lt IHI•

La noción general indica una propiedad, inherente a todo texto
literario, que surge, en parte, de lo que Iser (1993,101) denominó "la
peculiaridad" de dicho tipo de texto frente a otros: aquél produce o
constituye a su objeto, no representa ni comunica un objeto que exista fuera
y con independencia de él. Por tanto, la posibilidad de comparar el objeto
constituido con otro que pudiera ser su modelo es nula (vieja exigencia
teórica, formulada por primera vez con ardor por los formalistas rusos). Lo
que el texto literario dice es lo único que podemos saber, en rigor, del objeto
que, a partir de sus perspectivas esquematizadas, vamos constituyendo o
concretando durante el acto de lectura qtigarden, 1993, 35-36; Iser,1989,
150-153).
Cuán amplia pueda ser la indeterminación es algo que depende en
definitiva de cuántas preguntas pueda dirigir al texto el lector, si bien,
muchas de ellas corren el riesgo de ser útiles. Ningún texto puede -ni
necesita- detallar todos los objetos y rasgos de objetos que viriualmente
"caben" en una habitación descrita en una novela; ninguno tampoco dispone
de posibilidades para ser exhaustivo en la narración de los hechos asignables
a un tramo de la vida de un personaje. "Un objeto llamado literario no
alcanzarla nunca el final de sus determinaciones" (Iser, 1993, 104); más aun,
mientras más se empeña en introducir precisiones, más detalles deja
ambiguos o calla.

Pero la indeterminación surge también por otros motivos, que Iser no
menciona, pero que vale la pena recordar. Uno de ellos parece ser un
principio estético: la funcionalidad o pertinencia de cuanto rasgo o detalle se
precisa. Normalmente suponemos que todo lo que un texto especifica tiene
una intención y ese es un presupuesto de la crítica (Freundlieb, 1982, 35). La
otra motivación es deductible de lo que Iuri Tynianov denominó principio de
construcción (Tynianov, 1965, 114-119, 120- 137). Según este principio, en
toda obra hay una correlación jerárquica de elementos que define cuál de
ellos se prioriza y cuáles se subordinan al priorizado. Como consecuencia de
esta relación, muchos pueden sufrir deformaciones funcionales; una de ellas
probablemente sea el quedar poco menos determinados.
Los lugares de indeterminación, en contraste, no dependen
fundamentalmente de una propiedad del código lenguaje literario ni de una
propiedad de los textos que la manifiestan, sino de una propiedad estética
conformadora, subyacente a cada texto particular. Son vacíos mucho más
significativos y que exigen más del lector que las indeterminaciones
generales. De hecho, son los que el lector está obligado a "llenar'' para dotar
de coherencia y de continuidad a la historia que concreta o realiza. Y he
puesto entre comillas el verbo llenar no por artificio retórico, sino para
marcar un als ob tácito, porque no es esa exactamente la operación que se
espera del lector en estos casos: no se trata de que imaginemos el cabello
gris no especificado en un texto que trate de un anciano, sino de que seamos
capaces de suplir relaciones no establecidas de modo explícito. Iser
caracteriza a~í el concepto:
"En lugar de una exigencia de complementación muestran una
exigencia de combinación. Pues sólo cuando los esquemas del texto son
mutuamente referidos, comienza a constituirse el objeto imaginario, y esta
operación solicitada del lector posee en los espacios vacíos un momento
central desencadenante. Por su medio queda marcado el potencial del
ensamblaje de sus segmentos en el texto, que ha sido dejado en blanco.
Consecuentemente, materializan las "articulaciones del texto", pues
funcionan como los "goznes pensados" de las perspectivas de
aprendizajes..."( 1987,280).
Pueden ser formas de indeterminación de este último tipo el corte
argumental en un momento de suspense, la introducción de nuevos pai~jes
y líneas de acción, los comentarios del narrador que ofrece puntos de vista
divergentes, la no confiabilidad del narrador (Iser, 1993, 108-110) y las
comprensiones de periodos temporales o de recorridos por el espacio.

344
345

�11

que~ e~ ~ estado sin provocar inquietud, es lo que trataré de explicar a
contmuac1on.

En "Toe fall of the house of User" hay indeterminaciones de los dos
tipos. Este relato nos pone frente a un objeto que pudiéramos llamar "de
pequeñas dimensiones", no ante una multitud de épica ni ante un "fresco"
realista. Posee una concentración apreciable de la acción en tres personajes,
en un sólo lugar y en un corto lapso de tiempo; comienza in medias res y
apunta con varios detalles de modo directo hacia el final (Oliboni, 19861987, 73-74). Sin embargo, abunda en ambigüedades, como ya he dicho;
algunas de ellas incluyen sucesos inexplicados que parecen apuntar hacia lo
irracional y por eso es lógico que se les intente buscar una explicación. No
abarca el texto, por ejemplo, dónde ocurren los hechos, ni en qué época.
Menciona una Edad Media como pasado de la familia Usher -rasgo
frecuente en la novela gótica-, y ello implica que el relato es situado en un
tiempo posterior a esa época y en un espacio donde ella transcurrió, pues es
sabido que ese periodo no es común para todos los pueblos; los nombres
ingleses son otro indicio. Pero en rigor nada dice al respecto.

Para comenzar por una categoría textual de primer orden, es poco lo
que sabemos del narrador-personaje. Son más los datos que deducimos de
~ comentarios y acciones (formas de caracterización indirecta) que lo que
el expresamente nos da de sí. Incluso, la atribución de género es durante un
?uen trecho una operación lógica no lingüística: toda vez que la lengua
~gle_sa carece de desinencias de género en adjetivos, participios, etc.; lo
infenmos del hecho extratextual de que en los cuentos de Poe normalmente
narra un hombre, y del otro, intratextual, pero sustentado en una costumbre
~n un elemento cultural y por ende referencial-, de que la entidad que narra
dice andar sola y a caballo: "I had been passing alone, on horseback" (Poe,
1975,231). De esta forma no solían viajar más que hombres. Sólo después
aparece la marca de género (It's proprietor, Roderick Usher, had been one of
my boon companions in boyhocf'; "Although, as boys, we had been... ", [Poe,
1975, 232, subrayó]).

Tampoco precisa el texto la causa de la atmósfera peculiar que
envuelve la casa, que al parecer es objetiva (la perciben dos personajes), ni la
enfermedad que padece Madeline Usher, ni lo concerniente a su muerte y
conservación. Los motivos para mantenerla en un sótano antes de inhumarla
tampoco convencen a los críticos, aun cuando el texto aporta varios. No
obstante, en caso de aceptarlos, el texto calla acerca de la forma de conservar
el supuesto cadáver, ya que la expresión utilizada sugiere que se trata
exactamente de conservación ("preserving her corpse" [Poe, 1975, 240]) y el
tiempo que se esperaba que éste yaciera en el sótano lo exigía forzosamente,
a fin de evitar la descomposición.
1

l t,1

Y la lista de indeterminaciones podría prolongarse más: cómo pudo
una persona tan débil y enferma como Madeline, romper el sello de metal
con que se aseguró la puerta del sótano, por qué se selló así esa puerta (¿qué
se temía?, ¿qué se prevenía?), qué grado de participación tuvo el personajenarrador en todo ello, por qué mueren simultáneamente los hermanos, por
qué coincide esa muerte con el hundimiento de la casa, qué relación guarda
el poema de Roderick con el resto de la historia, etc.
Pero añadir más ejemplos de zonas imprecisas sólo servma para
mostrar que el texto acumula una cantidad suficiente de indeterminaciones
como para dar resultado, durante el proceso de concreción,
a la
constitución de una obra con múltiples intersticios entre las perspectivas
esquematizadas (lser, 1989, 149). Cuáles de ellos puede necesitar llenar un
lector real cualquiera para sentir que el texto es coherente, y cuáles pueden

346

.
Pero este es un rasgo no esencial, por lo menos desde el punto de
vista narratológico. Es una indeterminación que no indica una ausencia
significativa. El que sepamos poco del narrador no quita credibilidad a su
historia, del mismo modo que no se la conferiría una serie de datos sobre sí
. elementos que dirigieran la atención del lector hacia su'
a menos que hubiera
credibilidad, y no parece ser el caso. Hay, en cambio, otras
indeterminaciones, también concernientes al narrador, cuyo grado de
relevancia es más dudoso: su relación con Roderick Usher, por ejemplo.
En ese lento acercamiento al protagonista que se da por grados, en
una secuencia que va desde planos muy generales hasta el primer plano,
revelando "semelhancas com o movimiento da camera" (Oliboni, 19861987, 74) el narrador tiene ocasión de informar que es un viejo amigo de
infancia del protagonista, a quien desde hace mucho tiempo no ve y nunca
llegó a conocer profundamente, a pesar de lo cerca que estuvo de él:
"Although, as boys, we had been even intimate associates, yet I really knew
little of my friend. His reserve had been always excesive and habitual" (Poe,
1975, 232). Es todo lo que dice del vínculo que ha mantenido con Roderick
(más bien, caracteriza psicológicamente a su amigo).
Uno puede entonces preguntarse por qué Roderick llama
precisamente a alguien tan distante, cuando necesita compañía. Conociendo
el grado de aislamiento en que vive, es de suponer que no tenía muchas
personas a quienes acudir por ayuda. Pero aún así, su proceder resulta poco
convincente. Acaso no haya otra explicación que el traste de otra rareza de
una personalidad poco común.
347

�Sin embargo, una crítica, Cynthia S. Jordan, detecta una relación
que, por lo menos en principio, el texto no parece acentuar muy
particularmente. C. S. Jordan presta atención enfáticamente a las relaciones
de géneros y aún de sexos, en consonancia con la metodología feminista que
sigue, y encuentra una "homoreotic attraction" en el narrador hacia el amigo
(Jordan, 1987, 8).

Y así, interpreta la figura de Roderick como la de un andrógino en
quien toma cuerpo un supuesto conflicto entre el narrador y el personaje
femenino. El narrador, llamado por el protagonista y unído a él por atracción
sexual, rechaza el lado femenino que Roderick muestra, y quisiera mantener
con él una relación que excluye a la mujer en absoluto (al punto de ayudar a
sepultarla viva).

Jordan establece nexos de carácter simbólico entre componentes
espaciales y sexos, prolongando de esta forma la caracterización metonímica
del espacio que también otros críticos (Olinoni, 1986-1987, 74) han
observado:

Una prueba posible de ello es -siempre de acuerdo con la crítica- esa
especie de acto fallido que comete el narrador al decir que fue despertado, la
noche final, por un íncubo, en lugar de por un súcubo. Con esto, el autor
pareciera sugerir que el narrador se sienté tan atraído por la parte viril que,
inconscientemente, se ve a sí como mujer visitada por un demonio varón:"...
Poe would seem to be suggesting that the narrator's homoerotic attraction to
Roderick has caused him to see himself in sorne way feminized" (Jordan,
1987, 8).

"The 'vacant and eye-like windows' (... ), the 'fine tangled web-work' of
fungí 'haning... from the eaves' ( ...), and the carck which runs from roof to
, fundation prefigure Roderick's 'luminous' eyes, his 'hair of a more than
web-like softness and tenuity' (...), and his oddly spilt personality, ali of
which seem ominius enorlgh to the narrator. But he experiences 'a shudder
even more thrilling thail before' when he looks at the reflection of the
House in the tarn, the 'remodelled and inverted images' (...) which
represented Madeline, Roderick's physical and physicological counterpart"
(Jordan, 1987, 6-7).

1111

1

Las razones que da para esa equivalencia tan unívoca y segura,
atañen a Madeline: ella no habla en el texto, más bien, ha sido silenciada por
su condición de mujer, y el estanque es también silencioso ("silent taro",
escribe Poe, 1975, 233). Ella está enferma y su mal arrastra de alguna forma
a su hermano, cosa verificable textualmente; también el estanque es descrito
como un lugar de muerte -rasgo que se comprueba revisando el campo
1
semántico con que es referido-, aunque la autora no repare en ello.
Finalmente, "she will be buried at a 'great depth' (... ) in the house, in a
chamber that líes beneath the surface of the tam and of the narrativa"
(Jordan, 1987, 7).
Pero en cuanto a la forma de asociar a Roderick con la mansión, etc.,
no da argumentos. Combina elementos de este relato con los- de otros
"woman-centered tales", para concluir que, como la composición de la
balada de Roderick "is reminiscent of Morelia and Ligeia, who had been
characterized by their musical language" y como "Poe's plysical description
of Roderick is in fact (... ) very similar to that of the beautiful Ligeia"
(Jordan, 1987, 9) el protagonista de nuestro cuento reúne rasgos femeninos.
Estos coexisten con otros que, de acuerdo con los papeles que la cultura ha
asignado a los sexos, la crítica lee como masculinos; tales, la actividad y la
energía.

348

Ahora bien, tomando esta probabilidad con todas las precauciones
que impone la ambigüedad de la palabra íncubo desde hace siglos,2
retomemos el punto de partida de esta indeterminación: ¿es de carácter
general, o marca, por el contrario, un vacío generador de significaciones
implícitas? O dicho de otra forma: ¿es de las que es inútil llenar, o de
aquéllas que el texto pide que se llenen, como condición para lograr una
comprensión?
Evidentemente, para C. S. Jordanes de las segundas, porque entre
otras cosas, le permite hablar de un "eminently unreliable narrator" ( 1987,
11 ), y una voz narrativa con esa condición abre posibilidades de
interpretación grandes ( como no es de confiar, todo lo que diga puede ser
sometido a discusión). Pero hay razones que sustentan la opinión contraria,
aun soslayando diferencias de puntos de vista teóricos.
Decidir si una indeterminación es irrelevante implica tener una
visión clara de las perspectivas que el texto ofrece, y esto, en verdad, es un
proceso altamente subjetivo, que diferiría de un lector a otro. No obstante,
hay algunos elementos dignos de atención, si se trata de situarse en el lugar
que el texto sugiere como idóneo para ser leído: el título, el epígrafe, las
dedicatorias, etc.; todo aquello que Genette denomina enunciados
paratextuales lato sensu, y que, sobre todo en el caso de los dos primeros
enumerados, contienen pautas de lectura (Genette, 1987, 8). Sin embargo, la
profesora Jordan no repara en esto en ningún punto de su amplia
interpretación.
Para ir directamente al enunciado que me parece más significativo,
el epígrafe de este relato, "Son coeur est un luth suspendu; / Sitot qu' on le
349

�touche il resonne", puede entenderse como una alusión a un tipo de relación
humana en que una persona, más que accionar, reaccione a los impulsos de
otra (el corazón resuena cuando es tocado). Y en vista de que aquí la
participación del narrador como personaje es más bien secundaria, de testigo
que cuenta lo que ocurrió a otros en su presencia, suponer que el epígrafe
pueda referirse a él
y a la protagonista sería forzar las cosas.
Contrariametne, Madeline podrá no hablar en el texto, pero su función es a
todas las luces más importante en el desarrollo de la trama: es quien sostiene
y desencadena el conflicto que da vida a la narración (y ya se sabe que un
relato sin conflicto no es ni siquiera narración, ya no digamos cuento). Por
tanto, es a ella a quien se debe de aludir el tipo de relación sugerido por el
epígrafe. La relación entre ella y su hermano debe ser uno de los. ejes ~e
sentido del texto, y es hacia ahí donde se supone que el texto pide mas
atención. Así, pues, si es aceptable la lectura que hice del principio de
cQnstrucción de Tynianov, las demás relaciones -incluida en ellas la del
protagonista con su amigo- son de un rango menos importante en este
cuento, y pueden experimeritar como deformación una indeterminación de
carácter general.
Desde luego, no es posible ignorar lo que juzgo es el resultado de
que no se haya reparado en el epígrafe. El que la_ a~tora ~omentada ~ubiera
recurrido a él no garantiza en modo alguno la comc1denc1a, en relac1on con
la clase de indeterminaciones, ni tampoco respecto a la captación de las
perspectivas esquematizadas. Pero tampoco es legí~o desconoc~r textos
como epígrafes, que no sólo son componentes de este signo compleJo que es
toda la obra, sino componentes particularmente significativos ( Genett, 1987,

145-149).
Como hemos visto, el tipo de relación de los hermanos parece ser el
núcleo de significación de este texto. Ello no es óbice, sin embargo, para que
constituya también una de sus zonas de indeterminaciones. Y en esta ocasión
sí es posible adelantar que se trata de lugares int~ncionalm~nte impre~isos.
Es probable que un indicio de ello sea la variedad de mterpretac1ones
plausibles que admite, apoyadas en esquemas de conocimiento ("knowledge
frames", Freundlieb, 1982, 26), a veces alejados entre sí.
Todo cuanto dice el texto de particular es que ambos hermanos son
gemelos, los últimos de una antigua familia'._que están enfermos~ ,que habitan
solos (sin otra compañía que la de algún uJ1er) la vetusta mans1on, y que se
tiene un afecto que el texto da pie para considerarlo peculiar; por lo menos
Roderick profesa ese tipo de cariño a su hermana. De acuerdo con lo que
afirma el narrador, aun en el estado de deterioro mental del protagonista
tiene como causa la enfermedad de su "tenderly beloved sister":

350

"He admitted, however, although whit hesitation, that much of peculiar
gloom which thus afficted him could be traced to a more natural and far
more palpable origin -to the severe and long-continued illiness-indeed to the
evidently approaching dissolution -of a tenderly beloved sister... (Poe, 1975,

235-236).
El texto no va más allá, de manera explicita. Sin embargo, Tzevetan
Todorov parece destacar un vínculo incestuoso entre ambos personajes.
Todorov utiliza nuestro texto como exponente de su concepto de lo extraño,
es decir, del acontecimiento sobrenatural explicado de modo racional.
Observa que, en éste, lo extraño tiene dos fuentes: las coincidencias y la
experiencia de los límites. Y ofrece una coincidencia: "La resurrection de la
soeur et la chute de la maison apres la mort de ses habitants" (Todorov,
1970, 53), cuyas explicaciones radican en la catalepsia y en la fisura de la
casa. En cuanto a la experiencia de los limites, asevera que es el estado
extremadamente enfermizo de los hermanos lo que turba al lector (Todorov,
1970, 53), y añade, precisando la causa de este efecto, tras evocar a Freud,
que "le sentiment d' etrangeté part done des themes évoqués, lesquels sont
liés
des tabous plus uo moins anciens" {Todorov, 1970. 53-54). No
menciona el incesto, pero lo alude cuando habla de tabúes en relación con el
fundador del psicoanálisis.

a

Por otra parte, D. Freundlieb comprende las peculiares relaciones de
Roderick y Madeline como una manifestación, entre otras que contiene el
texto, de ras fuerzas de atracción y repulsión que gobiernan al cosmos,
según la teoría expuesta por Poe en Eureka: "Poe's cosmology -aseverapermits the reader to explain events, actions and the whole episodes as
affects of the interaction of the two basic forces of attraction and repulsion"

(1982, 38).
La sensibilidad hiperestética que permite al protagonista escuchar de
lejos los ruidos más secretos de su hermana, incluso los de su fisiología, es
una manifestación de la repulsión. El hecho mismo de que él la haya
sepultado viva, a sabiendas, era un esfuerzo por detener una unión de
cuerpos que acabaría por ocasionarle la muerte, y no por la maldición que la
transgresión simbólica de un tabú atraería sobre sus cabezas, sino por ser
una consecuencia de la fuerza de atracción: "Every attempt at aproximations
of two bodies as an effect of attraction leads to an increase in repulsion in
order to prevent, al least temporality, the contact and final coalition of
matter" (Freundlieb, 1982, 39).
Luego, tanto el brazo mortal como el hundimiento de la casa, son
formas mediante las cuales ''the phase of increasing and accelerating
contraction" (Freundlieb, 1982, 38) que vive el universo deja de sentir su
351

�influencia. Dicha fase aparece descrita en Poe como un periodo de colapso,
como un proceso inverso hacia el "original state of absolute unity and
non-materiality" (Freunlieb, 1982, 37).
De acuerdo, pues, con esta interpretación, los hermanos interactúan
porque están unidos por el destino, porque son instrumentos de fuerzas que
los rebasan, del mismo modo en que rebasan al barón de Metzengerstein y al
conde Berliftzing en "Metzengerstein" (Freundlieb, 1982, 37).
Finalmente, tampoco sería descabellado pensar en una relación de
dependencia parapsicológica, teniendo en cuenta elementos como el
epígrafe, ya comentado brevemente; la actitud receptiva, de escuchar como
hipnotizado los sonidos que suben desde el sótano, y reactiva, frente al grito
de Madeline, que adopta Roderick la noche de la tormenta; la forma también
reactiva en la que él muere, y la condición de hermanos gemelos de estos
personajes, entre quienes 7xistía no sólo una "striking similitude", sino
también "sympathies of a $éarcely inteligible nature" (Poe, 1975, 240).
/

La parapsicología no es infrecuente en la literatura fantásticaextraña, a la que The /ali of the house of Usher pertenece; aquella, como el
mesmerismo y la frenología, forma parte de la llamada red temática del 'yo'
(Todorov, 1970, 113 et sqq.), característica de este género, y que agrupa
fenómenos anómalos de percepción de la realidad.

- --._~,11,,, 11

De acuerdo, pues, con esta lectura, Roderick enferma más a medida
que su hermana se extingue, puede escuchar durante días sonidos (''yes, I
hear it, and have herad it. Long -long-long- many minutes, many hours,
many days, have I heard it" [Poe, 1975, 224]) que el narrador empieza a oír
sólo cuando son tan altos que compiten con los del viento, y finalmente
muere frente a Madeline porque entre . ambos existe una comunicación
extrasensorial probablemente involuntaria y una dependencia atípica, en las
cuales él toma parte como receptor, como individuo paciente. Un hermano
gemelo no puede morir sin que ello cause efectos en el otro. 3
De este modo, después de haber enumerado o comentado .una serie
de indeterminaciones presentes en "Toe fall of the house of Usher", es
posible intentar reunir algunas reflexiones, de carácter general, dispersas en
el trabajo

111
Acaso la primera y la más obvia sea que, tantas indeterminaciones,
unas obedecen a rasgos inherentes a todo texto literario y otras a marcas
virtuales de intención del autor implícito. Decidir cuándo estamos ante una
352

de ésas y cuándo ante una de aquéllas no siempre es factible con el mismo
grado de seguridad. Identificarlas -no importa de qué tipo sean- es una
operación posterior, por lo menos lógicamente, que la de haber identificado
esas guías del lector que son las perspectivas y esto a su vez es un proceso
complejo y subjetivo.
Sernas textuales como los que ha estudiado Genette (1979) sin duda
sirven de orientación, aún cuando no conduzcan a todo lector al mismo sitio
(lo cual es imposible, tratándose de códigos ambiguos como la lengua y los
diferentes lenguajes literarios de géneros, corrientes, individuos, etc.). Sin
embargo, es preciso tomarlos en consideración.
Por otra parte, y aunque no he reseñado en su totalidad las críticas a
las que me he referido, creo que con lo comentado puede verse que no
siempre los críticos están tan conscientes de la operación hermenéutica que
realizan, como sería deseable. No siempre parten del supuesto de que cuando
interpretan, lo que realmente hacen es construir discursos propios
precisamente sobre los lugares imprecisos de un texto, sobre sus vacíos, y no
descubrir discursos existentes de manera implícita (Freundlieb, 1982, 25).
Contrariamente a quienes, como el propio Iser (1993, 99) y D.
Freundlieb (1982, 25), han propugnado casi por la abolición de las
interpretaciones, a favor de otras estrategias críticas, soy el criterio de que
las interpretaciones tienen un valor digno de consideración. Pero no creo
conveniente que no se formulen sin mostrar sus puntos de partida más
elementales, porque contribuyen a canonizar lecturas que, por más
autorizadas, no dejan de ser personales y, sobre todo, resultados de un lector
entre otros.
Notas bibliográficas
1

En relación con el estanque se usan expresiones como black, lurid, unruffled
lustre, silent sullen, dim, still, rank miasma y danlc; que indican carencia de vida,
estatismo.
2

Si bien es cierto que a lo largo del tiempo se ha intentado mantener la oposición,
justificada por razones etimológicas, entre ' íncubo' y 'súcubo', y que de hecho se ha
mantenido en la mayoría de los casos, no lo es menos que ha habido vacilación en el
uso, y el primer término ha cubierto a veces el campo semántico del segundo,
deshaciendo la oposición; así, por ejemplo, Guazzo, en su "Compendium
maleficiarum" (1608), escribía: "[The incubus] can assume either amale ora female
shape; sometimes he appers as a fullgrown man, sometimes as satyr; and if it is a
woman who has been recived as a witch, he generally assumes the from of a
rankgoat"(Hope, 1981 , s.v. 'incubus' 254). Por otra parte, 'íncubo' ha significado
también pesadilla o sueño de contenido erótico en general: "lnasmuch as the
353

�nigthmare dream is sexual in latent content, incubus is often used interchangeably
with the mare demon" (Hope, 1981, 254).
3

Detrás de esta creencia se halla el valor simbólico generalizado entre varias
mitologías, que asigna a los gemelos la calidad de dualidad en la unidad: "dans
toutes les traditions, des jumeaux, dieux ou héros, se querellent ou s'entraident,
maquant ainsi l'ambivalence de leur situation, symbole de le situation meme de
chaque etre humain divisé en lui-meme"( Chavalier, 1982 s.v. ''.jumeaux", 546).

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355
354

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Nico la Abbagnano: Historia de la Filosofía. Tomo II. Montaner
y Simón. 1995, p. 272.
13

Selecciones de Hume: lnyestigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p . 131.
14

Ci t ado por Josiah Royce en El espíritu de la filosofía moderna.
Editorial Nova, p. 102.
15

Selecciones de H ume: Investigación sobre el entendimiento
humano. 1959, p. 132.
16

17

Josia h Royce. Opus Cit. p. l Ol.

David Hume: Invest igación sobre el enten_d imiento humano. 1959,
p. 102.
18

19 James Noxon: La evolución de la filosofía de Hume .
Universidad, 1987, p. 93.

Alianza

Manue l García Morente : Lecciones preliminares de Filosofía.
Editorial Porrúa. Colección " Sepan cuantos", No. 164 , 1994, p.
144.

20

21

James Noxon: Opus . Cit. p . 25 .

182

Sección Segunda

LETRAS

�UN MÉTODO PARA LA ENSEÑANZA DE LA LINGÜÍSTICA
Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefa del Departamento de Letras del
Centro de Estudios Humanísticos.
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
y Colegio de Criminología - UANL
Abstract

Con el propósito de integrar las tendencias actuales en la educación, et·
marco conceptual sobre calidad educativa, el proceso de enseñanza.
aprendizaje, la importancia de la lingüística, sus objetivos, los procedimientos
para el análisis lingüístico desde la praxis dialéctica de la historia, así como
coadyuvar a la formación integral del especialista en lengua, se realizó una
investigación para proceder al diseño del curso de Metodologla para el
Análisis Lingüístico.
El criterio metodológico para la selección y elaboración de los materiales,
se hizo tomando en cuenta la perspectiva histórica. El objeto de este enfoque
fue reconocer lo conceptual de la ciencia y sus métodos de trabajo,
conjugando el aprendizaje del conocimiento con las habilidades de análisis y
pensamiento crítico, sin descuidar lo temporal y sus efectos en el quehacer de
la ciencia. Para la planeación de las sesiones y el diseño de estrategias y
métodos, que incorporan la riqueza del aprendizaje colaborativo con la
flexibilidad del aprendizaje, hice uso de la plataforma tecnológica que salió al
mercado a través de Lotus Education e IBM, en la aplicación llamada Lotus:
Learning Space, que permite al alumno navegar en la información de acuerdo
a sus propios intereses. La herramienta está compuesta por módulos
interconectados, cada uno de los cuales es una base de datos de Lotus notes:
Schedule, Media Center, Course Room y Profile, además del módulo
Assessment Manager que es utilizada para crea; evaluaciones: exámenes,
autoevaluaciones, encuestas y asignar calificaciones al desempeño del
alumno.
Los resultados logrados al integrar la plataforma tecnológica con el
proceso de enseñanza-aprendizaje, fueron sustanciales y renovadores para la
práctica pedagógica; pues el espacio virtual, utilizado de manera sistemática y
reflexiva, propicia la mejora en la calidad de la información, la comprensión
del aprendizaje y su desarrollo, a la vez que, favorece una mejor integración y
colaboración entre alumnos y profesor.
Los elementos esenciales de este diseño se han puesto en práctica
eventualmente. Si,n' embargo, para el semestre de otoño, se tiene planeado
verificar totalmente el funcionamiento de este modelo, con el fin de realizar
los últimos ajustes y ofrecer un diseño que promueva el desarrollo integral y
profesional del estudiante, con especialidad en lengua materna.

Prefacio
' encontrar un sentido,
La vida nos requiere motivos para existir, crear,
ser útiles .a los demás. Conjunción dramática de oportunidades, avatares y
circunstancias. En esta experiencia del vivir, surgió la idea de elaborar un
texto para la enseñanza de la lingüística. Aprehender las líneas en la
185

'

�fugacidad del instante, me permitió volcar mi espíritu en cada _p~l,abra teñida
de ilusión y anhelo... Lo que existía como un sueño, se c~~v1rt1O de pr?nto
en un hálito mágico que transformó el proceso cogn,1t1vo en realidad
tangible.
Los signos de las culturas primigenias, el legado culttyal de los ~riegos,
transmitido y recreado por los romanos; . los sacrosantos nncones
bibliotecológicos de los medievali_stas, patrim~~io . egr~&amp;io heredado a la
posteridad· las gramáticas renacentistas y los aneJOS mcunables, echaron sus
raíces par; alcan~r el orden de la existencia, ~asta yompletar, ~on los
diccionarios políglotas, el trabajo de los comparat,stas Y, neogramat1cos., la
converoencia diacrónica-sincr6nica que brinca desde el P,~ano especul~t1voempíri;o, a Jo científico y formal, rasgo. característico-id~ las comentes
lingüísticas de la centuria que acaba de termmar y que consohda el campo de
las ciencias del lenguaje.
·
Patrimonio ilustre que entraña el pensamiento del h_omb_re Y su
preocupación por el lenguaje desde el principio de l_a h1stona de la
humanidad. Sabiduría silente y a la vez locuaz; asombro y esfuerz~ que ~e
realiza bajo el impulso de una mística: el amor a la palabra, que nacida baJo
el signo de )a linealidad como la historia, evoluciona ahora al plano de lo
virtual.
Todo lo que podemos saber del ser humano es lo que, ha quedado de su
rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retie;ien las formas del
mundo, grafías que relatan de unos a otros la memoria de hombres Y
pueblos. La historia de la humanidad su~one una cul~ra bas_ada en la palabra
que flota en el espacio natural y se desphega con la :1queza mnata q~~ posee,
para dar al hombre la esperanza como aliada y contmuar su proyecc10n hasta
el mañana.
En el umbral de este tercer milenio cargado de cambios vertiginos?s,
contrastes, expectativas, sueños y realidades no esperadas-, la ayuda ~~) hilo
de Ariadna, para brindar orientación en los laber_int?s de 1~ informac1on que
se multiplican en ingentes cantidades, es imprescmd1ble. , .

'

Hermes, el mediador, tal como lo prqpone Miche( Se~es, nos_,abre
también los caminos para conquistar las supercarreteras de la mform~ct?n, Y
explorar el proyecto político de Méxi~o, i~scrito en una C!-)ltura polem1ca Y
coexistente, discurso que gesta una h1stona de encuentr~s Y desencue~tros,
donde la escuela sumida en nuevas dimensiones, supone un desphegue
inédito de compromisos y metas.

186

Y la metáfora cibernética nos regresa de nuevo a la galaxia de
Gutemberg, como lo expresa Umberto Eco, para damos ·1a posibilidad de
escribir en un medio y otro; usar la inteligencia artificial en sistemas
interactivos.
Bajo esta pauta, el diseño de un texto para la enseñanza se transforma a
través de la tecnología de la información y comunicación, conjugando la
perspectiva del aprendizaje conducido. Lo que obliga a incorporar una
selección y secuencia de materiales para entrar en interface con los alumnos,
crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula. .
El modelo que elaboré, busca la convergencia de la condición cognitiva
y reproducción simbólica, invitando al estudiante a investigar, aprender y
comunicarse, al mismo tiempo que lo convierte en participante activo dentro
del proceso de construcción de su conocimiento.
l. Introducción

En la dinámica de la economía global, donde las nuevas tecnologías
juegan un papel protagónico, la capacidad científica y tecnológica constituye
la fuerza endógena que potencia la ventaja o desventaja frente a las naciones
competitivas.
El cambio de paradigma ha transformado nuestro entorno. Hemos
empezado a vivir en una sociedad cuyo rasgo más acentuado parece ser la
diferencia entre el que está informado y el que no lo está; el que está
capacitado para obtener información y aquél que no es capaz de obtenerla.
La economía mundial, la geopolítica internacional, el impacto
tecnológico, la sociedad globalizada, operan gracias a los grandes flujos de
información y conocimiento, que se generan, transmiten y consumen en todo
el orbe, obligando a las empresas a tener dentro de su quehacer productivo
actividades de capacitación permanente.
Ante esta situación, es necesario entender que el proceso educativo se ve
impelido a desarrollar una nueva cultura del conocimiento, el activo
estratégico y la mejor ventaja frente a la lucha competitiva. La práctica
pedagógica enfrenta un nuevo desafío epistemológico: explicar desde el aula
el concepto de la transición de la era postindustrial a la de la tecnología
informática, a la telematización de la sociedad, a una cultura entendida como
an proceso de ensamblaje transterritorial.

187

�Educar al hombre en el mundo de hoy, es situarlo de frente al futuro.
Este es el desafio que ~e nos plantea. Educar, no para enseñar una verdad
programada, sino aquella que surge desde la reflexión; desde el vivir del
hombre como encuentro en un proceso de aotoconstrucción y
transformación.

modelo. La educación se materializa en esta form¡ en una praxis regida bajo
la ~auta de . los cánone~ de calidad y el compromiso permanente con la
me1or~ c~n~mua.; es d~~1r, con la capacitación y promoción del saber a partir
d~l _eJerc~c10 s1stematico de estrategias que optimicen el aprendizaje
s1gnificatzvo.

La competencia en una economía globalizada, requiere de una fuerza
laboral capacitada en el manejo de las nuevas tecnologías. Personas con un
espíritu de superación personal; hábito intelectual de refl~xión, capaces de
adquirir información, analizar, sintetizar, evaluar; . crítfoos, decididos a
identificar y resolver problemas y enfrentar n1,1evas f9ñnas de v~da, con
actitud asertiva, innovadora, emprendedora; con;,, habilidades de
comunicación, visionarios, creativos, organizados; con ·cc;mciencia clara de
las necesidades del país y compromiso con el desarrollo sostenible.

La gran dificultad para llevar a cabo esta empresa es definir
estratégicamente, sobre qué líneas debe planearse la educación. Si~
~mbarg~,, creo que las funciones sustantivas radican en relacionar, ]a
mtegra~1on de planes y proyectos con base. a fa filosofía del modeló
educativ?, instituido a nivel nacional y mundial, conjugando la autoridad
compartida, el espíritu de cooperación y el trabajo de calidad.

Este es el reto de la educación institucionalizada de h9y, lo que implica
dejar atrás · el modelo unidimensional basado en la transmisión del
conocimiento y asumir el nuevo paradigma educativo formulado por la
UNESCO y que de acuerdo a Juan Tedesco, director de la oficina de
. Educación, establece: formar individuos con una visión más global de la
realidad, es decir, satisfacer las necesidades sociales y humanas de la
persona; vincular el aprendizaje a situaciones y problemas reales, preparar
para aprender; ser capaz de proyectar el conocimiento, ampliarlo y
transmitir/o, y promover la unidad de los hombres y las mujeres en la
diferencia y complementariedad.

Lo que trae consigo la exigencia de elaborar materiales didácticos aptos
para formar al educando como un ciudadano de su tiempo, preparado para
asumir modelos de vida diferentes, responder a las demandas de calidad de
desempeíio y afrontar los problemas sociales del país, con-un espíritu crítico
y de servicio; profesionistas competitivos, dispuestos a poner en práctica su
responsabilidad individual y social.
2. Una visión sobre la dinámica educativa
La dinámica de la escuela actual plantea la necestdad de una nueva
pedagogía acorde con la era del conocimiento, que posibilite la construcción
de saberes y formas de socialización, interacción y ,t omunicación. Un
modelo educativo capaz de promover la formación integral del estudiante y
el desarrollo de una filosofía, entendida en su dimensi~h epistemológica,
desde donde se evalúa la capacidad del docente para transmitir conocimiento
(elementos cognoscitivos y habilidades); y en la dimensión ontológica, que
trata la cuestión sobre la naturaleza del conocimiento, en su carácter
particular y colectivo, lo que presupone la administración estratégica del
188

El_de~arrollo soci?~conómico y cultural actual nos está obligando a ·
producir bienes y serv1c1os altamente competitivos que logren penetrar un
mer~ado densamente saturado, para lo cual se requiere también el manejo
efic1ent~ . de . ,la tecn,ología de punta, el diseño, la producción y
~omerc1altzac1on de esta, sin olvidar que es menester fortalecer fas
mfraestructuras p~dª??gicas,_ a~oyar la profesionalización de docentes y
~xpertos en capac1tac10n; opt1m1zar la formación de los recursos humanos e
implementar ~rogramas de intercambio, como medio para hacer progresar el
saber y garantizar la supervivencia en el futuro.
·
La formación de profesionistas verdaderamente competitivos debe estar
en ~onso?ancia ~~n las necesidades del mundo de hoy. Enfoque que apunta
hacia la mteracc10n entre el macroentomo y la educación, la actualización
permanente y la capacitación, aspectos que se han convertido en factores
claves para el desarrollo de las instituciones.

3. Definición del problema
~i análisi~ sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje me llevó a
reflex1~nar senamente y plantearme la necesidad de diseñar un software
educativo para la enseñanza de la lingüística; actualizar el proceso y hacer
frente .al reto de transformar el paradigma unidemensional basado en Ja
transmisión de conocimientos,_al modelo de la tetraiogía de los aprendizajes,
postulado por la UNESCO, qaJo los supuestos de un humanismo integral.
¿Por ~ué me interesó hacer este diseño? Porque suele afirmarse que los
maestros 1nme~sos en_el área del lenguaje somos ajenos a la problemática
actual y seguimos siendo conservadores, tradicionales y obsoletos en
nuestr~s métodos de enseñanza. Se propala además, que las ciencias del
lenguaJ~ evolucionan con lentitud pasmosa. Pero lo más grave es que un
gran numero de docentes en este campo del conocimiento, creemos y
189

J

�aceptamos todo lo que se asevera y consecuentemente acfuamos conforme a
esa imagen.

P. Salinas: El individuo se posee a sí mismo, se coñoce, expresando ¡0 que
lleva adentro y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje.

Puede parecer riesgoso sustentar esta afirmación, pero me atrevo hacerlo
porque creo que ha llegado el momento de cuestionarme _y cuestionar a mis
"ºlegas ¿qué significa para nosotros ser docentes en el 'área del lenguaje?
¿por qué se enseña la lingüística?

Quiero destacar además, que en el desarrollo del lenguaje, existen tres
aspectos relevantes que numerosos lingüistas olvidamos:

Hablar de un por qué refiere a un objetivo. Sin eml5~go, antes de dar
respuesta, me parece necesario agregar otras· preguntas sobre el mismo
tópico:
• ¿Desde qué perspectiva o desde qué postura _me interesa conocer mi
área de conocimiento? ¿He sidp un actor pasivo o activo?
• ¿Cómo desempeño mi_trabajo? ¿Sólo cumplo con el programa del curso
o me intereso en incrementar mi conocimiento de la materia? Si lo hago, ¿es
sólo por medio de lecturas o asisto a congresos, semmanos o eventos
relacionados con lo que enseño?
No escribiré ninguna respuesta, pues las preguntas son para meditar,
reflexionar ... y luego pensar que, para hacer frente a los desafíos actuales, es
necesario reconocer y saber si estamos dispuestos a tener una actitud de
cambio.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camiJ:?-O a la lingüística
como ciencia, los estudios especializados en tomo a las lenguas han
proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza
vinculando la racionalidad cognitiva-instrumental, consistente en un saber
proposicional con la racionalidad comunicativa. Desde la mismidad del ser
humano que se comunica en situación y en circunstancia por medios de
actos de habla.
Las ciencias del lenguaje se ocupan de la comutiicación, desde la
perspectiva del sujeto hablante como ser social y d i sujeto como ser
dialógico y creador de la lengua.
En esto radica la importancia del estudio de la lingüística. Somos
responsables directos del proceso de enseñanza-aprendizaje, del mecanismo
de la: comunicación e interacción. Pero, a Iá vez, estamos comprometidos
con el desarrollo del instrumento, en su significado más profundo. Una y
otra vez debemos pensar que no habrá ser humano completo que se dé a
conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua, como lo expresa
190

• La _co~strucción del yo, que equivale a la conciencia de identidad; el
establec1m1ento de la alteridad.
• El horizonte situacional.
• El proce~o ~ _la manera en que se hace efectiva la comunicación, las
formas de soc1ab1hdad, de interacción social.
4. Objetivos

. ~I problema que he descrito me condujo a plantearme los siguientes
objetivos:
• ~ecuperar el_ co??c~miento q?e había acumulado sobre el lenguaje y Ja
ensena~za_de la lmg~11st1ca a t~aves del ejercicio de la docencia y plasmarlo
:n un diseno que pus1er~ ~~ ,practica el proceso de enseñanza-aprendizaje.
. ~ntegrar la adqms1c1on de conocimientos con el desarrollo de
~ab,_~~dades de _razonamiento y reflexión, necesarios para la formación de un
h~~1sta, mediante estrategias didácticas que favorecieran el pensamiento
cnttco.
• E~plorar una al~ern~tiva, la interacción hombre-computadora, para
consohdar las potencias mtelectuales del especialista en lengua y hacerlo
apto p~ra enfrentar los retos de su vida profesional, por el estudio de textos
eJerc1c10s de razonamiento y análisis lingüístico.
. ·
'
· 5. Justificación

L_a práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo.
Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la
l~n~.ª para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según
lmgu1stas de renombre,_ como el conjunto de precondiciones, conocimientos
Y regla_s que ~a~en posible y actuable para todo individuo el significar y el
comumcar (Bttt1 y Zani, 1990).
Algunos especialistas consideran que poseer esta competencia consiste
e? ~prender a leer y escribir; para el lingüista, el dominio de la lengua
s1g~1~~a no sólo es~s capacidades, sino también, y de manera relevante, la
pos1b1l_1dad de amphar el universo cognoscitivo en función de la interacc· ,
de códigos lingüísticos, entre hablantes diversos.
ion
191

'

�¿Por qué menciono estos aspectos? Porque un especi~lista en lengua, el
docente en lingüística, tiene que darse cuenta del compro~iso que entraña la
enseñanza de esta disciplina. Estudiar lingüística es conocer la ciencia del
lenguaje, sus modelos teóricos, para ser capaces de desarrollar un método de
enseñanza del lenguaje, permitiendo a nuestros alumno~ ser dueños de un
~ódigo lingüístico, lo que representa la posesión del yo y de su entorno.
Pero además, los procesos concretos implicados en la adquisición de la
lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimul~,
facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, -/a metacognición, es decir,
la habilidad para comprender y pensar acerca de las propias experiencias
cognitivas y ser consciente de circunstancias, acontecimientos sociales,
tareas y personas (Garton, 1994). Pensar, en esto, nos obliga a dejar atrás los
modelos de enseñanza tradicionales, para retomar el planteamiento
semiológico; que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el
continuum semiótico productor de significados y atrapado en las redes de las
ideologías, como lo señala Kristeva. Significado que atañ(, ·a la capacitación
del alumno en el uso de la competencia significativa y semiótica.
Nuestro compromiso como lingüistas es obvio y palpable. El lenguaje es
la piedra angular del discurso en la educación profesional. De tal manera que
cualquier cambio en el saber que tenga pretensiones de ser universal, parte
del dominio de lenguaje. Saber leer y escribir, es el fundamento del saber
ser, conocer, hacer y relacionarse.
'

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento
más importante en la educación; la forma más ;, efectiva para la
administración del saber, de la cultura, del escenario di11~ico, a la vez que
mosaico polémico, sobre el cual Heidegger discutiera hace tiempo, y más
recientemente Umberto Eco lo explicara como la ii¡i.terpelación de las
realidades fáticas de la existencia, y Vatimo junto con ot!os posmodemos, lo
definiera como el estado de consunción de una civiliZ'4ción, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una cultura que a veces no podemos
reconocer. Las mutaciones tecnológicas informatizadas y de comunicación,
nos conducen a una movilidad social, donde se establece una relación
sinergética que demanda nuevas formas de vida.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los cuales
no estamos preparados. Pero creo que nuestra postura, como docentes es
incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros_jóvenes asumir los
clesaflos del momento, prepararlos para afrontar los retp.; futuros. Nuestra
labor es lograr que sepan afrontar la verdad, su verdad y,la de su entorno; Y
192

para eso, es necesario que sepan leer y escribir; para luego ser capaces de
resolver problemas y estar abiertos al mañana.
·
El l~nguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra todo
es_e conJunto de elementos humanos y culturales cada vez más complejos. La
palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la vida como dice
Milán Kundera. Es el espacio plurivalente, que Martha Traba d~fmió como
autoreferente y autosufuciente; donde se forma la primera pareja entre un
referente y un signo de acuerdo a lo expresado por Ronald Barthes y muchos
otros lingüista~, y d?nde se instalan de una vez y para siempre, los grand~s
temas de 1~ ex1stenc1a... es en fin, el acto de la creación, el hilo mágico entre
el pensamiento del hombre y el mundo; el poder que da vida o la destruye.
Ante este axioma maravilloso ¿qué hemos hecho los docentes en nuestro
campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su sitio
darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de vis~
antropol~gic?,Y co~ductual, el lenguaje como fenómeno de emancipación y
autorreahzac1on (Tttone, 1986) debe ser el elemento más significativo de la
educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con una base
sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
La reflexión descrita anteriormente, justifica mi interés por la
enseñanza-aprendizaje de la li_ngüística, así como la necesidad de incorporar
al aula la tecnología, "las ~stéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y
ofr~c~r a nuestros estudiantes un espacio académico, dinámico y
soc1ahzador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e
incorporación de información.
6. Aspectos relevantes del diseño

Concebir un diseño de interfaces incorporando estrategias para acceder
al conocimiento y el desarrollo de habilidades, vinculadas directamente con
actitudes y valores, es un gran reto.
/

.
lnd~dablemente que .Kacer un modelo de este tjpo implica mejorar la
mteracc1ón para el aprendizaje y utilizar explícitamente la representación del
conocimiento, con el fin de optimizar el desarrollo de habilidades en la
adquis_ición del sab~r;. pero al mismo ~it:mpo, plantear interrogantes que
garanticen el aprendiza.Je y abran al estudiante oportupidades de interactuar y
adquirir experiencias significativas.

193

�En este sentido, pretendo dejar claro, _por un _Ia~o': la necesidad de
revisar continúamente el proceso de enseñanza-aprend1~Je, Y P?r otr?, la
necesidad para todos nosotros como docentes de. actuah~os dia a dia en
beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento es~olar de nuestros
alumnos.
Es innegable que la mayoría de los docentes en educ~ci?n superior
poseemos una formación sólida, al menos ,~n los reque~1m1entos para
impartir la materia; sin embargo, hay todav1a un b~en nume~o. que no
dispone de una preparación en cuanto al uso de med10s tecnolog1cos que
permitan perfeccionar los resultados que se pretenden actualmente.
Ante esta realidad, quiero enfatizar que el pr~pó~ito de mi dise~o es
contribuir a mejorar el proQeso de enseñanza-aprend1zaJe y r?n ello aspirar a
mayores niveles de aprovechamiento, considerando que_:~ importante para
el docente conocer nuevos recursos que se puedan _u~i_h~ ~ara alcanzar
objetivos, sin dejar de lado la intera~ción, ~?mo c~n~1c~on md1spensable de
toda estrategia de aprendizaje, es decir, el dialogo d1dact1co.

7. Hipótesis
. .¡
¡ ·, d 1
Mi hipótesis de trabajo es de causa-efecto, que espec1fic~ ~ re ac1on ~ a
variable de cambio en el proceso de enseñanza-aprend1µJe, Y su nivel
redictivo de me· oramiento.

8. Protocolo de presentación de contenidos
Mi modelo para la enseñanza de la lingüística, fue diseñar un software,
con rigor metodológico y diversidad de fuentes. Su estructura es la siguiente:

1. Descripción del curso: Se dan a conocer los estudios sobre el lenguaje y
su evolución en el tiempo, así como diferentes modelos teóricos y sus
propuestas metodológicas. A partir de la reflexión de este marco de
referencia, se desarrollan habilidades para el análisis lingüístico con el fin de
lograr los objetivos del modelo educativo propuesto.
2. Presentación del curso. Instrucción sobre los aspectos esenciales de la
materia, como planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y
uso sistemático de materiales de apoyo para el desarrollo de habilidades en
la adquisición del conocimiento.
~

3. Intenciones educativas. Aluden a los propósitos (\!el curso.
¡

4. Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, aprendizaje y resultado.
5. Contenidos. Eje fundamental del curso; princip:os que rigen la estructura
del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se produce el
aprendizaje significativo. Los contenidos se presentan con objetivos por
módulo, así como por sesiones (contenidos conceptuales, contenidos
procedimentales, contenidos actitudinales). Lo ·mismo sucede con las
estrategias que ayudan a la organización del proceso enseñanza-aprendizaje
y la distribución de temas (módulos) con el criterio de desempeño en el
aprendizaje. Este:) es un formato de autorregulación y mejoramiento continuo
del modelo.
6. Desarrollo por módulos: módulo 1: El objeto de la lingüística, módulo
!!:Evolución de la escritura, módulo 111: La génesis de la lingüística actual,
módulo IV:La lingüística como la ciencia del lenguaje, módulo V: Los
nuevos modelos lingüísticos.
7. Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, lecturas, tareas, exámenes parciales, examen final y autoevaluación.

Esquema de representación
I 95

¡
I

�1 Modulo

l. El objeto de la lingüística

•

Contenido
Objetivo Particular:
Identificar de manera global la ciencia del Conceptual (Saber):
• El objeto de la dencia del
lenguaje desde una perspectiva
lenguaje.
jnterdisciplinaria.
• La importancia de la ciencia del
lenguaje en el mundo actual.
• El lenguaje como modelo
priviÍegiado en el trabajo
interdisciplinario.
• El papel del lengnaje en la
sociedad de la f?formación.
Conocer el programa analítico del curso
como una propuesta didáctica e
interdisciplinaria y establecer relaciones
interpersonales entre los participantes.

Procedimental (Saber hacer):
• Demostración de la propuesta
educativa de la UNESCO en
correlación co11 Ios
objetivos/contenidos del curso de
Metodología para el análisis
lingüístico.

Fomentar las actitudes de búsqueda por
el saber.

Objetivo particular:
Identificar los antecedentes históricos de
la ciencia del lenguaje.

Actitudinal (Saber '~~r):
• Reconocimiento del lenguaje
como hecho cultural por
excelencia; el sistema de estudio
de la lingüística.
• Valoración deilenguaje como
instrumento d~ comunicación y
medio para propiciar el desarrollo
del pensamiento, característica
fundamental del hombre.
Descubrir los cambios experimentados
por la ciencia del lenguaje desde la época
clásic~ hasta el siglo XIX.

Modulo 11. Evolución de la escritura
Objetivo particular:
Conocer el origen de la escritura.

Contenido
Conceptual (Saber): ·
• La protoescritur:-:c
• Las primeras representaciones del
lenguaje hablado.
• Orígenes del alfabeto latino.

Relacionar la escritura al desarrollo
social del hombre.

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis de los· primeros signos
escritos.

196

Actitudinal (Saber ser):
• Valoración de las antiguas
civilizaciones.
• Tomar conciencia del valor de la
búsqueda y la exploración como
fundamento en los estudios
científicos, en especial en el área ·
del lenguaje.

Módulo ID. La énesis de la lin üística actual

'1

Definir el lenguaje no sólo como un
fenómeno humano y social, sino como el
objeto central de estudio de la ciencia del
lenguaje.

Identificación del proceso
evolutivo de la escritura asociado a
la necesidad de comunicación.

197

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Las investigaciones en tomo a la
naturaleza del lenguaje.
• Los romanos, transmisores del
quehacer lingüístico de los
griegos.
• Las aportaciones lingüísticas en
la Edad Media.
• La eclosión de las gramáticas
vulgares.
• La pre-revolución: el
movimiento histórico
comparátista.
• Los preéursores de la lingüística.
Procedimental (Saber hacer):
• Reconstrucción de las ideas
filosóficas del Cratilo y las
aportaci9nes lógico-gramaticales
de los griegos.
• Revisión de los aportes más
significativos de los romanos en
el campo de la descripción
lingilfstica.
• · Comprensión del término de
"vulgar".
• Análisis del fenómeno de
eclosión.
• E~aminasión de los factores que
dieron origen a las gramáticas

J

�¡ ·

•
•

•

histórico-comparatistas.
Asimilación del método de
reconstrucción lingüística.
Reflexión del movimiento
precursor de la Lingüística a
fines del siglo XIX.
Observación dé las ideas de
Humboldt.

Motivar el interés por la investigación Actitudinal (Saber ser):
las
formal del lenguaje.
• Trascendencia
de
enseñanzas saussureanas y su
utilidad en la formación del
lingüista.
• Valoración
del
análisis
lingüístico como herramienta
fundamental del especialista
en lengua.

~

Formar las actitudes del humanista,
tendientes a la formación integral del
individuo.

Actitudinal (Saber-~er):
• Percatarse del ,proceso de
abstracción uti}izado por los
griegos y sigue_vigente en
nuestros días. ·
• Valoración de la erudición como
rasgo propio del humanista.
• Justiprecio de los. planteamientos
teóricos y de la inquietud de
búsqueda del hombre de ciencia.
• Aprecio por la lengua desde una
nueva perspectiva.
• Estima por el valor de las ideas
en la formación del intelectual y
su papel en la historia.
• Darse cuenta del método de
investigación científica que se
aplica en el campo de la
Lingüística.

1 Módulo

V. Los nuevos modelos lingüísticos

Objetivo particular:
Explorar los últimos modelos
lingüísticos, su carácter
interdisciplinario y métodos de análisis.

Contenidos
Conceptual (Saber):
• Los métodos de trabajo
característicos de cada escuela.

Reconocer la relevancia de cada una de
las aportaciones lingüísticas actuales.

Procedimental (Saber hacer):
• Revisión de las corrientes
estructuralistas y sus métodos
de análisis.

Enriquecer la perspectiva del estudio
de la lengua con una visión global de
los campos de especialización.

Actitudinal (Saber ser):
• Aprecio por análisis lingüístico
como hem,mienta
imprescindible del especialista
en la lengua.
• Estimac_i9n de los diferentes
campos especializados de la
ciencia del lenguaje.

Módulo IV. Lin üística como la ciencia len ua·e
Objetivo particular:
Contenidos
Estudiar analíticamente el planteamiento Conceptual (Saber):
científico de la Lingüística.
• La revolución científica: la
teoría saussureana.
• La lengua natural como un
conjunto de niveles o
subsistemas.
: ..

Procedimental (Saber hacer):
• Análisis y comprensión de la
teoría.
,
• Utilización def.los tipos de
niveles que p1§rden ser
aplicados en et análisis
estructural. ·

Aplicar la teoría saussureana

9. Marco teórico

9.1 Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula, representa hacer planes de contenidos, _unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y,· fuera del aula, prever
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden
epistemológico, mi trabajo está orientado a explicar, en sus procesos
199

198

�autopoiéticos (producción de sí) sus relaciones -~on el co~texto
(auto-organización) y la investigación que había realizado a traves de
muchos años de docencia en el área de lingüística.
Plasmar mi experiencia como docente, y contribuir a la consolidación
de la línea curricular en el área del lenguaje.
'
Abstracciones, representaciones y conceptualizaciones recrearon mi
mente tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el
objeto. El resultado fue establecer una correlación entre conceptos, métodos
y estrategias de aprendizaje, aprovechando el aula y el uso de la platafonna
como espacio reflexivo, de principios y teorías : lingüísticas en
correspondencia con los métodos de análisis lingüístico. Desde un punto de
vista epistémico el saber científico lo referí a la lingüística que tiene como
condición sine qua non la sistematización del conocimiento. El esquema- guía fue planeado en fonna tal que pudiera describir, comprender y explicar
esta ciencia a partir de los elementos concernientes de la pedagogía. El saber
técnico o práctico lo concebí conjugando la metodología y la organización
de contenido.
Por supuesto, de frente a mi problema, traté de ofrecer lineamientos
epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en fonna
simétrica o armónica con la fonnación del especi~lista en lengua,
puntualizando en el fenómeno dei lenguaje, como la férula de nuestro
trabajo profesional.

9.2 La calidad educativa
Mi procesó de pensamiento requería también hacer un claro
señalamiento del postulado más importante actualmente: la calidad
educativa. ¿Qué debía considerar?
Plantear la calidad educativa me exigía afrontar la práctica del diseño
desde este ángulo, lo que significaba explicar cómo formar estudiantes que
piensen por sí mismos, y no solamente que aprendan lo _,que otros piensan.
Esta premisa la tuve siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos
que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni
autocorrectivos; no están educados para pensar críticamente. La enseñanza
del pensamiento crítico, aunado a la administración del desarrollo del
conocimiento, mejora la educación, porque incrementa lai~alidad y cantidad
de los significados que los estudiantes deducen de lo que l~en y perciben; de
lo qu~ expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la movilización
y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento
crítico.

• Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de lo
que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales:
metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más amplio,
ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar conceptos,
hacer inferencias válidas, descubrir supuesto:;, percibir relaciones y
analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover ·el que los alumnos suponen la oposición con el otro en
compresión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos· de
intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de lenguaje y
acción (ya sea con medios verbales y extra verbales) de esta manera, los
actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que
de acuerdo a Habermas, generan una cultura del diálogo en la diferencia, y
orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la
cooperación, facilitando la creación de bienes colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió la
puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en todos los
procesos de producción de bienes y servicios, que convierten el dominio del
saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento aunado al de la información, nos exige
una cultura del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo
actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas
a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diyersidad y
evolución del mercado laboral; internacionalización, mediante una
comprensión de las diversas culturas; habilidad para el aprendizaje
continuo; capacidad de comunicación y c!isposición para asumir
responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el
curriculum, le corresponde asumir el reto de formar sujetos pensantes y
analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad
y responsabilidad social; personas con una mentalidad enfocada a la
investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación de
nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propician la calidad
educativa y enriquecen las actividades didácticas y eJ material de apoyo para
investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y dudas, ampliando
201

200

�la visión del alumno y permitiéndole ser participante activo del pro~eso_ de
construcción de su conocimiento como resultado de sus experiencias,
intereses e inquietudes.
La tarea es ardua y compleja, y por lo mismo requie.re u~ trabajo _más
allá de legislaciones; asumir la tarea educativa como compromiso esencial e
irrenunciable de nuestro actuar, con el fin último de fo~ar al ?º~bre e
incrementar sus competencias. Lo que en el pensamiento gr!ego sena s'.tuar a
la persona en el ethos, con los pies puestos en una reahda? con VIS~a al
mañana. Crearle la posibilidad de que se forje una ident~dad propia '(
creativa, pero al mismo tiempo sólida y estable, con cap~ci?ad de elegtr
conforme al ejercicio de la libertad: libertad para ser o existir; para hacer
frente al compromiso y la solidaridad; libertad para aprender_Ycreer.

10. El método

JO. J La elaboración del diseño
Metodológicamete, mi tarea fue concebida como una inve~~i~ación de
tipo documental con carácter descriptivo, orient~da a ,u~ anahsis , de las
tendencias en la educación actual. En la perspectiva pract~ca, pense en un
diseño de una interface que conjugara en un softwar~ educativo, el des~ollo
de actividades gratificantes a partir de los contemdos d:l curso. El _1d~al
sería, aplicar parámetros de calidad al proceso de ense,nanza-aprendt~J~,
enlazando los contenidos curriculares de la metodolog1a par~ el an~l_isis
lingüístico, y propiciar el hábito de la reflexió~ y e! pensamiento critico,
propios de la formación del estudiante de la . ~1cen~1~tura en ~etras o d~I
especialista en lengua a nivel de_ la educac10~ bastea, media Y media
superior, cuya herramienta de trabaJO es el lenguaje.
La observación de la naturaleza de mi objeto de es~dio, me llev~ a
preguntarme ¿A través de qué mecanismos o procesos mis alumnos senan
capaces de generar mayor conocimiento y ser aptos de formul~r, ab?rda~, Y
resolver problemas relativos a la enseñ~nza de 1~ lengua Y, a la· mvestigac10n
del lenguaje desde diferentes perspectivas? ¿Como podnan comprender la
estructura lógica del desarrollo del lenguaje, apre~i~r. los f~~ómenos ª:tuales
de la ciencia del lenguaje y sus métodos de anahsis? ¿Como maneJar los
contenidos para destacar la capacidad de análisis más que la de hacer
síntesis, sin excluirlo?
Mi propósito fue elaborar ·un diseño que_identificar~ con claridad las
intenciones educativas y planificara la secuencia de las sesiones, to~ando en
cuenta el contenido semántico y procedimental de la materia Y las
202

condiciones requeridas para estimular el aprendizaje por medio de una
interfaz que facilitara la tarea del usuario. Especificar estrategias didácticas
en apoyo a la _actividad docente y la construcción del conocimiento,
cultivando un campo del saber para formar profesionistas en lengua capaces
de profundizar el conocimiento y aptos para un manejo hábil de sus
capacidades.
A manera de conclusión

La administración del conocimiento (knowledge management) · ha
adquirido importancia creciente en el mundo de ht.)y. La postura en las altas
esferas empresariales, sustenta incluso, que las siete industrias de punta: la
biotecnología, la informática, la microelectrónica, las telecomunicaciones, la
robótica, la industria de nuevos materiales, la aeronáutica, dependen de un
nuevo factor de producción: el conocimiento, que tiene que ver con la
aplicación de una nueva lógica a la producción.
Ante esta situación, es innegable que la solicitud del conocimiento será
mayor, y con base a éste se definirá el éxito de las 9rganizaciones y de los
individuos. Lo mismo que se pondrá mayor énfasis sobre la creatividad en
la medida en que se requiera solucionar problemas Óinnovar viejas postu;as.
¿Cuál es entonces el papel de la pedagogía? Si las tendencias están
encaminadas a la formalización académica, impulso a la investigación y uso
apropiado de la tecnología, el papel del docente es 'cultivar la construcción
del conocimiento a través del desarrollo de ambientes artificiales como base
de la experiencia de aprendizaje; al igual que los procesos asociados a

codificar, clasificar, comparar y valorar los hechos sociales, naturales,
simbolizados o elaborados por nociones, categorías y conceptos, que se
comparten por medio de estrategias para el desarrollo de habilidades de
pensamiento de alto nivel.
Estos postulados son asumidos por el constructivismo subrayando
-como lo señalan Ausbel y Novak- la capacidad de los seres humanos para
elaborar representaciones que en el proceso cognitivo se organizan en
estructuras conceptuales y actitudinales para aprehender la realidad.
En este contexto ¿cuáles son las exigencias en la formación de un
lingüista? La adquisición y generación del conocimiento, la práctica del
análisis y la investigación de los fenómenos del lenguaje.
Con ~stos tres puntos o aspectos en mente, construí el diseño del curso,
aplicando el proceso de enseñanza-aprendizaje y buscando la mejor forma de
integrar los conocimientos nuevos con los previos que· posee el educando, y
203

�darles una resignificación, reubicación, mediante la puesta en práctica de la
observación, argumentación, análisis y síntesis.
Pude haber hecho y de facto existen muchas otras alternativas
orientadas al desarrollo de habilidades de razonamiento y desarrollo de
aptitudes. No obstante, creo que este modelo, al incluir en, ~l _salón de ~lase
el ejercicio del diálogo y el uso de la plataforma tecn?logica, al m1s~o
tiempo que la adquisición de conocimientos, es efectivo. Pue~ permite
reforzar el conocimiento, el compromiso personal y profesional del
estudiante con su entorno.
Desde Juego, que este diseño no es un producto acabado. Fue concebido
para que cada maestro pueda hacer sus propios ajustes, ª?º~ándose en los
contenidos y objetivos, lo mismo que en los requer~m1entos para la
formación de un profesional en lengua, apto para ser mtergrado en_ los
bancos de talentos (cluster de conocimiento) asociados a la Co~umdad
Iberoamericana de Sistemas de Conocimiento, con redes establecidas en
España, Venezuela, México y Perú.
Pensando en esta cuestión, pienso hacer nuevamente una valoración
didáctica del proceso total de mi propio modelo para realizar los ajustes
pertinentes. De esta manera espero cre~er y enriquecerme de manera análoga
a lo que aspiro puedan tener a futuro mis alumnos.
Pero antes de concluir, quiero señalar que el diseño gráfico, l~s téc~icas
y dinámicas elegidas fueron seleccionadas en b~e a un estud10 se~10 Y
formal de los lineamientos para crear una nueva interfaz, que permita el
desarrollo y la formación del estudiante, esto es, consolidar sus
conocimientos, fomentar su curiosidad sobre la lingüística, sus métodos de
trabajo y su proyección interdisciplinaria.
1

Sin embargo, es necesario particularizar, que cualquier docente ?e esta
materia interesado en utilizar el diseño, puede preparar la clase a partir de la
relación entre los contenidos de la materia y las situaciones concretas de su
ejercicio profesional para optimizar a través de distintos medios.

Díaz Barriga, F.

significativo.

1998. Estrategias docentes para un aprendizaje

México: Me. Graw Hill.
Gardels, nathan P. 1996. Fin de siglo. Grandes pensadores hacen reflexiones
sobre nuestro tiempo.México: McGraw-Hill.
Garton, Alison. 1998. Aprendizaje y proceso de Alfabetización. México:
Oxford.
Nérici, I. 1980. Metodología de la enseñanza. México: Kapelúz Mexicana.
Nisbet, J. 1992. Estrategias de aprendizaje. México: Santillana, Serie Aula

XXI.

Pérez y Pérez. 1997. Manual para el diseño de la práctica docente.
Monterrey: ITESM.
Sánchez, M. 1998. Metodología para desarrollar la habilidad para
aprender a aprender.
Scurati, C. y Damiano, E. 1974. Interdisciplinariedad y didáctica. Madrid:
Aldara.
Stenhouse, Lawewnce. 1987. Investigación y desarrollo del currículum.
Madrid: Morata.
Titone, Renzo. 1976. Psicolingüística aplicada: Introducción a la didáctica
de la lengua. Buenos Aires: Kapeluz.
Wittrock, Merlin. 1990. La investigación de la enseñanza, III. Barcelona:
Paidós.
Zabalaza, Miguel. 1995. Diseño y desarrollo curricular.
Zarzar, C. 1998. Grupos de aprendizaje. México: Nueva imagen.

Bibliografia

------------ 1997. Habilidades básicas para la docencia. México: Trillas.

Coll, C. 1991. Psicología y Currículum. Barcelona, España: Paidós.
Delval, Juan. 1989. Crecer y pensar. Barcelona:Lalia.

204

205

J

�REFLEXIONES ÉTICAS EN TORNO A LA CONCIENCIA MORAL
Y EL DESTINO, A TRAVÉS DE VARIAS TRAGEDIAS DE
SÓFOCLES.

Lic. Patricia Isabel Basave Benitez
Estudios de Doctorado en Letras
en la Universidad de Madrid

Sumario: l. La conciencia moral: 1.1 Conocimiento, 1.2 Leyes externas e
interna, 1.3 Los valores y la felicidad; 2. El hombre ante el destino: 2.1
Libertad y responsabilidad, 2.2 Dolor, culpa y expiación, 2.3 Fatalismo vs.
Redención; 3. Conclusión.

Introducción

El objetivo de este trabajo es analizar los principales conflictos éticos que
enfrentan los protagonistas de dos tragedias del autor griego clásico
Sófocles, "Antígona" y "Edipo Rey", conflictos que siguen teniendo
vigencia en nuestros tiempos, aunque ciertamente dentro de un contexto
diferente.
Obvia decir que no se trata de un trabajo literario, si bien elegí como
leit-motiv de mis reflexiones a personajes de ficción y la acción dramática en
la que su autor los hace desempeñarse. El motivo de tal elección se explica,
por un lado, dada mi especialidad profesional y mi pasión por la Literatura,
pero, por otro, se apoya en el reconocimiento que muchos intelectuales de
diversas disciplinas le dan a ésta como un estupendo vehículo para acceder a
los más variados y profundos problemas humanos.
Otra causa se encuentra en mi predilección por la Literatura Clásica
Griega, y de modo muy especial por Sófoclt:s, a quien considero el mejor de
los trágicos, sin duda el más humano, el de mayor lirismo y recursos
dramáticos. Pero dejando fuera su belleza formal, su claridad apolínea, lo
que más me admira de este gran autor es la enonne resonancia poética y
filosófica de sus dramas y la profundidad con que toca temas humanos
fundamentale.s, tan relevantes y vitales hoy como en ·su época.

207

J

�Así pues, respetando el objetivo, sólo aludí de manera indirecta a
algunos aspectos y rasgos literarios, pero siempre con la finalidad de
conectar y estructurar la reflexión ética. Fue una tentación para mí bucear
más hondo en el fascinante mundo de la cultura helénica, pero la superé
siguiendo la misma pauta de los límites antes señalados, y también
presionada por el factor tiempo.
Asimismo, la extensión máxima sugerida -la cual probablemente
excederé- me llevó a excluir las citas de los textos de Sófocles, con la
excepción de los dos epígrafes que encabezan las dos partes de este ensayo.
Por esta misma limitación, me tomé la libertad de incluir sólo en el último
punto la tragedia "Edipo en Colono", sin analizar toda su problemática, sino
únicamente el final de la obra, para mostrar una nueva dimensión en el
desarrollo del pensamiento de su autor.
El orden del trabajo no deja de ser un · tanto arbitrario, pero me
pareció el más adecuado para seguir un hilo conductor que permitiera
analizar sólo los temas más relevantes, sin perder cierta estructura
totalizadora. Dichos temas están incluidos en el texto de consulta del curso
-"Ética" de Romano Guardini-, y en general seguí sus lineamientos. Además
de ese libro, consulté algunos otros para apoyar mis reflexiones.

el tejido de la relación ética, hasta el punto de que se puede decir: actuar
éticamente es actuar en conciencia moral (presuponiendo que dicha
conciencia sea como por su naturaleza debe ser)."
Sin entrar a analizar el apasionante y por demás complejo tema del
bien y el mal (su esencia, fundamento y forma), cabe decir que el carácter
categórico del deber, lo que tiene de exigencia absoluta, está ya presente en
la conciencia moral antes de que tenga que juzgar cómo actuar en ~n caso
particular.
A través de la experiencia individual (consigo mismo, con los
demás, con el mundo), el hombre se topa con la realidad y la contrapone a su
realidad. Asimismo, es interpelado mediante el valor que percibe en las
cosas, pues se siente atraído íntimamente hacia su campo de influencia.
Según Santo Tomás de Aquino -citado p(.,li Aranguren en su "Ética""los que apetecen el mal no lo apetecen sino bajo razón de bien, es decir, en
cuanto lo estiman bueno; y así la intención de ellos va 'per se' al bien,
2
aunque 'per accidens' caiga sobre el mal."

La primera parte -La conciencia moral- incluye los puntos
Conocimiento, Leyes externas e internas y Los valores y la felicidad. El
segundo -El hombre ante el destino- trata los temas Libertad y
responsabilidad, Dolor, culpa y expiación y Fatalismo vs. Redención.

Esto nos lleva a confirmar que el bien es el valor más alto, el que
tiene un carácter absoluto, el que encierra la verdad del ser y da sentido a la
existencia del hombre, en cualquier lugar y en cualquier época. Ciertamente,
el fundamento y la trascendencia del bien nos ·llevan ineludiblemente a
enfrentar la cuestión del Bien Supremo, de la divini1ad, pero es un punto que
será tratado más adelante.

Por último, la Conclusión ofrece una síntesis de las principales ideas
expuestas, así . como una aportación final que intenta resolvet el
cuestionamiento central y mostrar mi postura personal ante el mismo.

El fenómeno de la conciencia moral es "un saber que se dirige al
propio yo, que penetra en el propio yo, un 'saber con uno mismo'. Es decir,
3
algo intenso e ín~imo, que tiene que ver con el centro de la vida."

l.

La conciencia moral

''No podía yo pensar que tus normas fueran de tal calidad
que yo por ellas dejara de cumplir otras leyes, aunque no
escritas, fijas siempre, inmutables, divinas. No son leyes
de hoy, no son leyes de ayer... son leyes eternas y nadie
sabe cuándo comenzaron a vigir." Antígona

Sería muy extenso profundizar acerca de l~s diversas teorías sobre la
formación de la conciencia moral (social, psicológica, religiosa, etc.) y,
sobre todo, la demostración de su existencia. Lo que conviene dejar claro es
que -al igual que el bien- se trata de un 'fenómeno originario', según apunta
Guardini; esto es, que "no puede deducirse de otro, sino únicamente puede
captarse, aceptarse y entenderse por él mismo. Este fenómeno es uno de esos
aspectos que definen al hombre en cuanto tal: el hombre es el ser que tiene
conciencia moral.',4
·

1

Al hablar de cuestiones éticas es ineludible plantearse de inicio los
fenómenos fundamentales del bien, el mal y la conciencia moral. Desde la
perspectiva de Romano Guardini podríamos definir esta última como: "el
element&lt;? de nuestro consciente que está subordinado al bien y forma con él

Sin pretender ahondar en el pensamiento ético de la Grecia de
Sófocles, cabe sólo mencionar que en esa época de. esplendor clásico tanto
en las artes como en la filosofía y las ciencias, existía ya una reflexión muy
desarrollada en este terreno específico. Se analizaban entonces de modo

208

209

�profundo los temas del bien, el mal y la conciencia moral -syneidesis- y
prevalecía el concepto socrático del dominio del hombre sobre sí mismo, de
las leyes internas que lo cuestionan y lo vinculan de modo ~uso luto a valores
superiores como el Bien, la Verdad y la Belleza, con la preeminencia del
primero.
'

1.1 Conocimiento
Afirma Werner Jaeger, el gran estudioso de la cultura griega, en su
relevante obra "Paideia", que si revisamos la ética de Sócrates
encontraremos a primera vista el examen de multitud de problemas
concretos, prácticos, pero que si la enfocamos desde la manera como Platón
estructuró la doctrina de su maestro "se nos revelará de golpe la unidad
interior que preside esta diversidad de lo concreto; más hún, nos daremos
cuenta por fin de que el saber socrático o frónesis no tiene más objeto qµe
5
uno: el conocimiento del bien."
El gran filósofo ático concibe la voluntad humana como algo que
tiende naturalmente al bien; esto es, a la conservación y la construcción del
hombre mismo, y no al mal, que sería su destrucción. Es decir, para Sócrates
la voluntad busca siempre conocer el bien, y este saber como virtud es la
meta de la vida humana, la perfección a la que puede aspirar el individuo.
Esta concepción ciertamente contradice la visión fatalista del mito,
la tragedia y la religión imperante en la Grecia de su época. De alguna
manera, como quedará luego claro, Sófocles sin rechazar abiertamente la
mentalidad generalizada de sus .contemporáneos, ya la está cuestionando o,
más bien, trascendiendo en algunas de sus famosas tragedias, en especial en
las aquí tratadas.
'·'
La conciencia moral supone una "sensibilidad, el órgano capaz de
captar la exigencia del bien tal como aparece en una situación determinada.',6
Es decir, esa sensibilidad, a la cual se le ha llamado de diversos modos
-corazón, espíritu, voz interior- es la que nos orienta hacia el bien y nos hace
decidir cómo obrar en los casos específicos, pues dicta los 'debes' o 'no
1
debes', y juzga posteriorm¡nte si hemos obrado bien o mal.

Los principales elementos que constituyén el fenómeno de la
conciencia moral son: el conocimiento, la libertad, la formación y el
fortalecimiento de dicha conciencia. En este punto vamos a examinar el
primero de ellos (el conocimi~nto) y más adelante el 'segundo (la libertad).
Para que se dé una conducta ética y la posibilidad de juzgarla, es
evidente que el primer elemento que debe · encontrarse presente es el
conocimiento. Por ello no existe dicha conciencia en los animales, ni en los
incapacitados mentalmente, en los niños pequeños, ni tampoco, en muchos
casos, entre los medios sociales muy bajos, oprimidos por la ignorancia y la
pobreza extrema.
El individuo debe primero conocer y constatar cuál es la verdad,
saber distinguir el verdadero bien, más allá de las ventajas o perjuicios que le
pueda acarrear algo en el plano personal. Así, explica Guardini: "Conocer es
el proceso por el que el hombre capta lo que eiiste, lo introduce en su
interior, lo relaciona con su propia existencia, pero de tal forma que, al
mismo tiempo, capta su sentido mismo en cuanto tal, toma conciencia de él,
lo entiende. Conocer quiere decir tomar conciencia de la esencia de lo
existente." 7
Tal conocimiento no se refiere a un saber científico o académico
sino a la experiencia vivencia!; así, tiene que ver con el desarrollo físico:
psíquico y espiritual; con la formación y educación de la persona; con ese ir
acercándose a la realidad para luego poder tomar distancia de ella y captar su
esencia, su verdad. Este proceso permite discernir lo bueno de lo malo, lo
que construye de lo que destruye, lo que integra de lo que desintegra.
Si tomamos este elemento como primer requisito para que se dé un
acto ético, nos damos cuenta de que en el caso de Edipo, el conocimiento
está ausente. Por tanto, si bien las conductas y los hechos en los que incurre
(matar a su propio padre, casarse con su madre y engendrar hijos con ella)
son inmorales pues atentan contra el bien, la ignoral)'cia del personaje sobre
la verdad, lo exime de la responsabilidad, aunque no de las consecuencias de
sus actos.

Pero es muy válido preguntar: ¿Está constanteivente presente esa
conciencia moral en la persona?, ¿es ne.cesario ir formándola?, ¿funciona
siempre de modo correcto?, ¿puede acallarse, torcerse o, incluso,
pervertirse? Ante la innegable y creciente presencia del mal en el mundo y
de las conductas humanas nocivas y destructivas, ante la infelicidad reinante
a nuestro ·alrededor, estas cuestiones se vuelven important~s.

En el caso de Antígona, estamos ante otra situación. Ella actúa con
perfecto conocimiento de lo que hace y de las consecuencias -injustas pero
inevitables- que sus actos le acarrearán. Entonces, su acción es plenamente
ética si la evaluamos desde este primer elemento de !a conciencia moral que
es el conocer.
·

210

211

�1.2 Leyes externas e internas

Aparte de las instancias religiosas y de la familia, exi_ste una fue?te
de autoridad que dicta leyes externas, supuestamente encaminadas ª! bien
común y legitimadas por el poder del que emanan. Tales leyes nos ob!1gan a
todos los ciudadanos -según su jurisdicción- a un respeto y observancia, y la
desobediencia de las mismas implica una sanción, más o menos severa,
según las circunstancia~.
Normalmente, las leyes del Estado no contradice~ las normas éticas
ni el Derecho natural, pero -advierte Guardini- "en el momento en que, por
ejemplo, una orden de quien ostenta la autorida? choca c~n la norma ~oral'.
la obligatoriedad desaparece. Por otra parte, dicha autoridad se debilita s1
quien la ostenta se hace indigno de ella."8
Tal es el caso del conflicto ético que enfrenta An~ígona. Por un lado,
su tío Creón, gobernante tirano, dicta una ley que contradice l~s norn:ias
morales y religiosas que imperan en la conciencia de la rrotagomsta, quien
se atreve por ello a desafiar a la autoridad. Por otro lado, su hermana Ismene
y las personas que la rodean, aún cuando le concedan razón, la llaman a la
'sensatez' de no cometer un acto de desobediencia contra el tirano, por sus
temibles consecuencias.

El caso de Edipb es distinto. En apariencia, él no ha desobedecido
ninguna ley, ni la externa del Estado, que luego él mismo llega a encarnar, ni
la interna de su conciencia. Esto se debe, como ya vimos, a la falta de
conocimiento de la realidad. Sin embargo, una ve7, µescubierta la verdad, él
no se exime de las nefastas cbnsecuencias de sus actos. De hecho, es Edipo
mismo quien se sentencia y castiga, pues como rey es quien ostenta la
autoridad del Estado. Al hacer esto no sólo está asumiendo su propia
responsabilidad ante las leyes humanas sino también, y sobre todo, ante las
divinas que emanan de su conciencia moral. Por eso su sanción es terrible,
excesiva: arrancarse los ojos y condenarse a vivir errando como un mendigo,
sin derecho alguno.
·
1.3 Los valores y la felicidad

Al comi_enzo de este estudio, mencionamos que el ser humano a través
de su vida es interpelado por los valores; esto es, por aquello valioso que
percibe en las cosas, y que se siente atraído y movido por esa influencia.
Surge entonces un deseo, un apetito de poseer ese bien valioso, deseo que
puede motivar conductas positivas que llevan a un desprendimiento y
desapego, o negativas de codicia y egoísmo.

Hay que destacar el hecho altamente significativo de que Sófocl_es
haya elegido a una mujer como personaje central de esta . _traged1~,
considerada por muchos estudiosos la mejor de toda su. producc1on_, y sin
duda una de las más aclamadas y representadas (en muy diversas versiones y
adaptaciones) de todos los tiempos. Llama la atención porque la sociedad de
su época era eminentemente machista y patriarcal.

Según Hartmann, hay dos series causales en las que puede engranar
la conducta: la determinación mecánica (la naturaleza, el mundo) y la
axiológica (los valores). La persona es el puente que comunica el mundo de
la naturaleza con el de los valores. El primero es más fuerte, aunque de
menor categoría; mientras que el segundo es más _débil pero de más alta
categoría, pues es el que confiere sentido y orientación a la vida.

Esta elección, desde mi punto de vista, parece indicar ya una doble
rebeldía: la de la mujer ante su situación inequitativamente desfavorable, Y la
del ser humano ante una ley emanada de una autoridad legal pero injusta. El
conflicto de Antígona es: ¿a qué ley obedecer, a la humana y temporal del
Estado o a la divina y eterna de su conciencia moral? Se trata de un
conflic~o que se sigue presentando a través de la histori~ ~co~o muy bien lo
ha señalado Hegel y otros muchos filósofos), y que continua vigente hoy.

Aranguren afinna -y tal es el pensamiento cie ·muchos filósofos- que
hay una "posibilidad que la voluntad quiere por necesidad, con necesidad de
inclinación natural, es la felicidad. Podemos poner la felicidad en esto o en
aquello, pero ella misma en cuanto tal ('beatitudo in communi') está siempre
'puesta en nosotros'. La estructura humana es consti'tutivamente 'jelicitante';
el hombre proyecta necesaria aunque problemáticamente su propia felicidad,
está, como dice Zubiri, 'ligado' a ella. 119

Antígona se decide por la segunda opc!ón, la ley , i?terna_ d~ su
conciencia, sin dudarlo, y lo hace con una valentia y una alt1s1ma ~1gmdad
humana conociendo las consecuencias adversas que esto le acarreara, por lo
que su 'acto es plenamente ético. Asume, en l!bertad 1 y con ~erdadero
heroísmo, el riesgo que implica desobedecer al tirano por cumplir con su
conciencia.

Esta afinnación resulta por demás evidente y su contundencia radica
en que todo ser humano normal intenta siempre ser feliz, pues aunque
algunos busquen la felicidad en ciertas cosas y otros en las contrarias, todos
tratan de lograrla. El fin es el mismo; sólo variarán los medios, la intensidad

212

213

i

�y la congruencia con que se busca, así como los resultado~ que se persiguen
y los que se consiguen.
Ahí radica lo problemáti~o de la búsqueda de la felicidad. Si
observamos a nuestros personajes trágicos, nos perca~os d~- que _tanto
Antígona como antes su padre Edipo quieren ser felices. Perc1.ben ciertas
cosas como valiosas y desean poseerlas: Antígona busca, en med10 del dolor
p~; la muerte de sus hermanos, alcanzar el valor del ~or fraternal. Pe~o
también deseaba, y lo sigue deseando poco antes de monr, casarse y ser fehz
con su novio Hemón, formar una familia, y -por supuesto~ desea conservar el
bien más preciado: su propia vida.
En el caso de Edipo, valoró y consiguió el am~r de Yocasta (sin
saber que se trataba de su madre), la formación de una familia, el gobierno
justo de un-importante reino (Tebas), el convertirse en un ~omb~e pod~roso y
sabio, el vencedor de la Esfinge. Todo aquello que le parecia valioso lo
motivó a actuar para alcanzarlo.
Sin embargo, ambos terminaron envueltos en las más terribles
desgracias. ¿Por qué? ¿Sus valores eran incorrectos o falsos? No.
¿Subordinaron lo ético a su búsqueda de felici~ad? ~o. Ambos tenía? una
actitud equilibrada entre los dos extremos del ep1cure1smo (que subordma lo
ético al placer, bien en el que cifra la felicidad) y el rigorismo (que le niega a
la felicidad cabida en lo ético).
:'
¿Qué fue lo que sucedió entonces? Tendremos que entender el
planteamiento (en el apartado .siguiente) desde el punt_o de,vis~ -~e la cu,l°:1ra
griega de la época de su autor Sófocles. La antigua , rehg1on helemca
consideraba que todas las desdichas humanas, tanto aquéllas que parecían
venir de fuera del individuo, cuanto las que provocaba él mismo por su
voluntad y sus acciones, se originaban en un designio inflexible de fuerzas
superiores, ante las que el individuo se encontraba impote~te.

2.

El hombre ante el destino

"¡Ay, raza de mortales: nada en vosotros veo sino una
nada qué vive un instante! ¿Hay algún,hombre, hay algún
hombre que logre un grado acaso de felicidad? ¡Todo es
una apariencia: brilla, se alza, reluc~ ~ se abisma en las
sombras; para siempre! ¡Eres- un paradigma de la vida
humana, Edipo sin véntura: cuando 'veo el fin de tu
fortuna!, ¿cómo podría llamar feliz a alguno de los
mortales?" Edipo
214

Esas fuerzas superiores serían lo que , nosotros consideramos
actualmente como 'destino', pero para los griegos tenían una connotación
muy peculiar, distinta a la que suele pre.valecer _hoy, al menos en el
Occidente. Con todo, sigue conservando ~lgo del carácter originario con el
que la concibieron el mito y la cultura helénicos.
'
Antes de internarnos en esta concepción, conviene rastrear los
diversos significados a los que puede aludir el término. Así, es interesante
considerar los tres diferentes sentidos que le atribuye Le Senne: destin,
destineé y destination en francés, que en español equivaldrían a destino,
suerte y destinación o vocación.
"La destinación, aquello a que nos sentimos destinados -explica el
mencionado autor, citado por Aranguren- es decir, la 'vocación', la 'misión',
envuelve ya en sí misma urr elemento trascendente (¿Quién nos llama?
¿Quién nos ha enviado?).· El 'destino', el 'fatum', evidentemente también,
aunque fuese una trascendencia impersonal, cósmica, la rectora de la suerte
de los hombres. Entre la 'destina/ion' y el 'destin', se abre su camino la
'destineé'." 1°
A continuación, veamos la definición que ese autor francés le da a
'destineé': "La suerte de un hombre es una mezcla de.destino y vocación. Tal
suerte merece el nombre de moral en la medida en que el hombre logra hacer
descender en su historia lo más posible de su vocéí'ción." 11 Esta concepción
acepta la presencia y fuerza de aquello exterior al individuo (lo único que
prevalecía para los griegos), pero también de la libertad humana que influye
en el destino.
Por su parte, Guardini señala, de una manera que posee no sólo
lógica sino también fuerza poética: "Cuando pronuncio la palabra 'destino',
siento que lo que ella significa me toca muy de cerca, pero también que
viene de muy lejos. Me pertenece corno mi propiedad más íntima, pero, al
mismo tiempo, me es extraño. Lo conozco por una participación entrañable
en su sentido; pero cuando pretendo asirlo se resbala de mi mano curiosa. Se
dirige precisamente a mí, pero trae de lejos muy profundas raíces; es, en el
fondo, la totalidad de la existencia en general. Es lo más personal, en lo cual
estoy yo totalmente solo, aislado, insustituible, indestructible; y, al mismo
tiempo, es lo que me liga con todo." 12
Analizando esta cita, encontramos una verdadera paradoja: el
destino aparece como lo más individual, personal e íntimo, como aquello
forjado directamente por el hombre; pero a la vez como lo más colectivo,
impersonal y externo, aquello que le viene dado desde fuera y desde muy
lejos, en lo que él prácticamente no interviene.
215

�La concepción griega va en la segunda dirección, pero con un
carácter distinto al que le concede aquí, con su visión cristiana, Guardini.
Para los helénicos el destino suponía un designio inflexible, atribuido a los
dioses o a fuerzas superiores y totalmente inexpli:cables, ajenas e
inaccesibles para el ser humano. ·
·
Este designio se revestía de un carácter imprevisib_le e in~ludible, ?e
una irracionalidad inapelable, que dejaba al hombre en una total 1mpotenc1a.
De ahí que en las tragedias griegas todo desemboque en desgracias e
infortunios. En los casos extremos, el destino aparece como algo dañino,
arbitrario y sin sentido.

f,,

No obstante que en los tiempos de Sófocles persi~tía esa concepción
y sus obras responden en buena parte a ella, aparecen indicios de que nuestro
autor no ve al hombre en una actitud totalmente pasiva ante su destino. Más
bien le atribuye o reconoce la capacidad de intervenir, de interpelarlo, y esto
con la posibilidad de aumentar sus desdichas y/o de asumirlo y aceptarlo con
dignidad, elevándose así por encima de él.
,

2.1 Libertad y responsabilidad
Entre las condiciones o elementos antropológicos necesarios para
que se dé un acto o conducta ética, mencionábamos aparte del_ conocimie~to
-ya tratado- la libertad. Se trata de un concepto muy complejo que ha sido
encarado desde muy distintas posturas por los diversos fil?sofos.
Para los griegos, no fue ésta una de sus principales preocupaciones,
y si bien Sócrates y los grandes filósofos posteriores a él ~onsideran de algún
modo implícita la libertad en el principio del dominio interior, no
reflexionaron explícitamente sobre este tema. En el aspecto político, por ,otro
lado la libertad de los ciudadanos se basaba en la esclavitud y la justificaba,
pues' de hecho sobre ella se sustentaba la polis. Si se hubieran cuestionado a
fondo, seguramente habrían llegado a ver una contradicción,
"La grandeza de la tragedia griega -apunta atinadamente Zubiri- está
en que sus personajes no son dueños de su vida, sino en que se poseen
13
trágicamente como actores de la moira de los dioses," Esf es el concepto de
destino y de libertad de los trágicos, pero más adelante yeremos los rasgos
particulares con los que se presenta en Sófocles.
Ciertamente, hay muchas definiciones de libertad, tantas como
posturas ante ella. Cito a continuación una con la que
comulgo: "(Es)la
autonomía de la persona en contraposición a la autonomía de los valores.

yo

216

Una fuerza positiva que radica en la persona, es el principio que determina
finalísticamente al homb~e."14
·
Basave habla luego de la libertad humana como algo finito, limitado,
que tiene que ver con la capacidad y posibilidad de contemplar diversas
opciones y decidir por la mejor. Se trata de una prerrogativa neta y
exclusivamente humana, pero no de un fin en _sí misma: "La libertad no
interesa por sí misma, sino por lo que nos permite hacer. ( ... ) No hay
libertad para nada sino libertad para algo, para un fin." 15
Continúa explicando cómo esa libertad la vive el hombre en un
mundo que se presenta como tentación, en el sentido de caer en el libertinaje,
en lugar de asumir el compromiso y la responsabilidad que el ser libre
implican. Porque hay una verdad insoslayable: a mayor libertad, mayor
responsabilidad, y viceversa, pues ser libre es respm;ider de nosotros mismos
y de nuestros actos.
En la medida en que la persona es fiel a sí misma, a su destino ( en el
sentido antes explicado de vocación) cumple la famosa máxima griega:
"Llega a ser el que eres" y en esa medida es en verdad libre. Y precisamente
este compromiso implica una decisión ética -y en un plano más elevado,
religiosa- para la conducta humana.
Pienso yo que ésta es la libertad interior, la fundamental, pero no
· hay que dejar de considerar que a veces está condicionada por la exterior: la
presión u opresión de otros por la fuerza o la marginación a la que se puede
someter al individuo. En esos casos, éste deja de ser auténtica y
efectivamente libre, y, por ende, responsable.
¿En qué posición se encuentran nuestros dos protagonistas trágicos?
Antígona sin duda actúa libremente, sin que nada ni nadie la presione, con
total conocimiento y por su decisión personal. Asume su libertad, se
responsabiliza de sus actos, y eso eleva su figura, pues logra ser fiel a sí
misma, a pesar de las muy reales amenazas que se ciernen sobre ella.
Por lo que toca a Edipo, también obra libremente; es decir, sin
coacción externa, y lo hace buscando lo que él considera mejor, tratando de
ser fiel a sí mismo. De hecho, huye de quienes cree sus verdaderos padres,
para tratar de evadir el destino que el oráculo le anuncia (matar a su padre y
casarse con su madre), pero para caer de modo ineludible, sin saberlo, en él.
Hay, pues, libertad al actuar, pero no total responsabilidad (por la falta de
conocimiento).
·

217

�Edipo es un hombre justo, sabio, noble y generoso; sin embargo,
está destinado por la moira al error y la miseria, a los más espantosos
sufrimientos. Por ello, el segundo acto libre, decretado , y acatado por él
mismo -el de su sanción o condena- está revestido de dignidad y grandeza
trágica, pues asume ser responsable' de las faltas y de sus consecuencias, y no
a.Jega a su favor ningún atenuante.
En ese sentido se cumple en Edipo la libertad a fa manera que la
entiende Zubiri, de ser no sólo actores y agentes de nuestros actos, sino
también, y sobre todo, la decisión de ser autores: "Se pred$a una decisión en
virtud de ia cual no sólo soy agente sino que soy ·autor 'volente de mis
acciones. Ser autor significa que las acciones salen de mí por mí, por lo que
quiero ser. Las acciones realizadas por el hombre no vienen determinadas en
todos sus caracteres sólo por la naturaleza; lo vienen también por ese
momento en virtud del cual quiero que sean así; es decir, por la libertad." 16
2.2 Dolor, culpa y expiación

Esta actitud de Edipo se explica a la luz de la creencia griega en la
maldición familiar: la culpa de los delitos de los padres y antepasados la
heredan los hijos. El linaje de su padre, Layo, estaba "maldito" y ninguno de
sus descendientes puede eludir que el destino aciago se cumpla en ellos, no
hay inocencia ni defensa que valgan. Por ello, aceptan el dolor, pagan la
culpa y buscan expiarla.
Hay cierta similitud con la idea judeocristiana del pecado original,
pero el sentido es muy diferente en cuanto a la relación del hombre con la
divinidad o fuerza superior. Para observar en dónde radica esa diferencia,
hay que profundizar en las implicaciones que tiene la libertad para nuestra
concepción religiosa.
"La libertad puede obedecer a estas exigencias (se refiere a que el
hombre sea fiel a sí mismo, que busque su realización a través del bien),
pero también sustraerse a ellas. Puede corresponder a la forma vital, pero
también puede violentarla ( ... ), hasta las más íntimas inicitltivas que no sólo
encierran tendencias sostenedoras y constructivas, , sino también
perturbadoras y destructivas." 17
El hombre libre puede elegir -y es innegable que suele hacerlo- el
mal, con todas sus consecuencias: el dolor, la culpa y la necesidad de
reparación y expiación. Por ello, "la responsabilidad, la imputabilidad y la
culpa son hechos morales indubitables que no pueden confundirse con meras
ilusiones -intereses vitales para proteger al sujeto-, puesto que en ocasiones
218

van en contra de los intereses personales, y aún así se imponen a la
conciencia." 18
Es decir, a ninguna persona sana le gusta sentirse culpable, ni
padecer dolor psíquico o espiritual; tampoco es agradable reconocer los
propios errores y menos aún "pagar" por ellós. Si esto sucede es por la
fuerza con la que el bien exige y la conciencia moral le responde.
Advertimos en nuestros dos personajes trágicos esa enorme fuerza de la
interpelación y de su respuesta a ella.
·
Desde el punto de vista cristiano, el origen del mal, el dolor y la
culpa se remonta al pecadb original, a la ruptura de la relación del hombre
con Dios. En la mentalidad griega, se trata de una especie de maldición
familiar que va aniquilando a los descendientes de· quien cometió el delito
originario.
Tal es el caso de Edipo, culpable de asesinato e incesto, pecado que
no sólo paga él, sino que hereda a toda su familia: Yocasta, su madre y
esposa, se suicida al saber la verdad, sus dos hijos varones se matan entre sí
y Antígona, última víctima de los labdácidas (la maldición original venía de
Layo, el padre de Edipo), muere tras ser encarcelada injustamente por Creón.
En rigor, ¿es Edipo culpable? Ya vimos que su falta de
conocimiento lo hace parecer más bien juguete del destino; sin embargo, el
mal está hecho y exige reparación, el orden se ha roto y debe restablecerse.
Por eso acepta la expiación, infligiéndose él mismo un dolor mayor. ¿y
Antígona? Ella sí se alza verdaderamente como víctima inocente: no ha
cometido delito alguno, pero asume la culpa de su padre y expía esa falta con
su propia vida.
"En Sófocles -explica Jaeger- las exigencias de la teodicea ( ... )
pasan a un lugar secundario. Lo trágico en él es la imposibilidad de evitar el
19
dol~r."_ Sin embargo, es precisamente la aceptación de ese dolor, del mayor
sufrimiento humano, el que dota a la persona doliente de una grandeza y una
dignidad indestructibles frente a su destino.
Tanto Edipo como Antígona sufren un dolor consciente, elegido de
man~ra deliberada, en su última instancia, por ellos mismos. Se yerguen por
su l~bre voluntad y elevan su estatura humana. Los coros, manejados
admirablemente por el autor, no dejan de anunciar con sus voces sombrías y
patéticas las profecías terribles, y más tarde de lamentar tantas desgracias.
Pero también destacan la dignidad del hombre doliente, del ser humano lleno
de valentía y serenidad, que dice "¡ Sí!" a su destino trágico al aceptar el
sufrimiento y la muerte.
219

�Entonces ya no es sólo la falta de medida (considerada por los
griegos como la raíz de todo mal), ni la fuerza ciega del destino, o la
caprichosa voluntad de los dioses, los únicos protagonistas activos en la
tragedia. El hombre abandona S\J papel pasi':'º• de .títere, pru:a asumir
activamente su sino. No es cuestión ya de acciones smo de actitudes, de
decisión: el destino alcanza al hombre, pero éste le imprime su propio sello.

2.3 Fatalismo vs. Redención
A pesar de esta nueva dimensión que da Sófocles a sus tragedias, la
cual implica una visión menos fatalista del destino humano, al otorgar una
verdadera dignidad de persona a sus héroes trágicos, el determinismo sigue
estando presente, pues no llega a trascenderse la dimensión ética.
Señala Max Scheler que el sufrimiento sólo adquiere sentido a la luz
de la idea de sacrificio, lo cual implica transportarse de un plano ético a otro
religioso. Sófocles no accede realmente a esto. Y no podría hacerlo, porque
su religión lo lleva a la piedad pero no a la redención.
El dolor de Edipo y de Antígona iluminan sus figuras con una luz y
una fuerza humana impresionantes, pero esto no los redime ni los lleva al
encuentro íntimo, personal, con la Divinidad. Sería necesario que su
sacrificio les abriera las puertas de la conversión y la gracia, cosa imposible
de concebir fuera de la cosmovisión cristiana. Falta aquí la idea de la
Providencia y de la verdadera Salvación, que acaso bordea nuestro autor en
su última tragedta, "Edipo en Colono".
·
El cambio en el pensamiento de Sófocles se profundiza en esta obra,
escrita por el dramaturgo cuando ya era un venerable anciano, al igual que su
personaje, con el cual se identifica plenamente. Desde el punto de vista
literario es la síntesis de todo su arte dramático, y desde el ideológico, el
resumen y la evolución total de sus ideas. Esta tragedia presenta a Edipo, en
busca de refugio y reposo para enfrentar su muerte; así _como de respuestas
definitivas para su dolor y para su vida entera.
Nietzsche habla de una verdadera "transfiguración": "En 'Edipo en
Colono' encontramos esta misma serenidad, pero elevada a una infinita
transfiguración: frente al anciano angustiado por la más espantosa
adversidad y condenado, por todo lo que le atañe, al estado de un verdadero
'paciente', se eleva la serenidad sobrenatural, que desciende de las divinas
esferas, que nos hace ver que el héroe, en ese estado .puramente pasivo,
alcanza al más alto grado de su actividad, que conserva· su eficacia mucho
220

tiempo después de su muerte, cuando los pensamierttos y los esfuerzos de su
' que conducJT
. 1e a 1a p·~s1v1
. 'dad ." 2º
vida anterior no han hecho mas
Esta actividad que advierte el gran filósofo alemán se refiere al
sentido de libertad que señalábamos antes, con la cita de Zubiri, por lo que
Edipo pasa a ser ya no sólo agente y actor de la moira, sino autor de su
destino, en cuanto lo asume por su propia decisión, de sujeto pasivo pasa a
activo, y con esto, encuentra la "serenidad sobrenatural", el beneplácito de
los dioses.
No obstante, las cosas no tenían que ser necesariamente como
fueron: todo podía haber seguido otro curso de acción. No pensar así es caer
en el fatalismo profético del tragicismo griego, que c?nduce a un callejón sin
salida. Pero ¿cómo conciliar la libertad del hombre, con la omnipotencia y la
omnisapiencia de Dios?, ¿cómo resolver la relación entre su contingencia y
la existencia del único Ser Necesario?
Según Guardini: "Dios ha procedido de tal manera, que no
precisando de nada, sino más bien siendo el Señor absoluto, ha querido junto
a sí, delante de sí ( ...) al mundo finito, y 'desde entonces para siempre', ha
querido la realidad existencial creada hasta su culminación en la libertad, lo
cual significa que la creación puede obrar con auténtica iniciatiya, conforme
a la voluntad de Dios, pero también en oposición a ella; que El previó que
21
.sucedería lo último, y, con todo, quiso la libertad."
Con esta concepción encontramos una verdadera respuesta, pero nos
topamos con el misterio. La religiosidad helénica r;;) superó el racionalismo
y su cosmovisión no alcanzó el plano de la redención. Se requiere dar un
salto de fe para llegar ahí, pues la pura ética no es suficiente: se agota en sus
propios límites.

3. Conclusión
Después de estructurar estas reflexiones étjcas siguiendo el hilo de
las dos mejores tragedias de Sófocles -"Antígona" y "Edipo Rey"- y con una
breve alusión en el apartado anterior a "Edipo en Colono", llegamos al
momento de cerrarlas con una síntesis de las principales ideas expuestas y
una aportación final.
·.,
Al revisar el fenómeno de la conciencia moral, intenté asomarme al
complejo y fundamental tema del bien y del deber ser, de la manera
profunda como interpelan al hombre. Elegí como puritos clave, de acuerdo al
contenido ético de las tragedias mencionadas: el conocimiento, como
221

�elemento imprescindible del acto ético; las leyes externas e internas, en
cuanto a su forma de obligar y el conflicto cuando amb.as se contrap~nen; los
valores y la felicidad, como los móviles y la meta que impulsan Yorientan la
vj~a humana.
·
En el siguiente apartado, El hombre ante el desti~o, in?agué ·en ~tro
elemento fundamental de la conciencia moral y de la existencia. humana.. 1~
libertad, así como su correlación con la responsabilidad: Ensegmda examme
la tríada dolor, culpa y expiación, rastreando el sentido de las obras de
Sófocles y en última instancia el de la caída o pe~ado del hombr~ Y de su
necesidad de reparación y expiación. Por último, e~ Fatalzsmo vs.
Redención, busqué comparar la visión trágica de los griegos con la del
Cristianismo en lo que respecta al destino humano.
Queda claro que no pretendí agotar ~l tema, ~i eri cuanto a la cultura
helénica se refiere, ni siquiera en las tragedias elegidas como pau~, PW:ª. el
análisis. Traté sólo de estructurar, con cierto orden, una refleXIon et1ca
elemental, apoyándome en bibliografia de consulta, per? . tratand~ de
desarrollar mi propio pensamiento y emoción ante la problemat1ca estudiada.
Independientemente del enormee valor ~iterari~ ·7 estético de l?s
dramas de Sófocles, (a quien se ha llamado el artista plast1co d~ la tragedia,
por el realismo y expresividad de las figuras que parece esculplf), l:15 obras
elegidas poseen una profundidad religiosa y filosófica pocas veces igualada
en la historia de la cultura universal.
El ser humano doliente, representado emblemáticamente por
Antígona y Edipo, se convierte en un maravilloso instrumento en las manos
de un artista extraordinario, que sabe arrancarle tonos conmovedores, de una
altísima dignidad humana. La vibración que siguen despertan,do estos
personajes ya en los albores del siglo XXI, señala que su autor es~ tocando
las fibras más íntimas y los problemas de mayor trascendencia para el
hombr~: la autoposesión, la conciencia moral, el destino, el sentido de la
vida y de la muerte.
Mencioné que Sófocles no pudo en realidad acceder a una visión
esperanzadora, como la cristiana, y que se quedó en un, terreno meramente
ético porque su religión no tenía las respuest~s .q~e el busc~ba para los
grandes misterios del hombre, el mundo y la d1vm1dad. Lo mas c~rca .que
llegó lo encontramos en el final de "Edipo en Colono",, ~on la m1steno~a
desaparición del viejo Edipo en los bosques de las Eu~emdes, que lo deJa
envuelto en un halo misterioso y sobrenatural.

El viejo que había sufrido terribles desgracias y parecía cargar
"todos los males del mundo", es mucho más que un arquetipo mítico o
psicológico, pues representa al hombre que a través de la consagración al
dolor, consigue la autoposesión y la aceptación activa de su destino. A punto
de dejar de existir, intuye que no sólo se liberará del sufrimiento a través de
la muerte: vislumbra algo más, trasciende el mero estoicismo y trata de
hallar en lo sobrenatural una especie de salvación.
Al final de su propia vida, en su última tragedia, hay una evolución
importante en el pensar y el sentir de nuestro _autor: Sófocles encontró un
sentido a la vida y al dolor, pues se negó a aceptar las fuerzas ciegas,
oscuras, destructivas del destino. Quiso trascender el plano ético y busc·ó en
la divinidad la respuesta definitiva. Sólo le faltó I? pieza fundamental de la
respuesta cristiana ante el misterio, la cual ciertamente requiere -como ya
señalé antes- un auténtico salto de fe, para el que su propia religión no podía
darle la plataforma necesaria.
Parafraseando a Guardini, pregunto y amplío: ¿Qué Dios es ese que
siendo el Ser Infinito, Perfecto, el único Necesario, el Omnipotente y
Omnisapiente, crea a una criatura finita y contingente, pero que lleva en sí el
resplandor divino, que está hecha a Su imagen y semejanza? ¿Qué mueve a
ese Dios a otorgar, además, la libertad a sus cria11;tras,: aún a sabiendas de que
pueden -y lo harán- optar por el mal, alejarse de El?
¿Qué lo lleva a redimirlas -una y otra vez- después de cada caída,
mediante la Redención, que sucedió en un sólo momento y para siempre en
la "plenitud de los tiempos" pero que sigue renovándose cada día?, ¿qué lo
lleva a realizar y seguir realizando una expiación y un sacrificio vicario?
¿Qué lo impulsa a "respetar" el destino individual, a conciliar en él Su
invocación o llamada, con la vocación y destinación por los que cada uno
opta?
. . El ~óvil de esa divinidad, que resulta del todo ajeno a la concepción
reltg1osa gnega, es el amor. Se trata, entonces, de una visión radicalmente
distinta, optimista esperanzadora. De hecho, ese Dios personal, el de los
cristianos, (en el que yo creo) ES amor. Y por ello. sólo Él da verdadero
sopo~e a la Etica y la abre a la religión; por.ello resulta el único que puede
explicar del todo -en un misterio transpersonal- la conciencia moral y dar
sentido -respetando el libre albedrío- al destino huw~no.

Bibliografía
Aranguren, José Luis: "Ética", Ed. Revista de Occidénte, Madrid, 1959.

222

223

1

¡

111n

- - ·~

�Basave Femández del Valle, Agustín: "Filosofia del hombre", Col. Austral
no.1336, Ed. Espasa Calpe, México, 1963.
Guardini, Romano: "Ética", Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid,
1999.

----------------------- "Libertad, gracia y destino", Ed. Dinor, Bilbao, 1954.
Jaeger, Wemer: "Paideia", Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985.
Nietzsche, Friedrich: "Obras Completas", Vol. V, "El origen de la tragedia",
Ed. Aguilar, Buenos Aires, 1962.

14

B ~ave Femández del Valle, Agustín: Filosofia del ''hombre,
.
Ed. Espasa Calpe
México, 1963, p. 155.
'
,
15

Ibid. p. 156.

16

Z ub".
· op. cit. p. 594.
m, X av1er,

i1 G uard'm1,
.

op. cit. p. 159.

1s

Basave Femández del Valle, Agustín, op. cit. p. 155.

19

Jaeger, Wemer, op. cit. p. 258.

20

Sófocles: "Las siete tragedias", Col. Sepan Cuántos no.14, Ed. Porrúa,
México, 1988.

N!etzsche, Frie~ich, Obras Completas, Vol. V: El origen de la tragedia
Agu1lar, Buenos Arres. 1962, p. 64.
· Ed.

21 G

uard..
m1, Romano, op. cit. p. 232.

Zubiri, Xavier: "Sobre el hombre", Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1986.

Notas bibliográficas
1 Guardini,

Romano: Ética, Ed. Biblioteca de Autores Cristianos, 1999, p. 83.

2

Aranguren, José Luis, Ética, Ed. Revista de occidente, Madrid, 1959, p. 205.

3

Guardini, Romano, op. Cit., p. 88.

4

lbid. p. 94.

5

Jaeger, Wemer: Paideia, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1985, p. 447.

6

Guardini, Romano, op. cit., p. 90.

7

Ibid. p. 114.

8

Guardini, Romano, op. cit., p. 367.

9

Aranguren, José Luis, op. cit., p. 205.

10

Aranguren, José Luis, op. cit. p. 170.

11

Ibid, (Traducción libre de la cita original en francés).

12

Guardini, Romano, op. cit., p. 146.

13

Zubiri, Xavier: Sobre el hombre, Ed. ~lianza Editorial, Madrid, 1986, p. 588.
224

~

225

�LA ADQUISICIÓN DE HABILIDADES LINGÜÍSTICAS
A TRAVÉS DE LA INTERACCIÓN CON TEXTOS LITERARIOS:
UN ESTUDIO DE CASOS
Dra. Alhelí Morín Lam
The University of Texas at Austin
Profesora-Investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras

UANL
El estudio de casos que se reporta involucró a un grupo de siete
maestros y sus alumnos de diversos cursos de lengua inglesa, así como a la
propia investigadora y sus alumnos. El reporte se refiere a: a) Los alumnos
participantes y sus alumnos; y b) la maestra-investigadora y sus alumnos.
Los resultados fueron desiguales en cada caso, debido a las diferentes
prioridades planteadas por cada maestro, así como el grado de
involucramiento en el proyecto mostrado por cada ~ai:tieipante.
Los resultados se discuten considerando aspectos cualitativos
(extensión y frecuencia de las respuestas obtenidas de los alumnos), y
cualitativas (tipos de respuesta obtenida, y tipo de· -actividades que tales
respuestas involucraron análisis, expresión personal,' etc.). Para el análisis
de los resultados se utilizó el modelo planteado por' Purves et al. ( 1995)
acerca de los objetivos y tareas de la literatura en· ·1a escuela. De modo
complementario, y en especial, para ayudar a categorizar las respuestas
obtenidas con los alumnos de la investigadora; se utilizaron las
dimensiones de respuesta identificadas por Wilhelm ( 1997). En el caso del
resto de los maestros participantes, se utilizaron las actividades de
respuesta estética sugeridas por Anderson y Rubano ( 1991 ), en vista de que
se trató de actividades y textos más breves. Los alumnos participantes
tuvieron un nivel variable de dominio del inglés, desde principi.antes hasta
avanzados.
Los resultados que se reportan sugieren lo siguiente: 1) la lectura
de textos literarios en una segunda lengua contribuye a la adquisición de
esta lengua, al promover la utilización de la lengua con fines
comunicativos; 2) fomentar hábitos de lectura y apreciación de textos
literarios en una segunda lengua refuerza el aprendizaje autónomo en los
estudiantes de lenguas; 3) Un enfoque pedagógico que promueva la lectura
activa de textos literarios, y la producción de respuestas a los mismos
(tanto verbales como no-verbales), ayuda a la apreciación estética de los
mismos .. En el caso de las respuestas verbales, la lectura de textos literarios
promueve la reflexión y expresión de ideas y sentimi~tos.
1

227

�Método
Participantes

Decidí invitar a los maestros que conformaban el equipo de lengua del
· tumo nocturno de la Licenciatura en Lingüística Aplicada, debido a que
éste era un grupo bien cohesionado, que acostumbraba' sostener reuniones
de trabajo semanalmente, por lo que aduje que su nivel de interés y
disponibilidad por desarrollar sus tareas académicas era mayor que el de
otros grupos de maestros. Además, consideré que e·l tipo de cursos
impartidos por estos maestro_s (literatura, redacción, inglé:s general) era afín
a los objetivos que se per_seguían con mi proyecto.
'

·"
Papel de la responsable del proyecto.

Mi tarea con respecto al grupo de maestros que aceptaron colaborar en
el proyecto consistió en reunirme con ellos regularmente con el fin de
proponerles y proporcionarles diversos textos literarios, y que éstos fueran
leídos y comentados durante la sesión, para finalmente tomar decisiones
acerca de cuáles de tales textos podrían ser utilizados en sus respectivas
clases, así como los procedimientos didácticos a utilizar.
Como ya mencioné arriba, el énfasis fue puesto sobre la calidad de las
respuestas obtenidas, tanto en aspectos lingüísticos como de contenido; sin
que se atendiera de modo especial la forma que tomaran tales respuestas.
Se esperaba que, a medida que los participantes desarrollaran su habilidad
de lectura activa, sus respuestas mejorarían, tanto cualitativa corno
cuantitativamente. Es decir, se esperaba que escribieran textos más largos,
complejos e interesantes. Para lograr tal fin, se sugirió el modelo para la
lectura activa descrito en Literature and Integrated Studies (1997).

Asimismo, algunos maestros asignaron la lectura y/o la respuesta escrita
como tarea extra-clase, y dedicaron el tiempo en clas~ a discusiones y otras
actividades orales, mientras que otros decidieron realizar el proceso
completo en clase. Esto últilJlO sucedió principalmente con los maestros
que . impartían cursos de nivel~s principiantes, debido a que éstos
consideraron que el grado de dificultad de las tareas asignadas así lo
requería.

Actividades realizadas con los maestros participantes y sus alumnos

~os. ?1aestros p~i_cipantes reportaron diversas dificultades para la
reahzac1on de las act1v1dades del proyecto. Algunas de las más frecuentes
fueron: falta de tiempo para incluir actividades extras en sus cursos escasa
vinculación de los objetivos del proyecto con lo.s del curso impartido. Esto
último. ?currió principalmente con los maestros que impartían cursos de
reda~c~on, en vista de que_~les ~ursos se enfocaban en aspectos técnicos y
mec~1cos de la redacc1on, sm mucha vinculación con la lectura, y
espec1ficarnente, con la lectura de textos literarios.
.S_in embarg~, todos los maestros participantes -co,incidieron en que las
act1v1da~es realizadas motivaron a los alumnos a expresarse oralmente y
por escrito; y que la lectura de textos literarios proporcionó a los alumnos
una ?uena oportunidad para adquirir diversos aspectos de la lengua
estudiada, tales como vocabulario. Asimismo, los maestros mencionaron
que tales lecturas promovieron el interés por la lectura en general.
. A medid~ que avanzó el proyecto, los maestros participantes
mcrementaron sustancialmente su ritmo de particip~ción en el mismo ¡0
cual se reflejó en el número de reportes de investigación entregados 'por
estos, el cual fue como sigue:

Actividades e Instrumentos de Recolección de Datos '. ..

Se pidió a los maestros que llenaran una forma de Reporte de
Actividades (ver anexos) por cada sesión de clase en la cual realizaran
alguna de las actividades de lectura-respuesta sugeridas ~n el proyecto. Los
maestros decidieron la frecuencia y duración de tales sesiones en base a la
disponibilidad de tiempo en cada uno de los cursos impartidos por ellos.
.i

De esta forma, algunos maestros realizaron · una actividad de
lectura-respuesta por semestre, mientras que otros reportaron haber
realizado diez actividades. Con respecto a la duración de tales sesiones,
éstas variaron de veinte minutos hasta una y media horas.

228

Semestre

Número total de
reportes de actividades

Agosto-Die. 99
Feb-Junio 00
Agosto-Die- 00

6
8
11

229

�.

:

alta, discusión del texto o de temas abordados en él, representación de un
poema a través de un juego de roles, discusión sobre el título de un texto
.
. . .
.
'
compart1r expenenc1as e 1mpres1ones personales.

Primera Etapa

Actividades realizadas
Participación de los maestros
Como suele ocurrir en estos casos, la participación de los maestros
colaboradores en este proyecto fue bastante desigual. Por ejemplo,
mientras uno de ellos entregó sólo un reporte de actividades durante el
período que duró el proyecto, otro entregó diez. Sin embargo, la asistencia
a las reuniones de trabajo fue más heterogénea.·
·
··}

Primera Etapa (Julio de 1999 a Junio de 2000)
Durante el semestre Agosto-Diciembre de 1999 se realizaron las
primeras sesiones de trabajo, con una frecuencia de dos po~ mes, Y
duración de una a dos horas. Al inicio del proyecto, sostuve reuniones con
los maestros que aceptaron colaborar en el mismo, con el fin de explicar
los objetivos del mismo, así como la metodología a utilizar. En ese
semestre el trabajo fue bastante irregular, y con frecuencia observé que esto
se debía a la escasa experiencia lectora de algunos maestros participantes,
por lo que tuve que buscar los medios para motivarlos a -explorar diversos
tipos de textos, y a comentarlos con los demás colaborad?res'. con el fin de
sensibilizarlos sobre el potencial estético y evocador de los mismos.
En esta etapa se utilizaron diversos textos cortos, tales como poemas,
cuentos y ensayos. Casi todos ellos fueron textos contemporáneos, con el
fin de que resultasen más fáciles de comprender, tanto en el aspecto
lingüístico como en el cultural.
Como ya expresé arriba, durante la primera etapa del proyecto se buscó
estimular en los alumnos participantes la producción de respuestas verbales
a la lectura de textos literarios, especialmente de modo escrito. Sin
embargo, no se pretendió definir la forma que tales respuestas deb~rían
tomar, o su contenido. Observé que fue positivo que tales opciones
quedaran abiertas, ya que muchos de los maestros participantes estab~n
enfrentando suficientes dificultades con la tarea de " leer" un texto, es decir;
analizarlo, interpretarlo, comentarlo, expresar opiniones acerca de él, o
simplemente verbalizar las respuestas afectivas o emotivas que tal lectura
les provocaba.

Sobre las respuestas escritas, al igual que las oralés, observé que en casi
todos los casos los maestros dieron a sus alumnos instrucciones más 0
~en?s precisas respecto a la forma en que deberían responder. Las
s1gu1entes son algu?as de las actividades que los maestros participantes
re~ortaron h~ber a_s1gn~do a sus alumnos: escribir ~obre un personaje con
quien ~e hubiesen_1d~nt1ficado, adoptar el punto _de vista del autor, expresar
a trBc~es de ~n d1?UJO º. por escrito los sentimientos que probablemente
expenmentanan s1 estuvieran en una situación similar a la descrita en el
texto, r~presentar un poe?'1a, discutir las ideas evocadas por el título de un
texto; vmcular los mensaJes de un poema con sus experiencias personales.
Sin_ e~bargo, en muchos casos los alumnos no respondieron en la
fo~a md1cada ~or el maestr?, y, aparentemente, escogieron por sí mismos
aquella que meJor se presto para expresarse. Por ejemplo, uno de Íos
maestros participa_n~es solicitó a sus alumnos que escribieran un párrafo
expresando sus opm1ones acerca del texto leído. Posteriormente el maestro
se ~e~laró sorprendido de que todos sus alumn_o_~ hubier~ preferido
escnb1r poemas paralelos al leído en clase (Thank you~ Lord).

Segunda Etapa
El pe!·íodo de realización del proyecto fue extendido a año y medio a
suge_renc1a de los maestros participantes, quienes expresaron interés por
contmu~ explor~ndo . el tema estudiado. Por ende, aproveché la
o~ortum~ad para mclmr nuevos conceptos que nos permitiesen intentar
d1ferenc1ar entre respuestas estéticas y no-estéticas, de acuerdo a Jo
plantead,º por la te~~ía sobre la respuesta del lector (~osenblatt 1995). Con
tal propos1to, se utilizaron las categorías de actividades estéticas propuestas
por Anderson y Rubano (1991).
,

. _E! objetivo primordial al utilizar la categorización men~ionada fue
ms1stir sobre la búsqueda de respuestas estéticas, si bien no se pretendió
c~c~lar totalmente las respuestas no-estéticas. Asimi~mo, las categorías de
act1v1d~des sugeridas por Anderson y Rubano (1991) proporcionaron
alternativas para promover respuestas estéticas (ver anexo), tanto verbales
como no-verbales, que no habían sido consideradas en la primera etapa del
proyecto.

Respecto de los tipos de respuesta que los maestros decidieron
promover, éstas se dividieron entre orales y escritas. Por ejemplo, algunas
_actividades orales reportadas por los participantes fueron: lectura en voz

Del análisis de los resultados reportados durante el tercer semestre del
proyecto (agosto-diciembre 2000), se observó lo siguiente:

230

23 1

�l. Algunas de las actividades sugeridas por Anderson y.Rubano ( 1991) ya
eran utilizadas con anterioridad por los maestros. . ·
2. Otras actividades requieren más tiempo de preparación, tales como
alterar el texto, escalas verbales, seleccionar preguntas críticas, por lo que
fueron menos favorecidas por los-maestros.
3. Casi todos los maestros reportaron que realizaban actividades tanto de
· respuesta estética como no-estética, pues consideran que ambos tipos
requieren estar integrados en una clase. Es decir, que las respuestas
cognoscitivas y las afectivas deben manejarse· simultáneamente.
4. Las actividades de respuesta no-verbal fueron especialmente útiles con
estudiantes de nivel principiante, y con aquellos que poseían una limitada
experiencia lectora.

Actividades realizadas con la maestra investigadora y sus alumnos

La intención original de este proyecto fue incluir a mis propios
estudiantes y a mí misma como participantes en tal proyecto. Tal cosa se
logró: sin embargo, existieron diferencias sustanciales entre lo realizado
por los demás maestros participantes y sus alumnos, y. lo logrado con mis
propios estudiantes.
La principal diferencia derivó del hecho de que, si bien fuimos tres
maestros quienes impartimos los cursos de literatura inglesa y americana,
desde el inicio del período en que se realizó el proyecto hubo diferencias
significativas entre los cursos impartidos por otros instructores y mis
propios cursos.
Una de tales diferencias estribó en la cantidad de material de
lectura asignado para cada curso semestral. Así, mientras que en mis cursos
se leían aproximadamente trescientas páginas, en los cursos impartidos por
otros maestros se leían no más de sesenta. Esto fue debido a las diferencias
existentes entre los maestros respecto a las habilidades que deberían
desarrollarse prioritariamente en tales cursos. A este respecto, los otros
instructores citaron el desarrollo de habilidades de expresión oral como un
objetivo central de sus cursos, mientras que en los impartidos por la
investigadora se puso mayor énfasis en la lectura y ,discusión de textos.
Tales diferencias ya habían sido identificadas en este contexto previamente
(Morín 1998).
·
Por otro lado, muchos de los textos cortos aporta.dos a los maestros
participantes no fueron leídos en los cursos de esta investigadora, debido a
que, además de las lecturas requeridas en cada curso, los estudiantes de

~stas cl~ses tuvieron la responsabilidad de realizar tres lecturas
mdepend1entes de su propia elección durante cada semestre, presentarlas
oralmente ante la clase, y elaborar reportes escritos en la forma de cartas
personal~s, a través de los cuales comentaron tales textos leídos de modo
mdepend1ente.
E,n otras pala?r~s, en los cursos impartidos por la investigadora se
bu~c~ fomentar habitas de lectura, lo cual no ocurrió en los otros cursos.
As!T?1.smo, en el curso impartido por la investigadora se buscó enfatizar el
ana!1s1s de texto, c_on_ el estudio de aspectos textuales y extra-textuales. Es
dec1~, .que los objetivos de tales cursos fueron .significativamente más
amb_1~1osos que los de aquellos impartidos por los otros maestros
part1c1pantes.
Análisis y discusión de los resultados

. lJ_tilizaré la tabla propuesta por Purves et al. (1995) para resumir Jos
objetivos de la enseñanza de literatura en la escuela para interpretar los
resultados en el estudio de casos.
En primer lugar, en la tabla se observa que la enseñanza de literatura en
escuelas pr~t,ende al~~zar tres tipos de objetivos: conocimientos, práctica,
Y la formac10n de hab1tos. De esto se deriva que un programa de literatura
pretende fin~l1!1~~te inculcar hábitos de lectura er, lo~ estudiantes, a través
de _I~ adqms1c1on de conocimientos y la práctica de determinadas
habilidades.

Literatura en la Escuela (Purves, et al. 1995)
Conocimiento

Práctica

Textual

Extratextual Respuestas

Texto
específico
(estructuras,
tema,
lenguaie1
Vínculos
intertextuales

Historia y
transfondo
cultural

Decodificar

Hábitos

Expresión de
Estético
hábitos
Relatar en sus Evaluar
propias
palabras
:

Opción
Leer

'

Vida del
autor
Géneros,
estilos
Términos
críticos

Criticar obras ' Seleccionar
específicas
Valorar
Valorar

Resumir
Análizar

Personalizar Generalizar
acerca de
varias obras

232
233

Criticar

�Enfoques de Interpretar
respuesta

Recrear

Sobre este particular, encontré que los maestros participantes en el
·estudio tenían una muy escasa disposición a la lectura, la cual se observó
en su insistencia en que los textos propuestos fueran lo _más breves que
fuese posible, al grado tal que me vi forzada a aportar '"asi-exclusivamente
textos de una página para su consideración y posible utilización en clase.
De hecho, pocos maestros participantes dedicaron tiempo alguno a la
lectura fuera de las sesiones de trabajo, lo cual acabó por convencerme de
que, en la mayoría de los casos, su interés por esta actividad era casi nulo.
Otra dificultad encontrada estribó en el hecho de que, si bien varios
maestros participantes impartían cursos de redacción, el enfoque didáctico
utilizado enfatizaba aspectos mecánicos de esta actividad, y utilizaban
pseudo-textos (párrafos) como modelos de redacció~, prescindiendo
totalmente de la lectura de textos de calidad, como si la habilidad de
escribir estuviese totalmente desvinculada de la lectura. ·
En el caso de los maestros que impartían cursos pe inglés general,
incluyendo un círculo de conversación, estos enfrentaban problemas y
circunstancias distintas. En el caso de los alumnos principiantes, si bien se
logró que los maestros aceptaran la factibilidad de incorporar textos de
lectura a este nivel, en el caso de David, estas lecturas fueron seguidas
exclusivamente por preguntas de comprensión de lectura, sin llegar nunca a
buscar respuestas espontáneas de los estudiantes lectores. En el caso de
Marco 1, éste fue más allá, y seleccionó textos auténticos que, en su
opinión, tenían posibilidades de resultar interesantes a los estudiantes,
obteniendo respuestas orales y escritas que fueron cualitativa y
cuantitativamente más ricas que las obtenidas por David, cuyos alumnos se
limitaron a responder las preguntas de comprensión lectora incluidas en los
textos seleccionados.
Deseo aclarar que, con excepc1on de uno, to.dos los maestros
participantes realizaron actividades de lectura-respuesta ,que normalmente
no incluían en sus clases, y si bien este esfuerzo tuvo re~ultados pos_itivos,
éstos se vieron limitados por la escasa disposición por su parte para dedicar
más tiempo a explorar y analizar nuevos textos. Es decir, los resultados se
vieron limitados por los pobres hábitos de lectura de la mayoría de los
participantes.

Un ejemplo de lo mencionado arriba es el siguiente: hacia el inicio
del proyecto, Sandra reportó haber realizado una actividad de
lectura-respuesta que involucró leer un poema, y escribir acerca de
experiencias personales evocadas por tal poema. Sandra se declaró
sorprendida al encontrar ·que varias estudiantes escribieron textos
intensamente personales y emotivos, al grado de que se dijo alarmada por
este tipo de respuesta, en vista de que tales expresiones emotivas nunca
sucedían en su clase. Es decir, Sandra observó que invitar a los estudiantes
a expresar sus respuestas espontáneas a la lectura de un poema implicaba
para muchos de éstos un desahogo emocional importante. Sin embargo, _
creo que hizo falta la experiencia lectora necesaria para aprovechar esta _
circunstancia y sugerir textos adicionales sobre temas afines.
Al igual que en el caso descrito arriba, en muchos otros observé
que los maestros se inclinaban por textos que tuvie_sen un mensaje ciar~ Y
explícito, de tal forma que éste pudiera ser comprendido sin dificultad,
pues el interés central era la discusión de temas usualmente
predeterminados, es decir, el maestro decidía con anticipación lo que
significaba el texto, y la forma en que tal texto serviría como "pretexto"
para entrar en la discusión de un tema específico. ~sto fue especialmente
claro en el caso de Alex, quien impartía un curso de conversación. Sin
embargo, en todos los casos tuve la impresión de que los maestros no se
detenían a considerar aspectos de forma y estructura, es decir, cuestiones
relacionadas con la apreciación estética de un texto. Estos maestros
· parecían tener prisa por hacer a un lado el texto leíd,o, y demostraron poco
interés por analizarlo en detalle.
A través del proyecto pude observar en los_,maestros participantes
algunos cambios en su concepción de los enfoques ~idácticos estudiados, y
de la naturaleza del lenguaje en general. Un ejemplo de esto fue el caso del
maestro David, quien se incorporó al proyecto en Febrero de 2000, cuando
empezó a impartir cursos de inglés general en el programa de licenciatura.
Simultáneamente, David continuó trabajando en un Centro de Idiomas
universitario. Desde el principio, observé que David' tenía una concepción
muy rígida acerca del lenguaje y de su aprendizaje._Por ejemplo, comentó
que en la selección de textos de lectura parar sus cursos objetaba
fuertemente aquellos que utilizaran formas no-estándar de construcción
gramatical o morfológica, pues le preocupaba,. que los estudiantes
adquirieran tales formas, las cuales_ él considéraba erróneas. Esto
aparentemente se relacionaba con los exámenes utilizados en el Centro de
Idiomas, los cuales enfatizaban aspectos estructurales. del idioma estudiado.
Asimismo, David se mostró inicialmente escéptico respecto a la
posibilidad de utilizar la lectura de textos por alumnos principiantes como

1

Se utilizaron seudónimos para preservar la identidad de los párticipantes.
234

235

�un medio de promover la adquisición más espontánea del lenguaje
estudiado. Cuando finalmente intentó incorporar actividades de
lectura-respuesta, éstas se restringieron casi exclusivamente a responder
preguntas de comprensión lectora incluidas en el texto. seleccionado. Sin
embargo, observé que David fue uno de los maestros participantes que tuvo
más interés por mejorar sus hábitos de lectura, y se mostró más interesado
· por revisar diversos recursos bibliográficos por su cuenqi (leyó dos o tres
libros durante el proyecto). Además, observé que la· lectura de textos
literarios ayudó a David a tener una actitud más abierta y flexible acerca
del uso del lenguaje. Esta experiencia lectora puede asimismo darle
eventualmente confianza para abordar la discusión de téJ{tos sin necesidad
de recurrir a las preguntas de compreOS"ión.
'
Como ya menc'ioné arriba, el método utilizado para observar las
respuestas de los estudiantes fue distinto en el caso de los cursos
impartidos por esta investigadora. Respecto a los textos obligatorios del
curso, busqué promover la discusión espontánea de ellos antes de pasar al
análisis guiado de los mismos. Por otro lado, con las actividades de lectura
independiente (lectura, presentación oral, discusión y reporte escrito), se
buscó reforzar la formación de hábitos de lectura, los cuales, según lo
planteado por Purves et al (ver figura), incluyen la evaluación, selección,
valoración de textos, así como el acto mismo de decidir leer y criticar a
éstos.

' I-,

A través de los reportes escritos se pretendió observar el grado en
que los enfoques de respuesta que se buscó promover en:clase (decodificar,
resumir, analizar, personalizar, interpretar), eran utiliz:Ádos para construir
respuestas a · textos seleccionados por los propios estudiantes. Una
diferencia observada entre las respuestas escritas producidas por los
estudiantes de la investigadora y los del resto de los maestros participantes
se refiere a la extensión de la misma. Así, mientras que los primeros
produjeron respuestas que usualmente excedieron las trescientas palabras,
los estudiantes de los otros maestros participantes produjeron textos más
breves, usualmente de menos de doscientas palabras. Por otro lado, si bien
muchos de mis propios estudiantes se limitaron a · resumir el texto
reportado, en otros casos observé una variedad de respuestas muy similar a
la descrita por Wilhelm (ver tabla).

comentarios, en el caso de los otros maestros se exp~rimentó con formas de
respue_sta estética, i.e.; los estudiantes escribieron pdncipalmente poemas y
narraciones personales en respuesta a la lectura de .los textos seleccionados
por el maestro. Las decisiones acerca de qué tipos de respuesta solicitar
fueron tomadas individualmente por cada maestro, ·y en algunos casos, los
alumn_os tomaron la iniciativa de producir textos estéticos (poemas,
narrativas, etc) por su cuenta.
En la literatura consultada existen divergencias entre los diversos
autores que adoptan la teorí~ ~e la respues~ del lector propuesta por
Rosenblatt, al respecto de que tipos de respuestas escritas se consideran
como las idóneas p~a promover respuestas estéticas. Así, . Anderson y
Rubano ( 1991) consideran que las respuestas escritas que promueven una
lectura estética son precisamente aquellas que se formulan de una forma
estét!ca (poema, narrativa, etc.). De modo similar, Wilhelm (1997)
considera que la tarea de escribir el reporte de un· libro tiende a producir
respuestas eferentes (no estéticas), y a desviar la atención del lector sobre
su lectura estética.
~.
En contraste, Purves et al. (1995) plantean que se atiende a
aspec_tos estéticos de
texto cuando se promueve la expresión por los
estudiantes de sus opm1ones acerca del texto, independientemente de la
forma que adquieran tales expresiones. Así, Purves et al. conciben la
experi_en~ia estética como un nivel al que se ,llega por medio del
conoc1m1ento ~ la práctica, de tal forma que sólo se llega realmente a
evalu_ar, seleccionar y valorar un texto (respuestas estéticas) cuando se han
pract1ca~o r~spuestas tales como decodific,u-, resumir, analizar,
personalizar e mterpretar.

?~

1

.
. ~e modo_ similar a lo propuesto por Purves et al., Wilhelm ( 1997)
1dentific? ?na sene de dimensiones de respuesta en un grupo de estudiantes
que part1c1paron en su estudio de casos (ver figura).. Tales dimensiones de
respuest_a c_~incid~~ con la pr?~~esta de Purves et al., en el sentido de que
la aprec1ac1on estehca y el anahs1s del texto ocurrían. de modo paralelo.

Esto fue en parte debido a que, como ya men(?ioné mis alumnos
leyeron tt-xtos más extensos, tales como cuentos o ~ovelas, por lo que
tenían más ideas para expresar. Por otro lado, también observé una
diferencia cualitativa entre ambos grupos, derivada del tipo de tarea
asignada: mientras que a mis alumnos les instruí que compartieran un texto
con otro estudiante a trayés de cartas en las que expresaban sus

Respecto al objetivo originalmente planteado de observar el
desarrollo lingüístico de los estudiantes por medio de la aplicación de un
examen TOEFL al inicio y al final del proyecto, esto no se alcanzó debido
.'
'
a que :n reunion con los maestros participantes éstos expresaron su
renuencia a someter a sus estudiantes a tal prueba. Asimismo, y en vista de
que no se tuvo acceso a la prueba TOEFL que incluye composición )os
maestros participantes opinaron que tal prueba no era un indic~dor
apropiado del desarrollo de las habilidades lingilisticas que se buscó
promover en el estudio. Tal decisión fue aceptada, a pesar de existir

236

237

�evidencias respecto al efecto positivo que se ha observ~do, tiene la lectura
de textos literarios en una segunda lengua sobre la 'ádquisición de tal
idioma (Morín 1998).

. Dimensiones de respuesta a Textos Literarios (Wilhehn 1997)
Dimensiones Evocativas

1. Entrar al Mundo del Relato. En esta dimensión los estudiantes se
prepararon para leer y empezaron a pensar acerca de cómo sería la lectura.
Activaron conocimientos previos que los ayudarían a leer.
2. Demostrar Interés en el Relato. Los estudiantes comprendieron el
significado literal de la trama y se interesaron en ella mientras leían,
Realizaron predicciones y formaron expectativas acerca de la acción del
relato.
3. Relacionarse con los Personajes. Los lectores crearon personajes y
establecieron relaciones con ellos. El lector con frecuéricia se convirtió en
una presencia en el relato, y realizó juicios acerca de los:personajes.
4. Observar el Mundo del Relato. Los lectores identificaron claves para
crear imágenes mentales e imaginaron personajes, contejáos, y situaciones.

3. Reconocer la Lectura como Transacción. Los lectores reconocieron a
un autor y las decisiones del autor al contar el relato. El autor pudo ser
aceptado o rechazado como persona con la cual conversar y estar de
acuerdo. Los lectores reconocieron que ellos crear i ignificado con el autor
y su texto.
·
4. E_valuar a un Autor, y a Sí Mismos como Lectores. Los lectores
consideraron la agenda del autor y la propia. Reflexionaron acerca de Ja
efectividad_ del autor como ~scritor. Consideraron sus propios procesos de
lectura Y como estos se relacionaron con su identidad personal.
~lgunas de las dimensiones de respuesta· identificadas en los textos
escritos por los estudiantes de la investigadora fueron las siguientes:
Dimensiones de
Res ouesta
Entrar al Mundo
del Relato

Mostrar Interés en
el Relato

'

Dimensiones Conectivas

1. Elaborar acerca del Mundo del Relato. Los lectores construyeron
claves a través de todo el relato para construir signifü:ado. Los lectores
jugaron al detective, descifraron claves, llenaron vacíQs en el relato, con
frecuencia creando significado que fue más allá del sugerido por el texto.
2. Conectar la Literatura con la Vida. Los lectores realizaron conexiones
explícitas entre experiencias personales y experiencias, de los personajes,
con frecuencia buscando ideas que pudieran informar cómo resolverían
problemas o qué pensarían de situaciones en su propia vida.

238

Decidí leer esta obra por su título y resultó ser algo diferente de Jo
que había imaginado.
¿qué sucede después? ¿Se quedó en la isla?
Me gustó el relato. A veces pasamos pór momentos dificiles, pero
luego ocurren pequeños milagros en nuestras vidas.
·
Cre~ que era ~n agente secreto o algo así por su ropa. En la segunda
págma, me d1 cuenta que estaba equivocada.
Creo que sería muy interesante ser invisible y entrar a un lugar
cerrado·sin ser visto.

Relacionarse con
Personajes

No sé cóm_o dos hermanas pueden ser tan diferentes. Elinor era tan
calmada, parecía que tenía 59 años, aunque sólo tenía J9, tan
responsable y sensata. Y Marianne sigue sus impulsos y deseos y
expresa su sensibilidad. Yo pregunto: qué es más fuerte: ta sensa;ez
o el sentimiento. ¿Cómo eres tú?
E~ dificil te~er ~igos cuando te mudas a otro lugar; yo tuve ta
misma experiencia que Kathy.
Lo que más me gustó de la historia fue el hecho de que Isabel era
una ~ersona muy diferente de otras personas y esto ta hace ser
especial, pues ella veía las cosas con una perspectiva distinta. Lo
que .no me gustó fue que Isabel se vio atrapada en ia red de su
marido, y d~ repente perdió todos sus sueños y alegría. No puedo
soportar la idea de que una persona pueda cambiar debido a otra
persona. Aún si amas a al~i~n, debes ser amada por quien eres, de
otro modo, no te aman a ti, smo a la "cósa" o persona que quieren
que seas.

Observar el Mundo
del Relato

Wharton refleja una sociedad en la cual los hombres tienen el poder
y las mujeres son relegad~ al segundo plano.
Sería marav!lloso si pudiésemos hacer lo' mismo que tos niños y ver
un mundo diferente detrás de un mueble.-

Dimensiones Reflexivas

1. Considerar la Significatividad. Los estudiantes preguntaron cómo
funcionaba el texto para crear significado y consideraron la significatividad
de varios eventos y conductas, y cómo estos contribuyeron al significado
del relato.
·
2. Reconocer Convenciones Literarias. Los lectores observaron que el
autor realizó tipos particulares de movimientos convencionales a los cuales
tenían que responder y usaron experiencias previas con conven~iones de
sus lecturas, observaciones, o conversaciones para- determinar cómo
hacerlo.

,,

Ejemplos identificados

Elaborar Acerca del (no se identificó ninguna respuesta de este tipo)
Mundo del Relato

-

239

�Conectar la
Literatura con·/a
Vida

Considerar la
Significatividad

El caso es que, como en la vida real, todos sacan sus conclusiones
acerca de algo sin saber la verdad. Creo que no debemos hablar de
algo sin saber la verdad.
1.
•
.d ?
. Puedes creer que una estúpida pelea pueda c:unb1ar tu v1 a. .
Todo en la vida de Oliver Twist es real, porque hay muchos niños
en las calles que son exactamente como él.
Age of /nnocence muestra cómo la sociedad guía nuestras acciones,
aunque no estemos conscientes de ello.
;
.
h
En verdad aprendí de esto; es como en las guerras. no ay
triunfadores, sólo perdedores. •
.
b
Gracias a Dios que el hombre nunca
quién destruyó s~
así nunca se enojó con el muchacho, aunque éste si ec1 i
renunciar a su empleo.
.
fu él ·
Como pueden ver, el conejo quería perder al tigre, pero e qmen
lo perdió ·
·r ¡
Para mí, "io mejor de este libro es el hecho de que_ el autor en ica a
inútil guerra de Vietnam. Nos dice que· an _millón de hombres
murieron allá por un motivo estúpido, y la mayorla de ellos eran
muy jóvenes.

Sl!Pº

Reconocer
Convenciones
Literarias

Reconocer la
Lectura como una
Transacción

º.;~

El relato está escrito desde el punto de vista de una niña llamada
Earlene.
. .
p
d· de las
Es un poema de amor muy descriptivo. or me 10
descripciones puedes visualizar la imagen, p~ro debes leerlo pcon
cuidado porque podrías perder la secuencia del relato. ara
entenderlo, tienes que leerlo más de una vez... Hay algunas partes
del relato que tienes que inferir por medio de_ los_ diálogos
presentados, en los cuales los personajes cuentan la h1stona.
Kafka dijo que escribió esto porque er~ como se sentía en ese
momento, se sentía como insecto que era ignorado, un e~torbo para
su familia. Entonces, esta fue una forma velada de quejarse de la
autoridad y opresión de su padre.

Evaluar a un Autor, Este capítulo fue dificil de comprender, pues me confundí con
·t
. d
y a Sí Mismos como tantas personas que se mencionan.
El texto tiene un vocabulario sencillo, es muy bueno, Yel est1 1o e1
Lectores
autor es claro y su manera de formar oraciones es muy agrad~ble.
Es un libro excelente, lo terminé de leer en sólo cuatro d1as, no
podía dejar de leerlo.
. • fi ·ó
Fue interesante para mí, quizás porque me gusta la c1enc1a 1cc1 n.
Al inicio del relato no entendía lo que sucedía, o de qué se_ trataba...
Kafka es muy extraño, pero eso es lo que lo hace pecuh~·:· Este
tipo de género fue muy innovador en el tiempo en que escribió este

cuento...
¡ b I fi ¡
Lel el cuento muy rápido, quizás porque quer asa er e ma .

240

Además, algunos alumnos tendieron a identificar lecciones morales en
los textos. Por ejemplo:
Jenny descubrió que no es bueno juzgar a las personas por su apariencia
física.
Este texto nos enseña a valorar cosas como: la familia, los amigos, los
hermanos(as), más que el dinero o lo material.
El relato nos enseña que debemos de pensar en todas las cosas que
vamos a hacer.
Finalmente, como los estudiantes de mis •clases intercambiaron
correspondencia comentándose mutuamente los t~xtos leídos, esto con
frecuencia coadyuvó a que los alumnos se auxiliaran entre sí a construir
una interpretación de los mismos. Considero que: ésta es una fonna de
asegurar la participación de todos los estudiantes en la discusión de textos,
especialmente cuando muchos de éstos no participan espontáneamente
durante las discusiones orales en grupo.
Conclusiones
La enseñanza de literatura en segundas lenguas en todos los niveles
involucra la adquisición de conocimientos, habi:idades y hábitos. Un
enfoque didáctico que utilice las respuestas de los lectores a los textos
como base para la interpretación de éstos, promueve el pensamiento
reflexivo, la lectura activa, y la apreciación literaria. Una forma de
promover el aprendizaje autónomo de una lengua es estimular a los
alumnos a leer de modo independiente y a intercambiar opiniones con sus
compañeros acerca de lo leído. Además, el enfoque pedagógico estudiado
promueve el pensamiento crítico, al enfatizar actividarles como evaluación,
conexión con experiencias propias o ajenas, clarificación, y
cuestionamiento.
El estudio arriba descrito s1rv10 primeramente para identificar los
problemas más frecuentes que ocurren en los cursos de inglés como lengua
extranjera, en particular, aquéllos que se enfocan a la lectura y redacción,
en lo referente al desarrollo de habilidades de · lectura y apreciación
literaria. Asimismo, el estudio sirvió para observar los progresos
alcanzados en tal tarea, así como las opciones pedagógicas que podrían
seguirse con el fin de avanzar en el logro de los objetivos planteados.

241

�En el aspecto teórico, el estudio corroboró y proporcionó elementos
adicionales a los ya identificados en estudios previos (Wilhelm 1997),
acerca de las dimensiones de respuesta que ocurren durante la lectura
activa de textos literarios. Asimismo, el estudio corroboró lo propuesto por
Purves et al. ( 1995), acerca de la ·literatura en la escuela, al observarse a
través del estudio la naturaleza más compleja de las respuestas formuladas
por los estudiantes de las clases en las que se enfatizó no sol~mente_ la
comprensión de lectura y las respuestas personales a los te_xtos leidos, smo
asimismo, el conocimiento de elementos textuales y extra-textuales, la
construcción de una interpretación de texto a través de su análisis y la
fonnación de hábitos de lectura y apreciación estética.

Time spent on reading/responding activity
Reading material selected
---------Reason for choice of reading material

------------

~lease check which type of áesthetic response you seek to promote
m your class.
1) Unarticulated response.
a)
b)
c)
d)
e)

Altering text
Verbal scales
Choosing critical questions
Literary cloze techniques
Other (specify, describe)

-------------

ANEXOS

2) Articulated response in poetic discourse.

Reporte de Actividades del Proyecto sobre Respuestas a la Lectura de
Textos Literarios (1)
Fecha:
Nombre del Colaborador-------------:::---

a)
b)
c)
d)

Imagic umbrellas
Dependent authorship
Poetry as response to poetry and prose
Other (specify, describe)

-------;':------

Grupo Participante:
Materia
Número de Alumnos
Semestre

Description of the response activity used

Duración de la actividad:

Ty pica l responses obtained

Please explain the reasons for your choice

---------

Texto utilizado
Procedimientos didácticos utilizados

Observations about session in general

Información recabada/respuestas observadas
Comentarios

Do you some~imes promote articulated responses in non-poetic discourse?

If so, why? G1ve examples.
Reporte de Actividades de Respuesta Estética (2)
Date _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Name of Instructor
- - -- - - - - - C las s size_ _ __ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Class level and description - - - - - - - - - - . . . . . . - - - - - - -

242

D?es _your course involve reading/writing non-literary texts Uournalism,
s_cient1fic, etc)? ~f so, what percentage of the course is spent dealing with
hterary vs. non-hterary reading and writing?
·

243

�100% literary

50/50

l 00% non-literary

What reading materials do you intend to use on your next reading/response
activity?

1. Teacher provides a poem disassembled into an alphabetized list of
words. The students create, or reconstruct a poem from the list of words.

.What response activities do you intend to use?

2. Students ar~ asked to fil! in the blanks with the words on the right,
words removed from the indicated places in the poem.

Resumen de A~tividades de Respuesta Estética
(Anderson y Rubano 1991)-

l1

i ......

11 Articulated Responses in Poetic Discourse

Imagic umbrellas

1. Unarticulated Response

1

Literary cloze ,thniques (dependen! authorship)

1

Altering Text. Provides students with more than one version of a literary
text for comparison.

1. Students report the most vivid images they recall after having read the
text or a portion of it.

Verbal sea/es
4
5 Dark
2
3
Bright 1
sad
Happy
cold
lukewarm
Hot
How do you feel toward x?
dislike
Like
4
5
2
3
Admire 1
The author's tone is
•
somewhat comic
somewhat serious
Serious
uncivilized
Civilized
Is Janie active?
5 Passive
4
2
3
Active 1
Who decides what Janie &lt;loes?
Janie
Other

2. Questions that focus on analogies, metaphors, similes, etc.
3. Students write down ali the sights, sounds, smells they associate with a
scene, character, setting, or text in general.
4. Students assume the role of a character and review his/her experiences.
comic

Choosing critica/ questions

Exploring image production
5. Consider yourself to be the writer of a video production. Your video
will be a collection of rapid images. What images would you use at the
beginning? What images would end the video?
6. You thought this image was important enough to be remembered. Do
you see any particular significance in it? What images seem to be ones the
class as a whole reported?

Which question do you think is the most important question to ask about
the text?

7. Students first write down a few of the lines that produced strong
imagery for them. They then transform these sentences into poems. They
may delete unnecessary words but must include all images.

Rank in order of importance these questions about the text.

a. Selection:
b. Student conversion:

1

2
3
4

8. Students develop associated but concrete imagery. This can be
encouraged by separating the lines and providing a format.

5
244

245

�9. Students talk about situations or events in the text that spu_rred strong
reactions, and about situations which, although not fully descnbed by the
text, are suggested by it.
1

lO. Dream as analogy. Students fill in gaps in a text, e.~~ description ~fa
.place, character, suicidal letter, dialogue, character's· ~~ams (narrahve,
flow of images, etc.)
;
Dependen/ auhorship. Pieces are removed from a literar)\~ext, and studen~s
must supply their own replacements. Stu?en~s ~se the ~1ven text as _the1r
starting point, and their creative response 1s w1thm the StJ'.Ucture estabhshed
by the original author of the text.

1 Writing within opportunities. These are events and. ~¡tu~tion~ th~t may
b~ alluded to in the text, but are not developed, or by s1Il!ahons 1mphed by
the text.
2 Time-lapse writing. It takes the reader to a future .ór past mome~t. to
show the genesis or consequence of an unresolved conflict or of a dec1s10n
made by a character, e.g.: flashbacks and epilogues.

Examp/es ofNon-aesthetic activities

.1. Comprehension questions
2. writing an expository text about a poem
3. writing a persuasive essay ora descriptive report about a story

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currículum and instruction in the United States. Urbana, IL: National
Council ofTeachers of English.

Poetry as Response to Poetry and prose

l. Write a poem that might have been written by~ character in the story.
E.g.: Create poems that might have been wntten by Tom (Glass
Menagerie).

2. Students write a poem, the last line of which is given to them, in ~hic~
the character presents his or her feelings at the moment. Instructions.
produce the lines of a poem which might precede the selected quote.
1

3. Optional: giv·e students opening li~es that contain chi\acter description,
and or format. Choose lines that contam contrasts, such a~.

ti

Appearance/real ity,
Fruition/decay
Madness/sanity
Light/darkness
Once/now.

Bartholomae, D. &amp; Petrosky, A. 1986. Facts, Artifacts, and Counterjacts:
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Once, _ _ _ _ _ _ __
Now, _ _ _ _ _ _ __
246

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248

249

�DONACIÓN A LA COMPAÑÍA DE JESÚS:
ESTUDIO FILOLÓGICO
•I
l

Lic. Elvia Salinas Hinojosa,
Lic. Juana Garza de la Garza,
Lic. Rosalba Martínez Morales

Introducción

La Filología es una ciencia que se interesa por estudiar textos antiguos.
Desde épocas remotas se ha venido realizando este tipo de estudios, aunque
en la actualidad se le ha dado menor importancia y ha motivado que
disminuya el número de personas que se ade11tren en el estudio
correspondiente -por lo práctico de la vida actual y por comodidad-, puesto
que los textos antiguos presentan muchas veces algunos rasgos difíciles de
entender e interpretar.
El presente trabajo es una tarea de investigación que tiene como
propósito fundamental realizar un estudio filológico sobre un fragmento del
acta "Donación a la Compañía de Jesús", escrita en 1714. Para ello se
utilizará una serie de fuentes confiables, con una bibliografía lo más
específica posible.
Primeramente se expondrá el texto objeto de estudio. Con el fin de
facilitar la lectura y comprensión del análisis filológico, cada uno de los
términos, llenos o semillenos conceptualmente, habrá de ser enumerado en
la parte inferior en forma progresiva.
A continuación se procederá a realizar el estudio propuesto, iniciándolo con el análisis etimológico de todos los vocablos -llenos o semillenosque el texto emplea, con la intención (además de conocer el origen) de ofrecer una amplia visión de los diversos significados que dichos términos han
tenido en su evolución histórica; todo ello recurriendo a un buen diccionario
que abarque el mayor número posible de raíces etimológicas. El significado
particular de las voces empleadas en el texto será subrayado, con el ·fin de
aclarar la carga semántica que se aplica.
Posterio~ente se presentará la transcripción ,fo'í texto, puestQ que está
expresado en forma manuscrita. Es necesario aclarar que para esta cuestión
se aplicarán las reglas de la paleografía, a saber: se colocarán entre corchetes las notas o aclaraciones pertinentes; en esta misma forma se indicarán las
letras faltantes a algunas palabras o abreviaturas, a~í como también los tér251

�minos ilegibles, colocando dentro de los corchetes un signo de interrogación
en el orden adecuado.
Cabe mencionar que el texto incluye varios sellos y dibujos, los cuales
se señalarán en el espacio donde aparecen y con la lectura que corresponde.

l.

TE;To: FRAGMENTO DEL ACTA
"DONACION A LA COMPAÑÍA DE JESÚS"

Para realizar la mencionada transcripción, se agregará otra copia del
texto en la cual se anotará la numeración que corresponde a todos y cada
uno de los renglones que abarca el mismo. Esto se hará con el fin de reunir
las diversas observaciones que se efectúen: errores ortográficos -uso de ·
mayúsculas indebidas, adición o falta de acentuación, cambios de una grafía
por otra-; uso de contracciones indebidas; letras dobles.
En otro apartado habrá de realizarse un estudio fonológico -lo más
exacto posible- mediante el análisis de las voces que presenten una
anormalidad desde este punto de vista, auxiliándose de la lectura de varias
gramáticas históricas de la lengua española.
El análisis morfológico es otro de los puntos de apoyo que se considera
necesario para obtener una comprensión más amplia del texto en cuestión.
Aquí se mencionarán los términos que han sufrido alguna modificación,
considerando la estructura interna de las palabras; se verá, además, el empleo de la conjugación verbal, enfatizando la atención en los modos y tiempos de los verbos.
Otro de los niveles de estudio en este tipo de trabajo es el análisis
sintáctico, para lo cual se procederá a considerar básicamente el hipérbaton,
con el propósito de ofrecer una visión (parcial) reestructurada del texto.
Finalmente el documento tendrá que estudiarse considerando el aspecto
semántico: se expondrán las voces que en la actualidad reciben otra
interpretación de contenido; se mencionarán los términos empleados como
sinónimos, así como también las palabras que tengan alguna relación
semántica.
'

•

Es necesario mencionar que el texto, objeto de estudio, fue tomado de
una publicación llamada "Actas: índices, fuentes, notas", editado por la
Capilla Alfonsina y perteneciente a la Universidad Autónoma de Nuevo
León, con fecha abril-junio de 1982. El original del documento cuestionado
-&lt;le excepcional importancia para la historia de la educación de Nuevo León- se encuentra en el Archivo Municipal de Monterrey (Protocolos, volumen 19, 1713-1716, número 50, folio 96 vuelto, al 101 vuelto). Un testimo-

252

253

��1-.- acaso

. CASO, ·"suceso", " casualidad", etc., tomado del lat. casus, -us,
"caída"' "caso fortuito" , "accidente", "caso !rn-amatical"
y éste
5-''
de casus, participio pasivo de cadere "caer;'.\ lª doc.: princ. S.
XV, Santillana.
·

Mili., 36c, 65c, etc.). La forma etimológica en -s no era rara en
la Edad Media: por esos grandes tiempos "muchos años después" Apol., 240d, todos tiempos cierto se junta con natura J.
Ruiz 74b, pero es de creer que el sentido lingüístico coetáneo
ya percibiera esto como plurales, aunque parecieran meno justificados lógicamente que como idiotismos fraseológicos y en
realidad se explicasen como supervivencia del singular etimológico tiempos; éste se ve más claro en los Fueros de Aragón·de h. 1300: "así algún otro demandare a él a tiempos aquellas casas o aquellas heredades, pueda ver aquel quilas compró ·
retorno a las finéas de salvedat" (192.3), donde no hay idea de
varias ocasiones, sino de un solo tiempo venidero; igualmente
"pasados algunos tiempos" (ibid. 92. 2), pero el singular tiempo ya aparece en el mismo texto (Thilander, . p. XliX). Desde
luego estos resabios arcaicos desaparecen muy pronto y tiempo
queda convertido ya en la Edad Media en un singular normal
del tipo corriente. sin anomalías morfológicas.

l.

¡

Con -s- sonora en los SS. XV- XVI (Nebr., etc.)
'·

DERIV. Casual /med. S. XV, Goméz Man¡ique/, tomado del ·
lat. casualis íd.; "casualidad", casualismo,;'casualista. Casuísta
/Aut.l; casuístico, casuística.
· •:
t'.

Cpt. Acaso /h. 1440: A. de la Torre, vid. é ,uervo, Dice. I, 9697/.
Vulgarmente se altera en casualidad (Madrid, etc.),· casualidá
(ast., V.)

3. llega

LLEGAR, del lat. vg. PLICARE "plegar", derivado regersivo
del lat. el. APPLICARE "arrimar", "abordar", "acercar": así el
primitivo como el derivado tomaron. en la baja época y en
varios romances, significados del lugar como "dirigirse hacia",
"arribar" y análogos. lª doc. : aplekare, 2ª mitad del S.X,
Glosas Silenses, 241; llegar. Cid, etc.
Aunque llega con el valor intransitivo-moderno es frecuente
desde el Cid, es notable la frecuencia oe la construcción
transitiva en los textos medievales y aun en los textos clásicos.
Cito unos cuantos en que tiene el mati~ de "hacer llegar,
conducir": "Si Dios me legare al Cid", Cid, 1529.

4. tienpo

TEMPO, del lat. TEMPUS, -ORIS, íd., acu~ativo de TEMPUS.
lª doc.: tempo, 1155, Fuero de Avilés; tiempo, 1200(Oelschl.), Berceo.

'.

Timpo, grafía imperfecta de tiempo, está también en el. Auto
de los Reyes Magos. El resultado fonético de TEMPUS sólo
podía ser un singular de tiempos, según la fonética castellana.
Pero como estos singulares en -s eran muy raros en cast. (huebos, peños, y los desusados cuerpos, pechos), pronto se creó un
singular analógico tiempo, que ya encontramos en Berceo (S.

5. entregar

ENTERO, del lat. INTEGER, -EGRA, - EGRUM, "intacto,
entero" (según la pronunciación vulgar INTEGRUM). lª doc.:
h. 1250, Apol., 634; enteramiente, 1223,-M. P., D. L., 223.15.
..
También en la lª Crón. Gral. 667b39, Zifar 17.2 Juan Manuel,
Juan Ruiz y muchos autores medievales; APal. 218d, 222b,
462d; Nebr.; etc. Como la evolución normal de -GR- fue -ir-, la
E ·no podía diptongar en Castilla y ei se redujo a e igual que
siempre. Para las varias aes., vid. Aut: Y demás diccionarios;
agréguese la de "yerto, enterizo" que. ~otamos en de Alfarache
(CI. C. III, 174.3 : "hace que no me mira y se pasa entero, como
hecho de una tabla"). Forma semiculta"es entegro (1155, Fuero
de Avilés; Can de Baena, W. Schmid), luego alterado en
entrego (doc. de 1170, en Oelschl.; Berceo, Mil, 53). Del todo
culto el moderno íntegro /1640, Saavedra Fajardo/.
DERIV. Entereza/ APal. 218d; Neb;.7, antes también enterez
/APal. 529b/ . Enterizo/ Nebr.; para el;sentido, V. Arriba el de
entero; para el uso en la Arg., Tiscomia M. Fiei:ro coment.,
429/; comp. ATERIR.
Entregar / entegrar, en doc. leonés de 1252, Staaff, 39.22;
entregar, Berceo.

256
257

�6. otros

OTRO, del lat. ALTER, -ERA,- ERUM, "ei otro entre dos" 1ª
doc.: orígenes del idioma (altro, h. 950, Glosas Emilianenses;
otro, Cid, etc.).

7. bienes

BIEN, del Iat. BENE íd., forma adverbial correspondiente a
BONUS "bueno". 1ª doc.: orígenes: doc d~. 1109 (Oelschl.),
Cid, etc.
•

9. espresados

En el mismo sentido primit_ivo se halla tambié~ en J. de
Acosta ( 1590), en Cervantes, etc. Con la excepción de
APal., la grafía cultista con x es rara hasta Aut;
escriben esprimir C. de las Casas (1570), Covarr.,
Oudin, Franciosini, aunque se halla exprimieron en El
Quijote (II, XVII, 60rº). Sin embargo el vocablo era
indudablemente representante popular de la voz latina,
y la grafía con x es injustificada históricamente;
conservado en los varios romances: port. espremer,
cat. y oc. esprémer, fr.-épreindre, it. spremere, todos
los cuales suponen probablemente una recomposición
EXPREMERE. La antigHa forma castellana sería
espremir, reemplazada por la moderna con reacción
contra el caso de escrevir, vevir, etc.; y en el presente
*esprieme esprime. La ac. culta "expresar" se halla ya
en APal. ( 111 b, 226b), en Femando de Herrera, etc.

Conservado en todos los romances. Sustantivado, en plural,
con el sentido de "hacienda".
8. ariba

RIBA, ant. "ribera", "ribazo, del lat. RIPA "margen de un río",
"orilla, ribera". 1ª doc.: de 942 (Oelschl.); Berceo.
"En riba de Thanays, un río assinalado, /mandó ficar las tiendas al su pueblo lazdrado" Alex., 1751 e; P sustituye esta palabra, pronto anticuada, por ribera, no aceptable según el metro.
La locución prepositiva en riba de la mar "a orillas del mar" es
la que se encuentra también en Berceo, Mil., 47. Comp. riba o
de simplemente riba como preposición en catalán medieval,
muy frecuentemente. Pero en el idioma hermano riba sigue
siendo palabra viva hasta la actualidad, con valor de sustantivo,
por Jo menos en hablas rurales. En cast. desde buen principio el
vocablo tiende a quedar estereotipado en locuciones
inseparables o en la toponimia; queda algún ~aso de uso libre
sólo en textos del S. XIII: "redróla de la riba" Alex., 1843;
"non saldredes más tarde a riba" Sta. M. Egipc., 354, y aún en
el · último la falta de artículo muestra ya la tendencia a dejarlo
conquistar en ciertas unidades fraseológicas. Más
tarde
desaparece el uso y sólo quedan los derivados.
Falta ya en los glos. de h. 1400, APal., Nebr., etc.; Covarr. lo
ejemplifica
solamente en nombres del Jugar (Ribadavia,
Ribadeneira,
Ribataxada, etc.), Aut. hace lo mismo y declara formalmente que está fuera de uso. Nó.
~,tese que la grafía
constante es con -b-, la moderna Riva o Rivas , en la onomástica, es antihistórica y
antietimológica. Queda alguna
supervivencia en los dialectos: en Navarra Vale "muro del cajero de una acequia".
DERIV. Arriba, adv./ docs. S. X, Oelschl.; Berceo; doc de
1275, G . Soriano, p.195; como prep. y como adv., Nebr.;
Cuervo, Dice. I ,645-9; Cej. V , 104/2.
258

EXPRIMIR, del lat. EXPRIMERE "exprimir, estrujar",
"hacer salir", "expresar", derivado de PREMERE
"apretar". 1ª doc.: APal., 240b ("lagar en que se
exprime la uva"), 540b ("lagar donde se pisan las uvas
o se exprime el olio"), 140d.

DERIV. Exprimidera. Exprimidero. Expremijo /Leyes
de la Mesta, ed. 1569, cuyo lenguaje corresponde
probablemente a fecha bastante anterior/, comp.
entremijo s. V. METER. Lo demás vocablos de esta
familia son cultismos. Expreso / 563. N. Recopil. II.
IV. 28/. de expressus, "declarado", "destacado"
"expresado". participio pasivo de exprimere.
1O. otra

Vid. supra No. 6.

11. Compª

COMPAÑERO, derivado del antiguo y dialectal compaña
"compañía", que supone un lat. vg. *COMPAÑÍA íd., formado
al mismo tiempo que el lat. merovingio COMPANIO, -ONIS,
"compañero", calco del gót. gahlaiba íd., de hlaifs "pan" y ga que expresa compañía. lª doc.: companiera, f., doc de S.Juan
de la Peña, 1801 (M. P., Orig., 83); compannero, 1114
(Oelschl).); Cuervo, Dice. II, 248-9.
DERIV. Compaña
(V. arriba), compañuela /Berceo/.
Compañía /Berceo/, derivado de compaño.
259

�12.Jesús

Hebreo, forma abreviada de Yehoshúah, o sea Josué, que
significa Él salvará. En la versión de los Setenta se llama Iesús
al libro (el equivalente griego Yehoshúah), y de esto se ha
derivado el nombre de "Jesús".

1.3. sera

SER, las formas de este verbo castellano resitan de una.fusión
de las de dos verbos latinos: la mayor parte proceden del lat.
ESSE íd., pero las demás, incluyendo el futv:l o, el condicional, .
los presentes de subjuntivo e imperati".b, y las formas
impersonales,- vienen del lat. SEDERE "estar sentado", que
debilitó en cast. y port. su sentido hasta convertirse en
sinónimo de "estar" y luego "ser", lª doc.: orígenes (varias
formas se encuentran en las glosas de Silos y de San Millan,
del S. X; el infinitivo sedere tiene ya el sentido de "ser" en
aquéllas).

"acumulación de polvo o tierra", "polvareda". Terral; tierra!
arg. (Draghi Canc. Cuyano, p. cxix). Terrazgo /S. XITI, Aut./ o
terraje; terrazguero o terrajero. Terrazo "jarro de barro para
beber agua, etc." /Partidas Il, XXIV, .ed. Acad. 11, 265; Gr.
Conq. de Ultr., 268; invent. arag. De 1331, BRAE II, 554/;
terrazuela /ta-, Juan Manuel, Rivad. LI, 417b35/;-terrazulejo;
comp. TARRO. Terrear. Terregoso /"Lleno de terrones,
glebosus" Nebr../; terregal díal; "acumulación de tierra" (Malkiel, Language XXV,154-6). Terreno , /Berceo, con variante .
terreño: éste par~ "tierra, puerto", se halla también en las Leyes
de Moros de los SS. XIV-XV, Memorial Hist. Esp. V, 427 ss.;
comp. cat. te·rreny/, de TERRENUS "terrenal".
15. benidero VENIR, del lat. VENIRE "ir", "venir", 1ª doc.; Cid.
~- '
De uso general en todas las épocas y c0:¡servado en todos los
romances. El estudio de las formas, y :a.un de los significados,
de un verbo tan esencial, pertenece m~ a la gramática que al
diccionario. En latín la distinción de sentido entre IRE y
VENIRE era eternamente distinta de la ·que se ha impuesto en
cast. mod.; VENIRE expresaba comúntnente lo que llamaban
los lingüistas el "aspecto determinado" e IRE el "aspecto
indeterminado".

Donde traduce el lat. esse (nº 72, 205, 238). Las formas de la
conjugación ser, su empleo con el valor del f!10demo ser o estar, sus varias construcciones y usos fraseoló~icos, son temas
esenciales de la gramática histórica, que deberán estudiarse en
las obras correspondientes.
Presente adj. /Berceo/, de prasens, -entis, íd., part. activo
correspondiente al verbo praeesse.
14. tereno

DERV. Venida/ BERCEO/. Venidero/ 1212, M.P., D.L., 113.7;
"affore, ser v. al tiempo futuro" APal. .lOb; "v., que ha de ser:
futurus" Nebr./.

TIERRA, del lat. TERRA íd. 1ª doc.: 2ª. mitad S. X, Glosas
Silensesº doc. de 978° etc. (Oelschl.).
,~
Desde los orígenes aparece con gran frecuencia y én todas las
aes. modernas, que ya eran también latinas. Común a todos los
romances. Es notable que en el uso oral argeo¡ino (M. Fierro II,
285, y general aun en las ciudades), creo tamJ,ién en Andalucía
y en otras partes de América y de España,, tierra invade el
campo semántico de polvo, voz que apenas ~~ emplea allí si no
es para las materias pulverizadas artificialmente (se dice
siempre el tren levanta mucha tierra, al caer se llenó de tierra,
etc.).
DERIV. Terrada. Terrado /princ. S. XVII, Aut./, desusado hoy,
a no ser quizá provincialmente, y sustituido por azotea ; comp.
cat. terrat. Terraguero salm. y pal. "montón que en la era se
forma con las berreduras del solar de la parva"; · almer.
260

16. Señor

SEÑOR. del lat. SENIOR, -ORIS,, "niás viejo" (comparativo
del SENEX "viejo") en plural SENIO~S se empleó en el
Bajo Imperio para designar a los viejos más respetables sea los
mrembros del senado romano, sea·, los dirigentes de las
comunidades hebreas y cristianas; posteriormente se empleó
SENIOR como tratamiento de respeto a todo superior, y acabó
por hacerse sinónimo de DOMINUS "dueño" a principios de la
Edad Media. 1ª doc. : doc de 1077 (Oelschl. ); Cid, etc.
Desde el principio aparece con toda la gama de sentidos que
hoy observamos. En el Cantar del héroe castellano se llama
señor al Rey, y al mismo Campeador; sus vasallos llaman señor
I
al cabal !ero cristiano Muño Gustioz y'. al gobernador moro
Abengalbón; se aplica el título a Dios y !1 los santos, y el juglar
da este tratamiento a sus oyentes: finalmente es el dueño de
261

�una espada, de un caballo, etc. Palabra general en todas las
épocas (Berceo, S. Or., 18; Alf. XI, 87; Cej. VIII, 63; etc., y
común a todas los romances de Occidente.
Ya en latín seniores, además de su función comparativa, se
sustantivó pronto designado a "los ancianos"; y lo mismo que
ocurrió con su equivalente gr. el arabé "viejo", y palabras de
muchos y diversos idiomas, empezó a aplicarse a personas que
además de la edad, inspiraban respeto por su posición en la vida pública. Así ocurre ya en la época pagana, y de ahí viene el
nombre de Senatus romano o consejo de los viejos; en cuanto a
seniores nos advierte ya Tito Livio que así se llamaban
públicamente a los miembros del senado (XXXIV, 60). Con la
propagación del cristianismo recibió este uso un esfuerzo bajo
el influjo del sanhedrín hebreo, integrado por las cabezas de
familia, junto con los jefes de tribu, los jerarcas sacerdotales y
los doctores; este consejo tuvo imitaciones en las comunidades
cristianas, recibiendo sus componentes en griego el nombre de
¿ ???? y en latín el de seniores, que con este valor es ya
frecuente en la Vulgata. Con el triunfo d_e la nueva religión
acabó de generalizarse este uso.
17. quisiere QUERER, de lat. QUAERERE "buscar", "iqquirir", "pedir"; en
el sentido de "amar" parece ser forma abreviada de querer bien.
lª doc.: orígenes (Glosas Silenses, 2ª mitad ,S. X).
18. despues PUES, de lat. POST "después", "detrás", ,;-después de, detrás
de", que en la baja época tomó el alor' de POSTQUAM
"después que", "como, puesto que". lª doc.: orígenes (Cid,
etc.).
Ya en este poema aparece con el valor de conjunción causal e
ilativa análogo al moderno, y constante en todas las épocas de
idioma; sólo port. ant. pos., casi sólo prep. ~emporal; los demás
romances se apartan más en la forma y en el sentido.
Además en el idioma antiguo se conserva el valor adverbial
"después" igual al latino clásico Sta. M. Egipc. ("después les
mandava fer oración/ e les fazién luego sermón; / pues dexa de
sermonas / Huno a otro lo faze besar", 840), muy frecuente en
el Cronicón Villarence, h. 1210), también conocido en Berceo
(Sacrif.,58), Alex. (432, 2311 ), docs. murcianos de aquí se
podrfa llegar al valor· de conjunción consecutiva o ilativa, pero

262

es más probable que como conjunción salga del uso de POST
con valor de POSTQUAM que ya hacía el latín tardío, según
probó Lofstedt".
19. qualquiera

CUAL, del adjetivo relativo e interrogativo latino
QUALIS "tal como", "como", "de que clase". lª doc.:
med. S. X., Glosas de S. Millán.

En latín QUALIS indicaba cualidad, el modo de ser, y
correspondía rigurosamente a TALIS. En romance se convirtió
en un mero interrogativo o relativo sin valor cualitativo,
sustituyendo a los latinos QUIS o QUI. Junto a este uso
sobrevive, con menor vitalidad, el significado latino, y el
español con el italiano es el romance que mejor ha conservado
este valor originario, desaparecido totalmente en rumano, y en
el francés, occitano y catalán modernos, vivo todavía en la
lengua de los trovadores pero apenas conocido ya en el catalán
medieval (sólo en oposición con quin o qua! no quins mas
quals); en castellano se halla en todas las épocas del idioma, ya
en el Cid, y en textos muy populares, como los refranes del
Comendador Griego que cita Cuervo, Dice. II, 607b, por lo
cual puede desecharse la idea de que sea debido a un influjo
culto. Hoy en día, por lo demás, el lenguaje popular ha
descuidado totalmente todos los usos .,de cual como relativo.
Para las varias construcciones y mati.ce¡:1 y para la evolución
histórica del uso véase Cuervo, Dice. 11, 607-623. Para el abuso
del relativo el cual en Fr. Luis de Granada, vid. M. P., Antol.
De Prosistas, 126 y 137. Dialectalmente se ha creado un femenino cuala, muy usado en Asturias, Aragón y en general en
lenguaje popular, y ya existente en el aragonés de los moriscos
del S. XV (Recontamiento de Alexandre,77: RH LXXVII,
459); en catalán muy frecuente en au!ores valencianos del S.
XV; paralelamente hay un neutro cualo, muy extendido, que en
ast. se emplea aun como un masculino (R.V). No procede del
lat. QUALIS sino de QUARE "por qué" (alterado por influjo
de aquél) la conjunción cual del aragonés antiguo con valor de
"puesto que, por cuanto", de la cual da ejs. Tilander, Fueros
de Ar., p. 534 y 31.2; confirma este origen la variante quar, de
igual valor, que hallamos en el Fuero qe Jaca y en los mismos
fueros de Tilander, 6.2; comp. CAR II Y. CALAÑA.
CPt. Cualque/ 1155, Fuero de Avilés/, hoy anticuado en todo el
territorio lingüístico, es todavá bastante usado en el S. XVI y

263

�princ. S. XVII (hasta Calderón y Quñones de · B., NBAE
XVIII,540; en autores posteriores en arcaísmo italianiz.ante y
además raro, vid. Cuervo, Dice II, 623-624}; Spaulding, RRQ
XXIX, 3995, indica que no siempre será italianismo en el S.
XVI; nótese de todós modos, que la mayoría de los textos
medievales donde se lee ( Canc. de Stúñoga, Sar,tillana,
Berceo), son accesibles al influjo occitano y los demás son
dialectales; para la génesis sintáctica, vid. FEW II, 1413b.
Cualquier y cualquiera /ambos , Berceo : S. Mili. 339, 183b,
etc./

'I

Vid supra No. 6.

