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                    <text>SEGUNDA SECCIÓN

LETRAS

�DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO
CABALLERESCO

t Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Director fundador del Centro de Estudios Humanísticos
Palabras Preliminares

e•e

ómo hablar de El Quijote -piensa el común de la gente- sin
caer en el trillado lugar común, en la fosilizada interpretación?

Es cierto que los siglos han ido acumulando multitud de
comentarios de todo género y sabias exégesis eruditas. Pero no hay
que temer; no se ha dicho todo y nunca se dirá todo mientras haya vida
sobre la Tierra. La potencialidad de las grandes obras como ElQufjote
es inexhaustible. Esta misma novela, con el avance de los tiempos,
puede ser mejor comprendida, más profundamente vivida. El Quijote
no padece -no debe padecer- la rigidez de las estatuas y la inmovilidad
de los museos. "El síntoma de los valores máximos -ha dicho José
Ortega y Gasset- es la ilimitación".

\

No soy filólogo y sólo gusto de la erudición en pequeñas dosis. Mi
vocación, definida y probada, es filosófica. Por la meditación y el análisis he tratado de contemplar en ElQuijote su más intima contextura y
su valor primordial. Sobre lo anecdótico y lo libresco he querido poner
lo constructivo y lo reflexivo. Quisiera agrupar en to~no a unas cuantas líneas directrices -y acaso alrededor de un supremo valor- el contenido de la obra maestra de Cervantes. Al enfrentarme con mi propósito, han surgido en mi conciencia problemática una bandada de interrogaciones. Vayan aquí unas cuantas: ¿Hay una filosofía de E/Quijote o
cabe más bien hacer una filosofía sobre ElQuijote como obra de arte?
¿Cuál es el verdadero Quijote, el Quijo~e del autor o el Quijote del lector?

�208

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cad~ lector, ¿no habrá
siempre la posibilidad de contemplar esa obra de V1da humana plasmada? ·Cabe hablar de El Quijote como portador de un valor? ¿Puede ser
coniiderado el quijotismo como una actitud vital hispánica? ¿~ó_mo
encaminarnos hacia una axiología de El Quijote? ¿Cuál es, en últuna
instancia, el mensaje de Don Quijote?

libre y adecuada a los valores del espíritu. Percepción sensible, memoria, fantasía y gusto están gobernados en el proceso creador de Cervantes por una peculiar voluntad artística. El Quijote es la revelación de
una actitud espiritual desconocida para todos aquellos hombres que no
poseen la visión honda y virginal del artista. El caballero de la Mancha
no es una creación de la fantasía divergente de la vida. ElQuijote sólo
se aparta de la vida para henchirla y enaltecerla. Y esto se realiza a través de ese caballero andante que se convierte en símbolo, es decir, en
una figura que, además de lo que ella es en sí y por sí misma, desempeña la función de descifrar y evocar una constante humana.

Más que la cabal solución de los problemas -~nu~ci~dos, quisier~ ~azar caminos, proponer criterios de comprens1on, 1nc1t~r a ~a vis1on
directa de la obra literaria en la lengua española que ha sido mas propagada y encomiada en el mundo. Mi estudio es primordialmen!e axiológico. Resulta bastante extraño el hecho de que no_ se haya intentado
aún una comprensión de ElQuijote a la luz de la teona de los valores.

Producto de una creación humana, ElQuijote promueve, a su vez, la
hechura del hombre. Y nosotros tenemos la certidumbre de que esa
figura escuálida que transitaba por los polvorientos caminos de la Mancha ha vencido la destrucción y la muerte y posee ahora un valor de
eternidad.

I -¿Filosofia de El Quijote o Filosofia sobre El Quijote?
La imagen espiritual del hombre no sería completa sin El Quijote. Justamente por ello, el personaje "Don Quijote" entró a fo~ar parte ~e
los cuatro o cinco entes de ficción imprescindibles en la literatura uruversal. El Quijote es hijo de España, genio tutelar de la raza y ~pica
encarnación del homo hispanicus. Pero es algo más, es el hombre uruversal y eterno, el hombre específico cristalizado por el sublime crisol del
arte.

Se ha tratado de hacer una filosofía de ElQuijote. En libros no exentos de mérito -recuerdo en este momento La Ftlosofta del Quijote de
David Rubio- se ha pretendido construir la filosofía implícita que y~ce
en la genial obra de Cervantes. Pero en el intento -aún en ~l senttdo
de una filosofía como actitud vital, lato sensu- ha resultado fallido. Cervantes no se afana ni corre en pos de la sabiduría. No hay en toda la
obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, ning_una investigació~
metódica de la realidad universal en su puro ser en s1 o como es en s1
(no sólo como es para Don Quijote). El autor de Don f2uijote no se
muestra preocupado por darnos una cosmovisión, por bnndarnos una
explicación del universo por sus causas.
En cambio, cabe muy bien, a nuestro juicio, hacer una filosofía ~obre ElQuijote como obra de arte. El Quijote es una actividad expres~va
y cristalizada que ha sido producida por el espíritu. Y esta obra ~e vida
humana cristalizada, al ser contemplada por los espectadores, tte~~e a
provocar los mismos o parecidos procesos que aquéllos que l~ ?n~aron. La figura del hidalgo manchego tiene una cierta perf~cc10~ 1de~
adecuada para elevar nuestros sentinúentos vitales a una existencia mas

209

El Quijote como obra de arte vive por sí solo y ostenta un sustrato
material que está en el libro. Pero desde que salió de las manos de
Cervantes empezó a vivir con una vida propia, cobrando existencia
cada vez que se refleja en el espíritu de un lector comprensivo. ElQuijote trae consigo un eco de la realidad, pero no debe su sentido artístico
a lo que es como puro libro, sino a un " algo" virtual que representa o
expresa en él se da una transposición del sentido.
Don Quijote, individualista hasta los tuétanos, afirma de bulto su
personalidad, su libertad. Molido y maltrecho, vuelve a cabalgar siempre con nuevos bríos en busca de más audaces aventuras. Nunca perdió su tenacidad. Idealista profundo, no deja por ello de ser realista.
Para el aumento de su honra y para el servicio de su república se hace
caballero andante y se esfuerza por deshacer todo género de agravio.
En la segunda parte del libro, Don Quijote paga en las ventas y no
hace valer sus derechos de caballero, permite a Sancho que le contradiga y hasta comprende que alguien pueda considerar como más bella a
otra mujer que no sea su Dulcinea del Toboso. 1
No es posible separar definitivamente a Don Quijote de Sancho, sin
acabar por quitarles su significación.
Ambos forman el verdadero y único protagonista de la novela inmortal -observa el Dr. Sarbelio Navarrete-. En el curso de la lectura de
la obra se piensa, a veces, que Cervantes tiene preferencia por Sancho;

1

Recuérdese el capítulo XX de la parte segunda.

�210

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

pero, en medio de los ridículos y desgraciados lances en que compromete a su héroe, se advierte en él un piadoso y entrañable afecto hacia
aquel hijo seco, avellanado y antojadizo, que engendró su imaginación
en la desolada tristeza de una cárcel.

Ni Sancho es un grosero materialista ni Don Quijote un idealista
puro, extraño a las cosas de la Tierra.
Ese anacrónico caballero gótico del ensueño, con sus armas desusadas, que transita por los polvorientos caminos de Castilla en pleno Renacimiento, es un verdadero revolucionario. Contra burlas de grandes y
pequeños, se alza su figura triste y macilenta, que va tras el eterno ideal
del hombre. No se trata de letra, sino de espíritu. Y su espíritu -soplo
de Dios vivo en el barro- vence siempre a su materia. Su carne se la
deja a Sancho y él se queda con una chispa de cuerpo enjuto, encendida
por una voluntad de no detenerse ante el obstáculo, en su propósito
agónico de ascensión.

II- El Quijote del autor y El Quijote del lector
Nos gustaría poder seguir esa intuición cervantina de El Quijote, esa
experiencia de la propia sustancia espiritual del alma quijotesca desbordante de belleza en orden a su encarnación o localización material del
personaje. Pero la intuición de Cervantes es indescribible por inefable,
arranca de las entrañas mismas de la belleza, de su alma de novelista.
Nos queda la expresión exterior, la obra. Y esta expresión exterior
-obra humana- lleva la marca de su origen. Nacido de u.na experiencia
vital, vida, por tanto, Cervantes quiere expresarse por signos portadores de vida, que aproximen al lector a la vivencia original. El sentido
poético de El Quijote no es el sentido lógico y la novela nacida en la
penumbra del recogimiento es ineludiblemente arcano. En el recogimiento de Cervantes, en las profundidades de su alma, tiene origen El
Quijote: plasmación de inteligencia, deseo, intuición, sensibilidad y amor
de un hombre y hasta de un pueblo. Ha dicho Goethe en formula
certera: "Todo lo que es perfecto en su especie debe elevarse por encima de su especie, llegar a ser otra cosa, un ser incomparable". Don
Quijote es un universo que se basta a sí mismo, con una significación
exclusivamente suya.
Conocemos de sobra el propósito de Cervantes:
...pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de
los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caba-

21 1

llerías, que por los de mi verdadero Don Quijote van ya tropezando y
han de caer del todo, sin duda alguna.
'

. _Pero poco nos importa este propósito ante el verdadero germen esp~tual de la obra que luego fue plasmada. Con Don Quijote surge por
pnmera vez la novela moderna de costumbres y caracteres. Este manantial ép_ico de la novel~ moderna es a la vez la mejor novela picaresca, la mei~r novela realista moderna y la novela social española por
antonomasia. Inventor de una nueva belleza Cervantes alcanza las
m~s elevadas alturas de poesía. En la seca y adusta llanura manchega,
Miguel de Cervantes supo ver lo que otros no vieron. Encendidamente enamorado de Don Quijote, Cervantes no deja por ello de contrastarlo. duram~nte con ~a realidad y hasta de maltratarlo brutalmente y
momficarlo mnecesariamente, con el consiguiente disgusto del lector.
Unamuno -un lector de E/Quijote apasionado y apasionante- sale por
l~s fueros del caball~ro de la trise figura y la embiste -en no pocas ocas10nes- contra el nusmo Cervantes. Si éste pudo decir: "Para mi sólo
nací~, Don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir"; aquél -no
quenendose quedar a la zaga- pudo exclamar:
.. •Y yo digo qu_e para que Cervantes contará su vida y yo la explicará y
c~mentara nacieron Don Quijote y Sancho; Cervantes nació para explicarla, y para comentarla nací yo .. .

Pero lo cierto es que Don Miguel de Unamuno apenas si hace caso
del comentario objetivo y lógico de la obra. Le importa sobre todo
recrear ElQuijote, vivirlo en continuo vértigo pasional, ir al sepulcro del
Caballero de la locura y deshacerse allí en lágrimas, consumirse de fiebre, morir de sed de océanos, de hambre de universo, de morriña de
eternidad ... Acude a E/Quijote para buscar aquello que él lleva en si. y
como la genial obra maestra cervantina es una arca riquísima en tesoros, don Miguel de Unamuno selecciona espontáneamente unas cuantas piedras preciosas que traspasan la malla de sus intereses.
El gozador del Quijote puede intuir el valor cuya expresión es la figura del andante caballero manchego: el modo y la perfección con que ha
encontrado su expresión el valor del ideal caballeresco. Pero la actitud
de los hombres ante E/Quijote puede ser variadísima de acuerdo con la
multiplicidad de las capacidades para intuir los valores estéticos realizados en el personaje. Los juicios de los críticos, la tradición, la moda y
otros factores influyen en la percepción de la mayoría de los gozadores
de la obra de arte. Y hasta se podría decir que en una nación, en una
zona de un país o en una época, nunca se intuye sino un sector limitado de la esfera de los valores estéticos realizados en Don Q1,ijote.

�212

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Entre el Quijote de Cervantes y el Quijote de cada lector estará
siempre esa obra de vida humana objetivada, plasmada, cristalizada,
que cabe contemplar desde diversas perspectivas y ofrece muchos aspectos de nuestra consideración.
Cervantes despreocupado de otros valores captables, se vuelve hacia
el valor expresivo de un caballero andante archiespañol y por lo mismo
profundamente humano. Busca la configuración pura, la forma evocadora de sentimientos unitarios y armónicos, la recta proporción, el
equilibrio de los contrastes. No intenta revelarnos el ser en si del Quijote, sino expresarlo, comunicarlo como criatura viviente de su espíritu.
Y logra su objetivo. Por la pureza expresiva del sentimiento y por lo
medularmente humano del personaje, Don Quijote agrada universalmente en el espacio y en el tiempo.
111- Don Quijote y el valor de lo Caballeresco

Los valores son cualidades que determinan las cosas. Cualidades con
peculiares características: polaridad, diversidad específica y gradación
jerárquica. Valor es aquel estadio o modo del ser que estriba en el sentido de excelencia, dignidad, importancia o jerarquía que le acaece en
virtud de su adecuación a la ley teleológica, a la causa final que permea
todo el orden ontológico. Una cosa vale tanto más cuanto se conforme mejor con el principio de su ordenación final. No se tata de cualidades ideales y absolutas que valgan fuera del dominio del ser en un
reino irreal, sino de modelos o arquetipos ontológicos extraídos por la
razón de la actualidad del ser y de su potencialidad de perfección; de su
norma ideal inmanente contenida en su misma esencia. En rigor, nada
hay negativamente valioso; el valor negativo sería un ente privado del
ser, es decir, un no-ser. Por lo demás, resulta un contrasentido, un
absurdo, que una persona se afane por realizar valores y se pase su vida
realizándolos para que, a la postre, se le diga esta zarandaja: "Los valores no son, sino que valen". O son o no son. Si no son, no merecen ni
la más pequeña partícula de nuestro aprecio.
Don Quijote, al intentar realizar el valor de lo caballeresco, se hace,
por esta misma situación, portador de valor. El caballero es la encarnación del honor, valioso por valeroso, por realizador del deber, por
honrado en su actuar, por defensor de la justicia, por amparador del
débil contra el fuerte. Convierte a la mujer en el ideal más puro de sus
amores y le profesa un culto idolátrico, desviándose del auténtico valor
que perseguía y enturbiando su actuar. Del castillo feudal sale el caba-

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

213

llero andante, se arma de todas sus armas, abraza su adarga, toma su
~z~ y,. en camino de glorioso alucinado, busca las aventuras por lo
mas m~cado de !as selvas, en las más lóbregas encrucijadas y expuesto a las mclemencias del cielo. Combate a los malhechores socorre a
los indigentes, impone la paz y la justicia sobre la tierra. Y t~do esto lo
hace Don Quijote a la española, con era rara mezcla de orgullo y
honor. (_)rgullo fatuo que genera su individualismo y anarquismo;
honor acnsolado que gesta el personalismo hispano de tan alto valor.
En .el ejercicio de su_ elevado ministerio, Don Quijote se coloca por
encuna de toda autoridad. Por encima de él solo reconoce a Dios. Su
lanza es su ley, sus bríos son sus fuerzas, su voluntad sus premáticas.
España, el grande y heroico pueblo del Romancero y de los Canteres de
Gesta, se impregnó del espíritu caballeresco aunque la caballería no se
haya establecido propiamente en su suelo.
Hay en ElQuijote como un hacerse del interior espiritual al exterior
corp?ral. Vi:7e desde sí y para todos. Es un hijo dalgo, es decir, un hijo
de bien. Mi maestro en la Universidad Central de Madrid, Alfonso
García. Valdecasas, ha explicado que el concepto de hidalgo -radicado
en el tiempo- hace referencia a un pasado, a una continuidad, a una
sucesión. El tener ascendientes nobles no es más que una causa de
o~ligación. ~ad~ cual, por consiguiente, tiene que ser hijo de sus propias obras y Justificarse por ellas. Las obras consisten en la acción esforzada, no en el resultado ni en el éxito. Reiteradamente formula
Cervantes estos principios: "Cada cual es hijo de sus propias obras";
"la verdadera nobleza consiste en tu virtud"; "la honra puédela tener el
pobre, pero no el vicioso". Un caballero, para Don Quijote, es aquel
que, "siendo afable, bien criado, cortés, comedido y oficioso; no soberbio, no arrQgante, no murmurador y, sobre todo, caritativo, que con
dos maravedises que con ánimo alegre dé al pobre, se mostrará tan
liberal ~orno el que a campana herida da limosna2. La generosidad de
alma y el desprecio del éxito es algo muy quijotesco e hispánico. Lo
que verdaderamente importa es la obra y el esfuerzo producidos por el
ser; el éxito o el fracaso no están determinados por la virtud, sino que
en sus efectos interviene la fortuna. Amonestando a Sancho dice
'
Don Quijote: "Bien se parece, Sancho, que eres villano, y de aquellos
que dicen: ¡Viva quien vence!". Como buen hidalgo, Don Quijote se
cuida más del ser que del parecer, y a solas consigo mismo es más
hidalgo que nunca. Está siempre por encima de los convencionalismos
y del éxito, dependiente sólo de su propia persona y de Dios. Su honor
2

Parte II, capítulo IV.

�21 5

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

es más sustan~ial que él mismo. La honra es para "el Caballero de la
Triste Figura" cosa de vocación. Abnegado y d~sprendid~ sin proponérselo está listo siempre para defender cualqwer causa iusta. Obra
confo~e a su conciencia -norma próxima de moralidad- y esto le
salva aunque tuviese conciencia errónea.

que ofrece es artística, no real; es un desviar los ojos de la amenaza, no
una destrucción de la misma. De ahí que E/ Qufjote, como el arte en
general, no puede asumir veces de realidad y menos de religión. Nos
quitará, y ya es bastante, el fardo de la existencia por unos momentos,
para que, fortalecidos, podamos recomenzar el asalto de la altura. Contra el quijotismo como religión, de Unamuno, proclamamos el quijotismo como espíritu tutelar de nuestra cultura lúspánica.

214

¿Por qué sigue Sancho a Don Quijote? He aquí la explicación de
García Valdecasas:
El cazurro Sancho le sigue y le quiere, no ciertamente por loco, sino por hidalgo. Toda su gramática parda y sus infini_tos refranes-~º
pueden impedir que Sancho se sienta arrastra~o a segrur_ a Don Q111¡~te. Ni salarios al contado, rú ínsulas prometidas bastanan para explicarlo. Lo explica el natural señorío del hidalgo, que despierta en quienes están en tomo de él las virtudes dormidas, y suscita en cada uno lo
mejor que puede dar de sí.3

Lo que en el español hay de humano, su eterna y universal humanidad, trasparece en E/ Quijote, cristalización perenn~ de la ~ande y
heroica cultura ibera. No se trata de un libro depnmente, ru de una
sátira contra las esencias heroicas que informaban la caballería medieval; siempre generadoras de nobles y abnegadas acciones. En Mad~id,
el día 23 de abril de 1948, tuvimos la satisfacción de escuchar de viva
voz de don Ramón Menéndez Pidal, Director de la Real Academia
Española, un discurso titulado Ceroantes y el ideal caballeresco, cuyas últimas palabras deseamos ahora reproducir:

fa

Es apreciación muy incomplem toda aquella ~ue ~~ detie~e en
burla de la caballería andante y no percibe la complicac1on del tipo qwjotesco: cuerdo cuando raciocina, mueve a ~r~funda y melancólica
simpatía, haciendo deseable la santa sed de Justlcia, de Ve:dad y de Belleza que él propugna; loco cuando obra, se_ capta todavia o~estra admiración por su inquebrantable fé, por su magotable energia,_ por s~
martirial poder de sufrimiento, que nos edifica y fortalece. El 1~vene1ble entusiasmo del vencido caballero es donairoso y grave doctanal de
tenacidad heróica ante los ideales más arduos, los únicos dignos de tal
nombre, los que hoy son un sueño inasequible y sólo se harán asequibles en un futuro mejor.

Todo esto está muy bien, a condición de no caer en aquel em~~o
de Unamuno de hacer del quijotismo una religión nacional. ElQu9ote
nos proporciona descanso en la lucha de la vida, crean~o a nuestro
alrededor una zona ideal y estética. Por eso se le expenmenta como
"catarsis" y como liberación, pero no como salvación. La liberación
3 Véase

" El hidalgo y el honor" Ed. &amp;vista de Occidente, pp. 52-53

IV.- Nuestro Quijotismo

Una actitud vital hispánica
Con pié en los hidalgos españoles de su tiempo, el genio de Cervantes
prototipiza en Don Quijote la figura ideal del caballero lúspánico. Su
generosidad, su cortesía, su seriedad y buena fe, su religiosidad interior
y respetuosa le configuran como un señor caballero.
Absorbido en la visión de una recta ascendente, este hombre gótico,
henclúdo de nüsericordia, combate con follones y malandrines. Don
Quijote vive en tensión constante con la dura realidad y en continua
comunión con la amada idealidad. Es un hombre medieval que vive en
el Renacimiento. En esta inadecuación estriba su tragedia. Subsumido
en la eternidad de su mundo sereno e inmutable, era natural que chocara con los fragmentos de un realismo verista.
Don Quijote se hizo caballero andante no por azar ni locura, sino
por amor a la justicia, por llevar el bien a todas partes, por sincera cristiandad, por arrojo a toda prueba. Antes de hacerse caballero ya había
en él un caballero ingénito. Era cuestión de necesidad, de vocación.
En la plenitud de su vida estética, Don Quijote no causa -no debe causar- risa ni lastima, sino veneración. Es posible que en sus inicios, el
personaje cervantino haya sido presentado como objeto de burla, pero
llega un momento en que el autor exclamará: "Para nú solo nació Don
Quijote, y yo para él, él supo obrar y yo escribir; solos los dos somos
para uno."
Loco estaba Don Quijote porque no pensaba como el común de las
gentes. Loco porque no se acomodaba a la realidad de todos aquellos
"cuyos pensamientos jamás habían sobrepasado la' altura de sus sombreros". Su realidad estaba en otras regiones donde no podían respirar
los barberos, los bachilleres, los duques y los arrieros.

�AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

A Don Quijóte no le interesaba el éxito, sino el esfuerzo. Derribado por el caballero de la Blanca Luna, hace constar ante Sancho:
"Atrevime, en fin, hice lo que pude, derribáronme y, aunque perdí la
honra, no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra".

So~re las ruindad~s de la vida, nuestro caballero andante pone siemp~e el ideal. Una fe inquebrantable en el bien, en el triunfo de la justic~a, en el valor de la voluntad y en la nobleza del sacrificio le guían
siempre. Como auténtico varón, Don Quijote proclama sus deberes:

216

Convencido de su ideal caballeresco y de la noble misión que tenía
que llevar a cabo por las llanuras del Planeta, Don Quijote ofrenda su
sangre y su vida a la conquista de un ideal. Tiene conciencia de su misión:
Has de saber, Sancho amigo, que yo nací por querer del cielo en esta nuestra edad de hierro para resucitar en ella la dorada o de oro. Yo
soy aquel para quien están guardados los peligros, las hazañas grandes,
los valerosos fechos.

Observa David Rubio que Don Quijote, al revés de Hamlet, no razona su misión, se ha apoderado ya de su corazón, y como la Humanidad en la Edad Media, creyéndose guiado por la mano de Dios, seguirá
hasta el fin de su jornada, dejando el ejemplo más grandioso de fe y de
valor de su voluntad como no hay otro en la Historia. ''Bien podrán
los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo es
imposible", solía decir el hidalgo manchego. Quiso resucitar la ya
muerta andante caballería, y tropezando aquí y levantándose_ acullá,
cumplió gran parte de sus deseos socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, huérfanos y pupilos.
Don Quijote es un héroe cristiano. ¡Enciéndanlo y no se quieran
desentender de ello los amantes de la literatura universal! Comprende y
práctica, a la manera cristiana, la doctrina del sacrificio. Cree en la Providencia:
Más con todo esto, sube en tu jwnento, Sancho el bueno, y vente
tras mí, que Dios, que es proveedor de todas las cosas, no nos ha de
faltar, y más andando tanto en su servicio como andamos, pues no falta a los mosquitos del aire, ni a los gusanillos de la tierra, ni a los renacuajos del agua, y es tan piadoso que hace salir su sol sobre los buenos
y los malos, y llueve sobre los injustos y justos.

El reposo, el regalo y el buen paso se inventó para los blandos cortesanos, no para Don Quijote. Para él, sólo el trabajo, la inquietud y las
armas. A cielo abierto, sudando y afanando, este caballero cristiano
pone en ejecución el bien y se siente como brazo por quien se ejecuta,
en la tierra, la justicia de Dios. Sus intenciones siempre las endereza a
buenos fines, que son de hacer bien a todos, mal a ninguno.

217

•• •'.'1atar en los gigantes la soberbia; a la avaricia y envidia, en la gene~os1dad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente y quietud del
arumo; a la gula y al sueño, en el poco comer que comemos y en el
mucho ·velar que velamos; a la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a los que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la
pereza, con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos pueden hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros.

Au~~ue frac~se mil veces, Don Quijote no altera su regla: su fuerza
al serv1c10 del bien. De esta manera convierte cada fracaso en triunfo
de la conciencia.
Ha dicho nuestro gran Vasconcelos que:
... con El Quijote dió España a la Humanidad uno de sus libros fundamentales. En cada hombre hay algo de Quijote, no importa cual sea
su raza; pero e~ el español se acentúan sus rasgos, y en todo aquel cuya
alma se ha for¡ado en el lenguaje de Castilla. Por eso puede afirmarse
que El Quijote es tan hispanoamericano como es español. Y tanto España como nosotros, por la común posesión del idioma cervantesco así no hubiese ligas de sangre-, tenemos en El Qufjote un tesoro que
crea linajes de espíritu. Pocos pueblos cuentan con ventaja parecida ...
El Quijote estaba ya en América, pese a que no llegó a visitarnos Cerv~ntes; vino aquí como adelantado de la raza y fue misionero y capitán;
vmo en la esforzada voluntad de Hernán Cortés, un Quijote al que le
salió bien la osada aventura ... Y aunque toda la obra colonial de España se perdió para la metrópoli en lo material, el Quijote que guió la
conquista, el Quijote que después, durante la colonia, expidió las leyes
de Indias, el monwnento jurídico más piadoso que vieron los siglos; el
Quijote que más tarde hizo la independencia política, subsiste en nuestra historia ...

Es típico del iberoamericano aceptar la pelea por una causa justa, sin
plantearse el problema del triunfo o de la derrota. De antemano está
dispuesto a sufrir el fracaso, si el honor le impone lib1ar 1a batalla. Para
que siga adelante la fe y la exigencia del bien, arriesga su comodidad y
la vida misma.
Por Hispanoamérica nunca ha hablado el éxit0 económico, ni la potencia guerrera, ni la ambición de mercados. Es el noble espíritu quijotesco el que nos mueve a alzar nuestra voz, a_ embrazar nuestra adarga y

�218

AGUSfÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

embestir con nuestra lanza a esta tierra plagada con molinos de iniquidades. Y de esta locura gloriosa no nos podrán curar nunca.

V.- Hacia una axiología de El Quijote
Como Cervantes, también los lectores acabamos por amar-y no__se~retamente- la actitud del hidalgo. Mucho se ha dicho sobre la _qwJ~ttzación de Sancho Panza, pero hay un hecho más tadical y pnmano: la
quijotización de Cervantes. El autor :asi desap~rece en aras_ de su ente
de ficción. y queda sólo un mensa1e de hero1smo, una dichosa embriaguez ante el valor de lo caballeresco.
Es tiempo ya de afirmarlo: lo esencial de ~on Quijote -el núcleo de
donde dimana toda su acción- es eso: el senurse portador de un valor
personal: lo caballeresco. Todo el afán de ejercitar su :oluntad so~re
su contorno, todas sus esperanzas de reformador, pro':1enen de su mtuición de los valores espirituales en cuyo favor sacnfica todo valor
vital.
Gusta Don Quijote de hacerle a Sancho observaciones axiológicas.
El valor se basa en el bien realizado:
Sábete Sancho que no es un hombre m~s que ~tro sino hac~ más
que o tro" . Y hasta se pennite señalar una ¡erarqwa de valores:lin'Por·
que te hago saber, Sancho, que la boca sin mue~as es como m~ o sm
piedra, y en mucho más se ha de estimar un diente que un diamante.
(I, XVIII)

Desde 1955 insistíamos ya en nuestros artículos publicados en diversos diarios mexicanos, que, Cervantes empleaba la palb
a ra "al"
v or_
en un sentido axiológico próximo al sentido actual. En 1_957 ha pu~~cado un libro Santiago Montero Díaz -Cervantes, compa~ero eterno en el cual comenta aquel pasaje (1 a, 27) del Quijote: Lucmda a Cardenio. "Cada día descubro en vos valores que me obligan y Juerz.an a que en
más os estime... " El Doctor Montero Días apunta:
"Como en Shakespeare emplease ya la palab~a valor en riguroso
sentido axiológico, es decir, designan,do una cuali~ad 1rreal de alguna
manera indicada en un objeto. Observese, ademas, que estos vakJms
son descubiertos y estimados en riguroso acuerdo con el ~~quema de toda toma de posición ante un valor descrito por los axtologos modernos v fmalmente obsérvese que el breve pasaje comentado alude, para
que '~ada falte, al carácter fundamental de forzosidad de los valor~s,
que se imponen por su propia jerarquía. Tres notas, en un solo pasa¡e,

219

esenciales a la teoría de los valores: calidades incorporadas a un objeto,
estimación y forzosidad". 4

Hasta ahora no se ha hecho -que yo sepa...:. un estudio rigurosamente axiológico sobre ElQuijote. Y, sin embargo, toda Ja estructura de la
novela parece descansar sobre la noción del valor. Pero no de valor en
el sentido de una forma apriórica vacía de contenido real, o como una
segunda especie de entidad o subsistencia ideal, distinta e independiente de la realidad del ser. Frente a las actitudes del psicologismo, formalismo y autonomismo del valor, Cervantes se orienta hacia una concepción metafísica. En la estructura óntica va ya incluido el valor.
Trátese de una manifestación activa del ser, de una ordenación del ente
fundada teleológicamente. El basamento de lo caballeresco no está
flotando en un mundo etéreo de esencias alógicas, sino que tiene su
soporte en eJ mundo real.
Vayan, como ejemplo, estos expresivos textos: "A esto puede decir
que Dulcinea es hija de sus obras, y que las virtudes adoban la sangre y
que en más se ha de estimar y tener un humilde virtuoso que un vicioso levantado". "La honra puédela tener el pobre, pero no el vicioso".
"Cada uno es hijo de sus obras". "La virtud vale por sí sola lo que la
sangre no vale". A lo largo de toda la obra cervantina, el honor aparece como mero apéndice de la virtud. La dignidad del hombre no pende de la fama, de la opinión, de los galardones o de cualquier otra circunstancia externa, sino de la intimidad de la virtud personal. No hay
porque concluir, como lo hace Américo Castro, que la moral naturalista y estoica da frutos originales en Cervantes y que la psicología de sus
personajes -empirismo, relativismo y "engaño a los ojos"- nos lleva a
los estados de espíritu más exquisitos dentro del Renacimiento precar5
tesiano. Es claro que su flora temática crece en el clima histórico renacentista, pero recuérdese que el Renacimiento español- Renacimiento sui generis- no rompe con la tradición medieval en lo sustancial, en
las ideas-madres. La ética de Cervantes es una ética cristiana. El ideal
caballeresco del Medievo persiste y se salva en E/ Quijote, ''que sólo
satiriza -como lo han apuntado casi unánimemente todos los críticos
contemporáneos- los desvaríos y excesos idealistas, en lo que son contrarios a la razón y al sentido de la realidad".

4

Santiago Montero Díaz, Cewantes, compañero eterno. Editorial Aramo, Madrid
1959, pp. 184, 185
5
Véase E/ Pensan1ienlo de Cervantes, Madrid, Casa Editorial Hernando, 1925, p.

387

�220

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ÜON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

·No! Don Quijote no es un hombre erasmiano, renacentista; es un
ca~allero cristiano encendido por nobles afanes de ejecutar "el bien de
la tierra", "con el valor de nuestros brazos y el filo de nuestras espadas". Su moral es inconfundiblemente cristiana; dígalo, si no, este pa-

Don Quijote -escribe Ramiro de Maeztu- es el prototipo del
amor, en su expresión más elevada de amor cósmico, para todas las
edades, si se aparta, naturalmente, lo que corresponde a las circunstancias de la caballería andante y a los libros de caballería. Todo gran
enamorado se propondrá siempre realizar el bien de la tierra y resucitar
la edad de oro en la de hierro, y querrá reservarse para sí las grandes
hazañas y los hechos valerosos. Ya no leeremos ElQ11ijote más que en
su perspectiva histórica; pero aún entonces, cuando no pueda desalentarnos, porque lo consideraremos como la obra en que tuvieron que
inspirarse los españoles cuando estaban cansados y necesitaban reposarse, todavía nos dará otra lección definitiva la obra de Cervantes, la
de que Dante se engañaba al decirnos que el amor mueve el sol y las
estrellas. El amor sin la fuerza no puede mover nada, y para medir
bien la propia fuerza nos hará falta ver las cosas como son. La veracidad es deber inexcusable.7

Hemos de matar, en los gigantes, a la soberbia; a la avaricia y envidia, en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente
y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en ~l p_oco co~~r que comemos y en el mucho velar que velamos; a la lu1una y lascrvta, en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza, con andar por todas las partes del mun?o buscando las ocasiones 9ue nos puedan hacer y hagan, sobre cnsaanos,
famosos caballeros.

No hay duda alguna, Don Quijote tiene clara conciencia de ser portador del valor de lo caballeresco:
Yo nací por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para
resucitar en ella la de oro ... yo soy a9uel para quien están guardados
los peligros, las grandes hazañas, los valores hechos.

No importa que tenga un físico débil; la debilidad de su físico la suplirá con el gran temple de su alma. ~ que cue~ta es _l~ lucha contra
los obstáculos que se oponen a la felicidad comun. Vieio y achac~so
por su cuerpo, el caballero manchego vive a~cament~ sueños e ilusiones de mozo. Esta mezcla inesperada de veiez y de Juventud es la
fuente de la vis cómica de Don Quijote. Y, sin embargo, más allá de
toda comicidad, habría que exclamar con Merimée: "¡Ay! Del que no
haya tenido alguna idea de Don Quijote ni corrido el riesgo de verse
apaleado o ridiculizado por enderezar entuertos!".
"España -&lt;lijo una vez Nietzche- es un pueblo que quiso ser d~masiado". La característica del siglo XVI estriba en una voluntad de ideal
y de fe que se superpone a la realidad, a la evidencia que suministran
los sentidos y el raciocinio natural, "como en los cuadros del_ Greco
hay una espiritualidad que no tienen graciosamente las figuras, smo que
6
.
qweren
tener1a, y por eso 1a alcanzan" .
Cervantes, con los ojos bien abiertos, contempla a su alrededor la
pobreza de España y la fatiga de sus caballeros: todo ~o que le circunda
aparece derrengado y jadeante. Tal vez sea necesario_ m~rcar el ~to.
Pero ahí está el arrebato de la voluntad española, el des1gruo de realizar
increfüles hazañas.

En el mundo cervantino, la esfera de lo real colinda, por una parte,
con el hemisferio de la ilusión, y por otra parte, con el del ideal. Y esto
nos da como resultado lo que el alemán Joseph Bichermann, en su
libro Don Qufjote y Fausto, ha llamado el halla~o de un mundo trino en el
hombre por parte de Cervantes.
Don Quijote no es un ser que husmea lascivamente dentro y fuera
de sí, si no un ser que vive, es decir, un ser que quiere realizar la vida
integral. Sin eludir ni renegar de la condición carnal de lo humano,
tampoco la exalta y sublimiza; le basta con suponerla ... Sus ojos esperanzados siempre están vueltos hacia las alturas.
¡Sí! El Caballero de la Mancha es un loco, un extraviado; pero su locura no se origina en sus altos ideales ni toma pié en sus esfuerzos apasionados. Se trata simplemente del mucho leer la letra muerta de libros
extravagantes. Y la realidad se venga cruelmente de él con el molino
de viento que no reconoce como tal. Fuera de este punto ciego de su
conciencia, ¡qué discreto, qué noble, qué delicado es Don Quijote y
cuántas cosas sabe! ¡Cuidado! ¡No hay que burlarnos! "Cualquier hombre que pasa a nuestro lado es un posible Don Quijote, sólo que de
tipo y calidad inferior".8
Dos ideas directrices presiden la estructura espiritual de Don Quijote: ecumenicidad e institucionalismo personalista. El caballero español
no se conforma con la idea de luchar contra un mal localizado en su
país y en su tiempo. Quiere servir a todos los pueblÓs, a la Cristiandad
y a todos los tiempos venideros. Su reforma del mundo la confía a
7

6

R. de Maeztu.

221

8

Don Quijote, Don Juany la Celestina Colección Austral, 4ª. Edición, p. 72. ,

J. Bickermann, Don Quijotey Fa111to. Editorial Aral~ce.

/

�222

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

una institució~: la orden de la caballería andante. Pero esta institución
deberá reposar en los valores personales del caballero: "Sábete, Sancho,
que no es un hombre más que otro si no hace más que otro".
Cuando acompañamos a Don Quijote en su evasión de la realidad
retornamos más ávidamente a ella, para enraizarnos en la tierra de lo
eternamente humano. Después de acompañar a este héroe derrotado
por las inclemencias de la suerte, nos queda un sedimento familiar,
comprensivo profundamente humano ... Ya podemos contemplar la
vida y los hombres "con ojos conmovidos, húmedos de emoción, con
la luz entre irónica y oleosa de una limpia melancolía". ¡Lagrimas! Tal
vez algunas afloren a los ojos pero impregnadas de sal, saturadas de
compasión por los hombres.
"¿Por qué ElQuijote es la obra maestra de la ironía? -pregunta Alomar en sus Notas al margen de mi Quijote- Todo el hombre está aquí ...
Por eso muestra este libro maravillosamente la identidad matriz de
ideal y real, o sea de imagen y cosa; porque se ve despuntar bajo las
cosas su identidad con nuestra propia naturaleza, y se las ve acomodar
su forma al molde de nuestro espíritu. Por eso también en ElQuijote se
inicia la modalidad de los tiempos modernos, hechos de ironía y contraposición, de hipótesis y duda".
Concluimos la lectura de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha
y pensamos que ideal y vida no son dos polos irreconciliables: el_ ideal
viene a ser como la luz que ilumina la vitalidad. A través de la inserción del ideal en un ser viviente individual, se realiza esa iluminación.
Y hasta cabe hablar de unos "ideales de la vida" y de una "vida de los
ideales". El valor de lo caballeresco llegó a erigirse en rector de la vida
de Don Quijote, señalándole, como ideal que es, un rumbo por seguir.
Pero la promoción de su ser viviente hacia su objetivo debiese a su
esforzada voluntad, al calor propio de su emoción vital.
Ninguna otra novela, como El Quijote, provoca con may~r int~ns~dad la voluntad de superar las barreras entre la obra y el su1eto, mv1tando a la intropaúa. A su profunda significación une un valor abierto
a la Einfahlung.
A la realidad primordial de la vida diaria, Cervantes superpone una
esfera o estrato de fantasía que, aunque choque con la realidad tangible,
se articula con ella. Don Quijote y Sancho conceden al mundo imaginario de la caballería una dimensión de realidad. Argumentos no faltan. El hidalgo manchego aduce en su favor el universal reconocimiento y autorización de la caballería andante y los testimonios de cientos

DON QUIJOTE Y EL VALOR DE LO CABALLERESCO

223

libros d~ impresos con licencia real. La sub-realidad quijotesca está
caractenzada por peculiares modificaciones al espacio, al tiempo y a la
causalidad. Aunque quienes aguarden a Don Quijote, en la entrada de
la cueva de Montesinos, afirmen que sólo estúvo dentro, poco más de
una hora, el Caballero de la Triste Figura está convencido que pasó en
ella tres días. Resulta muy natural el conflicto que se suscita entre el
m~do de Don Quijote y el mundo de los otros. Aunque para Don
Qm¡ote su mundo sea un mundo lleno de sentido, para los demás -y
no me refiero aquí a los altos ideales sino a las extravagancias- se trata
de un mundo de locura. Para mantener la dimensión de realidad de su
mundo, Don Quijote recorre al hecho del encantamiento, como obra
de su archi-enemigo el Mago Frestón, siempre que choca con la realidad primordial.
Un día cayó vencido Don Quijote al ímpetu del Caballero de la
Blanca Luna. Y la tenue luz de su ocaso le dispuso a recibir la plena
luz del sol.
Yo me siento, sobrina, a punto de muerte; querria hacerla de tal
modo, que diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco; que puesto que lo he sido, no querria conformar esta verdad en mi muerte (II, 74)

Cualquier que haya sido su locura -y no la fue por haber querido
realizar altos valores-, no desea acreditarla en la muerte. Lejos de entregarse a cruel desesperación, supo sufrir con paciencia y hasta con
dulzura. He aquí su último mensaje, que podría ser el mismo de Job:
Post tenebras spero lucem. Después de las tinieblas espero la luz.
Nuestros tiempos han ido formando un verdadero culto a la vida.
De tanto buscar las fáciles satisfacciones y el "confort'' a todo precio,
se ha desembocado en un simple "spleen" sentimental, en un terrible
hastío de la vida. En medio de esta confusión moral y política, contemplemos una vez más a Don Quijote. Ridículo a veces por sus extremos de locura, digno de lástima por sus frecuentes descalabros, es
noble, es digno, es idealista, esforzado, desinteresado, merecedor en
todos los conceptos, de mejor suerte. Se entregó, sin reservas ni claudicaciones, a su nobilísima empresa. ¡Qué importa que no haya obtenido lo que el común de las gentes llaman trofeos, si logró una victoria
que su fiel Sancho juzgara la más valiosa: la victoria sobre sí propio! Su
solución es, en definitiva, la solución del desinterés y de la justicia. Nos
enseñó a pasar sobre el propio yo, qµe es el hombre rudimentario; a
vencer al hombre egoísta, que todo lo calibra por el interés; a triunfar
sobre el yo meticuloso, que se lisonjea con atribuir a la prudencia su

�224

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

flojedad y su tardanza. Sin negar al bien útil su parte de bondad, supo
subordinarle al bien honesto, como medio al fin. Contra los acomoda9
ticios de toda laya, prefirió la buena esperanza a la ruin posesión •
Vencedor o vencido, el buen caballero acreditó con sus obras, sus palabras1º. Es incapaz de hacer traición a su programa, aunque postrado
en tierra vea blandir sobre su rostro la lanza del rival:
Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el
más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza, y quítame la vida, pues
me has quitado la honra.

¡Te equivocas, Don Quijote, la honra no te ha sido quitada! La victoria material, en buena tesis, no concede derechos. Has perdido una
batalla, eso es todo, pero has ganado la unidad de un enjambre de pueblos que hablan tu mismo idioma, has enarbolado un ideal que conserva la voluntad personal dentro de la voluntad de Dios y que une el
mundo de los acaeceres en el que todos padecemos, con el mundo de
los sueños, en el que estamos solos. Los hombres ya no se podrán
olvidar de Don Quijote cada vez que renueven sus sentimientos de
hidalguía y de honor ¡Y honra, verdadera honra de hijos de Dios, es lo
que está necesitando el mundo de nuestros días!

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades
y Ciencias Sociales
ITESM -Campus Monterrey

L

a producción poética del español Pedro Manuel de U rrea (14861530) se conserva reunida en tres impresiones antiguas: el Cancionero viejo de 1513, la Penitencia de amor (1514), y el Cancionero
nuevo de 1516. Está conformada por una diversidad de géneros que
campean entre lo religioso, alegórico, didáctico, personal y burlesco.
(Asensio, XXVIII)
Varias obras del Cancionero (1516) de Urrea van precedidas por una
serie de epístolas que cumplen con la función de prologarlas. En las
epístolas-prólogos, el autor esgrime su derecho, como integrante de la
nobleza española1, a expresarse poéticamente sin restricción alguna. La
defensa inusual de su oficio poético en esa época constituye, en opinión de Isabel Toro Pascua, una innovación ideológica. En dicha defensa percibimos el influjo intelectual de la mujer (la madre del poeta),
quien desempeña un rol significativo en la publicación de su obra.
Para valorar esta influencia, que podría considerarse inconcebible en
la Baja Edad Media, es necesario describir, en primera instancia, la teo-

9

Il, 7.

10

II, 66

1 En España, señala Roger Boase, ''la nobleza se dividía en tres grados: ricoshom bres, hidalgos y caballeros. Los primeros se distinguían por la posesión de sus
estados territoriales y de altos cargos en la Corte; los segundos, por su linaje noble;
los terceros, por su condición de caballero." (31) Urrea encajaáa particularmente en
el segundo grado debido a que su padre "dejó el cogollo de sus riquezas al mayorazgo
Miguel" y el poeta sólo "heredó Trasmoz, aldea situada en las faldas de Moncayo ... "
(Asensio, XVIII)
·

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE LiRREA

ría poética2 que Urrea exp~ne en sus epístolas-prólogos, y sus respectivos condicionamientos sociales.
del, autor.
La teoría oética de Urrea se sustenta en 1a acu·tud
. ~olitiva
.

ble, como recuerda Pedro Alfonso en su Disciplina Clericalis (cabalgar,
nadar, tirar con arco, cazar, practicar la cetrería, jugar al ajedrez y componer poemas). (Alvar y Gómez Moreno, 84)

Es decir el ~to creador es la resultante del ejercic10 lib~e yli aut?~omo
inc nacion nade su vo'1untad· y esta voluntad de creardobedece, a una
t poder que me
tural: " ...mi inclinación natural á mos~a o ~~ m1 tan o
,)
ha traído a lo que naturalmente soy inclinado (Toro Pascua, 85

Urrea defiende su derecho a expresarse insinuando, en una analogía,
que la naturaleza es sabia al otorgar a cada ser sus propios atributos:

226

, que un pasatiempo,
·
. es una necesidad
de
El escribir es algo mas
al
l exdi.
ineludible
porque
su
natur
eza
se
o
fi
presión personal. Su O cio es
di · ' aristoHoy
esto
nos
parecería
bastante
lógico,
pero
s1:
coBn
c1on
. ta
cta
•
,
a segun oase era vis
crática le exigía justificarse. La poesia corte~andi
. , 3 El p~eta de la
como una forma de servicio f una m::r:i :ab:e;~i;: un poeta en la
corte era un autor no profesional, y
gu
. . . ·al,
.
(13)
Esto
explica
el
que
U
rrea
se
resista
lllici
nom1na de esa corte.
•
mente a publicar su obra:
obras
Una de las razones por las que Urrea no deseaba que sus d.
.
.
,
1
tatus
de
los
poetas
y
aca
enufu en ublicadas tiene relac1on con e es ,
. ,
esd pi última parte de la Edad Media. El era un anstocrata, y no un
cos. eb a de la clase media minontana
. . d e 1os ¡etrados·' como tal, funrruem ro
.
·
· rial y un cortesadamentalmente era un guerrero, un prop1etano temto
no. (177)

Si bien uno de los deberes del noble era escrib~ poesía, esta ~ct:ivi. . .en 1mpo
.
rtane1·a social, y por lo rrusmo,
dad ocupaba el séptimo s1~0
constituía un mero entreten1m1ento:
Componer poemas, recitarlos o cantarlos es, e_n la Edad Mef:1 :::
tretenimiento áulico por excelencia, uno de los siete deportes
.
1 a de las epístolas de Urrea: "la
2 Boase identifica cuacro teorras sobre la _n~tura ez
un acto de homenaje); la
, (p ,
0 forma de serv1c10 o como
devota y cortes oes1a com
. .
onsolación)· la didáctica-moralista
. . 1•di (p sía corno entreterum1ento y c
,
,
terapeuuca- u ca oe
,.
oscitiva (poesía como busque1
(poesía corno precepto u obligación),_ Y_a estetJc~-co~ ble es la teoría de la profecía

da de la verdad y de la belleza). La _uruca orr,us10:;:;:sa) que algunos poetas espa. , . (p , como gracias O 1nspirac1on n
,
cansmauca oesia
d B
el marqués de Santillana, parece que
ñoles anteriores, como Juan Alfonso e aena y

·

·d

" ( 175 176)

fueron partidanos o segru ores.
- alamiento· "Frente a la reali3 Ana M. Rodado coincide con Boase en este s~n
trirno~ales el juego del
dad de la vida cotidiana sosteruda so~re converuencias ~a un sueño de perfección:
f
como lo ofrec1a el amor provenz ,
.
amor cortesano o rece,
. di .b .d las situaciones son las preVIstas
.
¡ q elos papeles estan str1 w os,
•a1 d
un espacto. •.en e u
. .
É t es el valor del juego soc1 e1
y no hay cabida par~,el fracas_o odel ab~rn~1en:~-pa:a:empo favorito de los nobles, o
la razon
amor y ésta es tamb1en
,
,, e su eXJto. es
lo que es igual, esta de moda. (44)

227

... esto de trobar a los hombres por naturaleza les viene, porque algunos vemos que con ninguna arte en sus cabecas entrar puede, como en
naturaleza crian aves de aquella manera, que vemos hablar a los tordos,
papagayos y picacas, y no a las águilas, avantos ni milanos. (86)

En otro momento, calificará el escribir como un "vicio dulce" que
"no se puede dexar". Por eso la afirmación de Roger Boase respecto a
que Urrea "despreciaba la noción de poesía como una profesión total"
(175) debe tornarse con cierto recelo. Es difícil coincidir del todo con
este punto de vista cuando el poeta defiende con vehemencia su oficio
trovadoresco. Para Urrea la poesía es algo más que "puro deleite" (Alvar y Górnez Moreno, 86) como aseguraba Alfonso de Cartagena
cuando aludía a la enseñanza de los libros poéticos; es algo más que
"un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa
cobertura, compuestas, distinguidas e scandidas por cierto cuento, peso
e medida" (Toro Pascua 14), como opinaba el Marqués de Santillana; y
es algo más que ser un "noble, fidalgo e cortés e mesurado e gentil e
gracioso e polido e donoso ... amador e que siempre se precie o se finja
ser enamorado... " (48), corno sostenía Juan Alfonso de Baena. Más
que deleite, fingimiento y donosura, la poesía era para Urrea la proyección de su condición noble sin cortapisas.
La renuencia inicial de Urrea a publicar su obra puede interpretarse
como el reflejo de un temor a la crítica social de su tiempo4, pero tarn4 Boase nos brinda una posible explicación a este temor. El resurgimiento de
los trovadores en los finales de la Edad Media es resultado de "la crisis que se produjo por una discrepancia entre la teoría social y la realidad social que nunca pudo resolverse, pues la teoría se basaba en la creencia en un sistema divino, preordenado de
estratificación social en la que el cambio era inconcebible." (8) Para Boase, "la minoría dominante (que comprendía a la nobleza, los prelados, l~s ricas clases medias y a
los funcionarios y oficiales de la Corte) impulsó ese resurgimiento. Agrega: "El ideal
provenzal de los fin'amors responde a las necesidades de esta minoría dominante,
pues, al basarse en los principios feudales de la lealtad y el servicio, inculcaba un respeto por el estatus y por la jerarquía existente y era un medio de evadirse de las realidades sociales y políticas desagradables." (13,151-152). En este sentido Urrea no requiere licitar su oficio poético porque su poesía respónde a dicho ideal cortesano; en
tanto, su poesía, en opinión de Asensio, se inserta: en la tradición literaria por su de-

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

bién como una respuesta autocótica. No desea publicar por tres mo?vos: debido a la temprana edad en la que ha escrito: " .. .la eda~ me r_uega ser bueno" (86); para prevenir la critica de sus de~actores literanos:
" ... porque no es cosa nueva, sino muy vieja, lo~ es_cnptore: ~e~e~ a !os
maldizientes ... " (87); y por un afán de perfecc1orusmo poettco: :31en
conozco yo, a mi manera, no ser conforme el trobar tanto en cantidad,
sino en calidad, porque yo necesidad no tengo de hazerme nombrar
por muchas coplas ..." (86).

que di a la emprenta, que era el Credo glosado .. .la obra no tiene tantas
letras cuantas vezes yo me he arrepentido ... " (87)

228

229

Par~ evitar críticas (en ocasiones consideradas injustas por· él), debe
prev~nirlas c~n una actitud objetiva: " ...¿cómo esperaré yo librarme, si
yo m1smo qwero ofenderme dando causa?" (87)
Nueva_~ente? el r~curs~,analógico es empleado; en esta ocasión, para transm1t1r su msat1sfacc1on creativa:

Sabemos que finalmente publica su obra en una edad madura, Y desafiando a los "maldizientes". ¿Quiénes eran éstos? Aunque Urrea no
proporciona nombres y apellidos, inferimos que son el gru~o de no~les
y letrados que podían pronunciarse respecto a su obra con ignorancia Y
prejuicio, respectivamente. Las enemistades dentro de la corte eran frecuentes:

... porque no es mi condición que mis obras anden por muchas partes,
aun~ue yo las ~en~ bien miradas; porque me acuerda aver leydo lo que
haz~an los sabios pmtores de Grecia, que, siendo la ymagen que pintavan perfectamente acabada, el maestro que ponía su nombre debaxo
no ?ezía "~ hizo", sino "la hazía", que mostraba no poder ser acabada;
¡quanto mas hazer &lt;levemos nosotros, que las obras lievan alguna duda
consigo! (98)

... no cabe duda de que, habitualmente, la corte real no sólo era un
foco de creación literaria, con sus propios poetas, sino que, además,
era un punto en que confluían y conjuntaban sus experi~ncias autores
procedentes de cortes señoriales, a veces adversas. (Beltran, 25)

La insatisfacción creativa no implica necesariamente un sentimiento
de inseguridad en el poeta. La mejor demostración de esto es al afirmar
que tiene "bien miradas" sus obras, y al declararse consciente de estar
innovando en su tiempo:

Otra rivalidad de Urrea fue la sostenida con los condes de Ribargoza con quienes libró una fuerte disputa por derechos de regadío. (Boase, 171):
Teniendo en cuenta la disputa que exisóa entre la familia de Urrea
y los condes de Ribargoza, el poeta tenía buenas razones para ser
aprehensivo en ese tema. (177)

La necesidad de justificar su labor poética dirige a U~e~ a un estado
de insatisfacción creativa constante. De ahí, el perfecc1orusmo. La experiencia le ha enseñado el riesgo de publicar prematura Y neg~gent:mente. Posee conciencia del "voluntario desastre de una obrezilla rrua

seo de evasión. (XVII).El núedo de Urrea obedece a que es ~onsciente d:l cambio
ideológico que está proponiendo: el derecho de un noble a dedicarse pro_f~s10nalme~te a la poesía. De ahí la necesidad de legitimación. No sólo es una cuesnon de escrupulos, como afirma Asensio.
.
5 Este perfeccionismo se ilustra con mayor claridad cuando el poe_ta, personalmente, dirige las dos ediciones de su Cancionero, de 1513 y 15~6'. en 1~ ~~ren~. La
imprenta, como innovación tecnológica del siglo ~• in:enn~o el mdividu~smo
poético debido a las enormes posibilidades de difusión literaaa que promeua. El
mismo individualismo que, finalmente, se sobrepuso a ~os t~mores de publicació2 de
Urrea. Es el mismo individualismo que lleva a Boase a idennficar a lJrrea como una
figura de transición entre la Edad Media y el Renacimiento." (181)

Y assí suplico a Vuestra Señoría que se acuerde del saber de los sa?ios, que es mirar adelante y tomar la parte más segura, y que yo no
mnove yo una cosa tan nueva en mi linaje, sino que siga las pisadas de
los otros en lo que hlziere; que quede guardado, para que, después de
yo muerto, puedan ver que he bivido, mostrando entonces estas mis
obras el que las quisiere mostrar, y no agora yo con mis propias manos, para que después adelante no me quexase de rni mismo, que es el
mayor mal ... (87-88)

De lo anterior se desprenden las siguientes reflexiones: Sabemos,
según Toro Pascua, que si bien Urrea innovó ideológicamente al desafiar los prejuicios sociales de su época, no lo logró estéticamente. Es
decir, su poesía cortesana se ciñó a los parámetros tradicionales de la
Edad Media. Se sujetó a la visión convencional del amor cortés: "desordenado y illicito"; cuya concepción es propia de la tradición gallega.
(Beltrán, 45). Se respaldó en la visión dualista de la. Edad Media que
contraponía binomios como: concordia / discordia; sabiduría / ignorancia; razón / pasión, entre otros. Cultivó un estereotipo trovadoresco
de la mujer, "de hermosas jóvenes cuya principal actividad era ser encantadoras con los hombres" (Wade, 106). Fue, en fin, un incondicional de la doctrina del fin 'amours-, un verso de él es elocuente: "El amor
que es fino amor/ ningún galardón procura". (Asensio, XXXII). Las
únicas dos excepciones a esto radicarían en que Urrea no oculta el

�230

ALEJANDRO DEL BOSQUE

nombre de la amada (Leonor) como solía hacerse, y en que el poeta
dedica varios de sus versos a su esposa María (algo infrecuente).
Por otra parte, el que haya finalmente publicado en vida sugeriría
una contradicción con su teoría poética. Sin embargo, esto bjen podría
ser considerado como un rasgo innovador. Por lo regular toda arte
poética se mantiene en consonancia con el producto literario de quien
la proclama. El que Urrea no cumpla con este presupuesto nos arroja la
presencia de un poeta que parece asumir su propia contradicción. En el
fondo, haber publicado es un signo más de la seguridad del autor en su
obra. Observamos una conciencia de su propü valía como escritor,
incluso cuando se rehusaba a publicar:
¿Cómo pensaré que mi trabajo está bien empleado, viendo que por
la emprenta ande yo en bodegones y cozinas, y en poder de rapazes,
que me juzguen maldicientes, y que cuantos lo quisieran saber lo sepan, y que veng-a yo a ser vendido? Parezca a Vuestra Señoría mejor
que el que me quisiera ver no pueda, porque lo que es bueno pocos lo
saben ... (88)

El publicar en vida es no sólo una señal de confianza en sí mismo,
sino también un indicador de un anhelo de reconocimjento social y
fama, que el autor ya había anticipado en sus epístolas-prólogos: " .. .Jo
que yo hasta aquí he hecho no á sido otra cosa sino una esperanca de
ser algo." (85)
Cuando se refiere a los villancicos dedicados a doña Beatriz de
Urrea, muestra también un deseo de ser leído. Al dedicárselos cumple
con el tradicional servicio cortesano que solía brindar un poeta. Sin
embargo, detrás de la voluntad de servicio subyace un anhelo de reconocimjento social: " ... no se mire el poco valer que ellos lievan, sino al mucho

deseo que a mí queda, el cualpide el ser satisfecho con ser conocido"(106)
Podríamos pensar, por otra parte, que el deseo de fama obedece a la
hipótesis sugerida por Eugenio Asensio respecto al peso social de ser el
"segundón"6 de la familia:
.. . su secreta amargura de haber nacido segundón.¡Quién sabe si no
publicó sus poemas para buscar el camino de las letras la gloria que su
hermano Miguel disfrutaba sin haberse tomado otro trabajo que el de
nacer! (XVII)

6 Urrea tuvo dos hermanos: Miguel, el mayorazgo; y Juan, el menor de la familia
que fue abad de Montearagón. El poeta perdió a su padr~, Lope II, conde de Ara~da,
cuando era aún muy pequeño. Su madre se llamaba Catalina de lxar. Urrea heredo de
su padre "una mísera aldea montañosa" llamada Trasmoz (Asensio, XVIII-XIX)

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

231

Tal hipótesis es aventurada pues si bien Urrea, de los dos hermanos,
fue_ ~l ~enos_ favorecido económicamente, esto no predispuso su aspiracton literana. ¿Acaso la gloria se obtiene por ser noble? ¿Acaso se
alcanzaba por el solo hecho de cultivar versos? No todos los nobles
poetas trascendieron. Habría que buscar otra explicación más razonable. María Rosa Llda de Malkiel nos la propone al plantear la coexistencia en la. Edad Me~~ de dos esferas opuestas: la eclesiástica y la pro~an~. _La pnmera, }scettca, qu~ "rechaza en principio el ansia de gloria
indivtdual terrena (99), propia de la esfera profana. Para Lida de Malkiel:
La experiencia poética de esta esfera, no regida en su pensamiento
por la clerecía, es, por excelencia, la poesía trovadoresca provenzal
que, con sus tres rasgos negativos - ni devota, ni didáctica ni veneradora de la Antigüedad grecorromana-, aparta su rumbo del marcado hasta entonces por la única clase culta, la eclesiástica. (118)

Aunque la poesía castellana de Urrea echa raíces en la poesía gallega,
y a su vez ésta, se deriva de la provenzal, hereda ese prurito de fama
que la tradición eclesiástica deniega. De hecho, no es el único poeta
noble ansioso de gloria:
El ansia de_ per~urar _en la me~oria de los hombres, que aqueja
agudamente al mqweto siglo XV español, halla formulación perfecta
en _la divisa del Marqués de Villena, uno de sus hombres más representaavos hasta en su frustración intelectual y desbaratada existencia.
(230)

Para Llda de Malkiel el caso opuesto es el Marqués de Santillana
quien "a pesar de su ávida ambición de ricohombre y de su no pequeña
vanidad de aficionado a las letras, no demuestra sincera pasión de fama". (276) Sin embargo dicho poeta se convierte en uno de los más
prestigiados de la corte. En Santillana no existe una voluntad abierta de
obtener fama, pero "involuntariamente" la obtiene. Urrea sí declara su
deseo de fama, y para esto existe una posible explicación:
Precisamente, como los autores perciben la pugna entre su ambición de gloria mundana y el ideal ascético que en principio sustenta la
Iglesia, hállanse en la literatura más declaraciones, más reflexiones sobre la fama, sobre su esfera propia, su valor, sus limitaciones, sus artífices, que en el mismo Siglo de Oro cuando, triunfante el Renacimiento, ya no había necesidad de defensas y apologías para lo que antes
había inquietado por su atractivo de nov~dad y rebeldía. (231-232)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

LA MUJER EN LA POÉTICA DE UR.REA

El reconocimiento literario actual de Urrea se deriva esencialmente
de su defensa poética. Sin embargo, su producción lírica, en opinión de
Enrique Asensio, es mediocre. Lo considera un imitador más de Petrarca, un poeta sumamente influenciable Qa marcada presencia de Juan
del Encina en su obra), y un poeta apegado a la tradición cortesana de
la época. A pesar de esto, Asensio le concede el privilegio de !a duda al
plantear que quizá la Peregrinación, una obra "prohibida en el Indice inquisitorial de Valladolid ... " y que "ha desaparecido sin dejar más huellas que la minuciosa descripción de Femando Colón", pudo haber sido su obra maestra. (XLIII)

Mas, cuando pienso quánto es ya lo que está dicho y quán poco lo
que se, puede dear, gran p~e del desseo pierdo; porque, cierto, Señor,
ya estan los vocablos tan dichos y los limes y caminos tan tomados
que no puede nadie passar sin topar con otro, y aun, si mucho dize:
consigo rmsmo; pero huyendo lo más que se puede, porque de conti~uo puede aver cosas nuevas, no se debe dexar de gastar algo del
tiempo en aquello que los sabios lo han. (98-99)

232

Menéndez y Pelayo es también riguroso en su apreciación literaria:
" ... escribe de una manera difusa y descuidada y no tiene un instinto
para encontrar la forma perfecta". (Boase, 182). Excesivos o no los
planteamientos de ambos especialistas, lo cierto es que estamos frente
a un poeta honesto. Desea la fama, pero reconoce sus limitaciones. El
ser noble no le garantizaba ser necesariamente un hombre culto, y mucho menos ser diestro en el latín:
·
Yo siempre, de muy pequeño, he sido muy codicioso de la lengua
latina, y aunque carezca della, que no haya alcancado tanto como quisiera y para esto e fuera necesario, con lo poco que della he oydo, la
doblada affición á consentido á consentido un poco obra al mucho
desseo, no que sea merescedora de alabanca. (85)

No bastaba con que él lo reconociera. La ignorancia pervivía dentro
de la nobleza, y esto acarreaba la consecuente incomprensión de su
7
obra; aunque ésta haya sido escrita y divulgada en lengua vernácula.
Urrea se percibía rodeado de "hombres soezes", cuya insensibilidad
manifiesta era un escollo para el reconocimiento y difusión de su poesía. El escribir se enriquece con la lectura, pero la suya no era una sociedad culta. Del mismo modo, quienes juzgan irresponsablemente su
obra son quienes no suelen leer.
Urrea es también honesto al declarar que todo ya está dicho por
"los ingeniosos passados", pero aspira a innovar, y con ello obtener la
fama:

7 "La poesía lírica medieval se caracteriza por la coexistencia de tres corrientes
perfectamente definidas y, en principio, delimitadas con toda claridad: la lírica de tipo
tradicional, en lengua vernácula; la lírica culta, escrita en laán; y la lírica cortés, culta,
pero escrita en lengua vulgar." (Alvar y Gómez Moreno, 15! La lírica de_ Urrea se
inscribe en esta última corriente, respondiendo así a las necesidades expresivas de su
época.

233

rª

Otras aportaciones valiosas de Urrea en su defensa poética son:

a) Su visión comunicativa del qercicio poético;
La literatura es un evento comunicativo que puede disfrutarse tanto en
pr~sa como _en verso pues conlleva un signo de identidad lingüística.
Existen ocasiones en que "la lectura es más agradable en prosa que en
metro, porque se comprenden mejor las razones, porgue se allega más
a nuestro hablar" (102). Esto es relevante porque Urrea visualiza, aunque sea someramente, el valor de la recepción lectora.
b) Su vis-ión hedonista (velada) de la poesía.
Si bien la poesía era concebida convencionalmente como un "descanso" o pasatiempo para los nobles, Urrea nos ofrece otra connotación
cuando la_ :alifi~a ?e "vicio dulce" que no puede evitar. Es evidente que
la formac1on cnsnana del autor le impide expresar con holgura la palabra "placer", dada su significación "pecaminosa", pero la trasluce en
cada argumento apasionado de su teoría poética.
Su visión conciliadora-liberadora de la poesía.
Urrea escribe no sólo pensando en facilitar la conciliación de sus seres
queridos (su madre y su hermano mayor), sino también para liberar la
tristeza gue esta desavenencia le provoca: ''Y con la dulce poesía alivio
los amargos pensamientos que en mi moran, causados por el triste
pleyto que entre mi Señora y el Señor Conde está, en lo cual nadie deve
hablar, pues el mal hablar daña y el bueno no aprovecha." (92) Podemos observar el protagonismo del poeta al inicio de la cita. Si bien la
poesía suele estar al "servicio" de los otros, en este caso parece estar al
"servicio" de su autor. El incidente familiar es un motivo más para
proyectar el individualismo poético.

e)

Hemos visto, hasta este momento, cómo la voluntad creativa (inclinación natural) de Urrea lo conmina a defender su derecho a expresarse poéticamente a pesar de los prejuicios de su entorno. Asimismo,
hemos descrito algunos planteamientos de su apología con base en diversos condicionamientos sociales. Resta- averiguar de qué modo la

�234

ALEJANDRO DEL BOSQUE
LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

madre del poeta pudo haber influido en su disertación literaria. Desde
esta perspectiva, encontramos una estrecha relación entre la voluntad
de educar (de la madre) y la voluntad de crear (del poeta). La influencia
de la madre no sólo_ es notoria porque Urrea le dedica su obra más
trascendente: el Cancionero, sino porque en las epístolas-prólogos ya se
percibe: .. . viendo que las voluntades de madre qyan trabajado para con nosotros
en bazer de fo poco mucbo,y de fo mucho más. (81)
Podría pensarse que la influencia es meramente familiar o moral, pero el hecho de que Urrea "traduzca" las virtudes cristianas de su madre
en virtudes poéticas nos demanda una lectura distinta. Revisemos algunos ejemplos. Para Urrea su madre es un modelo de virtudes; entre
éstas, la templanza es una de las más distintivas. Ha enfrentado y resistido la amenaza de la veleidosa Fortuna: " .. . algunas vezes se á avido fa Fortuna con Vuestra Señoría como m19 enemiga, y Vuestra Señoría con ella como
pmona que le á poco temor." (81)
Al respecto, Boase comenta que "la práctica típicamente medieval
de dar "exempla" se utiliza por Urrea en alabanza a la templanza de su
madre". (179) Sin embargo, Urrea asimila esta vinud y la "traduce" en
constancia y cordura. Al igual que su madre, el poeta ha debido enfrentar las vicisitudes de la Fortuna, quien a veces favorece a quien no debe, y no beneficia a quien debiera. ¿Quién es la Fortuna? Según la tradición, correspondería a la ventura o desventura, a la suerte o la desgracia, a la buena o a la mala suerte; cuyo carácter es "voluble y caprichoso". (Rodado, 92-93) Quizá podría ser un dios oculto que no se
nombra en el ánimo de no ofenderlo o una especie de destino inescrutable. Según la tradición petrarquista, la Fortuna es "la que siguen los
poetas castellanos del siglo XV"; la que "sirve para justificar todo acontecimiento de la vida que carezca de explicación racional". (90) Pero,
en la experiencia social de Urrea, la Fortuna adquiere un rostro menos
abstracto. Podríamos inferir que algunas veces, detrás de la Fortuna, se
agrupa simbólicamente la sociedad adversa al poeta que aprueba o no
lo que escribe; que desafía al creador talentoso en tanto amenaza con
inhibir su oficio. La madre del poeta combate, con cordura, a la ciega
Fortuna que "muchas veces atrista a los buenos": Pero Vuestra Señoría
con la cordura la apartóy con el saber no la dexó sentir, porque dize un philósopbo
que la mqyor maravilla es el sabio averpesar. (84-85)
Urrea asume ese ejemplo de cordura de su madre cuando decide no
publicar con anticipación; al moderar el apetito de ser reconocido en
una edad temprana; y en su percepción sobria de "no trobar tanto en
canti~ad, sino en calidad... " (86). Asimismo traduce la templanza en

235

constancia al ejerce~ un control racional en su proceso de escritura, sin
someterse a las pasiones; y al combatir la pereza realizando "el trabajo
~ece~sari?" con el que "podemos levantar nuestros sentidos" dado que
los ingeniosos passados nos han dexado camino muy ancho en la iflustríssima por
ellos a/caneada ciencid'. (93)
~tra virtud de la madre asimilada poéticamente por Urrea es la
humild~d. El escribir co~eva una actitud humilde que se expresa en la
modestJa del autor al calificar sus obras con epítetos como: "obras pobre!', "baldío trabajo", "baxas obras"; entre otros. ¿Falsa modestia porq_ue e~ e~ fond_o sabe o cree que sí son valiosas? Lo cierto es que hay
cierta 1ns1stenc1a en mostrarse así al incluirse en la lista de quienes carecen de sabiduría:
En los libros famosísimos de los sabios passados .. .leemos cosas
tan dinas de alabanca, que no sé cómo los presentes, aunque tengan

voluntad, tengan osadía para poner sus obras adelante; cuanto más
aquéllos que la Fortuna de la sciencia á partido tan mal con ellos, que
de la sabiduóa agenos los á dexado. Yo, contándome por uno déstos ...

(91)

La humildad equivale al propio "contentamiento de la voluntad".
Quienes juzgan una obra literaria deben, en opinión de Urrea, de empezar por sí mismos:
... porque me paresce que devria cualquiera contentarse de una cosa
que otro ha hecho, si el que la vee no sabe hazer otra mejor que aquélla, y no cotejarla con otros passados, sino consigo rrúsmo.. . Más devóa ~ualquiera ver primero lo que está en él que lo que está en otro, y
no ¡uzgar, por no ser juzgado, porque con la vara que midiere ha de ser
medido ... (101-102)

La enseñanza bíblica, como puede observarse, sobresale en la postura poé?ca del autor. La humildad es una demostración de sabiduría, y
las mu1eres pueden ser un ejemplo de esto:
... he querido más nombrar aquellas sabias mugeres, porque, aunque
de los varones he leydo grandes hazañas gualardonadas, con la perpetua memoria, las mugeres hallo hizieron cosas que sabían tanto a varoniles como las mismas por ellos hechas. (94)

La madre del poeta, en este sentido, no es sólo un ejemplo de castidad sino también de sabiduría. Prevalece la visión medieval de la castidad que proporciona "gran fama y corona" (82), y al mismo tiempo se
filtra una visión renovadora al reconocer los atributos intelectuales de

�236

ALEJANDRO DEL BOSQUE

la mujer. El origen de esta apreciación habría que indagarlo en el siglo
XII, con Alfonso X el Sabio:
Es en tiempo del Rey Alfonso el Sabio, el rey de las Cantigas a la Virgen Maria, cuando, a mi entender, comienza a valorizarse la maternidad no sólo como función reproductora, sino también como fuente de
amor, de afecto y de honra. (Pastor, 192)

A la mujer se le honra no sólo por ser la principal fuente de procreación humana garantizadora del linaje social, por ser una pieza clave
en las alianzas políticas matrimoniales o por ser la destinataria central
del amor cortés; también se le honra, veladamente, por sus aptitudes
intelectuales. Estamos frente a una visión masculina de la mujer (castidad) en la Baja Edad Media, y una visión masculinizada (sabiduría) de
la núsma. Veamos la diferencia. Queda claro que la variedad de funciones sociales de la mujer confirma que no estaba excluida ideológicamente. Pero es evidente que en la época de Urrea pervivía una actitud
restringida e irresponsable hacia la mujer a pesar de su indiscutible presencia intercultural. La núsoginia medieval tiene una explicación religiosa:
La concepción de la mujer de los pensadores medievrues se basaba
en su fácil aceptación de la esencial inferioridad medieval de la misma,
que explicaban como resultado natural del pecado de Eva. (Wade Labarge, 50)

Para Francisco López Estrada:
Los testimonios de las obras literarias coinciden en que la recomendación general es que se mantenga a la mujer alejada de las letras, y
cuanto más, mejor. Esto puede probarse fácilmente con cualquiera de
los alegatos que se escribieron en castellano en el sentido misógino.

(11)

Sin embargo, es sabido que las mujeres de la nobleza eran las principales oyentes y lectoras de esa época (del siglo XII al XV). El mismo
López Estrada lo advierte:
En las manifestaciones elementales y comunes a la mayor parte, la
mujer gusta de la obra literaria como oyente de la poesía (casi siempre
cantada) y de las narraciones foll&lt;lóricas, y si es hábil, como intérprete
de una y otras; en grado más avanzado, aparece como oyente o lectora
de libros, y, finalmente, alcanza de diversas maneras el grado de autora
de las poesías o de los libros en prosa. (10)

Y agrega que la lectura era "un ejercicio frecuente en la mujer",
aunque esto sea difícil de comprobar:

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

237

Faltos, pues, de estadisticas, podemos recurrir a otros medios para
probar esto; la difusión de esta literatura leída por las mujeres, que
puede ser desde libros de horas con un texto establecido o libros de
devoción, más variados, o libros de ficción caballeresca o sentimental
o cancioneros, se testimonia de manera indirecta por la pintura y lo:
grabados de la época; son más numerosas las representaciones de las
mujeres que leen que las de hombres, sobre todo si los libros se refieren a esta literatura "interior" que requiere la literatura personal. (21)

La madre del poeta era, con seguridad, una asidua lectora. La confianza que Urrea deposita en ella se reitera al encomendarle su obra
literaria antes de ser publicada. Confía en su madre no sólo por el apoyo moral que le brinda, sino también por su buen juicio literario, desprendido de su afición lectora:
... yo, no hallando cosa tan justa a mis obras pobres, de saber carescedoras, he querido ponerlas debaxo del nombre de Vuestra Señoría, para que, siendo de allí corregidas, puedan yr por dondequiera sin temer
de detractores ... (85)

Urrea valora indirectamente la apreciación literaria de su madre al
confiarle su obra. Esto se realza cuando refiere "el contentanúemo" de
su progenitora quien "ha mostrado rescebir huelgo con mi baldío trabajo ... " (85). Asinúsmo, confía en su sentido de responsabilidad al entregarle el Candonero para que lo muestre "a aquéllos de quien no se
espera sino secreta ennúenda, si menester fuere, y no público juycio, a
las vezes sin causa." (85)
La madre de Urrea no sólo es una habitual oyente de la poesía del
autor; se espera de ella una opinión personal:
Porque me acuerdo que, leyendo Vuestra Merced las obras de mi Cancionero, por ser ellas oy' das con mayor gana que eran merecedoras,
fueron en más subido grado puestas en el contentamiento de Vuestra
Merced, que en otro ninguno serían ... (89)

Es necesario aclarar que en ningún momento de su teoría poética,
Urrea declara abiertamente el influjo intelectual de su madre, porque
no era común hacerlo en una época de mentalidad restrictiva. De alú
que el poeta atribuya cualidades masculinas a su madre para reconocer,
de modo indirecro, su valor intelectual. Estamos frente a una visión
masculinizada de la mujer, a falta de admitir sus inherentes cualidades
literarias:
... cuanto más que en las cosas que Vuestra Señoría á hecho á mostrado más varoniles fuercas que ánimo mugeril. Ptres como dize Juan

�238

LA MUJER EN LA POÉTICA DE URREA

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Boccaccio en el libro que compuso, De daris mulieribus, las tales cosas
en los hombres serían muy alabadas, ¡cuánto más lo deven ser en las
mujeres, a quien naturaleza negó las fuercas varoniles! (83)

Se podía reconocer la sabiduría de las mujeres, pero era difícil aceptar públicamente su influencia intelectual. A pesar de esto, existen dos
acciones particulares de Urrea que ilustran la influencia. En primer lugar, publica el Credo glosado por insistencia de su madre: "Pero mirando el mandamiento de Vuestra Merced la mucha fuerca que en mí
tiene, he por bien que la tal obra paresca, por ser cosa de devoción,
aunque por esto no dexará de ser juzgada ... " (89). Podemos pensar
que la publicación del Credo obedece a que era menos riesgosa debido
a su naturaleza convencional "por ser cosa de devoción", pero en el
fondo subsistía la conciencia de que sería criticada. En segundo término, publica el Cancionero porque su madre lo induce a ello. La madre
quizá coincidió con la cordura del poeta, en un primer momento, debido a la "temprana edad" en que la obra había sido escrita. Si ella insiste
en que su hijo publique es porque tal vez estaba consciente del valor
literario de su poesía. Podemos pensar que su apreciación femenina
estuvo condicionada por su amor maternal; que su juicio literario, por
ende, era de un carácter subjetivo o emotivo; pero lo que resulta inminente es esa "fuerca" que proyectó tener en su hijo.
Las "varoniles fuercas" que Urrea identifica en su madre sugieren
no sólo una "suprema alabanca", "suprema para la época" (según
Asensio), sino también el reconocimiento de su papel fotjador en la
educación del poeta. La viudez repentina de la madre del escritor,
cuando éste aún era un niño, es un condicionante social de la formación social, y después literaria, de éste. Urrea atribuye esas "varoniles
fuercas" a la responsabilidad que su madre necesitó asumir ante la ausencia del padre.
Para Margaret Wade Labarge, el verdadero poder de una mujer llegaba con la viudez, "momento en el que asumía el pleno control de su
dote de viuda y, frecuentemente, si el heredero era menor de edad,
controlaba también la explotación y supervisión de todas las tierras e
ingresos hasta que el hijo alcanzara la mayoría de edad". (102) El pleno
control era económico, pero también educativo. La viudez de doña
Catalina de Ixar y de Urrea nos aclara su enorme influencia en las decisiones literarias de su hijo, y su "varonil fuerca" no es más que la visión
masculinizada que Urrea posee de ella. Esta visión en ningún momento
pretende ser una reivindicación de la mujer en el siglo XV, pero sí al
menos nos indica un reconocimiento de su rol intelectual. La madre del

239

poeta no es sólo lectora, oyente y albacea de su obra literaria; es también una voz crítica, consejera y persuasiva. El que Urrea se dirija a ella
por medio de varias epístolas, que luego él publica como prólogos, destaca también su relevancia. A través de dicha correspondencia podemos percatarnos de la valoración femenina:
Uno de los avances notorios de los siglos XIV y XV es la aparición
de información más personal, que nos permite conocer mejor la vida
cotidiana de la clase alta. Dado que los hombres importantes eran
siempre mucho más visibles para los cronistas medievales, más interesados en sus actividades guerreras, caballerescas o eclesiásticas, el crecimiento y la conservación de documentos, tales como cuentas pávadas domésticas, una amplia gama de testamentos y los comienzos de
una auténtica correspondencia personal equilibran en alguna medida la
situación, porque a menudo dan cuenta de las ocupaciones e intereses
de las mujeres, que generalmente eran olvidadas en los documentos de
carácter más público. (Wade Labarge 116)

Gracias a la correspondencia de Urrea apreciamos el influjo de su
madre en él. Lo deseable hubiera sido tener acceso a las epístolas (si
acaso existieron) de doña Catalina para obtener una perspectiva más
objetiva y rigurosa.

Al final de este recorrido por la teoría poética de Pedro Manuel de
Urrea quedan algunas interrogantes por plantear que tal vez cuestionarían la sinceridad literaria del autor: ¿Para qué publicar lo que en principio no se deseaba publicar? (el Cancionero); ¿para qué publicar las epístolas (en forma de prólogos) que evidencian el deseo de no publicar?
¿para qué publicar una gran cantidad de folios cuando en principio se
otorgaba primacía a la calidad? ¿para qué publicar sólo tomando el
punto de vista amoroso de sus parientes y amigos? En síntesis, ¿para
qué publicar contradiciendo con ello los principales argumentos de su
teoría poética? Esto en sí es lo que particularmente atrae nuestra atención. Es un poeta ideológicamente innovador al transgredir las convenciones sociales de su tiempo, pero también al efectuar la más difícil de
las rupturas: la propia; la realizada consigo mismo. La publicación de su
obra es el corolario de su evolución poética. Y detrás de ésta, va aparejada la presencia intelectual de la mujer.
Bibliografia

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.

�240

ALEJANDRO DEL BOSQUE

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BELTRÁN, Vicenc, Edad Media: Uricay Cancioneros. Vol.2, Crítica, Barcelona,
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DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

LÓPEZ ESTRADA, Francisco, "Las mujeres escritoras en la Edad Media
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Después de tantas horas de ca1'JJi11ar sin encontrar ni una sombra de árbol ni
1111a semilla de árbol ni una raíz de nada, se '!JC el ladrar de los perros.
Uno ha creído a veces, en tnedio de este ca111ino sin orillas, que nada habría
después; que no se podría encontrar nada al otro lado, alfinal de esta llanura
rqada de grietasy de ªTTT!JºS secos. Pero sí, hqy algo. Hqy un pueblo. Se '!Ye
que ladran los perrosy se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor
de la gente con,o síji,era una esperanza.
Juan Rulfo. Nos han dado la tim-a.

RODADO RUIZ, Ana M, Tristura conmigo va. F11nda,11entos de Amor Cortés, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Colección Humanidades No.
49, Madrid, 2000.
TORO PASCUA, Maria Isabel, "Marqués de Santillana. Proemio e carta", pp.
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WADE LABARGE, Margaret, La mujer en la Edad Media. Nerea, Madrid,
1986.

Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina 1
Facultad de Arquitectura / UANL

U

n camino se abre ante los ojos como una posibilidad aún no
resuelta. Tal vez ni siquiera imaginada. Un camino une y destruye, a veces, el mismo contacto que promete. En un filme
franco-macedonio que vi hace }'ª algún tiempo, el principal actor estaba atado al camino que conecta su pueblo (serbio) con el pueblo vecino (albanés). Con parentelas hechas, relaciones familiares establecidas,
novias perdidas que nunca volvieron a ser vistas; estos pueblos, trágicamente enlazados por el camino, con historias cruzadas, inextricablemente enlazadas sus vidas, se encontraban en guerra.
En una parte del filme los enemigos se reconocen como parientes;
cristiano y musulmán compartiendo una sangre y un pasado, que se
vuelve incómodo, que no se puede sacar de uno, que mete al enemigo

1

Profesor Investigador de la Facultad de Arquitectura / UANL. Arquitecto,
Maestro en Diseño Arquitectónico, Doctcir en Arquitectura (UNAM, 1997) Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores nivel 2, Académico número 34 de la Academia Nacional de Arquitectura, Miembro de la A&lt;;adernia Mexicana de Ciencias.

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ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA
DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

a las entrañas. Una curiosidad fascinante, sin duda, esta clase de "enemigo entrañable" que sólo puede tomar cuerpo en una guerra civil como la que retrata la película. El camino, de ida y vuelta entre estos dos
poblados que comunica la ira contenida de años, hace borrosas las lineas de demarcación entre las etnias, pues, de tanto tiempo de traer y
llevar amores, rivalidades, deseos, sueños y desventuras, ha mezclado
las almas. Por el camino se han confundido los colores, como en un día
de lluvia.
El camino ahora permanece entre los escombros de una guerra entre hermanos. Sigue allí, escapando de esa realidad atrapada en el laberinto de tantas historias que se cruzan entre las casas apretadas de estos
pueblos ensangrentados. El camino, abierto así ahora por sus extremos, es un listón tirado a la deriva en un río, que corre imperturbable,
eterno.
Existe una oposición fundamental entre el camino que se tiende en
el campo abierto y el que se enhebra sobre sí en la ciudad. Munrañola2
ha señalado cómo el "espacio itinerante" que han construido alrededor
de sí los pueblos nómadas encuentra su opuesto en el "espacio racliante" de los pueblos sedentarios. Refiriéndose a la hipótesis de Heidegger, el arquitecto catalán elabora una descripción de la base existencial
de esta clistinción, a través de las ideas de Hegel, en las que se implica,
como una sola cosa indisoluble, al lugar y al tiempo. Admite que la
construcción del espacio radiante se relaciona con la posibilidad descubierta por el hombre de "des-alejar" el mundo y organizarlo mediante
un "dirigir" que condiciona este acto constructivo y lo organiza en
torno a la existencia.
La especulación de Muntañola hace suponer que el hecho de ''dejar
a la mano" a la realidad construida para dar soporte a la vida de la persona, establece los límites y las posibilidades del lugar, que como quien
mira en torno, inmóvil, como en una llanura desértica y sin marcas, se
convierte en el centro, en torno del cual radia toda la existencia. El
espacio radiante, así construido, establecería la primera noción de frontera, demarcaría la primera diferencia, adentro y afuera se hacen entonces
por primera vez opuestos. Leroi-Gourham lleva más lejos esta suposición y establece la oposición entre este espacio que radia y el que se
recorre:
En la concepción del lugar humano existen dos tipos de estructuras: el espacio itinerante y el upacio radiante (el lugar radiante y el lugar iti-

ner~te)._ Uno dinámico, que consiste en recorrer el espacio tomando
conc1enc1a de lo que se recorre, el otro estático, que permite, inmóvil,
el reconstruir los círculos sucesivos que se amortiguan hasta los límites
~e lo desconocido. En el primero la imagen del mundo es un itinerano, ~n el segundo ~a imagen se integra en dos superficies opuestas, la
del cielo y la de la □erra que se unen en el horizonte. Estos dos modos
de -~pr~hen~er el lugar... coexisten y han dado lugar a una doble representaaon 1:m11/tanea del n11m~o, ~~ro, al parecer, en función inversa antes y
~es~u~s de la sedentanzac1on. El espacio o lugar itinerante parece fis10logicamente más relacionado con las propiedades musculares v el
lugar radiante con la visión.3
'

E! c~~o se o~one a la ciudad; establece su apertura como el pri~~r 1ndic10 de, su difere~cia. Estar en un camino implica la doble posibilidad de la V1a, en medio de la nada existencial de quien se mueve es
la única certeza de civilización y de destino, a veces, que uno pu~de
ha_llar e~ un paisaje, acaso sean los caminos y las veredas sobre un paisa¡e abierto las marcas más reconocibles de una inteligencia con un
4
propósito habitando un espacio. En cambio, las calles, correlato apenas en lo físico del camino en el mundo rural, parecen enredarse sobre
sí, su dimensión, al interior de este laberinto que es la ciudad, crece
hasta lo inconmensurable, miles de kilómetros desarrollados en circunvoluciones al interior de una masa compacta. La ciudad, así, puede
entenderse como un mundo-en-sí-mismo, cada vez más autónomo.
Recorrer la ciudad puede demorar años de infinitos descubrimientos.
Como un ser vivo, cambia cada vez que uno le mira y a la vuelta de
unos años para el visitante ocasional o para el expatriado que vuelve al
hogar se hace irreconocible.
El camino que une los poblados en el mundo rural es en cambio
unidireccional, heterónomo del paisaje, descubierto, desprotegido. En
el camino rural se puede presenciar la maravilla, terrible, sobrecogedora
y a veces aterradora de una tormenta que se acerca, arrancando la tierra
y los matorrales como una mano gigantesca, sobrehumana. Se puede
tener la certeza de que uno puede morir si no se divisa una cueva O un
poblado en lontananza (como en las llanuras desérticas del Noreste de
Méxi~o, que nos ocupará más adelante en el texto). La violencia que se
expenmenta en estas soledades es un drama sobrehumano, de proporciones cósmicas. No es cotidiano, no está enraizado en el estrés y la
3 Citado
4

2 Joseph

Muntañola, Arq11itectura como lr¡gar, Gustavo Gili, Barcelona, 1974.

243

en Muntañola, 1974:34.
.
No es de extrañar que en 1877 Schiaparelli hubiera declarado como verosímil

la afirmación de la existencia de vida fuera de la tierra al descubrir unas marcas rectas
parecidas a canales (canalk) sobre la superficie,de Marte.

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ADOLFO BENITO NARVÁEZTIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

prisa ni en la miseria de unas pasiones que hace esta.llar el encierro. El
camino rural encuentra en la calle su oposición más fuerte.

En el noreste de México, con una tradición más mestiza y española,
la tendencia a agrupar los poblados campesinos es mayor y, sin embargo, esta evidente mayor densidad en los poblados rurales de dicha región del país no cambia esto que apuntábamos líneas atrás en el sentido
de la profunda conexión del poblado y el paisaje; que en buena medida
está mediatizado por el tránsito que hace posible el camino y que, como veremos, establece pautas diferenciadas a la cognición ambiental
del habitante campesino con respecto a la del habitante urbano.

Pero esta oposición se atenúa en la forma de vivir del habitante rural, ya que, lejos del nómada que hace de la ruta el espacio vivo de su
supervivencia, el campesino reconoce como centro su propia comunidad y su comarca, y es a partir de ese centro vital que establece distinciones. Así, para éL los caminos son vías a lo ignoto, por lo tanto, oposiciones de ese lugar radiante que es el centro de sus afanes: la querencia.
Sin embargo, el camino rural no es, desde esta perspectiva, un lugar de
existencia pasiva, es parte importante de la vida, del acontecimiento de
las personas y colectividades. Desde un punto de vista estrictamente
personal, las redes de caminos de las comarcas agrícolas, son el escenario de acontecimientos muy importantes en la vida de los campesinos.
Al igual que en los lugares radiantes, que son el centro de la vida de las
comunidades rurales, existen diversos niveles de apropiación sobre
estos territorios que sólo en apariencia son del uso general de la gente.
En las redes de caminos de la zona agrícola de la frontera noreste de
México, el camino rural es impenetrable, peligroso y salvaje. El tráfico
de narcóticos ha hecho sospechosa a cualquier persona que se percibe
como ajena al lugar, por lo que vale pensar que esta red es como un
entramado de protección, de mimetismo, como un laberinto que en su
centro oculta un gran secreto o un monstruo.
Desde este punto de vista, se puede confirmar la tesis de Gatti5 que
ha establecido a la región (correlato territorial de la regencia) como el
espacio vital total del habitante rural. 6 La comarca es el espacio vital del
campesino, y éste es un asunto fundamental para la comprensión de la
perspectiva cognitiva con respecto al lugar de los habitantes del campo,
que establecen una notable dependencia del centro de su lugar de vida
con respecto a la comarca, dependencia que hace que exista una conexión paisajística evidente entre el poblado y sus alrededores naturales. En el sentido que lo señala Boils7 serían notables ejemplos de esto
algunos poblados de indígenas del sureste de México (algunos hoy ya
desaparecidos) en los que cada casa de un poblado dista a veces kilómetros de las de sus vecinos, y en los que el único rasgo a veces reconocible de la presencia de un poblado sea la iglesia.
5 Luis María Gatti, Victoria Chenaut, La Costa Totonaca: cuestiones ret)onales ll,
Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
6 Y por lo tanto, en el que se puede ver manifiestas las marcas físicas y mnémicas de su apropiación.
7 Boils, La casa ca111pesina en elporftriato. SEP, México, 1982.

245

La escala del mundo rural frente a lo urbano no solamente está relacionada con un asunto de dimensiones, sino con un sentido laxo del
tiempo y una disminución en la velocidad de los acontecimientos y
desplazamientos. El efecto que esta diferencia tiene en la cognición del
campesino, es notable por varias razones: la más evidente es la de una
extrañeza con respecto al mundo urbano que suele manifestarse como
negación y terror frente a la ciudad. Aún hoy es posible ver a campesinos aterrorizados hasta la parálisis ante la necesidad de cruzar una avenida densamente transitada. Una campesina de la región rural que estudiamos, aledaña a Monterrey en México nos informó que para ella es
imposible cruzar las avenidas por los pasos peatonales elevados, pues el
mareo de cruzar estos puentes dificulta el tránsito por los aires y entre
los carros veloces que pasan debajo como un río crecido. Tiene que
auxiliarse de alguna amiga o pariente (es decir, que por fuerza necesita
compañía en sus viajes a la ciudad) y cruzar con los ojos cerrados el
puente.
Otras razones, las que atañen al tiempo y a la velocidad del desplazamiento, tienen efectos interesantes en la configuración del paisaje, ya
que un cambio en la calidad del camino rural, que abra la posibilidad de
aumentar la velocidad en el desplazamiento, el tendido de redes de
comunicación y de transporte público o un aumento en su frecuencia,
acelera la transformación del hábitat rural y hace plausible la llegada de
· elementos ñsicos nuevos a los asentamientos. Presumiblemente, el
cambio que introduce en el mundo rural la posibilidad de una nueva
velocidad tendría efectos en la cognición ambiental de los campesinos;
nuevos códigos visuales configurarían otras posibilidades de lenguaje
para la casa y el paisaje, la nueva velocidad transformaría el sentido de
tiempo, y, por lo tanto, del espacio que se hace relativamente más pequeño, subsidiario de otros mayores, conectado, dependiente.
Ésta es una de las ideas centrales del presente trabajo: que es el camino y sus características las qu·e establecen los límites y las posibilidades de la transformación del hábitat ~ral y su integración con espacios

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ADOLFO BENITO NARVÁE.Z TU ERINA

DEL CAMINO Y EL M UNDO RURAL
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

habitados mayores hasta generar una estructura en red sobre el territorio que poco a poco lo irá ocupando en forma extensa, estableciendo la
semilla de unidades urbanas de escala regional o incluso mayores.

sigue atada a los rasgos edificados sobre el paisaje- para que recupere
el camino.

El camino rural y sus resonancias simbólicas
En otro trabajo y en otro contexto de investigación8 ha surgido la idea
de que el medio ambiente puede imaginarse como un sistema de información. En el medio urbano, la forma física de la arquitectura y la
ciudad podría interpretarse como la traducción de imaginarios hondamente enraizados en la psique de quienes habitan esos espacios. La
imagen de la ciudad podría traducir con una especial eficiencia a los
mitos que arman el sistema de creencias de la población. Más allá de
ello, podríamos afirmar que la imagen -que se reproduce en el mito
estructurador del pensamiento- es el sitio en el que el mito a su vez
puede reproducirse.
Esta circularidad esencial que se establece entre la psique de cada
habitante y la realidad edificada por él mismo, revela un aspecto interesante de las razones profundas que sui?Jacen al acto de construirse para sí mismo
un ambiente, y que en última instancia dejan ver lo profundamente imbricados que están el orden moral que controla y regula las relaciones
entre las personas y la estructura física de su hábitat.
El camino que se ha de recorrer de ida y vuelta hasta acabarse la vida -difícilmente el camino se acaba antes que la vida de quien lo recorre- posee en sí mismo atributos simbólicos y religiosos que establecen
su legalidad y su permanencia como elemento que estructura y regula la
forma física del hábitat y las relaciones entre las personas y sus cosas.
Un camino en este sentido es una dirección adecuada, recta. Salirse del
camino en el habla de los habitantes rurales de México, equivaldría a
una ruptura moral con el orden establecido, así como encontrarse en la
encrucijada es la oportunidad de decidir por un destino incierto.
La importancia de ello se hace patente en las costumbres que se
adoptan para marcar estos sitios especiales de los caminos en el medio
rural. Alguien que se sale del buen camino, en un accidente mortal por
ejemplo, no hallará la senda a menos que se le muestre, que se de un
norte a su atormentada alma -que en una vida paralela, la de espíritu,
8

2000.

Adolfo Narváez, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, Idearium, Argentina,

En medio del dolor por una pérdida así acontecida, suele plantarse
una cruz (a veces lo que se hace, casi como un exceso es un cenotafio
en memoria de los fallecidos~ que señala el sitio de la tragedia y que
dirigirá la ruta al alma para que complete su camino. Es habitual que en
el medio rural, cuando no se ha llevado a cabo este ritual, se informe
sobre aparecidos en la carretera o en el camino, que se identifican con
estas personas que no pueden regresar al camino redo, que se han extraviado. Otras formas habituales de referirse a esta necesidad de completar la ruta que se ha emprendido, son las que tienen que ver con las
peregrinaciones a los santuarios para "pagar una manda". Es común
que se elaboren historias en torno al viaje que emprenden con este fin
juntos vivos y muertos, sobre el extraño proceder de lo divino que en
estos casos establece, como regla, (que ni la muerte rompe) el pagar
con la oración y la penitencia en el santuario, el favor concedido por la
divinidad. Ello hace que ni aún muerto se pueda apartar el ser humano
del camino recto. Existe la pulsión por alinear todo el acontecer del viaje
al camino. Es como en la novela de Rulfo, 10 en la que Juan Preciado es
acompañado por ánimas, que confunde siempre con los vivos en el
viaje abrasador a Comala.
Hay aquí un asunto interesante y podría servir para explicarnos estructuralmente la función del camino en la formación de la imagen de
su hábitat del habitante rural. El camino existe como un hecho que
junta dos realidades del ser, la que vive y la que existe después del
mundo tras la muerte. No obstante, la realidad después de la muerte
pertenece aún a este mundo. El camino no se desdobla o deja de existir
para el espíritu, vivos y muertos moran la misma tierra y, como en un
realismo mágico, aún interaccionan. El sentido del camino, con hondas
connotaciones religiosas, 11 se amplia hasta ocupar el del sentido total de la
vida o incluso habitualmente ser una metáfora de la existencia personal.
Esta manera de existir del espacio, al mismo tiempo el lugar en el que
convergen los dos lados de la realidad del ser, en la dirección moral que
9 Estas estructuras en el oeste argentino se les llama «animiras», por los caminos
rurales de las comarcas precordilleranas suele verse gente que baja de sus carros a
llevar flores y pedir favores al pariente muerto, no es en el panteón en d~nde se hace
esto sino en la fecha que conmemora la muerte del ser quendo, en el smo en el que
ésta 'ha ac~ntecido, aún y que sus restos físicos no reposen en el lugar.
10 Juan Rulfo, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
.
.
11 «Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espaczoso el can11no
que conduce a la ruina» (Mateo 7:13, las cu:sivas son mías).

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ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

asuma la vida de quien lo recorre de ida y vuelta, establece una realidad
paralela por ~posición: si el camino es la vida y la muerte, todo lo que
no sea el carruno es la no existencia.
El ~amino en el campo, en este sentido, aquieta el miedo a lo ignoto, extiende la morada, aparta al ser del caos. Con el tiempo, esta distinción va desapareciendo, poco a poco la propiedad rural se transforma en pequeñas posesiones, la naturaleza se domestica, pierde su antiguo sentido de lugar salvaje, de lucha. Una señal de ello es el cada vez
más grave problema de la basura en los caminos rurales.
Pero hay sitios en los caminos que, como decíamos, se plantan señal~s que tratan de controlar a las fuerzas de ese caos con el que se mantiene una lucha permanente. En las encrucijadas de los caminos rurales
suelen existir cruces como señales, que no marcan el sitio en el que una
persona perdió la vida, sino la encrucijada en sí. Pertenecen a las cruces
puestas en campo abierto que comúnmente se asocian a la necesidad
de controlar fuerzas de la naturaleza, como las que se ponen en la cima
d~ _algur.ios cerros, de los que se cree que proviene el agua (como prop1c1atonas de la lluvia) o las que se colocan cerca de ojos de agua, con
el fin de que no pierdan su fuerza ni se sequen.
Las cruces plantadas en los encuentros de caminos tienen la virtud
de aquietar a los espíritus que habitan esos parajes. Es curioso que entre las prácticas mágicas que ejercen algunos habitantes rurales de
México, se encuentre la de plantar artefactos mágicos preparados ex
profes? para el fin que se persiga en la brujería (el hacer un negocio,
destrwr a una persona, enamorarla, curar la enfenneciad o propiciarla,
secar las cosechas o atraer a la prosperidad, etc.) precisamente en los
cruces de caminos. Luego es interesante que en la presencia de la Cruz
de encrucijada, dicha práctica no pueda llevarse a efecto. Ello hace
suponer que en la práctica mágica de enterrar o quemar el artefacto de
la brujerí~ en la encrucijada de caminos se acude al encuentro y la ayuda de entidades sobrenaturales 12 que habitan en estos sitios.
12

Un asunto que puede brindarnos ayuda para entender la estructura del mundo
de los habitantes rurales, e~ el co~statar que existe un mundo dado, más o menos fijo,
en el que transcurre la e.x1stenc1a, una existencia que se relaciona con este mundo
pero que da tras la muerte (en el realismo mágico en el que viven muchos habitantes
rurales _de M~xico ambos modos de existencia del ser tienen lugar en el mismo sitio)
~n las mmediac1ones de este mundo y a veces en sitios especialmente importantes de
este tiene lugar 1a e.x1stenc1a de entidades no humanas que influyen de manera decisiva en la vida de las personas. El sitio se convierte en la confluencia de mundos con diferentes legalidades pero que pueden entrar en contacto precisamente e11 el mundo en el
aquíy el ahora.
'

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESfUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

249

La cruz calma a las fuerzas que habitan el sitio y que pueden desorientar al caminante en el trance de decidir cuál es el mejor camino a
seguir. En Pedro Páramo, Rulfo hace que Juan Preciado espere en un
encuentro, pues había extraviado el camino a Comala; hasta que un
arriero de burros (que después sabrá que es su medio hermano) pasa y
lo lleva casi hasta el pueblo. Es interesante la metáfora de Rulfo, pues
es el camino el que lleva a preciado a Comala, la casualidad que se presenta en el encuentro no es tal, es la fuerza que subyace a esa tierra -Pedro
13
'
.
paramo:
«un rencor vivo»
- la que Ie va llevando, la que va apoderándose de él hasta matarlo; hasta que le mararon los murmullos de tantas
a~as alrededor del personaje siempre evocado, ausente y a la vez
siempre presente.
No es tan arriesgado afirmar que para el habitante rural de México
el camino resuene simbólicamente con la existencia. Ello abre un lado
más en este espacio de lo rural, y genera otra oposición simbólica, no
en el sentido que se apuntaba antes en este escrito del espacio radiante
frente al itinerante, sino en el de la oposición más profunda del orden
frente al caos, de lo edificado frente a lo no domesticado.
El camino es un espacio dinámico, que arma y da energía a ese otro
lado de la existencia caracterizado por la movilidad y lo masculino.
Frente a la pasividad contenida, oscura, entregada y materna de la morada, el camino se abre al enfrentamiento. Es el espacio de una honda
transformación. Apuntábamos líneas atrás que con el cambio en las
caracte.rísticas de los caminos rurales se establecían nuevas condiciones
para la transformación de lo rural en su conjunto.

El sistema de caminos como una red de información
Ello lleva a pensar en el camino como un canal para la trasmisión de
información en el medio rural, que irá integrando, como un vehículo
. que finalmente humanizará sus alrededores, hasta saturar el espacio
salvaje, domesticándolo. Según García García, (1999) con la pavimentación del camino que conduce a Laguna de Sánchez, una comunidad
rural en zona montañosa del municipio de Santiago, N.L. (Muy próximo a Monterrey en México) la fisononúa del poblado cambió ostensiblemente. La otrora comunidad serrana que utilizaba profusamente la
piedra y la madera para la edificación de moradas de planta rectangular
con techos a dos aguas de una pendiente muy pronunciada, se trans-

13 Op.

cit. p.10

�250

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TUERINA

formó en el espacio de unos pocos años en un poblado con casas edificadas a la manera de las poblaciones a la vera de la Carretera Nacional.
Se introdujo el concreto en las cubiertas ahora planas, en los muros y
en los pisos. Se empezaron a utilizar elementos prefabricados de concreto, como balaustradas, para dar a las moradas una fisonomía semejante a la de los pueblos de abajo; también se empezaron a usar pinturas de muchos colores para recubrir los aplanados de cemento y arena.
Las razones por las que la gente decidió transformar sus viviendas
tuvieron que ver con la percepción de que el lenguaje arquitectónico de
los pueblos de abajo (evidentemente más prósperos que las comunidades serranas por su cercanía con la Carretera Nacional) era la expresión
de la riqueza material y, en consecuencia de una mejora material de sus
condiciones de vida, motivada en parte por la mayor facilidad para
comunicarse con Santiago y sus alrededores. Sería la arquitectura la que
mostraría mejor esta condición.
Otras razones de esta transformación estarían relacionadas probablemente con el incremento en la frecuencia de los viajes de los habitantes fuera de este ámbito doméstico de su vida. Una mayor permanencia de los habitantes serranos en los poblados de abajo y una mayor
dependencia funcional con estos centros suburbanos más cercanos a la
vitalidad del centro mayor, Monterrey, es posible que haya acostumbrado la mirada, y como las aves al final del día, que vuelan a los cerros, hubiera subido ese otro imaginario a la sierra.
Esta idea puede ayudar a establecer un problema más, relacionado
con esta red de información del mundo rural, y es el del sentido de la
trasmisión de la información; ya que si el ejemplo de Laguna de Sánchez sirve de algo, es para señalar un sentido unidireccional en la
hegemonía de unos imaginarios sobre otros. Lo que nos lleva a imaginar unos nodos que estructuran y dan sentido a esa red. Ésta, ¿está
relacionada con la jerarquía funcional del sistema de caminos regional?
Hay una lógica muy simple que nos indica que la red de caminos va
configurándose como el agua que va anegando una parcela de siembra,
de la acequia el agua escurre por los surcos en el sentido general de la
pendiente del terreno, el ramal principal del riego se va bifurcando, una
y otra vez, basta empapar toda la tierra. En un sentido histórico, tras la
conformación de un camino, van surgiendo comunidades sobre su
recorrido, y comunidades más alejadas que establecen una comunicación -y una dependencia- con el ramal principal de la comunicación.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

251

~~:11"1º

E_l
Real de Ti~rra Adentro (el antiguo Camino de la Plata)
que 1rucio su trazado haaa 1550 para enlazar a la Capital de la Nueva
1:-~paña con~: provin~ia de Nuevo México, al norte, fue el que permitlo _la fundac1on paulatma de los poblados ·que a la postre darían origen
a ciudades como Santa Fe y Alburquerque, hoy en territorio estadounidense; Juárez (~l antiguo Paso del Norte), Chihuahua, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro. Gran
parte del poblamiento y la consolidación del sistema de ciudades de
esta zona de Aridoamérica se debería al trazado de este camino. Aunque las razones de su trazado hubieran sido el tender una ruta eficiente
Y ~egura q~e conectara a la capital de la Nueva España con los yacimientos minerales del norte del territorio de este virreinato, el trazo en
sí abrió la posibilidad de organizar un sistema de poblados en su recorrido que no estarían solamente relacionados con las explotaciones
minerales.
~a~ postas de abastecimiento para los viajeros, las misiones y los

presidios, las haciendas para la explotación agropecuaria, etc., establecerían una red de localizaciones dependientes de esta rota. Es posible
pl~ntear que al mismo paso de los viajeros que transitaron por el Camino Real de Tierra Adentro, se iáan dispersando los imaginarios, 9ue
a la postre darían cuerpo y materia a los asentamientos y que estableceáan profundas relaciones entre sus fisonomías.
Este fenómeno es visible muy especialmente en las rutas misioneras.
~on e~ establecimiento de los conventos y otros edificios religiosos en
tierra ignota y con la organización de los poblados alrededor de las
misiones, es fácil observar una familiaridad en la imagen de las edificaciones a lo largo de estas rutas. Es posible notar además esta misma
familia~idad en el habla cotidiana, en el vestido, en los códigos de comunicación no verbales, en las costumbres de alimentación, etc. Aparentemente, de la fuente misionera se habría anegado el territorio; los
caminos habáan conducido ciertos modos de vida, ciertas visiones de
mundo, imaginarios, códigos de conducta y ciertas maneras de relacionarse con el territorio hasta instalarlos en _el corazón de la tierra ignota.
Es posible, entonces, imaginar el sentido histórico del viaje de los
imaginarios que darían forma a los diversos asentamientos rurales, desde las rotas principales hasta las rutas de menor jerarquía. Al parecer, y
esta afirmación la respalda la evidencia de una gran cantidad de caminos recorridos a lo largo de muchos años, los asentamientos de cada
ruta, a pesar de que encuentran una identificación en muchos ámbitos
con las cercanías funcionales de mayor jerarquía (un centro administra-

�ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

252

tivo, del poder político, del comercio, al que se va a recibir al~ se~cio O al que se va a trabajar allende la frontera) poseen una identidad
propia de la mta.
Lo anterior tiene sobre todo que ver con los pequeños caminos que
se enlazan con una vía importante e ingresan a una región. de características fisiográficas y climatológicas diferentes, por ejemplo la de los
poblados serranos de Santiago, frente a los poblados de la Carret~ra
Nacional en Nuevo León, México. El abrupto ascenso de la ruta pnncipal a la sierra, que lleva de una altitud de 500 ~1etros sobre el nivel d~l
mar a más de 1500 en 35 kilómetros de recomdo establece un cambio
muy fuerte en el paisaje de la ruta. De un sistema ~atológico tropic~
semiárido se pasa a un sistema de montaña. Es posible ver,_ en los diversos techos altitudinales que se atraviesan, cómo las espeaes vegetales predominantes van cambiando hasta ser del todo diferentes de las
de la ruta principal que se ha dejado atrás. Así, a lo largo de esta ruta
secundaria que conecta a los poblados de la zona serrana de Nuevo
León con ios poblados rurales de los alrededores de Arteaga, C~ahuila,
es perceptible una fisonomía de los asentamientos y de la arqwtectura
que es más o menos homogénea.
Parcialmente se relaciona con la utilización de ciertos materiales Y
sistemas estructurales semejantes en la edificación, pero en un sentido
más total, tendría que ver con unos modos de vida de los pobladores
de estas comunidades rurales que se identifican. Hacia los extremos de
esta ruta (el que se conecta a la Carretera Nacional _en Nuevo ~ón Yel
de las cercarúas de Saltillo, en Coahuila) es percepnble un cambio en la
plástica de los edificios, que, como se comentaba líneas atrás tiene que
ver con la utilización de otros materiales y elementos de la construcción además de la introducción de variaciones importantes a las tipo,
b.
t4 S ,
logías tradicionales, como cambios en la forma de la. cu 1erta : ena
posible imaginar a esta ruta que se describe como un sistema parcialmente
ce,rado. Es decir, como cualquier ecosistema natural, que posea una
extensión geográfica determinada y una frontera apreciablemente fuerte e impenetrable (como por ejemplo una isla). El hecho de que esta
t4

Es remarcable el hecho de que frente a los grandes cambios que se introdu-

cen en la arquitectura de estos poblados, la organización espacial d~ los edi~cios ~s
más O menos permanente. Ello, siguiendo a Rapoport (197:) su~enna una res1stenc~a
de los modos de vida tradicionales frente a los que se podrían Vlvtr en la nueva re~dad visitada por los campesinos de la sierra. El hec~o de uno_s _cambios en la or~zación espacial de los edificios, en este mismo senndo, sugenna un_a transformac1on
de los modos de vida de los campesinos de la sierra, lo que llevana naturalmente a
especular sobre el acontecimie~to de una profunda transformación cultural.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

253

ruta esté tan «apartada» del resto de la geografía de los dos estados, con
límites tan fuertes e infranqueables, la convierte en un medio ideal para
explicar el fenómeno de transmisión de información de un ecosistema
de asentamientos rurales que se da a lo largo de una ruta a otro ecosistema conectado de alguna forma con este.
Es posible pensar que los procesos de transformación de la arquitectura y los asentamientos en el medio rural estén relacionados además de con la calidad en la construcción del camino, con dos características del ecosistema que crea la ruta: su extensión y la magnitud de su
frontera, o para plantearlo en términos geográficos, con la dimensión
absoluta de las zonas de contacto del ecosistema de asentamientos rurales con otros ecosistemas de asentamientos aledaños. En el caso del
sistema de asentamientos de la zona serrana de Santiago- Arteaga, decíamos que las zonas fronterizas del ecosistema son pequeñas en comparación con la extensión del camino, En cambio en las cercanías de la
Carretera Nacional en Nuevo León, los sistemas de caminos que se
han formado alrededor de los asentamientos al margen de la ruta poseen zonas fronterizas muy extensas y un gran número de ecosistemas
de asentamientos rurales en sus alrededores. Esta característica particular de estos ecosistemas podría ser una pieza importante para explicar
los procesos de transformación diferenciados en un caso, como el de la
zona serrana que posee una frontera muy pequeña en contra de los
ecosistemas que bordean a la Carretera Nacional, con fronteras extensas y una gran interacción entre ellos.
Esta idea sugiere que en tanto los ecosistemas que crea la ruta entren en interacción, será mayor la posibilidad de que estos se transformen con el tiempo, aunque habría que pensar que si, en un momento
dado, los procesos de intercambio de todo tipo que desencadenan la
transformación en la forma del asentamiento y de la arquitectura, disminuyen o se hacen más lentos, los ecosistemas puedan llegar a una
fase de homeostasis, en la que dicho flujo se interrumpa o sea mínimo.
Es posible adelantar que en tales circunstancias estaríamos en presencia
de un sistema unijicada15• Tal vez, una ciudad-red regional pueda caracterizar aproximadamente a este estado de sistema. De todas formas sería
posible pensar que dadas unas características físicas del ecosistema de
asentamientos rurales que se crea sobre una ruta, es posible caracterizar
15

Esta unificación y aislamiento del sistema con respecto a su medio ¿será el resultado de una convergencia del espacio físico que se ha entrelazado merced a las vías
de comunicación y se ha homogeneizado por,la ocupación extensa y urbana del territorio con la hegemonía de un espacio social?

�254

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

las posibilidades de transformación de dicho sistema en el tiempo, mediante el conocimiento de los flujos de información que son transportados en la red de caminos que establece la interacción entre sistemas.
Esta idea es atrayente por varias razones, en primer lugar, porque
abre la posibilidad de definir, en los términos que hacen posible la medición y el cálculo, las características físicas que definen el grado con el
que un sistema interactúa con otro, es decir los desencadenantes de la
interacción y en consecuencia, de la transformación de los modos de
vida de los pobladores rurales y de sus asentamientos. Ya habíamos
dicho antes en este trabajo que era evidente que el cambio en la calidad
del camino, lo que establecía una mayor velocidad en las comunicaciones entre un ecosistema de asentamientos rurales y otros (a lo que los
geógrafos llaman una disminución de la distancia relativa entre los puntos de un territorio) era un desencadenante de la interacción. Si llevamos esto a los términos que hemos estado manejando en este trabajo,
diríamos que un cambio en la calidad del camino equivaldría a un cambio en las dimensiones relativas de la frontera entre ecosistemas.
Así, como es posible inferir la existencia de esta correlación, es posible suponer que las fronteras de estos ecosistemas pueden cambiar si
los flujos de transporte público y privado cambian, si la situación económica de sus pobladores cambia, por ejemplo, si ésta les obliga amoverse en el ámbito de la nación o internacionalmente por razones del
empleo. La existencia o la ausencia de cadenas de producción que generen dependencias económicas entre ecosistemas de asentamientos
rurales es un desencadenante del cambio de las fronteras del ecosistema, y por lo tanto de su capacidad de transformarse en el tiempo, incrementando o deteniendo los flujos de intercambio de informaciones
y cosas.
Otto desencadenante del cambio en la extensión relativa del ecosistema está relacionado con la incorporación de nuevos pobladores. Procesos de incorporación de los asentamientos rurales como cercanías de
las áreas urbanas en expansión han generado en muchos casos procesos de suburbanización de estos asentamientos tras la creación de fraccionamientos campestres como segunda residencia o habitación vacacional para algunos habitantes de la ciudad. Este proceso, que ha introducido fuertes transformaciones a los antiguos poblados rurales, dada
la imposibilidad de que se generen redes sociales de relación horizontal
_ entre los antiguos y nuevos pobladores, además ha introducido otras
maneras de concebir la organización de los espacios públicos y privados.

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

255

Otro fenómeno no menos importante es el que se relaciona con los
procesos de pauperización de los asentamientos rurales que se han
incorporado a las zonas urbanas en crecimiento. En efecto, junto al
fenómeno de suburbanización existe otro de creación de cinturones de
miseria en antiguas zonas rurales. Ello incorpora nuevas visiones y
formas de vida a los ecosistemas rurales que generan cambios muy
importantes en su estructura territorial y en la imagen de la arquitectura
rural, la reutilización de grandes objetos de desecho puede ilustrar muy
bien cómo se incorporan algunos elementos de la vida urbana a la vida
rural. En algunos lugares aledaños a las áreas metropolitanas, es usual
ver cómo ciertos elementos de desecho industrial son reutilizados como elementos para la construcción de casas o corrales. En Concepción, en la ribera del Bío Bío en Chile, es posible observar viejos contenedores dfl acero para el transporte de mercancía por barco, transformados en viviendas precarias o en instalaciones del almacenamiento
de suministros en lugares públicos alejados de esta pequeña ciudad. Las
nuevas formas de uso de estos elementos cambia su sentido de manera
importante, y al mismo tiempo, incorpora, para los habitantes urbanos
una imagen de decadencia, de vida al margen, que sitúa a la cercanía
rural o a la periferia urbana depauperada en el terreno de lo inferior, de
lo quien vive de los desperdicios, en medio de la basura.
La transformación de un ecosistema de asentamientos rurales además tiene que ver con la disposición espacial de sus elementos y la extensión de sus redes internas. La mayoría de los geógrafos y los ecólogos coinciden en señalar que el proceso de interacción de un ecosistema con otro es una función que depende de la forma del espacio geográfico de los ecosistemas en interacción, es decir que a mayor concentración del espacio, las áreas de contacto se minimizan, mientras que a
mayor dispersión de la forma, las áreas fronterizas se maximizan. Otro
tanto puede suceder con los ecosistemas de asentamientos rurales, sólo
que las consideraciones de su espacialidad son un tanto diferentes de
las de un ecosistema natural. Veamos a qué me refiero: un ecosistema
natural está inextricablemente enlazado a la realidad física de su extensión geográfica, es decir su localización en una topografía y un sistema
climático determinados. Un ecosistema de asentamientos rurales no lo
está tanto. Se trata de un lugar cultural, es decir, un lugar que está enclavado en una geografía física, pero que está ?-· su vez determinado por la
geografía imaginaria -la suma de percepciones, procesos de construcción cognoscitiva del ambiente habitado y la valoración ambiental- que
crean los propios habitantes alrededor del ámbito que se han apropiado
para vivir.

�256

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

DEL CAMINO Y EL MUNDO RURAL:
UN ESTUDIO DE ECOLOGÍA CULTURAL

Ello establece limites a la naturaleza de estos lugares que hacen difícil el equipararlos a los ecosistemas naturales que les dan soporte, dado
que su frontera es diferente, por ejemplo. Frente a los ecosistemas naturales, los culturales estarían determinados por la presencia de elementos edificados -ciñéndose, desde luego, a los producidos por culturas
con una concepción radiante de su espacio edificado-. En los ecosistemas de asentamientos rurales que crean los caminos esto es así, sólo
que la interrelación de los ecosistemas naturales y los culturales es mayor que en el medio urbano. Si consideráramos para el análisis de la
extensión del ecosistema cultural sólo a los sitios construidos (edificaciones, lugares públicos, caminos, siembras, huertas, campos de pastoreo, establos, trojes, etc.) estaríamos olvidando que existe una dependencia muy fuerte para la vida y la producción de los habitantes con
algunos sitios difíciles de considerar como parte de los espacios edificados.

dios sobre las maneras en las que los propios pobladores entienden,
perciben y valoran su ambiente. Una herramienta que hemos usado
con bastante éxito en este contexto, y que mostraremos más adelante
en este capítulo es el uso de la mapificación mental.

Por ejemplo, en La Ciudadela, un poblado rural sobre la ruta JuárezSantiago de 118 habitantes en las cercanías de Juárez, Nuevo León, en
México, es común que los propietarios, que poseen derechos comunales desde la época colonial sobre una porción de la Cordillera de la
Silla, utilicen esta tierra como un campo de pastoreo para el ganado en
época de estío, como un refugio para el ganado en la época de las heladas en el invierno, como lugar de caza (como estrategia de supervivencia y variación de la dieta) y como el sitio en el que se dotan de madera
(como combustible y material de construcción, principalmente) Es
notable cómo los habitantes de la comunidad, a pesar de no intervenir
ostensiblemente este paisaje, dependan tan estrechamente de él. Otra
cosa que es notable en esta comunidad es la diferenciación tan importante que existe entre esta área «natural» y lo que se podría considerar
como los lugares culturales de la comunidad: las siembras se circunscriben a las pequeñas propiedades y a los ejidos, mientras que las tierras
comunales permanecen aparentemente intocadas.
Sin embargo, a pesar de esta apariencia sería muy arriesgado el establecer una frontera del ecosistema cultural ateniéndose sólo a la evidencia física de los sitios edificados o en los que es notable la intervención humana en su conformación física. La gran dependencia que se
establece en los ecosistemas de asentamientos rurales con respecto al
derredor es un elemento a considerar para su lectura y la evaluación de
su grado de interacción con otros ecosistemas culturales, amén de que
es importante para definir la naturaleza de su espacialidad. Creo que
para entender al lugar cultural en el medio rural hay que partir de estu-

257

Un ecosistema de asentamientos rurales es un lugar cultural, es un
ecosistema en el que entran en interacción la naturaleza y los símbolos,
es el vehículo por el que se domestica lo ignoto, acaso, la frontera de lo
humano y lo no humano. Hay ocasiones en las que el ecosistema cultural sobrepasa al natural en extensión. Si podemos considerar como un
ecosistema muy cerrado al de las comunidades serranas del camino
Santiago-Arteaga es porque la evidencia nos ha hecho ver que los campesinos habitantes de las comunidades a lo largo de la ruta comparten
una serie de rasgos culturales y las zonas fronterizas de su ecosistema como veíamos- son pequeñas y escasas, ello motivado, sobre todo por
la naturaleza del emplazamiento del ecosistema, que se mete entre un
intrincado y abrupto sistema de valles en la Sierra Madre Oriental, que
conforman unas barreras formidables para la interacción con otros
ecosistemas. Sin embargo, los campesinos de ambos extremos de la
ruta no comparten las mismas estrategias de siembra y recolección de
las cosechas, dado que los medios naturales en los que habitan son
sensiblemente diferentes.
Uno de los aspectos que hacen que la dimensión de la frontera de
interacción entre los ecosistemas de asentamientos rurales cambie está
en función de la cantidad de conexiones que cada ecosistema posea,
ello es, la extensión de la red de caminos que se genere a su interior
junto con la extensión densidad y conectividad de las redes sociales por
las que se mueven los pobladores de estos espacios. Cuando hablábamos de que un ecosistema de forma agrupada posee menor cantidad de
zonas de interacción que uno en forma dispersa, nos referimos parcialmente a la forma física del ecosistema cultural; la medida de la dispersión de su forma 0a cantidad de conexiones que pueda establecer un
ecosistema con otros) tiene que ver en ciertos aspectos con la extensión y transitabilidad de la red de cam.inos, en un sentido muy general,
esta consideración aparta la posibilidad de compaúbilizar los criterios
de análisis del espacio geográfico de los ecosistemas naturales frente a
los culturales. La extensión de la red de caminos y su transitabilidad, así
como de los atributos correlacionados a estos de las redes de socialización, son una función que depende no sólo de la dimensión física de la
red, sino de su dimensión simbólica, de las maneras en que los habitantes rurales usan la red de camin·us y ias redes sociales y a través de éstas

�258

ADOLFO BENITO NARVÁEZ TIJERINA

interactúan con otras zonas rurales y de las interpretaciones del mundo
que estas redes permiten (el camino no sólo se transita, se viven en él
eventos que le marcan de forma indeleble, superponiendo así sobre las
dimensiones físicas las dimensiones de lo imaginario) ello pone el acento, como la posibilidad de entender este entrecruzamiento de lo físico y
lo simbólico, en la investigación sobre las representaciones del ambiente que construyen los habitantes del medio rural.

Bibliografia
BOILS, La casa ca,npesina en elpo,jiriato. SEP, México, 1982.
CERTEAU, Michel de, Giard, Luce, Mayol, Pierre, L, invención de lo cotidiano,
2. habitar, cocinar, Universidad Iberoamericana, ITESO. Guadalajara, 1999.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA
Lic. Ana Mercedes Narváez Tijerina
Facultad de Filosofía y Letras UANL
Universidad Complutense Madrid

DEGENNÉ, Alain, ''Un langage pour l'étude des réseaux sociaux" en L'esprit
des lieux - Localités et changement social en France, Ed. CNRS, París, 1986, 350p.
GATTI, Luis Maria/CHENAUT, Victoria, L, Costa Totonaca: cuestiones regionales JI, Cuadernos De La Casa Chata, SEP, México, 1987.
GRAFMEYER, Yves, Sociologie urbaine, Ed. Nathan, París, 1994, 128p.
JAYNES, Julian, "Cuatro Hipótesis sobre el origen de la mente", &amp;vista Cienciay Desarrollo, CONACYT, México, Vol. XVIII Num. 100, 1991.
MUNTAÑOLA, Joseph, Arquitectura co1110 lugar, Gustavo Gili, Barcelona,
1974.

NARVÁEZ, Adolfo, Crónicas de los viqjeros de la ciudad, ldearium, Argentina,
2000.
RAPOPORT, Amos, Vivienday cultura, Gustavo Gilí, Barcelona, 1974.
RULFO,Juan, Pedro Páramo, FCE, México, 1955.
RULFO,Juan, El llano en llamas, FCE, México, 1953.

X

avier Villaurrutia es un poeta mexicano que importa por varias
cosas, pero la más importante de ellas es quizá que forma parte
del grupo de intelectuales que introduce las vanguardias europeas a México, lo que permite el paso del arte mexicano hacia la moderrlidad. El vivir en el periodo posrevolucionario, cuando la política
o:ficialista ha impuesto una corriente que busca la creación ideológica
de lo mexicano, hace que tanto él como su grupo reaccionen, buscando
por sobre cualquier cosa su identidad. No un arte al servicio del estado,
sino un arte per se cuya premisa fundamental sea el goce de la creación.
Así, el autor es uno de los pocos que practican el concepto del poeta
total, en tanto que esta poesía es aplicada a cada uno de los campos de
su vida. Él mayormente escribe ensayo, crítica literaria y teatro, y sin
embargo es considerado poeta por sobre cualquiera de las otras disciplinas que toca, ya que, incluso, existen dibujos hechos por el artista.
En cuanto a sus conceptos sobre poesía en general Villaurrutia se
refiere primero que a cualquier cosa a los viajes, afirmando que para el,
viajar es una manera de nutrir la quietud, si se conserva la quietud en el
viaje.
Por eso prefiere nutrir el viaje con un movimiento tan lento que no
pueda distinguirse de la quietud. Quizá el viaje, así, resultaría más corto;
quizá sabía que resultaba más intenso.

�260

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Para él, la poesía ha sido el viaje alrededor del mundo, en vez del
"viaje alrededor de nuestra alcoba" 1 y quizá por esto, el tópico del viaje
introspectivo es recurrente. El erotismo y el sueño, la soledad y la noche, se manifiestan como reflejos de cosas materiales.
Él deseaba que la pasión estuviera en él, y la frialdad en los demás;
también dice que todo es una cuestión de forma. Desea para su poesía
la forma de ella misma, siempre diferente; la forma de los objetos que
describfa2 •
Asimismo, afirma que la gran preocupación de la poesía debe ser la
expresión del drama del hombre y este drama ha de ser verdadero, y
que toda la poesía no es sino un intento para el conocimiento del
hombre. Sin embargo, la expresión de este drama se logra más estrictamente con ideas; para que estas ideas tengan categoría poética, no
basta con enunciarlas en verso, sino que es preciso cristalizadas, de
manera que se vivan real y plenamente, consubstancialmente (Capistrán, 1994). "Nunca pondría en mi poesía una sola palabra sin un sentido exacto o bien que fuera puramente decorativa. Si he usado los
"juegos de palabras" es porque han sido precisos para expresar con
ellos alguna idea.3"
A partir de lo que conocemos con respecto a su espíritu profundamente crítico, se desprende el inherente perfeccionismo que formó
parte esencial de la personalidad del poeta; tanto su poesía como su
teatro y su crítica se rigieron por el control hasta en los más inequívocos destellos inventivos.
En cuanto a la muerte, tema esencial de la poesía villaurrutiana, sabemos que la ve como un hecho innegable en cuanto a la preocupación
y predilección por ella como objeto y sujeto de la poesía contemporánea. En México, los poetas de su generación coinciden, por caminos
diversos, haciendo de la muerte un tema sustantivo en su poesía, afirmando que la muerte, en los tiempos que se viven, es lo único que no
le pueden quitar al hombre, ya que éste la lleva dentro como el fruto
lleva a la semilla. El título de su libro, Nostalgia de la nJUerte, se desprende
del juicio que afirma que la muerte, también, es una patria a la que se

1

Javier Aranda Luna, Lospoetas de Carlos Pellicer. 14/ 04/ 02
http:/ /www.jornada.unam.mx/ 2002/ feb02/020213/ 05aa1cu1.php?origen=opin
ion.html
2
Miguel Capistrán, Miguel, Los Contemporáneos por sí mismos, Lecturas Mexicanas,
No. 93, tercera serie, Consejo Nacional para la cultura y las artes, 1994.
3 Aranda, 2002.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

261

vuelve, ya que la muerte es algo ya conocido por el hombre.4 '~sí muerto, el tiempo lo siento intacto, claro, definitivo, sin un rekímpago, sin una penu1J1bra,
como si estuviera bañado con su luZ: " 5
Particularmente, Villaurrutia entendió el clima de la noche, y es quizá a partir de esto que la clave de su poesía es el Nocturno, y dentro del
Nocturno, la muerte. Para él, una característica esencial del hombre
moderno es la de morir y asistir a su propia muerte, de vivirla auténticamente todos los días (al menos él) teniendo la posesión de la angustia
y del misterio que esto produce. El poeta lírico, afirma, es sólo dueño,
sin embargo, de un tema que repite indefinidamente, pero esa repetición hay que entenderla en altura o en profundidad, siempre verticalmente. De sus poemas, dice que en ellos busca un movimiento tan
lento que no se distinga de la quietud; a este juicio, Celestino Goroztiza
se o.p one definitivamente diciendo que el movimiento era tan rápido
que no se distinguía de la quietud (Capistrán, 1994)
Todas estas afinnaciones, propias y ajenas, definen su poesía a partir
de la vida propia, cuya concepción va cambiando como lo hace su historia personal.
El poemario "Nostalgia de la Muerte"
Esta obra resulta de particular interés por el hecho de haber sido escrita por uno de los artistas que formaron parte del único grupo que se
aparta del modelo institucionalista del gobierno, y que sin embargo
tiene como tema central uno que es mexicano por antonomasia, en
tanto que el t~ma de la muerte es fundamental para el mexicano desde
tiempos prehispánicos, pero innovando en cuanto a la forma en la que
este tema es descrito, tomado y retomado casi hasta el cansancio, viendo de este tema tantas caras como caras pueda tener un enorme poliedro inacabable.
Con referencia a este apartarse del modelo ideológico gubernamental, tenemos que "Los verdaderos ,naestros de este gmpo de inquietos escritores
no eran los poetas mexicanos sino los escritores franceses -Apollinaire, Cocteau,
Gide, Proust- los ingleses, sobre todo Eliot,y los italianos, Pirande/lo ante todo" 6•
4
5

Ídem.

Mónica Mateos-Vega. Se inaugura exposición acerca de las diferentes facetas
creativas del poeta; El quehacer aróstico· de Xavier Villaurrutia trasciende la mera
descripción de la muerte. 14/04/ 02.
http:/ /www.nuclecu.unam.mx/ -jomada/010509.dir/ 04an1cul.html
6 El Gmpo de "Contemporáneos'~ 14/ 04/ 02.

�262

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

Resulta por lo tanto paradójico que siendo funcionarios públicos lo que les permite realizar bastantes de sus publicaciones- se aparten
del modelo que el gobierno pugna por crear, y muestren una nueva
manera de ver y de hacer arte que se refleja no sólo en su obra, sino
también en su postura ante la crítica y como críticos en sí, puesto que
son ellos, el grupo Contemporáneos, quienes inician dentro del país la
disciplina de la crítica de arte de manera mucho más seria, utilizando
para ello sus revistas literarias.
Esto, aunado a la figura específica del poeta más activo en cuestión
intelectual de todo el grupo, puesto que hace teatro, ensayo, poesía,
artículos periodísticos, critica de arte y en algún momento hasta dibujo,
hace que su obra tenga particular interés puesto que en ella convergen
las teorías expuestas por el grupo sobre una nueva y moderna poesía
mexicana, mismas que se identifican tanto en sus ensayos de crítica
como en la Antología de la poesía mexicana moderna, publicación que en la
que el grupo expone su "manifiesto literario" a partir de los criterios de
selección que utilizan para incluir o excluir a poetas considerados como
angulares dentro del desarrollo de la poesía nacional.
Villaurrutia definió la poesía como un ''Juego difícil, de ironía e inteligencia" En su primer libro predominan los juegos de palabras y de
ideas. Después, la emoción se somete a la vigilancia de la inteligencia y
logra un equilibrio entre ambas facultades. El poemario Nostalgia de la
muerte1 (publicado por primera vez en 1938) no trata de una muerte
genérica, sino de nuestra propia muerte, padecida, transformada en
bella nostalgia, porque el drama de sentirse perecedero no puede permanecer sólo como angustia.
La obra poética de Xavier Villaurrutia no es prolija, ni abarca grandes volúmenes, tal y como ocurre con su ensayística, su obra crítica o
incluso las páginas que dedica al teatro. Sin embargo, siempre ha sido
considerado un poeta antes que ensayista o dramaturgo.
El propio título de su poemario principal es importante porque exhibe una de las preocupaciones fundamentales tanto del grupo de Contemporáneos como de otros escritores de la misma generación, pero
que recibió en Villaurrutia un tratamiento único.
El haber terminado su vida después de un trágico accidente a los 47
años no permitió que continuara escribiendo. Después de esto, sus

http://www.arts-history.mx/ travesia/ postS.html#cont
7
Xavier Villaurruria, Nostalgia de la muerte, FCE, México, 1984.

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

263

amigos publican un volumen en el que se reúne su obra completa8
donde podemos darnos cuenta, después de una lenta revisión, que murió en la etapa más importante de su carrera, ya que se encontraba en
plena madurez lireraria.

El título del poemario: Nostalgia de la muerte
Una de las preocupaciones principales del grupo de poetas al que pertenecía Villaurrutia, sobre todo al momento de escribir algunos de sus
textos poéticos, era el tema de la muerte. Como sus compañeros, Villaurrutia lo explora, pero desde una de las perspectivas más innovadoras: la de la nostalgia.

Lo sorprendente es el hecho de que se hable de nostalgia producida
por un evento que aún no ocurre, a pesar de que el propio Villaurrutia
mencionó en alguna ocasión y hablando de su propia poesía que la
muerte es una patria a la que se vuelve, como si se tratara, según su
propia descripción, de un vacío existencial, una nada perpetua y sin
medida de la que se emerge al nacer, para regresar a ella cuando se termina el ciclo vital. Esto permite, puesto que es un lugar ya conocido, el
sentimiento nostálgico.
Todo poeta, como visionario y profeta, ve lo que a los demás permanece vedado. Villaurrutia, a través de sus textos, nos permite ver un
mundo al que, profetiza, llegaremos seguramente, por el cual él siente
nostalgia. Este mundo, como cualquiera que habite el ser humano es
visto y explorado desde diferentes perspectivas, que son vistas a través
de las modificaciones que se observan en el comportamiento del yo
poético, que cambia su perspectiva de un texto a otro, dándonos diferentes visiones e interpretaciones del tema central.
El título, más que otra cosa, es una invitación en tanto que provoca
la curiosidad del lector, quien instintiva y culturalmente teme a la muerte. ¿Cómo es posible sentir nostalgia por algo qu~ provoca temor?
·Qué mundo puede ser éste en el que el poeta se siente confortable,
~undo al que, generalmente, no se desea llegar a menos que un terrible
estado emocional se asiente en el alma del que así lo expresa?
Semánticamente el que estas dos palabras aparezcan asociadas resulta sumamente ~teresante. Desde el punto de vista de la retórica,
estamos hablando de una metáfora sintáctica, en tanto que se asocian
s Xavier Villaurruria. Obras. Colección Letras Mexicanas, FCE, primera edición
1953.
,

�ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN lA POESÍA DE
XAVIER VILlAURRUTIA

dos términos semánticamente sinúlares; la muerte produce diferentes
sentimientos en el que la experimenta de manera indirecta: dolor, au-

q~e, viéndose a sí mismas una frente a otra, o presintiendo su existenc_1a, no s~ ~econocen. Esta falta de reconocimiento es uno de los matenales poettcos a través del cual se produce la ansiedad y la angustia que
se denota al lee~ el texto, en donde la tranquilidad vuelve cuando estas
dos caras del nusmo yo se reconcilian, por lo menos de forma temporal.

264

sencia, tristeza, y nostalgia.
La singularidad de la construcción surge a partir de que esta nostalgia, en lugar de ser producida a raíz de que se ha experimentado la
muerte, emana de la misma muerte, lo que le confiere a ésta un valor
diferente, ya que toma la dimensión de algo ya vivido que debió ser
agradable en tanto que se desea volver a experimentarlo.
Cuando consultamos los apartados, aparecen tres subtítulos: Nocturnos, Otros Nocturnos, y Nostalgias. Cuando la muerte ocurre, uno de los
primeros sentidos que se pierde es la vista, por lo que la muerte es,
primero que otra cosa, oscuridad; esta oscuridad se vive diariamente en
el transcurso de la noche. En esta noche también transcurre la etapa
del sueño, de la inconsciencia: otra de las características que acompañan a la agonía. Durante este periodo de oscuridad e inconsciencia
ocurren todo tipo de sucesos que, vistos a plena luz del día, pudieran o
no estar poblados de una profunda irrealidad a partir de que el cerebro
humano, que no descansa, crea todo un universo de imágenes que vierte en lo que denominamos sueños. Estos traducen las vivencias diurnas, y los sentimientos reprimidos a imágenes que el ser consciente
pueda conocer sin que su razón se vea afectada en el proceso, y solamente el psicoanálisis se ha dedicado a interpretarlos. Para el poeta,
este universo de temores, dudas, odios, miedos y amores prohibidos
representa los fantasmas que le visitan para atormentarle o para darle, a
lo largo de tan pocas horas, el alimento vital que su alma necesita para
crear.
Por esto, en la noche se ocultan para el poeta los espectros y las
sombras, reales e imaginadas, que han sido vividas durante la dolorosa
vigilia o la inconsciencia que semeja la muerte. Durante la noche, por
tanto, es más posible morir que durante el día. Durante la noche llena
de peligros y sucesos desconocidos, cuando se recibe la visita de los
fantasmas y los demonios que atormentan. Por tanto, y más que ninguna otra cosa, lo que se explora es esta noche prolongada y profunda,
multidimensionada a partir de los Noct11rnos, que no terminan ya que se
vuelve necesario retomarlos en una segunda exploración: Otros Noct11rnos. Y cuando se piensa que se ha vivido todo, se produce la nostalgia,
que también se nutre de diferentes fantasmas en el apartado que se
titula Nostalgias.

Esto crea, por tanto,_una nueva forma de simbolización que merece
tratarse de forma especial, después por supuesto de la exploración estructural puesto que lo más externo de la obra, lo primero que tenemos
enfre~te, e~ esta estructu~a, es~e andamiaje en el que se construye la
o~ra literana de manera mtenc1onal y que utiliza todo tipo de herranuentas encontradas para crear nuevas formas de significación.

El afán de experimentación: La estructura de los poemas
De acuerdo a la ~vi~ión que presenta la edición que publica el Fondo
de Cultura Econonuca, tenemos que la obra se divide en tres partes:
Noct11rnos, con 11 poemas; Otros Nocturnos, con 8 poemas, y Nostafgjas,
con 7 poemas, lo que da un total de 26 textos poéticos.
. , Consi~erando que "en la estrofa castellana, además de la acumulacton de ritmos que po_t~ncia la expresividad estrófica, puede anotarse
como factor de re~ev~eton expresiva el hecho manifiesto y constante de
que_ ~os ~actor~s ntnucos se concentran y organizan en torno a la infleXIon distens_1va de c~da uno de los grupos melódicos de versos, [ya
que] la arm~rua que dimana de la composición de elementos rítmicos
en un
total, (que] multiplica los efectos expresivos de la cadena fo_ruca , s~ ~el:e relevante analizar y determinar el lugar donde
se localiza_ el axis _ntmJco y el tipo de estrofa que se utiliza en los poe~as _de V:~:urr~tta, puesto_q~~, tomando los textos como "juegos de
1nteligenc1a setun la descnpcton de su propio autor -esto es realizad~s en plena conciencia-, este es uno de los niveles de experimentac1on con los que juega el poeta.

:º~º ~r1º

El acomodo_ de los textos, después de analizar lo anterior, es relevante e_n el sentido de que el autor juega con la homeometria y la heter?°:etrta de man~ra que ~ste acomodo también forma parte del juego
ludico de la experunentac1ón poemática.

9

Rafael ,d~ Bal~ín: ~isten1a de Rítt11ica Castellana, Tercera edición aumentada, Biblioteca Romaruca Hisparuca No. 64, Ecl. Gredos, Madrid, 1975.
.

Esta exploración mulridimensional se da incluso desde vivencias
oníricas en las que el yo poético se convierte en dos caras del mismo yo

265

�266

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

Como si fuera un círculo -un ciclo que se repite de manera continua- el autor utiliza la homeometría como característica principal de
los ;ersos del primer apartado, para abrirse a la experimentació_n del
verso libre total -rítmica y léxicamente libre- en la segunda, volviendo
a la homeometría primigenia en la última parte.

267

2 paraestrofas
Nocturno de la Alcoba
Cuando la Tarde
Estancias Nocturnas

36 versos en 11 estrofas

Heterométrica

26 versos en 3 estrofas
20 versos en 5 estrofas

Heterométrica
Homeométrica

Considerando estos datos estructurales, el poemario puede ser descrito de la siguiente manera:
PRIMERA PARTE· NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
Homeométrica
38 versos en 6 estrofas
Nocturno
Horneométrica
20 versos en 5 estrofas
Nocturno Miedo
lsométrica
18 versos en 5 estrofas
Nocturno Grito
Nocturno de la Esta- 13 versos en 3 estrofas
tua
33 versos en 1 estrofa de
Nocturno en que
2 partes
nada se oye
36 versos en 9 estrofas
Nocturno Sueño
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Preso
3 partes
38 versos en 1 estrofa de
Nocturno Amor
5 partes
1Oversos en 1 estrofa de
Nocturno Solo
2 partes
41 versos en 12 paraesNocturno Eterno
trofas
Nocturno Muerto

14 versos en 4 estrofas

Homeométrica
Heterométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Isométrica
Heterométrica
Homeométrica;soneto

SEGUNDA PARTE· OTROS NOCTURNOS
TIPO DE ESTROEXTENSIÓN
POEMA
FA
30 versos en 10 estrofas Homeométrica
Nocturno
Nocturno en que
Heterométrica
48 versos en 3 estrofas
Habla la Muerte
Nocturno de los An- 63 versos en 1Oestrofas Heterométrica
geles
53 versos en 11 estrofas Heterométrica
Nocturno Rosa
56 poemas en 9 estrofas y Heterométrica
Nocturno Mar

TERCERA PARTE: NOSTALGIAS
TIPO DE ESTROPOEMA
EXTENSIÓN
FA
Nostalgia de la Nieve 27 versos en 5 estrofas
Heterométrica
Cementerio en la
21 versos en 4 estrofas
Heterométrica
Nieve
49 versos en 9 estrofas y Heterométrica y
North Carolina Blues
8 paraestrofas
homeométrica
43 versos en 5 estrofas y
Muerte en el Frío
Heterométrica
7 paraestrofas
Paradoja del Miedo
60 versos en 8 estrofas
Heterométrica
12 versos en 1 estrofa de
Volver
Homeométrica
4 partes
100 versos en 1OestroDécima Muerte
Homeométrica
fas
De este primer acercamiento, y de la observación del manejo de la
puntuación dentro de los textos, hay que precisar que algunos de los
poemas monoestróficos de la primera parte presentan al inicio de cada
verso -con excepción del primero- el uso de la minúscula en tanto que
se trate de un sólo contenido temático; cuando el contenido temático
cambia o evoluciona, el siguiente verso empieza con mayúscula, aunque no exista el renglón en blanco que comúnmente divide las estrofas.
Este tipo de división, considerada parte y no paraestrofa, se encuentra en los poemas que no poseen puntuación al final del verso, como el
Nocturno en que nada se qye, versos 15-18:

.. .dentro del aire de vidrio
dentro delJuego lívido q11e corla como elgrito
Y en elj uego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz...
En los que si presentan el uso regular de la· puntuación, como el
Nocturno Solo, versos 3-6, estas partes se distinguen coi:i mayor facilidad,
ya que, aunque no exista el renglón en blanco, el sitio donde debería

�268

269

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

colocarse se encuentra señalado por el punto final en el verso que cierra una idea, y mayúscula al inicio del siguiente verso:

En estos poemas -poliestróficos o monoestróficos-, Villaurrutia
utiliza la rima aunque no como un recurso indispensable; así, encontramos poemas en los que se utiliza en algunas estrofas y en otras no, a
pesar de que se trata del mismo texto. Como ejemplo de esto podemos
mencionar las primeras dos estrofas del Noc/111110 Sueño, donde si existe
un cierto esquema de rima consonante, ya que en los versos uno, tres y
cinco se encuentra, mientras que en los versos dos y tres no. En la segunda estrofa, el esquema cambia, puesto que el verso seis, siete y nueve terminan con el fonema (o]; aquí, a pesar de que coincide esta vocal,
no es posible considerar que existe la rima (ni asonante ni consonante)
puesto que la otra vocal, la anterior inmediata, no coincide de un verso
a otro, lo que no sucede con los versos ocho y diez, donde nuevamente
encontramos rima consonante.

líquida sombra en q11e me hundo,
vado delpemamiento.
Y ni siquiera el acento
de una voz indefinible

En cuanto a la extensión, ésta se vuelve mayor en la segunda parte
en tanto que no se encuentran poesías con un desarrollo versal menor
a 20 versos. El uso del verso libre (métrica y léxicamente) se vuelve
más importante que en la parte anterior o en la subsecuente, puesto
que en la tercera parte la heterometría sigue siendo la característica
sobresaliente.
En el poema North Carolina Blues, la característica predominante de
las estrofas es la heterometría, mientras que las paraestrofas son
homeométricas. El esquema es válido para casi todo el poema; solamente una estrofa, la número dos es homeométrica, como las paraestrofas, que en este caso específico también pueden denominarse estribi-

Abría las salas
prof1111daselsueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

llo.

Del barco del cielo
delpapelpautado
caía la escala
por donde mi cuerpo
bajaba

Los dos últimos poemas -Volver y Décima Muerte-, cierran el ciclo
volviendo a la homeometría de la primera parte. Décima m11erte, se encuentra formado por 10 décimas monoestróficas homeométricas, aunque no necesariamente de una sola parte: tenemos que la número 1, la
número 2, la número 9 y la número 1O constan de dos partes -y no
paraestrofas-, mientras que todas las demás son de una sola parte.
Es importante, en esta etapa, observar que el poemario se encuentra
escrito en verso libre casi en so totalidad, ya que existen dos poemas
isométricos, que se adaptan al modelo de la décima castellana regular
descrita por Tomás Navarro Tomás 1°.
En cuanto al tipo de verso que utiliza Villaurrutia, tenemos que se
trata de verso libre, por el que entendemos:
. . .aquel que suele emplear juntamente desde las medidas [silábicas]
más breves a las más extensas [cuyos] acentos prosódicos de los conceptos principales dan lugar a grupos rítmico-semánticos que se suceden con relativo compá~, [correspondiendo] a veces a metros regulares, [donde] de ordinario no se hace uso de la rima ni de la estrofa11•
10

Tomás Navarro Tomás, Arte del Verso, Colección Ideas, Letras y Vida, Compañía General de Ediciones, México, 1959.
11 Íde111.

Así mismo, encontramos otros poemas en los que este recurso poético desaparece totalmente, como en el Nocturno de los ángeles, del que se
transcribe la estrofa número 7 en tanto que es una de las más extensas
-en cuanto a número de versos que la componen-, y que además
combina mayor número de metros, puesto que hay versos que tan sólo
cuentan con cuatro sílabas, mientras que otros tienen dieciocho:
¡Son los ángeles!
ha bqjado a la he"a
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el esp~jo del cielo,
m barcos de humoy sombra,
afundirsey confundirse con los mortales,
a rendir susfrentes en los muslos de las mr!feres,
a dyar que otras manos palpen sus cuerposfebrilmente,
a defar que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cen-arse los labios de una mistt1a boca,
afatigar su boca tanto tiempo inactiva,

�270

aponer en libertad sus lenguas defuego,
a decir las canciones, losjuramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangrey el deseo.

En lo que al uso de la estrofa se refiere, es un recurso que el autor si
utiliza con frecuencia. Solamente cinco poemas -de 26 que forman el
total del libro- son monoestróficos, mientras que los otros 21 si utilizan este recurso para exponer su desarrollo.
Utilizando una vertiente analítica del versolibrísmo que aparece por
primera vez en 198512, podemos acercamos al texto de manera un poco más profunda, en otro de los niveles de experimentación que sirven
al poeta para expresarse. Observando los textos de manera sucesiva,
podemos darnos cuenta de que el autor utiliza varías vertientes versolibrístas de forma alternada, que son: el verso libre métrico, la versificación libre fluctuante, la versificación libre estrófica, canción libre, versificación paralelística y verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas.
Como resultaría demasiado extensa la trascripción de los poemas
completos para ejemplificar cada uno de los tipos de verso libre, únicamente se pondrá un ejemplo claro que denote la aparición de las
características que se señalan como fundamentales de acuerdo a la definición encontrada de cada uno.

El verso libre métrico

¿Qué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra
y el sueño que me han robado?

La rima, que si aparece en las tres estrofas, presenta esquemas diferentes en cada una, razón por la cual se considera que se trata de verso
libre métrico y no de verso métrico tradicional.
En la primera estrofa, versos 1 y 2, esta rima es de tipo consonante,
puesto que la última sílaba acentuada observa el fonema vocálico [o];
en la segunda estrofa, en los versos 3 y 5 también hay rima consonante,
puesto que ambos versos terminan con el fonema [a]; en los versos 4 y
6 la rima es asonante, puesto que ambos versos terminan con la sílaba
-ando.
En la estrofa número tres el esquema de la rima vuelve a cambiar.
Los versos 7, 8 y 10 presentan rima consonante, puesto que ambos
terminan con el fonema [o]; el verso 8 y el verso 10 tienen, entre sí,
rima asonante, puesto que ambos terminan en la sílaba -ado. El verso
9, sin embargo, se sale del esquema mas o menos regular que se había
presentado, puesto que en esta estrofa es el único que termina con el
fonema vocálico [a].
Por otro lado, no presenta quebrados en el metro de base, puesto
que todos los versos son octosílabos. El esquema acentual, sin embargo, si es irregular, puesto que no todos los versos se acentúan las mismas sílabas.

El verso libre métrico, definido como aquel "que aparece normalmente
rimado arromanzado casi siempre, o bien con asonancias o consonancias de libre distribución, [y que] suele carecer de disposición estrófica
(aunque James Freyre la utiliza) y admite quebrados en el metro de
base si éste es largo" (Paraíso, 1985) se utiliza en Volver y Nocturno Grito. Por ejemplo, en las primeras tres estrofas de Nocturno Grito -penta
estrófico- se observa lo siguiente:
Tengo miedo de mi voz
y busco f!Ji so111bra en vano.
¿Será mía aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?
¿Y mía la vozperdida
que va la calk incendiando?

2

5

Paraíso, El verso libre hispánico, Gredos, 1985.

1 3 7
2 5 7

/-/--- /
- /
/ /

3 5 7
2 7

-//-/- /
- / _-_ - /
- /
- / - - / /

2

7

2 4 7

- / - /

1 3
12 Isabel

271

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

ANA MERCEDES NARVÁEZ TUERINA

4 6 7

-

/ - f /- /

/

�272

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

2

10

2
4

7
7

-

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

/ - / - /

/
/
-/--- /

2 7

5

6
7

8
3
2

5
5
4
4

7
7
7
7

--/-/- - / - / - / - - - - / -

/
/
/
/

9

10
11
12
13

15

2 5
2
3 5
1 4

7
7
7
7

/

/

/
/
-/---- /
--/-/- /
-

- -

-

/ - - / -

14
15

16
17

18
19

Si existe una distribución estrófica, pero esta tampoco es regular,
puesto que hay cuatro estrofas que agrupan cuatro versos cada una, y
una sola que agrupa dos versos.

El verso libre fluctuante
En lo que se refiere a la versificación libre fluctuante, que es definida
como aquella que "tiene un metro de base, en torno al cual giran los
otros metros, por aumento o disminución de sílabas con respecto al
metro-patrón, [cuyo] metro es variable según los autores y el tono más
grave o ligero de la composición (Paraíso, 1985) se concluye que los
poemas Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Sueño, Nocturno
Muerto y Nocturno (Otros Nocturnos) pertenecen a esta variedad, en
tanto que son los que utilizan menor número de variaciones métricas;
Nocturno (de Nocturnos) posee una base heptasilábica, en tanto que es
el metro predominante, combinando, de manera alternada, este metro
con trisilabo, tetrasílabo o pentasílabo de la siguiente manera:
1

2
3

4

Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra;
elplacer que revela,

7
7
3
7

/
/
/----rn
-

-

- -

- /

--/-- /

el vicio que desnuda. 7
Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a interoalos enciende,
elgnto de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

7
7
7
7
7
7
7
3

Todo lo que el sikncio
hace huír de las cosas:
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de lapieL

7
7
7
7
7
4

273

/

-

'

/

/ /
/ - ¡ ·_ - /
/ - /
- / /
- - /
/
- / /
- - /
/
- /

/

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/
/
/
/
/

- -

/ - /
- / -

/
/

-

Aunque no existe precisión ni constancia en el verso corto puesto
que se alternan el trisilabo, tetrasílabo y pentasílabo conforme las necesidades del autor, se halla una regularidad rítmico acentual que indica
que la fluctuación es regular. De la segunda estrofa, los versos 6, 7 y 8
se encuentran acentuados en la primera silaba; los versos 9, 10, 11 y 12
alternan acentos en 2ª y en 3ª de manera sucesiva; en la siguiente estrofa, los versos 14 y 15 nuevamente acentúan la primera sílaba, y a este
acento se suma nuevamente el juego de acentuación en 2ª y en 3ª entre
los versos 15 y 16; por otro lado, los versos 17 y 18 acentúan, ambos, la
3ª sílaba.
En el poema Nocturno Sueño la regularidad es mayor, puesto que allí
solamente se alternan el hexasílabo y el trisílabo en las estrofas 1, 2 y 3;
las demás estr0fas utilizan el hexasílabo únicamente:

1
2

3
4
5

6
7
8

Abría las salas
profundas el sueño
y voces delgadas
corrientes de aire
entraban

/

6
6
6

- /
-

/

6

-

/

-

/

- -

-

-

/

-

- - -

3

Del barco del cielo 6
delpapelpautado 6
caía la escala 6

,_

/

-

/
/
/
/
/

/
/
/

�274

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

9
10

por donde mi cuerpo 6
bajaba 3

- /

15

Me robó mi sombra
la sombra cen-ada
Quieto de silencio
oí que mis pasos
pasaban

6

- -

6

-

16
17

18
19

6

6

3

-

/

-

/

/ /

-

-

/
/
/
/
/
/
/

En cuanto al esquema acentual, hay más regularidad que en Noaumo
(Nocturnos), puesto que en la primera estrofa encontramos acentuada,
en todos los versos, la segunda sílaba. En la segunda, hay tres versos (6,
8 y 9) que acentúan nuevamente la segunda sílaba, mientras que en la
cuarta solamente dos versos, el 16 y el 18 poseen la segunda sílaba
acentuada. Esta fluctuación acentual, junto con la medida estrófica
(variable en el número de versos formantes de cada una: 5, 5, 4, 5, 5, 4,
4, 2, 2) es lo que permite calificar como versolibrista este poema, y no
como alguna de las variedades métricas regulares que suelen presentar
algún tipo de fluctuación, y que Tomás Navarro considera como verso
semi libre.

El verso libre estrófico
Por lo que respecta a la versificación libre estrófica, tenemos que ésta
"agrupa los versos del poema en bloques estróficos, generalmente de 4
en 4 versos (por ser la estrofa de 4 versos la más frecuente en castellano), más raramente de 3 en 3, de 5 en 5, 6 en 6 u otros conjuntos. Se
distingue de las estrofas tradicionales por ser irregular (fluctuante o
amétrica) Puede recibir rima consonante, asonante (arromanzada o no),
o carecer de rima" (Paraíso, 1985) Este tipo de esquema versolibrista es
utilizado únicamente en dos poemas, en tanto que sólo dos mantienen
la misma cantidad de versos en las estrofas sucesivas; estos poemas son
Estancias Nocturnas, con cinco estrofas de 4 versos cada una, y Décima
Muerte, formada por 1Odécimas. Se omite la trascripción de este último
poema por ser demasiado extensa, por lo que es preferible para nuestro
(m ejemplificar con Estancias Noa11mas, que además presenta un esquema de rima asonante alterna(considerando el seseo en el español de
México, que utiliza el mismo fonema para las grafías s y z) con esquema ABAB CACA DEDE FGFG HIHL
En lo que a la medida versal se refiere, encontramos tri.decasílabos,
tetra decasílabos y penta decasílabos, alternados en el siguiente orden:

1 SONÁMBULO, dormidoy despierto a la vev
2 en silencio recon-o la ciudad sumergida.
3

¡Y dudo! Y no me atrevo apreguntarme si es
4 el despertar de un sueño o es un sueño mi vida.

5 EN la noche resuena, como en un mundo hueco,
6
7

8

el mido de mis pasos prolongados, distantes.
Siento miedo de que no sea sino el eco
de otrospasos ajenos, que pasaron m1¡1cho antes.

9 MIEDO de no ser nada f!lás que unjirón del
10 sueño

275

13

14
15
15
14
14
13

15
14
13

11 de alguien-¿de Dios?- q11e sueña este mtmdo
12 amargo.

15

Miedo de que despierte ese alguien-¿Dios?-, ei
13 dueño
14 de un sueño cada vez másprofundoy más largo.

14

15
16 ESTRELJ.A que te asomas, temblorosay despierta,
17 tímida aparición en el cielo impasible,
18 tú, comoyo -hace siglos-, estás heladay muerta,
19 mas por t11 propia luz sigues siendo visible.

20

13

13

15
13

14
14
14
14

¡SERÉ poivo en elpolvoy olvido en el olvido!
Pero alguien, en la angustia de una noche vada,
sin saberlo é4 mjo, aiguien que no ha nacido
dirá con mis palabras su noauma agonía.
Canción libre
Otro tipo de verso libre encontrado en el poemario es la canción libre
que " es~cturalm
_ ente, suele poseer rima asonante, y reforzar su carác-,
te~ mus~~al mediante estribillos (aunque éstos no son imprescindibles) y
reue~aaon de versos o motivos. La longitud de los versos s-uele ser
media o breve, co~o corresponde al tipo ligero de canción" (Paraíso,
19_85); el North Cariina Biues -del que se transcriben únicamente las tres
pnmeras_ estrofas con ~us respectivos estribillos- es el único poema
perteneciente a esta vanante, puesto que presenta estribillo, y rima asonante y consonante de la siguiente manera, teniendo en cuenta que se

�276

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

utilizan dos tipos de nombre para los versos que terminan con el fonema [a]: a asonante y a consonante, en tanto que hay algunos que repiten
exactamente las mismas consonantes y vocales y otros versos que no lo
hacen, esto con la finalidad de que un mismo fonema no quede representado por diferentes letras puesto que puede prestarse a confusión:

disminuyéndolas cuando aparece un trisílabo; escasamente se recurre a
otro metro, como en el caso del versos 6 y 18, por lo que se considera
de tipo fluctuante; ciertamente, el que los versos distintos se encuentren en lugares múltiplos de 6 aporta cierta proporcionalidad adicional.

277

La versificación paralelistica

#
verso
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11

12
13

1
1
I

¡

14
15
16
17
18
19
20

Tipo rima
a(asonante)
En North Carolina
b(consonante)
el aire nocturno
a(asonante)
es de piel humana.
b(consonante)
Cuando lo acaricio
me deja, de pronto,
b(consonante)
en /,os dedos,
b(consonante)
el sudor de una gota de A(consonante)
agua.
a(asonante)
En North Carolina

e

#
sílabas
6
6
6
6
6
4
9
6

Meciendo el tronco vertica4
desde las plantas de los pies
hasta las palmas de las
ntanos
el hombre es árbol otra vez.

D(asonante)
E
D(asonante)

9
9
9
9

a(asonante)

6

En North Carolina

d(consonante)
F(consonante)
f(consonante)
a(consonante)
a(consonante)
a(consonante)

6
9
6
6
7
3

a(asonante)

6

Si el negro sonríe
enseña granadas encías
y frutas nevadas.
Mas si el negro calla,
su boca es una rqja
entraña.

Una variante más del verso libre, más explotada en tanto que mayor
número de poemas pertenecen a esta vertiente, es la versificación paralelística, cuyo rasgo principal es que "implica un retorno ideológico,
bien en forma positiva o negativa. [Este] retorno se plasma frecuentemente en recurrencias sintácticas y en recurrencias léxicas o semánticas.
La versificación paralelística posee un fuerte andamiaje sintáctico y
semántico, que en ocasiones se expande incluso al plano fónico" (Paraíso, 1985) Una de las figuras retóricas más frecuentes en los poemas
de Villaurrutia es la enumeración, simple y compleja. Dentro de este
tipo de desarrollo poemático encontramos Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se Oye, Nocturno Eterno,
Nocturno de la Estatua, Nocturno en que Habla la Muerte, Nocturno Mar, Noctumo de la Aicoba, Cuando la Tarde, Nostalgia de la Nieve, Muerte en el Frío,
Paradqja del Miedo y Volver.
El poema en el que se destacan con mayor facilidad las figuras retóricas es el Nocturno en que nada se qye. La más importante es la enumeración compleja polisindética, como la de los versos 8, 9 y 1O:

sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una miraday una voz
o la que se obse!Va en los versos 14, 15 y 16:

dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro delfuego lívido que corla co,no elgrito

En North Carolina

Por lo que se refiere a la estrofa, nos damos cuenta que es muy variable: la estrofa 1 posee 7 versos, la dos cuatro, la tres 6, la cuatro 2, la
cinco 4, la seis 4, la siete 9 y la ocho 5; métricamente, se utiliza el he:xasílabo como base, aumentándo tres sílabas para formar eneasílabo, o

en donde lo que se enumera son, a su vez, figuras retóric~s pertenecientes al orden de la paradoja, puesto que los términos que se asocian
son semánticamente opuestos: tenemos agua que no mqja, aire que no es
libre, ya que se encuentra congelado, Juego que no posee color, y además posee la cualidad de cortar, serna que a su vez se asocia con el grito,
en donde la voz toma cuerpo suficiente para herir.
,

�278

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

La primera de las paradojas sugiere un lago congelado, que ,e~ visto ~ero como parte de un escenario; el aire de vidrio, congelado, ng:ido, sugiere un lugar en el que se encuentra en suspenso, mientras que,el J~ego
lívido sugiere un fuego fatuo, que tampoco es real, y que ademas ~ere
en lo más profundo, puesto que corta como el grito, en donde el gnto se
asocia a las palabras hirientes.
Más adelante, en los versos 19 al 22, encontramos que las enumeraciones cambian de forma, se vuelven más complejas todavía, dándonos
como producto un calembur:
y mi voz que madura
y mi voz q11en1ad11ra
y mi bosque madura
y mi voz quema dura

aquí, mediante un juego sintáctico y fonológico, el autor no~ describe ~a
maduración del yo poético, que primeramente toma mayor importancia
puesto que esta madurando, luego, una_ vez _q~e ha_ madurad?, se tr~sfigura en algo que quema, en algo no solo cálido, smo ademas a~~s1vo;
en el siguiente verso nuevamente encontramos una transformacron, ya
que ahora el asunto posee connotaciones se:imales, para volver, nuevamente a hablar de la voz que nuevamente se vuelve similar al fuego,
capaz de causar heridas que cicatrizan (como son las producidas por el
fuego) y que dejan una marca permanente.
En los versos 23 y 24 nuevamente se esta utilizando la enumeración
compleja polisindética para agrupar paradojas:

,,
como el hielo de vidrio
como elgrito de hielo
En los versos 26 y 27 encontramos un quiasmo, al que preferimos
señalar mediante el subrayado:

Por tanto, este es el sentido del poeta visionario al que se hacía referencia, uno que es capaz de describir lo incognoscible para volverlo
real, como si se tratara de estampas o pinturas que nos muestran no
sólo lo que no podemos conocer, sino además aquello de lo que, una
vez conociéndolo, no podremos dar testimonio alguno, tal y como
ocurre con el infierno de Dante, aquel que ha ilustrado por generaciones la forma del sitio en donde se encuentra el ángel desterrado por
Dios13.

Verso libre de imágenes acwnuladas o yuxtapuestas
El tipo de verso libre paralelístico se ve comúnmente mezclado con el
verso libre de imágenes acumuladas o yuxtapuestas que se caracteriza
por que "la recurrencia semántica de este tipo [...], favorito de las literaturas de vanguardia, se encuentra en las imágenes -metáfora, sobre
todo-. El poema de este tipo no presenta la trabazón sintáctica y léxica
del verso paralelístico; por el contrario, parece desligado, disperso, inconexo, extraño. Es porque su ritmo no radica en la forma versal ni en
la estructura sintáctico-semántica, sino en la red de imágenes afectivamente equivalentes, que traducen un especial estado anímico del poeta,
a veces lúdico, a veces inefablemente amargo" (Paraíso, 1985) este tipo
de verso libre se encuentra íntimamente relacionado con el desarrollo
poemático del tipo anterior, la versificación paralelística, razón por la
cual varios poemas de Nostalgia de la Muerte pueden ser clasificados dentro de cualquiera de estos dos apartados, o en ambos; estos son: Nocturno (Nocturnos), Nocturno Miedo, Nocturno Grito, Nocturno en que Nada se
Oye y Nocturno de la Estatua. Sin embargo, hay otros que se consideran
dentro de este tipo únicamente, como Nocturno Amor, Noctumo de los
Ángeles, Nocturna Rosa, Nostalgia de la Nieve y Cementerio en la Nieve.
Para ilustrar este tipo de verso se transcribe la primera estrofa del
Nocturno de los Angeles, donde se analizan las metáforas intentando desvelar su contenido:

el latido de un mar en el q11e no sé nada

1. Se ditia que las calles fll!Yen dulcemente en la noche.

en el que no se nada

2.
3.
4.
5.

A través de la utilización de estas figuras el autor nos describe un
lugar sin sonido y sin sombras: el de la muerte. ~ste sitio ti_ene que ser
aprehendido de este modo en virtud de que nadie ha descnto con certeza, en tanto que no puede conocerse como comúnmente se hace,
esto es, mediante la utilización de los sentidos (tacto, vista, oído, etc.)

279

XAVIER VILLAURRUTIA

13

Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que vany vienen conocen
porque todos están en el secreto
y nada se ganarla con partirlo en milpedazos

Véase como ejemplo en el sentido ilustrativo, puesto que, no es posible comparar a Dante con Villaurrutia, puesto que sus obras son diametralmente distintas.

�280

ANA MERCEDES NARVÁEZ TIJERINA

6. s~ por el contrario, es tan dulce guardarlo
7. y co111partirlo sólo con la persona elegida.

En el primer verso, cuando el verbo se conjuga utilizando el reflexivo en lugar de un tiempo simple, se nos empieza a dar la idea de un
universo ficciooado, que no ocurre en el mundo real.
En el mismo verso encontramos otra metáfora, que se utiliza para
describir las calles de la ciudad nocturna, que no suelen ser tan violentas como lo son en el día: las calles Jl19en dulcemente en la noche, en tanto
que el tráfico vehicular es menos denso, lo que permite apreciar a los
peatones, que en este caso son los que interesan.
En el siguiente verso se construye un universo intimista, puesto que
las luces que se describen no son tan vivas para poder darnos cuenta de la
realidad, desvelar el secreto.
El que exista un secreto requiere, primero, de la creación de un ambiente, como se mencionó con anterioridad, y de saber quienes son
exactamente los que poseen este secreto. Estos seres son, primero, los
noctámbulos -kJs hombres que vany vienen-, que buscan amor furtivo, un
amor que por ser ilícito tiene que buscarse de noche, solamente entre
aquellos que se encuentran dentro de ese secreto.
En este poema no se encuentran, como en el anterior, una sucesión
de figuras retóricas para trasmitir el mensaje. Lo que si se encuentra,
como se ha ilustrado, es una sucesión de imágenes capaces de presentar
al lector el escenario donde esos seres imprecisos y noctámbulos deambulan.

El yo poético
Y a se ha mencionado que el yo poético en estos textos también resulta
un material con el que se experimenta para expresar sensaciones o subrayar el ambiente que se crea con la asociación sémica de términos desemejantes.
Este yo poético en algunas ocasiones utiliza un tono masculino,
. como en el poema titulado Nocturno Grito, del que se transcriben la
tercera y cuarta estrofa:
;,Q,ué VOZJ qué sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la vozy la sombra

EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

281

y el sueño que me han robado?
Para oír brotar la sangre
de mi corazón CetTado,
¿pondré la orefa en mipecho
como en elpulso la mano?

Además del tono, se puede mencionar el hecho de que el espíritu no
está en el cuerpo, el yo ya no está en el yo: se oirá a sí mismo, para
comprobar su existencia, colocando la oreja en el pecho muerto del
cuerpo que se encuentra fuera de sí mismo.
Otro poema en el que el yo se encuentra frente a sí mismo es el Nocturno a la Estatua, en donde el yo no se halla a sí mismo a pesar de perseguirse en una vivencia claramente onírica para encontrarse en un
espejo, muerto y darse nueva vida amorosamente no fundiéndose en sí
mismo sino reconciliándose con su otra naturaleza, amándose pero no
integrándose:
Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera
y elgrito de la estatua desdoblando la esquina
Comr hacia la estatuay encontrar sólo el grito,
querer tocar elgritoy sólo hallar el eco,
q11erer asir el ecoy encontrar sólo el muro
y com:r hacia el muroy tocar un esp'!Jo.
Hallar en el espf()o la estatua asesinada
Sacarla de la sangre de su sombra,
[ . .] acariciarla cotno a una hermana i1nprevista
Yjugar con lasfichas. de sus dedos
[ . .] hasta oírla decir: ''Estqy n111erta de sueno'~

Este yo que ·se ha perdido, que se busca en el poema, es un yo femenino que finalmente se reconcilia con el yo masculino que la persigue, pero que forma parte de una misma persona puesto que se ve a sí
mismo reflejado en un espejo. Este yo femenino mencionado como la
estatua está tan reprimido que ha muerto, pero él lo revive mostrándole
compasión y cariño. Pero, reconciliándose, no se vuelve a _fundir con
él, con quien coexistirá corno si se tratase de dos personas distintas.
Este tono homosexual es más claro en el poema titulado Nocturno
Amor, en donde la atmósfera que se construye es de una ira clara por el
engaño del amante (versos 3 a 6, 16 a 18)

�282

ANA MERCEDES NARVÁEZ nJERINA
EL VERSO LIBRE EN LA POESÍA DE
XAVIER VILLAURRUTIA

... en tu respiración sigo la angustia del crimen
y caes en la red que tiende el sueño
Guardas el nombre de tu cómplice en los ojos
pero encuentro tus párpados más duros que el silencio ...
... Yo sé cuál es el sexo de tu boca
y lo que g11t1rda la avaricia de tu axila
y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja ...

En este poema los sentimientos tienen la potestad de tomar hasta
color de tan intensos: esta cólera se vuelve amarilla, tal y como lo describen los versos número 22 y 23:
... sino la cólera circula por mis arterias
amarilla de incendio en la mitad de la noche ...

En otras ocasiones, tenemos un yo poético espectador, como en el
poema Nocturno de los Ángeles, gue observa una atmósfera de bellos chicos gue andan de aquí a allá ofertando su belleza. Siendo el observador
un hombre, nuevamente la mirada es homosexual, pero divertida.

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!I1
JI

¡ ,, 1

Si cada uno dfjera en un momento dado,
En un solo una palabra, lo que piensa,
Las cinco letras del DESEO fonnarían una enorme cicatriz luminosa,
Una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación sería como un ardiente sexo
En elprofundo cuerpo de la noche,
O, mtjor, como los Gemelos quepor vezprimera en la vida
Se t11iran de frente, a los qjos, y se abrazanya para siempre.

Estos gemelos son dos personas idénticas no sólo en inteligencia sino también de forma física, como las descritas por Platón en su diálogo
Fedro o ei Amor, que representan el amor ideal, el amor entre iguales, el
amor homosexual. Un amor homosexual libre, socialmente permitido
puesto que las figuras iguales se abrazan, no se repelen. Se aceptan.
El Nocturno Eterno, siendo una alegoría, muestra un tono más reflexivo que lanza la mirada hacia el final de la existencia, cuando no
sólo la vejez se ha hecho presente, sino también la autodegradación
que el avance de la edad permite.
CuandlJ los hombres alzan los hombrosy pasan
o CHando dtjan caer sus nombres
hasta que/a sombra se asombra

283

Cuando un polvo más fino aún que el humo
se adhiere a los cnstales de la voz
y a la piel de los rostrosy a las cosas. ..

Esta caída que significa la vejez es tan terrible para su reflexión que
en ese entonces, cuando la vejez empañe la existencia, las palabras se
tornarán sombras de las cosas que significan, lo que añade al tono una
profunda tristeza sin esperanzas.
En el corolario que significa un poemario entero, ahondar en todos
y cada uno de los matices del yo poético, tan activo y cambiante, seria
materia para un análisis mucho más minucioso del gue se ha querido
ejemplificar.
Baste lo que se ha dicho para mostrar de forma descriptiva, con un
acercamiento interpretativo muy somero, la calidad de uno de los poetas mexicanos más activos cuyos textos poéticos son capaces de resistir
cualquier clase de análisis, sin que esto llegare a demeritar la belleza de
los mismos y el goce que se vive al leerlos, aún y cuando sean leídos
con la intención de analizarlos.
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LA DESHEREDADA, NOVELA DE
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SILVY,J.L.. Celebraremos. .. 14/04/02
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SOSA, Víctor. Poesíay critica de arte. 14/04/02
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Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estudios Humanísticos

SUÑÉN,Juan Carlos. Gmpo si.ngmpo. 14/04/02.
http:/ /www.abc.es/cultural/historico/ semana72/ fijas/libros/ escaparate_00S
.asp

S

i se toma en cuenta la fecha de la dedicatoria escrita aJ frente de la
novela, La desheredada fue concluida por Benito Pérez GaJdós en
1
el mes de enero de 1881. Terúa entonces el novelista canario, 38
años de edad y hacía 16 que había escrito, entre 1865 y 1866, una serie
de textos recogidos después con el titulo Crónica de Madrid, y en el primero de estos años su obre primeriza de teatro, titulada La expulsión de
los moriscos, lamentablemente perdida.2 A La desheredada le anteceden la
Primera y Segunda Parte de los Episodios Nadonales (20 obras) y siete
novelas (la primera: La fontana de oro, publicada en 1870). Después de
1881, Pérez GaJdós escribió otras 24 novelas, la Tercera, Cuarta y
Quinta Parte de los Epis~dios Nacionales (26 obras) y 23 obras de teatro,
más otros quince volúmenes de crónicas, memorias, viajes y crítica
literaria. Con excepción de La fontana de oro, dice Sáinz de Robles,
"puede asegurarse que todas las demás producciones de GaJdós se
publicaron en el mismo año en que fueron escritas, o un par de meses
después, si se terminaron de escribir con el último mes del año."3 De
acuerdo con este criterio, la Primera Parte de La desheredada se escribió
1

Para este trabajo se utilizó la edición de las Obras Completas de Benito Pérez Galdós, con Introducción, Biografía, Bibliografía, notas y censo de personajes galdosianos
por Federico Carlos Sáinz de Robles, Ed. Aguilar, S.A., Madrid, vol. I, 1950 y vol. IV,
1949.
2
Según la bibliografía de Sáinz de Robles, op cit. P. 197.
3 lbíd, p. 195.

�288

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

en los últimos meses de 1880 y la Segunda Parte en los primeros de
1881.

fin de establecer su posición sobre el arte de narrar y en general sobre
la novela.

Por la información que aporta el propio Pérez Galdós en el desarrollo de los acontecimientos narrados en La desheredada, la Primera Parte
transcurre entre los años de 1870 y 1871, hasta mediados o finales de
1873, y la Segunda Parte se ubica entre esta última fecha y el año de
1876 ó 1877. En aproximadamente seis años se cumple la singular historia de Isidora, protagonista de esta novela, víctima de sí misma y de
la circunstancia social que le toca vivir.

En el año de 1870 escribió, en un trabajo dedicado· a la obra de
Ventura Ruiz Aguilera, afirmaciones categóricas sobre el principal problema que en España impedía tener un desarrollo adecuado de la novela. Según Pérez Galdós, los novelistas españoles utilizan elementos
extraños a la condición propia, que en forma abundante ofrece lo necesario para crear una novela de costumbres, capaz de revelar lo caracteristico de la sociedad nacional. Añade que ocurre esto porque "los Españoles somos poco observadores, y carecemos por lo tanto de la
principal virtud para la creación de la novela modema."8 El problema
lo ubica, principalmente, en lo idealista característico de los escritores,
inclinados más a imaginar que a observar. Además la novela, para Pérez Galdós, sólo puede darse en un ámbito de paz y las continuas contiendas políticas alteran ese ámbito generando además un "pesimismo
terrible". ¿Y cuál es la parte de la sociedad nacional que el novelista
debe observar para realizru;. su trabajo literario? Es la clase media, que a
pesar de ser el modelo a seguir, es la más olvidada por los narradores.
"La novela moderna de costumbres -añade Galdós- ha de ser la expresión de cuanto bueno y malo existe en el fondo de esa clase, de la
incesante agitación que la elabora, de ese empeño que manifiesta por
encontrar ciertos ideales y resolver ciertos problemas que preocupan a
todos, y conocer el origen y el remedio de ciertos males que turban a
las familias. La grande inspiración del arte literario en nuestro tiempo
9
es dar forma a todo esto." Cuando afirmó esto Pérez Galdós todavía
no había iniciado sus Episodios Nacionales y sólo había escrito ' sus dos
primeras novelas, LJ:l fontana de oro (1868) y La sombra (1870). Puede
afirmarse, en consecuencia, que esta visión de lo que debía ser la novela española de su tiempo, impulsó su trabajo narrativo, orientándolo
hacia la realidad imperante en la vida nacional, o si se quiere, de la vida
madrileña. Seis años después de 1870 escribíó Doña Perfacta. Dos años
más y aparecen Mansela y La familia de León Roch y en 1881 La desheredada. Pasan los años y la visión de Benito Pérez Galdós se enriquece. En
su discurso de ingreso a la Real Academia Española, d~l año de 1897
(casi tres décadas después de aquel texto sobre la clase media, encontramos ya una concepción más amplia en su exposición sobre la teoria

Para el propósito de identificar la novela de Pérez Galdós en el contexto francés y español del movimiento naturalista, en el que se identifica esta obra, baste decir que en la literatura francesa y re~éndonos
sólo al máximo exponente de la citada corriente literaria, Emile Zola,
su primera gran novela, reconocida además como perteneciente al citado movimiento naturalista, Therése Raquin, se publicó catorce años antes, en 1867. Otras dos grandes obras del escritor francés, L'assommoir,
apareció diez años después, en 1877 y Naná en 1880, el mismo año en
que Pérez Galdós escribió La desheredada. En cuanto al principal ensayo
de Zola dedicado a explicar y fundamentar su teoría de la novela experimental, Le roman experimental, es del año 1880, mismo en que apareció

Naná.
En relación al ámbito español, merecen destacarse dos trabajos de
crítica, anteriores a la publicación de La desheredada, el primero de Urbano González Serrano, "El Naturalismo contemporáneo", de 1879,4 y
otro, de Manuel Revilla, "El Naturalismo en el arte",5 Posteriores a la
novela de Galdós, aparecieron "Del Naturalismo", de Leopoldo Alas
(Clarin),6 el año de 1882 y de Emilia Pardo Bazán La cuestión palpitante,
el año de 1883.7
No es muy extensa la obra de Galdós dedicada a exponer sus ideas
sobre la novela y el arte de narrar, pues la mayoría de sus ensayos y
escritos de critica literaria están dedicados a autores y obras. Sin embargo, hay algunos escritos dedicados a teorizar sobre estos problemas
y una lectura atenta permite recoger algunas reflexiones importantes, a
La Revista de Espaíia, Madrid, núm. 67, pp. 215-232 y 347-367.
LtJ Revista de España, Madrid, núm. 68, pp. 164-184.
6 Se publicó en siete entregas, en La Diana, Madrid, del 1º de febrero al 16 de julio de 1882. Recogido por Serge Beser, Leopoldo Alas: Teoríay crítica de fa novela española,
Ed. Laia, Barcelona, 1972, pp. 108-149.
7 Se publicó en varias entregas, del 7 de noviembre de 1882 al 16 de abril de
1883, en LtJ Época, Madrid.
4

289

5

8

"Observaciones sobre la novela contemporánea mo.d erna", en Benito Pérez
Galdós, Ensqyos de crítica literaria, selección introducción y notas de Laureano Bonet,
Ediciones Península, Barcelona, 1972, p. 116.
9 !bid, pp. 122-123.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

290

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de la novela española y el título mismo de su discurso, "La s~ciedad
presente como materia novelable", es ya un programa de_ traba¡o para
el ejercicio de narrar. Lo que llama la ate?ción _en esta idea sobre la
novela, es el valor que se otorga a la realidad circ~nd~nte ~orno elemento a considerar por el novelista para su traba¡o literano. Y au~
puede decirse que sorprende la certera afirmación u~ada para de~
el arte de la novela: "Imagen de la vida en la novela , escnbe Galdos.
Quien declara esto tiene ya la experiencia de toda una vida en e~ arte_de
novelar. Para entonces ya escribió 27 de sus 32 novelas, es decir, qmen
habla en la Real Academia Española sabe ya, sin ninguna d~da, 1~ que
significa hacer novelas y cómo éstas s~ alimen~n ,?e la vida nus~a.
Merece recogerse la idea completa de Perez Galdos: Imagen de ~a vida
es la novela -comienza diciendo- y el arte de componerlas estnba en
reconocer los caracteres humanos, las pasiones, las deb~~ades, lo
grande y lo pequeño, las almas y las fisionomía~, todo lo espmtual y lo
físico que nos constituye y nos rodea, el lengua!~ que es la ~arca de la
raza, y las viviendas, que son el signo. de t,10
familia, y la vestidura, que
diseña los últimos trazos de la personali&lt;;lad.
¿Qué falta aquí para completar la tarea, del q~e ,escribe nov~las, o
aun para identificar la novelística de Galdos? Qwza nada. Aqw te~emos una visión totalizadora de lo que fue el arte de novelar de Galdos.
En esta definición del arte de hacer novelas, nada sobra y quizá nada
falta. Desde lo más externo a la persona como es su vestido y su vivienda, hasta lo más profundo del alma, todo es asunto de la novela.
Si confrontamos estas ideas de Galdós sobre la novela, con las correspondientes a la concepción del naturalis~? literario francés, veremos que hay poca distancia entre ambas_ pos1C1ones, p~e~,en el fon~o,
lo que perseguía el naturalism~ era preosamente esa vis10n_ de la vida
humana sometida, como dijo Emile Zola, a los elementos 1mperantes
del medio y las circunstancias.
Podría recogerse otra idea de Pérez Galdós en su discurso de la Real
Academia de la Lengua. Se refiere a la rapidez con que ~e produce~}os
avances en el campo de la ciencia, al aparecer nuevos inventos y ~~l
mismo modo -dice- en el orden literario, parece que es ley de volubili. dad de la opinión estética y de continuo la vem~s pasa~ ante nu~s ~ros
ojos, fugaz y antojadiza como las modas de vestir. Y as1, en brevis1m?
tiemf)O, saltamos del idealismo nebuloso a los extremos de 1~ natu~alidad: hoy amamos el detalle menudo, mañana las líneas amplias Y vigo10

291

rosas tan pronto vemos fuente de belleza en la sequedad filosófica mal
aprendida, como en las ardientes creencias heredadas." 11 Esta rapidez
con que se dan los cambios y las posturas estéticas propicia diferentes
valoraciones y visiones de la tarea literaria. Pero lo que queremos hacer
notar es más bien la parte final de este pensamiento de Galdós, distante
de la postura naturalista, pues mientras ésta considera la obra literaria
en su valor fundamental, al margen de aspectos de forma o de estilo,
en Pérez Galdós lo que merece destacarse es que la rapidez en los
cambios se traduce en visiones diferentes, pero en todo caso lo que se
considera diferente es la "fuente de belleza" es decir, cambia la consideración de dónde se encuentra la belleza, pero ésta siempre está formando parte esencial de la obra literaria. En el naturalismo, en cambio,
lo que importa es la capacidad de la novela para mostrar las pasiones
humanas en su reacción a las fuerzas del medio y la circunstancia, dominantes en la conducta humana.
Así la novelística de Galdós se acerca, en algunas de sus obras, a la
concepción naturalista, manteniendo de todas formas alguna distancia
de los modelos de la literatura francesa; y por su parte, el naturalismo,
aunque se ubica claramente en un momento determinado de las letras
del siglo XIX, no es difícil encontrar en las manifestaciones novelísticas
anteriores, como es el caso de las novelas de Balzac, o de Flaubert o
Stendhal, presencias que pudieron identificarse con la corriente naturalista, en la medida en que la novela ha buscado, siempre, reflejar la vida
humana y sus conflictos.
*
La desheredada (1881), novela de Benito Pérez Galdós, narra sucesos
ocurridos en la década de los años setenta del siglo XIX. Cuenta la
historia de Isidora, jov.e n que por noticias recibidas de su tío el canónigo de Tomelloso, se considera heredera de la marquesa de Aransis,
cabeza de la familia de ese nombre. La marquesa sería su abuela y su
madre la hija de ésta, Virginia, muerta muy joven, quien tuvo una hija y
un hijo. Isidora tiene un hermano, Mariano y todo hace suponer a Isidora, con base en la documentación que posee su tío, que ella es la hija
de Virginia. Un muy breve resumen de la historia podría ser el siguiente:
La novela empieza en un manicomio, donde se encuentra recluido
Tomás Rufete, anciano cuya locura se manifiesta en sú permanente
posición de alto funcionario dedicado a elaborar leyes y·disposiciones
de todo tipo. La falta de pago al manicomio por cuidar a este anciano,

Ibíd, pp. 175-176.
11

[bíd, pp. 179-180.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

genera la disposición de la autoridad de trasladarlo a la sección de indigentes. Llega Isidora, su hija, a pagar la pensión, pero don Tomás es ya
un moribundo y el director de la institución no deja a Isidora verlo. Al
poco tiempo muere. Por influencia de las noticias que siempre le comunicó su tío el canónigo, Isidora no se considera hija de Tomás Rufete y persiste en su idea de pertenecer a una familia rica y noble. Conoce
a Augusto Miques, estudiante de medicina y pasea con él, quien la
enamora, pero Isidora vive en las alturas de su sueño y lo desdeña.

mentales disminuidas por una enfermedad y va a trabajar con el catalán
Juan Bou. La curación propuesta por el doctor Miquis incluye el casamiento con Bou, pero ella rechaza categóricamente la idea. En el juicio
por el reconocimiento del apellido Aransis, una acusación de falsificación de documentos lleva a la cárcel a Isidora. Allí permanece, mientras
su hermano, con pistola, pretende asesinar al rey en un desfile de corte.

292

Rotas sus relaciones con la tía Encarnación, a la que había visitado
para ver a su hermano Mariano, Isidora vive en la casa de la familia
Relimpio, con su padrino don José. Mariano, hermano de Isidora Qo
llaman "Pecado"), es miembro de una pandilla de jovenzuelos y en u.na
reyerta mata a uno de sus contrarios en el barrio próximo a Arganzuela.
Va a la cárcel. El Palacio de Aransis, propiedad de la familia a la que
Isidora afirma pertenece, fue abierto después de muchos años y puede
visitarse. Está deshabitado y ahí v~ Isidora. Renueva sus expectativas
de conseguir el reconocimiento familiar. En su casa, Isidora recibe en
su casa recado del marqués viudo de Saldeoro. Es Joaquín, el hijo mayor de la familia Pez, y su padre y hermanos, como él mismo, son señoritos y arribistas. Es además mujeriego. Visitó a Isidora por encargo
del tío de ésta, el canónigo de Tomelloso. Por intermediación de Joaquín, Isidora _obtiene una entrevista con la marquesa de Aransis. Al
plantearle su afirmación de ser hija de Virginia, o sea nieta de la marquesa, ésta la desconoce como miembro de su familia. Después de este
inesperado fracaso, Isidora pelea con la esposa de su padrino, don José
Relimpio, se va a la calle, donde encuentra a Joaquín y se entrega a él.
Él le pone casa en la calle Hortaleza y poco después tiene un hijo de
Joaquín, Riquín.
Isidora sigue viviendo su sueño. Inicia un juicio ante los tribunales y
sigue comportándose como si tuviera la posici{m social y económica a
la que aspira. La situación económica de Joaquín, parásito social, viene
a menos y afecta directamente a Isidora. Ella misma, incapaz de trabajar, pone en venta todo y su casa de la calle de Hortaleza va quedándose vacía. Un personaje la aborda en la iglesia. Es Fermín, con relaciones
en el Poder Legislativo y acepta Isidora someterse a su dominio, pero
poco después rompe con Fermín por la reacción de él al transgredir sus
reglas de sojusgamiento. lsidora va descendiendo en su posición social.
Augusto Miquis, ahora médico, le receta una curación: irse a vivir al
campo con Eugenia, hija de su padrino don José y casada con un ortopedista. Por otra parte, sale Mariano de la cárcel con sus facultades

293

El suegro de Miquis es el notario de la marquesa de Aransis y le notifica a Isidora que si renuncia a su derecho que dice tener, retiran su
acusación. Isidora no cede pero después de varios meses opta por
hacerlo, para abandonar la cárcel. Para entonces, habiendo aceptado
casarse con Juan Bou, éste ya lo había hecho con otra dama. Isidora
acepta irse a vivir a casa de "Gaitita", un personaje de los bajos fondos,
con buena presencia pero a quien era ajena toda moral. Tan bajo cae
Isidora que incluso hace suyo el lenguaje de "Gaitita". Después de que
éste la golpea y le hace un tajo de navaja en la cara, la abandona e Isidora queda en la miseria, cuidada por su padrino. Mientras, Joaquín ha
llegado también muy bajo y ella se sacrifica por él vendiendo lo último
que tiene. Joaquín se va después a La Habana. Perdido el hijo porque él
quiere quedarse con Emilia, que es quien lo cuida, Isidora deja su padrino (que muere poco después) y se pierde en la prostitución. La novela concluye con una moraleja.
Considerada desde el punto de vista del naturalismo, la novela ofrece diferentes aspectos de la sociedad de su tiempo y de las condiciones
en que viven determinados sectores de la sociedad. Las primeras escenas de la novela corresponden al manicomio donde está recluido Tomás Rufete. Aunque estas escenas muestran algunas condiciones de
vida de los reclusos, no pasan de ser visiones realistas de ese lugar. Lo
mismo pasa cuando Isidora, después de morir su padre, va a visitar a
sus tía Encarnación y acude al lugar de trabajo de su hermano Mariano,
una fábrica de producción de sogas de cáñamo. La fábrica contiene al
fondo de un túnel, una gran rueda de madera que cumple la función de
enredar los hilos de cáñamo, todo con un ruido ensordecedor. Mariano, el hermano de Isidora, tiene apenas trece años y se piensa de inmediato que asistiremos a escenas del trabajo infantil. Pero el momento se
reduce a narrar el encuentro de los dos hermanos en el ámbito de la
fábrica. Más cruda es la escena siguiente, situada de nuevo en la casa de
la tía Encarnación, conocida como la "Sanguijuelera". Ante las pretensiones de lsidora, pues desea que su hermano d~je de trabajar y vaya al
colegio, la tía empieza a burlarse de los hermanos. Isidora le cuenta su
situación: ''No somos hijos de don Tomás Rufete ni de doña Francisca

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

Guillén. Esos dos señores, a quienes quiero mucho, muchísimo, no
fueron nuestros padres verdaderos. Nos criaron fingiendo ser nuestros
papás y llamándonos hijos ... " 12 A pregunta de su tía, Isidora cuenta
que esa historia se la dejó su tío el canónigo. Las burlas de la tía desconciertan a Isidora, y más cuando con una caña la tía empieza a golpearla al tiempo que le dice todo lo que piensa de su grandeza y su
marquesado. Isidora se despide con una sentencia categórica: "Qué
13
o dioso, que' soez y que repugnante es el pue blo."

Galdós, prácticamente media España de su tiempo; la segunda razón es
qu: d~n Manuel José Ramón del Pez es padre de Joaquín Pez, el marq~~s ':mdo ~e ~~deoro, quien intervendrá en la vida de Isidora y propiciara, al pnncip10 y al final de su historia, su caída. La tercera razón se
refiere al naturalismo, que se reconoce como la corriente literaria en la
q~e se ubica la novela. Estrictamente, este estilo que muestra lo que el
nu_smo Galdós va a denominar, en un escrito posterior que veremos
mas adelante, la "socarronería española", no va con la narrativa naturalis~a, que si bien puede mostrar este tipo de visión general de un persona¡e, no lo hace con este estilo burlón e incisivo, más identificado con
la comicidad o la ironía que con esa visión dramática de la realidad
propia de la corriente literaria francesa.
'

294

Esta visión de las clases bajas de Madrid, se enriquecerá con otros
personajes, principalmente niños, moviéndose y actuando en los suburbios de la ciudad, desplegando su condición de desposeídos y mostrando, al enfrentarse unos a otros en la pugna del dominio y el poder,
su crueldad y naturaleza violenta, que culmina con la lucha entre "Pecado" y "Zapapicos" y la muerte de éste por arma blanca que esgrime
el primero, acto que lo conduce a la cárcel.
Donde es más aguda la pluma de Galdós es en la presentación de las
formas de vida de una familia completa, la de don Manuel José Ramón
del Pez. Así lo retrata el novelista: "lumbrera de la Administración,
fanal de sus oficinas, astro de segunda magnitud en la política, padre de
los expedientes, hijo de sus obras, hermano de dos cofradías, yerno de
su suegro el señor don Juan de Pipaón, indispensable en las comisiones, necesario en las juntas, la primera cabeza del orbe para acelerar o
detener un asunto, la mejor mano para trazar un negocio, servidor de sí
mismo y de los demás, enciclopedia de chistes políticos, apóstol nunca
fatigado de esas venerandas rutinas sobre que descansa el noble edificio
de nuestra gloriosa apatía nacional, maquinilla de hacer leyes, cortar
reglamentos, picar ordenanzas y vaciar instrucciones, ordeñador mayor
por juro de heredad de las ubres del presupuesto, hombre en fin, que
vosotros y yo conocemos como los dedos de nuestra mano, porque
más que hombre es una generación, y más que persona es una era, y
más que personaje es una casta, una tribu, un medio Madrid, cifra y
compendio de una media España."14 Esta larga cita era necesaria por
tres razones: la primera es que curiosamente este personaje no tendrá
como tal gran presencia en la novela, pero sí tendrá significación en la
historia de Isidora , pues ésta no sólo será víctima de su propia ilusión
al creer que es de familia noble, sino de la sociedad de su tiempo conformada por este tipo de seres humanos que configuran, como dijo
12

Galdós, La desheredada, p. 999.
lb# p. 981.
14 lbíd, p. 1028.
13

295

.. Don Manuel José Ramón del Pez es padre de dos hijas y cuatro
hi¡os, el mayor Joaquín, todos beneficiados de una o de otra manera
por el pr:sup_ue~to público. _Don Manuel queda clasificado así por Pé~
rez Galdos, sigwendo el estilo utilizado para presentarlo al lector: Ord:n, de los mala~opterigios abdominales. Familia, barbas voracissimus. EspeCle,

remora vastatnx.

Est?s personajes pululaban en el tiempo en que Isidora pelea su
herencia del marquesado de Aransis. Salvo Joaquín, que participa directamente en la perdición de lsidora, los demás son sólo maneras de ser
actuantes en esa sociedad, cuya condición general propició el abandonar a sus fuerzas a esta pobre mujer, engañada por una ilusión animada
a su vez por todos esos falsos valores de la fortuna económica la eleganc~a, el disfrut~ del ocio improductivo, que sin embargo propi~iaba la
propiedad ~xces1va de un patrimonio económico al margen de los problemas sociales. Todo esto era lo mismo que pretendía obtener Isidora
por el solo hecho de ingresar a una escala social poseedora de todos lo;
beneficios materiales y económicos.
En el mundo de Isidora el trabajo no tenía lugar. Es más, ella no tenía la menor posibilidad para desarrollarlo o cumplirlo de acuerdo a sus
propias :apac~dades humanas. Aunque en más de una ocasión pensó
en tr~ba¡~r, Isidora n~ca tuvo cabalmente una idea precisa de lo que
esto unplicaba, es decir, era una mujer incapacitada para realizar alguna
tarea o -~esempeñar alguna función de trabajo. De ahí que todo fuera
c?nd~ctendola, fatal y lentamente, a su destrucción, pues ·esta es una
histori,a que cue~~ _el _destino trágico de una mujer engañada por la
fantas1a de la pos1bilidaé:! del acceso a los altos niveles de la sociedad. Al
mismo tiempo, todo esto implica también una honda crítica a estas
formas de vida parasitaria, en las que sus beneficiarios son incapaces de

�ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

realizar cualquier trabaj.o productivo. Esta era la meta existencial de
Isidora. No poseyendo nada para acceder a este tipo de vida, era natural que encontrara el rechazo y fuera decayendo hasta descender a los
más bajos niveles de la degradación humana.

entrar en mi nueva, en mi verdadera familia con paz, no con guerra,
recibiendo un beso de mi abuela y sintiendo que la cara se me moja
con sus lágrimas. ¡Es tan buena mi abuela!" 15 Pero cuarn;lo se realiza la
entrevista y la marquesa le niega el reconocimiento y dice claramente a
Isidora: "-Si tan convencida está usted, acuda usted a los Tribunales.",
"-Acudiré- exclamó Isidora con firme convicción.''16

296

Si consideramos la novela naturalista tal como la muestra Émile Zola en su estudio dedicado a la novela experimental, la pasión objeto de
estudio de L:i desheredada, de Benito Pérez Galdós, es la pasión de Isidora Rufete por pertenecer a una vida de alta sociedad con todos los
beneficios que ésta conlleva y desea hacer propios. El desenlace del
juicio ante los tribunales nos permite saber que toda la esper~nza de
Isidora se apoyaba en documentación falsificada, no por ella s1110 por
su úo el canónigo calificado por quien lo conoció, como un tonto y un
inútil. Isidora creyó, hasta entonces, que su reclamo era legítimo y todos sus sueños se apoyaban en una mentira. Cuando ya le es imposible
aceptar las condiciones carcelarias que se vuelven insoportables, decide
renunciar a su reclamo con tal de ser liberada. Pero entonces, no solo
rechaza el apoyo económico que le ofreció la marquesa de Aransis,
sino también cualquier posibilidad de reintegrarse a la sociedad en condiciones precarias y opta por dejarlo todo y entregarse a la prostitución,
llevando en su cara la cicatriz que le dejó la navaja de "Gaitita", como
si fuera un autocastigo por todo lo que equivocadamente defendió en
su vida.
Esta pasión que envuelve a Isidora y domina y condiciona su existencia, es finalmente el punto central de la novela. Si Benito Pérez Galdós hubiera llamado a esta obra L:i engañada, quizá reflejara con mayor
certeza la lamentable condición de la joven Isidora, víctima de las circunstancias que la envolvieron y, como ya quedó dicho, víctima también de si misma.
Las reflexiones de Isidora sobre su supuesta condición de nobleza,
son patéticas si se ven bajo la luz de la realidad, que al final de la novela
se muestra en su crudeza. Después de visitar el palacio de Aransis, que
había estado cerrado mucho tiempo y ahora podía visitarse, piensa
Isidora: "¡Qué hermoso palacio, Dios de mi vida! ¡Cuánto habrá costado todo aquello! ¡Pensar que es mío por la naturaleza, por la ley, por
Dios y por los hombres, y que no puedo poseerlo!...Esto me vuelve
loca. Dios no quiere protegerme, o quiere atormentarme para que
aprecie después mejor el bien que me destina. Si así no fuera, Dios
hubiera hecho que yo me enterara de que la marquesa estaba en Madrid. El corazón no puede engañarme, el corazón me dice que cuando
yo me presente a ella, cuando me vea ... No, no quiero pleitos, quiero

297

Todo lo anterior a esta entrevista eran expectativas y posibilidades
en torno a la idea de Isidora de pertenecer a la nobleza. A partir de esta
entrevista y la negativa de la marquesa, empieza para ella la lucha por
obtener lo que cree le pertenece. Veremos como va cambiando la idea
de la protagonista sobre su derecho hereditario.
En un largo pronunciamiento, que al concluir el autor declara que es
"Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio indiscreto del autor",
escribe Pérez Galdós dirigiéndose a su personaje: "¿ Persistes en creerte
de la estirpe de Aransis? Sí; antes perderás la vida que la convicción de
tu derecho. Bien, sea. Pero deja al tiempo y a los Tribunales que resuelvan esto, y no te atormentes, instruyendo en tu espíritu una segunda
vida ilusoria y fantástica. Ten paciencia, no te anticipes a la realidad, no
te trabajes interiormente; no saborees con falsificada sensibilidad goces
de que están privados tus sentidos. Miquis lo ha dicho, bien lo sabes,
que eso es un vicio, un puro vicio, como tantos otros hábitos repugnantes, como la embriaguez o el juego, y de ese vicio nace una verdadera enfermedad. El pensamiento se pone malo como las muelas y el
pulmón, y ¡hay de ti si llegas a un estado morboso que te impida disfrutar luego en la realidad lo que ahora quieres gozar, en sueños, contraviniendo a las leyes del tiempo y del sentido común!"17 Pareciera que el
propio novelista se desespera de la actitud de su personaje, cuya terquedad mantiene su persistencia en mantener la misma posición en
cuanto a sus derechos hereditarios. Pero él nada puede hacer, no tiene
ningún derecho para falsificar la realidad y salvar a Isidora de su destrucción. Y hasta puede añadirse que precisamente lo que el novelista
desea es presentar la pasión de Isidora y sus efectos destructores. En
esto, el propio Galdós es fiel a su tarea de narrador y no cae en la tentación de ceder e intervenir en la historia personal del personaje.
Cuando Isidora ya lo ha perdido todo, su amigo Miquis le aconseja
casarse con Juan Bou. La respuesta es expresión suficien~e ·de su postu-

15

Ibíd, p. 1026.
Ibíd, p. 1050.
17 lbíd, p. 1063.
16

�298

ALFONSO RANGEL GUERRA

ra indeclinable: "Para juzgar las cosas conviene verlas completas. Es
verdad que si fuera yo nada más que lo que parezco, la cosa no tenía
duda, pero tú bien sabes que sostengo un pleito de filiación con una
familia poderosa; tú debes considerar que el mejor día gano el pleito,
como es de ley; que paso a ocupar mi puesto y a heredar la fortuna y
18
nombre de esa familia, que son míos y me pertenecen."
Ya en la cárcel por el problema de la falsificación de documentos,
después de que el Notario Muñoz y Nones le contó cómo fue hecha
esa falsificación, Isidora pasa tres días dando vueltas a las razones oídas. Reconoció que el úo canónigo era un tonto, que Tomás Rufete era
su padre y que todo estaba en contra de ella. Y su locura estalla: "-Y
sin embargo, soy noble. Jueces, notarios, abuela, gente toda que me
tenéis aquí, yo soy noble!- Luego recorría de un ángulo a otro el cuarto, con las manos en la cabeza, gritando: -Soy noble, soy noble. No me
quitaréis mi nobleza, porque es mi esencia, y yo no puedo ser sin ella,
, es e1camino,
. ru. ese
, es e1 cammo.
. -." 19
ru. ese
Después de conocer el atentado cometido por su hermano Mariano,
Isidora volvió a los gritos, pero ahora pidiendo libertad. "-Que me
saquen de aquí. Señor Nones, yo firmaré lo que usted quiera, con tal
que me saquen de esta basura. Quiero aire, calle, mi baño, mi casa,
20
vestirme como debo, y ser honrada y feliz. -" Las conclusiones de
Isidora son inevitables: "Pero ¿y sus derechos? Ya dudaba de ellos, ya
casi no creía en ellos. ¡Ay de aquel dogma que es contaminado por la
duda! En seguida se daña y muere, y pára en ser ludibrio de quien antes
lo adoraba. Libertad, pues, y adiós para siempre. La ilusión de toda su
vida, el sostén y fundamento de su ser moral: adiós nobleza, marquesae
,,21
d o, 1ortuna ...
El final de la pasión de Isidora se produce poco más tarde: "Un mes
después de la primera entrevista con el suegro de Miquis, Isidora había
perdido ya la fe en sus derechos a la casa de Aransis. De ellos no quedaba en su alma sino una grande y disolvente ironía. Ya no creía en sí
misma, o lo que es lo mismo, no creía en nada. Deshojada poco a poco
por una lógica al principio tímida y por último irresistible, aquella vistosa flor de su presunción aristocrática, la cual, a falta de otras morales,
desempeñaba en su alma un papel defensivo de primer orden, quedó
completamente seca, muerta y más propia para irrisorio sambenito que
Jbíd., p. 1104.
Ibíd., p. 1138.
20 Ibíd., p. 1142.
21 Ibidefll.

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS
'

299

22

para adorno del cuerpo del alma." Todo gran novelista es, en el fondo, ~n ps,icólogo capaz de penetrar en los vericuetos del alma humana.
Beru_to _Perez Galdós demuestra, en esta trágica historia y en su desenvolvmuento y desenlace, el convencimiento de los caracteres humanos
de sus ~aquezas y también de sus poderosos impulsos que llevan ai
per~onaJe a ~u propia destrucción. Esta es, propiamente, la fuerza narrativa que alimentó la construcción y desarrollo de la historia de Isidora, contada de acuerdo a la visión de la novela del naturalismo francés
trasplantado a 1a literatura española.
'
La sagacidad le permitió al narrador concebir a su personaje acompaña~o de su contraparte, de la figura opuesta que ofrece la presencia
negativa:, el hermano_ Mariano. Aunque en la primera visión que tenemos de el, cuando Is1dora lo visita en la fábrica de cáñamo y sale de la
rueda, el autor nos dice: "Era un muchacho hermoso y robusto como
de trece años", pero poco a poco veremos su verdadera naturale;a con
una mente de escasas luces y una obsesión, paralela a 1a de su he~ana
pe~o finalmente diferente. Mariano piensa, en sus limitaciones, que no
es Justo que o~os tengan mucho y él no tenga nada. La imagen que
emerge de Manano, al acercarse a los niños y adolescentes que pelean
en las calles su~ias del Madrid suburbano, es ya la que prevalecerá: "un
muchacho forrudo, rechoncho, tan mal vestido como los demás, el cual
a cada paso lai:zaba una interjección y amenazaba con el puño."23 Este
he~ªº? de Is1~ora cumple la función de perturbar la imagen de ésta, 0
?1eJ~r dicho, la unagen de sus derechos hereditarios; el lector contrasta
tnev1tab!emente la belleza de la joven y su indiscutible presencia, con Ja
de este ¡ovenzuelo que en el avance de la novela irá mostrando su verdad_era naturaleza y su condición perteneciente a los bajos fondos de la
soctedad madrileña. Mariano también cumplirá en su momento un
papel_ significativo en el proceso de aniquilamiento de las pretensiones
de Istdora, después del fallido atentado en el que participa. Los dos
hermanos, cada uno por su propio camino, avanzan en su destrucción.
Leopoldo Alas (CJaán) calificó La desheredada de Pérez Galdós como
24
una novela naturalista. Para este juicio tomó en cuenta varios elemento~: el prime~~ se refiere a los personajes, en el sentido en que dispone
1nco1?o_rac1?n de figuras de la clase baja. No es, como dice, el pueblo
inverosímil, ru el pueblo idealizado, sino los desposeídos tal y como

!ª

18

22

19

23
24

Ibíd., p. 1145.
Ibíd., p. 1001.

Sergio Beser, LeopoldoAlas. Teoríay critica de la novela e.spáñola, Editorial Laia,
Barcelona, 1972. El texto de Clarín es "u desheredada", pp. 225-239.

�ALFONSO RANGEL GUERRA

300

viven y se desenvuelven en sus viviendas y en sus acciones. Leopold?
Alas considera que "para Pérez Galdós, como para Zola, la mayor nnseria del pueblo, de la plebe, para que nos entendamos, es su podredumbre moral y a lo que a primero que hay que ate~der es a salvar su
espíritu."25 La presencia en La_ desheredada de estos. t1pos humanos con
su degradación interior y extenor, es uno de sus acie~os y de su fuerza
novelesca. Otro elemento a considerar, y éste es propiamente el asunto
de La desheredada, es el añadir a las miserias del cuerpo, "las de la fanta, siempre
·
s1a,
engan~ada. Esta clase de miseria alcanza a muchas clases,
aun a la que llamamos acomodada; el af~ ~e pa~ece~ más de lo que se
es engendra en nuestra sociedad una m1sena casi uruversal; ~ste es en
d;finitiva el asunto de La desheredada."26 Sin embargo, es preciso aclarar
que Isidora no pretende parecer lo que no es. El problema de este personaje galdosiano es haberse mantenido engañada s?bre la veracidad
de sus pretensiones de ser reconocida com~ perteneciente a la noble~a.
y un elemento más que apunta Clarín consiste en reconocer al nov_elista su capacidad para comprender que en vez de que _el autor reflexione
sobre los problemas de sus personajes, son ellos nusmos lo~ encargados de mostrar la visión de su existencia, como procede el m1smo Zola
con Gervaisse en L'assommoir. Otro aspecto que debe s~ñalarse en la
visión de Clarín, es que Galdós hace hablar a sus personaies tal y c_o~o
lo hacen en su propia escala social. Y por último, destaca la ~xpos~c1on
descarnada de las condiciones en que se desenvuelve la existencia de
los niños en la sociedad madrileña de su tiempo.
Veinte años después, en 1901, le corresponde a Gald?s prologar la
novela La &amp;genia, de Leopoldo Alas. La fec~a ~e este prologo. es enero
de 1901, escrito unos meses antes del falleclllllento del novelista asturiano, ocurrido el 13 de junio de ese mismo año.
Benito Pérez Galdós, al referirse a1 tiempo en que se escribió ~ ~genia, "fue cuando andábamos en aquella procesión del_ ~aturalis~o ,
que asustaba a muchos por su pres,entación de las co?dic1ones ~octal~~
y humanas más deprimente~. '~Cre1~n que el Naturalismo -escnbe Pe
rez Galdós- sustituía el Dicc1onano usual por otro formado con la
recopilación prolija de cuanto dicen en sus m~mentos de furor l~~ ca2
rreteros y verduleras, los chulos y golfos mas desvergonzados. La
zs Ibfd, p. 229.

•~~m

...

Benito Pérez Galdós, Enst!JOS de critica literaria, Edioones Perunsula, Bar~e_lona,
1972, p. 214. La &amp;genia se ha publicad~ en va~as ocasiones, _en España y Amenca, Y
ha sido frecuente incorporar en la edic1on el prologo de Galdos.
21

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

301

tesis de Pérez Galdós es que el Realismo español, manifiesto en muchas novelas, incluidas las de costumbres, pasó a la novela inglesa y
después a la novela francesa, regresándola después Francia, con todo el
poderío que entonces poseía su cultura y su literatura, con el nombre
de Naturalismo. Cuando esta corriente francesa llegó a España -dice
Galdós- se consideró la "repatriación de una vieja idea", pero al pasar
a las obras de Fielding, Dickens y Thackeray, ya no llevaba la "socarronería española", y en Francia cambió el Naturalismo al incorporarle la
"fuerza analítica". Concluye Pérez Galdós diciendo: "aceptárnosla nosotros restaurando el naturalismo y devolviéndole lo que le habían quitado, el humorismo, y empleando éste en las formas narrativa y descriptiva conforme a la tradición cervantesca."28
No podemos tener la certeza de que estas ideas de Pérez Galdós,
expuestas en 1901, ya estaban presentes veinte años antes, al escribir
La desheredada. Esto es importante, porque precisamente es en esta novela, reconocida por la crítica como una de las mejores expresiones del
Naturalismo en la obra de Galdós, donde puede observarse la presencia de este estilo español en el manejo del Realismo, con las características señaladas por él en el prólogo a La &amp;genia: humorismo, socarronería española y cierta presencia de la picaresca, en fin todo eso que
imprime a la novelística española su "gracia y donosura", como dijo el
mismo Galdós. En efecto, estas características de estilo narrativo están
presentes en todas las obras de Galdós y La desheredada no es la excepción. En sus novelas Benito Pérez Galdós establece una especie de
acercamiento entre el narrador y su lector, consistente en esas llamadas
de atención para que se observen, o se tomen en cuenta, detenninadas
formas de ser o de actuar de los personajes. Este estilo narrativo
aproxima al lector, sin duda, en lo que va encontrando en las páginas
de la novela al paso de su lectura. La postura narrativa de Galdós es la
del autor omnisciente, que todo lo sabe de sus personajes y aun puede
ser, como ocurre en La desheredada, que el narrador, en esa postura de
confianza que comparte con el lector, le hace saber cómo fue que se
enteró de lo ocurrido a cierto personaje en un periodo de su vida, gracias precisamente a lo que le contó otro de los personajes. Todo este
juego de posiciones, actitudes o aun de confesiones o comentarios que
el novelista le entrega al lector, pueden formar parte de esta personalidad narrativa española a la que hizo mención Pérez Galdós en el prólogo a La &amp;genia. Obviamente, todo esto es ajeno al Naturalismo francés, donde el narrador cumple su misión sin hacer, por así decirlo, acto
28 Ibíd,

p. 215.

�302

ALFONSO RANGEL GUERRA

EL NATURALISMO EN ESPAÑA: LA DESHEREDADA,
NOVELA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

de presencia en la novela, lo que le permite ~sumir esa acti_tud objetiva
y distante que muestra el acontecer de la V1da ~umana, sin_ ª_Partes o
manifestaciones que enjuician o valoran las actitudes o decis10nes de
los personajes. Esta posición narrativa distante~ no e~tá presente en L:i
desheredada y en esto radica, quizá, la mayor distanaa que guarda esta
obra con el Naturalismo francés.

La Segunda Parte de L:i desheredada tiene un comienzo poco común
para la narrativa de la época del narrador cuenta, cómo fue que se enteró de los últimos sucesos en la vida de Isidora. Habían pasado varios
acontecimientos en la vida política del país Oa República, el Cantonalismo, el golpe de Estado del 3 de enero, la Restauración ... ). En todo
este tiempo, dice el novelista, nada supo de Isidora y de su hermano.
Esto significa que el autor y los personajes conviven en el mismo plano
de la realidad. Esto puede entenderse. Puede entenderse como una
aportación del novelista para robustecer la afirmación de que esta historia es real y verdadera. Lo que sigue, amplía la situación, pues el novelista padeció una fuerte neuralgia y fue a consultar al doctor Augusto
Miquis, otro de sus personajes, y fue éste quien le contó lo ocurrido a
Isidora en todo ese tiempo. Este procedimiento, inusual para la época,
pero con antecedentes lejanos en El Quijote, muestra a Pérez Galdós
como un autor capaz de imaginar nuévos procedimientos novelísticos,
quizá nunca antes utilizados, es decir, en la novela decimonónica.

Al introducirnos en I...a desheredada encontraremos diversas maneras
de manejar en la narración estas formas de comunicación del auto: con
el lector. En el Capítulo VIII, dedicado a presentarnos a don Jose Relimpio y su familia, encontramos quizá el primero de estros comentarios. Es una llamada de atención dirigida al lector: "A la mano se V1e~e
ahora reclamando su puesto, una de las principales figuras de esta historia de verdad y análisis. Reconoced al punto el original del retrato
29
exacto y breve trazado con tanta destreza por Isidora.~' De acuerdo
con lo anterior, la presentación que sigue del person~Je ll~mad? don
José Relimpio, es hecho por otro p,e~s_o~aje_ de esta histona calificada
por el propio autor, "de verdad y análisis : Isidora Rufete.
Más adelante, en el Capítulo XII, para mostrarnos a la familia Pez,
el novelista incluye, junto al título del capítulo, la mención e~tre paré_ntesis: (Sermón). Antes de iniciar el sermón_ antepone Galdos una c,ita
del Génesis y comienza dirigiéndose a qwenes escuchan el s:rmon:
"Amados hijos núos:". Lo repite en el segundo apartad~ del cap1tulo,,Y
en el tercero dedicado casi solamente a retratar a J oaqum Pez, marques
'
. ,
viudo de Saldeoro, termina explicando algo de la táctica que seguira
para hacer caer a Isidora, utilizando el lenguaje de la táctica militar. Es
sólo una anticipación y el sermón concluye con un llamado: "En el
capítulo siguiente veréis, ¡oh amados feligreses!, lo que pasó."30
El Capítulo XVIII, último de la Primera Parte de la novela, _llev~ un
título en primera persona, como si quien narrara fuera la propia ~sidora: "Últimos consejos de mi tío el canónigo"; sin embargo, el com1enzo
del capítulo muestra de inmediato que la º~:ración con_tinúa en ~anos
del novelista utilizando además una expres1on perteneciente al estilo ya
mencionado'antes de comunicación directa con el lector: "¡Qué lástima
no ser poeta épico para expresar, con la elocuencia propia del caso, el
· de d ona
- Laura ... " 31
eno10

303

En el Capítulo siguiente el novelista se dirige a su personaje y lo interpela: "Isidorita Rufete, ¿conoces tú el equilibrio de sentimientos, el
ritmo suave de un vivir templado, deslizándose entre las realidades
comunes de la vida, las ocupaciones y los intereses? ¿conoces este ritmo que es como el pulso del hombre sano? no; tu espíritu está siempre
en estado de fiebre ... " El llamado al personaje continúa y al concluir,
dice Pérez Galdós: "Voz de la conciencia de Isidora o interrogatorio
indiscreto del autor, lo escrito vale."32
•
Más adelante, el autor cambia de procedimiento y el Capítulo VI es
una escena teatral, con dos personajes: Isidora y Joaquín. ¿Por qué introduce Pérez Galdós una éscena teatral en la novela? Quizá busca que
los personajes hablen por sí mismos, al margen de toda narración, como un procedimiento utilizado para dar más veracidad a lo que ocurre.
Esto es también inusual para la época y otorga a la novela características peculiares, distinguiéndola de todo lo escrito hasta entonces en la
literatura española. Este procedimiento teatral vuelve a utilizarse en el
Capítulo XII, titulado "Escenas". Primero un monólogo de Joaquín
expresando su decisión de quitarse la vida, lo que obviamente no hace
porque su personalidad es ajena a ese tipo de decisiones.
Todas estas manifestaciones del procedimiento utilizado por el narrador, y otras que no han sido mencionadas, son testimonio de las

29

30
31

LJJ desheredada,
Jbíd., p. 1034.
Jbíd., p. 1055.

op. cit., p. 1004.
32 Jbíd,

pp. 1063-1064.

�304

ALFONSO RANGEL GUERRA

formas narrativas galdosianas, propias del espíritu singular de este poderoso narrador que fue Pérez Galdós.
El final de Li desheredada culmina una lústoria inevitable, narrada
con certeza y expuesta a diversos procedimientos que sin duda enriquecen la novela. Quizá no corresponde rigurosamente a los lineamientos establecidos por el Naturalismo francés, pero esto no le resta ni
fuerza creativa ni poderío expresiv.o en una lústoria que el autor, dueño
ya de una capacidad narrativa indiscutible, enriqueció notablemente la
literatura de su tiempo.
La lústoria concluye con una moraleja. No hacía falta para evaluar e
identificar los errores de una vida sujeta a un sueño, como fue la vida
de Isidora. Siendo esta novela, como afirmó su autor, una "historia de
verdad y análisis", de sus páginas se desprende una lección de vida que
no requería esta moraleja. El tiempo ha antepuesto a 1A desheredada
otras obras del mismo Pérez Galdós, sin duda mayores en su concepción y en la realización de su forma, pero merece destacarse la riqueza
narrativa y la visión de la sociedad de su tiempo, una de las virtudes
que, sin duda, caracterizan a toda gran novela. Además, deja testimonio
sobre la condición pasajera del Naturalismo, incluso el trasplantado a
España con todas las características de su propia literatura. Émile Zola
afirmó que la novela experimental era la fonna novelística que prevalecería a lo largo del tiempo en la creación literaria. El propio Galdós en
el prólogo a Li &amp;genia, consideraba al Naturalismo como un movimiento del pasado; y en efecto, fue sólo una manifestación de una época, pero dejó grandes obras en las letras francesas y, con su propia peculiaridad, en las españolas de los principios del último tercio del siglo

XIX.

DESDE LA CIUDAD, EL POETA
Lle. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa
... porqueyo no S((j un hombre, ni un poeta, ni 11na hoja,
pero sí un prdso herido que sonda las cosas del otro lado.
Federico García ÚJrca, "Poema doble del Lago Edén".

H

a~ia 1929 y 193~ Fed~rico_ García Lorca ingresa corno estudiante a Columbia Uruvers1ty en la ciudad de Nueva York, y
durante ese periodo escribe un poemario al que titula Poeta en
N_fíeva York;' como dice el mismo García Lorca tiempo después: "He
dicho un poeta en Nueva York y he debido decir Nueva York en un
poeta. Un poeta que soy yo." (15) En esta afirmación encontramos una
de las claves fundamentales para realizar la lectura que aquí nos proponemos del poemario: Federico García Lorca no se limita a ser un estudiante, un hombre que turistea recopilando imágenes por el Nueva
York de la "gran depresión", por la ciudad de geometria y angfístia que
ofrece al peatón un constante murmullo de voces, de caucho enfurecido surcando el asfalto, de multitudes, velocidad, sombras y rostros.
García Lorca vive la ciudad, comulga con ella; la ciudad se convierte en
su espacio interno, en una polifonía de voces que surgen para evocar
en él u.na serie de crisis que Gabriela Cerviño ha nominado como de
índole: personal, socialy económica y literaria. A lo largo del presente ensayo
abordaremos, de manera muy general, diversos aspectos que muestran
c_ómo la ciudad se vuelca y se transforma en el poeta, cómo imágenes y
ntmos urbanos se vuelven parte del lenguaje con el que el autor construirá, no sólo sus poemas, sino también_con el que se escribirá a sí
1

Federico García Lorca, Poeta en NPeva York, Lozacl'a, España, 1991.

�GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

mismo. Además, se analizará de manera parúc~ ~l p~~ma "Poe~a
doble del lago Edén". Poeta en Nueva York es la_ cnstalizac1on de_ su busqueda interna; la experimentación del lengua¡e es su herrarruenta. de
trabajo. Como diría el mismo García Lorca en 1931 en u~a ~mrev1sta
con Gil Benumeya "una interpretación personal, abstracc1on ~personal, sin lugar ni tiempo dentro de aq~ella ciuda_d mundo. Un s1mbolo
patético: sufrimiento. Pero del revés, sm dramat1smo. ~s. una puesta en
contacto de mi mundo poético con el mundo poeuco de Nueva
y ork."2 Más tarde, en una entrevista con L. Méndez Dornínguez en
1933 diría:

En la misma entrevista ya citada con Gil Benumeya García Lorca menc10na:

306

Y los negros. ¡Sobre todo los negros! Con su tristeza se han hecho el
eje espiritual de aquella América. El negro que está. tan cerca de la naturaleza humana pura y de la otra naturaleza. ¡Ese negro se saca la música hasta de los bolsillos! Fuera del ane negro, no queda en los Estados Unidos más que mecánica y automatismo. 5
En 1933 en otra entrevista con L. Méndez Donúnguez6 mencmna:
Es indudable que ellos ~os negros] ejercen enorme influencia en Norteamérica, y, pese a quien pese, son lo más espiritual y lo más delicado
de aquel mundo. Porque creen, porque esperan, porque cantan y porque tienen una exquisita pereza religiosa que los salva de todos sus peligrosos afanes actuales. 7

No he querido hacer una descripción por fuera de Nueva York [.: ·1
Mi observación ha de ser, pues, lírica. Arquitectura extrahumana Y ntmo furioso, geometría y angustia. Sin embargo, no hay alegria, pese al
ritmo. Hombre y máquina viven la esclavitud del momento. [.._.] Nada
más poético y terrible que la lucha de los rascacielos con el aelo que
los cubre.3
.
Ejército de ventanas, donde ni una sola ~ersona tiene tiempo de rrurar una nube O dialogar con una de las delicadas bnsas que tercamente
envía el mar, sin tener jamás respuesta ... 4

La estructura externa de Poeta en Nueva York podemos mencionar _que
el poemario está dividido en 10 capítulos (cada uno a su vez contiene
diversos poemas) y una "addenda" -&lt;:abe d~stacarse ~~e la mayor parte
de estos apartados están dedicados. Gabnela Cervino :fi~ma que la
ordenación actual de Poeta en Nueva York ha causado polecruca; esto se
debe a que García Lorca fue ejecutado antes de que decl~rase un o~den
definitivo y además, el manuscrito original ha desaparecido. El pruner
capítulo tit~lado "Poemas de la soledad en Colu~bia University" nos
introduce a un enfrentamiento con el yo, con la cmdad; se evocan r~cuerdos de la patria, de la infancia y de las amistades. Desde este pnmer capítulo impera ya un ambiente de silencio: las calles, el asfalto, los
árboles sin canto. En el segundo capítulo ''Los negros" nos encontramos con una serie de sonidos e imágenes en los que se yuxtapone?
elementos de la cultura africana sobre otros característicos de la amencana, como si los cocodrilos, las flechas, las aves~ces, las aldeas e
incluso los reinos habitaran el inconsciente de los cmdadanos de color.

Yo quería hacer el poema de la raza negra en Norteamérica y subrayar
el dolor que tienen los negros de ser negros en un mundo contrario;
esclavos de todos los inventos del hombre blanco y de todas sus máquinas, con el perpetuo susto de que se les olvide un día encender la
estufa de gas, o guiar el automóvil, o abrocharse el cuello almidonado,
o clavarse el tenedor en un ojo. Porque los inventos no son suyos ...

Tt'einta entrevistas a Federico Garría Lorca, Selección, Introducción y notas de An-

drés Soria Olmedo, Editorial Aguilar, 1989, pp. 40-41.
3 Jbide,n, p.41.
4 Ibídem, p. 50

8

"Calles y sueños", por su parte, presenta ese tono festivo de la ciudad
externa, común a todos, con sus parques y bicicletas y la interna que
cada individuo construye para sí mismo, para habitarla y dejarse habitar
por ella. Se trata de un viaje introspectivo a través de "calles y sueños"
en donde el tiempo y el espacio se paralizan para que Federico los
moldee. La ciudad es un desfile de gordas, multitudes, violencia, tribus
africanas. . . Este "yo" desolado y sumergido en la ciudad se retira del
bullicio en "Poemas del lago Edén Milis" capítulo cuarto formado por
dos poemas "Poema doble del lago Edén" (mismo que se analizará
adelante) y "Cielo vivo" en donde a partir de la naturaleza el autor se
zambulle en los lagos de su memoria, en su voz antigua, en esa herida
que lo colma y arrastra a sondear lo inasible, a vivir entre perpetuas
contradicciones proyectadas en cielos, lagos y en paisajes de su geografía interna. El quinto apartado se denomina "En la cabaña del farmer"
y queda conformado por tres poemas. Aunque también evocan la vida
del campo "El niño Stamon", ''Vaca" y "Niña ahogada en el pozo"
5

2

307

6

[bidem, p.41.
Treinta entrevistas a Federico Garría Lorca. Selección, introducción y notas de An-

drés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989, pp. 40,41.
7

Treinta entrevistas... Op. Cit. p. 51.
s Ibídem, p. 52.

�309

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

cada uno contiene una fuerza propia, siempre hurgando en la melancolía, la muerte y la desmemoria "para que aprendas, hijo, lo que tu pueblo olvida"9• Sus héroes son hombres, mujeres y niños víctimas del
1
olvido, la enfermedad "el día que el cáncer te dio una paliza" º, el desamor el bullicio citadino o la naturaleza misma. "Introducción a la
' Poemas de la soledad en Vermont" evoca, al igual que en el
muerte:
primer capítulo, un enfrentamiento personal del autor con la soledad,
con el vacío "el hueco" y ahora, además, con la muerte. Su discurso
descansa sobre palabras como luna, noche, tumbas, ruinas, insectos ...
todas ellas simbolizan el ocaso, la transformación de un estado a otro.
El capítulo séptimo, al estilo del segundo, "Vuelta a la ciudad" es el
regreso a la ciudad lorquiana, al Nueva York de oficinas y cementerios
judíos denunciado por conjura

Por otra parte, Cerviño interpreta el poemario con base en tres tipos
de lectura (mencionadas arriba): primero, desde el punto de vista de
una crisis social y económica que conmocionó al capitalismo moderno
con el hundimiento de la Bolsa neoyorquina en 1929; segundo, el poemario como sublimación de una fuerte crisis personal que el poeta acarrea desde España (fracaso amoroso con su amante Emilio Aladrén),
sentimiento de traición por parte de varios amigos y tercero, la obra
como crisis de su propia evolución literaria (14).

308

Yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radían la agonía
que borran los programas de la selva
y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite. 11

El octavo capítulo "Dos odas" presenta un homenaje a Whitman y
a Roma, al gran poeta y a la ciudad de ciudades: Roma y Whitman son
la metáfora del Poeta en Nueva York. En "Huida de Nueva York", noveno apartado, percibimo!- el mismo afán de alejarse de una ciudad devoradora que en el capítulo cuarto, aquí mediante el contacto con la naturaleza, los recuerdos de Europa y la infancia. Por último, el capítulo
diez "El poeta llega a La Habana" proyecta la salida del poeta de Nueva York y se viaje a Cuba en donde la poesía refleja los ritmos tropicales de la música cubana.

Retomando de nuevo la idea de que Poeta en Nueva York es el registro de una búsqueda interna, de un viaje subjetivo, podríamos sugerir
que, en cierta manera, este poemario es para García Lorca lo que "Primero Sueño" es para Sor Juana (sólo en el sentido del viaje interno), lo
que L.a Divina Comedia es para Dante, lo que el Ulises es para Homero o
Joyce... registros de viajes intelectuales, épicos o espirituales en donde
el personaje emprende una búsqueda interna de manera consciente o
inconsciente. Como diría Octavío Paz de la obra de Sor Juana:
[...] un poema gongorino[... ) una verdadera confesión en la que relata
su aventura intelectual y la examina [...] la poetisa mexicana se propone describir una realidad que, por defuúción, no es visible. Su tema es
la experiencia de un mundo que está más allá de los sentidos. 13

García Lorca parece referimos esta realidad no visible que va más
allá de los sentidos. Lo que importa nunca es la ciudad ni la sublimación de esta, importan los símbolos que el autor extrae de ella para
integrar su andamiaje personal. Con esto de nuevo la idea de que Poeta
en Nueva York se inserta dentro de una tradición del viaje interno, en la
que el personaje va en búsqueda de sí mismo. García Lorca prolonga
una tradición y a la vez rompe con ella mediante la novedad y la subversión en el lenguaje.

Gabriela Cerviño12 afirma que la estructura de los primeros cinco
capítulos se repite en los segundos cinco basándose en el reclamo personal (Capítulos I y VI) cuyo carácter es introspectivo, y en la denuncia
colectiva (Capítulos 11, 111, VII y VIII) cuyo carácter es social. Los capítulos IV, V, IX y X son huidas de la ciudad, una especie de interludio.
9

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York., l..ozada, España, 1991, p.496.

10
11

Íbidem.
Íbidem, p. 519.

García Lorca, Federico. Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Bibliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.
12 Cf.

Poeta en Nueva York rompe las ataduras con un grito doloroso,
estremecido e lúriente, protestando por todo aquello que en nuestra
sociedad está sometido a poderes injustos; clamando, desde su rebeldía, libertad; y denunciando una civilización que ha perdido toda verdadera comunicación con la naturaleza (7).

13

Octavio Paz. Sor Juana Inés de la Cruz: La1 Trampa1 de la Fe (México: Fondo
de Cultura Económica, 1985) 475. Aquí cabrían mencionarse dos cosas: primera,
Góngora escribe dos Soledade1, segunda, es preciso recordar que la generación del 27 a
la que Lorca pertenece -y denominó- tiene su nombre en base a la fecha de muerte
de Góngora (1627).

�310

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

DESDE LA CIUDAD. EL POETA

Aunque Poeta en N11eva York nos evoca las propuestas de sus contemporáneos surrealistas, el mismo García Lorca se ha encargado de
aclararnos en la carta que envía a Sebastián Gasch su postura contraria
"No es surrealismo ... ¡ojo!, la conciencia más clara los ilumina.". García Lorca niega rotundamente que su obra tenga relación alguna con el
surrealismo de Aragón o Bretón en donde el sueño, el inconsciente y la
escritura automática son los elementos principales de un discurso caracterizado por la ausencia de una razón controladora, al margen de
toda preocupación estética. "Si es verdad que soy poeta por la gracia de
Dios - o del demonio -, también lo es que soy poeta por la gracia de la
técnica y el esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un
poema." Para él, las técnicas escriturales sólo están en función de lo
que él desea expresar y no del azar.

zación. Cabe resaltarse que en el ambiente urbano destaca la cantidad
de animales que se enuncian; así percibimos la convivencia de parques,
autos, iguanas, osos, edificios, caballos, hormigas, vacas, zapatos, mariposas, barcos, camellos, teatros, lobos, cristales, sapos, toros, lunas ...
En cambio, cuando García Lorca se refiere al paisaje campirano, como
sería el caso del poema en cuestión, su lenguaje presenta un equilibrio
entre la nostalgia, la naturaleza, lo material y una serie de reclamos personales enunciados en primera persona. El poema incluye un epígrafe
de Garcilaso de la Vega, padre de este lirismo bucólico, en donde la
comunión entre la naturaleza y el hombre tiene una de sus expresiones
más importantes: "Nuestro ganado pace, el viento expira". Incluso este
epígrafe guarda ya el sentido de contraste. La misma naturaleza esconde estas dualidades, el ganado en acción, el viento en paz.

Sin embargo, Cerviño menciona otra versión del surrealismo en la
que ciertamente Poeta en Nueva York podría encajar:

Segundo, otra dualidad presente es la confrontación entre el pasado
y el presente. En este poema García Lorca se muestra niño: "Era mi
voz antigua/ ignorante de los densos jugos amargos". El poeta habla
desde antes de perder la inocencia "ay voz de mi verdad" y nos entrega
un diálogo entre el poeta niño y el adulto "cuando todas las rosas manaban de mi lengua/ y el césped no conocía la impasible dentadura del
caballo". Esta dentadura de caballo es la que se ha encargado de mutilarlo internamente, de arrancar algunas de sus ilusiones "bebiendo mi
humor de niño pesado" y esto en contraposición a la crudeza del mundo adulto citadino "mientras mis ojos se quiebran en el viento/con el
aluminio y las voces de los borrachos."

Si entendemos por surrealismo las actitudes y procedimientos que
facilitan la comunicación del mundo más íntimo del artista con el
mundo exterior; la adhesión a un arte libre de ataduras que posibilita la
expresión sincera; el derribar los límites de la lógica [tradicional] para
mostrar mejor una realidad otra; el lenguaje corrosivo de la obra, su
sorprendente imaginería; su manera de unir elementos hasta entonces
no conjugados para desautomatizar 1a realidad y hacerla visible imponiendo una visión de las cosas distinta a la habitual; y la mutación
constante a la que está sometida la "realidad" (entre otras cosas) para
reflejar su devenir caótico, sin duda podremos considerar, consecuentemente, a Poeta en Nueva York una obra de corte surrealista, rebelde
y libre (no supeditada a las normas y limitaciones del grupo de Bretón).
(13)

Hasta aquí hemos esbozado de manera muy general algunos rasgos
del poemario, paso aquí a un acercamiento más detallado a partir del
análisis del "Poema doble del lago Edén" (Capítulo IV). Ya su útulo
sugiere cierta polaridad presente en todo el poemario. García Lorca lo
llama "poema doble", ¿a qué dualidad puede referirse en torno a un
lago cuyo nombre, además, nos evoca el paraíso? Recordemos que la
posición de este poema en la obra corresponde al primer interludio,
espacio en el que el autor expone una huida de la ciudad y una inmersión a la naturaleza. Esta dualidad Baudeleriana en la que el hombre
siempre es víctima de los extremos, de las situaciones límite, del infierno o la gloria, se presenta en la obra de diversas maneras. Primero, el
autor introduce este capítulo a manera de contrapeso del capítulo anterior "Calles y sueños"; de esta manera la naturaleza se opone a la civili-

311

Tercero, en la cuarta estrofa se trata el tema de la dualidad por excelencia: la disputa del bien y el mal en el paraíso terrenal por heredar
el mundo y el tiempo. Aquí aparecen Adán, Eva y el "hombrecillo de
los cuernos". García Lorca pide entrar a este reino, al universo de la
contradicción humana, en donde habita lo perverso:
Déjame pasar la puerta
donde Eva come las hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, bombrecillo de los cuernos (489- 490)

En la quinta y sexta estrofas esta presente la oposición entre libertad
y represión. García Lorca dice conocer el secreto de "un alfiler oxidado", de los instrumentos que nos perforan, nos transgreden y nos penetran para hacernos daño. Conoce el "horror de unos ojos despiertos", del espanto, la angustia y el insomnio. Y por eso, clama en la estrofa sexta un ansia de libertad. El poeta no quiere "mundo ni sueño",

�312

GABRIELA RIVEROS EUZONDO

DESDE LA CIUDAD, EL POETA

no le interesa el poder sino "mi libertad, mi amor humano/ en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera." Ese anhelo desespe~ado
de amor humano en el rincón oscuro quizá sugiere su homosexualidad
y las decepciones amorosas que vivió justo antes de arribar a Nueva
York.

reloj, luz y muerte: lo permanente y lo finito. Aquí de nuevo la dualidad
que lo acosa.