21. tpo

Vid supra No. 4.

22. acaso

Vid supra No. 1.

23. algun

ALGUNO, ALGUN, de lat. vg.* ALICUNUS íd., contracción
de ALQUIS "algún" "alguno", "alguien", con UNUS "uno". 1ª
doc.: 1977 (alguno), Cid (algún).

24. acidente ACCIDENTE, tomado del lat. accidens,-itis íd. Y participio
activo de accidere "caer encima", "suceder" derivado de "caer".
1ª doc.: h. 1300 (Cavallero Zifar, ed. Michelant, p. 139).

11

DERIV. Accidental/ Canc. de Baena: Cuervo, Dice; I, 99-100/,
del lat. tardío accidentalis. Accidentado "que ha sufrido un
accidente" /Aut./, "abrupto, quebrado" /1855; galicismo
reprobado por Baralt y Cuervo, Ap., admitido por la Acad. En
1936/.
•I

.

"°""•~.,¡111 ¡

Escrito acidente. Para esta grafía, que es todavía la de Palc. Y
figura aún en el Quijote y Qtros textos del S. XVII, vid. Cuervo, Disq, I, 208.
25. entregaren
26. otros

28. otro

Vid supra No. 6.

29. mes

MES, del lat. MENSIS íd. lª d.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances.
Vid supra No 13.

31 . Voluntad

DERV. Hasta fines de la Edad Media se emp}eó como adjetivo
y como sustantivo pues alguien no aparece en Castilla hasta el
S. XV (J. de Mena, Coronación, a 1438; Canc. de Baena).

1 '~

Vid supra No. 7.

30. es

20. otro

1

27. bienes

Vid supra No. 5.

Vid supra No. 6.
264

32. Dios

VO_LUNTAD, tomado del Ját. -vohuntas, • aris, íd.,
derivado del verbo velle "querer. 1ª doc.: orígenes
(Glosas de Silos; doc. de 1027, (Oelchl; Cid, etc. ).
DIOS, de lat. DEUS íd . lª doc.: orígenes del idioma (Glosas
de Silos, etc.).

E~ la época primitiva Dios se emplearía sólo como vocativo y
suJeto (procedente del nominativo DEUS ), y Dío (DEUM) en
los demás casos (así colitura de Dío en las Glosas de Silos
237, 2ª. mitad del S. X), estado de cosas comparable al qu;
prese~ta el catalá? arcaico en Raimundo Lulio (que distingue
parec1dament~ Deus de Déu); pero ya en doc. de 1907 figura
de amor de Dios, y la distinción está también abolida en el Cid
Y demás textos literar!os, con triunfo de la primera forma, por
el empleo del vocativo en oraciones y exclamaciones. El
acento, que estaba primero en la i, pasó pronto a la vocal más
plena, como, la documenta ya con muchos ejs. la versificación
de
Berceo y el Alex. Una forma Dieus se halla en en doc
aragonés de 1379 ( BRAE VITI, 325). Hablando de los diose~
paganos, en todo el S. XIII es usual la forma dios (procedente
del ?EOS): ejs. citados en el glosario de la Historia Troyana
(a?reguese entre otros Gral. .Estoria, línea 407, en M. P.,
Yucuf). Esta igualdad dio lugar al reproche que los judíos
españoles hacían a los cristianos de ser politeístas mientras
· que en su dialecto empleaban ellos el.Dío para norr:brar a Jehová; ~as _tarde entre los cristianos . se introdujo el plural
analog1co d10ses ( que ya introduce ~istemáticamente el ms.
Aragonés del Alex., en el S. XV, pero la versificación prueba
que el original traía los dios), empleado por APal 115d Nebr
etc. Es de
interés el empleo de Dios como suj;to d; verbo;
265

�General en todas las épocas y común a todos los romances
Junto _al clásico MORI, deponente de la tercera conjugación·
conoció el latín arcaico y vulgar una variante morir¡'
do~umenta?a en Ennio, Plauto, Ovidio y otros, y una form~
a~ttva monre, que aparece en capitulares francas y en Venanc10 Fortunato (víd. Georges ,Lexikon d. Lat. Worforrnen· s
V). De ahí proceden todas las formas romances, desde el' ru~
m~no has~a el español; solamente ·proceden de un MORERE,
mas semeJante a la forma clásica, el logud. morrere alguna
fo~~ dialectal i~liana, y el port. morrer (probablern'ente refacc1~n de un arcaico morre mórere); morrer reaparece hoy en
Astunas Y en otras hablas leonesas, y se encuentra ya en Alex.
62, 63 I, 1990. La cosntrucción morirse, tan arraigada moder~
nament~ en los romances ibéricos, la encontramos ya en Berceo (Mil., 84b).

impersonales relativos al tiempo (amanecerá D~os medraremos, Quijote I, Xliii, 231; II, XIV, 49; quando Dios amanece,
para todos
amanece, ibid. _
n, Xlix, 184 "ano~he;, hel~do
Dios a darle agua / me levante tres veces en camisa , Qumones de B., XVIII, 794b). Fraseología asturana de Vigón.
33. nro

NOS, de lat. NOS íd. lª doc.: orígenes del idioma (Glosas,
Cid, etc.).
Sabido es que en el periodo arcaico fue general el uso de nos
como pronombre tónico equivalente de nosotros (Cid; Berceo,
Mil., 8613, 904c y passim; etc.); todavía a juzgar por el metro,
emplearía nos y vos el autor de Yúcuf, h. 1300, aunque en la
literatura castellana ya se van _generalizando nosotros Y
vosotros desde el S. XIV (M. P. Yúcuf, 18, RAM 1902). Cej .
VI, 3
Como pronombre átono aparece desde el periodo clásico una
variante vulgar y sobre todo rústica mos, debida al influjo de
me y de la desinencia de la lª. persona plural de los verbos. En
América, desde la Arg. (Ascasubi, S. Vega, s. V, 1235?) Y
Chile hasta Cuba (A. F. Padrón, Bol. De Filo!. De Montevideo
III, 165) y Nuevo Méjico (Espinosa, Homen. a M. P. 1. 304;
BDHA I J57), lo vulgar es los (loh) con el valor de nos (los
vamos ios casaremos los dos etc. ), explicable por su distinción a~te la m de la desidencia en los reflexivos (y en combinaciones como nos mata, nos vendrá, etc.)
DERIV. Nuestros / Glosas, Cid, etc./, de NOSTER, NOSTRA,
NOSTRUM, íd·, variante relajada o popular ''nue (s) so ( Yúcuf,
8; hoy usual en Zamora, Fz. Duro; etc.; V. vueso por vuestro);
variante vulgar muestro (en Sta. Teresa: M. P., La lengua de
Colón, 133.), con influjo de mos por nos, y la más corriente
(combinación de las dos anteriores) mueso / Lope, Peribáñez,
e&lt;i. Losada, I, V, Tirso, la Prudencia ; etc.; muesana en el Auto
del Finamiento de Jacob: Rouanet, I, 205-6/ Nostras, tomado
del lat. nostras, -aris, "nuestra tierra".

34. Señor

Vid supra No. 16.

35. mortal

MORIR, del lat. vg. MORIRE, lat. MORI íd l ª doc.: orígenes
del idioma (Glosas Silenses 21 O, Cid, etc.).

.,

266

Muert~ / orígenes del idioma, Glosas Silenses, etc./, de MORS
:dTIS, 1d. Mortal / h.1200, Reyes Magos!, del Jat. MORTALIS
1 •

36. Sos

Vid supra No. 13.

37. Sacare

SACAR, voz exclusiva del cas, y el port., que sólo reportare
en el fr. ant. Y dial. Sachier "arrebatar", "tironear"; teniendo en
cuenta que la época primitiva aparece sobre todo en los textos
legales, con el sentido de "obtener judicialmente", y otras veces "des~ose_er, eximir", es p~obable que venga del gót.
SA~N pleitear"; de las acepciones jurídicas se pasó a "proporc10narse" y a "extraer, quitar". lª doc.: 947.
~n _cuanto a nuestro sacar, era natural que amplíase su
s1gmficado, puesto que ya en los textos legales hemos
observado su tendencia a especializarse en las aes. de "obtener" Y "desposeer", que fácilmente confluían en "extraer sacar".
'

38. esta

ESTE, ~I demostrativo, del lat. ISTE, ISTA, ISTUD, "ese". lª
doc.: ongenes, Cid, etc.

39. miserable

MISERO, del lat. miser, -era, erum, "infortunado
desdichado" 1ª doc.: 1554, Lazarillo.
'

267

�Lo emplea ya APal. 283d al definir el lat. miser, pero no está
claro que ya entonces fuese usual, y Ne,br. no lo regis~a.
Siempre ha sido meramente literario. Ast. Mísere "estenl"
· aplicado a la tierra (Vigón).
DERIV. Son también cultismos los derivados, con la exqepción
que indico. Miserable / APal . 283d, "dízese':miserable aquel de
quien de todos se duelen"; también en Nebr., muy
frecuentemente desde el Siglo de Oro, y hoy popular sobre todo en el ac. "mezquino" /, del lat. miserabilis "digno de ·
conmiseración", derivado de miserari "compadecerse" y éste de
miser.
40. Vida

VIVO, del lat. VIVUS, -A,-UM, íd I3 doc.: orígenes (Glosas de
Silos; doc. de 1090, Oelschl.; Cid, etc.).
La grafía de bivo es seguramente la más general en la Edad
Media, pues es no sólo la del Cid, sino también la del Apol.
(312b), J. Ruiz (1503d), APal. (532b, Junto a vivo ibid.),
Nebr.,etc. Junto a ella también aparece pronto la latinizante
vivo, que está repetidamente en Berceo, en e) Fuero de Avilés,
en el Conde Luc. (ed. Knust 56.18), etc.; tiende a imponerse en
el Siglo de Oro (así únicamente en el Quijote), pero Oudin
todavía prefiere la b -, y sólo desde Aut. se generaliza la grafía
moderna.

*ADSEDENTARE, derivado de SEDERE "estar sentado". lª
doc.: assentar, Cid; sentar, APal. y ya en algún ms. del S. XIV.
DERIV.Poseer/ poseyir, doc. murciano de 1274, y formas
análogas SS. XIV-XV, G. Soriano, P. 194; - sser, h.1335.
Conde Luce., ed. Knust, 283.8; Nebr.; IX, de POSSIDERE- íd.
43. otra

Vid supra No. 6.

44. Compañía

Vid supra No. 11.

45. Jesús

Vid supra No. 12.

46. otros

Vid supra No. 6.

47. Referidos

Preferir, tomado del lat. praeferre " llevar delante",
"presentar, ofrecer, mostrar", "preferir", derivado de
ferre " levar". lª doc .: Apal. 345d (" patria... dévese
aun de preferir al propio padre, porque es más universal y mucho más durable").
Referir/ Apal. " explicit... non ¡:y~rtenece a los ombres
mas refiérase al libro que se acaba" 148d, "reportar:
refirir y denunciar" 417b; no en Nebr. ni Palc., pero ya
muy usual en ambas aes. por aquel tiempo y en
Cervantes y el Siglo de Oro; para la ac. Antigua
"rechazar, apartar, perseguir". ·
~

DERIV. Vida/ 1805, Oelschl.; Cid; Fn. Gon~., 579; Nebr. etc./
1

41. ettema

EDAD, del lat. AETAS, -ATIS, "vida, tiempo que se vive",
"edad", contracción del arcaico AEVITAS, .y éste derivado de
AEVUM "duración", "tiempo"; "vida", ;'edad". lª doc.:
orígenes del idioma (Cid, etc.). Para ejs. medievales, vid.
M.P., Cid, 63,4-5; clásicos, en Cej. V, 51.
DERIV. C~etáneo /1648, Moret/, tomado del lat. coataneus íd.,
derivado de aetas. Eterno/ APal., 357d; Cej. IV, 51/, tomado de
aetemus íd., contracción de. aevitemus (de donde el cultismo
eviterno empleado por Juan de Mena), derivado a su vez de
aevum.

42. posea-

SENTAR, voz común al cast. con los otros rqmances ibéricos y
dialectos réticos y del Nordeste de Italia; ía' (&gt;.nica forma antigua parece ser assentar, que procede de un lat. vg.
268

48. Vienes

Vid supra No. 7.

49. birtud

VIRIL, adj., tomado del lat. virilis "masculino",
"propio del hombre adulto", "vigoroso", derivado de
virviri, "varón". lª doc.: Apal, 157b.
Falta todavía en Nebr. y Covarr., pero ya está en Oudin, y Aut. Cita ejs. Desde a 2ª mitad S.XVI. Hoy es
palabra usual en la lengua escrita y en estilo oral de la
gente educada.
VIRTUD/ bertu, 1090, Oelschlager; vertut, Cantar de
Mio Cid; Berceo; la ac. "reliquia" está en I 090 y en los
Fueros de Aragón,Tilander, 609; virtud, Alex., 91 Rim
269

�de Palacio, 1506; Cej. IV, 70 / tomado por vía
semiculta de virtus,-utis "fortaleza de carácter",
"virtud".

55. obste

ESTAR, del lat. STARE" estar en pie"," estar firme",
"estar mmov1
. , ·111. 1ª doc.: orígenes del idioma (Cid,
etc.).

50. esta

Vid supra No. 38.

51. presente

Vid supra No.13.

52. Scriptura

ESCRIBIR, del lat. SCRIBBERE íd. lª doc.: escribir,
Cid, etc. Tiene siempre - v- hasta, el S. XVI en los
textos que distinguen) (Nebr., Apal, etc) La forma
escrevir es muy corriente hasta el S., XVI en la lengua
literaria y después en lo vulgar (vid. Cuervo, Obr.
Inéd., p. 190, n. 25). Forma arcaica de int~rés es el
pretérito fuerte escripso (grafía cult~ por escnsso, Berceo, Mil, 182).

El estudio de los varios usos, aes. y formas del verbo
estar, en su aspecto actual e histórico pertenece del todo a la gramática; me abst_engo de publicar aquí parte
alguna de mis materiales . Para una teoría, poco creíble, acerca de un influjo del substrato ibérico en el empleo de estar donde otros romances prefieren el verb·o
correspondiente a ser, vid. Schuchardt, ZRPh. XXXII,
354. Condiciones algo parecidas, en este punto,
p_resenta el portugués y el catalán, aunque en ambos, y
singularmente en el último, la extensión de estar es
más reducida. Todavía algo más en el italiano y en
francés arcaico.

En el participio fue común la grafi~ cultista escrip_so
desde aniguo (hoy en los verbos derivados con prefiJo,
sobre todo en América), y como alguna vez se
pronunciaba la p, de ahí nació la forma de escriuta que
leemos en los Fueros de Aragón de h. 1300 (Tilander,
232.1).

DERIV. Constar/ 1283, Libros de Acedrex 300.28;
Apal. 113d, 184b, 341d/, ., tomado de constare
"detenerse", "su bs1st1r
. . ", "estar .d ;; acuerdo", "constar";
constante/ h. 1400, Rim. de P~lacio, Nebr./. Obstar/
1606, A. De Herrera/, tomado de obstare "ponerse
enfrente, cerrar el paso, oponerse".

DERIV. Escribiente (una fonna quizá catalanizante
escribén tuvo uso, pues aparece con el sentido de
"escribano" dos veces en Quiñones de B., NBAE
XVIII. 661 ). Escribimiento, ant. Escrito; escrita, así
llamada por las manchas de que esta salpicada;
escritilla. Escritor/- iptor., Apal., 440d; Nebr./, Berceo
dijo escrividor. Escritorio/ deformado en escriptor,_ el
glos. de Toledo, h. 1400; escrit?rio,!54, N. R~co~11./,
tomado del latín tardío scnptonum; escntonsta.
Escritura/ glosas de Silos; Auto de lps Reyes Magos/.
53.hecho

HACER del lat. FACERE íd. 1ª doc.: orígenes del
idioma ( fere, h. 950, Glosas de Emilianenses; facer,
doc. de 1030, M. P., Oríg., 188 fazet, Vid, etc.).

54. entregara

Vid supra No. 5.

270

56. Virreinato

REY, del lat. REX, REGIS, íd. 1ª doc.: reie, doc de
965; rey íd. 983 y docs. del S. XII ( Oelschl.); Cid, etc.
La evolución fonética es nonrtal; para los detalles de
s~ ~xplicación: :id. A. Castro, RFE I, 182-4 (y
b1bhografía alh citada) y G. De Diego, RFE III, 304.
La variante re abunda en la. época arcaica: doc. de
1148 (Oelschl.), Fuero de AviÍés, Disputa del Alma y
el Cuerpo ( pasaje citado S. V. LISONJA), en &lt;loes.
leoneses de 1129, 1245, 1250, 1257, 1260, (Staff
9.14, 25.20, 36. 19. 47. 18. 4f75,54.35), etc. también
re ( esp. en plural), Reyes Mag9s, doc. de 1206, etc. El
plural normal en la época arcaica es reys: Fuero de
Aviles, Berceo, etc. ; para su supervivencia en fechas
superiores V. los testimonios del provervio allá van
leys doquieren reys en Solalinde, RFE III,298 -300. La
prosodia del vocablo nos enseña que en Berceo
(constantemente), y en general en el S. XIII, se
pronunciaba rei bisílabo (Mil.,37c, d, 59ª,97ª, 3 lc,
271

�523\ etc.); comp. los estudios de Hanssen mencionados en su gramática y en citado artículo de A. C~stro
Para aes. especialmente (p. Ej. "mazorca de maiz de
grano
encamado", que se encuentra, entre_otr~s de
distinto color •en una "esvilla" ast., ~), combmac10nes
(como rey d' armas " heraldo", qower, ~m,ú. del
Amante, 472) y fraseología, vid. Aut. Y CeJ., V. pp.
380-7.
·¡

DERIV. Almilla " especie de jubón ajustado al cuerpo,
con o sin mangas"l 1539-42: Gúevaral, así llamada por
su unión íntima al cuerpo, nótese el pasaje citado: "Es
privilegio de viejos... traer un~ almilla de grana para
alegrar el corazón"; hoy se cc:ins:.,rva armilla en León
(Garrote) y otras partes, y la 111Ísma forma disimulada,
pero con el significado· " cahleco", pasó al gallego /RL
VII, 202), al catalán IS. XVIDj y además al port. antic.
almilha; la ac. " tira ancha de .carne de puerco, de la
parte d~I pecho" ( Covarr.) se ha cambiado h9y ~n
"bazo del puerco" en Cespedosa ( RFE XV, 273).

DERIV. Quijote I xlgvii/; virreina/1552, l de Gomara, ·
Aut/; vireinato/ Aut./ o raramente virreino / íd. /;
virreinal.
57. otra

Vid supra No. 6.

58. disposisión

PONER, del lat. PONERE" colocar", "poner_". lª doc.:
orígenes del idioma (Glosas Silenses,. Cid, etc.).

Desalmado /" inánime" en N ebr.; ac. Moderna 1578:
Ercilla /, con el verbo desalmar (raro y sacado del
participio).
·
-

Los siguientes vocablos son tomados del latín. Animal
l 1251 , Calila 26.304; Conde Luc.¡, de animal, -alis íd.
(comp. ALIMAÑA); como adjetivo ya h. 1560 (P. Las
Casas); de aquí animalada1¡, animalidad,animalizar;
animáculo. Animar! h.1440. A de la Torre; Cuervo,
Dicc.I, 472-41, de animar íd. ( para animarse como sinónimo de atreverse, vid. ALÍC, 23); animación. Aní1!Jico /fin S. XIX, Galdós/ Animismo I Acad. ya 18841.
Animo! 1328-351, de animus íd.

Disponer/ princ. S. XIV, Zifar, 34.5 ( DESP-): Canc.
de Baena: E. De Villena: Cuervo,- Dice. II, 1272~5:
Nebr.: "poner en partes", "deliberar", toma~o de_ ~1,sponere "poner separadamente", "disponer": d1spos1c1on
S. XIV Cast. de D. Sancho.
59. qualquiera

Vid supra No.19.

60. Vienes

Vid supra No. 7.

63. Constante

Vid supra No. 55.

61. es

Vid supra No. 13.

64. Voluntad

Vid supra No. 31.

62. animo

ALMA, del lat. ANIMA " aire, a~t;nto", "alma". 1ª
doc.: bargas anónimas de os SS. ~ y XII, Al - And,
Xvii,,82,106; Cid.
;,

65. Vida

Vid supra No. 40.

66. Muerte

Vid supra No. 35.

La forma culta ánima convivió con la popular alma, Y
todavía sigue empleándose en el hab1a vulgar ~ rú~t!ca,
sobre todo hablando de las almas del purgatono; ehma
es vulgarismo antiguo (J. Del Encina) y americano
(Cuervo, Obr. Inéd. 230,232). Nótese el uso
pronominal arcaico ( ofrecer) su al"1a" ofrecerse uno:•,
" a sí mismo" (Clila, ed. Rivad. LI, 30). Para los demas
usos, vid. Dhist.; Cej VI 18.
272

67. sola

SOLO, del lat. SLOUS, -A, -UM, íd. 1ª doc.: 1040,
(Oelschl.; Cid).
"Todos eran idos, ellos quatro solos son" Cid, 2712,
"sola salió como ladrón,/ que ~on mandó companyión"
Sta.. M. Egipc., 140. De uso general en todas las
épocas y común a todos los romances de Occidente.

273

�68. sagada

SAGRADO, del lat. SACRATUS "sagrado,
consagrado", derivado de SACRARE "consagrar" y
éste de SACRE, SACRA, SACRUM, "santo, agusto".
1ª doc.: Berceo.

~9. Compª

Vid supra No. 11.

70.Jesús

Vid supra No. 12.

71. esta

Vid supra No. 38.

72. Nueba

NUEVO, del lat. NOVUS,- A,- 1.JM, íd. 1ª. Co.
orígenes del idioma (doc. de 10441 Oelsch 1.1, Cid,
etc.).

73. Spana

•..,,..,, iill

l

ESPAÑA, el vocablo España procede del griego
Spania, voz que aparece empleada poi;,primera vez por
Artemidoro, como una forma secundaria de Ispania,
transformada esta en Hispania por los romanos, como
transformaron Ispalis. La etimología de Ispania ó (sic)
Spania hay que buscarla en la lengua de unos
pobladores más antiguos que los griegos; Bochart
creyó que se derivaba del fenicio 1span, significado
país de consejos, por la abundancia de estos animales,
que debían ser objeto de caza; pero tal derivación es
rechazada generalmente en la actualidad, diciendo
Welhaussen que se apoya en · la comparación,
purament arbitraria de span con la voz hebrea sch~phan,
marmota (en el rabínic&lt;?, cunículus) sm
274

Últimamente se prefiere hacer a la voz span de origen
céltico, de la misma raíz que el aleman Spann, pie;
Spanne, palma de la mano; spannen, exten_derse, y
Spannung, punto de partida y que el ingles Spann,
palmo, spanner, entrada ó (sic) llave ya por la Esp~ña
la entrada o llave del Mediterráneo ya por su llanura
central, que haría que el territorio se comparase á (sic)
la palma de la mano y se le diese el nombre de ella.

,.,

Cej. VI 60. La locución adverbial áe nuevo, común a
todos los romances ( ya en Berceo, Nebr., etc.), no es
más que el adverbio lat. DENUO, que en vulgar sufrió
recomposición, convirtiéndose en DE NOVO. Es raro
el uso del mismo que hace J. de Valdés en la frase: "en
todas las lenguas del mundo ay unos que scriven
mejor... que otros, y por esto los que quieren aprender
una lengua de nuevo devrían mucho mirar en qué libros leen" ( Diál. De la L 157.5), donde significa "desde el principio"; sólo veo algo análogo en otro autor
erudito, Apal. (" deintio ... de nuevo" 107b), luego habrá ahí un calco semántico del lat. ab integro "dé nuevo" y "desde el principio".

f

embargo, debe observarse que en una moneda de
Adriano se representa (sic) España en forma de una
matrona sentada que tiene un conejo a sus pies.

74. Andalusia

ANDALUCÍA, en tiempo de los romanos se hallaba
comprendida en el territorio de la Bética, más cuando
la irrupción de los pueblos del Norte, la ocuparon los
vándalos, llamándole Wandalenhaus, de cuyo nombre
se formó primero el de Vanqalicia y después el de
Andalucía. Algunos disienten de este parecer y creen
que ese nombre viene del árabe Andalús y significa
tierra occidente. Arabe: Al - Andalus. Los árabes
designaron a España con el nombre genérico de
Al-Andalus.

75. tengo

TENER, del lat. TENERE "tener asiado u ocupado",
mantener", " retener" lª. Doc.: med. S. X, Glosas
Emilianenses.
El hecho capital en la historia de esta palabra es su
invasión del terreno semántico del lat. habere, con el
sentido de posesión pura y simple. Se trata de una
innovación de los tres romances ibéricos, que en los
tres aparece ya en la Edad Media, pero que además se
encuentra en Cerdeña y en it. dialectal del Lacio,
Abruzo, Pulla y alguna otra zona del Sur de Italia
(Seiferr, Arom., XVIIl,411,3; Rohlfs, Romanica Helv.
IV,74). Men cast. aver conserva este valor más o menos en toda la Edad Media, pero tener ya aparece algunas veces con el nuevo desde los orígenes (Cid
113,etc.; Berceo, Mil ., 320ª; Apol., 154b; y aun quizá
ya una vez en las Glosas Emilianenses, nº 89); para el
progreso de esta sustitución, vi~i.
275

�El Seifert, Rfe XVII,233-76, 345-89. Por lo demás las
últimas raíces de esta tendencia parecen encontrarse
muy atrás, pues ya hay ejs. de tener con valor casi
idéntico a habere en los españoles Oriencio (S. V), y
Aetheria (S.VI), aunque es cierto que estos usos en
latín no parece que estuvieran entera~ente confinados
a autores hispanos.
76. espresado

Vid supra No. 9.

77. otra

Vid supra No. 6.

78. persona

PERSONA tomada del lat. persona "máscara de actor", "pers~naje teatral", "personalidad, persona".' lª
doc.: Berceo Cultismo empleado.en todas las épocas Y
popularizado por lo menos desde fines de la Edad Media; de ahí la gramaticalización de la persona, como
pronombre impersonal en el sentido de "uno, la gente",
hoy típico del lenguaje vulgar, y usual desde el S. XV.

79. alguna

Vid supra No. 23.

80. gose

GOZO, del lat. GAUDIUM "placer, gozo, contento",
derivado de GAUDERE "goazar": el grupo DI dio - z.,
según es regular, tras el elemento consonántico en que
termina el diptongo AU. lª doc. : orígenes del idioma
(Cid; Berceo; etc.).
Palabra popular frecuente en todas las épocas. El
tratamiento del grupo - DI- causó escrúpulos entre los
primeros romanistas: unos pensaron de que gozo
procedía de GUSTUS "gusto" (Baist: ZRPh. IX, 148),
otros trataron de facilitar esta expltcación suponiendo
GUSTTIU (Tallgren, Est. sobre la Gaya de Segovia,
80, 81 ),otros llegaron a proponer
NEGOTIUM
"quehacer" como punto de partida (F0rd, Rom. XXVII,
288.). Todo esto era arbitrario y sin razón alguna. El
único escrúpulo fundado era el de Diez (Wb., 456),
que extrañaba la o del port. gozo; pero no se citaban
ejs. portugueses de gozo ni de go~r anteriores a los
a\ausíadas ( 1572), vid Vieira, Mora~s y antes se había
dicho en el mismo sentido govio (SS. XIV- XVI) o
gouvecer (princ. S XV), que son los representantes
276

normales de GADIUM y GAUDERE en portugués;
en cuanto a gozo y su derivado gozar so tan
castellánisimos como el otro derivado regozijar y
regozijo, cuya i es otro flagrantes indicio. Desde M-L.
( Rom. Ramm. 1, 1890, 51 O) y M . P. ( Cid, p. 186.30)
se vio que en realidad se trat~ de GADIUM gozo no
ofrecía dificultad alguna ·(en el mismo sentido
Hanssen, Gram. Hist., 143, etc.), pues la evolució del
grupo -DI- tras un elemento consonántico era
riguros~mente igual a la de *ADMORDIUM almuerzo;
como esta palabra, gozo tiene z sonora en castellano
antiguo ( Nebr., etc.); el diptongo AU produce efectos
consonantico ante dentales y velares (CASTUM coto,
PAUCUM) poco no sonorizan su consonante; un caso
paralelo ozo AUDIO, primera persona del presente de
oír, se halla en leonés antiguo ( Hansse~)
DERIV. Gozar I Berceo; también Apol., J. Ruiz, Apal.,
Nebr.; popular y frecuente en todas las épocas, pero es
derivado exclusivamente español
81. otros

Vid supra No. 6.

82. bienes

Vid supra No. 7.

83. efectos

AFECTO, adj., tomado del lar: affectus, participio
pasivo de afficere "poner en cierto estado", derivado
de facere" hacer". 1ª do.: 1588; F. Díaz.
Cuervo, Dice. I, 228-9. Cej. IX, I 8t.
DERIV. Como latinismo, lat. de ectio. Efecto¡ effecto,
Apal., 126d; efecto C. de Las Casas, 1570; Cej. IX.
18111, de effectus, -us, íd., derivado de efficere
producir un efecto.

84. Referidos

Vid supra No. 47.

85. nadie

NACER, del lat. NASCI, íd. 1ª doc. orígenes del
idioma (Glosas Slienses, Vid, étc.).
De uso general en todas las épocas y común a todos los
romances. El antiguo participio fue nado, que se lee en

277

�la Disputa del Alma y el Cuerpo, Alex. (10,671, 977).
Fn. Gonz.(184) , J. Ruiz (798), Alfonso XI (90,368),
etc.; pero la innovación nacido, característica del
iberromance, ya aparece en el Auto de los Reyes
Magos.

romances de la Península Ibérica ni del Centro o Sur
de Italia.
Importa., por lo tanto, fijar bien la cronología del
vocablo en los varios romances. Y es el caso que en la
lengua de Oc es de aparición moderna; en escritores
italianos no aparece antes de pavanzati (+1606), los
primeros testimonios en este· -idioma se hayan en las
traducciones de originales castellanos y portugueses
debido a Bainera (1507) y Ramusio 8n. 151 O), y aun el
derivado imbarazzo aparece primeramente en A. Caro
( + 1566) y en Maquiavelo (+ 1527), vid. Zacearía; en
cuanto al francés, el primer testimonio de embarraser
es de un autor hispanizante y tan tardío como Montaigne (1580) y el primero de débarrasser" se lee en
una
traducción del castellano, la de las epístolas
de
Guevara, publicada en 1584 (RF XXXII, 41 ).

En cuanto al actual pronombre nadie, tuvo
primitivamente la forma nadi (Cid, passim; Berceo,
Mil. 742c,180; Alex. 222; y todavía en fecha bastante
tardía , fin del S. XV, Rodrigo de ,Reynosa, Phi!. Q.
XXI, 36, y aún lo empleaba el Emperador Carlos V,
según M.P., La lengua de Colon, p. 133, mss V y H, 2ª
mitad del S. XIX lo nadie I Nebr.l, vulgarmente nadie!
Sta. Teresa M.P , I, C,I:
del lat.. ( HOMINES) NATI ( NON)... "hombres
nacidos no...".
86.pueda

PODER, del lat. vg. *POTTERE. Que sustituyo al lat.
el. POSEE íd. 1ª doc.: orígenes del idioma.( Cid,
etc.).
._,
A fuerza de emplearse como simple auxiliar, poder se
convierte a veces en un mero expletivo, sobre todo en
verso: Berceo, Mil., 7d; Tirso, Condenado por
Desconfiado III, XV, ed. Losada, p. 168; Vz de
Guevara, Serrana de la Vera, v. 1062.

87. en barasar

,

.,.

EMBARAZAR, "impedir, estorbar", del leonés o del
port. embarcar íd., derivado baracada "lazo", "cordel,
cordón", baracado "cuerda hecha de pelos sacados de
la cola de un animal", de origen incierto, probablemente prreromano y acaso céltico (comp. irl. Ant. barr
"copete, penacho"). 1ª doc.: H. 1460, Canc. de Stúñiga,
Crón. de Alvarado de Luna.
CUERVO, Bol. C. y C. II, 353-7. Es muy notable esta
·ausencia total de un verbo tan importante en los textos
anteriores a la segunda mitad del S. XV. Esto es
importante por di se puede sugerir un origen forastero;
ahora bien, sólo si el vocablo procediera del francés
podría admitirse la etimología barra propuesta por
Diez y aceptada por Cuervo, pues sólo allí es posible
la confusión de -rr con -r-, que nunca ocurre en los
278

88. estorbar

TURBAR, tomado del lat. turbare "enturbiar, agitar"
"turbar, perturbar". I3 doc.: Berceo.
'
Este poeta lo aplica repetidamente a la visión, a la
catadura y al estado atosférico. También emplea con el
mismo sentido ojos turbiados (S. Dom., 292). Se trata
de una forma influida por turbio, que persistió en la
Edad Media:turbiar "turbar" Gr. Conq. De Ultr., 537,
481; Nebr., declara "turbar lo mismo es que turviar
.
.
'
turv10 lo mismo que turbado" , · y luego trae turbar o
turvar: turbo" La grafía turvar no revela tratamiento
hereditario, sino solamente influjo del hereditario
turvio. Aut. señala la forma turbiar "turbar" en la
crónica de Ocampo del S. XVI, pero dándola como
anticuada. En cuanto a turbar tiene ya tono literario en
los textos del Siglo de Oro, y desde luego es hoy
palabra propia de la lengua escrita.. Hubo variante
popular torvar, 1ª Crón. Gral. 190b36.

.

DERIV. Turbar; conturbación. Estorbar 1 "-var: obsto"
Nebr.¡ antes de destorvarl Alex.; 992.
·.

279

�B. Transcripción.

[ Arriba al centro aparece
un dibujo y dice debajo de él ]
Un real

[Arriba a la izquierda se encuentra un dibujo y a la derecha un texto]
SELLO TERCERO, UN REAL.
AÑO DE MIL SETECIENTOS
Y DOS, Y SETECIENTOS .Y
TRES

[A la izquierda aparece

un sello y dicel]
Anos de 1712:
1713 PHILIPUS. V. DCW

280

Y sicaso, [¿] llega el tiempo de
entregar otros bienes, arriba
espresados a otra Compa[ñía]
de Jesús, (que sera en~¡ tereno benidero de mi
Señor al [que]
quisiere, O después, en
qualquiera Otro t[iem]po, SiaCaso por algun
Acidente, no se entregaren otros bienes en otro
mes) es mi Voluntad, que Si Dios n[uest]ro
Señor, Como mortal que Sos, me Sacare deesta
miserable Vida pa[ra] la etterna, entre Y
posea la otra Compañia de Jesus, otros mis
Referidos Vienes de · birtud deesta presente
Scriptura Como si Yo de hecho Se los
entregara,. Sin q[ue] obste, a Virreinato, O
Otra disposision qualquiera de mis Vienes,
pues es mi animo Y Constante Voluntad pa[ra]
en Vida y Muerte q[ue] Sola, la Sag[ra]da
Compa(ñía] de Jesús, deesta Nueba Spaña, O
de Andalusía . Como tengo espresado Y no
Otrapersona alguna, entre Y gose de otros
bienes pa(ra] los efectos Referidos, sin que
nadie Selo pueda en barasar, ni estorbar.

281

�[Abajo a la izquierda
aparece un sello y dice]

El grupo qu- es decir, la velar f seguida de la fricativa
labial y, pierde su fricativa, ora en la escritura y
pronunciación; ora se pierde en la pronunciación, se
siga escribiendo !! por seguir~ o 1 Sólo se exceptúa el
caso de qua, quo- acentuados, que éstos conservan la u.

Archivo Municipal de
Monterrey
•
En esta transcripción, que resulta fácil y legible, se comprueba
claramente que es anterior a 1726, fecha de la fijación de la ortografía por la
Real Academia de la Lengua.
La afirmación anterior resulta del estudio filológico concienzudo,
puesto que en la totalidad de los renglones se logra percatar un sin fin de
errores ortográficos: uso de mayúsculas indebidas (Vienes, Acidente,
Voluntad, Vida, Muerte, Sola, Como, Sos, Sacare, Referidos, Scriptura, Yo,
Se, Sin, O, Virreinato, Otra, Si, Y); falta o adición de acentos (Jesus, sera,
algun, Compañía disposision, animo, Andalusia, despues,.Díos), cam~io de
una grafía por otra (Vienes, Nueba, birtud, espresados1 tereno, benidero,
disposision, Andalusia, gose, en barasar, tienpo, ariba).
Otro de los puntos o fenómenos que se observan en esta transcripción
es el hecho del empleo de contracciones indebidas:
Rl y RS =
R8, Rl 1 y Rl6=
R9=
Rl6 O=
Rl8=
Rl9=

R20=

sicaso
deesta
pal ralla
deJesus
Otrapersona
sinque
Selo

acaso 1
1 de esta 1
1 para la 1
1 de Jesús 1
1 otra persona 1
1 sin que 1
1 se lo 1

scriptura

Pt: en el grupo de labial seguida de dental se asimila la
labial y desaparece después: pt t:
scriptura - escritura.
Spaña

Sp: a la§ líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i o una~ ya en latín vulgar:
Spaña - España

birtud

Es un semicultismo porque la h de la primera sílaba se
ha conservado como y.

1 si

D) Análisis morfológico.
Desde este punto de vista se presentan los siguientes fenómenos:
entregaren, quisiere,

La conjugación verbal en los tiempos.

sacare, entregara

pretérito y futuro del modo subjuntivo es
combinada con el modo indicativo.

Se presenta un solo caso (R9) que aparece una letra constante duplicada: etterna, palabra cuya consonante doble (t) posterionpente se simplifica
quedando eterna.

Los tiempos del subjuni:ivo son relativos y
muy sujetos al aspecto y al modo significativo
del verbo. El futuro de subjuntivo prácticamente ha desaparecido del sistema y sólo se
conserva en formulas ~stereotipadas o como
arcaísmos.

C. Análisis fonológico.
Se logran apreciar los siguientes fenómenos, desde este punto de vista:
bienes, vienes

se: A la § líquida, o sea seguida de otra consonante, se
le antepone una i_o una ~ ya en latín vulgar: scriboescribo.

La y y la h intervocálicas se confundieron en y ya en
latín vulgar, y en romance se conserva como fricativa
b, escrita y o !! en la ortografía antig~_a.

qualquiera

282

Sos

a

Conjugación verbal perteneciente vosotros.
El uso de vos es gener~l en la América hispano-hablante. Es una forma arcaica hispana, que
evolucionó al margen 'de los tratamientos de
Península. Las zonas ~ue emplea el Arcaísmo

283

�vos conservan en él plurales de segunda persona cantás, tenés, Soltés, sos e imperativos andá, poné, vení, desechados por el español
Normal durante el siglo XVI.

Emplea además, dos palabras con relación semántica:
una primitiva -muerte- y una derivada -moral.

Conclusiones

E. Análisis sintáctico.
Analizando el texto sintácticamente, se observaron los siguientes aspectos:
miserable Vida,
Referidos Vienes,
presente Scriptura.

El adjetivo suele posponerse al
sustantivo y aquí, en el texto en
cuestión, se aprecia el uso del hipérbatoq.
Reconstruyendo estas frases o locuciones
quedarían así:
- vida miserable,
- bienes referidos,
- escritura presente.

F. Análisis semántico.

Al considerar este aspecto, en el análisis del texto se encontró como
anonnalidad semántica el uso del verbo tener con el significado de haber.
Este verbo era empleado en la Edad Media como verbo transitivo y
alternaba con tener, semánticamente. Haber expresaba la posesión incoactiva y tener la durativa. Aquél solía emplearse con objeto directo abstracto y
este último con objeto concreto.
ótro punto de interés en el estudio filológico del presente texto
analizado es el hecho de encontrar el empleo de términos sinónimos:
* En el terreno religiosó cristiano: Díos, Señor, Jesús. Estos vocablos se
emplean actualmente con este valor de sinónimos.
* En barasar, estorbar: utilizados con el significado actual¡
* Referidos, espresados: empleados con la actual carga semántica.
* Animo, voluntad: aplicados indistintamente.

284

La Filología es una ciencia que cada vez tiene menos adeptos debido al
estudio minucioso que cada texto requiere; sin embargo, para obtener una
mejor y completa interpreqición de los escritos realizados durante la
antigüedad y comprender_la forma de escribir de las civilizaciones P8:Sadas,
se requiere del correspondiente análisis que realice el. filólogo.
Este análisis o proceso requiere, entre otras cosas, el estudio a nivel
etimológico, fonológico, morfológico, sintáctico y semántico.
Una de las ramas auxiliares de la Filología es la paleografía, la cual se
encarga del estudio de las escrituras antiguas; es de~1r, los rasgos utilizados
al escribir los manuscritos.
El fragmento analizado del "Acta de la Donación a la Compañía de
Jesús" presenta rasgos sencillos para transcribirlos, p.uesto que el manuscrito
estudiado mantiene, en lo general, una gran legibilidad en las grafías
empleadas, con excepción de un vocablo, cuya lectura no se pudo realizar.
El texto mencionado y analizado presenta como rasgo predominante,
en el nivel etimológico, el hecho de que el mayor _número de los ténninos
empleados tiene su origen en el latín.
Al realizar la transcripción de dicho escrito, se puede observar que el
texto presenta una gran cantidad de errores ortográficos, los cuales se
anotaron en el trabajo cuestionado, aplicando las normas o reglas de la
paleografía. Dichos errores se deben a que el escrito _pertenece a una época
anterior a la aparición de la ortografía de la lengua española.
Fonológicamente se afinna que el año 1914, época en que fue escrito el
mencionado documento, representa una etapa de trll;nsición en la historia de
la lengua española, ya que de manera indistinta se presentan los fonemas
/v/, lb/ con un mismo sonido; cabe aclarar que una mínima parte de lo_s vocablos que el texto utiliza presenta modificaciones fonológicas, es decir, sí
se establece la correspondien~e relación con la terminología actual.

285

�Al realizar el estudio sintáctico del texto en cuestión, se logró advertir
que se utiliza el hipérbaton como figura literaria que permite alterar el orden
sintáctico de la oración.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
V~lumen fil
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

En el análisis semántico del escrito, se observó que la mayor parte de la
terminología empleada coincide con el sentido que en la actualidad ~e le da
a cada una de las palabras que el texto utiliza.

_ _ _ _ _ Diccionario critico etimológico de la lengua castellana.
Volumen IV.
(Biblioteca Románica Hispánica. V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, S/F/Ed.

Como éste, existe toda una variedad de documento~ que forman parte
de nuestro patrimonio cultural. Es verdaderamente estimulante poder
acercarse a ellos y conocer, a través de su estudio filológico, el estado de la
lengua en la época en que fueron escritos

GARCÍA DE DIEGO, VICENT. Gramática histórica española.
Editorial Gredos. 2ª edición revisada y aumentada. Madrid, 1961 .
•
-

. , . _
Manual de dialectología española!
Ediciones Cultura
Hispamca. Seguna edición corregida y aumentada. Madrid, 1959.
LAPESA, RAFAEL.
Historia de la lenguá española!
Escelicer.
Séptima edición. Madrid, 1968.

Bibliografía

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Ciencia del lenguaje y arte del estilo. Teoría y
sinopsis. Tomo L (Colección obras de consulta). Aguilar. Duodécima
edición. Tercera reimpresión. Madrid, 1980.
'

_ _ _ _ _ Evolución sintáctica del español. Sintáxis histórica del
español desde el iberorromano hasta nuestros días. Aguilar. Segunda
edición. Madrid, 1964.

Ediciones

MENÉND~Z PIDAL, ~- _Manual de gramática histórica española! EspasaCalpe. Decimocuarta ed1c1ón. Madrid, 1973.
QUALIS, ANTONIO; CÉSAR HERNÁNDEZ; et ·al.- Lengua española.
S/Ed. 6ª. edición.
Valladolid, 1975.
-

SIA

v.

. . Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana. Tomo
HIJOS de J. Espasa, Editores. S/F/Ed.

Comentario
Primera edi-

_ _ _ _ _ .l!nciclopedia Universal 1/ustradd: Europeo- Americana.
Tomo XXI. HIJOS de J. Espasa , Editores. S/N/Ed.
Barcelona, SI
F/Ed.

BOLAÑO E ISLA, AMANCIO.
Manual de Histo~ia de la Lengua
Española. Editorial Porrúa. Segunda Edición. México, 1971.

- - - - - . Toda escritura es inspirada de Dios y provechosa.
W~tchtower B1ble and Tract Society ofNew York, Inc. S/N/Ed. Estados
Umdos de America, 1983.

ARIZA VIGUERA, M; J. GARRIDO MEDINA; et al.
lingüístico y literario de los textos españoles. Alhambra.
ción.
Madrid, 1981

COROMINAS, J. Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen L (Biblioteca Románica Hispanica. V. Diccionarios etimológicos).
Editorial Gredos. S/N/Ed.
Madrid, SI F/Ed.

TIBÓN, GUTIERRE.
Diccionario etimológico comparado de nombres
propios de persona._
Unión Tipográfica. Editorial Hispano Americana.
S/N/Ed. México, 1956.

_ _ _ _ _ Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana.
Volumen JI
(Biblioteca Románica Hispánica. · V. Diccionarios
etimológicos). Editorial Gredos. S/N/Ed. Madrid, S /F/Ed.

286

287

�CONFABULARIO: EL DRAMA OEL SER
Martín Agustín de Nava Martínez
Lic. en Ciencias de la Comunicación y
Lic. en letras Españolas por la UANL
l.

.,

Introducción

El cuento es uno de los géneros literarios al, que han recurrido con
mayor asiduidad los escritores latinoamericanos y México, como . parte.
integrante de esa comunidad literaria, no podía ·ser la excepción.
Escritores como Revueltas, Rulfo, Fuentes y Arreola han logrado, por
medio del cuento, algunos de sus mejores momentos literarios y han
colocado a nuestro país al nivel literario de los demás países
latinoamericanos.
Los escritores mexicanos, a través del desarroilo-Jel cuento, introducen
nuevas posibilidades formales y más penetrantes con~epciones de la realidad
que los estudiosos de la literatura no pueden pasar por alto, sino que deben
de constituir uno de sus objetivos básicos de estudio. Es así, como el
objetivo central de este artículo consiste en el análisis del proceso de
escritura en la colección de cuentos de Juan .José Arreola titulada:
Confabulario. Esto con la finalidad de tratar de establecer las constantes
presentes en esta obra literaria en función de lo literario y lo ideológico.
Para el desarrollo de este estudio tomaremos como sustentos
metodológicos algunas de las ideas expresadas por Walter J. Ong en su libro
Oralidad y escritura y por Mario J. Valdés en •su artículo El análisis
semiótico dentro de la hermeneútica fenomenológica.
'Es conveniente aclarar que no pretendemos analizar con profundidad
uno por uno todos los cuentos de Conjabulario (lo que equivaldría a analizar
veintiocho obras literari~. 'debido a la complejidad de cada uno de ellos),
sino que partiremos de ' la obra como un conjunto, una globalización.
Obviamente, nos detendremos en algunos de ellos para ejemplificar y dar
sustento a nuestras ideas. Hemos seleccionado los que hemos considerado
como más representativos del autor.

Il. El proceso de escritura en Confabulario.

Conjabulario de Juan José Arreola es una eolección de veintiocho
cuentos en donde "Por razones diversas, Varia Inv,er...:ión, Conjabulario y
289

...

~

~ 1

A

&amp;.

M
~
~

'

�Bestiario se contaminaron entre sí a partir de 1949... Ahora cada uno de

esos libros devuelve a los otros lo que no es suyo y recobra simultáneamente
lo propio. Este Confabulario se queda con los cuentos maduros y aquellos
que más se le parece. " 1
Si tomamos como punto de partida el proceso de comunicación,
notaremos inmediatamente que Arreola escribe para sí mismo, para
encontrar su propia identidad y para tratar de resolver su problemática
existencial y filosófica a través de su obra; pero al mismo tiempo pretende
que sus lectores ·se involucren de tal manera que él, como autor, y nosotros,
como lectores, seamos uno mismo "confabulados" en esta obra que nos lleva
a la reflexión y al análisis de nuestra existencia. El mismo autor deja
asentado lo anteriormente dicho en esa especie de prólogo titulado De
memoria y olvido en donde, utilizando el relato autobiográfico, se presenta
ante nosotros como un ser humano más que vive y busca su propio camino:
"Sólo me gustaría apuntar que confabulados o no, el autor y sus lectores
probables sean la misma cosa. Suma y resta entre recuerdos y olvidos,
multiplicados por cada uno". 2
.:.
Este afán de lograr la unión de sí mismo, como autor, con sus lectores
lo va a canalizar a través de su propio proceso de escritur?t, que al final de
cuentas se constituye en el medio idóneo para lograr su objetivo como
emisor.

.

J

..,.¡¡,¡

u

ironía, en el sarcasmo basado en ironizar lo más querido, io más sagrado que
puede haber en los sentimientos humanos. Dicha ironía resulta del hecho de
poner en crisis las más íntimas realidades del autor y del lector de tal manera
que termina burlándose de problemas cada vez más profundos.
El estilo es otro de los núcleos significativos del proceso escritura! en
Confabulario y se encuentra caracterizado básicamente por la tendencia a la

síntesis, la prosa poética elaborada y la variedad formal; aquí encontramos
un verdadero despliegue de formas diversas como el apólogo, el fragmento
de diario, la parábola, el epigrama, la fábula, la estampa, la epístola, etc.
Características, todas ellas, que revelan la importancia de la reflexión textual
y del concepto de estructura: la unidad artística de cada relato es sólo un
aspecto de la armonía total que debe lograr el conjunto, en donde cada
cuento se complementa y se explica con mayor amplitud en otro. Es el
propio autor quien a este respecto nos dice: "Para mí toda belleza es formal.
Y lo confieso, no puedo concebir su persecución sin el respaldo de un amor
3
absoluto a la forma". El estilo narrativo de Arreola se resuelve por medio
de la síntesis y se apoya en un escaso repertorio de figuras literarias pero
esencialmente orientadas, rescatadas de la monotonía por la originalidad del
léxico, hacia un lenguaje anticonvencional y sustantivo capaz de transmitir
ágilmente una idea o un cosmos porque la selección y el engarce resultan
perfectos; así como, en la frecuente transposici6n' de lo habitual hacia
ámbitos de sobresentido. El lenguaje de Arreola aspira a la economía
expresiva, pretende ser un lenguaje absoluto, puro, de una desnudez patente.

La escritura de Arreola es la tentativa de resolver una serie de
influencias y de maneras en una fórmula personal. Ésta es la condensación
de todo lo superfluo que lo lleva, a veces, a la concrecióp total y al estilo
depurado. Aquí es conveniente aclarar que en Arreola Jas influencias de
otros escritores en su escritura son muy importantes, influencias que, por
otra parte, él mismo ha reconocido en su oportunidad y que van desde las
concepciones existencialistas que tienen sus raíces en el pensamiento de
Sartre, Kierkeggard o Heidegger hasta Marce! Schwob, Giovanni Papini,
Kafka, Quevedo, Góngora y otros autores que constantemente desfilan por
las páginas de Confabulario a través de discretos homenajes, disgreciones
ensayísticas o reflexiones metafísicas. Por medio de estas influencias es
co~o nuestro autor pretende y logra una validez universal.

De la misma manera aparecen, en muchos relatos de Juan José Arreola,
parodias de prosas o estilos que resultan más humorísticos cuanto más
alejados se ven de la literatura propiamente dicha y más cercanos· a la
propaganda y las fórmulas de los medios masivos de comunicación. Las
formas de anuncios, de boletines, de propaganda o de noticias de agencias,
con sus rasgos más característicos
-persuasión 'Y entusiasmo o aparente
despersonalización y mensaje subliminal- permiten al autor estructurar
composiciones que aúnan la revelación sin escándalos y el alto valor
literario. Sobre toda esta base estilística, la escritura parece artesanal,
lanzada hacia lo fantástico pero desde un fuerte sostén de la inquietud por lo
real.

En la obra analizada, la escritura de Arreola, sigue un proceso marcado
por la profundidad en el desarrollo de los temas, la penetrante indagación en
la problemática del hombre y el tono humorístico que se tornan, al mismo
tiempo, en vehículos de una compleja cosmovisión en donde los valores, las
instituciones y las ideologías son vueltos hacia su revés satírico
configurando una burla sutil que se constituye en uno de los núcleos
significativos constantes de su narrativa. Burla y sátira que desembocan en la

El proceso escritura! de esta obra tiene .btro de sus núcleos de
desarrollo en la nota intelectual que singulariza a muchos de los textos. La
vasta cultura de Arreola, su extraordinaria pasión de lector, se hacen
evidentes en la vinculación muy frecuente de su narrativa con la literatura y
con la filosofía, ya sea por el punto de partida, por la referencia o por la
temática,. Se ha señalado en general la huella de Katka y de los
expresionistas alemanes, de Marce! Schwob, de las ideas de Otto Weininger,

~

290

291

�de Quevedo, y aún de historiadores y científicos de distintas épocas. Se
desprende de muchos de los relatos de Confabulario , de raigambre cultural,
el intento de explicitación de una poética personal , y también cierto
desprendimiento de la sátira habitual reemplazada p6r leves toques de
melancolía, en su visión de la humanidad en general o lo patético individual.
Concretando este punto, podemos decir que el proceso escritura! de
Confabulario se encuentra sostenido, o es desarrollado, a partir de cuatro
núcleos significativos constantes: la ironía, el estilo, la nota intelectual y la
ideología o cosmovisión (aspecto que trataremos en el siguiente apartado de
nuestro estudio). Así mismo, este proceso tiene la finalidad suprema de
lograr la identificación con el lector según el planteamiento de cada texto y
de todos ellos como una unidad formal. Esta búsqueda .del movimiento
empático, de acercamiento al lector, señala la existencia de una actitud ética
fundamental que recorre la obra de Arreola.

m. Confabulario: el drama del ser.

111

d

Podemos concebir la colección de cuentos que forman el Confabulario
de Juan José Arreola como un manual de ideología en el que se tratan,
básicamente, los siguientes temas: la preocupación artística, la crítica social,
las relaciones de la pareja, la tragedia del ser humano y el problema de la
existencia. Todos ellos unidos (recordemos el concepto de estructura de
Arreola, mencionado con anterioridad) por un tema central, que es
justamente lo que da coherencia a todos los textos: el drama del ser, es decir
la soledad, el propio ser dividido, la incomunicación, la imposibilidad de
penetrar el mundo más allá del emperismo inmediato.
'
En este esquema ideológico cada uno de los temas manejados apuntan
en conjunto a la descripción del drama de la existencia, de la problemática
del ser, que funciona como el eje temático e ideológico de la obra.

i
lll

Los cuentos que manejan la preocupación artística como tema central
son: Parturient Montes, El discípulo, Sinesio de Rodas, Monólogo del
insumiso y Nabónides.
Aquellos que van dirigidos fundamentalmente a la crítica social son:
En verdad os digo, El guardagujas, El prodigioso miligr-amo, Baby HP. y
.
1
Anunczo.
.
l

De las relaciones de la pareja se ocupan: El rinoceronte, La Miga/a,
Eva, E/faro, In memoriam, Una mujer amaestrada y Parábola del trueque.

292

Pueblerina, Ea/tasar Gerard, De balística, Una reputación, Corrido,
Los alimentos terrestres y Carta a un zapatero que compuso mal unos
zt;1patos tratan de la tragedia del ser humano.
.
Y los que se dedican· específicamente a aclarar el problema de ta
existencia serían: Pablo, Un pacto con el diablo, El converso y El silencio de
Dios.
Cabe hacer la aclaración de que esta división temática de los cuentos se
ha hecho con la finalidad de poder analizar de una manera más eficiente la
ideología .de la obra en su conjunto, que al final de cuentas es uno de los ·
objetivos estructurales del autor. Así mismo, es obvio que algunos de los
cuentos pueden caer en alguna otra de las temáticas enunciadas sin
embargo, los hemos considerado de esta maner~ tomando en cuen~ Ja
temática central que hemos encontrado en cada uno :de ellos.
'
, _Entre los cuentos que manejan como tema principal la preocupación
art1stlca destaca Parturient Montes que representa, a través del simbolismo,
el ~rama del escritor: en cierto sentido, es la confesión de la imposibilidad
casi absoluta de seguir siendo escritor debido a una desilusión radical.
En El discípulo encontramos la vana ilusión de la belleza, lo inútil que
es buscarla pues ésta se escapa y no se deja atrapar.

El guardagujas es uno de los cuentos más logrados de Arreola entre los
que enfocan la crítica social. En él, el realismo en la situación de base -la
realidad mexicana, los ferrocarriles- va siendo paulatinamente desrrealizado
p_o r los ~rocedimientos y técnicas de la narración. El cuento maneja la
s1mbolog1a Y el entrecruzamiento de dos puntos de vista: el objetivo, del
narrador omnisciente, y el subjetivo, del guardagujas. Diversos niveles de
significado se configuran como consecuencia de un escalonamiento de
pr?~edimientos: a tr~vés de la hipérbole se perfila el más superficial, de
cnt1ca a los ferrocamles; con predominio de lo metafísico pero sin exclusión
de_ 1~. de~uncia di~ect~ (1~ vanalida~ policial, por ejemplo) aparece el
enJmc1am1ento a mst1tuc10nes y dmgentes; por el entrecruzamiento
permanente de niveles de narración y subyacente a los sucesos, el símbolo,
que hace del forastero y de todos los usuarios, equivalentes a la humanidad
en las diferentes alternativas de la vida,. humanidad desconcertada frente a
una realidad indescifrable. Aparece así, la ideología- unificando los niveles:
la naturaleza de la realidad y el itinerario superficial de los sentidos
convergen en una falsa percepción, en un engaño.
En otro de los cuentos de fuerte crítica social En verdad os digo, se
vale el autor de la anécdota bíblica del camello y la aguja -es decir, de ta

293

�literatura y la religión- para burlarse en primera instancia·d~ la ciencia, de las
instituciones y de los organismos internacionales. Como en otros textos, la
ironía (la ficción científica y la pública aceptación del proyecto en est~ ca~?)
desvela por el absurdo los resortes funcionales de una organ_1zac1on
socioeconómica éticamente condenable pero que se , halla sutilmente
enquistada u ocultada tras aparentes propósitos elevados.
De los cuentos que se ocupan de las relaciones de la pareja tenemos el
ejemplo de Un(! mujer amaestrada, e? don~e n~s prese~ta a la mujer
absoluta en forma caricatura!. La muJer existe mdepend1entemente del
hombre, pero es él quien la consagra, a través del amor la mujer es exaltada
por encima de sí misma. Aquí aparece una idea &lt;:'?nstante en algunos de los
cuentos de Confabulario: el drama de la separac10n en dos del ser total. En
Una mujer amaestrada, los seres femeninos y los masculinos son
caricaturales por lo que tienen de incompletos.
En In memoriam ejemplifica el drama doméstico en que prevalece la
mujer por medio de un caso opuesto: el del m~rid~ que no puede con su
mujer. Por eso se refugia en su celda de cenobita libresco, don~e trata de
salvarse porque ella, sexualmente incluso, amenaza con destruirlo. Es el
choque de dos almas desiguales.
La tragedia del ser humano es el tema esencial de De balística en el
que un estudiante va de Minnesota a España a estu~iar balística roma~a y
regresa a los Estados Unidos derrotado. Pues su ~nterlocutor: auton?ad
universal de antiguas máquinas de guerra, le aconseJa que no tiene objeto
que se ponga· a escribir su tesis doctoral ?e doscien~~ cuartillas sobre
balística romana: su destino es otro, y el estudiante con tristeza lo reconoce.
l

j

•

En Una reputación un hecho insignificante, ceder el asiento a una
dama, modifica la vida de un tipo cuyo fuerte no es precisamente la cortesía.
Su gesto lo convierte en un caballero, y se ve obligado a comporta_rse de
acuerdo a su falsa reputación. En este cuento observamos el maneJo que
generalmente hace Arreola de sus personajes: en cualquier momento a ~n
personaje le puede ocurrir algo tan inesperado o tan sobrenatural que cambie
su vida completamente. Los personajes. tradicionales se. van haciendo
lentamente en el transcurso de las obras, en cambio Arreola hace que los
suyos, de golpe y porrazo, sufran modificaciones sustanciales y definitivas.
A veces estas modificaciones lo instalan en el mundo de lo sobrenatural, del
absurdo y de la fantasía absoluta.
En Pablo encontramos uno de los cuentos que manejan el problema de
la existencia en este relato nos muestra su idea de Dios: un Dios creador,
'
.
gran artista que se cumple en su creación. El personaje de Pablo tiene una

294

percepción del todo; se anula su ser individual con el afán de incluirse en el
todo. El todo pensado como una armonía general que uno puede interrumpir
a su antojo o que puede seguir su curso si uno se cancela.

El silencio de Dios nos plantea una noche terrible, en la que un joven
sintiéndose acorralado, deja una carta sobre su mesa para que Dios la lea, si
es que existe. Es una obra típica llena de ideas filosóficas y existenciales.
Ideológicamente, Arreola nos muestra en su Confabulario: la
convivencia y la imposibilidad del amor, el aislamiento y la sol~dad, la
crítica a la organización de la sociedad que sume al individuo en la
impotencia, la carencia de posibilidades religiosas, la mujer-objeto siempre
enigmática y constituyente indescifrable del cosm9s que al hombre actual
sólo se le insinúa como caos, las relaciones homb(e-mujer que reflejan la
frustración de lo real imperfecto ante lo idealizado. Todo esto resumido en el
drama del ser individual, del ser aislado, el drama de estar en el mundo, de
querer ser algo y parar en otra cosa por las conting_encias que ocurren en la
vida.

Confabulario es la expresión fragmentaria de la complejidad misteriosa
del ser y estar en el mundo, de la imposibilidad del amor al no encontrar el
amor absoluto, ése que pinta la vida de un color luminoso, profundo y
auténtico. "Toda alma está constituida para la soledad. No hay compañía
4
posible".

IV. Conclusiones.
Arreola es un narrador profundamente inspi~ado que, gracias a un
dominio perfecto de la técnica cuentística y a una prosa poética, indaga en el
alma del individuo y de la sociedad contemporánea e intenta hallar, junto
con sus lectores, una respuesta a sus angustias y extrªvíos.
Los estigmas de la sociedad son expuestos crudamente a través de
nuevos procedimientos narrativos que superan las :limitaciones del cuento
realista. La ironía, el humor y la sátira ' imperan fn la prosa de Arreola
introduciéndonos en un mundo mezquino, cruel, que.se encamina a su propia
destrucción. Por medio de flashes informativos 9 anuncios publicitarios
palpamos la creciente capacidad destructiva del•.:hombre en un mundo
mercantilizado y tecnologizado, donde el niño es cQJ11 ertido en una máquina
productora de energía, como en Baby H.P., o la mujér es reemplazada por un
ingenio electrónico, como en Anuncio.
·

295

�Arreola deja traslucir una visión pesimista de la sociedad Y del ser
humano no exenta de mordacidad. El individuo es víctima de sí mismo Y
cae en u~ vacío existencial, aceptando con resignación su sino trágico.
La singularidad de Arreola reside en su inventiva sin par que adopta un
estilo personal en el que los problemas del hombre contemporáneo son
analizados a través de nuevos cauces narrativos.
Su ideología principal: el drama del ser, la soledad, la nada, tien~n su
base fundamental en concepciones existenciales que part~n del pensanuento
de Kierkegaard o Heidegger.
Los cuentos que dan forma a Confabulario participan de una ~scri~ra
y de una ideología propios de Arreola. El len~aje re~ovad~r y un~ mcre1ble
capacidad de síntesis que lo llevan a consegmr un~ mtens1dad v1go!osa en
sus escritos, hacen de nuestro autor uno de los mas grandes cuentistas de
todos los tiempos.

Notas bibliográficas
Arreola, Juan José. Confabulario personal. lª. Edición. Planeta- De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. p 12.
.
1

2

íbidem.

Carballo, Ernmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño. S.A. México, 1986. p. 447.

3

4

RII 111~

íbid. p. 457.

Bibliografia.
Arreola, Juan José. Confabulario. 6ª. ed. Joaquín Mortiz, S.A. México, 1976.
(Obras de J.J. Arreola)..
Arreola, Juan José. Confabulario definitivo. l ª. ed. Planeta-De Agostini, S.A.
Madrid, 1985. (Historia de la Literatura Latinoamericana No. 14.) ·.
Bella, María Teresa. El cuento latinoamericano contemporáneo. Juan José
A,:reola. Planeta- De Agostini, S.A. Madrid, 1985.
296

Carballo Emmanuel. Protagonistas de la literatura mexicana. lª. ed. SEPEdiciones del Ermitaño, S.A. México, 1986.
Menton, Seymour. El cuento hispanoamericano. 8ª. reimpresión. Fondo de
Cultura Económica, S.A. México, 1979.
Ong, Walter J. Oralidad y escritura. Traducción de Angélica Scherp. 1ª. ed.
Fondo de Cultura Económica, S.A. México, 1987.
Sefchovich, Sara. México: país de ideas, pa~ de "novelas. Editorial Grijalbo,
S.A. México, 1987.
·
·
v/a. América latina en su literatura. 4ª. ed. Siglo XXI Editores, SJ\. México,
1974.
Valdés, Mario J. El análisis semiótico dentro de
fenomenológica. Cuadernos de Comunicación, p. 112-119.

la hermeneútica

�ESBOZO DE UN POETA.

Mtra. Dora González Cortina
Investigadora
Preparatoria No. 7 - UANL
Preámbulo

Uno de los poetas más destacados dentro de las letras mexicanas es sin
duda alguna el tabasqueño Cárlos Pellicer. Hablar de su vida es hablar de
sus viajes y de ese quehacer literario que desempeñó durante toda su vida.

•

'\

\

Aquí daremos a conocer algunas constantes presentes en su obra
poética. De él ha dicho José Vasconcelos que nunca escribió prosa,
seguramente porque aún en ella se advierten los valores poéticos como es el
caso de sus Cartas desde Italia.

""'

Su carácter andariego lo lleva a caminar para poder conocer los diversos
lugares por los que transita como la palma de su mano. La fuerza de su
corazón y la claridad de su mente lo conducen a leer el mundo y traducirlo
embellecido para sus amigos y lectores.
La vida y obra de este poeta están tan íntimamente vinculadas que aquí
más que en otras ocasiones podemos decir que el hombre es producto de su
espacio y de su tiempo, o bien como apunta el filósofo español Ortega y
Gasset: El hombre soy yo y mi circunstancia.
A Pellicer lo rodeó físicamente el trópico y espiritualmente el arte, así
como sus amigos poetas y filósofos, por eso el primero es el centro de sus
poemas y los otros siempre estarán en su pensamiento y en la dedicatoria de
sus poemas como enseguida veremos.

1

~

~

;~ ~'

;
•

El poeta y su vida

Carlos Pellicer nace en Villahermosa, Tabasc0 en 1899 y fallece en
1977. A temprana edad llega al Valle de MéxiGo y desde adolescente
asombraba a sus condiscípulos porque declamaba sus propios poemas. Le
toca vivir muy joven la etapa de la Guerra Mundial y la Revolución
Mexicana y recoger el sueño de los mexicanos que querían romper las
barreras nacionalistas para abarcar el continente.

299

�Pellicer desempeña funciones didácticas impartie~áo un c~so de
Historia de América en el que sus alumnos no sólo aprend~an esta asignatura
sino también a valorar la música, la poesía y la pintura.

Yo sé que algo me falta y que no puedo
morir sin conquistarlo, y no me excedo
por adquirirlo. ¿Cuándo, y hasta cuándo?

El gobierno de Carranza lo envía como estudiante ~ ~ogotá Y en ~ 922
~compaña a Vasconcelos por A~érica. En 1929_sufre pns1on ~or su ~rmstad
con Vasconcelos y por su repud10 ante el asesmato de German de Campo.
José Alvarado narra que el poeta permaneció sereno y entero pese a las
hostilidades a que fue sujeto.

Nadie me espera. Canto y nadie sabe
que lo que canto en todo e_l aire cabe...
... y sigo entre la tarde caminando.1

Pellicer desempeña papeles de funcionario público y es fun_~ador de
museos, innovador de la poesía mexicana por la alegría y concrec10n de su
palabra, viajero del mundo, maestro, am~nte d_e las arte,s sobre _tod~ la
·ntura y la música después de la poesía, y sm olv1dar sus ra1ces, la h1sto:rn Y
~~e precolombino. Tuvo el coraje de leer el paisaje para que los &lt;lemas lo
entendiéramos: El río, el cielo, la selva, el mar, el sol.
Como secretario de José Vasconcelos, lo acompaña por Sudamérica,
Europa y el Cercano Oriente. Fue maestro de letras e historia y director del
Departamento de Bellas Artes.
En su función de museólogo funda varios muy important~s _como el
Parque de la Venta y el Anahuacalli de Diego Rive~a. Es academ1co de la
lengua y en 1964 recibe el Premio Nacional. de Literatura. En 1965. fue
electo en la reunión de Génova, Presidente de la Comumdad
Latinoamericana de Escritores.
•"

Gracias a la ayuda del poeta, Guillermo Fernán_dez logra ha~er en 1969
la primera antología poética de Pellicer quien la dedica a sus sobnnos Juan Y
Carlos Pellicer López.
Nada mejor que conocer la vida de Pellicer q~~ leer uno de sus me}?res
sonetos donde deja volar el sentimiento contrad1c1endo a algunos cnticos
que lo han calificado de "Frío",
Yo ya no estoy para decir "te quiero"
y mucho menos que alguien m~ lo diga.
Mi corazón que a todo se prodiga,
es nieto de la lluvia y de un jilguero.
Latió en la noche de un azul primero
y fue desde el lucero hasta la hormiga.
Ya todo lo q)Je diga o que prosiga
lo vio la hormiga y lo escuchó el lucero.
300

La obra poética de Pellicer es extensa e intensa. La primera en que se
recogen la mayor parte de sus poemas se denomina Material f oético y
abarca las creaciones de 1918 hasta 1962, pero·después de esta fecha todavía
aparecen otras tres. En el preámbulo de la edición que aparece con el título
Carlos Pellicer Obras Poesía, Luis Mario Shneider anota que cuenta en su
haber con más de veinte libros de poesía, ordenó seis antologías e incluso un
disco antológico.
En la antología Poesía en movimiento se describe el contenido de
Material Poético como sigue: "Colores en el mar y otros poemas, Piedra de
sacrificio, 6, 7 poemas, Hora y 20, Camino, Hora de junio, Exágonos,
Recinto y otras imágenes, Subordinaciones, Práctica de vuelo y Poemas no
coleccionados. 2
Después de esta obra aparece en 1976 otra con el título Cuerdas,
Percusión y Alientos y en 1978 Reincidencias. En un intento de recopilar
toda su obra poética el Fondo de Cultura Económica en 1981 edita Carlos
Pellicer Obras poesía en la que incluye una serie de poemas no
coleccionados que datan de 1922 a 1976 y que llegan a cincuenta y cuatro,
más treinta y cuatro sonetos y un texto para el Himno a la Escuela Nacional
Preparatoria en su primer centenario, amén de las otras obras ya citadas.
En una edición de Clara Barcellini con una presentación excelente, la
misma casa editora presenta una recopilación titulada Cartas desde Italia
Carlos Pellicer en 1985 en las que el poeta hace gala de su conocimiento
histórico-artístico e incluso de la lengua italiana que practica durante su
estancia en tan bellas ciudades entre 1926 y 1929 como Milán, Padua,
Florencia, Asís y Roma.
Cuando cumple cincuenta años como poeta aparece en la Colección
Popular con el número 95 del Fondo de Cultura ·'Económica la Primera
Antología Poética de Carlos Pellicer en 1969 la cua~ fue dotada de valioso
prólogo de José Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, éste último
es autor de la selección y de la esmerada clasificación de los poemas en
líricos, heroicos, en el paisaje y religiosos.
301

�Constantes en la poesía de Carlos Pellicer

Bolívar, Cuauhtémoc, Morelos y entre los poetas honrados con su palabra se
encuentran Tablada, Novo, Díaz Mirón, Gabriela Mistral, Efraín Huerta,
Alfonso Reyes y la pintora Frida Kahlo entre otros. .

A) Técnicas
Uno de los más conocidos libros de poemas de Pellicer se titula Recinto
.Y otras imágenes y en realidad así se podría titular toda su obra porq~e eso es
lo que nos ofrece el poeta tabasqueño en sus poesías: ~n recinto donde se
respeta, admira y veneran el sol y el mar, vistos con la limpia y estética
mirada del poeta. Ha sido llamado el eterno peregrino y bien podría llamarse .
t'll cantor de la vida, del amor y de la luz porque esto se desprende de su
cor~ón cuando vierte su vigorosa palabra en el vacío papel.

También gusta Pellicer de la combinación de· tercetos con cuartetos
como en el poema Palabras y música en honor de posada. 5
.

El uso repetitivo del condicional si se observa en diversos poemas como
en uno de los sonetos dedicados a Frida Kahlo que enseguida se transcribe:
Si en tu vientre acampó fa prodigiosa
rosa de los colores, si en tus s·enos
alimentan la tierra con morenos
víveres de espesura luminosa:·

Lo que más se observa en su técnica es el gusto por los sonetos y el
verso libre que deja correr para plasmar los paisajes que capta más cori la
imaginación que con la vista.
..
.i

Si de tu anchura maternal la rbsa
nocturna de los actos nochebue~os
sacó tu propia imagen con serenos
desaires en tu cara populosa:

En sus poemas la metáfora es sencilla y clara pero llena de placidez y de
verdad, por eso cuando la amada no responde a su caricia dice que "la
primera tristeza ha llegado y la llama "oasis cruel que envenenó sus aguas y
enloqueció su sed". 3
·

Si tus hijos nacieron con edades
que nadie puede abastecer de horas
porque hablan soledad de eternidades,

Utiliza también la hipérbole para enaltecer a los heroes de México y
América, lo mismo que a sus ·poetas, así como la antítesis en algunos poemas
como Nocturno que inicia:

siempre estarás sobre la tierra vi~a,
siempre serás motín lleno de auroras,
la heróica flor de auroras sucesivas. 6

Para aquellos que han pasado la vida mirando la dicha de
otros
y sin mirar sus harapos de soledad se han alegrado con la
ajena alegría,"

~.,.
j

y termina:
L

"Aquellos que saben como yo de la gran soledad,
conocerán la profunda amargura del tren del poema
que dice el horror de la horrible belleza que así significa
la vida severa y heroica de una esperanza de pronto por
siempre desierta." 4
Otra constante de Pellicer es el encabalgamiento utilizado en numerosos
poemas como en el Tríptico dedicado a José Manuel Puig Cassauranc y el
Nocturno.de Constantinopla.*
~·

Otra constante presente en los versos de Pellicer es la composición o
reinvención de ténninos, al parecer obedecen a rip;ones rítmicas pero que
indudablemente las utiliza por motivos semánticos. Como ejemplos pueden
citarse los siguientes: olvidanza, actos nochebuenos, doña desilusión, aparte
de acuñar otros como naturacosa: comunión espiritual del ser con la
naturaleza; luna mongolfiera, despueses y adioses, y otros más.

.

.

.

En su quehacer literario Pellicer creó baladás, elegías, romances,
nocturnos, madrigales, odas, himnos, villancicos,1~preludios, epígrafes y
sobre todo, sonetos. Estos últimos en ocasiones los -~alifica de lámentables,
fraternales, suplicantes, nocturnos. En su obra Réc_into y otras imágenes
( 1941 ), presenta la siguiente dedicatoria y epígrafe: .'
-

Noble tarea la de Pellicer la de fechar sus creaciones, así como la de
dedicarlas a quien admira o estima. Los héroes que más le inspiran son
302

.·.

303

�"Dedico este libro a la memoria
de Genaro Estrada. Gratitud sin

en su Elegía apasionada a José Vasconcelos donde menciona entre
paréntesis que viajaban en tercera clase porque no había cuarta.

término".
"¡Los ojos! Por los ojos el Bien y él Mal nos llegan.
La luz del alma en ellos nos da luces que ciegan.
Ojos que nada ven, almas que nada entregan." 7
En la época decembrina acostumbraba colocar en la cochera de su casa
un Nacimiento, costumbre materna, y preparaba villancicos en cuyos
octosílabos encierra su fe cristiana.
"En el Valle de México
Cristo ha nacido.
Quien tenga corazón
No lo tenga escondid..Q." 8
En la estructura de los poemas de Pellicer a veces encontramos con
asombro una rima interna que lo dota de mayor cadencia, como puede
observarse en los siguientes fragmentos:
"Efla tuvo en la cara la figura
de un buen atardecer desde una altura
donde el mar se domina. Cuando veas
el prado de sus ojos, yo te pido
que si como deseo lo deseas
los nomeolvides no le den olvido". 9

También gusta de las interrogantes, admiraciones y explicaciones entre
paréntesis, como es el caso de los poemas extensos. Entre estos últimos se
pueden citar la preciosa elegía ya citada que dedica a su admirado amigo
José Vasconcelos el 30 de junio de 1960 (181 versos); el fechado .en París
1927 que es la Oda a Díaz Mirón que comprende B6 versos; y dos de los
más extensos son sin duda alguna su Estudio que dedica a Pedro Henríquez
Ureña que se compone de 429 versos más tres sonetos y su Esquema para
una oda tropical de 402 versos. En estos poeinas el autor combina estrofas
de ocho versos, tercetos, así como otras mayores de 20 y hasta 22 versos.
En algunos poemas Pellicer hace uso de arcaísmos como aqueste, &lt;leste
y otros.

B) Temáticas

Si la palabra de Pellicer es vigorosa y fresca por novedosa y plástica en
cuanto a su estructura, por su contenido puede afirmarse que no sólo crece
ese vigor sino que se enriquece por lo que proyecta,- El poeta ama lo natural
Y_por ello los c~atro elementos están presentes en su poesía. Tierra, agua,
a1re y fuego reciben elogios, agradecimientos, peticiones y la alusión a ellos
es muy reiterativa. La admiración por el mar, la selva, las flores, el sol, la
montaña y el cielo se evidencia en versos donde juega con los colores
destacando entre estos el azul, el verde y el morado,
/

" ¡Oh, dejar de ser un solo instante
el ayudante de Campo del Sol!
Trópico, para qué me diste ·
las manos llenas de color!" 10
Si quisiéramos enumerar los términos más reiterativos en la poesía de
Pellicer comenzaríamos con los colores: azul, verde y term inaríamos con
mar, amor; palomas y soledad.
Otra constante de Pellicer es que gusta de comenzar y cerrar sus poemas
con las mismas líneas.
Toda la poesía de Pellicer enseña verdades que · el encuentra en el
paisaje y. nos las pinta con palabras que encierran sencillez y humildad, a
veces hasta suele utilizar un decir oportunamente gracioso como por ejemplo
304

Su cristianismo, herencia materna, lo conduce a ser agradecido con Dios
y a crear algunos poemas religiosos de belleza exquisita. Su afán de conocer
el mundo lo hace partícipe de su cultura y entonces es ferviente admirador de
la romana, la griega y vuelve sus ojos a la América para ponderarla por sus
héroes y sus ríos.
·:
Los temas del amor, la soledad y el paisaje representan los núcleos de
sus poesías pero en todas ellas hay un respeto tácito por lcL.vida y la lui. Leer
a Pellicer es encontrar, sin buscar,Ja .alegría de Vj}!ir y el gozo de cantar,
aunque él con modestia e~clama. que a ~ fGeS no sabe cómo decir lo. que
calla, ni cómo callar lo que dice.
·
·
Gracias al derroche de $U imaginación el paisaje natural se vuelve regio
y así a través de sus .Cartas desde Italia recopilación lograda por Clara
Barcellini con el aJJxilio de Carlos Pellicer Lópe,z, sobrino del poeta,
conocemos el arte romano bajo la mirada del Rintor-l!terato.
305

�El carácter melancólico de la poesía de Nervo y González Martínez con
el 'que muchos intentan identificar a la poesía mexicana se suple con tres
jóvenes poetas que rompen con esa definición de lo nacional y los que en
ningún momento pretenden significarse como poetas finos y melancólicos.
Ellos son, de acuerdo con Gabriel Zaíd: Ramón López Velarde, Alfonso
];leyes y Carlos Pellicer. Zaíd afirma que la obra de Pellice~ es un homenaje a
la alegría y la clasifica en tres etapas:
·

Ta~b_ién se ~n_cuentran en la poesía de· Pellicer alusiones míticas y
agradec1m1entos d1vmos sobre todo por el so[, las flores y la primavera.

De frescura ( 1921-1929)
De desgarramiento (1937-1941)
De reconciliación ( 1949-1962)

Su. c?nstante, a_labanza
~ar pr?picia que en la mayor parte de sus
compos1c1ones poet1cas este t?ptco este presente. En sus Paisajes le dice a su
amada:
·
·

espe~ial "'!' su cosmopolitismo artístico sólo es superado por su arraigo
amencan1sta. Su constante alabar al mundo y cantar su alegría lo hace
renova~or de la ~oes_ía mexicana cuando otros de sus colegas buscaban
escudrmar la conc1enc1a del hombre y exp-Jorar sus linderos.

ª!

'
El contenido de sus poemas denota un claro franciscanismo en algunos,
y en otros su sentido del humor, pero en la mayoría está presente ese don
para la creación de imágenes con el que inicia su diálogo directo con la
naturaleza y con el mundo.

En una clasificación de las artes dada por Souriau se ubicaría a Pellicer
dentro de la Prosodia para hablar de la pureza de su verso que en ningún
caso es reflejo de la realidad porque no es imitativa sino que crea una nueva
realidad: la poesía. En ésta mezcla los elementos de otras artes: colores,
líneas, sonidos y por ello crea un estilo propio que no se asemeja ni a sus
antecesores en el arte literario ni a los literatos contemporáneos.
Lo más admirable de Pellicer será siempre encontrar en sus poemas una
fuerza vital que refleja la juventud del poeta en sus primeras creaciones, pero
que sigue presente hasta en las últimas que salieron de su pluma.
También es sorprendente su connaturalidad con las cosas: personifica a
los seres inanimados y observa la identificación de estos con las personas.
Su respeto por el cristianismo se patentiza en sus poemas religiosos, así
como en los villancicos, eri su antología antecede al fragmento de Cosillas
para el Nacimiento una explicación que comienza como sigue:
"Los pequeños poemas que siguen ~ablan de mi pasión por todo lo
cristiano. Creo en Cristo como Dios y la única realidad importante en la
historia del planeta. Todo lo demás -arte, ciencia, etcétera- es accesorio,
secundario y anecdótico" 11
Otra particularidad del genio poético de Pellicer es q4e de su juventud a
su madurez logra siempre ser el mismo; su vigor, vitalidad P, imaginación no
cambia ni el rumbo ni el ritmo; él no pertenece a ninguna escuela literaria en

"Eres la mujer morena de todas las épocas,
la espiga bíblica,
el pretexto colérico de la Ilíada
el encuentro anecdótico de Flo;encia
la fiesta de Quetzalcóatl y mi canción' mecida
entre las olas y las estrellas". 12

El pensamiento de Pellicer
De Carlos Pellicer ha dicho José Vasconcelos que "Nada en él es turbio·
su cor_a_zón se c?nmueve, pero sin pasión perversa, su mente es cristalina"'.
Tamb1en el filos~fo ha expresado que "El culto del paisaje expresado por
poetas como Pelhcer, de sentido étnico y social, traería como consecuencia
el af?n de unirnos por afinidades de contemplación estética y nos llevaría a
considerar que la patria es el paisaje". 13

y

. Esta opinión de Vasconcelos explica muy claramente el pensamiento de
Pell1ce_r_que no es otr~ que el de expresar el mundo con palabras después de
escudrmarlo con la m1r~da del pintor. Pellicer busca la vida en los seres que
le rodean y cuando se siente solo, su recuerdo le permite la recuperación de
su alegría.
·Se dice que todo hombre conmocionádo puede crear arte y Pellicer
contando con tantos atributos: ingenio, fe sensibilidad y fuerza cómo no
habría de hacerlo._ Desde joven sus ideas son claras y concretas, el hombre es
capaz de comunicarse y de contagiar su sentimiento, por ello, Pellicer,
durante su largo quehacer literario no sólo logra la comunicación sino
también la comunicación con sus lectores.

306
307

�Pellicer" va más allá del arte literario porque adquiere la cultura
universal a través de.sus viajes y vivencias y la transmite generosamente a
quien esté deseoso de alcanzarla.

no me abandonarán en cualquier parte.
El camino es eterno y siento mías
todas las soledades. No estoy solo,
por consiguiente. Pienso aquí sembrarte
campo de libertad, de polo a polo.

Su mente y corazón internacionales, así como las pl~tas de sus ~ies, lo
llevan al contacto con la tierra toda, logrando una convive.bcia con d!versos
hombres con los que a veces compartía y en otras, resentía, pero siempre
mostrándose afable y paciente.
Decía Pellicer que el mar no es un aspecto Físico del Mundo, sino una
manera espiritual que le ofrece a su corazón todos los elementos principales
para subordinarse a él.
Seguramente el estruendo, enormidad y movimiento del mar alimentó el
afán dinámico que poseía el poeta y por ello en uno de sus P,Oemas expresa:
,¡

"Saludemos al mar de perpetuo entusiasmo,
bravo de rotación!
Lo aclama el viento y lo miran los astros.
Saludemos al mar que tiene siempre,una nueva
' -expresión.
A veces te maldigo,
pero siempre te adoro.
yo te he llamado mi terrible amigo
,, 14
y yo soy el poeta que exa1ta tu tesoro .

i

Pellicer di~e que la mayor alegría consiste en la flor generosa de dar y
sueña como Bolívar en que los hombres de América han de formar la misma
cordillera que los pueblos andinos. Pasada su juventud · el poeta g~sta de
hablar en silencio y la noche le inspira el siguiente soneto,.no coleccionado,
que refleja el corazón sembrador que atesoraba:
~
"En esta soledad de oro molido
llega la noche transitando sola,
y el mar, sin una estrella ni una ola,
me encuentra sin color y sin sonido.
Busco mi corazón y es sólo un nido
de luciérnagas. Algo de corola,
deshojada, en mi mano. Y esta sola
delicia al tacto, me desborda, herido.

Villahermosa, 20 de abril de .1966.

El pensamiento de Pellicer es claro y tenaz; portador de una sensibilidad
inagotable ha de penetrar el paisaje -oriental u ·occidental- y verterlo a la luz
de su palabra alegre y vigorosa. Transmisor de la cultura que conoce y
apropia, huye del· egoísmo para donarla enriquecida y coloreada. Él da las
gracias a Dios, a su tópico amado y a los elementos que lo conmueven y lo
provocan, a la creación poética y los lectores habremos de decirle con
. justicia: Gracias, gran poeta y honorable mexicano. Gracias por tu
dinamismo y gentileza, aunque ya no estés aquí para escucharlo.

•
De él dice José Vasconcelos que posee el amor q'tie es constancia y la fe
que es creación y con estas dotes cómo no iba a manejar el arte literario y
ofrecerlo generosamente a todos los lectores en un derroche de talento e
imaginación.
Por esto, leer a Pellicer siempre será deleite y conocimiento,
satisfacción y comprensión, porque no todos podemos beber lo natural con
los ojos del alma, pero sí podemos y queremos aprender el reflejo de una
realidad pintada por el artista, que nos motiva a vivir_y a querer vivir.

Conclusiones

Pellicer aparte de ser un gran poeta dedicó su vida a las funciones
siguientes: maestro, museólogo, caminante y lector de la naturaleza.
,:,,

Su obra poética abarca diversas especies líricas como son la oda, el
soneto, madrigales, himnos, villancicos, elegías, romances, nocturnos,
envíos y otros que él llamó estudios. Estos son de variada extensión con
excepción de los sonetos que se someten a la usanza clásica.
Sú temática es amplia pero aquellos tópicos que toman carácter de
constantes son los siguientes conforme se ha observado en algl!Jlos poemas:
el mar, los colores, el sol, las palomas, el amor, la soledad, las flores y como
él dice de Netzahualcóyotl que en su cabezajtegan las gracias del quetzal (el

Enciendo así el motor, y las bujías
308

15

309

�alma de la selva) lo mismo puede decirse de Pellicer pero con la variante de:
el alma del trópico (las gracias del mar).
El pensamiento de Pellicer es cosmopolita pero su entrañable amor por
América y sus hombres, lo hace testringirse. Su corazón amplio y generoso
, lo hace advertir la belleza donde ésta se encuentre y por' eso su voz ~onora y
melodiosa canta más allá de nuestras fronteras.

,-

Carlos Pellicer escribió para ser escuchado. Su canto puede salvarse a
través de la lectura en voz alta. Corriendo aprendió la vida, la gozó y la .
sufrió buscando el equilibrio, pero pocos como él han sabido entregarse al
arte literario sin olvidar los quehaceres socioculturales a los que se debe el
hombre cuando es consciente de su compromiso humano. Parece que una
tarea del artista es trascender y eso lo supo hacer muy bien nuestro admirado
poeta tabasqueño_
,•
Hoy por hoy la literatura sigue siendo el arte más humano porque enlaza
el hombre con el hombre al través de ese signo complejo y dinámico que
constituye la palabra, y en el caso de Pellicer su palabra es escuchada y
como paloma se acurruca en nuestra mente y corazón.

Notas bibliográficas

j
~ 111

1

Carlos Pe//icer obras... p 635.

2

Poesía en movimiento ... p. 366.

3

Carlos Pellicer. Recinto y Otras imágenes, p. 20.

4

Ibid... p. 72-73.

11

Carlos Pellicer. Antología Poética... , p. 354.

12

Carlos Pellicer. Obras... p. 145.

13

Ibid... p. 57.

14

Ibid... p. 35.

15

Ibid..., p. 69 l.

Bibliografia
Carlos Pellicer. Obras.Poesía.,ed. De Luis Mario Schneider, F.C.F, 1986.
Recinto y otras Imágenes, (Letras mexicanas), F.C.E.. 1987.
Antología Poética, selecc. De Guillermo Fernández, Pró., José
Alvarado, Gabriel Zaíd y Guillermo Fernández, F.C.E., 1984.
Cartas desde Italia, Pró. Clara Barcellini, F.C.E., 1985.
Ómnibus de poesía mexicana, Pró. Gabriel Zaíd, S. XXI, 1975.
Poesía en movimiento, Pró. Octavio Paz, selecc. Paz, Chumacera, Pacheco y
Aridjis, S. XXI, 1978.

•

* Ibid... p. 633.
5

Carlos Pellicer. Antología Poética... p. 64 a 66.

6

Carlos Pellicer. Obras... p. 482.

7

Ibid ... p. 271.

8

Ibid... p. 711.

9

Carlos Pellicer. O'bras... p. 658. (a Gabriela Mistral).

10

Ibid... p-. 116. [ a Xavier Villaurrutia ].
311
310

�CONSTRUCTMSMO:
CONVERGENCIA DE TEORIAS
DEL APRENDIZAJE Y PRINCIPIOS
Lic. Martha E. García Sepúlveda
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
El constructivismo, intento interdisciplinario y de aportes integradores
sobre la situación educativa escolar, constituye un marco de referencia para
el desarrollo integral de la persona. Responde no sqlo a la especulación
psicoeducativa, sino también a la batahola de información que se ofrece al
hombre actual.
El constructivismo cuestiona la reproducción del conocimiento en la
escuela y promueve procesos de construcción de conocimiento crítico y
creativo, fundados en los resultados de las teorías del aprendizaje; sin
embargo, no deja de lado los factores internos y externos que inciden en el
proceso de construcción.
A partir de las fuentes del constructivismo, esto es, de las teorías
mediacionales de Piaget, Vygotsky, Ausubel y del Modelo de Procesamiento
de Información (MPI), exponemos primero la convergencia de principios y
postulados. Enseguida, la confluencia de factores en tomo al aprendizaje,
para guiar el desarrollo integral y constructivo que queremos promover. Y
por último, algunos principios orientadores para nuestra práctica, la
enseñanza de la argumentación.

,,

El lugar común de las teorías mediacionales es el sujeto, su estructura
cognoscitiva, que es la instancia situada entre el ambiente y el objeto de
conocimiento. ¿Qué sucede con la información que llega a la estructura
cognoscitiva y con el bagaje previo? Es interesante rastrear sucintamente
cómo consideran estos autores el proceso de construcción del conocimiento,
de lo que se develan principios.
)

l.

El conocimiento es activo e interactivo. ,Los componentes que
intervienen son: sujeto, objeto, sujeto-objeto y medio. Para Piaget, la
equilibración y reorganización de la abstracción reflexiva contribuye a la
acomodación. La actividad debe ser entendida como relación o coordinación
entre sujeto y objeto: ni sólo organización mental ni sólo manipulación
física. La función autorreguladora de la actividad es fundamental para el
desarrollo cognoscitivo; en tanto que la abstracción reflexiva permite
encontrar en la contradicción y el error los motivos desequilibrantes de la
estructur.a, que son compensados con la adaptación y reorganización.

313

�Para · Vygotsky, el conocimiento y demás funciones psicológicas
superiores se construyen a través de las mediaciones instrumental -lenguajey social; el aprendizaje tiene origen en la interacción social y crea la zona de
desarrollo próximo, área tanto interna como externa, mental y fisica; se
refiere a la diferencia entre el désarrollo real y el desarrollo potencial,
relevante para perfilar la estructura del aprendizaje humano.
La construcción del conocimiento en situacíón escolar es para Ausubel
un proceso interactivo entre la información nueva y la estructura y el
conocimiento existente. La evidenciación de la estructura cognoscitiva y del
conocimiento previo es un principio central para la enseñanza. La
interacción de ideas inclusoras y de afianzamiento -preexistentes- provocan
un significado, que si es sustancial y pertinente -significatividad lógica- y
relacionado a las estructuras previas -significatividad psicológica-, se
asimila; pero también habrá que considerar la voluntad y motivación
intrínseca para que esto ocurra.
La teoría de la asimilación es la base del aprendizaje significativo. En
este aprendizaje se considera la tríada: profesor, alumno, cohtenido.
I

En el MPI, la actividad constructiva se da a nivel externo-interno
(estímulo- ejecución) e interno, donde la memoria procesa la información.
Lo anterior confirma el postulado de que el alumno es responsable de su
propio aprendizaje. (Coll: 1994)
El alumno es activo no sólo cuando manipula o explora, sino también
cuando lee o escucha.

transformación. Con diversa terminología se sostiene la tendencia cognitiva
a la _adap!ación o _t?ler~cia, y a la autorregúlación o equilibración,
?r.gan~zac1on Y ~stab1hzac1on de la estructura, así como a la reducción de
mcert1dumbre (P1aget, Ausubel y MJ&gt;I).

5:

Desequilibrio cognitivo. Principio por el cual las ideas nuevas tienen
di~c~lta?, para asociarse ~ las .id~~ previas, por lo que durante el proceso de
a~m~Ilac1?n se da la d1soc1ac10n y la inclusión obliterativa u olvido
s1gnlficahvo.
6. Las estructuras cogni!i~as tienen funciones o procesos que las
trans~~~,an.
Ausubel d1stmgue en su teoría , de la asimilación: la
adqm~1c1on, la retención y la reproducción; el MPI: la atención codificación
retención y recuperación.
'
'

7• . La estruc~ra, co~oscitiva está organizada como una espiral cóncava
(Piage9 . o Jerarqu1camente (Ausubel). La dialéctica de equilibrio
-conoc1m1ento nuevo o problem_a- desequilibrio y reequilibrio, significa
·desarrollo de las estructuras mediante procesos cada vez más sistemáticos
Las es~cturas son jerárquicas en el sentido de nivel de abstracción·
generahd~d e inclusivida~ de ideas, y especificación mayor; esto signific~
prefere~:1a por estrat:g1as de enseñanza globalizadoras, así como la
promoc1on de estrategias cognoscitivas de alto n1vel, que también son
generales Y cuando se aprenden, se pueden transferir a diversos dominios.
8. Apren~i~je estratégico o ?e procesos~ aprendizaje por descubrimiento,
metacogn1c1on (MPI), memoria comprensiva, son desiderata del aprender a
aprender.

,

2. No hay desarrollo de estructuras cognoscitivas sin madurez biológica.

i
~

..

,

3. Mediación del lenguaje. Visceral en la organización del conocimiento y
el desarrollo de niveles superiores de abstracción. El lenguaje contribuye en
la elaboración de conceptos, verbalización y codificación. Los sentidos y la
percepción también son mediadores y dan lugar a . un conocimiento
figurativo o icónico; de ahí la distinción de tipos 1de conocimiento:
figurativo, conceptual, procedimental y factual.

Ausubel enfoca el aprendizaje significativo por recepción - verbal-, por
estar en la base de la adquisición de cualquier conocimiento escolar.
Distingue tres tipos: de representaciones, de conceptos y de proposiciones.
4. La estructura cognoscitiva como variable, y la adaptación y organización
procesos invariables. La estructura cognoscitiva es idiosincrática,
tiene sus propios principios: totalidad, autorregulación y
314

..
j
''

9. P~pel secun~~io de los contenidos de enseñanza. El interés por cómo se
adqmere conoc1m1ento, lleva a relegar el qué, acentuado por la cÓntroversia
de 1~ ~nción,r~productora de la escuela; esto se resuylve en un acercamiento
anaht1co y critico a los saberes culturales.
/ '
&lt;
10. El profesor debe contribuir al desarrollo óptimo de las capacidades.
Debe .re~onocer la estructura previa, el nivel de desarrollo y grado de
co~oc1mie~to de la materia; el aprendizaje será más significativo cuanto
mas relacionado esté el material de aprendizaje a la disposición de las
~structuras del alumno. La diferenciación progresiva y la reconciliación
mtegr~d~ra son estrategias para modificar y diversificar los esquemas de
co~o.c1m1e~to, ~ero se requiere que el alumno esté lógica, psicológica y
vohtivamente dispuesto.

315

�Estos principios y postulados reflejan cada vez más la influencia de
Ausubel y su círculo. Ha sido evidente que en el aprendizaje cognoscitivo
influyen factores internos y externos, que habrán de considerarse en el
diseño curricular, así como en planeación y elaboración de programas.

t

• No podemos omitir lo que la psicopedagogía y la filosofia nos ~frecen,
ya que son los filtros del diseño y matizan cualquier decisión. (Tyler: 1949)

VYGOTSKY
Objetivo

,-Aprendizaje
y
desarrollo

PIAGET

Evaluación de las Descubrir una
embriología de la
capacidades
cognitivas del niño inteligencia.
y de las prácticas
educativas.

-.o

AUSUBEL
Comprender desde
la
teoría de la
asimilación el
aprendizaje
significativo por
recepción y por
descubrimiento.

,

,

D=A
A. Significativo:
A: acción mediada A: actividad que el es un proceso de
sujeto realiza sobre inclusión 'de
e interiorizada.
un objeto, el cual nuevos elementos
Crea la zona de
desarrollo próximo es captado a través con coherencia
interna, de lo que
de los esquemas
(ZDP): diferencia
resulta una
asimilativos
entre
el desarrollo actual propios, de suerte diferenciación y
reestructuración de
que en tal
y el potencial.
sus entramados.
operación se
modifican esos
esquemas.

A

D__.A

~

li

,,. . t·

..

&gt;e

A: análogo al
proceso
cibernético de
información.

Actividad

* Organización
* Adaptación
asimilación
acomod_ación

Importancia Primaria.
Secundaria
dela
Hecho constitutivo
educación del desarrollo
humano.

* Asimilación
adquisicióri
retención
reproducción
Primaria

----

* Atención
* Codificación
* Almacenamiento
* Recuperación

Primaria.
'(ambién
proyección
clínica.

l. Teorías del aprendizaje

Como guía para nuestra práctica retomamos los factores que influyen en
el aprendizaje.
-

* En _relació~ ~I alumno consideramos: conocimiento previo, habilidades de
estu_d_10, habilidades de pensamiento (DHP), habilidades argumentativas,
hab1hdades verbales, atención, emotividad, rasgos de personalidad y
procedencia.
* En relación al maestro: personalidad, competencia en la materia
e~tr~t~gias de enseñanza, tipos de aprendizaje a . promover, materiale~
d1dact1cos, expectativas, interacción con el grupo, empatía y evaluación.
* Del co?,tenido obse1:amos: criterio disciplinar, _conceptos y principios,
pre~entac1on y . modalidad de las actividades, coherencia verticál y
honzon~~l,-relac1ón a otras materias-, y procedimientos de aprendizaje y
evaluac1on.

••'

Conocimiento Actividad mediada Asimilación de un Proceso mental ·
por el lenguaje y la dato externo a las superior cuya
interactividad e~ el
interacción social. estructuras del
núcleo del proceso
sujeto. El
de asimilación. Sus
crecimiento
·Operaciones
intelectual
básicas son la
es un proceso de
representación,
constucción, de
conceptualización
actividad.
y juicio.

1

MPI·
(MAHONEY)
Conocer cómo se
procesa la
información en la
memoria.
Lleva a la
memoria
comprensiva y
metacognición

Funciones
o
procesos

~

,,

316

Mente o
memoria:
dispositivo
estructural en
_interacción
constante con el
entorno

* De la escuela: filosofía de la institución, política; reglamentos y recursos
para la enseñanza.

* Del hogar: apoyo moral y económico.
i

* De la sociedad: ideología, influencia de grupo cÍe perten~ncia, medios
masivos y otras influencias culturales.
·,
Para un estilo d~ _enseñanza constructuvista,_ dirigido al desarrollo integral, el
desarrollo cogn1t1vo es el centro, pero no deJamos de considerar el desarrollo
s~cial, afectivo y motriz. Cada situación educativa amerita un análisis
tiempo y comprensión para jerarquizar necesidades y contribuir al cambio. '

317

�Personalidad
Autoconcepto

Aptitud

factores intemos
Actitud

Alumno

Motivación
Los diferentes estilos motivacionales dependen de la dimensión que sea
necesario cambiar: cognitiva, emocional o actitudinal. El maestro debe estar
motivado para poder motivar.

Motivación

1. La promoción de la motivación intrínseca por el maestro, suscita un
aprendizaje más profundo, con incidencia sobre _actitudes, autoconcepto y
hábitos de trabajo. (Entwistle; 1991)
·
La motivación intrínseca exige del maestro integridad y
autorrealización; no sólo su inteligencia y prestigio profesional están en
juego, sino todá su persona.

Comprensión
Metacognición
Memoria

2. La implicación activa del maestro en el seguimiento y supervisión de la
actividad de los alumnos, aumenta la motivación.
·

Estrategias de
Aprendizaje

Informar a los estudiantes sobre la marcha de su trabajo, tareas y
evaluaciones, así como el reconocimiento del esfuerzo, son factores que
motivan y contribuyen en la autoestima o autoconcepto. (Entwistle: 1991 y
Coll: 1994)

Hábitos de
Estudio
Conocimiento
previo

Maestro

Escuela

J:"actores externos
Sociedad

Entwistle sostiene que el maestro no sólo tiene la responsabilidad de
elevar los niveles de motivación, sino de ofrecer recompensas según estilos
motivacionales.
·
Contenido

Hogar

2. Factores del aprendizaje

Finalmente consideremos algunos principios psicopedagógicos desde
nuestra práctica ( enseñanza de Retórica, e~pec!~cament~ ~º?_re el tema_ ?e la
argumentación) en cuatro ámbitos: motivac1on, adqms1c1on, retenc1on Y
transferencia.

318

3. El reconocimiento de metas, necesidades e intereses de los alumnos
permite al maestro adecuar las actividades y activar el interés y la
motivación. (Entwistle: 1991)
El análisis de los motivos internos, el miedo al fracaso y la necesidad de
rendimiento son premisas par.a esclarecer expectativ_as.
4. El aumento de atención'es correlativo al aumento de motivación (Ausubel:

1983; MPI)
Si se ofrecen recursos visuales (por· ejemplo, ,el video del debate de
candidatos a la presidencia, para analizar la argw!!entación) o se ·utilizan
diversos recursos didácticos, entre ellos los o,:ganizadores, se _despierta la
atención ~obre el tema. La atención influy~ iz_icluso en !a percepción
selectiva de información, y por tanto, en la codificación), almacenamiento.
319

�,,
1

5. Cuando el maestro muestra cómo analizar la a;gumentáción, a partir de
cómo lo hace él, habrá motivación cognitiva intrínseca. ( Entwistle: 1991)
Si el maestro sólo repite definiciones, enuncia estrategias y da instrucciones,
1
pero no lo ejemplifica o practica, no será ni motivante ni coovincente.

-~
.
,

Adquisición
'

La adquisición es la fase de la asimilación en que' el conoc1m1ento
nuevo y el previo entran en relación e interacción. Está precedida de la
atención selectiva y vinculada !1 la codificación y organización.
1. La consideración de los esquemas cognoscitivos previos de los alumnos
para saber cómo elaboran un discurso (solicitándoles que relaten cómo
organizan, seleccionan y transmiten por escrito un trabajo final de
investigación), el grado de competencia en la terminología argumental y en
los criterios de persuasión, permiten reconocer las ideas de afianzamiento
con que el nuevo material puede ser asociado y facilite su arraigo.

Esta sería una fase de preparación para la adquisición, pero la puesta en
movimiento de las ideas previas afianza también la retención del material
almacenado. (Ausubel: 1991 y Coll: 1990)
2. El aprendizaje de conceptos es anterior al aprendizaje de principios y
procedimientos.
Para llegar a la comprensión de un principio es ne&lt;,~sario captar los
conceptos que lo integran, así como sus relaciones. La conceptualización,
operación que se da a través de la lengua materna, es previa al de
proposiciones, y es a través de la lengua que conceptuali~os todo objeto
de conocimiento. La adquisición de la lengua materna es primordial en la
conceptualización y precede a la conceptualización dj cualquier saber.
(Ausubel: 1991 ).
Análogamente, el aprendizaje de la habilidad argumentativa
(procedimiento), requiere de competencia de conceptos y p'rincipios previos.
3. El· contenido potencialmente significativo (la argumentación desde las
categorías de la lógica, con información organizada y sustancial) hace que se
adquiera el nuevo conocimiento con más facilidad.
Las condiciones de la asimilación en el aprendizaje significativo son
que el material esté relacionado no arbitraria y sustancialmente con la
estructura cognoscitiva del alu~no, y que se hayan evidenciado las variables
320

de la estructura cognoscitiva del alumno, como se expresó en el primer punto
de este apartado. ( Ausubel: 1991)
...
4. C~n la exposición de los errores cometidos en los exámenes se busca la
reflexión para c?rregir y adquirir conocimiento.
'
. ~a pedagogía d:I error radica en que el desequilibrio da lugar a nuevo
eqmhb:1?. . De ah1 ~ue_ subyace el principio de autorregulación. El
des_eqmhbno o contrad1cc1ón puede también ser propiciado por el maestro
dehbera~~ente, para forzar a la reorganización de las . estructuras
cognosc1hvas del alumno. (V. Piaget, Desarrollo y aprendizaje, s/f)
5. La a~tividad ~e! ~stu_diante en equipo promueve la adquisición de una
perspectiva de anahs1s e mterpretación más rica.

Vygotsky observa que la interactividad en e.! ;prendizaje pr~mueve la
z~na de_ desarrollo potencial. La zona de desarrollo próximo es la
d1ferenc1a entre el desarrollo actual y el potencial.
Retención

Es la fase de la asimilación en que los conocimientos son reorganizados
y almacenados en la memoria.
1. La estructuración del conocimiento de la argumentación en series de
aprendizaje -conjunto de pasos sucesivos para la captación de un principioaumenta la retención considerablemente.
'
Estas ~:ríes pueden ser: tópica, razonamientos y premisas, falacias,
argumentac~~n (c~n), ,argumentación (n-c), argumentación (c-c) y
argume?tac1on (n-n), as1 se llega al tipo de argumentación con premisas
ne~e~a~1as, esto es la demostración en sentido apodíctico, que se refiere a los
prmc1p1os del ser, del saber y de la acción.
Las series de aprendizaje son propias del método de enseñanza
progra~ada, caracterizado por una fragmentación d,e} proceso, lo cual tiene
la ventaJa de aumentar la comprensión y retención. El método tiene éxito en
los . progra~as _lineales, mientras que la elaboración de programas
ramificados 1mphca la complementación de principios y no es aplicable a
cualquier materia. (Ausubel: 1991)

321

�2. La práctica ininterrumpida -hiperaprendizaje- y el repaso de los
procedimientos de la estructuración de la argumentación, mejora la

Ausu_bel refiere a diversos investigadores que han demostrado q l
comprensión de un princi_pio -~eneral es más transferible a una clase da~= d:
problemas, que la memonzac1on repetitiva de la solución.

retención.
Ausubel observa que la contigüidad, frecuencia y reforzamiento son
d.ecisivos en la retención.
3. La diferenciación progresiva durante el desarrollo de l9s contenidos de
Retórica, de lo más general y abstracto -mediante la p~sentación de un
organizador-, a lo menos amplio y más diferenciado -los tres grandes temas:
figuras, carácter y argumentación-, promueve una mayor retención.
El principio de diferenciación progresiva se basa en la teoría de la
asimilación. Considera la naturaleza jerárquica del aprendizaje, retención y
organización de la materia de estudio (va de arriba hacia abajo, de lo más
abstracto, general e inclusivo a lo que es menos amplio y más diferenciado).

2. _El reconoci_mi~nto del ·estilo y la materia argumentativa del alumno
-var1abl~~ organ1zat1vas y sustanciales de la constrncción argumentativa- y la
promoc1on . d~ activid~des en que se cobre conciencia de ello
(metac~nocm~1ento), meJora la capacidad para el aprendizaje supraordinado
o combmatono. (Ausubel: 1983)
L~ _manipulac!ón _d~, variables de la estructura cognoscitiva
-conoc1m1ento
y d1spos1c1on
de experienc1·as de a prend'1zaJe
· prev1as·
f:
.
avorece en gran medida las experiencias de ~prendizaje siguiente.
'
3 · La con:ipet~ncia en ~gica formal (estructura del razonamiento categóri~o
Y d~I _ordmar10), tendra un efecto de transferencia vertical positiva al cursar
Retorica. (Apud )

(Ausubel: 1983)
4. La realización de mapas conceptuales de los materiales de estudio por el
alumno, facilta la retención de información pertinente.
Cuando el alumno da sentido a la información que se le presenta,
mediante la estrategia del mapa, tendrá una construcción más general y
pertinente, y podrá transformar la información y evitar la memorización al

La tra~sferenci~ vertical es el efecto positivo que producen entre sí dos
tareas de diferente nivel de complejidad.
4 .. Al seleccionar ensayos como material de estudio en la dº
as~gn~~ras, con las condiciones válidas de argumentación, que p~:~:
prmcip1os de~ _s~r, del saber y del hacer, el alunino podrá tener más
elementos de JUICIO al realizar ensayos académicos.

pie de la letra.
Cuando dos tareas se relacionan en virtud de una habilidad O capacidad
generales, se produce una transferencia general.

Transferencia

1¡

El sentido de transferencia difiere según las teorías. La teoría de la
transferencia como disposición para el aprendizaje considera la
transferencia como-una capacidad mejorada para retener material correlativo,
supraordinado o combinatorio.
Consiste en moldear la estructura
cognoscitiva del alumno mediante la manipulación del contenido y de la
información sobre la disposición de sus experiencias cognitivas previas, de
modo que se faciliten los aprendizajes siguientes. La manera de fomentar la
transferencia es la de incorporar ideas inclusivas, claras, estables e
integradoras a las estructuras cognoscitivas.
l. El aprendizaje de los principios de la argumentación mejorará la
capacidad para evaluar información.

5. La prese~?1ción de un org~izador previo al inicio de cada sesión tendrá
efecto . po,s1hvo sobre la disponibilidad de la estructura cognoscitiva
promov~ra el afi:inzamien~o en niveles de inclusividad, generalidad ;
abstracción; ademas de suscitar discriminabilidad de conceptos.
La función del organizador es la de ser un puente entre lo que el alumno
ya sab~ Y lo que debe saber.. ~acilita de tres modos la incorporabilidad y la
me~ona ~, largo ~lazo: mov1hza los conceptos de afianzamiento, posibilita
la mclus1on pertmente y hace innecesaria la memorización repetitiva
(Ausubel: 1983)
·
. ~onsjderar estos principios en la programación y en la formulación de
activ~dades es un reto que implica un trabajo cuidadoso y serio Arn
trabaJo son condiciones para aprovechar las bondades que · apo~r 1~

323
322

�Psicología Escolar, qqe no sólo se finca ~n la construcción del conocimiento,
sino que trata de contribuir al desarrollo mtegral del educando.

Bibliografía
Alvarez, A y P. del Río. Educación y desarrollo. La teoría de Vygots~ Y la
zona de desarrollo próximo, Desarrollo psicológico y ed~cac10~ II.
Psicología de la educación. Comps. César Coll et al. Madnd: Alianza
Editorial Básica: UPN, 1994.
Ausubel, D.P. Psicología educativa. Un punto de vista cognoscitivo. 2a.
ed. México: Trillas, 1983.

,--

Coll, c. Un marco de referencia psicológico Pª;ª 1~ .educación escolar,
Corrientes pedagógicas contemporáneas. Antologza baszca: UPN, 1994.

GRAFFITI 2000: REVOLTOSOS Y PROFANOS

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Facultad de Filosofia y Letras, UANL
Una de las características más destacables del libro Graffiti 2000 de Saúl
Ibargoyen es sin lugar a dudas su cualidad permanente de trasgresión.
Romper límites, desbordarse, rebasar son actividades que necesit~n de la ley.
Dependen de la ley, de su conocimiento exhaustivo, de su observación
tajante. Requieren a la ley para desnudarla públicamente, mostrar su
genitalidad violada, denunciar el índice mayúsculo de corruptibilidad que
padece por quienes la promulgan y nos obligan a ·acatarla. De esto trata este
graffitario, que, desde el título, impone su condición dolosa, por dolida, por
insubordinada al ciego servicio, a la vía de solicitud y agachamiento.

E twistle

Ya Ramón María del Valle Inclán en su magnífica novela Tirano
Banderas españolizó el término grafjiti, nombrando así, como grafitos, si mal

Mahoney, M. J. El procesamiento de inform?~ión. Lec~uras 1e .ªP~endizaje Y
enseñanza. Eds. Angel Pérez Gómez y Juhan Almaraz. Mex1co. Fondo de
Cultura Económica, 1988.

no recuerdo, a las inscripciones lapidarias en las cárceles de cualquier tiranía
americana que yo ubiqué como San Juan de Ulúa para asegurarme que
Porfirio no era un perro cualquiera en la trama, sino la celebración del alma
de Porfirio Díaz en su condición totalitaria. Pero de que se escribió y publicó
esta novela han pasado años, años como siglos, pues nuestro nacionalismo,
como bien expresa este libro de lbargoyen, ahora se amilana ofrecido a la
algarabía y a la incertidumbre de la globalización.

N. Un modelo heurístico de aprendizaje en el aula, La
c:mpreri.:ión del aprendizaje en el aula. Barcelona: Paidós; 1991.

Me Carthy Callager. Abstracción reflexiva y educación, Mimeo. s/f.
Pérez Gómez, A. Aprendizaje, desarrollo y enseñg~za: Lecturas de
aprendizaje y enseñanza. México: Fondo de Cultura-Eco,10m1ca, 1988.

Los procesos de enseñanza aprendizaje: análisis didáctico
de las principales teorías del aprendizaje. Comprender y transformar la
enseñanza. Madrid: Morata, 1992.
Piaget, J. Desarrollo y Aprendizaje, Conferencia. Mimeo. s/f.

324

No somos nada. Ciudadanos de nombre, porque las democracias
entrecomillas lo requieren. De nombre, mas de dudoso y con frecuencia
estéril ejercicio. De esto trata el libro. Si el autor hubiera llamado Grafito
2000 a su edición, habría acatado la ya aceptaci'ón de la real academia
española a esta palabra, de la cual, Gabriel Zaid d~duio un brillante ensayo,
mas se hubiera quedado al margen de sus propias expectativas. La palabra
graffiti huele a posmodernidad y a extranjería. ¿No es esa la condición a la
que aspiramos? Pero Saúl lbargoyen haciendo gala de su conceptismo nos
revuelca en el lodo de nuestra propia aspiración. Nos habla de entrada del
espacio público, pues el grafito tiene su equiparable fin epigramático. De
hecho, sería el epigrama de la tradición latina asimilado por la actualidad. En
la calle con un dejo de intrascendencia que manche y fustigue. En el papel
con un sentido de arraigo en esa intención de incomodar.
Comparemos la definición del Diccionario de la lengua española de la
Real Academia Española entre "epigrama" y "grafito". Epigrama: (Del lat.
epigrama, y del gr. inscripción.) m. Inscripción en piedra, metal, etc. 2.
Composición poética breve en que con precisión y agudeza se expresa un sólo
325

�1

pensamiento principal, por lo común festivo o satírico. 3 fig_. Pensamiento de
cualquier género, expresado con brevedad y agudeza. Grafito: (Del it.
graffito.) m. Escrito o dibujo hecho a mano por los antiguos en los
monumentos. 2. Letrero o dibujo grabado o escrito en paredes u otras
superficies resistentes, de carácter popular y ocasional, sin trascendencia.
En otros diccionarios varía la definición, y .el epigrama se redt¡.ce a una
composición poética satírica. Entre los antiguos era una inscripción que se
ponía en un monumento. Nuestro maestro grafitero es un evidente autor
epigramático que, valiéndose de una lectura vivaz y acuciosa del poder, la
economía, las relaciones entre los sexos - sean éstas monogramáticas,
analfabetas, andróginas o bicicleteras--, la religión y la misma poesía, inscribe
lapidaria y sentenciosamente su ruptura.
No somos nada. Ese es el compromiso de esta escritura. No somos nada
· ante el ogro, ya no filantrópico, como definió Octavio P1!-Z al estado, sino
pérfida y directamente acechante y vampírico. La denuncia de esa nada en la
que nos movemos orondos y exitosos, distraídos de los fines del mercado,
sometidos a sus leyes, olvidados de la crítica, babeantes y felices.
Según Gabriel Zaid los grafitos tienen que ser estridentes, provocados
"por un yo provocador". "Como género literario, los grafitos pertenecen al
folklore urbano. Su falta de urbanidad los hace más citadinos, como una
trasgresión a la urbanidad vigente( ...) No es de creerse que hacer rasgos,
rasguñar, esgrafiar, glifos, pictogramas, epígrafes, pinturas o dibujos
lapidarios en una caverna, con intenciones decorativas, simbólicas, religiosas,
tenga el sentido urbano y moderno que parece esencia! en los grafitos: la
violencia, la profanación.
La modernidad y la conciencia del yo en la profanación de un espacio
público, pueden verse en los grafitos que dicen simplemente: PUTO YO. Es
obvio (al menos para un mexicano) que este letrero no es una declaración
personal, sino una trampa: un mecanismo por el cual se obliga al lector a
declararse puto: una forma de violarlo homosexualmente. Pero lo más notable
de la trampa es su modernidad. Mucha poesía inocen~e (por lo general
"comprometida" o hecha "a alguien") todavía no adquiere esa conciencia
literaria: el yo que dice yo en un poema no tiene que ser el yo de quien lo
escribe". 1
Este libro cumple con la doble condición de estridencia y fugacidad,
como establece la definición del ténnino y como su propio autor la propone
11

riel Zaid. "Grafitos", en Ensayos sobre poesía, El Colegio Nacional, México,
128.

326

en ~a "noticia superflua" con la que abre el libro. La tradición de la diatriba se
re_v1sta .en c~a~ro apartados que lo integran: el primero, bajo la sombra de
Fr~co1se V11lon, en un~ edad. media cristiana que nos_1lcanza a sujetar de los
tob11los; el segundo, baJo la impronta de Horacio, y esa latinidad que tanto
soc?rr!ó al lapidario gé~ero; el tercero, a la luz hecatombe del Evangelio
Apocrifo; Y el cuarto, alimentado por un siglo recóndito e inusitado el XX
a.c., con Enuma Elish, poema babilónico de la creación. Así com~ cuatro
br~~os de un ~ismo ~í?, la brevedad de este aliento destruy; al irradiar la
union, ~u~s dicha umon, es ese río fermentado por la inconformidad, su
reconoc1m1ento y su celebración.
.
.
·
Así, Graffiti 2000, desde el título que adopta una palabra extranjera,
rompe con el de~er ser de la docta fórmula. Así reúne y congrega la vida
urbana del graffl_ll d: bardas y pintas de edificios, anónima e incómoda para
las ~uenas_~onc1en~1as, le otorga un sentido en la tradición poética a esta
mani:estac10n .calleJera. La envue.lve desde los orígenes. Porque, aunque la
poesia e~ el alient~ que se comunica desde lo celestial y divino, como pedía
Fray. Lu!~ de L~on. También él conoció el infierno de la cárcel y la
?um1.llac~on. Ese mfierno que Dante nos legó con lujo de detalles como un
1~~gmar10 portent?_so, esa realidad. que padece todo aquel que se precie
cr!hco en su creac,10n, es~ ~~?do pide puerta de salida, pide exploración y
aliento desde la cai~a. As1, cmendose a esta concepción, irrigando sus versos
en aguas del demonio, Ibargoyen nombra la vileza, la corrupción y el agravio
como estado de cosas que estructuran esta realidad ciudadana. Es el aquí y
ahora _del nuevo mi~en~o al que ingresamos temblando bajo las nefastas
profecias del Apocalipsis. Por eso, este libro se vuelve doblemente moral.
Desnuda la maqu_inaria del n:iercado y la imposición de la conciencia religiosa
d~sde lo establecido como simple ley de acatamiento. Por este libro pasan no
solo los aco~mb~a?os poetas latinos a los que saluda:nos en la mayoría de
los ,t:xtos ep1gramat1cos, por esta plaza pasean también un Cristo maloliente y
estático, una Magdalena negociante cuyo precio :es el sexo, un bautista
borracho, y
Los templos que son la casa del dios
suben hacia el cielo
donde el aire es negro.
Cada columna tiene su raíz
que se clava entre las flores
los coágulos olorosos
y las doradas ofrendas
de este interminable pudridero.
.
Saúl Ibargoyen. Graffiti 2000, México, 2001, (Minimalia),
ConseJo para la Cultura de Nuevo León y Ediciones del Ermitatfo, 57 pp.
327

�!HUELLA DEL PENSAMIENTO OCULTISTA
EN EL VERGONZOSO EN PALACIO DE TqlSO DE MOLINA

.

\

Lic. Alejandro del Bosque
Escritor
El hombre cr.ee conducirse a si mismo
cuando en realidad es conducido.
{La Rochefoucauld)
El objetivo central de la filosofía ocultista!. durante el siglo XV,
particularmente en España, consistió en la búsqueda de la unidad de fe con la
intención de mantener y acrecentar adeptos dentro de la religión católica. Era
una época crítica, dolorosa: el nacimiento de la Modernidad en el resto de
Europa en contraposición con las estructuras feudales anquilosadas que
subsistían en España.
t -

En ese período el pensamiento ocultista ~mpleó la cábala2 como
instrumento de combate y conversión de los judíos. El propósito era
integrador: la cábala ayudaría a propagar la fe _cristiana en un tiempo
amenazador, motivado por los grandes inventos, descubrimientos y
trastornos en la concepción de valores.
De acuerdo con Frances A. Yates la expulsión de los judíos de España
limitó el avance. de la filosofía ocultista. Habría que agregar cómo las ideas
reformistas de Martín Lutero hacían sospechoso, para la Iglesia Católica,
todo intento personal de interpretar las Sagradas~Escrituras. De ahí el
consecuente rechazo al ocultismo que se dará en el sigio XVI en España. 3
'

El que había iniciado como un movimiento de integración religiosa y
social terminó estigmatizado como un movimiento de ruptura. El Concilio de
Trento (1545-1563) es la respuesta religiosa a los movimientos reformistas y
ocultistas buscando frenar y evitar la desbandada de fieles. Sin embargo, su
presencia rígida y restrictiva no aseguraba automáticamente la unidad
pretendida. En el siglo XVII la sociedad- española del Barroco se ha
transformado gradualmente; no está exenta de los .cambios sufridos en el
Renacimiento. Experimentaba una crisis de valores sociales, políticos y
económicos. Mientras Europa se inserta en .-la "Modernidad, _España y
Portugal injertan sus valores; se engolosinan:todaví~ con el paraíso llamado
América y subliman la realidad social. Fuerzas de cambio impulsadas por la
Modernidad penetran directa o indirectamente én \aichos países. Pero hay
una renuencia al cambio;_está en juego la estabilida1i social cimentada en los
valores tradicionales. Una "estabilidad" que según Jesé Antonio Maravall se
-

329

.

�caracteriza por un absolutismo monárquico, lucha de fuerz.as progresistas y
conservadoras, una nobleza y una monarquía que se complacen mutuamente
legitimándose, una burguesía truncada por una nobleza estacionaria e
improductiva, y un delicado índice de miseria e insatisfacción social. Ante
este panorama, la propagación de las ideas contrarrefonnistas parecieran ser
insuficientes.
Es entonces cuando el teatro adquiere un impulso propio. El teatro del
Siglo de Oro es contemplado como un instrumento de integración social
debido a su poder efectivo y directo de penetración psicológréa en el público
"ignorante", pero susceptible a nuevas y "extrañas" ideologías.
Lope de Vega comprendió el mensaje, y aprovechó la oportunidad
histórica de su tiempo. En su "Arte Nuevo de Hacer Comedias" sostiene que
"el arte verdad dice que el ignorante vulgo contradice". Para Lope, el arte es
la "viva imagen de la verdad". Por su parte, el crítico Joaquín Casalduero
afirma que "la función del poeta consistía en el Barroco en ser instrumento
de Dios, mostrando el orden divino que rige la vida del hombre en el
mundo". En este sentido se deduce que el artista es un ser privilegiado al
transmitir la verdad de Dios y su deseo de orden universal.
Fray Gabriel Téllez o Tirso de Molina era el seguidór más fiel de las
enseñanzas lopistas. Sin embargo, Tirso pertenecía a una congregación
religiosa (La Orden de la Merced) que le acarreó serios problemas: una Junta
de Refonnación de las Costumbres sancionó sus comedias tildándolas de
profanas, por lo cual fu~ desterrado de Madrid. El motivo ·del castigo no fue
propiciado esencialmente por el carácter de sus obras; la crítica iba en
función de su envestidura religiosa (¿un fraile escribiendo?) y del peculiar
conservadurismo de su congregación.

El Vergonzoso en Palacio (EVP) si bien no es una obra opuesta al
régimen monárquico, sí sintetiza el espíritu integrador de su época. Lo
paradójico estriba en que la obra presenta algunos resabios del pensamiento
ocultista infiltrados consciente o inconscientemente por el autor.
Marcelino Menéndez Pelayo, en su libro Historia de las ideas estéticas
en España, subraya que para Raimundo Lulio, filósofo ocultista, "el arte es
un don de Dios para que el ser humano entendimiento tenga una instrumento
general con qué conocer las verdades de los entes en los cuales reposa". Idea
que aplica Lope en sus obras; que Tirso confirma en las suyas. 5
Por ende, la huella del pensamiento ocultista en EVP puede apreciarse a
de· diferentes elementos integradores como la divinidad, el libre
io, la astrología y las máscaras sociales.

I. La divinidad
Para los cabalistas, según F. Secret (La Kabbala Cristiana), el orden
que enco~tramos en el_ n_iundo depende de los sefirot (f,_ados, intennediarios
o _emanac,on~s de lo d1vmo). En total son diez sefirot. En su conclusión 66,
Pico de la M1r~dola relaciona dichos sefirot con.las potencias del alma. Los
~es ~efiro( mas ele~ados: Ket~r (corona), Hokhma (sabiduría) y Bina
(1~tel!genc1a) se asocian respectivamente con unidad, intelecto y razón. El
pn~c1pal_ grado es la unidad o corona, y corresponde a la totalidad divina. Es
dec1r, baJo la concepción ocultista la divinidad es portadora del orden en el
mundo.
. . . En EVP el rey es la representación de Dios en la Tierra. Su poder es
1hm1tado a~ grado de detenninar, consentir o aprobar con quien se desposa
un personaJe de la nobleza.

D_UQUE. No lo sepa Serafina I hasta ver si determihal el rey que la mano os
del que es _muchacha,· y descuidada/ aunque portuguesa, vive/ de que tan
presto cauhve/ su libertad la lazada. (EVP, 68)
Identificamos una sociedad donde no ocurre algo sin que el rey se
entere o lo ~pruebe, lo que demuestra los finos y complejos mecanismos de
control s~c1al. Esto puede observarse cuando el duque de Avero desea
mantener mfonnado al rey sobre incidente sufrido por el conde de Extremoz.

DUQUE. ~ntento, conde, vengaros.
CONDE. El lo dirá.
TARSO. (Aparte).¡Muy gentil ganancia espero!
DUQUE. Vamos,· que responder quiero al rey. (EVP, 73)

~s indudable que tras la búsqueda de una integración se esconde
tamb1en
~eseo de poder económico y político. La historia de Lauro, de
hecho, está signada por una atmósfera de ambición, envidia e intriga.

u?

LA u_Ro. Crey~l?,· desf!oseyóme/ de mi estado y las riquezas/ que en el
g?b1~rno adqu1r1,-/ llevome a una fortaleza,/ donde, sin bastar los ruegos/ ni
lagrimas de Isabela,/ mi hija y su esposa, manda/ que me corten la cabeza
(EVP, 117)
.
_La ~istoria de ~~ rey que posee la facultad inc~estionable (absolutismo
mona~quico~ ~e ~ec1d1T el destino de sus súbditos: hundirlos o reivindicarlos.
~und1r ~ re1v~nd1car: el rey es infalible. Si hunde a Lauro y se descubre Ja
mocenc,a de este, entonces el rey fue víctima de un engaño; aunque no es
331

330

�............

responsable del sufrimiento ajeno, posee la virtud de c~staurar el orden
c~ando sea pertinente.

DUQUE._¿ Veis, conde, cómo el cielo ha averiguado,/ todo el caso, y mi
honra sahsfizo?I Ruy Lorenzo mi/ama contrahizo? (EVP, 45)

ATAMBOR El rey nuestro señor Alfonso el Quinto/ manda: que en todos sus
estados reales,/ con so/enes y públtcos pregones,/ se publique el castigo que
en Lisboa/ se hizo del traidor Vasco Fernández,/por las traiciones qtfe a su
tío el duque, / don Pedro de Coimbra ha levantado,/ a quien por leal vasallo
y noble/ y en todos sus estados restituye;/ mandando, que en cualquier parte
que asista/ si es vivo, le respeten como a él mismo;/ y si es muerto, su .
imagen echa al vivo/ pongan sobre un caballo, y una palma/ en la mano, le
lleven a su corte, / saliendo a recibirle los lugares/ y declara a los hijos que
tuviere/ por herederos de su patrimonio,/ dando a Vasco Fernández y a sus
hijos/ por traidores, sembrándoles sus casas/ de sal, como es costumbre rn
estos reinos/ desde el antiguo tiempo de los godos./ Mándase pregonar
porque venga/ a noticia de todos. (EVP, 154-155)

Los aparte, como técnica teatral, inmediatizan el mensaje del honor al
público espectador:
·

La misericordia, la sabiduría y la justicia son emanaciones de lo divino,
y estos sefirot son atribuidos a la persona del rey.
LA URO. Gracias a vuestra piedad,/ recto juez, clemente y sabio,/ que
volvéis por mi justicia. (EVP, 155)

Respecto al honor, diversos críticos teatrales lo han destacado como eje
vital de la sociedad del Barroco. Su planteamiento es necesario por ser un
conector eficaz de las diversas tramas de la época, y sobre todo, como un
elemento de identificación a través del cual puede sensibilizarse al
espectador. No por nada es una constante. Es el puente entre los de arriba y
los de abajo en la escala de poder; por el honor se destruye o reconstruye el
orden. La integración depende enormemente de la conservación de este valor
en el seno social.
LAURO. ¿Más que un hijo habéis perdido?
RUY. El honor, ¿no es preferido/ a la vida e hijos? (EVP, 113)

Y es que la pérdida del honor conlleva una consecuente pérdida de la
integración social y económica.
RUY. Si por trabajos un hombre/ es bien que llore y se üsombre/ ¿quién los
tiene como yo,/ a quien el cielo quitó/ honra, patria, hacienda y nombre?
(EVP, l 13)

El cielo es la personificación de Dios. Por alguna razón inescrutable,
Dios soluciona o elimina el problema de la unidad valiéndose de _reyes,
li~osos y, en algunas ocasiones, de. nobles.

CONDE. (Aparte). Ya la causa advierto/ de su enojo y venganza mal
cumplida./ Engañé la hermosura de Leonela,/ su hermana, y, alcanzada,
despréciela. (EVP, 44)

Además, la integración también puede ser entendida si se reco~oce la
jerarquiz.ación de_ clases existente. De hecho, el sentimiento de pertenencia
de clase se transpira y respeta. Refiriéndose a Mireno, Tarso afirma:
T~RSO. Trújole su padre aquí/ pequeño, y bien sabéis vos/ que murmuran
mas de dos,/ aunque vive y anda así,/ que debajo del sayal/ que le sirve de
corteza/ se encubre alguna nobleza/ con que se honra Portugal. (EVP, 49)

La divinidad (el cielo) interviene nuevamente en el destino de los
ho~bres, ~anifestando la r~beldía ~otivada de algunos. Una rebeldía que
sera ~ometida en aras de la mtegrac1on; una actitud comprensible en el caso
de Mireno.
MIRENO. Co_n~idero algunos ratos/ que los cielos, que pudieron/ hacerme
noble, y me h1c1eronl un pastor, fueron ingratos. (EVP, 51)

~I clasismo resalta cuando se fomenta un sistema de privilegios entr~
los mismos nobles que no se preocupan por indagar los motivos del
secretario Ruy para asesinar al Conde de Estremoz.
DUQUE. Pésame que el autor de aqueste exceso/ huyese. Pero vamos; que
busca/le/ haré de suerte que, al que muerto o preso/ le trujere, prometo de
entrega/le/ la hacienda que dejó.
C. 2~ Si ofreces eso/ no habrá quien no lo siga.
DUQUE. Verá dalle/ todo este reino un ejemplar castigo. (EV.P, 45-46)

". . Cuando Vasco, lacayo de Ruy, duda que una mujer puede ser ultrajada:
0p1ensas de veras que en el mundo ha habido mujer forzada?", en realidad
~e. du?a ~~e un personaje de la clase alta haya tenido la "debilidad'' 0 Ja
di~ntdad ~e abusar de Leonela. Si acaso peca el personaje de un estrato
social _supenor (el Conde), éste. debe reconocer su error reparando el daño
cometido o en un extremo, morir linchado. De este modo el conde de
Extremoz accede a casarse con Leonela aunque ambos procedan de
333

�condiciones sociales diferentes. Está en juego el bono~ de la nobleza, la
unidad, Dios, la integración que es estabilidad.

..

CONDE. Los cielos ió han ordenado/ porque vuelven por Leonelal a quien
di palabra y mano/ de esposo, y la desprecié/ gozada. (EVP, 160)
Para Pico de la Mirandola el sol es el fuego del cielo; es anftlogo al
fuego celestial. Por su parte, Giorgi identifica al sol con la religión cristiana.
Cabalísticamente a Dios se le asocia con el elemento fuego. En EVP el fuego
se vincula con el amor: sentimiento que mueve a los ~'fres humanos; por
ende, es un signo de integración y transformación del ser. 5

TARSO. ¡Las copras (coplas) que a cada paso/ os hice! ¡Huego (fuego) de
Dios/ en ellas, en mí y en vos!/ ¡Si de subir al Parnaso/ por sus musas de
alquiler/ me he quedado despeado! (EVP, 46)
TARSO. ...todo el huego lo deshizo/ porque hechizó mi sosiego;/ pues suele
echarse en el huego/ porque no empezca, el hechizo. (EVP, 47)
El fuego (Dios) es un elemento unificador por su carácter ubicuo. Y si
el fuego une, el color rojo, atribuido al demonio, desintegra por su carácter
mudable.7 En la sociedad conservadora del Barroco la movilidad es
inquietante pues propicia cambios y el desarrollo de una conciencia crítica.
Judas representa ello, y por lo mismo debe desechársele. Judas se refugia en
las apariencias y es necesario temerle. Tarso cree identifica~lo en Melisa.

TARSO. Aunque lloréis un diluvio,/ tenéis el cabello rubio/ no hay que fiar
dese pelo. (EVP, 48)
TARSO. A vos, y a Judas./ Sois mudable: ¿qué queréis,/ si en señal deso os
ponéis/ en la cara tantas mudas? (EVP, 47)
Judas es sinónimo de ruptura; la figura que despreció el paraíso al
rebelarse; la figura que traicionó a Cristo, denunciándolo.. El demonio es el
responsable o el cómplice del caos, no la nobleza, a quien regularmente se
exonera. Se sublima la realidad:
:1

DORISTO. Par Dios, / que si los cojo a los dos,/ y el diabro no los esconde!
que he de llevarlos a Avero/ con cepo y grillos. (EVP, 57J58)
1'

Es así como la figura divina impone la integraaión a partir de las
decisiones del rey; determina el estatus social (noble, pastor, lacayo), retira o
conserva el poder económico por motivos insospechados; premia o castiga
pues es justo; soluciona las desdichas de los afligidos; es la representación,
como el Sol, de la belleza: sinónimo de unidad estética.
334

II. Libre Albedrío
Uno de los sefirot o grados intermediarios propuestos por los cabalistas,
8
y que realza Pico de la Mirandola, es el libre albedrío (Rehamim o Tiferet =
compasión, belleza).
La presencia divina no coarta el libre albedrío del hombre, quien está
ubicado en el centro de la Tierra, siempre y cuando se supedite o subordine a
cumplir con ella.
Para perfilarse como elemento integrador, el libre albedrío humano
debe obedecer a una causa razonable y justa. Pot· lo .tanto, la iniciativa de
Mireno de indagar sobre su verdadero origen tiene un sentido: restaurar el
orden de su existencia. Esto explica la actitud rebelde de Mireno (pastor)
ante las palabras ofensivas del Duque de Avero (noble). No cualquier pastor
podría hacerlo.

DUQUE. ¿Tú libraste al secretario? / Pero si; que aquese traje/ era suyo;
di, traidor, /¿porqué le diste favor?
•
MIRENO. Vueselencia no me ultraje/ ni ese titulo me dé;/ que no estoy
acostumbrado/ a verme así despreciado. (EVP, 72) .
La inquietud del conocimiento del ser del hombre proyecta una idea
neoplatónica: ir más allá de la apariencia. Esto se aprecia en un revelador
juego de palabras.

MIRENO. No soy, seré;/ que sólo por pretender/ ser más de lo que hay en
mí/ menosprecié lo que fui/por lo que tengo que ser: (EVP, 72)
Quien se insubordina ante una autoridad que funge como tal (el duque)
atenta contra la integración. El ejercicio del libre albedrío de Mireno altera al
duque porque sobrepasa las líneas convencionales establecidas·- el
distanciamiento social concebido: pastor/noble. De ahí la represió~ del
duque de quien posteriormente se justificará su conducta errónea porque
desconocía el origen noble de Mireno. Mientras tanto, Ja vergüenza , de
saberse humilde, y por ende, indigno de pertenecer a una clase social ·
elevada, y de aspirar al amor de Madelen~,..será un óbstaculizador interno
que condicionará las acciones de Mireno. Obstaculizlid0rque·s~perará por el
~or ~~e Madelena le manifiesta y por 1a revelación de su origen verdadero;
s1~~c10? que a su vez le brindará seguridad social integrándola a un lugar
pnvileg1ado dentro de una estructura macro~ósmica. ~

335

�Tarso, el gracioso de la historia, es un personaje sabio cuando aconseja
a Mireno:

MADALENA. Si teme mi calidad/ su bajo y humildi ~stado/ bastante ocasión
le ha dado/ mi atrevida libertad (EVP, 124)

TARSO. Dijo una vez un discreto/ que en tres cosas era mala/ la vergüenza y
el temor.
f,,fIRENO. ¿ Y eran?
.
TARSO. Escucha despacio: / en el púlpito, en palacio/ y en decir uno su
amor./ En palacio estás, los cielos/ te abren camino anchuroso;/ no pierdas
por vergonzoso. (EVP, 122-123)
1

Buscará confirmar que él la ama fingiendo que duerme, hablando entre
sueños; contestándose a sí misma, donde proyecta su libertad de
pensamiento. Si el amor es sinónimo de Dios, éste refiere la unidad. Amar es
una forma de contribuir a la unidad. Por lo tanto, bajo la lógica de Madalena,
el amor que siente por Mireno puede considerarse, a la larga, como un
elemento integrador, y no de ruptura como pareciera. Lo anterior justifica la
aparente presencia de un amor " impropio".

• j

.

"

El mensaje indirecto es: asumir lo que uno cree ser. No avergonzarse de
lo que se es (pastor, lacayo, etc) pues todo obedece a una estructura de poder
y a un orden divino preestablecido.
;,
·'t

•

A pesar de su aparente ligereza, Tarso es uno de lbs personajes más
sensibles y conscientes de la trama. El otro personaje es Madalena quien
reconoce que su libertad de amar está condicionada por autorrestricciones de
clase: ¿amar a un forastero de dudoso origen? Sin embargo, este
obstaculizador externo no impedirá ejercitar, tarde o temprano, su voluntad.
¿Por qué? Madalena es consciente del juego de valores que se entretejen
sobre la nobleza y la honra, que a su vez intuye en Mireno.
MADALENA. El desear y el ver es,/ en la honrada y la no tal,/ apetito
natural;/ y si diferencia se halla/ es en que la honrada cailal y la otra dice
su mal. (EVP, 79)
El libre albedrío es uno de los sefirot que conduce a la unidad. La
propuesta que Madalena hace a Mireno sobre preferir la paz a la guerra es
una invitación a la sensatez, a la integración. La paz, para Pico de la
Mirandola, es un elemento integrador, armónico. Paz es orden,
convencionalidad, sistematización, institucionalidad. Paz es la resultante de
quien ha aprendido a compadecer al otro, de quien sabe ubicarse en el lugar
del otro: el que ignora o desconoce la valiosa nobleza de quien la porta. Y la
compasión es rehamim o tiferet (libre albedrío).

-~

Aceptar ser secretario del duque implica para Mireno asumir el papel
de subordinado que temporalmente le corresponde; impliéa asumir un juego
de valores exigido por la sociedad. De ahí la melancol(a de Madalena; es
dificil aprehender las condiciones sociales de su época que sacrifican la
libertad de elección personal. Entonces, tiene un sentido la frase alusiva a La
Vida es Sueño de Calderón: ''No creas en los sueños, que. los sueños sueños
son". Magalena es inteligente al percibir el sentimiento que le inspira a
,;Mireno y la razón de su vergüenza.
·

MADALENA. El palacio nunca acoge/ la vergüenza;, esa pintura/ desdoblad,
pues que se vende,/ que el mal que nunca se entiende/ dificilmente se cural Sí; más la desigualdad/ que hay, señora, entre los dos/ me acobarda-. Amor,
¿no es dios?/ -Sí, señora-./ Pues hablad,/ que sus absolutas leyes/ saben
abatir monarcas/ e igualar con las abarcas/ las coronas de los reyes. (EVP,

128).

!,

Esta vinculación de amor-dios ayuda a explicar el porqué del desafio de
Madalena al aceptar abiertamente a Mireno; esto habla de su honestidad ante
una sociedad donde campean intenciones integrado¡as y dobleces morales.
DUQUE. ¿Estáis sin seso, atrevida?
MADALENA. El cielo y el amor me han dado/ esposo, aunque humilde y
pobre,/ discreto, mozo y gallardo.
DUQUE. ¿Qué dices, loca? ¿Pretendes/ que te mate?
MADALENA . El secretario/ que me diste por maPstro/ es mi esposo. (EVP,

158)
Honestidad que es incomprendida por un padre cuyos valores están
regidos por un orden económico " inmutable"; valores que se corroboran
cuando él se entera de la riqueza de Mireno y cambi.a de opinión.
LAURO. Paso/ que es mi hijo vuestro yerno ...
DUQUE. Ya vuelvo en mí: p or bien dado/ doy mi agravio dese modo. (EVP,

158).
El mismo proceso de sorpresa, rechazo y aceptación se repite en el
plano de Serafina y Antonio. La solución es económica: el secretario no era
tal sino el Conde de Penela. Asimismo, el narcisismo de Serafina sugiere un
libre albedrío ~uy peculiar: su decisión de "no amar más que a sí misma".
Sin embargo, dicho narcisismo termina sujetado a una estructura
convencional: casarse, por engaño, con un conde que ella rechazaba. Es pues
necesario someterla a uh orden, integrarla. No por nada Antonio ·ordena ~

337

�pintor cambiar el color negro (lo incierto o desconocido). por uno de oro Y
azul (representación de lo divino).

Lo anterior comunica que la complacencia económica es c_lave para la
integración. Ruy recupera su hacienda y su hon~r; Leone_la _recibe ~ buen
p_artido (marido con dinero), y Tarso acepta a Melisa por la misma razon.

MELISA. Mande que me quiera Tarso.
··.
MJRENO. Yo se lo mando, y le doy/ por ello tres mil cruza_qos.
TARSO. ¿Por la cara o por la bolsa? (EVP, 161)
,.
III. Astrología y máscaras

1

-·t

Según Frances A. Yates tanto par~ Giorg(_ como P,ara Pico el libre
albedrío permite usar en buen sentido la mfluencia de las estrella~., De esta
manera la acción de Mireno de desterrarse puede obedecer tamb1en a una
razón de índole astral.

MJRENO. Esto, que había de humillarme,/ con tal violencia me altera,/ que
desta vida grosera/ me ha forzado a desterrarme;/ y que a b~sc~r me
desmande/ lo que mi estrella destina,/ que a cosas grandes me me/mal Y
algún bien me aguarda grande... (EVP, 52)
De acuerdo con el pensamiento ocultista, las estrellas no determinan
necesariamente las acciones de Mireno. El permitir que ellas controlen su
voluntad conduce a la ignorancia y a la plena superstición; ~ por lo ~anto, al
extravío de la búsqueda de su origen. Las estrellas solo mot1vao su
conducta.9 En realidad el hombre del Barroco busca una resp~esta a su
curiosidad de resolver el destino propio. La astrología parecena ser una
alternativa de conocimiento; es decir, puede orientar al hombre e? su sed de
conocimiento, pero no debe condicionar sus actos. La. as~olog1a se tolera
como parte de la expresión cotidiana popular; como 0~1fic10 de escap~ que
provoca cierto relajamiento moral. Es pues me~osprec1able como .oficio en
esa época. El mismo Pico la condena en el s1gl? XV ~orq_u~ piensa que
fomenta la esclavitud en el hombre. La astrolog1a es p~rm1s1ble en _tanto
contribuya (su mención o alusión) al relajamiento mor~1. Est~ explica el
desenfado con que Tarso compara la dificultad de abrochar, su traJe de lacayo
con la interpretación de los astros.

TARSO. ¿Qué astrólogo tuvo esfera,/ di, menos inteligihl~,I que ha un hora
que no es posible,/ topar con la faltriquera? (EVP, 61) :

nombres de santos con signos zodiacales o constelackmes. V asco, lacayo de
Ruy, hace referencia a ello cuando vislumbra a Mireno y a Tarso, y exclama:
"Santos estrellados". Este sincretismo popular no ~s casual. Fe y astrología
conviven extraoficialmente sin provocar resquebrajamientos sociales. Una
complementa a la otra sin · alterarse, pero es comprensible cierto recelo
religioso ante este hecho.
Para algunos ocultistas era vital difundir la fe astrológica; es decir,
compenetrar el pensamiento religioso con estudios astrológicos. La
tolerancia de actitudes astrológicas en el siglo XVII se cristaliza por su
alusión inconsciente en la mayoría de las expresione_s lingüísticas populares.
Sólo en este rubro la astrología coadyuvaría ~ la interpretación del
conocimiento.
Por otra parte, la idea de la fortuna reaparece ligada al concepto de
destino ( creencia clásica) para interpretar la existen.9ia de fuerzas contrarias
· en el cosmos. El soliloquio de Mireno lo corrobora. ·

MIRENO. (Aparte) La fortuna ha comenzado / ci ayudarme; ánimo, ten/
porque en ella es natural, / cuando comienza por mal,/ venir a acabar en
bien. (EVP, 73-74)
El bien como idea suprema es una aspirac1on del ser humano. Su
realización o su búsqueda promueven el equilit:fr'io armónico entre el
microcosmos y el macrocosmos. El triunfo del bien sobre el mal, de la
justicia contra la injusticia, contribuyen a la integración del todo
fracturado.10
La fortuna es también una justificación del ·despojo. Mientras no se
aclare la realidad de los hechos (la injusticia cometida contra Lauro), dicha
realidad se sublima.

LAURO. Alza del suelo y escucha/ si acaso tienes paciencia/ para saber los
vaivenes/ de la fortuna y su rueda. (EVP, 115)
·
La fortuna: ¿una explicación, un consuelo, un\ pretexto, una creencia
popular? Como se prefiera, pero ayuda a contrarrestar-el desorden provocado
por la conducta humana.
~
Por otro lado, el · empleo de diversas· máscaras entre los personajes
insinúa una función social integradora. Es decir, la máscara es vista como un
restituidor temporal o perenne del orden.
,~

Los filósofos ocultistas tendían, al interpretar las Sagradas Escrituras, a
combinar (hasta cierto punto arbitrariamente, de ahí el libre .albedrío) los
338

339

�La decisión de Mireno de intercambiar los trajes con Ruy y Vasco
responde a una necesidad de transformación para ordenar su caos personal,
au,nque sea provisionalmente. El traje permite ocultar la personalidad, y por
lo mismo es una máscara que desempeña varios objetivos. Mireno, vestido
de caballero aclarará su destino eón mayor soltura; Ruy, vestido de pastor,
'
.
huirá para vengar la deshonra de su hermana. En ambos casos la n:iáscara
cumple una función transitoria pues se confía en el auxilio divino (el cielo).

MJRENO. Lo que se puede hacer, de mi consejo,/ es qué los dos troquéis
esos vestidos/ por aquestos groseros; y encubiertos/ os libr~réis mejor, hasta
que el cielo/ a daros su favor, señor, comience;/ porquf la industria los
trabajos vence. (EVP, 56)
-,·•,_

.
La realidad del siglo XVII en España es crítica. La integración es una
imagen pr?yectada con eficacia durante cierto tiempo para prolongar la
permanencia en el poder de estructuras económicas, políticas y sociales
obsoletas.
·
El teatro del Siglo de Oro tiene el mérito de haber contribuido a frenar
parcialmente lo que ya se veía venir: la decadencia. EVP de Tirso de Molina
es una muestra de ello.
· Bibliografia

Azcuy, Eduardo A. El ocultismo y la creación poética, Sudamericana,
Buenos Aires, 1966.

·1

La máscara también adquiere una función perenne. Es el caso del conde
de Extremoz que encubre su vileza, según la apreciación de Ruy.

RUY. Cuando se viste el villano/ las galas de traje noble,/ parece imagen de
roble/ que ni mueve pie ni mano ... (EVP, 59)
En la sociedad del Barroco se alimenta el uso de máscaras porque la
apariencia o la imagen es un mecanismo de acceso al poder. Es una sociedad
donde se juzga a partir de esta concepción. De ahí el arresto absurdo de
Tarso y Mireno cuando son confundidos por el alcalde y sus hombres con
Ruyy Vasco.

Bataillon, Marce!. Erasmo y el Erasmismo, Crítica, Barcelona, 1977.
Casalduero, Joaquín. Estudios sobre teatro español, Gredos, Madrid, 1981.
Castiglioni, Arturo. Encantamiento y magia, FCE, México, 1987.
De la Mirandola, Pico. De la dignidad del hombre Editora Nacional
Madrid, 1984.
'
'
Denzinger, Enrique. El magisterio de la iglesia, Herder, Barcelona, 1963.
De Molina, Tirso. El Vergonzoso en Palacio, Cáted_ra,_Madrid, 1983.

El fingimiento es también una máscara. Antonio finge ser un secretario
para conocer de cerca de Serafina. Desecha esta máscara y decide revelar su
identidad al suponer que el dinero facilitará su proceso de conquista. Al no
conseguir este propósito emplea un nombre prestado ( don Dionís, signo de
renombre y fama en esa época) y Serafina lo acepta porque es víctima de su
propia máscara: el cuadro donde aparece vestida de hombre.
·

Lope de Vega. "Arte Nuevo de Hacer Comedias" en: Obras, Clásicos
Universales, Ediciones Nájera, Madrid, 1984.

Las diferentes máscaras convencionales portadas por los personajes se
justifican porque represen~.Jrel vínculo entre el caos y el orden.

Maravall, José Antonio. La cultura del barroco. Análisis de una estructura
histó,:ica, Ariel, Barcelona, 1989.
.
. ·

.,

La presencia de la divinidad representada por el rey, el ejercicio del
libre albedrío en pro de la integración, la astrología como manifestación
popular tolerada, y las máscaras, restituidores del orQ~n, contribuyen a
interpretar la huella directa o indirecta del pensamiento ocultista en EVP.
El objetivo ideal de la época de Tirso era impulsar la necesidad de
integración social a través del teatro. La integración es un· vestigio anterior al
Barroco, anterior a la Contrarreforma; se le identifica claramente expresado
en el _pensamiento ocultista.
340

Kr!s~eller, Paul Oskar. El pensamiento renacentist~· y sus fuentes, FCE,
Mex1co, 1982.

Marín, Manuel. El mundo de lo oculto. Vol.J, Marín, Barcelopa, 1991.
Men~ndez Pelayo, Marcelino. Historia de /as· ide~ estéticas en España
Porrua, Sepan Cuantos# 435, México, 1985.
'
J$,
Muñiz-Huberman. Las raíces y las ramas. -Euentes y derivaciones de /a
Cábala hispanohebrea, FCE, México ,1993. ·
-:(
341

�1

caso de ser hallado sería impronunciable; 2) el princ.ípio de la Torá como un
organismo, con cuerpo y alma; y 3) el principio del infinito significado del mundo
divino". Angelina Mufiiz-Huberman. Las raíces y las ramas.Fuentes y derivaciones
de la Cábala hispanohebrea, FCE, México, .J993, pp. 13~14.

Ruiz Ramón, Francisco. Historia del teatro español, Vol. /, Alianza
Editorial, Madrid, 1971.
Schimaus Michel, Alois Grillmeier y Leo Scheffeyk: Historia de los
dogmas, Tomo 111, Biblioteca de Autores Cristianos, Mad~id, 1975.

3

F. Secret subraya que en España, tras la expulsión de los judíos en 1492 y el
establecimiento de la Inquisición en España, se dio una tendencia gei;ieral de
desconfianz.a y hostilidad hacia la kábbala cristiana. Menciona a Pedro Ciruelo quien
condenó la kábbala al ser utilizada por cristianos. Ciruelo "en primer lugar examina
el sentido de la kábbala y sus doctrinas, concluyendo que la kábbala es algo incierto
y que no ha sido revelado por Dios( ... ) En segundo lugar, deduce que la kábbala es
una invención astuta de los judíos, inadmisible para los cristianos ( ... ) En último
lugar ( ... ) la de la kábbala como medio para convertir a los judíos; no se les
convertirá sino adoptando los argumentos de los exegetas literales y de los
talmudistas." F. Secret. La kabbala cristiana del Renacimiento, Taurus, Madrid,
1979, pp. 241-243.

•l

Secret, F. La Kabbala Cristiana del Renacimiento, Tauru~, Madrid, 1979.
.

l

Valbuena Prat, Ángel. El teatro español en su Siglo\ de Oro, Planeta,
t
Barcelona, 1969.
Wilson E.M y D.Moir. Historia de la literatura españoli del Siglo de Oro.
Teatro. Vol. 1II, Ariel, Barcelona, 1982.
;¡
Yates, Frances A La filosofia oculta de la época isabel{na, FCE, México,
1982.
Notas bibliográficas

1

Frances A. Yates entiende por filosofia oculta un "sistema de c~nceptos constru!~º
con elementos del hermetismo tal como lo revivió Marsilio Ficino, mas una vers1on
cristianizada de la Cábala judía, agregada por Pico de la Mirandola. Juntas, estas_ dos
tendencias forman lo que llamo filosofia oculta, que es el título dado por Ennque
Cornelio Agripa al manual que publicó sobre el tema'. el cu_al tuv_o una enorme
influencia". Yates apunta que "la Cábala cristiana se d1fer_enc1a básicamente de la
judía en que emplea en forma cristiana la técni~a c!balís~1c~ y en que amalgama
dentro del sistema la filosofia y la magia herméticas . As1m1~mo, para Eduard_o. A.
Azcuy "el ocultismo es un vasto conjunto de teorías y de práct1c~s; una c?smov1s1ón
y una regla de vida; en fin, una d~ctrina fil~sófic,~ que acentua especialmente la
diversidad infinita y la unidad esencial del umverso . Frances A. Yates. Lafilosofia
oculta en la época isabelina, FCE, Méxi~o, 1982, pp.l 1-.14. Eduardo A. Azcuy. El
ocultismo y la creación poética, Sudamericana, Buenos Aires, 1966, p.44.
2

Angelina Muñiz-Huberman ubica el origen del desarrollo del ~ensamiento
cabalista entre los siglos XII y XIII, en la región de Provenza,y postenorme~te en
España. "La palabra Cábala significa tradición o recepción. Según ésta, se cre1a que
cuando Dios entregó la Ley al profeta Moisés en el Sin~í, hizo ~na segund~
revelación sobre su significado secreto, de cómo debena~ ser !e~d~ la Tora
(Pentateuco) y transmitida oralmente a lo largo del tiempo_
los m1~1ados. Esta
última tarea es la que le está destinada a los cabalistas, ded1cad9s a analizar el texto
de las Escrituras en hebreo. La lectura textual es la más sencilla, pero no la
verdadera, que se encuentra oculta en los espacios en blanco en~e let~a ~ letra, º .en
una nueva ordenación de las palabras, o en una lectura de corrido sm mterrupc1ón
entre palabra y palabra". Muñiz-HubeJ1llan agrega que la preocup~ción fundamental
de la doctrina de la Cábala es "1) la búsqueda del nombre de Dios, que aun en el
342

Pª'

4

Todo ser humano participa consciente o inconscientemente del entorno
sociohistórico en que se desenvuelve. Azcuy es asertivo al indicar que "el universo
ocultista es aquel en el cual el hombre participa. El factor cualitativo de esa relación
es, sin duda, la intencionalidad, la voluntad. Las operaciones mágicas exigen la fe.
Para actuar sobre los elementos del cosmos ocultista es preciso ese factor
intencional, ya sea individual o colectivo, consciente o inconsciente, acumulado en
los ritos o en las fórmulas." Desde esta perspectiva, Tirso de Molina es un
participante. Eduardo A, Azcuy, op.cit, p.44.
5

F. Secret cita a Lorenzo de Brindis: "Dios se ha escondjdo en nosotros ... a fin de
que busquemos con la mayor diligencia el tesoro oculto del conocimiento
divino ... Es esto lo que se lee de los santos patriarcas, que excavaban pozos para
encontrar las aguas vivas. Dios es la fuente de las aguas vivas ... Dios se ha ocultado
en las divinas Esc!ituras a fin de que busquemos lo que significan el fuego, las
nubes, la oscuridad, el viento, los nombres divinos ..." Y así como Dios se ha
ocultado en las Escrituras para ser buscado por el ser humano, así la verdad se
esconde en el arte teatral para que el espectador vaya tras ella, cavando. Si el arte es
un don otorgado por Dios al hombre entonces la verdad divina puede no estar tan
lejos. F. Secret, op.cit, p.41.
6

Al respecto, Mufliz-Huberman destaca: "Al combinar los diez sefirot con las
veintidós letras del alfabeto hebreo, se inicia el camino ca~alístico. Los sefirot son
los nombres más comunes de Dios, que en su conjunto forman un gran Nombre
único. Los sefirot o emanaciones divinas son: Gloria, Sabiduría, Verdad. Bondad,
Poder, Virtud, Eternidad, Esplendor, Fundamento y una letra A(álef)
impronunciable, que sería el verdadero nombre de Dios. Poder hallarlo depende de
las múltiples maneras en que se combinen." Mufiiz-Huberman, op.cit, pp.14-15.
7

La mítica insubordinación del demonio alteró el orden. universal previsto por el
Creador. El pecado de Adán y Eva es un nuevo trastorno propiciado por el mismo
agente caótico. Los hijos del pecado original son constantemente asediados por la
343

�amenaza de un nuevo desorden. De ahf, la necesidad de saber identificar la presencia
del .demonio que, desde este sentido, ·también es oculta. Afortunadam~nte, afirma
Juan García Fónt (al evocar a Santo Tomás de Aquino), "lo que no puede hacer el
demonio es transmutar, el orden natural de las cosas, por ejemplo, transfonnar al
hombre en bestia o bien que un muerto reviva. Y si, a veces, pátece que obra tales
portentos, esto no es cosas que ocurra realmente. Es pura aparierlcia, una especie de
artificio." Arturo Castiglioni opina distinto: el demonio no es una apariencia pues
"todos los individuos que carecen de una fe absoluta en la religión y son presa de las
pasiones están expuestos a las tentaciones del diablo." Los del·ustes personales y
sociales son un reflejo de la presencia maligna; la fe es una he mienta de reajuste
al servicio del ser humano. Juan García Font. "Demonología" n: El Mundo de la
Oculto, Vol. /, Marln, Barcelona, 1991, pp. l 18. Arturo Castiglioni, Encantamiento y
magia, FCE, México, 1987, pp. 226.
,:

los inferiores, por la perspicacia de sus sentidos, por la penetración inquisitiva de su
razón, por la lu~ de su inteligencia, intérprete de la natl.!raleza, cruce de la eternidad
esta?le con el tiempo_fluy~nte y (lo que dicen los Persas) cópula del mundo y como
su h1m~neo, un poco mfenor a los ángeles,·en palabras de David". El todo fracturado
se r~stltuye con las acciones buenas de los seres humanos. Pico de Ja Mirando!
op.c1t, pp. 103-104.
·
a,

8

La fe de Pico de la Mirandola en el libre albedrío del hombre, otorgado por Dios,
se manifiesta al relatar el momento en el que el Creador se d~ige a su obra: "Ni
celeste, ni terrestre te hicimos, ni mortal, ni inmortal, para que tú mismo, como
modelador y escultor de ti mismo, más a tu gusto y honra, te forjes la fonna que
prefieras para ti. Podrás degenerar a lo inferior, con los brutos; podrás realzarte a la
par de las cosas divinas, por tu misma decisión." Si bien el hombre es un ser digno
para elegir también es cierto que no siempre actúa con la sensatez debida. Y esto es
debido, en palabras de Eduardo A. Azcuy, a que "el mur.do visible en el que
habitualmente nos movemos es sólo un aspecto de la totalidad, la perspectiva
incorrecta, o mejor dicho, parcial del mundo ( .. .) la realidad está siempre presente y
si no podemos percibirla se debe a que todavía no hemos despertado. El gran
secreto, es decir, la causa de nuestra limitación, reside en nuestra captación
parcelada. Vemos el universo a través de la estrecha ranura de los sentidos." Desde
este enfoque, el conocimiento de lo divino es limitado; el hombre requiere estar
consciente de ello, no para desistir sino para ejercitar su voluntad de exploración de
lo oculto. Pico de la Mirandola. De la dignidad del homl)re, Editora Nacional,
Madrid, 1984, p.106. Eduardo A. Azcuy, op.cit, p.31.
·
9

Desde la época clásica la astrología ya era denostada. ª Ciceró~, comenta
Castiglioni, la repudiaba al criticar la inutilidad de los horósco¡i,os. Luciano, por su
parte, ridiculizaba a los magos de su tiempo. A pesar de esto, había pensadores como
Celso que reconocían la influencia de los astros al considerar&lt;a las estrellas como
seres racionales que pueden predecir el futuro y prever guerras, desastres y
ac~~tecimientos políticos ~elevantes. Castiglioni . señala ~uei'~ntre los escritores
cnsttanos de la Edad Media había "una concepción domma é con respecto a la
astrología: la de que el poder de los astros es análogo al del . ento que mueve las
embarcaciones: de igual modo pueden agitar lós cuerpos sobre 'los cuales las almas
viajan en la tierra, aunque el alma misma sea libre. Así se intenta conciliar la
existencia del libre albedrío con la acción oculta de los cuerpos celestes." El hombre,
pues, posee la voluntad de no subordinarse a las pautas astrológicas. Arturo
Castiglioni, ·op.cit. pp.238-239.
10

El hombre, en la visión de Pico, es responsable de garantizar .esa idea de bien pues
es "el intermediario de todas las criaturas, emparentado con lo·s superiores, rey de
344

345

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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encontrarse con el otro. Como afirma Nícol, un interlocutor nos hace
200

201

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NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

Berman ' Sabina· "La mascarada sexual"
.
, revista Coloquio, Nl
Monterrey, diciembre de 1993.

16,

Cantú
, , Art uro. En ¡a red de cristal Edici,
.
Jose Gorostiza. México, Universid~d A ?n y estudio de_ Muerte sin fin de
utonoma Metropolitana, 1999.
Frye, Northrop. El gran códi
,
.
Barcelona Gedisa (E . ) go, prologo e introducción por el autor
'
, squmas , 1988.
,
Gorostiza , J ose., Muerte sm
. fin , M,ex1co,
· R. Loera y Chávez, México, 1939.
229

�3

Cant u,
' A rturo. En la red de cristal, p. 9.

Gorostiza, José. José Gorostiza, México, fondo de Cultura Económica,
(Testimonios del Fondo, No. 6), 1974.

4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

Gorostiza, José. Poesía y poética, Edición crítica de Edelrnira Ramírez,
México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

Sheridan, Guillermo. "Muerte sin fin con matasellos" , en Revista Vuelta,

10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

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12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
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17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
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21
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23 lbíd. p. 431
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34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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3
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4
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5
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1998.
7
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2

8

1990: 654.

9

Swain 1985.
10 s
• 1993: 159.
wam,
11 s
•
wam, 1993: 163.
12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
wam,
19
Swain, 2000: 109.
20
1998: 148.
21
1993: 162-3.
nsSwain,
. 1993:162.
wam,
23
1995: 96.
:: YanPatten &amp; Cadiemo, 1993: 226.
YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
YanPatten &amp; Cadiemo, 1993 :228.
27
VanPatten &amp; Cadiemo, 1993:239.
28
1995: 94.
:: Lee &amp; Van Parten, 1995: 127.
(Lee&amp; VanPatten, 1995:109-114
31
Lee &amp; VanPatten, 1995: 123-4. ·

Widdowson, Henry G. (1992). ELT and EL Teachers: matters arising. ELT
Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

Bibliografia

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Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

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324
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management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�VALORES: LA ENCRUCIJADA ACTUAL
Dra. Alma Silvia Roorígucz
fa1Joo de lxm:ho yCnminclqefa
ln.~(U(O Je uwesci~D&lt;llltSJuridicas
GXITT.!in.nira Sro:ión de l1.tra1
c~um de Estudia, Hlll1lal1Í\lÍcu;
Univer.;ida.l Aurónoma de Nuevo León

La vorágine de nuestro_tiempo -agitado al extremo en lo
intelectual y lo social- ha propiciado de manera acuciante
una revitalización de la discusión en torno a los valores.
~Por qué? Porque cada día, a la par que se cuestiona el
empobrecimiento de nuestra cultura, estamos presenciando
una imagen lacerada del mundo -guerra, explotación
humana, crimen organizado, corrupción, degradación del
ambiente, abusos de la biogenética, violencia familiar,
maltrato de niños, prostitución, adicciones, y muchos otro$
problemas de alcance similar-, que nos sitúa anee el dilema
humanismo o deshumanización. Lo que parece estar en
ju ego, es el vínculo entre el yo con el otro social y
metasocial.
Por este camino, que apunta a lo que la filosofía, desde
los griegos, llama el ser, el hombre ha ido perdie ndo sus
referencias al plano axiológico, a las categorías inmutables, a
la conciencia de saber quién es, y por ende, a su capacidad
de asumir responsabilidades. Apostado además, anee una
pluralidad de interpretaciones y sin un anclaje ideológico
seguro, se coloca en una dimensión caracterizada por lo
fugaz, donde sólo se valida lo fático, y los valores son
251

�concebidos como meros productos de la emotividad o se
ofrecen en subasta en un mercado regido por intereses
políticos y económicos.
La política cultural

La evolución de la economía a escala internacional y el
avance de las telecomunicaciones en la dinámica de la
dimensión globalizadora, han originado nuevas formas de
control social. En cierta manera, los profundos procesos de
transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de
comunicación masiva (P . Terrero, 1997), nos sitúan frente a
una fuerza subyacente de dominio de gran alcance. Las redes
cibernéticas, desarrolladas dentro de la macrocendencia de la
economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que paralizan la
energía humana y la voluntad política, para fraguar una
sociedad clonada, como diría E. Sábato. Trágicamente, en
este contexto de receptores y productos de la información,
el lenguaje funciona como arma poderosa a disposición de
los grupos de poder, para exponer su influencia en
detrimento de otro colonizado (Herling Haus, 1997),
acelerar un desarraigo cultural, y arrasar las raíces de la
identidad del hombre y de los pueblos.
No se trata entonces sólo de tecnología, sino de
dominar. Usar los medios y emplear el lenguaje para ejercer,
veladamente, formas de manipulación. Las ideas circulan en
enunciados, palabras, signos que generan un proceso activo
de comportamiento comunicativo y crean una ilusión de lo
real, un flujo hipnótico que arrastra al hombre y lo enajena.
Los mensajes se convierten en construcciones simbólicas,
transformaciones metafóricas que articulan el sentido común
popular y practican de manera sutil, la coercitividad. Es
decir, legitiman una visión del mundo, a través del_nombrar.
Textos iconoverbales que denotan los mitos actuales y
connotan formas concretas del en torno, traducible en pautas
colectivas de acción; modos de producción y recepción de
discursos utilizados en interacciones simbólicas, para
producir efectos culrnrales confabulados.
252

La . im portanc1a
·
creciente de la
.,
comunicación y en
l l
producc1on de
.
genera a excrordinaria
.,
Jnternet, constituyen sin d u d a un d esaf10
, cruc·expans10n
1 El h
bde l
mo d erno, recibe mú lt ip
º Ies o ferras de ve d ia.
om
re
d
ex pan d iéndose y comand o f uerza, con apoyo rd a es .que van
pensamiento que ha 11 d a d o sustento
e cornentes
de
·,
postura. El relativismo qu
d
y expres1on, a una
,
•
e goza e poder p
s1 mismo como la úni·
.. ,
.
ara presentarse a
.
ca v1s1on válida
·
l
. . , raciona menee, que
l igado al fenómeno de homogen1zac1on
por u 1 d
otro a l concepto de
l . I
1·
n a o, y por
.
I
mu ticu tura zsmo
h
dºI •d
l
1n
terna
ización
de
un
d
,
a
I u1 o
a
d
yo, encarga O de to
d ..
esarrollar el sen cid o m
I (H f
mar ec1s10nes y
2001).
ora
ªª ten, Wren, Tellings,
Esca es la civilización pragmática
v1v1mos, donde la calidad d
'd
. que actualmente
cánones de r· .
.
e vi a, interpretada según
e 1c1enc1a económica
.
goce de la vida fís'
' consumismo, belleza y
1ca, posterga O an 1 1 d.
pro f unda del homb
f
u ª a
1mensión
narcisismo, dond I re, _pa,ra
omentar la cultura del
ámbito de I
e oshant1heroes y los egoístas dominan el
0
que
oy se p roe 1ama como producciones
culturales.

La cultura entrelazada en la dinám·
sociales, desarrolla una
'f
. ica de estos procesos
meta ora v isual
estallido. Los giros br
d I
que aparece en
uscos e acontecer
l
l'
geográficos y las intersecciones del e ro_mpen os imites
nuevas representaciones d
I
h . s~aC10, para generar
arranc ado de la esfe
d l e.. a
l~t~r1a. El hombre es
ra e v1vlf cot1d1an
11
·
d
o, para evarlo al
d om in io de ]o re l at1vo,
onde fatalm
.
errát ico de l
.
ente cae en el Juego
os signos que enm d
I
interrumpido de
d
u ecen e eco sonoro e
.
.d d
un mun o convulsionado
p
¡
1nsegur 1 a ' el miedo, la crimina lidad l
. 1' . or
a
inj usticia.
' ª vio enc1a, y la
¿De 1ónde proviene este desacuerdo?
¿Sera porque el canto uni versa!
el alma
_ no canta aquello que canta el mar,
_y, cana pensante, se rebela ?
¿y desde la tierrrt h ast,1 las ríltimas estrellas
hasta ahora lJ ue J a siempre
·
. respuesta
s1n
25.3

�la voz de quien grita en el desierto
la protesta del ,tima desolada?

( Lo 1111 t1 n, I 9 9 lí; 15 !

E I i m p u ls O g lo b a l i z ad o r / h o m o ge n e i z ;~ J o r , p a rece acre centar en forma generalizada l::i filosof1a reL~t1v1sta y el
triunfo de la razón, que es una razón escept1ca, mera
vacuidad, palabras huecas, indifer encia a la ve rdad Y
consecuentemente, desacralización de los va lo res .
.
•Qué d esafío s colect ivos nos esperan? El siglo ha
emp~ezado de nuevo con otra guerra_, lu,c~a de los_ gra,nd~s
emporios por e l poder, progreso c1en,t 1_f1 co y tecnol?g1co
adverso al hom bre, manipulaciones genet1cas , Jestrucc1on de
rec ursos naturales, fuerzas a n tagónicas que pa rec ieran
va t i c i n a r e l f i n d e u n a e r a .
Es co mo si estuviéramos presenciando el movimiento
cíclico determinant e del comporta mi ento humano que se
corre sponde con las et apas de la human i dad. El des;.1rollo
hi stóri co nos mue stra la cade n a de hechos que se repiten
y mutabilidad exp uestas
al
una y otra vez. Inmutabilidad
'
f
efecto multiforme de la cu ltura, pe ro articuladas con orme a
las leyes de la causalidad lóg ica.
. .
E'i espacio se extie nd e más allá del tiempo y nos 1nv1ta a
tra spa sa r intrépidamente el m und o light en
qu~ el ser
humano se encuentra perplejo, carente de se ntid o. ~1be rad os
los valores, lucha constantemente entre la morali~ad Y la
permisibilidad abso lut a. Sob re el eje t_emporal co~x 1~ten los
movimientos cíclicos, llevando cons i go la d1nam1ca del
cam bio. La particularidad consiste en e l h ec ho de esta r
situados en un mundo donde la serenidad es me~~~
verosímil que el homicidio (Lotma n , 1998; 167).
em bargo, los excesos de la historia siempre son l1m1tados,
co nduci éndonos a p ensar en la necesidad de afr~nt_ar los
retos de nu es tro tiempo, y entra r e n un nuevo rena~1,m1ento.
El paradigma contemporán~o sup~ne la redu ~c1on de los
contenidos ét icos, una praxis su¡eta al mas . absoluto
permisivismo moral. Hedo~ismo y espíritu lib~rtano se han
ido pe rm ea ndo bajo e l mito de la a utonom1a absoluta Y

d

Es la inteligen cia sin moralidad, la apoteosis. La
humanidad clama por rec rear una cult ura en la diversidad,
que se consolide en el encue ntro del hombre consigo mismo
y con los demás. Los paradigm as de la s sociedades en el
e~ce~a:io int ernacional glob al, no s impelen a emprender el
eJerc1c10 de la política y la conducción de la economía
dentro de un marco ide n tifica do con el humanism o , esto es,
~ tr~vés del ~ctu_ar de hombres ca pace s de salvaguardar su
1!1al1en.ab_le d1gn1dad, no sólo en lo que respecta a sus
requ~nm1entos ele':1entales, sino también en aquellos que
provienen de su dimensión de v ida asoc iativa y grega ria.
Este es el camino que se abre a una nueva.
El problem a c entral, es en ro nces, el hombre, realidad
que no puede alcanzarse mediante la mera construcción de
sistemas, ~ue serían otras fases de la mera producc ión, sino,
p~r med io de la comprensión certera del macro y del
m1croentorno , en término s de la experiencia coca! del ser.
F rente al absurdo que sig ni fica un caminar que co ncl uye en
la nada, se hace presente la necesidad de rec up erar una
visión moral. Empre nder un vuelo metafísico, más allá de
nu estro contexto cultural de liberalismo político, soc ial y
económico.

II. Pobreza espiritual
2 .1 ¿Hacia dónde vamos?
. S_i nos pusiéramos a reflexio n ar un poco en nuestro
ex1st1r, tal vez caeríamos en la desesperanza. La rea lid ad se
enc uentra fragmentada, no exis te un ayer o mañana . La
moral de principios dur aderos ha sido subst itu ida por una
mora l de oportunidad, flexi ble segú n e l suceso de ocasión;
n o h ay _un puert~ a donde llegar, lo importante es navegar
en el c1berespac10. Esta es la posmodernidad, u n m und o
ll eno de artifi ciali d ad en donde no distinguimos la fronte r a
en tre el mu ndo creado por el hombre y el mundo n at ura l.
No hay espacios públicos o privados, todo se confunde . Las
sociedades materialmente hiperdesarrolladas se vue lven
d inosaurios in saciab les que arriesgan a ceras a mor ir de

a u to s u f i c i en t e d e 1a r a z ó n
254

255

�..
h'persaciados
h !JOS
.
.
po que generan
i
.,
h am b re, ª I mismo uem
. d indigesoon.
•
que se exponen a morir e I
ue tratan de describir esta
Existen dos conceptos caves q
realidad posmoderna:
.
olmar el espacio y llegar
. , . tiborram1ento, c
.,
o
• Saturac1on. ª
.,
la comunicac1on, Yª n
,
L
exagerac1on en
.
al vac10.
a
.
mientas propios.
sonas Slll pensa
d 1
comunica, crea per
d f
nración ruptura e a
.
u ida
ragme
,
• Vaciamiento: vac
, 1
, .
Los sujetos carecen
hunde a esp1riru.
d
d
realidad, furili a que
l
, dida de fundamentos, se
.
, . a y anee a per
la
de conciencia cr1t1c ,
.
al libertinaje, que da cauce a
ampara el derecho irresrncto
I El hedonismo pasa a ser
,
¡ desenfreno sexua ·
· , ·
de
f
pornogra ia y a
cía Se r liberal es s1I1on1mo
la postura por excelen
.
1 ncad sin freno. Algunos
f
de una vo u
.
1
,
conductas a avor .
os utilirartstas,
os mas,
ales son kantianos; otr
f
de vida donde
l .b
l er
lleva a una orma
escépticos, lo que nos . .
1
por consecuencia una
impera la pobreza esp1r1tu\ ;
or las más elementales
sociedad que ya ~o s_e. preor~ fon~¡ otro, sino sólo de uno
obligaciones de la ¡usooa P~
d &lt;lumbre. Es la libertad
mismo dejando atrás m1serd1a Y_ po lr:ión de la persona y la
'
pleca esv1ncu a
•,
encendida como com
d 1·1bre o la intervenc1on
d f d el merca o
sociedad, que e_ten e
onomía, autónoma respecto a
del estado, y se rige por una ec
las leyes morales.

2.2 La era del vacío
d"
no es ni el decadente
El hombre moderno, _coml o bl)~r~or oprimido de Marx,
N'ietzsc he nt de era a¡a
. 'd d
pesimista d e
bando por cunost a , uno
se parece más al celes pecta do r piro no che o al consumidor
ograrnas
e ª
tras otro 1os pr
.
k 2000).
llenando su carrito (G. ~1pov~ts -~•
n la vida social los
El sig lo XXI ha introh uctheoch: posible la difusión de
elementos tecnológicos que \an
, remotos puntos. Sin
,
hasta os mas
sonido e imagenes
. en los esfuerzos por c rece r
embargo, cabe preguntarse s1
lvidado del hombre y lo
.
nos hemos o
1
tecnológicamente no
I d
eceptor de una cu cura
hemos relegado al simple¡ pahpe. ea;ido su entorno y lo ha
para él desconoc1'd a 9 ue e a rnv.

25G

conducido a la debilidad de pensamiento (Vattimo, 1990),
que es debi lidad ontológica, de ideas y de moral.
De esta manera hemos creado una sociedad ciega y
consumista; el hombre confiere sentido a las cosas y así
mismo por la interacción múltiple, practicando un saber
incorporado y una narración actuante, en vez de un saber
sobre o una narración sobre. Lo que significa un saber
desconrextualizado de lógica a favor de patterns. Es decir,
modelos, formas, matices q ue se conectan a procesos
mentales conforme al mercado mundia l de bienes simbólicos
(Herl in ghaus, 1997). En esta misma forma, mediante sutil
coercirividad, el sujeto es inducido a comprar hasta lo que
no necesita y a veces, a gastar lo que no tiene. La brutal
compe tencia por atiborrar el t iempo de la radio y la
televisión con objetos de consumo, está cobrando alto
precio. Basta advertir el proceso de clonación al que hemos
sid o sometidos por las reglas del mercado.
Si el fin social de los medios de comunicación es
informar, educar, divertir y entretener, muy lejos estamos
aún de alcanzar racionalmente tales objetivos con la difusión
de
teledramas o radionovelas que se rigen por los
parámetros de consumismo y, por si fuera poco, con el
añadido de mensajes publicitarios que incitan al consumo de
lo superfluo (Aipuro Bel trán, 1983).
Los medios de comunicación masiva juegan un papel
determ ina nte en la percepción humana; son lo s grandes
instrumentos que permiten la fabric ación de opiniones y la
mod elación de conductas. Sin embargo, el melting pop de la
hom ogeneización mundial, nos ha conducido a una
domesticación de comportamientos, a una sociedad donde
nuestras conductas automatizadas, vacías, se asemejan a las
de los personajes de Aldous Huxley y George Orwell.
El hombre ha dotado a su actividad consumidora de un
profundo sig ni ficad o cu I ru r a1, t r a ns fo r m á n do I a de me ro
aprovechami ento instrumental de rec u rsos, a la expresión
más altamente socializada del mundo globalizado. Justamente en este movimiento de transformación se efectúa el paso
del consumo al consumismo (Pérez Tornero, 1999) .
D a v i d Ri es m a n d i s t i n g u e t res t i p o s d e so e ie d;¡ d u :
0

�l. La q u e p o se e u n fu e rr e p o re n c i a I d e c re e i m I e rH o , y
esrá caracterizada por la lenrirud de los ombios en su
organización social y por un sistema cerrado de valores
sociales. En esre tipo de sociedad, los individuos están
determinados por la tradición (tradition-directed) v los
guardianes de las tradiciones dieran los usos. En ella reina
un conformismo tradicional, ejemplo, la sociedad europea
de la Edad Media.

2. La de crecimiento transitorio, caracterizada por
cambios rápidos en su organización social y por la liberrad
en sus valores. Aquí, los individuos son intro-determinados
(inner-directed), es decir, que se determinan por efecro de
ideales personales interiores, ejemplo , la Rusia soviética.
3 . La d en o m i n a d a d e c Ii n a c i ó n d e m o g rá f i c a , ca r a c re r rzada por una nueva forma de estabilidad, donde los
individuos son extro-deterrninados (other-directed), es decir ,
que los comportamientos de los sujetos están condicionados
por influjos exteriores, ejemplo, los Estados Unidos de
América y los estados capitalistas de Europa Occidental, y
algunas capitales de Latinoamérica.
En este último tipo, el individuo se preocupa por saber
lo que hacen los otros, pero sólo para hacer lo mismo que
los demás. Las formas de sensibilidad colect iva describen el
modus operandi de la comunicación masiva. Por medio de
ella, todo se convierte en objeto de consumo (consumo
mediatizado), aún la cultura y la política. De esta forma se
cons truye una personalidad que da la espalda a rodo
compromiso que no esté rnserro en el marco de la
competencia. Obviamente, el patrón de consumismo,
introduce al hombre en un mundo en que sólo priva aquello
que está de moda y da establishment.
Enrique Rojas (Rojas, 2002) nos amplía lo antes
expuesto con su definición del "Homb re Light", producto
del consumismo y la globalización. Este hombre en su escala
de valores, hace del consumismo su meta principal. Es más
importante tener que ser . El hombre y la mujer light so n
como su nombre ... ¡ligeros! Tienen mucha apariencia pero
poco conten ido, como la coca cofa light, leche light, mayonesa
light; lo que importa es la apariencia, no interesa la cultura,
258

al menos que se le pueda poner un precio. Picasso es
maravilloso cuando conocen su valor monetario.
2. 3 La cultura de masas

Tiene como fin primordial, captar al máximo la atención
de la audiencia. La tecnología interesa más que el
contenido. Esto supone, que el mercado de los medios, gira
ante todo, alrededor de la acción de atraer por encima de
cualquier otro interés. La mercancía pareciera ser el
principal instrumento ideológico de este proceso, donde
entran en juego estrategias discursivas que utilizan formas
sintácticas que generan la ilusión de lo real y crean un flujo
hipnótico que deviene en persuación ideológica.
Marcuse dio nombre de undimensional a la sociedad
creada bajo estos parámetros, describiendo al individuo
extra-determinado como castrado, vacío de su esencia,
alienado, deshumanizado, des persona! izado, masificado.
(Me. Quali, 1996)
La m asi fi ca ció n es el · res u I tado de dos factores que
acumulan su acción y se agravan mutuamente a manera de
círculo vicioso irresistible:
1. La despersonalización típica de la extrodeterminac1on, con sus implicaciones de pérdida de valores, abandono
del papel de agente de cambio político, conformidad de la
conducta en relación al comportamiento de los demás,
alienación.
2. La acción de los medios de comunicación social que
produce la muchedumbre solitaria es decir, rompe y
descompone los grupos naturales y los grupos organizados
conduciendo al aislamiento, y afectando así a cada uno
individualmente en su soledad. La multitud de personas solas,
la masa vulnerable a la sugestión y el control.
La producción y circulación de
palabras , imágenes,
información, ideas, que ocurren a través de los medios,
consiguen fomentar ciertos comportamientos, operando un
condicionamiento a dos niveles:

1.

Al de la transmisión comercial. El codicionamiento
publicitario, fija al cliente a una marca; se le obliga a pensar
259

�en un producto. Este pensar es una ilusión de pensamiento
dada por un automatismo aprendido y repetido.
2. Iconos massmediáticos a escala de conjunto . En este
caso hablamos de un verdadero cultivo de clientes. Se da, en
efecto, el aprendizaje de un modo de vida. Hay un
reforzamiento de los comportamientos mediante la repetición, es decir, el proceso por el cual las formas simbólicas se
transmiten de productores a receptores.
Esencialmente este condicionamiento subraya lo que
algunos autores llaman el efecto de "lavado de cerebro que
reclama la publicidad, y los medios de comunicación social,
como si fueran drogas". (M uchielli, 1998; 21-26).
La cultura de masas calificada en esta forma, por el
hecho de que los mensajes transmitidos por los medios,
están a disposición de públicos relativamente grandes, ha
generado abundancia en la producción y la información, por
medio de una explosión de signos circulantes. Al concebir
la comunicación de las masas en términos de bienes
simbólicos, su transmisión, control y mane¡o se ha
convertido en una cuestión clave de poder social y
económico. Hasta el punto de que esta movilización de la
información, es la que está marcando las diferencias entre
clases y grupos sociales, las asimetrías de la modernidad.
En paralelo con el crecimiento de la información, se
produce la expansión simbólica o comunicativa de todos los
productos de consumo. La realidad material que nos rodea
parece haberse convertido en un macrotexto dispuesto a ser
interpretado y leído. De hecho, se da una hiperfobia de la
si g n i fi ca ció n y de I a i n formación , de modo q u e Ia mayoría
de los bienes de consumo, más allá de su utilidad y de su
función práctica, contribuyen a introducir sentido en el
entorno, a marcar la realidad; sirven para significar a su
poseedor o a su usuario, identificándolo y estra tificándolo
en clases y categorías. Así, son los mismos productos los
que, a partir de su nueva función, empiezan a valorarse no
tanto por su utilidad o uso, sino por su apariencia, cuanto
más vale la im agen de un producto, tanto mayor es su valor
en el mercado.

260

Los individuos de la sociedad de consumo tienden a
practicar lo que algunos autores denominan el consumo
ostentoso, es decir, buscan rodearse de objetos que no son ni
funcionales ni útiles, pero que son caros y difíciles de
obtener, con lo cual están mostrando su poder adquisitivo.
De es~e modo, marcan su distancia con respecto a los demás
y exhiben su superioridad. Lo que prevalece en ellos es el
mito del dinero, intrínseco a la ideología del tener.
Esta pugna por la imagen- y la apariencia, junto a los
factores que he mencionado, han hecho crecer enormemente
el ámbi,to de las comunicaciones. Por lo que hace a la
econ~m1a, este fenómeno se manifiesta por el peso que
adqu_1e_ren los sectores de marketing, la comercialización y la
publ1c1_dad en detrimento de los propiamente productivos.
Netl Postman ha descrito esta situación como el show
business. La expresión no puede ser más explicativa. Según
es te a u t~ ~, ~/, show de los negocios está representad o por la
mercantd1zac1on de_ la televisión, la información en general
y, sobre todo, el discurso publicitario, que penetra en las
entrañas mismas del receptor.
La publicidad y los medios forman una mancuerna
decisiva en la actual concepción del mundo. La televisión
propone una secuencia continuada en su programación. de
manera que no se puedan considerar aisladamente los
programas. Un programa se relaciona con otro mediante
a n un c_i os pub I i citar i os, teniendo en cuenta e I p ú b I i c o a] que
se d1r1ge y las horas en que éste ve la televisión. Así, en vez
de la esfera pública deliberante que pregonaban los filósofos
desd e Kant a Habermas, nos enfrentamos a un nuevo
imperio frente al cual los demás poderes se hallan
pe_rrurb ados (Brunner, 1997). Todo pasa a formar parre del
mi smo espectáculo. Se consume información manipulada,
películas para no pensar en el problema de mañana,
concursos para evadir las preocupaciones familiares, v
p u b I i c i d a d p a r a i d e n r i f i c a r s e c o n I os h é ro es d e 1 111 o m e n t o .
Esta situación se ha agravado recie nt em ente por la
tenden cia a relacionar la actividad publicitaria con el
patroc1n10, pese a la existencia de leves que 1ntt:11 tan
frenarlos. Lo s medios han terminado por ~ambiar inclu so el
2&lt;í 1

�escenario de la política. Hoy por hoy, se puede decir no sólo
que el.contenido de los programas viene determinado_p_or la
publicidad, sino que los programas mismos son publ1nd~d.
El espectáculo lo invade todo, aprovechando los art1lug1os
del lenguaje y las imágenes.
La tendencia a homogeneizar por efecto de la
globalización y la cultura de las masas, no quisiera que fuera
asociada a la neoapocalíptica o negativa. Mi análisis se basa
en la realidad pragmática que vivimos, caracterizada por
irracional y desarticulada. Distintos teóri cos, entre ellos
García Canclini, han asociado los medios con esta
tendencia. Comparto su preocupación, pero también me
inclino a la antropología que explora las posibilidades de
modelos de sociedad alternativos, buscando equ ilibrar la
visión del efecto unificador de los facto res globalizan res.

2. 4 La ideología del dinero
El dinero es uno de los elementos clave en nuestra
sociedad actual, dominada por un fuerte determinismo
económico. En la ideología neoliberal se conjuga el ser y el
tener en una sola categoría; la sociedad se divide en
triunfadores y perdedores, lo que supone una única realidad
posible, la representada por la apariencia.
Según el estudio realizado por la Universidad Autónoma de México, existen cuatro opciones fundamenta les con
las cuales se podría encontrar un conjunto de significaciones
al concepto del dinero en la sociedad, éstas son: ser-tener,
astucia-inteligencia, triunfo-suerte, apariencia-realidad. Cada grupo de transformaciones que se presentan a partir de
las oposiciones anteriores, conduce a una concepción del
dinero y a una filosofía de vida diferente.
Siguiendo la investigación realizada por Cascaingrs sobre
esta ideología (Castaingts, 1997), las oposiciones pueden
analizarse de la siguiente manera: los sectores que
privilegian el ser sobre el tener, suelen tener una visión
negativa del dinero como producto de explotación,
corrupción, falsedad, etc. Incluso piensan que la verdadera
vida se obtiene por los valores humanos. Al contrario, los
262

~ue adoptan el tener, postulan que ten er el dinero es más
importante que contar co n cualidades humanas. La cultura
neolibera l sufr!me la diferencia entre el ser y el tener, pues
para ellos la un1ca forma de ser es por medio del tener.
Cuando se habla del a~turo, nos referimos al su j eto que
ha logrado el n:ianeJo de cierras procesos para apropiarse de
grandes ganancias. Aquí sucede algo semejante a lo an ter ior.
pues la única inteligencia válida es la astucia para los
pro ces os financieros.
_Respecto al triunfo y la suerte, nos explica que la
sociedad actual ya no se divide en clases, sino en dos grupo s
que se conocen por sus resultados: los triunfadores y los
perdedores. El mico del triunfador aparece asociado con el
deseo y la vol untad de triunfo. La relación de dinero con
tr!unfador e~ directa, pues en el imagin ario social sólo se es
tnunfador s1 se logra_ dinero. En esca misma línea , los q ue
tienen suerte logran nqueza monetaria. En el primer caso la
nqueza es un triunfo estructural, en la suerte, es covuncur~l.
~leg~mos a la última de las oposiciones donde la
a pan e nc1a posee un significado clave. Si en nuestra sociedad
tener es prioridad sobre el ser, la apariencia del te ner resulta
determinante para configurarse una identidad social. Pero
no todo es apariencia y simulación , existe la realidad. Sin
embargo, hemos llegado a una enajenación cal, que, cuando
se encuentra la representación de lo real , se califica como
cínica.
Estructura de oposiciones
fundamentales: cultura-dinero

11 Astucia e inteligencia

0 !!!!!
1 !!!!!
1tll---1l!!!!!!!!!·!!!!!rr!!!!!1u!!!!!
n~!!!!!
su!!!!!
ert
!!!!!c!!!!!!!!!!~

□

Ser v tener

Aoaricncia I realidad
Dos posibilidades de 1nteroretac1ón
a) Ser&gt; Tener
b) Ser&lt; Tener

263

�El área de significación 1, representa la ideolog ía o las
normas básicas según se otorga el triunfo. En el área 2, la
inteligencia se liga tanto con el ser-tener, como con el juego
de apariencia-realidad. De esta manera, el área significa el
gran teatro del mundo, a través del cual los hombres se
realizan en términos del ser y tener.
El área 3 representa el juego social en aras del triunfo.
Pero no es el ser o el tener lo que determina el triunfo, sino
al contrario. Cuando en esta área el tener es superior al ser,
entonces la conducta humana se caracteriza por el cinismo.
Las tres áreas se integran
lógicamente. La primera
marca la norma; la segunda, el teatro y la tercera, la
conducta. Estos tres aspectos tienden a cambiar conforme se
vive en culturas que privilegien el ser sobre el tener y
viceversa. Debe observarse que el nodo central es el sertener, concepto que ha ido cambiando a través de la
historia. Actualmente, el
neoliberalismo se ha impuesto
como ideología, y penetrado al ser social ligado a la cultura
del dinero. El dinero es una correlación semiótica que se
asocia al nombre de una persona, una cantidad, o una cifra.
Postura que se corresponde con la libertad entendida como
totalitarismo, y que combina el hedonismo consumista con
el re fin amiento in telecrual, para justificar e I acrua r por
encima de todo y de todos, sin importar la honra ni el alma.
Este es el relativismo ético bajo sus múltiples ropajes, que
está enmarcado no sólo por el tener, sino por la apariencia.

2.5 Globalización y fragmentación
Sábaro explica cómo la globalización repercute en los
patrones de conducta social y desestabiliza al hombre,
generando varias posturas:
• Cuando aplasta con su poder e impone una
uniformidad arrogante. En esta posición, se observa cómo el
ser humano, en su desconcierto, pierde el sentido de los
valores y de sí mismo, y no sabe en qué o en quién creer.
• La tendencia a ir perdiendo la originalidad de los
pueblos, la riqueza de sus diferencias. En su deseo
descomunal de homogeneizar, la globalización presenta el
264

síntoma de la dominación. Quien no ama a su provincia, su
pue blo, su colo nia, su propia casa, nunca podrá entender la
heterogeneidad cu! tura l. De aquí surgen las corrientes
nacionalistas que luchan por la fragmentación cultural como
reacción a la despersonalización. Rescatar el patrimonio
(tradición), las raíces propias.
• El conocimiento de culturas otorga una perspectiva de
apertura marcada por la macro-globalización. El problema es
que esta posición puede caer en una propuesta populista.
Por lo pronto, la human idad sucumbe en la dinámi ca
globalizadora que debilita las culturas, al imponer sobre ella
un único patrón. La soc iedad actual reclama su derecho a la
diversidad y al principio de no discriminación.
La globalización renue va con fuerza la s corrientes
nacion~listas, y así, la dinámica social produce la gran
parado¡a del mundo contemporáneo, continentes en miseria
ju_nto a la opulencia; posibilidades de vida suntuosa junco a
millones de hombres desocupados, sin hogar, sin asistencia
médica, sin educación. La masificación va hac iend o sus
estragos, y cada día es más difícil encontrar un equilibrio.
Bajo los dictámenes de esta economía, la vida de personas,
pueblo~, se pierde &lt;Acaso no comprendemos que el
desarraigo cultura l nos va haciendo aptos para la clonación?
Este fenómeno, sin duda nos ha llevado a lo q ue
Vattimo explica de la siguiente manera , se trata de proceder
a la reducción de todo valor de uso a valor de cambio.
Liberados los valores de su esencia en una ültirna instancia,
cada un o se convierte en cualquier otro, Je acuerdo ;i[
mercado. Econornicismo y relativismo se dan la mano.
Cua lq uier realidad se puede convert1r conformt: a la
narnral eza
de l
dinero,
que
puede
ser
permutado
ind iferentemente por cualquier cosa. El mecanismo del
cambio, extendido a la vida entera, celebra el despojo de la
persona, a Ia que se arrebata su di g n id a &lt;l. C o 111 o Io .di r 111 a
Magris, coda opción categórica llev a consigo la conciencia
del agravio. La relativización de los valores se prescnt,1 como
la única posibilidad de superar ese mal radical que imp lican
la s concepcionn morales absoluLis, la un1 c.i Íorrna Je

�abandonar la conciencia de culpa que acompaña a coda
actuación formal.
Hoy resulta fuera de lógica -arriesgado incluso- apelar
a una fundamentación metafísica y antropológica para hacer
frente al relativismo moral. La levedad del permisivismo
convierte a la ética en estética, o incluso en dietética,
porque los un1cos mandamientos incondicionales son
actualmente los del disfrute dionisiaco y los de la higiene
puritana. Los nuevos personajes, emancipados con respecto
a coda exigencia de valor y significado, son igualmente
magnánimos en su indiferencia soberana y en su condición
de objetos consumibles.
Exentos de prejuicios, la permutabilidad de los valores
determina la vacuidad de los acontecimientos.
El problema se centra en que al convertir incluso a las
personas en objetos de consumo adquieren una deriva cruel.
Lo que esto supone es justamente el dominio de los fuerces
sobre los débiles, de los sanos sobre los enfermos, de los
ricos sobre los pobres, de los integrados sobre los
marginales. El relativismo ético absolutiza los parámetros
culturales dominantes. Lleva así, a un acomodo de las
fuerzas en presencia, que acaba por anestesiar la capacidad
de indignación moral, el coraje ético necesario para
proclamar que la verdad es la perfección de la persona
humana, posición que sólo puede mantenerse desde una
renovación de la comprensión del hombre . Sin la apertura a la
verdad entendida como la lucha por alcanzar el
c o n o c i m ie n to , y a se a a rt ís ei c o , es p i r i tu a I o c ie n tÍ f i c o , 1a
libertad humana se ve ahogada por el subjetivismo, que se
desprende de la pragmática.
Es indiscutible que un comercio mundi:il libre y
competmvo es el me1or y más eficiente vehículo de
transferencia tecnológica y, por ende , impulsor del
desarrollo. Pero
cuando en este proceso convergen la
supravaloración de la tecnología y la exp lota ció n del
hombre, sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de
las comunicaciones qu e válida codos los caminos, la
búsqueda de la riqueza y el poder, nos ] leva al del o rigen.
Los grupos de poder, se han valido de los medios de

2GG

comunicación como su H111.1 nds efcc ti \',l v de largo alcance,
pua cambiar expecuriv.is de for ma s de vi~la v de conciencia
en aras del sueño de l bicncst.ir o de 1111 rncjo-r nivt.&gt;I de vida,
e n b as e a ar g u m e n t os fa Ia ces q u e p ro p o n e n c u a ]q II i e r O b j e t 0
como medio para conseg uir la felicidad aii o r.ida.
¿Qué instrument o eficicnre y eficaz tiene e l mundo fLl Lt
contrarrestar estas pricricas? Indudablemente, el in str umento m ,Í s eficaz par a la des hum a ni za ció n , h ,1 n si d O ] 0 s
medios,- Arma pode rosa de Ios gra n des cor po ra t 1vos
comuni_caciona les y entidades oficiales y privadas, que han
conducido al hombre a esta crisis espiritual, de valo res, e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard-, estamos amenazados
por una insolación mental por una profusión enceguecedora,
a causa del feed-backs incesante de coda la información sobre
codos los puntos del globo (Warner, 2002; 10 5) . Los medios
tienen por oponente la incapacidad de las mayorías para
a ce r s_e . de _su con trol. A esca Ia m un di a 1 pes a u 11
impertalismo informativo; en escala nac ional, el control de
la información es por parte del Estado, convirtiéndola en un
~pararo !1eológico a su servicio. Es la opulencia de la
informacion, qu~ se logra por la ca nt idad de mensajes que
pueden transmmrse por la circulación de diar ios, revistas,
radio, televisión y la realidad virtual. Pero es ta opulencia
presenta la sombra de la d esigual dad internacional en la
!ntenció~
controladora,
represiva;
en
supeditar
la
1nformac1ón al maneJO del empresariado sea privado 0
estatal, y en la actitud del público en una m era entidad
receptora, pasiva.
Los enfoques de los ana listas (Bayarc i, Ramon ee,
Huncing_ton, Warner) sobre la apropia ció n de la producción,
transm isió n cultural, concentración indust ria l, interactividad_ ~e tr~nsmisión definidas por e l markenting cu ltural, y el
debd1tamiento del rol de intermediarios como religiones,
escue_las, un!versidad y fami lia, muestran el aleo riesgo y la
agresividad ideoló gica del poderío norteamericano, unida a
la sed ucción caracterizada por el individual is mo. Sin
embargo, en un sentido antropológico habl ar de la
~undiali zació n de la cultura entraña ta mb ién flujos de
biene s infinitamente diversificados que sirven para construir

?

267

�la diferencia y la identidad. Pero ¿quienes determinan las
expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?
111 Educación en valores

integrar la moral a un conjunto de disposiciones prosociales
que impulsan
al hombre a pensar y actuar desde una
perspectiva moral (Haafcen, Wren y Tellings, 2001).
¿Qué implicaciones entrañan estas afirmaciones? Pensar
en que la educación es un proceso antropológico donde los
seres humanos se construyen a sí mismos, tanto en lo
individual como en lo colectivo.
,~ejamos . atrás el individualismo, epistemológico y
pol1t1co; la libertad encendicfa como desvinculación de la
persona y
su entorno, para abrirnos a formar no sólo
intelectualmente a los jóvenes, sino también orientarlos a
a~u_1;1ir una postura axiológica que se corresponda con la
v1s1on _del mundo y la postura antropológica de nuestra
comunidad, con el fin de guiarlos a descubrir sus propios
valor~s_, las raíces de su iden tidad y los haga capaces de
adqumr su responsabilidad, ser solidarios, dispuestos a
desafiar las exigencias actuales.
Ayudarlos a enfrentar conflictos de valores, aumentar la
conciencia del razonamiento moral que se cenera en el
ejercicio de la justicia, virtud moral y garantía legal que vela
sobre el respeto de derechos y deberes, asociados a los
proce sos de socialización . Educar para una ciudadanía
democrática.

El alcance de esta problemática y su repercurs1on en la
educación nos ha colocado en la búsqueda de directrices
apropiadas en base a nuevos modelos para educar en valores
¿cómo hemos de enseñarlos? ¿cómo podemos asegurar que la
revolución de la información y la comunicación que tienen
en internet su principal aliado, promuevan objetivos
vinculados con la promoción de valo res? Al respecto, las
postu,ras asumidas en los últimos años, han incidido en la
filosofía moral de Kant y la psicología moral de Kolhberg.
Sin embargo, ni la primera, que diera origen a la psicología
moral de Piaget, ni la de Kolhberg, pudieron generar una
forma universal de educación. En ambas se supone que la
moral kantiana es la correcta y que todas las demás
tradiciones son erróneas. Por ello, hemos empezado a v1v1r
una era poskohlbergiana (Campe![ y Christopher, Lapsley,
Walker, Pires, Henning y Matsuba), con enfoques que
reconocen la validez del pluralismo moral y explican cómo
los seres humanos llegan a tener concepciones morales y son
capaces de adquirir el carácter moral que ostentan. La tarea
educativa está orientada entonces, en la afirmación explícita
de que los valores se enseñan, no son conceptos vacíos, sino
que se viven y guían la formación moral del sujeto (Haaften,
Wren y Tellings, 2001). Poniendo, a su vez, especial
hincapié no sólo en lo que respecta a sus requerimientos
elementales provenientes de la vida individual, sino también
aquello relacionado con la vida en sociedad que impulsa al
hombre a pensar y actuar desde una perspectiva moral.
Factores de absoluta relevancia que superan cualquier tópico
ideológico y que deben ser asumidos de manera ineludible.
Desde
esta
perspectiva
que
se
contrapone
al
pragma cismo que impera en nuestro tiempo, es posible la
toma de conciencia y el rescate de valores y principios que
constituyen el ethos esencial de la humanidad y dejan atrás
las antiguas divisiones entre juicio moral y acciones, para

La vida colectiva potencia y enriquece al hombre, de ahí ,
que los enfoqL'.es e_ducarivos actuales, promuevan integrar al
aula, las expenenc1as propias en la construcción de l sentido
de sí mismo y del mundo que nos rodea, como parte del
proceso psicosocial de formación de la identidad.
En esta tarea, las opciones educativas han ampliado la
noción misma de moral, vinculada menos con la teoría ética
formal, y más con el desarrollo del carácter, lo s procesos de
socialización de base cognitiva y las sensibilidades morales
(Haaften, Wren y Tellings, 2000) postura generadora de
acciones enfocadas no solamente a lo intelecrnal (ju ici os
mor ales) que por su esencia no establece un sistema de
criterios morales, sino también a lo efectivo (scntimienros
moral es), en mira al futuro. La base de la educación m oral
de una persona, debe tener un enfoque integrador, orientado
a la defensa de la dignidad i na I i en a b 1&lt;.: de I h o m b re \' l.1

268

269

�construcción del bien común, en el marco de la dimensión
cul rural.
El reto es trabajar de manera pluridiscplinari:i, no sólo
epistemológicamente, sino desde el punto ético y político

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270

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27 1

�SUJETO Y DISCURSO DECONSTRUIDOS
PARA UN CAMBIO DE ARMAS
Mm. CahridJ Rivcros Elíwndo
Escrirnra nucvolconesa
Monrcrrcv, México
Sabnmos m,ís acnm de cómo es 1111a
cu/111rr1 si co111m110s co,, brs voces de hombres y
1m'leres. No hay 11i11g1111a m:wn por la que el
canon deba hablar co11 1111a sola voz o como un
solo hombre sobre k/S mcsriom'., fi111drm1n11ak·s
de /41 o:paimcin h11mt111t1.
I ifon S. Robirnon

En 1982 aparece en los Estados Unidos la primera edición
en oscellano del libro de cuencos Cambio de armas de la aurora
argent ina Luisa Valenzuela. El libro consta de c in co c uencos :
Cuarta uersión, La palabra asesino, Ceremonias de rechazo, De
noche soy tu caballo y Camhio de armas. Es precisamente de este
último cuenco, el que lleva el nombre del libro, del que nos
ocuparemos en el presente ensayo . Ya de e ntrada el título nos
sugiere cierto juego de intercambio, de la interacción e ntre una
serie de voces, silencios, objetos, rea lidades, palabras, sujetos,
recuerd os, realid ades, tiempos, discursos, espacios y fronteras
que aparecerán en constante transfo rmación a io largo del
cuento. Desde su 1n1c10, éste parte de un estado
"deconst ruido ", derrideanamente hablando, a lo largo del
cuento uno como lector es transg redido po r esca fragmentación,
por el estado de crisis (en ei buen se n tido de la palabra, crisis
como estado límite, como cuest ionamienco) y caos en el que se
273

�encuentran los elementos principales que constituyen el texto.
Me refiero con ello, no sólo a la estructura externa del cuento, a
la voz y el papel del narrador, sino a una crisis presente en
codos los niveles del texto como lo serían: la conformación de
los personajes, de la historia (con mayúscula y minúscula), los
temas, los ejes simbólicos, el lenguaje, el metalenguaje , los
cuerpos, los sujetos, los campos semánticos conforme a
conceptos y realidades que el cuento se encarga de abolir como
"universales".
El presente ensayo tiene como objetivo analizar los ejes
principales sobre los que gira esta "realidad deconstruida",
despojada de significados previos,
realidad cnt1ca y
fragmentada. Para ello he dividido en tres grupos temáticos mi
aproximación. En el primero analizaré la noción de sujeto que
Yalenzuela sugiere y en ello añadiré al cuerpo, la memoria vs.
amnesia y la psique; en el segundo, exploraré el lenguaje y la
escritura como tema y como material de construcción, los
códigos, el episreme, el concepto de tiempo y espacio, el orden
simbólico, la realidad y el contexto histórico; el tercer punto a
analizar será lo masculino y lo femenino dentro de la obra,
quizá este último apartado pudiera analizarse junto con el
segundo punto en donde se exploran los discursos ... En fin,
Cambio de armas, sugiere un sinnúmero de lecturas y aquí
estamos nosotros como espectadores azorados frente a la
frontera, al límite entre nuestras posibles lecturas y el vértigo
que nos causa su propuesta misma decididos a encarar siquiera
una de estas posibilidades. Finalmente, plantearé cómo estos
eres ejes fundamentales sufren un "cambio de armas", una
"vuelta de tuerca" a partir de los cuales se elabora en diversos
planos del texto una "reeconstrucción", una nueva escritura y se

sortean al azar en ese afán d
.
memoria mediante 1
.
e recuperar la identidad y la
.b
a escntura. Doce apa t d
tn us, los primeros cuatro tt't 1
1 d
_r a os como doce
¡ 6
u os a u en a signo
b
o a stracto, los siguientes o h
h h
s que nom ran
cuatro a abstracciones d
c o a ec os concretos, los últ imos
e nuevo .
Para dar inicio a este
.d
.
dijo, de la deconstrucción rTecorn o, partiremos, como ya se
· enemos como mar ·
•
o 6 ra d econstruida
el d'
, .
ena pnma una
.
'
iscurso estet1co del
un estado d
- .
.
c uento es
¡precisamente
.
e cuesr1onam1ento en ¡
• ¡
os mismos significantes son des o· d
. e __que incuso
el tercer párrafo del
P J3 os de su s1gn1f1cado. Ya en
cuento tenemos al
.
personaJe masculino
d econstruido:

al que fepuedeponer cualqu1er
. nombre que se
fe pasÉse, él,lael sinnombre
b
anda e porla ca eza, total, todos son igualmente eficaces y el tipo, cuando
por casa le contesta aunque ÚJ llame Huuo 5 b . , .l
.
Alfedo oh que sea y de. , , ,_ .
ó '
e astzan, gnac10,
lat b - ¿·b . . .
rpues estan ws ob;etos cotidianos: esos ll:zmados
R
P 0 , ano, 1 ro cama taza
ejemph, enfenta~e con ILt ll:zm:lie.pr:!:t:mpa. esulta dese~pherante, por
Y reguntarse que acer.
(Valcnzucla, 1983, pp. 113 v 1 14)

reconstruye la memoria.
El cuento consta de doce apartados o capítulos que la
autora ha titulado y ha separado unos de otros cuyos cítulos
son: Las palabras, El concepto, La fotografía, Los nombres, La
planta, Los espejos, La ventana, Los colegas, El pozo, El
rebenque, La mirilla, Las laves, Las voces , El secreto (los
secretos), La revelación y El desenlace. Una especie de juego de
lotería o rompecabezas en donde se delinea el univer so de
Laura, la protagonista, en donde las carcas o los nombres se

de esta manera' al persona¡e
. mascu li n
· Tenemos
·
SUJeto sin nom b re aunque
11
o como u n
personalidad propia. En V nlo por¡ e 1º' como se verá, libre de
a enzue a os nomb ·e
,
11'
por su significado propio .
, 1'
I s es ta n a I no
, sino so o para que l
.
escuc h en su propia voz
os persona¡es
una vez que pron
·
¡
I
en este acto se atribuyen identidad L
_un~¡.an as pa abras y
relación a los signifi d
h' . os s1gn1 icantes no tie nen
ca os,
av una re lac 1·' 11
·
ar b itraria tampoco ¡
'.
º
sausse r1a na
'
e con texto ttene m ·
¡
.
otra realidad más profund .
ayor re evanc1a. H ay
Luisa Vale
l
, a, in_tensa y abstracta en la obra de
nzue a 9 ue esta mediando
·_ ¡ d
.
sus personajes. Los objetos que rodea: ;1(~1sct~e:~o\~,apsac~1odas del
que se mueve La u ra son, mas
, que extraños y ·
en e
como extraños y ajenos d
d 1
, ªJenos, tratados
los significados ,s1·no d enrr_o el redxtod. No se tra ta de camb iar
·
e mirar os
.
extraií.e za con otros o.
.
es_ e u na perspectiva de
Ia
"E' ¡os. Lo dice el mismo narrador ace rc-1 de
ura
xtrana
es
com
·
E,xtran¡era,
.
de ui encs d
o :e s1en_te.
distinta. ¿Dis t'inta
19893
11,S)eElas ddemas mu¡eres, de sí mi sma" (Vale nzueh
' P·
sc -1 econst
·'
,
''
significados . . 1'
drucc1on esta presente inc luso en los
SOCla es cuan o el la prcaun
t·,1 "·1M.
,
b
(
e tengo
quc

274

275

�Pero al menos sabe ... que no se trata de un escaparse de la
razón o del entendimiento, sino de un estado general de olvido
que no le resul ta del todo desagradable. Y para nada
angusciante. La llamada angustia es otra cosa: la llamada
angustia le oprime a veces la boca del estómago (Valenzuela,
1983,p.115).
La memoria está vedada y con ello el sujeto por una
cuestión psíquica. La menee ha recluido en un "pozo" oscuro
parte de su pasado, de las palabras que ella no puede afrontar a
manera de mecanismo de autodefensa. Una situación límite en
la que ella fue torturada, colocada frente a la muerte por el
sujeto masculino y moldeada mediante una terapia de lavado de
cerebro para ser un "no ser". Valenzuela, maneja con maestría
admirable los pequeños recovecos del ser, su interioridad
mediante un lenguaje poético en donde se entrelazan diversos
elementos re lacionados al psique, a lo femenino, al cuerpo, a la
memona ... todo otorgado mediante un ritmo exquisito en el
lenguaje:
Un oscuro, inalcanzable fondo de ella, el aquí-Lugar,
el sitio de una interioridad donde está encerrado todo fo
que ella sabe sin querer saberlo, sin en verdad saberlo y
ella se acuna, se mece sobre la silla, y el que se va
durmiendo es su pozo negro, animal aquietado. Pero el
animal existe, está dentro del pozo y es a la vez el pozo, y
ella no quiere azuzarlo por temor al zarpazo. Pobre negro
profundo pozo suyo tan maltratado, tan dejado de lado,
abandonado. Ella pasa largas horas dada vuelta como un
guante metida dentro de su propio pozo interno, en una
oscuridad de 1úero casi tibia, casi húmeda. (Valenzuela,
1983, p. 130).

poner contenta con un vestido nuevo? ¿Un vestido nuevo es
algo?" (Valenzuela, 1983, p. 127).
U na vez expuesto este estado de deconstrucción pasaremos
a analizar el primer grupo de elementos relacionados con el
"sujeto" que sobresalen en el texto. El concepto de sujeto lo he
vinculado al cuerpo, a la memoria y al psique. Tenemos
entonces que desde la primer frase del cuento hay una alusión
directa al asunto.
No le asombra para nada el hecho de estar sin memoria, de
sentirse totalmente desnuda de recuerdos . .. . Lo que sí la tiene
bastante preocupada es lo otro, esa capacidad suya para
aplicarle el nombre exacto a cada cosa y recibir una taza de té
cuando dice quiero (y ese quiero también la desconcierra, ese
acto de voluntad), cuando dice quiero una taza de ré .... le han
dicho que se llama Laura pero eso también forma parte de la
nebulosa en la que transcurre su vida (Valenzuela , 1983, p.
113).
El concepto de sujeto, Íntegro o fragmentado, precisa de
una memoria que lo sustente como un ser dotado de
"continuidad", de una serie de recuerdos propios y compartidos
que lo "garanticen" como individuo . Laura, nuestro personaje
femenino aparece desmemoriada desde la primer frase y con ella
exenta de identidad. La amnesia nos despoja de la historia
propia. Más bien, parece desconcertarla la integración del
sujeto; es decir, la voluntad, la capacidad "masculina" de
nominar el mundo y con ello causar efectos, imponer poder.
Este estado inic ial sin memoria -no deja de recordarnos al
memorioso de Borges, Funes, cuya situación era justo lo
contrario ... nos sugiere una posible trama para seguir: la
historia mediante la cual el personaje recuperará memoria, el
pasacio, su historia, la integración de su ser y su tiempo
mediante las palabras.
Memoria y amnesia son una constante a lo largo del cuento.
Al inicio no hay ningún interés por recuperar esta memoria.
Esto permanece casi hasta el final del cuento, hasta el último
instante y las últimas líneas en las que el personaje vive el
"cambio de armas". Lo que ha quedado atrás y ya no recuperará
porque, en el fondo, de lo que menos ganas tiene es de
recuperarlo (Valenzuela, 1983, p. 116).

Existe también la memoria del personaje masculino quien
actúa a manera de custodio. Él posee la memoria que ella
carece; él es a lo largo del cuento el donador de poder,
dominio, conocimiento y memoria. "Después él queda como
ido, entre ansioso y aterrado de que ella recuerde algo
concreto" (Valenzuela, 1983, p. 115). Nosotros como le ctores
estamos sujetos a ir reconstruyendo la historia y la identidad de
Laura mediante pistas y algunas accion es realizadas por el

276

277

�personaje masculino; es decir, no hay un episteme dado, más
bien nosotros como lectores caminamos junto a Laura por ese
universo oscuro, con los ojos vendados intentand o descifrar el
pasado, el presente y el futuro. "Imposible tener a~ceso a ese
rincón de su cerebro donde se le agazapa la memoria. Por eso
nada encuentra: bloqueada la memoria, enquistada en sí misma
como en una defensa" (Valenzuela, 1983, p. 116).
Además de la memoria y el psique como elementos
fundamentales del sujeto, está por supuesto, el elemento del
cuerpo. Dice Sharon Magnarelli al respecto:

El cuerpo mismo, como el sujeto hablante, es siempre
intersectado y constituido por numerosos ejes de
diferenciación(es) -clase, género, raza, nacionalidad, etc.
Por lo tanto, nuestro acceso al cuerpo está mediatizado por
el mismo lenguaje que utilizamos para describirlo. De
manera similar, y quizás como resultado de ello, la
experiencia, el conocimiento y la verdad a que accedemos
por medio del cuerpo, no son nunca tan unificados,
fiables, universales y estables como nos gustaría que
fueran. Obviamente, tanto el cuerpo como nuestra
experiencia de "lo real" llegan a nosotros de una forma
mediatizada. (Magnarelli, slf, p. 59)
Este cuerpo involucra una serie de temas dentro del cuento.
El cuerpo es el símbolo del sujeto , la materia me~i,a nre el cu~l
los otros nos otorgan existencia. El cuerp o es cambien el espacio
mediante el cual Laura se reconstruye. Cuando se mira desnuda
en los espejos, entonces sabe que ese conjunto de miembros y
piel son ella, que esa nariz deforme por la tortura es ella., El
cuerpo pasa una serie de rituales en Cambio de armas: aqui el
cuerpo, de man era similar a Farabeuf de Salvad~r Elizondo ,_está
vinculado al erotismo. Laura recupera su identidad, ella misma
dice que haciendo el amor es de la única manera que tiene
certeza de que esas sensaciones le pertenecen, de que esas
sensaciones dispersas por la piel son percibidas por un sólo ser
que es ella: "va sab iendo que esa pierna es suya porque la siente
v iva bajo la lengua y de golpe esa rodilla que está observando ~n
el espejo también es suya" (Valenzue la, 1983, p. 123). Sin
embargo, ese cuerpo es siempre manipulado o marcad o por "el
278

otro", po~ el C~ronel. El erotismo, igual que en Elizondo, es
u_na esp_ec1e de neo en_~onde la tortura, el sadomasoquismo, la
v10 le ncia, la transgresion y la muerte están p resentes a manera
de comunión. Se trata de un "erotismo sagrado" en pala bras de
Bataille.
El Corone l de "Cambio de armas " ha re -escrito a Laura; no
sólo le ha. dejado marcada la espalda (u na cicatriz que él la
fuerza a mirar con _frecuencia, _para que vea la inscri pción del
poder del amo), _s111~ que _además ha borrado su pasado e
111cluso su len gua¡e, imponiéndole el suyo. O al menos así
parece hasta que en los ú ltimos momentos del texto ella le
apu n ta con "este instrumento negro que él llama revó lver" y el
lect~r se queda pregu n tándose si ahora va a ser el la quien
escriba en un cuerpo. (Magnarell i, p. 57)

. ¿No está _el cuerpo acaso siempre mediatizado por
dzscursos previos, estructuras narrativas previas, es decir,
narrativas dominantes (del amo) y/o narrativas de
supremacía? [ ... ] distinguir entre esos dos "modos" de
escribir con el cuerpo, porque los personajes no sólo
escriben (y se escriben) con el cuerpo, sino que se escribe
metafóricamente en sus cuerpos; sus cuerpos son inscritos,
marca1os, con Los signos "grrificos" de La violencia y la
agreS1on (Magnarelli, p. 56)
,Tene mos en un primer plano al personaje mas culino quien
actua sobre ella me d iante su cuerpo -l a cicatriz, la viole ncia , el
acto sexua l, las bofetadas- pues to que ella se encuentra alejada
de las palabras; han de pdo de cobrar significado en ella. En u 11
seg undo plano está ella, quien asume su ident idad mediante las
sensaciones que él va depositando en su cuerpo; son su manera
de saberse viva, de sabe rse. F ina lmente , esd el p lano de la
"esc ri tura con el cuerpo" Jtribuí&lt;la a Valenzuela en donde
participamos nosotros como lecrores enfrentándonos a un
discurso elaborado en base a una poétic a del cuerpo, a u na serie
de sensac_iones ~ragrnentadas que no siempre corresponden al
o rd en racional, ilustrado y phalocénrrico. De hecho, en el texto
queda,bastante claro c~mo el cuerpo significa algo mu:,' distinto
para el y pa ra ella. El, nHcho, se comunica mediante orro
código que ella: el del abuso, el poder, la rransgr&lt;:silÍn, la
27'J

�violencia y las palabras. Ella, hembra, mediante el silencio y
una serie de sensaciones y evocaciones sin nombre que inundan
las escenas del cuento.
Es como si la destrozara, corno si la mordiera por
dentro -y quizá la mordió- ese grito como si él le
estuviera retorciendo el brazo hasta rompérselo, como si le
estuviera pateando la cabeza. Abrí los ojos, cantá, decime
quién te manda, quién dio la orden, y ella grita un no tan
intenso, tan profundo que no resuena para nada en el
ámbito donde se encuentran y él no alcanza a oírlo, un no
que parece hacer est,1!far el espejo del techo, que
multiplica y mutila y destroza La imagen de él ... y ella al
exhalar el aire retenido sople Roque, por primera vez el
verdadero nombre de él, pero tampo co eso oye él, ajeno
como está a tanto desgarramiento interno. (Valenzuela,

1983, p. 124)

sus
elementos fundamennles
bloques
·
d
'
- hs
' pa lª l)Lls- constirnycn 1
a partlf
e los cuales ella
os
rompecabezas . Aunq ue ' como v ,1. me n e .I o n -armad
su
propio
¡ · · • d
1111 .
cuento 1as Pal a 6r a
,
i , .
, . os,.r.,1 1111 e JO . e 1
, s es tan t espopdas d
desde un perspectiva de t b I
e s1gn1 icados, v1sc1s
a II a rasa L·1ura I d
· ¡
tortura a, la violad-i I
.
. d'
' ·, a espo¡a( a, la
d
• , a s 11en e I a a 1·i d
. d
retomando palabras e . .'
, .', ,
csmcmor 1a a iri
. .f.
,magenes acusucas -es d .· . . .f.
Y signi 1cantes- para edifeut, s1gn1 1cados
,
icar una personali :lad
.
en esta ocasión, a partir d eunavountadyd
I
t
propia,
aunque
1·6· lb
,
as
palabras
son
llevad
h
11'
.
e
un
'
ie
a
edr10.
L .
as ast.1 e im ite pt
eca lo que no se p d d .
iesto que se usan par.1
d
·
ue e eca; muestran
·
· &lt;l
nominar el mundo real.
su 1nept1tu para

.
y de golpe se apaga, de golpe como por obra d
rnterruptor se apa
l . ./',
e un
algo mucho mds o gay e tr,mn;o se convierte en duda o en
U
1:
paco, dificdmente explicable, insondabl

;o;p:,t/::ec ,a que hay algo dmd, de todo e,o pao ,;
d

Las marcas en el cuerpo de Laura, como sería por ejemplo
la cicatriz de la espalda, la escena del rebenque y los espías por
la mirilla, nos sirven como lectores para identificar al personaje,
para atribuirle una h istoria, para verificar un contexto político,
una relación con el Coronel. Es decir, aquí la tortura sobre el
cuerpo cobra una serie de significa dos den ero del texto.
El segundo grupo de temas desde los cuales partiremos para
seguir el análisis de Cambio de armas es el relacionado al
lenguaje, la escritura, los códigos, el episceme, el t iempo y el
espacio, el orden simbólico, la "realidad" y el contexto
h istórico. He decid ido agrupar codos estos temas puesto que
comparten entre ellos la característica de ser formas de leer,
percibir y organizar la "realidad ". La escritura parece ser uno de
los cernas p rincipales dentro de la obra de Valenzuela. Ésta se
presenta de diversas maneras: obviamente como elemento
fundamental - sus cuentos son escritura-; sin embargo, la
escritu ra es también tema que los personajes o el narrador
cuestionan o comentan, los procesos mismos de creación, en
ellos no hay nada fijo o estable, Cambio de armas (como el
título mismo lo sugiere) es una transformación constante, un
proceso de reescrituración mediante la cua l la historia cobra
forma y Laura reelabora su identidad. Para Laura la escritura y
280

U
es siquiera un pensamiento elaborado sól
.
eta e que se Le cruza por la cabeza
d
', o un
( Valenzue!a, 1983, pp . 116 y 117)
y espues nada.

Queda as! pensa d
¡
palabras todo ara . n o en e secreto poder de las
'
P
ya no .. · (Valenzue!a, 1983, p. 119)
Se podría decir que en Cambio d
incluso presentes teo ,
l
e armas se encuentran
nas act ua es sobre ¡1·
, .
protago nista lleva a cabo
b .
ngu1st1ca, la
. .r·
un t ra ªJº de deco
.,
s1gn1 1cado/significant e como parte de 1
de
· , nsrrucc1on
S
rememorar d
.
ª
accion. u acto de
e reconstru1rse esta, siempre
·
palabras. ,
asociado a las

Dice -o piensa- gimiendo
. .
imagen de la pal b
. ' Y es como sz viera la
o
, 'd
a ra, una imagen nítida a pesa r de lo
co
n1t1
a
que
puede ser una szmple
.
.
palabra U
P.
imagen que s d d
,
·
na
se habrá
zn_d u¡ª esta cargada de recuerdos (¿y dónde
n met1 o os recuerdos? -P
, 51..
sabiendo mucho mds d ¡¡
· &lt; or que t10 andarán
e e a que ella misma?) Al o se ¡
escon d e, y ella a veces trata de es t.1rar una mano
.
g
el
para atrapar un recuerdo al
I
menta
(Va_Lenzuela, 1983, pp. 115 y 116; ue o, cosa imposible.
La escnrura
está también presente como met f · ,
.
esto quiero decir que el na rra d or a veces deuene
.
a 1cc1
0 11; con
la
historia
en
281

�cuestión para comentar el proceso de creac1on del mismo
cuenco o en ocasiones sobre las acciones de los personajes. Por
supuesto que el lenguaje, la escritura, es también un elemento
fundamental desde la perspectiva de éste como una herramienta
para nominar, clasificar, valorar y dar vida a una realidad. El
lenguaje como instrumento de poder de quien se apropia de las
palabras para lograr que la realidad silenciada e in cerna, aflore y
se vuelva realidad. El mico de Adán de nuevo, Laura al inicio
del cuenco cuestiona esa facultad de decir "quiero cé" y que el
té esté servido. Empieza la historia como el Génesis, un es t ado
sin memoria, casi sin significados salvo algunos que son ocultos
para los personajes -la sabiduría y el mal para Adán y Eva-, la
sabiduría y el pasado tortuoso para Laura; en ambos existe una
especie de estado ideal o idílico que se desarrolla en un espacio
"cerrado", paraíso terrenal o departamento, desde donde los
personajes permanecen protegidos del exterior; sin embargo, en
Cambio de armas se traca de un ambiente de angustia e
incertidumbre despojado de "presencia" -de nuevo, derrideanamente hablando-; no hay centro, no hay dios, no hay sujeto.
Además, sabemos que el universo de las palabras le pertenece al
Coronel, al hombre, al donador de significados.
El concepto de tiempo y espacio son dos elementos que
considero muy importantes dentro del cuento. Se trata de
tiempos y espacios cerrados dentro de la historia; con esto
quiero decir que la acción transcurre en pocos días aunque el
lector al igual que la protagonista nunca lo sabrá de con
certeza. El tiempo y el espacio se manejan como se hace cuando
se pretende hacer un lavado de cerebro. No sabemos cuando es
de noche ni cuando es de día, tampoco sabemos que tan atrás
sucedieron los hechos, las marcas, las cicatrices, porque Laura
no puede recordar, apenas tenemos algunas referencias
otorgadas por el Coronel (el donante de la sabiduría y la
información para la protagonista y para el lector. .. ) que nos
permiten conocer el contexto histórico de la Argentina ele las
persecuciones, las torturas y los desaparecidos. Se ha.bla de
bombas en los cuarteles Je Palermo, Je una guerrilla. en el
norte. Es decir, aunque el tiempo Je la historia. (no la Hi s toria )
no es muy preciso, el de la Historia como s uceso político
podemos intuirlo y ubicarlo en la década Je los setenta.
282

Dejando de lado estos tiempos transcurridos en la his toria y
en la Historia, podernos hablar de otro concepto de tiempo en
Cambio de armas, del tiempo femenino, del interno, del que no
puede ser registrado, del ritmo interno de Laura tan dis t into al
del Coronel. Se trata de un tiempo casi irreal, un tiempo
desordenado sin principio ni fin que contrasta con el tiempo
real que concibe el personaje masculino, con sus horarios de
visitas, sus referencias a eventos pasados. Lind a Huccheon
aborda el tema de la escritura · histórica e n la posmodernidad
elevando este plano de lo subjetivo propuesto por los personaj es
femeninos de Valenzuela al plano de lo público en donde los
significados no están ya dados por los eventos sino en los
sistemas que los provocan.
To eleva te "private experience to pub!ic consciousness"
in postmodern historiographic metafiction is not real/y to
expand the subjective; it is to render inextricable the
public and historica! and the private and biographica!
( Hutcheon, 1988, p. 94)
What the postmodern writing of both history and
litera tu re has taught us is that both history and Jiction are
discourses, that both constltute systems of signification by
which we make sense of the past. In other words, the
meaning and shape are not in the events, but in the
systems which make those past "events" into present
historical 'facts ". This is not a "dishonest refuge fronz
truth" but an aknow!edgement of the meaning-nl(/king
function of human constructs. ( Hutcheon, 1988, p. 89)
El espacio como y:1 mencioné se rrata de un espacio
cerrado , limit:.ido, a manera de "pa raíso" cuyo contacto co n el
exterior sólo es una ventana a la que Laura no tiene acceso
puesto que la llave del picaporre la ll eva él. Su única posib ilidad
de aperrur:1, de tr:.insgresión de l espacio esd vedada por el
Coronel , adern:is de los personajes llamados Uno y Dos que
custodian la puerta.
Orra manera de analizar el espacio es centdndonos en la
relación entre lo pt'1blico y lo privado. T radicion,ilmcntc lo
público es lo vincu lado al homb re y lo priv,1do ,l l.1 mu jer (t.il v
corno sucede en este cuento ). Aquí existe cLnamcntc un .1d cn1r;&gt;
28.)

�del departamento y un afuera. "Es decir que afuer.1 no sólo h.i y
ojos, también hay oídos. Afuera quid no sólo estén Uno\" Dos ,
afuera también esos ciertos colegas. Afuera." (Valcnrnela, 1983 ,
p. 136). Sin embargo , como todo en V;denzueL1 es1:1 di\·i silín
entre lo público y lo privado es sólo aparente. El csp.iuo
privado de b mujer es un lugar violado, una especie de cír cel
utilizada para transgredir su psique . Un lugar donde es esp1ad.1.
Aparece también el concepto de cuerpo como una nLiscara bajo
la cual se puede ondrar la privado "Cubrirse con el cuerpo de él
como una funda. Un cuerpo -y no el propio, claro que no el
propio- que le sirva de pantalh, de m:íscara p.1r.1 enfrenen a los
otros . O no: una pantalla para poder esconderse de los oiros,
desaparecer para siempre tras o bajo otro cuerpo" (Valenzuela ,
1983, p. 136) .
Por último, está el orden simbóli co como otra forma de
escritura, de codificación de una realidad que no quiere ser
expuesta. Por supuesto que este orden simbólico también
corresponde a la manera en la que la mente agrupa los sucesos
en el inconsciente, en símbolos, en medforas. Aquí, de nuevo,
la profundidad psicológica con que Valenzuela presenta a sus
personajes . Algunos de los símbolos principales_ so_n la
fotografía, la planta, los espejos, el picaporte, la cicatriz, el
revólver, la ventana y el pozo. La fotografía, al igual que en
Farabeuf, es un símbolo que sirve al personaje para atrapar el
tiempo, un signo material en donde queda :J.testiguado lo que
pasó, p:J.rte del pasado que se oculta en la hist?ria de Laura. La
fotografía y ahora el video son quizás los únicos medios para
atrapar el paso del tiempo, para almacenar i~ágenes, ~ara
atrapar instantes. En dla Laura se encuentra vesuda de novia y
casándose con un tal Roque. Sin embargo, se trata también de
signos deconstruidos, la foro no le dice nada al personaje. "Y
dentro de esa casa por demás ajena, ese elemento personal que
es lo menos suyo de todo: la foto del casamiento." (Valenzuela,
1997, p. 119). lncluso dicho símbolo "personal" se nos
presenta como desprovisto de significado para ella.
Otro símbolo que aparece es la planea, el narrador asegura
que es el único recuerdo que ella guarda. Sabemos también que
ella le tiene cariño y que la planta simboliza al hombre puesto
que tiene las características de él "hojas bellas, hieráticas,
284

oscuras, ~uy como él, muy hecha a imagen de él aunque la
ha_ya eleg1~0 Martina'.' (Valenzuela, 1997, p. 120). Además,
mientras tienen relaciones sexuales, ella mira su cara en el
espe¡o del te~ho y su cara le recuerda a la planta. Esa planta
guar~a ademas, el concepto de vida de Laura; "la vida: una
a~on1a desde el principio con algo de esplendor y bastante
msteza, (Valenzuela, 1997, p. 122) . Están también los espejos
como s~mbolos de la deconstrucción y la desintegración del
person_aJe "el único problema real es el que aflora cuando se
topa s111 quer~r c_on su imagen ante el espejo y se queda largo
rato _frente a~'. misma, c_ratando de indagarse". Sin embargo, los
espe¡o_s tamb1en van un1d~s a los conceptos de tiempo , espacio
Y realidad ya tra tados amba. La multiplicación propuesta por
ello~, las imágenes fragmentadas que aparecen en ellos de
realidades que son y no son, de individuos que se conciben y se
contemplan allí nos sugieren otro concepto de espacio en el que
~e 11~,van _.3 cabo las acciones y por supuesto, de sentido de lo
real.· . S_e, trata de_ una multiplicación inexp licable,
mult1pl}cac1on de ella misma en los espejos y multiplicación de
~speJos (Valenzuela, 1983, p. 122). Sabemos además que, al
igual que en la novela Farabeuf hay un espejo colocado en el
techo en donde el personaje femenino tiene la obligación de
contemplarse durante el rito erótico.
~l picaporte aparece también como la llave secreta
prop1~dad del hombre que encierra la posibilidad de ser libre,
de sa lH ª. la calle o por lo menos, mirar a través de la ventana.
Ella asocia el ~icaporre a un arma, la calle y un puño (tres
element,os del d1scu~so masculino). Aparece además el rebenque
como s1mbolo _d~ v10lencia, de abuso sexual, de violación, de
tortura.
La, mmlla
como
símbolo de la d'1v1s1on
· · ' entre ¡os
.
.
.
es_ra~1os publicas y pnvados (de los privados que se vuelven
publ1cos). Las llaves son el instrumento de libertad poseído por
el macho, son el phalo que le permite proveer a la hembra de
cosas para su guarida, de libertad, de controlarla.
Por. último, mencionaré sólo algunos de los aspectos más
sobresalientes en cuanto a lo masculino y lo femenino. No
ahondaré aquí en el asunto puesto que ya se han hecho
n umer~sas alusiones a lo largo del trabajo. Los planos
masculino y femenino se encuentran muy bien delimitados e n
285

�Cambio de armas; la aurora escribe desde un discurso femenino

caracterizado por la fragmentación, el orden no racional, la
experimentación en el lenguaje, la deconstrucción de los
significados ilustrados, de los signos convencionales, caracterizado por la escritura con el cuerpo como mediador, por el
énfasis que hace en las acciones internas, en el silencio, en la
desintegración del sujeto que sirve al "otro" para tomarla como
materia prima, en la violencia. El discurso masculino, por su
parte, como ya se ha mencionado se encuentra caracterizado por
el poder, lo público, lo real, el dominio, su capacidad creadora
mediante el uso del lenguaje, donador, dueño de las llaves, de la
intimidad de Laura, de la memoria, del tiempo real, de las
palabras, del revólver, de la política, las leyes, la economía ...
Esta diferenciación entre el mundo de ambos, entre sus
conceptos de "verdad" queda expresada cuando el narrador
apun ca:
Él en cambio sí sería capaz de revelarle unas cuantas
verdades, pero La verdad nada tiene que ver con él, que
sólo dice Lo que quiere decir y Lo que no quiere decir
nunca es Lo que a ella le interesa. Posiblemente la verdad
no sea importante para él. (Valenzuela, 1983 , p. 125)

El macho tiene la capacidad. y el conocimiento; sin
embargo, no pertenecen a ella. Por otro lado, se ve muy claro lo
que el opresor hombre espera de la oprimida muj er; él mismo la
arroja hacia el no ser, hacia el transformarse en una serie de
características que le satisfagan y lo complemen ten.
Su voz es siempre la misma y son siempre Las mismas
exigencias: que ella esté con él pero no demasiado. Una
ella borrada es Lo que él requiere, un ser maleable para
armarlo a su antojo. Ella se siente de barro, dúctil bajo
las caricias de él y no quisiera, no quiere para nada ser
dúctil y cambiante, y sus voces internas aúlLfln de rabia y
golpean las pflredes de w cuerpo mientras él v11
moldeándola a su flntojo. ( Valenzue/11. 1983. p. 138 y

139).
De hecho Walter Mignolo menciona que la mujer al busc.ll
una propuesta estética discursiva t¡uc la rcprcsc.:nrc.:, 1crmin.1 por
e laborar su discurso de manera contracanónica. "La lucha por el
28(,

poder interpretativo de la
.
.
confesiones e historias d
' d mu1der se localiza en carcas
,
e v1 as, to as fo
l
'
generos canónicos" (M'
¡
rmas ª margen de los
parte, asocia este disc1gno o, 1994, p. 26). Toril Moi, por su
d
.
urso con un afán d
.
es pop a las esferas trad. .
1 d
econsrrucrtvo que
. ·r· d
tetona es e homb
.
s1gn1 tea os otorgados
1 1
.
re y mu1er de sus
por a ey patna
1 "Th f
par excellence becomes rhe dec
rea ·.
e eminist rask
metaphy~ics" (Moi, 1988, . 126) º~:ucuon of patriarchal
este sentido de la escr1·t
pi . . .
as adelante, ahonda en
ura Y a mu1er en l ¡ · ·
entre el caos la nada y l
.
e im1te, en la frontera
'
a presencia.

.l( patriarchy sees women as occu .
.
posztion within the
b ¡·
d
pyzng a marginal
sym o ,c or er th
.
t h em as the limit or b d ¡ ·
' en tt can construe
or er- tne of th t
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represent the necessarv fi
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J
rontter etween
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mtln an c aos,
b ut because o+ thPtr ver
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'Y margina 1ty thev ·¡¡ ¡
¡
seem to recede int
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J wi
a so a ways
o an merge with th
h
J
outside. Women seen as th /' .
e c aos º1 the
wi/1 in other words sh
. eh1md1_t of the_ symbolic arder
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·
a !! rontiers: thev will b
.
. . ng propert1es of
. fi
h
J
e ne1ther tnside
·¿
nezt er known nor unk
(M .
nor outst e,
nown.
o1, 1988, pp. 126 y 127)

ª.

Una vez revisados estos tres e·es
. .
hemos vis ro como C b. d
J
prtncipales en donde
.
am JO e armas parte d
SUJeto, escritura Y discursos d
',d
e un propuesta de
· · d
·
- econstru1 os d
crts1s e rodos los element
J·.
' e una puesra en
os rra 1c1onales
f
sa 6er, a 1os persona¡ºes 1
.
.
que con orman el
, as acciones el ti
I
memoria y la realidad
d.
'11
empo y e espacio, la
recorrido. Aquí me g '
ehmos ega r al fin al de nuestro
usta1 Ja acer re fer
.
cuento que propone
.
. enc1a a esa teoría del
.
que un cuento s1ern
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.
que caminan en líneas para! 1
pre son os historias
' e as· una pcrma
.
1
y es 1a del an écdota 1~
'
'61 , ncce en a superficie
, •• comprens 1 e
·
segunda es la ¡ ·
•
ª primera vista. La
11stona que realmente cu
,
permanece a manera de . .
.
en Lt , pero 9 ue
1ncons c1entc vehd ·
.
,
, a, avanza sutil b:1jo
1a. otra y sólo asoma SLis voces
en pocas - .
·¡ .
1 , ocas1011u. F tina! de l.1
h istoria casi siempre - 1
. 1 1 ]'
t es u ta se r a dcvela ci , J ,
ocu ra; a inea subterdne·1 . fl .
on
e es:i p .1rrc
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,,
· ' .1 oia )' entonces vic 1 . , "
6.
e armas que sorprende 11 .
1t. ese c 1111 io
.
a ector v que de 1 1
internos t]ue co d ·
l I
,
ve a os 111srrumcnto\
n u¡eron os 1cchos.

~?

287

�De esta misma manera, Camhio de ar111as. re construye .&lt;,e
deconstrucción. En el noveno capírulo hay unas frase s en donde
se sugiere I a imagen de Laura a pu n rando con u n r i íl e; es t.1
imagen resulta extraña al lector. Sin embargo, ha c i,1 el final , )'ª
en los üitimos párrafos, este signo se resuelve. Encendemos que
el signo del revólver es la clave que eleva la hisror ia oculr.1 al
plano de la superficial, Laura surge al mundo masculino , al real,
al de la memoria, las palabras y lo público gracias :1' revólver.
Nosotros como lectores sal ramos también a esre plano gracias al
discurso masculino, el Coronel nos devela un;i. hisroria al
confesarle a Laura la verdad. Estos dos elementos son la clave
para que en unos cuanros segundos Laura pueda resol ver su
identidad: el revólver y la hisroria; es decir, el signo del opresor
y las palabras. Aquí es donde se da e l Camhio df armas, se
reconstruye la identidad del personaje , por supuesto no a cómo
era an re r·io rme n te. Laura parte de un a deco ns t rucc ió n p:na
rero mar algunas de sus partes, modificar sus si gn i fi cados y
reelaborarse a sí misma.
De la misma manera, el lenguaje y la escricura como
herramientas del personaje y del autor plantean un cambio de
armas. Se restituye la identidad y la "historia" a partir de un
lenguaje subjetivo, poético, femenino. Se muestra el reverso de
la moneda puesto que a través de este lenguaje el personaje
logra recuperar memoria, identidad y escritura para asumir su
cambio de armas, dejar a un lado su silencio, tomar el revólver y
apuntar al hombre.

Mig?olo, W. (1994-1995) "Entre el canon y el corpus.
Alternativas para los estudios literarios y culturales en y sobre
América Latina" . Nuevo texto crítico.
Moi, T. (1988) "Feminisc, Fema le, Feminine". E C
Bl
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e sey Y J•. ~oore,. ed. The Feminist Reader. Essays in Gender
and the Polrtzcs of Ltterary Criticism. Blackwell Pub.
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fem1111stas
al canon literario." en Eric Jcuila' , ed . El canon
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ltterano. Madrid: Arco/Libros.
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Casillas Editores .

Bibliografía
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Problematizing of History". A Poetics of Postmodernism. History,
Theory, Fiction~ New York and London: Roucledge.
Magnarelli, Sh. (s/f) "Luisa Valenzuela: cuerpos que
escriben (metonímicamence hablando) y la metáfora peligrosa" .
En Gwendolyn Díaz y María Inés Lagos, ed. La palabra en vilo:
narrativa de Luisa Vafenzuefa. Chile: ed. Cuarto propio.

288

289

�DONDE HABITE EL ORIGEN 1
La poética de la desolación como lugar de encuentro en la poesía de Luis Cernuda
Mtra. Minerva Margarira Villarreal
Universidad Autónoma de Nuevo León
racultad de rilosoffa y Letras

Del otro /mio
Fueron por los mismos lugares:
el ckz11St1v, el vasto patio hermoso
donde el reloj seguía nudiendo a orws el tim1po.
el C01redo1; eljmdiniUo
y, mmulos en kz casa,
s11biem11 los páhños que élpisara.
De él los dos iban habb111do.
Si élp1uliem oídes. 1111 se remnoaem
m 11,uh.: l'xtliuío m elpamje.
SIIS actos y su vida, commt,1dos.
alÍ11 1,0 menos extmiios. Úl.s pd,bms de onvs
el mito i11vol1111{//ri11J tejm
de 1111 existir rna,u/o y11 mismte II ido.
Si e:,.1miío todo, (l/mbien ,1mso mmos dum
s11 existir se dnir~ como siya dorado
ele aque/1,1 Jlll'ltej,kil p11m 11111dJ().1
que ames les fl/lJl(lió. apeJflr rl,· s11 rl,d,,,
111ds mm m clísfur,1r de [is /,m;u ,ol,'¡/[fo_
Lkg,1dos a [1 p11e1td del r¡11,:fi1m1 íll u1,11to,
omp11do por onv. clete111rlos w1 p1111t11,
silencl/lsos 1111 p11mo. 1'smd1¡11·p,1reci1111
mmo siji,em II habfok1 ,·! 1111Se111,·.
m111q11e e,r11111e1;1 y~ ap,1cig11,vlo, sí11 m11ámci,1,
m el scg11m dmvle ,,/fin 1q,11,i111 lo., i11111go,

291

�Hay en la poética de Luis CcrnuJa siempre un centro, :, no .1 pcs:ir
de la escisión abisal que pronuncia esa gran vía Je! mundo del siglo XX y
de los siglos que vienen, que es la asertiva, la imprescindible metáfora que
enmarca su obra: "La realidad v el deseo"; no :1 pesar de ella, sino por
ella. Una moneda de dos caras ¿uva reconciliación es un trazo imposible,
la vida, el tránsito que ésta supo~e, el c:1cr rodando del círculo Je fuego
cuva solución exige una operación sagrada: la encarnación : "Pero cü no
er~s sino una carra más en el juego, y éste, aunque el reconocerlo así te
desazone, no se juega por ti ni para ti, sino contigo y por un instante."
("La concha vacía", Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
La metáfora que emerge de esa gran división, de esa ruprura
empotrada en vacío, es justamente del orden de lo sagrado: la
encarnación. Hacer que el deseo encarne en la palabra )' en su hálito
alado pronuncie la poesía como lo más recóndito, como el resonar de las
palabras de una tribu que no es historia sino llaga, internamiento,
multitud de personas en la voz del poeta. Efectuar esta operac,on
milagrosa como una conversión. Luis Cernuda convierte el deseo en
realidad. Toda la beligerancia del potro enarbolando el placer en las
monturas del cuerpo. Pues la bestialidad es asunto del espíritu, dice, el
cuerpo es inocente. Y contrario a las reticencias de Santa Teresa que
renegaba del halago a sus pies desnudos. Cernuda desnuda su cuerpo en
la fe del deseo. La fe del deseo, esa práctica obtusa e inapresable que
rompe toda ley moral, ese amor que no sabe, no puede, no quiere decir
no, porque la vida le muere de por medio. Esa fuerza que rige la obra de
Luis Cemuda en palabra y en acto; es decir, en cuanto el poeta asumió el
padecimiento como la única posibilidad de hacer frente con honor y
valentía al desdén pedregoso de lo humano que le rodeaba. El amor,
"única luz del mundo", irradia al final del "Epílogo", de los -Poemas
para un cuerpo- ( Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
.
El amor es la fuerza vectora imprescindible para recorrer la zan¡a
abierta entre realidad y deseo. Es la posibilidad de la encarnación. Esa
fuerza no proviene sino de la lealtad a una tradición que lejos de inventar,
como piensa Borges que opera el designio desde la autonomía de un
escritor, le llama, le pide claustro, le privilegia aislándole, fortificándolo
en la dificulcad y el abandono. Sólo el título: "Vivir sin estar viviendo",
del libro noveno de La realidad y el deseo, para constatar que se trata de la
tradición de la poesía mística, del fervor que golpea, pero ahora, a Dios se
292

í

le sujeta cara a cara y se le acerca, se le goza en la fugacidad que encarna
el milagro del ser. Del ser pleno solamente en manos del amor. En
cuerpo se da el amor, allí se otorga. Así, la encarnación, con el misterio
que encierra, haciendo del imposible un acontecimiento, con su doble
naturaleza rige la potencia de la poesía cernudiana. Entre el cuerpo y el
alma la voz expresa su razón sangrando:
Ú1. poesía habla en nosotros
la misma lengua con que hablaron antes,
y mucho antes de nacer nosotros,
las gentes en que hallara raíz nuestra existencia;
no es elpoeta sóh quien ahí habla,
sino las bocas mudas de hs suyos
a quienes él da voz y les libera.
¿Puede cambiarse eso? Poeta alguno
su tradición escoge, ni su tierra,
ni tampoco su lengua; él las siroe,
fielmente si es posible.
Mas la fidelidad mds alta
es para su conciencia; y yo a ésa siroo
pues, siroiéndala, así a la poesía
al mismo tiempo siroo.
(de "Díptico e.~p:uíol". en Variaa1mes sobre 1111 tema mexiamo.
Desolaáon de/,¡ quimera, 1990)

El centro es justamente el fruto de un c:1mino, único y definitivo,
espinoso y áspero, solitario y doliente, empecinado y viril, frontal, sin
concesiones, arrastrado por la pasión de amor hasta el olvido. Muy en los
intestinos de sí, dejando registro de esa trama oculta a la realidad que no
entiende razones, explayándole lo inminente, lo impostergable, el
quebrantamiento de los sentidos, allá adentro, en las deleitosas
disposiciones del cuerpo, "vehículo gozoso e inmundo de conocimiento,
en la posibilidad de adentrarse en las cavernas donde cal vez se oculte lo
2
sagrado" •
Mas cuando hablamos de olvido, pensamos siempre en el otro, en el
vacío donde caemos de un furor previo, vacío que proviene de un
continente que se nos quitó, que se negó a ser más en lo posible. Pero la
justicia de Cernuda es más cruel y despiadada, es la justicia hacia sí
mismo, allí, en ese cenero que es plexo, que es pecho que encierra al
corazón. El olvido que padece Luis Cernuda, después del arrebato de
293

�amor, después de su festín de cuerpos que se enredan, que se entregan y
yacen, extenuados y exangües, es el olvido de sí mismo. Es la desolación
que entra como huracán con yelmo, todo furia y desastre, a lapidar el
lecho del recuerdo. La desolación que trae consigo el destello solar del
fulgor primero, el origen de los rayos del amor. Y también la forma
desencajada e iracunda del dolor de su pérdida. Así pues, el registro del
paso del amor es tormentoso, es sufrimiento y sentido, plenitud de
sentido el milagro de esta fuerza creativa que, como la vida, pone fin al
principio instaurando su pócima de muerte.
Es Luis Cernuda, y la poética de su tránsito instala a la palabra, al
fruto de la mirada, a la posterior fuerza de una voz en la escisión. Aceptar
este hecho, y otorgarlo a la poesía como un libro, una carta que volvía a
aparecer, edición eras edición, como un todo repitiéndose con énfasis en
su sorda dinámica dista mucho del candor con el que a veces se bautizan
los libros de poesía en cuanto novedad reveladora. No, Cernuda insicía,
insistió, insiste. La realidad y el deseo. La realidad y el deseo y en su
centro, habitando la desbandada perenne, la dádiva goteando como un
silicio en una cárcel oscura, la desbandada del amor que se ofrece, que
palpita y se niega, que es atropellado, vituperado, abofeteado por
impúdico, y en su cenero Cernuda recorriendo las dos habitaciones,
reconociendo la ofensa y aceptándola, encerrándose, aislándose,
conviniéndose en ese pastor de Ticiano, que acaricia a la ninfa bajo los
dardos de la luz. Creando desde esa luz que es el centro mismo de la
desolación, y cuyas proporciones devastan en filos pronunciados las
articulaciones sonoras de la lengua. Cernuda vuelve al solar de la lengua,
al español hablado de México, ese otro mundo que tramita el valor de su
existencia en las adversidades de la miseria. Y,"porque la lengua del poeta
no sólo es materia de su trabajo sino condición misma de su existencia",
Cernuda atraviesa el orro lado, la frontera del lenguaje, hasta sorber de
los manantiales de esa luz. Ese centro, ese origen que regresa también con
el calor del sol y con la irradiación del amor.
Cernuda canta la novedad y es acusado con su primer libro: Perfil
del aire, de lo contrario. Canta la novedad, pero como su novedad es
entrañable, alude y expone lo que se juega en el ser cuando este ama, no
puede verse. El mundo no puede ver lo que no quiere ver. Y la poesía de
Luis Cernuda es demasiado la vida. Demasiado la evidencia de que la
vida late donde no se la quiere. Cernuda canea lo indecible hasta
entonces. Canta que el amor es duelo , porque, en tan ro vida, es muerte y
sucede. Y si antes, siglos anees, en su preciado Garcilaso ya tenemos esta

arrebatada concepción del amor, no la tenemos, ni la tendremos hasta la
poesía de Luis Cernuda, en cuanto que el amor es la gran herida, la gran
travesía a donde entramos para desangrarnos interiormente, pues resulta
que esa pregunta que asomó en el niño Cernuda sobre la eternidad y el
infinito, sobre el siempre, siempre, siempre está sonando dentro, dentro,
dentro y su eco perfora así, infinito, grave, como campana de maitines,
en una internidad, en ese cuerpo donde la eternidad opera siempre
volcándose, virando hacia el adentro, derramándose en la fugacidad y
muerte de la entrega amorosa.
·
Cernuda se entrega. Y lo hace desde el centro vacío de la desolación
que sucede a la pasión de amor. Si todo encuentro es un reencuentro, el
encuentro de los amantes los regresa al origen, a la primera pareja, al
imposible, a la expulsión.
Sí hay un camino de unión entre la realidad y el deseo. Por más
sanguinario que sea el despojo que la realidad hace del deseo, para
solventar su equidad y el principio edificante de su perpetua ruina, el
deseo contraataca, filtra sus donaciones en asentamientos cuyo poseedor
es el amor.
Pero el amor aunque no espera nada a cambio, aunque se da como
ese accidente de una substancia del que hablaba Dante, se debate y
desola, se amedrenta y esconde arrinconado ante la falca de solvento. El
centro de la poética de la desolación como lugar de encuentro en la
poesía de Luis Cernuda es el amor. Y el amor se renueva en la cierra,
renace en el origen al que nos conduce. Es la tierra y su infatigable
rotación alrededor del sol, es decir, alrededor del deseo que no pide
permiso para amanecer y quemar al mediodía, que no preguma la
condición civil o el sexo que demanda. Cernuda es fiel a la palabra, a la
lengua, al origen, al cemro de su quehacer y de su patria interna que no
encierra otra cosa sino b expoliación del exilio. Estuvo exiliado desde
entonces, desde su primer libro o antes, desde su ser hombre en una casa
de niñas, desde reconocerse en la piel y en el cuerpo de una sensibilidad
can profunda y adusta como para repeler el con tacro de cualquier tipo de
mediocridad, así fuera la del tono personalista con la que Pedro Salinas
comenta su aparición en las letras. Viendo a la persona, a la intuición
equívoca de la persona, no al fondo revelador y puro y mis rarde amargo,
que deronaría en sus !erras. La poesía de Luis Cernuda se consagr:i corno
una poesía que pone a su servicio el lenguaje, lo consrriñc, lo cií1e. lo
estructura para decir exactamente la precisión qu('. pide. Nada a la
intuición ni a la adivinación, la sugerencia es en sus poemas un:i

294

295

�conflagración de la evidencia. Y la evidencia es ese ta¡o cruel que nm
abisma y divide en nuestra propia piel, esa piel recorrida por la lengua &lt;lcl
poeta como fuente exclusiva de inrensid:i.d.
Así sea el sentimiento más áspero, la espina más fina y punnnre que
atraviese la carne del poema, tendrá brillo b aspereza y una gota de c;í.l11
escurrirá por esa espina aderezándoia Es Luis Cernuda, es la vicisitud
más honda, la más limpia. Es el bisturí que fue tajo y rasgó el papel en el
que imprimía la percepción no de lo que observaba con los ojos, sino de
la mirada que desplegaba el corazón.
La fuerza de Luis Cernuda es el amor. Y sólo por él pudo instalarse
en la grieta, esa división t:i.jante, esa frontera. La tierra es el cuerpo que
abraza. El origen es el amor. La palabra, la posibilidad de edificarlo. L1
vía por la que el poeta :i.craviesa la realidad y el deseo aunque se clava en
el amor no se constriñe a él. El indio es una crítica profunda al mundo en
que vivimos, el mundo que pretende ganarnos. El es una decisión frente
al mundo. Tan fuerce como la desolación de la quimera del poeta, la
ruina que no muere. El deseo que persiste en la distancia, corroído su
cuerpo. La desolación es terrena, es terrena y vaga en los remotos
confines del desierto, arenosa y helada, despejada del contacto, de la
protección del sol. La quimera es la belleza poniendo a prueba al poeta,
sometiéndole, perdida y amarga anee la prueba de su deslealtad.
No el mar desolado de Villaurruria, no los nocturnos sitiados por las
estatuas, sino la desnudez de éstas en la claridad del alba, en su fuga, la
fuga hacia la materia vital que hay en lo inerte. La mutilación, el cuerpo
minado por los rasgos del envejecimiento, de la decrepitud encima, la
nariz carcomida de la quimera que así evidencia su falca como la mano
cortada al fondo del mar, mano de yeso, resto de estatua: "Pero ninguna
era comparable a una mano de yeso cortada. Era can bella que decidí
robarla. Desde entonces llena mis noches y mis días; me acaricia y me
ama. La llamo la verdad del amor". ("Había en el fondo del mar", en Los
placeres prohibidos)
Rotundo el amor con su paso de muerte. La maldición del cuerpo,
de su furtiva vanidad, de la prolongación inclemente de su deseo. No "la
destrucción o el amor" como pedía Aleixandre, sino el doble filo de su
daga.

296

Bibliografía
Luis Cernuda. la realidad y e! deseo, México: fondo de Cultura
Económica, 1980.
Luis Cernuda. Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de !a
quimera. México: Consejo Nacional para la Cultur;t y las Arres, (Lecturas
Mexicanas, Tercera Serie, N°. 23), 1990.

Notas Bibliográficas
1

Ponencia presentada en el Encuentro Literario Internacional: --Luis
Cernuda y los exilios'', celebrado en Sevilla, Espaiia del 5 al 8 de noviembre
de 2002.
] Aline Petterson: ··Cosas. sólo cosas". trabajo presentado en el Homenaje a
Nélida Piiión. Feria Internaciona l del Libro. Guadalajara, Jalisco, Noviembre
26 de 2000, pág. 3.

297

�LAS )ARCHAS: UNA LECTURA
Mtro. José Ja\'ier Villarrcal
Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de ¡.:¡Josofía y Lma;

I. Contexto histórico-literario.
Era el reino del deseo, el planto exigiendo la prese ncia del
amado, la urgen cia inconsolable de su cuerpo y los anhelados
besos de su boca.
En medio de una sociedad altamente cosmopolita y
refinada , como sin duda lo fue el mundo del al-Andalus, se
evidencia -a mediados del siglo XI- una poesía en mozárabe,
es decir "el romance hablado en la España musulmana por los
cristianos y también por los árabes bilingües"', que ap unta e
inaugura , desde las literaturas árabe y hebrea, las muestras m ás
arcaicas de la líri ca románica hispana.
Dentro de la poesía árabe la saura fue uno de los
subgéneros más socorridos y gustados por los escnrores y
lectores del mundo musulmán. La sátira, para el siglo VIII, se
transformó en algo muy cercano a lo que había sido en la.
literatura griega la poesía yámbica y, en la romana, e l ep igra ma.
Este epigrama satírico fue cultivado profusamente y se
desa rrolló junco con la poesía panegmca, otra de las vertientes
líricas más ensayadas por los escr i cores del Islam.
Un punto más de contacto entre la poesía árabe clásica y la
romana, aparte de cultivar las dos el epigrama de coree sacírico,
fue la función social y política que establecieron con las
sociedades en las cua les se desarrollaron. El apogeo de la líri ca
299

�Homero, se le represen ta ciego .
La moaxaja se edifica, como señaló el preceptista egipcio de
finales del siglo XII Ibn Sana' al-Mulk, so bre el pedestal d e la

jarcha: remate, estribillo o finida que, paradójicamente,
antecede, cierra y condiciona la naturaleza rítmica del texto en
su totalidad. Además, este Ibn Sana' al-M ulk, estab leció cinco
reglas con respecto a la jarcha: "1.a La jarcha ha de ser
sorprendente y electrizante. 2. a Ha de estar en estilo directo, o
sea, puesta en boca de alguien. 3. a Ha de estar por lo común
en lengua vulgar ára be, en argot o en lengua vulgar romance ,
pues sólo estará en árabe clásico en casos contados y tra tá ndose
de poemas panegíricos. 4. a Co.mo la jarcha es la esencia de la
muwassaha, debe componerse antes que ésta, y ésta se aj ustará
l uego a ella como a un pie forzado. 5. a Si el poeta no es capaz
1
de componer una buena jarcha, será mejor que tome una ajena "
. La jarcha, aguijón sentimental del poema cabe, en su mayoría,
dentro de los límites de la cuarteta, en menor cantidad se
p resenta por medio del dístico o pareado y en un porcentaje
más pobre en erísticos escritos siempre, en variable y desigual
proporción, en árabe y mozárabe o en he b reo y mozárabe, pero
en caracte res arábigos; es decir, aljamiados. Estos remates
bilingües testimonian la exis tencia de una "esc uela poética
1
popular" románica anter ior a la tradición árabe y hebrea de la
moaxaja, que fue asimilada por esta última y gracias a la cual
conocemos. Es importante señalar aquí que tanto la sátira como
la moaxaja panegírica se volvieron pasatiempo y solaz de las
esferas cultas y e legantes de l mun do árabe y , por lo tanto,
también del al-Andalus; además, hay q ue tener en cu enta que e l
período de mayor ílorecimiento de la poesía, y la literat u ra en
general, en el al-Andalus, que va del siglo XI al XII, coincide y
explica e l porqué es esta la época cro no lógica de mavor
dat:ición de moaxajas con jarcha románica. Un porcen;aje
amplio de las moaxajas se inscribe de ntro de la vertiente de
elogio "oficial" que fu e ra tan practicado por las clases airas
cercanas a los coros de p ode r y a la s esferas cortesanas v
refinadas de los salones y escuelas lite rari as .
·
El descubrimiento de esta lírica románica prerrovadoresca,
intuida ya po r la corriente crítica-fi lo lógica quehacía hincapié
en una poes ía popular colectiva -y que contó, entre sus
representantes más destacados, con la p resencia d e don
Menénd ez Pel ayo-, tuvo lugar en 1948 cuan d o, en la revis ta A lAndalus , el egiptólogo Samuel Mikl os Stern publicó bajo el

300

501

latina obedece a un gran momento del aparato de poder romano
que alcanza con el imperio su plena rea lizaci ón. El mecenazgo
fue una práctica tanto de los círculos imperiales de Roma como
de los califaros árabes; de ahí la cantidad tan abrumadora de
odas en la poesía latina como de poemas de corte laudatorio en
el mundo literario musulmán.
,
La poesía lírica árabe exhibe varias características que no
sólo le sirven de soporte formal, sino que se vuelven lugares
comunes, huellas dactilares de una retórica pétrea que acaba por
convertirse en expresión formularia. U no de los tópicos más
socorridos, por ejemplo, de la voz masculina, dentro de esta
poesía, es la metaforización de los ojos de la amada en dardos
que se clavan en e l pecho del amante, en fr:inca desproporción
de efectividad frente a los ojos del amado que apenas si
consiguen ruborizar un poco el rostro de estas huríes
despiadadas, primas lejanas de las altivas señoras de los
trouveres del siglo XII. Parientes también, pero de los
lauzengiers trovadorescos, son los esp ías y calumniadores que
aparecen ya en estas dramatizaciones líricas que presenta la
poesía árabe de naturaleza amatoria.

II. La moaxaja: cascarón de la jarcha.
Atendiendo al rigor formal y conceptual de esta poesía, a
las qasidas y gacelas, a esos diwanes de impecable factura, se
suma también la presencia de la moaxaja: requiebro amoroso
donde el ero ti smo - la sugerencia inequívoca de los sentidos
bajo la égida del deseo-, juega a lo largo de cinco es trofas y un
preludio, en base a rimas cruzadas, con un encomio a través de
los sigilosos caminos de una estricta retórica panegírica.
Cuando la moaxaja carece de preludio se dice que es calva: agra .
La invención de este subgénero poético, que habr ía de ejercer
una decisiva iníluencia en la lírica romance medieval -e n lo
conce rniente a los juegos de rima y a la división estrófica de los
poemas-, se le atribuye al poeta árabe de la ciudad de Cabra
Mocádem Benmoafa (m. a. 912) que, al igual q uc al mítico

�rítulo de "Les vers finaux en espagnol dans les muwassahs
hispano-hébra·1ques" veinte textos poéticos , que vendrían a ser
las primeras jarchas "románicas " , de la serie hebrea , conocid as.

111. Los autores de las moaxajas con jarcha romance.
Yosef al-Karib, "el escriba". Poeta hispano-judío de la
primera mitad del siglo XI que perteneció o se movió cerca del
círculo de iníluencia del mecenas Semuel ibn Nagrella, apodado
ha-Nahid, "el príncipe". La moaxaja con jarcha romance de
este Yosef al-Kacib -misma que se incluye en el presente
trabajo- se considera anterior a 1042, siendo, por lo tanto, la
más antigua de las jarchas romances de que se tiene noticia.
Abu Bakr 'Abd al-Aziz. Ibn al-Mu'allim. Poera hispanoárabe, visir del rey Muradid de Sevilla, quien gobernara de
1042 a 1069. A este autor se le considera el primer moaxa jero
conocido de la serie árabe con jarcha romance; ubidndosel e a
mediados del siglo XI.
Abu Bakr Muhammad lbn Arfa Raso. Poeta hispano-árabe,
cantor de Mamun ibn Di-1-Nun de Toledo, quien reinó de
1043 a l 075, y de Yusuf ibn Hud de Zaragoza, cuyo gobierno
fue de 1080 a 1085.
Autor, este Ibn Arfa Raso , que, como la mayoría, se situó y
buscó la protección del mundo refinado y cortesano del alAndalus. Se le atribuyen dos moaxajas con jarchas romances y
se le ubica, obviamente, hacia la segunda mitad del siglo XI.
Abu Bakr Ahmad Ibn Malik Saraqusti. Poeta hispano - árabe
que además fuera visir y filósofo. Disciplinas que en la
antigüedad era frecuente encontrar en una sola persona. Viajó a
Egipto y, al parecer, también a Marrakus. Su padre fue el visir
Abu-1-Walid. Sabemos que murió en Sevilla en el año de 1175.
Abu Isa Ibn Labbun. Poeta hispano-árabe, señor de
Murviedro y visir de Abd al-Aziz de Valencia, quien muriera en
1085. Fue también cadí, este Ibn Labbun, del destronado rey de
Toledo Mamun Di-1-Nun, quien se destacó como impulsor y
protector de las artes. Se sabe que Ibn Labbun, de haber sido
un poderoso señor del Levante, fue despojado de su feudo por
el señor de la Sahla, Ibn Razin. Altibajos sociales que conlleva
el acercarse demasiado a los poderosos. A este autor , que
302

ubicamos hacia la segunda mirad del siglo XI, se le atribuyen
dos moaxajas con jarchas romances.
Abu-l-Walid Yunus lbn Isa al-Jabbaz al-Mursi, "el
panadero de Murcia" . Poeta hispano-árabe posiblemente del
tiempo almohade y ya de fina les del siglo XI, principios del
XII. Se dice que era, a diferencia del grueso de los poetas del alAndalus, un artista iletrado al cual no se le conocía preparación
alguna que no fuera la concerniente a su oficio de panadero.
Este curioso dato lo particulariza y aisla del resto de sus colegas
literarios.
Yehuda Ibn Gaiyat de Lucena. Poeta hispano-judío, amigo
íntimo de dos de los tres más grandes poetas del mundo hebreoespañol: de Mose Ibn Ezra y de Yehudá Ha-Leví; el otro poera,
sin duda alguna, es Ibn Gabirol. Ibn Gaiyar part1c1po
activamente en la vida cultural y religiosa de Lucena, ya que se
le asocia con la academia rabínica de esa ciudad y con su
director el rabino Yosef Halevi Ibn Migas. Su fecha lugar de
nacimiento se suelen fijar en Lucen a en el año de 1038 y la de
su muerte en Córdoba, entre los años de 1089 y 1090.
Muhammad lbn 'Abbád Ibn Muhammad Al-Mu'tamid.
Poeta hispano-árabe rey en la rayfa d e Sevilla de 1069 a 1091.
Se dice que era cal su afición por la poesía que tenía en su corte
esclavas que habían sido educadas y preparadas pa ra dominar la
estricta retórica de la poesía árabe clásica; así , en todo
momento, el rey podía conversar y trabajar con interlocutores
de gran nivel literario. Nació en 1040 y murió en Agmat en
1095, cuatro años después de perder su reino frente a los
almorávides, sus antiguos aliados en contra de los cristianos.
Abu Bakr Muhammad Ibn 'Isa al-Lajmi lbn al-Labbana
ad-Dani , "el de Denia". Poeta hispano-árabe que mantuvo
relación tanto con al-Mucamid Ibn Abbad, rey de Sevilla , como
con Mamun Ibn Di-1-Nun, rey de Toledo, de quien buscó
-especialmente- su protección . Murió a principios del siglo XII
en Mallorca en el año de 1113.
Muhammad Ibn Ubada al-Qaz.zaz al-Malaqi, "el de
Málaga". Poeta hispano-árabe que al parecer trabajó para la
coree de Mutasim de Almería, quien reinó de 1051 a 1091. A
este poeta se le atribuyen dos moaxajas que contienen jarchas
romances. Lo ubicamos, por lo tanto, a finales del siglo XI.

y

303

�Abu Bakr Yahya al-Saraqusti al-Yazzar, "el carnicero".
Poeta hispano-árabe de Zaragoza que, según cuenca la leyenda,
dejó de escribir hacia finales del siglo XI desoyendo los consejos
y razones de Ibn Hasday -ministro de al-Mu'camin Ibn Hud ,
quien reinara de 1081 a 1085-, para volver a su oficio de
siempre, que había sido y habría de ser, el de la carnicería. A
este singular matancero se le ubica hacia la segunda mitad del
siglo XI.
Abu Bakr Yahya lbn Baqi. Poeta hispano-árabe natural de
Córdoba, a quien se le atribuyen cuatro moaxajas con jarchas
romances. Este autor, uno de los más prolíficos de la serie
árabe, murió en el año de 1145.
Mose Ibn Ezra. Poeta hispano-judío que nació en Granada
en el año de 1055. Discípulo de Ibn Gayyac y amigo cercano de
Yehudá Ha-Leví a quien le dedicara una moaxaja . Vivió,
durante su juventud, en Granada gozando de los favores y de la
protección del rey hasta que se produce la invasión almorávide
a esa ciudad. A partir de ese momento inicia una vida marcada
por la pobreza y el exilio por cierras de la España cristiana. Se le
atribuyen eres moaxajas con jarchas romances. Muere en 1135.

Abu Bakr Muhammad Ibn al-Hasan al-Kumait al-Garbi,
"el del Algarbe", al-Batalyawsi, "el de Badajoz". Poeta hispanoárabe que fuera cantor del rey Mustain de Zaragoza, quien
reinara de 1085 a 1110. A este autor se le atribuyen cuatro
moaxajas con jarchas romances que, en realidad , sólo son tres;
ya que una de estas moaxajas se repite, pero con diferente
jarcha en romance, dando por resultado cuatro jarchas del codo
distintas. A este poeta se le ubica a finales del siglo XI.

III. El universo de la jarcha.
La acción sentimental de la jarcha, en un oche nt a por
ciento, es evocada a través de la voz femenina , situándose o al
anochecer o al amanecer; en esas horas cuando la ausencia del
amado se hace más patente e insoportable. La madre, agente
secundario y silencioso del poema , realiza la doble función de
ser, por una parte, el pretexto para que la doncella -único
actuante acciona! del texto- exhiba, por medio de la
confidencia y de una serie de preguntas retóricas, sus deseos y
304

anhelos con respec to a su amigo -ep icentro de sus p_a siones-;
así como tamb ién la de ser un rec urso deliberado q ue le
confiere a los versos un coloquia lismo y una veros im ilitud de
carácter popular que se antepone y cierra al tono formu la rio y
cortesano de la moaxaja.
Si bien la jarcha se apoya de, y presenta, un mundo
individual cargado de giros coloquiales que aluden a una
intim idad y cono confesional qu_e escaparían, aparen temente, d e
codo lenguaje retórico como es el que priva y alienta a la
moaxaja, tendríamos que dejar entreabierta la posibilidad de
que la jarcha -pese a su apariencia- podría inscribirse dentro de
una poesía erudita que jugara deliberadamente con la ficción
poética de lo popu lar y co nfesiona l, en base, por q :1é no, a una
trad ición de tipo oral colectiva, inventando o recreando así una
voz femenina, una madre silente que sirviera de motivo para
exteriorizar las penas amorosas e impu lsos eróticos de la
donc ella.; un continente que incorporara e lem entos prop ios de
la poesía báquica, como lo son el vino y sus derivados: el
banquete, el escanciador y la ebriedad como puerta a la
con fes ión. Adelantándose a los trovadores y Minnesinger, por lo
menos cuarenta años, aparecen ya las habitaciones furtivas
como escenario donde se evocan y consume n los deseos de los
amantes; la alborada continúa siendo aquí el te rmómetro
temporal de los encuentros y desencuentros de los amigos sólo
testimoniados por el monólogo lír ico femenino del texto (ya
que las jarchas bien pudieran suscri birse dentro de esa poesía
"primitiva" q ue podemos rastrear desde la lírica arcaica griega y
cuyo elemento característico es, precisamente, el alba como
centro referencial de l poema); también encontramos la
insoportable presencia del gilós (posible descend iente del
velador de las albas y ances tro directo del !auzengier
trovadoresco) -celoso, espía, guardián que obstaculiza el
encuen tro físico de los amanees y pone en pel igro la reputación
social de los mismos-; el marido bur la do, donde la
insati sfacción y rechazo de la consorte no s ace rca a las
canciones de las malmaridadas; la noche como geografía de los
amantes; el rópico de los ojos (las m ira das que matan) y el
"buen amor", entendido como la pas ió n amorosa que sc

30'i

�desarrolla fuera del matrimonio siguiendo , en este ciso, la ~
ve leid osas reglas del deseo.
La jarcha -apuntábamos arriba- es el pie y el remare de l.1
rnoaxaja. La moaxaja florece en el al-AnJalus entre los siglos X
y XIII , sus autores son poetas cultos que se aventuran por los
ca minos del in ge nio sometién d ose a las esrricras reglas de una
preceptiva lite rar ia como es la que delineó J la poesía árabe
clási ca ; dentro de es ta línea podríamos imaginar cierta
influencia de las poesías :irabe y hebrea con respecto a la
tradición lírica ora l románic.i pre-trovadoresca re presentada por
las jarchas. Por una parte, la carga erótica que manifiestan tanto
las qasidas y gacelas como la poesía lírica hispano-hebrea en las
co rrespondencias medulares que establece n entre el amo r
profano y el amor sacro . Pensemos en un poeta Je la ralla de
Selomo ben Yehuda Ibn Gabirol. Por orra pa rte , ren gamos en
cuenta la utilización de los ddlogos que se tejen entre el
aman re y los elementos que le rodean, como es el caso de buena
parte de los rexros Je lbn Zaydún e Ibn Arabi. Esras
características se ant ojan como posibles referencias co n respecto
a la decisiva carga erótica de las jarchas así corno al hecho de
introducir personajes dentro del mundo e moc ional evocado. Sin
embargo, el al-Andalus, corno criso l de cu lruras que fue (á rab e,
hebrea y cristiana), impuso formas peculiares para representar y
ac recen tar la realidad; la moaxaja fue una de ellas. Ahora bien,
¿el autor de la moaxaja es el autor de la jarcha, o el autor de la
moaxaja pide en prést am o a una tradición lírica popular
bilingüe su pie y remare formal? Aseverar un a respuesta rot un da
se ría pecar de jactan cia y resbalar in exorab leme nte en el más
espeso de los caldos de la torpeza . En base a los trabajos de
García Gómez, de Sola-Solé y de Margit Frenk Alatorre es
posible afirmar que muchas de las jarch as fueron escr ita s po r los
mismos autores árabes y hebreos de las moax aj as que las
contienen, pero el he cho de que haya moaxajas con la mi sma
jarcha es un pálido indi cado r de la posibl e fuente popular de
esta última. Podríamos entonces responder que han llegado
hasta nosotros moaxajas con jarcha romance de dos formas; las
que presentan una cla ra auroría, por parte de los poeras árabes y
hebreos , y aquellas arras que h an tenido que ser clasificadas

como anon1rnas, amén de aquellas cuyo contenido léxico
románico es, francamente, pobre.
Sola-Solé apunta que la jarcha romance más antigua
conocida se remonta a "mediados del siglo XI. Se erara de la
muwassaha hebrea de Yosef al-Kacib, 'e l escriba'"', que sin
duda la jarcha que ostenta es uno de los eje mplos más bellos y
conrundentes de esta poesía:

306

307

¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!

¡Enfermaron unos ojos brillantes
y duelen tan mal

IV. División temática de las jarchas.
Podernos dividir las jarchas en nueve apartados: 1. Donde
predomina el tono de lamento o queja; 2. Donde la voz se
centra en el reclamo al amigo; 3. Aquéllas donde predomina
cierto gusto por el juego galante; 4. Aquéllas otras cuyo tema
principal es la espera del amado; 5. En las que impera y domina
la demanda sex ual de la voz femenina; 6. Donde el gozo y la
celebración del deseo trazan los versos de la fin ida; 7. Las
dominadas y cond icionadas por la figura del gilós y/o guardián;
8. Aquéllas donde el despecho de la amada dispara la
temperatura emocional de la jarcha; y, finalment e, 9. Aquéllas,
las menos, donde aparece ya nominalmente la prese ncia del
elemento urbano: infraestructura física y social que imperó en
el mundo del al-Andalus.
Con respecto al primer apartado, a las jarchas de lamento o
queja, tenemos una serie de constantes que trazan y configuran
el espectro sentimental del planco exhibido . Por un lado , la
ausencia , no del amado, sino de los ojos de éste; por el otro, el
vacío que deja su ausencia , mismo que orillará a la amada a los
linderos de la muerte. Las fie stas de carácter social, co mo lo es
la pascua, subrayarán, en su algarabía, la falca del objeto amado.
También tenemos el tópico de la noche en ve la , la comparación
del amante con un hijo ajeno que tarde o temprano tendrá que
alejarse; la an cestral , y aquí renovada, correspondencia entre el
llanto y el mar. En las jarchas árabes encontramos a la madre
como confidente, mientras que en las hebreas aparecerán las

�hermanas realizando la misma función; y, por t'.dcimo, el
corazón enfermo de la amanee a causa de los desdenes del
amigo.
Las jarchas de reclamo alzan sus banderas en los arenosos
terrenos del insomnio. La voz femenina exige el regreso del
amigo y reprueba su huida, misma que se convertirá en tópico
de este "subgénero" temático de las jarchas. El amado, objeto
de las exigencias de la doncella, será entonces invocado como el
"¡Alma de mi alegría!"\ metamorfoseado en "hechicero,,- o
aludido bajo la imagen de "Boquica de collar, / dulce como la
8
miel" • El amor que se manifiesta en estos cexcos es de carácter
sensual y su propósito es culminar, dentro de un franco
erotismo, la sexualidad de los amanees. Pero el amor también se
vuelve una patología física que debilita y pone en riesgo la
sal ud de la amanee abandonada. Una característi ca de las
jarchas de reclamo correspondientes al mundo h ebreo, y que no
se advierte en las de procedencia árabe, es la de intercalar
nombres propios dentro del contexto sentimental de la canción:
Dueño mío Ibrahim.
oh nombre dulce,
ventea mí
de noche.
Si no, si no quieres,
irémea ti
-¡díme adónde.L
?
a verte.

o
Madre, dile 11 Yáqub:
la sensatez de las mujeres es poca.
No pases la noche lejos de mí:
mi amor es para el que se queda.

cúrcuma", será una reiterac1on, una especie de estribillo en este
canto de los sentidos. Ahora bien, si el desencuentro se plantea
como una enfermedad, que incluso puede llegar a macar a la
doncella despreciada; la presencia del amigo , sus besos y
caricias, sus anhelados escarceos amorosos serán la medicina, la
cura de la amanee en desgracia.
Las jarchas de procedencia hebrea, que podemos reunir
dentro de este aparcado de tono galante, aluden a un mundo
todavía más sofisticado y permis-ible. Por una parce, la presencia
de los mercaderes, quienes proveerán a la doncella de collares y
alhajas para resaltar, todavía más, su belleza anee los ojos del
amado. Francesco Alberoni , en su libro El erotismo, señala que
uno de los elementos femeninos de seducción y erocización es,
precisamente, el vestuario, aquellos ornamentos que cubren y
revisten al cuerpo de la mujer con una aureola de fascinación
anee los ojos del hombre; de ahí la importancia que tienen los
collares y alhajas en las doncellas de las jarchas para recibir y
retener al amigo, ya que un cuello desnudo nunca será can
seductor como otro adornado de incitadores obstáculos al tacto,
al gusto y a la vista. Por otra parre, se deja entrever la práctica
de la prostitución masculina en el mundo social del al-Andalus,
sin que en esto se advierta ningún reproche que no sea el
motivado por los celos:
Su amor vende a otros,
adulador, a pkzz.os.
La pasión que se canea y padece en escas fin ida s, a través del
monólogo femenino, tiene su fuente en los veneros del deseo, el
cual es potenciado por medio de un ingenuo y, a la vez,
atrevido erotismo que alienta y define la demanda sexual de la
muchacha coloreando a la noche con la censa calma que anuncia
siempre la violenta embestida del huracán:

Las jarchas de tono galante evidencian el placer sensual y el
cu ico a la belleza física que privaron en el mundo cultural y
cortesano del al-Andalus. Hay un gozo, una sensibilidad que
permite exaltar la belleza masculina desde una perpectiva propia
de la mujer que no se anda con rodeos, que se detiene en la
calidez de una piel morena igual que se deleita con un hombre
blanco de rubia cabellera. La boca d el amado, "roja como la

La urgencia incontenible de satisfacer la libido se manifiesta
en las jarch as por medio de la poses ión violenta que deber.í
revestir al acto sexual; misma que corred a ca rgo del .1111ign,

308

.309

No te amaré sino con /,a condición
de que juntes mi ajorca del tobillo ron mis

pendientes.

�mientras que la muchacha jtigará el rol de víctima,
constituyéndose así un binomio donde la exaltación de lo
1
violento -"el deseo es una pulsión violenta y posesiva-" " es un
acicate más para edificar y apuntalar el erotismo que envuelve a
los amantes:
Este desvngonmdo, madre, este alb01vtado,
me toma porfaerm,
y no veo yo elporoenir.

o
¡No me m11.erdas, amigo.'¡No,
1
110 quiero al que hace daiío.
El c01piño esfi'ágiL ¡Basta!
A todo me niego.
Y. firvzlmente:
¡Qui heridas
(hay) en (mis) pechos.'
Me muerdes
con mordeduras

de ser de la jarcha; el amante requerido cobrará dimensiones
ciclópeas al reflejar las fantasías que la muchacha deposite en él:
Mi pena es a causa de un hombre violento:
si salgo
con nmles me veré;
no me deja mover o soy recrirninadtT.
Madre, dime, qué har/'.

Pero no codo en las jarchas se reduce al planto y a la
endecha, también el placer y la reconciliación rasgan el cielo
oscuro de la vigilia e inauguran el lumínico día de los amantes:

¡Albo día este día,
día de la Ansara en verdmi!
Vestiré mi jubón brochado
y quebraremos la lanz.a.

Si la madre es pretexto para que la muchacha exteriorice sus
pasiones y demandas sexuales por el amigo, en una suerte de
exhibicionismo auditivo, que es finalmente la propuesta y razón

Los amantes se reúnen, el anhelo se vue lve gozo, disfrute:
"Dije: ¡Cómo / hace revivir u na boquica / dulce como ésa". La
sensualidad de las jarchas es más que innegable, es su eleme n to,
el único lente que aceptan para ver y explicar al mundo.
Pero el mundo del deseo es rabiosamente individua l. Los
amantes son, en su particularidad, en su ser únicos y diferentes,
un elemento perturbador y t rasgreso r de la norma social. La
sociedad al verse ignorada o rebasada en sus reglas y valo res
creará obstáculos que impidan el fortalec imie nto de aquellas
pasiones que escapen a su área de in fluencia ideológica;
surgirán así los guardianes, los defensores y representantes del
aparato social frente a la tendencia a lo indivu dual del mundo
gobernado por el deseo. El romanz de Tristán e !sol da, de
finales del siglo XII, es uno de los poemas donde más
claramente se ve esta lucha entre el orden social del deber ser y
el universo de lo continuo y discontinuo regido por el deseo.
Podríamos imaginarnos cierra dinámica con respecto a los
actuantes que aparecen de fijo en las jarchas . La doncella, la voz
·femenina que sostiene el monólogo, sería el sujeto del poema, el
elemento que provoca la acción emoc ional en el texto; el amigo,
el destinatario de los embates de la voz femen in a, vendría a ser
el objeto, aquel lo que busca la voz femenina como fi n del

310

311

agudas
como ktn:zas,
.
11
como punta dedummntes .

Un recurso de la jarcha que podríamos calificar como
suspense emocional reside en la tremenda sugerencia que ésta
suscita a través de un lenguaje cimentado en expresiones y
frases sumamente ambiguas; "Comprendieron que el sentido
literal de un poema no es, y no cumple, codo su fin; que no es
1
por lo canto necesariamente único" 2, ya que la jarcha no sólo
se vale, en su impulso sentimental, de lo que expresa en boca de
la muchacha, sino en lo que no dice pero insinúa. Es como si se
tratara de un cuerpo que las sombras fragmentaran, pero escas
mismas sombras, en su ocultamiento, prometieran en la
atracción que ejerce lo no visto pero sí imaginado y esperado:
¿Qué haré, madre?
Mi amigo está a fa puerta.

�Málaga, Toledo, Zaragoza, Valencia y Guadalajara, entre otras.
Una de las jarchas más bellas y sugerentes del corpus románico
es sin duda la que encontramos en una moaxaja del gran poeta
hispano-hebreo Yehudá ha-Leví:

poema. La madre -en las jarchas árabes- y las hermanas -en las.
hebreas- serían el ayudante del sujeto en su necesidad de
alcanzar su objeto, en este caso, de deseo. Finalmente, el gilós,
viene a ser el oponente, el obstáculo, el celoso que se interpone
entre el sujeto -la voz femenina- y su objeto -el amigo-. Sin
embargo, el erotismo que permea estas canciones hace que el
gilós se co nvierta en un elemento más de erotización dentro de
las pequeñas representaciones líricas de las jarchas:

Cuaruw mi señor (mi CideL/o) viene
-¡qué buena aLbnáa.'como rayo de sol sale
en Guadaltjara,..

¡Oh seductor, oh seductor!
José Ma. Millás Vallicrosa, en su libro Yehudá Ha -Leví
como poeta y apologista, nos dice que este Cidello era en
realidad Yosef ben Ferrusell, un distinguido político y hombre
de ciencia judío que llegó a ser médico y consejero de Alfonso
V I, rey de León. Además, se distinguió como protector de los
hebreos que emigraron del sur a causa de la invasión almorávide
de 1086. De ser esto así, nuestra jarcha se debe a la pluma del
propio Yehudá Ha-Leví; lo cual viene a confirmar que muchas
de estas finidas pertenecen al autor de las moaxajas que las
contienen. Esto no niega la procedencia popular románica
colectiva de la jarcha como modelo formal de expresión poéti ca,
pero sí nos alerta de una reelaboración de la misma dentro de
una poesía refinada y cortesana como lo fue la moaxaja dentro
del mundo político, social y literario del al-Andalus.
El ambiente que domina en las jarchas es eminentemente
urbano , no hay una sola alusión a la naturaleza, no existe otro
mundo que el de los amantes y éstos se encuentran en est:J.do de
acecho; es como si el deseo, en su terrible urgencia , redujera el
campo de acción de los actantes a su mínima dimensión para
poder así potenciar todavía más la urgente premura de los
amantes.

Entráos aquí,
cuaruw elgiJós duerma.
Frente a la continuidad de la pas1on femenina tenemos la
naturaleza discontinua del deseo masculino. La amante se siente
humillada al saber que el amigo la engaña, que le es infiel al
romper la exclusividad de la pareja y disparar su pulsión sexual
fuera de ésta . El aman te no ha traicionado una convención
social, un contrato matrimonial, ya que éste está fuera del foco
acciona! de las jarchas; el amigo se ha apartado de las leyes que
amor impone, ha traicionado a la amante al ya no querer
reconocerla entre todas, ha negado su decisión primera al
emprender nuevas rutas amorosas. La voz femenina, en las
canciones que podríamos catalogar de despecho, sacrifica su
deseo al desenmascarar y alejar de sí al amigo infiel:

Aurora bella, dime de donde vienes.
Ya sé que amas a otra
y a mí no me quieres.
El al-Andalus comprendió un poderoso conjunto de
ciudades; si bien el brillo de cada una de estas dependió de la
casa gobernante, de los intereses regionales, del punto
estrateg1co en que estaban situadas, de sus relaciones políticas,
militares y mercantiles que establecían con oriente, o del mismo
juego de fuerzas que se tensaba en su interior, siempre mantuvo
esa esencia urbana, cosmopolita, esa fusión de culturas que lo
caracterizó y alcanza uno de sus ejemplos más notable en la
escuela de traductores de Toledo. El al -Andalus no fue sólo
Córdoba, Sevilla y Granada; también lo fueron Almería,
312

V . Lo esencialmente femenino de las jarchas.

1.

Si la naturaleza co rno pais:i¡e es inexistente en el universo
de las jarchas, puesto que sólo se ha ce mención del sol y del
mar en función de exaltar poéticamente al am:ido por medi o de
las comparaciones que se establecen entre estos clcml'ntos \' su
figura; omisión que viene a subL1yar y .i sobre pon er l'l car,íctcr
í n t i m o y ce r rad o de 1 111 u n do is Lí m ic o v 111 l' d i e va I f l' 111 l' 11 i 11 o
:115

�sobre el campo soc i,11 y abierto del mundo ma sutlino; t:l cuerpo
se verá curiosamente fragmentado . De él sól o intere~.u:in lo,
ojos, la boca, el rostro, e I cuello, los pechos, los to b i11 os ~, 1os
pies; siempre y cuand o se escé hablando d el rnerpo fr 1111.: ni no.
Con respecto al masculino só lo se descacarfo los ojos y la boL.1.
No deja de ser sincomácico que en este mundo do111in.1Jo por 1.:l
deseo haya una especie de virginal crndor .11 &lt;..ckbr H Lis p.n10
del cuerpo , de ese imp erio de la se nsualid ad c.1n &lt;.: ~pcr,ido y
exigido por parte de la voz fcrnenin,1. La sugcrenciJ sobr&lt;: lo
explícito parece ser la tónica que sigue n escas ca ncioncil la,
mozárabes.
Esta relación tan desigual ent re lo fe me nino y m.isc ulin o
también se da co n respecco al vesc u.iri o y o rnam e nco de los
perso naj es evocados. Es así corno encontr,1mos co rpiñ os,
collares, ajorcas y pendientes. En nin gú n momenco se men ciona
o alude -a excepción hecha del unisex jubón que, en cm.: caso,
corresponde al de un a muchacha- ,l un sólo accesorio que
pudiéramos co nside ra r propio del vestuario de los personajes
ma sculinos de estas canciones. Asimismo, el es pacio físico, la
escenografía que las jarchas sugieren es, si n duda, la
conformada por los pasillos, el jardín, la cocina, 1.i~
habita cio nes de cos tura y la recá mara; es decir , lo s in cerio res de
una casa árabe. Esca ca sa, para la doncella, se rá el cene ro mismo
del mundo , el lugar a donde llega el amanee o del cual se aleja.
En esce sentido la casa vendrá a representar un universo
erninencernente femenino , una es pecie de refugio, de coco
sagrado al cual sólo tienen acceso la madre, las herm anas y,
obviamente, el amigo; aunque, habría que advertir, ronde en
ella la figura amenazante y co nflictiva del gi lós.
Ahora bien , si el espacio que domina es de índole femenino,
si se hace mayor hincapié en las parces del cue rpo de la mu jer
que en las del hom bre, si el vestuario -en su totalidad- es para
adornar y potenciar el poder seductor de la doncella ; si la casa,
asimism o , obedece a un co ntin e nte femenino donde el grupo
familiar desconoce del codo a la fi gu ra paterna, só lo que la
asociemos a la presencia del guardián; el lengua je poét ico de las
jarchas, cuyo basamento son las co mpar aciones y algunas pocas
metáforas , tendrá como blanco de exaltación a la figura del
amado, al objeto de deseo de la voz femenina. Entonces, el
314

amigo será visto como la "faz del alba", lo verán salir co mo un
" rayo de sol", suscitará la ternura de un " hi jito ajeno", será
"dulce como la miel", tendrá el vigor del "oleaje" y sus dientes
d olerán "corno lanzas, como punta de diamantes". Más all á de
codo esto se le nombrará "boquita de perlas o de cerezas",
"carita bella" o " nii'ieca del ojo''. Mientras que la doncella só lo
se comparará en sus repetidos besos con la " paloma rojiza " y
metaforizará sus dientes en "sarta de perlas". Dentro de este
reducido catálogo poético habrá un caso particular, una
111etáfora para designar la guerra que en codo recordará el cono
de las kenninger de la antigua poesía germana, cuando leamos:

Oh seductor, oh seductor,
entrad (de nuevo) aquí
cuando lo quiera el rekt.jamiento de la tarea dificil
J . I/1
es aecrr:
l.fl guara .
En este universo femenino la noche, como espacio abierto
al deseo de la doncella, adquiere un papel medular. Durante la
noche se dan los encuentros e igualmente se sufren las
decepciones. Es el t iemp o propicio para que su rjan "las
ensoñaciones y las angustias, la ternura y el engaño"'(,. Es la otra
parte del día cuando los amanees se juegan el codo por el codo;
y es el espacio desde el cual se pronuncia y escucha ese
monólogo erótico femenino de los siglos XI, XII y XIII que ,
lejos de perder su frescura, se alza anee nuestros ojos de lecto res
de fin de milenio seduciéndonos y asombrándonos.

El Paso, Texas. Diciembre de 1994.

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Notas Bibliográficas
Margit Frenk Alatorre. Estudios sobre lírica a111igua. p. 25.
1311:ibcrg &gt; Julián Marias. D1cc1onario de Literatura f.spa1iola. p. -t88.
3 Margit frenk Alatorre. Las jarchas mozárabes y los comienzos de larománica. p. 156.
4
J. M. Sola-Solé. Corpus de poesía 1110:árabe. p. 45.
s Versión de J. M. Solá-Solé.
6 Emilio García Górnez. Las jarchas romances de la sene árabe en su marco. p. 107.
7
/bid., p. 126.
8
/bid., p. 374.
9 La mayoría de las jarchas citadas en csh: trabajo están tornadas del libro de Emilio García
Górnez: Las }archas romances de la serie árabe en s11 marco: por lo tanto. saho indicación a
riie de página. a él se deben las versiones de los poemas al español moderno
Carlos Gurméndez. Tratado de las pasiones. p. 206.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
12
Paul Yaléry. Teoría poética) estética. p. 41 .
1l Versión de J. M. Solá-Solé.
14
Versión de J. M. Sola-Solé.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
16
Jean Chevalier y Alain. Ghccrbrant /J1cc1011ar10 de los símbolos. p. 753
1

2 Germán

°

317

�LA ESTÉTICA DEL ESPECTÁCULO
EN LA NOVELA CAGLIOSTRO DE VICENTE HUIDOBRO
Dr. Alejandro del Rosque
lnscituco Tecnológico y de
Escudios Superiores de MonrcrrC\'

¡,
11

El nombre del escritor chileno Vicente Huidobro (1893-1948) va
asociado con lo que la crítica literaria considera su mayor monumento
poético: Altazor, publicado en 1931. Pocas veces se recuerda a este :iutor
por haber concebido una novela experimental, Cagliostro, b:isa-da en b
vida del nigromante Joseph B:ilsamo, que vivió en el siglo XVIII durante
la época de transición entre el reino de luis XV y el de Luis XVI. en
Fr:incia. Fue un novedoso texto que Huidobro denominó novela-film:
He querido escribir sobre Cagliostro una novela visual. En eífa
fa técnica, los medios de expresión, los acontecirnientos elegidos,
concurren hacia una forma realmente cinematográfica. (26)
Huidobro redactó en francés Cagliostro en 1921. Después escribió el
guión cinematográfico de la obra en 1923, motivado por un proyecto de
montaje del director rumano Mime Mezo. Sin emb:irgo, es en l &lt;)T
cuando su novela-film es premiada en Estados Unidos con rnorrncs
posibilidades de ser "llevada" a Li pantalla, considerando la efcrvc:.'&gt;cenci:1
del cine mudo de esa época. No sucede así, y sólo se publica en 19.34 si11
resonancia literaria alguna en Chile. También se sabe que h noveLi
apareció impresa en inglés, en 1931, con un tírulo distinto Mlrror o/
Mage.
iQué pudo haber inclinado a Huidobro a crear u11a novela-film?
René de Costa, piensa que para Huidobro "el cinc es un medio expresivo
519

�totalmente nuevo, y de ahí el esfuerw por escribir ucili,.rndo sus t~c111cJ~
para ver si accedían a un público mayoritario" (De Cosca, 79). De hecho,
el escritor chileno lo refiere en el prefacio de su novdJ:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que uene del
cinematógrafo, puede comprenda sin gr,111 rlificulti1d 1111,1 11ouel,1 di'
este género. (26)
El deseo de acceder a ese público m.1yoricario s&lt;.: justific;t porque en
palabras de Miguel Siguán, el hombre del siglo XX es el hombre que va al
cine: "Ningún especdculo en la Historia se ha prop:tg.1do con t:tl
velocidad y ha alcanzado tal penecr:tción en proíundid:td y excemión". El
ser humano asiste al cine, agrega Sigu.ín, porque bmca un,1
"contemplación que le produzca un goce" ( ... ) "quiú.1sc o no, el cint.: es
un espectáculo l!Jmado a deso:nder al nivel de püblico mi, amplio
posible" (Siguán, 7-9).
¿Podríamos pensar que H uidobro estab,1 sumamente preocup.1do
porque la literatura de su tiempo se veía "amenazada" o desplazada por la
ebullición del cine, y de ahí su necesidad de adaptarse a los medios de
este género para "se r vigente" o "estar a la moda"? ¿Pod ríamos pensar que
b escribió para recuperar los lectores perdidos o para conservar los que
aún le quedaban? ¿Podríamos pens.1r que la escribió porque quiso
aprovecharse del éxito del ci ne como espectáculo de masas? ,Acaso la
escribió porque quería influir en el comportamiento del público-lector, y
cambiarlo? ¿Acaso la escribió sabiendo a qué cipo de público iría di rigida
(culto-ignorante; burgués-popular, etc)? ¿Buscaba la empatía del públicolector con su novela? ¿Deseaba transmitir con ella una ideología
determinada? Estas y otras preguntas curiosas se asoman a qu ien lee por
vez primera Cagliostro. En él cabe el contestarlas. Lo que sí queda claro es
que si Huidob ro hubiera creído que en la novela-film se encontraba la
panacea de la futura literatura se habría dedicado a escribir novelas de esa
índole, a complacer a sus lectores potenciales, y no lo hizo. Pero, ¿qué tan
preocupado estaba Huidobro po r acceder a las masas? Basta con leer
Aftazor para constatar que él es su propia pre-ocupación, y que el extenso
poema es su única ocupación. Basta con revisar la tendencia europeizante
de su literatura (Cagliostro y Mío Cid Campeador, otro de sus mitos
rejuvenecidos, no son un par de héroes chilenos precisamente) para
percatarnos de que no pretende recuperar las raíces latinoamericanas ni
retratar las crisis sociopolíticas recurrentes de su país. César Fernández
Moreno inscribiría a nuestro autor en una vanguardia hiperartíst ica en
320

donde el arte prescinde de cualquier circunstanciación; donde el arce
aspira sólo a modificar la fornu de expresar la realidad, sin tratar de
entenderla (como sí lo haría la vanguardia hipervital).
En efecto,
Cagfiostro es una obra vanguardista que sigue predominantemente una
dirección hiperarcística (al modificar la forma convencional de escribir
una novela), pero no descuida sus contenidos expresivos que nos
permiten apreciar la universalidad del comportamiento humano. Por otra
parce, resulta una tarea estéril preguntarse qué tan preocupado estaba
Huidobro por su lector cuando es más apremiante y productivo revisar el
tipo de relaciones que se establecen entre quien escribe-dirige-produce la
novela-film (autor) y quien la lee-observa-escucha (lector). Asumamos la
convención literaria de Huidobro de que estamos frente a una novelafilm. Desde esta perspectiva, la unidad narrativa de Cagliostro descansa
en la estructura cinematográfica que su autor le confirió. Sin embargo,
esa unidad también está fortalecida por la presencia de una serie de
recursos coyunturales que le indican al lector que está presenciando, m:ís
que una novela-film , una novela-espectáculo.
¿Qué vamos a entender por el concepto "espectáculo"? ¿Cómo
explicar su difícil vinculación con la literatura cuando ésta se ha
sobreentendido como un fenómeno "serio" y "trascendente", y el
espectáculo como un evento "superficial" y "efímero"? Tadeusz Kowzan
distingue entre "espectáculo" y "arte del espectáculo (o espectáculo
artístico)". Ambos se caracterizan porque expresan una sucesión de
acontecimientos, provistos de un ejecutante y un destinatario, en un
espacio y tiempo determinados. Pero se distinguen porque el arte del
espectáculo, a diferencia del espectáculo, es "una manifestación cuyo
desarrollo y están previstos y ordenados con antelación, y cuyo desarroÍlo
y sobre todo cuyo desenlace no pueden ser alterados de modo decisivo
por la intervención inopinada de la vida" (Kowzan, 4 5-46). En este
sentido, agrega el autor, espectáculos como la tauromaquia, un combate
de gladiadores o uno de box, no son artísticos dado que su desarrollo y
fin son imprevistos. En cambio, una representación teatral, la proyección
de una película o un concierto musical sí se inscribirían como
espectáculos artísticos. Sin embargo, comenta Kowzan, existen autores
para quienes el cine no es un espectáculo porque piensan que es una
escrimra (guión) que no requiere de ningún público para constituirse
como género estilístico. Ante esta postura, Kowzan sostiene que "Au nque
en_ el cine no haya comunicación bilateral actores-espectadores, el público
existe como una realidad social y psíquica tan evidente como en un
321

�11
llt 1

¡,,¡

convierte en cine o en una película; es decir, en otro medio. Si fuera así,
dejaría de ser novela para ser una película. Lo que sucede con Cagfisotro
es que se trata de una novela (medio) que utiliza un modo (el
cinematográfico) para comunicarse con el lector. Veremos cómo dentro
de la obra confluyen otros modos, satelitales al cinematográfico, que
refuerzan ese vínculo con el lector. Modos de expresión como el circense,
el didáctico, el folletinesco, el teatral, y el creacionista. Si los modos
fueran medios estaríamos en un circo, en un salón de clases, leyendo un
fo lletín, en un teatro o frente a un-a tendencia literaria. Son pues los
modos de expresión los que conforman la estética del espectáculo de

espectáculo en vivo, en el teatro o en el circo". Además, las películas "se
comunican obligatoriamente en el espacio y el tiempo. El movimiento es
necesario para su comunicación" (Kowzan, 36-40). Por tanto, el cine es
un espectáculo. Pero, ~qué pensaría Kowzan de una novela-film como
Cagfiostro? En primera instancia diría que es artística porque posee una
estructura literaria que se ha previsto con anterioridad, y que es
potencialmente espectacular porque porta los elementos comunicativos
esenciales para ser "filmada", dentro de un espacio y tiempo
determinados.
El inconveniente es que Kowzan hace un severo distingo entre
literatura y espectáculo: " .. . se trata de dos campos de arce claramente
diferenciados. Una obra de teatro en las manos de un lector no es lo
mismo que una obra representada; el mejor de los diálogos dramáticos no
consigue más que sugerir el espectáculo ... " (Kowzan, 61 ). Si
parafraseamos lo anterior, con relación a Cagfiostro, diríamos: "Una
novela en las manos de un lector no es lo mismo que una película
proyectada". Por ende, la obra Cagliostro quedaría descartada como un
espectáculo de arte. Sin embargo, su naturaleza híbrida (novela-cine) la
provee de múltiples posibilidades de ser valorada como novelaespectáculo. De hecho, Kowzan reconoce que existe una
interdependencia entre la obra dramática y de la representación teatral, y
que "el paso de la forma literaria, en el sentido más amplio de la palabra,
a la espectacular (... )" depende del tipo de transformación que se
establezca. "Esta transformación consiste en un cambio de medios de
expresión" (Kowzan, 71, 149). Es decir, una novela tendrá posibilidades
de convertirse en un espectáculo, según Kowzan, en tanto modifique sus
medios de expresarse. Puede recurrir a los efectos visuales y espaciotemporales, agrega el autor, para lograrlo. Lo interesante es que la novela
de H uidobro, al ser propuesta como una novela-film, ya contiene los
efectos necesarios que indica Kowzan para ser entendida como
espectáculo artístico. No coincido con éste en tanto sea indispensable un
cambio de los medios de expresión porque la novela de Huidobro es un
medio en sí mismo; tampoco requiere modificar sus modos de expresión
porque éstos ya son espectaculares de igual manera; Huidobro los ha
adaptado previa y narrativarnente. Cabe aquí establecer una distinción
entre medios y modos de expresión. El medio correspondería al vehículo
en el que se transmite el mensaje; en este caso, la novela Cagliostro. El
modo es el procedimiento o recurso en que se codifica dicho mensaje; es
decir, el cinematográfico. El hecho de que sea una novela-film no la

No es lo mismo decir "codo el mundo ha oído habLu" que "leído".
El lector, al que se dirige Huidobro, es aquel cuyo aprendizaje ha sido
preferentemente oral, no literario. Este tipo de lecrores (que no lo son
tanto) suele repetir lo que escucha aunque no le conste, por lo que se
trasluce su ignorancia. La voz del autor evoca la voz animadora de los
circos que pretende atrapar y mantener la atención Je un pLJblico masivo
a través de la reiteración. Enfatiza la idc:i de lo misterioso para dirigir la
mirada del lector hacia Cagliosrro; y la idea de lo curioso, p:ira apelar al
lector mismo.
El segundo padgrafo va anr&lt;:cedido por la frase interrogar iva:
'\Quién era Cagliostro?" Tal pregunta evidencia que el autor dcsconCía

322

52:,

Cagliostro.
Superado el posible divorcio entre literatura y espectáculo o la
relación incestuosa que algunos todavía quisieran ver en la peculiar
pareja, no queda más que rastrear dichos modos empleados por
Huidobro. Todos estos recursos, como se verá, contribuyen al logro
unitario de la novela.
Cagliostro está dividida en tres capítulos precedidos de un prefacio
que es fundamental para dimensionar su orientación narrativa. La simple
lectura del concepto "Prefacio" le sugiere de entrada al lector que está a
punto de leer una novela "tradicional". Pero basta asomarse al primer
parágrafo del texto para percatarse de que todo no será como parece. El
autor inicia su prefacio presupuestando que sus lectores son cultos o de
que al menos tienen noticia del nigrornanre Cagliostro:

Sin duda alguna todo el mundo ha oído hablar de Cagfiostro.
Un hombre tan misterioso, rodeado de una vida tan misteriosa, no
puede dejar de interesar a las gentes y sobre todo a los curiosos de
cosas curiosas. (2 1)

�del conocimiento popular, y reafirma su pem:pción inicial Je un lectorpúblico ignorante. Por lo tanto, recurre mordazmenre al "auxilio" de
diversas enciclopedias, donde cuestiona, de paso, la pretensión erudita y
sintética Jel hombre moderno, quien se afana en saberlo rodo en forma
rápida y superficial; soluciones expeditas que empobrecen el
conocimiento de un público ansioso:
Si buscamos su nombre en un diccionario enciclopédico, el
Larousse, por ejemplo, encontramos Las siguientes palabras:
"CagLiostro. Hábil charlatán, médico y ocultista italiano (según se
cree), nacido en Palermo y muerto (según se dice) en el castillo de
San León, cerca de Roma (1743 -1795). 7iwo un gran éxito en la
corte de Luis XVI y en la sociedad parisiense de aquel tiempo,
desempeñó un gran papel en la francmasonería, estuvo mezclado en
11arios ajfaires y en el famoso Affaire del Collar. Luego se trasladó a
Roma, en donde fi,e condenado a muerte por la Inquisición; la
pena le fae conmutada por prisión perpetua. (21)
11

11 1,

1",11

..

La inclusión de comentarios entre paréntesis: "(según se cree)" y
"(según se dice)" refleja la vulnerabilidad de algunas fuentes del saber.
Asimismo, el no precisarle al lector en qué consistió "el famoso affaire del
Collar" proyecta no sólo la irresponsabilidad de esa fuente (que da por
sentado que todos los lectores-público ya lo conocen) sino la falsa
creencia de que se confía en la experiencia literaria del público, y que por
eso se omite. La otra posibilidad, quizá cándida, es que no se explique el
susodicho affaire para "despertar" el interés del lector de averiguarlo por
su cuenta.
Del modo "circense" de narrar del primer parágrafo se transita a un
modo "didáctico" en el segundo. Esto podría parecer extraño, pero
ubiquemos la voz narradora que lanza la pregunta: "iQuién era
Cagliostro" como la del catedrático que se dirige a sus alumnos, y que en
el estilo más ortodoxo no espera respuesta alguna de ellos porque él
mismo (showman) la contesta al citar diversas enciclopedias. Pero la
"cátedra" de Huidobro es.espectacular por los recursos "didácticos" que
emplea: método expositivo: al referir quién era Cagliostro; actitud
heteróclita, al recurrir no sólo al Larousse sino también a otras fuentes del
saber, con la intención de ser objetivo e "imparcial": Otras enciclopedias
dicen que nada se sabe de cierto sobre su origen; ni tampoco sobre su muerte.
Otras agregan que se hacía pasar por mago y que pretendía fabricar el oro
(. .. ) Para que nada faite a su leyenda hasta se ha !leg,1do a decir que
324

Cagliostro se creyó capaz de resucitar a los muertos. (21-22); habilidad
sintética, al abstraer y condensar los argumenrns de otros autores: Todo eL
poder extraordinario de este hombre debe atribuirse, según estos autores, a
que era un hábil charlatán, un prestidigitador de primer orden. .. (22) ;
capacidad de inferencia irónica, al interpretar el pensam1en to Je esos
autores: Es decir, que este mago charlatán, que este mago prestidigitador
obraba verdaderos milagros debido sólo a fa sugestión colectiva; por tanto, no
eran verdaderos milagros, sino falsos milagros, milagros fingidos (22); actirud
crítica, al cuestionar lo inferido: Curioso argumento es éste que, queriendo
destruir hechos maravillosos, los explica por medio de otros hechos no menos
maravillosos. Rechazan un extraordinario en nombre de otro extraordinario
(22); postura argumentativa, para sostener su crítica: Porque es innegable
que un hombre que tiene el poder de sugestionar a toda una colectividad para
hacerle ver Lo que él quiere que vea es, por Lo menos, tan extraordznano como
el hombre que fabricara oro, que alargara la vida o hiciera crecer Las perlas, y
que este hecho es tan maravilloso como Los otros (22-23); pensamiento
reflexivo, al meditar sobre la intolerancia y contradicciones de su época:
Estos falsos hombres de ciencia de La generación de hace unos treinta o
cuarenta años... que se encabritan contra todo fenómeno un poco extraño, y
que cuando tratan de explicarlo se embrollan y se enredan en sus palabras y
en sus razones... (23); postura comprometida, al expresar su punro de
vista: No se crea por esto que yo soy un milagroso y que creo en todos los
prodigios que cuentan las beatas de aldea. Ni mucho menos. Solamente que
me parece que hay unos fenómenos que no conocemos aún y que, si no se
pueden explicar de un modo inteligente, más vafe La pena no explicarlos y
declarar con franqueza que por ahora no pueden explicarse. Esta actitud me
parece más digna y menos ridícula que la de dar mediocres explicaciones
(23).

En otro parágrafo Huidobro emplea de nueva cuenta el recurso
didáctico de la pregunta:
¿Por qué suponer imposible que Los alquimistas de otros
tiempos hayan fabricado el oro?
Pero de nuevo él mismo se la contesta y por medio de otra pregunta:
¿Porqué es demasiado extraordinario? (23)
Lo anterior proyecta el protagonismo de un autor-expositor cuyo
espectáculo consiste en monologar todo el tiempo, y lucirse ante su
lector-alumno a través de su discurso fenomenal (por aquello del
325

�fenómeno misterioso que está abordando). Él es su propio espectáculo
ante el cual el lector tiene una acritud contemplativa. Más adelante, el
autor-expositor pareciera "resumirle" al leccor, en una especie de
cuestionario para estudiar, lo concerniente al mago:
¿Cuál era La gran pretensión de Cagliostro? Poseer ciertos
secretos que desconocían sus contemporáneos, curar Las enfermedades
del cuerpo y sobre todo Las del espíritu para adquirir un real
ascendiente sobre los hombres y Los pueblos. ¿Con qué objeto? Unos
dicen que era eL representante visible de ciertas sectas ocultas que
perseguían un fin desconocido; otros dicen que sólo quería
implantar en La tierra un régimen de mayor justicia social y de
Libertad de ideas. (25)

•1

I' 1

111,
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.I'

11 11

Después de haber jugado el rol de autor-expositor, Huidobro adopta
un modo "folletinesco" de narrar, y por tanto, de conducir el espectáculo .
Como bien se sabe, el folletín fue un instrumento clave en la difusión de
la literatura del siglo XIX. Regularmente, en cada ejemplar se anticipaba,
con actitud misteriosa y un canto complaciente con el lector, lo que éste
probablemente leería en la siguiente entrega. De hecho, la hiscoriera, en
el siglo XX, toma prestado dicho recurso. Huidobro juega con esta
estructura tradicional rompiendo con ella; es decir, le anuncia al leccor lo
que no abordará:
El autor de este libro no ha seguido a Cagfiostro en todas Las
peripecias de su vida. Nada os contará de sus viajes a Inglaterra, ni
del proceso que tuvo en Londres ante La justicia ... nada os hablará
de su viaje a Rusia y su estancia en La corte de Catalina ni de sus
años vividos en Italia. (25)

Y no las contesta porque nuestro narrador cede la voz de Cagliosrro
para que, como cualquier personaje de folletín, brinde su propio
testimonio. Esto le imprime credibilidad y objetividad al recurso:
Yo no soy de ninguna época ni de ningún sitio. Fuera del
tiempo y del espacio mi ser espiritual vive su eterna
existencia(. . .)juzgad mis costumbres, es decir, actos, decid si ellas
son buenas, si vosotros habéis visto otras de más potencia; entonces
no os ocupéis de mi nacionalidad, ni de mi rango ni de mi religión.
(26)
El testimonio de Caglioscro parece apelar al lector; es fundamental
en la relación axiológica que se pueda forjar entre el personaje y el lector.
Es decir, Huidobro pareciera dejar en manos del lector-público la
valoración de los actos de su personaje Cagliostro. Esto demuestra que a
pesar de la megalomanía literaria del autor, internacionalmente
reconocida, existen indicios de verdadero interés en el lector. Tan
verdadero interés, que la novela está montada en la idea del espectáculo, y
todo espectáculo es un acto de comunicación.
El cono folletinesco será retomado en el desarrollo de la novela. El
auco r lo hará para reforzar la estructura interna de su obra. U no de esos
momentos evoca una literatura de acenco moralina:
Algunos hombres, seguramente con malas intenciones, se
esconden detrás de los árboles del camino ... al ver salir al príncipe
Rolland dei palacio de la marquesa. (65)
Otro momento sitúa una literatura de orden tremendista:
Numerosas voces, temblando de emoción, exhalan un:
-¡Qué horror.', ¡qué atrocidad!
Otras voces murmuran:
-Es monstruoso. (121)

Sin embargo, el efecto espectacular del recurso folletinesco se
conserva porque el autor logra intrigar al lector respecto a pasajes
atractivos de la vida del personaje. Las pregun ras sin ,es puesta que
Huidobro formula consiguen el mismo propósito:
¿Era Cagliostro un personaje al servicio de una nación o de
una secta oculta que pretendía cambiar el régimen político genmt!
en Europa?
¿Era simplemente un inspirado o un hombre al servicio de
proyectos secretos? (25)

Y otro , para intri gar al lector, y que siga quid "compran do'' fu rn ras
novelas:
¿Qué pasó después? ¿A dónde fue a reji1giarse? ¿Fudo umar 11
La muerte?¿ Vive aún con los myos en a((l,11n11 pmrd ( JJ4)

32(i

.l27

El prefacio de la novela culmina con L1 revehción del rol
cinematográfico que el narrador desea ejecutar:

�He querido escribir sobre Cagliostro 11w11101:el11 uirnal. Fn ella
la técnica, los medios de expresión, los rtcOntffimimros f'lixidos,
concurren hacia una forma realmente cinenwtogrríf,m. (26)
Tal novela visual va dirigida a un lecror consumisra de una époc.i
que vaticinaba el advenimiento de una sociedad pragmática e insensible.
Huidobro escribe una novela "úril", necesariamenre especracular p,ira el
nuevo lector-público que esraba naciendo:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que tiene de!
cinematógrafo, puede comprender sin gran dificultad u11a novela de
este género. (26)

1

1

.,.'~

El desplazamiento conceprual, con el que se cierra el prefacio, le
recuerda al lector que deberá sacudirse la costumbre solemne de querer
inrerpretarlo todo con la lógica de la razón:
De todas mis lecturas y mis reflexiones sobre este personaje, ha
nacido esta novela-film. Lo que le ha colgado mi fantasía es acaso
menos que lo que él pudo hacer y tal vez lo que él hizo y que
nosotros ignoramos. Cuando se tieneu buenas espaldas se puede
echar carga encima, y la tentación es grande... Sólo se presta a
los ricos, ha dicho un psicólogo. (26)
El que Cag!iostro haya sido escrita como novela-film por su autor nos
conduce a identificar el modo cinematográfico como el eje central del
discurso narrativo.
En el prefacio habíamos señalado el papel pasivo del lector frente al
auror. Sin embargo, en las páginas previas al primer capítulo pareciera ser
que hay un cambio de rol. Este "pareciera ser" obedece a que si bien el
autor intenta involucrar al lector en su obra, como un espectador de su
novela-film, esto no significa necesariamente que al autor le interese lo
que el lector pueda comentar u opinar dentro de ella. Huidobro podrá
ser un Virgilio moderno que conduce al Dance-lector en su obra, pero no
habrá lugar para que el lecror exprese sus impresiones durante la
"proyección", como lo hacía Dante. El autor le "vende" o le "fabrica" la
ilusión al lector de que leer su novela es como estar frente a una pantalla
de cine, pero hasta ahí:
Suponga el lector que no ha comprado este libro en una
librería, sino que ha comprado un billete para entrar al
328

cinematógrafo. Así pues, lector, no vienes saliendo de una librería
sino que vas entrando al teatro. Te sientrts en un sillón ... (29)
El que el lector no se exprese no significa que el autor le reste
importancia. Sólo significa que la relación es de otra índole: auror:
director-guía, y lector: espectador-acompañante. El manejo de la
"cámara" o focalización narrativa del auror decidirá el tipo de víncu lo que
éste quiera establecer con el lector en su calidad de espectador y-o
acompañante. Este protagonismo narrativo queda también registrado en
los "créditos" iniciales de su novela-película, que son excluyentes:
Cagliostro
por
Vicente Huidobro
etc., etc., etc., etc., etc. (29)

Y si los iniciales son excluyentes, los finales están ausentes salvo la
palabra "FIN" que solía aparecer en las viejas cintas del cine mudo. De
hecho, René de Costa percibe la influencia del cine expresionista alemán
de los años veinte en la construcción de CagLiostro. Las películas de horror
como "El Gabinete del Doctor Caligari" (1920), "Nosferam" ( 1922),
"Figuras de cera" ( 1924) y "El estudiante de Praga" ( 1926) no convierten
a Cagliostro en una novela de horror, pero sí de enorme misterio.
La influencia más notoria del cine expresionista alemán está en los
recursos técnicos de la novela. Al respecto, De Costa precisa que "Escenas
de levitación, proyección espacial, hipnotismo, y magia negra abundan
en Cagliostro" (De Costa, 74). De las películas mencionadas, "El
Gabinete del Doctor Caligari" es la que más ha inspirado a Huidobro; el
influjo es notorio en el efecto expresionista de las sombras: Extraños
reflejos de luz y de sombra parecen alargar aún más su rostro pálido de asceta.
{80); de los cuerpos: El conde de Sabfons se despide de Cagliostro
respetuosamente y doblando su cuerpo sale por fa chimenea. (82); de los
objetos: (. .. ) Cagliostro hace funcionar el resorte del haiU y la plataforma
con el cuerpo de Lorenza desciende hasta que el cuerpo desaparece en el
interior. (85)
El expresionismo o la "expresión subjetiva e inreriorizante de la
realidad humana" (Schwartz, 404) es tamb ién, en palabras de Borges, la
preferencia por la intensidad de las imágenes proyectadas; es el
predominio de la imagen visual. Y esto es lo que Huidobro pretende
alcanzar en su recorrido cinematográfico. En este sentido, el autor
329

�..

recreará al personaje Cagliostro como él lo imagina, y no necesariamente
como tuvo que haber sido; y por su parre, el lector "verá" lo que él quiera
ver, y no necesariamente lo que es. La ambigüedad expresionista es
expuesta en la película "El Gabinete del_ Doctor Caliga~i:'. Verl~ e~ una
experiencia enriquecedora porque exhibe la concepc10n subJetJ~a y
relativa de la existencia. No todo lo que se ve es lo que parece. La misma
experiencia vive el lector-espectador de Cagliostro. La intensa imagen
visual que recibe el lector transforma y condiciona la opinión que pueda
crearse del personaje y su entorno. Huidobro juega con esto nar:ando
escenas cuya ambigüedad desafía cualquier rigidez de pensamiento.
Después de leer la novela, el lector tendrá que pensarlo d~s veces antes de
pronunciarse "éticamente" sobre la conducta del persona¡e porque, como
dice Edschmidt, la realidad deberá ser creada por codos nosotros.
De Costa también certifica la influencia del cubismo en la prosa
narrativa de Huidobro. Considera al cubismo como "el promotor de
cierras técnicas que ahora se consideran fundamentales en la
cinematografía: el montaje y la discontinuidad" (De Costa, 75). De las
dos, el montaje es la más persistente en la composición narrativa de
Cagliostro. Un director de cine filmaría las escenas po_r separado, y el
montaje se daría al yuxtaponerlas en la pantalla. Hu1dobro crea este
efecto de simultaneidad en diversas ocasiones. Una muestra de
yuxtaposición escénica es cuando tenemos en una escena a madame de
Barrer y al doctor Osterrag urdiendo la farsa del sirviente enfermo, y
simultáneamente la marquesa de Monrverr le pide a Caglioscro una
demostración de su poder (51 ). Otra muestra es, a nivel de superposición
de planos, cuando Lorenza es hipnotizada por Cagliostro para que le
relate lo que está aconteciendo en la casa del conde de Sablons (46). Cabe
destacar en esta alternancia escénica, la verosimilitud alcanzada por el
autor al presentarnos una Lorenza que se expresa en forma espontánea y
natural sobre lo que está observando:
-Veo en casa del conde de Sablons ... Sí, sí, veo en la biblioteca
del conde... hay una reunión ... aguarda ... se discute sobre

ti... espera, espera. (4 6)
Para Mireya Camurati la simultaneidad es la que conduce a la
superposición de planos; la simultaneidad se presenta en tres direcciones:
en el espacio o lugar (situaciones simultáneas que ocurren en lugares
distintos; como el caso de la hipnosis de Lorenz:1: en el laboratorio y en la
casa del conde de Sablons); en el tiempo (situaciones simuldneas que
330

ocurren en tiempos distintos) y en la perspectiva (situaciones simultáneas
que ocurren desde distintos puntos de observación) (Camurati, 79-119).
Lo que no se percibe en la obra de Cagfiostro son los recursos
cubistas de descomposición y collage que menciona Camurati. Es decir,
el lector-espectador no está presenciando la representación geométrica de
escenas que se rompen o descomponen para conformar un todo, y que
luego se reordenan o recomponen de acuerdo a su propia configuración;
ni tampoco está frente a un collage ~omplejo de imágenes visuales porque
Huidobro se concreta sólo en la simultaneidad y yuxtaposición escénica.
De Costa observa, en Cagliostro, recursos propiamente
cinematográficos como el "fade-out" (desaparición gradual de la imagen)
que se emplea en dos ocasiones: al principio y al final de la historia,
cuando Huidobro describe que una nube especial desriende hasta el suelo
para ocultarla a fa curiosidad humana (39) / una nube cae lentamente hasta
el suelo (134). Recursos como el de la cámara fija (muy propia del cine
mudo dado que no se conocía el "travelling" ni el "zoom"): Cagliostro
aparece de pronto en el sendero hacia la carroza. A medida que se acerca
parece ser que se agranda de un modo increíble (39). Como el del "flashback" (retroceso temporal) cuando Cagliostro recuerda y relata cómo fue
iniciado en Egipto hace mds de tres mil años (97). Lo interesante aquí es la
fusión entre una técnica inicialmente cinematográfica y un recurso, como
la hipérbole, tradicionalmente literario. De hecho, la descripción de las
pruebas a las que se somete el mago es también hiperbólica; quizá con el
propósito de procurar el interés del lector-espectador. No por nada, la
reiteración de sustantivos como "horrible": "horrible esqueleto " (1 O1),
"horrible angustia" / "horrible rnmba"/ "horrible canal" ( l 02), ere. Esto
evoca al tipo de películas que buscan provocarle "mucho miedo" al
pt'1blico. Otro recurso cirado por De Costa es el "ílash-for.vard"
(anticipación temporal); lo ubicamos cuando Cagliosrro rettere a los reyes
Luis XVI y María Antonieta su furnra decapitación: En el mismo instante
aparece en el espejo un verdadero racimo de cabezas cortadas, e111re las cuales
casi todos los asistentes se reconocen, aterrados.(120). Lo peculiar de est:i
anticipación es que Huid obro ya la había sugerido ;1\ lector,
analógicamente, en diversos momentos previ os: en el incidente dd
cochero: El cochero se ve matnífico en su actitud de dnmer los mbllllos
espantados. Parece un monarca sobre el carro del f:srado al borde del ab1S1110
de la Revolución, etc (32); en el accidente irónico del Doctor Guillotin
atropellado por el carruaje de las damas &lt;le honor de M.iría Anroni(."t.1
(1 15); y en el comentario del .1uror sobre d signittcado con not.ttivo de l.i
.),\ 1

�flor que después Cagliostro obscqui.1r.í .1 l.i reina: S,11 c111h,11go. l t ' tl,rí,,
que en lm mejillas de los reyes 1111t1 flo r t1go11iZ11 lmtilJJJt'J/tt'. Í.Ol liH'-' Sl'

mueren. (118).
Además de los recursos cinematográficos .11101.1dos por Dt: Co-,1.1,
podemos agregar otros que inciden en la estética del t:spcu.iculo de l.1
obra de Huidobro. Si Cagliostro hubit:ra sido !1l1md.1 en cinc mudo, Li
parte "Preliminar" (que antecede inmedi.name1rn: JI primt:r &lt;...tpírulo)
sería "leída" en b panrall.1 por el espectador; de film.me en ci ne ~onoro,
dicha parte sería "escuchada" a través de una "voz en off':
Hacia el final dd reino de Luis &gt;tV. Fm11m1 )' w111 gm11 p111u
de Europa estaban invad1dt1S por numerosas sect11s serrer11S, cuy//
acción, aunque ignorada di' fil mayoría de lt1s gmres, ruuo 111111 p·1111
influencill en los aconrecin11entos de /11 época (. .. ) (30)
ostálgica es la intercalación de corrinill.is "narrativ.1s" que evocan ,11
viejo cine, y que contribuyen a servir de enlace escénico y cominuid.1d
secuencial:

,.

I'

• 1
1

ij

No lejos de ahí, en otro sitio de la ciudad, !t1s visiones del
profeta se cumplían también. (55)
Mientras, la marquesa de Montvert zmefa hacia P11rís para
lleg11r a tiempo ti fa fiesta de la corte. (76)

11

Cap richoso es el desplazamienro de la cámara dependiendo del
movimienro de los personajes. La cámara de Huidobro resta importancia
a la selva cuando Cagliosrro se aleja de ella:
La selva se hace más misteriosa al contacto de t'se hombre de
paso firma que la atraviesa y fa impregna de su vida y de su calor,
hasta que saliendo por el otro extremo, la selva se 11uelve pobre y sin
interés, los árboles comienwn a tiritar de frío. (33)
Desmesurados son los efecros visuales (como el de la pecera); y
artificiosos, los efecros sonoros (como el del sonido hueco):
En el interior de la pecera la cabeza del herido se agranda, se
vuelve enorme, desborda de la pecera y ocupa roda fa escena. La
cabeza sola, con una herida en La frente, abierta, chorreando
sangre, /11 cabeut es como un muro ante nuestros ojos. (52)
EL personaje de ojos de fósforo al llegar al viejo patio empieut 11
golpear con el pie el suelo en diferentes sitios. Un sonido hueco le

332

hace detenerse, se inclina a tierra(. .. ) y levantll dwdido untl
trampa bmtante pesada para un hombre normal. (34)
"Congeladas" son algunas escenas (como la del ciego que deja de ser
atendido temporalmente por Cagliosrro porque éste dialoga con Lorenza,
se desplaza a casa del Conde de Sablons, y "regresa" a la escena en donde
el ciego lo sigue esperando) (45-54); y otras, contrapunteadas (como la
de Albios queriendo macar a Lorenza, y la de Marcival tratando de
impedirlo):

En el mismo instante en que Albios va a dejar caer su puñal y
clavarlo en el pecho de Lorenza, Marcival, en fa calle, levanta
también La mano al cielo, como si quisiera detener la fi1talidad.
(125)

Otro modo cinematográfico de armar el espectáculo narrativo es a
través del suspense. Creado y mantenido de múltiples formas:
Por el desconocimiento inicial del lector en romo a lo que está
"viendo": Gondin escribe una carca; el lector sospecha que la venganza es
el motivo, pero ignora su contenido; después se enterará de éste.
Por el empleo de reiteraciones: La extraña portezuela del extraño

carruaje... (32).
Por las escenas espectaculares: el rayo que cae sobre un caballo, el
arribo de Cagliosrro en una bola de madera roja, entre otras.
Por las escenas de airo riesgo: el duelo de venenos entre Cagliostro y
el doctor Oscercag, que nos recuerda el duelo de armas del viejo oeste.
Por el manejo de la iluminación en donde la oscuridad es una
constante que aviva el misterio: En ese instante Marcival entra en su pieza
y cierra la puerta. Está obscura la calle y un poco más obscura la pieza. (7980).
Por las abruptas interrupciones de diálogos o situaciones por parre
del autor; la conversación entre Saint-Germain y uno de los rosacruces se
"corta" cuando éste realiza una pregunta (lo que podría encenderse como
una discontinuidad escénica dado que lo que prosigue es la narración de
H uidobro):
Él ya sabe lo que debe hacer. ¿Qué hará el segundo jefe de Los
rosacruces?
Afuera, fatigado y sentado sobre el paisaje, el viejo lagar en
ruinas, indiferente a todo Lo que pasa en su propio seno, parece
prestar sus oídos a las sordas discusiones de los astros. (38)
333

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El suspense se regisrra rambién por una especie de intensidad
"musical" que prevalece en el rranscurso de los rres capírulos de la novela.
De esra forma, el suspense está marcado por el inicio agresivo del primer
capírulo o "movimiento": "Preludio en rempesrad mayor"; por el acenro
grave en que se sosriene duran re el segundo capírulo o movimiento; y por
la intensidad circular con la que culmina en el rercero. Es decir, esre
úlrimo capírulo equivaldría a un movimiento circular dado que acaba con
la misma intensidad del primero: Cagliosrro destruye sus secreros y su
casa; y parce en una carroza llevándose el cadáver de la amada.
Mención aparre merece el rirmo de la prosa lireraria de la obra para
garantizar rambién el suspense. Es en ese mismo capítulo, "Preludio en
rempesrad mayor", en donde se aprecia la importancia del rirmo.
Pareciera graruiro, por lúdico, el círulo, pero si romamos más en serio a
Huidobro, descubriremos que, a la manera de una pieza clásica (como ya
se comentó anteriormente) la obra inicia con un primer movimienro
incenso, en un rono mayor (signado por la palabra "tempestad") en
do nde las cláusulas largas de la narración (predominanres en la mayoría
de los parágrafos de este capírulo) llevan un ritmo acompasado que
prolonga el suspense:
Una tempestad siglo XVIII retumbaba aqueiia tarde de otoño
sobre ifl ALsacia adormecidt1, sobre ia dulce A/sacia rubia a ct1usa de
sus hojas y de sus h1jflS.
Grandes nubes negras y llenas como vientres de foms
sobrenadaban en los vientos mojados en dirección hacia el oeste,
guiadas por hábiles aurigas. De cuando en cut1ndo el lanzazo de un
relámpago magistral vaciaba sobre la angustia de nuestro
panorama ia sangre tibia de una nube herida. (31)
Cuando las cláusulas breves se intercalan con bs largas es con regular
simetría, equilibran el ritmo, y por canco, mantienen el suspense. Cuando
suelen ir solas o "aisladas" de las largas, propician que el lector se
"detenga" un poco si n descompensar el ritmo o perjudicar el suspense:
El cochero responde humilde, y sus palabras timidas lamen la
mano de la noche.
La tempestad comienza a calmarse como si hubiera satisfecho
su hambre con ese simple caballo carbonizado. (33)

334

Las cláusulas breves adquieren contundencia en los diálogos corros
entre Cagliostro y Saint Germain; y entre éste y los hermanos rosacruces,
debido a que repercutirán en el desarrollo de fururos acontecimienros. Su
extensión corca, si bien imprime un ritmo monótono o muy pausado,
permite que el lecror codifique rápida y eficazmente los signos relevantes
de la novela.
Asimismo el ritmo se da en el contraste permanente de palabras
duras y suaves, registrado por el u~o de consonantes fuerces o rígidas
como: /r/ y Ir/ cuya sonoridad grave y melódica se conjuga con el empleo
de consonantes débiles o blandas como: /s/ /6/ /e/. De este modo, el
contraste se efectúa en los binomios débil-fuerce (dominante-dominado):
tempestad/Alsacia (la Alsacia dulce acechada por la tempestad);
viento/selva (la selva se queja del vienro); tiritan/árboles (los árboles
sufren el frío); ruina/casa (la condición física de la casa visitada por
Caglioscro); en los binomios fuerce-fuerce (dominante-dominante):
Libertad/Fraternidad (la consigna rosacruz), Cagliostro/Saint-Germain
(el equilibrio de poderes).
La pregunta es: ¿De qué modo el ritmo de la prosa narrativa favorece
el suspense? La velocidad con la que la cámara (autor) registra lo que
observa depende del manejo del rirmo narrativo. Si el ritmo es lento, la
cámara capeará ese tipo de movimiento, y de igual forma si es rápido. La
cámara depende del ritmo narrativo. Del modo en como la cámara capte
el movimienro (de personajes y situaciones) será el suspense obtenido.
Si consideramos el texto de H uidobro como una especie de
enunciación cinematográfi ca o base a través de la cual se articulan
personas (quienes), lugares (donde) y riempos (n1Jndo) del film (Caseci,
42), reconoceremos no só lo al sujeto de la enunciación (H uidobro )
conduciendo el proceso narrativo sino rambién su punto de \·isra respecro
a lo que acontece en el discurso secuencial. Desde este ángulo, el autor
interviene en la novela-film con diversos propó~iros:
Para interpelar al lector, y centrar su ,Hención en aquello ("close-up"
o cámara subjeriva en los ojos de Cagliosrro) que el autor considera
relevanre:
¿Habéis 11isto sus ojos? Sus ojos fosforescentes como los ,1rroyos
que corren sobre las minas de mercurio( . .) /v!iradlos bie11, porque
esos ojos son ei centro de mi historia y hr1n atral'esr1do todo el s1~r!Jo
XVIII como riel electrizado. (33)
Para apelar al lecror, y disolver tradicion.dcs arrificim litcr,1rios:
555

�Mi feo lector o mi hermosa lectorr1 t!d)t'11 n'tm,nla i1~i¿_101U.í
metros pant 110 ser srzlpff11dos por !,1s ruallls rll' l'Sl,' 11w1aio 1¡11,'
pasa. (32)
Par.1 inregr.u-se "rridimcnsion.1l1rn:11r,,-', rnmo pn\011;1jc, en ,u propia
novela, v de paso incluir al kcror:
Lr! c,11-rozll llegil del,1111e de llosorm.,, muy Cl'r(rl, ,1 ,1~1;1010.,
me/ros de nuestros ojos. (3.2)
Para emular a l.1 cim.ira dt:sLTih1cndo, en form.1 porn1u1on1,1d.1 \"
\·oy·eurisc1, Lis accion,:s del pn,011.1je, :· de p.1,0 incluir .il b.:tor pau que
se posicione de ell.1:
Un11 p,'quntll esrnl1&gt;ri1 ilp,1recc mue rns o¡os, dt.1cicl/{I/' por ,·l/,1
y la rn1mpa se cierra sobre il como 11n11 t11111ha. buonres el exrr,u10
persowye que uamos s1iuirnrlo se O1c11e11tn1 en 1111 .í/1Utrrr,Ínrn de
picdrt1s 1•erdosas y /I/Oj11d,1s de recuerdos Imprecisos. 1. &gt;·! )
Para mostrar su humor in'&gt;nico .il rehur situaciones de riesgo:
De improuiso !a te111prstr1d crece, los reltÍ/llpt1gos c,zlienran
1111estros o_¡os mojados, y i-1 rayo. esetlpándose de su yu11que invisible,
se desploma sobre u11 caballo de la carroza enlutada, que se torna
más enlutada con un wballo muerto tmdido m rlcrm y los otros
dos enmbrltados de justa ind(~wzcldn (32)
Para omitir aquellas descripciones que considera. b,unles, y apelar al
lector a que las imagine. Basta. con que la cáma ra (imaginación) del lector
lo haga. En este SCI1rido, cabe la posibilidad de que el especcículo se
re.die~ en la mente del lector. El cspccr;kulo no sólo es lo que el auror le
ofrece al lector, sino también lo que éste imagine:
(l,ecror, piensa en fa mujer más hermosa que has visto en tu
1•1da y apllca rz !.ormza su hermosu m. As/ me fvit,zrds }' te evirards
una larga desmpción.) (46)
Para cransmirirle al lector, a través del di:ilogo de sus personajes, la
vigencia v universalidad del pensamiento nügico en una sociedad
m~dcrna Í1astiada dd vacío religioso y político. La fe en la magia obedece
no sólo ,1 la natural y prirniti\'a inclinación del ser humano h:.icia ella,
sino t.rn1bién a una decadenci.1 de las estructuras sociales. El apoyo
popul.ir, oculto o no, a las teorías nigromántic.1s, durante el auge
))Ú

cicnríllco del siglo XVIII. muestra el predominio de e-;c pensamiento
m;igico. El deseo inicial de Flianc por creer en h magia y su cambio de
p3.recer posterior es un signo de desoricnL1ci&lt;Ín soci.il dcmro de una
socicdJd en crisis. El que L1 ciencia se vea n·idcnciada por la magia de
Cagliostro al tratar de sal··ar al docror Ostcrrag L'S visra como un signo de
la superioridad de la 1mgia en el imaginario colectini:
Nosotros queremos creer fll usterl -dice Elir111c; -t1111ro hemos
oído hab!tzr rle su poder extraordinario y de sus milagros. (50)
Lentamente !rts convulsiones agriniCfls de! rlortor crnplczan 11
calmarse. Cagliostro se inclina sobre él, le hace rzly,u11os pmes
magnéticos y signos misteriosos, que ta! vez ,1yurlr111 rz ohmr al
medicamento. (73)
Además de sus modos cinematográficos, la 11m-ela Cagliostro nos
obsequia un roque de tearralidad. La misma composición narr;niva da Ll
pauta para ser "vista" como un:.i especie de representación tearral. Los tres
capítulos de la novela bien podrían corresponder a tres ;icros,
respe-ctivamenre, de una obra dramárica. El primer acto: "Preludio en
tempestad mayor"; el segundo acto: "Hacia arriba. El halo de
Esrr;1.,burgo"; y el tercer acro: "Cumbre y riniehla". Los tres actos se
difercnci:111 entre sí no sólo por los cambios espacioremporales (el
primero se desarrolla en Alsacia, durante el reinado de Luis XV; el
segundo en Esrrasburgo; y el tercero en París, en el reinado de Luis &gt;--.'VI)
sino también porque cada acto 111:irca la evolución que el personaje vive
(el primero: su fama reconocida por la Orden Rosacruz: el segundo: su
aloria extendida entre humildes \' ricos; ,\' el tercero : su "dec1d cncia" al
;::,
traicionar la misión encornendad,1 por la Logia) .
Los tres actos, a su vez, están precedidos por los "antecedentes" que
el coro-autor le enfatiza al espectador-lector. Un coro un tanto moderno
porque "rompe" con la cuarta pared e invira al lector, si no a panicip:1 r,
al menos a ser su comparsa con relación a lo que sucede en el esccnarionovela. Un coro muy informado respecto a h vida y obra de C1gliostro
para que el lector no pierda. ning t'111 detalle, y valore Li complejidad del
personaje y del contexto en que se rcprcsentar;Í el :1cro-capítLdo. C:omo
todo coro de la tragedia cL1sica, el narrador inter\'cndr:í en di\'(:rsas
ocasiones, pero en forma arbirr:iri.1.
Por su parre, la estrucrnra "dram:ír ica" de la novela 110 ofreced
mayores sorpresas: cuenta con un inicio (el enrnentro entre Cagliosrro v
Saint Germain, donde éste le asigna la misión rosacrnz), \'arios puntos de
~

�cens1on dramática (suscitados por los enemigos del nugo, y ,111re los
cuales éste reacciona), un punro climático (cuando Loren'U traiciona al
nigromante y Caglioscro ordena su muerte) y un desenbce (el suicidio &lt;le
Lorenza y la partida de Cagliostro).
Como en toda obra rearral, las acciones constituyen su colum1u
\'enebral. En ella se podrá prescindir del diJlogo de los personajes o de h
esceno,,rafía
entera, pero n u nea de sus acciones. De hecho. subvace
un
o
,
equilibrio dramático de las acciones en los tres "actos'' &lt;le h novela. L1
caioa
"positiva" ,y "negativa" de las acciones es lo (jUC garantiza es,1
O
armonía durante la mayor parte de los "actos".
En el primer acro (el más breve, pero decisivo de lo eres) no se invoca
h necesidad de un equilibrio dr,1m,írico porque no se presenta una acción
"negativa" que demande un contrapeso. La acción más relevante es Li
enrrega del documento secreto que Saint Germain encomiend:1 ,l
Caoliostro. Es cierro que al parcir Car.liosrro, Sainr Cerman se dirige al
"segundo jefe de los rosacruces" (cuya verdadera idrntidad el espectador
desconoce aquí) diciéndole: -Ahor11 t!Í sahes lo que dehu IJtzccr. (38) Si
bien esta petición reflejJ, en el fondo, un,1 acritud de desconfianza haái
Cagliostro, dmante este primer Jeto el mago aún no realiz.1 una acción
contraria a los ide,1les rosJCrnces que implique la necesidad de otra que la
e

~

~1

~

equilibre.
En el segundo acto idcntiftc.11110s las siguientes acciones que se
susci tan, alternada o progresivamente, y cuya urga neg;niv,1 (-) tiene un
contrapeso en una carga positiva (+). Fsu ;isignación de lo negali\'O :'
positivo se desprende de la visión duc1lisca del bien y del mal que los
personajes tienen, excepto C:agliosrro y sus partidarios:
Acciones:
a) (+) Cagliosrro realiza el milagro de s.111ar a un inv.ílido (us.1 su poder
para ayudar ;1! necesi cado)
b) (-) Cagliosuo hipnotiza a Lorenza (usa :;u poder pau su propio
beneficio)
a) (-) Cagliostro hace ap;uecer la cabeza del marido en l.1 pecera (us,1 su
poder para perturbar l.1 p,17. de los muertos)
b) ( +) Pero regresa 3 su e.isa para scgui r ,Hendiendo a un ciego.
a) (-) l;n "fantasma" (cnvi.1do por Cagliostro) rob:1 el documento de
Gondin.
b) (+) Mientra\ que Cagliostro terrnin.1 de .1trndcr ,11 ciego.

:1) (-) Cagliostro expone la vida del doctor Osrenag en un duelo de
venenos.
6) (+) Pero se apiada de él y lo salva.
a) (+) Caglioscro envía un carruaje a Eliane par,1 que pueda viajar a París.
b) (-) Pero lo hace para vengarse &lt;le Condin, a quien le envía una carca
burlona.