Hemos llegado aquí ~ la mitad del poema pasando por la evocación
de la infancia, la inocencia perdida, su lllgreso al paraíso terrenal, a l~s
ciudades y el amor humano. En esta segunda p~rte del poema, ~e~~nco se autode:fine y lo hace siempre desde la dualidad y la contradicc1on,
lleva consigo al niño y al adulto, al "niño y abeto a la orilla de este lago". Aquí transcribo la estrofa octava:
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado. (490)

Esta es quizás la definición más precisa y magistral que podemos
encontrar de un poeta. García Lorca se derrumba a llorar como un
niño y desde allí se autodefine: no es sólo un ~ombre -un ser integro y
fuerte- ni tampoco es sólo el poeta, -el escntor famoso al que todos
tenemos acceso- ni tampoco es su escritura, sus poemas, "una hoja";
Federico anida un dolor desde siempre y ha decidido enmendar esa
herida mediante la escritura; por supuesto, siempre percibiendo el
mundo desde "el otro lado", desde ese lugar restringido para el genio
en donde se aprecian otras lecturas de la vida.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo. (490)

El llanto, la infancia, el lago y el honor son auténticos. El juego de la
escritura tiene preso a Federico en ese doble juego que implica la palabra. La palabra no es la cosa misma, es sólo una "sugestión", el si~ficado no es el significante diría Saussure, es una forma de evocaoon.
Federico tiene plena conciencia de este juego, de esta trampa y lo trastorna.
En la penúltima estrofa, Federico se sitúa "En el laberint~ de bi~mbos es mi desnudo el que recibe/ la luna de castigo y el reloj ~nceruzado". El laberinto por el que deambula, la vida misma, la crndad de
Nueva York al ritmo de su memoria primigenia, le muestran luna y

313

Ya la última estrofa nos presenta un cambio e~ el tiempo de la narración:
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno decuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muene me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios. '(490)

La primera linea afirma que todo el poema ha sido un discurso
enunciado hace tiempo en donde nos da a entender que todo lo narrado ha quedado atrás: que ese era su discurso en el momento en que la
muerte lo sorprendió. Se le aparece Saturno quien también es conocido
como Cronos, el dios del tiempo. Llega este dios para detener "los
trenes", para detener el transcurso de la vida. Es así como el Sueño y la
Muerte buscan al poeta en esta tierra ordinaria y perenne "allí donde
mugen las vacas".
Flllalmente, la muerte descubre a García Lorca "allí donde flota mi
cuerpo entre los equilibrios contrarios", en esta condición humana
nuestra labrada a partir de la contradicción. Su hogar no es su cuerpo
ni España ni Nueva York, no es siquiera las hojas ni la sangre. El hogar
de Federico García Lorca es ese anhelo permanente de libertad, de
sondear las cosas desde el otro lado para sanar su herida, el sentido de
contradicción. Porque como ha dicho Salvador Dali, contemporáneo a
él: "todo lo contradictorio crea vida".
El análisis de este ''Poema doble del Lago Edén" nos ha pemútido
exponer algunas de las características que están presentes en todo el
poemario: el sentido de contradicción, temas como el amor, la lllfancia,
la muerte, el vacío y la naturaleza, el estilo lorquiano para construir
imágenes que se asemeja más bien a una unión lógica de imágenes ilógicas, y la musicalidad y el ritmo de su poesía.
Federico García Lorca nos legó en este Poeta en Nueva York o Nueva
York en el poeta, un registro de su exhaustiva búsqueda del paraíso
perdido en los olores de la infancia, del amor humano lllcomprendido,
en la soledad y la contradicción. Federico parece anticipar su muerte, la
visita de Saturno que lo descubre preso ½n parajes internos que loangustian y lo hieren; el genio herido escribe, el poeta hereda sus voces a
nosotros, habitantes también de ciudades internas.

�314

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

Bibliografia
GARCÍA LORCA, Federico. Obras Completas. Tomo I: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén.
México: Editorial Aguilar, 1991.
- - - - - - - - ~ ' Obras Con¡pletas. Tomo III: Recopilación, cronología, bibliografía y notas de Arturo del Hoyo. Prólogo de Jorge Guillén. México: Editorial Aguilar, 1991.
. .
. .
, Poeta en Nueva York: Estudio Preliminar y Btbliografía de Gabriela Cerviño. España: Lozada.

________

LENGUAJE Y COGNICIÓN

p AZ, Oc tavio; Sor Juana Inés de la Cruz: Lu Trampas de la Fe. México: Fondo
de Cultura Econónúca, 1985.

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Crinúnología
Instituto de Investigaciones J uridicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humarústicos
Universidad Autónoma de Nuevo León

T rn11ta entrevistas a Federico Carda Lorca. Selección, introducción y notas de
Andrés Socia Olmedo. Madrid: Editorial Aguilar, 1989.

Introducción

P

ara mejorar la formación de profesionistas eficientes y competitivos -lo que Vigotsky llama las funciones intelectuales
superiores-, y coadyuvar al fortalecimiento del programa de
enseñanza de la lengua materna de la UANL, actualmente realizo un
proyecto, Lenguqje y Cognición, enfocado a promover la inteligencia
lingüística.
El propósito fundamental es contribuir a resolver las demandas
del proceso de enseñanza-aprendizaje, en lo concerniente al mejoramiento de las habilidades lingüísticas y cognitivas, ofreciendo una
alternativa instruccional, conforme a las tendencias actuales en la
educación, la calidad educativa, el aprendizaje significativo el enfoque cognitivista y la teoría de las inteligencias múltiples.
Saber leer y escribir es una condición básica para formar personas capaces de desarrollar habilidades de razonamiento y pensamiento crítico, en aras de garantizar su competencia. De acuerdo a
Gardner, una persona verbalmente inteligente logra un manejo del
conocimiento en niveles superiores a los que todos poseemos en
alguna medida.
De ahí que el proyecto esté dirigido a elaborar un manual para la
enseñanza de la lengua materna desde la perspectiva didáctica, ver-

�316

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

tiente que confluye con las ciencias del lenguaje y nos pennite llegar
al ámbito multidimensional de la comunicación lingüística.

1. Planteamiento del problema
El análisis sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje, me llevó a plantearme la necesidad de diseñar un prototipo para la enseñanza de la
lengua materna; actualizar el proceso y hacer frente al reto de transformar el paradigma unidimensional basado en la transmisión de conocimientos. Incorporar al aula la tecnología y ofrecer un espacio virtual
que permita estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento,
bajo los supuestos de un humanismo integral.
Las ciencias del lenguaje han realizado progresos significativos.
Después de los trabajos saussureanos que abrieran el camino a la lingüística como ciencia, los estudios especializados en tomo a la lengua
han proliferado en múltiples sentidos. El evento comunicativo se analiza intentando entender el desarrollo del lenguaje en términos cognitivos; la competencia mental asociada a la racionalidad de la comunicación. Desde la mismidad del ser, que significa, el hombre en situación y
circunstancia, comunicándose por medios de actos de habla. ·
La importancia del estudio del lenguaje, radica precisamente en estas
premisas. Los especialistas en la enseñanza de la lengua, somos responsables directos del proceso de enseñanza aprendizaje, así como del
mecanismo de la comunicación e interacción. Pero, a la vez, estamos
comprometidos con el desarrollo del lenguaje y su uso, en su significado más profundo. Una y otra vez debemos pensar que no habrá ser
humano completo que pueda darse a conocer sin un grado avanzado
de posesión de su lengua, como lo expresa Pedro Salinas: "El individuo
se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva adentro y esa
expresión sólo se cumple por medio del lenguaje".

2. Antecedentes
¿Qué ha pasado con el lenguaje y el hombre? Todo lo que podemos
saber del ser humano es lo que ha quedado de su rastro en signos: trazos sobre roca, dibujos que retienen las formas del mundo, gráficas que
relatan de unos a otros la memoria de hombres y pueblos. La historia
de la humanidad supone una cultura basada en la palabra que flota en
el espacio natural y se despliega con la riqueza innata que posee. La

317

lingüística se ocupa de la comunicación, esto es, del sujeto hablante
como ser social, dialógico y creador de la lengua.
Pero ¿qué sucede actualmente en el campo de la enseñanza? Estamos inmersos en un sinnúmero de cambios, que nos marcan 1a pauta
hacia la perspectiva del aprendizaje conducido. El docente se encuentra
ahora, incorporando una selección de materiales para entrar en interfase con sus alumnos, crear nuevos ambientes dentro y fuera del aula e
invitar al estudiante a aprender y (:omunicarse, ampliando su visión del
mundo y siendo participante activo dentro del proceso de construcción
de su conocimiento.
Consciente de esta situación, realicé una cuidadosa selección de materiales didácticos, con el objeto de despertar interés en el estudiante
hacia el dominio del instrumento más valioso de comunicación. Mi
deseo es formar estudiantes conocedores de su lengua, baluarte del
hombre y herramienta fiel al servicio del intelecto.

3. Metas y objetivos
El proyecto tiene una meta concreta: realizar una investigación dinámica sobre la base de adquisición del lenguaje, enfocada al desarrollo de la inteligencia lingüística. El objetivo fundamental fue:

•

Elaborar un 1JJodelo educativo.

El diseño del modelo educativo para la enseñanza de la lengua materna, está hecho con el fin de favorecer en el alumno el desarrollo
de las funciones intelectuales superiores. Su fundamento teórico se
basa en las siguientes posturas: la teoría de las inteligencias múltiples, la
inteligencia emocional, la teoría de diferenciación psicológica, la calidad educatz~
va, el proceso de ensenanza-aprendizaje y la teoria del aprendizaje significativo.
Además aquellos aspectos referidos a:
a. El carácter interactivo del curso
El proceso de enseñanza-aprendizaje depende de las interacciones humanas, sujetas tanto a las condiciones personales del
alumno, como a las características de su entorno. .
b. Relatividad
El aprovechamiento no puede establecerse con carácter definitivo ni de
fonna detenninanre porque está sujeto a ·1as particularidades del los
alumnos, factor detenninante para una adecuada ,planeación de estrate-

gias didácticas.

�318

•

LENGUAJE Y COGNICIÓN

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

Hipótesis de trabajo.
.
La lúpótesis es de causa-efecto: el cam?10 en el ~roceso de
enseñanza-aprendizaje (variable k) contribuye a meiorar la capacidad de comprensión de conocimientos y fortalece el desarrollo de habilidades (variable V).

3
4

5
➔

Modelo centrado en
el aprendizaje

➔

Aplicación de estrategias didácticas en
base a las teorías

6
Variable
de cambio en el
proceso
de enseñanzaaprendiza¡e

➔

Planeación estratégica para desarrollar
habilidades, actitudes y valores

➔

Uso de recursos
tecnológicos (software en preparación)

➔

Evaluación sumativa

Variable independiente
Cambio en el proceso
de enseñanzaaprendizaje

Variables dependientes
H1 Mejora en la capacidad de
comprensión del conocimiento.
H2 Fortalecimiento del desarrollo de habilidades

4. Principios básicos que orientan la hipótesis de trabajo
El modelo propuesto contempla varios principios fundamentales, a
saber:
1

Convertir el proceso de enseñanza en otro, centrado en el aprendi-

2

zaje.
. .
Facilitar, ayudar, cooperar a la generación de conocmuentos a tra-

7

319

vés del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Incorporar el uso de estrategias de aprendizaje para que el alumno
asuma su papel participativo y colaborativo.
Transformar el aula en un espacio abierto de reflexión, donde se
promuevan, junto con la adquisición del metaconocimiento, las actividades y valores que requieren el trabajo comprometido.
Contribuir a mejorar la comprensión y la profundización de conocimientos y a partir de ellos fortalecer el desarrollo de las habilidades.
Situar al alumno en un proceso reflexivo, proponiendo acciones o
estrategias apropiadas para estimular el desarrollo cognitivo y el
perfeccionamiento de sus aptitudes.
Consolidar el aprendizaje auto-dirigido, poniendo al alumno en
contacto con un software educativo que ofrece un ambiente amigable al aprendizaje y lo enriquece.

5. Justificación
La práctica docente tiene como objetivo coadyuvar a la formación del
estudiante, para avanzar en el conocimiento científico y hacerlo competitivo. Por ello, es fundamental que el alumno domine todos los recursos de la lengua para desarrollar su capacidad comunicativa, entendida según lingüistas de renombre, como el conjunto de precondiciones, conocimientos y reglas que hacen posible y actuable para todo
individuo el significar y comunicar.1
Algunos neófitos consideran que poseer esta competencia consiste
en aprender a leer y escribir; para el lingüista actual, el dominio de la
lengua significa no sólo esas capacidades, sino también, y de manera
relevante, la posibilidad de ampliar el universo cognoscitivo en función
de la interacción de códigos lingüísticos y por ende la comunicación
entre hablantes diversos; camino írnprescindible para que el hombre
pueda ser dueño de su código lingüístico, lo que representa la posesión delyo
y de su entorno. Pero además, los procesos concretos implicados en la
adquisición de la lengua, incluyendo la interacción social, son responsables de estimular, facilitar y apoyar el progreso del conocimiento, la
metacognición, es decir, la habilidad para comprender y p-ensar acerca de
las propias experiencias cognitivas y ser consciente de circunstancias,
acontecimientos sociales, tareas y personas.2
1
2

Bitti y Zani, Com11nicación social, Editorial Grijalbo, México, 1997.
A. Garton, Aprendizajey proceso de a!fabeliZf1dón, México, Oxford, 1998.

�320

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

Pensar en esto nos obliga a dejar atrás los modelos de enseñanza
tradicionales, para retomar el planteamiento semiológico, que pone de relieve el impacto de los agentes sociales, el continuum semiótico productor de
significados y atrapado en las redes de las ideologías, como lo señala
Kristeva. Postura que atañe a la capacitación del alumno en el uso de la
competencia significativa y semiótica.
Es preciso, por tanto, darnos cuenta que el lenguaje es el instrumento más importante en la educación; la forma más efectiva para la comunicación del saber, de la cultura, del escenario dinámico, a la vez que mosaico polémico, sobre el cual grandes filósofos discutieran hace tiem~o,
y más recientemente Vatimo, junto con otros posmodemos, lo definieran como un estado de consunción de la civilización, que pierde la
fuerza de la creación.
Innegablemente, estamos viviendo una nueva cultura. Las mutaciones tecnológicas informatizadas, nos conducen a una movilidad social,
donde se establece una relación sinergética que demanda otras formas
de vida. En este entorno, el siglo XXI ha trasformado el rol tradicional
de la enseñanza al de aprender, que se concreta en la administración del
conocimiento y nos compromete a preparar profesionistas aptos para
enfrentar los cambios económicos, políticos y culturales que hasta hace
poco eran inamovibles.
La historia se mueve vertiginosamente y habrá procesos para los
cuales no estamos preparados. Pero creo que la postura como docentes
es incentivar la capacidad creativa que permita a nuestros jóvenes asumir los desafíos del momento, prepararlos para hacer frente a las transformaciones abruptas en la forma de reinterpretar la realidad, lo que
Thomas Kuhn llama, los nuevos paradigmas. Nuestra labor es lograr
que contrapongan la verdad; y la única vía es que sepan procesar sus
pensamientos, para que después sean capaces de resolver problemas y
estar abiertos al mañana, en una actitud que redunde en un comportamiento responsable, que reconozca el verdadero valor del ser humano.
El lenguaje, como forma de relación con el otro y el mundo, integra
todo ese conjunto de elementos humanos y culturales cada vez más
complejos. La palabra entreteje el devenir cósmico o la fragilidad de la
vida, como dice Milán Kundera. Es el lugar donde se forma la primera
pareja entre un referente y un signo, de acuerdo a lo expresado por
Roland Barthes y muchos otros lingüistas, y donde se instalan, de una
vez y para siempre, los grandes temas de la existencia.
Ante este axioma maravilloso ¿qué debemos hacer los docentes en

321

nuestro campo del saber?
Es evidente que ha llegado el momento de colocar al lenguaje en su
sitio, darle su carácter protagónico en la enseñanza. Desde el punto de
vista antropológico y conductual, el lenguaje como fenómeno de
3
emancipación y autorrealización debe ser el elemento más significativo
de la educación, para lo cual necesitamos especialistas en lengua, con
una base sólida de formación en las ciencias del lenguaje.
Ante este imperativo, mi compromiso es incentivar el atractivo por
la enseñanza-aprendizaje de la lengua materna, incorporando al aula la
tecnología, "las estéticas psicotrópicas de la fiesta mediática" y ofrecer
a nuestros estudianres un espacio de aprendizaje, dinámico y socializador, colaborativo e interactivo de actualización curricular e incorporación de información. La principal fuerza económica en el mundo del
futuro será el conocimiento que impulse a pensar, imaginar, desarrollar
creatividad, experiencia única, capaz de construir el progreso y permitirnos resolver problemas en un esfuerzo por consolidar un patrimonio
que es el nuestro, y del que nace la realidad en que estamos insertos.

6. Criterios teóricos y metodológicos
6.1. Marco teórico
6.1.1. Lo epistemológico
Un aspecto central en el diseño de cualquier directriz o selección de

curricula representa hacer planes de contenidos, unidades, actividades y
tareas; considerar estrategias de trabajo dentro y fuera del aula, proveer
materiales, distribuir el tiempo y planificar.
Pero también significa asumir una postura. Desde el orden epistemológico, mi trabajo está orientado a rescatar la investigación que he realizado a través de muchos años de docencia en el área de lingüística y
plasmar mi experiencia como docente, tratando de encontrar la relación dialéctica entre lo cognoscente y el objeto.
El resultado fue establecer una correlación entre teorías lingüísticas,
cognitivas y estrategias de aprendizaje, encaminadas a aplicarse en el
aula como espacio reflexivo. Desde un punto de vista epistémico el
saber cientfftco lo referí a la lingüística que tiene como condición sine qua
non la sistematización del conocimiento. El esquema--guía fue planeado
en forma tal que pudiera describir y explicar, a partir de los elementos
3

Renzo Titote, Psicolingiiística aplicada: Introducción o la didáctica de la lengua, Kapeluz, Buenos Aires, 1976.

�322

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

concernientes de la didáctica, el saber práctico del manejo de la lengua,
puntualizando en el fenómeno del fenguqje, como fa férula para el desarrollo del

conocimiento en niveles superiores.
Hoy por hoy, todas las sociedades conocidas sitúan a la inteligencia
lingüística entre las capacidades cognitivas y sociales más valoradas,
siendo importante de por sí y como elemento auxiliar para actuar en
casi todos los dominios.

6.1.2. Teoría de las inteligencias mtÍ!tipfes
La Teoría de las inteligencias 111últipfes,4 ha sido una revelación significativa
para entender las inteligencias múltiples, entre las cuales la lingüística
ocupa un lugar preponderante.
Gardner insiste en colocar al lenguaje en una posición medular, a la
par que otr-as concepciones científicas, desde la relativa a las neuronas
hasta el nivel de organización social.5 Pretender, por tanto, trabajar en
este campo, constituye uno de los desafíos más significativos, considerando que los seres humanos se comunican simbólicamente, es decir, a
través de lenguajes. Por esto, la planificación del proyecto debe entenderse a partir de que la cultura está inscrita en el cerebro de los hombres. Así es como la vía de la representación pennite la comprensión
de numerosos problemas, explicados dentro de un concepto de racionalidad, pero interpretados a la luz de la estrecha concomitancia que
guardan entre sí las estructuras mentales y el lenguaje.
La Teoría de las inteligencias múltiples (MI) postula que todos los individuos poseen, en mayor o menor grado y con diferentes combinaciones,
por lo menos nueve inteligencias diferentes: lingüística, lógicamatemática, visual-espacial, musical-rítmica, corporal-kinestésica, interpersona~ intrapersonal, naturalística y existencial, que pueden ser desarrolladas por medio de actividades especialmente diseñadas. Al principio, Gardner sustentó la existencia de siete inteligencias y después
agregó dos. Su teoría asume que la inteligencia es funcional y se manifiesta de diferentes maneras en diversos contextos. Según esta teoría, la
combinación personal de inteligencias determina el estilo de aprendizaje del individuo.

4

La (MI) propone un nuevo modelo centrado en el alumno, que desarrolla habilidades y estrategias según las diferentes inteligencias. Para
favorecer el cultivo de las inteligencias, Gardner y sus colaboradores
diseñaron el Plr!)lecto Spettmm, que muestra actividades e instrumentos
que evalúan la competencia cognitiva.
Desde un punto de vista educativo, el Prqyecto Spectmm tiene interesantes importantes, pues explica las diferencias individuales en la adquisición de conocimientos y ofrece los medios para mejorar la acción
educativa y el proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero, además, nos
abre perspectivas interesantes en cuanto nos permite pensar que un
sujeto que presente bajo rendimiento en un dominio del conocimiento,
puede ser capaz de desarrollar cualquier otra de sus inteligencias. En
efecto, teniendo en cuenta estas nueve inteligencias, es posible en la
p_rfctica. didáctica, mej~rar sensiblemente la motivación y la participacton acttva de los estudiantes, logrando aprender y desarrollar áreas no
exploradas.
Las investigaciones sobre (MI) han permitido elaborar una lista de
~versas actividades y materiales según los diferentes tipos de inteligencias. Todas estas herramientas, de fácil consulta en intemet, se pueden
utilizar para la elaboración de las tareas, aunque en nuestro caso, se
enfocaron al estilo de aprendizaje correspondiente a la inteligencia lingüística. Para lograr satisfacer las necesidades de aprendizaje de los
estudiantes, se consideró, que cada individuo privilegia una combinación de por lo menos dos o tres inteligencias, para lo cual, se adaptan y
contextualizan los materiales correspondientes.6
•

6.1.3. La inteligencia emocional
La Teoría de fa inteligencia emocional marca la unión entre dos componentes fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. Las teorías del
conocimiento y las emociones postulan una serie de habilidades importantes relacionadas con el desarrollo personal y el funcionamiento so-

cial.

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas-,
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente

H. Gardner, M11ltiple lntelligences: The theory in practice, Basic Books, New York,

1993.

6

H. Gardner, The Disciplined Mind: Bryond Facts And Stafldardized Tests, The K-12
Educatio11 That Every Child Deseroes, Penguin Putnam, New York, 2000.
5

323

M. La Roca, ''La creación de hipertextos", Revista Ekcfró11ica Didáttica. Español
en la lengua extranjera, Número 3, 2003.
7
D. Goleman, La inteligencia emocional, 1995.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
8
nuestros problemas y elaborar planes de vida y metas.

individual refleja la dirección de un proceso de desarrollo individual,
por las que se encamina, por un lado, hacia una cada vez mayor separación entre el yo y el mundo exterior y hacia un funcionanúento cada
vez más autónomo; y por el otro hacia una más profunda comunión
entre el yo y el otro, y hacia un funcionanúento más integrado. 10

324

Las investigaciones sobre los efectos benéficos de_ las em?cio~~s
positivas y de la inteligencia emocional sobre el bienestar fis1co y ps1col?gtco, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte se enfocan hacia el
reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas en el
servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
mención de cómo la emoción positiva puede ser importante para el
desarrollo de la inteligencia emocional. Incluso la capacida? de rec~nocer y usar emociones positivas para manejar circunstanaas negativas
puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apr~ciar totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los pnnc1pales determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el
acceso a nuestra vida emocional,9 lo que implica la capacidad de usar
nuestros sentimientos como medios de entender y guiar nuestro comportan1iento y, por ende, intervenir eficazmente en la recuperación de
algunas enfermedades mentales severas.

6.1.4. Otras teorías
Psicólogos gestalistas han encontrado múltiples a_s?~iaciones entre el
lenguaje y aspectos de la personalidad; los cogrut1vistas, postulan el
Modelo de Competición, suscribiendo que el uso, la estructura y el desarrollo del lenguaje, están determinados por principi_os cognitivos. ~n este
apartado me referiré sólo a Witkin (1962) del pnmer grupo, qwen empezó a desarrollar la Teo,ia de la diferenciación psicológica (IDP).
Witkin y seguidores posteriores de esta corriente, exponen _que el
grado de diferenciación alcanzado por un individuo es susc~ptible de
reflejarse en una gran variedad de conductas que se c?rre~c1onan _c~n
las dimensiones; relacional (extensión del sentido de identidad) orechca
(niveles de especificidad en el uso de los mecanismos de control _Y defensa entendidos en el sentido freudiano) y cognitiva (grados de articulación de la experiencia percibida y/o conocida). La versión ~ctual ~e la
(IDP) plantea que cada una de las modalidades de funcionamiento
8 J. D. Mayer, y Salovey, What is tfllotional intelligence a11d the consfmr:tion and regulatio11 offaelings. Applied a11dpreventive P!JchobJ,g, 1997.
9 Ibídem.

325

Desde otra perspectiva, Williams y Burden, partiendo de una visión
constructiva del aprendizaje basada en las teorías de Piaget, Bruner y Kelly, proponen un modelo del proceso de enseñanza-aprendizaje que
toma en consideración, las aportaciones del Interaccionismo Social de Vygotsky y Feurstein.
Para Williams y Burden el constructivismo permite explicar las formas en que los estudiantes construyen su percepción personal de las
tareas que realizan, del contexto educativo, del rol del profesor y del
propio proceso de aprendizaje. El concepto constructivista en que se
basa el modelo, y que constituye su eje fundamental, es la centralidad
del proceso de construcción de conocimientos llevado a cabo por los
alumnos. El Interaccionismo Social en que se en.marca este concepto,
agrega al modelo la dimensión social que considera el proceso de construcción del significado por parte de los sujetos, el cual se realiza a través de su interacción en un contexto social.
El enfoque metodológico, para el estudio de las diferencias individuales en la actividad lingüística, así como el uso del aprendizaje socioconstructiva, permiten apreciar el perfil cognitivo de los sujetos y explorar las características del lenguaje. Sin embargo, para enriquecer la
experiencia de los alumnos en este dominio, es conveniente utilizar
actividades diversas que requieren el empleo de otras destrezas

6.1.5. f,I lenguaje
Por supuesto, frente al problema de elaborar el diseño del un manual
para el desarrollo de la inteligencia lingüística, traté de establecer los
lineamientos epistemológicos que fundamentaran el quehacer lingüístico en forma armónica con el objeto de estudio del proyecto, pero puntualizando en la lengua como la fuerza motora para el desarrollo del
hombre. El entendimiento y la sabiduría son frutos que provienen de la
posesión de la lengua.

10

A. Camargo, Leng11qjeJ cognición. Universos H11manos, Instituto Caro y Cuervo,
Bogotá, 2001.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Es preciso, por tanto, darnos cuenta que la lengua es el instrumento
de construcción y expresión de pensamiento, producto de la inteligencia humana. Resulta claro, entonces, que aquello llamado capacidad
comunicativa no corresponde exclusivamente a la cotnpetencia lingüística,
sino que debe entenderse también como la habilidad para el 111an~jo del
conocimiento adquirido, la cual implica el uso de fo11nas simbólicas de acción e
interacción que controlan las estructuras sociales entre el individuo y el
11
grupo.

La transmisión del conocimiento es una de las tareas más complejas
por su carácter multifactorial y multiprofesional. Implícitamente requiere personas con alto nivel de liderazgo educacional. Sujetos dispuestos a ser agentes de cambio; a trabajar sobre la base de la participación activa y transformadora.

326

En otros términos, hablar del lenguaje implica referirnos a:
• La construcción del yo, la conciencia de identidad, el estableciendo de la alteridad.
• El horizonte situacional; apertura al mundo.
• El proceso y la manera en que se hace efectiva la adquisición de ·
conocimientos, las formas de sociabilidad, de interacción social.
Innegablemente, el lenguaje es la piedra angular en la vida del hombre; el espacio plurivalente que Martha Traba definió como autoreferente y autosuficiente y que Umberto Eco lo explicara como la interpelación de las realidades fáticas de la existencia.
La historia de la humanidad se entreteje por la palabra; acto de creación, hilo mágico entre el pensamiento del hombre y el mundo y poder
que da vida o la destruye.

Mi compromiso como lingüista es obvio y palpable; trascender "la
metáfora cibernética" y trabajar con una visión global de la realidad,
pero a la vez, cumpliendo con satisfacer las necesidades sociales y
humanas del entorno; ser capaz de aplicar mi conocimiento y trasmitirlo; luchar por el bien común.

6. 2. Método
6. 2. 1. El modelo de enseñanza-aprendizaje
Dentro de esta perspectiva, resulta pertinente insistir en la necesidad de
un cambio de actitud y mentalidad. Buscar nuevos caminos que fortalezcan la autorregulación y puesta en práctica de modelos educativos
que consoliden el proceso de enseñanza-aprendizaje, de acuerdo a sus
variables.

11

Ibídem.

327

Los nuevos modelos cambian el esquema tradicional en dos aspectos fundamentales: convertir el proceso de enseñanza, en aprendizaje y desarrollar habilidades, actitudes y valores. Esta nueva perspectiva compromete al
docente a superar su papel de transmisor de información por el de generador de conocimientos. Hombres y mujeres comprometidos con el
desarrollo del país, que sean garantía para la sociedad, conforme a los
nuevos tiempos.
El progreso tiene como fundamento el usufructo estratégico del conocimiento. Es decir, la formación de estudiantes capaces de generar
conocimientos útiles y dispuesros a aprovechar sus recursos de manera
exitosa. Las empresas actuales se consolidan con personas que poseen
actitudes de apertura, flexibilidad, conocimiento e intelecto organizado.

Lo que quiero dejar explícito es que la importancia de elaborar modelos es para el docente, y para la sociedad entera, fundamental. No
basta sólo teorizar sobre el hecho educativo, es necesario conjugar la
teoría con la práctica pedagógica, en toda la densidad y proyección que
tiene; responder de manera clara y eficaz al compromiso que tenemos,
es decir, promover una praxis pedagógica de calidad destinada al logro del
conocimiento intelectual y el desarrollo de competencias, bajo los presupuestos antropológicos del humanismo de este siglo.
El estilo de la didáctica actual, intenta responder a los presupuestos
de la antropología filosófica, cuyo elemento central es el hombre pensante considerado como totalidad y situado en un entorno nacional e
internacional.
Las concepciones filosóficas mecanicistas y las que surgen de idealismo que exaltan la postura individualista, desligando al hombre de su
realidad natural, social y propiciando un reduccionismo excluyente y
totalizador, han quedado atrás.

y

El rediseño del proceso de enseñanza-aprendizaje el trabajo programador exigen un fortalecimiento de la actitud de colaboración. A
nivel social, educativo, político, económico y social hoy se busca aprovechar el conocimiento que cada uno de los miembros posee para que
vía sinergia cognitiva se canalice de manera racional el capital intelectual.

�328

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

LENGUAJE Y COGNICIÓN

Mi respuesta ante este reto, fue elaborar un diseño que identificara
con claridad las intenciones educativas y planificar la secuencia de las
sesiones, tomando en cuenta el contenido de la materia y las condiciones requeridas para estimular el aprendizaje. Especificar las estrategias
didácticas como apoyo para la actividad docente y la construcción del
conocinúento y cultivar un campo del saber que propiciara el diálogo
constructivo y la formación de profesionistas capaces de profundizar el
conocimiento y hábiles en el manejo de sus capacidades.

educación, porque incrementa la calidad y cantidad de los significados
que los estudiantes deducen de lo que leen y perciben; de lo que expresan en lo que escriben y dicen y, finalmente, de la· movilización y perfección de las destrezas cognitivas que componen el pensamiento crítico.

El criterio metodológico para el diseño de estrategias, se hizo aplicando el método descriptivo que permite el desarrollo de la inteligencia
lingüística, desde el contenido semántico y procedimental de la materia,
sin descuidar aquellas condiciones requeridas para estimular el proceso
de enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, pretendo dejar claro, por un lado, que es necesario
revisar continuamente el proceso de enseñanza-aprendizaje, y por otro,
un imperativo para todos nosotros como docentes actualizarnos día a
día en beneficio de un mayor nivel de aprovechamiento escolar de
nuestros alumnos.
Es innegable que la mayoría de los maestros en educación superior
poseen una formación sólida, al menos en los requerimientos para impartir su materia; sin embargo, hay todavía un buen número que no
está dispuesto a actualizarse.
Ame esta realidad, quiero enfatizar en que el propósito de este diseño es contribuir a mejorar al proceso de enseñanza-aprendizaje y así
aspirar a mayores niveles de aprovechamiento, considerando que es
importante para el docente conocer nuevos recursos que se puedan
utilizar para alcanzar objetivos, sin dejar de lado la interacción, como
condición indispensable de toda estrategia de aprendizaje, es decir, el
diálogo didáctico.

6.2.2. LA calidad educativa
Planear un modelo con base en la calidad educativa requería afrontar lo
que significaba formar estudiantes que piensen por sí mismos, y no
solamente que aprendan lo que otros piensan. Esta premisa la tuve
siempre presente. Sabía con certeza que los alumnos que no son enseñados a pensar, no son sensibles al contexto, ni autocorrectivos; no
están educados para pensar críticamente. La enseñanza del pensamiento crítico, aunado a la admi11istración del desan-ollo del conocti11iento, mejora la

329

Es decir, la episteme debe ser el fundamento, la relación y la razón de
lo que viene a caracterizar el perfil del educando y sus rasgos principales: metódico, crítico de su propio razonamiento y, en un sentido más
amplio, ante su propia educación; sistemático, capaz de correlacionar
conceptos, hacer inferencias válidas, descubrir supuestos, percibir relaciones y analogías, con visión para interpretar fenómenos y resolverlos.
Bajo estos parámetros, la creación de espacios participativos debe
promover el que los alumnos superen la oposición con el otro en comprensión y consenso. En otros términos, es preciso introducir ámbitos
de intercambio comunicativo de por lo menos dos sujetos capaces de
lenguaje y de acción (ya sea con medios verbales o extra verbales). De
esta manera, los actos dialogales se convierten en instrumentos de enseñanza axiológica que, de acuerdo a Habermas, generan una mltura del
diálogo en la diferencia y orientan el esfuerzo colectivo hacia el reconocimiento de la pluralidad y la cooperación, facilitando la creación de bienes
colectivos.
El cambio que actualmente vivimos, obliga y da sentido a la tarea
educativa, sustentada en el referente de la cultura de calidad, acorde a las
tendencias de la educación superior contemporánea. El siglo XXI abrió
la puerta a la era del conocimiento, valor agregado fundamental en
todos los procesos de producción de bienes y servicios, que convierten
el dominio del saber en el elemento más poderoso a nivel social.
El fenómeno del conocimiento, aunado al de la información, nos
exige una reingeniería institucional; una cult11ra del desarrollo que promueva el cambio al modelo educativo actual, acorde a los nuevos paradigmas, lo que implica directrices orientadas a garantizar en los educandos mayor flexibilidad ante la diversificación y evolución del mercado
laboral,· intemacionalización, mediante una comprensión de las diversas
culturas; habilidad para el aprendizaje contin110; capacidad de comunicación y
disposición para asumir responsabilidades.
En otras palabras, aunque el profesor no es el único agente que diseña el currículum, le corresponde asumir el ·reto de formar sujetos pensantes y analíticos, indagadores, críticos, con capacidad de comprensión, creatividad y responsabilidad social; personas con una mentalidad

�330

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ
LENGUAJE Y COGNICIÓN

enfocada a la investigación.
Los avances tecnológicos abren múltiples posibilidades de creación
de nuevos ambientes de enseñanza-aprendizaje, que propicien la calidad educativa y enriquezcan las actividades didácticas y el material de
apoyo para investigar, aprender, comunicar e intercambiar opiniones y
dudas, ampliando la visión del alumno y pennitiéndole ser participante
activo del proceso de construcción de su conocimiento como resultado
de sus experiencias, intereses e inquietudes.
El trabajo es arduo y complejo, y por lo mismo requiere de una cultura de trabajo más allá de legislaciones. Lo que significa asumir la tarea
educativa como compromiso esencial e irrenunciable de nuestro actuar,
con el fin último de formar al hombre e incrementar sus competencias.
Lo que en el pensamiento griego seria situar a la persona en el ethos,
con los pies puestos en una realidad con vista al mañana.

6. 2. 3 Aprendizaje sistemdticoy planijicado
El aprendizaje sistemático y planificado es el principal motor de este
modelo: el que genera una acción propositiva encaminada al desarrollo
consciente y deliberado de habilidades y conocimientos. Es decir, un
diseño intencional, controlado, verificable, que puede reproducirse,
prescriptivo, que admite retroalimentación y es optimizable,12 pero al
mismo tiempo, con un tipo de estrategias que permitan desarrollar y
enriquecer el meta-conocimiento con un enfoque integral. Aprender
sobre la base de la retroalimentación, la autoregulación y el mejoramiento continuo. Es decir, atender las variables cognitivas, de desempeño, pero también las socioculturales, psicológicas y educativas en
general.
La presentación estratégica de las actividades de aprendizaje, es en
esta forma, uno de los atributos distintivos del modelo. Pero además,
deben ser apropiadas y favorables para realizar un aprendizaje interactivo, individualizado, con experiencias significativas que aseguren un
progresivo mejoramiento.

Con este objeto, el libro contará con un software en donde los ejercicios aparecerán de forma interactiva. El ~so del software presupone,
además, una propuesta metodológica de aprendizaje. Manejar esta alternativa tecnológica es necesario para lograr un mejoramiento de los
estándares educativos.
12 M.

Sánchez, Metodología para desarrollar la habilidad para cprender a aprender, 1998.

331

6. 2. 4 Los lineamientos que inco,pora el modelo
Este modelo fue concebido con base en:
1

Introd11cción. Explicación de los aspectos esenciales del curso, como
planeación, diseño de estrategias de aprendizaje interactivo y uso
sistemático de los materiales de apoyo.
2 Intenciones educativas. Aluden a los propósitos del curso.
3 Objetivos generales. Marco de referencia para presentar las metas por
alcanzar; objetivos particulares desglosados por unidades temáticas,
conforme a tiempo, y aprendizaje planeado.
4 Contenidos. Eje fundamental del curso; principios que rigen la estructura del conocimiento, y donde -como lo señala Ausubel- se
produce el aprendizaje significativo. Hablar de contenidos presupone objetivos y contenidos por módulo, así como sesiones planeadas para facilitar el saber, al igual que estrategias que ayuden a la
organización del proceso enseñanza-aprendizaje. Distribución de
temas con el criterio de desempeño en el aprendizaje. Formato de
mejoramiento continúo del modelo.
5 Índice general del libro-.
Uso de herramientas facilitadoras de la comprensión: prefijos y
sufijos/sinónimos y antónimos
~sc~ones del edificio lingüístico: las preposiciones y las con¡unc10nes
El verbo en diferentes contextos concretos
Interpretación y redacción de textos
6 Sistema de evaluación. Regido por evaluaciones diversas: participación
en clase, ejercicios, tareas, exámenes.

6.2.5. Desarrollo integral

Mi propuesta educativa está orientada al desarrollo integral del ser
humano; a buscar un encuentro dialógico mediante el aprendizaje interactivo; presentar un modelo educativo interactivo, en el cual el profesor pueda incluir, en el salón de clase, el ejercicio del diálogo y el
pensamiento crítico. El proceso renovador que la educación está planteando, propicia una práctica pedagógica abierta, de naturaleza sistemática y reflexiva, generadora de la constru~ción del conocimiento y el
desarrollo de habilidades.
En cuanto al uso de la tecnología, el software fue incorporado con
el objeto de dinamizar el aprendizaje, la perfección de las tareas cogni-

�332

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

tivas que componen el pensamiento crítico y el quehacer del estudiante
para hacerlo sensible al proceso de adquisición de su lengua.
6.3. Corolario

Un país que demanda un alto nivel de desarrollo, requiere profesionistas que posean una conciencia plena de su valor como personas y
su compromiso social. Con esta idea en mente, mi tarea al realizar
este proyecto fue pugnar por el desarrollo integral del educando.
Colateralmente, formar especialistas en la enseñanza de lengua materna. En esta forma integré un sólido equipo de trabajo con estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado. Unos trabajan como
profesores adjuntos en talleres y otros en la captura y procesamiento
de materiales didácticos. Al cooperar en estas tareas, desarrollan sus
propios trabajos de tesis, integrando su investigación con los conocimientos derivados de la práctica.
La formación de recursos humanos, es parte esencial de la misión
de la Universidad, de alú que mi trabajo está enfocado en formar estudiantes de alto nivel y futuros investigadores. Jóvenes que realizan sus
tesis y están interesados en la investigación.
Pero el proyecto no se ha quedado sólo en esto; pues considerando que la optimación de la producción de un bien, es detectar y
explotar sus fortalezas, se desarrollaron talleres literarios para personas con enfermedades mentales severas, así como un taller de arte
para estudiar el lenguaje simbólico.
Este tipo de interrelación no estaba preestablecido, sin embargo,
fue concretado como una oportunidad para descubrir nuevas destrezas cognitivas, más allá de los límites propios de un dominio (adquisición, posesión de conocimientos y destrezas de una determinada disciplina). En esta forma, ha sido posible alcanzar un mejor
desarrollo de lo que se está trabajando, conjuntando varias competencias a la vez y canalizando al sujeto hacia aquélla donde sea más
apto.

Lo interesante a futuro, sería investigar ampliamente el nivel de
representación simbólica, habilidad innata de los seres humanos,
que, canalizada en diferentes formas, según el área predominante de
cada sujeto, puede permitir el desarrollo integral de las personas.

LENGUAJE Y COGNICIÓN

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�EMOCIÓN, REDES NEURALES Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

Lo más bonito quepodemos experimentar es elhlisterio.

Es la fumfe de todo arle verdaderoy de toda ciencia.
Aq1él a quien le sea exfratia esta e111oción,
aqf(e/ que no pueda detenerse a n,aravillarsey permanecer obsorlo
de asombro, es co1110 un nJ11erlo: 111s qjos están cerrados.

Albert Einstein
Mtra. Elba G. Rodríguez Pérez
Centro de Enfermedades Infecciosas
Facultad de Medicina / UANL

a emoción desde el punto de vista conexionista,1 debe ser entendida en términos de procesos cerebrales internos, que se
elicitan en los seres humanos después de la presentación de un
estímulo sea este: visual, olfativo, semántico, táctil, gustativo. Los difer&lt;&gt;ntes inputs permiten la generación de estados afectivos, experiencias
emocionales (sentimientos) y comportamientos. Se sabe que estamos
equipados con múltiples canales sensoriales mediante los cuales podemos mantener todo lo que percibimos de manera unificada y coherente, porque la econorrúa de nuestro cerebro posee una capacidad mulrimodal,2 esto se comprueba cuando el ser humano es expuesto al manejo de olores junto con inputs tipo semánticos. Royet, Koenig, .Gregoire, Vigouroux, &amp; Mauguiere, probaron que la representación perceptual de olores está almacenada en patrones de subsistemas de activa-

L

1

M.F. Gutiérrez (Ed), Teorías del desarrollo cognihvo, Mac Graw Hilllnteramericana, Madrid, 2005.
2 A.G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights from
Functional Neuroimaging Studies", Cerebro/ Corlex, 11, 2001, 1110-1123.

�340

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

ción, mientras que las representaciones semánticas están en la memoria
asociativa, junto con otros tipos de información3• En este contexto
Fazio,4 da a conocer su modelo denominado Activación Automática de
Evaluaciones Afectivas, donde demuestra que para que el proceso
emocional se active o despierte el ser humano debe ponerse en contacto con un input sensorial los cuales incitan a las células nerviosas a una
"conversación interna",5 llevada a cabo en los receptores químicos de
las dendritas neuronales que se encuentran en diferentes partes del
cerebro integrado por: la amígdala, ínsula, striatum ventral, las regiones
del giro cingulado anterior y la corteza prefrontal. Otras regiones cerebrales importantes comprende: el hipocampo, el giro cingulado anterior y también parte de la corteza prefrontal.6 La dinámica de estacomunicación se lleva a cabo a través de "redes neurales", las cuales se
sincronizan y actúan de manera paralela y jerárquica,7 para permitir que
el ser humano active una respuesta cognitiva-emocional, cuánto mayor
número de neuronas se activen y sea más compleja la excitación, las
redes neuronales elicitan respuestas que se ejecuta a gran velocidad,8 la
activación de estas redes no estaría completa sin la acción de metabolitos conocidos como neurotransmisores. De ahí que Panksepp afirma
que: "Hay una triangulación entre los indicadores psicológicos, neurológicos y del comportamiento de emociones, estas estrategias son esenciales para que los seres humanos podamos penetrar en la naturaleza
básica de emociones".9

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

341

Antecedentes
Desde el momento de la concepción se inician en el ser humano una
serie de transformaciones internas y externas, los cuales sólo terminan
hasta que el hombre muere, sin embargo es fácil observar en un individuo su crecimiento y maduración a nivel corporal/ físico, mientras que
por lo general, quizá el hombre al final de su vida, se da cuenta que
dentro de su ser se llevó al unísono una estructuración y modulación
de eso llamado yo interno, el cual sutilmente se organiza y modela inconscientemente porque este desarrollo se logra: percibiendo, sintiendo, aprendiendo, conociendo, sufriendo, es decir viviendo la vida. 10 Sin
embargo durante más de tres siglos, científicos y filósofos consideraron
a la mente como una unidad intangible y separada casi totalmente del
11
cuerpo, hasta que se inició la era de la neurofisio-psicología. 12
13

Capra, uno de los pensadores más importante de este siglo escribe
en su libro Conexiones Ocultas que el crecimiento interior en el hombre (figura No. 1), se inicia con la percepción de miríadas de estímulos
provenientes del medio exterior; aromas, sensaciones a través del tacto,
palabras, sonidos, colores, las cuales se van acumulando en nuestra
memoria, originando lo que Maturana y Varela,14 llaman cognición,
"proceso de conocimiento" o "actividad implicada en la autogénesis y
la autoperpetuación de las redes vivas", porque el proceso cognoscitivo
comprende el proceso mismo de la vida: percepción, emoción y comportamiento.

3

J .P. Royet, O. Koenig, M.C. Gregoire, M. Vigouroux, &amp; F. Mauguiere, "Functional Anatomy of Perceptual and Semantic Processing for Odors", ]011rnal ef Cognitve
Ne11roscience. 11 (1 ), 2000, 94-109.
4
H.R. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview'', Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.
5
N, Alvarado, "The Role of Emotion in an Architecture of Mind", Motivation
and En1otion, 26 (2), 2002, revisado en junio 24 de 2004, disponible en:
http://www.csupomona.edu/ ~nalvarado /PDFs/Emotion.pdf
6
R.E.O. López (Ed), El eefoq11e cognitivo de la memoria humana. Técnicas de investigación, México, D.F. Trillas, 2002.
7
M.F. Gutiérrez, Teorías del desarrollo cognitivo, Mac Graw Hill-Interamericana,
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8 L. M. Phillips, C. W. Drevets, S. L. Raunch, &amp; R. Lane, "Neurobiology of
Emotion Perception I: The Neural Basis of Normal Emotion Perception", Sociery ef
Biologicai Psychiatry. 54, 2003, 504-514.
9
M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neuropsicología, 5, 2005, 15-24.

Cognición implica memorias, entre las cuales se encuentra la llamada de largo plazo, memoria de trabajo, memoria implícita la cual "al10

A.M. Bell, "Emotion and Cognition: An Intricately Bound Developmental
Process", Child Developmenl, 75(2), 2004, 366-370; K. C., Berridge, ''Pleasures of the
Brain", Brain and Cognition, 52, 2003, 106-1 28.
11

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12
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conducta humana, 2002, revisado en octubre 22 de 2005, dispo nible en:
http://www.semg.es/ revista/ revista_45/ pdf/500-513.pdf
13
Capra, F. (Ed), Conexiones O(J(ltas: implicaciones sociales, n1edioan1bientales económicasJ'
biológicas de una nueva visión del mundo, Anagrama, E spaña, 1998.
14

Ibídem. g.es/ revista/ revista_45/ pdf/ 500-513.pdf
Capra, F. (Ed), Conexiones ocultas: i111plicaciones sociple,s, medioambientales económicasy
biológicas de una nueva visión del mundo, Anagrama, España, 1998.
14

14

lbíde,n

�342

ELBA

G.

RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

macena", las experiencias cognitivas-emocionales durante toda la vida,
y a la vez permite que el ser humano evoque consciente o inconscientemente, acciones, pensamientos, percepciones y emociones que le
permiten al sujeto evaluarlos o re-evaluarlos más rápidamente para
tomar decisiones importantes en su vida, pero también la cognición
implica planificación de actos y comportamientos para que la persona
alcance aquellas metas trazadas en su vida, las cuales "impuso" y guardo en su cerebro basándose precisamente en las habilidades percepti15
vas y de reconocimiento. (Figura 2). El ser humano también elicita
procesos cognitivos rápidos, automáticos, con diversidad tan compleja
como la racionalización, el razonamiento, lo mismo clasifica, valora y
lleva a cabo la modulación voluntaria, que por lo general impacta en
una experiencia emocional.16

EW&gt;CION
REDES NEURAI..ES

1
1
t

Figura No. 1. Ruta de la autogénesis y autoperpetuación del proceso del conocimiento.

Todos estos procesos de memoria cognitivos-emocional llevan intercambios de información, a través de una compleja actividad neural, que
puede ser unimodal o a través de redes morfo-funcionales, que codifican información mediante potenciales de acción la cual tienden a ser

343

reproducibles y guarda caracteristicas similares en cada sinapsis, la velocidad de este procesamiento increíblemente es menor que el que se
lleva a cabo en los procesadores con circuitos electrónicos. Esto binomio se activa también rápidamente porque el proceso se lleva a cabo
17
"en paralelo", y de manera multimodal despertando diferentes memorias sensoriales al unísono. 18

Figura No. 2. Muestra las conexiones ocultas conocidas como "redes vívas". 19

El procesamiento multimodal es llevado a cabo por las neuronas de
"proyección" las cuales se asocian para construir mapas neuronales,20
constituidos a su vez por redes interconectadas (Figura No. 3), este
conjunto de dendritas excitadas forman nudos neurales tan complejos
que son capaces de crear pensamientos, emociones, percepciones, codificación de rnemorias.21 Además, las mismas neuronas se disparan
varias veces, recordando una misma ruta sináptica con "memoria codificada", este proceso cada vez más rápido, es llamado "aprendizaje
17

15

E. Eich, JE. Kihlstrom, G.H. Bower, J.P. Forgas, &amp; Niedenthal. (Ecls), Cog-

nicióny emoción, Mac Graw Hill Interamericana, Madrid, 2000.
16
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«hot» and «cok!» emocional processing: a multilevel approach to the functional anatomy of emotion, Neurolmage. 18, 2003, 938-949; F. L. Barret, "Knowing what you're
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18
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Flavor", Experimental Brain Ruearch, 166, 2005, 345-357.
19 Capra, Op. Cit.
20 Barret, Op. Cit.
21

L. A. Téllez, O. H. Téllez, G. M. E. Mendoza; L. E. Butcher, R.C. Pacheco
&amp; M. Tirado (Eds), Atención, aprendizajey 1J1emoria, Editorial Trillas, México, 2002.

�344

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN. REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

345

22

hebbiano", esta proceso de reconocimiento o de recuerdo permite
que nuestro cerebro comande un inconsciente anamnésico-cognitivo
neural.23

R
E

D
E

s

N
E

~------il Situación emocional lf---------,
,-+

1

AMIGDALA

1

1

Memoria emocional
implícita

\

s

Memoria explicita
de la

sltuaáón emocional

u

R
A
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E

,i-------i1 HIPOTALAMO

Memoria de

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e

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1

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1

'---------;' Estímulo EMOCIONAL ¡--'-------'----'
de repetición

¡

¡

M

o

Figura No. 3 Comunicación neuronal entre cognición, memorias y emoción

El proceso neural, se establece cuando Papez da a conocer su teoría,
según la cual las estructuras neurales del "cerebro antiguo", están conectados anatómica y fisiológicamente entre los hemisferios cerebrales,
24
el tálamo dorsal e hipotálamo, pero Ledoux:25 especifica que la amígdala y el hipocampo están implicados en funciones emocionales, formando parte de el sistema límbico.26

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23 A. G. Calvert, "Crossmodal Processing in the Human Brain. Insights &amp;om
Functional Neuroimaging Studies", Cerebral Cortex, 11, 1 I 10-1123.
24 M. Levav, "Neuropsicología de la emoción. Particularidades en la infancia",
Revista Argentina de Neu-ropsicología, 5, 2005, 15-24.
25 J. E. Ledoux, "Emotion Circuits in the Brain", Amma/ Review Ne11roscience, 23,
2000, 155-184.
26 J. P. Sánchez-Navarro, &amp; F. Román, "Amígdala, corteza prefrontal y especialización hemisférica en la experiencia y expresión emocional", Anales de Psicología,
20(2), 2004, 223-240.
22

Y más delante esto se confirmó con estudios de neuroimágen, utilizando la Tomografía Axial Computarizada u otras técnicas,27 cuando se
observo las zonas o áreas del cerebro que se "activan" en los procesos
cognitivos y emocionales de ahí se sabe que la amígdala está encargada
del procesamiento emocional de las señales sensoriales, ya que recibe
proyecciones neurales de todos los órganos encargados de la percepción (oído, gusto, tacto, habla, olfato, visión). Este ganglio basal del
sistema límbico, a través conexiones neuronales tálamo-amigdalinas,
posee la capacidad de proporcionar significado afectivo y de valoración
28
a los estímulos, que es una cualidad determinante para la ocurrencia
de la emoción y aunque no todas las valoraciones significativas dan
lugar a una emoción si podemos decir que toda emoción siempre es el
29
resultado de una valoración. Esta estructura cerebral también se activa en respuesta a la observación de caras no familiares, durante la detección de una mirada fija, en representaciones de miedo o temor, con
expresiones faciales de felicidad, o en escenas emotivas.30 Se le relaciona también con procesos semánticos,31 en la identificación de aromas displacenteros, en estímulos gustativos, y en la modulación de la vigilancia
y atención de la información emocional per se.32 También en funciones
implícitas y automáticas, se activa rápidamente ante situaciones sociales, en representaciones cognitivas y conductuales según el valor social
del estímulo y es muy sensible a estímulos negativos.33 La amígdala

v R.F. Rosales, "Resonancia Magnética Funcional. Una nueva herramienta para
explorar la actividad cerebral y obtener un mapa de su corteza", Revista Chilena de
Radiología, 9 (2), 2003, 86-91; Calvert, Op. Cit.
28
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ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ
EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

controla respuestas corporales (conductuales, autónomas, endocrinas,
etc.) que proveen retroalimentación que influye directamente en los
procesos corticales, tales como las hormonas adrenales (adrenalina).34
Otra zona del cerebro importante en cognición-emoción es el hipotálamo y el hipocampo, el cual se activa en situaciones de aprendizaje
ante situaciones ambientales relacionada al miedo o al contexto en el
.
que ocurre un suceso adverso.35 Se piensa que este es necesano
para 1a
adquisición de recuerdos declarativos o explícitos, en otras pala~ras en
la capacidad de adquirir recuerdos conscientemente. Es necesano para
adouirir conocimiento explicito sobre las características negativas de un
eve'nto. El hipocampo y la anúgdala pueden funcionar independientemente para adquirir diferentes tipos de representaciones que presentan
propiedades negativas de sucesos. El hipocampo posibilita cambios del
foco de atención, facilita la capacidad de adaptación a situaciones nuevas contribuye al cambio de estrategias de acción, nos permite tomar
opciones en -situaciones nuevas o viejas y facilita la mediación de la
conducta cooperativa, además provee información sobre posición espacial, asociación de lugares, familiaridad, novedad de sucesos que ocurren en un lugar particular, además es capaz de la discriminación de
objetos.
La corteza prefrontal, especialmente las áreas prefrontales dorsola.
•
36
terales, están implicadas en los procesos de la memona operativa, que
cumple funciones de control del procesamiento y de ~~acenamie~to
de la información durante la realización de tareas cogruttvas comple¡as
como el aprendizaje, la comprensión o el razonamiento. Los estímulos
primarios y las representaciones almacenadas se integran por medio de
las áreas prefrontales, a los sistemas de procesamiento sensorial que
sirven como protectores de la memoria a corto plazo y como procesadores preceptúales y por último está implicada con el sistema de la
memoria explicita.
1

l'

Scherer37 confirma lo escrito anteriormente cuando nos dice que: "la
emoción puede ser definida como una sincronización temporal de todos los subsistemas del funcionamiento orgarúsmico, representado por

cinco componentes (cognición, regulación, motivación, expresión motora y monitoreo/sentimientos), en respuesta á la evaluación de un
estímulo interno o externo que es relevante para el ser humano".
38

Scherer, afirma, en sus teorías de valoraciones (Apraissal), que la
percepción de un estímulo, tiene que pasar fundamentalmente por un
proceso de evaluación o valoración para elicitar múltiples procesos
cognitivos desde procesos rápidos, automáticos e implícitos hasta otros
de tipo complejo (racionalización, razonamiento, modulación voluntaria, de clasificación), que van a impactar en la experiencia emocional.
El ser humano posee la capacidad de manejar la cognición-emoción
por medio de dos modelos, puede utilizar el sistema hot (cognición coloreada con sentimientos), el cual abarca representaciones implícitas y
abstractas, información sensorial, perceptual, y semántica, origina también una categoría de experiencia emocional como: cambios autonómicos, subjetivos, y expresivos, este proceso, es la base de la emocionalidad, miedos y pasiones, es impulsivo-reflexivo e inicialmente es controlado por estímulos innatos y condicionamientos emocionales. El segundo sistema es el proposicional, responsable de los procesos "coo!' de la
emoción, es cognitivo, pero emocionalmente neutro, contemplativo,
flexible, integrado, coherente, temporo-espacial, lento, episódico, y
estratégico. Este sistema no es necesario para activar la respuesta emocional pero esta involucrado de primariamente en la autorregulación
voluntaria de las emociones, y asociado con la modalidad analíticaracional de procesar las emociones. 39
Para que se inicie el proceso cognitivo emocional es necesario la valoración de los objetos, esta proceso evaluativo puede producirse a
partir de la influencia de un estímulo exterior, o a partir de la influencia
de un estímulo interno, como la memoria o la imaginación y lleva o
adquiere una carga/ valencia, de acuerdo a si el sujeto consideró a el
estímulo como, agradable o aversivo, bueno o malo, positivo o negati40
vo, estos datos de valoración, han sido interpretados como evidencia
pa.ra asumir que los seres humano estamos dotados con mecanismos
38

Barbado, et. al. Op. Cit.
35 Sánchez-Navarro &amp; Román, Op. Cit.
36 A. K. Anderson, et al., Dissociated Neural Representations of lntensity and
Valence in Human Olfaction", Natnre neuroscience, 6, 2003, 196-202
37 Il K. Scherer, ''What are emotions? And how can they be measured?" Social
34

Science lnformation, 44(4), 2005, 695-729.

347

R. K. Scherer, Theories and Models of Emotion: a S»wnp. Emotion Researrh Group,
2004, revisado en octubre 24 de 2004, disponible en: http://emotionresearch.net/ ws/ wp3 /ExtraMaterial/ HUMAIN1?-Scherer.pdf
39
A. Schafer, et. al., Neural correlates of «hot» and «cold» emocional processing:
a multilevel approach to the functional anatomy of emotion, Neuroln,age. 18, 2003,
938-949.
40 Phillips, et. al. Op. Cit.

�348

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

de decisión evaluadora que nos permite calificar afectivamente y de
manera automática la información de un estímulo.41
Cuando un input entra por segunda vez por los sistemas sensoriales, no tiene que ser evaluado nuevamente, sino que la carga afectiva
que posee activa de manera rápida e inconsciente, a aquellas experiencias emocionales presentes en la memoria implícita especialmente si
estos estímulos son afectivamente similares o de valencia igual, lo cual
es una de las premisas centrales de un gran número de modelos para el
estudio de la emoción, entre los cuales se encuentra el de la Activación
Automática de Evaluaciones Asociadas.42 Este investigador utilizó el
paradigma experimental llamado "Priming Afectivo", probando que las
actitudes afectivas son conceptualizadas en la memoria semántica como "objetos de evaluación", es decir que poseen una valencia la cual se
puede asociar con otros objetos (semánticos, visuales, olfativos, gustativos táctiles), que poseen la misma o similar carga evaluativo, para
ejemplificar lo anterior sería, si los estímulos son semánticos amorfelicidad, el tiempo de evaluación es coto porque ambas palabras poseen una valencia similar, también se pueden hacer combinaciones
como semánticos con olfativos como: amor-aroma de vainilla. (Figura
No.4)
Para comprender lo anterior en las primeras Evaluaciones Afectivas
se utilizaron estímulos visuales como: palabras, líneas simples, dibujos,
fotografías, como objetos llamados facilitadores y otros inputs como
objetivos; aromas, lecturas, palabras, palabras habladas, etcétera.43
Hermans, Baeyens, &amp; Eelen, demostraron que olores (sustancias aromáticas) positivos y negativos podrían relacionarse afectivamente con
palabras con valencias similares y así expusieron a un número de sujetos a un aroma (ejemplo, vainilla), el cual probaron que este olor posee
una valencia positiva, este primer input es llamado facilitador (primes),
después se presenta a la persona en estudio, palabras positivas, negativas y neutras, los cuales actúan como objetivos (targets), como segun44
do estímulo. Los resultados de este estudio mostraron que las pala41

A. K. Anderson, et. Al. Op. Cit, K. C. Berridge, " Pleasures of the Brain",
Brain and Cognition, 52,106-128.
42
H. R.. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview'', Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.
43 De Hower, et al. Op. Cit.
44
D. Hermans, A. Spruyt, J. De Hower &amp; P. Eelen, P., Affective priming with
subliminally presented pictures, Canadian joHmal ofExperimentaJ P~chology, 2003, (! de
julio de 2004), disponible en:http://www.findarticles.com/p/articles

EMOCIÓN, REDES NEURALES. Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

349

bras objetivos, fueron evaluadas más rápidamente sí el aroma O facilitad~~ que se perc~b_ió como prime, poseen valencia similar (palabra
positiva-aroma positivo), presentando congruencia afectiva, comparado
con el par aroma-palabra 1ncongruentemente afectivo (palabra positivaaroma negativo). (Figura 5)

n ~\sto

Figura No. 4 Esquematización del proceso de activación automática de evaluaciones
afectivas

. Si. el es~mulo se~ántico y el aroma son congruentes, el tiempo de
1d~ntificac1on _afectiva llamada respuesta de latencia SOA (intervalo
extstente, e?tre la aparición del facilitador y la presentación del objetivo), es rap1da comparada a la prueba de cuando el estímulo semántico
Y e~ olo_r poseen una valencia opuesta (ejemplo: negativo- positiva),
aqw el tiempo de identificación SOA sería lento. Así el fundamento de
este proceso de Evaluación afectiva, también llamado Congruencia
afecuva, es determinar la fuerza asociativa entre el estímulo aromático
facilitador y el objetivo que se "despierta" de la memoria semántica
guardada como abstracción o memoria implícita,45_ porque estos mismos autores comprobaron que esta evaluación se lleva a cabo de forma
~mi_qa3690/is_200306/ai_n9243543; D. Hermans,J. Hower &amp; P. Eelen, P., "A
tune course analysis of the affective prirning effect", Cognition and E,notion 1 (2) 2001
143-165.
'
'
'
45
De Hower,J., &amp; Randell, Op. Cit.

�350

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
AFECTIVAS OLFATIVAS Y SEMÁTICAS

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

automática, sin esfuerzo y sin la interferencia de procesos cognitivos
superiores. La activación de la memoria_ implícita ~ trav~s del proceso
de la Activación Automática de Evaluaciones afectivas, Juega un papel
crítico en muchos fenómenos importantes en el ser humano, tales como: la atención, la categorización, la toma de decisiones y en última
instancia, los juicios y el comportamiento. 46 Más importante es q~e el
ser humano a través de la actuación automática fomenta la aproxunación del individuo hacia los objetos que ha clasificado personalmente
como positivos y el alejamiento de aquellos que ha clasificado negativarnente.47
PALABRAS DE LA MEMORIA SEMANTICA/l'ARGETS U OBJETIVOS

Amor

Homicidio
Violación
Incesto
Guerra

Risa.
Beso.
Amigo.
Vacaciones.
Paz
Abrazar
Matrimonio
Verano
Abrazo

(+)

Sida
Tortura

Tumor

(-)

Ejecución
Enfermedad.

Cáncer.

Dientes.
Mantequilla
Escarabajo
Marlil
Saltamontes.
Camión

Dornilorio
Cuadrado
Tijeras.
Chicle.

AROMAS UTILIZADOS COMO PRIMES O FAClLITADORFS

Vainilla

MaMllllL
Rosas.

Huevo podrido
Carne putrefac1a.
Orín de perro.

Figura No.5 Muestran un ejemplo de las palabras y aromas utilizadas en una evaluación afectiva.48

351

mulos sensoriales y miles de experiencias guardadas en las memorias.
También es importante comprender que cada e$tímulo importante en
nuestra vida lleva una valencia emocional que los califica como; agradable-desagradable, bueno-malo, positivo o negativo, lo que se puede
comprobar experimentalmente a través del mecanismo de Activación
Automática de Evaluaciones Afectivas y determinar así que la memoria
emocional implícita, se activa de manera automática, inconsciente y
rápida.

Conclusiones
Para comprender el proceso de cognitivo-emocional es necesario estudiarlo desde el punto de vista organísmico, punto de vista de Capra,49
es decir, como una sucesión de conexiones ocultas que forman "redes
vivas", donde están involucrados, los cromosomas, los genes, el Ácido
Desoxi:ribo Nucléico, el cerebro, las neuronas, los neurotransmisores,
la percepción, la misma cognición y la emoción. En cuanto a la Activación Automática de Evaluaciones Afectivas, como escribe Facio: 50 "aún
hay muchos aspectos que tienen que ser analizados a mayor profundidad, y hay que seguir adentrándonos en este paradigma y en las posibilidades teóricas que ofrece".
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Objetivo

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Entender como e1 proceso cognitivo-emocional en el ser humanos es
una relación simbiótica (una no puede existir sin la otra), porque se
concatenan a través de un sistema neural so?sticado. Po~, otro lad?
para que este mecanismo se active es necesaria la percepc1on de estt-

BARBADO, J.A., Aizpiri, D.P., &amp; Cañones, G.A., Aspectos sobre Neurobiología
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.
.
47 u. Schimmack &amp; L.S. Crites, The Ongjns and S trucl!tre Aifect. A.Jfectzve Expenences, 2004, revisado el 20 de noviembre de 2004, disponible en:
•
http:¡¡www.eri.utoronto.ca~w3psyuli/ms%20Affect~o20Handbook01/o20Reprmt.pdf
48 D. Hermans, J. D. Hower, &amp; P. Eelen, Op. Cit.
46

49
50

Capra, Op. Cit.

H. R. Fazio, "On the automatic activation of associated evaluation: An overview", Cognition and Emotion, 15, 2001, 115-141.

�352

ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ

EMOCIÓN, REDES NEURALES, Y EVALUACIONES
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Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7
U.A.N.L.

I. EL POSBOOM

E

1 ténnin~ posboom como designación general se refiere a aquellos escntores que llegaron a la madurez una década o más
después de los del boom, y cuya primera obra importante apareció después del movimiento de 1968.
Las tendencias desde ese año han sido diversas, y uno de los lazos
las une tal vez sea el género testimonial, un género autobiográfico que
narra las historias de aquellos que, hasta la fecha, no han tenido acceso
a la palabra escrita.
Se trata de descripciones hechas por testigos oculares de acontecimientos en los que toman parte personas realmente existentes y/ o reportajes hechos por individuos que representan a grupos sociales involucrados en una situación histórica particularmente significativa 1.

Cabe subrayar que el estilo de estas obras posee la tendencia a ser
realistas y pretenden revelar aspectos ocultos de la realidad.
Es necesario mencionar que:
... el testimonio constituye un género grato a la izquierda, especialmente porque el testigo tiende a pertenecer !l. los sectores desheredados u
oprimidos de la sociedad. No sorprende que el testimonio apareciera
1

254.

Shaw, Donald L. (1999). Nueva narrativa hispanoamericana. Madrid: Cátedra. p.

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

356

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

por primera vez en su fonna moderna en la Cuba de Fidel Castro,
donde recibió el apoyo del gobierno, que reconoció su contribución a
la tarea de crear en el pueblo una conciencia revolucionaria2•

Juan Armando Epple cita tres características básicas en el posboom:
: -.la parodia de l~,s géneros literarios y los códigos· oficiales del lengua¡e; l_a caractenzac1on protagonista del estrato adolescente y juvenil de la
socreda?'. y la incorporación a la textualidad narrativa de la expresividad poetlca corno forma natural de decir; o sea: parodia, poesía y pop4.

Por otro lado, se asevera que la obra testimonial pretende reforzar la
voluntad de resistir la opresión, acusar la violencia y la explotación
institucionalizadas.
Asimismo, cabe destacar que la literatura testimonial sobresale en la
época literaria hispanoamericana a fines de los setenta y principios de
los ochenta. En este sentido la narrativa del posboom permite una reflexión más fructífera sobre los conflictos actuales, los problemas de la
vida diaria y la necesidad de impedir que el ser humano pierda su facultad de soñar.
También, cabe hacer mención de las características del posboom:
una aceptación renovada de la realidad -frecuentemente relacionada
con el compromiso social-, un retorno al ideal del amor, la experiencia
del exilio y una mayor legibilidad alcanzada en el reconocimiento del
lector sobre el tiempo, causalidad y referencias lingüísticas, pues el lenguaje es -parafraseando a Rodrigo Bazán Bonfil- el verdadero protagonista de este periodo literario. Por otra parte, se cultivó la sátira con
sentido lúdico; se experimentó con la fantasía, se reformuló la historia
y se agregaron nuevas técnicas de escritura, el tema del sexo se volvió
más explícito y combativo.
Asimismo, entre las particularidades del posboom se puede citar el
abandono de la orfebrería verbal:
. . .de la retórica narcisista que llama más la atención sobre el virtuosismo y. los artificios del autor que sobre la materia narrada. Otra característica (...) es que en el posboom el exilio, interior o exterior, no
fue por vocación cultural sino por desgarro de nuestras naciones, lo
cual arroja una escritura sin pretensión de hacer decálogos políticos revolucionarios para Latinoamérica3•

Otro de los rubros del posboom que merece especial atención es
que se observa, una especie de renovación de los sentimientos
-romanticismo, amor-, de la alegría de vivir y de la sensualidad. El
posboom, además, adopta una postura que integra necesariamente un
renacimiento de la confianza en la capacidad del escritor de observar e
interpretar la realidad y emplear el lenguaje directo y referencial. El
tema de protesta también es empleado por estos escritores.

3 http://www.ecomchaco.rom.ar/ruhura/!itrnuura/mempd)l.hnn p.

11. Narrativa Cubana Actual

Primeramente se debe recordar que los grandes traumas sociales traen
como consecuencia cambios en el interior de la sociedad. Estos cambi~s requieren e~pr~s:irse, ,c~ticar, _referir una situación, dando un giro
m~s crea~or al e¡~rc1c10 art1st1co y literario en la inmensa mayoría de los
pa.tses lattnoamencanos, materializándose en la eclosión creativa de las
últimas décadas del siglo XX y los escasos años del siglo XXI. "En
~uba, ,e~ estudio ~ientífico de la literatura no se produjo de manera
s1stemat1ca hasta bien entrado el siglo XX.".s
El cre_cimienro geográfico de la diáspora es uno de los signos de los
nuevos tiempos y entre sus consecuencias inmediatas está la apertura
d~l núcleo de la liter.atura nacional (cuyo lógico espacio es la isla) que al
dispersarse, ha per~do gran parte de su relación de contigüidad, por lo
que para los estudiosos resulta prácticamente imposible establecer coordenadas de sistematicidad debido a que el acceso a esa literatura enfrenta 1~ dific~tad de la dispersión en varios países y la imposibilidad
de su cu-culac1on en Cuba. Por supuesto, esta dispersión provoca una
real sensación de vacío, que se manifiesta además en términos de edición y circulación.
Este v~cío, sin em~argo, es pasajero en cuanto a creación global,
pues con 1nde~endenc1a de sitios de residencia y filiaciones políticas,
todos esos escntores mantienen -incluso a pesar de ellos mismos O de
las instituciones oficiales cubanas- una relación de pertenencia con una
literatura nacional que está por encima de voluntades políticas más 0
menos permanentes: la de estos autores sigue siendo literatura cubana y
como tal debe ser asumida por los que valoran los procesos culturales.
Entre los efectos a largo plazo de esta diáspora está la más peligrosa
ruptura de una relación del escritor con su ambiente natural (geográfico, cultural, lingüístico), del que generalmente se nutre y al que suele
4

2 Jbidem.

2.

357

Shaw, Donald L. Op. Cit. pp. 264-265.
,
Pormondo, José Antonio, (1986). EnsC!JOS de estética y de teoría literaria. Cuba:
Editorial Letras cubanas. p. 311.
5

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA C UBANA

dirigirse, lo cual puede obligarlo a un lamentable desarraigo ~ue, en
general, no ha sido especialmente favorabl_e para los autores emigrados
en las últimas décadas, cuyas obras -las mas de las veces- han quedado
estancadas entre la nostalgia y el resentimiento político, ingredientes
que aplicados en exceso suelen ser fatales para la obra artística.

En la narrativa aparecían nuevos personajes y se comenzaba a escribir sobre zonas oscuras de la realidad y se proponía, en fin, una imagen
polisémica, contradictoria, multiforme de la vida cubana contemporánea, totalmente diversa de la patentada en años anteriores. La narrativa
de esta época es particularmente cotidiana y conlleva un tono fuera de
la retórica épica y de los barroquismos verbales.

358

Así mediada la última década del siglo, la literatura cubana se presenta ~orno un cuerpo escindido, difuso, sin la necesaria interactividad
entre el autor y sus lectores naturales y con el factor po~~co gravi~~do
como una nube oscura y persistente sobre las propos1c1ones estettcas
de muchos escritores de hoy.
La crisis y la diáspora son, sin embargo, sólo los f~nómen?s más visibles y lamentables de una evolución artística cuyo_ ~1gno ~a_s _característico, tal vez, sea la ganancia de espacios de reflexton y análisis por la
más reciente literatura de la isla.
El hecho de que la literatura escrita en Cuba durante las dé~adas del
sesenta al ochenta dependiera para su publicación casi exclus1v~mente
de su aceptación por las editoriales cubanas -todas estatales~ ,impu~o
nom1as de censura y autocensura que gravitaron sobre la creac1on a~stica: "la nueva línea narrativa que se va conformando en los ano_s
ochenta se encuentra íntimamente relacionada con un cambio de actttud en la propia Revolución Cubana".6
Esta situación se hizo particularmente visible en la década del setenta cuando las valoraciones ideológicas se impusieron de un modo más
fé~reo y se exigió, desde posiciones reductivista~ y ya como política
cultural la creación de una literatura revoluc10nana -en su forma Y en
su cont~nido- que de algún modo trató de alentar la existencia de un
realismo socialista cubano, que llegó a fraguar en obras y autores hoy
totalmente olvidados. Pero esa coyuntura alentó, lógicamente, la elaboración de aquella literatura reafirmativa en términos polític?s, de la cual
desaparecieron todos los conflictos capaces de problematlZar verdaderamente las circunstancias de la realidad cubana.
Ahora bien, lo que parece indudable es que en los ~os de crisis que
marcan la primera mitad de los noventa se pr~dujo un 1mpo~ante,r~levo generacional que tiene evidentes connotac1o?es de cambio estettco,
lo cual se hace especialmente visible en la narrattva.

6 Huertas, Begoña. (1993). Ensqyo de un cambio. La na"ativa cubana de los '80. Cuba: Casa de las Américas. p. 8.

359

En general, los autores vivos y actuantes en la literatura cubana de la
isla, por encima de esquemáticos a favor de o en contra de, se han lanzado a la más profunda y necesaria reflexión de su circunstancia desde
una perspectiva que sí le es propia a la literatura: su necesidad de enjuiciamiento crítico de la realidad, su intención de testimoniar artísticamente la cotidianeidad del país y su vocación participativa, desde presupuestos estéticos, en la dificilísima vida diaria que comparten con
varios millones de cubanos.
Pero los escritores cubanos han ido reclamando y recuperando ese
derecho a la crítica y a la reflexión, a ubicar su luz en zonas oscuras
para darle su imagen peculiar a la creación: la imagen de una literatura
que, aun refiriéndose a una realidad altamente politizada en cada uno
de sus actos y acontecimientos, ha sabido recuperar sus verdaderas
capacidades artísticas y misiones sociales, para valer, ante todo, como
productos estéticos antes que como piezas de servicio político inmediato.
Por otro lado, cabe subrayar que la narrativa cubana se distingue por
la polarización de núcleos de narradores en diferentes provincias del
país; predominio del cuento y la confluencia generacional -donde coexisten narradores desde los años cuarenta hasta los noventa- cuando
la creación alcanza altos niveles de calidad considerados como la vuelta
del péndulo.
Asimismo, se debe mencionar que Cuba atravesó por un periodo de
oro (19 59-1972), el cual se inició con el triunfo de la Revolución; destacan autores como José Lezama Lima Paradiso, Alejo Carpentier E /
siglo de fas luces, Omelio Jorge Cardoso, Lino Novás Calvo, Guillermo
Cabrera Infante Tres Instes tigres, Antonio Benítez Rojo El escudo de hqjas
secas, Eduardo Heras León Los pasos en la hierba, Jesús Díaz Los años
duros, Norberto Fuentes, Reinaldo Arenas Celestino A ntes del alba, Reynaldo González, Manuel Cofiño y José Soler Puig E l pan dormido, entre
otros.
Un aspecto digno de citarse es que:

�SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

360

La insistencia en el rechazo a una literatura que se limitara a reflejar esquemáticamente la superficie de lo real y el propósito de recuperar los
logros positivos de la narrativa del primer decenio de la Revolución se
revelan (...) como aspectos prioritarios tanto para los dirigentes culcurales como para los propios creadores7 .

Por otro lado, hay que ubicar un periodo gris, el cual se ubica entre
1972 y 1980, cuando se convierte Cuba en una tierra estéril, literariamente hablando, debido a las influencias recibidas por el realismo socialista, la politización de la cultura cubana y otras causas de origen no
cultural. Este periodo se caracteriza, además, por la repetición de algunos esquemas literarios, manejo de temas sin conflicto alguno, normas
sobrentendidas y falta de discusión critica.
En aquellas primeras etapas todos los análisis en el plano sociológico
de nuestro desarrollo cultural pasaron inevitablemente por dos filtros
básicos: primero, la euforia revolucionaria y la lucha por la consolidación del triunfo; y el segundo, el debate ideológico revolucionario en
8
contra de los ataques constantes del imperialismo norteamericano .

Es ahora cuando, en 1980, se inicia el despegue del péndulo con dos
promociones: la de los ochenta (desde fines del setenta y consolidada
en la década siguiente) y la de los noventa (que principia a mediados de
los ochenta y madura en los noventa), junto a una nueva producción de
jóvenes narradores que caracterizan el panorama de la narrativa cubana

en lo_s _textos temas conflictivos de la actualidad cubana al ti
prop1C1a un afán de rigor en la experimentación lingüística 10. empo que

Dentro del despegue del , dul
b. ·
ler Puig r r
J d
len . o se u ican autores como: José Sov n munao e cosas, Felix Pita Rodri
A "fe
Vitier Rtgando la lena está Ant ' Arruf: ~z qui s Serdán 18, Cintio
Travieso Elpolvo el
'
on
at , noche del aguafiestas, Julio
Díaz Las iniciales"je ;rii;,.:~;!ºn~;:~Lao~lcue;:¡n_ de p1in~ios,Jesús
otros destacados como autores de pr
º?za ez
~elo sometidos, entre
omociones antenores.
De losAmir
narradores de los 1:-oventa, conviene
.
Matarife
citar a: Guillermo Vidal
Vi" . _,
Valle Manuscntos del muerto, Gumersindo Pacheco M ,
zrgmia se va de vacaciones, etc.
ana
A ...
pnncip10s de los ochenta fue cuando en realidad di . . . f¡
temente la narrativa cubana actual "
d
.º ~cio uerprodujo en un momento e
' ... y ;u entra_ a a la vida literaria se
el quehac li
.
. n que d?s fenomenos interesantes marcaban
er terarto nacional· pnm
l
,·
recién fallecido y entonces a¿n no :~;~r:d~rte~c;e:~:eti~ contra el
gundo, comenzaba a evidenciarse con cierta fu
gns (...) y senarrativo
· ,
erza un nuevo modo
talm
qu~~aractenzana a los propios narradores del 80 fundamen
ente en ros de Senel Paz, A bel Prieto, entre otros"lt. '
111. Narrativa de los Ochenta

Caracteristicas

actual;
.. .las jóvenes generaciones se aprestan al estudio entrañado, científico
de la literatura, persuadidos de que (...) 'una revolución que está empeñada en transformar la vida cultural de un país debe comenzar precisamente por recoger, purificándolo, evaluándolo con sentido histórico,
todo el acervo cultural de la nación" 9•

Begoña Huertas le llama periodo de rectificación, el cual:
...si bien remitía esencialmente al sistema administrativo cubano, a la
actividad laboral y a la economía, tendría unas consecuencias a nivel
sociológico primordiales para este particular proceso de 'rectificación'
en el campo de las letras. El llamamiento a recuperar los valores morales y el idealismo de los primeros años revolucionarios provee al conjunto d e la sociedad de un espíritu crítico de transformación. En el
ámbito literario, esta actitud abre las puertas a la posibilidad de abordar

Ibíd., p. 18.
s http://www.mbaliternria rom/ pediles/ narotiva_2html p. 2.
9 Portuondo, José Antonio. Op. Cit., pp. 382-383.

7

361

La ~écada de lo~ ochenta, con la llegada de una nueva promoción de
escntores
·
d 1 li ' produ¡o cambio: unportantes
en las perspectivas ideológicas
.e a teratura cubana, al nempo que una flexibilidad
l
,
tl.ca cultural
· ·,
.
.
mayor en a políla realidad d penrudtlol una ci~~a ?osis. de crítica y problematización de
entro e a creac1on literana.
No obsta?te, la_ estrecha relación escritor-instituciones estatales
m:tuvo y solo la rncapacidad de respuesta por parte de las editorial::
cu ana:, en_ los noventa'. permitió su ruptura· y con ella una notable
ganancia de mdependencta del artista con respecto al Estad (
h
ent? nces no sólo lo editó, si no también lo promovió naci~nJu: in::t~
nacionalmente en muchos casos).
r

10 Huertas, Begoña.
11

Op. Cit. p. 23.
http:// www.liternturas.com/IslasAmitvallehiaX)3.htm pp. 5-6.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

362

Pero, con la distancia entre esos dos polos llegó a la literatura cubana una posibilidad de exploración en nuevos espacios temáticos y argumentales antes vedados -la marginalidad, el homosexualismo, la corrupción en las esferas oficiales, la prostitución, el desencanto, el exilio,
etc.- con una perspectiva crítica e interrogativa que, en las nuevas circunstancias, casi siempre ha sido asimilada con sabiduría política por
las esferas burocráticas y de poder.
Es factible ubicar este periodo literario dentro del posboom, ya que
"podría utilizarse (...) asumiendo con ello todas las imprecisiones que
conlleva y en atención a razones meramente prácticas. (...) si bien pudiera servir también este término para referirnos a la narrativa cubana
de los ochenta como narrativa cubana del postboom (sic) (...) Llámesele postboom (sic), narrativa de los ochenta o, una vez más, 'nueva na12
rrativa', el hecho es que ahí están los textos para constatarlo" •

A estos nuevos espacios de reflexión y creación se debe, sin duda, la
existencia de muchas obras que desde perspectivas antes inéditas analizan, enjuician o simplemente reflejan lados oscuros de la sociedad cubana, en un tardío aunque necesario balance con la memoria o en una
indagación en la contemporaneidad.
Ahora bien, ¿qué literatura se escribe bajo estas nuevas realidades,
relaciones y condiciones?
Como antes queda dicho, cualquier acercamiento a la actual literatura cubana corre el riesgo de ser parcial en la medida en que la circulación de obras se ha dispersado, a lo que se suma la circunstancia de que
muchas piezas, escritas en estos años, aún no han tenido su posibilidad
editorial por razones económicas ya más que conocidas.
No obstante, ciertas regularidades provisionales se pueden establecer, de acuerdo a comportamientos generales de los textos publicados y
conocidos;
.. .la nueva producción asume unas caracteristicas que se plantean en
clara oposición a las que predominaran en la etapa de los setenta: lo lírico frente a lo épico; lo cotidiano frente a los grandes acontecimientos; lo reflexivo frente a la acción. 13-

Así, una de las características de la actual literatura cubana es la preponderancia de los géneros breves -la poesía y el cuento- sobre los

12 Huertas,

Begoña.

n Ibíd., p. 49.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

363

extensos_ ~l~ novela y el ensayo-, lo que guarda relación no sólo con
una
de amplio cultivo de la línea
· y e1 relato
b trad1c1on ya
, establecida
.
reve e? el prus, s1no que responde en gran medida a la necesidad de
los escntores de establecer un vínculo de inmediatez entre la literatura
y su contexto contemporáneo específico.
~a inexistencia de una reflexión sostenida sobre aspectos álgidos de
la vida cubana en los medios de prensa ha hecho sentir la obligación a
~~chos autores cubanos de transferir a su literatura la necesidad del
~álogo con ~u presente que tendría su mejor espacio en la prensa cotidiana. ~sta m~errelación, que puede llegar a ser reduccionista entre
arte-~ealid~d, dicta entonces pautas y urgencias, y ha propiciado la presenc~a casi per_manente de la realidad más inmediata en un sector significativo d~ la literatura actual, sin que por ello se haya creado un nuevo
cdro:tumbnsmo que se agote con la propia circunstancia que lo engeno.
Por el contrario, poetas y narradores se han lanzado desde la estética. a una reflexión
al
-, ética de un mundo cambiante que, de algún mod o,
exige su v _?racton y que encuentra en el arte un espacio posible. Junto
a esa creac1~n, por supuesto, ha aflorado otra, de menos vuelo estético
~ue ha cul~vado una cierta literatura del período especial, poblada d~
Jill,eteras, dificultades económicas, balseros y renegados, que atiende
mas al pul~o de l~
que de lo permanente y que por lo general
pone de relieve el ¡wc10 ideológico.

~-º~ª

En las obras cubanas de los ochenta es frecuente, en efecto el emple~ de e~en:e~tos ~x~t~rarios: recursos del género testimonial, Iengua¡e _periodístt~o, mclus1on de personajes y hechos históricos, jergas
¡uveniles, parodias de documentos oficiales, etc.14_

Po~ otra ~arte, la extensa y profunda tradición poética cubana, de
sosterud~ calidad d~ante casi dos siglos, ha mantenido sus niveles de
excelencia pero, _ale¡ada del arte afirmativo y de consignas que la perme~on en_ una epoca, ha optado en los últimos años por un examen
c~s1 sos~e_rudo de_ la ~elac~ón del individuo con su contexto, en valoraciones et1c_as de mdiscutible trascendencia y desde un tono intimista
que se cultiva a partir de la pasada década.
~simism~, cabe subrayar que los escritores de los ochenta pretenden mtroduru referentes extratextuales· en la ficción del texto:

Op. Cit. Pássim.
14 Ibíd., p. 71.

�ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

364

... el machismo, el esquematismo ideológico, la demagogia., la sociedad
de consumo, o ciertos tópicos irrumpen en la ficción de estos años a
través de un tratamiento desenfadado que no disminuye el rigor del
juicio; (...) la preocupación que manifiest.an los escritores de los ochent.a por la elaboración formal de los textos es otro aspecto que merece
ser destacado. Echando mano de cuanto recurso crea necesario para
reforzar la expresividad del lenguaje, el autor de estos años muestra
una plena conciencia de sus posibilidades 15.

Si~ embargo, no deja de ser un hecho contradictorio que un género
como la novela (el más cultivado y consumido internacionalmente y el
que mejor aceptación tiene por las editoriales de la lengua), se haya
visto rezagado en su desarrollo dentro de Cuba. Cierto es que muchos
de los autores que radican en el exterior han publicado varias novelas
en estos años y algunos con más éxito del que la calidad de los textos
hacía presumir. ·
Es también una tradición en Cuba la necesidad de reafirmación generacional. Con frecuencia se oye hablar de nuevos escritores que, aún
siendo nuevos, ven llegar a unos autores que son novísimos o, incluso
a ultranovísimos, como si la edad fuera el signo distintivo posible y más
importante en una evolución estética.
Los autores que emergieron en los ochenta y protagonizaron una
reacción contra la literatura anterior (excesivamente politizada), se distinguían, entre otras características, por una preocupación técnica hacia
los recursos dramáticos empleados en sus textos, por la creación de
personajes creíbles y aferrados a sus circunstancias y por el e~tabl~~imiento de códigos generalmente realistas, en busca de una clanficac1on
de condiciones vitales que los afectaban como artistas y como personas. "Llama la atención (...) el tono que adopta esa crítica: la ironía y la
capacidad de juzgar con humor los aspectos negativos de una sociedad
en marcha"16•
Cabe reconocer que el humor manejado en la obra literaria permite
el acercamiento al lector y compartir una misma realidad; asimismo,
permite hacer verosímiles las reflexiones éticas.
Un elemento localizable en estas creaciones es el elemento maravilloso, es decir se refiere al tratamiento mágico de la realidad;
...la concreción del referente espacio-temporal común a la producción
de los ochenta hace que el uso de estos elementos 'maravillo sos' con1s Ibíd., Pássim.
16

Ibíd., p. 24.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

365

tribuya a crear una visión más complet.a de la realidad en todas sus dmensiones pero no que desemboque en una abstracción o en la conlguración de un espacio irreaJ1 7•

No es casual, entonces, que muchos de ellos escribieran, peferentemente, sobre personajes jóvenes o adolescentes -Senel Paz (quien
aborda los pequeños asuntos diarios de la vida en un tono intmista),
Arturo Arango, José Ramón Fajardo, Luis Manuel García, etc-, que
buscan su lugar en el mundo, que no es otro que el propio hgar de
estos entonces jóvenes escritores.
En sus obras se advierte una aparente vocación evasiva, conla cual
trata? de desentenderse de la realidad circundante o que, cuaido es
refle¡ada, se hace por caminos simbólicos para asumirla con citerios
alejados del realismo tradicional. No es casual, por ello, que al.unden
los mundos míticos y cerrados, las búsquedas en los universo: de la
cul1:1ra, la rec~eación de textos previos más que la indagaciór en la
realidad. Pero ¡usto es anotar, también, que esta postura no es rrás que
una clara reacción contra el reflejo realista predominante durant1 décadas en la literatura nacional y hacia el cual estos jóvenes autores, más
conectados con las tendencias postmodernas internacionales, m parecen sentir ninguna afinidad.
Esta tendencia, sin embargo, no es la única entre estos jóveres que
se asumen a sí mismos como herejes políticos y postmodernos estéticos, pues hay otros de ellos que sí se interesan por el tratamientodirecto de la realidad, pero lo hacen con dosis críticas altamente exphsivas,
en la mayoría de los casos.
En cualquiera de las dos tendencias, la relación problemática de estos jóvenes con una realidad que ha cambiado y en la cual no etcuentran el sitio al que ellos parecían aspirar marca sus afinidades eséticas,
temáticas e ideológicas, que se caracterizan por la ruptura con l. obra
de sus predecesores.
Si bien es cierto que en ocasiones los juicios más serios emiticbs sobre esta producción literaria se han preocupado por trascender elplano
de su posible y más evidente filiación política, resulta sencillanente
asombrosa la mantenida insistencia por definir la creación de losescritores cubanos a partir de una supuesta manifestación político-lite·aria a
favor de o en contra de, siri importar, ~ lanzar estas definiciones l.istintivas, los verdaderos y más ocultos valores de la obra artistica, la cvolu17

lbíd., p. 37.

�366

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

ción interna de esta literatura y mucho menos las intenciones personales de sus creadores.
La polarización política que se produjo en el ya lejano inicio de este

trataban tema~ más trascende~tes desde una perspectiva donde el yo
del poet~ volv1a a ocupar un ruvel protagónico, mientras se interrogaba
una realida? desde una postura que propendía a la participación más
que a la fácil reafirmación.

período obligó a los escritores y artistas cubanos a una necesaria toma
de partido: mientras en Cuba se estatuía como precepto de toda una
política cultural la frase de Fidel Castro "Con la revolución todo, contra la
revolución nada", fuera de la isla los escritores y artistas que entonces
emigraron parecieron concordar en que su lema era "Contra la revolución
todo, con la revolución nada". Así se engendraba un antagonismo de puro
valor ideológico que las esferas políticas internas y externas trataron de
asumir como esencia estética de la creación de los escritores cubanos.
Sin embargo, es justo reconocer que el proceso de valoración ideológica de la literatura ha atravesado diversos momentos en la Cuba
revolucionaria: desde períodos que van del matrimonio feliz entre los
artistas y el poder, típico de los años sesenta, al periodo de una férrea
perspectiva ideológica de los procesos culturales, hasta el arribo de una
etapa de mayor comprensión de las necesidades expresivas de los artistas, como la alcanzada a partir de los años ochenta y patente en muchísimos textos narrativos, poéticos y dramáticos, filmes y productos plásticos y en la flexibilidad incipiente de las editoriales y revistas cubanas
respecto a la publicación de obras de los que se fueron.

En cambio, Ornar González Jiménez expresa:
.. _.considero que existen tres rasgos que la distinguen: a) su filiación re~sta; b) su perspectiva y esencia revolucionaria; c) su situación de
busqueda o carácter de narrativa en desarrollo'8 _

Por otro lado:
•: .si el_ tiempo de la narración se centra en los años del triunfo revolucwnano, no se hará ya partiendo de una abstracción 'héroe' ni manteruendo el foco de atención en el gran acontecimiento colectivo, como
pudo ser frecuente en la narrativa de los setenta, sino basándose en
una visión individual y cotidiana, en la cara aparentemente irrelevante
que no constataría un cronista épico•9_

De lo anteriormente expresado, se concluye que la narrativa cubana
de los ochenta puede agruparse en dos grandes núcleos:
El p~ero seria el constituido por aquellas obras en las que se vuelve
1~ 011rada al pasado con el motivo de registrar la infancia, la adolescencta de un _per:onaje instalado ya en su madurez. Es el caso de (...) Un
rey en el ¡ardín. (...) El segundo núcleo lo constituirian aquellas obras
que se plantean en torno a un aspecto más circunstancial situado en el
presente inmediato y con una perspectiva menos abarcad~ra20-

Fuera de Cuba la magnitud de esta polarización tiene un reflejo más
que evidente en el acceso de los autores cubanos disidentes o problemáticos a ciertos circuitos editoriales que, en cambio, son prácticamente inaccesibles para los que viven y escriben en el país.
Ahora bien, el proceso más interesante de superación de los esquemas políticos trasladados a la obra literaria se ha producido en la isla a
partir de la década del ochenta, en especial gracias a la labor de una
nueva generación o promoción de autores que llegan a la literatura en
estos años y traen con su labor una preocupación que los distingue:
colocar a la obra artística en el campo de los deberes estéticos y alejarla,
todo cuanto sea posible, de la contaminación política inmediata y oportunista.
Varios fueron los síntomas que evidenciaron el cambio de cualidades de la literatura cubana a partir de los ochenta y que hicieron totalmente obsoleta la vieja división ideológica esquematizante. Por ejemplo, rápidamente se hizo notable cómo en la poesía se reaccionaba
contra la comunicación directa del llamado conversacionalismo y se

367

2. Autores
Durante la época de los ochenta sobresalen: Miguel Mejides: Nacido en
1950, en Nuevitas, Camagüey. De entre sus obras destaca &amp;mba Palace
Cuento publicado en el libro homónimo del autor (Ediciones Unión'
UNE~C, 1995), e incl~d~ en la antologí~ del cuento cubano del sigl~
XX, Aire de Luz. El¡ardm de las flores silvestres; Peroersiones en el Prado
(Ediciones Uni~n, 1999) es un texto que quien lee se irá forjando en su
cabeza y que sm querer, lo irá equiparando con su realidad. Pero el
18

Go~zález Jiménez, Ornar. Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).
Q111enes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 309.
19
Huertas, Begoña. Op. Cit. p. 31
20 lbíd., p. 50.
.,

�368

ELVIA E5THELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

empeño del propio escritor en establecer distancias con el presente, a
pesar de abordarlo, lo hará acudir, a lo fantástico y a la fuerza del absurdo. Para ello Mejides con volteretas y bifurcaciones, nos propone
algo más que mostrar el mundo cotidiano, tal como es. Prefiere que
interpretemos, que nos sintamos distintos, que no esperemos fácilmente lo que la realidad nos dicta. En Prado 112, este libro de Mejides, conviven personajes disímiles. Personajes intercomunicables, lejanos de la
calma y del sosiego, de las grandes residencias y del buen confort.

para niños, 1987), Aventuras eslavas de DonAntolín del Corqjo y crónica del
Nuevo M1mdo según lván el Tenible (¿novela testimonio?, 1989; Habanecer (cuento, 1992), Recuerdos del olvido (cuento, 1993), Salto Mortal (antología personal de cuentos, bilingüe, 1993) y Un asombro pendiente (poesía,
1994) le han valido, entre otros, los premios «David», «UNEAC», «Casa
de las Américas» y el «Premio Nacional de la Crítica», todos en La
Habana, y los premios «Antonio Oliver Belmas», «Camilo José Cela»,
«Ciudad de Novelda» «Emiliano Barral», &lt;9ulio Cortázarn, «Ciudad de
Elda», &lt;&lt;Miguel de Unamuno» y «Vicente Blasco Ibáñez», en España.
Colabora habitualmente con diferentes órganos de prensa. Reside en
España desde 1994. Premio Vicente Blasco Ibáñez, de novela. La novela Demonios sin Remedios (280 páginas), ha obtenido el Premio de Narrativa en Castellano «Vicente Blasco Ibáñez» que otorga la Ciudad de
Valencia, España.

Francisco López Sacha. Compone El CtJmpkaños delfuego; habla, de los
iconoclastas, y allí, en esa palabra, une a violentos y a exquisitos, sabe
que hablar de iconoclastas en la cuentística cubana de los últimos quince años es hablar de muchas cosas. Esa idea, seduce, no sólo estructuras nuevas, juegos lingüísticos diferentes y más osados, sino, sobre todo, personajes distintos, más atrevidos. La memoria de un grupo generacional cuya adolescencia coincide con las grandes catarsis transformadoras que los cubanos conocimos en la segunda mitad del siglo XX,
marca la atmósfera particular del cuaderno Dorado mundo, con el cual
Francisco López Sacha obtuvo el Premio "Alejo Carpentier" de cuento
en su última edición.

1 '

Reinaldo Montero. Es autor de narrativa: Dot!fuanes (Septeto habanero
volumen II), Editorial Casa de las Américas, La Habana 1986. Con esta
creación obtuvo el premio «Casa de Las Américas» en 1986, en Cuba.
También es una novela fragmentada, volumen II de Septeto habanero,
donde se desenvuelven, odiseas de absoluta contemporaneidad donde
siempre se halla lo maligno asociado al viejo y renovado tópico de la
culpa. Septeto habanero es un ciclo narrativo. El suplicio ~e Tántalo (~tr~
vez), Ediciones Unión, La Habana 1994. 6 mtgeres 6, Editora Pens1en,
Sao Paulo, Brasil 1994. Trabajos de amor perdidos, Ediciones Vigía, Matanzas, Cuba 1997. Misiones, novela extensa. Memoria de las lluvias, Ediciones Unión, La Habana 1989. Historias de Caracol (incluye Aquiles y la
tortuga, Una clase magistral, El último cuadre y Breve e infinito coloquio de dos babosas sin caracol), Editorial Letras cubanas, La Habana
1994. Medea, Ediciones Unión, La Habana 1997. Escribe Poesía: En el
año del cometa, Editorial Letras cubanas, La Habana 1986. En este café de
F.onda, Ediciones Giner de los Ríos, Ronda, España 1992. Sin el penniso
de Mnssorgski, Ediciones Unión, La Habana 1992.
Luis Manuel García Méndez. (La Habana, Cuba, 1954): Sus libros
publicados: Sin perder la temttra (cuento, 1987), Los amados de los dioses
(cuento, 1987), Los Forasteros (cuento, 1988), El Planeta AZfll (cuentos

369

Agustín de Rojas. (Santa Clara 1949). Es autor de E/ año 200. Escritor
profesional; Profesor de Historia del Teatro de la Escuela de Instructores de Arte de la ciudad de Villa Clara. Miembro de la UNEAC desde
1981. Premios obtenidos: Premio David de Ciencia Ficción en 1980
con la novela Espiral, novela de ciencia ficción, Editorial Unión, 1982.
Premio Especial de Novela Dulce María Loinaz con Elpublicano, novela lústórica de 1997. Historia del Teatro: de los orígenes al medioevo. Dentro
de sus publicaciones se cuenta con: Una lryenda del futuro, novela de
ciencia ficción, Editorial Letras Cubanas, 1985.

Arturo Arango. Nació en Manzanillo en 1955. Escribe La Habana
elegante. Ganó el concurso de cuento de la Unión de escritores y artistas de Cuba con La mda es una semana, en 1988; en 1992, Bola, banderay
gallardete obtuvo premio, en el Concurso Internacional "Juan Rulfo", en
París; y en 1994 Lista de espera, ganó el premio Carlos Castro Saavedra
en Medellin, Colombia.
Maria Elena Llana. Había dado a conocer en 1965 un libro titulado
La nja y demoró casi veinte años en publicar la colección Casas del
Vedado, que es de 1983. Quince años después, en 1998, vio la luz Castillos de naipes, libro irregular que contiene algunas piezas atendibles. Su
enseñanza radica, así, en la creación de atmósferas donde el límite de lo
real es también, a veces, el límite de lo imaginario o lo fantástico. Su
secreto -prodigado en medio de los µovísimos y de quienes se dan a
conocer luego- consiste en evitar con mucho cuidado el amaneramiento de la narración, del estilo, conservando cierta elegancia y cierta fidelidad al orden tradicional del relato.

�370

ELVIA ESTHELA SAUNAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SEN EL PAZ; UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Félix Luis Viera. (Santa Clara 1945). Poeta, cuentista y novelista cubano. Ha obtenido en dos ocasiones (1983 y 1988) el importante Premio Nacional de la Crítica concedido en la Isla a los mejores libros de
cada año. En el campo de la narrativa tiene publicados los libros de
cuentos Las llamas en el cielo (considerado un clásico del género en Cuba) y En el nombre del hijo, y las novelas Con tu vestido blanco; Serás com11nista, pero te quiero, Inglaterra Hemándev Un cieroo herido. Actualmente trabaja en México.
Mirta Yánez. (La Habana, 1947) Poeta, narradora y crítica. Es autora
de Todos los negros tomamos café. Obtuvo el Premio de la Crítica 1989 con
La narratt:va del romanticismo en Latinoamérica. Ha publicado, entre otras,
A!gún lugar en ruinas y Natraciones desordenadas e incon¡pletas.

Sene] Paz. Nace en Sancti Spíritus, Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Universidad de La Habana en 1973. Es director de la
escuela internacional de cine de san Antonio de los Baños. Entre
sus cuentos figuran Ese niño (1980); LJJS pequeños se divierten (1989); Los
hermanas (1993) y finalmente fue coguionista de la película cubana "Fresa y chocolate" inspirada en su cuento El lobo, el bosque y el m,evo hombre
(1990), por el cual obtuvo el prestigioso premio literario internacional
de Juan Rulfo. Sus obras teatrales incluyen Una novia para D~vid (198_5),
Mentiras adorables (1992), el cual fue galardonado el Premio al me¡or
guión en el Festival de Cine Latinoamericano que ~~vo lu~ar en Tri~ste,
l talia. Por otra parte Fresay Chocolate (1992) tambten gano el Prerruo al
mejor guión en el XlV Festival Internacional de Cine Latinoamericano
celebrado en La Habana. Y en 1996 salió Malena es un nombre para tango. Muchas de sus historias, como también algunos capítulos de_ sus
novelas, han sido llevados a la televisión, la radio y el teatro. Por e¡emplo Tú eres parte de la culpa, una obra en reproducción por el grupo cubano Teatro Escambray está basada en historias de Senel Paz; "sus
historias han sido traducidas en siete idiomas y publicadas en antologías por todo el mundo"21 • Además escribe Un rry en e/jardín, en 1983
(novela galardonada con el Premio a la Crítica, ~ditada en Esp~a~,
novela -"género literario fundamentalmente narrat1vo; pero cuyos límites son difíciles de establecer dada su capacidad para incorporar elementos de otros géneros como el teatro, la poesía, el periodismo,
etc."ZL que es objeto de análisis en esta investigación.

IV. SENEL PAZ: Un rey en el jardín.
El texto literario permite el acercamiento· a las raíces, conocer las
motivaciones y "soñar" los caminos más saludables. Cabe destacar que
la lectura de esta clase de textos -literarios- se convierte también en un
pretexto para propiciar prácticas de escritura, en las cuales los lectores
recrean su contacto con el libro y la percepción que tienen del hecho
social y cultural en que se produjo. En este sentido, es necesario subrayar que los escritores son "quienes alimentan la relación público-arte a
diario"23•
El texto, concebido como creación artística, multiplica en su interior
las posibilidades de significación, obliga a profundizar en sus procedimientos, por los cuales una sucesión de sintagmas son susceptibles de
una variedad de recomposiciones mentales, cada una de ellas productora de un sentido. Segre habla de dos movimientos: "uno centrífugo,
hacia la realidad, otro centrípeto, en el interior de la esfera del texto"24;
ambos intentan integrarse y producir un efecto estético y un efecto de
sentido.
Adolfo Sánchez Vázquez expresa que la utilidad de la obra artística
depende de su capacidad de satisfacer el deseo que tiene el hombre de
humanizar todo cuanto esté a su alcance, de afirmar su esencia y de
llegar a reconocerse en el mundo objetivo creado por él mismo. También establece como fin de la obra de arte el hecho de ampliar y enriquecer el territorio de lo humano. El hombre realiza esta finalidad
cuando crea un objeto que satisface su necesidad de expresión y comurucación.
Agrega, además, que:
.._.el valor supremo de la obra de arte, su valor estético, lo alcanza el
artista en la medida en que es capaz de imprimir una forma determinada a una materia para objetivar un detenninado contenido ideológico y
emocional humano, como resultado de lo cual el hombre extiende su
propia realidad25.

La novela hispanoamericana contemporánea:

23

http:/ /www.enlace.cu/periodismo/senel.htrnl
Segre, Cesare. (1985). Principios de análisis del texto literan·o. Traducción castellana de Maria Pardo de Santayana. Barcelona: Editori¡tl Critica. p. 179.
25
Sánchez Vázquez, Adolfo. (1976). Sexta edición. Lis ideas estéticas de Marx.
México: Biblioteca Era. pp. 114-115.
24

21

http://=.glootlc.atg/puhsd/north/furulty/mcamey/_p. 2. , .

.

.

, .

Álvarez del Real, María Eloísa. (1990). Diccionano de ter,mnos lzteranosy artistzcos.
Panamá: Editorial América. p. 231.
22

371

�SEN EL

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

372

... se convierte en expresión de caracteres netamente americanos que
nunca antes habían sido tratados con ese enfoque: problemas étnicos
( ...), políticos (...), sociales (...),novela histórica, por mencionar sólo
algunos ejemplos del enorme caudal que representa la narrativa hispanoamericana de hoy día26•

Cuba es un país que cuanta con grandes escritores, los cuales han
sido premiados en diversas ocasiones y con una gran variedad de premios. Se debe reconocer que "es pródiga en obras de verdadera trascendencia estética"27·
Senel Paz, en una entrevista, afirma que:
No es la intención de estas páginas valorar la narrativa cubana interior en detrimento de la exterior, en la que se cuentan tantas obras de
trascendencia y valía indiscutibles que admiro profundamente, sino sólo señalar que la literatura cubana que se escribe en Cuba tiene una
gran vitalidad y se inscribe, tanto o más que la de afuera, en la vigorosa
tradición literaria cubana, sin duda una de las más ricas del continente28.

Uno de estos autores es Senel Paz, quien nace en Sancti Spíritus,
Cuba en 1950. Licenciado en periodismo en la Urúversidad de La
Habana en 1973. "Paz es un representante de la nueva generación de
escritores cubanos que ha sido promovido en la isla desde la creación
del Ministerio de Cultura en 1979"'1:J.
Mercedes Santos Moray realizó un trabajo de investigación donde
afirma que esta novela es el tema de estudio para la película La.fidelidad
"cortometraje de 33' de la realizadora Rebeca Chávez, con Marta Parré
y Jacqueline Arenal, Susana Maria Pérez Rayero entre otros. Inspirado
en un pasaje de la novela del cubano Senel Paz, Un rey en eljardín'!i!Cabe mencionar que toda obra literaria presenta una gran pluralidad
de aspectos que pueden analizarse y comentarse. En este sentido, es
necesario subrayar que la presente tarea enfocará algunos rubros como:

26

p. 396.
21

Franco, Lourdes. (2000). Literatura hispanoamericana. México: Noriega Editores.
.

373

la técnica narrativa, lo retó.rico: recursos de lenguaje; la relación realidad-fantasía, lo histórico, lo filosófico; las costumbres y la denuncia.

Aplicación de la Lingüística al Análisis Literario
Desde tiempos remotos, la lingüística ha sido motivo de estudio por
todos los pueblos ~ por todas las civilizaciones que tienen un grado de
cul~a corre~pondiente a la época en que viven. As~ por ejemplo, en la
antigua Greaa, como en otras regiones, se realizaron estudios al respecto, estudios que se han seguido realizando a través de diversos métodos y enfoque~, ampliándose cada vez más con los puntos de vista
agregados_ po~ diferentes lingüistas, lo que ha dado por consecuencia
que esta c1enc1a sea cada vez más importante y profunda.
. C~nsideran.do el campo de aplicación de la lingüística, desde sus irúctos, este ha s1do muy restringido, limitado, ya que al realizarse los estu~os teóricas sobre la materia, ha podido deducirse que solamente se
apli~aba tomando en cuenta el punto de vista normativo, es decir, gramatical, en lo que se refiere al aspecto morfológico y sintáctico.
A principios del siglo XX, las innovaciones introducidas por Saussure en el campo de la lingüística han sido abundantes; gracias a ellas,
esta ciencia ha diversificado su campo de acción, por lo que ha motivado que se transforme de una ciencia estática a una ciencia dinámica
p~es Saussure representa el punto de partida para que sus discípulos,
pnmero, y, posteriormente, otros lingüistas se avoquen a los problemas
de esta ciencia, considerando no sólo el aspecto normativo sino también las aplicaciones que esta ciencia puede tener en los distintos campos del saber. Así se obtiene una lingüística aplicada a la traducción,
una sociolingilist:ica, una psicolingüística y la misma lingüística aplicada
al análisis literario.
)

Al estudiar una obra literaria desde el punto de vista de la estilística,
se exprese en verso o en prosa, se ha observado que ha evolucionado
con el paso del tiempo; así se tiene, por ejemplo, que en las culturas
clásicas tomaba el nombre de retórica, pero consideraban únicamente
el estilo como "la manera de escribir, la utilización por el escritor de los
medios de expresión con fines literarios"31 •

.

Diccionario de la literatura cubana. (1984). Tomo II. Cuba: Editonal Letras Cuba-

nas. p. 667.
28 http://www.jornada.unam.mx/2002/dic0Z/021208/sem-amir.html.
'J!J Traducción de Foster, David William. (1994). Lztin Ameritan Writers on Gqy
and Lesbian Themes. London: Greenwood Press. p. 305.
'!IJwww.trabajadores.cubaweb.cu/sugerencias/ cultura/ cubayelcine/ peliculas/10g
.htm

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

La forma como este aspecto evolucionó trajo consigo que en la actualidad, además de considerar lo anteriormente mencionado, el estudio de la obra literaria se realice en forma estructural, es decir, que con31

Gtúraud, Pierre. (S/F/Ed.) Lz estilística. Buenos Aires: Editorial Nova. p. 14.

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

sidere en un núsrno nivel de importancia todos los aspectos del análisis
literario: el morfo-sintáctico, el fonético y el semántico, puesto que
cada uno de estos niveles traen por consecuencia que el lector obtenga
una visión más arnplia sobre b obra estudiada, debiendo considerar el
lenguaje no sólo como instrumento de comunicación, sino también
como el material con que el autor manifiesta su mensaje.

Tú s_erás_ el com~dante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus Jardines, ve~as ~uchas matas caminando... (sic). Él me nombró
coman~ante del Jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores y a
las maaposa,~, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higuer;tas,
to~o~ los pa1aros Y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Passun).

374

Debido a la relación existente entre lenguaje y estilo, es lógico pensar que los métodos lingüísticos se pueden emplear en la descripción
exacta y objetiva del empleo literario del lenguaje. Sin embargo, una
descripción lingüística, estructural, del estilo, requiere alguna precisión
adicional: por una parte "los hechos de estilo sólo pueden aprehenderse en el lenguaje, que es su vehículo; por otra, sólo si poseen un carácter específico podremos distinguirlos de los hechos de lengua"32, porque un análisis exclusivamente lingüístico de una obra literaria ofrecerá
sólo elementos lingüísticos; mas en su descripción no indicará los rasgos que puedan constituir unidades estilísticas; pero el hecho de aplicar
los métodos lingüísticos a bs unidades del lenguaje ofrecerá un conocinúento objetivo de su doble papel como elementos del sistema lingüístico y a la vez del sistema estilístico.
Tornando como punto de partida que el lenguaje expresa, núentras
que el estilo realiza, se debe estudiar el lenguaje en toda la variedad de
sus funciones:

Función reftrenciaL Se orienta hacia el referente o contexto. La intención
comunicativa. es informar, por lo cual también se denomina función
informativa.. Dentro de este rubro maneja.do sobre de la realidad, ca.be
mencionar que Begoña Huertas señab que:
Esta base subjetiva de la materia narrada se aproxima a la captación
'real del mundo y se aleja de la visión y los datos indiscutibles de un
narrador omnisciente. Como observa Tacca: (...) 'si el realismo es considerado como una imagen del mundo y de la vida, en sus propias
condiciones de aprehensión, es decir, como una imagen fiel no sólo del
mundo, sino de su modo de captación, la novela pretendidamente realista, la novela impersonal y omnisciente, es la menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece es la de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista individual y a una
apreciación subjetivas'33:

32

Rifaterre, Michael. (1975). Bfls~s d, ,stilíslico ,stntC'INrtJI. Bucelona: Editorial

Seix Barral. p. 36.
33 Huertas,

Begoña. Op. Cit. p. 59.

375

~unción emotiva ~ expresiva.. Centrada sobre el emisor; es la expresión
directa ~e la act1~d del su¡eto en relación con aquello de lo que habla.
~ransrmte emoc1on, verdadera o fingida. Difiere del lenguaje referencial tanto por su sistema fónico como por su función sintáctica. Es
representa~o mayormente por exclamaciones o interjecciones:
-¡Co1a esa puerta! (. ..)
-¡Largo! (p. 162).

Funci~n conativa o ap~~tiva. Se d~ en relación con el destinatario y "halla
su ma~ p_ura expres10n gramancal en el vocativo y el imperativo"34. El
mensa¡e mtenta provocar un cambio de conducta en el receptor: trata
de convencerlo, persuadido o mandarlo:
Ya estoy vencida. (...) ~hora les toca a Estela y a ustedes: tienen que
hacerse hombres y muieres antes de tiempo. No dejen que su madre
haga loc~ras~ (. . .)Ahí toda la gente es mala y nada más están vigilando
a ver que dano pueden hacer, qué se puede robar (p. 95).

Función fática. Muchas ~eces los ~ensajes sirven esencialmente para
esta~lecer, prolongar o 11uerrump1r la comunicación, para verificar si
funciona el contacto:
¿Qué pasará entre las higueretas? Nosotras no nos atrevemos a ... (sic) p. 5.

Función metalingüfstica. El discurso se centra en el código, a.parece cuando se habla. no de los º?jeto,~, sino del lenguaje mismo, del código que
se .emplea. para comuruca.r cuando el destinador y/ o el destinatario
qmeren co°:fi.rmar que están usando el mismo código"3s,
No qwero que quede rú una mata ni una semilla ni una hoja, ¿me están
oyendo? p. 76.

Función/oética o_estética. Es la orientación hacia el lenguaje como tal. Es
la func1on dormna.nte, determinante que, "al promocionar la patentiza.-

Jakobson, Roman. (1975). Ensqyos de lingiiística general. Barcelona: Editorial Seix
Barral. p. 355.
,
35 lbíd., p. 357.
34

�ELVIA ESfHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

376

ción de los signos, profundiza la dicotomía fundamental de signos y
objetos"36:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. (...) Pronto
lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no roba
o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre herido
no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

"Sin embargo, el mayor interés de Jakobson no está en definir con
rigor su concepto de función poética, le interesa más bien determinar
cuál es el criterio lingüístico que permite reconocer empíricamente la
función poética"37, es decir, definir el elemento formal que dominará
en toda la obra poética. Distingue primeramente dos formas para organizar el mensaje verbal: la selección y la combinación. La selección se
basa en el principio de equivalencia, la semejanza y desemejanza, sinonimilla antinomia; mientras que la combinación se basa en la contigüidad.
Al realizar el análisis estructural se tomarán básicamente los siguientes aspectos:

Nivel morfo-sintáctico. En este plano se consideran objeto de estudio las categorías gramaticales, las funciones que éstas desempeñan
dentro del texto literario, así como también las formas de embellecer el
lenguaje (figuras literarias).
Anáfora. Figura que consiste en la repetición de una o varias palabras al
inicio de una frase de distintas frases en un periodo:
-No, que se muera. Y que se quede ciega.
-Y que a mamá le dé catarro del malo (p. 79).

Derivación. Formación de una palabra nueva, a través de la adición, supresión o intercambio de sufijos:
Pero que no eran yerbas, nos dimos cuenta después; eran flores, flores
de todo tipo, que florecieron al mismo tiempo. Cataplum. Qué florerío. Allí había de cuanta flor hay, y nos llenamos de mariposas (p. 21).

Hipérbaton. Alteración del orden sintáctico de las palabras:
Ahora mismo, allá afuera, una sombra avanza por la pared (119).

p. 358.
Mora Sánchez, B. E., et. al (1977). Deslindes literarios. México: El Colegio de
México. p. 142.
36 Ibíd.,
37

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATIJRA CUBANA

377

Co,yunción. Repetición de un nexo conjuntivo:
(... ) Y los brillos brillando, y encima del cielo, enorme, y las nubes
~!ancas, y por todas las lomas lejísimo, los potreros, los árboles y las
tierras aradas de doña Florinda. Y las garzas. (p. 11).

Empleo de la preposición. Repetición de un nexo prepositivo:
Pero la gente se asoma y se asoma, por las puertas, por las ventanas,
por las rendijas, por las tablas que desclavan (p. 194).

Elipsis. Omisión de un elemento lógico:
Pero él botaba mucho el dinero y abusaban a costa suya, porque era
muy desprendido, prestaba dinero y después no se acordaba ni a quién
(p. 99).

Hipérbole. Figura que consiste en la exageración de un suceso o relato:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas (p. 170).
Onomatopeyas Tun, tun, tun. ¿Tun tun run? (p. 188).

Empleo de locuciones adverbiales. Combinación de varios términos con carácter de adverbio:
La noche que nació Estela, andaba p~a un chivo matado, y tuve que
mandarle aviso. No pudo venir porque estaba borracho, y al otro día
tampoco (p. 101).

Uso de pronombres personales. "Categoría_ que Aristóteles fundió con el
artícul? (.. .) 'lo que reemplaza al nombre, lo que hace sus veces"'JS,
El no, él no le da dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira
bonito. Si ella se muere hoy, él se muere mañana (p. 17).

Man~o de varios tie,npos verbales. Presente:
(. ..) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba.( ...) Son los rebeldes, nos están atacando (pp. 189-190)

Preterito, combinado con el copretérito:
Cuando tenninó de comer, obligado, le dijeron -que podía irse, quedaba
en libertad, pero podía volver todos los días al cuartel, que allí siempre
iba a encontrar alguna sopita o un pedazo de pan. A la gente que peleó
por Cuba en tiempos de España, decía mamá, había que respetarla
aunque fueran pordioseros (p. 138).

38 Carreter, Fernando Lázaro. (1981). Diccionario de términos filológicos. Madrid:
Editorial Gredos p. 336.

�378

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

2. Nivel fonético. Este aspecto es de gran importancia en el estudio
estructural de la obra literaria. La fonética estilística tiene como finalidad "hacer el inventario de los procedimientos propios para elevar la
expresividad"39. Algunas de las variantes que considera la fonoes~s~ca
son: las aliteraciones, repeticiones de una misma palabra, comb1nac10nes de sonidos sonoros, de sonidos sordos, frases interrogativas y exclamativas, etc.

Aliteración. Repetición de uno o varios sonidos acústicamente semejantes, en una palabra o en un enunciado:
¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante, lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aire. Sí, dijo, el pueblo, el
pueblo en persona. (p. 107)

379

Metáfora.
Comparación. Relacionar varios objetos -mediante la palabra como- de
acuerdo a su igualdad:
Genero la imita; la mira provocativo, como un toro a una vaca, y comienza a aproximársele" (p. 154).

Símil Comparación embellecedora, pero abreviada.
Imaginación. Facultad para crear imágenes de las cosas reales o ideales:
El niño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey del
jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación-"40:

Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo cnan con verguenza. Ahora
yo sueño poco (p. 86).

Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños con
sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombró
comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila, flores, y a
las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyos, las higueretas,
todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el Occidente
(Pássim).

Onomatopryas. Se produce cuando los fonemas de una palabra sugieren
el objeto que significa:

Descripción. Se refiere al empleo del lenguaje con la finalidad de referir
los rasgos de una situación determinada:

( ...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llov~r.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu (p. 13).

Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para saber
de alguien que estmriera enfermo o por alguna otra diligencia importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para otro y lo
que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de las casas.
(p. 67).

Reduplicación. Repetición de uno o varios sonidos de la palabra o de la
palabra entera:

,

..

Inte,rogación. Se emplea como un adorno enfático:
Porque eso es lo que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos?, ¿de esta calamidad? (p.88).

Exclamación. Oraciones que adoptan una forma de tono diferente al
resto de las expresiones:
-¡Viene una pareja de la Guardia Rural! (...).
-¡Ay, Dios mío, por mi culpa! (p. 63).

3. Nivel semántico. Tomando en consideración este rubro, se plantea el problema de los efectos naturales y de los efectos evocativos de
las palabras, así como también el de los cambios de sentido, tomándose
en cuenta una serie de figuras como son:

39

Guiraud, Pierre.

Op. Cit. p. 63.

Topogrefia. Descripción que consiste en delinear detalladamente un lugar mediante el uso del lenguaje:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche (p. 11)

Prosopoprya. Descripción de los rasgos físicos de una persona o animal
mediante el empleo del lenguaje:
(...) y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande,
colorado y siempre bien vestido, con unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención (p. 97).

40
Yáñez, Mirta. "Sin imaginación no hay ci:eación". Citado en: Bernard, Jorge
L. y Juan A. Pola. (1985). Q11iénes escriben en C11ba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
571.

�380

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JUANA GARZA DE LA GARZA

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Aninnsmo. "Creencia que atribuye vida anímica y poderes a los objetos

so de los personajes: es el narrador quien dirime -anula- las contradic.
. 42
c10nes
en que puedan caer 1os persona1es.

de la naturaleza"41 :
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a
todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina-, escuchen lo que
dicen las rúñas (p. 52).

El texto en cuestión es rico en recursos técnicos. Entre ellos destacan los siguientes:
Hay un narrador protagonista: un niño que vive con su madre, con
sus hermanas y con su abuela, a quien adoran y admiran:
No es china, ni negra, se llama Adela Elvira, pero abuelo le dice así,
mi negra, mi china. (...) abuela es de oro, como ella no hay otra, un día
se nos va a acabar y entonces sí que vamos a saber lo que es el pan de
piquitos. (pp. 16-17); así como con su abuelo Félix: Él no, él no le da
dolores de cabeza, él siempre le habla suave y la mira bonito.43

Enumeración. Figura que consiste en referir varias ideas sobre un concepto:

..

.

Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los paiaros, las manposas, las flores, las dos palmarreales (108).

Intertextualidad. Térrrúno empleado por Segre para casos que se pueden
individualizar, puesto que representan relatos anteriores e_n u? texto
determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la ~lunvocidad de
la lengua. En el texto, objeto de análisis se da en la alusión a la novela
de Rómulo Gallegos:
. .
,
-Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios estan de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aunq~e esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75).

Empleo del monólogo. Representa una reflexión en voz alta o un diálogo
consigo mismo. En la novela que aquí se refiere se emplea conlleva una
visión interiorizada del personaje:
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por eso
todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la mano
hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a mover un
pie (p. 122).

Pero también es muy importante la voz narrativa de la abuela Adela
Elvira, pues ella nos remite, a la vez que a la historia presente, a su
propia niñez y a otra época de la historia cubana: la guerra contra los
españoles.
Resulta muy interesante mencionar que en el texto destaca la mezcla
de tiempos narrativos: tan pronto narra un personaje como otro; incluso se llegan a interrelacionar tres narradores: la abuela: "Cuando tú
naciste, alabao, qué aguaceros. Llovía hacía tres días, pero no aguaceros
así: no, aquello eran chorreras" (p. 19); el niño: "Mi mamá contaba que
una vez, muy en los tiempos antiguos, cuando Dios andaba por la tierra, se molestó con la gente no sé por qué, una de esas bravuras que él
coge',44; y su madre: "Pero hubo un hombre, Noel, que fue más bicho
que Dios, contaba mi mamá".45
Las historias familiares forman pane de la técnica utilizada por el
autor para que el lector conozca el contexto del personaje:
El otro remedio bueno que yo conocía para las parturientas era
ponerles el sombrero del marido, pero qué marido si antes de que tú
nacieras tu padre cogió el camino y hasta el día de hoy no se le ha visto
el pelo. (p. 20)

1. Técnica narrativa

Una lectura literaria se atiene a que el discurso del narrador es tenido por verdadero. El receptor otorga credibilidad a las frases del narr~dor que crean una "imagen del mundo", como_ diría_ Martínez B?natt.
De alli que el discurso del narrador tenga preemmenc1a frente al discur-

La historia de su padre se va narrando a lo largo de la novela: es el
hombre herido que su madre atiende y que le da el nombramiento de
rey del jardín, lo que desata las fantasías infantiles hasta el final de la
novela.

42

Martínez Bonati, F. (1981) Fictive iliscourre and the ,tmctures ofliterature.

43 lbídem

41

Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

381

44 lbíden,
45

lbíden,

�ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

382

Otro aspecto atrayente dentro de los recursos narrativos se da
cuando un personaje presenta a otro hablando con un tercero:
Después vimos a abuela echándole agua caliente al caimito y al limonero. (...) Más tarde anunció:
-Mañana voy al pueblo a hablar con Anastasio.
-Sí, mamá -dijo mamá. (p. 53)

Los retrocesos y adelantos en la narración son un aspecto de particular importancia:
Se calló de repente, porque de pronto, todos al mismo tiempo,
idencificamos el olor. Nos miramos, pálidos.
-El olor del abuelo.
Entraba por la ventana. Queríamos mirar. Allí estaba él. Allí debía
estar.
-No miren -dijo abuela-. Si miramos, se va. ¿Qué día es hoy? (p.
157)

El animismo -"creencia que atribuye vida anímica y poderes a los
objetos de la naturaleza"46- es una de las técnicas más recurrentes a lo
largo de la novela:
-Oye, gallina -le dijeron las hermanas a una gallina.
-¿Qué?
-¿Por qué tú no pones?
-Porque ustedes no me echan maíz.
-Pues, mira, ponte a poner, porque dice abuela que las va a encerrar a todas y les va a retorcer el pescuezo.
-Gallo, gallo, muchachitas -salió gritando la gallina- , escuchen lo
que dicen las niñas. (p. 52)

Otro ejemplo es cuando la mula se dirige a Adela Elvira y le habla
para decirle que la quiere mucho, ya que desde pequeña ha estado
siempre a su lado. La mula reconoce que fue recogida sin saber nada
sobre ella y que había ayudado durante muchas ocasiones al padre de
Adela Elvira. Este animal pide disculpas y se queja de no haber tenido
días de felicidad y de no tener hijos.
La intertextualidad -término empleado por Segre para casos que se
pueden individualizar, puesto que representan relatos anteriores en un
texto determinado, lo que en el ámbito literario equivale a la plurivocidad de la lengua- se da en la alusión a la novela de Rómulo Gallegos:
- Puedes ir cuando te dé la gana. Por cierto, los episodios están de lo
más buenos. Esta noche Moneada se faja con doña Bárbara para que
46

Diccionario de la Le11g11a Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:

Real Academia Española. p. 158.

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

383

se deje de abuso con los campesinos. Tiene que ganar, aUP.que esa gente está armada hasta los dientes. Ah, ¿y esa pollona? (p. 75)

Otro ejemplo de intertextualidad es el empleo de algunas canciones
populares:
Después del intennedio viene el momento de las canciones. La
cantante es mamá. (...) fumando espera al hombre que ella quiere. El
hombre que ella quiere. (...)Quiérela mucho, dulce amor suyo, que
amante siempre, ella te adorará. (...) Cuando se quiere de veras, como
te quiere ella a ti, es imposible, su cielo, t.an separados vivir. (pp. 165166)

Cabe subrayar que el modo como el texto literario evoca otros textos permite garantizar la validez que los espectadores le asignaran a la
obra. La intertextualidad constituye una serie de orientaciones del texto
para la lectura cuyo reconocimiento posibilita la asignación de un significado coherente en el nivel de las relaciones extra-textuales; en este
sentido, el autor permite "establecer relaciones y asociaciones posibles"47·
2. Lo retórico: recursos de lenguaje

En todo momento en la historia de las artes, el binomio formacontenido se establece como una condición y un resultado necesarios
en toda producción estética y lo más importante es que la obra literaria
debe manifestar o reflejar la experiencia de todo ser humano.
El artista, antes que la forma, concibe la idea gue desea representar,
la cu~ es un reflejo de su época. El deseo de trasmitir esta idea obliga
al arttsta a elaborar una forma que le permita comunicar con cierta
garantía el reflejo social concebido en la mente. Y aunque el contenido
aparece como el resultado de una determinada forma, lo cierto es que
en el proceso real de producción artística, la forma aparece como un
medio condicionado por la idea que desea expresar el autor.
El contenido no sólo ti~ne que ver con la forma que lo creó, sino
además con la idea del artista, ya que es la síntesis de la interacción
dialéctica entre intención ~dea) y modo de expresión (forma).

47 Paz, Sene!. (1999). "Qué manera de pintar una fruta, qué manera". Arte c11bano. Revist.a de artes visuales. No. 1. Nueva Época. Cuba: Arte cubano Ediciones. pp.
63.

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SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

Cabe señalar, en este apartado, la riqueza de la forma -recursosempleada por el Senel Paz; recursos que van de lo lúdico a lo barroco,
de los constantes juegos de palabras a los diminutivos, las repeticiones,
etc.

-¿Quieres que te haga un cocimiento de vicarias? -preguntó mamá
casi alegre.

384

Lo primero que habría que destacar es la exhuberancia en las descripciones realizadas en tono infantil e intimista:
Allá está mi casa, rodeada de matas y arbustos y con las enredaderas
trepándole las paredes, los bejucos que le llegan al techo y todas las
flores abiertas y perfumando, lo mismo las que sólo abren de día que
las que sólo abren de noche. (p. 11)

La descripción de los personajes ocupa un lugar trascendente en el
texto:
... y vi al abuelo de ustedes, que entonces era un mocetón grande, colorado y siempre bien vestido, éon unas zapatillas negras que a cualquier mujer le llamaban la atención. (p. 97)

Las descripciones del pueblo son ricas en colorido:
Por fin apareció el pueblo. Apareció de repente, cuando doblamos
una curva y volaron tres palomas grises. Los hermanitos corrimos
hacia la abuela. ¿El pueblo?, preguntó ella. Mamá quedó allá adelante,
lela. ¿El pueblo?, volvió a preguntar abuela aspirando aíre. Sí, dijo, el
pueblo, el pueblo en persona. (...)Aquél es el edificio del ayuntamiento, no me acuerdo ahora para qué sirve, creo que alú se casa la gente.
Aquéllos son los postes del tendido público, quiere decir la electricidad, porque en los pueblos la luz hay que pagarla. (...) Lo demás son
los techos de las casas. (p. 107)

El personaje protagonista juega con el lenguaje y abundan las onomatopeyas:
(...) me gusta decir queralinda, y cocuyo, biajaca, palmarreal. Queralinda, queralinda, queralinda. Cuando lo digo así empieza a llover.
Queralinda, queralinda, queralinda. ¿Ves? También me gusta caracolito
retorcido. A abuela le gusta decir Félix, a mamá un día tiene que ser, y
a una de mis hermanas baraja y a la otra igual. La lluvia dice guao-guao
y los sillones en la sala trucu trucu, trucu trucu. (p. 13)

También se describen las costumbres de la época:
Tropezar con alguien en la calle era una suerte. Sólo se hacía para
saber de alguien que estuviera enfermo o por alguna otra diligencia
importante. Uno se paraba en un portal, miraba para un lado y para
otro y lo que veía eran las calles vacías y el sol contra las fachadas de
las casas. (p. 67).

Refiriéndose a la cotidianidad, alude a juegos propios de la niñez:

385

Las hermanas comenzaron a cantar que llueva que llueva, que la
V1rgen está en la cueva. (p. 70)

Otro de los recursos lingüísticos que emplea el narrador es el uso de
refranes: -¡El muerto al hoyo y el vivo al pollo! -gritó. (...) ¡Cría cuervos y te sacarán los ojos! (pp. 41-42), los cuales son propios del habla
popular, y con ellos contribuye al realismo característico del relato.
Por otro lado, se observa el empleo del monólogo, el cual conlleva
una visión interiorizada del personaje: '
A lo mejor ya estoy degollado, ya estoy en la bolsa de nailon y por
eso todo está tan oscuro. Pero no voy a moverme, no voy a llevar la
mano hasta la garganta para tocar la sangre que me corre, no voy a
mover un pie. (p. 122)

Éste u~ t~xto donde se manifiesta la preocupación por los pequeños
~s~ntos ~anos .en un tono intimista. La introspección, el relato que
uruta el discumr mental del narrador-protagonista, es el uno de los
soportes más fuertes de la obra.
Así mismo, destaca el uso frecuente de regionalismos:
. . .los mataperros me reciben con entusiasmo, pues son mi claque. (p.
164)

La hipérbole también es un recurso lingüístico en que se apoya el
autor para realzar su novela:
Las hermanas trajeron palanganas con agua de bicarbonato para
cuando la gente acabara de aplaudir, y talco para las ampollas. (p. 170);
además, emplea onomatopeyas Tun, tun, run. ¿Tun tun tun? (p. 188)

Cabe destacar que todos estos recursos del lenguaje conllevan la espontaneidad, pues la obra está impregnada de un tono ingenuo, lo que
~~bellece el tema cotidiano mediante un lenguaje coloquial cargado de
lirismo, lo cual permite detectar "el empleo del lenguaje coloquial en
busca de una dimensión poética"48.

!ª~º'

Por otro
es necesario subrayar que el lenguaje del personaje
na~a~or est~ unpregnado de un fuerte lirismo, puesto que el ritmo
~fauco marufiesta el mundo observado; además, se incluye una diversidad en los entes presentados; asimismo, aborda una densidad tropo48 Begoña Huertas. Op. Cit., p. 102.

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SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

lógica. Todos y cada uno de los recursos de lenguaje empleados por el
autor permiten observar que Paz es "un escritor que trabaja su idioma
con soltura y habilidad"49 •

la ~quietud creativa, puesto que se pretende plasmar en la obra un
uruverso de relaciones entre los personajes elegidos.

386

A manera de conclusión se observa que toda la narración se edifica
sobre la espontaneidad, la ingenuidad del niño narrador a través del
empleo de dichos infantiles, onomatopeyas, exclamaciones, repeticiones y diminutivos.
3. Relación realidad-fantasía
Dentro de este rubro, Jorge Rufinelli afirma que: "la concepción misma
del realismo entra en una faz critica evidente: se busca su redefinición,
se convierte en objeto de polemica entre escritores y entre teóricos, y la
narrativa no demora en asumir estructuras que dejan atrás(... ) la técnica y el estilo de la mimesisSO(múnesis)"51•
La lectura y análisis de esta novela conduce, indefectiblemente, al
cuestionamiento sobre la relación realidad-fantasía sugerida en el texto.
Cabe aclarar que, de acuerdo a Begoña Huertas, "en el nivel ficcional
los elementos que rompen con el orden habitual pueden estar justificados dentro del propio texto de acuerdo con las leyes de la lógica -bien
como alusión, sueño, imaginación, etc.- o no estarlo. En el primer caso
se hablará de literatura "realista" (sic) y en el segundo de literatura
"fantástica" (sic)"52. En esta novela hay momentos en que la fantasía se
mezcla con la realidad, mas pueden ser alucinaciones o las pesadillas
del inconsciente.
Se da la imaginación tan propia de la niñez:
Volteé la cabeza y los vi. Los árboles, los pájaros, las mariposas, las
flores, las dos palmarreales. Nos habían seguido en silencio. ( ...) Pronto lo convertiré en un mataperros o un limpiabotas. Eso, si antes no
roba o un santero le abre el pecho y le lleva el corazón. El hombre
herido no dará con él, lo aseguro. (p. 108)

Al respecto, se observa que la imaginación representa la síntesis de
toda una experiencia que se ha acumulado a través del tiempo; además,
49

50

S/ A (1990). Li literatura cubana ante la crítica. Cuba: Ediciones Unión. p. 85.

En la estética clásica, imitación de la naturaleza que como finalidad esencial
tiene el arte. Tomado de Diccionario de la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda
edición. Madrid: Real Academia Española. p. 1507.
51 Rufinelli, Jorge. (1982). "La explosión del realismo". &amp; vista de Bellas Arles.
Mayo. México: INBA. p. 14.
52Begoña Huertas. Op. Cit. p. 105.

387

~l ~ño, quien ha sido nombrado -por su padre- Comandante y rey
del Jardín, echa a volar su imaginación -sin ella "no hay creación"53_ y
se lanza al mundo del ensueño:
Tú serás el comandante, y por los pueblos se te unirán otros niños
co~ sus jardines, verás muchas matas caminando... (sic). Él me nombro comandante del jardín, me ordenó ponerlas a ustedes en fila flor~s, y a las mariposas, zunzunes, a las palmarreales, los cocuyo;, las
higu~retas, todos los pájaros y todos los árboles, y marchar hacia el
Occidente. (Pássim)

El escritor muestra su visión del mundo, sus conflictos, su modo de
m~nejar el lenguaje que es, como dice Carlos Fuentes, nuestra primera
mascara, pues el autor no puede narrar de manera anodina los textos
que inv_enta, sino qu~, empeña en ellos su sensibilidad y su concepción
de la vida. La creac1on de una obra narrativa depende del equilibrio
entre los modos de presentar y los hechos registrados.
Dentro de este rubro manejado sobre de la realidad, cabe mencionar
que Begoña Huertas señala: "esta base subjetiva de la materia narrada
se apr?~ª ª. la captación 'real del mundo y se aleja de la visión y los
datos mdiscuubles de un narrador omnisciente. Como observa Tacca:
(-) si el realismo ~s consi~e_rado como una imagen del mundo y de la
~da, en sus propias condiciones de aprehensión, es decir, como una
unagen fie! no sólo del ~undo, sino de su modo de captación, la novela pretendi~amenre realista, la novela impersonal y omnisciente, es la
menos realista de todas: en efecto, la realidad que el mundo nos ofrece
~s 1~ _de un conocimiento siempre personal, sujeto a un punto de vista
tndiVIdual y a una apreciación subjetivas54.

Dentro de este rubro, cabe mencionar que Jaime Sarusky ratifica
que "no es. p_osible_concebir la literatura sin imaginación. Claro que la
fuente nutricia de esta es la realidad. Incluso las obras menos realistas
o que se evaden de ella, siempre, de un modo u otro, parten de la realidad, aunque sea para contradecirla"55•
53Yáñez, Mi.rta. "Sin ~~naci~n no hay creación". Cirado en: Bemard, Jorge

~[ Juan A. Pola. (1985). Quienes escriben en Cub~. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p.
7

54 lbíd. p. 59.
. 55 Sarusky, Jaime. ''No es posible concebir la literatura sin imaginación". Citado
en. Bemard, Jorge L. YJuan A. Pola. (1985). Quiénes escríben en Cuba. Cuba: Editorial
Letras Cubanas. p. 509.

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JUANA GARZA DE LA GARZA

388

SENEL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

389

4. Lo histórico
También es parte de la historia el sufrimiento de la guerra:
Al considerar el texto narrativo como una historia que se cuenta con
lenguaje, que se convierte en hechos lingüísticos,_ dich? _texto es, pa~a
Sara Sefchovich, "la cristalización de un proyecto 1deologico por_ medio
del cual el autor va a tratar de precisar su posición frente a la sociedad Y
los acontecimientos históricos"56 porque para ella el arte sólo se cumple a expensas de la historia y las marcas de la época están siempre
presentes aunque sea en la metaficción.
Es importante reflexionar en la trascendencia del contex~o histórico
que ofrece el texto. Este referente histórico se da desde vanas perspectivas:
En el relato de la abuela, se muestra otra época de la historia cubana: la relativa a la última guerra contra España:
(...) a la gente la perseguían los españoles y si se hací'.111, l~s bobas, las
mataban. (p. 33); aquí el autor critica el trato que los 1bencos daban a
los cubanos: Ya desde entonces nosotros trabajábamos como mayores.
(...) Como él era isleño, o sea de las Islas Canarias, q~e es de donde
son los isleños de verdad, lo que más le gustaba era cultivar tabaco. (p.
35); y satiriza en tomo a algunos de ellos: Pero la maestra i:ne celaba.
Digo, celaba al marido, que era un asturiano gordo (un astunano es un
gallego muy tacaño). (p. 36)

Así mismo, se manifiesta el respeto del pueblo a los veteranos de la
guerra contra España:
.
_
.
,
A la gente que peleó por Cuba en tiempos de Espana, decta mama,
había que respetarla aunque fueran pordioseros. (p. 138)

- La pobre -elijo China-, lo que está sufriendo, le mataron un hijo,
que apareció muerto en esa misma calle, sin ojos ni uñas; y el otro hijo
parece que también está alzado en las lomas (...). ¿Ustedes vienen
huyendo de la guerra? En Oáente la cosa está que arde. (p. 113)

Además, la historia cotidiana forma parte de su universo:
Un suponer, ¿una gallina puso un huevo?, ustedes van y se fijan, y
luego se fijan si ese huevo se vendió o nació un pollito que más tarde
fue gallina o un gallo, y le siguen la historia. (p. 87)

Como parte de esta historia cotidiana, se mencionan los avances
tecnológicos de la época:
Con la noticia del ferrocarril la vida del pueblo cambió. No llovió
más a las cuatro, comenzaron a construir un hote~ abrieron tres hares
y compraron victrolas. (p. 83)

Además, uno de los rubros que se debe mencionar es que "el empeño por ligar las obras con esa realidad de la que surge el relato es evidente en esta narrativa a través de la naturalidad del discurso, la cotidianidad de lo narrado, la potenciación de referentes extratextuales y la
inclusión de la figura autoral"57•

5. Lo filosófico
Los discernimientos de tono filosófico son abundantes en el texto:
En tomo al medio ambiente:
El hombre herido, (...) dijo que llegaremos, (...) al lugar donde
una luz muy luminosa saldrá del cielo o de la tierra. Allí encontraremos
a otros niños y otras multitudes y juntos inauguraremos una nueva
época o una ciudad completamente limpia. (p. 72)

El narrador-protagonista narra la guerra de la época presente del relato:
(...) en eso suena el primer disparo y comienza la guerra, la guerra en
persona. Suena el primer disparo y comienza la guerra. ¡Pummm!, retumba. (...) Son los rebeldes, nos están atacando. (pp. 189-190)

La filosofía popular también está presente en apartados como éste:
Pagaba los lunes, y como se ahorcó un sábado no pudo cumplir.
(...) Cuando a uno lo crían con vergüenza, lo crian con vergüenza.
Ahora yo sueño poco. Lo que hago es pensar y hablar sola, casi siempre de cosas de antes. (p. 86)

Se realiza la crónica de la toma del pueblo, de su lucha y liberación:
No, soy yo, Carmen Teresa. (...) vine a decirles que ya tomaron la
escuela. (...) y asoma Maribel: ya están en la iglesia. (...) Ya tumbaron el
puente, dice Micaela. ¡Métanse para adentro, señoras!, di~en los re_beldes. Uno se queda mirando a mamá. Micaela y el mando que nene
ahora llegan corriendo: ¡Cayó el cuartel, cayó el cuartel! (pp. 192-194)

Abundan los razonamientos sobre la vida, la vejez, la muerte, etc.:
Y como también yo tengo mis recuerdos, mi mamá, mi papá, mis
hermanos, pues también ellos están en la casa. '(. ..) Porque eso es lo

Sefchovich, Sara. (1987). México: país de ideas, país de novelas. México: Editorial
Grijalbo. p. 4.
56

57

Begoña Huertas. Op. Cit. p. 83.

�390

que a mí me preocupa, ¿de qué se van a acordar ustedes cuando lleguen a viejos? (...)gracias al cielo están los tres juntos y nadie los va a
separar, que separar a los hermanos es el crimen más grande que hay.
(p.88)

La abuela filosofa sobre la problemática de los pueblos:
Ya estoy vencida. (. ..) Ahora les toca a Estela y a ustedes: tienen
que hacerse hombres y mujeres antes de tiempo. No dejen que su madre haga locuras. (...) Afú toda la gente es mala y nada más están vigilando a ver qué daño pueden hacer, qué se puede robar. (p. 95)

Y el niño emite su opinión sobre la guerra:
Aunque de todos modos creo que sí, que tengo miedo, algún miedo. Abuela nos ha dicho que las guerras no son juego, son lo último
del mundo. (p. 186)

Incluso -utilizando la técnica del animismo- el jardín se rebela ante
la amenaza de su destrucción:
Esto es un crimen, dijeron las dalias. (...) Y las orquídeas dijeron:
¿Tú no eras el comandante del jardín? (...) Y las higueretas exclamaron:
¿Qué dirá el hombre herido que está ahora en la guerra ofreciendo la
sangre de sus dos venas azules? (p. 77)

6. Costumbres
Dentro de la realidad plural de la obra, se deben mencionar algunos
datos que sugieren las cosrumbres de los personajes y son una representación de la época en que su ubica el texto:
Cuando la familia procedente del campo llega al pueblo, las vecinas
no tardan en presentarse a curiosear:
Quienes llegaron fueron las vecinas. Lo que hay en mi casa es de
ustedes.(...) Yo soy Maribel (...),vivo en la cuarteria del frente.(...) Me
estoy tratando con un viejo porque, muchacha, llevo diez años de casada y no salgo barrigona. ¿Tú eres casada? (p. 111)

1

i

SEN EL PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

Cabe mencionar a Llsandro Otero, quien afirma que "en los últimos
años la preocupación con la Revolución y los temas que ésta genera
han sido las características más subrayadas de nuestra literatura. Creo
que siempre ha existido un interés por el reflejo ambiental, la novela de
costumbres, el deseo de mostrar la vida cubana tal como es"58•
58

Otero, Lisandro. "Para nú el punto de partida es la realidad circundante". Citado en: Bemard,Jorge L. y Juan A. Pola. (1985).Q11iénes escriben en Cuba. Cuba: Editorial Letras Cubanas. p. 442.

391

Otro rasgo de costumbre es no salir por las noches:
-Y yo voy a preparar algo de comer. (...).
.
- ¡En los pueblos las mujeres decentes no saJen de noche! (p. 114)

~ a s mujeres se desempeñan como curanderas. La abuela ejercía
ese ofic10:
Y ahí mismo nos encargó que no dijéramos delante de nadie que
ella era curandera,(...) Lo que teníamos que decir era: No señor O no
señora, ~quí no _vive ninguna curandera, pero pase y siéntese, ~ue le
voy a avisar a nu abuela. (...) -Para eso torna cocimiento de doradilla.
No comas huevos, carne de puerco, garbanzos, chocolate, ni ninguna
de esas cosas pesadas. (...) y, en ayunas, todos los días un vaso de
agua lo más caliente que puedas. (Pássim).
'

Otro de los rubros que particularizan la propia realidad es el hecho
de que los ancianos, cuando ven cercana la muerte, reparten sus tesoros, como es el caso de la abuela:
En el hueco de su mano abuela contempla un anillito y dos areticos
de oro. (...) ~ pide a las h~rmanas que se acerquen, y a la que mejor le
queda el anillito la besa pnmero y le dice ( ...):Todo esto es tuyo (...).
Besa a la otra. Y esto es para ti. Las pertenencias del abuelo le corresponden a1 niño. (p. 173)

La discriminación sexual está presente en el texto cuestionado:
Fue cuando nos p~simos a cantar la canción que nos gusta. Íbamos
por la parte esa que dice con uná, vela en la mano con uná vela en 1a
m~o, cuando_ vimos a abuela junto a las saJvias. ( .. .) De ahí para allá,
gnto, es el patio de las hermanas. Y de ahí para acá, el suyo. ¡Cada cual
en su lado! ¡Las hembras y los varones no juegan juntos! (p. 71)

7. Denuncia

~ respect?, cab~ recordar que las órdenes o imperativos presuponen
siempre diferencias de poder y autoridad. Van Dijk es concluyente
cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos encontrar _la_s huella~ del contexto en las que las características sociales de los
part:1.a~~tes Juegan ~ rol fundamental o vital tales como género, clase, etntcidad, edad, ongen y posición u otras formas de pertenencia
grupal.
Además, sostiene q~e los contextos social.es no siempre son estáticos Y que, como usuano~ de una lengua, ~e obedece pasivamente a las
~structura de grupo, sociedad o cultura; así el discurso y los usuarios
t:le_nen una relación dialéctica en el contexto. Es decir además de estar
su¡etos a los límites sociales del contexto se contribuy; también a cons-

�392

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

truir o cambiar ese contexto; se puede comprometer negociaciones
flexibles como función de las exigencias contextuales junto con los
límites generales de la cultura y la sociedad; al mismo tiempo qu_e se
obedece al poder del grupo también lo desafía, pues las normas sociales
y sus reglas pueden ser cambiadas de un modo creativo donde se puede
dar origen a un orden social nuevo.
Hay en el texto un vago tono de acusación contra la clase poderosa,
que utiliza al niño como animal para divertir a s_us lújo~:
Llora como un bendito porque el nene no qwere conuda. Pero que
se fije bien quién anda por alú, un perro glotón que ha venido a comerse su papa, que se apure y no deje nada. (...) Es para el niño, además, ¿ní me oyes, perro?, para el final hay postre, mermelada de leche,
y tampoco te vamos a dar. (p. 149)

..

Se crítica la injusticia de los ricos:
-Sí. Ella le hace igualito a todas las sirvientas, para no pagarles el
último mes -dijo Carmen Teresa.
-Cuando venga mi marido... (sic)
-Su marido es un descarado -dijo mamá muy valiente- , ¿sabe por
qué me pide que le lleve café a su despacho? Para recibirme con la cosa afuera. (p. 175)

El uso del poder, provenga de la fuente que sea, agudiza las contradicciones entre poderosos y sumisos y siempre acaban por perder
aquéllos frente al embate irracional y violento de éstos. En ningún c~so
el poder es absoluto, todos los hombres tienen algo que otro necesita,
aunque sólo sea nuestra capacidad de trabajo; así, todos ejercemos poder sobre otros y de esta manera el poder se transforma en un sistema,
en una red que sostiene un conjunto de equilibrios y desequilibrios que
se forman, se rompen y se reconstruyen.

Conclusiones
Un aspecto determinante en la narrativa latinoamericana es la restauración del referente en la ficción del relato.
La producción narrativa de los ochenta, en gran parte, se centra en
la infancia o adolescencia y los autores adecuan la voz narradora al
lenguaje propio de los protagonistas.
La narrativa del posboom recrea un mundo literario, el cual es sólo
una parte de la visión del mundo que encuentra su identidad en la suma
de distintos planos.

SEN EL

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

393

El empleo de diversas técnicas literarias y de los diferentes recursos
de la lengua son una muestra de la conciencia de Jas posibilidades creativas y de una gran voluntad innovadora.
Las creaciones literarias de los ochenta se distinguen específicamente por captar la realidad cotidiana de una manera subjetiva. Constituyen
textos que clarifican el mensaje literario y la voluntad de acercarse a los
grandes conflictos actuales de Cuba.
El deseo de romper los moldes estéticos de las épocas pasadas, la
voluntad de querer profundizar en el debate literario y la negación de
criterios personales para juzgar la obra, representan el inicio de una
nueva etapa. Esta nueva narrativa cubana se distingue por el afán de
naturalidad que persigue el discurso literario. Para ello los escritores se
valen de distintos elementos como: las referencias de una supuesta voz
del autor, y la dificultad de su tarea literaria, los cómplices del lector· o
comentarios de la voz narradora.
Asimismo, estas obras pretenden crear un discurso coloquial poetizado. Cabe agregar que el tratamiento de la realidad interiorizada representa otro de los principales rasgos de la producción .narrativa. Esa
realidad se dirige a un contexto más amplio.
Otro de los rubros que se debe mencionar es el factor humorístico
el cual se plasma en una ironía o en un sarcasmo.
'
El escritor se interesa por el momento lústórico más cercano a su
propia experiencia, es decir, por el presente o pasado inmediato. En
este sentido, es determinante el papel de la Revolución Cubana, tema
que aporta al escritor el manejo de su identidad literaria.
La ficción de la obra narrativa de los ochenta trata de enlazarse con
la realidad externa a ella.
Los jóvenes autores de la época de los ochenta distanciaban su labor
literaria de las grandes figuras y anunciaban una forma diferente de
creación. Es por ello que se plantea la posibilidad de darle el nombre
de posboom a esta nueva fase de la narrativa.
_Cabe subrayar que Un rry en e/jardín integra voces del lenguaje coloqwal y va en busca de una dimensión poética.
Se observa que Un rey en eljardín es un¡¡ mezcla de recuerdos e ima~naciones, sueños y suposiciones. Vuelve al pasado prerrevolucionano, a la lucha de 1959; se centra en la actualidad de Cuba y limita el
espacio del relato.

�394

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA
JUANA GARZA DE LA GARZA

La obra presenta una estructura fragmentaria y gran subjetividad. Se
apoya fuertemente en la introspección del narrador-protagonista: un
niño que mezcla la realidad cotidiana con la realidad de su imaginación
infantil. Los tiempos narrativos, los retrocesos y adelantos y el animismo son las técnicas más destacadas en la construcción del texto.
Cabe resaltar que la subjetividad del relato y la estructura fragmentaria coinciden en la configuración de la realidad plural, la cual resulta de
la renuncia a una visión totalizadora.
Es una novela lúdica porque juega con la escritura; en ella destacan
la espontaneidad y la ingenuidad del personaje narrador; se caracteriza
por el lenguaje basado en onomatopeyas, dichos infantiles, juegos en
los que interviene la imaginación de la niñez, exclamaciones, constantes
repeticiones y el uso frecuente de los diminutivos; además, por el empleo de las descripciones más variadas.

PAZ: UNA JOYA DE LA LITERATURA CUBANA

395

cas ... pero ante todo, en su tendencia renovadora, en su dinamismo y
en su frescura y emotividad.
Bibliografia

ÁLVAREZ del Real, María Eloísa. (1990). Diccionario de tbminos literarios y
artísticos. Panamá: Editorial América.

BE_~ARD, Jorge L. Y Juan A. Pola. (1985). Qmenes escriben en Cuba. Cuba:
Editonal Letras Cubanas.
Diccionario de _la Lengua Española. (2001). Vigésima segunda edición. Madrid:
Real Academia Española.
Diccionano de la litera/Jtra cubana. (1984). Tomo II. Cuba: Editorial Letras Cubanas.

En esta obra de registro histórico se mezclan los recuerdos, la imaginación y los sueños; pero todo sujeto a las normas de la literatura
realista. Es un texto que maneja una visión distinta de la realidad. En él
la imaginación infantil juega un papel fundamental.

!?º~~ELLA,_ An~ Rosa. (2002). (&amp;)escribir la historia desde la novela de fin de
siglo. Mexico: Uruvers1dad Autónoma Metropolitana.

El relato se apoya en un contexto histórico presente y pasado. En el
presente, se refiere al inicio de la Revolución cubana -aquí se incluye la
crónica de la llegada de los rebeldes al pueblo-; en el pasado, alude a la
guerra de Cuba contra los españoles. Así mismo, el autor maneja la
historia cotidiana de la familia.

FRANCO, Lourdes. (2000). Uterat11ra hispanoamericana. México: Noriega Editores.

En al ámbito de lo filosófico, el autor discurre -a través de sus personajes- en torno a la vida y la muerte, al medio ambiente, a la guerra,
entre otros temas de importancia en la actualidad.

il

SENEL

Cabe señalar también que, aunque en menor escala, el texto presenta una serie de costumbres como son: la curiosidad de la gente de los
pueblos por investigar las vidas de los demás, el temor de salir por las
noches, ejercer el oficio de curanderas ante la carencia de recursos económicos y la discriminación sexual, entre otros aspectos.
Así mismo, es digna de mencionar, en apartado especial, la denuncia
que el autor hace del abuso de la clase poderosa para con los pobres,
llegando al grado de la animalización de las personas humildes.
Para finalizar, resulta necesario subrayar que la riqueza del texto radica, ante todo, en su espontaneidad, en su lenguaje vivo y vivificante,
en su realismo encubierto de imaginación, en la variedad de sus temáti-

FOSTER, David William. (1994). Litin ADJerican Writers on Gl!J and Lesbian
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GUIRAUD, Pierre. (S/ F /Ed.) Li estilística. Buenos Aires: Editorial Nova.
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Dos libros

E

Dr. José Javier Villarreal*
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

l Primer Qu!Jote aparece publicado en 1605. En 1585, quince

años atrás, Miguel de Cervantes Saavedra, a la edad de 38 años,
había editado su novela pastoril La Ca/atea. El Segundo Quijote
aparecerá diez años y ocho meses después con respecto al Pri11JerQufjote, es decir, a finales de 1615. Cervantes morirá el 23 de abril de 1616 a
la edad de 69 años. Entre el Primer Qufjote y el Seg1mdo Miguel de Cervantes publica el grueso de su obra: las Novelas qemplares, en 1613; el
Vi'!)e del Parnaso, en 1614; Ocho comedias y ocho entretmses, en 1615. Los
trabqjos de Persiles y Sigismunda aparecerá, póstumamente, en 1617. Es
obvio 9ue el Segundo Quijote trata de la continuación de las aventuras de
don Quijote y Sancho Panza, de su tercera salida, aunque Alonso Fernández de Avellaneda (seudónimo de quien aún no sabemos su verdadera identidad, aunque la crítica especule con un rosario de insignes

*

José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Nuevo león, Master of Fine Arts por la Universidad de Texas
en El P_aso, y doctor por El Colegio de Michoacán. Es autor de una obra poética,
ensayísnca y de traducción. En 1997 publicó Los fantastnas de. ·1a pasión, ensayos sobre
poesía mexicana, y en el 2003, Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha traducido a
Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el Premio
Nacional de Poesía Aguascalienres y en 1991 el Premio a las Artes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Actualmente es miembro d~I Sistema Nacional de Creadores de Arte.

�398

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

399

Memoria y realidad

autores, entre los que se cuentan a Bartolomé Leonardo de Arg~n~ola,
Lope de Vega, Ruiz de Alarcón, Tirso de Molina -~ s~
seu?orumo
de Gabriel Téllez-, Guillén de Castro y, hasta el misnusuno, Miguel de
Cervantes, entre otros) ya había publicado, en 1614, el Segund~ tomo del
Ingenioso hidalgo Don Qu&amp;ote de la Mancha, q1,e contiene su tercera salzda ...; no
obstante, la tercera, en versión de Cervantes, será -como ya ,h~mos
apuntado-, un año después, en 1615. Y es de notar que, en los últunos
capítulos del Segundo Quijote, Miguel de Cervantes n~s presente, a _su
paladín hojeando, con notable desagrado~ esta 1:1ent1rosa y apocrifa
historia de sus hazañas. Al grado que decide no rr a Zaragoza, como
ahí se narra y tal era su propósito, y dirigirse, en can:ibio, a Barc~lona
para contradecir y evidenciar la false~ad _de t:in necio y despreciable
libro. En el Segundo Quijote se recordara y Jugara constantemente con el
PrimerQuijote y se desacreditará, desde la historia misma q~e se ~ªO:ª• al
apócrifo de 1614. Nada que pertenezca al Quijote le es a1eno ru le1ano
a Cervantes.

:ez

Son varias las cosas que hasta aquí llaman nuestra atención. _Primero, que la obra de Cervantes, a excepción de L.a Ca/atea, se publique en
los últimos diez años de vida del autor. Se trata de una obra que se
gesta en plena madurez si no física sí intelectual. Una obra que se va
ensanchando contra el tiempo, que se derrama por la prosa y por el
verso y se contiene tanto en la exactitud ~métrica_ d~l endecasílab~,
como en la velocidad del diálogo y en la medida asociativa y acumulativa de la novela. Podríamos especular, sin mucho margen de error, que
el éxito del Primer Quijote aceleró el proceso de publicación de la ob~a
de Cervantes; obra que se añejaba a la espera de una buena oporturudad para la, no económica, inversión de la~ prens~~- Y segundo, que
tanta agua discursiva que pasó, entre el Primer Qugote y el Segundo, es
lógico que modificara la estructura interna de presentar la trama de las
novelas de condicionar las cualidades de los capítulos, de madurar el
carácte; de los personajes y su peso dentro del universo narrativo del
cual forman parte; que la perspectiva, los tiempos y de~onantes, _los
diálogos, las intervenciones, interrupciones de las secuencias narrativas
a cargo de los "autores" de la historia -no excluyendo al "traduc~or"-,
irrumpieran modificando el contar. Lo cual nos lle_va, a cuatrocientos
años de distancia, a pensar que no estamos, estnctamente, ante un
mismo Quijote-, sino que se trara, en realidad, de dos libros distintos con
no tan iguales protagonistas.

En el Primer Quijote estamos ante una realidad que ha sido trastocada
por la mucha lectura del protagonista: un hidalgo pobre de más de mediana edad que ha dado con apasionarse de los valores, ideales y fines
que revisten a los héroes andantes. A tal grado que siente la urgencia de
armarse caballero y salir al mundo en busca de aventuras donde redimir
injusticias y vengar a los más débiles caídos en desgracia; piénsese en
huérfanos, doncellas, viudas y princesas en peligro, preferentemente.
La cualidad mayor que posee este PnmerQuijote es la de recordar, en la
realidad contemplada, lo leído en los libros de caballerías. Es como si la
realidad fuera la ocasión de reafirmar lo imaginado a través de la lectura. Donde a cada movircienco se confirmase el portentoso mundo de
los héroes y sus acciones. Claves hay muchas. Imaginemos la rutina de
este hidalgo doblemente retirado; retirado por condición social y retirado por edad. Las largas horas de aburrimiento que trasudan de administrar una hacienda que tanto el ama como su sobrina, en realidad,
manejan; de sus exaltadas pláticas con el cura y el barbero sobre las
proezas y gallardías de sus héroes novelescos. Héroes que pueblan sus
imaginativas y febriles horas nocturnas que contrastan, violentamente,
con las diurnas de apacible tosquedad. Ame tal desequilibrio la desmesura de la imaginación hace suyo a este ávido lector que ya no se contentará con ser un mero espectador, sino que dará el paso que lo llevará
a trastocar su realidad en un universo pleno de exaltación continuada.
De lector pasará a protagonista de lo leído. Será un habitante de su
propia imaginación. En el Segundo Quijote será un habitante de la imaginación de sus recientes lectores.

;:.

Las aventuras del "Caballero de la triste figura" -como lo bautizara
Sancho-, en el Segundo Quijote, ya han sido llevadas a la estampa. Es
decir, ya se han publicado. Don Quijote y Sancho se enfrentarán, ahora, con sus lectores; serán obligados a vivir en el extraordinario mundo
imaginado por ellos. Más que un recorrido a extramuros, como fue en
el Primer Quf;ote, donde la realidad servía de coartada para detonar y
confirmar la memoria de lo leído; en el Segund,{) se tratará de un recorrido a intramuros, dentro de una escenografía teatral, edificada ex prefeso,
donde la realidad, forzosamente, se adecuará al mundo del im~o:inario
caballeresco y, también ¿por qué no?, pastoril. Recordemos al grupo de
muchachas y muchachos, con los que topa el Quijote, que hao decidido vestirse y actuar como los pastores cantados por, nada más y nada
menos que, Garcilaso y Camoes. Este pasaje guardará, como ya veremos, sustanciales consecuencias en el imaginario del protagonista. DoP

�400

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote ya no recordará lo leído, sino que ahora se enfrentará con una
realidad construida por la imaginación de sus lectores. Don Quijote
habita un mundo que se sucede página a página, capítulo a capítulo. La
realidad se le ofrece como un libro en pleno proceso de elaboración.
Paradójicamente, de ser protagonista de sus lecturas, ha pasado, en el
SegundoQuijote, a ser personaje de sus lectores.

El andante de la libertad

...

La novela está llena de novedades -de ahí su nombre-, de noticias que
captan poderosamente nuestra atención, hechos que contrastan con la
rutina cotidiana y nos sitúan en otro mundo donde el tiempo transcurre de un clímax a otro. Estamos en una dimensión ávida de aventuras,
de prodigiosos portentos que rrúdan la valentía y constancia del héroe.
Ante una lógica consecutiva que busca lo grandioso, lo desmesurado y
único, Alonso Quijano se rinde no ante sus lecturas, propiamente dichas, sino ante su mucho imaginarlas. Es decir, la imagen poética que
éstas -las lecturas- han suscitado en su lector, obligan a éste a habitar
ese imaginario cuya contemplación demanda el acto decidido de la acción. Alonso Quijano se convierte en don Quijote y éste necesita salir
en pos de las novedades, noticias y aventuras que su vida cotidiana no
ofrece. Su mundo, su pequeño mundo le resulta asfixiante; es imperioso poner pies en el camino. Pero una vez que el sujeto imaginativo se
pone en marcha se da cuenta que el mundo, el gran mundo, le resulta
igualmente pequeño; ante esta pequeñez habrá que multiplicarlo por
medio de la imaginación. El mundo de Quijano es un mundo sujeto a
los valores de la época, a las reglas de una finitud que procura los bienes y satisfactores de la inmediatez. Pienso en Sancho Panza y su afición por el dinero, por los botines de guerra, por su ambición y reiterativa demanda de verse gobernador de una ínsula. En el Segundo Quijote
conoceremos más de cerca a su familia, sobre todo a Teresa Panza, su
mujer, y a Sanchica, su hija. Los motivos de éstas subrayarán al Sancho
inocente y corto de luces del Primer Quijote, personaje que sufrirá una
profunda y radical transformación hacia el final del 5 egundo. En cambio
el mundo de don Quijote será un mundo inmenso, rebosante de portentos que obedecerá a un tiempo sin fechas cuyos valores transgreden
la temporalidad y se fijan en un tiempo primero, ideal, donde la justicia
va de la mano de un alto sentido de la libertad. Un mundo donde la
libertad impone los deberes de una humanidad conscientemente subversiva, plenamente apasionada.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

401

Este principio ético de la libertad se convierte, en manos de Cervantes, en un principio estético. La libertad imaginativa establece sus propios carrúnos de presentificación. La historia se noveliza brincando de
una anécdota a otra. Interrumpe su secuencia lineal con las varias, y
cada vez más definitorias, introrrúsiones de una voz que comenta no
sólo los actos emprendidos por los protagonistas, sino los giros narrativos llevados a cabo por el autor. Pero el "autor" estará a merced de su
"traductor". Se encubren momentos de la historia, se acortan descripciones, se pide aplauso para lo dicho y doble aplauso para lo orrútido.
Los juicios, sobre lo narrado, se multiplican. El autor, engolosinado y
divertido, ensaya cuanto sesgo literario encuentra. Los dos Quijotes se
abandonan en una bien ordenada suma barroca donde los componentes (novela de caballerías, literatura y poesía petrarquistas, novela galante, novela de cautivos, novela pastoril y novela picaresca; comedia de
enredos, teatro realista, teatro de aventuras, etcétera) vienen a integrar
un mega cuerpo narrativo abierto que, a pesar de su poderosa estructura, nunca niega sus partes. Esta compleja y bien resuelta ecuación tiene
un común denominador: la parodia, y más, al decir de Severo Sarduy,
con respecto al neobarroco, la "camavalización" del texto parodiado.
Desde esta perspectiva Cervantes, al fundar -junto con Góngora- el
barroco del siglo XVII ya era un autor neobarroco de los siglos X,,_'( y
XXI. Pero no sólo la parodia, también la intertextualidad con respecto
a un horizonte literario que la rodea y alimenta; asirrúsmo un juego de
razones y consecuencias que se lleva a cabo entre el Primer y Segundo
Quijote, sin olvidar, por supuesto, la inclusión de la versión apócrifa de
Avellaneda como asunto literario del accionar anecdótico de los protagonistas.

La realidad: un laberinto sin hilo de Ariadna
El PrimerQuijote, a diferencia del Segundo, traza un itinerario cabalmente
caballeresco, ceñido a la lógica expositiva y secuencial de los libros de
caballerías. El héroe lo abandona todo y se lanza a la tan añorada y
anhelada aventura. Pero la aventura se compone de aventuras, de eventos que se le van presentando al protagonista como gracia otorgada,
como don conferido donde deberá, con su hacer-, con sus hazañas,
llegar a constituirse en lo deseado, en el más virtuoso, galante, valeroso,
enamorado y sabio de los caballeros andantes que han existido y que
habrán de existir en lo futuro. Bajo este ideal el aspirante a caballero
llega a una venta que, a sus ojos de lector, imaginará, recordará, como
un castillo. Esta situación imaginativamente transgresora de don Quijo-

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JOSÉ JAVIER VIU.ARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

te, con respecto a la realidad, no obedecerá a una lógica determinada, al
menos no aparentemente. Las ventas no serán sinónimo de castillos, ni
toda doncella será princesa, ni cualquier rebaño se convertirá, ante sus
ojos, en ejército de esforzados caballeros. Unas veces sí y otras no; es
decir, no habrá un patrón aparente que rija estas mutaciones de la realidad. Su mirada de lector establecerá una -no declarada- relación entre
eJ cansancio físico y el ímpetu imaginativo. Dinámica que escapará al
entendimiento de su escudero, ya que éste siempre estará a la expectativa de la reacción de su señor. En el Segundo Quijote las transformaciones serán mucho más escasas.
Importante hallazgo de Cervantes, como creador de la novela moderna, ya que si el universo narrativo que se contiene bajo el genérico
nombre del Quijote ha sido calificado por Francis Thompson como
"una duplicidad dentro de la duplicidad, una espada que gira en todas
direcciones"1; para que esta espada gire y para que esta duplicidad de la
imaginación cree sus coartadas textuales y múltiples referencias sociales, el autor confirió a don Quijote -en eJ Primer Quijote- la particularidad de poseer ojos y mirada de lector. Y esto viene a liberar a la realidad de su univocidad. El Quijote, a diferencia de su escudero y demás
pobladores de este universo de ficción, no ve la realidad, sino que la lee
al imaginarla buscando siempre su referente en alguna lectura. Se trata
de recordar -como ya habíamos señalado- lo leído a través de lo contemplado; por lo tanto, la realidad percibida por el Quijote multiplica
sus rostros por medio de la naturaleza ingobernable y dinámica de la
imagen poética. La realidad será el accidente donde se confirmará el
imaginario del lector ahora vuelto habitante de su propia ficción, de su
propia lectura. El Quijote habita su propia realidad, una realidad particular 9ue cubre y niega constantemente a la realidad de todos; realidad
que, desde el principio mismo de la ficción argumental, se verá sometida a la del protagonista; recordemos como el ventero, entre socarrón y
medroso, arma caballero a don Quijote y le aconseja sobre la pertinencia de llevar dineros, cambios de ropa y hacerse servir por un escudero.
Así se va configurando la constelación del rompecabezas. Gracias a la
primera salida tendremos una segunda más abastecida y, sobre todo,
tendremos la clave justificadora de esa incesante metamorfosis de la
realidad que se lleva a cabo en los dos Quijotes, y ésta será posible por
la activa complicidad del ama, la sobrina, el cura y el barbero; es decir,
precisamente, los antagonistas, los censores de la imaginación.
1

Stephen Gilman, La novela según Cen;antes, pról. Roy Harvey Pearce, trad. Carlos
Ávila Flores, Fondo de Cultura Económica, México, 1993, p. 9.

403

Pero hasta aquí la segunda salida; que es decir, el Primer Quijote. En
el Segundo -en la tercera salida-, la realidad de don Quijote se verá terriblemente zarandeada, ya que sus lectores: el bachiller Sansón Carrasco y los duques, entre muchos, por ejemplo, le obligarán a trocar su
mirada de lector (esa mirada fundacional que libera a la realidad de su
falta de expresión al otorgarle la de un imaginario caballeresco) por una
mirada de personaje sorprendido, cada vez más inseguro del mundo
que pisa. El Quijote, en el Segundo Quijote, ha perdido su capacidad de
imponer su imaginario, ahora está sujeto al imaginario de sus lectores
que le trazan aventuras a su arbitrio. Vemos como don Quijote no logra imponer su nuevo mote, el del "Caballero de los leones", ya que
esta aventura es muy reciente y sus lectores aún no la han leído; para
ellos seguirá siendo "el Caballero de la triste figura", como lo leyeron
en el Primer Quijote. Por vez primera no estará seguro de lo que contempla. Ha vencido al discretísimo Caballero de los Espejos, pero no
está seguro de quién es éste en realidad, ya que se parece tanto al bachiller Carrasco como "un huevo a otro huevo". Sancho lo confunde
haciéndole creer que una tosca labradora es doña Dulcinea del Toboso;
don Quijote duda. Luego la duquesa hará creer a Sancho que en realidad esa tosca labradora, con la cual él creyó engatusar a don Quijote, es
la misma Dulcinea del Toboso; Sancho no duda. Más tarde, en la cueva
de Montesinos, no atina, don Quijote, a distinguir qué visiones vio y
cuales, quizá, soñó. Al defender la honra de la hija de doña Rodríguez
el caballero vencido resulta ser el lacayo Tosilos del duque, y no el hijo,
del labrador rico, que la burló con falsas promesas de matrimonio; sin
embargo, a cambio de nada mejor, la desdichada lo acepta en matrimonio. Don Quijote ha comenzado un largo proceso de descalabros
que le harán dudar y, al mismo tiempo, aferrarse, con uñas y colmillos,
a la imago como "la última de las historias posibles". Incluso la entereza, que había mostrado en el Primer Quijote, aquí se derrumba cuando,
desesperado, le confiesa a Sancho, en medio de su confusión que le
produce la distancia de la realidad que le escenifican sus lectores con
respecto a la que él alcanza a avizorar, sus intenciones de dejarse morir
por el medio más cruel: el hambre. Sancho le reanima diciéndole que
coma algo y que luego se eche a dormir y ya verá como, al despertar,
todo irá mejor. Sancho Panza irá creciendo como personaje. Un personaje cada vez más dueño de sí mismo, un personaje que brilla y cuya
influencia nos hace contemplar la historia desde cierta perspectiva de
una esperanza burlada, de sino trágico. Una especie de guía, a lo Virgilio, que conduce a un perdido Quijote, corréspondiente al Dante el
viajero, de la Comedia. Por otra parte, continuando con Sancho, reparo

�404

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

en el pasaje donde éste encuentra a su viejo vecino Ricote, un morisco
que se vio en la necesidad de abandonar a su familia, para irse a Alemania en busca de un lugar donde vivir, ante el .decreto de expulsión
promulgado por el rey en contra de su pueblo. Este decreto se hizo
efectivo, en la realidad histórica, en 1609. En 1611 los moriscos de V al
de Ricote -el valle de Ricote- enviaron una carta a Felipe 111 donde
pedían su comprensión y permiso para no abandonar sus casas y tierras. La respuesta ponderó la intolerancia de la corona. En el pasaje
literario Ricote, el vecino, justifica y alaba, increíblemente, la decisión
del rey. Sancho promete no delatado, pero se niega a prestarle ayuda,
ya que de hacerlo iría contra su rey. Cervantes, pese a todo, deja constancia de su liberalidad con respecto a los atropellos de su tiempo. Es
obvio que no compartía la política de pureza de sangre que regía las
manías del Imperio, al grado que, capítulos más adelante, establecerá
un juego de espejos entre la realidad literaria y la histórica cuando el
visorrey de Barcelona promete interceder por Ricote y su familia ante
el mismísimo Filipo Tercero. En la obra literaria quedamos en suspenso ante la respuesta del monarca; en la realidad histórica, tanto Cervantes como nosotros, alcanzamos a conocerla; respuesta que ya era toda
una dolorosa realidad cuando apareció el Segundo Quijote. No se trató de
una intolerancia de carácter xenofóbico, puesto que los moriscos no
eran extranjeros, sino de la cerrazón dogmática del pensamiento religioso que iba estrechando filas.
El peso de Sancho, en el Segundo Quijote, será de tal magnitud que,
poco a poco, refrán a refrán, se irá convirtiendo en el personaje sobre
el cual gire la semántica sentimental y vital de la historia, la del Segundo
Quijote, la del desengaño, la del barroco, la del siglo XVII.

Origen de la caballería y aval de las metamorfosis
Aquí, junto con el apaleado Quijote, que será la característica del personaje del Primer Q11ijote, mas no del Segundo (ya que el de este último
rara vez será escarnecido por sus semejantes, más bien se tratará de
atropellos, de encontronazos con la realidad ajena, tanto a su imaginario, como a la de sus lectores), hemos llegado a ese lugar de la Mancha
de cuyo nombre nadie se ha querido acordar; incluso el "autor": Cide
Hamete Benengeli que no da el nombre de la aldea para "que todas las
villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenérsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por

405

2

Homero". Don Quijote yace en su cama reponiéndose de su primera
salida mientras el cura, el barbero, la sobrina y el ama se confabulan en
contra de su desvarío. El veredicto no puede ser otro: la locura del
hidalgo se debe al mucho leer, más imaginar y poco dormir; es preciso,
entonces, arrancar de raíz el origen del mal: los libros, la biblioteca entera. En su excelente libro Por qué leer los clásicos,3 ltalo Calvino nos recuerda el comienzo de Tirant lo Blanch. Un caballero se ha quedado
dormido sobre su cabalgadura y ésta, vagando por el bosque, da con
una fuente. El caballero, que es el propio Tirant lo Blanch, despierta y
ve a un anciano, junto a la fuente, con un libro en la mano. Tirant lo
Blanch le confiesa su deseo de hacerse armar caballero y el ermitaño le
responde que en su juventud él lo fue y que en el libro, que tiene entre
las manos, está contenido todo lo concerniente sobre la orden de la
caballería andante. Acto seguido el viejo ex caballero arma al que será
el nuevo caballero. En el Segundo Quijote, "el Caballero de los leones" o
"de la triste figura", antes de convertirse en "el pastor Quijótiz" y de
volver a ser Alonso Quijano el Bueno, nos regala una larga perorata
donde nos ilustra que la caballería es una orden como lo son las religiosas, sólo que las segundas dan la batalla a lo divino, mientras que la
primera, de la cual él es flor y nata -al decir de sus lectores-, se concentra en lo profano. Llegando, incluso, a calificar, en su arrebato, de
andantes caballeros a don San Jorge, a San Martín ("más liberal que
valiente''), a don San Diego Matamoros (caballero "de las escuadras de
Cristo'') y a Pablo ("caballero andante por la vida"). Los libros están
estrechamente unidos a la caballería andante. Si consideramos que el
Tirant lo Blanch es el primer libro de caballerías de que se tiene noticia
en la península ibérica ryalencia, 1490; ya que el Amadís de Ga11/a se
publica en Zaragoza, en 1508) tendremos que convenir que detrás de la
iniciación de un caballero hay un libro. Detrás, al lado y de frente. De
un libro surge la caballería andante, las proezas del caballero serán recogidas en un libro y su fama, que lo ha de inmortalizar, se deberá a un
libro que le asegure la memoria entre sus lectores. Cervantes se huelga
de esto y sigue el patrón con severas dosis de ironía. El Pnmer Quijote
surge ·de la lectura paródica de los libros de caballerías; el Segundo, se
desprende de la lectura, doblemente paródica, del Pri,ner Quijote. Don
Quijote no tiene más de dos meses de haber salido, por vez primera, a
sus andanzas y ya, para la tercer salida, no sólo se ha impreso el Primer
2

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Ma,,cha, ed. Martín de Riquer, v. II, RBA
Editores, Barcelona, 1994, p. 1163.
3
Italo Calvino, Por q11é leer Jo¡ cláJicos, trad. Aurora Bernárdez, Tusquets editores,
México, 1993.

�406

JOSÉ JAVIER VILL.ARREAL

Quijote, donde se recogen sus hazañas, sino que ya tiene múltiples lectores porque las ediciones se han sucedido unas detrás de otras. " ... que
tengo para mí que el día de hoy están impresos más de doce mil libros
de la tal historia; si no, dígalo Portugal, Barcelona y Valencia, donde se
han impreso; y aun hay fama que se está imprimiendo en Amberes, y a
mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se
4
traduzga." La lógica de la realidad se disloca con los tiempos particulares de los dos Quijotes. Cervantes nos avisa, entre risas, que estamos en
un mundo desmesuradamente libresco. Único origen de la caballería
andante que consiste, paradójicamente, en el ejercicio del mucho imaginar. Por lo tanto la acción condenatoria que llevan a cabo el ama, la
sobrina, el cura y el barbero, con respecto a los libros y a la biblioteca
toda de Alonso Quijano, tiene implicaciones y consecuencias que van
mucho más lejos de la supuesta cura del hidalgo. Al quemar los libros
se está aniquilando a la caballería andante. Y a que por una parte, se
borra la memoria y, por otra, se destruye el instrumento que puede
propiciarla tanto en el presente como en lo fururo: los libros. Desde
esta perspectiva se comprende plenamente la doble maquinaria que se
echa andar en el Primer Quijote. Por un lado, la realidad desmesuradamente libresca de las novelas de caballerías; realidad que no otorga
ninguna concesión con el marco extra literario. El universo del héroe
se desprende de una tradición que se continúa de libro en libro, sin
permitirse un solo guiño con la realidad no comprendida dentro del
horizonte textual. De ahí su naturaleza fantástica e hiperbólica, de ahí
la verticalidad del código moral que rige al caballero y a su mundo. Los
buenos y los malos. Por otro lado, está la realidad que presenta Cervantes, en el Pniner Quijote, q'ue escapa a los patrones tanto de la literatura
de caballerías como de la pastoril, la realidad rural de los viajeros de los
caminos y ventas de la Mancha; realidad que tiene mucho más que ver
con los motivos y razones de la picaresca y su cinismo que con los valores y preceptos de la andante caballería y sus ideales. Del choque de
estas dos realidades surge la curiosa exposición del Primer Quijote, esa
dicotomía que enfrenta y opone el mundo fantástico de los libros al
mundo llano y sin gracia de la cotidianidad más unívoca. Y en esta guerra por la verdad, donde la locura y la cordura entran en severa crisis,
los paladines de la censura (el ama, la sobrina, el cura y el barbero) dan
el resbalón que justificará plenamente toda desavenencia entre la realidad de don Quijote y la de sus interlocutores. En su afán por sofocar
las fuentes que originan la locura de don Quijote -que será una caracte-

4

Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op., Cit., p. 647.

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES.
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

407

rística que agrupará a los cuerdos, ya que todos, a lo largo del Primer
Quijote, a diferencia del Segundo, se propondrán _curar al hidalgo de su
terrible mal- estos paladines de la censura ( el arna, la sobrina, el cura y
el barbero) hacen una tremenda hoguera, en el corral, con los libros de
Quijano; pero no satisfechos con tal fuego deciden tapiar el acceso de
la biblioteca, desaparecer el espacio donde se incubó la maliciosa imaginación que hizo perder a Quijano y ganar a don Quijote. Una vez que
el hidalgo se ha recobrado .intenta llegar a su biblioteca, pero no la encuentra, no da con la puerta. Admirado interroga a la sobrina y al ama
recibiendo la respuesta que ha de librar, de manera definitiva, de todas
las trancas y cerraduras, a su imaginación: el "encantamento". Sin embargo, este recurso liberador, en el Segundo Quijote, se convertirá en una
pálida y dolorosa coartada; justificación penosa de un descreimiento
que conducirá, inevitablemente, al desengaño. Tono, este último, que
envolverá al Segundo Quijote en señalado contraste con el Primer Quijote.
Recuerdo esa impactante escena donde el "Caballero de la triste figura", en un gesto, maliciosamente triste, le dice a Sancho que le creerá
todas las visiones que dice haber tenido durante el vuelo, en ancas de
Clavileño, por los celestes aires, si él le cree las visiones que presenció
en la cueva de Montesinos. Sancho calla y don Quijote mastica su
triunfo; un triunfo amargo que nos conmueve y, a pesar de ser sus lectores del siglo XXI, desasosiega e intimida. He aquí el rostro oculto del
encantamiento en el Segundo Quijote. Pero volvamos al origen de esto.
En medio de nubes y montado en una serpiente un poderoso encantador, adversario suyo, llegó e hizo desaparecer su biblioteca con
todos sus libros y haberes. Rápidamente don Quijote da con el autor
de tan inimaginable afrenta; se trata, sin duda alguna, de su gran enemigo Frestón, sabio que le tiene gran ojeriza. A partir de aquí su mundo
se irá poblando de encantados y encantamientos, sobre todo en el Segundo QJJjjote, donde tales prodigios dominarán el tiempo y el espacio de
la narración. Si la venta, que él ve castillo, resulta a los ojos de Sancho
de dudosa grandeza se tratará de un encantamiento. Si durante el vergonzoso episodio del manteo de Sancho, por parte de los villanos, el
Quijote se ve impedido de brincar la barda para auxiliarlo será, sin duda
alguna, por estar sujeto a su montura por encantamiento, y los villanos
dejarán de ser tales para convertirse en fantasmas. Explicación que no
terminará nunca de satisfacer, a lo largo de los dos Q11!Jotes, a Sancho. Si
los ejércitos poblados de nobles y graves caballeros resultan ser rebaños de ovejas y cabras, se tratará, sin duda, de algún encantamiento
para restarle mérito a su proeza. ·Si los desmesurados y desaforados
gigantes, una vez vencidos, en dudosa lid, acaban transformados en

�408

LA REALIDAD, EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

molinos de viento, se tratará igualmente de algún sortilegio ~ara reb~jar
su victoria; y así todo tendrá una explicación que unifiq~e, sm ~onflicto
alguno, su visión de la realidad con respecto a la re~da~ rrusma. La
verdad caerá en entre dicho ante la libertad conseguida. No se trata
tan sólo de que la imaginación se apega a la realidad,. sino también ~e
que la realidad se apega a la imagina~ión y de que ~sta 1~ter~,epe~denoa
es esencial"5 La libertad del pensarruento y de la rmagmac1on dictan_~ª
libertad del obrar. En este sentido estamos de lleno en el Segundo Quyo-

te.
" .. .la realidad se apega a la imaginación ... " La frase es del poe~
Wallace Stevens, y la frase califica a la lógica ~xpositiva_ del Segundo [2.utjote. Aquí no habrá más libros de caballerías que parodiar; par~dia s_e
centrará en un solo libro: el Pri111er Quijote. Cervantes no solo ha 1maginado lo inimaginable, sino que ha realizado lo irrealizable: un ~e~~o
libro que parodia "carnavalescamente" a una obra que pub~co diez
años atrás. Cervantes se parodia a sí mismo. El Segundo Quqote es la
parodia del Primer Quijote, y el primer don _Quijote ser~ lle~~do al
máximo de su expresión literaria en el maneJo y prese~t:J.ficacion del
segundo don Quijote; Sancho, en cambio, "_dime con qwen andas y ~e
diré quien eres", "el que a buen árbol se arnm:, buena som~ra le cobija", "el que anda con lobos a aullar se enseña , ha aprendido de don
Qmjote la discreción y se nos ha revelado como una ~oz moral que
trasciende toda temporalidad. Habrá otro libro en la m1ra de! ~egundo
Quijote; la condena tendrá su blanco, imperdonabl~, en el apocn~~ de
Avellaneda. Este último será revisado con desprecio por don Qwiote,
vituperado por sus lectores, condenado al, infierno, negado por sus
propios personajes, como es el caso de don Alvaro Tarfe que lo declara
como un libro mentiroso ante un alcalde, mandado llamar por don
Quijote, que así lo consigna en acta oficial. Y a~~ al final de~ libro,
Cicle Hamete Benengeli se cuidará de atestarle un último coscorron.

!ª

La realidad, en este Segundo Q11ijote, será trastocada y modificada al
ser escenificada y dirigida por los lectores del Pnmer Quijote. Y~ esto
establece una rotunda diferencia entre los personajes de ambos libros;
de venteros, yangüeses, cabreros, barberos, gale~tes, soldados, mozos
de mulas; pasamos, en el Segundo Quijote, a bachilleres, actores, comediantes, poetas, titiriteros, labradores ricos, duques, cortesano~, doctores, generales, visorreyes, etcétera. De un mundo rural de iletrados,
donde don Quijote mudaba la realidad de acuerdo a sus lecturas, pasas Wallace Stevens, El ángel necesario. Ensqyos sobre la realidady la imaginación, trad.
A. J. Desmonts, Visor, Madrid, 1994, p. 32.

409

mos a un mundo cortesano y burgués de lectores que mudan la realidad de don Quijote de acuerdo al imaginario de sus lecturas. El mundo
se ha trocado en un gran escenario. La realidad sigue de cerca, como
habíamos dicho, a la imaginación, y ésta hace gala de una liberalidad
que envuelve tanto a don Quijote como a Sancho Panza y a su mujer
Teresa Panza. La literatura, en el Segundo Quijote, se ha adueñado de la
realidad. La realidad es un accidente donde poder imaginar. Por eso, si
en el PrimerQuijote, los cuerdos buscaban volver de su locura al caballero andante; en el Seg¡mdo, lucharán por conservar a don Quijote dentro
de su locura. Locura que significará para todos, no sólo divertimento,
sino la posibilidad de escapar a una rutina limitante y asfixiante, y avizorar, a lo lejos, otra vida. He aquí la carga transgresora de don Quijote
y Sancho, a fuerza de libertad han creado un mundo, han decidido
-pese a todo- crear un mundo donde vivir. Alonso Quijano no sólo
ha decidido buscar al otro que es su verdadero yo, sino que también ha
decidido buscar ese otro mundo donde la vida, la verdadera, parodiando a Rimbaud, citado por Saramago,6 se encuentra.
La constelación barroca

Cervantes corre todos los riesgos y se somete a los estrictos parámetros
creativos de la libertad. Tenemos dos libros compuestos de libros que
obedecen a diferentes tiempos e intenciones. Universo que ha sido
escrito por un inasible "autor" arábigo: Cicle Hamete Benengeli. Pero la
obra de éste ha sido traducida al español por un "traductor cristiano"
(¿Cervantes?) que, a lo largo de la lectura, nos hemos dado cuenta que
se ha tomado infinitas libertades. Amén del "autor" y de su "coautor",
está el narrador y los varios personajes que cuentan sus historias, fingen otras, se cruzan misivas o leen las historias de otros, no olvidando,
claro está, a los comentadores de la historia principal. "Real y verdaderamente, todos los que gustan de semejantes historias como ésta deben
de mostrarse agradecidos a Cicle Hamete, su autor primero, por la curiosidad que tuvo en contarnos las semínimas della, sin dejar cosa, por
menuda que fuese, que no la sacase a luz distintamente. Pinta los pensamientos, descubre las imaginaciones, responde a las tácitas, aclara las
dudas, resuelve los argumentos; finalmente, los átomos del más curioso
deseo manifiesta. ¡Oh autor celebérrimo! ¡Oh don Quijote dichoso!
¡Oh Dulcinea famosa! ¡Oh Sancho Panza gracioso! Todos juntos y cada
uno de por sí viváis siglos infinitos, para gusto y general pasatiempo de
6

José Saramago, "La falsa locura de Alonso Qwjano", trad. Pilar del Río, en E/

País, 22/V/ 2005, pp. 11-12.

�410

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA REALIDAD. EN LOS DOS QUIJOTES,
COMO ATRIL DE UNA LECTURA SUBVERSIVA

..

los vivientes."7 La pluralidad de voces se convierte, en los dos Quijotes,
en pluralidad de mundos. Signo medular del carácter barroco éste -el
de la variedad- que agrupa registros y universos dentro de una sola
constelación artística, dentro de un sistema solar integrado por varios
planetas, pero cuya conformación no los hace perder su propia individualidad. Tenemos la parodia a los libros de caballerías, la conformación del caballero según las más estrictas leyes de la orden andante, la
secuencia de aventuras que integran su día con día que lo volverán digno a los ojos de su dama; su dama que le otorgará razón de existir y
justificará su espíritu redentor. Entidad amorosa -la dama- que romperá las reglas mismas de la existencia tangible y se refugiará en las razones de la poesía; ya que el fingimiento del amor alcanzará al mismo
fingimiento y ficción de la destinataria de tan apasionado fingimiento.
Don Quijote está condenado, y él lo sabe a plena conciencia, en el Segunda Quijote, por los agüeros que interpreta, al llegar a su aldea y que
Sancho se cansa en desmentir, a nunca ver a la dueña de sus pensamientos y suspiros. La parodia del libro parodiado que, a su vez, parodió a los libros de caballerías, alcanza también a la idealización del
amor que llevó a cabo el neoplatonismo del siglo XVI con respecto al
amor de los trovadores, al amor cortés, que habían convertido en una
verdadera religión. Y esto no es del todo extraño ya que los preceptos,
conceptos y términos de esta filosofía del amor se deben, en su origen,
al mundo de la mística. Se trataba de justificar y dignificar el amor a lo
profano.
Mas una nueva forma de narrar había surgido en 1554 con el Lzzari1/o de To1111es, pero se había afianzado hasta 1599 con el GuZ!J1án de A!farache, de Mateo Alemán: la picaresca, el ingenio picaresco, la perspectiva "desde el punto de vista del rencor",8 se hacía sentir en la literatura
española de finales de siglo; y Cervantes no se quedaría con los brazos
cruzados. La grotesca novedad estaba ahí. Un mundo al revés donde el
héroe se metamorfoseaba en antihéroe y las gestas se convertían en
acciones no subversivas, sino cínicamente rastreras y acomodaticias
dentro de un sistema de vida que empezaba a crujir por lo hueco y
podrido. Y así, bajo la perspectiva crítica del que escribe el PrimerQuijote, el andante caballero va a dar con esa cadena de galeotes, rosario de
vidas picarescas que se presentan hasta revelar a la perla de todas ellas,
la de Ginés de Pasamonte, que en el Segundo Quijote lo veremos metaMiguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, v. II, Op. Cit., p. 915.
Francisco de Quevedo, Vida del buscón don Pablos * uzarillo de Tormes, ed. Guillermo Díaz-Plaja, Porrúa, México, 1974, p. XV.
7

8

4 11

morfoseado en el maese Pedro, con su retablo y su mono adivinador.
Pero aquí, en el PrimerQuijote, la parodia también- alcanzará a la picaresca cuando Ginés le advierte a don Quijote que está escribiendo un libro so~re las peripecias de su propia vida. Cuando el caballero le pregunta st ya ha terminado el libro, el pícaro, de viva voz, le responde que
cómo podría haberlo terminado si su vida aún no ha terminado. La
narración picaresca obedece a un capitulado cronológico que nos presenta al pícaro desde su nacimiento. El texto es pronunciado desde la
primera persona del singular y el tono apuesta por un realismo de car~cter,. eminentemente, verista. Las acciones cesan cuando el protagorusta sienta cabeza, se retira del mundanal ruido, envejece o muere. La
narración sigue, a pie juntillas, el dictado de la azarosa vida del pícaro.
Llte.ratura y ~da ~e confunden en un solo cuerpo apuntalado por el
rea~smo ~est11norual. Por eso cuando el Quijote pregunta si el libro ya
esta te~ado, su autor-protagonista le responde que imposible, ya
que su vida aún continúa. La burla, nada sutil, de Cervantes, hacia el
n~evo género narrativo, es demoledora, al grado que el Primer Quijote
vmo a menguar fuertemente el gusto del público por tal literatura. Con
su aparición, en 1605, la picaresca vio declinar su imperio ante una
~onc~pc~ón del quehacer literario que exhibía y presumía sus recursos
1magmat1vos; recursos que se subrayarían hasta conformar el detonante
discursivo del Seg11ndo Quijote.
. La novela pastoril también tiene cabida en el mundo de los dos Quijotes. En el Primer Quijote aparece el cuento o novelera de la hermosa
Marcela y el desdichado Crisóstomo. Don Quijote es un mero espectador que oye y ve transcurrir la historia. Y la historia intercala poemas a
1~ usanza de Jorge de Montemayor en Los Siete Libros de Diana (Valen~1a, 1559). Pero a diferencia de la tipificación del género la parodia
trrumpe en la "camavalización" de la mentida pastora; ya que ésta aparece en pleno funeral de su trágico amador para defenderse de las acusaciones que allí se le imputan. Ya que si recordamos las características
que re:vestía_n al objeto de deseo, debemos acordar que la amada, aparte
de su maudita belleza, debía ser cruel y desdeñosa en extremo. Marcela
ar~enta que ella no tiene la culpa de la belleza que le atribuyen y que
no ttene porque verse forzada a entregarse a quien no ama aunque éste·
le ame. Los pastores fingidos y verdaderos, que allí se han reunido,
puesto que tenemos cortesanos vestidos de pastores junto a pastores
de carrera, por decirlo así, quedan pasmados ante las razones de la pastora y don Quijo~e- se declara su defensor. , Intenta encontrarla para
ponerse a su serv1c10, pero no da con ella en tan espesa sierra. Don
Quijote no debe cruzar la frontera entre la n&lt;?vela de caballerías y la

�412

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

pastoril. En el Segundo Quijote asistimos a la parodia no ya de la novela
pastoril, sino del Primer Qu&amp;ote, como ya hemos dicho. Al final del Segundo el Caballero y Sancho dan con un grupo de muchachas y muchachos que han decidido imitar a los pastores y al universo poético contenido en las églogas de Garcilaso y Camoes. Don Quijote va de vuelta
a su aldea derrotado por el Caballero de la Blanca Luna quien lo ha
hecho prometer que, por espacio de un año, no ejercerá el oficio de la
andante caballería. Como don Quijote no puede resignarse a volver a
ser quien no es, empieza a planear hacerse pastor. Él será "el pastor
Quijótiz"; Sancho será "el pastor Pancino"; el bachiller Sansón Carrasco se convertirá en "el pastor Sansonino" o "Carrascón"; el barbero
Nicolás, "Miculoso", en honor a Juan Boscán, que se llamó ''Nemoroso"; y el cura, "el pastor Curiambro". Es de notar, ya que así da inicio
el universo de las aventuras de don Quijote, y así termina, que el ama,
el barbero, el cura, la sobrina y, ahora, el bachiller, que no es otro que
el mismísimo Caballero de la Blanca Luna, animen a Alonso Quijano el
Bueno, en su lecho de muerte, a llevar a cabo tan prodigiosa transformación; pero esto no estaba en los planes ni de Cicle Hamete, ni de
Miguel de Cervantes. Se trataba de parodiar al Pri1ner Q1-1ijote, no de
hacer una obra "autónoma". He aquí el barroquismo extremo de Cervantes y la unidad y diferencia de los dos Q11ijotes-. ser una parodia de la
parodia misma, parodiarse a sí mismo; una obra que al crecer termina
mordiéndose la cola. Un ejercicio de creación y crítica inseparables.
Poesía y poética, un hito de modernidad a través del tiempo. Si la obra
de Luis de Góngora, en 1611, estaba sumando y transformando, con
una lectura radicalmente particular, las tradiciones poéticas que le precedían; Cervantes, en 1605 y 1615, hacía lo propio, al inaugurar la novela moderna, con las tradiciones narrativas. Se trató, sencillamente, de
dos adelantados del siglo XVII a los que les debemos la poesía y la
narrativa de nuestro tiempo.
·

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

''e

Mtra. Minerva Margarita Villarreal
Directora de la Capilla Alfonsina
Universidad Autónoma de Nuevo León

uando algún lector me dice que le gustó algo, mi agradecimiento es tan desbordante que quisiera llevármelo a vivir
a la casa". ¿Es la comunicación el amor? Se pregunta Elena Poniatowska al final de su prólogo y después de haber inquirido, a
manera de estribillo, una y otra vez, si en cada lazo que filtra la memoria como sostén de la vida, el amor es el hálito que atraviesa, con su
lluvia de oro, los vínculos. La madre, el marido, los hijos, los nietos, la
editora de Era, un personaje tan definitivo como Jesusa Palancares, o
sus mismas amigas Jesúsa Rodríguez y Liliana Felipe. Y finalmente: los
lectores. Por allí deberíamos haber empezado. Por el dolor de amor.
Porque la falta es el principio. Y un autor sin lector es como un perro
sin dueño. O más aún, un dueño sin perro, un amo despojado, un
amor desdeñado, un ser sin posesión.
En el caso de las letras de Elena Poniatowska, esta travesía por el
dolor de amor que \onformó, en esencia, a la madre de nuestra autora,
según el propio relato, en ella se configura como el mismo acto escritural. Así, la narradora está en medio de todo, como San Sebastián, atravesada por las finas agujas de hierro que lanza la· realidad. La realidad si
la vernos. La realidad si nos guiña. La realidad si nos duele. La realidad
si existe. Y si existe es gracias a su marcha, a su puesta en movimiento,
a su reactivación en la palabra. Pues la palabra es el dato que la memoria archiva, como sustrato esencial de las imágenes, para constituirnos,
para dotarnos de identidad. Y este es y ha sido el compromiso de Elena
Poniatowska con la vida. Hurgar en sus terrenos más escabrosos, en
sus lomas más altas y despobladas, en sus ca1varios, en las protuberancias de sus martirios. Alcanzar el fuego por el camino del conocimien-

�414

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

to, que es el diamante del pecado, y finalmente, transitado. Y así, transfigurándolo en el ejercicio de la palabra, lograr una caricia de la redención.
Todo fijo en el lenguaje, no como testimonio, como pudiera pensarse por su trayectoria periodística, sino como una presencia enriquecida
de la realidad, o mejor, hacia la realidad. Como un regalo, un añadido
elaborado desde el don de nuestra escritora. Puedo asegurar hoy que la
lectura de Obras reunidas. 1. Narrativa breve, recientemente editado por el
Fondo de Cultura Económica, me ha perturbado. Puedo asegurar que
no soy la misma persona antes y después de leer este volumen, como
no fui la misma adolescente después de leer La noche de Tlatelolco. Tuve
que cerrar varias veces este libro. Tuve que cerrarlo para contener el
desbordamiento de las aguas que sus tormentas provocaban. Y la casa
sosegada que en el otero asoma no llegó nunca. Entré sí, en la casa
pormenorizada, en el espacio privado, sutil y contrastante, violento,
amoroso, hostil, condensado, hospitalario y cruel, en lo que se conoce
como mundo doméstico, que Elena desvela. En la casa, en ese reino de
confort y armonía donde debe privar la paz, sucede todo menos la
domesticación de las pasiones. Ese es el fruto del árbol que Elena madura lenta, pacientemente. Lo planta desde Lilus Kikus, desde allí arraiga la semilla que habrá de crecer y ramificarse, echar fronda, dar sombra y dar luz a un tiempo.

,.

1

Preguntas en apariencia tontas planteadas en sus entrevistas, desencadenan respuestas luminosas, como si desde alli, desde el desparpajo,
Poniatowska activara el motor de la poesía que surge del centro de la
vida:
Cuando le pregunté al sabio de Broglie por su flor predilecta, después de mirarme sorprendido me describió la nebulosa de Andrómeda
que va como una rosa desmelenada por el espacio sideral y me habló
de los doce pétalos infuútesimales que rodean el centro de la rosa
magnética que se abre en el centro de la materia.

Yo no le pregunté a Elena por su casa. Pero sí visité su casa. Una
mañana cerca del mediodía, o un mediodía invadido aún por la efervescencia matinal visité la casa de Elena Poniatowska en Chimalistac.
Allí lo primordial y sensible, lo desmadejado que asoma sus infinitas
pendientes son lomos de libros y papeles y papeles y revistas y diarios y
más libros y libros en un jardín de letras inagotable en el que los muebles son flores extrañas que apenas se dejan ver. Pero yo no le pregunté a Elena por su casa. No le pregunté por la casa. Detenida en la casa
que no me pertenece de un poema que no logra cuajar abro las páginas
de este libro y la casa abre sus puertas, y a sus anchas expresa su nudo

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

415

emocional, su rabia, su impotencia, saca su llanto atorado por años de
buenas maneras, exhibe sus artistas, su techo viniéndoseme encima, la
madre cepillando el cabello de la niña con una furia descomunal, un
grito de impotencia que es apagado día tras día por la suma de las obligaciones maternas. Una violación, una muchacha que se pierde en una
casa hogar para la readaptación de adictos o la jaula que encierra el
canto de unos canaritos. La casa. Todo sucede en la casa y sus alrededores. Y todos los personajes giran sobre su eje. Así sea el ferrocarrilero que hace de su máquina su amor: la Prieta que también es la casa, el
nido, la fuente, el asidero sentimental.
Y lo maravilloso de este espacio es que hasta un pepenador hace de
un tubo su casa. No hay clase o grupo social que no posea casa, así sea
de desvencijado cartón. Y hasta los amantes de "Canto quinto", hacen
de un sórdido hotel su habitación impostergable.
Elena Poniatowska focaliza el discurso y centra la atención en la
suma de hallazgos que pueden pronunciar estas cuatro paredes como el
cuarto prestado que es el útero de la madre.
Pero veamos los instantes mayores de la contradicción que dan luz a
la escritura, que la ejercitan como bien mayor, como destino plenipotenciario:
Toda la vida he esperado que las soluciones vengan del exterior,
que todos los dones caigan del cielo, creo en lo sobrenatural y tengo
tendencia a enamorarme de personajes apocalípricos y a vivir sueños
que nada rienen que ver con la realidad.

Pero mientras esto sucede, la escritura fabrica la realización de su
deseo. La narrativa de Elena Poniatowska exhibe el corazón de acontecimientos que dentro de la más pueril de las circunstancias ordenan el
mundo o lo exhiben en sus peores contradicciones. Del primer caso
tenemos "De noche vienes". Sucede que una mujer, una muchacha, de
ojos verde transparencia, enfermera de oficio, se ha casado con cinco
hombres a la vez, y se turna, yendo una noche con cada uno, a brindarles su amor y su cuidado, sus atenciones maternales. Hasta que un día,
uno de ellos, descubre que ella no trabaja en el hospital donde se supone debería pasar el resto de la semana. La mujer jamás se turba ante los
juicios que le asesta como golpes al hígado el oficial en turno en la oficina gris y macilenta del ministerio. Para desposarse con cada uno de
los inquilinos de su persona, puesto que, como decía Pita Amor, tía de
la autora, "Mi casa soy yo", solamente la había movido el amor, la necesidad de darse, la urgencia de entrega anté los requerimientos y las

�416

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

LA ETERNIDAD EN LA RUTINA QUE FUGA

necesidades de atención de cada uno de sus esposos, que para ella eran
sus niños. En el segundo punto, tenemos "Las pachecas", un cuento de
impecable factura que presenta un centro de rehabilitación juvenil que
es el mismo infierno y la in1posibilidad de dignidad y salida.
Existen algunos paralelismos entre los relatos de Elena Poniatowska
y los cuentos de Elena Garro. Hay ciertas constantes, por ejemplo, en
"La semana de colores", Elena Garro, a través de la mirada de una
niña, descubre las marcas de un burdel, cada cuarto un color como el
destino de cada día sin que la inocencia se pierda. Como las noches de
Esmeralda, en "De noche vienes", el misterio es la potencia registrada.
La sutileza que pondera cada una de las autoras para expresar lo innombrable es prodigiosa. Otra relación que encuentro sucede entre
"La culpa es de los tlaxcaltecas" de Garro y "Coatlicue" de Poniatowska. O entre los cuentos "El árbol" y "El día en que fuimos perros" de
Garro, y "La banca" y "Chocolate" de nuestra autora. Entre los primeros, la fusión de tiempos: el tiempo indígena y el tiempo contemporáneo operan bajo la expectativa de un vértigo rutilante que implica
fugacidad y tránsito de la realidad. Porque la realidad es puesta en entredicho por ambas autoras, y es puesta en entredicho porque la historia nos conforma y define. La historia que negamos se potencia como
la fuerza de la lava de un volcán hasta agotarnos. El primo marido de
Laurita, el personaje de Garro, es un indio, como india es Emma Sánchez Pérez, la jardinera o Coatlicue, que Marcela alucina cautivada por
su intensa personalidad, y por la alteridad que le infieren sus color y sus
rasgos. Ambos personajes femeninos se fugan a un tiempo anterior, a
una corteza distinta, prehispánica, que los despoja de su condición actual, que los aleja y subvierte. Es pues, la intención narrativa en los dos
relatos, la acción reveladora como acción subversiva. También en "El
árbol" y "La banca" suceden acciones semejantes que tienen que ver
con el contraste y la oposición social de los personajes. Con sus deseos
reprimidos. Son las sirvientas el motor de la debacle de sus patronas. Y
es el plano amoroso el que aparece como irrefrenable e indómito. "El
árbol" de Garro se secará por recibir las confesiones del crimen de la
sirvienta; el árbol de "La banca" será acuchillado para así detener la
acción del crimen hacia su marido de parte de la patrona. Ambos relatos son escalofriantes. Ambos relatos exhiben la naturaleza humana sin
concesiones. La sexualidad y el deseo ofrecen sus arrebatos sin consideración alguna. Siniestros, macabros, los planos enunciados en "La
banca" de Poniatowska y en "Coatlicue" pasan por encima de la razón
y de las normas sociales. De noche vienes y Tlapaleria son libros impecables, de magistral unidad y factura. Una suma de las distintas estrategias

narrativas de su autora. En la narrativa de Poniatowska la descripción
es rigurosamente obsesiva respecto del plano visual. Uno puede advertir una época, un sexenio, el color de un ambiente y hasta los olores
que allí emanan, gracias a la combinación que la autora ejercita entre la
enumeración y los despliegues de una acción interior tajante por parte
de los personajes. Por ejemplo, en "Canto quinto", la pareja que carga
su amor "por no dejar, por no decir cárgalo tú nomás".

417

-¿En qué piensas,Julia?
Había oscurecido.
Julia no contestó. Dijo bajito, muy bajito, como para sí misma: 'Desnúdate mi
amor, que vamos a morirnos·.
-Julia, ya vámonos.
Afuera, al salir,Julia se volvió y vio el anuncio de luz neón: Hotel Soledad.

O como sucede magistralmente en la neurótica relación entre la señora y la sirvienta de "Love story":
"¡Lupe!¡Lupe! Agotada, después de buscar a su sirvienta enloquecidamente, Teleca se desplomó en la alfombra y puso la cara en sus manos. Sólo entonces sintió sus mejillas mojadas. No era posible que todo este tiempo hubiera estado llorando. Reprimió un sollozo. ¡Lupita!
Lo mejor que puedo hacer es acostarme, tomar un tranquilizante, mañana buscaré a otra gente.' Teleca solía olvidar que tenía cuerpo --era
tan leve-, pero ahora le ardía, resonaba, amplificaba todos los ruidos
en su interior. Teleca estiró los brazos para jalar hacia abajo la hermosa, la pesada colcha de damasco que había sido de sus padres; lo hizo
lenta, cuidadosamente y de golpe, alú sobre el lino blanquísimo, a la altura de la A y la S bordadas a mano, entrelazadas bajo el escudo de
familia, vio el excremento, una enorme cagada que se extendía en círculos concéntricos, en un aterrador arcoiris, verde, café, verdoso, amarillento, cenizo, caliente.
En medio del silencio, comenzó a subir la peste".

Así, como las manos que trabajan la eternidad, porque no le temen a
ningún oficio que las implique, en "Tlapalería" la manos del dependiente, Don Seki, son puestas en primer plano hasta refrendar en un
alboroto de diálogos que son más bien las demandas de los clientes,
una nostalgia infinita, como cantaría José Lezama Lima:
porque ese alimento dura una recia eternidad
y es posible que sólo el hambre y el celo,
puedan reemplazar el gran tiburón de plata,
que yo he colocado en el centro de mi alcoba.

�418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cognición</name>
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        <name>Verso libre</name>
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        <name>Xavier Villaurrutia</name>
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                    <text>Humanitas
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

2009

Año 36 Vol. 111

Letras

UANL ®

��FONDO

UNIVERSITARIO

�HU MANITAS
ANUARIO
Rector
' ncer Rodríguez

ecretario de Exten ión y Cultura
Rogeh Villarreal Elizondo

E. TTR D
TUDI H
L'i I\ R IDAD
TÓ O

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DE 'CE\'OI

Director F1111dador
J-\gu tln
, Ba ave f ernánd d l
t:z e a11e
D,rector

Centr d E tudio Humaní rico
i\lfon. o Rangel uerra

RangeJ Guerra

Jefe de la

ecció11 mJe llOSO_iltl
·, ,Ir.
Cuauhtémo
antú' arda

Jefi

de la eaió11 de Letras
Alma 1"J Vla
· Re dríguez Pérez

JefaRide la

de ( imtia'.S oaa,es
.. ,
cardo Villarrc:al rrambide

nuario rlti111m1itas s una publicación trunestral de humarudadl!s editada ¡,or la
ntvtr idad utónorna di: , 1 uevo León, a travé · del entro de E tudio~
Humaní ucos. ,crtifica&lt;lo dt: Licitud &lt;le Tíru1o , onrcrudo numero 04-200
09\012392000 102. )liana: r..difiao Je Ll 13ibliotct:a L ru\'Cl:sitarm ''Raúl Ran!,&gt;el frías·•.
av1.:n1Ja Alfonso Reye · 4l)(l() te. Primer piso, .P. 64440., lonterrcy, . 1- r 1cxicc
Tdefono y fa. (81 1 83 29 40 66. Dorn1cilio d ctróruco: cest/mn,a@tnailuo11l111
par1a&lt;lo po. tal o. 138, uc. l: &lt;l. Cntn:rsttana. 'an 1cola de lo. . rLa, ·. \.
~ léxico. F.di íón:

Fr.mCt!.CO

Ruv ni.is. Portada Cindua Pérez.

f'Ccto11

¡,,fe dt' lt1

etao11 de• I ,u,ona
, .. , .
L rae} Ca,·a'o
• '·
arza

�ANUARIO
HUMANITAS 2009
Letras

�ÍNDICE

JOSÉ J AVIER

VILLARREA.L, Entorno

9

ELVIAE. SALIN,\S HINOJOSA J UANA GARZA DE LA GAnZA, Fantasía y

terror el I.igeia de Edgar Allan Poe

23

LINo GARCÍA, En torno a Ja poesía en Don Quijote de la Mancha.
ll-1615
45
D IETER Ü ELKER,

Aproximación a la poesía de

NeczabuaJcóyotl

65
El manifiesto vanguardista como

A LEJANDRO D EL B OSQUE,

expresión ideológica. Dos casos: Martín Fierro y el estridentismo

93
MINERVA MARGARITA VILI.ARREAL,

¿Y para qué poetas en tiempos

de miseria? México y la poesía como valor
DORA G ONZÁLEZ CORTINA,

Algunas constantes del estilo literario

de Jotge Ibargüengoitia

ALMA Srr.VIA R ODRÍGUEZ

111

115
PÉREZ~ ELBA GPE. R ODRÍGUEZ P ÉREZ,

Léxico afectivo y aprendizaje

123

�lr ~

•

1

G ZMÁN SEP 'LVEDA, Balas de Plata de Élmer Mendoza y el
capital social degradado por el efecto del narcotráfico
139

NoRA

MARTHA E. GARCÍA SEPÚLVEDA,

Cambio de código del humarúsmo

151

LI
E VII.LANUEVA LóPEZ La Celesti11cr. Obra vital de la literatura
DlA .
'
169
española

ENTORNO

n problema de crítica literaria regional
181

VícroR BARRERA ENDERLE,

José Javier Villarreal
GABRIELA RlVERos EuzoNDo, Destierros
PATRICIA

L.

CERDA,

Jo

195

É GREGOR10 JR. ALVARADO PÉREZ,

iolencia urbana y lenguaje mediático desde la teoría del cultivo

Por un instante están hs 110111bres habitados.
Octavio Paz

205
RESE - A

219

Y COMENTARJOS

Discur O de ingre o del Lic. Alfonso Rangel Guerra a la Academia
·
d e Ia Lengua
221
Iexicana.
GABRIELA RlvERos,

tes

MI

proxímacíon s a Sólido AZfild R Lipe fon223

ERVA MARGARITA VILLARREAL,

identidad

Ornar Lara:

eña de
231

MARro A.Lo so MARTíNEz CORDERO, Cuerpo y silencio

241

Mo SERRAT MoRONE AVI - A, "De la Hibris moderna a la
Phronesis postmoderna", I oloquío Internacional: Filo ofía,
Educación y Humanidade
243

I
porque sólo así se consigue la más alta
concentración. Aún más extremo. Con lo ojos cerrados, el cuerpo
tumbado y la lengua pegada al paladar intentar detener la corriente
de pensamiento, el fluido que antecede en.marca y continúa a la
obra de arte; aquello que se alcanzó y aquello que, sólo a través de
lo alcanzado, sabemo que no se alcanzó. Pero esta experiencia nos
afecta, deja su huella, y sus consecuencias pueden aparecer en
cualquier momento y en cualquier dirección. Esto viene a formar
parte de nuestra educación sentimental, de nuestro estar en el
mundo, de cómo nos acercamos o alejamo , de e e grado de
comprorrúso que es la comprensión; quizá ese tú en mí que potencia
la piedad y expresa el lenguaje amoroso. Las leyes de amor on
precisas e inflexibles. E tá la comunión que obliga a la
ttan formación- no importa la flecha o el blanco, no importa la
naturaleza de los amante ; tanto en el cielo como en la cierra el

E

PO 1c1ó

DE REPO o,

9

�H ,1;, ,,, ,,,,

l

alma auhela con cguir y constituir el encuentro, llenar el vacío que
el nombre evoca: 1a fu ión consciente de sus partes, de su ser único
en dos, de ser dos en uno. La senhal, esa grieta que abre el nombre
y no permite atisbar al otro; ese otro que no revela; aquello que,
en su ocultamiento y aparente distancia nos presenta. E1 decir,
quizá, del poema lírico.

Il
Dejar de pensar; no pensar. bandonarse en un estado donde no
haya más conciencia, donde la nada nos envuelva y proteja. En esa
paradójica superficie de la no conciencia, donde pretendemos estar,
ir a la deriva; abandono que se opone a la dinámica del rapto. Aquí
la acedia se confunde con su opuesto, pero el gesto termina por
emerger y la contemplación pinta su raya, impone el vacío de u
cuerpo, ese bostezo de la melancolía que e la gruta el laberinto del
pensar que impone u dosi de tristeza, de incompletud, su saber de
la muerte. Imposible no padecer el nocturno y barroco -no
renacentista- locus amoem,s donde, al decir de Góngora, habita
Polifemo; pero también la caída, junto con Ro alba, de esa
cabalgadura que zigzaguea por las escarpadas pendientes
calderooiaoas de La vida es s11etio. Pero aún, y a pesar de esto, siempre
amenaza un hilillo de luz, un haz que se convierte en rayo; rayo que
siempre uena, crece y se desborda en trueno y no obliga a apretar
los párpado , a fruncir el ceño y a ten, ar la mand.Jbulas. Pareciera
que fuéramos víctimas del acontecimiento, de lo inesperado que
obliga - indefectiblemente- al reconocimiento. Dice alvatore
Qua imodo, en versión de Manuel Durán:

Cada hombre está solo sobre el corazón de la tiem1
traspasado por 1111 rqyo de sol·
y anochece de pronto.
Siempre -y esto es un don- estamo a merced del rapto rígido
como éxtasi . Suspeo ión que antecede y potencia esa poiesis que
tiene como objeto el asalto de la realidad, el enfrentamiento con

10

ella; la condición desde la cual es po ible percibir el ritmo de las
co a , su incesante movimiento, su danza y música de
transformación. s vivir en el peligro, no aceptar el dictado
axiológíco de una determinada moral, escapar de la convención y
exponerno a lo que es en una uerte de repercu ión de reflujo, que
no implica en un ahora que no desdeña, sino al contrario, la memoria
de un pa ado que no ce a de transfigurarse, de inventar e a sí misma
y labrar la geografía de un futuro. e trata de que todo poema es una
"zona de transformación", como advirtiera Gottfried Benn; que el
lector, su lector, deberá habitar. Leer un poema erá estar en situación
de rie go, a la orilla misma del abismo, junto al crucificado, y no
tener certeza de que esta tarde se estará en el paraíso. Borges, por
otro camino, habla de la literatura como una forma de felicidad.
Ahonda. La poesía no e tá en los libros, tampoco en el e pacio
hechizado de la biblioteca; la belleza no acecha permanentemente;
la poesía se da -dice Borg - en e extraño y singular momento en
9ue el lector y el libro e encuentran. El encuentro parece ser el eje
de esta rotación; uerte de e tricta danza como lo entendiera Valéry.
Y la música es una constelación cambiante, un caos donde cualquier
movimiento o alteración tienen su estricta causa. Ponemos orden y
contamos las sílabas, dividimos lo ver os por el preciso filo de la
cesura; llegamo a la pausa y volvemos, regresamo a la siguiente
línea que no hace avanzar; paradójico regreso el del verso que no
?bliga al movimiento hacia delante. Tenemos lo acentos como eje
unprescindible para el compá melódico y. a partir de ellos, dibuíar
el patrón rítmico. Pero esta armazón no está antes ni despué del
lenguaje poético, de e a otra lengua qu rebasa y borra los limite ;
ya que el silencio, origen y destino del verso, viene a er parte de lo
expresado, de ese otro lenguaj que urge ante la desconfianza, como
Paz afirmara, y la in uficiencia del lenguaje heredado. El ritmo le
pertenece, por él se desarrolla. 1 poema no e un proyecto, es un
hecho con umado que, como todo hecho o acontecimiento de vida ,
no acaba y gracia a la memoria, al recuerdo que radicali7.a a sus
agentes, lo proyecta a una eternidad gue nos hace sujetos proclive
a lo grandioso, a lo íntimo de lo grandioso. De ahí el ritmo épico

11

�I

con c.iu . iemprt: s ha cantado lo e ti&lt;lian , cuando en verdad lo
cocidiano ha ido cantado. ice Minam to no , lune ·uki, en v r ión
de Aurelio • iam

iev¡pre so11 rerdes
los pinos,
pero llega

la pri11Javera
J' el color de los pinos

es 1111 poco

111ás

verde.

m
Estamo a punto, no falta tan p co, } emp zamo a imaginar lo
contorno, , la inuosidade d una grafía que de taca n un cuadro
curo, en una pizarra desprovi ta de márgenes. P ro no
erdad,
sro no a í, no haJ clibujo algun , no hay ti mpo. ucede, e tamo
iluminadoc;, o bien, curecido. , rod ado. de ombra y cu rpo
que e ag1tan, n ac1one qu no tra pa an, certez que no
'Ulneran \ una nece idad, una terca razón que obliga a la xpies1on.
La grafia. adquiere u rango de e ir ografía y la pizarra se Yu k
espacio ) la expr .ión movimiento- e tamo · m ne ante el canto;
camo que danza en un ball l v:i t . 1 íd } e cuchado en Ln tempestad
hake penana, en la fuga ovidiana que d ti ne en el centro mismo
de la fábula al wronar u transformación, p ro también, obre todo,
en la formulación, en la &lt;luda imaginativa que funda u centro
múltiple n 1 no c ntro d la Co111edia; e a lección de per pecri\'a
qu ahora, tudo. lo
pejo. lar rales no advienen: 'lo obj t en
1 • pejo e. tán má c rea de lo gue par e n '. V mo ólo aqu llo
gue no 1meresa, que no falta; enmn e no vemo n
emos n
lo objeto. que creemo. \' r; in embargo,
trata de un refl jo de
no otro mismo. ; reducimos la realidad (e a co a tan compl ja) a
12

/c1

WI

un e pejo qu nos devuel e nue tra propia imagen y no vemos
levancam una pared que no aí la y protege; habitamo un mundo
de reflejo , de apariencias. Pero lo objetos e tán ahí de doblando
u carácter de eres· tan cerca que al rozarlo e produc una m Jodía
un hálito que lo de nuda todo a partir del mi terio, de la orpre a,
de la inocencia conseguida con base a la xperieocia; a 'música
callada (e a) cena qu recrea y enamora"; al decir de an Juan de la
Cruz. l leoguaj , de de la respiración e vuel e intraducible r a
la vez revelatorio, ya que nos pre enta en el mi t río que no rodea
y con rituye. quí una de la Tóces de Antonio Porchia e impone
en u rotunda apiencia incue ti nabl : ' Quien n llena su mundo
de fanta~mas, se queda olo'. l fanta ma s la pr encia de l
au ente; aquello que no e tá pero que e hac pr ente, e vuelve
pre nt n la proximidad d su imagen, en u. tremenda
con ecuencias que la vi ión otorga a aquél qu ufr la xperi ncia
de contemplar en el otro que no deja de er el otro, pero qu
ahora, por la potencia de u aparición,
l otro en mi, n quien
cont mpla. Aquí la frontera entr el ujeto y el objeto e difumina;
e tamos ante la irrupción del milagro n la parcela más clara de lo
epifánic · s un de pronto qu no orprende y ante el cual no
rendimo . La b U za e in tala y la po ibilidad de la imagen poética
de pliega u p tencias en la imantación qu
crea en l cruce d
mirada ; a que lo qu e tá en ju go n es la relación d I uj to con
u bj t , in que
trata d la impronta, d la hi toria por
pre entar e entre d
ujeto que s miran y e reconocen' com
reza uno de lo verso d · Pi d.ra de ol", de Octa,io Paz; ólo que
en e cruce de miradas en esa imantación, n e e úbitamente,
da la comprensión e implicación d l bello , úruco; d aquell que
no hac mem rabie el in tant que lo d ti ne. [i terio o camin
del univer o amoro o vuelto vi ión, aura. ubra 10:
la imagen
poética, I fanta ma o ombra qu también nos e a no otro como
una au ncia r cobrada del todo pad cicla.
o v mo ;
contemplamo .
La xp ición, la vuln rabilidad on extrema, · e ramo a la
intemperi r en ituación de e cuchar de d jat
r por a r alidad
1

13

�que manifi ta su lado metafísico, u mirada ) hambre de
reconocimiento, de sorpr nders en ese fino y delicado escrutinio
que la muda de objeto en sujeto, que le da nombre y poder de
nominación; ese juego de claroscuro y e a yuxtapo icióo de
u tanda qu , al decir de Junichiro Tanizaki, conforman la belleza.
Pero también e e cruce de mirada , esa singularidad cuya
nominación, tanto en el tiempo como o el espacio, tá t osada
por el amor y coronada por el eros. i\ca o se trate del lenguaje p ético,
d l cuerpo del poema, del len.guaje encarnado o, como reza la Biblia,
del verbo hecho carne, de Lázaro vuelto d I paí de los muertos, de
la penumbra, de las sombra . De e e viaje a los infierno tan
socorrido ) necesarío por la literatura de todos los tiempos.

IV
La dema iada Luz no permite percibir las lámpara que e han
encendído, lo to tras y contornos, los accidentes, las texturas y
ra gos expre.ivo . La, co as sólo son co a , aún no alcanzan u
carácter único, singular- aún no han jdo cocadas por el sumo
enamoramiento que la revele. on deseos, ausencias, no presencia ;
mero catálogo en reposo. La luz nos encandila y no vemo más allá
de lo aparente. o ha~ duda, lo aprendid no cierra el paso. Urge
desaprender ir contra lo aprendido, integrarnos al fondo de las cosa.,
no habitar en lo aparente problemati.zru:no con la . up rfici , con
el rasgo definitivo (distintivo) de la co a , con la forma en us
potencia y consecuencias. La sombra, el claroscuro nos otorga la
gracia de la vi ión, de ir más allá; pero no tenemos conciencia. o
hay e cucha, posible de ti.nata.rio; no no alcanzamo. a oír, pero
decimos nos decimos en la emoción d La expre ión donde aún no
hay lo expre ado, en e e monólog que • urge por deber, porque í
que alienta la sustancia lírica en su manifestación ingobernable
mcuestionable, sin para qué. Y esto que e a expresando en una
voluntad ina ible p ro sumamente r conocible, es el recuerdo, un
recuerdo que no emana -ciertament - de lugar alguno. E ter cuerdo
exige lugar en el tono de la expresión y lo funda, lo ofrenda, no, lo
entrega en una comunión donde la certeza de p rtenencia no repara

14

en grados. E tamo de frente a lo au ente en una presentificación
que subraya el vacío, el despojamiento, la falta, la pérdida de lo no
recobrado, pero sí presente. El poema nos coloca en el no centro
nómada de la orfandad. o importa dónde nos , icuemo , si mpre
estaremo a mitad de todo y a la deriva. eremos, después de 1a
experiencia. de lectura, náufragos en una playa qu aparece y
desaparece ince autemente, y las cosas, los pecio del naufragio,
serán lo ser s que nos acompañarán en nue tra i la, en nue ·tta
doble condición d exilio.
La distancia ha ido trastocada y anulada, 1a perspectiva es muy
otra; convivimos con lo au ente en su sesgo de eternidad. Es un
rostro el que nos ve. ornos nosotros contemplando ese ro tro que
no ve)' en el cruce de mirada suc de "lo improbable probable'', al
decir de Y es Bonnefoy. El hallazgo no es el re-conocimiento, sino
el conocimiento, la revelación, el diálogo que e busca en un pasado
presente de naturaleza inédita }' tran gresora; condición epifánica
del encuentro. Roberto Juarroz afirma que "todo a.mor
primer
amor". E tostro percibido es el objeto del ujeto; pero ese objeto
tambi 'n ve y e vuelve u jeto. La mirada es el lazo, el campo
magnético, la fuerza física r sentimental que revela el lado no vi ible
de lo seres, pero no por e o inexistente, menos real. La obra artística,
ya ea figurati a o abstracta, , ólo está constituida por seres, por
singularida&lt;le . Por eso, má. que s r un objeto acabado, la obra de
art e una exp .ciencia de vida un suceso, un accidente.
V

El tiempo es una convención que emana de lo recordado, de lo
pronunciado o contemplado en un extrañamiento que b.rota desde
la composición misma. Tener en cuenta e anhelo de Garcila o de
la Vega de que "ojalá se vie e 1 poema y no e leyese". Lo escribe
en la pnmera mitad del iglo :\'l. É ta -la composición- es inmediata,
surge junto con...
realiza en e e alud expr ivo que no dibuja
grafía alguna; rompe el . ilencio , , en u agudeza, en su deseada
decantación vuelv a él tran formado en imagen, en lago po 'tico·
9ue es d cir, pres ocia de lo ausente, aquello que vemo y nos ve

15

�/!.,

/ni. I

&lt;-Jue escuchamos y no escucha. La imagen _iene de _una
interiorización de lo exterior que va nuevament hacia lo xterior y
lo detien , lo . orpr nde siempre en la exclamación que es el lenguaje
poético, la pausa que ant cede a la acción; es tiempo no tiempo
desdoblado en una con telación de asombro , de irrupciones, de
quiebres a la linea recta. Revelacione que nos salen al paso al doblar
la esquina. Es una red de acontecimientos, una narra.ti a de lo
di continuo y único, de la per onalida.d 9ue nos reviste de un carácter
primigenio; ver el mundo desde el primer clia in renunciar, por ello,
a Ja experiencia de lo vivido y padecido con antelación. in esta
memoria di puesta al asombro oo hay descubrimiento; podrá haber
in ención, en ese caso no estamos en el lenguaje poético sino que
no hayamos detrás del habla, en una convención que enmascara y
traduce. Por I tanto, siendo riguro o : engaña. Lo que se expre a
en el lenguaie poético no se puede decir a través del habla. El poeta,
al decir de Patrick üskind, escribe de aquelJo que no abe; por lo
tanto no hay tesi ni comprobación; hay asombro, compenecracióu,
implicación, descubrimiento. Y agrega que por eso hay novelas,
poemas, cuentos, obras dramáticas; de no ser así ólo habría
publicaciones. Dice Antonio Gamoneda: sólo al leerlo sé Jo qu
pienso, y entonces e está en situación de aprender, de aprehenderse
por medio de esa ensibilidad que permite el conocimiento poético,
esa sensibilización del pensamiento que apela a los entidos, a e a
erótica: amorosa irisación d la inteligencia. El poema es su cuerpo·
el lenguaje, su carne que ba resucitado del habla. Hay
compenetración. Vemos lo leído. Hay implicación, pero no
explicación. Hay comprensión, pe.ro no traducción; sin embargo,
irremediablemente -al decir de Juan de Yepe - sabemo en ese no
saber 'toda ciencia trascendiendo". Por otra parte, per en la misma
orilla, el tiempo esa convención que nos esclaviza, ese producto al
alcance de la u, ura, y que no e encuentra como tal en el poema,
tiene realmente poco de pesar entre nosotro . . G. ebald, en su
novela Austerlitz, nos dice lo sigwente por boca de su personaje del
mismo nombre: "hasta que se sincronizaron los horarios de
ferrocarril, lo relojes de Lllte o Lüttich no iban de acuerdo con los

16

de Gante o Amberes, y sólo desde su armonización hacia mediados
del XIX reinó el tiempo en el mundo de una forma indiscutida." El
poema la obra, viene a ser la perenne cliscusión, la defen a, iempre
apasionada, de lo informe, de aquello que atesoramo in detenerlo;
de e e espacio privado, de ese tiempo propio. eguimos pues en la
mi ma orilla: la otra, la de Rimbaud, la que cabalga junto con el
Quijote, precisamente en esas hora cuando éste no cabalga; cuando
Cervantes encuentra, en esos rato de atenta lectura, rodeado de
un ilencio propiciadot, las «dulce prendas por su mal halladas".
Volvemo a Borges, a ese milagro del libro y su lector. O a ese
infatigable nadador de Ortega y Gasset gue es el lector de novelas
cuando cierra el libro, saca la cabeza deJ agua y jala, con
desesperación, la bocanada de aire. Vuelve a la uperficie, a e e
otro lado de la realidad. Situaciones estrictamente cotidianas no
exentas de cierto riesgo, las de encararnos con el milagro, con
nosotros mismos.
Se ha escrito que la poesía es lo más particular, Lo má intimo;
aquello que e ~capa y e opone a Lo universal y cosmopolita. Uo
poema no puede traducirse. Pessoa escribió que nada que pueda
traducirse mereció ser escrito. Villaurrutia se quejaba amargamente
de la imposibilidad de traducir un poern.a y decía que lo único que
se cons guía era una fruta desprovi ta d sabor alguno. El poeta
vendría a ser el habitante de ese espacio cerrado el sujeto que le
canta alo má próximo, aquello que le es más cercano. Dante escribe
de Florencia, Joyce de Duhlín y ópez Velarde, vencido por "una
íntima tristeza reaccionaria" del terruño perdido, de su Jerez
.inalcanzable del que salió a los nueve año ; exactamente la edad
t]ue tenía Dante cuando vio a Beatriz por vez primera. Y Jerez.
Dublín y Florencia son imágene , fantasmas, .ficciones insustituibles
de Ramón López Velarde, de James Joyce, de Dante Alighieri y de
todos sus lectores, los del siglo xrv, los del XX, los del XXI y lo de
los siglos que el optimismo alcance. Escribimos de frente a lo
ausente; sin embargo, el vacío e puebla con la respiración de quien
lee. Leer un poema será traducir un universo que nos interpela y
condiciona en el esfu rzo que presupone la exposición que se lleva

J7

�/ ll

J •·

/11

J

a cabo en la extrema experiencia que supone la. lectura de un texto.
Paradóiicamente al enfrentarnos al espacio cerrado, a la lectura de
un poema que no admite traducción alguna, lo únicos sujeto
jmplicados y traducido somos los lectores, los verdadero y únicos
agentes del poema. J\uden tenía razón: lo único que se puede traducir
de un poema es u imaginario y éste viene a completarse sólo con la
colaboración activa de su lector. La poe ía es tan íntima y particular
como el ujeto que la lee; aquel que, al decir de Lezama Llma, e tá
destinado a leer e e poema y no otro. Cada libro bu ca a su lector y
establece su propio tiempo de encuentro. ¿Qué más intimo y
particular que el pozo del patio, la textura del papel con que se
envuelven lo riñones en la carrucería o la mirada aguda y eficaz del
sastre a la hora de pa ar el hilo por eJ ojo de la aguja? ¿ o son
acaso, éstas -paradójicamente-, huellas de lo más trascendente y
universal? Dante, Joyce y López Velarde, aún en traducción -los
do primeros-, nos siguen hablando. At nder o no es una decisión
eminentetnente íntima y personal.

VI
o hay referente está por crear e, y la sonoridad conduce: puebla.
o hay acuerdo ni contrato comunicativo. La emisión pertenece a
lo silvestre; lo in memoria crea la memoria. na memona que nace
y es al pronunciarse. Reconoce en la atención, en la minuciosidad,
en esa ob ervadón que danza en la quietud de lo contemplado.
Dice José Carlo Becerra en su poema "El pequeño Cé ar" de R.elaci611
de lo.r hechos-.