En el tercer acto, el equilibrio dram;ítico de las acciones va no recae
t'inicamente en el mismo personaje que las ejecuta, sino que d,emanda las
acciones de otro (Marcival ), para mantenerlo. Lo anterior insinúa una
gradual pérdida de poder o conrrol absoluto del mago, que se nivela con
una participación más Firme y decisiva de Marcival (.1 diferencia del
segundo acto en donde se introduce y delinea su personalidad mística.
pero pasiva):
a) (-) Albios vende los lingotes de oro, de oscura procedencia, a un
jo:·ero (sabemos que h:i sido enviado por C:aglioscro).
b) (+) Marcival le compra al joyero los lingotes de oro par.1 evitar la
estafa.
a) (-) Cagliosrro se ve ten tado a poseer a Lorenza con el uso de sus
poderes.
b)
(+) Pero contiene su instinto.
a) (+ ) Cagliosrro impide que el duque Anastasio y su hij.1 perezcan en
un accidente de trineo.
b) (-) Pero al hacerlo, infri nge el curso narural de la vida\' del destino.
a) (-) Cagliostro hipnotiz.1 a la 111,uqucsa de :-1oncven p.1r.1 que se
enan10re del príncipe Rolland.
b) (+) Marcival rompe el son ilcgio.
a) (-) Cagliosrro hipnotiza a Lorcnza par.t c¡ue lo ,1111e.
b) (+) Marciv,11 lo evita..
a) (-) Caglioscro hipnotiza a su criado p:ua t¡ue ,1sesine a Toru11.1.
b) (+) Marciv.11 lo impide.
a) (-) Caglioscro decide 111.1Lll' .i lorcnz.,1 person.1lmc nte.
b) (+) Marc ival advierte a Lorem,1 e impide ese ,icto.
a) (-) Cagliostro y ,\1a rci\·,1l no pucdrn impedir ,¡ue lmem,1 se ,uici de
El equilibrio dr.1m.íticc1 fW·cce romper,e rnn c,r.1 t'dr im.1 ,ict1.1rn'rn.
Sin emb.1rgo, el que C1gliostro pmc.1 el Eli\ir Lk l.1 \'id.1 \' l.1 prc¡i.11.1, ic'i :1
para resucitar a los muertos. imint'u Li pmihilid,td ,k un.1 .lCL. i&lt;'in 11wu
te:itral que puede servir de co11tr.1peso. /n (Jlll mnlid.t e l ct¡11ili h110

�clr.1m;ítico yue prev.ikce e11 L1 ohr.1 rn1ilr.1 c,peLUll1l.u p.n.1 el pL'1hli~():
En tanto Huidobro rC'Cllrrt· .1 l.1 g.1,1.1d.1 kH11ll!l.1 nwr,di,1.1 ,kl
enfrenr.1mie1Ho entre las t'u&lt;:rl,b del hicn y del rn.1I. \:o p(H LTccr en ell.1 ,
sino porque rearral y cinc111.1tllgr.ít1c.rnll'nte e:, fu1H:ion.1l: por ,m .iclione,
"ne&lt;'ativas"
C:agliostro es "c,1srigado" .d fncrdcr .1 Lure111.1 ·\' .d ,u
~
"repudiado " por ,us hcrm.mos ros.1nt1Lc:, !\ro el 1111.11 de l.1 110\·cl.1 ll&lt;h
adviene ocr.1 cuestión. ¿Qué t.111 L,1,tig.1do es que t icnc l.1 up()rtunid,1d de
resuciur a L1 a111ad.1? ¿Qu¿ t.uHo k i111pon.1r.í el rqll!d10 de ,u, hcrn1.rnu,
si decide destruir ~us secretos nigrom.ínticm p.1r.1 no cornp.1rnrlos urn
n.1die 111.1s' En fin, ¡qué r,rnto le comt.i .d bien su rriunto ,ohrc el 111.1P
Basu r&lt;:pasar el di.ílogo en tre ~L1rci\·,d \' Eli.1nc, su nut:q di,cí¡rnl.i. p.1r.t
sospechar que la "bat.illa contra el 111.11" ,1pt:11.1, in ici.1 (lo que dn¡1 icr1.1 l.1
morbosidad de quienes dcse.111 conou:r rn.ís ,\\'rnrur.1, del pcr,011,1jc):
-Fll!onccs -diff //,- 101/dos rnmu dos ah,111;·, wmo dos so111hm.i
(. . .) U!lldos, mi bumrl 111111~1!,il, J&gt;rlm lrl realización de 1111estril gmn
ohm. Es, rrd vez 1111rl !11ch11 mcxorablc. l,11 /1,J11,í')i1 ,Vegm es mu_¡
jiffrrc, y romo no retrocede 1111re n,1d11, ella rime mds rffurso, que li1
1'vf11gia Bl1111c11. ( 130)
L'

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A fina l de cuciH,lS, ;rn;Íl l'S el conflicto de h obr.1 que da p,1t1c,1 .il
dcs.1rrollo de bs acciones (considerando que wda obr.1 tc.m.11 pr&lt;:\enLi
uno )? Los tres Maestros rosacruces tienen h r&lt;:spuesra:
-S11béis, conde Caglwsffo, que los que eswmos 11qu! pffsc11tcs
somos tres A-Ir/estros. Leed la sentenc/11 de vuestro c/lstigo. Veréis que
se os acusa de preuancacid11 )' de trah,(jar sólo pen1guimdo
ambicioms pmonales. (J 32)
Si el conflicro es ese, pareciera que Cagliomo aprendió L1 lección al
quemar sus manuscritos, pero esre hecho es engañoso; se rr.lta de un
nuevo acto de egoísmo, soberbia, \'cnganza y rebeidía:
-Nadie sabrá j11mds lo que yo he sabido -exrl1ur/{/ el mago.
(JJ3)

A final de cuentas, ;quien es el \·erdadcro héroe' Es una pregunra
vacua cuya respuesta incierta se retomad m:ís adelanre.
Revisemos orros modos tearrales de conducir el cspecdculo. La
urilcría o conjunto de accesorios que ayudan a vcsrir .1 una obra
dr;1mirica tiene un lugar preponderante en Ci1gfiosrro. Cbica mos
acccsonos significativos que proceden como elcmenco~ conectores de l::i

novela, como-el del documenw q ue Sa ine Cernuin cncrega ;1 Cagliosrro.
El yue el mago sepa o no conservarlo es viral por dos razones: contirne
informació n secreta y valiosa parc1 la l.ogi;1, y su divulgación es visea como
un acto de traición o deslealtad. Es un accesorio conector porc¡ue
Cagliostro lo recibe en el primer capículo , lo conserva dur:rnte el
segundo, y lo "pierde " en el tercero cuando Lorcnza lo hu na y lo rntrega
a las auroridades. Una parte del "castigo'' de Cagliostro es d&lt;:bida a esta
infracción. Por tanro, lo que sucede con el documento siempre interesa
al espectador. El otro accesorio conector es la carta corno instrumento de
venganza y poder. El género epistolar fue un recurso lite rario explorado
hasta la saciedad durante el siglo XVIII. Huidobro se ci ñe históricamente
a este arrifici o. En el segundo capítulo, la cana co nnot a un deseo de
venganza: Gondin envía una (en una palom,1 mensajera) a un policí,1
francés para que el mago sea aprehendido en París. Cagliostro le envía
otra a Gondin para comunicarle que fracasó su plan contra Elianc. Fn el
tercer capírulo, la carta es un signo de pérdida de poder o una advenencia
de que el poder está en riesgo:
Conde Cagliostro: ¡Cuidado' Alguim sigue tw pmos. Todo lo
que es secreto puede dejar de serlo. Ya en dos ocasiones has
pretendido turbar el ritmo dr la vida. ¡Oh gran Copto.', tu castigo
smí terrible.(115- 116)
La importancia de esta carta corno acceso rio conector es debido a
que anticipa el motivo de la orra parte del cast igo de Cagliostro: su
ambición personal. Por tanto, lo q ue sucede con las cartas mantiene al
lector a la expecrariva. Sin embargo, Huidobro desaprovecha, descuida o
deja de lado accesorios que ini cialrnenre parecían relevantes: la sortija que
Saim German le entrega a Cagliosrro (se qued.1 a nivel de símbolo) y los
documentos que un ladrón- fa ntasma le roba a Concli n (no sabemos por
qué eran tan importantes para el policía). No hay una consecución de
una utilería que se antojaba atractiva para el espectador-lector. Es fal lida
en el sentido espect:icular.
La mímica (o movimien to gestual y corporal) de los personajes es,
como sabernos, propiamente teatral. Pero H uidobro no Ll olvida y la
incluye en su novela-film . A través de la gestirnlaci&lt;Íll y los movim ientos
corporales (desplazamientos escén icos) de los personajes se perfila el
carácter y la intencional idad de los p(rsona jes:
Al introducir a Marcival como person,1je. el aucor in dic1:

Y1l

�fs un hombre impenetrable. No tiene necesidad de hahl,1r; co11
un solo gesto domina toda la escenr1, ennoblece e! ambimte con 111111
sola palabra en sus labios. (48)
Marcival, desde su rinró11, sig11e !a escer111 ron un gesto l(:Jt1no y
desinteresado. (51)
Para refornr el poder de los actos hipnóticos de Cagliosrro:
Antes que Eliane tengr1 tiempo de decir la pnmerr1 prdabrt1,
Cagliostro, tll!f1nzando hacia ella, levanta la mano y con el gesto de
alguien que rociara un líquido en el aire, la hipnotiza (. .. ) (9293)
Para ilustrar la complicidad enrre el doctor Osterrag &gt;' el falso
sirvienre enfermo:
Al entrar en la sala biblioteca los dos criados se acerwn al
doctor Ostertag. EL enfermo hace un gesto rdpido rl su amo,
indicándole que ha comprendido su papel. Ostertag se dirige hacia
Cag!iostro, que charf,1 animado m el grupo de /,1 11u1rquesa, yrz
repuesta de su crisis. (53)

1

1

Los desplazamienros esccn1cos, que se observan en bs anteriores
citas, bien podrían ir indicados en acotaciones (recurso naturalmente
rcacral), pero Huidobro cransgrcde esta convenio dram:üico. Cuando
acude a la acotación es para darle otro uso; por ejemplo, para soliutarle
un favor a sus lectoras:
(Ruego a Las lectoras que 110 !Jt1p1n conocido 11 Do11 juan, el
uerdadero Don Juan, que observrn con atmcld11 los gestos )'
movimientos de Casanova .. . ). (87)
En otras ocasiones, Huidobro prefiere jugar el rol de la acoución, al
interrumpir el relaro de la prueba de la carne de su propio personaje:
Al otro !rtdo me c11co11td en 1111a m,1g11!/icr1 s,drt de pr1!11Cio
egipcio. Cr1r,liostro, extenuado de fatiga, aparece r111tes 1111estros ojos,
dirigiéndose /;¡¡C/a uu grr111 Jl!ldn de madmz litlmid,1 r¡11c ff
encuentra ante u1111 mesa)' e11 el mal se dcjit raer pcJ·r1d1n11rnrc. Lr
mesrt está preparada como si esperitrrz r1 alguim(. .. ) Dtrriís ele!
sillón en do11dt está fflltado Cr{(fllostro
se mrnrnlrtt 1m corttn,1¡e
ó
.
grande)' prs¡¡r/o(. .. ) Cay,fiostro roma 1mi1 copa y ht'he ,í1 1irl11111,'11lt'
Su rostro rrmperii el rnlor ( .. ) ( 10 7 )

Y juega ese mismo rol también con un propostco mera teatral:
mostrarnos a un personaje consciente de que es un actor desempeñado el
papel de cochero:
La carroza de la marquesa espera a la puerta, con el paciente
cochero dormido sobre su asiento, siguiendo La vieja tradición de
todos Los cocheros poseídos de su papel (65)
Otros recursos, tradicionalmente teacr:i.les, que percibimos son: el
manejo de algunos diálogos acartonados y casi declamatorios (co rno los
del príncipe Rolland); la relevancia de los ddlogos iniciales y finales enrre
Cagliostro y los rosacruces (di;ilogos portadores del rumbo narrativo); un
lenguaje que oscila entre el apego a un castellano antiguo que at'tn
pervive, y un uso informal del mismo, como cuando H uidobro dice:
Cagliostro sonríe altanero y responde:
-¿Quién sois vos? Yo no os conozco, y me r!o de vuestras
¡,rcdiccio11es. (128)
Mientras, la marq11csa de /11ontvert vuela haoa Far!s para
llrgar a tiempo a la fiesta de la corte. (76)
Una informalidad semánr1c1 (incongruencia premeditada ) nLÍ
presente en la escenografía o decorado:
De pronto abre la puerta, sin tocarla, con la wli1 fi1erzr1 de s11
mirada. A sus ojos aparece 1111 gmn salón de estilo Edad Media
para cinema. (34)
Una indicación gr:icuira de vestu.nio:
Cuando la puerta que dr1 sohrc lr1 mi/e se ,ihrey rl/)({!Ht 1!/h1os
11estido a la europea, f_emherg lt1 a111,1 la (1zlH::t1 de 01tn· w.i
papeles y _(e dinie s011ric11do J,aci,1 el /I/Ostr11dor. (7- )
1

O una ambientación musiu l ( reumo espor.ídico en l.1 ohr.1 ) nH1\·
amancri1da:
Az~1ul'11 /}[¡ coloulflo 1dli ¡/ {'_i()S rlos 11/IÍ.i/(()_i, ,1(1,111l'I/ /1,1
provocado i1rtjh1ost1mc11te es// aglo111crilcirí11 pop11 /,n· ;( ·011 1¡11,:
o~jeto; Fa! vez p11r11 que nar/11, se ,1pcrc1U11 de o n-toJ po·.101111¡n tjll&lt;'
entmn {'11 11n1i crzs11 1 /'Clllil. (5}4-&lt;JS)
1

�Como si caya11 del cit'lo, 111111 nnísi,·11 l'.\1r1111,1 sr derr,1111,1 t11 /,1
sala, e11vol11icndo t1Í m,1go 1'11 la rih11,z11 dr su m,n110 mtl11rl1ow.
(108)

1 1

El especdculo contrnua gr;1cias a la b.rnciliz.ición de lm anteriores
recursos ceacrales que alcann el '&gt;UlllO gr.ido de la ridirnlcz. Y la
ridiculización es una herrarnien tci rn,fa del espc::cticulo.
Resta abordar los modos creKioniscas que pudieron detectarse en
Cagliostro. Corno se sabe, el creacionismo fue una cendenci,1 v.rngu.udisu
suroida en 1916 \' procLi111.1d,1 por un latino.rn1c:nccino: Vicente
HtJdobro. Su presupuesto cenrr.11 es, en sí, una búsqueda de originalidad
poética; es decir, el poera debe crear y no imitar a la narnr:1leza, corno
regularmente suLede. Parecería inconcebible imagi1~.u huellas del
creacion ismo en u1u obra narrati\'a, pero críticos corno Edu:irdo Angu1ca
han declarado que ''La prosa de Huidobro ha recihido t.1mbién Li
iníluencia de su poérica creacionista." (Anguira, 346)
Es peninente re\'isar dos ejes ce ntrales del creacioni'&gt;mo (desde b
perspectiva del poera, y desde la del poema) para comprender los posibles
modos en que se presenta en la novela Czy,fiostro:
I .fi poeta es un creador absoluto. En su manifiesto Non Sen1111m
(leído en el Ateneo de Santiago de Chile, en 1914), Huidobro menciona:
"Hasta ahora no hemos hecho ocra cosa que imit:n al mundo en sus
aspectos, no hemos creado nad,// ··~unca hemos creado realidades
propias ... "/ Non serviam. '.'Jo he de ser tu esclavo, madre \latura; seré cu
amo. Te servids de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo
también me serviré de ti. Yo tendré mis ,irboles, que no scrfo como los
rnvos, tendré mis montañas, tend ré mis ríos y mis mares, rendré mi cielo
\' ~is estrellas". (Schwarrz, 72-73) . El poeta posee la faCLdtad de crear, y
por tanto no necesita im itar a la naturaleza. En el fondo, nos dice el verso
de un poema de El espejo de agua (1916) de Huidobro, "el Poeta esun
pequeño Dios". Como ral debe ser capa?. &lt;le ~~minar p.,labra, serv1,:s_e
de ella. "Escuchad estas palabras de Emerson , nos dice Hu1dobro: El
poeta es el único sabio verdadero; sólo él nos habla de cosas nuevas, pues
sólo él esrnvo presente a las manifestaciones íntimas de las cosas que
describe. Es un contemplador de ideas; anuncia las cosas que exisren de
roda necesidad, corno las cosas evcnrnales( ... )" (Schuarrz, 75) La
sabiduría le permitid al poeta, en ¡dabras de Huidobro, ''hum.1nizar las
cosas", pues "codo lo que pasa a rravés del organismo del poeta debe

b

tomar la m:ís grande cantidad de su calor". de tal forma &lt;¡ue "una cosa
vasca, enorme como el horizome, se humaniza .. . " (Arenas, 197) .
2. Ef poema es u1111 cret1ción p zmz. Dice Huidobro: '' El poema
creacionista se compone de imJgenes creadas, de conceptos creados; no
escatima ningún elemento de la poesía tradicional. s:ilvo que rn él dichos
elementos son ímegramcnte inventados, sin preocuparse en absoluto de
la realid:id ni de la veracidad anteriores al acto de realización" (Schawanz,
87) . Imágenes creadas, como: "Un cornera sin manto muriéndose de
frío" o "La ros:i que trae el recuerdo de sus abuelos" (Alcazor, 88, 112).
Como acto de creación pura, el poema debe renunciar a rodo aquello que
lo empobrece: lenguaje descriptivo, anecdótico, retórico: "El arrisr:1 no
debe darnos lo habicu:il. Debe crear (. . . ) Hay que b:irrer lo anecdótico,
evitar el relato. Sólo lo absurdo, lo inhabitual, está dentro del arce. Los
hechos, las acciones, están dentro de h vida real." (Ro jas Jirnú1ez, 75) . El
poema ha de proyectar lo esencial y desprenderse de ad jetivos v
sust:intivos innecesarios: "( ... ) el adjetivo, cuando no da vid:i , mara'', nc;s
dice EL espejo de agua. Para el logro de la autonomía poética puede
prescindirse de los signos de puntuación, recurrir a una composición
ripográfic:i desorganizada, dej:ir espacios en blanco, auxiliarse de
caligram:is, crear nuevas palabras, jugar con las viejas o arnplific:ir el
poder evocacivo de las imágenes y medfous. La poesía, visea corno tal,
"es un desafío a la Razón, el único desafío que la razón puede aceptar,
pues una crea su real idad en el mundo que ES y la otra en el que EST1\
SIENDO" ( \ \ ·\111 .11ch1 k ,l /cu!1111 ,1, h11id1 ih rn, 11u11 i!í, , 1,, .' l!i ,i1) . La palabra
poética escapa al dominio racio nal en canco está provista de un :ilicnto
mágico. Nos dice Huidobro: "Aparte de la significación gramatica l del
lenguaje, hay otra, una significación mágica, que es la ún ica que nos
interesa .. . En codas las cosas hay una palabra incern:i, una palabra laten re
que está debajo de la palabra que las designa. Esa es la palabra que debe
descubrir el poeta." (Arenas, 192)
Intentemos ahora reconocer aquellos rasgos del creac1on1smo que
pueden percibirse como recursos del especdculo en h novela de
H uidobro:
l. El poeta es un crerzdor absoluto. Sin lugar a dudas, Huidobro es el
creador absoluto de su personaje al proveerlo de una configuración
propia. No lo es en tanto el miro de Cagl iostro era ya conocido; en tanto ,
existió corno personaje histórico en el siglo ;{VIII. ¿Cu;í] es entonces el
grado de originalidad del :iutor cuando parece, que en lugar de crear,

�imita a un perso1uje ya existente? Huidobro se defenderL.1 diciéndole a la
Historia: "Yo tendré mi Cagliostro que no será como el tuyo". Y
efectivamente. Estamos frente a un Caglioscro literario parecido al
histórico y mítico, pero no idénuco. Paz diría que esto es cxplic:ible
porque vivimos dentro de una tradición moderna. El pasado no se puede
cambiar, pero sí la percepción histórica que rengamos de él. Lo novedoso
en Huidobro radica en la creación humanizada de su personaje. No lo
idealiLa, como los integrantes de la Orden Rosacruz: "Cagliosrro viajó
extensamente por roda Europa y por Orienre, y por donde pasó siempre
fue reconocido por su gran generosidad Y elevado esp1ntu"
(\\\\'\\ u\.L~ l ·:--.1 IZ\ rP\.11.r111 .11t 1. ,1;-:1 ;1::·1).
i tampoco lo condena,
como d Sanco Oficio, y sus mLiltiples enemigos. Para Umbeno Eco
·• ... se rrara de un personaje c1ue carece de misterio" y ..... es uno de los
personajes más obvios de propio tiempo (Eco, 13-34). Eco considera que,
a través de los siglos, los partidarios y enemigos del mago son los que se
han encargado de alimentar un miro endeble al s:inrificarlo o al
demonizarlo. En síntesis, valga el pleonasmo, el mito es lircralmenre una
mentira. Miro o no, la Orden Rosacruz proporcioru los siguientes datos
"históricos" de su Gran Maestro que pueden ser cotejados con los tbros
literarios: Giuseppe Bálsamo (P:1lermo, 1-.43-1 795). Hijo del (;ran
Maestro de la Orden de Malta. Iniciado por el Ros,1cruz Alrhor:1s.
Casado con Lorenza Feliciani. Impulsor de la Logia ~1.isónica di rito
Egizio. Instituyó el uso del airar rriangubr en el templo Rosacruz.
Buscaba la rransform1eión p,1cífica de l.1 socied,1d .11 colabor.n con el
Conde de Saint Germ.1in. Inició ,l un joven teniente de origen corso,
llamado :--.Japoleón, que llegó .1 ser emperador de francia. Sufrió la
persecución del S:mto Oficio, quien n1.1nipuló .1 su espos.1 Lorenza
haciéndole creer que su marido er.1 un rcprescntrnte del demonio. Fundó
una logia en Roma, pero fue traicionado por un espía del Santo OGcio,
Francesco de San M:1uricio, quien proporcionó pruebas adversas que
permirieron su detención. fue encarcelado y tonur;1do en el C1Stillo de
Sancangclo. Su esposa fue igualmente torturada p,1L1 que declar.1ra que
Cagliosrro "adoraba al diablo y que bbsfemaba del nombre del señor".
No fue perdonado, y se le encerró en la forcalcz.1 de San Leo. Un;1
leyenda dice que Cagliostro no murió sino ,¡ue el cadh·er encontrJdo en
su celda er.1 el de un monje qu&lt;.: iba .1 ,cr reconforurlo &lt;.:,pirit11.ilrne nre.
(\,.,111 u \ , \ l '\I l{\·rP,.1l1111 111,,1:: 11i!1 ). Huidobro &lt;.:, poco !'icl ,11
perfil rosacruz pues cre.1 un C1gliostro má, comprometido consigo
mismo que con la sociedad, y m.ís m.ígico :· urn.11. r.1 C.1gliosrrn de

Huidobro es irreverente en rodas las direcciones: con la Orden RosKruz
porque se ridiculizan las claves secretas Je la Logia, y el n.irr.1dor 11.trn.i
''secra" a la Orden (cuando ésta se considera a sí misma como "u na
fraternidad esotérica, iniciácica v tradicional) o porc1ue el Caoliostro
b
hisrórico nunca traicionó a sus hermanos rosacruces; y, Je igual forma, es
irreverente con el cristianismo al caricaturizar el milagro de la
resurrección de Lázaro cuando el muerto atendido por el 111ago demora
en despertar; y por el traro papal que le ofrece el pueblo a Cagliosrro, al
irse de Emasburgo.
La creación de Caglioscro es un espectáculo. Los ingredientes son
sencillos, pero eficazmeme espectaculares: un mucho de n1.1gia, otro
ranro de sentimientos, y un poco más de a111or. ¿Por qué se identifica el
lector con Cagliostro si no es un héroe en el sentido mor.1lmente
convencional? Posibles motivos:
-Por su individualismo. Su frase lo abandera: ''tgo sum qui sum" (Yo
soy quien soy). Es individualista por su elevado ego que perjudica su
compromiso rosacrm, y por su egoísmo ,1] retener a quien le cerne o no le
ama, entre otros motivos. Pero, ¿por qué el lector habría de idenc ificarse
con .1lguien así? Porque son defectos. Se nos dirá que, en rodo c,1s0,
Marcival, el bueno de la hisrori.1, el que sirve de contrapeso es el
depositario de rodo el ,1precio del lector. H.uidobro jueg.1 con el miro del
héroe~· del .rntihéroe (propio del cinc). Ambos pcrson.1je., son "fuentes"
de luz (enciéndase poder): Cagliostro (de ojos "fc.)st&lt;.m:sccntcs") \'
Marciv.il (de "ojos místicos llenos -de flores luminos.1s''), pero l.t dirccció;1
de esas fuentes de luz. dependiendo del tipo de .1cciones, sed .1cerud.1 o
errónea. Esro nos recuerda .1 person.1jes como S.1t.rn,Í\, de l:i A1rr1Íso
Perdido de ,1-dilron: un fogel bucno que dcwicí su hie11te de luz \' fue
merecedor del l1üierno. Sin emb.1rgo. el lector \C ,irnre 111.1, idl·111ifiL,1do
con él porque rn compon,1mienro- es m.ís humano. h decir, .1,í t.01110
Milcon hum.111iz.1 .1 S.1t.111:ís :· le pnmite .d lector \·.dor,ir l.1 uimplcj,1
naturaleza del holllhre, .1sí I luidobro luce lo propio con \ll ¡ier,on.1je.
Marcival reunir.í Lis \·inudcs idóne.1s p.1r.1 ser consider.1c.lo rnmo el
f.1vorico de la histori.1. pero no m,1 cspect,1ud,1r111e11te su poder Lomo lo
hace Caglioscro, m111c1 dernueqr,1 '&gt;m de\eos l,m1.de.,, n1111L.l ,e n¡111\0L,I.
siempre time l.1 rnón: en !111, n delll,l\l,tLlo ,1b11rrido ¡i.ir,1 ,L·r ,1lln¡it.1do
por el leccor. Pero debemos n.:conou:r que rn oiHe11(i.1 L&lt;&gt;lll() l1LT,011.tiL·
esd jusrificH.ia porq11L· nuc,tr.1 soued,1d se 1111trL· 1.1111li1rn de idL",1k,. 1· I
lector se conecta wn C.1glioqro
nort¡ue é,te n dcliLim,1111c11tL· .1111h1&lt;&gt;110.
"'
r
:-,
mientras aciende .1 un uego (.!Leo h11m.1nitJ110) puede c,t.11 rn,1q11i11.1111.I()
~

' 1

�cómo \·enoarsc de su, enemigos. L1 prcgu11t.1 ql!l· Eli.111c k li.lLl' .il nl.lgo
lo sinreci·,; todo: -;Fs
,
. usral 11;1 ,í110cl o u1; tln1101110 ~, ).&gt; J
-Poi su vulncr.1hilicL1J. l-l kLtor no tcnd1.1 lo, p1Hkrl·, dl' C.1glio,tro.
pero sufre y se cntnstelc Lomo él Huidoliro h,1 uc.1do un mmklo
vulner,1hk de 111.1go con c.:I n:.il rodo, poJcmo., idcn ti l1c.ir1w,.
Encendemos ,1 C.1¡:.liostro cu.111do 110 pu,·c/1• rt'pnJ111r 1t11 11101 ·11111t11t11 rl,
r,1b111 ... (67) .il s.1her que quicn:n Jcsp1l·rng1.1rlo; Lt1,1ndo ,c .1pud.1 de
quien quiso h.icerle d.1110 (el dollor l)sterr.ig): cu.rndo mue,tr.1 ,1g11m dl'
.1goc.unicnto: ( ... ) ,1 pes,1r de /,1 1ll/portt111(111 y el 111rnis rle nu li1bor. yi1
f&gt;11pi1•zo ,z ,dlllrrimu· d1• 1·crrl11d. f8 l J; .,1 mmtr.n miedo en \.i., prueb.1,
inici.íciCls Je b Logi,1: l '11 lt'rror .1uhito .H' ,1porlao t!e ll/Í. /Jpe11,1s pude
dommar JI/IS 1/('l'l'/OS, me /,me/ m //lt'tlio de lo.i rorhl'fl111os r/1•/iu-go. r 10·0; .il
no resistir Li tcnt.1Lion Je reLorJ.nk el p.1s.1Ju ,1 Fli.rnl' o de .111tic1p.1r el
fll(uro .1 lm re~·e'i cu.rndo s.ibc qul' lo ti&lt;.:111: prohibido.
-Por su sencimienco amormo. ¿C:u.ínt.l\ vece'&gt; 1.:I lcccor no h.1br.í
escuchado .1 s11 ,1ln:dcdor .1 alguien decir: "Te prometo t¡ue tt'1 ,cr.1'&gt; 1111
rein.1 y yo seré cu re/'? Caglioscrn no podíJ ,er l.1 cxcc¡xión rn 'ill .1mor
por Lorcn1..1: -Q111éreml' wmo ;o te q111ao y tt /111ré l,1 rt111,1 drl ll/111ulo.
(59) ¿Cuforas veces el lector no h.1br.í .,abido del rechazo, de un .11nor no
correspondido? Lorenu t's el vivo e¡emplo: -Qut' 111t' 1111port,1 sa 111 rem,1
del mundo s, debo perder ,m alm,1 par,1 smnpre... (59) F.I con&lt;limenco
religioso (b ,1menaz,1 bcrnce de sucumbir en el pecado) no podí,1 falcar, si
considera:-nos .1l amor como un,1 carroza gui.1&lt;l.1 por el .1uriga del
principio rnor.1l. ;Quién en su vida no lu recibido fra~&lt;.:s melosas como
las de Caglioscro' Escuchémoslo: .. .y, sin ell/bilrgo. t1í sahes bien que yo te
quiero, r¡ue ní eres toda mi alev·iil, mi 1ínic,1 i1dor,1ció11 m el mundo ... (58)
¿Quién no lu insiscido h,1sc.1 L1 sacied.1d por el amor d&lt;.: alguien?
Pr&lt;.:guncémosle .11 ,rncor: F./ prinripe Roll1111d 111 r1 despedirse dr la mrtrqufs11
Fli,111e df ,\1ontuat, qur parte a /&gt;aris, y 11pro1iech11 esta ocasión partt hacrrff
u1111 dcclr1mció11 amorosa por 111ilésim,1 VfZ. (6,1) Huidobro ironiz,1 respecto
al sencimienco ,1moroso Je rns personajes: El príncipe. que era en ese
mommro u11 príncipe enm11t11do, enr1111t11do por los enwntos de la
enc,mt,1dor,1, 110 puede dejar escapar la ocasión defimri1111 de dar libre rnrso 11
/11 corriente de sw obsesiolles. (91) En oeros momencos, el autor se ancoja
refl exivo, y se anima a construir una breve ceoría sobre el amor, en tres
p.mes sar~.íscicas: /. Es difiol dommar el amor. La lurlit1 entre fl amor y la
ambioón es implacable. 2. . .. m,dquier obseruador 1 eri,1 que esrri
col/teniendo su pasión. que no quiere ir demasiado lejos. lid vez por la
imposibilidad de tomar dign11meJ1te un ,1mor 110 compartido, fllÍ 1·cz porque

.~

1

1

sabe que esa p¡¡;jer, 111 perda SIi ¡,i,g¡;¡idad, padl'rí,1 sus cu,ilidllrles
excepcionales que hacen de ellri 11n imtru111mto precioso. J. f:1 ,nnor es
peligroso, hace oluidar lm otms pffornp,1rionfs, ,1un Las cosm rlf 111111
import,mci,1 decism1 en lr1 11id11 de los hombres. (60) O se: burla del JLín
social por adherirse .1 un kí.gil ideal escécico fe,rn:nino, pues L1. hija del
duque Anasrasio: (No debe ser más hermosil qut Lorenza, porque entonces !11
primera actriz protestari11) (89) Por ocr.1 parce, &lt;quién no ha sido
dominado por la pasión al grado de querer Jescruir lo que ama?
Caglioscro lo ordena a su sirviente: -~nda al albergue de "La Estreffa de
Oro")' m11t11. 11 Lorenza. ( 123) Lo original rn Huidobro no es pbsnur el
sencimiento amoroso como ral. sino de construirlo ,1 parcir de su
focalización (incisiva) de aucor y de la focalización (sincer.1, y a veces
cursi) de sus personJjes. El lector, como espectador, recibe y distingue las
dos visiones; es quien toma conciencia del discurso .unoroso.
2. EL poema es una creacióll pum. Está claro que Ci1gliostro es sólo
prosa narraciva y no es una obra pura en canto no se ciííe a los parfo1~,ros
creacion iscas poéticos, salvo en la reílexión del ap,mado anterior ~obre el
modo en que el aucor construyó a su person,1je. Lo paradójict, ..,¡uí es ver
cómo Huidobro se vale de lo no creJcionisca para crear lo "poécico" y
cinem.uográfico de su obra. Veamos. El autor condena el abuso de
adjetivos y suscancivos que an iquilan L1 efectividad escécica de un po&lt;.:ma.
En el segundo parágrafo del primer capítulo el amor no abusa del
adjetivo "magiscral" porque aquí sólo lo emple.1 una \'CZ. Pero d hecho de
que lo retome más adelante con insistencia, y el que emplee sinónimos
inmediatos como "magnífica" desgastan la efectividad del adjetivo, y le
confiere un acento retórico a la narración. Es decir, Huidobro incurre,
delibera&lt;l,1.menre, en lo que mis detesta:
(. . .)De cuando en r1"1ndo el lt111Zt1zo de un relámpago
,wzgistrit! Mciaba sobre la angustia de nul'stro panorama /11 sangre
tibia de 111111 nube herida. (31)
El uso del adjetivo "magiscral" y del sustancivo "angusti,1" cicnen un,1
intencionalidad lúdict1 al parodiar el ef&lt;.:ctO sonoro dd rel.impago,
recurrente en el cine de horror. Es evideme q uc estamos frente .1 un,1
imagen seudo poética ("el lanzazo de un rd:ímpago magistral" que vacía
sobre "la angustia de nuestro panorama la s:mgre cibia de una nube
herida") debido a b inclusión forz.1da del adjeti\·o y dd susunrivo. Sin
embargo, experimencemos. Si Huidobro hubier.1 suprimido ese .1djecivo y
ese sustantivo, y su concexto fuer,1 ocro: un poema ~· no est,1 novela; y

�conserváramos sólo lo esencial para darle una caregoría de imagen
poética, otro sería el efecto:
"... el lanzazo de un relámpago vaciaba sobre nuestro
panorama la sangre tibia de una nube herida".
El resultado: una imagen creacionista. Pero esto no puede ocurrir en
Cagliostro porque el propósito y el resultado narrativos son distintos.
¿Y qué pasa con el empleo del símil? Huid.obro hace lo mismo: lo
agora hasta el cansancio (todo lo que un buen poeta creacionista no
debería hacer en su vida poética):
Grandes nubes negras y llenas como vientres de focas ... / La
selva magnífica se queja agitada por el viento corno un órgano o
como una gruta marina,,,/ ... dos linternas paralelas balanceríndose
como un borracho que canta en el horizonte ... (31 -32)
Pero despreocupémonos. El símil y el adjetivo no "matan" la
narración porque la narración se "entretiene" con ellos. l.o mismo se
aplica al lenguaje retórico. El creacionismo lo repudia , pero a Huidobro
le sir\'c, no para armar narrativamente una escena cinematogrM'1ca sino
para sostener su liviandad discursiva:
EL exceso de uida retiene el exceso de uida, ese exceso de vida
producido por e! pánico y que tiene su origen en la simple
electricidad nerviosa. (32)

O para insinuarle al lector que la vida es un lugar comün:
... que la hizo estremecerse hasta la médula de los huesos (34)
La paloma parte como una flecha, es dffir, partir!tt como una
flecha, si esta comparación no fuera demasiado usada (61)
Cuando Huidobro se niega a describirnos algo (como la belleza
femenina o el estilo de decoración) querernos suponer que lo l1:1cc por
ahuyentar el lenguaje descriptivo y anecdótico que él dcccsc.1 o que lo
hace porque confía en la imaginación porrentosa del lector, quien es
capaz de erigir un espectáculo propio en su men ee.
Si admi timos la ausencia de imágenes en un rígido sentido poético,
enconces aquí cabría la observación de Braulio Are1us: En Cagliostro, "las
imágenes poéticas (están) incorporadas a la acción hasta c.11 punto que d
autor no necesica recurrir a las im;1gencs para expresarse, pues la acción
misma es la imagen poética" (Are11;1s, 204). Pero dudo que rn Huidobro
550

haya habido tal incención porque su objetivo, como s::ibemos, era
experimentar con los recursos cinemarográficos. Tal vez la~ acciones sed.n
visualizadas como poéticas cuando sean transferidas al cinc. Es decir, lo
poético no radica en las acciones sino en el pensamiento de Hu idobro
que las imagina y crea; el pensamiento de Huidobro es el csencialmencc
poético. Las acciones narradas son sus hijas; lo poético que pudiera haber
en ellas sería una consecuencia de ese pensamiento. Es probable que
quien sepa "doblar'' cinemarogdficamenre el pensamiento del autor
conciba escenas poéticas. Quien lo logre habrá entendido la significación
mágica de la palabra a la que aludía nuestro escritor chileno. Difícil tarea.
El hallazgo de lo sublime dentro de una obra que, en engañosa
apanenc1a, parece no tomarse en serio a sí misma.

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EL CRITERIO SEMÁ NTICO DE LOS EL EMENTOS
DE LA ORACIÓN GRAMATICAL Y SU TRASCEN DENCIA
EN EL DISCURSO LITERARIO

;,.,11ra . Dora Co1l'l,í ln. Cor1i11.1

Introdu cción

La distancia q ue ex ist e e n tre un orden gramatical
res pet ado y seguido por los hablantes y usua rios del discurso
cien rí fi co y t ec no lógi co , con respecto al literario , es mayor , que
entre és te y el co lo q uia l. La razón es obvia: todos recurrimos
cuando ex pres amos id eas, sent imientos, opiniones, deseos v
demás al siste ma de lengua e n uso , que como sabemos e,s
con ven cional , y los discu rsos refe ridos se nutren de l mismo
sistema; la dife rencia nace del d istinto propósito que persigue
qu ien lo fo rm ula.
En cuanto al disc u rso po lítico -económ ico, nunca como
ahora, observa mos su parecido con el lite rario. Ya Alfonso Reves
enfat izaba la relació n ex iste nte e n tre el ca m ino &lt;le la ciencia \: el
de la lite rarn ra, en ambos interviene la ocu rrencia , la crearivicla&lt;l,
el azar y la elección d e tér minos; la única d is crepancia c¡ue cabe
es que mientras en el primero se busca la verdad, prec isión y
exactitud , en el otro se p retende un log ro estét ico que hag.i
reflexionar, en t retene r o tomar conciencia.
552

35.3

�11

1

La gramática como conjunto de normas que regulan el uso
adecuado de los elementos a través del conocimienro de sus
funciones, nos permite que no se pierda la comunicación en t rt
los usuarios ya sean hablantes, escribientes o escr1rores.
Llamamos escribientes a todos los que escriben y dejamos el
término de escritores para los que se dedican a la expresión
literaria, en cualquiera de sus manifestaciones: poesía, narrativa ,
d Llmá t ica, ensayo o crítica.
Por la razón anterior aun los literatos han de respet ar la
norma gramatical, ya que de no hacerlo, perderían la función
literaria: comunicar. La literatura también enseña verdades,
aunque a algunos les gusta hablar de ve rdades y mentiras o
verdades a medias; lo que nosotros hemos advertido es que los
escritores dicen m ,'Ís entre líneas que de manera directa. Esto se
da porque el elemento esencial de la lirerarura que es la ficción,
permite decir lo que en otro lenguaje sería incomod idad o
atropello.
En el presente análisis del criterio semfotico y su
repercusion en el discurso literario pretendemos evidenciar lo
difícil que resulta la obra literaria rnando no se ha practicado la
lectura comp rensiva , y la dificultad que enc ierr a conocer L1s
intenciones del autor, implíci tas en el narrador y las acciones del
personaje o personajes, cuando se ignoran los vericuetos del
lenguaje figurativo o metafórico.

Los elementos de la oración gramatical
Generalmente se puede llegar al juicio erróneo de que los
literatos por contar con la libertad que caracteriza todo acto de
creacion o artístico, no lnn de someterse a Li s normas
gramaricalcs; nada m:ís alejado de la verdad, )'J. que por el
contrario son los que dados su vocació n :' oficio, dcbedn conrar
con el conocimiento claro v extenso de su lengua para
aprovcch,n rodas las posibilidades de los c.1mbios, ajtistcs )'
acep tacione s reales, a fin de no daíur esta materia con la que
rrabajan.

Es la palabra escrita la que de luoar
a la estabilidad del
o
idioma y a la rransmis ió n de la sabiduría popu lar y empínca, por
ello, cuando los hablantes ejercemos la libertad de expresión en
su manifestación permanente, se adquiere un compromiso éticosocial ineludible, tan es así, que siempre el número de hablantes
será mayor que el de escribanos y escr itores.
1
De acuerdo con Revilla los elementos de la. oración
gramatical con base en el :riterio semántico que hoy nos ocupa,
pueden ser palabras llenas o vacías, Entre las primeras se
encuentran el sustantivo con su clasificaci ón en co mún o propio,
concreto o abstracto, co lectivo o individ ual, y partitivo o
1~t'dupl o, esta cla_se _es también para adjetivos; el ad jetivo que se
divide en descripuvos como los ca lificativos, numerales v
gentilicios, o b ien, no descriptivos como son los p0'. ~:;ivo;,
de mosrr_a ti vos,
indefini do s,
relativos,
interrogat ivos
y
adm1rauvos; el verbo que denota aspectos atribu idos a un suieto
(acción, estado, cualidad, relación ... ) ; el adverbio que expresa
circunstanc ias diversas y la inter jecc ión que n .111 ifiesta
sentimientos o emocio nes. Dentro de las vacías se inc luve
aquello_s elementos que muestran dependenc ia de otra categoiía
grama(lcal en cuanto carecen de signi fic.ido prop io como son : e l
articu lo, la prepos ic ión, el pronombre, la conjunción v los
verboides.
·
No hay necesidad de ofrecer ejemp los bástenv :; razonar sobre
el hecho de que el artículo no significa nada por sí so lo, como
rampo co la preposición y los verboides - infin itivo, gerundio \'
part ic ipio-; en cuanto al prono mbre, su contenido se:nfor ico e.s
nulo, dado que adquiere un significado ocasiona l. depend icn rc
de un conrexto.
Todo escritor que se :ip rcc ie de ser lo li a de romar en cuenL1
l~s fu1~ciones de rodas las categorías gramaticales p:1ra rcspet:ir la
si11raxis re cta o directa que le producid unidad v coherencia en
cada párrafo q ue elabore; tamb ié n ha de estar ,e nte rado de l.1)
licenci as otorgadas gracias :i la sintaxis ind11ccu o Cigu ra da. C:on
base en ese conocim iento lingiiístico perm iti d ,1 rns lcctorn
enconrrar sus i nrcnc ioncs auténricas \' el disfrute de su ob r.1.
Recordemos aquí que él es el p rimer lc~ror de e lla:· por lo t:111to .
el primero que la d isfruta .
.

1

�Nada en h obra licér,iria es gr.1tuiro; en el s1n11u111cro Lk
elecciones que ha de realiz.ir el escritor se e1H.:uc11tr,111 Li,
siguientes: título, tema, subcern.1s, perso11:1jes, .iccioncs de ésto,,
nudo o conflicto, cipo de fin.11, ecc. dcpendie11do d-: lm c.í1rnnn
q u e le
d i c ra n
e I gé 11 e ro Ll m b ié n se k cc io 11.1 d o : ¡rn é 1 1c o .
narrativo, dram:írico o cnsa:,·ístico .
En el esrndio que nos ocupa dejaremos de lado el .111 .ílisi~ de
los criterios morfosindccico, porque ofrece rnc11or dificultad ,u
conocimiento en comparació11 con el seni:i11cico. Desde luego
que subrayamos el hecho de que fHLl que un p:írra!'o- demento
de cualquier escrico- sea cnrendible ha de lubersc puesro en su
construcción sus dos c.ir:1cccrísr1cas csenci.ilcs: t1111d.1d \'
cohe rencia.
De acuerdo a I c r ir e ri o se nLÍ n tic o d is p o 11 e m os de var i,1 s e las es
de palabras que las acercrn o distancian s&lt;.:gún su significado; así
por ejemplo podemos hablar de sinónimos que sirven paL1
preu, .1r lo que se quiere expresar y evitar redundancias o
perog rulladas , y de antónimos que son aquellas que se oponen en
su c o re nido se m ;Í 11 ri co . Ta m b ié n ha:' a palabras que se c las ifi un
c o 111 o p o Iis é micas, éstas con eien en varios si g ni ficado s, de ahí les
viene el nombre, pero por supuesto que dentro de un enunciado
sólo se pone en juego uno de ellos.
En cuanto a las parónimas, el problema radica en que se
desconoce el significado propio y no a su parecido formal enrre
ellas; así pues que resuelra esra t raba, se pueden utilizar
acertadamente y evitar fal las de índole ortográfica. El problema
en sí proviene de la falca de un rico léxico y éste se forma a rravés
de la lectura v la consranre visita a los diccionarios.
El leng¡1ajc literario es indirecto, figurado, ambiguo;
con forme a su propósito alejado de lo cien cí fico y tecnológico , el
suvo es most rar una realidad imaginaria o apegada J la verdad,
pe.ro no demuestra , no fu n clamen ta, no da cuenta rora 1, sólo da
una visión sinaular
de un trozo de lo que rodea al aucor .
b
Entonces la palabra se vuelve batu ta de director musical y parece
caminar sola, inocente, pura; pero no es así; ella es dominada por
el literato y aparece reflejando lo que se le ordena suti lmente.
De lo anterior deriva una pequeña contradicción más
aparente que real: la literatura explica y no expl ica, enseí1a y no
ense11a. Sabemos su propósito: anres del siglo XIX entretener,

divertir; después, hacer reflexionar, crítica social, reflejar el
mundo visro por el escriror, detrás ele bambalinas haciendo
actuar a aquellos personajes que dotó de vida ficticia, pero al fin
vida, o bien provocando emociones y emparías en sus lt:ctorcs
cuando da curso a su vena poética.
Volv iendo a Revilla, nos percatamos que no es fácil en el
contexto lirerario marginar las palabras vacías, dado que el autor
las maneja con elasticidad y con aplomo para declarar u ond tar
sus verdaderas intenciones. En la obra literaria cuenca lo que se
di ce y lo que no se dice, y un buen lector ha de saber porqué el
autor dice esto o aquello, y tamb ién porqué calla o se desvía.
Con base en lo anterior podemos deducir que el escritor
conoce la gram:írica para luego desobedecerla cuando puede; esto
no nos debe causar alguna incomodidad, dado que exisren casos
más delicados como el de los abogados que conocen la dureza de
las leyes para luego buscar la manera de encontrar un lado
elástico que sirva a intereses particulares; claro que no son todos.
pero sí son muchos.
II
Ya hemos definido lo que es la lengua como producto social
pero nos falca hablar de las relaciones que guardan los signos
entre sí y los usuarios de este sistema con el mismo. Desde luego
que el signo lingüístico es convencional y biplfoico, es &lt;lecir,
nace por imitación y conveniencia y comprende dos planos :
forma y contenido . En el aspecto formal sabemos que consta de
un o o más fonemas y qu e Saussure llamó significante a la imagen
acüscica y significado al contenido.
Cuando se utiliza la primera manifestación de la lengua que
es el habla, ex iste la oportunidad de repetir el parlamento en
caso de que haya habido interferencia y no se escuche
adecuadamente, también se da margen par:1 que el audienrc
pregunte en caso de duda, y por si fuera poco, hay otra ventaja,
el apoyo que representa la mímica. En su manifestación escrita se
dan otras venrajas , pero no éstas, ellas son: la palab ra escrita
perman ece, se puede leer el escrico varias veces hasta entenderlo
Y se puede ampliar el nivel de audiencia.

357

�No obsranre, también los hab lanre s pasan por s1ruauo n es
que no quieren mostrar o confesar a familiares o amigos, en esros
casos se utilizan rodeos, evasivas, monosílabos, tartamudeo s, e
incluso, silencios . En la escritura se cu e ntan con los signos de
puntuación, en particular los de inrerrogación y excla m a t ivos
para denotar o connotar tales recursos, pero siempre resulta m ás
rápida y fluida la comunicación o ral que la es c rita.
Para ejemplificar un caso de rodeo o perífrasis tornemos e l
siguiente ejemplo: Delia puede estar resfriada; desde el pu n to de
vista sindctico se trata de un verbo auxiliar y otro auxiliado q ue
no tiene más ciencia. Se trata de u na perífrasis verbal que como
sabemos se compone de un verboide -forma ve rbal sin mor femay otra forma verbal con morfema personal, es decir, conjugado,
esto es comprobable po rque no cabe la e lusión , cuando cabe
entonces no es perífrasis, tal es el caso de algunos ejemp los
2
citados por Alarcos Llorach. En un dis c urso lite rar io esta
cuest1on ni siquiera se mira; el autor ha de colocar, en el
supuesto caso que necesitara o quisiera utilizar ese enunciado ,
una situación que dé lugar para e llo y para el lector es básico que
significa que no es u na afirmación ni un hecho consumado;
entonces puede significar una duda o pudiera concluir una
experiencia en que ese personaje llamado Del ia, esruvo b ajo la
lluvia v entonces se entendería como una. consecue n cia.. Ye n do
más lejos, así lo permite el terreno estético que pisamos aho ra,
el la no bajó de su redmara a la reunión famil iar de un viernes
social, lo cual convertiría a ese enunciado en una disculpa no
velada.
En las complejas sociedades que con for man nuestro siglo
XXI encontramos que a pesar de los avances materi;1les, la
humanidad parece caminar hacia su autodestrucción : ho y en d ía
tras el grito de No a la guerra, las naciones ofendidas, ofensivas
y ofensoras se preparan para iniciar una lucha que dadas sus
dimensiones pudiera significar la tercera guerra mundial. Y es
que el hombre común y ordinario dice q ue sí a a lgo propuesto
con la palabra oral o escrita y luego niega co n los hechos, se
requiere de mucha fueua moral y esp irirua l para sostener un
equilibrio entre el decir y el hacer , entre ti ser y no se r.
Mien t ras millones de seres rnanifiesr.111 su protesta concra h
guerra con pa.ncarras, discursos , caminatas, dcsnudm , ayu nos,
358

e_tc. y otros tan tos oran para pedir la paz y la armonía, los que
tienen la sartén por el mango, no quieren negociar, se han
llenado de soberbi a, ambición y coraje para derrochar un cosco
q ue salvaría a muchas n ac iones de la pobreza o de deudas
ex t ra_n jeras. Si nos p regu ndsemos qué nos pasa , la respuesca sería
la misma que se da cuando n o se ena lrec e n los valores: se p ierde
el rumbo cuando no camina m os hacia e l b ien .
. _Practica ndo un poco la autoescritura, direm os ahora porqué
ut1l1zamos e n el párrafo anr erior un a frase coloquial y el nombre
de u n programa que tenía H écrn r Suúez: para decir una verdad
con u n matiz m ::ís suave que el de queja o aspaviento . Como
p uede observarse aquí estamos lejos d e utilizar perífrasis, v a
p ro pós ito de és ta d ire mos que tamb ién puede usarse en el su{ero
y no sólo en el predicado. Es curioso observar que cuando un
h ab la n te la utiliza para inter rogar a otro, éste siempre contesca
de la misma forma . Pongam os un e jemp lo : ¿Qué esds haciendo
en mi cuarro 1 Estoy leyendo ; pocos dirían : Leo .
La elipsis como antónimo del pleonasmo ahorra palabras y
con e_ll o tiempo en el ha bla y esp aci o en la escricura , pero cabe
menc io nar que en ésta a veces lo que se in te nta es la precisión o
ev itar red u n dancias y no el ahorro; ta l es el caso de las frases
ase;civas en rórn los o !cereros y d e los tículos de libros . capírulos,
amcu los .' etc, que se sacan del lenguaje coloquial y se convienen
en s1gn 1f1cantes del significado g lob .il de l texto que a.nuncian.
Pongam os un ejem p lo que p:ira m uestra co11 un borón b:1sc.1 : las
memor ias reun idas por Garc ía \Lírqun en s11 li bro Vivir para
co ntarla nos re cuerda. con su cítulo los casos consabidos de
vec in os o co n ocidos que alguna vez vieron la muerte mu\· cerca
pero que vivieron para con tarlo.
·
La frase poética desti la d.1 e n cada verso no serí,1 razonable
parafrasearla en una oración n os dice Al.ucos Llor,ich en L1 obr,1
ya ci tad a; no le fa lt a razón, pero un especi,disr:1 en l.elr.1&lt;; li,1 de
enconcrar las rehciones inr ern.1s de l text o literar io v hs que
guarda con la realidad social que refleja; t.1111liién h.1 de husc.11 lo
que se h a llama d o las segund,1s incencionn, ,1si como infer i r L1
influencia y cr ascendcncia de l:i obr.1 que an.il iz:1 e intnpret.1
p o r su p 3. rt e Re Vi l l.1 de e ()) e ¡¡ (.:' 1 p r 6 lo g o d e ' ll G r a lll á t i e a
española moderna, se adhie re al cri te ri o de, l.1 lZe,1! 1\cidcrni,1
Española en c uanto a que la tn111ino lo;í .1 e\ Lo 11 1'e11cio11 .1 I ,.

�que por m:is que se .1po\'e una p.1L1bra l)ll~\',l l ' ll el -,i:lC l11.l
significativo de la lengu.1 que viene ,1 ser el enfoque cttrnulo¡:_1..-&lt;1.
el término nunca es tot.ilmt1He connot;itivo, v:1 que n:1gc un.1
defin ición propia. Claro esd que es :1sí en el c.1so de 1od.1s las
disc iplinas cienríficas, dentro de las cu:1lcs se cnrnentLl, l.1
lingüística.
Hasta ahora n,1die h:1 definido mejor la disc1nc i,1 entre
ciencia v literatura que Alfonso Reyes en su obr.1 El des linde; en
ella el a,utor regiom o ntano pone el punto en l.1 i cuando sep .ua
Lis ciencias exactas, soci:1lcs \' natur.1les del arre tT1:1s
comunicativo v humanizante qu¿ constituye la literatura. La
materia p r i m a , del es cr i to r son las p JI abras y por e 11 o h as Ll Ie
rinden tributo como l.i ha hecho Octavio Paz y P.1blo Neruda
en trc otros poetas.
Mientras que hs palabras se cuentan sihbicamente y se
procuran coincidir sus terminaciones en ;i\gunos poemas, ~11 los
rexros narrativos o dramúicos se dejan correr com o si fueran
hilvanadas mágicamente . Mas no nos engañemos ni engaí1emos 1
nadie; 13. paL1brJ elegidJ se debe a un motivo consc1enrc o
inconsciente; el inicio, conflicto Y final tuvieron su rnón.
Cierramente que 3.\gunos rasgos estil ísticos son determinados por
el rema y el género en cuestión, pero lo Jem,í.s se debe a
elecciones propias del autor y he allí el compromiso personal v
social que implica escribir y publ icar, porque todo el que escribe
acaricia la idea de que orros, los demás, se enteren de lo que
quiso decir; recordemos aq u: el D i.nio de Ana F rJnk que t1ene
un caricter híbrido: histórico-literar io.
Li pequeña Ana, con tan sólo 13 ó 14 anos, supo captar h
angustia de la guerra , la soledad, el miedo, la injusticia y aún
rn:ís: llevarlo a un papel para que sus ideas y sent1rn 1enros no se
quedaran a merced del olv ido. Porque leía mucho en el Anexo
Secreto (su escond ite familiar) aprendió cómo cscnb1r y supo :1
través de buenos aurores las reglas de sintaxis y ortografía. En su
Diario describe con lujo de detalles las experiencias amargas,
jocosas y amorosas que le rocó vivir en una época muy dura y
ter r ib Ie, c Iar o que no sabía e I fi na I de es e cuaderno n i siquiera s1
ella misma tendría futuro, pero esa actividad febr il le ayudó a
soportar la dureza del encierro en una edad propia para las
0

ilusiones.

Dentro de la ambigüedad que permite el uso del lenguaje
literario con todo el esplendor de las medforas, ningL'1n escriror
quiere quedar tan oscuro como para que sus lectores no putdan
111terpretarlo; sería tanto como pensar que alguien hablara para
no ser escuchado, es decir cuando esci solo. Los ha habido, pero
incluso habría de por medio alguna razón sicológicJ o temor de
represal ia para hacerlo. Recordamos el caso ~{e la escritura
automática, el poeta llamado El Nigromante, y desde luego los
poetas malditos encabezados por Baudelaire .
Conviene hacer aquí una pequena pausa para recordar qué es
la sem;Í.nrica y cuales son sus funciones. Esre término proviene
del griego semantikós que es significativo o relativo a las
significaciones. El primero que lo acuñó fue Michel Brea! en
1897 y ha tenido mayor aceptación que el tomado del .,:-: rnfo
semasiologie que en español da semasiología. Ésta ha sido
definidJ como la disciplina científica que se ocupa del estudio de
la significación de las palabras o vocablos. La sendntica
lingüística descansa, desde luego, en el análisis lH signo
lingüístico, el cual no ata un nombre con un objeto, srno aquél
con un concepto. Como ya ha sido explicado por Saussure el
complejo sonoro de una palabra que gráficamente se rep resenta,
pongamos por caso el vocablo mesa (m-e-s-a) es llamado
significante y lo que éste evoca en el espíritu viene a ser el
significado, es decir el objeto con todas su~ característ icas
esenciales. Por ello cuando estudiarnos un idioma extranjero lo
que aprendemos son otros significantes pJra conceptos que va
m;rnejamos, como por ejemplo: árbol, tree, baurn, foret.
'
Insistimos en este mecanismo semántico: la relación entre el
concepto y el objeto es indirecta y ésta se da J través del sentido .
Es decir el nombre evoca la idea subjetiva de la cosa, en nuestro
ejemplo mesa, y no la cosa propiamente dicha . Así el significado
s1rve de vínculo para relacionar dos mundos opuestos: el
lingüístico de los nombres y el no lingüístico de los objeros . Esto
explica el movimiento semántico que afecta todo léxico, su
dinamismo y variabilidad.
Presentamos ahora en esquemas las causas esenciales así
como las modalidades de este movimiento semántico y quien
desee mayor explicación puede consultar en anotado en las
fuentes bibliográficas utilizadJs para este trabajo.
361

�Causas
esenciales

Históricas
Lingüísticas
Sociales
Sicológicas

Derivación

Modalidades
del

Innovación
Uso metafórico

movimiento
semánúco

.

1 ,,

.!

{

Composición

Prefijación
Sufijación
Parsínteis

{

Homogénea
Heterogénea

Uso metonímico
Apropiación

Usos varios

{

Gkio
Adopción

Complementación
El uso metafórico abarca el empleo general izado de una
comparación condensada por medio de la cual los hablantes
expresan una identidad concreta o intuitiva, como por eJe_mplo
cuando decimos el ojo de la aguja o la cabeza de un clavo. El uso
metonímico consiste en designar una cosa con el nombre de otra
por sucesión inmediata de los conceptos respectivos, como ,cuando
el cuero tratado para escribir es llamado pergamino (de Pergamo)
.,
0 de la persona de buen comer, se le llama de buen diente_ . .
Entre los usos varios podemos mencionar la espec1al1zac1on
(forma: horma), la generalización( vándalo: vandalisn10) y el uso
traslaticio (firma: rúbrica). Podemos concluir este punto co n base
en la lingüística general afirmando que el contenido. del , signo
lingüístico -l lámese palabra, vocablo, térm1110 . o c~_1cuon- es
arbitrario y convencional; que el significado o s1gn1hcados son
dinámicos y variables y que éstos no se someten a leyes como las
físicas o las correspondencias fonético-fonológicas. No obstance,
las causas y modos de esas variaciones sí pueden ser ordenadas Y
clasificadas con cr iteri o científico.
;362

Toda obra literaria es producco de una emoción o
confrontación del autor con su realidad actual o pasada por ello
conmociona en algunos lectores puede ser en mayor o menor
grado, depende de la capacidad emoti\'a del sujeto y de su
experiencia previa. La siguiente cita lo explica mejor: "Tiene
sentido la afirmación de Jean Pau l Sartre: el deseo de leer es
violar lo oscuro. Tras las incie rtas portadas de un libro, y en su
contenido esdtico, hay un mundo que bulle, h:.1y palabras que
construyen formas, emociones que emanan de un mundo qu e
crece bajo nuestros ojos y en nuestro ánimo. U inrelccco participa
del festín de las pa la bras. Libros culpables de encender hogueras
en las mentes, libros prohibidos y autores condenados a muerte
como Salman Rushdie en Irán, libros que en sus ficciones, en sus
mundos de papel inflamable gritan verdades \' hosrigan cspírirus.
Una hisroria, cu;ilquier historiJ, es rn;Ís que b anécdota que nos
cuenta. Cuando sentimos la conmoción de lo q ue yace bajo las
palabras estarnos frente ah literatura'''.
Cada vez que un hombre p;isa por un reto del CLul sale airoso
él quiere contarlo -torna mos hombre por género humano- y esto
se da desde el pr incip io de la humanidad. Si es esc ritor o quiere
serlo escogerá una de dos formas narrativas: el cuenco o la no\'ela .
Ésta se ha comparado con un río, aquél con un arroyo; el ,nte de
contar es antenor a la fo rrnJ, al género novela, nos dice
Giardine lli, y. aoreoa:
"~o hav• novela sin cuento, porque 110 ha\·
o t&gt;
novela sin hiscoria contada, pero sí hay cuento ~in novela . (Y no
sólo es la extensión, la diferencia, claro esd, ni se prercnde aquí
una absurda compe tenc ia ). El cu&lt;:nro es ese indefinible e
imprecisablc pase de magi,1 que me sirve p:na exponer un peq uer10
breve ins tante, un derallc, qu e IL1 de tener validez unin::rsal. Y q ue
ha de significar para el lccror L1 convocJtori.1 de ese sist ema de
conexiones de que habhbJ Cordz.ir: roda una serie de ern ociom:s
que yo desconozco en el momento de escribir, pero ciue !un de
desatarse para que 1111 c uenco tenga ex 1srencL1, compos1uo11
final" ' .
Podríamos ver &lt;:I cuento como una p.11ricul.ni1,1 ció11 de l.1
realidad y la nove la como una gencr.ili1,1ción. :\q l1 Í no ,e tr.ll,l e
definir sí una Je esus fo rmas n,1rrati\·.1s ticr1c m,1yor o 111c1101
trascende ncia, las cuestiones sobre otét iu , rccordcmo, q uc todo
arre busca la expresión de l.1 hcllu:1, no pueden q1jet.tr,c :1 órdc11c,

�jerárquicos, menos aún cuando sabemos de_ los géneros híbridm Y
la evolución de los fines, ::ihora son reílcx1on.ll y &lt;:11trctener; por
ello hay biografías, género ambiguo, qu&lt;: parecen novelas y 110\'cLts
cortas que parecen cuentos largos .
_
Dentro de lo mucho que se ha lublado de los m1ros acerca de
su ficción, nos gustaría puntualizar el brillante estudio que realizó
sobre ellos Luis Ccncillo. Fn su obr::i Mito. Semántica y realidad
analiza canto su estructura como los significantes y significados.
No podemos pasar por airo sus aseveraciones bien fundamentadas
en cuanto al peso y relación sociopsicológio que guardan con la
cultura del hombre moderno. En este sentido resulta 111tcresante
destacar la parte IV de esca obra intitulada: Realidad)' mito, _en la
cual explica las coordenadas lógico-onrológicas. en que
mito se
inscribe, sin reducirse al estudio del lengua¡e y realidad que
resultan conocimientos insuficientes para abordar su función y
sentido básicos. Desde luego que la función es la de comunicar y
su sentido proyectar la naturaleza humana frcxHe al mundo ajeno
y presentar los problemas propios d_e sus del1m1rac1ones como
·
criacura
suieta a los d·1oses, ·,1z.ar o c1rcunstanc1as, 1,' con menos

d

'➔

1

dores que ellos.
La obra de arte, como dice Cencillo, es una mediación
dialéctica entre diversos órdenes: materialidad y sentido,
Namralna y cultura, individualidad y colectividad, y esto canto
en el eje si~crónico como en el diacrónico; en síntesi_s, el comú~
denominador de todos los niveles de objetos y de realidades en s1,
de cualquier orden, es la tensión normativa. Y es que el _mundo
de las cosas y objetos materiales tomado como ob¡eto de
conocimiento es producto de la integración cultural que se
manifiesta como una experiencia del lenguaje.
El hombre no puede filosofar sin relacionar el movimiento
mental con los ámbitos vivenciales y contextuales. Esta es la tarea
del filósofo, tarea permanente e impostergable. Este proceso
progresivo es permitido gracias a la si?nifi~a~ión pero _si se llegara
a una zona límite donde las categonas basteas y radicales no se
conectaran de un modo lógico, habría que recurrir para que
tomara expresión, al símbolo y analogía que se conoce con el
nombre de mico.
La verdadera realidad de\ hombre no se reduce a las
conexiones conteXLuales lógicas, porque tamb ién experimenta unas
.36/4

'presencias' crans\ógicas que se le 1nsi1Hbn v lo cnvuekcn desde
los diferentes límites de su mundo, como cxp lic.1 Cencil lo : "L1
particularidad de la síntesis ~cmfotica del mito (-Hrihución
predicativa, cte.) es que, a diforencia de rodas Lis dcnds, en ella ni
el sujeto lóg ico es dirccurncnte vivcnci.1do ni el predicado
pertenece a un contexto racionalmente claro con 'lug;nes'
semánticos determinados y en conexión con otros contextos
idiomáticos de propiedades análogas". '
Así como la real idad histórica resulta irrelevante en la
hermenéutica mítica, también en el drama no es es&lt;:ncial la
realidad física de los actores, sino la significativid.1d de los
personajes que encarnan. Que el mito es un saber y una
info rmación es innegable, como también así resulta su densidad
expresiva que corresponde a múltiples dimensiones. L1 función
del mito es orientadora, de aquí parte su cadcter universa l; sus
alcances de profundidad y plenitud lo doran de llna constante
actualidad. El horno sapiens es m;is que saber formalizado, es nús
que conocimiento verdadero, es más que experiencia sensoria l, es
el binomio materia/espíritu que enfrenta problemas semfoticos
como el de distinguir entre exactirnd v rIP-Or
verdad .v
t'&gt;
,
verosimilitud, pensar y senm, medir y evaluar, cu;-intificar :'
cualificar, y todo ello, para encontrar el camino ético y estético
que lo siga apartando de la bestia.
Nada mejor para internarnos en el mundo de la ficción que
retomar los mitos griegos. En una obra de cadcter didfrt ico
6
escrita por Potter/Rrobinson se incluyen cuatro referidos a Ulises,
el de su encuentro con Circe, con los cíclopes, el de su estrategia
para escuchar las sirenas y su inesperado regreso para los
pretendientes de Penélope y tan esperado por ésta y Telémaco.
Ulises es el personaje de Homero más delineado aunque no el de
mayor altura; este personaje es ingenioso pero no tiene el cadCler
indomable de Aquiles ni el valor demostrado por Héctor en la
famosa Ilíada de Homero. De aquí la duda, para algunos
razonable, de que este autor no puede ser el mismo que el de La
Odisea. Para nosotros no cabe duda porque si bien es cieno que
hay características disímiles en cuanto a fo rma v fondo , son fáciles
de explicar dado el propósito del autor: en la p;.imcra se trataba de
encumbrar el coraje de los contendientes ante un destino va
conocido e incambiable por la dinastía de sus dioses; en la
¿

36 5

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11

l

segunda, es una larga aventura que constituye el regreso de Ulises
después de veinte años, en que al parecer tuvo el azar de su parre.
Sin saberlo el ciego de Chíos, inauguraba hace muchos siglos la
primera novela. Aquí rnmaremos sólo el primero; cabe mencionar
que las versiones que aparecen en la obra citada son modernas y
simplificadas en aras del aprendizaje de los esrndiantes. Para
quienes lo hemos leído sabemos el poder de Circe que convirtió a
cerdos a los compañeros de Ulises, pero no es la anécdota la que
nos interesa, sino los significados de las acritudes de ambos
personajes. Ella quería compañía puesto que estaba sola en la isla;
él deseaba volver a Ícaca, lo llamaban su familia y su reino. De
maga caprichosa ella pasa a sumisa mujer por retenerlo y obedece
la solicitud de Ulises de que quite el hechizo realizado. La
nostalgia invade a Ulises y a sus hombres y después de un año han
de dejar la isla, Circe se queda triste. Es claro que al partir de
traducciones no se cuenta con la fidelidad que se logra cuando se
lee en la lengua original, no obstante, corremos el riesgo porque
más pierde el que no arriesga; en el breve diálogo suscitado entre
ellos se denota que cada uno quiere atender lo que requiere: ella
compañía, él regresar a su cierra. Cada uno cede en sus
pretensiones y se negocia la paz, porque dentro de la ficción no es
tan costosa e improbable. Este miro tan lejos de nuestro tiempo y
de nuestra culrnra conserva los valores y antivalores propios del
hombre; las connotaciones íluyen desde la primera lectura: de qué
sirve el poder y la magia en l:i soledad, de qué sirve satisfacer el
cuerpo si el espíritu añora orros tiempos y otro lugar.
Siempre será rarea del lector conectar la realidad
transformada que presenta el autor, a través de sus personajes,
con la que a él le circunda, y además interpretarla para que
pueda emitir un juicio de valor en el que exprese su adhesión u
oposición a lo descrito o narrado, porque como ya otros han
advertido, después de leer un rexro literario ya no somos los
mismos, podemos ser mejores o peores, pero siempre distintos.
Coincidimos con Giardinelli cuando afirma que la historia del
cuento es la historia del hombre y que la historia de la
humanidad es una narración; así como reconocemos que l.1
pedagogía griega se servía de la lirerarnr.1, en los poemas épi cos y
tragedias (representación de lo contado) como lo sigue haci-:ndo
la pedagogía moderna porque son nds imporr ,1nt-:~ los hechos

narrados que la retenc1on de fechas y darns de difícil retención,
además, el uso de la tecnología actual permite el uso y
aprovechamienco de grabaciones, videos, películas, documentales, etc. para dar paso al desarrollo del pensamiento crítico y
que el estudiante aprenda a leer la realidad y reflexione sobre
todos los poderes: ejecutivo, legislativo, judicial y el de moda
que parece ser el de mayor peso: prensa y televisión.
Aunque hay sinónimos que se acercan mucho en su
contenido, sabemos que no existen exactos a no ser que sean
nombres de la misma cosa, como por ejemplo asno y burro.
Indudablemente que después de leer Platero y yo, se tiene otra
versión de ese mamífero gracias a la lírica de Juan Ramón
Marrínez. Ano ramos un matiz diferencial entre legrtl y fegltimo a
pesar de provenir de la misma palabra latina: lcx, lcg1s; 1,t-,il es
arreglado conforme a la ley y legítimo, arreglado a la justi cia y
derecho, en el caso de una herencia se aplica un procedimi e nto
legal cuando se procede a la forma que prescribe la ley: heredero
legítimo es aquél que lo es por derecho de sucesiól' ') por la
justicia que le asiste en una manda legal como viene a ser un
tesramcnro. Así podemos ver muchos casos, como el de error v
yerro, error es una equivocación que procede del entendimiento
y por ello puede ser un concepto o juicio falso del cual se puede
retractar , yerro es una falta cometida por error, malicia,
inadvertencia, descuido, o ignorancia, solicita 1..nmienda y va
contra las leyes divinas y hum,1nas. Enronces el error se tiene o
profesa, el yerro se comete cu,111do se dice, se toma o se luce una
cosa por otra. Entre rnsridad y continencia, lo primero se da
cuando el hombre se abstiene de los placeres carnales conforme
el nundaro divino y la continencia, cuando no comerci ,1 con
ellos; así un hombre casado puede ser continente sin ser usto, o
puede caer en este vicio tan viejo como L1 humanidad.
El significado de la palabra mrrrírtnrt es: tiempo desde que
amanece hasta el mediodía, dí,1 próximo al de ho~·. tiempo rururo.
indefinido;
se expande curndo es colocada como 11ot.1 que
acompañ:i un r,1mo de flores que recibe el pnrnn,1jc: k1hel de h
conocida obra Los árboles mueren de pie de Alej,111dro Cason,1,
momentos antes de un proyecr ,1Jo suicidio: ,tlguien h conoce, no
está sola, ;dguien se inrcrcs.1 en ella, pul'de ser am,1da, puede .1111,n
a otro, enronccs nu11ía11r1 es c,per.111,,1, inLcrriJumhre, r.1bl.1 de

�salvación , cur iosid ad , noved:1d, compa 1-1L1, amo r. &lt;:re. \. n·1t.1 l.1
tragedia. Se connota aún m,ís: te cono·1,co, me g,\1sr.1,, no te v.1:·,1s.
no me dejes, te quiero , te t:spero , re busca ré, concíccrn&lt;:, et,. \'
entonces Isabel se cercior.i que no puede morir es,1 noche.
En la obra de Cason.1 perreneciente ,d te.uro imf)ITs io n i,r.1 \
simbólico se prese nta un juego de rchcio ncs entre lo, deseos\' Ll
realidad , entre L1 verdad y la ilmi ó n; en es.1 c1s:1 de Li fcl icid.1d
unos ocultan la realidad aparen tando
que son felices, pero
después de apreciar la debilid.id c¡ue encierra roda menrir.1,
prefieren despreciar és ta v vivir en L. v&lt;: rch d rnnquc )ólo &lt;;c;1 por
momentos, mientras la ;1bucla co nti nú.1 la Ln~a par.1 .1gr.1 dcce r lm
días felices c¡ue le bri ndaro n los otro) aunque por dentro su
espíritu deca iga por la injusc1 co ndu c.1 del 111cto dt c 1bu,.1 d ur.1 ,
para ella el mañana sed diferente y cruel, pno monr.í de fli&lt;:

'!

1

como un frbol.
Par:i Pierre G uir:iud sem:-in t icamen te hablando la pala h r.1
tiene dn sentido de base ~- otro contextual, algunos lingüistas les
d:i n lo , no mbres de se ntido y significación, respectivc1mente. Para
el pri 1er caso ayuda e l or igen erimológico, pero es innegable que
con el tiempo exista una evolución, amén de las contam in aciones
propias de todo organismo vivo y así se ha consider:1do la lengua
corno sistema de signos arb it ra ri os, si bie n Saussure ya marcaba
signos reb tivam ente mot ivados . Precis amente co n el csrudio de
ca mpos semánti cos y de famil ia de palabras es co rno me jo r se
conocen los vericuetos de la lingüística aplicada. U n signo evoca a
otro, así la palabra evoca la image n de la cosa no n1brada; esto
viene a ser la significación que t ien e carácter psicológico, puesto
c¡ue codo ocur re en la mente. Guiraud concl uye el primer cap ítulo
de su obra La sem ánt ica re con oc iendo que la palabra no trasmite
la cosa , sino la imagen de ella ; el si gno lingüíst ico es una
asociación de dos imágenes mentales : forma y co n cepto y que es ca
asociac ión es un proceso psíquico , bipo lar y recíproco, ya que el
nombre evoca el sentido y éste evoca el no mb re .Aunq ue es ciert o que exis te co n frecuenc ia una rel ación
natural o endoglócica -ésta pede ser morfológ ica o semántica- es
la asociación convencional la que acredita el se nt ido . Aquí
tomaríamos como ej em plo los casos en que el hablante o el
esc ritor desea n utilizar el leng uaje co loqui al p ara divertir o frases
he chas del dom ini o púb lico para ahorrarse explicac iones largas o
.3G8

tediosas, a veces co n un refrán se puede concluir o interrumpir
una discusión y los interlocutores acep ta n de buena gana esa
salida.
Los valores rransnociona les dan color a la palabra, Guiraud así
los llama para que no se confu nd an con el sentido de la
mot ivación or iginal; hay dos clases de nominaciones: la cognitiva
que describe la cosa actualizando sus rasgos ob jetivos que definen
su ser y la expresiva que designa la cosa en relación con el que
habla y expresa el valor afectivo, desiderativo, es tético , moral, que
el locutor le atrib uye . El mundo literario utiliza esta última v
para ellos se vale de los tropos y figuras retóricas, principa lment.e
de la me táfora, sinécdoque y metonimia . Más adelante veremos
ejemplos de éstos.
Guiraud concluye su val ioso esrudio con una. cuestión muv
interesan te si tomamos en cuenta que repasa las teorías más
relevantes sobre esta parce de la lingü ística que ahora nos ornpa,
se pla.nrea si lo que tratan de hacer los es(lldiosos de la semántica
es un sistema sém ico que consti(llya una axiomática, as í como en
los d iccionar ios aparecen los términos cada vez más genera lizados;
y agrega, de ser así, cabe preguntarse si ella tendrfa universalidad
y_ si _h abría varias semánticas, no obstante queda cierto en que
s1 bien las sus tan cias de estos sistemas son Yariables seglln las
cul(llras, su fo rma sigue siendo condicionada por las necesid:ides
de una razón natural.
En la obra de Elena Poniatowska Las siete cabritas , la
conocida period ista y esc ritora rinde ho nor a siere mu je res fuera
de lo com ún . Po r hoy sólo nos detend remos en una de ellas: Elena
Garro quien es llamada la partícula revoltosa, aunque este
calificativo quedara bien tamb ié n para otras &lt;le las c¡uc incluye en
esta anto logía biográ fica .
Elena Garro identificada como la esposa de nuestro Octavio
Paz, sobre todo por los que no han leído sus ob ras, reíleja en los
personajes femen inos de sus novel as sus propias caracterísricas.
Esto no se da po rque sí; existen conocimientos de causa que
Poniatowska enu ncia con su refi nado estilo; el miedo que se
detecta en la autora de Los recuerdos de l porvenir o en
Testimon ios sobre Mariana no es otro miedo que el que siente
cualquier ind ividuo que se siente arrapado en un círculo social en
el que el hampa o la mafia intelectual han hecho presenc ia de

�acto. Nada es fácil en la vida, s1 estás abajo los de arriba no te
salvan, si eres de los de arriba sufres las presiones de los de en
medio y éstos, las cuyas y las de los ínfimos.
La economía, motor que mueve el mundo, es implacable; es la
arpía que destroza las buenas relaciones, está por debajo de cada
contienda o debate, y permanece más alta que la moral y la
religión. Ella fue la culpable del movimiento de 1%8 de triste
memoria, ella es la llama de la guerra que ahora nos circunda y
amenaza, sin tener vela en el entierro. La escritora Garro,
inteligente y valiente, supo defender a los campesinos con arrojo y
prestarle servicios fraternales pero no tuvo el dinero necesario para
enmendar los errores de los funcionarios en rumo. También se
enfrentó a los intelectuales que eran revolucionarios sólo en sus
discursos y ante la prensa, pero no de hecho. Como dice la vieja
Dorotea en su mejor novela según juicios de Paz y Carballo, Los
recuerdos del porvenir: Hay que ser pobre para entender al
8

1
I' ,,

pobre.
En los diálogos los personajes denotan lo infructuoso de la
revolución que tanto costó a los campesinos; el pesimismo y la
decepción están presentes, desnudo se viene al mundo y el que se
va, se va vestido, sólo esto puede llevarse, lo que traía puesto .
Cuando en la obra citada se descubre el secreto de que la querida
del general Rosas dormía desnuda, Felipe Hurtado connota que
hay personas que están de sobra en este mundo, e Isabel Moneada
re conoce que ella lo está desde tiempo atrás. En esta novela en que
la memoria recorre el tiempo que viven los rebeldes y los soldados
durante la guerra de los cristeros y se enfocan las antinomias
propias de la vida humana: amor/odio, ignorancia/sabiduría,
inocencia/culpa, dolor/placer,
igualdad/injusticia, ere., se
encuentran los sentidos que tiene cada vida aquí descrita, donde
cada uno intuye la fuerza de su destino que es un1co e
incambiable. Estamos aquí ante la eterna fatalidad heredada de los
arrnguos mitos gncgos.
Para Can tú/Flores/Roque no basta comunicar un mensaje con
las palabras exactas para que sea efectivo, ya que es necesari o
que el receptor capte la intención implícita en el mensaje que le
envía el emisor; por ello destacan que hay que conocer los
diferentes significados de las palabras para facilitar la
comunicación, tanto el literal que es el se encuentra en el
.'170

diccionario y que se llama denotativo, como el connotativo que
lleva una carga emotiva u otro significado por asoc iación,
compartido por miembros de una cultura en panicular.
Algunos ejemplos que ofrecen a los alumnos en su libro de
Comunicación oral y escrita, son los vocablos siguientes, en que
el estudiante ha de identificar ambos significados: pino , águila,
estrella, fresa, anillo, justicia y libertad. ') También los invitan a que
formulen enunciados donde se adviertan los dos tipos de lenguaje.
Tomamos el concepto Libertad vía ejercicio, por ser el de mayor
trascendencia en la vida humana. Libertad es de acuerdo con el
diccionario el poder 111minente al sujeto en orden de su
realización _que puede definirse como la capacidad de decidirse y
autodeterm1narsc; estado del que no sufre sujeción 0
impedimento; naturalidad, soltura, etc., éste es el litera l, como
enunciado podemos formular; Pedro es libre o Quién conociendo
la libertad, quiere perderla; en cuanto al significado connotativo
se nos abre un panorama rico en posibilidades: Cree en Cristo y
su Palabra te hará libre; Ellos viven en unión libre; Julián obrnvo
la libertad bajo palabra; Octavio Paz escribió: Libertad bajo
palabra; Libertad Lamarque cantó extraordinariamente; El
individuo ha de elegir libremente su credo, ca rre ra y pareja, esto
es, sin presión o coacción algunas; la lista sería tan inagotable
como la Noche sin fin de Villaurrutia.
Todos conocemos el llamado Cuarto Poder: los medios
masivos de comunicación, esencialmente la televisión \' el
periódico ; en ese orden. En la obra de Poppcr/Con:lrv,
encontramos valiosos estudios que se han hecho acerca de, su
audiencia y de su influjo en la de-;-educación de niños v jóvenes.
El índice de violencia incrementado en los últimos :lños es una
prueba de su negativa perrnasión, mediante el lenguaje sublimado.
A esto se agrega la pesada carga publicitaria q uc h,1ce de cada
telespectador, un consumidor empedernido, un indi\'iJuo
sedentario y un cazador de créditos \' ofertas cstimuLido con
slogans como: Compre hoy y pague h,{sr.1 octubre, corriendo el
mes de julio o Uévcsclo ahor.1 sin eng:111che v sin intereses, \' Lis
ofertas increíbles del 70~&lt;J de descuc~1to: ,H¡.uí c.ihe preg1111;,ll')L'
cuánto cuesra el producto en sí, o 111:ís bien, ,1 qué precio ~e vende
cuando no está en ofert:1, ¿diez \'cccs m:í,; de lo que ,·:ilc~
1

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1

Cracias a la televi~ión los miembros Je un.1 f.1111il1.1 bien unid,1
y &lt;le buena cosrnmbres rcn&lt;lr.í l.1 oponuniJ.Hl de tener te111.1s Je
convers.1ción o de sJn,1 discusión, pero ctundo 110 '.,C d.111 estm
factores, la televisi ón se vueh-c mal.1 maest r.1 como \l'. sd1.1l.1 con
lujo de Jec.illes en Li obr,1 ciuJa. FI prohlcrn,1 de l.1 vioknci.1 en
programas tele\'isivos y la re.il parecen ese.ir \'inutl.1dos, .1sí lo h,1n
de most rad o m:ís de 3,000 in,·esrig,1ciones re.iliz.1d.15 en di,·crso,
países, principalmente en be.idos L1nidos. Aunque h.1~· .tlguno,
defensores que ;1firm.111 que los hechos sangrientos ,us cit.1dos en
las urbes modernas se deben 111.b .il consumo de drog,1 o .1
discusiones familiares, b.1srarí.1 com.ir en cuent.1 l.1 respucsr.1 que
dio el diputa do demócrata Je Nueva York, C h.irl u F. Schumer en
Lis audiencias que presidió en diciembre dt 1992 .1 los ddensore,
de la televisión: iSi IJ televisión 11 0 tiene .dgún cfeuo sob re el
especu&lt;lor, cómo se explicJn los miles de millones Je dóL1rcs
gast.1dos c.ida ario en publicidad televisiva;
Tal es invest igaciones han sid o real izadas por soc iólogos ~·
sicólogos y han encontrado un efecto muy perjudici.d sobre rodo
e n niño s y jóve nes. C abe athe rrir que en frecuenres oosiones ,
cuando los moradores de una casJ cstfo \'iendo un programa para
rodo püblico, entre los momenros &lt;le pub licidad se dan escenas de
películas aptas sólo para adulrns, es decir con la ca tegoría C. En
encuestas aplicadas en ciudades principales de algunos países se ha
rncontrado que el 63% de los encuestados, e incl uso arrib,1 del
75&lt;3-á, reconocen los efectos negativos: como efecto-ag resor, efccro víctirna y efecro-indiferen te.
En la actualidad donde muchas parejas rrabajan , los meno res
se encuencrc1n a merced de ese influjo; los programas infantiles de
ca ricarnras contie nen un air o grado de violencia que se acepra con
alegría por su com icidad. Esro como es lógico suponer aleja al
niño de su ambiente real y puede ll egar a confusiones enrre lo
fondsr ico y I verda dero. Orro facror es el bombardeo de noticias
rojas que alrera Ll esrabilidad emocional de muchas personas por
cons rarar la falta de seguridad en la calle y la impunidad de que
gozan los mJleantes.
Los au tores de la obra mencionada se quejan y no sin razó n
del peligro lat ente que e ncierra una televisión fuer,1 del co nrrol
eduCJrivo y moral. Todos sabemos también el uso que le dan los
parridos políticos sobre rodo en épocas elecrorales: CJd.1 p,1rrido se

pinta co mo el mejor y destroza a sus oposirores, p:ira después de h
con rienda si les fue bien quedar corno amigos de rodos pero si no,
entonces colocar piedrit.1s en el c.1rnino p.1r.1 molesr.ll' ,11 .1dvers.1rio
triunfador.
Los defensores de la rele\·isión alegan que siempre ha habido
contenido de violencia en las obras históricas y las lirerari.1s;
también aluden a los miros y tragedias griegos; no obstante
nosotros coincidimos con Popper y Con&lt;lry cuando enfatizan que
el grado de socializac ión de este medio que anal iza n es pob re.
Además la publicidad se orienta hacia el consum ismo, .11 placer, a
la belleza, la esbeltez y demás rasgos de modJ que permi ten
desviar la mirada de los va lo res éticos, tan es así, que la audiencia
se fija más en el acror o arrisca de hoy, que en las cu alidad es del
pe rsonaje que acrüa.
Por lo regular no se enfoc1 y menos se orienta hacia el estudio o la
formación del carácter y las buenas costumbres, esto se le dei.1 a la
escuela, pero si contamos el tiem po que el niño o joven bachiller pasa
en ésra, comparado con el que le queda para su casa, comr···: :1deremos
que la televisión, juegos electró nicos, videos, películas rentadas, ere., le
pinran una realidad distorsionada que puede provocar más perjuicio que
beneficio.

III
A mane ra de conclusión diremos que si la cul tura es la su ma
de rodas las actividades humanas: lenguaje, leyes, moda, creencias,
cien cia, arte, tecnol ogía, etc., el hombre es un efectivo y autént ico
transformador de su medio, lo que lo pierde son el tipo de sus
intenciones; el fin no justifica los medios, aunque después de El
príncipe de Maquiavelo, muchos piense n, y lo que es peor, apli ca n
lo contrario. Toda obses ión o Jberración que cometa el hombre
lleva en sí su cast igo; nu nca como ahora el ser humano se ha
sentido m,ís impotente, solitario y estres,1do que ahora,
probabl emente por sus yerros. La única tabla salvadora que es la
ed ucación se aleja de las clases populares y la dis tancia entre los
pobres y los ricos no ha sido op,loda. En espera &lt;le ser sembrado
se muere el campo )' con él los campes inos; las sociedades se
corrompen porque los individuos eligen ese camino. En rodos
cabe algo de culpa pero no queremos reconocerla, menos

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1,

..

y

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publicarla. Es fácil señalar la ruta pero el líder se queda solo,
faltan los arrestos para seguirlo. Quisiéramos decir como en el
cuento de Garro, la culpa es de los tlaxcaltecas, que
semánticamente y dentro del contexto que lo apropiamos,
significa, es de muchos, pero son otros.
En todo discurso aparece el sentido denotativo pero como
afirmamos anteriormente es en el literario donde se manejan más
las connotaciones; el sentido figurado es el sustento de ése y existe
una complicidad entre el autor y el lector: ambos entienden lo que
se dice y lo que se calla. Las figuras de construcción y los tropos
son los que permiten esa eventualidad rebuscada, hacer uso de la
libertad creado ra siempre será una de las manifestaciones más
caras al hombre, y aquí el término lo asociamos con la palabra
querida por contigüidad y consistencia.
Educar es conducir hacia el bien, no perdamos la ruta , que el
camino es largo y sinuoso, pero vale la pena andarlo; nos espera
algo parecido a la felicidad: la satisfacción personal y el aprecio de
sí mismo. Si la niñez y juventud se educan nuestro país podrá salir
avantl , porque ellos tendrán las armas del conocimiento, la
conciencia del bien y del mal, y por si fuera poco, el legado de los
sabios que impulsaron el desarrollo de los valores universales: la

Guirod, Pierre. La semántica. Chile: F. C. E., 1995.
Poniatowska, Elena. Las siete cabritrIS. México: Ediciones Era,
2001.
Popper, Karl R. y John Condry. La teleuisión es mala maestra.
México: F. C. E., 2000.
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México: Mac Graw Hill, 1995.

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, Pottcr/Robinson . .\!,tos y leyendas del 11111ndo. pp 85-1 1O.
· Guiraud. Pierre. La semántica. p.34.
8
Garro. l lekna. !,os rernerdos del porvenir. p. 15.
Q Can tú/ Florc5/ Roqu-:. C01111111icación oral rescrita. p I O
ll\
"
Popper/ Condry . La televisión es 111ala maestra.
11
Popper/ Condry. La telel'isión es mala maestra. p. 111.

vida, la salud y la educación .

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375

�CLASSROOM DISCOURSEANALYSIS
Mtra. Laura Esrhda Carda r\lvarcz
Universidad Autónoma ck :\ 1icvo León

Incroduction

'1

Extended panicipation in sociocultural events and acrivicies :iccounrs
for most of an individual's major cognitive, linguistic and social leuning
(Hall 2002, 18G). Sincc schooling represcnts one of rhc most forrnalized
and prolonged socioculrnral evenrs for a number of individuals, srndying
what goes on in rhc classroom becomcs relcv:int not onlv for che oncs
inrnlved, both teachcrs and srndents, but for anybody interested in
socializarion processes. Analvzing cbssroo m inreraction can shcd light
on che proccsses undertaken for rhc lea rner's language as well as tcachcrs',
social, and cognitivc development. Of special interese for education :He
the discursive pracuces, te::ichcr-stuc.knrs, srndcnts-studcnrs- rhat
promore a powerful learning environrnenr and can rdlect ::ind/or
inílucnce other socio cultural evcnts or practices.
In chis respcct, rhc prcscnt srndv will trT ro answcr thc follo\\'ing
questions: \'&lt;1hat is active learning) \v'hat rype of classrnom intcracrion
can promote active learning 1 How can discourse a11.1l:·s1s hclp idrnri~·
classroom intcraction rhat prornotes or hinders active k,uning? For th,ll
purpose, l wíll introduce sorne sencral concc:pts ahout disrnursc ,111,ih·&lt;;i)
(DA), classroom interacrion, and actÍ\"t: lcarning on 1hc one hand . 011
che other, I will analyze a section of an E.nglish gradu,nc cl:tss a, ,1 \\,l;' oC
exemplifying sorne diffc:rent Cocí of discoursc ,rnal:·si, (tc1chcr ulk,
student participa.tion, and IIZE/lRF) rhar u11 prumotc 1c11chc1-.'
a.warencss of his/hc:r discursÍ\'t pracricc:s as wcll as tuchcrs' prolc,,iorul
developmcn t.

�Discourse analysis

; 1

!

1~

1

"

Ac che college leve! sorne ccachcrs rend ro forns mon: 011 rhc contrnt
of che subjccc chcy rec,ch rhan on hO\v rhc~· dclivcr ir. Thc rnn1cn1 o( rhc
English coursc is che Lrnguage irself. how ic is produccd or .1pprcci,llcd,
cricicized or used. Fnglish rcachcrs nccd ro considcr ch,ll rhcv tc,ich die
language, abouc rhe Lrngu.1gt, ,md rhrough rhc L111gu.1gc. For dur re.1s011,
becoming aware of che nrnlciplc dimcnsions of languagc use in thc
classroom is a must.
Van Lier (1984: 122) considcrs chrcc general t'uncrions of Lrnguagc
in educacion:
a. Language as goal: Firsr or sccond hngu:i.gc acquisirion, liccracy
acquisirion, forms of cxpression such as or.llory, debate, and
cornpos1cion, and che like, as well as forms of comprehrnsion and
apprecut1011.
b. Language as mediator: Tr:i.nsmission of knowlcdge, informarion,
social and culrnral values, and skills.
c. Languagc as rcgulator: Organizacion, scructure and rcgulation of
patterns of inceracrion berwecn parricipancs in educacional settings
For che purpose of analyzing whar work che language does in rhe
classroom van Lier proposes discourse analysis (DA). Lazaracon
(2002:35) pcrceives DA as ,111 increasingly irnporrant rool for language
teaching, for sccond languagc acquisirion and for language resr
developmenr and validarion . Ir can also become an empowcring tool for
teachcr professional devclopmenr (Allwrighr &amp; Bailey 1991). O iscourse
analysis is considered a rescarch merhodology (Titscher et al. 2000,
Johnstone 2000), according co J ohnson &amp; J ohnson ( 1998:99)
Discourse analysis is che srudy of how srrecches of languagc used in
communication assume meaning, purposc, and unity for cheir uses: che
qualiry of coherence ... coherence derives from an inceraction of cexr wirh
given panicipants, and is chus not an absolute properry, bue relativc to
conrext. Conrexr includes panicipanr's knowledge and perceprion of
paralanguage, orher rexts, che siruarion, rhe culture, che world in genera l
and rhe role, intenrions, and relationships of participants.
Johnscone (2000: 123) and Lazararon refer co both quanritative and
qualitarive approaches to discourse analysis. For che lacrer researcher,
"quantitarive discourse analysis seek co determine how often somerimes
happens, while why and how chings happen are the focus of qualirarivc
378

discourse analyses." (2002:33). In a review of rcsc:arch done in the lasr
five years, Lazaraton found thac there are very few srudies using empírica!
rnechods.
This author divides che DA qualirative research merhodologies inco
che ones chac employ conversacion analysis and che ones rhar use che
echnography of communicacion approach . On che orher hand, che
echnography of cornmunicarion approach "aims ar describing che forms
and funccions of verbal and non-verbal communicarive behavior in
particular cultural or social secrings Oohnson &amp; J ohnson 1998: 118).
Since the larger social contexr is an importanr dercrminanc of social
behavior within a classroom, it can be considered rhac che practices of the
classroom inreraccion chac cake place there can borh reílecr and/or shape
rhar larger context, especialiy in a classroom whcre che (graduare)
scudenrs are actually reachers chemselves. le is chrough similar expd;cnces
of classroom inceraction that mosc reachers have 'learned' how to behave
as teachers. Therefore, analysis of classroom inreraccion -ceacher/scudenr,
srndenc/srndenc- and discourse analysis can help ceachers become aware
of che gap becween teaching and learning, berween educar ion :1 research
and pracrice, bue especially che one rhat exiscs becween how faculry
acwally reach and rhe way rhey know they should reach (Bonwell &amp;
Elison 1991:21).
For thar purpose an area of DA developed more chan rhirry years
ago. Classroom discourse analysis hisrory is well sumrnarized in Lindsay
(1990: 108). The aurhor refers to Bellack's pedago¡)cal moves: (a)
struccuring -focusing attention in subject maner; (6) soliciting -eliciting
verbal response; (c) responding; and (d) accing. Flandcrs used ten
caregories. Borh Flanders and Bellack are considered procces-producc
orienced approaches instead of sociolinguiscics. Sinclair and Coulrhard
designed che füst sociolinguisric scudy of discourse in che classroom.
Moves

Lessons

Framing
Focusing
Opening

Transact ions
Exchanges
( Elicit-Reply-F ollow-up)

Answering
Follow-u

Moves

Acts

Table 1. Sinclair and Coulthard's Rank Scalc Analysis
379

1

1
L

�They elaborated a rank scalc analysis system for coding
classroom discourse data. Sinclair and Coulthard chose Hallidayan
grammar because ''Halliday's descriptive principies are well suited to
the problem of handling ne\v data -for instance many grammatical
descriptions assign particular importance to sentence as a unit of
analysis; in a Hallidayan description ali units are of cqual importance
and this was a significant point as \Ve had no idea even of how manv
units there might be." (Coulthard. Montgomery &amp; Brazil 1981 :7)
Finally, Lindsay mentions Mehan's sequential organization of the
session consisting of an opening. an instructionaL and a closing phase.
which also incorporates elcments of Sinclair &amp; Coulthard such as
ini tiation-reply-eval uation.

,

: 1

,,1

Coulthard &amp; Montgomery ( 1981 ). and Hall (2002) agree in the
importance for learning of the exchange sequence, particularly in the last
constituent: the follow up. Berry ( 1981 ). elaborating from l-lalliday's
functional grammar, contributed to the coding of the sequence introducing
the ccncept 'knower' of information for the interpersonal !ayer, the
proposition as the measure for the ideational !ayer, and turn-taking as the
unit Í&lt;' the textual layer.
Depending on the context and function. this follo\,-up can be of three
classes of acts: accepting, evaluating. or commenting (Lindsay 1990: 109).
Bonwell &amp; Ellison (1991) as well as Nunn (1996), among other scholars.
agree in the fact that the class of act of the follow up of teachers was crucial
to promote active learning. For children "going beyond to elaborate, to
volunteer contributions and ideas. and to ask questions ·· (Di !Ion 1990
quoted in Nunn 1996:246). depended on the type of fol low up gi\'en by the
tcacher. 1f it consisted of praise. or was performed as an acceptance or
rejection of the studcnts answer, students fclt no need to pa11icipate more.
since they felt that their task was done. On the other han d. ,, hen teachcrs
remained silent, nodded as if expecting some more inforrnation. or just
repeated the students contribution as expecting some more information,
when given the time students participated more.
Another approach for analyzing discourse is the systernic functional
functional model. The main thcoretical claims of this approach cstablish
'that language use is functional: that its function is to make meanings: that
these mcanings are influenced by thc social and cultural contcxt in which
they are exchanged; and that the process of using languagc is a scrniotic
process, a process of making mcanings by choosing." (Eggins 1995:2). This
approach, ,vas applicd to classroom discourse by Nassaji and Wclls (2000)
in a study that reviscd the typc of follow up gi\'cn by teachcrs in order to
380

explore the way this follow up enabled students to take ··a more active role
in negotiating the curricular topics to be studied and the rneans used in
investigating them.'· (381)
. For the purposes of this study I will analyze classroom discourse using
Smcla1r and Coulthard·s moves. Berry's conccpt of knower of information
and Nassaji &amp; Wells systemic approach.
Classroom interaction and active Iearning
Classroom interaction is how students and teachers build a body of
knowledge. Through their interaction they construe their roles and
relationship. and the patterns. norms. and opportunities for active
involvement and learning. ·· Students draw upon these patterns and norms to
participate in subsequent classroom activities and thus they are consequential
111 tenns of not only what students ultimately learn. but al so. and more
broadly. their participation in future educational events and the roles and
group memcberships that they hold within these events.· (Hall 2002: 188). In
thesc 'future educational events· 1 would include teachers as ,,cll. since
students can become, teacher in the future. or actual tcachers wcre students
before being teachers. Therefore the socialization through educational e,·ents
can be perpetuating of a status quo or transforming if rneaningful and
purposeful.
An educational evcnt can become mean ingful and purposcful when
students become in\'olved. Students· inrnlvement means studen1s·
engagement with the material being learned. And active learnino is closeh
linked to students' invol\'ement. si1;ce acti\e lcarning "invohes~tudents ¡;,
doing things and thinking about things they are doing" (B01rnell &amp; Ellison
1991: 19). Thesc researchers present the learning process as a continuum.
from passive to active \\ith the corresponding typified attituclcs of studcnts.
?udents wander from one end to the other depending on the degrce of
mvolvement in the class and the typc of classroom intcraction dc\t~loped b,
both students and teachers.
·
Nunn (1996). B01mell &amp; Ellison (1991). and Smith (1977) refcr to thc
fact that teacher talk clominates the class. And thc ratio of time thcv mcnti on
gob from 80% to 86% teacher talk. Accorcling to Bellack. quot&lt;:i in Smith.
these figures were observed in classes described eithcr as lccturc or
discussion. Nevertheless. the lecture format has bccn thc onc under re, is ion.
since it is inferred. not accurately. as the formal that does 1101 neccssarih
promote active learning. For that reason sorne rcsearch has becn done an~i
the following altcrnatives to the lccturc formal ha,c bccn suggcstcd.
Among others, Bo11\\cll &amp; Ellison ( 1991} mcntion: thc fc~dback lccturi:.
consisting of two minilecturcs separatcd b:, a small group study scssio11 built
581

�around a study guide: the guided lccture. in \\hich studcnts listen to a 20 w
30 minute presentation \\ ithout taking notes. followed by thcir ,, riting for
five minutes what they rcmcmber and spcnding thc remainder of thc class
period in small groups clarifying and elaborating the material. l)iscussion in
class also promotes long tcrm rctention of information and motivates
students toward further lcarning espcciall: ,,hen a supporti,e intcllectual
and emotional environment that encouragcs students to takc risi-;s has been
created. Other instructional strategies that promotc active learning mentioned
by these researchers are the case study and the Guided design Finally.
cooperative learning. debates. drama. role playing. simulation. and peer
teaching are also considcred acti,·e learning instructional ski lis.

The Learning Process
Acti\e

Passive

.'
..

Sitting in class
inattentively

1
1 1

1

1

•

·•,,.

Divided concentration
Daydream ing 'attent iveness
to the lecturc
Listen ing/occasional
1itera! notes
Nonliteral paraphrased notes wiriting
&amp; asking questions when confused

rnade during one session in the summer of 2002. The class ,,as taped in a
st_andard recorder with no externa! microphone. Since the equiprncnt ,,as not
h1gh tech and the class \\as numerous ( 15) and highly pai1icipative
(loquacious) there are sorne gaps in the transcription (Appendix A). The
code used for the transcription is in Appendix l3. The students ,,ere ali
Engl ish tcachers frorn di fferent areas: cornposition. 1iterature. Engl ish as a
second or foreign language. Therc were twelve Americans. onc Asían, one
Middle Eastern and one Latín American. The teacher of the course ,,as
American.
The obscrver asked consent to the class prcvious to thc recording. Thc
teacher and fourteen of the students did not object. One student asked~not to
be recorded and for that rea son on ly the part of the record ing ,, herc she d id
not participatc was transcribed. Only thc name of the studcnt on the board
was kept. In this class the students were ncgotiating the final assignment: the
content of an introduction book for thc composition theorics class. Each
student was responsible for developing a chapter of that book. as his/her
final paper.
Thc purpose of the study was to apply part of what ,,as learned in our
Language and Social Context course and fulfill the final papcr requirernent.
The analysis of the transcription was focused on thc typical lnitiationResponsc sequence of the class, which may also contain Follov.-up moves.
The latcr were divided in follow-up givc. a11cl Follo\, -Up demancl moves.
depending on the function performecl by the language. From the analysis it
can be obsen·ed that in the sequencc the students frequently perforrned thc
lnitiation and Follow up rnovcs, traditionally performed by the teacher. And
that the teacher sometirnes completed the Response movc reoularlv
e
, made bv
•
students.

Table 2. !3onwell &amp; Ellinson·s characterization ofthe learning process (1991)
So far. according to the ,,orks cited above. 1 can state, first. that active
learning is the one that engages students in actually "doing" something with
the new knowledge and reflecting on what they are doing (Bonwell &amp;
Ellison). Second. that the most importan! class of act. in the exchange
sequence. is the follow-up. In this respect. tcachers might promote more
participation of students, especially giving them opportunity to participate
more elaborating their responses. What fol lows is the report of the study and
results frorn classroom observation applying discourse analysis.

Background of the study and Analysis of Data

1. S l: Letms talk about how man y

Mc)\'e

Status a,
knower
K2

Question

lnit

pages.

1

1

2. S 2: That depends.
3. T: !mil be teacherly. mrnimummaximum. something around 20 to 25
pages.

K2

lnit

Kl

Resp

1

The source of the data for this study \\asan English graduate class
("Composition Theorics· ) in a US uni,ersity. Thc ciassroom observation was
382

Function
1

383

C'omment
Opinion
Bid

1

1

�2 ITD Conf1r111

.i Rcsp- Am\\Cr

5. S 3: MLA documen1a11on.
6. S 1: APA.

1

2 Re~pome bid

Quest1on

K2

lnil

K2

lnil

Que~11on

Resp

Personal
Expenenc
e

2 \ ego11a11ng-wgge,uon
1

, able 4. Analys1s of thc exchangc sequencc and the differcnl functions of 1he

~

7. T: You decide. 1 never have written APA.
for any Journal.

Kl

follow-up mo, es from the teachcr.
1

Table 3. lnitiation rnoves b) students and response rnovc by teacher.

i 1

!

1

1

j

The observer coded undcr function the ·presurned intention· ( ·assaji &amp;
\\'ells 2000) of the participants. perfectly aware that the) rnight be
interpreted differently since there is no notation of the intonation. In order to
have a complete \ is ion of the sequence you can turn to Appendix A. The
role of the kno\\er of the inforrnation was closer to the norm than that
pre\ iously discussed of the function. Most frcquently the teachcr knO\\S the
ans\,ers, especially for the questions asked by him.
From the classroom discourse anal)sis is easy to infer that this was not
a typical teacher centered class. In reference to the tcacher talk ratio
rnentioned in Srnith ( 1977). in fact the teacher dominates the class. though
much lcss than the 80% mentioned in the literature. Thc ratio was 69%
teacher-talk. 31 % student-talk. Another fact that su pports the idea of a less
teacher-controllcd class is the rotation of the traditional moves of students
and teacher. Students in itiatc and teachers responds. not exactly \\ hat
happens in the traditional classroom. Though you ha\C to take into
consideration the nature of thc task. egotiating final papcrs natural!)
promoted that att itude. Students \\ anted to kno,, what \\ as e:-.pectcd from
them. They needcd the anS\\ ers.
The last feature to be analyzed is the type of learning promoted b)
teacher-student interaction. Did it promote acti\ e lcarning? According to
Bonwell &amp; El Iin son' s characterization of the learn ing process ( 1991 ). acti\ e
learning is best obscrved through the participation of studcnts asl-.ing
questions \\ hen confused. And that is \\ hat can be obsen·ed in the
transcription: Students asking questions about the charactcristics of the final
task.

From the figures in the table. nevertheless. it can be observed that
the follow-up gi\'c movemcnts indicating e,aluation. praise \\Cre abundant
compared \\ ith the other functi on. These \\Cíe preciscly thc t) pe of me)\ es
that thc rcsearchcrs signalcd as less effrctivc to promotc studcnts extended
participation, and in consequencc learning.
Concl usions

From thc study we can concludc that classroom discoursc anal,, is is
an cffecti,e \\3) of analyzing teachcr practicc. The class observed. by the
nature of its topic promotcd acli\c student participation. Teachcr-talk ratio
\,as lo\,er than the norm indicating a less tcacher-ccntercd class.
e,crthclcss. thc anal;,sis of thc type and function of follcm-up mo,·es
re, calcd an a rea of opportunit) for thc te:icher. Classroom intcraction in this
scssion \\3S intense. though 1hc role of 1hc 1cacher. in a \\3). reproduced
traditional 1cachcr altitudes of C\alua1ion and praisc. lnstcad. thc li1eraturc
recommcnds an atti1udc tha1 promotcs longer par1icipat1011 of ~tudent \\ hcrc
thcy can elaboratc and bu iId 1hcir 1-.nO\\ lcdge during thc intcraction ( Bon\\ e11
&amp; Elli son 1991: Nunn 1996). Thc recommcnda1ion of thc e:-.:pcrts is for the
teacher to remain silcnt. no&lt;l a~ c:-.pccting some more information. or just
rcpcat thc students· contribution as c:-.pccting ~omc information. This gi\CS
students opportunit) to participatc. and lcarn. mon:.

Bihliography

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Movcs/
funct1ons

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Research. A Methodological Perspective. lntenwtio11al Joumal of the
Socio/ogy of La11g11age, 49, l l-133.

h111crio11

1

kllü\\Tí

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1-. lo\'c

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�actu.1lly know wh.u rou'rc doing.

1

1

42. S 6: l1 1hís global Jnd

K2

1

1

19. Would111 1har be nice'

20 S 3: Th.11 would be very nicc.

43 T loul '
K2

Resp

Answer

Kl

Arnon

ln1end

44 . S 6: local. 1·c.1h.

1

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1

K2

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1

rU)

22 .Ali righ1'

(~Ut'Slion

24. Ali ngh1. le1's do 1he wholc class ..

Nego1

Sugg

25 Who \\'Jnts to be the board pcrson?

lni1

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1

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Resp

:\ns,vcr

2(,. Ss: Tina

Kl

2~ (Severa! Ss agree)

Kl

Kl

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46. S 6: Yes

Kl

l•L&lt; ;

F\·:tl tJ,l(H)Jl

47. T: This 1.1 good' \X 'e 'rc good!

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Kl

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Fv.1l u.1r1c111

Kl

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4'). T: (L1ugh1) Ycah, 1 &lt;lo ilw «cll Tll.ll 1 rígl11 .

) 0. Tin.1: C onrrng&lt;.:nL~'

f.qlua1ion
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Kl

rcl1.1bilirv?

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'12. S,·l'&lt;'ul Ss: "grncr.d1?.1h1! 11,·. ·•

K2

'i.\. T lll.l: ! &lt;..: o u ld n ' r rrmcm hcr w h.1 t tl1c wnrtl

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S 5. You h.1n..·11·{ r,lkn1

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1\mpl

37. T: Yeah

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h ·.,lu.uíon

38 S 6: \X1ia1 abou1 au1hor Jnd .1ud1ont)''

K2

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39 T: Audwr .1nd JUthont)'I

Kl

introd uu1on.

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MOVES

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- ·--l\n-p ---_ L :\ 11,w,·,·
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kl'y is,ut.''.

Kl

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41. T. C:on11111:c11tr Jn&lt;l ~rnc1 ,1!1L.1h1li1v

S t,lt Clll

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59. T: Uh. I ti~- ro _&lt;..Uy
ll,líl &gt; u lk111,: l,kc 1h.n
K2

1

il.1uslmr)

hsucs.

40. S 6: Con1íngc nc y . . . (nmffkd) ,he \cit.

1

Cumm!.:m

1

Kl

T: h t!u r c,·cn .t word. ~tTtt"r.il11,1hdn!·?

58. ~¡ :iugl11n

l\'::.UCS.

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34 \Xlha1 are our issue,? Al i right - ~~-

1

) ! s 1: (ovcrl:1ps) Nor "vn,m." 1hougl1. Bcc.HJsc
th.11 1a,·, imuflled)

) ).

33. 1 wan1 you to think .1bou1 wh.H we !uve lll'rn
reading; . T ha1's wherc we're going to t,nd our

1

bcr

Qw:q1011

1

Au 1on

Pr.H, t

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) ·l .

Sugg

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w.1,.

l'raisc

FUG

32. rorget 1he minuto. f'ut 1hosc IT\IIHIICS ,1w.1y'
Don't )'OU look a1 1ho,e'
Chea1ers1 Che.Her&gt; ..

Tlu r's

-

Op,n,011

Kl

11 \

36 S 5: Because 1ha1 should he l1s1ed ,n 1hc

F l'.IIU.l{l()ll

Kl

48. S .3: Yoti'rc .1 good chenlc.1dcr.

Acknowl

31 Ali righr. .l.c1·s . . ~ow, di is is wkH ~-ou
need ro do. You need w de.ir your mrnds.

35. Ss: Ye, , 1ha1's rigl11. Tha1·s ex.icdy 11gh1.

IT(;

. . onc of my hecrrr ql1.1I iut,

29 (L1ughtcr)

.,.

An,,\·t·r

Pr.11:-.l·

Conf

lni1

30 T: Thank you so much .

Ro¡'

4) T . Clobal .inJ Loc.11'

0

.!

1

1

Pr.1 i:-.t:

23. You wa!H 10 gcr inro small groups for
brclinsrorming or you ali work ... ' (1alk)

128. Tina: Tlw's ali righ1 . . . 1 know how we al!
!,ve. .(:)

( Juc,,rion
1

1

1

21. T: Ler's do char.

In ,,

1nir
Statcm
Qucst

11

�11. T: Alnl()st I OOºo rnu'II he .t&lt;knl
.\llA
Th ink ahou, CCC. \Xh ,·, Al'N

Rcsp
Res¡2onding
Ans
Answer
Acknov,rle&lt;lgc Ack
Follow up: Ciw

u

T: For die s.1kc of .1r~u111rn1 wc wt!I
us~ 1'.!L-\. If 1h rs 11Jr11s t,; be., prohk11,
wc 11 rc·,ons,dn 11.

fL;C

EvaluJtion
Accepr
Re(ormulaté

(J)
Acc
Ref

KI

Pr.1 ise

Commenr
Exem Exemplific.nion
Connccr ion
Conn

14. (Retcrri11~ rn Culler's ·111cr.m·
Thcory')
Onc of ,he rc,i,ons I prckcd rl,i,
book w,is
1h.1t 11(' docS1i't ha"e sd1ools.

Rcjcct
Pr.mc

Rcj

15 R,gh t'

(b)

Ampli!1cation
Summarizc

Ampl
Sum

KI

1G. He h.,s . . . lllll.
i.,sucs. "\'('l,,11
Theo,.-' " "\X'h.1t i, Litc r:mm·'"
(talkl
Yeah.

- -- -ln 1t

(~UC\I ion

Rc,p

All\W(.'f

StJftlll

Top1e

f'U!)

Co11i·

S1.1tc·111

Commcnr

1

is

1

St.HCl11

Commcnr

i'\cgot

Con¡

l111t

(~unr

:\et ion

lrrrrnd

FUD

Coní

Inn

Quesuon

\it:bO(

Sugg

lrrit

(~ueq ion

n:c

Praisc

\ k got

Sugg

17. I think ""' ,hould try and (mufílcd)
compare che ncw "'ll h thc old ,nd

Follow up: Dcmand FUD

sce
whcre

1 1

1 ,,

li

!

.1nd thcn nu rbe \\-'t'

can

Commcnr
Excm Exemplificarion
Connecrion
Conn
Jusrificarion
Just
(J)

....,

\\'t" ,líC',

C\'en stan ro sign up th,u poinr.

Arnplificarion
Opinion
Sumrn:uizc

Ampl
Opin
Sum

18. Mal'be hr che ume you ical'c hcre
rnu'II
actually know wh,1t you' re &lt;loing.

19 Wouldn'¡ d1.1t he n1cc'

Clarifica tion
(b)
Reperition
Rep
Confirmation
Conf

Idenrificarion

Ident

21. T: Lei ·s do t!1at.

Kl

22. Al i riglu'

23 . You want to get into small groups
for brainstorming or )'OU ,di \\'Ork .. . '
{talk)

24. Ali ngl11, kc's do che whole cbss .

A&lt;lJpted from Nassaji &amp; Wells 2000:401

25. \Xiho wams to be che board pcrson'
30. T: Thank you so much .

Appendix C

Kl

.31. Ali righL . . l.et's .. . Now. chis is
whac you nccd to do. Yo u necd to ele.u
your minds.

.l. T:
1

rn be ,c.1ehcrl\', &lt;l\lntllHl&lt;ll·

1

Kl

B,J

Res¡,

11ux1mun1.
~011wrh1ng Jrou111..l

20 tn 2) p.1gn.

1

KI

- T: You dc,idc I nt\'Cr haw wrÍlíC"n
1

1

Al':\,
for ,rn,· ¡ourn.1I.

Rcsp

J\; C):&lt;)(

1
1

33. 1 want ¡-ou to tl11nk about "hat """
have been rcadmg; .. T hac's whcrc " ·ere

1

39 1

Y.JO

i

B,d

1

!1&lt;.'r)O ll,ll

F,¡H.:rn:nu:
1

Acc,on
32. Forgcc the minutes. Put t!wsc
minutes .1w:1r' Do,i' t rou look ,lt drnsc!
Chc:tters' Chcatcrs . . .

S11gg

�going to flnd our issucs.

ln1t

Qucstiu n

b ·aluar ,on
Accepc

34. Whar are our issucs' Ali righc Íillln-

37. T: Ycah

Kl

FCC

39 T: Aurhor :rnd aurhorir/
Thar's a key issue'

Kl

Rcsp

.Arnwc r

.=uc

Fv.1luat1lrn

41. T: Contingenry .ind gcneralizabil,rv

Kl

Rcsp

Answn

43. T: local'

Kl

Resp

,\11~wcr

45 T: C lob.11 and !.ocal'.

Kl

FUC

Es,du..Hion

47. T: This ,s good 1 Wc'rc good'

Kl

rCG

Comment
Op1111on

49. T: (bughs) Yc.1h. 1 do dm well.
T h.1t's righc ... one of my bcncr
qu:1li1ics

Kl

AU

bct

55_ T: Is rhat ewn a word.
gencralinbiliry'

Kl

lnic

Quc,tion

59. T: Oh. 1 try co scay away from Don
whcn he srms talking hkc tl1.1t.

Kl

rUC

:\ce

PrJÍ\t

11

1 .,

....'

'

.. ,1..

CLASSROOM INTERACTION &amp; INSTRUMENTAL TEXTS

Comml'nt
Ctllll1&lt;.:Lt10ll

:'vltra. Sara Al iua Ancira t\r~chiga
Centro d,· Evaluacio11&lt;:s
L'nivnsidad Autónoma d~ :,; 11~vo León

Incroduccion
The aim of rhis paper is to explore from a Jiscourse point of view,
rhe srructure of sorne wrirren instructions of some excrciscs thar werc
urilizcd in che course Lmgrústics rznd the English Tcr1rhcr. Instrucrions
become "instrumental rcxrs" accordi ng to Dendri110s ( 1992: 43) sin ce
thcy are "texts whosc funcrion is w provide thc learncr with information
concerning thc tcaching an d learning mattcr and wit h insrrucrio ns
rcgarding what to do with". Also, rhis p,ipcr is intendcd to be an cxercise
of reflecrion about the naturc of rhc wmtcn 111strnct1om used in class
which wc use cverv cbv in class
\Y/e, as tcachers, are farniliarized cnough wirh in.m ucrions. The\'
appear everywhere from texrbooks ro dai ly cbssroom auivir ics. The:' Me
characteristic of rhe pedagogicil discourse. lt wou ld be diH1cult nor to
relate teaching with rhesc instrumental rcxts. tor cx;implc, in ll1ndcrs·
lnteraction Analysis Catcgorics (FIA() describes comn1t111iutio11 th:11 is
carried out in rhe classroom (sce Mah rmh - T homas 1991 ). \v'ith i11 thc
categorics mcnrioned by ll1nders th-1t com1)risc such cl.t\,roolll
observarion instrurncn rs. cncgo rv nurnber six, thcrc i, rctercncc ro che
following teachcr ralk "Civi~1g ·dircctiom: Direcrions. uJ11111i;rn~k or

5')2

�identify, rhink".
.
.
.
Instructions are presenred in ordcr to make tt eas1er for the d_1recr
addressee, rhe learner. However, the teacher works as a mediator
between rhe texr and rhe learner. According ro chis, Dendrinos
mentions, "study of classroom practices indicares thar frequendy rhe
reacher intervenes ro translare, interpret, restare, paraphrase che texr; so as

facilitare rhe :1ccomplishmcnt of rhc rcquircd actio n" ( 1992:(1(1).
From that evidencc ir secms, cvcn ir sounJs dra111;1t ic, thar instrumental
rexts are addressed to the reacher insrcad of the lc.1mcr. Hcncc ir could
be a paradox rhat rhose rexrs whose pmposc is to giYc insrructio ns abour
whar ro do, frequently necd cbriúcarions or cxpL111arions, bcsidcs
regarding the EFL class, rhar in addirion rhe lcarner has to fice rhe
handicap of rhe languagc barrier irselt.
The quinressenrial characterisric of the insrrumcnral rext is rhc use of
strong direcrives which command learncrs ro do somerhinati' evcn if rhev.
are willing or not, capable or not, motivared or nor; thev !uve to obc\', ro
respond to this aurhoricarive discourse (Dendrinos Í 992: 53) . ·The
samples rhat were selecced as instrumen tal rexrs are characrerizcd bv
commands.
Tobtlidou (1986: quored by Dendrinos 1992: 51,)
discusses che issue of unequal po,ver disrriburion in rhe school classroom,
and claims that ,extbooks use language of authoriry, cven more rhan
teachers do. Thus, ir is very common to see verbs in imperative form in
the textbooks. In rhe choscn samples rhesc verbs forms can be founcl:
Respond ... answer. .. listen ... think ... which indicares rhar the autho rirv
sratements are presenced nor onlv' due ro rhe linouisric
form ' rh~
t,
imperative, bue also because of che context rhev are inserred in. lt
depends on rhe instirutional devclopment rhar characrerized rhe school
or che classroom wherein chose instrumental texrs are present. They are :i
sample of rhe power relarions rhat exisr in rhe scholasric environmenr, as
Giroux (1983 :205) states "rhe producrion of school knowledae
and
t,
meanings are determined by broader relations".
The power relarion has to do with control, which can be variable,
according to Bernstein (1990:36 quoted by Dendrinos 1992). He
explains rhis control by designaring it according to its framing which
relates to "che principie regulating che communicarive practices of rhe
social relations berween transmitters and acquirers". When rhere are
variations in framing, there are changes or variarions in principies of
communication. Framing may be stron g or wcak, Bernstein srares, and
explains rhat where framing is srrong, characterisrics of rhe
communicarive context are expl icirly adminisrered by the transmitrer
bur, when it is weak, chey are managcd, ro sorne exrenc, by rhc acquirer.
Regarding that rhe elemcnrs which form rhe pedagogical communicarive
conrext, as described by Bernstain, includc fearnres such as sclectio n,
organization, pacing, crireria of rhe communicators and rhe organizarion
of the physical location, then we realize thar when framing is srrong rhe

.394

395

ordcrs wirh which a ¡rnpil is expcctcd to Lornply'' (~L1Lt111.1 - n1om,1s

1 1

11,,

'

1991: 21).
When rhosc insrrucrions are \\'rincn, tl1cv ,trc \\'rirtcn only follo\\'ing
rhe parrern of wh.1t an insrruction is likc .lLLording ,ro tl_1&lt;.: cxpcrirncc .ts
reichers. This makcs srnsc bccamc .11.:cord111g ro Kres~ argumcnts thc
funcrion of a wrirer is "not .1 crc.1ror of ll'Xt. liur .111 assembler of rcxt.
Thar is, our of her or his cxpcricncc o!' orhcr tcxts, shc or he ere.u es .i ne\\'
rcxt which mecrs thc demands of a parrirnbr social occasion" ( 198(): 47).
Thc rdevancc of rhis stmh· is ro ex.iminc in .1 i. : loscr vÍC\\' s0111c o! thc
wrincn inscrucrions uscd l)\' giradu.1te srudcnts in rhcir lcadcrship oC onc
40-minute class segment in "rhc scssions oC l.inr,uistlcs rllld rhe f:'nglish
7eacher in lndia~a Univcrsiry of Pcrrnsylvania. C:onsidcring thc_
fol\owing: "the analysis or discoursc is, ncccss.llih·, rhc analysis of_
lan(Juaae in use''. As sucl1, it c.innor be restricrcd ro rhe dcscnpt1on ot
]in:uis;ic forrns independent of rhe purposes or funcrions which those
for~m are designcd to serve in human affairs (ílró\rn ,rnd Yule 1993: l )
Hence, insrrucrions as ins rrumenr.il rexts ;ne cxam1ncd under rhe
pcrspcctive of Den drinos ( 1992).

. 1

".

Instructions as Instrumental T exts

.

id .
j

I t is in fact, che instrumen r:il texts of che rextbook rhat basically
position learners as social beings. Those rcxrs define. learners relat ion
wirh rhe objcct of inmuction, and more generally w1th_ the ob¡ect of
knowledge, as well as their relations with thc members ol the classroom
as social sening (Ocndrinos 1992: 68).
The selecred samples fo in what Dendrinos
(1992) calls
instrumental rexrs, rhat is, "rhc texts whosc function is to provide the
learner wich informarion concerning rhe reaching/learning matter and
wirh inmucrions rcgarding what to do wich ic"(l 992: 43). They _!uve,
according to her, besides che linguisrics properries, sorne charactemt1cs,
and rhese samples are no exceprion. Firsr, they are formed ma1nly_ by
acrion verbs such :is "listen, answcr, respond and by mental verbs nooce,

to

�cransmirrer has complete control over rhem, bue when ic is weak che
acquirer has cercain control over che, pedagogical performance including
organizarion and pacing (see Dendrinos 1992 :57).
According to Bemscein's concepts, rhrough che selecced samples of
instrumental cexcs, differenc degrees in framing can be recognized. The
control exercised in che inscruccions has sorne var:acions. However, mosc
of chem show a srrong framing.
Sample l
Listen co four segmcncs from four different songs. T ry ro idencify
che accencs.
Sample 2

i 1
1 ,,
1

..

. 1
1

Picase idencifv wich (M) che conversacion berween rwo men and
wich (W) che con.versacion becween rwo women. Give cwo reasons for
your choice.

To conclude, the samples include rhose characrerisrics chac, ro a
sig~i0~anc exrenr,_ cons_rrucr che instrumental cexc(s) employed in che
act1v1t1es of che d1sc_uss1on s~ssions; rhar is, "che language used to give
learners necessary informaoon and instructions rhac aim ar rheir
accomplishing a verbal, ?r non-verbal action", as ir is defined by
Dendnnos (1992 :50). I hese characrerisrics, among orher aspects, are
rhe source of che auchorirarive fu ncrion chey have and rhac cranslace, bv
means of cercain discourse, rhe values and ideologies of che educarion~I
sysrem that underl ie che discourse and social pracrices of dailv classroom
life. Undersranding rhat ideology, according to Giroux (1983), refers co
"che way in which meanings and ideas are produced, mediared, and
embodied in forms of knowlcdge, cultural experience, social pracrices
and cultural artifacrs".
By conrrast, if we observe orhcr insrrumencal rexrs (i nsrr c1&lt;..tions)
from orher concexrs besides rhose from school, we can norice rhar, ar a
superficial leve!, rhey are similar. For example, che following inscrucrions
were rakcn from a different source in order to detecr similarities and
di fferences berween these and rhose presenred in rhe samples r ,ken from
classroom acriviry (see sample 5 in appendix) .

,

•

..,,.
id

In chis case che control of the rransmicrer over che acquirer (leamer)
is complete, since che control over che organizarion is spccific abour whar
che lcarner has to do. Also, excl usively che cransmitter who will assess che
performance of che learner determines che objecc of knowledge.
By concrast in
Sample 3
There are examples showing change because of che "gender-neutral".
Let's chink of more examples, and talk abouc chatas a group.
Here, learners have to some excent che control ovcr che selcction of
che knowledge, in chis case che learner has rhe opcion ro chink and decide
what to do with his own answers. Thus rhe learner h;1s a choKe of
controllin g che knowledge. The text gives the learner an opporcunicy to
answer a~cording to her/his knowledge of che world and it is an
opportunity wherein che learner is not constraincd in che performance
of the activiry.

Sample 5
Read garmcnt labels and follow direcrions.
Plug cord into a standard ourlcr and move Temperarnre Selector co
desired serring in a Srcam arca (from 4 ro 7) on rhe dial.
When chese instrumental rexrs are comparcd wirh rl10se from rhe
samplc, we can. derect similarirics in che recurren e use of srronob direct i\'es
bY means of imperarive verb form, so rhev are at rhe sarnc
"grammaricosrntacric lcvcl'' as Dcnd rinos savs. ' Nevcnhcless rhcir
pragmatic value is different. Considering rhat pragmatics rcfers ro "che
study of how the meaning of discourse is crcaccd in panicuLu contcxts
for particular scndcrs and recei\'crs" (Cook 1993: 1~7). We can derccr in
instrumental rexts (insrruccio ns) from thc selccred acti\'ities for che
discussion sessions rhac che irnpcratÍ\'e \·erb form is a command to ali
learners. Thcy are ordered to achieve ,111 .ic1ion, rhough tlH'.\' m ,l\' not he
interested, willing, or able to. Both tuchcr ani .1u ivicics ·(from -1

�rexrbook oran exercise) are aurhori1ed ro irnpose assignmc,rn upon thcrn
(Dendrinos 1992: 53).
Conversely, rhe imperarivc vcrb form uscd in rhosc instrumcnral
rcxts (instrucrio ns), which are from differcnr contcxrs, cxccpr thosc frorn
school, operares as recornrncndation ro thc inrcrcsred rec1der, ( Dendrin os
1992: 53-4) see appendix.
Sample 5

in

....,
J

/

Allow rhe iron
upper pomion.

to

prehcar 1 or 2 minutes . Sream burron should be

Thc meJ.ning of this comrn,rnd becorncs ,1 rccornrncndation. As wc
cJ.n noricc chis instrnmcncil text sl1J.res sorne of rhc lingu i,rics forms of
some insrrucrions from che acrivities of rhc Lingu istics scssions.
Nevenheless ir is obvious tbt thcir pragmaric vJ.luc, in othcr \\'ords, rheir
pragm:n ic meJ.ning is differenr. One is J. srrong direcrive J.nd che orher is
J. rccornmendacion. Kceping in mind rhc following: "Thus, mcaning in
pragn ..:cics is defincd rcbcive ro ,l spe:iker or uscr of bnguage, whereas
meaning in sem:intics is defined purely ,1s a propeny of expressions in J.
given langu:ige, in abstr:iction from panicular sicuations, speakers, or
hearers" (Leech 199 1:6).
For insrance, we havc thac rhe underlying pr:igmacic meaning of
Sample 4
Rank che following in arder of imponance first to you, :ind chen

to

rhe ceacher
is different from

form denotes a recomrnendarion, and as che text Í\ wntten in bold
letters, insread of being a strong directive, ir is a very imponant
recommendation. The pragmaric mcani ng of rhe tlrst instrumental ccxt
is " you must read and decide che order" vou know thac vou do not havc
any choice; you have to do thc task, under thc condici~n given by thc
reacher or che instrumental rext irself. Oppositcly, in che sccond
instrumental texc che pragmatic meaning is chat of ''you are adviscd to
follow chese directions in order to keep your clorhes in good con&lt;lirions".
"Following chis direction is a matter of convenience for vou" .
This indicares that the sim ilaritv betwcen , those d.ifferenr
instrumental texts is only superficial. As ir, has been cxpb ined. they have
different communicative purposes.
In addicion we can observe che following cexrs.
Sample 1
Did you notice any panicularities in word choice, synrax, or orher,
characteristic to each variety'
Sample 1
Listen again and compare che ways the highlighred wo rds are
pronounced by different performers.
Both samples belong to rhe instructions used in che discussion
sessions rhey present different linguisric forms . While the first one is a
question, che imperative form embodies che second onc. Hence, what is
the communicative purpose of each? T he same. Borh, question and
imperacive, command to che reader (rhe learncr) to obev. The auchoritv
of the imperarive form is also irnplied in che question. See che following
.
.
~
mstructtons,
Sample 2

S:imple 5
Rea&lt;l garmcnts labels and follow directions
Boch instrumental texts use che impcrative verb form, buc in che
former one, rh is use implies an order, a command. \X/hile on che
contrary, in rhe btter instrumental text the use of che irnperarive verb
398

. Can you identify which of your own arcirudes co rrespond rhc mosr
w1rh three of rhese differences and under which circumstances? Could
you identify three that do noc co rrespond ro T :innen's observacions and
specify why?
39')

�As Holmes ( 1983: 102-3) pointed out, an interrogarive da use is to
be interpreted as a command to do "if it contains one of rhe modals can,
could, will, would, and sometimes going to". Also, when rhe subjecr of
the clause is rhe addressee, and when the predicare describes an action
that is physically possible at the time of rhe urrerance. SimiLi.rly, we have
anorher form of command rhat is presenc in the insrrucrions of rhe
activities, chac is, the use of Let + first person plural -Let's, which would
suggest solidaricy, however in a classroom, che use of such forms are not
suggesrions, but strong direccives.
Sample 3
There are examples showing change because of rhe "gender-neucral".
Ler's rhink of more examples, and talk about that as a group.

1,

,, 'I
1

•1
1

....

,,

.,.
·.¡

Bv contrast, the communicative purpose of rhe instrumental cexts in
sampl~s rhat were not taken from a textbook or school exercises, rhei r
pragmatic meaning is that of recommending, instead of ordering, by
given as much derailed informarion as possible by means of srrategies
proposed by Dendrinos (1992: 55). Sorne examples are presented as
follows:
Illustration
Sample

Plug cord inro a standard outlet and move Temperature Selector to
desired setting in rhe Steam area (from 4 ro 7) on che dial.
Foreseeing difficulty

5

If you are unsure of the fiber content of a garment, test a small area
(a seam or inside hem) befare ironing.
Providing al rernatives
Sample

L

5

ir

,

.¡ l)j

l¡()(J

L

Ir is imporrant to kecp in mind tlut in these insrrurne11ul tcxts thc
performance of rhe acrors will not be assessed or t\'aluatcd lw anvbodv.
Whcn they foil carrying out rhe instructio11s, rhemsclvcs will :;sscs; chc~1 ,
and they can evaluare the insrructions as 111adcquate. In rhis case, sorne
alternarivcs are presented c.g. cal! your local service manager.
On rhe orhcr hand, in rhe school contcxt, che rc;1chcr or rhe
texrbook, in this case rhc cxcrciscs, \vhich are the .1uthoritv, will decide
whar are the possiblc actors' needs. This aurhoritv tk~ides what is
ncedcd "ro know" or "to learn'' and assumptions abo~Jt ho\\" rhe learner
acquires knowledge will be rhc basis on what learncrs are asked to
perform. So, we have rhar the language of aurhority rhat embodics the
texrbook/activities instrumental rcxts, comes not onlv from thc linouisr1c
forms, bur also from orher aspccts not prcscnt in rhc¡e texrs.
r:,
Hence, wc have obscrved rhat ,ill &lt;liffcrent insrrumenc1! rcxrs -those
used in school rexts and in other contcxts, acqt1ire rheir mc,lllino not
because of their linguistic forms th.1t rhev sharc, rathcr ,1s a rcsu!t
thc
conrext _whercin the:· occur. Considering comexr as nor on ly rl1e :1spccts
of phys1cal or social settings, bue also ;1s "a1w backoround
knowlcd"e
t°'
('.)
assume&lt;l to be sharcd by s (speaker) an&lt;l /; (hearer) and which contributes
to h's interpretations of \vhac mc,rns bv a g1ven utterancc as 1t 1s
considered by Lccch ( 199 1).
·
Taking rhis into accounr, \\'C h;n·c that rhc strong dirccti\'Cs \\'hich
characteri1.c rhe instrumental rexrs (i11structio11s) from tcx1hooks or, as it
~s in rhis case, activi tics provided lw thc "tc.1cher/ grad u.ne se u den l " .1re
111rerprctcd as commands, bccausc of thc pü\\Tr rclatio11s rh.1t :ire
assumcd bct\\"ccn the rcachcr ,rnd dic lc,irncr :rnd hcl\\'CU1 1hc
tcxtbook/activitics providcd lw thc 1c,1chcr .111d rhc lc:1111 lr. Thc,c
assumptions are takcn for gr.lllted, rcl.Hed to clit ,lll thorit.lli\·e pmi1io11 of
rhe school as institution. \\?ithin this conrcxr 1hc 1c,1chcr a, \\'el! .is 1hc
texrbook/acrivi ries gi\'en by rhc tcachcr - conscq uc1n 1:· rhe i11srrn 111rn i;11
texrs- play t hei r roles.
Ar school, besi&lt;lcs rhc position el authoritv, is tlw of crudite. who
knows what is convcnient to rhosc \\'ho ,\re ig11or.111t ,111d mu&lt;;t t~Jl io\,.
whar it is indicated. Ir is a rclJtionship hc1w: cn thc "cruditl·" .l!ld die
"ignorant'' and each onc ,isq1mc; iicr/lii, po,irio11. T h.1t i-; \\·11\· 1hc
L

5

Sample

.
When in doubt, stan wirh low heat. If wrinkks rcmain, gradt1a!ly
mercase heat to Ílnd thc bcst scrring for good results wirhot1t damagi 11g
rhe fabric.

�parricipanrs of rhis cvenr, rhe instrumental rcxrs, rhc tc:.ichcr ,\) mnli.1tor
of rhem (\v'illiams and Burden 1997:40) and die lcnner inrcrprcr in .1
natural way the srrong dircuivcs
insrrurnenr.11 rexrs. Lc.m1cr, do 110t
have options; rhey havc ro follow wh.11 rhosc insrrumcnr.11 rexts 111d 1cltc.
Howevcr, I want ro underlinc rh:H die srrong dirccri\·cs, .111d die
aurhori ry mea ni ng rh.u cm bodics rhc instrumcn ul tcxts of .111 v
rexrbook/acriviry givcn by rhc teachcr -rhcir prcscncc, .ib,cnu: or Jcgrcc
of iníluence- will depcnJ to great cxrern 011 che classroom d.1il:,· Ktivir1cs
and rhus rhe insricurion's own dyrumics.

or

Conclusion

,
1

'

,,..

1 ,"

.,
.,.

I !uve exarnined a se!ccreJ s.implc of the \\'rirren insrrucrions urilized
in rhe ,1ctivitics of rhe d1scussion sessions of rhe course of Lmguistlcs {111(/
the English TMcher of surnmer [, 200 l .whcrein [ derccred rh.H rhe
authorirv of rexrbook/insrructions' ,1ct ivitics is duc to thc aurhority of che
mstiruu~n, rhar is rhe school. more rhan rhe insrrucrions rhemselves
" . . . asking, be ir for acrion or inforrn.1tion , is generally ,1 posit1on of
power, as roo is giving informarion -exccpt wherc ir has bccn asked for''
(Fairclough 1989 : 126). In English rcxrbooks/activiries insrruccions, we
have seen diverse writren forrns of direcrivcs -the irnpcrative and the
polirc irnperative, as ir is named by Harch (1992: 122), who adds, \\'hen
"\\'e make a requcsr, we expecr rhat request to be compiled wich", and
''rhe grearer rhe risk of refusal, the more indirective rhe direccive wil l
be", as we observe in rhe selecred instrumental rexrs raken from che
Linguistic class activiries (Wherc the insrrucror is nor rhe instructor, but
insread , is a classmate).
Considering rhe similariry (the use of the imperati\·e verb form) and
rhe differences (use of clarificarion, illusrration, providing alrernarives,
arnong orhers) found between che selecred instrucrions frorn rhe class
exercises and rhose frorn orher conrexrs, I 1nterprered rhe pragmaoc
meaning of che class insrrucrions as rhat of a scrong direct ive which
command learners ro obey based rather on rhe relarion of power rhat
exisr berween reacher/rexr,book (in rhis case rhe exercises) and learner
rhan on rhe linguistic propcrties rhar cmbod ied instruccions in rhe
scholar environment. In conrrast I demonsrrared rhar rhe pragm:iric
value of che ourside school insrrucrions is more orienred roward a
recommendarion rhan a srrong direccive. Thus, "similar grammarical

402

forms h,1\·e diffr.·rcnc code signif1c.nio11s in difbrnr rnnrcxrs;
m.ukers ,He contexr spccific'' (Bcmstcin 1990: 1 I '))

Lodc

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Oxford Universiry Press.
Williams, Marion and Roben L. Burden. (1997). l\ychology for
Language Teachm. Cambridge: Cambridge Universiry Press.

403

�4.

Appendix

... in rhis piece of wricing, we will write and share personal
refleccions on our previous experience wirhin differenr concexcs where we
have been readers and writers: for exampie. in our homes, in our schools,
in our religious affiliations, ... etc.

Selected Samples for the purpose of this study
l.
Accivicy:

.h
Eng l1s

Idencifying
European)
1) Listen

to

V aneues
• ·

(Br·1c·1sh,

American,

Auscralian,

four segments from four different songs.

T rv ro

idenrify che accenrs.
. hl' h d
d ·
2) Listen again and compare che v.:ays che h1g ig te wor s a1e
p
11,

ronounced by differenc pcrformers.
.. .
..
,
_ r
3) Oid you notice any panicularn1es 111 word choice, S) ncax, o

orher, characteriscic to each variery'

------------------------------------------------------------ ------------------

1 1

,..,

.,,,.
id
'

,.'

idencifv which of vour own actitudes correspond che most
an vou
,
h' h ·
, Could
w1.c11 three- o f chese differences and under w .te c1rcums_
, \ranccs. ·
d
vou idencify three chac do not correspond to annen s o )servac1ons an
-C·

r

~pecify why?

•fy Wlt· ¡1 (M) che conversation berween
cwo men afn&lt;l·
please ·¿
1 entt
"
wirh (W) che convers:nion berwecn cwo womcn. C1vc cwo reasons 01
your choice

------------------------ -----------------------------------------------------------

3.
of Lm()uaoc
Can you t h.111 k of any examnles
~
o o ch,1nge v-:h1ch are
&lt;

•

. e¡1rnge b··
··ofrhc"oendcr-ncutral".
There are examples s110w111g
cousc
ti
1

1

m~~-~-~-~~~~!:~~~~~~,~~~-t~~l!~-;~~~~ :_:~~·~~~~~~~-~~~~~~ ~--

---------------

,jl)!j

Whar do you like abour your peer's wricing?
Whar questions would you luve about his/her paper,
What polishing do you fecl your peer's paper needs before it 1s
finished?

If you are using another approach, would you tell us rhe
characrerisrics of your approach and why you prefrr using ir. Thanks
Would you please take sorne rime to answer che fol lowing
quescionnaires to be :is a srart for our Mondav discussion on rhe
importancc of mcracogniri,·e a\\'areness on 1he parr of lcarners
What &lt;loes good writing mean to rou?
What do you do when you focc trouble writing'
Rank rhe following in or&lt;lcr of importance fose to vou, and rhen ro
che reacher.
Directions: fol lowing are staccments rcbted to reachers' pcrspec1ives
wirh regard ro rhe implcmen1:1tio11 of Journal \'('riring in rheir classcs.
Please indicare your degrec of agreement wirh each sraremcnr b:· ,,-riting
che answcr on che blank in fronc of rhe irem.

-----------------------------------------------------------------------------------

L

" emonona
.
ll y cl1arged"
for ,you? fhink about sorne of che arcas 111
,
relarion to your own acritudes to language changc.

Let' s think of

Please respond ro che wrirings of che members of your group. In
responding ro your peer's writing, answer che following questions:

____ _

5.
lron instrucrions

'1

1,

�AD COMl'v!EMORADOS RENOVANDOSQUE
JOSÉ \!!ARÍA l ! EREOIA Y JOSÉ .\1r\RTÍ
DOS PRESE:-.:CIAS Cl"ll.-\:-.: 1\S E\: LA l'IU--\:S.-\ \!l·.\IC.-\'.\' ,\
DEL SICLO XIX
1 ic. Yol:tnd.1 l\.1cltc C1,i r,',
lnsritutl&gt; d~ !11,·cstig,1ci,,nn Filolúgic.1,
L' ~ .-\\!

lt!
·1

1

1

La 1nmigrac1on cubana en México duranre el sig lo xix
c o n r r i b u yó a I e n r i q u e c i m ie n ro d e l a I i te r a r u r a y fo m en t ó u n
gran desarrollo de l periodismo. La presencia Je José Maria
Heredia, en la segunda década, rrajo como resulrado la
fundaci ón de El Iris (182G), irnporrantísima vera en la hisroria
del periodismo hispanoamericano.
En el ültimo tercio del siglo, la breve estadía de José i\1arrí
en la Ciudad de México y su labor periodística en la Revista
Universal ( 1875-1876) y en El Federrdista ( 1876), así como su
corresponsalía desde Nueva York para El Partido Ubertl!
(1886-1 894), propició un enriquec1m1enro cultural y la
d i fu s i ó n de Ia Ii ee r a rn r a me x ica n a h a c i a o t ro s c o n f i n es .
Las vidas de ambos poetas cubanos, Hcredia y Marrí,
coincide n en muchos aspectos: adcm;Ís de la patria que los vio
nacer, los dos vivieron un autocxilio en '.\'"ucva York, ciu d ad
donde pu blicaron algunas de sus obras, ambos viajaron a
Venezuela, ocuparon diversos cargos públicos, radi caron en la
C iudad de México y ahí ejercieron su labor como periodistas,
corno li te ratos v d ebutaro n corno auro res dram.üicos.
La id e a ame rica ni s ta de u n i Fi ca e ió n i n terco n ti n-: n ta 1, as 1
como la preo cupac ión por dar a conocer la s literaturas

1,

�'J

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:i ~ 1

...' ,

•)·\

'IH,
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•

excranjeras -de Inglaterra y Francia especialmente- ~ue se vio
reíl.::jada en- las traducciones que ambos poetas publicaron en
los diar-ios ~,que .les.:-br-iu;udaron cobi-jo, son s·ólo dos· a.spectos
c0muF.l'es en ·la o,bra d¡: [o;s bardos isleño.!.
Aten tos a , to·da" manifestación· cultural, He red ia y M arrí
dieron reseña del acontecer teatral llevado a cabo en escenarios
mexicanos. Cada uno postuló su particular concepción del
fenómeno escénico. La cercanía con actores prestigiados marcó
importantes huellas en la vida dos los dos poetas d~icad-os al
periodismo.
.
-, _
· •.. · ·. · • · · · · : . · ·
Jos~ "•hhría, Heré·d+a '-(l 803-1839), · llega· a· la· Ciudad· de
México, ror ,sogun.da·· ocasión en octubre de 1825 .procedente
de Nueva YorR, ·donde se había autoüiliad0 · en •L8Jr3 ; ;M.as
habe r. ·-sido. aG:u3a.do. de· pa:rticipar fen·•h oon.spiÍrnGÍ'Ón ·de:·lo:s
Soles y - Rayos .,de· B·olívar en Cuba. Heredia con raba cor1 2}
t
anos
·.
· ., ·
El poeta es recibi-do con •~ben-epl-áci-l'O•• pOl'l el~; presiden te
Guadalupe Vict_oria, quien le otorga un · cargo publico y lo
hospeda en Palacio Naci.onal. . •. • :· · ~.
. , _
Pronto Heredia .se i,nc-@rpQ_ra; a hs lide-s pc;nod1sucas ·Y
colabora- ,-as~duarnen.re- .ei;1 . La. - Gacetfl Dit1ria- de , México,
periódico que acoge en su, cuerpo de redacción a otrn•s cubanos
establecidos en México.
·
Cuatro meses después de su lfegada, el_po"eta está al fr.ente
de un importante proyecto per_rodísi:ica: eh febrero .d·e 1826, el
paréntesis de paz otorgado por las logi_as__ masónicas qu~ se
disputaban el poder, favoreció l~ apa~tCIOl_l de . El-Jns '·. la
primera · publioción ;crítico l1terarra le'· 1lusrrad_a de
Hispanoamérica.
,
_
Corolario de!. esfuerzo de tres extran¡er_q_s ~f1nca@os en la
c1udad de M é x ico : el e u b a n o · José 1\1-a rfa H ere d i á y I os
iralia~os ·claudia !,inati y Florencio Galli, la revista fue
dedicada al "bello sexo" y a las personas de buen gusto en
gcn~ral; _con el objer,_? 'de 'distracd~s
su~
y ;'._l iviar su~
farígas. ,$i~ b~·t·n: en, b. ·")nrróduccron. , '.Hcre?'.:1·1: ;1 ,_n9m_~~re- de
los etlifores·,• se propone · tYfrcccr · numeros;1s l1rogra!1as de
héroes americanos y no tocar nada concerni'e1~t~ .ª l.i f~)lírica,
prónto estos p~opósitos son Jban·donad'os ·dcbido al clima que

,1c

el país vivía.
1¡()8

º:ios

De los tres fundadores, Heredia es quien 1mpr1me a la
publicación un sello americanista en aras de la universalidad.
Los ideales de unificación continental heredianos conciben
una América que, al norte, amplía sus límites territoriales
hasta los Estados Unidos de Norteamérica.
Heredia vierte en EL Iris el germen de la escuela que franca
y abiertamente lo acogería: el romanticismo.
Un confesado propósito de renovar el gusto literario, el
tono enfático de sus críticas alejadas de t odo academicismo, lo
cual revela una independencia intelectual, serán los rasgos
distintivos de la escritura herediana en El Iris.
Sus estudios sobre literatura inglesa y sobre literatura
francesa revelan una preocupación que será compartida a lo
largo del siglo XIX: la apertura cul cural latinoameric:.na, la
justa valoración de la literatura del momento.
El acercamiento a las obras poéticas del inglés Thomas
Campbell y del colombiano José Fernández de Madrid, la carta
sobre los Estados Unidos en la que rememora su a11toexilio,
constatan los ideales cosmopolitas heredianos.
Al comentar la obra de Lord Byron, Heredia señala la
necesidad Je que "el noble idioma inglés, idioma de los hombres
libres, esté tan extendido entre nosotros como el francés". En el
estudio que hace de la literatura francesa de su mamen to
repara en la importante presencia en la historid del teatro de
M arie Joscph de Chenier y de Jean Francois Ducis -introductor
éste- de las obras de Shakespeare en el proscenio francés.
Sus críticas teatrales, motivo de discrepancias y simpatías
con otros colegas y aun con sus mismos compañeros de
redacción, estuvieron impregnadas de su personal apreciación
valorativa, de su concepto particular sobre el arte escénico:
"escuela de la vida y espejo de las costumbres".
Abogando por el talento interpretativo en una pucsu en
escena, Heredia sentencia categórico: "El mérito del teatro no
consiste en que haya un batallón de actores, sino en que los
necesarios sean buenos"; insiste además que los artistas deben
representar papeles de acuerdo a su físico y a su edad.
El comportam1enco indecoroso de los senorttos, l;1s
de coraciones
mezquinas
o
inapropiadas
-demasiado
"modernas" en algunos casos como en áscar !Hjo de Osú1n-, las
1Í09

�representaciones afortunadas, los inc o n\·cni e nrc s cconóm1co\,
morales y arrísticos que propic1.1 L1 in rcrvcnc i&lt;Í1'. de L1
autoridad municipal en el ,ímbiro re,1rral, la Lilr.1 de
sensibilidad de empresarios - el mal gt1sro de rep rc sen t.ir
Sancho Ortiz de las Ro elas, ''dram;1 &lt;-¡tte pregon,1 como
heroísmo la o be di e 11 c i a fon á rica a L1 vol un r ad de u 11 ti r.111 o" ,
obra escogida para celebrar el cierre de las ses iones de l
Co ngreso __:- , lo s acierros y los errores in tcrprerativos
artistas ... consrituyen ... los aspectos esencial es Je la críc1ci
teatral de Heredia.
Un hecho vinculado al reatro n una de Lis causas que
suscira la separación de H credi,1 de F/ Iris. A raíz de sus ¡uicios
negativos sohre e l acror español Andrés Priet o y al esdndalo
que la po lé m ic1 en rre ambos provocó en la pre n sa ca pH~1 l rna,
el poeta cubano prueba el amargo sabor del desengaño: Cal!r y
Linati, q ui enes profesaban abierta simpa tí a por Priero , revelan
a e~ re la manipulación periodística de H eredia para

de

des acred itarlo. '
!-1 •: re d i a d es e n ca n t ad o d e s u s c o m p a ñ e ro s , e n d es a c u e r d o
con el tono político que adquirió la publicac ió n y con m iras a
obtener un puesto público se separa del cuerpo de redacció n
de }J Iris, publicación que sob reviviría muy poco tiempo a su
ausencia. Posteriormente emprende nuevos d er roteros en el
periodismo: en 1831 fund a en Toluca El Conservador y El
Fanal ( 1831-1832), ambos periód icos de cinte político
re sio nal; la Miscelánea (Talpan 1829-1830; Toluca 1831183 2) v L1 Minerva (T ol uca , 1834), esta última más or ie nt ada
a lo ci~ntífico, rales emp resas pretendieron ser con tinuad o ras
de los propósitos culturales del El Iris, sin embargo, la tiránica
labor de un sólo hombre y los avatares pol íti cos impidieron
que estas publicaciones r~vie ran larga vida. Sin alejarse del
periodismo, Heredia colabora ocasionalme n te en la Re1mta
Mexicana (1835), El Mosa ico Mexicano (1838), el Calendario
de La Señoritas Mexicana s ( 1838), El Recreo de Las Familias
(1838), entre otros. En 1839 fue nombrado director de l Diario
del Gobie rno de La República Mexicano.
El prólogo a la segunda edición de sus Poesías (To luca,
1832), recoge de voz propia s u a utobio grafía:
4\ 0

EL torbellino revolucionario me hr1 hecho recorrer en
poco tiempo una vastr1 cr1rrera, y con mas o menos
fortuna he sido abogado, soldado, vza;ero, profesor dt
lenguas, diplomático, periodista, magistrado, historiador
y poeta a los veinticinco años. Todos mis escritos deben
resentir la rara volubilidad de mi suerte. La nuev,1
generación gozara días más serenos, y los que en ella se
consagren a las musas deben ser mucho mrís dichosos.
José María He redia, el Poeta del Americanismo, muere en
Tolu caen 1839.
El 8 de febrero de 1875, el vapor City of Mérida llega al
pu erto de Veracruz procedente de La Hab ana. Entre sus
trip ulantes se encuentra José Maní (1853-1895) poeta,
dramaturgo y ferviente revolucionario. Maní acababa d e
cumplir 22 años.
Ya en la cap ital de la República , se instala e n e l hogar
pa terno en la calle de Moneda. De inmediato se in corpora alas
lides per iodísti cas e ingresa al cuerpo de redacc ión de la
Re vista Universal. El 7 de marzo, la publ icación en riquece sus
plan as con una colaboración del cuba no: una po esía dedicada a
Ana, la hermana fallecida el 5 de enero . Días despu és
comienza a publicar su traducción de Mes fils, de Hugo y con
el seudónimo Orestes firma los boletines de prensa.
El prestigio del que goza el poeta cubano y la simpatía que
le profesan escr ito res y art is tas le abren las puertas de
agrupaciones li terarias: Asiste a la s reuniones en casa de
Ros ario de la Peña, es invitado de honor en una sesión de la
Sociedad Literaria La Concordia, es socio del Liceo Hidalgo,
cenáculo li te rario que le brinda la oportunidad de codearse
con lo más granado de la in te lec tua lidad mexicana: Prieto,
Altamir ano, Ramírez, Roa Bá rcena, Cuenca ... ; en una de las
sesione s del Liceo conoce a Manuel G uti érrez Gómez, autor
dramáti co y orgul loso padre de un joven poeta que se ini c ia en
el periodis mo y al q ue al correr de los años lo uniría además
de un ideal estético, una fraterna amistad.
La vinculación de José Martí con el fenómeno escen 1co se
dio prim ero en las planas de las pub licaciones que recogieron
sus crónicas sobre el acontecer teatral y sus estud ios crít icos
4 1\

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sobre autores y obras, después en la cercanía con literatos,
críticos y actores que fue favorecida en su ca lidad de socio
fundador de la Sociedad Alarcón, en la amistad que le
profesaron artistas de renombre, y posteriormente en la
experiencia como creador al ver en escena una obra suya: el 19
de diciembre de 1875 estrena en el Teatro Principal, el
proverbio: Amor con amor se paga. La actuación de concepción
Padilla contribuyó enormemente al buen éxi to de la función'.
Durante su estancia en la capital y como colaborador de la
Revista Universal y EL Federalista, el isleño reseñó el acontecer
teatral capitalino y dio noticia sobre dramaturgos y actores
extranjeros. En sus colaboracio nes periodísticas se vislumbran,
por una parte, la práctica de la esc ritura modernista en roda su
plenitud en algunas páginas de impecable factura, y por otra ,
la concepción marciana sobre el arte escénico diseminada entre
líneas en textos críticos.
En mavo de 1875, Martí traduce del francés la biografía
del violini~ta cubano José White Laffite. Ante la indiferencia
del público en la presentación del artista, Martí conmina a
asistir al saloncito del Conservatorio para que White "no se
lleve una impresión de tibieza de la tierra mexicana"; "el
sentimiento de arte no puede est11r muerto en nuestro público",
concluye. En otro texto dedicado a su compatriota, Maní hace
gala de un lenguaje innovador, pleno de colorido y
movimiento; fusiona el sonido y la plástica; caprnra el pu lso
emo.::ional de los asistentes que aplauden el arte del intérprete
y plasma emocionado la temperarnra del recinto que acoge las
notas musicales del v iolinista y las ovaciones que provoca una
ejecución magisrral.
En las planas de la Revista Universal y El Federalista,
Maní, como muchos de sus con re m poráneos, m:rn i fiesta la
necesidad de crear una literatura propia: "la vida americana no
se desarrolla, brota. [. .. } México necesita una literatura
mexicana [. .. } el teatro es copia y consecuencia del pueblo"; "¿por
qué no se levanta de su i11d1ferencirz culpable el teatro mexicano 1
[. .. } México tiene su vida; tenga su teatro" y reitera uno de los
pr inci pios torales del modernismo: cl de la bellez a, s upremo:'
único objeto d e l arte.
I¡ \2

Enérgico reprocha a los jóve nes talentos me xicanos que
"con imperdonable apatía esquivan la creación de un teatro
propio, copia, examen y guía de la naturaleza con quf viven".
Pugna por erradicar de los escenarios mexicanos obras de l
teatro extranjero que no tienen ni punro en común con la
realidad: así al comentar La corte de los milagros, de Pic ón,
posrnla la finalidad didáctica de la obra teat ral: "en La comedia
si no se satiriza un tipo real, qué utilidad ha de prestar".
Alienta a actores noveles para que pongan en escena obras
de autores consagrados (subsido).
Roberto Esteva, Agustín Cuenca y José Peón Contreras, el
autor dramático más fccundo de l úl rimo terci o del siglo XIX,
son celebrados enrusiasramente por Maní. En los rres alaba la
originalidad y la capacidad de conmover a un público que se
ha identificado plenamente con la obra: "para un autor
dramático, hay una victoria mayor que arrebatar a los
espectadores con su obrri: La de arrebatarlos después de haberlos
laJtimado" .
De Ambición y coquetismo, del mexicano José Sebastián
Segura, celebra la nat ura lidad de los carJcteres, el "rea lismo en
la trama": "contentos sallamos del Principal el jueves último,
porque habíamos visto una comedirl buena, a 1111 p1íblico
inteligente, y a un hombre de talento premiado y aplaudido".
Al referirse al teatro &lt;le Echegaray establece dos puntos
fundamentales en lJ concepción escénica mart 1ana :
Uno: "tiene la literatura drrlmát1ca dos clases de ohrrls
completamente distintas, desenuueltas cada una en forma,
accidentes, lenguaje y estructura especirlles. Dirlgen.íf 1111as ohras
al solaz y regocijo ele la mente; otras a leua11tar cmono11cs co11 la
lucha de los afectos más ui11os del corrlzÓ11. V cae/a 11110 d f estos
géneros habla a rn1 público espalrt!''
Dos: "hay rlos clases de obrru escénicas: la q11c (n'rl )' la r¡11e
copia; fa quf fija _y la que imita; la heroica y frntrisuca, y la
cómica,.,. los tiempos nueuos fxigen 'la puse11tacidn en for1111z real
de hechos reales', sin embargo, esta tende11cir1 '11;1iq111!11 la
imaginación '; 'cuando Sf sirue 11 la csc11cla, la obra 110 n but1111;
cuando se sale de ella, ts rul1111ri1hlc ", (lspatos q11 t /,e t.1111rl1,1du
en 'José Marti y fl rcr1tro ", trab11jo c11 prep11r11uó11

J
1

�El 29 de diciembre de 1876. José Maní sale de la Ciudad
de México rumbo a Veracruz par a cm barca rse a La Haba n 11.
Regresa el 1G de diciembre de 1877 y el día 20 contrae
nupcias con Carmen Zayas Baz;in; rras breve estadía en l.1
capital, en enero de 1878 los recién casados parren .1
Guatemala. Es la penúltima vez que el poctJ pisará suelo
mexicano.
Instalado ya en Nueva York, en julio de 1888 en F/
Economista Americano, Marrí publica una semblanza de
Heredia, poeta al que "le sobr:iron alientos y le faltó mundo".
Marcí vuelca en el texto su admiración por el hombre:
compatriota en la cuna, en la lucha, en la vida consagrada a la
literatuxa.
El 30 de noviembre de 1889, Maní pHtiCip.1 en una
velada en honor de Heredia llevada al cabo en Hardman Ha!L.
Además de su admiración por el cantor del "Teocalli de
Cholula" -"a la naturaleza le faltó sangre que poner en las
venas de aquel cubano, puso lava", Martí escribe sen tidas
palabras en las que expresa rodo lo que Heredia y' él deben a
México: "México es tierra de refugio, donde todo perey,rino h11
haflado hermano".
He redia, el "poeta Píndaro", estará presente en las cartas
que Maní envía a Manuel A. Mercado, en sus artículos
periodísticos, en los discursos que hablan de la tierra
oprimida.
El 18 de julio de 1894, procedente de Nuev:i Orleans,
llega a la Ciudad de México un viajero que se hospeda con el
nombre de J .M. Pérez, ocupa el cuarto 51 del Hotel de
lturbide. Pronto la identidad y los propósitos del viaje son
descubiertos: José Maní se entrevista con el presidente
Porfirio Díaz para solicitar apoyo a la causa independentista.
La breve estancia del poeta le permite convivir con viejos
amigos: visita a Manuel Gutiérrez Nijera, conoce a la pequeña
Cecilia, hija del poeta mexicano y le dedica palabras ll enas de
ternura; el 2 de agosto su nombre aparece como testigo en el
acta del Registro civil que asienta el nacimiento de Margarita,
la recién nacida hija del Duque Job. En ese momenro ;\1arrí
vive en la casa ubicada en San Ildefonso núm. 7, hogar de su
!¡ \!¡

entrañable amigo Manuel Mercado, "todo
hermano".
pereg nn o halla un
En agosto, José Martí se encuen t ra de regreso en Nueva
York.
Nunca
volverá a la tierra que albergo' a H ere d'1a la
·
l más
·
tierra que e brindó a él, el más preci·1do
don·. l a amista
· d.
'
,

Notas Bibliográficas

a:~~~~~a vino

ª México por

primera vez en 181 9 Y tras breve estadía rec ibió el titulo de

e 4 R:b.- 2 ago. 1826
Otra causa fue la presencia del marqués de Santangclo quien da a la bl.. ..
·
1·1
U .- d.. ·
..
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pu 1cac1on un li nte
ro
1
1co.
n
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de
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leredia
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El
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1877
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h p. , d· 1 .
1 ·d
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Ul
- , este\' Priuu lurnan
, 1pa e a paz y o v1 an v1c,1as rencillas. Prieto estrena el 8 de enero Ef T'b . . · . ¡
una traducción libre de I kredia de la obra d , J M íl Ch. . -l) . '. e,'º· a parecer
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rn1er ( 1cc. Larussc): la
1nkrprdac1on lkl artista cspanol fue am¡,liamentc celebrada por el L'ib ti· .
com¡ilac1do autor.
P co
por el
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4

había
dramáticas·· en 1869 en el pri·nier ., 1·1n1co
· nu· ,nero de /.a
/' Antes
· d•
1 escrilo dos obras
.
alria. e a Habana. publica su drama A bda/a· en I 871 en rvlalli·i·d •s. · . . d
fd '/t··
1 .•
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c.uH,~ su rama
: sc,~n~1a. e cua 1 conc 1uyc en Zarngo1a en 187-1. No tengo noticia ck que se hayan lk,ado a

�DE RAPOSAS Y DE LOBOS DE ANTONIETA MADRID
O LA TEORÍA DE LA NOVELA LABORATORIO
Ur:1. l.ud1vina Carrera
Universidad Central :\ndr¿s Bello
R,1pos,1.1l,1:i ;:orm,, l!nm,,d,Li
1
rambih1 r,1pos,u, se 11podrra11 dt In
,efmoy In harm ap,1rmT como propio.
A.nto11Ít·ra Madrid
f111m1rlis1a 110 ,·s 11i w1 historúvlo·
ni 1111 profeta, es 1111 explomdor de h exútenro1
(Kundcra, 1' l. 1')'JO: 47 ) .

'.,

.. 1,\

ii l·,
' ,¡'
1

El lector de la úlrima novela de la venezolana Antonieta Madrid, De
Raposas y de lobos (Madrid, A. 200 l) percibe este mundo ficcional,
donde se dan cita diversos personajes, por medio de los "Apuntes de
Fulvia Fénix", diario que Mónica Leger lleva en la clínica donde ha sido
recluida por trastornos nerviosos causados a raíz de la muerte de su
marido Marcelo Cervone, y por la lectura de Las horas amables, "novela
de Mónica Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41).
Ambos textos no son otra cosa que la teoría y la práctica acerca de lo que
la propia Antoniera Madrid denomina Novela Laboratorio: "donde todos
los trucos han sido celosamente calculados. Siempre aparentado un
juego" (41).
La protagonista Mónica Leger es hija de Susana Almarza (madre de
Vanesa Luder en Ojo de Pez, otra novela de Anroniera Madrid, donde el
apellido era Luder, en vez de Leger). Este personaje ha sido recluido en
"Campo de Fresas, una de las famosísimas clínicas del doctor
Hermógenes Moricha!, destinada a casos desesperados, cuando ya la
417

�,.'

familia y los amigos no pueden ayudar" (29). Mónica Leger, la narradora
textual de la novela, constituye la voz principal de la obra. Por las páginas
de su diario escrito en la clínica, y por el conrenido de la novela Las horas
amizbles, también de su producción, es posible conocer las diferenres
historias del universo escritura! creado por Anronieta Madrid y recreado
por la aurora textual bajo el seudónimo de Fulvia Fénix.
De rapsodias y de lobos insiste en la construcción de una macro novela
que contiene varias micro novelas. En principio, .. nos recuerda la
estrucrura de Ojo de Pez (Madrid, A. 1990), donde la presencia de la
Novela Bonsai invoca, convoca, revoca y evoca. Todo al mismo tiempo,
[a la vez que] devora las fronteras de la novela" (Carrera, L. 1994: 131).
Sin embargo, la última novela de Antonieta Madrid, va más allá de la
construcción de una macro y micro-novelas; porque no sólo abarca el
diario de Fulvia Fénix y la no\'ela Las horas amables (ambas de la
protagonista Mónica Léger), sino que también da cuenta de rodas los
escritos: creación y crítica, de los diferentes personajes que se mueven en
un mundo ficcional impregnado por la investigación académica
universitaria.
Las dos obras de Mónica Leger, bajo el seudónimo de Fulvia Fénix
contienen relatos propios de la narración extradiegética (Genene, G.
1962), esto es, de la novela De raposas y de lobos de AnronietJ. Madrid que
el lector extra textual o real tiene en sus manos; por lo tanto, son textos
espejeantes que se complementan y continúan la narración. de los
aconrecimienros. El denominado Cuaderno de Fulvia Fénix contlene una
mezcla de voces homodiegéticas y heterodiegéticas (Genette, G. 1962).
En cuanto al uso homodiegético o en primera persona, se pueden leer los
siguienres ejemplos en forma reiterada:
.
,
.
Soy yo, Fulvia Fénix, sombra de mí misma (/ l); Soy yo, Fulv1a

Fénix. Estoy sentada en una silkz vienesa, en el oscuro rincón de este bar
(12); Soy yo, Fulvia Fénix (..) creo reconocer a /,a enfermera de Campo de
Fresas. ¡Maldita clínica¡ No quisiera regresar allí nunca mas (15).
En este caso, se ha delegado en Fulvia Fénix la responsabilidad de la
historia relatada y se conviene en "una especie de SL1Stirnto textual del
creador original del enunciado: un autor textual o enridad ficticia a quien
corresponde la tarea de enunciar el discurso" (Barrera Linares, L. 1995:
88). Por consiguiente, el personaje Fulvia Fénix (seudónimo de Mónica
Leger) corresponde a una delegación del autor, un desdoblamiento.
418

Los relatos heterodiegéticos o en tercera persona se encuen eran
mezclados con los primeros y su finalidad es la explicación de las acciones
que ya han sido mencionadas por la escritora: "Es Fulvia Fénix que se ha
'.ugado de la ~l.ínica por enésima vez" (11); "Fulvia se ha propuesto
mvocar el esp1mu de Marcelo Cervone, muerto en circunstancias que
deben ser investigadas" (12).
Con el juego anterior, se mezclan la "realidad texrnal" y los
acontecimientos de las novelas elaboradas dentro de la ficción narr~tiva.
En el diario de Fulvia Fénix se puede leer: "No sé si es de día O es de
noche. Ca~a vez ~ue me dan esa pastilla roja con yogur, me pasa lo
mismo: deliro y pierdo h no~ión del tiempo" (26), acomecimienro que
ocurre a la propia protagonista. Lo mismo sucede cuando se declara
culparse de la muerte de Marcelo: "agotada confesó el presunto crimen
con lujo de detalles, y al no ser creído su testimonio, por coincidir en
todos los términos con lo escrito en su novela" (122); "SI. FUI YO. LE
DISPARÉ. YO LO MATÉ ... hJI YO, FULVIA FÉNIX. YO. YO FUL" (125).
La historia de Mónica Legcr se recrea metaficc:onalcmenre dentro de
sus escritos:

Trato afiznosamente de anotar mis impresiones en el Cluulcrno.
Primero debo achmr si se trata de un szmío, o no. La m.1yor!a de IAs veces
olvido lo sofzado y cuando trato de construir IAs secuencias, tergiverso /,;s
contenidos y lo descrito bien podri11 pertenecer a 1A litemtum (J09).
Lleuar este dian·o mefascin1r pero debo reconocer que puede compllmr
IAs cosas. A ueces 110 distingo mtre lo que esm'bo m rl diano y los hechos tal
como sr v,m presentm1do m !tt rralidrd (80).
El mismo desconcierto se da en otros protagonistas de h obra.
Mónica escribe acerca de Pepe Manoa, otro personaje, que confunde 1.1
realidad invemad;, en su novcL1 Noche de rond11 v los acomccimirnros
ocurridos en el mundo textual que lo rodea:
,
Dicen que lz novela también contime a!llSiows a l1 dcs11p11nció11 rlt
Marce/o Cr.rnove, y su rsin'tura ha pro;,omdo trdc.i 11iud'.i t!r 11ngz1st111 al

profesor, que Sf ha puesto 11 drlhm, conjimdmulo l1 rCfllid1,l mn l1 ficc1ón ¡·
anda diciendo 1t los mltgas y pos1U's leaol'l's del hodno qilt /z1t ·él cj1Úe~1
nliltÓ a Ceruone (193).
El recurso metahccion.d es rcrnrrrn rc rn Dc rdpmt1s y de loho.i,
porque la mayoría de los pcr,011;1Je, ,e ,nueve en medio de l.1
investigación acad&lt;:mica y este hecho da lugar ;1 h escritura de nuc,·m
,j 1')

�discursos narrarivos o críricos; morivo por el CLul, se confunde la rt.ilidad
cexcual con la rnecaficcional. La misma Mónica Lcger se reconoce en un
· de ¡a novela·
persona¡e
, . "Se. rt..,ita• de b• ¡1roraoonista
,
::, " de la noveb, Ana Julia
Mercader, al confesar el cnmen que all1 se narr.1 (70)..
.
Otros aconrecirnienros dan cuenta del plantc1m1ento anrenor, esro
es, de la diversidad de novelas contenidas denrro de l.d1 ·tacro- novela.
Marcelo Cervone nunca pudo terminar su novela por I er~n tes causas;
sin embargo, había escriro algunas páginas que luego desm11na . .

Cumulo w conocí, Marcel.o esmbía una novell1 ruyo protagomstfl era un
cadáver. Marcel.o lcz'a para mi fragmentos inconexos que_ yo escuchaba
extasiada, erzamortd1 (30); Decía que el verd11dero m1lwer no era e!
pmon11je sino Ífl propia noveÍfl (30).
Afrodisía Lares, personaje rival de b protagonista, en el amor Y en las
\erras, se reconoce corno personaje en la novela de M:Hcclo.
.,
,
1 .

11~

;AcrlSO fae aquellfl noveÍfl una premonición de l,1 que ocumna despues
en ¡; vitÍ/1 real? (40). Alll están ws personajes: Manru1 Kelwgs, con su
maravilwso traje azul (40). Ei/11 m1Sma podría reconocerse en aque!lm
págiJlrlS, en Ífl propia Man·na o en Thamt1r~ h profesora de letras con su
tesis sobre l..11 novch Zombie del Can be Anglófono (40).

1~

Pepe Manoa desarrolla su inspiración narrativa en Noche
Ronda,
donde coloca a Catalina Bukowska (profesora de Ltngu1st1ca_ Y
Escructuralismo) bajo el personaje de Raquel Esparragosa (98). Camcas
Guarandol, otro ente ficcional, obtuvo el Premio Romualdo Gavilla por
su novela Entre perros y gatos, allí transcribió a modo de Collage, codo lo
que había grabado en su reproductor:

.

Grabó totÍ/ls fm cotorras en fa calle, grabó a heladeros y ch1cheros,
grabó en fas busetas y en !.os metrobuses'. en el metro, en parqu~ del Este, .en
kioskos, casas y saraos. Grabó a !.os amigos en las cafetenas, grabo a su mu;er,
a su suegra y a sus amigas jugadoras de cartas. DICEN QUE Guarando_l
grabó y grabó hasta que ya no pudJJ mlÍs y totÍ/ls 1m grabacwne: 1m guarcw.
Cwmdo convocaron al concurso, deczdió constn11r fa nove/,a, Entre perros Y

:¡

gatos (J 28).
Santiago Maestre, Decano de Humanísticas en la UCC, escribe su

. .
I , ·Ífl (255)
Recientemente publicada por Ífl ed1tonal ,~umbre de, A~,1 uecw en
que, al ser enviadll a un concurso de nommru:io Úl cuca mt1gi.ca q

novela Loquita mía:

420

cuarto lugar porque fe fz!taba "polema" es decir "mrne cruda, sexo y
pornogmfa,, de verdad- verdad''. .. (307).
Además de los procesos meraficcionales, la autora recurre a la
estrategia textual que podríamos llamar "la técnica del rumor". Cada vez
que se aparece el impersonalizado "Dicen", la narración avanza y el lector
se entera de los sucesos.
Dicen que Ífl ciudad de Ciscaras es Ífl Ciudad de Todos (18); (...)

Dicen que Afodisia Lars antÍ/1 como alma que lleva e! diflbh por los paslfl.os
de Ífl universitkzdporque no le quieren reconocer su tesis sobre b Literatura
Qnorr para el ascenso a Profesor Agregado (46); ( .. ) Por allí se dicen cosas.
¿Cosas? ¿qué cosrlS? (58); (..) DICEN QUE el doctor Honey padece una
extrañtt enfomedad &amp;madtz limntropía (..) se tmnsform11 en hbo y aúlla
(63); (..); Se ha desatado una sen·e de rumores (95); (..) DICE/./ QUE
unm semaJ1.11J después, Mónica también desapareció del Cubilete, como por
arte de magja, sin dejar rastro (313).
En otro orden de ideas, Anotiera Madrid reitera el ,&lt;:ma de la
inspiración; su personaje Afrodisía Lars, profesora de semiótica en la
Universidad Capital de Cáscaras:

Se ha prometi.do a sí misma emplear 1m vacaciones escribiendo un
texto diferente a cuantos ha escrito antes. Trata de concentrarse, de entrar en
trance, de hgrar ese c!imfl apropiado par que apart::ra el duende y comience
a dictar (39).

Lo mismo piensa Mónica Leger cuando cree en la existencia de "un
duende que dicta y se burla de los lectores de sillón y lamparira de
quinqué, los molesta, los fastidia, los hace reventar" (69). Incluso, consta
un capículo riculado: "El duende que dicta" (99), donde la escritora
escribe:

Existe un p!tmo de fa esm'tum totalmente dominado por el flZ{lr. Se
trata de /tJ que nos dicta el duende (..) es un duende alegrey despreocupado,
creati.vo, dueño de un agudo sentido de humor(..) duende que dicta (99).
Sin embargo, junto a esca inspiración, predominan las páginas
defensoras del trabajo diario y la presencia de una finalidad, como bien
ha dicho Barrera Linares (1995): "Todo texto está marcado por una
intención específica, y de ello no se excluye el texto literario. Así que
42 1

11

�1

1

"• 1
1"

ninguna obra es absolutamente espondneJ, ~orno sostienen los _(¡ue
defienden la elaboración de la literatura a p;1rm de estados inspiranvos
paniculares, 0 los que suponen de escritor como un intermediario. un
médium un vocero colectivo social".
De 'codo lo dicho, se desprende que la clave de la obra está en el
propósito interno de su construcción; en_ un rexco críti~o, A~~onietJ
Madrid (1991: 11) ha dedicado unas páginas a la denominada novela
de au cor" o "novela intelectual'' ; en ere cuyas características se cuentan: el
cuestionamienco del género novelesco, el aucocuestionamienco del
escritor y la reflexión sobre el acto de escribir (Madrid, A. 1991: 47).
Estos mismos señalamientos están presentes en la voz textual de los
Cuadernos de Fulvia Fénix y en la novela: "Las horas arnables (... ) rarea
eminentemente lúdica"(30); porque una novela es un medio para dar
expresión a las ideas y a su vez, experimentar el placer que produce la
creación individual.
Mónica es un personaje capaz de darse cuenta de su autoría como
escriwia de textos en: "una librera empastada, preciosa, para llevar el
diario" (58); por dicha razón, escribe lo siguiente: "Anoto en m'.
cu:i.de, , 0 " (82); "Debería escribir un di:i.rio" (27). La voz textual. esta
consciente de su escritura y de su posible desdoblamiento en escritora
/protagonista de su propia novela:
. , .