Te detuviste a desear aquello q11e mirabas,
te detr1viste a inventar aq11ello que mirabas.
La observación puede llevar al padecimiento; entonces sufrimos
lo observado con minuciosidad, con arrobo y disposición de
comunión. EJ exttanamiento es la ru tancia, la per pectiva que nos
somete a lo memorable de la mimesi que implica un reconocimiento,
un atar cabos, un egwr lo patrones, un liberarse de la conciencia

!8

/oJr. /ut ,~ l

: .,._

de la mu_e1:e y uponer que se avanza por medio d las semejanzas,
del dormruo de Ja técnica y los materiales que marca la diferencia
abismal que hay entre la imitación y la copia; pero también está la
purga, el sacrificio de la catar is: la llama -iniciación, goce o dolorque ~~es~po~e- la experiencia de la retórica amorosa. Hay una
reflexion unpliata en la obra poética desde el campo semántico de
1~ poético que es el otro lenguaje que cada poema, en su ser único
e rrrepetible, segrega· el lenguaje se ha convertido en acto, en instante
gue ha creado su propio tiempo frente al concepto que desconoce
ese acontecimiento en aras de una atemporalidad, de una respue ta
que va má allá de lo inmediato y e evapora en u irrealidad que
vendría a ser ~ idea ~ue iempre lo precede y condena. FJ concepto
nunca e e1 ob¡eto, s100 lo que está en su lugar. Hay una evocación,
per~ no una presentificación. El lenguaje poético al er acto, e
t~alidad que e uma a la realidad. El poema -dice José Lezama
T~- _crea lo inexistente. Lo que e tá antes, durante y de pués es el
rrusteno, no el amor o el oruo; el mi. terio que ubrava la vitalidad
del pasado· la avia que otorga su tancia al presente,y la promesa
de u~ futuro d~l todo consecuente. La ola vu lve a la playa, de gasta
s~ ~rilla; se repite, pero no es la misma. La oímo , pero cada una es
distmta Y vuelve; vuelve una y otra vez a la orilla y la cambia, la
transforma. Cada ola es única y nos recuerda a la anterior en el
momento justo que la reconocemos. La sonoridad nos invita a la
aventura. Prolongamos un sorudo que siempre vuelve; que nos hace
volver a un origen. El ritmo nos lle a conduce la almoclia, eJ himno
0 1a ?da. Al final ese ritmo, con sus acentos y compa es melóruco ,
ha cifrado un mapa iliscursivo 'sobre la móvil página deJ aire." A
veces la hoja es la memoria, el poder de retención y el paso fume
del cuerpo a través de una habitación iluminada por la llamas _
como las ola nunca iguale - de la chim nea, o la vorágine
conte~plativa de un extático tran currir por el laberinto de un jardín.
!mpostb~e no citar en extenso esa aparición y de aparición que
tamos rn~ocando de Esplendor del El ,nono gramático, de Octavio
Paz; e. e viaje de los entido e a honda y estiva se:xualidad del
Jengua¡e Y su múltiples consecuencia . Dice Paz: "AJ reflejarse en

19

�la pared, e os movimientos inventan una pantomima en la que festín
y ritual . e de. cuartiza a una víctima y se e pareen us partes en un
e pacio que cambia continuamente de forma y dirección como las
estrofas de uo poema que una voz despliega sobre la móvil página
del aire. Las llamas crecen }' el muro e agita con violencia corno
una arboleda golpeada por l viento. El cuerpo de E pi ndor e
renierce, se de gaja y se repart en una, dos, tre , cuatro, cinco,
eis, iete, ocho, nueve, diez porcionc -hasta desvanecerse
enteramente. El cuarto e tá totalmente iluminado. El hombre se
levanta y camina de un lado para otro, ligeramente encorvado y
como i habla e a sola . u sombra inclinada parece buscar en la
superfici del muro-ljsa, parpadeante y desierta: agua vacía-lo. r, stos
de la desaparecida.'
Ese-amo muy cerca de los límites, tan peligrosamente como
advirtiera Roberto Juarroz cuando asentara que no hay nada más
real que la experiencia poética; y e to e estar del lado de lo complejo,
por encillo y simple. In isto, es habitar el árbol desde la raíz,
penetrar en u semilla a la hora que gustamos del fruto o conquistar
esa inocencia que sólo se gana con la experiencia. El poema, nos
recuerda Borges, e tan inexplicable y real como el abor de una
fruta o la proximidad de una mujer.
VIl
E l presente y el futuro pasarán, sólo el pasado "permanece y dura"
-al decir de Francisco d Quevedo- en ese in tante memorable que
es la huella de lo eterno.

vw
El lenguaj poético implica lo eterno, lo que no desaparee , sino
que permanece en un no tiempo 9ue es pasado presente. Eclosión,
choque, enfrentamiento. Tambi, n combu, tión, fusión.

Lo expresado es el reflejo de la expres.ión, el fruto que cuelga &lt;lel
árbol aunque el fruto justifique al árbol y el árbol a la sombra, y la
sombra a1 follaje, y el follaje a la raíz que lo so ' tiene y alimenta; y
todo esto tenga sentido si un ave se posá o no, o si un rayo Jo t:raspa a
en un día de tormenta, con lluvia o in ella. Habría que mencionar
que si s trata de un descampado, llueve, la vacas -que no estaban,
pero que ahora están- se guarecerán bajo la copa de los árboles,
al rededor de su tronco. Y esto, visto a la distancia desde Ja ventanilla
de un auto o, más cerca, dentro del mismo paisaje, desde la altura
de una illa de montar, es una imagen poética, un detenimiento, un
mirar con suma y consciente minuciosidad. De ser así el
involucramiento, que es la pertenencia, eJ arraigo, será la mi ma
desde el auto o el caballo. Somos habitantes del pasado ea la medida
que somos accidentes de una voluntad de belleza, de una esperanza
de mañana.

r

XI
La obra de arte se nos ha vuelto un estar una experiencia de vida.
La promesa se define y alcanza en el padecimiento, pero la cura y la
redención siempre amenazan, y todo e to dentro de la más íntima
de las historias posibles: la de todo nosotro , 1a de cada uno de
no otros.
El po ta francés Jean Follain

}~en escribe. Traducción de la traducción. juego de espejos de un
~co ro tro que todos oos empeñamo en escribir y con el cual
quiero terminar.

lba ca111inando por 11t1 sendero congelado
en s11 bolsillo las llaves de hierro

IX
El habla iempre surge de una necesidad; el lenguaje poético de un
rendimiento, de un vencimiento ante la expresión.

20

cribió el poema La mú ica de

las esferas" que fue traducido al inglé por Czeslaw Milo z y Robert
H~ss que, a su vez, fue traducido aJ español por Martha Fabela y

tintineaban

J

C011

la punta de

SIi

21

zapato

�tocó dish-aídamente el cilindro
de 1111a vieja lata
q11e por 11tJos seg1mdos ,vdó et1 s11 frío
danzó por 1m i11stante J' paró
btfio 11n cielo co1tzplet11mente es/re/lado.

FANTASÍA Y TERROR

EN LIGEIA, DE EDGAR ALLAN

PoE
Elvia E. Salina Hinojosa
Juana Garza de la Garza

Introducción

fa.. LA HI TORIA DE LA LETRAS norteamericanas e una tradición muy
arraigada la e ploración de l s distintos campo dentro de Ja
literatura, abarcando temática tan variada que van de lo amoroso
a lo cómico, de lo trivial a lo profundo, de lo realista a lo fantá rico,
de lo plácido aJ terror, al misterio.
Uno de lo autores norteam ricano más fecundo en ternas
fantásticos y terroríficos es Edgar Allan Poe. Algunos de us cuentos
-particularmente el titulado Lgeia-, on objeto del presente ensayo
con el c;ual rendimos homenaje al mae tto del género del misterio y
creador de la noveJa detectivesca. Celebramos a í el b1centcnano
de su natalicio: retomando su obra y profundizando en el empleo
9ue dicho autor hace de lo fantástico, para esclarecer i el terror
está empleado de una manera técnicamente correcta.
Realizaremos primeramente un estudio sobre la Literatura
fantástica y sobre los géneros que se acercan a ella, con el propó ito
de ubicar el cuento mencionado dentro d una de las divi. ione ele
e ta misma literatura. simismo, abordaremos la temática del terror
en lo fantástico extraño.
22

23

�Continuaremos con un tudio panoráuúco sobr la obra narrativa
de dgar ,\llan Poe, de tacando sobre todo us Historias
extraordít1arias y la clasificación de las misma . simi mo
expondremo alguna de la premi as teórica que el propio Poe
concibió para la elaboración de us narraciones, lo que ervirá para
aclarar el análisi de las mj, ma .
En otro apartado reali¿aremos un minucio, o análisis del cuento
Ligeia, eo donde determinaremos i el relato es fantástico o no y
compro baremo. l p rqué de dicha afirmación o negación, poni ndo
e pecial cuidado en lo · difcrent s elementos con que el autor de
dicha obra se auxilia para lograr el e6 cto d eado.
Para concluir realizaremos un estudio obre I tratami nto del
terror qu
hac n el texto, presentando una gráfica de la intensidad
dramática ob ervada a lo largo del relato, lo que nos servirá de
apoyo para demostrar si el terror fue tratado -a nuc tr juici~ de
la manera más correcta, esto es, si se lograron los efecto pretendidos
en la relación autor-lector.
Desarrollo
l. El terror en lo fantástico-extraño

1. Lo fantá tico
Partiendo de la idead c¡ue la literatura e comunicación, la expresión
de lo que puede ser, porqu toma la realidad y la cambia por medio
de la ficción estética, uno de los género en que se divide este arte
la llamada literatura fantá tica.
Lo fantástico se define como 'una percepción particular de
acontecimiento extraños". 1 unque egún Borges, las -ficcione
fantásticas, "vieja · como el miedo",2 aparee n desde i mpre, por
lo que on anteriores a las letra ; est g 'nero alcanza u verdadero
1

Todorm, Tzvetan. l11trodllrnó11 a la literalftrafa11táslúa. (Colección Trabajo Crioco

Editorial Tiempo Contemporáneo. 2' 1 edición. Bueno Aire , l 974. p. 111.
2 Borg
Jorge Luis; ilvtna (k:.unpo; et al .41tt1/ogfiuie la lilera/urafa11tástica. ( k'CdÓíl
Piragua /. Editonal ucwnérica. Tercera edióón. Argem:i.na., 1967. p. 7.
/

24

de arrollo en el iglo XIX y logra u perfección a principio del
en que la literatura fantástica e enriquece y e divide en una infinidad
de ubgéneros, que abarcan variedade tan distintas entre í como
lo relato de terror, los propiamente fantá rico y mucho más.
u popularidad ha ido en creciente aumento, a tal grado que en
lo últimos año "lo fantástico ha tra cendido su condición
minoritaria para hacer e accesible al hombre d la calle, u
popularidad e manifie ta a tra é de todos los medíos de
comunicación -novelas relato , revi tas, publicacione -, etc. " 3
El primero en enunciar la concepción de lo fantástico es el .filósofo
Vladimir oloviov. "En el verdadero &lt;:ampo de lo fantá tico, existe
iempre la posibilidad xterior y formal de una explicación imple
de lo fenómenos, pero aJ mismo tiempo, esta explicación carece
por completo de probabilidad interna". 4
Lo fantástico urge cuando el lector se encuentra en un mundo
claro y ólido, en el cual se iente seguro· de pronto sobreviene un
suceso extraño aterrador, inexplicable; y se experimenta una
ensación de estremecimiento provocada por el conflicto entre lo
real y lo po ible pues es así como al surgir un acontecimiento que
no e puede explicar por las leyes del mundo familiar se Jlega a lo
fantástico. Pero al presentarse dicho acontecinuento el lector debe
elegir una de la do, posible oluciones para obtener una
explicación: o e trata de una ilusión de los entidos y la leye del
mundo siguen siendo lo que , oo; o el uceso se produjo realmente y
se integra a una realidad que e tá regida por la leye que e
de conocen. Lo fantá tico es "la vacilación experimentada por un
·er que no conoce má que la leye naturales, frente a un
acontecimiento aparentemente obrenaturaJ". 5

2. Cla ificación
Lo fantá tico se itúa, iguiendo a Todorm~ eo el "lúnite de do
/ A.A11tología de lo literat11raJantásliet1 e.rpmiok,. Recopilada por José Lms Guamer.
Eunorial Burguera. Barcelona, 1969, p .8.
'Todorov, Tzvetan. Op. Cit. p. 35.

' lhíd., p. 34.

25

�,

.

géneros: lo maravilloso y lo extraño".6
S consideran dentro del género fantástico-maravillo o lo relato
que e presentan como fantá ricos y terminan con la aceptación de
lo sobrenatural. oo los gue más e acercan a lo fantástico puro. AJ
final de dichos relatos no e encuentra ninguna explicación real para
ello ; por lo tanto, es necesario admitir nuevas I yes de la naturaleza
para explicar e te fenómeno, lo que produce un estado de angustia
en el lector. El estado angustioso s forma n el individuo debido a
' una erie de situaciones que e presentan como nebulosa ,
amenazantes, pero sin una ba e concreta".Por el contrario pertenecen al género fantástico-extraño los relatos
que parecen obrenaturales, pero que finalmente reciben una
explicación natural, es decir, la leye de la realidad quedan intactas
y permiten explicar los fenómenos de cr:itos.
Lo extraño sólo cumple una de las condiciones de lo fantástico, la
descripción de cierras reacciones en particular la del miedo; esto tiene
relación olamente con lo entimientos de las personas, pero no se
alude algún acontecimiento material que d a:ffe la razón, por lo que el
miedo no pasa a tran formarse en angustia, ino que queda como tal.

3. Narrativa de terror
Al definir el miedo como "una perturbación ansío a del ánimo por
un riesgo o mal que realmente e anuncia, o que e fija en la
imaginación", 8 e aprecia que "el miedo e demasiado formal,
demasiado serio como género (...) El miedo se deja sentir como
demasiado importante como para permitir que se juegue con él".9 Por
esta razón, y entendiendo qu miedo r terror e presuponen, al hablar
de la literatura fantástica-extraña s debe aclarar qu "el arte fantástico
debe introducir terrores imaginario en el seno del mundo real' .10
6

!bid., p. 33.

, ovoa,JuanCarlos.Afprincipiofae e/11,iedo. Ediciones Roca. México, 1978. p. 94.
8 Jbíd., p. 93.
'1 García Gómez,Juan José. 'La oovela gótica". Cóthedra, Revista de la Famltad tk
Fifosujiay L.etms de k, UA1 IL. FFL, fonterrey, o. 2 enero-marzo, 1975. p. 11.
w Vax, Louis. ArteJ literahm1 fantásticas. Traducida de la segunda edición por Juan
l\ [enno. Eclitorial "C niversitana de Buenos Aires. 2'. edición. Argentina, 197 l. p. 6.

26

El terror es tan prinútivo como el tiempo y el espacio, pasa de
generación en generación y prevalece en 1a interioridad d los
hombres y de las mujeres de hoy; es la primera ensación humana
duradera gue , pre enta cuando lo personaje de determinados
textos se enfrentan a "situacione inexplicable que rompen con u
cotidianeidad recurren a la escala curio idad-duda-rniedo-terror
en el desarrollo de la función argumental". 11

r

La narrativa del terror es una de las ramificacione de la novela
gótica que exige del autor del lector una reglamentación lúdica
que ambo deben eguir para alcanzar el fin propuesto; en e te caso,
la finalidad del autor al escribir u.o relato de terror será lle ar al
lect?r por toda la gama de en, aciones que de emboqu n
precisamente en eso: en terror.
. Para lograr esto, todo escritor debe partir de la intención de lograr
cierto efecto, para lo cual el autor 'inventará lo incidente
combinándolo de la manera que mejor lo ayuden a lograr e1 efect~
preconcebido (...). En la práctica (...) el efecto logrado depende, en
Suma, de epi odios o de atmósferas que e capan originalmente a su
dominio lo cual ólo se impone a posteriori' . 12
Por otra parte, este tipo de obras literarias exige lo que se llama
"e fu
·d ,, u
erzo so teru o , que no e iodispen able en la novela común,
pero gue en la narrativa de terror adquiere una gran importancia.
Al e tudiar la sorpresa como factor literario, o lo argumentos,
se ve cómo la literatura a tran formando lo lectore y en
con. ecuencia, cómo éstos exigen una continua tran formación de

1a Uteratura. Par-a que la otpre a del argumento ea eficaz deb
estar preparada, atenuada.

También es necesario tomar en cuenta el ambiente o atmósE ra
~ue debe er propicio al terr r, a í como 1a enumeración de elemento '
tantá, tico .
Cabe agregar que "lo fantá tico implica una integración del lector
:~ García Gómez,JuanJosé. Op. Cit. p. 6.
:oe, Edgar Afian. Ens,ryo.ry crfliras. Traducción, inuoducción y notas de Julio
Co~tazar. hao.za ¼irorial. /
'!bid., p. 44.

1/

ed. Madrid, 1973. p. 33.

27

�1

con el mundo de lo per onajes; e define por la percepción ambigua
que el propjo lector tiene de los acontecimientos relatados. Hay
que advertir de -inmediato que con ello no tenemo presente tal o
cual lector particular, real, sino una 'función' de lector, implícita al
texto (a í como también está implícita la función del narrador)". 14

II. Un maestro en el género del misterio: Edgar Allan Poe
1. Historias extraordinaria
De los e critores norteamericano del iglo XIX, Edgar AJlan Poe
es uno de lo, más controvertidos. E te escritor po tromántico,
nacido en Baltimore en una familia de comediantes, quedó huérfano
a la edad de tres año , por lo que fue recogido por un rico agricultor
del e tado d ' irginia. Todos esto acontecimientos tuvieron gran
influencia en u vida, tanto personal como de escritor.
u obra, aunque mur vasta,
resume a varios poemas algunos
ensayos de crítica, una novela titulada Aventuras de Artur Gordon
Pytn v la Histo,ias extraordinarias.
- S~ colección de cuento llamada Historias extraordinarias e tá
compue ta por sesenta y iete relatos que en un principio se
agruparon en do volúmenes; el primero de ello se tituló allaciones
de lo grotesco J' ro arabesco (1840) y el egundo arraciones (1845). El
título de Historias extraordinarias le fue dado por Baudelair en la
traducción que hizo al francés de los principale relatos de lo do
olúmenes anteriormente señalado .
Algunos e. tudiosos de Poe han coincidido en dividir sus
narraci nes corta en ocho grupos: cu ntos de terror de lo
sobrenatural, de lo metafísico, analítico , de anticipación y
retro pección, de pai aje, de lo grate co y satíricos. in mbargo, la
mayoría d us crítico coinciden en aceptar una visión más general.
Iarco Cunliffe dice al respecto que u obra de cuentos se divide
en dos clase.: "los d horror y los de raciocinio' .15 En la primera

categoria se encuentran relatos como Elgato negro, L-! caída de la Casa de
Ushe,; Iigeia y otros; en la segunda: El escarabtfio de oro, La carta robada,
etc. Pero hay alguno relato como El doble asesinato de la ralle 1Um-g11e
donde se mezclan la do categotias: lo macabro y Jo metódico.
Lo cuento metódicos dieron lugar a la creación d un nuevo
género: el policial o detective co, que ha tenido gran aceptación en
I mundo entero.
2. Poe y u teoóa del cuento
Poe manífe tó a través d su ensayos , u prefer ncia por el género
cuentí tico, sobre el que de arrolló una teoría muy patticular e
llltere ante: primeramente opina que el cuento breve da oportunidad
al _autor de desarrollar con plenitud su propósito , pues por u
Ollsma cortedad hace que durante la lectura del relato "el alma del
lector esté sometida a la voluntad de aquél". 16

Otro de los asp ctos de su teoría consiste en la afirmación de
que un cuento d, la intención para alcanzar cierto efecto· para
con, eguir eso el autor "inventará lo incidentes, combinándolos de
la manera que mejor la ayuden a lograr el efecto preconcebido" .iil tercer punto &lt;l su doctrina propone la declinación de todo
propó ito estético del cuento, pues opina que "la belleza es territorio
del poema" 18 defendiendo los cuentos efecti. tas gue del itan a los
lectore.

3. Recursos utilizados por Poe en sus cuento
En cuanto a la temática de su. relato , en ello predomina. la idea

&lt;le " .
.
d . .
extravagancia, , eu o c1enc1a, horror y muerte reencarnación
fa n ta.s1a- (...)"- 19 to d o e to umdo
· a la melancolía
,
, protunda
' .
'
qu se
perc'.be en sus cuentos, así como una gran dese peración t¡ue se
refle¡a a través d Jo mi mo y las perver 'ione de la mente anormal·

-- -- - - - -

Todorov, Tzvetan. Op Gt. p. 41.
Cunliffc, Marcus. L, literat11m de hs EsklfÍIJs Uttidos. Traducción de Victori110 Pércz..
(ColecaonDemo l1 'led).EditoaalGuarania. /1 / ed. [éxico,1956. p.64.

"' Poe, Edgar Allan. Op. Cit. p. 33.
'lhídet,1.
"/bidem.
,~ 7.
d 13 ~ardoya, Concha. H i.rtona de la litera/Jfrfl 11ortea111tricrmu. E&lt;limrial Labor. /. /
e · arcelona, 1956. p. 134.

28

29

14

15

�,. I

l(}

ademá de un humori mo gr-ot , co y terrorífico.
Los personaje de Poe son sombríos, aislado de lo. demás por
barreras psíquica,; ofrecen pocos elementos para su caracterización
y no hay otra forma conocerlo ino en el desarrollo de los
acontecimientos. El er humano se convierte en 'un medio que
recibe estímulos y trasmite su conciencia d ellos) aberrante en el
más de lo ca o ''. 20 La mayoría d u héroes o heroínas son de alto
linaje, ari tocráticos, eruditos y cultos, pero todo -o u mayoría-están condenados pues inclusi e los personaje femeninos están
destinados a la locura, a lapo esíón d moníaca ... y aún cuando
algunas de ellas sean hermosas las de cribe como cadáv. res como
eres humano obre los que ' se hubiese ve tia.o polvo de mármol,
lisas, blanca , monumentales, un poco horripilantes' .21 Llega a un
grado de de humanización de lo per onajes que culmirui en una
sexualidad anormal, porque ello, aman, pero su amor no es común,
sino que se itúa en planos de angelismo o satanismo.
Rl ambiente en que se sitúan su relato son lugares extraños,
con decoraciones complicadas y luce débile y e peluznantes
utilizando lo lúgubre de manera continua. Varia de sus narraciones
lrua ubica en lugares habitados por fantasmas, en valles lleno de
sombras, de espíritus } espectros terroríficos.
El ambiente de sus cuentos es 'un mundo en el que oímo la
o curidad, saboreamo la muerte, sentimos lo onidos y colore , vemos
lo invisible, tocamos lo no existente r abrazamos lo incorpóreo". 22
Con frecuencia, Poe fue duramente criticado por la simbología
presentada en u obras, pues él adaptó los símbolos literarios, que
sin duda "son tomados necesariamente del mundo objetivo, o tienen
su simulación en él"P a u acritud mental innata, lo que hizo que

.,, 1f:o.-well, D. E. . La ,w11('/o 11orteo1J1ericana. J1,fo11do ínlekrt11al Traducido por Rafael
!\hreles. .di tonal Pax-México. Pñmera edioón en cspaiiol. léxico, 1976. p. 87.
i , Cunliffe Iatcu . Op. Cit. p. 65.
Z2. Dauwea Za bel, Mortoo. Historia de la literatura 11orteamerica110. Desde los orígenes
ha.rto el día. Jlfs maeslros, tradicio11e.r · probk,no.r. Editonal Lozada. / 1 / ed. Buenos
Aires, 1950. p. 93.
21 faxwell, D. E . . Op. Cit. p. 89.

3ll

(

• f

r

estos e tornaran extremadamente exóticos, pues sus infortunada
circun taocias personale lo hicieron proyectt'lrse dentro de dichos
ímbolos.
orno motivo literarios se d be destacar la belleza, el misterio,
el terror, la fantasía. Hay en el escritor una serie de motivos
recurrentes como son: la catalepsia, lo enterrados en vída, lo
obrenatural, lo oculto, la muerte el vampirismo.
Además de utilizar todo los recur o anteriormente
mencionados, Poe afirma que la t 'cnica para escribir u cuento
era redactando todo en función de la última linea, a la vez que
e forzándose por explorar el subcon ciente de los per onaje que
maneja, utiliza un estilo tan e c-rupulosamente artístico, de un
lenguaje tan refinado, que algunos de su textos son consid rados
"\Terdaderos poemas en prosa" 24 pero empleando siempre un tono
misterioso y morbo o, muy parecido al de los escritores romántico ;
a la vez que un método narrativo que desea impre ionar
emocionalmente al lector, má que narrar una acción.

III. Fantasía y terror en Ligeia
l. Estructura externa
El relato cuestionado se inicia con una cita que el autor refiere «y
allí dentro está la voluntad gue no muere. ¿Quién conoce los
misterio de la voluntad en toda u fuerza? Porque Dios no s ino
una gran voluntad que llena todas la co a con el carácter de us
designios. El hombre no se rinde a los ángeles, ni totalmente a la
muerte, ino por la flaqueza de su débil voluntad . Joseph
Glanville". 25
El texto está e crito en prosa, con la intercalación d un p ema:
"¡ fua! ¡ s noche de fiesta!
Zarcloya, Concha. Op. Cit. p. 134.
Poe, Edga.r Allan. Historia.r extraordiJ1onas. Editorial Burguera. Edición especial.
España, 1973. p.47.
24

..?S

31

�En e to. último años de olado (... )

_)' s11 protago11ista, s11 héroe, el Gmano (. ic) Co11q11istador ( ic)".u.
D . taca la casez &lt;le diálog en el cu nto, pue en él ólo e
aprecian do int rvencion . dialogadas; todo el r to
ba a en la
narración, la cual manifie ta en uo solo bloque, o tiene capí ulo ·
ni indicac1one de blanco~ que indiquen una divi.si ' n de la bra.

2. Estructura interna
Ugeia e un cuento con argumenlo fuera de lo normal, pue to que
crata de un hombre -el narrad r de pmnera per ona- qu recuerda
(aunque duda de , us recuerd s) una ép ca de u vida. Primero evoca
a u primera e, po a llamada Ligeia, el amor tan esp cial que joúeron
uno por el otro, la úbita nfennedad &lt;le u mujer y u lucha contra
la muerte, ant la cual ucumb .
Lu go relata u egundo matrimonio con J,ady Rowena Trcvacion
, u corta vi.da de casado c n ella pues al poc&lt;. tiempo la mu1cr
~mpieza a manifestar una rara" enfermedad: e ombras percibe
suce o extraño , ha ~ta que una noche en que ella stá grave, ·1
·\ e" una ombra t¡ue atravie a la habitación y "p ne" una, gota.
roja en l va o qu o ti n la muj r en us mano ; después &lt;ll'
esto mucre'.
Pero lu o-o e d stncadena una erie de hecho durant la v lación
b
de la "difunta", que por \ aria \·ecc. ,,ud •e a la vida para luego
retornar a u tado de muen ; hasta que al final de la narración
Lad\ Row na e k, anta y al quitar-e la. \'enda mortuoria',
apa;ecen lo ''ojo lle L1geia ' en Yez d lo u ·os: "Abrió lo oio
(... )¿Podría equlY carme? ~ to on los ojos negro , lo magnífico~
Je mt amada' .v
om pod mu. apreciar, el cuento no ofrece un tema mu~
exLravagante, lleno de alu ion de l rrot, de muerte r dt: hecho

010. (. .. )

fantá tlCOS.
on re p cto a 1

per ona1c , é to"

papel protagónico dentro de la narración, predominand I de Ligeia
per onaj que no s conoce por la acción, ino a travé de lo
recuerdo del per onaj ma colino. lla e d crita de manera muy
completa por el narrador tanto ñs1ca como psicológicamente: "El
carácter de mi amada, u xtraordinaria cultura, u ingular y plácida
belleza (... ). u imponente erenidad y anchura (. ..) y luego aquella
cabellera negra como ala de cuervo (...); y los grandes ojos".:'.s
Del
gundo per onaje Lad · Rowena Trevanion nada
conocemos a través de la descripción; tampoco se menciona en lo
escasí irnos diálogos que se presentan en la obra. ólo a oma a travé
de la narración que hace el per onaje masculino.
Otro de los personajes es el hombre que narra la historia; obre él
tampoco ha alusion que permitan conocerlo a que e de conoce
su nombre y lamente , e intuye u forma de er y us sentimientos a
travé de u comportamiento a lo largo de todo el relato.
El cuanto a la topografía, ésta se da en vario plano :
En primer término e tá. el lugar de de el cual el personaje narrador
cuenta u experiencias: es un espacio indefinido, pue to que en
ningún m mento nos permite aber dónde ubicarlo.
n egundo plano e el itio que e pre enta en la primera parte
de u recuerdos: "La conocí (...) en cierta ciudad antigua va ta y
ruinosa ituada a las orilla del Rin".29
Pero dentro de la retro peccióo se da un cambio de lugar lo que
ocurre de pué de la muerte de Ligeia: ''Yo (...) no pude ufrir la
soledad de mi morada en aquella de tartalada y ombría ciudad de
~- orilla del Rin (...). d9uió y re tauré un poco una abadía (...)
situada n una de la parte más primitiva y meno frecuentada
de la hermo a Inglaterra".',(}
La cronografía también e variada:
Primeramente e presenta el tiempo n que el narrador e tá
relatando u hi toria, lo que lógicamente ucede en l momento
pre ente:
o puedo, en verdad, recordar cómo ni cuánd ni siquiera

n tre. y todo ocupan un
;'l!

]J,

/bid., Pássim.

Ih,d. p. 47.
1
"' Jb:w.,p
.56.

:!&lt;,

!bid., pp. 5 55.

r: lbíd., p. 64

32

33

�1Ú

con precisión, dónde, por primera ve:t conocí a Lady Lig ia";31 este
tiempo actual e Logra captar fácilmente a travé _del primer verbo
de la narración, pero luego se aprecia que, casi a continuación el
narrador u, a el verbo en tro tiempo, lo que indica un cambio
temporal, pue por medio del vocablo "conocí" el narrador no ubica
en un plano totalmente distinto, ya que él rrúsmo dice que: 'desde
entonces han transcurrido Largos año y mi memoria e ba debilitado
a causa d los mucho ufrimientos' :12 Estos cambios de tiempo,
realizado a tra: és del u o de los verbos, continúan manifestándose
en codo el relato lo que hace que el lector viva intensos salto del
presente al pa ado vice ersa. 'He hablado antes de la cultura de
Ligeia: era inmensa, algo que nunca había vi to ante en una mujer'&gt;.33
Dentro de las rerrospeccione narrativas ob ervamo un tiempo más
definido en la segunda parte de la hi tocia, cuando comi nzan a
desencadenarse lo acontecimiento que no tienen explicación normal
dentro de la obra: "Hacia fines del segundo me del matrimonio, Lady
Rowena (...). na noche hacia lo últimos del m de eptiembre (...).
La tercera noche iguiente (.. .)". 34 Sin &lt;luda, llama la atención que el
único tiempo plenamente objetivo e manifieste en la parte del relato
l¡ue está escrita con base en la objetividad
En Ligeia hay moti os literarios muy claram nte delimitable
como son, entre otros: e1 amor, pero un amor un tanto " anormal"·.
"Fácilmente comprendía que en un pecho como el uy 1 amor no
podía reinar con pasión ordinaria". 35 Otro de lo motivos que ,e
aprecian es el del ab urdo: " urgen en mí, como un recuerdo 9ue
nunca conocí (...) '. 36 También se aprecia como motivo literario la
fantasía, a la cual hasta el propio narrador hace alusión: "Quizá
debido a mí acalorada fantasía".r

lbíd., p. 47.
Ibídem.
33 lbíd., p. 52.
3-1 Ibíd., Pássi111.
3' /bid., p. 33.
l6 lbíd., p. 48.
~ Ibíd., p. 50.
31

.ii

\ufll ,

H

/«r&lt;

En cuanto a lo motivos dominantes del cuento, uno de ello e
claramente perceptible: el que e refiere a lo ojos de Ligeia, relacionados
con el color negro, lo que llegan a convertirse n elemento ob esionante:
"¡Aquello ojo ! ¡Podria ser que en aquellos ojos de mi amada (...). 1
tono de sus pupilas era de la más profunda negrura(. ..). ¡La expresión
de lo ojos de Ligeia (...)".38 El otro se refiere a la obsesión necrofilica
manifestada a través de todo el cuento.
Es conveniente mencionar el papel tan importante que juega el
narrador en la obra, ya que contribuye al logro del objetivo del
cuento: el texto comienza con una primera persona claramente
delineada. Este e tilo narrativo e sostiene a lo largo de toda la
obra: ' o puedo ocultar lo que noté (...) Miré con ojos inquieto
(--:) De pué mi ojos se po a.ron (...) o temblé ni me moví (...)
gnte con todas mis fuerza (. ..)".39
Desde el punto de vi ta del narrador, éste a ume una actitud
deficiente, pues continuamente está poniendo en duda la veracidad de
su afirmacione : "Creo que la conocí por primera vez (. ..). Podría ser
9u~ en aquello ojo. de mi amada (...). ~ aunque también pude haber
sonado lo que v,i (.. .). eria ya la media noche, o tal vez má, temprano
0 mfu tarde". 40 E te es un recur o que p rmite al lector la duda continua
de lo que está leyendo, por lo que atrae má u atención ·obre la obra.
Como recur o del lenguaje J autor emplea además de los
cambio del verbos mencionados con anterioridad una erie de
comparacione un tanto mágicas y llamativas: "Era igual que el
re plandor d un sueño de opio (...); aquella cabellera negra como
ala de cuervo (... ). Defüantes yj iones (... ) revolot aban, como
ombras, ante rni". 41 A imismo utiliza también abundantes
adjetiv~~ione , en forma ya imple ya compu ta: "plácida Ligeia
(...), ~álida mano (...), cerúlea blancura (. ..). Cabellera n gra (...)
reluc1ent , abundante, uaturalm nte rizada (...). quellas pupjja
e pl ndoro as, grandes, divinas (.. .)". 42 Hasta llegar a convertirse
lbíd., PtÍ.Is-iw.
Tbíd., Páss-im.
~ lbíd., Páss1111.
H Tbíd., Pás11111.
~2 lb-id., Pás.rim.
38

'9

34

r ,u.,.º

35

�L.

1/

en una erie de beromosísimas aposiciones: ' (... ) hacia Ligeia, 1a
amada la augusta, La hermosa, la sepultada' .43
Otros recursos utilizado por el autor en el desarrollo del presente
relato son: El con tante usd de intenextos, claramente dirigido, al
lector con el propósito de introducirlo en un mundo 9ue no es suyo
pero que e lo debe de apropiar para sentir al personaje, al narrador
y, finalmente, al autor. Tal es el ca o del epígrafe que atribuye al
e critor, filó ofi y clérigo inglés Jo eph Glanvill. Pero el mismo
Poe aclara luego que dicho epígrafe es de su creación.
Tras una basta amplitud de sonido, ocultaremos nue tra
ignorancia de muchas cosa del e píritu.
"éQuién conoce los misterios de la voluntad en toda su fuerza?
«El hombre no e rinde a los ángeles, ni totalmente a la muerte,
sino por la flaqueza de su débil volumad". 44
La descripción de lugares y de personajes e un elemento muy
importante en esta narración, puesto que por meclio de ella el autor
e adentra en el ambiente del texto narrativo: :Aquella destartalada
y sombría ciudad de las orilla del Rio (...). La lóbrega y desolada
grandeza del edificio, eJ aspecto casi salvaje de aquella propiedad
(...). La habitación situada en una elevada torre de la encastillada
abadía (...) era pentagonal (...) de forma que cuando los rayo del
ol o de la luna la atravesaban, caían con siniestro fulgor sobre lo
objeto del interior (...). En cada uno de los ángulos de la estancia
e alzaba un gigantesco arcófago". 45
Pero todo los recursos anteriormente mencionados tienen u
objetivo en función de la última parte del relato, sin la cual no tendría
razón de ser la complejidad de argumentos utilizados por el autor,
pues su impacto es total: "-¡Aquí e tán, por fin! -grité con todas
mis fuerzas-. ¿Aca o podía yo engañarme? ¿Podría equivocarme?
Ésto on los ojo negros. Los magníficos ojo de mi amor perdido,
de mi amada. ¡T ,as ojo de Lady Lgcia!". 46

EJ aspecto "terror" e maneja n relación a la acción del relato. El
te ·to comienza con una supuesta cita de Jos ph Glanville, lo cual
es un hecho normal pero a medida que transcurre 1a lectura de la
misma, provoca ci rta curiosidad en el lector: "Y allí dentro e tá 1a
voluntad que no muere. ¿Quién conoce lo misterios de la voluntad
en toda su fuerza? Porque Dios no es sino una gran voluntad que
IJena toda· las cosas con el carácter de u designios. El hombre no
e rinde a los ángeles, ni totalmente a Ja muerte, sino por la flaqueza
de u débil voluntad". 4~ Esta curiosidad se mantiene estacionaria, y
hasta puede decirse que disminuye en buena parte de la narración.
es sino hasta mucho más adelante cuando la curio idad se
transforma en duda, que aparece cuando el personaje masculino evoca
sus conversaciones con Ligeia: "Mi cerebro giraba cuando yo escuchaba,
lleno de asombro, aquella melodía más que mortal y unas aspiraciones
Y afirmaciones que Ja mortalidad jamás había conocido' .18 Pero esta
duela es más bien de carácter fiJosófico, una disertación manejada con
gran elocuencia por parte del autor, quien en un momento dado pone
en boca de JJgeia la mayor duda de 1a humanidad: ¿es posible vencer a
!a muerte? En todo este apartado la intensidad dramática se presenta a
tln nivel mu}' bajo, por lo que se puede catalogar como casi nula.
Es durante la evocación d su se6rundo matrimonio por parre del
personaje masculino, cuando empiezan fas primera manifestaciones
de una narración de misterio, pues al referir, e a Lady Rowena:
"llilblaba de ruidos y de movimientos dentro y fuera de la habitación
} de la t rre",4 9 por lo que J miedo comienza a revelarse de forma
sistemática a tra é de accione inexplicable , U gando un momento
que ocurren hechos maravillo os: "Llaman mi atención do,
circunstancias verdaderamente alarmante . Acababa de notar que
a~gún obj to palpable aunque invisible, había rozado mi cuerpo; y
vi extenderse sobre la dorada alfombra (...) una sombra'',51) lo cual

e?

1/Jíd., p. 47.

!bid., p. 53.
'' lbíd., p. 59.
:iO !bid., p. 60.
48

36

e '

3. Tratamiento del terror

I" T

lbíd., p. 58.
-1-1 lbíd., Pá.rsim.
45 lbíd. Pássim.
46 /híd., p. 64.
43

,

37

�1

0

es inexplicable desde el punto de vista racional.
El pa o del miedo al terror se apr cía perfectamente en el
momento n que él está velando el cadáver d u segunda e po a:
" ería va la medianoche (...) cuando un sollozo, uavc, quedo, pero
muy claro, me sobrecogió (...) ·sentí que procedía del lecho (... )
·· » .Sl f".Sto
'
mortuorio. Presté más atención presa de1terror upcrst1c1oso
constituye el primer anticlímax d la narración.
Enseguida
pre enta otro elemento fantástico-maravilloso, al
de cubrir c¡ue "cierto matiz de coloración muy débil y ca i
imperceptible e había extendido obre las mejillas y enillas de los
párpados de mi mujer", 52 r forzado por una expresión en la que e
manifi sta un terror cada vez má intenso: " tacado por un
inexplicable panto para el que no ex.i ten palabras que puedan
describirlo, sentí que mi corazón dejaba de latir, y que mis miembros
acababan de tensar e paralizándo e totalmente". 51
A partir de este momento, empiezan a mezclarse los elementos
fantástico con el terror. Todo esto ucede en la narración de las
continua muerte y resurrecciones de Lady Rowena, l que es
totalmente inexplicable e increíble. l narrador lo dice con una
palabra muy simples: '¿Para qué de cribir (...) los indecibles
horrore. de a 1uella noche? (...). Hasta muy cerca del amanecer,
hubo de r petirse constantemente aquel horrendo drama de
reviv:ificación"~ 54 para dar un final e ·trcmcccdor al cuento, un clima."
total, cuando dice: ' -sto on los ojos negros, los magníficos ojos

...
Jntensidad dram ática

Obra fisica

lbíd., p. 61.
lb,d., pp. 61 -62.
' 1 lb1d., p. 62.
1 Ihíd., p. 63.

'1
,2

I

IIJ,O,

{

(

(

,..,

de mi amor perdido, de mi amada. ¡Los ojos de Lady Ligeia!".55
Con ba e en el estudio del relato detectamos que, i bien la gráfica
del tratamient ideal de la intensidad dramática es la anterior.
La gráfica de intensidad dramática obre el tratamiento del terror
en Ligeia es Ja iguient :

Intensidad dramática

Obra fisica

Conclusiones:
Cuando un lector toma en ·us manos una obra literaria fantá rica
presupone en ella dos elementos: lo ab urdo y lo contradictorio.
D entro de los límit de la literatura fantá rica se encuentran lo
extraño y lo maravillo o.

El género fantá rico es ricamente ariado; en él se ubica la
narrativa de terror, la cual ha sido explotada por diferentes autore
en todas la épocas y lo más diversos lugares. no de los grandes
maestros del género de misterio es l norteamericano Edgar A11an
Poe, quien en su, Historias extraordi11arias pre enta vario cuento
que e consideran obras maestra de t rror y de misterio.
_ A través d us nsayos y crítica Poe dio Ja premisa de lo que
el consideraba guc debe er un buen cuento de terror destacando
la imp rtancia que tienen el ambiente, los per onaje, , el lenguaje,
para lograr el efecto deseado y recorrer con éxito la e cala curiosidadduda-rniedo-terror.

---

»

38

., '

lbíd. , p. 64.

39

�I

•

El relato Ligeia de Poe, se ubica d ntro del género fantásticomaravilloso, pues los acontecimiento que en él se narran son
inexplicable desde el punt de YÍ ta de la realidad cotidiana y no
tienen justificación alguna.
__
En el análi 1 del cuento cuestionado, apreciamos que Poe utiliza,
a lo largo de toda su narración varios recurso -tanto de lenguaje
como semántico - que le permiten lograr un gran efectivi mo en el
lector. Destaca sobre todo su estilo de prosa, pue emplea un lenguaje
lír.ico que adorna el horror del cuento, lo que hace que triunfe la
belleza sobre el mal.
!aneja con gran d treza sus personajes, las situaciones, pero
sobre todo eJ ambiente, pues , te es elemento básico para la
compenetración del lector con la obra, al ir inttoducién&lt;lolo poc a
poco, en el mundo que él creó para el desarrollo d su historia.
special atención merece el tratamiento que el autor hac del
tiempo. En T.igeia e te recur o , e emplea con gran sobriedad a travé
del uso de lo erbos.
Al realizar un estudio sobre el tratamiento del terror dentro de
una obra narrativa, s necesario situarla en la escala curiosidadduda-miedo-terror, así como mantener al lector en un ascendente
estado de ten ión para culminar en el máximo grado d intensidad
dramática de la obra que se pretenda explorar.
AJ analizar el tratamiento del terror en la narración anteriormente
citada, encontramo. que ésta n u inicio, induce al lector a sentir
cierta curio idad obre el tema, pero dicha curiosidad no va ea
aumento, ino que en un momento dado se estanca y decae. De pué
llega un momento en que el lector manifiesta ci rtas dudas por el
planteamiento filosófico gue e hac n us per onaje o que se
pres man por meclio de interte, to · dichas duda se manifie tan
tanto en lo pcr ·om1jes corno en el lector.
mediación del cuento se pre entan ci rto, acto, que pmvocao
el urgimiento del elemento 'miedo , el cual e va tratando
gradualmente ha ta qu , casi para terminar el relato, e e tniedo se
trasforma en terror. Para llegar a la culminación de la cala
mencionada, el autor utilizó lo elementos apropiados· ntre lo

40

más destacados se encuentran: ambiente lóbrego y sombrío,
personajes adecuados al relato elementos fantásticos, el lenguaje
empleado en el texto.
La narrativa del terror exige como requisito el esfuerzo sostenido
a lo largo de toda la obra. Intento fallido en las primeras páginas del
relato, pues no se mantiene el ascenso de intensidad dramática. Pero
en la eguada mitad del cuento, sí se cumple esta premisa del
esfuerzo sostenido, ya que los últimos do a pectas -miedo y terrorson manejados de forma magistral.
Esta misma temática la retoma Poe en varia de sus narraciones
con algunas variantes. Así, en lo textos titulado Morelia Berenice,'
E/eonora, también predomina la obsesión necrofílica. En todos esto
cuento Poe utiliza la mi ma técnica: los sitúa dentro del ámbito de
lo fantástico, emplea descripciones lúgubres, personajes
deshumanizados, un extraño vampirismo, el terror de crito en forma
poética, muy poca realidad objetiva, una gran magia en la expresión.
Todos estos elementos hacen que Poe sea considerado una gran
figura de la literatura no sólo norteamericana, sino universal
A do siglos de su nacimiento, Poe igue despertando nuestra
curio idad de lectores, nuestra avidez por descubrir en sus cuentos
el misterio de la belleza de lo indescifrable, la calidez en la aparente
frialdad con que maneja us textos. u
arradones extraordinarias
no conmueven por el ufrimiento que manifiestan, porque no
compenetramos con el espíritu del autor: e píritu de trabajo arduo,
de lucha con tante por mostrar us idea en torno a la fantasía y al
terror. I...igeia es una clara mue tta de su maestría.

41

�/ I J/1 !

;, 1

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\

43

�EN TORNO A LA POESÍA EN DON
Q UIJOTE DE LA MANCHA. 11- 1615

Lino García'

Es

d Miguel de Cervante aaveclra
in primero separar los dos concepto - ervantes/Poe ía; ya que el
uno e tan misterioso como el primero. Podemos decir también qu
el autor se formaba de su arte de poetizar, el hombre &amp;ente al mi cerio
de la poesía; de la vida misma, la ilu ión y tal vez el fanta ma que
po eía el verso cervantino. Bien e sabido que ervante oñaba
ser el gran poeta al modo de Lopc &lt;le Vega, de Góngora, y de
Quevedo, lo tres contemporáneos del Príncipe de los Ingenios. El
destino, quien dirige nue tras pasos temporale , decretó que aunque
Cenrantes no fuese el gran poeta en u ver os, lo ería en su obra
magistral ''Don Quijote de la Mancha", pue la novela e en sí un
e tudio verdadero en la ilusión que nos entretiene la lectura del
manchego Hidalgo. Fuese como fuese, ligue! de Cervanr
aavedra
fue autor de unos de lo más bello -versos dentro de su obra
prominente, dentro de su novela de caballería; \ er, o &lt;-Jue en este
estudio s analizarán.
\LGo DIFÍOL HABLAR DE LA PO · ÍJ\

El soneto iguiente tiene como tema el amor o la queja amorosa
1

-- --- - - - ruversidad de Te1as-Pan Amencan, en Ec.linburg.

.¡_5

�l

del amante, en este caso el caballero del bosque. Encontramos
antítesis en la tercera estrofa "blanda cera/ diamante duro". Y en la
última estrofa el amante declara u amor eterno. La rima e : a, b, b,
a, ; a. b, b, a, ; e, d, , · e, e, d.
Dadn,e, set7ora, l(tJ tér111i110 que siga,
ro11.fom1e r1 v11estra volrmtad cortado,
q"e será de la 111ía así estimttdo,
que por101J1rís un pnnlo de él desdiga.

Si g11Jláis q11e callando n,i fatiga
111uera, ro11tudn1eya por acabado;
si qneréis que os la c1111t1te en des11sado
111odo, haré qlfe el mismo 11111or la diga.
A pmeba de ro11tra1ios esloy hecho,
de blanda rem_)' de diamante duro,
_y a las l9•es de runor el fllt11fl qJllSto.

Blat1do C/l(JI es ofimte, efre-zro el perho:
C11taUad o il1,prit11id lo q11e os dé g11sto,
q11e de g1tardtzrla eterna111enltlj11ro. 2

Esta e una glosa que don Lorenzo hijo de don Diego de
fuanda, lee de sus propio para impresionar a don Quijot de u
d streza en e! arte de poetizar. Jlacc juego con los tiempos, y se
refier a (¡ue todo puede ser, fue, y será, I termina pregw:itándose r
elaborando en el temor de lo que será. e refiere a la "fortuna''
como ente personificado, y e dirige a ella, ya que expte a tales
sentimiento como: " iglos ha ya que m ves, / fortuna puesto a tus
pies / vuél eme a ser venturoso,/ que erá mi er dichoso /s1 mi
"fue' toma e a es". Lamento el pasar del tiempo, que pasando, no
hay nada que lo detenga, indicando que "corre el tiempo.. '. Los
1 i\figuel

de Cervantes, D011Q11f¡otede !tJ,,Ianrho, Edición Alfaguara, RAE, 2005.

/il (. , ,

versos son de una glosa con ocho sílabas, , alternan las estrofas en
cuatro versos y diez ver os.
¡ i ,ne 'J11e" tomase a •~s•~
sin esperar más "será",
o viniese el tiempoya
de lo q11e será desp11és ... !

AJfin, como todo pasa, bien q11e v,e dio
Jortl(na, 1(11 tie111po 110 escasa,
y nunca me le J1olvió,
ni ab1111dtz11te ni por tasa.
Siglos haya q11e 711e 11es,
fart11na, p11esto a t11s pies:
vuélve11Je a ser venturoso,
q11e será mi ser dichoso
si 11ti _'/J1e'1 tornase a "es'1
o q,tiero otro gus/&lt;1 o gloria,
otra pa/1110 o vet1ci1nie11to,
otro tril{fifo otra vidoria,
sino el volver al contmto
q11e espesar e11 mi 11mnoriu.

Si !tí me v11elves a allá,
fort11na, tMJJplado está
todo el 1igor de miJ11ego,
y IJJÓS si este bim es l11ego,
sin esperar 111ás será.
Cosas imposibles pido,
p11es 11ol11er el /Í{'fJl_PO a ser

desp11és q11e 11110 vez ha sido,
110 hqy m la fierra poder
q"e a tanto se hq)'a extendido.
Con-e el liettpo, 1111elvaJ' va

p.635.

46

47

�1/

n:

I

,

ligero,y no wlnrá,
J' e,raría el q11e pidiese,
o el q1te el tiempoya se fuese
o ,,i,liese el lien;po_ya.

v¡,,¡,. 1!11 perpleja iida,
ya esperando, ya tmliendo,
es 11111erte nJt!)' ronocida.
y es mucho mqor 11Jt1rie11do
b11srar al dolor salida.
A 111í meJ11era interés
acabar, 111ris no lo es,
p11es, ron discurso 1mjor,
me da la vitki el /ef/Jor
de lo q11e será desp11és. 3

• I on to iguieote e típico de la época, con us catorce versos,
y once silaba. . "Amor' se r fiere a cupido y 'Chipr " a la i la
consagrada a su madre, la dio a nu ". Elogia al amor que puede,
porque e. el amor que facilita la entrada, siendo tan poderoso en í.
Al fin e tan grande el amor de ello que pide la muerte, un sepulcro,
)' sólo queda una m moria. La rima e de: a, b, b, a ; a, b b, a ;c, d,
e,; c, d e,
El 111111v ro11;pe la doncella bem10sa
q11e de Pim1t10 abrió elgallardo pecho;
parte el. lflJOr de Cbiprr )' ,,a dmcho
a ,,er la qHiehra es/n!chfly prodigiosa.
Habla el silencio allí. porq11e tm osa
la 1·oz entrar por ta11 estrerho estrecho;
las lla111as si, q11e t1n1or suele de hecho
facílitar la 111t1s dificil cosa.

l _,,

Salió el deseo de con,pás,y elpaso
de la impmdente virgen solicita
por su g11s-to s11 muerte. Ved qué histona:
q11e a entrafJJbos en 1111 punto, ¡oh extraño caso!
los mata, los encr,brey res11cita
11na espada, 11t1 sep11lcro, 1111a memoria. 4

La copla siguiente es de verso que alternan con ocho sílabas, y
la primera e trofa tiene solamente tre ver o , siguiendo una de
iete ver os, y la última cuenta con diez ver o . Quien habla primero
es el dios Cupido, alabándo e de lo poderoso que es. De pués habla
el interé , indicando lo podero o gue es ya que todo mundo obra
por él. ale después la poe ía, ya que lo amante utilizan la poesía
en u amore . Al fin sale la liberalidad, alabando el dar, ya que al
hacer esto demue tro u amor.
C,tpido
Yo Sf!Y el dios poderoso
e11 el airey en la tierra
y en el ancho mar 1111doso
)' en Ct1at1to el abis1110 encierra
en s11 báratro espantoso.
unca conod q11é es miedo;
todo CJ(anto qrliero p11edo
a11t1q11e q11iera lo imposible
y e,1 todo lo que posihle
1J1ando, q11ito, po11goy vedo.

El Interés
5~ q11ien p11ede IJJÓS q11e Amor,
y es A11Jor el q11e 111e guía;
Sf!Y tk la estirpe m'!}or
que el cielo en la tierra cria
más conociday 111ayor.

Jb!d pp. 685-686.

48

&lt;,

49

�1 ,

i

S'!Y el foterés, en quien

pocos snele11 obrar bien,
y obrar sin mí es gnm milagro;
J' cual Si!)' te n1e ronsagro,
por siemprejamás, amén.
La Poesía
En d"lrísi1JJos conceptos,
la duldsi!lla Poesía,
altos, gravesy discretos,
setlora, el alma te envía
em111elta en/7-e n1il sonetos.
si acaso 110 te iJJJ_porhma
mi po,jia, t11.fortuna,
de otras muchas envidiada,
se-rá por tJJÍ levantada
sobre el cerco de la hma.
La Liberalidad
Llaman Liberalidad
al dar q11e el e:x:tremo hrtye
de la prodigalidad
y del contrario, q11e arg11 e
libia_y jlrja 110/1111tad.
l\1asyo, por le engrandecer.
de hf!Y más prodiga he de ser:
q11e a11nq11e es vírio, es 1icio honrado
y de pecho enamorado,
que en el dar se echa de ve,: 5

acrificio en prueba de su amor hacia ella .
la epuJtura Durandarte in u corazón.

pp. 703-704.

Dentro del teatro iniciado por los duques aparece la figura de
.Merlín, llamado l Encantador per onaje legendario de las novela
de caballerías del ciclo bretón. e pre enta allí, llamándo e hijo del
cliablo; pero se excu a diciendo que realment s bueno tierno
amable y no como lo pintan. Pretende dar el remedio para
de encantar a la bella Dulcinea del Toboso, dando así la penitencia
que debe de hacer ancho para el de encantamiento de Dulcinea,
dándose tres mil tresciento azotes en arnba po adera . "Ciencia
zoroá trica " e refiere a al reformador de la religión de persa y de
u filo offa mística. Lo ver o on de onc ílaba m nma.
Yo sqy lvierlí11 aq11el q11e las historias
dicen que t11ve por 111i padnt al diablo
mentira autorizada de los tie111pos,
príncipe de la 111ágicay lll0narca
.J' archivo de la ciencia zoroástrica,
émfl.lo a las edades a los siglos
q11e solapar pntenden las hazr,ña
de los anda11tes bravos caballeros,
a q11ie11yo t111ie ¡ tengo gra11 canño.
Y p"esto q11e es de los enca11tadores,
de los magos o lllágicos ronli11110

6

50

veía en

"!Oh m mi pri1110 1\tlontesi11os!
Lo postrero que os rogaba,
que Citandoyo fuere m11erto
y mi ánima ª"ancada,
que llevéis ,ni corazón
adonde Belmna estaba,
sacándomela delpecho,
ya con p111ial, ya con daga". 6

El caballero Durandarte quien está epultado en la Cueva de
fontesino , habla dirigiéndose al anciano Montesinos, exclamando
que su corazón muerto e lo llevase a su reina y amada B lerma,
pues a ella le pertenece. Era costumbre de los cabalier s enamorado
entregarse por completo a sus damas, ofreciendo todo tipo de
5

en verdad

p. 726.

51

�lfm.

1• .

I

1

~,

d11ra lo condicióJ1, ásperoy fuerte,
la nlÍa eJ tierno, blanday a1110,wa,
)' amiga de hacer bie11 a lodos genteJ.
B,1 laJ cavernaJ lóbregas de Dite,

donde estaba 111i ahna entretenido
en Jimnar ciertos rombos)' caracteres,
llegó la voz doliente de la bella
y .fin par Dtt/rinea del Toboso.
Sr¡pe s11 e11ca11lan1ient{) y s11 desgracia,
y s11 transfom1adó11 de gentil datna
en rtistita aldeana; condoli111e,
)' encerrando ,ni espíritu en el hueco
de esta espantosaJ•ftera 11otot11ía,
desp11é.r de haber re1JJ1elto cim 111il lt'bros
de esta ciencia ende111omaday torpe,
ve11go a dar el ret11edio que convime
a /amat7o, dolo,~ a 11Jal tamaiio.

r, (

de s11 desgracia han sido los autores,

y a esto es mi venida , ,nis señores.

La dama Altisidora e enamora. de don Quijote d la :rvfancha y le
hace el poema siguiente. Es un romance de cuatro ersos cada estrofa,
de los cuales t:ienediez y nueve , y cada verso goza de ocho sílabas. En
el primer verso de la primera estrofa,Altisidora se refiere con : 'tú" al
mismo don Quijote, pu~ le llama 'caballero el má valiente/ que ha
producido fa ancha"; mientras que ella misma. se refiere como : " ... una
triste doncella ... ". ómo pucliese Altisidora cambiar su destino por el
de Dulcinea, a quien don Quijote ha entregado u corazón. igue,
entonce , Alti idora a describirse a sí mi ma con la e peranza de que el
caballero andante le escuche le brinde amor.
Romance de Altisidora
¡Oh tri, que eJlás en ftl lecho,
et1tre sábanas de holanda,
drmmimdo a piema fefldído
de la noche a la 111a,ia11ti.

¡Oh f¡j glmi-0.1 honor de cuantos vistm
las tJÍnicas de acero)' de diamante,
l11zy farol . senderv , norte)' guía
de t1q11e/llJs q11e, defando el torpe s11e1io
y las ociosas pl11111as, se acw,odan
a 11.rar el tjército intolerable
de las snngne11t'as_y pesadas amias!
A li digo, ¡oh 11aró11 como 1e debe
p01ja,nás alobado!, a ti valiente
ju11/a1m:11tey discreto don Qt1j¡ote1
de /p 1'1a11cha esplendor, de Espa,ia estrella,
que pam recobrar SIi estado p,i,no
la sin par Dulci11ea del toboso
e.r 111e11ester q11e Sancho !11 ese11dero
se di tre,cmil azotesy tmcientos
et1 a111btJJ Sl(S valientes posaderas,
al aire desct1biertns , de modo,
q11e /e est11ezan, /e tJ/lldlf/lell J' le mfade11.
l' en esto se reS11el11en todos c11anto.r

Caballero el 11,ás valiente
qtte ha prod11cido la Mancha
n,ás honestoy ,nás bendito
qmf el oro fino de Arabia!

Oye a 11110 triste doncella
bien creciday mal lograda,
q11e en la l-11z de tia dos soles
.re siente abrazar el alf!Ja.

Trí b11scas tus avent11ras
J' C!Jenas desdichas hallas,
das lasJetidt11J' niegas

el remedio de sanarlas.
pp. 823-824.

52

7

53

�I

Dime, t10/eroso joren,
q11e Dios prospere t11s a11sios.
si te criaste en lo Ubio
o e11 los 111onto17as de Jaca,
si sierpes te dieron leche,
si o dicho J11ero11 tus amas
la aspl'litZfl de las se/ros
, el ho"or de las ,no11tmias.
•\Jtf)' bien puede D11lci11eo,
doncella rollizaJ' sana,
pre.darse de q11e ha rendido

o 11110 tigre;'fiera brava.
Por es/o seráJa111osa
desde Henares o.faraq111,
desdt el Ttyo a Ala11za11ares.
desde Pw,erga has/a Ar/onza.

Troi-ára111eJ'O po,- ella
diem e11t1111a 11110 S"!JO
de ltu 111ás gqyados fllÍas,
q11e de oro le adaman frmyas.

¡Oh, r¡mé11 se 11iem en t11s hra;;;ps
o, SÍ 110, JllllfO (I h, Cal/la,
rascándose la raheZfl

y 111atá11dose k1 caspa!
.\ lucho pidoy no Sf!J' digna
de q1erred /f/11 mi&lt;1!tult1:
los pies q11isiera traerle,
que a uno ÍJ1111Jilde esto le basta.

¡Oh , qui de rosas k diera,
qm· de esrorpi11e.r tb plata,
q1té dt c{/lzas de do111t1sco.
q11é de lm-remelos de f-lola11do!

l ,,

TJJ

¡Q11éfi11ísiv1as perlas,
rada mol co1110 1111t1 agalla,
q11e a no tener compa,ieras
&lt;las solas&gt; J11era11 llamados!

o 111ires de /11 Tarprya
,:ste i11ce11dio q1te 111e abraza
1 erón 111a11chego del ,mmdo,
11i Je avives ro11 /11 satia.
üia S'!'J, /111/rela tierna;
,m edad de q11ince no pasa:
mtorce tetJgo y tres ,,,eses,
le_¡11ro en Dios y e11 111i ánimo.

No S(!)' r1:11ca1 ni sq;• 'OJº•
11i le11go 11ado de ma11m.;
ros cabellos, como lirios,
qne, e11 pie, pfJr el s11clo ª"aslmn;
y 011nq11e es mi boro ag,11ileña
)' k1 11an'z algo chola,
ser n1is dientes de !oporios
1111 belleza al rielo ensalza.
.\11 vo:ziya ves, si n,e umrhas,
q11e a la qm es más d11/ce i¡¡1ok1,
_1 soy de disposición
algo mmo.r q11e "'ediana.

E.rtos_y olms gracias ,mas
so11 despojos de lt1 a!Jal,a,
de esta casr, Sf?Y doncella
J' Ailisidora U1e llo111a11. 8

En los erso iguiente el m.Ln.10 don Quijote expr a u.
'entim.iento por medio de la , iguientes forma poética . Hace una
pp. 884-886.

54

�11.

·, ¡,

L r,

j

comparación entre las doncellas que aspiran a ser casadas, y de lo
caballero andantes, dándono una lección de amor, y de que aunque
los caballeros u hombres en general gozan con las mujeres de libre
rumbo, al fin llegan a casarse con la honestas. Son unos versos
clidácticos con el propó ito de enseñarnos una lección en el e coger
del amor verdadero y fiel. Termina con la afirmación de que u
Dulcinea del Toboso está bien esculpida en su alma para er borrada.
La estructura e de cuatro verso , con ocho sílabas cada verso sin
ninguna aparente rima.

1/i: &lt;

las it11ágenes 110 dtJa
bien i11,presas en el alma.
Pinhtra sobre pintura
ni se muestra ni señala,
y do hl.!J primera belleza,
la segunda no hace baza.

Dulcinea del Toboso
del alma en la tabla rasa
tengo pintada de modo
q11e es íviposible horrar/a

Suelen las.fuerz.as de 0111or
sacar de q11icio a las al111as,
tomando por i11slmn1e11to
la ociosidod duCt1idada.
Suele el cocer_&gt;, el labrar
)' el estor sientpre oc11padt1
ser antídoto al 1et1eno
de las a111orosas ansias.

JT[Í) ( ,

La ji1weza en los amantes
es la parte más preciada,
por q111'en hace amor lllilagros
y " s-í 111is1110 los leva11ta. 9

1

Las doncellas recogidas
que aspiran a ser casadas,
la bo11estidod es la dote
J' voz de SlfS alabanzas.

in embargo ya pesar de las in istencias de Altisidora expresándole
amor a don Quijote, y del rechazo de ella por él a causa de su lealtad

ª

u dama Dulcinea del Toboso, la determinada
u in istencía m &lt;liante lo siguiente verso .
Canción Dokrosa de Altisidora

ús andantes caballeros
J' los q1fe 1:11 la corte andan
re-qttiébran.re con las libres.
con las honestas se casan.

Escucha, //la/ caballero,
detén un poco /a.r riendas,
no f atíg11es las ijadas
de /11 mal regida bestia.

Hqy tlfnores tk levante,
q11e entre huéspedes se tratan,
que llega.11 presto al p011ienle,
porq11e en elpartir.re acaban.

.Mira, falso, q11e 110 ht!Jes
de alg1111a serpiente fiera,
sino de una corderilla
que estás fllt!J lqos de ov9a.

El amor recién venido,
que h'!] lkgóy se va //J(Jlia11a,
9

56

pp. 884-886.
5,

ti idora sigue en

�JI l'l, .tn//J.í J..,t,

J

T,í has burlado, mons/r110 horrendo,
la más hermosa doncella
que Diana vio en sus montes,
qm Venus 1t1iró e11 sus selvas.

menos tus pasatiempos,
en olvidos IIISJim1ezas.

e11

Cmel T/ireno, J11gifit'() Eneas,
Ba,Tabás te aco11,patie, allá te ave11gas.

Cruel Vire110, fugitivo Emas,
Barrabás te acompmle, allá te avengas.

Sean temido porfalso
desde Setil/a a Marrhe11a,
desde Granada hasta Loja,
de Londres a Inglaterra.

Tú llevas, ¡llevar impío!,
en las garras de t11s cerras
las enlraiias de 11na h11milde,
COf/JO enamorada tierna.

SiJitglares al reinado,
los cientos o la primero,
los reyes hl!Jan de li,
ases ni sietes 110 veas.

Uet1aste tres tocadores
y 11nas ligas de rmos piernas
que al mármolparo se igJ1alan
en lisas, blancay negras.

Si te corta-res los callos,
sangre las heridas t1ierta11,
y qtlédenle los raigones
si le sacaras las mm/as.

I..Jevaste dos mil snspiros,
que a ser de fnego pudieran
abrasar a dos mil T ff!JOS,
si dos mi/Trqya.s h11biera.

Cmel Vireno, fi,gitivo E11em,
Barrabás te aco1JJpane, allá te ave11gas.

10

Cmel I /ircno, fugitivo Eneas,
Barrabás te acompa,ie, allá te avengas.
De ese Sancho tt, ese11dero
las entrañas sean tan tercas
y ton d11ras, qne no salga
de s11 encanto D11/cinea.
De la c11lpa qffe !ti tienes
lkt e la Inste la pena,
q11e;11sto por pecadores
tal vez.pagan en mi tierra.
1

En los iguiente, verso que forman una copla, don Qmjote canta
sus amor mediante unos . u piros y quejas amorosa que siente por
u Dulcinea del Tobo o. e dirige al «amor" al cual personifica y
exclama así: 1\mor, cuando yo pienso/ en el mal que (tú) me da terrible
Yfuerte ... ". queja de cómo el Amor lo ha llevado a este paso, usando
ciertos imágenes del. mar para anunciar u tormento, y así exclama:
"..que es pueno en e t mar de mi tormento ... '. En la tercera estrofa,
u a el antíte i para reforzar la idea, y así mezcla el. vivir con la muerte' ,
terminando con el verso qu concluye toda u pena: "! Oh condición
no oída/ la que conmigo muerte vida trata.''

Ttí 111ás finas aventuras

e11 desvenlllras se v11elvan,
10

58

pp. 896-897.

59

�I 1• ,,,111111,,, l .,Jr~

Amor C11ando yo pienso
en el 11tal q11e v,e da.r terribley fi1erte,
11qy corriendo a la nmérle,
pensando así acabar ,ni mal ÍnUJenso·
11,a.s en llegando al paso
q11e es p11erto fJ11 este ,,,ar rk mi tor,nento,
tanta alegtia siento,
que la vida se eifuerz.a , y 110 le paso.

Asi el 1rivir me n,ata,
qt1e la. 11111erte 1Jte torna a dar la vida.
¡Oh condición no oída
la que conmigo muertey vida trata! 11
Un mancebo hermoso vestido a lo romano y al on de una harpa
canta los siguientes versos en honor de Altisidora1 quien siente un
amor profundo por don Quijote de la {ancha, y así entonces dice
lo siguiente. Va a cantar la belleza de .Altisidora enamorada doncella
de nuestro caballero andante. Le acusa haber muerto ella a causa
d la crueldad del caballeo andante, quien en escenas previas, había
prometido lealtad a su Dulcinea del Toboso, fiel y amante caballero
que siempre fue, y sin ningún amor hacia ninguna otra dama excepto
a su Dulcinea.

1JJas con la le11g¡1a muerta y Jiio en /a boca
pienso 111over la voz a ti debida.
libre ,11i alma de s11 eslrecha roca,
por e estigio lago cot1d11rido,
celebrándole irá, y aquel sonido
hará parar las aguas del olttido. 12

Los sjguient v r os son los nuevo pitafio que Sans_ón
Carrasco puse en la sepultura de don Quijote de Ja lancha, digo
nuevos, porque hubo otro de la primera parte de la novela. o
interesante on los últimos dos versos que determinan y enaltecen
la hi toria, y mi ión de don Quijote la cual fu enderezar tuertos,
creyéndolo el mundo ''loco" en cntido patológico pero en realidad
era su locura más bien de actuar en un mundo lleno de múltiples
realidades dentro de las cuales el caballero manchego a vece, se
nos presentaba como "cuerdo" y a veces como "loco", y así entonces
los versos que terminan con: «morir cuerdo r vivir loco".

Yace aquí ei hida/¡,o fuerte
q11e a tanto e.-&lt;hw10 llegó

de ,,aliente, que se advierte
que la. mHerte no tri1111fo
tk s11 vida con s11 muerte.

EtJ tanto que en sí 1111elve AJtisidora
11111erta por la eme/dad de don Q11fiote,

y

T11vo a todo 1111mdo en poro,
fue el espantqoJ' el coco
del 1111mdo, en tal l'f!}U1Jf11ra,
q11e acreditó 111 tent11ra
morir merdo y vit•ir loco. 13

la11to que en la corle encantadora
se 1J1:S-tirro11 las da,nas de picote,
y e11 tanto que a s11s dueiias mi se1iora
vistiert de b"!Jela y de anascote,
cantaré SIi bellezay Sll desgracia,
con m9orplectro ljlle el cantor de Tracio.
e11

Y a11n 110 se me figura que 111e toca
at¡l(este oficio solat11e11te en vida,

Los verso siguiente fueron pronunciados por Cicle Hamete
Benengeli, supu to autor Arabe de la obra Don Quijote de la Mancha
12

11

pp. 981-983.

13

60

p. l 067.
p. 107 l.

61

�t-b,111

11 t.1

J

r.

" al darle fin a u novela exclama, explicando que nadie en el futuro
podrá coger la pluma y e cribir la tercera parte de esta novela, ya
que te destino se le debe olamente a él. Folloncicos significa
cobardes, y así, entonces bien nos lo dice en los versos siguientes.

1/fl (,11~ I.

Bibliografia:
Alborg, J.L., Cemmtes, Madrid, Gredos, 1966.
Blecua, J.M., Sobre la Poesía de la Edad de Oro,._Madrid, Gredos, 1970 .

¡ Tate, late, ( midado, &lt;!JO•• )folloncicos! / De t1it1g11na sea tocada ( la plullla con qfle

escribir la tercera pc,rte), / Porq11e es/a e,npresa, b11en rry/ para mí estabag11ardadt1.
¡Tate, tate, Jollonricos!
De 11i11g11110 eso locada,
porq11e esta en¡presa, buen rry,
para ,ní estaba guardada. H

Bien, ntonces, podemos ver como ííguel de Cervantes
aavedra, aunque nunca realizar su sueño de ser poeta al nivel de
Lope de ega, bien poetizó en manera prominente, usando la
estructura de su obra magi tral Don QNijote de la Mancha en la cual
colocó sus poemas adecuados según el tópico del argumento,
probando a í u grao maestría en el arte de poetizar. Pudo utilizar
Cervantes, y lo hizo con gran talento, todos los géneros poético
prominentes de la época en la cual ·vivió para así demo ·tramo vario
y grandes temas que se presentan en la poesía de su obra magi tral.

Cervantes, Miguel de, Don Quijote de la Mancha, RAE,
Edición Alfaguara, Madrid, 2005.
Claube, Joseph f., «La poe ía lírica de Cervante ", Ho111e11aje a Inmla.
~ladrid, 1948, pp. 151-187.
Diego Gerardo de,' Cervantes y la Poesía", Revista de Fiwlogía
Espmlola, CXII, enero-diciembre, no., 1-4, 1948, pp. 213-236.
lllades, Gustavo y Iffland, James, El Qujjote dusde A,11érica,
México, 2006.

Lacarta, fanucl, Diccionario del Quijote, ; diciooe
Madrid, 1994.

olegio de

Aldcraban,

Lacarra, Manuel, Biogrqftc, razonada, Ediciones Sílex, Madrid, 2005.
Maán Diego, Pouía Erpanola, bt11dio.r de Hispanófila,
Carolina, 1971.

niversity of

orth

Marte! José y Hymen, Alpern, Die-z. Co111edias del SigkJ de Oro, I larper &amp;
Row, ew York, 1968.
Pércz alera, Jo é Eduardo, Una ueva LectJ1ra del Qufjote,
Lniver.idad Iberoamericana, Mexico City, D.F., 1994.
Wardropper, Bruce W , Spanish Poetry oj tbe Golden Agc, [rvington Publisbers, 1971, ew York.

'~p. l 105.
62

63

�APROXIMACIÓN A LA POESÍA DE
NETZAHUALCÓYOTL
Dieter Oelker*

Co1110 .ri fr1cra11 jlom,
los ca11/os son ""estro atat!Ío, oh, anngos:
ron ellos ve11i111os a l'izir e11 la tierra.
{Nezalmalttfyotl,
"Lo cantos on nuestro atavío''.)

Presentación

E.' ESTA OPORTUNIDAD DESEO COMPARTIR con ustedes mi fa cinación
por la poesía de los pueblos naguas, especialmente por la de los
mexica o aztecas que a la llegada de los españoles dominaban 1
altiplano central de féxko. Para ello le ofreceré la lectura de
algunos poema de etzah11alctfyot/, el h11ry tlatoani que gobernó Texcoco
entre 1431 y 1472. {í objetivo es avanzar en la comprensión de
eso textos y aproximarme a la poética implícita en ello . En otras
palabras, me propongo examinar 1a estructura significativa de esas
composicione y explicarla como 'documentos de una intención
operativa, rastros de una intención" (Eco 1962: 346).
Claro está que al acercarnos a esta poe ía debemos hacerlo
•L rúversidad de Concepción

65

�11 ,,, 1

'~

/

l

.,. J

plenamente consciente de las limitaciones que implica reflexionar
sobre textos:
a. Transvasados - así León-Portilla - 1 desde la oralidad )' la
escritura pictográfica, ideográfica y parcialmente fonética a la grafía
alfabética occidental,
b. Traducidos e interpretados, es decir - como lo señala Vierecksubordinados al dominio de la lengua española,2 y leídos a la luz de
los esquemas culturales europeos.
Cada uno de e to acto ignifica, no obstante el sfuerzo - como
ubraya Garibay (1958: 25) - por e expresar en términos más
congruente al carácte.r del idioma [náhuatl] las ideas contenidas
bajo su velo", otras tanta intervenciones en los enunciados nahuas
y los modos de su enunciación. Y lo mismo se produce inevitablemente como consecuencia de la utilización de categorías y procedimientos elaborados en la traclición europea de lo estuclios literario
De ahí que &lt;lebrunos e tar persuadidos de que e ta conceptuación,
conjuntamente con el trans ase y 1a traducción, no pueden dejar de
producir algún efecto en la (re)construcción de lo intentado, es decir,
del sentido conjunto y total de los poema•.

León-Porrilla 1997.
2 iereck, 2000.
J Consúltese Pomar, Juan Bautista de, "Relación de Juan Baunsta Pomar
(Tezcoco, 1582)", e peciahneore los Párrafo 5 y 6, en: Garibay 2000: I, t.53. 1
Ixtlilxóchitl, Fernando de Al.va (1575-1648), «Relación de la venida &lt;le los españoló
y prumpio de la ley evangélica", especia1rm:me el párrafo 112, en: Sahagún 1985: 840
1

66

11

/J.

Apena unos versos quedan, pues, de la obra de 1etzah1lalcefyotl,
pero nada d Texcoco, ciudad que bajo su regencia llegó a con tituirse
en 'un modelo de gobierno virtude y cuJrura para lo antiguo
pueblo . indígenas de la altiplanicie" (Martínez 1990: 38), y de us
descendiente . sólo sobrevivieron la conqui ta y la evangelización
lo que terminaron por someterse a los dictámenes del vencedor.
Ante este hecho de la total de trucción de su realidad acontecida
.
'
unos Cillcuenta años despué de su muerte, admira que el regente
afirme en uno de us poema , como anticipando esa aniquilación
de los suyos, de su mundo y de u obra que:
"vendrá tiempo que serán deshechos
y destrozado tus vasallos,
quedando todas tus co as
en las nieblas del olvido ( ...)
entonces serán las afliccione
'
Jas miserias y per ecuciones
que padecerán tus hijos y nieto ". (p. 222)

1

Sin embargo, igualmente enfatiza en otra de sus compo iciones
que:

La poesía de Netzahualcóyotl
La composiciones poéticas de Tetzph11alcqyo1/ - se conservan treinca
y ei poema que e pueden atribuir con certeza a u autoría - son
a.caso lo vestigio más .importantes del sabio gobernante de T11Xcoc().
Lo demá , sus palacios obra de ingeniería, jardines templos J
escuelas, fue arrasado por los conqui tadore militares y religiosos.
Y otro tanto sucedió con sus archivos que fueron destruidos en su
mayor parte por Cortés y u. aliados tlaxcalteras en 1520, y los pocos
'libros pintado ' que entonces ·e habían salvado, los ordenó quemar
el Obi po Zumárraga en 1528. 3

T

«dejaré pintada una obra de arte,
oy poeta y mi canto vivirá en la tierra:
con mi canto seré recordado
'
oh mis oyentes". (p. 208)
t o hallamos aquí ante dos a ertos que atraviesan y marcan 1a
obr~ de etz,ah11akóyot/, y que el poeta desarrolla y profundiza a
traves de cada uno d u composiciones poéticas,

. • . Pº: una parte

la afirmación que se refiere a la anticipada
e
de la "niebla del olvido'', por lo que destaca la
condíc1on temporal del la exi teucia hwnana y lo peligros que la
pe~ 1:~cia

~ alvo Otra indicación, Jo texto de 1,'e'ZfltJ11au.vyol
"
L
'--'
¡se citan siguiendo a Martíoez,
1990.

67

�[I

1l,;ruatt,1,11 1,efru.•

amenazan, y por otta parte, su certeza de que "con mi canto eré
.recordado", que evidencia su convicción del carácter atemporal de

"¿Eres tú verdadero (tienes raíz)?
ólo quien todas la cosas domina,
el Dador de la Vida.
¿Es esto verdad?
¿Aca o no lo e , como dicen?'' (p. 191)

" o acabarán mis flores,
no acabarán mis cantos:
yo los elevo: soy un cantor".(p. 184)

"¿Es que acaso se vive de verdad en la cierra?
¡ o por siempre en la tierra,
sólo por breve tiempo aquí!"(p. 186)

Por eso se interroga una

otra vez en sus poemas

"la región de los muertos, el lugar de la
incierta existencia" (p. 224):
•

Por el má allá,

"¿ un se vive allá
en el Remo del ivüsterio?" (p. 217)
"¿En el itio de lo Misterioso aun
habrá de ser asi?" (p. 183)

•

Por la verdad, por si "hay algo acaso que en pie perdure''

68

).,

(Gacibay 2000: II, 108):

la creación poética:

Los pensadores mexicas perciben la realidad en que viven y su
propia condición en ella como frágil e inconsi tente, signada por la
transformación y el cambio. Impulsados por esta "honda experiencia
de la fugacidad uni ersal de la cosas", los sabio-, sacerdote y
poetas, se preocupan de manera persistente - según lo señala Miguel
León-Portilla en su libro La Filosofía Táhuatl estudiada en s11s f11entes por "encontrar un fundamento del mundo y del hombre" (LeónPortilla 1979: 61). Tetzah11alcóyotl participa intensamente de esta
bú queda, por lo que su poesía se constituye en el testimonio de un
siempre renovado esfuerzo por hallar para los seres humano algún
cimiento donde apoyarse en su precariedad:

f

. •

Y por el er humano y , us po ibilidade existenciales «en
(p.201) donde "la amargura predice el destino" (p

□erra prestada"

198):

.
' Alguien ha de er cesar
el dolor, la angu tia del mundo?' (p. 202)

La creación artística, la poe ía y el arte, bu ca responder a estas
mterrogantes para lo cual debe avanzar a través de la apariencia de
la co as hasta alcanzar su realidad real. Porque, como escribe Paul
~esthei.m en su libro Ideas_fimda1J1et1tales el arte prehispánico en México
para el _hombre creador artístico del .M ' xico antiguo (...) la realidad
es, ~l nuto: lo que considera real en el fenómeno es su cualidad
l1lltlca. La apariencia física no e sino disfraz, fachada tras la cual se
esconde la verdadera naturaleza. Penetrar ha ta ella, detectarla
hacerla pr sente e el , entido del pen amiento y de la misión d J
arte" (1957: 27). Claro está que sta meta sólo se alcanza _ en
comprensión de los mexicas - cuando el artista fes] capaz e adiestra,
es hábil·, dialoga con su co.razon,
, encu ntm
. las co as con' u mente"
"[cuan do sJ entendido, [lleva) Dio en su corazón diviniza con su'
corazón
a las cosas " . "[ cuan d o ] h umaruza(r)
·
,
el querer de la
gente 'lcuando] hace vivir a las co, as, Ja crea." (León-Porrilla 1978·

m~

.

La concepción nahua de la creación poética

El Pensarmento
.
nahua perece tensar e entre dos polos entre
~retéot~ el dios dual, masculino y femenino "que habia enge~drado
0 ~oses, al mundo } a lo hombre. " (Caso I 993: 18), r cJ
CC!JJandhuac, el orbe, má específicamente el tlaltícpac, la tierra: ••e1

69

�1lit,

ml

l ,._

orden de lo fenoménico lo que no está fundado en si mismo, lo que
es transitorio y deberá terminar" (León-Portilla. 1979: 390 ):
"¡Oh, tú con flores
pintas las co as,
Dador de la Vida:
con cantos tu
las metes en tinte
las matizas de colores:
a todo lo que ha de vivir en la tierral
( ...)
¡ ólo en tu pmtura
hemos vivido aquí en la tierra! (p. 203)
"Como una pintura
nos iremos borrando,
como una flor hemos de secamos
sobre la tierra,
cual ropaje de pluma
del quetzal, del zacuán,
del azulejo, iremos pereciendo.
Iremos a su casa. 5 (p. 204)

in embargo, aquello dos polos en verdad no on sino aspecto.
complementarios de una mi ma realidad regida por un im,puls~
creador que en u profusión e inten idad siempre apunta mas allá
de la forma alcanzada, que por e o destruye para recrearla
transformada en la dialéctica de un devenir eterno. Por eso de taca
Paul estheim en su libro LA calavera, que "la forma del fenómeno
cambia· puede ser y es destruida, y está sujeta, como todo acaecer,
a aquel dinami mo que es uno de lo principios rectore de la
concepción del mundo mesoamericana; pero lo que se conserva e
la fuerza vital a la cual el fenómeno debe su existencia: no puede
perecer, tampoco puede desaparecer- una otra vez vuelve a resurgir
en forma distinta" (1992: 26 s):

r

" í, es verdad que nadie
ha de agotar tu riqueza,
tu flores, oh Arbitro upremo .. .' (p. 182)

Ante el trasfondo de sta v:i ión azteca de la realidad, no deja de
llamar la at nción como la duaJjdad, la nergía creadora de O,mtéotl
"tú con flores / pintas las cosas", y eJ orden aparencia! del ilallfrpac,
'como una pintura/ no iremos borrando", se reitera en do idea
claves para nuestro propósito de estudiar la poética náhuatl. os
referimos, por una parte, a la idea de personalidad de los mexicas,
que ellos enuncian mecliante el difrasismo, 6 in ixtü: in yoi/otl, y por
otra., al conc pto de poesía zi1 xochitl, in c11icatl.
Í1I ixtii, in yol/otL Los componentes de esta locución significan
literalmente ro tro y corazón, pero connotan forma y energía. En
conjunto, ambos términos sugieren la idea &lt;le per onalidad que los
aztecas entendían constituida por la fuerza vital que resid en el
corazón, pero sometida a lo principios que deben regir 1
pen amiento y la conducta: el de arrollo de la fortaleza y el control
sobre sí mi rno, la práctica de las convenciones }' la rectitud y l
ejercicio de la introspección, el conocimiento de sí mismo y de lo
que se debe llegar a seL La realización de estas normas di ciplinantes
sucede en el ujeto como un "diálogo con el propio corazón", como
un proce o que significa darle una forma al impul o vital proceso
que le confiere a los seres humanos un rostro, un relieve espiritual
inconfundible su identidad. in embargo,., la meta última. de este
esfuerzo perman nte con iste en alcanzar una cada vez mayor
apertura hacia "quien todas las cosas domina,/ el Dador de la Vida"
(p. 191 ), para de esta manera poseer un yolteot4 un ' corazón
endiosado".
El otro difrasisrno que mencionamos, in xochitl, in ct1icatl significa
a la Jetra&gt; flor y canto, peto "tiene como sentido metafórico él de
Poesía, expre'ión artística y, en última palabra imbolismo' (León-

-------6

5 Azulejo:

Ave de color azul que úra a verdoso y negro (RAE 1992: 1, s.v.).

70

Garibay defin el difrasi, mo como un "procedimiento que consiste en aparear

dos m táfora · que junta · dan el medio simbólico pata expresar un solo pensamiento" (Garibay 2000a; 67).

71

�l&gt;

Portilla 1999: 126). En cuanto flor, la poesía integra el mundo &lt;le
las formas y es tan sólo uno de lo rostros fugaces de la energía
divina que todo lo crea. in embargo, en su significación de canto
que también ha sido definido como "el soplo de la criatura
respondiendo al soplo creador"/ ella participa de esa inagotable
fuerza creadora, pero que sólo adquiere consi tencia para los nahua
cuando el poeta es "entendido [porque lleva] Dios en el corazón".
xpresión de esta consolidación de la energía divina y creadora es
la obra artística, la composición poética, que se articula como
declaración de un corazón po esionado pox la divinidad.
En con ecuencia, la energía. Ometéot'1 define la realidad
permanente, )' de ella on parte el corazón (in yollot~ y el canto (in
micatl). La forma, en cambio, en que se manifiesta la energía,
corre pande a la dimensión de la apariencia fugaz. ella pertenecen
el rostro (i11 ixtli) y la flor (in xocbit~:
"Un breve instante en esta forma
es la mansión de las flores del canto." (p. 194)

Lo expuesto explica por qué los pen adores mexicas distinguen
claramente entre dos fases complementarias en el proceso de
creación poética, entre la inspiración, gracias a la cual "encuentra
[el artista] las cosas con u mente', las "hace vivir (...), las crea",
"diviniza con su corazón las cosas", y la ejecución de la obra. La
inspiración supone que la divinidad se pose ione del corazón del
poeta,8 para lo cual debe prepararse - como lo señaláramos antes -a
través de un riguroso proceso de formación:

' Canto. ''El canto es el ímbolo de la palab.ra que liga la potencia creadora a su
creación, en ramo que ésta reconoce su independencia de criatura y la. expresa eo d
gozo, la adoración o la implo.ración. Es el soplo de la c.riat:w:a respondiendo al.soplil
del cteadoL" (Chevalier / Gheebrant 1999: s.v. osotros subrayamos).
8 ~rúa lo afirma López Austm, el corazón "cubre los campos de la vitalidad'. d
conocimiento, la. tendencia y la afección. A este órgano pertenecen en forma exclusiva
la referencias a la memo.ria, al hábito, a la afición, a la voluntad, a la dirección de la
acción ya la emoción." (1996: t, 207).

72

r 1

"Dentro de ti vive, dentro de ti e cribe, crea el uto.r de la Vida"
(Garibay 2000: 1 83)
- apoderamiento que le permite "div:iniza(r) con u corazón las
cosas", es decir, descubri.r y exponerlas en su origen divino, en u
verdadera naturaleza. Porque, como escribe Westheim, "el arte
[náhuatl] no se conforma con reproducir Ja apariencia de las cosas
[ru] puede aceptarla como norma y criterio" (1957: 27).
Para realizar este propósito el poeta debe valerse en la fase de la
eiecución de la obra de "un lenguaje de signos y símbolos basados
en el mito' (Westheim 1957: 27) es decir, de los procedimiento
artístico - como escribe Fray Diego de Durán en el siglo XVI - de
''unas metáforas tan oscura que apenas hay quien Jas entienda,(...)
[pero que] después [deJ platicar y conferido, on admirable
sentencias' (1951: II, 233). in embargo, la utilización de e te
lenguaje figurado siempre constituye un riesgo, porque:"Del interior
del cielo vienen, las bellas flores, los bellos canto .
Los afea nuestro anhelo nuestra inventiva los hecha a perder."
(León-Portilla 1978: 153)9
Veamos un ejemplo una compo ición de
"Con flores veteadas de oro ... "

etzah11alaf&gt;•atl, el poema

«Con flore negras veteadas de oro
entrelaza el bello canto.
Con él vienes a engalanar a la gente,
ní cantor: con variadas flores revistes a la gente.
Gozad, oh príncipes.
¿ ca o así se vive ahora
r asís vive allá en el . itio del mi terio?
¿ :un alli hay placer?

- - -- - - -- -

~ Sorprende observar que

Platón escribe ea el Ion. que "un poeta es un ser
luminoso y alado, y no se da invención alguna hasta que llega a estar mspir-ado"
(S34c), y en el Fedro afuma que ' su habilidad no le basL'lfá para hacerlo poet.a"
(24Se). Aristóteles, por su parte, anota en la Poética, que el talento de un poeta se
lllamfiesta en su capacidad de "hacer buenas metáfo.ra. " (1459a 6-7), y escuer.ameote
ca la Retórica, que "la poe ía es una cosa inspirada" (1408b).

�1f "

.,·

1

l&gt;itJ

¡ Ah solamente aquí en la tierra:
con flores se da uno a conocer,
con flores se manifiesta uno,
oh amigo mío!

Engalánate con tus flores,
flores de color de luciente guacamayo
brillantes como el sol; con flores del cuervo
engalanétnono en la ti.erra,
aqui, pero sólo aquí.
ólo un breve instante sea así:
por muy breve tiempo e tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a u casa
y al lugar de los sin cuerpo, también su casa,
y no con eso así han de perecer
nuestra amargura, nuestra tristeza." (p. 174)

Todo indica que esta composición debe haber formado parte.de
alguno de esos «diálogo de flor y canto", corno los llama LeonPortilla,w en los que los sabios y poetas de la nobleza nahua .e
reunían para leer sus creaciones y reflexionar sobre el sentido ~~ la
poesía y el arte. Por eso se articula en el texto una voz que se dirige
a sí misma "tó, poeta", "engalánate con tus t1ores" que apela a los
nobles, "gozad oh príncipes", y que finalmente se incluye_ en :'
llamado que dirige a sus interlocutores, "enga.Lmémonos en la tierra ·
Claramente el énfasis está puesto en el o lo receptores del texto,
hecho que a~ se intensifica por la secuencia de forma interrogativas
que conforman la segunda estrofa del poema.
, ,
.
E1 tema en cuanto "denominador estructural comun (RimmooKenan 1985: 404) del poema son las flores que en su recurrencia
van desplegando los sentidos de la compo ición. Sin embargo - Y
ello es, como lo observan Karttunen y Lockhart (1983: 16), _ua
rasgo propio de la poesía azteca - e1 poema " no esta, cons trUidO
sobre la base de una jerarquía lineal, es decir, no tiene una linea de

111

V éase la respectJva explicaaón eo León-Portilla l 978: 121 s -

74

desarrollo lógico (...). Al contrario, es como si los ver os estuvieran
dispuestos a1r dedor de un cen.tr - [en nuestro ca o, la flor] - con el
cual se enlazan directamente de modo emejante en vez de
relacionarse unos con otros".
En una primera lectura literal de la composición, la flores e
constituyen en el adorno con que no regala, aunque ea tan ólo
por breve tiempo el Dador de la ida para embellecer y realzar
nuestra existencia y perrrútirno gozar de 1a vida . on flores de un
color luciente,
las "flores negras veteada de oro' , en reminiscencia del
zacuán, que es "a e de pluma fina, dorada y negra" ( ahagún 1985:
•

963, s.v.)
las "flores del cuervo", de las que ahagún destaca que "son
hermosas (...) metaladas de colorado, amarillo y blanco, son de suave
olor y confortan el corazón (...). Alguna on negras" (Sahagún 1985:
Libro XI, 7: 233) y
•
las "flores color de luciente guacamayo", ave esta última
que en palabra de Garibay (2000: II, LXXIII) ''recuerda[n] la luz
del sol y también la sangre de la que el sol se alimenta."
Obviamente, esta última observación que nos advierte obre el
significado de uno de los elementos comparativo utilizados para
destacar el color y tal vez el significado de la flor, hace necesario
que realicemo una segunda lectura pero ahora fígural del poema.
e trata, pues, de avanzar de de el sentido inmediato a la sigruficación
simbólica del texto, símbolo que Paul Ricoeur (2004: 18) define
como ''un signo de grado compuesro donde el enti.do, no conforme
con designar un objeto cualquiera designa otro sentido que no
podría alcanzarse sino en esa y por esa traslación"'. En la palabra
flor operan por consiguiente dos sentido , el literal, que denota su
l'a referida condición vegetal y el evocado, c.¡ue significa poetna, y
en su complementan edad con el canto~ "con flores negras veteadas
de oro / entrelaza el bello canto" - poesía in xochitl, in micatl, es
decir, forma sostenida por la inspiración.
En relación a u significado figura!, detengámonos en primer lugar
en 1 color de las flores que son negras aunque "veteadas de oro",

�r

n

S.

J

,,,

«flore de cuervo" o 'color de luciente guacamaya, brillantes como
el sol". e trata, pue , d flores que para los azteca imbolizan
sabiduría, en la combinación de los colore negro-rojo, y que en la
relación negro-dorado remiten a O,netéot4 a la suprema dualidad." 11
Por eso estimamos que etzf1hualcóyotl comparte la antes enunciada
concepción de la creación artística, egún la cual la poesía e halla
signada por su origen divino, hecho que por lo demás destaca
explícitamente en otro de us poemas, cuando afirma que las flores
- tanto en su acepción literal como figurada
"La inventa el Dador de la Vida,
las ha hecho descender
el Inventor de i mi mo,
flore placenteras,

con e to vuestro disgusto se clisipa."(p. 172)
La alusión al guacamayo y su comparación con el sol para destacar
el color tojo y brillante de las flores introduce una nueva significación
én el poema. Amba, menciones se relacionan ntre sí, no sólo por
su referencia a una cualidad fí ica, sino porque es convicción de lo
nahua que la almas de lo muertos en la guerra o en la pi dra de
los sacrificios van con el sol y lo acompañan desde el amanecer
hasta el mediodía. Desde allí "bajan en forma d aves a beber miel
en las flores. Y cuando han cumplido cuatro años en este ejercicio,
se tru can totalmente en aves o mariposas". (Garibay 2000: I, 108).
Estas flores y av s son todas roja , anaranjadas y doradas en atención
a que todo el complejo simboliza al sol y a los guerreros caído o
sacrificado, que lo acompañan. 12
Obviamente e ta asociación de la flores en u notación
e piritual con el guacamayo y con e1 sol, apela a relacionar la poe ía
:Miguel León-Portilla anma que la yuxtaposición de los colore negro ) rojo.
oscundad y !uz. "evoca la idea del saber que obrepasa la compren ión ordinaria"
1979: 342). Por u parte, Ganbay eiiala que lo~ colores negro y oro son "los colores
de 1a dualidad' (2000: 11, LTilll).
12 Para est1 temática consúlte. e Sahagún Libro lll: Apéndice ID, 1-5 y Libro VI:
CTX, 8.
11

76

&gt; ,-

con el acrificio. "[Ella] e un su tituto de acrificio" escribe Garibav
en su Histona de la literatura 11áh11atl, y "su cantar comienza ya entr~
ello a er 'sacrificio d alabanza' " (Ga.ribay 2000: 162). Por eso
leemo en otro de lo poema de 1 etzaht1alcóyotL·
"Comienzo a cantar:
elevo a 1a altura el canto
de aquel por quien todo vive.
Canto festivo ha llegado:
viene a alcanzar
al urno Arbitro." (p. 194)

A travé del sacrificio pien an lo nahuas cumplir con su cometido
de corresponder al sacrificio de lo dio es que se sangraron para
darles vida a los primeros ere humanos. 13 Igualmente cumplen
con ello su misión de colaborar con la di inida&lt;l solar en su lucha
diaria contra lo poderes de la noche, ofreciéndole en alimento sus
corazone , es decir, su energía vital para, de esta man ra, evitar que
se produzca el catacli mo anunciado en 1a L yenda de los soles:

~I qllit1to Sol:

4-Movedor. Se lfa111a tJJÍ porq11e vr, sig11ie11do su
Según dicen los vi'!}os. en ésta ¿edad; hahrá terremotos,
ha11Jbre general con que acabare,nos. 14
s11 signo

Caftllno, se 11a moviendo.

e trata, pues, de hacer frente , de evitar esta catástrofe, para lo
cual es nec sario vigorizar al Sol mediante la ofrenda de lo más
precio o que poseen los seres humano,, la sangre y lo corazones,
qu~ ,_oa lo, depositarios de la fuer;r.a vital. in mbargo, no es esta
la _uruca concepción del sacrificio, sino má bien la que resulta de la
remterpretación e pecíficament mexica de la tradición cultural de

uv-e~se "His tona- d e México", Párrafos 124 v- 125, en: Historia de los Mex uanos.

fü~ ~~usculos del 1glo xvr.

[éxico, Ed. Porrúa, 1996, p. 106.

~tamos el texto egún aparece en Ganbay" ernejanza de algunos conceptos
filoso!Jcos
de raS
i_ , cul
.J
,'
turas hin&lt;lu. y na'hua tl'' , en: C11duenu;.r
,w1et1ra110.r. XV111, 2
Mexico
: , 1959, p.133.s. v·ease tam b"'
1en "Lo so1e o edades gue hao existido", en:'

l..con-Ponilla 1978: 7 s .

77

�T)

lo. toltecas. Porque para esto el sacrificio consi tia en sup rar la
condición humana corpora~ encauzar la energía ital de los seres
humano a la. purificación espiritual de l corazones y ofrendar este
proceso de perfeccionami nto expr ado en poesía y canto a la divinidad.
adie duda. de que se deben sacrificar corazones, sólo que:
a. no , los que adherían a la concepción azteca dominante,
definida por H11itz/lopchtli, el Sol Guerrero, estaban cierto que debían
ofrecerse literalmente corazones palpitante a lo dio e propósito para el cual ·e in tituyen las 'guerras floridas" cuya
finalidad es - y en ello reside su justificación teológica -obtener las
victimas para lo sacrificios, mientras que:
b. Otros, lo que vivían en la tradición tolteca de Q11efZfJlcóatl el
sabio gobernante y gran acerdote de Tula, que "nunca quiso
l acrificar hombres], porque quería mucho a su pueblo que eran lo
toltecas, (Anal s de Cuauhtitlán en: León-Portilla 1978: 40), y que
de pués se tran forma n "dios d la vida ... [y] benefactor constante
de la humanidad ... [que le] enseñó al hombre la ciencia" (Ca ·o
1993: 39), - a quienes vivían en esta tradición sólo e le p rmitía
elevar corazone endiosados a la deidad.
retZf1h11alc4Yot/ participa de sta egunda concepción para la cual
"el canto en lo poetas era un sacrificio al sol, como lo era el de lo
corazones adquiridos en eJ campo de batalla" (Garibay 2000:1, 132).
Y tal como sucede en la ofrenda de los corazones la poe fa 'e
constituy , en corr spondencia con l sacrificio de los dioses, en
una respue ta a la divinidad. Porque i a "las flore que embriagan
(...) las inventa el Dador de la Vida" (p. 172) para alegrarno , para
que con ellas ''vuestro disgusto se disipe", el poeta náhua.tl, el «pájaro
cascabel", como se le llama metafóricamente en el Diálogo de flor
y canto, 15
Garibay (2000: ll, CX\'111) descdbe al cq_yo/Jotutl, "pájaro cascabel". como "un
ave de canto intermirente y muy ·onnro" 'afirma c.1ue "evoca a los grande reyes,
poeta ". ahagú.n, por su parte. e'll.--phca que «canta muy bien'', [J que pe re o] St'
llama cO)•oltotot/, 9uc quiere decir ave que canta como cascabel" ([jbro XL 2: 127). En
2000: ll, XXJ , afuma Garibay que el "pájaro cascabel" nene a ser ''emblema &lt;ld
poera" Las e&lt;:trofas del ·'Diálogo de flor y canto" que cttamo· a continm1.c1óo
pertenecen a la traducción de León-Porrilla incluida en 1978: 153 ss.
15

~

1

r

"(...) el poeta
de pliega sus caneas preciosos
uno a uno los entrega al Dador de la Vida.
Le respond el pájaro cascabel.
oda cantando, ofrece flores.
uesrras flores ofrece.
llá escucho sus voces,
en verdad el Dador de la Vida responde,
responde al pájaro cascabel.
(León-Portilla 1978: 154)

Conjuntamente con la aves a las que siempre aparecen asociadas,
las flor s son - en su sígnificadón simbólica - ''por un lado, Ja
expresión del dina.mi, mo de la vida y, por otro, de la agi rada fugacidad
del tiempo que desemboca en la muerte. Por una parce, son las
encargadas de expresar el placer, la felicidad, la abundancia, la
fertilidad y, por otra, ellas simbolizan, a través de los combatientes,
las armas y la sangre, toda la realidad de la guerra y de la muerte"
(Sautron-Chompré 2004: 339). Es por eso, por el permanente
aprenúo que deviene del carácter dual de la exi tencia y que no le
permite pensar en la vida sin pensar en la muerte, realidad
inexcut;able que las flores le hacen pre ente, es por eso que
,\etzahualcefJ'ofl se interroga:
"¿Acaso así se Yive aho.ra
y así se vive allá en el itio del nústerio?
¿Aun allí bay placer?",

e responde:
"¡Ah, solamente aquí en la tierra
con flores se da uno a conocer,
con flores e manifiesta uno oh amigo mío!",

E invita a lo otros y a sí mi mo:

79

�"Engalánate con tu flore ,
flores de color de luciente guacamaya
brillantes como el sol;
con flores de cuervo
engalanémonos en la tietra,
aquí, pero sólo aquí."
Estos versos - su llamado a engalanarse - nos remiten en primer
término al sentido literal de la flores y destacan, aludiendo a u
función decorativa, el encanto de u hermo ura. in embargo, por
el sólo hecho de esta referencia a su perfección, se trasciende el
ignificado inmediato y material de la belleza y se lo proyecta hacia
su significación simbólico-espitjtual. Porque no nos olvidemos que
en su origen "lo bellos canto ólo vienen / de u casa, d dentro
del cielo" (León-Portilla 1978: L08), por lo cual eo la tierra, la
hermosura no es sino una manifestación sensible de la divinidad.
En consecuencia, si bien e, cierto que los nahuas gusraban adornarst
con flore - ahagún anota aJ resp cto que, por ejemplo, la "flore
del cuervo", in cacalo:i,:ocbít!. "eran reservadas antiguamente para lo
señores' (1985: XI, VII: 233) - ellas también aparecen a ociadas al
principio creador supremo y por eso al acrificio. Es a í como en la
fiesta qu e celebraba en honor a Tezcotlipoco, - egún el antes citado
Sahagún, "la principal de todas la fiestas" - el joven que ería
inmolado y que representaba aJ dios, 'andaba por todo el pueblo
muy ataviado, con flore en la mano" (1985: ll, T: 1-2), porque
engalanarse con flores ignifica adamar e, divinizarse y ofrendarse
en remini cencia y actualización del sacrificio de los diose para
crear 1a vida en el universo. Sin embargo, además de e te primer
sentido que hallamos en el llamado a ataviars con flor s, ¿gue
significa esa otra afirmación egün la cual sólo con ella no
manifestamos y nos clamo a conocer en la tierra?
Lo supuesto para manifestarse y darse a conocer en el mundo
azteca son la sabiduáa it1 tJamalilit-ii, 1 el valor, i11 tiacoal¿yotl Ambai
cualidade encuentran su máxima expr sión en el sacrifici de la.
flores del corazón, inyolloxoc/J'itl, flores ésta que pueden ser - como
hemo visto antes - tanto las obra del poeta como los corazone
80

palpitantes de los guerreros muertos. 16 Ello explica, por qué establece
.\etzahnakóyotl en sus poemas una clara equivalencia entre las flores
r la gloria:
"Por muy breve tiempo e tienen en pré t-amo sus .flores Das de
Aquel por quien vivimos] (p. 174) "Por muy breve tiempo se tiene
presrada la gloria de Aquel por quien todo vive' (León-Portilla
1978: 126), y entre las flores y la "muerte .florida a la ob idiana",
1a muerte en combate o en sacrificio. ,-

"¡Ah, solamente aquí eo la tierra:
con flores se da uno a conocer".
"La muerte al filo de obsidiana
la muerte en la guerra.
Con la muerte en guerra
os daréis a conocer''.

(p. 212.

osotros . ubrayamos)

En consecuencia, el símbolo de la flor alberga y expresa, junto
con la vida y la muerte, e decir, el anudamiento existencial del
vivir y el morir, la pregunta por el sentido de la vida y de la muerte,
por el ¿para qué vivimos y morimos? problema al que se contesta
con la pregunta por la calidad de la vida y - muy e pecialmeme "por el género de muerte que [se J había tenido" (Caso 1942: 127).
Pensamo que esta interrogante encuentra su respue ta para los
nahua en el anhelo de rebasar la condición corpórea y material;
a. A travé de un proceso de superación espiritual - de un
progresivo "endiosanúento del corazón' - en el que cada nuevo
"•Pomar anota al respecto que "esforzábanse los oobles y aun los plebeyos, si oo
eran para la guerra, para valer por ser sabio , componer cantos en que introducían
por vía de historia, muchos sucesos pró peros yadversos yhechos notables de los
reyes Ypersonas ilustras y de valer. Y el que llegaba al punto de esta que en ellos
c?mpooíau ... "Relacióo de Juan Bamista Pomar (Tezcow 1582), 0 168, en:
Gariba" 2000: I, 190.
1
-Ganbay, 2000: 1 142.

81

�J / 111

HIia&gt;

1d, ,r

nivel alcanzado supone metafóricamente la muerte de la condición
superada, o
b, Mediante la aniquilación del cuerpo en la "muerte florida",
gracias a .la cual se llega directamente al cielo "donde vive el sor'
( ahagún 111 111: 2).
Sólo se da a conocer quien se sacrifica sea corporalmente o de
manera espiritual quien ofrenda - ahí está otra vez la significación
plural del símbolo - flores del corazón, quien se diviniza en la ofrenda
que eleva a los dioses, a Ometéot4 el dios dual.
El poema "Con flores negras veteadas de oro..." termina con la
estrofa:
''Por muy breve tiempo
sé tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a su casa
y al lugar de los sin cuerpo,
también su casa,
y no con eso así han de perecer
nuestra amargura,
nuestra tristeza' .

individual intensifica el temor ante la muerte y la vehemencia con
9ue se pregunta por el "lugar de los sin cuerpo". En rnanto a e to
último es posible distinguir en la re puesta de lo sabios y poetas
aztecas - según lo señala León-Portilla (1979: 203 ss) - tres diferentes
corrientes de pensamiento:

l. Uuna primera, conforme a la cu.al sólo se existe aquí en la
tierra r que por eso hay que disfrutar de la vida - consecuencia que
recuerda el tópico clá ico del carpe die,11, del 'gozar el @',
2. La segunda, que postula una vida - aunque ignota - en el más
allá, por lo que se sufre de un creciente miedo ante lo incierto y
desconocido en un temple que lleva a rememorar la disposición de
ánimo correspondiente al tópico clásico del ubi s11nt,, del '¿dónde
, ;::,,
esta.o. , y

3. Una tercera en cuyo concepto no es aquí en la tierra sino en
otra parte donde se halla la felicidad - concepción que nos evoca el
otro tópico clásico del contefltptt, t111mdz~ del &lt;desprecio del mundo'.

Netzabualcr!Jotl combina en la postura que él asume ante el
q11ma1nican, el lugar del cómo ( e vive si hay vida ah(),1. 8 las primeras
do visiones que señalamos. Porque si, por una parte, en plena

conciencia de que:
Claramente se explicita en esta zona del te,xto la angustia que
atraviesa toda la composición, por la certeza que se tiene del carácter
efímero de la vida:

"Lo de esta vida es prestado,
que en un instante lo hemos de dejar" (p. 222)

Se pregunta:

''Por muy breve tiempo
se tienen en préstamo
sus flores.
Ya son llevadas a su casa."

"¿Cómo he de irme y perderme
en la Región de los foertos?'' (p. 224)
. Por otra parte Uama - justamente por eso - a vivir y gozar de 1a

Y por no saber nada sobre el más allá, el "lugar de los sin cuerpo":

vida:
"¡En buen tiempo vinimos a vivir,
hemos venido en tiempo primaveral!
¡Instante brevísimo, oh amigo !
¡Aun así tan breve, que se v:iva!" (p. 210)

"¿ caso a í se vive ahora
y así se vive allá en el iúo del Misterio?"

La conciencia de la brevedad de la vida en su conformación

-----13

82

¡

.

11 q11P1101mcaH,

d

., _ ,
e qt1ent11m, como, y ca11, 'lugar'. (León-Porrilla L979: 387: s:v.)

83

�.

o iremos,

Lo digo yo,

ª} ...

,

1

¡gozaos.

en cuya oscuridad impenetrable se pierde la forma individual:

f!Z,ah11t1cqyot/" (p. 186)
"(...) us flores.

Ante el conocimiento de u finitud y la incertidumbre del después
de la muerte, el po ta responde con la invitación a disfrutar de todo
aquello que se puede llegar a tener aunque en préstamo, de la flor y
el canto, la fama y la gloria, la dicha y la felicidad:
"Realidades preciosas haces llover,
de ti proviene tu felicidad, ¡
Dador de la Vida!" 19

e trata, pues, de aceptar "la ley de las flores, la ley del canto" (p.
200), de admitir que sólo se permanece por un:
"Breve instante a tu lado
oh, Por guíen todo vive:
verdaderamente
tú marcas el destino del hombre
¿puede haber 9uien se sienta
sin dicha en la tierra?" (p. 194)

Porque mantener e y permanecer, aunque sea tan sólo "por un
breve instante" al lado del O,mtéotl, significa vivir y significa
"encüosarse", participar del flujo creador y - en una máxima
intensificación de la vida - confundirse con él en el sacrificio. Y ya
dijimos que ello se logra a travé de la ofrenda de las flores del
corazón, del saber inscrito en los códice y en las obra de creacióo
artística - "libro de pinturas es tu corazón / has venido a cantar" (p.
179) - o en la sangre derramada por el filo de la obsidiana.
in embargo, esto no le basta a ret-z.ah11alcefyoti,
• Primero, porque fundirse con el eterno fluir de la energía
creadora significa aceptar la muerte como parte de la vida que
continúa, esa fase que el hombre desconoce completamente, pero
1"etzalJ11akfjotl no sólo a.finna que la dicha y la felicidad pertenecen al Dador d.:
la Vida sino también la flor y el can to (p. 180) y la fama y la gloria (p. 206).
19

84

Ya son llevadas a su e-asa
y ílO con e o así han de perecer nuestra amargura,
nue tra tristeza."
• Y luego, porque lo que le aflige es justamente la pérdida de su
conformación singular, irrepetible, única, privación diametralmente
opue ta a su ardiente deseo de conser arla
eo su individualidad:
"Me siento ebrio,
lloro,

r de

vivir para siempre

sufro cuando sé,
digo y recuerdo:
¡Ojalá nunca muriera yo,

ojalá jamás pereciera!
¿En dónde no hay muerte?
¿En dónde es la vicroria?
Allá fuera yo ...
¡Ojalá tJUe nunca muriera yo,
ojalá que jamá pereciera!

(Garibay ,2000: U, 137)

Netz.ah11alcóyotl se re iste a dejar d er el yo que ahora es. Por eso
se_r~bela contra la concepción vigente en u entorno cultural, que
pmrilegia la permanencia del principio de 1a vida que actúa en el
cosmos y en la comunidad por sobre las an ias de inmortalidad
personal.
"Orgullo. a de sí misma
se levanta la ciudad de México-Tenocbtitlán.
quí nadie teme la muerte en la guerra.
Esta es nuestra gloria.
E. te e tu mandato.
¡Ob Dador de Ja \'ida!
¿Quién podrá sitiar a Tenochtitlán?

85

�~Quién podrá conmover lo cimienros del cielo... ?"
(León-Portilla 197 : 13 )
Los nahuas conciben a la exi t ncia en el mundo como la
r petición indefinida d l mi mo ritmo que oh ervan enla naturaleza:
nacimiento, muerte renacer. Pero - en su in ten. o anhelo de
persistencia per onal y eterna - 'etzah11alaf_yotl n e resigna a perder
u actual conformación individual y única en la germinación,
impetuosa y permanente, d la fuerza infirúta de la divinidad.
Conclusión
Recapitul mos. AJ iniciar e ta expo ición ñalé que perseguía
l propó ito de precisar la estructura ignificati.va de los poema de
·etz,ah"alcef;•otly avanzar hacia la formulación de la poética implícita
en esta poesía. En relación a lo primero ob ervamo, la importancia
fundamental que tiene el contraste entre fugacidad y permanencia,
tanto en el poema "Con flore n gra veteadas de oro... " como en
cada uno de lo textos que hemos aducido para u mejor
comprensión.
El soporte temático-simbólico de sta poe ía es la flor, concepto
en el cual ha.llamo diferentes capa, emiológkas, cada una pota.dora
de una ignificación dual. E tos estrato desean an uno obre el
otro, de tal manera que el nivel de significación u tentado ólo
puede alcanzar. e por traslación desd el estrato sostenedor. La.
cada vez nueva. capas mantienen latente la significación de lru
anteriore , lo cual explica la alta complejidad del entid imbólico
que va alcaru:ando la flor. E te hecho hace comprensible, ademál
la. ambigüedad_que 1e es consustancial al . imbolismo nahua y que
también deteraunan su re pect:ivo entorno textualc,.
Consecuentemente, el símbo/.o de la jlor que e d . arrolla en esta
poesía ignifica para L etzah11alcqrotf.
a. Forma: bellera, terrenal y fugaz, y, por o, poema y sacrificio,
a la Ye7 que
b. Energía: belleza di ina y eterna y, por eso, po ía }
eodiosami nto, significa

86

c. Certeza de finitud que e eJ motivo de la angustia y del llamado
a gozar de los bienes de la ida, a la vez que
d. lncert:idumbre sobre el más allá, origen de esa anguutiosa
e peranza qu aun es acr c ntada por la duda en re pecto a la
concepciones de mundo vigentes en u entorno cultural:
"¿ .. esto verdad?
¿ ca o no lo es como clic n?
Todo lo que es verdadero
die o que no es verdadero.
El Dador de la Vida.
ólo se muestra arbitrario". (p. 191)

1gnifica, también, un ardiente deseo de permanencia, de no
perder -com anotamo. hace un momento - el yo que ahora es, su
incfüidualidad, su especial modo de ser.
El únbolo de la flor acumula todos esto ignificado ·, y si bi n
puede pre•:alecer uno obre los otros, ninguno se desactiva cuando
·e enuncia alguno de ello en particular. Ello explica su reiteración
en la poc ía azteca, que . upuestamentc resentiría el alor de esta
composiciones, pero que en verdad no, on. ino la manifestación de
una cada vez renovada bú queda de algún medio que pre enga contra
la creciente ansiedad de vivir n una realidad, donde:
"solamente . e vi ne a vivir
la angustia y el dolor
de los que en el mundo \'ÍVen",
aquí, al lado de la gente." (p. 202)

EL significado de cada nueva composición poética se . edim nte
en la anterior, y tod poema e el resultado de una cada vez reno ada
indagación metafísica realizada por lo sabio j poetas mexicas. Ello
explica la complejidad del ímbolo y de lo texto que . e tejen en
torno a '), que por so terminan constitu, éndose en lo que LeónPortilla (1979: 258) ha denominado un "enjambre de símbolo ' .
La poética implicita en e tos texto e articula conforme a esa

8

�I"

búsqueda de un fundamento sobre el cual se puedan apoyar los
seres en el mundo con truir e su realidad. fectivamenre, la
función de la poesía consiste en descubrir, más allá de la apariencia,
de la fugacidad de la formas exteriore , u fondo oculto el mundo
real y permanente que las sostiene. Pero para ello es necesario gue
el poeta "divinice con u corazón a las cosas' 1, es decir, que las
tran patente para evidenciar en ellas u su tancia djvi.na.

r

"Con colore. de ave dorada,
de rojinegra y de roja luciente

matizas

tus

cantos". (p. 195)

El medio para lograr est propó ito e el "corazón endiosado'',
un corazón abierto al conocimiento del mW1do a la vez que ejercitado
en la introspección.
La poesía tiene su origen en el diálogo del poeta con su ''corazón
endiosado", proceso de formación en la reflexión y el saber. El
resultado de esta actividad es el hallazgo que el principio creador
universal late en la vida de su propio cora~ón. Los poemas surgen
desde la embriaguez de este encuentro, )' cada uno de ellos buscajunto con la certeza de que ste e el fondo real }' permanente de la
existencia - la angustia que sienten los individuo ante la esencial
volubilidad de este fundamento, su inconstancia y condición
mudadiza.

vienen en darse en pré tamo
los cantos y las flores del dios". (p. 180)

Y porque la fuerza creadora, el principio vital inagotable, se
transparenta a través de las formas que va adoptando la poesía,
formas que en las flores revelan la inconsistencia y fugacidad de su
condición, es que nace en et-:zah11alcefyotl ese inten o anhelo de
permanencia, ele no dejar de tener lo que ahota tiene ni de dejar de
ser lo que ahora es:
"Hasta ahora es feliz mi corazón:
oig ese canto, veo una flor:
¡que jamás se marchiten en la tierra!" (p.173)

"Tú ólo reparte
flores que embriagan,

flores preciosas.
Tú eres cantor''. (p. 179)
Consecuentemente, en lo que e refiere a la. naturaleza, la poesía
es divina por su origen y su participación en la energía creadora
univer al, y humana n lo que atañe a los proceditniento de lo
que se vale el poeta para darles forma y consistencia a los poeJ1ll\! •
En relación a esto último sabemos de su esencial fragilidad, pue:
"por breve tiempo

88

89

�t

,

•

l

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91

�EL MANIFIE STO VANGUARDISTA
COMO EXPRESIÓN IDEOLÓGICA.

Dos cAsos: MARTÍN FIERRO Y EL
ESTRIDENTISMO
Alejandro del Bosque
.t-.fARx y ENGELS SON LOS PRL\!EROS en utilizar el término vanguardia,
en un sentido político, en el siglo XIX. Sin embargo, es Lenin quien
emplea apropiadamente el término cuando afirma que "al educar a

los trabajadores del partido, el marxismo educa a la vanguardia del
proletariado". (Schwartz 33) Esto es primordial para entender el
carácter ideológico que subyace en las Yanguarclias del siglo XX, y
particularmente en los manifiestos europeos r latinoamericanos. Lo
ideológico entendido en su acepción más amplia; es decir, una
postura que no se conscnñe a Jo político o en hacer de la literatura
un proyectil político. J,0 ideológico, en los manifiestos vanguardistas
latinoamericanos, visto como la expresión de un compromiso
estético; en donde se demanda una renovación literaria.
Centrémonos en las propuestas ideológicas de dos manifiestos
lannoamericanos: Actt,c,I ,Vú111. 1 (de Méx.ico) y Martín Fierro (de
\rgentina). El manifiest0Act11a/J\:1ím. 1 o estridentista, proclamado
por Manuel Maples .Arce, en 1921; y el martinfierrista, que llevaba
la firma de Oliverio Gjrondo, en 1924. Luís Leal ha detectado cierta
familiaridad entre estri&lt;lentismo } martinfierrismo:

93

�Debido a q11e el eslridentún10 en Méxiro se desarrolla al mi.filio
tie,npo que PI ultrai.rmo o martinftenismo en Argenti,na (. . .) 11olare111os
q11e exislen algunos p1mtos m común mtre las dos esmeías. En el prólo¡p
al '7ndice df' la nueva poesfa americana", de 1925 (. . .) los prinripio.r
estéticos expuestos por Borge.r corresponden a los de los estn"den6stos;
mnbas esmelas dan gran 1,1¡podancia a la ,nettifora; a la 011Ji.rio11 dt
las frases medianeras, de los nexos gramaticales, los atfjetivos imítiles,
de lo orna111entaf,· al 11so de versos e imágmes sueltos; al predomi11io del
verbo actirn sobre el intransítiuo. (Leal 106).
Aguí cabrían dos observaciones: a) Lo principios estéticos de
Borge fueron enunciados en el manifiesto: Ultraísmo, en 1921,
anterior al de "Af01tít1 Fierro. Sin embargo, ultraísmo y martinfi.erri mo
han sido emparentados por la historia literaria debido a que coinciden
en los mismo presupuestos e réticos, y a que Borge colabonba
en la misma revista que Girondo: lvlarlin fiqrro. mbas escuelas,
ultrai ta (o martinfierrista) y la stridentista, nacen entonces en 1921,
y culminan en 1927; b) Lo principio estéticos de Borge , señalados
por Leal se aprecian más en la obra poética de los e tridentista ·
que en el manifiesto de éstos, donde se aluden vagamente. E to es
porque Leal se concr ta a explicar la influencia d una escuela en
otra, pero no entre un mao.ifiesto r otro. o iempre lo 9ue se
proponga en un manifiesto vanguardista e verá íntegramente
reflejado en la producción poética de esa escuela. Lo anterior no,
jmpel a abondar en aquello elementos e. tructurales 9u se
ob ervan entre lo do manifiestos, dada su contemporaneidad, con
base en ·u. propuesta.is ideológica :
1. Presencia de una voz colecti a. Aunque los dos manifiestos
lle,·an la firma de un solo escritor (Girondo, enAlt11tín Fierro; y Maplcs
Arce, en Acta T/Írn. 1), parecen representar a una comunidad literaria
qu e ha adheddo a ellos por convicción propia. De de e ta
per pectiva, la ,·oz de Girondo "representaría" a otros e cntores
que colaboraron en la revista, como Jorge Luis Borges, Leopoldo
farecbal, Eduardo González Lanuza, entre otros. Asimi mo, la voz

94

de Maples Arce estaría secundada por Germán List Arzubide,
Arqueles Vela, Salvador Gallardo. in embargo, uingún manifiesto
obliga e1ernamente a sus miembros a cumplimentarlo. Como se sabe,
Borges fue un respetable disidente del ultraísmo. Él comparte sus

razones:
Estqy arrepentido de esa participación m CSClfelas literarias. H(t)I
creo en ellas. Son fartllas de publicidad o conveniencias para la
historia de In literat11ra. Aa11almenfe no profeso ninguna estética. Creo
que cada te,na ilnpone s11 estética al poema, es decir, recibo algo (puede
ser un argtf111ento, p11ede ser tmaJáb11la, p11ede ser uagavm1te 11n poema),
] a contintfación, ese tema me dice có7110 quiere ser tratado. Desco,ifio de
1111a estética preliminar, sobre todo de 1111a est#ica previa. Hqy, cuandfJ
pienso en esas escuelas, pienso que fueron 11n ;i1ego y, a veces, 1m ;i1ego
hecho para la publiddad, nada 1JJás. o obstante tengo 1m bmm rec11erdo
de aq11eílos mr1igos, pero no de mmtras arbitrarias teorías. (Schwartz
50)
110

De las dos e, cuelas, el estridentismo fue quien mantuvo una
mayor unidad coercitiva entre sus miembros. De hecho, uno de sus
tntegrantes, L t Azurbide, se preocupó por preservar las memoria
del movimiento, en 1926. Pero, ruptura, como la de Borges conduce
a preguntamos: ¿[ lasta qué punto la voz colectiva de un manifiesto
e tan representativa de un~ generación de escritores? La pregunta
obedece al innegable protagonismo de esa voz colectiva. La
personalidad literaria del firmante e impone en la elaboración
estili tica del manifiesto. i bien Girondo parece guardar cierta
distancia con el u jeto de su proclama, L'l revista /\ fa11i11 Fierro, al
referir e a é re en tercera persona (confiriéndole categoría de
personaje), u oz Jjteraria, inconfundible, s uperpone al inicio
del manifiesto: Frente a la i11,pc-nnet1hiiidad hipopotá111ica del honorable

p,íblico. (112)
Quien haya leído la. poesía de Girando, reconocerá de inmediato,
en la adjetit,ación jnesperada, us proezas sintácticas. Es el estilo
de un autor el que dibuja la personalidad del manifiesto, y al núsmo

95

�tiempo se erige como líder literario de u impatizantes. E
improbable qu Borge se haya sentido identificado con taJ estile~
pues procuraba la mesura del epíteto. in embargo 1a nece idad de
forjar y fortalecer una id ntidad grupal exigió, n su momento, una
adhe. ión sin cortapi a. .
Maples Arce, a diferencia de Girondo, no disfraza
protagonismo:

u

Jfe co111plaZfO etJ p1irticipar a mi m1111erosa clientela fo11ogr4/ica dt
estolist(l.f potenciales, críticos desrrados, y biliosos, roídos por todas /l1J
llagas lacerantes de la 1iCJa literatura agonizante_y apestada ... (16
El e tilo es el manifiesto. El lenguaje exhibjcionista de Maple.
Arce proyecta un afán de parecer novedoso y sorprendente; un
imperioso deseo de er, como el nombre de u manifiesto, Act11ül. A
diferencia de Martín fierro, en donde sus integrantes conservaron
una autonomía literaria pese al 1ndiv1dualisrno de Girondo, h
miembros del estridentismo fueron émulo, o seguidores leales de
Maples rce· de tal forma que terminaron "eclip ado " dentro Y
fuera del manifiesto por la voz autorizada de su líder moral. ¿\'oz
colectiva o voz tutelar? Quizá amba a la vez. Piénse e en otros
manifiesto europeos en donde el estilo son. u jerarca.: Apollinaire.
Marinetti, Tzara. Lo nue tJ:os no fueron la excepción. Girondo '
í\faples Arce rinden un culto a su per onalidad tal y como lo hizo
Huidobro en 1\To11 Ser11id111 ( 1914), en donde el protagoru ta de u
manifie to e él mismo, desdoblado en la figura de un poeta que st
resi te a im.itar a la natural za.

2. Pronunciamiento inicial en contra de convenciones ociale
Otro punto en común entre los do manifie to
la actitud
iconocla ta con que comienza su redacción. Tanto Girondo corno
Maples \rce dinamitan los cánone. h.i ráticos que regían durantt
su tiempo. Vanguardia e ruptura } e. compromiso estético, ~ero
no ha} comprorni o estético . tn previa ruptura. De aht, b

96

awmosidad de ambos escritores por fu tigar lo que con ideran
decadente.
Girondo se pronuncia, en los primeros ei parágrafos, contra la
re istencia al cambio: Frente a la impert11eabilidad hipopotámica del
ho11orable príbliro; contra el e tancamiento intelectual: Frente a la

f11neraria solemnidad del historiador y del catedrático q11e mo111ifica todo
c11a11to toctr, contra el decadenti mo literario de u época: Frente al
recetario qlle inspira las e/11cubraciones de n11estros 111áJ ''bellos espínt11s"y a
la afidón al anacronis,110J' al mimetismo q11e de!l111estran; y contra el elogio
de la ignorancia: Frente a la incapacidad de contev¡plar la vida sin escalar
las estanterías de las bibliotecas (112-113)- entre otras.
Por u parre, faple Arce, "en nombre de la vanguarclia actualista
de léxico" se mue tra irreYerente al incurrir en clicterios contra
héroes nacionales, venerados por inercia popular; o contra calle
populares de la ciudad de f éxico que llevan nombres de santos;
una doble afrenta:

.\lt,era el C11ra Hidalgo, Abtl.Jo San Rafael San Ldzmv, Esquina, Se
prohíbe fijar anuncios. (162)

E1 escritor estridenti.sta. no olvida, en otro manifiesto, la figura
de guien venciera a los france e en desigual batalla:

CAGLBJONOS: Prinmv: n la estat11a del Gral Zaragoza, bra1111cón
111sole11te de zar?Jiela. .. (171)
¿Por qué la preferencia de Maple Arce de pronunciarse
particularmente en contra de Hidalgo y Zaragoza? Borges diría que
es arbitraria. er moderno es erigirse contra lo canónico. La elección
e aleatoria. El objetivo es perturbar. n ambo casos Girondo v
~
.
.
,
,
' faples Arce lo consiguen. De¡an preparado el terreno para exponer
u principios vanguarcli t.as.

3. Declaración de un principio vagguardista rector. Asentado el
pronunciamiento inicial, prosigue la enunciación de los principios

9

�f/r,

I

que caracterizan a cada manifiesto. Sin mbargo, iempre hay un
principio que sobresale entre todo , y que constituye la columna
vertebral del discurso. A veces, lo autores ofrecen marcas enfáticas
al lector con el propó ito de destacar el principio vertebral de su
manifiesto. Girando emplea la mayúscula :

Martín Fierro siente la necesidad imprescindible de definirse J tk
llamar a e11antos son capaces de percibir q11e nos hallamos en presencia
de 1ma TUEVA SE SIBILIDAD )' de 11na
UEfíl
COMPRE 1SIÓ 7, q11e, alponernos de aCJ1erdo co11 nosotros !llis111os,
nos desc11bre n11evos panora!llas i11sospechadosJ' mm1os medios)' jo1711tJS
de e&gt;.presión. (113).
Pero esa nueva sensibilidad y esa nueva comprensión (que
requieren "nuevos medios y formas de expresión") no se explicitan
en el parágrafo. ¿A qué tipo de sensibilidad y comprensión se refiere
Girando? ¿A qué clase de medios y formas de expre ión alude d
e critor ultraísta?
El principio rector ha quedado expuesto, pero demanda .u
reafirmación. De ahí que los ub ecuences enunciado sean
necesarios para ampliar , enriquecer la propuesta ideológica
marrinfierrista ele modo integral. Más adelante, el lector se percata
de que los nuevos medio de expresión (renovación estética)
depend n de asumir en forma tran parente un compromiso estético:

Martín l-'1erro acepta las consemencias y las responsabilidades de localiZf,rsr.
porq11e sabe qtte de ello depende s11 salud... (113); de que los nuevo
medios se expresan con 1111 acento co1tfm1porá11eo; de que e expresan
con un estilo propio y autosuficiente: Mar/in I'-ierro tiene Je en n11es/rlJ
fonética, Ptl nuestra zisión, en 1111estros 111odales, ett nuestro oído, en 11m.r/rd
capacidad digesh·va y de asú11ilació11 (113-114).
in embargo, el manifiesto no precisa cuále deben ser los nuevos
medios expresivos. Por eso se recurre a manifiestos "hermano "
como el Ultraísmo, de Borge , para comprender que esa nueva
sensibilidad tiene nombr y apellido: El 11ltraís1J10 lo apadrind

98

"
i11iríalnmlfe el gran pwsista sevillano Rqfae/ Cansinos Asséns ... (105); el
ultraí mo como una respuesta acérrima al n1benia11is1110 J' anecdotis111o
ngmtes (103). Recurrir también a Borges para reconocer los nuevo.
medios expre ivos n los iguientes principios:

1. &amp;ducción de la IJ,ica a s11 ele111ento primordial.- la 111et4fora. 2.
Tachad11ra de las frases f/Jedianeras, los nexos J' los arjjetivos imíft!es.
3. Aboliriófl de los trebejos orna111entales, el conjesionalismo, la
drc,mstanciación, las prédicas J' la neb11losidod rebuscada. 4. Sí11tesis
de drJs o más i111ágenes en tina, q11e ensancha de ese 111odo JI( famltad de
.rugerencia': (105).
i\faples Arce, en lugar de introducir el principjo rector de pué
del pronunciamjento inicial (como lo hace Girando) lo rraslada al
cuarto parágrafo. En éste propone una estética moderna · urbana:

Es necesario exal!at en todos los tonos estridentes de nuestro diapasón
estridentista, la belleza act11alista de las máqHinas, de los p11entes
ghm¡jcos recientemente extmdidos sobre las vertientes por l!IIÍsct1!os de
acero, el h111110 de las fábrica,r, las emociones C11bistas de los grandes
~asatlá11ticos con h1l!l1eantes chin1eneas de rqjo J negro (.. .) el régtinen
md11strialista de las grandes ci,idades palpitantes, las h!uzas (sic) ªZflles
de ks obreros explosivos e11 esta hora u11oc1011a11te J' ron111ovida; toda
esta belleza del siglo ( . .) (164)
El e tridenti mo e un canto a e a belleza actuali ·ta. -- quivalclría
a una especie de ''nueva cnsibilidad". AJ igual que irondo, faples
:\rce emplea marcas enfáticas: la reiteración deJ nombre del
maoifie to: tonos estridentes y diapa.ró11 est,ideniista; las imágene
OSlen iblemence actuale gue aparecen en la · fra . es larga : . .. los
P11entes gímnicos recie11/e171enfe exte11didos sobre las 11ertimtt1s por 1111ísmlos de
acero.•.· los error s ortográfico, intencionales: ... las bl11zas ªZflles de
l!Js obreros.
·

El principio de la belleza actual e antecede en los primero

99

�1,,

parágrafo . La aprehensión de esa belleza depende de asimilar que

la verdad es una proyección interior: La verdad, 110 acontece ni s11cetk
n1111ca jffera de t1osotros ... y de que La verdad estética es tan sólo un estado
de emoción ... ; de aceptar que no debemos i111itar a la Natttraleza, sino
estudiar s11s leyes, y comportarnos en elfondo co,110 ella:, y de satisfacer una
J11nriót1 espitit11al en 1m momento determinado. (162-163).
Aunque la propuestas estéticas de Girando y Maple Arce
poseen rasgos di tintivo , concuerdan en un propósito: la exigencia
ideológica de una renovación poética en el marco de una nueva
época.

4. Incorporación de proclamas de otros manifiestos. Hay
manifiestos europeos, como el de Marinetti, cuyo aliento
modernizante alcanza a Girondo y Maple Arce por igual. Ambos
poeta latinoamericanos parafrasean una frase célebre del escritor
futurísta; hoy, umamente desgastada: Un a11to1JJóvil en movimiento, es

más bello que la Victotio de Samotracia (163):
Girando:
.. .11n b11en HISPA..'JO-SUIZO es una obra de arte 1m1chísimo

más pe,facta que una silla de manos de la época de L11is XV. (113)

.

r

una contrarucción; en el parágrafo cuarto incorpora la proclama
futurísta ya mencionada, pero luego rechaza el futurisrno en el
parágrafo doce: oda de retrospección. Nada de fi11t1tis1110 (. . .) Hagamos
ach1alisn10. (167). Es comprensible que el escritor estridentista desee
marcar una distancia con el futurismo para diferenciarse de éste, y
moldear una personalidad propia. Pero es ab. urdo pretender negar
lo que se es. Y el rnanifie to de Maples t\r.ce e , como e sabe, la
Yersión mexicana del futurismo.

Hay manifiestos, como el de Hwdobm ( ron Ser11ia111), que han
dejado huella en los de nue tros autore . Schwartz comparte este
pensamiento. Cuando Girondo se pronuncia contra el mimetismo
de los "más bellos espíritu "de su época, está evocando I principio
de Huidobro: Ton sen•ia111. 'o be de ser 111 esclavo, madre 1'\Jahm1; seré fu
ª"'º (73). Cuando Iaple rce afuma que Tosohvs b11sca111os Ir, verdad
en Id realidad pensada,)' no en la realidad pensada (163), recuerda aquello
de X1111ca hm1os creado fl'alidadespropias (72). Otro regi tro huidobrian
en .Maples Arce e presenta cuando éste exhorta a Hacer poesfa p11ra,

sffprinmndo todo elet11e11to e.Ytraiio J' desnaturalizado (desrripdó11 anécdota,
perspectiva). (167) Como se abe, Huidobro desde11a el lenguaje
descriptivo y anecdótico que atrofia lo poético. in embargo, a
diferencia del critor chileno, Iaples Arce extiende el concepto
de pureza y lo traslada al ámbito pictórico:

Maples Arce:

C11ánta 11,qyor)' más honda emoción he logrado vivir en 1m recorte tÍI
pen·ódico arbitrario y sugerente, que en todos los organille,ismos pseub
líricos)' bo11Jbones ,nelódicos, para recitales de changa"º gratis a las
se,lon"tas ... (163)
¿Escasez de originalidad al adoptar la proclama extranjera? En
defensa de ambo podría decirse que en su des o de er "modernos''
buscaron adaptarla a sus circunstancias sociales· Girondo para
desacralizar el concepto anquilosado de arte; y Maples Arce, para
cuestionar la poesía almibarada d u tiempo a la que todavía e le
rendía tributo.
De los dos manifiestos, es el de faple Arce el que incurre en

100

S11primir en pit1t11ra toda s11gestión 111mtal_l' postizo literah1rismo,
lotJ opklt(dido por 11uestra crítica b,ifa (. . .) U11 mte llttet'O (. . .) requiere
llna sinta...'\.is 111reva· de aq11í siendo posiliva la aserción de Braq11e: el
pintor piema et1 colores, ded11zro la 11eresidad de N11a n,1e11a sintaxis
rolorística. (167).
5. El humor como un utensilio ideológico. Girondo y faples
Atce transgreden la solemnidad ceremoniosa que caracteri7.aba a
los discursos ancestrales al vigorizar los canales de expresión de su
rnarufie tos. no de esos canales, 1 humor, e, usado para transmitir
u ideología literaria. El humor de Gir ndo e vierte en • us epítetos
In. 0 pechados: .. . lo li11pem1eahilidad bipopolá!llica del honorable público

lfJ l

�(112); en u~ , ímilc. agresivos: ,1 ,n11eslro nacionalismo i11telect11al

hinchando valores falsos q11e al pri111erpit1chazo se desit1Jla11 co1110 thcmchitor.
en su sarcasmo: ... la incapacidad de co11te11¡plar la vida sin escalar !tu
estanterías de la.r bibliotecas (113)- en lo desplazamiento conceptuales
(típjcos de Giroodo) que traslucen la befa del autor: 1Vfartín rirrro,

r

cdtico, sabe que 1111(1 locomotora t10 e.r co11¡-parahle a 1ma manzana y el hecho
de q11e todo el ,mmdo ampare 1111a locon1otora coJJ 11t1a 1J1at1za11a, ' a(g111101
opten por la foco111otora, rectijica para él la sospecha de q11e hqy f1111tÍJos ,,,ás
negros de lo q11e se cree. (114)
El humor de fapJe
ce recurre al auxilio de numet·oso
adverbios: En 11011Jbre de la vangt1ardia act11c,lista de A1é.xico, sit1cera111enk
horrorizp.da de todas lfJ.S placas notariales (.. .) de mi i11sffslit11ible categoría
presentís/a equiláteramente convencida 'e11Jine11te111et1/e revo/ncionaria, nlie11/rtJJ
qffe todo el 11u111do q11e está fttera del eje se contempla tfférica,mnlt
ató11ito ... (162)' de neologismos irónico: ... todas esas poe111atizncio11eJ
entt1siasta111ente aplmdidas e11 charlotadas literarias, e11 q11e solo se j11s~jira
el refltjo cartonario de alg11t1os literafNripedos •~rpecimen" 163-164); y de
exhortaciones exce iva : ¡Chopi11 a la silla eléctrica! He aquí 11na
afir111ación bigienista_y detersoria. )á /Qs_f11t11ristas a11ti-selenegr4ficos pidieron
;" /e/ras de molde el asesinato del daro de !11t10... (164 ); entre otros
a pectos.
El humor incisivo de Girondo y faples Arce es vigente en tanto
siempre existirá un aparato literari anquilosado contra el cual
manifestar, e.

6. Apología de la modernidad del siglo XX. En el manifiesto de
Girondo se vanagloria tenuemente la modernidad del siglo X..'\; e to
&lt;lebido quizá a la naturaleza ultraísta que se limitó a reconocer lo.
vientos progresi ta , pero sin desbordar-e hasta el punto de
idolatrados, como sí acontece con faples ce. Lo anterior e:x:pliOI
el mpleo cautelo o de signo. moderno en el manifiesto
martinfierrista. Girondo reconoce el automóvil hispano- uáo corno
una bra de arte más peifécta q11e 1111a silla de 111a11os de la época de ]JJIJ
XT r, pero hasta ahí. alora artí ricamente un baúl itmovatio11, un
marconigrama o una rotativa, p ro sin exaltad .. Admite el u 0

102

cun&lt;liano de 1111 deHt(frico s11eco, de unos toallas de Fronda_¡• de 1111 jabón
i11glis, porque es co a del sentido común.

La modernidad de los e tridentistas, valga el pJeona mo, es
e tridente. Es, valga Ja hipérbole, excesivamente estridente. J
manifiesto stá bombardeado por sjgnos que traducen una obse ión

por ero por parecer "actual": .. . telffeno.r_J' diálogos pe,ji1mados q11e se
M1'tlnat1 al desgaire por hilos co11d11ctores (162); "la belleza actuali ta de
las máquina '', "los músculo &lt;le acero", "el humo de las fábricas'',
"muelles efer scente · congestionado " (164); .. .accesorios de
a11/0111ó1i/es, refocciom.r Hqynes, llantas, acunJl(ladores y dínamos, chasis,
ue11u1riticos, k/a...,.:ons, b1y1a.r, !t1bricr111tes, gasolina (165). Por si no bastara
con esto, la última palabra d I ruscur o es otro igno de la modernidad
tecnológica: .. .me il11tJJit10 Cll la 111ara1illosa i11cat1descmcia de mis nervios
rléchicos (168). Debido a este abuso e, tridenti ta, lo que empieza

sienJo novedoso termina en fastidio.

7. Po tura critica ante el pasado literario. Ya hemo, señalado la
animadversión que de pertaba en Borges la vigencia, en su tiempo,
Je una literatura rubeniana ,v anecdótica. Girondo, in embargo' se
muestra má ecuánime en cuanto al legado poético de Rubén Darío:

.. .el mo1rimie11to de independencia iniciado en el idioma, por R.r1bé11
Darío, 110 significa q11e habremos de remmciar, 11i 11J11cho 111enos ji,yan1os
desconocer q11e todas las mononas nos serrimos de 1111 de11t[fiico SI/eco,
di- 111/ll.í toallas tÍ9 Francia y de 1111 ;abón mg/i.r (113).
La propuesta moderna de Girondo e conciliadora, en este
sentido. Hay, cuan&lt;lo mucho, una crítica velada a los "bellos
e, pintus' anacrónicos y miméticos pues no menciona nombres y
apellidos. Sin embargo en sus manife, taciones pública , el
martínfierrismo arremetió contra Leopoldo Lugones que tuvo el
''desliz' de "haber defenrudo en tu iastament la métrica r 1a rjma'
se~ chwartz. T..o irónico es cómo d pué en 1937 Borges resarce
la t-igura poética de Lugone al "di orciar " de Ja stética ultraísta.
La oscilación de Jas postura e téti.cas de Girondo y Borge desvela

103

�f:

la divergencia ideológica qu ubyace en un manifiesto. in embargo,
e , innegable la po tura equilibrada de Girondo n Martín Pierro:
valora el pa ado literario (modemi mo), pero condena su eterna
prolongación (anacroni. mo).
Para lo e tri dentistas el pasado literario e una e pecie de apéndice
que urge extirpar. Todo lo que lo antec de es caduco inoperante.
La con igna: ¡ hopit1 a la .rilla eléchim! certifica la defunción del
romanticismo. Explica el porc.1ué de la liqwdación, en la memoria
literaria del recuerdo poético de escritore como Manuel Acuña,
cuyo nombre e sugerido: Perpet11en1os n11estro crillietl en el 111ela11rolir""!

trasnochado de los ' od11mos",)'proclo111ell10s, si11rrónica111ente, la oristomma
de lo gasolina. (164) Explica el desprecio por las aportacionc
simboli ta de Enrique González l\fartínez: Axito a todos los poetas,
pintores_)' e.rmltoresjóvenes de ,\,fo..ico (. . .) o todos Í!ls que"º han ido o lomtr
los platos e11 los festines ct1linarios de _flriq11e Conzále-z. Martíne:v partJ
hacer arte con el estilitidio de s11s 111emtn1odo11es ii1telect11ales ... (168). t o
hay tregua pues, para el pa ado literario.
ta sube timación
e. tridentista e revertirá con el tiempo. El gmp Conten¡porá,uof
menospreciará su herencia poética. Lo mirarán como un corchete
curioso d l iglo ' , del cual puede prescindir la literatura sin verse
a~ ctada. in embargo, si obviamos la actitud oberbia de lo
e ttidencista ·, podríamos reconocer su contribución a oxigenar la
alicaída poesía de e a época.

8. Posición ideológica ante lo nacional. En lo. do man.ifie tos,
el compromi o estético no excluye lo nací nal· má bien lo incorpora
Girondo abe de la importancia discursiva d la historia; ella es b
que con truye el entimicnto nacional, moldea nuestra idea de país.
De ahi u pronunciamiento contra la funeraria
lemnidad dd
hi toriador", qui na veces posee una apreciación estrecha &lt;le los
acontecimiento, socialc . Giron&lt;lo abe qu la proyección de esa
hi toria, y por ende del . en cimiento naciona~ depende básicamenre
de la formación académica de las per ona . De ahí u
pronunciamiento contra el catedrático, que al igual que l historiadoL
"momifica todo cuanto toca '. t\simi mo Gitondo reprueba un

104

mcionali mo mal entendido, insuflado en valore. endebles que al
primer pinchazo se de inflan como chanchito ". Ya ea porque on
valores propios so tenidos o la hipocresía ocial o porque son
valores ajeno que imposta.o el rostro nacional. Se trata, insinúa
Girondo, de amplificar la e tructura de valores nacionales: reconocer
lo propio y 1 ajeno en su ju ta medida: Aif.artín Fierro cree en la

i11,portancia del aporte i11tekct110/ de ÁHJérica, previ.Q tijeretazo a todo cordón
t1111bilira/. (113).
La posición moderada de Girando respecto a lo nacional Oo cual
no lo convierte en un patriota empedernido) se pre erva en su
manifiesto. Pero fuera de éste, su producción poética se balancea
hacia un desenfadado cosmopolitismo. Lo anterior sugeriría una
mconsistencia entre el discurso del manifiesto y el di curso poético.
Borge lo explicaría de otro modo: sucede que un escrüor evoluciona
us modos expre ivos. Tan evoluciona que Borge di, crepó de las
escuelas vanguardista , y escribió una obra como Fervor de Buenos
Aires (1923), provista de un aliento local.

El consabido cosmopolitismo de Giroodo queda reafirmado por
la _contienda uscitada entre dos grupo, literario : Florido (Oliverio
G1r~ndo y partidario europeizantes) y Boedo (Roberto Marianí y
seguidores nacionalista ). Los nombres de los grupos correspondían
a lo. de &lt;los calles argentinas: una (Florida) untuosa, y 1a otra
(Boedo), proletaria. La pugna estaba centrada en la crítica de Boedo
hacia el grupo Florida por el nulo compromi o ocial de é te con el

país.

El manifiesto ,, fartín Fierro ya anticipaba la renuencia de Girondo
a abordar el terna político. Para él, el compromi o estético podrá
IIlt~ar lo ocial pero jamá upeditar e a éste. Hacerlo significaría
9UJzá, desviar sus pre, upuesto literario.. in embargo, sab mo
que eJ ultraí mo no fue una e.cuela ajena a lo vaivenes políticos
argentinos. De hecho, el futuro de Martín Fierro dependió, como
apunta Schwartz, de eso nexos:

L rettisto defó de p11blicarse por t11otivos políticos, c11011r/Q s1, director
se t1egó a as111nir 11110 11i11c11/aa"ó11 partidaria, rechazando apoyar al
entonces candidato t1 la preside11cia del país, Hipólito }'ngf!)-en. (102)
105

�Ju.

t,l i•

A esto habría que agregar una diferencia interna: Borge s1
apoyaba a higo ren por lo que las diferencias internas se agudizaron.
La po ición crítica de Maple .Arce campea entre el vapuleo de
lo nacional y el elogio de lo universal. us proclama son ca i
anarqui tas. ¿Razones? Desafía la idolatría popular hacia per onajes
hi tóricos como el cura figuel Hidalgo; anatematiza a la clase
burguesa reY:i riéndola con un epíteto injurio o: AJ fin, los tramim
han sido redimidos del dicterio de prosaicos, etJ qHe prestigiosamente los había
llalon·zado la b11rguesía ven/ruda con hijas casaderas por tantos mios de

retardarismo sucesivo e intra11sigencia 111elancólica de archivos cronológicos.
(164 ); repudia una literaru.ra nacional "putrefacta", cuyos "gérmenes''
hay que exterminar, o una "vieja literatura agonizante y ape rada''
que ha provocado "llagas lacerantes" (167).
En medio de todo esto urge una aporía estridentista. Fuera del
di curso de este manifi sto lo estridentistas so tienen u
compromiso con la ReYolución 1exicana. Aseguran ser el
movimiento estético que la incorpora. ¿E creíble? En el manifie to.
como 'ª e explicó, se perfila una ruptura con lo nacional. í existen,
de pronto alu iones a la da e obrera, pero no para defenderla sino
para decorar el discur o e tridenti ta: .. .las bl11zas (sic) ªZflÍes de 101
obreros e:&gt;,.,p/osivos etJ esta hora emocio11a11te )' cot1111ouida... (164); í existe,
de pronto, un interé por fusionar Literatura y revolución, pero sólo
en la lid de la. palabra ; esto se aprecia en el manifiesto número 4:
HéMOJ LET /1 TADO E I A RA1AS CO TRA r.L
AG IACT-IIRUSMO UTElv.J.RJO E TAJÉXJ O (174).

ros

El compromiso estético con lo revolucionario es de forma y no
de fondo. Es frívolo y fatuo. Arenga contra Jo nacional (dentro del
manifie to), defiende la cau a obrera (fuera del manifiesto) y
encomia lo universal (dentro del manifiesto). A esto habría que
recordar que lo contenidos poéticos de l s e tridentista están muy
alejados de ese compromi o revoluc10nario. •n medio de esta
1mpree1sione ideológica,, lo prevaleciente e. el llamado de fa ple
Arce:

106

Cosmopoliticémono.r. Ya no es posihle fe11erse en cap_í111~os
com•encional.es de arte nacio11aL Las noticias se expanden por telegrcifos;
sobre los rascacielos, esos /Jlaravil/osos rascacielos lan vit11perados por
todo el IJJHndo, hqJ' nubes droJJJedatias, J' entre sus ttjidos 111uscttlares se
connme1,e el ascensor eléctrico. (166) •

Al igual que los ultraísta , los estridentista ufriero~ el e cozor
de lo político. Quizá con más incertidumbre porque de1aron de . er
apoyados, en Jalapa, por el gobernador de Veracruz (el general
Heriberto Jara):

,L de/general en 1927 significó ta1nbié11 elfin del 1II011i1niento
La cazua
..
stridentista. ·Con lo qlie pasó a la historia siendo el rínico n1ov11mento
ede vanguar.d.'
A.,,,,;..;c,,.u Latina q11e contó con apoyo militar! (161)
za en ru,,.,.

El posible conflicto ideológico no descansa en que una estética
e proclame nacionalista o cosmopolita, sino en la ese~~ª
. entre 1o dicho (manifie to) y lo creado (producc1on
congruencta
cli
poética). obre todo si con ideramos que las e cuelas v~ar stas
olían respaldarse (por no decir legitimar e) en sus manifiesto .

9. Actitud "manifestocentrista". Spengler adjudica~a la
decadencia de Occidente a su tendencia "eurocentrista", cultivada
a lo largo de lo siglos. Parafraseando a pengler, se podría afir~
. de la dos vanguardias que no ocupan es debida,
que la d ecad enc1a
d
en parte, al "manifestocentrismo" _qu~ se ob enTaba en ~llas des _e
. . . La vanguardias enveiec1eron porque no rmraron
un pnnc1p10.
,
l mas
al
.
alla, de I, rrusmas.
u s manifiesto fueron el espejo a traves de cu
.
se deleitaron, y ucumbieron siguiendo la enseñanza d_e_ i are1s~.
Los martinfierristas y lo estridentistas no fueron la excepc1?n. Martin
. nene
.
Gitondo
F.zero
una ac tl.tud ('manife tocentri ta" cuando
.
,
. lo

instala como protagonista absoluto en forma r~tterada: el~ q~~
se define a sí mismo: Martín Fierro siente la necestdad de defimrse .. . , el
s quien está en el escaparate literario: Martín Fierro acepta las
·n .J de lioca/i'&gt;'arse
co11sec11e11cias y las responsabwaaues
"\: , porque sabe que de ello
107

�•

l

depende m salud... : él es quien orienta lo moderno: 1v1artín Fierro sabe
q"e "todo es n11e110 brgo el sol" si todo se mira con unas p,¡pilas aclltales ... ;
él es quien sabe lo que es verdaderam nte artí rico, él es quien tiene
fi en sí mismo (en u fonética, en sus m dale., en su oído, te): él
es artista v crítico a la vez; y sobre todo, él . abe percibir lo auténtico
porque . ;be apreciar e: Martín herro sólo aprecia a kJs negros) a les
blancos q11e son realmente negros o blancos y 110 pretenden en lo más lllÍ11imo
cambiar de color. (114)
El estridenti ta no disimula su "manife tocentrism " porque
incluso lo predica; . e ve a í mismo como la íntesis de todo· lo
movimiento de vanguardia:
Ya nada de creacionismo, dadaí mo, paroxi mo, expre.ioni mo,
sintetismo, imaginismo, cubi mo orfi mo etcétera, etcétera, de
' ismo '' má o m nos teorizados y eficiente . Hagamo una ínte is
quinta-e encial y depuradora de toda las tendencia florecida en
el plano máximo de nuestra moderna exaltación iluminad~}'
epatance, no ólo por un fal de eo conciliatorio -sincreri mo- -mo
por una rigurosa con\'Ícción estética y de urgencia spíritual. (165)
Mapl~ Arce se cita a sí mi mo dentro del manifiesto en un acto
de suprema vanidad:

(i\f.M.A. frade 111ark) es 1ma preparaci011 tllaratilÍ()sa; en /lei11llJ
cJ(afro horas exterminó todos los gérmenes de la literat1m1 p1ttrejadaJ
s11 !{SO es agradabilísi11Jo )' henéfico. (164)
10. El medio es el manifiesto. e sabe que la comunicación efectiva
con un público determinado depende de la. condiciones favorabl
en qu e ll ve a cabo. Girondo eligió u revista para divulgar d
marufie to en gentina, y faple Arce optó por ,,ario muros ~
Puebla. La pregunta: ¿ uál de los dos fue má. leído? parecería ob,~a.
Podríamos suponer que el de Girando dado su distribución periódu:a
y nacional. Pero, ¿a qué tipo de público aspiraba llegar Giroodo?

108

¿ ólo al letrado o int lectual? El lenguaje, característico de Girondo,
no e. precisamente popular. La clave puede indagarse en el tono
apelati:rn utilizado. EJ único momento n que Afartí11 fierro se dirige
a un público Octor) n particular s al final del manifiesto:
¿.fo1patiZf1 usted con 1Uartín ~Fierro?
¡Colabore 11sted ro11 1\lartí11 Pierro!
¡S11srrib11se 11sted a 2\tlartí11 T7ierro! (114)
Girondo presupone que la autode cripción pre\na de la revi ta
e· suficiente para qu el público se tntere e en adquirirla, y de paso,
encerarse de su propuesta estética. Ese público es naturalmente
literario. Lo que ignifica, imaginando el grado de analfabeti. mo de
esa época, que I impacto del manific ·to ultraí. ta fue menor.
umcmos a esto el carácter cosmopolita (no popular) de la mavorfa
de lo, artículos publicados en la revista. in pretender ser cr~eles,
es posible que el pueblo argentino recuerde más al popular personaje
gaucho fartín Fierro que a la revista que tomó e1 nombre prestado;
mucho meno al manifiesto.
La po ibilidades de penetración popular del manifie to
e trideotista fueron exiguas, La nación re ultante de una cruenta
guerra ciyi] Yivfa apenas su reacomodo social. T..o "triunfadore "
de la Revolución Mexicana eran. en su mayoría. ignorant . Y fueron
ellos los que dieron continuidad a unos ideales de justicia ) libertad
apa'.entemente exito'os. En el marco de e te contexto, ¿quién
Jed1caría u tiempo en leer \' aprehend r 1a honduras e téticas de
~tapie. Arce publicadas en. provincia? o nos imag1namo. a un
pueblo recién desgarrado por el conflicto bélico, } todavía escindido
t:n los años veint por la rebatingas de poder, . olidarizándose con
el nacience movimiento e tri&lt;lentista. El lenguaje retórico de I\1aples
\rce Y los desplante. que tiene hacia ese público on dos razone
· uficientes para ahuyentarlo:

Haga,nos ach1alismo(. .. ) ¿QHé el ptÍblico 110 tiene reamos
intelectuales para pmetrar el prodigio de nlfestra fo1711idable estética

IOIJ

�dinámica? .1'119 bien. Que se quede en la p()rtcria o q11e se resigne al
MUdeviile. 1 '11estro egoís1110 es ya superlativo; 1111estr.a com,icció11,
inquehnmtable. (161)
1

E cierto que en otro momento de su discurso, faples Arce
conmina al co mopolitismo. Pero queda claro que a quien e dirige
aquí no es a ese público que después meno. precia, por la sencilla
causa de que ese público Qnfiéra e pueblo) no Lo sabe 'valorar·. E.
evidente gue el sector íncelecrual es su auditorio real, y qu.izá sólo
un fragmento de esa población.
¿Qué habrá visto el general Jara en los estridentistas .al punto de
subvencionar su mo,-imiento? ¿ Habrá encontrado en eUos la
plataforma estética. de su campaña política? ¿Habrá sospechado L,
longeva existencia del estridentismo?
El medio es e] manifiesto. Lo que hoy e lee mañana se conserva
o e desecha, cual periódico. Los manifiestos martinfierrista y
esttidentista han sido preservados por la memoria literaria como un
registro ele una época que descba una reno ación estética integral.
A la otra memoria, la popular, habria qué preguntarle. ¿Habria qué
preguntarle!"

¿Y PARA QUÉ POETAS EN
TIEMPOS DE MISERIA?
MÉXICO Y LA POESÍA COMO
VALOR
Minerva Margarita Vtllarceal
a José Rmilio A mores
y sus felices noventa años.

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
habrtí poesía!
Rim.tis. Gustavo Adolfo Béquer

Bibliografia:
Leal, Lui . 1...o.r 11a11g11ardi.r,no1 en la .A11Jirica Litina. Ed. Óscar Collazos.
Ediciones Península, Barcelona., l 979.
Schwartz, Jorge. Las t'fl!Jf,lltlfdios k11it1oa111edca11as. Texlos prog,rallltiticosy crítiWCatcd ra, \fadrid, 1991.

1 to

.\. principios de 2009, del 13 al 17 de matzo, se celebró en París el
Salón del Libro. Una feria internacional con un sinfín de propuesta
eclitoriales. México er-a el país invitado. El pabellón de México,
poblado de bandera de colores intensos, ofrecía ediciones de
Conaculta, que es 1a casa editora del estado, del Fondo de Cultura
~conómica, de Era, de Ediciones Sin ombre. El centralismo como
e¡ercicio cultural no sólo se evidenció en la forma como se
seleccionaron a los participante . i no que negó la tradición poética
al privilegiar a la narrativa como género «activo" en su carrera
comercial; r en una nación como Francia, que ha hecho tradición
de su festejo: La Primavera de los Poetas, el negrito en el arroz más
notorio fue, evidentemente, la casi nula participación de poetas en
111

�\11.1,,.

nue tro listado oficial. parecieron Tomás egovia, Eisa Cross, Pura
López Colomé y Homero Aridjis ante .la vasta suma de narradores:
Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Cario Monsiváis, Daniel ada,
Héctor fanjarr z, nuestro David Toscana, .Ana arda Bergua,
farjo Bellaún, fargo Glantz, armen Boullosa, Jorge Volpi, etc.,
etc.
Los eventos en lo que participó mayoritariam nte la poesía, y
má , la poesía &lt;le los estados, fueron promovido por la editorial
Écrits des Forges, desde Québec, anadá. Es e L'l editorial, a través
de quien fuera ·u director, Gas ton Bellemare, presidente del Festival
Internacional de Poesía Troi Ríviéres, CJtiien se preocupó por llevar
a la audiencia francófona materiales de los poetas del interior de la
república mexicana. Resulta so pechoso en estos tiempos en los
que la viol ncia y la ingobcrnabilidad brillan ea nuestro país, que
oficialmente se promueva más el entr tenimiento, las historia que
dicen de otros, las anécdotas en la que nos sumergimos para
distraemos, y no la poesía, que es e1 arte que nos implica porque
implica al lector con su entorno más inmediato. fientra que n la
novela , omos espectadores en la poe ía omos protagonistas. Y digo
que resulta sospechoso este ejercicio guiado del consumo literario
porque nada mejoraría má al paí ' que el acce o a un nivel superior
de cultura en el cual el lector tuviera un mayor grado de compromiso.
El francés en Canadá es w1.a lengua que ha sido devaluada por el
mercado anglófono y la poesía un arle que relega el mercado
editorial.¿ o es entonces una suma de marginalidades coincidente
que una editorial de Canadá, en Québec donde se habla francés, se
preocupe por extender su catálogo hacia poetas mexicanos, a quienes
traduce y promueve?
El mundo e está desviando de su origen al negar el orig n de u
creación, pue la poesia es la palabra, la v·oz con la que fa divínida&lt;l
hizo al univer o, el opJo, el hálito que se filtra por la piel humana.
Está más allá de los poetas. La po sía nombra, }' al nombrar hace
que xista aquello para lo cual no tenemos nombre. l ..a poesía es lo
inefable dicho. Lo inefable dicho de uno mismo, del lector.
in embargo, n los inicio. de esta primavera el aire en u regazo,

más que perfumes y armonías ve caer muertos, ve correr ·angre, ve,
por ejemplo, cómo el joven poeta tabasqueño Álvaro Solis, de 35
años, en la ciudad de Puebla, donde trabaja dando clases de
preparatoria y talleres para .la SOGE 1, fue aprehendido este 14 de
marzo por tres agentes de la policía, golpeado junto a do amigos
periodistas, injuriado, ecuesrrado en una camioneta y arrojado en
la carretera lejos de la ciudad. E to le pudo haber pasado a
cualquiera, es el clima inarmónico y hostil que respiramo hoy, pero
le pa ó a uno de lo talentos jóvenes de la poesía mexicana, al autor
de También sqy un fantasma, Solisón Cantalao, Los días y s11s designios y
Ríos de la 11oche osC11ra. quien ha obtenido reconocimientos importantes
como el premio nacional de poesía José Carlos Becerra de Tabasco, el
premio Amado ervo, el Clemencia lsaura 2007, y en ese mismo año
el premio nacional de poesía joven Gurierre de Cecina.
El poeta es la mala conciencia de u tiempo, escribió aint-John
Petse· y lo dijo seguramente bajo la influencia de Rilke, quien
atribuyó a lo ángeles el sino de lo terrible. Andarse por las nubes
nada tiene que ver con andarse por las rama . Quien viaja hacia las
alturas de la imaginación sabe que no puede titubear al volver a la
tierra, baja directo, como una flecha al blanco. Entonce incomoda,
conflictúa, se vuelve "mala conciencia" porque apunta y seña.la lo
desviado de un camino, la pérdida del valor absoluto, la &amp;agilidad
en la que ha caído lo real.
Ya bien cantó Hólderlin que lo irreal exi te, sí, existe, allí a donde
vuela la imaginación de los poeta para nutrirse y poder solventar al
ser cuando la realidad lo debilita o lo despoja de sí.
Al apartarse del origen el hombre pierde esencia, ya no puede
quererse porque e ha alejado de la palabra que e la semilla de la
creación. El hálito de lo sagrado es vulnerado al máximo, como si
no deshiciéramos de lo divino y saliéramos arrepentidos de no saber,
de sólo desear, de ólo comprar, de sólo anhelar un plano donde las
comodidade y lo vicios parecen llenarlo todo.
Movemos en el plano de la apariencia es apetecible también para
lo, poetas, que se enamoran de todo y no quieren renunciar pero
habitar sólo en este plano es quedarse en el vacío, y lo que es más

11 2

l13

�lamentabl : er re poosables de su perpetuación. Como eñala este
gran poema de Roberto Ju.arroz: "El vado de la mano cerrada es
mayor que el de la mano abierta". Habitar la apariencia es cerrar la
mano, egoistarnos, plasmamos en la vitrina dond no deleitamos
sin contemplar.
os hemos apartado del ejercicio de la contemplación como nos
hemos alejado del rezo. Hemos cambjado lo más por lo meno . Pero
habría que subrayar que la poesía antes que conocimiento es acción,
es apertura e ingreso activo en las zonas imperceptibles del ser. Y
esas áreas permanecen vedadas si no potenciamos su ejercicio..\sl
mientras la espiritualidad se aleja lo que parece fácil se convierte ea
drama del infierno. !vfientra. despojamos a la vida diaria de la poesía,
mientras la in tituciones se cierran a u verdad, la vida se
empobre&lt;;e. Y pareciera que hoy vivimos mejor que hace 30 años.
pero no he escuchado a ningún niño que de memoria sepa
" 1argarita, está linda la mar', del ejemplar Rubén Darío que en lm
libros de texto aprendíamos, donde una princesa e capaz de lanzarse
a las estrellas para hacerse decorar un prendedor sólo con el poder
de su imaginación.
Vedada la imaginación el ser se cierra en un círculo. Cerrado el
círculo el hombre necesita algo que no sabe qué es. La angu tia
crece y la droga prolifera.

Ar..GUNASCONSTANTESDEL
ESTILO LITERARIO DE JORGE
1

IBARGÜENGOITIA
Dora González Cortina

ESCRITOR tan controvertido en el campo de la
recepción tan singular en su manera de decir la cosas como el
que ahora nos ocupa es necesario realizar la relectura de u variada
obra. Cultivador de la dramaturgia, de la narración y del periodismo
(crónica y critica) dejó el color de su pluma impregnado en los tres
género y aunque también escribió cuentos al parecer no tuvo mucha
fortuna en ellos. El conocido autor guanajuaten e tuvo el mérito y
fortuna, a veces caminan juncos, de ganar en do años consecutivos
el Premio Casa de las Américas de Cuba, primero por su obra
dramática de carácter histórico E/ atentado (1963) y luego por su
Primera novela Los relámpagos de agosto de terna revolucionario al
año iguie:nte.

P\RA HABLAR DE

I

r

Precisamente e ros títulos sirven como tal para la edición critica
que Conaculta el Fondo de ultura Económica realizaron en el
2002 en la cual , e incluyen interesantes y críticos artículos -pe e al
peso del carácter autobiográfico de éstos- firmados por autores y
ensayista como García Ponce, Pitol, Carballido, Leñero y los propios
coordmadores de esta edición Juan Villoro y Víctor Díaz t\rciniega
entre otros.

114

115

�(

Esta obra viene a ·er un complemento sólido para le lectura de
Ibargüengoitia ya que incluye además de la obras mencionadas f
lo comentario críticos de más de veinte de sus lectores o amigos,
una completa cronología de su \·ida y de su quehacer literario.
El talento y la disciplina convierten al ser humano en artista. Si
falta w10 de estos elementos el hecho no se da, por ello la discusión
de si el artista nace o se hace ha quedado atrás. Ibargüengoitia
contaba con ambo y por eso se convirtió en uno de los escritores
mexicanos más conocidos de , u tiempo aunque algunos de us
críticos se hayan limitado a decir que sus obras tienen carácter
humorista e inclu o lo aproximaran con el caricaturista Quezada.
o obstante el lector erio ha de reconocer que lejos de provocar la
risotada, sus obras sirven de ruptura con la mitificación que e ba hecho
de la guerra de independencia y de la revolución de 191 O por parte de
Lo gobernantes e inclll o de otros escritores que centran su mirada en
héroes ficticios para estar dentro del presupuesto oficial.
El estilo de Ibargüengoitia ha sido muy criticado porque su novela
y su teatro resultan una parodia que no busca enmascarar y respetar
lo que La historia narra con fervor patriótico en un país que se volvió
me tizo gracias a otro que ra lo padecía y cuyo saqueo provocó mi
pobreza que cerca ya de cinco sjglo de la conquista española no ha
podido reponerse.
Por ahora enfocaremos sólo cinco de sus obras, las ya
mencionadas y tres más: Estas ruinas que ves (1975) Dos crimene~
(1979) y u última obra, Los pasos de López (1982). Esta última es
de carácter hi. tórico y nos permite verificar que pese a la crítJ.ca
negativa por su irreverente mfrada a nuestro pa ado histórico
Ibargüengoitia fue fiel ha ta el final de sus días a su intención Je
mirar la realidad sin ofuscarse en embellecerla o exaltada
1maginativamente. Al morir joven (1928 -1983) por un desgrac..i:i&lt;l0
accidente aéreo nos deja ignorantes a , us lectores y a su público si
con el paso de los años llegaría a ·os tener esa mirada irónica, objetiva
y fria de su mundo.
En E/ atentado el autor maneja dos hilos conductores: la historia
y la ficción. Lo, diálogos presentan un realismo extraordinario donde

116

{ r,

•

se muestran las caras d l poder -motor manipulador del pensar y
sentir de la gente joven y sencilla- forcejeando entre sí por ganarse
la umisión popular: política contra clero. En el Primer acto sucede
la explosión en los sanitarios de la Cámara de Diputados quienes e
siemen altamente ofendidos y de ean castigar mediante el rigor de
la ley a cualquiera sospecho o o no, para demostrar el poder
policíaco. •sa misma ley que fue reformada en la Cámara para que
Ignacio Borge , expresidente con ertido en agricultor pudiera ocupar
de nuevo la. silla que id.al Sánchcz osa llamarla: ''1\fadre generosa,
esposa preclara y fid lísima amante inagotable, te me vas de la vida.
¡Qué seco y duro oy sin ti!"' Las fuerza mencionadas presionan }'
dan con eJ ejecutor de e e acto fallido puesto que sólo cau ó algunos
desperfecto , Juan Valdivia, a quien a través de tortura intentan
obligarlo a declarar que el obispo le ordenó hacerlo. En el egundo
acto, José Pereyra, amigo de Valdivia y del padre Ramírez, su
confesor, da muerte a Borges después de egrur1o do días con esa
determinación que da la necesidad de hacer algo nece ario en bien
Je la justicia. Se cierra este Acto con los funerales de Borge y el
concento y agradecimiento de Vid.al ánchez hacia Pepe cuyo futuro
trágico le e total.mente indiferente. En el Tercer acto se desarrolla
el íuício donde lo te tigos, sobre todo los &lt;l.iputados quedan muy
mal parados y 1 acusador involucra a la madre Conchita porque
está contra el clero y quiere más culpables. La sentencia prevista
desde el principio fu la pena de umert conmutada para la abadesa
por veint años de descierro en las l las !arias a solicitud d 1
pre id me Vida} ánchez en consideración a u sexo. La torpe
pregunta reiterativa para todos los testigos por parte del defensor
"Díganos, ¿notó usted un brillo de sinceridad en su mirada?" puso
en videncia su ineptitud medianamente salvada por su opinión en
la participación final de que se encontraban frente a un tiranicida y
no frente a un asesino. El acto se cierta con La ejecución de Pepe y
la alianza entre el pre idente y el obispo, apareciendo el mandato
de Cristo: maos lo unos a los otros.

1

E/ alentado. LoJ relámpagos de agosf(). P.dición críllca. p.32.

117

�''
El re umen anterior de la historia del texto deja al margen lo
aciertos dramático de la pluma de lbargüengoitia por lo cual re ulta
justo mencionarlos: la proyección de imágenes como fondo, el juego
de luz-o curidad para marcar la importancia
ucesión de varia
e tampa en el escenario, el tono irónico de alguno personaje , la
inocencia fingida de otros, la malicia opaca ele alguno que esconden
su juego, la acotacione de reacciones ant discursos prefabricado.
como aplauso bravos, mú ica de orquesta, etc. son complemento
que dotan la obra de vivacidad y fuego emocional matizados de un
realismo ba. ado en un hecho de nuestra historia que siempre fascinó
a Ibargüengoitia según afirma en la relación de us Libro : el
asesmato del general Álvaro Obregón. 2
Durante la preparación de El atentado explica el autor que leyó
mucho sobre la revolución m xicana lo c1ue derivaría su interés en
producir ~ u primera novela: Los rekiv¡pagos de agosto de I.a cua.l reconoce
que no es histórica ino libre ca que es consciente de man jar
mejor la espada que la pluma. De de el prólogo el autor la califica
de Iemoria · y el protagoni, ta-narrador es el generalJosé Guadalupe
rroyo quien dedica la obra a ·u e posa !atilde. Otra vez
encontramos el lenguaje coloquial la anécdota abrosa e hinente
porque no habíamos acostumbrado al. respeto irrestricto de los
caudillos revolucionarios marcado por la historia oficial, el vaivén
del azar que como lo antiguos dio . griego ayuda en una Y
perjudica en otras, la ·ínceri&lt;lad medida para aceptar con parsimonia
lo. reveses d la fortuna, la ob. e. ión por a cender y trn. cender \'
ese era fondo que con t:ituye el rencor evidenciado en la v nganza
por quien obstaculiza el éxito de Ja empresa sea cual fuere . u índole.
son muestras del conocimiento que tiene Ibargüengoit:ia no sólo del
mexicano sino de la naturaleza humana. ntre l.a risa y el llanto .e
manifiesta la vida pero cada indi,riduo quiere ·er útil para sí mismo
y los suyos sacándole la Y-1.ielta al martirio. Lo p r onaje de
Ibargüengoitia no son dJscretos, e. belto educado , bienaventurado n.i presto al , acrificio, pero e difícil e inútil repetir los lugares

r

r

1

Op11s.ril. p. 425.

118

comunes de calificar us obras como parodias, caricaturas en
palabras o humorísticas porque ería descon cer e1 planteamiento
que como artre se hace el propio autor: Porgué se e cribe, cómo e
escribe, para quién e escribe. e dice que en la guerra y en el amor
todo se val.e y así se actuó en ]o tiempos revolucionarios y e actúa
en los espacios político : Muerlo el rey viva el rey. El escepticismo
reflejado en las obras de nuestro escritor es suscitado no sólo por
lectura previa , ba e de todo autor, sino por la lectura crítica de su
espacio ) d u tiempo. Pareciera escribir como diciendo i no les
gu.ta ni modo si les queda el saco, pónganselo o simplemente, yo
no niego la realidad. En esta novela la anécdota sal.pica de humor
todo el espacio narrativo y el general José Guadalupe royo comete
errores, aprovecha lo aprovechable, estuvo a punto de ser fu ilado,
se exilia a ao Antonio y a los ocho años de ausencia regresa en
compañía de do compatriotas, Trenza y Camaleón único
supervrv1ent de l.a Revolución del 29, investidos de heroí mo
gracia a las vueltas de la política y del.a vida como se da a conocer
a los lectores a través del epílogo. Con mucha claridad el autor
mue. tra cómo lo ofendidos e cobran la humillación en cuanto
ocupan un puesto clave n el poder gubernamental ) también la
manera en gue los deudores de un favor pagan su agradecimiento
en cuanto se da la oportunidad. De la mano con lo literario podemo
afirmar que nadie es totalmente bueno ni totalm nte mal.o.
Pasamos ahora a otra obra difícil de clasificar dado , us
aproximaciones al relato, la anécdota, novela breve, autobiografía,
crónica, etc. Esta obra recibió el Premio Internacional de ovela
'México' l 975. El texto es un pretexto para encumbrar la provincia
de Cuévan por parte del protagonista y narrador, Francisco
Aldebarán. Después de vivir en la capital r gresa a su lugar de origen
contratad como profesor de literatura. La añoranza lo envuelve y
se emociona al conocer a Gloria de quien se ha rumorado padece
una enfermedad del corazón que le imposibilita tener orga mos.
Francisco lo toma en serio y todo el tiempo padece el aber que una
mujer tan bonita y valiente como ella que e opuso a la autoridad
paterna para defender u libertad a los vemtiún años, no pueda er

119

�¡)

amada ni casarse. Al final se entera que eso era falso y comprende
que perdió la oportunidad de conquistarla ya que estaba a punto de
casarse con Rocafuerte. u. amigos Paco Malangón., -ienten
envidia de E pinaza desde que dijo que no necesitaba fotos
pornográficas porque él y su esposa (Sarita) ya habían recorrido
toda la gama de la experiencia sexual. La, visitas a re t.1.urantes, la
compra de churros -los mejore del mundo- sus pa eo nocturnos,
fie:,:;tas, a istencia a conferencias, cine, etc. terminaban invariablemente en la cantina de su preferencia o en el café Flor de Cuevano
donde se daban cita lo amigos, las amigas y los pretendientes o tn
la casa de uno de ellos donde tomaban la última copita del día. El
hilo conductor d e ta narración es [a irania con que se describe lo
mejor que han hecho lo cuevanenses, el aspecto geográfico de
Cuévano con su &lt;lualidad de tiempo seco o inundaciones y la.
acciones del protagonista y su, amigos. También retoma, u pasado
bistócico y la fuer7,a de u economía, las minas de plata. Esto lo
trata en el inicio de la obra y menciona algunos de los cuevanen e,
distinguido . Como tra, fon&lt;lo transita la mentira creída por cl
narrador a pies juntillas la cual caerá en el final como los castillo·
que e construyen en el aire. Pransisco Aldebarán es un hombre
simpático según su propia opinión y debemos creerlo puesto gue la
esposa de Espinoza con él se enreda. La liviandad de esta mujer es
tal que la malas lengua, dicen qu no usa ropa ini-erior. Elfa también
engaña a su marido con 1alangón quien en la ocasión que aquél los
de cubre huye por una ventana y se la, tima un tobillo. El título ale
precisamente de las vistas que ofrece Cué-rano desde arriba o cuando
alguien llega al pueblo natal y expresa: ' En féxico no soy nadie, en
Cuévano, en cambjo, hasta los perros me conocen." 3 El narrador
condnúa:"También pueden verse a lo leja las ruinas: mina
inundadas, haciendas de beneficio abandonadas, iglesia destruida:
pueblos fanca mas ... " 4 Cabe elogiar las ediciones consultada, por
el acierto de utilizar fotografías y pinturas pertenecientes al Archivo
de Joy l.aville, su e posa, ahora u viuda.
~ lbargüengoiúa. Jorge.

Eslas ruillflS qffe /'l'S, Ed. Joaquín fortiz, :mus. p.11,

' Op11s cit. p.12.

120

( ,

Estas minas que ves se filma en 1978 bajo la dirección de Jnlián
Pa, tor, el guión de Jorge Patiño. producción de onacine y actúan:
Pedro Armendáriz J r., Fernando Luján, Guillermo Orea, Blanca
Guerra, Adriana Walrer, Roberto Cabo y Víctor Junco.
En h novela Do crímenes el protagoni.sta-narrador relata una
historia de género policiaco y para nuestro gusto my bien hecha.
Comienza con una fiesta en que la pareja formada por Marco
González y la Chamuca invitan a sus amigos para celebrar su quinto
aniversario de unión libre. De .repente llega otro amigo no invitado
que pide permiso de pasar la nocbe con ellos, farws acepta y en la.
mañana siguiente la pareja se va al trabajo quedándose E odio
;\.!cocer dormido. Después Estefaruta 1a port ra del edificio donde
VIvíala pareja le comunica por teléfono que unos hombres la hicieron
abrir su casa y se llevaron a vodio. La pareja inocente pero temerosa
de sufrir represalias por sus ideas contraria al istema imperante
deciden huir, ella a ca a de su prima en Jerez y Marcos a Iuérdago
a ver a su tío Ramón arragona para peditle dinero. C:uando él llega
a Muérdago u prima Amalia Tarragona finge no conocerlo y luego
cuando él le pide ver a su tío ella le niega la entrada argumentando
yue ha estado muy enfermo. Para fortuna de Marcos, clon Pepe
Lira, boticario y muy amigo de Ramón le ofrece la. cena, su casa y
llevarlo por la mañana a casa de su tío cuando no se encuentre
Amalia. Ramón, contento de ver aJ sobrino ahora con barbas, jorongo
r botas argentinas Lo apoya en un proy cto inventado por {arcos.
La sucesión de anécdotas se da de l.llla manera intrigosa conforme
al género y poco a poco se renuevan los afectos entre Ramón y
Marcos. Éste abierto a la aventura no sólo acepta el filtreo de la
Prima Amalia sino también el de la. ruja de su prima Lucero pese a
su gran querencia, la Charnuca. En lo último capítulo , e da la
polifrmia porgue a rafa del deceso del tio Ramón como suele suceder
en estos casos y más cuando ei médico tiene dudas de i fue por
causas naturales cada personaje involucrado explica lo que sucedió
el día anterior o la últimas hora antes de la defunción. A don Pepe
le toca narrar los últimos acontecimientos) el egundo crimen que
se comete erróneamente en contra de otra per ona. La 6caón

�recorre cada capítulo de la mano de medias verdades por9ue L,
hechura del hombre se mece entre el bien}' el mal r no e tarea &lt;le
la literatura llegar a verdades profundas, sin embargo el autor que
no ocupa tuvo valor de denunciar las corruptelas burocráucas r
policíacas que sufren parcialmente los ricos y en u rotal.id.ad h,
pobres. La clase media es la 9ue sigue sosteniendo este país con su
trabajo, su tesón y sus deudas. Los demás no, ya sea por egoísmo o
ambición o por padecer el desempleo y la miseria. *"_¿Está u ted
seguro? _preguntó el gerente. Por cien peso más me enseñó el
registro." 5 "_Haberlo dicho antes don Pepe -dijo Majorro, yo creo
que la primera parte, que es la que me corresponde a mí, se puede
arreglar, sobre todo sabiendo que hay dinero su6cieme para pagar
comisiones. Ya ve u ted lo gue es eso. H 2y mucha gente complicada.
Hay que pagarles para que guarden discreción. ,~Usted qué opi□a,
licenciado? _Yo veo obstáculos -dijo antana -pero ninguno es
infranqueable." (El subrayado es nuestro). Dos crín,enes, es llevada a
la pantalla gtandc en 1993, dirección y guión de Roberto Sneider I"
producdón del In tituto de Cinematografía y el Pondo de Fomento
a la alidad Cinematográfica. ctorcs: Damián Alcázar,José Carlos
Ruiz y Margarita Isabel, entr otros.&lt;•
La última novela de lbargüengoitia es la titulada Los pasos dt
Lcípezde la cual opina Adolfo Castañón: "La novela de Iba.rgüengoit.J.i
difunde lo que - de Lucas Alamfo a Franci co Bulne - la historia
ya sabía: que los padres de la patria fueron hombres impmvisados.
guiados por la buena fe, de ·encaminados por la necedad, aprendices
de brujo iempre rebasados por la fortuna. La no ela se lee como
una de esas reconstrucciones, tan caras a Pío Baroja, a los Dumas n
a Próspero l\Ierimée, donde . in pausa la acción sucede a la acción."oincidimos con esta opjnión y agregamos gue nuestro autor supo
irnpreguar sus obras de una ironía no tan suti.J lo cual parece haber
molestado a algunos sobte todo en el tiempo de aparición &lt;le su
obras. En Los pasos de Ljpe-z. se vuelve al inicio al tomar un tema
" Ibargücng01úa,.Jorge. Dosc,i,,.m1es. Joaquín i\íornz, p. 205.
'' Op11s.nl. p. l 90.
' lbarguengo1t1a,Jorge. F./ alm/ad(}. 1..o.r ri:ltí111pago.r de r1gosto. p. 164.

122

LÉXICO AFECTIVO Y
APRENDIZAJE

Alma Silvia Rodríguez Pérez
E lba Guadalupe Rodríguez Pérez
El rr:c11erdo etemo ql(l deja l(h maestro e,r t111estra mente,
se debe 110 sólo a stt aparienciaftsica, 11i al tono de su 110-v
11i a su mirada, mr1! covocinlimto que tenía de la matena.
S11 evocación illlperuedera .re debe a /,1 ·,om1fnicació11 afectiva·;
que se logró f1fl un mommto detert11inado,
y q11e prowcó en 1111estra vida 1mo lraniforn1ació11.
Elba Guadalupe Rodríguez-Pérez

fa A\'t\NCe MÁS IMPORTANTE re.la.cionado con el aprendizaje fue llevado
ª cabo a finales del siglo pa ado cuando la educación se encontró
con la eurociencia (Wolfe, 2001). Esta última explica cómo el
cerebro, a través de &lt;&lt;redes neurales», lanza a todo er humano a un
Proceso cognoscltlvo extraordinario continuo al codificar
d
,
'
escocüficar, organizar, almacenar, recordar y evocar la información
externa captada por los órganos sensoriales, que se almacenó en la
~e111on·a a largo plazo llenando nuestro «mundo interno». Este
'almacén" conforma un bagaje experiencial, el cual nos configura,
conforma y transforma de tal manera que cada ser humano va a
poseer una identidad propia e individual que nunca llega a término,
123

�iJ IIJ

r¡

ti

I

't,

porque el de arrollo cognitivo termina cuando se agota la "ida.
Por eso faturana (2003) proclama gue "los seres ,rivos somos
sistemas dinámicos en continuo cambio estructural interno el cual
es modulado por las interacciones con los demás seres vivos r el
medio ambiente". Más delante eJ neuropsicólogo Joseph Ledoux,
autor del libro El cerebro emocional, confirma lo anterior cuando dice
gue "los procesos mentales, donde e apoyan la conducta y el
comportamiento humano, conforman el marco donde se adquiere
la conciencia experiencial", lo cual se ha podido evidenciar por el
avance de Ja neurociencia. Ledoux afuma: "podemo conseguir
una vi ta extraordinaria y ventajo a de este misterioso
"rompecabezas" que es el terreno mental, al poderlo ahora escudriñar
dentro del í tema nervioso cerebral".
También Bailey Kandel y Kausik (2004), y Kensinger y Corking
(2003), afuman que el engranaje neural de las experiencia captadas
por el er humano son guía del aprendizaje conductual, proceso
conocido como cognición. 1faturana (1995), desde un punto de
vi ta meramente biológico, nos dice que "la v:icla e un fenómeno
cognitivo".
La ciencia educativa siempre ha luchado por que los alumnos
aprendan a aprender a umiendo la premisa de que al ser humano
e le pueden "introducir" en la mente, de manera fácil, conocimientos
que vienen del exterior. Durante décadas e ha hablado de gue una
determinada técnica didáctica era excelente porque los alumno
mostraban una gran capacidad para memorizar concepto,, para
re olver problemas, para aber más que los demás. Y nos engaruuno
al seguir utilizando un sinnúmero de paradigmas: aprendizaje por
elaboración de mapas conceptuales, por resolución de problemas 0
a través de grupos colaborativo . tos modelos, como lo demuestra
la experiencia, nos han servido para sobrevivir pero no para
sobre alir en el mundo, porque están ba ado. en la Uamada cola
cognitio,z (en español, "cognición fría"), cognición in emoción.
Sin embargo, los esfuerzos por lograr aprender a aprender
continuaron, y n 1986 aparece en el mundo de la educación la
teoría triárqlli,a de la it1teligencia de Robert J. Stenberg (Stenberg, 1984).

124

en donde se habla de que la conducta inteligente surge de un
equilibrio entre capacidades analíticas creadoras y prácticas. Esta
capacidades funcionan para permitir que grupos de estudiante
logren el éxito dentro de contextos socíoculturale particulares, en
donde yano se mide como talla inteligencia (coeficiente intelectual),
ino que e trata de que el e tudiante vea ei mundo y su mundo
Interno para lograr e1 éxito en la vida, por eso este autor dice que:
"la actividad mental dirigida con el propósito de adaptación al
entorno del mundo real e relevante en la vida de uno mismo".
Este tipo de aprendizaje es fundamental porque el estudiante debe
saber qué tipo de capacidades po ee para poder ser exitoso en la
vida. De modo gue si poseía tal nto analítico el estudiante podría
evaluar, analizar, comparar y contrastar información. i su
inteligencia e dirigía a la creación, entonce e te estudiante podría
dedicar e a la investigación, a inventar, a crear y a todo tipo de
tentativa creadora . i su talento eran las cuestiones prácticas
entonce podría aplicar lo que había aprendido.
A mediados de los años ochenta aparece Gregory Bat son (Vis ser,
2003) e inicia una etapa nueva en la educación al declarar que los
.erel! humano al aprender tenemos que eran formarnos, e decir,
sufru un cambio interno tan fuerte que podría hacer variar hasta
nuestra herencia genética; por e o dice qlle sólo hay aprendizaje si
desarrollamos una capacidad más allá de lo límite hereclado . í,
e.te investigador da ifica los tipos de aprendizaje según la calidad
de e as tran formacione : si el individuo no logra un "cambio
interno", entonces sólo se trata de un acopio de información, sin
transformación; pero cuando se desencadenan cambio personale
profundos, aún en ausencia de nueva información, ·e puede decir
que el aprendiz ha llegado a adquirir una ruta de perfección didáctica.
Así Bate on (Visser, 2003; Gara); 2004), inicia su teoría educativa
diciéndonos que , i no existe un cambio interno en la per, ona ,
realmente no se está logrando el aprendizaje. En este momento de
la hi toria educativa . ólo e hablaba de cognición co/d o cold cogt1itio11
(esta es una cognición en la que la persona e excesivamente crítica
r tiende a sobre-analizar us pensamientos).

125

�1 ]/,/tN,,,

f.

Léln.f

Poco de pués surgen Reuven Feuerstein y Donald Meichembaum
oguez, 2002); el primero afuma que el profesor actúa como
mediador del aprendizaje, siendo a la vez canalizador, seleccionador
y pre entador de la información. Feuer tein centra su atención en
la "tran ferencia" del aprendizaje· para logar ésta e debía facilitar
al alumno la tran misión de proce amiento de pen amiento
relacionado con a pecto de su vida en general, no sólo académicos,
para que llegara a generalizar e te aprendizaje con cualquier situación
que e le pre entara en su vida.
Por otro lado, el psiquiatra Donald Meichembautn (1997), utilizó
estrategia de entrenamiento conductual cognitivo para el control
de lo procesos de pensamiento a través del "lenguaje interior".
Usó e te tipo de aprendizaje e pecialmente en pacientes con
esquizofrerua; para e te investigador canadiense, la utilización del
lenguaje interior ervía como regulador del pensamiento y de la
conducta en general, porque consideraba que el lenguaje verbal
con tituye un vehículo para conformar las estructuras cognitiva
En este tipo de aprendizaje el mae tro sirve de modelo, porque
mientras ejecuta una acción, formula su pensamiento en voz alta, Y
después el alumno realiza su trabajo con la guía verbal del mae tro;
en el momento de efectuar u tarea nuevamente, el aprendiz ahora
se auto-in truye, hasta que la in trucción se vuelve menos explicita
v entonce, se dice que el alumno logró el autocontrol mental. Al
final las auto instrucciones implícita van a manifestar el control
mental. Estos do inve tigadores empezaron a e tudiar el proceso
de la metacognición lo que fue un gran avance en el conocimiento
del proce o cognitivo } el aprendizaje.
Pero e con Humberto Maturana (2 03 1984) con quien se inicia
la era del aprendizaje ba ado en la cognición y el "amor" vi to este
último como una emoción-relación/ conducta tran mitida a través
del lenguaje no hablado, sino 'vivido'' por el maestro de tal manera
que el alumno se irá "transformando en la convivencia"; e to impliai
la exi tencia de un maestro instruido en e ta emoción y que quiera
tran mitir lo bueno de u 'yo interno", teniendo entendido de que
si e intran igente, iracundo o perezoso, el e tudiante captatll

126

1,

1

\

1

l

1

internamente esto. defi eros no como algo externo, ino como un
modo de ser en el vivir 1 Iaturana, 2003). Por el contrario, sj el
maestro es generoso, cujdadoso en su quehacer) alegre, transformará
el comportamiento de los seres Vl\~o a u alrededor; por so
Maturaoa (2003), llega a esta conclusión:
si de generación en generación vamos educando a nuestros
hijos a través de relaciones de amor, emoción que ya estaría
presente en el primer linaje humano encontrarfamo respuesta
para un gran cambio en nuestro entorno. La educación deb
e tar c mrac.la en la conducción de esta particular emoción r sí
ella e transmitida de linaje en linaje lograríamos mejorar no
sólo la misma e&lt;lucación, sino a la sociedad en su conjunto
(.Maturana, 20 3).
De ahí que este proce o de aprendizaje e conocido como
~dom/t111ización o aprmdiz.aje social (Garay, 2004). laturana (2003),
pien a c¡ue e te aprendizaje odal se logra con el lenguaje, a trav ,
de una conYersación afectiva"; puede er hablada, escrita o gestual
(comunicación no verbal), porque él e tá convencido de que "el
hablar tiene con ecuencia,, ningún hablar es inocente. r na palabra
de ternura e también una caricia. Una expresión verbal de odio,
puede herir hasta lo más profundo } duele má. que un palo bien
dado''. i el lenguaje tiende a la afectividad a la emoción entonces
exi ·te una coherencia entre lenguaje, emocione y aprendizaje. Con
~faturana (Bach y Darder 2002), se inicia el e tilo d aprendizaje
que toma en cuenta las emocion , dando pa o al afecto ) a la
\'lflculación emocional en comunión con el otro.
De pu , de Maturana (2003), aparece en 1 mundo del manejo
dt la emociones Howard Gardner ( ardncr, 2005), yuien labora
5u IM,1a de 1í1telige11cias mríltip!es, la cual, al intercalarla en la educación,
no clice que el proceso de aprendizaje no sólo depende del
conocimiento y la capacidad intelectual de los estudiante , sino el
la manera en que controlan sus emocione · y de aquellos gue e tén
alrededor habilidades a las cuale Uamó: li1teligenat1 inte,perso11al, que
1

127

�~ería b capacidad para comprender la intenctonc , motivacio_n_e r
des os de otra. per onas, e i11telf~u1ria i11traper.ro11rll, 9ue e ha~1hdad
m&lt;.:.ntal para auto conocernos, apr ciar nuc. tro. sentun~cnto:,
temore. y morivacionc . ,uando e refien: a us alumnos, l,ardni.:r
(2005), afirma:
de. eo ,¡ue mi. oino

compr ndan el mundo, p m no
. impk.mcnt p0rque I mw1Jo fa. cma y la mente humma t:!cunosa. Des O qut' ellos le comprLndan para que dlo · lo po, l--;m
v In hagan meior. EJ conocimi oto no e · lo nusmo c.1u~ lo moral,
pero •e nece itan para evitar errore , mo,cmo. n dJrc~c1one~
pro&lt;lu nva. . na parte importante &lt;le la comprcns1on lk
·
nosoLros nusmos
es .·ab l'r t¡ u1· e,.,1e • somo v, l que ¡1odemm

hacer. La man&lt;.:rn dt auto-conocerno interiormcnle no.
permitirá como . t'rc. hum.mos, comprender a&lt;.¡uclio que no.
puede at erar, tanto para b1 n como para mal".
Por fin aparece D·micl Goleman ( 19%), quien propo~e un
mmlelo Je aprend1za1e basán&lt;lose en la distinción de la~ h_ab11it.fade.
puramcnt cognitiv, s y las aptitu&lt;lc. personales, y ultimamt:ntc
también la. oc1ale ( ,olcman, 19%). El aprendizaje &lt;&gt;lo. puc~k
adquirir ·e "vi\ 1cnJo" ituacion1.- rdaciona&lt;las ce n xpe~1t'nc::1
emoti 'ª·. Procurar una ,•ida . ocia! ,mpetcntc, lo cual 11nphc:i
percibir el c. tado interior Je las pcrs&lt;:nas, a. í com~ compre,~~ r_ ~
enumi nto. ~ pen. amiemn. (empaua), leer las cnale · cn1.o_c1on,uc
no ,erbah.:s, e ·cuchar con absoluta reccptiYidad y armornz_ar con
él conoce como intclit•cncia
emocional ·
1a pcrs,ina , es ll) l1ue
l",
I

social.
.
¡\ finale!-i del iglo . - · apan.:ce la ncurocicnc1a, que em~11:z;1 ~
csmdiar el cerebro a profund1da&lt;l a mn·l'.s ck aparato sofi uod~, ·
apan:ctendo nuevos término · relac10na&lt;lo on el proceso Cohrnttl ·o
\' la mam:ra en que trabaja el cen:hro cuamlo se pone co cont'.tct0
~on &lt;liver os estímulos sln. onale. cargado d emocton- tern~10t:omo r1:ftm1,1 ,1(edim, t1 rrhro t 11H1áo11t1I. 11m111Jri&lt;1 e111orro11al, f&gt;{J/eH,1"_aon
·
• J es
on11i11011 mlunlr
mmv11r1/, e.,:periu,ria
en1orio11a¡, 11pre11d"IZJl/1· , 111oaor1&lt;1,

l'.!X

inglés: hot f0Jllitin11J, 111ídeo del (!ferio, prorcso di 1'tJ/orr,rirí11 (en ingl1:s:
11¡,¡m11st1~, dt&gt;.rpertar et11odo11,1/ 1l·n ingJ¿s: am11Ja~. Csms c11nocu,ue~1to
dan la pauta ·ienáfica para abcr por 9ué c. importame e&lt;lu ar
romando en cuenta la emocione:-. ¿Realment el . er humano
p11 ~ecd un .r1stn1111 ll/i:rtiro? r\ ·í lo ere&lt;. Dalgleish 2fl04). basándose
en lo" avances de la neurociencia, la cual ha mo rraJo llU~ zona
del cerebro cst'.!n l'ncargadas dd pr()ce u emocional ,. cu~les
e ·tru_c~ura. Ct rebralcs est:in encargada d&lt;. Jcd&lt;lir si un· ,i,p111
,dyw~rr una carga o una role11ai1 1111,ao11a/. Fddman-Barrct (2(1117),
1m·es11gadora ognith·a, sl' atreve a decir lJUl' lo. ·t:res humanos
rO~e~mos un .ris1t:111a 11(t'ftir11, d cual e tá ~n argado Je manejar
i:mocronc., a tran~s Je varias estructuras cert'brales l'llCargada. dt:
Jarks un \ alnr posinvo o negarivo a lo. est11nulos l'nsoriak.
entrames ) tran. timnarlos t'n i-.,pnimcid.r &lt;f/i'rtim.r, l'stas . L' guanlin
en un rmlm 1(/ •r/11•0, tJUt: e. un itio Je alm:1cc:naje JL" mmrirmcs
I,tlóradas (memoria emocional). E. decir. al atran.'sar ht anu:~dab
Ct.·rl·br:1I c.·ro \ afores van :t t:r la propieJad básica de la e.'\-pt!Ít'/Jt1(1
de la 1•1110ao11, \ un componente fundamt:ntal para la respue. ta
&lt;:11

"ª

unocional (Feldman-Barn·t, 2007. 2006, 20 l).

Pnr e. o es de vital 1mportanc1a cduc.1r en la· Cmllciones tanto a
como a los alumnos, para tJUC L'll un procc. 0 de
intcrn~~:ición o intro -pección, a~ ud.tdu · i:¡uizás p&lt;,r per. onas
&lt;: ·pec'.alizada en d área Je la psict&gt;logia, lleguen a conocer su h:1krajc
emocional o u rt'lltm c!f'1t/if'(J. ,\si, Da, i&lt;lson (2110-1-), afimu yue ".,j
(JUcremo. ser genuinamente fdices hay lJUe urifo-:ar el aebro''.
Poryue 1a ·ogruc1on
• • • cornpn:ndc :lLJuello, pnice. os 1TI1.:n1alcs donde
e ªPº) an las con&lt;luct1. r comportamientos humanos, unido ..t la.
circun. rancias 9uc conform~m el marco ·n d t!UL' d individuo va a
lomar conciencia de lo· ucc. o Je u existencia ) tran ·formarlos
c-n Pl'º_-amien1os (L.-Doux, Wll ); B ·rndgt, 21l113). llna parte Je ki_
nll'c:mr mos co~rni1h·os cons1s1l' en la ,tprd1c11. ic'&gt;n de: lo. . uce 11
~ 1V· rcnor, en «fl'CogLD&gt; fas c.xpl·ricnci:t · captada. durante fo , iJa
1 ·1.:r humano, las cualc &lt;l1.:bcn primero . i:r dettlflifirad11s pam
dl' puc lo~rrar qul' c:s1c apr ndizaje md1/ict1do lle, e al humbre a un
cornpoi tJmientn de:eado. De. pué· ·t: utilizan las '•mcrnorra ···

!ºe; m.1t.stros

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4· r~ k'·n Baars Ramamurth r \
J l . f..:.aus1k 200 , ran " ,
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&lt;1~atle), Kan,.e \ .' •
Corkino, 2004). \.1 la formaoon dd
\'1.:ntura, 200 ,; 1--.t.:n. mgcr ~ · . t- ·a1 . UlJCJa con la pr • t:n0;1
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bagaie Ct ,gnmv ,-emoc1~ .
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memoria (Ah-ara º· - - •
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stati,·a • olfot,ma y seman c. , ..
hcdomcas, racu es, gu
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, c.1e las actl\
. ·idadc . motora.
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como la mayona
fu . .
. imnort.ant.
,
b r O una J. la
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Damasio, 20 3 in em a g .' 1
b I la cual está c.:ncarg.tw
1.
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la anug&lt;la a CLrL ra
Jd cerebro racuca t: n
.
. _ J: l l . . una ,·akodl
. d . f • lo'- cod1hca am o c.
Je valorar todo upo e 111P11 s) . · .
··d &lt;l ._ p lC tia ( ·n

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. ' &lt;l . cucr&lt;lo a ~t on const era o

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po:-.rnva o ncgama, l.: a . . 1d ·1 ser humano), como agradabt
contcxtc del entorno y p1.:rson,1 ,t:
1. t:chazo/ac ·re. m1ent•
po ºÍ[l. \ 'OS ' a\t.rstvo&lt;;/negacnos, e.e r

h•Jfiiucos I nn pJacenr eros lauguu·e, 200 l. Lel oux. 2000; lla.'-;ter
1 ~Iurr;t), 21102; Hechara,
Damasio ) Damas10, 2003; Bcrridge,
2 3).

llna vez ljllC d hombre plrcibc cuak¡uicr e 1ímulo . cnsonal, el
tcm.1 cogrúri, o-emoc1on:tl conduce aJ st:r humano a dcadir sus
accione;;s, tales como: dirigir la atención, tfectuar den iones, ebcuar
comp1irtarrú ·ntos, dcciuir de. tJdo de ánimo ( ch1mmack, 01 ·hi y
D1cner, 20112), y comandar las rrnís importantes &lt;limensiont.: de 1a
emodé,n c.¡ue on: la intensidad) la valencia \ parur de e 'ro, Klaus
chcrer (200~) iJcó un modelo de d,mo la n1Lnrt: evalúa un 1i,¡,111 y
lo dcnnnlin1'&gt; Pmrao de d.1l'q11eo de l'{J/rm1rió11 semt11t1al de 11111l1i11i,d (en
tn,l?le.; A¡,pmisal ur prore.rs qj' 1111t!tí11i,•d Hm ndlll rhl'Cki1{!!J. 1~:te
tm~ rigaclor afirma que hay cuatro mom1.:ntos unportam s (Jllt' un
. r humano experimenta cuando se pone ln contacto con un i11p11t
en.orial llllt.: Uc,·a emocion. Primero ti cu hro Jk·va a cabo un
,uuli ·1 d1. la rtlrl'a11da &lt;ld , tunulo situación; . ehrundo, viene d
proc o de t'l'Oll1miót1 ti,· k1 "'1'li1,1do11 e.le! rnJi\'i&lt;luo con d e 1imulo o
situación; tercero, nuc. tr:1 1nt•nrc mide la capaciJad de control para
IIJrr,11/,,r (en inglé : ropi11jJ una ckternú1L'lda situacil'rn,
bien analiza
111 recurso. Ji ·porublc para realizar fa rar . xigida p01 la siruacic"m;
.¡J fin:.il considera la sig11f/icc111at1 personal que posee la 1tu·1ciún para
t'i individuo, 1.k: de la per ·pc:ctl,-a de las norma sociales ) culturales
tn h que srá m erta la pcr ona ( cha1..:r 2004).
, 1 el

proclso cognilin-, se lle,·a a cabo ·mir ligado a la valoración
Je un c:tímulo, '-e denominada 'fJ/d mg11lio11 1cognición fría), pno
CUaadn d i11¡,111 es valorad{) l1u1erL Jccir ljUt: nene endosado con
Un;¡ em, •ciém, y por eso ahora la cognicion se considera cnmo hnt
• 1111,(111 (cognición calit.:nre . 'in embar~o. no hay procvo cognitivo
tn cmocic',n, ni emoc1on ·m cogruc1on.) f '.st es muy 1mportanrc en
educacií)O p&lt;m¡ue e ta c..lunostrado yut: b cogruci6n unida a la
ttnoa,jn e respon:abk Je c.¡uc una per. una &lt;lctcnr • una fijacic'.m
lliernon rica pntenre y p r ene.le d recuerdo c.k b experiencia vivic..la
e.~ casi tmpo. ible yuc yue se olvic.le). Por eso las emociones L
tereJ:1n crimo auténucas artífice. &lt;lel pwccso e&lt; •~ni1fro-cmoc1onal
hurnann ,, chaefer, Colle1e, Philipp11t, Van der Lin&lt;len, Laurey,

! 1

�/ 1l"lu

Delfi.ore, Degueldere, faquet, Luxen, alrnon). De ahí que ylwester
(2003) afirme que "hay que considerar la relación cogniciónemoción como los bloques del edificio de la mente, de la memoria
v de los rasgos de la personalidad".
, Como lo escribimos anteriormente, el proceso cognitivoemocional e fundamenta en la valoración o evaluación, comandada
por la amígdala (Haifa, 2004), la cual valora los estímulos senso~ales
moldeando la memoria emocional, y ocurre el proce o emocional
(Marinier ) Laird, 2006; Marinier, 2006). La mayoría de las veces
los pasos del proceso cognitivo-emocional requieren que la persona
esté consciente, y por tanto el proceso es deliberado, pero en otraS.
e mconsciente y comandado por la memoria implícita ( cberer,
2004). Por eso Feldman-Barret (2006), nos dice que la valoración

Pero si un estímulo se repite hay una correlación de estas
dimensione dentro de la valencia. Un estímulo aversivo (el paso
de una uña en el pizarrón) típicamente es displacentero, pero
cuando se repite, como la valencia es negativa, la reproducción de
1a acción se vuelve más intensa.

El proceso de valoración Guzgar si algo e útil o perjudicial)
proporciona al er humano un modo e pecial de relacionar e con
los demá, y con I medio ambiente de manera individual; así cada
per ona crea su propia experiencia afectivas. y por ende también
el rentm del afecto (Feldman-Barret, 2008), o por decirlo de otra
manera, "el corazón de almacenaje de emociones" hace a cada
individuo único en el mundo. La experiencia emocional forma parte
del curso de la vida mi ma, porque las emociones se conforman, se
almacenan
e pueden re-conformar durante la vida del ser
humano, en conjunción con modificaciones neuro.fisiológicas, lo que
conduce a lo, seres humanos a conformar u propio J'º interno o su
se!f, y con e te centro emocional, la disposición para actuar de una
manera particular (Feldman-Barret 2006; Russel, 2003).
Según Russel, el centro emocional tiene también un significado
afectivo, porque puede impactar y cambiar el estado homeostático
del individuo, los estados de ánimo, la motivación, la empatía, la
meta-experiencia emocional, y por último, afecta la regulación de la
tmoción, porque todas las vivencias experienciales-emocionales
neoden a agruparse de acuerdo a su valencia, por eso si educamos
con objetos o estímuJos emocionales cargado de positi\·Ísmo, todos
lo procesos cognitivo se ampJjficarán (ver figura o. 1).

r

(oppraisa~
es el bloque del edificio básico, e invariante de la vid 1
emocional, gue deriva de la capacidad de la mente humana
para concatenar procesos de evaluación o de juicios entre algo
que podría ser positivo o negativo para l ser humano. ~ vtth
emocional deriva en gran parte de la valoración (forma slfllple
de análisis de significado, en términos de lo cual el ser buffiltllO
codifica el ambiente y determina i algo es bueno o malo,
benéfico o dañino, placentero o displacentero, agradable 0
aversivo).
os significado, en el proceso de valoración dan lugar a que un
objeto o experiencia posean un valor positivo o negativo, y esto.es
- uaw,ma,
'-- · que no es_:solo
lo que Feldman- Barret (2006) denomma
una propiedad bá ica de la experiencia emocional ino tamb1e~ d
componente fundamental del ntídeo del efecto (core ajfec~. Para expli~
este efecto de ,alencia, Ander on, Christoff, Stappen, Pant 17,
Ghahremi, Glover, Gabrieli y . obel (2003), lo relacionan con b
· ·
·
l o: s1· una persona 0 bsen1
intensidad y no ponen el sigmente
eiemp
,
.
(cuerpo mu tilado) este
,
un e nmulo
negativo
se grnba roa's en. b
memoria y con mayor intensidad que una e cena positiva (un perrito'

132

133

�Ir. ,

De pertar (aurosal) alto(excitado, agitado)

Baja valencia
(negativa)

"confort "

"muerte "

Alta valencia
(po itiva)

Bajo despertar (activando, calmando)
.
No. l. La experiencias afectn--as pueden er descritas en dos dimensione-: la
Figura
.. /
. vel
Yalcncia que se refiera a la manera como e valora UO evento posttJVO negatIYO,
despertar (aro11sa4, que refleja i un evento es e.xcitad?/ agitado o calmado/ activad~:
Las palabras dencro del círculo indican una \·alenc1a aproX1IDada Vlos grados
aro11saf (Kensinger, 2004).

Como podemos er, la emociones son fenómen~s que no pueden
reducirse a un componente unitario o celular, smo que son de
naturaleza compuesta u orga11ísmica podríamos decir que son el
re ultado emergente de la acción de múltiples elemen~~
con tituyente que la caracterizan como tale ·. Tienen 1~ fu~cto:
de "informar" acerca de cómo pueden ser apreciadas la s1tuac10ne.
de la vida ( cherer, 2004; Ekman y Davidson, 1994). La
experiencias emocionales inconscientes no sólo nos infor~~n
respecto a una situación presente en torno a un objeto de em~cton,
sino que además on producto de una con tr~c~~ón lingüí tica, 1~
cual les da el carácter de "experiencia afectiva ( cherer, 2004,
rtony, Clore, &amp; ollin . 1996).
El conocimiento de experiencia de e111odón es fundamental en la
134

compren ión de la conilición humana porque el centro afectivo es
una ventana que e puede activar conscientemente o
inconscientemente, influenciando para bien o parn mal la cognición
y la salud mental de la persona . Y tambi, n la manera de
cornportarno en la vida ocial, porque lo ser
humanos
re pondemo emocionalmente a las palabra , a las expresiones
facial , a lo. ge to del cu rpo, a m inuacione ac rea del xo, la
etnia acerca de 1a orientación exual de alguien información hacia
la ho til.idad o cooperación, y toda ariedad de otros estímulos
ociale (Bargh, Chaiken, Govender, &amp; Pratto, 1992). Para concluir,
Iaturana (1995) dice que

la historia depende de nuestras emocione y de eos. La hi toria
que construyan nuestro hijos será aquella que urja de sus
deseos y emociones, e decir, de lo que quieran hacer. De ahí
que el nivel má importante a nivel educacional sea
precisamente el nivel emocional. El ni,.,e} emocional es el nivel
formador de la persona. De hecho todos podemo aprender a
usar in trumentos y cualquier actividad manipulativa porque,
en definitiva, todos los ser humano amos igualmente
mteligente . o e cierto que haya pet ona má inteligente
que otras. La diferencia está en la emociones, en lo que uno
quiere.

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Bnu:

138

r

BALAS DE PLATA DE ELMER
MEN DOZA Y EL CAPITAL SOCIAL
DEGRADADO POR EL EFECTO DEL

N ARCOTRÁFICO
ora Guzmán Sepúlveda *
B.,JL·IS DJ ,

PuT;,J G

ó

l.1 EL \ÑO

2008 eJ

Tercer Premio Tus9uets

Editores de ovela, en eUa u autor, Élmer fendoza, examina las
consecuencias de la fodernidad en la regíón del norte de México,
en &lt;londe el narcotráfico se erige como protagonista que extiende
su· tentácuJo a través de las distintas capas sociales,) trasciende a
la región norteña trasminando la zona fronteriza. i revisamos
e tadísticas redentes:
Un total de 10 mil 20 personas han s.ido e¡ecutadas en México
de de que Felipe Calderón asumjó la Presidenci.a de la República
Jebido a la disputa que mantienen los ilistintos cárteles &lt;le la droga
asentados en el País. Datos del Grupo .Reforma indican que en
diciembre de 2006 se registraron 94 ejecuciones; en 2007, se
reponaron 2 mil 275 muerte adjudicadas al narcotráfico; e□ 2008,
se contabilizaron 5 mil 207 muertes violentas, y del primero de enero
de este año hasta ayer se registraron 2 mil 444 homicidios atribuible
al crimen organizado. ()iménez: 2009)

- -- - - - - • Di,,1 ión de Humarudad~ v Ciencias oc1alesTecaoló~c0 de Monterre,, Cam·

pu Monterrey.

139

�a

Titulares en los peri ' dicos como ''Triplican narcotraficante la
cuota de jecuciones", "Pelea narco, mutilan a nu ve per ooas",
«Rastrean lavado de lo Arellano" '"Ven en corrupción ·aporte dd
narco", " raigan a alcaldes vinculados con el narco" son frases
asidua en las páginas de los periódico cada mañana.
La literatura m :-::icana hace presencia para roo trnr la
descomposición social de un E tado para algunos fallido por la falta
de solidez, congruencia y actuación d u instituciones, y mostrar
a trav ' de us textos a una sociedad que ha sido rebasada por el
poder del narcotráfico, así escritores de diferente, ámbito de la
República fexicana recon. truyen esta problemárica 9ue e ha
convertido en una amenaza constante a 1a seguridad nacional.
Balils de PlatrJ e. una novela negra, novela neopolicíaca, donde
narcotraficante· políticos y policías se entremezclan se asocian 1·
:e destruren en un ambiente de violencia y corrupción. La
estructura del texto lleva implícito un cu stionamiento, ¿quién de
esta colectividades e el culpable del deterioro social?
El propósito de mi en ayo . examinar el capital social y el papel
de la ciudadanía como víctimas o cómplices del desmoron.,'UllÍento
de las estructuras ociales.
La no eJa será analizada bajo la óptica sociológica in dejar a un
hido el estudio narratológico que hicieron de Balas dePlata una noYela
reconocida por la crítica r valorada en el nu vo género de la
narconovela.
EJ orte de [éxico es una región próspera en donde podemos
hablar d desarrollo y progre ·o, pero también simultáneamente de
pobreza, violencia intrafamiliar, narcotráfico, migración y corrupción
judicial. Ba!.as de plata expresa la crisis de la modernidad en donde
no todo es auge, crecimiento y éxito, sino es una entidad matizada
por los claroscuro de las a imetrfas económica , y sociales.
na frase carg-ada de ironía marca el ton d la novela que e
inicia con la fra e: "La modernidad de una ciudad e mide por la!
armas gue truenan en u calles", esta frase inaugural e pa ea Por
toda la narración alimentando lo uce os de la historia guc se narra.
La de Édgar «.E l Zurdo» Mendieta, policía, que busca desenredar el

141)

asesinato del Lic. Bruno Canizal
Agricultura.

hijo de un ex ecrecario de

Aunque nunca se menciona El Cártel de Sinaloa, la acción
principal se ubica en las calles de Culiacán, por lo que esta
organización criminal teje el subsuelo de la novela. Se nombran
como r alema calle y colonia, conocidas en la que aparecen
"encobijado ", asesinatos atribuidos al narcotráfico y que on
mediatizados por el periodi ta Daniel Quiroz en el noticiero
"Vigilant
octurno, ".

El cartel de inaloa es una de la organizaciones de
narcotraficantes más grandes del mundo, con presencia en más de
36 paí es ' con un fuerte poder en udamérica. e dedica
principalmente a la distribución de marihuana, cocaína colombiana
Yheroína del udeste asiático, aunque también produce su propias
anfetaminas, opio y marihuana.
Los elementos que bordan la no ela son los corrido , la
camioneta lobo y las Hurnmer con vidrio ahumado , las alianza
entre narcotraficante y políticos, los rezo a Malverde la violencia
Y la tortura, la figura inconfundible de los guardaespaldas. Los
asesinatos en donde eliminar a la per. ona e una práctica cotidiana
cosificando a la personas corno i fueran objetos de echables.
En e ta novela además, resalta la pre encia de nuevo per onaje ,
la narca. hija o amante de importantes narcotraficantes, ellas
~bién desafían a la ju rica, son autoritaria y muy seguras de sí
mismas una de ellas es ospechosa de la muerte de su amante del
Lic. Canizales se llama amantha, el di curso de fendoz; va
urientado a subrayar la frivolidad y el vacío de estas mujeres, de
ella e dice que "era alta., de medidas perfectas aunque un poco
excedida de caderas; se rumoraba 9ue había invertido una fortuna
en cirujanos plá ricos, peto que ni lo bra ileños habían logrado
arreglarla" (82)
. El material con el que trabaja esta novela es gestado a partir de
la llnaginación y de lo recur os mediático . ¿Quiénes on realmente
los narcotraficantes? ¿Logra el lector ahondar en su mundo interior?
La caracterización de los personajes n Balas de plata es en ba e a

141

�arquetipos que part n de la prensa, de las noticias de la televi ión,
del cine e incluso de los narcocotrido , po iblemente en entre\.istas
exploratorias por parte del autor, el tema no le e ajeno ya estaba
presente desde su primera novela El asesi110 solitario, eo laque el autor
hizo gala de una exploración detallada y puntual, ahondando en lo
que su personaje llamó "el drenaje profundo"
El sociólogo Luis Astorga apunta «El volumen de los capitales,
la complejidad de las transacciones financieras y la diver idad ele
los campos de inversión del dinero del tráfico de drogas, sugieren
una gran capacidad de organización, de ad.ministración y de compra,
y sometimiento de conciencias". (2004: 33)
En este sentido e que quiero abordar el tema del capital acial
el concepto capital seria aquí el valor que ignifica tener relaciones,
conocer a personas que facilitan el camino.
Distintos sociólogos han definido las implicaciones del capital
social I entre los que de tacan: James S. Coleman, Pierre Bourdieu,
Robert D. Putnam, entre otros. Todos coinciden en algunos
elementos implicados en el concepto: confianza, reciprocidad, redes
sociales, normas comunes de comportamiento, compromiso ocia!,
entido de pe.rtenencia. Al igual que otras formas de capital, el
1 Una

de las interpretaciones más completas sobre el capital social lo da Piem
Bourdieu en torno al concepto "El capital social e el conjunto de recursos accuaks
o potenciales ligado a la posesión de una red duradera de relaciones más o cnenoS
institucionali:zadas de ínter- conocimiento y de inter-reconocimieoto, o en otllll
térrruoo , a la perteneocta a uo grupo, como con1unto de agentes que no s~lo
dotados de propiedade comunes sino también que oo unidos por "relacionó
permanentes e útile . El volumen del capital social que posee un agente parttcul.r
depende entonces del tamaño de la red de relaciones que puede efecl:lvam~tt
movilizar y del volumen del capital (económico, culrural o simbólico) dispürnblt
por cada uno de lo miembros de la red.[ ... ]La utilidad que procure la pertenenoJ
a un grupo es la base de la solidaridad que lo hace posibles. La existencia de una~
de relaciones no es dato natural[...], ino el producto de un trabajo dein tauraaoa
y de mantenimiento indispensable para producir y reproducir relacione durader:isr
útiles, capaces de procurar provecho materiales pimbólicos [.. -1, la red es el produ&lt;10
de estrategias de inversión social concientemente o inconscientemente orientad:&amp;!
hacia la in.stirución o la reproducción de relacione ociales directamente utilizable.\
a corto o largo plazo" Pierre Bourd.íeu. Le capital social, Attes de la RtcherdJt 11
Scienm Sociales, 1980, nº L pp. 2-3. (Traducción Anne Fouquet)

·°!

142

capital ocial es productivo y hace posible el logro de cierto fines
que erian inalcanzables en su ausencia.
La novela muestra e, tructuras en donde se da e ta confiabilidad
&gt;
expresada en alianzas, por ejemplo el Ingeniero Canizales, posible
candidato a la presidencia, 'a la grande" se muestra aliado con
empresarios y amigos del gobierno, protegido por el abogado icolás
Beltrán, y por el comandante de la policía Briseño. La credibilidad se
da porque en base a una serie de redes aciales aben que lograrán un
objetivo, así para qu se dé el capital ocial e necesaria 1a confianza, a
\"ece determinada ésta por el ometimi.ento de conciencias.
La estructura del capital ocial genera reciprocidad, intercambio,
rnrnplirmeta , obtener ganancia y resultados. Otros condicionantes
son la interacciones la interdependencia, la generación de ciertos
vínculos, así como la coordinación y estos elementos se perciben
en Balas de plata al tener un inter' en el capital material, así como
alguno, de lo personaje buscan también en el capital político.
Putnam advierte que el capital social favorece la coop ración y aquí
ésta se da en po d una ganancia de capital material y de
reconocimiento por el grupo.
Colemao señal.a que:
"[... ] el capital socíal se define por su función.
entidad, sino una variedad de cüsúntas entidades
característi.cas en común: todas consisten de algún
estructura , ocial r facilitan cierta acciones de lo
están dentro de la e. tructura' (1990:302).

o es una sola
que tienen dos
aspecto de una
individuos c1ue

s~ el crimen organizado e una eslructura compuesta por varias
enridade que tienen diferente roles y que facilitan 1a con ecución
de sus fines y esa interdependencia es la que ha logrado resultado
tncontrolabJe por el E ta&lt;lo ación. El político e aprovecha de
las redes sociales poderosas del narcotráfico, el policía compensa
u bajo salario con la, ganancia de é t , el desempleado adquiere
trabajo si se involucra en la ilegalidad, el narcotráfico financia b
c:¡mpaña del político, así es una cadena en donde cada rol va
propiciando cierta acciones de los indh i&lt;luos que retribuyen
finalmente a todo los que están dentro de la estructura.
143

�1 . ,,_,,,.

El narcotráfico valora e identifica ciertos recurso de la policía,
de la política, de la empresa, como información potencial, relaciones
de autoridad, normas coercitivas, organizaci, n ocial, por eso se
alía con estas entidades para poder sumar capitales.
El capital social implica un condicionante: tener un interé y
podemo ver el rédito obtenido en los imperios creado por los
distintos cárteles, esta ituación se ve ejemplificada en la novela
por farcelo Valdés propietario de automóviles, casas, avione ,
guardias, de él e dice que "con poco hacía temblar medio paí ~hasta el estado del tiempo se le consultaba "(36) La normas
coercitiva dentro de la red social son empleadas porque generan
una conducta entre lo narcos, hay una serie de reglamentaciones
que a la larga retribuyen en beneficios comune .
La novela dibuja con claridad las redes sociales que en e te ca o
en lugar de ser productoras de desarrollo social, su intencionalidad
es la antípoda, su resultado es de tructi o y degenerativo de ámbitos
muy diferente , de de la alud pública ha ta la ética.
La novela desentraña la rnoralJdad de los personajes, así como
del sistema político, y la confusión de valores expresados en la
justificación de la hija de Valdés, Samantha la 'narcojunior", quien
le dice al detective:
Te busqué por dos asuntos, .Mendieta, primero re p~ta a mi padre,
cabrón; es uno &lt;le los hombres más importantes de e, te pais; d
presidente, u ecretano y cuanto Iamb1scón anda con ellos e k
cuadran, si no fuera por él millones de gente estarían desempleada.~
muriéndo e de hambre; ¿9uiéo ere tú para fastidiado en u casa.'
Un inmundo poli muerto de hambre (83)
Las redes sociales e expre an en complicidad entre
narcotraficantes y policías frase. como ' 1i papá los tiene compra·
do ". (84) son comunes en el discur o de la nov la, la corrupción
es un comportamiento obligado, le dice amantha a i fend.ieta ''d
procurador nos pasó el teléfono &lt;le tu jefe que a su ve7 nos dio d
tuyo; más o menos calculamos tu preao, prefieres fadrid, Pan.\
ueva York o efi ctivo" (85).
144

O el propio papá del licencia.do an.izales a quien el asesmato de
su hijo le entorpece, le en, ucia su carrera. política, y con un aire de
anismo le dice al detective fend.ieta: "hablaré con el procurador
dd estado para que suspenda la inve tigación} pueda usted dedicarse
a otro ca o" (7 I)
Por toda la novela se ejemplifican situaciones de deshonestidad,
en donde pareciera qu es el modus VJvendi de] ciudadano es el
fraude, el engaño el oborno, la corruptela, comportamientos
arraigado a W1a cultura que , olapa, deja pasar, aporta, e conforma
}' no cu stiona. La corrupción e el hilo que teje la trama de Balas de
Plata, situadone, hiperbólica que ubrayan la descomposición de
las personas. obresaJ una escena de la Poliáa Federal de Caminos
haciendo a,rtidoping a los conductores de camione , y la contraparte
t el Chapo
bitia, un ex policía que aparece vendiendo a lo
chofere ampolletas de orines sanos como antídoto para vitar las
multas o detencione "[... ] no le vayas a dar en la madte a ni riñón,
~cuántas dosi está. vendiendo al día? Poca,, arer vendí cincuenta
I' &lt;los. [ .. .J los hijos están en la escuela y son un costal sin fondo''

(93)
La novela de l\Iendoza ironiza el papel de la policía, frente a un
agente ju to como l\[endieta quien tiene interés por re olver el caso,
pero se pre entan coto, de poder dentro de la misma organización
que impiden .realizar u encomienda hasta obligarlo a suspender el
caso y darle carpetazo.

La ciudadanía es muy débil porqu us derechos no son respet.idos, la administración de la justicia es casi nula la legaLidad no se
cumple, la di criminación, el derecho a la vida, a la integridad
fi ica v a la seguridad e tán llcU entes de las calles d Culiacán, por
tjemplo una muier qu vio un asesinato comenta:
"¿ sted fue la que llamó a la ¡efatura? 1 i loca, alu Juego la traen a
una en sui; vuelta 9ue termina por no tener ru para los camiones

para ir a declarar, en este país la justicrn e ·ta en manos de los
uelincuentes ) mientra u tedes, los del Gobierno, se hagan de la
\1 ta gorda, vamo a seguir igual" (160)

145

�La novela nos mue tra una sociedad cuyas organizaciooes sociales
articulan a su miembro pero con obj tivos obscutos, Élmer
f endoza profundiza en el lado gris del capital social construido
por el narcotráfico mexicano, sus paradojas e dan en grupm como
éste, o como la mafia Üaillilla o el kukus klan quienes producen
efectos destructivos en la sociedad de la cual forman parte.
Observamo un desgaste social ocasionado por el lazo entre 1a
organización del narcotráfico la institución política, en donde el
capital acial es vert brador creaod , en ste caso, redes sociales
9ue no dignifican el espíritu democrático, o.í la a piraci · n de ¡ustici.1
obligada para el poder judicial.
Las redes sociale gestan valores e .ideología en Balas de plata se
muestra la otra cara de la moneda, la redes ·on de ttuctivas y afectan
y deterioran 1a dinámica social. En el texto de Élmer ,fendoza se
observa en los ant:ivalores gestados en las relaciones familiares y en
las relaciones de pareja, die la mamá d l licenciado asesinado
refiriéndose a su esposo el candidato «a la grande", a la presidencia":
"[...] estoy egura de que él lo mandó matar, es un desgraciado, un
monstruo que ha de arder en el infierno. u boca se retorcía de
odio. ¿Qué le hace pensar que fue él? porque jamás ha tenido
escrúpulos y desaprobaba la vida de mi muchacho; su ambición no
tiene limites, ¿sabe de quién se ha rodeado?, de la e caria de su
partido, lo miró con ojos secos". [72]
La organización &lt;le! narcotráfico trasciende los límites nacionales
. se detonan problemáticas y retos sociale generados por la sociedaJ
global. Varias veces se menciona en la novela el estado de izona.
las bala de plata fueron vendidas allá, hay ramificacione del crimen
organizado y el e fado nacional pareciera gue e debilita por la
eficacia y capacidad de esto tejido sociale globales.
•1 mismo título de la obra no remite a la av nturas d I héroe
americano "El llanero olitario' , o a la metáfora en inglés Si/rfr
Bl1/let. in embargo el texto subvierte el igrúficado original y son
ahora lo. narcotraficantes los héroe. de los corridos, de la épica
popular, esta inversión e paralela a la pen,ersión &lt;lel capital acial
146

fas redes entre organ.izaciones crean espacios de identidad y
1-alore culturales e ideológicos así corno se com ntó anteriormente
e pacios de acción política. l narcotraficante mayor, el capo, se
convierte en un padrino protector, es la figura paternalista,
autoritaria, patrimonial, que ocupa 1 espacio político no
in¡;titucional, como lo refleja en esta cita:
ecios se la pasan criticándono pero bien que viven de nosotros;
hice crecer este lupanar, levanté barrios enteros y creé más fuentes
de trabajo que cualquier gobierno; no permitiré que lo olviden; era
un rancho polvoriento cuando empecé y miren hasta donde llega"
p. 178.
''¡

La novela recurre a una erie de elementos asociados con la figura
del narcotraficante que articulados unos con otro crean la identidad:
su mtísica, su vestimenta, su religiosidad sus automóviles, su armas,
sus consumos, las páginas de Balas de plata nos confrontan con este
imaginario con la identidad de un anti.hér e construido no sólo por
sus accion s sino por la in fluencia mediática.
A9ui cabe preguntamos ¿qué papel juega 1a narconov la en el
espacio de ]a Literatura mexicana contemporánea?
La narrativa d l narcotráfico se inició como una literatura
marginal, en l 963 aparece la primera novela Diario de litl narcofrajirante
de Pedro errano 01iginario también de Sinaloa, Jas primeras obras
sobre el tema on muy tegionale , representativas &lt;le la problemática
gestada en el norte, onora .inaloa, Chihuahua Baja California, e
trataba de una literatura contestataria, asociada a la iz9u.ierda,
desafiando la versión oficial. En 1976 aparece Tierra Blanca de
leónida Alfaro, otro sinaloen e y aJ decir de la jnvestigadora
ausualiana Djaoa Palave.icb, eJ primer narco hild1111g.sro111an
mcx.icano. Con el paso del tiempo hay un desplazamiento del margen
31centro.

En lo años noventa las editoriales trasnacionale empiezan a
promover esta literatura porque se dan cuenta que la narconarraciva
es objeto de consumo. Alfaguara, Tusguets y Planeta, empie%an a
difundir eJ ubnmndo del narcotráfico.
147

�En el 2002 el español rturo Pérez-Reverte publica l-L1 reinr1 dtl
sm; autor que ha afirmado que la inspiración para est'l novela le
vino al escuchar lo corrido de Los Tigres &lt;lel arte, en particular
«Camelia la Texana». J\ su vez, Los Tigres d I arte corre pondieron
creando un corrido titulado 'La r ina d I ur', basado en la no\'eh.
También Pérez Reverte afirmó que Élmer Mendoza es u amigo y
u maestro "la reina del sur nació de las canúnas del narcocorrido
v de las no elas, de Élmer M ndoza"
' Poco a poco, esta avalancha mediática ha contribuido a mar
una literatura ' 1bestsele1ia11a" construida a partir de estereotipo,, de
lugares comunes, pareciera gue lalverde, los corrido , la Humm

E ta literatura peligra porque en lugar de mostrar la oscuridad se
convierte en una gesta que no profuniliza en la dimen ión ética
que conlleva el fenómeno. Peligra, porque en lugar de oscurecer
ilumina el desorden con la heroicidad del mito, con el glamour de
las botas de piel de avestruz, con el ritmo de los narcocorridos.
Thoma Hobbes en u &lt;&lt;l..eviatán» (1651) expre ó que la función
central e insustituible de las estructuras políticas es impedir el
retorno al «Estado de naturaleza&gt;&gt;, es decir, a la guerra de todo
contra todos, esta guerra, esta violencia, esta injusticia, este caos
son tareas pendientes en el lenguaje de la literatura mexicana
contemporánea que ahonda en el narcotráfico.

r las Ak 47

son indispensables.
¿Cómo narrar el narcotráfico? Hasta hoy se ha dado un realismo
exacerbado, un costumbrismo, un regionalismo, pero no se ha logrado
compenetrar en el entretejido, n la complejidad del narco distinto.
autores lo han esbozado, Federico Campbell, Gabriel Trujillo ~luñoz.
Élmer Mendoza, LuL Humberto Crosthwaite,Juan José Rodrígue7,
Eduardo ntonio Parra, Luis Felipe G. Lomeli, pero basta hO\
faltaría ahondar en su condición existencial.
El tema se ha comercializado, se ha gastado, nos falta todaYÍa b
gran novela. Reconocemos los aportes narrativo de Élmer
Men&lt;loza, un rescate de la oralidad, la captura de un cli curso
marginal, la eficiencia de un ritmo desplazado en diálogos paralel~~.
en cuestionamiento , en frase telegráficas, en regionalismo, c1J/abu
en un humor corrosivo. Un discur o preparado para guc el lector
vaya atando los cabos de las distinta líneas de investigación. Y
también una crítica al capital social, a la ambición y al poder que
corrompen el tejido social.
_,
Sin embargo, eJ caos, el de orden, el delirio, la degeneracto~
social, la per ecución, el miedo, la clausura, la represión, 10dav13
no uenen voz en la füeratura mexicana del narcotráfico, hasta ahora
no han podido er encarnados. Faltaría ahondar en la psique de 5tli
protagonistas y de sus víctima , en u soberbia y u dolor, en 5u
re entimiento y , u cobardía, dibujar u fantasmas, decir lo impnr
nunciable, desconcertar al lector, perturbarlo, quizás amenazarlo.

148

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CAMBIO DE CÓDIGO DEL
HUMANISMO

Martha E. García Sepúlveda

Sólo e:-..isle ai,iltzaaón ª"té111ica alli do11de el ho111brr
ha aislado la idea del co11oa1111e11to en su p11rrza ol?Jeliva,
y consm•ado y desarrollado í1111t11a111e11te el smtido de In
verdad.
J.11antam, 1936.
Lo 11t'f"dad sie111pre hll sidó
1111 co11cepto dif1cJ/
para el bomlm caído.

Hughes, 2009.

~Cr• \J

F u ESE, 'f 1 \ DEL HUMA. 1 MO? ¿Porqué se han postergado las
humanidades en la educación superior, proponiéndolas como e pecialización? ¿Qué fundamenta un humanismo integral? ¿Qué
con ecuencia tiene en la planeación de licenciaturas?
Después de una acentuada tendencia positivista en la educación
supenor, se ha prornoYido la necesidad de retomar la Humanidades
Y re,·italizarla , como solución a la crisis de valores de la ociedad
en general y de los profe ionista en particular. La Dra. Raquel
Giazman (1993) afirmó "sj la Educación upenor no vuelve a las
liumanidade , va al fraca o ... " 1
1
Raquel Glazmao.Cumm/11111 htisico 111m•mít11rio (Conferencia). México: hcultad
de f·ilosofía y Letras de la A
1993.

LSO

151

�(

En realidad no deja de haber áreas de humanidades, posgrados
en humanidades, misión humanística en lo c1mic11/a. universitario.,
congresos de humanidades ... como una galaxia expresiva que no se
cuestiona en la academia. El humanismo actual está inmerso en la
complejidad y ambigüedad.
Aunque toda palabra es polisémica y su sentido depende del
contexto, siempre hay una tradición que sienta la base epistemológica; por esta razón tendríamos que decodificar primero hrmNJIIÍSm&amp;
y htttlltmidades, desde fuentes de autoridad.
Después de ofrecer algunas definiciones y registrar claves de
contextualización, proponemos contestar las preguntas del micio,
desde los resultados de la decodificación de rasgos del h11111a11ismrr,
luego podrán incorporase rasgo de sentido provenientes de los
contextos en que se forjan distinto estilos de humanismos.• o
tratamos de describir todos los sentidos e .integrarlos en una red de
ignificado, ino de diferenciar dos paradigmas educativos que
subyacen en la formulación de las h1J111atlidades y que en términos de
Semiótica, identifican dos códigos o sistemas de reglas
con encionalizados de naturaleza distinta, bajo un mismo término.
Se trata de un cambio de código: del paradigma de humanismo
universalista o perennialista al paradigma de humanismo deb
postmodernidad (mejor difundido como h11manidades en d sector
educativo). Y en el intermedio todo un elenco de humanismos
racionalistas , anti-humanismos ,r nuevos humanismos.
E te cambio de código es una evidencia que permite percararse
de la naturaleza enciclopédica del ignificado y de ·u
condicionamiento pragmático, sin descuidar la r d de rasgos
conceptuales de la tradición educativa; retomando así el Yieio
precepto retórico de Santo Tomás, referido a que antes de hablar de
un asunto, hay que definir el entido de lo. términos. in duda qUt
la tarea decodificadora es parte del proceso de comprensión, pero
conceptualizar sobre b111na11i.rmo ería parcial si se pone al margen b
teoría de la universidad, la historia del humanismo , la teor1a
curricular.
J. D. Wilson centraba la calidad de la educación en calidad dt'

152

gestión, calidad del profesorado y calidad de las tareas. 2 La presencia
de un h11111anisn10 po.rt111oderno en educación deja huelfa. en el olvido de
los pilares educativos que
IBSCO ha recorda&lt;lo, no se pondera el
valor perenne del ser, del saber y del hacer, y por calidad llega a entenderse
.ólo la atisfacción de indicadore o estándares conducentes a
certificación; sin embargo, ambos humani mos - el postmoderno y el
propuesto por
ESCO- coexi.sten en la actualidad.
Por otra parte al no exi tir UJJa filosofía educativa orientadora
en las univer jdades pública , se promueve una misión que las
normas de calidad requieren en la admini, tración de instituciones,
misión que puede quedarse en los documentos.
Al director y al equipo ge tor on a 91-úenes compete en primera
1n,tancia la realización de un proyecto educativo de calidad, con la
imprescindible profesionalización educativa en la tarea de la
pbtneacióo. El trabajo docente está influido por decisiones adoptadas
a ruvel superior; si bien es cierto que la interpretación y adecuación
son condicionada · por la destreza y habilidad del profesor, quien
también requiere de capacitación y ad cripción a la filosofía y
didáctica universitarias.

La misión humanista de la universidad es intrín eca, no tendría
que cuestionarse si tuviera como eje la dignificación de la persona,

la búsqueda de 1a verdad y el servicio en primer plano, puesto que
el fin de la educación no puede ser otro que el fin del hombre. La
filosofía educativa ramiza las decisiones curriculares, las funcione
de difusión de conocimiento, docencia, investigación y extensión
cultural. Como expresa lbáñez: "si se dedica la univer ·idad a
proporcionar diplomas utilitarios ) utilizables, la formación
dialéctica cultural, crítica, reflexiva, semántica, necesaria para bacer
progresar una sociedad no se hará en ninguna parte.'· 3

Hay en nue tra sociedad } en el mundo actual una sensible
rltmanda de que los profe ionista de las ciencia naturales, exactas
r de ciencias sociales tengan una per pectiva humanista, reflejada
en su traba¡o.
1

John \Vilson. Cómo valorar la cali&lt;lac.l de la enseñanza. México: Paidós, I 988.
losé . Tbáiiez. Ilaaa
famlllrió11 h1111kmírlico. fadricl: ílerder, 1989, p 110.