Por pura ilusión. Por /¡¡ font11.Sía de parecer otra, Fulv1a Femx en
lugar de Mónica Leger (50}; (.. .) Escribo y a medida que voy llenando /¡¡
pagina siento como si me descwM1ra en otra, alguien que, aunque se me
parece, no soy yo, y es entonces cu~11do puedo esm~1r lo que m_pasando P,ºr
mi mente. Escribo automAtimmente, se11 de i, realidad o de uz nnagmaoon,
solo se trata de esmbir y escribiry esmbir (109).
También es una persona crítio a la escritura de sus propios texcos en

el diario:

Tomo el cuaderno, lo abro al (IZflr, (..) Sé que debo disciplinarme y
conducir fa escritura ordenadamente, fielmente, de ÍíJ contrrzrio se puede
desparramllr y me llevará por donde no quiero i~. Lm palabras deben ir
encadenada, una detrás de/¡¡ otra, en perfec1a ji/¡¡ 1ndw (81 ).

Cuando Antonieta/Mónica/Fulvia discurre sobre el hecho de
escribir, asume que: "por lo menos cu,ltro horas debe durar cada jornada,
dependiendo siempre del enrnsiasmo y de la intensidad: Pero se ons,i
uno, duele el cuello, b espalda, se sienten deseos 1rrcsist1bks de sal 11
1¡22

corriendo" (67). Es evidente que la teoría de la novela se encuentra en la
obra narrativa escrita por la protagonista: "Se erara de Las horas amables
novela_de Móni~a Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41/
Antonieta Madnd propone el ludismo y la experimentación en la novela
por medio de la escritura del mismo personaje:

El trabajo. consistía en esmbir en un cuaderno lo que me dictaba /¡¡
memona y /¡¡ zmaginación y en la posterior distnbución azarosa de los
~teritzfe sdisponibles. Novelíz-pastiche. Ensamblaje. Bn'colízje. Combinatona aud,,,z Eclecticismo. Entroniz.ación del f-agmento. f&gt;ostmodermdad
(30).

De la misma manera introduce el término "Novela Laboratorio" a
todo escrito cuidadoso que dé cuenca de la organización del mundo
111ventado por la escritora textual: Nos encontramos anee una novela de
laboratorio. donde to?os los trucos han sido celosamente calculados. (4 2)
Antonieta Madnd propone la Novela Laboratorio, y ella misma lleva
a la práctica la teoría; cuando Mónica comenta: "Esc~ibiré esca novela
con fragmentos imbric1.dos. Llenaré cuadernos y cuadernos y mi escritura
textoria (... ) Será un texto-rextura-rexturealo. T extu rea.ré textos de
verdades con textos de mentiras" (105), es el mismo ripo de lectura
convocada por las páginas de De raposas y de lobos. El lector del rexro
deb~ seguir un itinerario complejo porque se encuentra ame una obra
conformada por la estrucrnrJ de unos apuntes, el diario de tulvia fénix,
las fáginas de una novela y las_ intenciones de la escrirora Mónica Leger,
amen de l_a_s diferentes creaciones literarias de varios personajes. La
fragmentac1on de la novela responde a una realidad rexrnal neurótica de
l~s personajes; por esa razón cada fragmento del diario o de la novela será
siempre un fragmento de una obra organizada en lo que se podría
denornmar Novela Laboratorio por la mezcla y amalgama de sus
elementos principales.
~n laboratorio recuerdJ l.1 oficina do11de los químicos hacen sus
experimentos y los forrnacéuricos, hs medicinas. Por extensión, se puede
decir que es el lugar donde se trabaj,i c11 invcstig,1ción expcriment,d, a fin
de resolver problemas científicos o técnicos con los que se enfrenta el
progreso humano. El escritor de una Novela Labor.norio experimenta
con el material del cual dispone, de la misma rna11era que un científico
prueba o examina las propiedades de Lis cosas, :' procm,1 dcsC1Ibrir,
comprobar o demostrar decermirudos fenómenos o principios. Di cho Je
otra maner:1, el escritor cxpcrimrnt.d se propone "liherar en h lcngu,1 h
, ¡ 2)

�función polícic1, liberar l.1 kngu,1 Je los usos que la h,1ccn rígid ,1.
conducirLi de nuevo a un escaJo de disponibilid.H.l, cx.1lt.n sus porenua les
escruccurales" (Grupo (13 . 1965). La org,miz,1dor.1 ccx_w.11 Je _nove~a
organiza y experimenra con sus nu re1i1ks: de esca lorm.1 . d1sf rut.1 la
construcción con diversos nutcnaks:
J.,fónim trabajah11 ('11 L1 !-~1rnltt11I si1mhr1 jcJtocop111s d,, lw t1'xWs,
recmraha, pegaha, owm1hlilhil )' fo piews dd r0111pl'cahe:::,L~, 1h1111
enmjando. Nadtz mrís jt"íclL. Un méwdo de corte estmcmnil1st,1. ,\olo do-'
operaciones: rfCOrtc y ensm11bl✓1je, o lo que es lo nwmo: drsco111pos1cwn y
reconstrucción (.. .) Con los mismos 1111ttma/_es, ¡qur 111111,1vi!L1¡ se pI1eden
construir innurnrmh/,es to.Tos. b /¡z rni1g1a d,: L?S i,ifiwt11S posibiliclzdes de/¡¡

Li

comhi11flton"11 (68)
Sin ernbaroo. Li ?',;ovcla l.aboracorio no se re.1\i7.a sólo con una
combinación ,11icrari:1 de texcos. !\o es un cr;ibajo realizado al azar. Al
contrario , Li obra debe ser trabajada minuciosamente, sin que nada quede
fuera de b org,rnización inccrna que le ha dado b intencionalidad de b
J.utora.

En m,znto a fil historia, al 1111zrm·at rz¡¡1rahle, 11 fil rmlld&amp;i descnptihle
en el te:&gt;..1O, digamos al contc:1.10 como pretexto para 1111 texto, o al te:-.10
inmerso en el contfXtO, (. .) 1wzli¡uicr contexto es urdido como prete;,,.10 pam
w1 te:-.1o, só/JJ se trata de /JJgmr fil re:,..1um yi fil mi.\111ra e:...presadtz. 1610
mixtireado. Conte:...10 textumhle. 16·to-te:-.111m. Texto hillldo, caflldJJ,
bordtzdo, hilv{lluUÍO, wf/¡uio, constureado... (253)

Entre los textos imbricados en la novel:.1 de Fulvia, aparecen cienos
materiales par:iliterarios, cuando se presentan a_¡JUntcs sacados_ ,de l~s
enciclopedias v no pretenden el placer del lector, s1~0 la rnforma~ron mas
objetiva del entorno. Por ejemplo, se alude a la Ps1c,~s1s en los s1gu1ences
términos: "desorganización profunda de la mente .... (18 l ) Y_ª la h1sten~
como "clasificach por la psiquiatría moderna como una ps1coneuros1s
(201 )
En 1.1 experimentación del texto se coma en cuenta cada uno de los
elementos que integran una narración; como se trata de un rraba¡o
minucioso. también los personajes deben estar perfectamente construidos
como si se rracase de personas con sus caracterización propia: "En el
proceso de la escritura, los personajes_ literarios terminan ocupando el
lugar de los modelos \'ivientes que los rnsp1raron y les dieron vida_ en el
papel .. ( i --) ''El escritor simula ser cada uno de los perso1u¡es, al
42,1

desdoblarse :val olearios
Je los modelcJs• vivÍl' llt•·s"
( j 7V)
. 1...omp 1c 1.11
_
~r o . \l .11.1
su novela_ bien organ1zacb o 110\'eh de Lihor.Horitl, Ant onicu M,idrid
coloca al t:nal un apéndice. donde tip ific.1 .1 c.icb uno de los personajes de
su novela.
En una N~vela Laboratorio, corno texto experimental, también se
apela a textos a¡enos. Como todo texto convoc.i otros materiales, existe
una lectura en filigrana, porque "esconde otro texto subyacen te ;il que
revela, descubre y deja descifrar" (Carrera, L. 1995: 17). Probablerncn cc
en ese~ hecho esté el asunto de Li novela: "Raposa! Las w rras, llamadas
cambien raposas, se apoderan de lo ajeno y lo hacen a¡n recer co,110
. " . (4 -7) . ~na novela es raposa, porque
' toma elemen cos 3 jenos:
pro~10
Mon1ea ha utilizado los escricos de Marcelo en su novela" (70), se
comenta en una de las páginas de la obra.
Estos juegos textuales convocan la enciclopedi a de los lecron.:s (Eco
1993: 7) ~uya figura es imp_orranre en el juego ficciona l para actualizar la
obra segun su competenoa culrural; como coda obra de ,utc, ''está
susr_anc1almenre abierta a una serie virtualmente infin ita de lecturas
posibles (Eco, 1979: 98), los texcos experimentales convocan nuevos
texto_s, y se juega con la transcexrualidad "codo lo que pone al texto en
relac1on mamfiesta o secreta con otros textos" (Genere, G. ] 962: 1O).
En ~] caso de la novela De rapsodm y de lohos, la autora propone un
lecto'.,. capaz de desam~ular e interpretar todos los significados
~mpltcicos en el _rexc~: mediante el conocimiento del conjunto de reglas
'.,nherences al_rrnsmo (Barrera Linares; L. 1995: 23), por este motivo,
para decodificar un mensaje, el lector ideal debería valerse de su
co~petencia literaria" (ídem). Esta es la razón por la cual, en la novela se
tnstste con frecuencia en una burla a los lectores incapaces de general
nuevas lecturas:
Fas_tidiaré a los lectores de fllmpan'ta y velador. Los lectores confort
quedtzran confusos, perple;os, anonadados ante tantas mentirm /verdades
supe:;uestas, imb~·cadtzs, yuxtapuestas, fasion,zdtzs, sobreimpresas,
pafzmpsesteadtz.s, )I m1 tefll-te&gt;-.10 parecerá un moiré tornasol y entonces podré
decir que he logrado el bafllnce peifecto (105).
En la Novela La~oratorio, propia de un narrador posrmoderno , "las
redes tex,~uales cambian y la actitud del lector se hace cada vez más
completa (Carrera, L. 2001:1 7) , con esto, "es posible loo-rar
el obJ·erivo
0
de
la
ob
l'
·
·
.
ra lterana, que consiste en hacer del lector, no un consumidor
smo un productor de textos" (Barrhes, R. 1980: 4). Es necesario u~

l

'

�lecror aetivo, que tenga competencia literaria y que organice los
elemenros de la obra, para que no queden impresionados por asumir la
condición de ''Lector confort":
[.,11 gran trampa de la litemtura: w centelleante, w intennitente, la
ambigüedad con el único propósito de impresior.ar a ws lectores-confort, a Ws
lectores de s11wn y silwn orejero y lampanta de quinqué sobre el velador.
7°e&gt;.1os coquetos escritos desde la wcura. Se inventa el amor. Se enmarcara el
dowr. Se maquilla !tt momia par engañllr a las incautos inimu:hs en la
esca/¡¡J¡z del trompe-l'oeil el blujfy la maroma" (45)
En el mismo orden de ideas, hay que observar el hecho de que "bajo
el conrcxro del período finisecular contemporáneo, el uso de los mass
n1edia se ha visto favorecido de tJl manera que su influenciJ ha alcanzado
diversas áreas del saber" (Carrera, L. 200 l: 82). Aneo nieta MJdrid no
escapa a esas novedades, porque su novela laboratorio implica el uso de la
tecnología; por cs:i razón se producen sus páginas frente a un ordenador
(co mputadora), donde se puede "editar" la información por medio de las
acciones "con:u" y "pegar". Innovación que, indudablemente,
proporciona una gran ayuda a los escritores que hJn dejado de resistirse
ante el avance de las herranlicntas de Li informática. El documento
electrónico tiene como característica "su capacidad interactiva; en este
caso (. ..) permite que el usuario pregunte por contenidos, dé
instrucciones para su despliegue y pueda leerlo de diferentes maneras, al
ingresar comentarios, modificar o agregar otros contenidos" (Carrera, L.
200 l : 82) . En la obra de Anronieta Madrid, se lee lo siguiente:
A el!tz /¡¡ elimino, la saco del cuadro y veo cómo St' va empequeñmmdo
hasta desaparecer. [,11 he omitido en la semenáa. Yíz no es mi persoMje. úz
he samdo del guión. !..fl echo del esffnrm·o. Zoom out. Se desbordó. Yíz no
aparece en la pantal/11, apmas un ojo inmenso, inidentifimbl.e, el lábu!o de
una oreja como un11 macha r1mmf1. Ha q11ed¡1do focra de lt1 p(lnttllÍl1 y
fuera de la historif/., ha qucd-zdo rrducid111 un 1nw1dro 11lillgint1l como k1
figura de un lector J.¡_, noticias pam cspecmdores sordo-1nut1JJi "(22_3); (..) Se
resiste a salir y aún prrn11111cce en u1u1 esquiw1 del C1u1dro, dmzdo
manof(IZj)S, haciendo extn11í11s se1í11S, r1mñrtndo VI pr111trdh1 (223); (.}
ahom sólo querb. él. Él sóla en /¡¡ pr1ntal!t1 c11 un cloit'-11p 1ínlm c¡11c ht
comenmdo a perábir (224).

En esta Novela Laboratorio, la experimemació n lle a al
J
asumi ¡
d'
l
g , aspecto ue
r
a
paro
Ja
y
a
carnavalización
en
lo
que
se
rec-.1e1·e
1
. d
¡ ' · ¡·
·
· ll a a pres en c1a e
a cm1ca 1terana, desarrollada por algunos entes ttccion l
.
la escritura del análisis literario A decir d. B·
L' a es que Juegan a
.' .
.
·
e arrera mares 1 (2000) la
c1 mc:1 no es propiamente "I iteratura de creación ( ) a
'. , b .
' ,
fi
. d l ¡·
,
··· unque o v1amenre
orme parce e a iterarnra. Se entiende como discurso sob . 1 1·
de c • · ' · ¡
d
. .
·
re a 1cera eura
, _r~ac'.on, me uy_e_ escnpc1ón rigurosa y debidamente documentada
anal1s1s,
y evaluación
de Ios textos d e creac1on
. , l1terana
.
. Es
-,
d. mterpretacton
.
.
un iscu~;º(3q8u)e discute los pnncipios, aplica las reorías y la estética d~ la
¡1terarnra
.
. .~l'.s_trato de la parodia . es el carnaval, espectáculo simbólico v
s111c1 et1co,
e ·
e
.
· ·d en el que se. mul uplican las conruSiones
Y proranac1ones
la,
excenmc1 ad y la ambivalencia, cuya acción central es L n
.
-'.,
aród i
•
·
· 1 a co1onac1on
ca,
una
apoteosis
que
esconde
una
irrisio'n
L
"
.
¡
·
. ,
P
· ¡· l
d'
· a ur nava ;;:acio
n
imp
ica
a
paro
ta
en
la
medida
en
·
.
¡
_
f
•
,
.
·
dº cf .
.
que equ1va e a con us10n e mceracción
'- lstlntos estratos a la mtercexcualidad. Son textos que
I b
establ
, ¡
en a o ra
ecen un, espcctacu o teatral dondº'- lo s porta dores de textos son otros
i. all i· el carácter polifónico
i
las ,I-es1s
.
¡textos.
· . · te
. de la' obra' · E11 lª paro d'ta cw
!ter.mas,
existe
una
nresenua
de
1
6 L
_.
t
.
,
e emenros carnavalescos. Existe
so reauundanua, cornucopia rebosante, prodigalid-id Y derroche . _. . ,
l'dd J
d
,1n1s1011
d etodift.
. , ,nuona l a ' ue to a sobriedad. En esta parte del texto l
lud1srno se presenta como combinación de sionos vacíos Ve ·b
f , e
malw1sudas l
.
6 d
o
.
l os, orinas
- , o' . , -' enguaJeS a un antes que no designan contenido al o uno
En l'a novela ~e- raposas y de lobos, existe iron\J y p,,;·oclia en' 9 ll~
respccc.i a L1 rnrica lncrana. Anroniera Madrid se burl·1 d. l
-¡- ·
lit
·
c1· J l
· e os ana 1s1s
cranos por me to oe as tesis de sus personajes.
Se trata de u~a tesis rtrbitmria, de/;rmzte y peligrosamente
e.ven,me'.1ta!. que rlil _uért1go leerl11 J' que no se puede permitir la
utd,z.10011
td1mentarlas en el ar¡¡í/isls litera no,
.. so b re
. J de rategomts
.
d
to•. o s1 se. Jil recurn_do a las sopas de sobre Qno,-,. pr11·a IC'_¡l'nrse
. ,/' . a
ncrto .tipo de escntum co1110 lltemwm
Q·no,·r
ti¿
· J 11 I
, r u tcnuo
c:rmte111do de. gfutamato monosódirn m dichils sop,1s
a SI/
c01respo11dt11ot1 ro11 unt1 littrtmm1 deshidr,1tadt1 sin rostro
ruern
.
.
'
. ' ,11
. rº' 111 StlllJ;U', n¡ rmgo, romo un tsp!'jo cmp,u1ado (-16) .h /11
!1temt11m d1Sect1da, _e111paquct11d,1 i'll crtjm d!',-01·,1dils ron un pollo
amrmllo )' ucrde. fs la littrt1t11m Qnorr. Prefiero dcj,mnc !lez,m·
por
. · · .
r ,¡
0
di la .senswzf1drtd,
. ., por
. el pl11cer del tc,to
. ' ¡ior e'',~0(('/1/({/l/¡es,wt
e .ª_ imagmaoon !1heri1dt1, por el l'frt1go de la comhln1ttor.ltl, por
el f111or de la !ubnnd11d, por ltl p11,irJ11 Mdlc,1, por !tl emoClón rll' !t1
L,

••

1i

�develación incontenible,
cierto/escritura feliz (67).

!'itra

lil:,

la !itcrar1m1 es rnapo

Obviamente, resulta irónico el hecho de colocar pahbras inconc:x:is
cuando se trata de la crítica literaria; em: hecho también puede ser
observado cuando Afrodisía se refiere a la Novela del postmodernismo,
resis que luego abandona para dedicarse a la Literat11m de la Colonia:
La novela del postmodernismo -escribe en su !ihretrz dt: apuntes-. es una no11elr1 modular, sin contexto.(.. .) se trata de una
literatura de Larga durr1ció11. Literatura en conserua (.. .)se escnbm
los textos hoy y se guardan enlatados al vacío en sus correspondientes
diskettes, con su respectivo "dead-date ". Una novela Qnorr podría
ser escrita hoy y desenlatada demro de treima años (. ..) Serán textos
impecables, conservados en vinagre ( .. ) Literr1tum avinagrada
(147).
Al cierre, se puede reiterar que De raposas y de lohos, se basa en

ciertos conceptos teóricos que la aurora manipula para llevar a feliz
térmi1.,J su experiencia. La aurora logra con su obra, lo mismo que
predice en la teoría de su protagonista Mónica Leger: "En la novela de
Fulvia Fénix, todo parece magistralmente resuelto: la estrucrnra limpia, la
historia verosímil, los personajes arquetípicos".

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Notas Bibliográficas
i L
.
M, os pcrsona.1e: - material de laboratorio cmpkado por Mónica Lcger son los siguientes·
1 oni~a Legcr (l·ulvia_ f-cnex_). "Profes_ora de Literaruta Latinoamcric;n Contempor;nca (.... )
:rra .rª·cª~lt~ra de.'.:/ Cuaaerno de h1/via Fénix y de la nov.:la Las lloras .·l111ables" (3 2-t):
arce~ . cnone. Profrsor de Literatura del Caribe ( ... ) escritor frustrado \ beodo
empe?er111do (... ) se su1c1da por desesperación al no poder escribir" (Ji)·)· ·\t·r&lt;&gt;d·1·t· L .
"Profes
d s ·· ·
·
- •,
a ars
d. , · ora e. cm1ot1ca (... )rival de Mónica" (325 ): Christopher lfoncy "Apuesto psiquiatra
e f·cuarenta
por
. 1ecc una extrana
,
d d ¡¡ai\os. llamado
•
, .. sus enamoradas
' ' doctor Mi.el ,,... ) p&lt;1c
en nme a •. amada licantrop1a (326): Esther Sterling "Psicóloga de Campo de Fresas"
lle~mogencs Moricha! "Médico_ps_iquiatra (... ) es el dueño de Campo ck Fresas\' de,E I
u I etc e la Luna. famosos ps1qu1atncos de Cáscaras.. (326)· Án J· R
,· :.J
estudiante de p ·, 1 , .. ,, . .
.. . . , · ·
. ·
ge &lt;1 apsoc1a O\ en
.
. sico og,a (3- 7). Tito Lobo Soc1ologo. escri tor. c11sayist·1 \' hombre el ,
~cgbo~ 1 ¡:oksor e1~. la UCC (~27): l'aola Sacramento. ··Joven psiqui;tra'.rc~idcnte ck E~
u I ete .. (; la Luna (328): Jeronimo Dandrú "Abogado. socio \ apoderado d •I do ' t
1',fonchal (329) y, · ·, M , 1 ..
•
.
~
&lt;.:
e or
, USA"
. · 1.:ron,ca ar,&lt;.: Proksora de Literatura Experimental en una universidad
1 . , (329). Herbcrt lklms. "Pcnod1sta y detective. escritor de no\clas de corte policial"
c1.:
(328): ~~sana Almarza "Madre de Mónica" (330): Alex García "Profesor de Metodología"
~30): Cat:lina íloko1\::ka "Profesora de Lingüística y Estructuralismo ( ) ex din:ctora el~ la
H~cucla de Liter~'.ur: (_33_1): Pere Manoa "Profesor de l listoriografia de la Literatura
spanoamencana (J3 I ). Ueonora Corbalán de Lcgcr "Cu11ad·1 de Mo·n,·ca" (332)· e,¡·, ·
"P
'd' d '
' (
. ~ t::rlllO
aram: 1co. e Campo de Fresas" ~332): Irene "Enfermera de El Cubilete de la Luna" (332)
~ ~tros persona¡cs masculinos y femen inos "por consickrarse de menor relevancia en la
0 ela. algunos pcrsona,1es no han sido mencionados en este recuento" (332).

g2:-i·

º:·

universitario. Caracas: UCAB.
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428

429

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�ACERCAMIENTO SOCIOLINGÜÍSTICO
A LOS DILEMAS DEL HOMBRE ACTUAL

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Elproblema de.fondo radica en tener con10
referente el desa,rollo tecnológico de los países
avanzadosy no una axiología que lleve como
qe aquellas necesidades humanas que sólo se
manifiestan cuando el hambre desapareció.
F. FemándeZJ 1997

1. Lo mediático
Hoy en día, cabría preguntarse si el acceso al uso de la tecnología y la
inmersión en el ciberespacio, nos ha llevado a olvidar al hombre
relegándolo a simple recepror de una cultura para él desconocida que ha
invadido su entorno y lo ha conducido a una debilidad ontológica, de
ideas y moral 1•
A través de los medios (prensa, radio, televisión y cine) hemos
creado una sociedad ciega y consumista; el hombre adquiere nuevas
formas de vida por la interactividad teleinformática, e interpreta el
1 Vattimo, La sociedad transparente. Piados, Barcelona, España, 1990.
215

�mundo por una metanarración y un saber manipulado. Hay un pensar
descontextualizado de lógica a favor de modelos o estereotipos que se
conectan a procesos mentales conforme a un mercado mundial de bienes
simbólicos2.
Ikram Antaki, se preguntó si la solución a la crisis no se
encontraría en el regreso a los clásicos griegos, pues ellos distinguían tres
niveles de discurso, que se correspondían a tres categorías de personas: el
discurso demostrativo, que alude a aquellos hombres capaces de acceder
al conocimiento demostrativo; el dialéctico, que corresponde a un grupo
más numeroso de sujetos que, sin certidumbres auténticas, aceptan u
ofrecen varias soluciones posibles por cada interrogante; el retórico, que
se refiere a la gran mayoría, asociado a nuestra idea moderna de
igualitarismo, que conduce a la demagogia3• Ningún pensador
contemporáneo defendería esta clasificación, pues el problema de la
crisis actual es falta de comprensión de la persona humana. Lo ideal sería
una democratización de la información que participara tanto del primer
nivel, como de cierta retórica amigable de información.
Indudablemente que las tecnologías mediáticas se han convertido
en el instrumento más eficaz para la deshumanización. Arma poderosa
de los grandes corporativos comunicacionales y entidades oficiales y
privadas que han conducido al hombre a una crisis espiritual de valores e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard- estamos amenazados por una
insolación mental, por una profusión enceguecedora a causa del feed-backs
incesante de la información sobre todos los puntos del globo4.
Los medios se han quedado en el nivel de la demagogia que,
asociada a formas politicadas, es el vehículo perfecto para convencer y
manipular al espectador tanto de una verdad como de su opuesto. La
civilización de la iqlagen, ha abierto la puerta a los juegos del lenguaje,
discursos vacuos, indigentes a la reflexión, triunfadores en el artificio y la
manipulación ideologizada de las voluntades populares.
A escala mundial pesa un imperialismo informativo que, a nivel
nacional, es controlado por el estado, convirtiéndolo en aparato
2 Herlinghaus, "Entre posmodernidad latinoamericana y postcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la conmnicaci.ón. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Núm. 49. Lima, Perú, 1997.
3 Ikram Antaki, Manual del ci.udada110 contemporáneo. México: Ariel, 2000.
4 Warner, La m1111dializaci.ón de fa c11lt11ra. Barcelona, España: Gedisa, 2002.

216

ideológico. La fuerza de las presiones culturales que se produce por los
mensajes transmitidos a través de los usos colectivos de lo mediático,
construyen, facilitan y generan transgresiones y desplazamientos
hfbridos, que descubren un manejo controlador represivo; la
confabulación de un grupo sea privado o estatal, y la actitud de un
público, que ha perdido el derecho a la autodeterminación.
Las mismas estructuras discursivas determinan un papel social de
gran importancia, expresan el consenso que respalda el poder de las élites
frente a una amplia mayoría conformada simplemente por los otros-, que
incluso legitiman, desde el punto de vista internacional, las relaciones
entre los grupos de poder5•
Es indiscutible que un comercio mundial libre y competitivo es el
mejor y más eficiente vehículo de transferencia tecnológica y, por ende,
impulsor de desarrollo. Pero cuando en este proceso convergen la
supravaloración del comercio competitivo y la explotación del hombre,
sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de las comunicaciones
que valida la búsqueda de ia riqueza y el poder. Al mismo tiempo que
favorece una anticultura teñida de escepticismo y relativismo, que se
manifiesta a través de la demagogia, arma efectiva de largo alcance para
cambiar expectativas de formas de vida y conciencia en aras de un sueño
de bienestar. Postulados falaces en pos de una felicidad que no existe.
Los enfoques de analistas como Huntington y Warner sobre la
apropiación de la producción, transmisión cultural, concentración
industrial, interactividad de transmisión definidas por el markenting
cultural, y el debilitamiento del rol de intermediarios como religiones,
escuelas, universidad y familia, hacen hincapié en el alto riesgo de la
mente, la voluntad y el sentimiento de los pueblos.
Tal pareciera que e/ imptt!so gfobalizador/ homogeneizador, acrecentara
en forma generalizada la filosofía relativista y el triunfo de la razón, que
es una razón escéptica, mera vacuidad, palabras huecas, indiferencia a la
verdad y consecuentemente, desacralización de los valores. En un
sentido antropológico, hablar de estos tópicos entraña también flujos de
bienes infinitamente diversificados que sirven para construir un macrocontexto social, que determina las formas de poder. Pero ¿quiénes fijan
las expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?

5 Van Dijk, La ideología. México: Gedisa, 1998.
217

�2. La mundialización de la cultura
Una de las consecuencias del impulso por el desarrollo, es la
mundialización de la cultura. La industria cultural conquista el mercado
mundial difundiendo su producción.
El término industrias culturales fue utilizada por primera vez en
1974 por sociólogos de la Escuela de Fankfurt. Sin embargo, sólo
posteriormente la expresión despertó interés, cuando la actividad de estas
industrias se asocia a la econonúa que se finca por la venta de espacios,
tiempo de antena y productos culturales.
En este sentido, los sectores del vestido, salud, alimentación,
tiempo libre, hábitat y transporte, son tan culturales como los sectores de
radio, prensa, televisión o cine. Pero, a su vez, todos ellos son objeto de
industrialización y controlados por un mundo, sometido a los vaivenes
del mercado.
La econonúa de las industrias culturales se relaciona así,
directamente con la globalización y su impacto en el contexto de la
actividad internacional. La mundialización de los flujos mediáticos,
tecnológicos y comerciales inundan hasta el último rincón del planeta y
alteran profundamente las prácticas locales. Hibridez simbólica, que
conlleva un gran potencial desestabilizador y acentúa interacciones
complejas, nuevas identidades culturales ajenas al conjunto de los
repertorios de lengua, cultura y acción, que permiten a una persona
reconocer que pertenece a cierto grupo social e identificarse con él. Este
es el drama de hoy. Un hombre desprovisto de referencias propias,
objetivos y valores, herido por un escepticismo y relativismo que
encierran frecuentemente una negación de la vida.

3. La quimera del progreso
Las consecuencias de este drama en el ámbito de nuestra realidad
total son decisivas. Hay una absolutización del poder, que se manifiesta
cada vez más en el marco de una cultura que combina refinamiento
intelectual con prácticas sociales que determinan un comportamiento
comunicativo.
Estamos ante la nueva frontera virtual, el espacio cibernético
que, al proporcionar un flujo casi continuo de información, va
fomentando la cultura de lo efímero. La atención se concentra en lo
218

tangible, útil y asequible. Foro en el que prácticamente todo es aceptable,
y se promueve una falta de compromiso total.
. Al o~servar las formas de actividad humana que constituyen la
realidad soe1al y cultural de los grupos humanos6, así como los
mecanismos concretos que operan en los fenómenos discursivos
pod~m~s afirmar que su función ideológica es la reproducción social d;
un s1?°1ficado esp_ecífico, para mantener la centralización del poder. El
estu~o del lenguaJe que se apoya en la teoría social, particularmente en
~ordie~, Focault y Habermas, señala que los fenómenos de poder y la
1deologta que opera en los textos, tiene lugar a través de interacciones
simbólicas.
·
La id~olo~a se construye con formas lingüísticas, cuya elección
~o e~ aleato~a, smo que guarda una estrecha correspondencia con el
~teres de qw~n lo. produce y el contexto en que es producido, que
mcluye el destmatano. La pretendida objetividad del discurso no es tal,
pero goza de po¿~r para presenta_rse a sí mismo, como la visión válida y,
por tanto, la uruca forma racionalmente aceptada7• Construcciones
s~bólicas o modos socioculturales de producción y recepción de
discursos, que producen efectos específicos de carácter cultural, que
amenazan la democracia.
La~ redes de transmisión, no son por tanto, neutrales respecto a
los conterudos y el control de los mismos. Denotan formas concretas del
entorno sociocultural, y connotan mitos, traducibles en pautas colectivas
de acción.. Comunicación de masas hechas con estrategias discursivas que
ponen en ¡uego normas sintácticas que generan la ilusión de lo real, hasta
crear un flujo hipnótico que deviene en persuasión ideológica8•
¿Cómo restablecer el orden moral y social? ¿Hacia dónde
encaminar una política cultural? El hombre ha hecho del poder el camino
para deificarse así mismo, lo que significa la destrucción de lo humano en
~n sentido total. El conflicto es cultural y moral, pues no existe ningún
t1po de afirmación o política concreta que enderece el rumbo hacia
valores que puedan consolidar un mundo ajeno a la corrupción.

6 Gumperz,_"Li11g11istic and Social Interactio11 i11 Ti110 Con11J11mitiei', The Ethnograpl?J oj
Cov1t111mzcaho11, Amencan Anthropologist 66(6), 11 (Special Issue), 1964.
7 Focault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
8 Lomas, Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras: te01iay práctica de la edt1cación /ingiiística.
Barcelona Piados, 1999.
219

�4. Política cultural
Las políticas culturales se fundamentan en tres aspectos fundamentales:
1. Las industrias culturales son una rama importante de la
economía. Crean trabajo, en un sentido amplio, son un factor
de desarrollo económico. El patrimonio cultural,
representado por museos, monumentos, si?os ~stóricos,
paisajes, es ciertamente una dimensión de ~a identidad, pero
también es un recurso turístico, a menudo importante. Toda
política económica tiene también una política cultural.
2. La transmisión de las tradiciones culturales se basa en el
patrimonio heredado del pasado. De aquí que la. ~fusión
cultural está estrechamente vinculada con la educacion, pues
le permite establecer lazos con la sociedad y sus tradicion~s.
3. La mundialización de los flujos mediáticos y comerciales
afecta intensamente a las políticas culturales de los grupos,
colectividades y estados, de suerte que, desde el advenimiento
de los medios se plantea la cuestión de una política mundial
9
de la cultura •
Pero en realidad, son los grupos de poder, los principales
responsables de la dirección del flujo medi~tico. Cor~es~ondiendo al
estado el definir una política cultural y fungir como arbitro entre los
intereses sectoriales implicados en la gestión del patrimonio y las
industrias culturales. La UNESCO (United Nations Educational Scientific
and Cultural O,ganization), que nació en 1945, justamente para reconstruir
el sistema educativo, las bibliotecas, los museos, devastados por la
segunda guerra mundial, era un proyecto idealista que consideraba _la
cultura y la educación no como fines en sí mismo, sino co~o un ~~dio
al servicio de la paz. Ideal que lamentablemente ha favorecido políticas
educativas asociadas a los vectores poderosos de las políticas culturales.
La evolución de la economía a escala internacional y el avance de
las telecomunicaciones en la dinámica de la dimensión globalizadora,

9 Warnier, La ,mmdializrición de la cultura. Barcelona, España: Gedisa, 2002.
220

originaron nuevas formas de control social sujetas a un modelo político
democrático que lejos de dar frutos a prácticas justas, pareciera someter a
las industrias culturales a la estructura internacional, dando lugar a una
política controlada por los fondos- de inversión. En cierta manera, los
procesos de transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de comunicación
10
masiva , nos sitúan frente a una fuerza subyacente de dominio de gran
alcance. Las redes cibernéticas, desarrolladas dentro de la
macrotendencia de la economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que
paralizan la energía humana y la voluntad política, para fraguar a través
del discurso, la producción social del significado por medio del cual se
produce una información al servicio del poder11 •
En este contexto de receptores y productos de la información,
las tecnologías de la información y comunicación utilizan el lenguaje
como arma poderosa a disposición de los grupos de poder. La influencia
de los medios en detrimento del otro colonizado 12, acelera un desarraigo
cultural, arrasando las raíces de la identidad del hombre y de los pueblos,
para dar paso a la progresiva asiatización de las relaciones mundiales.
Esto es, aunque todos los países del mundo están siendo
alcanzados en mayor o menor escala por lo que se llama la
mundialización de los flujos comerciales, la realidad nos muestra un
intercambio privilegiado entre los países más ricos, pues los bienes están
repartidos de manera muy desigual por la superficie del globo. La
evidencia empírica presenta el dominio ejercido por los países ricos sobre
las industrias de la cultura, actividad que pone en juego la capacidad de
los pueblos para crecer, producir su propia cultura y hacerla perdurar
ante las agresiones exteriores.
No se trata entonces sólo de desarrollo tecnológico, sino de
dominar a través de agencias de noticias, de publicidad, exportadores de
materiales impresos, audiovisuales y auditivos (tecnología de
10 P. Terrero, 1997 "Ocio, prácticas y consumos culturales. Aproximación a su estudio
en la sociedad mediatizada" . Diálogos de la co!!11111icación. IX Encuentro Latinoamericano
de Facultades de Comunicación Social. úm. 49. Lima, Perú.
11 Fq~ault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
12 Herlinghaus, " Entre posmodernidad latinoamericana y pos tcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la co1111micació11. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. N úm. 49. Lima, Perú, 1997.
221

�comunicación) corporaciones transnacionales anunciantes, compañias
internacionales de telecomunicación, que nos transmiten ideas que
circulan en enunciados y palabras, que generan la imagen del
acontecimiento y crean o modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar su propiedad. Los mensajes se convierten
en metáforas que articulan el sentido común popular y practican de
manera sutil, la coercitividad. Es decir, legitiman una visión del mundo,
connotan formas concretas del entorno, traducibles en una ideología;
modos de producción y recepción de discursos conforme a la ideología
dominante. Esto quiere decir que la palabra se tiñe de juegos sociales,
con el fin de producir efectos culturales previamente determinados por
los grupos de poder.
La importancia creciente de la producción de comunicación y en
general la extraordinaria expansión de la red informática mundial,
constituyen sin duda un desafío crucial. El hombre moderno recibe a
través de los medios, múltiples ofertas de verdades que van
expandiéndose y tomando fuerza con apoyo de corrientes de
pensamiento, que dan sustento a una política cultural que goza de poder
para presentarse a sí misma como la única visión válida racionalmente.
Este fenómeno ligado a la tendencia de homogenización y multicttlturalismo,
diluye la internalización de un yo, encargado de tomar decisiones y
13
desarrollar el sentido moral •
Vivimos actualmente en una civilización pragmática donde la
calidad de vida, interpretada según cánones de eficiencia económica,
consumismo, belleza y goce de la vida física, posterga o anula la
dimensión profunda del hombre, para fomentar la cultura del narcisismo,
donde los antihéroes y los egoístas dominan el ámbito de lo que hoy se
proclama como producciones culturales.
La cultura entrelazada en la dinámica de estos fenómenos
sociales, está a punto de estallido. Los giros bruscos del acontecer, han
roto los límites geográficos generando intersecciones del espacio, que se
traducen en nuevas representaciones de la historia. El hombre es
arrancado de la esfera del vivir cotidiano, para caer en el dominio de lo
relativo, donde fatalmente es abatido por el juego errático de los signos
que enmudecen el eco sonoro e interrumpido de un mundo
13 Haaften, Wren, Tellings, Sensibilidades moralesy educación. Barcelona: Geclisa, 2001.
222

convulsionado por la inseguridad, el terrorismo, la criminalidad, la
violencia, y la injusticia.

5. El poder de las élites
El poder crea las reglas, pero éstas no son precisamente para el
que las hace, sino se ejercen para los demás. Pareciera que todos somos unos
simios, pues actuamos como tales, es decir, entroniz~mos al simio más
fuerte, el más poderoso, y cuando envejece, le sucede el macho más
joven, y con más vigor. Lo mismo ocurre cuando el poder s:upremo recae
en la persona de aqHél que ostenta el poder. Ejemplo de esta forma de
gobierno podemos observarla en las constituciones modernas, el jefe de
~stado no puede ser sometido a un proceditniento judicial ordinario, lo que sigue
siendo una huella secularizada del carácter incólume de la vida del
soberano 14•
El poder en las sociedades actuales ha recaído en manos de las
élites, grupos que dirigen el rumbo de la econonúa internacional hacia la
conquista de mercados. La búsqueda del poder se hace en un contexto
de democracia liberal, entendida como expresión de la libertad, que en
términos reales, no es más que un instrumento de control y
sometimiento.
Arenal expone en base a la tesis de Morgenthan, que en las
luchas de poder, la política pretende tres metas: una política para
mantener el poder, otra para aumentarlo y una tercera para demostrarlo.
La teoría determina que el sistema es estable hasta que otro considere
que el cambio es provechoso, aunque también sucede cuando hay un
desequilibrio o desajuste, lo que se asemeja a la historia de los simios.
Bajo estas circunstancias, surge el aparato de adoctrinamiento
social, sujeto a los intereses de un grupo, que tiene por objeto la
manipulación del pensamiento y de la opinión pública. Se trata de ofrecer
una imagen del mundo que se ajuste a una ideología. Esto es, un sistema
de propaganda especializada que puede llegar a tener una influencia
decisiva en las decisiones del estado, con la consecuente destrucción de
la sociedad civil y la vida pública, en la que el protagonista principal son
los medios de comunicación15•
14 Amaki, Manual del ci11dadano contemporáneo. México: Ariel, 2000.
15 Choms_J&lt;y, Políticay Cttlt11ra afinales del siglo XX. México: Ariel, 1995.
223

�El modelo politizador del discurso tiene, por ende, un efecto
directo a nivel ideológico sobre las acciones de los sujetos. Una vez que
el grupo de poder logra tener control, puede mantener en estado de
enajenación a una sociedad entera. Ejercer con libertad plena. recursos
inadvertidos de subversión, para actuar conforme a sus 1ntereses.
Camino hacia la destrucción de la sociedad civil, que es finalmente la ruta
de la tiranía.
Se trata de un mecanismo de control social y de pensamiento que
garantiza que los ciudadanos permanezcan en estado de no ~articipació~.
·Cómo se logra? A través de instrumentos de poder que se tmponen s1n
16
~uestionamiento en la nueva cultura a la que se sujeta la sociedad tolerante •
Este mecanismo de control, significa una creciente fuerza de poder ante
el escenario internacional global. ¿Qué expectativas podemos tener ante
esta realidad?¿Quiénes fijan los nuevos paradigmas una globalización que
no es uniformemente beneficiosa para todos los países del mundo?.
Algunos, cierran los ojos ante este suceso. Incluso, el gobierno
actual parece estar de acuerdo con esta distribución de los poderes. Los
verdaderos dueños del mundo, son los medios, poderosa fuerza cultural,
que penetra hasta las entrañas mismas de las relaciones internacionales
de poder.

6. Prolegómeno hlstórico
¿Cuál es la actitud del hombre en este marco de referencia? ¿El
manúfero más altamente desarrollado? ... desde la Ilustración, la ratio se
convirtió en el paradigma por excelencia; nos atrevimos a pensar en el
·
•
•
17
hombre sólo desde la perspectiva genética de su respuesta mstilltlva.
Sería inagotable hacer un inventario sobre las diversas teorías en torno a
este tema. En la senda de nuestra historia, sólo interesa la objetividad, el
dominio de lo observable. Con estos antecedentes, emerge el concepto
del ser biológico que se opone a la imagen noológica. Pero el hombre,
sujeto pensante y sujeto de la cultura, no es sólo materia, posee c_uatro
dimensiones: lógica (referencia a sQ, ontológica (el ego auto-centnsmo,
de donde se deriva la ego-auto-trascendencia); ética (distribución de
valores) y etológica (ego-auto-f1nalidad). Es decir, el hombre comparte
16 Íbidem
17 V. Frankl, El hombre en busca del sentido. Barcelona: Herder, 1996.

224

rasgos distintivos con los seres unicelulares, pero su definición lo
18
rebasa • Hoy como ayer, la auto-reflexividad y la autoreferencia remite al
sujeto a su enunciación, pero no a una enunciación hacia la nada, que lo
hundiría en el vacío existencial. · Cuando descubrimos la verdad de
quiénes somos y lo que debemos hacer, comenzamos a existir, a ser libres
de encontrar un sentido a nuestra propia existencia.
Preguntarse por el sentido de la vida, por su valor, no es una
manifestación sintomática de que el hombre está enfermo, como
pensaba Freud, es sencillamente expresión de madurez humana. Una
forma de afirmación del ser, que se atreve a preguntar por la ·existencia. El
yo tiene como referente, lo humano; pero la conciencia nos pone en
contacto con el espíritu, que trasciende nuestra existencia, nuestra actitud
cognitiva, la historia, y aun todo aquello con lo que nos enfrentamos
cotidianamente.
¿Qué pasaría si no existiera la conciencia de nuestro ser como
personas? ... No dudo que es más fácil pensar y vivir como el homo Jaber,
aquél que sólo conoce dos categorías: éxito y fracaso; el que llena su
9
existencia produciendo 1 • Pero vivir, en tanto trascender, es la instalación
objetiva del sentido, del sentir humano. Se trata de la actuación del
hombre sobre la materia, en la que el sujeto descubre su ser en medio de
la realidad y a la realidad como un ser otro y mismo. El yo sólo es cierto
en mi realidad, sé la fecha en que nací, en la que escribo o leo, pero
desconozco lo que soy, lo que fui, lo que seré. Percibo lo que me rodea,
pero me desconozco, ignoro mi interioridad.
Borges escribe citando a León Bloy: "no hay en la Tierra un ser
humano capaz de declarar quién es con certidumbre. Nadie sabe qué ha
vendido hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus
sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre en el registro de la luz ... la
historia es una inmensa liturgia donde las iotas y los puntos no valen
menos que los versículos o los capítulos íntegros, pero la importancia de
unos y otros es determinable y está profundamente escondida"2º.
La vida es un acontecimiento inesperado. No es una repetición
de algo que queremos decir o hacer. Es enfrentarnos a lo ignorado;
descubrir en cada hecho, nuestra propia existencia; buscar un sentido. La
18 Morín, llltrod11cción alpe11sa1J1iento coJJJp!ejo. España: Gedisa, 2000.
19 Íbide111
20 Borges, Ficciones. Argentina: Emecé, 1966.
225

�experiencia de encontrarse existiendo, permite alcanzar autoconciencia de
21
sentido, que nos defiende de cualquier enajenación o posible extravío •
Entrar al mundo simbólico que abre posibilidades infinitas hasta lo
imaginario, y permite la auto-reflexividad, de donde emerge la
experiencia de la libertad, que no está determinada por las cosas, sino por
la capacidad que tiene el hombre de elegir.
Sólo la persona humana elige reflexivamente; puede discernir
entre el bien y el mal y dar razón de su elección para realizarnos en
plenitud.
7. La moral y la ética
Llegados a este punto de análisis, es importante, examinar a la luz
de la moral y de la ética, las normas y principios que nos rigen, puesto
que somos un animal de realidades, cuyos actos efectuamos
22
colectivamente •
La moral es una vivencia pura, se refiere al conjunto de normas o
reglas de convivencia en una determinada realidad histórica y concreta.
Tiene como finalidad establecer obligaciones de las personas entre sí y
para su comunidad, dentro de un marco de valores aceptados por la
mayoría. La ética parte de la moral, no la crea. Busca racionalmente la
fundamentación, el origen, la objetividad, la validez de los criterios
morales.
Aunque la moral y la ética se refieren a la conducta humana, la
primera establece criterios normativos; mientras que la ética reflexiona
sobre estos criterios. Trata de distinguir lo que el hombre afirma, asevera,
juzga en su existir. En cuanto representa el ser que existe y subsume la
nada para afirmar su ser. Él esy existe.
El hombre como realidad es una cosa más, un medio del todo
óntico, al que llamamos realidad. Por el conocimiento el hombre se sabe
sabiendo y abandona su condición originaria (ser pura onticidad) para
descubrirse como una estructura ontológica, que es propiamente el yo,
donde radica su conciencia moral, que le permite discernir y elegir sobre
sus actos.

21 Kundera, M. La insoportable levedad del ser. España: Tusquets, 2002.
22 Zubiri, Siete ensayos de antropología filosófica. Bogotá: Ed. USTA.1982.
226

Por naturaleza'. el hombre actúa siempre en función de un fin, y
par~ lograrlo pone_en ¡uego sus normas de conducta, aunque sujetas a la
razon como cnteno para la toma de decisiones, lo que puede ocasionar
q_ue,_ eventualmente, decida subjetivamente, considerando el propio bien,
s1n _unportar los demás. Es por eso que existe la lry moral, universal y
racional, que busca el bien común. Lo que es bueno para mí
(moralmente hablando) debe ser bueno para los demás y viceversa. El
deber moral no es, consiguientemente, presión externa ni física ni
psicológica, ni social, ni divina. Es la responsabilidad de hacer el bien.
Las fuerzas culturalmente poderosas insisten en que los .derechos de la
conciencia s?~ violado~, porgue están sujetos a la ley moral, que implica
una abrogacion de la libertad. Aunque ¿de qué concepto de libertad se
habla?
. . , El pro_blema de la libertad trae consigo la responsabilidad de la
~ecision. Realizar un acto humano libre, es una facultad O poder que
tiene el hombre, pero a la vez es un problema de elección. El hombre se
hace persona cuando elige y se realiza en medio del mundo. Los alcances
Y los_ límites d~ mi opción, se miden por nuestras acciones. Ser persona,
consiste en abnrse paso en el mundo; caminar hacia nuestra realización
que si~fica construcción de la realidad, aceptando la responsabilidad
que nos unponen ciertas obligaciones reconocidas como universalmente
verdaderas y sujetas a la moral.
Desde luego que también el hombre tiene libertad de hacer u
om_itir, porgue los actos humanos proceden de la voluntad libre y
deliberada: _Este aspecto nos lleva a hablar de la dignidad humana, como
re:ponsabilidad frente al mundo y a la historia. Apel y Habermas han
senalado_, que la éti~a concebida ~esde una racionalidad dialógica y
compartida, es la dest1nada a constrwr lo humano fuera de totalitarismos.
Pertinente es entonces mencionar, que los seres humanos no
sólo procesamos lo que acontece en el mundo, sino que emitimos juicios
de valor con criterios metalógicos que trascienden lo real. En este
sentido, elegir presupone asumir una postura, una conducta conforme a
v~ores y principios que hacen referencia, a una realidad metaempírica y
vienen a constituir la entraña óntica de las cosas, hechos, eventos y
personas, ordenados en un sistema. Un conjunto de hipótesis sobre la
natur~eza del hombre, el mundo y la sociedad. Los valores, por tanto,
constituyen la base de los procesos psicodinámicos interiorizados de
manera consciente o inconsciente que conforman la personalidad, y la
227

�ideología del ser humano. Todos obramos conforme al libre_ ~b_edrío, a
nuestra conciencia. Pero la conciencia no es infalible en sus Jlllctos. Por
eso, es necesario puntualizar que la conciencia debe educarse a fin de que
pueda discernir, elegir reflexivamente.

8. El criterio axiológico
En un orden axiológico, hablar de educación de la conciencia, se
asocia definitivamente a la estructura ontológica. Existir es descubrir el
espacio íntimo, la fuente creadora de la existencia cap~z ~e hacernos
trascender, a través de la cual podemos alcanzar la digrudad de ser
hombres; tomar conciencia de nosotros mismos como proyecto; aceptar
mi propio valor, cualidad estructural que existe independient_e ~el- sujeto,
pero hace referencia a él, haciendo posible una di~am1:a de
perfeccionamiento gradual, que lo lleva a fortalecer su 1dent1dad y
trascender.
De ahí la importancia del desarrollo del ser humano integral. Lo
que da sentido profundo a la existencia del hombre, manifiesta en la
responsabilidad consigo mismo y con los demás. Se elige en base a ~na
ley de libertad, y ésta es un postulado de la razón, que se concrenza
únicamente en referencia a otro. Cuando el ser humano se abre, y se
reconoce en relación a su entorno, empieza a forjar su proyecto de vida.
El respeto hacia el ejercicio de la libertad y el compromiso moral,
son condiciones esenciales de nuestra existencia. La conciencia de la
libertad la adquirimos porque su razón esencial es la ley moral. Si no
hubiera libertad, no podríamos hablar de ley moral, cuyas líneas están
dictadas por la conciencia del sujeto.
La historia del hombre es, por ende, la historia personal de la
libertad en la cual cada decisión está inscrita en nuestro tiempo
'
particular, histórico y, a la vez existencial, infinito y trascendente. D e
acuerdo a la dialéctica, es en el presente, donde el tiempo de la existencia,
que es trans-histórico, permite al hombre entrar en el mundo de la
trascendencia.

9. El futuro
¿Qué desafíos colectivos nos esperan? ¿Cómo descifrar el futuro?
El siglo ha empezado de nuevo con la lucha de los grandes emporios por
228

el poder, el avance del progreso científico y tecnológico adverso al
hombre, las manipulaciones genéticas, la destrucción de recursos
naturales, otras guerras, fuerzas antagónicas que parecieran vaticinar el
fin de una era.
El espacio se extiende más allá del tiempo y nos invita a
trasponer intrépidamente este mundo en el que el ser humano se
encuentra perplejo, carente de sentido. Liberados los valores, el hombre
lucha consta.ntemente entre la moralidad y la pemusibilidad absoluta.
Sobre el eje temporal coexisten los movimientos cíclicos, llevando
consigo la dinámica del cambio. El dilema consiste en estar situados en
un mundo donde la serenidad es menos verosúnil que el homicidio.23 Sin
embargo, los excesos de la historia siempre son limitados, y bajo la
dicotomia angustia-esperanza, la prioridad es de afrontar los retos de
nuestro tiempo, y redefinir el camino, entrar en un nuevo renacimiento.

10. La ética intercultural
La ética intercultural tiene como sentido principal el ser común a
todos. Su universalidad consiste en ser compartida por las culturas y
constituirse en atributo realmente común a todas.
Nada impide empezar a buscar el diálogo. Ninguna cultura
subsiste sin estar en contacto con otra. Si nos aislamos, nos
encaminaríamos a la deriva y desapareceríamos.
Su finalidad es contribuir, desde las actitudes y la decisión de
conductas, a la convivencia en la diversidad, de manera que se haga
posible el requisito de una democracia pluralista. D esde luego el
pluralismo no es únicamente su único objetivo cívico, posee también un
aspecto moral, como es ayudar a la supervivencia humana en
condiciones de diversidad étnica, nacional y cultural, pues la ética en sí
misma pretende que el ser humano alcance la felicidad además de ser
bueno y justo.
Estos son sus fines. Pero también, la ética intercultural nos debe
orientar en un sentido más genérico o formal a la apertura, porque la
ética es una en lo fundamental, pero es al mismo tiempo pluralidad moral
y cultural en su conjunto. Con esto se afirma la búsqueda de la
23 Lotman, CNll11ray explosión. Barcelona: Gedisa, 1998.
229

�consónancia y la valoración de las disonancias. Por consiguiente, es
ahora, ante el nuevo derrotero intercultural, cuando la ética puede
empezar a cumplir su vieja aspiración universal.
No obstante es necesario cuidar el que la ética intercultural puede
desvirtuarse a sí misma si comete el error de hacer pasar por universal lo
que es todavía una visión particular.
La ética intercultural adquiere relevancia por estar acompañada
de valores compartidos. El pluralismo, como fenómeno sociológico
abarca tres aspectos fundamentales: pluralidad de opiniones y diversidad
de conductas; coexistencia pacífica y respetuosa entre las personas y
grupos que sostienen opiniones y conductas diferentes; aceptación y
legitimación de la diversidad. De ahí, que se convierta necesariamente en
un valor cívico de singular importancia al no interferir con los valores
propios de cada cultura.
Los etnólogos han llegado a una conclusión de manera unánime.
Ellos dan testimonio de la erosión rápida e irreversible de las culturas
singulares a escala planetaria. Pero también, sustentan que en la práctica
de su profesión, y en el contacto directo con las comunidades locales,
esta erosión está limitada por elementos sólidos que poseen todas las
culturas por tradición. Es decir, en todo el mundo hay una producción
constante, abundante y diversificada a pesar de la hegemonía cultural
ejercida por los países industrializados en pro del bienestar de todos los
hombres. En una sociedad inmersa en el consumo, compartir, crecer en
la pluralidad y la apertura a los otros, es signo de vivir, crecer en plenitud
y poner en marcha la unidad entre los hombres, el respeto a las normas
de los otros, para construir una sociedad más digna y atenta a las
exigencias del bien común.

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232

233

�MIGUEL DE CERVANTES: LA MÁS ALTA
Y PERDURABLE EXPRESIÓN DEL
SIGLO DE ORO E SPAÑOL

Profr. Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El siglo XVI y buena parte del XVII representan la hegemonía de
España en el mundo y el apogeo de la cultura española: extensa, varia,
difusiva ... ese florecimiento no es casual. Los reyes católicos inician una
labor protectora de la cultura, el espíritu renacentista, que se extiende por
todas las vertientes del pensamiento, fecunda con su sabia la raíz
medieval del pueblo español. El afán de instrucción, en los siglos áureos,
abarca todas las clases sociales, las mujeres no constituyen la excepción.
Hay respeto y afecto hacia el hombre ilustrado por algo se dice: "no
puede llamarse caballero quien no sea hombre de letras". Los mismos
nobles estiman más el conocimiento de las letras clásicas que el brillo de
sus propios blasones. Gustan de las tertulias literarias, de certámenes y de
lectura de obras valiosas, en ese ambiente nació Cervantes. Menudeaban
los cultivadores de todas las ramas del saber humano.
Con América se abre el siglo político de España, con los
Habsbourgs ingresamos en el periodo más brillante de la literatura. Este
periodo -largo y rico- se prolonga hasta los principios del reinado de
Carlos II. Se suele dividir el mal llamado Siglo de Oro en tres períodos:
1.- hasta el reinado de Felipe II (1555-1598); 2.- hasta la muerte de Lope
235

�de Vega (1635); 3.- hasta el deceso de Calderón (1681). Estas marcas en
el tiempo corresponden al comienzo, al !pogeo, y ~ ocaso ~e lo ~ue los
hispanos llamaron el Siglo de Oro. Duena de si trusma, e°,:1quec1da con
los tesoros al parecer inagotables del Nuevo Mundo, Espana lucha ~n lo
sucesivo ya no para reconquistar su territorio n~~ral o para su urudad,
sino para la hegemorúa universal e~ el ord~n. belico y e~ el _or~en de la
cultura busca imponer "a fartiori' su ideal religioso y monarqwco.

Un monarca
Un imperio
Y una espada.
(Soneto de Acuña al Emperador)
España combate sobre todo co_ntra_ Francia. Italia, es el e_scenario
común de ese duelo de múltiples penpecias. En los paises ba¡os y en
Alemania reinan las guerras religiosas. España irá en búsqueda _de sus
antiguos enemigos a Tunez y a Lepan to. Ingleses y flamencos se dis~utan
la supremacía del océano. En su cruzada contra la _herejía, el gobierno
español es ayudado por la inquisición. Todo p:nsatrue~~o heter~~oxo es
aplastado impíamente. A la realización de este ideal político y relig10so, la
nación española sacrificará lo que le quedaba de libertad comunal Qos
comuneros de Castilla, las Germanas de las costas del Levante). To~a esa
anarquía acumulada durante los siglos precedentes, ah?ra sobreexcitada,
termina por agotarse. La obra emprendida por el geruo del _Emper_ador
Carlos I de España y V de Alemania y proseguida por la hábil ~ paciente
perseverancia de Felipe II, match~ hacia
_ocaso con Felipe _III Y
concluye su hegemorúa en los dos re1nados sigwentes. Portugal se liberta
nuevamente en 1640 y los países bajos se libran por el tratado de
Westfalia (1648), de esa España en cuyos do~os no se_ ~orúa el sol.~
mediados del siglo XVII España sólo conservara sus pos1c10nes de Italia
y de América.
_
,
A la muerte de Isabel, la reina católica (1504), Espana hab1a
conseguido su triple unidad: política, religiosa y lingüística. Por eso se
forjó abriéndose en rosa a todos los rumbos.
_ _
La reconquista fue coronada por el descubntruento, lengua y
espada, inteligencia y fuerza, todo es portent?s~. Los li_mites_ entre poesía
y verdad se desdibujan. España avanza en _A.frica _hacia ?nente y
Túnez. El imperio español incluye los paises ba¡os, Napoles, Sc1cilia,

:1

~º-~ª

236

Cerdeña, el franco-condado, el Archiducado de Austria y los extensos
territorios conquistados en América. España coloniza, evangeliza y
contiene la reforma en el concilio de Trento, que duró 18 años y en
donde prevalecieron las _voces de los teólogos españoles. Esta es la
España que se agita y bulle con aire culto, bélico y religioso, en la época
de Cervantes.
La decadencia política y económica vino aparejada en España, de
la decadencia en el aspecto cultural. Afines del siglo XVII se consume el
triste declive. Pero la pujanza intelectual española en el siglo y medio de
esplendor, fue tan profunda y tan· intensa que aun nos nutrimos
espiritualmente de sus esencias, de sus valores. Si tratamos de
caracterizar esencialmente el Siglo de Oro, habría que empezar por las
universidades españolas; lugar propicio para el cultivo de la inteligencia y
del carácter, surge un extraordinario desarrollo, con centros de cultura
superior que se multiplican en toda la perúnsula ibérica. Unos de esos
centros culturales de educación superior imitan a la clásica y tradicional
Universidad de Salamanca, otros a la renaciente o humanista Universidad
de Alcalá. Las universidades son creadas por los reyes (Carlos I funda la
Universidad de Granada), por los municipios (todas las creadas por la
corona de Aragón) y la mayoría por particulares, especialmente
eclesiásticos, que forjan el tipo de universidades-conventos. Su número
llegó, aproximadamente, a 40. No todas podían tener las facultades
completas; por eso se dividían en mayores y menores. La Universidad de
Valladolid sobresalió en Derecho, aunque haya tenido también cátedras
de Filosofía, Cánone:s, Teología, Medicina, Cirugía y Matemáticas,
régimen interior medieval y conexión estrecha con el poder civil.
Salamanca, democrática y descentralizada, compite con Alcalá
aristocrática y ordenancista. Al lado de las universidades persisten los
colegios, con sus rentas, becas y recepción de enseñanzas. Las
ceremonias de otorgamiento de grados (bachiller, licenciado y doctor),
incremeritan la solemnidad y el esplendor que terúan en la alta edad
media. Felipe IV (1625) funda un :.centro de cultura con el título de
"Estudios reales de San Isidro", para formar a los primogénitos de los
nobles. Los jesuitas, por su parte fundan sus colegios. Numerosas
bibliotecas reúnen un importante acervo de libros. Los archivos públicos
de documentos se organizan para conservar la memoria histórica.
España no sobresale en su producción científica, aunque
presenta aspectos valiosos en materia de estudios geográficos,
237

�cosmográficos, cartográficos, náuticos, astronómicos y matemáticos. En
física y química los españoles siguen a Aristóteles y se inclinan por la
doctrina experimentalista. Lo mismo acaece en medicina, botánica y
mineralogía. Lo que resulta verdaderamente notable es el florecimiento
filosófico y jurídico en los siglos XVI y XVII. Este desarrollo presupone
el previo desenvolvimiento de la teología. Recordemos que en el
Concilio de Trento, sus cultivadores principales fueron: Melchor Cano,
Salmeron y Torres, los Jesuitas, Laines Vitoria, Soto, Vázquez,
Villalpando y Francisco Suárez. Quiero recordar que Europa se nutrió
durante más de un siglo, de la metafísica de Suárez, el gran renovador de
la escolástica. ¿Y como olvidar al gran Francisco de Vitoria, el Sócrates
español fundador del moderno Derecho Internacional?.
La figura del humanista Luis Vives, con sus libros de Teología,
Pedagogía y Ciencias Sociales ilumina un singular brillo al Renacimiento
Español. La pujanza alcanzada por la filosofía española se pone también
de relieve en los nombres de Fox Morcillo, Herrera, el Brocence y tantos
otros. Todos ellos muestran una gran libertad de pensamiento en todo
aquello que no era dogma de fe; tendencia al realismo, a la armonía y a
los principios nuevos expuestos por precursores iberos de sistemas como
camino intermedio entre la creencia y el conocimiento, entre la fe y la
ciencia, surge, preñada de amor a Dios, la nústica española:
comunicación directa del alma purificada por la renuncia de las cosas
terrenales, por el amor y la oración, en éxtasis con Dios mismo. La
comunicación del hombre con Dios no implica pérdida de la
individualidad espiritual ni de la inteligencia cognoscitiva de Dios. La
contemplación pura se hermana con las obras de amor al prójimo. La
literatura nústica española se engalana con los nombres de Santa Teresa
de Ávila, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Fray Luis de Granada,
Fray Jerónimo Gracian, San Pedro de Alcántara, Juan de la Cruz ... Se
advierte en todos ellos una gran riqueza estilística y un hábil manejo -en
prosa o en verso- del idioma castellano.
Los problemas jurídicos que planteaban las guerras, las luchas
religiosas y la conquista de los territorios descubiertos, movieron la
participación de los grandes legistas en la vida política. A ellos les
consultaban y les protegían los propios reyes. La cuestión de la
gobernación colonial o el tema de la educación del príncipe incita a los
grandes colaboradores del Derecho Político: Mariana Suárez, Fox

Morcillo, Arias Montano, Gracian, Solórzano, Pereira, Saavedra Fajardo
y una legión que constituye toda una literatura cortesana y política.
El habla nacional entra por cauces gramaticales con Nebrija,
autor de un diccionario y de su Arte de la Lengua Castellana. Valdés, en su
Dialogo de la Le_ngua; Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana Fray
Miguel de Salinas, Pérez de Oliva, Fray Luis de León y tantos otros,
enriquecieron y flexibilizaron la expresión de todas las ideas y de todos
los e_s~ados anímicos. Depuraron la ortografía, fijaron la fonética y
perrrutteron la aparición de las obras maestras de la literatura de los siglos
aureos.
Las Bellas Artes, en la historia de España, nunca tuvieron una
época de mayor esplendor que en los siglos de oro. La nación entera se
cubr~ de monumentos, de estatuas, de cuadros, de obras de arte que
convierten a España en un vasto y viviente museo. La mayoría de los
artistas españoles reciben la influencia preponderante del renacimiento
italia_no, pero la transforman con maestría y con originalidad singular
arqwtectura barroca y plateresca de inagotable riqueza decorativa, de
apasionada abundancia de formas, de patetismo vital trascendente. Hacia
el fin del siglo XVI Juan de Herrera inaugura un estilo neo-romano
conforme al sobrio y antiguo canon. El Escorial (1575-1582) y la catedral
de Valladolid quedan como mudos e imperecederos modelos de esa
desnudez y sobriedad de masas. La estructura se desarrolla con esa
pasión tan española y con ese brillo de un vitalismo de inaplacable vigor.
Retablos, puerta, sillas labradas y escultura sobre madera son en España
más ricos que en cualquiera otra parte. Sevilla y Valladolid son las dos
grandes capitales del arte nacional de la imaginería: Alonso Berruguete
(1480-1516), Gaspar Becerra (1520-1570), Juan de Juni (1566), Gregorio
Hernández (1566-1622), Martínez Montañez (muerto en 1549) y Alonso
cano (1601-1667). Orfebrería religiosa, música y sobre todo, la pintura
genial de Diego V elásquez (1599-1660), Bartolomé Esteban Murillo
(1617-1682), Zurbarán (1588-1601), y el portentoso pintor griegoespañol el Greco (1548-1623).
En la época de su esplendor, florecen en España todos los
géneros literarios. Pero entre todos ellos sobresale, de manera singular, el
género dramático -comparable al de la alta integridad clásica- y la gran
novela de don Miguel de Cervantes Saavedra.
El teatro avanza a pasos agigantados, desde Fernando de Rojas y
Lope de Rueda, hasta Lope de Vega y Calderón. Se inicia el teatro con

238

239

�un naturalismo ingenuo. Estudiantes, bachilleres, liéenciados, alguaciles,
lacayos, soldados y rústicos comparecen en escena tales como son en la
vida real; aún con los detalles más ínfimos. Lope de Vega recurre a
personajes de todas las épocas, con máxima libertad. Reforma por
completo la escena española. Sigue el arte dramático de los corrales y
escribe o improvisa la comedia popular que sobrepasa por completo las
reglas clásicas. Le importan los caracteres, el movimiento y la vida.
Mereció el mayor aplauso de sus conciudadanos y le llamaron "el Fénix
de los Ingenios", "Monstruo de la Naturaleza"," "El Padre Adán de la
comedia".Era usual decir: "Parece de Lope" cuando algo era maravilloso.
Calderón de la Barca supera en profundidad a Lope, fue -que
duda cabe- la figura culminante de la dramaturgia española. Menor
producción pero mayor calidad. Este genio del teatro desprecia las reglas
porque él va a fijar lenguaje, estilo, pasiones vinculadas, realismo,
ferocidad, síntesis de un país y de una época. Personajes sujetos al poder
absoluto del rey y de la religión en lucha contra estos poderes que se
tienen por ineludibles y necesarios, de ahí surgen las situaciones
dramáticas de máxima intensidad y emoción. Debo decir, no obstante,
que en el teatro clásico español echó de menos la ternura, la nota
humanística. El honor y la justicia brillan, resplandecen y triunfan; pero
queda una sequedad anímica y una cierta rudeza rayana en la crueldad,
que campea en la mayor parte de las escenas. Pocas veces la galantería
deja de ser hiperbólica y artificiosa. Se ha hecho notar que el amor sano
está ausente, como lo están también la madre y el niño (Cánovas). La
idea directriz y motora es el honor; es la fidelidad, la fe en Dios y en la
patria, la mujer, mirada como joya o fetiche, es sacrificada aunque sea la
mujer amada, en aras de un honor hipertrofiado por los celos. Diríase
que hay un atavismo sarraceno en ese furor amoroso, en ese orgullo
feroz del marido que al menor indicio o a la menor apariencia de falta,
condena inexorablemente a su mujer. El rigorismo llega hasta la locura
en "el médico de su honra". Recordemos aquella siniestra carta : "el
amor te adora, el honor te aborrece, y así, el uno te mata y el otro te
ansía. Dos horas tienes de vida: Cristiana eres salva el alma, que la vida es
imposible". Siempre me ha producido escalofríos este fanático culto del
honor calderiano. El honor empezó a ser en Cervantes un apéndice de la
virtud. Pero terminó en extermidad, fanatismo, soberbia, celos delirantes,
obnubilación y crimen.

240

En la Villa de Alcalá de Henares, nace Miguel de Cervantes un
domingo de 1547 cuya fecha no ha podido precisarse hasta ahora. Hijo
de Rodrigo Cervantes y de Leonor de Cortinas. Padre pobre, con cierto
linaje, de oficio cirujano.. Madre sin eslabones, pero con buen dote. Le
preceden dos hermanas, Andrea y Luisa; y le van a seguir una nueva
hermana, Magdalena, y un hermano, Rodrigo. En Córdoba y en Sevilla el
pequeño Miguel asiste al colegio de Jesuitas. Sus profesores le tienen en
alta estima. El joven Cervantes se siente atraído hacia las
representaciones teatrales festejadas por Lope de Rueda. Empieza a
presagiar su destino. Su padre se traslada, con toda la familia, de una
ciudad a otra. Tanto peregrinaje no favorece los estudios completos de
Miguel. En Madrid opta por frecuentar los estudios de un gramático,
Francisco del Bayo, y de un humanista, Juan López de Hoyos. Escribe el
joven Cervantes un poema que conmueve la sensibilidad del humanista
López de Hoyos: "Historia y relación verdadera de la enfermedad,
felicísimo transito y exequias fúnebres de ...doña Isabel de Valois". Se
adivina el literato en Ciernes. Verbo ágil, preclaro y armonioso. Pero
antes de su entrega a las letras, va a pasar una larga temporada en las
armas y en las cárceles. Se incorpora audazmente al séquito particular del
cardenal Acquaviva, y parte para Italia. Empiezan sus andanzas militares
con los soldados españoles. Se alista en la tripulación de la galera
"Marquesa" y sale pletórico de valor y de ensueños para combatir al
infiel turco. El día 7 de octubre de 1571, en plena batalla de Lepanto,
recibe dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda. Había
luchado con ejemplar denuedo y singular pericia. Varios marinos turcos
fueron abatidos por este bizarro soldado español que sale a combatir con
alta fiebre y rara enfermedad. Nunca se arrepintió de haber participado
en gesta tan gloriosa, aunque le haya costado la perdida del brazo
izquierdo: " ... orgullo muy noble me cabe de haber peleado en Lepanto
bajo las banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos V, de feliz
memoria".
¿Por qué no ver en estos rasgos altivos y luchadores un boceto
prelitninar del Ingenioso Hidalgo Manchego? Caballero andante fue, sin
duda el joven Cervantes. Vendrán muchas batallas que arrostra con porte
y distinción. Su pulso nunca tembló, ni su animo; siempre se mantuvo
firme y erguido. Pero la suerte no lo acompaño a Cervantes, cuando
viajaba en la "Galera Sol" y fue apresado por corsarios argelinos.
Arnaute Mami le somete a duro y largo cautiverio. Mas de 5 años ha de
241

�permanecer a merced de la ambición y del capricho del pirata islámico.
Privaciones abundantes, malos tratos, frecuentes daños, humedad que
causa enfermedad, fatiga y prematuro envejecimiento. Nadie paga el alto
precio fijado por su rescate: 5,000 escudos. Bajan la tarifa y sale por fin
libre, gracias a la Orden Mercedaria, a su familia y al consejo de cruzada.
Los intentos de fuga le co~taron muy caros, pero nunca perdió la
esperanza de salir de la mazmorra. En el silencio de la cautividad pudo
escribir La gran turquesa y La gran sultana, Batalla Naval y Los tratos de
Argel. La prosaica realidad y los altos ideales se debaten vivamente en el
alma cervatina. Las finas y gratas fantasías -¡Oh tristeza!- no suelen ser
correspondidas por los dictados de la vida cotidiana. Este conflicto será
llevado, con el tiempo a la esencia.
De vuelta en España saborea, por corto tiempo, la felicidad del
retorno. Vuelve al ejercicio de las armas -Portugal e Islas Terceras- por
algunos meses. Su madurez le exige atender a la llamada vocacional. Su
misión será escribir y escribir. Vuela la pluma y se aquieta el corazón. Las
musas están con él. Frecuenta "Los corrales castizos", los mesones y las
hospederías. Convive con bohemios, ricos en ensueños y esperanzas. En
aquel mundillo de la Villa y Corte, contempla riñas de capa y espada y
sabe de romances imposibles. Autos de fe en plazas públicas; suspiros de
amores traicionados en corazones solitarios, desiertos. Marco inquieto y
colorista que sirve para tejer los hilos de una obra: Ca/atea, -novela
pastoril con frescura, de velos, gracejo e irorúa. Empieza la
representación de sus obras teatrales Los tratos de Argel Numancia y La
Confusa. Saborea elogios y tiene una hija natural con Ana Franca.
En la vida de Esquivias conoce a doña Catalina de Palacioscarente de fortuna y de cultura- pero no de gracia y de fortaleza y casase
con ella cuando tenia 37 años de edad. Su salud ya no es buena y reclama
cuidados más intensos y delicados. Pero sigue en la brega literaria,
ganando brillo y pujanza. Conoce la gloria teatral, aunque le produzca
muy contadas monedas. Siempre se ha dado más culto a la forja y al
comercio que a la belleza del espíritu. La estrechez económica le
persiguió siempre. Aunque le conozcan en los corrales madrileños, tiene
que andar mendigando favores de señores provincianos o de altos cargos
reales. Consigue un empleo: recaudador de provisiones para la armada
imperial. Y cae nuevamente en la cárcel -esta vez de Sevilla- por ajenos
enredos y negligencias. Era el año de 1592, en esa desolada cárcel de
Sevilla va a surgir la intuición de su gran obra maestra. Él mismo nos lo

242

dice: "El Ingenioso Hidalgo se fragua en una cárcel donde toda
incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su
habitación". Inmerso en la realidad de su tiempo, en la época en que
España imperial y · conquistadora asiste al lento e inexorable
desmoronamiento de su prodigiosa grandeza, un hombre se consuela y
nos consuela extrayendo del fondo de su humanidad lo más humano de
lo humano. Ahí en el seno de una España nústica y guerrera, donde las
excelencias de lo espiritual marchan hermanadas con la más
desenfrenada codicia y lujuria; donde magnificencia y miseria muéstrense
indisolublemente unidas, está este humanismo Cervantes víctima y
producto de su tiempo; perdurable expresión del Quijote y del Sancho
que todos llevamos dentro. Él mismo se describe físicamente: "este que
veis aquí afirma en su autorretrato, de rostro aguileño, de cabello
castaño, frente liza y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva,
aunque bien proporcionada; las barbas de plata..." Su semblanza moral la
encontraremos a lo largo de miles de páginas y de hechos.
Cervantes fue un hombre desgraciado e independiente, idealista,
magnámino, observador y un tanto erudito. Estuvo versado en todas las
miserias humanas y fue a la par, convencido de la superior dignidad del
hombre. Soportó victoriosamente las dudas y dio ejemplo, con su
muerte, de lo que es un sincero y verdadero creyente. ¡Que extraña
figura! Magnate de invenciones -un verdadero rey de la imaginación
creadora- un menesteroso de tantas y necesarias cosas. Enriqueció el
género humano, mientras vivió endeudado. Su vida fue una cadena de
fracasos. Asombra su constancia, su indulgencia ante el espectáculo de la
ruindad, de la estulticia o de la torpeza de la gente. Este bravo y blando
caballero sonríe con un amor que sabe perdurar. Saca fuerzas de sus
propios descalabros. Lejos de resentimiento y más allá de la resignación
levanta, para todos los siglos futuros, la gran estatua de su Quijote y de
su Sancho indisolublemente unidos en la lucha de los tiempos porgue se
conocía a sí mismo conocía al hombre; al hombre grandioso que confía
en Dios y que sabe que el hombre -en el mundo- está encomendado al
hombre. Su frustración humana no le hizo perder su idealismo superior.
La imagen de España -y de los pueblos que hablamos su lengua- no
hubiese sido posible sin Cervantes.
Entre Cervantes y el Quijote hay fusión imperecedera. La
inmortal filosofía del caballero manchego y el estoico modo de afrontar
los escollos de la vida, son de pura cepa cervantina. El desengaño y el

243

�desencanto, buenos consejeros, nos señalan límites a nuestras
posibilidades. Aquel hijo seco y avell~nado de la Manc~a sale a p~lear
con gigantes nunca vencidos, es un hi¡o rebelde y levantisco del Miguel
de Cervantes que camino sobre lo palpable y lo real. U~a parte de
Cervantes ha sido vencida por la otra parte fundada en la razon y el buen
sentido, pero siempre queda algo del caballero andante que por su honor
y por su justicia, sale al mundo entero con el fin de "desfacer entuertos".
La grandeza del Caballero de la triste figura estriba en que su ser
es el nuestro. ¿Acaso no comprenderemos que sus fantasías no nos son
extrañas?. Somos cada uno de nosotros -sepámoslo o no- un don
Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y ~n e~ corazón. Al lo~o
del flaco rocinante, fustigados por el sol de medio día, nuestro corazon
va ahi dentro de ese inmortal ente de ficción, más real que muchos
fantoches y muñecos que transitan a nuestra vera. Cada vez que
renovamos nuestro entusiasmo, caliente de inagotables energías, es
nuestro genio tutelar quien nos impulsa en la gran ave~~ª- human~. En
vano pretendió el escritor Cervantes ridiculizar, al pnnc1p10, el genero
caballeresco. Lo que verdaderamente hizo fue dignificarlo, sublimarlo.
·Como nos duele verle dolorido y lleno de impotencia, tratando de
levantarse cuando uno de los mercaderes toledanos le apaleo! ¡Pobre
caballero que vocea la culpabilidad de rocinante _r~ra disfrazar su
decrépita debilidad! ¿cómo pueden ser los hechos distintos.ª
el
noble caballero los ve e imagina? A veces la duda le hace sufnr: ¿donde
estás, señora mía, que no te duele mi mal?. O no lo sabes señora, o eres
falsa y desleal". No quería ver lo que hay que ver. La justicia y el bien no
siempre se imponen. Sancho, con su asno, sus alforjas y una bota, no
cree en príncipes y magos, pero tampoco cree en sí mismo. Por eso -y
por cierto ideal escondido- fue presa de don Quijote y, guijotizándose, le
siguió hasta el fin. Ingenuo y bonachón, más que hacer dejar hacer. Pero
no deja de tener un fondo de sabiduría: la vida, cuando más apacible Y
sencilla, se vive mejor. Y esta sabiduría sanchopancesca templa algunas
veces la fiebre activista de don Quijote.
El amo de Sancho -no lo dudemos- es tan iluso como tenaz. o
conoce el desaliento y desprecia los argumentos realistas del buen
Sancho. Cervantes vivió cocido del dolor; por eso su amor es el más
sublime acto vital y humano. Sublima la realidad en aras de ensueños y
de ideales. El amor -mito y sacrificio, honor e inmortalidad- alcanza el
nivel de acción suprema de la existencia y de sacrosanta aventura.

;.º~º

244

Cervantes -como muchos de nosotros los hombres- es muy
vulnerable a la belleza fisica de la mujer. Por eso pone en boca de don
Quijote su escala axiológica: "porgue has de saber, Sancho, si no lo
sabes, que dos son las· cosas que incitan a amar más que otras que son: la
buena fama y la mucha hermosura". Como buen renacentista Cervantes ·
,
'
con su característico equilibrio estético exige, en lo visto, ritmo y
melodía, templanza y mesura. El amor no es un breve destello;
permanece más allá del recuerdo y de la tumba. No es necesario ver con
frecuencia a la enamorada. Para don Quijote b;sta con "limitar amor
entre los dos a un hondo mirar. Y aún esto, tan de cuando en cuando,
que osaré jurar con verdad que en 12 años que ha que la quiero... no la
he visto cuatro veces".
Cervantes, compasivo, le hace saborear a don Quijote, muy de
vez en cuando, las mieles del triunfo. En la aventura de los dos frailes de
la Orden de San Benito y de la dama vizcaína sale triunfante: libera a la
supuesta dama secuestrada y hace huir a los "feroces enemigos (dos
frailes religiosos de la Orden de San Benito). También en la aventura de
los leones sale victorioso.
Para don Diego l\firanda -a quien el Ingenioso Hidalgo le llama
el Caballero del Verde Gabán-, don Quijote aparece como una extraña
mezcla de razón y extravió, de seriedad e infantilismo. También su hijo,
el joven Lorenzo, concluye por decir: "pese a palabras tan serias y bien
fundadas, no dejo de adivinar en el "resplandores de quimera" y sueños
disparatados". Don Quijote concluye su discurso sobre la ciencia de la
caballería con un código ético: " ...por encima de todo eso, el caballero ha
de ser fiel a Dios y a su dama, la vida ha de dar por defender la verdad y
compartir los pecados que manchan al mundo. De todas estas grandes y
pequeñas partes se consume un buen caballero andante. Juzgue vuestra
merced si no aventaja esta ciencia a las más estiradas y pomposas que en
gimnasios y escuelas se enseñan". Más allá de placeres y posiciones
materiales está el verdadero ideal -justicia y amor que se funden y
confunden de la caballería andante- por eso en las bodas de Camacho,
don Quijote toma al partido de Basilio: el pobre y el débil frente al rico y
el prepotente.
E n su plenitud creadora, don Miguel de Cervantes Saavedra oye
los pasos de la muerte. "Bien me doy cuenta de la vanalidad que ciñe el
torso de nuestra vida y el pasajero aliento de nuestras ilusiones y
esperanzas. La muerte es una prueba que trataré de afrontar con valentía
245

�y dignidad". Sus vivencias religiosas aumentan día a día, sin extinguir su
vena literaria. Se prepara para el final, deja atrás el ambiente literario de la
corte (envidias y calumnias, superfluidades y engaños) para ingresar a la
Orden Tercera de San Francisco como hermano novicio. Vive con
frugalidad y sencillez, enfermo siempre. Asiste al declive con ánimo
sereno y realista. No teme a la muerte. Recibe los Santos Sacramentos
con toda unción, ha encontrado la paz de espíritu y muere con
naturalidad, rodeado ¡;:&gt;or hermanos Franciscanos. Amortajado con el
hábito de la Orden, fue enterrado en el Convento de las Trinitarias el 23
de Abril de 1616. ¡Cuantas generaciones han pasado desde entonces!
¡Cuantos cambios han sucedido! Pero ahí está plantado, con su figura
inmortal, el caballero Miguel de Cervantes, inmune al tiempo; firme y
digno, adentro muy adentro, en la entraña misma de la humanidad.

EDUCACIÓN DE UN PRÍNCIPE CRISTIANO DE
ERASMO: UN ESPEJO CON IMAGEN PÚBLICA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades y Ciencias Sociales
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

El humanismo cristiano español, o la síntesis de la cultura grecolatina y el
pensamiento cristiano, estuvo conformado entre los siglos XV y XVI
por tres vertientes: la filológica (introducida por Nebrija en la época de
los Reyes Católicos e inspirada en la obra de Lorenzo Valla: Elegancias de
la lengua latina; Nebrija aduce que una lengua nace, florece y decae con el
imperio que la habla; plantea la necesidad de depurar el latín como
recurso para afrontar la barbarie); el socratismo cristiano (donde la
sabiduría se traduce a través de las acciones cristianas; Sócrates visto
como un modelo de comportamiento moral); y el erasmismo (difundido
durante el reinado de Carlos V a raíz de que Erasmo le dedicara a éste un
manual de comportamiento virtuoso).(Carceles de Laborde, 29-55)
Erasmo de Rotterdam (1469-1536) escribe en latín el tratado
Institutio Principis Christian (Educación delpríncipe cristiano) en 1515 a petición
de Jean Le Sauvage, canciller de Brabante. Se trata de un espejo de
príncipes, "un género tradicional dirigido a la educación personal, moral
Ypolítica de un príncipe".(Blockmans, 34); una obra de orientación para
el futuro rey. La obra es publicada en 1516; tres años después de la
escritura de El Príncipe de Nicolás Maquiavelo.
246

247

�Durante el reinado de Carlos V, en el siglo .1..7VI, se impulsó el
erasmismo en España para proyectar la imagen pública de una
monarquía regida irrestrictamente por un ideario cristiano. No el
erasmismo auto crítico, enérgico y realista que se muestra en obras tan
lúcidas como Elogio de la locura, sino el erasmismo atemperado, dirigista y
utópico que prevalece en Educación de un príncipe cristiano. Esta obra está
en consonancia con el bien llamado humanismo cristiano español que, a
diferencia del humanismo renacentista difundido en otros países
europeos, ve en la religión el instrumento más confiable para la
renovación integral del ser humano.
De ahí el maridaje necesario entre valores cristianos y poder
político. El poder político de un príncipe honesto debe sustentarse,
según Erasmo, en el ejercicio de la bondad y la sabiduría. Y esta es la
imagen pública que precisa transmitir Carlos V con el propósito de
fortalecer su poder imperial.
Cabe aclarar que no estamos frente a un príncipe auténticamente
"maquiavélico" que pretende aparentar ser virtuoso pues es justo
reconocer que estaba moldeado por preceptos cristianos; se trata, más
bien, de un príncipe que promueve su cristiandad bajo el amparo del
bien intencionado libro de Erasmo; libro usado para divulgar, ante la
opinión pública, la imagen de un modelo ejemplar de príncipe.
A diferencia de otros futuros espejos de príncipes, la propuesta
erasmista es sincera y respetuosa. Erasmo se dirigía a un joven príncipe
que aún no era investido como rey, pero que depositaba en él su
esperanza de pacificación. La dedicaba, además, sin ninguna intención
panegírica; sin aspirar a una prebenda política. Y si bien su propuesta es
sincera y respetuosa, también está desprovista de argucia política. Esa
1
argucia encaminada a preservar el poder sin destruir al enemigo • Para
Erasmo bastaba el empleo sabio y bueno del poder para propici~ una
mejora social y política. Virtudes cristianas divorciadas de habilidades
políticas. Esas habilidades necesarias para subsistir en un mundo
irracional y cruento. De ahí la inviabilidad práctica de la propuesta
erasmista. Sin embargo, la propagación del erasmismo en España fue
exitosa. ¿Razón? Fue la justificación filosófica de un pensamiento

1 Difícil precisar el punto medio cuando confluyen, en la misma época de Carlos V, dos teorías
extremas: la "ferocidad" política de Maquiavelo y la "benignidad" filosófica de Erasmo. La ética
política contemporánea aspiraría a una visión ecléctica: la legitimidad de un gobernante no sólo
estriba en que procure el bien público sino en que posea la suficiente pericia para consolidarlo.

248

imperial. La propuesta erasmista resultó funcional y estratégica en
términos propaganclisticos. Poco importaba que Carlos V la aplicara
cabalmente; lo relevante era suponer que se guiaba por ella. Pero detrás
?e todo est? asoma 1.ma pregunta: ¿Por qué Carlos V habría de querer
unpulsa~ l~ unagen de un príncipe cristiano modelo si por herencia ya loera~ swza porque las adversas circunstancias históricas de su tiempo le
advut1eron que no bastaba ser un buen cristiano sino también requería
fortalecerse como tal. Pero la mejor respuesta nos la brinda Erasmo en la
medida_ ~ue contrastemos su ideario politico y algunos de los
acontec1m1entos históricos del imperio de Carlos V. No con el deseo de
parec~r novedosos ante un asunto ya estudiado. profusamente, sino para
a~rectar el recurso legitimador de la imagen cristiana de un príncipe
e¡emplar, a través de sus condicionamientos sociceconómicos y politicos.

l. Condicionamiento socioeconómico. Un extranjero en los
hombros de un reino
. ¿Qué significa ser extranjero ·en el siglo XVI, en España? Habría
que indagar en el concepto de nación, inexistente, en ese periodo:
... en los siglos XVI y XVII el concepto de patria o de nación tiene un
significado dominante limitado al ámbito regnícola. Hasta el siglo XVIIl
no existe conciencia española, ni jurídica ni sentimental. Extranjeros para
los castellanos eran tanto los ciudadanos de la Corona de Aragón, como
para los catalanes, los valencianos o los aragoneses .. . (García Cárcel, 16)

En este sentido, para ser extranjero bastaba con ser ciudadano
del Imperio. Si bien Carlos V era heredero legítimo de la corona de
España, llevaba sobre sus hombros el "peso" de haber sido educado
lejos de España, en Gante. Era percibido como un extranjero en casa. Al
respecto, Alonso Manrique de Lara, obispo de Badajoz, enfatiza en una
carta dirigida al Cardenal Cisneros, el 8 de marzo de 1516, lo siguiente:
El principe, nuestro señor, tiene gracia a Dios muy buenas cualidades y
un carácter fuerte, pero se le ha educado lejos del mundo, y ante todo
lejos de los españoles, y así se le sigue educando, lo que es malo y aún
será peor cuando vuelva allá (a España)

. Agrega: " ... no sabe decir ni una palabra en castellano, aunque
entiende un poco".(Kohler, 47) D e ahí que Fernando, su hermano, fuera
249

�considerado como un candidato idóneo al reino por haber racido en
Alcalá de H enares. El emperador Maximiliano de Austria se había
responsabilizado de la tutela y formación de Carlos, y el rey Penando de
Aragón se inclinó por Fernando. Maximiliano le encomendó a su hija
Margarita la educación de Carlos y sus hermanas en la ciudad de Malinas.
(Cierva, 7)
Aunque a Carlos le correspondía el derecho al reino ¡or ser el
p rimogénito, prevaleció el sentimiento público de que Esptña sería
eobernada por un "extranjero"; lo cual resultaba incómodo ante los
r,retendidos intereses de unidad monárquica. Erasmo, en Ed,cación del
tninczpe c,istiano expresa:
Desearía gue el príncipe naciera y se educara entre aquellos alos gue ha
de gobernar porgue así se establece y consolida mejor la amisad, habida
cuenta de que el principio de la benevolencia se origina por estas
condiciones. El vulgo aborrece y odia los bienes desconoci1os; por el
contrario, los males conocidos son, a veces, objeto de anor. Esta
circunstancia acarreará una doble ventaja: el príncipe estará má; inclinado
hacia los suyos y los considerará más como suyos y el puolo tendrá
hacia él un afecto mayor y, gustosamente, lo reconocerá como su
príncipe. (104-105)

El príncipe Carlos no cuenta, en un inicio, con ese afeco debido
1 ·u procedencia "extranjera". Erasmo no sugiere alguna ~strategia
Dtecisa para resolver esta "limitación", pero tampoco fue necsaria. El
, 1nciller Le Sauvage es el mejor promotor inicial del futu:o rey al
divulgar que, si bien Carlos no fue educado en España, es un príncipe
que asume y practica los valores cristianos al leer obras cono la de
F rasmo. Recibió el apoyo aplastante de su abuelo aún vivo, el enperador
Maximiliano, quien abogó porque fuera elegido como Rey de Romanos y
como su sucesor. Buscó el respaldo de los príncipes electores .!emanes,
en su aspiración al trono de España, utilizando la diplomaci:. E n ese
momento no sabía alemán, pero copió varias notas en este idi)ma para
rer-madirlos de que se inclinaran por él. Tal fue el efecto dipomático,
, J. 1e la Casa de Austria lo presentó después como "un príncipe chediente,
nacido y educado alemán, que sabe hablar y escribir alemán pues es
ducho, y a su edad de veinte años ya es de gran ayuda y una povechosa
,dünza." (Kohler, 62). Asimismo, es decisivo el apoyo de l:anqueros
europeos como Los Fugger y los E lser para que Carlos set elegido
&lt;"mperador. Logró, con dicho respaldo, que los príncipes estuvitran de su
250

lado al duplicar la cantidad de dinero que Francisco I, rey de Francia y
también aspirante al trono, había ofrecido. (Voltes Bou, 93-94). Ya
instalado en el poder, Carlos V buscó en su hermano Fernando un aliado
leal al otorgarle los territorios austriacos, bohemios y húngaros. Esta
estrategia de control imperial la extiende a otros miembros de la familia:
a su hermana María la nombra gobernadora de los Países Bajos, e Isabel,
su &lt;:spos~, asume la regencia de España en varias ocasiones. Constituye
su 1mpeno con servidores públicos extranjeros; en parte porque sus
ancestros (Alfonso el Magnánimo, Fernando el Católico y Maximiliano I)
ya lo habían hecho, y también para rodearse de un séquito que le
r~sultase conocido y seguro. Si después el emperador invitó a participar a
cmdadanos españoles dentro de su gobierno fue porque las Cortes de
Valladolid de 1518 y las de la Coruña de 1520 le exigieron que no
otorgase más cargos a extranjeros. (Ochoa Brun, 26)2. Y también porque
estaba e~ entredicho. su imagen de príncipe español. Lo cierto es que,
por motivos de segundad personal, conformó su gobierno con hombres
de su absoluta confianza, provenientes de los Países Bajos: Adriano de
Utrecht (preceptor suyo), cardenal de Tortosa, nombrado gran inquisidor
en 1517, posterior Papa; Guillermo de Croyy Chievres, su gran
mayordomo; Jean Le Sauvage, jurista flamenco y gran canciller hasta
1518; Mercurino di Gattinara, sucesor de Le Sauvage, desde 151 8 hasta
1530. (Blockmans, 162) Reformó la administración pública de España
c?n ~ase en el modelo desarrollado en los Países Bajos pues se requería
vigorizar la economía imperial. La reforma administrativa fue una
innovación necesaria, pero Erasmo se pronuncia en contra de cualquier
innovación_: "El príncipe debe huir de cualquier innovación siempre que
le sea posible. Pues incluso, si cambia para mejor, la novedad en sí
misma crea cierto malestar." Pero más adelante reconoce que " .. .si hay
algo que ya es imposible de mantener, deberá ser corregido, pero con
tacto y paulatinamente". (1 11)
Lo curioso es que el imperio tenía poca paciencia en reformar
"con tacto y paulatinamente". Se transmitía la imagen de que la situación
económica mejoraba, pero en el fondo no se habían modernizado los
cimientos sociales que la sostenían. La imagen de innovación económica

2 A pesar de esto, precisa José Antonio Maravall, el incremento de colaboradores españoles en el
remo de Carlo s V no significó necesariamente que aumentara también su influencia en tas
decisiones ideológicas del monarca._~Carlos V y el pensamiento político del Renacimiento, 74-76)
Con esto queda claro la unagen polioca de cambio de forma sin fondo.

251

�era necesaria aunque en el fondo todo permaneciera igual, salvo un
imperio que se iba ensanchando. Es una monarquía que prolonga un
viejo sistema de privilegios. Prevalecía el monopolio de las grandes
sociedades prestamistas de la época. Según Kohler los recursos
económicos del rey eran vastos pero insuficientes para realizar su
actividad política. Tuvo que recurrir a esas sociedades prestamistas para
financiar su guerra contra Francia en 1522. A partir de los años cuarenta
las arcas del Estado se habían agotado, y en 1557 la amenaza constante
de bancarrota se perpetuó. (152-153). La campaña de Túnez de 1535, por
ejemplo, fue financiada con plata proveniente de América. (251) Una
posible ventaja económica para el rey, de acuerdo con Blockmans, es el
que los grandes centros financieros de occidente hayan estado dentro de
su imperio: los de Amberes, Sevilla, Augsburgo, Milán, Génova,
Florencia:
En estas ciudades estaban establecidas las mayores entidades
comerciales y bancarias produciéndose más rápidamente por Europa la
circulación monetaria por medio de letras de cambio. (54)
Pero esto era insuficiente porque no se tomó alguna medida
contra el avance demográfico vertiginoso del siglo XVI: " .. .los
aproximadamente 80 millones de habitantes del 1500 aumentaron a 100
ó 110 millones en 1600". (Simón Tarrés, 67) Es un siglo marcado por la
carestía y el hambre:
·
La caresóa y el hambre procuraron regularse desde los poderes
establecidos; se trató por medios que iban desde la multa a la pena de
cárcel, de evitar la acumulación y la especulación consiguiente. La escasez
ayudaba a los especuladores, y el alza de los precios contribuía al
agravamiento de la situación de los pobres y a la generalización del
descontento social ( ...) El crecimiento demográfico, el alza de los
precios, la inmigración del campo la ciudad, llenaron los caminos de
vagabundos y las ciudades de pordioseros en demanda de trabajo o de
limosna". (Rodríguez Sánchez, 103-104)

Toledo, una de las principales sedes imperiales del gobierno de
Carlos V, atrajo la atención de infinidad de mendigos y enfermos
deseosos de encontrar protección en hospitales e instituciones benéficas.
(Morollón, 8) Toledo era una ciudad próspera debido a la expansión
económica de su industria textil Qa sedera) y el establecimiento de la
corte. La pobreza fue enfrentada con violencia: los delincuentes eran
ejecutados públicamente en la plaza de Zocodover; el mismo sitio en
252

donde la Inquisición realizaba sus autos de fe contra los judaizantes.(48)
El converso pobre era visto como una amenaza doble: por ser pobre y
por ser converso; como pobre era un candidato a ejercer la delincuencia,
y como converso nunca dejó de ser visto como un extranjero. En el
tratado tercero del Lazarillo de Tormes 3 el narrador refiere las medidas de
policía tomadas por el ~yuntamiento de Toledo contra mendigos y
vagabundos de procedencia extranjera:
Y fue, como el año en esta tierra fuese estéril de pan, acordaron el
Ayuntamiento que todos los pobres extranjeros se fuesen de la ciudad
con pregón que el que de allí adelante topasen fuese punido con azotes'.
Y así, ejecutando la ley, desde a cuatro días que el pregón se dio, vi llegar
una procesión de pobres azotando por las Cuatro Calles; lo cual me puso
tan grande espanto que nunca osé desmandarme a demandar.(57)

Francisco Rico señala que en Toledo, debido a la crisis
económica,.se prohibió la mendicidad sin licencia del Concejo en 1525; y
que ~ part:lr de 1540 esto cobró más fuerza. Como se sabe, Fray
Dorrun~o de Soto se pronun_ció en contra de la arbitrariedad de esta ley.
Defendía la causa del extran¡ero pobre arguyendo "que nadie puede ser
desterrado de ningún lugar sino por culpa o crimen que comenta". Esto
es, porque le asiste el derecho natural y que "cada uno tiene la libertad de
andar ,,por do?d~ quie~e, con tal de que no sea enemigo ni haga
m~. . . (3~) Asmusmo, ttene derecho a pedir limosna pues "ninguna ley
p~ede ?bligarlos a p::.decer necesidad" (37) Soto justifica que los pobres
pidan limosna en lugares donde haya más caridad porque de lo contrario
tendrían más necesidad (39) Importante es también brindarles
hospitalidad pues todos los seres humanos son iguales y en algún
momento fueron peregrinos extranjeros. (40-41)
A todo esto, ¿cómo respondía el gobierno de Carlos V? Ocultaba
la pobreza sin disminuirla. Por ofrecer un ejemplo: en Toledo se fundó el
Hosp~tal de S~n Juan Bautista o de Tavera (1540) para atender a pobres y
neces~tados que de ese modo dejaban de vagar por las calles,
contrtbuyendo a la mejora de la imagen urbana". (Morollón, 15) Para
Rodríguez Sánchez, la ley contra la mendicidad tiene como objeto
3 E~ el tratado tercer~ aparece el escudero,_tercer amo del Lazarillo. Procedía de Castilla y era
cons1derndo, por lo mismo, como un extran¡ero. A esto había que agregar su oficio, ya en plena
decadencia, que no le garantizaba ningún estatus social; de ahí su consecuente po breza. A pesar
de se~ un "pobre extranjero" que había contraído diversas deudas, es, de todos los amos de
Lazarillo, el que le ofrece un mejo r trato humano.

253

�ocultar la pobreza y reducir las molestias que produce en su entorno.
(240)

º61 . .J:c
;i E
¿Estamos frente a un emperador insens1 e e 10w1erente. rasmo
es categórico. Amonesta a los príncipes que están más ?reocupa~os por
colocar a sus sobrinos o hermanos en el poder, mientras miles de
hombres con sus hijos y esposas mueren de hambre. (11 7) Carlos v_ está
demasiado ocupado en gravar lo más posible productos de pnrnera
necesidad para costearse su guerra. Erasrno sugiere ahorrar pues "gran
impuesto es el ahorro", pero esto se antoja imposible: el emp~~a~or
enfrenta una época de endeudamiento debido a los préstamos crediticios.
Es innegable que Carlos V practica la beneficen~ia, pero nutrien~o su
imagen pública. De ahí la severidad de Doffiillgo_ de Soto. S1 _los
emperadores cristianos predican el ejemplo de la humildad de Jesucnsto
lavando los pies a los pobres una vez al año, "¿por qué no será religión
que cada día coman los pobres en las casas de la gente principal?". (127)
1,.,1 comportamiento ético del emperador es convencionalmente ambiguo:
d, ··extranjero", es misericordioso ofreciéndole cargos públicos a los
extranjeros que le sirven en el poder, pero es inflexible con los
··e:-..tranjeros" que abruman al reino con su ofensiva pobreza. Par~ Soto
el pnncipe tiene autoridad para prohibir que nadie ande a pedir por
l Jios. con tal de que por otra vía provea enteramente todas sus
necesidades de comer y vestir y todas las demás ... " (104-105) Pero,
;cómo ser misericordioso en tiempos de expansión imperial? Fray Juan
de Robles recomienda que la misericordia ande siempre acompañada de
la justicia. (205) Pero, ¿cómo ser justo cuando la justicia es entendida en
tunción de los intereses personales del rey? Justicia es recuperar la
herencia borgoñona arrebatada por Francia.Justicia es hacerle la guerra a
los turcos.Justicia es combatir a los herejes.
Había otra ley en Toledo que afectaba también al extranjero
pobre: el estatuto de limpieza de sangre, que prohibía ejercer ciertos
puestos públicos a cualquier descendiente de musulmán o judío. Este
estatuto remarcaba la diferencia social entre cristianos viejos y nuevos
1Morollón, 68). Los pobres extranjeros azotados solian vivir, según Rico,
en la Plaza Cuatro Calles; un área poblada por hispanojudíos, y referida
en el pasaje ya mencionado del Lazarillo. El ejercicio de la tolerancia
nacia los extranjeros, demandada por Erasmo, se incumple:
Aunque debe ser continua preocupación del príncipe que no se cometa
injusticia contra nadie, sin embargo, según la sentencia de Platón, debe

velar con mayor diligencia para que en nada sean lesionados los legítimos
derechos de los extra njeros, tanto como si se tratase de sus propios
ciudadanos, porque los extranjeros, privados de la ayuda de sus amigos y
parientes, están más expuestos a las injusticias, por lo que se consideraba
que tenían como vengador a J úpiter, a quien por esta causa le dieron el
nombre de Xenófilo, es decir, amante del extranjero. ( I 23-124)

El estatuto de limpieza de sangre está lejos de ser una ley que
responda a un ideal de equidad. En el fondo se sospechaba que los
conversos seguían judaizando con disimulo, y de ahí que se creara el
tribunal de la Inquisición desde la época de los Reyes Católicos. (Baldeón
Baruque, 84)4. Los conversos eran percibidos corno falsos y peligrosos
cristianos nuevos pues "podían ejercer, al menos en teoría, a los mismos
ámbitos que los cristianos viejos, incluidos lógicamente los cargos
públicos". ('/9) La pena de muerte, contra la que se pronuncia Erasmo,
queda justificada en el caso de los conversos judaizantes. o bastaron la
represión antijudía de 1391 en Sevilla, ni la acción violenta de las Cortes
de Toledo en 1480, ni la expulsión de 1492. La acción represiva de
Carlos V contra los conversos brindó la imagen de un príncipe cristiano
que velaba por el bien común. Un bien común selectivo y alejado del
ideal erasmista. Sin embargo, Erasmo recomienda amputar "un miembro
desahuciado e incurable" que pueda dañar o contagiar a ese gran cuerpo
que es la república del príncipe. Sería poco cristiano pensar que Erasmo
legitima la eliminación del judaizante cuando en otros momentos aboga
por la tolerancia hacia los extranjeros. El bien común que exige Erasmo
sería entonces selectivo. Y en esto, Carlos V seguiría el consejo. Si la
tolerancia es la cualidad principal de un príncipe filósofo, según Erasmo,
¿qué clase de tolerancia es la que está proponiendo? A los ociosos, por
ejemplo, exige expulsarlos de la ciudad si se resisten a trabajar. ¿En qué
radicaría entonces la misericordia? ¿Es de cristianos ejecutar a los líderes
principales de la rebelión de los comuneros de Castilla en 1520? ¿Es de
cristianos promulgar leyes para favorecer a los nobles cuando éstos
cometían un delito? ¿Es de cristianos financiar expediciones bélicas
explotando y robando a los indígenas de América? ¿Es de crislianos
4 t\nron10 Domínguez Ortiz, a pesar de su discuáble postura hacia los judíos y com·ersos en
España, cuya existencia "envenenó la existencia nacional durante vanos siglos" (7), admite el
endurecimiento políáco de Cario~ V en la consolidación de los estatutos de limpieza: "Carlos dio
fuerza de ley a los estatutos de limpieza de los Colegios \ 1ayores, sancionó el Cabildo de Toledo,
el más sonado de todos, sosturn siempre a la Inquisición conrra los pri\Jlegios y dispensas que en
Roma obtenían los com·crsos" (35)

254
255

�reprurur militarmente a dichos indígenas por considerarlos, según
Sepúlveda, seres naturalmente irracionales e incivilizados? Podría
argumentarse, a favor del emperador, que fundó el Consejo Supremo de
las Indias en 1554 y que promulgó las Leyes uevas para América en
1542, para evitar la injusticia y los abusos contra los indígenas; leyes que
después se violaron de modo puntual. Podría decirse, además, que hubo
religiosos, como Las Casas, que abogaron por la conquista pacífica
espiritual de los infieles; religiosos combatidos por una filosofía
partidaria del sometimiento forzado de los indígenas. D e que el
emperador condenaba, a la distancia, el abuso de los encomenderos;
encomenderos que perpetuaron sus desmanes. De un rey bueno que
importó negros a América no por conmiseración hacia los indígenas,
sino porque éstos eran menos aptos para el trabajo de las minas. D e un
rey cuya campaña política fue auspiciada por los banqueros Welser,
quienes se encargaron de facilitar el traslado de los negros a América
porque veían en las Indias, según Voltes Bou, un verdadero negocio.
Cárceles Laborde sostiene que las leyes deben actuar como
agentes de la educación moral. Agrega que las leyes serán efectivas en
tanto se cuente con eficaces gobernantes y magistrados ejemplares. Jean
Le Sauvage, el primer gran canciller de Carlos V, el que invitara a
Erasmo a escribir el manual de un buen príncipe cristiano, "fue
odiado ... porque se había apropiado por privilegio real de los derechos
de aduana en la explotación de frutas del reino de Granada, y las había
dado en arriendo de nuevo por la suma de 168.000 ducados".
(Blockmans, 38) Lo irónico: el comportamiento ominoso de un servidor
público que no predicó con el ejemplo.
Es verdad que un príncipe no puede ser el depositario absoluto
de todo lo que acontezca en su reinado, pero es el principal responsable
en tanto es el ejemplo a seguir por sus súbditos, en opinión de Erasmo.
Éste parte del presupuesto de que basta educar a la cabeza de un reino
para que el pueblo siga su ejemplo. De ser así, el rey es el responsable
directo de la aplicación justa de las leyes; de que se ejerza el bien público
con sabiduría; de actuar con tolerancia hacia los pobres, y
particularmente con los extranjeros pobres. Aquí cabría la imagen
literaria, difundida en el siglo XII, de los enanos que van en los hombros
de los gigantes, citada por José Antonio Maravall, quien la utiliza para
explicar la relación existente entre antiguos y presentes (modernos):

l~&gt;s presentes, se dijo entonces, son como enanos en hombros de unos
gigantes,
·
- los annguos;
,
. de manera que, aunque aquellos ~ean , por ..st', mas
pequenos que estos, sin embargo, \'en más ) alcanzan más porque están
colocados sobre su altura. (589)

Pod~m?s to~ar prestada esta imagen para adecuarla a la relación
entre un pnnc1pe (gigante)_ y un enano (extranjero): Todo príncipe lleva
en sus ~ombros un extran¡ero. Un extranjero le permitirá ver, si no un
p_oco mas, al menos v_er desde otra perspectiva, con mayor tolerancia. Lo
cierto es gue ~odo gigante es inseparable de su enano, \' más cuando
alguna_ vez el gigante ocupó el sitio del enano; cuando alg~na vez se fue
extran¡ero en los hombros de un reino.

11. Condicionamiento político. Un portador de guerra en 1a sangre
Erasmo desautoriza la guerra porgue con ella "surgen tod 1
males d 1
, bli ,, (45)
os os
e _ª repu ca
, "porgue es semilla de otra ... y termina con
gra_ves danos y derran:iamiento de sangre" (167), porgue "deja muchos
huerf~nos, muchas vmdas, muchos ancianos desamparados, muchos
mencüg~~• Y en suma, muchos infelices" (169) Sólo existe una excepción:
c~ando -ª~~tadas todas las tentativas, (el príncipe) no pueda evitarla con
dip~o~_acrn. (167) De tener gue realizarla, hacerlo "con el mrnimo
pre¡mc10 de l?s suyos y con el mínimo derramamiento de sangre posible
Ygue se termine lo antes posible." (168).
Erasmo apela a la conciencia cristiana del futuro emperador para
ahuyentar las confrontaciones bélicas:
Después de que el príncipe haya calculado todos los males que se deri\'an
de una guerra (s1 es gue pueden calcularse), medite consigo: &lt;¿Yo sólo
VO) a ser el autor de tantos males? ¿Seré yo el único responsable de tanta
sangre hu':1ana, de tantas viudas, de tantas casas desechas en llanto, de
tantc~s. ~c,anos abandonados, de tantos necesitados sin mereculo, de la
perd1c1on ele las costumbres, de las leyes y ele la piedad? ¿Tendré que
responder de todo esto ante Cristo?&gt;. (173)

en

La _c~hortación pacifista de Erasmo, como se sabe, no tendrá ceo
las dec1s1ones políticas del emperador. Carlos V es un hombre que
porta la guerra en la sangre. La guerra es una suma herecütaria. Se realiza
~~ra darle_ c?ntin~dad a _un imp~rio, y para expandirlo; para defender
ores cnstianos rnamovtbles e inconmovibles. ¿Cómo persuadir a un

256
257

�príncipe contra la _guerra si ya es portador de ella? ¿Córr:io educar
cristianamente a un príncipe adolescente contra la guerra s1 desde la
infancia ha sido instruido por su familia para realizarla?
La educación cristiana, sostiene Erasmo, debe inculcarse en el
príncipe desde su infancia; para corregirlo a tiempo, "cuando él todavía
no sabe que es príncipe".(14) Pero la educación cristiana que Carlos
recibe es mesiánica y bélica. Su familia le enfatiza, desde niño, que será
prioritario recuperar la herencia borgoñona arrebatada por Francia. Que
los turcos son una amenaza latente contra la seguridad e integridad del
reino cristiano; sobre todo desde que conquistaron Constantinopla. Que
cualquiera innovación religiosa (tradúzcase después como Reforma
Protestante) es un riesgo pues vulnera la unidad de un ideario
tradicionalmente cristiano.
Su familia lo instruye, desde niño, no sólo con lecturas adecuadas
a su edad, sino también con aquellas que Erasmo considera perniciosas:
... hoy día vemos a muchos que se deleitan con las fábulas de Arturo,
Lanzarote o con otras por el estilo, no sólo inductoras de conductas
tiránicas, sino incluso absolutamente faltas de erudición, necias y propias
de viejas, de manera que emplear el tiempo en la lectura de comedias o
en invenciones poéticas que gastarlo en delirantes lecturas del tipo ya
mencionadas. (94)

Lecturas caballerescas como Amadís de Gaufa o El cabaffero
determinado de Olivier de la Marche, delinean el carácter ¿aguerrido?
¿guerrero? del futuro emperador. Definen el estilo combatiente y
reivindicativo de Carlos V. Su atractivo descansa en la combinación de
ideales cristianos y una portentosa imaginación. Después de leerlas, el
príncipe Carlos presupone que es posible imaginar un mundo
modificado (más bueno y justo) con base en un esquema exclusivamente
cristiano.
Cuando Carlos lee a Erasmo ya es un príncipe adolescente con
un carácter bélico forjado por herencia familiar. Una herencia familiar
signada por tres marcas: la territorial, la religiosa y la literaria. La
territorial implica la preservación y recuperación de lo propio (guerra
contra Francia para recuperar Borgoña); y la obtención de lo ajeno
(guerra contra Italia para someterla al imperio) La religiosa conlleva la
preservación de los propios valores (guerra contra los turcos) y el
combate de los contrarios y "novedosos" (guerra contra las ciudades
258

protestantes) La literaria presupone la preservación de los valores
cristianos aprendidos y reafirmados en la lectura de obras caballerescas
(gue_rra con~a cualquier enemigo de la cristiandad, pero ejerciendo las
cualidades inherentes de un código de honor: compasión por el
derrotado, valentía, lealtad, etc)5. A continuación veremos como detrás
de estas ~e~ mar~a~ subsiste la inquietud por transmitir la imagen pública
de un pnnc1pe cnstiano ejemplar.
La hostilidad de Carlos V hacia Francia es heredada de sus
abuelo~ Fernando de Aragón y Maximiliano de Austria, y de su tutora
Mar~anta. ¿Ra~one~? Borgoña (herencia usurpada por Francia), Navarra
(region fr~ntenza hispano-francesa) y Milán (aspiración italiana apetecida
por Francia). (~choa Brun, 38) Aunque la guerra parece justa, Erasmo
cuestiona el sentido de lo justo:
--. ¡qué calamitosa y abominable es la guerra y cómo trae consigo la suma
de todos los males aunque se considere una guerra justa, si es que
finalmente puede llamarse tal! (168)

La guerra entre el imperio de Carlos V y Francia es una
confro~ta~ión doblemente reprochable, pensaría Erasmo, por librarse
entre cnsttanos:
¿Con q~é _nombre pensamos que debe llamarse la guerra que enfrenta a
unos cnstianos con otros unidos entre sí por tantos vínculos? ¿Qué decir
cuando I_a ~erra se dec!ara_ no s~ sabe a santo de qué, por odio personal,
por estuptda petulancia ¡uvenil, y se realiza con absurda crueldad
prorrogándose durante muchos años? (170)

La guerra contra Francia se prolongó demasiado. ¿Estamos frente
a u~ rey rencoroso, petulante y cruel? ¿O acaso un rey al que le asiste la
razon de. rr:iantener una guerra que considera justa? Para Erasmo la
urudad cristiana, en este tipo de enfrentamientos, pende de un hilo. Pero
el empe~ador piensa distinto: precisamente esa unidad depende del
somet1m1ento del rey de Francia. Como bien comenta Maravall el vencer
Ysujetar al rey francés era, para Carlos V, una manera de conse~ la paz
5 Muestras de apego de Carlos V a un código de honor: la palabra empeñada (al respetar el
~al~oconducto _de Lutero, a pesar ser condenado como hereje en la Dieta de \'V'orms); la piedad
~ci_a ~l enemigo vencido (al respetar la vida de Francisco l durante su prisión); el honor
reivindic~do (al desafiar en duelo a Francisco D- (Blockmans, 206). Ideales vigentes en un mundo
1maginar10, y colisionados en el mundo real.

259

�de los cristianos; sólo después de esto estaría en condiciones de enfrentar
a los herejes, y desaparecer la amenaza turca. (78) En el fondo, Carlos V
pretendía asegurar la hegemonía cristi~a._ Req~e?a d~mostrars: Y
demostrar al imperio que no sólo era un pnncipe cristiano smo adem~s el
príncipe cristiano más poderoso, influyente e indispensable. Carlos sigue
el consejo de los mayores (recomendación de Erasmo) siempre y cuando
los mayores sean el espejo de sí mismo. Esto explica por qué en
ocasiones obedece el consejo de su gran canciller Gattinara, y en otros lo
ignora. En la lucha contra Francia, atiende las pauta~ . de conducta
sugeridas por Gattinara: voluntad, necesidad y posibilidad. (Ochoa
Brun,33). Lo que Erasmo llama tibiamente disposición de ánimo: "No cabe
la menor duda de que tú, el más ilustre de los príncipes, tendrás esta
disposición de ánimo, pues con ella naciste y en ella te formaron
hombres óptimos e integérrimos" (178), Gattinara lo traduce en
voluntad de poder.
E n la lucha contra Francia, se debatía la imagen de un príncipe
cristiano poderoso (guerrero) y la de un príncipe cristiano débil (pacífico)
Por tanto, la paz, según Gattinara, significaba una pérdida de prestigio.
(Kohler, 167) Desde esta óptica, era menester que Carlos V librara la
guerra contra Francia para atraer la amistad del Papa y conservar el
respeto de los ingleses, para hacer gala de fuerza, y para corroborar que
los franceses eran inferiores militarmente. (165-168)
El ejercicio de la guerra legitima la imagen de un príncipe
cristiano en tanto transmite seguridad y confianza a sus súbditos. Si
Carlos V decide no liquidar a su prisionero Francisco I, rey de Francia, es
no sólo por aplicar una ley del código de honor 0a clemencia hacia el
enemigo vencido; la confianza en la palabra de honor del mismo) en la
cual creía, sino también por el temor a despertar una imagen de
aborrecimiento entre los príncipes aliados. Cuando Francisco I es
liberado, y traiciona el acuerdo de paz sin devolver Borgoña, Carlos V
reniega de la clemencia que había depositado en él. La experiencia le
enseña que la virtud aconsejada por Erasmo no es tan confiable como
parece:
La clemencia invita a mejorar de vida a quienes reconocen su propio mal,
y les concede el favor del perdón al esforzarse por compensar con
buenas obras los errores de su vida pasada ... (107)

260

La experiencia le recuerda que la represión de los comuneros de Castilla
en_ 1520 (una temprana demostración de poder y exenta de piedad) fue
mas contundente. No basta haber heredado el poder, es necesario
dem_os~ar, ante la op~ón pública, que realmente se posee. La confianza
en si ffilsmo es la leccion de la experiencia. Maravall, con notoria lucidez
desvela el valor político de la experiencia en el siglo XVI:
'
En el Renacimiento español no hay propiamente fórmulas canónicas
sobr~ ~I hombre .. -~n España lo que se encuentra, más que
1dealizae1ones, son test1rnomos de hombres, muestras experimentales de
lo humano, en las que se traduce la relación práctica del individuo con su
mundo. A esto se llama en la época experiencia. (37)

Y más a_delante añade: "La obra de un príncipe es una empresa que éste,
con raz~n y volu~tad, trata de llevar a cabo". (48) Sin embargo, Erasmo
d~~confía en los di~tados de la juventud porque sólo la experienciá de los
VJe¡o_s puede suplirlos. Para el filósofo holandés existe una estrecha
relación entre inexperiencia y guerra:
~uizá alguna vez una guerra declarada temerariamente por un joven
mex_perto se prolongue durante veinte años. ¡Qué marejada de males a
partir de ese hecho! (33)

Carlos V, el joven "inexperto", debió haber leído con interés la
dedicatoria de
ebrija a Miguel Almazán, canciller secretario de
Fernando de Aragón:
Deja _de lado _est~s cartas privadas mías y busca en la experiencia pasada,
consúltate a a nusmo, obedécete a ti mismo, recuerda el esplendor de tu
vida cortesa~a y cívica. r a~e mejor que tú puede dar normas a tus hijos,
gue no proVJenen de los libros de los filósofos sino de tu experiencia e
ingenio. (75)

La experiencia personal norma el comportamiento político del
6
emperador . Es un rey acostumbrado a seguir los consejos que le dicta la
6

Erra~a o acertada, la experiencia personal del rey es su hilo conductor. La vejez no es
necesa~iamente garantía de madurez y buen juicio. Carlos V se aferró a sus principios políticos
con ahínco hasta el final de su imperio. En uno de los diálogos de la obra de Luis Vives Budeo le
pregunta a Grmfcrantes sobre la opinión del sabio Flexfüulo respecto a las leyes ,. c~stumbres
cuando
· ·
· • · " G· e
•
•
. • "son
. . malas, irucuas
y tJrarucas . nn,erantes le contesta que "si hay santas le)·es las har
tambten
m1usta
"
¡ ·
· ·
.
'
·
. .
s , pero asume que a tnexpenencia de la Juventud impide apreciar lo justo 0
t
lnJUS o de una ley. (Vives, 205). Sin embargo, )' como ya hemos comentado, Carlos V, en ~lena

261

�razón; la razón del poder personal, que es una pro~on~ación del fa~ar.
De ahí que desoiga los consejos pacifistas de sus subditos. Jean Gla~10n,
uno de sus consejeros, recomendaba mantener la pa~ con Francia (a
diferencia de Gattinara); y otro de ellos, Gérard de Pleme La. Roche, se
quejaba en 1523 de que el rey no aceptara el consejo de nadie Y el que
quisiera decidir y solventar todo solo.. (Ko~er, 174) ... De ~ que no
consulte a los príncipes electores para mvestlr a su. hijo Felipe con el
feudo de Milán en 1540, sin considerar los mtereses franceses
tradicionales en el ducado. (270) De ahí que ignore el con~e¡o de los
militares y ataque Argel a pesar de las adversas :ondic1ones d~
navegación advertidas por ellos; el resultado fue catastro~co y aument_o
la amenaza corsaria en el Mediterráneo. (274-276) De ahí que desconfíe
de los aduladores que pueden esconderse en la máscara de un aparente
buen consejero. Esta enseñanza sí la aprende de ~rasm~, per~ por
razones de seguridad personal: " ... sepa que los más pu¡antes llllpenos de
los más encumbrados reyes, cayeron por las lenguas de los aduladores."

A través del diálogo (sugerido con el uso de la segunda persona
en singular por el rey), el ser humano, puntualiza Cárceles Laborde, se
nutre de la experiencia de la vida, de los otros; tiene un papel clave en la
formación y acumulación del saber. (187) Existen, además, dos formas
de aprendizaje, según Vives y Huarte: con la fuerza del entendimiento
(por medio de la vista) o con la ayuda del maestro (por medio del oído).
Ambos coinciden en que el oído es la forma más efectiva de aprendizaje.
(182). Por eso, Carlos V se dirige su hijo como un maestro que busca ser
escuchado más que leído. Escuchar es asimilar el patrimonio de la
experiencia, y la experiencia respalda la imagen pública de un príncipe
bueno y justo.
Por otra parte, el emperador podrá desconfiar de los consejos de
quienes le rodean, pero atenderá los consejos espontáneos de la sabiduría
popular. En el capítulo VI de la obra Crónica burlesca del emperador Carlos V
de Don Francés de Zúñiga8, el narrador refiere el arribo del rey a
Aragón:

(85)
Su escepticismo en los consejos de otros se evide~cia al eliminar
el puesto de gran canciller a ~aíz de 1~ muerte, de. Gattmara en ~ 530.
Carlos V se convierte en el meior conse¡ero de s1 m1smo. Esto explica el
porqué los consejos que Carlos V brinda a .su hijo ~elipe pr?vienen
esencialmente de su experiencia personal. La unagen publica e.xito~a de
un príncipe cristiano se desprende de las lecciones de la expenenc1a. El
emperador emplea el recurso del diálogo para ~~comen~arle, ror
ejemplo, que evite la flaqueza "que estorba a hacer ~¡os y qwta l_a vida,
como lo hizo al príncipe don Juan, por donde vme a ~eredar estos
reinos". Carlos V se basa en la experiencia fatídica del príncipe Juan para
enfatizarle que "por eso os habéis mucho de guardar cuan~o
estuviéredes cabe vuestra mujer, y porque es algo dificultoso, el remedio
es apartaros della lo más que fuere posible ... " (100). Asimismo le
aconseja que respete a los papas pero "sin abandonar naturalmente
ninguno de los derechos, intereses, ni el provecho común y bienestar de
7
vuestras posesiones". (Blockmans, 216-217) •
madurez, persistió en aplicar leyes severas contra pobres y conversos. Veamos esto como un
ejercicio cristianamente ideológico.
.
7 El diálogo es fundamental en el aprendizaje de un príncipe. En el famoso diálogo 20 de Vives,
Moróbulo intenta persuadir al príncipe Felipe de que abandone el estudio de las letras por
considerar que sólo le sirve a quienes "se inician para el sacerdocio o los que han de ganarse la
vida con el estudio". Lo conmina al ocio y minimiza la labor pedagógica de su tutor, Juan de

262

El rei entró en Aragón y fue en la villa de calatayud recebido con gran
plazer y alegrías. Y yendo por la calle el rei yva descuidado, abierta la
boca; y llegó por quillas un villano de la dicha villa y le dixo: -"Monseñor,
cerra la boca, porque las moscas de este reyno son traviesas." El rei le
respondió que le plazía, que del necio el primer consejo. Y el rei le
mandó dar trecientos ducados al labrador porque era pobre. (13)

Zúñiga. Sofóbulo interviene en la conversación para demostrar el juicio erróneo de Moróbulo, y
que Felipe concluya por sí mismo que "nada hay tan necesario a mi condición y a mi persona de
póncipe como la ciencia y el arte de gobernar''. El recurso empleado por Sofóbulo es el del juego;
Felipe debe jugar a que es rey. Sofóbulo le pide que como rey ordene al caballerizo mayor le
traiga un caballo napolitano "coceador y falso", para que Felipe lo monte. Éste se rehúsa a
hacerlo porque "todavía no tengo experiencia ni fuerzas para regir un cabaUo que tasca el freno".
A lo que Sofóbulo contesta: "¿ o te atreves a subir el caballo y te dispones a gobernar un pueblo
más difícil de tratar y dirigir que cualquier caballo?" (Vives, 159-163) La experiencia se adquiere
leyendo, pero también gobernando. Esto último no lo enfatiza Sofóbulo.
8 Don Francés de Zúñiga (1490-1533) perteneció a una famiÍia de ascendencia judía convertida al
cristianismo a finales del siglo XV. Sirvió como bufón en la corte de CarlosV, de 1517 a 1529. En
su obra Crónica burlesca del emperador Carlos V narra en forma humorística y subjetiva algunos
acontecimientos vividos por el rey en ese lapso. Para José Antonio Sánchez Paso, su estilo de
narrar carece de una estructura interna y coherente; no tiene el propósito de historizar al ser poco
objetivo; "no está más que comportándose dentro de la "urbanitas" y siguiendo la trayectoria
renacentista del yo como eje sobre el que gira la conducta humanista" (43). Aunque el testimonio
~e Zúñiga es siempre partidario de la causa del rey, es relevante porque, en su carácter
llltrahistórico, no pretende ajustarse a un canon predeterminado de composición narrativa; esto le
imprime cierta frescura y naturalidad. Puede o no creerse lo ahí relatado, pero presenta una
perspectiva alterna de la época.

263

�En este pasaje podemos resaltar la importancia de la experiencia
(sabiduría popular) de la cual Carlos V aprendía cuando viajaba. El
consejo de cerrar la boca ~a cautela) pudiera parecer insignificante por
provenir de un hombre humilde, pero el rey le concede relevancia debido
a que lo recibe espontáneamente.
Aunque Erasmo le aconseja el viajar como un medio idóneo para
conocer lo que se reina, y de este modo velar por el bien común, Carlos
V lo hace para corroborar su dominio en él. Por eso asume el riesgo de
realizar viajes largos. La movilidad política es un reflejo de poder
imperial. Esto explica el que su monarquía haya utilizado capitales
temporales para evitar posibles revueltas sociales. (Morollón, 5)
Sin embargo, el viajar como instrumento de dominación política
tenía sus propios límites. Se podía viajar a Francia para someter al rey
enemigo, pero una vez liberado éste, era peligroso y sumamente oneroso
el mantener dicha dinámica. Es aquí donde las alianzas matrimoniales
desempeñan un rol estratégico. La boda de Leonor, hermana de Carlos
V, con Francisco I, se ideó para reforzar el tratado de paz con Francia,
pero en el fondo se procuraba ejercer un mayor control sobre éste
(Kohler, 207) Esta alianza ofrecía, ante la opinión pública, el mensaje de
un rey (Carlos V) que no sólo sabía perdonar a su enemigo, sino que
también confiaba en él, al grado de "cederle" a su hermana. La misma
experiencia le enseñará a Carlos V a no pecar de incauto. No sólo no
recuperó Borgoña, sino que propició la infelicidad de Leonor: no tuvo
hijos con Francisco I, quien a su vez la engañaba con otras mujeres, al
grado de otorgarles títulos nobiliarios. (Blockmans, 44)
La advertencia contra las alianzas matrimoniales ya había sido
enunciada por Erasmo: "Si las alianzas matrimoniales de príncipes entre
sí otorgasen tranquilidad al mundo, desearía yo que todos estuvieran
ligados por multitud de alianzas matrimoniales." Y agrega: "¿De qué
sirvió hace años la alianza matrimonial si Jacobo, rey de Escocia, invadió
con sus tropas hostiles?" (157)
Para Erasmo lo ideal es que el príncipe se despose por amor con
una mujer virtuosa: "la mujer más recomendable por su integridad, por
su modestia y por su prudencia". (156) Si Carlos V elige a Isabel de
Portugal no es particularmente por el recuento de sus virtudes, sino por
intereses económicos. La utilidad de la boda estribaba en que Portugal
aportó una dote que ascendía a dos millones de ducados; los
indispensables para que Carlos V continuara financiando su guerra
264

contra Francia. (Kohler, 178-179) El éxito de la alianza matrimonial la
quiso repetir casando a su hija natural, Margarita, con Octavio Farnesio,
ni~to. de Pablo !Il, para "estrechar" los lazos con el poder papal.
~s~smo, resolVIó casar a su hijo Felipe con_María, hermanastra del rey
mgles Eduardo VI, para fortalecer las relaciones diplomáticas con
Inglaterra. Lo paradójico es que Felipe y Maria no tuvieron descendencia.
(Kohler, 333) Nuevamente los consejos de Erasmo son ignorados.
Las decisiones ideológicas del emperador son hijas de la intuición
política. Carlos V intuye que es un predestinado. Gattinara se lo
confirmó al traducir su voluntad de poder en el presupuesto de una
9
monarquía universal • Para éste, "un Emperador y una sola ley son los
garantes de la paz y de la justicia." (97) Por eso, el sometimiento de Italia
sólo podría cristalizarse con la coronación de Carlos V en Bolonia. No
b_astaba con imitar el ejemplo de Jesucristo; había que superarlo. Es
cierto que Erasmo aboga por una monarquía, pero siempre y cuando ésta
'.'quedase moderada y equilibrada con aristocracia y democracia para que
¡amás degenerase en tiranía, sino que, al nivelarse estas tres formas de
gobierno entre sí, la república adquiriese consistencia". (58-59) Como
sabemos, la aristocracia y la democracia quedaron sometidas a los
designios del rey guerrero. Erasmo reconoce que "reinar es cosa divina",
pero nunca postula que quien reine emule a un dios. Erasmo admite
"q~e ~o_bernar a hombr:~ libres y bien dispuestos ante el mando es algo
mas divmo que humano (60), pero lo dice para recalcar que el gobernar
es un privilegio y una responsabilidad cívica de quien ejerce la autoridad.
En síntesis, Eras~o está muy lejos de promulgar una monarquía
uruversal. Como bien señala Kohler, la única monarchia orbis para Erasmo
era la de Cristo (95); un ideal igualmente pretencioso p~es trasluce una
visión religiosa eurocéntrica. Pero esa imagen labrada de monarca
universal es la que legitima el saqueo de Roma, en 1527.
El objetivo de viajar a Italia era propiciar la elección de Fernando,
hermano de Carlos, como Rey de Romanos y ejercer de este modo la
~ El origen del concepto ."monarquía universal" es medieval. Dante Alighieri, en su tratado
Moaarchia" (1314), descnbe el "Imperiurn" como "el único gobierno temporal unitario que
garantiza la paz _uru~rersal" (KohJer, 95). La visión de 1\lighieri es congruente con su concepción
tolome1_ca (geocentnca). Otro antecedente podría ser bíblico. Salomón, rey adalid de la justicia y la
sab1du?a, encabe_za "metafóricamente" el ideal de monarquía universal. Íñigo López de Mendoza,
marques de Santillana, menciona en uno de sus proverbios: "Salomón sabiduría / procuró/ con
~a qua! -~d,~stró/ _la señoría/ del mund~, la monarchia/ universal,/ sin contienda nin egua[/
omparua . (El cancionero castellano del siglo i-..'V, 16) 1 o es gratuita, por ende, la vinculación de
Carlos V con el rey Salomón.

265

�primacía de los Austrias en el Sacro Imperio Romano. En esta
intervención murieron más de 10,000 personas, se incendió parte de la
ciudad, se hurtaron los tesoros de las iglesias, y el Papa Clemente VII fu?
hecho prisionero. (Kohler, 191-94) Se piensa que el emperador la~ento
el resultado final de su empresa arguyendo que los excesos estuvieron
fuera de su control. ¿Qué hubiera opinado Erasmo al respecto?
Sostendría que un príncipe que lacera implacablemente un remo se
devalúa a sí mismo:
Creso una vez tomada la ciudad al ver a los soldados, les preguntó qué
hacía~. Le respondieron que hacían _lo que suele, hacer __un ejército
vencedor, saquear los bienes de los cmdadanos, y el les di¡o: &lt; &lt;~er~
•qué oigo? ·No son ya tuyos todos estos bienes puestos que me venciste.
e·Por qué epues esos devastan lo tuyo?&gt;&gt; Uununa
. do e·iro por estas
~alabras, instó ; sus soldados a abandonar el saqueo. Esco mismo deberá
tenerlo siempre en cuenta el príncipe: &lt;&lt;T?do l? que se saca ?ºn
extorsión me incumbe; me afecta que se expolie y pisotee a los demas y
todo lo que delinco contra ellos, contra mí mismo lo hago&gt;&gt;. (69)

Podríamos suponer que el saqueo de Roma deterioró la imagen
pública del emperador, pero en r~alidad ~~ , capitalizó este_ hecho
vergonzoso. Se promovió que I~lia ª?qwru1~ un nuevo_ , tmpulso
socioeconómico bajo la tutela de un 1mpeno en v1as de expans10~, y que
además seguiría contando con el apoyo de las principales sociedades
bancarias genovesas para consolidarlo. De rebo_te,. el poder _r~pal
aprendería a obedecer y someterse a los des1gruos_ del maXlffio
¿representante? ¿defensor? de los inter~s~s divinos en la ~er~a: Carl?s V.
·Un tirano disfrazado de interlocutor divmo? Erasmo decia: Pero tu que
~res un príncipe cristiano, cuando oyes o lees que eres imagen de Dios,
que eres su vicario, intenta no enorgullecerte de e~o." (36~ Agre?a: ''.Pues
el poder sin bondad se convierte en puro despotismo, sm sab1duna, en
prejuicio, en vez de gobierno". (36) Más adelante señala: "En fin, son
dignos del título de príncipe, no aquellos que toman la república para su
propio beneficio, sino quienes se entregan al servicio de la república (...)
Séneca dijo la gran verdad de que un tirano se diferencia de un rey por
sus obras, no por el nombre". (40-41)
Entendamos con esto que el emperador tomó la república de
Italia no para sí mismo sino para la causa del imperio de Dios. Por ende,
un príncipe que actúa justificado por tan excelsos ideales cristianos no
debe ser visto como un tirano sino como un príncipe humanista.
266

Aplíquese esto a la ¿Conquista? ¿saqueo? ¿expansión divina? en América.
El emperador anhelaba el beneficio futuro de los pueblos sometidos. Es
de cristianos obrar así. El éxito imperial es el resultado de un
comportamiento ético ambiguo. Erasmo proporciona el origen de esta
fórmula sin saberlo, cuando distingue entre un tirano y un rey:
La intención del tirano es hacer todo lo que se le antoja, por el contrario,
el del rey es obrar recta y honestamente. El premio del tirano son las
riquezas, el del rey el honor que conlleva la virtud. (43)

La fórmula descansa en una mezcla cautelosa de riquezas y
honor. Es decir, se puede ser virtuoso sin dejar de ser rico. Sin embargo,
Carlos V fue cuestionado por su actitud ostentosa al ser coronado en
Bolonia (1530):
... avanzaba el propio Emperador bajo un palio lujosamente adornado,
con la armadura completa y el cetro en la mano. Su yelmo mostraba una
gran águila y las gualdrapas de su cabello eran de paño dorado recamado
de pedrería. (Kohler, 210)

En defensa del rey podemos decir que iba vestido a la altura de
Dios. Que una imagen humilde o harapienta hubiese menguado el
impacto social y político en el espíritu de sus súbditos. Pocas veces un
rey estuvo tan seguro de sí mismo. No sólo predica el paternalismo
recomendado por Erasmo: "Pues ¿qué otra cosa es el reino sino una gran
familia? ¿Qué es el rey sino el padre de muchísima gente? "(52), sino que
le sirve para legitimar su guerra férrea contra los turcos y los
protestantes.
La astucia, una cualidad política tan vilipendiada por los manuales
de comportamiento cristiano, le permitirá intuir y reconocer cuáles son
los momentos y los medios propicios para enfrentar al enemigo religioso;
la astucia, esa "villana" despreciada no sólo por su connotación
maquiavélica sino también por considerársele un "distintivo judío". Al
respecto, Bensión Netanyahu cuestiona la visión maniquea de Claudio
Sánchez-Albornoz:
Dicho en otras palabras, según Sánchez-AJbornoz los judíos de España
se las ingeniaron con su peculiar astucia para enriquecerse a sí mismos y
subyugar a los cristianos, en consonancia con su creencia mesiánica, su
pasión por los bienes materiales y sus ideales comunitarios. Todo esto no
pasa de ser mero eco de algunos clichés antisemitas medievales ...
267

�Y luego apunta demoledor:
Ahí, pues, radica el gran conflicto: de una parte, l?s_ judíos, ricos en
sentido de comurúdad astucia y propensión matenalista; de otra, los
españoles, individualistas, idealistas, soñadores en el otro mundo. Pero
¡qué extraño que este país tan místico fuera capaz de ?ar la vuelta al
mundo en busca de algo tan "abstracto" como el oro! ¡que raro _que gente
tan orientada al otro mundo lograra fundar un impeno mundial basado
.
.
1
,
inevitablemente en empresas mundanas y asp1Iac1ones terrenas. ¡que
inverosímil que pueblo tan poco interesado en el d~~o y tan ignorante
en el sentido de la astucia, contrariamente a los Judíos, estableciera su
poderío sobre el espionaje, el estado policial, la eliminación despiadada y
la diplomacia artera! (100-101)

Por eso resulta más cristiano emplear el vocablo prudencia que el
de astucia; por no parecer reiterativos al afirmar que es más pru~ente
emplear prudencia. En la guerra contra los turcos, Erasmo recorruenda
prudencia:
y O considero que rú siquiera contra los turcos debe dedararse ~a _g~erra
a la ligera, ante todo porque pienso que el reino de Cns~o _se ongmo, se
propagó y se consolidó por un camino totalmente distinto. ~~ vez
convenga intentar propagarlo por medios distintos a los que nac10 Y se
extenclió (...) Ante todo procuremos vivir fraternalmente como
cristianos y, después, si lo consideramos necesario, ataquemos a los
turcos. (176-177)

negociar con el pirata Barbarroja en la costa de Berbería para que éste se
aliara contra los turcos. (31-32) Carlos V sabía que no podía arriesgar su
imagen cristiana; por eso recurrió a estos subterfugios diplomáticos. El
consejo de Erasmo es pertinente cuando dice: "El tirano pretende ser
temido, el rey ser amado" (44), pero el medio que aconseja para evitar ser
odiado es poco cristiano de su parte:
Y no debe pasarse por alto a este propósito el consejo de Aristóteles,
según el cual el príncipe que quiere evitar el oclio de sus súbditos y
hacerse acreedor a su benevolencia, delegue en otros los asuntos odiosos
y haga por sí mismo los dignos de aplauso. Obrando así una gran parte
de la odiosidad recaerá en los que se encargan de la administradón,
principalmente si son además ocliosos al pueblo por otras razones. (109)

La propuesta erasmista es un elogio a la astucia. ¿O debemos
seguir insistiendo en llamarle a esto prudencia? Carlos V aplica de
manera íntegra el consejo del filósofo para evitar el desprestigio. En las
acciones emprendidas para lidiar contra el enemigo moderno de su
tiempo: el luteranismo, el rey se auxilió de medidas cautelosas. Si bien
condenó la herejía protestante en la Dieta de Worms (1521), "no eludió
la búsqueda de formas de entendimiento, plasmados en su insistencia por
la convocatoria de un Concilio ecuménico ... " (Ochoa Brun, 38) Esto
~xplica por qué, a pesar de esa condena, en los Países Bajos se forjó la
unagen de un príncipe hasta cierto punto tolerante. En el fondo, la
"tolerancia" de Carlos V (en el caso particular de Lutero) responde a una
motivación económica y política:

Pero, ¿cuáles podrían ser esos medios distintos para ensanchar el
reino de Dios? ¿medios prudentes? ¿medios distintos a los empleados
durante las Cruzadas, que fueron sangrientos y crueles pero
cristianamente justificados? ¿Cómo se puede seguir viviendo fraternalmente
como cristianos después de haber exterminado con prudencia al enemigo?
¿Medios prudentes son aquellos que empleó el rey para evitar el avance
de los turcos en la frontera húngara? Recordemos dos casos en donde
era ilícito el negociar una alianza con los infieles. En uno de ellos Carlos
V lo hizo indirectamente para concertar una tregua con los otomanos en
la frontera húngara "cuya defensa correspondía a Fernando de Austria,
hermano del Emperador."(Ochoa Brun, 31) Carlos le solicitó a su
hermano que enviara emisarios a pactar temporalmente con el enemigo.
El otro caso se suscitó cuando el capitán Alonso de Alarcón intentó

A este condicionamiento económico es posible añadir uno
político: Carlos inútilmente quiso quemar los libros de Lutero en el
imperio alemán, pues éste contaba con la protección del duque de
Sajonia (el príncipe elector Federico el Sabio, fundador de la Universidad
de Wittenberg) quien exigió que se le diera a Lutero la oportunidad de
defenderse. Por eso Carlos V no pudo actuar a1 inicio con sumo rigor
contra Lutero, y tuvo que ofrecerle un salvoconducto para ser
Interrogado en la Dieta de Worms. (104) Sin embargo, Carlos V, como

268

269

En el imperio alemán el emperador no disponía de medios suficientes
para someter directamente a sus súbditos, estando obligado a colaborar
con los correspondientes gobernadores municipales y territoriales para el
ejercicio de su autoridad. (Blockmans, 104)

�portador de guerra en la sangre~ no olvidaba el determinante ~onsejo
familiar: su ineludible compronuso de defender con vehemencia la fe
católica; y el enemigo acechaba. Supuso, como bi~ comenta Blockmans,
que bastaba con someter a los prín?ipes cristianos para detene~ un
movimiento religioso que ya se habta propagado. (119) Del nusmo
modo, Erasmo supuso que bastaba con aplicar .al pi~ de. la letra las
enseñanzas cristianas para mantener la unidad del rmpeno. Sin embargo,
se superpone de nuevo la ambigüedad ética_ de Cado~ V. T_rata con
clemencia al príncipe elector protestante Fedenco,,despues de tn~nfar en
la batalla de Mühlberg a pesar de que éste se habia burlado de el, en un
escrito llamándole "Carlos de Gante, que se tiene por Emperador"
(K.ohl:r, 333); y no le confisca sus propiedades, pero sí lo humi!la al
obligarlo a que se arrodille ante él, "exigiéndole elevadas sumas de dinero
como indemnización por haber actuado en su contra" (Bloc~a~s, 121)
Tiempo después, en 1551, los príncipes protestante~ se aliaran con
Enrique II, rey de Francia, enemigo de Carlos. La nec;s1dad de _e~frentar
a Francia obligó al emperador a pasar por alto el escandalo religios~ del
divorcio de Enrique VIII, rey de Inglaterra, para asegurarse un aliado
poderoso. (58) Arriesgó su imagen católica, pero pres~rvó su ~o~er
imperial. Abdicó en el momento preciso ~vitan~o que_ s~ rmagen publica
se depreciara, y asegurándose de que su hi¡o Felipe recibiera el trono para
darle continuidad a su política monárquica.
Su abdicación no significó el término de su carrera política. Para
algunos especialistas es cómoda la imagen del e~perador místi~o ~ue se
retira para vivir apaciblemente en el monasteno de Yuste: Si bien_ ~e
dedica aquí a la pesca, al reposo y al cuidado de sus relo1es, ~~mb1en
invierte su tiempo en velar con sigilo el proceso de su sucesion; y a
deleitarse en la lectura de sus obras predilectas; entre ellas, la
recomendada por herencia familiar: E/ cabaflero determinado que, se~ún
Checa Cremades, le había transmitido las principales virtudes del código
caballeresco: sabiduría, honor, fortaleza, nobleza, liberalidad etc. (20-21)
En las ilustraciones de dicha obra aparece su autor dialogando
con Pensamiento, combate con Desconcierto, come con Entendimiento, y en el
llano del Tiempo lidia y sucumbe a la edad; llega al Palacio de los Amores
donde Deseo busca tentarlo con las cosas pasadas. Abandona el Palacio y
arriba a un cementerio "en donde la muerte aparece en todo su horror".
(339-341) En otras láminas de la obra transitan figuras históricas como la
de la reina Isabel La Católica que " marcha segura de sí misma en un

carro triunfal", y que aunque muere, la Fama y la Gloria aparecen dándole
sepultura. (341-342)
Es probable que esta obra de corte caballeresco haya impactado a
Carlos V por tres razones; la primera es que el principal atractivo de la
obra para el rey recaía en las ilustraciones o en las imágenes que
acompañaban a su lectura; esto explica el que Carlos V conciba el arte
(particularmente la pintura y la escultura) como herramienta clave de su
proyección política. La segunda es que se identificaba plenamente con las
virtudes personificadas en el comportamiento del caballero; inteligencia,
perspicacia, prudencia, templanza, a pesar de que, como en la danza ?e la
muerte, ni la más alta potestad mundana escape de ella. La tercera es que
veía, en el desfile de sus ancestros históricos (Isabel, por ejemplo), un
destino similar para él: la obtención de la gloria, a pesar de la muerte.
Pero, ¿cómo vencer a la muerte en vida? ¿cómo asegurarse de que sería
recordado a través de los siglos? Quizá glorificándose a sí mismo a través
del arte. El arte es también portador de guerra en tanto es utilizado para
exaltar los momentos gloriosos del combativo emperador. El arte como
una crónica integradora de sus grandes conquistas. Coincidimos con
Kohler cuando afirma que Carlos V utilizó las artes para dar realce a su
reputación y poder, y para conservar la gloria y la fama de su familia. (95)
Una obra probablemente inspiradora de esta idea es El caballero

determinado.
Tiziano y Leone Leoni son, en la opinión de Checa Cremades, los
dos pintores italianos que exaltan la imagen cesárea del rey a través de su
obra. (276) En la inmortal pintura La Gloria de Tiziano el impacto del
arte en la opinión pública es triple: un rey en actitud humilde que se
desprende de su corona; un rey en actitud humilde que se postra ante las
autoridades celestiales; y un rey en actitud humilde que obtiene el acceso
al cielo. La gloria es la compensación de la humildad. El arte es un
artífice ideológico en la medida que construye y transmite este mensaje
social. Pero, ¿acaso no es legítimo que un emperador desee auto
complacerse a través del arte para asegurarse que ha obtenido la gloria
antes de expirar? ¿Qué piensa Erasmo al respecto? Diría que la auto
alabanza en el arte es una forma disimulada de adulación:
Si tratas de parecer ilustre, no hagas ostentación de esculturas o falsos
retratos de colores en los que, si algo es de verdadera alabanza, esto se
debe al talento y actividad que el pintor evidencia. Más bien al contrario,
reproduce con tu modo de vivir el monumento de tu virtud. (28)

270
271

�Pero para Carlos V no es suficiente haber vivido y triunfado; es
necesario certificarlo artísticamente. Desde esta perspectiva, haber
luchado contra el furor de su época (entiéndase por furor aquel enemigo
impío que desequilibra el orden universal que el rey procuraba mantener)
no era suficiente; había que proporcionar un testimonio artístico de ello.
Tal y como lo hizo Leoni con El Furor donde Carlos V aparece como un
príncipe. magnánimo y bondadoso que "ha hecho que el templo de la
Guerra se cierre dejando dentro al Furor". (Checa Cremades, 287) Pero
aventuremos un argumento a favor del rey. Para Sepúlveda el deseo de
gloria mundana es honesto porque no es contrario al ejercicio de la
virtud. Esto, porque la gloria se ha buscado a través de la prudencia.
(Maravall, 201-02) Y ya hemos visto a lo largo de este trabajo cómo el
emperador ha cultivado la virtud cristiana de la prudencia. La gloria es
virtuosa porque emana del rey. Erasmo, queriéndolo o no, justifica esta
idea. El oro, la púrpura y el cetro son símbolos de virtudes, y el deseo de
gloria no es contrario al ejercicio de la virtud:
¿Qué indica el oro, sino una sabiduría singular? ¿Qué el fulgor de las
joyas sino virtudes eximias y rrúnirnamente plebeyas? ¿Qué la
resplandeciente púrpura, sino el sumo amor a la república? ¿Qué el cetro,
sino el tenaz espíritu de la justicia el cual no se apartará por ninguna
desviación del camino recto? (....) La diadema, el cetro, el manto, el
collar, el tahalí (cinturón) en el buen príncipe son insignias de símbolos
de virtudes; en el malo, indicios de vicios. (28-29)

Erasmo va más allá: una de las más profundas virtudes de un
príncipe descansa en el dominio de sí mismo; antesala de la gloria:
Y si no hubiera a nadie a quien vencer, lucha contigo mismo, pues ése es
el más hermoso de todos los combates y verdaderamente digno de un
príncipe invicto si cada día se esfuerza por mejorarse a sí mismo. (51)

Tal combate consigo mismo que abdica y se despoja artísticamente de su
corona con un efecto certero de humildad. En otro momento Erasmo
menciona:
Que te venza el respeto de lo honesto; que la utilidad pública venza las
inquietudes privadas del alma. (32)

. ~a ~xaltación. artística de Carlos V es exitosa porque mezcla con
sab1du~a, c1ert~s ~~sis d~ protago~smo, y. paternalismo. El emperador
subor~~ el e¡erc1c10 político del b1en publico a sus intereses personales.
Supo ¡ust1ficarlos, ante la opinión popular, como sociales. Reconozcamos
el mérito._ ~ua~do ~rasmo se expresa de este modo: "Piensa siempre
que, d_o~o, tmpeno, reino~ majestad; poderío son vocablos paganos,
no cnstlanos. El gobierno cristiano sólo es buena administración
beneficencia y vigilancia"(61), ¿en qué clase de príncipe terrenal estarí~
pe~sando, cuando precisamente esos vocablos: dominio, imperio, reino,
m~¡estad _Y poderío serían los elementos coyunturales de la pretendida
urudad cnst1ana?
·
·
A pesar de nuestras discrepancias con el ideario filosófico de
Eras~~ en Educación de un príncipe cristiano, es inobjetable su función
coerc1t1va dentro del humanismo español del siglo XVI.
La honestidad del pensamiento erasmista no está en discusión
pero_ s~s depositarios no estuvieron a la altura de ese pensamiento. Fu~
un SltVlente d~ las exigencias reales. Fue adoptado estratégicamente para
fortalecer la tmagen pública de un imperio cristiano: "extranjero" y
bélico.
, . La pro~uesta erasmista, aunque legítima, fue diseñada para un
pnnc1pe 1mpos1ble. El reino de Erasmo no era de este mundo. Ya
Jesucristo ~a~ía advertido que su reino tampoco lo era; tampoco lo fue el
modelo cnst1ano que la Iglesia católica osó imponer a quienes les asistía
el derecho de vivir su fe de un modo distinto.
El ser humano, antes que religioso, es un ser con vocación bestial
qu~ requiere ~er co~stantemente educado. Su naturaleza irracional y
egolatra es qwen me¡or nos ayuda a reconocerlo. En este sentido no
existe una _apla~tant_e, diferencia entre las guerras de ayer y las de ho;. La
gue_rra _es ~aginac1on de poder, y es también poder sin imaginación.
Qwen tmagina tenerlo nunca lo tiene del todo. Subyace la sensación de
que quien triunfa ha sido vencido un poco.

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274

,

275

�LITERATURA DETECTIVESCA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7

UANL
Introducción
La literatura, como todos los aspectos de la vida, es un elemento que está
en constante renovación. Esto se ha .manifestado en todos los tiempos y
en los más diferentes espacios.
Durante el siglo XIX, irrumpe en el ámbito literario un género
que alcanzaría su pleno desenvolvimiento en el XX: la literatura
detectivesca, la cual estudiaremos en el presente trabajo, enfocándonos
tanto en el aspecto teórico como en el práctico del mismo.
El motivo fundamental que nos indujo a seleccionar este aspecto,
es el interés de querer ahondar en un género que, a través del tiempo, ha
suscitado una serie de interrogaciones y de críticas, a veces favorables, en
ocasiones desfavorables, pero siempre con alto grado de polémica.
En el desarrollo de este trabajo, primeramente haremos un
estudio sobre lo que es la literatura detectivesca, con el propósito de
ubicarla en el tiempo y en el espacio, en su inicio y en su evolución,
realizando una breve reseña histórica y mencionando a los iniciadores del
género y a sus principales representantes. Con la intención de encauzar
. debidamente este aspecto de la investigación, procuraremos proveernos
de una serie de fuentes consideradas confiables, con una bibliografía lo
277

�más específica posible.
.
En otr¿ apartado habremos de analizar deterudamente las
principales características de la literatura detectivesca. Para ~llo nos
apoyaremos en una serie de textos cuyos autores son considerados
autoridades en la materia.
En seguida, mencionaremos los datos biobibliográ~cos de una de
las autoras más representativas dentro de la novela detectivesca: Agatha
Christie así como también nombraremos sus obras más sobresalientes.
Finalmente haremos un estudio minucioso sobre una de las obras
pertenecientes a la literatura detectivesca: ,"~oirot en Egi~to", de Agatha
Christie, para localizar en ella las caractensticas que la ~b1_can dentro del
género y analizar detenidamente si dichas caractenstlcas se hacen
presentes en la obra cuestionada.
.
.
. ., .
.
En la realización del presente traba¡o de 111vest1gac1on literana,
habremos de apoyarnos en la metodología utilizada a_ctualmente por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. D e la misma manera nos
auxiliaremos de una serie de libros y revistas que consideramos
autoridades y confiables en el tema.
. .
,
En la elaboración de la presente labor, la fuente pnnc1pal sera el
libro cuya ficha bibliográfica es:
CHRISTIE, AGATHA. Poirot en Egipto. (Col. Selecciones
de Biblioteca de Oro. No. 146.) Traducción de H. C.
Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.

I
Literatura de D etectives
1. Concepto de género detectivesco
Para comprender cabalmente la función de la novela y en_nuestro
caso la novela de detectives, debemos tener presente que lo impreso
autoriza, ya que al reflejar la sociedad presenta de ella una imagen ac~va
y el escritor se esfuerza en realizar su obra de la mejor manera posible
inventando para ello, si no reglas fijas, por lo menos una técnica ardua Y
meticulosa.
En el género de la novela dete&lt;:tjvesca el mérito consiste en haber
278

sabido fabricar "una deontología imperativa, pero en el terreno del
1
enigma del juego lógico" .Este tipo de novela requiere el arte de la
combinación y exige el ingenio de un experto en el lenguaje.
La novela detectivesca se revela como un juego de la mente en el
cual la envoltura novelesca tiende a olvidarse y el lector se aboca a definir
el mecanismo intelectual que encubre. Este abstracto placer se sitúa
infaliblemente entre el cadáver de una o varias víctimas y el
descubrimiento de los homicidas. Esto implica una proposición mental
de las diversas maneras de cometer un crimen, así como de las distintas
técnicas detectivescas para resolverlo.
Uno de los aspectos más importantes de la literatura detectivesca
se da a nivel técnico: para suscitar la dificultad hay que disimular al
asesino; para dejar al lector una oportunidad de descubrirlo hace falta,
por lo menos, presentárselo. Esta doble obligación forma parte de los
deberes contradictorios del novelista: proporcionar los elementos de una
solución que tiene que volver difícil y sorprendente.
Vemos los polos opuestos entre los cuales vacila la novela
detectivesca; cómo halaga a la vez las ambiciones de la inteligencia y los
apetitos de sensación. Es necesario sacrificar el segundo aspecto en el
sentido riguroso. La novela de detectives despierta toda clase de
emociones, pero especialmente las que responden a los instintos
elementales. Su objetivo final es recurrir al intelecto a organizar y
dominar el conflicto presentado. Este tipo de novelas "representa la
lucha entre el elemento de organización y el elemento de turbulencia
cuya perfecta rivalidad equilibra el universo"2•

2. Evolución de la literatura detectivesca
Son variadas y muy discutibles las teorías planteadas en torno al
surgimiento de la literatura de detectives: desde quién remonta los
orígenes del género a los asesinatos e intrigas de la tragedia griega, hasta
quién afirma que la novela de detectives nace durante el período de la
Revolución Industrial y de aguda lucha de clases, en el siglo XIX.
Sin pretender fijar una fecha exacta de surgimiento del género
detectivesco, no cabe duda de que factores históricos como el desarrollo
1 Callcis, Roger. Acercal!limtos a lo i111aginario. Traduc. de José Andrés Pérez Carballo. (Colee. Popular. o. 414). Fondo de CuJrura Económica. 1•. edición México, 1989. p. 204.
2 Ibíd. p. 294.

279

�de las grandes concentraciones urbanas _-y del con~i~uiente auge de la
criminalidad-, la aparición de las primeras polic1as sec~e_tas Y el
nacimiento de la prensa sensacionalista{ fueron elementos dec1s1vos en la
aparición del género, que nace oficialmente con "Los crímenes de la calle
Morgue", de Poe.
.
Por otro lado la desconfianza popular en la justicia oficial,
engendró desde muy :emprana fecha la figura del detective privado. q~e
actúa al margen (y muchas veces en franca rivalidad) de los po~c1as
oficiales. La función principal del detective es la de perseguir Y
desenmascarar a quienes han atentado contra la vida o fortuna de los
poderosos. Nombres como el de C~a_rles A~guste Dupin, creado por
Poe Hércules Poirot, de Agatha Christie, el celebre Sherlock Holmes de
Co~an Doyle, el padre Braun de Chesterton o el Abo?ado Perry Mason
de Erle Stanty Gardner, son sólo algunos de los detectives creados por la
imaginación de un autor.
.
Es precisamente con Edgar Allan Poe, (1809-1849), escntor
especializado en el género terrorífico, que na~e, en 1841, la novela
detectivesca y su primer detective: Auguste Duprn. Po~ crea l~s t~mas Y
personajes que harán triunfar este género: El detective ex~entnco, s_u
asistente, el crimen y el misterio que lo rodea, así como la 10operanc1a
policial y la estratagema del investigador.
, .
.
Otro de los grandes escritores en el amb1to de la literatura de
detectives es Artur Conan Doyle (1859-1930), creador del más famoso
personaje literario dentro de los investigadores privados: S~er_lock
Holmes, así como de su ayudante el Dr. Watson. Dentro de sus múltiples
novelas podemos citar Estudio en escarlata y El signo de _los cuatro. A este
autor se le atribuye la introducción del método deductivo para resolver
los casos presentados.
En los inicios del siglo XX aparecen en Francia dos de las figuras
más representativas del género: Arsenio Lupin, obra del periodista M_anuel
Leblanc, (1864-1941 ), que fue el comienzo de toda una sene de
aventuras; y R.ouletabille de Gastón Leroux (1868-1927), quien en ~a
novela El misterio del cuarto amarillo desarrolla el enigma por excelencia
como lo es el de la habitación cerrada.
Dentro de la literatura inglesa de la segunda mitad del siglo XX,
destaca Gilbert Keit Chesterton (1874-19 36), creador de la legendaria
figura del Padre Brawn, sacerdote que desentraña de manera racional y
científica los más diversos crímenes.

Otr? de los grandes detectives creados en la literatura es Sam
Spade, a qwen dio vida el escritor Samuel Dashiell Hammett (1894-1961)
con la novela llamada El halcón Maltés. El mérito de H ammett consiste en
"colocar el asesinato entre aquellos que en realidad suelen cometerlo y
no para proporcionar sencillamente un cadáver"3•
'
,
Son ~últiples y muy variados los nombres de grandes autores del
genero detectivesco; a los ya mencionados podemos agregar a Raymond
Chandler, John Dickson Carr, Stanley Gardner, Leslie Chartens, Ross
Mac Don~d, Chester Himes, Peter Cheyney, Georges Simenon y
muchos mas.
?no de los casos más especiales dentro de la novela detectiv~sca
lo constituye la célebre Agatha Christie, cuyos datos mencionaremos en
un apartado especial.
3. Características de la literatura de detectives

A. Presentación de un caso sin explicación inmediata
. Este caso puede ser un crimen, un robo o un hecho delictuoso
cualqwera. El ~scritor es libre de exponer el caso como lo desee, ya sea
e~ ~orma sencilla o de manera más complicada, hasta llegar a formas
t~crucas muy el~boradas. El suceso no tiene una explicación inmediata
s!-110 que se reqwere de un detective para que lo resuelva en determinado
tiempo.
"
~n este tipo de novela, más importante que la historia narrada es
. el ~aba¡~ ~ ue la _rec?nstruye, pues procura satisfacer, antes que nada, la
4
1nteligenc1a . La 1ntr1ga debe ser sólo una y los malhechores O criminales
d~ben funcionar como unidad para que el interés del lector no se
bifurque y no se extravíen los progresos de la investigación. Los
pr? bl_emas adicionales no deben mezclar sus datos con los del enigma
prmc1pal. Esto es a lo que los estudiosos del género llaman "unidad de
acción".
El n~velista escoge la manera más idónea de presentar el caso:
algunos corruenzan su texto presentando el hecho delictuoso, otros lo
narran como algo que ya sucedió, mientras que hay autores que prefieren
3 S/ A. La novela polidaca. Prólogo de Ro mán Gubern. Ediciones del Cota! S/ N/ Ed Barcel
1979. p. 22.
.
.
ona,
4 Callois, Roger. Op. Cit. p. 256.

280

281

�per~onaje sensible en su trato con los demás, pero no debe mezclarse en
mtnga~ amorosas, porque ~ada debe turbarlo, ni el corazón ni la carne
~ebe distraer su cerebro. S1 algún detective muestra a su compañera no
ti~ne nunca palabra ni gest?s afectuosos para ella, quien parece ser ~ás
b1en una col:boradora a ~wen felicita o reprocha, según lo maneja. En la
no_vela d~l $enero detectivesco lo que importa es el sentido intelectu 1
el ¡uego Jogico.
ª Y

hacerlo a la manera tradicional, es decir, empiezan la historia en forma
común y van preparando la mentalidad del lector para el suceso que de
pronto se presenta y que constituye el caso a resolver, luego aparece el
detective e inicia las investigaciones y hace deducciones necesarias para
aclarar el conflicto y descubrir al criminal.

B. La necesaria intervención de un detectivey de uno o varios culpables
En este género es imprescindible la intervención de un personaje
de características muy especiales: el detective, ya que sólo él puede
descubrir al culpable.
Resulta necesario mencionar que en el género detectivesco tanto
el investigador como el malhechor son personas muy inteligentes: el
delincuente busca realizar su tarea de la manera más perfecta posible; el
detective debe encontrar algún error que haya pasado por alto el asesino
o ladrón; para esto sigue el rigor de los razonamientos de sus reflexiones.
Su investigación consiste en discutir posibilidades y llegar al triunfo
cuando consigue que coincidan en un individuo una ocasión y un móvil.
La tarea del detective consiste fundamentalmente en encontrar al
criminal, pero este trabajo está sembrado de trampas: primero se disculpa
a quienes presentan una coartada sólida o demuestran que no tienen
mterés en la muerte del asesinado, pero pronto el lector se percata de que
todos (o casi todos) los personajes que intervienen en el drama terúan
alguna razón para llegar al asesinato y posibilidades equivalentes de
hacerlo. Al llegar a este punto el detective se deja guiar por el
procedimiento de discriminación.
Otro de los medios habitualmente empleados para averiguar
qU1én es el culpable del crimen investigado es ver quién miente; pero
todos, en mayor o menor medida, tienen algo en su conciencia que han
querido ocultar, por lo tanto todos mienten. El detective se esfuerza en
descubrir la causa de esas mentiras diversas y el que ha mentido sin tener
orra cosa que disimular que el crimen, ese será el homicida; para
descubrir esto se maneja una serie de hipótesis laboriosamente
estructuradas, que se van eliminando poco a poco, hasta que queda una
sola teoría y a través de ella la verdad surge por sí sola.
El detective, además de una inteligencia fuera de lo normal, de
una gran capacidad de observación y de análisis, de un poder de
razonamiento y de deducción perfectamente ejercitados, debe ser un
282

El ~sm~ de\ectiv:e ?uede intervenir en Ja solución del crimen o
~bo en va~as histor~as distintas, por ejemplo Auguste Dupin, SherJock
olmes, Hercules Po1rot, Jane Maple, Perry Mason Ellery Queen Philo
Vanee, etc.
'
'
. Por su parte, el delincuente también posee características mu
especiales que ~o hacen destacar del resto de los persona¡·es que actúan ey
el relato· s p
di ·,
.
.
n
d . . , ~ nmera con c1on es su mteligencia para cometer un hecho
elictivo sm delatarse. También es muy importante la sagacidad para
ocultar s~s actos por medio de coartadas aparentemente perfectas su
sangre ~~la al e~fre~t~rse a los problemas que se le presenten duran:e la
plane~c1on y e¡ecuc1on de su delito. El personaje delincuente debe ser
mane¡a~o de tal manera que destaque la actuación del detective para
d escubmlo.

C La fucha de laj11sticia contra la ityusticia
Este aspecto_ siempre está presente en la novela detectivesca ya
sea de manera explícita o implícita.
'
d

En la relación auto~-lector, el primero maneja casi siempre Ja idea
e que lo canallesco, lo rum, debe ser castigado y lleva al lector a desear
que. al fina] de la novela triunfe la justicia, que el delincuente reciba su
castigo. Por ello en las obras de dicho género la mayoría de los escritores
tratan de resolver el caso, o sea, que se atrape al malhechor y lo
castiguen.
Deb_emos anotar que en las actuales novelas de este género, este
asp~cto ha 1do cambiando y, en algunos casos, el malhechor queda sin
caS tigo Yhasta se burla de la justicia.

D. Procedimientos basados en fa razóny en fa observación
Es muy interesante observar que en la novelística perteneciente aJ
283

�.
. ortante más que el relato, lo constituye la
género detec~vesco lo ~p .
' da es sobresaliente el trabajo que la
deducción; mas que la histona_ co~ta ' antiene a medida que se van
· t és de la mtnga se m
reconstruye. El m er
·al hasta que llega a
. d d una manera muy especi ,
desenvolvien o e
. del cual se produce un suave
• en "un problema puro a partir
convertirse
. , ,,s
1
deslizamiento del _enunciado a la so uci:n;ria inteligencia y poder de
El detective, con su extrao
1 el hecho delictivo: una
.,
b a metódicamente a reso ver
li
observac1on, se a oc
.
l l ar donde se cometió el de to,
de sus obligaciones es la de exammar ~ di~g.
algunas huellas que le
d
contrar algún m cio O
·
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ya que a pue e en
hi , . En caso de un crimen, necesita
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Permitan ir formulando una pot~s1s. .
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1 cadáver mvest1gar si a oestudiar deteru amente e
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61
on la persona asesinada. Por 1o
algún individuo que tuviera ~ro .emas e tan sa az ue puede resolver
al el detective es tan mteligente Y
g ,q
Al final él
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. . ortar lo complicado que este sea.
.,
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1h h
a través de toda una sene de
, , stuto que e1ma ec or y,
siempre sera mas ª .
, .
llegará a descubrir al culpable.
juicios y de razonamientos 1ogicos,

E. Preferencia por los lugares cerrados
•
al género detectivesco di
hay. una
nes
E n las narraciones pertenecientes
d
que en esas con cio
fuerte predilección por l~s lugares .dcerra osp,r~::nciado o escuchado por
, difí il
el delito cometl o sea
d
es mas
c que
.
etidos en un universo cerra o.
alcmien: la mayoría de los delitos sodn clomd
bnrru··ento del homicidio al
o. . di
"des e e escu
Al respecto Caillo1s ce que .
, . la menor intervención exterior
del culpable, todo debe producte, ~ s~ tud de un razonamiento bien
y todo alli debe aclararse por a uruca w
6

11 d "
·
eva o .
.
.
b
l momento y el sitio preciso para
El asestno tiene que use~ e
.
en un es acio cerrado,
lograr lo que se propone;.~uando piensa ª::s:i~(o por al~na persona.
se da menos la probabilidad . de que s 1 bo el asalto etc.- se
otros tipos de delitos -como e ro '
'
A· ·
s1m1smo,
d
durante la noche, por
ejecutan casi siempre e~ un lugar c~rra o y eo un sitio donde se
ejemplo: una casa, una tienda comercial, un mus '
exhiba algo valioso, et~.
5 Ibídem.
6 lbíd. p. 263.

284

Cuando un crimen o robo se comete en algún lugar exterior, el
ejecutante cuida que el sitio esté solitario. Si es un asesinato, el homicida
trata de que éste parezca un accidente, pero el detective se encarga de
demostrar lo contrario.

F Manf!JO del tiempo
Por lo general, en la novela del género detectivesco el relato sigue
el orden del descubrimiento, es decir, parte de un suceso (robo,
asesinato, etc.) y de este supuesto se remonta a las causas que ·han
originado la tragedia. D e esta inversión del tiempo, de la sustitución del
orden del acontecimiento por el orden del descubrimiento, se deriva la
situación de la novela detectivesca en la literatura novelada: no se trata de
un relato, sino de una deducción.
El detective, por lo general, se encuentra ante un hecho
consumado: un delito gue se comete, la mayoría de las ocasiones, en
tiempo presente. El investigado parte de ese suceso y maneja el tiempo
en presente; pero muchas veces tiene la necesidad de escuchar datos de
hechos acontecidos anteriormente al hecho delictuoso, por lo que
algunas escenas se reconstruyen en el pasado pero se narran en el
presente. Esto constituye una de las técnicas narrativas más utilizadas en
la novela detectivesca.
G. Manefo de técnicay leng11qje

Aunque el género detectivesco interesa escasamente a la crítica
desde el punto de vista de la estricta literariedad, de su valor
específicamente literario, hay autores que demuestran su magnífica
calidad en su prosa y buenas cualidades técnicas (Edgar Allan Poe y
Samuel Hammett son muestras de ello).
En las narraciones pertenecientes al género detectivesco, se
requiere de un lenguaje claro, preciso, pues el autor, por medio de sus
frases, pretende llevar a sus lectores a la posible solución del misterio, del
caso. Esto implica que los autores gue manejan dicho género deben ser
extremadamente cuidadosos con el empleo de su lenguaje. Utilizan
ciertos recursos literarios como las comparaciones, adjetivaciones,
descripciones y llegan, de alguna manera, a emplear el lenguaje
metafórico, pero teniendo suma precaución de no afectar la hebra en
285

�cuanto a claridad y precisión de los términos utilizados.
.
, .
Por lo general, la historia se narra en forma sencilla, facil de
comprender, y sobre todo, de una manera que logre_ interesar_~ lector e
inmiscuirlo y llevarlo a ponerse en el lugar del detective. Los diálogos, en
la mayoría de los casos, son breves y directos, y sólo l?s par~amentos del
detective se extienden al dar las explicaciones del caso mvest1gado.
Los autores que manejan este género utilizan, por regla general,
las explicaciones incompletas, los diálogos corta~os y son ~uy _proliferes
en el uso de las frases interrogativas, exclamativas y dub1tat1vas, cuyo
objetivo es llegar a deducciones matemáticamente planteadas y
milimétricamente resueltas.

11
Agatha Christie: Datos Biobibliográficos
Se le conoce mundialmente con el nombre de "La gran dama de
la novela policíaca". Nace en Inglaterra en el año de 1890 y muer~- a edad
muy avanzada, en 1977. Fue el tercero y último de los hi¡os del
marrunonio Miller.
Desde pequeña, Agatha mostró una gran afición por las novelas,
mclmándose sobre todo por las narraciones de espadachines y las de
carácter colonial. Sus autores favoritos eran Kipling y Conrad. Más tarde
se aficiona apasionadamente por las novelas de detectives, siendo una
ferviente admiradora de Conan Doyle y su gran investigador Sherlock
Holmes.
Su primera novela policíaca fue E/ misterioso caso de S ryles, escrita
después de su matrimonio con el comandante Archibald Christie.
Cuando finaliza la Primera Guerra Mundial, esta novela, en la cual
aparece el detective Hércules Poirot, se imprime, pero tiene poco éxito.
Su importancia radica, sin embargo, en el hecho de crear un personaje el detective- que luego intervendrá en una buena parte de la producción
de la gran escritora inglesa. Al respecto, ella misma dice:
Necesitaba un nombre ampuloso, uno de esos nombres que Sherlock
Holmes y su familia tenían ¿Cómo se llamaba el hermano de Sherlock?
Mycroft... ¿Qué tal si llamaba mi hombrecito Hércules? Su apellido ya
resultaba más difícil. No recuerdo cómo obtuve el de Poirot. El caso es
que el apellido surgió. Pegaba bien con Hércules: Hércules Po irot7.

. Creó t?da una imagen de la personalidad de este pequeño
detect1v~ de ongen _bel~a: hombre alto, culto, de fmas maneras, una gran
personalidad y una 1nteligencia fuera de lo normal.
Además de Hércules Poirot, la novelista inglesa prueba otras
grandes fi~ras d~l detective: Mis Marple, anciana intuitiva y sagaz con
dote~ de_ mvestigadora. También hizo famoso a Mr. Quinn al
matrimoruo_ B_ereford, a Parker Pyne y Rogelio Akroyd.
Chr1stie es una escritora muy prolífica; a lo largo de 45 años
produce una larg~ serie de títulos de gran popularidad; son ochenta y una
novelas pertenecientes al género.
D en~o de su extensa producción se encuentran: Diez negritos, La
ratonera, Testigo de Ca,go, La muerte visita al dentista, Asesinato en el Oriente
Express, Muerte en el Nilo, etc.
En 1~32, Agatha Christie es condecorada por la reina de
~nglaterra, qwen le. oto~ga el tí~o de "D ama del imperio británico".
o~o antes de monr, cierra el ciclo de sus personajes, pues "mata" a
Po1rot en su novela Telón (1975) y a Miss Marple en Un crimen J0 ...,,,·J
0970.
~.-~o
. Mue~e en enero de 1977 después de una larga vida, dedicada a
cult1var el genero detectivesco con una maestría que no ha sido igualada
hasta la fecha.

III
Análisis de la Novela Poirot en Egipto de Agatha Christie
"No los deifiguró la e'?fem1edad· son muertos
que a!Ín consman la sonrisa en sus ostros
y así, graciosamente los recibe en s11 corte'
Prose,pina."
Henirich Heine

1. Estructura externa

Al realizar el estudio de la obra en cuestión, percibimos, en la
po~tada del texto, la caracterización del detective Hércules Poirot,
teniendo como fondo una de las grandes pirámides egipcias. En la
contraportada se encuentra un listado con los capítulos de las obras más

7 S/ A Op. Cit. p. 14.

286

287

�sobresalientes de.la autora de la novela, objeto de este estudio.
La novela, en su inicio, presenta una guía para el lector que
contiene los nombres de los personajes principales que intervienen en la
obra. Frente a cada nombre se dan algunos datos muy someros de dichos
persona¡es.
La novela Poirot en Egipto o Muerte en el Nilo, está dividida en
treinta y un capítulos de corta extensión. Contiene, además, una especie
de plano del barco donde transcurre la acción.

llevan al descubrimiento de los asesinos.
B. Aparición del detectivey del criminal
. . ,End la novela Poirot en Egipto, el .personaje detective hace su
apanc1on e una manera m
· gul
como:
uy srn ar, pues el narrador lo presenta
un hombrecillo de apariencia cómica, con bigotes negros exuberantes
;~c~iqw;; o;servador ~asual habría creído que hacía muy poco favo:
ez a ante 77 (sic) con su presencias.
.

2. Estructura inte rna

A medida que transcurren los acontecimientos primarios del
relato, el narrador nos va presentando las características del detective:

A. Presentación del caso
Por medio de la lectura de la obra cuestionada percibimos que la
autora, en la presentación del caso, actúa de manera muy convencional,
ya que inicia la narración con la presentación de los personajes y algunos
sucesos que más tarde desencadenarán la acción principal: los crímenes y
el descubrimiento del o de los criminales.
En cuanto al relato anecdótico se refiere, la narración se divide en
tres partes perfectamente delimitadas: en el primer tercio de la novela, la
mayoría de los per sonajes, que luego participarán en el caso, intervienen
de manera muy breve y nos dejan ver su relación con uno de los
personajes de mayor trascendencia: Linnet Ridgeway. En esta primera
parte también aparece el personaje central: Hércules Poirot.
Durante el segundo tercio del relato se suceden los hechos que
motivarán la intervención del detective Poirot y del coronel Rice como
su ayudante: primero es asesinado Linnet Ridgeway y más tarde dos
personas más de las que viajan en el barco donde acontecen los sucesos.
Todo esto provoca que el detective Poirot y el coronel Rice se lance a
toda una serie de investigaciones, razonamientos y deducciones para
aclarar dichos asesinatos.
La obra termina con el descubrimiento de los criminales por
Hércules Poirot, lo que provoca que uno de los asesinos mate al otro y él
termine suicidándose.
Vemos, por medio del resumen del argumento, como la novela
estudiada nos muestra un caso criminal: tres asesinatos que no tienen
explicación inmediata, y que los sospechosos pueden ser todos pero
tampoco hay uno definitivo y no es sino hasta el final de la novela
cuando el autor nos da la clave para descifrar los datos esenciales que nos
288

: érculesi oirot hablaba_ alegremente, su expresión era de beatífico buen
umor. evaba un traJe de seda cruda, un sombrero panamá
espantamoscas cubierto de adornos con mango de ámbar ( ) L ~ .:"1
de H ' u1 p ·
... a vis1on
ere es o1rot, vestido de punta en blanco, con un tra·e de seda
cruda, canusa rosada, corbata negra y albo sombrero (.. .)9.
J

. El narrador se explaya en la descripción física y el atuendo del
d etective a lo largo de la novela.
, Pero los rasgos de su personalidad los conocemos por una parte

~ ~aves de ~as observaciones de los otros personajes: "No es usted l~
uruca _celebnda~ aquí, querid. Ese hombrecillo es Hércules Poirot el
detective (...) (s1c)" 1º
· detective '·
.
' Y, sobre tod 0 , en boca del propio
cuando Linnet Doyle le pide ayuda, él le responde así:
, qwen
No acepto
·
· ·, ~uya. Lo haré por interés de la humanidad.
. runguna
conu~1on
Eso es. Estamos en una s1tuac1ón llena de dificultades y de peligros H ,
lo qu~- pueda por acelerarla (sic) pero no tengo gran confianza e.n ~e
posibilidades de éxito 11.
nus

al
Luego_ aconseja a Jackeline Bellefort que no habrá su corazón al
m , porque s1 lo hace el mal vendrá y entrará en su corazón y no hab ,
fuerza humana que lo desaloje.
ra
8 Christie' Agatha
· 1 en E:g;pto.
· (Co.¡ Selecc1ones
.
_ · poiro
de Biblioteca de Oro 146) Ed Molin
S/N/Ed• Espana, 1985. p. 40.
·
·
·
o.

9 Ibíd Pássim.
10 l bíd. p. 42
11 Ibíd p. 55.

289

�Ante todo, Hércules Poirot se siente orgulloso de su trabajo de
detective:

descubiertos, la mujer afirma:

Yo trabajo con mi cerebro y no me avergüenzo de decirlo (...). No soy de
la clase media, pertenezco a la clase superior (...). Soy detective (...). Soy
el rey (...). Soy libre como el aire12•

Es importante mencionar el hecho de que surge el personaje que
actúa como ayudante: el coronel Rice, persona inteligente y cuidadosa
que ayuda y apoya la labor del detective.
Poirot, por otra parte, cuando es necesario, muestra humildad:
Reconozco mis debilidades, se ha dicho de nú que me gusta complicar,
hacer difícil un caso (...) creyó que ella había picado en el cebo, que la
acusación contra su valor había triunfado donde sus argumentos más
sutiles fallaron 13.

Pero el detective sabe, tiene la seguridad y confianza en sí mismo
de que al final y por medio de su inteligencia y sus deducciones,
descubrirá la verdad. Cuando le preguntan que cómo sabe las cosas él
responde:

¡Todo ha terminado! Fue usted demasiado hábil para nosotros, Sr. Poirot
(.. .) era un juego de necios y hemos.perdido. Eso es todo15_

. Este fracaso lleva a la mujer a disparar contra el hombre y luego
ella m1sma se quita la vida.

C Justicia contra it!fusticia
Esta característica de la novela detectivesca está claramente
marcada en la narración objeto de nuestro estudio. La justicia está
rep~e,sentada por el d~tective y su ayudante. Pero no es la justicia de la
polic1a, de la ley propiamente dicha, sino que se da a través del afán por
esclarecer la verdad, por vencer las cosas negativas de la vida como son
los asesinatos impulsados por la ambición hacia el dinero.
'
Poirot lleva a Jackeline a reflexionar sobre lo tristemente
deplorable de su proceder y ella afirma:
Y? ya no soy una persona que ofrezca seguridad. Yo misma lo noto (...).
Hizo ~sted manto ~udo por nú. Aquella noch~ en Assuán me dijo que
no _abne~e mJ corazon al mal (...). Ahora sé lo que usted quería decir con
abnr . ~l corazón al demonio... (sic) sabe usted perfectamente lo que
acaeao. Eso es lo que hace el crirnenI6_

¡Porque yo soy Hércules Poirot! No necesito que me lo digan (...) Usted
(...) mintió (...). Lo que he tratado de hacer: quitar toda la materia extraña
con el objetivo de que pudiéramos ver la verdad desnuda y brillante14 .

Es notable observar cómo el personaje detective, a pesar de
conservar su posición de hombre algo excéntrico y hasta vanidoso,
totalmente seguro de su inteligencia y de su poder de deducción, hay
momentos en los cuales se torna humilde y se concede el privilegio de la
duda y tiene la suficiente honradez para reconocer sus errores y sus
fallas.
Frente a la personalidad de Poirot, se nos muestran los
personajes antagonistas, es decir, los criminales: Simón Doyle y Jackeline
de Bellefort, los cuales muestran una clara inteligencia y gran sagacidad
en la elaboración de sus planes para asesinar a Linnet Ridgeway. Pero las
cosas se complican de tal manera que tienen que asesinar a dos personas
más. Ellos reconocen que el detective es superior en inteligencia y al ser
12 lbíd. p. 90.
13 lbíd. pássi111.
14 lbídem.

D. Los procedimientos
Este aspecto tan importante es manejado con gran habilidad en la
n~vela Poiro~ en Egipto._ En efecto, al enfrentarse al hecho consumado (el
pnmer asesma~o), Potrot y Rice empiezan a formar una hipótesis al
respecto. La pnmera de ellas la da el Coronel al sugerir que el asesinato
podría haber sido realizado por una persona que no estuviera en el
!(arna~, barco donde suceden los hechos, pero esta primera hipótesis es
llmediatamente descartada por Poirot.
Así se va ideando nuevas conjeturas y de la misma manera son
desechadas por falta de pruebas. Se duda de todos: del administrador de
un posible terrorista que se encuentra en el barco, de una escritora ; su
15 lbídem.
16 Ibídem

290

291

�hija, de una anciana enferma y su sobrino, del médico, etc.; pero, a través
de la observación minuciosa de los hechos, poco a poco se van
descartando todas estas hipótesis.
Es a través de la deducción como el detective llega a la verdad.
Empieza a cuestionarse sobre el arma homicida.
Entonces alguien saca la pistola del lugar donde estaba fuera del alcance
de la vista, debajo de la otomana (...), alguien que sabía que estaba ahí.
(...) Quiero decir que la concatenación de los acontecimientos es
imposible. Hay algo que está equivocado 17•

Poirot realiza una serie de procesos mentales deductivos. Cuando
no encuentra salida, con gran paciencia vuelve a comenzar:
Hemos de empezar de nuevo, dado que nuestra primera concepción de
la historia era enteramente equivocada. Esto es lo que algunas personas
no quieren hacer. Conciben una hipótesis que todo encaje en ella (...),
pero siempre los hechos que no encajan son los significativos 18•

Es a través de todo este proceso como puede llegar a descubrir a
los asesinos así como los móviles que los llevan a cometer sus delitos.

E. Ubicación espacial
La novela Poirot en Egipto maneja la ubicación espacial de acuerdo
a la premisa de la literatura de detectives: el crimen se realiza en un lugar
cerrado: el barco de nombre Karnak.
Esto no significa que toda la acción de la novela transcurra sólo
en la embarcación, pues a través de la lectura y análisis de la obra citada,
notamos claramente cómo la primera parte de la misma ·transcurre en
varios lugares del planeta: Inglaterra, París, etc. Pero llega un momento
en que todos los personajes se concentran en un solo lugar: el Karnak.
Es en un barco de recreo, durante un recorrido por el Nilo, donde
acontece la acción principal: los asesinatos y el descubrimiento de los
criminales.
F. Ubicación temporal

17 Ibídem.
18 Ihíd. p. 190.

292

En cuanto al manejo del tiempo se refiere, podemos afirmar que,
en relación a la acción principal, el tiempo es perfectamente lineal. A
partir del. primer asesinato y desde el momento en que Poirot y el
coronel Rice se hacen cargo del asunto, iodo va sucediendo de manera
progresiva: los interrogatorios a los personajes, las revisiones del barco,
los dos asesinatos posteriores, las investigaciones, el descubrimiento de
los asesinos y el suicidio de éstos.
Con ~ase en lo anteriormente afirmado, podemos aseverar que la
~ovela cuestionada, desde el punto de vista temporal, se grafica
linealmente de principio a fin:

A---------------------------------B
G. Técnicasy lenguqje
.
D~:e Robbe-Grillet_ respecto a escribir una novela que "la forma
es 1nvenc10n y no receta, tiene una arquitectura que no está destinada a
19
nada ni a nadie". El cómo, la técnica utilizada por el autor de "Poirot en
Egipt~" para mostrar la realidad y las relaciones que se tienen que dar en
este tipo de novelas, tienen ciertas peculiaridades que consideramos
necesano comentar.
La presencia del narrador es muy importante puesto que a través
de él, el lector visualiza las situaciones, los lugares y los momentos
determinantes en la obra. En esta novela hay un predominio muy notable
de narrador omnisciente. Es un narrador desde fuera, que enuncia en
tercera persona:
Una _criatura monísima, piensa él (...). No guapa, en realidad, pero
decididamente atractiva (...). La señora Allerton pensó (.. .). Poirot pensó
en su interior (...) tenemos que enfrentarnos ahora20.

Por medio del narrador, la autora se muestra como alguien que
conoce completamente a sus personajes y los interioriza.
También utiliza la técnica del periodismo como una manera de
poner a los personajes en contacto con el mundo que los rodea y para
acercar al lector al mundo de la época. Asimismo usa, con bastante
frecuencia, la insertación de cartas y recados entre sus personajes. Esto
l 9 Robb~ Grillet, Alain. Por 1111a 1101•ela t1llera. Ed. Seix Barral. 1ª edición. Barcelona, 1965. p. 74.
20 Chrisue, Agatha. Op. Cit. Pássim.

293

�contribuye a· aumentar las situaciones tensionantes que conducen al
clímax del relato.
Una técnica muy socorrida es el empleo de descripciones de
personajes por otros personajes, pues no sólo deja dichas descripciones
en boca del narrador, lo que contribuye a dar agilidad al ritmo de la obra.
Por otro lado, la autora utiliza, con bastante frecuencia, la técnica
del interrogatorio. El detective cuestiona, por medio de constantes
preguntas, a todos los sospechosos. Lo mismo hace en sus deducciones
para llegar a la verdad. Así vemos a Poirot decirle al coronel Rice:
Todo está claro, ¿no es verdad? (...) ¿Y luego qué hace el asesino? ¿Dejar
la pistola para que la encuentre cualquiera? ¿Por qué, amigo mío, por
qué?21_

De la misma manera, es muy notoria la utilización constante de
frases cortadas aparentemente inconexas:
Y ni se recatan (...) Ya no puedo alcanzarlos (...) Tengo miedo... (sic)
miedo de todo. Esas rocas solitarias... (sic) y ahora me odian... (sic) todos
me odian... (sic) estoy rodeada de enemigos22.

La ironía es utilizada con mucha frecuencia. Abundan los
comentarios como:
Eres la reina de los detectives. El famoso Hércules Poirot tendrá que
esforzarse para conservar sus laureles si tú decides hacerle competencia23.

En cuanto al uso lenguaje se refiere, debemos destacar que,
aunque éste es sencillo y muy claro, la autora utiliza algunas figuras
literarias como la comparación:
Los ojos abiertos como círculos (...). La escritura de la pobre Juana (...)
parece que se quiere salir del sobre, como una araña enloquecida (...). Es
como la luna cuando sale el sol, queda uno deslumbrado24 .

Asimismo emplea constantemente la descripción, ya sea de
objetos, de paisajes, de personas, etc. Además destacan las frases de otros
21 lbíd. p. 149.
22 f bíd. pássi111.
23 Ibíd. p. 81.
24 Jbíd. pássi111.

i~omas, sobr~ todo en boca de Poirot: "Un qui aime et une qui se /aisse
azmer (...) Le ruz est mort, vive le roi',25•
El manejo del diálogo es otro de los aspectos importantes en la
n~vela. Al emplear una gran cantidad de personajes, hace que los
diálogos se~n muy breves; generalmente se maneja el diálogo directo, con
base en P:eguntas y respuestas, aunque cabe aclarar que en dos ocasiones
la autora 1ntroduce diálogo indirecto.

Conclusiones
La literatura es una constante renovación. Esto se manifiesta de
una . manera muy especial con los múltiples movimientos artísticos
surgidos en las dos últimas centurias de nuestra era.
Uno de los géneros más populares en la actualidad es el
detectivesco, surgido durante el siglo XIX y que alcanza su mayor
esplendor en nuestra centuria. Corresponde a Edgar Allan Poe el honor
de ser el iniciador de este tipo de narraciones en las cuales destacan
grandes n~mbres como Conan Doyle, Chesterton, Dashiell Hammet y
muy especialmente¡ Agatha Christie.
Dentro de las principales características de la literatura
detectivesca está el planteamiento de un caso sin solución inmediata de
una intriga que debe hacer necesaria la aparición de un detective es d;cir
'
'
qu,e re~os_a forzosamente en un acto detectivesco, delictuoso, y de uno o
mas crnrunales que deberán ser descubiertos por el detective mediante
los métodos de observación y deducción.
"La literatura detectivesca llama la atención por inventar cada vez
~ás sus propias reglas: tratan de eliminar, sobre todo, la fantasía y lo
pmto_r~sco; se proponen poner al lector, lo mismo que el detective, en
condiciones de descubrir la solución, pero siempre que esa solución esté
ya ~onte~da en los hechos y pueda descubrirse por medio de la
1nt~ligenc1a_ y nunca por un hecho fortuito o de la casualidad: manejan la
urudad de tiempo y de lugar de una forma muy precisa y marcada.
Dentro del vastísimo ámbito de la literatura de detectives, destaca
de manera impresionante la figura de Agatha Christie, cuya producción
de,
no~e~as ha dado la vuelta al mundo entero y ha sido traducida a
mulnples idiomas. Esta autora mantiene su vigencia en nuestra época y

8!

25 ibídem.

294

295

�sus novelas de detectives son muy apreciadas y leídas por jóvenes y
adultos de diferentes nacionalidades.
En la novela Poirot en Egipto podemos apreciar, a través del
estudio y análisis de la misma, la técnica que la autora emplea en su
creación: hay un caso delictuoso, sin solución inmediata; aparece el
detective -Hércules Poirot- que, de manera concienzuda y sistemática,
va formulando sus hipótesis y descartando posibilidades hasta llegar a
descubrir a los culpables por medio de sus deducciones.
Poirot en Egipto es una clara muestra de novela detectivesca; en ella
el espacio cerrado -en este caso el barco- ocupa un lugar muy
importante, así como el manejo de un tiempo perfectamente lineal.
Aparentemente la novela detectivesca es sencilla en cuanto a
técnica y lenguaje se refiere, pero vemos cómo la autora utiliza diferentes
técnicas narrativas para lograr su objetivo: emplea el narrador
omnisciente, notas periodísticas, frases cortadas; utiliza de manera muy
profusa el interrogatorio directo y breve; y, lo más importante, el método
deductivo, que está manejado con gran maestría.
En cuanto al lenguaje, aunque es sencillo, emplea con bastante
propiedad algunas figuras literarias, como son: la descripción, la
comparación, las frases de otros idiomas, los diversos tipos de diálogos,
etc. Todo esto da como resultado una novela interesante y amena para el
lector.
Retomando la idea de Robbe Grillet donde alude que el novelista
propone y el lector dispone, pues el escritor no le prohfbe nada, es como
hemos llegado, durante el tiempo de la lectura, a las anteriores
conclusiones. En efecto, en la obra hay una problemática que el autor
plantea y que de alguna manera ha quedado clara para el lector.

CASTAGNINO, Raúl H. ¿Qué es la literatura? Ed. Nova. 1ª Edición. Buenos
Aires, 1972.
CHRISTIE, Agatha. Poirot en Egipto. (Col. s·e1ecciones de Biblioteca de Oro.
146). Traducción de H. C. Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.
LLAPP, Orrín E. Héroes, villanosy locos. Ed. Grijalbo. 1ª Edición. México, 1970.
PRIETO CABALLERO, Raúl; Jorge Luis Pérez. La novela policíaca. Novedades
Editores S/ /ED. México, S/F/Ed.
ROBBE GRILLET, Alain. Por una novela m,eva. Ed. Seix Barral. 1ª. Edición.
Barcelona, 1965.
S/A. La novela policíaca. Prólogo de Román Gubern. Ediciones del Cota!.
S/N/Ed. Barcelona, 1979.

Bibliografia
BAQUERO GOYANES, Mariano. Estmcturas de la novela actual. Ed. Planeta.
S/N/Ed. Barcelona, 1972.
BUCKLEY, Ramón. Problemas formales de la novela espanola conten¡poránea.
Ediciones Perúnsula. 2ª. Edición. Barcelona, 1973.
CALLCIS, Roger. Acercamientos a lo imaginario. Traducción de José Andrés Pérez
Carballo. (Colección Popular. No. 414). Fondo de Cultura Económica. 1'.
Edición. México, 1989.

296

297

�TRANSGRESIÓN Y LA ESCRITURA DEL YO .EN
EL AMANTE DE MARGUERITE DURAS
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neolonesa

ITESM

El presente ensayo tiene como propósito mostrar como en Ei amante
(1997) de Marguerite Duras, novela autobiográfica publicada hacia 1984,
la transgresión es el eje que motiva la práctica escritura! en la autora. A lo
largo del trabajo se plantearán diversos elementos vinculados a dicha
transgresión; el primer elemento a analizarse es el cuerpo, este como
herramienta para ejercer el poder sobre los otros, para transgredir las
barreras de la intimidad y del status social que implican el sexo, la raza y
la vestimenta de los personajes en su contexto sociohistórico. Este
elemento nos conduce al análisis del yo que plantea la autora, un ser
fragmentado, sin nombre, desintegrado y recuperado mediante la
escritura; el tercer elemento es la deconstrucción propuesta por Duras de
la iry patriarcai mediante las intervenciones de los personajes y reflexiones
directas del narrador; el cuarto elemento es la escritura y el género noveiístico
como medios de transgresión; el quinto es un análisis del espacio como
súnbolo de un elemento transgredido a lo largo de la novela; por último,
el acto transgresor por excelencia: la muerte.
La acción transcurre mediante la evocación de los recuerdos de
Duras desde un viaje por el Mekong en el transbordador que va de
Vinhlong a Sadec. Este viaje más que externo, es principalmente un viaje

299

�interno que simboliza una transición -el paso de una tierra a otra-, de la
adolescencia a la madurez interna. La narración muestra la historia entre
la autora a los quince años y un chino rico mayor que ella, su vida en
Indochina durante la colonización francesa y las desgarradoras relaciones
familiares que la rodearon. Sidonie Smith presenta una referencia a la
narradora acerca de esta relación que establece mediante un proceso de
traer al consciente el yo autos, la memoria de la vida bios y la voluntad de
construirse mediante la escritura graphos y de cómo estos elementos
transgreden el contexto en el que se desarrolla la narración y son
transgredidos en aras de una nueva propuesta axiológica:
La práctica autobiográfica se convierte en un medio de cambio, el sujeto
se compromete en un proceso de auto/conciencia crítico a través del
cual se percata de la relación de su cuerpo con el " cuerpo" cultural y con
el cuerpo político. Ese cambio en la conciencia provoca la crítica
culturaJI.

transgresor: la penetración de un cuerpo, la seducción mental y erótica
del otro. Penetrar la piel para entrar al yo, al espacio predilecto en el que
Duras desarrolla su obra: el espacio de la interioridad, la subjetividad, las
emociones y los sucesos ocultos e innombrables. El mismo título El
amante nos arroja ya a esta intimidad transgresora del orden propuesto
por los cuerpos, por la delicada frontera de la piel que nos define como
seres y nos aisla del "otro". El título nos sugiere, obviamente, esta
constante del sexo en la obra dada no sólo a través de relaciones
heterosexuales sino a través del incesto sugerido entre la madre y el
hermano mayor de la narradora y del lesbianismo por parte de la misma.
El segundo elemento dentro de la categoría de cuerpo es ia raza
puesto que se trata de una obra ubicada en una colonia francesa donde
habitan chinos ricos y pobres (colonizados), indígenas pobres y franceses
ricos y pobres (colonizadores). Duras, quien pertenece a la clase
colonizadora pobre, juega al presentarnos a estos tipos: no sabemos si es
mejor ser chino rico y francés pobre; el racismo está presente en ambas
razas. El padre del amante prefiere ver muerto a su hijo que casado con
una francesa; para el europeo colonizador el unirse a un chino
colonizado implica lo mismo. En este sentido, concluimos que en la
organización patriarcal de la colonia hay toda una carga semiótica en esos
cuerpos blancos o amarillos que determina el rol social del individuo y
aminora sus características propias, su personalidad. Los personajes son
su cuerpo, el juego de poder impuesto por éste (hermano violador o
asesino, madre sin placer, Duras con poder sobre el amante ... ). Sidonie
Smith enuncia al respecto:

El primer elemento mediante el cual Marguerite Duras transgrede
los patrones establecidos es el cuerpo; aquí podemos referirnos tanto al
suyo como también al del resto de los personajes. El cuerpo de la
narradora es a lo largo de la novela el instrumento mediante el cual ella
ejerce el poder; desde niña puede parecer lo que ella quiere frente a los
demás. Más tarde, en su rélación con el amante chino es ella quien lo
domina desde la primera ocasión en que descubren sus cuerpos. De esta
manera su cuerpo no tiene la connotación tradicional de "prostituido"
puesto que ella tiene el control y ella recibe un placer mediante el acto
sexual que siempre es llevado a cabo bajo las reglas del personaje
femenino. El amante, el servil, es el personaje masculino, preso de su
obsesión, de su flaqueza, de la ley paterna e incluso, de la ley femenina.
Sin embargo, la narradora no sólo utiliza su cuerpo para actuar sobre los
otros, sino que su cuerpo mismo actúa sobre su "yo". El cuerpo la
transgrede, ella es espectadora pasiva de cómo su rostro se torna devastado .
en unos cuantos años, de cómo se apodera de sus rasgos, de cómo su
cara reflejaba el placer incluso antes de que ella supiera de ello.
Tres elementos integrados al cuerpo que considero importantes
mencionar a continuación son: el sexo, la raza y la vestimenta. El sexo es
quizá la acción principal en la obra mediante la cual se realice un acto

El tercer elemento dentro de la categoría de cuerpo es la vestimenta
del personaje central femenino. Marguerite usa el vestido de seda que le
hereda la madre, se inviste de ella. Esta es quizá una manera de superar,
de transgredir la existencia de su progenitora. Sin embargo, ese vestido
es, además, escotado y transparente; el escote y la exposición del cuerpo
simbolizan de manera velada lo que la madre no dice a su hija, la

1 Smith S., S11ijectívity, ldenlity, a11d the Body: IIVomen Atilobiographical Practíces in the TJ1Je11tieth Cent11,y.
University Press, Bloomington , Indiana, 1993, p. 13.

2 Smith S; S11ijectívity, Identity, a11d the Body: IIVome11 A11tobiographical Praclices i11 the TJ1Jenlieth Ce11t11ry.
University Press, Bloornington, Indiana, 1993, p. 130.

300

301

el cuerpo no puede pensarse por separado de la formación social,
topografía sJTibólica y constitución del sujeto. El cuerpo no es un don
puramente natural ni es una metáfora textual, es un operador privilegiado
para transgredir otras áreas 2.

�complicidad implícita de volverla un asunto público a fin de que traiga
dinero y de que sea víctima de un sistema patriarcal como lo fue ella
(aunque en circunstancias muy diversas), todo esto, por supuesto, sin
enunciarse. Duras asume su cuerpo y su identidad mediante este vestido,
los tacones dorados, el maquillaje y el sombrero de hombre.
Principalmente este último, representa la transgresión de su concepto de
niña a transformarse en "otro", en objeto sexual:
De repente me veo como otra, como otra sería vista, fuera, puesta a
disposición de todos, puesta a disposición de todas las miradas, puesta en
la circulación de las ciudades, de las carreteras, del deseo. Cojo el
sombrero, ya no me separo de él, tengo eso, ese sombrero que me hace
enteramente suya, ya no lo abandono3•

El segundo aspecto va estrechamente vinculado al del cuerpo
arriba expuesto, se trata del yo. El "yo" obtiene poder, por un lado,
gracias a los juegos establecidos mediante el cuerpo, por otro, gracias a la
escritura, al afán de construir el "yo" mediante la escritura de la propia
vida.
Nunca he escrito, creyendo hacerlo, nunca he amado, creyendo amar,
nunca he hecho nada salvo esperar delante de la puerta cerrada4.

La autora es una serie de voces y recuerdos fragmentados
acumulados en el silencio de la piel; la escritura es la profanación de esas
voces, la forma en que su "yo" cobra existencia:
La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni
camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo,
no es cierto, no hubo nadie . . . Con anterioridad he hablado de los
periodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los
períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los
que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos ... 5

Esta ausencia de centro y de lineas es el rechazo a las estructuras
patriarcales y occidentales; precisamente en esta obra se propone hablar
de lo oculto y no de lo claro, de lo privado y no de lo público.
Deconstruye su interioridad mediante la escritura y, a partir de alú,
3 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets Editores, 1997, pp. 20 y 21.
4 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p. 3.
5 Op Cit, p. 14.

302

elabora un nuevo discurso, una magistral propuesta estética que le
permite construirse a si misma.
Sin embargo, poco podríamos .avanzar aquí sin antes establecer
de manera más clara el tercer elemento del trabajo que es la /ry patriarcal y
la forma en que Duras transgrede dicho canon. Como se mencionó
arriba, el mismo título de la obra ya sugiere esta relación opuesta a la
tradición en donde el varón está para seguir las reglas femeninas, para
servirle y amarla sin condición alguna: el amante. La mujer domina a
través de su actitud, su cuerpo, su silencio y su escritura (esta última es
considerada como un acto público dentro del canon patriarcal). ·
Por otra parte, se presentan otras formas de desmitificar los
puntos masculinos: el amor tradicional, impuesto por el padre del chino
(el matrimonio arreglado con la china) sólo conlleva a la desdicha. El
lesbianismo y la infidelidad presentes en la obra son otra forma de
transgredir estos esquemas amorosos tradicionales. Además, queda claro
que se trata de una obra en donde lo privado está por encima de lo
público.
En esta histoóa común de núna y de muerte que era la de nuestra

familia, de todos modos, tanto en la del amor como en la del odio, y que
aún escapa a mi entendimiento, me es inaccesible, oculta en lo más
profundo de mi piel, ciega como un recién nacido. Es el ámbito en cuyo
seno empieza el silencio. Lo que ahí ocurre es precisamente el silencio,
ese lento trabajo de toda mi vida. Aún estoy ahí, ante esos niños posesos,
a la misma distancia del misteóa6.

Es decir, el argumento de la novela es una serie de microhistorias
no enunciadas que se tejen en el interior de los personajes y que apenas
se sugieren: el amor-odio entre los miembros de la familia, el miedo a la
locura, la angustia, lo que la madre no dice que Marguerite haga y sin
embargo, lo propicia. Las muestras de amor no son válidas por ser
"femeninas", en la familia no se miran ni se hablan, los amantes tampoco
se hablan; esta estructura masculina queda desacreditada a lo largo de la
lectura ya que sólo conduce a la soledad y a la locura a los personajes.
Otras formas de aplastar la ley patriarcal son los hechos de que la
intuición, los sentimientos, los recuerdos imperan sobre la lógica de la
razón, la muerte de Dios cuando la autora confunde a Dios con el
alcohol, el hecho de que la protagonista está siempre sobre los hombres
puesto que ella intuye cosas que ni su amante ni sus hermanos pueden
6 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.36.

303

�acceder; su visión femenina le otorga de una lectura multidimensional
mucho más rica que la masculina, la novela se desarrolla en un espacio
donde la barbarie predomina sobre la civilización. La autora deja ver
cómo en el esquema patriarcal la carencia de macho desposée a la mujer
de una identidad y una dignidad, la relega al margen:
Hélene, pueden casarla, instalarla en la conyugalidad, asustarla, explicarle
lo que le da miedo y no comprende, ordenarle esperar ahí, esperar7.

Esta ley patriarcal ya enunciada encuentra su encamación
principalmente en la figura del hermano mayor de la protagonista:
Confundo el tiempo de la guerra con el reinado de mi hermano mayor
... Veo la guerra como él era, propagarse por todas partes, penetrar por
todas partes, robar, encarcelar, estar por todas partes, unida a todo,
mezclada, presente en el cuerpo, en el pensamiento, en la vigilia, en el
sueño, siempre, presa de la pasión embriagadora de ocupar el territorio
adorable del cuerpo del niño, el cuerpo de los menos fuertes, de los
pueblos vencidos, porque el mal está ahí, a las puertas, contra la piel. 8

Aquí pueden encontrarse claramente estos dos esquemas el
masculino opresor -guerra, reinado, propagación, penetración, robar,
encarcelar, ocupar territorio... - y el femenino oprimido -mezclada,
cuerpo, pensamiento, vigilia, sueño, presa de la pasión, cuerpo del niño,
de los menos fuertes, de los pueblos vencidos, las puertas ... -. La autora
hace referencias directas a la vocación cultural de la mujer:
las mujeres que nunca partían, que se quedaban para preservar la
tierra natal, la raza, los bienes, la razón de ser de su entomo9•

Sin embargo, no todas las mujeres que aparecen en la novela
están exentas de culpa. Duras condena a cierto tipo de mujeres
(colonizadoras) encargadas de conservar los "errores" a través del
tiempo, de reproducir el esquema patriarcal:
No hacen nada, sólo se reservan, se reservan para Europa, los amantes,
las vacaciones en Italia, los largos permisos de seis meses, cada tres años

7 Op Cit, p. 93.
8 Duras, ME/Amante. México: Tusquets Editores 1997, p.81.
9 Op Czt, p. 136.

304

... ellas esperan. Se visten para nada. Se contemplan ... Algunas se
vuelven locas. Algunas son abandonadas ... Algunas se matan.
Ese faltar de la mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo
he considerado un error10.

El cuarto elemento a abordar en el trabajo es la transgresión en la

escritura y en el género novelístico autobiográfico. ¿Qué hace Marguerite
Duras con la autobiografia como género? Lo empuja, lo rompe, lo lleva
hasta la orilla y desde allí le muestra el abismo. Rompe con los esquemas
tradicionales de contar la vida propia en aras de una nueva propuesta
estética que, finalmente, la conduce a un acercamiento mucho más
profundo de si misma. Duras logra esto mediante una escritura
"femenina" en donde sobresale la fragmentación, el lenguaje poético y
simbólico, la locura, los elementos oníricos, los discursos que no siguen
una lógica racional. En un mismo párrafo hay saltos de tiempo y de
espacio, se incorporan diálogos, hay cambios de persona gramatical en el
narrador o más bien, hay un desdoblamiento de la voz narrativa que va
cediendo su voz a una tercera persona y al resto de los personajes.
Podemos decir también que la fotografia es un elemento transgresor
puesto que se trata de una imagen -ícono- que violenta el tiempo, lo
atrapa, apresa un instante.
La auto-bios-graphos como género se transforma un poco; todo
se pone al servicio de los elementos "novelísticos"; con esto no quiero
siquiera sugerir que se ha pretendido ficcionalizar el bios, sin embargo,
creo que los elementos están puestos al servicio de una propuesta del
graphos (escritura estética) y con ello, en cierta manera alterados (tal
sugerencia puede comprobarse si se compara esta obra con una escrita
por la misma autora en los años cincuenta Un barrage contra le pacifique, en
donde se también se refiere la relación amorosa con el chino.
Incluso, podemos percibir que la escritura es uno de los temas
principales dentro de la novela. La autora habla de la escritura en cuanto
a la relación consigo misma y en cuanto a la relación con su madre.
"Escribir no tiene mérito, no es un trabajo, es un cuento -más tarde me
dirá: una fantasía infantil." La escritura es el medio a través del cual la
autora devela su "yo". Importa el acto de escritura, el hecho de construir
un nuevo discurso más que contar un suceso. La escritura es el proceso
10 Op Cit, pp. 28 y 29.

305

�mediante el cual la narradora deconstruye sus principales símbolos; actúa
en ella a manera de psicoanálisis. Además, inserta al discurso una serie de
reflexiones subjetivas en las que ella se fascina ante si misma, se juzga, es
una narradora omnisciente.
Otra manera mediante la cual ella deconstruye la novela, rompe
con los esquemas tradicionales es la metaficción. Hay referencias directas
acerca del sentido del acto de escribir, de la construcción misma de la
novela. En El amante la trama es lo de menos; importan los hechos que
duermen en la periferia, lo íntimo se vuelve el centro.
Un recurso estilístico importante presente en la obra que
colabora en la labor transgresora de la autora es la ironía: una manera de
decir lo menos para significar lo más. Esta forma "femenina" de decir lo
que no se puede está presente en múltiples ocasiones; por ejemplo,
cuando dice que aunque tuvieran que vender sus muebles para conseguir
dinero, siempre tenían un criado que cocinaba y les servía; incluso a
veces se daban el lujo de despreciar la comida. La ironía es una forma
más de derrumbar el sistema patriarcal que avala las diferencias en las
clases sociales, de formas de organización social que no se sostienen.
El quinto elemento a destacar es el del los espacios como símbolo
de transgresión. Es decir, la mayor parte de los hechos suceden al
margen de la vida pública o de la vida oficial: en la cantina, en un
cuarto ... De esta manera vemos que la acción se situa en una colonia
francesa y no en Francia, en la alcoba más que en la calle, lo oculto
siempre predomina sobre lo expuesto, el silencio sobre las voces, parte
de los sucesos con el amante son durante la noche y no en la claridad del
día. No sólo los encuentros sexuales sino también los encuentros con ella
misma: sus introspecciones, deseos y meditaciones surgen en la noche, la
noche es su espacio predilecto.
Debió de suceder por la noche. Tenía miedo de mí, tenía mie~o de Dios.
Cuando amanecía, tenía menos miedo y menos grave parecía la muerte.
Pero el miedo no me abandonaba11•

El sexto y último elemento que abordaremos es la muerte como el
acto perfecto que lo transgrede todo. La narradora quiere matar a su
hermano mayor porque es quien encarna la ley patriarcal que la oprime a
ella y a su hermano menor; hay un "velo negro" que la conduce a la idea
de acabar con la ley animal del hermano, la del macho, el poder, el amor
incestuoso hacia la madre. Por otra parte, podemos decir que en algunos
fragmentos las referencias a la muerte aparecen vinculadas al origen, a la
madre y al placer. La muerte es el vehículo para transgredir su relación
con la madre y en ello descubrir su "yo". Aparecen otras muertes como
por ejemplo, la del padre, la de la madre, la del bebé de Duras, 1~ de una
suicida en el barco -un suicida es alguien que decide romper en definitiva
con todos los patrones prestablecidos- y la muerte del hermano menor
como la única salida a su condición de víctima y oprimido.
Por lo tanto, podemos concluir que Marguerite Duras propone la
transgresión de un sistema milenario occidental como lo es el
patriarcado. Derruye uno a uno los diversos elementos que sustentan
dichos valores en la sociedad actual; deconstruye el poder, el sexo, los
espacios, la muerte y la identidad femenina y masculina mediante la
escritura, la instauración de una nueva propuesta discursiva femenina que
también ha logrado transgredir el género de novela autobiográfica. Duras
lanza una propuesta abierta en la que nosotros los lectores también nos
construimos mediante su escritura. La palabra nos transgrede en un acto
amoroso. "No se trata de que sea necesario conseguir algo, sino de que
es necesario salirse de donde se está." 12

Bibliografía
DURAS, M. E/Amante. México: Tusquets Editores. 1997.

SMI1H, S. Sub.Jectiviry, Identiry, and the Boc!J: Women Autobiographical Practices in the
Twentieth Century. Bloomington: Indiana University Press. 1993.

Quería matar, a mi hermano mC[JOr, quería matark,
llegar a vencerle una VCZ; una sola vezy verle morir.

12 Duras, M. E/Amante,. México: Tusquets Editores, 1997, p. 33.
11 Duras, ME/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.13.

306

307

�ALGUNAS CONSTANTES TEMÁTICAS
EN GUADALUPE LOAEZA

Mtra. Dora González Cortina
Preparatoria Nº 7, Unidad Puentes
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
En todo texto literario se encierran dos características peculiares como
son la dosis de ficción y el reflejo de una realidad existente cuya
evidencia es innegable; pero también los escritores han de hacer acopio
de su imaginación y talento para poder crear una obra de esa naturaleza.
Nadie escapa a lo anterior y por ello, Guadalupe Loaeza, ha de
configurar sus textos circunscribiéndose a tales características dado que
en toda época a partir de las revoluciones suscitadas en los diferentes
países, la literatura dejó de desempeñar su función de entretenimiento
para adquirir cada vez más un profundo tono de muestreo, que no de
denuncia, gracias al cual, los lectores a través de su ejercicio, captan de
manera más completa la complejidad del ser humano y las razones de su
comportamiento.
El temno social pintado por Loaeza no es otro que el de las
capitales del mundo donde se nota más el clasismo y "las buenas
costumbres". Precisamente esta es una de las constantes temáticas de sus
productos artísticos y con ella iniciamos este análisis. Enfocamos

308

309

�ironía y cierta dosis de humorismo nos describe y narra Loaeza en Los de
primeramente la obra Los de arriba por sujetarnos a un orden
cronológico.
En esta obra, la famosa periodista y escritora toma un
pensamiento de Carlos Fuentes como epígrafe en el que el escritor
subraya que la burguesía mexicana no tiene idea de la grandeza histórica
de la europea y desconoce las maneras de consagrarse públicamente.
Obviamente esto resulta innegable ya que se debe a causas más lógicas
que culturales: nos llevan siglos de avance y de experiencia, tanto en
épocas de florecimiento como en las de decadencia.
Tanto los llamados de arriba como los de abajo han sido
descritos por otros escritores como Paz, Fuentes... pero lo que interesa
aquí es señalar la manera en que la autora que nos ocupa, narra de tal
suerte que nos invita con su estilo a sonreír ante hechos y circunstancias
que tratadas a otros niveles de mayor seriedad, invitarían más a la ofensa
y al escándalo.
E l estilo de Loaeza siempre ha despertado simpatía en sus
lectores por esa tenacidad de decir las cosas como son, pero bañadas con
sutileza y "candor" para no generar un ambiente narrativo capaz de
suscitar la lágrima o la risa sarcástica, que como ya han dicho algunos
filósofos y escritores alemanes, no es la salida adecuada para lo literario.
Debido a circunstancias políticas, religiosas, históricas, o si lo
prefiere pensar, estimado lector de este ensayo, por azares del destino, en
la sociedad actual y no sólo en México, se ha disparado la brecha
económica y generacional; la primera porque ya no se puede hablar en
los pueblos de nosotros los pobres y ustedes los ricos, ahora es de
decenas de millones de pobres por "los trescientos y otros más, ricos"; y
la segunda, porqu~ como se ha extendido el límite de edad para los que
fallecen de muerte natural, aunque son muchos los jóvenes, también
ahora existen mayor número de personas ancianas, díganlo si no, la
cantidad de asilos, casas de reposo o de retiro y demás instituciones
abiertas para otorgarles lo que hoy se llama calidad de vida.
Que el hombre en lo general ha dejado el nomadismo es un
hecho, pero también lo es que no han bastado las leyes impuestas por el
Estado, ni las normas morales o religiosas para detener dos
características en él fundamentales: volubilidad y contradicción. La
primera ataca fuertemente el sistema social en cuanto la familia y la
segunda, produce el inconformismo ya no sólo del hombre frente a
otros, sino del hombre frente a sí mismo. Esto es lo que con una fina

aniba.
Esta obra aparece estructurada en cuatro apartados que
comprenden desde la década de los treinta -todavía con secuela
porfirista- hasta nuestro reciente siglo XXI; en todos, desde luego, el
enfoque son los de arriba, pero como es lógico suponer, se toca también
los de abajo y los que quieren subir o están en la cuerda floja. En ella se
constata el amplio conocimiento de la escritora, su detallada
investigación y la hábil pluma para diseñar como sobre un escenario, las
penas, alegrías, pláticas, deseos, aspiraciones, juegos y ocupacion~s de esa
clase privilegiada que parece no sufrir y dedicarse únicamente al lujo, las
fiestas y críticas a los que no pertenecen a su gente: la gente bien.
Cuando describe Loaeza lo hace con conocimiento de causa,
utiliza los adjetivos apropiados y la hipérbole que en otros escritores
parece más ficticia, el lector capta que en ella, no lo es. Pero cuando
abandona ese afán de dejar que otros hablen para agregar verosimilitud a
su obra, entonces es cuando más puntos se anota a su favor, porque el
hilo conductor de su humorismo innato, favorece la simpatía de su estilo.
Aquí es necesario destacar otra de sus constantes: el uso de interlextos
basados en opiniones ajenas, eso sí, debidamente entrecomillados y
señalando la fuente de donde se extrajeron.
Dicha constante que otros podrían decir que pertenece más a
cuestiones estilísticas que temáticas, la hemos considerado como éstas en
razón de que los utiliza para ampliar, profundizar, o simplemente para
reafirmar, aquello de lo que ella opina. Cabe advertir que todo texto
literario o no, está compuesto de hechos, inferencias y opiniones; por
ello, mencionaremos una serie de estos elementos que se aprecian en Los
de aniba.
A) Hechos
•
•
•
•
•

En la década de los treinta el sector social más alto en categoría
económica y de rancio abolengo estaba constituido por los de arriba.
Esta clase vivía en casonas bien amuebladas donde no faltaba el buen
gusto.
Tenían bajo su servicio un grupo de ayudantes domésticos.
Hacían grandes fiestas a las que acudían sólo gente de su clase.
El modelo a seguir era el europeo, especialmente el francés.
311

310

�•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

En la década de los cincuenta aparecen los arribistas, tienen dinero
pero no "clase".
Surge una nueva burguesía mexicana: capitalistas (ejecutivos),
comerciantes y técnicos.
Se inicia una mezcla social conveniente.
La moral se vuelve elástica.
Los modelos a seguir eran Londres e Italia.
En la década de los setenta y pese a la tragedia del '68, los de arriba
parecían mantenerse igual, siguen recibiendo prebendas del gobierno.
La gente bien, llamada también "los popis" se mezcla con los
políticos.
Las discriminaciones son más evidentes.
La injusticia social se encrudece.
El PRI ya no sólo cansa a la clase baja, sino también a la alta.
Los jóvenes se solidarizan en el terremoto del '85.
El modelo a seguir era el norteamericano.
Crece el número de partidos políticos.
La clase alta sigue con sus convencionalismos.
Se dan devaluaciones debido a la inflación económica.
Crece la inseguridad, impunidad y la ola de secuestros.
En el 2000, el PAN constituye un parteaguas.
Fox influye hasta en el discurso oral y escrito.
La clase alta discrimina a los nuevos ricos.
El famoso cambio no llega.

B) Inferencias
•
•
•
•
•
•
•

Las mezclas sociales son cada vez más frecuentes y tolerables.
La clase rica, venida a menos, es más escrupulosa.
Los nuevos ricos se vuelven cursis.
La alta sociedad -banal y frívola- ignora que el mundo es cambiante.
Muchas niñas bien no podían dejar de ser racistas y desubicadas.
Fácilmente se acomoda la clase alta a sus privilegios.
Lo menos que les envidia el sector pobre a los ricos es su "clase".

312

•
•
•
•
•
•

El dinero no es la felicidad, pero sí da comodidad y seguridad en la
enfermedad.
Los ricos también sufren porque el dinero. no llena la soledad.
La clase trabajadora sigue igual.
La educación se vuelve elitista.
La pobreza ha crecido.
Los ricos sueñan con ser más ricos y los pobres, con ser menos
pobres.

C) Opiniones
La autora destaca op1n1ones de otros escritores, periodistas y
ensayistas de manera oportuna y apropiada, creemos que de esta forma
elude internarse por los senderos de la literatura comprometida, lo que
dado su estilo, desde luego, sería inesperado. Por esta razón lo que
daremos cuenta en este inciso será de algunas referencias con base en sus
intertextos:
•

•
•
•

•
•

El prólogo del libro Cinegética social -selección de la columna del
mismo nombre escrita en el diario Esto- por el duque de Otranto.
La vida en México de Salvador Novo.
Una entrevista a una niña bien de la revista Social marzo de 1950.
La crónica de Carlos Tello sobre la fiesta organizada por Charlie
Béistegui en Venecia en 1951, calificada como "la fiesta del siglo" en
la revista Gatopardo, agosto del 2002.
Tragicomedia mexicana 1 de José Agustín.
Ricasy famosas de Daniela Rossell.

En esta última obra se inspira Loaeza para elaborar un monólogo
de una niña bien, con el cual cierra con broche de oro su obra Los de
arriba. Hemos de reconocer que desde aquí se apuntala la creación de su
primera novela Las yeguas finas, de la cual nos ocuparemos más tarde, y
que desde luego presenta las características de su estilo que señalamos
anteriormente.

313

�11
La vida de toda mujer está marcada por los hombres que la
rodean, más cuando se vive en una sociedad machista como la mexicana.
Así lo muestra la literatura de todos los tiempos y lugares. Esto mismo
pudiera decirse a la inversa pero con menos razones de peso. La propia
dedicatoria de la autora de Hombres ¿maravillosos? avala esta aseveración; a
sus cinco hombres: esposo, padre, dos hijos y a su nieto.
Con esta obra Loaeza nos recuerda la clasificación que Osear
Wilde hace de las personas en cuanto a su crítica de las categorías buenas
y malas, él prefiere la de encantadoras y aburridas. La conocida
periodista, hoy escritora, nos muestra lo más trascendente de la vida de
artistas, escritores, cantantes, políticos, poetas y familiares. La obra se
divide en cinco apartados o capítulos subtitulados como sigue:
Hombres de leyenda
Hombres de palabra
Hombres de imagen
Hombres de poder
Mis hombres
Se ha dicho que la obra de Loaeza es difícil de clasificar y
efectivamente así resulta. Aquí hay algunas páginas poéticas, hirientes por
la crítica y otras totalmente legendarias, pero en todas sobresale el estilo
logrado por la autora que gusta a los lectores por la facilidad de la
hipérbole, la oportuna colación de la frase sacada de canciones
populares, la anécdota apropiada, y desde luego el humorismo y la fina
ironía.
Lo que sí resulta innegable es que detrás de la escritora hay un
trabajo de investigación muy fuerte y serio, que permite el avance de lo
narrativo sin llegar a un depurado desvío fantástico. Su rica imaginación
le facilita ahuyentar lo superfluo y dejar sólo lo necesario para la creación
de una prosa que difícilmente desea ser dejada de leer.
Hombres ¿maravillosos? inicia con una dedicatoria muy larga: una
misiva al abuelo paterno de la autora, fallecido en 1945. Entre los
hombres considerados como tema para el primer apartado "Hombres de
l~yenda" queremos destacar los referentes a Cantinflas, Joselito y el
t:J.tulado La caricatura de Walt Disnry. En el primero se estructura una
314

entrevista del mimo mexicano con San Pedro y surge el problema porque
el artista se cree con derecho para entrar al cielo y San Pedro se lo niega
en base a que en el diario de registro, aparecen dos tipos de personalidad
con diferente nombre. Uno es Cantinflas de quien se dice que se ha
portado bien y otro, Mario Moreno, ·quien tiene demasiadas cualidades
negativas para que se le abran las puertas del cielo.
Lo anterior descrito y narrado con la pluma ágil de Loaeza se
vuelve casi real y tiene un sabor tan grato que se suscita la complicidad
con el lector. Las dos caras de la moneda también se dan en algunos
seres humanos. Se ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.
En el caso del valenciano de la voz de oro, conocido como El'ruiseñor,
llamado José Jiménez y por cariño Joselito, la anécdota sobre el
descubrimiento de su don para el canto realizado por su madre, está
contada impecablemente.
Otra de las constantes más socorridas en esta obra como en otras
de Loaeza son el recorrido histórico que impregna al tema de interés y
amenidad. El orden cronológico, característica de los textos históricos,
brinda al lector la seguridad de que lo que le llega así pudo ser y como
sabemos la literatura completa la vida, así como la oportunidad de
constatar, por los nombres y fechas citados, haciendo un poco de
memoria, la posibilidad cierta de los hechos.
En el caso de Hombres ¿maravillosos?, su carácter biográfico se
presta indudablemente para que se dé lo mencionado en el párrafo
anterior, amén de ofrecer una información bien recabada aunque
matizada con los colores diversos del lenguaje connotativo, propio de los
géneros literarios. El mismo título de esta obra deja abierta la posibilidad
de creer o de dudar sobre "lo maravilloso" de los hombres gracias a la
ironía que encierra el uso de los signos de interrogación.
En cuanto a "La caricatura de Walt Disney'', otra vez nos
enteramos que la vida del hombre es sumamente compleja, que puede
aparentar lo que no es, cambiar de nombre, realizar acciones nobles a
veces, y en otras, malsanas, que se puede odiar a unos y amar a otros,
ignorando o desconociendo todas las doctrinas religiosas existentes que
invitan a la bondad, piedad, igualdad y amor. En el pecado se lleva la
penitencia, por ello, quien vive de esa manera, al final se queda solo,
arrepentido, castigado o autocastigado, pero nunca contento, ya que se la
pasa existiendo, pero ni vive, ni deja vivir.

315

�En el apartado "Hombres de palabra" hace referencia a varios de
sus poetas preferidos entre ellos destacamos aquí a Octavio Paz y a Jaime
Sabines, a éste le dedica la mayor extensión en esta sección. Del primero,
recoge la experiencia del poeta cuando niño y subraya el tema tan
reiterativo de Paz: la soledad. El desamparo sufrido por nuestro Premio
Nóbel ante lo inexplicable de la muerte, la burla de sus compañeros en el
jardín de niños en un país extraño cuya lengua desconocía y después, las
de otros que lo trataron como extranjero en su propia patria, lo
marcaron para siempre, y de acuerdo al criterio de Loaeza lo llevaron a
crear una de sus mejores obras: El laberinto de la soledad. Los lectores de
Loaeza sabemos cómo se las gasta cuando de elogios se trata.
Lo que sí coincidimos es que Paz muy pronto se dio cuenta de la
necesidad de comunicarse mediante la palabra, y a ello se debe su afán de
utilizarla constantemente en todos los espacios y de todos los calibres,
como lo prueba la extensión e intensidad de su obra poética y ensayística.
Dos rasgos coinciden en los escritores: imaginación y
sensibilidad. La sensibilidad que encuentra Loaeza en Jaime Sabines, es la
misma que ella destila en sus obras, y de la imaginación veamos dos
ejemplos:
No sé si lo soñé o si fue cierto pero creo que un día le telefoneé a don
Jaime Sabines para pedirle consejo sobre el desamor (...) Después no sé si
s_oñé, o me lo contó el mismo poeta, o más bien si lo leí en el espléndido
libro que Carla Zarebska le dedicó al poeta; el caso es que me enteré que
el p_adre de don Jaime había sido una persona de lo más común y
comente, pero eso sí, con una gran sensibilidad 1.

. . Para la creación de sus obras, Loaeza sigue el consejo y la
opllllón de Sabines: vivir y escribir, en ese orden. De qué se puede
escr~bir. De lo que tocamos y de lo que nos rodea. Esto es lo que hace
Lup1ta, como la llama cariñosamente este escritor en una entrevista que
le concede a la periodista capitalina.
En el apartado "Hombres de imagen", incluye a los artistas de su
preferencia, pintores y de cine. Uno de los mejor retratados a través de
su pluma es el del italiano Marcello Mastroianni. En los "Hombres de
poder'~ ,incluye a los de época reciente y entre veras y mentiras, critica la
actuac1on de los culpables del deterioro de nuestra moneda nacional y de

la pérdida de fe en los jefes del gobierno emanados del PRI. Claro que
unido a esto, se desborda en alabanzas al PAN por haber llegado a Los
Pinos, como si en más de siete décadas no hubiera podido hacerlo si así
lo hubiera deseado.
En el último apartado, "Mis hombres", nos describe a sus
familiares más queridos y destaca el tema de la cultura, que es la herencia
de su abuelo y señor padre, reconociendo que de ellos le vino el gusto
por la hispanidad y lo literario. La sensibilidad está presente en todos los
retratos, pero más en los titulados: Amor platónico y Dos estampas de
mi padre.
Estas dos obras que nos ocupan Los de arriba y ·Hombres
¿maravillosos? podrían sintetizarse temáticamente en los siguientes rubros:
la muerte, el amor, la risa, la vida y la política; destacando este último,
desde luego, en Los de arriba.

111
Hemos llegado a la primera obra de Loaeza que sí permite la clasificación
en cuanto a los géneros literarios: la novela Las yeguas finas, en ella nos
pinta la realidad mexicana que rodea a la clase alta en una época alejada
de la nuestra por cerca de cuatro décadas. Queremos reproducir el
epígrafe tomado por ella; corresponde a un pensamiento de Giambattista
Vico (1744) por lo atinado de su elección:
Por lo que la memoria es lo mismo que la fantasía ... y adquiere estas tres
diferencias: que es memoria, cuando recuerda las cosas; fantasía, cuando
las altera y transforma; ingenio, cuando les da forma y pone en sazón y en
orden" 2.

Estas diferencias marcadas por Vico explican quizá sin intentarlo
la tarea del escritor: vivir y recordar lo vivido, pero a la luz de la fantasía
parecerá menos o más adornado y a través del ingenio, ordenado para
darle sabor grato o ingrato, según las segundas intenciones de lo literario.
La autora de Las yeguas finas crea un personaje infantil femenino
para que sea aparte de la protagonista, también la narradora: Sofía. Sin
duda alguna que este nombre no es gratuito; el conocimiento se adquiere
de los libros y básicamente en la escuela; pero la sabiduría proviene de la
observación, recordemos aquí que este nombre propio, procedente del

1 Loaeza, Hombres ¿maravilhsos? Océano, pp. 121,122.
2 Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planer.a, México, 2003

316

317

�,,

griego, eso significa. La historia se ubica en los 60, época muy conocida
por la brillante escritora, dado que son los años de su entrada a la
adolescencia.
Otra vez está presente la soledad, Sofía es ignorada por sus
padres, principalmente por su madre y ella encuentra pese a su corta
edad -once años- un buen recurso, la evasión; mediante una doble
personalidad con la que se hace acompañar para poder hablar y obtener
respuestas, o al menos escuchar sus preguntas. Sin la habilidad de la
escritora para utilizar el humorismo y una fina ironía, esta historia sería
patética y el relato falto de interés para los lectores, pero estos dos rasgos
estilísticos la convierten en una novela que no queremos soltar para saber
en que termina el universo de Sofía, quien se comunica más con una de
las maestras (monjas) del colegio que con su mamá que acostumbra
hablar con sus "amigas" horas y horas por teléfono.
En el Colegio San Cosme, todas las alumnas son consideradas
yeguas finas porque provienen de familias que pueden pagarlo y sólo se
rozan con gente de abolengo, las niñas de hoy proceden de bisabuelas,
abuelas y madres que también fueron yeguas finas; son niñas bien, no se
juntan con cualquiera, sus casas ubicadas en Polanco y demás colonias de
la alta sociedad, cuentan con servidumbre aunque ésta sea mal pagada, y
por supuesto con choferes. El inconveniente de Sofía es que su familia
ya no cuenta con los recursos económicos para llevar el tren de vida de
las familias de la colonia citada, pero su madre desea seguir aparentando
que sí.
En cuatro capítulos, Sofía, narra lo que sufre por la ausencia de
sus hermanas -estudian en Francia- sobre todo por Inés quien le escribe
y le patentiza su cariño; porque batalla con la conjugación verbal; porque
en su dualidad: Sofía la que se rebela, arremete y cuestiona lo que se sale
de su lógica infantil y desacomoda con ello el mundo de los adultos, y la
otra, la Sofía buena, que ama, admira, tiene una buena amiga -Sara- que
la trata como igual, pese a que su familia si cuenta con dinero y que no
haya qué hacer con el desamparo en que la deja la muerte de Sara, Sari,
Sarita.
La Sofía que no entiende cómo si debemos ser buenos, una
compañera no puede soplarle las respuestas del examen para que ella
pueda pasar el año escolar; porqué otras e0mpañeras tienen
comodidades y su familia no; porque su tía no se casó si es más buena
que su mamá; porque las monjas son tan malas si dicen amar a Jesucristo

y a ella la tratan con indiferencia y le recuerdan que le diga a su mamá
que mande la colegiatura atrasada.
La Sofía buena que quiere ser amable con todos; que perdona a
su padre que haya sido infiel a su madre; que sabe guardar un secreto,
que quiere comprender a su padre y que intenta justificar la indiferencia
de su madre.
Sofía encuentra en su mente la solución para que no le duela sólo
existir: unos polvos mágicos que la vuelven invisible y entonces no tiene
que responder cuando alguien le hace preguntas hirientes o de mala fe;
así es ella la que desaparece voluntariamente y ya no siente tan feo el que
otros la minimicen.
En Las yeguas finas encontramos las constantes temáticas ya
mencionadas en las obras anteriores: la vida, la soledad, el clasismo, la
muerte, la política, el abolengo, pero podemos agregar otras como la
intolerancia, el favoritismo, la amistad, la comunicación y la indiferencia.
De todas ellas es la soledad la que parece ser imperante; y es que
de qué sirve el dinero cuando no se puede disfrutar de compañía,; el
hombre conoce que la riqueza no garantiza la felicidad, pero se hace la
ilusión que con ella puede conseguir todo lo que quiera. La novela que
nos ocupa muestra que la felicidad no depende de cuánto tienes en lo
material, sino en cuánto sirves para hacer feliz a otro y a ti mismo. La
indiferencia hacia los demás provoca un gran vacío puesto que el
hombre es eminentemente un ser social y hemos subrayado el término
para diferenciarlo de un sinónimo que le queda chico: festivo.
A Sofía la silencian los adultos porque sus preguntas son como
dardos contra la moral que ellos han vuelto elástica; en el colegio francés
se canta La Marsellesa y cuando pregunta el porqué no se canta nuestro
Himno Nacional, por respuesta obtiene un -Shhh- muy quedito. La
alegría propia de la infancia que no la puede abandonar porque forma
parte de la inocencia que la caracteriza, la obliga a reconocer, ante su
amiga Sara, que ella no nació para monja porque no se quiere casar con
Jesucristo, y cuando ésta le completa que entonces nació para maceta,
Sofía de muy buen humor, le corrige que nació para payasa.
Cuando estuvo a punto de reprobar el año, su mamá la amenazó
de mandarla de criada, cosa que no cumplió, pero Sofía había preparado
tres cartas de recomendación por si acaso. Con los tristes y peyorativos
calificativos que Sofía recibía de su madre era natural que sintiera que le

318

319

�quedaban bien y en ocasiones le hablaba al diablo para que le ayudara, ya
que a su ángel de la guarda no lo veía cerca.
Otro de los temas más socorridos por Loaeza y que no escapa de
esta novela es el racismo. A la madre de Sofía no le gusta la piel morena;
además como buena creída aristócrata es muy selectiva en su
vocabulario, etiquetando como pelados a quienes no hablan como ella,
con salpicones de francés.
El rol de otra Sofía le sirvió a la niña para suavizar su infortunio:
ignorada en su casa e ignorada en la escuela. No llevaba torta para el
recreo y ninguna de sus compañeras era capaz de ofrecerle de la suya. En
su juego psicológico llamaba Sofi a la otra niña a quien se daba el lujo de
observarla, y de esta manera se abstenía de preguntar o responder según
el caso o situación presentes.
En el final de la novela Sofía cansada de no ocupar nunca el
papel principal, se arriesga a fingirse torera y sale lesionada, hecho que no
puede ser comunicado a sus padres porque el teléfono marca ocupado
por más tiempo que se insista. Pero Loaeza saca un as de la manga y nos
sorprende gratamente al anunciar a los lectores que este es el fin de la
primera parte y que habrá una segunda parte cuyo título versa: Lasyeguas
desbocadas.
Lo anterior nos llena de gozo, pero ignorarnos si debemos
tomarlo en serio o si se trata sólo de un final sorpresivo. Claro que
Loaeza tiene mucha tela de donde cortar, por lo cual nos inclinamos a
esperar esa segunda parte que promete ser muy interesante, dado que si
en Las yeguas finas existe la opresión de una educación muy puritana, por
el título de la segunda parte, bien podemos suponer que el tema será la
reacción contraria para lograr cierta liberación.
La obra está llena de las aventuras que vive Sofía pero también de
las desventuras que le toca sufrir por no tener cerca personas que la
comprendan y la traten como lo que es: una niña. La única que le prodiga
ciertos cuidados es su tía, hermana soltera de su madre, pero lo que es en
el Colegio Francés San Cosme, sus compañeras no la toman en cuenta,
con excepción de Sara.
Entre sus aventuras Sofía narra el paseo que realizó una vez a la
casa que los padres de Sara tenían en Cuernavaca, claro está : grande,
cómoda y linda. Pero ella estaba lejos de la envidia pues se decía que en
su casa no cabrían todos los muebles, piscina, coches, etc. de que
disponía esta familia. Lo que más apreciaría sería el apoyo y cariño de sus
320

maestras y compañeras, ya que en el "hogar" no los tenía, pero captaba
perfectamente que eso no lo podía conseguir; de sus maestras sólo una la
apoyó y de las monjas sólo una la trató con compasión, en cuanto al
afecto de sus compañeras sólo lo tuvo de Sara que por desgracia hubo de
morir, ahondando ya de por sí su solitaria vida.
En un cuento de Augusto Monterroso, titulado "Mr Taylor", el
protagonista para justificar que no cuenta con un centavo recuerda una
postura leída en un libro: -&lt;La pobreza no es deshonra si no se tiene
envidia de los ricos&gt;- pero, cuando gracias a un negocio cambia su estado
económico, recuerda otra gran idea sacada del mismo lipro: -&lt;Ser
millonario no deshonra si no se desprecia a los pobres&gt;-. Conociendo la
ironía no tan fina del autor inferimos la convencional postura de este
singular personaje Mr Taylor. En Lisyeguas finas de Loaeza, encontrarnos
que la tradición familiar impone ciertos criterios absolutos que se siguen
al pie de la letra para no perder la posición ganada por sus ancestros,
hecho que no requiere, por lo tanto, de justificaciones ante otros, ni
siquiera para consigo mismo. Si se tiene el dinero se puede rozar con la
clase alta aunque no se haya nacido en ella, pero si se emana de ella,
entonces no importa la estrechez económica porque se mantiene vivo y
coleando el abolengo.
En el cuento ya citado se manejan los conceptos progreso y
democracia en cuanto a su referencia con los negocios; el desarrollo y
extensión de éstos produce el alza económica de los bolsillos de
empresarios y comerciantes, pero el alcance de la evolución tecnológica
populariza los productos, de tal suerte que quedan a la mano de
cualquiera, hasta de diputados y maestros; con el tono despectivo
utilizado por el narrador inventado por Monterroso. La sociedad de hace
cuatro décadas que es el tema tratado por Loaeza en Lisyeguas finas -aún
con su lente muy marcado en Los de aniba-, no deja lugar a dudas acerca
de las injusticias que se cometen cuando existe la disctiminación, cualquiera
que sea su índole.
El concepto subrayado connota otros sentidos que sólo sirven
para humillar y aplicar la conocida ley de la selva que también funciona
en las ciudades modernas, la del más fuerte: desprecio y marcar límites.
Todo ser humano posee fortalezas y debilidades y esto puede
equilibrarse a través de la educación, pero en este terreno, por desgracia,
en nuestro país aún falta mucho por hacer. No basta el aprendizaje de
una segunda lengua que desde luego sería el inglés y no el francés de los
321

�60, ni el hecho de manejar sistemas de cómputo para asegurar el acceso a
una buena fuente de trabajo; el individuo ha de estar contento consigo
mismo antes de emprender tareas de tal envergadura como serían la
elección de carrera, de casarse, de descubrir y aceptar su vocación o un
cambio de estudios o trabajo; esto amerita tomar conciencia de sus
alcances y limitaciones, de un análisis no superficial de lo que dispone y
de los que desea, de la consecución de los recursos no disponibles, etc. lo
que conlleva a requerir una educación integral que le permita formular su
anteproyecto y proyecto de vida.
Cuando se disfruta de un alto nivel de vida, es decir, de la
opulencia, es fácil ignorar las penurias de las clases desprotegidas, y
entonces se toman los falsos criterios señalados anteriormente al pie de
la letra. Por señalar un ejemplo, cuando una joven sale embarazada o
sufre cualquier otro percance -uso de drogas, alcoholismo- en el caso de
los de arriba se puede ocultar con enviarla a Europa o bien casarla con
todas las de la ley como si nada; en cambio, en los de abajo, tal
circunstancia se convierte en una desgracia porque si se elige el aborto,
no hay modo de ocultarlo, y si se opta por el casorio, no hay medios ni
para el "jolgorio" ni para preparar los gastos que se ameritan durante el
embarazo.
El miedo a la humillación se tiene desde niño pero más en la
adolescencia, ese miedo lo vive con mucha angustia la pobre
protagonista de Lasyeguas finas-. Sofía, o la otra, Sofi. La primera observa
a la otra, porque ella se evade para no sufrir tan directamente su
invisibilidad. Ésta gracia inventada por ella deja de serlo porque no fue
voluntaria, sino que se vio obligada a crearla por el trato de los demás.
Ante el estímulo de la indiferencia, siempre cruel pero más aún por
tratarse de una niña, Sofía reacciona con la misma moneda, si ella no le
importa a los demás, éstos tampoco le importan a ella, y su mirada
comienza a destilar ese desprecio por las criaturas que creen ser buenas y
piadosas por creer en Dios, Jesús y la virgen María, porque van a misa y
comulgan, pero de las cuales ha descubierto sus pecados y entonces, no
deja de ser un juez implacable, que sólo lo suaviza el cariño de su tía y la
amistad de Sarita.
Guardar las apariencias cuesta y esto lo sabe más el rico que el
pobre. Nos enteramos por el universo de Sofía, que hay seres humanos
que viven de la ostentación, vanidad, competencia, habladurías, soberbia,
envidia, y desde luego, de las apariencias. Esto último cuesta mucho

porque por seguir con un tren de vida cuando ya se carece de los medios
de que antes se disfrutaba, implica grandes decisiones, como preferir la
compra de un vestido para equis fiesta, que la comida de una semana; la
adquisición de una joya ostentosa a la de un mueble necesario en el
hogar; pagar renta en un departamento o casona de colonias
residenciales, que vivir en casa propia en colonias populares.
De lo anterior se deduce que los de abajo son gente sencilla,
trabajadora, leal y más sincera; sólo puede adquirir lo que su modesta
posición económica le permite, y entre cosas superfluas y necesarias, su
elección es lógica, rápida y prudente. Se atreven a . echarse un
compromiso de casa pagadera a diez, quince o veinte años con la
esperanza de terminar un día y quitarse la molestia y amenaza del
rentero. Debemos admitir que los de abajo tienen poco que cuidar y
mucho por luchar o alcanzar, pero con todas sus carencias disfrutan de
mayor unidad y en las desgracias, se vuelven más solidarios. De esto
carecen los de arriba, ya que en cuanto saben que alguien ha perdido su
estatus, o simplemente se ha enemistado con los influyentes -gente de
poder- en seguida dejan de hablarle y de invitarle a sus fiestas, porque no
lo ven como el hermano caído, sino como alguien que apesta a pobre.
Entre veras y bromas el terreno social que describe Loaeza es
donde vivimos todos, nuestra sociedad mexicana que lucha por mejorar
cada día y no siempre lo consigue, porque la democracia es más verbal
que práctica. Hoy en día dentro de los discursos políticos el país ha
mejorado en todos los rubros: educación, empleos, electrificación, el
campo, etc. pero vemos con tristeza que el camino es largo y el paso es
corto; que son muchos los millones de pesos que se escapan del país en
sobornos, secuestros, robos a mano armada, asaltos a bancos,
"mordidas" en todos los ámbitos, inversión en recarpeteo asfáltico con
registro de primera pero en aplicación de segunda por lo cual los baches
en la primera lluvia se hacen fosos y en tantos otros errores de los que
sólo los funcionarios guardan memoria porque el pueblo está tan
preocupado en qué va a comer mañana, cómo estudiarán sus hijos si no
hay cupo en las escuelas públicas y de su bolsillo no alcanza para las
privadas, si su hijos cumple seis años -por desgracia- en el mes de
septiembre y entonces por haber terminado su educación preescolar ya
no cabe ni en los jardines de niños ni en las escuelas primarias, y otros
tantos problemas de primer orden, que no lo dejan involucrarse con el
quehacer político y tomar su rol civil de ciudadano.

322

323

�Por las razones anteriores se comprende cómo un partido pudo
estar al frente del Ejecutivo por no menos de siete décadas y cómo lo
que hoy nos parece inadmisible -Castro con más de tres décadas en la
presidencia de Cuba- se vivió en nuestro país con el porfirismo y el
beneplácito de la clase alta.
La novela de Loaeza, así como las otras _obras de su hechura
analizadas en este ensayo, reflejan la sociedad mexicana dividida
extremosamente, pero poca cuenta da de la clase media, que es la que
más subsiste, la más trabajadora, la que paga sus impuestos puntualmente
y desde luego, la que más le cuesta guardar el equilibrio para no sucumbir
a la debilidad de los de abajo, ni tampoco pretender acceder a un lugar
que no le pertenece y donde sería totalmente repudiado: la clase alta; por
ello es la más consciente de sus derechos y obligaciones y es la que puede
dormir sus ocho horas sin el miedo a ser robado por humanos, o a ser
víctima propiciatoria a los vendavales climáticos.
Este enfoque parcial es lo que separaría a esta escritora de otros
de mayor renombre y desde luego el incidente de ser mujer. No obstante,
se abre paso en el quehacer literario siendo fiel a su estilo y a sus
intenciones, por lo cual no dudamos que el éxito de sus obras actuales y
las que estén por venir, sea duradero y placentero tanto para ella como
para nosotros, los lectores.

EL LUGAR ES LA AUSENCIA: JOSÉ ÁNGEL
VALENTE Y EL LENGUAJE DE LA DISOLUCIÓN
Mtra. Minerva Margarita VillarreaJ
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
para Catalina Roel;
a la memoria de su padre Santiago Roel García
(1919-2001)

Bibliografia
Loaeza, G., Los de aniba, Plaza Janés, México, 2002.
Loaeza, G., Hombres maravillosos, Océano, México, 2003.
Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planeta, México, 2003.

La escritura de José Ángel V alente (1929-2000) es un legado, una clave
más por abrir dentro de una honda tradición poética que inicia c~n el
gran acontecimiento cultural que significó el hecho que Fray Lws de
León tradujera (reesc+-ibiera), en 1571, El cantar de los cantares, asentando
así uno de los pilares de los siglos de oro.
Como si todo el brillo del espíritu tuviera que ir contracorriente,
esta recreación del carmen más bello de amor jamás escrito, se enfrentó,
de entrada, con el rechazo y la censura. La versión V11lgata de la Biblia se
imponía negando la exploración erudita, y sobre todo, el encuentro con
la belleza. "Oculta Luis tras la transparencia de la traducción su
1
verdadero quehacer: la recreación formal del verso" •
El poeta accede al deseo de una mujer, su prima Isabel Osorio,
para acercarnos lo imposible: hacer nuestro, parte esencial de la poesía en
1 Barasoain Alberto: Frqy u1is de León, ]úcar, Barcelona, 1982, pág. 11.

324

325

�lengua española, uno de los cantos bíblicos más excelsos. Así, El cantar de
los cantares se encumbra desde nuestra lengua en fuente sagrada. Es un
poema que redimensiona su potencia lírica: escrito en el español del siglo
XVI, con la belleza formal de la octava rima, sustrae en ella el enigma de
amor y el paisaje bucólico del remoto paraje de la tierra santa. Las
promesas de amor que se debaten ante la pérdida del objeto amado, en
su fuga constante, no alcanzarían su condición sagrada sin el demorado
trabajo del lenguaje. Y digo que Fray Luis hace nuestro el poema porque
en la acción de traducir se devana el lenguaje hasta su centro primigenio,
las palabras quedan expuestas en su desnudez original y desde ahí son
transmitidas en otra lengua, para nacer de nuevo.
Esta espléndida versión de El cantar de los cantares derribó
fronteras en la medida en que el poeta actuó directamente en la tradición
de la sagrada escritura desde su fuente original: el hebreo. De ahí que una
aportación fuera tomada como una irrupción, como un atentado. Lo
encierran con cinco años de cárcel por mostrar un poema distinto a la
versión latina. Un poema en el que el amor se expresa derramándose.
Como si su trabajo como traductor revelara ese aspecto de lo sagrado
que el dogma insiste en ocultar: negar el cuerpo, su belleza y su expresión
erótica como esencias mismas de la imagen del amor de Dios.
Así, este poema es centro y puente de dos tradiciones que
entroncan en el siglo XVI para desde allí erguirse hasta la actualidad en la
poesía hispánica.
Esta disyuntiva es una zanja abierta, una frontera cultural
demarcada desde entonces por las persecuciones y la expulsión que
impuso la monarquía católica. Y el exilio, esa marca cultural del siglo
veinte español, confirmó que esa herida seguía viva. Si la cárcel ciñó
entonces al príncipe de los poetas, el exilio, esa otra suerte celda en el
destierro, marcó la vida de la poesía española a partir de la dominación
franquista:
Porque es nuestro el exilio.
No el reino.

Noventa y nueve poemas (1981)
Este poema de José Ángel Valente, en su síntesis, ilumina el camino de la
tradición a la que me refiero. El exilio de Valente va más allá, remite al
camino de la exégesis y al retiro espiritual como vías de unión entre

pensamiento y poesía, entre mística y hallazgo poético. Es una tradición
que se arraiga en la fe cristiana, a partir del siglo XVI, y que tiene su
inicial gestor en Fray Luis de León, descendiente de judíos, quien hace
suya la herencia de la lengua hebrea cuya expresión prosperará en los dos
impresionantes carmelitas: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
A esta tendencia cristiana le acompaña el sino de contrición y
despojamiento, de apartamiento y fundación. Como si el mundo que se
iba, violentado y perseguido del al-Andalus, soterrara en el espacio
ibérico la fuente de su fe y sus tradiciones fueran retomadas en la
conversión, de manera oscura y derivada. Así, la fuerza de lo nombrado
elevó su potencia, pues más de lo que se podía, pedía ser dicho.
Como poetas fulgurantes la tradición suma en el siglo XX a Juan
Ramón Jiménez, antecedente de la generación del 27; a Federico García
Lorca como fuente lírica de esta generación, que introdujo la
formulación de "casidas" y "gacelas"2 en su Diván del Tamarit, y, junto
con el Poema del cante jondo, abrió las compuertas a una cultura
oficialmente negada, a un pasado vivo al invocarlo; a ese poeta
excepcional que es Luis Cernuda, fuego vivo en el destierro cuyo dios es
la daga del amor prohibido; a Luis Rosales como punta de lanza de una
renovación formal de la poesía española que hace derivar en narratividad
el verso libre y fusiona amor, carnalidad y evangelio en el Diario de una
resumcción; y a Claudio Rodríguez y a José Ángel Valente como vértices
diferenciados y autónomos de la generación de la joven posguerra.
Aunque los caminos de estos últimos fulguren por vías distintas.
Los poetas aquí nombrados concentran su devoción espiritual en
explorar la experiencia del ser, es decir su manifestación directa, en el
cuerpo, el cuerpo como morada de la interioridad. Especialmente
Cernuda, Rosales y Valente. En este último la unión es extrema y
meritoria en cuanto a que Dios, y el poder de toda la creación refulgen su
vacío como espacio vital, habitable. La existencia pasa por el vacío o no
encuentra sentido. La escritura es atravesada por la negación como
fuerza que es prueba del poeta, desde un rechazo a la formulación previa,
al espíritu de un momento. Omitir por vía de una voluntad que pide
encuentro. El camino de la palabra es entonces silencio. Aprender el
silencio. Escuchar el silencio. El silencio y su rostro de nada, sin historia
posible, desvaneciéndose los actos, las imágenes:

2 Nombres de formas clásicas de la poesía árabe con las gue García Lorca divide su poemario.

326

327

�Supo,
después de mucho tiempo en la espera metódica
de quien aguarda un día
el seco golpe del azar,
que sólo en su omisión o en su vacío
el último fragmento llegaría a existir
(Raíz/
Fragmentos de un libro futuro (2000)
La experiencia espiritual en torno a Dios se refunde en la nada. Y
como una variable del encuentro que, partiendo de Homero, en la
Odisea es a la vez enfrentamiento entre Odisea y el cíclope. (Al ser
Polifemo hijo de un dios: Poseidón y de la ninfa Toosa, no deja de
apreciarse la condición monstruosa de la intervención carnal de la
divinidad). Después de que Polifemo ha devorado a varios marineros,
Odisea, para protegerse ante la pregunta del cíclope sobre su identidad,
responde con una variante de su nombre: "Oudeis" que quiere decir
Nadie. Siendo Nadie, Odisea puede vencer al monstruo, al monstruo
que tiene una parte de dios. Valente, va diluyendo el contenido de la
persona lírica hasta decir: Nadie, como si en ese Nadie, en esa negación
con mayúsculas del yo y del nombre mismo, existiera la posibilidad de un
encuentro con la divinidad, con el absoluto, que evitara el ser devorado
por ésta. Como si el poeta tuviera que ser Nadie, asumir su condición de
Nadie, para establecer trato con las instancias divinas, que lo implican y
someten, y sólo en el lenguaje aceptan su posibilidad de ser:

El diosy el mar. Y más allá, los diosesy los mares. Siempre. Como las
ag11as besan las arenas y tan sólo se alefan para volver, regreso a tu
cintura, a tus labios mqjados por el tiempo, a la luz de tu piel que el
viento bqjo fa tarde enciende. Territorio, tu cuerpo. El descenso qfilado
de la piedra hacia el mar, del cabo hacia las aguas. Y el vacío de todo lo
creado envolvente, materno, como inmensa morada.
(Cabo de Gata)
Fragmentos de un libro futuro (2000)

3

Todos lo~ poema~ citados -~ertenecen a libros de J osé Ángel Valente. Señalo el título del
poema y el titulo y ano de edic1on del libro.

328

Esa expresión de Fray Luis de León: "Al amor sólo el amor le habla y le
4
entiende y le merece" es motor _de un lenguaje que los poetas
mencionados cifrarán como esencia de su poesía. En el caso específico
de V alente, su búsqueda subsume poesía y mística. Y adentrándose en el
arrojo de la obra de San Juan de la Cruz, su simbología abrevará en la
religiosidad y en la imaginería islámica. De ahí que, por ejemplo, el pájaro
sea un símbolo especial en su obra.
Pero no cualquier pájaro, se trata del pájaro solitario, aquel que
para San Juan debe reunir estas condiciones: La primera, que se va a lo más
alto; la segunda, que no sefre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que
pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color,· la quinta, que canta
suavemente. Recordemos que el pájaro eleva su vuelo con su canto, que
canto y elevación son notas de un mismo sentido que rebasa los limites
del entendimiento, porque va más allá, e incluso, en su espiritualidad no
encuentra eco siquiera en el sentido. Vuela hacia el lugar del encuentro
con el ser cuya remota posibilidad sólo se crea en el interior de uno
mismo. Por eso otra de las ponderaciones de la poesía de Valente es el
silencio. Y de no prestar la debida atención, de no comprender que sus
palabras son aves que se elevan o precipitan, que se encienden o caen
despojadas de sí, no captaríamos cómo esta obra, que inicia siendo
enfática cerrando poemas con contundencia y golpe, regulada por el tono
de su generación Qain1e Gil de Biedma, Ángel González, Carlos Barral y
Claudia Rodríguez) viaja hacia la deriva del yo, nulificándolo,
instalándolo en el lugar que le corresponde: la nada, para así invocar al
ángel, a las representaciones de la divinidad, con la consabida señal de su
seguro arrasamiento:
BORRARSE.

Sólo en fa ausencia de todo signo
Se posa el dios.
Al dios del lugar (1989)
Este poema es una flecha y a la vez un ala, un ala que vuela como flecha
para despojarnos. Va hacia allá. Y si como dijo el Maestro Eckhart, los
sentidos saltan sobre los pensamientos, en la proeza mística que pa1te de
la contemplación y el reposo, el deseo pierde su referente, puede
convertirse en carroña, y en este rumbo la propia anulación trae consigo
4 !bid., pág. 33.

329

�la anulación del lenguaje. Valente logra lo más difícil: asume la gracia,
aunque sea sólo por el milagro de ser apenas su lenguaje tocado. Sus
poemas evolucionan hacia una vía marcada por la disolución. Así, el
poeta acumula silencio como arma de viento. Se aísla en un proceso de
despojamiento que resguarda, pues sólo en él se accede a la voz. El
camino es palabra y la palabra es piedra. Lo innombrable está ahí,
aguardando desde un lugar que no es en la medida que no tiene nombre.
Las palabras de la tribu (1971), Variaciones sobre el ptjjaro y la red
precedido de la piedray el centro (1991 ), así como su edición de Hermenéuticay
mística: 5an Juan de la Cruz (199 5) en colaboración con José Lara Garrido,
son libros de profunda y auténtica atención sobre el fenómeno poético y
la religiosidad del mismo. Y son también los aportes para una disidencia
desde la radicalidad del rescate del mundo místico que puede habitar la
poesía.
El camino de Valente hacia la poesía fue de despojamiento y
comunión. Pero también de reflexión. Y quizás es en este certero
merodeo de sus ensayos donde Valente establece la gloria de su lenguaje.
Paradójicamente para la poesía el lugar que se privilegia es el lugar de la
ausencia. Un acercamiento gozoso y castigado que bordeó la abismal
hendidura. Esa división que da origen. Esa aceptación de la escisión. Mas
su palabra, su palabra paloma, para citarlo, su palabra al vuelo, su poesía,
cuya concepción se adentra en la simbología árabe que se eleva en el
venerado Coloquio de los ptjjaros del místico persa Farid al-Din Abú Talib
Muhámm_ad ben Ibrahim Attar, centra su hallazgo en el sentido en que él
lo entendía y en el que debe toda verdadera poesía encumbrarse: el canto
como una explosión del silencio, como un tesoro por encontrar. De
hecho en ello radica su poética:

Tan sólo escribe criptogrefías. Sigue en su hechura las técnicas
instintivas del disimulo y de la ocultación. Percibido, hace esas
comp~siciones inquietantes. Tal vez hqy en una de ellas, en la que acaso
constzt19a el centro del laberinto, tltl secreto, un tesoro escondido. Pero
no sabemos cuál es.
(Estética)
Fragmentos de un libro futuro (2000)
S~enc~o en cuanto isla interiQr, exilio propio, fundación del margen.
Silencio en cuanto elección de soledad, de soledad como vía de amor. Un

amor que se distancia de la inmediatez para afincarse en lo profundo de
la lejanía, en la labor exquisita de la búsqueda de lo inaccesible. Y lo
inaccesible es lenguaje. Como los pájaros del Coloquio... referido, al
acecho de su remoto rey Simurg, (saben que el nombre de su rey quiere
decir treinta pájaros) pueden buscarlo en la montaña circular que rodea la
tierra. "Acometen la casi infinita aventura; superan siete valles, o mares;
el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación.
Muchos peregrinos desertan; otros perecen. Treinta, purificados por los
trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo contemplan al fin: perciben
5
que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos" •
Así, la poesía de José Ángel Valente, propensa al v.értigo de la
aniquilación, tiende a disolverse, a explotar brevemente en sus silencios,
a remover en sus líneas y párrafos, en su prosa sonora, la idealidad de su
deificación. No edificación, como pedía Valéry, sino deificación entre
ruinas. Desde el rostro inclemente de la nada. Deificación que se
derrumba en el lenguaje para fulgurar en los espacios brillantes del
esmero, en la blancura del silencio, en el presagio del papel.
Remoto en su sonoridad, el lenguaje emite en breves líneas, en
prodigiosos instantes, su posibilidad, las frecuencias y ondulaciones de su
movimiento, de su ritmo que es alma por manifestarse. Al disolverse el
lenguaje silencia, pacifica. Cercano a la vía ascética de la Canción de la vida
solitaria de Fray Luis de León, que pedía reposo, alejamiento del oro y del
mundo del ruido, la poesía de José Ángel Valente cierra sus lazos con su
tradición, actualizándola. Fragmentos de un libro futuro es un poemario cuya
voz se sitúa en la frontera, en la vigilia entre vida y muerte. Ese camino
cuya trascendencia radica en la fusión del sufrimiento y la contemplación,
en la reivindicación del objeto de amor como asidero del espíritu. La
eternidad es interna y es entrañable porque radica en las entrañas.
Más que síntesis o brillantez, en la brevedad de estos poemas
encontramos los residuos de la vida que ha ido sembrando la muerte.
Hay un diálogo con la muerte. Y más allá. Hay un vislumbre de la
trascendencia. Y el insomnio es el tránsito; la noche: su críptica
inmensidad donde la intensidad está latiendo, dando vida a esa voz y al
mismo tiempo, amenazándola. Encerrada en el centro de sí, orillada al
abismo de un Dios, ¿pero cuál?
Así, estos poemas se sitúan más allá de una posible identidad o
historia, pues ésta deja de tener sentido, ya que todo se lo lleva "el ritual
5 Borges Jorge Luis, Historia de la etemidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953., pág. 144

330

331

�aciago del adiós"; sólo la vida, pálida sombra, encuentra todavía
fundamento. La duda recae no sobre la existencia sino sobre la
ambigüedad de su designio. Más que lección de hunúldad estamos ante
una lección de negación en la cual la evolución mística se retrotrae y viaja
hacia la impureza, allí donde la impiedad anula el perdón y el amor es
golpeado, puesto a prueba como absoluto agente de la redención, ya que
el fuego de la ausencia, el principio de la disolución, el poder del cielo
para disolver están allí, ejerciendo su rigor mayúsculo. Por eso el deseo,
la usura, la corrupción, el ángel, Dios y su inmediata interrogante: ¿cuál
dios?, se erigen como constantes que guardan relación entre sí, y se
desplazan vinculándose.
Lejos de ese encuentro cierto que San Juan de la Cruz logró con lo
divino, ese dejarse volar en el lenguaje, desatándolo, elevando sentidos y
pensamiento en una fusión única, al vuelo. La forma se trastoca cuando
se participa de la sobrenaturaleza. Y los casos son muy aislados e
irrepetibles. En la obra poética de José Ángel Valente, la forma se
aniquila, se resume y disuelve; se convierte en morada el vacío, en ala la
palabra. Pero más que arrobamiento hay un arrasamiento. Un
vaciamiento del ser que es a la vez morada, espacio que sobrevive en la
palabra, que sobrevuela la paloma palabra a la espera de los ojos del ser.

-------------. La experiencia abisal, Círculo de Lectores / G alaxia G utenberg,
Barcelona, 2004.

-------------. Las palabras de la tn·bu, Siglo XXI de España, Madrid, 1971.
-------------. No amanece el cantor, Tusquets (col. Nuevos textos sagrados),
Barcelona, 1993.

-------------. Noventay nueve poemas, Alianza, Madrid, 1981.
-------------. Variaciones sobre elpájaroy la red, T usquets, Barcelona, 2000.
VALE TE, José Ángel y José Lara Garrido, editores, He1mené11tica y mística: San
Juan de la Crut Tecnos (col. Metrópolis), Madrid, 1995.

Bibliografia
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BARASOAIN, Alberto. Frcry Lttis de León, J úcar, Barcelona, 1982.
VALENTE, José Ángel. Al dios del lugar, Tusquets (col. Nuevos textos
sagrados), Barcelona, 1989.

-------------. Cuaderno de versiones, Círculo de Lectores /

ueva Galaxia

Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. Elfulgor, Antología poética (1953-2000), Círculo de Lecto res / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. El inocente,Joaquín Mortiz (Col. Las dos orillas), México, 1970.
-------------. Fragmentos de un libro futuro, Círculo de Lectores / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2000.

332

333

�XAVIER VILLAURRUTIA EN EL CENTENARIO
DE SU NACIMIENTO (1903 - 2003)

Mtro. José Javier Villarreal
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

En recuerdo a Elías andino,
porque Xavier se escribe con X

Xavier Villaurrutia (Ciudad de México, 1903-1950) escribió a cuenta gotas
en los varios géneros que frecuentó. A excepción, cabe advertir, de su labor
como dramaturgo donde lo abundoso -sea dicho de paso y con la
inseguridad de lo que no se ha vuelto a visitar- no compensó la cuantía de la
expresión conseguida. Sin embargo, en la crítica le debemos la primera gran
revaloración, a partir de una inteligente y amorosa lectura, de la obra poética
de Ramón López Velarde. El kón y /,a virgen, además de ser una exacta
radiografía del ritmo sentimental del poeta, del "viudo oscilar del trapecio",
es también una imprescindible antología de la obra lírica del autor de La
suave patria. Si cada época ha de rendir testimonio de la lectura que hace de
sus poetas por medio de una selección de la obra de los mismos; ésta, con
respecto a Ramón López Velarde la realizó, en los años cuarenta, Xavier
Villaurrutia. Aunque su prólogo se publicó de manera autónoma desde
1935.
También está su memorioso y bien ordenado ensayo introductorio
335

�a la Antología de h poesía moderna en lengua española. Laurel. Antología q~e
realizara en colaboración con Emilio Prados y con los jóvenes Juan GilAlbert y Octavio Paz; y que publicara, en 1941, José Bergamín e~ su
editorial Séneca. En dicho ensayo Xavier Villaurrutia, de manera sucmta,
traza las líneas fundacionales de la poesía moderna en lengua española. Es
impresionante su claridad para ver el origen de la bifurcación de los
senderos de la poesía peninsular y de la americana, en lengua española,
cuando apunta:
las oscilaciones entre lo popular y lo individual -característica de la poesía
española de todos los tiempos- se hace presente en los poetas españoles,
mientras los poetas americanos -los mexicanos sobre todo- mantienen su
poesía lejos del contacto de lo popular; o ensayan con inteligencia -los
argentinos sobre todo- wu transfusión de elementos castizos y criollos en la
poesía.

Bifurcación que hoy, a principios del XXI, se antoja un abismo, y
no sólo en el quehacer, sino en la tradición que solventa ambas expresiones
poéticas. Baste mencionar la poesía "de la experiencia", por parte de
España, y la "neobarroca", por parte de iberoamérica. Pero Xavier
Villaurrutia, ajeno -tanto en el tiempo como en el espacio- a estas
nomenclaturas, finalizaba su introducción a Laurel con una cita de Paul
Valéry sobre la naturaleza de la poesía. Y no sólo Paul Valéry, también T.S.
Eliot será otra de sus brújulas para recorrer los intrincados y apasionantes
territorios de la reflexión poética.
Entre los meses de abril y julio de 1936 Xavier Villaurrutia mantiene
una intensa y cordial correspondencia con su amigo Salvador Novo. El
motivo es un viaje y una estancia en los Estados Unidos donde realizará
estudios de dramaturgia en la Universidad de Yale, con su también amigo
Rodolfo Usigli. Las cartas se suceden con esa ávida frescura del que se
entrega al cultivo vital de su desbocada curiosidad intelectual. Por intelectual
entiendo tanto las razones y necesidades del alma como las del cuerpo, ya
que sin esta fusión no hay apasionamiento. Sin apasionamiento no hay
imaginación, y sin imaginación no hay, por ejemplo, erotismo. Xavier
Villaurrutia, durante su viaje, se e&gt;,.'!)One al teatro, al cine, a la literatura, a los
night clubs, y para nosotros -sus lectores- realiza, gracias a su anfitrión y
amigo Agustín J. Fink, su decisiva visita a la ciudad de Los Ángeles que lo
llevaría a escribir ese hermosísimo poema del Nocturno de los ángeles: "Los

336

Ángeles no tiene belleza -le escribe a Novo en una de sus cartas- sino_ en la
noche irresistible. Los night clubs son preciosos y en ellos descanso, bebiendo
cerveza antes de emprender una nueva ascensión al cielo de mi cuarto, en el
noveno piso. Cuando crees que esa ascensión será la última de la noche, una
tentación, una nueva oportunidad. No sé de qué color es el sueño de Los
Ángeles, sólo sé que éstos son azules." Hasta aquí la carta. Luego vendrá el
poema a trastocarlo todo, a cantar ese mundo real -vivido o soñado- que la
imaginación ya estaba padeciendo:
Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los
goces de su encarnación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los mortales.

Así termina el poema que se publicó el primero de diciembre de
1936 en una plaquette de cien ejemplares por ediciones de Hipocampo,
impresa por Miguel N. Lira en los Talleres Fábula. Poema que incluiría su
autor en su ya canónico libro Nostalgia de la muerte que fuera editado en 1938
por la mítica Editorial Sur de Buenos Aires. La de Borges, la de Bianco, la
de Bioy Casares, la de Victoria y Silvina Ocampo. Pero también la de
Alfonso Reyes, la de Witold Gombrowicz, la de Roger Caillois y la de
Virgilio Piñera. Estamos volando en círculos de fuego y sólo Dante los
comprende.
Y qué decir sobre la devoción filológica de Xavier Villaurrutia por
los Sonetos de sor Juana Inés de la Cruz. De su defensa a Juan Ruiz de
Alarcón vituperado y despreciado por la crítica española de principios de
siglo enarbolada, nada menos y nada más que, por el mismo José Bergamín,
el editor de Laurel. Su excelente Introducción a la poesía mexicana que impactaría
hondamente en la perspectiva posterior de la crítica con respecto al
fenómeno poético en nuestro país. Ya que en esta introducción Villaurrutia
dejará asentadas las huellas que la crítica, a veces por coincidencia y otras
por pereza, no se cansará de repetir: "su apartamiento, su soledad, su
aristocracia, su tono íntimo de confesión, su carácter reflexivo y meditativo,

337

�su color y su hora." Estos juicios de Xavier Villaurrutia fueron hallazgos,
clarificaciones de una tradición que se iba definiendo como tal. Pero tal fue
su impacto que se quedaron como cartas inamovibles e indiscutibles de
presentación, como verdades únicas de carácter escolástico. Y la crítica
posterior, salvo honrosas excepciones, las ha venido repitiendo sin ningún
sentido crítico, valga la redundante paradoja.
Fechado entre 1925 y 1926, pero editado hasta 1928,
encontramos ese seductor y sonámbulo relato titulado Dama de corazones.
Con mucho la mejor prosa de ficción de Xavier Villaurrutia dentro de su
escasísima obra bajo este sesgo. César Moro, poeta peruano en francés y
en mucho menor medida en español, y amigo de Villaurrutia -quien
también cumple este año su centenario- escribió sobre el surrealismo lo
siguiente: formas diversas y delirantes de aerolito sobre una sábana de
sangre transparente que agita el viento nocturno sobre el basalto ardiente
del insomnio. La fiesta propositiva, más llena de inventos, de
ingeniosidades que de hallazgos y descubrimientos, que había iniciado a
principios de siglo con el dadá y el futurismo hacía erupción, en la década de
los veinte, con el surrealismo. La escritura automática, la asociación libre, el
collage, el azar y la dimensión de la realidad onírica se convirtieron en
instrumentos, medios, procedimientos para activar la trasgresión que toda
obra de arte debe contener. La obra como reflejo de la autonomía absoluta
del arte y de la libertad total del artista. Sin embargo, ante tal aparente
desarreglo de los sentidos: la puerta huera del facilismo, la estéril condición
de lo formulario. Y el arte, el verdadero arte no soporta la fórmula, sino que
surge del misterio y crece con él. De ahí que la obra se pueda comprender,
jamás explicar. Lo que se llega a explicar y analizar es el poema, nunca la
poesía. Octavio Paz escribió que le debió a Xavier Villaurrutia el saber
distinguir la inspiración de la facilidad y a no confundirla con el
procedimiento.
Villaurrutia tomó aquello que le brindaba su época, es decir, el estilo
de su tiempo 0as vanguardias y, con ellas, el surrealismo). Lo cribó todo a
partir de sus necesidades creativas más urgentes y lo volvió su "letra", al
decir de W.H. Auden; lo transformó en expresión justa y precisa. Los
materiales poéticos y los recursos formales, en Villaurrutia -como ya vimos
en el caso del Nocturno de los ángeles-, gracias a una paciente y meticulosa
vigilancia amorosa se convierten en poemas, en hallazgos, descubrimientos,
y no en meras invenciones. El surrealismo, como lo vemos a través de

lírica. Por el contrario, si atendemos tanto a su obra lírica como a su obra
crítica nos daremos cuenta que la intención creativa de Villaurrutia no fue la
de refugiarse en un mundo de naturaleza onírica, sino la de integrar el
mundo de los sueños con la realidad diurna por medio de un estado
insomne de implacable vigilia. Su duermevela, su "silencio desierto como la
calle antes del crimen", está poblada de presencias desencadenantes que
igual son resultantes, consecuencias de una vida apasionada que la lúcida
conjura por construir un mundo, no aparte, sino en espeso y sensual
diálogo con la realidad de todos los días. Decir que el universo lírico de
Xavier Villaurrutia está flaco de sensualidad es un exceso que se ha venido
repitiendo sin ahondar en esas presencias marmóreas que, en su
desquiciante frialdad, acusan el fuego de la carne, la exigen a cada instante
como única redención posible, como único puerto a llegar, como "esa
realidad poética que podemos llamar la presencia de una ausencia," como él
mismo lo escribiera en su presentación a la "Exposición de Arte Moderno",
de 1932.
Pero en este reclamo, en este desasosiego de enfrentarse
constantemente con el silencio insomne que antecede el instante del crimen,
la traducción significó otro camino de exploración, de entrega amorosa
donde la pasión se deleitó con la inteligencia y la hizo suya para fundar el
espacio donde la sensualidad es una forma de dicha inteligencia. Sin
embargo, y pese a haber traducido a William Blake (Matrimonio del cielo y el
i'!ftemo, 1929 y 1942), Xavier Villaurrutia era un desencantado de la
traducción de poesía. No creía en ella: "la traducción de la poesía es siempre
un trabajo melancólico. Los frutos de la cosecha son pálidos,
convencionales muestras; basta hincarles el diente para recibir un zumo sin
sabor ni perfume, una ausencia en vez de una presencia deliciosa. La
transfusión de sangre de un idioma a otro, posible cuando se trata de una
obra escrita en prosa, no lo es cuando de poesía se trata." Congruente a su
credo fue su labor como traductor. De André Gide: El regreso del hfjo pródigo y
La escuela de las mteferes, esta última en colaboración con Antonieta Rivas. De
Luigi Pirandello: La vida que te di, en colaboración con Agustín Lazo. De
Paul Morand: Viqje a México. Y de Jean Giraudoux: Judith, en colaboración
con Agustín Lazo. Nunca más la poesía. Su respeto y conocimiento por el
trabajo mayor y su profunda fascinación por el misterio y el secreto que

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Dama de corazones, fue un recurso más en las búsquedas exploratorias de
Xavier Villaurrutia, nunca un fin que parcelara y definiera su expresión

�conllevan todo poema lo inhibieron al acto sacrílego -en el mejor de los
casos-, estéril -en el más- de volver a intentar la traducción de poesía. La
pasión, sin duda, de la difícil libertad del poeta, fue la brújula que guió la
vida de Xavier Villaurrutia; el testimonio de ésta fue su obra.
Sin duda alguna uno de nuestros grandes poetas es Xavier Villaurrutia.

Nocturno de los ángeles
A Agustín J. Fink
Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.
Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del DESEO formarían una enorme cicatriz
luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación seria como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempn
De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas ...
Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.

Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.
Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.
¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.

El río de la calle queda desierto un instante.
340

341

�Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los
hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en la camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su
encamación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los
mortales.
Los Ángeles, California.

NOVELA COMO NUBE. UNA NOVELA LÍRICA DE
GILBERTO OWEN
Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
Palabra que no sabes lo que nombras.
Palabra, ¡reina altiva!
Uamas nube a la sombrafugitiva
de un mundo en que las nubes son las sombras.
Xavier Villaurrutia

Experimentación, pero más que experimento, juego. Estos dos
conceptos definen la postura de Gilberto Owen en Novela como nube, y no
sólo de Owen; sino de todos los Contemporáneos que participaron del
auge novelístico. Frente a la novela de la revolución surge la ¿novela
experimental?, diremos mejor la prosa novelística de los
Contemporáneos. Posterior a la poesía y anterior al teatro, como dice
Sheridan, se da un auge prosístico entre 1924 y 1928; periodo en el que
surgen Margarita de niebla de Torres Bodet (octubre de 1927), Dama de
corazones de Xavier Villaurrutia (abril de 1928) y Novela como nube Gulio de
1928). La llama fria de Owen había aparecido en 1925, convirtiéndose así
en el iniciador de la prosa narrativa del grupo.
También en este ámbito los Contemporáneos suscitaror
polémica y fueron el blanco de agudas críticas por parte de los virile!
342

343

�pues, según éstos, la novela debía representar directamente la realidad y
poseer un carácter documental, y " porque, en ese género, sí había
quienes se adecuaban a la idea fija y preconcebida de lo que debía ser una
literatura viri/' 1• E sta declaración nos confirma el hecho de que lo que
hicieron los Contemporáneos en su narrativa fue distinto a lo que se
estaba produciendo en México en ese momento; mejor aún,
completamente opuesto.
Modernos, contemporáneos, vanguardistas tanto en la poesía
como en la prosa, leían a Gide, a J ules Laforgue, a Paul Morand, a
Marce! Proust, a Valery Larbaud, a Pierre Girard y ajean Giraudoux. o
es de extrañar que esta faceta del grupo sin grupo permanezca un tanto -o
un mucho- desconocida, y entre todos ellos el poeta más desconocido del
grupo, o como dijera José Joaquín Blanco, el poeta de la mala suerte:
Gilberto Owen.
o se sabe si por descuido o porque así lo prefirió, Gilberto
Owen iba dejando por ahí (en los países por donde viajó) lo que escribía.
Fueron sus amigos los que se encargaron de recoger su obra, y sólo hasta
un año después de su muerte, en 1953, se publicó su obra completa con
el título de Poesía y prosa por la Imprenta Universitaria, en edición de
Josefina Procopio y con prólogo de Ali Chumacera. La segunda edición,
aumentada, fue publicada en la colección Letras Mexicanas del Fondo de
Cultura Económica en 1979, con el título de Obra!. Tenemos noticia de
la tercera edición publicada por CO ACULTA en 1990.
Gilberto Owen, la conciencia teológica del gmpo como se
autonombraba, fue, al decir de Raúl Leiva, tm alquimista de la poesía que

transformaba el plano cotidiano en lingotes de oro, donde su renovada expe,iencia
dejaba pedazos de su alma: piedras preciosas que han enriquecido el li,ismo mexicano
contetnporánea3. Buscador incansable del paraíso perdido según Leiva, y de
la libertad proclamada por los vanguardistas europeos. Buscador de sí
mismo y del amor. Viajero infatigable en busca de sus ideales; no en
vano se identificó con Simbad en su Perseo vencido.
Pero ... ¿encontró lo que buscaba? 01ven es el poeta que no encontró las

cosas que buscaba porque tenía tm te,ror teológico de as11mir!as, de encetrarse en el
infierno de una definición ''imdenta ,,,_

1 ~heridan Guillermo. Los Contemporáneos ayer, F.C.E., México, 1985, p. 244.
2 Esta es la edición que utilizamos para el presente estudio.
3 Leiva Raúl. ln1age11 de la poesía mexicana conte,,,poránea, Imprenta Uruvers1taria, México p. 180.
4 Blanco José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana, Katún, México, p. 192.

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He ahí a Perseo vencido. La tristeza, la desdicha y la
desesperanza que lo caracterizaban, al igual que el afán de búsqueda y de
libertad se conjugaron para crear un texto original y revolucionario que,
en una primera instancia pareciera oscuro, pero que al penetrar en sus
profundidades provoca un delicioso deleite. H ablamos de ove/a como
nube o ove/a en forma de nube, según su título original. Prosa y no poesía,
¿o prosa y poesía?, o ¿prosa poetizada? Lo analizaremos más adelante.
Pero de lo que sí estamos seguros es que 1\Jo11ela como 1111be representa esa
búsqueda que delineó la vida del poeta. Búsqueda que lo lleva -y nos
lleva- a la experimentación y al juego.
Ahora bien, si en cada época cultural hay una frase de iniciación
en la que se experimentan las formas artísticas que más tarde se
consolidarán, el arte del siglo JG-X, en sus manifestaciones más
innovadoras, es una perpetua experimentación, dice Romero Tobar. Ese
experimentalismo propio de las vanguardias lo abarca todo. Y en
literatura, también la novela experimenta.
Aunque es difícil definirla, tradicionalmente se ha considerado a
la novela como una narración que constituye una imagen de la vida.
Debe presentar una trama, un suceder de acontecimientos basados en el
tiempo que describan una secuencia completa de acciones. Sin embargo,
este género, de oscura ascendencia como dice Aguiar en su Teoría de la
Literatura, es flexible y ambiguo, pues posee un carácter singular que

proviene, en primer término, de Slf !eng11qje. ¿Es prosa? Si se piensa en las epopeyas,
evidentemente sí lo es. Apenas se la co!Jlpara con los géneros clásicos de la prosa - el
ensqyo, el disc11rso, el tratado, la epístola o la histona- se percibe q11e no obedece a las
mismas !eyel.
Por otro lado, discurriendo sobre Pqjaro Pinto de Antonio Espina,
el mismo Owen nos dice que:
Un día del siglo XX la novela se enamoró del poema y la literatura
pareció que iba a descarrilarse sin remedio, pero ya Giraudoux había
inventado unos neumáticos que hacen inútil la vía. (...]
o se entrega al lector con facilidad, este libro de prosas que enmarca
una novela [...] entre relatos incorpóreos que son otras tantas murallas de
un cristal irrompible, sólo sobornables los centinelas para los que se
hayan habituado a leer un poco entre líneas. Hay que abordarlo sin
ánimo de molicie, e irlo rindiendo reducto tras reducto; a fin de cuentas
puede encontrarse, en pago, mucho, poco o nada, según el lector. [...]

5 Octavio Paz. él arco y la lira, r.C.E., J\léx.ico, p. 224.

345

�Todo consiste, en efecto, en sorprender en él una lógica no discursiva,
sino más afinada, injerto de la poética mallarmeana y la fotogénica,
situándose en un plano fronterizo "entre el poema y la cinegrafía", [...]
buscando una especie de"proyección imaginista sobre la blanca pantalla
del libro"6.

Owen nos describe la novela contemporánea, pero Novela como
nube ¿qué es? ¿A qué leyes obedece? ¿Cómo clasificarla? ¿Cómo definirla?
El propio autor nos lo dice: una novela; pero no se piense que es una
novela convencional, sino una novela como nube. ¿Qué significa esto? Ya
desde el título percibimos los dos géneros que confluyen en ella: el
narrativo y el lírico.
El género narrativo está presente porque Novela como nube, ya sea
una novela corta según Juan Coronado, o un intento fallido de novela como
dice García Terrés; es una novela porque, en una primera instancia,
cumple con los aspectos -diremos- formales: cuenta una lústoria, posee
una trama, acción, personajes, etc. Pero en Novela como nube también está
presente el género lírico. Pensemos un momento en el título de la
novela. Desde aquí Owen juega con el leguaje, pues "novela como nube"
es una metáfora, una extraordinaria y gigantesca metáfora que abarca por
completo a Novela como nube.
Una nube es algo etéreo, sutil, inasible. Una nube es amorfa y
polimorfa a la vez; es estática, pero sólo aparentemente porque se
mueve, aunque éste, su movimiento sea muy lento; imperceptible casi a
nuestros sentidos la nube avanza lenta, muy lentamente; y entonces se
transforma, cambia y adquiere diferentes configuraciones. Así es Novela
como nube. Lo lírico está precisamente en el manejo que hace Owen del
lenguaje y en la recreación del instante a través de la imagen y la
metáfora. Por tanto, Novela como nube no es una novela tradicional;
coincidimos con Juan Coronado en que es una novela lírica.
La novela lírica, dice Ralph F reedman, puede ser un viaje de
exploración en un extraño mar subterráneo en el cual el modo lírico -abreviado, casi
truncado, en verso- actúa en un mundo de ficciones poblado por una galena de figuras
animada por una imagineria de escena!. En este caso, el novelista enfrenta la
tarea de reconciliar la sucesión en el tiempo y las secuencias de causa y
efecto con la acción instantánea de la lírica, dice Freedman. De aquí que
Octavio Paz afirme que el novelista no demuestra ni cuenta: recrea un
6 Owen Gilberto. Pújaro Pinto, ULlSES, F.C.E., México, p. 38.
7 Freedman Ralph. L, novela lírica, Barral, Barcelona p. 358.

346

mundo; no le interesa contar qué pasó, sino revivir un instante o una
serie de instantes. Por esto, dice Paz, el novelista acude a los poderes
rítmicos del lenguaje y a las virtudes transmutadoras de la imagen; su
obra entera es una imagen.
Y eso es Novela como nube-. una imagen, una metáfora, una historia,
vestida de arlequín, hecha toda de pedacitos de prosa de colory clase diferentel; una
novela lírica donde a un mismo tiempo se cuenta una lústoria y se recrea
un instante y un mundo en imágenes.
Desde la perspectiva de la narración, notamos el avance del
tiempo en la novela, aunque éste es, como las nubes, muy lento: Nada
9
ese día, ni el siguiente, hasta el sábado, preñado de maravillas •
Con respecto al nivel lírico, el autor desvía la atencÍón del lector,
de la acción hacia la imagen y la metáfora:
Noviembre olía a su día de muertos y todo elyodo marino no bastaba a apagar las
llamas de cirio que eran, alarg,ados e invertidos, los corazonesy las bocas en forma de
corazón de las ,mgeres que se tendían, pesadas de pensamientos cotidianos,
melancólicos, sobre las n,cas y las bancas del paseo. Y las mbias, que eran las t11ás
letradas, sabían q11e en noviembre las tardes tienen que ser de lo más amarillo, y, para
0
lograrlo, se peinaban frente al mar hecho triza/ .

En un nivel descriptivo Novela como nube se divide en dos partes,
cada una de las cuales consta de trece cuadros o capítulos. Pero ¿qué nos
cuenta la novela? Dijimos antes que la novela en el siglo XX también
experimenta; pues bien, Novela como nube es un experimento donde casi
no hay anécdota. Uno de los elementos innovadores del género es
precisamente éste, en la novela casi no se cuenta nada; pero el casi, aquí,
es importante. En ese afán por mezclar lírica y prosa en su creación, los
autores no se preocupan por inventar una historia: la buscan, la utilizan y
la adaptan a sus necesidades.
En algunas corrientes literarias contemporáneas se dio un
renacimiento de los mitos clásicos, un brote de entusiasmo por la
mitología correspondiente a un arte radicalmente nuevo. Díez del Corral
explica por qué:
La índole especial del mito griego explica su ulterior desarrollo fuera de
su propio marco histórico. Los mitos griegos se han comportado como
8 Owen Gilberto. Novela como nube, en Obras, F.C.E., México, p. 170.
9 O_wen Gilberto, Novela como n11be, F.C.E., México, p. 156.
10 lde,11., p. 151.

347

�puras formas en disponibilidades, capaces de aprehender cualquier
realidad histórica y de abrazarse a ella, engendrando inmediatamente un
significado nuevo, saltarín y travieso Tal vitalidad suponía la perduración
no de ciertos temas, estilos literarios, imágenes, alegorías o símbolos, sino
la supervivencia en cuerpo y alma de los personajes de la mitología
greco-latina 11 •

E n Novela como nube Owen retoma el mito de Ixión para
contarnos la historia de Ernesto, que puede resumirse así: Ernesto en
busca del amor y/o de la mujer ideal, se enfrenta a dos hermanas: Elena
(el ideal, el espacio y el tiempo) y Rosa Amalia (falsa, pérfida y muy hábi~.
Termina casándose con Rosa Amalia.
Pero ¿dónde está la relación con el mito? Veamos la
confrontación entre el mito y la anécdota de la novela:

Mito

Novela

Ixión
Nivel Terrenal
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja hasta encontrarlo.
3. Lo encuentra: es Día, hija de
Dioneo.
4. "Pecado": Ixión mata a Dioneo, su
suegro.
5. Ixión es desterrado.

Nivel Mítico
6. Trasciende: Zeus lo acoge en el
Olimpo.
7. Ixión se enamora de Hera, esposa de
Zeus.
8. Zeus convierte a una nube, efelé,
en Hera. La encuentra Ixión y creyendo
que es Hera, la obliga a tener amores
con él.
9. Ixión es castigado por Zeus y lo
envía al Tártaro, donde eternamente
permanecerá atado a una rueda con
serpientes.

Ernesto
Nivel Onírico
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja intentando encontrarlo.
3. Cree encontrarlo en Eva tercera.
4. "Pecado": Ernesto y Eva tercera se
convierten en amantes.
5. El marido de Eva tercera "mata" a
Ernesto.

Nivel Terrenal
6. Trasciende: Ernesto "renace" en casa
de Elena, en Pachuca.
7. Ernesto se enamora (nuevamente) de
Elena, esposa de su tío Enrique.
8. Ernesto ve la sombra de una mujer y
creyendo que es Elena, le propone una
cita para la medianoche. La mujer era
Rosa Amalia.
9. Ernesto se casa con Rosa Amalia; sin
embargo, él ve su matrimonio como un
castigo eterno.

11 Díez del Corral Luis. Laf1111ción del mito en la litera/11ra contemporá11ea, Gredos, Madrid, p. 75.

348

En el nivel ancdótico, Owen sólo narra el mito de lxión
actualizándolo en el personaje. Así, tenemos que la historia de Ernesto,
como la de Ixión, está contada en dos planos:
A. Ixión en la Tierra:
ivel terrenal en el mito de Ixión.
ivel onírico en la historia de Ernesto.

B.
Ixión en el Olimpo:
ivel mítico en el mito del Ixión.
ivel terrenal (anecdótico) en la historia de E!nesto.
Se da un entrecruzamiento entre el mito de Ixión y la historia
que nos ofrece Owen. En el primer nivel que aparece en la novela, el
marido de Eva tercera "mata" a Ernesto, lo cual permite que este último
trascienda a otro nivel, a otro plano; en la novela, Ernesto "renace" en el
plano terrenal cuando despierta de su sueño; en el mito Ixión asciende al
plano mítico, al Olimpo. Ernesto, como Ixión y como Owen, ¿buscará
también la libertad? Es en el cuadro "13, notas de policía" donde matan
a Ernesto; por lo tanto, esto podría se simbólico pues el 13 es el signo, no
de una muerte común, sino de verdadero &amp;nacimiento... Es elfértil reventar de una
granada, cuyo grano, como el de la parábola bíblica, tJJuere para volver a
J?
fiructzificar... Ernesto muere para renacer después, ¿será este renacer la libertad
anhelada? Sí, pero comete un error, vuelve a "pecar" como Ixión, y es
castigado por toda la eternidad. Y a no hay salvación posible.
... si se atreviera a decirle que no es ella a quien esperaba... o, muy
endurecido en el mal estará él, pero no tanto que para salvarse tuviera
que herir a Rosa Amalia, comprometiendo a Elena de paso. Tendrá que
aceptar las consecuencias. Su rueda de lxión será el matrimonio. (...) Es
su esposa. ¡Ay, Elena inasible, haberte amado siempre en imagen! En
Eva, Ofelia, la otra Eva, y todas, todas. Júpiter vengativo, habitante del
Real, seré el esposo de Rosa Amalia, de esta nube! Ixión en el Tártaro, el
matrimonio, el matrimonio 13.

12 García Terrés Jaime. Poesíay alq11imia. Los tres 1111mdos de Gilberto Owen, Era, México, p. 87.
13 Owen Gilberto. Novela como m1be, en Obras F.C.E., México, pp.184 y 186.

349

�Podríamos aventurarnos y decir que observamos aquí la figura de
otro personaje mítico: Perseo, pero vencido. ¿No será que Owen se
identifica a la vez con Ixión, con Ernesto y con Perseo vencido? ¿O los
cuatro serán el mismo personaje en la novela? Lo que sí observamos
claramente es que el autor interviene en su creación y nos hace tomar
conciencia de que él es el creador de "su mundo", él dispone a su antojo
de personajes, escenarios, acciones, ¿y lectores? Es un juego consciente
en el que nos hace participar Gilberto Owen.
Una historia narrada en tercera persona, pero ¿por quién? Por la
conciencia o por la memoria o por el recuerdo de Ernesto, pues mi
personqje sólo tiene ojos y memoria; aun recordando sólo sabe ver, dice Owen.
Novela como nube aparece entonces como un monólogo interior donde
advertimos el fluir de la conciencia de Ernesto; lo cual permite que "el
diseño" de la novela sea un conjunto de imágenes y motivos producidos
por las asociaciones de la mente. Elemento éste constitutivo de la novela
lírica, según ha dicho Freedman.
Sin embargo, esta voz que nos cuenta lo que sucede, por
momentos parece desdoblarse y es el mismo autor quien nos habla:
aparece entonces el punto de vista lírico o el Yo del poeta. En la
mascarada de la novela, dice Freedman, este punto de vista es la máscara
del poeta así como la fuente de su conciencia.
Tendrá que usar un mono clo humo de Londres para ocultarla. Ladrar del
viento policía, investigando asesinatos líricos. A la luna la mató Picasso
en la calle Lepic, una noche del mes de ... ¿de qué año?, del siglo XX.
Aquel profesor de historia que refería: "día y noche, bajo los rayos del
sol, los ejércitos..." La mala música del Sr. unó, fuerte como un trago
de alcohol; los mismos resultados, alcohol o música, bebida, oída 14• (30)

Sabemos que en la novela tradicional resultaría imposible que el
autor interviniera como tal en su obra, a excepción de la voz narrativa,
que es la "voz" que toma el autor; pero en una novela lírica, el autor
como tal y/ o como el Yo lírico o poético aparece en su propia creación:
Entre Robinsón y Simbad anda el novelista contemporáneo. O poetiza la
prosa recreándose en su propio juego, desrealizándola en el narcisismo
del cuaderno de notas lleno de apuntes personales, creando primero los
objetos para subsistir -como el Robinsón de la isla-, o se lanza a la

aventura del viaje por sus sueños y sus instintos en diálogo con Freud
(arduo conversador para señoritas sport) o nos cuenta una nueva vida de
abejas, de hormigas y de térmites, que se parecen al hombre, para atraer
nuestra atención y dominarla en este pequeño viaje del tranvía
cotidiano.[...]
En la nueva novela no nos distraen del diálogo directo del autor, el
personaje y la situación [...] alejada de la anécdota que enriquece desde
afuera el personaje creado, el autor quiere crearse a sí mismo, mira a su
interior, vuelve sobre sus pasos en vez de animar otros personajes que a
su vez se conviertan en autores de sí mismos, [...] El autor lo es todo
como en la poesía y, como en el poema, cada palabra, cada frase vale por
sí, por su propia virtud. Como habla el autor, no el persoi:iaje, en la flecha
partida, dirigida, en el juego de palabras, difícil consonante de la prosa,
hallamos el valor de su espíritu y los matices tónicos de su concepción 15.

(31)

Pero Novela como nube no es sólo una historia narrada en tercera
persona, también es una sucesión de imágenes cuya estructura parece
conformar un cuadro cubista, pues nos presenta una visión fragmentada
de la historia que narra.
Como la nube, la novela de Gilberto Owen parece ser estática, y
en ese estatismo el autor se regodea en el lenguaje, juega en y con la
palabra llena de sugerencias.
Luego la tarde se transfigura, ensaya colores, se va llenando de cosas
milagrosas; [...] Alberto Durero que hace de las suyas, dibujando sus
monstruos pueriles en el esqueleto metálico de un inmueble que no se
acabará de construir nunca, contra el poniente enrojecido. La tarde,
como esas muchachas que se ruborizan queriendo ocultar una
hemorragia inesperada, y es como si la sangre les llenara todo el rostro,
todo el cuerpo. Alguien, vestido de azul, el único sin manchas de sangre,
se columpia, suavemente, en una nube atada de dos pararrayos, como
una hamaca de púrpura 16.

Owen recrea un instante y produce imágenes en cascada, una tras
otra y evita con ello que la novela avance, esto la vuelve lenta, lánguida.
El tiempo está detenido: toda la primera parte es un sueño de Ernesto, y
en la segunda parte transcurren sólo dos o tres días. La novela lírica es

15 Ortiz de Montellano Bernardo. Avent11ras de la 1101,e/a en Co11te111poráneos I, F.C.E., México p. 207.
16 Owen Gilberto, Novela como 1111/Je, en Obras, F. C. E., México. p.157.
17 Ihíd., p. 178.

14 Owen Gilberto, Op Cit., p. 146.

350

�lenta porque el autor se centra en el instante, no le interesa el transcurrir
del tiempo y la acción.
Por otro lado, percibimos que no sólo la novela es como una
nube, también los personajes son como nubes. ¿Quién es Elena? E s
Hera, Eva y el ideal de mujer que busca Ernesto. ¿Y Rosa Amalia? Ésta
es sólo una sombra de Elena, del ideal; Rosa Amalia es Nefelé, la nube
transformada, la impostora. ¿Y Ernesto? Ernesto es su memoria, su
conciencia, sus ojos; la voz del autor: el Yo que junto a Owen se
convierte en creador de su mundo poético y de sí mismo. Es la máscara
del poeta, es su sombra. La relación entre el Yo poético del autor y el
personaje nos conduce a la figura del espejo, en cuya imagen ambos se
funden.
Así, en el aspecto lírico de Novela como nube ya no es Ernesto el
prota?onista; ahora el protagonista es el Yo poético. Éste percibe,
experimenta y transforma sus percepciones en formas poéticas. Trátese
de imágenes o metáforas:
El día, un parpadeo terúa su alba en el espejo. Un espejo que soñaba
retratar a San Jorge, mordido infinitamente por el dragón dorado del
marco. Aplacaría su sed en el estanque, y el que cayera al agua sería
devorado. Rompían a cantar los pájaros en el bosque del tapiz y, en el
nncón más alejado, sobre el piano que jugaba al dominó, no se sabía si
Chopin lúgubre acechaba, santo medieval, al Dragón, o era él mismo
otro dr:gón al acecho de almas sentimentales. Con qué exquisita
correcc1on se sentaban las sillas del estrado 17•

Trátese de paisajes:
Y se entran en una primavera sólo de luces y de sombras, corno
enmudeóda por ~quella carencia absoluta de color; así tendrá que ser
toda. pnrnavern Vl_sta, a través del recuerdo, desde el otoño que ahora
termma. El paisa¡e cuadrado tiene un primer térrrúno con césped y
bancos y un fondo de árboles verdaderos pero corno llenos de noche sin
un amarillo de hoja seca, sin un verdiamarillo de hoja tierna 18.
'

Puede tratarse también de cuadros con técnica cubista:
La nariz, bajo la boca, en el lugar del cuello. Tiene aislada un valor
definitorio independiente; sensual, nerviosa, de alet;s eléctricas como

18 !bid, p. 159.

352

carne de rana en un experimento de laboratorio. Dos pares de ojos, en el
lugar de las orejas, le brillan como dos aretes líquidos, incendiados. (...)
La frente es todo el resto de la cara, multiplicada su convexidad por la del
cristal de la botella 19•

Así como encontramos cuadros cubistas, también hay marinas:
Se sigue una marina muy sencilla. Puede pintarse con sólo tres brochazos
paralelos; en la primera franja, la más clara, se escriben muchos VVVV
decrecientes, cifra de las gaviotas, y en la de en medio basta recordar que
el mar valúa en mil emes de espuma su oleaje; luego sólo falta esparcir
estatuas de sombra por la playa20.

Y también encontramos retratos:
A un lado cose Elena. [...] Vislumbra Ernesto que su figura podría
resolverse en chorros, en corrientes caídas de luces y colores. Está la
cabellera bermeja, sin acabar de caer nunca, con sus oleadas de barro
torrencial, sobre los hombros redondos y perfectos; y en la confluencia
del entrecejo los ojos alargados unen sus aguas azules a la de las cejas,
para seguir por el recto acueducto de la nariz, rosa de agua de luz de
amanecer. Y lo mismo pondría su técnica ésta para el cuello, para el
descote, para ese brazo abandonado sobre la rodilla, ahora que ha dejado
un instante de coser, con la mano detenida en su caer por un fenómeno
gemelo del que inmoviliza, en el invierno del Niágara, estalactitas de
hielo21 .

De tal suerte que, como dijera Jaime Torres Bodet:
... para romper todo comprorrúso externo con la acción, todo diálogo, lla
novela] se ha hecho monólogo interior, autobiografía de pausas y, para
sentirse más sola, se extiende desnuda sobre su reflejo y viaja en él, sobre
su propia conciencia, como un Narciso que hubiera leído a Freud y que,
en vez de acuñar su imagen en la moneda redonda, inmóvil, ele una
fuente, prefiriera fluir con el arroyo que, al retratarlo, lo corrige, lo
deshace y, a pedazos, lo reconstruye 22 . (38)

Así aparece lo que Juan Coronado llama la unidady coherencia total
de la novela en otra imagen: el mito de Narciso, y nos dice: 01ven se ve en su

19 Ibíd. p. 149.
20 Ibíd., p. 159.
21 Ibíd., p. 168.
22 Torres Bodet Jaime. Novelay 1111be m Conten,porá11eos II, F.C.E., México p. 88.

353

�obra. Observa su acto creadory se enamora de la imagen de la nube. Sabe que ahí
está la posibilidad de su transftg11ración23.
Observamos también que en Novela como nube confluyen diversas
"voces": desde Freud y su influencia en el novela psicológica; Proust con
los juegos temporales y la alteración de planos (subjetivo-objetivo); Joyce
con el fluir de conciencia y el monólogo interior; la llamada novela
intelectual con la "supresión" de la historia y de los personajes, así como
la morosidad: elementos básicos de la narración; por otro lado, también
está presente el cine que, con su extrema objetividad, impide que el
narrador describa al personaje en su interior, y sólo lo presenta a través
del diálogo (si lo hay), de los gestos y de las acciones, como lo haría una
cámara cinematográfica. Por tanto, en la novela Owen nos invita a asistir
a un concierto, a su concierto, donde la multiplicidad de voces que en ella
convergen, armoruzan.
Asistimos a la revelación de un texto, en el que los personajes, la
acción, los escenarios son como nubes; parecen diluirse entre las manos
y se transforman ante nuestros ojos. Tal vez sea porque, como dice
Owen al finalizar su novela:
Es un consuelo pensar en que nada se nos da, no conocemos nada en
efecto. De las cosas sabemos alguno o algunos de sus aspectos, los más
falsos casi siempre. [...] nunca se nos entregan, nunca nos dan más que
una nube con su figura ...

Así, descubrimos que en Novela como nube nos encontramos ante
la presencia de una novela poética, polifónica, ambigua, polimorfa,
lánguida, deleitable y difícil de asir en tanto que es una novela como nube.

BLANCO, José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana. México: Katún.,Col. Libro
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BRUSHWOOD, John S. La novela hispanoamericana del siglo xx. México: FCE,
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TORRE, Guillermo de. Historia de las literaturas de vanguardia. Madrid:
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23 Coronado Juan. "Novela como nube: prosa como poesía (un acercamiento a Owen)" en

Fabri/adores de dos 1111mdos, UNAM, México, p. 95.

354

355

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SEGOVIA, Tomás: Gilberto 01ven o el rescate, PLURAL, México, núm. 39,
diciembre, 1974, pp. 55-61.

DE LA CREACIÓN EN INSTANTES
ENSAYO SOBRE EL TIEMPO, EL ESPACIO Y
LA SENSIBILIDAD EN LA NOVELA ORLANDO DE
VIRGINIA WOOLF

TORRES BODET, Jaime: Novela y Nube, CONTEMPORÁNEOS II, Edición
facsimilar del FCE, México, 1981.

Mtra. Marina López López
Universidad Michoacana
de San icolás de Hidalgo

Una hora, 11na vez instalada en la mente humana, puede abarcar
cincuenta o cien veces SJI tiempo cm11ofl1étrico; inversamente, una hora
puede comsponder a un segundo en el tiempo 111ental.

Él tiene dos adversarios: el prime,v le presiona desde atrás, desde s11
origen. El segundo le bloquea el camino hacia adelante. LJicha co!lh"(l
ambos. En realidad, elprimero le apoya en su lucha contra el segundo,
pues le quiere empt!Jar hacia adelante e, igualmente, el seg1111do le
presta su apqyo en sH lucha contra el p,imero,ya que le presiona desde
ah-ás. Pero esto es sólo teóricamente asi Pues 110 están solos los dos
adversatios, sino él 111is1JJO también.
FranzKnfka

Lo que me propongo comentar a continuación es la novela Orlando de
Virginia Woolf, a partir de tres temas centrales: el paso del tiempo y en él
el lugar de aparición y actualización del espacio y la expresión de la
sensibilidad. Pero antes de empezar a dar cuenta del contenido de la
novela como tal, y de mencionar directamente los temas presupuestos,
356

357

�me gustaría detenerme en una semblanza de la autora, en una
caracterización general de su obra y en la ubicación y descripción de la
novela en cuestión en el cuerpo de su propuesta literaria. Posteriormente
abordaremos el tema a partir de dos premisas básicas: a) el tiempo y su
vinculación con el espacio y b) el sentido de la sensibilidad en la
configuración de la cultura. Ambas premisas y su vinculación pretenden
ser al menos esbozadas a fin de extraer su vigencia y posibilidad.
Expongo el desarrollo de lo anterior en dos partes posteriores a la
presentación general de Virginia Woolf: 1) Espacio, tiempo y creación,
que persigue señalar el carácter inextricablemente unido entre el espacio
y el tiempo, no como categorías de conocimiento sensible, como lo
concibe Kant, sino como dimensiones de la realidad en las que se realiza
una experiencia, la humana y sus manifestaciones de creación. Tomaré de
paso la interpretación que realiza Hannah Arendt de la noción de tiempo
agustiniana, no por un capricho o desvío del tema, sino porque me
parece que la interpretación arendtinana nos permite tener una
comprensión distinta del tiempo, como no lineal y sucesivo tal como
podemos ordenar los hechos pasados, sino multidimensional, un tiempo
real vivido por seres humanos y expresados, desde nuestro punto de
vista, por el personaje central de la novela de Virginia: Orlando. 2)
Sensibilidad y corporalidad. En esta parte abordamos el sentido e
importancia que Virginia Woolf expone en su novela acerca de la
capacidad de sentir en un cuerpo sexuado, masculino o femenino o
andrógino, en el que se manifiesta la concretud y realidad del ser que
siente y vive el mundo. La sensibilidad y la corporalidad son condiciones
indisociables que constituyen fundamentalmente la existencia humana,
condiciones y capacidades en las que se actualiza un deseo, una
expectativa, y donde se encarna toda posibilidad de subversión del orden
social y cultural establecido. En la novela de Virginia Woolf, Orlando
representa este sujeto sensible, corporal, que subvierte en el transcurso
del relato las maneras de ser y sentir en épocas históricas distintas. Nos
apoyaremos para sostener lo anterior en Orlando, por supuesto, pero
también en la propuesta de Mikel Dufrenne acerca de la importancia del
sujeto como posibilidad de creación de la cultura a partir de la afirmación
del cuerpo y la sensibilidad. La referencia a Dufrenne tampoco es
arbitraria. Considero que el filósofo nos da pistas acerca de la primacía
del sujeto en la transformación de la cultura, pero ese sujeto, aunque
sensible, parece todavía abstracto. La novela de Virginia Woolf, por su
358

parte, nos permite pensar en ese sujeto como diverso, como hombre o
como mujer según el personaje Orlando, tan masculino como femenino.

Virginia Stephen-Woolf (1882-1941)
Virginia Woolf formó parte del "Bloomsbury Group" al lado de
algunos de los intelectuales de Cambridge: Lytton Strachey, John
Maynard Keynes y otros. Virginia y su hermana Vanessa, ambas
integrantes del Grupo de Bloomsbury, recibieron educación humanística
al interior de su casa, por parte de su padre, el escritor victoriano Leslie
Stephen; la razón que comentan Julio de Martina y Marina Brussece se
arguye acerca de esta forma de educación es que en aquellos primeros
años del siglo XX no estaba permitido a las mujeres inscribirse en la
Universidad 1• Desde el principio, Virginia se reveló como una escritora
versátil a diferencia de su hermana Vanessa quien mostraba mayor
talento para la pintura. Según algunas interpretaciones, después de la
muerte de su madre (1895) Virginia experimentaba desórdenes mentales,
que se agudizaron una vez que murió su padre en 1904 y su hermano
Thoby en 1906.
Virginia recibió la influencia intelectual de varios filósofos entre
los que se cuentan Locke, Berkeley, Rousseau y "había leído muchísima
literatura, antigua y moderna, tuvo la oportunidad de conocer la obra de
Henry Bergson, los Principios de psicología de William James, las obras de
Freud (de las cuales los bloomsburianos fueron unos de los primeros
divulgadores en Inglaterra), aceptando, sin embargo, a Freud más como
estimulo intelectual que como inventor de una ciencia y de una práctica
terapéutica"2• Las ideas estéticas de Virginia Woolf, "su oposición al
naturalismo, la apertura hacia el gusto y los métodos de las nacientes
vanguardias artísticas", estuvieron influidas por las ideas de Fry, alumno
de Moore3. En 1912 se casa con Leonard Woolf, en una época Oa
eduardiana) en la que se acentuaba el radicalismo político y los conflictos
sociales, situación respecto a la que Virginia reaccionó radicalmente
mediante la literatura y afirmaba: "cada vez tengo más claro que las
únicas personas honestas son los artistas"4• Fundó la H ogarth Press en

1 Martino,Julio de y Marina Brussece, u1s.filósofas, Barcelona, Catédra, 2000, p. 367.
2 !bid., p. 368.
3 Idem.
4 Diario citado en !bid., p. 368.

359

�1917, editorial en la que aparecieron los poemas de Thomas S. Eliot.
Puso fin a su vida ahogándose en el río Ouse el 28 de marzo de 1941
Según Julio de Martino y Marina Brussece, Virginia Woolf
intentaba alejarse de la narrativa realista y la novela victoriana,
característica expresada en el ensayo La ficción moderna (1915). Virginia
Woolf desconfiaba de la razón y de la posibilidad de encontrar un
sentido en el devenir de la historia y de los individuos. La realidad, para
ella, no estaba constituida por una sola dimensión sino que adquiría una
forma caleidoscópica y mutable, nunca unívoca y unidireccional.
''Virginia Woolf era escéptica respecto al significado atribuible a las
impresiones que la mente recibía a través de los sentidos"5, según ella, las
mentes vivían en un estado de aislamiento permanente bastante alejada
de la experiencia común, quizás en un espacio imaginario y atemporal
que ponía en cuestión las estructuras sociales reinantes en cada época.
La novela... debía presentarse en el espacio-tiempo reversible de la
conciencia y afrontar con diversos niveles de escritura los diferentes
'estratos' del ser, trazando correspondencias y relaciones no
inmediatamente perceptibles entre las distintas mentes y entre éstas y la
'realidad'. 'Quiero inventar un nuevo nombre para mis libros para
sustituir el de noveld [decía Wool~ 6.

En 1922, publica La habitación de Jacob en la que destaca la
"ausencia de trama definida ...de nexos causales unívocos, personajes
delineados a través del análisis de sus estados mentales globales y
fragmentados. Para Woolf, el Yo se presenta como un mosaico en el que
confluyen segmentos de espacio-tiempo procedentes de cualquier
dimensión .. .7" y sus temáticas de fondo eran la crítica del realismo y el
positivismo victorianos·, la disgregación de la individualidad y de la
identidad y la desaparición del significado de la vida de lo singular.
Otro aspecto relevante y significativo de la escritura woolfiana es
su búsqueda de una mediación entre las formas de creación literaria
masculina y femenina dirigiendo sus propuestas hacia una escritura
andrógina: "el arte no podía ser ya sólo masculino, y menos que nunca
sólo femenino, pero la mente superior que podía crear el arte debía ser,
como había escrito Coleridge, una mente andrógina, una mente que fundía
5 Idem.
6 Ibid., p. 370.
7 Ide!ll.

todas sus facultades", según la opinión de la autora en Una habitación
. 8

propia.
El Eros andrógino fue colocado por Woolf como símbolo de la
auténtica creación arústica moderna y, en este sec.tido, la unidad de la
mente entendida como andrógina y no como egocentrismo
androcéntrico es, según ella, el objetivo del arte.
Una habitación propia, tiene la forma de una conferencia en la que
Virginia plantea como tema central la relación que hay entre las mujeres
y la novela, en ella denuncia la ausencia de una tradición propiamente
femenina a partir de la que las mujeres puedan desarrollar sus aptitudes
literarias sin remitirse a las formas propiamente masculinas de significar
las cosas. Según la interpretación de Julio de Martina y Marina Brussese,
una de las propuestas de Virginia en esa novela es realizar la historia del
género centrada en las mujeres no con el afán de hacer una historia
distinta o en la que no aparezcan los seres de género masculino, sino con
una intención de redimensionar las maneras tradicionales de comprender
las formas de ser y hacer tanto masculinas como femeninas. Según los
autores sería "reescribir la historia" intentado explicar la ausencia de las
mujeres en la historia de la cultura. Pero, desde mi punto de vista,
Virginia Woolf no propone reescribir la historia de la humanidad, más
bien denuncia la urgencia y necesidad de las mujeres de crear sus propios
medios de desarrollo intelectual no únicamente literario, sino en cada
uno de los campos del saber humano. La escritora no habla de una
situación inferior de las mujeres en relación a los varones, ni propone
igualar sus condiciones a las de éstos, exige, por el contrario, que las
mujeres sean capaces de crear para sí mismas las condiciones de creación
y afirmación, condiciones de las que, a principios del siglo XX, Virginia
apenas veía indicios. Me parece, entonces, que la consideración de que
Virginia propone escribir la historia del género, es una desviación
realizada por los autores de Las filósofas; cierto es, sin embargo, que
Virginia recurre a los archivos y textos escritos en distintas épocas para
hablar de la situación de las mujeres en diferentes momentos de la
historia: lo que se nos ofrece ( ... ) es un cúmulo de informaciones; a qué
edad se casaba, cuántos hijos solía tener, si tenía una habitación para ella
sola, si se ocupaba personalmente de la cocina o si tenía una sirvienta.
Todas esas cosas se pueden encontrar probablemente en los registros de

8 Ibid., p. 374-375, las cursivas son mías.

360

361

�9

Él era Orlando y el relato de su vida (de los diecisiete a los treinta
y seis años) sólo refiere tres siglos de su existencia, de 1586, según la
fecha escrita en la primera página de La Encina, a 1928. Tres siglos
durante los que sólo transcurren diecinueve años para Orlando y, sin
embargo, ella es la misma el jueves 28 de octubre de 1928 a las once de la
mañana.
En esta mínima descripción se puede resumir a grandes rasgos la
trama de la novela y esbozar un apunte respecto al interrogante que

consideramos central en la novela, "¿Qué es un siglo? ¿qué somos
'nosotros?"; sin embargo, entretejidos al tema del tiempo y de la
existencia humana, Virginia aborda de modo explícito una crítica al
orden establecido, a las condiciones de la vida humana a principios del
siglo XX y el lugar ocupado por las mujeres en las tres épocas (la
isabelina, la victoriana y la eduarcliana) en las que vive el protagonista. En
este sentido, podríamos ir aventurando una hipótesis de trabajo: la
novela de Virginia Woolf tiene unas implicaciones para la teoría y la
práctica políticas, expresadas de forma estética, en tanto que ella toma
como pretexto la singular vida del personaje como un modo de subvertir
el orden dado de las cosas y la manera común que tenemos de ·
interpretarlas: como realidades histórica y socialmente asignadas.
Los temas que se entretejen en la novela son, entonces, el paso
del tiempo, la apertura de espacios, la deconstrucción de imágenes, una
crítica a los roles establecidos, la sensibilidad masculina y femenina, la
relación entre la vida y la literatura y la actitud del biógrafo. Todos estos
temas pueden ser abordados, y como parte de un todo, seguramente,
desde un punto de vista psicologista, bajo dos perspectivas: a) respecto a
la autora: la novela es una expresión de un orden mental desviado
-consideración ya hecha y atribuida a la muerte de algunos de los seres
queridos de Virginia-,1 1 b) respecto a la obra: es pura fantasía que revela
el inconsciente de quien la escribió. También puede ser interpretada
desde una postura feminista a partir de la personalidad del protagonista:
hay una crítica a la sociedad y a los roles establecidos, además la novela
fue escrita por una mujer: Virginia Woolf. Pero desde mi punto de vista,
ambas maneras de interpretación dejan de lado otros elementos
presentes en la novela (más la psicologista que la feminista) dentro de los
que ciertamente se dan tanto la crítica al orden establecido como la
aparición de lo fantástico, tema que por el momento dejaremos de lado,
sólo que dentro de un marco de referencia más general. En el plano de la
interpretación psicologista simplemente hay una reducción y
simplificación del valor literario y la significación cultural de la novela
misma, puesto que ella sólo nos mostraría los deseos reprimidos de la
autora. En el caso de la interpretación feminista nos centraríamos en las
afirmaciones que hace Orlando acerca de su identidad femenina en un
contexto que en algún momento fue suyo, el mundo masculino mientras

9 Virginia Woolf, Una babilació11 propia... , tomado de / ,asfl/ósofas, op. cit.
10 Woolf, Virginia, Orlando, Trad. Jorge Luis Borges, Pocket Eldasa, México, 2000 pp. 12-13.

11

las parroquias y en los libros contables de la época .. . ; pero no es el
asunto central. Lo que la escritora hace notar con estos apuntes es la
relación de las mujeres y la creación literaria, las maneras en las que se
comprendían en épocas distintas los roles de cada uno de los sexos.
Orlando (de 1928), por su parte, es una novela a modo de cuento
y ensayo en la que Virginia asume el papel del historiador y el biógrafo,
narrador de las vivencias de Orlando durante los tres siglos en los que se
desarrolla la vida del personaje; pero a la vez que la autora narra las
vivencias del protagonista nos ubica y describe las costumbres que
caracterizan las sociedades y las épocas en las que Orlando vivió, cada
uso, cada rasgo del paisaje y las maneras en las que el propio Orlando las
vive. Desde mi punto de vista, la novela se desarrolla en torno a un doble
interrogante. "¿Qué es un siglo? ¿qué somos 'nosotros'?", cuya respuesta
está expresada en Orlando, el joven que a sus diecisiete años era Sultán
de Constantinopla y escribía el poema La Encina, en el año de 1586.
Sobre este personaje, valga citar su descripción:
Él -porque no cabría duda sobre su sexo, aunque la moda de la época
contribuyera a disfrazarlo-, tenía hermosas piernas, gallardo cuerpo y
hombros bien hechos; el rojo de sus mejillas era aterciopelado como un
durazno; el vello sobre el labio era a penas un poco más tupido que el
vello sobre las mejillas. Los labios eran cortos y ligeramente replegados
sobre los dientes de una exquisita blancura de almendra. ada molestaba
el vuelo breve y tenso de la sagitaria nariz; el cabello era oscuro, las orejas
pequeñas y bien pegadas a la cabeza. Pero ¡ay de mi!, estos catálogos de
la hermosura juvenil no pueden acabar sin mencionar la frente y los
ojos ... tenía unos ojos como violetas empapadas ... 'f.. una frente como la
curva de una cúpula de mármol apretada entre los dos medallones lisos
que eran sus sienes 10.

362

qr. Martino,Julio y Marina Brussece, Lasfilósofas, op. rit., p. 367.
363

�era hombre, y correríamos el riesgo de olvidar el sentido propositivo que
tiene el propio personaje, tan femenino como masculino.
Sobre esta novela me propongo hacer un ejercicio descriptivo
que persigue indicar en la expresión literaria de Virgini_a nociones ~es
como tiempo, espacio y sensibilidad. Creo que los tres: tiempo, espacio y
sensibilidad pueden ser considerados como categorías de pensamiento
estético: a) el tiempo como el momento en el que se revela la cosa que
aparece, b) el espacio como el lugar del aparecer de cosas nuevas y c) la
sensibilidad como la capacidad humana de percibir lo que se revela, lo
que aparece a nuestros sentidos en un lugar y en un tiempo reales.
No voy a hacer un ejercicio psicoanalítico de las experiencias
relatadas de Orlando; me centraré en las descripciones de historiador que
nos proporciona Virginia Woolf para indicar y subvertir rasgos de la
sensibilidad masculina y femenina -siguiendo a la autora- como maneras
preasignadas culturalmente de percibir el mundo. Es en este sentido
como considero que Virginia no sólo nos indica una noción poco común
de la temporalidad, la espacialidad y la sensibilidad, sino que además
emplea estas ideas para emitir una crítica a las formas establecidas de
entender y vivir en sociedad.
Me incliné por la lectura y comentario de Orlando por dos
razones: a) es inquietante la manera en que se presenta el transcurrir del
tiempo y los cambios que a través de él experimenta el protagonista: su
historia se desarrolla en el transcurso de tres siglos en cuyo tránsito
Orlando cambia de sexo a sus treinta años de edad, después de una
curiosa comprehensión del tiempo aparece en un cuerpo de mujer;
Orlando, además, no encarna la figura de lo que actualmente conocemos
como travestí (un ser humano nacido con una fisonomía oculta tras el
vestido y la apariencia del sexo opuesto); Orlando era, después de un
largo sueño no percibido por él, esencial y físicamente mujer, y b) la
expresión literaria tanto del transcurso del tiempo como de las
transformaciones de Orlando durante tres siglos expresan en rigor el
devenir humano: en los treinta y seis años de vida de Orlando se
resumen tres épocas de la historia británica, sus gentes, sus costumbres y
los climas de cada momento a la vez que se observan los cambios que un
individuo particular puede vivir y manifestar.
Por otra parte, mi preocupación parte de una inquietud personal
acerca de la diferencia o semejanza de percibir el mundo por hombres y
mujeres, inquietud que tiene su origen en la evidente diferencia corporal

de ambos sexos, y que la poeta 12 mexicana Kyra Galván expresó, de
manera un tanto melancólica, como sigue:
Sí y nuestras razas tan distintas.
Nuestros sexos tan diversamente complementarios.
Yin &amp; Yang.
La otra parte es el misterio que nunca desnudaremos.
unca podré saber -y lo quisieraqué se siente estar enfundada en un cuerpo
masculino
y ellos no sabrán lo que es olerse a mujer
tener cólicos y jaquecas y
todas esas prendas que solemos usar.

Contradicciones ideológicas al lavar 1111 plato13

_ _ En el relato de Orlando, el espacio permanece (el Imperio
Bntáruco) aun después del viaje de Orlando a Turquía, inmediatamente
despué_s de su transfiguración; también sus propiedades, sus cargos
(Emba¡ador de Gran Bretaña ante la corte del Sultán), su familia, sus
amigos, su mujer y sus hijos, al igual que los recuerdos de su amada
Sasha, una princesa rusa que lo traicionó con un marinero justo antes de
su transformación. Sólo Orlando y sus formas de percibir y escribir
acerca de lo que le rodeaba, lugares y personas, se modificaba
rádicalmente a cada momento -Orlando escribía poemas desde el inicio
del relato-; todo permanece sin causar gran sorpresa entre quienes
rodean a O~lando los cambios que éste/ a experimenta, salvo a la propio
Orlando qwen, por un lado, se adapta paulatinamente al cambio de su
fisonomía ~' por otro,_ al trato que recibe socialmente una mujer, a sus
comportam1entos y actitudes frente a las presencias masculinas.
¡Ca~i tresciento_s años ~ue estaba trabajándolo [el poema La Encina]!...
¡que poco hab1a cambiado en tantos años! Había sido un muchacho
melan~ólico, enamorado de la muerte, como son los muchachos; y
despues amoroso y exuberante; y después travieso y burlón .. . P ero a
12 .O poensa
. o como se le qwera
· llamar mientras nos ponemos de acuerdo respecto a si una
mu1~r pu~de o no llevar el nombre de poeta asignado comúnmente a los varones. Cfr. Rubí de
Maaa Gomez, Campos,_ Estética y fe111i11is1110, sobre los conceptos de estilo J' diferencia sex11al, en Mario
rii;oro Ram.irez Cobian (Comp.), Variaciones sobre arte, estética y cultura, MoreLia, U~ISt 1-1,

13 Flores, Ángel y Kate, PoesíaJenlinisla del 111u11do hispano, Ed. S. XXI, México, 1998, p. 284.

364

365

�través de todos esos cambios, ella no había cambiado ... Es verdad, qu:
ahora ocupa el trono la Reina Vict0ria y no la Reína Isabel, pero que
diferencia ... 14.

Orlando encarna en momentos distintos maneras diversas de
percibir y describir el mundo, y lo que me .inte~esa_ rescatar de su
experiencia, aunque fantástica, son algunas . unplicaciones para una
propuesta estética anclada en las formas de V1venciar corporalmente 1~
realidad cultural. En este sentido mi pregunta fundamental es ¿~~e
sentido tiene la sensibilidad en la aprehensión de la cultura? Una c~est1on
inmediata a esta pretensión sería acerca de la validez que ue_ne la
expresión literaria para darnos pistas al respecto. No pretendo decir que
en la literatura se encuentren de manera directa las formas concretas del
vivir humano, 0 no así exactamente, lo que me parece es ~ue la
propuesta implícita de Virginia Woolf desemboca en denunciar las
formas de proceder humano frente a lo establecido.
Como indicaba antes, podemos dar muchos enfoques a la
interpretación, pero ahora sólo quiero arriesgarme a hacer un ~sfuerzo
conceptual, filosófico, de la novela de Woolf aunque corra el r~esgo ~e
quitarle precisamente lo fantástico como uno de sus rasgos esenciales; _s!-11
embargo, me tranquilizo al recordar -aunque vaga~ente- la noc1on
arendtiana de interpretación: hacer explícito lo implícito con todo Y_ su~
contradicciones. La angustia puede disminuir, es cierto, pero ¿y s1 mi
objeto a interpretar es una novela y no una obra filosófic~ o un c?ncepto
0 una teoría?¿qué hago con la fantasía?¿la olvido o conv1~rto mi ensayo
que tiene pretensiones filosóficas en literatura? ?l miedo en estas
situaciones, tal vez en cada situación, la pone a una tiesa y se hace una de
dos cosas (o quizás las dos); o deja una lo que se proponía hace~ o busc~
consuelo en sí misma o en otro. Tal vez sin quererlo, encentre uno, s1,
uno, en la propia Virginia Woolf, sólo que en una novela distinta, a
saber, Una habitación propia. Alú Virginia nos da una pista para lo que nos
proponemos; respecto al elemento fantástico -que no es para nada
desdeñable filosóficamente- Virginia Woolf dice lo siguiente:

14 A pesar de los cambios y del paso del tiempo, hay algo que permanece'. que nos permite
identificar a las personas y los lugares, una especie de sustancia que no se mocbfica_a pesar de los
cambios que se dan en esos lugares y esas personas, de las costumbres. Es decir, el paso del
tiempo no afecta de modo sustancial el aspecto y la fu nción de las costumbres, hay algo que nos
permite saber que se trata de unas y no de o tras, pero eso no cancela la posibilidad de que haya
innovación y recreación de lo viejo. lbíd., p. 174.

366

De mis labios fluirán mentiras, pero tal vez se mezclará con ellas alguna
verdad; a ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena
guardarla 15•

Obviamente, la escritora lo decía en relación a Un cuatto propio,
pero ¿no podremos también hacerla decir de mi pluma "fluirán mentiras
[al escribir Orlando] pero tal vez se mezclará con ellas alguna verdad; a
ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena guardarla"?
Desde mi punto de vista hay tres temas generales a partir de los
que podemos tener una comprensión más amplia sin eludir los temas ya
señalados, a saber: el paso del tiempo, la imaginación creadora y la
sensibilidad masculina y femenina (andrógina), sin decir nunca de modo
terminante en lo que consiste cada una. El tiempo aparece comprimido
en una ausencia de medición: parece que lo que le acontece a Orlando
está fuera del tiempo, salvo por los instantes en los que se pasa de un
siglo a otro y excepto por el señalamiento de fechas específicas, por
ejemplo, "martes, 16 de junio de 1712", día en que Orlando se
preguntaba "¿Qué demonios me pasa?" después de asistir a una reunión
social en Arlington House, fastidiada de la gente gritaba: "Ojalá no
vuelva a encontrar un ser humano en toda mi vida", dados los
comportamientos (por lo demás, análogos a los de su faldero Pippin) de
16
la alta sociedad británica. El espacio se actualiza en la medida en que
Orlando vive en las distintas épocas: su casa, los bosques, el reino entero;
Turquía, Constantinopla, Londres, y las calles donde transitó. ¡Ah,
también su cuarto, su escritorio, su cama! Todas sus propiedades.
El paso del tiempo es el eje que atraviesa toda la novela: los
treinta y seis años de vida de Orlando transcurren en tres siglos; pero en
ese tiempo aparece a cada instante la idea de la imaginación creadora a
partir de la que es posible la deconstrucción de imágenes y la creación de
unas nuevas, así como la crítica a los roles establecidos. Pero Orlando no
es un personaje común: hasta sus treinta años fue hombre, después fue
mujer. Virginia Woolf no deja de lado ni a la sensibilidad masculina ni a
la femenina, más bien, el personaje encarna una sensibilidad andrógina a
partir de la que se reconstruyen imágenes, se critican los roles
establecidos y se crean unos nuevos nunca fijos y determinantes, todo a

15 ~oolf'. Virginia, Un c11arto propio, Trd. Jorge Luis Borges, Ed. Colofón, México, 2000, p. 8.
16 V1rguua Wolf, Orlando, op. cit., p. 145.

367

�través de un tiempo n~ unidimensional. Las preguntas centrales en todo
esto serían entonces ¿qué es el tiempo? ¿qué es la sensibilidad? ¿en qué
consiste la creación? Virginia nos da pistas en la novela y a lo que me
dedicaré a continuación es a hablar de ellas.

1. Tiempo, espacio y creación
¿Qué es el tiempo? La pregunta nos remite inmediatamente a uno
de los filósofos que se han planteado el problema de modo directo: San
Agustín 17; no sólo por formular la cuestión sino también porque su
intento de dar una respuesta fue sistemático, aun cuando llegó a varias
paradojas: primero, el tiempo no es en sí un problema, sino hasta que se
pregunta por lo que es; segundo, el tiempo coincide con la presencia de
seres finitos, mortales, cuya existencia permite la medición del tiempo;
así, la pregunta acerca de la esencia del tiempo remite a la pregunta por el
ser de los mortales, pues al igual que el tiempo se torna en un problema
en cuanto se pregunta acerca de su esencia, el ser es un problema no para
otro sino para quien se lo pregunta. El "me he vuelto un problema para
mí mismo" es también una interrogación acerca del tiempo de mi
existencia; pero aquí está la paradoja: mientras se es, no se existe, no se
es temporal (excepto Dios).
Tiempo y espacio son abordados aquí como dos tópicos
estrechamente unidos, puesto que al entender al tiempo como una
sucesión de instantes en línea recta, el espacio también se abre como si se
refiriera a lugares que se suceden uno al otro en una sola dirección. Pero,
si tal como asevero en la hipótesis, el tiempo es multidimensional, el
espacio también lo es. Y parto de una sugerencia de Hannah Arendt para
afirmar esto: el tiempo sólo es posible de medir desde un lugar, un
espacio (ya sea este pasado, presente o futuro) en cualquiera de las tres
dimensiones temporales: "el tiempo existe sólo en la medida en que
puede medirse, y la regla con que lo medimos es el espacio". Ese espacio
está en nuestra memoria, donde se depositan todas las cosas, espacio que
8
puede ser trasladado al futuro, como expectativa1 •
17 En esto seguiremos la interpretación que hace I lannah Arendt del co ncepto de amor en el
santo, publicada por primera vez en l 929 y presentada como tesis doctoral en 1924; aunque el
tema central de Arendt es el concepto de amor, su análisis nos muestra la solución de algunas de
las paradojas con las que se encuentra el santo a la hora de tratar el tema. Hannah Arendt, El

concepto de amor e11 Sa11 Ag11slí11, Ed. Encuentro Madrid, 2001.
18 Hannah Arendt, op. cit., p. 31.

Pero, una premisa más: es el presente la única real de esas tres
dimensiones. El pasado "ya no" es (y si lo es, es en recuerdos traídos del
pas~do al presente) y el futuro "todavía no" llega, si suponemos que algo
s~ra es desde nuestro presente. Por otra parte, el presente está fuera del
tiempo, es eternida_d, puesto que se refiere de una dimensión que no
?ºd~~os detener ru encerrar en un momento inamovible; es, por tanto,
l!lffiovil, permanece aun cuando es imposible de detener.
El Ahora es lo que mid~ el tiempo retrospectiva y prospectivamence,
porque el ahora no es en ogor tiempo, sino que está fuera del tiempo. En
el Ahora se encuentran pasado y futuro; por un momento fugaz ambos
son simultáneosI9_

.
Pero procedamos con orden y partamos de la definición del
tiempo de Agustín interpretada por Hannah Arendt:
En contraste con nuestra comprensión del tiempo [dice Hannah Arendt]
para san Agustín el tiempo no empieza en el pasado para, a través del
presente, progresar hacia el futuro y, por así decir, corre hacia atrás a
través del presente para acabar en el pasado20_

Tal consideración no se refiere a una simple inversión o de una
aparente renuncia a un destino que se realiza en el porvenir. Más bien
~xpresa una paradoja: a nuestros ojos, el tiempo transcurre de form~
lineal y sucesiva _desde el pa_sado (un origen) hacia el futuro (un final).
Para el ~anto, el tiempo consiste en un retorno, en una "precesión". Pero
e~ ese ir avanzando de espaldas al futuro, con la mirada puesta en lo
sido, se recurre a la memoria y a cada suceso posible de recordar del
pasado. Así que, ~l ser h~ano en la búsqueda de sí mismo Oo que es)
desea volver al ongen (Dios); esto implica, según interpreta Arendt que
se desea lo que se conoce, no lo desconocido, el origen no el final.
A partir de la imagen que nos presenta Hannah Arendt de la
conc~pción agus~ana de ~empo, podríamos nosotros decir que el paso
del tiempo adq~ere el sentido de un devenir no de manera progresiva,
tal como ~e entiende progreso: u: de lo peor a lo mejor, sino en un
regreso al mstante del comienzo, al "'de dónde' yo vengo" y no al '"
d'ond,.,
e ire yo a parar". El devenir, entonces, no es en una sola dirección,ª
19 Ibíd., p. 31
20 lbíd., p. 47.

369
368

�sin que se entiendan sus posibles cambios en sentido negativo. D evenir
no es sólo movimiento, antes bien, implica un cambio; no se refiere a un
regreso o progreso, sino a una actualización de las posibilidades de ser a
partir de la rememoración del pasado, puesto que es este del que
tenemos conocimiento, no del porvenir. El ser humano reúne la
extensión del tiempo por la memoria y la expectativa. Pero más que ser
la expectativa lo que guía la existencia humana, la inevitable ruta hacia la
muerte, es la memoria; es el conocimiento previo que tenemos lo que
nos lleva a recordar nuestro pasado: "Sólo el hombre, y ningún otro ser
mortal, vive vuelto hacia su origen último mientras va viviendo hacia la
frontera última de la muerte"21 • El tiempo es movimiento: inicio y fin.
Antes de continuar es necesaria una distinción: principi11m e initium
no son lo mismo según Arendt. El primero alude al comienzo del
mundo y las cosas, sin distinción entre instantes. Con la creación del
mundo apareció el tiempo pero no hay propiamente una separación
entre instantes, una medición. El segundo, en cambio, indica más bien la
creación del alma, de seres mortales y, con ellas, el tiempo. El tiempo, así
entendidas las cosas, emerge de la eternidad como un segmento o un
instante vivenciado por alguien. D el movimiento de la eternidad, que ya
no es eternidad sino tiempo, resultan las tres dimensiones temporales
que conocemos: pasado, presente y futuro; o, en otros términos, el "ya
no", el "ahora" y el "todavía no". Pero como el pasado siempre es lo que
ya no es y el futuro siempre es lo que aún no es, es el presente un eterno
instante. Así, el presente, única dimensión real del tiempo, está fuera del
tiempo, es eternidad.
Ya anticipábamos que el tiempo es movimiento: inicio y fin.
También decíamos que el tiempo inicia con la aparición de seres
mortales, es decir, seres que tienen que morir y con cuya muerte se marca
el fin de su existencia Qa vida es temporal). Inicio es, entonces, entendido
como aparecer, llegar, nacer; fin como desaparecer, irse, morir. El tiempo
no es algo etéreo o metafísico en el sentido de algo que esté más allá de
22
la experiencia de los hombres, sino una realidad propiamente humana •
La vida entendida como un intervalo entre el nacer y el morir es lo
realmente presente: la vida es eternidad porque está entre el pasado y el
futuro, en el presente, una dimensión que está fuera del tiempo. La vida

es un instante o una eternidad. Al nacer nos colocamos en un lugar, un
sitio, un espacio que actualiza el tiempo; ames de ese lugar sólo hay
eternidad, no propiamente tiempo.
Los instantes son en la eternidad, están fuera del tiempo; son
instantes reales que actualizan el pasado a través de la memoria y
posibilitan el futuro con la expectativa. Pasado y futuro son también
atemporales: pueden ser en tanto alguien los hace presentes, pero no son
ya pasado o futuro sino presente. En el presente se configura lo que fue
y prefigura lo que será en un movimiento deconsrructivo-constructivo de
imágenes pasadas y futuras. Piénsese en imágenes de costumbres, de
roles, de identidad, pues la imagen es un recuerdo o una expectativa no
de lo desconocido sino de lo que tenemos experiencia; en primer
término de nosotros mismos. E l tiempo, encendido como progreso de
pasado a futuro y mediado por el presente, es unidimensional ¡también el
espacio! La propuesta del santo interpretada por .1. \rende abre nuevas
posibilidades, como la de entender ambas dimensiones de la realidad de
forma multidimensional, puesto gue a partir de la erncación del pasado
la expectativa del futuro en un instante se abren tantos espacios como
posibilidades de tiempo seamos capaces de actualizar.
Tenemos que pese a la sistematicidad del santo, el problema de la
definición del tiempo no es únicamente conceptual sino, antes bien, una
condición propia de la existencia humana, en la que quien es también
existe; es &lt;lecir, quien vive en el tiempo es un ser humano concreto y
dada su variabilidad temporal no le es posible definirlo, si acaso vivirlo.
El tiempo vivido, puede ser o muy extenso o muy corto y no por ello
falso o inexistente. Tiene la cualidad de extenderse o encogerse, quizás
todo dependa de lo gue hagamos en un instante, y, sin embargo, hay un
tiempo en c1 que se sitúan varios individuos; es decir, el tiempo se
compone &lt;le brevedad y duración objetivas en las que la duración &lt;le una
vida particular se extiende o se contraé' .
En la novela de Virginia Wolf, brevedad y duración son vividas
por Orlando: en él/ ella se condensan infinidad de instantes en un
momento donde se actualiza todo lo que fue la Inglaterra isabelina, la
victoriana y la eduardiana; Orlando encarna un instante (en el presente)
lo que "ya no" es la vida inglesa, r en el vértigo de ese instante actualiza

21 Ibíd., p. 84.
22 Cfr. I lannah Arendt, La condición h11111ana, Paidos, Barcelona, 1987.

23 Af rcspec10 rnlc también la rcYis1ón &lt;le las consi&lt;lcracioncs de Bcrgson acerca &lt;le la duración.
Cfr., por ejemplo, l lenry Bcrgson, "u, 1111t1~111aai,11 mador,," en 0 /Jras esro,~idas, ,\1,ruilar, \la&lt;ln&lt;l,
1963.

370

371

�en breve las costumbres que le preceden, y advierte que pese al cambio
del entorno, algo le perrrúte durar. La vida de Orlando transcurre en una
fórmula: "'pasó el tiempo' (la cifra exacta puede ir entre paréntesis)":
... todo su pasado, tan infinitamente largo y ran múltiple, se agolpaba en el
segundo pendiente, lo hinchaba de increíble manera, lo reñía &lt;le mil
colores y lo colmaba con todos los desperdicios del universo

(...)
Hubo semanas que le añadieron un siglo, otras no más de tres segundos.
En resumen, la tarea de estimar la longimd de la vida humana (no nos
atrevemos a hablar &lt;le los animales) excede nuestra capaci&lt;la&lt;l, pues en
cuanto decimos que dura siglos, nos recuerda que dura menos que la
caída del pétalo de una rosa. D e las dos fo1mas que alternativamente, y lo
que es más confuso aún, simultáneamente, gobiernan nuestro pobre
cerebro -la brevedad y la duración-, una, la divinidad con pies de elefante,
mandaba a veces a Orlando; otras veces, la divinida&lt;l con alas de

En este sentido, la memoria no procede de modo ordenado, tal
como aparecen los hechos, sino de modo e,·ocativo: el recuerdo de
nuestra vida pasada aparece según el momento específico que
evoquemos, nunca hay entre ese hecho específico y nuestro presente el
recuerdo ordenado y sucesivo de todo lo ocurrido de modo
retrospectivo. La Memoria es ese espacio en el que se guardan todos los
recuerdos, es el espacio del pasado que se actualiza y se realiza en el
presente; es decir, un lugar que no se reduce a un sitio específico sino
que adquiere las dimensiones de cada uno de los hechos recordados en
un momento particular: las cosas, los hechos, las palabras, los personajes
que influyeron en un acontecirrúento recordado devienen otros dadas las
formas rrústeriosas de proceder de la memoria. Orlando es capaz de
evocar las imágenes de cada una de las escenas vividas en su pasado y
trasfigurarlas en medio de las cosas y los hechos presentes:

mosca24.

Contracción y distensión, dos movuruentos simultáneos del
tiempo, en los que se añaden años o sólo días. Pero ya decíamos que el
tiempo no es hacia el futuro, sino al pasado (según el señalarrúento de
Arendt sobre la concepción agustiniana del tiempo), sin una negación
total de aquél; así, contracción y distensión actúan en el tiempo vívido o
actual, pero, recordemos, el momento actual es un instante que se escapa
al instante siguiente, está fuera del tiempo, es eternidad, en todo caso es
hacia el pasado: "la memoria es el espacio en el que se depositan todas las cosaJ'.
Así, Orlando se detuvo antes de seguir escribiendo La Encina, el
poema que había iniciado en el siglo XVI, cuando tenía 17 años. ¿Por
qué lo hizo? Este silencio, indica Virginia, es muy significativo: ¡apareció
esa costurera que une con un hilo cada recuerdo, esa costurera es la
Memoria!
La costurera es la Memoria, y por cierro bien caprichosa. La 1\lcmoria
mete y saca su aguja, de arriba abajo, de acá para allá. lgnoramos lo que
viene en seguida, lo que vendrá después ... rn acto más común -sentarse
a b mesa, acercarse al tintero- puede agitar mil fragmentos dispares, un
rato iluminados, un rato en sombra.2.,

24 \'i.rginia Woolf, O rlando, Op. cit., p. 76.
25 lbitl., p. 61.

. .. la tinta salpicó toda la mesa: hecho que por cualquier explicación que
le demos 6· no hay explicación posible: la 1\1emoria es inexplicable) y
sustituyó b cara de la Princesa por otra muy distinta ~a del gordo raído
en el cuarto de Twirchett aqucUa noche en que la Reina Bess fue a cenar
a casa de Orlando, " hace ya tantos ai'ios"J 26•

Siglos después, Orlando se quedó quieta, no escribía, no hacía
movirrúento alguno, era como si estuviera muerta; pero recordaba. La
Memoria aparecía nuevamente y hacía de las suyas. Así que la vida es
Movimiento, corrúenzo y fin27. Movirrúento no sólo físico, sino también
mental, deconstructivo, devenir: devenir no urucamente como
movimiento, sino también como cambio; tampoco como evolución o
involución sino transformación en algo que está de modo implícito en la
esencia de lo que es, una posibilidad real28• Basta un silencio, un quedarte
quieto para percibir el advenirrúento de un sin fin de hechos pasados que
se actualizan en un instante, el presente, y sin embargo cada uno en
26 Ibitlem.
27 "¿Qué es la vida?... ¡Es la \'ida, la \'ida, la \'ida!, grita el pájaro ... una pajita (si chirrido como
el suyo merece el nombre rnn sagrado ,Y can tierno) !dice!, la ,;da es rarea ... la hormiga está de
acuerdo, y las abejas ... Es risa, es risa, dicen las mariposas".
(...)
"• •• fuerza es retroceder y deci.r directamente al lector que espere todo trémulo escuchar qué cosa
es la vida: ¡ay!, no lo sabemos". I/1ítl., pp. l 98-199.
28 "La \-ida, según conücncn todos aquellos cuya opinión ,·ale algo es el t'.1nico tema digno del
novelista o del biógrafo; la \-ida se guía por esas mismas autoridades, nada tiene 9uc \'Cr con estar
sentada en una silla, pensando.
pensamiento la vida son polos opuestos", Jhíd, p. 196.

rn

372

y

373

�momentos distintos: Orlando va a escribir, se detiene, la tinta salpica la
mesa y la mancha que forma delinea el rostro de una Princesa, luego, la
de un gordo a quien Orlando vio "hace ya tantos años". Pero esta lluvia
de recuerdos no es resultado de una mentalidad desordenada, para
demostrar esto basca atender a nuestros recuerdos o a nuestros
proyectos. Y es que, aun cuando se opte por echar a la 11emoria de todo
cuanto hacemos "(porque si podemos, si la decisión no nos falca,
expulsar de la casa a esa loca de la Memoria y a su disparatado sequito)",
aun cuando intentemos hacer codo de modo ordenado y sin desvío
alguno hacia el futuro, en cada momento en que Orlando se detiene, las
pasiones no dejan de aparecer: "ahora, por segunda vez, se detm'o, y en
la brecha así abierta saltaron la I\mbición, esa energúmena, y la poesía,
esa hechicera, y la Codicia de la Gloria, esa prostituta, y se tomaron &lt;le la
29
mano y pisotearon con su baile el corazón de Orlando" .
Los eres siglos que transcurren durante los 36 años de Orlando
corresponden a una memoria histórica: Orlando vive las costumbres y
los ambientes de eres épocas distintas del Imperio Británico (la isabelina,
la victoriana y la eduardiana), mientras su vida se desarrollaba el jueves
once de octubre de 1928, momento en que, además de ser delgadas, "las
mujeres no hacen canto misterio, pensó, empolvándose con el mayor
desparpajo . . . [y] aunque ya había cumplido los 36, no representaba un
día más"3º. Era el siglo X.,-X, no había intimidad, y Orlando
experimentaba simple y sencillamente, vértigo. Subía el ascensor de un
centro comercial al que llegó en busca de sardinas, sales para baño y
zapatos de varón: "que se los lleve el diablo", gritó mientras sonaban las
campanas, porque "oír dar la hora es un sobresalto para el sistema
nervioso" .
Por otra parte, en el espacio de la memoria habita un sin fin de
'yoes' latentes: cada uno de ellos aparece conforme acuden al presente
imágenes de hechos ya pasados del yo que rememora y, que ahora en el
presente, es codo ese cúmulo de 'yoes' pasados:
porque si hay (&lt;ligamos) sctcnra y seis ocmpos &lt;lisrincos que laten a la \'e7
en el alma, ¿Cuántas personas diferentes no habrá -el Ciclo nos asistaque se alojan, en uno u ocro tiempo, en cada espíriru humano? \lgunos
dicen que dos mil cincuent.a y &lt;los 11.

29 l bíd., p. 62.
30 Jbíd., p. 221.
31 lbíd., p. 225.

Los 'yoes' que nos forman, según Virginia, tienen lazos con otra
parte, de alú que a veces aparezca uno y no otro; éste y no aquél que
queríamos: "¡Ven, Yen! Este yo me harta. I ecesito otro" ("de qué mezcla
de cuanto hay estamos formados ... ¡Qué fantasmagoría es la mente y
qué depósito &lt;le cosas incompatibles!''). Pero no se trata de usar un
disfraz en el sentido de que el anterior ya está demasiado sucio o
desgastado, más bien, en el transcurso del tiempo con la mirada al
pasado y a-vanzando hacia el futuro, el yo deviene otro yo que no es otro,
en sentido estricto, sino yo: "devenir no es progresar ni regresar según
una serie. Y, sobre todo, devenir no se produce en la imaginación,
incluso cuando ésta alcanza el nivel cósmico o dinámico. Los devenires
animales no son sueños ni fantasmas. Son perfectamente reales ... El
devenir no produce otra cosa que sí mismo"32 • Como lo dice la misma
Virginia: los trajes nos hacen hombre o mujer, por nosotros mismos sólo
somos seres humanos que devienen de una época a otra, por eso es
"imposible resoker por ahora si Orlando era más hombre o más mujer".
... son los trajes los que nos usan, r no nosotros los que usamos los
erajes: podemos imponerles la forma de nuestro bra;:o o &lt;le nuestro
pecho, pero ellos forman a su antojo nuestros corazones, nuestras
lenguas, nuesrros cerebros . . \ fuerza de usar faldas por canto tiempo, ya
un cierto cambio era visible en Orlan&lt;lo.
(... )
.\forruna&lt;lamente, la &lt;lifcrencia &lt;le los sexos es más profunda. Los trajes
no son otra cosa que símbolos de algo escondido muy adentro ... Por
diversos que sean los sexos, se confunden. 1 o hay ser humano que
oscile de un sexo a ocro, y a menudo sólo los trajes siguen siendo
varones o mujeres, mientras que el sexo oculto es lo contrario del que
está a la visea 13.