""ª

153

�La ciencia, la!' teoría. actuak:., la tecnología y bs r mpetcnciru
:on lacmrcs importantes en d de:arrollo de un humani m &gt; autt·nuco,
pero para yue iodo lo man e. :m·an al hombn:'.., e m:ccsaria b actnud
g m:rada no por un condic1onamierno, ino por una formación •
onv1cc1ón, pro) ccrión de una perspectiva a o tropo. ófica en la
plru1L~ac1&lt;1n ) progmmacic'm. La fil )sofia ducativa de las univc1. idatles
publica e. un filtro urricular que c. pua su &lt;le, arrollo,
El ,;ociólugo Pedro , lorand · ,&lt; urt, proft:. or de la Pontificia
Llm er,;idad Caté&gt;lica d • Clule, expr ·a &lt;.JUC "la un" er. idaJ corre el
ne go de perder su \'Oca 10n humanista cu, n&lt;lo 1
rit río. dt
acn:d1mc1on, rcn&lt;lirmcnto y calidad hactn ¡ue Jé lo 1111 mo estudtar

en uak1uier urn, ersitlad y con cuak¡ui r profe. r". 1
De ahí 4ue H:ngamo. L', t &gt;. reto·: t:valuar la naturaleza Jel
hum,1111smn po ·Lm0tkrno (anti humaru ta, po t-rac1onalisra t
irra ionalista) frente al humanr_ m per nne ) adaptar. e :1 lo
·- tandare · de certificación ) cali ti&lt;l, en ba:e a una plancación con
su ten to admini. trariYo, ·pi ·tcmolÚ!;ICll, filo ófico-cJuc;lli o,
psicopnl::tgúgico ) didáctico, no scku11entL: pragm,'Ítico.
El propos110 no es 1.:.-pnncr una ii.lu, ofia educa.á,·a uni,·er. uana,
sino clarificar yue ha Je l J111,,,111iw10.r a h111111J111s111os:. :wn a n1vd
doetoml, la. humani ladc. pul·dcn yucJar n una ·ulnir:1 gc:ncml
t¡uc ddat, e.u 'ncia de t11rrímla bá&lt;,i os en hc1.:nciarura . Colocar la
e ·presic'in l 11111imidc1des en lo rubro. Je .ilguna. liccnc1atur,1 1
promover 1:1 intcrdi. ciplinaricdad o ciertas a. ignatur•. humant u
en Los planc Je e tuJio d 1:1. licenciaturas, no la, conv1crt
automáücamente Ln .·pre 1c,n de un humani mo autC•nrjco.
C imo c. presa Baz ln:sch Parada: 'e. puc muy importantt: ~
rcngamo una idc,l cl:tra de I qu • 'l' &lt;.JLÚere decir pe &gt;r h11111,1f1JJIIM
h:to e. tanto n :í importante cuam I e te término c. mu) :m1bigut
d:i&lt;lo I hecho J 4ue istcn tnU\ &lt;.fü·ersas , aun contr.1dKtooa5
manera. Je pcn. ar 4uc afuman ser humam 1.a .''

1 ( .. mnt:n l•.kn:1 \111la. / ,t11miffm1u1,/, esfriar, de hHffllll/lJ/IIIJ y 110 111dwrrii1 ~
Entn\·i r;1 al ,,cj,,11 ,gi,, prc,h:. c1r e tnYt:sngador Pedro :\lorandé (,outt. (l'i dctnaJ21'
Jl' 211119). '/.mrl. \\'t'b. lmp:/ /\\ W\\.zentt.or~. Rt-cupaad(l d 13 de llla) o Je iMl9
Ju.- n E. Ba;,dre ch P. r:ul.1. ( ó1111, b,Mr ,; .,.,,tm1 la fn1111úao11 l111111a111sliJ fil
1 11mmdud, \I ~XJu&gt;: ,uadt:rnos de Rctlcxi,111 l ruH·rs11aria.. l 1 \, 19')4.

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L1s hllf11a11irlllde.r refieren a le s . b
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anos e r con1 t . •
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ptr onal v cultural 1 .
miento e la Jiver i&lt;lad
,
, a .tpertura al c.les·urc ll d l
re pelo a iJea \ en: ·n ·.
, &gt; o e conocumento el
C· lh º
.
t c1,1 , y rech:oo a la \'iolencia
,
,,mt l reprt:s nr;¡ a un 11umanis1·1
.
•
\ertfad, la hhcrtad la . . . .
, prrncupado por la paz la
•
' ' JU 11 ·,a • lo val
•
.
, '
Uíll\cr.1d.1d, la formación l1
·.. . ' t&gt;:e. Ul11\crsalc.:.; en la
~
umarn 11ca pod rn
1~
perh 1huma ni ta •in &lt;l ,·. d.
·
' t:r e krmenrn de 1al
.
,
q.1r t rtconocer l)U • e I· f
·¡·
cxpnimenta vivamente ·J J .
11
,l ami Ja ·n donde

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e e arro o como . ·r 1
1 s ucla huma . . .
1umano. ..a tamiha
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,ru.t1ca,erac·pcnen··a
1
llor humano su inmaJ •. .
u. marca a follas dd
(
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, urcz. por e te e ha
.on •rl·so Inrernacional d . J J' ilº
pue tn en claro, rr.t d
'
·
dO
quc:-par. t'nfocar 1&gt;s ¡&gt;r bl e a. 1•;un la - ll l9 ' eft:crua
en \k 1co,
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m.1. numano J-. ¡
.·, 1 ¡
flersp c/11'0 de /t11J1ilir1.
c a &lt; lt:l at t' ncce. aria
una

Jan¡uc
M· · ·
•
• 1 anrarn expresa en 1916· ".¡ ¡
.
tstnc1, fm1.:111c a hacer al l
1
• . . &lt;:
lum:1n1. rnn cienJc
man¡ • 10 m &gt;te ma verch J
te. tar ·u gran&lt;lc:za ori . 11 •.'
' l c:ramcntc humano \' a
1'111uJ
,,
grna l:t rendolo p·trtic' •
J
•
I""' e rnntruec rl
. I·
,
'P.U" en ro .10 ruanro
be
c:n ,l nílluraJaa r rn la h'. · R .
mpo ljlll' d homhre dt.: llrroll l .
, . J lona. C&lt;-¡UJcre , un
fu • .
'
a '1r1 uahdadt.· n ~,
•
trzas cread&lt; ira ,, 1·1 .-J d 1
,
e C&lt; ntt:rudas
1 a t: a razon.,
·
.'
'
\
.
b·
·
.
'
fu t:r,r.a, del mun i fí' •
•
' rr,1 ,lft para com· rtir
O
1 1
1
Para ,\L1nt·
-1 l h , c .&gt; en m ,·rru mt·nt&lt;&gt;~ te
. u lihl'rtad." 6
.11n, e
umanr,;m t &gt; • l . n:. t1e1a
. en b r spc ,nsahilid,t&lt;l &lt;le
lat·t¡uc • M ·
¡
.1.ma1n. -l/111111111 moJ,1 m/(19 6a) B .
e, l}/H. p. -1.
•
u~no. \tn:i,,: hhcioncs Cario.

~ l

�L

I

reducir las cosas a la verdad, reintegrando a la plenitud de u fuente
original la esp ranzas de justicia y las no talgia de comunión,
suscitando a í una fuerza cultural y temporal fraterna, capaz de acruar
sobre la hi toria y de servir a los hombres.
ota la necesidad de
una sana filosofía ocial y una sana filosofía de la historia moderna.
Los hw11ani tas trabajarían en la u titución del régim n inhumano,
por un régimen de civilización caracterizado por un humani mo
integral, una nu va civilización cristiana s cuJar.
Lo hombres que po een conviccione metafLicas o religiosas
difer nte. y ha, ta opuesta entre sí -lo materiali ta , idealista ,
agnó tico , cristianos y judíos, mu ulmanes y budi ta - podrían
converger hacia la, mismas condusion s y participar de la mi. ma
«filo ofía» d mocrática práctica, ietnpre que reconozcan
análogam nte, aunque por razone muy diferentes la verdad y la
inteligencia, la dignidad humana, la libertad, el amor fraternal r el
valor ab oluto del bien moral.
Don Alfonso Reyes asevera en 1949: «hoy el humanismo no es,
pues, un cuerpo determinado de conocimiento , ni tampoco una
escuela. ~Jás que como un contenido e pecífico e enti nde como
una orientación. La orientación está n poner aJ servicio del bien
humano todo nue. tro saber y todas nuestras actividades. Para
adquirir esta orientación no hace falta er especialista en runguna
ciencia o técnica det rminada pero i registrar , us saldo . I uego e
necesario cont'lf con una topografía general del saber y fijar su sitio
a cada noción. Por lo demá , toda disciplina particular, por ser
disciplina, ej rcita la e trategia del conocimiento, robustece la aptitud
de investigación y no estorba, antes ayuda, aJ viaje por el océano de
la humanidades." Y termina "... ta función del humanismo . ólo
puede plenamente ejercerse y ó]o fructifica sobre el u lo de la
libertad: el uelo seguro, ) no ó]o la libertad política - lo cual e
obvio r ni siguiera admitimo discutirlo por no agraviar a quien nos
lea o nos escuche rebajándolo a nivel de la deficiencia mental-, sino
también la Libertad de espíritu del inteJecto n el má amplio y
cabal entido." ~

La filosofía educativa de la

niver idad Iberoamericana define
al humani mo en 1994 como "el desarrollo integral de los
dinamismos fundamentale del hombr : creatividad, criticidad,
libertad, solidaridad, integración afectiva conciencia de la
incondicionalidad e ilimitación del horizonte de nuestro actuar." 8
Con id ra que el humani mo e refleja en una actitHd caracterizada
por el pensamiento ordenado y critico; la clara expresión oral y
escrita; el planteamiento y la olución del cuestionamiento básico
del hombre en el mundo ( u origen, destino y naturaleza)· la
conciencia histórica· la experiencia estética· la cooperación social
re ponsable y la congruencia entre pen amiento y conducta. 9
En re umen, el J111manis1110 perenne, como sistema educativo,
concierne a una filo ofía práctica, fundada en el juicio, en la
formación integral del hombre y en la coherencia de vida; se expresa
en la actitud y el comportamiento. El humani mo tiene una ba e
epistemológica r curricular que hay que recuperar, pue ahí se
su tentan las habilidades básicas, la interdisciplinariedad, el juicio,
la formación crítica, la comprensión, la argumentación, la
interpretación, el compromiso en la olución de problemas, lo
principio , la formación del carácter, la coherencia de vida, los
valores n acción. En la formación humanística está la tradición o
fuente de lo que ahora se conocen como competencias básicas y de
solución de proble111as, aunque ahora el discurso constituyente se erige
desde un código de innovación, el cual tiene us aportes, como el
desarrollo psicopedagógico, estratégico y tecnológico.
El h11111anis1110, no está recluido en l pa ado, por esto se califica
de 1mú'ersalista y perenne. En teoría curricular se le denomina modelo
academicista y e una ba e formativa para discernir po iciones en la
cultura, incluida la ciencia, y enriquecer Ja aplicación del saber
actual en la comprensión y solución cle problema . El hu.mani mo
auténtico e tá dirigido a la acción, pero la docencia e inve tigación
tienen un sentido di tinto pues e t.án comprometida con el hombre
y con la ociedad. demá no e tá reñido con los aportes de las

r

8
7

Alfonso Reyes. Obras Co11,pletas. T X,'( _ México: f,CE, 19 7 9, pp.479-480.

156

Juan E. Bazdresch. Op. Cit., p.14.

"Tbid.

157

�ciencia humana y sociales.
Una nueva cultura , una nueva civilización requieren de este
humarusmo universalista secular, que e pcrsonalista, comunitario,
pluralista y teísta. Las maestrías y doctorado en bumarudades eo la
acrualidad portan disciplina sobre lo humano, pero no garantizan
una actitud humanista. e han postergado porque en la licenciatura
no e han valorado las habilidades básica , la verdad y el fundamento
filo ófico del humani mo· ahora sólo se alude a habilid,1des
transversales, y su desarrollo no tiene mas que un fin práctico.
La educación integral es parte del código del humani mo
universalista y sólo puede ser bien entendida desde ese marco, ya
que es el único que e centra en la formación de la per ona y oo
exclusivamente en habilidade y conocimientos para la profesión.
En el humanismo integral notamo cuatro rasgo fundamentalei:
tiene como punto de partida el conocimiento y de arrollo de la
persona; es mediado por profesores, padre y directivo ; relaciona
los objetivos educativos a las necesidade del entamo social y tiene
una perspectiva comprensiva, integral, en lo procesos de en eñanzaaprendizaje.10
..
La trascendencia de un proyecto humanístico en la planeac1on
de licenciaturas es que generaría mayor pertinencia en el aprendizaje,
más conciencia de la rrúsión docente y un entido más coherente
entre lo que orno y hacemos en el ejercicio profe ional. Todo ello
redundaría en una educación con principios, en que se re peta la
dignidad de la persona y se compromete en la realización de una
sociedad más justa.
Por otro lado, a fines del siglo _/
cobra gran irnpul o la
pos/modernidad, movimiento artístico y cultural caracterizado por _su
oposición al racionalismo, por el individualismo y la falta de compro~lL'iO
social Dese tabiliza la percepción racional o t ológica de la realidad,
la estructura antropológica qu dio Dios al hombre y a la mujer, Ycl
orden del universo tal y como fue establecido por Dios.
La modernidad ofrecía do per pectivas importantes: la razón
io Martha E. García . Lo Ed11cacw11 i11tegr11l e11 el Jig!tJ XXI, Conferencia prescnraili
en la njversidad La alle, 1oncerrey, 25 de abril de 2008. (1 nédita)

158

ilustrada y 1a emancipación de ataduras tradicional , así como el
progre o ilimitado )' la fe en la ciencia.
La po modernidad tiene también do. caras: hay una ruptura
abierta con la modemidad, a la 9ue con idera decadente y subestima
1a formación humaoistica; por otra parte, regenera la utopía, a fayor
de un bumarúsmo po t-ideológico o planetario que promue,Te la
libertad, igualdad, fraternidad y solidaridad. La egunda vertiente
de lapo tmodernidad desemboca en el neocon ervadurismo social
!. la religio idad ecléctica de la 7'-.1e1v A ge.
El principio básico e que toda realidad es una con ttucción
social, la verdad y la realidad no tienen un contenido estable y
objetivo, no existen. La realidad vendría a ser un texto que hay que
interpretar, y toda las interpretacione tienen un valor equivalente.
i no hay nada "dado", entonces las norma y estructuras sociales,
política , jurídicas y espiriruale pueden ser deconstruidas y
reconstruidas a voluntad egún la tran formacione ociales del
momento.
Entre los filó ofo postmodemistas más influyentes podemos
citar a igmund Freud, Frederic ietzche Michel Foucault, Herbert
Marcuse,Jean-Paul anre,Jürgen Habermas,Jean-Frans:oi Lyotard,
Richard Rorty, Jacques Derrida, 1Iichel Onfra, , entre otros.
La postmodernidad desconstruye también los abusos de la
modernidad, e decir, el racionali mo, el institucionalismo, el formalismo,
el autoritarismo el marxismo, también impulsa la apo tasía occidental
má allá de la modernidad y anuncia el pragmatismo.
La postmodero.idad exalta la oberanía arbitraria del 10dividuo v
u derecho a elegir. La ética mundial posunoderna celebra la~
diferencias, la di,rer idad d opciones la diversidad cultural la
libertad cultural la diver idad sexual (di tintas orientacione
sexuales), como lo que promueve Obama vía legal, a través del
movmliento LGTB. Esta 'celebración" de hecho e la de la
"liberación" del hombre y de la mujer de la condiciones de existencia
en la que Dios los ha situado.
En el siglo XX hubo cuatro grande manifie tos y dedaracione
humanista : el Manifiesto humanista L el Manifiesto humanista 11, la

159

�1 r:

Declaració11 lm1t1anisll1 semlor y la Dedaración de interdependenda. Todos
ellos de corte postmoderno.
El 1\/Ítmifiesto h111na11ista 1 apareció en 1933, tras la depre ión
mundial, firmado por 34 humanistas americanos -entre ellos, el
filósofo John Dewey-: reflexionaba sobre lo retos de aquella época,
recomendando, en primer lugar una forma de humanismo religioso
no teísta como alternativa a las religiones de la éporn y, en segundo
lugar una planificación nacional de índole económica , acial. 11
El Manifiesto htm,ani.rta l1 fue publicado en 1973 para resolver los
problemas que habían emergido en la escena mundial. Defendía e!
derecho al control de la natalidad, al aborto, aJ divorcio, a la libertad
sexual y a la eutanasia. Pretendía protege los derechos de las
minorías, abogaba por la tolerancia de estilos de vida alternari,'o \'
la negociación de las diferencias por procedimi ntos pacificos,
asimismo deploraba lo antagonismo raciales, religiosos y de cL1se~
sociales; a!Ümismo, permitió cohabitar el humanismo naturalista Y
el humanismo teligio o liberal. E1 Manifiesto era humanista respecto
al panorama gue se abría ante la Humanidad. lndicaba los beneficios
de la ciencia y la tecnología para el biene tar humano y predecía
gue el siglo XXI llegaría a ser la cent11ria del hu111anis1110. 12
El Janijiesto hun1anista ll fue suscrito por muchos Líderes del
pensamiento } de la acción a nivel internacional: Andrei Sakharo\'
-notorio disidente ov:iético-, Julian Huxley -primer presidente de
la nesco-, idney Hook, Betty Friedan, unnar Myrdal, Jacqu~
fonod, Francis Crick Margaret Knigth, James Farmer, Allan
Guttmacher Ritchie Calder y . Philip Randolph, entre otros.
Defendieron los derechos humanos a escala universal y dejaron
abierta la cuestión sobre los sistemas económicos alternativo , n
T,a Declaración hJJttumista .rec"lar fue publicada en 1980, porque el
Ma11ijiesto b11nHmista II había sido sometido a duro ataques por parn:
cademia Internacional de Hurnaru mo. Al1111ffeesto 2000: 11n l/a11101nie11l0 11 firr«
h11111,;111s1t10 pla!letario. (1999). http:// www.geocities.com/ pedroJ.geo
maoifiesto.htm. Recuperado el 3 de junio del 2009.
11

dt 11111111evo
lbui.
u Ibid.

12

160

de lo fundamentalismos religioso y de las fuerzas política de la
derecha en Estados Unido . luchas de e as críticas ostenían que
el humanismo ecular era una religión. En consecuencia, la enseñanza
del humanismo secular en las escu las, argüían, violaba la. sepru:-ación
entre Iglesia y Est-ado y establecía una nueva religión. La Declaración
respondía gue el humanismo ecular expresaba un conjunto de
valores morale y un punto de vista filosófico y científico no tcista,
que no podían hacerse eguivalentes con Ja fe religiosa. So tenía
que la enseñanza del punto de ví ta del humani mo ecular no
\10Jaba el principio d separación, defendía la idea democrática de
que el Estado secular debería s r neutral, in ponerse ni a favor ni
en contra de la religión. l-t
En 1988, la Academia Internacional de Humanismo ofreció un
cuarto documento, una Declaración de i11terdependenda, haciendo un
llamamiento a favor de una nueva ética global )' de la construcción
de una comunidad mundial, que era cada vez más nece ·aria a la
\'Ísta de las nuevas organizaciones globales que se estaban
desarrollando con rapidez. 15

En el 2000 se expuso el _'i.1a11ifiesto de 11t11JHe10 h111t1anis1110 plcmelario,
que pre enta una perspectiva, pos-posmoderna. cepta los mejores
\'alotes de la modernidad, pero intenta trascender la negatividad
d.el posmodernismo mirando hacia la era ele la información y lo gue
significa para el futuro de la humanidad. 16
1

Todos e tos manifiestos tienen en común la dimensión existencial
terrena, del hombre; no se fundan en un i tema filosófico metafísico'
'
gnoscológico y ético, sino gue má bien expre an &lt;-¡ue el humanismo
es una actitud.
El ámbito educativo ha sido influido por este contexto y viene a
ofrecer una visión heterogénea del hombre, de de las disciplina
humanas } sociales, ju nficada u difu ión sólo por la novedad.
Est_o lleva implícito la pérdida de entido de la educación y la pérdida
de 1denticlad del hombre.

- ------lhirl.
''lbul.
'" lbid.
11

161

�Para concretar csle cambio c.k código, en sta t,ibla e comp;1ran

Conclu ión

algunos ra~gos ,mporcamc. :
H umanismo

r

Human

nni\"cr alisla

smo

Autocunot ,mu:nlu

Solo st'tjUJbl,- rar.1 lo &lt;jlf&lt;: •• 1111' r~
por d a.\unt,' o p!U ~,s 'Iº" .:,tu,hw

, ,·nndo ua ct:rnl, ut, ,Id

¡,,tt:ol11¡:1a

,nal

·nt1do 111m~•wnn ta

humb1t

1

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plic:.1ci1111c,

\'a n11 "" una i-nm.1.,,1 ., ¡,non ,:nmo ,,1

·J rac.u1nah~mo, mu ;¡u"&gt;l:fllL \1e1&lt;.tnu
lt-,r u,mo apus1.1sia.
l..t r,11oa fuml., al rr/omisión
metafi-..k-.1.

r ba e Jd con, &gt;ecr

Conocer

e Jbieio: el

Obi

,·I herh" rmpmco/ lo
r.1ct,.nal Tcorí,1 '""" rucc urn
J«·.,n&lt;tr ,,onnD· 11 c11c.1 u¡,·tn
nh1t to d conucunu~.nt,, ( u 111111
I" •~Jcrg,iJa &lt;Jpetonal

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1·1 Pro l'.C1•&gt; tll" muchn, .J,,ctnr.1du.
;lctu,,!t-, (mmulldos d, IINm111mI1,-/dJ

d~ ltcl"ll&lt;'l&gt;tllrJS ,k_ _ _ _ ..1
l___L_ _ _ _-----1..._aún
_ __

1..a ge tión académica admini trau,·a uenc grnndcs responsabilidades.
En ésra rccat. la planjficación de mnovacioncs, de estrat gia" dt·
ejccucion de tst1ndare •.. y de pmmocic&gt;n de proyectos, t:ntrt: estos,
de un pro 't'/10 h111111111ishm i se desea c¡u la un.iver 1&lt;lad publica llc\·t.:
d sdlo de 'humani ·tica ·, e n cohercncia, in&lt;lcpu1&lt;licntcmcntc.: de
la existencia Je hcenc.iaturn o posgrados con tal denominación.
P,,Jría t.:. perar e que lo aca&lt;lem1co. (k: bs c1enc1as humanas
rechacen lo. prejuicio contra la filo, ofía humani ·rn, a la que Foucault
t¡uiso dimmar. P:1ra Fournult d hombrt: nace con las cien ,a, del
hombrt, sólo a inicio del . iglo XL . , l.1 acadt mia univLr. Ílana
1

involucrada en las cieoctas . oc1ales r descubre la tradición sapicn□al
rn torno al hombre ) retstabkcl'. d ,·alor Jcl lengua; como
1n trumcnto de Jemosrración, poJra e\laluar ) enn9u cc.-r on su!-aportc. la. pr:ic11cas profcs1onaks, denrro y fuera de la umver ida&lt;l.
Dilthev nos· inhibic; al rdt.nrse ;1 In tie11dt1s del espíri/11 y e, idcnciar
&lt;¡ue lo específico de Ua es el proyccro hoy demandado por ·dgar
lorin: /(I C1J11,Pn:11rirí11.
Esta tarea es import;1nte para ljUC la. &lt;lcm:i. ;Ír a ud
conocimiento acojan la formacic'&gt;n humanística con pertinencia •
por comicciún, ya en currículum bá ico o general~ o bien, planeando
c. tratégicamentc la. habilidaJc tran ,, r alcs. La uniH~r. idad
pública Jebe forjar en c.:l curriculum real I perfü humani. tico yue
ostenu tn su Jocumtnto. &lt;le difu. i,'m.

r,._ rambicn una tarea d I úrea Je ciencia· : ciale., e:pecia.lmcntc
&lt;ld arta &lt;le la ciencia &lt;.:&lt;lucativa ) de u cu ·r¡)O. aca&lt;l~mico:, d
problema e.Id . clarcc1micnto &lt;le lo filtros del diseño curricular) la
n.-alización Jt un pr ycct&lt;, de didá tica uni e r itaria congruente
C(ln la vi. ión filosófica ,\' pstcopt.Jagógica qut de.sea promover, así
como de las e trategtas para lograr e e t.ipo de Jid:ictica. En un
1ic1npo en yut la rnltda&lt;l cducati\'a también e definl' en el ámbito
lntc.:rnacionaJ por la capacitacii,n y profcsionaliz·ición d la dncencfa,
no ·&lt;'&gt;lo por la In\ e ugación, la gcsd&lt;'m lon•n1 puede cooperar
con la gestión adm101strati\·a para la m ·jora continua.

16::1

�T •

.,

La capacitación del profesorado no ólo n u disciplina, tno en
la planeación y desarrollo curricular es un proyecto que motivará d
interés del profesorndo por cómo hace su trabajo y dará más cnndo
al para qué de su acción edm;ativa. Tras la difu ión de estándares
in.tetnacionales d I docente de calidad, cabe proyectar el tipo de
didáctica humaní rica, pue no puede entenderse una universidad
humarústica sin una docencia humfillÍstica.
i no se potencia la dignidad de la persona hwnana y u dimensión
tra cendente po.r la acción, la moral y la ética se obvian o e
transgreden; la · decisiones que e toman en la universidad _deben
tener sustento adn1inistratiJJo (dirigida al bjen común), referente
disciplinar, democrático, justo y ético.
El radica]j roo po tmoderno e típula que el individuo, para ejercer
su derecho a elegir, debe liberar e de todo marco normativo, ya ca
semántico, ontológico, político, moral, social, cultural o religioso.
Esta supuesta «liberación" se convierte en un imperativo de la nueva
ética. Pasa p9 · la desestabüb.aci ' n y la d con trucción (dos palabrru·
clave de la postmodemidad) de las definiciones claras, del cootcrudo
del lenguaje, de las tradiciones, del ser, de la. instruccione,~ del
conocimiento objetivo, de la razón de la v rdad, de la autondad,
de la naturaleza, del crecimiento, de la identidad, de todo lo c.¡ue se
considera universal. Tal es el caso de la perspectiva de género que
se ha instaurado en alguna univer idades r que no es una defen~a
de los derechos de la mujer, como pudiera creerse.
La existencia de un curso de ética en el C11mátl111t1 n parece cr
congruente en un estilo humani ta . i no e vive honesta Y
respetuosamente en la relación laboral, comunitaria y doce~te.
Los postmodemi, tas piensan que el humanismo no e un s1stem 3
hi tórico filo ·ófico, sino óJo una actitud y que no se pueden
· · , del
descubrir esencias; tampoco se reconoce l a tra d 1c10n
pensamiento occidental, se piensa que el debate a favor de un nuevo
humanismo apenas inicia. Hoy, al humani mo contracultural Je ~1
posmodernidad se enfrenta el humanismo planet'lri.o (2000), m:u
progresi ta, pe.ro que también se nmarca en idea. ele la
posmodernidad; al mismo tiempo, aparecen en educación los

\ / w/,,

¡'

¡

4

I

tl

planteamientos dela
ESCO, que sin autodenominarse h11n1anirtico
ni 11niversalista, lo proyecta. iLa universidad pública es el escenatio de un pluralismo ideológico
yde novedades del pensamiento, pero como motor responsable del
sistema educativo -al menos eso debe ser-, incardinado a la EP y
a su Programa sectorial, tiene el comprorrúso de planear las
directrices de la educación integral a través del sistema; esto no se
puede efectuar sin una visión humaní ti.ca universa]jsta, que evite
la fragmentación, confusión y el shock de 1a persona, porque no sabe
cómo encarar los cambios y lo ambientes de conveniencia. Sólo
esta perspectiva humanista universalista puede actuar como
e trategia homeostáti.ca que realice el voto que don Alfonso Reyes
hizo al fundarse la niver idad del orte, para lograr una ociedad
humani, ta. Realidad utópica, en proyecto.

Los docentes e investigadores somo importantes agentes del
humanismo, al asumir nuestra misión y vocación. Así, un sociólogo,
Pedro forandé, investigador de la Univer idad Católica de Chile
expresa:

Nosotros hemos apre11dido de 1111-estros profesores por su calidad h11n1ana,
"º por lo que nos tra11st11itiero11. .Los saberes puede q11e estén en los libros. En
cambio esa sabid111ia encamada en lo experiencia es lo IÍnico q11e nos permite
etttender el s-ignificado de todas las cosas. 13

171

. acques D (Comp). LA ednracirJIJ encierra 1111 leroro. Madrid: Editorial Sancillana.
Ediciones U
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'· Entrevista a Pedro Morandé Courr. Op. Gt.

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167

�LA CELESTINA:

ÜBRA VITAL DE

LA LITERATURA ESPAÑOLA

Lilia E. Villanue a López'

o ARTJSTH debe aquilatarse &lt;le acuerdo con las
caracterísljcas de la época qu la ha aflorado, producido,
acondicionado. De e ·ta suerte, la creación intelectiva Ueva
mexcusablemente la impronta d u Liempo: así en d cosmo literano
el poema de Mío Cid, la floración poética de la época de Don Juan
el egundo, y, fundamentalmente el tema que nos ocupa LII
Celesli11a, obra L]UC pu de domjc1harse en el pórtico del segundo
Renacimiento español.
acida bajo el reinado de ]os Reye Católicos, época d fijación
d la lengua, pre cnta en su texto admirablt: las ilikreme direccione
o modal1dade idiornáticru } el panorama social mhereotL al cruce
de la Edad 1edia: la magia, la upers11c1on, el fatah. mo, Jt; un lado
}' el neoplatonismo y el senndo jocundo y a las veces sereno de la
vida &lt;lel otro, ínsito del Renacirruento pl'runsular
AJ aparecer el amor tras el acendrado ascetismo del MedJeYO, d
L1\ OBRA UTF.ll\RI \

...

• Origina.na &lt;le alullo, oahu1la. RL~1&lt;leute en .\lonterre\ desde :.u juvcntuJ.
Profesora por la E cuela orinal Miguel I·. '.\fani11c1. y l .1cenctada en Lc::tras por la
Facultad Je Filosofía , Letra:. de la C.'\. .L l\lurió en Momerre,, '\,.L. el S de
nm 1embrc Je 2008.

�1'

conflicto entre cristiani. mo y sensualidad, entre mandato y castigo,
s dio así marg n a la solución trágka que entraña La Celesfimr. el
cipo Tristán y el cipo "Cárcel de Amor", de Diego de an Pedro,
antecedentes éticos de esa creación plurisecular.
En el reinado de Fernando e Isabel tiene, pues asiento, desarrollo e
irradiación posterior h má versátil, la má. discutida, la más honda y
p rturbadora obra literaria española, que hizo exclamar al padre de
Don Quijote: obra en opini-0t1 di-1i-11a / si enmbriera JJ1tÍS kJ h11111a-110/.
La época del nuevo reinado (1474--L504), además de la eclo ión
poética tan vasta y d lo vagidos de la dramaturgia españoJa, tienen
vida nueva asombrosos acaecimientos que ponen aún en azoro a
lo hombre de nuestro días: la jntroducción de la .imprenta en la
Península, pues ésta surge el año de iniciación del glorioso reinado
(1474), y el primer libro impre,o Les /robes en la borde la f/erge María,
es fruto de un certamen poético de Valencia· la meditación sobre el
propio idioma -como instrumento político, cultural ~
evangelizadora de las nueva, tierras descubierta y próxjmas a
conquistar e-, representada por el hw.nani t'l andaluz Elio .Antonio
de ebrija -el cbrisense-; la rendición de Granada con u postrer
reyezuelo moro, lograda por la bue tes &lt;le Santa Fe con lo monarcas
a la cabeza en los días invernales de 1492, y para el coronamiento
del nuevo milagro; Ja llegada a la d sconocida América p r las naves
del aln:rirante.
Tal e, el fondo social, político y cultural en que surge de L1
Celestina, obra de a. ombro.
La aparición de este libro dramático trae aparejados una serie de
problemas, desde el bibliográfico hasta el moral, cuya última palabra,
a nuestro modesto juicio, ha sido pontificada por don farcelino
Menéndez y Pelayo, sabio d toda erudición española.
El primero de ellos, el bibliográfico, tradicionalmente tratado
por los críticos y e tudioso , tiene sus particularidades, &lt;le las yue
debemos de hablar.
La primera edición conocida e la burgalesa, de 1499, cuyo único
ejemplar conoci&lt;lo y cu todiado carece de la Lapa o portada.
impresión prínceps que probablemente llevó el nombre de Co111rdit1

170

de Cafisto )' 1\!Jefibea y consta de dieciséis acto o auctos, como e
decía en aquel entonces. Pero nos parece lógico suponer que hubo
una edición o ediaooes anteriores. Si hemo de hablar de una, se
situaría en 1492, año de la sumisión de Granada (acordémonos de
aquel parlamento en las páginas de L.a Celestincr. ' ¿Qué dirías Ji f!Jtfses
decir: ganada es Cra11ada, la p11e11te es llevada?' o bien en 1497, do
año, ante de L-t edición conocida por primigenia.
Aparece después la edición hispanen e, la de 1501, en la 9 ue
figura el mismo número d actos y contiene una carta prólogo en
que se atribuye la primern estancia del ejemplar a cierto «antiguo
autor" y unos v rsos acrósticos que re · elan el nombre de su creador.
Vjene a continuación la impresión sevillana de 1502, en la que
aparece reformado el titulo de la obra inmortal. e llamará desde
entonce, 'f no por mucho tiempo Tra..~icomedia de Calistoy 1\fe!ibeo, y
entrañará cinco partes más, int rpoladas esto es veintiún estancia .
egún ciertos críticos, fueron agregada por el mismo autor; a juicio
de otros, son de diferente factura.
En las ediciones posteriores a 1519 llevará el rubro de La
Celestino, empleado de d dicha fecha aún en las traducciones
italiana y en las reimprc iones españolas... iguen todavía algunas
vjci itudes bibliográfica del pasmoso libro. Bástenos decir al
respecto y para concluir este punto, gue en el siglo XVI alcanzó
hasta 76 edicione española .
¿Cómo se explica tan notoria versatilidad en esa obra de la alta
tra c ndencia en la, letra españolas? El ilustre don Ramón
Menéndez Pidal, cuyos ben méritos estudios han fijado la
hi toriografía literaria hispánica ha resudtu con acierto el problema
de e. te libro y de mucho que aparecieron en la cuna de la imprenta
Yque llevan el nombre de incunable , por haber visto la luz en los
año iniciales del arre de imprimir.
Desde la introducción de la imprenta-147~ y ha ta los primero.
años de la decimo exta centuria, tuvo &lt;.1ue operarse inev1tablemente
un periodo de confusión muy conforme a este inicio, en el que los
lectores, amanuenses e impresores al catar o verter la obra haáan
enmienda a u sabor, de acuerdo con su sentir confesional o u

171

�l

•..

r.:

grado de elevación cultural deformando el ejemplar prístino y
definitivo. Algo de esto acaeció con La Celestina y con otra
creaciones que ahora merced a 1a critica científica moderna, son
enjuiciada n us múJtiples problemas.
¿Su autor? El bachiller Fernando de Rojas, judío conver o, nacido
en la Puebla de Montalbán hacia 1465, estudiante en alamanca,
corregidor n Talavera de la Reina, donde murió: infancia toledana,
juventud universitaria, saboreando en las aulas el sabor del
Renacimiento, }' plenitud con preocupaciones jurídicas y el erv1ao
de la ciudad.
A Marcelino fenéndez y Pelayo, Julio Cejador y Frauca, fanuel
Ser.rano y áenz Valle Lersundi, Castro Guisasola y duardo Juliá
1'1artínez, se deben los esclar cedor s estudios básico ele La
Celestina y de u autor, Fernando de Rojas.
Existe otro problema anexo a ese libro: el dramatismo o forffill
novelesca de la obra genial. Aunque por su desmesura no tenga
carácter e cénico y sólo en nuestros días el Teatro Español de Álvaro
Custodio lo haya hecho convencionalmente, los parlamentos, la
viveza o crudeza de la acción y el profundo sentido de conflicto v
contra ces hacen de esta creación un verdadero drama y un punto
capital en la historia del teatro hispánico r universal.
Desde luego en el texto del libro encontramo evidencias de
que la Comedia, Traticomedia o La Celesh-,1a se compuso pensando en
que un grupo de interlocutores parlamentarían trozos
correspondientes, sentados en rueda, recitando ---como decimos- Y
adoptando un timbre de voz un gesto. w1a intensidad adecuada a
los actos y palabras de los personajes:

Si quieres
leyC1Jdo a Calisto ,nover los t?)etJfes,
m111pre. q11e sepas hablar entre dientes

finge, leyendo mil artes y modos,
pregunta _y responde por boca de todos,
llorando y ,~yendo en tiempo J' razón.
~sta estrofa es del editor sevillano Alonso de Proaza, que realizó
las lillpresiones de 1501 y 1502.
o aparece clara la localización de La Celestina. Se ha supuesto
el desarrollo del drama en Salamanca, evilla, Toledo. En la obra
aparece un río navegable llevando en sus aguas pequeño navíos.
¿Sería, acaso, Sevilla? lguien, en aquellas épocas, señalaba
consternado por el miedo, la casa de la zurcidora de voluntades la
maléfica tía Celestina.
'
. Lo más lógico es que el bachiller Rojas pensó en una ciudad
ideal tal como lo han hecho Balzac, Galdó y Pérez Ayala.
La trama. de la fübula dramática e declara en castiza lengua en
el texto de la obra y puede servir de epígrafe a su desarrollo y trágico
desenlace.
Dejemos la palabra al escritor renacentista·

'

~ah"sto fue de noble linqje, de claro genio, de gentil disposición, de
lmda enanza, dotado de 11mchas. gracias, de estado mediano. Ftte preso
en e~ a11tor de lv[elibea, tJ111jer moza de alta J' serenísima sangre,
snbh,nada en próspero estado, una sola heredera de s11 padre Pleberio
)' de m madre Alisa Htf!)' antada.
~or .ro'.ic~·tt,d del ptmgi,do Calisto reunido el casto propósito de ella
{lntervzmmdo Celestino 111ala )' asft,ta ,mfier. ron dos sirvientes del
vencido Ca/isto, engañados y por esta tornados des/gafes, presa s,,
.fidelidad con an'Zf,(elo de codiciay de deleit.e), vinieron los a,11antcs.J' los
que les IIN"nistraron, en amargo desastrado fin. Para co111ienzo de lo

a veces con gr¡zo, esperanza y pasión;
Ctial disptfso la adversa forhma htgar oporttmo, donde a la presencia
a veces airado co11 9-a11 turbación;
de Calisto, se presentó la deseada A1elibea.

172

173

�I

El primer chispazo de aquella honda pasión prendió en un lance
casual. El lugar; la huerta florida de felibea.
Para ganar e el afecto de la mujer impar, el deslumbrado galán
aconsejado por su criado empronio se vale de una vieja barbuda
que se llama Celestina, hechicera, a tuta, sagaz en cuanta maldades
hay, upersticio a codiciosa y bebedora, eo quien han clavado sus
garras los siete pecados capitales.
sí, escuchándola luego la incauta Ielibea podrá expresar con
azoro:
To 11Je maravillo qt1e un solo 111aestro de vicios dicm q11e basta para
corromper 1111 gran p11eb/o.

. ..

Valiéndose de insospechable artilugio, la Celestina se presenta
inopinadamente en casa de la codiciosa Melibea. Al quedarse sola
con ella trata de captarse su simpatía con alabanzas, antes de
declararle el verdadero objeto de la visita. Los términos vago.,
deliberadamente ambiguos, que emplea antes de exponer
resueltamente su embajada, causan confu ión, aunque no recelo,
eo el ánimo de lelibea.
o bien ha acabado de manifestar aquella su pen amiento.
cuando, la doncella replica con la más profunda indignación, con
amenazas coléricas.
En tanto que dura la enojosa escena, la astuta Cele, tina no replica
sino entre dientes disculpándo e luego con ser sólo mensajera. L3
doncella -sangre joven y ardorosa- prosigue con invectiva. rápidas,
centelleantes. La Celestina ni e amilana por ello ni pierde su
confianza en la vjctoria final. En efecto, en la segunda entrevista, la
tercerona logra que lelibea conceda una cita al fervoro,o !
vulnerado galán. Así la pérfida enredadora ha logrado taimadamente
el triunfo del amor que ella misma describe como:

encendido, 11na agradable llaga, 1m sabroso veneno, mu1 dula
amarg,,ra, 11n11 deleitabk dolencia, 11n alegre tormento, 1111a d11/ce.7
fiera herida, 11n11 blanda rn11erte.
rm fi11go

174

I

La ptimera entrevista entre Catisto y Melibea se limita a la
declaración de amor, y a la prome a que ella le concede de tener
libre entrada en la ca a la noche siguiente.
Pármeno y empro.ni.o, criado de Calisto, qu desde el póncipio
estaban de acuerdo con la ele ·tina para compartirse las ganancias
que ésta le sacara a su señor le piden u parre a la vieja· lla e
excusa de dársela, tiñen y acaban los criado por matar a la ruin
embaucadora, y ello son, a la vez, prendido y ajusticiado .
Dos amigas y protegidas de Celestina, mozas del partido con
ribetes rufianescos, vengan su muerte en la persona del rendido y
J'ª compensado Calisto, flor de enamorados.
La última entrevista de lo apa ionado jóvenes, en el perfumado
jarclin de Melibea, testigo de blanda delicia , está revestida de
admirable poe ía, digna de antologarse en nuestra lengua, mas de
súbito va a tener patético desenlace esta febril trama de amor.
Dos pajes de Cali to, que vigilan n Ja calle son asaltados por
enemigos y dan voces.

Calisto.- Se1iora, Socia es aq11el q11e da voces. Dija111e ir a valer/e,

no le maten, que 110 está sino 11n pqjecito con él. Da1J1e presto 11Ji capa,
que está debajo de ti.

Melibea.- ¡Oh histe de mi ve11t11ra! .,'_Jo rayas allá sin ft1s comzas,

tórnate a armat:

Cali, to.- Sni&lt;Jra lo que

110

hace espada)' capa] corazóJI, fl&lt;J lo

hacen corazas, y tapacete J' cobardía.
Calisto, al de cender por una escala que ha colgado del muro de
la huerta, pone el pie en el vacío, cae y se ma.ta. .e 1elibea, con grandes
mue tra de dolor, e retira a su aposento. ingún consuelo basta a
calmarle el clímax del dolor. rinalmente, en u de esperación, se
175

�f

1'/u

,

f

Ir

t

arranca la vida arrojándose desde lo alto de una torre o azotea de sa
casa.
Así, la Trai-co111edia de Calisto y A1.elíbea, de de el punto de vista
técnico de la dramaturgia del siglo X I, está labrada con pritnor í
fervore de ará.fice que cuida con dilección hasta el último destello
de la joya.

J li&lt; l

1 !1/J1111:

,.,

l

,,p. ·

de Leonis entre los libros profanos.

Ha quedado probado por el conocimiento de diversos
docwnentos biográficos el origen de Fernando de Roja . Ya Ramiro
de faetzá fijó la atención de Ja simiente judaica que se encuentra
presente en la obra.
La raíz de La Celestina se encuentra evidentemente en lo
lamentos de Pleberio, el padre de la enamorada doncella:

* * *
¡Oh a111or, amor! ¡Que no pen-sé que tenías fuerza ni poder de t11atar a
Marcelino Menéndez y Pelayo afirmó en su estudio sobre La Ceiestim1
que los orígenes de esta obra inmortal son literarios y no populares.
Esta ase eración nos lleva a considerar las fuentes de la
Tragicomedia y la cultura renacentista del judío conver o creador de
la novela dramática. Su autor escanció obre el libro todo su saber

y todo su sentir.

.
.
don Manuel Serrano y Sáenz, profesor de l:a. ruvers1dad de
Zaragoza y al malogrado catedrático Castro Guisa ola, debe~o la
información de la librería de Roja y los autores clásicos medie\tales
y contemporáneos del bachiller cuyo influjo se advierte en la
discutida producción del Quinientos.
Una relación bastante larga y acaso tediosa, aunque no pedante, se
ha sendereado en las páginas de Agatón, Anacarsis, Demóstenes,
Di' medes, E quines, Hecatón, Osocrátes, Xenofonte, Periandro,
Peristrato, Pitaco, Platón., ócrate , Solón, Teofrastro, Xenócraces_ r
Zenón entre los griego . Aprovechó obras de Vtrgilio, Oviclio, Persio,
Terencio, Séneca, el pseudo éneca y Boecio, entre los latinos; _de
Petrarca y Bocaccio entre los italianos, y Alfonso X, Arcipreste de Hua,
,
, - el 1arqués de
Pedro López de Ayala, Juan de Mena, H e.man
unez,
.
Santillana, Baena, Juan Rodtiguez del Padrón, Burgos, Quirós, ~ex.ta.
CarvajaJe , Arcipreste de Talavera, el To tado, Gómez fann~ue,
Rodríguez ora,Juan de la Encina, Cortan.a, Diego de Quiñones, Diego
de an Pedro y icolás de úñez.
.
Es, a la ez, muy extensa la influencia de los libros bíblicos.
singularmente del Génesis, ]11eces, Apóstoles)' Epístolas, así como de
Orígenes y San Pedro Crirólogo entre los libros eclesiá tico , } el Tns,·1aA
176

tus s1getos.' Herida fi,e de ti mi juventud, enviedio de tus brazos pasé;

¿cómo me soltaste para no dar la paga de la huída de 111i vefez? Bien

pensé que de t11s brazos me había librado cuando los ct1aret1ta a1los
toqué, cuando fui contento con mi C01!)111gal conlj&gt;a1iera, cuando me vi
con elfmto que me corlaste el día de hqy. Topensé q11e tomabas en los

hijos la venganza de los padres.
La influencia de esta obra fue general y u huella quedó estampada
ea la multitud de producciones, ya con influencia de conjunto ya
con reminiscencia de frases.

* * *

Lo original de la obra de Rojas reposa entre dos tonalidades díver as
del sentimiento: en lo lírico, pa ión amorosa, idilio y tragedia de
Calisto y Ielibea, y la tonalidad sombría y sini tra del cosmos r
magia. negra que preside la figura de Celestina. Esta dualidad de
ternas fundamentales, abiamente armonizada es el que pre ta a
esra obra, a pe ar de las múltiples in.fluencia y fuentes de inspiración
que en ella sean han descubierto, una in ub tituible personalidad.
Al inicio del drama pronto llegan a entretejerse, y presenciamos cómo
el mandato de lo tenebroso acaba por arrastrar y someter a su fatídico
embaimiento la pura esencia lírica de la pasión de lo dos enamorados.

177

�J

:ro

De. de el momento en que Celestina ha prendido en el alma de
lo rruincebos el amor de los adolescente ad9ui.ere un matiz fatal
que aprisiona cada vez más a las víctima en el ruedo tenebro o de
u inexorable hechizo.

El a111or -dice el académico Jía1111el de ,Uo11toliú- mca11to de la
pn111a1Jet-a de 1111estra vida, pm-o efl11vio del anhelo de bellezfl del cora~n
lm111a110, ráfaga ron.fortadüra del aliento creadür qt1e Dios i11s1tJla en
1111eslra alma, se lranifom,a allí rápidamente en 1m poder i11perso1111/
todo poderoso, en el genio del mal, en una divinidad q11e se ali,m11ftl en
la sangre de s11s víctimas, e,¡ ,m instm,nento diabólico de la fatalid,1tl.
e11 1111a fimza i11co11trastable, ante la c11al se doblegan todüs los i11sti11to1,
toda.r fas aspiracionesy anhelos del hombre q11e arrastra et1 s11 lor/Jellino
de vida o la razón, a la rút11d, al senlltJ1iento del honor )' de l1
dignidad, J' convierte a la criafltra h11ma1ta et1 11t1 uúserablej11g,11ete sir,
inteligencia ni vo/1111/ad q11e meda al abismo poseída de 11110 embriaguez
sie11pre en a11mento, hasta el i11sla11/e de anonadarse trágicame11te en
la muerte.

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l

1 /" rn

/

;,.

inexorable que, por serlo, hemos de desearlo para salir de la atroz
angu tia que nos embarga.
Todo lo 9ue a.l inicio es en los do mancebos candor, ingenuidad,
juego infantil, ensueño, arrobamiento, no tarda en convertirse a.l
conjuro de la fuerza satánica del ortilegio en que se ven envueltos
ineluctablemente, en embriaguez sin limites, vértigo enloquecedor,
ed rabiosa de posesión, furia de goce, existencia briosa del instinto,
anhelo desenfrenado de anonadar e en el abismo sin fondo del amor.
E1 idilio de Cali to y Melibea, que a.l comenzar dama por un
marco de paisajes plenilunare y por una or9ue ta de gorjas de
ruiseñores, acaba por naufragar en las tinieblas del mundo trágico
en que el amor y la muerte se entrelazan en el ósculo de la nada.
Lo trágico, lo pesirni ta, lo amargo, hacen con La Celestina u
entrada olemne en las letras española , y ya nunca lo desalojarán,
sino que eguirán siendo huéspedes, que transformados y di frazados
en otras formas volveremos a encontrar en el escenario de la novela
picaresca.

La figura d Cele tina con todo el Y:ivo y repul ivo realismo con
que e tá trazada, tiene la. trascendencia atractiva de un símbolo
univer a.l; aparece como el in trumeoto demoniaco de un genio
maléfico que envu lve con u tentáculos y empuja al abi mo,
cuando así lo acomoda, a las criaturas má sen atas y candorosas.
La pura jmpresión de la idilica inocencia que no produce el primtr
diálogo de Calisto ) J\f elibea, bien pronto se entenebrece y no
tardamos en advertir en la expre ión de u amor, el ordo murmullo
de una lejana ola amenazadora qu se va acercando rápidamente
para arrollarlos en un incontenibl turbjóo.
El ambiente de la tragedia, iniciándose entre una rosada claridad
de amanecer blando y acariciador e a. cargando de dramática
fatalidad, y el autor ab elevarla. paulatinamente con tanta habilidad
que el fin desa trado que arra tra a todos los per onajes de la obra.
no comprende, anles bien, produce corno una ensacióo de
liberación, e pirirua.l, como algo ya pr ntido, com un de tino

178

-~

179

�U

PROBLEMA DE CRÍTICA

LITERARIA REGIO AL

Víctor B arrera Enderle

l.. r:RJ \CIÓ.· DE TE E · AYO. upone un aleo grado de prO\'Ocaaon:
;cxtste la literatura nuevoleonesa? Y 1 la re ·pue t:a e. afirmauva:
~t:sto unplica, entonce , la ex1srenc1a de una dimen 1On enoca? 1
somo genero ·o ) otorgam
enda afirmac1one entonces no
ademramo · a un mar de cue ti namiento. nece ario , aunque
peligro o ( obre todo para la rutina académica. Pnmeramenre
dtbemo dejar de lado las aproximaciones irunanentJ tas que ha ta
ahora e han realizado ·obre el tema: e C\·1dente que e han
producido y :e iguen produciendo obra hcerarias en . uc,·o León
pero e. e no e el problema, o no lo e cornplt tamcn te. Porque lo
que hay detrá de todo , to e. un cue uonamiento má profundo (,·
má arriesgado): ¿eXJ te un campo literario local? ¿Quien cJcfinc el
valor lnerano de dicha produccione ? Y aún más: ¿re pecto a cuál
paradigma con truimo e os valore literario ?
E e, tdente que. para abordar una literatura regional, e mene. ter
hacerlo de.de una per pectiva comparau ta (o, al menos, con
a4..t.ino elemento de literatura comparacJa): hablar de literatura en
L1tinoamer1ca implica va una cierra noción Je literatura comparada
Pero ex1 te un problema nada menor: la comparación no puede
1

181

�' ' ,, ' ,

1.,,r •

realizarse en términos equitativo (como añora cierta tendencia
crítica metropolitana), y menos aún en las literaturas
latinoamericanas. Ciertamente una literatura regional cobra
ignificado en función de su relación con el centro productor de
valores literarios Oéa e capital o centro cultural). in embargo, esa
relación dista mucho de et horizontal. La significación se establece,
de esta manera, en forma negativa. La producción regional es una
porción menor (a vece olvidada, ignorada o, de plano, ilenciada)
de una totalidad que se pretende homogénea. hora bien, ¿qué e
esa totalidad? O peor todavía: ¿puede hablarse, en el campo literario,
de un término tan peligrosamente plano como totalidad? i y no.
Píen o que sí para referirme a un corpus textual realizado dentro
del espacio geopolítico de la nación; y creo que no para el uso
regularizador de totalidad: la producción literaria de una nación jamá
será homogénea, pues no es ninguna e encia ni sustancia de algo
tan sospechoso como el" er nacional". Es cierto que los estudio
modernos de la .Literatura (donde nace por cierto la historiografía
Literaria) han estado ligados al concepto de nación y lo han utilizado
:indi tintamente como una herramienta básica para la da ificación,
la ordenación y la canonb:ación d los campos Literarios. La nación,
o mejor: el E tado-nación, ha ido la división fundamental para la
clasificación y difusión del fenómeno literario en Occidente. Y el
hecho, nada forruito de que en América Latina no exista una
d finición clara para el uso de metodologías comparatistas evidencia
una erie de problemas pendientes en nue tra historiografía literaria.
mucho. de los cuales tienen necesariamente que ver con la relación
entre literatura y nación. n hecho impo ible de olvidar: las naciones
v las literaturas de Hispanoamérica nacieron al mismo tiempo. Hace
~ o s años, la crítica chilena Ana Pizarro denunció la nece, i~ad
de reflexionar sobre las tres posibles direcciones que la perspect1va
comparatista latinoamericana debía tener en cuanto: primeramente,
la relación entre América latina y la Europa occid ntal; luego, la
relación entre las literaturas nacionale al interior mismo de
Latinoamérica; y, finalmente, el intento de categorización de la
heterogeneidad de dichas literatura nacionale . E to implica, desde

182

luego, una revisión doble: hacia adentro y hacia afuera. Implica,
finalmente, la pue ta en duda de la literatura latinoamericana corno
totalidad homogénea. Esta perspectiva viene a dar al traste con el
enfoque tradicionaJ de los estudio literario , ba. ado en término
negativo de "influencia". Pizarro añade: 'Por otra parte podemo
observar que esta aproximación ubyace en un tipo de análisis má
o menos tradicional en nue tra critica. e trata de aquel en donde
se con ideraba los fenómenos propios de nuestra literatura &lt;le de
una perspectiva dominada por un eurocemrismo proyectado muchas
veces desde nue t:ra mi ma periferia.'' 1

r

La con olidación de la relación 'esencial" entre literatura
nación se da en el siglo L~'TII. Y detrá · de e ta relación ubyace
otro término igualment conflictivo: la modernidad o el pensamiento
ilustrado. La modernidad es, en muchas maneras, la expresión de
un deseo contradictorio de autononúa que abarca todos lo. ámbitos
de la producción humana. La literatura no ería desde luego la
excepción. Pero, antes de eguir por este camino, sería preciso hacer
una pequeña digresión.
¿Cuándo . urge la ob esjón por las literaturas nacione ? La
pregunta encierra una preocupación mayor. Hablar de literatura
nacional implica, nece ariamente, mentar el problema de la lengua
nacional. La pregunta tendría que er refonnula&lt;la: ¿dónde comienza
la preocupación por 1a lengua nacionales? Sin duda, con Dante e
inicia la reflexión sobre el problema de las lenguas vulgares. Antes
de él, el soporte cultural d Occjdente se reducía a.l dominio del
latin y u hegemorúa en los pueblo. de la Europa medie,·al. Dante
fue el primero en cue tionar la posjbilidad d la existencia de valore
literarios en lenguas no clásicas. AJ hacerlo, puso obre la mesa la
di cusión obre la representación literaria. ¿Podría una literatura
,.,1.ilgar reflejar el espíritu de las nuevas naciones tal como en su
momento hicieron el griego y el !aún con sus re 'pecti'vo pueblos?
' o habiendo encontrado a nadie que antes de no otro haya
tratado la doctrina del idioma vulgar y como vemos c_flle tal idioma
1

Ana Pizarro: "Hiswna y cornparaasmo", en Dr oslrtJS ¡· ra11íbales, , anaago de
htle: Editorial L'rnver 1dad de anúago, 1994, p. 14.

�11

r,;,. ,. •11

L.1:1,..,

es necesario a casi todo (puesto que en él no sólo se esfuerzan los
varones, sino también las mujeres y los niños en cuanto se lo permite
su naturaleza), y gueriendo dilucidar un poco el conocirrúento de
aguellos que como ciegos vagan por la plazas confundiendo una
cosa con otra, trataremos, con la ayuda del cielo, de beneficiar un
poco e11.diorna vu1gar... »2
El beneficio que busca el vate de Florencia no es otro sino
demostrar la capacidades expresivas de Jas lenguas vulgares, y al
hacerlo posibilitar y legitimar la expresión literaria nacional. Dante,
no lo olvidemos, es un desterrado. El exilio obliga una reflexión
sobre el suelo propio y la cultura nativa. El deseo de legitimar el
habla local corre ponde con la necesidad de dotar de valor literario
a la lengua nativa. Esa estrategia se repetirá a lo largo de lo
siguientes siglos y, conforme vayan surgiendo las nuevas naciones
europeas, la lucha será clara: vencer al latín como lengua de
expresión soporte de la cultura. o son, pues hechos ai lados Y
fortuitos la redacción de gramática de lenguas vulgares. Pienso,
para el caso hi pánico, en la gramática de ebrija y su fuerte c~a
política: sostener un imperio naciente a través de un có,d1?o
excluyente: el idioma castellano fijado en reglas y en la log1ca
gramatical. La lengua se convierte, durante esta etapa del desarrollo
de la cultura occidental, en el principal instrumento político e
ideológico. Con ella se cimientan las nuevas identidades colectivas.
Y en ella se pretende fijar los caracteres de un pueblo, de una raza...
de un país. on lo primeros atisbos de la modernidad y ya exi ten
en ello una fuerte dosis de exclusión. Una equivalencia peligrosa
principia: lengua = civilización. La cultura se medirá, de ahora en
adelante, a tra és de los valores (estético , religiosos literarios, etc.)
del idioma nativo. A mayor antigüedad, mayor rigueza; a mayor

r

••

riqueza, mayor capital simbólico.
Do acontecirrúentos vinieron a consolidar este proceso: el
"descubrimiento" y la conguísta de América. En muchos sentido ,

z Dante Alighteci: Trotado de la lengua vulgar, traducción de Hidelberto Yilkgas.
féxico: ecretari.i. de Educación Pública, 1986, p. 77.

184

la conquista comenzó con el descubrimiento. Colón tlOfllbró lo disímil
del nuevo mundo y le "otorgó" el orden de la grafía, el peso de la
letra: con ella legitimó su acción y la dotó de valor hi tórico. A la
vi_ol~ncia de la conquista siguió la justificación discursiva: el /ogos
eliminaba (o pretendía eliminar) el entimiento de culpa. o otro
fue el argumento de epúlveda contra la defensa humanitaria de
Battolomé de la Casas. Los indios, al no poseer esencialmente la
Lengua Materna (cede de la fe y ustancia de la palabra de los .reyes
ausentes), carecían de alma: lapo terior adquisición del idioma sólo
los convertía en súbditos de segunda mano. Eran llanamente los
otros que los conquistadores necesitaban para set ellos mismos Qa
garantía del valor histórico de su empresa). El espacio colonial se
construyó, de esta manera, para garantizar 1a supremacía de la
Península. En pocas palabras: la Colonia nació subordinada porque
en ella se trasplantaron los valores metropolitanos y se impusieron
como naturales y orgánicos. El simple hecho de nacer en la Indias
Occidentales significaba ya una desventaja (en lo político, en lo
racial -sin excluir a los criollos-, en lo económico y en lo estético).
La Colonia es un espacio desvirtuado, regido por el orden de la letra
Ypor la violencia de la fuetza que lo protege. Alli, la lengua actúa
como un factor excluyente de lo local. Con ella se imponen los
valores y la creencia de los dominadore (su fe en la 'hazaña
civilizadora y humanirarja"). A ttavés de la lógica gramatical del
lenguaje hegemónico se ordena el espacio subordinado.
Es una dominación lingüística asegurada con la violencia física.
•:ho~a bien, traslademos esa peculiaridad al campo literano. ¿Qué
s~fiea producir valores füerario en un ámbito controlado y
rtgilado como el espacio colonial? ¿Es posible la reflexión en un
m~dio donde la critica (en cualquiera de sus manifestaóone) está
abiertamente prohibida? De allí la necesidad de atender las
particularidades de la formación de Jo si temas culturales
ht panoamericanos. Vuelvo con Ana Pizarra: "E por esto que dac,la
nuestra conformación histórico-social, pensamos gue' el análisis
comparativo en nuestro caso debería orientarse a formas
estructurales y concretamente a Jas formas de apropiación que un

185

�continente de formación económica dependiente genera en su
recepción de las literatura metropolitanas."3
o es posible pues hablar de una historiografía de la
literatura latinoamericana sin reflexionar en las particularidades de
su objeto de estudio. Pasar por alto los procesos de producción en
nue tto medio equivale a prolongar lo juicios basados en los
términos de inmanencia, influencia y dependencia esténca. · o es
posible, tampoco, aislar la práctica historiográfica de las otras dos
disciplinas paralelas: la teoría y la critica: las tres conforman un
triángulo y un equilibrio de fuerzas Qa teoría in crítica es falsa
pretensión científica; la crítica in teoría es una impre, ión
privilegiada; y las dos sin la historiografía son meras especulaciones
filosóficas). De e ta manera, en ayar un acercamiento historiográfico
aJ campo literario reqaier de una mirada múltiple. Y revisar el
proceso de producción de una literatura regional supone casi un
trabajo de arqueología. ¿Por qné? Por una sencilla razón; la Literatura
regional, como producto ubvalorado desde el centro, es material
de archiv no de tradición (se le mira, cuando se le llega a leer,
como documento, nunca como monumento). La creación literaria
no ha ocupado aquí un lugar determinante en la configuracióo del
capital simbólico, y cuando lo ha hecho, ha sido pronto "absorbido''
por una tradición mayor que, frecuentemente, tiende a la
bomogenización: la literatura nacional sí, entre lo que el centro
hegemónico "importa" y lo que queda ''olvidado" en los medio_ de
difusión locales (diarios, revistas, ediciones ocasionales) sobrev1ene
una nebulosa que afecta todo acercamiento críticb.
De esta manera, tenemo un problema nada menor: la
interpretación de una formación discusiva ilenóada por otras voces
dominadoras. El problema ofrece, de iguaJ manera, la pos1"bili'd ~ d
de una egunda lectura: ¿qué esperfilllos obtener con un esrudio
como éste? ¿t\ca o confiamos en de cubrir una mina de valores
literarios injustamente marginados? Es difícil ensayar una respoe sta
única. Pero se me ocurre pensar que la critica regional puede ser un

3

Obra atada, p. 26.

18'6

instrumento valioso no sólo para el entorno en el cuaJ realiza su
estudio (el de su objeto), sino para la literatura nacional toda. En la
medida que e aplique una lectura mucho más horizontal de la
producción literaria de un país, se hará evidente su heterogeneidad
y la necesidad de una representación más honesta v mucho más
amplia. De no ser así, la reproducción de los lug~.res comunes
continuará oscureciendo nuestra de por si difícil tarea.
Pero la cuestión va má allá de la simple definición de su
objeto: la crítica regional debe evitar abusar del discurso
reivindicativo, de no ser así, se corre el ríe go de caer en la apología
barata en la perorata del cronista de pueblo, cuya función es mucho
más cercana al turismo que a la reflexión analítica. Es cierto, el
estudioso o la estudiosa de las literaturas regionales e encontrara a
~en~do_ con "injusticias", con olvido poco casuales y
silenaarruentos de plano impuestos, sin embargo, el solo intento
pot acercarse a esas producciones e , en sí, una forma de vindicación.
Por tanto, la preguntas que subyacen a este proceso tendrán que
ver necesariamente con la producción de valores literarios con el
gusto de una época y de una clase social y con el dorrúnio de un
sistetna lingüístico. Y en dichos cuesti.onamiento resultará evidente
en la mayoría de lo casos, que las regiones latinoamericana;
(apartadas de las capitales nacionales) no poseen de primera mano
~I paradigma de literariedad que la grandes capitales empiezan a
un.portar a partir de la segunda mitad del iglo XIX. En esos espacios
urbanos el naciente desarrollo capitalista había fomentado el
desarrollo de la subjetividad burguesa, la cuaJ se expresaba ahora a
través del llamado 'buen gusto" y la "alta cultura". Dichas
etpre iones legitimaban un olo sistema literario: el de las "bella
lttras'', es decir, aquellos género donde se privilegia el "lirismo'~
de un humanismo moderno (la poesía y la crónica urbana) que
pro:7ocaba la sensación de estar habitando cualquier de las grandes
capuales europeas.

. Es por ello que, al largo de estas págínas, la premisa continuará
siendo el análisi comparativo entre lo c~mpos litera.ríos del centro
1·de la región que comprende al estado de uevo León. 'na primera

187

�1[,

comparación obligaría un cuestionamiento bá ico: ¿cómo explicar
lo desarrollos diversos. incluso contrarios, entre e os dos procesos
de producción literaria? Primeramente, me parece oportuno traer
aquí alguna nociones da es pata el desarrollo de este trabajo.
Dos términos on básicos en esta in·vestigación: el de producción y
el de proceso. Con el primero pretendo acentuar las relacione
implicadas en la creación de los textos literario . Hablo de prod11aió11
para implicar una serie más amplia de relaciones y trabajo
socialmente regulados, con ello pretendo cubrir un área mayor que
la estrictamente inmanente de la creación individual, provocada
por la inspiración y otro artilugios igualmente sospecho. os .. En
cuanto al concepto de proceso, lo utilizo aquí com una. diversidad
de estrategjas para la producción, acumulación y di tribución de
valores literarios dentro de lo que Pierre Bourdi u denominó como
el campo lit ratio. Esta producción de capital simbólico cobra su
dimensión valorati a principalmente en relación con el Estadonación aunque en una etapa posterior dirigjrá sus esfuerzos a la
conquista de una autonomía de u espacio de enunciación. Des~e
luego, esta autonomía tiene como istema de base la comparac1on
'negativa" con otros campos literarios hegemónicos, de los cuales
ella apropiará sus valores y paradigmas modernos.
hora bien, en el caso que no ocupa, esto es, en el desarrollo ~e
la crítica literaria regional n el México del iglo XIX, es nece ano
hacer alguna precisiones. Ante que nada, sería importante señalar
que la relación entr el naciente campo literario meKicano _Y la
consolidación del ideario liberal son dos procesos afJne
sobremanera. La preocupación por una literatura nacional no urge
en México sino ha ta la derrota del eguodo Imperio en 1867 (e. to,
.. an
desde luego, no quiere decir que ante de esa fecha no eX1st1er_
esfuerzos por dotar de un valor nacional a la producción literartll,
.in embargo, tale acciones carecieron de continuidad y programa).
E Ignacio Manuel .Alramirano quien pone en práctica en ese mismo
año de 1867, la perspectiva hetderiana de la nación moderna qu~
une esencialmente n un todo homogéneo al pueblo, a la lengua~
a la literatura. Dicha e trategia fundía cliscursivamente al proyecto

188

de Estado-nación liberal con la futura producción literaria e to a
través de un proceso hegemónico que se legitima discur ivamente
por medio de la apropiación del adjetivo "nacional". Como sabemo ,
el iglo XIX mexicano es, básicamente, un periodo de lucha por
imponer una esencia y dotar de sentido a la nación , la cual fue , en
la mayoria de las veces, una proyección del Estado, particularmente
del proyecto de nación que la fracción liberal estaba tratando de
definir desde 1824. El liberalismo político, cuya búsqueda podríamos
definir someramente como el intento por otorgar una autonomía de
acción y expresión al recién creado sujeto nacional, requería con
urgencia de un liberalismo literario gue fundara las bases (esto es,
que creara un origen diáfano y heroico) pata la construcción y el
reconocimiento de la nuevas identidades. Ahora bien, el liberalismo
literario no produjo, durante los primeros cuarenta años de vida
independiente, una obra sistemática (a pesar, claro, de grandes
e fuerzos, como la cadernia de Letrán), fue, en cambio, la
bjstoriografía la que dotó de un entido heroko a las gesta
formadoras de la moderna nación mexicana. La, obras de Fray
ervando Teresa de Mier de Lorenzo de Zavala y de José María
Luis Mora (por citar los ejemplos más excelsos) cubrieron las
necesidades ficcionales de lo nuevos ciudadanos .indep ndientes.
Esta particularidad del campo literario mexicana obliga a una
mirada más atenta. ¿Cómo e intenta mexicanizar a la literatura?
~Cuáles on los aportes del liberalismo literario mexicano en ese
sentido? Como es posible advertir, he preferido hablar aquí de
liberalismo literario mexicano y no de romanticismo mexicano,
porque considero, primeramente, que, en la formación de los
campos artísticos locale , la literatura cumplió una función diversa,
incluso contraria, a la que ejercía en los campos metropolitanos. En
Francia, por ejemplo, la literatura romántica (o liberali ta, como la
llatna Víctor Hugo) vendría a completar las reformas políticas
Iniciadas con la Revolución, sería, pues, la cons cuencia de las
libertades políticas. En nuestro caso, la literatura debía proyectar
esas libertades todavía inexistentes. Pero hay algo má todavía,
durante el proceso de concreción de la literatura nacional que con

189

�' l

tanto ahínco dirige Ignacio Iaouel Altamirano, se encu ntra la
experiencia negati a de lo primeros embate del imperialismo
moderno. México padece, en menos de veinte año, dos invasione.
afrento a por parte de dos nacione que hasta entonce e habían
tenido por modelos de civilidad: Estados nidos y Francia. ¿Cómo
demostrar, ante los ojos imperiale del invasor, la cualidade , la.
diferencias y el valor de las letra nacionales? La gran e trategia
aquí es el proceso de difere11ciatió11 que Altamirano impone en todo
el país. Lo fundamental e remarcar las diferencia que no de~en
en el panorama literario mundial. De de la primera de las Revistas
literarias de ~México (1868) de Altamirano ha ta los magno proyectos
colectivos, como el periódico literario E/ Renaciviiento o La Ilr1.rtradón
potos-ina, el objetivo era e1 mismo: alentar la producción literaria de
corte nacionali ta. La crítica, por tanto, debía ser una forma de
estímulo, y no la imposición de un juicio autonómico.
.
En el a pecto regional, esta per pccti a mantendrá su hegemorua
hasta la primera décadas del iglo XIX. uevo León, cuya
participación militar en la recuperación de la república, fue ejemplar,
con truyó sus valores literario con base en un regionalismo esencial
que privilegiaba lo a pectos preceptivos de la le~a Y_ la literatura
y los enlazaba con los principio dvicos y nac1ona~scas_ ~ue la
República Liberal comenzaba a difundir. La consolidac_10~ del
Estado liberal s1gnificó la subordinación (política, econom1ca r
cultural) de las regiones, que durante los año de crisis habían
de arrollado identidades regionales y alternativa a la. del centro
(en nuestro caso, nadie representa mejor este momento que Sanria_g&lt;&gt;
idaurri). Ahora comenzaba un proceso de verricalidad valoraova
que se sustentaría en el adjetivo de lo _nacional.
. . . mi
orno va be eñalado en otras ocasione , el hecho de 101c1ar
in estiga~ión en el año de 1876 responde básicamente,ª la
publicación de la biografía del Padre Mier, compilada y editada ~r
Jo é Eleuterio González (Gonzalitos). Allí principia la produccioo
·
· loeale . G011za11tos
,. " coloca" a fr a), ervando
de valore literario,
como el centro de la e encialidad ouevoleone a, pero lo hace coll
re pecto a u relación con lo nacional. El Padre fier no funge aqtl'

190

como un proceso diferenciador ino como una e trategia de
vinculación. Las letra locales intentan, de esta manera, responder
a la demandas de Altamirano y u grupo y hacer notar su presencia
en al ámbito de la literatura nacional.

El problema e que, en ese proceso, el campo literario se
constituye con elementos "pre-modernos", como 1a oratoria, la oda
y el di curso cívico, lo cual otorga a la literatura una función
patriótica de corte pedagógica que sólo garantizará la situación
subordinada del fenómeno literario en la sociedad regional. Mientras
que en el centro ucede un proceso contrario. La re ponsabilidad
nacional que Altamirano le había otorgado a la producción literaria
era ahora trocada por un fuerte proceso de asimilació11 con los campos
metropolitanos, proce o que comúnmente denominamos como
n,odernismo y que podríamos definir como una fuerte lucha por
conquistar la autonomía del quehacer literario. La modernidad
literaria exige una mayor -y muy sospechosa- independencia entre
los procesos creativos y las contingencias ociale . El moderni mo
confirma la hegemonía de los centros productore de valores
literarios upranacional , lo cual obliga a los escritores locales a
autodefinirse como sujeto atta ados y faltos de una educación
estética universal. Por tanto, ellos procurarán dedicar e a compl tar
e a educación alternativa por medio de su lecturas heterodoxa, e
extra-lingüística . in embargo, esta perspectiva e concentraba ólo
en la capital de la república dejando a la regiones en la inercia del
liberalismo literario.
Ahora bien, lo intere ante del caso de uevo León es que la
región produjo, en ese periodo, una modernidad material de no
poca importancia. Pero lo hizo desde u condición subordinada. El
Porfiriato, a travé del gobierno designado de Bernardo Reyes facilitó
el de arrollo de una plutocracia local, la cual, como ya he eñalado
en otros momento , impu o un paradigma valórico de corte
con ervador. En consecuencia, nevo León careció de un
moderni mo literario, y u critica literaria re pondió necesariamente
a la función de legitimar los gusto ) valore de la ellte económica.
La gran función que la crítica le otorgó a la literatura fue la

191

�t,,.,,"

l ,,.

educación, la b11ena ed11cación. Y la gran figura no fue el literato, sino
el maestro. Un breve ejemplo nos ayudará a aclarar este punto. En
sus célebre Ap1mtes para el estucüo de nuestras letras, Rafael Garza
Cantú, al describir Ja actividad literaria. del maestro Serafín Peña,
enumera inconscientemente las virtudes que debe tener todo literato
local: ''El profesor Serafín Peña no sólo es un educador, un autor
didáctico sin segundo [...] para la niñez y para la escuela primaria;
sino que es un escritor de primer orden ... " La jerarquía de esta
descripción es clara, primero son las virtudes pedagógicas, luego
la literarias pero ¿qué querrá decir cuando describe al profe or
Peña como 'un escritor de primer orden"? Vuelvo con Garza Cantú,
para guien Serafín Peña es un poeta "cuyas facultade se mostraron
osten, ibles siempre que la ocasión fue propicia y su modestia
refinada [...] le permitieron decir algo en elogio de los grandes sucesos
de la historia, o de nuestros progresos industriales o literarios.. .''
(478) De nuevo, son los temas, de corte nacionalista y regionalista,
los que otorgan la calidad poética a este escritor que, por cierto,
escribe "literatura", sólo cuando la ocasión es propicia, cumpliendo
un deber cívico y no desempeñando una vocación literaria. A este
breve ejemplo voy a añadir otro del mismo Gru:za Cantú, pues si~
duda él fue un crítico epónimo de su tiempo y quien más se ocupn
por historiografiar nuestra producción local. Cuando examina ~
11tique Goroztieta, uno de los poco poetas de nuestro siglo XL'\
con pretensiones literarias de corte moderno, Garza Guzmán expone
a todas luce su criterio valórico. Comentando un poema algo
vanguardista de Goroztieta, dice: ''.Algún critico podría adver~
que sufre la sintaxis en cien.a estrofa, o que la prosodia deja de ~egir
en cualquiera otra; pero convendrá en que la inspfración se mantiene
arrebatada y ardiente del primer verso al último..." (348) Obviame~te
que ese crítico que sugiere tan perspicaz y ducho en materias
gramatical e no es otro sino él mi mo. que ha nota.do Jas infracoon~
que el poeta comente contra los buenos gusto locales, y, 5111
embargo, lo perdona por la ¡inspiración!, y por el contenido del
poema. La sintaxis, la prosodia~ son elementos fundamentales par
la crítica local que e basa en la preceptiva y en 1a gramática. E sta5

192

estrategia garantizan, por un lado, Ja enseñanza clara y directa de
la literatura (no olvidemos que e] propio Garza. Cantú fue autor de
una preceptiva literaria. que tuvo muchísimo éxito en su tiempo), ypor otro el control sobre el campo literario.
Desde luego, estos procesos gramatizadores de la enseñanza
literaria no impidieron la aparición de "sujetos modernos
ade!antados", como Felipe Guerra Castro o Rafael Lozano, quienes
tuvieron que enfrentar la adversidad del medio para imponer sus
gustos y valores. También es importante hacer notar que est-a
configuración del campo literario local no sólo funcionó de manera
negativa, sino que sirvió como contrapeso para la forrnaóón de
autore tan fundamentales pata la literatura mexicana como Alfonso
Reyes. Re?'es accedió al mundo literario a través del mecüo local, r
graaas a el entró muy prónto en contacto con la producción clásica
castellana, que el liberalismo mexicano, había silenciado. El factor
local ayudó sobre mauer-a a la construcción del sujeto moderno en
Reyes, obre todo durante u estancia en ·léxico. Reyes adquiere
en la cmdad de México, el capital simbólico suficiente para entender
a la vocación literaria como una profesión: una ética ante la vida.
'erá a través de la confrontación negativa con la vida literaria local
co~o Reyes definirá esa vocación y ese destino. Luego, durante, su
exif10 español, recuperará esa formación primaria de corte
tradicionalista, la cual le ayudará a acercarse a Góngora y rescatarlo
del olvido impuesto en ambos lados del tlántico.
A í, en este proceso de mi investigación, estoy ceno:ándome en
esaS figuras marginales del espacio literario local v en la forma en
é te contri~uy a la configura&lt;~ión del campo literario nacional.
oJo en la medida en que las relactones entre estos dos espacios e
~'llelvan más horizontales, será posible el desarrollo de una crítica
liter-arfa local. En e te momento, me encuentro en Ja revisión del
~o~texto de enunci-ación de las obras y las per ofüilidade d estos
su¡etos modernos adelantados". Me jmeresa en particular destacar
los, VI.O.cu
- l os y ruptura que estas obra y estos autores establecen
entre los dos campos literarios confrontados. La li ta de autores
Parte con dos escritores del cambio de siglo: Rafael Lozano aldaña

i~e

193

�/1,r

1,,

en la critica literaria y Felipe Guerra Castro en la poesía y la narrativa.
Lozano es el primero en ensa ·ar, a la hora de ejercer la crítica
literaria, criterio, alternativo, a los gustos regionales; y au nque
escribe desde el espacio condicionado del prólogo (sobretodo en el
que realiza para la obra de Garza Cancú: Compendio de Historia
Universa~, ya e perceptible una interpretación intrínseca del
fenómeno literario. Con Guerra Castro se evidencian los procesos
de marginación que el campo literario local ejerce sobre los gu tos
y La conducta moderna (como dato complementario agrego que
nuestro autor fue un ferviente opo itor al régimen reyista, esto es
un rebelde que rechaza la imposición del gobierno central Yla
subordinación cuJtural de la región). El escándalo, el recba7.o a la
bohemia Qa conducta más nociva para esa era de industrialización),
el estigma y la condena (:¡, habría que añadir, la secreta admiraci~n).
Pero también hay que agregar: la expcriment.ación formal y temaaca
en la poesía, y la práctica del género narrativo representativo d~ la
modernidad: la novela. El historiado!' literario Héctor Gonzalez
describe así su formación como escritor: "Desde muy joven dio a
conocer su inclinaciones literarias, la que cultivó con cariño, pue
para ello fue disciplinado y estudioso.' (2l3) Una vo:ación
concretada, nada menos. A stos nombre agrego dos IJguras
extranjera que vinieron a vital.izar la vida literaria nuevoleonesa:
fax Henriquez reña y Ricardo Arenales. 1\.mbos trabajar~n en
importantes proyecto literario·. El primero en el Montcn-ry .l\ eu,s, Y
el colombiano en la Revista Conte11¡poránea (1909).
Y a&lt;lernás de la ya señalada formación crítica de Alfonso Reve~
(expuesta con precisión en su temprana correspondencia con Pedro
Henríquez reña, durante las vacaciones y la visitas de AJfons_o a
Monterrey), estaría la edición regiomontana del Arief del ensay15rn
uruguayo José Enriqu Rodó en 1908, llevada a cabo por Reye Y
Henríquez llreña.
Considero qu en la medida.en que esto, elementos ean revisa_dos
y puesto de nuevo en circulación, la crítica litetaria Local estru:a en
condición de crear una hi toria crítica de la literatura nuevoleonesa.

DESTIERROS

Gabriela Riveros E lizondo*

u MOMENTO AJE o Ar.os ESPECTADORES, reinó el silencio dentro
del silencio. El director alzó los brazos.
POR

Accidentes

El 111ensqje
,\ d~ntro del cuarto oscuro Helena frota un cerillo. Su rostro claro y
ave¡entado, su cabello de leona entrecano se iluminan. Enciende el
cino. Acerca el cerillo a su rostro pata apagarlo.
Y brillan sus ojos de lechuza,
estanque de arena y sombras.
Helena sopla y un hilillo de humo se eleva entre la escasa luz
c_obriza. El olor a fósforo quemado se esparce por el cuarto. En un
ancón, envuelto en una cobija Alberto, u hijo, ronca con los ojos
entreabiertos.
Helena e hinca frente a imágenes y estatuillas. Se persigna tre
veces, murmura con los párpados cerrados, los dedos entrelazados.
"'lic. en letras españoJas por el ITE M, escritora.

194

195

�(, b,

Te ruego por mi niña, por mijita, para que vuelva pronto, por ella,
Maripaz, mi chiquita, mi bolita de algodón, por lo que más quiera ,
mi eñor, por favor. que ya no tarde.
El dolor es una caricia perversa que sacude el estanque de arena
y sombra , la voz entrecortada por el recuerdo de su hija.
Tocan a la puerta.
Helena frunc l ceño y vuel e su cabeza.
Y brillan , u ojo de lechuza.
veces Helena descubre su mirada va ta.
Cae la noche sobre el desierto. La luna generosa y blanda palpita
obre la llanura. El cielo azul inten o resplandece atrás del lomerío
lejano. Una estrella relumbra en el horizonte.
La brisa de polvo y grillo merodea por los cuarto de adobe, e
int roa n el corral con chiva y gallina. , se fütra chillando por lo.
huecos entre ventanas muros y techos de Lámina.
En medio de la oscuridad, del ca cabelear lejano de vtboras que
no e ven, Marina arrastra las sandalia de caucho sobre la arena.
Ha caminado toda la tarde con la niña atada a su espalda con el
rebozo. Una punzada en la cinmra, un calambre en la espalda le
impiden ya levantar lo pies del suelo. La lengua pegada al paladar
sedienta y amarga. Iarina fija u mirada en el cuart de adobe que
d pide una lucecilla.
Un paso. Y otro paso.
.
.
Una punzada y el aliento qu falta. La niña siempre silenciosa. )
en cada pa o su cuerpecito golpeand la espalda dolorida. La tensión
en el rebozo polvoriento.
Y esa ventana relumbrosa.
Ráfagas heladas, cansancio que cega.
Toca a la puerta.
.
.
.
. ada
La puerta cruje; ensegwda un tunelillo se tiende ntre la rrur
de amba mujeres. Helena la deja pasar. acude un tap te, l ay~da
a descolgar a la niña dormida en su espalda, 1a acomodan ahí. Marina
.
aca dos monedas de et.neo
pe os d e su morra1y las pone •obre la
mesa.

196

1.

Rlr= I

md&lt;&gt;

Córima tortía.

Córima.
Helena le sirve agua, le da unas tortillas dura . Marina las ostiene
frente a su boca y la come con de esperación. Helena se lúnca
frente al cirio y las estatuilla ; prosigue con us rezos.
El silencio del cuarto e entrelaza al crujir de la tortillas gue se
di ue!Yen entre lo diente de Marina. Helena, con los párpados
cerrados, mueve us labios.
Marina la contempla, s acomoda junto a u niña y se queda
dormida.
Antes del amanecer f arina de pierta. Escucha lo grillos, los
ronquidos de Alberto, 1a re piración pe ada de Helena. En silencio
se pone de pie se acomoda la faldas, se amarra las sandalias y
coloca a la niña dormida en su rebozo.
Helena duerme recostada sobre su lado derecho.
Marina de pje detrá de ella, junto al catre desvencijado.
-Helena ...
Helena despierta y se vuelve. us ojos de ámbar asoman desde
la oscuridad. El tunelillo entre las miradas se tiende de nuevo r e
prolonga durante unos instantes. r farina e acerca a su oído y
susurra ...
Helena la contempla pa ruada. onríe a la imagen que u mente
le devuelve. Marina recoge su morral, se dirige a la puerta y ale.
En medio de la oscuridad y el sonido de lo pa os que se alejan,
Helena se sienta en el catre y frota us párpados, vuelve su mirada
amarilla hacia arriba.
e mece.
El cirio e ha apagado.
Y en el vaivén, el catre cruje.
A lo lejo, , el cielo ya destila la claridad del día.

197

�JI ,,

t

J '!l1J

(.

.

(

El traslado

Mamá se puso muy mal, Julia ... Ven.re lo má pronto posible ...
Los doctore todavía no saben bien qué es ...

Parpadeas, Julia.

Y tú eres la única hija mujer, la que viv lejos, siempre corriendo
de vuelta al pueblo.

Un llano espolvoreado de yucas y pita_ as de cactus y magueyes
regados por el azar del desierto se ostienen más allá de tu frontera,
de tu párpado sereno, de esa ventana del auto siempre cerrada, a
veces para huir del aire que hierve, a veces por co tumbre.
Parpadeas, Julia. Vislumbras un llano que inunda cu mirada. Una
lágrima ancha y tibia escapa y recorre tu mejilla derecha. ecas con
tu mano el rostro, presionas con el índice el lagrimal. Otra brota ~or
el ojo izquierdo. Tu cabello oscuro, corto y despeinado por l~ pnsa
del viaje. Tus ojos enorme parpadean rápido, quizá para evitar el
llanto.
Y para qué evitarlo, Julia.
.
El desierto te envuelve en velos de silencio y claridad. Ba¡a un
poco el vidrio del auto. El viento apresurado te ensordece y ern tu
rostro. Aprieta los párpados, inhalas ese aire hirviente. Exp!!aS.
Los abre . Cierras el vidrio y te recoges.
La vastedad de planicies de arena y polvo luminoso se extienden
hasta el horizonte. avegas como amonite en el antiguo M.ar de
·
-- 1
Tetis, navegas fiel al cammo
trazado por e1 asb.uto.
~, l~. en d
0
parpadeo, que no dura sino un instante, se entrecorta esa ~s10n. E
la lejanía divisas hileras de montañas azuladas y sombr1as por fa
distancia, como si alguien las hubiera colocado alú para enmarcar
este desierto. Para que los rayos del sol que caen por la tarde
encuentren un lecho en el cual penetrar a las escasas nubes ~ue,
· d en sl.illllSa
plateadas, lumino as y coronadas de mamey, se tten
sobre u rugosos y enorme cuerpos.
,
Pero Julia, el dolor es una punzada que hiere dentro del estomago,
detrá de la nuca, a un lado de la memoria,
es el aliento sereno que no vuelve
y esa angustia que te carcome lenta y perenne,
perforando el vaivén de rus días y tus noches hasta volcarlo rodo
en un abismo, en una de esas grietas que cargas dentro.

198

El dolor es el silencio que pe1fora y arde en su mudez.
El dolor es una au encia,
es el tiempo que se detiene de súbito y nos aplasta con su inercia.
¿Quién eres tú, Julia, navegando en este mar prehistórico hoy
desolado?
1 o maltrate las señales. 1 o deje piedras en el pavimento. Altura
libre 5.5m. 110 km/hr. Paradero de emergencia a 500 m.
Trailers que rebasan con su cajas doble
us nombres de
empre as multinacionales, el mismo travecto desde ru infancia con
.
'
mejores pavimentos, con doble carril.

r

Papá y mamá al frente los vidrios abajo y el aire caliente del
desierto oreando nuestro sudor, las gotas que resbalan por la espalda,
:\Iarcelo )' yo discutiendo para delimitar nuestro territorio obre el
asiento trasero, mitad y mitad. famá: Marcelo se está pasando con
el codo, ¿falta mucho para llegar? o me gustan esos sandwiches,
quiero fritos, una carretera remendada y roída por el desierto, por el
descuido del gobierno por la miseria que avanza como una sarna
implacable obre la piel de nue tros pueblos. Tolvaneras y vados,
remolinos de arena, la firma del diablo, zonas de silencio en medio
del silencio má profundo y algunos crucifijo con flores de plástico,
papi ¿por qué ponen esa cruces alú?, aerolitos y cuarzos, polvo y
más polvo, a veces tienen jugo de naranja en Bermejillo, a veces,
pero papá no se detiene nunca y por .las noches las estrellas brillan
Palpitantes contenidas tras ese manto claro que e el cielo a punto
de estallar, de desbordarse sobre el llano.
Cuarenta años de recorrer el mismo camino. La luminosidad
reflejada por el polvo y el cielo cohabitan esa inmensidad. A vece
se asoman crucifijos al pie del camino, aviso de muerte precoces,
ª veces caballos flacos o diminutos caseríos desteñido .

199

�11

Vla, 11

1

Ir,.,

El desierto nos concibe desolados
suspendidos en una mudez absoluta,
serenidad qu nos aman a,
en ese tiempo que es otro,
nos arrebata, nos vuelve invisibles,
perdidos de nosotros mismos.
Parpadeas Julia, y ese acto se convierte en Ja única forma de
corroborar que vives, que estás aquí avanzando sobre la carretera a
Chihuahua, en medio de un desierto que se extiende más allá del
paisaje, má allá de tu memoria, tendido sobre la cresta de tu
monotonía citadina de e ta angu tia que hoy guardas dentro, con
temor a que el resplandor de la mañana lo encandile, a que se escurra
entre tus dedos y arda sobre esa piel interna donde habitan los
recuerdos, tu infancia, tu origen, con miedo a que el dolor mismo te
haga de pertar y entonces, tú seas el único testigo de cómo ese
concierto de voces que hoy te conforma se desmorone frente al
má vertiginoso silencio.
Introduces el di co en una e pecie de reflejo involuntario. El
Réquiem de fozart, uno de tu predilectos. ecesita silenciarte
bajo esa música y esas voces. CD 01.
Y el lejano batir de las campanas de una catedral gótica llega
hasta tu desierto.
Pausado.
Como una premonición que avanza tras de ti.
La música germina en e e contrapunto sereno,
melodía rriste que brota Dio sabe de dónde y te toca esa llaga
que arde.

( .,.:/tri

Il .,..t, /

I

,11 ¡,

La rnú ica te desnuda, te de uella.
o hay nada que puedas hacer contra eso.
lo sabes bien, desde niña.
urge la voz de tu madre, con esa claridad de los recuerdos que
asombra y permite revivir un instante. Observa el juego util de
luz y sombras en. u rostro, el movimiento de su labios al hablar, te
acercas casj hasta tocarla ... MejiJJas tersas con lunar, los diminutos
poro de la nariz, el iri, verde y miel, las pe tafias siempre agitadas
en su continuo parpadeo. Inhalas su aliento sua e, olor de antaño v
de infancia, de tardes apacibles, cálidas en el vaivén de aquell~
mecedora, la terraza con u chicharras y aquella canción de cuna r
el cielo con su furia de oro y fuego despidiendo el día. Vfalumbras
el brillo de 1a luz en sus manos las diminutas grietas de la piel.
Acercas tu dedo índice para tocarla,
Pero ese intento, esfuma su presencia,
una burbuja qu se rompe.
La vida o.o puede ser. la misma sin ella.
Un estallido se expande dentro de tu pecho... Ya no puedes
recordar con exactitud, la forma de su nariz, la comisura de sus
labios ...
Y el desierto siempre inmutabl ,
esbozos de montaña descansan a Jo lejos,
fantasmas.
La carretera nace bajo el cofre de tu auto y se extiende en línea
recta ha. ta internar e en eJ horizonte.

Julia ¿Por qué te gusta tanto esa música compuesta para velar a
un muerto?
La idea pasa cerca de ti, como un susurro junto a la oreja y te
estremeces.

Parpadeas: zona de tolvaneras. Algunos cuartos de adobe junto
a la carr tera. Restaurant El Porvenir. Tome Coca Cola. e venden
dátiles, pistache . rucifijos grises con flores polvorientas a ornan
a la orilla de la carretera. e venden fósile . Matorrales disperso ,
trozos de llanta regados, un par de caballos -flacos mordisquean la
Uanura. Tránsito lento carril derecho. Los trailero fuman, sel Yantan
el pantalón jalándolo por detrás.

200

:mt

&amp;q11ie1J1 aeternaJJJ dona ets, Domine,
Et lux pe,pett,a l11ceat ets.

�l .,

r

I •r,,

r .. , ,

Caseríos. Alcanzas a vislumbrar su interior. El carro ce protege,
prolonga ru. guarida. Pasa a unos cuantos metros de los cinco
cuartos y de los ocho trailers. Cada uno con u historia personal,
sus palabras, su destino.
Un escalofrío te recorre.
La música se aleja.
Julia, eres vulnerable, u.na ponchadura de llanta, cualquier cosa.
Tu cuerpo adentro de esos cuartos, fotograña instantánea que te
crispa los nervios. Alientos de alcohol y diente manchados. Mirada
obscenas. Unos dedos te tocan. Rostros relucientes y cabellos tieso
por la gra a de días. Carcajadas y vientres enormes. ñas larga y
negras por las co, tra, . na mano sobre tu nalga está rebuena,
güecita, no se míasu te que no muerdo fuerte. Forografía instantánea.
Eres Julia, pero a quién le importa si eres Juana o Meche o ilvia
o Ana, podrías ser lo que ellos quieran. Tu casa queda lejos,
e condida en una ciudad de tantas, en una colorúa recóndita sobre
una montaña de todas Jas que conforman este país. Tu calle: un
punto diminuto casi imperceptible entre el laberinto de hilos (j □e
entretejen las ciudades. Y antiago tan lejos tus hijos Adrián
Paula y tu madre recostada, moribunda y todo tan ajeno a este
desierto estéril en donde u.no podría buscar eternamente la salida Y
en ese intento volver siempre al punto de donde se parte.
El desierto, su calor, no lame el entendimiento.
Y tu madre.
El viento quemado por los año por tanta luz; arde la piel r la
mirada,
exalta lo ánimos de esos guerrero y de sus víctima . Quizá con
el machete, con un palo para defender e un pene erguido, uñas que
arañan la tierra.
Y esa cápsula tuya avanzando sobre la carretera a Chihuahua.
Prolongacjón de tu mundillo, el aire acondicionado, las cubas, lo
fagots, las soprano el refresco acomodado, los asientos tersos.
Confutatis maledictis.
El miedo aleja la tri tcza de tu párpado pesado . Una imag~o
dulce, que no sabes de dónde viene, aparece sutil en tu memor1a.

y

202

r

Percibes la uave brisa del continuo movimiento de las siete faldas
de una mujer tarahumara que recorre este desierto lumino o tendido
bajo el horizonte infinito.

El inmenso contraste de las percusiones v los tenores contra el
acallado murmullo de sopranos }' violines t~ estremece.
Cna tercera. imagen e obtepone: la mancha lejana y acuosa sobre
el pavimento. Y in hacerlo con ciente, crees que e un espejismo,
como siempre.

Y e~as mejillas de sol y polvo de la niña que la acompaña, el
~ov1~ento de us también siete faldas. Dos engranajes que giran y
gt.ran Juntos para impedir gue el tiempo se estanque en ese pueblo.
El auto de adelante pisa el freno súbitamente; gira dos o tres
vece patinando sobre el diesel.
El desierro brillante e paraliza, los músculos de tu cuello se
contraen, tus ojos se agrandan.
Una pipa enorme de gasolina e acerca. Cachalote sereno
navegando sobre el sopor deJ medio día.

E1 murmullo de Jos baritonos languidece y e aparta de ese tambor
recreado en tus sienc , en tu pecho, tus rodillas cosquillean. Pisas el
freno, una y otra vez.
udos en el estómago, cosquilleo en los brazos, tus ojos enormes
y fijos en la defen a,
en eJ nombre de antiago,

en el cabello de Adrián sobre su frente adolescente ,
en los deditos de Paula niña,
en tu propio horror,
en aquel Pedro de antaño,
en el murmullo del Requiero,

en el brillo extraño de la mirada de aquella ruña de siete faldas.
Giras y giras.
Esa niña podrías ser tú, Julia, ¿o no?
Tu pie sobre eJ freno, los chillidos de los caucho silencian el
mutmullo de los coros y violines.
Aaaaameeen.
Y tu auto y el desierto sólo }' los hombres del caserío.

203

�[l

"l llliUJ

l

h

o puedes escapar.
El trailer cambia las luces. Un claxon sonoro y desesperado se
eleva obre el llano.
o encuentra más asidero que la muerte.
Giran las siete falda en círculos enorme que te arrojan al Yacio,
al silencio.
Abres la puerta. Presionas J botón rojo para liberarte.
Rueda en el aire.
El trailer, la pipa, el auto de adelante y el tuyo en una carambola.
na fogata enorme alimenta e te infierno.
La llamas crepitan, algunos cuerpo se arra tran entre llamas y
polvo.
Die n que no hay quien vigile lo cuerpos acíos.
Y e~e enorme anhelo de volar.
Extiende tus brazos y el aleteo cruje en este aire apretado.
Dicen que tú fuiste la menor de los rarámuri .
Y todo se con ume lentamente bajo el batir d ráfagas luminosas.
Y ese aire ardiente que deforma el paisaje,
como si todo esto sucedie e tras un cristal.
ombra pardas salen de los cuartos de adobe y corren hacia el
accidente.
o habrá hi toria.

unca hubo historia.

Arriba en el cielo, tra un velo de humo, un a e olitaria extiende
u ala y planea serena.

VIOLENCIA URBANA Y LENGUAJE
MEDIÁTICO DESDE LA TEORÍA DEL
CULTIVO

Patricia L. Cerda Pérez
José Gregorio Jr. Alvarado Pérez*"'

Coi EL TRA CUR o DEL TIEMPO, el fenómeno de la violencia
intrafamiliar en Monterrey y lo municipio de conforman su Área
.Metropolitana se ha agudizado. Esto ha provocado la creación de
ambiente hostiles y socialmente riesgosos en los que las familia
regiomontana tienen que de arrollarse. La presencia de e te
fenómeno e sitúa en zonas geográfica en las que convergen otros
fenómenos sociales como pandilleri mo y suicidio.

Adicionalmente, la comunidad nuevoleonesa está inmersa en
esquemas informativo donde la violencia mediática acentúa el
ambiente de tensión y an iedad entre la ciudadania.
La situación de vioJencia intrafamiliar y la expo ición a lo
contenidos violentos de lo medios de comunicación, e tá
provocando un nuevo padecuniento denominado "Síndrome de
Atribuciones" 1 trastorno en el cual, quiene lo sufren atribuyen a

* Profesora y coordinadora del Centro de lnve ngaaón Para la Comunicación de
la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la U L.
,;q_Estudiante de la maesa:ía en ciencias de 1a comunicación, colaborndor del Centro
de Investigación Para la Comunicación,
1
Cerda, P. (2008) r"iole11ciaJ' Fanrilia: Estudio Psícosocial fexico: UA L.
204

205

�1111mm

a1

J.,Jr,1,

causas ajenas a su realidad familiar los problemas que se presentan
en el interior de sus hogares. Con ello, se crea un efecto de tercera
persona en el que se magnifican las situaciones de violencia externa
-aquellas de índole informativo-, para minimizar la presencia de
violencia doméstica como una forma de autoprotección a las
problemáticas familiares.
En Monterrey y u Asea Metropolitana en el año 2006 un 75 por
ciento de las agresiones iotrafamiliare denunciadas penalmente ante
la Procuraduría General de Justicia del Gobierno de uevo León,
fueron de carácter físico, y e cometieron en u gran mayoría en
contra de la mujeres -90 por ciento-, un 8 por ciento contra los
adultos mayores y sólo un 2 por ciento en contra de los hombre .
En e ta zonas de alto riesgo, la mujer enfrenta esquemas de
abandono domiciliarios por parte del cónyuge; de cambios de casa
por parte de ella debido a maltratos; de angu tia y temor den~o de
sus propio hogares; de miedo que le mantiene prácticamente a1 lada
en el interior de su casa y, le impid por de confianza hablar
.
2
nuevamente de los ucesos violento por lo que transita.
La asimilación de la violencia y su arraigo en la cultura de la
víctimas e, una tendencia que se manifiesta en la mayoría de quienes
sufren agresiones intrafamil.iares, pues un 55.6 por ciento d~ las
persona violentada afirma haber sufrido de maltrato desde _cmco
años atrás, lo que demuestra que este tipo de problema~ emp1eza_a
formar parte de la vida cotidiana de las familia que sufren violenaa
doméstica y que están inserida en la sociedad de Monterrey Y u
Área Metropolitana.
A lo anterior, debe añadirse el hecho de que la mayoría de las
íctimas de violencia intrafamiliar se encuentran expuestas
diariamente a los contenidos noticiosos violentos que trasmiten los
medios de comunicación. 3 Esto hace que el -impacto que cau, an
noticias ajenas a u problemááca se maximiza, mientras que los
,\lvarado, J. (2008). "Encuesta y resultado : Análisis 2006- 2008". En P. Cerda;
I "iolenciay Hi111ili11: Estudio Psicosociol (pág. 116). féxico: A L.
' Alvarado, J. (2008). «Encuestas y resultados: Análisis 2006 - 2008". En P.
Cerda; Viole11cioyFmni/ia:Est11dioPsicosotial(pág. 116). México: UA L.
2

206

,

,I

r

conflictos internos en su propio núcleo familiar se minimizan. Este
fenómeno se analiza a continuación.

La tcotia del cultivo
La teoría del cultivo propuesta por George Gerbner dice c¡ue la telev:i ión
tiene un efecto sobre la creencia y actitude de los tel videntes,
ofreciéndoles as~ una visión diferente de u propia realidad. 4
Sin embargo, el mundo representado en 1a pantalla difier
completamente de la realidad n sí misma. 'e muestra un mundo
más violento de lo que es en verdad sumado a las repre entaciones
de los roles sociales, étnicos · culturales, entre otros, yue se
encuentran altamente estereotipados. Entonces, e as percepcionc
cultivadas por la televisión, no representan a la realidad n í, sino
que la distorsionan.
Aunque, el autor, no afume gue la televisión despierte actitudes
violentas en la, persona , por el contrario, cree que su consumo
constante favorece el desarroUo de actitudes violenta v anti aciales.
Todo esto, conlleva a lograr en la persona, una concepción pe imi ta
}' paranoica del mundo, que Gerbner denomina como e1 '1Wea11 World
Syndrome '.5
También, xi ten aquellas personas que diariamente viv n
experiencias paralelas o similares a las violentas que se oh, ervan
por la televi ióo, el entorno que b rodea, es un ntorno violento
de ante mano; entonces, en estas personas e observa un efecto
doble o 'The Do11ble Dose l::.ffict'. Esa violencia es magnificada por la
televisión y la persona tiende a asumir que la violencia es mayor a
lo que vive diariamente, porgue de esa manera lo ve en la televisión
y a.sí lo cree.
Específicamente, la premisa de esta teoría ostiene que los
televidentes buscan un patrón de solución de problemas ba ado en
la intervención externa de héroes o xpettos gue no tienen una
relación directa con el problema ru la, víctima .

- ~-Cerda, P. (2008). r íoll'1Jdt1)
--

- --

h1v1ilia: Ls111d10 Psuo.roru,I. :\féxico: L1 NL.
' Infoamerica (2009). Perfü biográfico y Academtco Je George Gerbner. \'ersion
electrónica: Disponiblt en: hup://www;mfoamenca.org. teona/gecbner1 .btm

�1l11"1a111t1J / tr '

Según el istema de competencias de kinner6 la percepción es
una variable central en e] funcionamiento psicológico humano.1-lide
las expectativas que el individuo tiene acerca de la capacidad de
controlar los a pectos de su vida, y no permite ubicar a las personas
en dos extremos: control interno y control externo.
Una persona tiene percepcione de control interno cuando
atribuye la cau a de u éxito y fracaso a í mismo. Por otro lado,
ti.ene percepciones de control externo cuando atribuye la causa de
sus triunfos y derrota a factores fuera de sí mismo, como la buena
o mala uerte, el de tino o la influencia de otras personas o entidades
(la sociedad los medios de comunicación, entre otras).
E tos cultivos se vinculan con la inten idad de la expo ición al
medio y con el tiempo de consumo; es decir que: a mayor tiempo de
con umo mayor será la coincidencia entte la concepción que se
tiene del mundo real , la reptesentación del mismo, en la televisión.

Método
Con el objetivo de conocer y analizar las condiciones en las que viven
las familias que sufren o han sufrido algún caso de violencia doméstica,
se efectuó un estudio denominado Violencia y Gudad~que forma parte
de una inve tigación longitudinal que analiza la conexión entr los
fenómeno de violencia íntrafamiliar, pandilleásmo y uicidio.
Como parte d la metodología se desarrolló, entre otras técnicas,
una entrevista dirigida y planificada con un cuestionario que se aplicó
d manera uniforme en hogare donde se denunció violencia
intrafamiliar durante los años 2006 2007 ante la Procuraduría
General de Justicia de uevo León; además también se aplicó una
escala de actitud para evaluar el medio ambiente en que viven y
otra de autoevaluación de grados depresivos denominada 'E cala
Zung,, para correlacionar las respuestas dadas p r las familias en
relación a u estado anímico, su medio ambiente y la exposición a
los medios de comunicación.
Boeree, G. (1998) Teona de la personalidad de kinner. Versión elecrróoica.
Disponible en: http:/ / webspace.ship.edu/ cgboer/ skmneresp.html
" Cerda, P. (2009), r'iolemiaJ' Ciudad. México: AJ. L.
6

208

Participantes
El número de víctin1as de violencia imrafamiliar que interpusieron una
denuncia ante la autoridades pertinentes del Estado de uevo León,
durante el año 2006 fue de l0,647 casos y en 200? fue de 10,762; de
estos se seleccionó un total de 400 caso. para cada año, mediante el
criterio de selección aleatoria simple. E tos con la finalidad de e tablecer
el perfil y las condiciones en la viven las familias que reportaron
violencia dom' stica en el interior de u hogares.

Procedimiento
El e tudio denominado Violmcio_y C'i11dad parte de una continuidad
al e tudio Violencia y Familia. 8 El citado análisis se concretó a
~etectar la ubicación geográfica de 1a · zona que en Monterrey y u
Atea M tropoli tana en las que convergen lo fenómenos de violencia
intrafamiliar, uicidio y panclillerismo durante el año 2006.
u tentados en lo anterior e procedió a la elaboración de un
estudio longitudinal en el que se investiga la pre. encía de estas rres
problemáticas sociales durante el año 2007, su interrelación, desplazami nto y u concentración.
e implementaron un total de nueye técnicas propi✓,1s de la
investigación social, de índole cuantitativa y cualitativa,
desarrolladas bajo un esquema no experimental. e analizaron r
clasificaron un total de 10 mil 647) 10 mil 762 casos de violenci~
intrafamiliar u citados en los años 2006 r 2007 respecrivam nte.
Dato que fueron proporcionados por la Procuraduria General de
Justicia del
tado de luevo León.
Ademá s identificaron 197 suicidio. acaecido durante 2006 y
204 durante 2007; además de mil 600 pandilla y mil 907 pandillas
operante en fonterrey y u área metropolitana durante lo años
de estudio.
Esto fenómenos fueron ubicados geográficamente, por calle,
colonia y coordenada del plano del · rea Metropolítana de
_\fonterrey; analizando mil 747 colonia. en el año 2006 y mil 688
en 1 año 2007.
"Cerda, P. (2008). T"iok11daJ I 'a/111110: F.st11din Ps,cosonal. i\Iexico: LA.'\JL.

209

�~demás e aphc:iron encut· ras comparativa y Je tendencia
cntr la victima· l}Ul denunciaron nolencia ·n su. hogarc durnnre
lo. años 20 y 2( O , -no y 40 1 uc ·tionarios re p ctl\'amcntr.

r,

F.I squema ck anális1 sL su tcnta b, jo la tccmca de cvoluciún
de grupl s "cohortes· para t:xruninar la situación 1.:conúmico social:
lugare. de ori~cn~ caractt'rí. ucas eme ionaJes dL c. to grupos y
Lvalua ión de las accione , r · put: ta jurídicas proporc1onad.1s ;t
dlos por partL d 1(, &gt;b1cmo del 1~ tadt&gt; de 1 ut ,·o Leún.
Como part(; de la encue ta dcsarrollacb L in trumento una e cala
le actitud para l)Ue lo entrc--L tado. valoraran su medi ambiencc,
en In correspnnd1entc a las condicione fí ·ica · de . u olnnia.
serv1c1os publicos \ medio· mformati, o .. \ í mi mo, durante amhos
años t: uulv.o la Lcala de \utoe,•aluacit"&gt;n dt: Zung instrumt:nto
J med1cion anímica estandarizado ~ urnver almente aceptado.
J e tu&lt;lio incluyo la realizac1é&gt;0 de entrevj ta. a funcionarios dc
la admimstrac10n Jcl Gobierno del l ' tado dL • ue, o León, a. í e m&lt;i
a p nod.1 ca con amplia trayectoria t.n los meilin de 1nfnrmacié,n;
con la finalidad de conl ccr lo. programa'- de mlen en 100 de la
autondade \ la forma n que la pren&lt;:a aborda tema. v1ncul.1do.
on \ 1olcnc1a intrn familiar, pandilkrismo ) swcidt .
l .as mras técni a· utilizada · fueron el análi 1s c.k conteru&lt;ln cnn
d pmp6:..ito dt: e nocer las 1 n&lt;l ncias inform:ltl\ as 9ue . e Jan cn
los medio. de: comunicac1on localt.: . . Un e: tud1u de asociación ,
cmulaciún t:n los grupo· tk p.mdilkros en In mw1icipio: dd E. t.1do
dL L ue,·o Ltón )' la re, 1 1011 de un modelo de mcnciún c.l sa rrolbdo
baJO el enfo4uc &lt;le análist · de 1:1 comunic, ci{&gt;n bi-dircccional entre
d l,nb1'- roo • 1uninp,11 de an 1colá · d lo. n1rza r la ciud, d:rnfa.

viokncta intrafamilfar tienen acceso.

De pu· d an,t. ¡·izar 1a· re puesta emiti la . J
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F n la actualidad, lo mt:dio inf rmativo locak tienden a incluir
material violento n mayor cantida&lt;l dcmro d ·u programacion
diaria, por lo cual re ulta imcrc ·:tme analizar ·uales on los medin ,
la frecuencia ) los contcnid&lt; . violento , lo quL' las n nm:1 de

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Tabla 1. Acce o a medí s

Re ultado'

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rt:oistnnd
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t-t
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ciento· en este mismo ámbito durante el 2007 se encontró que el
76.2 por dento de los agredidos era asiduo a los medios diariamente.
Como reflejan los números la población del estado de uevo León
se encuentran constantemente expuesto a los contenidos violento
transmitidos a través de los medios de comunicación., lo que provoca
un efecto en su estado de árumo; durante el año 2006 un 58 por ciento
de las víctimas entrevistadas afirmaba este hecho; mientras que durante
2007 el 65.3 por ciento admitió este mismo hecho.
Tabla 2. ¿Con qué frecuencia tiene usted noticias de lo que acontece en su
municipio,Estado ypais a través deJos medios de información masiva como

•

(

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11.,

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:abla 3. ~s n~ticia que usted lee, escucha o ve en los diversos medios de
informacion, ¿influyen en u estado de ánimo?
Respuesta

2006

l. Sí
2. No

3.

2007
65.30%
32.70%
2%

58%
o contestó

39%
3%

Gráfica 4. Influencia delas noticias

radio, prensa o TV?

Respuesta
1. Diariamente
2. Cada tercer dfa
3. Una vez por semana
4. Nunca
S. No sé /
o contestó

2006
2.50%
81.88%
10.00%
1.88%
3.75%

2007
76.2%
10.9%
7.9%
4.0%
1.0%

Gráfica 2. Frecuencia de exposición a los medios

S1

No

Nocoolato

la Tal como l~ evidencia~ ~os datos ~enci~nados anteriormente,
gran mayor1a de las victuna.s de v10lencia intrafamili.ar tienen
acceso
a un 0 o varios
·
. .
me d"10s de comunicación masiva

d:

[)J;ll llllllálf~

, .-irer~ l'11Ht!7¡1()(
1ha

&gt;1«11.11t.1

212

Nlllll'l

~nnci~almente a la televisión, y están pendientes diariamente
s noticias recientes que e generan con tantemente.
L~ teoría del cultivo menciona que la sobre exposición a los
medios d
· ·,
., .
.
~ comurucaaon crea una vers1on distorsionada de realidad
:flue~~rnda principalmente por los contenidos violentos
ansm1.t:J.dos cada vez con más regularidad en los medios locales
del estado de uevo León.

213

�J(,,n. •ml,1.• l ¿f/'

r
{

Respecto a este tema, tenemos que las noticias relacionadas con
el narcotráfico son las que causan más impacto entre la víctimas
entre entrevistadas, pues obtuvieron un 64.82 por ciento en 2006 y
51.6 por ciento en 2007; en segundo lugar de impacto e encuentran
los contenidos 9ue abordan el terna de la violencia familiar coo un
24.83 y 22.8 por ciento; tan sólo un S. 9 por ciento afirma que la
violencia transmitida en lo medios no le causa impacto alguno.
Tabla 4. ¿Qué tipo de hechos y noticias le impactan más eo Jas informacione
relacionadas con la seguridad ciudadana?

2006
64.82%
1.38%
24.83%
2.76%
2.07%
4.14%

Respuesta
1. Violencia del narcotráfico
2. Violencia entre pandillas
3. Violencia intrafamiliar
5. Asaltos y robos
6. Ninguna
7. No aplica/ no contestó

2007
51.6%
7.9%
22.8%
5.9%
5.9%
5.9%

En el estudjo V iolenciay Citidud e analiza como eJ fenómeno de
la presencia de pandillas en el estado de uevo León e ha
incrementado, así cotno el conocimiento de u existencia y operación
por parte de la ciudadanía; este hecho ha provocado un efecto
negativo en la conducta de la población debido a la violencia yue
estas producen en la calles.
Para las víctimas que sufrieron violencia intrafarniliar durante el
año 2006, la mayoría de las persona afirmaban, en un 38.75 por
ciento, 9ue la violencia generada por las pandillas no les producía
ningún efecto, el 26.57 por ciento declaro sentir depresión por este
problema y el 21.55 ansiedad y miedo.
En el año siguiente, 2007, de quien s sufrieron agresiones
domé ricas el 40.6 por ciento declaró 9ue la vioJencia generada Pº~
!a · pandillas le producía una ensación de inseguridad, el 21.8 afirmo
sentir ansiedad y miedo, }' solamente un 5 por ciento de los
entrevistados no se veía afectado por esta problemática.

214

I

! '

Tabla S." La violencia de las paodillas en su colonia o calle, ¿Qué le produce o

ttansmne?
Respuesta
2006
1. Angustia
0.63%
2. Depresión
26.57%
3. Ansiedad y miedo
21.55%
4. o me afecta
38.75%
5. Torna violento al propio ambiente 0.00%
6. Inseguridad
*
7. Otra
*
8. No sé / No contestó
12.50%

2007
7.90%

*

21.80%
5.00%

*

40.60%
7.90%
16.80%

*Variables no consideradas en encuesta 2006. * *Variables no consideradas en
encuesta 2007.

Análisis del estado anímico
Tal com_o. se mencionó anteriormente, como parte del estudio de
fas condic1ones en las que viven las familia que sufren de vi'olencía
se llevó a cabo la aplicación de la Escala de Autoevaluación d;
Zung. reconoo·d a Internacionalmente
·
como instrumento para medir
el grado de depresión r que e empleó con la finalidad de determinar
el e~tado de las víctimas de violencia intrafamiliar en fonteri·ev y
su Area Metropolitana.
· ·
. De las per ona agredidas entrevistadas en 2006 el 82.5 por
ctenro cuenta coo un diagnóstico de depresión normal ,
a
. d
proX1.rna amente el 15.63 por ciento con un grado de depresión
leve. Para 2007. esta tendencia cambio pues sólo un 43.3 por ciento
d~ las víctima se encuentra en un grado de depre ·ión normal r el
m.tsmo porcentaje de los ntrevi tados se encuentra en la categoría
de depresión leve.
Este hecho refleja que las victimas de violencia intrafamiliar no
presentan cuadros depresivos graves o severos, esto aunado a que
se en cuentran expuesto a constantemente a los contenido
·.
violentos presentados en los medio de comunicación, videncia el
hecho de que quienes sufren violencia doméstica le dan una mayor

215

�importan ·ta o le provoca un mayor tmpact
fuera Je su hogar s.
Tabla 6.

la .imaci 'n vivida

cala de autoe alua ión de Zung.

r el de

depre ión
1. ormal (Menor 50)
2_Depre ión 1 ve (Menor 60)
3. Depr ión moderada (Menor 70)
4. Depre ión e era (Ma or a 70)

2006
82.50%
15.63%
1.25%
0.62%

2007
89.1%
10.9%
0%
0%

Gráfica 6. R ultado de la e cala de autocvaluación de Zung.

•zoo

los medro. Je comunicaci&lt;'in para d tinir su realitlad social y ali\'i:.1r
la ten ión p1.: rs&lt; mal.

-\1 analizar lo re ulm&lt;los qu arroja la cncue ta aplicada :1 la
\'ÍC'tima de ,·iolcncía domé ·1ica, nos damu cuerna &lt;-Jtlt: .1 la ma) ona
dl' la· pcr ona · le causa un mayor impactu la. nmicu:-; relacionadas
con el narcotráfico, quc ·i bien &lt;.\ un factor &lt;-ILK torna \ iolenro su
ambiente, no □&lt;.·ne rdación dírccta con el fcnomen&lt;, que v1n·n en
el interior de su hog-.ues.

'
c!-,rún el conct:pto d&lt;. índrome de J\tribuc1onc. analizado en
Vtolt:ncia y Familia: f stud10 Psico ocia! (20118) S&lt;. .1firrn;1 &lt;-¡uc las
víctima de violcncia intr.tfamifütr atribuyen a lo.· su &lt;.'. o ele: . u
entorno má importancia &lt;-¡ue al ¡,rohkma yue succdt en d 1mcrior
de su núcleo familiar, man.ifc tanJo Je t:sra forma una conducta d&lt;.'
control cxtcrn en la yuc quicnc. ufrcn agr ·sionc. consideran a
e o fact1&gt;re · ajeno. a ello.' como cau ·anre. Je ..·u prnhkmática.
De e ta forma ocurre un cfi cw &lt;le rcrc ·ra p ·r ona en la yut· la.
vícuma · de \ iolt:ncia intrafamili:1r bu ·can una , utoprorcccic'rn
minimizando u propia sirnaci6n y m:th'T1ific:1nJo htchos ajcnm, :i
ello .
L

Al analizar e to. datos c.lcsde d punto &lt;le vi .. t;l ele l. cmí. del
Cultiw, dt erbner e puede concluir que c. ·i. te una rd.1cit,n lirect.t
entre la expo. ICH&gt;n a lo contenidos \ iolentos transmitidos en lo
m ·dios\ la , 1s1on de 1a re1liJad por pant.· &lt;k 1a víctima &lt;le, iol 'nci:i
mtrafom1liar.
Aparentemente c,;ta r 1:icit'm prm·oca o crea una harrera que cubre
la ansiedaJ ,\' medio hacia el interior de la familia; in cmhar •o, taJ .\
como lo r fltjan los re ultadm de la evaluación tld t.:. rado anímico
pucd colaborar a fo a. im1l.tcion &lt;le! fenc'mieno de l:t violc.:nci:t como
pan&lt;. de: la culrnm y de la \'J(la cotidiana de: bs , íctima .
L Le hecho, a . u vez, pnn oca quc las \'Íctima de vio) neta
tnt1,tfanuhar acepten la agn: iones r c1hida ·, puc', en u vi 1011
d1storsion:1Ja de la re,11.JdaJ estas son comunes. l .n &lt;-¡uc impide d
de arrollo de patrum:s Je deprc:s1011.

.

f er.wa

ormal

.
.
en la víctima
I .,¡ • indromc de amhuaoncs:
el cu lti\:·o mediácico
.

Je violencia Jomé. tJca

.
. •,
s descnta
De pué. de aplicar la. técnica. de tm esugac1_on ant .·
, ntrÓ
.
d
or la lllli ma e enco
d . analb.ar lo re ulta&lt;lo arro¡a o p
•
'liz:i
)qut: ex1.
. • Le un a r ra
'-ción med1át1ca en la enti&lt;l dt: qu la gente uu ..
216

217

�Bibliografia:
Boeree, G. (1998) Teoría de la personalidad. ersión electrónica.
Disponible en: http:/ /webspace.ship.edu/ cgboer/ sklnnercsp.httnl
1\Jvarado,J. (2008). "Encuestas, resultados: Análisi, 2006 - 2008". En
P. Cerda, r/iolenáa_y F-anlilia: EsiJ1dio Ps-icosocial, (pp. 115 - 154). 1féxtco:
L:11.iv rsidad Autónoma de J: uevo León.
Infoamerica (2009) Perfil biográfico y Académico de George Gerbncr.
Versión electrónica: Disponible en: http://www.infoamerica.org/
teoría/ gerbner 1_hllll
Cerda, P. (2009). Viu/e11ria_)' Ciudad. Léxico: ni ersidad utó□oma de
uevo León.
Cerda, P. (2008) T~iolenday familia: bt11dio Psü-osocia/. Méxtco: CniversidaJ
Autónoma de uevo León.

RESEÑAS Y COMENTARIOS

218

�DISCURSO DE INGRESO A LA ACADEMIA
MEXICANA DE LA LENGUA, DEL

Lrc.

ALFONSO llANGEL G UERRA

.

(

...

...

El 23 de abril de 2009, el Lic. Alfonso Rangd Guerra, director del
Ct:ntro de Estudios Humanísticos, presentó :rnte la Academia
~lexicana de la Lengua su discurso de ingreso como miembro
correspondit·ntc. El átulo de ese trabajo fue: / .o p/rdida de la 111,111.rio11
dorada. Sotas a 1111 oltidado poe111a de 1/fo11so R!'.)'es.

El poema comentado se ócub "'\oche de Consejo'' y fue escmo
en el mes de abril de 1913; cient la ptculiaridad de ser lo primero
\.jue escribió Alfonso Reyes después dc la muerte de su padre, el &lt;J
de febrero de ese año de 19 IJ lo último gue escribi6 en México,
antes &lt;lt parúr a Veracruz y de ahí a Europa para ocupar el cargo de
Segundo Secretario de b legación de ~léxico en París. Su ausmcia
dd país fut de once años.

r

El poema mencionado se ocupa del castigo sufrido, por una falta
cometida por Alfonso Re\cs, pri-dndolo de su padre al morir ésrc
acribillado :tntt' P·11:lc10 '\ac1onal t'n b ft:cha ya mmctonada. Todo
esto se cuenta en "1\ocht de Conscio" de manera encubierta. porque
ahí as1 Jec;carg6, en pam:. la culpabiüda&lt;l yut sentía Reyes por habt.:r
omitido un planteamiento {ttte, t:n pnnc1p10, &lt;lebió conocer (el
gl·neraJ Reves), puo nunca se tu,·o la n·rteza de la reacci&lt;in tJue

221

�hubiera tenido el padre de Reres, y que en teoría pudo evitar fa
tragedia. Esta interpretación de un poema en el qu no había
reparado la crítica literaria, se expone en el mencionado discur o de
ingreso, aportándose ademá la cart.a que Reyes envió a fartín Lw,
Guzmán 40 años de pués de la muerte del padre y la respuesta
recibida, confirmando y dando testimonio de que así había ocurrido
el acontecimiento que recordaba Alfonso Reye . E ta carta y la
respue ta otorgaron a Alfonso Reye el testimonio hi tórico que
antes se o tenia sólo en la memoria per onal y que como Alfon o
Reye dijo en la carta que envió a fartín Lu.i Guzmán: "e.
conveniente que todo e epa, aunque ea despué de mi muerte".
El discur o de Alfonso Rangel Guerra, fue contestado por Adolfo
Castañón, miembro de número de la cademia y ambos texto, , e
recogerán próximamente en la edición que habitualmente hace de
e tos discursos la Academia fexicana de la Lengua.

APROXIMACIÓN A SóLJDO AzUL DE
FELIPE MONTES

Gabriela Riveros

Los atJJorosos andat1 co11,o locos
porq11e están solos, sol.os, .ro/os,
imipre se esta,¡ •endo,
sie11¡pre, hacia algrma pa,te.
Espera11,
e.rpm111 t1ada, pero esperan.
Saben q11e 1111t1ra b,111 de e11contra1:
El afllor es lo prorroga p,:rpehm,
sie,npre rl paso sig11te11/c, el otro, el otro.
(Los a111orosos, Jaime abine )

"º

Hacia ?~es _del 2003 , e publica ólido Az.11! de F lipe ~fontes en la
Colecc1on Arido Reino del Conarte y el CON,\CULTr\. É ta obra
es una o~ra fundacional para el resto de la producción literaria del
autor regiomontano, es la semilla de de la cual germinan el re to de
u. obras, el campo fértil de de el cual f'elipe inaugura su obra

222

223

�,

t,,

.

I

m1

~

literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguaje , de forma de
contemplar y de incidir en la vida mi ma; es decir, de vivir en, para
y desde la poesía. ólido Azul es una obra que precede a todas la
demá (fue ideada por lo meno unos 15 año ante de u
publicación ... ). E la obra 'madre" en cuyo eno fue concebido
"El igilante", "El Enrabiado", "El Evangelio del 1 iño Fidencio",
entre otras ... porque gran parte de la obra de fonte e encuentra
e hozada de de su página . Sólido AZftl como un enorme agujero
negro apresando uni ersos literario , hi tocias y obre todo, lenguaje.
a punto de estallar para así poblar el firmamento de la narrativa
norteña. De ahí us otras obras: "Casa 1 atal", libro de poe ía con
el que el autor inicia sus publicaciones, una especie de otáculo que
lo de tina y no advierte: el autor, ante que escritor, noveli ta,
tallerista maestro o amigo, e poeta apasionado de la palabra r
ferviente ad.mirador d u natal fonterrey. ''Víctimas de la noche",
e el título de aquella opera rock llevada a e cena en el uditorio
Luis Elizondo en el año de 1993, "El Vigilante", no-vela voraz que
no deYela una ciudad de contra tes y un personaje entrañable "El
Enrabiado", furia de lenguajes y de límite para los cuerpos, la
fantasía, el horror, el realismo de carnada y la violencia y "El
vangelio del 1 1iño Fidencio" novelad largo aliento basada en la
figura del personaje real. Sólido AZf,I no presenta una obra
transformada, un uo.iv-erso que se expande y se contrae a voluntad
de un e critor ambicioso, voraz, ob e, ionado por las palabra que
lo habitan y las que lo rondan, por atraparla y ometerlas para
hacerfa uyas en e ta reinvenc1on qu upone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado hace años, al autor , obre el
ignificado de Sólido AZftl y e r firió aJ color azul del cielo cuando
el día está a punto de m rir, a ese azul intenso que perece sobre el
filo de las montañas nuestra n el ocaso y que dura sólo un instante.
'' óLido Azul'", es una e pecie de cristalización de explorar los limite,
del cuerpo ) la mente, de los hilos interno del lenguaje ) la.
emocione estt.tados al máximo, iempre a punto de estallar, de
romperse, de de moronar ante el vértigo que nos proYoca el
contemplar nu stros abi mos.

224

' El Vigilante", '' l Enrabiado ) " ólido zul" son obra
herma~ada por la absoluta olcdad de us protagoni, ta , habitantes
de un tune! que nos recuerda al de Ernesto ábato, por la recreación
de lo tradicionales ambientes regiomontanos n los que se plasman
co tum~re., conver aciones, formas de emparentarse, ocializar,
de c~rteJar, de comer, de dormir, de jugar ... cuadros que parecen
extra1do, de la memoria de cualquier hab1tant de Monterre,. El
,erro de la iJJa, hipinquc, las .Mitra., la kermé · del Regio, la coÍonia
061 pado, la Maria Luisa, los bailes d . ecundana, la a\·enida,, Jo
hogare , la Fundidora. En " ólido zul" aparece ya ese amor
de mesurado, esa devoción que carga cI autor por la ciudad Je
Monterrey, e pacio en donde e desarrolla ha ta ho, roda la obra
del autor.
·'

. Sól~do 4Zftl escapa a la:: categorías tradicionale. de los géneros
literanos, deambula ntr las frontera de la novela el cuento v la
poe fa. E crita con aire de poema épico, de saga, cantar de ge, ta,
d enorme po ma fundacional... " ólido Azul" úene a ser [o 11uc
7
"I
E ·a "
. ...a net a para lo romanos, una saga épica de viajes externo e
mtemo por héroes -aquí antihéroes anónimos) ca i impcrceptibl s
(como lo on un peatón o una anacahuita), que ngrandecen \ dan
cntido al origen de un pueblo, de ste "Reino", de · u~stro,
Padre ". u. personajes e tran, forman con, tantemente, son lo
otro , 1 sin nombre, ujeto, ab tractos con nombre de usta.nti\'O
Ja, victimas de la noche, h marginado , la flora ) la fauna,
insectos, héroe de microhi torias que conforman la cotidianeidad.
E cnta n un tono general de desencanto, de ·esperan%a, ironía \'
soledad; de inestabilidad tremenda. ' o hav en la obra asider~
irunu~bJe, vamos tras la mirada deJ protagoci ta, cu todiado, por
lengua¡e, que recogen y reim entan la novela, pre uroso entre un
marasm de tiempos, espacios delirio ) aoh lo yue se de doblan
Y se empalman. La realidad ·e transforma por el &lt;l seo, por fas
posibilidade (JUe no. brinda la imaginación frente a cada decis16n
Ycada rostro, frente a la enajenación que ·uponc el anonunato \ la
cxa perante olcdad de un r eatón, de un de empleado, de un ¡ma
de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un namorado.
¿

[o;

¿

225

�1

gui la trama r 1a anécdota quedan en segundo plano. La acción
está supeditada al lenguaje. SólidoAZftl e' la historia de la no historia.
Hay racimos de llllágenes, olores, sensaciones, onidos, recuerdos:
un magi tral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ci~dad,
al amor, al poeta.Sólido Az!1/ sigue en esta línea al "Poeta en ueva
York" de Federico García Lorca. Lo proceso ele escritura y lectura
se tran forman entonces en los de la poesía. Felipe condensa,
reelabora, reinventa su mundo interior, la criptografía que lo
con forma, lo. ríos subterráneo que lo habitan -como esas imágene
que se nos r velan (r belan) en la transición entre la vigilia y el
Slleño, cuando estamo a punto de dormir y nos muestran escena
enterradas en nuestra memoria. quí el autor pretende llevar todo
a la literatura r la literatura a todo.
ólido AZfd está estructurada en 4 capítulos. En el primero aparece
el protagonista masculino, errante, peatón sin nombre que busca
trabajo, víctima de la ciudad, del torbellino y de su desmesurado
anhelo de comunicar e con Claudia, de amarla. En el segundo
capítulo imperan ciudad y poe ía, su ritmo, su transformación
constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo no. pre enta
la muerte e.le arios (pareja de Silvia que presentó al protagonista Y
a laudia). El cuerpo de éste, , u único amigo, e digerido ~~r la
casa que compro con esfuerzo en el Obj pado. El cuarto y ~tuno
capítulo es el de la poe ía por excelencia. I lay una especie de
evolución que va del primer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenc tradicionales de los regiomontanos, las familia5 ~le clase
media, las calles, la ami tad, el día, el trabajo, el a. talto, la
cotidiam:.idacl hasta llegar al cuarto capítulo en donde .e explora la
noche, la poesía, los marginados, el horror y la violencia, e. a otra
cara &lt;le una mi ma ciudad. Finalmente, llega el amanecer ) su
reencuentro con Claudia.
'ó/ido Azrll igue también estructuras que no, remiten a l_a ~e
viaje simbólico, e] de liscs, Telémaco o irgilio, a la del peaton 51
nombre, el protagonista gu deambula entre la fronteras ~e ~
ciudad interna } el acoso de los paisaje agresores de la metropoh,
protagonista preso entr la gestación permanente de una ciudad

¡°

226

person~je qu. se desdo~la, e estira, nos devora y no integra a u
~emona antigua, tan aJena a las po ibilidade · de la paJabra, tan
a1ena aJ orden racional.
PrevaJ~c~n en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con_ u Iogic~ prop_ia para hilvanar hechos. E. tructuras gue nos
r m1ten a 1a mfanaa Y al orden primigenio, a imágenes fugaces,
creadas )' r~creada por nuestra imaginación al soñar dormjdos y
despierto srn importar si e tas corresponden a la realidad exterrn;.
La novela crea u propio universo con sus leyes que lo rigen dotad
de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un Iect~r activo
gue reconstruya e interprete los hechos.
Quizá lo más orprendente, la médula de e ta obra de Felipe sea
la genial propu sta d~ lenguaje. u poesía arrebata~ transgrede y
colma nuestra percepción tradicional de 1a literatura, de esta ciudad
nuestra, de 1a vida rrusma. El lenguaje poético con sus ritmos v u
musicalidad de las palabras. demás el texto recoge -en su afár; de
tran formar la _realidad- corridos, argot de pandilla , lenguaje
P?pular, coloquial, calaveras, rezos, letanías, rimas... os permite
nslumbrar vestigios de historias populares, levenda urbanas
cree~~ias, c~ismes, anécdotas y recuerdos, (aunque no aparece;
explíe1tos sino sutilmente sugeridos). Mediante recursos literario
como eJ contraste, la hipérboI , la alegoría, Ja metáfora, Monte da
cuerpo a Jo innombrable, a ac.1uellas sensaciones, luces lenues
fantasía , olores, angustias o emociones sutiles de las que ;
conforma nu tro .interior.
To qwsiera terminar esta presentación ·in referirme, aun9ue sea

de m~era gen~ral a dos per onajes fundamenrales para 1a obra:
Claudia y la Crudad de fonterrcy. El primero, Claudia, es una
~spccie d personaje ímbolo (al igual gue la ciudad), una abstracción
1
nalcanzabJ anhelada por el protagoni ta. veces s meja una pieza
de rompecabezas interno del mismo. Al igual que la ciudad, , 00
ent~s mutables, en con tan te transformación, inacabados "¿ Y si
mana.na oy de otra manera?" (p. 100). Poco e cuchamos las voce ·
de ella, no iempre es igual físjcament ni en su comportamiento,
muta con la ciudad, se fuga a cada in tant . Claudia es una especie

227

�de anzuelo de amor ternura, esperanza, belleza, placer y paz; e el
símbolo de todo aquello que aJ protagoni ta le ha sido arrebatado
de de su infancía. u amor por Claudia lo redime, le da sentido a su
existencia, lo humaniza. E un ideal. El segundo, la ciudad de
Monterrey, ciudad-personaje con afán de progres , spacio que
domestica a sus habitante mediante el calor y la sed de empleo,
impul a los afanes deJ ciudadano, su carencia , la necesidad de
ganar má dinero, de amar, de ser como los otro , las alcantarillas,
el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarec a la
poesía la imaginación como una manera d r crearla sobre,ivirla.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo
Arenas en su magnífica n vela "El mundo alucinante" a la cual no.
remite" ólido Azul" en recorrido y aventuras (por ejemplo, cuando
el protagoni ta recorre 1a ciudad saltando por las azotea y calles
del Ionterrey nocturno en busca de Claudia u amada). Al igual
que en" 1 igilante", la ciudad es w1a geografía íntima y personal,
un entretejido de rutas alterna que no conducen a la ciudad propia.
Lo que percibimo de la ciudad aparece como ombras, ecos, luces ...
como i ésta vida fuese el eco de otra, &lt;le algo que ucede en otra
dimensión ajena a las palabras y a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voce que brotan del
texto son parte ele una memoria colectiva guarecida en ese grao
cuerpo que es La Ciudad, ella bosteza, e acomoda y entre su,
movimientos brotao fragmento de la historia. Hacia el final Je la
novela vemo inclu o como La Ciudad mi ma es el universo entero,
ahí e da cabida para cielo, infierno y purgatorio de las almas errantes
quienes aun tra la muerte, se incorporan a las entraña, de la ciudad
m1 ma.
Sólido AZ!li de Felipe i\lonte se yergue airosa obre los campo
de la palabra y la imaginación, geografía donde el autor siembra Y
cosecha desde hace tiempo, con esmero y abundancia, una ólida
obra literaria. Esta obra pre enta una magistral pt puesta e tética
de lo lenguajes que en los albores del siglo LXI se reinventan para
dar cabida a nuevas formas de concebir la Literatura. ' ólido .Azul''
es entonces, un d safio para lo procesos de lectura y de e critur:i

r

que hoy conforman los lcngua¡·e d la
e nueva narrati\ra mexicana.
Bibliogra.fia:
Arenas, Reinaldo. El 11111ndo alucinante. Tusquet:, editores, 1990.
García Lorca, Federico. Poela en_, T11eva ) órk. Aguilar.
Monte , r-elipe. 1::../ ~t10, Casa natal. 1996.

y

228

Montes, Felipe. Catedrales. Vestigios, 1998.
.Montes, Felipe. El T?ig¡lante. Plaza &amp; Jaoés, 200 l.
\lomes Felipe. El enrabiado. fondadori, 2003.
Montes, Felipe. Sólido ªZ!''-

co

1

ARTE, 2003 _

i\fontes, Felipe. El Emngelio del "t\iiio Fidencio. 2008.
Sábato, Ernesto. El T,íne/. Editorial Reí, 1991.

229

�ÜMAR

LARA:

SEÑAS DE IDENTIDAD

Minerva Margarita Villarreal

¡la poesíap,,ra quépuedt servir ti110 paro enco11h'ar.re'?
Ornar Lara

Cuando Ornar Lata define Ja identidad entramos en un terreno
quebradizo, o mejor dicho, quebrantado. Y digo "define" por
continuar su juego, un juego donde la ironía gana porque,
efectivamente, la identidad no puede ser definida, sa.!Yo por los
procedimientos de la teoría antropológica o del psicoanálisis,
siempre pobres para abarcar lo ingobernable. Identidad es el título
del tercer poema de /J rgmnmlos del dú,, ontolog,a perso11,1/ (1973-2005)
9ue pertenece a la sección "Nueva Imperial/Valdivia: 1963-1973",
donde La.ra recoge poemas breves y conrundentes, nutridos por la
nostalgia y el dolor, restregados en las faldas de la vida, llorados en
la cárcel, con las visitas de los hijos niños, o gozados antes, en la
playa, rendido "frente a una mujer / embarazada hace ya mucho
tiempo". Son poemas tempranos y definitivos, que nacieron en sus
primeros libros, en los que el yo lírico atra,71esa las estaciones, desde
el verano con su libertad oceárnca donde el amor se lee como la
entrega, hasta el invierno de una "ciudad perdida" en la cual: "Ha

231

�mucho no . t. lec ' ... ) / lo libro~ anl.icron en piras fantást.ica / y
ant1.:. toda letra escrtta / los habitant s ba1an la , L ta / lkn&lt;&gt; de
confusión \ de vergüenn''.
o quiero e ·tablee r analogía ni paraleli mo. ·ntr1.:. d allá }
entonce · del Chile de la dictadura que padecio nuc tro p eta) cuya
tragedia canta,~ nue. tro ho · en 1éxico. que m golpe militar golp~
todo lo. dtas y . in pira funeraria ednoriale ha generado tal vac10
&lt;le lectura qu má pareciera regir la humillante ignorancia que la
confu 1ón y la , ergüenza entre su habitan e .
C mar Lara es un po ta que por . upuesto no define porque las
Jcfinicione no un materia para la poe ía, . alvo que la metáfora
imphcita acrue en función dt. . acara la luz "una realidad inabarcable
para la raz · n''. 1 Lara presenta la idena&lt;la&lt;l, ·u i&lt;lenadad,_, n lo
t -rminos qu Lui. ernuda, el gran p et.a del amor, tablec1 . ~n :'
poema '' 1 d hombrL puJ.11:: ra decir", d J.,0s placeres prolHb~do.::
"1 jberta&lt;l no cono7co • mo la libertad de e tar preso t.n alguien •
ondcn:a en 1ctl' ycr.-o. la terca n6 rme&lt;lad qu lo ac &gt; a: como
buen poeta L¡m: e da cuenta de su íntoma } nombra .ti cúmulo
Jcl proce. o:

Identidad

el espacio 1·odo que me hiert:,
rableT&lt;J mi, méritm. Je . olt'dt1d,
&lt;'&lt;Jll

efide11cic1 111s puntos 1·11l11erohle.\

y. mal que me pe., e.
a III menor descuido me encierro en ti,
me huyo.

d I poema "Tr~b le:'', en el yu Jorge ( ,mU~n
ubra 'ª "Tanto mi tiempo fue ruyo / uc en m1 para 1empre esca::
¡\ diferencia

-1,

de si rru rno ~nt l~ po:íhili&lt;lad de &lt;lc:-prendt:r ·e le: la pt.:r &lt;1na amada,
un pe_rd~r la JClt-nu&lt;lad en beneficio dircct , d la lowra tiuc la propia

nada mcJta: en ara e te .. mc- hu ·o'' in1pl1c•1 un ( lt:·l1'bcra &lt;l e&gt; t·nc1erro
·
un r cog r l hacia una ntrega ab. olma en llu1en se ama, un poners:
en :an11110 Jd amor com una emerg nria ante d pa&lt;lecimicnto Jd
vac10 en d qul· ·a ha momdc
del tiue ha ido dciuna.
Por u,ta razón es yue digo al principio llllC e. tamo cntr:mJo t:n
un terreno quebrantado. Porque nuc ·tro poeta sub\·ienc d térmtno
al se mer rlo a un pa. ajt 1n1uno. us señas de idcn1id:1d
corresponden al irrefrenable &lt;leseo que opera en la intimidad cuando
~par ·ce otro, d cr amado, hacia el cual el yo lírico "hun:".
n
llllÜ\ 1duo g1.:_
ncmlment · huye de algo, no huye ha ia algo, ·) n11:no
se huye: hacia al!-,ttt1&lt;:n. h . ta \ ioleniaci&lt;,n del \'crbo, t:.'le \ ole, rse
h~rcndo, implica un ambiu de oriemaciún mu} i1-,mificatÍ\'f I pnryue
ntre e otra lecturn del amor, en la cual . e da d :-de la falta, por la
carencia, lo que no t nene; . e partc dd propio fracaso al au.emar,;c
dt: í para alcarv.ar 1c. radio arnom o. D ·srn manera la palabr.1 en
cue. lton crece como una l:ímpara yuc se t·nCJL·nJe en la noche o. ura
~ · c. ta época, porque no · mo. lo que enala nue. rro carnt·l Je
idc:n11dad, , mo ayudlo t¡ut· nos obliga y nutre, aquello llUt· nos oriJla
)' lJUC generalm1.:01c desconocemo .
_ Veamos e. t.1 - palabras de \faría z ~1mb1ano yuc permitl'n
,1. lurnhrar el hallazgo yue tra consigo e. te pocmn: 'La poc:ia
permanece en lu agrado } por ello rt:4u1L"re exige. e tado de
permanentL s.1crifi1.:io. El sacrilicio c. la. ii1rma prnrn. •r;l Je c;1praci(,n
&lt;le la reali&lt;lad. ,\fo tratándo. e u&lt;:: la poesía, la captación e un
adentra.miento, una penetración en lo ruJ:n fa informe. La pnc:si:1
no es ~u~rem~L'lÚ\'a prinwrÍ.'l.mente, pue ro yuc es acc16n amt-. yue

Frec11e1110 con obstinada ml'la11colía

calculo

I • 1_110 tl' tgo. me huyo", 1 donde la hui&lt;la :ignificarfa un perdcLl'

-

1:onocurucnto .

1

l ,_I poema "ldenri&lt;la&lt;l" pnncipía con una acci&lt;',n t¡LI(: 1.:mprcnde
conunuamente la primera per. ona con enfermiza obsrin,1ción, c.

Liria Zambrano. \t,,,;,, l,rm/rr{II/Ot:n ( Jcigi:m: . [éx.ico, I :dicione •l Eyuilibn ia,

19R , pp. 3 y 4.
l Luí
. ernuda. L,1 wlidad el deseo.
Tezontle, 1980 p. 73.

' Jorgl (,u1U1:n . .. . Q11, mr. 11 dt1rm lt1 mill: Huen, s \tres, FJ11onal · ud:uni:ncanJ.
fé ·icu, PooJo de

ultura EconomicJ,

19(lt). p. lO."

~ \lana l u1mhrann

o¡,. 111•• p. 'i 1.
2H

�L

decir, con terquedad hacia el vacío que aquí aparece físicamente en
cuanto espacio. Pero su empeño s resultado de una atracción. El
a.cío es ll.illl presencia, un sitio que seduce, y en éste asume el yo
poético el padecimiento que da cuenta d un autosacrificio al señalar
que allí establece su 'méritos de oledad", que fmalmcnte lo
conducirán al premeditado conocimiento de los puntos débíle de
la persona amada en quien, aunque le pese, se recogerá.
¿Porqué Ornar Lara circunscribe la identidad a ese o, cmo terreno
del vínculo amaro o? ¿ o e~ tamos ante un hallazgo que babria que
celebrar cuando nombra la identidad no como la seña y rasgos
con lo que u ualmente se "identifica" a un individuo ino con su
incontenible circunstancia íntima?
Lara no de uelve la palabra como revelación, la recarga de
sentido, la potencia, nos ofrece u realidad más profunda, porque lo
que menos importa en esta acepción del término identidad es el
nombre. donde escapa el nombre, eso es lo que somos. Cuando
entramos en otro cuando alguien no llena, eso nos da vida. o
constituimos a partir de un lazo, pero creemo que somos únicos r
autónomo , independiente,, y con la prestancia de la suficiencia
vamos por eJ mundo.
Con esta claridad anúnica que no niega ni renuncia, sino que . e
vale del agudo y sospechoso conocimknto del síntoma hasta
nombrarlo como la vida misma, sólo re ta s guir, seguir, gozar Y
padecer, porque Ornar Lara asume, a lo largo de su obra, el riesgo.
O se abisma la desesperación en el vacío, o calma el hambre extrema
su voracidad, como resume 'El ef esesperado " :
Opto a mejor vida, como todos.
Miemras wwo.
remato mis tesoros por u,1 plato de lenteja
que, genera/me/lle. devoro
con voluptuosidad.

La, lenteja . on el símbolo del objeto anhelado, el signo del amor,
al que se conoce en materia (se le come) lo suficiente como para
saber que podrá no ser el mejor bocadillo, pero es devorado con

234

sensual deleite. Po.r lenteja aquí e rematan tesoros, ¿no estaremos
hablando_ de una riqueza mayor, un bien entrañable corno pudiera
ser el platillo preparado por la madre en e a jofancic'l donde se forma
el paladar?
Así, a la mujer amada e la asocia con el alimento, se la con umc.
Pero n e ta oscilación entre el despojo al que obliga e1 vado y e]
va~ia~ento_ de la entrega amorosa eJ hambre se recrudece )
evidencia accione. de un delo alimenticio feroz en el plano amatorio.
Herir, abrir, engullir, escarbar, hartar on verbos que Ornar Lara
concilia con fecundar, desplazar, regenerar en ese poema titulado
" erpientes", di idido en diez epigramas de amor, en el cual ta
serpiente coral e analogía del er femenino. La crpiente engull y
fecunda a un tiempo, regenera u piel con I cuerpo del amado lu go
que éste inhabilitó su veneno y gue fue tragado por ella.
¿ o sintetiza este erotismo antropófago la primitiva esencia del
amor, su lucha ciega y mayúscula por , ublimar el acto de la
penetración hacía un sentido de trascender en la unidad? ¿Qué busca
Ornar Lara bajando a tropezones por las ari tas de la cordillera que
es el cuerpo de la amada: la abuela, 1a madre la serpiente coral gue
acecha enroscada r hambrienta cuando meno se la espera?
Ahora entremos en la segunda ección del libro: "J ,una/Bucare t/
Madrid: l 974-1984", observemos su 'Paisaje'', que se arriesga en
el exilio y la visión de 1a sangre derramada:

S orpre.rivm11et1te el delo se p11so de 1111 color a11tm1tyado
)' e11 las 1111bes se fim11aro11 espaaos C0HI0 gnetas
con 1(11 fando ªZf'I intenso.

Más tarde todo pareció arder
y sobre los cerros 11egros h11.rta ento11ces imisibles
vimos caer 11na ceniza rqjd.
Lo que vuelve a lo, cerros visibl~ es la sangre hecha ceniza
puesto que é ·ca ya e pasado e muerte. E importante señalar aquí
cómo el poema inicia con un adverbio que implica wi cambio

2J5

�inesperado, el cual trae consigo la tragedia, advertida a través de lo ·
colores del cielo que .repentinamente varían y acentúan tonalidades
como premomc10n.
te poema pre enta el cuadro de un
desconcierto ante lo inenarrable. Y su tono y su contrastes
cromáticos nos exponen a lo siniestro.
Ornar Lara es un poeta viajero, un barquero que navega en un
mar interior hacia la, regiones oscuras de la sangre, alli donde su
«semejante secreto" le espera, porque podrá haber escapado de la
represión milita.r pero nunca de sí mismo, a meno que se huya hacia
el amor. Aunque el amor aquí es un arúmal desesperado. De hecho,
la única e, capatoria posible e hacia el adentro de este encierro
amoroso, que culmina en el encuentro erótico como prueba mayor
del milagro de estar vivo.
El amor es su e ntro, y la urna, el ajuste de cuentas, es siempre
personal, identita.rio y sin alida. i se huye hacia el amor es porque
la carga de sí mismo, del que está dentro de sí, pesa demasiado, es
pesadwnbre pu.ra y " urge a deshora / como un ahogado que hubiera
decidido / salir a superficie después de mucho tiempo".
En la poética lariana rigen varias obsesiones. Una de ellas es el
tiempo cíclico. Éste se evidencia a través de la reiteración utilizada
al terminar poema que más que cerrar se abren indefinidamente.
También establece corre pondencias con el ir y volver del viaje,
con la vinculación del espacio exterior con el espacio íntimo, e
incluso con la uperposición de ambo planos, en beneficio siempre
del interno. Porque lo cíclico puede girar a su vez concéotricrunente
y ejercer una fuerza especular donde lo que está afuera llama desde
adentro. Así el ejercicio de escucha de nuestro poeta es capaz de
introyectar lo inaudito y alumbrar al cuerpo como mundo interior,
por medio de una percepción aguda del universo que lo rodea, de
u naturaleza: 'el onido de la música a través de los tilo / se
confunde/ con el e tallido certero/ en los hue os / en la sangre".
La sangre es una metáfora recurrente que anuncia la sed infinita
del poeta y su circulación revela el ritmo onoro de los mantos
acuíferos que e táo iempre presentes en su obra, así como la
circularidad d los ciclo vitales, y se convierte en una imagen

236

deto-~adora. ~n "La estación edienta", e e poema dave de la última
ecc10n del libro: 'Porrocaliu·· 1985-2005", en el cual la d etrota se
presenta amarga Y ho til ante la imposibilidad del mundo . oñado.
Este p~ema es triste como principio activo del fin, y participa de la
congoJa de César Vallejo y su dolor goteante y lumín;
~
,
.
..LLL.Llco que
ac_ompaoara, ª. Omar Lara en esa encomiable empre a, única en toda
Hispanoamenca, que e su revista Trilce, heroicamente sostenida
desde 1964. Veamo la última estrofa del poema:
Entonces
adónde dirigir la mirada
sino al pájaro mordaz de la memoria
que escribe en la sangre
y se ahoga en la sangre.
Y se ahoga.

Aguí no por a~a es la muerte 5 ino por sangre porgue la tristeza
lle,Ta a tal apagamiento que la escritura no puede sino obedecer a la
mordaz memoria y termina ebria en la inmersión. Abandonada en
esa fuente, ebria hasta morir. Pero antes ya el despliegue del agua,
el caudal galopante del río, el mar como sinónimo deJ infinito, la
humedad del cuerpo y la secreción genital, el vino que no debe
faltar a la mesa Y el vino como el cáliz del é:&amp;:tasis en cuan to
co_nsagr~cióo del lazo erótico, ·e han hecho pre entes. Líquida
existenc1a, a la sangre del cuerpo se la escucha v esta extraña
capacidad auditiva de atreverse a penetrar en la cirCLtlación interna
de ~na manera ubica a nuestro poeta n un plano mítico, como si
habilitara en_ s~ J~nguaje una función ritual anee ttal, propia del
mundo prehlsparuco, aparentemente asimilado y desaparecido.
Pero no, 1a sangre nos da cuenta de que los n01nbres mapuches
fermanecen, son espacios entrañables, como en "Esto cielos":
Fuera de un memorable viaje a Valparaí o / mis abuelos no tm,jeron
Otro cielo que el de
ohualhue". En el lenguaje de Ornar Lata
' Co~o Phlebas el Ferucio, persona1e aludido en el canto IV "Muerte por agua"
de~,
baldí~, de!· . Elior., en P()eSÍtJS renmdo.r 1909/ 1962. lnttoduccióo r
traducaon de Jose l\.fana Valverde, Alianza Editorial., Madnd, ] 978, p. 89.

~e:'"ª

237

�r lu11

11,I,,

1

aparecen como e a mmen a peña· vigilantes del clamor &lt;le la.
olas, e tárico , lo nombre del origen. ocholgüc, e e lugar
privilegiado de la co 'ta chilena donde "somo también nosrnro. el
infinito / y la arena donde el infinito / a ·rece de. can a .. ", don&lt;lt
e funde o e re 1goa. Y aquí t:n e te punto, habría que destacar

"ª·

qut: el llamado de los nombre congrega una
ta geografía
entimental que e exu nde por ti no akfü1a, los cerro de Impenal,
la ordillera de lo · Andes "a menos d un millón de kilómetro de

di tancia / debajo de tu blusa de lana''.
Y en el egundo apanado del libro e una · UaYe de la memoria"
que abre un torrente de imágene. donde el ayer teje u potencia
para arraigar e para no cle1ar e morir en el eno mi mo &lt;le la
catá troft... ' Hablo de Ltús Ü) arzún, del río Valdlvia, te." e. uo
poema largo, d1vid1do eo cuarro parte., impecable y glorioso, en el
qm.; d río, de haber Stdo fuente de insp1rac1ón, motor de. vida de
haber sedua&lt;lo a primera vi ta con u ··ondulante cola" n lo.
per unaj1.: que fotjaron la po '. ía chilena, mas que como te tigo
pre cncia~ termina u a&lt;lo por el crimen, pue lo que acarrea on
' cuerpo in vida de quiene La tuderon, cuerpos / que un día fuimo.
tú\ yo". Pa amo de alú a la calle del Perú, ha ta la e tación de
Portocal.Ju, que dará nombre a la tercera v última parte dd volumen.
¿Dónde queda este Lugar, c1ue e , de qué árbole.- esta h1.:cho, qué

En e te punto h.,bna que considerar
.
que cst
propuestas poética
, ·
· amos not una &lt;le lns
ma m1 portantcs &lt;le la
1
contemp ránea En la
. d _
' poe rn 11 panoamencana
.
·
pocSra e ( &gt;mar Lara s
1
~fana Zambrano expresó en u e J
. . e cu~p e el ueño que
metáfora del e razón '
.
. x 1austJH&gt; traba¡o en torno a la
, · na c1enc1a labora se
d entro de su cerrada c 'd &lt;l
•
creta ) oscuramente,
avt a en el e m t
. .
mteriondad le guarda
1'
c o espac10 intimo que la
, en e ramo aco
l
diástole c lebran u r tl.
mpasat o dond1. s1 tole V
u nano y me n t
.
ceguera de . u amo p
1
, u ono son al dictado de la
. ues e amor e ciego
voz línea) lárica pronuncia . . d d , y,. rn romper muros, e ta
.
u , er a es ma. h u
identidad e todo aquell
'
on a·, como que la
0 guc e ·capa al
b
e capam . d nuestro .
nom re como no. otros
er, cargado de \ ad
h .
atracción genuina e impura del dios de lo, . º', para wrno en la
nos hace lentamente s
º1º· \ endado cuya flecha
angrar.

a,·cs obrevuelan u agua , qué color lo detona?
e adelanta la presc:ncta d Punocaliu, palabra de re onancia mmana
9ue encalla cum un gran barco anaranjado en el vtc:nto lapislázuli que
acanda la co tancra y que en su extrañeza pareciera fundir la belleza
del puerto la flor nath"a de Chile y lo fruto del exilio.
E.. tos años que tra1eron consigo la nece 1dad dt voh·cr al orig n,
de revisitarlo , enr19ucccrlo, lo hacen crecer de manera colos;LI.
porque la creación de ( )mar Lara ~ su lenguaje, 9ue de. &lt;l&lt;. un
princ1p1 íluve ''amadra&lt;lo" por la uerrn, tra c1e::nde fronkra ' ubr
todo indica que la nque1.a dd •1aje e matcri.tli1.a en d volver, Y
qut: el ,ent1&lt;lo mayor dd regre.o e trascender la fronteras dd
cutrp : "R ·incido en alett:o ciego, / en b fuc:rza bruia Je 1us
entrañas / remc1dn".

238

259

�CUERPO y SILENCIO

M ario Alonso Martíncz Corde ro

El catcdr:ÍIK&lt;&gt; C,arlos &lt; &gt;riega Diaz dL· la l m, crsidad i\:ac1nnal
\ut1'1noma Dt• ~lt'.'·xico, nos prcsenrn un :1vanct." dl" ,u invcsti~ación:
'l"L·:11ro y pl'dagogía, LHU T11l'lodol11gia para la formaci1',11 tk· dorcnti..·.-;.
f&gt;t·nsar la pránica para rr.msformarl.1.

" l~l Clll l"f)(&gt; ha apH·ndidr, a callar" mcm iona el prntL'stJr &lt;:mJos &lt; &gt;rtq,:a
l&gt;iaz, pues mcd1,1nre una -,ene dl· condicion:uml·nros tJUe dcsdt· l.1
primaria hemos \ t.'nido aceptando, nos hcmos ad.1ptado ,1 las
nt·ccsidades dl" una rultura oprl':-ora tiuc 1111 pnmitl' cahida a l:i
cxprcsi{,n corpnral dl·ntro dl' la coud1.111idad. El dncl'Jlll' exige: a Mis
:1lumn1 ,s tllll' sc sienten dt·reclutos \ yue no Sl muevan &lt;le .;us
h,mcos, se le ha ht·chu crn·r al ser humano, '-!lll' el cm:rpo cs un
estorbo p:ira el aprcnchzaje \ para la \ 1&lt;la co11dian.1.
Pero es con el cuerpo con d yut• nos rnon•mos, con t l &lt;.Jlll' \'l'lllll'-,
con d t¡ut· st·ntimns } con el t¡ut· extsttmo::.. Y el Jon·ntt· ck·ht r1:1
tt·ncr una mejor compren'-ll&gt;n di.: aqucll.1s cu.1lid.1dcs (JllC 1.•I cm:rpo
¡x-rmitt· c::-.pl'nml'ntar. Tencn11 &gt;S te ida un,1 sc:rie de lt'l'OJC,b c111 id1an:is
del uso dd cuerpo, ttUl' .;on en cn.lllas por medio dl' fa ob~cnac1on,
~1111 cosas t¡m: 110 St' ell'-l'llan l'n las t·scudas, sino CJlll' so11
conocimienros L'a'il instmm o:; L!Ul' dt·:.Jrroll.unos por medio ctl' la

.?41

�. . , n d e o tro . seres humanos. p ro también
conv1\cnc1a e 1m1rac1
,
. .J.
'XÍ ten téc,úca excra-couwanas
c.1uc. deben - er ntrcnadas, estan
e , . - on las que se apr n len p r m d10 d I teatro, la danza. el
tecrucas s
.
. rtmentar
•
l)sicodrama \ el deporte, que permJtcn al , cr humano xpc.
.
l.
.
u □ cierto conocim1enm
J10 1ogtco,
lntrc•nar e c.n e ·as ntras
...

"DE LA HJBRJS MODERNA A LA

com¡)arttmo con, todos lo. sl.'.rc
s n ac1ones yuc. como 11llmano
·
\Í"\Os, e a experjenc1a intima \ silencio as yue olo por medto de

PHRONE 'L PO MODERNA",

mov1m1ento corporales podemn. e,prcsar.
.
1
1 cuerpo cupa un espacio &lt;.JUC está habitado por a

I

humJrndadcs \' las c1cnc1a . oc1 al c.. , un cuerpo conceptual que se
e timula sólo en teona \ qm: se l1a com u, tid &gt;e n un cu
. ·rpo esclavo,
1
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J
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I

EDUCACIÓ

TERN CIO AL FILO OFÍA,
y HUMANIDADE

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e t cu rpo ma9utna, utilizado mecarncamentt, c.
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ue ~os ha hecho n err, rno. a no. otro mi. mos tras a prop '
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pnvaua.
es e
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roblema Je
de senvuelve el cuerpo, pero el tlcncto e un p
. l
1 ·ncia \ por medio de wia eJucac1ón Jrnárruca, 9ue inclu~a e
conc e
,
._ como
11
cntrenarn1cn t o &lt;l e la · te' cn.icas cxtra-cotid1anas l e cu rpo, c.
U
podemo. Lihrarnos de toda. esa. capas de conceptos que hacen ca ar
al cuerpo.

P'-' agc

COLOQ IO

Mont ·errat Morone Aviñ a

1=

El Dr. fario Teodoro Ramirez present6 alguna &lt;le sus rcllcxiones
en torno a la cue non de como c.r humanistas l'n d siglo :\Xl,
desde una postura e nuca hacia lo lluc arc:nta en con1ra de lo hum,1no,
\ Je aqueno contra lo que el humano :Hent,l.

El Dr. Ramfrez pro1 one un nm:n, ignifica&lt;lo Jd humanismo,
como capac1Jad dt: abrir"e hacJ,1 lo sc,bn:humano, hacia un de. úno
valía suplnor. ~ egún Ramrrlz, durante la época moderna hub1&gt; un
"descalabro" 'n d humanismo, ·I lo denumma rt:tomando d t • rmino
de la hih,fr gnega, que es una &lt;le ·proporción de lo humano, el colmo
dt: lo , 1c10. , una d1ticul1ad para con1 rola1·. e, b perdiJa de la me ura
de la ju ta proporción. En fin, una rehelion contra el ümitc.

r

Durante la modt.rnidad sucede una Je tnicción Ul' fa sacraLldad.
~e puede llamar como un,1 rei\ md1caci11n dt: lo humano pue. ) a no
e Otos o los dio c. lns tfue act1í:1n t·n la rlü.toria: t· el hum;tnn
9u1en transforma. fJ . uj to posee toda capac1dad, ·e "endio a ', y
esto no . 1gmfica sin emhargo que s rechace lo dinno, . in , yue el

hombre mi mu lo reemplaza.
Alumna dc:l ( olcgio Jt· rilosofía r HumaniJadc:~ dl· 1,i F.1t:ultad de hloso/1.1
Luras. l .\ 'J y l?1:cana Jd Ccnrrn Jt· Estudio. 1rumanisticos.

�l

,.,.

,1

I

r. '

Pero trunbién esto tiene sus consecuencias, pues la modernidad
se caracteriza por ser inclividualizante e inclividualista: hay una
negación de la otredad, del otro ser humano, del mundo, del pasado.
Según el Dr. Ranúrez, para superar clichas consecuencias se debe
comenzar, en primer lugar, entendiendo 1a existencia como co- e&gt;.isteflcia.
La modernidad se caracteriza por la disyunción entre individualismo
y colectivismo, la cuestión es definir si cabe la posibilidad de una
armonía entre ambos. Para Ramírez la existencia es predicado
substancial, elyo, es un atributo de la existencia, aquello "de lo que
participo". El ser es en to1mít1, la existencia, compartida, por lo que
debe prevalecer un respeto hacia lo otro, ya sea humano o no (debe
haber hu11Jildad antropológica).
En segundo lugar, el Dr. Rarnírez señaló la necesidad de
reintegrar lo sagrado al pensamiento. La existencia no es «existencia
sin más" pues debe crear un vínculo con Jo divino en el pensamiento,
fuera de las religiones dogmáticas, pues según Ramírez, éstas
conducen al ateísmo reduciendo lo sagrado, sectarizándolo, abusando
de él para ejercer dominio, haciendo de éste un medio de control.
Solo por medio del pensamiento se logrará una autosuperación en
la que lo sagrado sea considerado como dimensión última.
En tercer lugar, Ramírez propone un humanis1110 pl11ralista, en el
que se reconozcan las distintas formas de existir, no sólo de lo
humano sino también de lo natural. Así también señala la necesidad
de un nuevo naturalismo que responda a 1a ruptura entre lo humano
y la naturaleza que se dio en la modernidad, que lo vuelva a vincular.
El nuevo humanismo debe ser ''descentralizado" de lo humano:
no debe ser ni antropocentrista ni emocentrista.
En la posmodernidad se ha de comprender que el inclividuo no
tiene una existencia solitaria, sino que está entramada con el mundo
y coo los otros. La racionalidad debe llevar al respeto de lo otro.
Así, en oposición a la hibris desmesurada de la modernidad, el
Dr. Ramírez propone la phrones-is, la cual implica sensatez, prudencia
y buen juicio, para recuperar el sentido del equilibrio en La
posmodernidad.

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EL TIRAJE

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LEó1'..

500 ~JE~IPLARES.

���Contenido·

• José Javít&gt;r Vil.Larreal, E"""7ra.
• Elví.a E. Saliuas Jlinojosa,Juaw Garza de b ~ fimJasíaJ krrorm "l~" de Edg,zr A1ia,, Pot.
• Lino G.traa. E.n lbnro a la poesía tn Don Qm;ote de la M,md,a. ll-1615.
• Dieter Odker, 1¡m,xillkldón a la poeñi, de rlZfJl,NtJk'liyolL
• Alejandro dd Bosque, El manffiuto n111gNlmiista (1JfJIO o..presui,r itkDf4tjtl1. Dos ,a.ros: Martín Fierro ti e.tlridenli.rmo.
• Minerva f:ugarita Vtllam-al, ¿Y para qflip«tas m títmpos 1k rni.tma? Mé.-..iro_1 la potsia «11110 1tJÚJr.
• Dora GouZ:Ílez Coruna,A~ ,?»Ulanll!.I tkl r.tlilo litnuño de ]o'l! lbarg¡JrnJ!!)ilia.
• Alma Silvia Rodrígnez Pfu-.z, Elba Gpe. Rodríguez Péixz, Uxiro ~«til'IJ apm,Ji~c.
• Nora Guzmán Sep1ilveda, "Balas tk Plala" de Élmtr M ~ y el ,apitaJ Joda/ dtgrad.ido por ti ef,,,..ki mi narrolrájiro..
• Martha E. Gan:ú Sepúlve&lt;la, Cambto de aid,g, dd bNmmtisma.
• Lidia E. Villanueva Lópe;,., Li Ceksltna: Obro i,/aJ de la litemJura espaiiola.
• Víctor Barrern b1derle, Un probkma tk ,Tilir,, liln-aria rejonal.
• Gabriel.¡ Rivero~ Elizondo, D~s.
• Patricia l. Cerda, José Gregorio Jr. Alvar2do Pé.re7., l 'iolenda urb11M_Y ln,guqe mediálrro desde la ktJri,J dd t:1'/Jim.

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                    <text>Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

Núm. 37 Vol.

m

Enero-Diciembre 2010

Letras

���. ,..
Dr. Je~ú Ancer Ro&lt;lóguez
Rcc1or

HU MANITAS

Dr. Lb:1ldo C rnz \knJe7
cretariu .-\c:idcm1cu

'U]

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Lic. Ro~dio \ íll 1rreal ElizonJo

•

1

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1

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1

1 •

cr tari, d bm:n ión ~ "ultuca

Dr. (. l,o 1,s ,arJ:t \cuña
Dm.: mr &lt;le Publicaciones

Directorjimdador
gu tín Ba ave Fernández d l Valle

!.te. ,\lfonso Ran ·1 ,m,rr:i
Dll't'ctor Jd nr Je E tudio, Hum· ni. ne
1~Ji1 or rcspon,:1bh:

Director
fon

1hn1,. l·mno cu Ru11 · 1li.
C&lt; rm:ciün &lt;l • e. tilo v cui,fado editonal

Ran el Guerra

Jefe de la sección de Filosojla

Lic. _l1L1.n Josc \luño.t :\L ndoza
Di,ciiu

uauht ' m e antú García

lic. Adn:1m1 l.i,¡, ·z \i &gt;ntcm rnr
C.trculacir n 1· aJm1m trAciún
J.- puhliaoc1ún· 1 de cncn, ,kl 111.
pubhc J3 p&lt;•r I• l'nn rsi..bJ .\u1e111om3 ,le . u u l.ton. • tr.n-.: úcl ú:ntr,., dé 1.,ruúm,
Hwn.,n1 "'" (),.,micfü&lt;&gt; Je la puhhClOOn 11,hh,~ca t.: nncnuma ll II lun¡;:d I a.a&gt;, pruncr
~
\!fon ,
R4- mllll.. 0 norte, col. ~'tl\:t \I nrcr:m, Ul."\:f U.·ou_ \fc'UC•~ c.r- (l,4 Ji Td: ""
--•1 ni. 6'1'_ t• ,.V,6.
lmprcs.1 p&lt;1r 11. lmpn,nr.1 Me 11.m.l, Cm&lt;.b,I L m,·cr-,,ruí.,. :,..n .• c.p. "• ~n ,1,ola. J.- lo, Gaa•,, UC\'&lt;l L.c,n.
kx1&lt;1 1 nha ,k 1rrml1uciún ,k 1mpn-,1•iii I Jt Jiocmhn, &lt;l&lt;I t

Hum.miJ,u, año :r&gt;, núm. J7, en t&lt;Hlli:"'1Dhr&lt;. •1\\ h:ch.,

Jefa de la secció11 de Letras
ma ilYia R drígu z P · rez

R&lt;H •• onLJ&gt;I. cJi Jo

r•

\\.

Jefe de la seccióJJ de Ciencias ocia/es

0

t1Cfllpl

-. ,1 J.r.-dm ,1 u , cxclu,I\ , dcl titulo 11...,,,nd.u «Km¡.,..,J,1 J'&lt;&gt;&lt; d ln,mum. ·,cu,ruil del Den
•• tú.!. d ícch ro J,• .&lt;pa..-mbn- Jcl ,,,,. unl&lt;n• de: ccruhc.1&lt;~, Je, hc11ud J mulo 1
c,nn,ml,r, ••· • Je f,-cl&gt;a •• J&lt; ""'" Jd • • crnlC«hJo anrc la&amp; C.111IU.•J1&gt;0 hh&lt;::l&lt;lnr J., Publicic1&lt;
llu u:1J J. LI .
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I

numero.

Ricardo

illarreal

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Jefe de la sección de Historia
1 ra ] avaz

za

• •

•

�FONDO
UNfVERSITARrO

ANUARIO
HUMANITAS 201 O

Letras

Alma Silvia Rodríguez Pérez
Coeditora

�ÍNDICE

ALEJANDRO DEL BosQOE,

La operatividad social de la poesía en

Mooro

9

J El h11manis1110 a través de los siglos

LINO GAR.cíA, R.,

37

ALMA RODRÍGUEZ Y WA RODRÍGUEZ, La metáfora. Creatividad

it1nata del ser h11111a110

1

51

LILIAN L. CANo, El rolfemenino e11 las novelas de la

R.evolttción Mexicana

67

OIETER OELKER, Presencia de Alfonso I¼,es en los escritos

de Gabriela Mistral

87

G UADALUPE RODRÍGUEZ Y ALMA BAUI'ISTA, LJJ co111petencia
i11terc11ltJ1ral en el aula. El español como lengua extrt11yera

103

La pérdida de ÚJ Mansión Dorada.
Notas sobre 1m olvidado poema de A!fa11so Rryes

115

MA.

ALFONSO RANGEL GUERRA,

AooLFo CASTAÑóN, A!fa11so Rangel Guerra en la Acade111ia

Mexicana de la úng11a
ELVIA

EsTHE.LA SAUNAS y JUANA GA.RzA

literaria desde la perspectiva de género

135
DE LA

GA.RzA, La clitica
143

�VEZ

MAlÚA DE LoURD

La proto/ecto-escritura en el

G

.

.,

d ,

proceso de adq11isició11 de lo le11g11a materna , m la ~prop1a~o,1, e_s,
111is1110 a /r(ll,és de los o/jetos de la cultura. na ,mrada dta nosnca
fimdalllentada en s11 estudio piloto

179

LA OPERATIVIDAD

207

J J VIER Vtl.URREAL, Po sía e i111agj11adó11

OCIAL DE LA POESÍA EN

M.maco

Alejandro del Bo que·
JOR E

,A.

IDO,

P ertin ociad una preguntad Rafael

245

&lt;len

Mt

ER

MAR A.R.I

251

VJLLARREAL, Tálamo

tra ,•ez el anto: narr~ti,,a
t•rrtiginosa, literat11raj11r ni/ de Rafael F.amírez Heredta

269

OMf.NTARIO
EDA

B

ITRA

,

La condición celeste de Minem1

279

Marga1ita 1,.illarreal

M. M ·oz.
L
bo111bm y mt1jeres

-, E/ uso diferenciado del hablo en

IAD E PALABRi .

o,

2 9

r

IRI , T,-ersar , conl'ersar: compartir con
]11an Ramón Jimé11ez
'ensible fi1ccecimimto del doctor Ua11uel epú!reda

c11rso sobre Alfonso Re •es m la

l,\ \'t\

J

GABRIELA RlvERo EuzoNDO,

p¡

el alma o palabra
cía.
el e pej d 1 alma. o
el alma a tillada en el p jo. ◄ la
amante qu e ntrega al lector e n re en'a . o
quien e marcha
e n cualquiera para r leída.
la traducción d la iv ocia. o, e la
vi ocia traicionada.
el ilenci d la. ciudad .. o e el grito qu
la anega.
la única pru ba concreta d la exi encía bumana. 1 o
e la ex:i teocia pr bada.
la lib ración del dol r. 2 o el dolor en
cadena perpetua.
el e piriru d una ép ca. o
u rfandad.
trán ita d palabra corte e .
, e. tráfic de palabra e li ionada .
. la angr vertida n imág ne .
es I d rrame d un u ño.
la
indagación de la vida.
la vida in indagar.
la palabra re elada
p r lo di
e la r belión de las palabra . E una forma de dar
al mund un entid qu n tiene. o e una carr rern d d bl entido. E la exi t ocia regi tracia. o e la actualización de la existencia.
... una done lla ti rna h rm a qu n qui r
r man eada, ni
traída p r la call ni publicada p r la e quina d la plaza ni p r
l cinc ne d l palaci .
e una d ncella qu d ea r acari\ POE r F EL Al

299

'"ªrdº

11inrsidad de 011cepció11 Chile

303

305

ciada en las call , abrazada n la e quina , ofr cicla en 1 mercad .
M nterrey, 1965. E
r rrey ma tto e
1dad de alama
e d •empeña
lit~rarura n eJ I
1

1 '

ampu. I ny doctor lit rarura e. pañoJa en la l;ni,· re vari
· y osay ; actualment
dra &lt;l l
cultura de léxic y d

M

rr y.

gún Lujs

~ faria de Fran
3 Juan
4

BañueL .
Don Q11jjolt de 1 ligue! de ervante

r

aavedra.

9

�Ú1

operatividad social de la poesía

E la ombra de la rnemoria. 5 o, e un árbol in hoja que da ornbra.6 E una man ra de apoderarse d la verdad.~ o e una erdad
in ati fecha.
el fundamento que oporta la historia. o, d nudar lo que la historia oculta.
algo mucho má elevado y filo ó6.co
qu la historia. 9 o, e la historia del fraca human .
el camino de
la alvación. o, e una condena a ser humanos. s la única oportunidad qu tien el hombre de reivindicar e. o, e una alternativa d
ensibilización para propiciar cambios sociale .
una manife tación
revolucionaria de la vida y de la muerte. o, es un acto d conciliación
con la vida coronada de muerte.
como mirar una ca a, con su
mobiliario ncim ntal, su sala de recuerd , el baño con su instinto
y las recámara privada . o, e quedarse un rato en ella, hurtar su
mobiliario, luego abandonarla. s la pernvencia del ser.
acto autodestructivo. E un atentado contra la humildad. o,
madora d per onas. E un reclan1arle a la vida con palabra . o, e
devol erle a la vida la palabra pre tada . Es leer a un er hwnano en
poca palabra . o, e la hwnanidad, en p ca palabras. Es la necedad
del espíritu. o, e un artículo de primera aece idad. Es d quien la
e cribe. o. e de quien la u a. 10 Es la palabra resistiendo. o, e la rendición de la palabra. Poe ía ere tú. 11 Poe ía no eres tú. 12 Poesía.
La poesía free múltiple lectura de la vida. Quizá por e o propicia la nece idad de múltiple definicion . Quien d fine poe ía define el entido de u existencia. La poe fa e la amante má antigua
del er humano, p ro no p r ello la meno vital. Incondicional compañ ra de iglo , aplaudida y r legada a la v z, pero iempre inmarce ible. e le pued encontrar n el baile de una hoja al caer, en el
tráfico lent d la nub en la piedra be ada por el río o en una ventana negada de luz. La poesía e la má long ad la man.ife tacione

r

' Jo é Emili Pacheco.
Juan Gelman.
- lohann Pfciffer.
R ·l\L Heidegger.
9 A.ri-tóteles.
10 B/ Cartero de . 'eroda de
nt nio kármeta.
11 Gustavo dolfo Bécquer.
6

12

A lefandro d. I Bo.rqne

lit raria porque pr cede al hombre. El hombre es hijo, legítimo y
bastardo a la vez de la p e ía, que la vida. s la creación p ética
má imperfecta y por ello, la más digna. Dios hijo de la vida e una
deri ación poética; la más excelsa para uno ; la más pre cindible
para otro · el entido de u exi tenc.ia. e poético al haber propiciado
numerosas lectura a travé de la hi toria. Pero l p ético tra ciend lo divino al forjar una jmagen íntima y particular de la vida. La
p e fa n e ólo la vi ja amante re guardada n un cu rp milenariameme joven. Es también fa versión literaria más íntima del er
humano. u personalidad íntima puede explicar el prurito perenne
por d finirla p r tratar de entenderla. La mejor definición de po sía
e quizá u indefinición debido a us infinita po ibilidade de concebir y mo trar e. La po ía, en todo caso, e define por í misma,
pero esto en í ya e otra definición. Lo de eable e abordar un libro
d poema no con una visión preconcebida del género sino con
una actitud abierta, tolerante de prejuiciada. Val rarlo en función
d u propue ta técica; gu é ta a quien mejor lo defina. Abordar ese libro in expecta ·vas para gu brinde u propia ver ióa de
la existencia. Lo más r le ante, en í, no es encontrar la definición
idónea d 1 b nóm no poético sino el tipo de actitud que se adopte
respecto a él. Persisten dos actirudes extremas. na despectiva, en
d nde la p
ía
xcluida d l programa educativ de r Iéxic ,
y p r tanto de las ciudades; en donde la poe ía e vi ta como un er
inferior a otro género literario ; en donde e percibida como una
amante complicada y difícil d entender. La otra acritud e eufórica. in
ella, las ciudade no exi ti.rían- in lla, la vida ería inconc bible· in ella
el varía el índice de uicidi en el paí · in ella como amante,
no podrían r oh·er e la cri i conormca , anitaria. ) piritual .
rente a tas d po tura
de able adoptar una dimensión erena de lapo ía: amante irremplazable, má no única. :&amp; cordar que la
po ía no ha ido creada por re divino ino p r ere , dema iado humano · para er leída no p r lectore excepcionale , ino por
l ctore ávido de ser amado por la palabra. L er poesía no deb
er un privilegio d p co. ino un derecho de tod . ., l lector tien
der cho a privar e de leer poe ía pero no a er prjvado d ella. El

Rosario Castellano .

10

11

�u

optrotiridad sorM dt la~ ría

mundo un manifi top ético: ublim ) d adant . la listad
der ch human habría que agregar el der cho a le r p ía.
D recho má n deber. Del dcrech puede renacer el am r hacia la
vieja amante; del deb r, la av r i · n.
i bien la po , ía
I má íntimo de lo fen · meno lit rarios,
d manda tambi · o r cont mplada c m un fenóm n ocial si
pr tende acercarla rná a la per n . La p
una manife ración íntima má no marginal de u cread r.
una lectura privada
d la ociedad. Privada en el entid má ambiguo: c mo un acto
literari íntim n d nde
r fl ja una v r ión directa o indir eta
d la ciedad com un act intim en donde el poeta p rcibe
a í mismo ai lad (privad ) de la ci dad o ai lad (pri ad ) por
lb. El p eta por má que I pret nda n pu d crear ignorand
. u ene rn . o
l tiemp , , ino la ocicdad de un tiemp la qu
valida invalida la ohm artí rica. 1 o
u ere qu l p eta l gitime
c n u e crirura a una sociedad a vece btu a incompr n ·va
pero sí ra rrea.r u natural za e ntrad.icr ria para capitalizarla a u
fa,- r: ad cuarla a su n e idade . pr h·as. a ciedad, madr o
madras ra, está c nfi rmada por lectore p tenciales qu e nece aci no de cuidar. '
plantea cribir para ello o de complacerlo
burdam nte, per sí r e rdar que qui ne cribe también s un I ctor.
er l ctor am . qu p ta acon jaba B rge .
lect
abandonan la p ía cuando la po ía lo abandona a ell . En t moro oto la p e. ía &lt;l ja d er p rativa ocialm me. · u· requiere hacer
1 p e ·ía para v h~er a . er una d la amant pr diJ eta del lector?
¿.Acaso ad cua.r c n docilidad a l difer nte room nto hi tórico. en la yu c. producida? ¿D b la vi ja amant frecer ( r rná
fácil c , tar m no ) para atraer o acarrear má l ctore ? ,;D e din.ilgars a trav · de l pormle en int rnet para alcanzar ~a mayor
p ·n trac1 n cial) ·cr abrazada p r las ma a cibernauta ? ·Deb
e cribir en la. par d para de.ro erar qu aún xi t ?13 Lo bl gs
u I:n lontc:rrcr se u an numer . a: bard de la oudad como un medi para
tran:mitir la poesía, baj el :igui me argumento: ''En \li\'iro las editon'alu q11t p11blir1111 poma

ha,a, tmy J q1Ir 1'&lt;111 dt los q11i11itntos a los tns 11,il tje11,plart.1,y 11110 bord11 pintada

m """ dt la.r pri11dpt1lt1 oiitmdas de la ciudad de lonterrey, p11ede ser leída por tresritnf(].f 111il

12

Alej1111dro del Bosque

y la parede son in trum oto válid de difu ión poética; facilitan
la op ratividad cial de la p e ía. in embargo, com e abido, no
codo lo publicad en la r d o lo crit en la par de es garantía de
calidad lit raria. 1 u o d bl
y parede reflejan l d seo d u
au r p r actualizar lo medio d proyectar u bra y l grar c n
ell un acc o má rápid . E to e ene miable p r insufici nte. Lo
id aJ es atender n ól el medio actualizad r ino p rcibir la p fa
como una actualización de la xistencia. n lector regre a a la ca a
del p ma (independientemente de dond e encuentre) cuando se
' iente" bien instalado en algunos d u ver o . Lo lectore vu lven a hablar de la poe fa cuando la po sía vu lve a hablar de llos.
La poe fa
d nuevo perativa cuando actualiza la exi tencia del
1 ctor a tra é de múltiple manera . a falacia del p eta d nue tro
día
visualizar u arte com un artículo de prim ra o e idad , in
empreod r accion concreta para que n erdad a í lo a.
egúo gu án Fernández fallo
aña, 1967) la p ía ti ne
una influencia nula en la ci dad , por e nadie la le en spaña; p r consiguient , s el único ámbito de la cr ación que e tá
muerto. La arte visuale e abrieron a otro campos científico
p ro la poe ía e scribe al margen de ello . Lo poeta nece itan
gún ernández Mallo incorporar discur o contemporáne en
u obra pue e vive en una ociedad predominamem nte audioviual. Por ello acuñó en 200 el conce to de p esía postpoética (cuyos
principio teórico fuer n recogido en la r vista Lateral Q#imera) para enfatizar el retras conceptual y tétic d la p esía y la
ur nte n e idad de er reo vada. • rnánd z fallo integra n u
obra a manera de intertext , fragm nt filo 'fico científic y
cultural . n te en arnblaj a toda luc p moderno, pu en
c nvivir Parm · nicles la cantante arina y la 'D ría del ao , ntre
otro . La intención t ' tica d Fernández allo e aplaud.ible en tant la p
fa r quiere actualizar u rnod d
·pre ion para eguir
operand n la ci dad. in emba.r , u pr puesta parece ign rar
u la p e ía, a rrav · d la hi toria ha incorporad implícitament
personas diariamenle... " • un proyecto ideado por rmando 1\laní
bajo el nombre de ~\cci · n p ética".

iéxico, 1969)

�ÚJ

operatividad social de la poesía

diverso di cur os ideológicos in hacerlo de manera obvia como
Fernández fallo. La poe ía e poseedora de una naturaleza maleable gu le ha permitido integrar el p nsamiento de las diferentes
época in supeditarse a él y sub istir más allá de é te. n la composición poética del autor hay un afán d notoriedad erudita. bu a
del recurso del intertexto, insertado en le a itálica, distra endo la
atención del Lector quien termina olv:idáodo e del re to del poema.
1potencial creativo del poeta se diluye en medio de invasivos intertexto . El texto queda al servicio del intertexto, pero no del lector.
Fernández Mallo pareciera inaugurar una nueva tendencia literaria
con su postpoesía, má polémica que poética. Iván Carvajal (Ecuador,
1948), en contra te, integra con discreción el discur o filosófico en
la expre ión poética:

A lda11dro del Bosque
un recordar l ay r eatre escombros?

(Parrilla 17)
La poesía r cupera su operatividad acial cuando actualiza Ja exi tencia humana. Miner a argarita illarreal
éxico, 1957) r activa
el er femenino cotidiano con u plenitudes y carencias afecti a
a tra és de la figura mítica de Penélope. Villarreal entreteje lo vero para anunciarle al lector gue la mujer, má allá de una fidelidad
socialmente impuesta, es leal a u per ona. La espera de Penélope
e equipara al hastío 'vido a diario por cualquier mujer. o es la
espera sumisa y complaciente:

Hay quienes precisan que vivo en el olv:ido porque no
escuchan los grito de mi encierro.

i levantara esas cortina

Lo muro ahogan los co del delirio.

cuánto rumor de cuánta nada
olp aria en el vidrio. 14
(Carvajal 21)

H velado por má de veinte siglos, r hoy,
en el turbio amanecer de esta historia manchada
preparo las naves.

(Villatreal 33-34)
veces el di curso filo ófico e d sprend de la más encilla vivencia. Eduardo Parrilla otomayor (Puerto Rico, 1952) ofrec un
paraí o para ser consumido con.sumir e en la ti rra. s un paraíso
actualizado en donde lo ver os flu en con de treza rítmica y depuración lingüi ti.ca. 1paraí o de Parrilla e inundado por un aguacero
de recuerdo de su infancia vivida en u país natal. Logra con sus
verso que el J ctor actualice su propia infancia. La abuela del poeta
evoca la nue tra; el caballo nos r cuerda al llanero olitario que cabalga en nu tro interior el vendedor de piñas rememora al de las
paletas y helados que se desgañitaba al ofrec tlo en la calle. os recuerda nu tro ser claro curo. ctualiza nue tra torpeza y fragilidad.
El lector se adhiere al paraíso propuesto pue :
¿Quién no lleva con i o una pena

El acierto estilístico de illarreal e brindarle a la mujer lectora la
posibilidad de recuperarse a sí misma:
oy la brillante mujer que luce la conciencia
como u mayor adquisición,
la mi ma que du rme a u hijo
y espera
con lo ojo abierto
la llegada del día. (47)

En u p e ía también se tri.rora el mito de La familia feliz. Lo hijo
on a veces pequeñas bestez!telas q11e braman en cada p11iletazo. er madre
es un oficio desgastante:

un mirar in ver, un ver sin asombro,
14

Ivan Carvajal. La casa delfim1r. L1 Poesía, señor hidalgo. Barc lona, 2004 p. 2 1.

14

15

�u

ltjo11dro del Bo1qne

operatit&gt;id11d sotial de la putsia

o puedo
in poder ni autoridad
fuera d 1 cuadrant del ingobernable mar d

llll

cama

1 ve alejar e.
De de el t ch
he encontrad un agujero por donde e capo a diario.

(El corazón, 59-60)
La poeta actualiza l c mplejo m do de er mu1er in afan
reiYindicador ni la cimer .
n ell , la poe ía recupera u operatividad cial.
in embar o, hay que rccon cerl e a operatividad e ba tant
re tringida. gún abri I Zaíd la p ía no s n gocio; por e o no
le intere a a la gente. i hacer ver o no da para com r porque
a la gente no le inter an lo ver o . La ciudad n tiene inter· en
ten r peer.as, no con idera r p table cialment una vida dedicada
a la p e ía, n Ye la utilidad de 1 que 1 p ta pr duce. P r U
no le pa a, n l da figura social para andar en la call
er 1 9u
s."(Zaid, 1 ) ueda claro qu la p esía no e exito a en nue tr
dia porque el er humano e ve educido por valore materialista y
pragmático . Por fortuna la p fa n e ne oci · de erlo 9uedaria
de pojada de u utilidad , piritual. La p ía o da de com per
abe acompaña ·. lnd an
· thana ,a am ( ri Lanka 1960) ~ pr a
en uno de u ver o : Lo poesía 110s aco!l,Pa11a cuando ganamos 1111a charnba
o mando la perdemos. pu de p rder t do: l trabajo el amor, la vida,
meno la poe ía. ne to consí t quizá u ma or utilidad· u fid lidad irr cricta.
propio Zaid imprim la pauta cuand r e mienda
a 1 1 et r compartir la exp ciencia de leer p ía. (L,eerpoesía 7)
uand un lector e mparte la p
ía con otro abraza un poco a
la humanidad. 1 a po ía ad9ui re una utilidad ciaJ (raz · n d er)
cuand e conver. ada (y por nde v:inda) entre do
má lector .
De ahí la nece idad de impul ar una lectura humani ta en donde
do o mi per na I an l mi m p ema, imercambi n puno de
vi ta, con actitud re petuo a eñalando e incid ncia o di crepancia re p cto a lo tra mitido por el texto ugiri ndo a uello que

r

16

p dría cambiar a nivel interno }r per onal a raíz de hab r vi.ido e ta
e. p ciencia d 1 ctura. Lo cambio int rno pued n er el pe ámbul d l cambio
ciale . La l ctura huma.ni ta e impre cinclible
para fom mar la pecatividad social de la p ía.
a po 'a n
n ocio. i lo fuera habría una comp rencia aolodita emr us cread re por ofrecerla al rn jor p tor. i lo fuera,
e cernería la cen ura de l
bi mo qu e ientan aludid u
ofendid en algún y r o. Despr cupé.mono .
hay n cesidad
d cen urar lo que la mayoría n lee n Iéxic . in embarg , ella
puede o cilar entre d extremo : la diplomacia y la ubver ión. En
la p ía dipl mática e emplea un len aje inofensivo pu ubyac
el temor d l e ccitor a mo erar a er criticado a h rir u c ptibilidade . vec
a poe ía e tan diplomática qu no comunica
nada; e ·réril, cio a, y ha ta cierto punto c ndc e ncli nt c n el
lect r. n la p sía u bver iva r n mos el ca o p culiar de ergio
, itz .i: Iéxic 1962) quien e cribi · el po ma La patóa ntr mierda' (publicado en 2 2) qu los lini tro d la orce en éxic
con iderar n fi n · porque d d u pe pectiva, un in ulto a
la bandera naci nal:

y
me eco e1 orín en la band ra
de mi paí
e e trap
obre d que e acu tan
lo perros
} que nada rcpre enta
a1vo tre e 1 re

y un águila
que me pr &lt;lucen
un · · mico nacionali. ta
o tal ,·ez un verso
1 pezYela.rclian
de cuya influ ncia e t y lej
itz ciL p r Chim)

17

[...].

�Lo operali1idt1d soda/ de la poesía

Alrjandro del Bosque

., llo se ampararon en el artículo 191 del ódigo Penal que establece
el delito de ultraje a lo ímbolo patrio . Por su parte 1 defenore de itz argumentaron que la sentencia contra el poeta viola el
derecho de la libertad de expresión con agrada n 1artículo 6 de la
Constitución. Tiempo despué
itz fue acre dora una multa de 50
pe o . ta ' ubv r ión" pareciera conll var una intención exhibicioni ta del autor; es d cir, dar e a conocer a tra és del escándalo y no
del tal nto. "' S indi cucible que la patria ha ido prostituida de modo
impun en codo lo órdene d la vida nacional, p ro lo debatibl e
la pobr za lit raria con la que el bardo e:&gt;.."Pre a e e p nsarniento. n
oca ione , el exhibicioni rno
percibe de de el título de un libro.
, to acontece en Ganbang de , car David López •[éxico, 1982)
Gcmgbang significa orgía o exo en grupo, gún advierte el aut&lt; r. in
embargo, la p e ía n e. lo qu anuncia ino lo que enuncia. 1título del libro o guarda relación alguna c n el c atenido, p ro logra
de pertar la morb , iclad de algún 1 ctor. La obra de López int nta
er una bocanada de ver os frescos, en apariencia ub er ivo p r
prima una construcci 'n lingüí tica de aliñada. Hay d ubversione
a. ubver. i ne . n ejempl notable e el de varia mujere pa tún de
Afganistán que, bajo el yugo de lo talibane , animaron a e cribir
br v p ma llamado landays (compo icione anónima d do
ver
libre de nu e y trece ílaba sin rima obligat ria, pero con
ritmo marcado· e cantan, p ro no
d claman) donde cu tionan
la opresión de sus marido )' el no pod r elegir libr menee a quien se
ama. La mujer pastún ti nen ere pcione : er apedreada si on
de cubierta , suicidar e con quer en de cocina para liberarse de
u e clavitud o recurrir al cant de la poe ía:

·Qué o ce ita hacer la poe ía para b,illarde nuevo en ociedad? ¿Hacer mucho ruido aunque ean poca nu c s? ¿Debe popularizar e
para er felizmente aceptada? ¿Debe convertir en una chica fácil,
e decir, comunicar
n un l nguaje d masiado acce ible para er
in itada d nueYo a la fiesta d la letra ? ¿Habría que preguntarle la
r c ta d l éxito a Jaim abine , mado ervo Pablo eruda o a
fario Benedetti? "ilo c inciden en el empleo de un lenguaj
ncillo · la au ocia d m táfora imel ctualizada . e Je ha reconocido u grandeza literaria, pero cambi , n e le r procha recurrir a
fórmula cómoda de hacer versos. 1ás allá de e to
l agradece
accionar la maquinaria po 'rica en la ciudad del lector. El inmortal
, . rso "y en la calle c do a codo om , mucho má que dos" de
Bened tri
podero amente actualizador en los tiempo donde el
be o y el aludo de mano quedan pr crito debido a la influenza
humana. o e fácil e cribir encillo. La eocillez tambi · n entraña
una inten.idad
cativa, poca vec admitida. Da id Huerta :[ ' xico 1949) proclama como un adalid de la p e ía difícil. (TIuerta cit.
por evilla) : l afirma cultivarla, pero ba ·ta con leer alguno de us
p ema para perca tamo de que u p , tura es la difícil. , 1p ema
ant que todo
un vehículo d comunicación. ''"Muerte in fin"
p drá er un p ma difícil d c mpr nd r debid a u compleja arquitectura filo ó 1ca, pero uena hermo o egún Monsivái y ya por
e to Yale. ' 11 ctor c munica mu icalm nte con el poema aunque
no lo entienda del todo. o hay poe ía de egunda das
o tiene
Juan Gelman. O e e poe ía o no
. in embargo, hay poe fa
9ue e di tingu p r u indi cutible p pularidad. abin . era l má
parecido a un cantante de m da. ía u p ma n audit rjo atiborrado. frente a un públic qu lo ovacionaba. lucha per ona
memorizaron sus ver o declamándol cuales fanático entonando
la letra de una canción. Ion iváis analiza la p ible razone de
una po ía popular n exico. f n ivái. , 113- 150) Encre alguna
eñala que on poema. memorizado por lo niños en la e cuela
de forma obligatoria; son t to preferido por lo d clamadores debido a u eficacia probada; son poema útile en grande ituaci ne

li amante e hindui ra, · yo musulmana
por amor barro lo escalones d 1 tcmpl prohibido.
Dame la man , amor mío, y partamo
a lo campo
para amamo o caer junta bajo La cuchillada .
(Bahodín)

19

�La opemtiridad social de lo poma

Alefandro del Bosq,,,

(día de la madre, del núio, la f/11/erle de 11n ser qtterido la celebración
de 1111 a1!/01; la Ji1ve11tud perdida, los I icios el amor a la Patria la veneración
de Dios, enh·e otras); on poema preferid por su ufonía aunque
e d sconozca el significado de al na palabras. ('la dicha inicua de
perder el tiempo 75 Lo popular también e origina n la idead a ociar

r cuerda con emoción lo ver o maltr chos y cursis; y e incapaz
d r conocer lo ver
bi n scrito . e ta cla e de lector apelan
lo autores de libros olvidable . También on autore con alzheimer
poético. u libro de poesía son una variación del rrusmo tema.
e repiten a í mismos in percatar de ello. Su obra también
suelen er una desa eada paráfrasi d e critores prestigio
n
felice en u demencia poética, y e to parece de pertar la envidia
de quiene e a umen incomprendidos por la crítica literaria quien
tamp co e capa del alzPeimer p ético. Finalmente, la deci ión del
olvido incumb ólo al lector. Rodolfo aró 1éxico 1967) intenta
ahuy orar la demencia p ética cribiendo El antiguo olvido (donde
e crib para no olvidarse de í mi mo) y A lllorcont'enido (donde habla
de í mi mo) La Egura fi menina es la despo taría de su discurso
febril. n su obra las mujere caen de pie se abren como pm,tas.
n
alta como los pájaros. ulnerables , pálidas cot110 1tna mirada de espanto.
1 vate compara a u amada con una pa tilla que
traga, eligiere
y d feca· con un jabón ga tado en la mano
con un sudor qu
alivia. Por e o ugiere el uicidio, no de í mi mo, sino del recuerdo
d ella. Lo ha intentad todo al grado de tomar mcharadas de ltma. La
propu ta e tética del trovador bien p dría r sumir e en do de u
er o : "[...] no t ngo nada que decir / porque no ten o a nadie con
quien hablar".
La exploración del sentimient amor o e una e trategia funcional para atraer 1 ctores a la guarida de la po ía, p ro cuando
dicho nttnuen
d p a con 1 m lancólico,
doblem nt
persua i o. 1éxico e un paí alegre n donde danza la melancolía.
La p e ía d vela 1 otr
r de un pueblo. La alegría e una catedral
nacional de moronada p r la poe ía. Alguno de los poeta 1coruco
de e te paí , como r avier Villaurrutia han ap rtado una bra m lanc , lica. La meJanc lía d cía d ar Allan Poe es el má legítim
d I ton p ético . (P e, 6 - O) __, la tra cara d la lucidez, en
palabra d Luis García Iont ro. (García cit. por ampo , 44 ) La
rnelanc lía no
la Única man ra de leer un paí pero es una de la
má reveladora . El lector mexicano e iente atraído p r la po ía
m lancólica porqu n él s ha incubado una in atisfacción histórica

ocial

1

p esfa c n la xpte ión ncilla de lo eotimient · en el carácter
pr urnibl ment entimental de la po fa. D . d e t ángulo, la poe ia e. aquella qu tran mite c a bonita cierna dulc . P r e
.n 1'xic , paí gob rnad por . u
ntimiento 16 t do on p tas.
Cualquier frase am ro a e llamada ver o. La p esía e tá asociada
c n el entirru to del amor: amor por la madr , por la amada la familia l país, Di la ida. Lo grand . p ma p pulare en f ,xie on un tributo altad a la pre encia au encia d I entimiento
amoroso. Alguno e critore en u ob 10n p r r p pulare , xpluran el entimiento amoro o; cr n hac r poesía porque escrib n
ubre l am r. n u afán por adquirir fama terminan pad ci nd
d menda po ' rica. n este cntid
xi t n libro que nacen para
ser lvidado . buodan. P r isten. e aut pr claman p ' ricos. on
libro amigu ro familiar , Yecinale . D 'xito inm diaro mediático. •11 . no l ab n, pero habitan n la memoria del caño. onfían
en la reivindicación p tr ra. Intuyen que en e ta vida hay un lector
tran. hi t , ric que tod lo I e y todo I aplaud . on libr . qu no
piden perdón p r hab r id
crito . Per ahí e táo: nfadando la
vista d guiene l I n, ) robu t ciendo la vanidad de quien s los
procrean. 1 n ran que en el futuro
encuentra un lector con alzheimer poétic aguardándc 1 . s un lector que olvida con facilidad
la p ía dolor a· n la qu habla d I dolor ino la gue provoca
dolor por u deficient hechura. "' un l ctor que ' l recuerda l
ver o feli7.m nt poético .. Lo l e y r pit como . i nacieran por
prim ra vez, e m .i el tiemp n hubi ra tran curtido por ello .
in embargo hay tr tip de alz!1eitJJerpoético: el del 1 ctor que ól

r

1 La cur iYas on núas.
11' En el e::n. ayo " cntm11ento mexicanos' planteo el pe 'o de lo· enarruento ·
en la · d1::ci ione culrurnlcs de lo mexicano , particularmente el del emimiento
religi so.

20

21

�Li operaliádad social d, la poesía

Alefm,dro del Bosque

por lo qu no ha sido, no es, ni será. Hay una añoranza del no ser
que la poe ía, como pocos gén ro , logra aprehender. 1 mexicano
podrá afumar que no ient no talgia de la muert , pero ahí está la
obra de illaurrutia para contradecirlo. De igual modo podrá o tener 9ue la sol dad le
ajena pero ahí tá el laberinto de Paz para
extraviarlo. Juan ntonio Gonzál z Igle ia (España, 1964) e tablee
una apología de l melancólico qu podría aplicar a lo poetas:

El empl o del sentimiento amoro o-melancólico contribuye a la operatividad ocial de la poe ía, pero e .in uficiente i e tá desprovi to
de un aliento evocador e in inuativo. El poema no e lo que expre a
sino lo que calla cuando e expr a. egún Blanca berta Rodríguez
'la palabras clicen una co a p r iempre callan tra. (Rodrígu z,
319) En "Percepción temp ral' de Coral Bracho la ima en del revolot o de una mo ca refleja la xp ri ncia de la muerte sin mencionarla, e 'n Fabián Jiménez. Qim 'nez, 386) in robar o, hay p ema
que callan por disfunción evocativa. Ya hay otro que hablan de má
al grad d denostar.
lamentable que en Los hombres del alba, uno
de lo m j re libro escrito por ~ fraín Hu rta
advierta una actitud homofóbica ntr lineas. n el poema' Deliberación de odio",
alude a lo ' d enfrenado maricone que de astan / la e cuela
la plaza Garibaldi, / la viva y nerada call d anJuan de L trán"
(Huerta, 1 4). Otro de us p ema on panfletario . Lo dedicado

a en alzar la figura de talín nn hombre de sobreh11t11at1a calidad, on
olvidable . u poem.ínimo , en cambio, on una contribución ingenio a ' di ertida.
Lo important de de una per pecriva ontológica no e lo que la
po . ía dice ino lo que e tá tratando d
r, gún eñala Jo é figuel Ibáñez. n este entido, la función del p ema n s transmitir
un e tado, viv ocia, intuición sentimiento, sino ólo comunicar e
como poema pues u er e revela n el lenguaj . (Ibáñez, 41-175) El
poema es, antes que nada, un acto lingüí rico ( tietle, 2 5) y es una
experiencia metafi ica (Beuchot, 13-39) en tanto no preci a de próloo de explicacione previa . .in mbargo e nece ario replant ar
la familiaridad no condicionante entre el quehacer del poeta y el ser
del po ma. El p ema, como e ab , e fi I a su propia naturaleza
y no demanda el cobijo de su creador para trarar d er o d eguir
existi ndo. in embargo en la medida que s aprecie la estrecha relación entre el pr ce o creati~o de un poeta , el proce o de lectura d
u obra, e fortalecerá la op ratividad ocial de la poe fa. La lectura
de un po ma e un arte de d ñado n nue tro día .
El arte poético e el entrelazarrúento de la in pi.ración creadora,
el e tado de Yigilia y la acción corr ctiva. La in piración un in tant perdido i la v !untad d crear e p t rga anula por d idia o
p r pereza; i el llamad de la intuición iluminadora e d apr vecha
o ignora· i se va por la vida in p rcibirla. Hay una curio idad di tintiva d 1 p ta por b r ar la exi tencia y r gi tratla a u modo a
tra é de u emocione ' pen amiento . D pencliendo del modo como
la regi. tre, propiciará el encu ntro el d ncu ntro c n el lector;
lo que no le re ta nec sariamente valía a un texto. in embargo, la
función d l p eta, gún áler
conv rtir al l et r en un in pirado. ál r 6) D ahí la nece idad d qu el lector en u prim r
n el po ma r alice una 1 ctura plac nt ra (no analítica)
qu México s un paí .influ nciad p r el p
d lo
enturu nto n u deci i ne . El po ma e portador de entimiento qu el lector traduce en ensacione .
le pued p dir al l ctor
gu enli te una ri de n acion (p r medio de ustantivo ) que
provo9u en él la lectura de un poema. De pu· de to qu e criba

22

23

Quienes excluyen a lo melancólicos
del lugar de la fiesta, equivocan.
El melancólico contribuy al equilibri de la creación.
u detención prepara la plenitud de otros
igual que la alternancia entre aliento y aliento
desemboca en e perma.
u lectdcidad estética e superior a la nergía visibl .
Él es el que stablece la belleza,
el que e n u atención re tltuye la co a
u relacione imples y las convierte en mundo.
(González 6-)

�La operatit-idad soda/ di la poesía

Ale¡andro del Bosq11~

con u propias palabra lo que dice 1 t xto para bteo r el men aje
bá ico Oectura de cripciYa). Compartir e e men aje en pareja o o
grupo para intercambiar punto d vi ta cootribu a ejercitar una
1 ctura humani ta de la cual e habló con aot rioridad.
La xp ciencia es una de las principale fuente de inspiración.
Para
ethe e básica n la configuración d un p ema. Para Dilth ',
un p ema encuentra u fundam nt en la xp ciencia vi ida del po ta , en el círculo d la ideas encerrada en lla. in embargo, aunque
la vivencia on fundamentale no on el fundamento d la poesía.
Hacer p e ía
evolucionar la vi encía per onal y ofrecer al lector
múltiple regi tro de la exi tencia. n libro d poemas no e la
confesión de un ser humano ino la confe ión del mundo. Cuando
l po ta amplia implícitamente el horizonte de la posibilidade viveociale amplía también la po ibilidade de acceso del lector a u
obra. qui la lecrura vitalista e fundamental. o ella 11 ctor elige
el ver o de un poema que haya ido de su agrad , y I relaciona con
una exp riencia p r nal para qu el texto ea recibido con ma or
empatía y rel vancia. La lectura \·ítali ta n ibiliza p ro requiere
reforzar e con una lectura cr ativa. La poesía e hija d la imaginación de u autor pero también pued ser la madr de la imaginación
del lector. El lector e e g un erso favorito y lo rehace a u m do.
Puede "moldearlo" con un pedazo d plastilina· traducirlo" en un
rn v1m.t nt e tual o corp ral· c mer una fruta imaginar qu n
cada rn rdida ' e traga ' el ver o, o tambi 'n encender una v la n la
curidad ' modelar I cuerpo del ver o con la cera d pr ndida.
Durante 1 pr ce o de la in piración cread ra, l manejo d un
di cur o coh rente de una técnica su tentada n el ritmo e vital
para la comunicación ef: cti a con ! lector.
poema e un di cur o
con identidad propia. De la identidad d I poema pu de depender
el grado de identificación d l 1 et r. D ahí la r pon abilidad del
critor por configurar un p maque ea du no de una truccura
de entid a la cual el 1 et r imprimirá u propio entido. La lecrora
lúdica útil para d cifrar la id ntidad de un te, to. En ella, el lect r
juega (en pareja) a id ncificar en el p ma d o má grupo d palabra , y las ord na ~egún u iroilitud emántica (ej· un grup p dría

er: orilla agua diáfano, arena; otro: cansado, frágil Aaqu za, ha tí )
Es decir, conforman do o má i t pía
gún reima con las
cuale el gra una lectura uniforme, homogénea no ambigua d
un texto. ( reimas cit. por e r 4 -42) Lu. go n mbran cada grupo d palabras gún u ignificación general (ej. tri teza, muerte,
oledad, etc.) Puede haber cruce o conexion entre lo grup de
palabra.. e ugiere qu 1 a ci n indicando si exi te una r lación
de r currencia (equivalencia, imilirod) d opo ición (contra te o
contradicción) o de paral li m ( imultan idad temática o contextual) Preci ar cómo s da
tip d relación para p der e tabl c r
la id midad (naturaleza) del poema. l propósito es qu el lector ejecute tambi · n una lectura analítica.
d cir, qu analice jugando. En
e te tenor, se le pu de olicitar también que identifique lo r gistro
lingüí rico (e cili rico o culturales) que le imprimen una identidad
di cur iva al te to. Lo regi tr
cili tico aluden a la conli ac10n
estética del poema; entre ello se encuentran: lo reróric ( mpleo
d figura como el símil, la m táfora la anáf: ra etc.)· los tonales
(indican el mod d c municaci · n d l p eta: imimi ta di ~cur iv
le iac , irónic , lemne, erótico, inci i o, v h mente filo ófico
col quial naci nalista etc.)· lo cromátic (aluden a la en ación
que provoca el a ociar palabra con colores)· 1 s táctil ( e refieren a la nsaci ' n qu provoca el a ciar palabra con el sentid del
tact ) .L regí tro culturale r fi ren el con e o ocial hi t 'ric
d 1 poeta, de u vida, id ología; a ecto mítico , r ligi o imbólico entre otro .
La apreciación efectiYa de un p ema d pende d un u trato di cursivo bi n tabl ciclo. n po ía gún ti rl e posible distinguir un su trato di cor i d carácter refle. ·vo narrativo, d criptivo L temático, argum ntativ , pr scriptivo apelativo, entre otro .
( tierl 216) En e e u trato campean difi rente actitude Lírica del
autor r pecto a un tema o a una realidad, con la cuale I lect r
coincidirá o di cr pará Octura humani ta) l p ma c mo di cur o
puede ve cir e de diferente forma
gún u d arr 11 . uár z aarnal identifica el p ema com un cuadro, una infonía un fru o·
qu no e si nt cr c r ntre varia orma d d arrollo. ( uárez

24

25

�La operatividad 1odal d~la poesía

Alefa11dro del B01q11e

aamal 169-175) in mbarg , no e aconsejable con treñir el de arrollo de un texto po · tico a esa forma , pues pu de orprenderno
con estructuras in o pechadas· esto dependerá en gran medida, de
La naturaleza del poema y d la intencionalidad creati a de su autor.
Una acción lúdica podría er qu el lector id ntilicara, con u imaginación, el tipo de forma p ética.
vece, la forma. poética re ponden a un delib rado plagio del
autor.... 1 plagio como imitación, transformación o variación de otro
poema un recur o válido cuando realiza de forma consciente y
admitida. é.l p ema
r ami para un día d llmia' de lanuel lacia
e rigi.na, egún Israel Ramírez, en uno ver o de Luis Cernuda sobre un ni.fío que mira 11 ver tras el cri tal. u po ma s una variación
del texm de Cernuda. (Ramírez 46 ) Lo plagio p · tico voluntario
n inadmi ibl cuando conlle an un d liberado prop' ito de
usurpación o de au e □ cia ética. na poeta diletante de 1onterre:
de curo nombre ya nadie quiere acordar e de eaba publicar an ioamente u libro. na colega le aconsejó editarlo siempre y cuando
exclu ·era un de lo poema .- ¿P r qu' pregunt · lá poera, i es el
que más me gu ta?- L p r es de r Juana replicó la colega. P ro
la p ta p r i tió. •n una - gunda oca ión e le recomendó ·uprimir
1ver o [ Io111bres 11ecio.r q11e amsan a las ,mgeres porque guardaba cierta
similitud con el e crito por la Décima lusa. Acc dió re ignada pero
confe · a u amigo má · cercano que in e e ver o •a nada ería
igual Durant el proce o de in piración creadora, el p ta requiere
ser hone to. Jo e puede calibrar la sinceridad de un poeta pero í
la. de un p ema, a partir de u congruencia interna (entre el qué r
el cómo se expre a) La fa] dad d un poema e da, gún uárez
aamal, cuando el t xto e ólo adoro · n interioridad entida y
expre ada. n 1 ctor avezado sabe percibirla.
luch po ta cultivan el er o libre pre. cindiendo de una técnica. on_idera□ que los ver os on tan libre que ba ta con ac rnodarlos librem nte para conformar un poema. ¿ l re ultado? er o tal
ez dec rad con refulgente e ·fera retórica , pero carente d
lidez e tili rica. La in piraci · n in la técnica, apunta lbáñ z, e agota
muy pront . grega: "un poema e pierde cuando ha , pr cipitación,

cuando el autor no abe contentarse con lo inmediato y quiere llegar
de golpe al final." (Ibáñez, 231-232) in técnica, el poema es un acto
improvi.ado, y toda irnprovisaci ' n conlle a riesgo . i bien no ex.i te una técrúca univer almente válida de hacer poesía, según Dilthey
(145), cada po ma propone su propia t ' cnica pues la técnica es la forma particular en qu cada p ema
e tructura. l ritmo e e encial
para la poe ía, afirma Helena Beristáin. (446) Por tanto, e consubstancial a la técnica. ada poema impone u propio ritmo, per a vece
es impuesto por el poeta forzando el mo,·imiento expre ivo. El poeta
requi r con iderar aquello elem oto má adecuados qu realcen
el ritmo dependiendo de las exigencias expre ivas de cada texto. n
e, t entido, habrá poemas cuya técnica sobresalga por el énfasis en
el tipo d pau a empleada por el modo como e. tá organizad el
e pacio te tual, por el énfasis en las ilaba largas por La naturaleza
d 1 p ma (motivada p r r lacione de recurrencia, opo ici · n contradicción, imultaneidad, paralelismo) o guizá p r el efi cto e rético
del lenguaje figurado. in embargo, prevalece una tendencia a e cribir poesía sin conciencia rítmica. o encomram s con una vie¡a
amante atractiva, bien araviada muy evocativa, pero de plazáod e
con torp za. Juan
lman (Argentina 19 ) recurre, en una buena
parte d su obra al empleo de diagonales o barras para eparar los
verso . Con e!J logra imprimir u.o ritmo ): una identidad e tili tica a
u p e ía. in embargo el abu del recurso puede agotar al lector.
·1 poeta con u actitud dirigí ta, condiciona d tipo d lectura qu
deben t n r u texto . , quivale, un tanto a forzar la naturaleza del
p ema. El ritmo del p mano requiere remarcarse· ól percibir e.
egún duardo filán,
man l gra una c her ocia i omófica con
el r cur de la diag nale . ( elman, 12) in duda alguna, pero e
una coherencia monótona. "Relaciones" (1971-197 ) é una de us
obra. embl máticas. us ne de diagonale , p ro intensamente humana. En ella el po ta pla ma l dolor experimentad p r la pérdida
&lt;le ·u ere qu rid durante la uerra ucia en Ar entina. quí
el ritm e hijo de la tristeza; no requi re de barras para pla mar .
En la poesía de .,_ orge ooz:í.1 z r léxico 1952-1997) e conqui ta un
quilibrio ntre I ri or técnico y el vigor e tili tico:

26

27

�L~ optraliiidt1d 1on;1/ d. la pwia
Porque no . úlo e ero. i na 1 rur
ino también la ti rra y el ti mp
y aca o ahora la mú ica callada
la in pri.a
incru ta&lt;la en lo 10.
de. diga camtn

p r9u n

ól

na 1,,1cnr

sin fati a

. ino cam i •n nu
a. 9ue e.e ndid

n • mcn

I

n,n.

( ;onzálcz 41)

Lui JaYi r Al,·aracl
co, 1966)
pul . run nte t' cnica p r no p

po ·e dor d un, po ía e crum n em tiva inc n a:

l larro &lt;le unaginarmc I tutor d la I ura
fui mejor el herm o pre idtario de la noche
y e mpart1 banca c n hér
infectado
} m • ntregué a e lad re
en pargu . en cantina.
\ di frute cada tembl r de mi tri. teza
p rt1ue vivir e p &gt; o . i nada nos importa.
(Ah·arad , -1-1)

uele ub timar· al I ct r p n ancl qu s rá incapaz el p rcib1r
o apr, ciar I ritm d un poema. E ·t prejuici e un m tiv má.
para . lcjarl de la p sía. ➔ 1 ritmo e. m vimicnro ·emido y 1 lector
e, paz d . cntirlo e n u intuici · n cr ati a. A í, d p ndi nd d 1
movimi nto &lt;l · 1 . er o , el lector puede r laci nar I ritm &lt;le un
poema con el mO\ imicnto d un animal un h.1 ar e n algún tip d ·
acci · n (ej. ritm de la d rpientc &lt;ld m . dv mr arrullar te.)
• le t r. , in r un pcciali ta d l ritrn , p drá apr ciado a travé. de
una l ·ctura lúdica. ntir l ritmo de un p ma e nt nd r el m vimiento d la Yida· darl una p r tindad
iaJ, la p ía.

Ale_¡a"dro drl Bosqu

1mejor p rna para ic nte
mo I corr gid . ,n r alidad el mejor p ma el v·
; el m dita . La igilia p · rica
tado 9u m dia ntr la creación r la con cci, n.
el mornen
I que el p eta , ab cien de eguir e cribiendo
para que L'l palabra ayun , y a í p der ob. rvarla coo obj tividad
par im ·
·a p 'rica e
rad uprerno e irremplazabl del p
r. in lla, la e rr caon t.·1.rfa inc mpl ta;
ría un act
ól qtÜ n ha abi&lt;lo vigilar lo et ad , e n paa naa } cruuruo, capaz de e rregir l ne
ficio de un
po ta n
erma
ino ab r rman
r p rman e r
e , ab
ar 1 cr ad .
fici
un act d vigilia. Al
a le vela n sil nci
az al p ma.
a1la prudentemente para que la palabra lo
·
r adquiera
un cnrido. J p ma también guarda il nci
callan para
qu el l et r hable d pu· p r llo . La propu
· rica de un
critor e m ld a y d fin en l ti mp de vigilia. D igual m do, el
leer r r atiza u pr pia vigilia. curte cuando l lect r i.nterrum
la 1 ctura d
ma I vanea la rrúrada, v la · ·
· · mad
hacia I in
and un ver provoca n I
te cad
de vi ·lia la po Ja adqui
una razón &lt;l xi tir.
De p ·
,.¡ 'lia, facilita la acci · n e rrcc
ntraña una
pr fun
abilidad e n la cual
al R j
ulg
capa7 de r
abilizarme d ca&lt;la lin a de cada átomo d linea
n p rqu ha •a pen ado mue
má div rri
e1
dan la palabra
· mu
d pu·. ah dij
que _·o
ad n . e·
·
e 1 pr cligio d la palabra." oja cit. p r Guerra) La
abilidad conlleva un acción autocrírica n donde un p eta advi rt y
up ra la · limi ·
di
·
técnica de u o
re trio ·¿o p der expre ivo p
a de v abulari
rt gráfico y int ·
o d adj ·
y adv rbi
ncia d
lu
un
·a rítmica , e til verb
pre unncia
· · au encía o abu d r cur o. retórico~
cuan&lt;l

2

29

· mtcrrumpc: para l ·,·antar

�u, operatividad soda/ de la poesía

Alefandro del Bosq11e

empl d ver o gratuito mezcla arbitnuia de tonalidade finale
abrupto o precipitado . E to le permitirá al lector interpr tar Oetura valorati: a) el tipo de acritud lírica del poeta ame su circun tancia· la relaci ' n entre lo que expre a el ujeto lírico de sí mi mo
(identidad) y 1 que ex.pre a de l demá lo tr ; o de lo d más
lo
tro (alteridad); de tacar, en gen ral, la virtude e tili rica d
un p ema.
Alguno autore. corrigen u obra tiempo de pu' de haberla publicado. . quí, el ntido de la corr cción es actualizador egún Paz.
trata de ' poner 1 libro al día '. n el ca o d un libro ya editad ,
la corrección requiere pr ervar el entido primig nio del t xto. La
corrección de un texto editado e. innec sa.ria cuando e exp cimenta un tado previo d vigilia profunda. Lo ideal sería no corregir
lo editado por r peto al 1 ctor quien puede entir e defraudado
ante el cambio. P ro de igual modo, é t po ee la lib rtad d elegir
la versión de u preferencia; aunqu a vece exi tan er i ne qu
parecen perversion . Hay escritore , como
nulfo igil
e.neo,
1956) que podan d oue o después d haber publicado. En u ca o
la acción
válida porque omete su bra, Arcángeles Tara'!Ja a una
cirugía men r. u poda ca j imp rceptible; r petuo a con el texto. Má qu deficiencia , Vigil corrige in uficiencia. . Elimina frareit rati,Tas• omit añad fu iona y u tiro_ alguno vocablos;
uprime lugare c muoes· mejora el ritmo redi tribu rendo verso ·
reorganiza e pacio textuales. En te ej rcici d r ingeniería 1
autor exclu e alguno p emas publicado en una primera edición,
n por fallido sino por u de eo de reintegrad en tra obra. José
Emilio Pach co léxico, 1939) ha declarado t n r una in Yitable nece idad de r cribir. R.! cribe afirma para privilegiar al texto y no
al autor. u talante p di ccionista e trasluc en u obra literaria. /
t•iento dútante te&gt;.1:o en pro a publicado en 1963, ha ido re crito en
varias oca ione . achec cit. por Gü me )
La p r onalidad de un poeta e d fine p r eJ e~ tilo (n por la y z
propia del autor ino p r la luz pr pia que emana de u , r o )
por la propue ta e tética (proclamada n p r el autor en un pr logo
. plicati · sino d prendida de su obra) p r la per
rancia (n

por e1 h cho d
tar constantemente e cribi ndo ino por el hecho
d que
obra ea constante, permanente); por la prom ción (no
ólo por la qu la soci dad realice con u obra sino por la que él empr nda para difundirla) por la evolución li eraria (no para parecer
o edo o ino para ofrecer una obra poética reno ada)
La operati idad acial d la poe ía en léxico d p nd , en gran
part , del entid d corre pon abilidad d l p eta y del l ctor. 1
poeta acrualiza la existencia del l et r al familiarizarlo con múlt:ipJ
l cnua de la vida. l lector aprecia la razón d ser de la poe ía al
abordarla con una actimd plural (placentera, vitali ta de cripti a humaní ca cr ativa lúdica, analítica val rativa) a figura del cloc nt o
in trucror es imprescindible como figura mediadora entt el p eta.
el lector. En él r cae la en füle empre a de ac rcar de nueva cu nta
la poe ía a lo lectore · &lt;le di ipar 1 temore de comprend r a la
más antigua amante del h mbre. ¿Cóm evaluar un g ' nero tan subjetivo e preguntará I mae tro? u valuaci ' n no es sumadora, ino
formativa en tanto ella contribuy a formar mejore per ona . Lo
imp rtante no es preguntar cuánto puntos se han obtenido al reflexionar sobr la poe ía, ino cuánto L ha aportado a quien la 1 e.
La poesía en palabra de ndr, Gide
ha vuelto letra muerta
porque s ha eparado de la vida. in embargo la poe ía e una
oporrunidad para r cuperarnos como ere human en lo tiempo
de de composición cial.
momento de reactivarla. 1

3

1

Anexo una actividad aplicada a un gru
de alumnos en el djpiomado Potsia
dtl Xomte impartid en la Casa de la Cultura d Ionterrey, e n I bjetivo de
fi rtal cer el gu t por el gén ro y de valorar el cipo de escritura producida en
e ·a región.

31

�L, optrati/llrlad social &amp; la poesía

Alejandro del Bosque

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, 1 í), Paul. feona po 'tira :stétira. laJn i: \'1 · r, l b 1 ad l I le
du. w. 19' .
\rnulD . ArtJ11 ~ r . ar{]lya. lont ·m:~:
1994.

\ 111, rr · l , 1iru n-a farg rir, .

D01110

infiel al

11

lcngu nt . l'' l.
- - - - - - - . 1 1 co -:ón ,ná:s rcerero.• ['x.ico: \Id

z

d,

. bri l. J

1

uart

,io.
19 4.

po sía, 1mdmn 111,, d la d11tk1d. M · xic : 1erra ladr .

- - - - - - - , I .eer poma. 1 1 ·xic : J . quin I ruz. t 1r6.

Ane ·
1..tdtmt plNral tli 1111 poe1110.

Actiridad

Le-.: en il n i el
·m, a ign d p r I ma tr . I:.nli ·rn un •. ·ne d
en ac
r m J1 d
U\
n ·n t1 di
rura. (1 11ra pi,. ,,1, ;.i
2. Eli
ver o Ul tu ~
•
• y rcla i&lt;&gt;n. lo e n una c.-p •ricn
c1
vi,·1 la. lnd1 a br ·n:mtncc p r c. nr l.i rclac1on nrr ·1
n:~ &gt;) l. c.-pcn nc11.
t1111c11 tt.11 ta)
.r
pr p1. palabra. lo yue Jicc
m
·
·
(l..Nlltrú d, smptil ~
. (. mp:mc en par ja el mcn:aj' b: i del po ·ma d \'cr &gt; el· 11d )
la c. peri n i. pe n.tJ ( ta última
o i nal; pu ·de r1.: u, ancla)
lnrcrcambicn l. prunl'ra 1mpr ·. 1&lt; n •. 1 1p •mJ.. (l d11rc1 L11n1a11islt1)
- Jij. n un d I&lt; , o e m arndo. y' tradúz :mlo" ·n un m , muento e ru. lo
ral (n ,crbaJ), para c. pre . rl ant l. · d má · pare
¡a . (url11m moti1'tJ)
6. h&gt;rmen equ·
otra pareja. IJ ·ntiht.¡u
p bra. · un
uc a up n aqudlru pa a
e n un:1 1m11
litud semánnca entre dl mi. ma cj. orill
· • , ct .) )
otro grupo di unto a · (ej. cans d . ni il ílaqu
ombr n
c. d grupo de palabra l.¡. tri. t z • , 1t:ilidad, . nlcdad m tccial1. m &gt;,
mu ·rt . 1:1 nombre dcb n, lob r a cada rupn d · palabra . (l.Jrl11n,
/,ídira)
~. Puede h bcr cru e o oncxion ·. ncrc 1, •rup de pn.l. b . C mpir nlo indi ando 1 entr di
·:-J. l un rdac1 'n d r
(cquival nci. imilitud); d p i ii' o (conr •. t • o conrradi i •n) o d •
paml h m&lt; ( imultanuda&lt;lc.: h:m:1i a ce mc.-tu 1 .) Pn: 1. en óm
da
1i
d rda 1 • n pa po&lt;l r t. bl ccr ~ 1 rn d d natoral 1a) Jd p &gt; ma. (1~ llm1 tJ1u1/íti "d)
. ~I ·ncion
·
tr ·s re~ tro
uJj üco &lt; culluiaJ . ) ob •nabl . ·n
1hd, d cmcan lo 1r • n:gi tr
· ,fü id
en u ce njunt -:. (I 1- tltrc1 ,in 1/íti "tJ
9. Dt: criban el ri mo I
ma ·n fimci · n del mo,·imie ne &gt; d I s v r. o
9uc u c1:d le , djud1 • n. e pucd rcla it nar e n I m ,,m1 nt de al. n animal . iru ci •n e s ? ¿I. imilir al movim1 ·ne d1.: una ci · n;
1.

�La opemtfridad sodaí de lo poesía

ej. arrullar, orar gritar escapar vaivén de o1a., de hojas cayend etc?
¿De 9ué mod ? {udura /,idica)
10. lijan un
dos , r o. en dond e pueda percibir el tip de acritud
lírica enfatizada ya ea en la identidad (¿ ué expre a 1 ·o lírico d . í
mú m ?), en la alteridad (¿Qué cxpre a de los demá o de lo demá ) o
en b relación en e ambo (identidad-alteridad). Expliquen cómo e
manific ta e. a rdaci 'n. (úd11ro l'aloratira)
Ll. Preci en cinco virtudes e ólisacas que u. tecle apr cian en el p ma.
En ca o d p rcibir limitaci ne· e. tilli cica , .eñálenla.. (L.edm'fl /'(J/omtit•d)

12. ¿En qué medida e identifican con el poema? Precisen lo puntos de
acuerdo ~/o de acuerd re p cto a I tran mitido por 1 poema, y

ju ti 1quenJ . ¿ ons1d ·ran qu I po ma contribuyó a m dificar una
actitud per nal o a enriquecer u vi. i • n parcicular del mundo? ¿Por
qué? (L:rtura b11111m1Ísla)
13 ompnrtan •u · e nclu i ne con el re t del grnp .

EL HUMANISMO A TRAVÉS DE LOS IGLOS
Lino García, Jr.•
EI Ht:1L\, 1 ~[
' FILO oFfA ÉTICA qu celebra el valor v la dignidad de cada per ona que aboga por la libertad p rsonal abrigada
por la re pon abilidad ocial y ambiental, y promueve la democracia,
la compa ión, y la ju ricia. e a lo ere humano como entidades
cuyo valores surgen de la cultura de la experiencia. Y cu a vida
reguieren la lib rtad de p n amiento , comprom tido a la búsqu da de la verdad; y r spon able por us actividade diaria .
Lo que da auge y vitalidad a e ta filo ofía del huma.ni m e el e tudio de la letras qu inclu en el e tudio d lo icli ma la filología
la lingüística, Ja literatura la hi toria, la antropología, la sociología
y la arte bella . Pero ante de eguir con la propia definición de lo
qu con 1 te el huma.ni mo bagamo un viaje hacia e1 pa ado para
averiguar dónde, cómo y n qué forma e de arrolló e ta manife. ración humanísúca en el mundo. El mi m
'crat filó ofi grieg
n indicó que el humani mo irv para de pertar las virtudes del
alma, tale c m la humilda~ la nero ida~ la h n t.idad, la tol rancia, y la compa i · o hacia el pr · jimo.
decir, nnoblec el alma
del i;er humano limando t do a pecto rud y bru co de la gente.
egún arlo. . Loprete en u Llterofltra íexirat1a e Hispa11oa111erica11a, en la cultura precol mbina xi tía un fervor ernin nte por
lo
tucli humaní rico aunqu la contribución literaria ha i o
menor d bido al e tado e crituta1 en que e hallaban. En el ambi nt
d la lingüí tica )' retórica, ncontram ret r ncia a la ratoria, I
u cuidad o d de la l ngua en rir, , ceremonia , así como la r fi rencia a cierta xpre ione imbólica . nt ndi ndo gu México
Profe or Emérito de literatura

pañ la en la niversida&lt;l de Tejas-Pan Am n-

can, en Edinburg, Tx.

36

7

�El h11111aflismo a trazis de los siglos

Lino Carda

y u culturas antigua no e pued o olvidar, y u litera.tura no e

Durant el siglo diez y ocho ten mo a Franci co Ja r:ier Clavije7), novohispano Jesuita, maestro erudito, e hi toriador.
De pués d la upre ión de lo Je uita se embarcó hacia Italia donde escribió una alio a obra sobre México. aberno que e tudió en
la capital mexicana terminando u e tudio en Teología y ilo ofía
en el C I gio de an P dr y Pabl . D allí vin a r rna tro n el
C legio d an regorio donde e cucli' la cultura de lo indígena . E cribió la Historia Antigua de1\1.éxico, dando a sab r lo poco qu
lo español
abían y comprendía d la culturad lo indíg na .
este mae tro jesuita le debemos mucho por u vasta in erpretacióo
de la cultura mexicana desde ante de la conqui ta en 1519-1521. n
u Carácter de lo Mexicano " tenemo el trozo pequeño iguiente
a continuación. (2, pp. 161-162)

pu de explicar in hablar de la cultura d lo indios, de lo me tizo y de lo mulato ; hay qu elaborar sobre el hecho de que e as
antigua raza también ozaban de un encido agudo del humanismo; y lo vemo en u bra qu alababan el paisaje la c cha, los
acrificio de la guerra , la naturaleza y la divinidad. (3 pp. 4-5)
La poe ía nahua no existía n forma para recitar como lo era
en todo lo paí es ya u ra acompañada por un instrumento muical a í c m la lírica h lénica, a i tarnbi ' n c m lo fu d pué el
corrid mexican y la poesía épica de paña. La poe fa lírica entre
lo indígena celebraban lo a unto r ligio o c mo himno de r verencia ad ración, a í como el canto al nacimiento de us dio e .
También tenían ver o celebrando la gu rra tale corno:

qy desdichado, estqy llorando
¡ elices lo que se sient n de lad !
La flore del e cudo son levantada p r l viento.
y guiere verla mi coraz 'n!
ada como la muerte en guerra,
ada como la muerte florida. (3, p. 6)
Lo a untos filosófico fueron también tratado en us p
com:

Carácter de los Iexicanos

mas a í

¡E verdad ... e cierto que no vamo
e cierto qu dejamo las flor
canto y la tierra.
· -. ·erdad ... e cien que n s vamo l (3, p. 6)

o p demo negar la exi t ncia de una cultura y literatura indígena
que eñalaba un mido d entimiemo humano un sentimiento
de relatar u peo ami nto , d ennoblecer al hombre indígena, d
dejar una hu lla hi tórica de u idioma , de u filología, u p ía
alabando la vida diaria con el pr p' üo d humanizar al er humano. to e materializó iglos ante de la llegada de los europ o
c n Hernán ort ' en I año 1519 a sull gada al puerto de Veracruz
dando mpiezo a la conqui ta y colonización de la América .

3

ro (1731-l

Lo mexicanos cierren una e tatura regular, de la que se apartan
má bi n por exce que por defecto, y u miembro oo d una
ju ta proporción; buena encarnadura· frente e trecha ojos negro ;
dientes iguales, fumes blancos y limpios' cabello tupidos negro ,
y li o ; barba esca a, y por lo común poco vello en la piernas
en lo mu lo
en lo brazo . u pi l e de color aceituna. o s
hallará quizás una nación en la tierra en la que ean má rar que
en la mexicana los indidduo deforme . E más difícil hallar un
j r bad , un e tr peado un tu rt ntre lo mil m xicano que
entre cien individuo de otra naci , n. u a p cto n
rada ni fend , p ro entre 1 ¡ vene mexicana e hallan alguna blanca ,
ba rame linda dando ma ·or r alce a u belleza la uavidad de u
habla r de u modale · la natural m destia de u emblant . us
almas on radicalmente y n t do sem jant s a la de los otros hijos
de dán y d tado de la mi ma facultad y nunca lo ur pe
emplearon má d acertadament u razón que cuand dudar n de
la racionalidad de lo am tican . El e cad de cultura en que lo
e pañ le encontraron a lo mexicano excede en gran manera al de
lo mi mos e paño le cuando fu r n con ciclo por l
·e os, lo
romano , 1 al , lo germano , } lo bretone . (2 p. 162)

39

�El hm11011ismo a travis dt /01 siglos

U110Gardll

tro escritor y humanista mexicano lo fue el emin nte Francisco
Javi r Al gre (1729-178) quien fue también teólogo, hi toriador y
latinista a la vez. u fama verdad ra e triba obre su obra de traducción de la !liada de Homero. También e cribió La hiJtoria de la Compañía de f estís en la rJteva Espa11a, que casi terminada cuando tuve que
alir del país a cau a de la expul ión de los je uita de la Américas y
que obligad a dejar u manu critos en léxico, la e cribió y la terminó en el d tierra ca i de memoria. r mo aquí un trozo acad
de u Con,pendio de la Histotia de 1'1b..ico. ( 2 p. 163)

El tiempo y l espacio no m permiten discutir t d lo grandes
humanista mexicano que han hecho grande contribuci ne d
¡ tra hi t ria lingüí rica fil ofía filología, y ociología d d los
tiempo d la cultura precolombina hasta nue tros día . a para
el ·gl ).."Vlll en Iéxic marcó la independencia d vida intelectual·
\' urgen figura importante n la 1 tra mexicanas.
{ 1 había
dicho Alfonso Rey al xclamar lo sigui nt :
Lo trabajadores del espíritu -varon de laboriosidad increíbleª umen un aire d e critores profe i nal . y e consagran por una
parte, a poner en orden la tradición· por otra a di6car un nueva
con ciencia pública, reco · nd la, n vedade del pen ami nto eur p o y dand expre i ne , a la vez, al cntimiento de un pu blo
que e abe ya distinto de la antigua metróp lis, ' que ha c menza-

La Cuidad de ,\ léxico.
La Ciudad de léxico capital de la 1 ue,·a E paña e de hab r sido
fundada cerca de tresciento siglo antes d la conquista d Corté ,
obre do lagunas de Texcuco y Chalco de que arriba hablamo . u
asiento e plano, unido y parej . El terren al nort de la ciudad,
a.litro o y téril, al oriente y ur húmedo y cena o o al poniente
muy fértil com también en las alrw:a vecina . La laguna oo
de mucha comodidad para el trao p rre de todo lo nece ario de
la ,ida que con una increible abundancia vien a la ciudad de todo lo pueblos comarcano . 1com rcio d toda América cien a
~Iéxi.co por centro. (2 pp. 163-164)

do a Uamar, e Patria. (2, p. 154)

Gabri l Méndez Plancarte en H11111a11istas del iglo ., VJ1I, n
iguicnte:

El humaoi ta e quien e dedica al c. rudi de los más alto valores
dcl , aber, con el conocimiento de la l ngua clá ica : el; grieg y 1
latín que le irven para penetrar en una va ta z na d la cultura humana vedada a quiene de conocen e a lengua · se faroiliariza c n
la Grecia de Pat · n y d Pericles; con el helenismo de Alejandría;
con la Roma Imperial d Horacio y ugu to- con la Roma cristiana
de lo. catacumbas ha ta llegar a la dad fedia }' al Renacimiento
italiano. Per el verdadero humanista no encierra a vi ir c n d
ac.lo, no e concreta a e
tudi c m fin; in que lo c nsic.lera , lo
como un medio para fecundizar el pre ente y alumbrar el p rvenir.