El tiempo aparece de forma multiclimensional. Esta me parece
una forma de asumir una posición crítica ante las maneras tradicionales y
ya caducas de comprender el tiempo uniclimcnsionalmente, con un

32 Al respccw podemos señalar que dcYcnir no es únicamc111c mo,·crsc de hol' a mañana o de un
lugar_~ otro (de la puerta de L1 habaación hacia la silla que está en el centro: por ejemplo). sino
tamb1cn cambio. Cfr. Guilles Dcleuzc 1· Félix Gua11ari " Dcvenir-1111cnso devenir-animal
devenir-imperceptible ... " en ,\Ji/ ///ese/as, c;,,.i:a/is//111 ) e~q11i,;,~(re11itJ, \'alencta Pr;-re.xms 1997 p'.
224.
r
"·
'
'
'
33 \'irginia \X'oolf, Orlando, Op. ril., pp. 140 143.

374

375

�principio y un final cuya trayectoria es una linea recca. No quiero &lt;lecir,
sin embargo, que haya una negación de ese principio y ese final.
Indudablemente algo que inicia termina (de esto sabemos que del inicio
tenemos la certeza, mas no del final); pero, lo que está en duda es que la
trayectoria que recorre el moYimiento a que está condicionado, y
enciéndase condición como posibilidad, no como determinación, lo
iniciado sea recta y unilineal. En este sentido, meter y sacar la aguja en el
cajón de la memoria, y si es verdad que es a partir de lo conocido como
podemos desear, permite la creación a cada instante, creación del mw1do,
de la cultura, del sujeto, no de la nada sino a partir de la experiencia
humana misma, no de otro mundo sino del único en que se ha dado un
espacio para la vida y la expet-iencia humanas.
El tiempo es medido por los seres humanos como forma
sucesiva en forma lineal y en la concepción del santo ,\gustín esa
unilinealidad es ,·igente. Sin embargo, como afirmábamos anees, ,\ren&lt;lt
considera que en el ir aYanzando hacia un futuro desconocido con la
mirada en el pasado, el instante presente se abre en múltiples de
evocación \' reconstrucción del recuerdo. Orlando, el personaje de
Virginia W~olf vive en un tiempo multidimensional que no &lt;leja de
aparecer a nuestros sentidos de forma lineal, en el que actualiza un sin fm
de imágene y reconstruye el pasado.

2. Sensibilidad y corporalidad
Pasamos ahora a la sensibilidad. Opino respecto a ella que está
inscrita en un tiempo y en un espacio no unidimensionales; no se
desarrolla a partir de una especie de evolución ni como si fuera una
película cuyas escenas estuvieran w1a seguida de la otra. Es
multidimensional: abre caneas dimensiones como recuerdos confluyan en
un mismo instante, sin importar los lugares y las situaciones dispares que
se actualicen. Pero agreguemos un ingrediente más que le dará
consistencia34. La sensibili&lt;la&lt;l no es algo vacío posado en cualquier lugar
del tiempo y del espacio, ante todo ella es posible por un cuerpo,
masculino o femenino, considerando que la materia inanimada no sienta;

34 ¿O sazón? no, no es el sazón, éste se lo da el cocmcro, es más bien lo que dará rnns1stcnc1,1,
espesura -¡también una ttxrura: lisa, grumosa, quien sabl·1 : en pocas palabra~. un.1 fonn,1, unA
matcna.

376

de todos modos, y sea lo que sea, lo que ahora nos incumbe es la
sensibilidad humana. La cosa que ,·ive ese tiempo real no unilineal, en
espacios que se abren conforme recuerdos instantáneos aparecen, es un
ser humano de carne y hueso, inscrito en una sociedad ) una cultura
dadas. Pero... indiquémoslo de una ,rcz, ese ser humano no es algo
abstracto, sino llue es un hombre o una mujer; sujetos, si queremos
manejar esto más o menos categóricamente: cosas que piensan (segun el
buen Ot:scartes), que sienten (¡urnm, a quién colocamos en este
paréntesis!) y establecen relaciones con el pasado, con sm.
contemporáneos y con su posible futuro, to&lt;los estos en el presente; "lo
cierto es que una cualidad sude estar donde menos lo sospechamos".
Pero anees de hablar de la noción de sensibilidad que aparece
implícita en la noYela de \'irginia \'\'oolf, detengámonos por un instante a
matizar la idea de que la sensibilidad está inmersa en una cultura y que es
de ella de donde adquiere las formas de percibir lo que le rodea. Tvlikcl
Dufrenne, el filósofo francés, nos propone pensar la sensibilidad como la
carne del mundo, pues es ahí &lt;londe se expresa el deseo con to&lt;lo y sus
im·ersiones y Yicisitudes: es en el campo de lo sensible y lo imaginario
que podemos siruarnos. Sin embargo, ese espacio no es algo que esté
fuera de la realidad cotidiana, y en ese sentido, de las formas culturales
reinantes. La idea de Oufrenne tiene mayores alcances: en la medida en
que nuestras maneras de comprensión de la realidad están gobernadas
por las nociones unidimensionales de temporalidad y espacialidad, la
imaginación y la sensibilidad se agotan en canto no haya espacios a los
que remitirse en busca de expresiones nuevas. 1\sí, el arte de elite, el
reconocido como arte, es una manera sesgada de apreciación tamo Je la
experiencia estética como de la creación anística, restringiéndola al
campo de lo extraordinario y otorgándole una legitimidad a partir de
unos critet-ios &lt;lefini&lt;los y, al parecer, inamoYiblcs: "la cultura gobierna la
experiencia estética y la dist1-ibuye desigualmente: para la elite un arte de
elite, para las masas un ane &lt;le masas".'" Tanto el ámbito &lt;le la
imaginación como &lt;le la sensibili&lt;la&lt;l se reducen a lo que es adecuado o
no para un determinado grupo social.
Pero las cosas no tienen por qué ser únicamente de esta manera.
Ya decíamos que Dufrennc considera que el deseo habita en un ser de
carne y hueso, una especie de carne del mundo que experimenta placer,
35 \hkcl Dufrcnnc, ''1./ l11••11r de /11 r.'\.paiwn,1 nltli r,1 m /11 m/J11r,¡'' en \!ano Tco Ramiro CobL'Ín
(ccx&gt;rd.). \ anac1oncs sohrc arle, estcuca 1· cuhura, Op. ni., p. 21 l.

377

�no impuesto ni arrebatado por nadie, simplemente -dice Dufrenne-, es
subversivo y en canto que es vivido por un ser particular, un sujeto, es en
el sujeto donde se encuentran las posibilidades de rehabilitación no sólo
del arte, sino de la cultura en general:
Puede ser que la experiencia estética guarde codavfa su sentido y su
virtud, y que la fuente de sensibilidad no esté agotada. Para descubrirla,
sin embargo, no es del lado de la cultura donde debemos ver, es fuera de
ella, del lado del sujeto, pues es en él donde la sensibilidad puede
desplegarse ... En fin, la iniciativa de la experiencia estéóca está en el
sujeco36•

En este sentido, es en la sensibilidad donde encuentra su
posibilidad de transformación una cultura, una realidad, el arte mismo.
La subversión propuesta por Dufrenne apunta a una noción no
unidimensional de la realidad (noción propuesta también por Marcase,
según el mismo Dufrrenne lo reconoce) y a la apertura de posibilidades
de creación con cada uno de los seres sensibles aun a pesar de las formas
en que en un momento dado se comprenda la creación artística y la
creación en general:
Sin embargo [propone el autor], lo originario está siempre ahí, esa carne
del mundo de la que nuestra carne es réplica. Vivimos esta proximidad
sin saberlo, pero podemos asumirla siempre cuando simpaúzamos con
una flor en un prado, con la curva de una colina, la incandescencia de
una puesta de sol y hasta el despliegue de la jungla urbana ... E s en este
sentido que la experiencia estética de la naturaleza tiene supremacía sobre
la del arter.

Pues sólo a partir de la experiencia que nos brinde la naturaleza,
lo que nos ha sido dado sin petición alguna, como la imaginación se
desborda en un sin fin de imágenes que configuran nuestra memoria.
Y volviendo a nuestra novela, me parece que Virginia Woolf
coincide con Dufrenne y concibe a través de Orlando un sujeto en el que
están las posibilidades de creación de la cultura. Orlando es siempre un
ser humano que permite que el paisaje y los colores, los climas y la
naturaleza le desborden. Orlando no es un ser especial, en el senúdo de

36 lbíd., p. 212.
37 lbíd., 213.

algo exu·aordinario y maravillosa criatura de Dios, sino habitante de una
época u otra, devorado por ellas en cada momento.
Comparaba las flores con el esmalte, el césped a las alfombras turcas
adelgazadas por el uso. Los árboles eran· brujas decrépitas; las ovejas,
penas grises. Cada cosa, en efecto, era otra cosa ,K_
39

Orlando era escritor -y ceiúa dinero- con lo que Virginia pone
en duda la consideración común y aceptada de que los genios y creadores
sean algo suprahumano, más bien, ellos son testigos de una época, la
propia, y la expresan de modo artístico o filosófico, mediante sus obras;
pero no necesariamente tal como es la realidad de su momento: la·
literatura y la vida no son la misma cosa, en la primera se enriquecen los
colores, las formas, las dimensiones de la segunda, no por un capricho
d~l ge~io creador, sino por la capacidad humana de abrir espacios y
~ens1ones de nempo donde parece que no es posible: aunque eso no
qlllta que los grandes literatos de la época isabelina, por ejemplo (y
Shakespeare, entre ellos) hayan sido seres completamente mundanos,
entregados al vicio, la mentira y los enredos ,'11.es. Eran seres humanos de
cuyo interior chisporroteaban luces de ingenio literario.
Así, icholas Greene refiere a Orlando: Shakespeare, 1Iarlowe
Ben Jonsón, Browne, Donne:
'
¡!Quienes¡ habían sido sus dioses! [de Orlando] La mitad eran borrachos
y calavera~. Casi todos re11ían con sus mujeres; ninguno era incapaz de
una menura o de un enredo de la clase más vil. Garabateaban sus
melodramas en el reverso de las cuentas de la lavandera y hacían pupitre
de la cabeza de un aprendiz de imprenta, en la puerta de calle. Así
entregaron hs manuscritos de Hamler; así de Ocelo; así de J.car'º.

Orlando, por su parte, escribía
La _Encina, Poema. Escribía en él hasta mucho después de la
medianoche. Pero por cada verso que agregaba borraba otro, el total a
fin de año, solía ser menos que al principio, y era como si, a fuerza de
escribirlo, el poema se fuera convirtiendo en un poema en blanco4 I.
38 Virginia Woolf, Orlando, Op. tit., p. 108.
39 ¿~erá Orland~ la novela en que : ' irginta \X'oolf expresa en un ejemplo las condic1ones que
considera necesanas para que una mu¡er escnba novelas en Una habitación propia, a saber, dinero
y un cuarto propio?
40 lbíd., p. 70.
41 lbid., p. 85.

379
378

�.As~ cabe decir que mediante el recuerdo de lo ya sido es posible
no sólo reYivir momentos y situaciones agradables o desagradables, sino
también, se abre la posibilidad de comprensión, creación y recreación de
lo dicho, escrito y hecho por otros y por nosotros mismos en un
contexto particular: una sociedad, una cultura. La Memoria, lo escrito, no
está muerto, al menos sí embalsamado: los actos bélicos y las hazañas
son tan inmortales, como lo son las obras escritas, también éstas
inmortalizan a sus autores.
En la novela se describen escenarios y formas de vida desde el
siglo XVI hasta el siglo XX: las maneras de comprender y condenar
actitudes propias e impropias. Orlando tuvo la experiencia de cada
paisaje, cada modo de ser a lo largo de sus tres siglos de vida. Pero,
Orlando, no aguantaba tanto los modales a que estaba obligado, en su
lugar actuaba contra lo dado. Desde mi punto de vista, Virginia Woolf
propone a través del/la personaje la posibilidad de poner en cuestión las
nonnas socialmente impuestas. Y es que, si recordamos el sentido de la
multidimensionalidad del tiempo y el espacio, crear es un acto continuo
siempre a partir de una forma de percibir las cosas. As~ desde su
decepción con el poeta Nicholas Greene, Orlando se consiguió unos
perros con los que pasaba largas horas y paseaba por toda su propiedad:
,\unque Orlando desempeñaba esas tareas a maravilla y jamás discutía
que ellas constituyen tal vez el fundamento de las relaciones
diplomáticas, es indudable que lo fatigaban y deprimían tan
profundamente que prefería comer solo con sus perros42.

Recién nombrado ayudante de la reina (Sultán de
Constantinopla), a sus dieciséis años, Orlando salía disfrazado a tomar
cerveza y escuchar historias de marinos que habían perdido alguna parte
de su cuerpo en alguna batalla. .Ahí, Orlando se involucraba también con
mujeres de toda estirpe.
Digamos que la Yida de Orlando por varias épocas y la constante
rcrrus10n a los acontcclffilcntos pasados, tiene una finalidad
reconstructiva: una manera distinta de comprender la realidad social y
cultural a partir de lo ya vivido, de la memoria que se actualiza con el fin

de proyectar un futuro. En este sentido, la sensibilidad representa un
campo de acción en el que los mortales son capaces de plantearse
mundos distintos, no salidos de la nada, sino anclados en un pasado que
les precede y a partir del que les es posible desear cosas distintas. Los
roles, las costumbres, los modos de ser de una comunidad particular, no
son, en este sentido, definitivas, sino suscep~bles de recreación y
revitalización.
Pero avancemos un poco más, hasta donde nuestras fuerzas y la
novela de Woolf nos lo permitan. Anticipábamos que Orlando no es un
personaje común, y quizás sea el más común de los personajes: a sus
treinta años durmió durante siete noches y sus días, al despertar, era
mujer ¡.Ah, qué golpe a la imaginación, qué verdadera charlatanería! Pero
no, ahora Orlando tiene cuerpo de mujer, vive como mujer.
¡Golpe a la imagm·ación, charlatanería! si lo vemos claro está
'
'
desde un punto de vista racionalista duro, ése que afirma la unilinealidad
del tiempo, el avance de lo peor a lo mejor en un movimiento ascendente
o novelado del espíritu, del absoluto, o de alguna existencia trascendente
a la propiamente humana. Desviación, desorden ¡locura! si con el uso del
pensar somos capaces de negarle contingencia e indeterminación a los
actos humanos; si somos capaces de omitir aspectos de la vida que
pongan en duda lo que pretendidamente somos. Uno de los grandes
errores de la tradición filosófica occidental ha sido el creer que es sólo a
través de la razón como podemos acceder a un conocimiento verdadero,
y seguramente esto es posible; pero ésta no es una razón suficiente para
negar la aparición de verdades más allá del pensamiento entendido como
una capacidad humana contenida en determinados órganos humanos
(interpretación psicologista o mccanicista -más bien- que da por hecho
que los pensamientos y las ideas están contenidas en el cerebro). Más allá
de estas consideraciones intelectualistas, racionalistas, o como se las
llame, y sin tener que recurrir a métodos rigurosos de adquisición de
conocimientos, la imaginación, la sensibilidad, la realidad misma y
nuestra instalación en ella refutan toda negación, toda omisión de los
hechos:
¡Ojalá pudiéramos ahora empuñar la pluma y escribir la palabra fil !
Oja_lá pudiéramos ocultar al lector el conocimiento de lo gue sigue y
deC1.rle en breves palabras: Orlando faUeció y lo enterraron. Pero aguí, ¡ay
de m1!, la Verdad, la Prangueza y la Honradez, austeras diosas que hacen

42 lbíd., p. 94.

380

381

�la guardia junto al tintero del biógrafo, gritan: ¡La Verdad!, y por tercera
3
vez retumban en concierto: ¡La Verdad y sólo la Verdad!~ .

Uno de los temas mencionados de paso, quizás como un respiro
literario, pero digno de considerar aquí, es el de .la actitud del b~ógrafo Y
del historiador que asume Virginia Woolf, actitud que la obliga .ª no
renunciar a ninguna de las formas de comportanúento y las emociones
de Orlando, tampoco a falsearlas, aunque le falten_ datos que e~,P~~o del
tiempo eliminó de los perganúnos. A diferen~1a. ~e todo b1ografo
competente", y más allá de la mera fantasía, Vtrgirua trata ~ Orland?
como un ser humano real, de carne y hueso, del que no es posible referir
la historia total de su vida, pues algunos pergaminos ya no están,,otros se
encuentran quemados y los lugares donde Orlando permanecia no es
posible describirlos de punta a cabo, sus vivencias, su vida entera.
Como por una suerte de honestida?, de f~anqueza, ~emos. de
seguir atemos a cada cambio, no por una razon o actitud profes1on~~ s1 es
que estamos dedicados al ejercicio ~el pens_ar o d~ reconstruc~1~n de
los hechos sino como necesidad vital, de rnstalac10n y reconoclffilento
de lo real c~n todo lo desagradable e impensable que en él se encuentre.

;ª

H enos aquí, por consiguiente, solos y abandonados en el cuarto con
Orlando que duerme y con las tromperas. Las trompetas en fila e1mte~1
un terrible esttuendo, uno solo: ¡L1\ VERDAD! Y orlando se despeno.
Se estiró. Se paró. Se irguió con completa desnudez, ante nuestros o¡os Y
mientras las trompetas rugían: ¡Verdad! ¡Verdad! ¡Verdad!
Debemos confesarlo: era una muje~.

Orlando era fuerte, hermoso y gracioso, caractensticas que lo
hacen ser no sólo hombre, no sólo mujer, sino ambos: andrógino. P ero
antes de poner completo interés en su singular existencia, a~~tamos que
el ser mujer de Orlando le permite ahora poner en cuest1on el mun_do
que hasta antes de su sueño era suyo: un mundo masculino en el que iba
y venía por todas partes; y también preguntarse acerca del modo de
experimentar placer ¡quién vive de modo más intenso, el hombre o la
mujer!
Orlando "reconoció la indescriptible delicia de la primera vez que vio a
Sasha hace cim años. Entonces era el perseguidor, ahora la fugitiva. ¿Cuál
es el i:xtasis mayor? ¿El de la mujer o el del hombre? ¿No son acaso el

43 lbíd., p. 101.
44 lbíd., p. 104.

mismo? No, pensó, éste es más delicioso (agradeciendo al cap1tan
[Nicholas Benedict Bartolus que le ofrecía: "'¿un poco de gordura
señora?' ... 'Permiramc scr\'Írlc una rebanadim del tamaño de una ut'ta'.
Bastaron esas palabras para yue la recorriera un delicioso temblor. Hubo
un cantar de pájaros; hubo una precipitación de totTcntcs"j y rehusando);
rehusar ) verlo triste. Bueno, si él insisúa, ella aceptaría una rebanadira,
pero casi invisible. Esto era lo más delicioso; ceder) verlo sonrcír"4&gt;_

Orlando vive ahora en el mundo de los varones, aunque,
recordémoslo, ella era hombre y como tal tiene la experiencia de la
corporalidad y la sensibilidad masculina, sabe que también los hombres
lloran y se enui.stecen por cualquier nimiedad, pero también se sotprende
de las actitudes que ellos roman frente al descubrimiento de un tobillo
femenino ¡caerse del mástil, por ejemplo!~6 Orlando ,1ve ahora en un
cuerpo de mujer (lo que modifica su porvenir, no su identidad, pues
sigue siendo lo mismo: humana. Orlando, legalmente era mujer: "¿Pero?
¡Ah!, ¿qué resuelven sobre el sexo? J\Ii sexo.. . se declara
indiscutiblemente, y sin asomo de duda... femenino"4;) y busca un
amante: ¡Shelmerdine! En menos &lt;le un instante Orlando se rompe un
tobillo, se enamora, se casa con Shelmerdine y espera un hijo: "Orlando
dio a luz con toda felicidad, el martes 20 de marzo, a las tres de la
madrugada .. . ". De inmediato el siglo X,X: jueves 28 de octubre de 1928
a las once de la mañana48.
Orlando era Orlando, la chica que empolvaba su nariz y sentía
vértigo, quien gritaba en sobresalto al escuchar las campanas que
repiqueteaban el tiempo, quien escti.bía y ganaba prenúos. D evino mujer
45 lhíd., p. 117.
46 lbíd., pp. 118- 119:"Caerse de un m:ísul. .. port¡uc una mujer muestra los tobillos; &lt;lisfrazarse de
mamarracho r d_csfilar por la calle para que las mu¡cres lo admiren; negar instrucción a la mujer
para qu~ no se na de uno; ser el esclavo de la falda más msignificamc, ) , si.n embargo, pal'(mcarsc
como st fue~an los reyes de 1~ creación. ¡Ciclos! Pensó. ¡Qué tontas nos hacen, qué tontas somos!
(. •-)era ,·aron, era rnu¡er, sabia los secretos, comparáa las flat¡uczas de los dos".
(...)
"'Po_r, pobres e 1gnorames qu~ seamos comparadas con el otro sexo', pensú, continuando la
orac1on que dc¡o m_conclusa d1as pasadm, 'am,ados de pies a cabeza como esrán en ranro que a
nosotras nos prohiben hasta el conocurncnto del alfabeto .. . sin embargo, se caen del palo
mayor''. p. 119.
47 lbíd., p. 187. t\quí es cl_ara crítica a la legtslación que decide lo que es algo r lo que no.
Orlando era legalmente mu¡cr Slll u11portar realmente las maneras que tenía de percibir la realidad
)" su modo paracular de , i,·enciar el mundo.
48 lbíd., Marmaduke Bonthrop Shelmcrdinc. Esqmrc: '"Shel, eres 1.Jna mujer', &lt;lijo cUa.
Orlando, eres un hombre, dijo él"', p. 185.
( ... )

!ª

"en el término de tres segundos y medio, wdo había cambiado: se había roro el tobillo. se había
enamorado, se había casado con Shclmcrdinc". p 193.

382

383

�en la multiplicidad de devenires de época en época, de lugar en lugar, de
instante a instante. D evino mujer siendo mujer, y no es gue el hermoso
joven gue era a sus 16 afios, en el siglo XV1, haya sido sólo imaginación:
Orlando ha sido hombre, vivido en el pasado y representa la posibilidad
de crear.
Anticipábamos, sin embargo, gue Orlando no es sólo hombre, no
sólo mujer, ante todo Orlando es hombre y mujer, un andrógino, un ser
capaz de percibir y reconocer las dos formas generales de la sensibilidad
0a masculina y la femenina) pero Orlando es Orlando, un ser humano
49
instalado en la realidad, en el mundo de los hombres y las mujeres.
D evenir otro, masculino o femenino, según sea el caso (y guizás
portando un cuerpo específico no se viva realmente como lo que indica
que se es) permite no adivinar los secretos gue el otro guarda en su
interior, o no sólo eso, con el fin de ejercer un dominio sobre su cuerpo
o sobre su existencia como tal, sino gue nos permite saber gue tanto la
sensibilidad masculina como la femenina proporcionan maneras de
comprender y percibir una realidad común, así como desprendernos de
prejuicios con los gue pretendidamente se tiene el conocimiento total de
lo gue el/la otro/a es:
porque las mujeres no son (a jm:gar por nú rrúsma) sumisas, castas,
perfumadas y exquisitamente ataviadas. Sólo una aburriJísi.ma disciplina
otorga esas gracias, sin las cuales no pueden conocer ninguno de los
placeres de la vidail1•

La sensibilidad como campo primigenio de la creación no es,
entonces unidimensional ni asexuada: ella abarca además de los cinco
sentidos ' la imaginación y la memoria, es, como dice Dufrenne, la
inteligencia del mundo; pero, además, ella se expresa en dos modos
generales de ser: masculino o femenino, o bien como lo propone Woolf,
como una mezcla de las dos, a ratos uno a ratos otro. "Orlando se había
transformado en una mujer - inútil negarlo- . Pero, en todo lo demás,

49 Pnidente es apuntar que Orlando no es ni 1ra\'eSÚ ni ga), lo yuc no implica que haya en d
planteamiento de \'irgmia \X'oolf un rechaw de una o de otra manera de \'Ívir la sexualidad,
tampoco una reivindicación, si acaso un afinnación de que no hay razón alguna para desconocer
sus capacidades, menos aún su existencia real. Es declf, \ ' irginia Woolf no propone un cambio &lt;le
sexo, sino devenir en las distintas formas de sentir la realidad, el mundo, a los ocros seres, las
costumbres, la cultura y redimensionar nuestro modo de comprender y viYir, de creamos fom1as
nucrns de relación cnlIC humanos, más allá de las determinaciones unpuesms ailtural, social e históricamente. de
insralamos, pues en el mundo y sus contingencias.
50 !bid., pp. 117-118.

384

Orla~do era el mismo. El cambio de sexo modificaba su porvenir, no su
1den11dad ... Orlando fue varón hasta los treinta años; entonces se volvió
mujer y ha seguido siéndolo"51 •

3) Conclusiones
La historia de Orlando, o mejor dicho, la historia de las vivencias
52
"fan_rásticas" del. personaje Orlando contadas por Virginia Woolf,
persigue desde m1 punto de vista lo siguiente: a) la deconstrucción de los
roles a partir de una crítica a la manera tradicional de entender la
subjetividad y la temporalidad, b) apostar a una nueva manera de
co~prender ta~to el_ tiempo como la sensibilidad: el tiempo como una
realidad mul11dimens1onal (no sólo bidin1ensional) y la sensibilidad como
algo ~o sólido ni asexual, sino vivo y sexuado, o andrógina tal como el
propio personaje Orlando lo manifi.esta.53 Pero hay aguí además un
supuesto: la experiencia gue nos brinda la sensibilidad va configurando
nues~as maneras de percibir la realidad, tanto en el tiempo como en el
espacio en un movimiento parecido a la exhortación de Píndaro de "llega
a ser lo gue eres" y del kantiano "Ten el valor de pensar por ti mismo"
de desencadenar procesos, de ser lo que eres.
'
E n este sentido, la novela de Virginia Woolf tiene matices de
criti_c~ política, p~_esto que la afirmación de la corporalidad es lo gue
. P?s1?ilita la creac10~ de n_uevos órdenes socio-culturales gue expresan la
:1talidad de la exis~enc1a humana; la imaginación .juega un papel
1mportante, en el sen11do de gue es a partir de la sensación e imaginación
humana como son posibles mundos nuevos.

51 Jbid., p. 105.
52 Pongo_ comillas a la palabra fantásticas porque aun no sé si haya alguna manera de afirmar que
lo fantásnco sea sinónimo de lo falso o que el relato fant-istico de épocas pasadas no nos diga
nada
acerca de ellas -me parece
• mas
· b.1en que se trata ele un elemento de reconstrucción de tres
.
stg,los Y tres épocas en la vida del protagonista muy significati\'o: el cambio de ambiente de
pracncas, de usos, de formas de vida- actualizadas por una mente humana que "funciona'; no
de ma
·
·
.
. nera meca· mea,
smo
tal como •unagmamos
las cosas: arbitraria 1· desordenadamente a
capncho.
'
'
53 Como 1ª nusma
·
\ 'º1Ig1rua
· · 1o propone de manera explícit1 en L111 mar/o propio.

385

�LA SEMIÓTICA EN PANDO Y LIS DE
FERNANDO ARRABAL
Lic. Mónica Borrego Garza
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

1. Introducción
En este trabajo nos dedicaremos a elaborar un análisis semiótico de la
obra Fando y lis del dramaturgo español Fernando Arrabal. Nuestro
. ensayo se propone aproximarnos a esa realidad compleja y superficial de
lo simbólico, como lo cree Iuri Mijailovich Lotman, sobre todo en su
consideración de lo sígnico en el plano de la expresión como un aspecto
simple y en el plano del contenido como el ámbito complejo e inagotable
del signo.
Para el análisis tomaremos en cuenta sólo el texto escrito de la
obra teatral, es decir, el guión y no su puesta en escena. Desde luego
señalado esto a rúvel de delimitación, ya que no desconocemos que la
obra teatral escrita es en sí una representación del hecho teatral, y que la
puesta en escena vendría a ser una presentación de la representación que
por añadidura, conlleva a la variabilidad en la interpretación por parte del
director, los actores, el escenario, los efectos sonoros, el contexto
histórico-social, etc.
En el análisis semiótico de esta obra de teatro, resultó necesario
considerar dos niveles que se combinan para constituir la acción del
hecho teatral: por un lado están los diálogos, en donde pueden ser
387

�analizados los signos verbales, y por otro, las acotaciones en donde se
concentra el análisis de los signos no verbales, pues a pesar de que
aparecen escritos, las acotaciones son una representación y explicación
de los signos no verbales que estarían presentes si se hiciese una
presentación de la representación, es decir, la puesta en escena o el
montaje de la obra.
Por último, cabe señalar que al analizar los lenguajes que
confluyen en el hecho teatral, esta obra, a causa de su singularidad se
dividirá en dos partes, primero en el entendido de una propuesta de
producción textual frente a otras corrientes del drama, y en segundo
lugar presentaremos los códigos y las funciones sígnicas de producción
textual sólo que ahora, centrándonos en el intercambio textual entre los
personajes del drama, esto con el afán de ejemplificar algunos de los
posibles roles que desempeñan los signos inmersos en la obra. En este
segundo sentido, se parte de la visión de una semiótica aplicada, para
localizar y distinguir los códigos paralingüísticos, sociales y pasionales.

2. Marco teórico: Desde la semiótica pura
Nuestro marco teórico de referencia consistirá por una parte en
las ideas semiológicas del intelectual francés de tradición saussureana
Roland Barthes, fundamentalmente en su concepción de la dicotomía
lengua y habla: · la primera concerniente al ámbito normativo de la
significación y la segunda concebida como el ámbito agramatical y
conflictivo de la dualidad que posibilita la reconfiguración del signo. Por
otro lado, partiremos de uno de los postulados capitales de la Semiosfera
de Iuri Mijailovich Lotman, siendo aquél que consiste en aprisionar la
producción textual y la generación de sentido en la confrontación de dos
sistemas semióticos o culturales para la producción de un nuevo texto.
Estas dos perspectivas desde la semiótica pura, nos permitirán identificar
cómo Fando y Lis pone en conflicto una tradición dramática y produce a
su vez un nuevo texto tanto en su contenido como en su entorno
artístico, y que no en última instancia deja huella de la visión de
singularidad desde la articulación del discurso artístico, en este caso de la
alta creatividad del teatro de Arrabal.
Roland Barthes adopta la terminología lingüística saussureana
para concebir al signo, entendido similarmente en su traslación a la
semiología, como un compuesto de significado y significante. El signo se
388

asume como una re~lidad de dos caras representadas por el anterior par
de ~l~~entos. El signo además para Barthes posee un carácter de
ambiguedad y de polisemia.
. El signo se enfrenta con una serie de términos afines, pero no
eqwv~entes como lo son: la señal, el índice, el icono, el símbolo y la
aleg?na. Lo que_ esos términos tienen en común con el signo, es que
rermten necesanamente a una relación entre dos relata es decir el
significante y el significado.
'
'
.
Los relata se asocian con la definición agustiniana del signo: "Un
sign? es una cosa, además de la especie introducida por los sentidos,
rermte, de por sí, la mente a otra cosa." Se asume con una función
evocadora 1•
Pero para encontrar la variación de sentido entre los términos
afines al signo, Barthes propone recurrir a un enfrentamiento de los
rasgos alternativos de presencia/ ausencia. Barthes acude a varios autores
(Hegel, Peirce, Jung y Wallon) para mostrar el enfrentamiento de los
rasgos alternativos del signo con los términos que le resultan afines
presenta~os s~gún 1~ variación de sentido conforme a la representación:
la analogia, la 1nmediatez, la adecuación y la existencialidad.
. , ~l se~ólogo francés, retoma para la concepción del signo
sermologico, la nn~ort_ante ~~ortació? de Louis Hjelmslev para distinguir
que el plano de la s1gruficacion constituye al plano de expresión, mientras
que el plano de los significados al plano de contenido. No obstante en
los co~ceptos del lingüista y semiólogo danés, todo plano implica
necesanamente los strata: la forma y la sustancia.
. . En este sentido, como la complementariedad del significante y
s1~fi~ado, 1~ dicotomía lengua y habla, se entrecruzan en un proceso
~alect1co. ~entras que la le?gua se define como una institución social y
sistema legitimado de la articulación sígnica, el habla lo hace como un
acto individual de selección y actualización que permite la evolución de la
lengua.. La lengua es el esquema o la forma pura del lenguaje; el habla se
deterrmna por el uso concreto de sus consumidores. Con todo, ambos
elem_en~os ponen en crisis un sistema semiótico para encausarse en un
mov1m1ento de reconfiguración simbólica. El fenómeno móvil de
Lengua-Habla, para Barthes ocurre en distintos sectores de la cultura
como lo son el vestido, la alimentación, la industria automotriz la moda
'
'
1 Barthes., Elementos de semiología., Trad. Alberto Mendez, Ed. Alberto Corazón, Madrid, 1971: 57

389

�etc. por tanto hacemos válida su aparición en la articulación simbólica del
arte dramático.
Ahora bien, nuestro segundo aspecto considerado desde la óptica
de Lotman, se detalla con la semiosfera entendida como un modelo de
carácter abstracto y delimitado, esto es, un espacio cerrado en sí mismo,
con diversos procesos comunicativos que funcionan como un continum
traducido en la producción de nueva información. La semiosfera es vista
así, como un gran sistema fuera del cual resulta imposible la existencia
del proceso de semiosis, espacio donde surge la regularidad e
irregularidad semiótica que apunta hacia la producción textual.
Para Lotman la producción textual se puntualiza cuando en la
semiosfera, tenemos la conciencia creadora capaz de elaborar nuevos
mensajes. Nuestro autor explica que cuando se poseen dos lenguajes,
uno de ellos se encuentra formado por unidades sígnicas discretas,
poseen significados estables y una consecutividad lineal de la
organización sintagmática del texto; no obstante el segundo lenguaje se
caracteriza por poseer una organización espacial no discreta de sus
elementos. Así pues, el primer lenguaje se concibe como el lenguaje
verbal natural, y el segundo como todo aquél lenguaje icónico, es decir,
ambos lenguajes mantienen una identidad pero también una diferencia
entre sí, y que en su proceso de entendimiento o traducción producen un
nuevo texto o mensaje irreversible. Con esta consideración de Lotman,
podremos inscribir a Fando y Lis, en tanto creación, desde su nivel
artístico contextual, como desde su contenido interno en donde los
personajes representan sistemas semióticos, lenguajes o textos que se
contraponen produciendo una nueva textualidad.
En suma, estas son las dos perspectivas desde la semiótica pura
que nos acercaran a constituir una semiótica aplicada al guión de la obra
de teatro Fando y Lis. o obstante señalamos que, paralelamente hemos
tomado como punto de referencia, el enfoque de la semiótica aplicada de
Algridas Julien Greimás, Pierre Gieraud y de
oé Jitrik en sus
desarrollos y afinidades con la semiótica del teatro.

3. Semiótica del teatro y semiótica aplicada
Para hacer el análisis de la semiótica teatral encaminada a la
semiótica aplicada, nos apoyaremos en las aportaciones de Noé Jitrik
para el análisis de la obra en su sistema artístico contextual, y para el
390

análisis del sistema semiótico del contenido de la obra recurriré a las
consideraciones de A. J. Greimas y Pierre Gireaud.
.
De _acuerdo con Jitrik el teatro es un sistema en que confluyen
diferentes ttpos de lenguaje, a los que debemos acercarnos y analizar para
comprender el hecho teatral. Dichos lenguajes son:
a) La crítica teatral que es la más frecuente y tiene varios niveles:
de método, de función, de inflexión individual.
b) La teoría o concepción de algunos productores de teatro que
llegan a aplicarse en la obra.
c) El lenguaje de la historia del teatro que registra la existencia de
los autores, sus conflictos y la significación de la obra las
mo~ficaciones de estilo y la importancia que pudieron h~ber
terudo los hechos teatrales en la sociedad.
d) ~l lengu_aJe de la sociología aplicado al teatro, que manifiesta la
V111culac1on entre los hechos teatrales y los acontecimientos
sociales, aquí se incluye el lenguaje de la psicología, que e~
cuando las obras presentan ejemplos profundos de lo que es la
psique humana.
e) El lenguaje de la serruotica teatral, que trata de definir los
signos propios del hecho teatral y descubrir como están
articulados. Aborda al teatro considerándolo como un lenguaje.
Conforme a la propuesta de Greimas analizaremos la
org~~zación te~tual, la temporalidad, la disjunción actoral, los roles
temattcos, la 1sotopía discursiva y las estructuras aspectuales.
Ofreceremos una definición de cada uno de dichos elementos al
momento de hacer el análisis del contenido y entrecruce verbal e~ la
obra.
, En un tercer momento, denotaremos las funciones de los signos
segun Roman Jakobson tal como las retoma Pierre Guiraud en su obra
La ~em~~:ºg!a: referencial, emotiva, apelativa, poética, fática y
metalingws~ca. Dentr? del teatro el uso de los códigos paralingüísticos
toman ~an 1mportanc1a en esta forma de expresión, y se conciben como
l~s auxiliares del l~nguaje que constituyen una serie de signos paralelos al
discurso: ~~tonac1ones, mímica, gestos, tiempo y espacio de acción.
Esto~ a~xiliares del lenguaje son los códigos prosódicos, kinésicos, y
proxerrucos.
391

�De acuerdo con Gireaud las artes son representaciones de la
naturaleza y de la sociedad, pueden ser reales o imaginarias, por ta~to no
es extraño que dentro de la obra teatral se utilicen códigos sociales a
través de los tres tipos de códigos enumerados, estos se encuentran
presentes en la obra a manera de signo~ y formulas de cort~sía, to~os de
voz, saludos, injurias, protocolos y los ntos. Todos ellos sera~ analizados
como el lenguaje icónico expresado en las acotaciones ?el gU1on.
Como se mencionara más adelante, Fando y Lis es una farsa? por
tanto, todos estos signos y códigos sociales s~n empleados para saunzar
de modo grotesco, variados tipos de convenciones.

4. Pando y Lis en su sistema artístico contextual
1

¡Artey cultura no pueden ir de acuerdo,
contrariamente al uso que se hace de ellos universalmentef2

Fernando Arrabal (Melilla, 1932-) ha sido reconocido en su
trayectoria, como ufo de los cineastas, novelistas y poetas españoles más
revolucionarios del siglo XX. Aun y cuando, en una gran parte de ~us
trabajos, haya adoptado al francés corno lengua liter~ria. Su o~ra ha ~ido
condecorada con distintos premios, y ha sido traducida en mas ?e _veinte
lenguas. Entre sus novelas representativas se encuentran las siglllentes:

Baul ba!¿ylove 1959, L 'eterrement de la sardine 1963, Carta al ~eneral !ranco
1978, La torre herida por el rayo 1983, Carta a Fidel Castro del ro1smo an~, La
piedra de la locura de 1984 y Mis humildes pasiones de 1985. Entre_ ~us piezas
teatrales se ubican: Pique-nique en campagne 1952, El tnczclo 1953,
Orchestation théátrale 1959, Pando y Lis 1964, L'architect et l'empereur
d'Assgrie 1967, El laberinto 1983 y Pondrán espos~s a l~s Jlor~s 1984. E~ su
producción cinematográfi~a se anotan La ':avesza del ;mperto 1988, F.óbame
un billoncito 1990 y Ceremonia por un negro asesinado 1991 . 4
Fando y Lis de Fernando Arrabal es una far~a donde -~uedan
expuestos, desnudos diferentes aspectos de la realidad, . fundiendose
todos en una continuidad histórica. E l momento catártico toma su
secuencia cuando Pando mata a Lis: Él le acaba de prometer que no le

pondrá las esposas y que no volverá a golpearla y la obliga a arrastrarse
con las esposas puestas para luego golpearla con el cuero. Queda
rep~e_senta~o. aquí el hombre que obliga a la mujer a hacer cosas que ella
esta unposibilitada de realizar, derivadas de las mismas deficiencias o
d~sventajas que él le ha causado. Pero más aúh, la situación de Pando y
~s vu~lve _l~tente una polaridad que podernos encontrar presente en la
¡erargwzacion de la cultura occidental, no solamente en la tradición
falocrática que marca la relación entre hombres y mujeres, sino también
en las usanz~s elitistas que se dan en la convivencia entre pobres y ricos'.
las .tendencias globalizadoras que intentan regir las relaciones entre
o_cc1dentales e indígenas, hasta la oposición entre cultura y barbarie, por
citar algunos ejemplos.
La hostilidad es una constante en la obra, lo cual le da un tono
grot~s~o5. La agresión de Fando hacia Lis es tan cruda que raya en la
corn1e1dad, como cuando la deja caer y luego la arrastra por el escenario.
"La farsa proporciona el placer de contemplar lo ilícito realizado ante
6
nuestra riente sorpresa" •
En el teatro de Arrabal, la imagen funge como llave de los
estados perceptiv~s que acercan la palabra dramática a la palabra poética,
es la clave ruptunsta del texto arrabaliano que se constituye como macro
texto p~ético. La aproximación de dos realidades contrapuestas vertebra
la realidad o la postrealidad arrabaliana. Representando una
ª P:ºxirn_ación entre dos realidades lógicamente exclusivas 0
existencialmente incompatibles, que no obstante, poseen un fundamento
común a un nivel prerreflexivo.
Hemos de añadir que el uso del lenguaje corporal debe ser
d:v~lado en escena, recordemos que Arrabal llama a esta época del teatro
paruco: la del teatro cuerpo. El cuerpo provoca, asiente y disiente a la vez
de los moldes en gue se produce. Esto se puede entender desde la base
de conexión existente entre el teatro de Arrabal y el movimiento
underground ~ericano, del que Arrabal toma la provocación y en especial,
la provocacion textual y corporal, como uno de los signos distintivos del
teatro pánico.
~sí pues, podríamos tener una definición del teatro pánico corno
una totalidad ~e c?~trarios, una inclusión anti.exclusiva de elementos que
hallan su sentido ultimo en la íntima comunión de los opuestos. El teatro

2 Artaud, E/ teatro y su doble, Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelenda, Ed. Hermes, México,
1992: 11.
3 Diccionario de Biograftas, Ed.

auti, Colombia, 1978: 32.

4 Ver Anexo 1

392

5 Ver Anexo 2
6 Alatorre, Análisis del dra111a, Gaceta, México, 1993: 112.

393

�dramático se afianza en esta binariedad: lo trágico y lo cómico, lo
absurdo y lo realista, lo moral y lo amoral, lo sintético y lo pl~al, lo que
nos lleva a la contemplación estática y dinámica de la vida, a una
exploración pánica de lo circundante.
.
La inmediatez de las representaciones arrabalianas sorprenden al
espectador que se ve expuesto a un instante totalizador en el que la
información procede de la memoria, el sueño se funde con e_l eleme~to
caótico que forma dicha imagen. En el pánico se da la eufona, ? meior
dicho, el pánico se da en la euforia y concluye en ~a fiesta colectiva Y-~º
en la angustia del teatro existencialista de Sartre, smo en la provocacion
de lo común y lo eufórico incluyente.
, .
.
El inicio de la ruptura provocativa del teatro paruco conuenza
con las reuniones en París, durante 1960: Arrabal, Topor YJodorowsky.
El teatro pánico designa todo aquello que sorprende, provo~ando al
individuo moderno inserto en la sociedad postvanguardista. El
entronque del teatro arrabaliano y los supuestos de origen bretonian?
anteriores a él, los sitúa en un espacio concreto remodelando _las tesis
bretonianas en un intento de adelantar la provocación, para arnbar a su
forma última: la totalización de la experiencia. Arrabal marca en su
trabajo teatral sueños, pesadillas y fantasías, unidos a cómicos y grotescos
rituales oníricos, surrealistas, metafóricos, y por ende de natural~za
sígnica que evocan atmósferas inéditas hasta entonces: En est~ s~nt1do
Artaud ha escrito: "Propongo pues un teatro donde v10lentas imagenes
físicas quebranten e hipnoticen la sensibilidad del. espectador,
arrastrado
,,7
por el teatro como un torbellino de fuerzas superiores ..
La provocación vanguardista del t~atro arrabalia~o es ese otro
más de los subrayados del teatro pánico. Esta nace precisamente de la
inclusión, como hemos venido diciendo. Las matemáticas, el orden Y el
principio sistematizador de las posibilidad~s c~ó~cas se funden Y
confunden las más de las veces con el sentido últ1mo del caos, de la
paradoja, lo antinómico, de lo post-absurdo, en cuanto desafío de la
lógica colectiva.
.
Llega así, Fernando Arrabal a producir textualm_ente lo
impredecible mediante la palabra poética-dra~ática, mediante la
memoria como imaginación y biografía, y mediante el azar como
elemento infusor de confusión e imprevisivilidad.

. Esta visión caleidoscópica es la que dota al teatro paruco
arrabaliano, de su aura sacralizadora. Arrabal crea el ceremonial
~ntin~~mativo del teatro pánico en una base sagrada, mediante la
~c~usion de lo barroco, de la confusión y el delirio, pero también de la
logica conformadora de lo humano y de la ilusión de la palabra poética.
Lo .sacrílego sólo es posible a partir de presupuestos sagrados,
p~es_ a nadie se 1~ ocurre revelarse contra algo que para él ha dejado de
existir. La sacralidad del pánico se entiende en los textos arrabalianos
como 1~ sacralid~d de lo dicho, de lo no dicho y también de lo que está
por decirse. El nto se asocia a la palabra, el gesto al texto y lo ritual a lo
profano. De este modo, el teatro pánico resume_ en sí mismo una
con:epción ritual antidogmática de la palabra, de lo dicho como
metafora permanente, de la asociación sacralizada en la creación textual
de lo arrabaliano.
. La indistinción de la moralidad como forma primaria de creación
constin:y~
base conceptual del teatro pánico, revelándose como una
c~te?oria mdispensa~~e ~n la formulación dramática. La llegada última del
Pa~co co1:1? expres~o~ inclu~e?te se da en la catarsis pánica, es la crítica
al sisterr.ia etlco ~ estetlco tradicional, traspasando incluso la provocación,
para arribar a la mclusión totalizadora.
. El_teatro pánico intenta sumergirse en la oposición del bien y del
mal, sm diferenciarlos. Considera que todos tenemos el sentimiento de
pecado y se nos impide que hablemos de lo que es humano cotidiano.
Lo ~~grado se ex?ende así a ~a palabra dramática para sobrepasar
la_ p~ovocacion vanguardista proporuendo una nueva idea teatral: la de el
paruco como expresión adversa y muy lejana del teatro tradicional.
, La voluntad antimanifiestista del teatro pánico encuentra difícil
parametro de superación en la vanguardia española. Lo que hace de los
pr~supuestos del teatro pánico únicos en la vanguardia es su voluntad
~biertamente antiregulizadora. A ello añadimos que la inclusión de las
morales en plural", en la visión antiprogramática del teatro de Arrabal.
Morales en plural: rechazo de una moral única de la pureza y
otras for~as de determinismos que a la larga nos han conducido a la
c~~~enacion (~ la extenn~ación, por ej~~plo, tratándose de una moral
P_ tlca) de quien las practicaba. Aceptac1on de concepciones y modos de
vida totalmente opuestos a los suyos.
.
La ruptura como elemento de provocación, se inscribe en las
primeras manifestaciones del teatro pánico; que aunan a un tiempo el

fa

7 Ibídem.

395
394

�sueño como elemento que conforma la base dramática arra~aliana y, las
asociaciones de imágenes compuestas por términos-sígnos aislados pero
insertos en la sociedad de la que parten.
_
El teatro no tiene porque aceptar la práctica po~tica o s?c1al,
Arrabal considera que no cambiará el teatro cuando cambie la sociedad
sino más bien será el teatro, junto con otras formas cultural~s'. el que
haga cambiar a la sociedad. Hemos de recordar que el teatro paruco, o el
movimiento pánico surge en la década de los sesentas con toda la
intención de protesta iconoclasta.
.
Arrabal había descubierto el universo surrealista el pop-art Y los
happenings. Intenta una nueva experiencia teatral que deno~a teatro
pánico, una red de neurosis sistem~ticas. en el que desliza a sus
personajes en mundo de magia, cuyo vivo e¡emplo encarnan en Fando Y
Lis, quienes celebran el horror del amor y su alianza -casi de un nuevo
sadismo- con el mal.
Resulta así un camino terrorista de ruptura brusca y de la
provocadón inicial' de la vanguardia. Arrabal da un paso más allá haci~ ,la
ruptura, mediante la inclusión total qu~ resulta la mayor p~~voc~ci?n
hasta entonces ideada. Podríamos decir que, la provocac1on paruca
proviene de la crudeza de sus demostraciones y sus_ planteami~~t?s, en
definitiva de la inclusión total de lo humano en un sistema semtot1co de
represent~ción antidogmático, antiprogramático, inclusivo y totalizador
en su definición.

5. La semiosis contenida en Pando

carre_t~ra que narra Lis, tuvo lugar en un pasado reciente, y que su
relac1on con Fando, al igual que los maltratos de éste hacia ella se
.
'
remo~~n a tlemp~s ~ás lejanos en el pasado. Dicho anclaje histórico es
8
muy v1S1ble en el s1gu1ente pasaje:

US.- Nunca me haces caso, acuérdate de cómo, a veces, cuando no
estaba paralítica, me amarrabas a la cama y me pegabas con la
correa.
US.- Ayer te empenaste en dqam1e desnuda toda la noche sobre la
carreteray sin duda estf!j mala por eso.
Respecto al anclaje espacial, los comentarios de los personajes
centrales de la obra, denotan un recurrente volver a donde mismo, y
aunque no se define el lugar explícitamente y nunca se sabe donde se
encuentran, sabemos que es el mismo sitio desde el principio de la obra.

FANDO. - Sí, es cierto, que Vf!Y de prisa pero siempre vuelvo al mismo
sitio.
U S.- Pero otra vez volvemos a estar en el mismo sitio de siempre. No
hemos adelantado nada.
S~ embargo, las enunciaciones de Mitaro, uno de los personajes
secundarios, no revelan que el lugar en que él y sus acompañantes se
encuentra con Fando y Lis. Aparecen evocando un cementerio donde se
despojan de los sombreros.

y Lis

La obra se encuentra estructurada en cuadros. Estos se separan
unos de otros por medio del cierre de telón, en cada uno de ellos se
divide el texto, y existe un predominio discursivo de algún acto_r. Los
personajes de la obra se individualizan como sigue: Lis, la mu¡er del
carrito; Pando, el hombre que la lleva a Tar; y los tres hombres del
paraguas: Namur Mitaro y Toso.
Según habíamos mencionado más arriba, en est~ segundo
momento del análisis, nos remitimos a la propuesta de Greimas. Para
este autor la temporalidad, incluye el anclaje histórico, que es la mención
específica de fechas o eventos; y el anclaje espacial, que es la mención de
topónimos, ambientes y atmósferas. En Fando y Lis aunque no sabemos
en que fecha o época se desarrolla la obra, si sabemos que el suceso de la

MITARO. - Y o te había dicho que él le había prometido ir a verla
al cementerio con una flory un perro.
. . . Greimas asume la disjunción actoral, como una división de
posibili~ad del texto de acuerdo con el predominio discursivo de los
p~rsona¡es en él manifestados. Este tipo de persona¡·e es sobre el que se
fi lª 1~ .:tenc1on
. , a lo largo de toda la secuencia o segmentación. La
opos1c1on actoral, se funda así, en las distinciones categoriales de los
~ Tod_os los pasajes en cursiva, son extraídos directamente de la obra de la cual incluyo una

::ur

0 hago referencia a la
,otostauca
· y _cuya re1erencia
e
· se haya en la bibliografía.
· ·
a . aci , al final. del traba¡o,
~
on especifica, por dos simples razones, primero para no interrumpir la lectura del ensayo
que J_as veces 9~~ se cita son abundantes, y segundo porque la lectura previa de la obra
P
te ubicar con facilidad los fragmentos que se citan.

397
396

�personajes. En el primer cuadro de la obra, aparecen solamente Fando y
Lis, asumiéndose en una participación equilibrada. En el segundo cuadro,
la participación discursiva recae sobre Mitaro, Toso y Namur, habiendo
también participación de Fando. Lis, aunque está presente tiene una
participación muchísimo menor. En el tercer cuadro, la responsabilidad
discursiva se acentúa en Fando, Mitaro y Namur. Toso interviene un
poco y la presencia de Lis se mantiene durante toda la escena, su
intervención es casi nula. En el cuarto cuadro, la participación se carga
en Fando y Lis, mientras que la de Toso, Mitaro y Namur es muy breve.
En el cuadro quinto Toso, Mitaro y Namur sostienen una conversación
que se apropia de la participación discursiva. Fando entra al final
haciendo solamente acto de presencia.
El actor discursivo predominante en la obra sería Fando, pues en
él recae constantemente la verbalización a lo largo del texto. Pero si
consideramos a la pareja Fando y Lis como un personaje colectivo, este
sería el mayor eje discursivo. Mirados de la primera forma, dejando de
situarlos como pareja, Lis se ubicaría en segundo término como un
personaje que constituye la oposición, mientras que Toso, Mitaro y
Namur se inscribirían en el tercero.
Un tercer elemento de relevancia para Greimas, son los roles
temáticos, aquí se localizan las construcciones verbales con sus
elementos dominantes, establecen connotaciones y buscan la
combim.ción entre determinaciones espaciales y definiciones axiológicas.
Por ejemplo una determinación espacial aparece en la valoración de Tar.
Tar es aquel lugar en que la felicidad será alcanzada, es la esfera a la que
todos los personajes desean ingresar, aunque sepan de antemano que
resultará inalcanzable. Si bien el lugar en que se desenvuelve la obra,
como ya habíamos advertido, es el mismo lugar en que siempre han
permanecido. Es la zona de la que quieren escapar y en la que están
condenados a permanecer, aun y cuando anhelen una meta juzgada
como inaccesible9•

FANDO. - Dime que quieres.
US.-Que nos pongamos en camino hacia Tar.

FANDO. - Ahora mismo nos pondremos en marcha... Pero 11.evamos
mucho tiempo intentando llegar a Tar y aún no hemos
conseguido nada.
US.- Vamos a intentarlo otra veZ:
FANDO. - Estás enfadada conmigo porque después de tanto andar,
no hemos avanzado nada y estamos en el mismo sitio que
siempre.
Los personajes creen que al arribar a Tar podrán ser felices
porque entonces realizarán cosas que evidentemente pueden hacer si
permanecen en ese lugar, o si no pueden, tampoco podrán hacer' en
ningún otro lado. En tal personificación del intercambio valorativo, se
hace alusión a las discusiones sin sentido e irrelevantes en las que se
enfocan los hombres que supuestamente poseen y se jactan de un saber
muy vasto, como Toso, Mitaro y Namur. Pero se encuentran en iguales
condiciones que todos los demás porque el conocimiento que poseen no
representa ninguna utilidad.

FANDO.- Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremosfelices.
US.- Cuando lleguemos a Tar, como seremos felices, inventa
nuevas canciones para mí.
FANDO.- Que lastima que no estén los hombres del paraguas. Ellos
saben muchas cosas.
NAMUR- Nosotros llevamosya intentando varios años.
No obstante, la principal valoración perfilada de la obra, es la
relación de dominación existenJ:e entre hombres y mujeres. La grotesca
humillación de Fando hacia Lis, representa uno de los usuales
· tratamientos de los hombres a las mujeres. Fando sostiene que quiere a
Lis, y que le infringe daño sin saber que lo hacía. La desnuda y la ofrece a
otros hombres para hacerlos felices, al igual que en las culturas
falocráticas se exhibe al sexo femenino, en el entendido de hacer feliz al
genero opuesto debido a la belleza que muestra su desnudez. En cambio,
Lis le ruega a Fando que no la abandone, pues él es lo único valioso que
ella tiene. En este punto se vuelve palpable el conflicto de los sistemas de
significación en un plano moral, y que conforme a la óptica de Lotman,
se traducen y entrelazan dos lenguajes, dando como resultado la

9 Greimas, La semiótica del texto, Ejercicios prácticos, Piados, Col. Comunicaciones, Madrid., 1977
6 y SS.

398

399

�creolización que produce una nueva textualidad. Las periferias y los
núcleos semióticos entran en una relación recíproca de afectación 1°.

la . c~n?uce a una muerte irremediable, se va planteando desde el
pnne1p10 a lo largo de la obra, que en contraposición discursiva a Pando
la agramaticidad semiótica de Lis se va consolidando gramaticalmente:

FANDO.- ¡Arrastratef (Pando la vuelve a azotar. Lis se arrastra
titubeando. En un falso movimiento tropiezan sus manos
atadas con el tambor y rasga fa badana. Colérico.) 1Me
has roto el tambor! ¡Me has roto el tambor!
FANDO.- Pero yo lo hice para que te vieran los hombres que
pasaban... para que todo el mundo viera fo guapa que eres.
US.- (Llora) No, Fando, no me abandones. Sólo te tengo a ti.
Siguiendo a Greimas. la isotopía discursiva y las estructuras
aspectuales son dos peculiaridades que aparecen en la obra. La primera
significa la coherencia discursiva en la existencia del lenguaje, y no de una
serie de frases independientes, se reafirma si es posible postular -para la
totalidad de las clases que la constituyen- una isotopía común
reconocible, gracias a la recurrencia de una categoría o de un conjunto de
categorías lingüísticas a lo largo de todo su desarrollo; se basan en una
red de combinaciones, que se remiten de una frase a otra para garantizar
la permanencia tópica. Fando y Lis quieren llegar a Tar y siempre
regresan al mismo lugar, esta movilidad guarda un paralelismo con la
relación enfermiza, pues en ella sucede lo mismo al retornar
circularmente al mismo punto de partida. La reiteración de su regreso al
mismo lugar, la repetición de las reacciones violentas de Fando
constituyen el orden que posibilita la permanencia tópica.
Si bien, las estructuras aspectuales para Greimas componen un
nivel lógico semántico donde ocurren las operaciones lógicas que dan
cuenta de las manipulaciones del contenido del texto, implican también
un nivel discursivo, en donde dichas operaciones se tornan susceptibles a
11
una formulación de gramática narrativa. A nivel lógico semántico
encontramos que por una parte, cada vez que se dice en la obra que se ha
vuelto al mismo sitio, la historia entre Fando y Lis se repite y se legitima.
Fando la trata muy cariñosamente, de pronto cambia bruscamente y la
maltrata de una forma brutal. Esto establece un reflejo entre la relación y
el viaje circular a Tar. Pero por otra, la situación desventajosa de Lis, que

Lis es fa paralítica de dos piernas.
Una cadena de hierro une un pie de Lis con el canito.
Lis sigue llevando una cadena larga de hierro que une su tobillo al
canito.
Lis intenta afíastrarse pero no puede: sus manos unidas por fas esposas
se lo impiden.

US.- Yo sqy siempre fa que tne he fastidiado.
US.- Siempre me dices que no fo volverás a hacer, pero fuego me
atormentas en cuanto puedes y me dices que me vas a atar con una
cuerda para que no me pueda mover. Me hace florar.
Ahora bien, al encaminarnos en un tercer momento del análisis
del contenido_ de la obra, como ya mencionábamos, P. Guireaud apunta
que _las funciones . de los signos según Roman Jakobson se pueden
cons1?erar la c~_ouva, apelativa, poética, fática y metalingüística. En lo
que sigue, escnbiremos casi técnicamente, una breve definición de cada
una de ellas y los análisis a que nos condujeron.
Primeramente tenemos que la función referencial se entiende
como las relaciones entre el mensaje y el objeto al que hace referencia. Su
problema radica en formular una información verdadera del referente 12•

rando va al canitoy saca una coma.
El hecho de &lt;¡ue Fando saque la correa del carrito, nos informa
del carácter violento, amenazante y serio del mensaje que él transmite al
ordenar a Lis que se arrastre.
Por su parte la función emotiva se da en la comunicación cuando
se expresa una actitud sensible con respecto al objeto referencial.

FANDO.- Haré un eifuerzo, pero no sé si podré. ¡No sé si podré!
¡No sé si podré! ¿Tú crees que eso es una contestación?
Créeme, Lis.

10 Lotman,. Sen1iosfara: Semiótica de la mlt11ra y del texto, T. I, Trad. Dcsidcrio Navarro, Cátedra,

l 2 Guircaud, La sen,iología, Trad. Teresa Porraí'ian, Siglo \ ' eintiuno Editores México 1984: 12 )'

Madrid, 1996: 27-29.
11 lbídCIII, 105 SS.

SS.

400

'

401

'

�La repetición insistente, nos indica la actitud de f'.'ando co~ o un
mensaje de desesperación. En las siguientes lineas, la acntud de Lis con
respecto al mensaje es pesimista

La función poética es la relación del mensaje consigo mismo. E n
las artes el referente es el mensaje dejando de ser el instrumento de la
comunicación, para convertirse en su objeto.

FANDO.-

FANDO.- Pero no tienes soluciones para todo
_
US. - No, yo nunca encuentro soluciones, lo que ocurre es que me engano
dicienckJ que las he encontrado.
La función apelativa define las relaciones e~tr~ el mensaje y el
receptor, pues toda comunicación tiene por objetivo obtener una
reacción de este último.

Fando pone sus manos sobre las mejillas de Lls J la nnra
entusiasmado.
.
FANDO.- us ¡qué guapa eres! u s, habla. ¿Te aburre~ ¿Quieres
que toque el tambor para ti? (Fando mzra a Lls
esperando que ella responday luego mt!J contento añade.) .
Sí, bien veo que quieres q11e toque el tambor para !t.
(Fando, muy contento va hacia el carrito, desa!a e~ tambor
y se lo coloca a la altura del estómago.) ¿Que quieres que
te toque?
Todo el discurso y las acciones de Fando tienen un~ ~nción, que
interpela a su receptor, que es Lis, el mensaje tiene por obJe~vo obtener
·, de Li·s• En su mayoría, la brusquedad
de las
una reacc1on
.
. acciones que
, se
dan en la obra, cumplen una función apelativa, pues tienen ademas por
objeto obtener una reacción del público o, en este caso del lector,
veamos unos ejemplos más:

Fando sin ningún cuidado deja caer al suelo a Lis
}ando visiblemente disgustado, coge a Lis por 11na pierna y la arrastra
por el escenario.
US. - ¡Qué canciones tan bonitas! ¡Qué bueno ere~ Fando! (Paus~.
Fando, de pronto, saca las esposas y las mzra ft¡amente. Lis
nentiosamente.) No me hagas sufiir.

402

Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremos
felices.

Para simbolizar metafórica y metorumicamete, la pesll11.lsta,
eterna y absurda búsqueda de la felicidad que anhelan los individuos, se
presenta el deseo de llegar a Tar, y durante toda la obra, Tar se convierte
en el mensaje en sí, y en la temática principal de la farsa.
La función fática por su cuenta es aquélla que afirma, mantiene o
detiene la comunicación. El referente del mensaje fático es la propia
comunicación.

FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme. Qué bonito hace estar
allí (Señala el sitio donde estaba antes.) Oír como discuten
ustedes. ¡Q11é bien lo hacen? ¿Me dejan que yo discuta
también? (los tres hombres del paraguas se miran
disgttstadísimos.) Ella no me quiere hablar y a mí me
gusta contarle muchas cosas a cualquiera. Estqy solo. (Los
tres hombres del paraguas, en el colmo de su enfado, se
acuestan en el suelo, bqjo el paraguas y comienzan a
dormir. Humildemenle.) Dios sé muchas cosas. Puedo
ayudarles con tal de que me hables. (Pausa. Prosigue un
poco avergonzado.) También sé tocar el tambor. (Se ríe
tímidamente.) No m19 bien, pero sé canciones bonitas
como la canción de la pluma. Van a oír lo que es bueno.
(Fando va por el tambor. Los hombres del paraguas
duermen concienzudamente, alguno ronca.)
Aquí hay dos signos paralelos, uno verbal y uno no verbal, que
cumplen con una función fática opuesta, el signo no verbal, que es la
actitud de los hombres del paraguas en inscrita en las acotaciones, tiene
la finalidad de detener la comunicación, mientras que los signos verbales
de Fando tienen por objeto mantenerla.
No en último lugar, la función metalingüística tiene por objeto
definir el sentido de los signos que corren peligro de no ser
403

�comprendidos por el receptor. Traemos a colación un par de ejemplos

considerados indicios naturales, 15 en realidad están muy socializados
como lo demuestra el énfasis en la dicción de los personajes.
'

de este tipo de función:

FANDO. - Lo que más me gusta es besarla. Su cara es m11y suave, da
gusto acariciarla. Acaricia/a.
MITARO.- ¿Ahora?
FANDO.- Sí, acaríciala así. (Fando con sus dos manos coge la cara
de Lis las resbala por ella tiernamente.
La caricia que hace Pando a Lis, tiene como fin definir el sentido
de lo que les propone a los hombres del paraguas hacer a Lis.

US. - Además, siempre me dices que me vas a esposar de las manos,
como si no tuviera bastante con la cadena.
El comentario de Lis, define del signo del grillete, Pando la priva
de su libertad.
Para cerrar provisionalmente este apartado, ya que no se
descartan ulteriores desarrollos, identificamos que Guiraud asume que el
uso de los códigos paralingüísticos, toman gran importancia en el drama
como forma de expresión, dado que tanto los códigos se conciben como
los auxiliares, relevos o sustitutos del lenguaje y constituyen una serie de
signos paralelos al discurso: entonaciones, mímica, gestos, tiempo y
espacio de acción. Los códigos auxiliares del lenguaje son los códigos
prosódicos, kinésicos, y proxémicos, aunque también se entremezclan
con los códigos sociales como lo son: signos y formulas de cortesía,
13
tonos de voz, saludos, injurias, protocolos y los ritos • En nuestro
análisis dichas códigos se encuentran presentes en la obra, y los
encontramos tanto textualmente como en lenguaje icónico expresados en
4
su mayor parte en las acotaciones del guión1 •
Los códigos prosódicos representan las variaciones de elevación,
de cantidad y de intensidad del habla articulada. Desempeñan un papel
importante en la comunicación de sentimientos, y aunque pudiesen ser

13 Tbideni, 63 y ss.
14 En esta apartado del análisis, las acotaciones se muestran en color para poder distinguirlas de
lo 9ue expresan verbalmente los personajes.

404

FANDO. - (Gritando) Te he dicho que mires las flores ¿O es que no
me entiendes?
U S.- (Gritos de dolor) 1Ay, Fando! (Inmediatamente suave, como
temiendo disgustar a Fando) ¡Qué daño me has hecho!
FANDO.- No haces nada más que molestarme. (G,itand(J) Y no
llores.
NAMUR- Sí, eso es. Estábamos tratando de saberpor dónde viene el
viento. (Añade en tono más bqjo)... Para saber por dónde
se va.
. En l~s ejemp~os anteriores, los gritos de Fando indican rabia,
eno10; los gmos de Lis provocan la idea de dolor, y la suavidad el tono
de su voz, evoca el ter:nor que le tiene a Pando; mientras que el tono bajo
de la voz de Namur, illdica que se trata de algo de lo que no quiere que
se enteren los demás.
El código kinésico es simplemente aquél que cumple una
comunicación mediante gestos y mímica.s.

MITARO.- (Sonriente pero incisivo) Sin desear contradecirte
demasiado, quiero dejar bien dicho lo importante q11e es
saberpor dónde viene el viento.
1-'"ANDO.- Bésa111e Lis (Lis lllt!J se,ia e incpresiva, per111ite que
Fando apasionadamente, la bese).
. . La son~sa de Mitaro, nos indica su deseo por ocultar un
sen~ento, rruentras que la inexpresividad de Lis, nos habla de una
surrus1on y de un rechazo a Fando, tal vez por resentimiento.

lS Partimos de la idea de 9ue el signo, sólo alcanza el ru\·el de tal, cuando tiene la intención de
co:urucar. C~ando un fenómeno narural comunica sin intención, se le denomina indicio sui
em argo, los tn~ci?s pueden ser tomados como signos. En el caso del teatro se rec~~ a
moStrar algunos mdic1os naturales, con intención de comunicar algo y es ahí Jond; se convierten
en .signos·. De alu,' 9u~ tomemos como signos
·
,
'
·
algunos fenomenos
9ue
fuera del contexto
teatral
sena considerados 1ndicios.

405

�Los códigos proxémicos utilizan el espacio entre el emisor,Yel
receptor, para expresar la relación que existe entre ellos, o el propos1co

más de lo que los personajes pretenden evocar, mas nunca dejan de
conjugarse con el lenguaje verbal.

de intensidad de su diálogo.

6. Conclusiones

(Fando da 11nos pasos entre el carritoy Lis)
(Fondo irritado, coge el tambor y a distancia de ella, se pone a
repararlo)
El acercamiento de Fando refleja su acritud amenazante. Y la
lejanía de Fando indica su indiferencia hacia Lis.
Los códigos sociales como los tonos de YOZ, los saludos Y
formulas de cortesía, protocolos y ritos, se dilucidan y explicitan
enumerados de la siguiente manera:
FANDO.- (M.19 tierno) Sí, Lis,yo me acordaré de ti.
FANDO.- (Violentísimo) ¡Tampoco!
FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme.

(Los tres hombres del paraguas, de pie y serios se han quitado s11s
sombreros)

FAl DO.- (A,1,!J fiemo) Sí, I.Js,Jo me acordaré de ti_y te iré a 1ier con 11110
_flor y un perro. (Pausa larga. }ando mira a Lis.
Emocionado) Y en tu entierro cantare por lo bqjines eso de
"Qué bonito es 1111 entierro- que bonito es 1111 entierro" que
tiene fa n11ísica tan pegadiZf1. (La mira en silencio, lue?,O
añade satisfecho) Lo harépor ti.
El tono de voz, denota el carácter cambiante de Fan&lt;lo, sus
reacciones repentinas, el temor y la desolación que provoca la actitud de
Fando en Lis, el avergonzamiento en las disculpas, el movimiento que
representa despojarse del sombrero, ._y la enunciación del c~ment_erio
como lugar del descanso eterno, se conjuntan para sunboli.zar.
Simbolizan la convencionalidad que desempeñan los códigos sociales
llevando inherente una fuerza expresiva y comunicativa que pueden decir

406

La representación dramática es una analogía bajo su forma más
completa. Con este trabajo, hemos podido desenredar un poco de la gran
canodad d_e signos y significados que se entretejen en este texto, pues
F_an1o y Us es una obra cargada de signos gue pueden tener múltiples
s.igruficados: El grillete que une a Lis con el carrito, las esposas, el
paraguas de los tres hombres, el viaje a Tar, y una infinidad de
intercambios textuales a nivel de la sensibilidad. Se inserta así en un
sistema semiótico dentro de la esfera artística, como un texto perpetuado
en su decodificación.
Fernando ,\rrabal, como pudimos observar, llena esta obra de
contradicciones intencionales, de irorúa y de sátira de la sociedad
contemporánea. Posee una enorme carga profana, dota a sus personajes
de una fina irorúa que llega a poner en cuestión rituales religiosos de la
mayor seriedad como los funerales. Fando y Lis es una obra compleja,
con una fuerte dosis pacífica y provocativa, periférica y nuclear, ordenada
y absurda. Estos factores su funden y constituyen un agudo
interrogatorio a la cultura occidental por la moralidad que se rige
abrumadoramente.
.
Arrabal toma las prácticas cotidianas y, valiéndose de los códigos
soe1ales, los conduce al extremo y hace que sus vicios aparezcan de una
manera grotesca, llevando de la mano al lector/ espectador al ámbito
ilimitado de lo sorpresivo, y a dejarlo sin otra alternativa más que
rec~nocer y localizar una complejidad de signos que van configurando el
geruo de la obra. os presenta desde su radical singularidad, su visión
creativa del mundo guc nos rodea y en el que él mismo se encuentra
inmerso, y de esta forma percatarnos, que los fenómenos de la cultura se
mantienen sujetos a muy diversos tipos de representación simbólica.

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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2004, No 31, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>SEGUNDA .SECCIÓN

LETRAS

�HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO
(Klisberg)
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. Un vacío de discusión ética
Una mirada rápida a los adelantos obtenidos en la ciencia y la tecnología,
nos muestra que a nivel mundial, se ha evoluciona~o en forma decisiva,
dejando de lado atender a los reclamos sociales. Las políticas públicas
durante años, han focalizado su aten~ión a otras áreas, olvidando que el
cambio integral, nos exige encarar los grandes problemas colectivos.
Dejar. atrás el nivel de despotismo histórico a grupos vulnerables de la
población. La multiculturalidad nos exige la igualdad entre los seres
humanos y un cambio de actitudes que favorezca el respeto al otro.
En todos los órdenes de la ciencia hay un avance, pero en el ámbito
social, la investigación es limitada y aislada. La división disciplinaria nos
ha mantenido rezagad~s en comparación con numerosos países de
Europa y Estados Unidos. Ignorar el progreso científico y tecnológico en
este campo y la necesidad de trabajar en equipo$ interdisciplinarios,
·significa perder la oportunidad de transformar la vida de muchos
hombres ymujeres que enfrentan día a día serias dificultades.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

Enfoco mi atención a un problema generalizado a nivel mundial, el
rechazo a personas con enfermedades mentales severas. El
reduccionismo economicista ha ocasionado políticas ineficientes en el
campo de la conciencia cívica. Esta afirmación no pretende suplantar el
peso de los factores económicos en el desarrollo, pero hay también que
destacar los déficit éticos y la necesidad urgente de implementar
conductas solidarias, como verdaderos activos del progreso económico y
social. Somos responsables los unos de los o ~ en la construcción de
una nueva "sociedad con un rostro más humano" (Kliksberg, 2004), que
respete los principios de la democracia, la educación moral y cívica, los
derechos humanos y la educación para la paz.

res~uestas efectivas y acciones orientadas a vencer las grandes
desigualdades. Trabajar en solidaridad, poniendo en práctica una virtud
que pareciera haberse olvidado en esta época. Asumir la tarea de luchar
para que todas y cada uno de los hombres puedan gozar de una
existencia auténticamente humana.

230

El hecho es que la globalización ha propiciado un vacío ético. El
dinero se ha convertido en el máximo estándar de conducta. Las nuevas
generaciones de profesionales deben estar preparadas para asumir sus
responsabilidades sociales. Eludir este compromiso, como ha sucedido
en América Latina durante décadas, es fomentar la violación a los
derechos humanos fundamentalmente reconocidos.
Ello significa poner en el centro de la agenda pública y educativa, la
exigencia de responder a los desafíos éticos del país, ofreciendo
soluciones a los dilemas sociales; propugnar por políticas concretas
encaminadas a transformar una sociedad injusta en otra justa. La acción
apunta entonces, a acentuar el énfasis en el rol del estado y de la
universidad en el campo social, y la necesidad de plantear objetivos que
propicien fortalecer una verdadera democracia, fundada en el desarrollo
social y la justicia.
El problema, nos coloca ante el reto de responder a las exigencias
éticas del momento que vivimos; educar ciudadanos autónomos, críticos
participativos y responsables, capaces de trascender la _esfera óntica en
benefi,co del derecho a la igualdad. El valor de la justicia radica en la
exigencia social que hace posible el bien común. Cambiar actitudes de
intolerancia en solidaridad con el otro, particularmente con aquél en el
que la injusticia se hace más patente.

2. La justicia necesita_ de la solidaridad
La magnitud _del problema •que nos ocupa, ofrece un reto de gran
c;omplejidad. El proceso de democratización y los reclamos vigorosos de
grupos de ·población vulnerables, son angustiosos. Hay necesidad de

231

El nuevo debate sobre el desarrollo, nos impele a poner atención al
mundo de las minorías, integrando la ética de la atención al otro, en el
plan educativo. Sólo en esta forma podremos asegurar la construcción de
la sociedad del conocimiento, nuestra competitividad nacional e
internacional y la búsqueda de nuevos caminos para mejorar los niveles
de bienestar social.
Cualquier empresa donde sea necesario tomar una decisión en torno
al bien común, nos compromete a asumirla con responsabilidad. Este es
el principio sobre el cual se fundamenta mi postura enfocada a poner en
práctica un proyecto piloto de enseñanza alternativa, como respuesta a
una necesidad prioritaria de la entidad y del país, así como el deseo de
ofrecer una ayuda humanitaria y dar un testimonio de solidaridad.
Las personas con enfermedades severas mentales necesitan ser
tratadas en comunidades que promuevan su calidad de vida e integración
a la vida social. A ellos, en primer término, está orientado mi proyecto
enfocado al desarrollo de la inteligencia lingüística, y en segundo plano,
para promover actividades orientadas al desarrollo del sentido de la
justicia, la convivencia pacífica entre los hombres y el respeto a la
diferencia y a la dignidad de todo ser ~umano.
Los ?escubrimientos en el orden científico, han creado grandes
expectauvas en numerosas disciplinas de investigación. La promesa de
grandes avances en el desarrollo mundial, nos impele a no permanecer al
margen ~n el campo de la responsabilidad social. Es necesario romper la
brecha entre los países avanzados y el nuestro; trabajar juntos, educar en
el diálogo respetuoso y el compromiso comunitario; afrontar los desafios
de la mundialización; realizar acciones que sostengan el desarrollo
económico y social del país y de nuestra entidad. El imperativo de
nuestro tiempo es crear instrumentos idóneos que puedan generar la
co~strucción del constructo cognitivo, acorde a las necesidades psicosoc1ales de nuestra época. Trabajar el capital social, instituir la
responsabilidad de la ciencia acorde al desarrollo de un mundo equitativo
Y sostenible; un orbe donde exista la conciencia de derechos y
responsabilidades, normas y valores desde una perspectiva intercultural.

�232

América Latina está urgida de reconstruir lineas de acción que se
canalicen a la educación y la salud. La desligitimación de las políticas
públicas ha significado, hasta ahora, eludir, postergar, marginar lo que es
prioritario desde el punto de vista ético. México presenta un alto índice
de problemas educativos, sociales y de enfermedades de orden
neurológico y psiquiátrico, que ameritan atención. Los datos estadísticos
subrayan una penuria humana insoslayable :(. la exigencia de poner
atención a este campo, buscando respuestas eficaces. El asunto nos habla
también, de la necesidad de colaborar a favor de personas vulnerables,
ser solidarios. Nuestra responsabilidad es atender a los seres humanos,
con vista a resolver los problemas de nuestra realidad.
Hay evidencias conclusivas de que pacientes con enfermedades
metales, al ser rehabilitados, pueden mejorar significativamente, al igual
que las actitudes de los familiares. Ayudarlos representa además, educar
en la toma de conciencia del sufrimiento ajeno, la asunción de nuestra
responsabilidad frente al otro y el compromiso de restaurar su dignidad.
Aspectos que pueden fortalecerse al tener la certeza de que este tipo
de programas han dado resultado positivo en otros organismos. NAMI,
organización comunitaria de autoayuda y defensa a las personas que
sufren enfermedades mentales graves y sus familias en los Estados
Unidos, con más de 1200 afiliadas estatales y locales en los 50 estados de
su territorio, además del distrito de Colombia, Puerto Rico, Canadá y
México, ha canalizado sus esfuerzos al apoyo de familias y pacientes a
través de cursos y talleres que se traducen en un armonioso
entendimiento entre los allegados, en beneficio de la recuperación del
sujeto con problemas de orden mental. Sus logros les han permitido así
desarrollar políticas federales, estatales y privadas en contra de la
discriminación; realizar investigaciones sobre las causas, los síntomas y
los ~astornos cerebrales y trabajar en defensa de ·1os que sufren
enfermedades mentales graves (www.nami.org).
Lo mismo sucede con INGENIUM, organismo constituido en esta
entidad, filial de NAMI, que tiene como fin proporcionar información,
asistencia y apoyo emocional a personas que sufren una enfermedad de
orden neurobiológico y sus familias. Su misión es instituir la mejor
infraestrUctura médica, legal, laboral, educativa y de servicio. Luchar para
que ningún paciente interrurn'p a su desarrollo y realización como ser
humano. ~ participación como profesora del programa de Familia a
Familia que imparte INGENIUM, me ha permitido documentarme

233

HACIA UNA SOCIEDAD CON

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

UN ROSTRO MÁS HUMANO

sobre los problemas que atañen a las enfermedades mentales, realizar
intercambio de experiencias con otros colegas y constatar la necesidad de
promover la educación para la solidaridad y el servicio a la humanidad.
El énfasis del rol de las universidades en el campo social, nos exige la
creación de programas emergentes que respondan a los desafíos
éticos de la pobreza, discriminación y salud, eh otras palabras, resolver la
situación de los débiles de América Latina, integrando el capital social de
la universidad. Investigar en esta linea, nos ofrece grandes posibilidades
de producción de riqueza; perspectivas de crecimiento, que nos pueden
situar en el entorno internacional por su repercusión en beneficio de
todos los hombres.

3. Un modelo de servicio y atención comunitaria
Actualmente estoy trabajando en la elaboración de este modelo de
enseñanza alternativa, que permite dar un servicio de atención primaria a
personas con enfermedades mentales severas. Con el programa se
pretende dar un impulso más directo y sustancial a la formación de una
conciencia ética de nuestros educandos; estimular la acción solidaria y la
participación activa en el bienestar social; romper viejos esquemas, en
busca de soluciones a la disparidad social, la pobreza y la marginación.

Mi hipótesis está basada en el
presupuesto de que el
desarrollo de la economía
globalizada y el nuevo entorno
internacional, nos obligan a
investigar, generar
co~ocimíento y estimular la
conciencia cívica, participando
en la solución de los problemas
sociales del país.

Variables dependientes
Hl. Producción de conocimientos y
educación ciudadana (agenda

21).
H2.

Aprendizaje basado en la
formación ética y social
H3. Servicio a personas con
enfermedades severas
H4. Cooperación en las políticas
sociales de la entidad.

Variable independiente
Un
modelo
de
enseñanza
alternativa v de servicio

Variable interviniente

i

1'
Grupo de control

~-----·➔

Grupo experimental

�234

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

La investigación enfatiza particularmente en el_ desarrollo d~ la
inteligencia lingüística. Hoy por hoy, todas las _s?ciedades ~onocida_s,
sitúan al lenguaje entre las capacidades cogruttvas y soci~~s mas
valoradas, siendo importante de por sí y como elemento a ~ r p~ra
actuar en casi todos los dominios. El proyecto Zero de Gardner, ha sido
una revelación significativa para entender las inteligencias múltiples,
entre las cuales la lingüística ocupa un lu~ preponderante e~~e las
capacidades cognitivas y sociales más valor~s. La concepcion del
hexágono cognitivo de Gerdner, nos plantea esta postura, Y la
importancia de la cooperación entre seis disciplinas:

235

que trabajar en este campo es esencial, pues ejercitar las habilidades de
leer y escribir, abren un camino para el desarrollo de las estructuras del
pensamiento y la capacidad transformadora del mundo. Así podemos
afirmar que, desarrollar la inteligencia lingüística supone la comprensión
explícita del lenguaje; entender la relación que se establece entre la
palabra y la realidad. El lenguaje puede entonces, favorecer el desarrollo
mental del individuo al estimular tanto la interacción humana como la
apropiación de la cultura. Mi experiencia docente en el campo de la
lingüística, me ha permitido observar la bondad de cultivar el
razonamiento verbal, en beneficio de los seres humanos. Menciono
autores que han revolucionado este tema como Goodman, Halliday,
Bruner, Vygotsky, Rosenblatt, Hunt, Pressley, y otros.
Aunada a esta postura teórica, la teoría de la inteligencia emocional
marca otra pauta importante, al- señalar la unión entte dos componentes
fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. La teoría del
conocimiento y el uso de emociones postulan una serie de habilidades
importantes relacionadas con la persona y el funcionamiento social.