Ten mos también ntre lo grande humani ta d I siglo XVIII a
dré avo ( 1739-1 03). Fue gran hi toriado de u época y ten mos
abajo un fragmento de su obra Los tres siglos de Mé&gt;..·•ico.
Vida y Pasión Heroica de C11ahten1oc
Luego que lo mexican
upieron el de graciad fin de u rey ( ~ loctheyzuma), c nformc a su le ·es eligieron p r u eñor a uitláhuarlc, hermano d I difunto hombre de val r • acreditado exp rieocia,
com lo probó aquella n che cuando huyeron de 1:éxico I s e paoole. y llamaron tri te. P ro la uerte privó ala mexkaoo de r.an grao
rey gue murió de viruelas, enferm dad de conocida hasta entonces
de aquella nación." (2 p. 165)

40

die lo

Realiza en sí mismo un tipo de hombre superior, de hombre en que
la esencia humana logra florecimiento y plenitud. (4, p. 155)

l

que di tingu a l humani ta m xicano es u va ta e tima de
la. cultura pre-hi pana · u con agración a la completa a imilación
de la. do cultura - la española y la indígena, produciendo un m tizaje. Para mencionar rro humani tas mex.icano además d 1 que

41

�El b1101a11isn,o tJ 1ro1is de los siglos

he menci nad , t n m a Diego Jo é \bad (1-27-1 79) quien
encuentra entr l má conocid de la p e 'a latina, ya que tradujo a
1irgilio. ab mo que tradujo al latín el aneto
o rn mueve mi
Di s para quer ne'.
cribió en latín un poema titulado De Deo
Deoq11e Homine que de pué fue traducido al español por don Ana tacio de choa y aquí tenemo una ver. i 'n d dich poema. (2 p. ¡ - 6)

Dio.r J-:s (_ 'no
ue ha) un ecern
tífice upremo
que d la o cura nada haya acad
la ti rra I ci l , la mar y la . trella
y u con arte u p t nte braz
lo ordene y rija tod , darament
lo e tá la misma cosa, publicand
pue para dirigir con tan con tante
rd n, in 9u la edad logr alterarlo
el Yaciado gir d
o er
supremo emeodim.ient
nec ario. (2, p. 157)

A Cristo Cmcificado
o me muev mi Di . , para quer rte
el ciel que me ti n pr metid ,
ni m mu v el infi rn tan temido
para dejar por e o de ofenderte.
Tú m mu ves eñor, muéveme 1,. rt
claYad n e a cruz e carnecido
muévem el ·et tu cu rpo tao herid ,
mu · veme cu afr nta y tu muert . (2, p. 1S )
Bien
, entone
I entido humaní rico d est crit r m xicano del igl 1.'VUI al rec nacer y valorar la letra como vebiculo d
m jorar las virtud del alma de u coterrán
; en eñando deleitando a la Yez con la doctrina del humani m t rno que fue part de
u vida. 1 lad d e t aut r t n mo a Rafael Landívar (1731- 1 93)
quien también n dej' hu lla vasta d u ntir bumaní tico n
u obra lit raria que d tacan la abiduría y l entu ia mo por la

42

U110

Garría

letras. En u p ema 'La Ru ticatio Mexicana' el autor mexicano da
u expre iooe en laán obre la b ll za d l campo d lo lago.,
de lo mont mexicano la vez de crib co a de la ida mexicana.
Fue el primer p ta d l pai aj m xicano, · l primero que de cribe
¡ r, o caract rí rico de la naturaleza en I ue o Iund . L
doy un tr z de e te p ema e crit en I idioma de irgilio, pero
aquí en español. (2 p. 15 )

Por los ca,1,pos de Mb..ico
A nú m e. grato cuchar 1 cant arm ni so d I pájar . y
recrear lo ojos en u color matizado. Recibo primero lo honore
del" yulqueo ' d cuerpo prócer ve tid rocaJm nte de pluma dorada, eximio p r u egregia figura r mayor qu el orrión. u garganta
r luce d pulido color negro, y en la cola y largas alas negreante
enrrem zclan la pluma d azabache con la o vada . E ta ave
e domestica, pronto en nue tro patio · subiendo a salto a los
hombr r c ge fe ti a I trigo con el pico, delicadamente aluda
caotaod y di,·i n cand ro a a u dueñ jugand de Yariada manera. (2, p. 159)

El humanismo en la E dad Media de E paña
Al otr del mar e manifestaba también una historia una erie de
oto lo cuale tendrían cambio trem ndo en toda uropa
en e pecial n Italia y n
paña. Pero hay también que regre ar a
ci na obras literaria de la lit ratura pañola durante la Edad [ dia
donde había también inter ' n el humani mo. Ant de que apareciera
en ◄ paña una huella de literatura concisa bi n es abido qu xi t:ieron "La ]archas' la cual
on uno poemita corto de tipo
' ancione d Amigo en la cual la dama lamentaba la ausencia
d I amado,
u ida a tierras lejana . Eran po ma
crito n 1 tr
idioma de la época: ca tellano, hebr o, árabe; lo cual acentúa el
interé de lo. antiguo e pañole de pre ervar, comunicar · pr paar lo idjoma en aquel entonces hablados por lo habitante d la
P nin ula Ib ' rica. ' d cir xi tía un interé por la humanidade ,
como vehícul de pre encia de hi t ria de enaltecer al er humano

r

4

�El h1,n,a11ú1110 a lrdtir de los sig/01

como ente cuyo exi tir mer c de ser e tudiado. Aunque mucho
critico no le pre tan mucha autoridad o importancia a to p _
ema escrito ci n añ ante de la gran obra que fue El Poema
de Mío Cid- 114 ", in embargo" La Jarcha "no re,elan el interé
lingüí tic , filológico, y J tado de la literatura durant
os años,
codo lo cual anuncia también el in ter· s por el humani mo.
]archa

¡Mere d amig mío¡
o m dejarás ola.
H rm
besa mi boquita:
o é que no te irás. (5, p. 3)

El Poema de Mío Cid
rande fueron los llant en la eparacióo.
l padre y la hija lloran de coraz ' n,
I ual hacían lo caballero, del ampead r.
"Oiga , obrino tÚ, F ·lez [uñoz
por folina iréi., ahí pa ar' i una noche;
aludad a mi amigo, el moro bengalbón;
que reciba mi r rno como pueda mejor;
dile que en ío mis hija a tierra de Jarrión." (5, p. 16)

U110

García

gu es de la gentes senior?
on e verdad, non é que digo,
todo e to no vale un Figo" (5, p. 123).
Ya ,·em como en e tas obra breves que e han indicado aquí
como element humano e vi Jumbran en cierto trozos de la
obran escrita durante la .. dad Iedia de E paña y que no demuestran el sentido humarú tico de los personaj en la literatura d la
época medieval.

El Renacimiento y el hwnanismo en España
Se le da el nombre Renacimiento (voz que proviene del francé "
Renai anee") empezada en el iglo XVIII al movimiento renovador
de la letras la artes, y las ciencia producido en países de Europa,
primero n Italia y d pué pa ó a España, a Inglaterra y otros paise. Esto fu impulsado por la influencia de la cultura greco-latina. e
le dio el nombre de humanismo a la doctrina de lo humanistas del
Renacimiento que dedicaban al e tudio de la de los idiomas de
la literaturas antigua . 1 humanismo, otooces e refiere exdusivam nte a la letras ,
uno d lo a p ctos del Renacimiento; al
mi mo ignificó una renovación de los ideales en todos lo a pecto .

~' p. 12)
Go11zolo de Be,reo
' ennorc e amigos por Dio e caridat,
oíd otro miraclo, herma por verdat;
ant
o l escripso, de Grunniego abbar,
qu cuntió a in m nge de u ociedat.' (5, p. t 6)
El Auto de los Rqes lagos
"Dios criador ¡ cuál maravillal,
no é cuál e ache ta strela,
Agora prima. la ,eida;
poco tiempo a que e nacida.
¿ acido e. el criador

44

La cuna del humanismo, a í como la del Renacimiento fue Italia
'
'
y la causa principal fue la llegada de lo erudito greco-latinos a Florencia Italia al caer Bizanci a manos d los Turcos en laño de 1472
y e t evento da comienzo al R nacimiento en uropa ya que e t
colar s traj ron en u manos manuscrito de las antigua cultura
de Grecia y de Roma. on ellos llegan a Italia , despué a E paña la
filo ofía los tema y el sentido de humani mo de las antigua cultura que habían dominado J mundo antes de le Edad íedia que empieza con la llegada de nu tro Redentor y que perduró ha ta ca · el
fin del i lo quince. unque el Humani moya se había entido durante la Edad M dia en España no fue hasta el comienzo del iglo
de Oro cuando de pi rta n toda u grandeza; a que de pertó gran
curio idad ntre lo abio y arti ta ita.liano qui ne se aplicaron al

45

�El h11ma11is1110 a travé-1 de los .riglos

estudio de los viejo manu crito . Dante (1265-1326) • Franci co de
Petrarca (1304-13 4), lo do apa ionado por la e critura antiguas,
fueron lo primero humani ta anteriore al R nacimiento y quiene abri ron camino hacia el siglo 16. tro grandes humanista de
la época fueron rn mo de Rotterdam (1467-1536) y Juan Luis rves
(1492-15 ~-(1, p. 127)

Elementos del humanismo
mpezó a dominar en E paña el surgimiento d la tradición helénico-bizantina 9u fue una vena de r tau.ración, una actitud de crítica,
y el libr exam n de id as obre la letra la filosofía e iclioma . El
humani mo en spaña produjo ario eminente autor lo cuale
dedicaron al e tudio de las letra y de lo klioma antiguo y moderno . O, p.128) Pero, ¿Qué fue lo que ttaj ron e tos erudito que
de pertó al hombr medí al a 9uitar e la ropa d I medioevo y poner e lar pa de un nue o movimiento? ¿Qué filo ofía, qué tema , y
manera de xpre ar e ll gó a un mundo an io o d aber, de conocer de comprend r todo lo que e le relaciona con el er humano?
¿Por qué e e joie de vivre, d e tudiar de conocer idioma clá ica ,
de emular la literarura del mundo greco-latino? ·Qué es e to del
humani mo y cómo se arraigó tant en Italia como en E paña? ¿Y
9uiénes fueron lo primeros humanista e pañole y us obra ?
Grande figura del humanismo pañol e pecialmente en lo
ciue
refiere al e tudio de la gramática y la lengua fueron
tonio
de ebrija, e critor de la «Gramática obr la Lengua
pañola"
(1492) y Juan d
aldés autor de 'Diálogo de la Lengua" (1535) . ino
r no ándo la lengua romane con la influencia d l latín clásico
introducido por lo mod lo de la edad: Virgilio, Horaci , otros.
n el ambiente literario fueron Juan Bo cán y u amigo Garcilaso de
la e a quiene introdujeron el movimiento petrarqui ta en paña.
Fue Amonio de ebrija el verdader iniciador de lo latinistas e pañol habiendo ido el primer en "abrir tienda d latín", y cuya
labor dentro del humanismo e ·pañ l tá llena d erudición. (1 pp.
128-129).
u bra gramatical, la primera d la gramática , no ólo
e pañola ino d la l nguas romance . ue
brija quien también

46

Uno Garría

oh. ervó cierta metodol gía de la n ñaoza del idioma abogando
que e] en eñar e un idioma debe oh decer "conforme a la natura. (1,
leza, eSto e hablándolo como e aprende la lengua materna
d fi
p. 130). in embargo fue Juan Antonio . ives la má gran e gura
del humani mo e pañol. Tuvo gran ami tad con Era m~, gr:111 humani ta de la época, y a 9uien le debió mucho de u ab1duna. Fue
también un filósofo , un mo ali ta que por m clic d u obra .eneñó una nueYa filo ofia y una nueva moral que encierra toda acotud
humani rica.
.
Juan d Valdés fue gran e crit r ' p n ador del ~~aru m de
la época, cuya obra magnánima no pre enta un anális~ .del e tado
filológico y lingüí tico, ademá d
r gran defen a del idioma e ~año! de la época. Fue amigo de Garcila o del~ ega y_g~an era m1 _ta
también imitando a é te en u ideología e 1dea religio a coovrrtiéndo e en uno de l ma or humani ta d la 'p ca. tro humaní ta de la época al lado de los anteriores citado fueron: Francisco ánch z d la Brozas o el Brocen y Benito rias fontano,
ambo era mi ta cuya obra no re, lan e tudio erudito y gran
compren ión con idea ba adas en el hurnani mo d la época. (s,
pp. 134-135)
.
, .
En conclu ión a h mos vi to como el sentir humaru uco ha
dominado en cierta forma de de hace iglo , y ya hemo reconocido como fu que e te anhelo de conocer, d aber de e tudiar la.
co a qu p rtenec n al r humano ha ido inien~o d . d ép ca
pa ada , y I vim s aun en la culturas precolombinas. Tendrerno
qu analizar el por qué sigu viva la idea d promo er todo lo qu
pertenece al humani mo de c n c r al er hum~ . La l tra . Y
todo lo demá que e incluyen dentro de e te e tud10 del humaru mo tienen el efecto perman nt d ennobl cer al r humano. Lo
hace má compr n ivo, má tolerante, má abi rt a nueva idea Y
lo convi rt en un ser más convivir con u er interior al darle con cer tímulo d las 1 tra d idi ma d l art , d la cultura d
la pintura d la bi t ria, y de la música: t d
. ta · cli ci~lina in
la, cuale l er human a través del tiempo lo 1 ne marufi tando
como e píritu y no materia.

47

�El h11mt111is1110 o través d~ los sig/01

n imple palabras el humanismo ennobl ce aJ hombre y a la
mujer, designándolo como ent s uperiores a la manifestación del
cuerpo humano con un sentir al o, y noble que aspira a conocer
lo divino. Ademá también da fuerza a los valore que ennoblecen
la virtudes del alma la cuales son: la hone ti.dad, la compasión, le
genero idad, la humildad y la tolerancia.
E por e to y más el por qué tenemo la respon abilidad de promover el Humanismo, y toda su actividades, e u " razón de exi tir" de impulsarlo, propagarlo, clictarlo, y hacerlo accesible a todo
mundo en e pecial en revi ta uni,•ersitarias como lo e el Anuario
Hu111amta.s del Centro de Estudios Humanístico de la Univer idad
utónoma de uevo León de Ionterre ·; 1 cual este año celebra
cincuenta año de supervivencia en eñando y deleitando a la vez,
con u meta y dirección de crear un er humano digno de poseer
virtudes que lo ennoblecen, que lo enaltecen, y gue lo dirijan hacia
un futuro mejor.

U110

Gordo

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Espaliola- na A11lo/ogía,

ol. l,

ew York, 1995.

49

�LA METÁFORA.

CREATMDAD INNATA

DEL SER HUMANO
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Elba G. Rodríguez Pérez
lvpetició11, p11lrió11, 1•itia. Al/! donde lo h11n1(1110 pierde ms /í111iles, donde palabray cosa pierden s11 correspo!ldt!!lda para ab,ir
e11 el hombrt' las pHettas que lf' e11rade11en definiti1 10111ente a 1111
poe,na q11e sólo toma sentido en elpunto .fi11al
Iagdalena alamanca.

·, D - L MU ·o e terno comi nza con lo entido . Los ere humanos po eemos en nue tro c rebro un . i tema
decodificador-codificador que funciona a travé de ello de manera
preci. a. u _tras experiencias on codificada a través de la vi ta,
el oído, l gu t y el tact . en acione , aromas, sabore·, onid e
imágene , n percibida a travé de e to cuatro órgano , que e tán
conectad . directam nte al cerebro y no p rmiten generar concepto mpírico qu di tingu n y trazan la. co rdenada de nue tra
interpretación y valoracióndel mundo gu n r d a.
odifi.caci n que "almacenamo " • . e tran fi rman en ignos
lingüí rico· ( emántica) o atributo humano y de la naturaleza ( emiótica) en la memoria implícita (Domínguez- aparro , 1991).Bagajegue nue rro cerebro proce a y categoriza, parattaducir een igno ,
símbolo , código lingüí ricos. ventura del pensamiento, capacidad
de reflexión obre encuentr s y desencuentr de e te fluir suce ivo
" 1u· TR..\ PLRCT.P□

• Doctora en lingüística; actualmente es pr fe orad la hlcultad de ·encías de
la nmurucaaón ) ce rdinadora del &lt;l p:mamcnto de tra · n d tu1t1rio I fo11u111ilfU, del Cem.r de E rudi Humanísticos de la \NL.

51

�LJJ metáfora. Creotindod i1111ato del ser hl(nNmo

y pluriform d La v:ida. Identidad y tta cend ncia· int ri ridad y

Almay Elbo Rodri 11ez Pénz.

Toda la trama de nu era xperiencia c. n ci nte, táligada a la
memoria implícita. _.. incoo cient ti n como propie&lt;.lad nunca

olvidar. o e fortuito entonce que bu quemos esa profundidad
interp lante que convierte la temporalidad en un instante eterno.
EJ poema que vincula la armonía precon ci nte-consciente-inconsciente. Ti mpo humano que,parafra eando do locuciones de Jo é
la\'ier Villarreal, cabalga n un pai aj in horizonte en una playa
- in mar, para tran formar e en metáfora qu emergen d las redes neurale . Exp ciencia lingüí cica que re cata lo contenido d la
conciencia y en particular la vivencia cognitiva del er humano para
apre araqu 11a palabra qu e capaz de hacer de penar del ueño al
hombre que d ambula perdido n el oca o.
Cuando
crib o e lee nue tra mente inicia una proceso que
con iste en encuadrar, construir o decon truir, almacenar o tran mutar laexp rieocia perceptual r flexi a que de de elseno emántico U va implicitala a imilación primera de objetos como materia
de conocimiento repr entaciones de la m nte referidas a nociooe., vi ione o percepcione . El po tatraspa ala r alidad y atrapa un
imbolo que en boca d psicólogo , e xplica como r acción del
uj toa sus e.·periencia r acontecimiento en palabra ysigrúficados.
Red emántica, que cristaliza en un igno recur o lingüí rico in rto
en relacion configuracionale qu n cuanto entido percibido,
no sólo por el qu
crib pueden también r percibido o analizado por un receptor.
E, cribir de de nue tra circun rancia , e e tar itua.do n este
espacio irnbólico qu nos invita a un d cir int rior, un proce o o
actividad de objeti ación con · tente en decir l cutivamente nue tra xperiencia anc tral de libe ación, filón dinámico de nu tra inmanencia en l mundo. ilencio coloquial de d silencios c m
e cribe Jo é Javier Villa real qu por paradójico que n s parezca
no lleva a acercarnos ideaJm nt al fin último de la humanidad.
Para el hombr que a ume u propia movilidad como un caminar
exi tencial nada ha que no a un camino. xi tencia, ruta y drama,
hombre iruacionc y objeto que n último término repre ntan
la concentraci ' n de la totalidad xisrenciaJ.
En un e tudio obre 1 p icoanáli i , Fr ud d crib l incoo cient como un aber qu no e ab
err ra, 2005). acepto qu

52

53

pre encía. xperiencia humana que e capa al tiempo y a la contingencia en intonía con ciclosr fa e reiterativas, trozo del mundo
real d nosotros mi mo , los otro , la naturaleza, el co rnos.
au ure fue uno de lo prim ro investigadore n plan ear la exi r ncia d e te Íl! tema ab tracto d lenguaj . Año más tarde, hom k ·
lo referiráen términos carte ian , eñalando una egunda ubstancia,
cuya
ocia e el p n amiento, la memoria emántica, quep seeuo
asp et creador d ntro d l marco de la lengua in tituida.
E te almacenamient
mantlco, conrien egún palabras del
mi mo hom kyun istema de regla finita que genera una pluralidad infinita de e tructura profunda ) uperficial , relacionadas
entre í y ujetas a d terminada regla que e tablecen la relación
entre sa e trucrura ab tracta y ci rta repre ·emacione del anido · el entido.
Acción minentemente comunicativa, qu e de arrolla n do,
ámbitos como tran ferencia de información o com expr ión de
intimidad d la conciencia levada al plano de la ignificaci ' n • que
cuan&lt;l e refi re a sí mi mo
de borda en una irradiación de camino .Tran itoriedad hiperb 'lica d forma y voc para a ir el yo
qu de ela al hombre y asume u propia movilidad bajo la fi rma del

logos poético.
Hug (2 .i) y J·· ns n&amp;Ol 00(2003) confirmanqu la m moria a
largo plazo, guardatod elhi t rial m morí rico-cognitivo del ser humano. La vocacion gu~tativa~ vi uale olfativa táctil ,y por upu to la ernánt:ica
u remem ran cada in tante de nu tra vida.
d cir, on capace de 'e ocar'' de manera con ci nte o inconsci nte (m moria implícita) 1 gue ella ate ora de la interioridad
del self ' centro de actividad de la rnetacognición u ter, 2005).
Espacio o ural d nde
encu ntra conformadala abstracción y la
metáfora(
e , &amp; Jaramillo 2 ) .Lenguaje interior, que lib rada
d tod cuestionarni nto radical, tiende puente hacia el tú, hacia el
n otr .

�AlmaJ' Elba &amp;driguez Pmz

Lt1 nJetájora. Creatitidad i1111ata del ser h11ma110

lo cognitivi ta con.fuman al e. pre ar gue el conocimiento humano egún la emántica e ab tracción.Pero ¿gu' e ab tracción?
b traemo a partir de hecho y e to acont cimi neo los codificam s por medio de proce o de pen ami nto e inferencia La poe ía
gueinterpreta el inconsciente d I p ta, u imá n y ímbolo
que circulan en u ment , y
vuel en explícita al transformar e
en palabra encierra el ab r del mundo. Inc n ciente innombrable
que e hace conscient , y cu ·aúnica forma de acercar e s a trav,
d l lenguaje figurado.
¿Y dónde e tá La metáfora? En la memoria emántica. ·Y dónd e encuentra la p sía?En la memoria de ab tracción.
unú.r el
p regrinaje ince anee de nue tra vida, y encaminarno hacia la pl nitud e corr r hacia la locura del in tan te y saber 'gue la rosa e algo
más qu una ro a y la montaña má que una montaña" (Gabriela
I f.i tral).
Lacerapia cognith--a-lingüí rica insi te, en que l p etanuncaabandone la p fa,porque ésta perrnit aflorar u inconsciente. El ujeto crea r recrea u mi midad (se!fhood) · u narrativa de ab tracción
metáfora qu pre upone la r !ación entr l o v L fi in la cual
el poetaagonizaría en u propio ufrimiento ~ t i a
Freud y acande criben te proce o c mo el incon cient , lo qHe
el poeta 110 p11ede decir. lo real que escapo al lenguqj errera, 2 5) y qu
cuando se r fi re a í mi mo hablamo d la autorr ferencia gue
n ce ariamence implica el paso por la conciencia.
Por e ta razón, ningún anali ta o terapi ta cognici: o pu d n ignorar de p ética olingüí cica.para e taren po ibilidades d compr nd r
al po ta.Octa.Yi Paz e cribió un día/as palabras sólo nos dan la estela
de las cosas. La única vía, por tanto para intentar b rdear la realidad
de quien cribe, e la po ía. Pero ciertament que entrar en te
mundo
toda una gran aventura, porqu l poeta r petidam me
ha e. pre ado u incapacidad de d cir lo que qui re decir. El mi m
ctavio Paz n u poema '
río e crib :
mitad del po ma m
Tod me abandona,

br cog iempre un

54

an d sampar

no hay nadie a mi lado, ni iquiera

o ojo que están detrá

e ntemplan lo que scribo,
no hay atrás ni delante la pluma rebela, no ha · comí nzo ni
fin, tampoco ha I muro que salear
e una xplanada de ierta el poema, lo dich n e tá dich , I n
dicho

ind cible...

El poeta no e capaz de dar e cuenta, que las palabra por él e crita
aben má que él mi mo y que u inconsciente siempr irámás allá.
E la magia de la escritura, dondeexi teel de conocimiento d í mi mo, el encuentro o de eocu ncro. quello qu no puede concientizar el incon ci nte, y que inclu o nopermiten reconoc r eldoloro
la tortura de quien e crib como tampoc alcanzar la felicidad ab, oluta del e.xi tir. ólo le e p rmitido vivir el éxta i a partir del cual
crea y r cr a u mi mídad, la narrativa endógena de ab tracción, lo
indecible.
Ca o anál go ucede en con poetas que cien n tra torno meocale evero . La xperiencia de vivir con ellos el acto creativo de
e cribir, le abre la compuerta para afumar u
expr ar lo qu
pien an r ienten e inclu o r capace de omet r e a cue tionamient . Exp ri ocia qu le permite ad más, encirse útiles para í
mismo y los otro pen.ar en una po ibl r cuperación que dificilm nt podrían a pirar mientra n xpr sen u interioridad.
La e critura convierte entonce , n fecundación del c n cimiento; aquello que n e cinde el pensami nto, ino lo crea y recrea. Interprecaci 'n} análi i de forma de er la realidad· m marias
donde c nfluyen la realidad y la irrealidad· la obra del hombr qu
ha p rdido el r tro y bu ca de esperadamente donde a ir e.
ReA xi n poética ramizada por La criba de un e pacio fra mentad , qu hac onar la cuerdas d lo inexpresable y l ina fül ;
lo di tante y lo no vist . ombra pétrea qued d un pa ado remoto tra tocan lo ecreto·pres ncia o au ncia del er que
xpr a.
igura I jana , forma grácile , intocada qu hablan de lo callado,
la vigila el ueño. ómo jgnorar a quien apunta a I pifánico cuandoe cribe:

�AlmaJ' E/ha Rodng11ez. Pérez.

La 11,etáfora. Creatividad hmatn del ser bumo110

stoy lleno de ab tracción,
cuando acaricio sutilmente el e pacio,
cuando toco el atardecer y el viento
lo u pirando y pen ando,
cuando corro in moverme.
Cuando la imaginación pintada de amarill
con un a iduo mar dividido por el ,·iento
dicen qu soy un er o
irrepetible de una antología y una materia sin letras .. .
Poeta in pen amiento
pretendiéndote amarte basta hartarme de nada,
queriendo oñarte en realidad
ansiando libertad pero estando encadenado.

(Flores Gabriel, 2 07).

lnn blement , la poesía enci rra un arsenal d tesoro , Borge
lo dijo, cuando escribió:
,uan&lt;lo bu camo la poesía, buscam s la vida. La vida stá h cha

de p e ía.La p

ia, el lenguaje no son sólo un medi para la co-

municación ino también una pa ión y un placer... cuando tuve esa
revelación no creo que comprendí ra las palabras, p ro ená que
algo me ucedia. Y no sól afectaba a mi intelig ocia si.no a todo mi
ser a mi carne y a mi aogre (Roja -Fernández 20 6)

Mucho otro autore han e crito obre el t ma, y un s.innúmero de
ello , confluyen n la idea de qu :
Hablar, e cribir y amai; on en realidad el mismo acto.R petición,
pul ión, vida. Allí d nde lo humano pierd

scribir p e fa para ello , e rehabilitar la memoria reticular cortical
obr do objetivo : reforzar las rede semántica exi tentes y aumentar las nueva a ociaciones imbólicas con la práctica con tan te
de la e critura. mbo objetivo tienen corno propósito qu puedan
e tar utilizando constantemente la mi ma neurona para evitar que
se pierdan o regenerar otra (Hipótesis de neuroplasticidad de Hebb,
que más adelante se ha denominado "potenciación a largo Plazo').
La teoría de la neuropla ti.ciclad del cerebro no ha permitido
fundamentar nue tro d scubrimiento hecho a travé detallere literario para persona con di capacidad p iquiátrica. l papel qu
juega trabajar la memoria reticular cortical enfocada al refuerzo de
las redes exi tent y al aument de nueva a ciaciones, la creación
&lt;le metáfora e d ci ivo para la psiquiatría, la p icología, e pedficament , la rehabilitación d
ta per onas. Lo do objeti os enfocado en el uso de la rede emántica contrarrestar la pérdida
cogniti a. ada estim11lo (i,p11ljindoce el apr ndizaj que se añade a lo
que ello tien n r cuerdan, y a í e incrementa 1almacenaje de
la memoria implícita dand lugar a u con olidación (RodríguezP 'r z, . 20 6).

56

us limite donde pala-

bra y cosa pierden su corr pond ocia para abrir en el hombr la
puertas que I ncadenan de6nici\·ameote a un poema que sólo
roma sencido en el punto final •scera, 2

4).

Vázquez-Rojas, tomando como referencia a Heid gger e crlbe ñala
que la e encia de la poe ía fundamentaen un paraleli m entr la
casa y el cuerpo el d p ' ito d la mem ria. o sólo los remerdos tambié,1 las cosas q11e henzos olvidado están almace11adas. El alma es una m rada, p r o ivienda y h gar son lementos decísi\~os qu permit n
al er humano de arrollar l sentido de su Yo.Todo e.rpacioreal1JJe11te
babitado,-,·olvcrá a com ntar á quez-R ja -, co11tie11e la esencia del concepto hogar. porqHe abí se 1111et1 la 111emoriaJ' la i1J1agí11ació11 para intensificarse

En el ten-eno de los valores forman una covnmidad de me111oria e
imagm de tal 111odo q11e la casa no sólo se e&gt;-.pe,imenta a diario, al hi/1•a11ar ima
11arrarió11 o al contar nuestra propia historia sino q11e, a través de los S11e1los
cada lugar que habitamos.están i1Jtpregnados , conservan los tesoros del pasado.
(l 'dzq11ez Rbjas, 2010).
La msa represeJ1ta una de las p1i11cipales jortJJas de integradón de los pensamientos los remerdos)' los s11e1ios de la humanidad. Sin ella el ser b11ma110
sería mt hombre disperso. Lo que I autor inten amo trarn es como
r11J1flf11mmte.

57

�La metáfora. reatiridad i1111a/a del ser humrmo

el habitar en rrú mismo y el auto-construirme e tán trechamenre
vinculados con el p nsar. Al igual quepensar, cribir •hablar l da
apertura a mi r, cr a mi s lf" mi mundo, un e pacio habitable, lo
que Heideggerexpresa, al decir, poetizar e u ar una palabra para el
oficio d hablar del er.
Bajo e ta per pectiva, e p ciali ta n la linea d l cognitivismo
con ideran que uo poeta con trastornos mentale , pu d con la
terapia cognitiva lingüí tica, ent nd r u pa ado y discurrir como
puede construir u pre ente para dejar de arra trar en el futuro u
probl mática int ma ázquezRoja 2010) simi m , piensanque 1111

el origen de las enfennedades mentales se enme11tra a.que/lo qt1e la memoria de
abstracrió11 oc11/ta, /.os secretos acordados, lo st1til)' lo obvio negado, los dobles
mensqjes1 y q11e si el s1geto trata de decir algo de él con palabras, no tendría la
1J1is1na efectividad qlfe lo que sugiere 1111 poema, porque de amerdo a stl postura,
lo sugendo es mucho 111ás efectivo q1fe lo explícito (Muñoi 2010).
En 'El naufragio de la memoria" estas idea culminan cuando
parafra eando a pinoza, e dice el que t10 reC11erda no es. Lo er
humanos orno memoria, sól memoria, y sab mo quiéne omos
porque podemos rememorar lo vi,-id no renemo que buscar en la
mem ria porque el su·eto habita y e u memoria (Bodn r 201 ).
Lo igui ntes erso no pueden ayudar a acercarnos a entender
el poder qu lleva implícita la cr ación poética:
tructura profunda ¿Dónde puedo encontrarte? ¿Aca o tú eres
yo o yo oy tú?¿ ca otú eres mía o yo soy d ti?.Ahora lo sé.Tú tomas mi palabras y las tran fi rma . Y yo que mucha veces no O}'
consciente de tu acción, hoy me d · cuenta, que tú y y
mo mi
1ni mo er.Tú p ee mi ayer, mi hoy y mi mañana. Tú ere mi Yo
mi mi midad. ¡Qué hermo designio haberte e nocido!Ti po eo y
lo tengo tod .
dríguez-Pérez . 2010).
El inconsciente scá tructurado c mo un lenguaje. Lenguaje primordial poe ía como in tauración del er. go qu ólo erá un despué y qu determina cómo tuvo qu er el ayer. ' far en calma, habitando p r bella e pecie que en u haber lo modilicao para tomar el
rumbo huracanado de la poe ia y del p ·coanáli i ( alamanca, 2010).

58

A/1110.J' Elba F.odrig"tz Pérez.

Poe fa, p icoaaálisi , un tiemp de la muerte
imp sible de poner en el e paci coro l pr pi amor.
L'n amor impo ible d ubicar en el tiempo,
como el pr pio incon ciente, su verdad.
n de eo, desesperado abi rt múltipl ,
imposible en la vida e mo la propia poesía.
"dope amarrados a sí mi roo , giran,
hacen girar el mundo como i fuera luz.

La poe ía cr a una nueva realidad y i, com ya ab mo , la realidad
e la metáfi ra de t0d 1 posible, podemo decir que la p esía e la
metáfora de t d lo po ible ( al.amanea 2010).
'
Borg , lo expre a b 11am me cuando e crib : "la p e ía oculta las
palabra " porque die la pal.abra ola on mero ímbolo ".
¿ erá el p eta, l qu , al igual que el escultor con la piedra de cubre la poesía en la palabra? ¿Pero no e también cierto que la palabra po 'rica alcanza nivele' d veracidad de verdade oculta qu a
mododeepifaníailuminanconnuevaluz zona oscura d l r? '
uando pensamo ¿a qu ' p n ami nt
dirige e p n amiento-signo que es n otro mi m ? ¿el qué iempre e interpretado
por un ub ígui nte pen amiento propio? i d pu ' de cualquier
p n amiento la corrient d la idea fluye libremente e tamo habland de que se sigue la 1 , de la a ociación m ntal. n t ca o
t do pen amiento anterior sugiere algo al p n amiento que lo sigue,
e decir, e el signo de algo para tr signo ( eliz 2002)
Camino infín quepa a por el meridiano d la m mori, emántica, r concat na la filo ofía con la poesía.Hi torial propio que une la
realidad con el recuerdo de vida)a c gnición con la m moría implícita y explicita; lo su ñ con la imagen de un mi m ; la metáfora
con la ab tracción;} p n amiento con la reflexión con la palabra
poética, el trabajo intelectual y el crecimiento interno con 1 aprendizaje; el r con el no er.
¿ ómo e p ible pen ar, escribir br e te tema, en un mundo altamente tecnócrata? ... El mi mo cambiq la mi ma m vilidad
que deYela la dese peranza, U va al hombre a poetizar.El h robre e

59

�L1 Vltfij(m}. C1wti1idod ilmafa del ser h11n1a110

una paradoja qu en su int rior encierra poe ía. 1vir e un poema
perpetuo y darno cuenca de ello adentrarno a aue tro 'º interior,
estener la capacidad de transt rmarno a no otros mi mo ; d curar
aquello que epresenta el Yo e tático. Jorg Lui Borge recrea e ta
idea en u poema 'L1111a'~-

Almo)' Elbo RJ;drigHezPirtz.

E uno de lo

írnbolo qu al hombre

Da el hado o el azar pata que un día
De xaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.

La creatividad innata d l hombr cuando
Pen aba que el p eta e aquel hombre.
Qu , como el rojo Adán del Paraí
Impone a cada co a u pr cí
El verdadero y n sabido nombre
rio. to me n ñó que en 1a dudo a

Luna m ran lo sueño , l ina ible
tiempo que pierde lo posible
lo impo ible, que es la misma co a.
D e la Diana triforme Apolodoro
e dejo diYisar la ombra mágica·

Hugo m dio una hoz que era de r

Y un irlandé , u negra luna trágica.
, mientras yo sondeaba aquella mina
De la luna de la mitología,
hí taba, a la vuelta de la e quina
La luna celestial de cada dia
é que entr t da la palabras, una

transforma en metáfora,
nace de la memoria ernántica.Fundamentalmente creaci · n pura contribuye al proce mediante el cual nue tra exp 11 ncia y comprensi, n
e e tructuran de una manera coherente y significativa fuñoz-Guóeuez 2010).R elabora la ubjeti:vidad y nutre la mente de principios
o valore morale · ayudándonos a recuperar el enti:do del existir de
cubrirnue traidentidad(Bordeau 201 ; ánchez Benítez, 2 03).
La poesía es en e encia un de -ocultami nto del er, incitación
al combate de la verdad indagación, una forma de trascender(Roja
Feroández 20 6). E cribir poesía, es en í mismo, un proceso cognitivo de naturaleza conceptual que opera con fuerza ingular y i ternaticidad n el plano de la expre ión lingüística, para trao formar
de crisálida en mariposa alada.
in embargo, las palabras de una lengua son p,isionerosde g11erra, que

incesantett1ente intentan escapar. e reqttiere 1ma gramigilancia para detenerlas
en s11 intento, porque a meno.r que n11estraalenció11 esté co11ti11uamenle dingjda
hacia ellas, y a menos que las re1111amos freC11entement:e para pasar revista, se
escapan al bosquey sedispersa11 (Estaire 2010)

Ya no m atrevo a macular u pura

Por eso oece itamo ent nder que con la poe ía lo ere humanos llevamos a cabo una r elaboración constante no sólo de palabras, ino de nue tro propio er. Aldesarrollar y amplificar la m moria mántica, hacemos aquello que en palabras de ri tóteles,
ería: romper con el Ser-estático para crear lo divino trascendente ázquez

Aparición con una imagen vana:

Ortiz 2 9).

La Ye inde cifrable y cotidiana
Y má allá d mi literatura.
' que la luna o la palabra luna
' una letra qu fue creada para
La compleja critura de e a rara
o·a qu · mo, numer a y una.

nocer de cerca a muchos p eta así como dirigir por mucho
año tall re literarios, y bre en lo últimos año , trabajar conperonas con tras!! rnos mental
evero no permit a verar, que
i la di capacidad ha llevado al ujeto a encontrar e en el bord de
una identidad fraca ada qu no puede continuar, que e fragmenta
in reconocer ni pasado ni futuro y de conoce su esencia, escribir,

Ha)' para recordarla o figurarla.

El .ecreto a mi ver, e tá en usarla
Con humildad.
Es la palabra luna.

60

61

�A/1110 · Iba R.odrig"tt Pirrz

LA meMfora. Crealfridad in11a/a dtl .rer b11ma110

trabajar con su m moría s mántica, hacer poesía o textos narrativo ,
c n tiruy una berrami nta vali sí ima para evitar la rotura menta~
u ignifica la p ' dida d l er.
Ju tamence el cenari de crito no permit afumar que el terapi ta lingüi ta-cognitivo, deb aber qu entre má e propicie el
de arrollo d l proceso d p n amiento d un po ta con tra tomo rn ntal é te tendr' una mejor compren ión emántica-lingüí ticapara elab rar su crito. a información nueva guardada a
travé de la. e ccitura · e asimila con profundidad cuando exi t nabundant e trucrura c gnitiva corr lati as conel e n cimi nro.
a ituación inv rsa también e presenta: a menor conocimi nto
menor compren ión ( trelt oYa,2 9; an co 2 ))

Hablar. escn"/Jiry amar son en realidad el mismo acto.Repetición, p1,lsió11,
t•ida. Allí donde lo h11n1a,10 pierde Jl(J lívnter, donde palabray cosa pierden s11
con-espondmcia para abrir en el hombre las p11ertas que le e11cadenen defi11itiva111ente a 11n poe,110 que transformado en ,netáfora. sólo toma sentido en elp11nto
final . . e ra 2 4).

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64

65

�EL ROL FEMENINO E
DE LA REvOLUCIÓ

l.AS

OVELAS

ME.xlCANA

Lilian L. Cano•

L\ REvOLL CIO. ~lExI ' \ fu un gran l vamami nto qu bu. có
liberar y cambiar a un paí can ado d la pr i ' n y abu o de lo
p der
. L lit ratura d la Revolución 1 xicana e ·encial para
c mprender la forma de xpre i ' n qu l , d cum nt
ficía1 • no p dían mo trar ni .plicar pu caracteriza a l s per. naj •
c n , u id a y pasione y hace compren ibles ci rto uc o. para
el análi i hi t 'rico. a narrativa de la R voluci ' n M xican 1rY
e rn un ·an fu ot para la m m ria hi tórica, hac r cardar lo
~ento tan dífícile ue lo m xican tm·i r o qu
p rtar para
tener igualdad. La n v la ha funcionado, n mucho ca o como
un rip d xplic ción com ju tificación o crítica d la Revolución
~[ xicana ( bundi , 20 J, p. t t).
uan
e m nci na la R 1olución \ exicana, , iempre
pt n a
en lo militar , l indígena y el obiern . n re um n,
píen a
iempre en lo hombr participand en la gu rra, en u manera d
alir d u ca a, para p lear p r u der cho .
tre tanto, ¿qu' pa ó
con l mujere durant
t peri d d la hi t ria mexicana? En la
hi. t ria d gu rm, d acu rd c n 1 p o amient dí. ico, la mulo niño y 1
claY
on c nsid r do. c mo I n ciudadano y lo hombres como lo principal s audadano d la hi tocia.
El pap I del ldado e vi to en Occident como la manifi tación
má. pura d la ciudadanía.
h mbr
qu
o l ciud dan ,
P
\n

r:i

del d parram neo &lt;l

spañ I en la Univcr.-11.lad &lt;l

.

6

eY

en an

�El roljénm,ino en

on l

/,u M1&gt;e/as

de la &amp;rol1Jdtf11 Mexicana

que part n al campo de batalla. }' al cuart l· la mujere , niño

y ancianos iguen ocupando 1lugar de la ciudad y l hogar (Pratt,
2 04, págs. 15 -1 ) . La hi tori grafía c n encional tiende a dasificar
a la ociedad en tado d guerra, de acuerdo con el u o del e pacio
militar r dom, rico-civil de la iguient forma: n el e pacio militar
e tán lo h mbre ciudadano , el campo d batalla. y el cuartel. Los
h mbre pr ductore on los que e d dican a pelear, e encuentran en cena y on rep esemado como soldad s. n el e pacio
domé rico-civil e encuentran la mujeres, que on las no ciudadana
habitan en la ciudad, el pu blo o el hogar y on la repr ductora
que ap yan r e peran a u marido . E tán fuera de cena y on
repre entada com la e p a , hermana , novia o madre de l
soldado (Pratt, 20 4, p. 159).
En u estudio La 11119er en la R.e1•0/ución Me..-.dcana, , gele l\Iendieta atorre pre enta una honorable li ta que mu era la variada
participación de la mujer ea dich acont cimiento.
imp nante
m ncionarl , pue aruda a comprend r má a fondo la importancia
d la muj r en la Re ohición, ya que en n velas y tudios ca j no
e menci nada y muchas c s ha ta es ignorada. La li ta d Áng le M ndieta A.Jatorre resume once punto impo tante : la muj re
formar no c laboraron en clube lib rale anti r eleccionista o d
cooperación del grup armado . Fundaron periódico d opoición al régim n o en def; n a d la cla
de valida v a imi mo
e cribi ron numero o artículos. u ayuda en los compl~t, pa de
arma , corr o y clifu ión d noticia fu verdaderamem asombro a.
orno enfermera , estuvieron en 1 pu tos de a anzada y e tabl ci r n ho pitale . Con humildad e de prendieron de su fortunas,
u bienestar y u propia libertad para colaborar n una cau a qu
juzgaban ju ta. La mujere también mantuvieron el píritu de lealtad y prote ta contra la u urpación delahuerti ta, tomaron la arma
)' c mbatieron junto a us e po o e hijo . aminando atrás d los
h rnbr so tuvieron la moral de la tr pa al mi mo tiempo qu bu caban c mida y e cuchaban noticia . Participaron en t do tipo de
com.i i nes, que incluían d d confi ccionar bandera ha ta redactar
escrito importante . P r último, firmaron manifie to públic o

6

UlianL Cano

hicieron acto de pre encia en manife taciones peligrosas, arri sgando con ello sus ·vidas todo lo días al igual que lo hombre (Pratt,
2
p. 160).
¿Qué tienen qu decir la. mujeres n sus novela acerrn d la
mujer y u participación? · Habrá alguna difer ncia entre las obra
literaria de escritores masculinos y femenino s bre la participación
d la mujer durante la Revolución fexicana? studiemo tre obras
de autora fem nina : ellie Campobello y Laura Esquivel, haciendo una pequeña referencia a Elena Poniatowska, y tres obras de autore masculino : fariano zuela Francisco L. rquizo y Gregario
López y Fuentes, para deducir con ejemplos tomado de la propia
novela i la mujere de la Revolución exicana son representadas
de manera distinta. Mi upo ición qu habrá una gran diferencia
entre lo escritores masculinos y fi menino en la forma de r preentar a la mujer durante e ta época de la historia me,xicana.
Para entender má a fondo la do obras de ellie Campobello,
Carfl{cho Las manos de mamó se tiene que hacer refer ncia a los concepto ante citados del espacio militar y el e pacio domé rico-civil
ya que uel n aparecer en la narrativa de la Revolución cl:exicana. Hay
diferente versione del libro Cartucho (1931) pues e hicieron r viiooe al original, y la egunda edición, publicada en 1940, deja fuera
una de la historias originale titulada "Villa' , y añade veinticuatro
hi toria nuevas lo que presenta un total de cincuenta y sei historias
(Parra, 2 5, p. 53). l tiempo y espacio de la mayoria de la historia
onlo rrúsmo año d 1915a1919,durantelaacciónmilitaryhumana
desarrollada en lo territorios ocupado p r lo villi ta en ese mom nto de la hi toria mexicana. Los capírulos de la o , la on brev s
r uelr , contado d d la persp ctiva de una niña que tá viviend
toda la vi lencia de la Revolución. La n vela está repleta de mujere ,
pero aparecen en papeles ecundario o d ap yo · en su r laciones
tradicionales de madres esposas etc. unqu no on lo p rsonaj
principal tamp co on de crita como mala in val r moral, ino
como mujere que aparecen al final d la anécdota recogiend cad.ávere , rezando por l s muerto o p r lo d aparecido llorando por
llo o curando a todos lo hombre herid (Pratt, 2 4, p. 164-165).

69

�I rolfe111eni110 en los novelas de la Re11()/tfdón Mexic1111q

Lilitm L Cano

ampobello n itúa a la mujere en l papele principales, pero
abre un poco d terren nu o para lo ' no-ciudadan
que on
las mujere }' niñ , para col carl como te ti
que se encuentran
n la afu r del pací militar de l
ciudadan ''. 11a pa an
a er co-pr ductora de la mi ma historia mexicana porqu
n la
que relatan lo h cho y ah ra tien n un e pacio de ciudadanía qu
erá má ampli en LAs hlanos de 111a111ó. La aut ca ha pu o como
la pr tagoni ta, la qu Ye narra la acción que tá pa ando a u
alrededor concepto que e muy imp nante, ya que la autoridad la
tiene una no-ciudadana ' que e tá n el . calafón má baj en
érmino d imp rcancia n la hi t ria } n la narraci 'n ratt
20 4 p. 165). n del per oaj que má r alta d esta hi t ria
el p r onaje d la ' mamá " ya que n
una soidadera un p onaje que ande en la batallil , ino que representa a la figura familiar
que
queda n ca a.
d crita como una p r ona ll na d campa ión que no e tá de acuerd con la re lución que 11 ra y angustia por odas la vida perdida
arra, 2 ~, p. 65). o olamente
e una ob ervad ra, sino una participante que apoya a F anci co
illa d sd el e pacio domé tico ya que en una de las hi tocias cura
a lo soldado de Villa · arri a u pr pia , ·da tratand d alvar
la de ell . n otra ca i n , pr te
brina de un en ral
im rvien para alvar a u hij d
r jecurado· pu d r umir su
p r naje como la repre entación de t do lo doméstico la cultura
oral l ámbir materno, l mund d la mujer )' d lo niño
(pág . 65-66). 1 pacio rná imp rtante d Ja n iV la Ca1t11cho e el
núlirar, p rqu ahí e dond toda la acción d la R olución está
ucedi ndo, y el dom' rico-civil pa a a ·er un pacio en la afuera
d la R volución qu
int rpreta com un pacio de ob, r ación
r t rimoni d la at cidade d la batalla .
in embarg , n la otra noY la te lucionaria de amp b llo
Las manos de 111a,nó {193 ), el e paci d mé tic -civil c nvi rt en
1 spacio más importante d la obra: s el lugar de la narraci ' n ,
d tod lo narrad
difi rencia d la ocra n v la 'sta no. mue tra
tod . 1 a pect d la Re oluci ' n d d l mism espacio d mé rico-civil pero ah ra t ni nd c mo punto central 1 cómo vivía

la R volución y no cómo e eía (Pratt 2 , p. 16 ) . La novela igual
que Cartucho e narrada n primera per ona d d el punto de vi ta

r

de una niña enci rra un fuerte carácter autobiográfico
e enfoca
enormemente en la vida familiar
n una madre que e tran ~ rma
n un per onaj i ealizado e inol ·dabl (p. 16 ) .
La obra ti ne com per onaje central a un, joven nor ña madre d la niña narradora que cu nta la hi tocia de e · mo br vivió
al cao de la Rev lución fexicana. a nov la d alreded r d cincuenta página
ha catalogado como el himno de una niña 9u
mu tra a u madre d ación y hala o. ás important coda ía, la
novela e ha llegado a interpr tar como un tan b m naj a t da
la madre de la R olución exicana, a toda
a mujere que d mo traron u heroí rno detrás d las e cenas y qu han ido ign rada en la hi toria y n la lit atura fe , r, 19 5 p. 7 4 ). El título cien
gran imp rtancia por la ima n d la muj r qu pr s nta ya qu no
n ña la caract rí ticas d la madre y no abre l
j para ver
realmente a e ta muj r com lo qu e . ~ lla, c n u man s, e una
mujer productiva y trabajadora qu no queda en u ca a e p randa a r cibir noticia de la zona militar anunciando que la R volución
ha t rminado. l per naj de la madre --el cual r pr enta a la
madr de ampobello-- e mencionad en la novela como maq1á
ella o usted aunque aparee n otr per onaje , e el qu cien má
profundidad en la historia . 4 ). Lo papele má imp rtante en
lo que aparece en la n
la on 1 repr ductore a í como papele.
de u tituci ' o d 1 h mbre
im lement d ciudadana. La mamá
repr nta l pap l r pr duct re. p rque apar e com una d
la tanta mujere qu e ' quedaron atrá " o u casa durant la
R v lución
la madr dedicada, abn gada viuda enlutada , nfermera vali nt qu mantiene. uh ar ra 2004 pá . 16.L t 6 ) .
L autora relata en la n v la un recuerd mu , p cífico
u
madre encada en la máquia d c r haci , nd le r pita, acti,·idad
que lía s r interrumpida p r I balaz · uand la luchas
inten ificaban dejaba u máquina de co er para ayudar a us ere qu cid
f y r, 19 5, p. 75 1) .
madre r pr entant d la mujere
de la R luci ' o, no 1am nt t nía u obli aci n dom ' ricas,

�El rolJemmfoo m las no1'tl11s dt la Rtl'ol11do11 Mr:,i((lna

in qu al mom no qu e talla la revu lta) lo h mbre ti nen que
marchar e Ua adopta el pap 1 del h rnbre y l u tituye c nvirtiéndo e n una ciud. dana. I muj r, al apr piar. d l pap l d 1hombr
n l hogar pa a de p r. naje cundario a personaje principal. La
mamá e ah ra pr ,-eedor y ¡ fi de arnilia actor juridic p lírico
y pr duct r" (Pratt 2 ( 4, págs. 16 -16 ). También aparee n otr
papel que no ti nen que ver c n l ante menci nad ioterpr tando a un p r onaje d plac r exu 1, n ual y con cienre de u
cu rp . 1 lar o de la bra, a la protagonista e l conoc n amigo
y amante y e le ve exp niendo u ran ap tiro xual. La madr
apodera d u cuerpo y ncu otra u propi plac r por ejemplo
el d fumar. u ·ensualida&lt;l r exualidad o r pre~ macla c mo
concepto natural p rque lla mue ua u p der como pr pietaria
d u cu rp , y •• te n . descrit e mo el tabú qu ya ra part de
la cultura hi pana.
La madre ha ll vad "una ,-ida ue ha id de hecha por l s
e tr o de lo rifles" y qu en u hl toria encomramo la viudez
pr matura mudanza repenrin e ca ez d todo tipo hijo herido
y mu rt
hombre que llegan e an y nunca r gr an, al igual que
peleas con la familia d u e p
p. l '14) . E
una muj r e n dignidad, rgull y abiduda, •a que e mue tra e mo
d f,
ra de u hijo al no aceptar ningún cip d campen aci, n
m n taria d la c n p r la muerte d u espo o que murió durant
u . erv1a militare . Le dijo al ju z: ' l padr de mi hijo ... mi
compañ r andaba por
t p leando. D endía u partid murió
en e o.
hem perdido n. di n lo r p ndrá. fi hijo on
rrúo. y 1 t qu l pido e u m lo d je.
oece itan gue 1
dé nada
r cuenta d la muerre de u padr . Déjemel
1 er
1985, p.-51). Amba. n v la d Camp b ll on xc lente jemplo.
d 1rol f, m nin mucha vece i
rad en la obra re,, lucionaria
y n la mima hi toria de Jéxic .
noc m a la. muj e e mo
rancie. ap nad ra d la Revoluci · n· aunque no ene ntraban en
la. . c na militare ayudaban en otr a p et i alrn nt imp rtante para la familia .

2

LJ/io11L

110

La iguiente bra analizada pre nea a una muj r qu d cidió
unir a la Revolución, per n para r una oldadera, in para
t mar el mand ha ta lle ar a r una enerala. omo a 11a para chocolate de Laura · qui el e una obra en la que 1 role femenino
y ma culino on inv rcido en mucha oca i n . Lo. p r onaj
principal d la n vela n femenin
y la bra
ha caracterizado
e m femini ta, ya qu las muj r
pr ntan e mo una
úp r
mujer '' qu han ad ptado l elemem masculino . La aut ra
ha permitido que la rnuj re in\·adan lo e pacio de lo h mbr
1 habían prohibid p r - r . 1am nt var nil · n
la n vela e le p rmit alir d e
qu ma patriarcal
in r
reprimida por llo ( ilva, 2 5). La bra
puede clasificar r Y lucionaria p rqu t d
d arrolfa duram la R v lución ~Iexicana
un momento excremadamence imp rtame para la hi toria de
te
pai
rub r ncia d lo qu
ha e crit y e rudiad de la hist ria de
M • ··co, aquí
ccib de:: nu
la hi t ria d la R voluci · a durante
el period :illista, de 19L a 191 6, p r ah ra d d un pum d 'l ta
fem nin . En f •xic
to añ
pueden c nsiderar com añ
de rebelión en l que lo hombre. an l que mandaban, p ro
la muj r emp zaron ,1 partlapar n la vida nací nal ) la e
e rn nzar n a cambiar (2 OS).
◄ 1 libr t ca I tema fem nino comun . e mo la rec ta la
cocina la madre y el ama de casa pero también trata l tema d la
rnuj re que no i ieron los r I s f menino típico de la ép ca
qu d cidi r n ma char a p l ar e mo ldad ra . G rtrudis hermana de Tita, la pro
ni ta • erá el e el
ca inve ti ci · n, ra
qu e la muj r d la ca a qu r mp c n roda la barr ra impu ca p r la ciedad. [amá El na pa a a t mar 11 ar ma culino en
u casa, r presenta el caciqui mo y ti ne la dura ar a d man jar
bi n el ranch r p a abilidad atribuida e múnmente a lo b mbr . "' ila no e d ' bil, e rn uel n . r r pr ntada la mujere
in todo l concrari , · un j mpl de ll e el epi di en qu
tu
qu de6 ad r u bi n enfr ntand a la cuadrilla d reV&lt; lucí nario que qu rían r bar u ca a. íamá I na mu tra e rno
una mujer vali me y e n carác r, &gt;"ª u " ni nd
n el

f

�El rolJemmi110 e11 las 11ot'elas &amp; la Ret'fJh1ri.rÍ11 Mexicana

lilion L Ctmo

arillo, re pondió: ¡ 'O no toy bromeando y ya dij qu a mi ca a n
otra nadi l'
quivel, 19 9, p. 90).
a madre ha tenid que t mar ! lugar reservado para el hombre
de la familia e ha transformado para tomar el pap l ma, cu lino y
defender su hogar. Gertrudis es un per naj mu ' importante para
las nov la d la R volución porque no e repr entada como una
típica oldad ra qu igue a su esp o para ervide. Laura -&lt; quivel
r pr enta a la mujer r volucionaria d un modo di tinto pone a
r udi en un nivel de poder y la mue tra fu rt e intelig nt
·a qu claramen col ca a u her ína en un pap l r ervad a lo
h mbre . l ca o d Genrudis e diferente p rque rechaza Ja m nogamia controla a gente que no es parte de su casa materna
apropia de lo masculino, ya que adopta 1 Y stido y el lenguaj , al
i al que la acci n angri nta d 1 r voluci nari ( ilva 20 5).
n el tiemp
n qu e to uc día, ella ya e taba eparada de Juan
Alejándr z, el revolucionario que la había re catado d la opre ión
en la que ivía bajo :Mamá Elena qui n repre enta al hombre que
tiene el poder sobr ella. La oldad ras eran la mujere que
orolaban en la fila d la R olución por eguir a un h mbr , ya a
para cuidarlo, para cocinarle y darle d comer para car ar odo u
armamento atisfacerlo exualmeme y n muchas oca jone hasta
para p I ar a su lado. Las mujer al quedar e sola corrían l peli:ro de perder us idas er raptada r ha ta violada por I s tro
re olucionario . La.
ldadera
n muy poca vece reconocida
por u participación activa durante la Rev; lucí · n, pero gracia a lo
corridos
ha sabido má acerca de e tas rnujere que ahora forman parte de la hi toria m x:icana ( ilva, 2 05).
El c nccpco de !.a oldadera e repre ntad por Jesusa Palancares la narradora pr rag ni ta de I fasta n.o 11erte, Jes!Ís t11ío d lena Poniatow ka. ste per naje e un gran ej rnpl de una s ldadera que
va a la R v lución jguiendo a u marido no p r gusto ino porqu
era u deb r. Ella repr nta toda la voc
ilenciada de léxico;
el p r onaje le da v z a la muj re oprimida qu día tras día eran
expuesta a la vial ncia y a la esca z. ·• una p r ona fuerte • lo abemo cuando dice: 'mi papá andaba a pi ., y tenía que eguirlo en

la infant ría. Yo cargaba con la cana ta de traste · caminaba con zapat de tacón alto' (P niatow ka, 1969 pág . 65-66). La novela abre
otra puerta para dem erar I importante que eran ta mu· eres n
lo campamento y en la batalla y gue in ella quizá lo hombr s
n hubieran r istido y peleado igual p r tanc años.

Con e ta cita no clamo cuenta de todo lo que G rtrudi había
logrado qu no
quedó trabajand com pro titura el re to d
su vida y que ivió fu ra de la n rma de la época. E tuYo o la
revolución como persona de re pet y de poder y n impl ment
com una mujer que va a ayudar y a satisfacer a u hombr . l únic
hombr que realment manda en la vida de Gercrudis e el mi mo
Panch
illa y es la figura central d la novela ya qu cuando ella
e un al eneral Juan Alejándrez manti n c n él una relación i alitaria. L d s manci.en n el mi mo rango y n hay evidencia d
gue hayan tenido comp tencia entr llos, ·a que el luga en d nd
e~taba Gertruru
un ambiente típicam nte ma culino.
on el magnífico pcr onaje de Gertrudi Laura ~ qui el t ma
todo el cont xto hi tórico d la Rev lución 1exicana para "recobrar la participación fem runa d la oldad ra y de aquellas que
ll garon a ser líderes d la cuadrilla revoluci naria. en el confüct
armado' ( il:va) . ertrudi no repre enea a la mujer del pr totip
histórico de irvienre en la batalla , in gue r "Vive la imagen d la
mujer gu rrera que ha ido quitada d la hi tocia oficial ( ilva) . Por
e ta última razón el per ona· de G rtrudis , la nov la entera pa an a
er parte de la historia fern nina ya que la obra expone a la mujer

74

5

ertrudi emp z' d d abajo, iendo pro t:ituta de un bui:d l,
p r luch · p r u vida para mejorarla ha ta ll gar a er una g n rala
del ... jército revolucionario. La nov la cuenta qu
E te nombramiento e lo había ganado a pul luchando como
nadie en l campo de batalla. n la sangr traía el don de maod ,
así que en cuant in.gr ó al ejército rápidamente empezó a escalar
pue to, en el poder ha ta alcanzar el m jor pue to. • quivel 1989
p. 179).

�El r(J/fi mmi11Q m las 11rm/,u dt 1(/ &amp;:1"0l11d&lt;i11 .\h:. ·iM11a

Ulia11L Ctmo

como er _ ca pace d alir de u. r l ápico fe menino- invadir lo ma cu.lino , y In aut ra le da vida a t das e as muj r qu
contribuy r n c n u \;da y puño en la Ri ·oluci · n f xicana r

que on como lo blanco ' lo n gro imb 'licameme n la irgen de
Guadalupe y la íalinche (p. 6 ). El autor hace una gran diferencia
entr la d rnujere qu aparecen a l lar o d la bra: on un gran
jemplo de la dualidad. amila e la coro añera de lo homb · mi otra que la Pintada la muj r caracterizada como una p rdida o mujer
aúda que · fruta la acci ' n y la violencia de la Re olución [ x.icana
(p. 6 ) . j en amila e pr entada como una muj r inocente que
ha id c rr mpida por lo hech · circun tancias cau adas por la
guerra. st! p r naje
caracteriza p r u ilenci , ya qu ca i no
habla, y cuando 1 hace s casi iempre para e. pr ar u miedo o u
amor por ui en-antes (p. 68). Para D m tri
amila e algtúen que
entra n su vida como un u ñ h rm
cuando el narrador comenta: oyó la , z fem nina y melodi sa qu en u ño había cuchado
ya , al igual que e mo un obj t d ado "ah ra, igual d dulce y
cariñ a entraba e n una olla de lec.h de parramá.ndo d
puma'
( zu la, 199 p. 22). En amila todo era mesurado, p rque la n vela la
d crib e m una mujer que t nía una amabilidad que ninguna otra
per na. uizás el atributo má important qu Azuela le da a Carnila
r la voz de Ja razón y la e ropa i ' n para Dem tri , p r ejempl
cuando interc di · por un h mbre hambriento: '·ande don emetrio,
no a u té también mal alma· dele una orden pa' que le devuelvan u
maíz! (p. 1 3). Camila, ímbol de in e ncia de b ndad en la nov la i e iendo una muj r que tepre enta l de e
xual d l
hombre · un ejemplo d la mujer in p
r y in palabra para de nder . E. la imagen de una mu· r qu ri ne mied y ' lament ha sido
incorporada a la R v luci · n para ervir como la úpidi e mpañera"
de un hombre.
xaminand má a .fi ndo al p rs naj e ntrari a amila, la Pintada, ne oteamos qu
una mu· r violenta manipulad ra, e a
má xperiencia de pi lo cura la cual e tá marcada p r enfermedad . o la n Yela
ta mujer e vi ta e m un fracaso total porqu
u e mp rtamien ti n caracteri ·cas atribuida s lament a l
h mbr y que e nsid ran inapropiada para la muj e (fh rnt n,
2
p. 69). r ej mpl , traer una pis la, n preocup e por u apari ncia y p der eguirle el pa a t do los hombres on caracterí rica

medio de ertrudi .
De pué · de hab r analizad tre n vela de e crit ra emenina
e p ctacular , ahc ra r nem yue ver el tr lad d la moneda
para tener una compren, 1 • n coi.al.
analizarán tre. obra d autore
ma ulinos para . aber i llo en su n v la repr s man a la muj r
durant la Re'\'"olución f xicana d una man ta di tinta. La primera
nov la qu ·erá analizada
Los de aht!}o (19l5), crita p r Marian
Azu la, J a ue e. e nsiderada eneralment c roo la prirn ra novela
de l Rev lución. La obra e tá c mpue ta p r cierta. e cena
pidi d l conflicto armado ,. e n ta d tr
arce Azuel escribí'
'
s brc la R Yolucióo 1'I xicana e m un obr vivi nte al igual qu
com un t • Ligo, ya qu pele · con l villi ta •. La n Yela trata de la
batalla del pr ta ni ta Dem trio facía · u hombre. contra l
fed tal
hornton, 2 16 p. 6..) .
De.de la. primera pá ina del libro n dama cu nta qu
zu la
no lt: da mucha imp rtancia a la e p a de Dem trio ) ni siquiera
pre cupa p r darl un n mbre pr pi . lla
repre entada
re rida . olament com "la muj r'' "ella' y la mujer d Dem trio
Mací.a '' m:u,_ifcstándo · s 1am ntc c m una pr pi dad má d 1
prota oni ta. Durante la au en ia d D m trio la po a
qu da
en la ca a e n u hij
queñ , per l aut n n pre enea ninguna d ripción de todo I qu ha pa ado e n lla durante e te
ti mp .
ten m idea de lo qu ella ha tenid qu pa ar la,
t nemo. qu sacar nu . tra pr pia e nclu ionc (p. 67) . u d tino
r ulta ~er 1 mi ·mo &lt;l muchas muj r m XlC nas d e
tiemp
ba c.1u dad \ ·uda · e n un hij a qw n tiene que mane n r ya qu al
final d la n vel abemo que muere Demetrio ~ facía en el mi. mo
lugar en dond turn u primera pelea y su prim ra ~et ria.
n la n vda ne mram d • p r naje fem nin qu ju
pa le rclativam ne imp rt, nt : la j n amila · la Pintada. lla
repr entan lru imágen much. vec . diJ etJtida d la Yirgen y la ramera o pro t:ituta. • n la historia me ·cana, e ta d repr maa n

6

7

�El miftnuni110 e11 las noreltis di la Rr1·ol11d611 Me&gt;.."icana

qu d fin n a la Pintada como una p r ona indigna.
ej mplo
mue tran qu pata el aut r la mujere que apr pian d 1 ma culin n on bien vi ta y d herían er ca ti ada •a qu
la regl que han sido impue,ta p r la .oci dad (p. ~- on to
ej mplos pu de concluir que zu la ha e tabl cid qu la in e ncia belleza juventud ) virginidad n una muj r n caract rí cica
bu n, y la pue ta , n r pre emad e mo caracr rí rica anormal , r pugnante y a quer a (p. -,1).
La fu rza ne aúva
igu m trand n la Pintada cuand
c o arnila r la mata. La Pintada oza de l cru ldad qu
l gü ro Mar arit con la nt y l demu era cuando Ana ta io l
cu ora a Dem tri que golpe ' a un hombre y "la Pintada e caía de
ri a' ( zuela 199~ p. 1fl3). Ella r baba y b bía con 1 h mbr
ra
m ntir . a y en idio a con amila· era "de arma t mar' e p cialment al c.lefend r al gü r lar rit . le mu tra corn una mujer
fácil cuand l ~I c I die a otr hombr que no e apur qu ' ai
traim · a la Pintada y re la pa amo al co to' (p. 102). u opinión
nunca cuenta a lo lar d la novela y p r nificada como alacrán
y c m chinch . Ella no
deja r car, t rmina injuriand a todo ,
pronunciand in. ult • qu la mi ma tr pa nunca había e cuchad .
unque pa an a er p rt d las batalla , la mujcre de eable on
aquella e mo amila, qu n tratan de comp rtar com h mbr
ino que e c m·i rten en íctima y mu r o p r la mala condici n &lt;l la guerra h rnt n, 2006, p. 2). lla
n r pr ntada
com
re. mi, · rabl v a quer s cuando e de cribe I qu pa a
despu · d una batalla: la muj r s harapo a iban y enían corn
famélico e y te
culcand y d p j, nd ' . ~2). La muj r imboliza ca i . iempre t do 1 negativ d un r human , ha ta ll gar
al punt de denigrarla c mpletamente. •. ciar qu en e ta novela
la muj r que ha ido pervertida por la. xpericncja y tra edia de la
R ,·olud · n ya n e vi ta e m una muj r d ada in com una
rnuj r que ha id d ni rada m ralm nte (p. 7 ).
La n \'ela Tropa 1ie¡a {19 1), d ranci c L. rquiz , y an,pamenlo (19 1) de r
y
ne
· en en e mún •ari
tercotipo atribuido a la rnuj r. La muj r que r altan en la

Ulia11L

Co110

d n vela oo repr macla com
ldadera c m mu¡er que
p leaban en la batalla · a rodaban a u h mbre con di er nte
rip de tar a . De a~ rtunadamente l nombr d la mayoría d
la
ldadera,, junto c n u hist ci , han id p rdido , oh'ldado
a lo lar o d la hi t ri, mexicana. .Analicem . e ta do o ~· la d
autor ma culino · para darn cu nta d e · m
1 muj re n p cial la ]dad ra , d d 1punt d vi ta
hombr . Tropa viqa fu e crita p r un g n ral que particip ' dir ctam nt en la Re,· lución y e r fi riel com el n veli ra d 1 !dado' .
La n ela n ll va p r la vida d lo . oldad fed rale habl, d
cómo han lle ado a r part del cuarr 1 y del cao d la R voluci · n
y d cómo ni ell · ab n de qué lado qui ten tar (Bruc - o a
1991 p. 41). La
ldad ra on r fi rida como la vieja " y n J
cuart l militar tienen I pri,.-ile ·o d pa ar la o ch con u hombre : 'cuando di ron el mqu de atenci · o' d pué de la r tret.'l' y
entraron las vieja a pasar la noch " rquizo, 19 4 p. 60).
v1 a
tambi •n ran las ncar ada de tra r la comida y de lavar I tra te :
' la corneta de la pu rta toe· atención' y ntrar n l . Yieja con las
cana ca ya bi n revi adas' (p. 44), y también ran 1 qu robaban:
la vieja oldad ra I en ñan a r bar e la gallina , y de r bar
olátil ' (p. 6 ).
otip s atribuido a la oldadera n
a, con
·
nd nci la lib rtad . .·ual m jor conocida com pr mi cuidad. Ella ca 1 .i mpre ti ·n n ~u "Juan' p ro
a vec . la atracci
hombre o la n ce idad d
uno
la 11 van
e con otro. hombr (,\bun
. 10 ).
mpl má imporrant
cua
de 1
1d1ón
me. cu nta u primera
· ·
Ida
nía
hombre y qu p r un cuan
n cJ
ni ta.
~ ·piridjón le pr
y
,
e ot
d j
&lt;lor~
mu
n d la medianoch p. ra adel
rc.¡ui¿ , 1974, p. 60).
cuartel, 1
abJaban d la. mujer
c m i fu ran bj
xua.le
m mu1er
in val r, ya qu
olam ot
rvian para l placer exuale : c · m man ean a u
madr · e mor L'l lla enrr toda la tropa (p. 67)· u madr r Jaba

79

�El rol (tnwlÍno

M

/aJ non:lor dt la &amp;1:olffdÓfl \ltxir,ma

p r tod J batallón" (p. 6 ); ' 'ª que la muj re que viv n encr
no tr s r lan entre todo " . "'3). i
'mujer ' no van e n
ell s a t do lad , la, que ya ú nen e. periencia n la ,rida militar 1
con iguen a una "g rda' para que no . j ntan tan olo . .
La
ldad ra tambi · n
n rcpr entadas como mujer que
obtienen en el puebl la información nec aria para
tropa p r
medio de pr gumas hecha. por la calle a cambio de recompensas
exuale ( \buncli , 2(
p. 111). Por jempl , una vez má l pr ta oni ta comenta en l cuartel ac ca d u nueva mujer ' e refi r a lla
dici ndo: la mía e con ce que había ·a rolado much en much
cu rpo y con mucho hornbr .. Por lJa supimo mucha e as de
la que taban pa ando afu ra d l cuartel'
rquiz 1974, p. 8).
oldad ra
han apropiad d I J nguaje del h rnbr revolucionario
y to
vi to e mo alg vulgar o d • mal gu to. Ella ah ra hablan actúan e mo lo- hombre , p ro una vez má , n expue tas
c m~ mentira a qu no cumplen u prome a al contrario que
un hombre macho · d ley. _. n la n vda una ldadera le dice a u
h mbr qut i mpr l erá fiel que •1empr lo eguirá y que no se
,·a a m cer con ningún otr mach . Pero a prome a
qui bra
má. tarde porque sa mi, rna , ol&lt;lad ra e ha ne ntrad a un m j r
partid para ella enm: lo rev Iuci nario . ·1e~ nt lo narra la oldadera de n mbr h nita: ' hay un aqu o allí que da gusto: piano en
la call , cama de latón, piez de manta, pare de 7aparo chalina .
' ere que por e o e qu dó la ,haca· ora e cuando va a hacer
de reb z nu vo" (1 buncli , 2
p. 112), y e in inú qu la hata ha.
cr1c ntrad a tr hombr · e va a quedar ah ra c n ·1.
nm·ela
mu tra a una. s lda&lt;l ra 9u
lamente irven c mo compañ ra
xual d l hombr como rat ras y com m ntir as. Las mujete , on d crita e m ,
qu
1am nte tán en la Re olución
para eguir a un h rnbr :
ldad ra ·ene que eguir a u h mbr , ad nd
a" ·rquiz , 1974 p. t 5) n p rqu
a una mu1er
fu rt qu qui ·r pcl ar y luchar p r u vida como lo hombr .
La última no ·cla analizada s titula .a111pammlo
fu
crita
pur
rio L · p z y u nt . Trata obr la fa e armada d la
Rev lucí· n · 1 acontecimi ot . que uced n en un ca.mpam oto

l_j/ia11

L

,al/(}

d l jérci o (Des au 19 2, p. 320). n ta noY la la mujer
on
ímb
u
pr miscuidad también on de e.rita c m
malicio a y com per
qu
1am ne 1rvcn para torbar en
tiempo de bacallas.
La viuda
un p rsonaj qu apar ce en l capítulo ne de la
prim raparte y la e o e rno cuancl
ncu ntra e rea d un campamento d los revolucionari y d vigilnnte le die qu tenga cuidad de lo peligro qu ocurren al caminar la de n che ( bundi ,
2 , p. l ) . Ella le dice que al.amente e tá buscando a u comadre
y i e su camin riéndo e, p ro eJ libr de crib u ci a coro una
ri a m nuda, malici a" · pez y fuente 1938 p. 1 o) p rqu 1vigilante ya le había a v rtido qu l oldado la iban a r y la füan a
d e ner un rato para' mirar la
tr lla '.
paree r 1 qu r alment
buscaba la mujer era e e peli ro y entir la em ci ' n de r d ada
p rgu cuan&lt;lo un rev luc.ionario la atrapó y le dijo que e fuera con
él) dej, ra a . u comadre l, viuda no e r si ti ' . El narrador comenta:
'parce qu l hace raci, el, er
bjeto d tanta centacion '
1 1) • ella igue con u risita cuando el rev lucionari le dice: " erá
la mujer de tocl no otr
. 102). Aquí . n mu tra un claro
ejempl de la pr miscuidad que tantas vec . e a ociada c n la s ldadera Ít derale. y la oldad ra d l r ~· lucionario . 1á ad lant n la no ela, n dam cu nea de que la mujer lamente fue
usada por todo los hombre , ·a que de pu · nadie e la qui o llevar
p rqu iba a t rbar. l principi &lt;l • la n ' la al ll ar 1
ldad
a un puebl una muj r ttara d hablar e n 1 arg nto parad fend r la
e mida que 1
ldado e e taban r band · comiend . uando ella
trata d impl rar qu no
11 ven la p quita comid'l que tiene guardada para u hijo , el ar ento la e ' le cont ta: ¡lá cima qu
pr ñada! i no 1 estu i. ra ce ll aria para qu cuidara de mí'
1-), lo que mue tra qu ara 1
!dad la muj r
olam nt crvían para cuidad . También ataban a la mujer e m pr piedad in
oz ni ot , 'ª qu . i un oldado quería a una muchacha olamente
la e co 'a in imp rtarl i ra de tr h mbr com d jernplo d 1
ncral qu ' amarcham · d d lu o e n una
la
p r de racia la no · del jef &lt;l l v luntari ·' (p. 61) .

r

�El rol e/lleni,10 m las nouku de la

l'Ollfdó11 ,\ le:,.1iw1a

Las muj r
·ncucntran n un mundo d nd 1 s h mbr
n
mach "
n los 9u d minan a . u c mpañ
U gánd la
a p n r en el mi mo ni,· l que a • u anímale·· un oldad comenta: '¡a mi muj r y a mi caballo s, lo yo le m m 1' (p. 196). L
r Yolucionario di.cut n obr la pre encia ele la
ldadera en el
campo d batalla como cuand ban atrapad una e lumna federal
n la qu l
old, d U van a u mujer y un r ,. lucionari dice:
e p cialm nt la. muj r
oo un e t rbo tr mendo. o resi t n
la j rnada fuerce . e enferman fácilrn nt &lt;l in lación [...] y en
lo cranc difícil
rillan a la tr pa a 1 má rande acri ci "
( bundi 2 , p. 113).
.._,¡ au or xprcsa clararn me u pini 'n acerca de las mujerc gue
p 1 an en la batalla : n irvcn para p lear y on débil ) n rmizas. •n t ejemplo la muj re on de crita c en p r L•1a qu
n ·irven para d arr llar la mi ma tarea ue lo · hombr , on
mo erada e mo er que lameot ab n atender a 1 h mbr
p r in p n ami nt y accione pr pía . Lo p or d la ituación
d la mujer en e t~ época e l hecho d que _i una muj r mu tra
fu rt y igual con l h mbr tam ién vis a de mala manera.
o era r f, r ncia d la o vela, 1 r v luci nario ene ntrar n a
un lda&lt;l que r ulta er mujer a la que
r fi ren com una
muchacha h mbruna '. El narrador die que la mujer 'ha aportado
la caminata a caball "y qu "a nadie ha p did
rYici alguno'.
En I mom nt o qu e pi nsa que r almenD el autor a a hablar
bien &lt;l una lt.Jader,, jgue: · p r u fealda&lt;l y carácter h e n
l han acarr ado 1mpatía ncr la tropa ' l párrafo t muna con:
'sin embargo, dicen que un soldado s u amor" ..ópez · Fu ate ,
193 p. J l). Al final I autor encierra t do 1
fuerz d
ta
muj r o l com ncari de qu e. taba ahí l ment por l aro r d
un !dad . La muj r o n ral
criticada p r ap el rar del r 1
ma culin
in imp rtar i e buen.'l pdead ra
porta el mi mo
pa, de lo. hombre .
L m
&lt;l la Re luci · n l\I xicana
han ·
lvidada a 1 lar
de la hist ria. j
muj
irYi r n en la luchad man ra. di ti.ne , hubi ra id una

l

2

Ulia11 L

11Q

c n un r ultad dif:i r ote.
m
xpu o ant la muj r - no
1am me 1Tían en 1 • h
ino qu
taban inv lucrada n
la política pel aban por la cau a y p r 1 d r ·ch . de la muj r y
participaban d forma activa n la batalla . xi te una gran difi r n cia 'ntte la novel de e crit re ) las d
ccirora. en lo qu
r fiere al tratami nt de l, participad' n d la muj r n la R v lución
\fexicaoa ya qu la e. cric ra n han eguid la e ndcncia d la
hi toria m xicana, en la que e ba olvidad a la mujere para ·pante en dich &gt; v nto.
i no fu ra p re crit ra e m
ellic C mp bello l na Poniatow ka y ura
qui 1, la mujere &lt;le la •p ca d la R oluci , n
. eguirfan olvidada como . i nunca hubi ran j tid . Ella mu tran
a la muj r d
t
año como algui n qu e tá c n ci ne d la.
atr ci&lt;lade qu uc den a u alr
d r. amp b llo n mu tra
a la mujer u rt , a la mujer que
du ña d u. accion y de su
h gar qu
capaz d cuidar
u familia, a1 igual qu ayudar a
los soldados herid . " qui el r mpe barr ra al cr ·ar un per naj
f menino difi r nre a 1 s demá ·a que le da I p der d . r una
en rala d la R luci ' o con intelig nci fuerza y la habilidad para
o t n r un pu t militar .ignad a 1 h mbr . . Poniatow ka reviYe a la 1 ad ra qu tanta vece ha id olvidada y fil.'ll r pr · nada. o autorc ma culin • r pre en an a la mujer ca i i mpr d ·
d manera difi r nce igualmente d ni ran e : una p r na &amp;ágil
qu ·tá en la R \ ' lucí · n p r eguir a un hombre) arend rl , una
ldad ra pr mi cua u
' para atu f: cer tod . l . hombr
. exualm nt . La mujer qu
apr pía d l ma culin
pre ntada
d un manera burlona • i a p r u la rnuj r
mue tra com un
"animal vulgar y mal p rtad . Ha ta t:n I s película, la muj r
,.¡ ca e m una p r na d ' bil, que i
a u hombr para at nd rl
)' para alim ntarl com i fuera un niñ .
a p licula La 'o/dadera bajo la &lt;lireca · n d Jo é B lai1 , mu tra a l. muj r com pro. tituca peleonera, rraici n ra com una
p r na .in int li nci, y in voz pr pía 9u c rá baj el mand d
l h mbr .
pt ta ni ta int rpretada p r ihi Pina!, pa a de
er una muj r r ci ' n ca ada a una lda&lt;l ra qu igu a :u marido,

�Ulian L Cano

re lurad &gt; a la fucrn. \l mor.ir u ·. p &gt; pa a a r pr pi dad &lt;l
tr hombn: qu
, p lcr,1 J · lh1 c mo i fuer, un bjcto il n
iado. 1 áz, ra, la pr tagoni ta, 1 u la ,,&lt;la de &lt; ldadcra, dánd
cu nta de.: t}llt: u vida nun , va, cambiar. L mujLr r v luci naria
. e ha qu daJ ·n •l h i h pero po o poc
h da&lt;l , e n r,
} ·s imp &gt;rtan 1.: que . e le.: &lt;lé d cr ·&lt;lit &gt;qu · m r ce p
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�PREs

CIA DE ALFO

O

REYEs

RITO DE GABRIELA

MI

LO

TRAL

Di t r O Jk r·

Alfonso, homb d, Montaigu m tierras d, 111érica, ti
pnm ro d, 1111 !Iros lli :f ll el mon,ento ad11t1L
abriela • [i eral, 'i-\lfon~o Rcye. mae tr "

Pre ntación
TR.\\ :· DI n I. ro~1c I bu co dar cu m d la pr neta (explicita) de AJfi n o R ye n lo e · de
briela Mi tral. Para U
me valdr · d u carca p m
ado. } d lo r e
l pr pó i d mi e tudi
· ·
m nera la v~ión-p rcepción imagen
·
a I ma •. tr me ·ic, n .
1 relación de
tabl ce en 1922
cuand J . · Va ce n el • nt nce ecrt:tan de jducaci n Pública,
la in ira a e l b rar n l. R forma Fducati,. r en la on-anizaci · n
de Bibh teca P pular .. La p á a } duc, d ra chilena n okidará
nun a Ja e ·perienc1a en e. d . añ d
tadía n léxi o h ch
del cual dan ce. tim ni para c1tar tan sól algun . cjempl
• la m ·m ria d 1 9u 11 llama n carta diri J-ida a \lti n ·
R ·e · "rru raí e m xican, . ( orlar. 29-)
• u nostalgia por "la regi · n má eran par nt del air • la alti la
ruci · nrral d . ['xjco "c. to &lt;l nd n
e ) / n I Anáhu c
• P fo. r tinalar d lite tura, imcsti ador y critico litt:r:in Dcpart.uncnto J
E pañ l hculr d d HumamdaJ · y t\rr , nivers1daJ d on pci n. htlc.

7

�D1t1rrO l. r

plat d ' , mea ión d I nino m xicano 'm miran e n viili
eterna / u o¡ ne ,n- zul. d s (Poesía-. 166); )
• la rda 1ón 9u
tabl ce en el p ma · Pacri
cntr u pu bl nat. 1y 1 . fa,, b:
l la, d

La cart

ha ñalado3 que la carra . tá d t rminada n ·u rrucrura cant p r la mt na· n d I r mir ne coro p r
· ne, ci · n ha ia 1
r
raz · n
uaJ la ti rma ) lo· c nti nido qu e munica
dan cuenta tan
or c
tinatari d la mi i,·a. Ell
igni 6ca en l ca o d la ca
la ·
crico. n pcmu
r a rra • d u m,
alid, d afi ctiva
}' di. p 1a · n,la ·
·
p t,
\1 ·
'm, mur que .
.
ta.: 2 4),
mu~
ad
arca.
q
dmirad \1
'
ta : 329),
"
ta
\lf n , h r~no" arra : 4""&lt;)
e

pum . ·n la Ttt:rra:

M &gt;OI randt:) el. fa~. l.
m , . u bru ·ti
rd n
e lo o n t¡u
.ía: -92)

P n am
e
e

gu

. to ·ín uJ

n omrar.

a ctiv . d

bn la Ii tral e n ~1' xi-

fía , c n u culrura, pr

tra. má

nt ) anc

tral.

e ortal ía y pr fundizaba u

·

ruru

al

en 1926, cu ndo
· rci
com mini tr d la D 1 ga
can en Parí . Ella fr cu nta
. u ca. a y p cicip o 1
·
mirucale a la cual acudían
1m I ruale ·
m
dr ,Jul s Rornains PauJ aj' n. La
1 recu r&lt;l. sa reuru ne en una d . u.
onles ·cnb a I d [ \fanuela \
, l
p rque a í m :1ento n la ca a
namb rt o l
·
la buen n che , de abiduri
r q
ia
•
di-parac . mío mu) l mn '.
a.r. 164).2
otar q
u ocu nrr ) tra o fr cue
quell d1
ba la Mi eral }
\lfi n o Rev 1amá dejarán d • r lac·
d pal, bra p r
rit , n un, mun1a .·pre 1ón d c nfianza, afect y impaáa. Ti tlm ni ti llo · ·u e rr p nd ncia qu tan ólo · mt rrump c n
h mu rr·d·lap ·a achtl na n 19-6.

de tin, d - a lo ami o.
de charla familiar r • turad d

,

· ·a

...

et na , e nfc i nal
·
292).
d
· pl , la carta q
nvía a Al
) e · n la
cual
· mpr • un
pr •
rec1 consideración y afect : "~fj c riño --e. ribe- ¡...
und
n
qu • ·
·
nqu cu n
, n la mi. ma
o i •n I
qw r :aber i mprc &lt;l u r d, \l_fi n. ,
sinnprl'.
nfía d la fu rz
i, a de u
scrit
carta m parece un d
qu m
traJCJ na má e m c a ·nuina. &lt; era ce
U)
·ra e nv r ar
e n u t d, en u cara &lt;lánd l Y z )
rta.r. 201,
20

· 201, r

p ctivam me).

L admuaci · n d · abri ·la ~fi tral p r I ma tr m ·xi ano .
fundam ·n pu
obre I b. e d un in ten , a I Y z qu pr funda e tima.B r u parte 1 . r ·ti r nt . d u n idcraci · n -una r
rra , z m nci nad - . on:

1

Para la. ciia de lo p ·ma de Gabnd.1 . li:cral con ult
la A11tfJkigi&lt;1 H r:
anaa •o I d11orul Cochrnn "92.
2
an J .tbtid h tral , nf. rm a la lni li fa .\Id r: GirM. ano·

1 &lt;liwrul C

l'IIJ2.

3

4

Burg ·I, P ccr, l.ii mri.rche Kleti,pro ,1. • ·o Fin ührun ,, Tübm n, C,uncer
, rr \ rlag, 19 •

\' • ·

l ui d \rn. oma, P, 11Jm. :, 1110 •
niwrsid: d d Pucm RJ , 19 9.

mtil ,11 /11 proJn

9

di Gabnrlu ;\ li!trul. Pu rr Rice,

�Presencia de Alfonso %,u e11 los tsmtos dt Gahritla Mí1trol

•
•
•

Dieh:rOdker

u d ble arraigo cultural europeo y latinoamericano r, muy
p cialment la aro ricanidad de Alfon R ·
u humanismo reflexivo · práctic y
u --com lo denomina en uno d . u recad

brayamo )- 'di imulado

u-

uno d Jo plant amiento da.Y s del pensamient hw11anista de
o the, autor a 9uien d dica .Alfon o Reye - bien val rec rdarlo una erie de e tudi relevante c
mplo La Ira •ectoria de
Goethe para nombrar tan sólo un

agud

·n 2 03: 1 2'72) 5

o

• ncre la faceta para ella má atractiva y caracterí ricas de Alfonso
Re e de taca abriela ~Iistral u am ricanidad 'la am cicanidade --corn le e cribe- ' p r la cuale yo J rond , de la cual
,'iene mi ap · o, cada día má i o" ( arta.s-. 254). in embargo no
por e o se )vida d l europ í mo cultural del ma tr qu recuerda
-v I recuerda- cuando anota qu
t fan Z,veig i mpr había
s · t nido qu en Alfon o Reye "la can ada cultura urop a agilizaba y ponía j ,. n ' ( arta.r: 23 ). , que Alfi n 1t · ·
no sabe
pa ar p r la patria de lo, h mbr . in amár la " fistra! 1929 en
2l 3: 1,27 1) &lt;i porque para él-' é. e u prop' iro-- e puede a pirar a alore culturale de ,·i ncia uni\' r al de d t do. l paí e~
: an ell americano. o ur pe .
, n parént i . Aff, n o Reye
crib
abriela li tral lo
cita-~:' acad ra7.on de ami tad de vue tra diferencia com de
n1e tras emcjanzas' ) 'la diferencia de entir no e. di cordia" e}e 1995: 432). o cncontram aquí en formulaci, n intética( teiner
apunta que · R ye· era un ma tr de la conci i, o · tenía el eni
y art d c nd n ar la xperi ncia en p der as fórmulas'')'1 e n
'',\Ionltrro. Cocr1:o literano de lfonso Re ·e.", 1Tiempo. crura. Dominicale , 12 de ctubre de 1930 en: abriela Mistral.· m prosa ypoesía m Co/0111bio. 3 t mos.
( no Bcnitcz lora! s, compt.lad r). Bo orá, nv ni.o Andrés B 11 , 2 .
'' ''Despedida d1: Alfi n o Reye ", ~ 1íempo. Lecruras ominicales, ~ de julio de
5

l 929, en:

Gabrtt/11 ,"\f1s/ral: s11 prosa •... op.

ni.

- "La hora de ,\!fon~ R }' s en.\ mérica ", en ,a/mela Mistmlpiensa m... el cci , n
de pr sas y pról &gt;o, Roqu E teban carpa). • ntia , Ed. nciré. Bcll , 19i' , p.

trata" -e crib
imar- n e trata
d qu la naci n coincidan en u manera de pen ar, ino
de que e e nazcan entre í, e e mpr ndan y i n pu den
amar e, qu ap endan al meno a t 1 rar e" (Go thc 1869: 3:
2 517)

•

11

y

'Jamá he lanzad una mirada ni dad un pa
o el extranj ro sin la intenci 'n de e noc en u forma má di,·er a. lo
univer almem human , que e tá ext ndid
reparado por
t da la ti rra r a continuación reenc ntrarl en mi patria r con e rlo y fomentarlo' (G eche 195 : 87 ) 12

Menci nam el h cho p rquerev la una de las fuente del 1mil-ersalismo h11111amsla d •\lfon. o R y . a la vez qu u notoria afinidad con
el abi de ~ eimar.
Per Alfon o Reye no ólo bu ca es rnlor univ r aJ s n
la. cultura iber americana ) europea sino que lo pracuca en u
Yida cotidiana a travé de u urbanidad } corte ía- 'la corte fa exqw Ita que la uya' e. crib
bri la 1 fi tral li rral 1933: Z-"') 13
el r p co · cial qu . upone ,egún éJ' er duen d í mimo y
n lo po iblc a radabl y licito a1 pr '¡imo"
y•. 19-9: 49"') 1 y
su disp ici 'o olida.ria hacia el otro.
1 qu denominamo . u
b11111ams,no práctico en e ·p riencia d I cual la p ti a chilena no duda
en acudir a él para solicitar u ayudaen fa,· r d 1 exiliado. a causa
d la u rra ivil: "Pero yo enti ndo ahora muy bien' - cribe - " l
ll

ú1
,
J
ons tes - ¡un o a o orr s

,
rudio • en: op. dt.,

oerh1:s amilich \' erkc. f óUstiindigr

11r11

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1
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1933, en: uhrielr1 \fütml: s11 prosa · ... , op. cit.
14 Con· · l
· . · x. 1ex.1co,
· · 1&lt;.TI, 1•r•,.
.
u r · l·•;. ·• arn·11a mocaI" en: op. c,t.,

90

91

2U9 ·.
H'
Q

�Presencia dr Affó,1.ro ]½tes e.n lor escritos de Gabriek1 Mistral

nJoquecimiento e pañol.
tao i□ remedio que no hay ino verlo
vi ir y ayudarlo cuanto e dable mientra le dure e te trance d una
de gracia qu no e abe decir" (Cartas: 330). Bien sabemo que la
fundación de la Casa de España- de pués Cokgio de México -que Alfono Reye proyecta y pre id a contar de 1939 ob decía al pr pó ita
de dar cabida a lo científico e in electuale pers guid s por lo
regírnen s dictatoriales de su respectivos paí e .
Gabriela fi tral concib 1 magi terio de Alfonso Reye h mbre preci o y clá ico 'c m ella l llama (Ct11tas: 29 ) - en
t'rminos de una dim n ión c ntinental.
a í com le e cribe en
1930 que "en verdad a mí e me ha vuelto pedagogía el que l an a
Reye la g nt : hígi ne int rna cátedra de decencia forzadura al
buen u to y h r icidad s delicada que hay que apr nd r' (Cortar.
188).
n ecuentemente, e la prirn raen reconocer la influencia d 1
ma tr , por lo que s ñala en una de sus arúculo que le expurgó
ba tao te ballico y cortó mucha hierba. l ca." Ii. tral 1930 en 2 3:
1, 273, 15 yque " ted tuvo sobr mí Reye , una influ ncia que no le
dije y que l digo sin anidad tonta de 9u rérm le hacer u pariente" (Cortar. 163). o dudamo. en bu car aquí el origen de la fuerza
conci ión y don &lt;le ínte i que la crítica ha destacado en el lenguaj
p ético, en verso y pro a, de Gabriela Mistral. Sin embargo ella no
e limita a ubrayar el significado de Alfen R ye para u propia
bra ino que no e can a d celebrarlo como ' un ma tro para la
América Latina coda" (Carlas: 584) .
• por e o que Gabrida .Mi tral de taca una y otra vez, aunque
a redundancia" (1978: 2 9) 16 la cordialidad humana, la bondad natural ' onriente, ~ la impatía que irradia el mae tro por las sigui nte razon :
• P r9ue ·on e o lo atributos que le p tm.iten ac rcar e a lli n
Reye' r hablarle con espontánea confianzade u éxitos, temore
y fraca s, de su obra , de u dolare , enfermedad s y alegría
y - muy e p aalmente -de u mucha vec difícil relación con la

Dietei· Otlhr
ge□re: "Hace mucha falta

d., Alfonso, [...] : me siento muy tosca
muy zurda, .muypesada in oírlo" (Carta.r-. 155) y

• Porque abe que son ellas las cualidade - por ciert que junco a la

autoridad y la gracia -la que hacen al docente de excelencia que
'donde quiera hablar, será maestro d los jóvenes y erá bu cado de
lo viejo docto " Ii tral 1921 o 2003: 271). 1

La dedicatoria del poema "Nocturno de José Asunción"
Mientra que las carta pertenecen al ámbito privado, la dedicatoria
personal se proyecta y presenta en el pacio público de la p ronas. Con ella e busca exhibir reconocimiento y manifestar la
estima que se ~ente por alguien en particular. o puede orprender,
por eso, 9u bien puede exi tir - y a menudo exi te -una relación
de entido entre el tema del texto dedicado y el destinatario de la
dedicatoria. 1
n la obra de Gabriela li tral sólo encontramo un poema ofrecido_ª Al~~nso Reye . e trata del " Jocturno de Jo é Asunción",a
c?ntmuao -~ ~e cu;,o título escrib la poeti a - con evidente propóJto encorruasaco - Alfen o Reye " . o el texto se evoca la noche
en que
suicidó el poeta colombiano Jo é Asunción ilva, y r _
cu da n uno de u ver o a otro uicida, al p ta portugués nthero
~ Q~:11tal. Reparamos ademá , en que ste texto forma parte d la
ecaon I: fuerte e mi madre" de Tala (1938) y que concluye en
los ver os como ta noche que vivo / la de Jos'
unción ~ría '.
~n consecuencia,el poema reA ja n la circunstancia -"la noch de
J é
unción - la disp ición anímica del ~ uicida conjuntamente
con la d l uj to poétic d la campo ición.
Gabriela J\fütral caract riza sa dí po ición en u 'R cado obre
~ th ro Quental el portugué ' como saudade "la cual ignifica • viVlr en extrañeza del mundo"
fi tral 19 8: 36 ),1 9 sentimiento 9ue se
xpresa en el poema como d vanecimiento de la e. peranza:
17
18

15
16

"Afonterrc '· orrco literario de Alfonso Reye ·" en: op. cit.
'La hora de Alfan Reye en América'', en: op. cit.

92

'D espedid a de !fon o Reye ". en: bp. cit.
úJ
.,
ons tese il.l r peer a Gmette, Gimnl, Parat,xte. Da Bucb vorn Beiwerk des

Buche . Frankfurt/
19

·

-

1

c:w York

ampu Verlag 1992
'

Cabnda piensa en ... op. cit.

93

.

�Presencio de A!fonso ~es en /01 escritos de Gabritlo Mistral

Una noche como e ta noche
gobernada por e ca h ra
en que el Cristo fuerte e olvida,
y en que u mano, traicionada,
suelta al mundo qu
tenía.
ry el mund , uelt de u man ,
como el pichón de la que cría
hacia la hora duodécima
in u fervor se nos enfría).

Pensamos que Gabriela Ii tral configura en_este poema e a 'vi.da
en la má prieta ti.ni bla (Poesía: 9 2) en la qu vivió a raíz de la
muerte de su madre. Ella e lo ofrece a Alfonso Reye - con ello se
ofrece ella-en u de e peración y dolor. e trata, pue , de una expresión de ami tad y confianza hacia el mae tro mexicano -en la carta
en que da cuenta de la muerte de su madre le confie a que "con mi
fe , t do he quedado con el alma en el puro pol o feo" - pero po ibl mente también del recuerdo de un reproche y un de pecho porque ella también le e cribe:
o me ha dolido su sil ncio [...]. P ro
me ha dolido un poco ahora, en mi pena definitiva" (Cartas: 162). in
embargo si bien no ac reamo de e ta manera a la que podría ser la
raíz biográfica del poema y de u dedicatoria y perfilamo otra faceta
d l vínculo d Gabriela Mi tral y Alfonso Reres nada de cubrimo
aun de u relación con la temática del texto.
Porqu AJ fon o Reye e nos pré enta como un hombre que sentía
un in ten o amor a la vida por lo 9u Gabriela fistral lo llama n una d
us catta "el gran golo o de vivir" (Cartas: 188). o ob tante a p ar
de ello, tempranamente e pregunta en su en ayo 'El uicida' (191 ),aunque 'por lealtad a la vida aun por inquietud de la vida' -por
las cau a qu llevan a alguien a quitar e la "da. En otra palabras,
al mae trole interesaconocer- inclu o p r raz nes pedagógica pu s
"ello conviene al valor de la vida y a la orientación d nu tra almas los moti o que pueda ten r quien pte por la muerte,"av: riguar qu'
pod r supr mo d la vida lo ani9uiló" (Reye 1956: 219 ss). 20
20 op. al.,
· rn, 1·exico,
· Fe-,.,
.r,, 19·6
, .

94

Dieter Oelker

in duda, Alfon o Reye adopta ant el uicidio el pune de vi. ta d la vida de u valor intrín eco e incuestionable pero también
de la incontrolable violencia y precipitación que la caracteriza. Por
e o o tiene- a i en su en ayo 'El llanto d América" --que Jo é
unción ilva se guitó la vida llevado por su "an ia v:ital [que] acaba por volcar e en la muert , porque no l basta la vida". '¿Qué
hacer? - e pregunta- ¿qué hac r con la vida ino acabar con ella?
¿ ómo po eerla d l todo, ino estrangulándola contra el corazón?"
(Rey 1959: 22 s)? o p demo sino recordar aquí I que ietz che denomina 'la embriagu z del ufrirniento"
ietz ch 1995:
239),embriaguez que, como veremo no le del todo de conocido
a quien así explica en término d figuel d
namuno que Jo é
A unción ilva 'murió de muerte; murió de tristeza, de an iedad, de
anhelo, de de encanto; murió tal vez para conocer ante el ecreto
de la muerte y de la vida' .22

Exi te, pues, en lfon o Reyes un temprano interé - atracción
acaso- por el tema del uicidio y de la muerte, y ello a pesar de que
"nunca hizo de la muerte una filo ofía", como e cribe Octavio Paz
(1960: 4).23 Pensamo que Gabriela Iistral abe de e ta afinidad intima, }' que nos la re ela cuando e cribe en u artículo ' n hombre de
féxico: Alfan o Rey ', que "detrá de la onri a se le de cubre la
tortura[... ] del hombre que la intro pección angra cotidianamente,
Ii tral 197 : 20 ).24 Alfan Reye , por su parte, no ratifica esta
proximidad en u poema 'Morir ' (1932):
Yo no abía que la vida

e r clina y e cien a i
en e a gula de la nada
que e su diván e, u e jín.
(Reye 1959: 144) 25
1(
-

. IX. n,ex1co
·~ · .
op. al.,
l·C •, 1959.

22

nnmuno figuel de, 'Prólogo al libro Poesí&lt;1 de José unción ilva", en: A mtncanidad. Caracas undación Bibli teca de Ayacuch , 2002, p. 127.
23 Paz, ctavi "El jinete del aire" en: C11ader11os., 41 Pads (marz - abril) t 960 p 4
24
,
'
., . .
Gobrieh piet1sa m ..., op. cit.
25 ,n •
.
. .
, ..
ºr- ctt.,, : on tanClll pocuca. 1., lexico, F r , 1959.

95

�Presencia de !fa,,so ¾;'es en los ~smtos de Gabnela lvfütral

Dieter Oelker

El maestro mexicano, un "galo o [decimo guloso] d vivir",quien
a u vez descubr en la vida la 'gula [el apetito desordenado] de la
nada' . Porgue Gabriela Mi tral está en el secreto y sabe _de su ~tim~
anhelo de totalidad; anhelo que aca o busque expandirse ma alla
d lo limit de la vida, y que Alfonso Reyes evoca en el poema
us ncia "(1949):

de comunicación y brevedad". En cuanto a las materias que trata en
ello acota qu "en esta po ta barroca, [... ] irán comento d suc os
grande y chico , de alguna lecturas que se quiere recomendar [...]
y de carde eo tarde, ncargos duro-tierno para mi gente : duro
por 1ímpetu de hacer e oír y tierno p r e1 amor de llos" 1 Ii tral

Y de bordo lo · límite , de suen
que mi sentir la inmensidad explora
y me familiarizo con la muerte. (Re) es: 1959: 455).16

Porqu po ee e b conocimiento,l dedica su " oc~no" en un gesto de frat rnal entrega y comprensión. n íote 1s, conforme a la
lectura que proponemo , Gabriela fi tral le dedica e te poema:
• para dar público testimonio de su reconocimiento, afecto y admiración,
para recordarle su dolor y u angustia cuando murió ~ madre, '~i

viejecita muerta,,, tiempo aquel en que ---como le escnbe a su anugo- 'la pru ba de mi fe qu ufro es muy dura' (Cariar. 162) _
• para ug rir que ella conoce u ensibilidad excitable y capacidad
para el sufrimiento, ' d., que abe llorar" (Cortar. 162), no obstante
su fortal za y sen atez
• para recOl'darle que el anhelo de Jo • sunción ilva - e e deseo vehemente de romp r lo limite - también lo encuentra en él, aunque
iempre ot rrado , domado por la razón:
¡Válgame la que a todo no lib rta
y al orden me devuelve y al reposo!
(Re •es 1951: 457) 27

Los recados
Deliniti amente, lo recado de Gabriela fistra! tán de tinado al
ámbito público, porque lla lo concibe empujada p r u ímpetu
16

!bid.

r Op. cit., x,

96

1934: 5). 2

Gabriela fi tral publica entre 1926 y 1933 cuatr artículo sobre
Alfan o Reye . n ellos, escritos . a en "la prosa de tono má americano' ( rigoitía 1989: 2 2) 29 d os recado d sarrolla,
ahonda y amplia en su caracterización de la personalidad de la obra
del mae tro rn x.icano.
"n lo gu e refiere a la obra de Alfonso Reye , destacamos tres
planteamiento que no parecen particularm nte r l vanees. e refi ren ello a las raíce cultura.le de u obra, a los rasgos definitorios
de su lenguaje y a la ejemplaridad de us libros.
Mucho enriqu cimiento'' -e cribe Gabriela 11i tral- "n1ucho
enriqu cimiento le ha venido fa Alfon o Reye J d los tre c nta.ctos
mayore que e ha dado a sí mismo'. Con llos e refiere a Ch terton, a Ialiarmé "cuyo a cet:i mo de b Ueza igu "(1926 n 1978: 2 7 y
2osy1 y a Góngora, "donde lo encaja el precio ismo de u obra". o
obstante advierte qu "e a naturaleza int lectual d fineza pura abunda allí [en la m eta de nábuac] a cau a de que la cultura india paree
haber ido muy r finada en u remates' (193 en 2002: 1, 2 s).' 1
n complejo proceso v- rbal" así caracteriza Gabríela Tu tral
la e critura d lo romance ~1e conforman el libro Río de Enero
de Alfoo o Reyes. "
la difícil y fácil pieza que roo lo indiv:idu de nue tra raza; ardua por tanta co a vieja y nueva que hierve
n no otro , y ácil por nuestra oberana encillez criolla'." obre
eso compon nt s" - agrega - habría gu
polvor ar un poquitín
lH Gabriela l\Ii, eral sólo u a la dl!nominación ·'recados" para referir e a ·u· aráculo periodi tico (más tarde inclu~o para cintlar cexros en Yerso) a e mar de 1934.
o obsrant , 1!11 el pre ear trabajo hacemos xr nsivo este nombre a toda u
prosa ensayística, indep ndienn:mente de $11 fecha de publicación.
:!9 Arrigotia, Luis de, en: ap. cit.
30 '
n hombre de: M"xic : Alfonso Reyes", eo op. at.
31 "Mo11terrry. orr o literario de 1fi n o Reyes', en op. cit.

9

�Presencia de Alfonso Rryes e11 los escritos de Gabriela ,\mtral

Dieter Oelker

de futuri mo europ o y del má bueno ' (ibíd.) dono ura, malici~
ingenio que "es el mexican , qu ti ne para dar r pre tar 1~ foesta
de Alfon O R ye 'con u dobl chorro e intelig ncia y emonv1dad
1istral 1933 en 2002: I, 278) 32 y el folclor.
.
y aquí valga un comentario obre la 'tanta cosa vieja" que ~erve
en no. otros y obre el folclor reino al que Alfonso R yes le 1ncorpora "una cantidad de ulfac d~ tro . uelo " 1i tral l 933 n
2002: 1, 2 ).3' En r laci ·na esto úlam e. ~p rtante re~ordar
xc pcional val r que abri la listral le a 1gna_ a ~ \ e~a folc~onca,
porque e de expresión dir eta
sier:npre ritm1ca - parec1~ que
el cantor popular entiende, much me¡or qu el p eta pr fe JOnal,
el hecho d que la e ·trofa es, bre t da co a una celdilla de mú ica,
una vaina de ritmos" (2 2: II, 456?'
'Bañada de gracia", incera espontánea- caract rí rica toda que
también ncuentra en 1 1 nguaje po, rico de Alfon o Reyes. Y en lo
r ferente a tanta co a vi ja qu hi rve n no otros anotemo que
con llo e refiere a la virtudes de raza vieja, azt ca o pañ la, qu
trae u entid
agace d muy l jo " fistral 1927 en 2002: 1, 2 l). 35
n cuanto a la ejemplaridad de la obra de Alfonso Ri ):es, Gabriela i\-fistral eñala, además de '1a abida limpidez que gobierna u
ro a d e malte' (1978: 210),36 eJ reflejo en ella de do componente
:ue den mina, por una parte, la "tres normas u 'ª ", r, por otra,
u condición de 'ma tr de dificultade ". • que fonso Rey~ , ~
'clá ico gr corromano' r -y
lo c nvi rte n un ma tro diftcil
d eguir - ' un hombre que predica la di, ~plina ~enaz, n vez del
g z o de orden, y aJ cual imp rta muclus1mo_ ~a e nt r~ear u
alma ant d acarla al e p j d libr , que an □apar n el libr un
alma aga de~ rganizada'' (19 8: 212). 38

:1.

12 "

33

lfoas Re ·e mae cr ", en up. cit.

/bid.

El folclor para niño ', en op. cit.
"De pedida de t\Jfon ·o R ye ", n op. cit.
36 "La hora de AlF nso Rey1: t!n Améríca' , en
r "AJfon o Reye . mae tro ' en op. cit.

Alfon o Reye un 'clá ic gr corromano": ta afirmaci 'n de Gabriela fi tral hace nece aria un egund parént i . Porqu el mae rro
mexicano de arrolla tempranamente lo que denomina 1a ' afición d
Gr cia como elemen o ponderador de la vida ' 39 C nsecuentemente:
1) _.. ncuentra en lo p emas homérico ' el primer repertorio de la
irtude. occidentale ",40 y 2) Enfatiza que Grecia en el rden filoófi.co r arú rico igu si ndo un e' rnuno ejemplar. Todavía Lenem
mucho que aprender n u rnod lo no upcrad ". 4 1
Te timonio d su e fuerzo por comp nerrar e de u en eñanza
intelectual on, por una parte, la serie d u e tudio helénic s y,
por tra su obra d creación literaria. Ambo par cen sometido a
la di ciplina e píritual propias de la ntigüedad lásica y concebido
en términos del ideal de moderación. Con ecu nt mente, no pued
orprender qu u di po ición y m 'r do aparezcan marcad por
el dgor, la m de tia, la crupul idad, y gue u quehacer literario
s halle om tido a tre norma fundarnen ale : ' a repugnancia
del arte 11sado ( ntimi nto usado y forma en ej cicla); "la religión
[cuando] acicatea en no tto a la b tia ati fi cha de u plácida
co tumbr "; la erenidad qu está domando minuto a minuto lapasión" (19 8: 211). 42

En la p r onalidad de !fon o Reye d stacamos de d la lectura
d la carta d Gabriela fi traJ u doble arraigo cultural europ o

r am

ricano, u humani m práctico · , u magi t rio d proy cci, n
contin ntal. Lo. r cados c atribuyen a c mpl tar y de plegar e o
ra go, d finitorio , , d tacando , u p rman nt di posici 'n al
diálogo ea pr fuocfüand n lo bjetiv . le u magist rio.
Do on lo pr p' ito que p r.igu Alfon o Re • e n su
accividad magistral: dar a conocer en l mund a lo latinoam ricanos r n eñar . obriedad por bre d otra accirude . Anota
abriela Mi traJ qu Alfen o Rey . bu. ca llevar a la gene americana hacia e ta. cosa : la concordia en la ida ciudadana y n la

34 '

35

3

!bid.

.

up. al.

9
; "
411
'
41
42

9

rnentari a Iflgmin me/': en: up. dt., .x. féxico, H [~, 1996, p. 352.
egrura. y ltjanía de Homero" e.n: op. ni., XIX. léxico, FU., 196 , p. 342.
"P re emac1on
.. d e recia
. " n: op. al.,
. ,·, llf. "[
' . 1 rE, 1966, p. 23.
h exico

lbid.

99

�ti/

/ns t': m/OJ d

Dieler elhr

.ibrúln \listriJI

litcrarur · rd na i •n en I m ntal· pr bidad y continuidad n la
· · n;
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académic •·
p r igual
es rza por
n ni d o c
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p rqu - , í
.
rado un e
dificil e m un r pecho:
ha
tim, r , 1 ur
mu) di cund h mbr de la ,\mérica
- ,la' (192"' o 21102: 1, 2-0).
rtam ne l di ·po ·1 ión al diál g cl Alfi n R y d b . cr
e mprend1d,1 junto con u pr vcrb1al gentileza, e m
tra
• i m de: u humanL
• tic .
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· ·n o
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" 1 ll m
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·
1
un I tr , p rctbir e n la dlÍi rcncia y nri9u
t · • p ra avanzar a rravé d u. múltiple
p ·
in&lt;lividuale
·
e nocimien o d I human
a • [i tral l. conY r. aci · n d
o
u harla c !oreada - p r u vari
fundidad t mática, p ·r también pe r u t l ·ram e rdi
ra 1 • n en . u jwc1 ~ cun id. d r p tu a p r I int rl cut r }
·u circun tanci .

iertam nte i fi tral r c g aquí lo fundamental d
p rcepci · n de R, ye . De la obra e la p ti a a r gam
l. ~ a '· rica d la n bleza humana'' el humani mo d Al

la p rfi cción del hombr c m I al humano, qu e manifie ra n
u p rmancnr inc r· p r
r xi,·am ne la d
rminaci •n cultural laonoam ricana eur p a de
ent ,
a la , z gu n el ej rcici práctico d
rclialidad \ ·
ici •n
lidaria hacia el tro "mi herman el
e"
2 u pr verbial m eraci 'n. pene ción d la sojro ,,,e gri
h,'l ta en
lo más profund
anera el
r. in embargo, igualm nte mena nam
9
· conoc1d el anh l d xpandtrs más allá
d
· ·e
a la embriaguez del an ia vital.
que la
rmtdad, m una e ndición 'empre amenazada qu para impon r nec im del individuo un fu rzo permanent v Juntad de luchar c nrra el
"
·
id
d í, pr pi d I e tad cliorus
cz ch
·I
eri d Alfi o o R ·ye
e alcance lacio americareal.i7.a a tra ·
ra van da
e ma , , . ta n
c oocuruemo , rigor a en la xpo ict · n. T
nt tambi •n
e tá pre. ent n . u com·er aa · n chispeante, profunda, in li eme,
que mue tra • u r flexi n
n el proce o d • u e u ci · n.

e nclu ion
n ·r
cribe abricla Mi ·tr.l al
cr ran
la .\ca&lt;l ·m1a ut.:ca para ap yar la p stulac1 · n dd ma trc me;· can al Pr ·m1
ol el el Literatura: "\lf
R ·ye
re !menee vari h mbr : un clá i amui an un lab md r de
culrura \ rnmbi · n un rec ncihad r en pro a ,. ver. o de la. tendenc1, cri ·u -futun ta que rcc rrcn la .\m rica Latina
'lo n ·¡ e
tran:mitcn n cr acion ria, n a.1mtlaci ' n v rdadera". 4 •

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e n l mi mo fu · ~o yue ama
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ni tu n.:rbo 111 cu Uam
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Jaime.:

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ucz, l•. Caraca,, Biblintc.:ca \\ .,cu ho, 199 p. 4~-l.

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Blinde. D rm. taJt, \\ ·1ssc.:n. cha tlichc Buchgc-

11J&lt;r.

UbroJ11bík1ril. lhnmq
t. 1( · xico, tn: cmn encral de Difu ión ultural
\ 1, 19- . .1cam
e nforme . u repl" uco · n en 1mm, l ~,
nccpci '.in
( h1Jc.:), 1960, pp. .. .
C

1 1

�LA COMPETENCIA INTERCULTURAL E EL AULA.
EL ESPAÑOL COMO LE GUA EXTRANJERA
Ma. Guadalup Rodríguez Bulnes•
Alma Edith Bautista Alférez ••

Introducción
D · PL'É DF \..'= s DE • T\R e . cr.:-.:TR.\DO n la uforia d I im ré
comunicativo del idioma, alguno profe ore de idioma han mpezado a ntir in ati fecho con la n eñanza ba ada • olamente
en lo a pecto funcional del idioma r am ch 1993). n palabra
de la mi ma autora, e t s docente e tán bu cando que u da
de idioma incluyan: contenido con ori ntacione intelecruale má
allá de olamenre aprender el idioma, que la da e de idi ma tengan una or1 ntación con fine más huma.ni rico }' finalmente qu
conr mplen el comp neme "cultura' dentro de . u contenido .
¿ ómo en. ~ña el idioma } la cultura en un , al n de cla e? •I
idiorru se igue en. ñando como un isterna d e trucrura. fotmalc
r funcione uni,·er al del habla; com un canal n&lt;:utro para la adqui ición de conocimiento culrural , . · n la práctica, 1 s mac. rr d
idioma enteñan d idioma y la cultura; o la cultura o el idioma; pero
no el idioma com cultura. La int nción de cst arúculo compartir cómo la meted l gía acción ofrece la po ibilidad d r . p nder a
to planteamiento, de lo d ccme de idioma quíene además de
acedcioca de la Facuh..td de hlo ofi, y Letras de la OJYerliidad utónoma d
uen, Le •n. luptra'a gmruJ.com

11

rcdraaca del In. ciruto Tccnc lógico de Esru&lt;lios uperior s de M nt rrcy
( ampu ~Ionccrrey). acba@ite~m.m~-

103

�La rompetentia intercultural e11 el aula

.,fo. G"adol,rpe &amp;drig11ezy A lma Edith Ba11tino

promover el de arrollo lingüístico de u alumnos, e tán pre~cupados por promover una competencia intercultural en esto fil mo_ .
sta comp t ncia s enfatiza má dentro de los marco de referenaa
de en eñanza d l nguas y e nece ario explorar acerca de la forma
en qu e puede integrar a la cla de un idioma extranjero, en e te
ca o, el e pañol.
.,
_
na propuesta ba ada n el enE qu basado en la acdon c~n 1dera a lo alumno qu aprenden una lengua como ag nt sociales,
e decir miembros de una ociedad en la qu interactúan y ll van a
'
.
cabo tarea bajo determinada circun tancia n un entorno espeafico y dentro d un campo de acción concreta. Considera, además,
lo recurso cognitivo , emocionale y volitivo a í como otra ~apacidade específica que una per ona _aplica como ~ge~te ·oaal.
Integra con éxito la práctica de las babilidade co_1:1urucat1vas_, la reflexión gramatical y el conocimiento y comprens1on d~ ~ diferentes cultura hi panoamericana .
decir aprender un idioma de de
esta per pectiva d la acción, debe permitir a l_os ~~~o~ abordar
un contenido variado, tanto desde el punto de Vl ta lingwst1co corno
del temático y cultural. El presente trabajo pretende nfatizar la ~elevancia pertinencia de te contenido cultural coro parte crucial
en el aprendizaj de una lengua extranjera.

r de interacci · n con per ona de la diversa cultura · Ja creación
de actitude fa orable a la div r idad de cultura
fuñoz edano
1995) .
aber, la educación interculturaJ c ntempla entr u obj tivos:

Educación intercultural y enseñanza de lengua extranjeras
La educación intercultural e una nueva tendencia educativa· ce
opone al multiculturali mo impl y ba a n principio que pretenden la formación de todo ciudadan ( á z entr vi ta1). En la
en eñanza de un idioma extranjera estamos formando individuo
con mayor po ibilidade de interactuar en do o má sociedade ,
imilares o mu , diver ente de la u a y e to va hacia una formación
integral de los ciudadano . La ba e de la ducación cultural son el
conocimiento, la compren ión ) el re peto d la div- r as cultura
de la oci dad acrual· el aumento de la capacidad d comunicación
1 Rafael áez AJ ns , profe: or Tinilnr de la Fa.culead de Educación,
Complut n. e de ladrid. w, ,v.aulainterculrural.org/

10-1

niversidad

•

pr m Yer la id a de qu la d.iver idad cultural e un elemento po i1 ciudadano .

tivo para tod
•

favorecer a cada rupo cultural con las caracterí cica cu1turale de

lo otro grup s.
• ayudar a l s alumn

a int re ar. e p r lo

• tilo d vida de

tr

puebl ..
• irúciar n actirude y destrezas intelecruale , ciale y cmocionale
que permitan al . tud.iante irua.r e adecuadamente en una oci dad

multiculn.u-aL

on iderando Ja. meta qu ti ne 1a educación internacional e entonces fácil e tablecer el ínculo con la en eñanza de una lengua
~xtranjera y resaltar la imp rtancia de promoYer la comp tencia
rn rculturale y no dejar d lad que el bjetivo al enseñar la lengua e l d . arrollo de la c mp tencia comunicativa entendida hoy
d de una per p ctiYa má amplia que en us inicios como
e~
l iguiente apartado.

Competencia comunicativa e intercultural en el aprendizaje
de un idioma
La competencia c municativa, tal como la d fini , H\1ne
una
capacidad qu abarca tant el conocimiento de la lengua, c mo la
habilidad para utilizarla (Hyme , 1972:3"'). j el indfriduo deb
r
capaz d c mportar e d una man ra eficaz v ad cuada n una comunidad d habla ntonc , la comp tencia· lingüística por í la
re ulca in uficientc
requiere ad má de esta, la comp tencia ociolingüí rica, la competencia discur ÍYa 1 la c mpetencia trat ' gica
( anal , 1995:14) . a competencia comunicatiYa up ne la capacidad parar p tar un conjunto de r gla que incluye tanro ]a d la
gramática y l otr s nivele de la de, cripción lio 'ü cica Oéxico,

�[11

co,npete11ria il1l(rrtdt11rol en rl aula

fonética, ernántica) c mo la r gla d u o de la lengua, relacionada con el contexto ci -hi rórico y cultural en el que e lleva a
cabo el intercambio verbal.
La nece.idad de de arrollar e tas competencia n l tudiant ,
convierte al aula de en eñanza del spañol como lengua xrranjera
( • LE) n un micr co mo en dond e cruzan difi rente concepcione d lo qu e aprender en eñar · también un c nario en
1 que l e tudiant ·a no on ni iqui ra aprendiente ah ra on
a nte o actore
cial . . . n e ta nueva dinámica del aula lo elemento verbale · no verbale conc xtualizado se convierten en
in trumento de la comunicaci 'n, del mi m mod pa an a formar
part d ella concept tan important como, la ya m ncionada
comp t ncia comunicativa y la comp t ncia interculcural. .. ta última e refier a la habilidad d l aprendient d una gunda lengua o
lengua extranjera para d envolver e adecuada y ati factoriarnent
en ituacione en la que interactúan hablante d lengua ' cultura
difi r nt . Ambo elemento e d ben t mar n cuenta para enmarcar 1 pr c
d n ñanza y aprendizaje, ab rdando la comp tencia interculrural, en e p c1al, c mo un element que pert n c
al preces global de aprender una lengua, · no como un apéndice
in importancia que en Lugar d n ñar la cultura a tra és de la
lengua e convierta en un fi mentador d e tere tip . D bem
t n r pre ent como compon nt clave, que la cultura e el centr
de atenc1 · n de la I ngua y un c mpon nte e encial d ella (Kram ch
1993). Kramsch pr pone que en lugar de en eñar la, cuatro habilidad (hablar, l er, e cribir y comprender) má el element cultura
en la n ñanza de una lengua e tranjera, e en eñe a trav · de una
pedag gía dialógica donde el come to . ea el el meneo central. La
mi ma Kram ch eñala que en e ta pedagogía "el reto e en ñar el
idioma como contexto a travé de una pedagogía dialógica que haga
explicit el c nte ·to con el fin de permitir que el texto el contexto
int ractú n dial · cticam nt en el al ' n de cla e (ide11J·. l ) .
re pecto d la met d l gía d en eñanza y el I ment de
cultura Ic arth r and arter (t 995· 20 !) e tablecen que la metod I gía tradicionale bien nece itarían ufrir m dificacion con el

r

L6

.,1a. G11ada!IIJ&gt;t Rodng11ez.y AJ,11a Edith Bm,túta
fin de incluir actividade qu im·olucr na los e tudiame en eJ d arrollo .d una ~ ·or conci ncia d la naturaleza d l idioma hablado
Y escnt . r ece 1tan saber cómo e u a el idi ma por u hablante
para ~ener un~ comunicación fectiva. Otr de los puntos a favor de
rncluir conterudo culturales n una da d lengua
9 ue 1 e tudi
_ante pueden ~mpliar , u c nocimient del mundo
entit e má
comodo y motivad para aprend r má del tal idioma. ería de
e perar e que a medida u la metodología rnluci nan hacia un
ni ~u má integrad n la ens ñanza de un idioma, la cultura
con 1derara
un el . rn neo importante n tale ~ enfoque . o que n
~

-e en ene ahora mo q~ t ndría qu r c n.iderar
abord~ el tema d en. nar y apr nder un idioma.

Paradigma comunicati o

cada ez qu

enfoque centrado en la acción

La educación_intercultural implica l acercamiento a otra cultura
de de la pr ~la, n e e camin ha d pr &lt;lucir e un int rcambio de
valor
·
· ·
· por este int rcam.
.\' acutud • 1enuqueclffilento
pro d uado

r

b!o e traduce n la ap rtura ~c_ia tra. ~ rma de •vida y concepa n del mund , y en lar c pt1\1.dad hacia id a y r alidade a¡ na .
lndudablemcnt , e. te pr c o áen con ccu ncia directa • bre la
forma~ón _d lo. alumno . •
ituamo pue, en un paradigma
e n:iurucanv , • ubrar ando una p r, p cti,·a centrada n la acción
d :ir, n la realiz~ci · n d tarea igruficativa para ) , lumno ' lo
ma r ale · monrndora po ible qu e ·timul n 1ap e di· · .
1 tili •.
, .
r n za¡e ~ a
a u . zaci n d _ la lengua amenac
crnánd z 200 :20) . 0 ol
Fer□and z o tJ n qu ' el objetivo principal del aprendizaje d la.
lengua.
~) ?e arrollo d la competencia comunicativa o capacidad (c noc1m1cnto r u ) de interacruar lingi.ií ticam ne de forma
ad cuada en la, diferente ituacion . d comunicación tanto de
forma oral como
crita ("O
3·• 28) , p r "'~t
J 1mpo
·
rta,nte no
.
.
~
uu,

~lo ~~blar 61 n, J n comunicar adecuadamente, acorde con la
1_tuac10n o I context . -- t e, fácil de compt nd r cuand cambia~ de comunidad lingüL rica aunque e trat de dif rente co~urudade q~e ha?J n una variedad de la mi ma lengua. er extranJ ro n
ol implica d con cer el idi ma del O
¡ n también

10

�Lo co,vpetenda intercult11ral e11 el aula

.\fa. G11adal11pe Rodrí l(ez.¡Alma Editb Bautista

de conocer la normas ocial y la pauta · culturales que regulan
el comport'UllÍcnto del grupo. Por ejemplo un e tudiante de intercambio llega a ca a d u familia anfitriona, despué d pa ear por
el centr de Monterrey, un candente día de verano, y dice: "Dame
un va o de agua'. La &amp;a e, gramaticalmente hablando es correcta;
pero probablemente re ultará un tanto descarté para 1~ eñora de la
ca a que lo recibe con una sonri a. Toda. las culturas ttenen el concepto d con sía, aunqu cada lengua po ee difi rentes mecani mo
para xpre arla. i nue tto joven ami o, podría d cir cualquiera d
Ji iguiente fra, e correctas y apropiada a la situación: a) ¿Podría
darme un va de agua? b) ¿ le puede dar un vaso de agua, p r
avor?, c) Por favor, n ce ito un va o de agua.
El pañol utiliza algun m cani mo para llevar a cabo la inteacción ad cuada, en el ca o d nuestro ejemplo el u o del condicional, la perífrasi m dal poder + inftnitfro la pregunta como petición
indirecta y el uso del porfavo,: Considererno ahora una ituación en
la que lo interlocutor
conocen y existe entre ello., una relación
de confianza que permite pr &lt;lucir la fra e "Dame un va o de agua»,
sin que r uJte descarté .

petición corté a una persona conocida, pero a la que debía dirigir e
con cierta formalidad.

-¿Quiere lomar algo... , un café, una cerveza, un refresco?
- .r-.lmm ... Dam 1,10 vas de agua.

'\hora veamo alguna fra es gue nue tro amigo extranjero pudo
haber producido, cuando recién empezó a estudiar el idioma: a)
¿P dría &lt;lar a me una va o de agua? Por favor ... , b) Por favor mi
necesitar poco agua... e) Poco agua por fa,Tor .. .
in Lugar a duda esca. frases . on incorrecta , tal com e indica
con el a teri co. in embargo, tal parece que el uso d por favor",
como marca de cort ía, la c n iert n ad cuadas a la ituacíón,
incluso en el cas d la última en la ue el j ven extranj r ap nas pued p ner tres palabra juntas. El éxito de la e rnunicación e
pued enluar en función del resultado: ¿ btuvo nue tro diento
per onaje el va o de agua gu tanto necesitaba? Lo ró u objetivo
porgue actuó de wia maneta ocíalmente ad cuada, haci ndo una

lll

por e to que 1a enseñanza d la lengua debe considerar la
int _gración de element s ocioculturale ; i tiene como objetivo capacitar al alumno para er comp tente c municativamente, deberá
conceder un pap 1e ncial al componente cultural como algo indi p nsable in eparable d la competencia comunicativa ( iovannioi
1996:33). Analicemo. otr ejemplo, uno en I que nna amiga alaba a
otra.
ye Megan qué b nito ,e tido tra~. ¡Ti ,e

úper bien!

[uch,1 gracia .

La _amiga qu hizo el cumplido pudo haber quedado un tanto perple¡a, porque un hispanohablant no contestaría de e a manera. La
r puesta de legan pu d er interpretada como e rtante, hasta un
poco preten io a. Lo normal e que Megan hubiera cante tado:
-¡1 ombre qué te pa a, i viejísimo!
-¿ _, n eri ?
creo que m Yeo má gorda.

Lo estudiante deb n saber qu cualqui ra de la do reacc10ne
anteriore on má frecu nte y corte , d d I punto de vista de
un hablante nativo d e pañ l. in embargo para otras cuJturas conre tar un halago con una frase que empieza con una pr gunta como
'¿En erio. ", gu p n en tela d juicio la inceridad d l interl cutor,
p dría int rpr tar com una descort ía casi en ] limite de
lo in ultante, cuando n realidad d bería entend rs como una eñal
de mode tia. ernández 199~:31)

La competencia en el aprendizaje de una lengua extranjera.
Una vi ión desde el marco común de referencia
abemo qu~ c~~a per ona ti ne u propio stilo de aprendizaj y
que la orgaruzac1on d un cur o, 1di eño de materiale de enseñanza } las actividad dentr y fu ra del aula d ben d jar un espacio

109

�La ron¡pete11da i11lm1Jlt11ral e11 el 011/a

para el de arroll individual de las habilidade qu la conducirá_a d arrollar la competencia comunicativa. El marco común recomienda
averiguar qué exp ciencia y conocimiento ociocultural previo tiene
el alumno para definir qué se le exigirá. Determinar qué nueva experiencia y conocimiento de la vida ocial de u comunidad y de
la comunidad de objeto d estudio tendrá qu adquirir con el fin
de cumplir lo requi ito de la comunicaci · o n la egunda 1 ngua.
demás de con id rar la relación exi tente entre la cultura materna
y la cultura de objeto de e rodio que nece itará para de arrollar una
comp tencia intercultural apropiada (Cons jo de uropa, 2002: 23).
El aprendizaje de la lengua inclu o en el aula, deb n int gra
en el contexto de uso de cada una d l~s actividade comunicativa
para que e desarroll n ad cuadameme y adqui ran pleno entido;
lengua, ociedad cultura on indisociables, ya que la lengua además
de vehicular la cultura de un paí , sirve para expre ar toda u realidad. Lo ámbito la situacione tema y tat a que e propongan
en da e para el aprendizaje de la lengua deben responder siempre a
los intere e y nece idade de lo alumnos de cada grupo, sin caer
en lo tópico académico de iempre; la motivación que crea ~a
tarea d interé e uno de lo incentivo má fu rte en el aprendizaje y, por el contrario, un tema lejano a la experiencia o interé de lo
alumno provoca falta de implicación, y con ello de aprendizaje.
La realidad de lo paíse hi panohablante deb llegarles a lo
alumnos de forma viva a partir de lo aspecto más int r ant para
ello ; es importante abrir e a la diferencia, in con ideratla como e tereotipo ni como "rarezas' , si no como lo que on, ex.presione
diferente y por tanto enriquecedora de la realidad. El marco de
referencia para las lenguas (5. 1.1.2) recoge algunos asp cto donde
se reflejan particularmente la caracterí ticas di tintiva d cada sociedad (Fernández, 2003:60)
• La vida diaria: horario comidas y b bida modale , 6e tas y actividad r creativas. La condicione de \'tda: nivel a i t ncia ocia!...

• La relaciones per onale : e rructura ocia! ntr
xo per ona
de La mi roa y de edade diferente , familiare , en eJ trabajo, con los

11

.

.1fo. G11adolllfJe Rodrígl(ezy A/11111 Edith Ba1,tüta

profe ore y alumnos, con la autoridade con Jo servicio , etc.
Tratamiento .
• Lo \·alore , la creencias y las actitude : clase
ciales, grllpo , dinero, tradición, hi toria, minorías, religión, poütica, humor, te.
• El lenguaje corporal.
•

Las convencione
braciooe.

ociale : puntualidad, regalo , imitadone , e 1 _

i pre cindimo de la cultura, e decir, e cluimos del aula lo alore ,
e ~lo de vida de la gent cuyo idioma enseñam , prácticamen exclwmo la upre_ma dimensión viable sin la cual el e tudio d l 1eoguaje
no m~ch~ mas qu un e tétil ejercicio liogüí rico ( riffi.n: t 973).
n t nnmos de comp tencia el 'marco común de referencia'
también menciona la competencias que tien que ver con relacionar
~- ~ ~añoJ qu_e e aprende con el conr xto por ej mplo, la. ociolingw oca . que 1ncluyen la norma de cort sía, la norma que ordenan
la ~elaa~~es_en.~e ~eneracione exos, da e y grupo sociales, la
codific~aon ~ngw t:Jca de d terminado rituales fundamemale para
el ~ao~arru _nto de una comunidad (Gór ka 2006). 1i do lo anterior
ha Jdo ¡emplificado ea el párrafo anterior con 1 jetnplo d lo div r
u os d fra es para conllevar una función d la l ngua. Dentro
de nu tra propue ta de activ:idade comunicati as dentro del enfoque
ba, ado en la acción, todos e to elemento e coman en cuenta com
eje central del d arrollo de las cla e , l material las e aluacione .
Por último el marco, en concordancia c n las idea planteada por
otr s aut re en 1a en eñanza de lengua (Loma 1999; Maqueo,1993·
~r wn 2005; a any Luna y anz, 2005) incluye como un el m nt
Jmponante a de arr llar la comp tencias pragmática : en ésta e
hac hincapié en la producción de funcion de lengua de act de
habla obre la base de guione o e cena.río d intercambio. comun.i~tiYo __ Yel do_minio del di curso, la coh i · n y la coherencia, la identiEcaaon de opo y forma d text la ironía y la par dia. De igual
manera, como en la comp tencia ociolingüí ricas, e to e parte del
de arr?ll~ ~ una clas d
pañ 1como l ngua extranjera orientada
por pnnapio de un enfoque comunicativo basado en la acción.

111

�La competmcia ifltercultural en el 011/a

la. G"oda.t,,pe Rodrig"ezy Almo Edith Bautista.

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!12

l 13

�LA PÉRDIDA D LA MAN IÓ DORADA.
No1: OBRE
OLVIDADO POEMA D
Ar.Fo o REYE *
AJ.fon o Rangel Guerra

U1': \ oru) \ \IOJt\J Ir ,n ·1 n . \ 1 \:PU \R, con ta palabra inicial l am e d nte d lacto gu h ) n reúne. D n fanueL\lcaJá, quien
fuo ·a n 1 9 com
cretari p rperuo d la ,. \cademia I xicana
de la Lengua, ru,·o la amabilidad d dirigirm · unas Iín a , e crita
el 9 d n ,·i mbre de e año, para e munícarme que propuc
de d n Jo é Lui Iartínez r p r unanimidad de votos la Academia
me había de. i d en
'ón cel brada 1 28 de epti mbr d I
citad año mi mbr corre pondient , con r id ncia en la ciuclacl
de f nterr . C m e natural, el ac n ecimienro me produjo una
gran ati facci · n r me ntí mu) h ruad por e te acuerd p r
dudé po eer J m ·nto utici nt para recibir tan alta di tindóo· al
Ol.l m tiemp , tuve la certeza de qu pront habría oportunidad el•
manifi tar al director y al secretario de la Academia, a í cnm a t do u miem br
J ten re a aquella . e. ión, mi agrade imj n to p r
tan "gnificativa d fcrencia a mi pt:r ona. P ro prevaleciendo en mi
la apr ciación de n po cr l mérito ya m n ionado -, poco m,L
tarde mt'. inform· 9u lo miembr corre p ndient . no enfan
la bli ación a diferencia de I • d núm ro, de: pre. n tar di cur o
d admi ión circw1. rancia qu me lib r · de c1icha obü at riedad.
•n e ta condici n • p n é que en l futur p dría ac g rm a L
Di. curso de ingre o a L .\cad ·mrn ~Icxicana de 13 Lengua, abnl J 2,v1.
D1recr r d J 'Otro ele Estuw s f 1nm, nisticos de la l 01vers1dad \utcínoma de
ucyo 1 ·ón, premio \lf. n ·o Ren:s, 2tkl'J.

115

�/..a pérdid&lt;1 di 1.;J ,'1,m.rió11 Dor,rdt1

de I i · n d realizar la cir, da c rnpar e ncia, e me una pci · n a
con id rar. Lam mablemcntc e t o e ndujo a una d · · · n d bidamencc un11t.l. ) t &lt;lo
cd impr ci
l ámbit d la

participar n bac .,.a tant añ y n
tán ahora c n n
también a 1 qu oda'\Ía no acompañan .· ru\i ron pr
aqu lla
··
bar n d man ra unánim mi ·

" !untad, c mo una m ·r
ad.
\ 1 fu c m , de manera in n ibl ,
fucr o , cumulando l
añ
in m dificar, e la sirua 1 • n.
o b canee, n 011 interior mezó a generar ·e un rcclam , · decir un rcc~ e __ncra mí mi. mo, p rqu , . i 61 n n
·a de mi pan la bh • c1 n fi rmal 1
pr ntar un dL cut o p co ,l poc fui p rcac~d _m d . qu~ pr piam nt • no • trataba de cumplir un exi~ neta, mo ma
d
ati fac r dese! • una p &gt;. t ión e· rricr ment' m ral la n
qu
debía imp&lt; n rm d r , tizar
ludid . ~ r at nci
Y
re
imicmo
9utene. h bí. n paraopado n
e
mi in orp r, ciún a e ta ilu
\ parn ularm
n ~-\º
la
• le propon r rru ingr
ant l pl
.
, í como a 9u1en amabl ·m me me 1 e m
. a.
que r cu ·nrcm ·nte curre en e
_cun canci
trab ·
man el u del úemp &gt; y tr
blt. a
la d
lo día.,: · fu r n imp nicnd e n el e n igu·
ultado &lt;le po
ucll yu hubi ra qut:ado cum_~ltr
_
rori:1
cumulán&lt;l e 1 , m t: y rnmb1 o l
,
m
drí, . plicarm ·, cambiand &gt; el . ntid c n
1 qu
logró .-pr ar tan b1run nt n un · ri.o,
donde e. ¡x
,·, ccda&lt;l d 1gruficad ~ brc\ d, d en la_ • -

e
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n an
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tlemp anc n r e

qu,

· la , ·
~a d b n

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11,3.

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e.orar lapo ibili~ad d o
ante e a in taocia
· r que lo imp o , un i nificad
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xi t ncia mi ma. Afumar
qu e la vida la qu p
e una rma en ralm nte
aceptada para r
·
ma abt rta , dilatada a
cutrir en circun
·
eciale · pr piciacla d
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por l ac ot e r p r onal· en ocr palabra l que la vida no ordena
nd finalment d l ámb'
de cada un
por e t
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er e n id ras como in udibl pu
cuando u 1gni6
lcanza
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n ' ta d nde p dría nconcr
· ilidad d d cubrir u
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ibl val r, que ól
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qu la vida e nced ; ,. rambi '
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4-l d • la call d la :'. capor¡
Bernard R _v ) 1
r an c1.· c I .

�L, pérdida

de L, l.Lmsió11 Dorada

Alfonso Rongel G11e" a

dero. La crórúca e muy corta, apena unas poca página donde
cu nta lo ocurrido los días 3, 7 15 y 16 de pti mbre del año d
1911. Eran tiempo inmediatament posteriores al regre o a féx.ic
del general Reye despué de. u e. tancia ~ uropa, y muy c~rcan~,
también de la salida de Porfirio D1az del pais, n el barco Ipiranga .
Pu de añadir e que era el tiempo en que e inició la etapa final en
la vida del gen ral Bernardo R es pue poco me e má tarde u
situación e c mplicó por lo mucho errare cometido por él y
quiene 1 apoyaban, llevándolo a su rendición en el municip~o de
Llnare l uevo León u encarcelamient n la ciudad de México•
finalmente a la trágica culminación con el d nlac fatal del do~ngo 9 d f, brero de 1913 al poner~e en ejecuci~~ _el plan e ~ablec1do
de abandonar, mediant apoyo diver o la pnslOn de ant1ago Tlateloico para dirigir e a Palacio acional, con el propósito de derrocar al gobierno legalmente constituido.
C rea d la nueve de la mañana de ese domingo 9 de febrero de
1913, l general Bernardo Re res cayó acribillado frente a la pue1:_c~
de honor de Palacio acional. u hijo Rodolfo, que lo acompano
de de la salida de la prisión, y tanto lo impul ó en el plan trazado
para esa mañana de domingo lo vio galopar con decisión hacia la
pu rta de honor de Palacio. '-Te van a matar' - le gritó_~ u padre y
é te, in d tener el alop de u cabalgadura le re pondio: -Pero no
por la palda"-,2 y en e momento e iniciaron 1~ _di paro ~rov niente del interior del Palacio y la metralla temuno con la vida de
ste hombre, que un día pudo cambiar la hist ria del paí .
Lo ocurrido fr nte a Palacio la desaparición brusca trágica del
g n ral B rn~udo Reye , u.mió a la familia en el do! ~ ~ man:11 o
endau tracia en su ca a. Poco
·ab obre l cumdo mmediatamente de pué del p lio d 1 g o ral . .M.ieotra R dolfo Reye e
mantenía e tabl ciendo comunicacione c n lo per onaj s involucrado en la ituación política exi tente, Alfon o Re, es renunció el
2 d febr ro de 1913 a las cr taria d la
cuela d Alto
rudi ;
en la mi ma E cu la, dond fue profe or fundador de la cátedra de

r

Rod (fo R ye , De 111i 11ida. Mu11oria.rp(l/íticas, I 91J-1914 primern edición. Madrid,
Biblioteca ue
1930, p. 238.

2

11

Hi _toria d la lengua_y _l~ literatura española a partir d J primero de
ab~ ~1 carg? . , con;11□0 en honorario ha ta el 31 de julio. e día, 31
de ¡ulio reab10 su t:1tulo de abogado y al día iguiente fu nombrado
egundo s cretario de l.a Legación de México en Francia. También
el día 31 de e me fu comi ionado od-ho11ore111 de Ja cretaría d '
~srrucción Pública de México en rancia. "n cuanto a u obra litera na, con fe~a 'Méxic abril de 191 3", in indicación del día, e cribió
un poema atufado
oche d con ej ". -•l poema se contiene en el
cuaderno número 6, pp. 78-79, que formaba parte de lo utilizad s
por ~fo~ o Re_ye para escribir u po ma , y donde en un principio
tarnbien 10cluy prosas y narracione y qu por remontar e u uso al
ano de 19 1_ ~1-llamó , uaderno pueril ". t poema s ¡0 prim _
ro que e cr1_610 despues d la trágica muerte de u padre, el último
ante de alir d México el 10 de agosto de e año para embarcar e
en Veracruz e? 1vapo:" .spagne' con rumbo a u.ropa.
. , n dato ma debe ~nad1tse en relación aJ po ma '1 oche de cone¡o : le ,antece~e en tJ.empo
breve en ayo, titulado
I hombre
de nudo , publicado en la revista Tosotros de la ciudad d féxico
corre poncliente al mes de febrero de 1913. AJ final d
re ensayo, Alfan o Reye apuntó la fecha en qu lo e cribió: ' d febrero d
19_13'.'·3 - decir st ensayo fue escrito por Reyes do días ante de la
ttagica ~u ne de u padre. Si él hubiera e tado enterado del plan
e tablecido para e e domingo 9 de f, brero, es d cir el ¡ vantamienco

°:°

d: u ~a-~re con:~ l gobierno e diHcil p n ar que hubiera tenido
di posmon de arumo para poner e a scribir un ensayo. Lo má
probabl , monee ,
qu él al igual qu Ja familia c n excepci ' n
d su her_man~ Rod lfo, ignorara los plane de u padre ituación
que adqu.i re 1 º. de certeza si recordamo lo . crit por ¡\Jfons
Re ·e obr la actJtud de u padre, a propó ito de la ínter enci ne
de u h.ijo_~fon o na untos de orden p lític : qu 'no le
taba
que
u
hi1os
m
nore
pretendieran
acon
J
·
arlo
'.
una
c
muni
.,
,
ca _
c1~n. que, l le mandó a _su, padr~ a La Habana antes de u llegada a
Iexic e te le cont sto con c1 rta veridad, que [...J Je r comendaba ah tener e de formar r oáa política infancile r de m ter
J Re \'lSta
. ; \ ',osolr(J.r, febrero de

19 !J,

pp. 443--144.

119

�La pérdida de Lo ,\ [ansión Dorado

en lo que no entendía'.+ Todo e t p rmit uponer que ni él ni su
familia fueron enterad , d l plan e tablecid
¡ poema del qu varo a ocuparno ahora, no mencion~ dir ctamente la muerte del general B rnardo Reyes, pero connen
r ~ rencia que permiten afumar que se e tá hablando en p~ ra
p r ona, d la p · rdida qu ha sufrido el p eta. omo ya e di10 el
p ema titula «
ch d con ejo'' y e contiene en octo ílabo
di tribuido entre e trofa d 13 13 y 12 Yer o :
oche d consejo
ave d la medianoche
Que en las fatigas del tiempo,
llevas a la borda atada
la cólera de los vientos·
boya de lo de engaños
bal a de lo contraciemp s:

a todo lo nav- gant
h y pr , nirl int nt

:,er yo tuVi cancione

para aludar e ntento
al arroy de mi fu nt
y al árbol d mi s ndero.
Hoy en frío y soledad,
tan aterid y eñer

r

¿guién dirá que s el dueño
d aquella mansión dorada
morada de mis recuerdo ?
Por ladrón lo h merecido
por ad lantarme al ciemp
p r vi lentar con pr mura
la miel de cada moment .

Porgue, al potr de la vida,
cicat del anhelo
on e m brazo" alzado

para obernar

gu estoy mirando en lo a tro
amar o pre entimi nr s,
qu hay un azor , un e panco
n la mitad del sil nci
y una perenne inquietud
no e n mpla d de el ci lo.

De la adusta medianoche
obre témpanos de hielo
flotan cual polares o os

mi perdido pen amiento .
"Inédj de 1925, de acuerd c n la transcripción de G,ademos .America11ol , en:
Rogeli Are.na Monrea~ !fonso J¼resJ' los hados defebrero, M~xico, . niv~sida
• ac.ional Aut · noma de ~Iéxic / oivmidad Autón ma de BaJa Califorrua, 2004,
p. 2 9. También s encuentra en: \li óbolo a Caro11te E ~dio p ~ . edición
crítica.. oras \ selccci · o de apéndice d f-ernand und Defo e Mexico ol.
t.[emoria y rimonio s insritut0 Je studi Históáco de la Re, lución 1ex:icana, 200-, . 2 2.

t;

·

.

¡Bien no decía
o
gue bi n que lo recuerdo:
- I f z s, gu per&lt;léi la má

b Ua ala d l sombrero!
m .
fá~I ob ~nTar d pué de u lectura, l poema no ofr ce
uno 1Il~ ,-ano rugmas. P dría d cir tambi · n qu t do d p ema
e un erugma. Int nterno pu de pejar ta o curidad e nterúda en lo
qu aquí e narra, pue e mo u I currir con lo romane
n -ste e
cu nta una hi t ria dond e trata una suc si ' n d aconr~cimi nto
cuya ignificación n e no entrega fácilmente.

l primer enigma qu n s pre nta l poema tá n I ver O inicial: ~a qué e refiere Alfan. o R y s cuando menciona la ' ave de la
m dian cbe . El ntido qu pudi ra tener e ta m táfora e que se
trata de la nave d lo u ñ · por exren ión, pued decirse qu e trata
d la nave de la imaginaci?n, e decir, la nave d la creatiYidad O también.,
la nave qu e nduce haaa la creatividad. Para decirlo brevemente
la

120
121

�Ln pérdida dr Ln ,, la11sió11 Domda

!fon.ro Ru11gel G11en-a

na: e que conduce a la p e ía pud.i nd ent nder e ~ t e~ u d
mido : e una naye qu ll va hacia la poe ía, y al m1Smo n rnpo e
una nave qu transporta la poe ía. ~ ta na egación po~ el mar d las
palabra. y d la imaginación, alcanza la expre~ón poética~ ta ~ave
singular navega tambi · n por la vida pue vida y poe 1a caminan
junta y no otra co a no qui r d cir ~l p eta cuaod s refiere a
la ' fatiga del tiempo" pue la p e fa intenta evelar o xp~e ar lo
que la ida contien en l uceder temp ral. entre_e as fati?a del
tiempo' qu son finalm nt las de la vida la nave ti ~ e a ;,mgular
capacidad de eran portar con igo 'la e ' ~era_ d l ~., nto , ~ ea
todo e o qu de una de tra manera 1grufica la vida: conflicto
probl mas, agre ione . on ecuent ment , la poe~a e ca~az de revelarn
de cubrirno aquello que uel ac mpanar a la vida· y por
eso, al tran. itar la nav de la poesía p r la ,;da tambi · n c~paz d
mo tramo e a c · ¡ ra qu vi itan a é a, entre la cual , U1dudabl mente e cuentan lo d . engaño qu uel n acompaiiarla pu
ta na singular e además una b ya que n permit de cubrirlo ·
y también la na e. una ''balsa de los contra□ mp
ahora para
, obrellevarl
pu e ca on circun tancia ad,·er a accione indebida o de venturada .
al mismo tiempo, el p eta e nduct r de la nave p · cica com~n:ica una intención: c.¡uier pr venir a todos los navegante es decir
a todo lo p era lo qu ha ad rtido en l ci lo: rasgo. perturbador que e n c ari c n cer. l p ta d a comurucar algo
pr cupan e, pue dice qu e tá mirand
n lo a
amarg
pre encimiento ", y lo cuatr últim ver o de la pnmera e tr fa
completan el mensaje qu de ea tran micir el p ta:

U:

Que hay un az ro [dice] un , pant0
en la mitad del silenci
y una perenne inquietud
no. contempla desd d cielo.

1i d

t e pre cupan e, pue bservar tal expre.i' n en l a
s
y O el fumam nt e sigo de que algo ha vio] ntado n el rden

122

có mic , de tal magnitud qu provoca e panr y azoro en quiene
percatan del fenómeno.

e

E ta primera :U:ºfa, intr ductoria, prepara la condicione para
de ar~ollar el conflicto, que pre eotará en el r to del p erna. Pero
todavia no abemo lo currido capaz de tra tornar el orden cele te.
La . egunda e trofa e rá e crita en primera per ona, Ja de] po ta, e
dec1r d _l, que habla en e te poema. o trata ahora d continuar la
nave?aaon nocturna, ino de explicar l qu curre. De la adu ta
rnedianoc_h ", comienza a hablar I po ta empiezan a de pr nder e
Sus ~eBexi n • l calificativo aplicado a la m dianoche obedece a
qu e, ta e ~usteta, d cir carente d al gría y con ecu nternente,
u P n anuente comparten la c ndición adu ta d la medianoche
pue ademá de ex aviado , u pen ami nto
n olitari , com~
º. o polar obr témpano de hi lo. ¿ en qué pi n a el po ta?
Pien a n lo que ante tuv y ahora ha p rdid .
er yo tuve cancion (dice] para aluciar contento
eJ arro 'º d mi fuent
) el árbol de mi endero.
El agua flu ente y tranquila, e ímb l de b lleza paz e mo
tambi · o lo e el árb ~ al qu ant p día aludar. Ambo 1 agua y
1árbol . ·a no lo tiene, m j r dicho ha p rd.id la tranquilidad .
1a paz, pue h y -c ntinúa el p ta:

En frí ·
tan aterido

eñ ro

soy el dueñ
de aquella man ióo dorada
morada de mis r cuerd . '
¿quién dirá

j

i fuent , ni árb l, ni can~ion . que cantar, ól frío y ol dad pad _
ce el P era, P r9u ya no tten la' man i -n dorada" d nd habitaban
u r cuerdo . 1i do lo p rd.ió pero todavía no ab mo p r qu •.

[23

�I.a pérdida dt La \!ansión Dorada

La tercera y úláma trofa no frece la xplicación de lo ucedido la cau a que ha llevad al po ta a la precaria ituación que ahora
pad c . 1 p eta utiliza bru cam nt una d claración c~t , rica y
sin ocultami nt d clarando en el v r c n el qu empieza la tercera e tr fa: 'P r ladr 'n lo h merecido '
igu a continuación lo
que ocurrió: e considera ladr 'n
Por adelantarme al tiempo
p r violentar c n premura
la miel de cada moment .
Porque al potr de la ,--ida
acicates del anhel
n como brazos alzad
para bernnr el cielo.
iguiendo la expo ición que fr c I p ema la culpa del poeta
c n.i tió n pi'.' tender obtener ante d ti mp , lo que · te otor a
paulatinam nt y en su m ment , e decir la madurez p ética, que
· lo e obtien a lo larg d la vida. Y entonce el poeta concluye
con cuarro v rsos finales, dedicado a introducir un elern nto nuevo
ine pcrad , pu da la razón a un po ta francé del igl X . al
recon e r la anci 'n impue ta a lo mozo. que optan p r practicar
el r bo:
¡Bien no decía Villon,
y qu bi n que lo r cuerdo:
Iozo , que p rJéi la má
bdJa gala del &gt;mbrer .

a no, referiremos má adelan e a lo v r o de Fran~ i ilion pero
ah rn n cesitarn d t nern para ver e te p ma en u conjunto y
particularm nt u gunda str fa n u part final. Para_ ~~ n ~ e
el po ma" che de c n ej ', urg al meno una upo _1000: J la
pérdida ufrida e lo que aquí e dice, el tamaño d l castigo excede
con mucho la falta corn tida y entonce ca mo en la cu nta de qu

124

Alfonso Rangel Guerra

a~ui también_ s~- e tá utilizando un procedimiento para ocultar algo.
J e ~a supo 1e1on no e tá equi ·ocada e n ce ario releer el po ma
para llltemar develar lo que aquí se oculta. Y lo que enconcramo en
e ta nueva lectura no permite precisar que la ituación d tri teza
y ole?ad del poeta prov:iene de la pérdida que ha ufrido y cuando
no ~ce que ya no tiene la cancione con la qu anteriorrn nte
canto al _agua de u _fu~nte al árbol de u endero, no debemo penar que e ta e la perdida ufrida in que la verdadera pérdida la
cau ant~ de que ahora e mantenga n fcio y ol dad; e d cir Jo que
~~ perdid 1poeta e algo má importante y up rior: es la ' rnan100 dorada, / morada de mi recuerdo ' . Pero, nuevament no
percatamo de qu aquí sigue ocultándo e algo y que ólo descubriéndolo podremos penetrar el ignificado d esta parte del poema.
Para alcanzar dicho igni6cado nece itamo detenerno en otro
ele:nento que puede permitirno despejar el enigma pero que 00
e ta en ~ poema que comemamo . Cuatro me es de pués de haber e cnco este poema o casi cinco Alfon o Re •es
encuentra
en París. ejerciend~ el cargo de egundo ecretario de la Legación
de u pat en Francia.
tando en Parí , en octubre d 1913 e cribe
una página d dicad~-ª re~obrar la imag n de la a a Degollado que
fue la ca a de u runez unagen reco "da íncegramenr en u libro
Pare11talia en Crónica de Mo11terr'!)' egundo libro de memoria . n la
impo ibilidad de recoger t do el t xto por su exten ión repr ducimo ólo la prim ra pan :
o he tenido má que una ca a. D u. corred re lleno d luna
~e u arco y u columna d sus plátano ) naranj de u pá¡ar ' agua corriente , m acuerdo en éxta i . D e a vi ión brota
mi vida.
rai arnbre d mi conci ncia primer ab r cl mi
ntido,, ale ía prim ra y. ahora en la au encia dolor perenn . Era mi
ca a natural, ab luta. Mis oj
e abri ron a ella ant de ab r que
la ca a e venden e e mpran, se alquilan· que n eparabl de
nu~ tros cu~rpos extraña a nu tro er lejana . La, casa qu de _
pu he habitado m eran ajena . rojad de mi primer e otro me
enó e.."&lt;traño en toda parre . Lloro la au encia de mi ca a infantil

125

�Lo pérdida de L, A1.ansió11 Dorada

A!fo11so Ra1Jgei G"erra

con un entimi neo de peregrinación, con un can ancio de jornada
in término. Me veo, obre el mapa del uel , ligado a mi ca a, a traYés de la sinuosa vida. u pu rta parece er la Puerca qu anh lo.s

... ta ca a, qu tanta ignificaci 'n tuvo n la infancia d
lfi n o
R y e , in duda, la man ión d rada' a qu e refiere el-~ ema
oche de con jo", y , guram nte la mej r repre emac10n ~u
pudo encontrar para referirse a ~u pa~e in nombrarlo pues sta
e in temor a equi ocarno , la mtenaon d l autor n te p ma
d; cultacion
obrepue tas. clarado el significado d la m táf~ra
utilizada para encubrir la figura del padr '. urge d_ ~u v otra .lncógnita obre la razón expu ta para explicar la perdida del padre,
pero esto lo er m má ad !ante, por Ja necesidad que ahora t nemo de aclarar l s ver o de Fran oi ilion.
a vimo cómo explica el po tala cau a qu pr~vocó la pét~~a de
u padre , también cómo concluy el p ema dedican~o ~s úlumo
cuatro versos a recordar lo que dijo el poeta ranc;o1
ilion a lo
¡oven descarriado . ¿Porqué apoyar e en un ~oe~a de tra !poca ,
tral ngua, para expr ar literariamente el ca t1 o tmpue to. ~ilion
fu un po ta d l iglo XV que dejó en u 'Te tamento" un co~¡unt
de balada v una de é ta es la dedicada a lo jóvenes de carnado ,
r firiéndo , a los que han d cidido t mar el camino d 1 robo, pue
corno se explica en l p ma aco tumbra_n ir a I ntpi~eau o a
Rueil, irios que en la jerga de la época ignificaba que h~b1an ?Ptado por el camino del robo con engaño, o el robo con v10len□a. l
poema de Franc:;ois Villon se titula "Belle lec:;on aux enfant perduz"
v e inicia con los dos
r o utilizados por lon o R
: "Beaux
J
enfants
vous p rdez la plu b lle ro e d e vo ch ap ame" .6
¿Qué
lo qu pi rd n lo jóvene d carriad ? Pierden la plt,s
bel/e rose de 110 chapeaux, que Alfan o R ye traduce elegantem nt
5

AJfon

O

Reyes ParmMia. Cni11ica de lonterrry, [éxic , O. ., X.';JY, p. 513.

6

La traducci · n es probablemente de Alfi n o Rcye . l poema pu de ver-e n:
Rafod Berc.rand Fro11roir T-'i/1011, Barcelona, Lui Iiracle Edimr, 1950 pp. 426~~27. y
también en: Testome11fos de Franrois 1-'il/011, esru&lt;lio preliminar, n ras y traducc1on de
Rub · n ,\bel Rcchez Bueno 1\ires entro Editor d •\mérica Latina, Bibli t ca
Básica UniYersal, 19 , p. 2 9.

como: "la más b !la gala del ombr rol" o ha , constancia de qu Ja
traducción ea de Alfon o R ye p ro no tenemos duda en atribuirla a éL ¿Y cómo pu de entender 1 qu e esta p ' rdida?
trata
del atributo o adorn que da bell za al ombrero d
to jóvene
decir I que lo en alana les oc rga la belleza , elegancia d ~
~gura. n el ver o francés e una ro a la que adorna la prenda up _
nor, el ombrero de lo jóvene . Por el error d u conducta son ca _
ti~ado y pierden lo mejor de u apariencia. ¿ qué e lo que pierd
e! ¡oven Alfan.º R y s, lo que g neraba u rgu.llo y u tranquilidad,
51
no e l'&lt;l me¡or pre~?ª de u vida, qu ra su padre. orprende
qu en l proce o poetlco que lle ó a Alfon o Reyes a e cribir e te
?oema, haya encontrado en los v r o d ranc;oi ilion 1a escrirura
JU ~ para externar, y al mi mo ti mpo ocultar la expre ión de u
casugo, e decir u pérdida con algo tan lejano en el ti mpo como
un poema en francé del iglo XV, que además concordaba con la
falta cometida egún l contenido del po ma.
i inte.tP,:etamo bien el poema, lo que no dice e qu Al.fon 0
R yes per~o a u padre como ca tigo por haber pretendido obtener
ante de t:J.empo lo done de Ja poe ía. Al meno e to e de prende
d~ una atenta lectura del poema. P ro ya hemo vi to que 1a lectura
directa de ' oche ~e con ejo" no permite penetrar en u ignifi.cado oculto. . aun vu~~o la con ideración de que el ca tigo impue _
to
exce IVO en relaa n a la falta com tida n pod mo evitar la
pregunta: ¿cuándo cometió fon o Reye e ta falta? · óm la co. ' :&gt; p
d
meno. ara po er acercarno a la re. pue ta r o m que traer aqui
tro lemento que n s permitan aclarar lo que todavía aparece
o curo. Para e to renemo que ituarn de nu vo fu .ra d J p ema
transportarno cuarent'l añ d pu 's de la tra edia del nueve d
febr ro de 1913 . d la crirura del poema en abril de e e mimo
año: Va 'ámon~ al 19 de may de 1953 día en que AJfon O R ye
d ~de comurucar e p r e crito c n u amig d juyentud fartín
Lw uzmán y 1_, c~b una carta. ~ ta ti ~e n el mar e11 uperior
der cho la menaon Iu confid ocia] , dice lo iguiente:

126
127

�Lt pirdida de L, ,\fmuión Dorttda

querido Martín Luis: Ngún dí. coa~ _odrá q~ t d e . epa
aunque ea d Pu é de mí mu rr , )' m1
7- 1 ra d Jar c n.. tanc1a
.
_d
·
aerco
ca o, ante d .ue d aparezcamo . l cesti . lnutil dearle
que no me propongo cometer ninguna indi creción, sino sólo concrYar la re pue. ta Je d . para que mañana e n .zca la verdad.
Tal " z u tcd I rccu rd : mi padre U aba varm m
en la
pri ión militar d anti , r d n Franci co l. !a~ ~ . n abía marerialmem gu hacer con ·1. 'n día u red me v1s1to -y creo que
{i

,
venía u ted acompañado de Pedro Hennquez

T

r na-,
para comu-

nicarme, por ncarg del ingenic.r Albert J. P~, q~. fad r m _
mandaba d cir que i yo, y n tra e na d la familia, 1~ daba_rru
palabra d qu mi padr e taba dispuesto a retirar a la Ytda pa ada, en e e nu mo mom nto quedaría en lib rtad.
0 tuve entone
la pena d cont tarl a Ud. que r no era la
in8uencia familiar de minance, in que era tenido por un muchach ••picad de la araña'', dado a la poesí , que vina en la nu!J_e Y
' 0 eocendfa &lt;le e a práctica " (c roo , e decia p r aqu llo dí
a
cada rato), y que no estaba en conclici ne de obtener de mi pa~e

·
eme¡nnt
pr me • a, p rl mi m

ue ya e- p ntán am nce lo hab1a

int mad aria. ,, e
ól había mer cid repre ion p r meterme n lo que n earendía".
.
.
Le ruego que racifiqu o recnfi9ue mi recuerdo 1 no 1 mcom da. De 1 e ntrario, d je mi carta in re pue ta 9u r do qu ·
dará entre n otr . Har ' má : le lle aré . ta carca en per ona y la
de tniiré i en algo le desa rada.
iempre mur uyo
\'C:

:v. lndu tria 122, l

na l 1, [ •x.ico, D.

Pucd afirmar e que d • pué de la ntre a per. o~al d esta ca~ta,
Iartín Lui Guzmán ac ptó cont tarla y pr porcionar a u amt o
la evidenci, que pedía. P r un p e de do rn
d pué d~ la
ntre

]fon
R yes cribi · de nue o a u a.m1 o
uzmán, para decirle: L 11 vé en per ona cierta carta,

de la carta

Martín Lw

12

hablam de lla y u d me freci · come arm . · u re pu ta?"
E vid nt que Reye t nía much im ré n r cibir ta re pu ta
ól para archi arla y dejar un te tim nio aj no a él, pue como I
dij a u ami o al inicio de u carta, "Algún día conv ndrá qu t do
pa, aunque ea de pué de mi muerte.' . La e p rada re pu sta
lle ó quinc día d pu · el 13 de ago t de J953:
Mi guerid Alfonso:
Por alta an . ti a de tiempo -a i \·Í\'ÍrrJ y a í m rim
- n había
once tau u carta del día 19 de mayo. Perdón.
~n e ect , cr o recordar, y com use cl ah , mi mern na n
mal::t que un día - p
ante d · lo . uce
que la voz popular
de ·gna fa c n l nombr de
cena trá ·ca- c nvc:t · e n u ted
por encar del ing ni to J\lb rto J. Pani. acerca Jel pr blema que
d padre de w t d, pr . entonce en antiago, le creiba al gobiern .
P siblememe Pedro l lenáquez reña rn . e mpañaba en aqu ,11a
ca i •n, p r de ron
t } eguro aunqu .í r uerd c.¡u ame
o de pu · d hablar yo con u red e m nt ' con él d

ca o era el igui nte: Don Franci co I. :'lfadero
ni r
Pa.ni, o lo d -aguí eJ recu rdo m falla-, p n aban o abían 9ue
R lli , u hcrman d • u t d no era una buena influt:ncia al lado
de u pa&lt;lre r creía que i la in uencia d usted su tiruía a aqu Un
la conducta p ütica de don Bcrnard no eguicía ujcta a1 influj d
qui ne. la xtraviaban. Mirando í la c a , 1 qucriend hallar a la
cuesci •n una . alida gu a la vez fue e útil al pa.í y benévola re pecto a
d n B rnard , eJ Pre id ·nte I mandaba decir a u. t d p r mi conduct que i u ted e comprometia baj
u palabra, a on e ·r que ·u
p. dre e r tira e a la \'id privada d d lu
e I pondría n lib :rtad. Iás o meno u ted m e nre tó l t •rmin c¡ue con j
la
carta a c¡u me rcfie1; : que no ern u. l d la influ ncia pr p nd rante
ni mucb men cercad u padr ) que creía u. ted mu_ dificil obc ner de él la pr m · , de que e apartara de la olitica. o por l men
d I tipo &lt;l polín a a que l habían 1l ad u nsej ros p rqu e
ya lo había intentado u D d ioútilmenr : in e n
· rná, yue eJ
r pr ch famili, r d

car m tiénd e en e as qu , n cnt ndía' .

1-

�La pérdida de Li .\I011sió11 Dorada

!fonso &amp;m 'ti G11em,

¡ ta preci ·ión histórica le e útil puede empl arla como qui ra, mi gu rid Alfan o.

utilizad

p r _Re es para t rminar u poema ' oche de con ejo".
E to n p rmtt aclarar cuándo con ció lo ver
de ilion pero
c n~ma que e to fue n un libro de u biblioteca in que podamo
prea ar la fecha d adqui ición d dicho libro. Quizá e taba va en la
~em ria de Re ·e_ :~and_ decidió inc r~ rar t ver O al.poema
~~e de con e10 , o 1 p r el e ntrario ta memoria propició 1
nacmuenco d J po ma. L que .I pued a egurar e
que fon-

uy i mpre
larrín Lui uzmán
ta re pu ta nada má e dij obre el a unto, pu
ól qu ría archivar e te t tim nio, para el prop · i~
ame s ñaJad . n ta carta cruzada por 1~ n o Reye y fartm
Lui
uzmán está la clave del p ema ' oche de con j ' no ól
por lo que en ellas e dice ·m? ad ema' ~ o rqu on un te timonio
xpr ad cuar nta añ despue de cumd l h ~~ a petición
d ] mi m autor el l p ma que comemam . El ntJ.rruent d culpa padecido por Alfon o R ye -d _l que b~~n e perc~ró mando
Curiel, editor de ta corr p ndencrn-, d bto er m~y mten o tanto
como fu prol ogad en el tiemp para qu
marufi tara muchos
añ d pu·. d l ocurrido, y ademá propiciad p r el d . ~que quedara un r rim ni que corro~orara que aq~ella falta e:u U~
in que nunca má pudiera aber e 1 pudo s r v1tada la trag dia
ocurrida 19 de febrero de 1913.
y finalm ot regre amo a la cau a de la pérdida ufrida, q~e en
el p ema qu da encubierta d trá de la metáfora utilizada median e
la man ión d rada / morada de mis r cu rdo. ".
1 o pued • aber e cuándo conoció Alfi n
Rey ~l p
de
rarn;: i Vil! n, i fu anterior po terior a la tra edia famili~- Y
tampoc i u lectura pr pició el urgimi nt de la ar me?tac1on
que el poema no ofrec . e bu e · la bra d l p ta ~rance en la
bibliot ca d Alfon o Rey y n ene ntram una in rr edicion diferente d la po sía d
illon p r de las tr s d
n
de 6 cha p t rior a la d l po ma: una .
nda dici_' o, d l añ de
1914 y a car o de Lucien Longn n r ,, ada p r Luc1en
~ t,) la
otra de 1926 en edici · n d Augu. te Longnon. El tercer J mplar,
editado por Garoi r rer curio amente no ti o fecha de edició~
pero e p ible qu
a ant rior a 1913 y en él a~ar e una p quena
eña a lápiz pu ~ta aJ inici del p ma, e d c1r en l d v r o

R cibida

fon

O

R ye

1:1~

1O

o ~ Y ya a~ía Jo _qu~ exp ~dría n el cuerp de] p ma, para
exp~car por .qu la perdida ufoda p ria r m tiv d un p ma
Y com ~licarla. -\fumam e to ólo e mo una mera hip · te i "
con e caracter la xp nema. a c ntinuación. La r puesta que dio
Al_fon ~ Re · a Iartín Lui. uzmán, para qu · te la tran mitiera
al 10 eru ro \lb rt J. Pani ) é te a u v z la hiciera del con cim.ienro d l pr ide~re . fader? fue producto de la exp riencia p r onal
que R Y terua de la actitud d u padr , cuando é te le cuchaba
algún e mentario o juíci~ poütic , referid a lo qu hacía O decía, ·
afir~and que n e m □era en l que n entendía. Reye quizá no
dio cu nta, o ' lo fu ha ta de pu ' , cuand e rcat ' con cert za qu _qui n l ~edía u palabra y fr cía la libertad d u padre
ra el m1. m pr 1dente d la República, d n ranc1 co I. Mad ro
}' na~ie má . uizá i Re_·e hubiera refkxi nad en e ta circun. _
t:mc1a, y a_c eptado hablar con u padre e p ibl qu otra hubiera
sid 1~ ~:urud d~ ncraJ R ·y com tambien e, Yálido pen ar gu
la pettci o podna hab r id inútil · u padr hubiera r 'chazad
t rgar la pr m a de retirar e d la política, compr m. "do como
e taba en el plan trazado para 19 de febr ro. Per
t •a nunca
p drá aber )' u hij ignoraba I qu d bía uced r en a fi cha
la ferta d l pre id nt de la República nunca U gó a con ceda el
general. ... to inevitablem nte, . mbr · en Alfon o Reye primero la
duda · d pué 1. ntimi ne d culpa.
4

r

ddcnt
Y n pudo so
br ro Y
rie
lo ocur1JC.lo n
d culpa ' con

!º

que Alfi n o Rey d , e n ía Jo plane de u padre
p char lo que e p.reparab para l dornio o 9 de feg ~u
to implicaba. uando ~ lfon o Re ·e supo
el Zoc~ _con J entimi nt
d lor debi ó urgír 1
nt1mtento n . u interior debi · e cribir do me .

1 1

�A!fowo Ra11 ti

11trra

donde Alti n o Rey s r unió p r prim ra v z t da u po sía. En e ta
edición, la modificación má imp rtante e tá en 1a m táfora de 1a casa
par rna qu n la versión original era ' onora ca a' y luego pa ó a er
'man ión d rada'. í apar ce también en 011sto11do poética, rd nación rea.liza&lt;la por ·1 mi mo para el Yolumen X de la Obras co11,pleta.s.
M r ce eñalar e qu n ! libro H11eUas. 1
ma '
ch d con ejo" e tá fichado ·1 c n laño, p ro en la bro poética, d 1952, y n
Co11sta11cio poéh"co de 1959, 'apar ·ce con la fi cha de me raño: 'Abril
de 1913'.
o a p cto má deb quedar m nci nado obr la f cha
pu en el texto manu crito original, j bien aparee fi chado ' bril
de 1913 n el uaderno númer 6 el poema e encu ncra ituado
entr "Tonada de h ierva enemiga", p ma fichad n 'Parí 1913"
r ' oto', r pue ta de Alfen o Re 'e al p ema que rancisco González uerrero le entreg · n el anden de la e ración de ferrocarril d
la ciudad de Iéx.ic al partir a V racruz para rnbarcarse a ·uropa,
el 10 d ago to de 1913, tambi, n fi chad en "Parí . ctubr d 191 "
mientr qu en la edici · n d Obro pollita, d 1952, y de 011sto11da
poética, 1959, el po ma 1 o h d consejo" e cl último de 1 e crit
n la ciudad de Ié ico. La e locaci · n d ' J che de consej ' , en el
uad m 6 c n la ficha ituada en la ciudad de México, p ro entr
do p ema fechado en 'Parí 1913', pu d ignificar que e cribi · en Parí y qu ·1 p r error ubicó u critura en la ciudad
ele tféx.ico o má bi n pued deb rs a un oJvido y que, habi ndo
id
crico en Iéxic , d jó de cribir
o u mom nto n el lugar
corr pondi nte del uaderno 6 y e cribió má card n Pan. , en
l siti dond aparee cric , n el citad cu.ad rno. n rod ca o l
b cho d qu n ambas eclici ne d 1a obra p , tica r unid.a d J952
y 1959, aparezca com I úlrimo p ma scrito n Iéxic en abril de
1913, p rmit aceptar c mo correcta ta ubicación.
Finalm ate añadam que Alfon o Reye hizo otr cultamiento del ignificado del poema • och de con ejo'' ademá d I ácul
mismo que e otro ncubrirni nt de u ignificado cuando ord nó
el mac ria] que confi rmaría el libr H11ellas, al dividirlo en cinco
parte i bien d pu, con. ide::ró qu e ta di i i •n no J~ hiz bien
al libr , ino qu por el c ntrario de concertó a al o . lect r . La

133

�La pérdida de L, Mm1sioo Domdo

primera parte la llamó ' oluntade ». a la segunda le puso el ubtitulo 'Toteoco "; la t rcera 1 llamó Acuerdo ', la cuarta fu "T aduccione ' , donde incluyó la traducción de un poema del francé del
i lo XI1, un poema de OliYer oldsmith, otro má de Robert B.rowning y finalm nt uno d
tephane J\fallarm - " l abanico de 1lle.
Mallarmé"; la quinta y última parte del libro la ti.tul· "Burla ' y aquí
col có Alfen o Reyes u poema 1 'oche de on jo".
í aparece
en la edición de Huellas, de 1922, nueve año de pué de u scritura.
Pa aron 3 años má para que apareciera por egunda vez n prena, n u bra poética de 1952. De pué, en 1954 lo incluyó fon o
Re ·e en la p queña publicación r11ez·e rom,mces sordos, en Alcance a
Ht!Jllale, TI, núm. 13 con 24 página y por último en Co11standa poétita,
volumen : de sus Obras co111p!etas que Alfon o Re e ) a no pudo er,
pue el libro et rminó d jmprimir el 11 de diciembre d 1959 y él
murió el 29 de e e me r añ , y necc ariamente la di tribución del
libro fue de pué de terminar e el trabajo d encuadernación.
Por último recordemo lo qu e cribió Alfonso Reye el año de
1926, que no ayuda a comprend r u vida obra, y en é ta u te cimoruo "l"ital: ' 1 o me deja de perdiciar un olo dato un ol documenc , el hi roriador qu ll vo en el bol illo."~lonterr

abril de 2 9.

ALFONSO llANGEL GUERRA EN 1A

ACADEMIA MExiCANA DE LA LENGUA
AdoHo Ca tañón •

T .~G El \LTO HO OR y El · d
.
dernia [ xicana de la L . L srd
dar la b1env nida a esta caªd on Alfonso Rang J Guetra cuyo
di curso de ingre ''La .agua
O
1
perdidaeafan··n
d
un olvidad poema de Alfon o R ' ,, ion ora a. ocas sobre
ba ta una ~ d
.
e} es acabamos d e cuchar. i
una e la garra para ¡uzgar la calidad deJ 1 ón
- .
para ponderar a uo cri to lo
.
Yuna pagina
podrán fácilm
.
r, s a I temes a e te a to de ingre o
ence estimar J moti O
.
Pero antes d
.
gue usc1taron su I cción
com ntar u di
b
·
Alfon o Ran el Gu rra?
curso ca e preguntar: •Quién don
I
acido en 1928, don Alfon, o Ran el
.
.
la curio idad uteraria e intdecrual g
u~r_r~ de pert muy Joven a
tesi "L
. .
.
rec1b10 como abogad con la
a co a ¡uzgada en el proc o civir l
.
po -grado en Parí ·rancia d d . .
y uego h120 e tudio. de
fr anee a moderna y de lit ' a on ina a t mar ch e d e li terarura
iernpre lo atra1·eron AJ veorJaturaalcoc~parada, di ciplinas que de de
.
er pru \' a 1a . dad d
--a la c¡ue i mpre ha ido fiel} de uie~
.
e 1onrerre)
lo11ólogo de /4 cú,dad (l 996) - 1
q
br grafo de de u libro:
empezó dando da
n 1a ' ruultvodqdue b~scar una nueva ituación;
.
ac a
Filo ff
director de 1a mi ma ,
.
ª Y tras fu e Juego
} pronto ecretano generaJ de la Univer idad

:1u

Alfo O res." arta a do ami
dt sol, O. C., p. 475.

O·"

fo11pohtlJ]

dfferenrio.r.

uinta .cáe: &amp;lq¡

Escritor r miembr d la
d .
' Alfi
e
ca e01Ja \Iexicana de la .Len
, onso Ran d uerrn, \lo11ólogo dr lo ,iHdod.
gua.
Lean ' fo o.errey,
•
l éxico, 1996, 81 pp.
• 'ruver idad utónoma d

l 4

5

uc:v

�A(fonso Rangel Guerra m la A,ade!llia ,\fo.:i,a110 dt la Lmglfa

Adoljo Gutañón

de uevo León pu to al qu fu llamado por el e critor, p ri di ta
y ntonce rector Jo é Alvarado. Al alir ' te de lar c oria por motivo de índole admini trativa y política, fon o Rang l Guerra fue
llamado a er rector d esa Casa, en febrero de 1962 cuando ap na
tenía 34 año pue to que ocupó ha ta el 4 de octubre de 1964. D sde
ahí comprende la lección del ex rector Raúl Rangel Fría acerca del
r d la uniYer idad ' de la nece idad de comprender qu é ta debía r much má que una institución ormad ra d profi ional "
(p. 3). 2 Pa a lo igui nte año d 1965 a 1971 c mo cr tario general r rni mbro d l
n j d R ctore de la Anuie cuando e
llamado para r organizar la niver idad d
ue o León y concebir
una nu va legi lación para ella. Luego ha ocupado otro muchos
pue to relacionado con lo que podría llamar la ciencia d la admini tración educativa, obre la cual, obra decirlo, ha escrito artículo conferencia e inclu o un libro.
Alfan o Rangel Guerra debe parte de u formación a la E cuela
de Verano de la niver idad de uevo León dond tuvo la oportunidad de tomar cur o con Alfonso Reye Jo é Luí J\Iartínez · Jo ,
G.i.o de quien terminaría editando el Epistolario ]papeles privados en
la Obras completas editada por la t'Nt\.\t.
Como en a · ta y cri.tor en pro a, Alfon o Rangel Guerra tiene
cuatro vertiente : la e trictamente literaria y en ayí rica que culmina
en la obra tan útil como bien armada Los ideas literarias d.e A!faNso ~•e?
--de la cual por ci rto el di curso que acabamo de oír podría formar
parte como un c y un ane o-; la de croni ta hi toriador, como
mu tra la obra ya mencionada Mo11ólogo de la ciudad o u prólogo a
la biografía El general Bemardo I½'es de E. . i me, er· la d editor y
prologui. ta dond cabe re altar u edición d 1Epistola,io d Jo é
y de las Obras cof/1pletas de gu tín áñez por el Colegio acional;
la de lector y autor --cabría decir dictador- de conferencia obre
diver o tema y a unt de hi toria literaria hi panoam ricana: en fin
2 Celso Garza
uajardo, bnSt!)'O de 11110 1ida. conrersocio11es ,011 !fanso &amp;urge/ Guerra,
1-'niver, idad Auc·n ma d ' uev León, 1 fonrerrer, léxic , 1996 104 pp.
' fi ns Rangel uerra, La; ideas lilimrias dt !fanso
legi de léxic

féxico 19 9,343 pp.

la d autor de numero o texto r~'- . d
.
oac1ona o con 1 t •
,
hi tona
de la ducacio'n n ,f"'
.
ª e na, practica e
teXlco.

II
Alfan o Rey s anduv cargando a lo lar o d
~
rdo ensangrentado de la
d
g e mucho ano I recumu rte e u padre l
lB
R
la mañana d J d
·
genera
rnardo
orrungo 9 d fi brer ant I p
.
ta m maria, rumiada como un am
. e a uena Mariana.
década e I tran fi
Re
ar o p1en o a lo largo de la
,
orma a }'e en
.
má allá d 1 .
.
una matena del entido nue
a c1rcun tanc1a p r anal v de la
di
..
-i
se alza como un de tin de
. ·
trag a familiar y civil,
u pr p1a a a allador
· · li
ocación literaria v p 'a·ca
Jj'.
.
. ª _ocaaon teraria.
.
'
no
po
nea
ru
parud
I
alim encará d la hi
·
ana, a de R eve e
e
tona pero en últim ·
.
,
sab d ma iado bien que u carro sólo a lil tancta la abotea pu s
Brueghel- un carretón d
.
--como n el cuadro d
- c ndencia po , rica ni ara~ p:a r c¡u ,en lla no ha~ lugar ni la tramat ria del entido e ~nt
d grado. ~] abe dema tado bi n que la
.
,.
to o matena de I agrad
d .
t na p ettca. Y que aJ rom
el
. o
ecrr ma.
p rse tech d la c
d
la mtemp rie v a lo ag d .
.
ª a que a xpue a
ra O J, --en aerto ntid
ed
1 orden mágico de e a ca a • ali da
. o-- qu a alvado
ª
por la hi toria
a perdida de la fansión Dorada
.
dad de Alfen O Re)· ,,
,
·
bre un poema olyje ma que
· · ·
titución y un homena·e a lo u
u_n J rc1c10 un en ayo de r sintel ctual del po ta Jfi
qR e p dria Uamar e la re pon abilidad
on o eve d
·
¡·
fue amigo de de lo año 5
qw n e JOY n Rangel uerra
, como consta por la di
.
n squ haced 'J n suD · .
·
r a menc1 "
,
,ano. orno acabamo d
h
ma
oche d c n J·o• fi ch d
, .
e cuc ar, el po _
.
• e a o en fexico n abril d
ptunera o w1a de la prim
·
e 1913, fue la
ra cosas que e cribiría el ·
Ale.
unas cuanta emana d p . d 1
Joven LOO. o
l
~
u s
a muert de u pad
.d
a manana d I domingo 9 d fi b
d
r acaeo a en
1913 f¡ cha en que e inicia la
llamada "D
, ·
rero
ecena tragica .
La exége i , comentario \' ará.fr ·
1 que hace Ra.ng l
la tr estrofa --do d
- p
uerra de
e trece una de doce v r
d l
t ilabo que contiene el te to avuda ad
. o -. e o 3 ocnido y la u tancia enigrn. ti , d. I
e p ¡ar y a ltuar el cantea e
e p ema.: En la edici . n d Huellas

"

, .

ª'

ª

ª·

136
13

�A!fo11so Rtmgel Guerra e11 la Acadm,ia Me."&lt;Ícana de la u11g11a

Adolfo Caslanon

(1922) 4
che de con ejo" 11 va una indicación, bajo el título entre
paréntesi ' n ordina)' que d aparecerá en la, edicione ult, riore .Como e sab , la sordina es lo qu
pone a los in trumento
de cuerda d otro tipo para atenuar u onido r en el orden militar, la tr ropeta puesta en ordina ' sirven para entonar marcha
de duelo o lucruo a . D otro lado cabe ubra ·ar que Ja alu i 'n a
ilion~ "Bien no decía Villon ¡oh qué bi n lo recuerdo... " en el
poema que Marot tituló Bel/e leron 011x e,,jants perd11s no
aislada ni
es la única de Hlfello.r. Fram;.ois Villon e tá cerca del jo en R ye :
y ill n me quiere bien' , dice en átira de la c mpañía"; cerca
de la edad media francesa y e pañola o la trama poética d I jo en
Reyes, como demue tra la traducción "D l francés d l igl XIII del
ca tellano de
v ,, que no pre enta al mu joven Reye como un
a pirante a trovad r, n cierto modo un sui- eneri pre-rafaelita '.
R cuérde e que Dante abriel Ro s tti fue uno de los traductore
d ram;oisVillon al inglés. Doy lectura nue amente al poema llamando la at nción. obr lo tre actos de que consta t microdrama lírico: expo ici · n clímax y d nlac o l cción.
~

oche dP co,myi
ave de la medianoche

que., n las fatiga. del tiempo
lleva a la b rda atada

bal. a de lo contratiempo ·

a t do nav gant

Alfon. o Reye , Huellas

195 pp.

5 •rans;

j

· una P renne inquietud
no contempla de d el ciel .
De la adu ta median che
• obre 1 rémpano d hiel
Botan cual polare o. 0

mi p rdido pen ami oro .
yer ro tuve canciones
para aludad contento
al arroro de mi fuente

Y al árbol de mi endero.
Ho ' o fri y ledad,
tan aterido y eñero,
¿quién dirá que oy el mismo,
quién dirá gue o • el dueño
de aquella man ión dorada ,
morada d mi recuerdo ?
P r ladrón lo be m r cid

P r vi lentar con premura
fa miel de cada m meneo.
P rque al potro de la vida
acicat del anhel

hoy prevenirle inten

4

qu hay un azor un e pant
en la mitad del ilencio

por ad lanrarme al riemp

la cólera d lo- vi ntos;
boya de los desengaño ,

que e t0y mimnd

amargo pr entimiento ,

nh

1906-19/9

a ero.

E&lt;lit0rial Andrés B ta e Hij , ~léxico, 1922,

.
Q
..
.di .
ill n, Ot111ns, Eclitée. par Augu te Lon~ n, uacnem e o n ce-

vue par Lucien Foulet, Llbrairie Honoré hampion, &lt;liteuc, Pari , 1967, 172 pp.
6 Alfon o R ·es " oche de e n ej ". en
bra.rrompletas. Rtpa.ro poético [19Q6-l95 ,,
como • léxico, Fondo de Cultura ,conómica, etras mexicana , 31 reimpre-

on c m brazo alzad s
para gobernar el cielo.
¡Bien no. d cía , Villon,

Y qu · bien que I recuer
-~Iozo , que perdéi la má
bella gala del mbrerol
féxico abril 191 .-H. R .

ión, 1996, pp. 65-66.

13

139

�A(frmso Ron el Gmrm m la Amde111ia -~ftx.icano de la Lt11g11a
Adolfo Ca.rlaiió!I

Rangel Guerra no se limita a la paráfra i intelig nte de un poema
dificil ci rado. Para redond arla. y r alzarla acude a un documento
a una carta "muy c nfidencial" y ui-generi que Alfon o Re •e le
pide resp nda l 19 de mayo de 1953 a u ami de juYentud fartín
Luis Guzmán y qu ·sre le termina conte tand l 13 de ag to d
ese mi m año. 1 dar' lectura a te par de documenc •. fe limito
a mencionarlo para ubrayar la pertinencia d la. lectura h cha por
Rangel uerra del te ' t d l poema para recalcar que aca la pérdida de ' aquella mansión &lt;l rada, morada de mi r cuerdo " culminó para Reye con la muert d u padre pero que n realidad y en
rigor _e gún xpre an tanto el ju go d carta ntre Reye y Guzmán
c rn el text poco conocido dond Re ·es alude qu 'a una comunicación que él I mandó [a don Bernardo] a a Habana ante de u
alida a Mé ico ) d nde é t l con te tara con cierta. everidad qu
le rec m ndaba ab tener e de fi rmar eoría p lítica infantile y de
meter e en I qu no atendía".
•l poeta, para decirlo llanamente había ido xpul ado de la ciudad y d la virtud p lítica y ci,il de de eJ moment en que u padre
le echaba n cara 'formar teorías polí6ca infantil ' y 'met rse
en lo que no entendía".
egur qu Alfon o R ye rumi · ta
palabra. ant y de pu· de la muert d 1 general . a que en ci rto
mod lo condenaban al de. tino del po ta xpul ad de la ciudad
p r Platón y lo mantenian a raya ) a di tancia d 1 orden de 1 ci il
y político. '!. ta expul.ión de la ciudad, Rere
la había ganad a
pul o y parpad de d dad muy temprana egún e n ta en el ce tim ni de ui G. rbina guien conoció a R ye en 190 l cuand
· te tendría uno I u 11 añ ) reconocí , en u chispeante mirada
la de un l et r •a in pirado crítico y agaz. El p ta-niñ d 19 1
llegaría a r el arconte I trado de 1953 decidid a cuidar la verdad y
el h nor de la familia de d la doble trinchera de la lírica ' d la hi t ria. ¿
cabe sup ner que la trama trá ica d l 9 de fi brero de 191
fu auspiciada oblicuamente p r 1 propi g n ral a abi nda d
qu moriría en la fi.e ·ta d la bala ' p t no p r la e. palda para citar u última palabra ? ·
cabe imaginar gue el general Bernard
R ye qu ría salvar a toda co ta a u hijo d la angre pi t ada para

qu fue e él de de la poe ía el gue al
fa.mili
ara con su letras l hoo r d
una
a qu había pu to trágicamente
0 riesgo u propia honra
por lealtad a Porfirio Díaz?
sa
otras pregunta má ha levantado e 1 .
Range1 u rra con u brillante
.
. n aire don Alfoo o
, .
V con 1ste di cur O d ·
aca d elTl.lco de núm ro.
.
e tngre o como
pa u ted, muy apreciado y mu ,
·d
.
tas puerta d esta ca a no ·1
, } q~ n o arrugo y mae tro que
·
so o stán abierta p
d
tno que e ta morada e ramb· ,
.
ara u te y sus letra
ien y para iempr 1
mano tiene las arg ntina lla
ª u a, pue en su
bienv nido!
':e que no acaba de mo trar. ~ 1 a

Alfon o Ran cJ G
1
uerra 11terpretuciones/Ttstin1011i / C
. Tamcz uerra' Uni er ·1·dad t \ uton
,
os arlas. Pre entación de R
ma de
L .
co, 199 22 pp.
uevo eon, Monterrey féxiCel. o Garza G · d0 11I
.
ua¡ar ,
t:[J'O de llflfl vida
·
mver idad ur , n ma de
Le • , co11verstmones ron Affimso Ra,igd G11erm
uevo on fonreu ' féxico, 1996 104 pp.

r

140
141

�LA CRÍTICA LITERARIA DESDE LA
PERSPECTIVA DE GENERO
lvia E th la alinas Hinojo a•
Juana Garza de la Garza••
&amp;M ·o ,'Íir elegir las palabras op11lir lllÍ utilo,· i11tmto lograr lo
eficocia,J• la sincenilod 111e tl'ltar,í lodo la (!/ertación; 'O q11e dneo
111ás pt'mtadirpor lofi,erz.a de 111is ar 111J1mtos q11 des/J1111brdr por la
elegancia de len ltf.!Je no p1e11so perdrr 111i tim,po tJl dar li11 hem,0-

,,,¡

10 giro

a mis/rtJJes o en pmcticor la anrp11losa rand1lnc11md'o de los

senfinlimtos ortijirioles tp1e se hocen ti/ In cabezo, pero ja111áJ llegOIJ
al corazón. Estas son los cosaJ tpt "'' preorupo11, no lo1 pahbra.r.
P11esto q11e lo q11e 111ás dneo es tp1e las prrso11as de ,ni 111i.Jn10 sexo
sean los 111iembros máJ respetables de lo .rociedad, mtentare miar eso
prosa/londa q11e ha pasado de los t11If!)'OS las norelasJ' de las 11q1-eJas
o los tarttJJ , con&amp;r.r«no11esfan1iliares.

,_ Iary W'ollstonc:cra

Introducción

Ar

PF

LTR.\R

r

1

\fl'-.10

d 1a crítica lit raria,

"t

deb ren r

pre ene qu e ta di. ciplina no nu a qu , e ha man jad
de
áempo muy r moros, p r 9u e ha ta l iglo . :u· )' obre t d
n el . · · cuando ha adquirid mayor aug r profundidad n u
rudi . La finali ad d 1 pre nte trabajo e. ab rdar 1 pnnc1 10
d análi i de la te áa lit raria actual, b: sicam nte bre la critica
literaria f¡ mini ta.
Profe. ra ern · rica por la L \ ·1 inYcstigad rn de la scuela Prepara tona 1
Pr fes rae mve cigadora d la ·scuda Preparatoria 'o. 7 . rienr .

143

9.

�f

1

mtira litcrono desde la perspet1il·o dt g/nero

EMo b.sthela Joli.J1aJ.)'j1Jo110 Gorz.a

.
·
primeramente e realizará un análiAl r alizar la mve t1gac10n
, d tratars el concepto
.
· f,
ini ta v habra
d la críti a lit rana em
·
t nd r altar l
,
fi mini mo. abe subrayar qu
pr
de gen r ) e
.
ali d ntre éner y cultura, en e
•tualidad \' exu
ª •e d 1 hombr s · mu1· r
íncul entre tex
· ·
d
l"d midad • p d r . .\. imi m
l con uc_t e li .
, .
1al y Pº tlCO.
d d. l punto d \ i ra econorruco,
. .
t·
d la críe e
.,
drán l
nnapal en qu
0
otra ecaon e e P n
.
franc a a í e m también
. - · · t . an l amencana y
•
cica lit rana fenuru a. .
T bi, n e man jará l re fer nt a
, d ·tacada
cri ra · am
,_ , d
. e,
. .
. f, . . ta donde e hablltra
us
lau eYmalución
de la crítica lit_ r~~ erruru ,
inici \" d u in tituca nahzaaon.

percatar e, el mundo mi mo se

Ya

apertrechaod de 111od"s operondi

mujeril e : m nos agre iv , más ptácric .2

La n rma deJ én r oo
pres ntan con claridad· fr cu ntetran miten p r m dio d l I nguaje o d otro símbol .
n te ntido e afirma qu igual qu un der rminad J nguaje
influr en la manera d p n ar o d cir la e a 'la forma narrativa arquetípica de ccidente que dan p r .entada 1a pre ncia
d un prot oni ta ma cu.lino influyen en la fi rma en que e arman
cuento acercad la mujere '.3
mente

La palabra g 'nero e mp1 a com una con trucci 'n imbólica
tabI e
bre lo dato biológico d la difi rencia xuaJ. J\l
re p c o Par o
e ba aba en la idea d mod rnizaci · n, la cual a umía qu lo rol de género tenían ba e biológica . ta vi 100 ac ptaba la parricuJaridade d la c nducta · el temp ram nto xual que
e, tablecieron la ciencia
ciale d lo último tiempo .

qu

l. Critica lit raria fi mini ta

Cot1cepto dt gi11ero

.
de que a traYé d la hi . d I ¡· r tá e n aen
actualida a mu
·
· ·
· , n cial· to ha
. h
ibid dJ ci.nt • trato. en su part1c1~ac~o
oc'1al qu
t ti
r e
.
obre la e ntraclicc1one
·d m tiYo para r fl xwnar
.
h d lib rtad
o
. d'fi r neta n Jo d r e
l h mbr frece' la mu1 r: 1
al
to d gén r -r 1lid .d d ntre era ~ l actu concep
d
equ.ida
an ª •.
·
/
,
ro e n un t no e
'
d difer nt
ex g n
acione entr pe ona
•
•·e profundamenre
din ·, d 1a mu1er di crinunaci. n y ub r ac1 o .
la d 'gualdad".1
, .
u ba e aal e
e l
.
antidemocrat1co pue
. .
•
e han h cho cli1.

~n l

Diariament la mujer cread ta d cultura rec a pe ro d la
nu va ciedad y cliferenr temáácas qu ab rdan la inconformidades c n el entorn o ial que Ja r dea.
ro da pie a rornar la
deci ión d inv tigar las cau a d dicha in ati faccione .
D de e1 punto de "· ta d la icologfa y la fil
fía, ·e pr enea
a la mu¡ r
com individua que al nt nd r adquieren la capacidad de realizar u propia voluntad. La d finición de r mujer
queda a í inr grada de d &lt;l ~ntr del r, de u Yo, · d d fuera,
d la c nci ncia col tiva', una v !untad qu pa a por nombrar e~
e.xi tir, dando e m re ultado ta ujeta ociale que apoyan Jo
nuev , • ntido de vida". 4

treinta an
1 ú1 . 0 \" int1anc
Durante
tun
,
d'
.
• ·.
d aract ·r aca 1111•co e n la finalidad de ttau1

ver a. mve t1 ac1one
d
, er e mo un fenómeno e der l c ne pto e gen
,
tar d e . mpren
d
la·
categorías
de
g'nero
vanan
.
ha ob erva o que ::1
tural· asuru mo, e , .
1
l ambient
cial y cultura
1 1 r d la hi t na de de ue
ªa ignad
a
tanto a mu¡· r , com 0 hombr
.

. d I mund c n.1. t, n qu

can. ad d la belico-

La fi numza
I&lt; n
.
do (cu,.a e tion incluso prm·oca un
. d 1 pacnarca
ul
sidad n emna e_ .
d .
. ·alor •. human ) } sin ap na
decr cimi ne , erugtn o e c1 rt s v
1 lidie

•
6) . -,- s mujerc:~
Ram &gt;~ Rmz. Po/i¡oní,1 ( numero

"\'Rción políuca ". p. 5.

1 /ni 1110/it• fundamental de género -afirma ayle Rubio- e
r pucüo 9ue ri ·na la cliv:isión exual del trabajo y u con cu ocia
en la paración de lo camp público y privado.

em .... aire de reno-

2

1 mael
tos rrabaj
1

4

1

nzález a tañar. Polifam"o (número 4). ' Conv ni ncia d r ervar
a la mu¡er' . p. 28.

I. rta Lama 'E! énero". LB ron1tnmirifl cu/t11ra/ de /u difi.rmna !l'Xlfa/. p. 24.
elia Ruiz Dasha \' Graci la Hier . Trt!s ll'IIIOJ, lm 1mg. f'l'J, H/U(};¡JJ 11119ere1. p.

144
145

□er­
12.

�l·ltiu l.'n/ la Sa flaJ ]11,Jlfa

·n

arz.a

. tad Unido
e , t blcci r o límit para parar la pr f em runa
n'J
~
a, nferm ría ) mtb J
ial &lt;le l. p a culina má p
· · da : in ·ni ria
c1 ·nüfica , d n.:ch .
· ema d ~ ·r -n un rt: n qu~ p rfoJo hi r' rico- n
binari c.¡uc p nen la hembra al 111
ma culino
f ·m nin , rara \ z
ba e de la iguald u in &gt; p &gt;r I encral,

El f rruni m o c1dcntal d ·nd bás1cam nt la
clividualt: d ub rdina□ · n d la mujer· por ocr
manej · la i J a ti h rrru ntlad, ma
te e ncep ha recibid múlcipl · ríac. p &gt;r e n id rar ·e 10 h ~r nt put to yu d ntr d l
m · ·
manu n n pr JUJCJ d raza , da
ocial. · ltimam nte la &lt;lif r ncia , imtlitud han e nfi rmadc el b¡e d
ion ac. dénúca.
2. l· 111i11iwo

. r-, LU'ta l .. ma,;. np. rit. p. 1 •
. &lt;l la culrura., tonudo d1.: 1 ¡¿,, . i, rnldl· l ·na p ruat . ka. "La mu¡ r, e mpar a e
•
11/1,

p.

El fi miru rn e 1dcncifi ,
n la ·ne de probl ma vital d l hum. nidad actual. u hi. r n
rt:pr cnta una luch not na } e tr m,
ntr p, re mu) de igual
de ' iniciar el ·tucli partí n&lt;l d I
"hecho inc
· le
u l. mit d fem nin. d I mundo ha
n nrra&lt;lo i mpr n c nd1aon d infi.:n rid, d r pe to dt: la
01Jt d m culina. [... ¡ \ hnc. &lt;l l igl . 'J.·) prin ipio &lt;l 1 . . t m ·
el p et d lucha p r I u r, gio ti m1.:runo". 'º
im n · cJ • B au,·oir a ,. ra qu . e ptar yue l. muj r un . cr
hum,n n i rnifica diminuir la -'P rt ncia del h mbrc; ". yuéU,
n p rdt.:rí n da d . u divcr. idad, nyu za e int n ,dad, i e, ·umi n u int r. ubjccividad. R hazar I mJt n e &lt;lt.: cnur t d,
r lac1 · n &lt;lramátic, cntr I
ru e ne ar 1 1g-nifi d &gt;. yu
r •yeJan autén 1cam ntc al h mbr a tra, · de la realid d ft:mcnina

13.

- l.t&lt;lice Raro . Rwz. np. dt. P· 6.
un Gr• •or1 e ra&lt;l;1. p,,¡¡ n11Íll (núm r

. mo lingü.i tic &gt; n 1· 1 ngua

9
•

111

españ la". P· ·

146

Ian

&gt;,
u~z

cluri.n R. ump~ n. ¿ Ni 11,,, /tJJ tJINd1t11 '4 n11ymi? p.
r na E 11dio,1 r t(infir. naas. Pasm1.

14,

1

�La critim liJmma desde la pmprctil'O de é,,ero

Eltia Estbela Salinas

. . 1
ía I amor la av ntura la dicha }'
no
upnmir ª P
'
· · to y la pa i ne
ino edir tan ólo que la conducta lo
nturuen
p
d d" i1
fund n bre la ver a ·
•
fi · · t
d
la
hi
toria
el
moYi.miento
Por otra parte, a lo largo
.1
¡
al re ell11I11S
m ralea
. d
b 1a in titucione socia es y o
ha cue uona o s re ·
di · . a'fic qu u ería que la
d
· ados estu
cien
apoyándos n eter~un, .
l hombr y la mujer no eran
may r parte d la difi r noa entre e
,

part , la crítica femini ta de
de mayor amplitud.

:s

12

.

. ' ,orno 1a han dc¡'ado en la e cla. suo dt! la mu¡cr:

"Dice aun Laforgut:, a propo.
.
lo ha hipertrofiado
:
aaón I arma que su scx0
v1ruu \' la pereza, ·m ()tra preoc_up,
. l 1 m de'¡ado rupertr fiar; t:lla
•
•
'
1 f · runo n otr s a 1c .
1· se ha conn:rado t:n o t:m
... b' • ! Ti d
o e: falso ... ¡sic1 I lasta ahora,
O
·
. rr s ·Puc. u:n
•
e ta t.'.11 ·l mund por n
.... 1 • el 'ut: o dura Je de hace lemas1ad
11

°

con la mujer hemo , jugado a la. muneca .. ) 1 .
"'
nt: de Beauvoir. El seg¡mdo se.w. P· _,o .
•
. .
?
o mpo . imo
. od
. d Otr.1111ente: h•cflira ;· t.rmh1raftm1111.rtas. p. 1_
12 barlortt! Broad t:n la mcr . uc~~n , 11') "La cn..-ación del per. naje iruu cu13

J an

ranco.

Dt"l,atr fammuta (, o urnen

lino". p. 260.

stado Unido int gra un movimiento

r

Catherine B l ey Jane Ioore afirman que el h cho de que la
autora afroe tadounid n e e criban en forma di tinta se debe a
las difer nte posicione individuale creadas por er negras en una
ociedad blanca y no e d be a u color de piel.

El feminismo lit rario académico marcó dos camino : un intento
de con iderar la mujere como imágene literarias, como autora o
lectora ; por otro lado, de cribir la e entura de la mujere dentro de
un futuro r con truido.
La teoría femini ta e enfoca a un público ma culino de acad ' mico d pre tigi
intenta llegar a llo . Ba a u t oría dentro d
la que pr dominan en la actualidad ncre l t 'rico varones: la
decon trucción o eJ manci mo la cuale patentizan una gran indiferencia hacia la e critura fem nina y on \'erdaderamen misógina".
Por otra parte, cabe menci nar a Katharin
L Roger , quien
c ntribu •e a lo e tu dio del exi m n la literatura · en un e tu dio
qu r aliza obre mi ogirua (aver ión o m no precio hacia la mujer s) cita alguna razone culturale d
t fenórnen : rechazo os ntimienco de culpabilidad por el exo; ntimi nto machista (de e d
mantener la mujer metida al h mbre).

.

14

148

Carz.a

Janet Ti dd propone una e tructura tripartita: 'primero, lo femenino, donde la mujer trataba de igualar lo logro ma culino int rnalizando lo pre upue co de la cultura rna culina· egundo, lo feminista
didáctico cuando Ja. mujere r chazaban 1acomodami nto de la femineidad y u aban la lit ratura para drama.rizar las &gt;rperiencia penoas de la fi mineidad maltratada y finalm nt , la mujer, voh~éndo e a
la experiencia femenina c mo una fuente d art autónomo". 14
quí urge la int rrogante de con iderar l Je bianismo dentro
del e tudio de la mujer- ab mo que la principal tarea para las críticas le bjana e pretender qu
an e cuchada u per pectiva
particulare , a la ,;rez que e tablecen un canon d lo e crito lé bico
ant riore y actuales. Bárbara mith propone di tinguir 1a e critura
lé bica mediante la e trategias texruale que e empl an.

bioló ·cas ino _cultu~al ~ .. ·t: de cubrirán una nueva forma de
En la actualidad la fem.uu
el.arte la xp ri ncia y 1 conopen ar obre la cultur,, el lengu l ,
l )' ' t d l p lítico
. .
al definir la naturaleza ·
mu e
cu:ruento,
qu
r
.
u·¡et
ocial y genera
al
0
. a1tnl. mo tiempo a la mu¡er com
·
exarruna
ujeto como P lític "·
•
·
· • del género · sus
h
'd d e cu · úona obre la m. cnpaon
.
.
La umaru
a
b
con
non
ba.
·
0 el fi nómeno literario; e u can
repre mac1 ne
. . , d l mu¡· r d ntro
6
.
¡
én
ro
y
la
u
1cac1on
l
ica entr a e. entura .
~
·a en la oci dade
.
toarcal En te enn ,
l
\ fuera de 1 tema pa
·
.
. ul
í pue to
. .
es mu , difícil para la muiere vine ar e entre ,
.
patnarcale
)
di
atrimoni O ¡ c ncubrnaI
1 al d transfiere me ame e m
.
que u e ta e
·
• t · n e pretende elifamili de ri n al nue o prop1e ano .
. . .
to,
de lau di. ctmunaa
. a.
. , n . oct'al , la p rnograffa .'v la líviolenaa
e¡erc1da
minar
.
.
b d r una dinámica c1op nea.
bre las mu¡ res Yª or ª
, l fi • · mo de ran Bretaña
R ulta difícil ent nder por que o em1m ti
el nombr de
Y de lo E tado L,nido e ncuentran agrupa os con d est
mo, . .
ngloc tad uni&lt;l n e, pue. l pro rama
. .
f, . nuru
a .ido mu, di unto
. . ... e1de Gran Br taña
caractenza
. m han
vimi
por . nto.
er ma. a b.1 rt d~ d el punt de i ta ideológic . p r tra

•}110110

Charlott Br ad. up. di. pp. 16-17.

149

�La critica literaria desdi la perspectiva dt génm;

En la época d lo ochenta e dio la batalla entre lo femini mo
francé v estadouniden y po teriorm nte, e manejó el t, nnino de
ideología I cual es de gran utilidad para la crítica lit raria, pue to
que la literatura y la cultura s o e pacios adecuado para el de arrollo d ella.
n a p ero de gran relevancia en la crítica literaria femini ta de
e ta época en srados U nido e el énfa i en el individuo y en el
cu rpo (corporal a vece , t xtual) como un medio d ubicación.
La teoría femini ta de la actualidad fortal ce el concepto que
ha e tablecid . obre lo lit rari .
ina Baym menciona cuatro motivo recurrente como foco en
b teoría actual: la loca, término que apri iona la angu tia d la autoría
-meo aje oculto. ' n la literatura e crita por mujere la loca [...] e
una imagen d u an 1. d ad y fur'ia' . 15
.
.
tra d la voce qu maneja ina Baym e /.engm:ye famenmo con
el qu pr tende encontrar el lenguaje obligado inm r o ~, lo t~_ro
can' nico e crito por mujere , mediante la dec n trucoon. Hele°:e
ixous y Luce Iri aray e tudiaron p i~oanáli i c_ n J. La~~ y _u viión del mundo tá marcada por el 1. tema patnarcal; la td nt1ficación que hace ixou del l nguaj con la ca tración vi ne_ de la l c~a
lacaniana d la última versión que da reud del comple¡o de Edipo.
[...] Dentro d e ta argum ntación tan intere ante ~ora on lo ~ robre , no la muj res qui ne experimentan angu 11a de autona, la
mujere , no lo hombr quiene on pr pietaria d la Jengua". 16 .
El padre con titu · otro de los t, rmioos empleados por 111a
Baym. La t otía de Freud ofrec n r ultado azaroso~.' Con:io conjunto de e crito filosófico , u obras e tán U nas d rncon I t:naa
y de vagu dade . [...] Lo gue e indudable, emper , e la protunda
misoginia sub acent n u de cripcion de las mujere y en lo qu
pre crib de lla . [...] la ~eóricas literaria ;-emini ta lo han en, alzado (a 'l a Lacan, u u otuto m derno) .
15
16

hnp://mural.u"c / reloro/feminismo.honl p. 6.
• .
.
. . ,,
ina Baym. "La loca r us lenguajes. Por qué no h go teona líterana fcm1rusm

en Otrammtr: ltclf(rtJJ' escrit11ra.fe111i11ista.r. pp.
17

lbíd., p. 63.

6(1-61.

Ehia E.rthtla alinasy ]11ana Garza

. Cuando e analiza la fundamentación lacaniana d la teoría fi miru ta france a contemporánea, hri ti.ne fakward ncu ntra ¡ orig n d 1pr_o_bl ma d l_ femerúno en la te ria psicoanalítica, pue to
que lo enoco }' e cr1tores -en u mayoría-! hacen obr Jaba e
de p tulado neofreudiano . AJ resp cto .ina Bavm afuma: e n
mi ~pinión, el e encialismo lingüí rico no e mejor qu el biológico.
Las idea. de Lac~n ~b_re la mujere no pertenec na u campo de
lo real ru de lo . unbolico ino a u imaginario. Tanto reud como
Lacan apr uran e~ corregir u fama ía de otros para qu pre alezcan la uya propia . Lo que e tá en juego no
La erdad ino
el pod r". 1
'
El úl~o de los motivo recurrent s d
ina Baym e •l de la
madre, qwen n eña Ja lengua e inicia u tarea durant los primero
me ~ ~ . dad· d e to e deduce que el I nguaj fi nna parte de d
el pnnc1p10 de la relación del pequeño con su madre.
Jane Gallop r laciona otr tre tema del di cur o crítico femioi _
ta con la in titucionalización: "el d bate obr el femini mo &amp;aneé
o la teoría po e tructurali ta, la di cu ión obre i la critica fernini ta
d be e~ _el e tudio de la e critora , y la a pereza , culpa en torno a
la cue uon de la raza hacia y por parte de la feminista blanca ,_ 19
Por o~o lado la hi toria literaria tradicional r u texto no deben
er _o1_vid~do pero -e podrá pa ar a la hi toria y a í e de estabiliza.
l exito dep nde d nue tra habilidad para resi timos a e tablecer
~ontinuidades e identidade li.mi!an.te entre pa ado y pre ente que
oend~n a cegarno para la pec1fic1dad y la materialidad d t pa ado
Y ~ literatura. [...] o gust o no, todo omos sujeto~ de la histona leemos rudiamos e cribimo acerca de lo uj to d Ja
hi toria". 20

r

Cabe subrayar "gue el análi i femin.i ta de la actividad d la lectura
comienza con dar e cuenta de que el canon lit rario e andr céntrico
y gu e to tiene con ecuencia muy dañina para la lectora •.21
18

lbid., pp. 68-69.

19

Charl tte Broad. op. cit. p. 23.

211

lbíd., p. 29.
!bid., p. 125.

21

15

r

151

�La critica literaria dude la pmpectiva d4 género

E/tia 1thek1 Salina1 •]11a11a Garza

A imi mo, e necesario agregar que ise D harme afuma que
exi ce una literarura femenina. Hombre y mujere on di tinto
también en su forma de ver el mundo, de e ccibir obre él. " i el
medio juega un rol eo la creación mucho má las diferencia sicológicas. Pero la literatura fem nina e impone tanto a lo hombre
como a las mujete . ingún mal atendido i el hombre abe l r.
in embargo, xi ten crí tic mi 'gino "."
En el ámbito del femini mo el uso del l aguaje e fundamental
pue como I expre a .Ma. lena imón R driguez:

/ seg11ndo sexo, d
imon de Beauvoir (1949) The Troublesome
Helpmate, de Katl1arine L Roger (1966) Thi11ki11g abo11t í.f7omen de
ary llmann (196 ) y e..'C11al Politics, de ate lillect (1969)' . 24
Cab mencionar que en los ochenta la mayoría de la critica literaria femíni ta. de la 'p ca lab ran n un marco académíco y, por
lo tanto,
hallan en una lucha pro€ i nal por pue tos de trabajo y

on e ta ca uí cica de interYención en lo u o de la lengua, p d mo abrir una puerta que permita ir generalizando oue tra
propue tas para poder conseguir-en último exaemo- lo gue pretendemos como lllternatiYas a la ambigüedad, el menosprecio y la
ocultación. aclarar, neutralizar y nombrar.!&gt;

exual Politics e divide en tr s parte.: p lítica exual raíce histórica y con ideracione literarias. E ta obra con cituía una completa
ruptura con la ideología de la nueva crítica americana ra que Millett
afirmaba qu lo texto ocial y culturales d b rían analizar para

II.

Principales enfoque de la critica literaria feminista

1. A11gloavmicana

r

Lo autor . }' autora , d de los iglo XIX X.Y, crean per onaje
femenino irreales y por e te motivo reciben con tante críticas; se
acusa a la mujer de traicíonar su propio exo.
La lectura es el acto de comunicación entre la vida d I autor y la
·da del lector- así s con. iderada en el m d lo d crítica llamad imágen de la mujer. quí dond
da la conexi 'n entre la literatura y
la vida· s a í como confirma el pre upu to bá ico del feminismo:
ninguna crítica e imparcial y la c municación e establ ce de acuerd
con d t rminadc,s actore culrurale , político , per onal f acial .
o lo e nta ¿cuál ra el papel de la crítica literaria d otro del
movimiento fe mini ta? "La d nsa bibliogr fía de isterbood is po1uerj11f
incluía tan ólo cinco r ferencia a obra relacionada total o parcialmente con la lit ratura: 110 habitación propia &lt;le irgi.oia \1 oolf
22 Gascón Figu1:1ra. l liftt1ri,1 critim de la p&lt;mía cstado1111idnm {1607-1r 1. p. 92.
23 Ma. Elena im · n Rodríguez. Polifo;,ía (número 3). "Palabras y texw
lid:mos.
¿Dónde estamos las mujere ?" p. -9_

152

(1927 )

promoción. La obra mencionadas con tituyen el fundamento de

la critica literaria fi rni.qista anglo ajona. " isterbood is po1ve,júl contien ólo un artículo relacionado con la lit ratura (el primer capítulo
d 1 n ayo de k.ar Mili tt)' .25

c mprender verdaderamente la bta literaria idea compartida por
la po teri re críticas feministas.
a crítica feminista e pued interpretar como re ultado de una
lucha orientada a lograr obtener un cambio, tanto político como social. u tarea e convertir e o un intento de expandir dicha acción
política al dominio de la cultura.
ta crítica tenía d alternativa :
reformar lo criterio desde el interior de la in cirución académica o
e cribir fuera de los criterios desde el punto de vi ta académíco.
El srudio analítico d fillett propon un enfoque clifer nte del
autor y mue tra la forma n qu
confucti ntr el 1 ctor y el aut r/ texto pued pre entar la pr mi a que ubyac n en una bra.
El aporte bá ico de Iillett como critica literaria e la defen a del
derecho que ti ne el lector para adoptar su propia per pectiva· ofrec ademá , una definición de la
ncia política: e un poder que
pretend roo trar que el p d r exual pr d mina como la ide logía
que tiene má influencia en la cultura. u concepto de política exual
e : ' proce o en el que el exo dominante trata de mantener y ejercer
su poder sobre el exo d 'bil". 26
24

Toril

25

lbMe111.
lbíd., p.

26

lo1.

Teoría litmma je1JJinista. p. 36.

-10.

153

�La crítica /itel'(lna desde la perspertiva degéflero

Ehria blbrla Saliflasy ]11ana Garza

La tesis de fillett critica la teoría freudiana y posfreudiana pue
afuma que el psicoanálisis es una forma de e encialism? biológico, es
decir, una postura que restringe todo lo comportami.e_nto ~ características se&gt;.."ll.ale innatas. E oece ario agregar que Toril M01 afirma
que el rechazo de fillett hacia la teoría_ freudiaoa se debe fund:mientalmente "a u aversión por lo que ella interpreta~a de us te~na .~~bre la envidia del pene, el narcisismo y el ?1ªs_oqwsmo fe°:1erunos .-.
tro de los rubros que pre entan relevancia en el e tudio que re~za 1illett sobre la teoría de Fr ud es que no aporta ninguna referencia
a la id a básica de e te autor, como lo es la influencia que el d~ eo
ubconsciente efectúa obre la acción con ciente. in embargo, la idea
de .Millett sobre psicoanálisis sigue siendo aceptada por la mayoría de
la t mini ta.
t' no no integradas al movimiento d la mu¡er.
. d e fiCabe subrayar que Toril Moi as vera_ qu~ la ctític~ ~ter:1na
llett se quebranta por el mi mo reducaorusmo retorico .unpl~cable
que perjudica su crítica de teorías cul~rales. Por la fuerza_ que 1mpone a sus acusaciones, :Millett es con 1derada corno autondad en los
e tudios que realiza obre la violencia sexual de lo hombre obre
las mujeres en la literatura moderna.
,.
Por otro lado, e nece ario de tacar que la lectura cnnca de
'fillett así como su análi is de otros aspecto del mundo cultural
e guí;n por una concepción monolítica de la_ ideologí~ .. xual que
la tran forma en un ser in ensible a 1 • matices, amb1guedad s }'
con ·adiccione d lo texto que e tudia.
En lo que respecta a la crítica literaria, Toril afuma que filie~.ª.º
enfatiza en las estructura formal s de la obra puesto que su análisis
lo enfoca meramente al cont nido. '' sume in dudar la identidad
del aucor, narrador, o héroe cuando le conv:ÍJ n , _ on abundant~
en su obra expre ion com Paul r rel
d sde luego el prop10
Lawrence" .28
imismo otra de las autoras digna de mencionar e es farr Ell.
mann, quien 'afuma en su obra Thinking abolft IV'omen " me mteresan
.

Jbíd., p.
28 Jbíd., p.

27

ante t~do las m~j~re como palabras"'. 29 La te is fundamental e que
el ce1deo e ta illlpregnado de un fenóm no llamado pensamiento
p~r analogía e~al. De acuerdo a la ideas de Ellmann, este pensarruento se de cnbe como la compren ión de todas las manife raciones 9ue toman en cuenta la diferencia exual originales , encillas, a i como la da ilicación d exp ciencia, por meclio de analogías
sexuale .
. E~ann con idera la analogía exual en el campo de la crítica
lit~r~~ª· Ella afirma que "Con una e p de de fidelidad in rtida, l s
anali 1 d~- los hombres obre libro e crito por mujere llegarán
a la cuestton cla"e que e la feminidad. Las obras d la mujeres s
tratan como i ella mismas fueran mujeres, y la crítica se mbarca
alegr mente en una especie de toma intelectual de m dida de pecho
y cad ras' .30
llrnaon a :'era que pret ocle d finir cómo e criben la mujeres
de ahora: encillamente, no habiendo tenido ante, autoridad física
o intelectual no ·enen ninguna razón pata oponer e a una literatura
~ue e. tá reñida con la autoridad". 31
ñala gue cuando un e crito
lite~~ se _presenta ant un crítico de e ta natural za, no e puede
errutir eJ lTil mo juicio i se abe que es de una mujer. Cab ubrayarse qu en es e ca o e eligen expresiones que hagan re altar la
du~ura y e_J encanto - características upu sta n la mujer - y no la
enedad e unportancia que tenga la propia creación literaria.
Tol'il foi afuma que limann emplea la ironía como base para
compr bar que los conceptos d ma culinidad y de feminidad constitu ·~n con nciones aciales ubjetivas y que lo, e tereotipo femerunos _se d~struyen a í mi mos. E1 obj ti o del empl o de t
recur. o -1rorua- e pre en tar dos a pecros di fer nte d la ideología
machi ta: todo e tereotipo es autod tructirn y dichos e t reotipo
son convencione sociales. Finalmente cab subrayar qu Ellmann
pretende emplear lo e tereotipo exual en lo que puede r útil
para alcanzar lo fine políticos.
29 lbíd. , p. 45.

41.

311

44.

31

154

lhíd. , p. 6.
!bid., p. 47.

155

�La rritica litemna dude la per¡pectim de gémro

E/vio stbtla ali11asy ]110110 Garza

l primer libro de critica literaria t minista dirigido al mercado
académico es Imágenes de lo 1111!fer en la novelo: perspectivas Je111i11istas, el
cual
una colección de en ayo y apar ce a la luz pública en 1972.
E te nuevo nfoque en los e rudio lit rari fi mini ta
tá orientado a nutrir la riqueza cultural a travé de la relaci 'n d la literatura
con la vida, p cialmente la experi ncia d I propio lector.
La teoría hermenéutica y el p icoanáli i abordan la serie d problemas ab tract que e manifie tan en lo
crito d la crítica
femini ta, la cual intenta poner n práctica el ideal autobio áfico
en u trabaj .
uando tratamo de tudiar la imá ene d la mu·er en la novela
analizan la fal a imágenes femenina ,
decir que en la
literatura la imagen de la mujer d fine por opo ición a la realidad
y d un modo u otro la literatura no consigue tran. mitir la imag n
de la mujer al l e or; in embargo La . crituta e un asunto difícil
porque implica iempre un c mpromi con la inmovilidad de la
palabra una ,•ez impresa ya n ha , manera de dar un pa o atrá
p rque ahí die ... pc]'". 12
oo re p et a la época del f derni mo . afuma qu trata d
identificar el ai !amiento. xpul. a al arte, a1 arti ta al crítico y al público de la Hi toria. l Iod rni ·m n ni gala p ibilidad d c nsid rarno a nosotros mi mo como agente del mundo mat rial ,33
La crítica feminista e d fine como un nfi qu materialista de la
literatura, el cual pr tende neCYar la ilu ión formali ta de que la lit ratura e té eparada de la realidad c tidiana. El doble r chazo tanto
a la literatura del Moderni roo com , la crítica formali ta ofrec la
r ndencia r ali ta de la crítica femini. ta angl americana.
tro d l rubr rel vante
l hecho de que la lecmra 6 mini ta pret nde ver u e:Kperiencia r Rejada en l t xr y realiza esfuerzo por lograr la identificaci 'o c n p ·onajes fi m nino fu n .
La opinión de Cheri R gi. ter, en un en. a ·o d 19 , refl ja el a p cto normatirn d
an parte d la crítica femini ta· afuma que la

crítica del mov.imient imágene de muj r pervi rten la literatura
qu llas e n id ran que no n auténticas y que carecen d una experiencia real. Por otro lado cabe mencionar la falta de conciencia
teórica de las primeras crítica feministas.
En e ta 'p ca d 19 5 el interé d la crítica lo ró c n trar en
la bra qu e cribían la muj re ya que contaban una historia
e pecial digna de un buen análi i roa la críticas r alizada no eran
dignas de una publicación seria.
'"' n 197
mitió una erie d n ayo que trataban cue tiones
t · rica u bra
crita p r muj re .
ta inclinación c ntrada en
la mujer ha dominado la critica femini ta a loamerica.n.a. n e ta
época e publicar n tre e tudio
br lit ratura e crita por mujer . :
Utera,y T amen (d
llen Moer) A /iterat11re of Their Onw, (&lt;le Elaine
howalter) y The n1ad1J!o/ll(m i11 the Attic (d andra Gilb rt r u ah ubar); e. t t t definen una tradici, n femenina en la literatura y se
b an en que ''la tradición literaria fem nina provi n de la relación
envolvente que se da entre la mujer qu .cribe y la ociedad'. n
otra palabras para e tas crítica
la ociedad • no la biología la que
c nfi rma la percepción lit raria del mundo pr pia de la mujere ' .
Uterary lf"'o111e11 con rituye el primer texto qu d ·cribe la h.i oria
de la literatura de mujere como una e rriente profunda rápida y
p clero a; con iderada la pion ra en e te tipo de nfoque .
h walter al e cribir su libro A literat11re oJ Their Ouw propone
" d cribir la tradición d la noYeli tas ingl a d ·d la generación
de las Brome hasta la actualidad, y mo trar qu el de. arr llo d e ca
tradición e similar al de cualqui r otra ubcultura literaria"'. 35 n
e ce rubro cabe destacar qu la aur ra eñala tre fa e que podrían
llamar. e: femenina -1840-1880-, fernini ta-188 -1920-y de la mujer
-192 a la actualidad-, aunqu com, otr ent que durant l año
6 ' con la irrupci, n del movimi nto d la muj r. n su crítica lit raria
de taca u 6rm creencia en lo al r indi-iduale .
J libro llamado The 111adn·oma11 in the Atkc (d andra ilbert y
ubar) pret nd f rmar una teoría lit raria d l mu¡er .

31 Alejandra Herrera Galván en' Las 1111rferes esrribe11 .robre 1111yrres" tomad de Te1110
y t'ari,1dom-s dt litembmJ. p. 217.
3' Ti ril Moi. Teorít1 litmmo jtmi11i.rta. op. cit. p. 5 .

156

3-1

JS

lhíd. p.
[bid., p.

63.
64.

l:i

�Elvia Esthefn ali1UJ.SJ' J"a11a arza
La crítiM literaria desdt la pmpectir 1de ghuro

te abajo eñala c , mo la id logía machi ta pr enta la creatiYidad artí cica c mo una caracteri cica ma culi.na. las mujere e le
niega el d rech de crear imág o pr pia de feminidad.
on re p eta a e te libro el párrafo principal
1 que afuma
qu Jan u r n Iary hell y rnily Bronte Emil · Dickin n on
crit ra que alcanzar n una m ta difícil, la cual con i te en llegar
a ser una autoridad literaria ·erdad ram nte femini ~ oponiénd
a í a m d lo machi cas n literatura pue para la crítica machi ta 1
autor e en realidad la fu m
l rigen y el ignificado del ext . i
l ra de hacer . ta práctica machi. ta, · habrá bt nid la muere
del autor rcrrnin 1 gía mpleada por R land Barthe , cuya alternativa con i te n ac ptar la multiplicidad d la literatura, n la cual
debe d cubrir y no d cifrar.
r\ í mi m la lit racura de la muj r 1am nt puede dar e i e
v com un tod obj tivo y r anizad ; la inte ridad d la muj r r pre eota un refl j fiel d la int gridad d 1e t . En la ép ca d _l
cheota da un gran avance o la crícica mini ta. n e te enudo
de taca Ann tt
ol dny, qui n e otra u bj civo n l e rudi d
la literatura d la rnuj r c roo una cae g ría ai lada· abo a por un
tudi comparatl': fernini ta. Ademá. eñala d m del
cili rico · típic d la no\· la e ·crica p r mujere : la p re pción refl xiva
l per. onaje e d cubre a í mi mo- ) la inv r i, n -la imá en_
tradici nale de la mujer apar c n alternada en la · novela d mu1er .. pina, por otro lad , qu l oficio d una crítica ~ mini ta ~ b
enfocar al e cudi d m, t do. riguro
qu analicen 1 e cil Y
el contenido . ue apliquen o m 't d a 1 · obra indiYidual .
La tarea bá ica de la crítica femini ta e xanúnar la val.id z de lo
tétic S.
También d t. ca · ain howalter qui n di r ocia d · tip d
crítica femini, ca: l que trata d la mujer c m lect ra (crítica femini ta) y el qu trata de la muj r c m e crit ra (gin crítica). "La
prirn ra tat a de una crítica · oc, ntrica d be er la d delinear el
lugar cultural preci d la id ntidad literaria fi m nina, ' la d . d ~cribir la fuerza qu inter ctan el campo cultural d la cntora.
na critica ginocéntrica ubicaría tarobi ' n a la mujer en r lación c n

JUldO

la varia~le .de ~-cultura literaria, tale com lo modo d pr ducaon. distr1bua n las relacion
ntre la autora y el público la
r_ lac1~ne 36 ntre la alta cultura y la popular, y la j rarquía de gén r
lit raa . .' En . u studio con idera cuatr nfoques de la crítica ~eID1ru ta reo nt : bi lógica, lingüí rica, p icoanalítica y cultural.
p1~~ que e . °:11ª gran necesidad el tener una teoría pertinente para
la cr1t1ca fi rmrusta.
Por u part , 1yr~ J~hl n d fiende la contradicción que e da nla lec~a apreoatJ a )~ políticas. ugi re realizar una comparac1on n la ~t~ratura qu
cnben la muj r y la de lo hombre . ' La
lucha fem1?1sta . d_eb int otar de hac r la e crategia machi ta qu
h~c , ~ la ferrurudad una caracterí cica intrín eca de la feminidad
b10l~ ca, y al mi mo ~empo d be in i tir n d fi nd r a la muj r
pr _c1 am nte como mu¡ere [...) el probl mamá apremiante e cómo
eVItar el empleo de concepcione machi ta obr
técica hi toria
Y tradición para referir e a la 'tradición de la mujer' qu h~mo decidido formar".r
Cab mencionar la diferencia qu
da entre la critica femini ta
l~ no femini ta· la ~~ ra afirma u política y la gunda n e con _
C1 nte de u convicoon
p lírica o trata d llamar e apolítica.

°:~

2. ra11cesa
tudi
ubica a irnon d B auvoir qui n en
El seg1mdo_se:xo. En 1972 forro' part d 1
nto para
la lib raaon de la mu¡ r y por prirn ra ca, i, n
declar, femini ta
n e te apartado d l

1ovimi

194? pub~:ó

-luc~a qu pret_ nd combatir pr bl m e pecífico d la mujer, in
e n 1d rar la diferencia d da e .
. u principal te i e qu la mujer perman cen r ducida a ob1eto de l homb~. ·
l ni ga l d recb a u propia ubjetividad Y_ a re P?osabilizar_ e de us accion
decir, qu la id 0 ¡ gía
machi ta ubica a la mu¡er como e ocia v al hombr com tra cend oc~.
•
36

Elaine b walr r. ''L1 critica ft1111n-ista m el desitrlo ", e mad de
)' rscrit11ra fe111inislas. p. 10 •
J~ Tocil !oí. Ttorír1 literaria Je,ninista. up. dí. p. 91.

l59

tramente: led11ra

�I....a critica líterarit1 desde la ptnpectim de género

Ehia Esthela alino.rJ' f 11a110 Corza

on idera h t ría d lo marxi ta france e Louis thu er
y Pi rre facherey para analizar la marginación en que e tiene a la
e critora ' u obra n términ tanto da i ta como exi ta . ta
crítica pret nde el e tudio de la fi rmaci 'n hi tórica d la categoría
d
xo y al análi i d la importancia d la cultura n la repre en ación y tran fi rmación d
ta categorías.
~ mando en c n ideración l int ré p r 1 psicoanáli i , el feminismo francés p n, ó que é te daría lugar a una teoría lib rad ra
obre lo p r nal y un camino para xplotar el ubc n ciente. B auvoir r chaza I p icoanáli i .
La e crirura femenina significa literatura e crita p r mujere la
cual pued er o no femenina. 'La mujer
entonce I pol principal de la poe ía, la ustancia de la obra de art ; el ti mp d qu
di pon 1 p rmite dedicar e a lo plac re d I e píritu· in pirad ra
ju z y público del critor
convierte en u émulo· a menudo
lla qui n hace prevalecer un m do d
n ibilidad, una 'rica qu
alimenta a lo corazon m culin y a í intervi n en u pr pío
d tino". 38
La crítica literaria franc a conced importancia a Jacque Lacan
p r haber hecho una interpretación po t rior a Freud. Lacan man ja la t rminología de orden imbólico e imaginario. Lo imaginario
-p ri d pr díp1co- e cuand el p queñ e ere una part d la
madre. Por I contrario la etapa edípica e la entrada al orden imbólico, el cual relaciona con la adqui ición del lenguaje.
Hélen ixou r alizó escrito -Tbe u11ght of the Jed"sa, por ejemplo- con la t mática d la relacione entr muj r, feminidad, femini mo y pr ducción literaria. mplea un e tilo m tafi' rico 9, p 'rico
y antlteonco; u imág n crean una inmensa red d ignificant s
que n le facilitan al crítico d mente analítica un mínimo punto d
apoyo". 40

ixou opina que la feminista on mujere que bu can el poder
tener un lugar en el si tema re peco • legitimidad cial; aprueba el
movimi nto de la mujer y demue tra u compromi o político con la
lucha antimachi ta en un artículo que e crib entre 19 6 y 19 2.
evera, ad má , que 'La nue\ra hi toria ha lle ad~; no
un
ueño e xrienc.le a travé de la imaginación del hombre ... [ ic) los
va a privar e.le su c ncepto ortopédico, comenzand con la d trucción d u inalcanzable máquina"41
decir la mujer deb tomar la
respon abilidad de adquirir u propia voz para hacers
cuchar.
En u análisi ixou enfatiza en el Llamad pen amiento binario
machi ta y numera la iguiente oposicion : actividad-pa iv:idad
ol-Luna cultura-naturaleza día-noche, padre-madre cabeza-corazón int ligible- en ible log -patho . ada una d ellas e interpr ta com una jerarquía en que lo femenino e lo má d 'bil y negativo.
u pr ·ecto id ológico e que d ea deshacer la ideología log céntrica e decir proclama a la muj r como fuente de ida, p der y
energía y utiliza un lenguaj femenino que pret nde d terrar lo
e quema binario machi ta en lo cuale el lo ocentri mo - ra go caracrerí rico de la t oría ideali ta del l nguaj • la literatura
propia &lt;l la cultura occidental d de la fil ofía clá ica' 42- y I falocentri mo - i tema qu con id ra el fal como ímbolo o ,fuente
de p der- unen para oprimir y callar a Ja muj r .
Por otro lado, ·xou afirma que el exo d l autor no
lo qu
cuenta in el estil emplead · e la razón por la cual a vera que no
deb e nfundir l exo d l autor con el d la obra. lab rala otra bise,"1;11alidad, con i tente en ac ptar la diferencia -fomentarla- el exo.
nece ari m ncionar qu la teoría literaria d
ix u obre la
literatura y la feminidad
di tanda de la interpr ración metafi ica
d la lit ratura c m voz ori en · pre ncia.
imi mo cab ubrayar que " i d cidimo estudiar a ixou
como fi mini ta utópica, p demo int rpretar aJ meno alguno, de
lo a pect c ntradictorio d u texto como con cuencia del

,s imone de Beau,oir. El .reg1111do se.\."O. p.
39

¡~·.

"D rnndo a Medu. a d voz, ix us l permire habL'lI contra I mentira · fa].
,edade , incr uci ndo al hombre en un rempl que asu ta a la mujer para explorar su propio poder" t mado de www.vanderbilt.t:du/,\n /english/Engli.h.295/
abright/cixmed t.honl (a:aducción).
-11, Toril M i Teoría literariaftn,imsta. r¡p. di. p. 112.

16

41

Traducc1 · n de \\,'\B~vanderb11Ledu/ n / ngli h/English295/abri bc/ newera1.hcml

42

ecilia

livar . G/o.raTio dt lér111i11os de míim literaria fellli11i.rta. p. 4

161

•

�La mtira literaria dtsdt la pmptdim degé11tr0

conflicto entre una ideología machi ta ya de por sí contradictoria y
el pen ami oto ut · pico qu lucha por lib rar e de u acorralamiento. P ro i cierto qu u cootradiccion
unifican n el e pacio
homogeneizante de lo Imaginari l ic] entone
má probable
que con titu 'an una huida d lar alidad ocial dominante' .H
La relación de la s xualidad con l h cho textual inicia un campo
nue d inve tigación femini ta sobr la ex.pre 10n del d o n
1 1 nguaj no olamente en t xto qu
crib n la mujer
tn
también en l que emiten lo hombr .
Otra critica literaria de era e ndencia o la corriente france a e
Luce Irigaray cu a te i péc11l11111 de l'autre Je,mne le teajo como concuencia r xpul ada de la École freudie,me de Lacan. E crib do
texto má que hablan obr la relación madr /hija. Irigara realiza
un análi is del aire com lement femenin el cual de truye La
divi ione que e hacen del m del de pen amiento ma culino.
La primera parte de pém/11111 abarca una critica de la t orla de la
feminidad de reud· e ta crítica pr t nd d mo trar cómo l di curo de Freud e somete a la re la mi ógin d la tradición filo ófica occidental cuando habla d la fi minidad.
te text abarca tre
parce : 1 punto curo d un vi jo ueño de imetría (nociones de
Fr ud obr la ~ minidad) péculo Q ctura de lo filó ofo occidentale d Platón a Hegel · u propio planteamiento t órico) y la
caverna de Platón (mito de la caYerna d Platón). E ta t re ra cción e una buena crítica femini, ta al di cur o machi ta.
Ad má Irigaray afuma qu 'el c mpl jo de ca craci · n de la mujer una nu va mani.fi tación de la lógica de la igualdad. La muj r
no e ó1 el tro, como había d cubierto irnon d B auv ir,
5ino que e concretamente el tro del ho1J1bre. u imag n ne ati a
r Aejada. [...] Irigara · conclu qu n nu tra ci dad la repr y p r tanto tra
tructura
cial y culturale on
d 1 qu lla int rpr tac m ho111(m)osexHalité fundamento
un juego de palabra n francés· ho1110 ( mi ión') y ho1m11e
('hombr '): el deseo ma culin d lo mi mo. la muj r l ni ga l
43

Toril 1oi. Troría litm11iofanJinislt1. op. cit. p. 131.

E /vio Estheln a/i11osy ]110!10 Ga,z,a

placer de la autorrepre ntación, del d eo d lo mi mo: e l vira
cualqui r placer que pueda ser e pecíficamente de ella'.
Irigara ' a era que el punt de may r debilidad en l di cur o
de lo grande p n ador
·empr ha sido la mujer, qui n
de terrada de la repre entaci · n y e el terreo obre el cual el teórico
con truye u pecu1acione , ma e también donde decaen. Para
ella el di cur o mí rico e el único e pacio hi córico ccidental donde la muj r habla y actúa públicament . Por otro lad argumenta
qu 1a e, periencia mí rica facilita el d cubrimi oto d la feminidad a través d la aceptaci ' o del dominio del hombre; agre a qu
no todas la mujere
n mí cica de corazón, simpl mente que el
mi tici mo frece a la mujer una p sibilidad real para hallar alguno
a pecto del plac r.
Irigaray cree que debe elaborar u propia teoría p itiva d la
~ minidad: imitación o mimeti mo del di cur o del h mbre. 1 di cur o fem nino ólo e po ibl l rl entr línea . 4-\. pira exa radamente a de hacer lo efecto d 1 di cur o falocéntrico. ' u trategia fundamentalmente paradójica recu rda a la de la mí ticas: si la
umi ión miserable de las mí rica con tiru ·e u liberación, la crítica
que Iri aray hace del machi mo m diante la exce iva imitación d
u di cur o, puede er una re pue ta al encor etamienro a qu no
somete el machi mo''. 45
tro d lo rubro digno d m ncionar en e t apartad
el
hecho d que el análi j que r aliza Irigaray e relaci na con la idea
qu ti ne br I lenguaje d la muj r al cual llama "el habla mujer ; é. te ur e cuando la mujere hablan ntre ella p r cuando
hay h mbre present de apar ce.
Moniqu Plaza opina obr lrigaray: "Al po itivi m de la t rfa
d Irigaray un aquí un mpiri mo flagrante ... [ ic] ua19ui r mod lo de exi tencia que la id ol gía atribuye a la mujeres como parte
del terno • m nin , y qu por un m mento Luce Iri ara) par cía
con. iderar l re ultad d la opr i · n, e a par · de e t rnom nt
la e encía d la muj r, l er de la mujer. 1i do lo que ' la mujer,
44
45

162

]bid. Pássi111.
!bid., p. 149.

163

�E /tia Ejthela afinas.y f 11a11a Garza

La critica littraria dude la perjpertiva degénero

proced en últirno término, egún ella de u exo anatómico qu e
toca continuamente. Pobre mujer''. 46
Autora de tacada es Julia Kristeva, de nacionalidad búlgara. Llegó a Parí en 1966 fue llamada 'la mujer extraña, extranjera ' por
Roland Barthes debido al impacto pert11rbador de u obra.
Kri teva opina que la lingüi rica moderna ' de arrolla la tradición
est ica ba ta su últimas consecuencias. La epistemología oculta
bajo la lingüí cica y los proce os cognitivo re ultante (el estrucrurali mo por ejemplo), a pe ar de con tituir un baluarte contra
la destrucción irracional y la dogmatización sociologizante re ulta
de e peradamente anacrónica cuando e enfrenta a las mutilaciones
actuale del ujeto ' de la sociedad".4' Considera que ólo al definir
de nuevo el sujeto hablante como objeto de la lingüística se logrará
salir delante de e ce problema.
Jacke D rrida emplea el término de diferencia del lenguaje en
ambo exo , obre el cual opina que no
un concepto, ino que
el igoificado e produce preci amente mediante este tipo de combinación abierta entre la pre encia de un ignificante y la au encia

,1

de lo demá ' .48
El error de lo estudio que e realizan sobre la diferencia del
lenguaje en lo sexos e afirmar que lo vocablo de ma culinidad y
feminidad e con ideran esencia invariable , con pleno significado.
Julia Kristeva ofrece un planteamiento alternativo: e tudiar la
e trategias lingüí ricas e pecifica en determinada situacione .
re pecto ugiere un nue o campo, el de la emiótica teoría textual,
con el cual pretende acabar con las barreras disciplinaria entre la
lingüí rica, la retórica y la poética. Ha tomado el término d intertextr,alidad para señalar la man ta en qu uno o má i tema de signo
se tra ladan a otro .
l exi mo se refiere a la relación de p der que e da entr los
sex · lo e tudio del lenguaje reflejan el pa ado y el pre nte que
ejerce el poder acial entre l
exo .
e te enfoqu un rubro
4G
~1

r levant e el de lo nombres, el cual revela el de eo de organizar la
realidad a travé d cat gorías b.i, n e tablecidas.
Por otro lad cab ubrayar que la feminidad la erru oca e incid o en su marginación: la primera en la sociedad machi ta y la
e~nda n _el lenguaje. En e te entido, el énfa is de Julia Kri teva
-&lt;¡wen e cribe tema d la muj r y del ~ mini mo en 1974 cuando
irúcia su '.ormaci~n c mo p ic anali ta- permite ver la repr ión d
lo ~ m runo con 1derando el posicionamiento y no tanto la e encia.
III. Evolución de la critica literaria femini ta
1.

Inicios

trav ' d la hi to ria el er humano ha creado diver os paradigma
de ab r . con la finalidad d darl un compl to significado a u
exi t_ncia. n
ntido la pr ducción d i tema lingüí tico
ha v1 to afectada inAuenciada por la oci dad del mund actual.
'Pod mo decir entonce qu el mundo, [... J es un con~tructo ocial
generado n} por el lenguaj que también e social". 9
_A.~-mo, cab u brayar 1pap 1qu ju ga el lenguaj aJ tratar d
ob¡et1V1zar los concepto que refieren objeto , valore , cualidade ...
de la realidad cotidiana: con ello •e enfoca el carácter acial del lenguaje. Por otra part , re ulta necesario mencionar que cada una de la
~ul~~a e forma p r difer nt
ignincacion s lingüí tica qu lo
illcliv1du s compar en en el interior d una d terminada ociedad. La
sociedades ~ Occident establecieron u propia. concepci n d 1
mundo en vmud d la de cripci n y repre entacione realizada .
~ re pecto C~unti ánch z afuma que 'Tre tipos de penam1 nt? caracte_nzan l d v nir histórico de ccid nte [ ic]: el
pensruruento anttgu , el pensarni nt modero r l pen ami oto
contemp rán o". 50
nfatizando la erie d cambio que e han dado a través de la
toria, Haberma b rva qu n l i lo XVII urge l r qu rim.Jento de una nueva racionalidad qu ba i6que 1'1 t aria ci ntífica

hi:

~9 uadalup
hiunci ánch z. "Esm//lfa damgerny crílira literaria fi111imsta", tomado de Tema va1i,1do11es de literat11ra. p. 300.
50 lbid., p. Jo2.

Ibíd., p. 155.
1bíd. p. 1c,o.
Ibíd., p. 116.

164

165

�E/1io EsthtJa Salinlll) Juana

La critiro !iJ. mrio dudt Jo pmpedira d '11tro

d la natural za. Durante 1 ·iglo , .' con I ori en d las i ncia
hi t • rico-h rm néutica urg la id ad la e nciencia bistJ • rica y d
lo e ne pe . Por otr lad
n ta tapa ubica la eran rmaci' n
paradigmática d una fiJ
1a de la e nci ncia a una fil
fía d 1
l nguaje.Ya •npl n iglo .·.·, cien noci'nd lar levanciad l
cont xt práctic
n la 6 rmulaci · n de la t ria .
•\d má
enfatiza n la Yo lución d la ciencia
cambio van de la mano: p r un !ad , hacia finale d 1sigl ,
ti n la nece idad d r flexi nar el val r de La ci ncia · en
cal
id orifican coro urocéntrica .
evera la in flu ncia d l p itiYi m , 1 cual e alt '
la ciencia y . u m 't do e m úrúc ah r p ibl y erdader . E t
dio rigen a la lucha epi ccm lógica dond, qu ri, tablee runa
difi r ocia mr 1e nocimi oto cienúfic y l no cienúfico.
a ·t · n Figueira afirma '1 primero d c ru d nu tr
[... ] con tituy n, en verdad la el ión d la p ti'ª
tad uniden. e en armonía con L1 participación d 1 muj r cada vez má
int n a n la actividade &lt;l l paí ''. 1
Durant l añ de 1940 e dio un Yerda&lt;lero au e a la literatura latino, m ricana: la. e crit ra . e dejar o ntir con mayor fr cuencia·
p teri rment las encicJ p di increm ntar n la ti ta d aut ra..
t\ parcir le 195 , la participaci · n d la muj r fu fortal cida en
el quehacer literari ; 1 &lt;lit riale dieron ma · r acce a la. brn,
fem ninas. A final . d lo
enta urgen diver
rupo que denuncian l fraca de
ciencia.- . ocia! qu bu caban expectat:h univc r ·ale par entend r la r alidad cial; e cuand nacen 1 e tudi
cultural e ntrad en e. tema principal •: la imp rtancia central,
la importan ·, del análi is h.i t · ric I cal 'la ·cimaci · o d l ,11.lor
vinculad c n las realizaci ne tecn ló ·ca
e tud.i . culturale
han sid nfatizado por t • ric
· cnoc d la li
tura, p r hi t riadore antr pólo
y tudio
&lt;l la c munidad marginada .
De lo anc ri rrncote citad , podem ver nt nce L-u circun tancia en que
han originad los tucli s de nero e m par
d 1 conflic o ntr la d _ r ci nali&lt;l
n JU
, de 1
nunc1a

ar.o

epi. tcm l · ·ca, t órica ym cod lógica a la c1 naa
cial . r com
r ulcado también d la pugna p lítica que ncab zaban la
nuru ta n . u m vimient
cial 1...] y ue dio lu ar a lo e tudi
obre
la mujer e m un nu • camp de e nocimi nto ,_- ,
, n la década de 1
· a l e ncepto d énero
debid a lo a ·anc d la inv-e t1
) r fl i n
a ntífica ·
obr la condición cial d I muj r.
La divi i 'n d éoer
ma
·
fcm ·
pro r ca una
lucha en la humanidad.
mbre
t
do cuando
l cuc. ti na bre u ma culinidad "h ch qu l e nduc p r un
lad a buscar un pacio m no ca ·trant ),
r rr a r afumar
u identidad ma culina. La mujer, al de arr llar u p t nciaLida ,
alcanza el p der que la el va al mi mo nivel jcrárquic que ·l hombr . l... ] En ocra palabra , el ubalc rno int nta r mp r c o l paradigma patriarcal d la ci dad · u lucha .imb liza una manera
d pugnar p r una metam rfo i en el • i t ma cu1 a id lo ·a ya
n "' fJd hor las nu ,·a n ce.idade. del ubalc rn n la ociedad
cierna _; 1
d la. ci n ia. qu inic· ·
o d la cat
ría i , }andola
con la. d el
naci · n e la ci l nía.
u
la mujer ea la lit ratura sur i r n e mo una
critica ocial al i t ma cultural qu rechazaba a la e critora y • u
obra. d la hi coria literaria. D ahí 9ue la te ría literaria bu que otro
giro n lo
cudi cultural y la t ria Lit rnria femini. ta.
~n una conyenci · n r lizada n neca all 1 1 d julio d
1840 • r dactó un manifi r de 10. pi ración cuáqu ra, el cual habla
d l
n rtcamericano: 'El hombre y la mujer han . ido
-i

lb',}
w., P·

5

Juan \momo ema. /:J subaJkmo tn Jo

~

.

'Jcril11ra 111asml111a r, io1110,1ta11a: la ,101 /,, d
los norenta. p. 12.3.
'·La de6rución del ~nero y ·u l mente l---1 puc:&lt;l n compl m ·ntnr. e: con la
r ·flexi n · soci ló ca. de Luckmann y B rgt:r en t0rno a / .11 C1J11stmrrr6fl srxit,I
dr lo realidad, pue · las diferc:ncias genérica~ ~ su interacción ce n la e rructura

jerár9uica: d · poder 9uc la. derermin.'lll e ·tan inumamenr rdaoonada · con l,

c 1mpt ia red de ¡_ tem~ rn tiruci nalc~ polic.ic
e n · nuc l . ocial ~ lro güí. tic 9ue regulan una
icd, d '. ua&lt;lalup ' hiunti. ánchez. op. til. p. 3( 8.

166

16

�La ctitira liter.1rü1

Ehia E 1lh la ali1111s_y ]11,J/111 Garz.a

dud. /11 prrrpectira d, git1tro

cr ado i 1al , provi to por el read r de d recho inalienable
[... ]'. mer 00 )' Linc ln, p
n el m vimient fi mini, ta". 5&gt;
·t m
ha caract rizado p r la denuncia de inju ácia
Ia1
ma d g bi m ) p r 1 r clamo d • u der cho ·
uj t • ciale . Jo la prim r década d I i l /X la muj r
luchand por u ind pend ocia e n ' mica, por un lu ar difi _
renti en la familia y p r u derecho a la t:ducaci 'n.
a í com nac
1a teoría literari, femini ca o un ambi nte polític -intel ctual.
ab agregar qu una d I prim ra
tudi , n t camp
.. W I ~w· n habla de la d v ncaja de la muj re para
e V 1rgtrua
acceder al mundo m el ctual; a. imi m , e acu ada p r h walt r
de ser mu • ubj áYa pasi a ) de qu rer huir de u identidad de
e · fem nin , brazand l. id a d andr girúa. Para \X' olf como
para Freud, l • de
. e in tinto del ubc nsci nr j rcen pre i , n
obr l peo. ami nr ) la accione d nu
c n cient '. 56 1 a
crítica literaria femini ta abarca lo
"ente m mcm

rar

• Primcramc.nt e e ne ncro· n r velar 1• mi· ogirua
· · n la pracn
• · a
literaria.
• De pué , l e tu.dio
re. catar n bra enm por mujcrc. .
• En la etapa actual se re, alorinn 1 criterio epi tero ¡ ·gic m culinuante. d lo e. rudi literario . .. te mornent ·e plantea do. enfoque : el de la muj r como e: erit ra \ el de la muj&lt;.'! ce m Ieee ra.
Por tra parte, la crítica fcmini ta ' ha
culin -machi ta parriarcal de
·
cciden al a í c m la e true
9u lo. r pr ducen afirmando
'
rubros de may
de g ·
d re.fi rente a Ía cuc .,
el lu
la mui r n l j rarquía de
Fra
rma qu la '' ep, raci 'n d

c ndcnad la r nd ncia ma •
ma · de bierno del mundo
iale cuJturale id ló ·ca
r' _s·
·
ur e e o l e tucli
·
ico- exual que eñala
la r '-lacion
ciale .. &lt;Jean
éner
e:ruale con ba e

n u ma r menor racionalidad implicaba también otra die comías: mre lo p rmanente y l efím r
ntr la f, ra pública y la
5
privada" .

2. l 11.rh1t1cio11alizació11
En e ce rubr
a ev ra qu la crítica femini ta en lo último añ
ha re cado imp rtancia a la crítica de lo texto e rito por h mbre para concentrar e o el nfoqu de lo cr ado por muj re
d cir, en la gin crítica.
simi m , la crítica femini.! ta ' dc. pla7. ' . u , tenci ' o d
texto
andr céntric per seafa
trategia crítica androcéncrica que d plazaban lo. r to d las muj r a lo márgen . d l canon lit rari 59
ina Baym a rta un análi i detallad d u ob ervaci n
obre la lit rarura • tadounid n . . \fuma que ha. ta 19..,...,. n e incluía
alguna o ,. li ta n el canon d e. ccit re rel Yante · in mbargo
e to era ,;:erdaderam m paradójico, pue to qu num , ricam me la
noY li ta d " tad
nid han d minado d de la gunda mitad
d l igl XIX.
P r otra part , e afuma qu la enoca fi mi~ ta tendrán qu
luchar por xammar el can n para incluir un buen núm r de bra
que e criban la muj re ; ad má. , por crear trat gia d lectura
de acu rd a I inter e , e p riencia ) re ur
fi rmale de 1
nu v cexc . tro d lo e. cri t d ran unporrancia r pr . enta
el en. ayo realizad p r dricnn Rich quien frece un comentari
obre 1pr ce o de la lectura de I text d muj re : "u: lectura.
femini ta, d t xt
crito. por hombr . n, ant t do, 1 ctura
re i t me . La I rura ad pta una actitud d adv, r aria, al meo
di. tancia &lt;l I mat rial a leer ',641
La hi t ria femini ta tablee tre mom nto para captar la relación uj to-obj t : prim ram nte '' 1 confi r contr 1 I t • to:
la 1 et ra u da inma culada por l text . [...l La fe mini. ta in i t o
:m Fcane . La.r conspiradoras. (111 repmentació11 de la 1111gerr11 .\Ib .ico). p. 13.
Pa rooruo P. chw ·ch. t.•· -indo {IIIJI} 1/Q.rQfr,JJ mirmas: hua,i 11na tronaJrn11nista dt
la lect11ra'~ t mad d Otr,im,nt,: hrtur,i 1· tfmt11rt1 j'am"nistas. p. t:H .

•

d · Beau, oit. E/ 1eg1111d&amp; !fXIJ.. op. al. p. 167.
~ Toril 1101. Ttona litern1111femi11irta. op. al. PJJSim.
5 ,uadalupc hiunti ánehez, op. cit. p. 11J.
_5 ím ne

16

9

1,41

/bid.• p. 1

•

-

•

169

�La críflco literona desde la p,rspectiva dt gi11ero

El1io sthtla Sali11as_¡ ]110110 orz.o

en que el andr centri. mo del texco y us e ect dañino para la
lect ra no son producto d la imaginación' .61 El guod momento consi te en recon cer el pap I important de la ubj tividad de la
lectora, pue to que in ella no e nada l. text . El t rcer mom oto
enfi ca al análi. i critic del proc o de la lectura en el cual la lectora
e p reata de que el texto tiene 1 poder d dar una e trucrura a u
exp n neta.
La lectura femini ta de te.-m qu
crib n la muj r
mar en a un pr yect criuc rel Yant : la articulación d un m
de lectura que . e centr en un paradigma femenino.
través de la hi toria femini ta e ob erva que el principal rubr
con i t n lograr p rcibir l d ble conte to tanto de la e critura
com de la lectura.
demá cabe rn ncionar que 'el prim r m mento d la dialéctica de la lectura e tá marcado por el reconocimiento de la dualidad
nec aria d l
uj to · l gundo, p r l r con cimiento de que
esta dualidad
halla am nazada p r la au encia d la autora. n
el tercer momento, la dualidad d lo ujeto
a ocia con la dualidad de contexco . La lectura e convierte en una m diaci · n entr
autora y l ctora, entre el e nte. to de la e critura y el contexto d la
lectura' .62
Iediante la l ctura d un t xt det rminado y, po teriorrnente, al
escribir obre él e bu ca el contacto con la autora d 1 texto original
y ta.mbi •n con una comunidad de lectoras. "Lo límite de la valid z
d u int rpr tación coinciden c n lo· limite d 1 éxito qu l gr ·
con l limit que d limitan la c munidad de • u lec ras .63
Ann tte K l dny expr . a qu ru í como lo h mbre e mprend n lo
cric d la rnujere , también la mujer han logrado
captar el ntido d obra d lo grande. autor d ~ Literatura:

hake peare, filton H mingway y Mailer. abe recordar que "El
comportamiento muy poco recomendable de alguno per onaje
ma culino en ci rta novelas e crita por mujere no e deb nee ariarn nte a una vi ión pervertida del exo pue to p r part de
autora ''. 64
La critora Brianda Domecq, expre a que aunque falta mucho
por hacer hemo ª'"anzado.
tamo mpezando a adquirir la co tumbre de la libertad: libertad ext rna para rn vero en el mundo
libertad interna para conocerno libertad de vivir en funci · n d
no otras mi mas y no ólo en función d lo demá . El valor también 1 alor d d cir lo que pea amo ) aceptar la coruecu ncias,
el val r d enfr ntar la inevitable !edad qu
to implica dentr d
lo marco de la ciedad patriarcal el alar d enfrentar la realidad
directamente, por encima d la figura ma culioa qu pretenden
vigilar la puerta de nue tra vida ". 65
Finalm nte, cabe mencionar la &amp;a e de Cixou d nde afirma que:
'Es mene ter qu la mujer criba obre sí misma que la mujer e criba de la mujer y trai a la mujere a la e critura de la que fu ron
alejada tan violentamente como de u cuerpo". 66

61 lbid.,

139.

62

1 7.

p.
Ibíd. p.

'Aquí hago uso de la definición de Jürgcn Habermas d la Ycrdad o ,-alidcz
e m una preceru 1ón (tmpÜata en el act de afirmar) qu pu d er cumplida por
medí del discurs -e. p ci6cament por medi d I di curs no dominad de
una 'situac1úo id al d habla'-. Para Haberma., el e n n · adquirid por m di
del di curso no dominado e una garantía de verdad". lbíd., p. 151.

Conclusiones
La crítica lit raria e una actividad científica qu , aunque urge de de
tiempo remoto p co a p co ha ido comando auge ha ta llegar a
er l qu e : un tema apa i nant )' u citador de grande p lérnica

r de profundo

estudio , refl xione .
on muy num roso Lo método d crítica qu
han utilizado
travé del tiemp . í, n la actualid. d e habla d un m ' tod hi tórico, d un mét do oci l · gic , de un m ' t o p ic lógico, d
tanto. y tantos má . 1 unqu cada culrura con erva u propia prefer ncia , en el iglo . · lo movimiento crítico . on má bien internacional pu
i nac n n un paí pr nt
int rnaci nalizan.

r

63

17

. "'L1 r,wció11 delpersoll(ye 1J1a1r11/i110 •; t mad &lt;l l eb11tefiflliniJla.
63
66

Brianda D omt:c9. MJ!)er q11t p11hlko... ,\T'!jtr p,íhlira. p. 25.
Ouby \' Michdle Perror. Historia dr /111 111,grm de Ocddent . p.

Gco

1 1

-t

�Lo rrítica literaria desde la perrputiva de género

EMa Esthelo alillfll)']lfOl/0 Garza

Al hablar de nueva crítica
n ce ari mencionar tre e cuela
o tend ocia que han j rcido gran influencia en la crítica Literaria
internacional: la e cuela franc a que e fundamenta má que otra
co a en el análi i del texto y tiene un enfoque eminentemente formali ta dando gran valor a la literariedad; la escuela italiana que va
sobr todo, al asp et lingiü rico· y la escuela alemana qu da una
gran irnp rtancia a la comparación de la literatura con tras arte
especialm nte con la mú ·ca.
Paral lamente a la nueva crítica urge la nece ida.d de dar un giro
hacia la inve tigación obre lo estudi de crítica literaria femini ta,
la cual es una forma de praxi ; no olament
debe interpretar la
literatura, ino también tratar de modificar el mundo actual.
El di cur o ha evolucionado: si bien no se dan cambio en lo
lugares tiempo cultura condicione o movimi otos, oo la palabra las que ahora tienen alu ion profunda .
Uno de lo rubro rel vant e el concepto d género. La posibilidad de tran formar la co rumbres e idea urge con el empleo d
e ta cat goría de gén ro término que e utilizado para referir e a la
diferencias dominación y subordinación entre hombre , mujere .
o la segunda mitad del iglo • empieza el auge d 1 femini mo, movimiento que pret nde conseguir la igualdad política ocia!
económica y cultural entre mujeres y hombres. El enfoque femini ta
com mporáneo bu ca enfatizar el placer má que el ufrimi nto,
pue opone la Lib nicióo del de eo femenino r prirnido.
La dos corriente principal de la crítica literaria fernini ta on
la angloamericana la &amp;anee a. Dena:o de la prim ra e ubican báicamente: irginia '\ oolf. quien con u tex o 'na habitación propia
expresa u inconformidad hacia el i tema dominante; '\ oolf e una
de Ja primeras mujer que r claman eJ derecho a la cultura. Tambi, n
fary Ellmann -principal fuente de inspiración obte la imagen de la
mujer-, Kate Millett -logr, el éxito entre la critica in tituciona.l y la no
in titucional con su t xto Sext1al Politics-, Annette olodny-afirmaba
que el estudio d la literatura d la mujer debía er una categoría parada-, Elaine h walter -difer ncia la critica fernini ta y la ginocríticala ra Jehlen -afirma que el machi mo oprime a la mujer.

A imismo, dentro de la critica literaria femini ta &amp;anee a, e cuenta con: imane de Beauvoir quien a travé de su enfoque filosófico
en E/ segundo s .xo, anuncia la t ría 6 mini ta franc a po terior la
cual
basa en la 610 ofía y el p icoanáli i ; en t texto habla d
la ituacióo opre iva de la mujer por parte de lo. hombre . Ademá
Hélene Cixou , -trata el tema d la relaciones entre mujer feminidad, femini m y creación literaria- Luc lrigaray -d fi nd 1
habla femenina como un modo lib radar tanto en el habla como en
la e cri tura- ·Julia Kris teva -detalla paso a paso las cli tinta etapa
del femini mo: cada una d ella se up rpone a otra y coexi te con
ella. La obra d Virginia \J olf y im n d B auvoir repre ntan
1 s texto bá ico que enfocan la crítica literaria fi mini ta.
La crítica feminista de
tado
nido
n criticada por u
ing mudad en comparación con la teoría de con tructivi ta ' p icoanalitica franc a. l fernini mo e tadounidense, a diferencia del
femini m &amp;anc, , e hi tóric y empírico n su ori ntaci, n. La
mayor discrepancia entre ello e con igna en el ámbito de la te da
p icoanalitica y lingüística.
La críticas fi mini tas
volvi r n mucho má abi rta durante
lo ochenta lo que llevó a un cue. tionami nt int rno y a un cambio de enfoque. na de as áreas de mayor relevancia n ta ép ca
es el cambio de énfa i de lo e rodio de la mujer a lo
tudi d
g' n ro. Est cambio permitió a las fi ministas explorar las condicione de carácter oci -hi t, rico cultural y literario, y la tepresentacione de lo ser s humano .
La práctica de la lectura y la e critura fem.ini ta -en todo l
niv les- abarca la pluralidad y el e rudio interdi ciplinario.
L . e tudi má acruale obre las mujer y la literatura, eñalados por el p icoanálisi neofreudiano y el tructuralismo, pretenden diagno ticar la represión del de eo fem nin e m algo qu
originado p r la r pr entaci , n mi ma y por el lenguaje patriarcal.
L ttabaj y 1 t mas qu ha abordado la crítica literaria feminista han girad ·obr el c ncepto de la e critura · la forma
lingüística y imbólicas que ir en para repr &lt;lucir la transfi rencia
ociocu1tura1 del ujeto. La muj r d be preparar para dar val r a

r

l 2

13

�La critica literaria desde la pmpectiva de gi11ero

lo femenin , tomand en con ideración los aporte de la distinta
corri nte del feminismo; e to s afirma en virtud d que al potenciar la conciencia la mujer e creadora d cultura y genera luz para
crear una nueva cultura.

Ma Esthda Sali11aJy ]110110 Gorz.o

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1 6

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17

�LA PROTOLECTO-ESCRITURA EN EL PROCESO DE
ADQUISICIÓ

DE 1A LE GUA MATERNA Y E

LA

APROPIACIÓN DE SÍ MI MO A TRAVÉS DE LO OBJETOS

DE LA CULTURA.

U

A MIRADA DIAG ÓSTICA

FUNDAMENTADA EN SU ESTUDIO PlLOTO
María de Lourde Alavez Galán*

1. Introducción
1.1.

Antecedentes

E :TI..R.\DO DE QL'E LO . c.... desdt: muy p qu ño repr entan con
su, dibujo J ímb lo qu má tard
trazo
d u e critura conY ncional y que d de muy temprano de arrollan
anee lo texto un di cur o creativo r propio que con el tiempo evoluc1 nará en lo que erá u lectura, en el In tituco d~ In tigación
Inn Yacióa y ~ rudi de Po. grad para la ,&lt;lucaci · n (IIITPE) d cidim elab rar, a rra,· · del Pr grama de lnvc tigación e lnn vaa · n
para la Iej m de la alidad de la ~ducaci · n (PTu\J •.), una
uencia d inv tigación qu • igui ra la pi ca d la accione propia. de la
lectura v Ja

crirura n con\'encional

de 1

nin

entre O ) 4 año

" hria de Lourd Alavc;, tiene una experiL"ncia de ,·cmci.cinco :tiio. como m.ae
tra. de lengua
litcratum en di. tJ.nc ~ nmd cducaurn. . ~ d cLora en c1 ncias
del lcnl{Uftje p&lt;r I
cuela aci na! Je .\ nm p I gí, e Hi.cori (F Al 1). fatudi ·
la mac.tóa en cduc.a ' n con e·¡xcialidad en lingüí uca aplicada al ~pañol en el
Institum Tecnológico y de Estudio" uperior ~ de M nterrey (ITESM). crualmentc ~ c rdinadorn del proyccm de in, tigaa · n La. Protulecm-e:cruura en
la adqw:ici · n de la lengua marerna y n la apropiac1 •n de si mi mo. a tra\'6 d
lo· bjet d la culrura en el Ilff PL.

17

�Lo proto/tc/()-fJmf11ra

• fllríLl dt 1.J,um 'I Alatiez. Go/,in

d edad m diante un e tudi d e rt longitudinal. e te ra tr o del
1 nguaj ( ral y ' crito") d lo niñ muy p queño , n l cuale
e manilie ta que d alguna man ra lee y escribe lo herno reconocid
como pr tolecto- critura. A re
a d qu má adelante pr cisar m la definici 'n d e t v cabl , n e te p cio poclemo d cir qu
la pr tolect - critura la macife t ci, n má temprana d la ledtn"CI y
la esnit11ra no e nvenci nal de lo niñ má pequ ñ .

lle ar a cab nu tra ob nací n . dentro de un e ntr educativ
en el que
fr ci ra
· ' y educación a I niñ , má p qu ñ . de nu tro
tad . ta caracc rí ti.ca r qu ri&lt;la la enconuamo en lo Centro de De arrollo Infantil ( , , 1 D l) que pr digan
educaci · o a niñ entre r día d nacid ~ 4 añ d · edad . .í que
con: id rand la e rcanía qu d b haber entr un im rigad r el
lu ar n el qu, lab rará
p qui a
hcitam qu la Dir 'cción
de •ducación Inicial del Estado de ue,To León -9uien tiene a
u carg a 1 . E ·01 d la r • ión- a ignara un L DJ cercano al
rnr.Pr con.1 tcrr n d e&gt;..-pl raci · n.
l] I , DI a i 1ad fue rvici . ,ducativ Re · montan . número 1 -al qu el UIEP , idcntific, e m • · R 1 (mi mo)-. R 1
e un C"E1 01 , ubroga&lt;lo d 1 1n tituto M xican d I guro
cial
1
(1~1 ) } n él c mo n la ma~·oria d lo 1-:.. 1 exi ten up de
run lactante-, ma ernal y pr e lar .. D e t . grupo d niñ
. eligi ron a cinc niño lacra.ne , a • i. mat mal \' a una niña
d pr escolar para que en ello ob erváramo dumnt1.: un periodo d
cuatro me
(organizados n catorc e ione de b rYación) lo
ra ·g ópic e n l qu , gún n . tro., p dríam identificar u

1.2. Est11dLO piloto
Para ac reamo a la orma de ~ rt11ra y de esmºtt1ra de lo más chiquit planteam · de de la ecu ncia d inve ti ación la j cución
d un e tudi pil t en I que p r un lad , cumpliera un bjeti
de ge ti · n que a la azón di ra cu ata:
a.

l e tabltcirnicnro de vinculo c n lo niño con 9uiene podriamo
11 var a cabo la inn: ágaci , n y c n lo p dre d dicho niñ
b. La con rrucci ' n de c mpr mi
de c lab raci ' n c n agem educativo o ma tr y la aut ridad educativas ue podrían contribuir en la mv ti, ación coo . u. participac1one ) accione . En t
caso, t mand cn cuenta que el IIIEPE e ncretiza _u. acci n
n el
ca&lt;l de ' ue,, Le' n, con la irecci 'n d Educaci · n Inicial
c. Por rr lado, , te esrudi pil t tendría u pr ·gar tnformaci' n en
relación con I
iamenté corre
a a la investigación, e
d cir, en e
rueba . t ndría qut: 1 grar:
d. La explorac1
r
o 1de
p10 &lt;l la pr rolecro-e. critur, en algun
4 añ d edad.
e. La val rao · n d
co. ra.
par 11 var cab algun • afirmad ne
o de cripción d e trategia que, de alguna forma, lograran m j rar
la lrcltm.1 y 1a emitura (m diad,.) n 1 ruñ mu) p qu ñ d l ra-

d d . 1u vo L . o.

1.J.

Acercamiento al terrmo de e....;plorarió11

na v z plantead
t pr p, it y efectuad
tranute de ge ti· n e rr
ndi nt para aJcanzar u cumpLirruent , determinarn

1O

r

pr t 1 et -e crirura.

J..I. Propósito .~mero/ del prqyedo d protoli rto-escrit11m · oijetiros dt ste
diagnóstico
C n ·ideram qu I ob rv ci · n dt! l niñ en t!. et: tudi pil
t arrojó i t 9ue n
permitirán planifi , r nu ·a. trat gia d
ob ervaci · n ) d , ci · o p, r dar cumplimi nt al pr p ·, it gen ral
qu n h m
rmulad d d la pr pue. ca de e te proy cto:
lm· sti ar m del y proc o. d nd
involucr n la. i lea d
literacidad tradici nal } lectr · nica para pt )p n r f rma qu con
tribu) an a la mej ra dt! la lectura ) 1, e critura de. d · l Educ, ción
miciaJ ·n I nr rn amiliar, colar \: cial ·n el estad de uev

León.
Pt!r ad má el tucli pil t r Y 1· 9ue e ta finalidad puede
t nt:r una adición particular: l in cituci n tizar l l ctura n convenci nal mediada p r un adult 6, en e n cu ocia, la esnú11ra j

1 l

�laria de Lourdes · l.avez Galán

Li protq/ec/Q-escritura

de de educación inicial n
d
t
tudio piloto on:

ta.do de

uevo León. Lo objeti,·o

2. La exploración de la protolecto-escritu.ra de los niño
2.1.

a. La exploración d la protolecto-escritura en algunos niño d O a
4 años de edad y la valoración de e t
ta o para llevar a cabo
afirmacion relacionadas a la factibilidad del proyecto · de alguna
afirmaciones o d scripción de e trategia d mej ra de la leciura · la

tmit11ra.
b. Lograr un retrato de l que ocurrió en u consumación c n la bser-vación y con lo participante en esta fase de la inv tigación. Del
mism m do, con esta br ve xp ición nos proponemo reflexionar, d ncro de las condu iones, obre la fortalezas, op rtunidade ,
d bilidades y amenaza para que, p t ciorm nre, p dama realizar
la planeación &lt;le! estudio longirudinaJ.

1.5.

Consideraciones relerantes

... specificados lo objetivos, ólo no queda pr ci. ar do cuestiones:
a. Para lograr lo bjetivo que nos planteamo organizamo
ta expo.ición en la siguieoces seccione g nerales: La expJoraci 'n e la
protol cto- critura de los niños y la coodusioo . undamentadas
en el e tudio piloto.
m
ñalamos ante , e tas última organizada con la técnica d dia óstico F DA.
b. Consideraod que los grande in • tigador d la e nducta y el
lenguaje infantil han ormulado a everacione de pué de década
de b ervación a lo ni.ñ , e necesario que e tome en cuenta que
mdas la afuma.ci ne qu aquí h ~amo on d resultad de un e rudio pil to d cuatro m e, d duración y d catorce
ione de
imen a ob. ervación al niño . Por tanto, 9U1Zá puedan er juzgada
como deduccione precipitadas o riesgo a . sumimo ese ri g
con la confianza de que la realización d ste estudio piloto ha intentad et o todo momento cuidado o y no.

l 2

Entender lo q11e explora111os: Definición de protoledo-esrrihm1

n un sentido amplio, en el IIIEPE hemo a umido la idea d qu la
niñas y los niño leen y e criben de man rano con 'enci na1 desde la
má temprana infancia. Para referirn a e te hecho, hemo adoptado la palabra compuesta proto/ecto-escritura. La lógica de este yocablo
nace del raz namiento de 9u de la misma forma en u xi te una
protolengua --o r con trucción d una lengua- que da origen a las
lenguas del mundo, hay un e tadio n la adquisición de la lengua
materna n los niño donde pod mo encontrar la reconstrucción
de J pr c
d 1 ctura y escritura.
Entre los ignificados qu bemo asignado al término protol etc-e cricura destacan lo iguientes: Protolecto-e critura es la apropiación informal que lo nin.os de edad temprana tienen de la 1 crura
y de la e critura. La protolecto-escrit11ra la etapa pr via a la en eñanza
d lectura r la e critura formal , --caracterizada por el establecimiento de convencion s ociales y el rec oocimiento de lo ímbolo que indican la alfabetización-.
Hasta ahora suponemos qu e ta fase se identifica p r er un
proce o natural como el mi m aprendizaj de la I ngua hablada
que lo niño ad uier n n la vida n ociedad.
ta última afirmación no conduce a otra: la prorol ero-escritura ha de er estudiada
n niños de O a 4 año de edad d bido a que, de acuerdo a alguno
tudios del lenguaj de lo niñ --entr eU s lo Brown (1973) '
Bem tein (1999)- el periodo d adqui ición de una lengua mate ·na
e de tre a cuatro años. Algunos de los ra gos típic
o lo niño
qu han de consid rae e propio de un estudio d la procolectoe critura on ncre otros los balbuceo y lo ge. to , las prim rn
palabras, la expr ione holofrá rica el inventario léxic , l trazo
a ist máticos d error gramatical por producción la i tematicidad
de la reglas gramatical , , el léxico usad versus el léxico compr nclido }' Ja capacidad narrativa.
En resumen, entendemos a la protol cto-e critura como la accion s que --dentro de la adquisición de la lengua matema- preparan
al niño para leer y para e cr:ibir, concibi ndo c n e~to hecho que de

13

�María de Lo11rdes Alavez Galán

Li proto/ecto-escrit11ra

la mima forma n qu
puede hablar de lengua mat na podemo
con iderar la exi tencia de una lectura y critura materna .

2.2. La observación
a ob ervación del lenguaje de la runa r lo niños ha hecho que en
la educación xi tan nu va expectativa para ac rcar a lo niños al
conocinuento. Entre lo estudios cont mporáneo má de tacado
en relación con el lenguaje d lo niño se encuentran lo , ood
(2 5) lo d Wolf (2008). o u estudios, lo do coincid n en dar
referencia a otro
tucüo
del lenguaje de lo niño qu no son
educadore ni p icólogo ino lingüistas. Parti. ndo de e t acontecimi nto v del conocimiento d la ventaja que representa estudiar 1
1 nguaj , desd el punto d ,; ta de la ciencia que má lo ha analizado
pr cecüm a incorporar en nue tra ob ervacione la m todología
qu han utilizado n u e tudio lo. p icolingüí ta .
La tradición metodológica n I
tudio p icolingüí rico (y en
alguno ca o , 1 , tucüo , ci lingüí rico ) puede re umir e en la
tendencia etnográfica de recopilación d dato para de, pué er
analizado con rigor científico dando énfa i a los estudio anteriore del ca o que analiza para rarificar evidencia u ofrecer nuevo
axi mas. Intentando incorporar esta tendencia a nu tra ob ervación de la protolecto- critura d lo niñ , d entr
a 4 an d
edad procedimos a eguir Ja m rod l ,a qu n eguida d cribim s. De, pu, d dicha d lineaci, n, damos a conocer lo que ocurri,
con lo parricipant en la inve ·tigación.

r

1.3. La

VJetodología usada en la obserl'ació11

I todológicamente partimos del presupuesto de qu e t e tudío
piloto ería un ensayo de la r · plica del estudi 1 ngitudinal detallado
en la cu ncia d l proyecto de inv tigación. n nuestra d scripcione en document anteriores hemo d tallad a la inv tigaci · n qu
de arrollarem como un est11dio lo11git11di11al de corle c11olitativo. unque
hemo propu to que dicho studio ceñirá a la tradición etn gráfica del regi tro d los datos y u po teri r análi i , p dem decir

184

qu en e ta etapa de prueba nuestras observacion
igui r n do
modelos utilizando un mi mo instrum nto d ob ervación. Dicho
in trumento se fundamentó en la d cripción de lo qu pasaba con
lo niño cuando se l acercaba a los que llamamo 01J1bientes de lecturaJ' escritura. AJ corpu recopilado en estas de cripcione
le uele
reconocer como recopilación de datos observacionale . Los modelo
con lo que e rec pilaron nuestros dato ob ervacionale son:
2.3.1. La observación de acu rdo al modelo Grounded Theory.
La recopilación de nue tros dato observacionales desde e ta óptica
tu\TO la intención mani6e ta de corroborar las accion s de escritura

en lo niños ob.ervados. Como este modelo lo impone, la observaciones realizadas bajo sus principio fueron de corte cualitativo y
u amo procesos inver o a lo impue to por el método científico.
E d cir, -aunqu teníamos y tenemo la h.ipóte is u tentada en
nue tra pr pía experiencia en ob ervacione anteriore y en los hallazgo d cumentales de que la niña y lo. niño leen y esc,ibe11 d una
forma no convencional desde edade t mprana - partimo d la
ob ervación directa sin ujetarnos a ninguna ficha de ob ervación
predi eñada y sólo con. id ramo lo rasgo o paradigma a observar que má adelante se detallan. De esta ob ervacione obtuvimo
upo iciones de in e tigación la re oluciones plausible que eremos má adelante dentro este e crito.
l registro de lo dato siguiend ficha de ob ervación.
Bajo este esquema preparamo ficha de ob ervación en forma de
procedimiento , estrategia o guía a eguir durante la ob ervación
de los niño . Cuando procedimos bajo e te modelo tu.vimos ventaja y d encaja . Entre la ventajas e tU\~ieron el reconocimiento del
énfasi - que daríamo a la observación y, en consecuencia, el diseño
del material para llevar a cabo su ejecución. Las de entajas nos llvaroo a una declaración contundent : lo. niños son impredecibl
} no p d rno ceñir u b ervación a lo que diga nue tra ficha. on
ficha de b rvación, in ella a pe ar de la ficha, la, b ervacion
de lo niñ debe dar e c n una si tematicidad flexible, conociendo
2.3.2.

185

�LJJ pro!okcto-escrit11ra

Maria de Lo11rdes Alavez Galón

con plenitud el ra go a observar pero deceniéodo en otro que
no e habían proyectado porque cada acción de los infante puede
contener oue as evidencia que apoyen a nue tros los propó ito d
de cubrir cómo empiezan lo niños a leer y a e cribir.

demá , la b er 'ación que ello realizaron apoyó d cuatro docum nto de in trumentación que elaboramo con el claro propó ito
de que ello lo u aran. En la iguiente lineas de cribimo las accion que llevamos a cab con los niños y con us padr .

Los participantes en el estudio piloto
En e te .. tuclio piloto participaron, por un lado, los niño ob ervados y, por otro u madre y padre haciendo n papel de inve tigador s de la protolecto- critura d us runo . n r lación con
la ob ervación de lo padr , deb m citar que lo niñ fu ron
ob etvado con previa explicación a u padr s d las forma en que
no tro observaríamo a u niño como parte d 1 proyecto de inve tigación.

2.4.1. Lo. niño y lo procedimiento implementados

2.4.

Cuadro 1. Lo niño y la niña ob ervados
dad al inicio de la observacione

Vanessa

Abigail

Daniel

Ana
Laura

Ana
Paula

Marcelo

Maria
Fernanda

3.5

34

3.4

31

3

210

2.5

años

años

años

arios

anos

años

ai'los

U

11

10

10

5

anos

anos

meses

meses

meses

lan

Mayrim

Eduardo

Martln

186

Daniela

en u ob ervación
En relación con lo niño ob ervado (siete niña y cinco niños) cab
señalar la precisión de que al iniciar el E rodio piloto e agruparon
en niño lactante maternal r preescolares. in mbargo con el
pa o de lo me e alguno niño cambiaron de grupo da ificat rio
pue i al c menzar el e tudio un niño tenía 2.9 años (do años con
nueve me es) y pertenecía al grupo de maternale , al cwnplir 3 año
ya era considerado dentro del grupo de pree colares. El cuadro anterior indica el nornbr y la edad d lo doce niño observado .
. . dad al finalizar las ob ervacione . La difer ncia de us dad no
p rmitió crear estrat gia para lo niño mayare (cuya eda es al
iniciar 1 studi piloto fueron d enu·e 2.1 a 3.1 años), a lo qu ,
en te análisis, para identificarlo le llamamos ino matemopree colare , p rque en u mayoría terminaron en dicho grupo cla ificatorio. De sta manera, lo niño má pequ ños (c n dade en el
inicio del e tudio fueron entre s mese y 1.4 años) on identificado
como iños lactante-maternale tarnbi 'n porqu en el tran curso
del tiempó la mayor parte de lo niños e ubicaron en este grupo.
Para ambo grupo generamo una li ta de paracligma a ob ervar. sto. paracligmas nos irvieron para guiar nue tro trabajo qu ,
de de el inicio tendría que tener un principio rector: observar 1
acto- donde estuviera presente la protolecto-escritura (de acuerd a
b e plicaci · n qu no otr dimo al v cabl )
Lo paracligma
rasgo que p demo expl rar para recabar
dato en relación a la protolect - critura de la niña y lo niños
muy pequeño on: las expre i ne hol frá tica lo trazo a i temático el rror gramatical p r producci · n y lo prim r di curo narrativo . Con ba e en e ta enumeración durante e ta fa e del

l ...

�La pro!olecto-escrilura

Iuria de Ltmrdu Alal'ez Galá11

""'Stuclio piloto pretendimos observar lo ra gos que detallamos en
el cuadro de abajo:

blanca y xpon rlo al contacto con lo libro y, p r otra, fornentamo · una interacción verbal cálida acompañada de manera abundante con señales y gesto . En te ambi nt lo niño hablaron de
lo que quisier n hablar del mi mo m do esmhieron lo qu d aron
escribir y l'!)'ero11 lo que pretendieron leer.
Lo acercamiento posteriore no bicier n con iderar e trategia que iban desde la invitación a la libre esc,ihtra ha ca la lertttra de
un inventario léxico reducido a is palabra . Lo mcablo fu ron
i:: ttatégicamence e cogido . Hubo dos palabra con anido na aJes
para provocar el conflicto cognitivo r 1 rec nacimiento ntre grafía. muy parecidas. "' tas palabra fueron: 111ano y mo110. "' xistieron
do palabras que bistóricam nt han id promovidas en el proc so
de ad9uisici · n de la lectura y la ·critura de muchos mexicano y
que t rman parte de lo que llamamo nue tra lectura Jolk. Lo v cablo · fueron Tito y usi. También, hubo do voce cuya producci ' n
fonética impone casi iempre, el u o de ge to : aplauso sorpresa.
sí que ademá de hac r una kctura libre o mediada por la investigadora, lo niño leían, de manera contexualizada y de pués de forma
de conrexrualizada, las seis palabras de 1111estro im·entario léx-fco: mano,

Cuadro 2. Cuadro de ra go o paradigma a ob ervar en el e rodio piloto
Niños involucrados
Niños materno-preescolares
Inicio del Estudio 2.1-3.1 años
Fin del Estudio 2.5-3.5 años

-+los trazos asistemáticos
-+léxico usado/léxico comprendido
-+Capacidad narrativa

Niños lactante-maternales
Inicio del Estudio 5 meses a 1.4 anos
Fin del Estudio 9 meses a 1.B años

demá de lo paradigma establecimos en el cuadro anterior, atendimo a e&gt;..--periencias que, siguiendo a , ood (2005) nos parecieron
importantes. na de las afumacione que él señala e que al hacer un
estuclio entre niño expuesto a la lectura e clistingue que los pequeño que han sido expuesto a experiencias de e critura a constantes
conver aciones y la lectura mi ma pre entan un cócligo lingüístico
amplificado en el u o de su lengua materna. En cambio, lo niños
que no tuvieron esta experi ncia, en consecuencia utilizan un e' digo lingüí rico re tringido. Pero además, durante esta fa e, sentimo
provech o adecuar lo procedimi nto atendiendo a lo que lo niño
ob ervado nos pedían. Pod mo r umir lo procedimiento utilizados en cada grupo de la iguiente forma, dando a entender, cuando
decimo qu lo niños leen y e criben, qu lo hacen de manera no
con encional y para cribir e ta idea u amo itálica :
2.4.1.1. iño mat no-pree colares.
Durante el primer acercamiento que tuvi010 con lo niños de e t
grupo les dijimo que juntos e cribiríamos un libro y le, plicamo
que formaban parte d una inve tigación que quería encontrar la
forma n que lo niños aprenden a leer y a e cribir. J\. tod lo niñ 1 creamo un ambi nte de l ctura y escritura. Dicho ambi nt
fu muy simple. Por una. parte ba tó ofrec rle ceras de col r, hoja

188

!110110, Tito

usi aplauso so,presa.

Respecto a la lectura o r con cimiento de nuestro i,mnlario léxico
p demos citar qu t do lo niño , que a1 terminar el escuclio piloto
tuvieron 2.6 año o mayor edad, lqeron la palabras dentro y fuera d
contexto oracionales.
decir fu ron capaces d leer de manera
ai lada los carteles -que escribíamos delante de ello. o que d antemano t níamo
crito - con la palabra ai lada c mo:
Tiro

orpre. a

mano

u i

También fueron capace d reconoc r las paL1.bra dentro de oracione simpl como:
usi usa un moño
La mano de Tito

19

�L1 protol.edo--esmh,ra

lana de Lo11rdes lavez Go!tín

.. o cuanto al r con cimiento n ma ·or o menor medida d la voces
d m1estro im-enta1io lé:&gt;..ico p d m s citar, qu los niñ reconoci ron
con mayor facilidad las palabra cuyo u implicaba mayor e rualidad, d pués la qu pertenecen a nuestra lectura folk y finalmente
la que pre entan imilitud fonética y gráfica.
~ n relación con lo acto de lectura }' la capacidad narrativa de
los niñ , s impr cindible eñalar primero, que iempre p rrnitimo
qu lo niño tomaran los libr que qui ieran leer, gund qu pr movimos la lecrura d un grupo de di ci cho libro que llevam a
1 durant la se ion de ob ervación; tercero que lo pa o que
eguun para acercar a lo niñ al libro fueron muy bá ico :

hicim que lo niños vi ran nuestr acto de crirura. ..Así qu un
chi9uit n vi e cribir mano d pué colocam
u man n una
hoja la dibujamo , tomamo u manita y c n ella acarici ' la critura
de u mano. o podríamo, decir cuál fu la palabra má reconocida
por lo niño pero i tuviéramos que precisar. i ntre e ta do palabra había una palabra preferida, e ta palabra fue pie. Pen amo que
e ta predilección quizá s apoye en la id a de qu el d arr llo d l
pen amiento tá li ado a la motricidad tal vez ap ya en la idea
de que en lo niño ex.i te un ritmo !Mico qu marca el plac r ntre el
entir, el hac r y el aprender. La afirmacion d lo más chiquito
re ulr.an má c mpleja en tant que cuand hablan o quieren comunicarno algo no lo hac n con palabra . n ca ione u balbuceos
no re ultaron inde cifrable pero no a í us ge ro .
n señalaron que , i nten placer al leer y al escribir.
El ambiente de lecrura y d
critura fue con olidado de man ra
encilla. Pre entamo hoja blanca y cera col cadas lejo d ello y
les pedimo u fu ran hacia ella , ens ñamos las cera y d cíam s
um y tomam
u manita para qu hicieran us prin1ero trazo .
Ante la e critura, los niño má p queños e de inhiben y como en
l ju o, manifiestan los ra, g propio d u fuerza física y d u
carácter. Lo niño yue al principio
eoáan recel de acercar e
n otro cuand mp zaron a r laci narno con l - acto de lectura r e critura c nfiaron y activar n en u m m ria un r cu rdo
placent r .
A re erva de qu ten m s evid ncia de e. ta b. ervacion . r gi tracia n lo m
d junio, julio epti mbre y ctubre d 2 9 n
e t
pacio, con el .fin de ilu. trar la fi rma de registro que llevamo
pre entam • una n ca de la ob n •acióo &lt;lato ob ervaci nale de
cada grupo de niño . En lo ejempl no daremo cuenta d que a
esto datos le acompañan algunas refl xi n nue eras en r laci, n
con la e critura y la I ctura de los niñ muy pequeño..

a. ~ nseñam
libro e m i fueran un ju ete v una fuenc de rpr a que había qu d scubrir e. ➔ tO lo hidro e n inreracci n
verbale. com ¡ fira! ¡ n libro! ¿Qué habrá adentro?, ¿De qué no
hablara?, ¿T
caría • abed ?

brim • el libro com quien aparta 1 e combr d un terren
de truido para encontrar en él la elva. De e te modo, lo niño no
ólo querían t mar el libro ino que reclamaban el tener el libro en
sus man s.
c. D pué de la lectura mediada la lectura indepe11diente de cada Libro
p clirn a lo niñ qu ello di ran u propia ,~er ión de la historia,
unas vece sin el libro en mano otra leyendo el libro y, tra. má ,
esm"bi1mdo con sus propia letras (o símbolos) su particular historia.
b.

Todo lo niño que perten ceo a e te grup manife taron una capacidad narrati a sorprendente y, en la m dida en 9u u edad avanzaba u aron en u narracion . y d cripcion
racione. imple y
c mpleja . Todo también al iniciar y terminar u versión u aron la
cita discursi a del lenguaj literario Había 11na
color/11 colorado.

,,ez •

iñ lactante-mat
on e t grupo de niño
m , do palabra el gida
u cuerpo. El inv otario d

2.4.1.2.

mal .
ademá d platicar con ello , pre entade acuerd a la cercanía qu ti n n con
palabra
limitó a mano r pie. iempre

191

�María de Ltmrdes Alavez Galá11

La protolecto-esrritu r,1

2.4.l.3. -&lt;jemplo de re

i tr

de ob erváción del grupo mat rn: -

n ertor

pre ·colar
{artes 8 d
pti mbr d 2009
Participación con Abi ail, Daniel y ane a
[o eré a todos la vocale A, , I, O,
minúsculas r mayú cula . Al
mostrar la letras en forma de contextualizada, lo tre recordaban
únicamente la I tra A. in embargo al acompañar a las tres letras
con un sonido o gesto reconocido por ellos en colectivo pudi ron
r cardar toda las le ·as. La tipología de lo ge to implementada e
sencilla. En la letras:

a

Col cama una mano sobre la boca

e

Llevamos un d do al oído
Rep timo mucha vece i y movemos una man
imjtand el m vimiento de un ratón

Ti

1.

Alta

e rrada (red.)
(n r d.)
(red.)
abierta (no red.)

feilia

cerrada (red.)
(no red.)
(red.)
abierta (no red.)

Baja

cenada (red.)
(no red.)
(red.)
abierta (no red.)

Central

Posterior

u

e

o

a

Entre los niñ ob ervado exi te un ligero deslizami nto ntre la
vocale anteriores y las po teriore . Los re tirnonio
crito del día
de hoy d los niños fueron lo siguientes:

Redondeamos la boca
u

imularno un tren al decir u u chucu, chucu,
chucu

uando pedía a l tre que me dijeran el nombre de la vocale ,
p rcibí ma or compleji&lt;lad en el reconocimiento entr la e y la i y
entre la o y la 11. Puedo decir, qu al empezar el apr ndizaj del español, d la lectura ·dela e critura ha ,an similitud entre i y e y ntre o
'"· Quizá esto e deba a que esto anidas, de crito generalmente
como ocoid , n virtud de que
articuJan sin con tricciones o
impedimento de ningún tip y que fonéticamente
ttan crib n
como ~] [e],[a] [o]y [u], nunca se pronuncian de la mi ma forma.
Pero además, quizá to s d ba también a la p ición en la cual,
lo niño a muy t mprana dad pr ducen la vocale .
aber, de
manera general en pañol la po ición es la siguiente:

192

bígai! significando
".\Iipr.rpáy mi 1JJ0111á"

Abigail igníficando

Danid 1gnificando

"u ramo de lllÍ IJ/07/10~'

"U1111 11/berc,I'

2.4.1.4. Ejemplo d regtstr d ob ervación dd grupo lactante-maternal

farte 15 d epti robre de 2009
Participación con Eduardo y 1artín
Hoy le conté uo cu nto extraído de un libro que tiene integrado
un jugu te de tela con la figura d una vaca. Eduardo mantuvo la
atención durante largo tiempo a la lectura que yo hada. fartín

193

�J¿¡ pr1Jlo/erto-1Jmlllr11

r óp
uchar y par Ycr l ilu traci
e mar n la ini iaá,· d t mar el cu

' l rurn a Cdu rd d
intimidad entr ·¡ } el libr , 1
to a él. Abrí } cerraba l Jibr
contors lo huton11 pom si111is1110. Par
l libr , .\Iartin q
d pie
libr a Edu rd
ra
n p rmiti , qu
ra. Para
· r
cLi a 1. Iarán t
l an ·
n cun
d mi m vim
v1 ra mi lápi7 y mi cuad

'QfllO im 'Sli odor, 'S
qu ti nen qu v r e n

ha
pa l
la adqui ici 'n d la

·

ar

e

· d 1 . ni-

l . padr

·~
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-alan Bar-,\d
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10

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delin ar n a car ,
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dir ctora ; la c rdinad ra cadémi a J f R 1. También
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c rr o el · crónico y l. pL caf. rrna ~ cnol · gi
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p dn: , p e
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niñ
ncr n cribir cart } mandar . u. ob. rYacfr ne.
r cor
nico, halhndo l mcdi m · · ·
. · ·do} dc':iron
plano I comunidad n Rl
tra parte, dim
ta
a r da
car y rnt!nsaj s
iru- m 1 . pm.lrt: e o una
tónica rt: p tu ·a}, h ta c1 ·rt punto ci ná 1ca n 1 9u n: ·p ta
a l:t forma. d e rcar a I run
b lectura b c. ntur•.

p.

dre

·

9

·

t11ra escritura
uúlizam e n

· odores del proceso di
e &lt;lirru n

1regt tr de la m dr
d lo.
R ulta r I vanr aclarar que toda la madr
niño ob n-a
pro · ·
n
c ncia
a tría y d et rad . La ma.
e
n ·
de l que \" ian n
la I crura) la e. crirura. P
etc , dd t
d rm--im la vid ncia
rp
d
. L:: ma,· ría de la
rcgi
in embar durante el p
do
r n n la ob ervac1 ' n ta
ma
má. llam. r n nu .
.,
u
par ci
n

ffad
r I pa&lt;lr · d · l
· ·
de lirribuy ·
·•
ión e n
tal d · •
,.L p
ne
n d la madre ..
u
im· lucra
de la e a 9u ·
gi
ían ci rt
qu la parti ipac1 · n
d
) lo pad
niño. 9u · a f
rY m .
era u
· clibl n n
análi. i · r qu la
n relac1 , n
e n la ob. rvaci · n qu d m a
van
uc· rra de
la
·
en · emiar n la ma&lt;lr · ) padr
niñ
Ya
el cuadr que en e 'da r entam ..
2:.1

0

a. L-i mducci
, d
·
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ant .cñal:
ma dt: ll ,-:uayuda o ~l'\.Úa d

e

n cll

·

'n
a

m

ma ·
•
ra

p ra c.-plicarl lo ob1 ·tia piad nu . troregi tro
·ra d guia. T:
·
f rma ·
bre la f rdiptico
1ni r n J
fuolmu a 1 . pa

chiguit . d procc. o.
b. L:: e municac1 ' n. ~ ene ramos do ul d e muni ación con I padr mecLan · carta . E
carta. fu ron encr da a I padr

194

s

niñ

�,\lnrín de Ltmrdu Aln11ez Galán

La protokclo-tst1itl(ra

uesaas d registro d ob ervación de la madr
iño del grupo materno-pree colare

2.5.2.

y lo padres

Mamá de Ana Paula
Para el caso d la ocales, como dato curioso identificaba la " '
coro un círculo mas no como letra l ic].y la demá vocale , únicamente las r p tía conmigo no logró identificar ninguna. Mientras
que para la silaba decía de 'ti" que tenía un palito una bolita, no
logró identificar ninguna otra y al juntarla para hacer palabra sólo
identificaba' tito".

1amá de Daniel
En esto días hemos stado contándono cuento conocido , el me
cuenta a mí yo a el [ ic], claro qu el me termina revolviendo todo
1 cuento , per onaje , per el [ ic] ya me canto [sic] un cuento.
Daniel tiene u.o libro qu conforme va leyendo vas formando un
rompecabeza ) e te fin de emana se mo tro [ ic] más interesado
en formar el rompecabezas que antes, )1ª que como que no le llamaba la atención. E un poco di traído, p ro me llama la atención que
le pregunto y me cante ta todo. En cuanto a lo dibujo , no le llama
mucho la atención dibujar, sino má bien me dice a mí lo que quiere
que le dibuje [ ic].

Papá de Ana Laura
Ana Laura responcli' de manera po iciva a que le gu t [sic] much
practicar la palabra ' u i", "Tito", "moño', "mano", 'aplau o" y
" orpre a'. De hechor conoce lama oría_ con re pecto a la ilaba ma,me,rni,mo mu, ta, te ti to ru; n expresa gusto, pero si logro
formar la palabra mami[ ic]. Por la noche. pide le contem cuento
y i efi ctivam nt donde e habl d ella, y lo go ella cuenta un , per
lo interrump por que L da por dibujar. Lamentablement e rttavíe el
dibujo pero pu d de cribirlo: Emp z' con un circulo, pero e mo le
alio di tor ion.a.do corn nto que era una nube grand y enseguida l
dibujo unas gota , p r qu tenia agua, la nube; po, reri rmeme dibuja
torre de figuras geométrica , como el r ctángulo y emicírculos [ ic].

196

iño del grupo lactante-matemale
Mamá de [artín
El primer día que comenzamos a trabajar tomé una libreta y una
pluma para cribir la palabra man , tuvo vi ndo muy detenidament lo que yo escribía per cuando yo le decía mano, le mostraba
mí mano como que no lo relacionaba, yo movía mi ma~o abriéndola
y cerrándola y él me entendía que le diera lo que él traía, ya que a S.
le digo que m d algo qu traiga. o quiso ' cribir" y no m puso
mucha atención porque quería ir a jugar con su juguetes.
El segund día e cribi pie, también L llama la atención lo que
hago con el era ón y la libreta, le tomé u pie y le quité lo calcecine pu e sus piesitos en la libreta diciéndole pie, pie ... [ ic] le daba
mucha risa porque tiene muchas co quillas en lo pie , le decía pie
pero no lo logra r laci nar aún, 'lo e 1 v ía pero cuando yo le
preguntaba donde está el pie no me re, p ndía [ icj. o qui o rayar
en la libreta, sólo la quería hojear.
El terc r día cribí ojo ( igue poniendo atención a la e critura)
· le hice uno dibujos de uno ojo , y le señalaba us ojo y los
mío , tiene un libr que tiene vario animalc (con jo, pollo , tigre,
cebra y elefante) y como le gu ta mucho veclo, ahi en cada animal
1~ eñalaba los ojo de cada uno, también le digo ha. uno, ojitos y
cierra y abre lo ojos ..... e o i he logrado que me identifique claro
que a veces no quiere hacerle, pero i le dicen ha ojit s y abrimo y
cerramos lo ojos lo hace [ ic].
famá de fa
Día t

'nm

menzamo con la palabras e crita obr un papel que decían
"mano" y "pi " ñaland la palabra mientra le mo traba u ignificad agitando mi mano , mi pies luego agitamos juntas sus
mano ' sus pies pr curand qu fuera un juego.

Día 2
lniciamos con las vocale n una h ja e cribí las v cal y las mo cr' a Iarrim, las traté de relacionar con algún objeto como ' 1a": árbol

197

�Lo protoleclo-,m:riftu'{J

María de Ln11rdes rlla1-ez. Galó11

' "· lefante, el primer día su comportamiento fue algo indiferente
pero trata.ha de tomar el crayón é hizo unos pequeñ trazo .

En íntesis podemo afirmar que el e tudio pil to n perrmtro
darno cuenta d alguno punto que pu en tran formar e: en consideracione a reflexionar d ntro d I proceso de adqui ición de la
lectura y la e critura en lo niño muy p queño . A manera de ejemplo exponemo la siguiente anotacionc d nde ólo consideramo
alguno razonamiento propios d lo niño ob ervado cu a eda-

DíaJ
u cara al Y r que de nuevo r pa ábamo la vocal
a no eran de
indiferencia [ ic] ino de orpre a, eran d agrado y quería imitar mi
trazo [sic] volvió a tomar el crayón • a hac r mas trazo qu I día
anterior l ic] ta como si qui iera aber ma mayor at nción · tuvo
mayor curio idad [ ic].

Día 4
Tomé un cuento infantil e lo mo tré e m tró contenta aJ verJ
onrió y l l ímo juntas, ella eñalaba lo dibujo con agrado al paat d la hojas r balbuceó una palabra imitándome.

2.6. Alg1111as afirmaciones que se desprenden en relación con la proto/edoemitura de los 11ülos a partir del estudio piloto
La observación d los niños en t breví im lap, d tiempo no
no p rmitió genenir a everaciones d t do 1 punto que, en un
origen, pret ndíarno ob ervar. Es decir, no podemo con cae rce
ob ervaciones a cada niño p r mur sistematizada que é ra
an,
re lver hipóte i. o g n rar nueva n relación c o l trazo a i temático léxico usad /l'xico comprendido, la capacidad narrativa,
la prim ras palabra y la xpr ione b lofrá tica, . ada un de
e t paradigma de observación con tituye por í mi mo una empre a independiente ) valiosa dentro de la protol et -e critura de
lo niño, . El estudio piloto nos indicó qu para dar cu nta e ella ,
qmza nece ítem de mayor ob rvación de I runo , má rev1sion
de la Literatura de tinada a esto punt . concreto y, bretodo, ma'Ot preci ión en nu tra d finición de la cone ión qu pen am ,
qu exi. te entr la adqui. ici, n d la lengua mat rna y la adqui ición
de la lectura y e critura materna . n punto qu deberno r altar
que e te brevísim ac rcamiento nos indicó qu la participación
de lo padr y roa tra
fundamental para re catar los rastro de
lect11ra y escrituro qu a edade t mprana lo niño manJfi . tan.

l98

de
tuvieron en e te tra ecto entre lo 2.1 y 3.5 años pu ha ta el
momento d r &lt;lactar e t reporte, no contamo con afumacione
que detallen lo que currió con los niño lactante maternale .
2.6. l. Propia d lo niño
a. Lo niño aprenden cuando quieren )' e. ta regla aplica a lo proc
de adqui kión de la lectura y la e critura. Por tanto, n . e pucd hablar
de e tandarizar d aprendizaj de la Ieee escrimra. Lo qu í po&lt;lemo.
afirmar es que del mism modo en que exi te una lengua materna,
e exisren una ledNra y esnifltra materna que pu drn aprender e d manera n c nvencional aJ mi mo tiempo en que aprende la 1 ngua.
b. Lo. niños d do año y medi y tre añ . qu participar n n e t
esrudio pre entaron may r dispo ición ,para el reconocimiento contextualizad el la palabra d un inventario léxico breve. E tos niños
. inti ron m rivad p r la lecturas que hacían y cada,; z que leían
m . traban más interesado por la. hi. tocias qu ant habían revi ado;
pero, s bretodo se sentían má clispuc to. a recr ar la hi. toria , a
parcir de una lectura que pr viamence habían re,1 ado.
c. uand l nm mat rn -pr I! e lare escribm (o realizan trazo
aparencem nte a istemático ) e tán gen rand ignificado . om
e natural, lo significados más recurrente e. tuvieron r la.donad
:tlcomexto inmediato de cada niño· decir, a la prácticas y co rumbre ejercida n 1 ambi m familiar ) col r. En algun trazo
lo niños encontraban a u padres, u herman s r su nnimale )
aunque el igni6cado de u. dibuj podría variar d un dfa a otr ,
siempre reconocieron cuáles eran lo propios.
d. La capacid d narrativa de lo infante. materno pree colares se manifiesta c n mayor fu rza cuando ' sta . . e mpaña de su pr pia escri111ra. uando pedim
a lo mn · ~ue n . contara un cuent r viamente conocid para llo su narrativa fue má. pr · e.liga i 'e cribía

19

�La pmtolecto-emilura

(pintaba) la historia". o ob tante, entre los niños obsen'ndo prevaleció el relato ccu nciado de las parte d dicb cuento. í se nota
n b siguient repr ducción:

d. l.

arración d ernanda:
~ rnanda tiene 2 año ) cuatro me e . Leí para ella 1cuento d
la caperucita roja y al terminar la 1 ctura l pedí que me contara
l cuento. ~ernanda no inicia el relato ha ta que toma la cera
y la hoja de papel blanc qu están frente a ella.
qní dice me.ra... Aquí dice 1110111i (trazando línea ·, en u mayoría de c lor negro. Figura de la izquierda)
D pu' tomando el color rojo, comienza el relat de la
c, perucica haciendo lín as de izquierda a derecha (Figura de l'l
derecha). Lo capemdta... , su ca.ra...,y el lobo, capemcitay la abuelita...

el lobo... , se la co11Jió.
/

)

)

J

fario dt Lo,mks Ala11ez. Galán

haciendo? E te e el baño. E una cama. El gato está comiendo sus
comiditas. sto es un trenecito, yo tengo un trenecito, ch.u, chu...
Ya e acabó ...

e ha ubestimado la kct11ra d lo aiños pensando que los libro
propio para ellos deben tener mucha irnágene in tener un plan
previo en relación con el tipo de imágenes que e l mue tran. n
nu tra bs rvaciones a lo niño no dimo cu nta d que los libro con iderado para niño may re como lo relacionado con
la parte del cuerp le pareci ron tan atractivo como los libro
de tinado (p r lo cla ificadore de u uarios de libro ) para niño
muy pequeñito .
La imág ne d lo libro qu
n eñan la parte del cuerpo,
quizá nunca vi ta por alguno d ello le hacían uponer gu el
corazón era una 1JJanzana en elpecho o un nido dentro del C11erpo y el cerebro,
para ca i todo ello , e parece a una calabaza. n esta categorizaciones que hacen los niños entre una imagen desconocida y una conocida hay una r lación d
m janza que quizá ea el principio de
la da ificacione de lo conceptos fundamentales que les acompañarán l r to d u vida el origen de la metáforas. ste sistema de
categorización que le permite relacionar un dominio experiencia!
con otro no puede mo trar en nue tra pinión que un sistema de
compren ión de la lectura e encuentra en la relación qu lo niño
pueden hacer de una idea de conocida con oua cercana a ello .

r

___/

El u. o de narraciones como la de Fernanda nos indicó que lo niños, de de mu) pe ueños, mue tran una adh ión a la ecu ncia de
la historia aunqu no ex.pre en detall s de la mi ma. En relación con
la lee111ra de lo niñ muy pequeño , lo anterior nos r vela, a nuestro
juicio, qu la compren ión de la lectura e focaliza primero, en lo
per ona¡e de la hi tocia y, gundo en lo ac nt cimiento .
Lo anterior, qu da ejemplificad también con la narración que
g neta Vane sa a lo .2 año , de pu· de haber leído un texto relacionado e n las parte. de I ca a.
Esta e la cocina, cien un perr

e t
para p ner lo plato., e un
cocodrilo, 1a mamá e tá echando agua... y eJ papá. El papá ¿qu · e. tá

2

e d b promover que junto a un niño
-&lt;l de muy pequeño- encu ntre la pre ncia de una madre o
padre a!fabetizadfJr inaugural La función principal d este alfabetizador
ería la de tablecer un con enio o vínculo entr l mundo de lo
niños y el mundo d la lecrura y la e critura. E t alfabetizador, no
tiene qu e p rar la tapa e c lar para acercar a lo niñ a lo libros
y u función ría br toda , la d r velarle al niño u cultura, u
identidad y a u manera, m rrarle qu la lectura corno objeto de la
cultura es una forma de apr piar e de í mismo.
2.6.2. Propia de la educaci · n.

201

�Mona de Lo11rdt.r Ala1'r.! Galón

!JJ proto!tcto-umt11ra

2.6.3. Re

p et a la m j ra de la l ctura · la e critura de lo niño

unqu n h mo. id n ·ficad aún un pro~ , con 1 qu
pueda
dar i tematicidad a la l ctura , a la critura de l . niñ de de
dade iniciales. í p d m hac r afirmacion r lacionada a 1
in trument · mediante l cual lo niño muy p qu ño pu d o
acercar e a la lectura y a la e critura. F-kmo. re umido t principio en un docum n o al qu h mo. llamad
losas de los libros poro
los 111ás chiquitos. n ta lo. a ofrecem una erie de recomendaci ne para l m diad re d l apr ndizaj ac rqu n a l niño a
lo libro", a la lectura y a la e cricura. n
pací pr ntam
e ta. lo a de man ra re umida a trav' del igui nt d cál

1.1.

Las fortalezas , oporflmidad, 'S

tas indican de manera

a. , n primera in tancia, que la investigación de la pro to lec to-e critura
,~ ti.a.ble en tanto que la educación } la en ñanza d la Lecrura la

e crirura a lo niño mcxican debe apoyar en la b ervaci · n
tenida a lo. niñ má pequeñ . Por taot , en la ob er 'ac1 ' n a 1
niño d ER 1 • otr . rúñ t n m la portumdad d distinguir
o p rtinente. para tener clandad obre la forma m dtant la
cual

nible.
2. Lee con tu niñ

inc nri ánd l

lo niñ

u

b.

actividad

a que é t . s an un ' bjet di -

rma d ju g .

, 1a per

3. Lee con ru niño teniendo en cuenta que lo libro son una forma

de e.·plorar u mocione.
e a tu niñ a u.mi nd que al hacerlo desarr Ua u habilidad
del pen amient .
5. Lee a tu niñ c n el firme pr
de hac r qu el libr ea un
mediador de la cultura.
6. L a tu niñ haciend de la lectura un má de u jue
. Al leer a cu n.iñ . crib e n fr cuencia qu ell te ,·ean.
8. Acompaña la l crura d un libr e n c nversacionc frecu~te con
tu niñ ..
9. Le a cu rúño preguntándole ¿qu' quiere leer?
LO. Lee con tu niño aprtciaod t
I libr que ha leído.

3. Conclu ione fundamentada en el e tudio piloto
La e nclu i n . del tudio piloto arrojan el igui nte re ultad
que ------e m arriba expusim s-- concretamo .eñalando la fa1taleZf1S/ oportunidades)' debilidades/ amenazas qu
ob rvan en ta fa e
de inve ti ción.
ta man ra, al num ar el e ta o del arte d de e to ubr , p drem decir re p c d :

2 2

e rn una pr I ngaci o natural

in tancia, permit val rar la ortaleza del crear t-incu
indicó qu una d la, fi realeza de ma ' r
n e ta ·
·
n
la parúcipaci , n de lo padre , l

cinguid ".

4.

uev I ón pu d o apr ndcr a leer y

dd e tado d

a e cribir inri nd e t

d
1. L e con ru oiño conociendo el acervo de libros que ten a dispo-

n ral qu :

qu
inicial.

ca ada. qu han g nerad análi i
·enen que v r con la lectura y la . crie
da. d la •ducaci · n

a e n ecuencia a tmv •

in

aci · n,

no

a

la op rtunidad de inv lucrar tod
in
do ea la e
de lo niñ y n la n e.ñ.anza de la le ruta y la e crirura para ormar
unido un &amp;enr común a fa\-o.r de nue o nfüo má p queño .
c. En t rcera instancia, la b ervación de lo niñ ~• La participación d
l padr en te E rudio pil t eneró la idea d que en la difa i n
de la
trate ·as r pr grama que ·tt.n encaminad a pr mov r la
mej t (de cualqui r índole) de la lccrura y la e crirura de lo niñ
nueYoleonen es pod mo encontrar una C rta.leza.
ta ~ rtaleza radica en el e n cimi nt · r e nocimient de las fi rma d acce r
al apr ndizaje de la lectura ) a la e cricura de cada niño. d má , n
brinda 1a p r unidad d divulgar nrre lo padre. ) mae tru lo b oeficio. que rcpre, cnca para b educación del cad de lu -,o Le ,n

el acere, r a 1 más pcqueñ

a la 1 ctura ·

23

la e. critura.

�Malio tk Lmtrdes Alavez Galán

La protoledo-escrimra

3.2. Las debilidadesy avmrazas
De forma g neral, romando como fundament el estudio piloro o tenemo que:

a. Durante el esmdi piloco, la b erYac1ón e lle ó a cabo c n doce
niño y e to debilitó la la de cripción de us accione n torno a
pr ce o de lectoe critura. na de la arn nazas que e b ervan e
~ue d seguir con la ob ervaci · n con el mi. rno número de niñ
e
corr l ri sg de ofrecer afirmaci ne en relación c n la lectura y la
e critura dema iado generalizada.. partir de e ta amenaza, con ideramo. que debemo redefinir el número d niños a ob er ar.
b. •l ti mpo destinado a la obs rración se limit · a cacorc e iones
para cada niño e tá fue una de las debílidade rná igruficativas
porque con lla ur e la po ible amenaza d brindar a everacione
precipitada , poco afinada , carente de pr fundidad y por lo tanto
arrie gada . ~ ta amenaza nos indica que ante d g nerar principios
que nos lleven a nuevas e trat gia qu fi menten la lectura y la e critura • la in titucionalizaci · n de la lectura de de educación inicial hay
que tener un tiempo c nsiderabl para ob rvar a lo niño a traYés
d un rodio longitudinal.
c. na debilidad del e tudio tuvo qu ver con la oportunidades d
trabajo ) estudios d l padre d lo niñ obserYad . La may ría
de l . padres ti ne un trabajo table y bi n remunerado también
tienen e tudio pr fes1onal . La amenaza ant e ta debilidad e que
1 re. ultado. d la in e ci ación la · afirmaci ne que llevam
a cab en el regi tro de obserYacionc corr p nd n a niñ que
pertenecen a una cla
o ia1 di tinta a la que p rt neceo la mayoría
d , lo niños mexican
n una ob ervación de esta naturaleza e
c rre el rie go &lt;l generar e trategias oportunas , ólo para niño que
pertenecen a comunidad . que tienen oportunidadc de &lt;lucación
privilegiada y no para r d _ lo niño . Ante e. ta am naza
hace
necc ario tener d grup &lt;le b n ·ación. El primer , tendrá que
er c n run cuyos padr s ti n n may res oportunidade. de e tudio · mpl o y, el segundo, con niños cuyo padre no tengan e ta

omo consecuencia de la debilidad anterior, la ob ervación que
lo padr hici r n a sus niño. e d terminó siguiendo gufas de in truccióo para padre que tienen una profe ióo cuentan con computadora n u ca a y en u trabajo. E ta debilidad permitió di tinguir como amenaza la re ultame e gada d I tudio cuando no . e
contempla una muestra ignificativa del mi mo. Es decir n todo
lo, padre del stado de uevo León que tienen niño entre O y 4
año edad on profesioni ta ni cuentan con computad ra. í qu ,
en el e tudio longitudinal de la protol cto-e critura deb tomar.
en cuenta formas especiales de guía de b er ación para padres e,
inclu , la di po ición que tienen ante la investigación lo padre con
di tincas oportunidade de educaci 'n.
&lt;l. uando lo ra go a ob, rvar on cuantio , la debilidad re ultant
e qu ól e b ervan alguno o ninguno ti e o. indicad r . E t
0 rudio piloto tuv la debilidad de la definición numero a de ra go
a ob erYar en lo niño y, por ende, la a.in naza c n cuente de no
dar claridad exacta del r ulrad de cada un de ellos. sí pu , en el
e rodio longitudinal de la pr tolecco-escricura debemos recon iderar
lo ra go a b eryar t ni ndo en cuenta la ob ervación que hicimo
a lo niñ qu nos dieron la oportunidad de colaborar con nosotros
en el e tudio piloto.

r

Finalmente e te e tudio piloto no re eló que, quiene pien an que
la l11ct11ra y esmtura no convencionales de lo niño muy p queño n
deb er atendida porque u lect11ra e oralidad y u scritura n tiene
ignificado e equivocan. La lectura d 1 s lector inetp1 nte o indica que e tán pr parado para pert n cer a la cultura letrada lesde
l moment mi mo en el que nacen porque citando a Fiori(2 05)
con la lectura están reencontrándo e con lo otro y en lo otros n
u pequeño círculo de cultura' p.14. Por tra parte u escrit11ra no
mue era que, a . u manera, lo niñ
d trazar la
construcci 'n

d

u

ignificad

oportunidade . .

204

2 5

�Li protolt.do-t mtum

Bibliografia

Bar-Ad n

. y Leop ld, \1 . (19 1).

lewood Cliff:

J:

hild la11g11age: A book of reading.r.
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Jo e Ja ier Villarreal

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Argentina: iglo,-r-,•1,editore argentina .a.

,r1f

POESÍA E IMAGINACIÓN

·. Harcourt Brace

\R( 11 \

rlE"-JDE :\ 1 \

\l¡\

C,\

\'1\'amo , querida Lesbia

1.1 \ /\.
~

amémono·,

} la. habladuría d lo \iej

B..A.

dita-

o

Dice atul

puritan

imp rten od:: un bledo.

o! s pueden alir y poner. e;
n otros, tan pronm acabe nuc. tra efímera ,·ida,
cendremo que vfrir una noche .in fin.
Dame mil b
, d pué· cien,

lu

otr

mil, luego o
ci ·o,
de pué ba. ra do mil, de pué. tra vez aen;
luego cuando llegucrno a muchos mtle.
perderem

r para qu
cuando
7er.

ión d

la cuenta para ign rarla

ningún malvad pueda d:iñarn ,
be ·o .

emer del total de nu

ntoruo Ramírez &lt;le

ergcr)

· 1 1aodo cri Tijuana, en 1959. Licenaad
en letras c:pañola p r la ·ruvcrsidad
.\inon roa de ueYo
'n man r of fine ans por la l 'niversid.1.d de Te.·as en
El Paso r d tor p r el le ·o d , 1ich acá.o. E. p sc1:dor · uru obra p éti a,
en:ay1saca y de traducción. En 19 ~ r cibió cl Pr mio 'acional de Poe ·fa .\gua calicmc y t:n 1991 el pri:mio a las Am: cl • la l1run:rs1dad \utón ma de 'uc\·o
Leiin. Acrualmenre es trucmbro cl 1 1sccma -' ac1on:1l de rcadores de Arte y
fun 1 e e mo mae. tro c.l • tJ mp e mpl t de la ·acuitad d Ftlo~ lfia ~ l eua~ de.:
la L ntY rsidad \uron ma de '.L Produc • e nduce el pr ,grama cl radio Las
,11't111tmu .rigilu1,u para RadJ

2 6

2 7

�José Javier l /í/Jamal

Poesía t i111a¡jnad.ón

Tant be · que nadi podrá aber cuánt
para escapar a í de la
mala arte d lo ojead res -la11zengiers de todo lo tiempos- que
la

l dad corr e.
arcila o inscribe u canto d ntro de la con ecuencia e tética de
1'l tradición amat ria emanada de l neoteroi de lo último año de
la República, qu iniciarían la expre ión lírica qu c n cernos h y
c mo la elegía erótica romana ibul , Prop rci y vidio, principalmente). om rambi · n d lo tro ador provenzal que en
el Tristán e !seo configurar n un uniY r o d pr ductiva pa ión c n
ba e a la plataforma &lt;l l de eo. El deseo aquí e, un pad cimient
del ujeto prowcado por el objeto de de eo· al m n
sa era la
coartada. Este pad cimiento de naturaleza neoplatónica, y porte
medular de la imaginería p trarqui ta, ant ponía l carácter ideal d l
obj to al qu obliga el ten¡po d 1 d eo -el cortejo- a la r alización y
ati facción del placer de ·peri ncia fí ica.
atrevía un di tanciamient entre el d ea y la pul ión exual.

ü carne ignora el en ual d eo
y obra de aro r mi espíritu c cücia.
Oc aquella hoguera ci ga de amadore
n me in pira pav r volverme bra, a.
tr de ignio mi quer r per igue
amaros, cñora, e c ntenta,
no a í I amad res qu se mue uan
apa ionado " ante .\m r incügno .
crsióo de P re Gimferrer)
1 en

antaría en octava -en el ·gl .'V- u fas farch antecedi od a
lo po ta del .0. l ) pr parand 1 á ·co enfrentamiento qu haría
de e ro opu to -el de e ' la pul i · n xual- Lui de Góng ra,
en su Polife1110, dánd l la espalda a la tradici · n e t' cica petrarqui ta.
.. a poéáca que inicia en alto - n . . paña-, gracia, a lo primer .
adelantado. ( aotilfana, lena, · ncina), con arcila o, Juan B can

y Diego I Iunado d ~1 nd za.

En e a di tancia -la del amor/ deseo y la pulsión exual-, y a la intemperie, e in talaba la cortesía "la razón de amor'' la entimentalidad
del de eante qu es preci amente, u fu rza tran gre ora su torrente creativo que hará que Garcila o exclame:
en medi del trabajo y la fatiga
e toy cantando yo y está sonando
de mi atad pie el grave hi rro.
G~cila o v~ ante_ us oj s, ufre lo uso del de eo en la figura d
Eli a -la C lia lu 1tana de á de liranda- y no hay el a o p ura
que lo apart de 1 s ardiente rayo qu e cuecen, horadan y ca ti an
u 'carnalidad' rendida.
~cilaso en e e fluir d río ate tados d la blanca e puma que
~10~11eron asis:e al nacimiento de Venu , una y otra vez ha ta llegar al
líqwdo extravio ya que u canto sólo d la blanca nereida da cuenta
obligada. aufragio que para encontrar ín ula e vale de una realidad
ideal, e téticameme italiana. Góng ra no. Para él, el zumbido e capa
de la co a taladra, revela la recargada in irmación de la realidad.
La realidad es motor. El nauta e abandona a la catedralicia aventura de con truir un univer o e tético donde el asombro produzca
la re onancia del in trumento ovidiano. Di pareja mutabilidad en el
juego de contrario . tamo hablando d la fa cinación por el ent~rno del h~d nismo que hace suya la realidad circundante por medio del apa 1onarniento no a partir d un eñalado objeto de de eo
ecia el ca o particular del p trarqui mo, ino de la imaginac'.o~, d lo podere tran gre ore d la en ibilidad que recar a de
tgruficado y expre ión a una realidad física que, en la imaginaci · n
del _po t~ e tran forma y metamorfo a en la expr ión de una
realidad lib rada de í misma. Gottfried Benn declara alr p cto: 'el
gran poeta e un gran realista, muy cercano a toda las realidade : e
car~a de reali~ades ama lo terrenal es, egún la leyenda, una cigarra
nacida de la n rra l in cto acenien e." 1

c?~º

1

,ottfci d Benn, EIJ0111qder110. Pr 'lo o y traducción de Enrique
na! Pre-texc , Valencia, 1999, p. tl!S.

2( 8

29

caña, •die -

�Poesía e i111agi11ació11

José Jalier T/iflnmal

P r d má ejemplar a e te respecto,
1 ca o de Femando de
Herrera, quizá el má p trarqw ta de lo poeta españoles de la egunda mitad del iglo XVI, y aqu 'l que, a su vez, da un giro inu itado
alejándo e de esta e tética para abrir la puerta , po ibilitar la emprea imaginativa del barr co g agatino. Y e ta empresa imaginativa
urg de la experimentación formal y d 1 dominio verbal. Herr ra,
en u " "' legía , "Cancione " y extina ' de de un planto d tono
p trarqui ta dond la amada y u indiferencia provocan qu el p eta
e enfrasque en un amoroso i ciego labirinto que Amor dicta; donde
los poderes del 1 nguaje se afinan para revelarno lo e tados más
profundo del entimiento amero o. É te -el lenguaje-, n mano de
Herrera e rebela revelándono un escenari visto desde la extrañeza de lapa ión. Una pasión que importa en la medida que el lenguaje
d' cu nta de ella al pr enti.ficarla. H rrera logra ir mo trando un
entorno cargado de emoción qu poco tiene qu ver con el pai aje
garcila iano que arropa a lo p r onaje y le confiere un espacio
cénico. Herrera} en su poema de largo aliento, expone un pai aje
que lejo de arropar a los per onajes los de cubre ', al de nudarlo
los mue tra como voce de una doliente memoria.
l pai aje d Herrera abandona la plá rica fidelidad d 1 locus
an,oenus renacentista para convertirse en un itio color ado y registrado por la moción que envuel e y tra pa a al poema en u totalidad. fá que un pai aje e trata d un entorno imaginado qu , la
má de la vec , contrapuntea el tiempo doli ate de la voz p ética.
La v z en el ca. de Herr ra, b dece a un tiempo pr nt de
mi ión. Pero , ta rogativa urge de la m moria de un pa ado irremediablem ot perdido al cual
le pued e ocar, pero no mear)'
menos habitar. o b tant , el pai aj pr sentado n el poema no
obedece ni al pasado ni al pre ente 6 ico del amante vuelto p ta
en u v caci , n. El pai aje e capa del plano temporal para situar. e
com símbolo y al g ría d lo r inos del am r.
En Herrera no hay pai aje ino un uni er o que lo abarca todo:
lo ev cado, el largo in tant d la evocaci ' n y el plano imaginado,
pre enti ficado, n el poema. Todo e to re uelto d de las potencia
ncantatoria d l lenguaj poético. Porque no hay que olvidar que

en arte -nos advierte Gottfried Benn- ''la forma e el contenido más
elevado. (Benn, op. cit. p. 18 )'

210

Cubrió el sagrado Beti , de florida
púrpura i blandas e meraldas llena
i tierna perla , la ribera ondo a
i al ciel alc;ó la barba reve cicla
de verde mu go, i removió en l'arena
el movible cri tal de la ombro a
gruta, i la faz oruo a,
de junco , cañas i coral ornada
rendió lo cuernos úrnido , creciendo
!'abundo a corriente dilatada,

u imperio en el Océano e tendiendo,
qu'al cerco de la tierra en vario lustre
de sobervia corona haze ilu tre.

o regala F rnando de Herrera. Pareciera que e tuviéramos ante
un imponente bo quejo de la gruta, la iringa y la barba del colo o

Polifemo. Amén de la metáfora del onoro y mudo cristal con que
Góagora juega en la octava veinticuatro del Polifemo, cuando ci
-acalorado- bebe agua del riachuelo al tiempo que bebe, también
con lo ojo , el "cristalino" cuerpo de Galatea, a quien califica de
"sueño blando".
alamandria del o~ ve tido e trella ,
latí ndo el can del cielo e taba, cuando,
polvo eJ cabello, húrnidas centella ,
si no ardiente aljófar s, udando
lle ó Aci y, de ambas luce bella
dulc occidente viendo a1 ueño blando,
u b ca dio · su ojo cuanta pudo,
al nora cri tal, al cristal mudo.

211

�P0tsi11 t i,na inaci&amp;11

~ n l ca de H rrera la m táfora no erá an audaz ya que e tratará
de un' m,mibl cri tal , todavía n ari t t'lica e rr pond ncia c n
la realidad externa del p ma. Antecedente -é te d H rr ra- del Polije1J10 muy e tilizad y 1 antemente pr nunciad -com de acaba
zorín c n r pecto al tilo gong rin -.
1
ta.ria decen rm en la audacia meta~· rica d
óng ra en
relación a Herr ra. e último califica al riachuel d mmi.bl cri tal" i iendo la máxima metafórica de la emejanza enunciada n
La Poética de ~\ri tótele . · o ra p r el contrario ju ga con una
atrevida corre p ndencia al calificar de cristal mudo' n al cu rp de alatea ino al 'blando ueño' n el que e ha e nv rtid
- l cu rpo de alatea- en el plan imaginario d l poema. óngora
va má allá de una I an e metáfora, a rie ga n lo qu podriam
d nominar com una irnag o c ncinuada.: u ño blando' igual a
cri tal mudo .
La d uda c n Herr ra
la tran formación del pai aje en universo poea.c .
momo bucólico-r nacenú ta ervía para ubicar
el e paci e cénic d 1 per naje del carmen. El fameri mo le
dio mo,;Jidad a e pai aje en proporción directa con 1 de plazamiento de lo p r onaj . oncr tam nt del amante y de la amada
en el c
d la · gl
' d Luí az d Cam e o a la inv; r a:
la amant n p del amad c m bi n caneara en u lir anJuan
d la ruz. H rrera da un pa má cuidando de compreod r 1
que le antecede. i Petrarca en . u Ca11rio11ero • umam ot strict
pare con 1 lem nt
el cci na&lt;l s &lt;l la r alidad u ac mpañan la emblemá ·ca fi ra d aura. mando d l lerrera utiliza una
r alidad imb ·uca para revelarn n un pru a¡ , sino un uniyer.o
&lt;londc habitar que parad· jicam nte no habita.
Herrera cr a un mund que d pr nd d la luz que irradia la
amada. Lt.U lumbr fu
qu irá d el ndo una e gr, fia ima · a&lt;la d d el art , pr duct d la pa. i 'n p r el hacer. ~n e te 'ntido
Herr ra, d d la e.xalt ci · n f; rmal y d arrebat de l p d r de
educción del I nguaj , p ibilira lo hallaz o d I di cur p
d
de
n ra qu . en I Pobft1110, n . brinda un univer e ba ta a í mi m , má que un pai aje enmarcaciv en

2l2

}os, ·.ft11ier Vi/loma/

función de 1 p e na¡e
u accione , tip loms an10e1111s renacenti ta.
qui la t ntación de nfr atar la traducci 'n' r nac nú a d
Cri t · bal e
tillej del cant de P lifi m d
vicli con el po ma de óng ra e vuel e imp tergable.
Hola, otil Galacea,
rná alba, limla, aguileña
que La hoja d I alheña,
que como ni \'C blanquea;
má fl rida
qu el prad ·verde, ~ cr cida
much má y bi o di pu m,
que el lm d la fl r ta
de la má alta m dida·
má ful ot
qu el \'idrio r pland . cienr ·
má 1 za.na 9u el cabrico
delicado ternecit0,

ret zador diligent ·
má p licia,
lampiña limpia, bruñida
qu e nchas
la marina,
&amp; ada. de la e ntina
marea. nunca r ndid, ·
gracia y brí
agradable al gu t nú ,
d I sab r dulce }' á rn ,
má. que . ol del i,•iern
yquc mb
·
en c I r

mu~ m · n bl r en ol r,
qu manzana del labrad
má vi rosa qu el preciado
alt plácan ma · r.

213

�José ]arier T/i/lomal

Poesía e ima¡jnaci.ó11

ra
ob rbia d d ñadora,

En blancura
má relucí nte y má pura
qu el y lo claro, lu tro a;
má, dulce que la abro a
mo, cat 1uva madura.

qu el pavo siendo alabad
má fuerte qu el fueg airado
eo que me qu mas agora.
De medida

Delicada
· blanca i od t cada,
má qu la pluma til

má á pera : de abrida
que lo abrojo do quiera·

del blanc ci ne entil
y gu la leche cuajada·

má cruel que la más fiera
a terrible parida;

y aun diría
si no huye a p rfía,
como ucl , d . &lt;leño a,
que ere má fre ca • berma a
que la huerta r adía.

má callada
qu

t mar d

muy m '

oledad;
in pi" dad

que la . erpient pi. ada
de accid nte. ..

pu Sea,
tú, la me ma !atea
má feroz que lo oo\-illo
no domado y bravill ,
US,

que nunca vi ron aldea

par a par;
muy má dura de d mar
qu la encina eove'ecida
más falaz y r t rcida
que la ondas de la mar
má d blada
con el alce comparada
que u vara delicada
y qu la vide delgada ,
n ufrid ra de nada·
) a m1 ver
mu, má dura de m \'Cr
que e ta peña. d m crí ,
furi' a má, que el rí
a todo todo corr r;

Ca tillejo d otro de la órbita tética del petrarqui mo y a pie quebrado, no pre enta el plant d l d dichado cíclop . La part o cura de la fábula. Digo oscura peo ando en la dife encia que e mblece
Balda ar
a tiglione en u Libr cuarto de E/ co11esa110 cuando
Pietro Bembo afuma lo igui nt :
puéd
muy bi n d cir que la
herrno ura e la cara del bien: gracio a, alegre agradabl y aparejada
a que t dos la de een- y la fealdad, la cara del maJ: e cura pe ada, de. abrida y tri t ."2 'ngora en u Polifelllo, habría d explotar -d d
el Barroc má extremo- dicha opo ición en u p r naje .
iguiendo el dictado retórico (metafórico) d
vidio, astillej
no hac ver una realidad fragmentaria gracia a la incande cencia
que la ninfa de pid . En la de cripción de alat a da noticia del
mundo pa toril má próximo al amante: el prado el olmo los cabrito , la concha marinas, las manzana el plátano la uva la leche
cuajada l qu
l n vill
la ncina, l ale la rpi nt . in
embar
y p e a e t , Aotamo en la nada. J en toro n exi, te.

Bo ·cán, •

214

F::,/ rorte.ra,10. Edición J · fano Poui craducci · n lk Juan
, fadrid, L994, p. 516.

215

�Po in e u

José ja1·i r Vi/lama/

c1 wt1&lt;1iir1

unagm i' n n &lt;la par mi que no .

L pura d cnp i 'n de la
r n&lt;luni.cm &gt;
•
d·
ora -un

macla.
am&lt; .
·
Je . l .a n.-a.lid, d, en
·
á. rardc- habrá
11 racio O\ idi y
calad.
ima ,in. U\
nb t
mro d ·
m de
l. lírica- . cabl 'Ccn la trama im, gin á,
tura le!Jlpo
al p ma lírico al otor . rk: un ·uc
p ··
,·. rnuch
má allá de la pur. ev&lt; caci · n. El e
c.:
e
como a
acá &lt;ld &lt;l . arrollo ·m ci nal e
r
p r la \
ad
manifi ta en ~ loraci
dtc
pi· rica
&lt;lekcta ión \7. ual p r d ne rno. [ ~n
vcl idad de 1 .
n
·
nrnd · U a a u lima: n la tran fi rmaci · n ílica
uc.:n 1.1 m c1 ru l. ran. form. ci
bla
de una
· · · n pa. 1 nal &lt;l la re. tida l c1rcund,
~ b
mp ·1ción no hac di
t rn
curre en un mi. m m
nc1 ncia aro. tl qm:
ble
· n
·
la
. u e ralida&lt;l. La pi. uadad
de I
r
desean. a en la t n 1 • n hen·
qu
marutí
ello~
re ele.: l.'l · re 1 o
i&lt;la
neo
e otra te.:, 1) iol ·m . 1c del mund •. pr
, n atcncibn :t J. pre&lt; upación c:put: · a p
u:m&lt;l en . u libro 011 or, 111a afirma qu Jcb
jgui ndo 1 &gt; p. rám tros
· J :-: '11 c n
lectura Ji ar. aJa , me r
umam nct: ·
te I e&lt; mcnt. ri que hace.: Jo · de Pellic r n
ctava . ·1,n d ·\
Poli el!J(r. • a · ·
lo
m par ce • p
ar l. d
·
9
d
·
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rda au
que prorn a la ·. pr · ·
tá pr . ·nt
d ·et
l. I a
olas

par,1 ""'' ,dwon

P1cdr.1 ) Juan Dra'°, pr&gt;I
ru
lllad J · (. rill ui

&gt;'O

r

J

_16

babíamo apuntad .

lo _·, 11 c

na, a principi d 1 ~ ~V -corno ya ant
ñahincapi' n la 'Rimica d trina'.
f
a
p r l bu n d cir una p · ·
r el I nguaj ri
c . Juan d Ie
· ' 1 pu
partida d una I eta
e r
arrill \
a · r el mi mo Lui

D n · nriqu d
lamo -, había h ch

u
m

de ón
pr cup
1 nguaje p · tlc - l rin

~an ra p ·r la· p e ncia. d 1
n u Lab ri11to d, forhmrr.

A ueJ claro
I dulc fu nt ,
aquél que n
nt r . ucna,
d n .nrique, eñor d Vill •na,
onrra d'E p ·
p
mclu ab'

· ·
·n p r 1

a tilla perdió tal th • r
o o e o cid d laoc la ene .

r

l!Jn1lad,1 d. Gri,i rtJ. b.lici&lt;ºin Je \ntOfllo
é ~1arl, 1i ó, I•unJ ci&lt; n or,i: uillcn /
nch:i, all d ,Ji&lt;l. _ 12, p. :!íl6.

d

lo redim n i na al Y h· do mat ri , r alid d r l. da.
, d la
ga. a
· · · ab tr eta d I co
p
único y r Y lador
d l jet
ici · n medular -é
· ·
capa a toda natural za orn
conr .'tO \ • p ca
nv j c
la rrucrura del
, . a p 1a, p r e
n
dc:crepitud.
ab del riernp ya qu funda su pr
c10, y en
·1 d a mpo ob dec a tra lógica que á n qu
in tanr
de lo epifánic . La palabra p · tic n cien h.t
dice n
el ciem
mi. ma ti mp -; n r mit a ·
ad: lla
4
u ~ ma realidad. qui radie. u funci 'n. ' :\
o ale
· n el ca d
ta ctava
· a upurando
n rial de lo la civo. a
1 ·
'll

Lw R sal , l:.l .rm11111i nlq d./ di 1w mio m la pouí,1 barror.i. dici ne culrura hi .•
páru a, \1 drid t9b6, p. 1s.

-4

21

�Ponía , ima¡jnaririn

Josi ]dl'Ür T'7/lornal

o ól
trataba d un hom naje a don Enrique de illen.a, sino
que era una roma de conciencia del fenóroen p ético y una p ición con r p ero a é t . i , n ora n el 7IJ produce una t nión mocional raci a la opo ición ntre la e&gt;..1&gt;resión con eguida
y l a unto canta , Juan de lena hac lo propio en el -:..v cuando
canta lo fen • m no " naturnle de icilia, anunciando ya la rnú ica
de Polifi mo:

eñaló Villena a principio del
y ebrija avaló. El otro Juan
(del Encina) apuntaría el filo de u imelig ncia para eñalarno la
imp rtancia de la tradición a la hora d
ovar. Ya que trovar para
él, -r cordem - era inónim d ene ntrar y el encuentro ólo era
factible d mr del cuerp r bu t d · una tradición p é ·ca.
n
e ra lucha por ir configurand una tradición no p derno lvidar
al marqué de antillana ene ando la traducci · n d La neida,
d Virgilio, al propi d n ruique d ill na. Batallando el mi mo
Íñi o López de Mendoza -prim r marqu' d antillana-, con la
e tructura pr ci a del o neto. ~ nseñándono qu traducir un p ema
e traducir la tradición a la cual pert nece dicho poema.
•l
ob io prefiguraba pi lá e calada de la vero imilitud
obr lo v rdadero que e daría en el J{\1 y la ntr nización de la
t'erbo obr la rts en el Barr e má radical d 1. ~'TI.
i leemo c n atención el Libro prim ro de / cortesano n dar mo cuenta que el anhelo de una tradición p ética, que va e brand
vig r y realidad d l XIV al .~VII -tanto en Italia como n paña y
Portugal, y aquí participan, categóricamente la latitude baj la égidas imperiale -, no e queda ól en el listad de autore can' nico
sino que u conformación y relación entre I
bra y aut r
hace
cornpl ja al ado que podríam hablar de una 'tradición de la ruptura". na memoria crítica d l hacer poético que
va heredando
recibiendo p nderando y el ccionando de acu rdo a la nece idad ,
expre i,·as d l poeta n cu tión. e , tablee n línea d parent co de
acu rdo a la intención e rética del auror que recib la influencia de una
ene el obra y aut re que apuntalan, él establece que apuntaJan u
proyecto d creación.
i e c n fa cinaci · n lo con guido por lo
aurore tutelar pero antep ni ndo una distancia crítica.
com
.e e tipula n / co1teso110:

Mo u ' e
ore ga e B z·

1

las Baleare.
la ;}canea ,

orgona , islas d la
orras partidas que n p r la mar
im a Trinaclia con u tre alta.re :

Pdor Pachino mÁS Lelibeo,
donde lo fue
in ufla Tifeo,
formando gemid e boz di pare .
to " emido
boz di par '', corno veremos má adelante y
en alta comuni 'n con l petrarquismo rán el núcl o ntimental
y a la v-ez el pi argumental del Polife1110 de Luí de
, ngora. El
silenci ooíric d lo poblad re de icilia de los mi mo
v
, atea, de lo cr_itone qa -obviam nt - no alcanzamo. a e cuchar
arr pa y ubra •a el planto d g rrad d 1de dichado d l fiero jayán
enarn rado.

el i 1 x al .:vn
va d . arr lland en • paña una p ética
atenta a lo podere. de . edu cióo r pre entificaci · n de la l ngua.
va laborand una técic. que pondera, cada ez má la aut ufici ncia d 1 p ma e n r p to a un p .ibl a unt ajeno la
j cuci 'n del mi m . La res pi rd fu rza ant unas l'erba poder sa
qu
cien n al po ma n u r calidad. La coartada del po ta • la
emoción. u fuerza } camp de trabajo: la tradici, n. Juan d f na
en u Labninlo de I-or/11110 dictaba la ambici · n por alcanzar un t n
étic elegant y cult por un cuid &lt;l en I di cur rítmico que

21

¿

probar con Virgilio; el cual pu t 9ue con u divm ingeni y juici hubie e quitad el perama t o de poder bien
cguille n p re de.· · él d . eguir a H m ro f... J Y Vir ih , 9u
,·osotr decí gue iguió a Homer no I igui · en la len a ( :u:tJglion , op. di. pp. 154 ~ 1~ ).
Puéde.

219

�Josi Ja,itr r illom al

Pouía t inu1ginarión
ta re i t ncia p r parte del p

al p ema padre
- iguie d la ret · cica de Harold Bloom- la encontramo en el i lo
, · con Hr t vitha de Gander heim en r lación con la bra de T r ncio. La pr ocupaci · n p r una tradición lit raria ue diera auton mía
al propi text . rem nta al 6 nóm n nu rn de la cr ación p ética. I a tradición literaria e m r ce a partir de una obra qu
cá n
capacida d recibir la r encia cneratriz de dicha tradición. e
accede a una tradición n l entendido qu e m ec p r la gracia
que avala la mi ma mpre a r ceptora de la creación po 'rica. • n te
ntido e confirma el caráct r acriYo y con ecurivo de un quehac r.
• n lit ratura -a final de cuenta - todo transcurr n un pre ente que
obed ce a una poiesis perman me en la cual e realiza el fenómeno
de la transmi ión.
ta con re pect

Varia imaginación qu n mil intento ,
a pe ar, ga ca de tu crL te dueño
la dulce munición del blando ueñ ,
ali.meneando vano p n amiento

pu

trae 1 . píntu atento
sólo a representarme l a e ceño
del r u dulcemente zahareñ -,
u pcn. i ' o de ril.l: t rmem
loci

el

autor de repr

ntaci n . ,

br el, ·ene armad ,
,

rir de bulto bell .
amado
r engañarán un rato [U pa ion
dos bien • qu . erán dormir y ,·ello.

el de eo, la imaginaci · n ' la p ión. Pero también p r un acento
retóric de índ le m ral 9u a pira al c ntr 1 y cobijo d la raz · n.
• n la lírica de u ías 1arch ten mo fuerte eco d un
cilao por enir, p ro también de un fra · Lui d Le · n. a orrnenta
de ara -en e ta voz, la de u fas farch- por la plena conci ocia de
la op ición entre imaginación -com juicio in em d l hombre- v
razón -como a piraci · n d 1 h mbre d ntro &lt;le u e nte co tant~
íntim com
cial.
a.rn

el h mbre, y no road ra;

e qu e d l it ,
in enoj ni d p chos
e. grand u delectacióngran fr no úene la razón
qu a lo do bien puede domar.
ir, el ver y Jet
n
n muy fuerte d p r i,
. a gran deleite no conducen
si no anticipan dulce cact ·
mucho erá i tan e; ti nd n
u obj to ha ra el jui io int ri r·
pu • el delci y el d I r
de l . nt:ido exteriore
y de la
ande f.anca ías
d la que iguen bien o mal,
1gu t
tact ciar e tá
que on ntido del i
1cr i · n d Pcr
imfcrrcr)

r

r

gura Lui. &lt;l
ng ra.
í e hereda también el p camino.
inc · m d "jwci ' d la imaginación. La ima ·nación una fu rza
9ue el hombr d b rá ·r primir y ncauzar" . • u ías farch c nsie, a l lar d u
ra lírica, revelamo una -.; z at rm ncada p r

Todo . torna complejo cuand l
nrido
tern
fusionan
con el juicio interi r dando p r re ultad
la grand . fanta ías,
qu provocan eJ e tado d pa ión. La imaginaci ' n c mo camin d
con cimi nt . a raz · ne m in trumento de comrol y pod r.
pnmera cacia a la e mpren ión; la gunda racia a un ne ndimit:nt y domini del a um n í.

22

221

�Poes/41 e imaginació11

ón ora, en la octava creinra y do del Polifel!lo envuelve a Galat a n una mudez que amordaza el hemi ferio d la razón al no poder
nombrar 1 imaginado lo ·a anhelado de de I juici interior, p ro
d conocido aún por la e ·p ciencia d la razón, cuando xpre a:
Llamáralo, aunque muda ma no abe
el nombre articular que má querría,
ni lo ha vi t , i bi n pinc l Üáve
l ha bosquejad ya n u fonta ía.
Al pie, no tant ya, del temor, a\"e,
fía u intento, y tímida, en la umbría
cama de camp ) camp de batalla
fingiend sueño al caut garzón halla.

o en vano el p eta de

andía preguntó:

¿Por qu · d de eo a la raz · n e pone.
Ter ión de Pere Gimfcrrer)

La imaginación, ha escrito Anciré Breton no p rdona. u ingobernabilidad c nfunde lo píos end r de la fe. Lo p eta del Renacimiento tenían que acallar o, al m no , someter e te juici interno
qu l llevaba a contemplar lo impt pío, lo inusitado. Petrarca, en
1 Cancionero, exclama: 'qu , donde mire oy imaginando" er i · n
d · ngel Crespo).
Balta ar d l Alcázar amig de tina en su madrigal y cómplice de d n Di g Hurtad d Iend za en u afición por farcial y
J v r e d la ci"o r gocijo en u ver atilidad, e cribió tambi · n una
" pí tola divina' qu in arr bato mí rico alguno no advierte de
1 e.eolios que la ima inación y u orbe en ual l vantaban por lo
camino y veredas de finale del sigl . . :vi. 1ue tra, in duda, mucho
má acabada y dirigida de la emb cada que la imaginación di ponía p r c. o camio n 'lo penin ulare , sino también americano ,
el imii m
net d I novohi pan Franci e d T rraza :

222

Josi Jaiier T11/arreal

PARTE cnás principal de e ta alma vue tra,
beldad que ola fué obre r atura,
retrato de la suma hermo ura
sacado al natural p r mano die tra.
La fuerza del de e que me adie tra
contin a lo imposible y lo pr cura
me hace que a pesar de la Yen tura
quiera lo que a querer amor me mue tra.
Y tiéneme en extremo la porfía,
que no puede alcanzar el , en ti miento
qué má que vero qui re I alma mía.
Efi cto on d 11 co atrevimiento,
ma pue n llega al bi n la fanta. ía,
con •lo de eatlo me coment .

Góngora, a principio del XVll -aunqu el onet con qu abrim
e te apartado data de 1584, cuando el autor e ntaba con tan ólo 23
año-, utiliza la imaginación para . ensualizar urui. realidad qu no le
ati face del t do. La imaginación es l in trument de fa pa ión.
"La fuerza del de o que me adi tra / con tino a lo imp , ibJe y lo
procura" ya no ha dicho Franci co de T rraza en u neto. Lejo
de r un ntido la imaginación, que hay que ' reprimir' , es un in rrumento que ha ' qu mivar. óngora p r m di de é ta crea una
realidad e tética con pr e d me í, p ro in u alcanc
n la lírica
de u tiemp . . . n el atrevimiento de u p tencialidad imaginativa
radica u visión poética: la en ualidad desatada de una realidad r cargada de expresión. Y e ta r a.lidad imaginada la que de borda
en el Polife1110.

El alto por su audacia, e ha emparentad con el vuelo. Todo lo
admiran, muy p c lo reconocen. Entre los poco el bad de Rut

223

�Poesla t i11J11gi11adó11

José ]lluier T;illorreal

y Pedro Díaz d Riba conv cando al simple disfrut del pr &lt;ligio
que la Jrasis g ng01ina ncierran. P ro la delicia qu el mundo
clá ico gr colatin había brindado d d el Boccaccio d Las ninfas
tk Fiésole ba ta el Herrera prec pti ta; h y-a principio del X II- on
cadenas mod lo que coartan la ar entada r ciprocidad del Lllib o.
Ari tót le p ga de brinco levantando nub cillas obre lo petrificados que repiten al unísono la metálica verdad d la enseñanza y el
d leite. Horacio e urna en la pureza d lo géner , n los blanco
e tandarres qu señalarán la ret ~rica qu el po ta deberá utilizar para

en e e plano accidental del tímulo-re puesta. El mundo e tá a medio hacer lo Licaone no c ntrolan u ap t ncia de angre. Los
átiro recorr n la floresta derramando u lascivia en cuanto cuerpo
ncuenrran. El rninotauro e alimenta -en codo lo
ntido - de
la done 11a que le son frendada . in embarg el cíclope - l de
Góngora no a í el d Homero- obed e a tro orden: e un pa tor
un cuidad r de r baño que esquilma y e carda la lana de . u ov ja .
uaja la leche y gu ta de la miel qu le proporcionan us propios
panal . La encillez condiciona y da color a u , i ión del mundo.
l'n mundo sin arista , in r codos, un plácido lugar donde la rutina
dom · rica par ce dirigir l motivos d u tranquila ol dad. oledad qu erá alt rada r subrayada por la pre encia del deseo, de lo
humano y ya no por el aguijón eléctrico del instinto. De la necesidad
.e ha pasado a la desdicha.
Pareciera que la id a de paraí o funda su exi tencia n lo inédito,
en lo primi enio. ada día e el primero )
vive a plenitud u pendido en un pre ente h cho de in tanre irr petible . El paraíso,
obviamente tampoco aporta la ecuencia de lo temporaL n el
momento en que urg la memoria sur e el tiempo y con él la añoranza. Lo inédit del eterno primer día e pi rde y con él el mi mo
paraí o. in mbargo e canta I paraí o de de el paraí o mimo gue
e. el poema. ·l poema
el e pacio donde todo e nombrado por
Yez pnm ra.

llegar a pu rt .
de r ptile el e fumino, la brev dad de su pe o
por lo árido camino , d tan c nocidos ya no vi to . ada con
culebra de gorda molicie, de reptante estultez. Cero a la erpi ntes
huidiza de torvo horizont d canall ca m rdida. Laminada indif rencia hacia la viborilla rat n ra que d l ajeno pan hacen u hacienda. Parasitaria grey. ólo o 'rdoba
p día dar lo impo ible.

Pan, c n u falo nhie to r corre la
lva inh · pita del instinto.
u xualidad revienta en la atisfacci , n a ultranza. o
detiene.
Igual acia u ardor a nece idad con ninfa que con ave
b tia.
u tembl r
conducido por la turg nte fl cha de u brújula ( 'la
brújula del d seo" e cribiría or Juana). u hábitat e tá condicionado por 1
c 11 y reman.so de una natural za inculta convulionada que at nta el cciona, alimenta · da muerte a us criaruras.
m nte · lva son la geografía del in tinto de lo primario, de
lo i!Ye tr : l 'in memoria.
EJ mundo del in tint
x-ual e el mundo del pr ent . o ex.i te
atenci, n alguna. L circundante e tá al r ricio del in tinco de la
atisfacción exual. e p dría decir que el entorno ólo apar ce en
la necesidad y de aparece cuando ' ta ha ido c lmada. La o1 dad
del in tinto cond na al il ncio. cl brilla fugazm nte iluminado,
p r la imperi idad animal, y t d vu h•e a la tiniebla cuando el
ap tito ha ido aciado.
er , que habitan e, to monte · . lvas aún o han alcanzado -o asumido- u e radi 'propiamente" human . ún e mu veo

mente hermanado entre í que vienen a configurar la territ rialidad
d la arcadia. El poema e un e cenario gue e ilumina al er cantado. 'n pacio qu
puebla al decir mi mo d I p ca. a l ngua
nombra y aJ nombrar e . Estam ante una realidad primigenia cuya
temporalidad
remonta a un origen mític qu crea obviamente,
u propio tiempo. e te ti rnpo d plaza por un paci a rad ,
apa 1 nado que es el canto mi m : la forma car ada de entido, la
realidad d lo encantado.
D el in tinto xua] pa amo al vi or imaginativo de la pasión
exual. La at nción ha jdo fijada y · ta ubraya la elecci ' n. La

? ?4

225

r

E difícil no ten r en ment
e e pacio prodigio o gue
va
de doblando, creando a u vez una uce ión d uh-espacio. I jana-

�Potsia t i111agü1ación

JoséJavier [ 'ilfamal

inmediatez del in tinto niega todo po ible reconocimi nto. É te e
da en la di tancia que oporra l d eo lo human , propiamente clicho. El de eo exual hace posible que el entorno e vuelva r alidad
apa ionada, que la imaginación cree y puebl el e cenario donde el
objeto de d eo ha d desplazar e. l tiempo e liberado de su terno
pre nte y corre por 1 raíle entimentale del enamorad , aquél que
u re I embate del d eo. uj to -éste, el enamorado- promovido ya
a potencia imaginativa, memorio a creadora y, p r lo tanto transgreora. Transgr ión qu 1 val la xpul i , n misma del paraí o. rrar
rá u de tino, i mpr en po del objeto de de e . unca junto a é~
i mpre a distancia. na exacta y preci a di tancia d d donde cantar
el mundo creado; d tan inten o, el único po ible.
Polifemo salta en l tiempo atendi ndo la ordenanza y minucia
cotidianas que le on básica . La vida campirana
ve modificada
por la ninfa alatea, qui n urge de la~ aguas para de cubrir el placer
en brazo de cis, u joven amante. El cíclop se nfr nta con u
primer descalabro al no r corre p ndido por u objeto de deseo.
En vano canta u de dicha en vano jacta de su riquezas y de u
particular fi onomía, iguiendo -en u in cripción culta- a la 'Bucólica n", d
irgilio. abemo de la e purno a a a d lavand la
ter a arena del Lilibeo. D la agre t
lva -hir uta ge grafía que
halla lugar para coronar u arcadia-. r n e de con ciclo el no tálgic espacio que abriga y en el cual habita Poli femo. La lint rna d
u único ojo b&lt; dado te timonio ·a &lt;l la bondad d la i la. 1 la
territ río rodeado por el prodigi . L habitante de icilia rinden
ante la b ll za de la ninfa.
i timo a la agud za del in nio, a la
ló ica d lo portent o. Jam e , un i lo atrá había hecho de mbarcar a lo p rtugu
en la i la de ipris, lo había enfr ntado al
ritmo hip rb 'lico del de eo. óngora e n truye la d mesura, anida
en l pr digio, se d rrama en la agr te feracidad del milagro
cuando arma l cinglado e ' nico qu la fábula ignifica r pre enta. P ro en u vena edificante en u b e ión creativa coocurr a
lo jardine qu la ép ca e ha empecinado en ab nar y hacer cree r.
El , iglo ~·vn e barroco no , lo n lo pr piament barroco, ino en
la violenta conviv ncia u acu a. La línea clá ica, d de la ruina

de R ma, hace e tallar no sólo la no talgia de un Rodrigo ar ,
también pul el mármol r ali ta d un Bartolom , d ArgensoJa; y
Góogora no de conoce el h cho participa de la fie ta establ ce la
r gla del juego que e tá por iniciar. Por un lado Polifi mo con u
complejidad a cue ta con e a técica bizarra y fi nomenal que habita en lo. claroscuros de lo relativo. Por el otro, alatea l fuúend
en u propio er la lín a dá ica, la bell za ac ptada desd la frialdad
que proY ca la tatuaria. oche y día. iglo XVII, i 1 X\ l. Ah ra
ra: Góngora y arcilaso.

r

226

r

i Horacio Ovidio le habían t ñido el cabello d ,. rde a todo
lo ere de e tirpe marina (nereida , tritone , etcétera.) Góngora
obedeciendo al mandato clá ico in cribi ' ndo e en dicha tradición
imaginativa le tiñe d Yerde d cabello a lauco al igual que hici ra
u "predece r' Herrera con i ' pruno. in embar o Polifemo hij
d
eprun ,
picentro m cional del p ma, lejos d lucir una
verde cab U ra, tema una m lena o cura que deberá . ubrayar l
carácter fune t de lapa ión que pre enrinca dentro d e te triángulo amaro o conformado por Galatea c1s y l mi m Poli emo.
Dice óng ra:

r

egro el cabello imitad r undo.
de las ob curas agua. d 1 Lete ,
al vient que l p ina procelo. o

Yuela in orden, pende in a eo·
un t rrcnt , u barba, imp tüos ,
lJUC adu co hijo de este Pírine
u pecho inunda, o tarde o mal o en \·ano
urcada, aun de lo d do de u mano.
P ro la edificación de e. ta p t ncia imaginativa que e el Polifnvo
no de cuida ningún A.aneo corre p r to&lt;lo l perím tro d l poema
Ycuida el trazo y amarre del argum nto entimental que compon
u área.

22

�JoséJai·ier r 'illamal

Poe.sía e i111agi11acwn

i el joven Glauco en la ver ión de Ovidio, es el per eguidor
infatigable de la ninfa Escila, quien peina lo cabellos de Galatea y
e cucha -paciente- la quejas amero a de e ta última. n la ver ión
de Góngora
cila de apar ce, Galatea e quien e cucha el planto
de P lifemo y lauc e un tritón que e ve de airado por la misma
Gal.atea, qui n repre enta, en el p ema. de Góngora el non plus ultra
del ideal d belleza femenina renacenti ra enfrentado a la de comunal pe adilla barroca, encarnada en el de pechado y marginado
Polifemo. to, ólo en la up rficie de una primera lectura.
Lo cierto e que Góng ra recoge 1tópico de alatea como írnbolo mi mo d la b lleza femenina. n tópico que e alim ntaba
tanto d la e tética trovadore ca como de la petrarquista. Tro adoresca, en tanto a la naruraleza de deño a y soberbia de la ninfa. Petrarqui ta, en tanto símbolo ab oluto de perfección (belleza) y obligada condición d de tinataria y, a la "Vez, incitadora de lo cármene
del amante vuelto poeta por e ta acción escritura! a la que obliga el
petrarqui mo y qu veremos, en detalle má adelante.
Franci co de Terraza , en el siguiente oneto, presenta de manera
impecable y de carnada a e ta amada petrarqui ta. I trand , por
una part el tópico d belleza· y p r la otra, la actitud cru I y de d ño a que la c oforma:
DEJAD la hebra de r ens rtijad
que el ánima me cieoen enlazada
y -v !ved a la ni ve no pisada

lo blanco &lt;le e as rosas matizado.
Dejad la perla.

el coral preciado

de que esa boca e tá tan adornada,
) al ciclo, d quien oi tan emi&lt;liada,

v h·ed lo. ole que le habéis r bado.
La gracia ) di crcción qu mue era ha id
d l gran aber d I cele tia] maesu:o
volvé&lt;l elo a la an élica natura,

7

codo ague to así restituído

,·eréi gue Jo que o queda es propio vu tro:
er áspera, crüel, ingrata y dura.

En e ta dimen. ión imbólica Galat a ya había id cantada por
arcila o, a tillejo Cecina y Herr ra ntre otr . Lo que Góngora
hi1.o fue c nfi rirl movimient
cénico y gra ·edad dramática -no
oh·idemo que óngora fue también autor t atral (Las firmezas de
lst1b /,1 El dodor Carli110 la Conied;a rmatoTia y La destmcció11 de Trqya
e. ta última apócrifa)- al otorgarle una . exm1lidad activa que la volvió
p rsonaje, alejándola d u e tatuaria pre encia qu había o tentado
en la lírica pañ la del iglo )..~'l.
Balda are a tigli ne -Balta ar a. t 11 ' n, n la traducción de
Juan Bo cán-, en l Libro tercer de !/ co,tesr.1110, a travé de la v z
d I l\fanífico Julián, d crib e] ideal de belleza fi menina que va a
imp r, r n d 1t nacimiento e pañ I: el del equilibrio y depuración
entre la calidades d l alma y la calidade. del cuerpo. Góngora ju ga con est a la h ra de crov, r . u Polije1JJ0. Trastoca tal equilibri al
cn&amp;c:mar ~ acenruar la diferencia entr las calidades del alma r las
&lt;l I cuerpo. Por un lado Polifi m e la exa. peración del alm~ la
hondura, 1 pasión. Por I otr Grua tea e· la e. altación &lt;l J cu · rpo,
la .up rficie, el d
. E. t
pue. to que atorm ataban la voz lírica &lt;le •\u ía .\Iarch en el :--.·v n el , 11 enfrentan en el Polifemo,
gracia a la p t ncia de pi da de la imaginación. El pe o moral d
la al goría, e davía ,.¡ nt en Ausía March ha d aparecid en la
extr ma exualidad imaginativa del barr co gon rin .
La belleza, n el imaginario r nacen ti. ta (p trar9ui ta) de tirp neoplatónica acusaba una e,· ra delimitación de lo p r eco. Lo
p rfecco entendido c m l armónico. Lo armónico como producto
&lt;le I
uilibrad , y lo quilibrado como l spacio de lo con cid ,
dominad . . decir, la belleza com un límite, com una fr ntera
que conticn y define que da forma a lo finito. Tod • to vendría a
er alat a en el Polije1110: territorio reconocible de l. . uperficie. La
relación epitelial que e tablece el de.
e n I mundo. in embargo
t do e t
e ve tr, tocado ) ubv rtido por la de me ura por lo

229

�Pouía t imagin,rció11

Josi Ja¡,i,r Vi1/arreal

orro. Lo otro como a me acti 'O de la ttan e ión. Lo sin limite
e tablece una configuración d per pecriva verticaJ. lgua.l e dispara
hacia lo alto reba and la cala de lo humano, como e sumerge
a profundidade. insospechada que revelan z na poco tolerables
de 1 humano para el d ber r 'acial. El Barroco ra ga la limitante
d la belleza r nacenrista.
rasa con la front ra d lo e n ciclo r
explora territorio que de equilibran la balanza de lo oportable
d lo bell . La b 11 za e di tod na en la bú qu da d lo otro por
medio de la d me ura, de lo de c munal. eografia que p rmiten
abarcar e imaginar lo infinit , lo in forma. Entramo a í al rein de
la u rencia, de la repercu i ne , d la imaginación, de la pasión.
j el d e p trarqui. ta e tabl ce un conocimiento de la uperficie
del mundo, d la e.'altación de lo qu ya po ee forma. El Barr co
irve de la pa.ión como fuerza enerad ra de la imaginación para
comprender la c rtezas d la realidad en. ible aquélla que e d plaza en punto de fu a permitiend el a ombro desde arriba igual que
de d abaj . Tocando, en una mi ma expre ·¡ , o l opu to que el
tópico reoac nti ta le niega a la b lleza pero que 1Bar oc pre. enta
en su pa ión por alcanzar lo infinito, l in bernable; aquello que no
á n forma pero í certeza que d mandan expre ·ión que el artista
de cubr p r m dio d la imaginaci · n o la e nciencia d I mundo. La
p . ía barroca n
paró ea u e pr i · n, lo bello de 1 terrible p r
el contrario, lo fu i nó en un inu ·itad marco d belleza. 1i d e to
vendría a r Polifemo frente a Galarea: el mundo de lo órgano ,
d las ca\· dad que el de. eo o ve pero que la pa ión de cubr . e
liberaba, con el p ema de óngora el concepto rnism &lt;le lo bello.
D • posiciones y do cradicion
ne ntrada conviviendo d ntro d un mismo cu rpo e tético. P r un lado, la na amorosa del
id al de bell za ne plat · nico repre ntado p r la tradición petrarquista. La fu rza m triz de la memoria como impuL del canco dolorido del amante. Por el otro la v na imagina ti a (n épica, í lírica)
que . e de pr nd d lo .podos d f loracio, y llega a u clima.'I: con
la i.\1eto1110,fasis, de vi&lt;li , para impul ar la av mura d I Po/ife,¡¡o de
Lui d
óngora. Tierra fértil --é te el Polife1J10- de lo barr co o de lo
barr
como
apunta hoy, el • T obarr co iberoam rican .
,

Y ea este campo de culti,,o qu e
Polije1JJ0 t do ufr alteracione cuidadosamente reflexionada por el pod río d una cbnciencia cr ativa que e manifie ta en el hacer mismo del poema. Y sta
c nciencia creativa toma como modelo in pirador las Metamoifosis,
de O, 'dio, no para recr ar el a. unto de Polifemo y Galatea ino
para tra Jadar una actitud e tética, una poiesis que rompe lo m lde

230

e trófico del po ma lírico así coro su mi ma concepción que se
fue elaborando d de el iglo XV hasta principio d I X\11. Tener en
cuenta gue I conc pto de p
ía lírica, que abandonó el e cenario
uropeo durante la Edad Iedia, e r tomado p r la poética ha ta
principio del X.'V. E to no qui r decir que la lírica haya de apar ciclo sino que u conceptualización como categoría poética, fu
olvidada. Por tra parte
· ngora con el Polife1110 prolonga I fet11po
del p ema lírico al cribir un poema d e ata y tres octavas. Pero
e. to erá ólo el comienzo, ya que en I.as o/edades la d mesura d l
canto la prolongación de la exclamaci · n hará qu
ctavio Paz, a
finale del }C ' niegu la dimensión de poema xten o a la o/edades,
y mal comprenda la empre a. r alizada en el Polifelllo, al juzgarlo fiel
reflejo del po ma vidiano.
i Dante, c mo ·a h mo eñalado, nece itó Je la lecci ' o argumental d la Eneida, de Virgili ; óngora a imiló y tran form,
la di ciplina imaginativa que d arrolló Ovidio en u Meta1110,fosis,
para laborar su Polifemo. Tan es a í gue l evident transcurre en el
canto. os dice óngora:
Arbitro de m ncaña y rib ra
aliento dio en la cumbre de la roca,
a lo alb rue 9ue a egó la cera
el pr digioso fucile de u b ca;
la ninfa l
y ·, y ser má quisiera
brt.•Ye flor hierba humilde y tierra poca,
que de u nuevo tr neo vid la. cirn
muerta d am r de temor n \'i\'a.

231

�José ja,,ier Vi/loma/

Poesía e i11mgb1aci.ó11

Góng ra t ma vari . a unto de la
fetamo,josis para laborar u
PolifefllO. M Idea momento y tran formacione atrnó ferru · uceo que funde en su exposith·o tr nzado argumental. Por ej mplo,
un d lo momento má bello. del Polifet110 lo encontramo en la

Titánid

t.rc

rsi · n de Antonio Ramírez d Ver
Antolin)

r y Fernando

1

avarro

La contund nt preci ión gon orina r ba a a u modelo. Per en e ta

ctava diecisi t :
Hu ·e la ninfa bella y el marin
amanee nadad r er bien qui. iera,

ya que no á id a u pie divino
dorado p m a u v l z carrera.
Ma., ¿cuál diente mortal, cuál metal fino
la fuga u pend ·r p drá, li era
que el d d n olicita? ¡ h cuánto y rra
delfín que igue n a a e rza en tierra!

Este e nclusi o remat -leit111o!Ü'del p ema-1 encomramo· en vidio en el pa aje de E ·cila y Glauc . ""' cila
ha refugiado n la alient de un alt roqu dal y Glauco impotente de poder eguirla por
u naturaleza marina, le ruega corre p nda a u r querimi mo .
in embarg , la ninfa huye pr
cando la de e peración r enojo del
j ;,,ren di . anta vidio:

mixtura d argumento lírico . Llric s por u fu rt car
m cional
hi toria d Hipómene y talanta: la cruel carrera
que deberá ver e coronada p r el di frute d l tálamo nupcial o por la
pena o cura de la mu rte el hábil recur de la áurea manzana .
Y no ólo el argumento sino también I ju to tino de la expr ión, la
agude~a ~u~erba d la imagen poética ba ada en el ejercicio paciente
de la dinátruca contemplación, cuando vidio canta:
no olvidemo la

Las tr mp ta dan la eñal, y lo do parre□
raudo d la alida
)' e n u ligero pies van rozand la
uperficie de la arena:
pen aria que iban rozando el mar in mojar e
la. planta
in tr ochar la e ptga
· ..
Ramírez d Verger y ·croando avarro

o c rri ndo . obr blanca mie e
er ión d ,\nt ni

Amolin)
Ent oce Vl p r primera Yez ta barba verd oón
} mi cabell ra con la que barro I inmen o mare ,
unos hombro. enorme uno brazos azulado. y la pierna
curvada en ·u extr m en form, d p z e n aleta .
Per ,;de gué me , irve e ta figura de qué
agradar a lo· di es
mano
de qué cr un di

~óng~ra . en u Po/ife,110 en a ·ará la aYentura d l hiperreali m poético - igwend en to muy de cerca al m delo ovidian - cuando
exclama ..,. ncido ya por u propia exclamación:
farino j ~ n la cerúlea

, i tú no t

conmue e c n e o?'
l\li otra a · hablaba ) e pr p nía decir má.
ab:mdon'
E cila al dio : • e t:nfurece é. te e irátado
p r el de dén
&lt;lirig a La man ión pr &lt;ligio. a de la

232

i ne
del má tierno coral ciñe Falerno
'
rico de cuantos la agua engendra bi n
d l Faro odi
al pr montori xtremo,
ma en la acia igual, . i en los desdene
perdonad aJ o más que P lifemo
de la que aún n l yó y, calzada pluma
tanta a r pi , como él e puma .

233

�Poesía t i111agi11ación

as la velocidad del desdén se frena ante la orpresa del deseo:
La ninfa, pues, la sonoro a plata
bullir inrió, del arroyuelo apenas,
cuando a lo, verdes márgene ingrata
eguir se lúz de u azuc nas.
Huyera, ma tan frío se desata
un temor perez o por u vena ,
qu a la precisa fuga al presto vuelo
grillo de nieve fue, pluma de hielo.

Josi ]atitr Vi/lama/

qu'en la niebla tendré lwnbre del día,
t mplan~a n el calor aunqu'e té au ente
de vo mi bi n i Amor siempre inclemente
me niegue la peran1;ya d alegría.
I no podrá mi ásp ro rorment
i el immen o do1 r que temo tanto
turbaren un solo punto de mi gloria;
qu'eo medio de mi grave entimiemo,
de mi ielo i mi llama alegre canto

de mi dicho o mal la rica isto.ria.
óngora trova (encuentra), como se entendía a 6nale del XV, a
partir d una plena comprensión del ars poética ovidiana, ya gu no
sólo el argumento hermana a Góngora con Ovidio, ino la razone
más profunda del canto: ' la última alternativa de salvación --diría
Roberto Juarroz-que nos queda, el último recur o de nue tra mi terio a nece idad de ser." 5 Éste e el nexo má profundo entre los
do poetas.

Con re pecto a esta "úlrima altemati a de alvación" de la que habla
Roberto Juarroz, y que es sumamente aplicable a Ovidio y a Góngora, en realidad
trata d la concepción del arte como "una hi toria
6
d la obse ión" como lo ubraya al ador Elizondo en u libro Teoría del infierno y otros tnslf)'OS. n ejemplo magnifico de tal obse ión, r
preámbulo del cant petrarqui ta de Polifemo e el siguiente soneto
de Fernando de Herrera:
Ll Yarme puede bien la u rt mia

al &lt;le templado cerco i fu g ardiente
d l'abra ada Llbia, o do se siente
casi p rp rua mbra i noche fria:

El últim terceto e un rendido y lo ado b menaje -ca o d co11tami11atio a muy alto grado- al y del Garcila o de la " anción IV" ya citada
anteriormente "y en m dio del trabajo y la fatiga / e toy cantando
ro y e tá onando / de mi atados pie l grave hierro". Pero la
rica istoria e , en r alidad, la historia de la obs ión por I hacer: la
poiesis individual que e fusiona con la Mu a: la lengua de carácter
ocial : e r ueh·e en I po ma, en la obra de arte.
Góngora, en l Polifemo da pa
in osp chado . Traza rutas n
ante atr vida por la po ía lírica. Alarga la exclamación alériana
por medio d un dinami mo imaginati, o. E decir, extiende el transcurrir metafórico porque u referente b dece a un plano de una
realidad imaginada, y por nde extiende tarnbi 'n el cu rpo estrófico del poema lírico.
Góngora al cel brar la realidad la imagina.
no sólo eso, sin
que la de dobla al reflejarla tanto en l plano de la imaginación de
lo. per na.j , como n el encarno fí ico que lo rodea cr ando a í
una uerte de r Rejo encontrado que prolonga -ahora- 1 tiempo
e cénico del canto.
clave , dar s y magi tral -de lo ha ta aquí expue, to- on
1a octavas treinta y dos -ya am citada- y tr inta y cuatro. n la
prim ra, l mos:

Roberto Juarroz, Poesíay reolidl1d. Editorial Pre-Lext0 ·, Valc:ncia, 2000, p. 32.
ah'l1dor Elizondo, Teorfa del infumoy otro.r msqyos. El olegio acional / Edicione del guilibri ta, 1992, p. n

'i

6

235

�Poesía r il1111 í11adón
Uamáralo aunque muda, ma no sabe
el nombre articular que más querría,
ni lo ha vi to, si bien pincel süa,·e
l ha b quejado ya en u fanta ía.
AJ pi , no tanto ya, del tem r, grave,
fía su intento y tímida en la umbría
cama de campo · camp de batalla
fingiendo ueño al cauto garzón halla.

digo leemos a la manera en que leemo la oda de La vida re~ada" 0 la ' Canción de la vida solitaria" como reza en el manu cnto
del Palacio Real, d fra · ui de León.
Habíamo dicho que la arcadia de fray Luí e pre encaba en blanco , negro, percibida por lo entid d la inteligencia, pr sentand
una equilibrada naturaleza moral d carácter n:iarmóreo. &lt;:7óng . ra
así concibe en ta ctava, la naturaleza imaginada no VI ta in
contemplada p r u p r onaje . Per al fin jugad?r ~ar~ ~ a
bajo la manga. La trategia d l juego e llama conciencia e tettca y
l fin e ganar a ttav' del a ombro que provoque -en ~ lector- la
edificación con eguida. na crofa má adelante no obliga a ver:
orno la ninfa bella compitiendo
con el garzón dormid , en e rte ía,
no sól para, ma , el dulce truenJo
del lento arroyo, enmudecer querría.
A pe ar lueg de las rama , viendo
colorido el bo quej que ya había
en su imaginad ' n Cupid hech
con el pincel qu le cla ó u pecho

José}atier [ 'iUarreo/

del p ema, al jándose d I virtuo i mo d 1 ingenio para re olver e
por medi d la en ualidad plá tica d la imagen. El tricto regi tr exual d los entidos, aunado -como apuntara u fa
arch- al
juicio interior.
Y aquí e da un ,i.raje que delimita y e tablee un cu rpo retórico
dentr d l poema mi mo. Lui de óngora no ha ducido con
el de pliegue d un mundo de inaudita belleza de una pla ticidad
arr batada p r u brillo , por u di curso imaginativo. Gón ora ha
de pl gado una muda e cenografía que rá a pu.oto de quebrar
con la voz de P lit mo. Polifemo, en tod e ce de pliegue visual,
e. el de ruchado I amante que canta y e cribe u p na: 1 repetido
de dén de qu e obj t por parte d u amada Galatea.
Góngora hace fluir do~ río di cur ivo . Por un lado la exuberancia i, ual que pre enta el poema por medio del monól go lírico.
Por el otr la r tórica d l desp cho que fluye n la v z mi ma del
c~:lope_e~am rada p r mecü d l m nólo o dramátic . a imaginac1on plasttca el am r por l entorno heredado d Horacio v Yidi
irve d fondo ilente y c ntrap o em cional a la exclam;ción petrarqui ta del d dichad .

De de un principi e n ha anunciado que el fin del poema
e enmarcar l planto del fi ro jayán. í e explica en la temprana
octava t rcera aún part de la intr ducción-d dicatoria:
Treguas al ejercicio ean, robu co,
ocio ateneo, ilencio dulce en cuanto
d baj e cucha. , d d el august
d 1 mú ico jayán l Ger cant .
Alterna con hs mu a hoy el gusto
que, i la mía puede ofrecer tant
clarín, y &lt;l la Fruna no egundo

1ora _í v mo " olorid el b , qu j que ya había / en u imaginaooo upido h cho / con el pincel que le clavó u p cho". Del
márm 1 de la im li encia al cromati m d lo
ntido y todo e to
a tra,·é de una imaginación que r u lve por una dificación que,
a su vez, bedece a una conciencia e t, cica que marca lo · rumbo

rodea 1~ 1_la plarud~ra d. l fier P li f; mo. te céan vj _ual e capa
a la r tonca y a la I magmaci ' n qu le on pr pia al pctrarqui mo.

236

237

tu nombre oirán lo tétmin

d l mundo.

Y I P ~ma e"':~ª d arrollando como un ina atable océano qu

�Po!IÍtJ t imn!/nación

José Javier Villarrtal

p trarca, a lo largo de u 31 onet , 29 cancion 9 extina , 7 balada y 4 roadrigale ue integran u Ca11cio11ero
par~o . n _relaci · n
al entorno fí ico. La aventurad Petrarca e la d una manudad dolorjda que puebla de ímbolo a un.a realidad sumam nte firu a e n
re p cto al númer de u l m nto conY cado . l ol Laura _Y
tod debe girar alrededor uy .
ngora, de b ca en la pre naficación d una realidad tocada p r el impul o d lo xual. u loC11s
an,onms está dictado por el ozo de lo cu rp . i en Petrarca -en
el oneto e 'X.VI- el lecho s camp de batalla. 1 . erá ól por lo
tem r y so pecha que aquejan al d
o en ledad · lo mantienen en vilo la n che ent ra. n cambio n óngora -en la ctava
treinta v dos ya d bl mente citada- el lecho ·erá camp d batalla
porque· e l lu ar donde e tr nzan -c mo vid la ciYa en l leño- los

u severa poiesis. Ca rulo e el prototipo del amante el giaco porque e
el iorr ductor de la expre ióo retórica de la elegía latina y per naje
d u mundo ürico. Lo trov-adore r M1imesinger trovan y crean ¡
mun~o i~agin~i del amor corté donde habitan , e criben. Aquí,
1magmano -obvtamente- e inónimo de e nci ncia de la r alidad.
Oant hac l propio canto en Ja T'"ida ,meva como en la 011,edio
dond , ademá de e cribir los oneto y cancione d la primera y
lo terceto de la egunda
per naje piramidal en la do bra .
Pctrarca e r tira a u celda de afücci · n para verse y oír e e cribir
y ~oUozar u Co11cio11ero en honor a Laura, a Ja que nunca nombra.
G ·ngora al igual que Garcila o, ced u lugar -en e] p ma- a la voz
dramá~~ del de dichado. En I primero crá Polifem ; en eJ egundo aliao.
n I d la ninfa:

cuerpo. anhelantes de

ci y Galatea.
.Má. dura que mármol a mi quejas

) aJ encendido fuego en gue me gu mo
na condici n fundamental en el amante petrarqui ta
la noridad de u planto la queja amor a que se irán volviend ~anci ne que d berá e cribir n l dad acerba. Lo amante de ongor~
no hablan; hac n el amor. ~ o cambio Polifem , repre nrante aqu1
d la po tura, ma n d la imaginería p trarqui. ta no ól canta su
d dicha, in qu la e cribe n el ciel . Dice P lifemo:
entado, a la alta palma no p rd na
u dulc frut mi robu ta mano·
n pie, mbra capaz
mi p r ona,
d innumerable cabras el verano.
¿Qu · mucho id nub e e r na
p r igualarme, la montaña en \'ano
~ en lo. ciel
d de ta r ca puedo
e cribir mi de dicha con l dedo?

ra acción e crirural -dentr del po ma- tran forma al amante en
poeta.
amor d ja d
r I tema · se comí r~e en l po ma_ mi mo.
o ant p ne a é te, ino que por el contra.a el p erna munfa en

23

má helada que nicYe,

alatea.

. 'o, advi rte Garcila o. 1 t jido iba c nfi ccionando con hilo de
diver a y anta ónica naruraleza. P runa parte e u aba el patrón fabu_lo: º. d la ctava '~ nsa~ada con a mbro a y legant intelig ocia
e_p1 odica por ud vtco Ario t . Por tra parte, un lenguaje metafi · _
neo que e fra~aba en lo alegórico horno de Dante -allá- ) Juan
de Mena Garcilaso d la ga, Fernand de flerrera, an Juan de la
Cruz, Bar~ona de oto r Lui arrill y tomayor -aquí-. La lib rtad e ~P. 1IJ~a d. un~ ~aginaci · n ~dante he~ &lt;lada d
vidio y del
cr . malle o¡ in~. ~e 1co d Horac10. Per también la retórica p trar4w ta Ysus leye etica . Ti do e to de man ra rítmicamente ten a y a
la vez, ~xtraña. o n van Talla -mu a de la comedia- e fa protectora
del Polijemo. om
ci y Galatea -herm o r c1á k
personaje repres ntan y actúan la pulsi · n exual - 1d eo recordemos. Poli~emo -fiero r de comunal jayán- e el de ruchado al cual la cabra le
~~errumpen el canto ma ' no u dol r interno' . Par ciera que e tun ramo ante un ruar cirnient que rayara en la br ma · en fa carcajada. e trata d · humor que se redimensiona en la denominada

239

�Poeiía t i111a i11adó11

tendría una de u · c~br s ~ ob rbia en la
Fábula de Píramoy Tisbe, también de don Lw de Gongora.

poesía

¡ co ería qu

:!.l Barroco hiz de la imaginación la coartada del ueño u pendido
en I lecho d la raz 'n. Dice óng ra:
¡R v ca Am r, l
ilb s a su dueño
d ilencio del can . iga, y el . ueño!
t ·ueño s e nvirtió en pe adilla, en ombras engañadora. que al

de vanecer , daban pa o a una int n a y cegadora luz; al foco hi..dente del desengaño. Tao tr m nda r aJjdad imaginada e t finaba e~ la
l ' gica d la esp culación. Ant la e ualidad ~el cuer? gongonno
la lúdica lucidez del c acepto. De u " do, Villamediana y oto de
R ja llegábamo a ald rón; e decir a la ima~ci~n ~~ec_ulati a.
na vuelta má habría de dar or Juana con su 1IDagtnac1 n mdagad ra con e a fuerza cbisp ante d pasi' n intel cto. C mponent
qu habrían d conducirno a la iroaginaci 'n como c nocimicnto del
mundo y d l hombr . AJ poema como fin de í mi mo, a la ' 1 da?
en llama ', coro la calificara, mucho tiempo d pué Jo é orostlza n u M11erte sin fin. or Juana a tra é d su brillante oz, d~stella
hueUa trágica d un talent con tr ñido p r lo u. os f?r_mulan~. ~e
una implacabl época que fu la uya. pesa_r des~ fragil condi~~n
e tabl ci ' un diálog c n ' ngora qu redimenSiona la rec pa n
d u legado pre emánd lo en una dinámica d reno aci _' n con. tane . La tradición como un r vivo d natural za r latona.
Ca cigü ne, nue tro lent indagador, c n r speeto a la ideología
de la élit int 1 ctual del XVT, no advierte, en el Llbro cuart d El
cortesano, obre la clifer ncia entr la imagi..nación y la contemplación
d naturaleza mí cica. bre la imaginación apunta que e da cuando
el pensami oto d 1hombt
'\'U lea al
xterno c n l _~n d a~r ciar la h rmo ura corp ral. fientra qu la contemplac1on e n 1 te
en v r hacia dentt de un mi mo con los oj • del alma. Lo qu Herrera hiz , a lo largo de u bra lírica, fu cont mplar 1pai ~j -1
exterior- c n lo ojo, del alma y convertirlo en univ r o p ' uco.

240

Fernando de Herrera fu iona imaginación -al decir de a tiglione-, ávido de olazar e con la hermo ura corporal, con el mundo interior de lo ojo del alma, creando un univer o poétic -individual
y sumam nte complejo- donde l int rior se impone a lo exterior. e
Yu lve lo xterior. sta adecuación de lo interior en ext r.ior dando
'
por re ultado la tran formación del paisaje, de natural za externa,
en univer o, de u tancia interna, hermana la expresión poética de
Herrera , d pué , de Góngora, con la expre ión p ética d l expresioni mo alemán de principio del i l , . l art la po ía - obre
t0do- n e itúa detrá ni d lance del hombre: lo acompaña, va a u
lado en una dimensi , n atemporal.

Góngora e abandona en la copia p li ro a d l e carnio y la ironía.
Lanza u baj les al torb llino de la mordacidad que cuanto leñ
encuentra d tru ' . Pero en aguas di tante y distinta también arría
u nadad re robles. Y on entonce la ternura el a ombro y la
rendida fe: filo preci o r seguro de la agudeza libérrima del p eta.

El roma,nce
de dobla en la e ra di ciplin.a del e tribillo. La
transparencia an cdótica de la cansó cede u lugar a la lujuria xpo itiva de la ima en poética. e canta
cuenta e 6 teja n el nu vo
romance que el pul o creativo de Góngora impone. ljofarada ñal
que del ribazo a orna con tod
u claro acento por lo metro
del poema.
acorta la metrificación y de cort
ant ja el ing ni ,
la ima )'Q d plegand la gracia d una bi toria que por verdadera
fal, a y por fal a v rdadera. s legante el tint con eguid p r don
Luis con u p cad re , pastor y grave forzado . o hay tregua
la guerra del amero o cuadro e multiplica en fulgore . Y del mito
clásico a la retórica italiana e inflama un nuevo ritmo (una nue\'a atm' f ra) que nue os metro
mplea. 'EJ ver o con alguno
vocabl -advierte t ' phane Iallarm , - re tituye una palabra total
nueva, aj na a la lengua ' com incantat ria, ll va a cabo e te ai lami nto de la palabra: n gand , con un trazo ob rano el azar qu

241

�JoséJaiiu Vi/lama/

Poe.ría t imagir1ación

permanece en lo términos a pe ar del arti~cio de u nuevo sumergimiento alternado en el entido y la sonondad: y ~roduce e a . ~rpre a de no haber oído jamá tal fragmento ordinano de elocue1on,
al tiempo que la reminiscencia d 1objeto nombrado se umer e en
, e

,,;

una nueva atmo tera.
Ca tiglione, en u fundamental Libr primero d El cort_esano, no
um rge n un ayanzado discur o critico, de una mod rrudad' alucinante cuando e refiere al quehacer poético. Ya de de ahí t nem~
la defen a de lo difícil como r to de inteli encía y ensibilidad haaa
el fenómeno poético que, iglo má tarde, destacaría Jo é Lezama
Lima en u obra de reflexión.
En E/ cortesano encontrarno lo principale argumentos que e grimirán lo defen ores de la poética de óngora ~ l?_largo del iglo
&gt;-.'VII. Baldas are asriglione dicta el ojo y la en 1bilidad del lector
con resp cto a la apreciación del p ema como objet~ de arte. i una
condición del poeta m derno -al meo de Baude~e. a la fe~a- _e
u capacidad de refl xión en torno a u quehacer artl aco. a tiglione cumple este precepto a la mil maraTilla en su Cortesano.
La aventura poética d Góngora no urgió de la nad~ lo. cual a
e ta altura de la definición de una tradición culta e obmo. in embargo, si la obra demanda su propia tradición la época demanda
a imi mo u propia expre ión donde leer e y encontrar e.
La poética gon orina no e capa a esto. Ca tiglion , de_ de lo
alb re del i lo )..'VJ, exigía una poe ía visual -como Garcila lo
dejara a entado n u ' ' gloga II" y l o en a ,ara en la ' lll"- , un
r car , miento d la verba obre la res en pro de la autonomía de la
xpre ión poética c n re p eco al orb puramente a~ c~ótico cuando cribe, en franca r~dicalidad mallarme~a, lo 1gwente: Per
i en el e cribir la palabra e crita alcanzan una poca dificultad ~
r mejor d cir) una cierta agudeza u tancial : ecreta, · no on a 1
tan comune com aqu lla qu
u an n l hablar ordinario, ~an
ciertarnent mayor au oridad a l que e e cribe y hacen que qwen
l e n 'l
cá ·m ' atento , rná s bre í pero aun mej r con idera
"

y con mayor hen~or gu

ta del ingenio y dotrina del qu e cribe;

trabajando un poco con u bu n juicio, r cibe aquel deleite que hay
en entender la cosas difícil .
j la inorancia del que leyere fu re
tanta que n pueda valer e con la dificultad erá culpa uya y no
del autor que aqu llo e cribió, y no e habrá d juz ar por to que
aquella l ngua en que aquello está escrito no merezca er aprobada
[...] ería también bueno que alguna vez toma e alguna palabra
en otra inificación apartada de la propria y transfiriéndolas a u
propósito, 1 enxirie e e rno una planta n otra mejor por hacella
má h rm a y por declarar con lla y ca i figurar la co as tan a
lo proprio qu 'ª no no parecí e oíllas, ino ellas y t calla . De
e to n p dría dexar de guir gran deleit al qu oye e o ley e.
a \'U ita de todo to no ternía por malo que e forma en algunos
otro vocablo nue o y con nuevas figura o término de hablar
acándo ·e por gentil arte d lo latino como lo latino lo olía~
sacar de lo griego " (Ca tiglione, op. cit., pp. 152- 153 , 162).

El ojo de don Lui d taca una et rve cencia imp rial un e tado aboluco qu de can a n el derecho divino en la verticalidad elíptica
del Gr c , aunque L-izquez fuera quien l pintara.
tringente í
de inn gable cítrico, e el ab rcillo el buqué que guarda v aromatiza
el destello del decir gongorino.
'

. La física del mundo se le rev la por lo ojo . P r la pupilas y el
01do gusta de e e derroche que le exige la hedónica relación.
i Garcilaso uavizó l ofi canc trote d lo er
del tran itivo
}glo 1.-V llevándolo a un mu lle pa o d cuna donde e po ible onar e te mundo de de otro mundo; Góngora de boca al de can ado
bruto del er o españ l para proyectarlo a la velocidad , altura con
gu la realidad lo ato igaba a principios d l ::-..'VII
porque en la fuga son ala
la gue en la muerte on Aecha .

L • phane , fatlarmé, 1 anadones sobre 11:1 .'' "",. Tra~_
ucc1~n y _p~ólogo de Jaime
[ ren
illatreal Edícoria1 Vuelta / Ed1aone · Helio polis, Ie.-oc 1993, p. 61.

242

y

243

�Poesía e 11nagi11adó11

Góngora no se evade en u propue ta, pue é ta cien que responder
. de lo cantad Y, ad e má , embonar con dsu
a la multiforme materia
. narur aleza . ◄ c..u.ibe·•
a o que fuera error
me holgara e
propia
.
haber dado principio a algo; pue e mayor glona en empezar una

arla ,,g

acción que con um
·
1
·
.
..J:,
em1it
utilizand
la
nú
mas
textura
,
os
ffilSL
Don Ul no powa 0 ~
.
.
lo s el mi mo compá o la pincelada, la mi ma perspectrv~,
mo co r ,
· al
eJ' uez- el
la misma luz. La emántica era otra, ya que -al 1gu que
azq
R
.
·
dro
de
cuadros
en
u
ohabitaba en u propia tela, en u propio cua
'
/ifemo y So/edades.

P ERTINE CIA DE UNA PREGUNTA DE

RAFAEL CADE AS
Jorge Saucedo•

H \\XTI-IOR ' E-. no dejó d entir nunca que la
carea de e critor era frívola o lo qu es peor, culpabl ', die Borg .
en una conferencia d dicada al gundo. 1 n entimiento parecido
e percib en la Obra entera de Rafael adena . e deduce que 1
a, unro Jo ob e iona porque es recurrente tant en . us poema como
en lo en ayo afori roo . 1
ólo lo tiene en ment : e también su
rema. En realidad, Cadenas con idera la frivolidad un rie go al qu
poco e crit res escapan.
"

0,10

TEVf:. :-.:

...

r

lo largo d u obra, y muy p cialmente en us afori mos y
en ayo,, apar ce la pregunta obre la tarea del critor y su importancia. En el ensayo Rea/Jdady literat11ra, cuyo tema no es principalmente la literatura, ino el pr blema d la conciencia., r pende sin
mbargo a dicha pregunta con la ·gwentes idea : l. La lit ratura e
capaz de y ha ido utilizada por cierto autore para, dar testimonio
de una experiencia p r onal de relación profunda con la realidad,
experi ncia n la que 1• u jeto adquiere una conciencia up rior d
la conexión de u propio er con los ser y objeto. que l rodean.
2. i exi t n obra. Literaria cuya exi tencia e ju tifiqu plenam nce
on la que e realizaron con te propó it .
,\1 principio d l en ayo, explica a í u objetivo: 'Lo que xpl ramo,
la po ibilidad que tien el er humano de tablee r una
relación directa, no ba ada en la id aci 'n, con lo
r y la co as·

R ui , de Góng ra, Ohras ro11,pletas. Tom U, dici, n &lt;le Antom
daciónjo é Antonio a tro, .~fadrid, 2000, . 296.

244

arreira, Fun-

grc ·ado de la cimera en le eras españolas de la Facultad de Filo. ofia }' Lerra
de la L'niversida&lt;l Aucóo ma de 1 uevo León. Autor del libro de poema A~1i111a_1
pudra. j rg aucedol g gmail.c rn
1
lorge Luis Borges. Y/fefü t111tologíapersonal. iglo ' X1, Méxic , 1968, p. 1 .

245

�A rtinmria dt 11110 pn¡,1111/a de Rnf,1tl Cadr1101

jorg,t &lt;1lfudo

p r 1 hacemo a avé d te. timoni tomad de la literatura
p cialmt:nte la ingle a. 2 1 n en ayo ue habla obr la realida~}
la manera en qu l
er humano contemporáneo nos relacioun.a verdad ta
d O·r, el grad en qu tenem
namo con ella.
c nciencia. El autor n s da ej mplo d
br lit raria qu , on
re tim n.i de la experiencia de a r laci · n dir eta, n ba ad~ en
la id aci · n, con lo
r . y la co, ': obra de J hn K at Rainer
Maria Rilke William '\ ' rdsworth, Ald u Huxley.
Re alta el comentari que hace d una carrn de John I eat (a
Richard
dh u e, 27 d octubre d L81 ) en la qu el p ra_de ciibe es que llama 'caráct r p 'tico : m,, refi r
e a e.~. oe de
la cual oy un miembro, si que oy alg
I caracter poenco n

an Juan de la ruz llama la fábnái
tr a al fluir d la Yida' ). Por
otta parte, partiend de ra r flexiones del e tudio o .del budi mo
zen D.T. uzuki, de crib e ta experjencia como una forma posible de
relación con la realidad, com una fi rma d e ociencia qu puede
er ,ivida por cualquiera y qu in embargo n el mundo occidental
e ob tntida p runa culrura qu privilegia el pen ami nto en exce ó.
Entre numero o j mplos d e ta forma d b trucción cita adena una palabra. de Valer · en que
ugier qu la mayoría de ra
per,ona ve e n el intelecto'' rná que e n 1
jo :
e realiza en el u jet

de lo qu

intenor del disC11rso i1JJagi11ario y una

,ª

palabra dt: K at :
e algo qu n es, que no tiene y ; s t0d y nada. Jo nene carácler,
g 7 a de la luz y de la umbra; vive en lo que I place, a sea r cto
0 "il alto O bajo, rico o pobre, humilde o eleYadu. Encu ncra tanto
d leite en e ncebtr un Lag como una Imagen. Lo l)U ch ca al
filó. fo virtuo o encama al camaleón p eta. ( ... ) ~ tri:t confe ar-

1 , pero e. un hecho cierto que ninguna palabra que yo pr~~unci_t
puede ser considerada como una pini n pr ve~ente dt mi td ·nodad· ·cómo pod.ri•. crl 1 carezco dt n:mualezar

ta de cripción del carácter p 'rico e una confesi, n; Keats explic~
lo. ra. g . de una especie a la que p rtenec , ra. gas que ob rv'.1 ~. l
mi mo. in embarg , Rafad adcna . e intere a n
de cn~cwn
'l O cuaot
e ómonio de una periencia humana a equtbl a
cualqui r persona. esta xpeciencia con. i t en un ._tado de conci •ncia en el que ha) una gran r cepá\·idad de l e _umulo extern
sin interfer ocia d l pen ami nt . adenas relac1 n e te e tad ~ n la experiencia r !atada por au re mí tico (' abdicaci · n
mental que
111 m mán a o duradera, del p n ami nt , del pr e
7

adc:na O/,ra mtem. Pr -Te. to , Valenci.
Obra mirra, pp. 'il5-5t6.

- Rafael
1

246

2

-,

p. $11.

"° Jugar de ~ paci d color, perciben concepto . na rma cúbica alta y horadada por refl jo d vidrio es para ellas, inm diatament , una casa: ¡la ca a ... ! Percib n má egún un léxico gu
de acuerd con u retina, miran tan mal lo bje o , con cen tan
vagamente lo oces y • ufrimiemo · de n!r, que han ima nrnd lo
bello Iugares ... 5
En Bl{(/isJJJo ze11 ·psicom1dlisis libr que n varia ca 1 ne cita ad _
na , uzuki da también ·nt r sant ejernpl . de e ce fenóm no,
ilustrand la manera n que el budi rno zen 1 encara.
D g , . íglo VIII, fue un gran mae tr zen de la dinastía T'ang. Tenia un i ven discípulo que gueria qu le en eñara d zen. Perman ció e n el mae. tro durante algún ú mpo p ro no hubo ninguna
en eñanza e pecífica. n día se acercó al mae uo y k dij : " He

~ tado conágo durante algún ti mp , pero no he recibido ninguna
in trucción. ¿Por 9ué? D uplic 1engas la bondad de acon ejarme.' El ma tr dijo: "¡Pero si h \'Crud in. tru\éndot en el zen
desde qu vini t a verme!" Prote tó el cfu cipuÍo: 'Dime p r favor qué in trucci, n fue e a." " uando me v

·o t re. p ndo. uando me tr, en la corrnda matutina la
ad ciclo. ¿Dónd no ñaJ la encia d I e píriru.?'

·aluda
acepro
~ Obru tntm, p.
; Obm mirra, p.

por la mañana me

-¡ .

SM.

24

�Perlinem:ia de 1111a pregpnta de Refae/ Cadenas
oír e to, el di cipulo inclinó la cab za y parecí' ab ono en descifrar
el sentido &lt;le la palabra d I mae tro. · t le dijo entonces: ' an
pronto como mpieza a p osar en e o, ya no e tá. Deb verlo
inmediatamente, sin razonamiento sin vacilación.'' e cuenta que
:t &lt;le

p rtó al di cípulo a la ,~ rdad del zen. 6

Ar nci · n no razonamiento. egún Cadena , la poe,ía. y la literatura
han de U var al lector a la realidad inmediata a lo ordinario, qu al
v r e con atención re uJta extraordínari . ' l mi m ha citad en
su en ayo obra en la que t -él 1 afirmacumple. ¿Ti n
entido qu lament que má allá del hecho evidente de que tanta
obras no consigu n e. te objetivo, us autores ni iqui ra e lo propongan? ~len ayo fue e crito en 1977 y ntonce el autor percibía
una apabullante producción d obra francamente frívola dentro
de lo m dio intel cruale · eñalaba que así com el p nsamíento
ha recibido un culto exce iv en la vida, ha ocurrido otro tanto con
el 1 nguaj en la literatura.
Ca i t da la literatura actual igu una vía c ntraria a la aquí su erida. ¿ o e un síntoma muy .ignificativ c[Ue mucho de u creadore exalten xa eradament el lenguaje? ( ... ) En realidad, mucha
de ella e h y un m numenm a la distracci · n. educe a1 hombre, e
la irce d la cultura· lo mete n u cerco verbal)' lo cubre de idea ,
impidiéndole mucha vece el contacto directo con igo mism c n
todo. e convierte entonce en otro de us escape : n lugar d sa-

su potenciale lectore . onvicción que en la tradición de la literatur~ en lengua in. le a. que adenas indaga con esm ro, ha producido mtere ante di cus1on . El escocé Thomas Carlyle reflexionaba
en su libro De los héroes obre el poder d los libros, independientecnente de u terna o mérito:

Lo Libro

bran milagro , como e d cía de la Runa , puesto qu
P r uaden a lo hombres. Ha ta la de preciable no ela por entregas
qu la alocada muchacha d la perdida aldea leen con avidez influye en lo convenio macrimoniale y en lo hogare . í lloró elia, así obró lifford, _ el di paratado Teorema d la ida, grabado
en lo jóvene cerebro , e convierte en sólida práctica un día."8

Por otra parte, la preocupación por el ríe go de un exce ivo culto
al lenguaje ~n la literatura, e p dficamente n la poe fa, animaba
a fines d 1 1glo ,'\'III a ~ illiam Wordsworth a escribir u Baladas
línca.r. egún él mismo, el libro fue un experimento en el que entre
otras cosas ~ propu o e cribir poema c n el lenguaje má sencillo
Ynatural po i_ble, l lenguaje de la vida real. Teme que us e critos
no ean con 1d rado p e ía ' por u contemporáneos d bido a
que ob erva qu_e a su alrededor imp ra una idea sobre la poesía en
la que un exce 1vo culto al lenguaj , que él desdeña, es e encial. Inclu ·o, hace una delicada explicación de la manera en que llegó a
formar e e e culto, que dio lugar a lo que llama dicción poética'

(poetic dictio11).

cudirlo, lo arrulla; 1 mece, no lo estremece.7

~E actual e ta afirmación? Pr feri.ría decir que

intemporal· n
;odo ca o no e un comentario de ocasión. Lo qu notam s en
Cadena e la com1.cci 'n de que exist una enorme tarea de tinada
al e crit r, al poeta, una re pon abilidad que ti ne qu ver con el
de arrollo d la in tancia má profunda de los individuo que on
1'

D.T.

uziki

r

Ericb Fromm.

B11dismo zen y priroanálisis. Fondo de Cultura

Económica, t [éxic , 1964, p. 26.
- Obrt1 entem, p. 573.

24

L poeta má anrigu de todas la nacion escribían, por lo
general, iguiendo la pa ión d perrada por lo ac ntec1ITIJenro
r~ale~; e cribían d forma natural en cuanto persona y, como enuan m_t nsam nte, u lenguaje era atrevido y figurativo. n época,
po 5tenore. lo poetas, r per ona que ambicionaban la fama de los
poetas dándose cuenta de la influencia de dicho lenguaje y d eand producir el mi mo efecto e han dedicado, a pe ar d no tener
~ Thomas Cadyle, y Ralph \'Cald
Jacks n, Bueno Aire., 1949, p. 1

m

n. De los héroes/ Hombre..r represent11ti11os.

249

�Pertinencia dt ""ª pregunto de Rafael Cadenas

la mi ma pasión in piradora, a adoptar aquella figuras ret, rica de
manera mecánica y a emplearla con propi dad algunas_vec , pero,
much má a menudo, la han aplicado a emoci ne e ideas con las
e 'an ninguna relación natural en ab oluto. De e te mod
que n r ru
.
.J:c
tabl
e ha cread ' inc n ci nt ment ' un lengua1e que u.u1ere no
e.
.
., 9
m nte d l lenguaj real en cualqwer 1tuacton.

'IALAMo
Minerva Margarita Villarreal*

bre
¿Tiene entl'd o pu e el cue tionamiento de Rafael Cadena
b' ·
los ob· tivo que persiguen tanto autor de libro o 1et1vo~ que
.iera frívolo v cu a fri lidad sería d latada por una eqwvoca
con 1
' ,
•
.
de que e
aloraci. n del lenguaje Ti ne ent1do porque a pe ar , . .
v
.
vie10 Y
trata de una que¡a
ante un pr blema an~ l·0 , , tal. vez . ma
,
le· ano de lo qu imaginamo ' en el fondo e ta discu ion apunta a
ali o má importante: el de la pectativa d lo_ lectore . Este auto~
g
da a travé de la in i tencia en la m1 ma preguntas (que
no r cuer ,
d
Ji
leo, por qué leo para qué), la exigencia q~e un lector ?ue e ap car e
. . o
ta preguntas no on ociosa . D tra de ella tam~
a sJ rrusm •
lib
ue
bién está nece ariarnente la pregunta: qué on 1
ro , por q
la
r ona en la ciudade , d de hac tanto oempo, han ~ncarp
.
. dividu qu lo e criban. Ha ta llegar a la unple
gad o a cieno
in
.
. d qu . uno ,,
cucun
tanaa
, tr • en toda parte . ten mo b ·co a
.
v tal c m hac mo con lo objet s, mtercam iarno,
que d ec1rno ,
·d d
, ti
idea y cuál , ean e as idea dep n&lt;le de la n c~ 1 a e prac ca
di tintos momento y d la capacidad que tenemo
que tenemos en
arno la ati facción de tale nec sidade .
de reconocer pr cur

?

9

Hiperión
illiam \\'1ord. w rth. Prólo o o baladas /írims, edio· n b:l,nni;e
""4:&gt;w ,

1999.

250

fadrid,

EL Di r.n RCOLES 22 D • EPTIE~IBRE DE 201 en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de 1éxico, se realizó
la ceremonia de premiación del egundo ertarnen Internacional
de Literatura Letra del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz en
el Salón del Pueblo del Palacio d Gobierno del E tado de léxico,
en la ciudad de Toluca. En dicha actividad Jo ' Alejandro arga
Ca tro, ecretario técnico del on jo Editorial, de tacó lo motivos
del gobierno del Estado de México de coronar con un certamen
literario la conmemoración de la Independencia; é ar arnacho
Quiroz, coordinador general d 1 on ejo Consultivo d l Bicentenario recalcó la importancia de premiar lo mejor de las letras corno un
homenaje permanente a la obra de la Décima Mu a, cuya vigencia
enriquece la vida de quiene la leemos; acto eguido e pa ó a la entrega de premios a lo 15 ganadore contando con primero egundo
y terc r lugar en la categoría de Poesía, n ayo literario, o ela,
Cuento y Dramaturgia:
En representación de lo ganadore del certamen, Minerva fargarita illarreal, primer premio de Poesía dio un di cur o de agrad cimiento en I que reconoció la grave ituación por la que atraviesa el
· Monremorelo
.L. Directora de la biblioteca llllÍver itaria apilla lfonsina
de la A 'L Premio 1 acionaJ de
. fa ue o Reino d León, otorgado por el
gobierno de uevo León en 1986; Premio acional Alfonso Rer de p sía
1990; Premio a la arre de la U L 1991 por u trayectoria corno p era y ensayi ta;
Premio Internacional de poesía Jaime abine 1994 y Premio a la mejor r i de
ma tria UANL, 1998. Obtuvo además el Pr mio Internaci nal Letra del Bicentenano 2010 or Juana lné. de la Cruz.

251

�Tálamo

paí ~ la tra cendencia d e ta r hrindicación de la alta cultura: la literatura en e re ca o p r parte del tad de Méxic a travé d l gran
incentivo a la cr aci · n y la depuración de obra
c ita que j niñea
el premi } la dici n . que conf; rman la Bibli teca [exi u nse
del Bic nt nario, principio d díficaci 'n cial que d cansa en la
palabra y de e ta man ra n p rmit a egurar nue tra propia xi e ocia nfatizando que te e rtamen en u egunda edición e ha
p . icionad e mo un d lo más pre tigiado n el paí por la
olvencia de lo jurado participante y l trabajo recon ciclo.
ad má de . r el premio d ma ·or m nt econ · mico en México.
Y para concluir, el roen aj final, de aliento y reconocimiento a 1
e cncor com· cado e tuvo a carg del Ing. Albert
uri airne,
ecr tari de ➔ ducaci, n, má.."'&lt;Ímo repr entame de la cultura en el
e ad .

TÁLAMO (SELECCIÓ )

o vi o en Concepción
a 5 O kil . metr de Mtia o hacia el ur
donde me detuve al n:gre o de 12 año. de exili
hora e dice fácil
pero e me rompier o las entraña.
}' ella tarnp co ·e enamora de mí
M~ al. ur e tá Imp ria!
d nd ,iv mi madre

~ na~í ~1 madre cien 94 Ja cabeza imp cable
un Jardincito y casi ciego u ojo
per &gt;anim a •e vale por sí mi ma
fá al ur está VaJdivia
que e m1 ciudad
AJH hice la universidad
cribí me nacieron lo hijo
fundéTrilce
,-ni al.lí ha ta 173 ha ta el g Jp
Al regre o d mi exilio me d tuve de pa
en ·oncepción y aquí j 0
in quer rla d l t do
viajo a aldivia emana a .emana
a dar un taJJer

cansador pero e aldivia
H
d día nacional chiJen

Yhe e tndo n ca a
trabajando

debo cnrregar un übnto a fin de m
Me falta d ma iado

252

·

253

�Tá/111110

pero ha • id un día amable y he logrado avanzar
P r eso te e cábo
J. prima\ era mpieza
qui r . aberd ti
nt . qu llegu
l día o curo
con . u 11 ,vizna finí. una ) pa ajera
Me gu tan 1 s día má frí
y con algo de lluvia
y i n e ci
m t rme en un café
en un bar ffilstenoso } Ligeram m s · rclido
a b bcr un medicad crag de cequil.:

\li11m'{J Ma ~mta Vi/lama/

Dentro rompe la cr ciente
y algo dt: 1a sombra
que . e al ;aron en mi
y me imradieron de tiniebla
fi animal huye por la m maña
Hacia allá . alg todo I día
empapada de o cuódad
Y de regre o
ya que la 1u7 declina
fa nub divide ) e rea en d al s 1
Do ol . bañan lo perdid
Allá quedaron mi pie bu cánd l
011 oj
mi perdid animal
De nuda naá }' de nuda m 1ré
pero nada erá .
• in e t s ver o
con ertid
n pájaro ·
convertid en circul
en pa
que mi año alargan
ha ·ca el lar
dond no. d p ar n

255

�Jlbu•fl'a Margarita Vi/lama/

TtifllltJO

En e ta piedra yo te pero
en el e tóma o en cl r azo d esta piedra

o hacia
la entrega
jumo al río
&lt;-1u bendice

junt al río cuya agua dejar n cicatriz
orno jauría con hambr
com perro in dueñ
·o t e per

a la n ch

obr la piedra que contempla
la grande agua que a volvi ron má
la vi ta 6ja de la vacas que la tarde apacienta
omo e trellas caída las botellas ue algun vez
guardaron la pur za
Exc peo tú t do pa a
} todos pa an por aquí
XC pto tú
por ta piedra
pa. an

· n mim nt
quedan
com regal
de cu au encia

256

257

�Tálamo

Minerl'a Ma,gnn'ta Vi/lama/

La piedra que cruzo todo lo dia

Cu rvo me dieron de comer

la piedra laja la piedra b la la piedra pinta la roca a

cueryo junt al arro o
donde llamó

l. caliza pi dra blanda de tu labio
la ti r qu c n cu ojo me liga
c m el cazador a u presa

y hace que caiga en l piedra

qu rcp ncinam

nt

pu de pie
y me llamó d de un tiempo de il ocio

mi mms las humar da
rem ntaron
La t mpe tad
agitaba la tierra
y la lluvia

ra el mar
y u hato implacabl

fe llamó
para qu me aquietara

e1 ci lo atrave aba
y de de alli
embc tia
En l l cho abatido

rugi, nd
bramando
llorando

xigi . caricia

Di

vino a tocarte

no d 1pr c1picio
no es cue Lión de ac ptar.l
Hay que guarecer e d i

qu durmiera con él

25

259

�Tálamo

¿De qué e trata?
¿De ac ptar un camino?
¿ 1 ilencio?
abalgaron y el viene alzó oleaj d fuente muJ recónditas
cura fuente en l ci lo guiaban una e nsrelación
de corre empinad ca tillo niños adormila.dos
huella de arce cier ·o e férico hipocamp
lueg r dando por mi mejilla
lJ na gneta e cindía el pai aje
Bajaron ha ta lo man umbrío
de mi cuerp
olp del cierzo gélido
n quiero oírlos más cabalgar
en mi angr
Enócild qu n quisi t hacerme daño

Ji11en'(J

Jlurgorita T'illorreal

Sobre la silla

el v cid con eJ que me de. poso
e ta mañana
El táJam
humedecido
bajo las ábana~
La certeza en el ,·ientre
Te ha id
y tu au ocia crece
como la niña qu viene
a habitar e ta ca a

'o l qui i t
Pero me abandona ce
en medio de la niebla
ólo cuchaba l ruido lejano d un tren
dh · aba un incendi
y l humo
pandia
ha ta hundirse en I aleo
De pués rú sin irm
El il nci crecía ~ encr paba la olas
D pr nt ra una rumba una barda una montaña
y mi cu rp a lo largo dd túnel de pertaba
"na camilla en el úlómo cuart
P nce encima d rru
· roy de. mantelada
deodo era. 1cri tal
e· m el miedo n traga

260

261

�,\./i11 m1 Ma mita I i/hrnal

Ták,mo

La e
1e

qu con trui
m

t

fue arr ada por el ·ento

uceclio

e· mo .e d prendían par J

y ladrill

El r ch ,. ló
. brc lo huc
y l pat. aje c mo la hierb. abrió
c.:ch · raíc . ba1 la planta · d · mis pi :
E. to\ :inclad:i
v · ta e a d od circula el air
ra e
bL ada p r la lluvia

h cha p lvo
y materia qu cr e
~. ta c:isa &lt; ) y &gt;

Como i un papalot
alzara p r el aire
1 vcl de prendid lo niñ
e1 cabell cr n7and
la e r na de azahare
1 s perro mi YC tido
niñ qu el vicnt alcj,

ry

int nt urur

o niñ . e mba mi p. &lt;lr
que -icmprc soñó ten r una fi rmaci.
en ·a e qwna d nde codo r vi nto

El a1 ·o d •I banqu e
don&lt;l1.: d b encontrarte
1mo trador d
a farmacia
Tú pa ·• uj t: ndo a tu madr en l. illa. Je rued
V lar t e m la palabro
t

la frent a tu m dre en . u . ill. mctálic

ti n d l r &lt;l cab za c:ib ll d ni ve y morena la re,
Yo I d } d pa ·tillas yuc como fl r bla.n ru
brotan de mi. mano

J..t; me la frcnt
Le ah o el cabell

l dt~ qu • la amo

Entre el olor d a cpsia \ las 1tnn:i.
V . tida d n vi e n un aún d cirn ·

qu vin para ntre • rm

26

u

�Tálamo
Azul desde la niebla el ilencio me cerca

sobre un barco que parece

r cama o un mru: qu congela

E t cuarto la cárcel
la corriente del \'Í ne en boca del e tómago
la nublaz • n en su drculo de ámbar
smra mtrt· l,1S son1bras
que d de l muell arra rran
e me dobl:in las pi rna
e me,; n la náu ea
se m entumen lo hu
) el si lenci me llama
ma u aliento e. palacio
ventana de un rein c¡u · duerm
luz d l relwpagos
• dentro la catá tr fe
demonios al interi r del vientre
todo 1 • c I res en u lucha
d mied la fuerza de no poder estar
la dimen ióo alejando la mu rte
o pude darte cl vi nto
pude dart I qu má quier
1vient que por ah ra n puedo e, car
y veo crn. la entana
El cielo
y 1am rpaa
atravi a mi ca.me
Velaré p r ti a í ea la carne d \'Orada
É ce e!- el círculo
l 1 na a.nciana I de ieno hace mile de añ
1re. c.ament ) . u definición
u pañ 1leta )' la ida en ·u falda
r el fu go en us mano
in podl'.r le\'llJ1C.'lrme
un ard r en medi &lt;lel e t • mag
como • i l hablara , la pi &lt;lra

_64

Mi'nm'tl Marg,iti"1 '11/arrrol

al derrumbe de piedras
que vuelcan ncima
de la cama o el barco
qu e nubla
de p lvo
Túveoido de la tierra
donde eoconrramo l cadá\' re
también en e t hoyo
brilla una eñal
porque do p I la nutren
hasta fi rmar c o un g lpe de a.ir
un pensami neo
De d e ta luz de infierno yo tt: llamo
como · le hablara
a la pi dra
En algún sitio me oirá
y volverá para que ella florezca
Éste e el círculo
algo estaba por llegar
niebla de odo lo día
gatra de aire
infierno

ec:e ito qu vuelva
la vida

265

�Tálamo

Jüntm1 .\!argarilu

I illamal

Tú que me haces ver
la quietud de lumbrame d la i la
que guarda la bolsa del azúcar blanca
Que cli tingue el alto de lo príncipe
com·ercido en apo del jardín
Tú que me de cubre torcaza recién nacida
temblando en el nido que abriga la p iana
Que me hace el día
en la noche in fin

E n esta intimidad
frente al e p jo
denuda
me um rjo
en u

266

267

�Tálamo

La piedra
bajo la UuYia
bajo la lluvia
la piedra
9ue ve a Dio.

OTRA VEZ EL SANTO:
NARRATIVA VERTIGINOSA, LITERATURA JUVENIL
DE RAFAEL RAMÍREZ HEREDIA

Gabriela Rivero Elizondo
A In me,no,ia de &amp;fae~ amigoy maestro.
DE 40 LIBRO , alguno d
recon ciclo con premios nacionales imernacionale. -como el Premio
Internacional "Juan Rulfo ' de Radio Francia Internacional, el Premio Dashiel Hamm tt d E paña o el Rafael Berna1 aquí en MéxicoRafael Ramírez Heredia es un autor im.pr scindibl para las letras
mexjcana . u obra va de de la novela y el cu nto pasando por el
teatro hasta llegar a gén ro como la crónica y el rep rtaje. Fue también profe or d literatura y director de numerosos tall re lit rario
mi mo. que impartió con la tenacidad, la di ciplina, el profe ionali mo, el arrojo y el inmen cariño qu entregaba a u quehacer
literario a sus amigos y cli cípul y a fa ida, en general. u trabajo
como tall rista marcó a varia generaciones de escritores disper o
en t do el paí , narradore nacido en lo e enta n lo
tenta e
inclu o en l ochenta. De su e cuela de tacan aquí o fonterrey:
Pacy Laurent, Héctor Alvarado y Dulc faóa González, quiene
nutrieron u proc so de imaginar y e cribir, gracias a1 talento y la
g n ro idad d Ramír z H redia.
Rafael no l gó una ríe de novela y cuento clav para la literatura mexicana contemporánea y para comprend r l tiempo qu
hoy vivimo caracterizado por iolencia e in eguridad -tal e el ca o
l "!FA.TIGABLE \UTOR DE

26

269

�Gobmla R.J,· roJ hliz.ondo

Ira t&gt;tz ti anta

d la nov la La .J.\lara, crita parcir de una minuci a inv tigaci n
9 ue hizo d I movimi neo d la l fara ah-atrocha d n v la como
Co11 ;u de \lao·lin o La esqui11a de los ojos rojos. in embargo, en I pr nt crabaj me h
cupado de r ,·i ar un libr qu e cribi · para
jóven •. Otra t' z el .Santo, publicad baj
I ello de fagu, ra, reún una col cción d nu v cu nt que p drían catalogar e com
literatura Jin·mil. Jm•eml le ha llamad 9uizá cóm una trat gia
c m rcial ucilizacla por la editorial para captar nicho d mercad . in robar o qui ne r ndamo. el mund d la 1 tra , ab mo
que la Literatura c n mayú cula, una y cuando e tá bi o crira
aunqu remita hi. t ria de la infancia o d lo j •vene , pu d er
1 ída p r leer re de toda la dadt .. La literatura creo y e una
manife tación artí cica cuya herramienta fundamental on la palabra. un e p jo qu o . dev l di\1 r, ro
nueva per p ctiva ·
macic d nu . tra pr pia exi tencia. E. ca lit ratura la que pr p n e tétic. del 1 nguajc, e tructura literaria y cue ti namiento
nt l 'gico víg me. originale ) aut · ntic
para 1 . lect re qu
habitamos en di. tint ti mpo y e paci . D tal manera qu 1
libr Otra t'ez el Santo e
t rarura c n roa 'Úscula · u 1 ctore.
pu den er ' jóven ' d dieci cho d v imicinc d cincuenta
de n v ma y eis añ
tra z·ez el anto pr ent'l nueve uent que cotnciden en un mi. mo 1 m neo literari : m rcfier al tip de narrador qu mira )
cu nta la hi e ia. n cada una d la nueve historia hay un h robre,
var · n, que r fi r o primera p r · na )'O, una av ntura una anécdota que fi rma parce d u recucrd . P r lo tant , t s narrad re
· n iempre el prota oni ta de la hi. toria y la cu n an n en pa ado
c mo corre. pond ría a 1 recuerdo , in n un pre nce qu cau
ti a de inm cliat al lect r. ◄ t narrador omni cient , e decir,
ue e do lo ab n, on te. tigo, de u pr pia hist ria y e t mi mo
añade al relato un ntid d l ' t:imidad
r . imilitud· lle an la
ri nda n l man . ada un de l narrad r e, ca la hi roría
&lt;l cl la n talgia, dt:: d la pregunta in re pu ca y la imaginaci · n
qu I pa d 1 ti mp I ha heredado. E ta di tancia, l p rmite
el ificar con a. tucia la tramad· l, hi toria y atrapar al l ccor en e

270

r i ten e hil que
la
1 ctor ha iniciad 1pr
zambullir e n univer
. oltand la hi toria p c

tal manera qu una vez qu el
e o d l crura el narrad r lo ccue. rra para
literari bi n c n li&lt;lado . D de ahí va
a p e c m carnada que bliga a guir
t n ión. D

ley nd .
bra resaltar 9u , aunqu l dos lo narradore on un hombre
que recuerda cada un de ell . habla di. timo al tr cada uno acorJ a u p icología idio ·ncra ia, c ndici · n
1al ed d u pr pio
ar ot· cada p r. onaj e de plie a c n autenticidad \ e bra ,·id a
partir d l te ·e .
,

E t , hábil narradore
dan indu el lujo de detener la hi toria ~.ara _hac ~
; e trata d una e pecie dl: ' h puzon
al interior de lo pr ce, mental , traz qu &lt;l linean 1
plano del inc n ci nt • la en oñación, la angu tia · el &lt;l seo. , . a í
como n el cu ne titulado "J. Dillin r" la narración n : rcigin ·a
y contra tant da pa a un lt!mpo lento para la intro p cción en lo
proce. o mentale . ~fá card
bullici xtern .

l lecr r

;pul ad

nu ·o a]

•l
yowk U ,·aba
I Jhícharo la espátula yo l d ·armad r, amarillo p r qué me nj · en I olor, · o no lo sé el pensamiento nunca e rrc a ten r de I que un 9w ra_ n m te t:n r _
rrcno . in comprcos1ón a vec ·s n I p r · rn mene s . e pt nsa
·n • unto: 9u pu den er ri. iblc. ilógico. en comparac1 · n a le
h ch rcak que e ·tán uccd1cnd " . 26

pr cntan un abani
de ituaci n . qu refl jan la
m anaa la pub ·rtad la adol cencia la juventud inclu. la ,·ida
adulta de di er nte p ·r naj . Habría que aña&lt;.lir que e tas hi e n n t1 nen r rcncia temp rale que l ,in ul n a alguna ép ca
c. p dfica. La hi t ria &lt;l e t chav
· chava m ·ican contada n tra l'ezelSa11to pu d n haber curnd hace veinc añ , h. ce
cre10ta o el día d h &gt;· La única ·c pc1ón a e te
prcci, am nt
el cuenc que 11 va c1 título del libr mi mo. n el cuento Otra l'ez
I anlo, el pr t ni ca , t.-i b , i n, d por v r al a11lo ya qu 1
Lo cucnt

2

�Otra "ez ti anto

legendari ídolo popular visitará al pu bl d an Andr, en d nd
'l está de vacacion . sta hi t ria no remite a hace uno 30 añ .
Hoy abemo qu l anto fue l primer per onaje fantá tic de la
literatura popular m xicana -ya que ame del cin e ruvo
el comic.
Las hi, tori ta pr tagonizada por Santo, el Enmascarado de Plata -i.tnpr a n pap l e lor epia- llegar n a tener un tiraje de má d
un millón de reví ta
rnanale .. A principio d lo cincuenta, /
nmascarado de Plata debut' n el cin . tta caracterí tica que distingu a e te cuento d 1re to es qu aquí la fanta ía como el rn nto
lit rari alcanza u máximo nive~ no ól en el pen amiento del
pr ta ni ta, ino también en la imá ene , el lenguaj mi rico y
alucinante que alcanza en ocasi ne l r lat .
•1 cuento, 'De llamar", cuenta la angu tias que u pone para el prora oni ta el hecho d e perar la llamada d u chava durante una
mañana c mpl ca con la ilu ión d que ella e rre, ponda u amor.
E1 te, to pla ma la filo ofía de un ad le cente y la forma en que el
tiempo alarga vuln rado por a r alidad interna que e la e p ra.
E preci amente st jov n quien dice a sí mism : no es com•eniente
lllOSlrt1r las cartas al p,imer golpe, debe 1mo guardarlas y despHés ir/(U sacando
poco apoco (p. 11 ). ta fra pareci ra r la receta de Rafael R.'lll1írez H redia para bac r l nueve text .
Lo cu nto de Ira l'ez el Santo e van conformand a partir de
un d ble cli cur : la hi to.ria que e cuenta y la que , v la.
enunciad p r el narrad r
decir la punta del ic ber no conduc a
1 1 et re p runa trama una hi tocia qu e. tá ·end c ntada no
envucl,, en uo ambi nte fLico emoci nal preci o. in mbar o
cada un de lo nu ,r t lato
c nd otra hi toria ubt ránea que
e n truve d manera imultán a v avanza paralela al relat de d
el ilenci : d d 1incon ci nte c1 , de l mar en.
, sta hi to ria,
no explícita y • í su rida sutilmente n lo rcdat , La qu
r bela
frente al a mbro d l lector y e ntra l
qu ma propu o por
la lú. toria vi&lt;lent . u cuerp , oculto n el len aje va to ' uberante del cuento mi m , urge de lo pr fundo hacia l final para dar
la última e t cada al l ctor.

Gabritla Rii•eros Eliz5mdo

ovena entrada", cuento entrañable qu trata de un niño asmático que ale un domingo p r la mañana caminando junto a u
Pª?re rumbo a ca a d l abuelo. n el camino a isten a un juego de
be1 bol y, d de su lugar en el estadio, pr encía una erie de eventos
qu vienen a cambiar u mirada bre la vida: el ilencio au ente de
u padre y el encuentro mi terio o que tiene en el estacionamiento
con una mujer. partir de e to, una historia de pliega como grieta en u interior fracturando u infancia. Ramírez Heredia logra con
la agudeza crituraJ que lo caracteriza, p ner en palabra e e tado
de angustia qu altera toda lógica inclu o la del tiempo del pacio.
En e t cuento e pone en evidencia cómo a vece la historia ubterránea (la doble vida entimental de u padre) puede er más fuerte
que la ~ue no e tán contando (el paseo dom.irúcal de un niño que
va al be1 bol con su padr ' luego a casa de los abuelo a recibir una
bicicleta como oh equi ). Hay algo d otro que tá a punto de e tallar de de cubrir y noquear al lector. in mbargo, no se mu tra
más que n la angustia reprimida del niño y apena brota cuando u
padr le dice a veces hqy amnios q11e son másfuertes que 11110 misnJo. C11anCÚJ
tengas ,ni edad vas a cov¡prmder 111is palabrar.
En el cuento ' Huy Jabalina' el protagonista cu ma su encuentro ca ual con una antigua compañera de la preparatoria la invitación ~e ella le hace para ir a tomar una cerveza y la trepidante
p adilla n la que e convi rt el pa eo conform avanza la tarde.
n st t xto también abr n las do vertiente , las do hi toria , la
qu el narrador cuenta 'la que el lect0r intuy ·la Jabalina e •olvió
loca. ·Ha alguna venganza oculta que 11 ctor de conozca. ¿ ué
ha ' del padre a ino del muchacho qu cuenta la historia?
'En J. Dillinger" cuento e n l u abr el libro l autor logra
hacer d un hecho tan trivial c m e la kermé d ecundaria del
ol gio ere ita o la que uno adole cente bu can mazmorra
cr ta ~· roban l din ro guardado por la monjas en el Banco de la
En ñación una hi toria qu d ambula en la front ra d lo carna ale coy l p liciaco. También n te cuento l narrador hilvana
d linea argumentale . D trá de la hi toria d lo chicos en e a
kermé repleta de intriga , ensacion
lor , forma y col r , e

2 3

�Otra tttz ti Santo

oculta la hi tocia que existe en la fantasía de lo jóvene : la de las
mazmorra y l d eo.
tro tre cuentos que forman pare del libr on: 'Te acordá
h rmano", cuento que narra la anécdota del narrador y de Policarpi -un par de francach lo o , qu por azares del de tino e encuentran en illa erd pueblo del norte mexicano, sin 1isitr1ntes, con u11 cine de

fi11 de seftlano mariscos vendidos por el gordo Leo y dos cantinas ca/11rosas: ~"
preferida E/Quijote- ambo son un par de cio o qu , para obrevtvu
a la tedio a realidad en la que vi en traman juego amoro os entre Bocanera, el argentino y Minervita, la pueblerina." aría de los
Ángele ", cuento en el que el protagonista recuerda a la mujer que
lo inició en el amor media.me una exquisita narrativa del deseo, la
nostalgia y el erotismo. El texto envuel e; tra grede el orden interno
de lo per onaje y e queda en el lector. "Robinson el ahijado' es el
título d otro cuento narrado con magistral oficio· el cuento empieza
donde termina. Rafael Ramír z fue ma tro n ' tomar la hi toria por
lo cuerno " y clavar la daga en la médula del relato. n joven cuenta
u relación con don temio u padrino, un burócrata podero o a
quien él intenta complacer para que lo convierta en u hijo ademá
de las aventura y desatino qu acontecen durante una con ención
en la playa, mi ma que terminan por determinar su futuro.
' ólo on one " titulo d l último cuento e un relato conformado de de la mirada de un hombr mayor que con no talgia ugiere que la infancia y la juventud no on la palabra que la ev can o
la línea d un cuent , ino la anoranza dolor a intan 'ble qu
implica la imposibilidad de revivirla.
Pero e a e historia d tra hi toria no la que quiero contar o c ntármela p rqu n acepto abrir las mano, y que la im ' n
e
. capen en rnedi d lo blanco de la n.ie,·e qu cubre mi visión.
· que contar y recontar la hi toria e parte d mi tarea inútil
necesito entir el calor de la calle,
el ab r de l r frese de mango,
lo picante de los dulce. e n chile
el fragor del aire entre las palmeras,

24

Gobrielo Rivero.r Elizo11do

el sonido d las guitarra
los amig unido p r la mú ica,
mi familia,
1 s ojos de mi padre,
la caricias en la manos de mi madre,
el cambio ea el crinar de lo pájaros
la erenata a lo árbole ,
la unión del canco de la aves a nue tro canto
'
la magia irrepetible de la música entre pájaro y chiquillos,
nece ito que todo eso no e borre
¿ aben por qué lo necesito?
porgue e mi obligaci ' n,
mi rarea,

la que todo niño tiene abi ndo que el menor de los amigo ,
Yo,

posee el deber de recordarla para que el gran coro,
formado por niño y ave , no e e fum ntre el ,i oto helado que
no va a ce ar nunca. (pp. 186 y 187)

Otro vez el anto no entrega nueve cuento n dond la ironía el
humor el eroti mo, la en ualidad, el sarca mo y la exhuberancia de
ambient e entrelazan para volcar e en wia narrativa que educe al
lector n e a ertiginosa aventura que e el acto de leer, de e cuchar
a Rafael. Y todo en esa avalancha d imágenes historia presentada .con _n_aruralidad ~ ombrosa, aunque ser natural es la pose más dificil,
como diría O car~ ilde. De de el util abrazo entr la historia gu
se cu~nta y la ~ue e ".da, de de la per pectiva de nartadore que
r e cnb n su vida mediante el recuerdo de de ahi Ramírez H r día
con truye su libro para b neplácito de la narrativa hi pana y de nootro , su lectores .
Ra.tnírez Heredia, Rafael. (2005). Otro vez el a11to. México, D.F.: Alfaguara.

2 5

�Reseñas y comentarios

�LA CONDICIÓN CELFSTE DE
MINERVA MARGARITA VILLARREAL
Seba tián Pineda Buitrago•

\ . ' /\DORA DE
EGU D
ERT.~ ffi . Internacional d Lit ratura Letra del Bicentenario or Juana lné de 1a ruz, 1in r a Iar arita
1llarr al font morelos, uevo León )
ya un o mbr impre cindib1 en I panorama d la po fa mexicana. Lo era ya ame del
premio. Lo merecía p r la condición intrin ca d u obra, que a imila lo mejor d la poe ía d l clá ico griego r latin
del r nacimiento e pañol (de Juan d Y p a la p e ía noVi hi pana d or
Juana In· d la Cruz), ha ta llegar a la lírica d la egunda mitad del
iglo XX.

on formación n ociol gía y en l tra con un pi en la academia y otro n la creación c mo tal, linerva 1far arica Villarr al dearrolló de de muy joven una conci ncia est · rica n la que el lenguaje ocupa un plan , acial, pu s abe que de e te contin nte mer e
la p .ibilidad d un mundo mocional vf\,ido qu la creación conduce y la critura reactiva ha ta p rmitir, n 1 acto d la 1 ctura
que lo
re humano podamo acced r a internarno en aquello
qu
mo capac de llegar a er. o ólo
trata de una em ci · n
por la palabra bi n dicha ino más bí n por la única irremplazab]e
impo t rgable palabra qu d cona en nu tra p iqué para abrirno .
en ta operación el jercici d la crítica e ineludibl . compaña
r ciñe cada uno de lo. r gi tr n lo qu u oz con olida.

•scritor e lornbian r i&lt;leme eo fadnd.

29

�&amp;seíias_y co111mtarios

lt ulta difícil definirla. u bra e capa a

cuela y moVlffilent , e incluso a una gen ración d terminada. Puede er a un mi mo
tiempo, una po ta antigua como r Juana y lanzar una voz propia
d J nuevo milenio. Tal vez una de la co, a que d inm diat vuelve
genuina u v z p 'rica es un grado d ab tracción muy bien llevado, en el que nue tra id a d 1 mund queda como uspendida. u
palabra modifica la repre entación del mundo r en la medida n
que podamo a imilar u &lt;lec, naci 'n también el mundo re eotirá
fu rza.
u p e ía, en apariencia, caree de causa concreta (no atinamos
a aber si e de un t no amor o, o intimista y qu' tan lejana re ulta de algo social o id ológico), pero í la sabem llena de fecto
impactante . Quizá e que la cau a mayor d u p ética es la fe en
la acción del ,erbo, su tino · su d tin a un golpe. De c nocemos
la causa
conocemo y gozamo sus fecto . o la oculta raiz· í
la rosa. Ella lo expre a m jor en e t di rico: 'Junto al espejo roto / la
'U

ber1J1os11rd'.
E tos dos er o son tran parente como riguro os. na carga
de de tello d otro de una e tricta sobriedad.
o e , para mí lo
má. orprendente de u p e ía. in embarg sa obriedad no i ninca como la de otro p tas d u generación ob esionad por
la br Yedad, una aYaricia de lenguaje. o. i tampoco uno cuanto
código determinado . a p ía d
linerva Margarita illarreal
e tá repleta de recursos con una variedad d regi tro en los que
e ad,ierte una cuidad a 1 ctura d la tradición clá ica; e nota en
un tribillo d su in ención que u na al Cantar de los cantares e o.
amor s mi rico : 'herida y llll!J enferma estqy de a11Jore! .
Tal vez de ahí aparezca u art ab tract d mucha má v cación
natural que d artificio o artimaña verbal. Por to r ulra cli fícil interpretarla en una l ctura. Ha · que paladearla varia vece . demá
porque p ee la concepci 'n d qu el lenguaj e algo mágico, qu
emb rracha. La vi lencia de tu cu rpo / la angr que fluy '.
e m n todo l mundo ha nacido con a vocac1 n com.'1 ne interrogar . u vuel lirico, p r ahora, a travé de una entre i ta.
Interrogarla en bú qu da d u arte p ética, . decir, c n mira a

28

qu no diga en pro a de todo los día n qué momento urgio
su vocac10n. cómo a la luz d 1 mundo actual, d otro autore ,
corriente p ética ha cultivado una obra a lo largo de una vida a
caballo entre el ambient familiar (es madr de tre hijo ) y del trabajo académico c mo cfuectora d la Biblioteca apilla Alfonsina de
la niver idad ut ' noma d
Len.
'

¿Có1110 nació lit amor o escri/Jirpoesía ¿Q"é circunstancias ~Jistóricas sociales)
crees q11e te in/b!Jeron?
Fueron circun tancia muy per onal la que me llevaron a la poeía, o más qu personale , circun tancia que p rt n cen a otro ámbi t~. _n_ ámbito más mítico que hi tóric qu indaga más en el plano .l!ldiVJdual del ser ' sus vínculo , a ce ecretos, a vece o curo ,
entr la naturaleza y la cultura. Alg e manifiesta d ntro de uno
p ro uno no abe qué es, o al meno yo no tuve claridad tempranam nt de que alguno de mis íntoma tan e o: br tes hir uto de
una dolencia que no encontraba cauce.
esa u rte d dolencia d incógnita en la página emocional,
corre pond a un llamado, un llamado c m una gota que cae y no
advertimo, , e aloja dentro d un ha ta qu d pr oto
e tamo
en un charco. Como la lluvia pertinaz la 11 gada de la p~esía. Pero
a un le llueve d ntro. n no sabe qué
no no ab . Allí e tá
la hoja en blanc .
e no
qu , n ólo es una cu tión de d conocimi nt , ante bien e una aproximación a un ~aber que de /
conoc mo pero qu stá allí, de elándo y cultándo e a un ti mp y ca i e toy egura que existe por í mi rno, exi te por i mi mo
y pa a p r tu oz _ ri ne que er por allí su tránsito. Por o no creo
qu haya p eta como puede haber obrero o m cánico · que me
perdon la democracia, p r e e ficio e cu c aparte.
algo qu
no te p rtenece y al mi mo tiempo ahí e tá alojado, allí vive en un
qu ól e medio de combu tión y de alida. omo un mal car
apar ce lo iod cifrable una dolencia. interna y at mporal. Y necesita alir. La critura entonce
la fuerza l m tor que posibilita
e a ali.da. L invi ible exi v r e, monee vien la imagen como
acción n la poesía y lo inver ímil es que la imagen está h cha de

"ª

2 1

�RtseñasJ' conm1t01ios

palabra . La poe ía implica t entrecruzamient: qu . ya cta~o
Paz apuntó muy bien: v r lo invero ímil · oír l maudito o m JOt:
ver l inaudito y oír l inv ro ímil.
más aún iguiendo a Lezama
Lima: v r l inexi tente,. qu sí exi te en el poema. Principio de la
in te ia uma d esa alt ración d lo entido p r donde empieza
a rondar la p

ía.

¿ConsideraJ q11P e:dste 11110 poesía me:·dcana concreta, o te sientes más bie11 parle
de 11110 historia de la poesía de la lengua espaiiola?
reo qu lo que cribo
muy particular no cr o qu e in criba
en l marco d una en ración una ép ca una nación. Por ejemplo,
hac poco alguien me preguntó obr un epígrafe que aparee n mi
libro Herida llfmi11osa lo e tuvo bu cand n el Libro de los al11Jos en
la Biblia n lo ncontró. L qu uc de e qu yo fu ioné v t o de
un alm con lín a d una carta que m envi , una ami a Adriana
Díaz Enci . o qui e poner u nombr porque iba ad aparee r el
e e lo que yo bu co paradójicam me; aunqu el mi terio n e bu ca, ino que aparece, com a la in piración, hay que
provocarlo. A mí so lo que m atrae y aparentemente e un plano íntimo l que manifie ta pero no é i e. actarnente l e . on
como traz d violencia de arr jo d arrobarni nto d exualidad.
Rapto a lo que s 11 ó por in i tencia en l _papel. _tado Jel
alma que bu can cabida porqu qui ren r realidad marufie ta . n
pura lar ncia ino expre i · n viva.
com me ~ ~ mucho_ bailar,
ient que la p e fa me □ac de lo pi de e bailec1to ue 1empre
e tov intiendo cuando g lp te l pi . Per dónd
aloja: en d
pecho, en el . tóma o n la feroz inclinaci 'n por la palabra de un
hambre indómita. í e e mo e da el matrirn nio ntre 1llamad
que ,;ene de qui· n abe d 'nde la urge~cia d d cir lo in~ecible.
Lo que n pued decir e ólo I ra manife tar, e por medí de la
e crirura e mo cribió Herta Müll r.
, muy c rcana a or Juana, a la virgen arfa como pr ncia manífie· ta a {aria Zambrano a anta r a y a an Juan de
la ruz con quien cel bro mi critura porque v y hacia ello .
Igualm nte me dirijo a aculo ' a Iarcial, qu on exquisito. de

282

majadero
ece · ublimes. iguiendo a Heidegger,
tr l que pa am
el ti rnp e el mi mo. Para mí a · alerio
atulo e un ;1mior contemporán o cuya pa ió□ no son lo coche
de carr ra , la ropa d marca o l futbol, in la poe ía. Y mira hace
cuánto qu vi ió.
frecuento a Homero como i fuera mi vecino.
D verdad qu a Yece m dig , ¿qué hago en e te mundo?, i mis
a.migo real e tán allá, tan lejo pero lo vivo muv cerca de mane'
ra entrañabl a ,·ece m lo é d memoria y en ell
ncuemro la
,Terdad. La poe ía puede e tudiar e desd la hi coria de la literatura
pero har que r c rdar que important poema qu h , on te ·to
a rado , como 1 antur de los cantares el Libro de los 11111ertos alguna
vez fueron imple y llanamente poema ·. ntonce , no me intere a la
nacionalidad ni la ép ca, me int re a la po ibilidad de I grar l registro d 1ámbito mítico en el p ma e ali nto de culto y de mi terio
e plan en l que animal y hombre conviv n in p, ar. Por otr;
parte, m ncanta mi paí , me gu ta much la poesía d mi paí., d
toda Hi, panoam, rica, me iento viva en e te en om que m nutre
profundamente como rambi ' n h ndo m ha alim ntado la p
ía
e pañola. ◄ l mundo e va to y no e p ra 1empre.

.

¿De dónde crees q11e tiene el in1;,1,is1110 q11e caratteriza tu obra? ¿Cómo le
hoces para q"e ese i11timi.rmo p11eda ser entendido por elgran p,íblico deseoso de
e111ocionesy de bum registro poético?
om ante dij , n e 1 r almente intimi mo lo que caracteriza
í parece porque se atravie a el cu rpo en l poema
pero e te cu rpo e también el cu rpo del lenguaje, la inclem ncia
la tensión, la de olación la em done cruda . o no é i hay un
gran público para la poe ía y meno i e para leer la o curidad.
Pero tamp co me preocupa mucho. El mundo e así. Lo important
e. e cribir lo que no puede d cir.
tablecer te ttán ita, que la
dificultad e té allí atrave ada, porqu a í ti n que er. vece ·eot qu mi regi tr es tan mío qu p ca ente entra. Quizá
qu
n mbramo ahora e mo intimi mo e una vuelta a la entraña:

mi e critura.

2 3

�Reseña.f )' commtarios

¡ h, cristalina fuente
i en eso. tu emb]ante. platead

forma e de r pente
lo ojo d eado
que teng en mis encrañas dibujado !

qui iera qu e t nombrar iniera de alli, d la poe ía de an Juan
de la ruz, del intrincado y cri talino erb p ro no é. E ta e la
cue tión i mpre: no é ' un no é qué que qu dan balbuci ndo
rO

la voc ..

Fijar 1111a imagen lo suficientemente plástica o e&gt;-.presar conceptos e ideas: ¿la
poesía ftg11rativa o digamos conceptual? ¿O 11na f/Jezcla de ambas?
1 re ulta difícil evaluar mi crirura y má difícil aún lograr definirla. Pero creo qu tien un poco de t d · e decir, ha ' di tint
regí tro dep ndíend d 1 libro. Lo primer título : J?ama inft_el al
s11e,io y Pérdida, p r ej mpl , tienen poema mucho ma figuraovo
qu 1 tono qu r gi tran los último a partir d Adafllar. Hubo una
variaci, n igníficativa haci 1claro curo, la luz como ra 'º qu atravie a la mat ria de la ecuencia Yerba! l vértig . o é. reo que l
punto imerm di ntre la primerl! tapa y l que siguió e El corazón

111ás secreto.

Adalllar, La condición del cielo Herida luminosa y e te reciente libro
r con ciclo con el Premio Internacional tra d l Biceotenari 2 1
r Juana lné d la ruz, titulad Tála1110 aún inédito· on li~ro -

la combinar ria de brevedad y ' nfa i c n el ver o de larg aliento
cifra un estilo una voz.

E11 ,•arios poemas h!JO.r pret•alece 1111a alfSencia de p11n//1ación: ¿de dónde crees
q11e tiene !11 estilo en términos de textura, estmrttm1 tácticasJ" tono?
uizás la au nci~ d puntuación indica por un lado una intención
de fluidez d eotid de corrí nt d tran misión dír eta· y por
otr , un a id r del di cur o en Ja palabra mi ma de de la de nudez
o la limpieza que implica liminar lo ~ign .
r qu en TálaT110 la e rructura erbal se vuelve minimali ta.
el uni er o oníric ha dictado aquí una realidad qu em rge, se instaura y termina p r exi tir en el p ema, mientra qu la cruda r alidad, la enfi rm dad ho, til, d aparece p r in i t ncia por ru g por
ill\' cación de la palabra como ign ma ·or com ímb lo de lazo
entre di cinta dimen ione . Aquí la poe ía vuelv al mito y el prea ·o apar c e mo una forma d r gr ar a la i rma, elernentale .
Tambi 'n la au encia de ign implica una falta de límite a la cual
llega por elim.inaci ' n, c a muy di_f, rente a partir d ella.
e cribo
demoráod m en el ritmo d purando, lijando, com i e tratara d
una e cultura d un bail cuyo pa o afinara cada día.
í ,e d ata la fu rza en la palabra p r inV' cación, con in i tencia.
,; ó1110 Pes lo 1111eva poesía q11e se hace ad11olme11te en Lali11oa,11érica , q11é

p ema que jue an c n la fragmentaci, n y deri ·an e~ una corn te
lírica qu , como un ri , tiene z na muy honda , turbia . y revueltas,
diría yo y regione cri calina dond puede, v r la p1ed_ra a a r
del agua. Ha}' trazo firme dir cto ' enigmático ue uen n ~~e
ver con l pi ama, p t e mo si el epi rama r r ara de un via¡e
por ri ote.
d cir un pigrama no clá ic : ~~ m lo p~opu e
c n mi libro Epigramísh·cos, que í e una r acuvacmn d l epigrama
latín . reo qu la lírica arcaica d ga lo
n to d
r Juana I::..I
p,imero s11eiio la p ía china y la j~p n a, 1 ant~r ~e los ~antares y 1
óntico espúilual han id detemunante n e t último c1cl donde

piensas en especial de la colombiana?
o t rrnino de de cubrirla. 1e parece qu lapo ía hi panoamericana e una potencia qu e tá en p rman nt bullici , n, ha. voce
fundamental.e y un gran arraigo. En r laci , n a la p ía colombiana, tienen p etas mayores: Jo é
uncí , n il 'ª, P rfirio Barba
Jacob
,n d
reiff,Jo é Ianu l Arango Aurelio Arruro y Alvaro
l\luti . De pué viene la imp rtaote labor de dífu ión y d ac pjo
qu ha hech Darí Jaramill de de el Banc de la República. La
obra antológica d
ernando harry Lara. El reci me , copi
reconocimi m internacional a la bra de Juan lanuel Roca. La
mu a arr jada inclemente de Juan Gu ta\' Cob Borda. La va ta
erudici , n d \\ illiam
pina 9u nm·ega por dístinco género n el

24

25

�Rtseña.f_)' co111enlarios

mi m barco e critural ha ta U gar a lo ma iovene como Ramón
ómez Fernando Deni y
ote, John Galán Ca anova
Lucía E trada.
¿Q11é tanto nos pHedes decir de /11 rombi11ación acadé!llica J' ensayística (has
esetito mrias veres sobre Alfonso .&amp; •es y di,iges s1t biblioteca e11 Mo,rterrf)~
col/lo alilllento esencialpara h, creación poétfra.
0 pued di tinguir con claridad dónde termina una co a r d ' nde
mpjeza otra. Para mí es un co11ti1111t(IJJ. Le a ..\1 on o Reye. y siempre e una guía hacia mi creación y hacia mi compr mi o con el
mund . Dirigir u biblioteca e un honor. lnt nto e tara su altura en
relación a la actividad que emprend m
n la apilla .Alfoo ina.
ui ro qu la Capilla Alfan ioa con !Ye ) tran mita el ideal c n la
que fue cr ada por Al.fon o Reye cuando regre ó de u itinerario
por elmund : una ca a que enriquece el e píriru donde todo cread r
pueda abr var.

En repr entación de I ganadores d l certam n, 1 linerva ~Iargarita illarreal prim r pe mio de poe fa, dio un di cur~o de agrad cimiento n l qu reconoció la graye ituación por la qu atraviea el paí y la tta cendencia de esta reivindicación de la alta culrura:
la lit ratura en e t ca
por part del e tado d :léxico, a ttavé
d I gran incenti,;;o a la creación y la depuración de obra e crita
que igniEca el premio , la edicione que conforman la Bibliot ca M xiquense del Bicentenario principio d edificación social que
de can a en la palabra y de e ta manera no. permit a egurar nue .
tra propia exi tencia enfatizando que este certamen en u e~nda
edición e ha p .icionado como uno de lo má pre rigiados en
el paí por la olvencia de l s jurados participante y los trabajo
recon cid
ademá d er el premi de mayor m nto económico
en léxico. Y para concluir, el meo aje final, de aliento v r c n cimiento a lo e critore conv cadas e tuvo a cargo del I~g. berta
uri aime ecretario d
ducación, máximo repr entante de la
cultura en el e tado.

Una nota poemas
1 día miércole. 22 de eptiembr de 201 l, en el marco de la cel braci, o del Biccot nari de la Independencia de M 'xico se r aliz,
la c remonia de pr miación del gund
ertamen Internacional
d
·teratura L tra del Bicentenario or Juana lné de la ruz n
l al · n del Pueblo del Palacio d G biem del E tad de :.féxico
n la ciudad de Toluca. En dicha actiYidad J é 1\1 jandr
arga
a tro secretario técnico del on jo · ditorial, de tac ' lo m t:i,;;o
del gobi rno del E tado de léxico de coronar c n un certamen
literario la conmem taci · n de la lndep od ncia; é ·ar arnacho
uir z, co rdinador general del on j
o ultivo del Bicemenari , recalcó la importancia d&lt;.: premiar lo m j r de la. letra c mo un
hornenaj p rman ore a la bra de la D · cima r !usa cuya \Ígencia
nriquece la ida de quiene la Jeemo · ac o eguid e pa ó a la entr ga de pr mi a lo 15 anad r c ntand c n primero gundo
) t rcer lu ar en la. categ ría d p sía, n ay lit rario no,;;cla,
cu oto y clramarur a.

26

2

�EL USO DIFERENCIADO DEL HABLA EN
HOMB~ Y MUJE~

Jennifer oate . M.1!Jeres, Ho,nbresy Ltng11aje: flfl acercamiento sociolingiiíslico a las difere11cias de ginero. Ed. Fondo de Culrora. Económica 2009.
Luisa M. Muñoz Cantú

que hace Coa.ce ¿Hablan diferente las mujeres y lo hombre ? Indudablement uno de lo plant amiento má comunes en el ámbito d 1 análisis lingüístico e
preci amente e e, que hombre y muj r hablamo difer ote . E to
es tan obvio que pareciera n haber nec idad de discusión. in embargo, e te u o diferenciado y lo conflictos qu de este urgen, nos
plantean un universo amplí irno de análisi im~ tigac1 n.
lo largo de la hi toria de la inve tigación ociolingüística e
han llevado a cabo di er o planteamiento s bre la razon de la
existencia de un habla diferenciada y e han buscado y e tabl ciclo
di er a e&gt;..l)licacion para t hecho. En u libro M1!}eres Hombres
} Le11gmye Jennifer Coat r vi a estas r plantea la propias.
En la primera parte del libro, Coa.te reví a la con ideracion
generale sobre lo conceptos básico y obre la con trucción d
una m todología de investigación. ¿Qué e lengua? ¿Qué e géner ?
¿Cómo relacionan y se determinan?
onceptualmente, hay una di crepancia ntre 1 que llamamos
exo y género. El prim ro e la di tiación biol, gica, mientra el guodo e un constructo social utilizado coro categoría de cla ificación. La mayor parte de la oci dad e rigen preci amente p r
la cate orización bá ica de 'n r : ma culino y fem níno· aunque
tra un cambio en la conci ocia y la apertura id l 'gica científica
PART~t

D

L\ PREG . :-t\ L 1 IAL

29

�Rm ña.ry comentarios

p r la mi ma muj r.
--&lt; l terc r enfoque de in,estigación e
el d la diferencia qu e tabl e la exi tencia d ubculcura diferent
con caract rí rica
diferent para hombre r muj re .
nfoqu e d arrolló en

lo 80' cuando el enfrentamiento entre los género e eYid nció en
toda las áreas d interacción. El cuarto y último enfoque e el del
con tructivi m ocia! o dinámico, el cual enfatiza que los diferente
u o genérico del l nguaje se determinan en r lación con la coodicion de la interacción social y de la negociación entr l interlocutor . Actualmente en enfoque del d ' ficit e con id ra ob olet
en l mundo d la investigación acial, aunque no a í para la g nte
común, 9ue igue con iderando qu la muj re tienes un habla de
cierta manera defectuo a'. El enfoque del constructo acial e ha
com· rtido en el modelo a eguir n la actualidad, aunque la ma ·oria
d la investigaciones reconocidas en el área, tengan mucho d lo
nfoque de diferencia y dominio.
Hi tóricameme la inve tigación obre el u o lingüístico pued
diY:idir e en do grande tendencia : la que oates llama 'Lingüí cica
Folclórica' y qu se centra n un análi is má orientado hacia lo gramatical hacia la forma y que plantea la revisión de lo a pecto de
gramática vocabulari , pronunciación, verbo. idad r el u o de mala
palabra y I lenguaje tabú, relaci nándolo con la alfabetización v
el acce o que lo diference género tienen a una formación int;gral y formal en la lengua. En e ta tendencia pueden encontrar e
lo análi i r alizado desde la edad media ha ta principio d l iglo
·, de de lo trabajo realizados por Richard ambridge and Lord
Che terfield y las reví iones de lo e crito de Jane u ten y otro
autor relacionado en dond
reflejan la regla de u o lingüi rico que la mujer suponían eguir, ha ta llegar a l e tudio d
Otto Jesp r en.
l segundo mom nto hi tórico n la inve tigación del habla d
género . e centra en el u o de h rramienta antropológica y en bu car explicacion qu tienen que ver má con lo a p et cultural .
• n ta etapa
realizan e rodio d carácter antropológico • dial crológico. En te sentido e habla má obre l 'difi r ncia ' en
el u o de la lengua 9u expre an di.fi renda culturale . AJ e mparar
díver a comunidad , e discuten la difcr ncia fonológica morfol ' ·ca y l ' xicas que nos muestran como en cultur que difi ren
también difieren l patron de comunicaci, n d h mbre y mujere .

29

291

ahora el géner e cooceptualiza e mo plural, coo una gama de
a p cto femeoin y roa culino al alcance del hablante en todo
momento' ( oate 22, 2004) .
La ociolingüí cica e ha e otrado en 1 análisi de género hace
p co ti mp . un9ue ya Labo rep rtaba alguno aspecto del u o
lingüí rico con di6 r ncia de género, realm n e quien com nzaron con trabaj má formale fueron Bate y Taylor en 1988 y Joate
r Camer n en 19 9. D bido a razone má allá d lo lingüí tic y
~ucha. vec lindaod en lo político la muj r no eran percibidas e mo minoría y p r lo tanto n e con ideraban un grup de
e tudio pertinent . Toda inve ti aci , n tendía a un carácter androcéntrico.
n mom nto imbólico en I análi ·s d 1 uso lingüí rico femenino fue la publicación en 1975 d l libr de Robin Lakoff, La11g,11age
and fYl'o1JJan Place que aunqu fue durarn nte criticado en razón d
u falta de evid ncia empírica, marcó un hito en cuanto a pr pon r
a la muj re e m bjeto de e tudio erio. Por extrañ que parezca, no e estudió a los hombr coro grupo e p cífico ino hasta
mucho má tard , ya que el conc pto 'h rnbr ' era con id rado de
la mi ma manera que el conc pto 'per ona' no ameritaba r epa-

s

rado como bjet de studi .
En cuanto a a p cto mee dológico d de la publicación de
Lakoff, e han propu to p r lo men 4 diferent e foque d e tudio. El primer el enfoqu del d , ficit, gún 1cual, el habla d las
mujere e vaga y falta d 6rm za, U na de mul tilla u o exa erad
de adjetiYO y l u o del énfa i a travé d l oid . 1habla ~ m nina e con id raba entone deficiente ·empr en c mparación
con el habla ma. culina. l egundo enfoqu s l del domini el
cual plantea que el habla femenina
una que tá d t rnúnada por
la pre i , n qu e t rupo sufre en un mund ma culino má que
in embarg e ca opresión e d terminada aceptada · perp tuada

�R.u niasy ronie11f(lrios

no de lo principale exponent

en e te rubro de inve tigación e

dward apir.
La explicación de lo u o diferenciados, ti ne su base en lo
tabúes y en el efecto que el contacto con hablante de otras lengua
tiene en lo informante analizado . Humphre) reporra qu las mujere on e pecialmente afectada por 1 , tabú culturale los cuales determinan cuales on la palabras que pueden o no u ar y que
la epara d tus int docutore varone . El contacto con hablante
de otra lengua
analiza en r ladón al habla femenina y u influencia en fa masculina al r visar e c mola manera de hablar de los
hombres d una comunidad se m dilica cuando e tos
casan con
mujer qu pertenecen a comunidade ajena a la propia. n el ca o
de la antropología lingüística tambjén e plantea la posibilidad d
que la diferencias e establezcan como diferencia p r p~rtenecer a
comunidade
parada y no olo por er hombre o mu¡eres.
E ta tendencia de inve tigación nfrenta la problemática de catalogar lo u o lingüístico como diferencia exclusiva o preferente
de género, es decir que alguno u o on exclu ivamente utilizado
por un género o el tro r n circun tancia
peciales.
.
diferencia de lo antropólogo , lo dialectólogos han teru.do un
mejor acercamiento a la l ngua d género en u comunidades y e
han ocupado de incluir a la. mujer como informante en u e tudios, d hacer inve tigación d campo má · efectiva en e e cntido.
La dicotomía de opinion
e tablece n cuanto a si las muj re
on o no más con ervad ra lingüísticamente que lo hombre .
El t rcer moro nt de la inve~tigación soci lingüí tica e· el referente a los e rudio cuantitativo . Representad principalmente por
, illiam Labov y P ter Trudgill, lo que
pretendía plantear eran
los concepto de pre tigi acial r e tigma lo cuale r velan una
clara e tratificación acial. El prestigio se 'relaciona con las formas
lingüí tica que u len utilizar lo grupo ociale de más alto e tatu " ( oate
, 2 04). La forma. stándare d la lengua iempre
e acercan má a la forma pr stigi as y l uso apropiado' o 'correcto de la lengua pued er reconocido por todo u hablantes
aunqu e t no lo utilicen siempre. E tas forma stándares on

292

utilizadas generalmente en profe ion que requieren un trato directo y articulado con otro hablante .
Otro c ncepto ignificati ' e el d variant ociolingüí rica..
ste e refiere a la variante que una forma lingüí tica pre enta y la
significación cial y cllilntifica.da de e te uso. P r ejempl podemo
citar_ la pre encia o au encía de una /r/ po t- ocálica como la que
analiza Lavob n u e tudio obre esta variant fonológica en el
habla del ingl ' en la ciudad de u va ork. En los estudios cuantitativo se bu ca explicar el u d la lengua en difer ntes estrat
sociale , no se pretend hablar d una lucha de clase , ino olarnente
e:ii.1Jlicar cóm cada trato tiene una eri de caracterí ti.ca que lo
distingue como único y diferenciado d I re to. R sumiendo, la variable g , n ro e ha convertid en un a pecto imp rtan te n la in e t:igación ociolingüí cica y la difi rencias que e te marca e cruzan
con la qu e tán d terminada por la da e acial. • una tend ncia
común que ha p elido r m dida en lo estudio cuantitativo, , que
las mujere u arán forma c n id rada de pre tigio manifiesto, la
má. cercana a la forma estándare .
tra Yerrient de jn,;e tigación
Ja de la red
ociale . La
rede abiertas n aquella también llamada de baja den idad y on
aquella a la ]U pert n cen individuo cu,·os contactos e conoc n
poc o nada. n una red de alta d n idad, o c rrada lo contacto
con quicne no relaci namo e conoc n bien.
ta rede
ciale
d termioan nue tros role y nue tr c mp rtami nto, por lo tanto,
afectan también nuestro l nguaje. Las redes de alta densidad e tabl c n mecanismo de c ntrol fu rte que imp n n el cumplimi nto
de las regla de jue
cial, de ta manera por ejemplo tarnbj ' n e
establecen la norma lingüística que d berán u. ar. e. Gen rabnente, la mujer
e relacionan c ne t t:ip de rede y tienden a eguir
la regla
ciale de len a y comportamiento con mayor everidad
que lo hombre . 1;,I acce o qu tengamos a diferent rede sociales, determinará también e n cuantos marco de c mportami nto
d b mos funcionar. n razón de Ja re la a eguir n la r d lo
hablante pued n hacer u de variable no e. t'Índare de una manera común, ju tificando u u o 1 u 'corrección'.

293

�Reseñasy co111t11/onos

Otro del hito d la inve tigaci ' ne l referente a la diferencia de g' n r en la práctica con er acional y aquí e deb discutir l término d competencia comunicativa
tabl ciclo p r Dell
Hnn quien in i rió en la nec idad ló ·ca y racional d incluir
factore ociale
culturale n la d scripci · n del uso lingüí tic .
hom ky compl~menta de cierta fi rma e e po tulado al afirmar
que cuand l niñ adqui r la lengua, adquiere también un ' nti~o
d l correct ' y e to ola puede determinar p r l entorno oci cultural de te bablant en entrenamiento'. Como r la general,
e tablece que La mujer gozan de una mayor comp tencia comunicativa. E ta competencia tambi · n involucra elemento de estrategia
conver acional, por ejemplo el u o de muletilla respu ta mínima , col tilla interrogativa (tag qu 'StÍollS} pregunta , pr nombres
inclu ivo ', órdene y directric indirectamente expr ada , etc. " n
toda e ta estrat gia~ la mujer tiene un u
má marcad que eJ
hombre.
En relación al u o d mala palabra y I nguaje tabú la mujer
mue tra rruí controlada ociaJmente. 1 hombre tiene la prerrogativa de usar esto de una manera má indi criminada la mujer, in
embargo toma má en cu nta la ituaci 'n y lo intedocut re , por
jempl . n cuanto a l halago y lo cumplido la muj r ha dearrollado fi rma de r pue ta que no on directa '.) de la misma
man ra e como lo expr an.
En poca palabr lo hombre y la mujer u an e tilos d interacci 'n di.fi rente lo cuale e han llamado "e tilo ma culino"
y ' estil f, menino" aunque e to términos han id criticad por
di,er s im e tigadore .
hablar de estilos diferido irunediatamentt ·en a e !ación
un conflict una r lación a imétrica. _.. n ese a pecto e di cute por
tanto, el c ncepto de domini e nv acional que in, lucra turno ,
tiempo , incerrupcione tra lap
sil ncio etc. Por r gla general,
los hombr dominan el intercambio con r aci nal, aunque en alguno e cenario , l hablante participan p r igual. in embargo,
una con. tante cial que l h mbr · y la rnujere no cuem n
con lo mi. m . derech de conver ación, 1 qu refl ja el nt rn

294

acial en que e d envuelven. Zimmermann y We t plantean en su
investigación qu al igual que lo niños, la muiere en la oci dad
am ricana no tiene lo mismo derechos en el u o del lenguaje y e to
pr vocó una gran controversia.

Hasta ahora la in e tigacion reportadas por Coates se han
efer:ido al análi i del u o del l aguaje en ituaci ne de gén ro mixta en el siguiente apartado de u libr , e r fi re al análi i de uso
que tienen qu v r má con grupo homogén os. Lo e tudio en
grup integrado por miembr del mi mo sexo, sugieren qu e tos grupo ti nen norma de comportamiento lingüístico distinta .
El habla de la mujere e con idera e p rativa r la d I s hombres
_ e catalo a corno competitiva, porqu iempr muestra e ta característica, aún en ituacione d cooperación. En e re capítulo e introduc también l análi i del concept de jercicio del género donde
e di cute como hombre y mujere ejercen' la caracteri ricas de ·u
énero conforme a la diferente fruacione en qu e encu ntren
en di ver o momento. . iernpre ha_ una adaptación a eguir la regla de comportamiento del género que se . upone cada individuo
debe ejerc r. o e fácil d cidir e p r una pci 'n no viable n el
abanico de posibilidade lingüí tica que una per ona tiene el individuo debe iempre enlama or medida p ibJe at ner a la formas
que e up ne deb u ar egún u género.
Dentro del análi i de la difer ncia de habla de género, e ba
centrado mucha atención n la influencia que la crianza tiene en
como habla l indi iduo. e han realizado diferent e tudio obr
c mo niñas y niños son criados de difi rente manera p r lo tant ,
hablan d manera di tinta. e ha d m trado que las niña adquieren
de treza lingüística de man ra má acelerada que l niños. unque
anteriorment e to
e n ideraba una diferencia biológica, e han
ene ntrado razone irrefurabl de que e to má bien ti ne qu ver
con la manera n que la niñas son 'entrenada ' a u ar el lenguaje
como herramienta de uni ' n y colectividad d una manera má ardua
qu lo niño.

i consideramo que el lenguaje e un de lo a pect
le del pr e o de

primordiacialización deb mo recon cer qu l factor

295

�l~se11c1s_7 comen/tirios

ambientale on det rmínante n el r l 9u e tam llamado a
jugar en ciedad, oro formad como nm o niña., y e no
atribuyen caracterí cica e pecífica de e to rol d de el m rn nt
n que nacem . Conforro crecemo , orno entr nado también
n una formad hablar .p cífica. omo ociaüzado de clifer nt
man ra a ab r: de comentario xplícit
obre cómo deb m
hablar, d lo model d I adulto con l que l niñ
id ntifica d cómo I adulto
dirige de manera diferent a niño o
niña , de la. prec ncepcione de gén ro d 1 rec nocimiento de una
ignificación distinta a lo mi roo comp rtamient lingüí rico de
lo diferent género y de la participaci · n d niñ
· niña. en la
ubcultura de u · ner , la cuale. establecen y perpetúan comp r-

tami n o

pecífic .
na de la área má important del análisi ociolingüístico e
el del cambio lingüí rico. unqu e ha demo trado que e te procede tant de h mbr c mo mujer
l tipo de cambio que e nera
e diferente. i hablam . del cambio moti ad por lo hombre
ntonc este un cambio que tiene a alejar de la norma de u o
c nY nidas y aceptada p r la ciedad. ~ 1 cambio g nerad por la
muj re , es el qu e rienta hacia forma má privilegiadas y pre tigi as &lt;le la lengua, uno qu e tá p r encima de la conciencia ocia!. Lo cambio lingüí rico e tablecidos p r l hombr tiend o
a acercar má a la formru; vernacular con un dejo de identidad
má. arraigada qu el d l mujer , qu cien o má tendencia a la
xp rimentación lingüí cica.
Bu cando e plicar el cambio lingüí tic
y su verti nte , e han stabl cid diver a idea . iempr e man jan lo
asp cto d conserYaduri mo y en ibilidad cuando
habla de lo
cambio prom ido p r la mujere , aun9u e ta xplicación ri ne
un ntido andr c · ntrico, cuand e c n idera qu la. muj re
n
má en ible y má c n ervad ra i e el hombre el que pr mue,,
un cambi . ... ¡ carnbi lingfü. rico
pued e tudiar d manera diacrónica y incr · oica )
puecl n realizar análisi en tiemp real y n
tiemp apar nte.

296

D finiti amente, uno de I tema ma mt r ante en el análi i
d la lengua de género e el de las con cu ncias 9ue el u o de diferences códigos acarr a tanto para la mujeres como lo hombre .
n punto importante en e te re p cto e el de la implicacione
d un habla di tinta en I entorno áulico. Div r o e tudio en e te
s ntido, demuestran qu de la mi ma manera en que lo hacen en la
mayoría de lo entorno acial lo rúño tienden a monopolizar
e pacio y atención. Lo ma tr han h cho un e fuerzo c n ient
en tomar má o cuenta la interaccion con la niña tanto en lo
text que
leen como en la tarea, que e r atizan en y fuera de
cla e. De a6 rtunadamente, e t tipo de acci n han ido criticada al con iderar qu lo alon
e han feminizado' , entonces la
preocupación igu i ndo la mi ma: que alguno de lo géner
e
encuentra en de ventaja, implemente por r diferente.
n el ámbito láboral la muj res empiezan a er má r conocida
y u habilidad interpersonale y v rbaJe, e con ideran ya como
un b neficio. D bido a lo constante cambio de la ociedad, que a
última fecha parecieran er má rápido , la inYe tigación bre los
ent rno áulico . laboral no brindan conclu iones d 6niti a , implement , debemo entender qu las r laciones entre l género ,
u forma de interactuar · u lenguaje Illl mo e ncuentran n
constante evolución.
En la última parte d ! libro Jennifer oate plantea la panorámica del futur de la inv tigación lingüística relacionada al género. n
la actualidad el lengua¡
vi ualiza com cliscur o má. allá del i tema e plantea como una herramienta d in eracción influida por
a pecto
cial ' cultural . l di cur o e confi rma d lo factor 9ue la ociedad y la cultura qu e ta implica determinan como
componente primordiale . D la mi ma manera, la vi ión obre lo
que e el género ha cambiado y ha evoluci nado. J mundo no e ve
a í mi m olo d ntro de un m delo dual de ma cu.lin -femenino
y a í como e demanda at nción para tr m d l genenc en
aspectos legale , médico laborale , uced lo mi mo en el a pect
lingüí tico. orno dice Coates, ' el género nunca e e rático" ( oate
35 , 2 1).

297

�&amp;señasy comentarios

Como cada individuo participa en diferentes comunidade de
práctica, entonces está encarando di ersos role , no todo relacionados con el género, obviamente, p r í influido por lo que
ciedad pre upone del comportamiento de cada uno de ello . s importantí im c mentar que a raíz de esta evolución metodológica
lingüí rica y cultural, se ha creado un nuevo campo de tudio en la
lingüística es el referente al de la lingüí rica horno exual, que
ocupa del estudio del uso lingüí rico de la comunidade gay, lésbica,
bi exual y transexual. Desde los 90' e han hecho ya estudio sobre
la jerga gay en Inglaterra, por ejemplo, por Lucas. n este campo, el
lenguaje e e tudia de de la perspectiva de género y exualidad, las
cuale deben tomarse como concepto distinto . El principal debate
e centra en la di cu ión de la llamada hetero-nom1atividad, la cual egún lo studi os de la lingüí tica hamo exual, determina lo comportami nto ociales poniendo como norma de conducta lo que la
comunidad betero exual con idera apropiado y aceptable.
Concluyendo se d be enfatizar el hecho de que el género e
con truye a diario, n la vida diaria y qu el análisi de cómo e
expre a lingüísticamente debe ba ar e en información oral y e crita
de lo informantes. o olo se d be di cutir sobr la diferencia de
lo gén ros sino también obre la imilitudes. El campo de estudio seguirá extendiéndo e, indudablemente, porque lo que más no
entu ia ma cotno individuo y por lo tanto como in e tigadores, e
preci amente el reto d de cubrir porque orno diferent , lo que
no hace único, como lo plant a Coate eguiremo subyugado
por toda investigación qu nos indique como hablan lo hombre ,
como hablan las mujeres y como e to no di ringue.
· México, 19 3. Licenciado en literatura latinoamericana por la Universidad ucónoma de Yucatán (premio al mérito académico),~• 1a rer of arts in panish por
lar ew. fexico cate Univer iry.
autor de I s libro l 'mo.r robadosy otrosj11egos
(PACMYC - naC1.1lta 2004, UADY 2006) y C11odemo de los sueños ( ondo Editorial
Tierra dentro, 2(109). 1la publicad en ª&gt;'º poesía y traducciones de poesía en revi5tas como Tie1Ta Admiro I 1éxico), Caso dt la.r Am!ricas ( uha), Maporho ( hile),
Caribt escern fichigan niversícy, Marquene Univer ity),Armas Blanca.r e'.
le.~co ta.te Universicy), y Divergmci.as niYersity of rizona).