l
1

1
1

~t~1/;·-~··

~~~··

'·

Neurociencia
Rciacionei tntn ltu ci,ncia, cvg,,iritcu

Dentro de todas ellas, el lenguaje ocupa una· posición m~dular, al
incorporar todas las concepciones científicas, d~sde la relativa a las
neuronas hasta el nivel de organización social (Gardner,. 2000).
Pretender, por tanto, trabajar en este campo, constituye uno de los
desafros más significativos, considerando que los ser~s human?s se
comunican simbólicamente, es decir, a través de lengua¡es. De ahí que,
este proyecto debe entenderse a partir de qu~ la cul~ra está inscrita ~n el
cerebro de los hombres. Así es como la via del ruvel representacional
permite la comprensión de numero~os problemas, explicados dentro de
un concepto de racionalidad, pero mterpretados a la luz de la estrec?a
concomitancia que guardan en~e si las estrUcturas mentales y el lengua¡e.
Este planteamiento es suficiente por si_ ~s~o,. para de1:1ostr~r la
·relación entre las variables planteadas en .fil hipotesis y la evidencia de

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas- y
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente,
y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
problemas y elaborar planes de vida y metas. (Mayer y Salovey,1997).
Las investigaciones sobre los efectos benéficos de las emociones
positivas y de la inteligencia emoci.onal sobre el bienestar físico y
psicológico, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte, se enfocan
en el reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas
en el servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
referencia de como la emoción positiva puede ser importante para el
conctructo de la inteligencia emocional. Sin embargo la capacidad de
reconocer y usar emociones positivas para manejar circunstancias
negativas, puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y
la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apreciar
totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los principales
determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el acceso
a nuestra vida emocional (Mayer y Salovey 1997), lo que implica la
capacidad de usar nuestros sentimientos como medios de entender y

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

236

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

guiar nuestro comportamiento y por ende, intervenir eficazmente en la
recuperación de algunas enfermedades mentales severas.
El fundamento teórico sustentado en este proyecto, quedaría
incompleto si no apuntara a las necesidades sociales de nuestra realidad
latinoamericana discutidas ampliamente por ideólogos de renombre (Red
Interamericana · de Capital Social, Ética y Desarrollo), y la urgencia de
replantear la agenda del desarrollo, desde una 2tl4ura de la solidaridad.

'

El conocimiento tecnológico disponible y los acelerados progresos en
medicina, han permitido en las naciones más ricas una atención a los
problemas de salud de manera significativa, pero en cambio, amplios
sectores de otro tipo de entidades están agobiados por carecer de lo más
elemental. Junto con el crecimiento económico surge entonces, el
requerimiento de lograr el desarrollo social y propiciar la equidad,
integrando los valores morales que den un sentido ético a la acción.
En este reenfoque de pensamiento, se inscribe la integración activa de
los grupos vulnerable, que tienen que ver con la variable ausente. Se han
subestimado los encadenamientos recíprocos entre las diversas
dimensiones que constituyen el entramado social y las experiencias
actuales indican, que el crecimiento de un país significa bienestar
colectivo, inscrito simultáneamente en el desarrollo social. (Kliksberg,

2004)
4. Hacia una cultura solidaria
Se trata de un proyecto piloto para el desarrollo de la inteligencia
lingüística en personas con trastornos mentales severos, está orientado a
probar el diseño de un programa de educación alternativa con la
modalidad de servicio a la comunidad sobre la base de fortalecer una
cultura solidaria. Para este efecto se seguirán los pasos que a
continuación se enumeran:
1. Diseñar el programa de educación alternativa enfocado al
desarrollo de la inteligencia lingüística, con incorporación de
estrategias didácticas para acceder al conocimiento y el desarrollo
de habilidades, a partir d~ la fórmula SCORE:

1Habilidades

237

sociales para el trabajo grupal colaborativo

s

(SHARE) SABER COMPARTIR

e

(CUMPLIMEN1) COMUNICAR ELOGIOS

o

(OFFER) OFRECER AYUDA

R

(RECOMMEND) RECOMENDAR CAMBIOS

E

(EXERCISE)EJERCITAR AUTOCONTROL

2. Aplicar el programa en un grupo de personas con enfermedades
mentales severas en fase estable y previamente seleccionado.
3. Proceder a un análisis descriptivo sobre los procesos mentales que
intervienen en las tareas asignadas y la evaluación de las
diferencias lingüísticas y de socialización.
4. Estudiar el derecho a la protección de grupos vulnerables.
5. Establecer vínculos con otros investigadores de la Red
Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo.
6. Promover un programa de voluntariado que pueda derivar
posteriormente en otros talleres.
7. Planear de una segunda fase d&lt;! operación de este proyecto, para
crear una casa de medio camino, integrando un equipo
interdisciplinario de investigadores.

5. Conclusiones
El proyecto, como pueden observarse, nace de la necesidad de crear un
nuevo modo de .trabajar en la formación de una cultura solidaria y una
sociedad más justa hacia la participación comunitaria, el desarrollo de
una conciencia moral, y la responsabilidad social. Pilares del progreso
social, el cambio estructural de la sociedad y las relaciones
internacionales. En otros términos, erradicar el abismo entre estratos
ricos y pobres, que pareciera extender el panorama de la pobreza hacia el
abandono de las minorías, la marginación o discriminación social;

�ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

238

responder de manera acuciante al problema de educar en la
responsabilidad social.
Sin embargo, es preciso- puntualizar también en la necesidad de la
formación ético-ciudadana de los estudiantes universitarios en el marco
de la educación integral, con la concurrencia de valores que superen la
discriminación,· xenofobia o etnocentrismo. La intolerancia que se
manifiesta en la marginación y la exclusión de1a. sociedad de los grupos
vulnerables, o la violencia, el estigma y la discriminación dé son víctimas
esos grupos, es un problema de carácter ético y político.

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

~~:!!:

239

~a~JO) Teoría del lenguaje, traducción de Julián Marías. Revista del

CASSANY, D.-La cocina de la escritura. Editorial Anagrama. Barcelona.
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cogmltve approach to creativity.
· aste oo s aperback, 1984.

La tolerancia no es por tanto un principio teórico, es un modelo de
.1

l

vida, al igual que la cultura del diálogo y del respeto por el otro,
principios que debeóan prevalecer en nuestra sociedad.

~!~tas7c~!!;k~~ 983) Frames of Mind· The Theory

La sociedad del conocimiento, que es la base estructural de la
globalización, tiene que apostar por la investigación científica y la calidad
moral de sus ciudadanos; promover una nueva sociedad con un rostro
más humano y poner fin a la pobreza del mundo; a las desigualdades
frecuentemente institucionalizadas, por las cuales numerosas personas
son privadas de su dignidad y derechos; dejar a lo económico el dominio
respecto a la equidad, el empleo y el medio ambiente. Buscar una mejora
. sostenible a la calidad de vida. La sostenibilidad que atañe tanto a la
política pública como a la educación, y que- se identifica como un
proceso de socialización y compromiso moral.

G~NER, H. (1985). The Mind's New Science: A H.
,r
R.evolu!ton. New York: Basic Books.
rstory O; the Cognitive

Bibliografia
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�SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humarústicos
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y
de la Facultad de Derecho y Criminología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Vaya, por delante, una confesión personal: nací entre libros y entre libros
he de morir. Soy - ¿por qué no decirlo? - un ciudadano de la república
de los libros por derecho de amor y estudio. Autor vocacional y lector
empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me
hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente
mi bolsillo. Todo esto viene a cuento porque mi disertación no será,
simplemente, una académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me propongo
ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser y el quehacer de la
cultura y sobre la esencia del libro como ente expresivo-instrumental.
Pero mi mensaje será -así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de
eros cultural.
Empezaré por hablar de la vida humana como cultura. Necesitamos
orientarnos, saber a qué atenernos respecto de los seres que integran la
realidad en la que nos encontramos viviendo. En seguir esa orientación
hos va nuestra pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvamos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.
En la conexión cambiante del yo y del mundo se da un dinamismo
dramático que constituye la realidad de la vida humana. Buscando la
estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma

�242

l.

l

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

AGusrlN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

o programa de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con mi programa de
salvación, ha sido, sigue siendo y va ser, mi tarea primordial en la vida.
Cuando parece que se pierde todo mi sostén y que vamos a naufragar en
el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan sólo se trata de
que el riesgo me circunda, sino que yo mismo soy riesgo en la fragilidad
de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de~cesos únicos ensartados
como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo de
manifiesto una asombrosa y al parecer inagotable multiplicación de
posibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igual valor
para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, podría· lanzarme ciegamente
en cualquier dirección. Se acabaría la seriedad, la fe, la razón en el acto de
decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la
incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie
porque no es un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no
es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su . vida personal.
Conocimientos que flotan en nuestro ser y se deslizan sin dejar ningún
sedimiento, no forman cultura. Otros por el contrario, penetran en
nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y
pasiones, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podría decir que se
hacen, en nosotros, carne y sangre, vida y espíritu... Los transformamos
y nos transforman. No son simples conocimientos "nacionales", sino
que son verdaderamente _conocimientos "reales" -como diría Newmanporque los hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una vez
asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por
nosotros mismos y no por medio de ·otros. Habrá una manera propia de
comprender y de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y
a un · temperamento peculiar. Conocemos las cosas conociéndonos a
nosotros mismos, y no las comunicaremos al exterior sino
comunicándonos a nosotros mismos. El hombre, al conocerse, se hace
más hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea problemas, descubre
soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No
hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y
significa cultivo. Pero el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantación, la labor del sembrador. Sin este afán humano sobre la tierra
·en cuanta ~eta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse

la cultura personal.

·

243

~ vida d~l h~mbre culto no puede ser conducida sin filosofía esto
es, sm conc1enc1a
. '.
"
. de que en cada suceso , en cad a acaecllillento
trasparece el sentido s?bretemporal de que está empapado". La divis~
del h~1;1bre culto podna ser aquella que formuló Eugenio D'Ors· La
elevac1on d~ la anécdota a categoría. No se puede ser culto sin una ~ or
~enos- dtscreta base filosófica como elemento integrante y a un ,e:,o,
e . o que es, entre nosotr~~• la llamada "cultura general". No debe
olv1da~se_ que no hay formac1on auténtica que no repose en un decoroso
co~ocmuento del hombre en cuanto hombre. En este sentido no ha
mas. c~tura que_ la cultura humanista. Todo lo demás es barb~rie N~
supr1m1remos runguno de los datos y valores esenciales del ho~bre
porque una cultura d~seq~~brada o deficiente no merece el nombre d;
cultura.
Daremos sat1sfacc1on a las leo-itimas
exio-idas
d e1 cuerpo, pero
b
e,·
e,·
uscaremos _Para e1 espíritu luz, belleza y bien... La perfección humana
frente a la vida toda y ~ la universalidad de las cosas es abarcada por el
concepto ?,e cultura. Mientras el humanismo sólo apunta derechamente a
la perf~~cion del hombre, P?r el hombre; la idea de cultura engloba la
perfecc10n del hombre y su circunstancia.

~

La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza
humana, pero es obra del espíritu y de la libertad, agregando sus
esfuerz~s al ?~ la naturaleza. ~ultura es plenitud vital específicamente
hu:n~na. acuVIdades especulativas y actividades prácticas (éticas y
arus~cas) engranadas al tiempo y a sus vicisitude;, Trátase
consigwentem_ente, de algo especialmente humano y, como tal'
pere~ede~?· Siempre me ha parecido magnífica aquella expresión d~
Hemot: La cu_itura es lo que queda mando todo lo demás se ha olvidado".
Queda la _ca~acidad, la aptitud. Gracias a la cultura, nuestras sensaciones
nues~a~ 1magenes, ~uestras in~ciones, nos pueden sobrevivir y, po;
cons1gu1ente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que
ya se eneuentra fuera del yo.
La vida_ humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser
compre~~1endo l.a producción y utilización de objetivaciones culrurale[
~:~bien de ma~era e~inente cultural. No hay que olvidar que el
. mtsm~ Y fl~enc1a de vida se fraguan, en el interior de un sujeto, el
~bro Y1~ smforua, la catedral y la herramienta. Consciente O parcialmente
m~o~sc1ente, el proceso de creación cultural -radicando en la capacidad
ob1euvamente del hombre- va desde la primera incitación O germi · ,
hasta q
1 b'
•
. .
nac1on
d
ue e o J~to mgresa con vida mdependiente y propia en el mundo
el la cultura. S1 por una parte el hombre crea la cultura por otra la
cu tura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, 'en la vida de

�11

'lt

1

245

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica.._. Gr~cias a
estas realidades realizamos íntimamente nuestra pr?p1a mdole,
acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior, cumplimos nuestro

objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la
proyección al exterior de la interioridad del hombre. Nada de raro tiene
que el hombre, al autoafi.rmarse, edifique un mundo, si pensamos que
lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de instancias
objetivas.

244

destino natural.
Tan importante resulta la cultura para la compr~~sión del h~mbre,
que Emst Cassirer ha llegado a decir que "la caractensttca sobresaliente y
distintiva del hombre no es una naturaleza m~~sica sino su obra". Es
esta obra, el sistema de las actividades hu~a'nas, ~o que ~e~~e Y
determina el círculo de humanidad. "El lenguaJe, el mtto, la religton, el
arte, la ciencia y la historia son otros tantos 'con~tituyentes'., de los
diversos sectores de este círculo".1 Sin desconocer la tmportancta de una
·' funci·onal del hombre y de una filosofía de . las
const·d erac1on
. , formas
simbólicas no creo que sea posible proporcionar una v1s1on de la
estrUctura 'fundamental de cada una de las actividades c~turales ~~manas
-como en vano lo pretende Cassirer- sin una previa metafísica del
hombre.
La cultura proviene -como lo ha apuntado Francisco Romer~ de la
capacidad objetivante. Si el hombre es un ser que capta Y concibe un
mundo objetivo, la cultura fo~a cuerpo con ~~ hecho de ser. humano.
Distinguese entre cultura objetiva -toda creac1on del hom~re. o~ra de
· arte mst1tuc1on,
· · ·,
teon'a, costumbre- y vida cultural -ex1stenc1a del
ho~bre entre los entes objetivos creados por él.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño a la naturaleza,
de incorporarle un sentido. Todo aquello que de alguna manera
producimos O modificamos para introducir _en nuestro c~c~o humano,
es objeto de cultura: parques nacionales, pisapapeles, e?1fic1os, leyes ~
reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tterra enter~ est~
· d a, porque no hay r1·neón en ella que escape- a las relaciones
eultunza
juríditas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura.
Cabe decir que son pura naturaleza.
El objeto cultural, sentido humano impreso e~ ~a c~sa, se
"de algo sigru·ficante a algo s1gruficado . Base
comprend e pasando
.
.
material, contenido o sentido y referencia a un valor ~u~ ,no es parte
efectiva de un objeto ·sino de una dirección o polanzac1on-_ son los
ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre hu~aruza lo no
humano, transforma la realidad colonizándola. "Vida humana
1 Ernest Cassier, Antropología

Primitivamente la palabra cultura significó un estado o una posesión
de la persona individual (cultura animt). Posteriormente adquirió el
sentido de la estrUctura objetiva supraindividual. En realidad, ambos
aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan
mutuamente. Conviene recordar que la palabra cultura arranca del
cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado se extendió al cultivo
anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un
conjunto de productos con sentido, que existen ahora y por grupo, para
nosotros. Cada sector está constituido por bienes culturales que encaman
un valor peculiar. No se trata de un organismo sino de una organización
de partes esencialmente distintas en una unidad más o menos
diferenciada y estrecha.
Una autentica filosofía de la cultura intenta conocer el mundo de la
cultura no como un mero agregado de hechos inconexos y dispersos,
sino como un todo orgánico, como un sistema. El hombre vive en una
sociedad de pensamiento y sentimiento cuyos elementos y condiciones
constitutivos son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones
sobreviven a la existencia individual y efímera de sus forjadores. Entre
estabilización y evolución se da uha tensión constante. Hay una
tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que
propende a romper este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma
2
Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del hombre" •
Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al
hombre· a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro
de la historia depende de la cultura, no de la fatalidad".
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores
expresados por la actividad humana, está ahora en nuestras manos. Si la
~ultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra
responsabilidad histórica. Conciencia cr1t1ca, organicidad de
conocimientos, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a
condición de no absólutizar los valores humanos. Sin un fundamento

Filosófica -Introducción a una Filosofía de la Cultura-

Editorial Fondo de Cultura Económica

2 "Antropolología

Filosófica", pág. 313, Fondo de Cultura Económica

�AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

246

trascendente de los valores, la cultura se viene abajo como falso ídolo. O
el fundamento de los valores es Dios, o los valores cesan de ser tales.
Los valores que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
valor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abba~ano- ~en~ dos
significados fundamentales. El primero es más ant1gu~ y s1?111fica la
formación del hombre, su mejoramiento ~ ,perfeccionamiento. El
segundo significado indica el producto de esta fo~ación, e~t?. es, el
conjunto de los modos de vivir y de pensar culuvados,. ~rvili~~d~}
pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de c1vilizac1on .
Mi maestro, el Dr. Juan Zaragüeta, ha dicho que "la cultura es la
superación de la naturaleza por un esfuerzo hum~º- a ella conducen!e en
las diversas direcciones de la vida'"'. Conoc1m1ento de los seres,
actuación sobre ellos, valoración, reflexión filosófica, religión son modos
categorías de la cultura. En este sentido, c~be decir, que la cultu~a es
0
característica distintiva y universal de las sociedades humanas. Jamas se
ha tenido noticia de un grupo humano que no tuviere lenguaje,
tradiciones costumbres e instituciones. La segunda edición de la magna
"Enciclop:dia Filosófica" italiana, defin~ l~ .cul~ra ~n los siguientes
términos: Cultura: "Esercitazjone del/e Jaco/ta spmtualt, mediante la qua/e queste

sono porte in condizjone di dari i Jrutti piu abondanti e i miglio che ~a _Joro natura/e
constituzjone consenta".5 Hasta aquí algunas indispensables prec1s10nes sobre
la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española,
en su 18ava. Edición nos ofrece tres acepciones del vocablo libro (del
latín liber, libri): 1) ''Reunión de muchas hojas de papel, ~itela, etc.,
ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado ¡untas con
cubierta de papel, cartón, pergamino y otra piel, etc., y._~ue forman un
volumen. 2) Obra científica o literaria de bastante extens1on para ~~°:1ar
volumen. 3) Cada una de ciertas partes principales, en que suele ~v1,~se
la obra científica o literaria y los códigos y leyes de gran extens1on • ~a
primera acepción se centra en la causa material del libro y nada nos dice
de su causa formal, de su causa eficiente y de su causa final. La segunda
acepción apunta la causa formal dentro de los límites de lo científico Yde

3 Nicolás

Abbagnano, Dfrcionario de Filosofta, pág. 272, Fondo de Cultura

Económica
• Juan Zaragüeta: Diccionario Filosófico pág. 139, Espasa ~alpe,_ S.A. .
s Enciclopedia Filosófica, volumen 2, pág. 207 G. C. Sanson Editore, F1rence

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

lo li~erario. La tercera significación señala, por extensión y aliteración, un
parucular uso de la palabra libro.
Yo quisiera hablar del libro desde el punto de vista de la filosofía de la
cultura. Y esto no lo hace ningún diccionario. Como ente cultural el
libro posee una cierta expresividad transfísica, como resultante de' su
es~ctura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo accesorio
denvado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una cosa
medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del _ho~zonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del
ente expresivo-instrumental. En un libro se encarnan virtualidades que
no pueden identificarse en ningún caso con su material. Las palabras
sobre el papel son vehículos de expresiones, sentidos y posibilidades de
inteligibilidad. Lo que corporaliza la expresión o el sentido transmaterial
no es ya la materia (que sería un suplemento), sino la estructura
inmaterial del signo, la esfera ideal de conexiones culturales. Dicho de
modo más preciso: el libro es una totalidad expresiva de signo más
relación más sistema transfísico o cultural.
¿Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin intérprete? El libro
no siempre habla para todos ni a todos dice lo mismo. Nada dice para un
analfabeto y muy poco dice para el tonto. Cosa diferente es que lea un
hombre inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía O de
matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio.
Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra
de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo
pluridimensional en su sentido, curiosa entidad la del libro: su coseidad
no le impide un hálito de personeidad. Esta entidad entre la naturaleza v
el espíritu lleva, de algún modo, el resplandor presencial de su auto;.
Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso
algunas veces no se origina totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será'expresión de una persona y hasta de un pueblo y de una raza. En
el li~ro no hay que ver solamente lo que se manifiesta, sino quien se
marufiesta. Hay. libros jóvenes, agresivos, irrespetuosos, humildes,
personales, petulantes, deprimentes, esperanzados... En la última
instancia, cabria decir que hay tantos libros posibles como personasautores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia personal,
proximidad existencial entre hombres, manifestación espiritual concreta.
El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro
amistad. Está más allá de lo útil. Difunde la cultura y los dones del
~spíritu por superabundancia de vida. Naturalmente que también hay los
libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos. Hay libros -no

�248

AGUSfiN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

cabe duda - que derraman rencor. Por eso a los libros hay que escogerlos
como se escogen a los amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial
amigo, el filósofo español Pedro Caba "todo libro, como toda obra del
hombre, como toda acción~ como todo gesto, aspira a un mínimo de
originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser
padre o madre de otras almas. Todos queremos grabamos en el recuerdo
de los demás, llamar la atención de los ~os, tener fama, gloria,
popularidad o nombre, porque todos aspiram~a lo que ya somos, a
inmortales..." 6 La aspiración a la personalidad, originalidad y autenticidad
es consubstancial a todo autor. Aunque todo autor, por genial que sea,
usa un idioma que no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y
universal, lleva supuestos étnicos e históricos sobreentendidos. Dentro
del contexto social e histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un
heredero, proyecta su autenticidad personal. Y cuando de veras busca la
, verdad, el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura. Así lo

..

creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia
torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o. por estúpidos.
Es preciso orientarse, con buenas guías·bibliográficas, en la inextricable y
sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer.
.En consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con
radicales preferencias. En _los años de mi adolescencia, cuando leía un
libro de segunda o de tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó
aquel adagio latino "Ars longa, vita brevis". Desde entonces he tratado de
disciplinar mis lecturas. No con inhumana rigidez, pero si con metas
claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un
libro grande, es un grande daño", he procurado, como autor, apretar
ideas, mostrar espíritu de parvedad, · condensar mensajes. Y creo que
algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal Y· muchas de mis
mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar
con mis huesos en una rumba. Y para el autor, cada libro es creatura
amada. Cuando un autor que se respeta da al público una de sus obras, es
porque la juzga digna de salir a la luz pública. Porque publicar un libro
que no se estima es sobra de desfachatez .o falta de honestidad
intelectual. En cada una .de nuestras obras va encapsulada una etapa de
ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra
inobjetivable subjetividad. Hay 'que sostener la cultura y hay que hacerla
avanzar. ~ay que fomentar el buen libro como instrumento de

6 Pedro Caba,

Filosofía del Ubro, Madrid MCMLVII

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

Z49

formación y de humanización. Sabemos
,
,
autor hay un condominio
. . al d
que mas alla de los derechos de
1
Seguramente Gregorio M;:~1:1tu e que hac_e el libro y del que lo lee.
al libro "el 90°A d
non exag~ra al decir que la humanidad debe
.
0
e su progreso matenal
l" p
.
s1n el libro moriría la ma or
. y mora . ero nadie negará que
H~mlet, La Divina Comedí/ Fa~t~: 1:seJ~~~arte de ~a _cultura. El Quijote,
griegas, la obra aristotélica los lib
d gos platorucos y las tragedias
Heidegger, para no citar s1n· ,
ros e . Kant y los volúmenes de
.
o unos cuantos eiempl
·
palpitan en nuestro espíritu E
b
os egregios, resuenan y
· n esas o ras unos h b
que todos unos hombres como diría
om res -nada ~enos
expresado. Nos han iluminado
h e ~amuno- se han vertido y
Y nos an 1oqado.

U

Voces apocalípticas no h bl d
"Debemos dar el aviso c~n a anill e la dec~dencia y agonía del libro.
Europa -asegura Pedro Cab sene da. y mediada gravedad: el libro en
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instrumento de la cultura El
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en su decadencia y en su a oní M .
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llamamos clásica La P b d
. gr cultura, de la cultura que
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ª1ª ra e 1os grande
siempre en los grandes libros se h
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haber leído hace varios años '
u~v_ersal e Inmortal. Recuerdo
cual, hablando por todos nos~:na d e a pa~a d~ Stefan Zweig, en la
los libros "Aquí están
. dos, a un testlmoruo de agradecimiento a
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' resigna os y callados. No instan
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p1 en. En su estante est'an Y esperan silen
.
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U ' no aman, no
parece envolverlos, y sin embar o de e ,d
c1osos. n~ somnolencia
como un o1·o abierto Al
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a a uno de ellos mira un nombre
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llaman suplicando no se d .
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an 1mportanc1a No 1·d
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que nos entreguemos a ell
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tranquilidad alrededor d os; so1amlente entonces se ofrecen. Primero
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una noche, al regr~so del camino fati
. mos . ts~uestos para ellos:
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goso, un mediodía, cansados de los
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a que se abre entr
··
eseamos platicar con al .
.
e suenos v1s1onarios.
D
soñar, pero con música ren 1y Sln em?a_rgo estar solos. Deseamos
. on e gusto ep1cureo anticipado de la dulce

:e:

�250

AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien no~bres, clavan la
vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y paaentes, como las
esclavas de un serrallo en su dueño, esperando con devoción la llamada y
felices de ser elegidos, de ser gozados..."
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados silenciosamente
en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando
vibra vuestro corazón, entonces rompeís invisí~men~e vuestras cárceles
triviales, y vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso desde
7
la nada a la etemidad".
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates
define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia alto
lo pesado. Eso y no otra es la misión del libro. Los buenos libros realizan
la misión aerostática del ala, elevar hacia lo alto, "ad astra'~ las humanas
pesadumbres. Como Israel por el desierto en tiendas, no~otros estamos
de paso. Pero en este paso, hemos visto, -en muchos libros- nuestro
camino en los luceros.

GABRIEL 2A10· Y EL ARRAIGO DE LA
CREACIÓN
Mtra. :Minerva Margarita VillarreaJ
Directora de Publicaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. La fuerza lírica y el arraigo de la creación
Para tratarse de un poeta que ubica su registro esencialmente en el
te~re?? del_poema breve, _del soneto, y específicamente del epigrama de
filiac1on latllla -agudo en ironía y eléctrico en sarcasmo- a Gabriel Zaid
célebre _Pºr el desvelamiento de la realidad, el ingeni; no siempre 1~
congr~~1a. No se trata, c~mo señaló Octavio Paz, de un poeta religioso y
~eta6s1co -y por eso mtsmo- de un _poeta del amor en cuyos poemas
opera de nuevo como una potencia transfiguradora de la realidad. Esa
transfiguración no es cambio ni transformación sino desvelamiento
desnudamiento: la realidad se presenta tal cual." El comentario de Paz'
si se observa con atención, es preciso, pero contradtctorio.
'
No e·s que la realidad se presente tal cual, es que el poema brinda la
certeza de asirla porque abre una puerta, y el aire de la realidad sale de su
vacío para lleruµnos. Así podemos penetrarla, estar en ella como
generalmente sucede que no estamos. La realidad no se presenta ral cual,
es el poema el que nos abre su acceso. Y casi siempre, en la poesía de

Stefan Zwcig "Agndecimiento a los Libros" en la revista Ptñolts Sección
Literaria, pág. 8, scptiembre-1951, Monterrey México.
1

&lt;:7abri~l Zaid na~ió en Monterrey, N.L., d 24 de enero de 1934. Y aunque se ha
m~terudo le1os de la ciudad desde entonces, su obra ejerce una influencia profunda en
la inmensa minoría que lo sigue.

�252

MIN,ERVA MARGARITA VILLARREAL

Gabriel Zaid, la clave es el extrañamiento, se produzca éste por medio de
la ironía o de la perplejidad ante la vida cotidiana.
Esa chispa despiadada de dejar al pudor desprovisto y señalar la
humanidad por los detalles que la constituyen y que solemos esconder, es
uno de sus máximos atrevimientos.
Pero no hay transfiguración que opere. ~ y una incisiva manera de
arriesgar en la denuncia de la falla, de la humani~d que crece cuando sus
fallas se desvelan. Porque desnudos, en la intimidad más próxima, van
cayendo las etiquetas y las máscaras. Y crecemos al encontramos. El
amor, en los poemas de Gabriel Zaid, es siempre el hallazgo de un
encuentro hacia la desnudez como posibilidad de emergencia del ser,
como realización única.

La desnudez es el despojo de toda cubierta, de todo accesorio. Y si
hay un acto de transfiguración que allí opere, operaría para
redimensionarla, para otorgarle un estado de gracia: un vuelo, un rapto.
La transfiguración es una acción que se genera a través de un estado que
en este caso implicaría a la palabra como vehículo de arrobamiento y de
transportación. Si así sucediera aquí, estos poemas nos lanzarían a un
espacio más allá de la realidad, pero aquí nos introducen en sus terrenos
secretos, en lugares en movimiento que parecieran haber estado
escondidos.
Zaid tiene poemas que nos devuelven a esa "realidad desnuda" de la
cual habla Octavio Paz. Pensemos en su ya clásico, ' 'Teofanías" , en el
cual el elemento: " taxis", metaforiza desde la presencia de Dios, hasta
cualquier objeto en el que usualmente desviamos nues_tra búsqueda hacia
el afuera. En el exterior no hay taxis, no hay dioses; el camino es único,
personal, se realiza solo, y hay que hacerlo hacia adentro. La poesía nos
regresa a una realidad más rica, una realidad cargada, potenciada por la
luz entrañable. Y aunque "la ciencia ha demostrado que los taxis no
existen", seguiremos implorando su encuentro. Así resume el poeta su
visión. Tan urgente es encontrar un taxi como que Dios se manifieste en
la esfera doméstica, en la sed de los días. Pero en la obra de Gabriel Zaid,
la luz la genera la razón; su concisión es matemática, y el despojo allí es
más bien producto de la acción inteligente, medible, de asociación y

G ABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA C REAC IÓN

353

El humor es la fuerza más pronunciada de su obra. Más incluso que el
amor. Aunque, si volvemos los ojos al poeta brasileño Oswald de
Andrade, el amor reverbera entre el humor y el deseo. Pero la concisión
~oética de ~aid_es ra_zonada y pide pruebas. Se sostiene no por la gracia,
smo por la mteligenc1a, que, en términos del poema, resulta insuficiente y
vana, pues el lirismo, esa fuerza alada que no depende de la razón, aún )'
que se apoye en la concreción aritmética del verso como unidad de ritmo
comprobable, apenas asoma. Una muestra de ello es uno de sus primeros
1
poemas, "Fábula de N arciso y Ariadna" , que, parodiando las
dedicatorias a los nobles mecenas usadas por los poetas renacentistas v
barrocos, particularmente las "Soledades", de Don Luis de Góngor;,
aquí se obsequia Al Pequeño Laro11sse Ilustrado. Desde entonces, desde la
dedicatoria y desde su primera estrofa, desde el ser uno de sus primeros
poemas, el humor filtra sus dosis de irreverencia, ante quizás el poema
más transgresor y el más audaz de toda la lírica española.
Dice el poema de Góngora:
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pe!~,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas;
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
-náufrago y desdeñado, sobre ausentelagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al Yiento
al mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.z

Dice ~l poema de Zaid:
Eran ya de la fiebre las finales
páginas que presienten su derrota,
cuando da el diccionario horizontales
decepciones filosas y alborota
una impaciencia comunicativa
de kilogramo en peso de misiva.

1uego.
CLAUSTRO
Entre vivir y pensar,
la puerta a medio cerrar.
Ver es ser de par en par.

Publicada así por primera vez: "Fábula de arciso y Ariadna", )\fonterrey,
Kátbarisis, número especial (18), 1958, 20 pp.
z Góngora, Luis de (1944). Soledades. Clásicos Castellanos 3. Buenos Aires: Estrada
Editores.
1

�254

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Si bien, la Fáb#la de Narciso y Ariadna, por el dominio del lenguaje y la
irorúa sorprende en su inicio, ya depurado en la edición de &amp;loj de sol
(1995) -que elimina una estrofa de acotaciones- no deja de ser, más que
una emulación al clásico poema, un indicio de la tradición en la que se
inscribe nuestro autor, que pasa, necesariamente, de los clásicos latinos al
filtro de los sigl.os de oro, especialmente, Góngora y Quevedo, sin mayor
resquemor por la deuda contraída. Aquí la tradición no se vería limitada,
como sucede en la obra de nuestro autor, si'esµ ofreciera no sólo la
continuación temática o la vuelta fársica de sus formas y sus constantes,
sino la renovación de su propuesta estética. Dicho esto, veamos estos
versos de Zaid en "Elogio de lo mismo", de nuevo honrando la poética
de Don Luis, quien se detuvo y encomió semejante inquietud:
¡Oh, mismo inabarcable!
Danos siempre lo mismo.

Y más allá, terminando casi el Reloj de sol (1995), en los "Sonetos en
prosa", este poema, que dista de cerrar cuentas con la fábula de Polifemo:
DESPEDIDA
A punto de morir,
vuelvo para decirte no sé qué
de las horas felices.
Contra la corriente.
No sé si lucho para no alejarme
de la conversación en tus orillas
o para restregarme en el placer
de ir y venir del fin del mundo.
¿En qué momento pasa de la página &lt;tl limbo,
creyendo aún leer, el que dormita?
La corza en tierra salta para ser perseguida
hasra el fondo del mar por el delfin,
que nada y se anonaáa, que se sumerge
y vuelve para decirte no sé qué.

El temor a la vaguedad y a la imprecisión se cifra en líneas cautelosas,
versos donde se mide lo que tiene que decirse, lo que debe decirse. Pero
este poema redobla esa falta de puntería tan temida, en su última estrofa.
Debilita el atinado dístico con que inicia el terceto anterior. Zaid apura y
yerra en un ingenio fácil, sin &lt;;ontundencia en el cierre y muy lejos del
sabio y certero fin de la fábula de Polifemo de Don Luis de Góngora, en la
cual el rotundo desdén subraya la imposibilidad del amor: la corza en
tierra y el delfín en agua expresan el camino cautivo de la individualidad y

del . ª":1ºr no correspondido; líneas que jamás convergen porque sus
d.estgruos pertenecen a especies distintas. El amor, terco y aventurado,
siempre sembrando donde no debe, deja caer la hondura de su
imposibilidad. Y no hay mayor dolor en esta escisión que la metáfora
utilizad~. Así los juegos de Zaid, al dar una vuelta más a la alegoáa
gongonna, con humor fácil se alejan de su sustancia, trasponiendo al
orden de la naturaleza el ritmo del deseo, sin concreción.
La idea se impone a lo lírico, al despegue de las emociones. Pero la

idea también yerra.
Sa~arle filo a un verso puede llegar a quebrarlo y, de haber partido de
la ac~t~d de u~ concepto, el resultado, a falta de imágenes, es una poesía
de facil sustancia, donde finalmente habla el poeta y no es la poesía la
que se expresa.
Pero pulir un verso puede también afinar el poema. Gabriel Zaid
balancea estas dos posibilidades de la construcción poética y no siempre
toca fondo. Su preocupación parece ser la búsqueda de la perfección
f~~al. D~pur_ar de un libro a otro, de un poema a ese mismo poema,
elimmar, limpiar, modificar título. En su recuento último: Reloj de sol,
publicado el mismo año, 1995, tanto en España como en México, llega a
no ponerse de acuerdo en su versión definitiva de un poema, expuesto
antes en sus distintas versiones, y ahora, con las mismas variantes.
N ACfüU ENTO D E VE US
Así surges del agua, clarísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas de pronto, como el amanecer,
Y_renace, en la playa, el misterio del día.

En la edición española, el segundo verso aparece como en la primera
versión de este poema. En vez de: "clarísima", dice: "blanquísima". El
resto ?el poema queda igual. Y, si nos remontamos a la primera,
aparecida en la edición de Seguimiento del Fondo de Cultura Económica,
en 1964, el poema ha sufrido la modificación de los últimos dos versos:

�GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

256

'257

MINERVA MARGARITA VtLLARREAL

Así surges del agua, blanquísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas helada como el amanecer.
Así la dicha abriga como un manto.

Al margen de hacer un espacio antes de estos dos últimos versos en
las posteriores ediciones.
""-.
En general, en todas las correcciones hechas por Zaid, (cabe destacar
que en Reloj de sol (1995) regresa a varios títulos originales) el poema
termina siendo más poema. Hay, de hecho, un ejemplo crucial, en el cual
la depuración produjo un hai-ku bellísimo. Veamos su aparición en
Cuestionario, (1976):
INSTANTANEAS
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.
Olas de tiempo terco.
Rocas de cielo empedernido.
Muerte en alas triunfales.

Ahora, revisemos su versión aparecida en Reloj de sol (1995), y en la
cual se produjo el hallazgo:
ARRECIFES
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.

Pero esta vía a la perfección, en la que se inserta todo artista, está
marcada por un camino unívoco que tiene como posibilidad lúdica el
repetir poemas con novedades de un libro a otro. Esto, en principio,
puede ser interesante. Hace cómplice al lector en la búsqueda de la
verda~ poética. Pero tiene su contraparte: encaminar ai lector hacia la
ruta del cansancio. Como si la fuente del misterio de la poesía estuviera
condenada por el predominio de una obsesión formal y un registro
cronológico que el autor se empeña en mostrar. Una suerte de memoria
pública de un seguimier.to per~onal de la obra. La nitidez se logra
entonces más por la vía de la inteligencia y del trabajo acucioso, que de la
transfiguración, del perfil definido de la palabra y su carga semántica que
de la profusión de sensaciones. desde la palabra misma. Y más aún, si
partiéramos de la· modernidad en la poesía, de que el lenguaje operara
como sujeto en sí.

Cuestionario fue un_ títul_o cert~ro para testimoniar la duda permanente
en el. autor. Al reurur asi _sus libros y repetir poemas, con todo y los
cambios que estos van sufriendo, así como añadir una tablilla donde hace
partíci~~ al lector ?el jueg~ poético,_ ?abriel _Zaid hace gala de su ingenio,
su ~fic10n por 1~ Juguetena, su pas1on por investigar. Obliga al lector a
~~visar los cambi~s, a d~tene~se en algo que creyó haber leído antes, pero
~igual? o ¿con que modificaciones?
Fi_nalmente le concede la gracia del extrañamiento y duda como el
propio poeta. Además, logra, lo cual podemos observar como resultado
en Reloj de sol (1995), que dicho cuestionario sea contestado y
reformulad?~ los poemas por los lectores amigos. En su búsqueda
formal aprisiona el canto como si almidonara las palabras. Su poema
"Otoño" parece resolver en dos versos su lamento:
Lloro por este jardin
Que murió de geometría.

La ir?nía, como_ recurso,_ es depurada: espina. Su preocupación mayor
va ~argandose hacia_ el ~~sttmonio social. La impotencia hacia el poder
oficial, la automargmac1on y la puntillosa crítica contra el estado de
cosas, superan en sátira al poema íntimo amoroso, que en su obra, tiende
a buscar ~~ equilibrio.-~• aunque -~tilice símbolos que tienen que ver con
la castrac1on y el narc1S1mo: las UJeras y el espejo, su compromiso con el
amor no permite un "nosotros" degradado por la rutina o la agresividad,
como sucede con este poema que se repite en Cuestionario sin ninguna
vanante:
SOMBRA
Las alas para qué,
si son errantes.
Los ojos para qué,
si son esquivos.
Para qué me acompañas,
si para enven~narte
me envenenas.

Si tomáramos este poema como lección vital, muchos de nuestros
pro~lemas_ s~ resolverían. Ese es otro sello de la poesía de Zaid: su
sentido practico frente a la complejidad del amor.
. En sus poemas "sociales", la lucha es religiosamente abierta. La
ciuda~ es vista desde la ciencia y la tecnología, mas trascendiendo esta
especie de envoltura impuesta. El poeta se ciñe, en tanto ciudadano del

�258

MINERVA MARGARITA VILLARREAL
GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

mundo, o sea, de la metrópoli, a las limitaciones de la época que vuelve a
los taxis una alegoría de la imposible manifestación de la divinidad, o, si
se quiere, del amor:
TEOFANÍAS
No busques más, no hay taxis.
Piensas qué va a llegar, avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas.
Acéptalo
por fin: no hay taxis.
Y ¿quién ha visto un taxi?
Los arqueólogos han desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis.
Dicen que Ellas, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión por el taxi,
no la ausencia de taxis.
Los revolucionarios
hacen colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.
Me pondría de rodillas si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no existen.

Este es uno de los poemas más bellos de Gabriel Zai1, un poema que
gana por la certeza de la metáfora. Y la metáfora: el taxi, viaja gracias al
impulso de la ficción lírica hasta las más remotas e impensables
situaciones, hasta la misma gracia del profeta Elías. Utiliza la lógica de la
ciencia. Afirma y niega hasta comprobar. Y aunque compruebe la
evidencia de la negación, queda 1:111 hálito de esperanza, un aleteo seguro
de que seguiremos anhelando la aparición de un taxi.
Este poema es un poema de excepción en su obra. En general, Zaid
celebra la realidad con poemas cuya música penetra ligera o bajo repiques
de suaves percusiones y los conceptos sin desmantelar, fijos: tiempo,
libertad, silencio, olvido, etcétera, sin posibilidades de vida material a
través de una imagen, empobrecen la circunstancia del poema. Para un

lector cuya ansia lo lleve a suposiciones e imaginerías con respecto a lo
que los poemas quieren decir, esta poesía es muy rica. Pero como
producto acabado, redondo y que agujere, como una piedra límpida y
cierta, pocos pero contundentes poemas logran asirse.
Y es en la brevedad del epigrama (género poético en el que, por los
orígenes del mismo, la dirección del mensaje es directa, va hacia otro,
con nombre y vínculo estrecho con el poeta, aunque dicho vínculo
puede ser imaginario) donde nuestro autor logra en mayor número
dichos poemas redondos.
Originalmente el epigrama era un grabado en madera, metal o piedra
para preservar la memoria de alguien o demarcar un acontecimiento
especial, una noticia o un anuncio, solicitando atención hacia algo
específico. Luego se decanta y llega a ser "una composición poética
breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento
principal, por lo común festivo o satírico".3
Zaid abreva en Catulo y Marcial. Pero también en Quevedo, Góngora
y Lope de.Vega. El poema "Teofanías" guarda una estrecha simetría con
"A Roma sepultada en ruinas", de Quevedo, sobre todo en el inicio. He
aquí el comienzo del poema de Francisco de Quevedo:
Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí propio el Aventino.4

Tanto Gabriel Zaid como José Erp.ilio Pacheco establecen en buena
cantidad de sus poemas un lazo con la cotidianeidad a través de la
enunciación de objetos y personajes como volkswagens (hoy animales en
extinción), bicicletas, pastas de dientes, estrellas de cines; es decir,
elementos y símbolos de la ciudad y la cultura a las que se canta. Abunda
la zoología, símil para radiografiar la vasta y compleja naturaleza humana,
o para adentrarse en ella:
SELVA
Me gusta acariciarte el hipopótamo.
Husmear lo que apenas perdices.
Acechar tu bostezo furibundo.

3 Martín Alonso, E11ciclopedia del idioma, 3 tomos, Madrid, Aguilar, 1982. (en t. II,
p. 1775)
4
Francisco de Quevedo. Antología poética, prólogo y selección de Jorge Luis
Borges, Madrid, Alianza Editorial, 1982, pág. 67.

�260

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Disparar al vuelo de tu aullido.
Me gusta darte el dedo a morder,
la percha de tus periquillos.
Verte, mona desnuda, meditar,
de la cola, del árbol de la vida.
La pantera feliz ronronea
después del pleistoceno.
Me gusta la gratitud
en los ojos de la victoria.

Ambos gustan de la reelaboración de los versos y de una
permanente lectura crítica de la realidad. Como se señaló, la lectura
crítica del entorno. Pero no sólo de pensamiento crítico vive el
hombre. Y mucho menos el poeta, que puede encontrar, en el ojo .
mismo del huracán de la razón, la sinrazón que llama, la sinrazón
que obliga, la sinrazón que anuncia.

2. Recreaciones
Sonetos y canciones, de Gabriel Zaid, (1992: Vita Nuova. México: El
Tucán de Virginia.) tiene tres apartados: "Sonetos en prosa", integrado
por siete poemas del autor; "Canciones de Vidyapati", que vienen a ser
14 poemas -"recreaciones", llamaría el autor a la traducción de,
· supongo, algunos de los cantos de Love songs of Vidyapati (traducción al
inglés del poeta hindú Vidyapati hecha por Deben Bhatacharya)-,
además de un estudio revelador sobre las coincidencias y
correspondencias entre éstos y los primeros cancioneros hispánicos; y
por último, "Coplas al gusto popular de Femando Pessoa", poeta de
quien Zaid, para el caso, resume lo siguiente: "Su capacidad heterónima
de ser otro es también una capacidad anónima de perderse, y
encontrarse, en el gusto popular".
Si bien en la primera parte encontramos de nuevo el carácter lúdico
del ejercicio poético que caracteriza la obra de Gabriel Zaid, desde el
título, hay un verso, o una línea, para mejor ajustarnos a la "propuesta"
del autor, que reseña de alguna manera la enfermedad del poeta que cada
vez más va dejando atrás: "Ráfagas crueles de lucidez". Recuerdo
"Teofanías" y celebro s.u tino, su sorprendente claridad, el ajuste de
cuentas del poeta con su siglo y con su ciudad, como su ciclo vital; sin
embargo, este nuevo libro, en' el cual se incluye creación reciente, la
reiteración del ritmo basado en la enumeración, en las equivalencias de
significados a través de los dos puntos,' la carga de conceptos que
intentan colarse a la "reflexión" de la poesía, la adjetivación de los

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

2,61

mismos. ~onceptos -"gratuidad furiosa", "eternidad fugitiva", etc.-,
hacen v1S1ble, y peor: audible, el formulario tesón del escritor que es, sin
lugar a dudas, Gabriel Zaid.
Al llegar a las "Canciones de Vidyapati", lo rescatable de la sección
anterior se atenúa; al leer a Pessoa, desmerece por completo. La razón es
quizá que los dos poetas extranjeros son ya clásicos, y el riesgo de Zaid
de aventurarse a incluir obra personal con traducciones es muy alto.
El estudio que sirve de introducción a los poemas de origen hindú es
completo y logra interesarnos de entrada en la poesía de ese complejo
país. Para Zaid, la obra de Vidyapati5, como los cancioneros gallegos
portugueses, confronta las limitaciones de la poesía occidental, en la
medida que ésta subyuga el objeto, limita la lírica al yo y señala la
identidad del autor en el singular de la primera persona; además de no
caer en lo interior, en las "Canciones de Vidyapati" el sentimiento de la
mujer se expresa desde la mujer misma. A diferencia de la "erótica a lo
divino", que desde el Cantar de los cantares se perfila en un tratamiento
erótico de lo espiritual -el alma, la Iglesia y Dios son potenciados en la
literatura como valores exaltados hacia los que se pronuncia deseo--, el
erotismo de Vidyapati parte de lo religioso, como sucede con el mundo
de la sensualidad mitológica de la antigüedad clásica. Vidyapati
"desacraliza las relaciones sexuales, y eso en el mismísimo contexto del
culto a Krishna".
Se supone que la relación de Krishna y una de sus amantes, Radha, se
convierte en foco de un culto popular arraigado en Bengala, según el cual
la salvación se logra a través de la uníón sexual para venerar a Krishna.
En las canciones de Vidyapati, Krishna y Radha serían " simples personas

5

Vi_dyapati, considerado el gran poeta maithili (nombre que deriva de l\lithila,
quien formó un reino entre el Ganges y los Himalayas), nació en 1352 cerca de la
fro~t_era de la región Madhubani con Nepal. El padre de Vidyapati, cortesano y bramín,
1~ truc_io en el sáns~rito; sin embargo, la originalidad del poeta se da en maithili (del
sanscnto se deriva el maithili, que existe desde hace un milenio, sin ser lengua oficial a
pe~ar_ de ~ue 1~ hablan _treinta millones de personas actualmente), cuando es amigo del
p~c1~~ S1va Simha, quien luego ocupará el trono. El sánscrito significó para el hindi, el
~aJthili Y el bengalí lo que el latín al castellano, al gallego y al portugués, que "parecían
'.ncapaces de expresiones elevadas". Al parecer, gracias a la influencia árabe debida a la
Invasión musulmana en la India, la actitud hacia las lenguas del pueblo fue distinta,
much? más abierta, y posibilitó la traducción de obras a dichas lenguas. En ese sentido,
la actitud del poeta Vidyapati es similar a la de Berceo y el Arcipreste de Hita, que
~aban, cada uníl desde su creación, la lengua popular, la lengua viva. Así sintetizamos
la mtroducción que Zaid nos ofrece.
.

�262

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

enamoradas que en el amor encarnan lo divino". De ahí la belleza de_los
poemas. Se trata más bien de celebraciones complejas desde la sencillez
en que nombran el amor, l~ conjunción de éste con los astros, con la
naturaleza.
De las "Cop~as al gusto popular de Femando Pess~a" no hay ~ás que
decir: bellísimas, certeras, siempre atinando desde la vista del testigo de la
hondura que viene a ser el poeta:
"'La vida es un hospital
donde casi todo falta.
Por eso nadie se cura
y morir es darse de alta.

Leamos por último esta estrofa, tan afín a nuestro momento, ~ ese
consumismo propiciado donde todo se vende, sin que el amor esté
etiquetado entre la oferta disponible:
Todo quisieras comprar,
nada más porque lo viste.
Tengo ganas de llorar:
yo sólo compro estar triste.

Magnífico trabajo el de Zaid con las versiones que nos ofrece y es de
elogiarse esta empresa en la que, a través de su voz, reverberan las voces
de la eternidad.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO
Dr. José Javier Villarreal'
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
Ezra Pound al final de su vida, parafraseando el "Eclesiastés", afirmó que
había un tiempo para hablar y un tiempo para callar. El "Eclesiastés" dice:
"Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar." 1
Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998), al inicio de su ser lo que
es, entre 1930 y 1943, se dio a la tarea de afinar el canto y preparar el
terreno para la cosecha futura. Su infatigable curiosidad, como aconsejara
Rilke, fue sometida al proceso, tanto -sentimental como intelectual, de la
educación. Su poesía y su quehacer ensayístico, en estrecho diálogo ya
desde entonces, dieron testimonio de esta culta curiosidad que se afanaba
en la búsqueda no tanto de las posibles respuestas como sí de los misterios
fundamentales. Misterios que habrían de solventar su discurso poético, su
• José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Master of Fine Arts por la Universidad de
Texas en El Paso, y Doctor por El Colegio de 11ichoacán. Es autor de una obra
poética, ensayística y de traducción. En 1997 publicó Los fantasmas de la pasión, ensayos
-sobre poesía mexicana, y en el 2003 Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha
traducido a Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el
Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y en 1991 el Premio a las Artes de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
1 Lo Biblia del Oso. Libros Proféticos y Sapiencialn, según la traducción de Casiodoro de
Reina, publicada en Basilea en el año 1569, edición de Gonzalo Flor Serrano, Ediciones
Alfaguara, Madrid, 1987, p. 345.

�JOSÉ JAVIER Vll.u\RREAL

264

naturaleza lírica.

"La vocación -apunta Paz- nos llama a ser lo que somos a_ tra~és de
algo distinto de lo que somos: obras, ob!:tos, ideas, ~cto~. Lo mtenor se
transforma en lo exterior."2 Su vocac1on se marufesto en _un hac~r
imperioso que obedecía a un logos primordial que escapaba -sm des~en
alguno- del marco puramente racional. Paz no buscaba entend~~ sino
comprender. ¿Quién no es un romántico? ~!"Ro fue la ex,:epc10~. El
ímpetu de su empresa incluyó la transformac1on del mundo ( ~~mb1ar al
mundo es devolverle su fertilidad."3 Escribía en 1939). La pas10n, en su
continua ebullición creadora, transmutaba lo interior en exterior.
Un poema no se entiende, se comprende. Compren~er es partir, iniciar
un movimiento, una acción del pensamiento y la emocton qu: ~ons~ya Y
pueble. Lo importante, nos dice Valéry, no es el texto poettco, sm~ _el
, estadio poético que provoque éste en el lect?r. El gra?~ _de comprens1on
que se logre establecer, la comunión c~nse~da, la posibilidad de leerse en
el poema, de ser un inspirado. Paz mtento compren?~~ al mundo_. Su
lectura lo llevó a la poesis. Su fuerza fue la pasión; su m1S1on, la reesc~tura
del mundo; su coartada, la inteligencia; su devoción, la mujer. "La mu!er diría en 1935- es la forma visible del mundo." 4 Y su don: la poes1a, el
_canto, el lenguaje arrasado por la pasión.

La delirante embriaguez· de su ya estar siendo a través de su hacer lo
condujo al vértigo de la creación, de aquello que se hace c~n .arte e
inteligencia. Ya que una obra, en palabras de Pierr~ ~everdy, s1grufic~ la
vida de un hombre. En este sentido Paz fue un romanttc~: un ~rotagorusta
de su tiempo en incesante crecimiento, una expans1on dire~tamente
· al a su voluntad creativa a su tremenda capacidad de
proporc1on
. .'
.
,
l ·
edificación. Su hacer evidenciaba un impulso que igual se asta de nttn~, en
e del desfibramiento de las ideas, en la reflexión. Fueron estos,
el verso, qU
l ·
d
años difíciles pero sumamente reveladores. Difíciles porque e tiempo e
romper se imponía como condición única y valedera _p~ra acceder al
tiempo de coser. Paz se presentaba, exhibía un tono que m~,bu_s c~~o su
propia retórica, el estilo que le permitiría alcanzar su expres1on tndiVIdu~.
Fueron años reveladores .up1bién, porque ese coser fue encarar y a~umtr
una actitud vital ávida de conocimiento y rica en pactos poundianos.
.

2

Octavio Paz, Miscelánea J Primeros escritos (Obras completas Tomo 13), Fondo de Cultura

Económica, México, 1999, p. 1S.
3 Octavio Paz, op. cit., p. 154.
• Octavio Paz, op. cit., p. 141.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

265

Pactos que iría estableciendo, al paso de los años, por los cuatro puntos
cardinales haciendo caso . omiso tanto de la lengua como de la
temporalidad de sus interlocutores. La literatura, el arte y el pensamiento le
competían. Como a Terencio, nada de lo humano le era ajeno.
Los encuentros y hallazgos se sucedían. El diálogo se volvió denso y
abigarrado. La cultivada curiosidad dio paso a la urgente pesquisa del
artista. Las necesidades del alma fueron las necesidades del intelecto. La
empresa creativa se hizo acompañar de la reflexión, y de la reflexión se
volvía al verso tendiendo así una red, un sistema de conocimiento que
integraba las razones del corazón con las del intelecto. Pero las necesidades
del alma y las del intelecto también fueron las necesidades del cuerpo. La
sexualidad fue la forma de aprehensión de la realidad. El erotismo, con el
paso del tiempo, sería la forma de imaginarla. Este sistema de
conocimiento, cuya condición primordial era el hacer a partir de la
comprensión, ubicaba el logos poético en esa zona que María Zambrano ha
definido como lo principado. El movimiento hacia el conocimiento no se
desplazaba horizontalmente, sino que su ebullición obligó siempre al plano
vertical, al relámpago del hallazgo. Esta concentración exigía una enorme
plataforma de trabajo, la necesidad de inventar una tradición lo
suficientemente amplia y rica para apuntalar un proyecto de creación y de
pensamiento igualmente ambicioso. Ser moderno significó para Octavio
Paz ser la suma de una memoria crítica y generadora, pero también el
compromiso de ser un nuevo sumando en una adición placentaria que
crece y se multiplica día con día. Un incesante movimiento, una energía
que hemos convenido en llamar cultura. Expresión última y fundamental
de nuestro estar en el mundo.

La efervescencia formal -forma es fondo- en las artes de principios de
siglo alcanzaba, mojaba y condicionaba todo intento de quehacer estético.
La gue-rra civil española fracturaba un origen y la segunda gran guerra
dividía al mundo. La tensión entre el estilo, al que obligaba el momento
histórico, y la expresión, buscada en base a una experiencia individual, se
agudizaba a tal ·grado que coloreaba con Escilas y Caribdis el proceloso
ponto del quehacer artístico e intelectual. Estos monstruos no sólo
.asolaban el medio literario sino que creaban royentes problemas de
conciencia. El compromiso del artista se contabilizaba en una postura
ideológica con respecto al contexto político inmediato que lo rodeaba. De
entre estas trampas de la fe habría de surgir una de las voces fundamentales

�266

JOSÉ JAVIER VtLLARREAL

de la segunda mitad del siglo XX. Frente a estas embestid~s Paz a~a~ó a
su sistema de conocimiento-de lectura del mundo- el sent1do de la et1ca y,
con él, el compromiso del ejercicio de la libertad. Ponderó el de~echo a la
crítica. La crítica como esencia indiscutible de lo moderno. El t1empo de
hablar había llegado, la obra estaba en marcha. El tiempo de callar en
Octavio Paz fue un permanente acecho que reforzó su proyecto de
creación; fue la pausa, la cesura indispensa~ al canto, la calma. ~ue
antecede a la tormenta, el tiempo de lectura y recógimiento que se adivma
en la obra conseguida. Sus textos de juventud son el testimonio de lo antes
dicho.

II
Una voz poderosa que, como una suerte de belicoso arcángel de la
guarda -por aquello de la flanúgera espada-, me acompaña desde hace
años es la de Octavio Paz. Sin duda, junto con Alfonso Reyes, uno de los
más frondosos árboles que vio florecer la literatura mexicana del siglo XX.
De una O de otra manera, en un tiempo o en otro y en encontradas
direcciones la "infame turba de nocturnas aves" que atreve, en nuestro
país, no sólo el quehacer poético, sino también e~ c~ti:o de la int~ligencia
analítica, y la reflexión que se desprende del e1erc1c10 de la misma, ha
descansado en sus siempre-dadoras y reveladoras ramas.
Poemas, ensayos, traducciones, prosas. Una obra -la suya- que parte
del presupuesto de la pasión. Que se alimenta con el impulso co_rdial del
romanticismo más pleno; aquél que de la rebeldía hace el camino para
llegar a la revelación. La revelación como punto culmina~te'. como inst~_te
detenido en la fijeza que se desdobla en hervoroso movimiento. Rota~~~n
epifánica que no cesa y obedece a un anima mun~i: a una contem~~ac1on
que en su pasividad prepara el asalto, la revoluc1on~ la _transgres1on del
contemplativo, la imaginación del apasionado: la conc1enc1a del mundo. El
mundo como un gran texto para ser leído.
Porque la realidad es aquella que posee expresión. Fuera de la ~~presión
no hay realidad. Hasta el silencio que, en teoría, es la negac1on de la
expresión, es expresión, yno siempre de una negación.
Esta genius machina de la expresión p~e ~el ~~cantamiento, ?e las
·fuerzas de.satadas e ingobernables de la unagmae1on que van dan?ole
forma a la ·materia que nos rodea, que la vuelven tangible: realidad sensible.
El lenguaje, que es la musa, se enamora en extremo de aquella porción del

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

267

text_o qu~ es la realidad cantada. La poesía, la erótica del lenguaje, sería el
testtmoruo de la lectura que ha llevado a cabo el poeta de esa realidad
cantada, padecida y percibida por los sentidos, la imaginación y la razón en
particulares e irrepetibles dosis. Ya que un poema es un acontecimiento
único cuyo fin descansa en sí mismo. Nos acompaña, nos permite leemos
y llegar a ser aquello que somos. Es decir, a reconocemos. Pero es tan
unitario que en su fuerza no admite debilidad alguna. Un poema al ser
mutilado o trastocado no se debilita, sencillamente desaparece, deja de ser.
O como dijera César Vallejo: muere.
Octavio Paz, en E/ mono gramático, nos ofrece un testimonio límite de
una realidad discursiva que se regodea en sus poderes presentificadores,
tanto de seducción como de sugestión. La realidad como un enorme
pentagrama donde la sinfonía de su expresión ya se encuentra escrita. La
naturaleza, y el hombre junto con ella, como un enorme libro que exige ser
leído: ejecutado. Una realidad que lejos de verse, se lee y contempla; como
se contempla aquello que se lee.
Los senderos que sigue la voluntad creativa, en E/ mono gramático, parten
de una sensorialidad sumamente receptiva expuesta a un paseo que irradia
una poiesis aguda y expansiva. Una gana de registrar aquello que se percibe
por los misteriosos canales de una sensibilidad lírica. De un magma
desbordado que la voz poética expone gracias a una realidad imaginada
que nos rodea y trasciende. Una realidad que destila signos e imágenes que
nos vulneran, destrozan y rehacen.
Ante tal fuerza desatada, ante tal sustancia abrasiva, el poeta antepone el
dique del poema. El poema es el recipiente, como cantara José Gorostiza,
que contiene y da forma a la materia poética que la realidad sensible
ostenta y hace correr, y que amenaza, como el canto de las sirenas, con
subyu~rnos y destruimos. Pienso en Rilke cuando escribe que lo bello es
apenas lo soportable de lo terrible. Y en esta frontera entre lo bello v lo
terrible, donde los grados se miden por la vida de un hombre, que es d;cir,
su ~bra, se encuentra El mono gramático. Octavio Paz se la juega por
canunos poco transitados por la lírica de su tiempo. No se trata ni de un
_poema en prosa, ni de un libro de prosas poéticas. Se trata de la ejecución
de una larga sinfonía que al ser tocada encuentra sus propias formas de
expresión, funda su necesaria e inequívoca respiración. Los textos de este
libro son contenedores de una poderosa fuerza sexual que amenaza

�LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

268

constantemente. Que irrumpe desde la forma misma. Si el tema en un
poema es lo de menos; en E/ mono uamático se confunde con la porción de
realidad que crea y revela. Estamos más allá. Nos encontramos en la otra
orilla. En una realidad pletórica de expresión.
Pero esta realidad imaginada, que se va levantando a medida que la
leemos en el texto y que la contemplamos y sentimos en nosotros mismos,
nos envuelve en una apabullante sexualidad. ~ cuerpos entrelazados se
vuelven ramas de una arboleda que no deja nunc~ de moverse y trenzarse
en una duermevela de estricto orden sexual, ya que "despiertos los sentidos
aunque el espíritu dormido, se hacían el amor las unas a las otras o;
solitarias". 5 Atmósfera que nos sorprende estableciendo, paradójicamente,
una distancia que nos preserva de caer en su espeso y hedónico f?llaje,
pero que a la vez nos excita e invita, nos vuelve cómplices de aquello que
, sentimos gracias a los hilos votivos que desprende el texto. Es decir, la
realidad que se expresa incesantemente a través de nosotros mismos. Una
realidad sexual que impone sus condiciones de seducción por medio de
nuestros sentidos vulnerados por su incontenible imperio metafórico. Si la
realidad es expresión, la expresión es forma. Materia en perenne
movimiento. Creación y destrUcción ad inftnitum.
Pero este orgiástico movimiento se detiene y se vuelve luz, isla, faro que
ilumina los rostros del des~o en el cuerpo de la amada.
Ante la tempestad golosa de una realidad desbordada y pletórica de
sexualidad, donde el follaje y el movimiento establecen una danza de ritmo
lascivo; el detenimiento, el apartamiento, la reclusión de los cuerpos que,
en esa floresta plural y salvaje, se han reconocido el uno en el otro como
suerte de espejos encontrados creando así el espacio magnético y sagrado
de lo erótico. De la bulliciosa y anónima fiesta de los sentidos al claustro de
la ÍffiílgÍ11ación y de los nombres. La pareja se ha apartado y refugiado en
un espacio cerrado que potencia la desnudez de los cuerpos, subraya la
carga de las miradas, las hambres y procesiones que los sentidos realizan
por el sinuoso y fragmentario cuerpo del deseo. Pero no sólo eso. También
está en juego la complicidad que establecemos nosotros, los lectores, con
la pareja. Misma que corre en sentido conqario, ya que la pareja también
establece su relación con nosotros. Y de esta relación, de este
padecimiento, que acusa la pasión de los sentidos en clara armonía con el
. sentido interno de la imaginación, surge el abrazo de la comprensión, no

5 Octavio

Paz, E/ mono gramático, Seix Barral, México, 1975, p. 58.

l69

del entendimiento,
sino. de lo erótico ' del eros, del amor. y sm
. amor no hay
·
,
erotlsmo y este es un instante que niega la temporalidad d 1 .
crear
·
· d
e tlempo para
su propio espacio etenido sobre la llama del incesante
. .
"El cuart
, tal
movimiento
l
o esta to . mente iluminado. El hombre se levanta y camina de u~
ado p~ ~tro, ligeramente encorvado y como si hablase a solas Su
somb~ mclmada parece buscar en la superficie del muro -lisa parpad~te
y desierta: agua vacía- los restos de la desaparecida "6 El ' ·¡
h
cons
d
·
·
ffil agro se a
,
·urna · o, por un mstante hemos habitado el para'1so • N o nos resta mas
que¡ i~nar y n~mbrar aquello que hemos sentido, darle nombre a lo que
no o tema o, meior aún, crear aquello que no existía. En cualquiera de los
cas?s estamos apelando .ª la poesía, ya que todo poema es un acto de amor
y sm amo~ no hay er?~smo. De aquí podríamos concluir que todo acto
que
de erotlco es un acto poético· De ah1' que 1a poes1a,
, para
o se· califique
p
ctav10
. 1magman
.
. do
b d az, ·sea la erótica del lengua)·e· El lengua1e
~eco ran_ º. su libertad c~eativa, su categoría sagrada, su rango de musa d;
mtermediano entre los dioses y los hombres.
'
GBracias a e~te lenguaje recobrado en su primigenia categoría sagrada
que
. Paz atreve a leer el libro'
b. orges
d I calificara de mágt.ca, es como 0 ctavio
a ierto e m~ndo, y e~ él descubre una gramática se},.'Ual que se confunde
con el lenguaie de los dioses. Ante tal desmesura lo huma o
d
su sup rf1
d
S
n respon e con
len _e ua gran eza. u_ hu~lla, su impronta: la poesía, la erótica del
guaie que, a su vez, erooza siempre aquello que toca, trastoca e imagina.
.
.

111

. _P'.12 es u~~ _presencia necesaria que igual recarga como establece las
mhrntas
del ver y el comprender· Atn.ncherad
d 1 · pos1b1lidades
1·
·
, o en Ias I'meas
e 1a .mte igenc1a
e d.1scurso
,.
1 revela
. lo cantado ' o canta lo revelado• ..,u
poet:Jco
1
se ,ev'.1-nta e~ a p urahdad que lo integra. La diversidad en Paz es sustancia
ene~~~o fluido donde confluye la suma de lo evocado, la meticulosidad d;
la vigilia. Y_ en este permanente estado de alerta el mundo se extraña y al
ser ednrarec1do por el lente de la atención, de la minuciosidad és~~ -el
mun o- vuelve a recobrarse, a reconocerse.
'
: Este .enrarecimiento, este llevamos a otra parte demand
mcomodidad constante, permanente; un estar en resiste11da,
, tanto espacial
a una
60ctav10
. Paz, El mo110 gramátiro, op. cit.. PP· 65-66.

�JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

como temporal. En este sentido la urgencia de abrir puertas y recorrer
pasillos, de entablar diálogos, discusiones, complicidades y, también,
divergencias con todo aquello que nos precede y acompaña, se impone
como impostergable. Paz," a través de su obra, ha sosterúdo un
enfrentamiento lumínico con la literatura, el arte y el pensamiento. Su
belicosidad descansa en la expiación de la gracia, en el compromiso ético
de entregar a los hombres aquello que ~ dioses han otorgado.
Compromiso que el poeta mantuvo a lo largo de sli'obra.

detiene y eterrúza e~ el instante mismo de la prueba, producen un
espasmo. -~n ese esta~o el juego erótico se sustrae y, al contenerse, arde en
la comuruon del. , rrústtco, en la fusión con su divirúdad. N os pnv
· ilegia
· en
esa contemplacion que es compromiso, actividad consciente del hombre
con respecto al todo del cual forma parte. El poeta, como Dante el viajero
nos conduce por es~acios recién creados, sumados ya a ese mapamundi e~
el cual ahora -gracias al autor- podemos transitar. Pero a diferencia de
Da~te, -~az, en E/ mono gramático, privilegia una impresionante y feliz
erottzaci_on del lenguaje. El canto, en esta obra, exige volúmenes,
prop?mo~~s corporales. El lenguaje no está al servicio de un discurso, de
una mtenc10n conceptual. El lenguaje es el canto, la materia celebrada y
ofrendad~. La altura alcanzada por Paz en E/ mono gramático nos cubre y
rebasa. Sm duda estamos ante una de las piezas que definen y subrayan
nu~s~o estar en el mundo. Obra que explota y redefine el fenómeno
poettco de nuestro tiempo.

270

Exponerse a la tensión de lo rrútico es realizar el rito de ofrendarse a sí
mismo, de construirse al construir, de no renunciar a la conflictiva relación
entre el alma y el cuerpo, entre la razón y el sentimiento. En este vértigo
Octavio Paz ha puesto a bailar algo más que a las palabras. Ha expuesto el
orgullo, la varúdad, el amor, la pasión; su pasión retórica que soporta el
, enjambre todo. Esa potencia que lo hace ir más allá, descubrir territorios,
reinos por conquistar. Pero toda aventura encierra riesgos. Paz los ha
encarado. Podríamos decir que su quehacer poético se ha desarrollado de
frente al peligro, de cara a los monstruos estableciendo puentes, trazando
rutas que salven el escollo sin desconocerlo, pero sí preocupado por fundar
el puerto a donde llegar. Así, la cartografía del autor se extasía y duele en la
celebración de su extensión. Estamos allí recorriendo mundos, mundos
que no sólo son nuestros, sino que nos conforman y revelan, nos
enfrentan, nos hacen ver sentirnos, vivimos en una repetida y, a la vez,
nueva exclamación que nos planta en el centro mismo del asombro.

y

El poeta nunca sale de su asombro, se interroga, interroga al otro que
también es él. No titubea al nombrarlo e increparlo, enfrentando así la
pluralidad que lo conforma, las voces _que pueblan y robustecen su propia
voz. Se desdobla para encontrar su centro, va al encuentro de sí mismo. La
curiosidad es uno de los rasgos medulares de la poética· de Octavio Paz.
Esta pasión por el hallazgo no se sacia. Va del otro a los otros., del presente al
pasado, del pasado al plano infinito de la premonición, del augurio; zona
sagrada -ésta- donde la sibila responde al desasosiego del poeta, donde el
canto es la zarza en llamas, el p1:1ente que establece el diálogo, la ofrenda
que nunca termina de celebrarse.

·

Dentro de esta celebración Salamandra, LAdera Este y, sobre todo, El
mono gramático son cumbres, poderosos ángulos cuyas áreas abarcan y
·delimitan geografías inexploradas que nos revelan en una progresiva
multiplicación. Paz nos descubre un mundo. La sensualidad de la imagen a
través de un inagotable paisaje interior, más el efecto del tiempo que se

271

~ producción poética de P_az brinda al lector y al escucha un registro
amp~simo ~e lo que ha verudo a ser la expresión lírica no sólo en
Occidente, smo también en Oriente. Su diálogo lo ha llevado a enfrentarse
a obras. de todos los tiempos. Su relación con ellas ha sido amorosamente
combauva. Sus lecturas ~an producido textos de una belleza que debemos
agradecer. En e~te senudo ~stamos ante un artista sumamente generoso
~ue nw:1~ª ha ~e¡ado de abnr puertas, de guiamos por pasadizos que sólo
el atrevio transitar. Paul V aléry escribió que lo moderno se conforma con
poco: Paz ha luc~ado contra esta afirmación que parece no sólo sitiar, sino
d~~r nuestro tiempo. Su obra nace· y se sostiene de la inconformidad
cnuca. La .tradición de la 'ruptura no es solamente un cronómetro que
busca medir un fenómeno artístico. En el caso de Octavio Paz ha venido a
ser una actitud, un modus operandi, una forma de asumirse en un nosotros
global.. Un~ voluntad renacentista y, por lo tanto, humanista de ser
contem~orane? y protagonista de su tiempo. Su obra nos sitúa y revela en
nuestro Justo uempo.

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y
DESDICEN: APUNTES SOBRE EL LENGUAJE
EN LA NOVELA GALAOR DE HUGO HIRIART
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neoleonesa

ITESM
A principios de los setenta la Editorial Joaquín Mortiz publicó la novela
Galaor de Hugo Hiriart, misma que mereció el Premio Xavier
Villaurrutia. Hiriart escribe, para asombro de críticos y lectores
mexicanos, en pleno siglo XX una novela de caballería que bien podría
recordarnos las historias de los Amadises, las aventuras del más "grande"
de los caballeros andantes, Don Quijote, o relatos fantásticos a la manera
de El vizconde demediado o El caballero inexistente de !talo Calvino. La novela
es un parteaguas en la tradición de. fabular mexicana y, al igual que
Cervantes, Carroll o Swift, la historia contada, que podría semejarse a un
cuento para niños o reducirse a narrativa de entretenimiento, transgrede
la imaginación del lector y se instala, en definitiva, para que éste ponga en
tela de juicio su propia realidad. La novela nos presenta así, un profundo
cuestionamiento filosófico y ontológico que trasciende tiempos y
espacios, a través de su inventiva.
El presente trabajo tiene como propósito analizar el lenguaje que
construye la novela Galaor y para ello he optado por dividirlo en cinco
diferentes categorías: ironía como lenguaje, los nombres como lenguaje,
recursos estilísticos del lenguaje, los diferentes lenguajes dentro de la
novela y el lenguaje como tema.
Iniciaremos este tour de force con el tema de la ironía como lenguaje.
Puesto que la novela de Hiriart propone una lectura receptiva de las
novelas de caballería, de la tradición fantástica -es la antítesis de todas las

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
.
GALAORDE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

274

propuestas, las derrumba, las debate, las anula, combate todas las
expectativas de una filosofía tradicional- hay una serie de pasajes en los
que la crítica está presente. Por ejemplo, Brunilda la princesa queda
deforme gracias a la sabiduría que le otorgaron Oo Bueno no lo es del
todo; la ciencia, el orden, la inteligencia, la sabiduría no siempre nos
conducen a buen destino). Así dice el narrador: los dones en mala hora

regalados o frases como:

""-

.. .los benevolentes maleficios, martirizan tus tiernas carnes y tu blanco
espíritu o: La opulenta perfección me causó tanto asco como una
marrana con afeites y peluca de mujer (Hiriart, 2000, p. 88).
Nada hay más hermoso que el aparente caos y desorden de los
campos cultivados por el sumo Constructor: el yerro de Diomedes fue
negarse a aceptar que puede haber belleza y perfección en lo que no se
entiende. (Hiriart, p. 89)

Incluso el mismo afán de inventar una historia -la intención del
autor- queda desmitificada cuando Elephantina dice que la historia de
Policarpo puede contarse de una manera o al revés. No hay un sentido
fijo en el hecho de contar, no hay una verdad. Además, no sólo
desmitifica el hecho de elaborar una historia, sino que ·el protagonista,
Galaor, expresa que la caballería andante no tiene sentido alguno:
La caballería andante ... es sólo una colección de individuales trabajos
soñados; y, ¿no querrían entre todos los esforzados caballeros crear un
orden artificial tan intrincado como el de Diomedes el constructor?
(Hiriart, 2000, p. 119).

Incluso, la misma idea de un autor-transcriptor que recupera la
historia a través de la oralidad de los viejísimos pericos es una alusión
directa a los relatos épicos de Homero (éstos fueron recuperados tras
quinientos años de transmisión oral y escritos en lenguaje épico y
grandilocuente canta tú diosa).

La' ironía se hace pr~sente también mediante el hecho de que
Nemoroso no quiere desposarse con la princesa Brunilda y sólo lo hace
por interés a conseguir el hipógrifo. Otros personajes tan:ibién son
víctimas de esta propuesta desmitificadora de la novela. Hacia el final,
Galaor confiesa ignorar muchas cosas, ha perdido certidumbres. En la
última escena el tradicional "Colorín colorado ... " se nos cambia por dos
gruesas lágri~as que esconde .Brunilda bajo su velo de novia para
simbolizar la desdicha que guar'da el "final feliz".
Los nombres propios, de lugares, del _reino animal y vegetal, de los
capítulos, del libro mismo plantean también un juego para el lenguaje y
los significados que encubre. Galaor no es el personaje famoso en la

275

tradición de la novela de caballería, es el hermano desconocido de
Amadís de Gaula. Iris Emulación Púrpura Neblinosa Brunilda es el
nombre de la princesa y plantea en sí mismo, una serie de
contradicc~ones, iris vs. neblinosa Oo que no se puede ver bien, aunque
sea una princesa). El nombre de las cuatro hadas: As de Copas (alcohol)
para la inteligencia, Sota de Bastos para la bondad, Tres de Oros
(material) para el sentimiento, Seis de Espadas Oo que corta y hiere) para
la palabra y la elocuencia. Cada una de las hadas que obsequia un don,
representa en su nombre mismo una semilla de oscuridad de
contr_adicción. La S~ta de Espadas "Morgana" que nos parece m~a y
seme¡ante a un bwtre, es la única capaz de conservar la vida de la
princesa y además, tiene una hermosa voz juvenil. Aparecen otros
personajes que nos transmiten ese dejo de ironía: un rey Calcante que se
ha "~aleado" puesto que tiene treinta y siete hijos, un príncipe de Acis
(Ass~s ...) ~ue muere de amor, Janto el caballo que habla y perteneció a
Aquiles, m1smo que representa la fractura del lenguaje, la herencia de la
mitología griega, la gran memoria épica de una guerra de Troya a veces
contradictoria. Aparecen, además, una serie de nombres que, a la usanza
medieval, se complementan con una característica del poseedor. Llegan
así Don Gil el prudente, Galaor el cazador y Nemoroso el domador o el
loco que son como las dos caras de una misma moneda "si Galaor no
está, yo desaparezco" (Hiriart, 2000, p. 43), doña Atalona de los Alhelíes,
don Gonzalo de Portugal, Mamurra o el Hombre de las Pieles Ana la
Sigilosa. Y así, cada nombre encierra a su vez una historia.
'
El tercer aspecto a abordar es el de los recursos estilísticos en el
lenguaje. Aquí cabría inic.iar diciendo que las imágenes construidas
mediante el discurso novelístico hacen sentir al lector como si estuviese
f~ente a la pantalla de cine. Tanto su ritmo como las descripciones son
visuales y estructuradas en base a la anécdota. Un aspecto que llama
mucho la atención son estas comparaciones fuera de lo común que rayan
en lo absurdo presentes en toda la obra de Hiriart: la princesa descansa
en "mineral quietud" (Hiriart, 2000, p. 23), la reina posee ojos "grandes y
azorados como de vaca" (Hiriart, p. 23), la felicidad es "perfecta como
un alfiler". Las situaciones románticas, los piropos, los tabúes siempre
~~n fracturados a partir del lenguaje descontextualizado; tenemos así, una
t1e?1a princesa con "greñas de puerco salvaje". Estas contradicciones o
eXJmo~os -unión de dos cosas opuestas que no tendrían una razón para
est~~ )Untas- aparecen en el texto una y otra vez: "caótica alegría"
(Hinart, p. 90), "amorosa curiosidad y la salvadora codicia" (Hiriart, p.
96), el puerco ataca feroz con la "obstinación de bailarina".

�276

LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
. GALAOR DE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

El lenguaje está ahí para construir un mundo diferente e insólito; la
combinación de palabras con imágenes que no corresponden. Desde un
punto de vista lingüístico sausseriano, me atrevería a decir que Hiriart va
a lo más profundo del signo lingüístico y separa el significado del
significante para deconstruir nuestra idea de cómo las cosas "deben" ser.
En este sentido, el lenguaje actúa como herramienta para propagar un
profundo cuestionamiento filosófico. Así ~emos que los únicos
personajes con nombre de humano son don Carios, un perro, y Valeria,
el avestruz. Para decir que un huevo es grande dice "un huevo del
tamaño de un confesionario a una cebolla azul" (I-liriart, 2000, p. 31).
Esta misma idea de descomponer significado y significante se aplica
también al referente cuando deconstruye visual-lingüísticamen~e al
avestruz, la jirafa y el rinoceronte. Tenemos así que a la jirafa le inventa
' un nombre "científico" -la ciencia para nominar mentiras- :
"Cameleopardatis: es alto como torre de guerra y su cuello es inmenso y
vigoroso como ariete, enarbola pequeños cuernos y lleva el manchado
del leopardo, más su cuerpo semeja al del camello" (Hiriart, 2000, p. 55)
y al rinoceronte lo define como "bestia de hierro armada con un enorme
cuerno" (Hiriart, p. 80).

Otros recursos son las historias dentro de las historias, las oraciones
largas que refuerzan la oralidad del lenguaje y los refranes populares: "no
camina nunca hacia atrás · el tigre" (Hiriart, 2000, p. 19), "pensaba que
sólo las trampas atrapan las trampas" (Hiriart, p. 58).
El cuarto aspecto a tratar son los diversos lenguajes que Hugo Hiriart
incorpora a la novela; ~sta llega a parecemos un gran -collage donde
dialogan una infinidad de obras de la literatura universal. El más evidente
tipo de discurso es el lenguaje de la novela de caballería, novela medieval,
el de las grandes épicas, por su similitud a una obra angular como EL
Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, Los NibeLungos (donde también
aparece una Brunilda), El Boewuif, Gargantúa y PantagrueL... Además, el
lenguaje que refiere cómo se metamorfosean los personajes, las
actividades de los soberanos, los instrumentos musicales (faud), las
armaduras, los escudos, los caballeros sobre rocines, los gremios, la
muerte como castigo, -trampas de red en el bosque, los ostrogodos, el
ambiente carnavalesco, las brujas, los encantamientos, las pócimas, los
juglares, la alquimia, la astrononúa, el español antiguo ... no pueden
· referirnos-otro mundo que no sea aquel de la Edad Media transmitido a
través de las grandes épicas.

'2..77

.H~y también un lenguaje simbólico; por ejemplo en el sombrero rojo de
T~stan cuy? nombre, por cierto, nos recuerda al Caballero de la Triste
Figura.....qwen t~bién usa un sombrero Rojo para simbolizar la locura.
Don Qw¡ote es Tnstán y Galaor es Sancho Panza como Tristán dice su
"escudero"; el idealismo vs. el pragmatismo. A~bos se conjuran para
vencer ~ la gran ~na de bronce -escena que nos recuerda al Quijote
combatte~do molinos y al caballo de Troya. Tristán habla de los
encantamientos d~ Montesinos -personaje que viene del Quijote- y lo
v~mos como un ¡mete en flaco rocín. Otros símbolos literarios son el
a¡~drez en los jardines del Hombre de las Pieles son "ajedrez de
arumales, ~~mbres, yerbas y un caballo parlante" (Hiriart, 2000, p. 68) y
las_ repeticiones del número tres, trescientos... como símbolos
uruversales.
E~ lengu~je de los cuentos de hadas también está presente: La belfa
durm_z~nte (prmcesa_ que duerme en espera del amor), La belfa y /a bestia,
Cemctenta ~a zapatilla de Ana la Sigilosa), Alicia en el País de las Maravillas.
Las colec_ciones de histo~ias que se narran a lo largo de un viaje, para
matar el tiempo ... Las Mi/y una Noches, Decamerón, Cuentos de Canterburry.
El lenguaje fil?sófico es uno de los ejes principales del que Hiriart se
vale para constrwr la novela. Hay una serie de planteamientos filosóficos
que se contraponen y que aparecen perfectamente argumentados de tal
ma~e~a que, al final de 1~ novela, ni el lector ni los personajes pueden
d_ec1d1r_ sobre una t~ndencia. Po~ _un lado están Grimaldi y Nemoroso que
simbolizan el d~~tmo, la reflex1on y las letras vs. Oliveros y Galaor, la
v?luntad, la ac~10n, las armas. A cada personaje corresponden diversos
discurs~s filosoficos que los describen. Diomedes: "su ambición fue
constrwr otro orden que sustituyera al natural y lo sobrepujase en
belleza, armonía y perfección" (Hiriart, 2000, p. 64). Mamurra: "podría
parecer _que hago lo que qwero, mas bien reconozco que vivo como lo
~roy~cto el cons~uctor ~e este universo"_ (Hiriart, p. 66). "El universo
e 1omedes sera destruido por sus propias excelencias y perfecciones"
~~inart, p. ~6) Mamurra: _"¿Sabías Galaor que lo~ griegos creyeron alguna
z que sonamos colec_tivamente, que al dorffil! y soñar ingresamos a
otro. mundo compart1do por todos los durmientes vertiginoso
apasionadº'. regi'do por leyes ajenas a nosotros tan extravagantes
'
como'
las que gobiernan nuestra vigilia?" (Hiriart, p. 84) Esta postura se opone
ª la filosofía de ~alaor: _"tengo para_~ que cada persona inventa y
construye s~s propios suenos 1ntransrms1bles" (Hiriart, p. 84) "¿qué es en
el torrente Incesante de los hechos la vida de un hombre:&gt;" (Hiriart p
118)"•Q
· de un hombre una acción aislada?"
. (Hiriart,' ·
e ue' es en la vida
p.

.J?

�278

GABRIELA RIVERO

118) Este mismo lenguaje filosófico presenta cuestionamientos que
tocan diversos temas: el destino, los cánones de caballería, la voluntad, la
valentía, la ira, el amor, el individuo, lo colectivo ...
Hay toda una serie de lenguajes más que construyen la novela. Entre
ellos destacan: el lenguaje de las épicas grecolatinas con el discurso
sofista de Brunilda en el bautizo, el lenguaje de las novela de aprendizaje
o iniciación, el lenguaje religioso "santa dorrrtiqa, disecada y sonriente"
(Hiriart, 2000, p. 24), el lenguaje popular (en la 'descripción del puerco
gigante), las canciones, refranes, dichos y coplas, el lenguaje teatral con
sus acotaciones y sus guiones, el lenguaje histórico con la referencia al
emperador Cómodo hijo del gran Marco Antonio y a Pedro de
Alvarado .. . el lenguaje mítico que explica el origen del mal en el mundo
con historia de Policarpo y Elephantina.
·
Por último, el quinto aspecto es el lenguaje como tema en la novela: el
metalenguaje. Nemoroso y Galaor tienen una discusión sobre el avestruz
en la que afirman: "Las palabras no pueden resucitar mi avestruz; además
no sabes lo que son las palabras." Con esto desmitifican una vez más, el
proceso de creación escritura!, la novela misma. Mas tarde, hay otra
referencia que nos recuerda, en la lingüística saussuriana, la "arbitrariedad
del signo" "Para un caballo la palabra silla, por ejemplo, tiene un
significado diferente que para nosotros; y así todas las palabras. Hemos
llegado muy trabajosame·n te a acuerdos, la palabra azúcar sirve de
pruebas" (Hiriart, 2000, p. 66). Brunilda llega a cuestionar, incluso, el
objetivo del acto de habla: "¿Por qué nadie entiende lo que dice? ¿Para
qué habla entonces?" (Hiriart, p. 144). Además, dentro de la novela
misma, se comenta el lenguaje del hombre vs. la mujer, la alcurnia vs.
juglares y cirqueros, argots, sociolectos e ideolectos: "La princesa
Brunilda tiene el habla de las juglaresas, como cualquiera de la tropa de
Nem~roso" (Hiriart, p. 97).
Finalmente podemos decir que el lenguaje que construye la novela
Galaor de Hugo Hiriart cuestiona nuestra forma de ver la vida y desdice
la tradición literaria. El lenguaje, al igual que otros elementos
estructurales de la novela, está ahí para deconstruir los modelos de
realidad y de escritura que hemos heredado,

Bibliografia
HIRIART, H. (2000). Galaor. México: Tusquets editores.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO
Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidaqes
y Ciencias Sociales
ITESM
La ob~a ensayi.st1ca del escritor argentino Ernesto Sábato (1911),
prod~cida en~~ 1945 y 1953, nos revela, para vergüenza nuestra, que sus
r~fle~ones ,cr~tl~as son aún vigentes. Sin embargo, consideramos que el
termtno mas 1doneo para valorar textos como Uno y el Universo (1945),
~ombres y e~g~~na_¡es ~1951),_y Heterodoxia (1953), no es "vigencia" sino
permanencia . ¿Que autor1dad nos confiere el derecho a determinar lo
que es o no vigente? ¿Acaso las tendencias socioculturales actuales? ¿Tal
vez alguna filosofía en boga? ¿O quizá nuestra intuición, certera o errónea?
Suele medirse la vigencia de una obra literaria en función de
afinidades históricas; y esto, a larg~ plazo, es una calamidad o una
bendición. Grandes obras han sufrido la indiferencia o infravaloración de
su tiempo; otras, las insulsas, han merecido ovaciones excesivas. Quizá
el término más ecuánime sea "permanencia". Una obra literaria es
"permanente" en tanto está provista de valores autónomos; en tanto
proye~ta Y sintetiza el bienestar o malestar de la época en la que se
p_rodu¡o; en tan_to posee un carácter transhistórico. Esto explica, por
e¡emplo, la per~anencia en el gusto colectivo de numerosos ensayos de
Pascal o _Montaigne. Y señalamos "numerosos" porque la permanencia
~.s sel~ctlva. Es decir, un lector contemporáneo podrá coincidir 0
simpatizar con algunos ensayos de esos autores, pero no con todos.
Aunq~e. esos autores sean catalogados como "vigentes" por la crítica
especializada, el lector resuelve, con base en sus propias experiencias, qué
ensayos son los que "permanecen" en su memoria afectiva. De ahí que
optemos por el término "permanencia"; quizá es poco académico y nada

�280

...

ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

convencional, pero también es menos presuntuoso. Además, el vocablo
es preferible porque con su uso se derogan absolutismos literarios. Esto
corrobora por qué, incluso para algunos críticos, un dramaturgo como
Lope de Vega, a pesar de su vigencia, es autor también de obras pésimas,
piadosamente llamadas "obras menores". Esto demuestra, de igual
modo, por qué algunos poemas de Octavio Paz nos pueden parecer
maravillosos, y otros, repulsivos. Para ser ju~, habría que reflexionar
sobre lo permanente en la obra de un escritor, y no sobre lo permanente
de la obra. Esto permitiría una apreciación menos sacralizada de un autor,
pero también propiciaría un mayor subjetivismo del lector. Este "pero"
no es una objeción desventajosa. De hecho, es deseable ese subjetivismo
porque personaliza la lectura de un autor, y no la "universaliza". Es decir,
la experiencia del lector responde a sus propias necesidades, y no se
somete a las canonjías estéticas. Defendemos el derecho del lector a
interpretar y a equivocarse; el mismo derecho que asiste a los escritores, y
a los críticos. Ernesto Sábato (ES) se asume como un escritor
contradictorio, y esto no le resta valía. También abogamos por el
derecho, de cualquier lector, a discrepar y a coincidir con los contenidos
de este trabajo.

valor aparece hermanado con un compromiso ético insoslayable. La suya
es una revisión del pasado para indagar las posibles causas de la crisis
contemporánea, y para plantear posibles alternativas de mejoramiento
social. Asimismo, sus reflexiones poseen una indiscutible carga emotiva,
observable en el apasionamiento lúcido de sus ideas y propuestas, pero
también identificable en la simple acción de dedicar sus obras a sus seres
queridos. Uno y el Universo, a su esposa Matilde; Hombres y Engranajes, a su
padre; Heterodoxia, a su amigo Arturo Sánchez Riva; y Antes del fin, a su
hijo Jorge Federico. Esto podría parecernos una tendencia común y
trivial entre los escritores; pero un filósofo, que se precia de tal, no
acostumbra tener este tipo de "concesiones". Lo interesante es que ES,
en un acto de humildad, ha desdeñado el que le adjudiquen el oficio de
filósofo:

Nuestro corpus analítico se ciñe sólo a los textos Uno y el Universo
(UYE), Hombres y engranajes (HYE), Heterodoxia (HET), y al· libro de
memorias Antes delfin (ADF) publicado en 1999. La razón obedece a que
los primeros tres libros guardan las siguientes similitudes: son, en su
mayoría, pequeñas reflexiones de tono ensayístico en las que se condensa
el desencanto y crítica del autor respecto a su tiempo; abordan una
compleja variedad de tenias, ya sea en orden o en desorden alfabético;
desvelan el origen y desarrollo de la conciencia asistemática de ES;
muestran, en su conjunto, la permanencia de su pensamiento en nuestros
días. Asimismo, se eligió el cuarto libro, especie de testamento espiritual,
debido a que en él se reafirma lo que su madurez prematura, como
escritor, había sostenido en los otros textos. El objeto de análisis se
limita al estudio de las reflexiones éticas y sociales del autor; se excluyen
las apreciaciones de índole literario o artístico, no por considerarlas
menos valiosas, sino porque son ·merecedoras de un análisis exclusivo.

De ahí que, para solidarizarnos con ES, el título de este trabajo sea
"El pensamiento incluyente", y no "La filosofía incluyente"; además,
aunque resulte banal decirlo, todo escritor es un pensador mientras tenga
algo que aportar. El adjetivo "incluyente" va en concordancia con el
sustantivo que acompaña. Algunos auto nombrados filósofos suelen
elaborar tratados seudo existenciales que sólo a ellos compete, y
eliminan, de su granado acervo, todo aquello que realmente podría ser
útil al ser humano para comprenderse a sí mismo y a su entorno. No es
el caso de ES quien sostiene que la clave de la subsistencia humana
subyace en el compromiso colectivo. Esto le confiere un sentido de
permanencia a su pensamiento. Por otra parte, ¿por qué no
categorizamos el pensamiento de ES como "moderno" o
"posmoderno", dadas las tendencias "actuales"? De entrada descartemos
"moderno" potque la postura del autor es una crítica acérrima de la
Modernidad. ¿Y "posmoderno"? Podría ser, dado que numerosos
escritores contemporáneos guerrean por recibir tal condecoración; sin
·embargo, ES correría el riesgo de volverse obsoleto el día que alguien
descubra, añada o elimine otro prefijo. Para salvaguardar el legado
cultural del autor, hemos preferido la vulgar sencillez de llamarle
"pensamiento" a su "pensamiento", y adjetivarlo como "incluyente"

Es interesante destacar el valor inteléctual y emotivo de dichas
reflexiones. Algunas de éstas. se reiteran en algunas ocasiones con
marcada insistencia, quizá con el propósito de enfatizar lo que el autor
considera significativo; este tipo de repetidones, en algunos momentos
amplificadas, son útiles porque permiten focalizar el pensamiento central
del ensayista, y reconocer el valor intelectual predominante en ellas. Este

Y entonces, cuando el final se aproxima, al repasar tramos de una
larga travesía, puedo afirmar que pertenezco a esa clase de hombres que
se han formado en sus tropiezos con la vida. De manera que, cuando
algún exegeta habla de mi "filosofía", no puedo sino turbarme, porque
tengo la misma relación con un filósofo que la existente con un
guerrillero y un general de carrera. (ADF, 94)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

porque cualquier civilización del presente o del futuro que se ufane de
serlo siempre aspirará a ello.

Las Cru~ad~~ promovieron el lujo y la riqueza y, con ellos, el ocio propio
a la med1tac10n profana, el humanismo, la admiración por las ciudades de
la antigüedad. (21)

282

Desglosemos ahora los principales presupuestos inferidos d~l
pensamiento incluyente de ES, y las posibles razones de su permanencia
en un mundo globalizado y neoliberal.

1. La Historia es una versión actualizada de'e.t-rores reincidentes
~

·,

,..1

Todo error, de algún modo, es una exclusión. La Historia es un
registro desafortunado de exclusiones. Accione~ que son errores:
exterminar, ignorar, discriminar, abusar. Hechos que son errores: guer~as,
inquisiciones, imperialismos, genocidios. Seres humanos que han ~ido
vistos como errores: indígenas, mujeres, homosexuales, judíos, negros.
La lista histórica se renueva cada siglo; la impunidad de los excluyentes
' es una constante. El olvido es otro rostro del error, y por ende, otra
forma de exclusión. El ciudadano del siglo XX venera, según ES, el
dinero y la razón: "dos fuerzas dinámicas y amorales"; ¿dos variantes del
olvido? El origen de esta idolatría histórica se encuentra en la civilización
renacentista:
Tal como Berdiaeff advirtió, el Renacimiento se produjo mediante
tres paradojas:
1". Fue un movimiento individualista que ternúnó en la masificación.
2ª. Fue un movinúento naturalista que terminó en la máquina.
3ª. Fue un movimiento humanista que terminó en la
deshumarúzación.
Que no son sino aspectos de una sola y gigantesca paradoja: la
deshumanización de la humanidad. Esta paradoja, cuyas últimas y más
trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de
dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas, el
hombre conquista el poder secular. (HYE, 17)
·

Tres grandes olvidos del hombre: de sí mismo (y por tanto de los
otros), de la y de su naturaleza, y de los ideales humanistas que
emergieron en esa época. Sin embargo, ES identifica, en las Cruzadas'. la
raíz más delicada de esta crisis. Al hacerlo, desmantela nuestra maruda
obsesión por estructurar. inamoviblemente el nacimiento y fin_ de los
movimientos históricos. La Modernidad, desde esta perspectiva, no
·inició necesariamente con el Renacimiento sino en la· baja Edad Media
con el intercambio comercial suscitado entre Occidente y Oriente a
partir de la~ expediciones cristianas. El dinero y la razón empezaron a
cotizarse, desde entonces, como valores primarios:

?83

En la antigua Edad Media, indica ES, prevalecía otro tipo de valores:
Entre el d~rrumbe del lF.iperio Romano y el despertar del siglo XII el
mundo occidental se sume en lo que propiamente debería llamarse "edad
m~dia".
hombre se s_umerge en los valores espirituales y sólo vive para
Dios: el ~nero y 1~ razo~ e1TI1gran hacia mejores territorios, refugiándose
en Btzanc10, en el 1mpeno musulmán, entre los judíos. (20)

E!

. Por ende, la aparición de los valores materiales propició que "toda la
gigantesca estructura de la Iglesia y de la Feudalidad " se desmoronara.
(21)
A lo expr~s~do anteriormente cabría comentar lo siguiente: El
concepto de cnsis no es un legado exclusivo del siglo XX. Cada siglo es
portador
de sus propias crisis en tanto el ser humano las desencadena , -\'
.
persiste en ellas. En todo caso, el siglo XX es la síntesis de las crisis
históricas que le antecedieron. Cada siglo responde también a sus
p_articulares motivaciones socioculturales. Ubicar el origen de la crisis del
siglo XX en dos momentos históricos: Cruzadas y Renacimiento es
acertado en la medida que no se omitan otros posibles orígenes que
a~ostumbran caracterizar a cada época. Adjudicar el origen de la crisis del
siglo XX sólo a los valores del dinero y la razón es un riesgo. El
pro~lema de ambos no radica en su nacimiento y expansión, sino en su
uso tna~ropiado o ~u~ente. Gracias a~ dinero se inventa la imprenta que
le permite a ES, quiruentos años después, publicar su obra, y transmitir
su pensamiento; es el mismo dinero que justifica también por qué las
leyes son más rigurosas para los pobres. Respecto a la razón, la
c?mplejidad es terminológica. Quizá un concepto más preciso sea la
sinrazón o la irracionalidad. En este sentido, la razón es un valor
deseable. Si el hombre hubiese empleado la razón con base en su
acepción más pura, nuestra historia infatigable de horrores sería otra. El
d_ilema es que existe como valor universal y se emplea escasamente. En el
siglo XVII el ll~mado culto a la razón como mecanismo de emancipación
.mental, defendido por los enciclopedistas, no era una aspiración trágica.
La tragedia estribó en excluir la otra parte que conforma al ser humano:
la sentimental, la emotiva, y en esto concordamos con ES. Nadie duda
?e los valores espirituales que pervivían en la Edad Media, pero ¿cómo
Interpretar, por ejemplo, la corrupción institucional y el poder
marupulador de la Iglesia católica durante esa época? ¿O había que

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

284

esperar el surgimiento del dinero y _la razón para que la Ig~es~a se
corrompiera? La reforma luterana del siglo XVI no es un aconteclffilento
meramente circunstancial. En superficie sí es una reacción contra el
materialismo religioso en que había incurrido la Iglesia cató~ca, ~ero. ~e
fondo es una exigencia de renovación cristiana ante la desv11:t_Ualizaci?n
ancestral de la palabra divina. Asimismo, la Iglesi_a y el ~e~dalismo le¡~s
de verse fracturados por obra del dinero y la i;~on subsist1:ron d_espues
gracias a éstos. La Iglesia católica, aliándose a la ~urguesia naci_ente Y
justificando "racionalmente" sus d~gmas; el :e~dalismo, cam~flandose
en versiones actuales: monopolios econom1cos, terrateruentes o
hacendados, gobiernos vicarios. Por supuesto con la ayuda de la

''

•1

razón . . .del dinero.
Percibimos en los ensayos de ES una ausencia de rigor sobre la
, responsabilidad de la Iglesia católica en la crisis del siglo XX. Hará un~~
años que la institución, bajo la tutela del papa Juan Pablo II, reconoc10
públicamente los errores cometidos en el pasado. Incapaz de reconoc:r
los actuales, esperará pacientemente a hacerlo en un mom_ento ~as
oportuno. La visión restringida de Sábato respecto a _la. Iglesia catolica
justifica su contemplación idealizada del concepto del tiempo en la Edad
Media:

La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo feudal
era un mundo cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de
eternidad y el tiempo e~a el natural en los pastores, del despertar y del
descanso del hambre y del comer, del amor y del crecimiento de los
hijos, el' pulso de la eternidad; era un tiem?o cualitativo, el que
correspon9e a una com_unidad que no conoce el dmero. (23)

Más adelante, el autor refuerza esta percepción:
Los teóricos del maquinismo sostuvieron que la _máquin~; al liberar al
•hombre de las tareas manuales, dejaría más tiempo libre para las
actividades del espíritu. En la práctica las cosas resultaron al revés y cada
día disponemos de menos tiempo. (48)

Si el autor hubiera amplia~o su percepción del tiempo_, refe;i?a
también el otro tiempo: el eterno; el proi:netido por 1~ Iglesia ca:olica
para consuelo terrenal de los bienaventurados pobres y hum_zldes de _corazon. La
invitación, pues, al estoicismo perpetuo como garantta de vida e~erna.
_Ese tiempo celestial se ofrecía tanto ento_nce_s c~r_no en nuest_r~s días; lo
cual demuestra la perennidad de la santa i.nst1tucion y la efectividad de la
estrategia.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

R_especto al carácter cualitativo del tiempo feudal en la época
medieval, el hombre disponía, definitivamente, de mayor tiempo, dado el
escaso desarrollo tecnológico de entonces. Sin embargo, esto no
im~licaba .necesariamente una mejor calidad en el uso del tiempo. A la
mu¡er _occidental le sobraba tiempo para dedicarlo a las tareas impuestas por
la sociedad; y le sobraba porque era la única labor a la que se le había
confin_ado. En la_actualidad quizá ella disponga de menos tiempo para
cumplir con el ffilsmo sagrado deber familiar que le encomendaron, pero al
menos emplea su tiempo con más libertad, en el marco de una mayor
diversificación ~r~fesional. El siglo XX trastocó nuestro uso del tiempo
al punto de limitarlo, como afirma ES. Sin embargo, las nuevas
condiciones adversas también han conducido al ser humano a superar
con creatividad esas restricciones temporales. Precisamente se busca
emplear con mayor efectividad el tiempo, dado que "disponernos de
menos tiempo". Desde esta perspectiva existe en la actualidad una mayor
estimación de nuestro uso cualitativo del tiempo.
Cada siglo lleva consigo no sólo la crisis que lo identifica sino también
su consecuencia: la inminente rebelión. La rebelión puede adoptar el
rostro de pequeñas resistencias aisladas (campesinas, laborales, entre
otras) o de grandes movimientos sociales, corno los señalados por ES:
romanticismo, marxismo, existencialismo, surrealismo. ¿Qué guardan en
común los cuatro? Son una reacción explosiva ante un proceso
des?u~anizante. El romanticismo "es una rebelión contra la ciencia y el
cap~talismo: opone el individuo a la masa, el pasado al futuro, el campo a
la ctudad, la naturaleza a la máquina. En su culto del individuo es, pues,
un retorno a los ideales del .Renacimiento. Pero en su alzamiento contra
la ciencia y el capitalismo, se entronca en el espíritu medieval" (57). Aquí
habría que agregar otra vertiente: el romanticismo social, que se
desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX, y que busca revertir los
excesos · de ese romanticismo individualista. La obra de autores
comprometidos corno Víctor Hugo es una muestra de ello. De hecho el
marxismo y el rqmanticisrno social se nutren de mutuas influencias. El
~an_cisrno "apareció y se desenvolvió bajo el signo de la ciencia y de la
tecruca. Paradojalmente fue, también, un producto del dinero y la razón.
Y su levantamiento -y esto es muy significativo- no fue contra la
m~quina, sino contra el uso capitalista de la máquina". (59) El
existencialismo, por su parte, fue una reacción ante "el derrumbe de una
civilización tecnocrática" (61); y el surrealismo, que fue "mucho más que
una mera actitud ·político-social: significa una revuelta contra todo el
espíritu de la sociedad occidental. Como genuino movimiento romántico,

�286

ALEJANDRO DEL BOSQUE

es una defensa del hombre concreto y vital y, por lo tanto, radicalmente
opuesto a toda concepción racionalizadora del mundo." (81)

,,

En esta historia de errores reincidentes, la rebelión tiene una razón de
ser. Los cuatro movimientos mencionados se insubordinan ante el error
más grave en que ha incurrido la civilización, de acuerdo con ES: la
deshumanización; madre de todas las crisis; hermana de la irracionalidad.
Y toda deshumanización es excluyente. Y toc4 deshumanización está
desprovista de memoria histórica, y olvida con prontitud. De este modo,
los cuatro movimientos son una reacción contra la exclusión y el olvido.
El romanticismo reacciona contra la exclusión. del sentimiento; el
marxismo, contra la exclusión de los marginados; el existencialismo,
contra la exclusión de la vida; y el surrealismo, contra la exclusión de la
interioridad. Lo lamentable es que dichos movimientos hayan finalizado
o se hayan metamorfoseado en otros sin haber resuelto esas exclusiones.
Esto debido, en parte, a la insistencia del hombre por actualizar sus
errores, década tras década.
Otro error, señalado por ES, es la ligereza con la que el ser humano
valida, alienadamente, los absolutismos históricos. Cuestiona el
analfabetismo adjudicado a los descubridores de América a través de los
siglos:
No se ve claro, sin embargo, cómo pueden realizarse el
descubrimiento de un continente, los largos y riesgosos viajes marítimos,
el trazado de cartas geográficas y la explotación de las minas peruanas y
mejicanas, sin conocimientos de astronomía, geografía, náutica,
cartografía y metalurgia. (UYU, 36)

Más adelante, examina el legado de las culturas antiguas que contribuyó
al éxito del descubrimiento:
La navegación de altura fue posible gracias al legado de la astronomía
griega, enriquecido luego por los árabes, judíos y cristianos de la Edad
Media, que eran impulsados por necesidades técnicas y por prejuicios
astrológicos; las Tablas Alfonsíes son la recopilación de todo lo que en la
época se sabía de esencial en las ciencias astronómicas ... La metalurgia,
que permitió la explotación de América, provenía de los romanos y había
sido perfeccionada por los árabes en las minas de Almadén. (36-37)

Es saludable 1errumbar prejuicios alimentados a través de la Historia.
,La reflexión de ES certifica también nuestro analfabetismo selectivo. Es
de reconocá la sabiduría de los descubridores que, a la larga, les facilitó
el proceso de conquista. Es de reconocer, también, la ignorancia e
insensibilidad con la que destruyeron una cultura para implantar la

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

287

propia. Al igual que los descubridores, somos sabios e incompetentes a la
vez; y al igual que ellos siempre desde nuestras propias conveniencias. ES
particulariza el caso de Colón:
El propio Colón estaba dotado de espíritu científico: sentido de la
observación y empeño teórico. Sus observaciones de la declinación
magnética bastarían para asegurarle un nomb~en la historia de la
Física ... El error más grande de todos los que cometió fue sin duda el
propio descubrimiento. Al respecto, los manuales e:colares han
difundi~o la imag~n de un Colón omnisciente discutiendo ante una junta
salmanona astuta, ignorante y mal dispuesta... (38)

Tal descubrimiento fue un error debido al desconocimiento en esa
época, de la idea de la gravitación hacia el centro pues "se pens~ba· que
era impos~~le habitar ~n rel?ones un poco alejadas del centro europeo"; y
a la ~egac1on de la existencia de los antípodas, "esos absurdos habitantes
con la cabeza para abajo". (38-39) Error o no, el descubrimiento fue un
acontecimiento remunerativo.
¿Descubrimiento o invención? ¿Cuál es el término más pertinente? ES
medita al respecto:
... se ??dría decir que el hombre no inventó el ajedrez, sino que lo
descubno. Considerando el Universo como dado, todas las creaciones e
invenciones del hombre serían como partidas de este Gran Ajedrez,
descubrimientos en una Gran Selva. Pero dando un paso más atrás,
podría decirse que quizá el Universo no ha sido creado sino descubierto
en una Selva de Universos Posibles .. . (96)

Si para ES el hombre no inventa y sólo descubre lo preexistente (11 1),
entonces el descubrimiento de América habría que valorarlo desde esta
óptica_. Sin embargo, todo descubrimiento acarrea una necesidad de
invención. El descubrimiento de América trajo consigo su invención a
través de_ la conquista. América se inventó, a golpe de sangre y religión,
para satisfacer una necesidad colonizadora. Cabría establecer una
diferencia, tal vez esencial, entre descubrir e inventar. El descubrimiento
responde a una curiosidad o a un accidente imprevisto; la invención, a
~na intencionalidad o a una necesidad prevista. Descubrir es encontrar;
Inventar es edificar sobre lo encontrado. La invención es dolorosa para
al~os; apremiante para otros. El que inventa desautoriza lo pasado;
nulifica lo preexistente.
El inventor colonial, en este sentido , desacredita
.
ª. ~a civilización americana que considera obsoleta y arcaica. Las
c1v~zaciones vistas nuevamente como errores que requieren corregirse.
El Inventor colonial corrige sobre la marcha inoculando la fe en otros

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ALEJANDRO DEL BOSQUE

288

Z89

ERNESTO SÁBATO

I
inventos formidables como el de la virgen guadalupana; hoy, hecho
religioso del que no se duda. El invento es un milagro, y el milagro del
invento ha constituido una de las principales bases de estabilidad
religiosa y social del pueblo mexicano. En este sentido, la invención
trasciende al descubrimiento porque se convierte en un acto de fe. Nadie
podrá discutir la genialidad de los inventores coloniales: crearon un
nuevo continente y una nueva razón de existir.~

,
t'

ES admite la preeminencia de la invención de personajes históricos:

..1,,
,,,I•
I'

,, I¡
1

'1

El señor René Kraus ha elaborado una "Vida pública y privada de
Sócrates" y alguien se irrita sobre la base de que nada o casi nada se sabe
sobre los hechos domésócos de Sócrates. Esto me parece, por el
contrario, una gran ventaja. El arte crea los personajes históricos, y en
cuanto a la vida de este filósofo, óene la ventaja de que todavía
permanece casi increada: está todo por hacer. Sus biógrafos pueden
inventarlo sin prisa y realizar un trabajo limpio ...La obra del señor Kraus
contribuirá, sin duda, a formar la futura personalidad de Sócrates. (103104)

Pese a la velada ironía del autor, al sugerir la inviabilidad de inventar la
biografía doméstica de Sócrates, es innegable que la invención ha sido un
recurso historiográfico. Esos grandes inventores son quienes han
·vencido en la historia, y con ello, a la Historia. Héroes y villanos le
imprimen un carácter novelístico a esos modos inverosímiles de relatar lo
acontecido. Movimientos sociales como el de las madres de la Plaza de
Mayo, en Argentina, o el de los estudiantes de 1968 en México, fueron
concebidos durante muchos años como errores que no merecían ser
historiados. Hoy se les incluye en la historia oficial de sus respectivos
países, pero persevera aún la impunidad de los crímenes perpetrados. La
Historia requiere, de ser necesario, no reinventarse SU?-º rescribirse en
función de la justicia y la verdad. Pero, ¿qué es la verdad cuando el papel
del historiador se reduce, en muchas ocasiones, a una interpretación
empírica de lo hechos? ¿Es acaso esto una desventaja? ES responde a
ello:

Miramos la historia a través de nuestras propias experiencias y no
vemos sino lo que somos capa~es de ver, tal cuando leemos una novela.
Cuando niños, se nos · aparece como un ·conjunto de batallas; más
adelante, como una sucesión de problemas amorosos o de luchas
económicas,,o políócas, o religiosas; finalmente concluimos por entrever
algo así como un combate metafísico entre el Bien y el Mal. Todas estas
versiones óenen parte de verdad, porque la historia ha sido hecha
también por seres que óenen algo de niño, de joven, de hombre y de
metafísico. (HET, 120)

. Q~á el inconveniente no es el recurso empírico, sino el mirar la
Historia excluyendo la perspectiva de los demás. ¿Qué clase de Historia
serí~ esto? Se~a ~implemente una clase de historia en la que el educando
repite y memonz~ fechas sin ningún provecho. El niño es capaz de
~econocer la cantidad de batallas libradas en una contienda, pero es
mcompetente para decodificar el sentido de las mismas. La experiencia es
desapro~e~hada. .La fatiga crítica sustituye al juicio crítico. El
perspect1v1smo histórico es desplazado. El mismo ES duda de la
c?nve_niencia de éste al plantear lo risible de que deseemos tener varias
historias en lugar de una sola:
En el extremo opuesto se encuentran los profesores que sostienen la
teorí~ de los "hech~s"; ~sómul_ados por diversas confusiones generosas,
mantienen que el historiador debe atenerse humildemente a los hechos.
Pero ¿cuáles? Imagin_o que ningún de estos historiadores va a pretender
atenerse a to~os ... S'. no se acepta este grandioso programa, es evidente
que se debera seleccmnar hechos y entonces viene lo diveródo. Porque
suc~de que eso~ honestos profesores que hablan de objeóvidad se ven
o~li~dos a elegir entre los infinitos hechos y para elegir es necesario un
cnteao, y la palabra criterio es la tímida sinonimia de la palabra teoría.
Con lo que no escribiremos la Historia, sino las Historias. Para una
escuela será más ~portante señalar la aparición de la máquina de vapor;
para otra, la rebelion de los hussitas. (113)

Una Historia parcelada ofrecería entonces un acercamiento mediocre
de su conocimiento. Sin embargo, la posibilidad de escribir las historias en
lugar d~ la Historia ~o es tan descabellada_ si se busca ampliar la
perspe~ttva convenc1~n~1 · y cómoda que tenemos respecto a
determmados acontecuruentos del pasado. Un historiador quizá no
podrá atenerse ~ todos los hechos, pero es deseable que al menos
mantenga una ffil!ada heterogénea ante ellos. Lo destacable en ES es su
apunte sob~e _la necesidad de una filosofía consciente de la Historia que.
n? . se restnn¡a a la enumeración de los hechos sin una interpretación
solida. Pero es necesario advertir que una filosofía de la Historia se forja
en función del tipo, carácter o naturaleza de los hechos que se estén
abordando, no a costa de éstos o a favor de la egolatría de un historiador.
~ ~n la_ búsqu~da_ de _la verdad, la ~~toria de la humanidad es, para ES,
hi~tona del srn sent:ido. Lo paradopco es que ese sin sentido, a través
del tiempo, ha terminado por imprimirle un nuevo sentido a esa historia:
~s _digo? _de_ admira~i~n ... que el senódo común siga teniendo tanto
presogio didacuco y civil a pesar de todas las calamidades que ha

�290

ALEJANDRO DEL BOSQUE

recomendado: la plenitud de la Tierra, el geocentrismo, el realismo
ingenuo, la locura de Pasteur. Si el sentido común hubiese prevalecido,
no tendríamos radiotelefonía, ni sueros, rú espacio-tiempo, ni
Dostoievski. Tampoco se habría descubierto América y este comentario,
como consecuencia, no se habría publicado .. .(UYU, 130-131)

El sentido común es el enemigo declarado de la Cienci~ y la Filosofía,
menciona el autor, porque coarta la posibilid~de acceso a la verda?, y
por tanto, el progreso. El sin sentido, sin embargo, es un contrasentido.
Expliquémonos. Por una parte parece ser el aliado de la Ciencia al
propiciar inventos y descubrimientos en los que pocos creían y que han
favorecido la evolución del ser humano; sin embargo, la Ciencia puede
resultar un sin sentido en sí misma si se conduce y aplica
irresponsablemente. Desde esta perspectiva, diría ES, el hombre no
progresa:
La historia no progresa. Fue el gran Giambattista Vico el que lo dijo:
"Corsi e recorsi". La historia está regida por un movimiento de marchas
y contramarchas, idea que retomó Schopenhauer y luego, Nietzche. El
progreso es úrúcamente válido para el pensamiento puro ... El hombre no
progresa, porque su alma es la misma. Como dice el Eclesiastés, "no hay
nada nuevo bajo el sol", y se refiere precisamente al corazón del hombre,
en todas las épocas habitado por los rrúsmo atributos, empujado a nobles
heroísmos, pero también seducido por el mal. (ADF, 102)

El primitivismo histórico, y por tanto humano, es perenne. Indagar el
origen de la decadencia de la Modernidad, a la manera de Spengler,
pareciera una tarea fútil cuando descubrimos, sonrojados, que la
verdadera decadencia es la de la humanidad. Y lo más humillante:
corroborar que esa decadencia inicia con el surgimiento del hombre en la
Tierra. El hombre es decadente por naturaleza. ¿Qué distingue a un
primitivo del pasado de un primitivo del presente que ordena una guerra
sin justificación alguna? ¿Qué diferencia al exterminio judío del
exterminio bosnio o del tutsi? La Historia es una graduación mayor o
menor de decadentismos. Los distintos tipos de pensamiento: mágico,
mítico, religioso, científico y te&lt;;nológico son diferentes ropajes con los
que el hombre busca encubrir, eludir o superar su primitivismo. ¿Por
cuánto tiempo más debemos seguir sosteniendo la idea de la decadencia
de la Modernidad sin asumir las propias responsabilidades? El combate
más feroz es el 1ntemo: el nuestro, librado contra el ser decadente que
procuramo·s dejar de ser. El hombre no progresa, insiste E~'. porque su
alma es la misma. Sin embargo, la deshumanización no inicia con el
surgimiento del clinero y la razón como enfatiza el autor. Inicia, y es lo

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

291

más lamentable, con la aparición del hombre en la Tierra. Es, no lo
olvidemos, un animal cuya barbarie se ha intentado domesticar a través
de diferentes estadios: religioso, político y cultural; cuya herramienta
común de control es el temor al castigo y a la pérdida. El hombre teme a
un dios (religión), a unas leyes (política) y a unas normas sociales
(cultura) que le han impuesto. La decadencia de la humanidad se
evidenciaría más sin la regulación de dichas instituciones. Basta observar
lo que sucede cuando el hombre osa transgredirlas para tildarlo,
irónicamente, de subversivo, hereje, amoral... decadente. El
conocimiento de la Historia redime al hombre de su decadentismo
cuando éste la interpreta con conciencia autocrítica. Pero la Historia
suele ser una versión actualizada de errores reincidentes, y la esperanza
de un cambio parece impensable. ¿Qué distingue al hombre del
cromañón, se pregunta el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga?
El conocimiento es acumulativo. Nosotros sabemos mucho más que
el hombre del cromañón porque hemos ido acumulando conocimientos.
Sabemos más por eso, no porque el cerebro se haya hecho más y más

inteligente. (Alameda, 41)

2. Una ciencia desprovista de valores comunitarios es una ciencia
ilegítima
Entendamos "deshumanización" como un sinónimo de "decadencia
humana". La decadencia de la humanidad es la resultante de un acto de
incomunicación histórica. Los gra~des desastres de la sociedad
responden regularmente a un diálogo suprimido. Cuando la Ciencia se ha
preocupado por comunicarse con los depositarios de sus aportaciones,
los resultados han sido provechosos. Comunicarse no sólo es escuchar al
Ot~o, sino colocarse en su lugar; traducir sus necesidades espirituales y
soCJales;· contribuir al mejoramiento humano. Cuando la Ciencia es
indiferente o insensible ante las necesidades prioritarias de dichos
depositarios, los efectos son contraproducentes. La Ciencia entonces ha
dejad~ ~e com.unicarse y se convierte en un mero 'conjunto ' de
cono~1rru_entos_, t~ _vez coherente, pero sin utilidad comunitaria alguna.
J;.,a _C1enc1a es_ ilegmma cuando se aísla y renuncia a beneficiar a quien la
valida: la sociedad. ES, decepcionado de la Física, renuncia a ella en
1945 y se dedica plenamente a la Literatura. En sus reflexiones se ventila
~na critica ácida, pero constructiva, hacia el lugar de la Ciencia en la
epoca contemporánea. Observamos, en función de esto, cuatro
modalidades de incomunicación científica.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

292

.
dalidad'es el lenguaje abstracto de la Ciencia:
Una pnmera mo
la . .
es poderosa a pesar de su abstracción sino justamente
. . . c1enc1~ ~~
ar el conocimiento vulgar del científico; pero
p::ila~e:; !~:~es~;;el primero se refiere a lo particular Y con~eto,
q. P
l gundo se refiere a lo general y abstracto ... (UYU,2 )
mientras que e se
e

ES menciona el ejemplo de la estU1a para

di tino-nir entre dos tipos de
s b-

conocimiento:

,,,,

1•
1'

. . , "la estufa calienta" expresa un conocimiento Y_ por l~
La propos1c1on
1
. sabe que si tiene fno sera
d al , n oder al que o posee.
tanto a gu P
f Pero este conocimiento es bastante
conveniente acercarse a una estu a.
.
. , En cambio si aJm,ien
•
ninguna otra s1tuac1on.
•
1:,modesto, no le s1n:e ~ara de ue "la entropía de un sistema aislado
tiene pleno conoc1m.1ento
q, b
ra' una estufa para calentarset mente" no so1o usca
aumenta constan e
' .
_ d
tudio-sino que podrá resolver
o para veinte anos e es
.
resultad o muy magr
bl
d de el funcionamiento de un
tidad de pro emas, es
una enorme can
.,
. rso Así a medida que la ciencia se
motor hasta la evoluc1on del Uruve . . , '1e·ana de los problemas, de
vuelve más abstracta y en cons:cue:c1~ m~~a 1aria su utilidad aumenta
las preocupaciones,
las pala ras e a v1
,
en la misma propomon.·(27)

?~

d , . r más elocuente. Denuncia la soberbia
La befa del autor no po na _se
poseedores del conocimiento
de. algunos científi~~s c!::i:~~~e p~o;~ mundano, pero relativo), y al
uruversal Oo que
.
d
lver las principales demandas
mismo tiempo de ser mcafipaces e resolmente comple¡· o e inaccesible
.
El 1
·ie cientí 1co es natura
.
sociales.
engua
p
h
na inaccesibilidad más nesgosa:
para el común de los mortal~s- . ~ro ';).y ~o la Ciencia olvida que uno de
la que engendra la incomurucac1on;. cuan
f ili
la divulgación del
sus rincipales compromisos sociales es ~c ~r
p. . t ES ilustra esto con el caso de Einstein:
conoc1mien o.
·
.
,. ., de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le
Alguien me pide una exp11cacion .
.
hablo de tensoresJ geodésicas tetradrmens10_nales.
cto
-No he entendido una sola palabra -me dzce, estup~a i;smo le doy una explicación
Reflexiono unos instantes J luego, con menos en us
,
menos técnica.••
,
t d vía no entiendo· uas geodésicas, esas
-Ya entiendo casi todo ... Pero hay a,go que O ª
·
coordenadas.. ·
... ., menta/y termino por abandonar
. •J
n una /aroa concen,,acton
¿·
Depnmiuo, me Sf'mo e
·o
.J
das· con verdadera ferocidad, me de zco
.
la geodésicas y las cooraena ,
L .•r.
para siempre s .
an mientras viajan con la velocidad de la uz, ;ep
exclusivamente a aviadores que f~m
la
d recba J verifican tiempos con un
de estación que disparan un revolver con mano e
cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenesJ campanas.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

293

-Ahora sí, ahora entiendo la relatividad! -exclama mi amigo con alegria.
-Sí-le respondo amargamente-,pero ahora no es más la relatividad. (4243)

¿Hasta qué punto el científico está obligado a ser accesible, a pesar del
lenguaje que utiliza? Lo está pues el progreso no es una ínsula aislada del
proceso civilizador. El abismo entre la Ciencia y el hombre puede
medirse a través del lenguaje. ES contrata el lenguaje de la Ciencia:
lógico, pero inventado; y el de la vida: emotivo, insinuante, absurdo,
contradictorio. (HET, 129) Sin embargo, ese abismo puede reducirse si la
Ciencia asimila que su lenguaje es una prolongación del de la vida; que la
razón de ser del lenguaje científico responde a una exigencia mundana.
Ambos lenguajes requieren ser incluyentes. Ciencia sin prudencia es
inconsciencia pura. El uso prudente de la razón reintegra al lenguaje
científico Oógica) con el vulgar (intuición). La grandeza de Galileo, para
ES, radica en la accesibilidad de su conocimiento científico, debida a sus
razonamientos prudentes:
Al fin de cuentas, era justamente la observación la que había IJe,·ado a
los aristotélicos a creer en la rotación del Sol y en el principio de la fuerza
permanente, dos grandes errores. GaWeo indaga las leyes natura.les
superando las malas observaciones, los hechos empíricos en bruto, por
medio del pensamiento. La razó n, manejada con prudencia, le permite
llegar mucho más allá de la apariencia sensible, que tienta al error. Esto
es, verdaderamente, el método científico. (UYU, 102)

Una segunda modalidad reside en el carácter canónico de la Ciencia.
El estancamiento de la Ciencia respoq.de en ocasiones a su fe irrestricta
en argumentaciones preconcebidas por su propio sistema de creencias
milenarias. La incomunicación interna en el seno de la ciencia es tan o
más perniciosa que la incomunicación con la comunidad. Las propuestas
innovadoras científicas, de verdadera raigambre social, son usualmente
bloqueadas por quienes se aferran a estructuras obsoletas de
pensamiento. Durante muchos siglos, señala ES, la figura de Aristóteles
fue divinizada al grado de canonizar su sistema filosófico:
La hipótesis heliocéntrica durmió hasta Copérnico. uno de los
responsables de esta catalepsia fue Aristóteles, que con su inmensa
autoridad policial impidió cualquier alzamiento contra el régimen
establecido. Schopenhauer y Bertrand RuselJ afirman que este filósofo
constituyó una calamidad pública que duró Yeinte siglos. Muchos se
enojan arguyendo que fue un gran genio. No veo la contradicción:
solamente un gran genio puede constituir una gran calamidad. Si
Aristóteles hubiese sido un mediocre no habría sido capaz de impedir

�durante dos mil años el advenimiento de la nueva fisica. Los genios
promueven grandes adelantos en el pensamiento humano; pero, cuando
se les da por estar equivocados, son capaces de frenarlo durante varios
siglos. (86)

La tercera modalidad estriba en la tendencia excluyente de la Ciencia.

,,,

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

294

¿Toda ciencia debe ser ética? Queda claro, como comenta ES, que "los
productos de la ciencia son ajenos al mundo ~ los valores éticos: el
teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso~ pero no puede ser
perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico." (31)
Queda claro, además, que a un científico riguroso se le exige una elevada
dosis de objetividad en sus investigaciones; sin embargo, aquí surgen dos
paradojas: el investigador es antes que nada un hombre cuya condición
humana influye en sus decisiones científicas; y los juicios de valor
intervienen en la construcción de la Ciencia aunque parezcan no tener
cabida en ésta (29-31 ). La Ciencia es excluyente cuando ignora las
preocupaciones éticas del ser humano:
La ciencia estricta -la ciencia matematizable- es ajena a todo lo que es
más valioso para el ser humano: sus emociones, sus sentimientos, sus
vivencias de arte o de justicia, sus angustias metafísicas. (HYE, 40)

La Ciencia, entonces, extravía su razón primigenia de existir. Olvida
que es hija de un sistema de valores comunitarios; que ha sido creada
para servir y no para servirse del hombre; que el hombre no es un
engranaje más, diría ES, de la maquinaria que ha fabricado. Una ciencia
irresponsable es aquella qu-e procede .sin ninguna (auto) regulación ética.
No requiere, para hacerlo, disponer de un manual de comportamiento
moral. Basta con que cada científico reflexione en torno al impacto
positivo o adverso que podría· implicar determinada investigación en su
propia· cultura. Sin embargo seamos realistas: el poder político y
económico de los gobiernos hegemónicos es el dios tutelar de la Ciencia.
Sin ética política no hay ciencia ética. Se ha sospechado que la curación
de pandemias como el sida está siendo frenada por gobiernos como el
estadounidense porque pondría . en riesgo el futuro económico de la
industria farmacéutica que obtiene mejores dividendos con la producción
de medicamentos que se renuevan periódicamente, y que sólo son
paliativos contra la enfermedad; una industria que además es el pilar de
los negocios bélicos. Asistimos a la autodestrucción puntual del hombre.
La Ciencia · parece estar contagiada de una irreversible dep~uperación
moral.

?95

. L~ . ~uarta modalidad es el carácter mágico de la ciencia. El
pnnut1v1smo del ser humano se expone con claridad en la evolución de
su pensamiento. Ha su~tituido el pensamiento mágico, que lo hacía
sorprenderse ante un eclipse solar, por un pensamiento científico con el
que busca sorprender a los demás.
Somos eternos supersticiosos, declara ES:
A lo largo de _l~~ siglos XVIII y XIX se propagó, finalmente, una
verdadera superst1c1on de la ciencia, lo que equivale a decir que se
?ese_ncadenó l_a s~perstición de que no se debe ser supersticioso. Era
inevitable: la c1_enc1a se ha~ía convertido en una nueva magia y el hombre
de la calle cre1a tanto mas en ella cuanto menos iba comprendiéndola

~~

'

El científico, al igual que el mago, realizan actos incomprensibles para
el ser humano. Se reservan la explicación de sus actos· ofrecen su
espectáculo ante ~ª. masa informe que observa marav¡'llada lo que
?esconoce. El prest1g10 del mago y del científico se fundamenta en la
ignorancia de sus destinatarios:
Al convertirs~ la ciencia, cada día más, en una misteriosa magia,
aumenta proporcionalmente su prestigio ... Lo profundo es a menudo
oscuro. Así, a causa de su profundidad, son oscuros problemas como el
de Dios, la cuarta dimensión, el pecado, la esencia de la belleza. Por la
misma causa suelen ser oscuros Platón, Aristóteles, Einstein 0
Heidegger ...Ya Tácito dijo que "El espíritu humano tiende a creer con
mejor voluntad las cosas oscuras". (HET, 155)

. E~ prestigio de ese Dios se sostiene, al igual que el del mago \' el
ctena~co, en la ignorancia, a la que respetuosamente llamamos f~. L~ fe
es d~ igual forma oscura y misteriosa. El mago y el cienúfico también
pr~ctsa~. de la fe ~e s~ p~blico, aunq_ue éste sea selecto. La fe justifica la
extstenc'.a ~e la Ciencia, emulo de Dios. Por ello resulta infructuoso que
la Ctencta intente probar la existencia o inexistencia divina:
••.se ha pretendido sacar argumentos a fayor ,. en contra de la
exi_stencia de Dios: Kepler y Newton se extasiaban ante el orden
uru~ersal que, s~gún ellos, implicaba la existencia de Alguien que lo
hu~1~se establecido; Maupertuis suponía que el principio de mínima
a~c1on de la dinámi~a era la mejor prueba de una Sabiduría Divina, Jeans
piensa que este universo ha sido construido por un Dios ;\!atemático
con conocimiento del cálculo tensorial y la teoría de los grupos. Por ei
otro lado, hay espíritus dispuestos a creer que el desarrollo de la ciencia
prueba la inexistencia de Dios ... En realidad un censo &lt;le opiniones

�296

ALEJANDRO DEL BOSQUE

mostraría que buena parte de los sabios creen en un Principio
Ordenador. (UYU, 41)

El conocimiento de Dios y el de la Ciencia se asemejan en su
inaccesibilidad. Entre más inaccesibles, más misteriosos, más oscuros,
pero también más incomunicativos. Ciencia y religión se han impuesto
en sus seguidotes porque incentivan una fe incondicional hacia ellas.
Cientifismo y fanatismo son sólo excesos de~ fe. Si la Ciencia y ese
Principio Ordenador fueran accesibles perderían su categoría divina.
Tomemos prestado un vocablo hasta cierto punto científico: invención,
para explicar la existencia de Dios. Dios es la invención más sublime de
la humanidad. Todo lo que se inventa surge por una necesidad. Su
creación satisface o resuelve no sólo las necesidades particulares .sino
también los temores no reconocidos. El ateo, dice ES, es un tipo
, contradictorio pues para negar la existencia de Dios tiene que partir del
presupuesto de que existe. El abstemio, diríamos nosotros, no toma a
Dios; pretende ser tolerante con los que promueven su existencia; el
abstemio reconoce que ese Dios existe para otros, pero rehúsa tomarlo.
A Dios se le puede tomar de tres modos: con moderación, con éxtasis
(misticismo) y con exceso (dogmatismo). Dios, como problema oscuro,
sería un ente incomunicativo a través de la razón. Su única vinculación
con sus seguidores, en un criterio estricto, sería por medio de la fe; en
este sentido, Dios dejaría de ser un problema. La pérdida de la fe es en
realidad otra forma de fe: la creencia en que ese Dios ha dejado de
funcionar; cual invento inservible o desplazado. La Ciencia reclama el
préstamo lingüístico; acoge a los descreídos, y es entronizada como
diosa. Cuando alguien pierde la fe en ella, como ocurre con ES, se
resguarda en sí mismo; en el universo finito que es su persona. Y busca a
ese Dios que lo conforta, y que lo aleja de la frágil front~ra que separa a
la espe_ranza y el desconsuelo. El hombre, señala ES, opta por Dios o por
la desesperación. Esto explica por qué ateos como Nietzche y Rimbaud
"se salvan" debido a que su ateísmo, en el fondo, es una "secta
religiosa". (HYE, 108) Pensamos que el hombre opta por Dios
precisamente por la desesperaciói:i.
ES opina que el mundo debe tener un sentido puesto que
cotidianamente se lucha por algo aunque no se tenga certeza de la
eternidad. Y esto nos conduc'e a otro problema '!oscuro": el de la
inmortalidad: otro invento prodigioso del ser humano. La promesa de
inmortalidad es el pilar de las religiones· en el mundo. Ansiamos la
eternidad por desesper~ción, temor o inseguridad: las principales armas

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

297

de i~ti~dación religiosa. Aunque ES indica que la· mujer la encuentra en
el hijo, que es la prolongación de su carne y de su alma" (HET, 148),
d:bemos recordar que el hombre la anhela también a través de sus
vast~g~s; ~obre todo_ los masculinos, los que llevarán su nombre y
?1ult1plic_aran su apellido por los siglos venideros. Pero este tipo de
mr_;iortalidad es un c?nsuelo temporal. El ser humano aspira a otra: la
ete_r~a, que no se a~sia regularmente por convicción sino por alienación
~ef~osa. La obses1on por la inmortalidad alcanza cotas absurdas. Rusell
1rtzaba al res~ecto cuand~ cues~onaba el deseo de los hombres por
oh ener la eterrudad en el cielo mientras ideaban diferentes modos de
mata~ el tiemp~ en la Tierra. ¿Quién les garantiza a los que hoy
co~~1deramos ~nmortales, ~o por sus deseos celestiales, sino por sus
memos prof~s1onales (escntores, filósofos, etc) que serán eternamente
re~or~ad?_s s1 el mundo que habitamos se encuentra en proceso de
a~q_uilac1on total? Habría que mudarse a otro planeta en donde alguien
s1~~ra recordándolos y respaldara su legado cultural. En situaciones
cot1dia~as hay desvaríos de toda índole: María recordará eternamente a
Juan ~entra_s ella viva~ a Ma~~a, de igual modo, la recordarán los que la
aman, 200 anos despues, ¿qwen recordará a María, a Juan y a los que la
recordaban? Quizá nosotros, pero nosotros somos deliciosamente
m_orta!es. La inmortalidad es una invención que despierta la envidia de la
Ciencia. A la r~ligión 1~ basta con ofrecerla; a la Ciencia se le exige
demostrarla. La inmortalidad es, como invento religioso, insuperable. El
ser hu~ano cree en ella mientras vive; muerto, ya no puede reclamar la
garan~~ de este aparato funci~nal. Somos, eso sí, una fusión corporal y
energe~ca; energ1a que se mtuye en la interacción diaria. Lo que
sobrevive a .nues~r,a mue~e es, quizá, ese excedente de energía que
somos. La dispers1on y remtegración universal de esta energía es lo que
pro~ableme~te llamamos inmortalidad. Como podrá observarse, la idea
de inmortalidad es _~n préstamo (por no decir hurto) cultural y
ul~raterre~o de las relig10nes que lo han requerido para legitimar su poder
e_ influencia entre los mortales. A esto habría que añadir la invención del
~ielo Y del infierno, suburbios donde moran los inmortales buenos y los
101:1onales malos, respectivamente. No conforme con esto Dante
~liguieri ideó el purgatorio para ofrecerles una segunda oport~nidad a
los, pecadores reincidentes. Dios es el refugio contra el dolor de los
cr~idos y los descreídos. Y puede ser también el refugio último de
qui~nes lo, responsa,bi~zan de provocar ese dolor. ES busca el hospicio
divino a raiz de la perdida de su hijo Jorge Federico:

�298

ALEJANDRO DEL BOSQUE

En mi imposibilidad de revivir a Jorge, busqué en las religiones, en la
parapsicología, en las habladurías esotéricas, pero no buscaba a Dios
como una afirmación o una negación, sino como una persona que me
salvara, que me llevara de la mano como a un niño que sufre. Lo que
antes había leído con juicio crítico, ahora lo absorbía como un sediento.
(ADF, 159)

La fe de ES en una vida eterna surge de un comprensible estado
anímico: la soledad:
"No sé. Sí puedo decir que el tiempo de mi vida se quebró, que después
de la muerte de Jorge ya no soy el mismo, me he convertido en un ser
extremadamente necesitado, que no para de buscar un indicio que
muestre esa eternidad donde recuperar su abrazo. (160)

Vida o suicidio; no hay más alternativas, según Albert Camus. ES ha
elegido vivir. Por eso se proclama contra una ciencia que pretende crear
formas artificiales de vida eterna. Esto, en su opinión, sólo le
corresponde decidirlo a ese Principio Ordenador. Arremete contra la
clonación; ese nuevo acto de magia científica que, en un gesto religioso,
garantiza la inmortalidad:
En la Antigüedad, según Berdaiev, el proyecto del universo humano
era también tarea de fuerzas divinas. Desacralizada la existencia y
aplastados los grandes principios éticos y religiosos de todos los tiempos,
la ciencia pretende convertir los laboratorios en vientres artificiales. ¿Se
puede pensar algo más infernal que la clonación? ¿Podemos seguir día a
día cumpliendo con tareas de tiempcs de paz, cuando a nuestras espaldas
se está fabricando La· vida artificialmente? Nada queda por ser
respetado ... Ahora, el hombre está al borde de convertirse en un don
por encargo: ojos celestes, simpático, emprendedor, insensible al dolor o,
trágicamente, preparado para ser esclavo. Engranajes de una
máquina ... (129-130)

Quizá la clonación no sea tan infernal como parece. La Ciencia
distingue dos tipos de ella: la clonación terapéutica y la clonación
reproductiva. En la terapéutica: '' .. .los embriones surgidos de la
clonación se utilizan para fines médicos o científicos. El embrión podría
servir para producir células madres susceptibles de diferenciarse en
tejidos diversos y de suplir los órganos o funciones dañados". En la
reproductiva, " ... el proceso
similar ... ", pero aquí el "embrión se
cultiva durante varios días en laboratorio, pero se implanta a
continuación en el útero de una madre a fin de llevar a término la
gestación." (El PAÍS, 24) Desde la perspectiva de la biología molecular,

es

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

299

la clonación terapéutica es deseable porque contribuiría a remediar
algunas enfermedades que hoy se consideran incurables. Científicos
españoles como Ginés Morata opinan que, por ese motivo "debería
apoyarse la investigación con células madre". Confía en que en un plazo
no muy largo pueda encontrarse igualmente una solución contra el
envejecimiento pues si "una tortuga llega a vivir 500 años, ¿por qué no
vamos a vivir nosotros 500 años? " (Asnárez, 22) Sin embargo, si nuestro
destino va a ser similar al de la oveja Dolly, clonada en 1997 y cuyo
envejecimiento prematuro ha desalentando a muchos científicos, cabría
meditar dos veces ese anhelo de eternidad. Además, extender el
promedio de vida sería calamitoso para la humanidad pues la
sobrepoblación terminaría por engullirnos. Esto sí sería infernal, como
precisa ES. El otro tipo de clonación, la reproductiva (humana),
prohibida en la Unión Europea y en Estados Unidos, ha sido
aparentemente realizada por la secta religiosa de los raelianos. Rael o
Claude Vorilhon, ex periodista francés, es el líder de ese "movimiento".
"Los raelianos aseguran que el don es una niña llamada Eva, que pesó
3,2 kilos al nacer, y que la madre es una norteamericana de 31 años
casada con un hombre estéril." Eva, en opinión del extravagante líder, es
"sólo el primer paso hacia la inmortalidad". (Townsend, 24) Rael asegura
"haber visto en las alturas volcánicas de Clermont-Ferrand, a un
extraterrestre que le había revelado el secreto de la humanidad: los
hombres fueron creados en laboratorio y exportados a la Tierra hace
2_5.000 años". (Dumay, 26) Dichos extraterrestres son Elohim que
stgrufica, según el líder, "los que vinieron del cielo". Rael presupone que
la clonación (reproductiva) es el camino hacia la vida eterna. El objetivo
de l?s raelianos es no depender de los Elohim, y ser capaces de otorgarse
la vida eterna por sí mismos. Esta alucinante teoría sólo confirma los
temores de ES: el inminente nivel de degradación que ha alcanzado el
hombre: Magia, religión y ciencia se funden y confunden patéticamente.
Un mago (Rael) promete la vida eterna (religión) a través de la clonación
reproductiva (ciencia). El caso de los raelianos parecería ser un evento
aislado y transitorio, pero sólo es un síntoma más del escepticismo ,.
podredumbre humanos. El hombre parece buscar en su don 1~
corrección de sus mediocridades, y olvida, preso de vanidad, que la vida,
~a suya, es una oportunidad insustituible de mejoramiento cotidiano. La
mco~unicación del hombre consigo mismo engendra la ingenua
necesidad de hacerlo con su doble: el otro, el que lo inmortalizará
temporalmente.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

300

3. La globalización de la tolerancia es un ejercicio irrenunciable de
la democracia
Si la autenticidad es un acto de tra1c1on, la traición debería
globalizarse. Sábato es un traidor. Todo relator es un delator confeso.
Delata nuestras grandezas y miserias humanas, y lo hace a su modo.
Quien delata, traiciona. La de ES no es una ~ición abyecta y mezquina;
responde a caladas inquietudes espirituales' ,y a una prope~s~~n
concienzuda hacia el compromiso social. La suya es una tra1c1on
comprometida: consigo mismo y con su entorno. Su mirada crítica
desvela las inconsistencias y petrificaciones institucionales. He ahí la
osadía del relator: contravenir el pensamiento dogmático de quienes lo
consideraban su aliado intelectual. En la opinión de sus críticos y
detractores, ES no equivaldría al poeta vidente que Rirnbaud pregonaba; es
el escritor invidente: el que ha dejado de mirar como ellos miran; el que
ha traicionado los ideales incólumes. Esta sed de traición comprometida
se origina en dos posibles motivos: la búsqueda de sí mismo y el
reconocimiento del ser contradictorio:
Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el
conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios.
Después se comprende que el fantasma que se perseguía era UnoMismo. (HYE, 9)
.
El hombre se rebela contra lo general y lo abstracto, contra el
principio de contradicción; porque el hombre de carne y _hueso es
justamente la contradicción: es y no es, es santo y es demoruo, ama Y
odia, es pequeño y a la.vez es capaz de portentosas hazañas. (64)

El conocimiento de sí mismo, que conlleva la aceptación de las
propias contradicciones, acucia a ES a "traicionar" aquellos_ide~rios
socioculturales en los que había dejado de creer: los· de la c1enc1a, el
comúnismo, y el surrealismo. Por ello, el abandono de la Ciencia es una
muestra de autenticidad:
La ciencia ha sido un compañero de viaje, durante un trecho, pero ya
ha quedado atrás. Todavía, cuando nostálgicamente vuelvo la ~abeza,
puedo ver algunas de las altas torres que diyisé ~~ mi adolescencia y me
atrajeron con su belleza ajena de los v1c10s carnales. Pronto
desaparecerán de mi horizonte y sólo quedará el r~cuerdo._ Muchos
pensarán que esta es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mt

condición humana. (UYU, 15•16)

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

301

La Literatura, la gran usurpadora de la Ciencia en la vida de ES, es no
sólo un medio liberador; es el estrecho de letras que comunica a un autor
con sus lectores. ES descubre en la Literatura un mayor poder de
recepción. La Ciencia, en cambio, ya demostró su poder opresivo
durante la Segunda Guerra Mundial al convertirse en "el instrumento de
la matanza mecanizada". (HYE, 1O) La Cien~ha roto la necesidad de
un "orden puro" con su fanatismo a ultranza.
•,
Todo traidor es, desde la mira de los "ofendidos", un ser intolerante;
en este caso, algunos científicos verían en ES a un pensador incapaz de
reconocer la riqueza pragmática de lo que ha abandonando. La
intolerancia del autor es, por supuesto, manifiesta. Su pronunciamiento
va contra la inoperancia de un sentido autocrítico:
El auténtico espíritu libre está abierto a todas las posibilidades,
incluyendo los dogmas y las supersticiones. Este espíritu debería ser la
esencia del pensamiento científico y filosófico ... (UYU, 43)

La traición comprometida de ES no es gratuita: traiciona a quienes
han dejado de responder a las nuevas circunstancias sociales. Su
intolerancia está argumentada. Es el tipo de actitud que requiere
globalizarse en una época de liberalismo frenético. ¿Por qué el ser
humano está obligado a: ser tolerante frente a cualquier acto de
imbecilidad que atente contra la estabilidad propia y ajena? Se tolera lo
que por justicia y razón merece ser tolerado; no más. No es aconsejable
permitir, bajo el nombre de la tolerancia, el enrarecimiento de la verdad.
Con esto, no se insinúa que ES posea la verdad absoluta; pero sí le asiste
el derecho a disentir, como Benedetto Croce quien "era en 1898 un
marxista convencido y terminó siendo un idealista del extremo opuesto".
(HE1:,130) La autenticidad subyace en lo que verdaderamente se es, y no
en lo que se cree seguir siendo; esto explicaría la caducidad de una
ideología como la comunista. ES es ecuánime al relatar su experiencia
como militante comunista:
En medio de la crisis total de la civilización que se levantó en
Occidente por la primacía de la técnica y los bienes materiales, miles de
muchachos volvimos los ojos hacia la gran revolución que en Rusia
pareció anunciar la libertad del hombre. No lo hicimos-luego de haber
estudiado minuciosamente "El capital", ni por habernos convencido de
la valídez del materialismo dialéctico, o por haber comprendido lo que
era la plusvalía sino, simple pero poderosamente, porque en aquella
revolución encontrábamos al fin un vasto v romántico movimiento de
liberación. (ADF, 60-61)
,

�302

"'

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El desencanto aparece al ver "cómo el stalinismo había corrompido
los principios que el movimiento pretendía ena~tecer". Señala cómo
"algunos de estos comunistas de cajón . .. se mantuvieron calla~os ante las
atrocidades cometidas por el régimen soviético, torturas y asesinatos que,
como suele suceder, se perpetraron en nombre de grandes palabras a
favor de la humanidad." (61) De ahí el necesa~o exilio de ES hacia _P_a,rís
que será interpretado, por sus camaradas, comp un a~to de traici,on.
Pero, e'·quién
es más traidor? ¿el que abandona a su partido cuando. este
.
ha violentado los ideales que decía representar o los que permanecieron
en su partido y "guardaron silencio cuando pudieron y debieron decir
cosas sin temor a disentir" (61)?
El socialismo, ese viejo romanticismo político del siglo XIX, está ·muy
lejos de ser en lo que después degeneró: las dictad~ras -~omunistas del
siglo XX. Hoy sobrevive el socialismo .como nommac10_n de algunos
partidos europeos y latinoamericanos,_ quienes han pret~ndido renovarlo,
en la mayoría de los casos, con actitudes contestatarias y raras veces
propositivas y reformistas. Sobrevive también en el ~s~urso des_gast~do
de revoluciones enmohecidas, como la cubana, que si bien contribuyo al
mejoramiento sanitario (no necesariamente en_ las con~ciones más
óptimas) y al educativo (antiimperialista, pero alienado ~ F1del Castro),
·también ha despertado la conmiseración romántica de quienes evocan el
mítico enfrentamiento bíblico entre David y Goliat; del pequeño que con
sus propias armas vence de algún modo al poderoso; del ~equeño que
osa criticar con intolerancia al invencible gobierno estadourudense. Es el
tipo de intolerancia que requerimos dinamizar ante . 1~ desmedi~a
soberbia política del eterno gendarme del mundo. El socialis~o ad~mas
sobrevive, paradójicamente, como aliado del mal llam_ado neolibe:alismo
(viejo capitalismo reciclable) en países como China. (un pais: _d~s
sistemas) en donde el gobierno comunista puede reprnrur
desenfadadamente a un movimiento estudiantil porque uno de sus
sistemas, el capitalista, lo respalda ante la mirada permisiva de Es~ados
Unidos, país cuya legitimidad política descansa, y esta es 1~ parado¡a, _en
la incorporación de una propuesta socialista: el estado de bienest~~ social.
Incierto destino sería el del socialismo de no ser por la perdurabilidad de
esas palabras revoluci~n~rias que nos ha legado: conciencia Y
compromiso. La traición comprometida de ES rescata-estos vocablos del
diccionario comunista anquilosado. Con ellos emprende su aven~u~a
literaria y ensayística. Por ello su traición comprometida es un ejercicio

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'.303

democrático. De ahí la intolerancia hacia el neoliberalismo, otra vertiente
del absolutismo económico:
Se habla de los logros de este sistema cuyo único milagro ha sido el
concentrar en una quinta parte de la población mundial más del ochenta
por ciento de la riqueza, mientras el resto, la mayor parte del planeta,
muere de hambre en la más sórdida de las miserias. Habría que
plantearse qué se entiende por neoliberalismo, porque en rigor, nada
tiene que ver con la libertad. Al contrario, gracias al inmenso poder
financiero, con los recursos de la propaganda y las tenazas económicas,
los Estados poderosos se disputan el dominio del planeta. (ADF, 106)

Algunos economistas como Antonio Sacristán Colás han sugerido la
necesidad de un capitalismo más racional en donde se incentive la
productividad de las empresas sin perjudicar el salario de los
trabajadores; en donde se invierta, además, en la capacitación de los
recursos humanos que redundará gradualmente en la mejora de la calidad
productiva. Propuesta utópica o no, los tiempos globalizados parecieran
enviarnos una señal inequívoca: el libre mercado es una tendencia
económica irreversible. De ser así habría que pronunciarnos no contra el
libre mercado sino contra la deshumanización que acarrea su expansión
inmoderada. Pero, ¿cómo moderar una tendencia que suele responder al
egoísmo humano? ¿Los gobiernos deben regular al libre mercado?
¿Cómo regularlo si ya se ha transformado, gracias al hombre, en un
carubal financiero? Podríamos aspirar a un crecimiento económico más
digno y justo, pero la decadencia natural del ser humano siempre estará
dispuesta a impedirlo.
Intolerancia necesaria, la de ES, hacia ese engendro ideológico
llamado fascismo. Nos advierte de su resurgimiento:
.. . hay muchos ejemplos en la historia, pero quizás ninguno tan
ejemplar y trágico como el fascismo: las masas llegaron a apoyar con
fanatismo a un movimiento que en última instancia estaba destinado a
esclavizarlas, embrutecerlas y lanzarlas a la guerra más sangrienta de toda
la historia. (UYU, 67)
Hay quienes creen que siendo el fascismo un fenómeno alemán, no
hay de qué preocuparse una vez que Alemania esté aniquilada
militarmente. De todas las formas de hacer el juego al fascismo, creo que
ésta es una de las más sutiles, porque facilita su resurgimiento en
cualquier otro país del mundo (Estados Unidos, por ejemplo). (69)

�304

1

1 ,l't

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Más que resurgimiento, es una reencarnacion. ¿No fu~ acaso la
Inquisición otra vertiente del fascismo? Lo~ grandes_ en~ri:ugos de la
humanidad poseen el sortilegio del camufla¡e. Ayer mqU1s1d~res, hoy
fascistas, mañana búsquese otro sustantivo para verb~zar. L~
· d ES en 1945 hoy es persistencia. El fascismo esta
advertencia e
,
,
.al
E
1
infiltrado riesgosamente en todos los estamentos ~oci es. n e
documento escrito por el entonces cardenal J~h Ratzmger en 2003, Y
aprobado por el Papa Juan Pablo II, la Iglesia católica "c_ondena el ~mº,:
mismo sexo como "un comportamiento desviado
entre personas del
1
"ofusca valores fundamentales"; en él "se exhorta a os
que
·
di
parlamentarios y funcionarios católicos a actuar ·p~a impe r que se
adopten leyes que autoricen la unión homosexual o, si se aprueban, para
frenar y dificultar su aplicación". (:/" argas Llosa, 9) Estas conductas
fascistas del Vaticano, no señaladas por ES en su . obra, , ~on una
demostración vehemente de la ineptitud de. la ~gle:;ia catolica__para
adecuarse a las nuevas exigencias sociales, o me¡or dicho: para adm1~ las
inclinaciones sexuales históricas de los seres humanos: La m1sma
intolerancia fascista que profesa ante el uso del preservattvo Y an~e el
derecho de la mujer a usar libre y responsablemente s~ cuerpo. L~ m1sma
intolerancia fascista que disemina el sida, la explosion demografic~ en
países subdesarrollados, la pobreza cancerosa el deceso de mu¡eres
· ocasionado por abortos c~andestinos. ¿Hasta que punto debemos tole~ar
a una institución enajenante y petrific~da? Es ~~ respetarse la fe genuina
de la comunidad católica, no su vandalismo religioso.

'!

Aunque ES se asume ~orno un ser contradictorio, ~s conse~uente_con
·d · democra'u·co Tanto repudia a los gobiernos dictatoriales
su i eano
·
.
,
mili
s
(Uriburu) como a los populistas Qu~n Dom1ng_o Peron), Y los
tare
. d 1976) ES visto como un traidor por no respaldar la
unta Militar e
·
bº,
O
dictadura de Uriburu, iniciada tras el golpe militar en 1930; es tam ien un
traidor para los peronistas, pero él precisa su postura:
y O no fui antiperorústa por defender los privilegios, sino porque no
podía soportar el despotismo y la expulsión de maestras y p_ro~esores por
no someterse a las directivas del gobierno. En aquel mov1~ento h~bo
un justificado anhelo de justicia y digrúdad'. frente a una ~oc1eda~ fna Y
egoísta que explotaba a los pobres de la manera ~as derugrante,
esclavizándolos en esa espec¡e de campos de concenuac1on que eran los
yerbales y lós quebrachales. (ADF, 82)

·

Aunq~-e fue despojado de sus cátedras durante el gobierno peroni~ta,
ES es objetivo y súbraya la lucha verdadera y heroica de la controvernda

. 305

Eva Perón. Años después, el autor arremeterá contra quienes lo
consideraron un escritor subversivo: los militares que arribaron al poder
en 1973 instalando un régimen de "desapariciones, torturas y secuestros
de miles de seres humanos"; "un terrorismo de Estado" que "provocó
también la destrucción de las familias de los desaparecidos". (117).
Desde su trinchera literaria, y como integrante de una comisión nacional
de búsqueda de desaparecidos políticos en Argentina, ES ha condenado
la impunidad del genocidio. Actualmente, y gracias a la presión
internacional de las madres de Plaza de Mayo y de jueces honorables
como Baltasar Garzón, se ha derogado el decreto que prohibía la
extradición de asesinos y torturadores de la dictadura militar (1976-1983).
Es probable también, en corto tiempo, la abolición de dos leves de
indulto ominosas: Punto Final y Obediencia Debida, decretada~ en la
década de los ochenta, que impidieron el enjuiciamiento de los
responsables. Las madres de la Plaza de Mayo, tildadas de locas por sus
adversarios políticos, son un monumento de tenacidad ejemplar. Gracias
a su intolerancia hacia el régimen opresor y al respaldo de la sociedad
civil han prosperado en sus demandas de justicia y reivindicación.
Intolerancia necesaria, la de ES, en el rubro cultural. Si bien la
democracia se forja en la autocrítica (personal y colectiva), ésta rara vez
es inherente a la cultura. La falla del surrealismo, al igual que sucede con
el cientifismo y el comunismo, es su ausente espíritu autocrítico. Los
surrealistas, comenta ES, no son lo que proclaman; "son más potentes en
sus declaraciones teóricas que en sus realizaciones".(HET, 138)
Cuestiona la indefinición del mov1m1ento, sus constantes
contradicciones, las ideas preconcebidas de su líder (André Bretón); por
mencionar un ejemplo: el no reconocer que "el automatismo ha sido
siempre el instrumento con el cual el artista ha obtenido la materia prima
de su creación, pero no que es la creación artística misma; es su
condición necesaria más no su condición suficiente." (140). Sin embargo,
cabe la prudencia en nuestro autor al admitir el legado revolucionario del
movimiento: un estilo de vida con valor catártico:
Y el surrealismo fue para mí una violenta experiencia, una fuerte
liberación de mi espíritu, una ansiosa búsqueda de mí mismo. (HET, 84)

El que ES se · conceda el derecho a ser contradictorio y no se le
otorgue al surrealismo, parecería una contradicción. En realidad, la
decrepitud de un movimiento histórico no se deriva de un cúmulo
interno de contradicci;nes sino de una estrechez intelectual monolítica

�306

ALEJANDRO DEL BOSQUE

que le impide otear más allá de sí mismo. El ser humano es un sistema de
ideas renovables; un movimiento histórico es un sistema de ideas
estacionarias que tarde o temprano se liquida a sí mismo. El ser humano
renueva lo caducante al punto de reemplazarse, de inaugurar nuevos
sistemas de ideas con similar destino.
Intolerancia . necesaria, la de ES, hacia esa patriotería lingüística
llamada casticismo:

1 • • ••

El casócismo en España es una calamidad bastante enérgica por
causa de la Academia; pero aquí es frecuente encontrarse con gentes que,
a pesar de sus bárbaros apellidos o por eso mismo, resultan más
españolistas que los madrileños, hasta el punto de imitar sus
barbarismos. Y así, tomando por elegancia de lenguaje lo que meramente
es una confusión metropolitana de dativo por acusativo, nos dicen "les
conocimos en la calle" o "la dimos un libro". No es que yo salga ahora a
defender la coherencia gramatical y las normas sagradas. Simplemente
salgo a defender el derecho a quedarnos con nuestros propios
barbarismos. (11 7'J

La lengua, como ser vivo, experimenta una incesante .transformación
que las voces académicas más autorizadas desacreditan. Algunos
gramáticos rigurosos desean preservar el idioma en una vitrina o en un
frasco de formol. ES exhibe la irresponsabilidad social de la Real
Academia Española al oponerse puerilmente a la evolución inevitable de
la lengua:
Los gramattcos se pronuncian en general contra La anarquía, no
queriendo ver que los únicos lenguajes que han dejado de ser anárquicos
son los muertos ... Otros gramáticos echan mano de "los buenos
autores" como norma. Lo que habitualmente resulta un círculo vicioso,
ya que para Américo Castro, supongo, un buen autor es un señor que
escribe como Américo Castro. (170)

Para valorar el comentario de ES revisemos la siguiente anécdota:
Fernando Lázaro Carreter, en una entrevista concedida al suplemento
cultural de "El PAÍS", declaró que Dámaso Alonso y Rafael Alberti
alguna vez se mearon -literalmente- en la Real Academia Española. Un
honor, agregó, provinienpo_de vejigas tan ilustres. Carreter mencionó de
paso el nombre de su amigo Víctor García de la Concha, quien ningún
vínculo guarda con tan ilustre pasado salvo que hoy preside la
presidencia de la Real Academia Española e imparte cátedra de literatura
en la Universidad de Salamanca. En una de·sus conferencias, el preceptor
habló de la onda de los creacionistas que influyeron con su técnica poética

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'307

en el surrealismo español. La buena onda del suceso es haber escuchado a
un mentor tan ilustre entrar en la onda de decir onda en el presente, cuando
la onda de la Academia era no decir onda en el pasado. Habría que referir
también que .el uso del vocablo "onda" resulta perversamente ingenuo
frente al "mearon" empleado por Carreter. El caso nos demuestra que la
irresponsabilidad académica tiene un li~te, para ventura de la lengua
española. Frente al linguocentrismo (no pedimos perdón por el
neologismo) de la Academia, cabe la sencillez del idioma como un
síntoma de sabiduría. Por eso la figura de Pedro Henríquez Ureña,
maestro de ES, es encomiable "porque no era partidario de una
concepción purista del lenguaje". (ADF, 41)
Para Sábato España ya no posee la hegemonía cultural y política del
pasado. ¿Por qué no aceptarlo, se pregunta? Del mismo modo
podríamos afirmar que ya no ostenta la supremacía lingüística. La lengua
es poder, y el castellano es una prolongación de ese poder en las colonias
conquistadas. Lo interesante es la demora académica en reconocer la
existencia de palabras provenientes de la "periferia" (Latinoamérica).
Aunque la sede oficial de la Real Academia no se encuentra en América
Latina, la Real Calle registra los_vocablos novedosos y excluye aquellos
que le parecen ajenos: tío, venga, vale, aparcar, gamberro, entre otros.
España tampoco está obligada a incorporar el "güey" de México ni el
"chido" defeño, ni el imperialista "okay". La resistencia lingüística puede
ser leída como un asunto de identidad nacional o de resabios imperiales,
según se prefiera. En la relación intercultural entre México y Estados
Unidos sucede algo muy peculiar. Si bien la lengua es poder, la migración
(de mexicanos ilegales al país estadounidense) es otra variante de poder.
Lo irónico es que ahora, en estados como California, el profesionista
noi:reamericano más calificado es el que, además de hablar su lengua
nattva, habla español. El "éxito" o la "moda" de querer hablar español en
el ~undo no _es debido a España sino a otro "éxito": la pobreza, que ha
obligado a miles de ciudadanos latinoamericanos a emigrar al país de las
"oportunidades'.'. Entendamos ahora la rabia caprichosa de ES de
emplear indómitamente una palabra como "completidad" en lugar de
"integridad":
Algunos puristas, asustados, proponen traducir "integridad" sin
advertir que el casticismo los echa en brazos de la impropiedad: un cine
puede estar completo sin estar íntegro: bastará que a una de sus butacas
le falte un simple tornillo. (HET, 159)

En una época como la nuestra es apremiante globalizar el valor de la
tolerancia si deseamos aspirar a un verdadero ejercicio democrático. Sin

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

308

embargo, requerimos replantear ~ términ~ tan deno~tado como el de la
intolerancia. ES practica una 10toleranc1a necesana que des~antela
fatuidades, corruptelas, incompetencias, estupideces. Su pensamiento es
excluyente, en este sentido. ·

4. La educación de una libertad corresponsable es ~a demanda
colectiva
Todo ensayista es un pedagogo por antonomasia. Se _lo ~rop~nga o
no el que ensaya transmite las meditaciones de sus expenencias vitales a
un' lector que ejercerá su derecho de convenir o discre?ar .con ellas. Es
cándido pensar que los ensayistas escriben sólo para s1 mis~~s; de ser
así, ¿para qué publicar si publicar es la apertura y expans1on de su
pensamiento?
'

Frente al ingobernable proceso deshumanizador, ES prop~ne ~
e
·,
de una com"uu,
...;dad solidaria• Se trata de una nueva s10tesis
con1ormac1on
que concilie al individuo con su entorno social:
El hombre debe luchar hoy por una nueva síntesis: ~~ una mera
· ' d el 10
· divi·dualismo sino la conciliación del indiVJduo con la
resurrecoon
,
.
comunidad; no el destierro de la razón y de la máquina smo su
relegamiento a los estrictos territorios que le corresponden. Porque_no
todo fue malo en el proceso de nuestra civilización moderna. El domtruo
de la naturaleza dio un nuevo temple al hombre y las fuerzas
desencadenadas por su razón tuvieron cierto género de grandeza. (HYE,

92)

En este proceso de conciliación, la máquina es inofe~siva si ~stá al
servicio del hombre; si se le observa como una "prolongación querida Ya
veces admirada". (93-94):

·

El ~ue ES haya recomendado la fundación de comunidades s~lidarias
durante la época de la Guerra Fría (1953) reafirma la permanencia de su
pensamiento:
En cuanto a la teoría, puede sostenerse que la an?t~sis Nueva~or~Moscú ha de ser supera.da.en un tipo de sociedad so:1alista n~ totalit~ria,
fundada en comunidades auténticas, no en máqUIDas sociales. ~1 el
individualismo capitalista ni el colectivismo soviético s.o n so_luc1one~
verdaderamen~e humanas, puesto que el hombre no es un yo aislado ru
un engranaje, sino un ser en comunidad con ~u~ semejantes.(HET,_111).

.,

Sustituyamos el escenario de la Guerra Fn~ po_r_ el de la glooalizac~on
neoliberal-terrorista y observaremos la aplicabilidad de lo anterior.

309

Reemplacemos la antítesis hegeliana (entre liberalismo y socialismo; en
donde "triunfaba" inevitablemente el primero) por la sugerida en los
tiempos modernos: un eje del bien (Estados Unidos y aliados)
combatiendo contra un eje del mal (países "terroristas" y
narcotraficantes). En esta lid de tintes morales y moralinas, el
neoliberalismo (eje del bien) "deberá" imponerse nuevamente sobre sus
adversarios, siguiendo el pensamiento categórico de Hegel. Desde este
ángulo, pocos reconocerán que el auténtico terrorismo de estado es el
que ha ejercido el gobierno de Estados Unidos a través de sus
intervenciones militares y paternalismo castrante; pocos admitirán que la
reacción del "eje del mal" es comprensiva en este sentido. A los
gobiernos actuales (como a los del pasado) no les interesa precisamente
integrar comunidades auténticas, sino auténticas alianzas políticas que les
permitan exterminar con eficacia y seguridad al enemigo. El anhelo de
ES de válido, pero parecería ser inviable en una sociedad como la
nuestra. Nadie duda de la bondad y justicia que caracteriza a numerosas
personas, pero desafortunadamente esto no es una constante. Las
manifestaciones mundiales que se suscitaron en 2003 contra la guerra en
Irak podrán revelar el sentimiento solidario y pacifista de la comunidad
internacional, pero la resolución final de invadir al país árabe fue
responsabilidad de un solo individuo; sustentada en bases insostenibles:
la supuesta existencia de armamento nuclear oculto. Al libre albedrío del
ser humano, comenta ES, se le ha llamado retóricamente de dos modos:
Principio de Indeterminación y Principio de Incerteza. Lo cierto es que
con ese libre albedrío el hombre ha sido "responsable de todas las
tonterías que comete" (UYU, 90).
El libre albedrío requiere ejercerse con un sentido de
corresponsabilidad. No el tipo de corresponsabilidad vergonzosa de los
gobiernos que apoyaron al estadounidense para librar una guerra
ilegítima, sino una corresponsabilidad que fortalezca a la comunidad en
la que está inmerso el individuo. Libertad corresponsable es el derecho
que compete a ~n ser humano a actuar y decidir junto al Otro y no por el
Otro. De ahí, la preocupación pedagógica de ES:
Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea
propia y salir .a defenderla. Es nuestra misión. J\io cabe pensar que los
gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría
decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.
La solidaridad adquiere entonces un lugar decisi,·o en este mundo
acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
310

ALEJANDRO DEL BOSQUE

del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos
colocará por encima de la fatalidad de la historia. (ADF, 180)

La confianza es la madre de una libertad corresponsable. ES no se
dirigiría a los jóvenes si no confiara en su capacid~d ~e- transfo~mar y
mejorar su entorno. La democracia auténtica es el ~1erc1c10 consc1~nt~ y
responsable de un trabajo en e~uipo que anhe~~ ~1enes~~r-com~~tano.
1
La democracia falsaria es la diarrea mental de líderes 1mpos1t1vos Y
protagónicos.
El de ES es un pesimismo esperanzador. Pesimista, al exhibir el
fracaso de la civilización tecnocrática; y esperanzador, al confiar en la
reivindicación del género humano. Su pensamiento campea entre ~a
desesperación y la esperanza. Confía en el hombre por su t_endencia
natural a la búsqueda de un orden, "ya sea instaurando ~a, ~!enc1a, la
religión, el estado, las artes, los sistemas filosóficos, o la polic1a , aunque
su búsqueda obedezca a un pavor cósmico. (~~T, 115). Destaca
también la inclinación del ser humano a res1sur a pesar de las
adversidades cotidianas. Quizá por la sospecha o certeza de que ese ser
humano es una síntesis de materia y espíritu. La Ciencia olvida esta
premisa, y gana con esto una comunicación fragmentada:
Es necesario comprender que el hombre no es sólo racio_nalidad, si_~º
también irracionalidad; que no solamente es instinto, smo tamb1en
espíritu. (HYE, 86-87)

31 1

ERNESTO SÁBATO

La propensión del hombre a la unidad explica el desacuerdo de ES
ante quienes desvalorizan el cuerpo, como Maeterlinck, Kant y los
órficos, para quienes el alma es una especie de doncella encarcelada por
el cuerpo:
Las almas no se pueden comunicar sino a través de los cu'~os.
Intentar, como pretende Maeterlinck, la comunicación de dos almas
puras es tan grotesco como pretender una amistad entre dos libros. (183)

Y ES tiene razón. Cuando una persona recuerda a otra que ha
fallecido, evoca su rostro, su cuerpo; después, si es cristiana, se conforta
pensando que su espíritu le protege de algún modo desde una dimensión
desconocida. Finalmente, el recuerdo integral se da en la simbiosis:
nostalgia (cuerpo) y seguridad (espíritu). Ambas, nostalgia y seguridad,
tienen un punto en común: el temor, del deudo, a quedarse solo (sin la
compañía de otro cuerpo) y a sentirse desprotegido (emotiva y
espiritualmente). La afirmación del autor de que las almas sólo se
comunican a través de los cuerpos confirma lo anterior.
La cultura, sin disculpar el pleonasmo, es una construcción cultural.
Es el fenómeno que autoriza a una corriente de pensamiento a divulgar
el desprecio hacia el cuerpo, aunque en la práctica se le rinda un sensual
tributo. Se nos educa a pensar el cuerpo, y no a sentirlo. Nuestro
pensamiento nos es ajeno: repetición y machaca de otros pensamientos.
Opinamos, en muchas ocasiones, como el merolico que ha ensayado su
perorata. La opinión pública, precisa ES, es una creación cultural:

ES nos impele a · trascender nuestra soledad ejerciendo una
Es extraño también que se siga teniendo fe en la Opinión Pública,
como si ese fetiche no pudiera crearse a voluntad mediante la
Propaganda. La Opinión Pública sigue siendo quien impone gobiernos,
pero resulta que estos gobiernos son los que crean la Opinión Pública.

comunicación sincera con los demás:
El cuerpo de Jos demás es un objeto y mientras el c~nt~cto se realice
. con el solo cuerpo no existirá sino una forma de onarusmo. Solamen~e
mediante la plena relación con un sujeto (cuerpo y alma), podemos salir
de nosotros mismos, trascender nuestra soledad y lograr la
comunicación. (HET, 139)

El ser individual sólo trasciende a través del ser colectivo. Am~os no
deben excluirse. El divorcio entre ambos es el resultado de una libertad
corresponsable fallida; el . divorcio es a~emás un efecto de:.
desconocimiento de la realidad social. Para ES el hombre concre~o es la
· unidad de_l espíritu contemplativo y ejecutivo~' y "la nu~va comuru~ad ha
de levantarse sobre esta base". Los griegos, senala, obterua~ el
conocimiento mediante la contemplación, y los modernos, la adquteren
mediante la acción. (187)

(HYE, 52)

La cultura es la gran amansadora pues "toda cultura es el intento de
dominar lo animal eµ el ser humano" . (HET, 184) La cultura provee
signos de identidad a una nación, y excluye a los que considera distintos,
inferiores o incivilizados. La proliferación de términos como pluralismo
y multiculturalismo 1 son formas reaccionarias de manifestar la estrechez
de "cultura". ES ofrece su concepto de pluralismo:
1

Al multiculturalismo, advierte Ricard Zapata-Barrero, se le ha visto como una
amenaza de los \'alores democráticos o fuente ele inestabilidad e inseguridad. (Zapata,
15) Politólogos como Giovanni Sartori y mandatarios políticos como José ~faría Aznar

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

312

La Razón es unificadora, pero eso no implica que la realidad sea una:
también el ejército uniformiza a sus soldados y, no obstant_e, los_ hombres
son desiguales. El pluralismo es el liberalismo en filosofía, as1 como el
monismo es el totalitarismo: Platón. Hege~ Marx. (HET, 185)

,.
t

Más allá de esto, el pluralismo entraña el recon?c.i~ento y respeto de
una heterogeneidad cultural. Alimentamos :l'Fz~¡wcio de valo~ar a los
demás en función del oficio que desempenan, ael color de piel'. ,de la
posesión de bienes materiales. Estigmatizamos, además, en funcio~ de
diferencias étnicas. Es común en México escuchar que Estados Umdos
podrá ser un país poderoso, pero carece de cultura, por aque~o del
· · ·mdígena y la "decadencia" de los valores en. ese pais. Lo
extermiruo
paradójico es que en México se extingue a los m~gmados con la
indiferencia nacional, y que uno de los principales mosaic~s cultur~les de
' Estados Unidos está conformado por inmigrantes latmoamencan?s.
Somos seres transitorios que nos solazamos. con una pretendida
homogeneidad. Somos seres patrioteros que olvidamos a los .nu~stros.
Somos seres superiores hasta que alguien pregona n~estras misenas. El
pluralismo O pensamiento heterogéneo se educa. Mas que ~na c~ltura,
menciona ES, demandamos una filosofía de la cultura que evite actitudes
. retrógradas; que impida la debacle educativa:
Toda educación dep~nde de la filosofía de la c~tu~a que la presid~; Y
debido a estos obsecuentes imitadores de los pa.1ses av~nzad~s ·avanzados en qué?-corremos el riesgo de propagar aun mas la
~obotización. DebemO$ oponernos al vaciamiento de nuestra cultura,
devastada por esos economicistas que sólo entienden del_Product.o Bruto
Interno-jamás una expresión tan bien lograda-, q_ue esta~. red~c~endo la
educación al conocimiento de la técnica y de la mformatlca, uoles para
los negocios, pero carente de los saberes fundamentales que revela el
arte. (ADF, 112-113)

comparten esta teoría. Sartori ve en la inmigración descontrolada un peligro para las
democracias dado que conduce "a la generación de guet~s y bol~as ~.e culturas no
inte adas a·enas e incluso hostiles a las reglas de la s_o aedad. abierta . (fertsch, ~)
gr
' J
•e
,
bril de 2003. como "partidario de la tolerancia,
Aznar, por su parte, se maru1esto, en a
, .. ,
, ..
· d d 5 mu!
· tl·c·ulturales" En una pos1c1on mas lucida, Zapata-Barrero
pero no d e 1as soc1e a e
·
•
iensa ue el multiculturalismo ni e~ un problema ni _es un ideal; es ~1mp1e~e~te ~~
p
q y
. ~•Expulsar el multiculturalismo es 1r contra la comente h1stonca •
proceso.
agrega.
•
b"
1
•Cree que no sólo las sociedades son multiculturales; las personas deben .tam 1en se~,º·
En su o inión una persona con mente multicultural no tiene como pnmera reacc1on
pregunt!le a ;tra dónde ha nacido, sino dónde vive. Cabe aclarar que ES no aborda el
término en sus ensayos.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

313

En su llamamiento, ES invita a ejercer una libertad corresponsable. El
mejoramiento educativo es un compromiso que concierne a toda la
sociedad. "La educación es lo menos material que existe, pero lo más
decisivo en el porvenir de un pueblo, ya que es su fortaleza espiritual." El
autor anima a los maestros a seguir "resistiendo", "porque no podemos
permitir que la educación se convierta en un privilegio". (113) La
petición es un tanto difícil de cumplir considerando las condiciones
económicas paupérrimas, en Latinoamérica, de los preceptores que
sobreviven con salarios exiguos. La deforestación pedagógica es un
asumo cotidiano: maestros con errores ortográficos que preparan a los
futuros maestros; maestros que aprenden el arte de encomiar a sus
directivos para obtener puestos superiores; maestros que enseñan a
administrar la educación sin impartirla.
Sin bienestar económico hay malestar educativo. Las posibilidades de
educar pluralmente se reducen o anulan. ¿A qué maestro le va a interesar
inculcar en sus alumnos el valor del libre diálogo si éste, para él, ha sido
vedado? Y sin embargo, ese libre diálogo es medular en el ejercicio de la
heterodoxia. Un libre diálogo, indica ES, que no sea sofístico ni
catequístico. (HET, 149) Un diálogo que favorecería el surgimiento y
consolidación de las nuevas comunidades solidarias. Es el tipo de diálogo
que se reqmere forjar en los educandos respecto al complejo binomio:
mujer-hombre.
En la conformación de una comunidad solidaria es fundamental
admitir la coexistencia de lo femenino y lo masculino en un ser humano:
FEMENINO-MASCULINO. Los dos principios coexisten en cada
ser humano.
Femenino: noche, caos, inconsciencia, cuerpo, curva, blando, vida,
misterio, contradicción, indefinición, sentidos "corporales"-gusto, tacto-.
Origen de lo barroco, lo romántico, lo existencial.
· Masculino: día, orden, conciencia, razón, espíritu, recta, dureza,
eternidad, lógica, definición, sentidos "intelectuales" ,-oído, vista-.Origen
de lo clásico, lo esencial. (HET , 169)

ES acierta al afirmar esto, pero no es congruente en otras ocasiones
~uando separa arbitrariamente lo que caracteriza a una mujer y a un
hombre. Es indudable que entre ambos existen diferencias indiscutibles
de género, pero el autor, en su afán de distinguirlos, incurre en nuevas
categorizaciones:

�314

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El hombre tiende al mundo de la abstracción, de las ideas puras, de la
razón y de la lógica. La mujer se mueve mejor en el mundo de lo
concreto, de las ideas impuras, de lo irracional, de lo intuitivo. (105)

Lo anterior aclararía, según ES, la ausencia de mujeres filósofas
descollantes, y la idea, de Gina Lombroso, de que la maternidad
proporciona la· felicidad. Si bien no ha habido mujeres destacadas en la
historia de la Filosofía, sí ha habido litera~s y activistas ·que han
proyectado una filosofía de vida a través de su obra. ¿O se requiere un
oficio para pensar? El propio Sábato se rehúsa a proclamarse como un
filósofo, y sin embargo su pensamiento es de gran ~stima. En cuanto a la
maternidad, ésta es una elección femenina, y la felicidad no se
circunscribe a un evento reproductivo. Asimismo, la intuición no es una
cualidad definitoria de la mujer. ES es abiertamente intuitivo, y en varias
ocasiones lo declara. Recuérdese, por ejemplo, que por intuición conoció
el marxismo, y no por haber leído El Capital. En otro apartado, el autor
menciona que racionalizar a Dios y el Universo es una empresa
masculina, una locura propia del hombre; sin embargo, él, como hombre,
ha sugerido no racionalizarlos.
Debatible es también el tópico del amor a las cosas. Si bien la mujer
tiende a un mayor apego a lo material en situaciones como la que ES
· relata: "Casi no existe marido que no discuta con su mujer en el
momento de hacer las válijas, pues el hombre tiende a viajar con el
mínimo de impedimentos, mientras la mujer, si fuera posible, lo haría
con la casa entera". (107-108), esto no demuestra que la mujer sea un
ente aferrado a lo concreto.
Es aguda y certera la crítica del autor hacia un feminismo recalcitrante
que, en la búsqueda de la igualdad, desconoce absurdamente las
diferencias entre una mujer y un hombre.
La mujer, subyugada durante varios siglos, humillada y
resentida, se ha querido sublevar mediante los movimientos
sin advertir que de ese moi:lo hacía una concesión más,
paradoja!, a esta civilización de machos. Porque ¿qué es el
sino masculinismo? (164)
·

pospuesta,
feministas;
siniestra y
feminismo

El error del feminismo es de enfoque crítico. Proclamó una igualdad
de géneros con d argumento de que la mujer había sido excluida por ser
diferente, cuando lo ideal hubiera sido exigir una igualdad de derechos
con el argumento de que la mujer debe ser respetada por ser,
precisamente, diferente. Nadie niega la exclusión histórica de la mujer,

pero ella ha sabido sortearla influyendo de modo inteligente en el
hombre quien, en apariencia, se rige por un estatus de superioridad
social. La diferencia requiere establecerse no en función de géneros, sino
de personas. Son el carácter y la calidad ética de un ser humano lo que
define su personalidad, y lo que lo distingue de otros. En este sentido,
sería más propio hablar del materialismo de una persona dependiendo de
su amor moderado o excesivo a las cosas, y no por ser hombre o mujer,
o por ser más abstracto o más concreto.
ES incurre en otras dicotomías, esta vez sexuales, que evocan aquella
visión misógina de Paz sobre la mujer que se "raja" o "abre" frente al
marcho que "no se raja" y se "cierra", expresada en El Laberinto de la

Soledad-.
Cuando un hombre entra en una mujer, lo hace como un
conquistador en un país enemigo y exclama "eres mía"; así como el
conquistador clava --con una· simbología freudiana- una pica o una
espada en el territorio que acaba de invadir. (138)

Erotizar una cultura es un albur. El machismo no es sólo un distintivo
cultural de México o Argentina. El ser de un hombre y el de una mujer
no son sólo sexo. Es preferible comprender ese ser en función de una
síntesis: esa integración de materia y espíritu que Sábato ha referido en
numerosos momentos. Esto evitaría más escisiones inútiles como la de
que "el hombre tiende al dinamismo, la mujer al estatismo" (140) o
preguntas ociosas, como la de Weininger, que están fuera de lugar:
"¿tiene alma la mujer?" (108)
ES supera sus imprecisiones al declarar lo siguiente:
Deberemos volver a lo concreto sin desdeñar la abstracción habrá
que integrar la lógica y la vida, el objeto con el sujeto, la esencia' con la
exi_stencia. En otras palabras: habrá que crear una sociedad que respete la
umdad hombre-mujer, en vez de escindida en beneficio del hombre
platónicamente puro. (165)

. Su propuesta· sería más ecléctica si admitiera que pueden darse otro
upo de unidades: mujer-mujer; hombre-hombre; que la unión (libre o
matrimonial) entre dos heterosexuales o entre dos lesbianas o dos
homosexuales no es garantía de unidad perpetua. La nueva comunidad
femenina-masculina es deseable, pero no puede ser la única. ES reconoce
la bisexualidad, no como alternativa sexual, sino como una coexistencia
de lo femenino y lo masculino en un ser humano. De ser así, la nueva
comunidad deberá ser bisexual.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

316

Una comunidad solidaria sería aquella en donde prevalece el respeto
mutuo entre mujeres y hombres; en donde la tolerancia hacia los niñ?_s Y
los ancianos no es decorativa o circunstancial; en donde los runos
aprenden a vivir guiados por la firmeza, y no por ~ docilidad paternalista
por la severidad autoritaria; en donde _los ,ª~c1anos son recuperados
0
productivamen_te como portadores de_ ~ab1dun~ ~agotable; en donde l~s
amigos se aquilatan como una familia adqU1r1da que ayu~a a seguir
existiendo; en donde el ser humano admi~u ignorancia perfecta,
reconoce y rectifica sus errores; y homenajea a quienes dignamente lo
han forjado.
Podremos coincidir o discrepar con la permanencia del pensamiento
de ES, pero es imposible recelar de su honestidad férrea. ES ha logrado
lo que otros escritores olvidaron: incluir a sus lectores.
·

Bibliografia
ALAMEDA, Sol. Juan l....llis Arsuaga. HomoAtapuerca, pp.36-41. El País, EPS,
Madrid, 1Ode agosto de 2003.
AZNÁREZ, Maleen. Ginés Mora/a. El señor de las moscas, pp.14-20. El País, EPS,
Madrid, 29 de diciembre de 2002.
DUMAY, Jean-Michel. LA clonación es una etapa hacia la vida eterna, dice Rile/, p. 26.
El País, Sociedad, 29 de diciembre de 2002.
SÁBATO Ernesto. Antes delfin. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1999•
H~mbresy engrancyes. ·Heterodoxia. Alianza Editorial, Madrid, 2000
----Unoy el Universo. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1982.
TERTSCH, Hermann. El mayor peligro para el mundo es la supe'?oblación d~ los países
pobres.. Entrevista a Giovanni Sartori, pp. 6-7. El País, Entrevista, Madrid, 11 de
mayo de 2003.
TOWNSEND, Rosa. EE UU investigará la clonación del primer bebé, p.24. El País,
Sociictad, Madrid, 29 de diciembre _de 2002.
VARGAS LLOSA, Mario. Ei pecado nefando, pp. 9-10. El País, Opinión (Piedra
de Toque), Madrid, 10 de agosto de 2003.
.ZAPATA-BARRERO, Ricard. I.As sociedades multiculturales. Usos de un término
polémico, p. is. El País, Opinión, Madrid, 11 de mayo de 2003.

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES
Dr. Lino GarcíaJr.
Universidad de Texas-Pan Americana
Edinburg, Texas

El novelista mexicano Carlos Fuentes ha sido comparado con William
Faulkner y John Dos Passos por la manera en que ha podido examinar la
psicología mexicana en una de sus primeras novelas LA muerte de Artemio
Crnz. Fuentes ha tenido gran popularidad no sólo en México sino en
todo Latinoamérica y en los Estados Unidos. Goza de fama
internacional por sus ya conocidas obras tales como La región más
transparente del aire; El gringo viefo; LA cabeza de la hidra; Cristóbal nonato; y en
Constancia y otras novelas para vírgenes. Así que, aunque en sus obras detalla
la vida mexicana, en su última novela LA campana escrita en una trilogía
de obras que incluyen dos otras novelas, Fuentes ha ubicado la trama de
su obra en Latinoamérica, específicamente en Argentina durante la
~erra de la Independencia de 1815. Esta historia interesante presenta las
vidas de unos personajes dentro del panorama bélico que engolfó a todo
Hispanoamérica durante la primera parte del siglo diez y nueve. Fuentes
nos pinta esta historia vista por los ojos de tres autodidactas; Xavier
Borrego·, quien cree con fervor en las ideas políticas de Voltaire; Baltasar
Bustos quien presta culto a Jean-Jaques Rousseau y que es a la vez el
héroe de esta no-yela de Fuentes; y Manuel Varela quien sigue las ideas de
Diderot.
Así que Baltasar, a pesar de su miopía y sus ideales de independencia y
ferv~r- de justicia se enamoró de la esposa del Marqués de Cabra y la
s~gwra por toda Latinoamérica. Así Baltasar pedía la justicia en las
ciudades y era capaz de implementarla como lo hizo la noche del 24 de
mayo en Buenos Aires. Así lo exclama Baltasar diciendo siempre: "Sólo

�LINO GARciA, JR.

L4 CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

la justicia puede salvarnos a todos, sólo la justicia significa orden sin
explotación, igualdad ante la ley ... ".

cholo de mierda, pues ni al altura de mis pies llega tu alma, si es que la
tienes, pobre diablo".

La explotación del mestizo y del indio y de los negros esclavos era lo
primario en la actitud de los estancieros y criollos quienes dominaban las
tierras grandes de esos países. Por eso se había hecho la lucha, para _traer
justicia al puebio esclavo. Al menos así pensaba este joven cuyas ideas
intelectuales no siempre concordaban con l.-a_s hechos reales de la
revolución en que se había entregado. Baltasar encuentra .muchos
personajes que, como él, se habían entregado a la lucha, pero diferentes
como él en pensamiento.

Representaba el marqués todo lo odioso de Latino-América y la causa
primordial por la cual Baltasar y los demás andaban en la guerra. Y al
morir el Marqués, se acercó Baltasar para decirle esto en el oído: ''Yo
amo a tu mujer. Yo quemé vivo a tu hijo y no tendrás otro, vivo o
muerto; yo voy a seguir a tu mujer hasta el fin del mundo y obligarla a
amarme en nombre de la justicia".

318

Durante todo este tiempo sabemos que Baltasar está
desesperadamente enamorado de Ofelia Salamanca, la m_adre del ~ño
que se robó y recorre todo Latino-América (Buenos Aires, S~nttago,
Lima, Maracaibo, y Veracruz) buscándola para decírselo. Nunca pierd~ el
deseo de encontrarla y de ser su amante. Pero, fue él, irónicamente qwen
a pesar de ser miope e intelectual se lanzó a la revolucfón con los d~más
a la guerra de aquel entonces. Pero sólo Baltasar pose1a lo que demas no
tenían; fervor revolucionario y sentido de la justicia. Esta es una de las
ironías de la novela dentro de la obra de Fuentes.
Así lo había dicho el mismo Baltasar: "Mi pasión es la justicia, no la
guerra". Pero al mismo tiempo que seguía los ideales de la _guerra se
preguntaba: ¿Dónde estará Ofelia ahora? Intenta mantenerse virgen para
que sólo ella pueda gozarlo, pero cede su pasión sexual al encontrarse
con una india virgen.
Otro personaje bastante interesante e importante dentro ?e ~a
narración de Fuentes es el Marqués de Cabra, Presidente de la Audiencia
Especial, instalada para juzgar a los Virreyes de la col~~ª· Sab~_mos q~~
se les. quemó la casa donde vivían él y su esposa Ofelia. Tamb1en_ muno
el niño negro quien Baltasar había sustituido allí co~o- _moavo de
venganza. El hijo blanco del Marqués y la Marquesa v1v1~a. ahora el
destino del hijo de una prostituta negra, enferma y azotada publicamente.
La justicia para Baltasar se cumpliría de esta manera.
Tenía el Marqués un odio a los indios, a los cholos y a ~os esc~avo~,
tanto que los insultaba bastante diciéndoles: "Cholos de mterda, limpia
las barracas, hazme la cama, fava los pisos, desinfecta los retretes, trae
·leña, sírve~e agua, no respingues si te doy una ~atada ~n e~ tras~ro, _no
dejes escapar un suspiro, no levantes la c11beza, s1 te odio mtra mts pies,

Lleguemos a la ironía más grande de toda la novela, la misma Ofelia
Salamanca, la Marquesa de Cabra, quien también sentía todo odio por los
rebeldes y en especial por los indios y los cholos. Prefería ella vivir en
Chile u otro lugar más adecuado para sus gustos, y no alrededor de estos
bárbaros que no sabían vivir bien. Baltasar Bustos se había enamorado
de ella al verla desnuda desde la ventana mientras él contemplaba el robo
de su hijo. En la mente de Baltasar estaba ella sellada como un recuerdo
de todo lo que era una hembra. Se le aparecía hasta en sus sueños, la
sexualidad de su pensamiento lo atormentaba y se le concretó el deseo de
conquistarla. Este hombre, miope, de calidad intelectual, y con deseos de
la justicia que se le escapaba podía también pensar en lo mundano,
pensar en una hembra, desearla como cualquier hombre. Tenía en su
mente a esta mujer quien había reprochado a su marido el Marqués de
Cabra, por haberle traído desde de Chile donde ella tenía unas
comodidades, para entregarla a una servidumbre negra de Buenos Aires.
Es así como Carlos Fuentes pinta a esta mujer, cuya historia representará
la ironía básica de la novela. Tanto se sabía del amor de Baltasar por
Ofelia que los indios y los demás del monte así como los rebeldes habían
ya escrito una balada de Baltasar y Ofelia. Así era cantada esta canción
por arrieros, putas, y hombres.
Se d~cía que ella no había olvidado cómo había perecido su niño y
cómo la gente decente hablaba de ella, así aumentando la historia triste
de Ofelia Salamanca, la Marquesa de Cabra.
En su mente· Baltasar quería encontrar a su amada sólo para decirle:
"perdón por haber robado a tu hijo." Pero persistían los cuentos de
Ofelia; como había matado a un soldado en el acto de fornicar; otros
dicen que mando matar a un soldado mientras deshacía de su cuerpo,
esperó así para humillarlo. Así la conoce Baltasar pensando en ella
constantemente y querer poseerla como ahora posee a una india quien le
quitó su virginidad.

�320

LINO GARCÍA, JR.

Así es como Baltasar sigue a su amada, de país a país, de montaña a
montaña a las pampas, y desde la guerra hasta Lima, Perú, donde España
mantiene su poder más fuerte. En su gira heroica, sí~bolo del hé~oe
formidable en busca de su destino, Baltasar, un Qwiote de Razon,
comprende su verdadera misión idealística revolucionaria y su búsqueda
inútil de Ofelia Salamanca.
Según el crítico norteamericano Alfonso GQ_nzález en su estudio. de
esta novela nos dice así: 'Though the novel at times tüuis to be verbose, especzal!J
1' 1

of

when the characters try to rationalize human frailties or ideals, Fuentes manages to
attract and maintain the reader's interest. Through a series of unexpected chance
encounters, risqué expressions of human sexuality, and irotry, the author constant!J
surprises the reader. Irony is ever present: out of the three revolutionary .friends, it is
Baltasar Bustos, overweight, out-of-shape and myopic, who tums the group 's ideds into
action; the potential!J disastrous effects of the child substitution scheme; a bac~-lash
repression against blacks is muffled hy a jire which kills th~ bla~k baby_ m~ktng the
parents believe their chitd had died; thanks to the ill-concezved td~a of;ustt_ce of the
trio, the novel's most influentialfigure in the independence of Spamsh-Amenca comes
into being: Ojetia Salamanca. Ofelia then becomes the most active 1:1-nd valuable agent
in Spanish-America's strug¡/e Jor Independence. The description and portrayals ofthe
character's sexuality a/so contributes to the interest of the novel. "
Otras escenas de sexualidad así como lo expone el crítico González
son los siguientes: "Sabi11a, Baltasar's spinster sister e:x:presses her sexual

Jrnstrations wearing knives in her dothing and kitting dejenseless _dogs. The lengthy
description oJ Ojelia Sa/amanea focuses on her sexual organs. In hzs quest to be loy~I
to Ofelia, Baltasar remains a virgin, until he is adopted by the tenants oj a borde/to tn
Maracaibo."
La Américalatina es presentada como mundo paradójico y complejo,
obstinado en no admitir, en ese siglo que todavía es el de las luces, más
que una única salida de la que están excluidos y silenciados los e_~ementos
indígenas y mestizos que ·componen precisame?te esa complepdad, esa
pluralidad abigarrada y real de un mundo furiosamente abocado a la
modernidad. Y ya al fin de la novela, al haber estado Balt~sar en M_éxico
con los rebeldes se encontró con el cura mexicano Qutntana qwen le
'
, .
responde a sus pregunta.s y le demuestra lo feroz ~e la guerra en M:xico.
Baltasar se confiesa y destila sus pecados y es allí donde encentro a s_u
amada Ofelia; y al niño perdido que había robado ya hacía años. C?felia
había rescatado al niño (su hijo) y lo había llevado con el cura mexicano
Quintana ·para que alguien después lo recogiera . y regre,sara a la
Argentina. Así exclamó el cura: "Que se vaya conttgo. Aqw vamos a

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

321

sobrevivir. Somos muy antiguos. Ustedes, los argentinos, son los niños
de América, los hermanos menores del viejo continente. Llévalo al niño
contigo y enséñale lo mejor del mundo con tus buenos amigos. Ustedes
tendrán paz y prosperidad. Nosotros no".
En toda la novela de Carlos Fuentes se revela el tema quijotesco; la
búsqueda de una mujer ideal, el amor por la justicia, y el fervor de
reformar el mundo. Lo vemos aún cuando Baltasar sigue las batallas en
Perú, lo desilusionado que se pone al ver actos de matanzas, de
sexualidad que presencia en su correrías por toda Sur América. Pero su
trayectoria vital es buscar a Ofelia, la mujer de quien se enamoró y vio
desnuda. Esa fue su ideal, su misión, su motivación. En un sueño surreal,
Ofelia se aparece diciendo: "Rememos, crucemos el mar, nuestros
placeres tendrán su tiempo, porque el descubrir nuevos mundos es
ofrecer nuevas flores al amor".
La novela mantiene temas universales: la revolución y la justicia; la
ilusión de la perfección del ser humano; el valor de la tradición contra la
razón; el amor ideal; la brutalidad de toda guerra, y más que nada el
hecho universal de que en total confusión y caos vislumbramos orden y
harmonía. Dentro de personajes completamente opuestos, vemos la
unidad del ser humano, dentro la guerra y los polos opuestos de seres,
vemos la trayectoria del destino de todo ser humano.
Y el niño se regresa a la Argentina con Baltasar donde sus amigos
tratan como un hermano menor, adoptado por Baltasar. La obra de
Carlos Fuentes presenta viejas y nuevas técnicas de novelar y sigue una
línea estructural tradicional; sabemos· que la motivación principal de
Baltasar es su amor por Ofelia; mantiene su lealtad hacia ella y sus
amigos. Lo nuevo consiste en sus múltiples narradores cuyas vidas
presentan escenas irónicas, pues hay escenas de orientación y actos
sexuales . Fuentes difiere poco de sus tópicos predilectos al novelar. Se
encuentran múltiples-personajes cuyas vidas se entretejen, y por cuyas
voces Fuentes nos dicta su visión de la América Española y su futuro.
Excepto por uff momento, escaso están lo mexicano, su origen, la
rivalidad entre los EE.UU. y México, y los personajes puramente
mexicanos con sus angustias a cuestas. En su lugar nos encontramos con
nuevos tópicos en tierras lejanas, Argentina, Chile, Perú, aunque muy
bien se pudieran trasladar todo esto a México. Es una obra bastante
complicada que sigue colocando a Carlos Fuentes entre los novelistas
más destacado en el ambiente literario universal.

�322

LINO GARCÍA, JR.

Bibliografia
FUENTES, Carlos, La Campaña, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

- - - ~ Obras Completas, Tomo 1-ll, Edición Aguilar, Madrid, 1987.
GONZÁLEZ, Alfonso, Reseña Sobre 'La Campaña', Intemational Fiction Review,
1992 págs. 2-5.

""-,

WI.LLIAMS, Raymond Leslie, Los Escritos de Carlos Fuentes, Fondo de Cultura

1

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

Económica, México, 1998.
Dr. Alejandro Gándara
Director Académico de la
Escuela Contemporánea de Humanidades
Madrid, España

El tema que se propone es el de la creación, pero ampliando los límites
más allá de lo artístico (que a saber en qué se ha quedado a estas alturas)
para penetrar en el tejido social, en la mentalidad, la identidad, esas cosas.
La idea provenía de los libros de Charles Taylor sobre la autenticidad
(tanto da Las fuentes delyo, como Ética de la autenticidad), aquello de que la
figura del creador se había convertido en un arquetipo, valga decir en un
modelo a imitar, en todas las esferas de la vida. Este arquetipo venía a
consistir en algo así como en un ente autónomo -más bien con
pretensiones de autonomía-, que buscaba la autorrealización (entendida
más como deseo que como una práctica apreciable) y ponía distancias
con lo público o lo común (sin que tampoco se apreciara muy bien qué
era lo público y común). El personal lo que quería era crear su propia
vida, ser él mismo, autogarantizarse como proyecto, y para eso sobraba
lo demás. La figura del creador emerge aquí como recipendiaria de una
doble aspiración, pues nada está más extendido que la concepción del
creador como ser aparte, enfrentado a sus neuras o maravillas en la
consabida torre ·de marfil. Y, en un sentido más profundo, la concepción
del creador como individuo que crea sus reglas en su propio mundo y
.que el mundo de afuera, más tarde o más temprano, por grado o por
fuerza, acabará asumiendo (esto último falta en el libro de Taylor).
Como visión del asunto está claro que se trata de una visión
enteramente narcisista desde los dos lados del espejo: en lo referente a la
propriocepción del artista y en lo referente al que mira al artista. Es

�ALEJANDRO GÁNDARA

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

interesante observar cómo ha desaparecido lo de en medio, es decir, la
autonomía de la obra y la obra misma disuelta en la imagen pública del
creador y en sus efectos públicos. Aunque aquí ya no se trata tanto de
espacio público como de ·espacio publicitario, que mantiene con el
primero relaciones altamente paradójicas. Todos queremos ser artistas y
todos queremos dejar nuestra impronta en el mundo, más allá del talento
y del conocimiento que exige la obra o el vehí~o. Desde Gloria Trevi a
la Pasarela Cibeles, pasando por el hip-hop, así w la cosa. De hecho, la
creación ya no radica en lo que llamaríamos con Bourdieu "las reglas del
arte", sino en algo distinto relacionado con la autorrealización (resumida
prácticamente en un diseño sistemático de la propia imagen) y con la
capacidad de actuar en el mundo (nunca mejor dicho lo de actuar, pues
es el espectáculo y su consumo lo que mide esa capacidad).

Derechos Humanos); la_ cri~is i_mparable de la cultura de la imprenta en
todo el m~~o Yde ~as mst1tuc1ones asociadas (por ejemplo, las relativas
a la educac1on); el liderazgo de la tecnología en el horizonte social de
pro_gres~, lo que implica liderazgos en la organización de la sociedad,
10discut1dos y fuera de cualquier debate; la dimisión del Estado de
bienestar, etc..., creo que son el meltingpot en el que se cuece el modelo.

324

Dicho de otro modo: la creación no está relacionada con el arte, sino
con el individuo. La creación es creación de individuos. Pero hablando
en propiedad eso es menos una creación que una producción. Al restar la
obra, el contenido, la materia, lo que hay es producción y, por tanto,
tecnología y, por tanto, consumo. Todo lo que produ.ce individuos o
ilusiones de individuos (más lo segundo que lo primero) ha venido a
ocupar el lugar del arte y también a usurpar su nombre. En esto
· podemos seguir tranquilamente a José Luis Pardo en su concepción de la
ciudad como productora de ciudadanos (aunque Pardo los llama
individuos. A este respecto: yo distinguiría claramente entre individuos y
ciudadanos, como mínimo para lo que nos toca).
El arquetipo o modelo de individuo-creador, sin materia creativa,
podría ser perfectamente un modelo de individuo-destructor. De hecho,
su energía se despliega en el campo de la negación. Intuitivamente, casi
todos percibimos el arte del siglo XX como un arte que rompe
continuamente las amarras con el pasado cercano y · lejano, y con la
vecindad de toda convención: desde las vanguardias de principio de siglo
hasta el minimalismo o el pop-arte. (En filosofía y ciencias sociales, se
sigue un camino parecido, por lo menos en lo que se refiere al abandono
de los sistemas universales . de pensamiento, y las abstracciones
holísticas). Pero no se trata de arte, sino del arquetipo creador más allá de
esos márgenes. la. destrucción del espacio público y la aparición de
simulacros coll)o intemet o , el centrQ comercial,_ por decir algo; la
. desaparición de la política en términos de compromiso y de pacto entre
ciudadanós y su sustitución por alternativas fuera del sistema
(coincidente con la falta de desarrollo de las generaciones previstas de

325

1. La figura del creador como modelo de individuos
Creo que habría que examinar un poco más a fondo esta idea en
Ta~lor'. para ponerla en relac~ón.c?n la idea de un individuo que se erige
a s1 rrusmo como proyecto md1vidual e inevitablemente como modelo
para ~tros. El libro de Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire,
estudia la figura de Fausto desde el punto de vista de los ideales de
progreso Y creo que hace un retrato consistente y contextualizado de la
figura del creador por encima de lo divino y de lo humano (y donde se
dem~estra no solamente lo humano que es, sino en qué clase de humano
consiste). Creo que sería también bueno echarle una mirada a El declive del
hombre público, de Richard Sennet, para observar los avatares las ilusiones
Ylas re~lid_a~es de eso que llamamos "espacio público", au~que sólo sea
para c~1_n~1dir en un marco de discusión, toda vez que en el otro extremo
del análisis se halla la individualidad y sus pretendidas autonomías.
Creo que el paso necesario a continuación es describir cabalmente la
auton~mía del arte, los procesos de autonomización e independencia de
la sociedad, .co~? paso para aclarar. la fascinación que puede ejercer
sob_re , l~s 10div1duos. Aquí hay implicadas materias creativas y
s_ociologicas que han sido bastante bien expuestas por Bourdieu en s~
libro s~b~e 1¿zs reglas del Arle, mencionado más arriba. Bourdieu parte de
una hipotes1s muy francesa (cosa ni buena ni mala, simplemente
francesa) que traza las lineas maestras de las convulsiones arústicas del
XIX sobre la base de la repugnancia insufrible hacia las convenciones
b~rguesas. Lo ~ace Mauriac en sus estudios sobre el romanticismo,
G~ar_d en los suyos sobre Stendhal y de forma más impresionante Albert
Begwn en su Creación y destino. En todo caso en Bourdieu hay un buen
· en p1ena autopoiesis,
· · que quizá encarne Baudelaire
.retrat
. 0 de1 arttsta
me¡or que ningún otro.
Creo de todas maneras que habría que colocar de telón de fondo
al~nas experiencias arústicas, su potencia simbólica y sus metonimias
sociales, para comprender cabalmente el marco en el que se mueve este

�326

ALEJANDRO GÁNDARA

autor. Aunque históricamente puedan encontrarse encamaciones del
artista absoluto en otras épocas (Cellini: ''Jo sono ii primo huomo di/ mondo'J,
el XIX es efectivamente el momento de esplendor de esta figura que
dice, pretende, o se hace ilusiones de independizarse de la rigidez del
aparato existente.

2. La autonomía del Arte o el artista en so~dad

'i •

Sería conveniente examinar alguna obra desde la perspectiva que
ofrece Bourdieu, de modo que aparte de una selección (i~:vitable, dada
la magnitud de su libro) de textos de Las reglas del ~rte, tuv1eramos en las
manos, para una mirada concentrada en nuestros mter~ses, una nove~.
La más representativa de las peleas celebr~das_ en_ Francia es La educaczon
sentimental, de Flaubert, que tiene la ventaJa anadida de que por muchas
áginas que te saltes todo sigue igual cincuenta o sesenta más adel~~te.
~asión de sociólogos y de críticos literarios, es un almanaque de estet1ca
y vida social.
Pero hay otras manifestaciones que, desde esa misma persp~ctiva,
resultan interesantes. En música, el piano se impone en la de camara,
aparece la mélodie Jrancese, es el apogeo del líder y en general de la llamada
. canción a solo.
La ruptura con la línea y los grandes encuadres _llega con los
impresionistas en pintura: dominio de la mancha y es~d10 de la l~z, lo
que podría colocarse dentro de un cierto discurso anti progreso que ya
dominaba en Francia desde las décadas centrales del XIX.
Habría llegado el momento -cautelar- ~e exa~nar la función de la
creación y del Arte en algunos momentos smtomat1cos o, por lo men~s,
en aquellos en que se tiene la impresión de _que • las cosa: estan
cambiando mucho. El triángulo autor-obra-comurudad ha producid? una
auténtica geometría a lo largo del tiempo, incluso hasta perder de vista el
triángulo.
Vamos a ponernos redicho_s. La poética aristotélica i~plicaba _un~
representación, a través de la tragedia, de los excesos de la vid~ comun }
moral, de tal modo que produjera a la vez un cuadro compren~i~l~ de los
conflictos (prax~s ideal), un reconocimiento del ~~ror (anagnons1s) Y un
. aprendizaje (catarsis). Para que semejant~ pretension fuer~ ~evada a c~bo
con un mínimo de garantías se requenan algunas condiciones pre~1~s,
como un relato (mito) empático, asumible por tradición o por extension,

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

y una comunidad cognoscible (al revés de la de Williams y su ciudad). El
talento del autor era, digo yo, el vehículo que comunicaba un relato casi
público con una comunidad que se hacía doblemente pública en la
representación -en el escenario y en el anfiteatro. Los laureles que
coronaban al creador engrandecían menos al individuo que dignificaban
a la propia comunidad. El dramaturgo se convertía en una especie de
poeta-rey, no en un individuo glorioso, pontificante y predicante al estilo
actual, de modo que, como en todo cargo, arrostraba obligaciones y
deberes. En Platón se aprecia -aparte de la tirria del filósofo- que el
trágico triunfante puede ser perfectamente idiota y que las relaciones
públicas no le son ajenas. Él representa a la polis en el apogeo de la
catarsis.
Lo que denominamos poética de la representación implica al menos dos
niveles de trasparencia: entre el relato y la comunidad, entre el autor y la
comunidad. Tratándose de una obra de creación, sólo esto ya e; la
trasparencia suma.
Si ahora saltamos al nacimiento de la novela moderna, que puede
situarse -sin rencor hacia los programas oficiales de lengua y literaturaalrededor de La Celestina, se observa un paisaje bastante distinto. El
autor sigue en la comunidad, pero enfrente de ella. Su mito ya no es un
mito compartido, sino producto de la observación de rasgos que andan
por ahí sueltos. Y esos rasgos pueden no resultar agradables ni
paidéticos. Tanto Cervantes como Fernando de Rojas están resentidos
anímica y físicamente, y dirigen la atención hacia algo que comienza a
llamarse sociedad en un sentido distinto a los anteriores, y que está fuera
de la escena. De hecho, está ahí fuera. El público al que se dirigen sigue
siendo un público cognoscible Qos pocos que leen o que pueden digerir
seis horas de drama), pero la relación ha cambiado. Hay un tertium non
datur en alguna parte, de tal forma que el perfecto acutángulo de los
griegos· se está disolviendo en una línea quebrada (vaya imagen). El
género naciente no es propiamente un género y de hecho se peleará con
los géneros (La Celestina es irrepresentable en la totalidad de su madeja,
deja lagunas, y se salta las reglas tranquilamente), por la sencilla razón de
que los géneros están aún en la edad de la poética aristotélica con la
diferencia de que ya no hay polis ni nada que se le parezca, sino un
estupendo y también naciente estado moderno junto a una sociedad
febrilmente mercantilista y desagregada. Los géneros no son más que la
publicidad de la época en manos del poder que acaba de inventar la
cultura de masas (veáse José Antonio Maravall y La cultura del ba1TOco). El

�328

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

ALEJANDRO GÁNDARA

teatro y la pintura son los abanderados de esta actitud, es decir, el
espectáculo y la imagen, que siempre han resultado ser los mejores
recursos para adoctrinar plebes.
El nacimiento de la novela moderna no puede distinguirse del
nacimiento del autor como alguien singular, pero singular no tanto en
razón de un talento divi~o, sino de un apartamiento, una distancia
marcada con las paradojas y tensiones de la ~ueva sociedad, a la que
inevitablemente observa con pesimismo. No hace falta decir que para
esto no se necesita ser revolucionario. Gentes tan conservadoras como
Quevedo mastican toda su vida con el colmillo retorcido. El autor nace
con la nueva sociedad que nace y con la cultura de la imprenta, capaz de
extenderlo socialmente en un lapso breve de tiempo. Lo que Bourdieu
dice de la época de Flaubert estaba enteramente prefigurado en el
Barroco español, pero los momentos no son comparables. Los autores
franceses del XIX necesitan público y abjuran de la comunidad (igual que
Dickens), y el arte ha conducido a la imaginería del genio divino, del
individuo por excelencia, sin más mundo que el suyo. (Por más que a
uno le parezca que las cosas no son ni mucho menos como suceden en la
cabeza del genio).
Pero el nacimiento del autor también está relacionado con otro par de
cosas, como son la observación de la naturaleza y la capacidad proyectiva
de las ciencias. Lo de los mundos posibles de Leibniz se convierte en una
poética inconsciente de la creación, que abarca hasta un mundo descrito
y a la vez inventado en lenguaje matemático. La nueva capacidad de
observación analítica permite considerar a la sociedad como un objeto y,
por otro lado, desarrollarla en sus posibilidades, aciagas o no.
La tensión de la vida social se plasmará, al menos hasta el XIX, entre
la necesidad de un mundo predecible -económica y políticamente- y la
pasión por explorar los mundos posibles -creativa, utópica y
emocionalmente-, dado que, primero se intuye y luego se hace patente,
la equivalencia entre progreso material -asociado a sus formas socialesy progreso moral -libertad, justicia e igualdad- es una ilusión
probablemente fraguada en el engaño. Esta tensión es la que permite que
Flaubert hable, en lo que se convertirá en tópico a partir de entonces, de
la necesidad de vivir otras vidas para vivir la propia y de habitar otros
mundos para habitar el propio. Podríamos llamar a todo esto algo así

. como poé~ca de la posibilidad, digo yo.

Bien, no hace falta explicar cómo se destruye el triángulo aristotélico y
se transforma ~n el triángulo de las Bermudas a lo largo del siglo XX y lo
que te rondare. Autor, obra y comunidad , no so' lo no se reconocen
;utu;mente en sus labores, sino que les cuesta autoreconocerse. Ha
ega o la era de la pr~ucc~~n y del consumo, empaquetada en la
~amada ~ra de la comurucac1on. Disoluciones totales, en las que es
i~ecesano abundar,, y basta con remitirse al vampiro que encarna Brad
Pm
d enEla famosa película de vampiros·· "No entiendo n ada }. no me gusta
na a. ste es un mundo incomprensible al que vo no pertenezco" \ l
que r~sponde el vampiro encarnado por Antoni~ Banderas: "Por ~to t~
necesito, para que me pongas al día. Tú eres el hombre del siglo XX".
Si a lo ?uestro lo lla~áramos poética de la prod11cción sin que nos saliera
un s~rpullido por ~eme¡a~te h~azgo, creo que tendríamos, junto a lo
demas,
un escenano
· M
, de discus1on }' estudio, tan pla'su·co como se nos
antoJe. e _gustana hacer algo así como un diseño de lo que creo sucede
en la actualidad con la creación y sus destinos.
La caída del imperio de la interpretación

En litera~r~ es claro, pero no costaría mucho verlo en las otras artes
digamos de últtma generación.
. El ~rocedimiento artístico ya no pretende desvelar nada, y menos al 0
:cu~si~o, tanto como _apropiarse de una escena, de un lugar (aunque s~a
tran~1to) y de un ttempo (por breve que éste sea). El lector se ha
conve~do en espectador y el espectador se ha convertido en un
transeunte
(nada mejor que un museo mod erno para comprobar esto)
N
d.
r a le se queda parado delante de la obra -ya sabemos que no hav obr~
~ara e~&lt;: para mterpretar su signjficado más allá de la literalidad de la
impresi?n, el gusto o la conmoción pretendida.

f

Esto significa que el arte actual gana a su público en el mismo sentido
e~ que lo gana un guardia de tráfico: dirige la circulación, la organiza un
P c~ Y no se h:tce re~ponsable de los atascos. Su auténtica emoción la
pro uce cuando desvmcula al público de su espacio \' de su tiempo
~uando lo desgaja y cuando, en esa misma medjda lo individualiza como'
en un sueno.
Lo hace regresar al animal solo
' como diría María
Zam
rano
S
'
' en el reino• del
b b . . ena un error pensar que estamos
s~ ~onsc1ente y de los fantasmas de la imaginación soterrada· nada de
s1m olos, ni de terceras dimensiones, nada de la humanidad. frente al

�330

ALEJANDRO GÁNDARA

1

331

espejo de sus represiones y censuras, y nada del transcurrir de la especie
hacia una resignación razonable. Se diría que la humanidad ha
desaparecido a la misma velocidad que la comunidad y que el obje:o del
arte o de la creación ya no es lo humano, lo civilizador, lo compartido, y
que es otra cosa. Otra cosa que está entre el subconsciente y la
humanidad razonable y honestamente entregada a sus tareas.

consumidores (fidelización) frente a paideia y cultura (pongamos crítica
del conocimiento), actos de consumo frente a memoria histórica, y todo
lo que quepa añadirse. Desde este punto de vista es obvio lo que viene a
continuación expongo.

Podemos llamarlo ampulosamente la tentad@ de la nada o podemos
llamarlo alegremente un vacío que ha sido expulsado a la vigilia como

Dado que no hay diferencia entre los procesos creativos y los de
producción industrial, el mercado asimila la creación sin dificultad. En
realidad, además de asimilarla -por extraña que resulte en un primer
momento, desde el punk al grunge, pasando por el gore-, la estimula, la
protege y se adapta rápidamente a sus iniciativas. Inventar o crear
cualquier cosa es hoy en día una necesidad del mercado, y no violenta
sino que refuerza los procesos de obsolescencia de lo que exisúa antes.

una necesidad.
"

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

11

El no-ser del producir

Estaríamos, pues, ante una paradoja. La creación no necesita lo
humano ni antes, ni durante, ni después. No lo necesita en el creador, no
lo necesita en la obra y no lo necesita en el receptor. Dicho de otro
modo, podemos crear sin ser (sin identidad de ninguna especie) y, por
supuesto, podemos producir sin ser. A esto último estábamo_s ya
acostumbrados. El mundo de la producción en cadena, es decir, el
mundo del trabajo se mire como se mire, ya nos había enseñado que
entre nuestros productos y nosotros hay una distancia que no puede
. recorrerse y que no merece la pena recorrer. Un profeso~ de univ~rsidad
produciendo reseñitas para engordar sus méritos y un upo que vigila ~1
envasado de gaseosas no se diferencian demasiado en este aspecto.1:tras
queda la alienación marxista como la nostalgia de que las. cosas pudie~an
ser de otra manera, aun_que todo indica que esto ha sido un cam1no
inexorable hacia una autosatisfecha enajenación de cuartto sale de las
manos.
Puesto así el asunto, el creador sería el abandera~o de la falta de
identidad tanto como el arquitecto de escenas (lugares de paso) Y de
instantes (tiempos de paso), cuyo verdadero talento es la producción, en
guerra contra la creación entendida desde las. ~eglas del arte, d~ la
interpretación o de sostén moral, intelectual, espmtual, lo que s~ quiera,
no tanto de una comunidad coqio de la existencia de una comurudad. Su
talento consistiría menos en negar las convenciones, normas o formas de
organización de la comunidad, que en borrar la presencia de la
comunidad misqia.
En est_e sentido, el creador es talmente la industria: proceso de
producción frente a proceso de intelección, formación de clientes Y

La industria necesita el talento

La obsolescencia, si se quiere poner así, sintetizaría en nuestro tiempo
las reglas del arte y las condiciones de tránsito que se ha impuesto. Claro
que hasta que se da la ésta se vive en la redundancia: modas, fenómenos
y acontecimientos que se imitan unos a otros, que se explotan hasta su
desintegración o hasta que el público se harta. El mercado lo agota todo
y antes de parirlo en sus posibilidades ya tiene a la criatura muerta (que
no acaba de morir, puesto que nunca nació). Lo prematuro es la forma
en que se encadenan los acontecimientos en el tiempo, lo que hay entre
la redundancia y la obsolescencia final, lo que marca la sucesión y lo que
crea automáticamente las expectativas: cuando algo empieza a nacer, ya
está prevista su muerte y su sustitución inmediata. La estructura mental
que es capaz de vivir así los acontecimientos equivale a la que se satisface
en el consumo, que es la satisfacción del abandono de todo proyecto que
se prolongue en el tiempo y en el espacio, es decir, en la interpretación.
El espíritu ha caído en manos de los procesos orgánicos, aunque en
realidad· los organismos ya no miran a la supervivencia o al control del
medio cuando ejercen sus funciones, sino que se miran a sí mismos en lo
que sólo les inch.~ye a ellos -una mirada, por tanto, que se pierde.
Los creadores no crean, pero actúan

Bruce Springsteen, Cher y Saramago, tienen siempre la agenda muy
apretada. Las focas, el medio ambiente y la solidaridad con el Tercer
Mundo son algunos elementos del repertorio de gestos con que los
amstas se presentan en sociedad, obligados como están a influir desde

�332

'

.

ALEJANDRO GÁNDARA

una perspectiva decimonónica en la que, habiéndose abandonado los
contenidos, se trata de que la función (en las dos acepciones) no decaiga.
El artista no ha muerto, lo único que ha muerto es el arte tal como lo
entendíamos. Toda enajenación de la conciencia se convierte en un
despliegue de energía. El creador sabe que ha perdido algo de la obra por
el camino y que su alegato discursivo no puede darse en ese terreno, y
por otro lado sabe que su figura equivaldrá ~us manifestaciones. No
hace falta leer a Saramago para escuchar a Saramago: el conocimiento
sobre el creador es mínimo en comparación con su representación, que
es máxima e independiente de sus calidades y calificaciones.
La esfericidad (no vale la pena decir perversión) del sistema se
comporta de dos maneras: haciendo que el creador sobresalga como
figura pública aunque su obra no sea relevante o no se le conceda
relevancia (se es escritor por tener una columna, y también: si tienes una
columna ya es hora de escribir una novela), y convirtiendo toda
actuación o espectáculo en arte, de forma casi automática. El incógnito
envolviendo en plástico la torre Eiffel, los espectáculos de luz y sonido
de un estadio de fútbol o de un escenario teatral, tanto da, y los desfiles
de moda se transforman rápidamente en manifestaciones artísticas. Lo
dijo perfectamente Yves Saint-Laurent: "La moda no es arte, pero
necesita artistas". Lo que pasa es que ya no hay arte en ninguna parte
-insisto- tal como lo entendíamos hasta ahora. Pero los artistas han
poblado la tierra.
La evolución de los sistemas de representación dramática son los más
claros a este respecto: huida del relato, combinación de todas las artes
escénicas, marginación de la palabra y composición sinestésica. Sin baile
y sin fogonazos, no hay nadie que se coma una rosca subido a una
tarima, por abreviar.

La comunicación contra las reglas del arte
Todo indica que la comunicación, más bien a modo de advertising, está
en el fondo de estas transformaciones. La metáfora del canal de
comunicación, como explican los teóricos, contiene la idea de que no hay
obstáculo en la transmisión y que lo emitido equivale a lo recibido. Un
mundo dominad0 por esta metafora es un mundo dominado por el mito
de la tran~parencia y donde no hay lugar, más bien hay repulsión y
congoJa, para otra cosa. La representación o la interpretación son

UI. CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

3,33

exactamente lo contrario, como más o menos se deducirá de lo que se ha
venido diciendo.
Esta transparencia ~omunicativa, por cierto, también hace desaparecer
a los actores y al obieto, pues todo es igual a todo: un emisor a un
rec~ptor, ~ objeto a cualquier otro objeto de comunicación. Estas
eqwvalenc1as patológicas habría que observarlas con detenimiento, sobre
todo en el mundo de la política, donde las nivelaciones de todos los
discursos posibles han sido llevadas a cabo con gran éxito.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPfA
Dra. Teresa Porzecanski'
Universidad de la República
Uruguay

1. No perder el tiempo
En 1959, en su libro The silent language, E. T. Hall 1 presentó su hipótesis
respecto a que las percepciones de tiempo y espacio difieren en las
diversas culturas y son conformadas culturalmente. Hall llamó a estas
dimensiones "extraconscientes" de la cultura, porque la mayoría de las
personas no están conscientes de haberlas adquirido. Para Hall, las
percepciones del tiempo y espacio se encuentran entre las más arraigadas
de las conductas conformadas culturalmente. Mientras que Occidente
tiene un sentido del tiempo que se brienta hacia el futuro, un futuro
previsto, entre los hindúes, el tiempo es concebido como extensión
infinita a través de muchos nacimientos y renacimientos. Según E. T.
Hall, en algunas sociedades de Occidente nos preocupa "no perder el
tiempo''. o cómo "pasar el tiempo". Pero ¿cómo podríamos reaccionar
frente al mundo cultural de los Sioux, cuya lengua no incluye una palabra
para designar "tarde" o "esperar"?
'Dra. Teresa Porzecanski. Montevideo 1945. Es escritora, crítica cultural y
profesora de antroplogía de la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo. Ha
publicado ensayos, poesía, colecciones de cuentos y novelas. Entre sus obras, todas
ellas publicadas en Mo"ntevideo, se destacan: El acertijoy otros cuentos (Arca 1979); Intacto
el corazón (Banda O riental, 1976); Construcciones (arca 1979); I nrención de los soles(lvlZ 1982)
Ciudad Impune (Monte Sexto, 1986); La respiración es una fragua (Trilce, 1989) r Mesías en
Montevideo (Signos 1989); Pe,fumes de Cartago (Trilce 1994); La piel del alma (Seix Barral,
1996); Una no11ela erótica (Planeta. 2000).
1
Hall, ET. 1973. Tbe silent language. A Doubleday Anchor Book, N.Y.

�TERESA PORZECANSKI

336

CAMBIO y PERMANENCIA EN

EL MITO, EL RITO y LA UTOPÍA

Hall no hacía más que recoger una perspectiva que la teoóa
antropológica había ido construyendo pacientemente en la primera mitad
del Siglo, en función de las resultancias de creciente comparativismo y
relativismo. Franz Boas2 había postulado su particularismo histórico, una
escuela de pensamiento en clara oposición a los evolucionismos
decimonónicos que decretaban un tiempo de corriente única y sentido
unidireccional, avanzando indefectiblement"'- hacia el modelo de
civilización que el hombre blanco europeo occH:lental había construido
en ese momento. Con su alto grado de generalidad, con su búsqueda de
"leyes universales", con su acendrada intención de detectar en cada una
de las culturas no-occidentales un estadio tendiente a su transformación
futura en el modelo de la civilización occidental, el ejemplo
paradigmático lo representó en su momento Morgan, Para Boas, estos
atributos eran apenas ilusión, intención del exacerbado etnocentrismo
colonialista que resultaba del dominio de la otra mitad del mundo. En
rebeldía, sostuvo Boas que cada cultura tenía su propio "tiempo", una
cierta velocidad para "su historia", y que dicha historia no era general
sino particular de esa cultura, una producción de sus coordenadas
específicas

2. Un rollo de papel dividido en espacios iguales
En 1941, Benjamín Lee Whorf publicó una serie de artículos que
fundamentaban más específicamente esta propuesta interpretativa. De
sus estudios de la gramática de la lengua Hopi hablada por los grupos
homónimos de Norteamérica, había llegado a postular una relación muy
íntima entre pautas gramaticales de la lengua e interpretaciones de la
experiencia! De ello "resultó que la interrelación implicaba grandes
inclusiones de la experiencia por medio del lenguaje, tales como nuestros
5
propios términos "tiempo", "espacio", "sustancia", · "materia" . Las
conclusiones de Whorf, respecto de la percepción del tiempo y del
espacio, podrían resumirse en su aseveración de que "el espacio

una vision global de la compleja obra de F. Boas, ver Harris, Marvin. 1978
El duarrollo rk la Teoría Antropológica. Siglo XXI, Madrid.
3 \Vhorf. Benjamin Lee. 1941. La rt:lación tnlrr leng11tytJ ptnsamitnfoJ rond11cta
hnbit11alts. En Garvin, P.L. y Lastra de Suárez y Comps. 1974. Antolo¡ja rk Esti,dios rk
Emolingiiíslic{!y Sociolingiiístira. Instituto de Investigaciones Antropológicas. Universidad
Nacional Autónoma de México, México. pp. 125-152.
4 Jbíd. p. 129.
; lbíd. p. 129.

337

newtoniano, el tiempo y la materia no son in . .
cultura y el lenguaje".6
twciones; son fónnulas de la
Mientras que "nuestra visión objetivada d l .
.
favorable para la historia y p
d
e uempo es sm embargo
•
7
ara to o 1o que esté
d
registro" , desde el
d
.
.
conecta o con su
punto e vista Hopi n0
'bl
respuestas rápidas a la pregun d
,
es pos1 e encontrar
ta e cuando termi ,
comenzaáa otro. "Cuando se s b
. d
nana un evento y
todavía es pero en una formo reentie~ e que todo lo que ha ocurrido
,
a necesariamente difer t d l
memoria o los documentos regi· str
h
.
e~ e e a que la
an, ay menos mcenuvo p
di
el pasado. En cuanto al presente, e1 Incentivo
.
. seria no de
.ara estu
l . ar
.
_regis~ar o smo
de tratarlo como "preparación" s fav
pensamiento antes que la acción mi:ma ..;:ec1endo_ la Intensidad del
la fuerza que está detrás de la
: d potencia del pensamiento es
ceremorua e los bast
d
·,
ar
ritual
etc
"
L
·
d
.
,
ones e orac1on del
"fum
'
· · a pipa e oracion se mir
'
concentrarse" (así lo di¡·o
. . .i:
a como una ayuda para
. 'fj
fil mrormante) Su nomb
,
.
sigru ica "instrumento de preparación".9
.
re, na twanp1,
La concepción occidental del tiem
. .
rollo de papel dividid
. . po puede descnbirse como "un
o en espacios iguales" 9
·
hecho para Who f
.
ue requiere ser llenado y de
.
,
r 1a escritura ha colaborad0
,
lingüística. El interés por la s
.
en nuestra concepción
cronología los relo¡·es l
hecue~cia, las fechas, los calendarios, la
,
, os oranos los anales l
.
contabilidad los diarios tod
ll
'
, os registros, la
'
,
o e o es para Whorf al
,
tecnología.
Es
también
el
d
go
mas
.
soporte e una con
· , d 1gue
. una
inscripta en una concepción cultural del mund d cepcion e tiempo
y el pasado como extensiones del presente "~ ºtde aparecen el futuro
la misma forma que nuestro
. h. . on ormamos el futuro de
s are 1vos del pasad
d .
programas, planes, presupuestos" io S
, o, pro uc1endo
hom ,
,,
.
e trata ademas de un "ti
ogeneo en su sustancia o l . al
empo
espaciales por las cuales lo Pd. r a iguS dad formal de las unidades
me irnos e agrega a ll
,
monotonía y de regulari·d d
. .·
e o un caracter de
a const1tutivos de n
·
.
q~e se traduce por la voluntad de d
uestra t-~~gen del tiempo
diversidad o lo imprevisto.11
etectar la repet1c1on antes que la

2 Para

6

lbíd p. 145.
- lbíd. p. 145.
8
lbíd. p. 145.
9
lbíd. p. 142.
10
lbíd p. 146.
i1 Ibíd. p. 147.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN

TERESA PORZECANSKI

338

339

EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA
/

3. Vidas con varios pasados

4. La rebelión contra el tiempo

Vansina12 distingue tres tipo_s de "tiempos", El primero es_ ~n "tiempo
ecológico", organizado según los fenómenos naturales, e1clico y cuya
duración no excede la de una estación o la de un año. Muchas culturas
dividen el año en estación seca y estación húmeda, períodos que a su vez
se subdividen en relación a la variación de__ la temperatura o a la
intensidad de las lluvias. Para las culturas de África Central "la división
del día se realiza según la posición del sol, el canto del gallo y los trab_ajos
que se realizan a una hora determinada. :'xisten algunos términos
específicos para indicar el día, la noche, la manana y la t~rde. La semana
consta de cuatro días que toman el nombre de la localidad donde hay
mercado cada uno de esos días. El mes es lunar y se divide en cinco
artes segu'n las fases de la luna. No existe interrelación o
,
·
,,13
P
correspondencia entre la semana y el mes, el mes y las estaciones.

Planteada en 1951 por Mircea Eliade,15 la idea de rebelión contra el
tiempo" aparece particularmente analizada en las sociedades llamadas
etnográ~cas, y en los,'?ª aspectos mitológicos y rituales sostiene que "las
concepciones metaf1S1cas del mundo arcaico no siempre se han
formulado en un lenguaje teórico, pero el símbolo el mito el rito a
diferen~e ~veles y con los medios que les son pr~pios, e:presan ~n
complejo sistema de afirmaciones coherentes sobre la realidad última de
las cosas, sistemas que pueden considerarse en sí mismos como una
16
metafísica." Mircea Eliade analiza el interés por la repetición en tanto
representación de la periodicidad-de los ciclos de la naturaleza O de los
ciclos biológicos del cuerpo, por ejemplo -presente en la gran ~ayoría de
las culturas premodernas o tradicionales. Vincula este carácter con que
las culturas humanas construyen según "arquetipos" defirúdos como
modelos prototípicos, anteriores, originarios, divinos, de las creaciones
h_umanas. Los mitos son fundantes de conductas modélicas y de obras
e!e~plares que antes que en la tierra fueron creadas exnihilo en un tiempo
sin tie~po. Lo que el hombre hace en las culturas tradicionales es repetir
tnterrrunablemente, a través del rito, esas creaciones ejemplares. 17 Eliade
?efi~e una "mentalidad arcaica" caracterizada por la repetición, lo que
im~lica una conceptualización del tiempo que prima la duración por
enctma del cambio. 18

El segundo tipo de "tiempo" se utiliza para remon_tarse a ~n pasado
más lejano y para ello se utiliza un punto d~ referencia: los an~s de un
reinado. La utilización de un territorio, una cierta guerra. Los penodos en
los que se subdivide son desiguales. "El tiempo es medido en rel~ción a
las conexiones estructurales existentes actualmente entre diversos
• grupos. Estas conexiones son expresadas por un~ gene~logía qu~ sirve
como medida del tiempo"/4 Para Vansina, varias dimensiones de tiempo
pueden coexistir en una misma cultura, y de hec~o, así ocurre: se
superponen. Un ejemplo es el de los Kuba P:U:ª qwenes el pasad~ se
compone de tres períodps a) un pasado de ongen, que no es~ecifica
subdivisiones; b) un pasado de migraciones, que se señala po~ las listas de
nombres de lugares de migración,_ las que a su vez sirven como
subdivisión del período; c) un pasado estático, en el q~e ?º· s~ han
producido cambios fundamentales El caso de los Alor es _sigrufica~va: el
tiempo está dividido en dos períodos, la ép?ca pre-Nilo, ~ tiempo
mítico incambiado que sería una tercera modalidad de te1:1~oralidad, Yla
época pos-Nilo, un tiempo estructural enteramente condicionado por la
estructura social y los valores culturales.

En el estudio comparativo y pormenorizado de los rituales de
~reación e~ _las di~ersas culturas no- occidentales, Eliade descubre que
toda creacion repite el acto cosmogónico por excelencia: la creación del
19
mundo". En este sentido, el rito conmemora y revive el mito en una
suerte de tie_1:1Pº }in tiempo fundante al mismo tiempo de la realidad y
de la_ ,duracion. El hombre no hace más que repetir el acto de la
creac1o_n; su calendario religioso conmemora en el espacio de un año
todas las fa~es c?smogórúcas que ocurrieron ab origine. De hecho, el añ~
sagrado re~ite sin cesar la creación, el hombre es contemporáneo de la
co_s~ogorua y de la antropogonía, porque el ritual lo proyecta a la época
mmca del comienzo." 2º "Una b acame imita
· · med.1ante sus ritos orgiásticos
15

Eliade, Mircel\. 1972. El mito del eterno n:lomo. Alianza Editorial Madrid
lbíd. p. 13.
'
.
17
lbíd. pp. 18 y sig.
18
lbíd. p. 20 Paráfrasis.
19
lbíd. p. 26.
20
lbíd. p. 29.
1&lt;&gt;

1966. La tradición oral. Labor," barcelona. 224 PP·
13 Jbíd. pp. 154 y sig.
14 Jbíd. pp. 154 y sig.
12 Vansina,Jan.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

el drama patético de Dionysos: un órfico repite a través de su ceremonial
de iniciación las hazañas originales de Orfeo, etc. (...) ~l ?esca~so del
Sábado reproduce el acto primordial del Señor, pues el septu:1º día d~ ~
creación fue cuando Dios "reposó de todas las obras que hab1a hecho .

su concepción de la memoria popular como ahistórica y como incapaz de
retener lo que no sean arquetipos; de allí su planteo de una virtual
oposición entre espiritualidad e historia; su aseveración de que el interés
por la "novedad" de la historia es relativamente reciente en las
sociedades humanas. También su intención de explicar la relación entre
"desdicha" e "historia" como una intención del hombre 'primitivo' de
evitar el sufrimiento asociado a la corriente de un tiempo siempre
diferente que desarrolla a cada minuto lo imprevisible.26

340

Los rituales matrimoniales, por ejemplo, también siguen este modelo:

l

"No se tratá tan sólo de imitar un modelo ejemplar, la hierogamia
tre el cielo y la tierra; se tienen en cuenta sclJte todo los resultados de
en
• 1122 Lo ·
l
e ofrece
esta hierogamia, es decir la creación cósmica .
s eie~~ os qu _ .
Eliade son numerosos y afectan todas las cosmov1S1ones religiosas
sostenidas por un conjunto de mitos fundatrices. •
A esta actitud generalizada de evocar u~ "ete1:1~ retorno" a través de
concepciones cósmico-mitológicas de caracter c1clico, por la~ cuales lo
diferente se convierte en lo ya conocido, por la_s c~~les 1~,diferente se
convierte en lo ya conocido, Eliade _la denomma _rebelion con~a el
tiempo", intención de anulación del ne~po,_ ontologia n~ co~~~da
· "El 'primitivo' al confenr al uempo una direcc1on c1clica,
por el d everur.
,
. • ·
d
anula su irreversibilidad. Todo recomienza p_~r su pnnc1p10 a_ ca,ª
instante. El pasado no es sino la prefiguraaon d_~l futuro. ~-10~
acontecimiento es irreversible y ninguna transformac1on es defi~~va •
Para Eliade, "podría decirse que el mundo arcaico ign~ra las act1v1dades
" f nas"· toda acción dotada de un sentido preciso -caza, pesca,
pro a
.
.
.
. . d
d
a icultura, fuegos, conflictos, sexualidad, etc.- Part1c1pa_ .e un mo o u
gr
1
d ( ) sólo son "profanas" aquellas acuv1dades que no
otro en o sagra o · · ·
.
d l
·
·
·
fi
·,
mítica, es decir, que carecen de
uenen s1gni 1cac1on
. mo
. , e os
•
la ,, 24 Si contraviniendo las objeciones a una clas1ficac1on tan
eiemp res .
,
, . " . . . ,,
manida puede definirse una concepc1on ontolo~ca pnmiuva en
· ·',
tr "cr·vili·zada" ella definiría que "un ob1eto o un acto no es
opos1c1on a o a
,
.
·
A ,l
real más que en la medida en que imita o r~~!te un a~~ue~_P~- si ª
realidad se adquiere exclusivamente por rpettczon o parttetp~czo,7, todo ~o
que no tiene un modelo ejemplar está "desprovisto de senudo 'es decir,
25

carece de realidad.
La perspectiva de un hombre arquetípico y paradi_gm~tico que s~lo_ se
reconoce como real en la medida en que deja de ser el mism~ para umta~
y repetir los actos de otro, es el centro de -la hipótesis de Eliade. De allí
lbíd. p. 30. ·
Jbíd. p. 31.
23 lbíd. ·p. 86.
24 lbíd. p. 34.
is lbíd. pp. 39-40.

21

341

Si hay movimiento se trata de la convergencia hacia el pasado. El
pasado (conocido, codificado e interpretado) se manifiesta siempre en el
presente y en el futuro, a partir de la negación de lo nuevo, de lo
imprevisto. Una voluntad de conocimiento absoluto del mundo en todas
sus posibles versiones temporales puede equipararse al poder imaginario
de control de los acontecimientos, tema vinculado con los mecanismos
de la magia, que no es lugar aquí analizar en profundidad. Pero si la
variedad no es tratada sino como diferentes versiones de lo mismo, la
mismidad en sí, contenida en ella, toda igual a sí misma, es la sustancia
del tiempo.

5. Rito y regulación
Cazeneuve define los rituales (del latín "ritus": uso, costumbre) como
"maneras de actuar que se repitiesen con cierta invariabilidad"."7 En el
~to, el papel central lo ocupa la repetición y la apariencia estereotipada. Es
Justamente esta "rigidez del rito" lo que lo transforma en objeto de
estudio de la Antropología en casi oposición con la Historia. El posible
fracaso de los efectos extraempíricos de un ritual estaría justamente en
no haber respetado exactamente su forma. Esta normatividad del rito es
al ~ismo tiempo la normatividad de las reglas conductuales que las
soc1edaqes se dan así mismas.
E_n ~ste sentido, el rito cumple la función reguladora de proveer una
cont1nwdad que_ es toda igual a sí misma. Así como K. Lorenz
encontraba en el comportamiento animal una determinación repetitiva
que era dada por el instinto, o sea, por la comunidad de
c:o~portamiemos instintivos que engloba a toda una especie, en las
soct~dades humanas hay la construcción deliberada de pautas que
restringen la libertad individual y constituyen una estructura en sí misma

22

26
2"

lbíd pp. 89-90.
Cazeneuve, Jean. 1971. Sociología del rito. Amorrortu, Buenos Aires. 228 pp.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

de la vida social. Envolviendo a los individuos en una red de normativas,
la angustia a lo ilimitado e impredecible ~esaparece._ "Fuera de las
normas el hombre está sometido al devenir. La sociedad no puede
otorgarle un lugar inmutable."28 Dentro de las ~ormas, ~ angusti~ está
contenida y subsumida por la revivificación del mito repeudo en el ntual.

grado y, por la conciencia que toman, amplifican sus consecuencias (para
sí mismas y para las demás sociedades) en enormes proporciones; otras
(que por esta razón llamamos primitivas) quieren ignorarla ..."33 El
mecanismo para lograrlo, consiste "no en negar el devenir histórico, sino
en admitirlo cómo una forma sin contenido: hay un antes y un después,
pero su única significación es la de reflejarse el uno al otro" 34

342

,.
'

Los ritos de pasaje pueden ser interpretados co~o formas de
subsumir la transición biológica, social y ~ltural, baJO una forma
modélica y estereotipada que le quita su cacicter traumáti~? y las
"eterniza" en una duración cíclica que apela a la regenerac1on. Van
Gennep anota que los cambios pueden ser peli~osos, o.~~ruptivos_ para
la vida del grupo y del individuo. Por lo tanto, la tran~1c1on se_ ammora
29
con los tiros que amenguan la intranquilidad". La función del rito ~o~o
restituyente del equilibrio social está incluida también en una percepc10n
cultural del tiempo del tipo que Eliade resaltó.

6. La oposición entre acontecimiento y estructura
En 1962 Lévi-Strauss en su conocida obra El pensamiento salvaje, hace una
30
' entre "sociedades fnas
' " y " soc1e
·dd
distinción
a es calientes" . Las
primeras son definidas como aquellas que . "busc~'. gracias a las
instituciones que se dan, anular de manera casi automauca e~ ef~cto los
factores históricos podrían tener sobre su equilibrio y su con~n~da,d'. en
tanto que las segundas interiorizarían resueltamente el devenir histonco,
31
. Strauss, "la
para hacer de él el motor de su desarrollo." Para Lév1finalidad de las sociedades frias es obrar de manera que el orden de
sucesión temporal influya lo menos posible en el conteni~o de cada
una." Sigue: ''la verdadera cuestión no consis~e en ~~her cuales son los
resultados reales que obtienen, sino cuál es la mtenc1on duradera_ que los
guía, pues la imagen que se forman de si mismas es una parte esencial de su

343

En consecuencia, las actividades de los aranda consisten en repetir,
reproducir, lo que sus ancestros totémicos han practicado siempre. A
esto, Lévi-Strauss le llama "la fidelidad obstinada a un pasado concebido
35
como modelo intemporal". "Desde la aparición de los ancestros, nada
ha ocurrido como no sean acontecimientos cuya recurrencia borra
periódicamente su particularidad"36 . En algún momento, se refiere a ello
como una particularidad del pensamiento salvaje que consigue "domar la
diacronía" en cierta manera.37
En toda la obra de Lévi-Strauss aparece como un contraste muy
marcado entre las dimensiones sincrónica y diacrónica, en la
consideración del objeto del estudio, oposición que parece bien
representarse por la oposición entre el concepto de estmctura y el de
acontecimiento. El análisis del totemismo en tanto sistema clasificatorio
daría como resultado que la forma de la estructura sobrevive a la
transformación del orden de los acontecimientos. En tanto estos últimos
aparecen en una serie abierta y continua de infinitos elementos sucesivos,
el orden de la estructura se presenta como un sistema cerrado y
discontinuo de clases contiguas, separadas y excluyentes. Así, las culturas
que han_elegido la Historia entran en _oposición con aquellas otras que se
~Pº!ªn. sobre los sistemas clasificatorios, las que buscan anular, por las
mst1tuc1ones que se dan, el efecto de la historia sobre su equilibrio y
continuidad.38

rea,1,.dad. u12

7. El tiempo de la utopía y la ucrania

Más allá de la consideración de un tiempo objetivo, es pertinente
reconocer "que las sociedades humanas reaccionan de n:ianeras muy
diferentes a esta común condición: algunas la aceptan de me¡or o de peor

Par_a André N~her, el tiempo de Occidente empieza con el judaísmo
antiguo. La cultura hebrea desata la idea de principio y la inserta en la

39

33

28

Ibíd.
29 Van Genn~p, Arlond. 1960 The Riles of Pasaje. The University of Chicago Press.

U.S.A.
30 Lévi-Strauss, C.

México. pp. 339
31 Ibíd.
32 Ibíd.

, .

1964. El pensamiento salvaje, Fondo de Cultura Econorruca,

lbíd. p. 340.
lbíd. p. 341.
35
lbíd. p. 342.
36 lbíd. p. 343.
37
lbíd.
38
lbíd. (Paráfrasis)
39
Neher, Andte. 1979 Concepto del tiempoy de la historia en la cultura m las culturasy el
34

�344

narración del Génesis. Lo que parecía esencial al narrador del Génesis,
"no es lo que hubo en el principio. Lo importante es el hecho de que
hubo un principio.',40 La creación aparece como un acontecimiento
totalmente nuevo, origen que rompe con todo antecedente. Según
Naher, la relación entre Dios y el mundo no es aquí mítica sino histórica,
en el sentido de que esta creación es presentada como evolución, como
proceso que, a lo largo de siete días desiguales e~s res~tancias, ~ro~uce
efectos acumulativos sobre el mundo. No se trata- de días astronorrucos,
repetitivos, determinados por fuerzas exteriores, sino de días cargados de
actividad, una actividad que se diversifica y va in crescendo. "Sugieren la
41
movilidad del tiempo, su avance, en definitiva, la historia" •
l!

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

TERESA PORZECANSKI

Por lo tanto, el tiempo de la historia es.la sucesión temporal en que se
desarrollan acontecimientos y es una coyuntura que tiende hacia· una
finalidad, en el sentido de un objetivo, de un propósito. Este tiempo
intencional es el del progreso, de la superación deliberada y procesual de
las limitaciones éticas y materiales, es la línea evolutiva de la civilización.
No es entonces un tiempo que pasa a través de la sociedad sin afectarla.
Más bien conlleva a la humanidad hacia otros estadio~ y situaciones,
permitiendo imaginar un f'.uturo diferente del pasado, el tiempo de la
utopía.
Concebida la historia como cambio, es posible entonces la emergencia
de un imaginario del a utopía y de la ucronía donde la acción del hombre
sobre el mundo del presente afecta los resultados esperados de un futuro
siempre posible, siempre nuevo.
Hayden White,42 haciendo un análisis de las narrativas históricas
sostiene que "cada narrativa, por aparentemente completa que sea, se
constrUye sobre la base de un conjunto de acontecimientos que pudieron
43
haber sido incluidos pero se dejaron fuera". Ello ocurre tanto en
narraéiones 'imaginarias' como en las narraciones 'realistas'. "Si se
concede que este discurso se desarrolla bajo el signo de un deseo de
realidad,(... ) hemos de concluir que es un producto de una imagen de la
realidad, según la cuál el sistema social ( ...) está sólo mínimamente
presente en la conciencia del ·escritor (...) para este observador, la

realidad lleva el aspecto de adjetivos que desbordan la capacidad de ( ...)
44
resistir a su determinación".
Se trata de narratividades que incorporan a la vez lo imaginario y el
deseo en su modelo del mundo. Nelson Goodman45 habla de "la
fabricación de los hechos" que no es sinónimo ni de "falsificación" ni de
"ficción", y que estas categorías están comprendidas también dentro de
un tipo de proceso interpretativo particular. "evidentemente -dice- es
menester que distingamos lo falso y lo ficticio de lo verdadero y de lo
fáctico, pero es seguro que no podremos hacerlo apoyándonos sobre la
idea de que la ficción se fabrica mientras que los hechos se encuentran"46
Para Goodman, "no cabe decir que lo perceptivo sea una versión un
tanto distorsionada de los hechos físicos en mayor medida en que pueda
pensarse que lo físico es una versión altamente artificial de los hechos
perceptivos". Ello no afecta la existencia de hechos independientes sobre
los cuales se construyen las versiones del mundo, de la misma manera
como dos términos en el mismo o en varios idiomas pueden nombrar un
47
mismo objeto. Un neologismo ingenioso para Goodman es calificar los
hechos de "ficticios".
8. Construir sentido

En cu~lquier caso'. es bueno reconocer que la narración del tiempo en
cual~~1er cultura tiene mayores fines que la mera medición. Su principal
func1on es hacer comprender lo sucedido incorporándolo a una estructura de sentido
esta sea cual fuere. Tal como sostiene J. Bruner,48 "pertenecer a una
cultura viable es estar ligado a un conjunto de historias interconectadas,
aunque esta interconexión no suponga necesariamente un·consenso". La
u:ansf~rrnación de una cultura estaría entonces profundamente ligada a la
discusión sobre "qué es lo canónico y qué es lo divergente" dentro de
cada generación. Las narratividades dentro de Occidente, como en los
pueblos ágrafos, constituyen temporalidades que codifican v condensan
el significado de las normatividades sociales.
,
,

J

44

tiempo. UNESCO/SIGUEME. Salamanca pp. 169 y sig.
40 Jbíd. p. 170. .
41 Ibíd. p. 175.
42 White, Hayden. 1992. El contenido de la forma" narrativa, discurso y representación
histórica. Paidós, Barcelona, 229 pp.
43 Jbíd. p. 25

345

lbíd. p. 26

45

Goodman, Nelson. 1978. Maneras de hacer mundos. Ed. Visor Madrid 1990 pp
127 y sig.
'
'
· ·
46
47

48

lbíd.
lbíd.
Bruner. J. 1990 Actos de significado. Alianza Editorial, Madrid. 1991 , pp. 98 y sig.

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO
Román Cortázar Aranda
Becario del Centro de
Escritores de Nuevo León

Yo soy inasible en la inmanencia. Puesyo
resido igualmente en los muertos que en
los seres que todavía no han nacido. Un
poco más cerca del corazón de la creación
de lo que es habitualy, sin embargo, no
tanto como desearía. Paul Klee

No h'!J nada sobre la tie"a que tienda
con tantafuerza a la belleZfJy se
embellezca con mayorfacilidad que el
alma... Por eso muy pocas almas resisten
a un alma que se entrega a la belleZfJ

Maeterlinck, De la belleza interior

Primera llamada
¿Cómo dialogar con la estatua de Xavier Villaurrutia? ¿Cómo hablarle a
ese busto marmóreo en que anidan las arrugas del tiempo transfiguradas
en olvido, en smog o en moho impregnado en su cutis poroso? Una
estatua venerada por los fanáticos del panegírico, siervos del Estado y
que con éste labran sus canonjías. ¿Qué decirle a ese busto muerto que
representa a un hombre al que hace muchos años devoraron los gusanos,
más allá de la loa vulgar a la que sin duda se ha acostumbrado? ¿Cómo
decirle que aquí estoy yo, una pluma joven, seducida por ese rumor de
historias y ficciones, de versos inalcanzables, llena de contradicciones, de
dudas y definiciones titubeantes? ¿Qué decirle a ese Xavier Villaurrutia
que como yo un día tomó una decisión de vida y una entrega? En fin,
cómo alejarme de la glosa para ir más allá del huero apologético que se
inscribe en la lógica estamentaria y sus obsesiones genesíacas.
Villaurrutia, sí, el mismo de:

�348

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

La muerte toma siempre la forma de la alcoba que nos contiene.
Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa,
se pliega en las cortinas en que anida la sombra,
es dura en el espejo y tensa y congelada,
profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca.
(Villaurrutia, 1966: 60)

""·

Villaurrutia, sí, el mismo que hace de su cuerpo mañanero una
oquedad y de su literatura una historia del sueño, el insomnio, la soledad,
la esterilidad y la muerte. Una escritura que no ha sido escrita para una
caterva de espectadores y que, sin embargo, encuentra seducidos
cómplices que aman su inteligencia y la voluntad de muerte de su pluma.
Cómo saber que Villaurrutia es ese gran poeta que exaltan las crónicas
de la historia de la literatura mexicana, tan llena de discursos
papirofléxicos, de obsesiones fundacionales de una identidad que no se
sabe o no se atisba, que se origina en el festín de una lucha armada sin
sentido; de una bola que como vorágine traga y aplasta y salda cuentas al
fin con nadie y con todos; de una necesidad enfermiza por descubrir
esencias, por construir ficciones que son hitos a la Samuel Ramos, a la
Octavio Paz, a la... ala... ala que carece de cuerpo, sin ave y sin centro.
Xavier, Xavier Villaurrutia: tu busto yace desde hace más de veinte
años, desde hace treinta o cincuenta en las páginas de cientos de revistas.
Inmolado en vastas argumentaciones que te proponen hasta como un
gran dibujante. Porque tu poesía posa su mano fría sobre tu teatro, tu
ensayo, tu crítica. Todo es grande en ti. Hasta tú que respirabas el mismo
aire que los demás, la misma demagogia, la misma contaminación, la
misma fetidez de los arrabales acumulada en conchas gigantescas. Por lo
menos nunca fuiste un apóstata; sabías bien el sentido 9e tu vida. Ni un
arlequín o un avecindado en la locura. Xavier Villaurrutia, no sé si hablo
con tu busto o con tu fantasma. Pero hablo.
Entrar en tu laberinto, en la construcción obyecta que es tu poesía
siempre decorada de espejos, de sombras, sostenida por muros. Acaso el
muro es tu propia conciencia de poeta, de hombre solitario, de vulgar
comedor de ensalada que usa maquillaje y que de noche sale a la caza,
instigado por tu pastor antípoda Novo, de carnes trémulas y frescos
alientos juveniles. Acaso tus muslos sean de yeso ·y tus manos de hielo.
Háblame Xavier prestidigitador para escuchar la verdad de ese latido del

mar en que no sé nada/ en el que no se nada. (Ídem, p. 47)

~49

Xavier, supiste sortear los devaneos de la política nacional, como
Borges, c~n:1? Re~es, :orno Garc~a Ponce, porque sabías que el arte es
una alta miston mas alla de mezqwndades y rastreras vinculaciones con la
ideología de un Estado. Mejor te dedicaste a escribir versos en la
nocturnidad de tu alcoba, a trazar la gloria de un teatro al que te negaste
a darle esa grandeza por la que clamabas, a traducir en el escritorio de tu
mano ~enguas qu~ aprendiste, ~ leer obras de poetas de tu misma estirpe,
a escntores duenos de tu misma genealogía. Xavier, miro tu estatua
labrada en 1096. páginas y cierro el libro de tus Obras Completas pensando
que esta es la pnmera llamada para no regalarte ofrendas falsas. Creo que
nos hubieras aborrecido.

Segunda llamada
?n laberint~ siempre se cifra sobre un enigma. Deambulando por sus
pasillos_ y vencue~os ha~ un minotauro en actitud pasiva, pues se
so~reentzende que la v1da ~s s1_empre la _muerte de alguien. (Artaud, 1971: 104) Y
alli, en el centro del edificio cuadncular, está la voz del poeta Villaurrutia
con su tono monocorde y su estética quizá monotemática. Allí está el
hombre seducido por la atracción vertiginosa de los abismos interiores. (Xirau,
198~: 326) E_se hombre cu~píjeno que da la espalda a un mundo cuya
sonnsa deludida y delusona conforma una sensualidad hueca. Ese
hom~re ~ue opta por la experiencia de la soledad que es, para él, una
experiencia del vacío:

¡AJ fin llegó la noche a inundar mis oídos
con una silenciosa marea inesperada,
a poner en mis ojos unos párpados muertos,
a dejar en mis manos un mensaje vacío! (Yillaurrutia, 1966: 54)

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

350

I

Xavier Villaurrutia: la muerte te sigue como tu propia sombra, porque
eres un poeta del amor y, precisamente por eso, llegas a ser un poeta de
la muerte:
Amar es provocar ese dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura. ~dem. p, 77)

Al hablar nos muestras tu sumisión a la necesidad de hablar. Con las
palabras te despojas de ti mismo y acentúas tu ausencia en la presencia
del lenguaje. Al fin, la muerte no puede nombrarse sin la desaparición de
aquel que nombra. Para ti, la muerte, el vacío, es nostalgia, nostalgia y
atracción de vacío tu propia muerte. (Xirau, 1989: 323)
·
Quién adivinaría en tus ojos de muchachito de dieciséis el mismo
espíritu de la mirada del Gustav von Aschenbach, de Thomas Mann.
Otra vez: la muerte. Acaso porque la forma, la Belleza, está más allá de la
vida: en el origen. Y tu poesía, que no tu teatro de palabras formuladas y
reformuladas: apoplejía del acto, resfrío de la pausa: inutilidad de la
palabra, es acaso un intento por extraer el mythos de esa morada alrededor
. de la cual danzan en circunvalaciones casi infinitas los cuerpos
palpitantes del logos. Miro tu mano y advierto que sus dedos largos
femeninos delicados y su textura suave prefiguran una sutil pasividad,
una mórbida espera, la fragua de un trabajo esmerado de noctámbulo y
que frente al muro o el espejo se extenúa. Tu mirada no posee una llama
férvida, esa exterioridad lunúnica de los exaltados; antes bien, parece el
oráculo de tu propia vida: el abrupto anochecer de tu existencia. La
blancura de tu cuello, la carencia de alguna mácula, contrasta con lo
obscuro de tu traje como el día y la noche. Xavier, fuiste dos, sí, dos
Xavieres: uno, el de traje negro, amigo del alcohol y de los más disímiles
deportes nocturnos; y otro, el de cuello intachable, el hombre social del
amanecer, que tras su abreviada complexión esconde los más legítimos
impulsos, sepultados en un ataúd construido con las tablas de la lucidez y
la más conspicua inteligencia. ¡Ay Xavier, por qué habrías de morirte tan
joven como si quisieras que esa foto tuya de Villaurrutia a los dieciséis se
iricrustara entre los recuerdos de nuestra memoria!

Tercera llamada

La soledad. Qué si no soledad es lo permanente en tu poesía. Soledad
cerrada, en un dentro sin fuera, en una intimidad cercada por realidades
de espejos, de.hielos, de muros y yesos:
¡Al fin llegó la noche, la soledad, la espera! (Villaurrutia, 1966: 53)

Hasta en la negación satisfaces tu obsesión: la desrealización de los
datos que te arroja la experiencia para así aislarte del mundo:
Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría
ni la piel de niño,
ni la rosa que gira
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud. ~dem, p. 57)

~aces de la flor concreta, de la rosa física, esa rosa abstracta que ha
perdido todos sus atributos sensibles. (Xirau, 1989: 324) La rosa no es, pues:
[...] la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada,
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada. (Villaurrutia, 1966: 57)
Sino:
Es la rosa que abre los párpados,
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio deshojada.
Es la rosa del humo,
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio. ddem. p, 58)

Escu_cha Xavier lo que ahora se dice sobre tu escritura:
Much~s de _sus vi~rudes son el producto de su voluntario alejamiento de

!ª realidad mmed1ata, de esa mezcla de aristocracia y timidez innata que
~pulsaban al poeta a alejarse y determinaron en gran medida tamo su
Vlda como su obra. (García Ponce, 2000: 47)

. En tu poesía te. revelas a ti mismo. Esto lo aprendiste de Gide y de
Nietzsche. Y es indudable que tu amor por Gide fue un amor sincero
fiel , y que perv1ve
. a traves
, de tus Obras. Por eso no te importó más el,
mundo exterior, porque tu compromiso era únicamente con la

�3p3

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

352

interiorización y ésta no tuvo nunca por objeto el descubrimiento de la
verdad.
¿Recuerdas a Salvador y la complicidad de sus caracteres solitarios y
sus lecturas: La Bruyere, Saint-Simon, Huysmans, Balzac, Stendhal y
France y, después, cuando se reanudó el flujo de novedades Jranmas a la

iibmia de Gabilondo, las ediciones amarillas del Mercure: Gide J Cocteall',
(Sheridan, 1993: 75) sin soslayar, por supuesto, a James, Claudel, Valéry,
Romains, Laurbaud, Maeterlinck y Rodenbacb? Sí, nunca pudiste
apartarte de André Gide. Acaso tu poesía hubiera sido menor sin la
presencia de él, y sin la de Salvador, porque fue éste quien te dio a leer a
aquél, no hay que olvidarlo.
Salvador... Salvador... Salvador de tus propias inclinaciones. Incitador.
Tentador. El Salvador que no disimulaba sus pulsiones, mientras tú,
agazapado en las entrañas de la buena moral y la cultura, no parecías
descubrir aún las tuyas. Hasta que... Francisco Argüelles llevaba por
nombre de pila, ¿no es cierto? Sí, Francisco Argüelles, el hijo de don
Pedro Argüelles, profesor de cultura clásica. Sí, Francisco, el joven que
haría que te descubrieras a ti mismo, y concibieras eL amor, sin esperanzys.
(Ídem. p, 78) Quizá desde entonces comenzó la fragua de estos versos:
cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decimos siquiera el precio de su nombre (Villaurrutia, 1966: 51)

¿Cuando la vida, cuando la muerte o cuando el amor?

Voz. - El problema es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin
sab~~lo, se e~contrará un núcleo de hombres capaces de imponer esta
noc1on supenor, hombres que restaurarán para nosotros el equivalente
naturnl y mágico de los dogmas en que ya no creemos. (Artaud, 1971: 32)
Xav1er. - Hasta ahora, yo mismo, en la prosa no he pretendido sino
encontrar palabras adecuadas a una nueva sensibilidad en mí y fuera de
mi. (Villaurrutia, 1966: 611)
Vo~ .. - Para _qu~ exista arte, para que exista un hacer y un contemplar
esteucos~ es md1~pensable una condición fisiológica previa: la embriagueZ:
La embnaguez aene que haber intensificado primero la excitabilidad de
la má~uina entera: previamente no hay arte alguno. Todas las especies de
embnaguez, por muy diferentes que sean sus condiciones, tienen la
fuerza para lograrlo: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual esa
form~ de embriaguez, la más antigua y originaria. Asimismo', la
embnaguez que procede de todos los grandes apetitos, de todos los
a~ecto_s fuertes; la embriaguez de la fiesta, de la pugna, de la osadía, de la
v1cto~1a, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la
embna~ez de la destrucción; la embriaguez suscitada por determinadas
mfl~enc1a~ meteorológicas, por ejemplo, la embriaguez primaveral; o la
deb1d_a al mflujo de narcóticos; por fin, la embriaguez de la voluntad, la
embnaguez de una voluntad sobrecargada e hinchada. Lo esencial en la
emb~aguez es el se~ti?1iento de la intensificación de la fuerza y la
plerutud. De ese senum1ento hacemos participar a las cosas, se las obliga
a tomar algo de nosotros, se las viola... a ese acontecimiento se lo
denomina idealizar. (Nietzsche, 2001: 224)

Acto único

(Plaza pública. Al sur, la iglesia de arquitectura barroca. A un lado, el sendero a la
alameda de los próceres con sus enormes jardines llenos de grillos. Es la hora del
crepúsculo.)

Xavier. - "Hasta cierto punto" porque, abandonándose, esta inercia del
pens_amie~to y de la voluntad de leer o de escribir y de avivar la
inteligencia conduce a lo que yo entiendo por molicie. Está bien
enc_ontrar un placer en respirar siempre que, entre dos inspiraciones, no
olvidemos que pensar es un placer no menos sensual. (Villaurrutia 1966-

Voz. - Así es la verdad. La mano que menos trabaja tiene más delicado

00~

,

.

tacto. (Shakespeare, 1966: 161) .
Xavier. - Por ejemplo, cuando quieres encauzar tus pasiones y rus
sujetos amorosos, dejas de hacer el amor y empiezas a hacer arte. El arte
es el amor prop~o. El amor es siempre el amor a lo ajeno. El artista es
muy libre de hacer de su capa un sayo. Pero el amante no sabe siquiera
cuándo su ·capa se ha convertido en un sayo. (Villaurrutia, 1966: 619)

Voz. - El intelecto, como medio de conservación del individuo
desa_rrolla sus fuerzas principales en la simulación, pues ésta es el medi~
grac!as al que sobreviven los individuos débiles y poco robustos como
aquellos a los que, en la lucha por la existencia, se les privó sen·irse de

�354

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

cuernos o de la aguda dentellada del animal de presa. (Nietzsche, 2001:

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

355

Bibliografia

210)
Xavier. - ¡Triste situación la que asignamos a las verdades sencillas!
(Víllaurrutia, 1966: 601)
Voz. - ¿Qué son, en definitiva, las verdades del hombre? Sólo son los
imfutables errores del hombre. (Nietzsche, 200~13)
Xavier. - Sin embargo, cualquier hombre que se detenga un día a
considerar la pobreza de la vida quedará herido vivamente y, si la
inquietud de su alma no lo obliga a seguir el camino ciego a esta fealdad
de lo cotidiano y sordo a los ruidos horribles de la existencia mecánica de
hoy, tendrá que convenir que es en el arte adonde encontrará un olvido,
fugitivo quizás, pero siempre deseable, de la realidad que hace de la
existencia un espectáculo insufrible, una representación para individuos
sin ningún sentido que no sea sentido común. (Villaurrutia, 1966: 601)
Voz. - Los artistas son a menudo individuos desenfrenados precisamente,
en tanto que no son artistas. El mejor autor será aquél que se avergüenza
de ser escritor. (Nietzsche, 2001: 219, 227)
Xavier. - Quiero un estilo que tenga siempre mi edad, la edad que quiero
tener siempre y que es, mejor que la de un joven, la de un adolescente.
Pensará usted: - ¡Pero un adolescente tiene todas las edades!
- Precisamente. (Villaurrutia, 1966: 611)
(Antes de bajar el telón.)
Correr hacia tu estatua, Xavier, J encontrar sólo el grito, / querer tocar el
grito y sólo hallar el eco, / 9uerer asir el eco y encontrar sólo el fl!Uro / y comr hacia
el muroy tocar un espejo. (Idem. Pág. pp. 46-47)
Sobre tu busto ya reposa la sombra nocturna nostalgia de muerte, y tu
boca vuelve al paréntesis, a la pausa. ¿Cómo dialogar con Xavier
Villaurrutia? Porque tu voz profunda, sospecha de la penúltima letra,
anterior a la última, transforma· cada "U" en una "X" entera y verdadera.
Porque tú no estás aquí, Xavier: tu voz no es de mármol ni de bronce.
Estás en la orill~, del otro lado ... Sí, del otro lado.

Telón

A~~AUD, ~-tonin. El teatro y su doble. Sudamericana. Argentina. 1971. Título
ongma1: Le theatre et son double. Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelanda.
GARCÍA PONCE, Juan. Las huellas de la voz. Imágenes literarias. Joaquín Mortiz.
"Obras de Juan García Ponce". Volumen II. México. 2000.
NIETZSCHE, Friedrich. Reflexiones, máximas y aforismos. Valdemar. "El Club
Diógenes". España. 2001. Trad. Luis Fernando Moreno Claros.
SHAKESPEARE, William. Obras inmortales. EDAF. España. 1966. Trad.
Leandro de Moratín.
SH_ERJDAN, Guillermo. Los Contemporáneos '!)er. Fondo de Cultura Económica.
"Vida y pensamiento de México". México. 1993. Segunda reimpresión.
VILLAURRUTIA, Xavier. Obras. Fondo de Cultura Económica. "Letras
mexicanas". México. 1966. Segunda edición, aumentada.
XIRAU, Ramón. Antología. Diana. México. 1989.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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