298

V°ERSAR Y CONVERSAR: COMPARTIR CON
J UAN

RAMóN ]IMÉNEZ
M anuel Iris*

A ~ B~- E TRE EL DIARIO, el testimonio y el diálogo, y sin ninguna m_tenc1on má ~ de adentrar e en el mundo poético en lengua
e panola por medio de conver acione apuntadas con la disciplina
del memoriali ta que estudia el poema por amor, las Com,ersaciones con
]11an Ramó11 jifllénez o tenida por el mae tro Ricardo Gullón entre
1953 Y1955, Yahora bellamente editada por ibila/Fundaeión BBVA
en e~a, España revelan al lector una ca i olvidada y no por ello
poco 1IDp~rtance manera de concebir tanto la labor del poeta como
el pap l rmsmo de la poe ía en la sociedad, encarnada en la figura
del entonces futuro pr mio obel e pañol.
Con _tono p r onalí irno, íntimo como plática entre amigos, las
co11versaao11es no revelan la múltiples y reiteradas ob esione de uno
?e los po~tas fundamentales de nuestra tradición, in que el acaso
in oluntano retrato de Juan Ramón Jiménez dej de ser humano: lo
v~mo. enf~rmo y erudito viejo )' productivo, rodeado de libros, de
citas literarias y de mar en Puerto Rico u última ca a.
De la mano de quien fuera uno de los má imp rtante estudioo de la poe fa e pañola de su momento, ! lector entra n contacto
coa ~nJuan Ramón seriamente preocupado por su paí y u lengua
co~tlnu~ente al ~~to de la revistas de po fa publicada en E _
pana e Hi p~oamenca, y de la obra de los poeta jóvene , 9 ue en
muchas ca 10nes lo bu can. Con la autoridad de u conocimi nto
el po ta su_e_le er un juez tan duro como sabio que lo mi mo babl¡
de su relac1on per onal con Rubén Dario que de u cr encia de qu
hnuel Gutiérrez ájera es un poeta barato [sic].

299

�Rtmiary cofl/entarior

sí visitando lo extr mo narurale de una plática entre ami-

gos en' que nada e más cierto que la espontaneidad, muchas de la

opinione expresada por Juan Ramón Jiménez pueden paree~ por
momento arbitraria o polémicas, y no p r ello meno g niales y

que surgen,) que lo involucran. Para Gullón como para Jiménez la
po s.ía no e un fenómeno apartado de ello mismo ni de la ociedad sino una manera de o tender, preci amente, to do xtremo
d la naturaleza humana. al
la manera ca i ol idada ya, en que
éste libro e acerca a la p e ia y al p ta en 1 mundo: una manera
fundamentalment humana.

aturdidora .
Tal e una de la mavores virtudes de e te libro: presentar a un
poeta mayor que toma -partido y defiende su opinión, y con ello
dar cuenta de un artista qu stá iempre di pue to a proponer una
lect:ma del fenómeno poético ba ada no solamente en u intuición
ino en su pleno conocimiento de la literatura y la hi toria de la misma, que es la historia humana.
Frente a esto el poeta contemporáneo, tan dado a evidenciar lo
cuestionable de la e tructuras e téticas ) ociale no puede má
que detener e y ob ervar a e e artista de otro orden, aca_so y~ ~asado
pero jamá caduco, que no ce a de proponer, de hacer mteligible, se
e té de acuerdo con él no, cierto momento de la poe ía en u lengua: Juan Ramón Jiménez no solamente es un p eta sino de ~i~~ado crítico de poe ía que no duda un in tante en afumar u opin1on
u idea tanto e tética corno política .
Por ello e te libro me parece, además de un aldo de cuenta con
varia geoeracione de lectore que no han tenido acce o a él -pue
ahora estamo frente a la primera reedición luego de cincuenta años
de u primera tirada, en 1958-- un llamado de atención al poeta
crítico literario políticamente correcto o encerrado en í mismo tan
corriente en las tradiciones actuales literarias en lengua pañola.
o quiero er malentendido: en las 011versociones Juan Ramón Jirnénez no aparece como un poeta contr er ial ino como un hombre de letras que, conociendo lo alcances de u abarcadora cultura
literaria, eñala u opinión in titubeo , iempre con fundam oto .
Por u parte, m trand una humildad también esca a en mucho
tudi os contemporáneos Ricardo ullón r ela como un anali ta di pue to a aprender del poeta a e cuchatlo no para terminar
una tesi o elaborar una erie de propuesta teórica , ino para tener
una idea más clara de las palpitacione de la poesía d su tiempo
pues la concibe como expresión inseparable d las ociedades en

i\Ie detengo aquí para poner la luz n Ricardo Gullón, qui n no
olamente es interlocutor de Juan Ramón Jíménez, ino un notable
hombre de letra. autor de vario libro de int re e tan diver
como la pintura de Goya, Ja novela ingle a contemporánea o la p esía de Jorge uillén, al tiempo que fu coordinador de la importante
colección de la editorial Taurus llamada El escntor_; la crítica, la cual
pretendía aportar a inve tigadore , crítico r lectore en g neral diverso trabajos aparecido en di tinto idioma r lugar situand
a í lo estudiado en un context qu reba aba lo estrictamente literario. El mae tro Gullón dirigió ta colección durante lo etenta
y chenta.
Para quien estudia literaturas hi pánica , Ricardo Gullóo e una
refer ocia nece aria. Del mi mo modo, para quien le e n amor
po ía en lengua española el nombre d Juan Ramón J iménez Ineludible. ada tiene que ver con e ta valoraci m:s I premio obel
que obtuvo éste, r el Príncipe de
turia que obtuvo aqu 1: habl
de amor al t xto como expresi · n última y primera del hombre.
demá d e ca virtude d u do participante directo , el
libro e pe logado p r el delicado po ta y e tudio o chileno P dro
Lastra, quien sitúa la obra n u cont xt 'f pr enta d de la xperiencia de amigo, la p r ona de Ricardo uUón, allanando I paso
para l lector profano.

3

3 1

La intimidad que irve de guía conductora del libro llega r
perturbadora eñaland con llo tangencialmente, el cambio que
nue tra ensibilidad ha tenido en m dio siglo.
la mitad d l libro
por jemplo, el narrador-conver ador que e Ricardo Gullón llega a
confiarle al lector, en la única linea que de cribe el S de febr ro de
1954: hqy falleció 111i padre para día má tarde continuar e n las conver ac1one.

�Reseña.sJ' comentarios

Tengo la comi.cción de gue e te libro d be er l ído p r tod lo
u
reci amente p r no er nu vo no revela: la manera n gue
~a v:ado la r Aexi' n d l fen · meno poético Y el ro tro h':1111ano
de la lectura. La ola pre encía d Juan Ramón Jiménez planc_ando
Ri cardo Gullón funciona como aval irrechazable, y el prologo
con
di d h
de p dro La tra hac d 1 libro --el gantemente e ta o, , ~y que
d cirlo d e u tapa gri,es ha ta la última d su 152 _pagina , mayor p rque no e tam o &amp; nte a un
un lujo todav1a
. libro 11ue1
. 10,
·
· f rente a al o mueh o~-,
· raro ;l valioso:
un libro
coa pa a1era
sino
. .
.,
trasc ndente. Cel bro con al gría e, ta dec1 1 n de 1b~a/ undac1on
BBV que ha regre ado a lo
tante, una o~ra que,. 1 no fuer~
ellos pr bablemente hubiera caído en el olv1d . l libr ya sta allí.
Ahora el curno p rtenece al lect r.

Pº:

SENSIBLE FACCECIMIENTO DEL

DOCTOR MAmffiL SEPÚLVEDA STUAROO

\D 2 o ·
L71.!BRE DE 2010 fall ció el Dr. 1anuel epúlveda
tuardo, quien fue director de ducación a Di tancia de la ni er idad utónoma de uevo León durante 12 año y cretario j cutivo del Con ejo
n ultivo Internacional de la propia niver idad,
de de u fundación en 1 año 2 6, con motivo de la ·vi ita a la niver idad de la ra. Pr identa de hile, fichell Bach let, e creó la
átedra Binacional abri la fi tral con tituida p r la Univer idad
Autónoma de uevo León, y la niv r idad de C ncepción, Chile.
De de u creación el Dr. epúlveda tuardo fue el oordinador
cadémico d la Cátedra irnpul ándola en u d sarrollo manteniendo activa la actividad académica en coordinación con la niveridad chilena.

EL PA

1 Dr. Ianue) epúlveda tuardo con un claro entido humani ta de u función univer itaria, apoyó iempre el De arrollo de 1a
lo titución u pre encia en el ámbito nacional int rnacional.

!fon o RangeJ Guerra

2

303

�CURSO SOBRE ALFONSO

REYF.S EN IA

UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN, CIIlLE

Lo oí. 25 \L29 DF CTL'BRE DF 2010 e impartió el curso' La Literatura y la vida. Presencia Plural de Alfan o Reye '. Impartido con
do hora diaria de expo ici 'n en la niv r idad de Chil .
1 urso e impartió p r el faestr Alfan o Ra.ngel Guerra,
ma tro d la Facultad d Filo ofía r L era de la niver idad utónoma de u vo León, y fue parte d las actividad de la Cátedra
Binacional Gabriela fi tral. E1 cont nido del cur fu el sigui nte:
l.

Vida de Alfon o R y . La niñ zen Moncerr 5. Etapas de la adole cencia. La E cuela acional Preparatoria. 1 renco de la J uvenru .
Primera e tancia en Parí y el término d u trabajo en el ervicio exterior mexicao . El era lado a E paña y u vida n fadrid (1914- 1924).
Regre o a 1 féxico. fisión e p cial a fadrid. Mini tro Plenipotenciario en Francia ( l 924-192 ) . mbajador en Argentina (192 -1930).
Tra lado y • tancia n Río de Janeiro (193 - 1936) . Regreso como Embajador en Argentina ( 1936- 193 ) . Regre o a ~féxico r 1i ión e pecial
en Río dejaneiro ( 193 1939) . La apilla Alfonsina. La a a de Epaña en México. El Colegio de México. Año. de creaci ·n ( 1939- 1959) .
u muerte el 27 de diciernbr de 1959.

2.

La pro ad Alfonso Reye. , de 1909 a 1924. Libro publicados en Madrid. E/ plano obliCJ10. u e crir de Parí., Bueno Aire y Río de
Janeir . us te i en ' vuelta d correo". \fonterro1 arreo Literario
de fonso Reyes. ''La aída '. lJn texto e crito en el barco que lo
lle,a d Bueno Aire a 1 ueva York, de regre o a l\féxico. La queja
de Pedro Henríqu z r ña. Las obra d ran aliento: Lt, crítica en

305

�Reseñasy comenltlnos

la Edad Ateniense. Lz antig11a retórica, El deslinde. Prolegó!l1enos a la teoría
literaria. Otros libros. La afición de Grecia (Los libros dedicados a la
historia y la cultura griegas. La traducción de la 1/íada.
3. La poesía de Alfonso Reyes. Los comienzos y los poemas parnasia-

nos. La vida madrileña )' la poesía de Alfonso Reyes. La Ifigenia croe/.
Poesía escrira en París. La poesía escrita en Buenos Aires. Río de
Janeiro y la poesía de Alfonso Reyes. La "Cantata a Federico García
Lorca". El libro Cortesía. La poesía escrita en México, en los años
1939-1959. La valoración crítica de la poesía de Alfonso Reyes y una
opinión generalizada. La constancia poética.
4. La voluntad analítica de Alfonso Reyes. La teoría literaria de Alfonso
Reyes. La visión fenomenológica de la teoría literaria. P rolegómenos
a la teoría literaria. La primera tríada teórica: historia, la ciencia de
lo real y la literatura. La literatura en pureza y la literatura ancilar. Lo
noético y lo noemático. La ficción literaria. Las tres notas del lenguaje. La segunda triada histórica: matemáticas, teología y literatura. La
isla encantada. Las funciones formales de la literatura. Las ideas de
Alfonso Reyes y las ideas de Ernile Staiger sobre la teoría literaria.
5. La idea de América en Alfonso Reyes. Nó hay tal lugar. Esperanza y
futuro de América. La posición de América.

306

�Normas de publicación
El anuario Humanitas recibe contribuciones de excelencia académica y de investigación en los campos de filosofía, historia, literatura, lingüística y ciencias sociales.
1.

2. Se reciben trabajos originales e inéditos. Se respeta la estructura
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!

7. Debe anexarse a cada trabajo una referencia breve académico-

biográfica del autor, dirección postal y correo electrónico.

�Hl'.UA'\TfAJ UTRAJ Sh TLR.\11\iÓ DE ThfPRL\LlR
EL 20 DIC!b'\IBRE D1:..1 2(111J, F's; LOS T\ILERES
DE l.,\ 1MPR.G'-TA Ul\1\' I RSIT\RT \ DE L.\
U'\T\TRSJDAD AUTÓNmL\ Dl

l ' F\0 Ll.O:-S..

EL TIRAJL-,. rLE DL soo EJE:\IPL\RES.

���</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

Núm. 38 Vol. III
Enero-Diciembre 2011

Letras

���UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

Dr. Jesús Ánccr Rodríguez
Rector

HU MANITAS
ANUARIO

l~- Rogdio G. Garza R.iYera
ecretario General

E TRODE

Dr. baldo Ortiz Méndez
ecretario Académico

T 'DIO H

TÓ

Ui IVER IDAD

Lic. Rogelio Villarreal Elizond

o

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' STTCO D

DE

Director F,mdador
Agu ón Basav Fetnández d

ecrctari de Extensión y Cultura
Dr. Cdso Jo~é -arza Acuña
Di.rector de Publicaciori. s

E OLEÓ

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Director
lfons Rangel Gu rra

Lic . •\lfon. o Rangcl l'Ut:rra
Direetor del ,critro de E. . tudios Humanísrico.

Jefe de lo

ección de Ftlosofia
uauhtémoc antú arda

l2ditor re pom;able
\luo. franci ca Ruiz oüs
Corrección de t:Hilo ) cuidado ·ditorial

Jefe de la ecri6t1 de Letras
Alma ih-ia Rodríguez Pérez

l j e_Cl. uJio Tamez Garza
Diseño

Jefe de la

·ecrión de Ciencias ocia/es
Ricardo illarreal rrambide

Lic. \dnana L · p~,. \lomcmaH1 r
Di tribuc1ón nacional e internacmn:tl
flwv.ruuu. Af;o.lB, • l _1,.1 111 1.r1r... l·n,.,., t'l1C1&lt;mb1&lt; !1111 hchJ.. puhlK-..-.,n: ~•J, ,.,,,.,,..,.11112. R,n,r,anual. ,J,i,J,
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Jefe de la Sección de Historia
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�ANUARIO
HUMANITAS 2011
Letras

Alma Silvia Rodríguez Pérez
Coeditora

�,

INoICE

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ, LAs e:x·perienciasprecoces en el desarrollo

9

de la metaco111pete11cia co1mmicativay el saber conciente
ALEJANDRO GARCÍA,

LTNO GARciA,

Da1id Ojeda: campo literatio y narratil'a

25

JR., ]11an Boscan, iniciador de la poesía del Siglo de Oro
53

E,,presiones del hablo popular co11
s11ij1mtiuo presente en los hablantes de 1\rfo11tem!;r
79

ARMANDO GoNzALEz SALINAS,

DENISE OcAMPo, Teoría y juego del duende de C11ba en la narratit'O de
Ne,'!)'s Felipe
109

Palit1111'0 de Mé::áco: trayectoria de 1111 linaje de la expresión
a,mticana hacia el canon de la novela hispanoa111erica11a
121

EDNA ÜCHOA,

Apro&gt;..·i,nació11 a
La única mentira de Felipe C11erra Castro
FLORENCIA ROMO GUTIÉRREZ,

1m

estudio filológico de
145

ELVIA ESTHELA SALINAS HINOJOSA, JUANA GARZA DE LA GARZA,

Co1J1edia griega: De la sátira política al cosh1111b1is1710

163

�MA. G ADALUPE RonRiG ,z Bu
, Mó lCA V ALDÉZ G~ ~R~,
La ense,ianza del espa110I como lengua extrm,¡eray el 11so de ,natenal atlfenflco
177
tomado co!IIO un corp11s oral
LILI

e

VAZO

VII.LANUEVA,

Posibles simbolismos en El per onaj de

191

José Al11arado

Jo E JAVIER VILI..ARREAL, Góngora al otro lado del espejo.

lectura del
203

Polifemo (El 1111evo arte de escribirpoemas)
MINERVA M,\RGARIT Vn.LARREAL,

11a

Las experiencias precoces en el
desarrollo de la metacompetencia
comunicativa y el saber consciente

La profecía del poeta

253
Alma Silvia Rodrlgue-i: Pérez"'

EH lA L

Re eña y comentarios

Jo

ROBERTO MENDIRlCH G ,

E/ orden infinito

259

co F · · &gt; &lt;,L1 hR .\I. s bre la nece 1dad de optimizar l
proce o de e n rucci , n del c n cimient qu lleva implicico
trabajar 1 proce, o de lit racidad. ·l info me de la
s bre
eguimi. nto de la Educación para todo , 1 de taca la importancia
capital que revi. ·ten la xp ri neta pr~coce, en el de arrollo de la
metac mpetencia e municativa. Factor deci :i,~o para tructurar un
aber con ciente acerca de lo di fer nte e nocimi nt gue el hablant
interioriza con r pecto a u códig , a u con xto pragmátic
cognitivo y u propia ubjetividad. spec o , que a vez, dan apo ,
al m tento e nceptual del mundo y de lo recur, que p tenormente,
e puedan de plegar para el aprendizaje y el de, arrollo de las
compet ncia · bá ica gu facilitan la eran ición a la e. cuela primaria,2
parcicularmeote cuando tamo mu} lejos de :er un paí literatizado
p e a qu nu tr índice de alfabetizado · e. alto.
_,XI· rL L. ,'

"' oedimrn de 1lmJJt1I/IÍ(.l,jLJfm! ~H. Ooct rad lmgüí! cica y profesora dela I-aculcad
d G nea · de la &gt;municacióa de la 1, \NL.
1 Educación para Todos, \X'a~hington:
, F CO, 2007
2 C( R.Rl:..\. Leo¡.,'llaJe y agnición. Bogotá, olornbia: In riruro aro y Cucn:o,
2001.

9

�El akanc de . ce paradi
a, n
habla de la nece idad de
puntualizar qu b t:n eñanza d la len a repr . enta un campo d
c nocimi nto y de im·e ri aci · n m dular. pu . co que tien como
bj ro, el núd o dur de la die.láctica en gen ral con idera.ndo qu
n ella están ins rta la práctica. p dagógica y proc
d
aprendiz, j para el &lt;l • rr llo pi no d la capacid d
y
potencialidacle d l , lumnad , aqu lla que le p rmitir:ín a futu o,
enfrentar un mundo cada vez m:í e mp tiüm.
Afrontar con :xito I índice de d •sem eño para ncauzar
ad cuadam nte • te proce o e nlleva arantizat la t ma d
d
en t rnu a la m j ra de la alidad &lt;lucaríva y la.
c mp r ocia profe ional dt: 1 s d cene , eje fundamentales dd
pr ce J de apren&lt;lizaj d I alumno, e n6 cm a lo
none d la
pedagogía qu • a um c m &lt;l rechn inh r n la dimen_ión d la
p r$ona humana n relaci · o dial · gica con igo mi mo, con el tr \'

e:

con I nt rn .
La re rruc uraci( n d • p re p one idea e ncepto Y
, partir de 1 c.¡ue I niño sabe con tituyc un a~pect
, ·&lt; ciad al &lt;l •arrollo e.le la~ capacidad . uniY r al·. ue p
r human . E. pcriencia pr via que vinculada. a la c:.n. ñanza
d I c mprcn ión narrativa &lt;le. de la rim ra infan ia aun cuando
no hayan acc dido al d mini d 1 mecanism e l. decodificación
o u l;teraliru d n e·té bi n &lt;le in.ida, n un objetivo educacional
yue p 1sibilita al niñ no sól a u. &lt;lucir auta. i u.ale a onid
d ci rar pal, br . c.l
n cid. .
ncontrar . u si nificad , in a
un sinnúm r( de p raci ne mctacognitiYa. que ha o p ibl la
lmuni aci · n, la r pu ta , un tímul
ue implica la nciencia
e mo acto v 1 de cu rimiento de la cultura, relaci nad, a t da

l cto . critura jercicio
na~ rio-mo re ,~ habilidad cali áfica
a ciad a dibuj
con contenido emántico no n
t dada Ya! rad
n da •u dimen i •n.

pr nder a leer · e cribfr d d la infancia
on actividade
imel ctuale ) cultural que le dan . entid } ociemaci 'n a 1
a rencfüaje
p rado de lo niño y niña . T a fi rmación de un
lect r a O\"' de de la dad temprana e una práccic.'l pedagógica
fundam nta1 en la cual la e rnpren i •n y la producción d sentido
n 1
bjeri,· . prim rdiale .
·Por qué puntuali7 n e ta. xp ·rienci pr coc de 1, lecrura
como ej primorc.lial de la ducación?
ncillament p rqu 1
con rrucción de ignificad . u precede a la primera. e.'&lt;p riencia.
·e_ Iare. a partir de la compren ión narrativa,
la puerta angular
h, cm la may r pan d I con cimiento ocialmente aceptad y La
qu no da la p ibiliclad de eguir apr ndi ndo y mejorar la calidad
de vida pre ente : futura.

&lt;lner afirma 9u aquello alurnn
en el pr e . d , ptendizaje J &lt;l

pr fundamenc implicado
e n trucción acliva d J
conocimi nt &gt; dominan el material } -má irnp rtanre- · n e, pac ·
d continuar aprcndiend
oJ
en J futuro. ra cendieod la
e mrov r ia e· tan cada e impr ductiYa. L'l ducaci · n para la
e rnpren ión d b centrar la at nci 'o de la educaci · n n &lt;l nd
debeáa •. tar: en la i mpr cr cient apreh n j 'n d 1 mund p r
parte d la g, nt .

arnv1dad intel ctual.
. programa de en ~ñ. nza inicial primera in ancia e. tán
enfocad al de. arroll int gral d oiñ
niña a ravé. de una
educación que ase ur:i la ~ rmaci · n d e mp ncin en lo ámbito
d la alud la , lim ntación, 1 &lt;l •, rr !Jo s
-afecti , fí.i o
inc le cual, parti nd el• la área. e l ·nguaj mo ricidad fina y
p re pción isual.
ob. tante, los a p e o pr vio a la

ge I un marc t e' ric arrai ado en lo
·ti,·o del últ1'm . ig
· 1 . L pr ocupacion
· · por
la forma en qu el e nocimi nrn puede
r repr
ntad
m ntalmence ) la f; rma n qu tale reprc entacione,
re:ilizan
públicamente n . obligan a ·er más cuidado, o en la det rminaci · n
ac rea del frac s de un e ·rudiame.
aluar d man ra
int grada l cliv r . comp n nt
de e mpren i · n
lect ra Yalorand a9u ·ll a p ero. 9ue &lt;l terminan la diferencia
entre el al l 'cr y leer e ne mpren i · n í e mo también explorar
el papel el l . d cent y plani 1cador d I currículo parn &lt;lar paso
a una pedagogía qu ubiqu la comprensi · n lect raen primer lugar.

IU

11

'

,

r

· sta vi · ·
d cubnrnient

�✓ ll11111 .\iltia

Lo má r lc'\·an e e. centrar la atención en l s alumno ) el pap J
d I cloc me en l aula tn bas · a la primera en ñanza. para f rmar
letr do qu , po t riorm nre · an capac d d min r la. di ciplina
que qui ran u anJ bien u ment . L 1o
trata ' l d eYaluar 1
le r y . cribir e nvenci nalm n , • in d analizar 1
lem nt
que int rvienen uan&lt;l l ruñ
•11 c ntact c n material
oral, vi ·ual . crito, , nce d qu s intr w. a a 1 • pr ce o. d
1 crura ~ e entura. La natural z d I conscrucc p r ,·alu.ar e e
r fiere al ·po d int rpretación de l . , ·gno. que e m vilizan para
c n truir una organizaci · n significativa r inóprica de una hi. tori.a
. decir el material objetivo asimilado, incorp rado , la e nci ncia
del er cognosccnr y a . u centr de r tención y p

utilización.
a competencia · lin &gt;ÜÍ rica. qu ha ta ah ra
han tendid
de manera m r ente ·on l re on irnienr d I tra , 1 e ncicncia
fi n l ' gica r el '\: cabulari , mi ncra qu la. c mpren i · n narraci,·a
h :id relegada a p . ar d ue d . emp ña un apel lav n la
adqw ic1 · n de e mp tencia par, la , ida.
La r p r u i •n d ste óp d experienci en 1 . prim ·ro añ .
aene una an cu la en la tran ición a la e colarización irun diata
y u de. arrollo p . tcrior en la ducaci · □ upcó r. L
tudio.
realizado por b L'1 E
) p n n d manifie
qu l
que mejoran el bit:n t, r fí i
&lt;l 1 niñ ~ . u comp t ncia
co iti,·as ) lingüí cica a la par qu . u d . arr ll
ial y a ctfr ,
obti nen mi:j re. r ultad . en u e larizaci · n primaria.
con. ig la xi gen ia de ormar bu no le t .t • , cap. ce d 1 grar la
dec dificaci · n del te. e al • pr n izaje , J nificacivo de la
1n ormac n- rjar al ducand e m un iudadan d ·u tiempo,
pr parad para re p nder a las &lt;l manda. d un buen de. mpcño.
n la bü queda de nu ·o.
quema con r f r ncia a la
t ndencia de la educación acrual, la raci nalidad má l m ntal
nos exi
hacer má. inv sri ión en i&lt;láctica d ' la lengua para
l grar m j rar el núm ·r d pr pue. t, que e □ tribuyan a d tacar
la imp rtancia de la. experiencia inicial en la e mpren i · n
narrativa, a í com evaluar la . iruaci n ese lar en uc e n ña

12

Rodrf._~11( Plrrz.

· aprende la lengua· pugnar por compr bar la efi cti\'"idad y I s
l o de la n eñanza e
cir aqu lla funci ne qu pu dan
rar qu el j rcici de esca prácrica ca bien uriliza&lt;l
n el
mate in titucional. La valuación debe er un camrn d
apr ndizaj para quien la recib n y la realizan. 3
u • tr d ' ficit ducaó
no. bli
fu rzos para
contribuir de man ra d ó.iva a lo ar el pro re
del ab r y
garantizar el cumplimi nt d lo parám tro u tabl ce la calict d
educativa· generar la c ndicione para a. gurar un nue a p d
a
que po ibilite la e n. trucci · n d ab r . v la fi rmas de inceracci ' n
comunicativa y de . ocializacióo.
t e , incidir en la fi rmaci ' n
int gral } el de arroll d una filo fía educativa eac □elida e mo
un e mpr mi
rman nt con la m jora continua • p rtir del
istemáric de trategia · qu
ptimicen el d . arroll de
la m ta mp tencia e muni ativa para l var el niv I de lo
con cimi nr , la afirmaci 'n del val r , · ladi ·dad el l · r human .
La economía mundial alt1mem c mp riti a
fuodam nta en
el u ufructo e ·tratégico d I c n cimi nro. Lo 9u ignifica plan
de mej rami mo u tentado en cliagn &gt;stic p da ' ·c . con el
obj t d planear m tas gu permitan ructificar lo recur s d
man ra exitJ a. Pr
que implica analizar cómo aprov char I
e n cimi n
e,•aluar 1 apr ndizaj
in i . ti ndo en 1
comp n ote cla...-e d la c mpren i ' n I et ra, inici:rn&lt;l con la
e mpren 1 • n narra in c¡u e d arr lla previa a I pnm ra
exp riencia
e lar . ➔ d cir, aqu ·lla. que . r fi r n a la
e mpr n i ' n de bi toria . in e p ci 1car l. f rma n que
o
pre ntad
· 9u pued ref rir e a &lt;lif r me cip &lt;l text .
La innovaci , n lleva con. igo u propia filo ofía hacia la obt nci · n
de bjetiv efica e acorde a I n e _idad d ,J niñ p ni n&lt;lo
acent en el de arr U t en ló rico l pro re. o cicnáfico la
&lt;le.manda el m rcad . E.l W rm del Pr
a lnt rn, ci nal para
4
la · valuaci · n d E rudiant
eñal qu . 'lo 1 6°1. de l

ERRA i\1i1,.tt1d, l A m1/l(,1aó11 COR/O llprmdiztfi, . L !ndnd, 2

'PT

13

~

�A/111n i/1io RQdrig11rz Pérez

e tudiante m xican

e ubican en un nivel d competencia lectora

superior . el re to, e ·tá en ni\.yel de comp te~~ no ufici me.
im.ismo, la Organización para la C operac10n ' D arr llo
conómico,~ señala que hay una recup ración n cuanto a lo dat s
del 2 03, p r paradójiaunent exi
un r tr ce r p cto a 1
ntte 2
y 20 6.
Ante ta evidencia p demo aseverar qu el de fa e ducati.v
que se pre ·enta n ou u-o paí
inicia de d la educaci ' n inicial
que srá r da ía muy l j
de lo parámetr s que la
PI ha

dato

puntualizado. Incoherencias y d ficiencias del \ rcicio ~oc nte n
est ámbit hacen n ce ari m strar las car neta y ac10s de e ta
práctica pedag · gica. El anquilo ami nt que ~or mucho tiempo
pr sentó nuescr ~i tema ducativ , no condu¡ a t ner un p r~
d mínant de tran mi or d l con cimiento e n muy p c
paa
\' actitud para fom ntar la gen ración de nue
conocimient
~pliación del exi tent . ~ 1con eraste entre el para~grn~ tradici nal
v el • e ual, no bliga a bu. car propuc tas alternativas l.fiil vad ra,
~ rrav · d la inve, ti ción educath·a. " t e l reto d la ducaci' o
in titucionalizada d hoy que inv lucra a l
alumno. n l
aprendizaj co p rativ v r u la en eña~~ fro~cal _co~petitiva.
El indi i&lt;luah mo d cente v r u la col ct1v1dad m t1ruc1onal.
l c O cimiento científico que part d la ob ervación de la
natural za para eleccionar o plant , r interrogant r le ant , cuya
r pue ta parciale. pu d o com nzar a llenar lo. ,·ad , car ocia
en el sab r no imp l a ab rdar e problem de d un punt d
vi ta epi témico l 'ab r alud al art de educar y al m do de jcrc r
dicho arte ac rd a una m todología qu incluy la práctica de la
evaluación, n e mo un acto individuali ta in como un b cho
ocia! qu hunde u. raíc en el compr mi moral fr nt al otro y
frente a la
ciedad. R p o abilidad pr f . ional ba ada n la
colaboraci · n y la r \acioo d co peraci ' n &lt;l d cence, ntr í.
La alua~ión por tanto o es una tar a t ' cnica ino e un
compr miso ético qu up n para , u realización una ex.i encia
profesi nal qu tra, ci nd

l mer act d evaluar.

La L
en ral d Educación n u artículo. 12, fracción VI y
13 fracción, IV, mandara a la aut ridad ducati a fed ral su
re pon abilidad d favor cer la inve tigacióo educativa que re alte
la con rruccióo y el de. arr llo d coo cimi nt para planificar
accione educativa p rtin nte ' evitar fraca o po t ri re . Al igual
que, impul ar la innovaci · n m diante la adopción d m elida para
. tabl cer relaci nes entre la ensenanza, la ciencia y la tecnología e
inc nti arla en la prácrica de trabaj .
La
p r tro lad , in iste en el papel preponderante d
los esfuerzo de plegado en el mundo nt ro a fa or d la
alfabetización y ela denodadament porqu
mantenga e mo
prioridad en los programas de ámbito nací oal regional e
internacional. Asimismo de taca c¡u la alfab tizaci 'n un a, p et
e ntral de la ducación ba e ncial para rradicar la p br za,
r ducir 1, rnortalí&lt;lad infantil d ten r el crecimient d m gráfic
in taurar la igualdad entre lo s x ) garantizar el &lt;le arr llo
o renible la paz y l. dem cracia.''
Baj e ta perspectiva
nfatiza en la importancia de la
in e. rigación enfocada a la evaluaci · n como aprendizaje y el papel del
de cente n el d arr 11 de la experiencia precoce de la compren ión
narrafrm habilid d fundam ntaJ para ll var a cab lo proceso
metac gnitivo 9u hacen p sibl la c municación ) la alfabetiza ión
infantil factore. d ci iv . en la adqui. ici ' n &lt;l comp tencia la
d finici · n de l; i&lt;l ntidad y la per. nalid, d d I niñ .
Hasta ahora, la bú 9u da d cum ntal bre inve tigaci ne, en
de arroll infantil y p. icop &lt;la · gico
relativ mente fá il de
localizar. in embargo, la exploraci · o e n un enfoque cualitati\·o,
&lt;l cip holL rico re ulta mu , difícil de encomrar pe e a que n e t
campo pucliéramo. r p nd r a mucha d la interrogante qu
ur en , br cóm ,·aluar La etapa d nde lo niñ e n truyen y
xpre an u capacidad d iniciar
n l mund de la compr n ión
lccrora o bit:n, aquella acci n d nde
urr l con, trucción &lt;le
~ LJJ.r oprwdizf!JU dr ln.r t:.r/ll(/it111!t.r de -l111énct1 Lati11a_y ti C.mbt. Primer reporte d( lo.r
m11/tado.r di:/ St,g1111do E.rmdio Rt:e,io11al Co111paralit·o.) E -:plira/Jro, anáago de hile.

.,

14

0,2

15

�ignificado, durant la edad temprana.
Este enfi que e tá marcando un hi en la hi ria para d jamo
r la n e . idad de r cructur ción de crit rio y de·ar atrá
e ncept nwn 'neo p r í rru mo m indicador del e nocimi nt ·
vincular 1 nu ,·o e ncep de e aluacióo a lo pr ) et
d
modernizac1 ' n ducativa que conflu ·an en pr fon izar la
pr pu . ca me od lógica para la en cñanza d la I cto . critura en
función de mejorar la. práctica pedag · ·cas .? 1 aprendizaje
. perac.lo .La evalu ci 'n, p r í mi.roa, n . un tema □ u v , ya ea qu su
análi i
enfi que d de la literatura e p cializada la r flexión
realice , partir d · la práctica. Tamp c u tratamiento es reciente i
b ervamo L'l g sti ' n ad mini. uati a en la insticuci n e c lare
el e nt xto d la p lítica ducatfras a lo lar.,. de la hi t ria. L
rasgo en ral d la inve, tigacione en •\ campo d · la valuaci · n,
plant an di,· r a. concepc1 nes e implicaci ne te · rica e m la
id a de yue evaluar up ne la con trucci · n d un m d l que debe
contcm:r elemento cooceprualc , técni s, un i t 'ffi, de análi is
que permita e rabie er I indicadore · qu darán cuenta d la.
pumuaci n ,. en r la i •n a una n rma ya tabl cida.8
La e aluaci · o &lt;leb por tant , c n id rar · ' mo una práctica
e tidi, na ya n para • an i nar y e ntr lar ino para m j rar
p ociar 1 d :arr ll del ducando. '.. la po tura con tituye la
nueva cultura, 4u erradica el riterio d que Yaluar ignifi a: hac r
prueba • • plicar e ·ám ~ne reY1 ar r ulta
y adjudicar
calificaciones; cuando lo que stán haci nd
lamente m ·dir el

r ·ndimient J escolar.
La calificaci ' n a&lt;ljudicada
r m dición, aún cuand la cali a&lt;l
&lt;le la pru ba pu da repre ntar la realidad qu pr tcnd medir, sólo
indi a cuánt abe el alumn J, p r d ja d lado totalment qu¿
. • b qué n&lt; abe c ' m l
be gracia a L¡ué abe lo que abe }
4u ' utilida&lt;l le ncucntra a l qu , abe. tenh u, · die qu para

F:d11mdó11 parú l odos. \\a. hingv&gt;n: l L 0 , 20 7.
L\I · R \DE. P. l :ra/1111cirillddos,rpre11d1zqi·s. B. ,\m:~: Kapduz 1961.

16

evaluar ha qu c mpr nd r lo qu e tá , ucedi nd en el ev neo
(curriculum, aula ma srr -alumno, admini. tración e colar
contexto).';

La

Yalu cione e nv nci nal

de ti
bj th·o n e tán
a compreod r 1proce o cducatiY . L tratan en 1 • rmino
fraca . La a ociación entre evaJuaci · n y medición qu
fundam nt · en ba. e po iti,·i ta. e nduc a tratar d
realidad a I
bj ri o
p cificado en el programa. e
mi&lt;l p r I ni\· 1 d cumplirni nt d la mern
rmalc. d 1
apr ndizaj dec ctable.- o la m dida que l 9u adqui re el alumno
sea usceptibl '
b rvar en e nducta concreta .
La ,,¡ ióo actual
la valu, ción integrada al pr c
de
en ñanza y al aprendizaje de tipo h lL tic
l balizad , paradigma
compren iv interprctati,•o, gue bu ca &lt;l arrollar model
inc grad en l proc ·. o didáctico ) lJll • abarca al alumn om er
qu • tá apren&lt;li nd .111
de tinada
de ':&lt;ito
t1en • u
ajm tar la

Realidad e rnplej
uc e e otra no sólo en lo as¡ ect _
iotelc:cmal de la p r na, in también n otra. dimen i ne. d
tipo afe tÍYo ·o ial y étic . l na peda o ía total lJUC refuta la
e, aluacione tradici nale . pecimental . y p:ic m ' trie,. y que
n . u afán de obj tiv1dad, dan lu r a rcsult. do artiticiaJ d j nd
&lt;l l. do a la p rsona. Lo en.t qu ho1L tic por lo c ntrari , . tán
in crto n el marc d lo qu hoy e U, ma reforma educauva . n
inn vadore ti nen u fundamenro ontol ' gico n J h mbre c m
un &lt;.:r dinárnic que e c n tru,· en el comc.· to h1 t · cic oci I n
el gue e e arr 11 .
·
· te nu v paradigma implica valorar } e mar d i. iones que
impacten dirc m nt en La vida 1 1 educand }' la fi rmación del
P rofe orado, a í com a • p ctc,.s r e 1 r·1v , a 1a l.! , tru tura
or , nizati a a lo. pr e
y a la. r lacione qu
. tablee n en
ella , dejand de re trucrura bur crárica. para n bir e c&lt;Jmo
e p, c10 qu pr mucv n el c¡ue los pro e , re, pu dan r pi nt ar
., , 1 fü 1! ) · ' E, L. l1m:sftgud611 J' du,mr,//(1 omu11/11r. fadriJ: ~!orar.a, 19 4.
1"
· ; U. P r :;, ím '/.. .on1¡,n11dtrJ tr.msjim"'1r/,1e1urñ,111Zf1.
1I ff t , en. can,J.

Ma&lt;ln&lt;l: i\lomrn 1992.

�y u manera de aplicar la reforma 1.:n su ejercicio

. u trabaj

profesional diario.
, te mm'irniento de cambi o rumbo ha dad c m cor lacio el
9ue las pru ·ba para medir el
·ficien Intelecru~ . tán ahora
siendo cuestionada . Cn , rudi publicado r la 1\ca&lt;lemia acional
de iencia en lo. 1:::. tado L nid . , reYda que la medici · n &lt;ld I de
test e tandarizado no e mn directa e infalible c mo mucho sup nen,
_ino que &lt;lep nde en forma crucial de la m tivaci · n de I s ujec
frente al e ·am n, confirmando de . ta manera la ,·ieja pr unción
de que un bajo re ulta&lt;l no ·i 'mprc r fleja una inteli encia limitada.
IJ esrud10, dirigid por la psic ' lo a i\n cla Le Duckw rth de::
la lniver ic.lad de Pennsylvania en Filadelfia pu ·o a prueba la teoría
&lt;le c.¡ue la · prueba. de. Cl n miden la inteb Tencia en forma clirecca,
.ino que por el e ntrario, miden el pe,fa111a11ce de I s indi-d Juo qu
on someticl s a pru ·bas para det rminar . u inteligencia. En otras
palabra. mue tran 9u · tan buena · n alguna per na tomand
11

te

l .

nccbir la formaci · n &lt;l I pr fr. rado como garant del éxito
de una verdad ra educación d · calidad, . upone un rie go
c n. idcra le, ya qu · implica numero o. factore 9u part n d &lt;le
la · autoridade e&lt;lucativa. ~ d qujene. dl:. &lt;le los e pacio d
formaci · n y capacitación docent , actúan n calidad de fi rmad re
hasta lo proce o: para evaluar d aprendizaje.
El vínculo doc nte-alumn coro fundamenr d ·I aprender, e
inicia de. &lt;le la edad má empra na. E peciali. ta. en la materia
de. tacan la n ce ·idad d . r cauce! o \ e. tar e n. cieme. qu la
po. ibilidadt:s de aprendizaje del niño . n infinitamente mayores
d · la: LIU ant riormentc
up mían. ln I ten en la necc. idad dt
Yincularla: • u, particularidad . ·specíficas d mro del medio en
que se dc:en u · h c:n. La maduración para el aprendizaje :tá
determinada por la. condicionc. c.lel procc
,. lutiYO &lt;l cada
educando, razón por la cual, la aluación de n.iñ &gt;s en edad mu)
temprana, e una ta.rea d · pómordial imp rtancia, a la YC7 qu
\i ' Cl I EZ P. Trum a. L1.f11r111,1rión del pmfaort1do dr ed11mti1ín u mul,uia.
012, lll(r .
11

•

requiere umo cuidado. Debe re p tar eJ de arrollo natural del
alumno, la actividad propia de lo que ocurre en el plano d la
c. perieocia cognitiva de acu rdo a las caract rí tica
p cífica,
del medio que lo r dea.
om cabe suponer, lo. trabaj
5obre la evaluación de la
alfab tización n la etapa temprana, on poco p r la, c.lificultade
para c mprendecla y m dirla. o ob rante, el papel de la primera
experiencia!! lectora. e, d cisi\'o p rquc la c mpren i · n inferencia!
en primeros lectore. e tablece la uni 'n íntima d uj to y bjeto,
e ·pericncia emántica que genera lo act s del con cimiento, como
• 1 e tratara de una fecundación) reproducci · n interi r c:n l u jeto
c gno. cent , c.¡ue potencia la adquisición de competencia para la
, ida.

i no. confr ntamo. c n la realidad re . p ero a que n d mundo
de hoy uno de cada cinc adult , d lo cuale la &lt;ln · terceras
parce. on mujeres n ha ido alfab rizado y 6 .4 millonc, de niño
no esrán e colarizado. , L } de qu , lo dato cen ale - d nue tr paí ·,
en el 2005 rc,Tdaron que el .4' 11¡, d la p blaCJ · n en I paL, n
,abía leer ni escribir, e urg n e una accion ef; ctiva que e inici
de.de la tapa temprana. ,\[á aún i consideramos l . último dat .
d la prueba. de PI .\ ~t 1 L \CE o lo aportad
por eJ
C.Ei EVAL, concerniente a 9ue en lo últim , 50 año , ~fé.xico e
concentró en alfab tizar pcr no ha p &lt;lido awncmar ·l nin:l \ la
calidad de la 'ducac1on.
·
Todo e to unid al hech e.le. que el mexicano pr mcclio carece
de capacidad para comprender lo qu lee cien , eria · lim1tant
para e. pr .ar:e con claridad y . e encuentra aún en la fa e d ,
apr n&lt;lizaje visual, no. impide participar en la. r , lución t!ducatirn
J, la sociedaJ d ·l conocimiento. e¡.,rún palabra. de \farcelin
·reiji&lt;lo, im e tiga&lt;lor dd ' ll 1V E TA\', i\féxic posee
analfabcti:mo cicmific,, 1 !U.al para [ do l
ct re incluyendo a
nue·tro · univer itario , . decir, la ci ocia es . implemt:nte invi jble
~féx.ico e rre el peligro &lt;l gue la, próxima · eneradonc ean ca 1

E#
1

L'. 1:

O. 21106.

19

�Alm,1 J1/m1 &amp;drl~urz. P n ~

xclu iYamence audíoYi ual .
J... 1
I "' afirma en . u publicaci ' n Lt, inteli encía co~ r:tfra de

,\lb..:iw. L na estimotió11 de los nit•eles de co11oci11Jiento de

J/1

poúlaciót1, qu

la dt: ventaja . agra\·arán pu n ene ntramo c n la reaJjdad
&lt;le una pobl. ción qu enY j ce rápidarn nt , d nd ~ part e colar
e r ducirá en forma gra&lt;lual y la man d bra c n que cuenta e
poc calificada.
ficace d capacitación a
1 la.rg &lt;le u vida lab ral., p~ a qu la · h
de de 199 n
u Pr gram, d --- ducación para Todos
erradicar l analfab ·ti. m univcr alizar L . c larizaci n n la
n cñanza primaria y promo ' r la ducaci · n perman nte para el

de arr U .
ada día aum ma d número de j ·, ne 'lu n pi n an n la
educación c mo un act.iv d val r haci 1 futur y . inc rp ran
en dad temprana al m rcad lab ral , in un, adcclli da prcpar ción
ant • la ur n ia d at nd r • u . nec . idad • material "
pr .-ima&lt;l.am m 32 mili nt:. d m xican -má de la mirad d
p r na mayor . de 15 año. - tiene e,colaridad in~ rior a la
cundaria compl ta· &lt;le ell , - .9 millone . . n , nalfi b to , 4-4
millone
n . a mi ma condición de dad n
ncluyer n la
educación media uperior } alr d dor e un mill 'n de niño. ·nt.r
ei. y cator e año. no a.i. ten a la primaria. n
,onsci ·nte. de est&lt; e mpl ja r aLidad, y de c.¡u la c. cu la ha
fallad ha. ta ah ra en u tar a d pr
r a 1 . , lumn . de
competenci
u!Jo nr para leer • cribir c n un grad apropiado
de e mprcn i •n, expre 1ón y criticidad ) qu debido a e. ta falla n
ha p c.lidn alcanzar la xi ncia. gu le imp ne una pr~·i. e nforrne
a l , cán ne d " caLidad . preci poner énfa i en m rigaci n
lingüí. rica. . ciada a la nece. idad de b . cuela ) vinculada a
la ori macion · di cur. ivo-comunicati a n b n ñanza d d
1 práctica cotidiana del pr e r. DiYeL ificar peí ne ) alt nativa
en tcnción a la mej ra continua: g nern.r espaci participativo.,
abierto a I r fü:xión uperand la p . ición dd u- en una, titud

dial' ·ca; apr vecbar la ri u za potencial qu lleva en u in erior la
dinámica de hac r u de cada un de los m delo de valuaci · n
de d u funci · n
cial · pedag • íca int grar en una visión
apienci, l la in e tigací ' n y el qu hacer d c nt .
◄ ducar al h mbr d cara al futur e 1 de afio que no plantea
el mund de h ~~ Ha ta la~ cha, e han dad importante pa.os en
st campo sin crnbarg , e nece. ar1 puntualizar igual meo e, en la
n ce idad imp río a de la práctica de la evaluación de de un enfoque
má acorde a una actitud inve tigadora. La nueva p dag gía va má
allá qu la m ra ustltuci · n d un examen final por vario parcial .
~ l ent rno interoacion I reclama la con trucción de ab r
tomand com refer nt una
ada de forma natural
en la n ñanza y su ·tentada n ba s epi ro 1, gica. dífer nt a
la d · L . enfi que cuantita
la luz de La nu va tecn l ía , lo mod lo
aluaci · n
ti nden a . er int grad re , con .una vi, ión h li rica y
cian a la
nu1:va manera de administrar el c n cimi n p ibilitand mejorar
b calidad d la ducación y garantizar acci ne que f rml zcan el
aprnv cha.mi nto racional d l capital intelectual , u-1 calidad dd
dcsemp 110 académic a trav ' s &lt;lel apr v chamiento del intelect
el de a.rroll d e mp t ncia ..
La ci ncia e m toda actividad humana
tá al
rvicio del
hombr •. La. inve igaci n
plicada pueden c nducirno a
importante. d ·.cubrimiento . i la cultura y la pr fe i ne n
tu\"i
n en estrecho contacto con el ince, ant t rment de la
inv rigación el campo dt.: la educación caería en L'l r de d una
mecánica ci g, . Al principio d la aut ridad dogmática hay que
opon r el principi
e la Libertad ele ú queda ) d reconocimiento
d 1 · rclad. De la arrn ni a e p raci · n ntre los ducadore y
lo hombre d ciencia d p ocle en gran parte, el de tim dd h mbr
y la fraternidad emr la, nacion .

·,·o .

r

hl auténtico proc s de prom c1 ' n human en I paí ·e d
mérica Lacina requiere la c n ergencia de di\· r. a. di ciplin.
científica r l, ci nada con la en eña.nza de la lengua, qu ya no e
c ncib . • lo com la n ñanza de la amática y la literatura.

n :1.:n o Je Poblac1· n. ~1 ;xic(): INE , l, 2l05.

211

21

�Alma .\ilri,1 Rvdri'gpz. Plrrz

Llngüi ta ) prot • i nal de la ducación di pue to a d sarrollar
la facultadc v tencialida&lt;l del er bumano el hombre c mo
n ibilidad c. mu ni ta ria y con encielo era c nd nt . "n tras
palabra., h ) má qu ayer
requiere d una in tigaci --~ abi rta
\ c ntlnua. I m·e cigad re que pu -dan . daprar e a la mm 1lidad del
~und que Yivim ; dispu sto. n ólo a pr ,·er futuro in a
on uuirl . La imaginación cr ad ra, com fuerz pr pul. ra }'
como ,·irtud Yital, el e píritu de trabaj en quipo, la aceptad · n
valero. a de l s rie o y un píritu abi tto iniciarÍ\•a qu e ge ta
11 •obri:- la ba d una ancr poi gía pro pecci a

y una concepci · n de la cu la dinámica.
. .
.
L p da, gía ha re rzad • u camp d conoclffi1 nt medt nt
un conjum d ciencia e nexa · que van má. ali~ d. 1 proc
s
c gni uv a la. ituaci ne d en. cña.nza y apr, nd1z J de la l ngua
qu
u. a y . pr duce; la int r. cción ntre l • 1_ cm_,
participan . y la multiplicida d . ·i tema d comurucac1~n
e ncurrent . La didáctica d b1era llamar
andra
Ja
ent ndiénd la e m
1 ntid del pr e
cultural qu bu ca la
eclo ión r el dc::. arr U d cod, la cuali&lt;l d d l r que
atribuy n ~ la n eña.ll7.a ~ 1 aprenJiz je de la 1 ngua. Hemo vu lto
al .abi imperari,· &lt;le Píndar , antiguo p eta gri go: "Llegar a~ r
l qu ere."
andra
·a actual eni ca al hombre e m un er
inteü nt
o un medio acial.
trata de , pr nder a
apr oder.
traca d capacitarle para la propi y perman n
actualizad 'n ducatira. 1~

BA ,\ VE, A \' 1 r ¡· q11thoar t!r la ·11irrrsidlld: htro t11ro_y n1Í.rió11 rlt la [ '11ir, ~J~dad
L. \[ &gt;ntcrtc~. • · L., ~ícxico
19il.
1

Tíncoáo,1t1l Centro Je E~Ludi s Humani. ri o . l

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-\Jre , 1 5~
[ .,¡1 ll/abdhl(io11, ( 1t1 fadnr ,itul, l • 1 ~;
( , ·r nci:\, 2( ( 6.
L\I )l'R \DL. P. b,1l11adóttd. lo.ra¡,r,wd,.,a;,. B. Aire: Kapcluz, 1 63.
M.\LD , \D
. Lui , "f A p da ogia rn el t mr n1ikmo' en ltinu, ri
I .duc;1á, . Rc\'1 ta &lt;l la I a ultad d 1.ducación. , ni crsi&lt;la&lt;l an
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jandr

arcía

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1 J 11 R \., 2 1 • 1nr,u· rd /11 h//tl' tbt u·orld'.J /, st-pu (Jr111i11,g rchool

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J}1J/t'IIIS COIIII! IJIII 011

top.

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Bt111rdieu t' awi«lm 11u 111w 1m i,,fo,i:it1 dt /tl.1
protlu ·1ore. ullft I qm d /11\ ¡,mducdt1ne1, \
ni111[1í11 u11úli ÍI exilte11te hu co111e11111do
co111·e11r r en n•t1/1d11J de q11 1w wc1t1lt1r:111 de
/111 pmc/11ctor I permita u1piar,
n rn
e1pcdfietdaJ. el mcfen d lm produce t&lt;lll&lt;'S .
B m ni L:ih1re 1

E lucarion_rcp &gt;n.p&lt;lf
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ro111par."lo d, la li:gm·
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t/1'11.fO e ti m r.rt c1 wviull(cJ, \ladod. \n 1 200 .
\. 1~ ri m-ü, d, /J. 1n. l~cliciom:. Pru ó lbénc:1.

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larc t\nt ni

19

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1.

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ladrid.

puhlictí , n I 64 u111,1r d

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\') ;oT KY. L . !' 11.c1111ie11/n_)' lefl myr. P,iJ ' , :-.fodriJ. 19..,
, 1.RT. ( H.
1.r o/fkl'} /,, /on11,1ciri1uodal de la 111t11l1. Paid · .

UUII&lt; 1

c'it·l[o.1 11&lt;1 e hah1e1 dacio e11 la n11rrt1tn·c1
me1ica11e11111 lihm de c11cnw.1 tan t•xcelente como
t 1 • LA
iont ,J la ~11&lt; rra.

en rorn(l e

dt: mt.:diad

&gt;.

del

n. ci n · : prunt , :

••IX &lt;lt: e nd1a n .

�AltJ,mdm (,,mi&lt;,

de autonomía gu p .e a r ant t d capital simb 'líco a m nud
at nea torio &lt;l l i r, ma capitali ta, o p r l m no· de un mund
Y:i. t de ·de l rev, , , ti n un lu , r imp nant n b. activiclaJ hum, na
con capital (info tructura y r cur
mat rial ) humano) babilHI p .ici ne y lucha propi , , al igual que tr
camp s c n 1
que interactúa. eguncl. : dich campo e hetero · n o y, si bien
mue tra un comp rtamJent de e calamienc de etapa , cada pací
pr _enea caract rí. rica. de acuerdo a u rado de de arrolJ por lo
qu • en buena medida c. propicio el e tudio de e pacio. nacional
o r gionalc. en lo que a la lite , tura e nci me. Tercera: Da, ·d Oj da
un e critor m xican u pr sen a la caract rí tica e pecífic
de rnnguardia _ ren vaci · n d ntr de la lit ratura m xicana de u
e pací J may r influencia an ms P t í y una regi · n qu
mu ,Te e ntinuamente, 4u va d sd I e. tad e lindante e n el
arriba rn ncmnad , ha ta la fr nt ra n rte. El val r &lt;l Da,Tid )jeda
e. tá en . u bra , en una s ne d actividad e laterale que de
acuerd al grad · d v Jución d I camp aparecen como má. o
men _ .'traña. al mi m , pero e ante todo un critor imp rt,ntc.
Pierre Bourdieu fija d nacimi nto d I campo lit · rnrio en Franáa n
la actividad d Gu tave laub rt la publi aci · n de Lt:, edlfcatión
.re11tinM1to/lc permrn encontrar I paraldi.:m entre cri~ r y c ndici &gt;n
de -vida ~ d pr ucci · n de 1 . bí n que produc : el per onaj • d
Ilaubert ,in: lru mi m..'l e n &lt;li cion que usta,·c, el autor, y ti:: "b
pre ·i ne ntre un an:e m r m ti
un arte or el anc, alin ·rior
,. la utiliz-i i · n ele la .obra con fin : aj n , al ·ceri r. La p tura ma
~di al para I cncu ncr c n lo e. pcdfico d la literatura e tá n la
bra de ,hade. audd::ure, ~u pm'llegi de un mercad r . rringidopcro en I autor e.le MadClllle Bomo tá ad ·má. del rig r del tilo el
accrcami mo a IG · condici n mal ·rial qu pr piciar n un pap l
. p d fico &lt;l 1 e: rit r en el _isr ·ma roductiYo.
anto Baud ·lai e e m [l.: ub re fijan d . r f rente par, el
trabaj el l cri or. El prim r n da e nce i n s n uan a la
. i enc1 • d un mer ad qu pr r nd \·end r y que ya de d
ent nce. . divid
ntre un públic I cto ampli y un públic
cercan al carn &gt; ue inclu o pued
tar formado por los círcul ·

r

r

26

de r eña crüica de libr
bi o por un públic ele . 1 nc1a
ar umentada .
fiemr qu laub rt ale del juicio de Mada111e Bom
p r 1 e cándal , aupad a la ca e ria de I ma. · re
cric r
la · poca, aud lair padec , rra l juici d Lu }lores del 111a/, l
de tin de un hombr
público" por de contado, per
e. tigmati✓.:ado e.·cluíc.l de la bu na , ci dad y de lo alone qu
frecuenta laub rt y pu to en la picota del mundo literario por la
prcn ad gran difu i · n y p r la, r vi. ta .
( ... ) Debido a los d afios uc !&gt;ivos y conttnua.do que lanza a lo
b1enpen antes, mnt en . u Yida e rn en . u bra, Baud )aire co ru:na
la po ición má cxtr ma d la v~mguar m la de rebeldía e ntra do
1 . pe d res y roda la in ·titudone empezand p r la actividad
li tcraria .1

Para Baud laire 1 . crit r n da e ne 1 n . al mer ado (lo qu
no impedirá ci rta mani fe tacion s de n talgia p r el
reconocim..iemo ma ivo) en cambio la radicalidad de rlaubert e rá
n u f rja d 1 tilo n I trabajo d l len iaj , n la tarea de labrado,
d nd n ha ' l
para la improvi aci · n la in piraci · n, odo e
. mete al rd n d la interi ridad de la bra.
ta d premi a la literatura dibuja la nu va fr nt ra, lau
nueva re la &lt;l I jueg&lt;&gt; •
opone a las xigencia de otr campo ,
alguno anreri rmente beneficiad . con la upe iraci · n d I are
literario. i bien el .
rt autón m y el carnbi de habitus del
e criror entran n conflic o ·iemprc paradójico con el mundo hurgué
empeñad
n la mercantilización y en el u. o de la cultura para u
ma} r a eco.o~ u ufrucm e inn able el d pliegu d una . n
d in ri ucion que hacen p ible el de arrollo
la literatur en
e. t s nu ,.
iempo ·: la cr aci · n &lt;l Acad nua. 1 cracanúcn d
la hi toria lit raria ) d la crítica lit ramt círculo de l crura

y

Pie re llourd1 u. l..111 r;_-2/,ll dtl urlt . Gé"t.rifJ
y ll S.

Barcdmu, 19 -. pp. 1

27

r

lifm rlltru 1
M r,111,po li.ten,rio, ACL1..!{rama.

�llyi111dm G11miJ

c menrari de libr , la cr aci · o d ditoriales, d in. tituci ne. d
en eñanza de la literatura premio y e tírnul para 1 cread re
hablan de un t rci tori que xig
r n mbrad .
n : mil Z la, mrcli u ncu otra qu · la aut nornía . amplia
y de. borda la~ frontera del campo para incidir n otr campo. y

en la acriYidad social a raíz d l caso Dreyfu . Zol , d d u p •1c1on
de e critor incide para la mar ha ami.· d 1 ju ti ia franc a.
pr duc un e calamient n d nde I cam
lit rario pued
cen r pap l pr tagóni o n un nuc · : ·I camp intel ctu 1, 1
campo d I pen ador , el ampo u 1 qu h ci nd 1 pr pio
d una di ciplin, actúan en lra. • 1 m j r j mplar e Jean-Paul
artre, n quien la may r amb1gü dad triba no n u p
p cifico
de influ ncia,. in n I pr ce&lt;lenc1a. Quizá el ·ueñ d artre e
an 1· en t rn a la Lit ·ni.tura pero . u mi. ma poliYalencia 1 reba. a
yI
rna ambi uo ) la bra d Albert Camus lo ,nfrcnm d d la
literatura ca ·i ·clu.ivam o e y aún el acti, i:ta y r publicano ndr ·
• falraux e vi to m:. e m c. critor ue e mo p lítico ( u autoridad
emana de la critura. no de un acti, i m ada z má en r tirad ).
Pedr \ngd Palou ha h ch un , dccuad eguimient del campo
lit rari n :1\féx__ic , e n l .
nt mpor· n
c rn centro ) o
ctavi Paz ) arlo. Fu nt e m internad nalizad re d la
literatura m xic. na.
La función de nom e ta , dt: hér, e fundador 1 . e rrc, pon I ll1
dutl. a 011tr"¡portí11eos r su acto funclacmnal por exccl~nóa fot: la
A11tolo¡/&lt;1 Je J rgc ue. ta re orzada por p &gt;. turo.. éu o-e. térica
ant ri re y po ceri&lt; re al , ñ de u ap:mción.

al d la Lic ratu , que
e bija en el amp , un
p cie d
paci gl bal y d
que ,
· an in ten r c m priorid d un paci naci nal,
p r tambi 'n p &lt;lem . hablar &lt;l e odici ne del camp n lo
div r
c. paet , na i naJ ), dente d
d • la. r gion . .
Podcmo. hablar d · una ondición u.ni

' Pedro \ngd Pa1ou / , f&lt;IJ,1 del ¡¡/, 11cit,. Apro.,1n1t1d011t. c11 Ir J h(l11pos a
C&amp;11ten1por,ímos, El .olcgío J ~ lich acán. Zamora, l\(j h.• .M · xico. 1997, p. 164.

2

enfoqu de Bourdieu permite qu
pu da hablar de! e a diversidad
5
d c ndicione .
Dav1d Ojeda ( an Lui P e .í, 19-0) no irv ah r, para
ej mplificar la r ·alizaci 'n d I carop literario en u n rno pue
jeda re ·ide en la ciudad de an Lui. oto í y mucha &lt;l la
acti\idad . tán ncaminada a modificar la condici ne lit rana
en . u e ·paa , tn qu e
ifiqu merma n tr niv I
n un
e pacio má ampli .
ue tr aut r ha publicadc - libr d narrativa (2 d
en
una de la
dit rial
má important
I m rcad
hi. panoamericano) un libro d p fa · un de en
H traducido
3 libr , d 1inglé al e pañ I edit r de d
cuatro noveli ta d la Re\ lución Iexic. na } ancol gad r d la
lit ratura poto ina. Ha .ido incluido en ant 1 ías obre Literatura
mcx.ican al n d . u t xt han . ido traducid a otr · idi rna ,
ha recibid un r e n cimi nt inrernaci nal h, sido
rdinador
detall r . lit rari . pr f; r inYe cigad r uniYcr irari , p ri di ta,
dircct r d, publicaci n y d editorial . e 1 cci o · de libro .
R pr enta hoy en día I aut r má v1 ibl en an Luí Poto í.
Ojeda ha jugado un pap I imporrant en la rrans rmación d l
entorn lit rari regional, tare, no m n r qu arr, nea hacia lo año.
O del i lo pa. ado } que tiende a eparar la brecha · eocr la
r gi n . ( 1e ntro e también región) y entre la. práctica culrurale .

ar .

Dcrus ainr-Ja que y \lain \'iala. •~\ pmpó:uu dd c:impo lit rario, hisruria y
g oh,r,úia'' ·n Bcrnanl l...ah1r
irc c1 •n), 1--..I trnl}(yo1odo/rigirr, dr p,;m Hn,mlim. I mdoJ
J'mtims, igln. ·x.1. 13ut:oos J\.J.rc , 2005, pp.~1 - 9. Lo autc re· hacen una en 1ca del
conn·pro de campo de Pú.:rrc BourJit:u. P, r un lado prcci:an alguno, anrccc I me
dcmr l Je l rancia qu a urnn a ouC\'JS prca ·10ne , pul..'. en bi n . bidc 4ue c.l de el
·iglo X\ J e ,~ nian tlamlo tran orm cioncs en I amp J la uhu \ de l.
lit ·rnrur.i que ri. t.1.hz.111 en d momcnw Je Jcmolic1{in del si~tema fcuJal. También
aportan ~ingulaml. tics den u· Jcl ámbito de la lengua francesa, como es cl caso &lt;l
la litl'Tarurn en .u1,1&lt;lá. P·1mc1a abr •ra "La C,tl1u1,1 u, ,,r 1ro am 's &lt;lc 1968" en
babel Jimén z ( 1 mlmaci{m), E,mr¡·qJ sobr, P1em Bo111rlit'11, 1 1 ;\[, [éx1c ,, 2005,
pp. '29-349, utili1a cl conccpl d . ubcamp, para h blardc la importancia de la
publi ción de h·rnan&lt;lo B nite-✓ am • &lt;l 16 y &lt;le o' mola idea cenu:al d Igrupm-1ue
. e agluúna rira en wrno a una idea &lt;le universalismo frente al ·ce. o en qu ~ había
caído con d n ciornh: mn te\· luci ruin .

29

�ly,mdro ,arda
◄ bien .abido qu l. culturan e unii rme ni mn.ipr
nt qu
presea ta u encia irnportanc
c ntrali mo e e, ndal o
z nifica i n e:a rada .
La ciudad de • léxico mu . tra enorm irr laridad . entre
n rte y el ur, n re la zona univer itaria y h. zona comcrcia1e
indu ·tria! •. Lo mi mo
r pr duce ntr la ciudad
l camp
mre la capital le lo· tad y • u muruc1p1os ntre la. cabeceras
municipalc. y u poblaci ne . Los , utore y u
n
fundam ntale. p. ra borrar la di rancia } 1 ale cli criminacori s
pero ha} ch:. d lu •go una rie d tarea que s ti n que d sarr 11 r
} qu ncarnizarán en lo in&lt;liYiduo. en una nue,·a práctica d I fici
Literario ~ &lt;le u d empeñ n el mundo.

r

2. Lo pliegue del e mpo literario
·numere
I titul d nue tr aut r.
Libr
19 ,6'&lt;'
em r
·nro
19
edoro si11 esmíp11los
nto
19
11 hombre 11111erto a
n:r idad Aur · n ma de
Zac
. En Aliam.a
ntr / H.
luntariado
del
e o d l ◄ tad
cali nt ., 19 6), en·ay,
individuale :
19 , 1..A.f condicionts di' la g11erra ( ,a a de la
mérica .. Reeditad
en 2
, niv r idad 1\ut · nom. de Zacat ca / IZ RL ', dicion
d 1 dianocb ) cu nt ,
197 Bqjo t11 peso enom,e icrra \dentro L 1 fü\ ) cu mo
19 3 N11era 11arratim en Mé:..:ico. ociedad .J' lenguaje (llniv r. idad
,\utón ma de Zacateca), en ayo
19
Plath }lvia. f ,&lt;1 ir(/ del ,t~11ila oan B l&lt;ló i lim n / r\Z),
traduc I n
19 9, 11tmdo el espejo fllira
an B ld · i lim ot), relat / novela,
1992, Uterat,,ro potos111a.
r anizador
an Lui. 4 ' , ant lo ·a
199'", Los testigos de \ladiga11 7crd halag ), p
ía,
1
1999, f&lt;ent n, Jame . 1 i1ios m exilio Quan Pablo / Edici n .

Jll

in . 'ombr , traducción

20 O, El teorema de Dami11 ( 1 A) cu neo,
20 5, Entre sierpes y lagartos. (Ed icione . 1n n rnbre/
O. ;\
LT ) n ayo,
6, La Sa11t,1 de . ,m L11is
bl hijo del coronel u. u t ), n v la
1 , Perros de cara ·dici ne
nt ,
2 11 Plath, rl ia. L11 Bihlia de los s11e,ios. 11mto.r co111pleto.r
·dicione. de fc&lt;lian che/ Tab rna Libraria dit r / IZ RLV /
ll1\Z), traducción

201 l PóqHer de ases. 11atro 1101 elas de la R 1•ol11ció11 m San /__,¡lis
Potosí. ( ecr tari. d ultura d an Luí. Poto í/ ,
LT \),
1

elección r n ª) intr duct ri .
Incluyo en u bibliografía d e. rudio fundam o tale par ·al rar
u obra, qu s ncuentran d ntr de edicione d re cate d • aut r
,w en I m mcnt d la pubü , ción:
1995, Dauajare F'l1x. L,1 l'ida del relt.in1pago. hra po!ti{(J.
'erd hala o/ P nciano Arriaga) "Pr · 1 o" y
199 , Peñal . a Joac.1uín ntonio. l-lm11a110 pouío. Poesía co111pleta.
'erdehalag / Pe ncian
rriaga) ' oticia del hermano".
La may r actividad d Da,id Oj d . r ·. tra en la n.m-arint
e n una la incur i 'n n la p ·ía · una mue:tr, completa de su.
en ay . en un volumen, pr duct de al uno· de lo. tr, ba¡
de
pr ·1og e incro&lt;lu a n. in mbar o, n la narratiYa n
ciar
dónde &lt;: de P"' nd d I uent para dedicar e , la n ·ela. E t •
deb a qu ·u. e trucrura. mue tran un grado d apertura en d nd
u I n funcionar tanto como e tructura no,·el ca. corno
cuentí tica .. El rado d m yor ambigü dad e tá en Cuando el espefo
11Jira d ndc p r la xt n i · n tam . fr nt un n ·ela corca, pero
n dond L1 conden~ac i · n d l acont cimientm, n pu &lt;l lk:vM
a un ol a unto má pr pio del r lat . D afü que
h, ya di ho
qu
jeda
nov lJ ta h, ta La f,mt{J di an Lt,is.
Pero lo mi m pued decir. e d Lns 011diciones d la g11erra d nde
la .tructura m,,rco, ne e c, un n.a ·o 1 rru m
pued,
plicar a un libr de ensa 'O con ej 'mplo. narrativo. qw.! a un Ubr

�d narrativa donde l marco e una manifr taci 'n de idea , un r la o
de ideas.
•sta in ter e ción d gén r o d práctica literatú1. lej . de
d . tizar a Oj 'da fuera d l camp liv rado l in taw:a n pi n centro,
donde efe túa una e pccie de p ración r medial qu permit la
madur .z y la autonomía del territorio am nazado por 1 s otro.
camp y por la lucha arcaizante al interior. Traduc co rdina
taller ., imparte cla e dicta eminario · con~ rencia , funda
uplem nros, editoriale , e, cribe en columna , p lemiza n lo
p rióclico ali nrn la formaci · n de bibliot cas de carrera a.fin a la
littraturn pr enta [jbr , diccamina en premi , c ntribuye a qu e
otorguen premio., b ·, rimuL ec n · m.ic , p
)r nto a i te
a e ria Je líbr s. ·• un intelectual qu de d la literatura e tá
e n ·buytndo a e o olidar lru fronte~ dd camp li erari .
A. David Ojeda tall ri ta
u rigen c dar . Parricip · en el Taller [jcerari d la a a d la
ul ·a d • an Luis P to.í, a parcir de mayo d 19 4, au piciado
p r el ntoncc. In citut 1adonal de B lla Art ~ y iteratura y
p r u entro Ri:: )'j nal con se e n
ua cali nt . . Fi ura
imp nante. fu r n lo p as
car liv1a y \'í tor and .-a1 ) 1
e:cricor ecuatoriano 1 [igud Don : Pareja, a guien 'e enea · La
c ordin. c1 • n. 1'
De pr fe i 'n abogad , c.l die · de d entonce a la literatura y
es pr bab1 yut.: c. teme. frente al mejor y má genuino producto de
e. e taUer.
-e' lo p rgu • cumplic' d objeti o de convertir ·e a u
v 1 en C( ordin, &lt;lor de tall re . in p r9u fu uno de 1 . má
brillante in cgrante · ), en una e. tructura que . e mu v gracia· al
dmami. mo de . u. imcgranr • · uno de los má. ob ccaclo n remediar
crrore.. formarse.
( jed. e ordm' call re

n \ rua ·caliente , L 6n Pu ·bla ~ rre · o,
f nt rr y, iudad Juárez, Zacateca y an Lui Poro í. ~s muy
probable 9u mucha. le la a. oría que realizara d pué c n lo
1

e ri:wman algunas i&lt;lcai; i: informacione. de- Alejan&lt;lro García, E/ 11/ienlo dr
llm,·en;1d, J \uwnoma de ina.loa, ul.tacan, in., léxico, 199 , 213 pp.

Pu11!1~gn1l'I.

32

b cari
CA fueran vañanc d la técnica que t.an bueno
n.:n&lt;limi nto I ha dado. Alguno d lo e crit re que han pa ·aclo
p r u. t, 11 r · n: ~Iario Alon , fari •\me Dani ·1 Bencomo
·ranci.co Berna! Ti car ñ ,J r e llumb rr "háH:z,. Iigud Ang l
havez Díaz de León, 1 ui J lumb rto r thwai Joaguín
ío
Alejandro arda Laura ·lena
n7ález, le ús &lt;l León, onzalo
Unrdo, Juan José Iacía Jo é
rlo ~füele
harl ·
M ral P dr An 1 Palau, Juan erardo ampc&lt;lr .
D mro d I Her Ojee.la trnbaja c.livt:rs s nivel que van d d la
toma d
nciencia d un ofici , d u técnicas de su. peligros &lt;le u
d arrollo, de u temátic h~ta u impl.icacionc. con 1 contc.xto
lo. rie . del e mpr ~ ni má ni men qu la ncc i&lt;lacl de conoc r
el campo ) . us po ici n , u lucha , us fr ntera .
J

B. Académico
i bi n n gran pan su formación rl' ponde a la e trucrura fkxible
el lo tallere . ·c pand siempre de la ob. le e ocia e la acad •rnia
tradicional, D:n-id Ojeda • ha de arrollado como profo r e
1m e cigad r en La Tniv r t&lt;lad \utónoma de Zacateca. , en la
L. nkersida&lt;l Autónoma el an Luí· P{ tosí. En la primera fue
ente
de la : uela Preparatoria ) d la m, tría en fil
fía e hi t ria de
la idea . É t ha sicl un pr ycc o .cñero el ntro &lt;l la LAl en
donde art , filo ía, h1 t ri ) lirerarura bu. can dialogar o t rno a
la ideas emana&lt;la~ d la modernidad. 1 ambi · n aquí fund' ) e) &gt;r&lt;lmó
d nrro d Esn1dio. Literario yue unci nó dc 19 _ a 19 )
La lab r académica d Ojeda funciona mej &gt;r en cstru tura
meno. e. c larizad, , n &lt;l nd . l el je la libertad de Ín\'esti¡.f,lr )
d prop ncr tt:-mática · C.JUt! k imtrc cn ni d vit 1, e.le e. critor, d
la nect.1dad &lt;le la )ir r, tura de incidir n la oc1e&lt;lad. Lt
im c. tigac1 :m de 01c&lt;la arranca cuando habí, mucho pre¡uicio
contra b indagac1on u ra dd c ntr ,, y i bi n st: alenrn.ba la mirada
regí na~ en much · mom mo. má bi n ue un int r · re &gt;-ionali ta
dett:rnunado por el estado.
~ran momento. en que d de pliegue d lo e ·pac10. regt mle.
bu caba p r un lad la uru er. aLida ~ por otro e capar a la re&lt;luc-

cll,

,

3.

�Alr¡,mdm Gam!I

ción del t rruño el allí qu lo me ·icano tuvi ra en ntr dicho.
". tambi · n pr pi d la
l primer m ment d
r beldía fr ·n e 1 pasad
l pa ad Lill11 diato. na
mu era dd cr cimicnt
p r la inf rmación d la
e rrient'. , aut re. y bra
· en el mund e5 t.:I 11 gar a un
diál
ad cua&lt;l con el comext naci nal , e n I aut res y bra
de la r gi ne .
La irn·e ógac1 · n que culmina en l 992 con Litl'ralHra potosino.
C11alrorientos a,ios es e . e e ·Jabón qu p rmite la mirada
\ crdad ramentl! univer al g n ro. a, d prejuiciada reunifica ión
dd yo el otr de un aut r, &lt;le un críuco de un e cudi
d la
lirerarura:

En cualquier muestra prcccndidamem aneo! · gica fu. i nan, como
m &gt;, ile. y objeci
una inyu1 tud hi. t • ne , una f.,1Tat:1fic, ción . tética·
é ca cvidcnci:i la confiann que dcpo. itamo. c.:n lru pnlabra. \ . u.
fe to:; a fo,or de nuc. lra. apct ·ncia · de prc,·alec1m1em . Y eo
,inud de thcha e nfianza no corr ·. pondc, como lecton:s o
in\'t t:tgnd m : , una ·ncorru ·ne.la waufic.1.mc: l::i búsqueda. en d engañ
del uemp&lt; , d 1 · pum.ale mi. d . tacad . d nu a , lici · n literaria
rc~t&lt; nal.~
T

,

,\ partir de allí ~ · anuncian alguna · de la. lab r . d r cat de
en&lt;ler puent . , &lt;l ·n mtrar . oli&lt;lru:ida le en la bú. queda &lt;le la
aut n mía en c. a gen r -.a lab r &lt;le ·xp:m ión I tru m aparecen
éLi_· Dalla jan: que J &gt;aquín ,\ ntoni Peñalosa.

r

C. Director d publicacione
D . de :u e rancia n .l..acatcca · Da, id
d · aut re: j •,. ·ncs n coedi 1ón de la
/.acat ca ) J an B l&lt;l · 1 limrnt fun&lt;l'
el uplcrnenlo ultural La f mta11a. Po
Lui · P te ·i la Edttc ·ial Poncian \rr1, ga
• D a\1J )¡l:da_ { lJl:Ja, David

organizador · an Lui~ 4(JO".

)¡ ,Ja pr movió edici ne

niver idad Aur · n ma d
la reví ta . 1zog11 y co retinó
t r1 rmen fon 1• n an
h. manrenid una r !ación

·lccci,· n JJt ra111rapr,tr,.a11t1. ú1ahMr11/flJ 11/l()J, oonL ·
.m l.ws Pum 1, •LP., !\léxico, 1992, pp. l y 16.

con tanre c n mpre a · como VerdehaJago ) cliciune in 1. mbre.
o ' lo h, eguido la e\ olución de autores mu reciente
alguno n u de arr 11 de cl l
raU re. lit ra.rio , ino que ha
entendi&lt;l que la alida edit ria! e requi ico para la buena
concli □one. dd camp
para la
br
encia del e critor ·n la
JI.amada áerra ad ntr . Tambi · n ha trabajad por n dar la impr ión
&lt;le un carácrer icmpre fundacional d la literatura, rror tan
frecuente en la lucha intes · na. cuand gana l d .
de Joria o
&lt;l gemo solitario. En la compañía de lo · má. jó\· ne. · ea el
conocimient d 1 antecedcnt • ha enconrrado lo '" rdad r :
factore e plicati,o del fenómen literari .
R gr·. em al re. cate que hac de la poe. ía d Dauajare y
Peñalo:a, au n.: en una prim ra impre. ión di ante a ·u práctica
lit raria. Aquél, funci nari público pre ·id nte municipal de la
capital del " sta&lt;lo y •ste, p ta c. t Leo } acerd t militante en
pr de la infancia. in cmbarg , en 11Uajare d cubr la e mplicidad
propia del oficio contemp ráneo de · crit r. ""'. un p ta encerad
culto e. tudio ·o, jempre en reno\'ación en bú queda de las v ce,

r

"¡'

má jón:nc..
• n P ·ñalosa el r cate c. má merit ri , porque la reticc:ncia
e ntra I at lid m y u caradura · n 1 cultural
e\ i ente per
también el h ch de qu eJ habitm d I cricor cont mp ráne e tá
! ·jo. de la r li · · n. p r lo men • n \méri a Latina ) much
en lo círculo practi ant &lt;l la militancia de izqui rda.
introduc • a un p era a nu Y : círcul , a nu , .• leer re. ) con
e to también &lt;lerriba un prcjuíci mu) co t o para la ulrura
conremp ráne, .
Lo mi ·m suc de cuando . 1 cci n:1 a lo. novcli ·ca de la
R ''" luci · n Mexicana (. \ ru tío Vera LA m ·anrha; J r
Fcrr ri
"J 1m"t1 mlimte· Je ú G •tortüa, Ulfrit1 rqja ) Jo ·é [aria Dá\·ila, El
111édiro) el .ra11/l'ro). jeda p rmic ac cder a cscrit re. in nconrrabl
en la ma)OrÍa I u
bra _- c. as n Ycla entran al ju g d
n:acomo&lt;l di.; la" Y rdaue
nci na lru la que n particular fija la
madura ión &lt;le la novela. m ·xicana ,., laanoamcricana entre 1946 ,.

-

l 4 .

5

�-1 l(j,mdm Garrí.,

m acerca al nómen d principi · del i lo
' ' 9u en e tos añ encuentra nue
explicaci ne . ~ pr babi
ue · ta narracione n . brinden demento parta e · juici qu
ni ga el caráct r único d I movimient armado y 9ue lo fija c m
una má d la r \'Uclra por la ju ricia en la que a rí r vuelco
ganancia de pe cad re .
D. Traductor
m
pu ele ob erYar e::n l li tad d libro., e t aut r p t ino
ha culminado ,1 tra lat.lo a nue. tro idi ma d lo. cuem d dv-ia
Plath y un libr &lt;l po ma d Jame • n on, do aut r . d
i ·ficativa obr,, n muy c n id
n nul! tro medí , aun u u
libr hayan circulad en ~. paña; por ej mpl La campat1a de cristo/
de ella y I ¡garrs no reco111endt1bli de él. t\ e ntinuaci · n e dedican
una linea a prop · :i de la lab r de tra !ad de idioma a icli rna y
del trabajo en Lo iro del dg11i!a.
· l traductor e un creador, nec sira una . n ibilidad 9u le
permite r p nd r y e nten r l . mbat d . u do ma y
e ne pci
fav r e.le la br . Hay a
n la traducción lir rari
9u son mejante al acto cread r hacer una n vela un poema
pr p10 . e.la an
n lo
lo atajo. l re
qu el traduc r de
·
cto . em jante
ra
dial ·ctica: 1 traduce r e. un 1 tr
la bra. Traducir un
act el comph idad, traduc . qui n ere imporcam , • qui n
puede sop rtar aJgo a nuestra c n epci ' n del mun&lt;l , d l act
cr a&lt;lor o del placer. e traduce a quien tiene algo 9ue decirno .
Lo ira del ág11ila no e un Libr para morb . os bu cador s de
trucul ma. hi. ron, qu justifi uen I que una enjble mujer abra la.
llav . J I Y;l ' ) m ta la cabeza al h m de L1 tufu. on anécdota de
citm
mi-lent , e n . uc
e cicliano ·, de nd 1
co, hecho d
an re p rman ·cen n . gund plan a un nivel paradigmállc . H r
inclu u cu nt u pudi ra. c n.ider, rse d final fi liz (' dfa d x.i t "),
per cuya temáúca en manera alguna e mel dramátic . omo l
menci na Dadd jeda, la virtud d Pbth está en gran m elida en u
finale : e.le pronto cl ritmo com que s atora ) ur e un elemem que

36

un urut ccie de indici de perrugad . en el t ·t qu no lanza a la
interpr ta i · n y a r e n "d rar qu la linealidad era un ngañ .
1,1 libr
un camino r corrid (e m l s pcr onaj · e
bre
' · l o número 59' van brc la carret rn), re u rda
much quel pa ill kafkiano e o nwner :u pu rta misterio a a
lado . Iá ciue una muj r-pcr naje aun ¡u, de hecho el ex
femenino procag niza I t do, e ncu ntra n la. die? narracion s
una . en ibilidad frente a diez puer as o también diez s nsibilidade,
frente a diez puerta. . ·. ta , en ibilidad p ro a rebelde ne rrada
ca.J ·i mpre n cuart o lu rare p gu ño abr la puerta · participa
en rito , ju
s e r monia ocia! , ob rva, icnte y regr a , u
pacio pr pío, quizá el cu rt pr pi de gue habla 'irginia \X' olf.
P ro a la v z, •a diez pu •rtas llevan aJ cuarto 1 l de rwell, allí
e rán nue
m re
tr
· ne. , nu , t
~
nu tr li
li ').
n c itan gran
lill , ll na
de man truo mitoló ico. la r alidad . iempre
p r: ahí rá un.
oci dad rd nada, tir: nica, represora, machi ta. co ificada,
omp titiva: ·an lo re udtos para ingre ar a un
circul de
'do
traje para acallar 1 · chi. m , , la
hab1taci •o almenad
el pago de d rech s p r caminar
r
nar
tirulo. d pr piedad br la
la f bia a

lo. &lt;liY rciado:, ere.
Y no s · necc. iran reuni n ma tYa!\: el contacto má. ampli
d
ntrc e tudiante d lccto rrupo, cnfcrm ·rn de uo h spital y ungrup
de . eñorn. tomando el l • \' comiendo bocadillo •. " ... to,· h.1rt..1 d tatuas
r ruk da . n un mundo gri · ningún fu
arele. Lo: ro:tro no tienen
n ;mbres. ingún Le nard pued xi ar r9u nm ,ún Lconarcl viv •;
Leonard n
un n mbi '_H ~ ord n
·a1 t: tá en la cam en la ca ,
en lo parque , en el jue o, en todas part ..
J

•

E. Da id Ojeda, narr dor, p ta, en ayi ta
bv10 resulta a e ta · alturas qu lo 9u l da una p jci · n d . ta.cada
en el campo literario e u obra literaria. u n v la , libr d
rh.-ia Plath L ,ir,, drl áglfila, Tratlu ción de Da,·i&lt;l )jed .Jo:10 Boldó i liment /
L_\/., ;\léx,ico, 198~. p. 6 .

�r!le¡,mdro Gt1rd,1

cu ntos, aportacione n ayi nea . na de la caract tí tica de us
libro e la dis luci · n entr los g · n ro pero algo qu me par ce
má importante e u a ociaci ' n a la vida, u e cape de la cli onancia
cogni ti a d lo r les y careta .
◄ n gran me&lt;lida allí tá u raclicalidad: la defi nsa de u territorio:
tod d de la literatura, t do up clitado a la lit ratura nada rrui
importante qu la literatura. jeda e un e crit r lúcido ue ha
tenido qu con, truir u refugio y su d fi n a de los rijo
al int ri r.
d los a eclio y ataque d I p der d la d scalificacione d lo
i tema ~ pr ductivo d la bravata de lo campo
má
pre tigiado . n e
entido e, un hombr d 1 nguaje y para el
lenguaj . e enumeran a continuación do d
bra y de lo,
rasgo que lo t rnan una figura impr cindible, d ntr d I campo.

'..l juicio de amp p r. i rió y, d
a princ1p1
1979, a pr p · it d

rtant for , s ñal ·
libro d 1 año

r cientementc concluido:

Lo m · &lt;le tacado en nue tra narrativa fueron la re clición, corregida
y aumentada, de 11,onrás Ltjos Losperiodistt1s Lis condiaones delo gl(trra.10

Por otro lad los libr . qu ene mia junto aJ de David jeda
p rtenec n ni más ni menos, que a J ·é R vueltas (México68.)111•1:ntud
J' Rerol11ción), a Julio ortázar (Territorios) y a Octav:io Paz (X a,•it:r
T'illa11rmlia, e11 persona y eJ1 obra) por si la alu i •n a Vicente Leñero
y a José Emilio Pachec n
par ciera limitada: Y abunda
argumentando n t roo a cada una de la obra , a prop • ito de
nu . tro libro:

3. Las valoraciones de la obra
A. Treinta y tre años de Las condiciones de la guerra
La publicación.
te libro obtu o el Pr mi Ca a de la
m neas
en 19
en cuento y e publicó en la Habana, Cuba, en juni d
mi mo año. Fu un libro bien recibido por la c1-ítica e pecializada y
re eñado con verdadero entu iasmo por [are Anroni
amp
en . u c lumna del emanari Proceso ap na el 25 de eptiembre.
Campo hizo una r eña integral, d n&lt;le, iempre de d
u
p r pectiva, hace un balance d la vircude, y limitaci ne del libro,
per no catimó elogi para la bra y para el autor:

i bien .e nota en la. narraci ne que la formaci · n p ürica del aut r
deja todavía que ti ear y , u. p r onajes parecen er a veces la \'Oz
no mu~ bien di frazada de él mi m
o no ob ta que los text
an autóno mo. y ficace. ) no encontremo - ya era ti mp con
un , ólido cuenti. ta, que con el tiempo -y i la ibila no me
reconvien - • erá un digno hetcd ro de Rulf y de R vudtru un
e. pléndido narrad r p ütic (co a, por d más rnrí ima).9

m jor

l ocr Libr imp rtame e el volumen de cuento con d 4ue el
j ,en OaYid Ojeda ( 1950) nó el Premio Ca a &lt;le la!' ,\mérica .
19 ( jeda m recia m..'Í. qu ningún tro el premio illaurrucia).
En e te libro ene ntram "un narrador vigor
~ riguro e , con
una me. urada audaaa para manejar felizmente la. tructura ~ el
lenguaje". Quizru la part m:í. frágil de j da sean I argumentos
p r e o 1 u tiruye con su trabajo verbal y la armazón de us cuento,.
, \demá , lo grandes argumento no hacen - sí , u tratamiento-- la
buena o b. gran lit ratura. tra de la virtu&lt;le, de jeda
que no
cae ·tend &gt;un cmor p lític en nebulo o alegatos sociales o en la
lit rarura elemental de la que es campeón Ben · detri.11

in duda la pinión d Camp
rtante en e e m mento
por la rra e ndencia d l emanari
cribía y por I e rt ro
d u ¡u10 r un bu n númer
lo eguía e mo un
re eñi ta aj n a 1 • p lo del poder cultural en léxico. in duda ·e
e mparte a unp n.ancia d la e critura la intrate. tualidad para

'.\larco \morno ampos, " Los mejore libr • J e 19-8", en 1 mreso. núm. 114,
de enero Je 1979.
11 lb1d.
11

'' Il,id., p. 62.
3

39

�regir la cofuncione del texto r el pa de l años peró n
Libr r ·plandores que e ocultaban bajo el claro curo d
prejuicio o las reglas d la época.
El libro de David jeda n , plant aba reto interesante en su
lectura, a partir de la e tructuración de la realidad a partir del 1 nguaje
y a par · r de que e a realidad e p día contra tar c n la realidad del
l ctor.
P e al entusiasmo de ampo , al prestigi del premi (ganad
antes p r Jorge Ibargüengoitia Guillermo amperio) a lo opottun
de u publicación el il ncio imperó y ólo e reeditó en 200 .
im.ilar o pe r u rt ufrió Bqjo t11 peso enorme libro de cuent s
publicado a finale de 19
y finali ta en el Premi
acional de
Cuento 1976 que apareci · bajo el ell d
ditorial Ti rra den
y que no ha ido reeditado.
En de cargo, e puede señalar que Da id jeda fue incluido en
antol gía, (menciono . ólo algunas) tan importante e mo .J01do de
Palahras, 12 1 arratfra Hispa110111erira11a 1816-19 11., y Memoria de la

palabra. 1~
obra po terior e mo\TÍÓ iempr entre géneros más educe r
d . de la escritura que desd el cobij d la, clasificaciones, lo que
ac ntuó la incorno&lt;lidad en la recepción. on la aparición d La
santa de San Luis e puede hablar pi namente de Ojeda noveli ta y
. eñalat u brecha, ah ra í, con respecto al cu nto, aunque e elato
que l pr duct de nu tr autor no se Limitan a la narrari a, pu
lo mi m publica p fa 9u en ay .
La actualidad de Las condiciones de la g11erra e pasm a a pe ar del
paso de lo. años y de la derrqta d I marxi mo, que no de la
reivindkacione de justicia y d la defen. a de la soberanía (de 1
cuerpo , de las nacione ).
u

u ·ravo ámz ( elección), Jaula de palahrt1s. lí11a antología de la m1m1 1ram1tiM
:rrip\lb , [éxico, 19 !l.
11 Ang&lt;::1 flore. ( ompifación), Nam1h·1•0Hispo11ot1merict111a /816-19 1. lfistq1iaJ'
,miología. 6. lAgmeraáó11 de /939 m t1drla11tt'. i\Iéxic , iglo. r¡, \fé, ic , 19 S.
" fario :--1 uñ07 (Prólogo, si:kcción y noras) lt111orio dr la palabro. Dqs décadas dt
f/tJrrtlfl/ 1(]/!Jf.\ir011a. Brt1't111/lologi,1, L·1 l ;..¡¡ C1 e / INB
México, 1994.
11

n11::...ira11a,

411

Lo interior

Las co11dicione.r de lo guerra, funciona n una e tructura t tal y en
e tructura unitaria a partir e.le I cu nto.. Dentro de la e tructura
total e traza un en aro con llamada a la manera de nota. a pi d
página en donde . van dando ejempl , narratiYos de lo que e
argumenta. 1 tema general es el poder de tructivo, alienante, de la
t enología. : sta e la lectura que re ulm más arriesgada, obr todo
j marcamo la palabra en a ·o. e pudiera pen ar qu
trata de
una e pecie de matraz narurali ta n qu
van a demo trar l
argumento c n historia o fíe ione , una ~ rma alt rna de
uh rdinar la lit ratura bien a la p lítica, bien a la ciencia bien a la
didáctica.
in mbarg , p demo. hablar d l menci na&lt;l en ayo como e.le
un relato en donde uo pers naje platica de su in ent s p r acercar e,
prim ro jumo c n un amigo y d pué él solo, sobre l diver. os
papele que a. um la tecnología en la vida cotidiana y van
ej mplificándo e, cual cerebro laberíntico la. diversas p ibilida&lt;l .
:sta es una lectura virtuo a y 9ue .e puecl &lt;li frutar y lleYar a una
interpr tación n \·edo a p r el lado de lru ci ncia, cognitivas, pue
lo per onaje e mueY n en el filo &lt;le la disonancia cognitiYa, p r
decir lo men , .
Per Las condiciones de lo guerra pr cota sobre todo una e true tura
ambivalen e en d nde convh· n la mejor trndici, n con la ruptura
más reci nte (a 1 • añ 7 ). P r un lado nos encontramos frente a
una obra con un marco o guía que se ha utilizado a lo lar o d la
literatura uni,er al y que disfrutamo. 1 mi ·mo en El Deca111eró11
n Se11debor o u/Jro de los e11ga,1os de las 11111}eres qu en i\la,mscrito
encontrodo e11 Zaragoza ) qu detrá. d u abierta intención p r
e candalizar o llamar a la fe o al buen obiero , aha ruardan la
intención de contar,
involucrar al lect r en un a.unto general
que e diYide y e livid c m
e abre o abanico el aparato
combinatorio del cerebro.
P r 1 u no acerca a la ruptura de obra com Rn '1fela,
&amp;gatablo f'..11/re ,\Lu"-·J' una 1111!Jer dmmda. E mu) prob bl • que en
su momento ést baya id I ra o rná ' atractivo por la exigencia

ue

41

�de lectura d la época, y par cía muy lejana la ínte i que pudieron
proponer la novela d Varga Llo a y fanuel Puig de aquello
año : narración en d nd
r , cata eJ valor de la historia y el Yalor
de énero que parecían condenado al despr ti ·o. Igualm nte
. jeda propone e e quilibrio entre la d confianza a la p lítica
iempre eductora y la hi to.ria y el di cur o qu e nh bran para
c nformar una nueva realidad.
1 [á qu en I cu nt marc
en el en ·ayo que abre I libro, la
dave
ncu ntra d de mi per p ctiva ) de d mi lectura, en el
cuento ' [á pequeñ que ietnam", donde el relato quiere cubrir
la imultaneidad r manda al lector a una e pecie de ubicuidad virtual:
magia que hace po fül la mente y la palabra: estar en todo. lado
lo ue no conci nt la realidad: car anclado al pacio • al ti mp .
"' n bre,·e. Un a , Angel l r r i,·iodica la habilidade d
nu tro autor:

j da demu rra er un con cedor d lru e tructura más complejas
de la narratiYa corta ) po er un dornini d l lenguaje que le permit
d tara u rexto. imultfoeamente de h rizontalidad y Yerticalidad,
c. to e. , d no. or ) resonancia . 15

El mundo d la tecn I gía n , r d a y no, d mina. ' no clamo
cuenta. re mo en I i · rmula f li7 d la com didad. una máquina
recibe 1 , núd o informativ; y traza una bra qu
afín a l
po rulado d I p d r polític dominant . La máquina con truye lo
que ya se mue e p r la articulacione
I e rudiante: u conciencia
de d minador, u tar de e te lado d la hi toria. El golem ha
atrapado no al rabin , al crit r.
Tecnología qu n &gt; rma parte d la realidad d un niño que tem al
comuni rno, p ro qu ya TI! el mundo dividid y la fuerza de las arma
J\ Cundo dhidido que no pued v r un hijo d m xican . al que I in 1•.
e m 'Í rte en ca i ciudadano mi ntra un r del m' allá -d I lado
p rded r - pretend enseñarle por l redondo las e nrradiccion '"
~ en l · 1ue
pre enta n m quinitas para un par de chiquill gu
" \'ogt:
, 1r 1ores 0··
,n"t
r, ., p. ?~
- .&gt;.

de.fi ndan la conomía paterna mientras acc den a una realidad que
l e. úruca e impred cible en u alcances.
\Iá allá de l runo no
vive m jor. La program ción aí la
mientra las relaci n
deterioran, 1 exo ~e alejan r la ol dad
ienta u 1·eale . o ha ido nece ari que la má9uina des b d zca
la leyc. de la robótica el hombre e ha dedicado a imroyectar e el
,·cnen nec sario para la ntrega y para la umi ión.

Lo e terior
El fin, de la guerra fria d truy · bibliocec arruin ' carrera , de al nt '
vocacione evaporó utopía p r ante t
parcci ' de truir cualquier
defen a d dt: la trinchera, e mo i el éxi o hub1 ra id ab ·oluto o
com i hubi ra dado al venc d r der ch para arrinc nar lo ,·e tigi
en r erYacion
campo d r cup ración mental.
Lo que cada vez
rob tece má e la actualidad d las vieja
luchas y la oec idad de ficcionalizar las nueya realidad e y lo - nue\'O
&lt;l minio . .:.n 19 la computadora era un artículo extrañ y m nstru so
en us dimensiones. hora la cargamo, n p queño paqu t y u
forma de funcionar e utiliza lo mismo en m canism m ' die qu en
adminícul .
tortura, para prolongar la vi ja parad ja d manten rlo
viv para mejor rnatarl .
. trañ
b ervar m.i ca a
l auto
:mci nad afuera de ella d d la computad ra ,ía atélite r Earth
OO..P.li, com i n fu rn ufici nte e n L'l ,-igilancia d órdid familiare_
o 'ecino . P r la publicidad y la pr paga.oda han acenruado su papel
de d mini y l medi . u lab r de ubordinación y d engaño al
eITicio del má. fu rte postor. Las co11dido11es dt la gJlerra re ulta d
extraordinaria darivid ncia) d pr funda actualidad.
D acu r&lt;lo c n e ta com icci ne qu ahora e han Yuel relativa
con el giro impr .,;stO de la. hmoria, los cuem . de David j ~da n
ilu uativ de •. peri d de verdade. irreba11bles que &lt;leman&lt;laron
de la lireratura una po ición coher nte con lo~ presupue tos que
. , 1
.
1',
e.gruman
. cau., s pr
I ta .

1t

42

fario :\[uñoz.

op. cit.

p. 3 2.

43

�Alrjm1dro Gc1rria

, ci rto el mafia o ru o ha d saparecido pero sólo I ha h cho
tras la frontera del capitalismo y I d uda el la esp cie para con
la mayoría de la e p ci ( 1 hombre) e tán allí intocada a pe ar d
lo. lema y d las fra e de d fi n ·a del i tema.
ea por a actualidad de la forma, ea por e a actualidad del
contenido sea p re a profecía que enunci ' Marco ntonio Campos,
L1s cot1dicio11es de la guerra merece e ta reedición y el ret d nuevos
lectore .

B. La santa de San Luis: un 69 no e trictamente exual
La agilidad narrati a
La noble virtud inicial, obre ali nte el e ta novela: su vertigino, a
enunciación o Uam · mo le impl mente u agilidad narrativa. e
pued l r de una ntada.
m j r aún en un prol n ado u piro.
En 1...a Santa de an Lt,is así tim a la e n m1ccióo d una . erie de
p ripecia narrativas en d nd la r ferencia, uelen quedar al margen
para ser c mpetcnte con la r gla impllesta por l autor. Hacem
nuestra la enunciación en el moro n o de vi ualizar an Luis Potosí
y la trayectoria, de Juan José Mada y milio arra. co, el prim ro
en 1 lindes del fin de mil nio y el segundo en un largo are temporal que va de fines del ·iglo XL" a 1937.
e ha querido indagar la fi
a del artífice del texto y u lucha
fáustica con un material que ·egurament le quemaba la entrañas
y la razón y qu fue pla ti6cando y haciendo univer literari , •cada
vez más ajeno a la rererta cotidianas y más implicador de nue tro
conflicto , de nue tra e mplicada relaci ne con el entorno.
lmpo ible aber i en su obra negra haya salido también re ultado
de un proceso d inten id.ad creath·a. e sospecha qu la escritura
ha pr ducid una o varia epifanías, pero lo incontrov rtible e que
después de c. a especie de pr logada u p n ión d la re piración
a i timo a varia iluminacion s encu ntro , de ncu ntro y
re ncuentro. e n no otro mí mo ·.
E. el vértig mi. mo que recupera e e gu t p r la l ctura que
fa cinó a ervaote ·. n la • u peo i, n del aire, así ea imbólico
hay una fase de limpieza de nuestro prejuici
un enfrentamiento

inocente y gu to o a la ficción y e d pués de e o, renovado , que
nos introducim de rdad en el uniYer o narrativo como un punto
dt: referencia con .re p eco a nue tro mundo.

Un 69 no erótico: relatividad de tiempos
E te entusia mo p r l t xro ti ne una egunda fa e la rel ctura,
en donde el corcel del ritmo ahora d b
r dominado para entrar a
alguna d la clave de te universo narrativo. ~ po ible Imaginar
el rexlo &lt;le Da,·id jeda c mo una e pecie de 69 en donde los
per onaje otran como líneas, e redondean y complican y se
engarzan con otros per onaje , redondeado , complicados qu a su
,ez alen como linea . E 1 caso de Juan Jo é facías, p riodi. ta
que llega a an Lui Potosí a realizar un rep rtaje bre la política
en la entidad y que d pronto
roza con la anta de an Lui ,
con una serie &lt;le Virgilio qu lo acompañan a dive.t os infierno
inclu. a la po ibilidad clel cielo. L linea que · facia se complica
p r la compañía de un abogad del diablo, de un acerd te bueno ·
e, teta y de una rnuj r que quiere r mper con u taru tradicional y
con u fanta ma del pasado.
Emilio arra, e también llega a la ciu&lt;lad, un i lo ante que
.1. facía
también e una línea, pero su complicación radica n
c.¡uedarse en an Lui ante la compañía d ·us re p ctivos Virgilio,:
un heredero qu regre ad París: l franquea al camino para 11 gat
a u hermana. ViYirá en la ciudad, r nunciará a buena parte de , u
acritude \~tale · y aldrá con un grupo d poto ino a rec rr r el
mundo con l bjeti o central de llegar a R ma, d nd
onccpción
Cabr ra de rmid. luchará por el fumro d sus empresa,
fundacionale . _, milio no r gre ará a an Luis, . e perderá, e mo
una línea a punto de ab rdar el ferrocarril que lo 11 ve al norte )
años de pué como pálido apagado fueg erá epultad , al mi mo
tiempo que la santa.
E ta . eri d engast s pudiera 11 varno a pen ar que la técnica
d la n v la s ba a en el contrapunt . En realidad 1 per ona¡
-e proyectan in tocar e, con continuo, paraleli mo en donde a
vece la figura del 69 pareciera r rnar e en un 66 de meras

45

�Ale_;andm Gomii

uce tone
qui s pien a arbirrariam nt
n un 69 no
nece, ariamente erótico, í ucesi o y en continuo movirni oto
porque lo que le da ten ión al relato
sa mo ilidad o engarce
entre den idad y levedad de lo p r onaje .
final d cuenta lo
do p rsonaj s escapan a la trampa d la ciudad, ¡:,ero lo do han
ido ignado por ella y han circulado en torno a un conjunto d
fuerza que en apariencia e c nttalizan n la anta d an Lui .
Juan Jo ' y Emilio llegan a una ciudad y ven in t c::u- a La anta
de an Luis. El egund c mo integrante d l , quit que va a R ma
1 prim ro como pa para conocer la realidad del estado. Lo dos
con cerán a mujere e n relacione r ta
iuda y con dos hijo
Adelaida en proce o de di orcio y con g m los oemí. antiago '
fonseñor , irven, voluntaria o involuntariamente, como cel . tinos.
Emilio, a pesar d I scap , r ndrá do hij
un en an ui P to í
otr
n féxico
su hijo (ni to . nieta de ""' mili ) habrán d
coincidir en un acto acad ' mico a prop , ito d
ncepción abr ra
de
mida. Lo do abtán d l plac r y e.le) dolor en an Lui Pot í.
La lío a. y la complejidade
han imbricado en fina uce ión.
D urante la prim ra mitad de la n v La 1 per onaj má atracti o
e Ion eñor per frent a él se encuentra el jesuita, el abogad d 1
diabl . fooseñor cr e en la anta i\fontalvo r con truye l ambi nt
de una ciudad que tematiza la antidad y mu tra en u Y ricu to.
la Yiolencia, el crimen l mal y qu habrán &lt;le allegar com cau
en I pr ce o.
•n la egunda part hacia I final, el ra,
má. acu a&lt;l
e
encu mra n 1 rupo &lt;le lp adore qu dirige el e p o d
o mi.
on ellos lo gue d pués de . aportar &lt;l s encuentros exuaJes lo
golp an y lo r gr an en tado de coma al Di trito e&lt;leral. La
vial ncia de l pod r ha aparecido, aunque u aparente cau a sea
pa ional.
L per. naj se mueven pue ntre la ciudad pacífi a donde
un bu n día paree una n6 rm ra as ínada in r p n abl a la
u ta: ·El mal puro? ¿ • l diabl obre la ciudad bu na? y una cau a
p r la antidad primero ejercida p r I p r onaje femenin y d pu
por lo, que pr t nd n elevarla a l . altare ..

a lo lado el pod r ed iá tico y el p er gubetnamental. Un
gobernador di tant per di pue ~ a colaborar, mas también di pu to
a encubrir la vi lencia y l exc • de lo poc.leroso. y un poder sobre
las almas que . e mue tra limpio en el ca de Ion eñor pero que • v
arbitrario y golpeador cuando la causa que ahora proteg le r ultaron
-antaño- o, pecho a o peligrosas.

46

4

r

l na igle ia de hábil e jerarcas e ' incelecruale " que, vahénd • e del
celo, d arrebato o lo d sajust dt: u fieles. in crumentan accione •
in citucione. , prédica y hasta batalla d efecrh·a "política pública",
baj el re guardo } disfraz de 11 experiencia religio a. ,~

~facía r tomará a la capital poto. ina podrá ,,er a la mujer qu
e ha c n\'ertido n pag para c ntinuar vivo y podrá er el portador
del aut r 9u n p rmita v:i ualizar una ciudad I mi mo de &lt;le 1
aire que de. de cualquiera d su - call
d de u ubrertáneo ..
¿P drá la anridad la p e ía e mar e aire ._-i_rginal que detiene
el tiemp a la manera de la e cena inicial d Terdopelo tJZftl o como
bien dirían lo antiguo : cuídate de la agua mansa ?
El in cero 9ue ella no \'1eron . ólo procuraba un sjti donde p ner
sus hueYo, para que lo. gu ano pro peraran: insatucioncs, amos,
fieles, cri tíandad. 1

El hombre, la ciudad, lo tiemp
on mucha. La po ibilidade de entrar a e ·ce libr y cada una &lt;l
ella d, para mucha olémica. Pi ' n. e Lan sól en el pap 1 &lt;le la
ciudad como de. true ora- rjad ra del hombre, coincid ·ntc con la
Yisión d un escritor como Lui · Marún- ant s:
ue cl hombn: nunca e tá perclido p rquc para eso e t.'l In ciuchd
(para que el hombr no c. té nunca pcrdid ), qu el hombre puede

1•

IA

lbid, p. 23"'.
!bid, p. 273,

�Uqandro ,amiJ

sufrir o morir per no perder e en esta ciudad, cada uno de cuyo
cinc ne e un recogeperdid perfeccionado, donde el hombre no
puede perder e aunqu l quiera porqu mil, diez rni.l, cien mil pare
d ojo I et iflcan y disponen, lo abrazan, lo identifican y alvan, l
permiten enconrrar cuando más perdido cr ía n su lugar natural: en la cárcel, en el orfanato, n la comisaría, en el manicomi , en el
quirófano de urgencia ... 19

Visión que David
per pectiva:

j da eñala d sd su propia di cur jvidad y

Entonce tal ,. 7 cada uno de no otro · haya repasado su relación
con e, a ciudad. Quizá mujere y ancestro , acontecimient s historia,
templo ) exY to , in ti uciones ylibro , proce os canónico:- r vida
política, se arremolinaron en nuc. tro ánimo ) reflexione . Acaso
también, en algún mom nto relampagueantc, ante no orr , haya
&lt;lesYanccido la lo a marmórea para dejarno. ontemplar I s resto
de un h mbre al que LJ palabra irv1eron de ~udario )
. al\· con&lt;lucto? 1

Pero ad má en !..A sa11ta de Sa11 L11is ncontramo el pr bl ma d
la . antidad entre la in tirución y u p &lt;l r . ubv r.ivo el drama dd
hombre at rmentado por u pa ad · p r la condióón humana la
visión de la ciudad llamada de provincia com
cenario infi rnal.
quí la exp ición e ha limitad a alguno rasgo av nturado obr
e ta n
la de an factura.
1\ prop ' ito de p, ral li m s, d d muestra: el primero e. que
e n ctubre qu lle , Iacía a an Lui P t í en 1999 y e en
octubre que la anta d an Lui conoce l samas lugar ,.
• I otro paralelismo e imcr , ante: en 2 06 e cumpJ n 2 año
que David · jeda tenía 2 año . Y s c mpl tan 2 año, qu Da id
jeda publicó p r prim ra v z libro individual. uri am nte no
uno, ino d Libro : Bqjo 111 peso e11orn1e y Ln.r comliciones de la 11erra.
Lui Manin- amos, ·um,po de.rilr11rirJ, ctx Barral,Biblioteca Breve, 24ª edición
!3arcelooa, l 985, p. 19.
"'' DaYi&lt;l Ojeda, op. r,t.• pp. 27 1--72.

Durant o, 2 añ el au or acrificó buena part de mérim proptao ·
para una fama lit raria pública y pr firi ' d trabaj , o tenido y dis r to
a cootracorri nt . Li Santa di San L,ir . en e entido una speci dL
~ orci m

una fuerza incontenibl qu

alta nue tro panorama literario,

incapaz de er racionalizad o ometid p r el autor.

4. El campo n la p numbra: Cuando el e p jo mira
A pe ar de la di cu i n en torno al concepto campo de Bourdi u
, u utilidad e evident . La Je cripci , n de la evoluci · n n Francia
e no ólo alecci nad r, in que abre numero a po ibilidade d ·
matice
especificidade entr de un marco gen ral explicativo.
La , ici itudes de lo escrirores n lo, llamado, paí e d I t re r
mundo . on infamantes pcr también la importancia de u obra no
habla d I e cape de lo d termini mo - dentro de un campo literario
maduro ) fu rte, autón mo.
ln rto, en un mundo lobalizado, el rnk las cdit rial . h. n
pa ado a formar parte d cmpr . multinacionale aj na al libro y
a la cultura (lo mi.roo venden p rfumcs que arma.) cuya pri ridad
e la gan ocia c n d con. i ui nt d plazamicnr de lo: ámbitos
tradicionale. &lt;lel libro, l, uert d la lit ratura \' su autonomía . e
cimbra. eñala André ... chiffnn: El vtrdad ro problema no e. el
d mimo e tadouniden e. · · una cue ti , n ma . ,-asta es la
comerciahnción d la. idea , la in&lt;lu. trializaci · n de la edición ) el
c ntrol de la cultura por lo ran&lt;l grupo int rnacional que;
xtgcn una rentabilidad . in paran .ón en la · n rma &lt;le la cdicí · n''.- 1
Pcro no · 1 aY, nza l capit, li mo, tambien lo hace el
. ubd sarrollo y l arr . i · n al art1.. y, l. cultura en otra: formas. \
pesar &lt;lcl pre. tigio de la noveln latinoamtricana y de una r lativa
llegada al dominio del campo literario a. í • ca o grup pequdto,
e mamicn ·n la nec . ida&lt;l &lt;le trabajar n ~ torc. colindante c mo
la educación, el periodi mo la pr m ción culrural o la comunicación
cial. Del gr, do &lt;le autonomía del campo literario depcnd quL
tas acti,·idade e tén má e re, o má. lcj d ,-u. prácti a..

r

0

1'1

\ndré chiffrin, La edición .ri11 rditom. l .JJI ~nmdu rorpflrdCÍOJJeIJ' la mlt11ra. Era.
it'.~ico, 2001, p. 93.
11

49

�l,¡,mdm Gmrítt

n el interi r del país e ha d plegad un largo rec rrid por
mejorar la c ndicioncs del camp . En nacion donde el
tado a
menudo cumple las funcione de la, empr sas di oriale. o
cuJturalc , e notorio l aumento de condicí n propicia para que
la Literatura e trabaje dignamente. ,i a e o agr gam Ja xigencia
de protagonista como David Ojeda para que e contribuya a la
fortaleza del camp y n a . u up &lt;litación, p clero hablar de de
una mejoría n la, condicione pr pía, y en u ent rn . ún faltan
cditoriale lejanas y equidi tan te en poder a la del centr . La lucha
de jeda ha ido lar a integral y c n cructiva. eguramente eguirá.
Lo más parecido a Lo ed11cació11 senti1J1e11tal en el ca o d
jeda e,
,11a11do el espejo 111ira. En ta narración predomina la ambigü dad:
un per onaje o el de ·pLi gue de yario. per onaje. a tra é d l espejo
y de . us posible, percepci nes un depar amento de d el qu alguien
e crib
un h te] que sirve de punto de partida para el deambular
d ese u otr p r onaje
un nue o dcpanament qu d para
orpre as: la, vida · qu allí ·e han con umado ) habitan con u
ner 'a. entr ·u mur .
El centro incues ·onabl e la e crirura p ro también é ta e tá
e cindida: •ntre la lab r pr pia n los m ment en que deja trabajar
la vida c tidiana la compañia y d reyuerimiemo familiar y la. otra
,·oce . E tá la intertextualidad e n "Bruja tomándome de la mano,
acu ándomc diciéndome qu no vivo, que hago literatura que m
in,·ent "_::!:! Allí ene ntram
el cu tionamient d la acti i&lt;lad
diaria frente a la exig ncia de la di ciplina, del manejo d 11 nguaj ,
y u entramado en mund p ible , n bra LiteraJia d calidad.
pu d eguir la cita · atendiend al autor c nscarar la página del
libr d d nd s t macla: Día tras día de Miguel Dono o Pareja.
, ún má. : no ólo la literatura traza mundo imaginario , ino
que toma ejemplo en donde l llamado a la c n trucción 1e 1
mi mo para vivir la vida. "' s el ca o de la lerra de 'Imagine' d
John Lennon. n mundo d igualdad d felicidad p ible de adió
a la. t rocidade del abui- y &lt;l la gu ·rra.

21

David )jeda,

llillltlti d

rsprjo 11Jir11, J oan Boldú i , limcm, \ [éx1co 1989, p. 1
s)

ntre e to ruido tien que obre alir la furia creati a, la fragua
d la palabra el univer o qu habrá d cautiYar al lector. n peJ ,
irnágene realidade qu
e capan, c.¡u juntan lo mi m a u.na
mujer d peJ negrísimo, dormida, a un niño que tiene una p adilla,
a un b mbre qu
cribe de de un cricorio, po iblemente el mi m
que cont mpla que a otr que e golp ado, que bien pu d mirar al
tr que l e crib . La literatura permite unir lo discontinuo así ea
fugazment .
La e critura labor de vida, carencia &lt;le num r
s ati factores
material
donador de ventura qu e hac n e pejo en el lenguaj .
En C11ando el espejo t11ira David jeda asuro u contemporaneidad
como e critor y c m hombre y desgrana la lab r que habrá de
a umir para con ervar el camp : la en ñanza, la traducción la
publicación, la prom ci · n, pero obre do la e critura y la crítica,
la in. obornabl re ponsabilidad d asumir su lugar en eJ mundo.

�Juan Boscan, iniciador de la poesía del

Siglo de Oro

Lino García,Jr.

·o 01 LO r iu \DORF de la nu va poe ía italianizame en E ·paña
durante el iglo de ro fue Juan Bo cán Almugá er ya que con u
endecaJlabo abre nuevos horiz nt yue llevará la p e ía hacia
nuem. camino durante e te perí d . Juan B cán Almugáver fue
hijo de Juan alemín Bo chá, oíd r de cuenta y de i lame
Almugáver del cual matrimonio en 14 produjo también d . hija
a&lt;lemá d I furur inn vador. e itúa el nacimiento del futur poeta
en el año de 14
. i te año de pué del ca amiento de • u padre .
Lo padre del futuro poeta fueron d tado de bienes, lo cual hiz
de u familia ami T de personas importantes de la época. ~ue Juan
Bo. cán AlmugáYer hu' rfano de padre d de u muy ti roa edad y
al fin fu reco 'do por u tío Beltrán Bo chá.
Ya para el año 15 L4 v rifica que Juan B cán perteneció como
alumno d I rey y miembro de la regia cu. t dia. abemo que el
mi m Fernand el atólico favorecí ' a la familia B chá. De esto
e deduc' d que Juan Bo cán pre tó u . en·icio a ambo te) c.:
mando el acólico y de pu ' a arios L En una carta d L'l duque a
Prof.: ·or de lireramra de fa nivers.ity of Tcxa -Pan \merican.

�1j110 G11n1Íl.)r.

d Soma abemos que Juan B cán en el año 1526 e ncontraba
en Granada donde conver ó con Andrea avagiero qui n l impulsó
a qu scribi ra po ía u ando la nueva m ' trica y el "dulce tilo
italiano".
ue ero poeta e ca ó en el año 1539 con Ana Girón de Rebolledo
que para dicho año ya Juan Bo cán terúa 52 años de edad,_ al morir el
poeta el 21 septiembr del año 1542 dejó tr hijas, Iariana Beatriz y
Violante.1 e ha deducido que la fechas d años de más producción
poética de Bo cán fueron entr lo añ s de 1458 a 1461 . a en u
familia había de tacada tradición literaria, primero de su abuelo Juan
Franci co B chá, autor delAfemorial, que fue un r umen de la hi toria
y de la cr nología de acaluña, y fue el mi roo padre de Juan Bo cán
quien continuó escribiendo 1Memorial. dándono una muestra del entir
de la familia por la artes y la literatura.
""'ue Juan Bo cán quien dio mayor esfuerzo al us del Yers d
once silabas, aunque bi n sabemos qu Iñigo López d Iend za,
El Marqués d antillana, ya lo había adoptado en u sonet
e critos durante l siglo 15 . TuYo Juan Bo cán otra aventura~
literaria , ya que fu él mi mo qui n, n el año 1534 , tradujo al
ca rellano El Cortesano de Baltazar de astiglione (14 -1529),
crit r, corte ano, y guerr ro Italiano.
o te libro e pres man
la, regla de conducta para el hombr galant renacenti ta. E , en
término claro , la Biblia del hombr renacenti ta y lo hombres
de h nor d la época imitaban y se ap deraban de la virtude de
ser un caball ro renacenti ta con cualidad tal com : r amabl ,
r un caball ro cri tiano ser escolástico y conqui tador, con idea
ow-platónica , y por último er namorado.
demá de e talab r extraord.inaria,Juan B cán escribió onet
al modo italian iniciando a i l nueYo ' dulc e tilo nuevo en u
E paña. Fue n sta última actividad en la cual stá la gran
importancia de e t e, critor renacenti ta, ya 9u bien
abido qu
e in pir · en la poesía de rancisco d Petrarca (1304- 1374) poeta
1 í.artin de Riyuer jl/tm Bomí11 y 111 Cancionero Ham/011és,
f
' V, rchivo
Histórico: Ca a del rcedíano, yuntamiemo de Barcelona, Instituto de Historia de
la iudad, Barcelona, 1995. pp. 16-17.

54

italiano del iglo 14, qui n e tableci · 1 m delo de un p r ecco
caballero renac nti. ta., la cuale eran: er enamorado y po ta, y
quien le dedicó u bra poética a u Laura 1 eves. Fu Perrarca
rambi , n quien intr dujo a Juan Bo cán a que encontrara d d 1
t ma d u p e ía, ya qu el p ta d la 'poca dirigía toda fu rza
amoro a a ·u amada , el ufrimiento qu le s rvía com catarsi
purificando en sí u alma, atormentando el cu rpo y cxplora.nd el
ego en detalle. Tod e to hacía qu el poeta e en r ntara con su
propia individualidad factor principal del Renacimiento..!
En imitación de Petrarca,J uan Bo. cán tambi, n le dio popularidad
e influencia a la nue ·as estructura poéticas tales como el: rercelo
la canción la octava real, y l ver. o uelto. E ta nueva e.cuela
p écica italianizante fue impul ado d pu , por u amig Garcila ·o
d la Vega (15 1-1536) quien tambi'o abrió hulla nu va a la
p e fa d I iglo de ro.
D gui 'o haya sido el ej intelectual n la vida de Juan B cán
tal vez lo t ndremo que ncomrar en u mae. tro, el italiano Lucas
di farini , qui n ::u:rib · en paña ea el año 14 4, donde de pué
de poco tiempo e le ofreció la cátedra de poe ía t:n alamanca. •n
el "Cancion ro d lo fa d velle,' ,
ncueotra un debate po · tico
entre Andreu de p n y Johan Berenguer de 1\fa dovelle ·, en d
cual · 1 pid I fallo a Juan Bo cán.

Dice Ma. &lt;lovefü::: Pt:r jutgt prcnch, en ce ta gran comt'. a.
Johan Bo chá, 9ui de cen. cns falb1r,
Dará lp drcr al tJui'l dcu bobtcnir,
Quen tal fi t .ap e-z ja gram pcrte a.
i'án Bo. cá n stre tans ·o corneMl,
Qu per roa pan ma pla u pus allegir
l'an'll volgut, 9u.én eU ha tal cnnr
. abrá dir ccrr 4u1 mib láura tle:c ·s.1.

' David H. Dar t, ''Juan Bo cio", T'&gt;i yne'. \;
Publi ·hers, Bo ·mn, 19 . p. 20.

55

rld \uthors

U'lt.,

-PS. T\1, me

�l)1Jo Gania,jr.

Traducción:

"Tomo por juez, en esm grao c ntienda, a John B

chá,

9uien derramenct::, sin trrar, dará t:l
derecho a quien lo ha de obtener,
'pue él ducho y exp no en tales asuntos."
' ea ene mendado nu tr debate a B chá que p r
mi parte me agrada, ya que lo habéi.
elegido, pue ·1 tiene el criterio qu sabr'
Decir con certeza quién lo ha clcfenclid mejor."

n el cancionero de la niversidad d Zaragoza, manu crito 184,
encontramo La iguiente compo ic-ión de Juan Boschá:
,'\o st1b lo comí d't1mor
lo qlfi di11 jMrfello11ia:
Talcos" yo 110Jari([,
111ostra11I !'tsdel'l'nidor.
Q11,mt los ,ti/; ba11 presenta/
,,/ mtmdrr lo bon ali,
la l'ohmtolfa lo salt
spera11! lo desigat;
m tal cases gran mw
dir m1,1 semb/011/fallit1:
Tal COSO)'(} 110 faría,
Mostra11t l'esdevenido,:

En L mi mo cancion r v mo lo igui nte v r
Bo cán, lo cuale, qu dan alguno. n blanc .

_ d Juan

Alta danza, fata perlo dr.r.ms di!

,..Jmor, 1r111 gnm s,·,! ,nfia.
sobre 111i s 11,o¡tro dar
¿per (jllt i11ji1r pr11a p'1s.rar
Per qni 110 .rmt de la 1nit1?

en catalán y que habían ya trazado camino levad en la po ía
de te igl , l cual prepararía a Juan B . cán en u carr ra d
inn •ad r y po ta del iglo l S. Para mej r e mprend r el ambi nt
intelecrual e inn ,·adoren el cual vivió Juan B . cán hay gue conoc r
cieno evento hi tórico d la época llamada El iglo de r de
spaña. Bi ne abido que lo reye acólicos ernand
I abel),
en cuyo reinad _ hiz la gran aventura de Cristóbal olón, reinaron
en E paña duran¡; lo año 1479 a 1504. D pu'. ubí r n al trnno
elip I, El erm oyJuanalaLoca nlo año. 1504-1506 .iguiéndole
Femando el Católico de de 15 6 a 1517. A to añ
le pu d
llamar 1a época preclásica'; e decir el p ríodo un p co ant del iglo
de ro. Con la llegado de Carl I o -r y d
paña y emperador del
acro Imperio Romano-dio comí nzo al igl de Or en paña, el
cual cien cierta diYisione que lo di ringuen por u actividade
literarias y enfatizando u cambio. en la literatura de la época. í que
muy bien po&lt;lemo dividir t p tíodo egún I igui n te:
0

~p ca del igl d oro- de de el adventimiento al trono de arlo I
o V d Alemania ha ta la mu rte de Pedr alderón ele la Barca 16 l.
1. La ép ca inicial de de 1517-1556 que e el reinado de arlo J o
Vd nde floreció lapo sía con Juan Bo cán y Garcilaso de la ega.'
2. L'l época del apogeo d l reinado de Felipe II, El Religioso desde
1556 ha t'l 162ldurante la cual floreció y dominó la pro a. quí
también e la 'poca d 1iguel de r\'ante aavedra (1547-1616).
3. La época d la decad ncia d · paña de de 1G21 ha ta 1681 r
d I reinad d P lip IV. Durant e ta úlrima época floreció el
culterani m
I c ne pti mo; 1 reatro nacional y la no\'ela
picare ca. in embarg , fue durante la primera etapa del igl de
ro durante la cual fl reci, y rov . u nacimiento la poesía de Juan
Bo cán , la de u amig
rcila de la ega. 4

to. corto tro7. d po . ía Je Juan B . cán bien n indican
de que 1 , p ta barc l n se habían cm u ptunero p ma

\ \!anuel ,\rror &gt; tephcns, (Editor). "J t1an Bo cán-Garcila~o de la Vega- bra ·
Conipleta ·", Biblioteca ru tm, Turner Ltbro · .A., ~llldn&lt;l 1995.
'Fermin Estrella uaérrcz, Ulerc1/11r,1 l:.;p,11fo/,l((J/l , l!ltolo._~1,1, Eduonal 1'.,tpclus,
Bueno· Ain:s, 1965. p. 11.

56

57

�Uno Garrft,.Jr.

Su obra
Comienza e ta copla con una serie de verso indicando ya el tema
amaro o de u poe ía. Despué. inicia u glo a u and ver o de
cho ilaba,, con e trofa d nueve Yer o cada una. ~ n la primera
e trofa el po ta llama la atenci · n a la herm ura de la dama, pero
cuya h rmo ura da aliento y alud a u torm oto. El tema s el
amor intro pecci o, el tormento de ver a la dama, y al verla encir e
a vece alegre y a vece atormentado, pue ni aun la muerte le ,Tiene
para quitarle el dolor de . u pa ión.

Coblt1s hechas sobre:
S1éJJ/0111r

tal en 111iraros,

q111• dr1ltJr /,mgo dr 111í;
¡ qlfié11 plfdies okidt1ro.r

tiendo quá11 poro 111m1ro
q11r dolor tmgo de 111/.

1

U llll/erle q11e's l'/lllll(ga
dt darfin al dolor 111ío,
ri In q11itro por ami¡,11
po11e JII")' lll'!J'Or dudo,·
1JJt1s ella, por co11fml11ror,
se olt&gt;xa de miprisióu,
porque diga am pasiá11:
¡Q11ién p11diem oltidaros!

lternan lo ,·er o entre ocho r iece siliibas con el mi mo tema
amoro o, d t rmcnto d amar a la dama. n la última e trofa u a
el anáte is 'dolor ' "goz '' para enfatizar u pena amoro a.
termina con la alegría de e tar contento con al m nos haber la vi. to.

para cordarse de sí!
GlfJSJa dr Bo1ró11 Sobre:

GltJSt1
TrasptJrtado m !,,Jig11r,1
dt l'lleJfro 111em~n1imto,
do li11dt1 crea/uro
m11!1w1p/,1 m si, hermosm,1
q11e'.r salud dt 111i formen/o;
qum1do pimso p11blim1w
/,1 ra11s,1 dr mi pr1.rió11,
porq11e fa/Jn el corazfn
sié11tomr tal m 111iroros.
A11lr.r de. ·t1ri d, ser

qm no dexmru dt a111ar;
111t1s ¿q11iin ha1tard tptmw
n,erecrr ti 1mrear
dt• q11e os q11iJn D,os dotad
,\las pf(tt tal rossd mprmdi
en lt1 pe11a qm• padesco,

58

Bim Sl{j10 rll tJIIJOr (jlfl'yzo
1:11 d11r111t 1t1Ipe11111mimto,
q11e del primer 111orimimlo
ll SSI IJIÍS//J/1 fO!Í{fiZfJ,

)' " mí 111e dexri t(Jllfflllo.
Saliifizo la re1zrí11
rll a111or, J' el/ ,1 e//,1;
luego supo el corazón
q11e 'n ltlll honrada q11mlla
_111sto flu mi perdirióll.
Ta11 co11twlo_l' /al me hl'llf
l., ro11gox11 q11e'n 111i utá,
IJ"r si d11lor J(J/1m•imr.
el n1t1I que te,{go se ,·a
de goZfJ dt aquel q11e áene.
Y si tpteda 11/glÍn lorn1m/o

s1íjm,

{()/1

cf qumms

�q11e'11 ,ni gra1't pensamiento
sólo m ,,er q11e s,rpe 1eros,
de ntis 111ales ,-&lt;!), tontmto.
1

La primera

trofa consta d cinco ver o olament , con och
sílaba lo vers s. El t ma igue i ndo el amor atormentado 9ue le
sigue y indica que ha de er '' fanya deb
r de amor/ porqu dél
no me d mande/qu al tiempo que e toy peor/ningún mal ufr
tan grande/ que o e cus
tro m yor' . Todo l cual indica egún
el poeta, que han ido llaga , u e carmiemo y que e to lo ha llevad
a su pres ate e tado.

G111ción del Mm110
,\ lat!J'º delie ser de amor,
porque di/ no me dema11de,
qffe al tiwpo que estqypeor,
f/i11gú11 !llal sufro fatt gra11de
q"r ú t1msse otro mg·or.

l...i llaga del esrom,imto
de los 11111/es q11e 1111 11e11ido,
flle haze r¡m lo q11e Jienlo
me pmtce h11e11 partido,
de 1J11edo dt 111ás tormenw.
Q11iz.ás u mgañillo de amor.
porque mejoren 1JJf 11111ndr,
pues q11a11do 11u va pero
11111g1i11 111al s11/ro tan gra11de
q11e 110 rm1se otro pero.

La e tr fa inicial contiene olam nte cuatro v r o , de cho
ílaba , y tablece el tema principal... ¡ mero era la dama e tan
rande qu qui a e hu 'ª de ella merece no volv r er tan
ura. Alaba aguí la belleza de la mujer, e indica el tema
principal del amor atormentado por hab da visto. n la eguada
estrofa aparee n varia antít i de idea para enfatizar la id a
principal d l tema. ·l u o del contra te de id a, anti esi. e. vidente

h rm

6(

n ta poema, 'ª qu el poeta contra ta cierta 1de del amor, el ir
y el venir hacia u amada le perturbe, pero e ufrimiento qu le
agrada ra qu I ufrir por ella le cau a tristeza pero l irve de
d scanso interior.

Otra

El que dr ,·os se partim
n1ence 11fl11ca volver;
)', senq_¡•om, n· holtieT"P,
q11e IJ11el11a para //OÍ t•er.
1\'o 11Jerrz.co la rmida,
P11es f11i paro podol')'l7lle,'
a1111t¡11t mto l'fl mtrlida
co11 l,1 pe,111 delpartida
la Cll/pa dé la partida.
\,fos si_yoJdJJJtÍs mtjiu!n
/1ie,i .ri q,~ 110 arrtÍ de Jtr;
pero q11im; q11e, sij,terr,
póguelo q11e 111tllCt1 os nr.

A9ui el poeta lamento u andar de pena □ bu ca del amor de la
dama, tant que delirio oy una oz de una dama quien le dice:
"Je te mal (el am r) has de morir". Pront v r una dama e tida
de v rdeo curo y herma a.
la musa, la dama d u sufrimiento
por quien el amante ha ufrido, ha anhelado y sigue en u pa i •n
por Ua. :\hora se le aparee ella diciendo qu dej su camino
amaro o, que no a e n tant en el amor.
pid que dej e e
ufrimi nto muy eguid p r el po ta de la época, qu e e am r no
tiene reglas. n embarg , el p eta igue n u enda de bu car 1
amor má impo ible, llenar d lá. rima , el e te ufrir por la dama,
que le traerá cierto de can .

61

�I..J111, G,11ri,1. Jr.
Obrt1 Ua,nada O.rpital de .AJ11or Echt1 por Boscán
Como en pena sie111pre 11elo
co11 ansia de amor rabiosa,
IIJJO noche n11 co11s11elo
SetJIÍ 11110 hoz htf11/0JO
q11e n,e puio gran recelo.
Yo pensaba si ti httir
o uperar mio 111~or
11 eJle timpo o · dezjr,
ro11 o/ro voz VIII)' mfl_)'Or
~-Oeste 111al ,is de 111orir__.
.\Jiré si pidiese 11tr,
Por un ocrgel donde s/ava,
q11r coso podno ser
q11e 1011 lristes 1111t1•a1 daM,
d() flatova ltllplaZ!r.
) mientra.r esto proCJtm,
t•i ca/u mí una donZ!lla,
co11 rostro gmtil, seguro,
ta11 bo11rsta romo /Je/la,
l'estida de 1•m{eimro.

Rog11é/1•por cortesía,
t¡11e 111e di.,:eM quié11 (fd.
Dixo: - ) ó i'!)' quie11 solio,
,011

h1 pm,1 lasli.1111,ra,

dartr desrmuo ,1/glÍ11 d,a·
de li 110 hl()'fl,
que amiga Ji rido )' lmma;
pero ¿q111em que co11cl1!Jo?
llli 110111bre

l'li te Sf!Y /011 t1grna

q111mfo olmo flentpo f11i

hD'º·

) o so la que 'n tu padó11
u,ego ti llf pi:rdimienlo,
q11r '11 sa lo/ 111 ocoúó11
co11r;d h1 pen1a111iento
ser de 'estrmlll pnm111dó11;
, sq · la tjllttt /11 111m o
pme eifilerz_o d, C()llhllO,

62

has/a aboar q11eya veo
q11e 110 puede al'rr callJÍllo
para mrar t11 demJ.

Por essr¡ /IÍ, triste ,Hl1t1nte,
Tmlt por de.rm miado,
Dexa d'ir más adeúm/1•,
o pie1ms que'/ r11n111orado
So11t1 mús por ser ro11.rta11/1:
Que a Ir, prop1n lry d'o111r;r
Es q11 'e11 lg uo consistt,
P11u l'l'lllóS q11e YI an1t1dor
f-Iaze las I r.-r.r lfltÍS Inri,
Y alcofltrdTio da_(m•or.

En el po ma igui nr , el p ta can ta u cautividad por u ñora
quien 1 tiene cautivo, ya que el am r
un ju g d gu rra y 1
amant es el prisionero del amor. P ro, aungue quiera e capar e, no
lo p rmit , a que e to le cau arfa l no poder , eguir ufriendo p r
la amada. 'l p eta e entrega a la h riela del amor per esto no deja
gue l siga irvi nd .

Cob/11s de bo1ca11mbúd,1111 .rt1 a111ig"

A1mq11e_yu 111tí.r llf/ sr ment,•
111ifa por 1·11es/f&lt;J cativa,
s nora., bien se con.rimlt'
q11e utas wpla.r os smva
(por 1, ,1111üt,1d prrsmle).
El ,10111hrr del 1emd1Jr
pmlíle ron di.ifa1•r;1u;
q11edóf!le e11111is dolorrs
d, los 11mof'l's i/Tllor,
m /11gt1r de los amure ·.
Lercí11ltS( el/ úln1,1111í11,
r,mmle .r11 111al ti/ gn'tos;
q11 i, ,wbrir n1ifi111t,1sít1
dol()m /011 i1!)i11ílos,
m,ís 1111e1·0 dolor strít1.

63

�Ii110

M11üMn.re 111i.r pensamientos

tan cr11dos q11e den sprmtlJ.
mbirrtos de triste manto

mis dolorosos smtbme11tos
amdo11 m utt llo11to.

El soneto siguiente l e cribió Bo cán al hab r fallecido u buen
amigo
rcilas de la ega y
bi n claro u tono tri re, elegiaco
y fún br que expr se el autor al r cordar la muerte pr marura de
Garcilaso. Lament' Bo cán l no haber ido c n Garcilaso d la
Vega en su muerte prematura; y en la prim ra e trofa contrasta 'lo
alt qu ubi te' de Garcil
con e·ta baj za" n d?nd d jó a
Bo, cán . n la tercera e. trofa ya B scán ti n la egundad de que
Garcila.
ol ,idará de él, y qu tal ez ' de pué p r mí
totllill'.as
un soneto elegiaco y típico d la 'p ca cuyo t ma e
la lamentación por la muerte de u amig . La rima e la siguiente: a,
b b, a· a, b, b, a· c, d, e; d c, .

Gmrí", 1r.

En
aneto iguiente Boscán uriliz' imágen
d I mar
tempesruo o , a veces difícile , para referir e a lo altibajo del
am r. En la primera e trofa ya V&lt; n esta imág n d ''alta mar
rompido" y 1"navío'' la j rnatla del amante en u gira amero a.
Pero, aun c n ta t mp tad d no alcanzar u amor, i nte una
e peranza. "l t ma e ntraJ e que aJ fin de tanta tormenta n el
am r el hombr pu d ver u fin glorio o, y bt ner u galardón. En
la Q"Unda e tr fa alud aJ puerto'' lo cual ignifica qu llegará a
obten r a la dama. También el 'vienr " qu I mpuja e. quien 1
da el impuJ o para eguir la tarea del amor lejano.
'a manera
de nube vem s tierra ' significa que l.a ri rra e I campo de am r
de segudd.ad de hab r alcanzado u prenda. Ya en la última estrofa
el poetas iente feliz al aber que lle ará a pu rto s guro y temúna
con una conclusi 'n feli7 \" o iti a. Tien la igui nre dma: a, b b
a : a b b a : c, d , e : c d, e.

.\'011rto

Soneto
,1rcilru1J, que o/ bien siempre aspiraste
, siemp" con tt1I fl1e'Z!1 /, seg11isle
q11e ,, pocos pa.ros llüs él corriste,
el/ todo mkf"tJfllfllfL le olct111zoste

Di111r, ¿pur q11r trc1s ti 110 me llfra.rte?
Cl(o11do dt eJla 111&lt;1rkll lic1T,1 portistr,
¿por q11é, al mbir a In alto qm subiste,
acá en e.ria bajeza 111e dqoste?
Bi.m pimso ¡o q11e, s1 poder 11mer111
t!e flmdor digo /(1 q11c eslJ ordwodo,
m Id/ e.aso de mí 110 lt: oll'ldoras;

E11 alto fl!ar rofllpido ntá 1101•!0
co11 lm,pestad} /r:111eroso ,unto,
pero la l11z.q11e_)'a a111c111erer ne11to,
.r mm el cielo 111e bace11 q11r confío.

1,1 rslrtlla ro11 /(1 mal 111i 11oche L~11fo,
11 t'lltllas de mi tn"ste la.r0111imto,
t1l~u los ojos por mira//" nimio,
J' dire q11e st 11ldlgo, el p11rl11J es 111io.
Dr1 l11ego 1111 l'imto q11t 110.r d,1 por popa;
a 111011er11 d, 1mbe.r remos tiefTa,
.Y h11 ralo ·11 t¡11r dim1 q11r la 1·i1110J.

)í, cM1e11Z!1111os ,1 tl!Jltf!,&lt;1r lll ropo,
.)' a mmn:rer del mar /u /Jra!"fl glfem,,

t¡lfe, o q11i.simu /){}mün11e ,011 /11 lado.

J' a rrconlor los

110/0.r

oo lo 111wo.r de 111í Ir despidieras;
o si esto 110, después por 111i tomaras.

64

65

que l1id1111J.r.

�En el aneto iguieme el poeta declara lo opu to del ant rior, y
·ene como tema c ntral la idead qu ant }' después del bien hay
1 mal. .. n la primera e trofa no exclama cómo e que el repo o e,
bueno de pué. de un día t mpe tu o y utilizó la imágene de
día' tarde',' noch ' y el ol'' para demo trar no olamente la
racione d l día durant I cuale l h robre laborea
rno
también para indicar lo cambi s que no tra n cada itio.
í
ent nce , n la primera e trofa el poeta pre enta u idea primordial
y c ne to igu las regla de un buen aneto: e d cir, de a.) Pre entar
la idea; b.) De arrollar la idea· c.) oncluir la idea. n la eguada
tr fa el poeta alud a que su alma padec , y e n
ro no da la
id a d la tri teza, pero al llegar la tard el alma r p a · e g zo a
al de can ar. n la tercera strofa vem como el po ta indicó que
el r poso viene por camio de mucho trabajo: 'ma
te bien no
uele ser barato' . ◄ decir, la vida
dura y difícil, p ro al fin del
día • alcanza la felicidad. Hay cierta m &lt;litación en e to. ver os
que con. idera el ajetreo del vivir. ➔ n la cuarta · última trofa no
declara 9ue 1 hombre ufre, e n igue un poco del bi n para regresar
al ufrimiento del vivir. E. una vi ón d la vida con id a de continu
mo irnient , qu e idea renac nti, ta al d cir qu n e ta ida
terr stre goza y
ufre al mismo tiempo. La rima e : a, b, b, a· a,

Es repost1r de 1111 bo111brt q11e ca111i11a,
los sombra desm,uu 11 brtt·t rato,
paro l11rgo 110l1•11ra UNÍS r,msarsr.

q11t ,1

El tema central del oneto iguiente e el ' ueño/ dormir"
durante el cual el p ta huye de la realidad e tiJiana, r acude al
sueñ com Y hículo de cape.
en ·í un ensayo de olvidar algo
no placenter d l jvir humano. ~n la primera srrofa el poeta
alaba al ueño" ya que é te lo engaña, y a. í xclama diciendo:
' ... i un poco má. d1.1rara 1 engañarm ." Ya en la egunda trofa
no, habla el poeta d l "dulc placer 'qu
l u ño" durante el
cual puede evadfr l n al gre d u ida ... n la t re ra estrofa se
diri e al sueñ e mo si fu e un ent per onificado al exclamar:
Oh, ueño, cuanto má. leve y abros / m fuera , si vinieras tan
pe ado".
considera el poera bienaveoturad stando d mudo
ya qu los poeta de la época utilizaban re dormir o u ño como
un terr no d dulzura en donde podían imaginar sus a\·enturas
amoroso . n la última
ofa contrasta I vi,ir d dichado con la
m ntira d l , ueño al er dicho o. La rima e : a, b, b, a· a, b, b a: e d
e d, c, c.

b b a; e, d e· d, e, e.
So11tlo
So11rto

D11ke soñar ' d11ke rr,nno; 717111',
C11,111do e.rtaba soli(lfldo q11e so,11,/111.
Dulce g()z11r ro1I lo que 111t tn.e.,11it1ht1,
s, 1111 poro 111ás d11mra el e11gmi11r111e.

Como, dPsp11i.r dd tempest11oso dítJ,
l,1 tarde duro Slll'lt&gt; ter s,,brvm
, drsp11is de /11 11ochr lenr/JmJ{I,
el respla11dor d,,I rol plarer mvía;
1m' en s" padecer,/ 11l1J1a D1Ía,
COll la t¡J rde dl'I {Jie,¡ tI I(J}/ gozosa,
que sr mtn-ga. r:11 1111 h1m1 que reposa,
di• todos los trabq¡os q11r tenia.

D,tlce 110 e.rtar fll IJIÍ, t¡11r Ji¡,1mrrn11·
podín m1111/o bim)'O dtsMb11.
D1dce placer, m111q11e mr i11¡pomma/J11,
fjlll! olgu110 l'ez lle_~aha, l1 duprrtarmr.

:.\ fas eslt bien 110 smle ser ha rain;
11lf(rbo muta MIi Ji1rrfe n1ediri11a,
r es lo peor q11e pmto ha dr pag,me.

¡O s11nio, CllalTIO 111,iJ /et' y sabroso
,\ [1f11ertJS, si 1•i11Ím1s la11 puado
Q11r o.rmtoras fl1 1ni cofl 111ás reposo!

66

6

�1i110 arria, J1:

DHm1iendo, m fin, J11e hi nm'tnturado.
y e.r 111rís;11sto t11 la mmlira ser dirboso
quien síe111pn en la l'mlad.fi1e desdichado.

1 'guienc son to cien como tema c ntral l ti mp y cambi ,
tema muy de la época que
tratad por la ma · ría de l . p eca
d l iglo d
ro. En la primera y egunda e tr fa xalta al 'ti mp '
com un ente p d r
pr gunta l p eta que i aca. o el tiemp
no e: durad ro ntonc '¿por ué l dura a él tanto ·u dolor?".
'D rmina el net indicando qu con 1tiempo que pa a y cambio,
aun a í acrecientan u. pa ione . La rima del oneto
la siguiente:
a b b, a· a b b, a; c, d, e; c d, e.

.\(}llt/0

F:I tie111po e11 tod,,, rosa p11ede tanto
q11e a1111 Jo fi111u1 por el i1111101tal m11ere.
11(1 hr!J Ji1erz.11 tf/1 q11 el tie111po, si la hiere,
no le po11,¿_a .ra7ol e algún q11rhrn11to.
\o u perpetuo el plru't'r ni lo es d llrmlo;
s1 esth es ,ui. ¿p"r q11é 111i dol{Jr quien:
q11e ,111n1tros ,mis m 111i 110 se em·t:Jedert
utt" md.rjim1e en 1111 tenor 111 rn11to?

Q11it11 co11so'11r qmiim uh1i11 amigo,
después dr boherle dicho olr,,s mzones,
q11e e.rpmm 1·11 rl tinnpo le di,io.
PtrdióI~ nt, to11s11elo yt1 co11111{'&lt;,o,
porq11r a11/es ron d tienipr&gt; 111is pan·o11es
Ir l'llfl arrrcrnt,mdo mdr1 dia.

E te . oneto e una plegaria a la mu rte, a la cual pid
lo llev
d e t mund inhuman y cruel d nde no t:xi ten amigo inc r .,
ni b odad. La primera eser fa mpi ·za al dirigir-e , la muerte com
ent per onificad , habland d l mund p rYer o 'd dic~ado. 'n
la gunda cr fa e queja &lt;le u. amigo n fi 1 , y 10 poder
6

quejarse a nadie. E un oo t típic de la •poca en que tabl ce
el tema en la prim ra trofa 1 de arroll en la gunda trofa, y
1 concluye en la úJtima. e queja amargam nt el po ta d que
todo e maldad todo tri teza, 'y todo cuant e bueno e de ama".
nma : a, b, b a / a b b a / e, d e / c, d e.

O/lelo

¡ 11111erte¡, di, ¿qui Jperas de llm,m1e
de nm11do ta" pcn-erso ' dl!sdichodo,
sin fte sin lealtad,
ombado
e,¡ todo ti 1110I q11e no puedr (lt(lbam1d

to,,

'o tengo ami os con (jlll' ro11.ro!t.m11e,
porque l'i11tmto ddlos r11 dol,/,1do;
y anni se dobla el 11111/ , el tri.rtr hndn
ron wmlm'/lo .riff poder que. ·,m,u.
La b11ma bordm toda o dmrm,
todo ma11to u humo se des,1n1,1,
ln.r bt1enf/S óohms nMl,u reo se 11111til111;

respecto 110 .u lit11r a qlfie11 mn-ert•,
se tiene mpeto II q11im bim 01110,
ni ,111/1 os se rrspetta11 11i se &lt;!JHda11.

11i

El tema d
te on to e la cru ldacl del amor que trata mal a
u amadore . Le llama "ingrata ' al amor, tratándola corn
nt
femeoin , y no dice que la mujer
cogen a quien tiene de meno
de amor y lealtad, pero aun e difícil denudar e al ser cauti o del
amor. En el amor c rte ano de la época es concebido com un
culto a la dama, y t raJ ntre a a ella. P ro , ími mo el amant e
al gra en el ufrimi nt , al gría que le cau a p rqu iente rná h ndo
. u amor hacia ella. La rima e : a b, b a/ a b b, a/ c, d, e,/ c, d 1 e.

69

�UJJ(I Ga,ria.Jr.
Soneto
Q11exosos mil leales 0111t1dores
de ver cofl que rmeldnd A111or les trato
el/ tiempo /Jim sen:ido y sie111prt ingrata,
J~orllma cresse más en 111s afllores,

Di.va 11110 dellos: _ _N11esmu disfavores
mirad, dél no prorede11 11i él 1101111010;
co11sa dellos q11ie11 l'tnde,raJ 11l11,
y dél reparte todo.r sus fai'Om_.

l'S

Do 110 ~ 111araPilléys si q11itt1 merece
no llet•a elga11/ordón, porq11e 1111!Jeres
co11tino mo;e,, el ques más desnudo
d'(JJIIOr)' leoltad;y 011ssí parece
q11e dil'á de mol d'A111or )' sus avms
quien diga liso11gero ni n1ós cmdo
,, qHien haZ!r no pHdo
11i podrá asser q11r p11rda en q111mto bfra
qtlitarce 11111,co de quim I 'mcatiua.

En la prim ra e. tr fa de e te on to, el p eta sient la ingratitud
d la dama. Pero a p ar d haberla amada, r . ufrid por ella, e
e pan ta d ver u propio . ufrimi nto qu ha pa ado por ella, y ,~er e
en tal e tado d amor perdido. P ro el amor de la época p día dicha
entr ga total al amor d la dama, sufrir por ella era la regla g neral,
así el poeta e purificaba en u tri teza · ene ntraría av nida
desconocida de allegar e a u intimidad. La rima es: a b, b, a / a, b,
b, a / c d e, / e, d, c.

¡AJ', corazón, i1(e.r,1ta es quien te lltl'a!
¿Q11ié11 pmsará;amás 110 rrbmfdros
e11 nr glfslor d'o111or? ¿Q11iitt no pensams

70

di ssíp 1,.rom hoZfr 11110 tal pmet•a?
ie111pre pen1é l. J,1nse COJ(I 1111eJ&gt;a,
a11Sí t11s da1iosjafJtcÍs le ro111aras,
pensando q11e 'n dezjllos la mqjoras,
p11es co11 sólo ptflMllo.r h rrprom,.

y

E.rpánfolJJt de nr hl 11tfri111imlo,

y espántome de 111í cómo SOJ' bil'o,
y 111tis 111 'upo11la 1m11e '11 tal estado

de 110 poder quitar elpe11samimln
de la ca111,1 i, 111( mal Ion tSt¡,11vo,
J' no morim1ei1 rer esto'" 1em1tÚJ.

Otra vez eJ poeta sient u ufrimi nto, pero también su al gría
al entregar e al de tino d su am r.
cree que es olamente la
muerte quien le dará fin a u porfía. E. este contraste entre ,i.da y
muerte, sufrimiento y al gría en pro de la dama quien 1 ·o tiene.
e ient alegre abor ando u tri teza sufrimiento cau ado por el
amor a ella Y termina c n un v r que imagina u trjste vida y
uerte ya qu no pu el dictad u qu ja a u amada. La rima : a,

r

b, b, a/ a b, b a/ c d,

/ c, d, .

o ssc Hipuedo ra, señom 111ía.
l'tllen11e'11 111111,Is CJI 'laJ C/JVJ() pa.rsQ;

wigi11a11túi 1/0 · sie111pn ,1q11elp,mo
q11e .\111rrte daníjin ,, mi p(l,fi,1.
) t111S!Í se acabará lodo en 1111 d1~1
lo q11e'11 diez. m!JOS 11(1 .u ,111d11ro 1111 /)IIISO,
lt111 h11mos q11f de hie11 110Jilessr sc,mo,
enct17,o dr mil malrs_J ago11ft1.

i"l

�l .in11 G,mia, 1r.

¡O mal t11n gra11de! ;O pe11sa111ie11to J11rrte
que p11rdu /01110 en 11,ipara pe11arme!
tlfÍII poco es lo que p11edes, p11es 110 n111trYJ
de sólo •f1111gi11ar mi triste mrm
ta11 desdirhad,1 fll 110 poder q11e..,wme
a 10s del n,a/. por más q11e Y1110/ sea jirro.
1

El on to iguient conti n l s elementos d lo mismo d la
tristeza lo dur p n. amiento lo nuev tormento qu le cau a
1amor con tante hacia 1a dama. Per al fin resigna a u u rt ya
que no pued mudarla, viviendo obre la tierra. El ufrir e part
int gral de u vida, a í I anh la, a í lo pide u l altad hacia u
ama.da. La rima es: a b, b a/ a b, b a/ c, d, / c, d, e.

Soneto

J illancico iguiente tiene como tema c nttal la idea de qu
mej r haberla amado y conocido que lo contrario. otra aquí la
complicación de con eptos el contra te en lo ver o , anunciando
ya d conc pti mo y l cult rani m del iglo igui nte.
po ta
pena por hab rla vi t p r 1am nt lapo ibilidad de nunca hab rla
vi t y ería much p r n bah rla vi o jamá . Ti d el villancico
e un juego d palabra contra tando una con otra qu anunció
el concepti m del igl l .

1 71/m,riro

Si 110 os h11biera mirado,
nflpmara:

pero tan,poc11 os miram.
T eros harto 111,1/ ha sido
n1,1s 110 veros peorfmra;
110 q11ed(lrü tau perdido,
pero 11111cho mds perdim1.

Disim11/011d() J~)' ro11 ,1/egtia

,ni triste sJado .Y n111es/ro sltlr ro11ft11to;
alcanza luego allí mi pmsaJJJiento
el 1Jt11/ q11e l'ime d'tsto al/ alnza mía.
Porqm signie11do yo taljaf!lazja
el JHal únco~l!,e donde 111ás le Iimto
_y anssí Ir d11rt1 mti.r,_y el sentiv,imto
se 11111e.rtra poro t11b11tllo tl1 1,1/ po,fin.

¡O J11ntr caso.' ¡O d11ms pd111at1limtos
q11c s1rt11prt .rla1s pmsrmdo nflel'a e¡1em1.I

Hared ya paz, ;i m1, di1d111t la muerte.
Olli 1•alt )'lltaginar 1111eros tor111mto1
m bo11/,re 111r bi1,il!lfdo 1/1110 fierro,
11111riendo si11 lllOrir 11i 11111dar mnte.

72

¡0111 viera aquel q11e 110 os nrra.l
¿Cutil q11edar11,
.Se,iora, s, 1111 o.r mimm?

La canción siguience e tá compue ta &lt;l u· c ver os alternando
entr~ ver os de i t ílaba r d ne ílaba e n cierta rima int rna.
Tien definitivamente influencia d •rana e d Pcttarca poeta
italiano (13 4-1374) quien fue rucli o in e ciga&lt;l r de manuscrit
antigu s d I griego
latino
qu fue un de l s primer .
bumani ta del Renacimient . in embarg , le debe u loria a u.
compa ion e m
I s neto y la 'canz ni". •u Petrarca quien
intr duj nue a forma po 'ricas y yue entraron a • spaña durante
e ta época. Lo innovador de e te nu vo art de po tizar fueron
Juan Boscán y Garcila o d la Vega. En e ta canción Yerno d t ma

y

r

73

�I j,m Garci11,Jr.

de la n tal ·a d un amor perdido y que e 1 idó. n la primera
e trofa Bo cán tablece el ambient a la m da d Virgilio, ya que
. dirig a la naturaleza mi ma alu&lt;liendo a "dar y &amp;e co ríos";
'de ierto m ntes '· p ro mezcla u ntimiento interno d 'd
oledad mu ' tri t s' · y al fin pide a La naturaleza 1 oi~ 'mi voz
amarga ronco tan d li ate'.
o la gunda esrr fa lamenta u
aventura amaro a y no tien e n. u lo de p e r a la dama. a en la
t rcera e trofa e imagina ver a ella n toda u acci n, di.1.ria al
d cit: ' a horu e to)' viend n ella' · ' pien o us pen ami nto "; y
entrelaza un cliálogo con sí mismo al decir: a e tá alegre
tri te· /
ya ale, ya e vi te/ agora duerme, agora e tá de pierta.' ~ tant pen ar
en ella que u imaginación lo ac
firm mente y lloza internarnent
por la dama xclama lo que pien a de . u dama, y exp n su
entmueoto int m de amanle. n la última e trofa B . cán iente
por el tiempo durante d cual fa tenía al decir: 'iénen a lo ojo / lo
pre nte en jo-/ y 1 s goz de la pa.ada, 'da.'

ra

Co11rión

u,s horor esf&lt;!J• 11ie11do
ella,y los 11w11,·11tos:
• cado roso po11go e11 Slf mz¡i11.
Con11Jigo rJcti la entimdo,
e11

pimso s11I puua111imtos:

por 111i saco lo.r SIJ)'O.r c11,í!t r so11.
DícehlP ef ·orazó11,
q11r ocialtl'
)a esltÍ llh'gff, J'ª /ns/e;
_yn salt,)'tJ se l'Úlr;
11 ort1 d11m11r, agom utá drspitrt11. "
J:.I seso y el ,1111or
a11d1111 por quié11 lo pi11tara111119or.
J ' flÍellSOJO

J(P,lliend(I 1·11~stm llrJ/11ral mmi110;
de.rit:1tfJs mo11M 111íos,
q111 ~,, 1111 ut11dfJ esMis
dt• sfJledod 11119· hi.rte.r dt rrmtÍn(J;

El 1•11110 iv1agi11,1r
r11 Ji11dose, raJo
en cómo p(m.1 l'ella 110 bar T?n1edifl.
llí m¡pierp apmsar.
y el prnsar drsnuf_yO,
dé J'l!r mónlos lngorrs dqo ,11111edio.

nl'es, fil q11im h'!) Ji110
dt· deswnsar ro11tt111do;

fi mf(Jllrrs 111/! rt111rdio,
rasgo n1ás la baida.

,írlmle.r q11e rh•í.r,
f/1 jin liJIJJ/Jiéfl lllOrÍJ,

[ /ii11mm11t o lo.r q¡os

1111'0s ¡•/rucos ríos
(jllf 1/l(lllJOllll'llft

)'

J

El 0!111t1 ha de estarfrn11e:
que r,¡ 1111 /011 hajo estado
vergollZflSa e.s la 11111ertr;
si arabo en nial /011 faem.
todo.r dirú11 que vo · dese¡pemdo;
} q11ien tan bim 0111.i
110 es bie11 que diga11 que t,111 111ol 11111rió.

estáis ptrdiendfJ o

l'OÚ

tieJJJpo.r ·ga11011do;

oíd111t'.Jllllft1m IJ/t

mi 110z ,1111t1r¡,11,

1r;11ro J' f(ln

dolienlt.

P11er q11iso IJJÍ 1•m/11ro
qm ÍJ11/Jif!Jr de apm1t1011t
dr (JHIÚI ja,111Js 11.r -pmsorp,1rti1me;
e,1 ta11t,1 des/'mt1m.1
rom·it11e rrmsola1111e,
q11e 110 r.r o,_~om /J011pt1 dt 111nrimu.

"'-1

J

/01 presentes mryos,
los gozos de l,1 pasado rida.
Cada paú11fJ d, tierra
para JJJÍ es ora gmn ,iem1.

La siguient canción imilar n tructura como la anterior tiene
como tema e ntral el tiemp d l amor y d I r cu rdo de la dama.
n la primera estrofa n habla d la carac~ rí tica de u amada,
ya que m nciona su ge t h nn s '. Alaba u' mirar di imuJado"
"el dulce trato habland ", per 1am nta qu todo e to está au ate.

�1.Jno Garrin, Jr.

• n la egunda e tr fa em e mo I p eta dicta qu "alli a ll rar
rn t m , ' má abajo exclama: allí e m pre enea la llaga
1
penar". m I complicaci · n del áemp de la acci · n y del recuerdo
d ella. n la última trofa el p era l pid a u canción que v a a
u amada diciend : "p ro no quiero que sin mí la ,Tea " cobrándole
celo a la mi ma canción.

tlllf1Ófl

Te,~~o m rl 11/,11,1 pmslo
s,, lto t,111 h r,110.ro,
y aq11el .r11ht res/ar ,1do11dt q11m1;
rl mog1·r honrsltJ,
d alt,_t!,f'r reptJso.
rl 110 si q11é de 110 sé q11é 111anm1;
)' con 1/m,rta mitra
rl 1t1htr dtmmsando,
ti d11kr lrnto hablt111do,
el ,m1dirrt1!/ando,
· 11q11tl ~r,11 ,11irar disin111/ado.
Todo esto t.Ud oq11i ,111stwlt
) otro tim¡po lo hm ""!J pre ·wte.
Co11t,111do ti/'!)' los dia.I
'Jlfe p,uo "º si romo·
ro11 los pa.rndo.r 110 010 rnlrt1r f/1 mr11to.
Amden fa11t11 ia,;
ulli ,, llor,1r nl lomo,
de I r to"t,1./701p1tz!1 a, 1,m/0 efrmla.
Alli , 111t pm,11111
l ,11'/,{ a dt'Ipmw:
Hti,m.r,01e n1il a1i11s
las /;oras di! mi.r dt11ios;
por ohu parte, ti nrn,pn ima¡j11ar
m h11,t part r
q11e. manto hr pa.,·ado Ji11• 1!")'rr.
,mdó": bim si dfJfldr l'tll1rrqurmí11,
) ' /11 qm 1•tr dts(P.r:
¡xro ,,o q111"tro q11r si11 n,i la ,vas.

En conclu i · n bien p cierno ob rvar la atenci · n gu Juan
B cán le ha dado a us antec d nt , al italiano rana e d
Petra.tea al catalán .Au ia
arch iguiend fielmente u idea
re pect al tratamiento del tema del amoc- _us tri reza , _u
ufrimi nt
de arrollando el ambiente corte an del am r en t da
u fuerza. De. cribe mu · elocu nt mente I culto y ·ervicio a la
amada ya que t d e to le pr ta dignidad al poeta, lo aleja &lt;l
p nsamient s vil y l diri e hacia ideal digno d un perfecto
caballer
pañ l. La po . ía de Juan B scán xpl ra la
lería del
amor in en o, un am r inrro p ctivo, d pa ión, de fid lidad, al
mi mo tiempo ubrayando lo c ncra t qu xi t n al nrr gar e
a c. te f nómeno de la vida diaria de aqu I ent nces. El amante
entrega. la vida d sufrimiento con el fin &lt;le ene ntrar ci na alegría,
ci rta Yentanilla hacia u propi er- • ien te alegr ab reando la
herida del am r · con I idea d er con tan te hacia la amada.

�Bibliografia:
[artín d Riquer (editor),Juan Boscány s11 Cancionero Barcelonés, I .MX\~
Archivo Histórico: Casa de rcediano, Ayuntamiento de Barcelona,
lnstitutO de Hi toria d la iudad, Barcelona, 1995.
Manuel rro o reph n (eclitor), ]11a11 Boscá11-Gardilaso de la Viga- Obras
Completas, Bibliot ca astro Turner Libro , . ., fadrid, 1995.
David H. Dar t, Juan B

cán", Twayoe' World

Twayne Publi her Bo ton 19

uthor

ene 475,

Expresiones del habla popular con
subjuntivo presente en los hablantes de
Monterrey

.

utiércez, Fernún E rrella, e Literatura E pañ la con Antología", Edit0rial Kapelu z, Bueno Aire , 1965.

Armando González atina

Introducción
entre lo hablant d Ionterre ,
e manifie ta en rnúltipJ apartad de análi is lingüí tico cuyo
e tudio c mpleto e tá in crito en una di ertación doctoral qu l .
contiene. n e te artículo e pre man a cliscu ión con ej mplo
la característica de tr tipo d expre iones locuciones es1.ructura que, por u comportamiento di cur ivo particular, peculiar, ·
por ende popular, merecen at nción por eparado. Esta separación
n pretende ai lado como ajeno a un grupo ino rná · bi n re catarlo
para darle u ju ta dimensión, decir resaltc'll' u función comunicati\·a
gu refleja la cultura popular pontánea del habla-tipo de un grupo de
informante el ccionado e n el fin ele d ·tectar lo ra go LingüL rico
que lo definen identifican y repre ·entan.
ta tarea e pane de un
proy cto que pertenece a la in esrigacione de la Facultad de Pil sofia
~ Letras d la
· El Habla de ~fonterrey &lt;le 19 5 19 6. 1 En él e
E1 l

DEI. PRI; ' h 'fü DL.

' BJ '~'TI\'

~ Profesor imcságador de español e inglé. en posgrado en la Facultad de Filosofia
yLetra U, L.
1 El Habla de
fonccrrey Primera Ernpa 19 5- 19 6. , úmcw Je regi rro t:n la
EP ( ccr taria de Educación Pública): 03-21110-0 06 l 3330-00-01

7

79

�Artlltmdo (, ,,,,z,ik,,, (,(Jr.7(1

Ji tingu n tre grupo ci ducativo de h robre y muj re qu e n
el fin d ubicar!
identifican com : 1) : 011o!fobetas 2) B: con
escolaridad 110 temnnada y 3) C: con lít11lo profe_rio11aL . , n cada ilustración de
us int racci ne comunicatirn e manifi sta explícitamente a qué
grup perten cen. La H id orifica a lo hombre y la f a las muj r 2
por tanto, BH significa 9u
un Hombr d l Grupo B con colm:idad
.v a í uce i\·ameme. A í mi m s inclu,,. el número d emr vi ta
corre pondiente.
1. Adjeti as inordinada de relati o con función deíc tica
di cur i a
• l en f qu &lt;le e t apartad , 9ue pu d ser pragmalingüísáco o
. io¡ rngmático, se ba a en I habla de tre grup
ocio1.:ducativo de
h mbre. y mujeres y del u o que hacen de expre ione. &lt;l relaci con
función deíctica discur iva como un ubgrup d las fra s adj tiva
inordinadas. ◄ conjunto sintáctic lo q11e + s11l?J1111ti1'0 se e mp rta de
una manera , ingular qu se analiza, de.crib r clasifica dentr del
conre.
ntrevi ta cl de p r. p cti a rant ·emántica como
pragmática . ste tip d
ttuctura n tiene ant e d me ·plíciro
cl terminad , e. pecífico, y u . 1gnificad es l 'gicamen referencial a
un amec d ot que n n e . ariamente rá n I text o d unive . o
dd di curs , in en la me.ne J o mundo compartido por , mb .
participant • d 1 acto comunicativo en cu ·tión. En la mayoria de 1
ca . cl valor d l relati\'o s indefinido y la x.i ·tencia &lt;l 1 referente en
el contexto di curivo no s xh,u,tiva. El términ 'expr ·sión deíctica'
, cunado por el filó
,. . Pi ·re (193 l) 1 de la lógica i rmal, aplica
a e&gt;,.presi n lingüí. ti as cuya &lt;lesigna ·ión d p nde del e ntcxr d
una ituaci 'n di cur i\', e pccífica. ' A una expre ión deíctica no e le
~ La muesua completa incluye como vamblt:. soci &gt;lógicas: edm.l, ~cxo, t:clucaciún
formal. mi • cinn \ nh·d oci cconomic &gt; que ,e obtuvo por cen~o e nf rm • a b
zona de rcsidencm &lt;le lo~ informante , 1 upo lh: educación ) 1 ingre. o familiar.
ani infonnacmn en &lt;luallc \·éase Rodríguez Alfano, Lidia, \ Dora E~thela
Rodrigu z, l 9 6)

Piercc, C. . Collednl Púpm 19 I - 5 (
l.! run.'r. ir¡· Prcss, 1931.
l

(l

\'OI .) .

amlmdge, Mass.; llarYard

puede a. ignar ,·al re d verdad fu ra d u comexcu ya qu . u
interpretación i mpre d p nd &lt;l por 9uién cuándo ) dónde fue
nunciada.'
ucled Dictionary of Langua and Lin ui tics
l 99 :116 traducción pr pia)~
e trata aquí de expre 10ne, que lkvan comúnmente lo (poca.
vece. la u r p ctivo. pluralc.:.) com pron mbr CU) r fi r ntc
e. un u taná, o, un e ne pto una id ·a, o una acci •n, má el
pronombre relativo q11e, qu junto con lo forman la rdaciún
c. rruccural de pronombr r lativ con función deíctica lo + qm.
omo ta!, entonce , el u o d una expr • ión come 'lo t1u · tl.11!:,r.t (u
Olro ,erbo en ubjuntiY )
un mecani mo com· r acional o
di ·cur·ivo que n t'rmino &lt;le la pra mürica , e llama i111plirnl11ra
que puede ere nvencional o e nver aci mal. Con enci naJ, cuando
e. part del . ignificado oracional, come.- mal y conv n ional que,
in r e pr ado Literalmente lo u uari d la lengua con ccn j
compart ·n. Por canto 'lo qu t n a' en el contexto d una · plicac1c n
d lo qu • le p n I rroz cuando se prepara, in1phra que
habiénJo · m nci nado algun condiment s 9ue se le agregan
rambjén &lt;.: le puc&lt;l n p ner tro · mc1ante qu&lt;.: . ten n' o
tiene n' e.ti p nible en ca.a que n , e menci nan e m anteced ntes
en d re. t y que amb participanre · d I acto d h bla e n en,
enti ndcn. Vna implica tura conY ncional n pu de can· lar . m
qu l habL.'lnte . tenga 9uc contradecir o corre ir, p r -;f puede
rc:c n truir mientra. c. i, ta una paráfra ·is que diga lo mi mo
. eñalanc.lo la implica tura o l implicado ·n cuestic1n. En d caso le
la preparad · n del arroz, 1, expr ·1ón 'lo 9u ten m. (ye, / u. t el /
uno)' pu &lt;l ub tituir. con la paráfra i ·con&lt;ljmt:nto.. emejantes',
e pr up ne', o entien&lt;l 4ue e· e a I c¡u e alud ,
lo qu
e eñala p r la dei. i · o unción d icti , y la
'pr upo~icion 'a partir de Karttun n r Pct r (19"9, n Routledg
D1cti m1ry Op i~ i-e int rpretan ce mo implicarura. comcncionak:. .
1 óte
9u la p 'f na que alude el ,·erbo d la oración. ub rdma&lt;la
c. tácita. Pu de r l. primera persona lo más común, pero también
Bussm:inn, Ha&lt;lurno&lt;l. Ro11thd..1!! I idlio11,1ry r/ I uw111J!I ,md Ul{J!lll.íh&lt;"&lt;. Tr:1mlatcll
ancl EJiccJ b · r~ory P. Trauch an&lt;l Kt:r!&gt;Un 1':az7~ui. nd n: R utlcdgc;, 1996.
1

81

�pu d · er la gunda formal Nsled o un r n mbr imp 'r nal e m
lfllO 9ue impli9uc.:: la do ) ha. ta una e rcera, cua]guiera
-pendi ·ndc
del ca o.
Para c nfirmar la inclu i ·o d la· .·p e.i n lo que+ S11lijlfllli1•0
c n funci, n deíctica, y n at nci, n a las caracterí tica. de una
implica tura com:enci nal,. le añadiú una pará ra. ~ otre par' ne . ~
a cada una d la in t. ncia . ubrayada. al finalizar la mu' tra del
tex
n qu · aparecen, mi ma qu • hac • rdcrencia al tip de
s ñalami m (d i.,i") d l pr nombre relativo en cu tión y qu com
m1 ntonce · puede ir tamo en indicatiYo com en . ubjuntivo.
u de e pr .i ne. d relatit' lo ue + ubjuntiv ' con
función deíctica int rprctado aquí c mo impLi atura conYencional
re. p nd , a I máxima d c m r ación de donde e ta· implicarura,
derivan concrctam 'nt • a la d • ct111tidod qu se xplica aJ lame.
Dicha máxima:, que n un onjunt de prrncipi . c.¡ue bi man
1act comurucatin&gt; y ·i ·n 1 : imerl curor s r Yienen d, c.
e. peciale a 1&gt;. qu l l.P. ri e," en una c n r ocia dada en 196
d n nunó en njum e m 1Principio ooperativ&lt; . La máxima.
on cuatro y d ben pecar durante el intercambio comunicati,o:
1. la de calidad, por la que los hablant · n d ben d cir nada c.1ue
con:idcn:n fal o
de lo que no t n n ufici nt· Yidencia para
ase rurar com , erda&lt;l r : 2. la má. ima de cantidad, por la que e
t: pera que n&lt;
dé ni m n r ni ma · r informaci · n d l. que e
nec stt n 1 , f
(m m n o de la comunicaci, n)· 3. la maxima
d rela,ión rrlmmáa p r la c:¡u s e p ra c.¡uc la infi rmación dada
. a r •le\ ante ~ alcas : } 4. L'l m •x.ima d 111w1i:rt1 o .for111a por l. que
•. [ era claridad brevedad rden } no-ambigi.i dad ( ). ford

c n ·i. · dicu muy o Llngw: tic 19 :219)'
En l ca ·o e.le las c. pre ion : con funci · n d 1ctica en di cu i 'n,
e a omodan par, r p nd ·r de un.1. man ra u tra a la cuatr
\ ca e: Gn e, 11. Paul. 'Lo ric anJ e nwrsah n'. In P. Cole anJ J. L t\Jorgan (l~J ').
S}11t,,x ,,. d r m,mti,.r. \' t 3 · pe ch .1 t ➔ 1 5 . e \ York: kaldl.'..IDJ.C Pr ,s. 19"7~.
- ~ ¡\ l.ath .,, . ' P.I L CMaf dictir,1111rj o/ 1D{2,11Úliü.
xf mi: xlc tt.1 M' . it} Pr
19 "'. La uat!uccion Je la 111 ormaciún ubtcniJa de ami o. Jicci narios c. pr pía.
fr. 1h a n':llin 20tll, &lt; o&lt;;uJt. Ja despué &lt;le e ·ta lfJ.&lt;lucc11ín).

2

máximas pero c mo e m ncionó ant . · a la rrui.xima de cantidad
c..¡u · adecuan má pue t u en Jo_ jemplo hallado • p rci n
c mo un m cani m di. cur irn que permite reducir L'l infi rmación
proporcionada al mínim nece ari d entendimiento entre hablant
) yent . También re panden a la má ·ima el.&lt;.: calidad, cuando 1
hablante &lt;.:vira &lt;lar infi rmación , &lt;licionaJ para aten r
lo qu e
n:rdadcr
áLid para él, y d jar en Lib nad al interl cutor c.l
interpretarlo a. í (el valor sern:ínt.ico de v rdad 9ue
menci n
ame y c¡u
cundario); de reloció11 o rtle1•a11do cuand la xpr ión
d íctica e ·cogida e.la mu tra de adaptar. e al contexto de qu
trata, en alguno, d lo ca. o c n ejemplos explícito aclaratorio
y; &lt;l 111011e1c1 /011110, cuando por medio d
a expre ión e e. br ve,
con
y más o m no conclusiv del ma actual. E ta xpre iones
con función deíctica irven , l u uari de lengua para dar
oportunidad &lt;le n abundar má, en el 011 m tema, para pa ar a
e tro, que puede

no e tar relac10nad .
El u. o d 1 ·ubjuntiv
n ta. locucion . n e· t talmente
obligaroric pu . to qu al u ar paráfra i de interpretación • e pued n
u ·:tr form tam del indicati o como d l subjunuv . En todo ca o
es I indicativ el qu
tá condici nad &gt; a la necesidad Ji:: ofrect:r
má. infi rmaci 'n. La id a de futuridad e. tá implícita d alguna
m,rnera, aunqu n ab ·olura, al
cor r el ubjuntivo. Cab ·
mencionar que n much . de l ca o . e pue&lt;l hac r r ferencia a
algo qu ha suc dido por tanto, e n la ide, de ant rioridac.l y efeccivo
en l pre. ente o J\I
(momento c.l la ce municación), como e
H:rá en I
ji::mplo adelante. E t ambién indica pacic.lad
rcferen ial ¡u • indu ida tanto por el pr nombre lo · d relathq11t com p r el mod • ubjunti, o ~ la modalidad pi rémica que lo
impn:c1 · , dud s, p t ncial in&lt;lica.
n t: to e quier h. ccr notar
que l \·aJ r t mp ral e.le l s forma. del pr enk J ubjuntivo, &lt;l •
difícil el ·firuci · n en ti mp r al en érmin d limite
a·{ com d bid a la h1p cicidad ¡u d p r í e nll va, n e n
nmgún momcnt preci. ni ñaL'l un 'u mpo' ·n particular. En
e·to ca
la forma verbal prc·ent · de u junti · pucd
con id erar. e at mporal rru, to orno lo c. dudo a la refer ·ncia a l
2

3

�irreal. P r jemplo en:
l. E: ¿Y por qué variaba / no / no ab

tú?

1: Pu. n . · / m'imagino que por ejemplo / qu'cl de / Purina /
. egúo este / lo, d1cnu.: que tam 'ién ell ten~n a su , ez ¿, edá? / de
9u ... / . egún el pnado tJUC haip en / cada región / lo
~
e con urna / 'ton' ell / m'imagino que a L1 me¡o r... / almacenan
/ ... / siempre si • té / n é .i / icmpr'e tarán al día / de que /
vendiendo nom:i · lo ue 'e té u and (GBH) (Entr. 3

rccur comunicativo e una manera de complem ntar la idea parn
p rrnitirs decir al o m · , ya a de l mi m o d orro tema
rdacion d
n .
quí algun
ejemplo de 1 que
ba enido llamand
ex presione adjeci a de relativo con funci ' n deíctica con la
paráfra i corr p ndi nte entre parénte is:
2. b: La c lombiana / ¿a u té cuál 1• gu ca?

l: P

En e te ca ·o e e tá hablan&lt;l , como contexto r ferencial, de
pedido. d alim nt s c¡ue un propi tari d aY o ganad r aliza
para . u. animale . n la locuci · n con funci · n deíctica n e acierta
ni concr ta nada n cuanto al alim nt en . í, ni a la cantidad qu e
con ume ni el gan, do aYe n particular, com tampoco hac
alu ión a ningún ticmp n particular, a p ~ ·ar d e · tar por forma
intácrica en pre ent , la primera, ~ la egun&lt;la en progre.ÍY , d
val r a ·pectual , in referente tcmp ral d t rminado.
Lo que
con uma . e pu de parafra. ar como el pr dueto
alimenticio que
con ume /
pued con u.mir en d l cal
donde . e Yendc o p r el nim, l o a\' qu : críe, c n p r ne de
indicat.iYo pero c n cambi , i n e de . 1gnifica&lt;lo mayor, i d
inten i, n ce municativa. En la egunda mue. tra, Jo qu
ocupando e9uj al a: el(lo ) producto( ) alimenticio(:) para
anímale que e e tán / pueden e tar ne e itando, con pr semc
progre ivo } d e n abido cambi de fuerza ilocutiva. n amb
ca. o la re fer ncia d I r latí o
e ofórica,
decir, fu ·ra d 1
uni\ r. o di cur i, &lt;le ambo p, rticipant&lt;.: per que l d ,
comparten ) entienden . Lo participante d e te act comunicati,
conocen b marca e m rcial 'Purina' c m nombr en · rico de
alimento para animale .
· I antec &lt;l nt n . 1am nt pu de er . fó.ric , qu e: I má
c mún, tambi 'n pu &lt;le r anafi ' ric si hay una alu ión ante o
carafi · ric &lt;l pu · s, pcr la m nci · n alu ión no ti n que , er literal,
puede entender e implícitamente - '" ' ase ejemplos adelant . E te

84

· ... / la qu sea

E: La qu I pongan (Ria)
C: í / p . , hí / la u

an ella (Ri a) / sí

( ,\~

::.nrr.

15 )
Pacifrn i :

a mú ica qu e ea,

ualqui r tipo d

mú ica:

exofórico)

Oa mú.1ca 9u

t

can / ponen ella. [la. hijru 1: ex f'ric )

3. E: De t rtilla / ¿y qu · e le p&lt; ne? ( a fa ro rnda.)
1(2): El chile ...
I: Pu .. ./ 1

uiera echad uno ahí

(CA i I) (f.!ntr. 663)

(t.k las e . a.- que e le ponen a la roscada, 1 co as 9uc a uno lt
gu tan: frij &gt;les que o. aguacate, 1 chuga, l 11 &gt;, cr 'ma. \ntecedent
xofórico)

4. f ~: Hacen mucha comida ¿n

r/

para

aviJad

1: í / p n n lo. / p nt'n en la me ·a ,. ·óralel a comer / ándale
h: ¿

m bufet?

1: Lo

(GBH) (Entr. 454 )

( 1platillo d tú gu co o prefon.:n ia
coger ~ c merl : e..x fóric )

'-JUC

hayan cocinado , puesto

para

5. I: / ,rque la en
económica o

en la 9u'c tam · / pues es / política / es
'
·
eer
p ro / esto ·
c nrribuyend
/ fectivo /
mi pru (G( .
(Emr. 551 )(u otro tipo de en. is, social, religiosa, de val re qu tú
1.

5

�Arm,mdo G1111z11lrz. Gurri,1

co:

quiere creer que es: exofórico.

6. 1: / para confirmar que lo que se ha mandad ea congruente con
¡0 que yo le encuentro al
enfermo / una vez que hay una
e ngruencia y una/ cuando e ha/ hago una revi ión / y hay
c ngruencia / enrre el paciente / laboratorio / lo que yo e toy
examinando / e... / pue e plantea el tratamiento le decía tanto de
/ radioterapia / de quimioterapia según lo que conven a al
paciente /
le ... (...) (G f
,ntr. 533)
(según/ d pendiendo de1 tratamiento que conviene
al paciente: anafórico)

mo se mencionó ante , pueden encontrar e caso en que 1
antecedente e mencione ante o de pué de la expresión con lo que
y entonce el referente
anafórico com n 6, o catafórico como
en:
7. '1: / egún de lo que traiga gana / i traigo gana de ir al cine
/ pos vamos al cin '(GCH) ( ' ntr. 543)

e incluven la in rancias de lo que + mbjtmtfro cuando está
adherido a una. adjetivo como codo', y que va a ociado a un verbo
matriz ame o de pué . Como e abe, la categoría que el todo'
abarca e exhaustiva como en todo lo qm sea cocina, todo lo q11e sea
deporte todo lo que lenga que ver con agua, tod(} lo que hqya sobre temologfa
y fra es emejantes, con verb marrice. c roo pre.fiero, me gwlo Y
~ue son de relativo p ro no d íctico preci.amente; en cambio en:
. I: / todo lo q_He se q11ierC1 1olor uno ahí (GBH) (Entr. 254),
í correspond p rque e refiere a nJerctmcfa d una tienda,
su tantivo que no se menciona literalm nte, qu
de antecedente
exof/ ric y que emi, or , receptor nti nd n. De la mi ma manera
qu ahf se refiere deicticamente a 'tienda'_ ~ugar).
Otr j mplo en el que no es tan pr p1c1 hablar de expr 10n
con función deíctica es el ca o en 1 que fo que + mb_¡11nlivo e u a
como apo, 0 de lo que dice antes y de pués
la fra e, co~o en
la muestra cuyo tema e el conocimiento adquindo por estudios:
0

1

?~

86

9. 1: / ... i me qu do nada rná c n lo mí / enton' y no'
colaborando con ese granit _d_ arena / (...) / o , a / por más
pequeñ qu a / Jo ue o ueda dar / e o está contribuyendo /
a lo / a lo mucho o a lo p co / que yo pue&lt;l hac r cri:cer / , una

per na. (

~1) (Entr. 551)

• n esa instancia, pr cedida por una fra e concesiva y eguida
por una oración de verbos pr p sitiv (contribuir a,) hac r crecer
a), e da ifica como de relati o 2: con ubjuntivo rdativamente
obligatorio y con temporalidad indicadora de futuro, con refi reme
casi explícito, el granito de arena= contribttcióJJ. Tampoco es el ca ·o en
oracione de sustanti o ( uj ti,~o o predicativo) + er + oración
(sujetiva o predicativa) como en:
10. I: /lo qu 'llo n ce itan e tu apO)O y tu afecto / ~·
qu'c. t · ahí con U · , i mpr
ue e tá en orden inver o y n d
que apqyo e el lo que de la oraci · n. E una mu tta del G M, Entr.
675. e mencionan esto contraejempl s p r ser lo, qu se &amp;cuten en
lo· texto que tratan &lt;le val re y usos del indicativo al ubjuntivo.
La expre ión concreta (y/ o) lo q1te (ltí) qJtieras que u_na muj r d l
grupo Cu a frecuentement (Entr. 551) e una expresión guc puede
conjderar e fra ·e hecha como la cla ifica Moreno de ,\.lba, pero
fra. e como é tas on las que particularmen e ejemplifican el recur o
comunicativo de un/a informante que atiende a la máxima
conversaci nal de can "dad. Esto e puede aplicar también a la ~rase
o lo q11e .rea. ada vez que e emplea, hay uno o &lt;lo elemen o.
oraciooale. en el di cur o que on precedente. y que ubican al yente
o entrevistador en este ca o, a interpretar que a cosas como esas'
e refi r pero no dice el informante. E tos recur o le dan al hablante
apoyo para entir e lo suficientemente explícito, r le perm1.ten
continuar c n lo qu va a seguir diciend . e apega al principio
coop rativo conver acionaJ y a la máxima de cantidad. Por ejemplo,
11. 1: / .... no. vamos a ga tar nue tro dinero a / a otro lug.:u- / ) I
digo porqu yo tam'ién lo hag ¿verda&lt;l? / este... / que te nis a
Estados nidos y / gastas rodo tu dinero allá / ien&lt;lo que ní
pudiera, / , ce... /gastare: e dinero aquí/ aquí darlo/ aquí a féx1co

87

�✓ lmM11dn C1111z,1lt:z. G,mia

/ que ea una inv r ión para féxico / y / no'stá iend e o / pero
/ siento y también / que las per ooas / como oo los /
1 ... s
/ l s que son / lo dueño. de l · mercado / habland de mercado
/ de todo / codo tip / pu's no
preocupan por darle una
m j r calidad a la co as / enro'. la g ate / no ve calidad / en.... /
ropa / en comida / n lo ue tú uieras / no e calidad en e /
pu l ' gico que s va / a otro lado / en d ocle l van a dar mayor
calidad / y • i tiene la p ibilidad / de haced / con ro u ch í i m a
má razón se va/ (
~1:551)
La c.xpre ión ignifica: en artículo d con. umo frecuente gue
on emejante a lo mencionado y l antec dent s exofórico.

na xpre ión con función d íctica p cial e en la que se u a el
pronombre q11ien como en la entre,,; ta d una mujer del grupo C
con título profe ional:
l 2. I: Mira / hija / de de qut m pegué un u ·to / en mi vida / yo
o_ mu) a la anágua n la m da / e. te ... / el cñor presidente ahora
dij / que / la renovación moral / pero creo que est:i mal
dicho / no ha) nunca / una renovación de la moral / / la moral
/ e. / o no e es moral / no hay
ren v ci 'n de moral / st:í
mal dicho / cada vez qu lo 01g / que lo die el eñor pre ideme /
o uien lo di a / cuando puedo / le. dig / e tán metido, /
meciendo la pata / porque la moral no e renueva / se hace / exi re
y ha existido toda la vida / e e m ral / / o amoral / o in moral
/ pero no hny renovación. (GC f: 6 6)

(u otra per ona que lo dice en público o qu · ea figura
pública: e ofórico)
E ~ important ·eñalar que e. taS con rrucci n _ tienen particularidades tanto intáctícas c m
emáotica qu la id ntifican y
di ringuen como un grup o subgrupo apart de los qu
han
con ultado.
e rruccuras ·imilar
e le ha llamad : relati a· in
antec d nte expre o o relativas libre
d generalización. ella
ser fieren así autor s c mo Bell (1941), Pernánd z Ramírez (1985),
Gill aya (1961), B rrego etal(l 98), Porto Dap na (1991), Pérez
aldaoya (1999), y o particular arm n R. GonzaJ (199 :2 2 y
) quien apart de ubdividir la adjeti,·a relativas p cificati ru

en t1 - grande grupo incluye una descripci ' n gu e complementa
y contrasta con la que e ha discutido aquí. onzaJo habla de relativ,,
de caracterización y de identificación. quélla Iimi tan J
anr c dente a ignándol una pr pi dad, ' ras lo limitan
identificándolo
paránd lo o 1 calizándolo. La relatfra d
identificación, dice, ofrec n una ran diver idad d bid a 1
múltipl • proce o
ramatical que e.·i ten para ubicar el
ameced ntc d~ntro d l
j , de tiempo y e paci impu sto: p r
el cont xto. Dice: 'En e to ca
la relación ntr I antecedente
y la relati a
accidental · la ubordinada desemp ña una función
deíctica.' Gonzalo (199 :2 5) E te aporte e corre pande con lo
que . e h_a v nid di cu tiendo la función deíctica d [a_ expre ione.
de r latJvo d
t
rudi · p ro en 1 artícul de onzal , la.
caracterí. cica di.fi ren. Dentr d la relativa de identificación
ubica la r latiYa libre. de en ralización ]U comienzan c n el
~m·, i~ ñalami nt anafórico} ,·alor g n 'rico, ➔ ¡. (todo) el q11e /
qme11 qmera ag11a q11e le1•a11te la 111ano. Admiten agrega, la antepo ición
de to~~ y alter~a con q11ien. En e te epígrafe incluy lo + qlfe el cual
tamb1en admite la amepo ición de todo , alterna con manto. on
esta última esp cificación e de, carta la relación qu parecía t oer
con la relati,·a de est e tudio. El ejemplo 9u e frece : Haré
(todo) {lo q11e / manto} 11sted 111a11de. i ·e le aplica e ta pru ba a la
locuci ne deíctica. que se han pre encado, el re. uJtado e 0
a~amatical, o fu ra de l. intenci ' n y ,·alor di cur iv qu . e les ha
a 1gnado aquí. " ' º eguida la relación global e.le la adjetiva
inordina&lt;la :
ADJETIVAS I ORDI ADAS:
256 mue. tra. , 21 ubju ntiva ) 3 Indicanvru
ltcroancia m dal
ubjuntivo
ln&lt;licarirn
58 + 38 * (37.5º/•)
Dt: relatirn 1,-, r 3
218 (85.16%) 38 (14.84%)
l. 1 2. 63 3. 56 = 136 (62.39" n) /2 18
Locuciones de relari o con función deíctica
6 presente:
(31.19° o) /2 18
(Hay 9 con imperfecto no cuantificada.)
Adnominal s: 14
(6.42º n)/ _¡
89

�• lr111t111dt; C, Mz•r/.,z. G,1rrít1

Por lo anterior con idero qu aunque ha} tratamiento d l
subjuntivo el d mu} distinta per pecci, a. en el ca o de la
xpr . i ne. de rtlativo qu · han llamad &lt;l c n función cíctica
n · e, parte son clif rente ) par ·culares.
m
pudo apr ciar,
en e. re apartado ·e e mpara. c mtra ta y clasifica lo que tro autore.
han tl" cuti&lt;lo con re pecto a la. xpr .i ncs que id ·n ·fican como
adjcth·a in rdinada
hip táctica de relativo p !t qu no han
atinad en ptrcibir di cinguir la forma en que e u ·nn como lo
hacen l inD rmante · en el habla de la comunidad &lt;le Monterr ~lo se encontró a la fecha un e ·tuclio 9ue la hara tratado, da ificad ,
o iquiera contemplad , raJ como
documentaron ,. da ificar n
aquí.

2. Adverbial atípica con ubjunti o obli atorio
Dentr del análi is 1.ingüistic que dd u. o del pre ene de ubjuntivo
realizan lo re rupc .oci ducariv . n \ Ionccrr y xi te un
tipo de e rruclUra. racionale · c mo panc de la expr .iooe.
adv rbutle circun tanciale c.¡ue cuenta con caractcrí ricas tan
ingulare que merecen recibir . u propi apartado da jficac ri .
Esca. con truccionc se re. istcn a ad, ptar e a ningún patrón ha. ta
ah ra b er-.ado para é te u u-o tu&lt;li d I que a la fecha . l n ,
re r ·ncia. · te grupo al que di!. críb e mo 'c1rcunstaociale
atípi a ' ti ·nen d " rasgos particulare. má. bien . cable. y
rccurr nte : uno apar •cen mu) fre ucntemeot acompanada por
el a&lt;lvctbio f/S/ se &gt;u.ido de que s11!¿)1111tiro· y do , ll van regularmente
d ad"crbi 110, u era l cuci · n ne ati\ a. 1 cgación qu . e puede.:
ne nrrar ante.
d ~ pu '. de la e pr ·:ión . .om e e nocid , l
negativo e un punto gatillo d I subjuntivo, ea e m elemento
re&lt;luntla.ntt:, . ca un p rad )r de re&lt;lundancia. De una parte, pur la
mera pre ncia. &lt;lel as,~ pueden interpretar. e com una variaci · n de
l•. ach crbial modal • , pero n
una e n. tanc .
P r otrn par , por la f rma ·n 9u pueden ur ir en la
e n r ac10n
pontán a, p drían c;er interpretada como
pr p ici ne. incl ·p n&lt;lient
de indepcnd ncia emántica
ufi ient par, qu
la ruv:ieran función y ntido, y qu d h cho

911

tienen. La funci · n 9ue e le atribuye es circunstancial p rque e. tá
unida a una ituación cLi -cur i,·a com· r acional cuy pr p · ito
ci n&lt;le a er una xplicaci , n añadida con r no de atenuaci · a a algo
dicho ante, por 1, mi ma per. na o bi n como re pue ta a un
e mentan de . u tnted cut r alguien má ·. La intención de fondo
p:irec querer decir: ti11 t'Xllgerar 110 ta11to como pan, con Jo que e
puede pen. ar en una c mpru:aci · n de menor grad caracren uca
aducida a Ja estructura ndverbialc modaJe . Hcrnánd z \Jon •
menciona la pre ncia d un eJ mento hipcrb 'lico el tip , dYerbiaJ
gue lat1!0, la11 ) así repr ·ent, n. Aunque e. te autor alude a la
con ecutiva., t a p cto podría com·cnir de alguna manera al tip
de e tructura atípica que aquí s revisan, preci. amente por e
r:i. go &lt;l ·9uiparac1 · n y a la YCZ de di. minuci · n de un concepto
para re tarlc importancia. P dría er con. i&lt;lerad un recur de /flote
&lt;liscur. irn con la in t nción de at nuar, \·alga lar dundancia I m d
d1.: entender al o al negar lo que • quiere afirmar. R,\ ") Pero la
comparación d I enunciado, si d comparación :e trat, ra, en mi
opinión r ' p nd má a la pregunta ¡có1110? n cuant
fi rma
man ra de ver la co a. , m:is qu al de compararlas, porque para la
comparaa n
parte de do cJement y n estos ca.o e uno
ólo. El u. o del ubjunrivo e bli at ri • \ la m dalidad expre aJa
e de re rva pist 'mica, e. decir, &lt;l p , ibfüdad, . in compromj
n:ntatÍ\'o. La per pccá,·a temporal · co -i. t nte al t
(m ment
de la comunicación) p ro con aplicabilidad a un punto reí, r ncial
dt: tit:mpo concor&lt;lantt: con la • ituad , n re~ rida. Predominan 1,
mu tra · en pres m d . ubjunti, o pero rnmbi ' a :e ene nrraron: 1
con imp ·rf cto, 2 e n anre-pr .ent , } 1 con ante- pr t rito. La
forma, crbal ernpl ada d pende d la im nción del hablante y de la
ituación e ntexcuaJ clt:: la qu • trate. u rnpl o e cxti · nde a
todo I s grup , cio ·conómico aun ue pred mina nrrc los
analfab ·tos.
n un rotal d 2 mue. tras, incluí fa la 4 d n
pre. nte.
i

91

�Ar111ando Gonzdlez Gorrín
o como para decir que viene mal pe ado) (tampoco 9ue le
falta peso)

Dado que no se enconcr ' ninguna de cripción gramatical en la
fuentes bibliográfica. con ultada , informal )' esp ntáneamente me
d di ué a comentar esta xpresione con otros hablantes d
pañol
como lengua materna de tros paíse (un promecli d cinc , paíse
y hablante ) y com r ultado general encontr, que también . u. a
n Colombia, V n zuela, · no e extraño para Puerco Rico o la República Dominicana y hile, p r n e conoce emplea en Argentina,

4. 1: ... / ningún amigo / naclie / ib'a esrucliar la misma carrera que
yo / 'to'ce yo iba / sola / a enfrentarme wfa / y a conocer / arra
vez gente nueva / y hacerte amigo o lo que quieras / eso
f u e
un / un momento / que no meco tó /osea / no me c )Stó a i que
tú diga / ¡ay! que me iento ola y e o / no / tampoco/ í te
da cosita pero no/ ... (

por ejemplo.
on el fin de confirmar la interpretaci · n dada a e ce grupo de
structuras, se agr ga una paráfra i explicativa en cada ca o, que
apar ce entr parénte i. y en negrita al final de la mue tra.
an
lo

i uiente

(No de la manera que pueda tú decir qu me iento muy
sola)
5. I: Pue . ... / ¿cómo te diré? / no po e. / e. te ... / aunque no po
e t ... / lo normaJ / o ea no / no / no mucho / así que /
quedemo en la calle no / tampoco ¿,·cdá? / pero í/ ( CI l:576)

jemplo :

o de manera que pueda decir que amos a quedar en la

1. l: Pue · / ca i / no otr . aquí en 1\ñ I uev ca i / que hágamo
a í fie ta no / ca i no hemo hecho aquí no otr . / no Yamo a. í
a ... / a la ca. a de mi e. po o / o así con / a9uí e n mi
c madre / a la ca a d'ella / per a4uí no otto no ( ,\M: 162)

(No hacemo lo que todo entienden por fiestas)
2. 1: no nomá con el puro impue to que le ponen a uno / pagando
todo / ¿9ué l dejan a uno. / natla / no tenemo nada / pero en
ca&lt;la'mcmo que hay / vicn impue. Lo / viene t do para ello / a
no otro no deja la coca trni / Ycintc pe o de ganancia / y ello e
ganan cuatrociento / ¿qué no ganam ? / le clamo má / lo
tenemos en e i cencia ¿vedá? / pero n ganancia no / así que

al 'acá a nosotro no (G H: 155)
(No como para decir que salió ganancia para no otros)

3. 1:

o pero e, que ,-ien mal elnborada / así puede'. taren... / una
C
,\
P / en oriana / o t\Ué é yo / lo qu pa a e. que ya
viene a í (RLa ) / n p ro algo a i que venga mal pesado fill../
que le falte pe o no / ahi !'o lo'o están ch cand qu va}'a bi n /
pu de ir que ... / lle &lt;le má,
per n / lo chec. n bien a bien
/ el control / aparte otras / rr s también ¿ve&lt;lá? / que . on m:í ·
alto que lo &lt;le control /
ea ame: d Uevár ela / l
eñorcs / o
ea ya para ... / ,·enderla / . e la
Uevan a la eis de la mañann a

M:551)

calJ)

o e encontraron mue tras n el GBI I. abe mencionar que en
e. te tip de cructura la e. plicaciones, o paráfra.i. de
interpretación, e pueden hacer con el empleo del índicativ , per
no e lo u ual que se dé y meno con un negarivo final, como uele
er d ca. o en e te tipo d estructuras. 1ás bien re ulta &lt;;er cue. ción
d estilo e identifica o con lo e crito qu en e to ca
r _ulta
inaut · ntico. Como es natural en la conYer ación en vivo, lo qu no
e puede xplicar xplicitameme con el o lo vocablo( ) ad cuado( ),
e recurre al así para ñalar la manera en que e concib I tamañ
o la magnitud, o la t xtura inclu o, de aquell qu ea motivo de
de cripción: ea un ntimiento, una acción, un obj to. Elementos
rodo ellos adicionales) a considerar para ese recut o de atenuación
d l que se habló anteriormente.
n guida
pr en tan la expre 1onc a ,,erbjale
circun tanciale hipotácticas:
1

checarla (GB [:32 )

92

93

�Arnldlldu ,tJl1zálrz Cardo

Adverbiale Hipotácúca . 446+25 de erbo prepo
Circun tanciale : 189 (43.37%) /446
Lndicarivo
45

ubiunti,,

6
mporal 87
ubjuntivo obli.garorio 55/ 68
21
Locativª 27
ubjunti.vo obligatorio 1º/2 l

~

Modale 35
ubjuntivo obli
Aúpica 28
· t:ttivas: 15

omparativa 7
ubju.ntivo
Consccuri as 7

31
torio

I

vo

47

Alremancia fodal

+ 19 In::: 32

13

20

5

24

14

+ 6 ln =11

+

4 lo :::18

L/14

28
15

1

6
bligat rio

+ 1 ln::: 2

2/ 6

6

l In

4

ubjuntivo obligatorio Q/6
Causativa.: 242
ubjuntivo
Indicativo
ausal s 25
25
30
ubjuntivo obligatorio 25
Finales 136 + 9 ::: 145
126
ubjunrivo obligatorio 126
ubjuncivo lnfin.irivo Nreroancia
l 6D 20 f
11
1
9Inf::: 19
(D ::: diferem .M ::: mismo uj to)
Condicionales 21
21
ubjunti.vo oblig-atorio ll
once ivas 5 1
46
ubjunrivo obligatorio 4º
Esrrucruras dependiente
de verb prep ici · 25
ubjuntiYo obligatorio 20
2

O

Alternancia

:::1
odal

o
o

o

5

5 In

7

5 ln

El crit rio da ificatorio que ubica r di tingu a estas adyaceot
oracionale e el emántic , por er el que le conviene debido a la
pre encía, prácticamente invariable, d _u~a e njuoción 1 c~ci_ón
conjuntiva que la( ) introduce.
to ultlrn que e caracten 1co
también de lo adverbi s en general, en mucho de los caso , le
94

proporciona una cierta autonomía emántica quepo ibilita la intención
de orden pragmático al operar con libertad en ante po t p ición de la
estrucrura contraparte, la principal o matriz. E t rasgo qu la di ringue
un tanto de la adjetiva y de la su tantiva , paradójica.menee la
a e.meja entre sí de tal man ra que adqui r n y comparten funcione
que e podrían llamar olidarias. Por jemplo, las condici nale. con las
temporale e mo: en el lllORJento que lleg11e le di¡,o, con las conce iv
como: mmque salga temprano no 1YJ \ y aun con la comparativas com :
entre más 111e digas. 111e11os lo hago. sí la circunstancial s: temporale.
locativn m dal
a11p1ca. ocurren en e ta prop rClon:
Atípica 14.81 %, modales 17.99% 1 cativa 14.29%, temporale.

52.91%
om . e puede percibir, la expr ione adverbiale atípica
cuentan con un porcentaje muy emejaote al de la expresione
locativa , o de lugar que, comparativamente y tomando en cuanta
aun la, modal , repre entan ca i la mitad del empl
eneral d 1
e njunto de las adverbial circunstanciale .
E te análi i lingüí tico comparativo forma part d una
di ertación doctoral completada en 1 2 2, y ha ta entone no e
encontró niogün e tudio qu la contemplara, &lt;locumemara y
cla ificara como se llevó a cab aqw.

3. Mecanismos discursivos que apoyan al diálogo: digamos, o
ea y otro.
Dentr Je e te apart! , di cute, en primer término, un grupü p r
. eparado para la forma fija d 1irnp rativo: diga111os, y la fra e fo ·ilizatl~
lexicalb:ada; o sea, p r e n id .rarl expr i nes que e emplean como
mecanismo di cur ivo cuya función e e pecific. y e.-xplicable. e
clasifican con bas n la mue tra que e ncontrar n y que design, el
ubjuncivo .independi nt como ncabezado de do· tipo principal s
de e trucruras: dubitativa y optativa ·.
E to. concepto , alguno. renerales otro. específicos, tienen base
en lo· lineamientos qu plant · Moreno de Alba ( 197 Y' en u e tudio
'\Ioreno de Alba, Jo. e
\léxi o:

niver. ida&lt;l

. 1?a/ores de /m j ort11as t't rb,1/es e,, rl espa1iol dt ,Hi,·1m.

utón ma de féxic&lt;. 19 8.

95

�.1 fo111md" Gonz.í/. ,,. G,m r.,

d los val res de la fi tma verbal s (en u totalidad) del e pañol
m xican culto. La da ificación qu ahí e igue corr sponde a Ja
que emplean la gramáticas del e pañ l de de l enfoque e tructural
ha ta la fecha. 9
o obstante, c mo e de e perar n ariedade
dialectale: qu di tan geográficament enrr l sur (ciudad d
léxico) y el norc del paí
[ nterrey) e encontrar n diferencia
que motivaron aju te y creación &lt;l
tra cat goría . Al una. que
ahí e mencionan, e analizan d una f rma y este e tuclio la concibe
y e ·plica de otra, coro e el ca ·o d la locucione llamada
'fo ilizada o 'de imperativo': o sea, , diga!Jlos, qu en e te estudio
e explican como mecani rn o e, trategia del di cur o. A í mism
e di cu ten
manera d corolario, algunos ca. os d
ca a
fr cuencia d mple y / o aparición pero que compl mentan de
al ún m do la d cripción d l uso de forma
erbale con
subjuntiv .
E tas d expresiones 'digamo 'y 'o ea', llamar n la atención
p r la siguiente razone : la frecuencia de aparición n difer nte
contextos, por lo común y con cante de u forma y empleo, y p r la
e ca.a o nula importancia qu e 1 ha dado al tratar t da la.
forma del ubjuntivo en general.
D una parte, apareció la forma verbal digamo , com una
locución que lo informant u an como apoyo, mecani m
di. cur i
en el de arrollo de la c m ·er ación c n dif rene .
pr p' ito per qu cubren una intención qu es po ible agrupar.
1 for no d Alba la menciona e mo de u o aparte d I pr piamente
exh rtati , caracterí tico de la lengua hablada y que intercalada
en la conver ación car ce de ignificaci 'n preci a, y es a v ce
eñal de r tic ncia c rte ia du&lt;la, titub o,· etc.' (197 : 125) e pued
agregar también c mo ·eñal d aclaración, de gradación, de
in eguridad, d pini · n p tura del hablante 'alguna. intenci nes
má por la mi ma línea. o cabe duda que s una f rma mu · útil en
la c m· r aci 'n n ~ pañ 1 Jorge forillo (199 :55) n I habla
'' Para corrob rar la da. ificacmn, véas IJdcna Bcri ·táin, Grdn1dtíca tslmd11r,1/ de /,1
ll'lwia upmiolo. ~Jéx.ic : Universidad acional Aut · noma de .\léxico, texto univcr·
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96

culea e tarricen. e la d cribe e mo forma qu . e circun cnb
mer:unent a la esfera d l hablante, razón p r la cual puede p n ar
'como tnarca d la funci , n emotiva por lo qu la a cía con la
intcrjeccione . Para p der preci ar u i nificado y particularmente
. u funci , n hac falta r curru a un e rudio má minucia o que
abarque t do 1 s entorn
intáctic s en qu aparece para así darl
u ju. ta interpr taci · n r Yalor funci nal.
Aquí no imere a dar cuenta de u e. 1 t ocia y • u función
di.cur i,·a que e predominam mente par nt'tica n t'rmin
generale , ya qu e ta orma e localizo en la conv r ación de todo
lo informant
bjet de t e tuclio. El total de mue tra e de
38 y com dato informativo cab decir que . e encontró :ólo una
forma n el 1 [ n comparación c n 22 en el
~ 1, la m nor y
mayor fr cuencia re p ctframente. La demás mue tra J
frecu ocia por upo corre p ndcn a 2 n BH, 4 en JAH ~ 4 ,n
GB\1 y 5 en
' H.
En cguida e pre entan algun

ejempl . y la interprctaciún d

1a intt:nción del hablante que e advierte en ca&lt;la ca o.
l. l: Po te do. / e... / promcrt:n / este / bajar... / · amo /
mejorar ¿vcrdñ? / al comenzar / para 4uc / \"Otc uno por ellos / y
cod
. o ¿, cdá? / r p &gt;s a In hora d l'horn / iempre naJa
( 1AI\I:l6 )
(Auto corrección,

titubeo por falta de certeza o eguridad)

2. l: Buen / funciona de la siguicnt manera/ •I /el/ cltemc a ri te
proporciona / o no. proporciona / un... / un este ... / ¿qué te &lt;lu-é?
/ una literarura del material que nt 'sita / di am / t vo'a poner
un ejemplo / él nc'e ·ita un / mrerrupror / scua.rdy / ch ... / de tale ·
característica / ral número de parre / (GBM:24 )
(Pau. a guc intr duc una aclaración con j rnplo)
3. E: ,.:Qué c. eso que dice del de cinco trece:: thrce fü·t thfrtccn?

I: Thirt en thir- / eh eh quince/ eh ch cincCI trece/ cinco trece~
que e tá ahorita D \\
J ne / e una / c njunco de acc1011t:
/ de d1 tinta co a. / Dow Jane ,\vcrag cmp nr n hace o ea /
ti nen cllo /
ea e a mi.roa cantidad de acci ne. digamo / por

9

�t1711,mdo Go11Zfil,zCard11

una acción de Dow Jones / digamos no sé cuántas son si seis son
ocho o de diez este
distintas compañías / (GCM:676)
(Titubeo por duda, incertidumbre)
4. I: Pos... / yo que quisiera / deórle hazme esto todos los ~fas /
pero pos no se puede / todos los días los / frijoütos / la sopita de

arro7 / bueno / a VC7 en cuando / que digamos / un
pedacit0 de carne / pos tam'ién hace / hace falta / pa' / a_ue no
se le olvide a1 carnicero que también ,·amos ahí a veces (Risas)
(GAH: 165) (Inseguridad, titubeo)

5.1: / entonces / no hay... / eh ... / este... / / forma de llevar un / este
a una por ejemplo / digamos a una serenata / un rock and roll
¿,~erdá? / voy a llevar de serenata un rock and
roll / pos
digo que no queda ¿verdad?/ (GBH: 401)
(Auto correcci6n presenta alternativa)

6. E: ¿Qué tan importante es / a...horita / este / la medicina nuclear
en México?
I: Es una... / especialidad bastante sofisticada / o sea que ~o... /

IIllS':1~s

es / digamos / mur,.. / popular / hay / incluso entre los
médicos se desconoce / la especialidad / / (GCH:552) (Gradac1on
del valor del adjetivo, opinión)
Estas muestras reflejan los diferentes propósitos que cada
individuo puede asignar a esta forma. La forma 'diga11~os' no acepta
el presente de indicathTo porque la intención de uso tiene conos de
impcrati-vo. Sin embargo, se usa como expres~~n de _&lt;luda o para que
el hablante se dé tiempo pata pensar. Tambten existe en pregu~1ta
¿Que dijéramos... 11110s cie,11 pesos? Equivalente a ¿Qué te _parece... cien
pesos? Pero estos son otros contextos que no se dieron en este
estudio. En otras circunstancias y contextos pueden alternar con
formas como: 'po11ga1T1os, supongamos, imagine111os, o pememos (en), sin
alterar mayormente su función e intención a~que podría verse
menormeme modificado su significado. También existen formas
como: t'af/tos a deci,~ por deci,~ 1111 decir, cuyo uso es menos frecuente
pero que cumplen el mismo propósito. Dada la par_ticularidad de
uso de estas formas cabe decir, a pesar de lo arriesgado de la

alirmadón, que el subjuntivo es predominantemente obligatorio y
la perspectiva temporal es obviamente correferencial al t\IOC
(momento de la comunicación). [lay, sin embargo, otras eres, o cuatro
expre~iones en forma interrogativa con la misma función: ¿cómo te
dijera? c.¡ue va con imperfecto de subjuntivo, ¿cómo le diria?, o ¿cómo te
diré?, en copretérito de indicatiYo ) fururo respectivamente, y una
más, ¿q11é te diré?,en futuro de indicativo, de muy frecuente uso. Ésca
en particular la emplea una informante del GBM en este estudio, en
donde, como se ve, el 'qué' alterna con 'cómo' para indicar la misma
intención.
Por otra pane, está la locudón 'o sea', de mucho más alta
frecuencia que la anterior, (219 casos), que los hablantes utilizan
como una especie de estrategia o 'muletilla' discursiva para indicar:
a) una pausa muy breve, que da suficiente tiempo para pensar en el
cauce de la conversación, b) como un elemento discursivo para dar
un giro nueYo a la conversación, aclarar, cambiar o concluir una
emisión &lt;le un pensamiento, oc) para indicar que no se tiene más
comentario o qué decir. Es alto el uso hodierno y cotidiano pero el
origen de su dffusión, con base en mi experiencia personal, data de
hace algunos veinte o más años cuando se consideró como prototipo
del habla culta, por tanto, de 'prestigio', al identificarse con el uso
que los estudiantes de una prestigiosa universidad privada en la
ciudad de México hacían de ella. Llegó basta sonar pedante y por
ende, fácil motivo de burla pero también de imitación en la
comunicación diaria en todas las esferas sociales. En un principio,
antes de decir o usar la frase se decía: co1J10 dice11 los de la Ibero,
refiriéndme a los de la C niversidad lberoamericana. Este universo
de análisis recoge el estado un tanto actual - extendido - resultante
del uso y abuso de ese conjunto expresivo que, como es más o
menos lógico suponer, se localizó abundantemente enrre los
informantes con título profesional. El aumento gradual de su empleo
es muy marcado en las mujeres, a diferencia del de los hombres,
entre más educación formal tienen ellas. Entre el GAM con 23 )
G,\H con 6, la diferenóa es muy grande, en cambo en el GBM con
45 y GBH con 38 es mínima. Sin embargo, en el GCM se

99

�rlrfllandu G(l11:;fi/ez.Gt1rda

encontraron 4 mue. tra mi atta qu en GCH ólo 2", con ' to
dato e deduce qu entre más preparaci ' n ducativa hay ntre la
mujeres, ma rmente e r curr a este tipo d e. pre ión. quí uno
ejempl :
. J: / pero quién ab má de. pub / que ,·a ea más / o ea que /
ntren a la !-ecundaria / a la preparacoria ¿,·edá? / (Gr [:162)
. T: í / y a í / así r-.'Iéxko -igu pidiendo / . igue pidiendo / o sea
/ d'el / yaYeloquedicen / quesigu pidi ndo / d ' lare empre ta'

/ (G H:135)
9. I: í / í la podria / pero / osea / lo qu / el pleito d'ella . ~
,·o le / dé la ropa / o a d
qu ella quier / ya ella quier andar
bien arreglada / bien ve tida y todo / y... / (GBi l: l 3)
10. I: o / o sea / e. que / ahí les v-enden b leca / □a'amá. a 1 &gt;
socios / o sea los oci s pr entan u et dencial / qu U ven boleto
/ in UeYan boleto e que no

n soóo / ( BH:21 )

11. 1: / e o fu un / un m mento / qu no me costó / o ea / no
me c tó a í qu tÚ diga. / ¡ay! gu me si nto la y e / n /
campoco / sí te da cosita pero no / per algo que y nmé_/ en
cuanto 1 / 1 que pued decir de... / de la pr pa del ~ c / a la
ruversidad de fonterrey / fue / qu'en la prepa / í enía un
e nracto con los mae ero. / con muy... p cos mae tr / creo
tener / o ea / creo haber p did / l grar a comunicación /
pue no sé . i ra porque lo, ma tro no ro,; ran ti mpo
g_

dialogar conmig / o porque lo · maestros / pue n
uno eran mu ' apátic
(
M:551)

é / o sea /

12. L: / on cánccre curables / o ea / yo pienso que por má que
cuesten / cr que tá ju rifica&lt;lo / si se
a... / a rescatar una
"..jda ¿verdá? / ... / i no rn a rescatar cuando men / i e
a morir el paciente
sufrn lo me
·
mientras
Ue_ga . u fin / o a /
d ·s&lt;le el pun
e mole ciai

"ª /

"ª

/ (GCH: 533)

En e ta ex.pre i , n n
po ibl contemplar I elem neo de
obligatoriedad ni el de p r. p ctiva temporal ya que también el

1O

significado y la función original de la forma verbal o ubjuntivo y
los de la c njuoción no
con ervan. e argum nta, de acuerdo
con Alarcos Llorach (1995), que la conjunción di yuntiva 'o' e
une a' a' para fi rmar una xpr ión del idioma con fine propi
d l discurso oral. í conserva la expresión en cu tión, in embargo,
la idea alterna ·va de equivalencia que ola puede t ner, pero en el
u aqw' aludido e unificador, e decir, de 1 + 1 = 1 c n lo qu e
indica gue de dos palabra resulta un significado una intención y
un fin. manera de ilu tración e tas e presion s : u u o
pueden
relacionar con el equivalente en inglé de 'that i ', nunca 'that wa. ,
de u o má bien formal, que en el habla cotidiana encuentra útil
apoyo c n r acional en las expresione ·ou kno\.,'
I m an' y
nunca y u kn w', o I ha e rneant', hasta d nde mi experiencia
e n el man j d l inglés me permite opinar. Com
n toda
qwvalenda • relati o y un tanto arbi rari contra car la
expre ione de una lengua con las de la otra ya que habría que
consid rar un mayor número de condicione 9ue justificaran tal
comparación e nrtast o e9ui al ncia. Aquí s pr nta ólo como
un paralelo qu e muy probable dt ncontrar entr mucha
lengua - u u uario cuya co tumbre comunicativa coinciden,
o pu dan coincidir con la del in lé
I e pañ l.
En resumen, dentro del recuento e la e crucrura ubjuntiYa,
independi ore, r de u, di tintas manife raciones intacuca ,
semántica ·, pragmática , y di cursiva , en este apartado e ha
pre ntado la pre encia con tante d do e pr ione e n fi rma
de subjunti ·o: 'digamos' y 'o sea' ue aquí se analizan., d crib n
r explican como mecani mos discursivos c n prop • ito diver o .
Ante de c rrar te aparte, cab m ncionar u c.1 ntr d lo
ca o ai.la&lt;l de pr , ente de ubjuntiv , xi ten tre ca o . 1
primer , s el que Mor no d \.Iba menciona como u ual en léxico',
decir, una t rma erbal con caracterí rica intáct.ico di cur iYas,
que parece u tiruir a un gerundio, y que en su e tudio apareció una
ola vez y en é t dos. e refiere a la forma iterati a de un verb
que
empl a pragmáticamente para enfatizar la repetici , o d la
acci · n, c m en:

LOI

�13. I: ¿qu' haces? nada / porque no r va a quedar alegu y
alegue con una / con esa señora ¿verdá? (G [: 290)

m temo al refrigerad r / y no lo comerno. como / un pa e lito
frío / (G13 f: 464)

14. 1: ¿qué vamo. a cer? / todo el tiempo pague y pague renta
/ pague y pague renta y... / oomá trabajando pa' la renca/
(G 1: 163)

demás se ncontraron: una mue era egui&lt;la de preposición,

tos ca. o
egún e ha b er ado, se aplican a verbos de la
primera t rminación -ar: como con pagar y alegar, y aparee n como
forma que parecen ser de subjuntivo, o imperativo, pero lo peculiar
e que con los verbos de la gunda y tercera t rminación: - r, -ir, la
vocal sigue iendo -e como n: e pasa todo el día COllle y con1e p11ras
cosas q11e engordan, o en Me flti correy corre detrás de ella pero no la alcancé,
y no co111a y coma o corra y corra, por ej mplo. Por tanto, parece er
gu
la vocal e e la que
empl a para dar esa int nción de
repetlct n y no n ce ariamente
trate de indicación de ningún
tip 9ue tenga que ver c n el ubjuntivo en particular.
El segundo ca o e vaya una forma v rbal lexicalizada del
di cur o cuyo ignificado original pu d er d imperativo (ord n),
o d . ubjuntivo (de o), y qu corr pond n forma a la egunda
per ona formal usted que nunca está pre nte y se u a como 1 cución
final, concluy nte y aclaratoria y en e t . tudio apar ció ól una
vez:

1S. I: í / más porque hay una facili&lt;la'de palabra/ ~ más cuand ...
/ e t ... / ¿qué ce diré? / e menos e e / qu se e nieguen las
pu rtas vaya. (GB I: 24 )

Plfes le

castigan/ ya sea por llegar tarde/ o no . .. / no asear tt, c11arto bie11
/: una seguida de 'infiniti o' no sé/ tienes dos opciones / J'll sea ... /
hablarle/ o/ llevarle sermata /·y una con 'que'+ subjuntivo Cuenta
co11H1igo / ya sea q11e pase por ti o/ algo/. También currió una vez en
pretérito imperfecto 'Ya fi,em po,: .. 'qu debido a u baja frecuencia,
esta formas no e contabilizaron.
na última ob er ación en cuanc a ca
ai lado pero e table
de empleo de forma n subjuntivo, tien que ver con la forma e
pres nte del verbo querer: quiera1 c.1u e usa jumo a romo, c11ando,
manto, donde tplien formando lo qu el ORA llama Iucuci nes
adverbiales del tipo como quiera', 'cuando quiera', 'donde quiera'
y aparte, quienquiera'. E to parece er una caracrerí tica del pañol,
pu~ de las lengua romance (no existe n italiano, ni en franc' ni
pormgué ), paree • r, ha ta dond sé, e. la única que toma la forma
quiera {¿refe,ida a usted o é4 o ella?) para fi rm,tr e te tip de locuci ne.
equivalentes en inglé a
+ 1l'l;ere / place, ª'D' + JJ'tf)\ + /;011; ª'!J' +
lime,+ one, o con ever como en 11-hern•e,; 1vhe1te1 er, 111/Joerer. La forma
q11iera alterna en variaci 'tl libre con sea: colllo seo, donde sea, q111'e11 sea
sin cambio de ignificado ni función. Forma. é. tas d pr ent de
ubjuntivo muy arraigada a la lengua que ·erán mu) difícile d
r ·ducir o u tituir en cuan o a su empl y funci , n.

ª'!Y

1

4. Comentarios finale

rato / ya ea qu no. la comamo, un poquito caJi nte / o la

El ubjunrivo n parece circunscribir e únicam me a lo. entorno
intáctico de estructuras inc.lependienle y a pe ar de que 1
indica ·vo puede tar interfiriendo en terreno gue onidentificabl s
con los del ubjunti o, é te por su parte, como expre. ión e.le
modalidad no deja d er el m dio má. viable p r el cual e
manifie ta la actitud m ntal la intención del hablante y el ejercicio
de la re. ponsabilidad . ubj tiva. Para B linger (1991 :263) la ~isión
tradicional en cuanto a lo mod . e correcta al d cir que: their
igniEcance is mantic they Oo, modo ) rcpn: ent t\vo way. of

102

103

El tercer caso que consider pertinent pre entar a con id ración
es la expresión ya sea 9ue Alarco Llorach, (1995:231) de cribe
como 'de conjunción di yuntiva con Y rbo inmovilizado' aunque
n ofrece ningún ejemplo, qu va eguida por el transpositor 'que',
tal como · encontró en e te e tudio, por jempl :
16. I: r a í sucesi amente/ vamo haci ndo / como... / un pastel

/ ya cu~do ' tá t &lt;lo acomodado / en la cazuela / o... / va / una
vasija grande / se le pone la miel artiba / y e deja rep ar un buen

�/r,111md,1 Gr,11::;cil. "- G',m,i,

1 oking at realit , one intell ctual the other attitudinal'. a
intelectual depende del indicativo y la de actitud del subjuntivo.
firma que todo contenid emántico racional de subjuntivo
cuando p dría ¿o debería de? er indicativo depende de la intención,
o el m ro intento, del hablante al emitirlo 'and our best g neralizacion are only stati t:ical' (p. 256), con lo que se infiere que lo que
cuenta e el contexto, la ituación · la conciencia de la realidad n
que e dan e. to enunciado que predi ponen de alguna manera u
otra al hablant para emitirlos en un mod o el otro, y que lo que
hac com analista de lengua &lt;le acto de habla individuale on
'lo aproximaciones reflejo de una realidad ya dada.
La iguiente relación de funci ne mue tra un re umen de
frecuencias egún e tructura sintáctica denrro de la cual se in criben
1 ca
que e han de crito:

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~dki · n de Jo ph H.

UBJUNTIVO INDEPENDIE TE: Gran cotal 267 muestras
( inla 257 Expre ione Di cursi a ).

·me.

BJ.
DUBITATIVA : :lli mue tra {14.23%)
PTATI ,\ : 225 muestras (84.27%)
LO C11-HEHA
D

21 (5526%)

17 (44. 3%)

4 (5.8 %) /6
64 (94.11 o/o)
157 (10t)º'o)
8 (5.10%) / 15

Y

IV

PECCLIARE
C
Tl

ewark, D elaware: Juan de la . ue. ta.

ilYerman.

1991.

41 (26.1 1%)
62 (39.49%)

14 ( .92%)
32 (20.3 %)

EXPRESIONE DI C RSIVAS (no contabilizada ):
'digamos' 38 y 'o ea 219 = ill
MUE TRASDECASO Al LADO :
Forma ,•erbal reiterati a con terminación en '-e' para todo lo verbo 2,
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106

107

�Teoría y juego del duende de Cuba en
la narrativa de Nersys Felipe

Deni e Ocampo

Duendes de allá y aquí
y un unicornio nació un
caballito juguetón, de pelo verde y fino con una amapola roja en la
frente y ala de Libélula n olo urgía en un relato particular quien
fuera nombrado como el primer duende del mundo. El libro que l
reco -y que a u vez también inc tpota el nombre de e ta criatuta a
u títul : orazó11 de Libélula [y otros c,,e11tos de dJ1endes J' d11endas}- marcó,
además, la aparici · n de una nueYa Yertiente en 1a narrativa de e a figura
impre cinclible de la Literatura a.ibana que es I ersys lipe, 1 hasta
entonce reconocida por una pr a muy cercana a lo r al, di r:inguida
justamente por la manera de articular lo tra cendid de la ficción a lo
vero ímil del te ti.monio y 1 entrañable de la mem ria.
La defirúción d
orazón de Libélula como primer du nde del
mundo implica la p sibilidad de un du nd univer-al en los texto
(

\NO) DL L\ llhR1'L\"-DAD ENTRE

POTRO

• Editora y cnsayi ta cubana.
1 1 ersys h!l.ip (Cuba, L935) narrad ra y pocti. a para niño · }' j •n:!nes. Premio
'ac1onal de I 1rerarura 2011. Enrre su· muchos pr mios se de tacan el Casa de la.
.\mérica · en 19 5 y 1976. us obra han ·id publicada en países &lt;le Europa, Asia
,, América Latina y ha sido rraduci&lt;la a má de cmco idioma .

109

�Dmi.re 0,,111,po

de la autora, que e concreta n eJ cuento '1 och en i: ue a York",
del libro mencionado. sta hi toria regi tra a un duende imilar, en
su morfología y comportamiento, en la temp rada d un Jo é fartí
adolescente en Haoábana y, años má tarde, n su e tancia en la
ciudad e tadouniden e junto a u espo a e hijo.
Duende diferentes aparecen en las obra de 1 etSJ Felip .2 demá
de esto dos universales emergen otro cuyo origen no es mencionado
pero se emparentan con creatura mágicas fundam ntalmente, de la
literatura y, en general, el imaginario europeo. 3 mre todo e de tacan
por u recurrencia y definición lo, duendes de Cuba.
De diferente índole son la pi tas qu marcan las proveniencias
d e t s duende . n un primer nivel de afirmación e encuentran
Larguirucho y Parchita, señalados como duende de Cuba en el
cu nto "Lo. duend de tía Tota' . Les _igu n otro cuya ubicación
también e tá planteada en la Isla: com Timbeque en "La bufanda",
cuya acción ocurre en l\fantua; o Remolino duende cartero que e
• c~pa d la ruta Habana-Pinar del Rio-Habana· o Belele y Lilola
de ' Ionternar' anclado e pacialmente por la autora en 'mi ti rra ',
es decir, la nue tra. Por último, por la ret rencia a la canción
' faripo ita de prima era' en el cu oto ' reo iri ", cabe ituar en
Cuba a ensé y a urnbico, con todo } e a onoridad afro n su
nombre , que es parte de nu tra raíce , y a p ar de u
navegacione a otra tierra •.
! Esct: cc:.xco e ocupa particularmem del libro Corazó11 de Ubi/11/a 6 otrvs mmtos
de duendes¡ duendas) por ser d libro que recoge la mayor cantidad de duendt: · en la
obra ha ·~ ahora publicada por 1 er ys Felipe. te incluye d cuento "Pintor", truÍJi
rarde publicado en solitario por Gente ' ueva con el círulo E/ d11mdt pintor, y tambi ' n
"Monremar", "Lo. duende de úa Tora" y ".\re iri ", recogidos bajo d tirulo M,
contaron los duendes por la editorial Cauc . Cuento de Corazón de Ub!Ma ... forman
parte de varia amo! gías. Tampoco se dedica atención a l s cu~tos de d~end~s que
aparecen n Jo/o 1111 h11n,ifo (Cauce, 2 9) porque esto pers na¡es n . t: identifican
c mo duende de Cuba.
' A ·í ten rnos al duend . in nombre de 'El duende pintor", a Zumbetc y
lonami (n mbre que hace eco a la e. presión franc , a mo11 aJJli 11/fJn orlllt , mi ami 'º
0 mi amiga) n I cu nto "El poema" y a Gira ·olillo y a Flechilla, fí. icamcnte muy
parecidos a la hada , en "Destellos".

l!O

Hi torias de un mundo encantado
En la hi toria d 1 er y Felip la convivencia con los duende no
uele er cau a de grande a ombro. in parte d la cotidianidad.~
o u paci no ha ocurrid lo que lo filó ofos llaman el
de encanrami nto del mundo m derno, qu e di tingu p rque cada
vento e explica a Lra ' d un algoritm de cau a
lógica demo ·rrable por alguna ciencia (Haberrna , 1989). E. t
tipo d . e nari , como el d
amala o I de Iac nd , e. ápic n
la literatura latinoamericana y, de hecho, e. una de l causas d u
llamad boom, pue part d 1 'xito del r ali mo mágico consi t en
que 1 mentalidade carte iaoa de occidente fueron muy atraída
por la otredad de lo que para ella era un e. pectacular anacroni mo
mental y cultural (Cruz, 2 9). in embargo, mi ntra n Pedro
Pára1110 o en Cien 0110s de soledad, por e ntinuar con lo jempl s
cumbre , lo persona¡ s del pu bl
ncantado caminan hacia
d stin . trágicos qu pudi ran paree r al lcct r moderno el aju, te
de cu ma, por pen ar actuar , in ,intonía con , u ti mpo hi t 'rico
( ruz, 2 9), lo du nd s de Cuba retrae, do por nuestra autora
forman parte d un ncantamiento que fr e mucho má de lo que
re ra, c m ,. r mos má adelant .
·l encantamiento en el mundo de la hist ria de cr ·y FeJipe
alcanza u ap teo. i. en el cu neo "Los du nde. d óa Tota", cuando
la promgoni ta int nta que Antoruo Iaría l médico el puebl ,
cure I catarro de u duenda Parchita. n lector de hoy pero
identificado e n l . per. onaj
puede t mer la réplica mci. iva que
de de u ciencia ría capaz de ofrecer el galeno. Entonce. , ante
. u ojo. atónito
d . pli
la re pue ta de Antonio laría: "[ ... ]
lo, duendes no
paree n a no tro I humano , r lo d
uba
men
porque on d canela, aceite de coco, lana de ceiba y mi l,
c n angre de guarap y raspadura de ol n 1 &gt;. huesitos". El m 'dico,
qu a toda. luc bien e noce a lo. duende , añ de b posibilidad
f, nómeno o

r

~ Por upuc. ro, e. re fragrm..·nto &lt;lcl prcsenc tcxco no se aplica Belde y, I ilola,
lo. pc::rsonaje. d ". lomemar•·, quienes no imcraccúan con humano ·. • o nb tancc,
su ubicación en un amb1cntt totalmente natural, al margen de la. pcrsllna~. no
implica que no . can duende. &lt;le uba, como y:i se alirmó.

111

�Omi.re Ort1111p/j

futura de crear la meclicína enduendinaria y, por i fuera poco e cribe
a Tía Tota unos ver o medicinale cuya lectura puede a rudar a
anar a la enferma."

Duendes de Cuba
•l aislamiento de Lilola y B lele, quiene viv n en momo naturale \' sin trato con lo humano , en principio lo di ringue de todo
lo o~o duende de uba recreado p r er
Felipe. Su historia
e la de la bú queda de equilibrio. lla, duenda de mar, azul, alada,
que vive en un caracol vacío y ueña con cer la belleza del monte
qu le han contad la golondrina . Él, duende de rí , verde, que
habita en un nido abandonado y quiere conocer la playa que 1 ha
dicho un pelícano e.xtraviad .
to duend s contraóos, en u
búsqueda de e pacio de e nocido , l gran una uerte de ying y
yang que e extiende n olo a u propia relación ino también a la
geografía. í, de r d duende di tante y olitari
e convierten
en una pareja de duendes que se complementan, inclu, o má que
otro duende que andan de d en do .
Larguirucho y Parchita son t talm nte d mé tico . u definición
e. plicita como "du nde de compañía' de tía Tota no permite
con cer u ocupación principal o p r decirlo de alguna man ra, el
sentido d u vidas. En apariencia, pudieran er confundid con
criaturas travie a, qu , conden bjeto a u du ña. E culpa d
Larguirucho que tía ~ ta n encuenrr lo speju 1 y qu su
lápices e ga ten muy pronto. .. culpa de Parchita la de aparici ' n
de lo pañuel s de tía Tota. in embargo, no hay maldad, ni siquiera
ánimo d broma en e tos incidente . argwrucho torna pre tado

' - &lt; ste métod que en la ficción aplica el médico .\nt nio María recuerda la
utilización de 'fra~e anadora "en la mtdidna natural y el uso -má. articulad r
de realidad e. que meramente per. uasivo-- de la palabra en la llamada Programación
eurolingüíscica o P ' L por p icólo o de alguno paíse. como I Esmdo~
nidos. . t!'i bjem de e te t.raooi&lt; pero sería válido e rudiar la rdación cien~encanramiento en alguna · e, cudas de la medicina conrempor.ínea. E te comt1nrnno
no pretende emitir juicio de v:ilor :ey;uno con re. pc:cto a e. re rema, lo intenca

lo e. peju lo porque e un l ctor empedernido y ga ·ta lo !ápice.
e cribiéndol a . us mucho primo , que viven p r toda Cuba. Por
u parte, Parchita usa en u cri ·is d e t0mudo l s pañuelo. d , tía
Tora y s a í qu los pierd accidentalmente. L má pan:cid a una
trave ura en e to du nde e la manía que tiene Parchita d
ocultar p ro lo hac d la per ona., del perro, y hasta del propi
Larguirucho. De pa o nóte que la relaci 'n d lo duendes de tia
Tata con los animal , en contra t con B ! le ,., Lllola ,
d
contrari dad y n d c municaci, n.
Tía Tota vive n e ta armoniosa e nvi,encia y c rnprende estos
incidentes · accid nte , al pum qu cuando no cncu ntra La 11' ve
de su ca a tá segura de que ha sido ella mi ma quien la ha perdido
y a an Dima a quien pide ayuda para encontrarla. Por i algún
lector u picaz o pecha la intervención d lo duende. n esre
extrnví , la llav apar ce d nde tía T ta la ha olvidado. El
rratami nto pata curar las crij d e. tomudo de Parchita evid ncia
otra virtud de l duende , la olidarida&lt;l. .. Larguiruch qui n
recorr la ca a recitando lo ver o. para que la duenda, dondequiera
que
culte pueda aprenderlo .
i\Ii otras en Los duend d tía Tota" solo la protagoni ta
humana trata con ello pero nacli di cute u exi tencia y n el
re to d lo cuento de duend , d
r ys F lip (d Cuba o no) lo
per naje humano qu n int ractúan con du ncles ni siquiera
par cen o pechar su xi tencia, n ''Are iri " parte del conilict
está n que no toda la, per na pu den tratar con e a, criatura ..
guí La relación ntr human
y duende s electiva.
n éy
umbico ól se relacionan con la anciana B L'n, mientra qu . u
hermana Cariño no lo encuentra ha ta el final del cu nto.
D
eu.é y umbico
da a conocer muy poco. i bien su
nombre como
ha dich evocan on ridad atribuibl a un
posible origen africano, no
po ible a. egurar que a í a. , 1 texto
n ofrece marca, qu puedan ayudar a determinar l g' nero, ni
.iquiera nivel amatical e pu de identificar si on do varonc. o
hembra y var · n. ,om en 'Lo &lt;lu nde. de úa Toro" no ha) en
"Arco iri. " r ferencia. a la edad, aunqu , en con ras te, en · y

llamar la arenci · n :obre el asunto.
112

113

�Dmise ( 1t(ll11pn

umbico mue. tran e mportamient má~ lúdico , pu naYe , n
lejo n barco de papel y trepan a árb le para recog r ciruela gue
lueg comparten con Belén. u independencia y asunción d ries o
muev a pen ar en qu on adole cente o jóv ne_. E tas aventura
n permit n a egurar que ean du nde de compañía, a pe ar de u
comunidad con Belén. tra curio idad e que mientras du nde
como Larguiruch y Parchita aJ acompañar a tía 't ta e acomodan
al cont xto d
ta
n é y umbico ubvienen e ta direccionalidad
y bu can que Belén ·e incline al mundo de ellos.
Re ulca muy intere ante en " reo iri " el triángulo vidae munidad con duende -muerte. en é , umbico invitan a Belén
a navegar, in retoro , al pu blo de lo duend mariner . B lén
está di pue. ta a ir e. u única ptna e. qu u hermana n e noce a
u d s amigo . Tna vez que n é umbico y Belén, confabulad ,
l gran que ariño vea a e to duende B Lén d cicle no partir, ino
quedar e juntos l . cuatro. Llama la atención cómo en ningún
momento el viaj in r gre. que puede incerpr tar e como la muerte
coma val re ne aciv , sin qu 1 único n po ióvo e haya en la
au ncia d comunidad con lo duende . La armonía, la c njunción
con lo ohTidad añorado y e m con ecuencia una vida más plena,
;

olo e alcanza en c mpañía.
Por u parte, imbeque, duend &lt;le ' La bufanda ' par c único
en u specie, con re pecto a I de ocr cuen o . También ti ne
forma humana, pero es capaz d conve.rór e en cualquier pájaro,
para ayuda &lt;le la adol cente María ' i ve , a qui n acompaña de. de
que ella le alvara la vida. l o b, tante n le e incondicional en 1
que con idera .in importancia
De tod de guien men
e abe e de R molino d "La carta''.
con ce ap na que e el du nd cartero que rec rre la ruta Habana
- Pinar d I Río - Habana.

J le e11d01ios en 11bt1
ero y CháYez 20 · 5).6 Para explorar e ta
r lación se tomará como referencia el Ca/amo ... p r u carácr r de
im't:!ntario y porque incluye a l
ere· del clá ico de eijó .
Entr la entrada del Cata/fro ... comparable a l duend d
Cuba aquí tratado constan vario que andan en pareja . Entre ella
e r:ín 1 chicherecú o chichiricúe (RiYero y hávez, 2 5: 13 139), los lbeyis ·v ro y CháYez, 2 05:276-2 7) y eYentualm me,
lo. babujale.
,·ero y há-vez 20 5: 1).
Lo · chicherecú o chichiricúe -regí trad en dos variant s
como l y nda cubana ' como leyenda campe ina en que e
con id ran lle ado de la co ta de Guinea- on h mbre y mujer
como Lil Ja y B lele, Larguiruch y Parchita.. orno lo duendes de
'Mom mar" habitan ambi me narurale , p ro a diferencia de ello
pueden relacionar e con lo humanos. L o bstaot en . u trat con
lo humano. e dedican a hacer rrave ura y maldade , que no hacen
ni lo. duende d tía Tora ni en é · umbico.
Otra par ja de criatura legendarias on lo lhe) i. l gem lo
de la mit )l gía afr cubana, pero e_t
on niño que pr t gen a los
niño y com ten traYesura , por 1 qu no coincid n ni e n lo
comp rtamient , ni con la edade de l duende ni e n la de L
humano e n quicne e relacionan.
olo y, a menudo en pareja cu ota la leyenda de origen africano
que Jo. babujal encontraban u principal sati facción en l trabaj
contmu y por e ayudaban en u ardua labor a los esclaYo que,
por algún ortilegio o legado anee rral, p dían ,·erles. in mbar ,
la ituación de la. persona con que e dice que to. er
interactuaban n ba lugar en la d fa. hi ro.ria de 1 • er y clip .
El atamv ... de cribe aJ guije o ji ue c mo '\rer ión tropical d 1
duende europ
· perteneciente, sin duda alguna, a la mítica
parentela univer al d gnomo elfo era g s latine , kab ld te."
(Ri,·ero y Chávez 20 5:261 ). culto en la. agua de lo río } en

Ubicación en el imaginario in ular
Varia criatura clasifican coro p sibl parjeme d • lo duende
de uba de 1 er ) Felip en la impre cin&lt;lible Mitología mbana de
amuel Feijóo (19 6) y o el ya fundamental Catauro de seres míticos

114

' Lo difu o de lru frontt:ras l!fltre I s mit s ,· las lcyend sen la fucme utilizada v
el hecho de que esta precisión no aporraría dt'.111,~do a la descripci • n de lo. duende;,
hacen &lt;.¡ue cs1c texm los aborde como ·cr s del imaginario . in to encar clasificarlo.

en una u otra categoría.

115

�Dnu¡e Oran,po

los bordes d 1 p zo , el guij o jigu obra un ortilegio bre
quien acerque de cuidado y lo rapta in r m dio (Rivero y hávez,
20 5:261). B 1 le, in embar o, no e jut re a n lo humanos. De
h cho, e to no aparecen en u ent rno.
Tampoco la l y nda campe ina del agüeiro (Rivera y Cháve7,
2 05:111) ni el mito aborigen de Yahuababa (River y Chávez
20 S:528), on aplicable a Timb que, pu s mientra Timbeque
nunca es humano eso
r s on hombre qu e convierten n
pájaros. Eo cuanto a Rem lino s difícil bu carle analogía c n
otra. criatura pu de él lo
con ce u fici d cartero.
Com vemo aunqu persi ten algunas semejanza , r ulra difícil
ubicar a lo duende d Cuba entr los eres mítico y legendarios
que reco el Ct1ta111v ... Dí se, además, que llama la at nción que
d forma gen ral el mundo encantado del qu &lt;l.an cuenta la criaturas
de ta obra etnográfica se ubica en las zonas rurales, lo qu pudiera
ug rir una esp cie de renuncia al encantamiento por parte d lo.
habitante de la ciudad . De cual uier manera e ta es olo una
hipóte is cuya vaguedad e, tá reforzada por ·1 h ch de qu la bra
de referencia e definida por su autore como "diccionari n
exhaustivo' (Rivero y hávez 2 5:3).

E l duende de Cuba en Jo é Lezama Lima
En todo caso re ulta peregrino negar la exi t ncia de lo duendes
n eneraJ n el imaginario del cubano. ~ o hallaz o inapr ciable
para demo erar su pre encía e en la obra de Jo é Lezama Lima el
ángel de la jiribilla (19 1). ¿Qu, cubano. atreYerfa a negar a L zama
en la literatura cubana? i sto pareciera un área r tringi&lt;la, ¿qué
cubano e atrev ría a negar una jiribilla que aunqu no conste en el
Catauro . .. , emerg al di curso cotidian de la Isla en xpre 10ne
que parteo de " er wrn jiribilla''
t ner jiribilla"?-

na comparación inicial en 1 cext d Lezama puede re ultar
de conc rtaote, cuando sobre cl ángel de 1a jiribilla e crib : superior
a la lucha entre el ángel y el duende en qu e t riega con ni bla y
con e pítfru de lo errant la ala intermedias". in embargo la
peculiar articulación de idea en lo textos de L zama permite pensar
que má que anee unan gaci , n del ángel . el du nde por el áng 1d
la jiribiJJa, estamo ante un d glo e de u tancia : la criatura está
compue ta de ángel y de duende, que en su fu i, n dan lugar a un
er tle mayor divinidad. 8
Lezama describ al ángel de la jiribilla ' verde d hoja en u amanecer
lloviznado, gris tibio del aliento del buey azul de casa pinareña, oloro a
a columna d hoja d tabaco", lo que lo emparenta con los pinareños
Timb qu , Larguirucho y Parchita. Cuenta qu "a. u ta a la mu rt
[... ] le hac un cuento a la muerte" como en é y umbico que lejo
de tra r la mu rte que Belén de, ea, la arra tran a la vida. em jante a
Bclele y a Lilola, que e tán en el m nt ) en el mar al mismo ti mpo
Jiribilla, diablillo d Ja ubicuidad. imultaneidad en las estacione ,
que unen el oro el gris, com do braz s' . C rno La.rguiruch
Parchita, duendes de compañia 'Fabulosa resi tencia d la familia
cubana' . Com Timb que que e de dobla en pájaro para cumplir los
de e d ·u compañera humana, "cinta de la luz en el colibrí que
a ciend y de ciend a la medida del homb e".
ñádanse e ta evidencia a una antigua amenaza. Tal como
afirma Peter Pan, cada vez que alguien dice que no cree en la bada
cae muerta una de ella . ¿Pa ará igual con l duende ?

y

r

¿Principio o fin?
rie go d p rder cohet ncia
vu ]v irnp tergable una e. pecí
de reclamación. u leo lo actore del mundo del libro de ·tinar a

· Al cumplir, e l qwmo aruversario de la re,;_ta web cubana LJ ji,ihi!/d, esta
publicaci · o cvnvocó a un grupo de artistas plástico: a rcpre entar la jiribilla. A nivcl
visual muy tlifereme fueron lo~ re ulmd&lt;&gt; , pero codo. lo. crea&lt;lore coinc1&lt;li ron
en que había algo gm: repre en car, y en las imencione: de fa . obra · se ob. en·aban
regularidad s que apuntaban a una criarura ligera de raíz mágim.

· Refuerza lapo. ibilidaddt: e ta interprecación tener en cuenta la fa cinación 9ue
enrían los origenistas por la llamada "generacmn dd 2.,,._ no de . us máximos
exponente Fed ·ric García Lorca, creó una "Teoría y juego del duen&lt;le" (195 :36)-de la que, como es evidente, el presente articulo ha tomado p::tr[e del áculo-t:n la l)Ut: c. apuntaban la camctcrí ·ricas de esce er a u comparaci · n con cl ánp; l }"
la mu~a, que implica las base de una po ible complememariedad.

116

117

�Dmise Ocampn

los niño las historias enduendadas. La.revisión d lo cu nto d er ys
Felipe donde aparecen lo du nde d uba no necesariam n~ encuadra
la historia dentro de la literatura infantil,9 com no sea por la intención
de la autora de dedicar u texto a los niño .
uento como Iont mar", 'Lo duende de tfa Tota" y' Arco
iri n tratan tema univer ale como el amor, la muerte, la calidad de
vida eo la tercera dad, la diferencia ociales, r l va.ates para
grande. y chicos. Car cen por ejemplo, d una de la, caract ristica
rradicionalrn nte má asociadas a lo. libros infantiles:
protagonismo d niño o de animal u obj to personificado . Lo
duende de tía Tota" y "Arco iri ", de h cho, tran curren en un
uni erso aj no a lo pequeño .
En el cu nto 'La bufanda", donde apar ce una niña y el duende
se tran forma en pájaro la pr encia de elemento. hi róricos, hacen
• .
lde este má qu nada un texto para cu bano ,lll sm
1mportar .ra
edad.
lguaJmenre la nostalgia por icolá Guillén expresada en "La carta"
tiene má que ver con la identidad nacional que con el público
infantil. L común en todos estos cuento
la pre eocia del
elemento mágico dado por lo duende d Cuba, p ro no hay criterio
que pueda ceñirlos exclu ivam nt a lo niños como de tinatarios. 11
El alcance de los cu ntos de duende d Cuba d
r y Felipe
no e circunscrib únicamente a lo niñ , sino qu
extiende
también a lo adultos, 12 y, de hecho, un alar muy e p cial es que

resultan más qu apropiados para e e mom nto iniciático
fundamental en la fi rmación de lector _ qu s e1 disfrute del texto
compartido entre l pequ ño y su padres, sin que e to implique
la n cesidad de un b cadillo maratill.oso como el de la Alicia de
Lewi. Carroll, para volver ma •ores a uno o chicos a lo otro .
Cabe, entonce , la bús9ueda de lo duendes de Cuba para todo ;
acaso parafra eand a Lezama en su inv cación al ángel de la jiribilla:
Du endes d Cuba, ean con no eros. Enseñen us ala ,
realícense cúmplanse sean anteriore a la muerte. Vigil n la cenizas
gue retornan. an guardianes de nue tra po ibilidad , infinita .
Ahora que ab mas que la certeza engendra en lo que no reba a.

~ Iud1os autores plantt:an que b literatura infantil pre. enta una ·crie de
regularidade a nivel tcx'tUal, que la hacen adecuada para ese público. o ob tan te
no queda ran claro . i e tas rcgulaci&lt;lade~ excluyen la posibilidad de que e a misma
literatura sea recomendable a Jo, adultos.
'º De hecho. por el rrado Je in ormari,·idad de la h1 ·roci, e necesario conocer
bien la hi toria di:: Cuba pura lb·ara un nivel &lt;iprimo la imerpretación del cuento tn
todos sus .enrido ·.
11 Esm t'.S parte de un debatt mayor, pero en e te conte -t prefiero limitarme a
cue ú nar que ea po ·ible deor 9uc alguna literatura e. exclu ivam me disfrurable
por los niño . Ver nota 9.
12 in que dio implique ecuestrar dc:l mundo infantil a 1 duende. , los acto re
del mundo del libro pudieran reivindicar el derecho de lo aJult . a e. tas criaturas.
lucho &lt;lulm lo· necesiramo tamo como lo. p 9ueños, aun baj las ~anci ne~
ue las ciedad &lt;l encantada no · ponga.

11

119

�Bibliografia:
ruz •ernando: La aldea encantada, en 't-.Iemorias del ongreso Internacio11al
Ledura 2009: Paro leer el X 1 omité cuba.no &lt;lel IBBY, La Habana,

2009.
Feijó , amuel: ,Witolo,gía cubana, Letras ,ubana , La Habana, 1986.

Felipe,

r ys: Corazón de Libél11la (y otros mentos de duendesy d111mdt1s, nión,

La Habana, 20 6.

Palinuro de México: trayectoria de un
linaje de la expresión americana hacia el
canon de la novela hispanoamericana

García Lorca, Federico: Obras colllpletas, ◄ dicione. guilar, Iadrid, 1957.
J Iabermas Jürgcn: Teoría de la acción cot111111irativo, 1989.
dna Och oa·
Univcr.iry of Tcx:ts-Pan ,\mcrican

Lezama, Jos ·: • e muestra ahora el ángel de la jiribilla' , en I111agm J
posibilidad Letra ubana , La I Jabana, 19 1.
Riv ro fanuel y ernrdo ,hávez: Catauro de seres míticos)' legendarios de
C11 bt1, entr de lnve tigación y Desarrollo de la ultura ubana, L1

Habana, 20 5.

Introducción
E, un.11-nvo Dl I TI TR\B,\JO e •• eñalar la h·ter g·n idad diferenciadora como rasgo di tintivo de la literatura latinoamericana en la
novela Pa/;m,ro de Mb.iro de Fernando del Paso y describir aquello
d emcnt qu la hicieron merecedora del Premio lnternacional de
ovda Rómulo all go. 1 1 grane.lo a 'Í que fe rme parte del canoa
li terari latín americ, n propue to p r esta in timción \ enezolana,
en I cntendid que 1 bien el Premio Rómulo 'allego ha fun '&lt;lo
como una in Litución can· ruca no e puede d cir qu é te l-ta el
can n p r excelencia d • la n vela latinoan1 ricana, sin qu c. uno
de los tant · cán ne . Ad má., com institución cané nica i ruc: en
proceso d • formación, ' en ese . encido, e mo apunta Je . é María
· Profc:ora de literatura en la niYcrsin of Texas- Pan Arncricin.
1~1 Premio lmcmactonal &lt;le I ovela Romulo ,:illcgos ÍUt: crea&lt;l11 en 196 en
\"cnewcla, por el prc~idcnrc en rurno Raul Leoni, con la final1&lt;lad tlL honmr la
memoria ) obra literaria del c. criror Rómulo ,:illcw ~ 1 c. umular la ,tcm·idaJ crt,1d1 ira
dt nm·cli tas de habla ca 1dlana. r n la. bases Jd I Premio Internacional tk nm·cla
R0rnulo ,allegos en 196 se cscablcoo qu los concursante. &lt;lcbcn ser escntore. d1:
la i\ mmca I fispan.'1.

120

121

�1:d11,1 Orbnn

Pozuelo: todo canon resuelve como e cructura hi tórica lo que
lo c nvi rte en cambiant , movedizo y ujeto a lo principi
reguladore de la actividad cogno citiva y del ujet ideol · gico individual o colectivo, qu lo p rula' . (Pozuelo 236) Hago este
ñalamiento p rqu l
d I Pr mio Rómulo Gallego han
ido m dificánd e.
D d mi punto de vi ta Pali1111ro de Méxirrr cumple lo criterio.
del canon de noY la propu tos p r ' l Pr mio lnt macional de
ovela Rómulo Galleg s. n el decreto núm ro 83 del 1° de a to
de 1964, cuando e inaugura e t galardón .e pone énfa i en la
figura del e critor \'enezolano Rómul Gall go como 'guía firme
en el ámbito literario d habla ca tellana, por d mensaje humano
que conticn u obra vigente hallazgo d la belleza y el doloroso
drama de nue tr puebl " (Premio l11ter11ado11al... ), p r lo cual se
ubrava una estética nnculada a la cracLición cultural latinoamericana, cuyo .ígno ha ido la colonización y la Yiolencia, a í como a
un tipo de e ccitor con un ojo creativo crítico y n ible en la
r pres ntación d la pr bleroática social.
Para argumentar mi po tura primer . b zar' un panorama d la
~ rrnación de la lit ratura hispan americana d de la p rspectiYa
de lo crítico y escritore literario asimi mo d cribir' alguna~
modalidade que e fu ron dando en el pr c o de la coni rmación
d nuestra lit ratura n d corpu y 1 can n latin americano. En
gund lugar d tacar' el linaj
marca de el mento. american . ,
qu de,d mi punto d vi ta tán c nt nid y dan cuenta de una
nov la repr sentati\'a d nu . tra la litcr, tura h terogén a latin americao,, en e a co .·i. cencia a vece contradictoria d múltipl .
fuent cu\ :urale alimenticia, por lo cual tien cabida en el corpus
y cumpl con lo criterio del can n hi pan am rican de n vela
cuya, caracterí ticru . on la xpre ión multicu\tural la vinculaci · n
con la tradición y el r fl jo c 11 la r alidad, nt ndid e to último

19-~ [·e mando dd Paso obtiene on Pali1111m de. \fé;..i((} d Premio de oYda
~[éKico. füta mwela fue publicada l.'.n 19'7 por la e&lt;litonal e pañola ,\lfaguara. El
,·olumeo mexicano nos 1mprimmi . ino hasta 1980 por la t:clitorial Joaquin t-.1 rcii.
1 En

122

no como una repr &lt;lucci · n mimética ino como una interpretación.
Para . u. rentar la defensa de Pa/im1ro de ,\léxico como m reced ra
del Prerui Rómulo alleg . me ap yaré en la. in,e tigacione de
los crítico. y e crirore literarios, cnrre los que encuentran m ni
ü mejo P lar, Angel Rama u ana Zanetti, \\'alter ~Iign lo, A&lt;l lfo
Prieco, Emir Rodríguez Monegal, arl Fueme ,Jo é Lezama Lima,
entre otro,.

El proce o de la conformación de la literatura latin~ americana. Corpu y canon
El proce o de la conf rmación d nue tra lit r, tura o ha ·id fácil.
lntel cruale , e critor y crític s han c mribuido a la c n ·trucción
de la literatura latin am ncana y a explicar e cuále.
n la.
peculiaridade de nue tra cultura q~e la discingu n de las otras.
La condición del er latinoamericano generó diver a interpretacione · en torn a la problemática de la identidad cultural en lo.
intelt::ctuale. po -ind penJenti. ta . La rdl xione crítica acerca
de la diferencia fr nt a tr s model . culrurale ) 1 de cin d
.\ mérica dio com con ·ccuencia una Tariada n ª) í cica de
intel ctuale. hi_ pan americano , cuya preocupación e a có en
re ponder a la problemática d la identidad y l d •. tin Je \mérica .
.\ finale del igl XL' e ·a preocupacione . on xpre ;idas p r
armienro y Jo é 1lartí, por nombrar a lo. m:í. conocido · más
adelante en el , 'X lo harían nriquc Rodó, Pcdr Hcnrí9ucz L reña,
\ 'a.cancel s, ntre mucho otro . La r • pu ·sra · a la id ntidad
latinoamericana variaban de acu rdo a la influ ncia idc logica
a la. ten 1 ne p &gt;Lítica , a lo· m vimiento. hi. t · rico. parti ulare
en cada paí , etc., por lo qu, \mérica pa ó red ión por la · ptica d
la. antrnomia de barbarie ci,·ilizac1ón por la explicacioo
po it1Yi ta y el alegato d t rmini. ta de . ·r una región con una
herencia sin mira al progreso o bien la propuc ·ta de un espacio
c · mico d la raza de bronce, o las rei,·indicacione. de la latinidad
de lo indígena autóct no. Vi. i n progr .i ta · o con ·ervadora ,
que daban cuenta de la angu. tia nrológica ante el acuciante
problema en t rn a La irre. udca validaci 'n de la identidad y, que

123

�in embargo por otro lado, abci r n cauc
ólid s para el continuo
cu tionami nto y e tudio de la ex pre i · n americana, como lo
expr a orn jo Polar n 1994:

Tengo para lllÍ q11e f11e 1111 proceso ta11 i1JJpmiisible co,,10 inel'itable,
especiahm11te porqm mientras 111ás pmetrábamos en el e:&gt;.:afJJell de 1111estra
idmtidad 111ás se hadan eridet1t11s las dispa,idades e i11d11sit-e las to11tradiccioms
de las iv1ágenes y de las realidades al111 1io11ales )' desgalgadasfque
identijicába111os co1110 A1JJérica Latina. ( orn jo P lar, 13)
Despu ', d lo 40 y durant tre d · cada continuru· el problema
emp zó a plantear e en otro término , dejand los parámetro
occidental : nu stto si
de identidad cultural fue el r conocirniemo
\' revalidación de la pluralidad d la cultura americana como
~ n ecuencia de nu srra literatura. Para ornejo Polar el problema de
la crítica literaria fu up ner que la literatura latin americana era ól
una, s decir, homogénea y c herente, r p or aún, qu é ta xpr aba
lo .igno de una idencidad vi ualizada n t · rmin s globalizan te •.
En 194 egún An I Rama urg un ampli cu ti narniento
obre el contin nte donde participan activament scrit res y
pen ador latinoamericano . u análi ·i . n abordado de de
div r a p r p ctiv : hi tórica sociológica política y literaria etc.,
ad más no ól e centran en lo aut r y u obra ino también
n la p culiaridade pr ducciv con el fin de explicar comportamiento que regulen la lit ratura latinoamericana.
ornejo Polar apunta la importancia el la hi tori grafía n la.
prim ra. d 'cada · del siglo ~ · ', debido a que vid oció la exi cencia
de las literatura nativa c 1 niale y, por c n ·igui nt al incluirlas
hizo que variara el c rpu. de la literatura latinoamericana ademá
de abrir la p _ibilidad a qu otra lit ratura marginal ingre;aran.

Sólo 11111cho desp11és la insólita artimlarió11 de los apodes de !tifllol1Jgia t111Mi11dia
)' 1111/ropologít, p11so e11 e1ide11da la i11Jpommda de las lilemhmJS 1wtiz-as co/011i(//es
, !llodemas , la ro11sig11ienle nemidtd de i11d11irlas co1110 parte de todo el proce.ro
histótico de la lileratmv lati110(1111erica11a 1...]. ( orncjo P lar, 13-14)

124

A raíz de que el corpu de literatura podía dar cabida a la inclu ión
de otra literatura marginale , e marcó la pauta para el continuo
cue tionamiento · la refl xión profunda que da.rían como re ultado
má ra~~ la reformulaci_ón d I can n tradici nal porque por la
complepdad de nuestra literatura
e capaba a la normatividad ,
del qu matismo que los criterio· occidentale imponían. Era
evi&lt;lent qu · crecía la duda acerca de la c ntinuidad \' la
horno en idad de la litera ura latin americana e inclu de la mi. 111,1.
noción d lit ratura.

E importante de tacar que lo ant cedent s de la crítica ,. la
teoría literaria latinoamericana recurrieron en primera in tancia ·a la
n e . idad de dirigirse a la hi t0rio ·afia para r gi trru· r da ificar de
modo cronológico la obr y lo. aut rt:. qu habían c ntribuido a
lo imaginario culturales y literario de nu rra '\mérica, c n ·u
pluralidad d ,·oce . Tar a qu, no ha sido fácil ni lo actualmente
tpor la c ndición tran cultural } múlLipl de la lit ratura
latinoamericana, como lo hace notar Ángel Rama:

So hqy litrr11t1m1 de 11/ás dijkil ,YJ11odmienlo y sistm1abz,1dri11 que la /latt1adu
hispa11oa111en·rona. C11alr¡11ieru otra del 1JJt111do ocddm/11/ mmla ya ron eslmclurt1s _fimm, driros orde11a111imtos de 1·alons, hNe110 repertorios d1 i1r{fir111ad.ó11,
&lt;wdas p11es/a al día,J' ti/ !ti 111edida (ti (JNf pe11enezrc111 4 pt1Íse.r di: a111plio de..rmrollo
e.wele11les 11mlios dt d(f,mo11 de rrític" arem, dt&gt; lfJ.r 111,í.r rerit'llte.r prod11cto.r.
(R,ma. 26)
Pedro Henriquez r ña com &lt;le pué. Rama\'• tr &gt;. intelectualt: &gt;
e &lt;li ron a la tarea de bu, car el tmz d nuestra trad1ci · n lit raria
en su labor com crítico, literario e hi. toria re. en I entcndi&lt;l
de que ' la literatura latinoam ricana es definida com &gt; xpre. ión &lt;lt:
una cultura, cuya búsqu da compromet l trabajo dd historiador y
del crítico' (Zanetti
).
n u labor hi toriográfica Henríyue~
~ r ña en
i. en ay en bu ca &lt;le nue tra , ·pr ión ·• e.- pi ró
diver as corrient lit raria que ubican l canon de nu . tra literatura,
a í como la inv • tigación de narrativa. colonial . -crónica y cartasqu m rgi r n con el de.cubrimicm de 1\méric. ) qu - ¡xpre an

125

�F.d11a Ocho,,
una visión exótica y exuberante de rnérica, atravesand por etapas
importante dentro del coloniali mo d l romanticism , hasta la
primera década del iglo ' ' cuando aparecen la vanguardias y
l latin am ricano e nutren de ella. , para dar cuenta de u propias
r alidade y manife taci n
múltiple , a urniendo po icione
crítica frcnt a su r alidad p lítica c mo el caso d lo dictad re
amerjcano
del c I niali m por part de E, tados nido .
usana Zanerti escribe qu el trabajo de Henríquez reña
mue tra la intención de articular nu era hist ria literaria y cul ural
como también definir l , autore clá ic "latín americanos, p ro
que en su lista de , lección de l autor , para articular el can n
u criterio, d el cción son impreci o p rqu toma c mo punto
de partida el critcri d
indep ndencia" y mucha vece e
c ntradice aJ t mar la conqui. ta c roo punto d · partida de las
corriente. literaria en mérica hi pánica (Zanetti, 9 -99).
, ngel Rama por u part refiere en , us trabaj la c nformación
d la 'ciudad crituraria", n op ·ición a la ciudad letrada que fue
la impue ta y r gida p r el u. o de un I nguaj oficial qu proyectaba
la m narquía e pañola como marca d col nizaj . Hubo el
urgirniento paulatino de cierta conciencia marginal ) tra gre ra
que fue utilizando forma e critural al margen d lo regi tro.
dirigido a la cor na d nde se empieza delio ar la imagen de una
visión particular. Lezama Lima n u cosa 'O también no habla
que la
tética americana cien un entid re olucionari d
tran cultur-aci 'no apropiación de lo e pañol dond I aro rica.no le
imprimió una marca má de alibán reb lde y de orador del 1\riel
tére que R dó identificó como mérica Latina.
L s c nccpt de indep ndencia. riginalidad y repre cntatÍ\~dad on la marca modelad ra. de la literatura larinoamericana
para 'ngel Rama. A partir de una vi i ' n re -hi, tórica explica el
e mportamiento d la lit ratura latin am ricana. La originalidad
cmpi za con indep ndencia de
paña y el de eo de al jar e de u
orig n, per
ta
da p r medio de la r pres ntatividad d la
re n pu al urgir n una regi , n pecífica la literatura latinoamericana, por tant e p rcibe como dif r nt d la cultura que le dio

126

origen. De modo que la. literatura latinoamericana . e caracterizaba
p r un medio físico e pecífico, una conformación étnica de caráct r
heterogéneo, un grado de de arrollo diferente, cuyo el model de
progre.o era el eur peo. En . periodo po independenti ta la
literatura se ~olvi' un in trum nto para fraguar la nacionalidad.
Los impul o m deladore de la literatura latinoamericana fueron
egwdo má o men sen las 'p ca, igui nt . iguiend con Rama
el comportamient de la literatura latinoam ricana ha ido desd la
egunda mitad del iglo ' Ill hasta la actualidad el de
independizar e y, por otro lad en la originalidad de la literatura
latinoam ricana, i mpre hubo un afán 1nternaci nali ta, "el cual
encubr otra fuente nutricia má fu rte: la peculiaridad cultural
de, arrollada n lo interi r la cual no ha . ido bra úruca de ·us
élite. literaria ino el e fuerzo ingent d va tas oci dad
constru · ndo u lenguaje imbóLicas".
ama, 12)
Cornej Polar menciona que en el proc · d la literatura y del
pen amiento crítico latin am ricano en la, últimas década e clieron
tres vertiente , ' Lre grande agendas pr blemática agendru: qu
sin duda tán relaci nadas con , icuacioncs y conflictos ·ociohi tórico harto má englobantes y sin duda mucho má
compr meted r , . ( mejo Polar 17) •n la prim ra , planteó el
cambio p r m dio d la rev lucí · n en I s 60 cuva m, rea fue la
producci · n Je la p
ía conversacional y el rea~r de creaci, n
colecti a etc. n el campo de la crítica s avanzó n la recría y la
metodología. e fom nró la CÜ cu ión en torno a la crítica de la
ideología de cla e propugnando una literatura qu reflejara la
r alidad hi tórica.
rnández Retamar apeló a la nece idad d una
t oria que xplicara la trayectori2 del proc o hi tórico y lit rario
de mérica Latina y de u &lt;liv rsida l. J,a siguienr · agenda fue la
bú. queda de:
1- .) lt1 idmtidad. 11acio11al o loti11oamerica11a, en k, qm 110.r rtro.Willos una rez
111ás, ahora 1111 poco n1ás d~fmsiro111ente, r01110 r11 el Sl!IIO de 11110 ob.rl!.&lt;ió11 ¡mi11ordia/, tal ziez pura explicar lo larda11Zfl )' el desva11ec1111iet1to de ton/as il11sio11es
pero sobre todo para reafinnar, desdirbr1da111mle mtÍs co11 111etaftsica qur ro11
bút01ia, l,1 pmdia,idad difermdal de m,e.rtro ser · rondnma _y la fmtmu,I

.,_
l _,

�EdnaOcho11
1111idad

de los pueblos al sur del Río Brt11'0. Por entonces se p11so étifasi.r en la
/JtJÍOración del n:alis1110 mágicoJ' del testimonio que, am1q11epor contrastadas vías,
mostraban la consiste11day la i11cish-idad de lo propio de n11estra A mérica. A la
t•ez. - e11 elplano de lo rrítica--- se conslmía el gm11 debat~sobre la perti~enda de
construir 1tna teoría específicamente ademada a la indo/e de lo /Jteralura
/atinoomericana. Por esos años el 1JJarco referencial casi obligado era el de las
l'ersiones más duras. y tal rez ,nmos perrpicaces, de la teoría de la depende11cia.
( ornejo Polar, 14)

La terc ra agenda de nuestro proceso literario y crític , iguiendo
a
mejo p lar, fue el de la reivindicación ~e la literatura heterogénea como elemento definidor de la oaedad y de la c~ltura
latín americana, pero 'ai lando regiones y e trato y p ruendo
' nfasis en las abi al dib rencia que paran y contrapon n hasta
con beligerancia a los vario u.niver s oci -cul~ale '. y en lo
mucho ritmos histórico , qu coexi ten y e lapan mclu 1 e dentro
de lo spacio, nacional s ( rn jo Polar 13). • ta vi ión d~ la
literatura heter génea diferencial e la 9ue actu lm nte ha _nucndo
la noción d literatura hispanoamericana por lo qu n cesanament
ubviert la concepción d un canon literario que e p~ns~b.a
inamovibl y herm ' cico, posibilitand adcmá . u~~ d~- ternto:1alizaci ' n del mapa occidental, si pensamos n la difu 100 mt rnac1on~
de la ficción latinoamericana, con iderada ', ta anee n l e pac10
de la periferia.
_. .
.
Durant lo O e puede destacar n la critica literaria la problema tización de la n ción de "lit ratura' y lo 'latin americano".
ctualm nt hay un cambio de la n ción d literatura en Latinoam ' rica y también una transt rmación del campo de la crític~ .· _la
didáctica egún la apr ciaci nes de t-.figno\o al hacer un.a revu~n
de lo trabajo crítico · d Rincón. lvfignol alude ~ue c~n el cambio
d la noción d litera cura con la narrativa te . tJrnonial y con_ la
tran formación del campo de la crítica y didáctica 1 e tudios
literari - e ha abierto a la inve tigación de la llamada" ub-lirerarura,
por lo que plan ea dificultad para otorgar valore ~t r~o . a la.
obras de narrativa te cimonial porque e to no ol implica la

128

defen a del canon ' de un campo de tudi
ino tambi , n una
manera de concebir una disciplina" ("Entre el canon y el e rpu ... '

24).
Al plantear e que el término "América Latina" abarca a la cultura
hi pana y la portugue a, a í com a la fronteriza , . ex'tendier n
lo límite de lo geográfic , y p r tanto e abrió el camp de 1 ,
e cudio literario que e taba ólo c nfigurad p r obra canónica
crita en ca tellan y p r autore canónico hi panoamericano .
Debido a e o l campo de lo e tudio lit rario e concib com
un corpus heter géneo d práctica di cur i a . Tambi ' n empi za
1planteamiento crítico obre el can n ) e problematiza la noci ' n
de ' género literario ' c¡u se vinculaba e trechament al can n, con
el pr pó ito de reconfigurar l canon que taba invariabl m nte
unido al corpus. El corplfs e empieza a r pensarse en función de las
prácticas di cur i\1 a , tant orale. como e crita más que en éner s
ampliando también la configuración del canon y d 1 c rpu , en 1
enri&lt;lo que e as prácticas di cur iva pueden er bilingüe
plurilingüe y mulriculturale .
Como . puede inferir la labor de 1 cr1uco ha ido la
rec n trucci ' n d la literatura, organizar un corp11.r qu ea la
expre ión d la cultura latinoam ricana per ju tamente por carácter
tan e mpl jo de nue, tra literatura, mmbién l canon latinoamericano
e rnelve in eparabl de 1 he ter g' neo y d 1mulaculturali. mo que
no caract riza. Al introducir e tra. práctica · discur ·iva lit r, rías
que vienen de diver as rradici ne, y con pr ncia hi. tórica qu se
remontad de la. cultura. prehi. pánica se vu lve má prnblemácico
definir caracterizar y delimitar nue tro can n.
◄ l can n al t ner u ba
en una memoria cultural cuando
trata de Latin américa, como ha · tradicione div r. as que e
articulan oc mpiten ntr í, dan cu nta de una p culiaridad literaria
de nue tra literatura. i la mem ria cultural no d una idea de
tradición no e pued e ntemplar la id a de tradición de de una
óptica d lo oficial olamente, en
hil cultural también se ha
dado una corriente marginal que reapar c c m part de la e,xpre.ión
lit ra.cia y que al articular. e en iruacion
ociale ha m dificado

129

�las norma n el p der literario que á nd a fosilizar . in embargo,
no hay 9u ol idar que la formación y trasformación d l canon
están vinculada el p der y la lengua oficial. orno en Latin américa
l e pañ I e· la l ngua oficial, una de la r glamentaciones ~ue
, tablece el Preoú Rómulo Gallego e que la, obras ean e cnta
en ca tellan por e. critore hispan american y qu el género ea
el d nov la.

fign 1 . ñala qu el can n latin am ric~no e c?n _rruyó , ~br
la base d un lenguaje tándar' y d una n de cnten
tetlco
implícito de acu rdo a la concepción del colonizador, p rque n el
pr ceso d la formación d l canon c:lier n i mpre ten_ i n entre
col nizad v colonizador d bido a 1 s lemento mu1ticulturalc Y
plurilingüí tic tan disímile . 1 col nizador ccidental. uprinúa
la tradición del c lenizado al imprimir u criterio canóruco en la
literatura, p ro la tradici 'n o mem ria cultural d l naávo nunca
de apareci '.
El can n e tá unido al poder y una élit &lt;l termina l valore.
e téticos que deben regir. Todo canon e
lecti o y por tant~
excluyente. \1 endcll . Harri ap la a qu lo. crític - deben de cu br.tr
lo criterio d elecci 'n para tor ar canonicidad a un t xto.
D sen trañar la funci ne d lo. cánone . electivo e irup rtante
para no caer en g neralizacione reduccic ni ta.. Harri con i~era
útil analizar la. funcione atribuida a lo cánone con la finah&lt;lad
de extraer tal cric ri . Para él 1 • cánone electivo tienen la.
iguiente funcione : provi ión de m_ delo id ~~- in. piración;
era mi ión de la herencia del p n arru n o; creac10n d marco de
refi rencia comune · intercambi d fav r . · 1 gítimaci, n de la te ría:
j

adaptabilidad d una comunidad de cr ·ent . Por tanto la
comunidad e . itúa a .í mi ma n relaci' ne n la tradición e adaprn
al pre.ent y
proyecta hacia el futur " (Mignolo -37) in
embar o c mo la formación del canon
tá r laci nada con
actividad di ciplinaria entonce, e. nece ario di tinguir entre lo
a.·pect , vocacionale · l epi témic . . Hay c:inone. pi témico.
y lo ha) \·ocaci nal . La actividad e pi ·cémica n l e tudi
literario e aquella que r atiza rec n truccion . racionale que
ponen de reLie,·e lo cri erio eneral qu guíen n la comunidad
literaria la pr ducción y la interpr ración &lt;l bra . En e e ntid ,
los a. pecto teóric
ep rerruco
on un tipo &lt;l actividad
de tinada a la formulación de hipótc i. · d t oría que den cuenta
de la e mpl jidad del fenómeno literario. ➔ n cuant a1 can n
v cacional e atiende com la actividad c:lirig1da a con trui.r y a
interpr tar mundo. ficcionale literario ~ a . tablee r la regla del
juego que e tablee n los participante , tanc para la producción
como para la int rpretación de te.rto,. Cn e e ntido la acti,Tidad
vocac1onal implica iempre una 'p ética n la que e reúne la
comunidad im rpretativa. Y en esa po · cica . encuentran la n rma
del hacer lit rario · lo principio d lectura y reinterpr tación.
~lign I ubraya que:
... IIJÍt'!llms .reul/JOS consdentes de lt1Jom1uciót1)' /a lrasfar111ació11 de/Ctill()II ((JI/JO
1111 co111etido 1·ocaciom1I e11 los estudios litmuio.r drlmia11Jos .rtr rtiJ&gt;ares de disti1w1ir
entre dos tipos de conflicto en la disri¡,/ill(t: aq11ello.r m los qm' defeTZden1os 1111tslros
r11/ore.r mlt11ruln (mzp, género, clase) m !ti Jor11111dó11 de 11n ,~mo11 /iterad() . ·
aq111:llo m los q11e d~fe11de1110J 1111e.rlro.r p1i11ci¡,ios ro,g110.rdtil'os (en,pini,110
rado11alz'.r1110 ro11,pm1.rió11, i11terprt1adó11, elt:)}Imto ron nuestros raloreJ c11I/J1rr1/es
al 11dq11bir h-011.ifomtar_J tms111itir el m11oci111ie11to. (~ligo lo 25 )
1

bi t cización y pluralism .
. . 1 Premio R ' mulo allego al &lt;lefinir un can n para la novela
e un canon electivo por lo que cumple varia le la funcione
de crita. por Harri, com crear marc . de referencia comun . ,
intercambiar fav r , pr v r modelo tra micir la her ncia de
p n ami neo
1 plurali m .
, alter Mign lo eñala qu una de la. funcione principale de la
formaci 'n d cualquier tipo d canon " a gurar la e tabilid, d Y

na d la pr puc ta. del can n latinoamerican actual e. la
Prieto d n&lt;le la conformación del can n hi. pan american · a
multicultural, ignado p r la ap rrura y la pluralidad, cuya ubicación
ea Latín américa com una enti&lt;lad e gráfica, p liti a y cultural.
La n 'mina t ntativa e.ría de tex o de la. entidade nac1 nale. y
upranacionale , } cuya li ta po ea cuatro de núcleo : 1. El de la

13

131

�l:Ab1t1 Orho,,

producci 'n de la
l nia, donde
re caten no ólo a la cr · nica.
ino a otro tipo de práctica cli cur iva. donde exi te el cruce de
lengua nativa ~· el e pañol; 2. El d la pre encia d la mujer en la
producci 'n literaria de Hispanoamérica· 3. El de texto r con ci&lt;lo
en cánone nacionale ; y 4. El de la prácticas di. cur. iva
con iderada c mo para-lit rarias d nde entra el e tim nial. Una
ob en·ación yu me par ce int re ame es la utilización del términ
"literatura hi pana 'e m una d limitación d r currir a una hi ·t ria
) a una I ngua en c mún, en tecas el e. pañol parad limitar de
tra lengua· dadas n Lat.in américa e m
n el portu és el
francé . (' Canon y lit ratura hi panoamericana" 1 -109).
Zanetri por su parte con ·idera yuc Latinoam, rica n po ce una
traclici · n de formaci 'n de can n lit rario, por lo que I cánone
latinoamerican . on principalm ntc nacional . n e ·enti&lt;lo
◄ 1 Premi Rómulo Gall go' ·e proy eta com un can n latinoam ricano d n ,·ela, ap land a la repre entaci · n d una identidad
política y cultural compu rn d varia naci ne e_p cíficamemc
anclad en el pr ente) d nde la. pr &lt;lucci n literari a concursar
on e nternp ránea , con l qu
pu de eñalar t te premi a la
v z también e tá en f rmación. _, ntre lo criteci má imp rtances
on u. 1ca tellan r que la bra ea t crita n el género d novela,
que el e,crit r ea latinoamericano (criterio qu ha variad ), ~ue se
vincuJ con la tradición latín americana (crit ri 9ue ha Yanad )
que sea r pre. ntativa d la cultura hispana qu r fl j la r~daJ
de sa zona geográfica, cultural y p lítica (criterio que ha variado),
c.¡u la e térica tienda a l experimental, a I riginal bu, cand de
nuev
len uaje , per vinculándo e a la tradición cultural
latinoamericana (criterio qu también ha ,·ariado). a re,·i. i , n de la
trav et ria de la nov la laúnoamericana a travé del Premi Rómulo
Gilleg e un ejemplo d la formación de un canon hi panoaro rican ; in mbarg como ha ido modificaJo , u criteri e o
el ti mp , la. demarcaciones d . u. limites e han , uelt difusa •

n. Palinuro de México y u filiación con fuente americana
fe intere ·a retomar la idea de que por mecli de la forrnaci, n &lt;le un

132

can n la comunidad
creando reforzando
Rómulo alle
al
latinoamericano no
Hi panoamérica.

define ~· le irima u propio e paci ~a ca
cambiand&lt; una tradición p r9ue J Premio
fungir c m uno &lt;le lo cánone. literario
da cuenta de una comunidad repre entada:

Laºº" la latinoamericana renunci · a imitar lar alidad) a ceñir e

al género de la novela d forma tradicional, bu cancl otra forma:

r

de relación c n la literatura la realidad. ~1 critor tendió a la
integración, a pre entar nrio ni, ele. de la realidad, d nde lo
e pacía! fue de plazado por la o cesidad de la irnulcaneidad. AJ
tratar de pre entar la multiplicidad de la realidad, la e trucrura tendió
a la fragmentación y a la totalidad.

En la no,·ela de Fernando del Pa · &gt; e tá contenida la traclicióo
americana y europ a qu urge con J yce, Borge
\ runa. ) 9Ut:
alcanza u ap geo en la nowla hi panoamericana e I s 60, con
Varga lo a, 1 zama Llma y Carlos Puente . P d mo. ubicarla en
Lo que . e ba dado en llamar la novela total la nu va novda
latinoamericana. Pa/i1111ro de 1\fé.,..:ico en su e tilo tiende a una cr ación
de inlligene · con cante , d ru a y • bigarradas. u rasgo encial de
novela total e. "la aruración de procedunienr
narrari, u. \
lingüL tic . " ( áenz 6 ). Y en u intención t0talizadora la ncn d~
a pira a repre. entar una r alidad inabarcable \' con e fin abreYa
en el enciclop di mo. En ~ u intent de tocaliz~r h, \ una tend ncia
a fundir lo mítico y I hist · rico con un de plie~c narrativo yue
tran gred la n rma e nvencionale dándono · un microco mo.
cuya caracccrí rica . la ambigi.it.:dad un te. to abierto, dialógico,
donde I ltctor , e \'U h·e a u vez un im rpretador.
Todas lar po.ribilidades de relucio11ur a tria 1111em 11orelc1 co11 s11 ro11/exto histrirko
fJ soda/ limen que partir, s-i11 d11da, delpapel de uc/()r q11e 1111 i11dilid110 -el leclor.r, espera q11e deselllpeñe para estu no1·i&gt;la el lertor no es el i11dirid110 q11e 11,mo t1 In
realidad con SIi pri111er sr1lario ni el q11e fl11ci6 a ellc, ro11 s11 ptilller tra11171a: e.r otro
honthre, aq111 I q11e lee la ret11idad-la s11 ·a_ f la ro11dc11tir1 .ro,wd11 de lt, Jf!YtJ- 11()
es un espe_¡o ,,¡ 1111111apr1, porq11e tso r, nlidod rs """ 111etáfarr1 cm•fJs dos lim1i!ms
so,1 lo 1101•elr1 el lector. Así. esta 1111ero 11orela erlt.i srJ1iaTJdtJ otm bi.rJt11in

133

�hd11(1 OchrHt

/ati!IOafJlericana: el otto tiefJJpo del Q/ro lector es lo 1111iimalidad ommciada )'
cot11'0cada para otra realidad ,um!Ta. Por eso s habla ahora ~e lo voluntad de
intentar 11110 "norela total''.· al lie,npo latino wmicano de los d11alm11os correspondi
en esa contienda de nuestra 11111-ratfra 1111 lielllpo dt /a.s i11tegracioms. ( rtega,
14)
Polinuro de Mé.:·dco e anti-tradicional, no acepta el argumento el
v ri m para convertir e en un texto barroc tra gre r n .~n
abigarramiento d imágenes en movirni. nt ... 011:3 ,p~ ducc1~n
latinoamericana o e desvincula ni de la 1tuac1on hi tonca~ ocia!
ni d un pr ce o histó1ico má ampli , lo qu 1. da u marca dif:r nciadora. E. ta no la refleja uce o d la realidad cont mpora~ a,
proyectándolo, contra un rra fondo t mp ral ue abarca ca 1 . O
año , con r fer nt en la R v luci · n Mexicana y la ue.rra. fu~dial,
el monmiento tudia.ntil de 1968, los mo imient~ d iz~w rda
imbolizad en la figura &lt;lcl he la dictadura, lat:Jn am n~ana.,
fa, allá de e era fondo d temporal también e advierten
oc.
d l
marcas de tradicion aut 'ctonas que icnen d . de anee e a
e nqui ta, d nde se ·presan mito y co~c pcion ~ultutal que
modelan la hi toria e ntemp nin a m x1cana enunciada. n -~ re
cexc ha
pacio. gu
Yinculan con la reali&lt;lad ocia! y p líuc~,
v d nde ello mi mos de mitifican 1 nacionalismo de de u _propia
·enunc1ac1on
· · , a 1' co mo l capüali mo mundial 1t • la cultura occidenrnl

producto de un proc o histórico particuJ.ar, Pa!in11ro de Méxiro,
entonce , fi rma parte de una literatura herero énea diferencial como
ra go d identidad latin am ricana c n lo qu también de acuerd
a lo crit rio. de r pr .entatividad expuesto n El Premio R · mul
Gall go , ta novela cubre !o · rt:qu rimiento electiv &lt;l e ta
in titucíón canónica, pu
aun cuando Del Paso e nutre d la
cultura uropea:

s11s protagonistas sie111pre la s11bordi11t1t1 a nis 11eresidade.r i11dil'ld11ales1 inc/11so las
corporales, pues m s,u obro lo.r tesoros de lo litera!J,ra 1111mdialp11edm ser ft1111bié11
l(sadns ro1110 papel higiénico. De Pa ·o lrabllja ,v,ucientemenle con lr1 histon&lt;1 de
lt1 ml//tra e111vpea. E11 s11 dismr.ro de ae,radeci11Jie11to al recibir el Premio &amp;i11J11lo
allegoi mbrt!)'a q11ef11e l. mdo a los 011tores lati11oa11micanos co1110 apre11dió a
esrrihi,: (Lange, 251)

Del Pa o siempre ha tado intere ado en la id ntidad cultural
mexicana en el de tin del mexicano d de una perspecci,·a histórica
por J que en u bra~ iempre recurre a la hi toria. En e. e entido,
Pali,wro de Mé.'\-ico al aproximar e Ja hi toria tambi · n e abraza al
mit y a la füo ofía y a í como l croiw ta recurrieron a todo tipo
de con cimiento para o mbrar la realidad femando del Pas hac
lo mi. mo para rec n cer y Yalidar u realidad.

corno p rtad ra d la civilización.
Del Paso de_¡a l'er dara111entr q11e lt1 mlt11ra ' la hi.r101ia europea~ dslt1s ~esdr
ef,iera, no parecen menos mara1•illosa J' 1111mlm11 ~asgos de ha"':~~r )'g~leada~
Con la obra de Femando del Paso se ro111penso parctt1/J11ente lo 1wo11 co11fi"CC_1mma
IIIIÍl'ora de las relaciones mtn E11ropo )' América Latina)' hace postble 1111
ditilogo e,1 el q11e fl1111bié11 Europa dl'hirra redefinir s11 naturaleza. are&lt;le. •

252)
)' r pres ntatividad,
1a cat OrJ'a d onºoinalidad
b.
c mo marca m d elad ora de nu s~ra
, literatura donde en la bra
· amer1·cana n su ingularidad com
r fl ·¡a la cu ltura laun
1

r tomam

A11dodo en el 111is1J10 contexto polítim-t11lt11ml r¡111 PtJmles, del Pasn st i11/rresa,
ro1110 él. por indagar m el duti110 del ho111hre tnexica110 l'isto ,01110 ser NI Ir,
bisto,iay por explorar /(Is T(IÍCesprofimdasJ' m111armiadtJs s11 itlmtid,,d mll11ml.
Para m111plir con estos oh¡eti1 0.r, echa 11111no de ,m rariodo reperto,io de proud1111ie11to.r témicos)' dev111estra l(fla mm habihºdad pam co11slmir 1·r1.rtas e.rtmc/11ras 1/0l'ellsticcu qlfe .re ast111~t111 o 11101111111e11tos barrocos ofiiros de ro,nplicadtJ
rehel'e. E11tor,ces,j1111to ctJ11 P11mlrs, se perjila ro1110 el a.gente 111ás signi/iratú•n de
la lm1ijicació11 Narrativa m L1lé.\it°O m 101 cJlio.r seseJJ/(I •setmta. Pem 110 h,!J' qlfe
olndar q11e tiene sietr años 111mo.r q11e F11mlt:s_) q11e p11blim Slf p,imera 11otel,1
mando a éste .re le reconoce J'tl COlllO i111po1ta11lr promotor J' protago11isll1 del
m:dmte Je11ó111e110 lit1Jrnrio-ro111errit1I de h 1111ev11 1u1rralil'a hisp,moa1J1frircma.
(r:iddian 255)
1

�Edna Orm;a

., n la no ela hay una elaboración crítica y una xploración del
1 nguaj , el di cur o profana • de acredita l anacroni mo de la
r tórica, obre t d con el manej d l hum r ue e corr i,·o
canibale c , irreverent ' gu d , atla la noción enciali ta y fija
del p der cu a caract rí tica e la ambigüedad. tra marca d
nue tra cxpr 10n americana qu egún Lezama Lima tienen la
obra latinoamericana e un contrabarroc , pues al pa ar el barr c
a ti rra am ricana l e til fue recr ado con elemento indígena·
e indu o africano , con la xpr ión de un e píritu autóctono,
d e
de c noc.imiento y reb kle reacio al control y a las impo1c1 n d l c ionizad r, una u rte de metamorfosi d 1 barr co
pañ 1, n un proces de ruptura y unificación bu cand en la
~ rma la armonía d un nueva xpresión clarament di ni iaca,
delirante, fanta io a, :ub rante.
El barroco corn una expr ión artL rica, gue e caracteriza por
una erie de ra go estili tico sin anclaj temporal, aungu su rigen
e remonta a la E paña d I igl ~(VIL i bien en I barr co e pañol
va a refl jar la cri i nacional d una E paña que ha p rdido u
pre tigi y h gem nía política frente al res to de ◄ ur pa tra
condicione hi tórica e xpre arán en el ne barroco latinoam ncan dad que . urge en tro e pacio-tiempo. 1 1 nguaje d l
n obarr co, egún eY ro arduy
va a e mplac r en la derna ía,
en el upl ment r su e. pací , rá el de la uperabundancia y el
de p rdici , en la pérdida parcial de u bjeto, pu e re d rroche
será n función d 1 placer com lo ·pre a Pali,mro de léxico, al
hacer d 11 nguaje un cu rp vivo, manipulabl en la d carga del el
exce. d la libido de p rdicio d l ro creativo ha ta a otar d
di cur. com una par d.ia de la erudición y de la compul i · n a la
clasificación del conocimiento en la cultura occidental.
trata de adir la r alidad nma cru:áncl 1, , cl
n barr
am rican rra roca la realidad para Yerla y tocarla" en
toda u deformidacl, c mo ocurr en la n :vela de Del Pa . La realidad
e toma e mo un r fer me para par diar, hay una ap 1 gia d la
tra. gre ión c mo
xpr a en la bra de t atr del capítul 24 al
hacer refer ocia a la ma acr el e tudiante en México en 1968.

Uó

1 ·1
'·• 1·l· 111os tJllos
J
~
ae
sangre, . moras
J seiior s, los
co11d11~ran o La ,,_
fo,g11e, al Hospital &amp;1b/n LetieroJ' al [ fo.rpital mera/, al
I\Iosp,tal
de
' · · )' aICampo
..
, , la ,mgery al Hospital d, /u SCOP.,,
, " '''a'', De~gac1011es
1 Íltlar
11lll"! Uno.. .!i la derecha La Cámara de Dip1llados... u /a izq11ierda,
la 1 reparatona de an Ildelfonso
,, Pla,y,,
J ,as
,
]'res C11/h1rt1.S.
,
'J'
... alJ'fre/1/(',, T.....
,, '\... ae
atrás. El ejército... ,ibq¡o /afosa con11111 A/1:; ✓XIC /96 .renores,
~
,,r, ¡,ra,ya
·:·
r1z¡1/, loscond11ara a !ti alberca olímpica... laJra,!)a de piafa... (Del Pa. 0 T ¡)

L-4-Ml
• _ERJE-EDE

•

,

•

,

Del~ª· o _conjuga di rimo ti mp y pacios para reactiva.rn
a la cona neta d I pa ado, d~ ~ pasado que rep rcut en el pre. me,
no de de una 1 ~tura d t~rmuu ta y impl ino n una int tpretación
q~e e abr haaa pluralidad d verti nte, que pued O dar la misma
n~a. coro un ~r : . con nu a combinatoria d nd ) tiemp
mmco )' el h1 tonco
no
reíl ,·an com e p l· s , 100
·
.
e
complem nran hacia un mov:irnient d memoria colecti,·a n la
de memoria hi tórica oficial.

r

E_l plano mítico opera com un puent haoa lo hi tóric para
refl ¡amo lo absurdo d 1 p d r, la impo ibilidad de Palinuro de
na~eg,i.r ~ r la, agua d 1 cambi y d

u propia identidad, p rquc
tudiante que qu rían
dial ~ Y participar como ciudadanos, qu querían d jar a lad , u
~on~logo encicl p · di_c ) p~dance r hacer la pra..'Xis. La palabra
• ~enc1~da la v 7 p rdida . era la her ncia de qui n , ueiia con lo
OJ~- _abiertos c mo l Palinuro virgili no. om el Palinuro mexican
.Mexico fracasa en su anh lado . u ño d m &lt;l rnidac.l. Rama afirma
que en te tipo d n vela l noved so:
, .ra acrificad . ~n una ab urda matanza d

no radira en la remp ración del pasadn ri110 11 el in/mio de otorgar sentido a fa
":'e11/11rc, d:?ov,hre ,1111eric,1110 1JJediante bm.rcos CQrles de tiempoJ el espacio qm
h~all ª"ª'ºf!Cafll 11/e Sl(WOS dispt1rr.r, sodedadu disímiles, eslablecirndo de h1,chn
d1t~grofllas mlerpretatiros de la historia. I;s 11n 11il'el fll&lt;l.f alto dt' ,mtocondmria
11mi~na/ latinoamericana qlfep,1rece seg.11ir dt! cerra rl ingente esflttl"')'O desarrollado
prem11nentepor sociólogos, a11hvpólogos e histonadores pam ro11.rtmir 1111 dismr.ro
global. (La n v; la lacin am ricana, 466)

�.dna Od;on

En e te intento de con trucción de e tructura. interpretativa
Del Pa o explora l lenguaje para narrar I di er o tiempo y
espacio , haciendo una fiesta del lenguaje con el u o de la parodia
el exceso y el hwnor. arlo Fuente
cribe la ' re urrección del
lenguaje perdido exige una diversidad de exploracione verbale que
hoy por ho ,
uno de l
ignos d la novela latinoamericana".
uentcs, 30)
n e ta tendencia de la exploración al lenguaje e]
e crit r mando d l Paso también recurr en la novela a manife tar
su po tura política, proounciándo e a favor el movimiento
studiantil del 68, condenando la r pr ión el autoritari, m del
PRI-Gobierno.
n lo plano má profundos de la novela e alu&lt;l también a
marca hi tóricas má antigua que cien n filiación con la cultura
prehispánica, con mito de la cultura náhuatl, con el tratamiento d
concepto como la mu r e y la , ida, .ímbol que repres ntan 1
ciclo cosmogónicos con la eterna lucha entre Quetzakóatl ·
Tezcatlipoca di es que e turnan para gobernar lo ciclo de la
creación d 1mundo, deidades de la paz y la guerra respectivamente.
"Paliouro en la e calera" obra d teatr que parece in ertarse a la
novela tra gr diend lo límite d I género narrativo, al hacer énfasi
n la violencia y el acrificio de lo jóvene univer itarios e articula
con l tema d la muerte de d una Yi ióo dual expre ada en los
mito prehi pánicos com muerte-vida parte de un procc o cíclico
y d renovación. E. ta mi ma idea e r •articula con lo rituales fie. ta.
de sacrificio en la cultura mexica, y donde el pcr onaj Palinuro en
ag n.ía al ir ubiendo la calera, e decir al ubir lo pis de u edificio,
qu par cen imbolizar las rada de la pirámid hacia d acrificio,
per nifica la memoria hj t ' rica de lo ciclos de violencia r dd
aucoritari. m de arrollad de d la formación de Tenochtitlán d la
civilización d nde imperó el culll a Huichil p xtli l dio d la guerrn
v lo sacrificio humano. e d smitifica la guerra com alg l ri
~enga de -. uropa con el tío teban, yenga d de la formación de las
culturas autóctona . T zcntlipoca, l p jo que hum a, dio del
engaño le quita el p der a Que zalcóatl, di \Í.ej d la abicluría,
para obernar en el rnund , baj
I ciclo de la gu rra y de la

13

apariencia . Lo peldaño significan 'dias, me e año , iglo " n
la pirámide' (Paz 111), así Palinuro recorre el tiempo para sentir
u agonía como c nsecuencia de la rna acr militar contra él , lo
demá e rudiante :

o lo que quiero, yu duela, que me duela ha ta la
muerte! (Polin11ro de Mb.ico, 718)

PALl1 URO: ¡

Palinuro e conYierte en . uperconciencia, en la memoria c 1 ctiva
de un pueblo que ha pasado en u hi toria ma acres y matanza .
Palinuro no quiere olvidar, el depositario de la memo;ia hi tórica:
PALI
R : r...] Quj ro alargar esta hwnillación r esto dolores
por horas, p r día , , i · necesa110, para 110 olvidarlos mmca... ¡Ohhh! (conquista
el tscaló11 mí111ero trece). {Pfili,mro 720)

En esta novela e ob rva la tendencia d la apropiación de todo
patrimonio cultural bumano. P demo decir que hay un propósito
con ciente por romper l borde d I ai lamien o nacionalista •
d bordar e y umergír y na,_, gar para replantear la memoria d¡l
pa ad · de alguna man ra, ag tar el di cur de la gran nmc la, es
decir de la novela total. n e e afán totalizante donde la r alidad
latin am ricana no elabora de de lo regional .ino com parte de
un todo que afecta a tod lo hombre , la complejidad del te ·to e
prorecta como un espejo de la memoúa cultural abierta.
Palinuro e un per onaje tra pa a&lt;lo p r la historia, el mito , la
pol.ítica. Palinuro corno piloto de una nave c¡ue e llama México
Yi ne a repre entar todo un grup o una Latinoam 'rica 9u una vez
má
sacrificada por la, fuerza o cura de la antidemocracia.
Palinuro e también herencia del moYimient rev lucionario d 1910
que devien en un naci nalismo ramplón y d acreditad . La
Rey lución Mexicana fu un sacrifico inútil, el p d r ' lo cambió
de mano : una c n tdación de n rale ca n y e uceden, en un
aquelarre de angre sin fin. Palinur . la ±anta ía desbordada e la

139

�vasión, e la creación hacia adentro cuand la r ali.dad a fixiante
d 1éxico no permite la dem cracia y la di er idad de peosam.i nto,
aunque u call s e 11am n Ref rma, icencia&lt;lo etdad,
Insurg

ne ...

.. n

ta n vela hay fu rte cue tionamienco a la guerra a la
vi l ncia. .. l ojo uni r aJ - l ojo culo, ojo guerra-, no e sino la
par dia d la vi i ' n d la civilizaci 'n human~ , fundam macla . n la
gu rra , la a aricia. Mito recurrente tamb1_en. del pe~ arru nto
prehi pánico, repre entado el ciclo d . H~1chilopoxtli ~ n ~·
rituale de acrifici humanos para gutt alimentando la 101 nc1a
v la sin razón de lo qu fabrican gu rra para detentar el poder.
, La r Iación del te to literario con l mundo de la hi toria e má
directa n Palinur , ue reco e la reacción d protesta y horror de
gran part d la poblaci 'n mexicana ante la ,riol nta represión
b mam ntaJ d lo e tudiante d u paí en octubre de 1968.
gu
. d
in lugar a duda Palinuro demu rra el e mprorru o e u autor

no caraet rice Pa/in11ro de .\léxico d R rnando del Pa o e pu d
con idcrar com una bra r pre entativa del canon naci n-al
me. icano ) del canon latinoamcrican propue to por El Premio
Interrutciona1 de ovela R 'mulo GaU
n . u I ' edici · n; ' un
canon hi panoamericano cabría eñalar, como lo ñala Prieto en
u propuesta d canon porque e articula a parlir d una l ngua en
común: el castellan . Legitima lo imaginario culturales v literari ,
de nue era menea, e n u pluralidad de ,·oce , ·
decir
vinculándo, e a la tradición, a aqu ll valore propio, d la identidad
latinoamericana en 1 ntido de que nue tra litera ura tiene u.
propias p culiaridades.

con una r alidad política ...

[...J ,tradt1ce s11 rechazy de lar dictad11r1JS, de las tlllpresas mulli1111donal~s, de Ir;,
esi,1,;; del che G11emra, de los que arrojaron la bomba t!tl F-broshzma )' el
11 s11 rrmt1Li611 de lo.~ aco11tedmie1~t-0s de TlaJ_elo/c~,
11a!pam en T"iet11a111... ...
Del Paso mlpa de la tragedia alpreridentdy su gobierno, al Partido re~~l11c1ot1ano
InslitJ1cionaL ni efército , la policía, a 1111a b11rg11tsia t1con10datmu. Uso la
sáh'ra para den11ncior la cormpció11 y la úymlicia que rei~a11 e:1 ,Hé&gt;..ico, )'
defiende el mozef,11iento estudiantil ª!J&amp;JJ n&gt;il'i11dimdo11e.s polítzcas 1:111c1~la ron las
del Che Gue1•aray los est11dia11tesJrr1nceses de IIN!J'º de 1968. (F1ddian 259)
La fl rmación d l canon lit rario latinoamericano tien que
ér ela c n nue tra condici · n multicultural, cuya ubicación
da
n un marco g gráfico, d nde hay una co •. i tencia d uj~t . Y
univer O h cho d distinta temporalidade: y donde adem hay
diY r a tradicion y práctica, di cur iva qu tien n u ri nante
rale. y e ccita • . . ,
n e e entido isca nu tra literatura d de la v1 ion de lo
heter , 0 0 y partí ndo d la nece idad canon multicultural que

d la conqui ca, práctica incli na

140

-------1 • n 19 2 el Prem1 1nrernac1 naJ &lt;le 1ovda Rómulo Gallego. en ~u f\ ' 1.:clic1ón
fue oror ado al mcricano Fernando cid Paso por Palinuro de '.\!buco Je: enm.· 36
n vela: pamcipanr .. Los e~criton:. finaliHa fueron uilk:anc ' abre.r:i Infante,
remand Jd Pa o, Lw. Gon1solo, \1igucl ( rero íl,, Abd Po . • ·rgio Ramirt.•z.
·en, arduy, lanuel e r-1a r \nuro ,lar Pierri. El jurado ·:ru, imcgraclo por
..arlo l·ucntcs, J\ugu. to Roa Ba.·ros. arlos Barral Am ruo orm.jo Poi. r y \!anud;
.\Ie¡ia Vallejo Jo:é \ ' tcenk ,\hreu e lgnacm lriharn:n Borge)., Jo- Jos ultimo.
repr ncanre d \'enezuda. abe anorar la au~encia de d ,s m1egrance: Jel jurado
en el ,·eredicto final: arlo. I uente ·} A~ru to Roa Bastos.

141

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del Pa.ro ante la critica. 1'[éxic : Era/ · AM, 19 7 pp. ¡4- 6.

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[éxico: •onda de

11ort"1

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ARC /UBR , .L., 199 , pp.11- 4.

Par de , Alt n o. ''D encant de
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l'Oces. Fmumdo del Paso anle la crítica. 1\1 'xico: -. ra/
I 1997, pp.23 -

Zanetti, u ana. ' punt ac rea d I canon latinoamericano'. Dovlimos de
la literaft1m arercu del canon. Buenos Aire : Lo, ada, 1998. pp.8 -1 5 _

nega, Julio. L.t1 conten1pl,1rió11 )' la fiesta. Enst!JOS sobre la
lati11oa111en"ct111a. I jma: Editorial ruversiraria 1968.

1111era

253.
Paso, Femando del. "Oiscur o en araca : • U patria chica, mi patria
grande".· El i11rperio di' los z•oces. Fenlfmdo del Paso ante la oitim. i\kxico:
1:-.ra/
1, 199 , pp.2 4-93.

__

, Pa/il111ro de ,\lb..iro. Barcelona: Plaza &amp; Jané , 1999.

1+2

143

�Aproximación
a un estudio filológico
,
de "La Unica Mentira" de Felipe Guerra
Castro

Florencia Romo Gutiérrez

A1 L

Introducción
L\ PRUE:--;Tt,

1:-.. VE 'JG \CIÓN

tiene como propos1to I re cate Lite.cario,

lingüí. cico e hi tórico de un t xto de rele ancia regional: l...L1 1i11ica
mmlira. ~01,e/a histó,ico-lora/ de ~clipe Guerra astr , por considerar e,
ha ta ahora (2009), la primera n vela e crita en nue tro stado
s gún Alfon o Rangel Guerra (1992). Para realizar dicho pr pó ico
se recurrió a lo procedimientos que postulan la filología y la crítica
textual, con la finalidad d efectuar d re cate históric , lingüistico
r Literario.
e tuvo conocimiento de la novela en un eminario de teoría
literaria que impartió el Dr. Víctor Barrera End rle en I Centro
Regional de Información, Pr moción e lnve tigación de la literatura
en el N re. te cuando quien esto e cribe cur aba el occa,· eme. tre
la licenciatura en l etra Hi pánica en la Facultad de Fil ofía y
Letras de la niversidad utónoma de uevo León. En el cminario
mcnciona&lt;lo, el doctor Víctor Barrera señaló la necesidad de formar

ue

Becaria Je! entro de Estudio
Drn.1Iaría ugenia f-1 res Treviño.

1--J urnanístico,

0

14~

de 111 ANL Direct ra de re is:

�·'lt,rc11rit1 Ro,110 G11ti(1nz.

la historiografía literaria local para con truir un canon nuevoleonés
y la imp rtancia de la n v la d
uerra a tro.
.
La obra 9u e analiza e inédita y l ejemplar e tu.diado pertenece
al arquitecto lfon o Reye Martínez. El doc~mento e_ ob~o
m diante la gestiones realizadas por la licenciada 1araa Riz.zo
García. l arquitecto Reye Martínez proporcionó, ad más del
manu crito, do diario autógrafos con Ja po sía de u rra C~stro
una carta e crita por el poeta a u amig l profe or Alfredo
González, alguna fotografías y otro documento . Todo te
material fue de gran utilidad para e ta in estigación: lo documento
mano crit s p rmitieroo el cot j de la cali rafia ?~ª dete~minar
que el documento, objeto de e te studi , ra un ngm~ autografo.
El r to de lo document proporcionó dat muy valio o acerca
de la vida d l autor.
Para con ervar tod este material e recurrió a la reproducción
m cánica, 1 con la aurorización d l arquitecto Rey
Iartín z. í
e evitó que lo docum nto original continú n da~ánd~ e.
imi mo, contribu)1e a que sean de fácil acce o a lo mve ttgadores in recurrir a lo original , ya 9ue é t
e encuentran muy
deteriorados p r el pa o del tiempo y la manipulación.
El volum n 9u aquí e e amina e un diario d tipo franc ·. c n
pasta de cartón pr n ado qu mide 169 mm x 1O mm Ycon ~ de
374 página foliadas con lápiz. El format de porte; e dear, la
dim n ión d la hoja , tien una medida d 160 mm x 110 ~m Y
cu nta con 19 renglone . n 1, parte uperior d recha de la pnmera
página ocupand una part del marg n y cinco rengl ne del texto:
e localiza un s 11 con el nombre d I dueno del docum n o: Jo e
u rra 2 h rmano de lipe u rra y la ciudad donde · te radica,
fonterre;• uevo León léxico. ta marca apar ce tambi · n en la
página 36 del documento.
1 Por

lo que e. ca 1nve tigaci 'in aporrará, asimi mo, una ver ··
t&lt; n fac imilar dla
t:

parte man u. crica tle la obra.
..
2En la ba e de dato de Jo ro rmone aparece J ·· 1 mente uerra como h1¡0
&lt;le Jo é uerra y Maria del Refügio a:rr , padres de Felipe Guerra. http://
pilot.family earch.org/rec rd earcb/. tan.hcml#p=O

146

El di~rio contiene una parre manu ccita y ocra impresa. ◄ 1
manu cnto autó rafo, como tal comprende del capítulo I hasta el
prim r párrafo d l capítulo,.
TJIJ (pp. 1-269). La parte impresa
con 'ta de 14 fi Jl tio publicado originalmente, en c Jumna d 5
mm e.le anch en el periódico E:,/ iglo ~ 7Uet'O d Iont rrer en 19 1.
Esta ección inicia e n el gundo párratí del capítulo ,. '2'..'VIII (p.
270), y concluye con un queñ fragm nto del capítulo Lll1 (p. 296)
de la novela que, tal vez el autor dejó inconclu a.

El ma.nu crit e encu ntra en bu na c ndicione : n pre enta
lagunas· esto es rotura o porcion s ilegibl s d 1 t t pro ocadas
por el pa o del tiempo por bacteria de acu rd con . . li a Rujz.
(19 9: 85).
La e. critura cursiva e tá trazada con li ercza en lo. primeros
capítulo., l que p rmite 'oponer que el autor utilizó una pluma d
poco p . o. Lo trazo on d lgad y al tos; la tinta coJor pia
~e~~ a a man~a
ado~no ~bre la letra mayúscula con la qu
1ruc1a cada parrafo, v1denc1ando con llo cierto. toque Je
pr cio ismo e tétic . in mbar o, conform aYama en la crirura
ésta vueJve compacta. E decir los e. pacio. ntr paJabra . o~
pequeños lo trazos n delgad . p ·ro corto . ~ n alguna part s
de I último capítulo la caligrafía e des uidada: lo traz
oa
abi rt . y ancho. , to último prob, blem nt e d ba a la den. idad
de la cinta.

d:

El examen lingüí tico d 1 manu crito no pre entó mayore
pro~lema a la tran ctipción ·a que e perfectamente legible y
contJene p c abrevi tura la cuales se pre entaron a partir d la
página 199 d I documento ·n la panícula qu " u a&lt;la como
pronombre relativ y conjunci · n, la prepo ición "para" J
conjunción conce iva 'aunque•·, la cau al "p rque" ,, la ilativa
: conque . Para te fin e trabajó con la fotocopias: aunque es
unponante eñalar qu i mpre s contó con el volum n riginal el
cual ·e con ultó c ntinuam nte para cualquier duda eventualidad.
La pare irnpr a, p r l contrario, e encuentra muy d reriorada
\ pr mó pr bl ma para la tran cripción ya qu 1 folletín s
qu habían ido publicad ori ·nalmente en el eriódko h/ iglo

�l·Znrmá,1 Rr,,n" ,lf/i/r,;,z

·uevo fueron rec nado y plegado para qu ocuparan el mismo
largo d la página d l diario al ser adherido a é ta . on el paso
del ti mpo e to doblec

pr vacaron r tura que eccionaron lo.

14 capítulo

n 51 part .
Para llevar a cabo la transcripción fue nece ari armar, a manera
de rompecabeza , 1 s 51 recorte qu en algun ca o pre entaban
laguna pr vacada por lo dobl ce por in ecto, )' p r la
manipulación.
.
Tanto la parte manu crita, c mo la impre a, carecen de data. 10
mbarg entre la página 37 , 371 del texto e L caliz · un recorte
adicional n el que el periódico B/ i lo ·l(e,•o inf rma a lo lect re·
la r anudación d la n vela, que había s.ido su pendida por
enfermedad del aut r. En te r ,c rt el propi Gu rra a tro
e crib la iguient fecha:

Dic. 3 de 190 l' :
., .
E te recorte permitió con cer, tant el n mbre del pen dico
qu la publicó, e mo el de la nov la, c.¡ue riginalment e llarn · La
tínira mentira. elipe uerra a tro, n una revi ión po teri r agregó
al manu crito el , ubtítul 1 ot•ela bistórüo-/ocal y el n robre de u
autor.
Por el númer de capítul

~lll) ) la fecha
de r anudaci · n que se11ala el propi
uerra astro e pien. a ~u~ la
publicación era emanal inici · a principio d l 9 l. n el umc
jemplar de / 'ig/o 1 ·11e1•0 que
localizó en la hemeroteca de la
apilla Alfi n ina de la ni er ida&lt;l utónoma_de
con fecha de 11 de may de 19 2 n aparece publicad
que e con. ervan

.,r

4

de la obra.
El documenc c.¡u contiene la part man u crita ha . ido con er•ado n la biblioteca particular de J é l menr
uerra en la
biblioteca particular del profe or Ali n R ye
urre~ ecbea·' Y
actualm nte, n la bibliot ca particular d I arquitecto Alfan o Re ·e.
[artínez hijo del profe r Reye Aurrec echea.
n lo que e ocierne a la parte impre a, é ta ha id con ervada
, El profe or Alfonso Reyes, n el pr ·¡ g a 1a e&lt;lic1óo_re/~ G11rrra Castro. ~w,a,
menciona que la novela Le fue ob~cquia&lt;la por :u am1gc~ Israel avazo Gar,:a
(1991 :1O). Pero 00 e pecífica si fue la parte manu cota o la impresa.

14

en la bibli t ca panicular de Jo · Clem nte Guerra· en la bibliot ca
particular de I ra l avazo. arza·~ en la bibli t ca particular del
pr fe r Alfi n o Reyes urrecoechea; r en la biblioteca particular
del arquitcct \lfon, R ye Martinez.

e pien a que el profesor .\Jfon o Reye. urrec echea fue el
encargado de ormar el v lwnen con el manu. crfro , ucó raf \ 1
folletines tal como lle , a man de ra inve ti &lt;l ra. racia a
él . cuenta con el texto qu , h ra e analiza \' c n lo documenw
gu ya e han m ncionado e do. ello pr du~t de much . año. d
u vida dedicado al e tudi d Guerra a tro, como él mi m lo
ñala ( 1991: l ) en el prólo o del volum o que dita n I año de
1991,alqu titula Poesía. 5
Justificación
El interé p re ta bra e ju tífica por la n ce idad de difundir a un
autor qu com bi n . eñala R ye .t\urrecoechea, · . ha i&lt;lo
d dibujando en la memoria c lecci-rn y aún emre nue. tro propios
aut re , u fi~r~ ba perdido el reli ve qu tuú ra n otro~ tiempos"
(1991:10). A 1m1 mo, por el re cat de la e n trucci · n lingüí cica
del ce. t .
e pien. a que la inve. tiga ión . ervirá n ól p. ra lo t: tudiant
de Letra Iexkana que cur an en la actualic.lad la mar ria d
Literatura de .. uev Le · n ino para rodo aquél 9u . e intere ·
por la cultura d la regi · n. La. p rsp cá,·as de la invc. tigación , on
filo! · ~ica · hi t ·rica. . demá actualm ,nte existe un grup de
e ru&lt;liante, de L tras 1-lí. parnca, que esp ra la edición crítica de
e ta obra para abonlarla de de div rso nb gue .

E tado de la cu stión
El reg1 m ntano Fclip

u rra 'a. tro es una de la~ figura má

El _hi. cori,1&lt;lor Jsrad a,·azm coment&lt;), a quien e. to escribe. &lt;.¡uc él había
nb,eqw.i&lt;l sólo la panc 1mpre ·a a . u amigo el profe, r •\lfon o Rc\cs A I• nrrc:rista
tdefonica :o muda 126 &lt;l ag l &lt;le 20() .
Guerra astro, Pelip . PfJr.ría. ~ \lfon~o Rerc:!&gt; \urrccocchL-a c&lt;l. :\lonterre, : Fon&lt;ln
r;&lt;luorial 1 1 uc,·o León, 1991.
·
•

149

�¡:/()rr11da

oh7Ídada de nuestra letras locale aún en el ámbito académico, a
pesar de haber ido el primero en incur ionar en la corriente:
mod mista e nvertirse p t ell , en el guía intelectual de lo8
jóven s que atrajdo por la renovación que traía con igo el
moderni mo con tituyeron la
ci dad ientífica y literaria Jo é
... l uterio onzález" a fin . del iglo ' r .
I poco gue lo conocen lo han bech a travé. de su po ·fa n ro
en el cual destac ·. in embarg , la única im·estigación que e encontró
dentr de una in titución académica acerca de Guerra a tr es la
realizada por Abelardo Can tú Arizp , para obtener u título de mae. tría:
lg1111os rasgos estilísticos en la poésia de 1-'elipe uerra Castro. 6
➔ n lo que concierne a la novela La 1í11ica mentira, Al fon o Rangel
Guerra, n rove/aJ 11arrativa de Nlfe/lo León,1 eñala que la obra carece
d un ad cuado d . nvolvimient narrati o, ya ue l personajes
no alcanzan una s 'lida configuración y la historia mi ma no conduce
a un conflict o de enlac . Pero agrega que la obra tien valor
hi córico p r r la prim ra novela escrita en ue o León.
p r su pare , C · sar ándara ublica tre capítulo &lt;le 1a n vela
n la revi ta 11110.s J' Le-iras, Asimi, m P dro de I la realizó una
eran cripci 'n de la novela, por ncargo del
nsejo E ratal para la
ultura y la
tes d
uev León en el año - 3, con mira. a una
po ible pubLicación. in embarg , l proyecto no e coocretó,_se~n
Pedro de L la tJ p r la dificul rad gue pre. ntaba para la traosct1pc1on
l carácter fragmcntari de la parte impre a.
Ha ta la frcha (2 9) no xisce un estudio como 1 qu aquí e
pr pone, en el que e haya examinado · tran crito tanto la parte

r

anrú Arizpe \belardo. .,.uglll/OS m.ytp.r eslílístfros ti/ la pouía de re:ipe Glll'rr_i/
Castro. Monrerrer: l.\ \ L, 2004 (inédita).L'l a ·e. ora de ce:1s, Dm. \lana fu l)nt~
6

rlorcs TrcYiño fue . imxhl dd examen de grado de mae tría r.le Abelardo .amu
\rizpc, quit:n es co-a ·esor dt: e ta io\'cstigación.
- Rangel uerra Alfon. o.'' ovela y n. rraciva de 1 ue,·o León. Apuntes para su
his ocia', en: onrrubia ·, ,\li'¿!}Jel, ed. Dud,e!CemJ de /(l Xi!lt1. Arlei)' lrtrtJJ det 11t1'I!
uó11. Monterre\': Al L. 1992, pp. 2.&gt;0 - 231.
~ ánJara, ·é ar."Laünicamemixa"lfragmento)·e.o:Am111syl..etms -um.-12.
Monterrey: U.'\ L, junio de 20 3.
., En entrevu;ca telefómca, osrem&lt;la en noviembre di: 2007.

150

Ro1110

C111i,:nrz.

roanu cara com la impresa para el análisis ydifu ión de e ta novela
que r pre enta una valiosa mue tra d 1a narrati •a de nue ero e tado
a principio del siglo _, r

Metodología
La aproximación filol · gica de la obra de Guerra Castr e realizó
aprovechando lo. proce os ¡ue ofrece la crítica textual: col/olio
rrc:11sio, e~"d111Ú1(f~O, .1i1dici11s im·mtio, e1m11datio y constit111io texllls, qu~
enala Elisa Ru12 en rítica textual. ·dició11 de te:&gt;-..-tos (19 9).
• n e ta invesci , ción se ad pra el e ne pto de filología propue to
por P. uetgla : la filología e el conocimiento de todo cuanto e
nece ario para alcanzar la correcta interpr tación de un texto''. (1985:

)
~os obj~tivo gu e pretenden alcanzar por medio de la filología
, eguo el_ ~J m autor son lo sigui nte : 1) lntentar con eguir el
texto riginal· 2) compr nd r y aclarar objetivamente el texto , u
come t hj tórico; 3) compre.nd r y/ o explicar la lengua del t¡xto.
(Quetglas, 1985: 5)
De acuerdo con I autor para 1 grar e t s objeciv-os es necesario
recurrir a diver a disciplina
gún e relacionen con la filología
formal o e n la real. :'..n la filología formal se inclu,en t da las
ciencia que tienen e m finalidad uministrar un tex~o con el cual
trabajar a. í como u c mpren i ' n a un nivel primari .

. di ciplina para alcanzar est fin_ on la paleograffa, la codicología,
la p1grafia la papriro1 gía y la lingüística. n la filología real e
encuentran todas aguellas di ciplina que permiten cont tual.izar y
compren&lt;l r t talm nte el texto tale, c mo la ge grana, fa historia, la
filo,ofia, el d rech fa religión la mitología la hi toria literaria, el arte,
la e cina, la vida cotidiana, te. (Quetglas, 19 5: 7 y )
El objetivo principal que s pret ndc alcanzar en e ta
invc: tigación e. una aproximación filoló~ica de La 1í11ira tJJentiro.
.\:01,ela histórico local, de elipe u rra a ero a travé d Jo.
procedimi oto que ofrece la crítica t xruaJ.
La crítica te tual, egún li a Ruiz (19 9: 1) y P. Quetgla
(19 5:28) es la di ciplina fil lógica qu tiene corn obj tivo restituir

151

�Florenciu

1te.'CtO a su forma genuina, eliminando todas la alteracion s que ha.ya
podido sufrir en el curs d la rraosmisión del aut r hasta no otros.
Dice Eli a Ruiz que en la edición crítica de un t xto conver en
la filología, la paleografía, la codicología y la crítica textual (p. O).
El text que aquí se examina se escribió a inicio d l siglo / ',
motiYo por el cual no e aplíc , la di ciplina paleo áfi.ca, ya que,
según Delia Pezzat (1990:17), e ta ciencia se ocupa del e rodio de
e crituras antiguas. a e. critura posterior al iglo ' \'Il es considerada
conternporán a y fuera de lo limite de e ta ciencia.
on r p et al análí i co&lt;lic lógic , encendemo por códice el libro
escrito ant d la invención de la imprenta. Por lo tanto, n ta
inve tigación ólo e procedió a la de cripción fi_ica del documento.
Para c mplememar dicha información, e incluyen imágene del texto.
Para fines d e ta inve tigación , e adopta el concept de texto
original autógrafo que propon Eli a Ruiz: ' el original materializa
el impul o cr ador del arti: ta, l cual pued regi trar de u puño y
letra el frut de su in piraci , o, o I momento en c¡u ' srn e
produce" (1989: 74). La mi ma autora menci na que también e
pueden consid rar autógrafo lo docum oto mecanografiados
directament por l autor.
Para compr bar que el manu cri que aquí se revi a era original
autógrafo, e procedí ' a e mpani.r l.a caligrafí.a del docum nto con
la de do. diario. que conri nen p e ías e crica por el propi autor
y con carta. que éste envió a su ami o lfr do
n~ález.
. .
iguiend la propue ta de Elisa Ruiz (p.7 5), al xarrunar el ngin_al
autógrafo, ·e c rrigieron lo rr re puram nte ormal ; es deor,
aquéllos producido. por una di tracción material o mecánica. ~
errore conceptual y lingüís~ico e re petar n, pue to que refle¡an
la per onalidad , lo. conocimicnt . del autor.
.
dem,1:; d lo errore. el e critor c n frecuencia tran forma. u propia
obra ya redactada lo cual pr duce variante . Lo ant ri r evidencia,
como bien eñala Ruiz, que la noción de un original acabado, perfi cto
e inamovible,
una ficci ' o te , rica que no
pre enta en la realidad.
iguiendo a Ruiz e entiende p r variante d aut r ' el c njunto de
modificaci ne introducidas consci ntemente por el e critor'' (19 9: 6).

152

/{(lf!JO

11/i!m:z.

El texto que e examina cu ata con este tipo de variantes las
cuale s?n re~oque mínimos realizado obre el úruco ri¡inal
man~scm~ a51 como también en la parte impresa (folletinc ) . E tas
modificaa nes, en la mayoría de lo ca o p rsiguen una mej ra
de carácter estilístico.
Por u part~, Bl cua (p. 20 }' s.) eñala cuatro tip de errare
que on cometido de forma inconsciente por el copista:
Por adición cuando el copi. ta repite una letra, una ilaba, una
palabra, o una má fra e, .
Por otJ1isirJ11. l copi ta omit una le1ra silaba, palabra
exten ión ariable.

O

frase d

Por rilteradón del orden. Al encontrar e habitualmente do elemento
contiguo com letras, sílaba palabras o fra e , e im ierte cl orden.
En d~cumcnto impre os, por el propio mecanismo d composición
con apo móvile. o dactil gráfico , favor ce la inver ión d l tras
Ypalabras. En l copistas no uelen dar e inver ion . gue atenten
contra el orden habitual, pero i ocurren en agu U ca 0 , de
con truccione sintáctica de u. o similar en la lengua r, . obre todo
en ~on tr~c_ci?ne en la que el m delo e d svía de la norma y el
cop1 ta trmaliza (ledio Jacilior;.
Por s11stit11ció11 cuando el copi ta confunde un s grafemas por otro v
lee una palabra distinta de la del model . Ante una palabra poc~
fre~ente c n rasgo gráfico. muy si.mi.la.re a tra de uso normal, eJ
cop1 ·ta opta de inm diato por la egunda., la lección má fácil

E tructura metodológica del proce o critico
iguiendo a li a Ru.iz (1986: 96), aJ contar con Yano te timonio e realiza una 'edición crítica'. i ólo cuenta con un te tirn nio (codo.: lfllims), se realiza una edición interpretativa . La edición
~ue aquí

pretende rea!jzar compart

caracterí tica con la
contó con vario
trabajo que la han intentado perpetuar, y e r alizó con ell el
trabajo de análi i filológ1co que se emplea n el e rudio de lo
te cirnonio .
continuaci , n
mencionan las etapas p r la que
atravesó e. ta in e tigaci , o para llegar a la dición critica del texto.

interpr tativa; pero e con idera crítica, ya qu

153

�1 ~rr.

La priro ra f: d la críáca te ·rual e la r n io, pera.a&lt; n que
e m final.JcL'ld
·
ctura d · tod el mar n
e
.,
· n directa m
t ·rial .·tual traru ·
1
. Po r lo ta to
e t, m
e
·
n l docum ne .
había transmitido,
alm nt J.a 11111 '(J m nllm n vela
lip
UI.!
tro.
en n , la t.radici · n diplománc. dirc m uc,
aq
ue lle
no otr
· rma
manu. crita impr a '
94). F
a
menci nan lo
t time ·
qu c n
l) \
do por
·
\lfon
•
rec cht
c n el manu rito ori ·
·
y l , capítul . m1
· publicad
por en
d ¡x
lo J ·11e1'0 (l 1).
2)
m &gt; (tr
capitulo d la bra) de é r
ándara publica
· ta lnnas l l .ttms (- 3).
) Tran.ccip i ' n
rr, lor
a la parte m nu cma r
un capírul d
· pr
írulo ,/ .,_ 'l), ll '\ ada , cab por
P dr d I la
).
\J trat
d una tradici ' n con \ no_
llev · cabo
la olla ·
· el cmej d lo ti.! om &gt;ni&lt;
lll.7, 19 : 95) -.
para
.
ii
rigi
p
e t jar la
ar
ra e n el manu crit
. tr , va qu egún Blccua, ''l. críti
al d ,be t nd r en primer
lugar. a lo
pi,
l: 1 ). El e.·amen p rmirió
d cubrir
. · an ran e' lo alguno. cj mplo :

ti

an Ru11. ( ,1111 r.

'\

. la lran. rip i6n l ( ~
. -.1 &lt;:, rundo p • . co n •·· n · en ore¡ar
andara on la d Pedr d. lsl:i ➔ l
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b ,. r. i6n de Pedro &lt;l 1 I
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' e P1 n · que, para la

apuul . ' p t.: d ro &lt;l e 1sla rom • om

Por últim , . cotej , la , rsi . n d
Pedro &lt;le 1 la con ·I manu rir, &gt;
de Guerra
tr . \ tra\ é d
re procc
puilier n d ·t iar t l s
1 e s - n que
pr . ·ntaban rror . . Lo ma ¡unifi . . •
.
1de u t1tuc1on
· · · por Lnn:iliza
· .
· t-,•• • tJ\c tucron
•n \ .¡ 1~
. .• .
1
"d 1
• ( e nus1on, e Ct . prescmc'i n
re gu1
d an. .a , p r I l)UC n
n t.dera fruto d un f nóm n &gt; cl
tra u CJ n m ntal. Ln ·guida . m n J&lt; nan 0·¡0 al
.
.~no e¡ mplc s:

�l %rr11cia Romo G11hérrrz_

La vedón de Pedr de I la cuenta con adaptaciones, la cuale
según li a Ruiz (19 9:9 ), son m clificaciones textuales que e
realizan por el de eo de acercar la. obra 9u se c pia ~ gu to P~~ ~na!
del amanuen e o a lo hábit del públic a quien va dmgido.
En eguida
mencionan ólo algunos jernplo :

Por últim , comprobó que, tanto la ver ión d Cé ar Gándara
como la de Pedro d I la, procedían del manu.crito original d Felipe
Guerra.
tey (19 5:33) ñala qu "en lo ca
en que . cu nt
con el original de la obra por ec.licar, la edición e asimilará a la del
texto eran müido por un t úgo único, te tigo de calidad
excepcional'. Por tal moti,· , n . e romaron en uenta lo
te úm nías d Cé ar Gándara ,v Pedro d I la.
Por lo tanto para fine de e ta inve. rigaci · n . e con ider · code
unicus -e decir un oJo t . timonio- el ,·olumen facilitado por el
arquit cto R y
fartínez, ya que e ta do parte. forman una
unidad que fue r vi ada por J propio autor, com lo clemue tran
la correcciones qu pre entan alguno fi Uetines.
Al c ntar con un codex 1111ims, no e puede trazar un temma
codicum; to e un árbol geneal · gico que permita vi. ualizar la ·
relacione qu tien n emr i lo manu crito c n errndo. con ti
propósito de r con truir el texto per(lido qu , upue. tamentc, e cá
en la ba e de todo ello (Quet la , 19 5:4 ). Lo que a continuación
se pre enta e un e qu maque mu stra la etapa del proc o crítico
por la. que atrav ó ta inv . tigación para rccon trufr el rexto.

n
......................................... - .... ,

l,1
L1ut~.t1ua•u1

,1.

Ult••, 1, l'rt•tP

dJ

�r/(Jra1ci.i RM111 G1rb.:rre
'\.

iguiendo a Eli a Ruiz, despué d haber llevado a cab el c tej de
los r cimonio e realiz , la e aminatio. Al contar con un . olo
t stimonio, con i ce en la tran cripción del texto y en la modernización
de lo · sigo de pllJltua.ción. n re pect a la ort grafia, Felipe Guerra
c m te muy poco err re , y en la mayoría de lo ca o on por d cuido
vn
r de conocimiento de la regla, ya que en alguna ocasion lo
pronombres relativo éste, aquél y é ta, carecían de acento; asimi mo
1 pron mbre per onale él y tú.
El error ortográfico que e pre entó con regularidad n todo el
manu crito fue la acentuación d la palabra. aguda. t rminadas
en "z ', como 'rapidéz' 'apr ndíz' etc. La parte impre a, por el
conttari , pre entó num r o errore rL ráfic · todo ello e
c rngieron.
La última etapa del pr ce o crí ·c fue la ernendatio, e d cir la
fijaci 'n del original a ba e de anar la lecturas corruptas, uprurur
las interp laciones y rell nar la. laguna. (Qu tgla , 19 5:46). • te
proc o e ll vó a cabo in la ayuda de otros te tim nio . Por ~anto,
se realizó Uilll. emendatio ope ingenÍÍ' e decir las correcaones
que
realizaron on de naturaleza interpr tativa uiz, 19 9:1 4),
porque se fundamentan en el usu ctibendi, to es, n lo hábito
e rili tico del autor (Ruiz l 9 9: 1 6) .
orno ya se m ncionó, la parte manu crica e pert ctamente
legible y n , pr enta laguna . P r tanto, ' lo • e hicieron corr cci~ne.
por conjetura o divinatio en lo folletine . En e te ca o . e trato d
r con truir el texto c n lo re o, de caracrere qu e c n rvaban
unido al papel, ornando en cuenta I contexto del pa aj la
tipología d la I tra y el color d l pap l.
La. correcci ne por conjetura apar c n entr corchete , n tod s
lo ca. o. . uando la laguna e d bía a la pérdida d un troz de
papel
e colocaron trc punto dentr del c _rcbete ~.
po teriormem e d jó un • paci en blanco, para c ntinuar en la

adaracion a términ s poco conocido por tratar de palabra en
de u o
cali mo . Algunas otras nota informan obre nombre
hi rórico y geográfico . También se incluyen an xo con fotografía
carra y otro. documento .
'

E ta inve tigación no hubiera podido U var e a cabo in la
gen ro ·i~ad de la iguiente per ona : farcia Rizz García gracia
a u ~e uon_es e p~do c ntactar al arquitecto Al fon O Rey , quien
confio en qwen realiza stá in,Te tigación, al proporcionar el volumen
que e ntiene la novda y lo d cument que ya . e mencionar n
para que la inYe tigación e realizara; la doctora María -&lt; ugenia Flore;
Tre,,iño, p r aceptar dirigir e ta investigación y animarme a Uevada
a cabo, en las innumerable oca ionc que I ánimo decavó- I
mae tro belardo antú tizpe, por u paciente lectura y
as
ob ervacione · el e. critor Pedro de Isla, por proporcionar u
tran cripción de la parre manu cr:ita, antes de gue fuera J calizado
el original.

vali;

sigui nt linea.
, .
Las n ta laterale al texto de la n vela tiene.:: el propo 1to de
m trar la , riante de autor. Las nora. distinguida con número
remi en al gl sari al final del t xto y tienen com prop , ito hacer

159

�I lnm1m1

Rfifl/1

Gk!iirr~

Bibliografia:
- - - - - - - - · La 1ir1im n1mtira, (foll ·t1.0
iglo l uc o, 190 l.

Gu rra

. ). \[

nterrc,·
.•

rro, f·elip . Poesía. \lfr oso Ri ,·c .•'\urrec ·ch a ed. 1 ntemr

ndo Edit n. 1 , ucvo Leé n, t 991.

&lt;l l. la, P tiro. IA IÍflim Jlmtirt.1. • or 'ª
1 ¡.1 · , · ·
,
1u,onro-1ocal(borracl.
r). ~l
·L, _003.
aterre)

Can tú \rvp \b lardo. Al¡,unos r,JJgos e.rtilistico.r en /,1 po, rii, di 1~ lip _,,,1n-a
astro. lon11:rre): L \ L 2 4.
Rang 1 u 'rNl A.lfon u. " OY •l y O, rr, º"ª Je uevo León. \puntt:.
para . u h1 ton,", en: o,·arrub1a., ~Li !U l, d. De de I (o-ro dt /,, \1/la.
Artts &gt; letms de. 11t1·0 León. M merrcy: \ L, 1992.
te , Lui.. PmcedtiJ1ientos de edición. ~lé. 1co: Ll ,ol 'gtO de :,,(éxico, 19 5.
Bl cua, \l

rt&lt;

\l11mnl d rritira te. ·t11a/. :\laclri&lt;l: Ca

lia _

l.

Ruiz Eli a. rihr,, Tr:-.111al Edid,in d 'fr.1os, l'.n ~lúo&lt;l d • ·. mdm Je la
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/ A. \rclúvo 'cneral de la 1ación. Trunscripdó11 di domma1/os) t"orn rdón
de 011gi110/es para su ediá1m. [;.·1 o, 19 1.

Qu tgla , Pcre. lcmcm
Barcelon. : Tcidc, 19 5.

bá ·ic &gt; de

y lin üí tica latin, ..

Hem ro rafl :
Gándara, ,é ar.

1.~1 IÍ11ira /Jltnlim

-L. \Iontcm.:y:

Ifragmento!

en: Arn,as_y

l..etraJ

um.

\ 'L, jum &gt; de 2001.

Periódico J;/ i lo

·,

1-0• •

[ontcrr ·, 11 de ma · ) 19 2.

o. 29

ero. d um nt . :
Gu ·rra ,a. tro h.:lipc. J 11ínim mmtirt1., ot'flt1 f-listórico-lort1l(manu ·rito.
1901.
1()1)

161

�Comedia griega: De la átira política
al costumbri mo

Elvia : th I alln Hinoj 'a
Juana Garza de la arza '
1 \. J

lntr du ci · n

huella imborrable en 1a hismria cJ •
l:1 humanidad. i l.
dia tr m1.:c el alma de lo. hombr ._ de
tod &gt; lo ticmp ·, la e median ·lb· , por camin .. utilc , al cono~
cimitntu dt: la. costumbre.: \' la~ i&lt;l ol a. 1• la culrura má g and
lid mundo cidental. Pembimo. l. gran importan ia de la omedia
en en r. l \, parucul. rm n • &lt;le la llamad:1 ( omcdia nu · , una d
la m nifcsraci ne· ln raria. m:í. tardía~, p ·ro 1,m.i 1cati ·a·, &lt;l ·1
pueblo grie o.
f·ne re ,tbaj , primcram nt • ab &gt;r arem ,., &lt;l lo yuc fu · fa e&lt; meJia
·ega, para lu&lt;.:
n~ aro a l.: .om •dia nUt:\"ít. Re 11Jzarcmos luego
un tudio } :m-ili ·1 • Je / ;/ 111úá11tropc, d • [ nan :lro, con la fi.n.didad el ·
loc.ilizar, en dicha obra la cara ceri ti • ._ d l. ~ mc&lt;li. nu , . tanto
de for ma como &lt;le contenido. A in-Üi;mo · verá dcntr Id· e t tu&lt;lin,
la ¡ iaón \.JU • dich &gt; tipo &lt;le comedia guarda en u mar o I cial,
e. rabi 1·n&lt;lo lo· &lt;lcta1k: má · bn.: ttlirntc .

E1

11 1R&lt; 1 c,RII C.t&gt; 11 DEJ \1

i

una

Profi:. orn cm · rira Je la L \ 1 t: 1m e 11~ lor;1 Je L1 l . cud.1 Pr p, h &gt;n.t •u. 1 •
Prole. or.i e inn:su •a lora dt la í· cud:i Pn:p;1r.1tnna 0 \
L

16

�/:Iría l •ilhlc!a \11li1111 11. ./11,11111 G11r.r1 de l.1 ,11r:;.1

rtado habrá de hacer un e rudio compara_tivo d. _la
- , f:
la mtena n
b
tionada con Los caballeros, de An to an . con
b
ra
cu
1
·anza
v diferencia exi. tente entre la d s o ra '
d marcar a me¡
1
•
•
·
para captar 1a evo1uc1·o· n de la com di en la lit ratura gnega.
n tro apa

La Comedia nueva
.
f
.
u·ca
u
le
dividir
e,
para
u
e.
tudi
,
n
tre
a e.:
a
a com diª
'
antigua m di_a ' n~eva.

d
ll'
o,1n alguno hi t riad re '
comed1 nagua .
arre o, • o - . . ,
. .
l
- 47
37
u des cns y de apar1c1on cotnctd con a
ntr "'l an
Y ·
'
d · qu muere c n d
caída d Atena n 1 año 4, . puede cir

Propi Ari tófane ·

p .
tr 1 ·uio 390 r
fl
· , egún etne en
• '
·
·
La e media me di a orect ,
.
me . n e ta tapa
ue ha, autore . qu la uprunen toraJme . ., .
330 a~q d :1
, J la ácira políti a a cara de cubt rta, ~ues
e prescinde e coro } .
h'b',
e l p ca cómico
Tiran pro t 10 qu
d 1 T ·nea
1
una le) e o. r
.
·¿
F ta comedia
bre a lo p r na¡e. con a o.. ~
de igna en con . u n m
.1
&lt;l mia Plat , nica, a lo ra&lt;l re.
abunda en burla alu t ne a a J ca
, . o \ crá ic
\ .. iba
..
d ent n , , a J . P eta. pie . ;
..
) recorte d
.
li ·
iega
para v 1 crse eada vez, má afic1 nada
I
apartand
a p ne~
. . 1 burla de lo mit . ·uer n
• , euu ñec ln rana } a ª
U
a at:rt,1 P ,
.
ta época· ntre
• ·
l aut r pcrtenec1ence.
'
'f:
muc 11
l
•
.
Tim el . , ntt ao s,
naxandrides Amph1.
ratine'

rrama e' mica ue tenian com t ma la Yida prh·ada. Para Le ky
e ca comt:dia · · un cuadr ric, n e ndiciones pre,;i_a , en el c¡uc
emergen do siglo d la evolución de lo éner dramári o . l~lla
ha incorporad fa her ncia de la tra dia curíp1ca in dejar d •
p rmancccr fiel a una tradici · n cómica qu , pa ando p r l s trágico.
de la •\ntigua y la Meclia, conduce al helenismo ·. 1
En cuanto a 1 pers naj m, nejado n la omc.:dia nueva e ·te s
son e ter tipados com el viejo avaro \ el . cla,·o intrigante.
·neralment on , tenien. . pertc.:n CJ nr&lt;.:.· a la da. e m cli.t ) no a tac;
clase inn rior · perrencc 'n a la vida cotidiana r s · expr san en la
lefi!,iua babfada de Arica. e crea una erie &lt;le tipo. que . r puco con
frecuencia: 1 parásito la corte ana el padre ev ro bonachón d
criado el oldad , etc. L p r onaj . d I nandro . on, en &lt;li,·crso
grado, buc:n r humano , pu to 9uc no ri n n ,icic .·, sino dcfi:ct s.
El motivo erótico e una característica c n. tame de la Comcd1
nuc, .. De ,\1 oan&lt;lr e die que . 'd p ·ra del amor''/ tomándolo
aderná!: dt.: u forma general, como . inónirno de afe to ) tt:rnurn, pues
el afect de lo. padres hacia 1 . hijo· y '\iccn:rsa c. t.'Í n:prc. cm. do r..·n
u obra. · l amor. n pn . crita n como una pasión trágica o heroi •.
ino com un • ntimiento altamente htm1ano.
, ll. tema • n muy . ncillo ·, pue.
roma te talmenr 1 &gt;
coudiano; e to a qui re decir que .can banalcs, ino &lt;.¡u . e
repre. enta ficlm nt la cicc.lad de la época. \unqu en dla . t:
manejan úp de Yi la corriente n da un te. rimonio d la se ciedad
y n la pr nta can d cepci nada y oprim1da que.: no ti n · fuerza.
Pre. enta una ,·ida alcgr para que ·1 e· p ctador e , .• a . í mi ·m . )
comprend. qu la , ida e efímera, triste y vacía.
Las obra pert neciente. a la omeclia nu va on com·enciooale ;
rien n un fin obh ad puc::. el de nlacc . iemprc l ·liz·
caracterizan por e n gran realismo. on, . e ún la pini &gt;o de
González Port , '
media que raramente hac n reir má
1

1

164

Le. kr, \JI ia. Jlistom,d, la lítm1ll1tt1J,nÍ'J'.,1. \'cn.ión c:p. ñol. Jl."Jwi ~fa. R •anón
Br..-atn7. Romuo. diwri. l redo . 2'. edición. Madrid, 19~(1. p. (1, 6.
-(,onz:l ·z Porro, Bompiaru. Dlftir111t1rio t/; a11tore.r. Tb11111 Il. 1 lontancr \'. 1m n.
I. · L&lt;l. Barcdnm, 1963. p. 464.

165

�/:fria hrtb/r/,1 \ali11u.r H. J}lft11111 (,,,,.._..,, de In Gt1rza

frecUt:.: ntement hacen onreír- el m tivo dominant e una íntima y
m derada moción, v la ontis. e " 1am nte un velo uól 9ue cubre
·u pathos' incer~ · delicado tan reacio a manife tar, e ) a
divulgar e". 3
n la omedia nu a la importancia clel c ro cambia totalmente:
duranr e a ép ca todavía
utilizaron má cara , pero el c r era
simplement un rup de ciu&lt;ladan que cantaban y q~ ran
compl tamente ajen al &lt;l arr llo d I argumento. Le ky pina que:
¡ con idcramo el cor de ciudadano (...) c m r pre entante de
la colectividad, c mprendemos por qué percli, u i nificaci , nen
la cambiam . circun tancia política . En la úl ·ma piezas de
J\ri tófanes era vi ible e ta ev luci 'n (...). La C media nueva revela
el mi m r . ultado. El cor está rnpl tam nce de ligado de la
acci · n, u &lt;lanza y cant e un r llen emr 1 • acto ".
tro a pecto intere ante de la omedia nueva e. qu en ella no
, e reflejan suce. o contemporáneo · n
·atirizan en lla la figura
pública de la ép ca ino c.1u on obre todo I cínico quienes
granjean tale. burla ''. 5 La omewa nue,·a
b~ce rná urbana,
pero no excluy una palabra ruda en boca de un crrn.&lt;l
Es nece ari mencionar la irnportancia c.¡uc I autor da al contacto
con el público, l que se realiza p r m dio de l _ apartes . La
om dia nueva bizo de ll , un pr cedimiento frccuentL:mente
empl ad para la vivacidad de la e c na . ◄ re ~ecur o utilizado
&lt;le de l prólo o también , pre enta en l m nolo o_.
n cuanto a , u forma poc se puede decir al resp cto pm:: ••
mam
como ba e el hecho de que ólo , con ce una bra
com¡ leta d e t tipo, conlleva fuert lirn.itaci ne para realizar
una caracterízaci ' n genérica.

El mi ántropo
b ra, apar Cl. d~« n el añ 316, forma parte d la exten.a
~ ta
pr ducción de Ienandro (algun
inYe tigadore · afirman 9ue
' lbide,11.
1 Lesky, \lbia. Op. Cit. p. 6
' 1/,id, p. 676.

produjo 1 comedia)· e, tá constituida en u a pect formal, de
la . iguiente man ra:
La com clia . tá prec elida p r una hipóte ·is en ver o atribuida
Aristófane · de ~izancio, por la dida calia y la [j ta de 1 p r onaje ~
J a obra, p~op1amcnte hablando, inicia c n un prólogo introductorio
a cargo d l dio · Pan, en el cual e exhorta a l e pectadores para qu
la ac !)ten. Pre: enta los antecedentes y lo p r najes de la comedia.
Re. ulta c n~· rucnt aclarar que no hay ninguna e -cena de diálogo ntre
lo. person, ¡es ante del mencionado pr · logo. , 1dio , realiza, adcmá
una d cripci, n top gráfica y expresa a lo e pcctadore cuáJ
su
propia i.nten-cnci , n n 1 ac ncecirnient
En la comedia, obj to de nue tr
tudio, el párodo no existe
p_uc I coro no intervien , sino que al finalizar cada uno de Jo
cmco acto. n que e tá con riruida, e marca un interludio del e ro
por _medio d~ la palabra .\.opou, que e la única indicación que alude
a 1~ ingerencia d 1coro pero u part , ni siquiera e criben. ,. t
origina que tamp co haya parába i en la obra cue cionada.
En cuanto al ago,1 Oa di, cu.ión para alegar razone en pro v n
contra de la pr blemática), é te e pre, enta en l primer acto, ~n el
que a la vez , • plantea la expo ición de caracteres \' la ituación
c~ntral de la _ bra donde Cnem 'n (el mi ántrnpo) di cutc c n
o _mno r Cmrea obre la ventajas d la oledad: ',\ í no se puede
v1v1r, ~- ._.) ~a ra se meten en mi camp para darme charla( ... ) yo
qu m , 1qu1 ra cultiv
t1 parte d la ti rras para e,"Ítar a l , qu
pa, an''.''

, 06, rvada d de tro punt d • vi. ta, la c media se cliYidc, egún
\Xebst r, c nforme a un e qu ma general: el primer act
corre. pondería a la exp ici 'n: el egund , al planteamienc ; el
tercero con cituye el d arroll y fru traci · n· el clímax , e pre enta
en d cua~~o acto· para terminar con el de nlace en la quinta parte.
Tamb1cn . e pre en tan en :./ lllisóntropo vatia e cena de far. a
t:nt~e la que · encuentran: el p dido del cald ro qu • hacen e]
coc1nero } l e davo aJ rnisántrop y el mal trato gue reciben de
'' Mcnandro. /! / t11Íftifltro"
o. ,dJció n crítica de Do m
1·

cónca. • / ). rgentin~ 1965. p. 4 .

166

16

..

J e ¡&gt;ozz1.· ( : '. diaones

�[~/ria h.rthldt1.

nemón la caída al pozo d l viejo· y la ese na final donde
Cnemón es lle ado a la fi. ta.
Refiriéndono a la forma e criturnl del texto, casi n su totalidad
e tá redactado en trímetro yámbico y únicamente hay do pasaj
con otra medida: el mon , logo de Cn món en tetrámicos trocaico y
d l ver o
O ha ta el final de la pi za, en tetrámetro yámbico
cataléctico. .

El misántropo e nos manifi ta, d d su inicio, e m una obra donde
e manejan la mi ería y la nece. idad human · e un cuadro de la Yida
formado por un' tejid de hilo múltiples. ◄ n él e tá d mundo burgués
d Atenas ( ... ). ,n él predomina una e nvención gue asigna a la · coa
y a la. p r ona u lugar fijo' _,
ta pieza teatral no s intere a por
asuntos de tipo p lítico ino que man ja una temática nfocada
prim rdialmente a I caracter de la. p rsona donde _se pr~ye~ta la
figurad 1tip ·olitari maJhumorad , qu
amar a la ,1da a 1 ffi1 mo
, la amarga a lo

re que lo rodean.
.. 1 per onaj central d la pieza, n món, es un hombre de mu~
mal caráct r ira cible d qui o
rgia ( u hija tr ) dice: 'Llega a
un excrem tal qu n e pued imaginar nada peor. Él e dueño de
e ta heredad, que al un s do talentos. La cultiva olo- porque lo
que más le place, e no ver a ningún er humano. Casi i mpre trabaia
con una niña a u lado y ol (sic) a lla l dirige la palabra ( ...).
Dice gue ca. ará a u hija cuando le encuentre un novio qu t ng11
un carácter e m el d él".K
J a creaci · n que hace ~Ienandro de te tipo de per. onaje. c.
una rpr a para u época, pue
nem · n n
. ni 1 e ni malo,
ino ue r fleja la amarga. experi ncia. del mundo en que la~
circun tancias ocial d empeñan un pap 1 muy importante.
nemón r pre eota una da e cial: ¡Qué de Yentur~do ~ .ese
hombre!
ué vida U val
í e el verdad ro camp . 1110 aneo:
luchando con l pedru e , qu ólo produc n mmillo ~ h·ia
(... ) in acar nada buen ". 9 Pero también se no pr enea como~
per ooaje a quien 1 aconc cimiento hac n cambiar: m creta

t1lilflll

H. ).fu,m,J Garzu dt '" G.,'Z!,

diferent a tod

lo hombres, capaz d e b a tarm a mí mismo sin
~ec sit~-a nadie· ahora. ,-i ndo qu el fin de la vida es repentino e
1mprev1 1ble be descubierto mi err r ( ... ) . 111 Por m dio de e te
personaje, Menandro expone, ademá de la co tumbre de u é oca
L
'.
h . 1
·
p '
úl cntlca acia a oa dad en que ,frió.
Cnemón e. producto de la circun tancia , pero el aut r también
no ~ue tra o~ p r ~naje e mo el hija tro, orgia quiene llevan
una v1.da eme1am y 111 embarg , n e mpletament di tintos: c.
lo que marca la diferencia de lo h mbre · de una mi ma comunidad.
Por_ u pan~ la hija d
nem , n pr . enta ra go como la
hone t.Jdad la piedad, la encillez: e. un per ·onaj int r ante que
sirve com l memo di.námico d la c media; también mu tra el
amor filiaJ y la obediencia.
. En n raJ todos lo per onaj • &lt;le la pieza teatral on per onaje
upo con caracterí áca univer al .. La armó fera en que se
de envuelven cotalmem cotidiana, c n pr d minio de la e ca ez
lo que hace notar l esclavo Dao cuando die : ¡Oh maldita
pobreza! ¿Por qué te habremo ene nrra&lt;l a ti, tan norme mal?
¿Por qué te pr enta con no orr s &lt;le de hace tanto ti mpo in
darno ~egua?_' 11 La interpretaci, n del dio Pan e. muy limitada}
se podr1a con 1derar que tá h cha a niYel human .
El ~or c n tituye uno d lo rema d El Jíisá11tropo. El amor
en Yano a pecto. : de la hija hacia el padre, de ó. trato hacia Ja
hija de:: nem ' n, de los e. cla\·o hacia lo amo . 1 o
no mue ·era
de manera trágica . ino d un mod encillo y ci rn pue to que es
h ta cien punto, 1 que hace cambiar a nemón en -u forma d . r r
~e~ el mundo d otra manera, · hacer que la obra t nga un de ·enlac~
~efu, pue finaliza con el ca amiento de G rgia. . La e cena fuml d
tarsa también contribuye a dar una sensaci · n de felicidad en la bra
l~ay una fu rt tendencia d l autor para acon ejar al públic a
lraYe de lo p r onaje , pue p r boca d
nemón dice: ' uier
decirte una palabra bre 1 carác~ r de I s h mbre . i todos fueran
/bid, pp. 84- 6.
1/,id, p. 9-t
11 ¡1. ·,1
')
11/(l, p. -·
9

1"

~Le: ky, Albia. Op. Cit. p. 69 .
K MeoanJro. Op.
it. p. 62.

16

169

�E/ria bthlela alúms H. y.J11&lt;111a Garz.&lt;1 tle k, Gt1rzp

Oaborio os) (sic) no habría tribunale , lo hombre no encerrarían en
cárceles a us emejante , no habríagu rra (...)": 2 Iá adelante
rgta
xpre a a óstrato: ' unque ac st:Utnbrado al ocio, tomando la azada,
cavaste pu, i te todo tu emp ño. En una bra así, reconoce al hombre
que, si ndo rico n rehúsa pon r e a la altura del pobre' .13
Pero todo lo acont cimiento tienen como base 1 tyche que,
egún Le ky, : ' n poder del que depend el giro de la co a y,
de b cho, el bu n resultado en el de arrollo de 1 s relat , no
c ncu rda con la vigencia d un poder irrern diablernente ciego". 14
-, 5 un lemenro in perado y orpresivo que origina un desarroll
dramátic capaz d de pertar int ré en lo e pectadores.
un
factor accidental e impre- · ibl ante el cual el hombre nada puede hacer.
n El [isántrapo to ocurr con la caída de Cnemón al pozo, lo cual es
uo accidente pero promueve la acción, uscita la comicidad y a la vez
produce el cambio n el caráct r de te personaj .
no d los pectas qu má se repiten en la obra
la c ntrap sición d ric y pobr y las critica a la clase social de vida
ocio a pue la pieza no habla de g nte que deb afanar e para
ub istir como lo e da o y p r otr lado, de p r ona como
ó trato: quien nunca ha conocido lo qu e un trabaj pe ado.
De la omedia nu a e ha dicho qu cien wia gran pobreza
temática; . ucede que refleja la vida impl d la ' p ca: no pr senta
un mundo banal sino que e la
ciedad de a etapa
un
t timoni de la soci dad de ntonce , urui ociedad dec pcionada
y oprimida con una fal a al gría, la que no mue tra fenandro en
j misántropo.

.

Al realizar la comparación entre la do obras, pertenecí nte una a
la Cor_n dia antigua y la otra a la C media nueva, encomramo gue,
por ,wculars ambas a un mi m género, pre entan una erie d
rubros en común p ro al mi mo ti mp mue tran varia difer ncia
que se deben a las distintas ép ca en 9ue fueron creada .
Refiriéndonos al asp cto formal, percibim gue en Los caballeros
de r~ tófane
localizan toda. y cada una de la parte qu;
con t1tu5 e_n regularment una comedia: tien un prólogo
intt duct no, en e1 que s indica al
peccador lo gue intema el
poeta: dicho prólog está pu to n boca de D móstenes y se ubica
de pué del prim r diál go cntr lo personaje : "Demó. tene. (al
público) - oy a com nzar. i 1ue tro amo
un aran
umam nte
irritable (...). Ent ne . no. rendimo. n otros. hacemos lo qu • él
exi e. Y ntonc no ... (liirj zurram , no una ino ocho Yec s' .h
.El párod : " ' rifeo - Dale, dale a e e bribón, borrón de los
caballero , el traficante.(...) Anda, pue , dale\' ac · alo: haz revoluci · 0
alborotar haz ímpetu contra éJ (... )". 1''
,
'

En esta pieza e ' mica se percib n do agon el primero de ello
"e da n la di cu i · o o pleito enrre Paflagonio y D rnó, tene :
"Paflag nio: -E o e hablar! (...) abe qué pien o gue t ha . ucedido?
Lo mi mo que a otros pelado . Puede er que hayas ganado el plett(J
a otro infeliz refugiado. (...)

.

[enandr recurre al man jod los p rs naj a la caractenzao nes.
unca empl a un t no atírico o hiri nte ino qu lo hace en forma
ua r p r medio de una trama encilla y alegre, e n mu · pocas
pincdada de p simísmo.

Lo caballero

Demó ten : -Per tú, qué bebe. para hacer qu la ciudad se 9uede
aletargada y tonta como e haya ho)? Tú la ma a. te con d ilencio ·•.i-

--11

,\nsrófun . Las nce c medias. Lo !ieamio·. Lo. caballero,. Las nubes. L1S avtspas.
La p,12. Las ave . Llsí trn La. Te. mo6 riru,. Las ranas. la asamblea de la:, mu¡e.re~. Pluu .
V~ión clircaa del griego con tntroducció n de . \n t:I ;\fa. Ganba, K
pan uantos
·' ._6""').Edironal Porrúa. cmva edición. féxico. 1979. p. 36. •
1 lb1d, p. 39.
1 lbid p. 41.

1bid, p. 96.
Tbid, p. 98.
1~ Lesl-·-y,
bia. Op. Cit. pp. 690-691.

11

13

l7

l71

�{:ltic1 F.Jthl,:lt1 Sali11as 1/_

Por medio del cor , el autor n

pre enta la parába i d la obra:

"Corifi o: - ' ahora, eñore mío , favor de poner atención (...). Y
ahora en estas fie w - - dadle al aplauso de veras.
diez, ino
doce golpes con el r mo y un clam r de gozo geo~al, para ~ue vaya
a su ca a jubilame de victoria y con la frente alm·a y radiante de
dicha".'

n cuanto a u temat1ca,

ta comedia -ganadora d I primer

lugar y repre entada en el añ 424- es un ataque p ~tico contra
Cleón a quien acu a d expl tar al pu blo. La obra e ta plagada de
críticas contra t do el i tema de gobiern de la ép ca c mra ~
reli ión contra otr escritore '. El autor atiriza y ataca a sus nenugo politic s y literario . Para el\ utiliza ti tófa _e un e tilo
c ' mico y muy violento. e apoya más en 1 lengu~¡e q~e en la
situación en la far a: la fu rza cómica re ideen la violencia de la
palabra , para lo que utiliza el coro d manera muy e p cial: lo
empl a c mo voz d 1 pueblo para atacar a l ón:' oro: E ttof~:.Qué dulce será la luz para lo qu esta ciudad habitan y tarnb1en
para los qu tienen e peranza de venir a visitarla
arruina!" 19
É ta c. una de las difi r ncias fundam ntale entre Los caballeros

y E / 11,isántropo, pu s en la comedia de M nandr el ~:occs de la
comedia s aprecia fundamentalmente en la r ducc1on d~l- papel
del cor . Aquí, el c ro ha p rdido defi.nitivament u con xion con
el de arrollo de la acción pu aunque no e tá totalmente claro lo
qu significó la palabra xopou 1 e tudi o oscienen que no
indicaba intervaJ . &lt;le flauta, ino interludio de canto Y danza que
no s
cribían.
Do s mejanza de imp rtancia entre I__j)s caballeros y / 111isá11tropo
on, p r una parte, la c locación no inicial del pró:ogo en amb:u
obras y, por otra, la inmediata conver ión del público, al tar en
contacto p rmanente con el e pectad r.

IH
1' 1

,t1rzt1 dr lú G,m,d

Ad má de las em janza r dii rencias de forma ya m ncionada
en las do comedia e tudiada , debemos recalcar la dif rencia de
t mas que tratan la d s obras, pue la comedia ática va p rdiendo,

de maneta gr~~ual su _strecba r lación originaria con el ~stado y,
de la duras . atlra y c.hi pea.nte alusion a figuras obr sali nte
de la época en Los caballeros- e te tipo de comedia política e.
reemplazada en l\fenandro por la comedia de caractere , d onde
refleja, ha. ta ci reo punto' la vida d un pu blo·• u . co . ru m b res,
sus traba¡o su
mi.miento , pero d ninguna manera ]a vida
política.

Conclusione
La última etapa e la comedia ática · · c nacida con el nombre de
omedia Ju ,·a y u principal r pre entame e Ienandro con la
pieza titulada _/ misántropo. Ob ervarno n ella una temática mu)
diferente con re pecto a la omedia antigua, pue mientra e ca
ultima aciriza }' critica la ciedad que pretende mostrar, aquélla
no lo hace así ino que no mue tra la costumbres de dicha . _
ciedad sin la interv nción de lemcnto político ni burle. cos.
n la Comedia nueva e manejan, obre t do, los per onaje
npo· u tema son cotidiano pero no banale . Otra d sus
carncteastica important es l manejo qu e da . obre el ame r
como entimi nto human }' el final feliz de las bras. Particularidad
fundamental , el papel d I cor pu en Ua el coro ya no aparece,
ino que ólo
m nciona c mo participante al finalizar cada act
pero no cien parlament •.

F.I fllisántropo e una comedia encilla amena, alegre, d nd se no •
mue tra una caracterización &lt;l per najes que reflejan la vida y las
costumbr d la época, donde e ve un concepto de la humacidac.l
desde un punto de vista irónico p r nunca aúrico. ~Jenandr da a
conocer la. pa ·one del hombre pero no las trata c n tanati m ru en
forma di plicen e, in que todo lo , oluciona al final.

!bid PP· 45-46.
Jbid, p. ~2.
1 2

) / llt/)/1/

173

�ueYa,
orne d .ta Anu· gua c n la ornedia
tomando como obra ba e LJJS caballero y / misántropo ncontram~
varia em janza y diferencia entr arnba ép ca de la comedia
.
.
más, notable~ e localizan n cuanto a. la
1a eme¡anza
gnega:

Al comparar la

col caci . n del pr , log en la. d piezas, n el a on que
loc~a
en amb etc. Pero on má n cables la. difi r ncias q~_e e per':1ben
, -· t o' fan y. la upres1on
del rm mo
en ella : el man .JO de1coro en J-ul
.

1enan.dro· V la temática usada: critica, polittca y urnamence
en
, .
E/ · '
atírica en ÚJs caballeros; r flejo de costumbre en
,~zsantr~po.
Lo do tipo de comedia, a p ar del tiempo y 1~ di tanc1a . on
. d l lucha de lo hombres , de la oc1edad ante la
re fl e¡o
a
.
I' · h
circun tancia hi t, rica en la cuales e P du¡eroo. a ~un
ido \' on fuent de in piración para el género. En pl no iglo ~
.
de la multiplicidad de temáticas de forma que e mane¡an
-apear
.
en la act11alidad-la crítica política y la com día de e tumbre siguen
nutri. nd e &lt;le lo grandes comediógraf griego .

ª.º

r

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P \MPOU 11,
Traducción d la . egunda edición italian. p r J é \lmoina, arlos

1 S

�E plá y José López Pér z.

ni~n Tiporáfica Editorial Hi pan ameri-

cana. egun&lt;la edición. Argennna, 195_-,_

La enseñanza del español como lengua
extranjera y el uso de material auténtico
tomado de un corpus oral
Ma. Guadalupe Rodríguez Bulne •
Mónica lvonne Valadez Guerrero..
L'A l.

Introducción
visualiza corno
un a pecto fundamental runa necesidad tanto en el perfil profe ional
com en I e arr llo p r onalde los indiYiduos dentro de un mund
globalizado. Con. ecuenrement la en enanza de 1 nguas extranjeras
cobra gran imp rtancia debid al impacto que hablar e tos idiomas
pued tener en I s a p cta. , ciales, económicos y práctico el la
vida diaria.
E · 1. \ \CTI.o \UD,\D H \BL\R l.;. 'A LE, ,L \ 1 .\rR.\,JfR \

D manera particular, la enseñanza del e pañ 1 como lengua
extranjera ha tomad un auge importante d ntro de la . ociedad
internacional, llegando a cupar el cuarto lugar entre la lengua
má hablada alrecl d r del mundo. unque antes no e con ideraba
una lengua xtranjera de vital importancia, e to ha cambiado gracia,
• lnYcstiga&lt;lora de la f·aculrad de hlosofia I I.A;traS, A L. Responsable dd
proyecto Je 1m , ·tigación ILE. · ucrn León nvcstigactón obre Lengua·

Exrr.injcra:

t'll

1

'uern León).

Uc. en ciencia del lenguaje con act:nrua.c1ón en en. eñanza del inglé como
1 n¡,rua extranjera en la Facultad de Filosofía y l .etra.~ de la Unfrersidad Autónoma de
• 'ue,u León. Becaria &lt;ld Centro de E. rudío Hurnanísrico. de la . 'L.

176

17

�.Hu. ,11adolnp, Rndri1111
, I i\ fo111c,1
•. lrn11ne f af.-J e
..,..e"- J',Hmi:s
uaez .1//trrrf!J

al proce de la globalización que e tamo nfrentando, a los alto
índice d m vilidad internacional que e regi tran entre jóvene
tudiante e inclu o el mundo de los negocio . Por lo anterior, cada

que se produce n la ,ida cotidi
d 1
que de al
ana e O hablantes de la lengua. a
'
guna man ra puede traer al . l . d
a su v z •er de utilidad pa ra qu lo alumnoe
a n · da es ·\

vez hay má ínter sado en apt nder esta lengua.
n este contexto la labor de lo docente d lengua xtraojera
tienen un objetivo crucial qu alcanzar: bu car las metodología, y
e trategias má. adecuadas para que el pr ce o de en eñanza y el de
aprendizaj
realice de una manera eficaz. Et u o d material
auténtico a í como lo contenido culturale son una excelente

lengua y adgui ran todo tip 0 d
. .
umer¡an n la
.
e noClilllento qu . ¡
d
comurucar de man ra efectiva
l d'
e e, ayu e ,
., .
en e 1 Joma que e tán
. , cli d
E•. tam b1 o tmp rtante mena·
apren . . n o.
onar que cuando un
marecial auténtico en l aló d 1
ma scro unliza el
n e e a es I aprend·. . d 1
pued er realm nte igru·fi .
'
LZa¡ e o alumno
·U
.
catJ o y generar una motiYaci . n
·a1
en t.: o, para continuar aprendiend o, aun
. V cuando ten
p
c1,
difi ul &lt;l
para hacerlo, pue to qu e l mat na
. 1 autentico
· . . tamb·.
gan
e ta. .
para 9ue los alumno conoz
d 1
ien , e utiliza
.can
as costumbr
&lt;li ·
celebraci ne que lo habl
.
e , era cione }
Por I
ante natlYos ll nn a cabo.
o tanto I uso, del mat ria! autén . ~
,
tiene gran utilidad debido
I
a o en. el alon. c.k da, es
a que ace era el pr
J
persona apr acle a s r comp t
J
ce o en e cual una
e cate a emplear la 1,
E
palabra , e to e refier al proc o de la ad .' . . , engua. ~ n otra
cia comunicatiYa ~ t
.
quucion de la competen
.
a competencia e va de a 11 d
medida en que el alumno b tten
.
un aprencliz · rr · an
"fi o • n la
cual se ha confirmad .
d
.aJe 1gru 1cat1vc, el
trayé del
d
~ )
~r~ uce de manera má, fici nte ,
uso e marenal aut nuco.
Hoy en día las herramienta que un docen
.
1 material auténtico e t ' 1 al
t nece ita para elaborar
.
an a canee· de. d r e rte d
. ' di
y revt tas text s tomad d .
peno co,;
mtern t ' película , V1·d os. te., ha, ta
lo corpora.

opción para qu dicho proce o e ll ve a cab .
1 obj ti o principal d e te arúculo es contribuir al de arrollo
d l concepto d material auténtico en la enseñanza del e pañol como
lengua e tranj ra a partir de un corpus oral qu proporciona un
contexto rico en significado y elemento cultura.le ingrediente
indi pen able en una da

d l ngua.

Material auténtico
i bien e. ci rt que la programación docent y el libro de texto
utilizado tanto por el mae tro como por lo alumnos n un cur o de
aprendizaje de una lengua n importantes, también igual de cierto
que el libro e solamente una guía, ) a qu e únicamente la ba e
para dar un eguimiento lógico n el proce de apr ndizaje.
arlo Loma (1999) menciona qu l que cada profe or hace
en el aula d pende no ólo de lo que s e ápula en la programación
d cente sino también del u o d lo diver o materiale didáctico
con l s que habitualmente trabaja.
Es claro que nadie habla como lo libr d text , ino que al
momento de llevar a cabo el proce o de la comunicaci · n e hace
u o de la e pontaneidad. Es por eso que e nece ario usar material
auténtico en el aula de lengua, tanto materna como extranjera parA
que cuand l alumn
enfr nt a una ituación en el mundo real.
pu da hacer us e rrect tant d la pronunciación d lo , cablo
a í como de la palabra mi, ma , fra e. y xpre. i ne que
normalmente utilizaría una p r ona que e un na.ti'\' -hablante.
El material auténticos refiere a odo aquel material oral y e, crito

17

en eñar

e

º·

Corpu
. . , d e corpu en
dChanta!aJ Pérez (2 2) ofr ce una &lt;l fi10JC10n
octor, E.\j&gt;lotació11 de los li
.
u te, t.

d, ha.re.r de datos d

d

orp_ora le:...:fl1ales 11?fom1t1tizados para la rrmción

, on e menc10na que un cotp , .
. .
de mue tra li •·, .
u e, una r copilac1ón
. . · ' ngU1suca , que e sekcci nan
· d
.
entena \' con l fi alid d d
a partir
una en de
·
in
a
e que e
·
n:pre entao· , d L I
a. e nst:Jtuyan una mue tra
·.
'a e 1.a engua.
x1 ten ' tanto e ·mu
.
r
ra 1 , como e cr1t
l fi alid
producto final d 1 . . . ,
• 0 • ~ a n
ad -o el
a utilizac1 n d e ca d a uno ~on di crcnrcs.

179

�,\lt1.G11t1d,1/11¡, R11tlrí._w1e~ Jl,1/11rI 1 ,\U11i,;1 Jr,111111 1 ,1',ulez_ ,t,,·n

Importancia del corpus en el salón de da es
Exi t n herramienta que prueban la utilidad que se le puede dar a
un cotpu en el salón de cla e corno parte del mat rial auténtico
traído al alón de enseñanza de lengua .
n el ca O de lo diccionarios didáctico o los diccionario que
e utilizan para apr nder una lengua, el hecho d haber realiza~o la
extracción de término de un corpus hace que u u en el alon de
da e tenga una caracterí cica auténtica, pu t qu 1~ ej~mplos
hallado en e te tipo d diccionario on tomados de s1ruac1ones y
contextos reale y difer ntes, d nd existen cuestione impre cindibles. De e ta manera, como menciona ómez
arda, el
estudiante pu de c ne bir el lenguaje coro un si tema con
funcione pragmátic -comunicati as que
encuentran en una
cu1rura e intervien en \a elaboración de un mensaje.
D e ta manera "la Yisión int ractiva de la cultura conlleva la
noción de estrat gia , ya que un individu al enfrentar e a un:I
ituaci · n novedo a , d b rá hacer uso e tratégico e.le u.
conocimi nto, ) capacidade para llegar a u meta" ( " mmil. on Y

Re •e , 90).

. .

Por otra parte para ap yar al e tudiante n el apr_e~dt~a¡e Y
adqui ición de un idioma,
puede recurrir al u o d didact1ca , )
c n eguir que le rudiante pueda aprender dt: manera c n ciente e
incoo ciem el idi roa.
. , ca ficha didáctica
por ej mpl , pu den u arse para
evidenciar la frecuencia en que una frase o palabra • e repite al
conversar obre un tema determinad en un d terminad contexto,
el u •o d la expre iones idiomática , la diferente · palabra u ada~
para referir e al mi mo conc pt , el c ntenido cultural Y un ,m
número de concepto y

tructura gramaticale . .

La fichas didácticas a partir de un corpu oral
La fichas didáctica on pequeño plane de actividade que: e
d arrollan a partir de material auténtic y 9u e utiliza~ para
en eñar a lo alumno. t do lo qu r dea a un idi ma llame
·
tra dí c1one
, c tumbre , rutinas pa ·ati mp v. por último, pero

180

/'11

no _meno. important , la gramática.
te tip de herramientas e
obaen n, eneralm me, a trav , s &lt;le cnrr ,.-i ta. o cli curso grabado
q~_e se U van a cabo para realizar inve tigacione pro undas de lo.
diterente fact r~ qu afectan la competencia lingüística de una
persona. Es peron nte mencionar qu a través de la extracción J
!nformacióo de . te tip de corpu
e han llegado a hac r
lffipOrtanr análi.i sociolingüí rico, .
Ya qu I material auténtico pueJe er tomado de fuente. scrira
o a~&lt;liti a
te un xtenso número de actividade. qu e pueden
r alizar a rraves de la laboración de ficha. didáctica. que llevl!n al
alumno a desarrollar las habilidades lingüísticas.

ex!

Habilidades de arrollada a través de] u o de ficha didáctica
Exi ten cuatro habilidad lingüí tica qu un inc.li\ iduo puede \
dtbe d~ arrollar al aprend r una lengua r ,, n, 2004). Toda. t:lla.
·e con, 1deran de igual importancia

ya t¡ue cada una tiene una vital

funci · n d acuerdo al u. o que el incfü iduo I dé

tando en

~~-erente ·ituacione . Como se menciona n el libr , 11.reiiar /mg11a:
LI u ele la len!hla olamente put:de r ali;,;ars de cuatro forma ,
di tinta:, s . ~n el papel qu tiene el individuo n el proce~o de 1~
cun~uru~ac1on · o .ea, egún actúe como misor o como r cepror, }
eguo J el men, a¡e ea oral escrico" (C an) Luna y anz 7).
Aunque ' ... cada de tr za plantea u, pr pio probl ma.. .. si bien a
vece é útil , r las cuatro de treza. por . eparado, no d bemc
oh·idar u se me1anzas
·
,
· interconectadas'' Qohn:on,
01· como
e . tan

416).
Esta. habilidade. lingüí rica. ayudan al individuo a h, ccr us J de
la lengua de una manera ati factoría . / \ continuación ' t:.' menaonaní
la &lt;le cripci · n de cada una d e ta. habilidades lingüística , cuál
t: la man ra en que la
ficha didá tica. pu~den ª) udar a
de ·arrollarla .

Compren ión oral
Dentro &lt;le la. cuatro habilidades lingüí. tica se: puede dc.:ar qu la
compren.ión oral e. a la qu

e le da men r imeré ,

181

ra que . e puede

�\f,;.(,11,Hl,1/¡IJ&gt;t'

inferir que toda lag nt pu d e cuchar. ~Sta afirmación e errónea
pue ro qu no toda la p t ona · escuchan al 'poner atención" a
un nido a ean palabras mú ica, ruid , etc. La habilidad de la
compr n i 'n oral va mucho má. allá de oír anido , é ta en realidad,
se r fiere a un e tado n pasiv , en el cual el yente realiza una
eri de pr ce
cogno citivo para p der d codificar un mensaje.
sto pr e o e tán relaci nado · con recon cer l
oni&lt;l para
p der interpretar el meo a· e imencionad , a í corno el c mprender
l
di cur o e inferir u · igni fica&lt;l
para lu go retener la
int rmación recibida. orno l afirman I am re. a any Luna y
anz (2005): " • cuchar e comprender el men aje, para hacerlo
debemos p n r en marcha un proce c gnitivo de construcción
de ignificado y de interpr taci · n de un di cur. o pronunciado

r

oralmente" (1 1).
ta habilidad lin ·· í cica e de urna imp rtancia al momento
de e tablecer una c municación oral ya que i un indidduo no
pu de identificar eleccionar inferir y retener un meo. aje, erá muy
difícil manten r el comacto comunicatiYo. s p r o que la fichru
didáctica con e te enfoqu de compremüón oral son importante

para aplicarlas en el alón d cla e .
Expre ión oral
' iempre . ha cr í&lt;lo que l niños : las niña aprenden a h~blar
por u cuenta en ca a o en la calle, con lo fa mili are. ) lo arrugo.,
, que n hac falta n ·eñarle en la cu la' ( a any, Luna~· anz,
134) .Afirmacione, e mo · tas hacen que no e le da mucha 1m~:rtancia en la may ría de la e cuela. a la en. cñanza de la ex pre. ion
ral y much men . n d aula le en eñanza de lengua., ya que lo.
diálog s que vienen e crito n l s libro ·, on lo que regularmente
memorizan y repiten lo
rucliante. .
.
La dinámica &lt;l comunicaci ' n e interacción en la actualidad
exigen cada vez má una c mp tencia comuoicaciYa má. fictz en
l s incli\1du .
abe que una per ona que n
abe exprc ~
. d
b .
d , ,
C n~emll[
correctam nte n una ctta e cr. ªJº n ten ra e.· t en
"'1 mple . i un e ru&lt;liante de ea obten r una beca para riajar al

12

Rr,dli~llt'Z R11l11es · \ /!i11ir,; l,v,1111, Val.id~ (,11tmro

paí. donde e habla la lengua qu e tá aprendiendo , d mue tra no
.cr lingüi cic~~ente competem en e a l ngua no podrá cumplir
con lo r qw .1ro para realizar u imercambjo,
De e. to jemplo
de pr ne.le la imponancia de en. eñar a 1
alumno a comunicar de manera ef ctiva; a tener una expre i · n
oral ati factorja, tomando en cuenta no ólo lo que e dice O cómo
.e dice, ino también l ge t que e hacen y la elección adecuada
del moment en el qu e Ya a hablar. · ta competencia comunicatiYa d be dar en cualquier i uaci · n en la que el hablante e
tncuentre, ya ea dando un di cur. o teniendo una conYer ación
con otra per ona en un debate o implemente en una reuní · n con
los amigo.

Compren ión l ctora
¿Cuántas p r. na hay que lean por el gu t de hacer! . ¿Cuánta.
personas hay que encuentran aburrid el le ·r un libr para pod r
obtener buena. calificacion en la cuda? ¿Cuánta. Yeces
leen
rexto· n cla e in propó. ito alguno má que para cwnplir c n una
actividad del programa docente &lt;le enseñanza de una lengua?
Pareciera er que e ta tre. pregunta tan imples y conocida pueden
hacer refl xi nar a un mae tro de l ngua s bre la manera en qu
en. eña a u. alumno a ele. arr llar la e mpren. i 'n lectora, br todo
anidándole.
a ene ntrar palabra e idea cJaye que le ayuden
a
.
,
interpretar un te to n particular. orno lo afirma John ·on: "El l ctor anende las palabra. y estructura. individu:tle del ce ·t , y a partir
dt e ta desarr lla radualmenre una inrerpretación el rod '
(lohn, on, 41 ).
La compren ión lectora es una habilidad lingüí tica de suma
importancia, a tal grado que en al runo lu &lt; res e imparten ciase.
completa, acere d e te tema, egún la declaración de Baumann:
"El hcch d qu e incluyan clase d dicada. a la e mpren. i ' n d
b idea principal prácticament n t do los nh- l
ubra~ a . u
importancia y refleja a imi mo la &lt;lificultade. que a m nud
prc.tnta a lo. alumno "(Baumann, 79). Tan perrineme e que inclwo
de ella dep nde que el alumno pueda entender de &lt;le una in trucción

l 3

�.\ln.G1md11lupr Rndrig11ez. P,,,/nn_1 .\fóniro lvo,111r T c1/,1dtz Gu,·rrero
1

en una actividad o xamen ha ta una olicitud de craba¡o. E por
e o qu siempre 9ue e scoja un texto a u ar en el alón de clases
e d ben ornar en cuenta di er o aspectos para 9ue ea un
aprendizaje alcanzable para lo alumnos;' ... e n c sario tomar en
cu ata 9ue el r mper con la lógica que a ompaña a una ituación
auténtica, pu de llevar a eotirla "forzada' y " aburrida" (De Pizani,
De Pimentel y De Zunino, 35). L anterior indica que el u.o de
materíale auténtico
un reto interesante tanto para lo docentes
c mo para los alumno iempre que e bus9u un aprendizaje
ignificatiyo.

Expresión escrita
"Ha ta hace poco tiempo -tal v z aun hoy en dfa- en eñar a e cribir
ha ·ido W1.a tarea in tui ti a ba ada en la experiencia y \ i ión del
mae tro' (Maqueo 259). Por e. ta razón, mucha de lar ponsabilidád
recae obre el alumno mismo. La habilidad de exprc ión escrita
abarca micro-habilidades imp rtante , que de alguna manera hacen
al individuo llevar a cabo u tarea de manera efici nt . Entre ellas
. pued menci nar la habilidad de planificar lo qu e va a cribir
y la d releer lo crito anteriormente pru:a po reri rmente poder
hacer la corr cci ne pertin nte de acu rd a las reglas
gramaócal y de e critura. ta habilidad ayudará a que el incfüiduo
pueda r dactar pequ ño, nunciado y párrafi ha ta p der llegara
r dactar nsayo compl to .
Al igual que las demás 11abilidad s lingüística. de arrollada al
aprend r el idioma extranjero, la crirura
n re9ue_rirá que kl
rudiance practiquen en el aula con ma enal seme1ante. a los
que leen y e criben qui n hablan el idioma como primera lengua.

tam?i ·

Competencias comunicativas
La habilidade ante menci nada producen como e o ecuencia
que lo alumno eao comunicativamente comp tente Loma y Tu ón (20 9) mencionan que la mayoría de lo mae
ele lengua afirman que su alumno no saben hablar o no hab
ad cuadam nte.
to alumno , en u mayona ¡ovcm:.,

tr:

, . , ' ºº

184

catalogados como per na que utilizan el lenguaje de una manera
equivocada dado que utilizan mucha fras cologu.iale , palabras
mal onam enunciados sin significado alguno, etc.
E te rip de a everacione hecha· por algun s de lo docent
dicen Loma y Tu ón (20 9) no tienen valid z, pue to que nadi
puede decir cuál forma d hablar
la correcta o quiéne on lo
que hablan corr ctarnente; ya que en el diario vivir se hace u O de
la conver ·ación e pontánea, la cual también e utilizada por los
estudiante .
D ta manera, e nec ario que el docente lJeye a cabo una
labor importante ante d en eñar una da e de lengua. Loma v
Tusón (20 9) afuman que el d c nte debe indagar acerca de la·
características d lo u
lingüí tico-comunicatiYo qu 1 .
estudiante tienen stando dentro fuera d su alón de cla e .
Esta tarea, puede U gar a ser un tanto complicada cuando un mae tro
e un p co arraigado a u e tilo de habla y no está intere ado en
.aber y mucho m no utilizar los u
lingüí tico d las nueva.
generaciones. Aún a í, de urna importancia qu l maestro bu que
actualizar e para 9ue u da e de l ngua ean má f, ctivas corno
consecuencia d 9u lo. uso lingüí. rico, cambian continuamente
y mucho Yan quedando ob ol m .
A í en el aula de la enseñanza del pañol como lengua e:xrranjera,
ddocente deberá llevar a cabo la rarea antes mencionada para p der
mo. trat a u. alumno las caract rística d e ros usos incluvendo
d ignificad n cada c ntexto en el que e utilizan. E to ll~ará al
docente a no sólo en enar 1a amática in también conaibuirá a
que lo alumn puedan de arrollar e e mo hablant . lingüísticamente compet nce (comunicativament c mpet nt ) . Dicha
competencia comunicativa podrá, egún Loma. y Tu ón (2 09),
ayudar al hablante a . aber quién pued hablar o quién no puede
hablar en det rminado contextos, cuándo hay que hablar y cuándo
ha~ que guardar il ndo a quién s~ pu de hablar cómo se pued
hablar a per ona de diferentes e tatus v rol . cmíJes on lo
comportamjento n verbale adecu do ;n diferentes c ntextos
cuále un la rutina para t mar la palabra en una e nver aci ' n,

5

�\111.G11ml,tlll/'t Rodn..,,,, Z HNlll(J ,\Irímra lvom, f á/adi '\

cóm pr guntar y pmve r informaci ' n c ' m pedir, &amp; cer o
declinar ayuda o coop raci ' n, c · m dar órd n
imp ner di ciplina,
a í como un ampli e n cimi nt
cial y cultural. La as v ración
ame mcnci nada e también p yada por Ménd z (2
), qui n
ro ncion que d ntr d lo pr grama con enfoque d competencias
c municativa , 'adcmá d con e r el e ' digo lingüí tico,
incluye
cJ h ch &lt;l ab r cóm u. ar d manera apropiada la I ngua p ra
ci •rto fin . , la forma de utilizarla en ci rtas
índ l
ocial" (3 ).
ba a n cada un d lo
L mencionado an eri rrn nt
comp n ntc de. la c mp t ncia e rnurucatJva, ntre l cual . e
pueden mcnci n r lo iguient :
-Lingüi tico-gramatical u ti n un o f qu en
n cimi nt d l e · dig .
-Discur i o-t xrual ,nf cado en 1conocimiento v habilidad
qu par la pr &lt;lucción y e mprensión de rip d texc . oralc y
e.cor

.

- ociotingüí rica eni cada en el e n
rmas \
r gla que exi ten n l c mp nami nt c munic tivo.
-E tratégica nfocada n el conjunt d r •cur o . d diver a
índol qu
pueden utilizar p ra reparar I
·
pr blema
qu

pr duc n n la comunica ton"

ma )

2

9).

De arr liando la competencia comunica i a a tra é del
u o del material auténtico: la ficha didáctica
La n 11, nza ele los us
liogüí tico. , e p cíficam nt d ' la
c mpet •ncia~ comunic, u, a e una car ad l . do entt:. al en. eñar
lengua. ◄ llo , n ¡uien tienen una may r r p n , abilidad n la
creación \ en el mant nimient &lt;l itu ci ne.: . qu pr p1c1en y
•ncaucen ,la participación de 1 . studiante. así e rno l motinu,
r gular rient, r y guiar , u alumno y alumnas en el camino d 1
aprendiz, jt bá icam nr , tran'.:. del uso d la pa.L-tbra ,orna y

Tu ' n, 2 9).
E ta tarea e pued facilitar a travé. dd u d I material uténcico,
t ma c ncral dt: t: t artícul y ba del ele. arr 11 de ficha didáctica.

1116

,llm?l'IJ

que c nfi rmart la primera part del proyecto de uso de un c rpu .
oral ea la en eñanz, del pañol como lengua extranj ra.
na z que l d cent tien a I man cierto m, t rial aut '·nti ,
p drán m trar a I alumn CJ mpl reales que le a uden a
dcsemp ñar e o I idioma e nv r and d una man ra esp ntán a
y de manera comp citfra.
· ten rambi , n alguna acciYidade y. imaci n que d doc nce
deb propiciar n el aula de la en ñanza de una len a, en el ca o
de ta in
tigación, 1 e pañ l. .ad.a una d la ituac1 n , e
debe aplicar d acucrd a lo que , e e. t ' en. eñand c1, manera imilar
a l
jemplo d Loma
Tu. ón (2 9):
Tr baj en e uip
' xp ición d un tudiame ame I rupo clase
Trabajo por pareja.
Debate

"Ju gos d r l'
Prcparacione. de una obra d teatr
nt.r vi ta. a per. ona 'imp nant "

Pro ecto
Tcni nd un pan rama de la imp rtancia del aprendizaje de lenguas
. tranjera y la p rtinencia de la en cñanza d 1 , pañc I ne te mundo
lobalizad a trav , s del u. o d material auténtico \ lo cont nido
culrural . , en d pr ycct " · l uso de un orpu
ral n la En ñanza
del E pañ 1 como Lengua :xtranj ' ra" c1 . arrollar n una , eri d&lt;.:
fich · clidáctica . La r 1 \·ancia del u de material aut ' nric se
pone de manifie. to t da v z que . e teoriza
brc u concept
clriguez, 201 ) }
plant an alt rnativas c1idáctica para . u o
en la nseñanza d l pañol tant
n el aula de lengua mat rna
como xtranj ra ·+lor . , 2 1 ). La fu nte d mar ria! auténric u ad
en e ·te pro ecto e tá cont nida n el e rpu. oral ' 1 habla de
I nt rrey, egunda etapa.'' 1 --. • te corpu. e · un e njunt el
1Proyecto coorclin J.u por la Dra. \la. Eugenia l l orcs Trt:\'lñ , 10,e~ügac.J ora J •
la hicultad de Filo ofia \ L:rra: e.J e la L\ 'L.

18

�Ma.Gt1t1d,ilrtpe Rndn"!l,11ez. H11!11rs &gt;,\l611itu frfJ1111e 1'r,/,1d1·- 11rmm

entreví tas gue e aplicaron a per ona de diferente nivel
socioeconómico
ducativ
que fueron grabada
Jueg
·
1
p
·
1· to de elaborar análi i
de
la
manera
en la
tran cnta con e pr

r

Reti renci :

y

que habla la gente de Ionterr~y- ~ ficha didácticas elaborada
ha ta e t m mento de la in\·e ogacton conforman una parte de un
manual d acti •idade que se p drá utilizar en el aula e colar de
enseñanza del e pañ l e mo lengua xtranjera lor , 2010).
. . relevante mencionar que el d arr llo y avance del pro •ecto
de enseñanza del spañ l como lengua xtranjera a cravé de ~atería!
autéotic n fichas didáctica e logra a travé d 1 apoyo bnndad
l becari del entro de • tudi Hu.maní rico cuyo enf que
a o
·daa •
r alza el al r de las humanidades en nu tra univer 1

Baumann, Jame F. Lo ro111prensió11 lectora (Cómo 11i1bqjar la idea p1i11cipal en el
,11110). Ed. ú\Cl--lAD LIBRO , .A. E paña, 2001. p. 9.
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enseñanza del erpa,iol como seg11nda len.g,110. •alapa, eracruz, 1999. pp. 9 .
Flore 1\I.E. En ln1Sco de tll(el'os mtas para la mse1it111zo de la lengua.
Aprovechavdento de NJJ co,p11s ortJI m la m.reñanza del espa,Tol co1J10 lm lfn "'ª"
teniaJ' como lmg11a exlral!Jera. Ed. Trilla . ;\ léxico 2
Gómez Josefa y García Bel· n. Di.mio de "" corp11s para la elaboració11 del
dicdonano
de ense1lr111za del t111is1110 c11lt11rc,/. 5 de Enero 2011 &lt;http:/ /
\\'WW.r aliter.nec/. pip.php?article261 &gt;

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~Iaqu o Ana :'.\[aria. L.mg11a, újJrmdizqjey m.reñm,zll.. El eefoq11e con11111iratfro:
de la teorir1 a lo prJrtica. !.d. Llmu a. México OS:, 2 OS. p. 259.

1 8

189

�}.féndez, Alejandra. Paradigmas de lo E11se11anza de unguas.. niver idad de
Oeocia y Artes de h.iapas. 'hiapa léxico, 2 O - p.3 •
Pérez, Chantal. (2002). E:xplotadón de los corpora texlllale_s i~,farn1r1tizados para
la creodó11 de bases de datos temlinológicos /Jasados en el ronommento. 13 de lmer
2 11. &lt;http://eli .rediris. s/dies1 /&gt;

Posibles simbolismos en El personaje
de José Alvarado

·
J~uz Helena' .,, ánchez Lozano
"bs torea
Rod ngucz,
.
. arios.
.
. "dda docente• de
/mguo y /iterahrr,, myorar lt1s cM.tpetencias ro11111mcoflt•as del ah111111arlo • ntrev1sta
a ~rlos r., ma , . R cuperad 11 de - nero 2011 &lt;http:/ /
w, .v.cerlalc.org/E cuela/ dato / entreví ra.doc&gt;

1

. 11.r
G. E/
11so del matPrial aNténtiro m la mseriaflza
del upa110I
como
Ro drígucz,
l' .
~
·~
,
· E'n 1... ~,a 7u oia Plore Trev100 ( d .), En busca de
,engua
extrt11yera.
pi•a.r
mios
para
la enm7rmza de la lengNa. AprorecbaJJ1ienlo de 11n ~orp11.r ~r~I e11
1111
la enmranza del espatlol co111o leng11a /JJalern(ly como leng11a extrmyero. i\[exico,
&lt;U-&lt;

,

Lilia Cavazos Villanueva ~
ni,;ersidad de Momerrey

201 .

l. La búsqueda
ll IIO\IBRl·, u \ ,\l \DC rC:OL\ ·, dt pierta de pronto c:n una pequeña
e tación de ferr carril. o habían bajado el tren porque no lle aba
boleto, en un lugar olitario y en aquella e tación que, corno poco
de pué e dará cuenta está vacía en un puebl muerto.
unca llegamos a ab r de d · nd viene, dónd tomó el treo del
que lo baj' el conductor, p r culpa de un soldado brio. · lo abemo
que ' habían ,·iajado mucha hora " (p. 8), que mucha vece había
esperado trene (p. 7), que en e ·ta ocasión había comido mucho
co a que no era u co tumbre (p. 61),} que fu la luz de la luna La
qu lo condujo ha ca la e tación aquella. (p. 3)
L xtraña el silencio, y 1 polvo que cubre el uelo, y decide
rc,·i ar el lugar donde e encuentra. e a usta con I chirrido de un
molino &lt;le vient . ale · e encuentra ante un pueblo abandonado.
•\ , u frent e extiendo una explanada que atta i a para dirigir e a
La antina el lo· Adi e a donde entra. Luego va hacia l hotel,
de d nde sale rápidamente. Llega de pués ha ta un muro, que parecía
1

190

.grcsada de la licenciatura en leLnU de la Univcr·idad de Monterrey.
Trabajo inooito, de finalt: de lo. años 70, de.arrollado en el curs e.le la licenciarura.

191

�I Jli11 Úl'QZfJS Villrm11w,1

ser la parte tra era de un templo. Poco de. pué otra o una de la
casa . Al alir se ienta en una banca de la Plaza de
ma , bajo un
nogal. Por último llega al panteón, n dond comienza a quedarse
dormido, tendido obre el cé p d junt a la tumba de oncba.
te
el viaje de icólás: de un tren a un pueblo muerto que
recorre y en cuyo panteón se queda, in gana de incorporar e,
cuan
cucha l -ilbato d un tren.
Pero e piritualmente, el viaj no es meramente una rra lación d
un lugar a otro en l e pacio, ino la t n ión d la bú queda y de
cambio que det muna el m vimient y la e.'p ricncia que de él
re ulca. egún Jung viajar e una imagen d la aspiraci ' n del anhel
que nunca ha sido saciado y en parte alguna encu ntra u objeto.
grega que e obj to puede r I hallazgo de la madre perdida,
aunqu e. ta intetpr tación no e
gura· o bien, inver amente, que
el viaje e · la huida de la madre. En icolá ciertamente encontramo
e tabú. qu da aspiración de que habla Jung.
trata p1imeramente
d una bú. qu da de sí mi m de aber qué e lo qu
tá haci ndo
en aqu l lugar, en ese pu blo abandonado; d ir de cubriendo p co
a poco . u propia per ona, er e } entir a í mi mo com jamá lo
había hecho (. abemo que no I había hech porque I extraña
d . cubrir. d • pront b ervánd e). i\ í, e preocupa de impr ,·i. o
por aber cóm se llamaría el lugar o d nde e raba. (p. 21) qué
habría pa ad con él: - ¿Qué habrá pasado con e te pueblo?". (p. 4 -41) grita una y rra vez, y lu g e lo pregunta al retraro de
d n Prisciliano. Recorr u calle entra en la ca as la reví a y
ha ta en l. panteón trata de imaginar cómo rían 1 muerto. t¡ue

'A ornó u cara... e qu d' vi ndo u ojo y lo ncontró
radi
y limpio ; onri ' y al t car la era con la mano manchó;
e t l produjo una mue tra de en jo que b ervó y lu go r pitió
deliberadament complaciéndose en ver de un m do di tint para
él... 1, por fin, qued , iendo frente a fren c.
- cy · ué jijo d la Pi cuint:illa, e tá haciendo aqw?
dijo a
í mi m ". (p. 27)
a experimentand

también

n acione nu va · como cuando

m dio se de nuda en mitad de la call :
"Reía intiéndo • libre de pu&lt;l r, igual t¡u i e. tuviera dentro de
la cuatro parede de un recint
trech v o curo.
a í,
emide nudo, dio d o tre brincos obre la b~queca.
v fa u
pierna. flaca ) m rena, bgeramente velluda e iba a tender e s bre
la banqueta, pero I polvo le hizo di.:. iscir ... " (p. 41)
' ... 1 icoJá o dej ' de pen. ar}' ello le produjo una onrisa interior
en la c incidencia de dar al mi mo tiempo cuenta de su riqueza,
• u p der, y u hambr ". (p. 63)
lm·estigar, indagar bu . car, vi,-ir en aci ne nue\as
m dalidad d viajar, o m j r dicho, equivalente e pírirual s
.imbólico del viaje.

0

r

(p. 69)

·, te ,~iaje d
icolá no ól e bú queda d • í mismo y
de cubrimi oto del lugar en donde e tá ino también e búsqu d;
de un Dio que aparen mente no encuentra. Cuand entra en el
templo y mira n el único altar un risto ne ro crucificad
' icolá bu có lo ojo . i mpre lo hacía.. p ro aqu 1 r str no
tenía jo , ni párpad , . ólo habían qu da&lt;lo una cuenca. o cura
y pr funda.

t\1 em rar~e d lo. n mbr . &lt;le Ja. per na qu vivían n . e
puebl trataba d identificarla con g ntc conocida uya del mi.roo

quí hasta Dio. está
hacia atr ' ' . (p. 9)

alli repo an:

,.

mi ntra va d cubriendo el puebl
n donde está va
conoci ndo también u propia per ona u pr p10 er, y
preguntándo e por qué e tá allí· va teniendo en aci nes que nunca
había tenid , y ene ntrand en sí ge tos
ntimienro que ante
no había notado:

' ... veinti&lt;lós añ
Tal v z uno jo
pestana larga y n
¿por qué t nía que

. ¿ ómo habría ido Bárbara?
brillar n bajo uno párpad fr co con unas
rvio a y un r str pálido de piel ua re. Pero,
er a í? ¿Y .i hubiera .ido una muchacha fea ...?'

nombre.

• cuanto a la bú queda

192

l , pen, ó

ic lá -

y alió caminando

huída dt: la madre, d qu habia J ung,

193

�Lito Ct11•,1.z(l.rT 1/!t11111em
cada mom n o. Cada co a, cada pa
le hacen evocar el pa. ado, u
infancia y u juventud. ntre dich recuerdo podemos di tinguir
aqu llo que pertenecen a 1 que s con ce c mo "infiero 1' y lo
del llamado "purgatorio' .

U gamo a ab r si 1 icolá hur o d s a acercar e a u madre ya
muerta. e trata taJ v z d qu ap nas hasta ahora va ent ndiendo
u relaci · n con hab la, u
ntimient hacia lla. Por una parce

00

par c admirarla:
"br ,, , sil nci a y tierna al mi mo tiemp

y a la vez dura y

fina'. (p. 7 l)
. .
.,
p ro también enúa cólera hacia ella, indignaoon, cuando
justificaba a u padre, cól ra d la cual ha ta ahora e arrepenúa
p r v z pnmera.
.
,
_ .
también por primera vez expenmento arrepentirruento d e a
cólera incipiente que ntía cuando I abel l ju tificaba '. (p. 67)
~ J ,-riaj al er búsqu da e indagaci~n, pued ent~nd r e c ~
una p regtinaci 'n al c ntro, a la alida del lab nnt . _·,l v1aie
yerdadero, no
huída ni sometimi nt , ino qu e voluc1on, una
bú queda n la que
part d la tini bla , e ll ga_ a la luz.
mo Jung decía e también I anh lo nunca aoado, · vemo
e t O el capítulo "Du ño y hambri nt ' cuando icolás cumpl
. u de eo de s r hombr rico. unqu
anh lo dura e tan poco,
fu muy fuert en un mom nt y ah ra de cubre qu e el h mbr

má rico d 1 pueblo. (pp. 57, 60 y 61)
'¡ ic lá p r fin, era l hombre má rico d alguna part ' •

II. El recu rdo
di cingu en la imb l gía una mo_dalid~d d ~aje. ~s la que s
llama "Viaje a lo infiero
.
te 1IDboliza pnmorclialment~,
de censo al incon ci nte, L'l toma de conci ncia d toda la p 1bilidade del r, tant en l có mic com n lo p icoló ·co. Dicha
toma de conciencia e n ce aria ólo para agu llos que no n
legid s p r la divinidad para llegar al "paraí o' p r la •ía de la

:1

inoc ncia.
p r m dio d I recuerdo e l ra la pen trac.i n en el pasado Yal
inc n. ciente. ,\mb po e n una part infiern 'y era "purgato~o' ·
El infierno de lo r cuerd encierra las idea de crimen }' d ca 1:1go

y el purgatorio la de p nit ncia y p rdón.
icolá de, ci nd en

.
e r cu rdo del pasado contrnuament , a

194

Lo
l infierno son todo recu rdo de mu rte. ~luert
darament inju ta . o difuntos p r una razón u otra no paree n
"bab
r e bu cado" a m uer te. unca on muerte naturales,
.
s1e~pre on ~griento accidentes o ase inato de gente que de
alguo modo e inocent . Tenemos por ej mplo aJ padr d
ic lá
que:
n día, Y un día qu no había bebido ni una copa un automóvil
1 d jó muerto n medio d la calle'. (p. 21)
'

Emigcli , qu sin tener culpa al na fue fu ilado con I pre te. ·t
de que era un agrari ta y asaltante de trene . Per
'... e upo tambi 'n d s día. má tard gue I fu ilado n había
participado en ningún a. aleo de tren e ' . (p. 36)
La muerte d e hombr . particularment cruel:
"Furio , cli par· toda la carga sobre la cara má. no tocó la b ca .
Ent n~e e inclín, r g lpeó c n I cañón &lt;le la pi t la una, d
diez v c , de enfrenado". (p. 34)
in mbar eso muerto. recordad p r icolá en . u viaje a
in~ern ', n~. on inocenr del t do; parecen inocentes porgu
el ca ug qu_ r ctben e dema ·iado grande en prop rcióo con u
culpa. 1 fu ~do, por ej mplo, fue muert p rque Rarnona (gu 1
gu. taba al capitán) . e había íd con él. Y la Pi ·cuintilla "murió de
tre b~I~ • qu 1 dio porcel s I teniente Filemón, y en plena ala
de baile • (p. 27), · 1 p r amar a rmando en lugar d al tenient .
el padre de ic lás e imp ne a í mismo J ca ti o &lt;l asi tir
a todo lo v lorio , por no haber id al de . u esp a habcla.
P r otra part , el purgatorio en el ,iaje al pa ado de ic lás
corre po?de aJ r cu rdo de u madr , para qujen la · p nitencia" el
que hablábamo fu aportar un e p s ebri ) pobr .
. ••• e~ esta pocilga que huele siempre a madera mojada y a tr-apo
ucio. !ira n má gu , par de ... y lueg ese cobrad r c n la cara
eb a · 1 s ojo d bandido.. .' (p. 58)

195

�Li/i,1 Cnvzr,_¡ l 'illm111n•a

En estos recuerdos de sus padres se encierra también la idea de
perdón del purgatorio; perdón de Chabela hacia su marido (siempre
lo disculpaba), y perdón de icolás hacia ella. (p. 67';
Como va antes habíamos dicho, el "viaje a los inflemos", consiste
también ~ la toma de conciencia de todas las posibilidades del ser,
tanto en lo cósmico como en lo psicológico.
Ya al final de la obra, Nicolás hace este viaje hacia el set mismo
del hombre. Escruta sus posibilidades dentro del cosmos:
"Un gusano perdido en el mundo, pensó Nicolás. Pero ¿No habría
también otros gusanos? ¿ o sería aquel sirio bajo los árboles una
ciudad de gusanos alegres y tranquilos...? ¿Y si los hombres no
fuéramos sino una especie de gusanos a los ojos de otros seres
superiores y enormes que nosotros no advertimos como los gusanos
no nos advierten a nosotros...?
y recordó aquellas palabras que dijo una vez el triste Macedonio
en la cantina El Ventarrón:
'(En este mundo lo mismo es que se derrumbe un astro, o que
muera uo gusano ciego". (p. 73 y 74)
.
Luego de ver esta posibilidad de que los hombres fuesen una cspeoe
de gusanos, "Lo invadió la sospecha de si él n~ sería también una ~e
esas sombras imaginadas por alguien. El persona¡e de una novela todaYlll
no escrita o de alguna que se perdió inédita..." (p. 76)

111. El sue ño , la imaginación, e) pasado
Soñar, recordar, ensoñar e imaginar, son también equivalentes de
,'laJar. icolás sueña. Cuando está en la casa de Concha se queda
dormido, y empieza a sentir llegar hasta él el aroma de un perfume
de gardenia; simbólicamente el perfume es el recuerdo, el pensamiento que se satura &lt;le sentimientos y nostalgias. Y sue~a co_n
Concha, quien le cuenta su historia que de algún modo es la historia
del fin &lt;lel pueblo: un señor dl: a caballo se la roba cuan&lt;lo es~aba
tocando el piano. Al &lt;lía siguiente todo el pueblo sale a perseguirlo,
v así, se queda vacío, porque nadie regresa. (p. 52) No puede
disringuir la cara. de Concha y una gran ansiedad surge en él desde
entonces por saber cómo era ella.

196

El deseo de revivir el asado es una forma de viajar también, }
esto lo intenta icolás casi desde que llega a pueblo. Tiene gran
curiosidad por conocer a Concha, y no logra satisfacerla. En su
sueño, no puede verle el rostro, y tampoco en la fotografía que de
ella encuentra. Simbólicamente, la presencia del pasado, aJ igual
gue el espejo de la Cantina de los Adioses. El espejo refleja los
cambios, las apariciones y desapariciones que se operan en el mundo,
según la Simbología. También se le atribuye algunas veces un carácter
mágico, en cuanto a que se le cree capaz de suscitar apariciones,
pata devolver aquellas imágenes que reflejara en el pasado,)' también
para anular las distancias temporales, reflejando lo que una vez
estuvo frence a éJ y ahora está muy lejos en el pasado.
En su intento por revivir lo que ocurrió en el pueblo, Nicolás
recurre a la imaginación, a todos sus conocidos los hace moYerse \'
hablar en aquel lugar muerto.
,

" ... Y los vio moverse, hablarse, odiarse y amarse. El pueblo
estaba vado y muerto, pero él, 1 icolás, lo había llenado de sombras

r las había puesto a vivir al1í. Los imaginó en sus casas v recorriendo
sus calles con los ojos tristes, o los ojos brillantes, o los oJos tranguilos
como los de la finada Chabela..." (p. 75)
~ad~ ~~gar ~ donde llega le hace imaginar cómo era la gente que
en el \W10, que hacían, qué decían.
El pueblo, que es una realidad para él, estuvo una ,•ez en la
imaginación de un amigo suyo, de Eufemio, el hermano de Macario.
Eufemia quiso vivir en una ciudad sola para coger lo que quisiera y
andar por donde quisiera. Todos se burlaron de él porque no lo
creían posible, ahora " ... sin embrago, Nicolás estaba donde Eufemio
~ubi~ra_querido". (p. 63) Está viviendo lo que una ve;, su anugo
1mag100.
Por medio de este recuerdo vuelve icolás hasta sus días de
es:~ela, y se adentra tamo en ellos que se sorprende de pronto
mtrandose los dedos de las manos, como lo hacía en La escuela para
\·er si no tenía manchas de tinta. (p. 65)

º°'

Recuerdos como éste, y el ele su prima Laura, ) el de su
ia
Isabel, lo conducen a un pasado que no es el mismo que el de el

197

�I Jlit1 (,111·r1Z(!( f

"najc a lo. infierno " n donde prevalece el crim n. b . e. t un
pa. ado p r el qu
d ja entir una cierta no tal ·a) una lejanía n

el ti mp que cal vez se de earia acortar.
I\'. La vida · la mucrt
l viaje • igcifica también el r ver· cl la ,·ida, o ea, la muerte.
e manifie ta com un mi. terio que jerce una fa cinación . obre la
conciencia d l individu · l atrae hacia í.
E te mi teri e rre p nde en bl personqje, al pueblo muerto en
J ndc e pr nt e encuentra . -1c lá. · e te pueblo de con cido
que él va r d cubriend y d al runa manera le atra y l ha e
queda e ahí.
egún 1 _ hindú. , existe el llamado ,iaj • del alma', el ~ual
e n i. te eo que al lib rar el hombre de la cadena de la ,1da,
igue una tra ·ectoria im·er a a la que iguiem n I pro e.o d la
manife. taci · n. ' lu o de haber salid de:: la viJa el pre en tan al
alma do. camino : un , v lver a entrar a la manife taci, n, ~ el otro
quedar en la liberaaón de la ,i.&lt;la } n regresar: unirse a ~rahama.
El pr ce o _e ui&lt;l p r
icolá va de I c noc1d a lo
de. c n cido: de un rren igual a tanto. que ha tomado n su vida .
7), a un pucblo muerto que él jamá · hn visto. uaodo l ra con e r
el pu blo ,. Uc r ha:ta el punto que rná de p rtaba u urio idad·
el ccmenr~rio, . u "pro e o de libracj ' n de la adena d, la vida"
termina. Y
uand
le pr cntn el &lt;l ble camin del que hablan
los hindú : r gre ar a.la ida para volv rapa, ar p r Vario. e. tado
de "imfü--iduaci · n"· o bien, lib rar e p r completo d la vida.
l:'..n L/ p ,rsonq¡e, la p mmidad de . 1 icolá para re rre ar a la vida
erad treo, p ·ron lo t ma. uand e. cucha el ilbato n el \'anta
del c · sp d, s queda allí ) &lt;leja c..1ue el tr n :e v. ya Uegandu a. í ~ l
que sería la lib raci · n ab oluta &lt;le la vida. De acuerdo con l~ ~octr~~a
hindú el de. prcndimi ·nt del alma del h mbrc d la mamfestaaon
tem!na :e da . icmpr a la lu7 d 1 l. Y a í curre ·o e, ta n v la &lt;le

Jo

é , \lvarad .
D pertar salir del lugar p r el qu s , taJa ignifica resucitar
librar de la mu rt . Per
' ic lá. ,·a a quedar e d rm.id . in

alir &lt;le aqu 1 pueblo.

19

11/,11111er,1

e ncuentra ic lá n una p queña ciudad en ruina . E. ta
simbolizan la Yida muerta, la, idea y entimi nto gu ban perdido
su calor vital. l icolá, atra,-i a e a ,-ida mu rta en camino hacia la
muerte definitiva. egún e ta concepción l pu blo •endría a er
una e pecie de laz entre la vida y la muerte, en J que l hombr
prepara para e. ta última. Porque el sol qu hace udar tanta vece
al pcr naj, de e ta n ,·ela e . ímb lo de culpa y expiación d la
mi ma. Y el lugar desierto vacío, ignifica el abandono d l mundo
para pen trar en un e. cado má que inclhiduaJ· tambi 'n significa la
e piritualidad pura l agotamiento d I cu rpo para la alvación del
alma, egün los a ceta . A í mi mo, el acrificio e. un medio para
obtener energía e piritual· puede ser qu d algún modo I r cuerdo
de la p r ona u n otro tiemp fu r n acrificada le . itva a
ic lás para bt n r e. a fu rza del e píritu.
El mi tcrio del pueblo Jo \'a envolviend cada vez má ,. lo atta .
~ intere. ante en el capítulo I el r trato . 4 ) en donde ic !á
u ña con ancha. En u ueño Concha l cuenta que acaba ella
el piano . cuand l hada la caUe · ·e 11 naban d, mú ica· p ro
cuando el hombre Ja robó t do . alieron a eguirlo v no v lvier n
jamá . Ella . pregunta 'Lo iguieron; por mi? ... ¿Lo: siguieron por
la mú ica?". (p. 52)

. El músico imboliza la atracción de la mu rte y en una z na
tntermedia entre lo diferenciado y lo indiferenciado, entr lo mat rial
y la Yoluntad pura.
ancha, la pianí ta, atra d de entonce a icolá , y ba ta en el
paot ón d cubre él que . e encuentra e ndido al lado de la tumba
d la muchacha. u mi t rio 1 llama la at nción: el hecho d n
pod r ved el rostro de que , te hubiera id cortado en el retrato,
d ' ~u en la foto hubi ra una mancha qu podría . r de _ao.gre
etcet ra. Todo on factore. qu mu yen . u curi idad \ hacen a
~n~ha atra~tiva para él ha. ta llevarlo al cement ri . l~al qu u
mu 1ca hab1a acado a todo los habitantes del pu bl &gt;, ahor,
también atrae a ic lá.. De acuerd con una cr encia de la India la
,·id: e , ól un puente. onfi rme a e. t el m meneo en que chan
a - 1colá d l tren en un lu ar ob curo y de con cid ( n donde .

199

�U/i,1 GJ!'t1Z!1,rVi//(ll111rt't1

ayuda d la luz d la luna para entrar n un ici que l par ció
~guro) corre pondería al nacimj nto· el pa o por el puebl , a la
vida • 1 cem nterio a la muert .
Esto concuerda también c n la concepción d Heiddeger, del
''Da in o ' tar arr jado allí" en el mundo in haberlo querido ni
e c gido. Y H iddeg r destaca en e te Da ein tres elemento :
a)

J d cubrimiento de e tar en el mundo

b) aber que depende del mundo
e) D scubrimiento d varia alt rnaciva.
Ad más:

1) ~J yo . e da cu nta d ~u punto de partida
2) El y \ "e l camin que pued escoger
3) r niza racionalment _u pr pio · proyectos
icolL fue arrojado del tren in h. b rlo de eado, a un pu blo
que no conoc (nacim1 nto) . Al amanee r e da cuenta de d nd e
eocu ntra \ comi füa a explornr el lu ar (a). O cubre que no
depende d~ él mi m ( ino d la ituación del lugar donde e
encuentra) en el m mento t:n qne iente hambre, porque abe 9ue
aciarla o dep nde de su nucv pe ·o ; sabe que é to de nada l
1

camm (3) desde el momento en que un cem nterio en un pueblo
muert llama parcicularment u atención, , hacia allá dirige u paso.
L ob táculo que se ncuentran durante el viaje "nacimientovida-mu rte'', tán r pre entado por I muro "aJto y in ventana
(p. 32) e n el que s topa icolá .
El e. pejo de la anti.na de l
diose n el qu e ob erva el
per onaje, tiene entre otr .imboli mo el de pu rta p r la cual el
alma ti ne lapo ibilidad de disociar y pa ar 'd 1 otro lado' · y a í
aunque el e pejo d e ta cantina e taba cubierto d polvc , icolá
lo limpia para ver refl jado en él, lo de. cubre. ◄ l ignificad del
muro
opu o al del pejo. La pared simboliza la inmanencia, la
impo ibilidad de tran ir al terior s una detención un ob táculo
o una resi tencia, que icolá logra uperar en u viaje.

icolá , in embargo o e el únic qu viaja n El persot1tye.
Hay otro . er que también recorre un camino ha ta ll gar a un fin: el
gu ano v rd del cementerio cuya rn ta era terminar de subir el
monum nt (p. 4). e stablecc un paraleli. mo ·ntre r icolá , 1
gusano: amb caminan ) llegan a una m ta .
. ~I gu ano s una criatura qu , imbólicamenr mata n lugar d
VIVlficar. Por su inferi ridad
gún Jung e tá ín6mam nt
relacionado con la mu rte y la ·imb liza. En e ta novela el gu ano
e. ~b lo de la muert de ic lá que ll ga a la tumba: cuerp
material lugar de la eran fi rmacione .

sirven ahí (b).
' d cubre en u , iaje p r la ,-ida varia alternativa : Primero,
e le pre enta una explanada como un h riz me (p. 13); luego \'arÍ caminos, w1 c rrad ) do abierto :
La call por donde caminaba hacia, a I do cuadra. una curva
y e rraba to&lt;la p rsp cti, a· la perp odicular frecía . u. d
érmino :
a la &lt;l recba pr nro iba a perd ~r e en la polvoriema llanura a la
izqui rda conúnuaba cerca e m &lt;lio kil · metro ha ta nconrrar
con una tapia blanca como d un cementerio". (9 p. 3 l)(c)
\demá L icolá.
da cuent.'l d u punto de partida (1) un p o
de pué d de p rtar en la tación, cuan r cu rda qu fu chad &lt;lcl
eren. on idera lu
lo end r que puede esco : G- l); y eli su

2 )

201

�Bibliografia:
Alvarado, J

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1977.

José Akctmdo en el ree11erdo. • léxico. Anui . 1975.

L.

Y ' O [l\[PORT,\ L\ DIRFCUÚ'\ DI I RIO lo que \·ale e que agua ll ve, ) el
lecho de don Juan de gw¡ u na, hace rodar us pulida·, nunca
contrahecha , ólo es&lt;lrujularia perJa, por entre lo rojo, clásico ,
por e a no, talgia erudita que pinta lo recargados lienzos de una
Troya en llama.. En llama de fingimiento u protagonistas, la
romana grey que aparece en su
net y define el calante ocial e.le

su lirismo.
La ficción lírica en el ca o de Juan d Arguijo, con truye una
gale ·fa d nde lo propio fanta, ma del autor se magnifican a tra é
de protagoni ta tanto hi. L • ric s como mí tic s, iruados p r L'l
pasión -cualqui ra 9u sea u r tro- en un estado trágico e.le ·u
acontecer emocional. Tentado est y a calificar e tos fanta ma
líricos de figuras, al decir de uerbach. in embargo, e tas emidade.
culturale para U gar a u definición figural t ndrfan c¡u pre entar
un grado tal &lt;le perfección qu acu. ara . u ab olura coru umación.
Dant lo hizo en u C media.
Arguij

apuesta por el m vimiento de la imperfección, p r el

DocLor en literatura, escritor yprofo ·or de la l·acultacl de hlo ·ofia r Letra~.
202

203

I•

•

�J1islJmier I i!l"m:t1I

e tado compulsivo d la esperanza d aquell que e tá por~ finir. e,
por alcanzar todavía u e tadi de con umación. 1 n rvio ~ lo
fanta ma lírico de Juan d Arguijo L lle,. a a que us nttdade
culturale , aún con la cabeza c rcenada, amenac n con el profundo
ge to de la melancolía. Dieg Hurtado de Mendoza -conten:iporáneo
a arcila~ y arrúg d Boscán y del ingobernabl Areun -, no.
regala e ta imagen, ing nio am nte api ncial:
Tornará. de en p re ·u tfo e
y d amo r se I irá en melanco lía.

La melancolía, durant l
iglo de Oro, fu un eje un pacto
d la emotividad pue to al en·icio d la imaginación qu trenzó
motiv
y fanta ma no ól para poblar el po ma, . in para
d finirlo ca. i, como hiciera Lui de ~ óngora rnn aqu lla imagen Je
la gruta d P lifemo:
De este, pu , f&lt; anidable de la cierra
b &gt;SH.:zo el mcl.mcúlico \', ío
a Polift:mo. horror Je a9udl.1 ierra.
bárb· ra choza es, albergue umbrío
· n:dil e. paao. o do ndt: 1.:nc1erra
cuanto la cumbres áspera · cabrio,

Je lo. monte • esconde: C&lt; pia bella
9ue un ·ilbo ¡unta v un pena. co dla.

La melanc lía fue el e tadio qu e p n&lt;l r ' en l te. to. La
coartada ra la crueldad d la de d ñ a amada, p r
l cant
desean aba en la exaltación, no del dolor del amante, ino de la
ituación vital del mi mo. A,·entura qu no . ólo tocaría las pla) a
d 1 terreo , . in qu también abarcaría el ponto de l c I re. L
importante era destacar el pap ,1 d exilio en d que e üuaba el
poeta tanto e mo enam rado o com m1 . neo. e abría una
in terioridad que mojaba, primer , y an gaba, de pué ·, una realidad
de ojada de . u brill y cCn ualidad. La genialidad del «deber ern
del po ta era , u condición marginal . u en. imi mamiento n cturno
que
xpre aria p r medio de a multiplicidad d carnin que e
daría en la lítica e pañol. de mediado del i lo 'VI (renacenti ta ,
petrar9ui ca , p eta de cancion ro, p ,rnógrafo. , a. ceca , mí tic "'
enequi ta cla ici ta , manier· ta. , pre-barr co ). El Barr co eria
la tolerancia -dentro de un cu rpo e tético- d e. e espacio mceri r
de orden e piritual e n la exub rancia cxrerior de la en uaJidad
fí ·ica. on Fernand de I l rrera e daba una dicot mía entre
11a/11ra. ~ n r alidad, s enfrentaba el e. pacio de melancolía donde
habitaba el poeta como p eta· e. d cir c mo habitante de u propio
poema, con la realidad ajena a e · e ·ta&lt;lio de asimi mamient que
rod aba l e pacio . ntimemal del hablante de La voz poética, per
que, a la v z, e nformaba al po ma de una atm · fera t n i nal 9ue
. ubrayaba el carácter ufridor )
cur del poeta-per onaje com
habitant de , u pr pio univer o de ficción.

m, ·

p trarca dictó la pauta d •l cam amoro . G reda. o utiliz ' el
pr •te. to del d d · n d la amada para cr ar • ituacion líric~ Je
p rrento a , rquit ctura, tant a nivel audiLi, o c mo ' :1_:ual.
Pareciera qu la razón &lt;lel canto, d la poesis, fu ra la elaborac10~ de
un . paci d inaudita bell za, un pacio d fini&lt;lo por l e tnct
uilibri del patrón e citico renac nti ta. o b tantc, aunzado
l i 1 1 quehacer p ctico fu r ,. land , paulac~am nt~ _un
mund interior que fu perm ando la e cena pa t ri1 con egwda
n la poesía garci1'l. íana. Joncr tam nt ~ r~and d J-[ trera,, fu
el aut r que a.b ' ~ d fmió el qu hacer p · ttco e n que e rrana el
i Lo pr figurand , con grav dad ibilina, al Barr co p r llegar.

1 pai aje interior, gracia. al irnpul. o motri7 el la imaginación,
reve tía I vacío depr . ivo del . tad melancólic con la profusión
formal de un cuerp único que op rtaba la multiplicidad de u
compon nt s, canto cxtern s como imerno . I lerrera ·e pronuncia,
bajo e ta p r, pectiva de la melancolía no , ólo como el hacedor
formal del pr -barroc , sin como la en. ibilidad qu imitand la
manera de Garcila o le da la e ·palda a la . télica garcila iana
videnciand una • ngu tia cr ati\'a que, n su dese peraci · n fi rma.l,
abrió Jo dique · de un nuevo term 'metro e tético que exigió, a u
vez un nuevo imaginario. ( bviamcot que n ra lo mi mo e. cribir
en el ve! ido o aen.io imp nal de ' arios \', 1ue cribir n la

204

:W5

�creciente den. idad 9uc acu aba l E c rial de Fclip II.
era
melancólic n ól p r d crct real in por de tin nacional.

*
Crece'[ mal ·icmpre, i siemprc'n él cornicnc;a
la esperan a d'd bien

*

Lui de Góng ra, p r I contrario, • planea ~n el hu rto, repara en
la galltru que la mo 1 a per iguc. entr
ito ~ a paviento.: atento a
lo minu. culo. detalle desata el c rrad cí h. de su g ni al trazar
n el aire:! -como P lit m , } no en la t la . u lúcida pincelada .
rguij , en cambi , caball r oh equi s y amig de la breme ·a,
gu ra de colgar l li nzo d nd el viento . ilb c n m no fu rza.
Ver o ha) } «.n h e cura » tambi 'o, p r la contenaón d l
ju to, 1 placer de lo conocid ) el de dén o p ca inclinación por la
bú. queda, hac 'Il 9u &lt;lon Juan de rguijo ea una "oz má en el
acú tic árbol &lt;le\ barre co . c·villano. fa el vuelo de lo án el -en
. e balbucir que arranca el te tim nio, la hu lla dactilar ant d
mbcle o qu la realidad prov ca- n
encu ntra. i ón ra bulle
n llago de I cL ne., J\rguijo e abri en una r t 'rica ya n aya&lt;la
ya t cada n la cítara d · u tiemp .

alpicón, mácula n la blanca tela. 1- firada que desfloran d
diecioch co jardín qu pr figura I clásic ornamento de la
celebración de don Juan de ~\rguii . •rcnt a 'I G, ng ra c. m Y11111 ot
progre.1\ o tiemp 1mag ·n que
e. t y aqu llo, pero
también lo tr &gt;, lo n nun iado, 1 ap na. ug rido. ·. actamentc
l qu la pro. ificación alon iana no pued otorgar: el mi reno qu al d cir el Ein t in- . «la cuna d I verdadero arte y de la v rdadera
ci ncia». 1 La p1 dra e cudriñando el motiYo la hora ñalad para
propinar u mineral apl mo en La fr nt ya marchita del sicario.
Te. timonio d aquello qu r mp lo: margene el 1 . il nci para
aparee r, ap na hu !la -, gre te ar ma-, en la e mpo ici 'n d liente
qu n

1

I gra acabar con la

p ram~a.

Antonio ·olina , /~/ smtid1J p,imav d, la palalm1 poétif". F nJ

Cconórnica, fadrid. 19 9, p. 13.

I

Je Cultura

Carita • mando d Herrera n u « anción I»· una de u más
bella campo, icione dond puntualiza e universo entimental
que mue tra u expre ión lírica, u inti.mi mo fundando un mundo
aparte dond cantar us cuita.. len ra, como va había proclamado
Juan B cán funda un nuevo mundo de d d~nd cantar ) planto
del amante, un orb gue permita la música d la e fera d 1
de dichad :
Bien puedo, en esre o curo i solo puesw
pu sel silencio ocupa este desierto
romper la voz i quexa,; di! mi llanto.
ufri la fuerca &lt;l el dolor m le. to,
cuando n el mal cabía algún concierto-

ya ni esfucr&lt;;:o ru .eso valen tamo
que le re i tan cuam
pen é i osé e ·perar mas, ¡o perdido!,
cuán bien mere. co verm en tal estado.
¿De qué sine injunar al afligjdo,
que la pena gue . icnto
c. harta coniu ·ión &lt;le mi cuidado?
sconda'l fin el ttistt: apartamiento
d'eMe cerrado bosque mi lam nro.
\' s, que p r luenga edad tené1 en uso
:írb le· altos, d'e cuchar atento
•

quexas d'otn,s amantes dcs&lt;licha&lt;los,
oíd tri. te. mi Uamo i mal confus. '
que nunca p na igual a mis onn nrm,
ru cuidado . c \ i • cual mis cuidado. ;

en pass . bien contado
perdi el canuno, no en la sombra o.cura,
qu fu ra, mi d lor lgún nsucl ,
hallar d sculpa, ma , la lumbre pura
siguiendo atentamente,
erré por dond me guia Ya el ctd &gt;;

207

�}MI}at · r l illnmal
pcn ·· mio a 1 oc, ·11&gt;0 tr.:n ·r la frentt:,
pi:rdi 1oJo mi bien, hallém'au ·ntc.

gur. 1:1 nuna 'l mu:-rabl .
por9 u· 1 • m .r r d n f: h cl mi lo;
· en última mJ rt, c. tos, 1 L ·mo.
i ra no mawr mal. mal , . riabl ;
nc 1 e muchc que lo tem. , pues no pu ·Jo
a
•urnrm . ·( &gt;mt Jol( r supremo!,
ácame &lt;l'e
emrc.:gam·
J.1 mu 'rt
puc no
é
nt.1 ali t.
i e J li
I i J sal ucrte,
qu'c. mt:jor n &gt; e , Ua,
no puJi ndo ,anar · t mi llag:l.
¡Tri te yuit:n ·olo i in \·1 •or. c.: h ll.1
hendo, i ·in e cuJ &gt; en la bacall· !
0

...

( )
u1r.:m hablJI ma
'-luc 1c.;
mí ·olo no con
qut: p
pirar d &lt;lolc r fü:r &gt;;
en· •'l mal i ·mpn:, 1 ·it:m¡ rc'n él e mi n a
la e
d'd bien
&gt;pu1:J1.:
no
'en u da
cn&gt;,
1 1~1: 1mal pnmlrt
1b1 n &lt;-¡U • e con om1,
u J · o;
Je cubm',mc la u ne, d mi mal
por el p:t ,adn t:n •ano e te c.¡uc ,·e ,
yu m tu\'o &lt;luJ &gt; o
n uanto d cubrí u cñal · ;
1 quc.:Jc: t.tn cobar&lt;l i e p cho, &gt;.
quc ru un rnir r dc 1 • 1 el bien u ~

· du ·le

rnaod

e I lcm:r .

,. le un p d ro o ritmo
\ p r d l&lt; árb k con fi&lt;len
punte, le vcru. in . ) n fuga qu n ÍJ .,., al 'íU •t · p r t d d
·yuc
e m, c )m anima. en p na, . tam . um r t1&lt;.lo en un
inc •ri rizad d min. d l r dar ur . •
11 m: cn::i un amb1 ntc d · con e ·ión p blado de ombra:. ~ u
0

urnv r
·ncia cntirn ntaJ c.¡u ah ga 1
cr mati m
l: ·ten r ·n nlc:na bullici n. ,\l
m ·n n I toma -n cu ·nea , unqu i lo regí tr muy a 1) l j
(«cc:rrad bo que&gt;, &lt; rb I alt », ) e ·a pJéndida ima n d ·
naturaleza dónca, quizá muy fr cuente n la c ti&lt;lianeidad ·pañ b
p r del t d au ·nr ·n la lírica wrectm
garctla ·iana: &lt;¡Tri t qwcn ol i tn \ i r
haJJa / herido i m
cscud n la batalJa!»). ,arcila o -pr ci:am ne - en u
pr · cota una atm · fcra dl: int ·n m ci · n :intec &lt;leme y
s 'I&lt; qu H rr ra Ja ha r ·car ad
aJ imitarla, d luc · mort tna.
i and &gt; e
ápic d · ·o ualid d -qu no ca dar e d, ·l d 1
rirm de nd la c m inacic' n d ácmp lar ro v br ·, l ra una
tcxtu_ra audit1, a que e mue. tra n la v1ol n i. d I rirrno c me uidc , dando por re ul ad &gt; una r ,aJid, d nambula propicia a la vi JOnt!
un mórl ida reali&lt;lad de ará t ·r p ic 1· ri o d ·bid a la au enaapr neta de la mada.
Ya qu • n h 'm . permitid, d plac r d e ta cit. n ·:t nso
ce n ·endría una 1·crura comparaun de lguno · ra ge s 9u ·
rda
e te p m , d · R ·rnand &lt;le 1!crrera, con la «O ·die t na, al duqu
de B 'jar d la. olc:d,t&lt;l • , de Lu1. de óngora.
un p1:r1: !Tino I n. cr , m,.
e &lt;licu, VCN&gt;. dul e mu. a,
en
13d onfu a
p ·rdidn unm. orro inspir. Jo..
( )h cú c.¡uc Je \t:nablo 1mpcd1d ,
muro J abct 1. tlm n.1 d diam. me.
b.111: lo. m ,m · 9ut:, Je ntl'\ e arm: Jo·.
!Í •Jncc de cri ral lo ci:rnc el ci 1,.
d ,nd d cuerno. &lt;ld en rcp&lt;:11 1 .
ticra~ tt e. pon qu . al tc;ñid I u 1,,,
mu na , p1J1 ~do 1'rmino Ji form ,
c.: pumCJ. e, coral le d. n al Ttirtnc.: !

En l

e tr, ta de un rrantc d s&lt;licha&lt;l
u ra &lt;lel
cob11 ·cntim ntal &lt;l u amada, un ifüdo &lt;l ·) am r que: huy al
de ampar d I b qu '- para p ·r&lt;l ·r
n ol c.l. d , l. m:m ra de
lo prora 1 oni ta d hr · H:n &lt;le Tro, · , que prolonga r en , liz »

209

�el dictad argumental del Tri tán e 1 o. Pareciera qu el amor
de deñ
, pu no ha) orro que mueva a sufrimi nt , tuviera su
lu r d re. id ncia o 1 spacio cultural de la cort . 1 amante
caído en ele graci, huye al mundo v-:irginal y marginal d la aldea.
T · pico con que cierra l igl ..t 1 } abr el .,
1; recordemos l
. [en spr ci d corte y alabanza de aldea, d fray Antonio de
Guevara pero
brt: to&lt;l , el po ma d I capitán Andrés Fernánclez
de Andrada: la pistola m rala Fabi , striccament contemp ránca
al Poli mo. Ya qu la fecha que
ha fijado para la redacción d la
pí t la e I añ Je 1612. in embarg lo importante aquí no on
lo, pa . del peregrino que dan en lo do p ma (en la ca~ción
d Herrera y en la Dedicatori," d la oledade , de Lu1. de
óngora) ino lo ver o, in pirado que dict · la dulce Mu a .
... 0 } I rrcra la interi rización pond ra l in petr, rt]Ui ta &lt;l la
deificación d la amada. l~I mund pa. a a un s gund términ ante
la luz cegad ra del obj to d de co de eneración, para . er má
ju to · en l ca o de Fernando d1.: [ 1 rrera. ,\mén del rendido
h m naj qu lleva a cab
1 autor al arranque de otro pot:ma
ant c deme el ttn peregrino que ha perdido también la ruta y e
int rna al penumbro. bo que del exilio am roso.
traca de Dant
el viajero, de la omedia. n Góng ra el exili am ro o, dd que es
Yíctima el extra,·iado p re rin 1 11 a a una I ctura exaltación
de la natural za. Lo hace ker, ya no a la amada, in al mun&lt;lo t1ue
lar dea. l pr texto e el desdén d l bjeto de de. o. P ro el de. eo
lo U a a pr entar una realidad apasiona&lt;la. La realidad n el ca o
del petrarqui mo, e Ye a trav · de la amada c m pálida
prolon aaón de ésta. En Góng ra la realidad e manifi • ta com.o
bjeto de de eo (con u sen ualidad ' brillo) gracias a la ausencia
d la amada. ólo que en el Polifemo habrá una fu ión apabullante.
Y e. to erá po ible p rl¡u I po ta ya no ha d confundir. con la
, oz dd amante. El p ta rá el autor del c, nro) 1 de ·dichado u
p r onaje.
la r alic.lad - 1 mund de la n tura -, n , rá un
antagonista del ar ·, como lo e tablee H rr ra en u exprc · ión
p ética; . ino p r I contrari , . erá un . r en sí mi mo cargado de
expresión, que bu. ca . cr leído por l p ta a travé de u po roa. La

210

naturaleza com prota oni ta d ·l poema y a la v z, com pret xco
d I genio expo iti o d I po ta.
nciencia de cr ación p r la pl na
conci ocia de creador. Tcngam . en cu nta el . tado il nte que la
fábula gongorina posee en fa or de una cont mplación grandio a}'
en ual gu dornina en todo 1 p ema con e c pci · n d l canto
a ronador dd del pe. Ya qu «tal la mú ica e , c.l P lifem .»
tal la relaci · n de G ' ng ra con J Ierr ra ,. tal la diferencia entr 1 .
dos. tal La cercanía d
óngora con Dant . Ya gu el prim ro no.
re ela una realidad fí. ica, mientra. que el ·egundo no descubte
una r alidad psicol 'gica. óngora e un xiliado de los h mbre
qu p ndera obr codo la presencia ava:allante e.le la namraleza.
Dant es un exiliado enrr lo hombr . que ·ubraya la riqueza
emocional de la tribu.

*
Per piquemo alto y arrie.gu mo, la cordura al ca r &lt;le bruce, n
una de las tantas trampa de educción c.¡ue .· hibe I p ema
gongorino qu tien c m l ·imotiv el planto del «fiero jayán».
a e una c m·ención de la hi, oriografía crítica , eñalar 1 añ
de 1612 com la fecha de r clacción del Polifemo. 1609 para los
duros y demoledores t rcet que ubrayan el e.le a e _iego y malestar
que la e rte con us múltipl esp jismo , provoc ' n l autor:

ga tar quiero de ho,· má. pluma, con ojo ,
)' m.imr lo gue escribo. El desengaño
preste cl:wo r pare&lt;l a mi despojos.

.. d en año burilado por una tremenda conciencia d la realidac.l
pad cida bliga a óng ra a la ejecución de e ta «epí tc&gt;la», dirigida
a í mi. mo que penen ce a La familia de la de fray Lui , de han isc
&lt;le M drano ) lue de f+ernández de Andracb. ·
Y 1610 para e e apa ionante poema que • &lt;&lt;De la Tomn &lt;le
Larache», &lt;l n&lt;l d n Lui &lt;l mue ·tra con perfecta} ólida mae ·tria,
l tono } emántica c.l I c.1ue , endrán a ser us poema mayare. :
el Poli femo, la oledadc. yla Fábula &lt;l Píram r Ti be. Esto para
• guir c n la conv nci n de la crítica g ng rina. Aunque en el

211

�ca d la Fí.bula de Píramo ) Ti be el tono dé una vuelta en « &gt;&gt;
e tableciendo un aludable contagi entre lo grandio o y Lo bucle co.
Per 161 también el año de esa j ya 9ue viene a ser La firmeza
de 1 abela. omeclia d nde el lenguaje, su traz argumental y La
p nderación d una tradición poética 9u recapitula el siglo .: Vl en
la figura can ' nica de arcila o y 9ue tra uda a cada g to lingüí tíco
de u per. onaje , hacen de e te enr do uno de lo t tiro nio má
contundentes de la conci ocia p ética qu imperaba n su autor. El
ca o e. que Gón ora e tá de vu lta n órd ba. Para er má
xacto ea la Huerta e {arcos que arn nda y ad nd e ha r tirado,
ce&lt;liend La mitad de u u Id a un obrino para que ha a u. carea
en el
r de la Catedral ) le permita a su. cincuenta y un añ
darle rienda u ita a u pod r creativo . Al meno. a. í nos lo

1612- la saga, lu o inconclu a de u p regrino u náufrago, u
d dichad y burlado Pírruno que habría d volar y azuzar el r gi. tt

un de. liz en la fábula p lif' mi a.
· ngora 'ª con la rienda bien ten. ada, inicia - n s año de

con guido n u pieza mayor . Per. onuje que bien podcm
empezar a rec nocer n el «caminante nfermo qu e enamoró
d nde fue b p dad &gt;&gt;, de 1594 y qu
continúa n el M doro de
u romane de 1602; y e prol nga al Marc lo d J,a firmeza de
I abela de 1610. E. tamo ante un d ·tilad que l nram nte va
madurando, no ólo un proyecto d obra n la creación d un
personaj cuya dimensión afecta el decir poétic , ino 1 c ncepción
misma d la po . ía. E. Lícito ntonce hablar &lt;le un caso g rmioatiY
de contarninatio &lt;lencro d una mi ma obra. ontaminacio qu , al
morder e la cola no ' lo d canta y pla. ma a un per onaje ileme y
detonante de un decir poético jno 9u tambi · n cala de lleno en la
par dia de sí mismo y d , la obra n cue tión. Pero • i hablamos de
una c ntaminari germina. ·va, dentro de la misma bra gon orina,
en arención a la conformación d un p r naje de encad nador d
un dLcur o poético, como lo e el per rin errante, y d l nt roo
fí ico eleYado a rango protag · nico en el po ma; e forzo o que
reparemo n la p nderación que 11
a cabo don Luis d l lenguaj
poético d la
pre, ión p ética. Las verba y us ronificant ,
resultad no
jtúan por encima de la re. , como podría p n ar e,
sino 9ue e tablecen un equilibrio de primer orden a panir &lt;le la
conciencia plena del fen · men poético por part d l autor. Ha ta
aquí la lírica renacentista había en ayad un lenguaje ublimc para
de cribir un mundo preci amente, sublime. Ba te recordar a
Garcila, o Gucierre de crina y a fray Lui de L ón. Cuando e
quería pre entar un mw1do jugu tón, dominad p r el humor o la
la civia . at odia a un l nguaj li ero n n 'i o 1 íluido. ada que
ruvier, qu ver con un recargami nto que asomara • u ¡ unta hacia
lo ublim
randio ·o. Pen em en Diego Hurtado de Mendoza o
en Pranci co de la Torre que buena parte d us obra regi tran
e. ta latitud .. Lo qu G ' ng ra va a hacer repito &lt;le Je una plenn
conciencia del 9uchacer p ético, e enfrentar un lengua1 . ublimc )'
grandioso a una realidad baja ) agresiva 9ue poc ci n · 9ue ver en
apariencia con tal cuidado deleite d l lenguaj . ong ra crea su

212

213

mue tra La hi. toriografía má ena.
1612 e el año del Polif mo. [ na 1 crura, com 'ª h roo
apuntado de la poética -en u provocad ra t calidad- que r zuma
de La· M tamorfi . i , de YLC:lio. na tradu ción uo tra la&lt;lar '
ad cuar, bajo el ni cr atiY l con. guid por I ate de ulmona.
P ro el P fü rno no · lo rec g 1 ya v-ident de la temperatura
rmal «De la r ma d J,arach ». lncuba la exaltación da. i ta
(bucólica-pa toril) de la ·ol da&lt;l versus la corte; a la -vez que
también pre!enta la semilla del p regrin 9u
convernra n
pr texto para . oltar amarra y ponderar una naturaleza l í&lt;la gozada
padecida por la expresión po · tica que tendrá u regi. o má ·
altos en la
1 dade .
◄ 1 argurnem d l Poli femo
ubica en un ticmp mítico. l n
ticmp in tiempo &lt;lorninac.lo y allado p r lo gran&lt;lio::;o y
obrehuman . 111 embargo, en e t mun&lt;l d ninfa tritone: y
cíclope apar e , com uien no e lo pera la impronta del . i rlo
d
óng rn c n l náufrago que e recibido y atendido por J «fu:r&lt;
jayáru. óng ra, en cl Poli emo, ha concebid de cuerpo entero la
criaruta que dará egui:mi nto y t n ión cronológica a . u. oledades,
en d obrevi, i m -de u ciemp y de la agua. - 9ue aparece como

"ª

�_fflséJ.irier 1'¡/l,1rm1/

realidad a partir d l de aju te -pen ado
meditado- ntre la
expre ión } l e.·pr a&lt;lo. i no tenemo n la obra gongonna un
texto propiamente er ' tic , porque el eroti mo c::n tal o cual porcentaje
rev1. te r da u obra, al decir de Pierre lzieu, Rob rt Jamm · e
Yvan Ll or es en su libro Flor ca de p e ía er 'tica del i lo
de ro. 1\ , í, l hum r, la burla y la c ntradicci, n permcan y
pot ncian da u e pr 'ón p ética. E obvi que tal contradicaón
, e mue ·a má L clara en la Fábula de Píramo y Ti be, pero s1 a
util za · Yam b &lt;l ble c. ra d
aL'ltea \' P lifemo no calan meno.
h ndo. G , n ra o ól r ulta moderno y luego contemporáneo
ino que parece también erigir e como un faro que ilumina nue,·a
po ibilidade -ayuí ) ahora- del decir y- hacer po, tic .

finale · del i lo . Nl p ro . br todo, de pué de u entr nización,
realizada por el mae tr ánchez de la. Br za y el Divino Herrera,
reíla ·o e, el p ta clásico rector de la imaginería y ensibilidad
p ' uca. de dicho . 1gl peninsular. L a&lt;lie e capa a u órbita de
influ ocia. La admiraci · n de lo poeta , ramo pañole c mo
p rtugue e del iglo XVI, . e maru fi sta p r m dio de rep tido.
h m naje a través de paráfrasi qu van de de el mism Herrera
ha ta enante . l
lvidar la « anción del 'hermo o mancebo
'\"e. tido a l r man '», incluida en 1 Quij t , donde en ante.
hace referencia «a la voz a ti debida», r alizand c n e to un homenaje a su amado y venerado Garcila o. obre e. ta &lt;&lt;VOZ a ti dcbidro1
vol\·erem . má adelante.
La canción del de dicha&lt;lo es pr ferida d de lo patron
e t 'tic , a entad en las églo a. garcila. 1ana . E. cierto que 11 rrera
l gra una profunda ddinici · n al tran fi rmar el pai aj escen gráfico,
el locus am enus renacentista. en torturado univ r o p ic lógico,
creand el f n, meno de la -cisi ' n int n r \'Uel a paci e.·teri r.
i
hay otr universo, para Herrera, qu no a el cerrad y pre o
de b melanc lía.
ntonc , n medio de este gra,,c dolor dominado por lo
p a&lt;lo ron . del claro curo. ¿cómo U amo al lumínic :,. ·e ·ual

21 4

bullic1· de1 canto del de pechad gongórida? Porque Polifem al
cant~ u. congoja , no hace otra co a que cantar e a í mi rno por
°:e~10 de una ~~turaleza grandiosa _- lujurio, a ac ntuada p r un
oruco tono nara, 1 ta. s ciert gue la xpre i ' n lírica de d iempre
ha _a~u ado e, ca propen ión directriz d nd la ,·oz poética -el y
p etlc el hablante- cupa un lugar procagónic en el di cur, 0
poético.. De hecho la genialidad de atulo al incorporar e como
P r ºº.ª) , de dobl~~do_ ~ í la relación del autor con u obra y
p _t~nc1~ndo la ficc10n lítica, d taca -ap teósicamente- ese lugar
pnvilegiado d l yo líneo.
¡Adió., amor! Y:i Carul( . e IIlllntiene fume:
ya no re cortejará ni te bu cará contra ru
volunca&lt;l.
Pero tú lo enurá~, cuando nac.li te corttje.
¡!\lalv:icla, ay de ti! ¡ ;¿ué ,·ida te esp ·ra!
¿ uién • e re acercará ahora? ¿Quién re verá
hermosa?
¿De 9uién te enamorará i' ¿De quién . tliní qu

res?
¿,\ quién b sará~? ¿Los labi · de 9mén
morderá ·?
Pt:ro tú, Catulo rcsu lto, mantente fume.
'ers1ón de ·\ntonJo Ramír z de Verger)

. La gran diferencia nrr Herrera y Góngora, de can a _
id ntement -, ma, no e agota en la forma. De la metáfora
continuada, que alarga el campo emántico d los topoi petrarqui ta ,
he1~ed_a~o _, por F , rn~nclo de ~ rrera, a la imágenes calonada ,
CU) a tncc~o~ em.1nt1ca n
obliga a una contemplación participativa
gue no s1tua frente r dentro d una r alidad imaginada, como e, el
ca o d Luis de Góngora. Del renebri mo melancólico al hedoni. mo
e. ual. D la n che al día. Lo que para Herrera e pr ocupación
cen.~al en I poema, para Góngora ·erá un elem nto má del t jido
e, ~euc cuyo fin no . ólo e . orprenderno , ino apabullarno, .
F:rn_ando &lt;le H rrera r ~coge en su lírica el legado p trarqui ta y
garcila t ta. L gad que se remonta a lo, poeta rilnoYi. ci \' a los
trovad re Y linn inger. En Herrera hay una tradición m~dieval
21 5

11

�fo.ri'jmier 1'ilh,mill
d nd el cortejo obliga a un.ad sigualdad entre la amada y el amane .
La amada, e mo el d deño
eñor f, udal que ot rga u farnr, y el
amante como el olícito va allo que reclama ver
a,~ recido con
la gracia d . u eñor. El conc pto del am r del .i 1 ., _ 1, con u
fu rt y c mundcnte c, rga culpí na, ll na de rem rdimiemo y
p adilla al amant petrarqui. ta.
n 160 B rnard d Balbucna publica en E~paña, bajo la
apr bación d Lope ele 7ega y Que e&lt;lo ntr · otro
u novela
pa t ril iglo de Oro en la. el a. de Erífile donde incluy num r o
p ema •. Emr ', to se encuentra la« ;gl ga II &gt; 9u . i • muy d
cerca a la -también- «1~ lo a lb&gt;, de irgilio. El amante, l ¡o. de
asfixiar e n una realidad o cureci&lt;la p r u padecimiento , ofr ce
a u amada su riqueza se jacta d lla ; hac alu i 'n a lo. gu to
de u última namorada, incluso la compara con ella:
y

nunyue má · blanca tú 9ui:: ella morena,
aunqu ella sea lino y rú sl!a~ ro.a,
la una sea amapola, nrra a;,ucena

L dice que ,¡ refl jo del agua l ha hech v r que no , del codo
feo } 9u mucho ganará con aceptarlo. En el corpu de su rogatirn
n de cubre una naturaleza d b cada y en. ual. Y, al final del
canto, le dice a la amada que i n l corr p nde, ocrn habrá c¡ue sí
l haga. Mismo final d la «Égl ga lb&gt; de irgilio. En 1612, como
ya h ·mo, ñalad , G 'ngora pone a circular u Poli fcm . En él
ene n am cl m nólog dramárico que pr ficr l pr pi cícl pe
tl nde ciñéndo e a la «Égloga 11», de Vir 'lio, y n a la tradici · o
petrar9u1. ta y garcila i ra de raíz italiana, 1 canta a la ninfa alatea
con similar t no. Recu nt &lt;l • u, riqu za . Reflej en el agua donde
de ubre ha ta cicrt punt , atractivo. frecimi nt &lt;le r galos
a cambi d I í tan anh lado y quizá, cuando iba , d cirle que i no
le corre ·p ndía otra habria que , í lo hioera
ve int rrumpid por
unas cabra. inop ruma .. L'l Lradici 'n d Balbuena y de Góngora
ntr n a aquí con la raíz clá ica de Vir ilio ) n la med1cYal d
P rrarca. La en ualinción &lt;l la realidad . de. ara o el pr pio

216

apasionamiento d l enamorado , no se limita a pond rar d objeto
de d
encamado en la amada, como í lo hace J petrarquísmo
por medio de Ja deificación d I obj t d deseo. En Balbuena ·,
despué en G · ngora, lapa ión nos de cubre una realidad imaginada
que compit con la ntr nizaci, n de la propia amada.
Leamos la &lt; • gloga II», de Bernardo d Balbu na:
Bien sabe. que revuelvo en el ejido
mil oveja más blanca · que la nieve,
siempre d leche y 9ue o aba tecido.

i cuando abrasa el ol ni cuando llueve
pa. to verde le falta mi .rebaño,
om ·e eque el campo e: renueve.
11

Lech · fresca me ·obra tod daño,
ni a 1ni el verano me acrecienta d que. o,
ni me hace el m,·ierno ningún daño.
Puc: en saber cantares ro c nfit: o
9uc si Títiro ah&lt; ra me e ·cuchara.
qui! no perdiera u pinión por e o;

y en hacer una horrcra, una cuchara,
labrar un caramill y un cayado
. 1 ·o qui. icrn, nac.lit! me iguala , ,
ni , oy &lt;le ge ro ro t, n mal formado,
~1 por dicha mi imagen n ) me rmente,
l¡ue venga a . er por fec desamad e .

Ya yo me,..¡ di::l Tajn en la corriente,
t¡uc como a u, &lt;le acero me erv-fa,
r aún ah r.t me veo c::n esta fuentt::
) ·i acas la imagen, por ·er mía,
no mc:: c::ngañ::i, por esa de m Al feo
la Yenrura , no el ro ·ero m caria.

é tu ju

2,

9µe n por eso cr o

9ue . i alza~e. lo· ojo. a mirarme,

21 i'

�}os,'_l,mer f illimrul
no parccie e tu l 1arci · fe .
El cielo entre esto b1ene quiera darme
gozar e t s cornj . mal labrado:
mu -¡~to de or sin de ti apartarme

y junc : por la ·ic:a:a ambo· ganado
comp cir con lo. fauno · en cana ne ,
y componer ~uimalda por lo. prad .
¡Ma , ª) que Pan no e ·cucha mis razone
febo en oír mi canto d corrido
en¡u en mi z mpoña va I s onl!S!
u, z \ nu. cantare

han perdido

la cera, &lt;lerrenda, . e ha deshecho
, tre caña de . 1er . e han caído.

¿P r ventura mejor no hubu.:rn hecho
d ,erdes rrumbre una blanca c st:1,
que n ga ta.r el oemp ·in prO\ echo?

Ya en la ribera cnrrando \"a la siesta,
quiero lle,-ar al agua mi ganado,
, otra Fili. habrá quizás sin é. ta,
;.. que · sea in razón me h de:cchado.

Ah ra d Polifem de

ng ra:

'Pa. cor . oy ma. tan rico de ganado ·
qut: lo valle impido, má. rncío. ,
los cerros desparezco, le,'nntados.
i lo. caudale . eco, de 1 . óo :
no lo· que, de ~us ubre. ti satad .
derh·aclos d lo · oj mío. ,
leche corren y 1 •nma ·, que iguale ·
n número a mi. bic:ne · :un mi. malc .

' udand néctar, lambicando lore:,
seno., qu 11-,rnora aun la olo ·a cabra
corcho me l,'1.iardan, más que abtja ílore.
liba inqw , ingcnfo. a labra;

218

r:ronco m ofrecen, árbole mar r ..
cuyo enjambres, o el aból los abra
1 . desate el mayo, ámbar di aJan,
y en ruecas de oro raro del I hilan.
el Júp1c r, sor hijo, dela. onda.,
aunque pa. cor; i tu &lt;le.dén n e. pt:ra
a que el monarca de e. a grutas honda~
en trono de cri tal re abrace nuera,
Poli~ mote llama, no te e concia •
qu tamo e p so admira la ribt:ra
cual orro no ,-io i'cbo, más robusto
del perczo. o \'olga al lndo adusH .
'~ cnrad , a la alta p, lma no perdona
su dulct: fruco mi robusta mano;
en pie, ombra capaz, es 011 persona,
de innumerable. cabra·, el verano.
¿Qu · much J dt: nube se coron,

"ªºº·

por igualarme, la montaña, en
y en los ciclos, de. dt: e. ta roca, puc&lt;lo
escr1b1r mis &lt;le ·dichas con el &lt;ledo?
'~fanumo alci'ón roca eminente
obre . u huen&gt;s coronaba, d t.Lia
c¡ue e. p 10 de zafiro fue luci nte
la playa azul. de la per. na mía;
mirém , y lucir vi un . ol en mi &amp;cnrt:
cuando en el cielo un ojo . e veía:
neucra, d agua dudab. a cu:il fe preste.
o al ciclo humano o al c1clnpe cele ·te.
(... )

.

'arco digo, genril, bruñida aljaba,
obra. arnba. de arúfic · prolijo,
y &lt;lc malac&lt; re a &lt;l i&lt;lad Java
aho Jon, egún ya mJ hu· ·¡x:&lt;l dijo:
de aquel la mano, &lt;lc esta I h mbrn agra,11;
convenoda la madre, imita al hijo:
~erás a un ci mpo, en e cos horizonte,.
\'enu dd mar Cupido Je los m ntc:'.

219

�Pareciera que el imperio garcila. ista cediera u c tr a una nu va
imaginería y n ibilidad po 'rica que la retórica r ctora del '\11
perdiera u dignidad cj mplar, diría y : int cabl , a no er, claro
tá, p r medi del h menaje) la paráfra L.

in mbarg , para e:plica.rn e te cambio de en ibiLidad que
tra t ará la rec pci 'n d 1mundo, a travé. d un univer o Literario
n
'lo cuidado o de un ritmo auditiv ino atento también a una
. eri d corre pondrnc1a qu p rmitan la v ro imilirud de lo
e pre ·ado p r rn dio de una pre ·entificaci , n d op rre en ·ual·
donde lo. elcm n
·eleceionado no n
d n una realidad
fragmentaria, ino un uni\ er o n sí m1 mo- donde el equiJibri del
te.xt
vea n1lnerado p r una vial nt comri,, ncia de contranos
que ap le a la formao, n d un mundo e técic qu más qu , r
reílej del mund , ·e convierta en a11adid en dim n íón n ible
agregada, hay qu recon cer una grieta, una fi ura qu
creciendo
cada vez má con re, p eco al monumento h redad
aber en
e. cado de de.a. ie o } ensayar toda la lín a p ibl · de una
tradición que empi 7a a er aj na c n r p cto al pul
ntimental
d l moro nto n que e \'Íve. De. confiar de 1 patr ne" y llevar a
cabo la par dia del p eta cj mplar con I fin d ensanchar la· posibilidade, expr i,·a d I fcn · m no poétic .
rancisco de Fi ru. roa e un ejempl e. rr mo d e red , a o ieg
cr atl\' d e ta de e nfianza ante lo. cán n p étic · her dad
n u bú, queda cxpre.i,·a arrie:
tocand a puerta. no ant
. olicitada . ~- cribe n italian . • cribe p ma alt tnand ver, o
en italiano, en pañol. ·lebra, arcila p r medio d l h m naje
que r Yi te la pará ras1 •. Pero tambi, n atn."\· , c mo l harán uan
de lal Lara, eba tián cl C' rd ba) ·an Juan d la ruz, la parodia
del m d lo clá ico rcuasis a.
,. eom niem citar aqm a ffon o Romano de anr',\nna
cuand habla, paradójicamente, del I clerrn m bra il no y, en
c ncr ·to, del poeta Iurilo t\[endc.: «La parodia fue un el meneo
utilizado ampliam nr n el \[od nism . · cnicam nte la par clia

"ª

r

221)

ólo
rablece cuand t nem la relaci 'n ntr do. ( má )
t xto . n texto ant rior que pre enta urui det rminada ,·ersión v
otro ue r~aLiza una in- er ión o una per-v rjón del entido originaÍ.
~a ~ar dia e crítica e irónica. e e n tiru ·e n una ruptura del
1gruficado e m·encí nal de un r t .
lo pue. t d la paráfra i
-que , un fecto d identidad continuidad y end o d 1 di cur o
antiguo a travé d l nuev .»
·

Garcila o en su admirable . on t «..,/ &gt;. die :2
¡Oh dulce prenJa por mi mal halla1fa ,
dulces} :ti gré. cuando Otos quérÍa
junta. cotáis en la memona mía
)' con ella eo mi muerte conjuradas
¿Quién me dijera cuaml &gt;la pasaJa.

h ras que.: en tanto bien por vos me da,
qu m habíad s de :eren algún día
con tan gran'. dolor repre~entadas?
Pu sen una b ra junt m lleva ·te
todo 1 bien 9u~ por t«:rnuno. me di. u:s,
llevadm jumo e.l mal 9ue me deja. Le.
si n , ospecharé 9ue me pustMe ·
en tanto biem: por9u &lt;.le eastt::
verme m rir ntre memoriru; n-i~rc ..

in duda, e t
n t d
rcila
e a,·ien al patr, n petra.rc..¡ui. ta
c..¡ue de arrolla l planto d I namorado gracias a una memoria lírica
que pr nta una vh ida ) .ob rbia imaginería del dolor.
·
F ranci co de Fígu roa . crib I siguieme . oneto de la. ig1.11ente
manera:
i el moved r eterno promcrn.:ra
en la. famosa pr n&lt;las) ,1 pi:rJidas

' \furilo \1t:nd~. O ,\Jmi110 /:. ;pni,n,11/al. A111q/r,g1a. l·.d1ción &lt;lL \ffon. o R mano
de ant Anna, ummu. E&lt;litooal, ao Paulo, 1979. p. 160 _, trat.luccion i:s mía).

221

�}o.rf./mirr 1'i/1,m'l'tJI
elicidadc tan enriquecidas
que igual la gl ria c n d daño fu ra
la u rtc que s mejor e curcciern
de la:. fonunas ma. engrandecida
que t: tan eternizándose csculptdas
con claro nombre en la más aira csfeu.
.\las &lt;lar a ; paña, ua. un don tan grande
que no h y quien ann,\~ en u ofensa come
. egún su fuerza victorio a admír:J.
un Príncipe qu I mundo rija y mande
) el barbaro rigor al yugo domt!:
falm el juicio si a emcn&lt;lello aspira.

E te oneto de rancisco de Figu roa utilizando la referencia
ar ila ia.na de la dulc prenda , 1 da un giro a la imagen del
de. cLicha&lt;lo para intr ducirno en una s cuenda conceptual que e
emparienta c n cierra. pre cupaci n • morale qu e pla marán
añ despu '~ en alguno
o to de •ranci ·c de ue,·e&lt;l . El
l,ignificado del mod l clá ico ha ido tra tocado, rna no uf rma.
Aquí a i tim a un pr ámbul clarL im d la estructura e nceptual
ele una ingeni ida&lt;l barr ca qu tiene u raíz en la parad ja · tan
cara a la literarura meweval. La f rma italianizant , a e ta altura
del igl ,. PVI, abren . u I ch al fluido de una rampante hi. panidad
qu , d de antiguo ·enía manife tándo e. r o ·ól ·erán la.
, cructura entendidas como una retórica hu ra, , ino 9u también
erán rc,i i
s, jumo con e. t, estructura , 1 t ma hi. tóric&lt; ,
y la. ,
rmas rradici na1 d la po ía penin ular. L p
Gón ra \' ueved
erán l
ca , má señalados tle e, ta
mayú ula 'r ar r piac1ón d un carácter naci nal manado de la
mi ma len a. De de la otra acera, per e rnbleciend un ince ante
tráfic entre amb . lado. ele la calle e tá el perfil catológic Y
p rn' r fo qu
" nía de tiland en la po ía pañola d sd la
Edad 1-, ledi.a y que tiene u cima, más preciada,, en I
iglo i Vl
y,
l, en la e pre iones de Die o Hurtad d [end za Baltasar
1\lcázar, Góng ra y bre t d -con una ne nrrada Yirulencia
rarnna n la mala leche- d n ·ranci co de u vedo. o ro tro de
I '_ i lo. de or hay que verlo. d de una per p criva cubi m, bajo
7

\

del

la · pt1ca de l

imultáne .
222

Juan d Ial Lara pr fi re una rogati a a1 anu 1mo acramento
utilizand el tópico garcila i, ta de la «dulc pr nda ».
trata de
un homenaj a la po · rica directri7. a tra é, del poeta jemplar, ma
n de.d la paráfra i -puramemc celebraroria- de un utierr de
tina. Ial Lara iete añ
má j ven qu
e ·na vi,re otro
momento d la lírica peninsular; concreta.m nte u nexo e n la
academia · villana de Franci co Pacheco, d nd e daban cita, entr
tr , Baltasa..r del Alcázar y Fernando d Herr ra, lo itúa ya n e a
ala d • a os gante 1 pr po itiva con qu cierra la poe ía e pañola
del iglo ./VI y gue alean? ' a er -paradójicamente- influ ociada
p r la poética g ng tina a travé de la dición pó turna de la poe ía
de Femando de H rrera que pr parara, pr ci amente, Francisco
Pach e . Re pecto a e ta posibilidad v ker m má adelante. H
aquí la parodia de Juan d Mal Lara d l
¡Oh dulce pan, do e ·r, D10. encerrad &gt;!
Oulc manjar d I alma arig.icla!
¡Dulce prenda, p r nu ·stro bien hallada!
¡Oh memoria &lt;le D1 s. t¡uc: nos lo ha dado!
¡Dulce cnfermt:dad de Adán, pue. ha hallado
su mal tal medicina acomod &lt;la!
¡Dulce manjar 9ue n abnó la entrada,
qu a9ud pamer manjar nos ha ;errad

¡Oh &lt;lulce pan, conform. a ru dul&lt;;ura
· tu , u.1uidad, dd ('ic) alma mía.
¡,\r, alma, i no uiue limpia y pura,
no renga &lt;le gustar tal o~adfa
· upla el cñor mi falta,¡ uc:~ podía:
¡c¡uc mi poco valor no me asta:gura!

Por u parte ba. tián &lt;le órdoba n u arcila. o a lo divino
gu egún Dámaso 1\1 n o ac mpañó a .an Juan d la .ruz en su
lar a horas d rec gimient compus I ya inimaginabl :
¡( dulce prt!nda , p ,r mi bien tornada.,
dulce ) alegrta:s I ara el alma mia,

223

�]111é}mil'r I illam,1/
estando yo in rn , ¿c · m bída?,
pr ndas del aleo o elo derivadas!
Mi. culpa os perdieron, y apartadas,
el alm~ aunque arnma"'ª• no enúa:
. enria, per o como devia,
yue esta van su. potencia alteradru .
Pues en un ora jumo me ll ·asre
por mi rodo mi bien quando part:ü Le ·,
~ con()céy~ el mal que me dexa tes,
si ya por la bondad de Dio bolnstc ·,
no o aparréys d l alma que sana ·ces,
porque no muera entre &lt;lolor · tri tes.

Lo que e e, tá manit randa a travé. de la parodja
un
al jamiento r un sev r cue tionamiento &lt;le la po ' cica d minam
durante el si lo
por parte de lo últimos autore de dicho i lo
( Ial Lara, H rrera, Figuer a
ba tián de Córdoba, d la Torr
ldana, an Juan de la ruz, Barahona de oto Bernard d
Balbuena ...)· l cual l · convier y itúa en di.iden e •, a la vez

o n re pect a Ja realidad circundante del te e qu d . cansa en el
principio de la urilita , &lt;le la funci ' o didáctica qu · Ja ntido al po ma.
El fin del poema bajo sea per p criva, no e la expre. ión con eguida,
-in la carga didáctica gue, como texto ideo) ' gic , o rece a u lector.

prom tores c n respecto a una nueva t rmulación d 1 quehacer
poético. o e lo mi mo arl s V que lipe ll. o e l mi. mo el
Renaórrúento con su descubrimiento a man alva, qu la
Contrarreforma con u aguda reflexione ; el impul o de la
R conqui ta, qu la dcpre ión imperial d biela al de astr de la
Armada Invencibl . ... ¡ fin de iglo aparece a lo lar o de la bra
lírica d e tos autor . n fin de .iglo en bullición con. tante;
ebullición inc rna y e ·terna que afecta) e afectada por la ·pre.i ' n
artí tica, intelectual, religiosa p lítica militar y comercial. E to
autores
n pi za qu obran a un rompecabeza, que no ha
en. eñado a ver lo iglo de ro de f, rrna esp ctacular, 11 n de
cr tas refulgente r auto ufici ntc , nacida d la nada y qu
pro ectan luz pr pia n la con ·relación grandio ad la po ía áur a.
Pero e ta ran&lt;li a con, relación t¡ue ,·a d
arcila. o a or Juana
pr enta r tro de muy div r, a xpre. ión. .. tr lla. cuya duraci · n
y brillo rompen cualquier patr · n pr stabl cido. i Garcila e. tá
solo durante I iglo .,_ :vi ni óng ra
uno más en l accid me
poétic del , ,. II. Accident í lo hubo, per a finaJe del ~~VI. n
accid nte que p ibilitó la aventura lírica que e daría a I largo d 1
•• 'II. Dicho tropezón de la estética renacenti ta garcila iana
e,;denci ' , prcci am nte e n la generación de F rnao&lt;lo de l I rrera
- . ~ pieza que le • bran al r mpecabeza canónico d lo. iglo
de Oro-. E momento incómodo cuy
nombre d « •. cuela
almantina)), «E cuela evillana» «a cerismo» «mi cicism &gt;»,
« ene9ui mo})' o bi n, 1 •enérico de: fan.icrismo, no logran
dimen ionar del r do la e mplejidad qu e gesta en e. ta obra
poética · que hacen po. ibl el ánsit0 del iglo X\'I al .,'VII. De
arcila a Góngora. Y aquí la t ntación de citar a ·rancisco de
ueYed prom tor de e t ,iraj
rético, en u labor d editor de

224

2.25

Lo que hac eba tián d
' rdoba, hoy -quizá- nos mueva a
ri a. n u ciemp fu un act d medido qu p rmitió, tal paree ,
abrir puerta que alentar n la r alizaci · n formal de una de la
cumbr . de la p esía &lt;le nuestra l ngua: 1 s es p ema mayore de
san Juan &lt;le la ruz:
che o cura del alma, ántico e piritual y
Llama d amor ,iva. Lo ciert
que la perver ión d 1 ignificado
del moddo original e da. o e trata de un homenaje; . trata,
com en lo · ca o de igu roa y ~{al T,ara de una par dia del m delo
garcilasiano. in embargo en el ca o d
eba tián de órd ba 1
alto ha . id . uperlativo, la audacia r mpe no ól c n el patr · n
modélic , ino que vi lenta la intenci · n lírica de la ·rnlunta&lt;l p ética
que la . olvt:nta y avala.
Garcila o había e crito: &lt;&lt;l.a ,. za ti debida». El p ema bcdecia
a la urgencia de la pr 1 n p ética CTéa e el bjeto e tético). · l
p ma no ra un medi , ino un fin en í mi mo. Atendía a una
vero imilirud n cuanto a la per p cti'-a de de d nde
plantaba la
pul i ' n creativa del autor con re p ero a una realidad enfr ntada.
eba rián d ,órdoba le da la vuelta al e mpá - y die : &lt;&lt;el honor a ti
ma _e d be a un elemtnto que e tá fu ra de él, que le
ma. n
un fin in un medi. . •\tiende a una veracidad

�Jo.réJmfrr r 'illllrr~t1!

bra fundamemale (fray Lui d Le, n } ranci co de la 'D rre), e
antoja acta y prop itiYa para I qu fue la prim ra mitad del
igl ·vn, deudora innegabl del in tabl · por demá plural, fin
de iglo
'l: &lt; abe reconocida la abiduria humilde intitular coln]
ceniza crit d oro, c rn la oberuia mal per uadida ignorante
recular co[nl ro obra d c niza.-D. Franci c de Queuedo

'ill a .»1

El tono d la canción del de dichado había llegado a una expre.ión
de oberbia y contund nre madurez con Garcilaso d la V ga. 10
ólo lo sonetos, in la égloga., principalmente. ,amoe y Gutierre
d Cecina habí.an hecho mara,illa a partir d l m delo garcila iano.
Herrera impu o una a ·edad d , quiciant al privarno de la
, n. ualidad xteriori ta, pai ají cica
rcila o, en pro de una
c ncencración del dolor a travé d un uni,•er o inceriori ta
d olador. [ 1 rrera revi.itaba I m delo arcilasian de. e la óptica
d la i111itatio t'ilae qu B cán había hech a partir d l ancion ro,
de ranc co P trarca.
ólo imitaba la imaginería p trarqui ta,
in que también
eguía la evolución del p ta com amante por
medí de la arquitectura mi ma del Cancion ro.
novel.izaba la
pa ión cantada n los p eroa y l , utor pa aba a r un p r naje
qu ncarnaba el id al mi mo d I amante. sí e b rtaba la frontera
entre ficci ' o lírica\ r alidad, travé d la inlitotio 17'/oe. Tanto B cán,
c roo H rrera y · u ved bu caron, en la edificaci 'n de . u
cancionero., u ingre en 1can n p trnrqui ta com punto a llegar.
ri · ron coro re. ultante de una tradición que en ell s alcanzaba
u punto má. alt .
Paradójicamente Ga.rcila o ' óng ra no iguieron e ta vía d 1
rnod I únic . in qu ecléctic en u. fu nte ·, el prim r · inclu h·
en u influencia I egundo- marcaóan 1 do puntos . in r torno
en una tr, d.ici · n rouch más ampli, qu I p trargui mo. En ca
furi a va tedad (m d lo clá ic , pr v nzale , italiano Y
' Franetsco de la Torre, PoNias. Edición de \lon o Zamora Vicente, L~pa. aalp , Madrid, 1944, p. L ..

226

pañole )
in criben lo p eta &lt;l I últim terci d l iglo }..,'VJ.
Habría qu incluir, con oda la alvedade del ca o, a &amp;a} Lui d
León con u rec pción tan consecutiva que haría de la lírica h brea.
Y ·erá Franci co e Figueroa qui n vu lva a recuperar la ensualidad
en el ton d la canci 'n d I de dichad con base a una apr piación
del mundo físico- en ual. vidi e. taba c mo :op rte. ri tóbal
de Ca tillejo en u traducción &lt;lel planto de PoliD roo n había
regalado un catálogo que fulguraba una realidad ensual sumamente
fragm ntaria. Franci. co de Figueroa I daría a e catálog unidad
y cu rpo pre eotánd lo como un todo que pr figuraría la apot is
exual del Polifi rno de Luis de Góngora. Pr vio ref; rzamiento
mi oJógico, llevado a cabo por Franci c de ldana. in ohridar,
tampoco, e e exaltado b ceto en uali ta que on Las lágrima, de
,\ng;'lica elab rada p r Barahona de
to · quizá el má acabad
anteced nte de lo actante dramático del poema gongorino.
Canta así ranci co de 1gueroa:
H bic:ndo de partirse
un pastor de te monee y . u ribera
com1en1a a de ·pedir:c
con voz tan la timcra,
qu el áspide má · duro enterneciera.
Resuena dt: tal arre
·u zampe ña nm rosa y caramillo,
yue al bt:lico. o Marte
de ·olam nrc filo
rindiera su fiereza al pasmrcillo.
us ojo~ hech fuentes
muy cnu&lt;lal os río· .e mostraban;
los ganad . pre.ente

en llo · ·e abrenban
y a vece. con balid . e ayudaban.
«, \dms, ,·crde ribera,
adió., ·tamo, ,crdes y sombríos,
d nd la prima,cra
y aún en los ttcmpo· fríos
~olía ,·o 11 rar lo malc. mio .»
« \&lt;lió ·, mi claro Ta¡o,
adiós la · grande · rueda onorosa

�con udo dd trabajo.
adiós ninfas her:mo a
de perla c ronada } de ro a .»
lf ruó , la llana vega,
adiós, las güerta, , prado · y arboleda. ,
adiós, 9ue ·e me otega
vero · frc ca } ledas
por la. manos Je ,\m r que no están quedas.&gt;)
« diós, n!rdc: jardine •
adiós, los bosques soros y alta tierra,
que los gloriosos fines
de mi :angrienta guerra
·onde ·tcrrarmt: de 1, dulce ricrra.»
«Adiós, sdvas umbrosas
adió , hon&lt;l &gt;. valle. y campaña. ,
que las mu} rigurosa
tnc.xorables . añas
me arrojan a ocras panes más extraña ·. ►&gt;
&lt; \diós, pinradas ave·
ce.in n1escra akgría } ufaneza,
que lo · cantos . u aves
m · p nen má tristc:ta,
pues no e pero ver más la alta belleza.»
«Ad.i · los edificios
d ode mi gloria) bien fue encerrado,
dió, , los ejercicio.
del aempo ya pasado,
adiós, pa~to abroso a mi ganado.»
«.. \d1 · , la piedra dura
que el blando píe pisó de mJ pa · t rn
cuando ruve vt:nrura.
si la tuve algún hora;

adió:, ciscos d e tái. éfiro y rtora.)&gt;
«Ablanda ru dureza
Clh piedra, ·i ha. de :er mi monumento,
que e.&lt;; tanta la asp..:rcza
del grave mal qut: sienw,
que no e p ro nvir sól un momento.»
« i un hora yo vint:re,
la culpa no ·erá de mi dest'.O,
y si luego munerc,
ya mi cpulcro veo

22

insigne má qu en andia el de ~Jausep¡o.»
«Mas no 1 quiere d cido,
ni el hado lo dé p ne ni mi rnut-rrc;
¡oh último consuelo,
oh poderosa muerte,
da fin a e:re d lor terrible y fuerte!&gt;&gt;
&lt;&lt;Alma pastora mía,
:i a la primera jornada yo no mu ro,
yo mismo m daría
la muerte que yo e. pern,
por no of oder a anto ce mo os t¡rnt:ro.»
Y a i cesó . u canto
que má. ib. a decir, si mas putÜcra:
la vena d u llanto
la lengua dctuvitra,
· d no tcner pre~entt: a quien quisiera.

Hasta aquí e ha rcc nqui cad 1 pai. aje que da cobij al I lanto
de lo apa ionad s qu .e han vi t d deñados o aband nad . por
su. belli
pa rora. o e quiva ninfa . 1 ' o bstanLe, &lt;le arcila o
a H rrera on ólo Yoce, las que r corren sa. elvas culta ,
reb tand d aquí para allá, e mo • uert de punzant ) letánic
eco que horada la congojo a sentimentalidad del lect r que e ve
seducid ne te ju go audicivo dond la rima -tanto interna· com
externa -, lo e tribillo. lo cliálog (mon, lo , enfrentados) dan
una te. i tura emocional qu entra por J oíd
haci ' nd no ·
contemplar un pai aje que
I vanta de la, v ce mi ma. que, al
dividirse e mo lo· hil . &lt;le la fuente (me refi ro a la. voce de lo
pa tores } a la vo2 su pendida y ave que los presenta y despide)
producen la ilu ión del loms a111oenm r nacentista.
te loms a111oe1111s, d nde laJ voces no , educen ) envu I en, de
. re ceno afía que destaca la temperatura emim ntal de lo cantos
e m-i rte en e pacio cénico gracia a la irrupción, n e.le lo
past r , ino d una rnitol gía actante que se vuelve rc:pre cnt. ción
entidad dramática, alt r e p icológico, de un drama em ci na!.

una

D · aquel pcchn de nicu dado y frío,
de aquel dcsdcn altiuo y rigurmo

229

�Jn.rr /amrT 1Jll,mr,d
en u mi mo sujeto transformad
&lt;le aquel amor en ,·an poder . o
pagad con la muerte;: de Yn deS\'ÍO,
he de cantar d fin de. venrura&lt;lo.

nfie a Franci co &lt;le la 't rre.

«rompí · el il nci d u len a muda» Franci co de la Torre n u
ingular . erie titulada «La bucólica del Tajo».
ta colecci · n d
ocho égl ga
entreteje en toro a la p rsp ctiYa del el dichad .
Daphni , Í'ili , co Tirsi,
rea Glauco, I ycida; t da y t do
reunid p r lar lación amor-d . dén, pasión-indifi rencia en el jueg
de las r pr entaci n , en la dinámica d una acumulación que da
cuerpo a una realidad cantada que
de prend de una tradición
que
rem nta y nutr -ya a final . del ~ YVl- de la propia lengua en
que .e canta. e, que ·ranci co de la 't rre resume · redim n iona
una ::q,re 1 n qu
venía c nfigurando de de arcila. o pa ando
por Cam
etina, H rr ·ra. Traspa. ando con ímp tu l ímpetu
mismo d Franci co de Figueroa p r recobrar una en ualidad que
con H rrera -apar ntemente- e había perdido per que, a la \'CZ,
con Herr ra e había ganad una t n ·ión p ic ló ica que
c rp reizaba el .entimiento de au · ncia en la pre nri.ficaci · n gue
el p ema hacía Je! mism . e trataba ent ne , Je la maduración de
un e, pacio, n de un tema . in &lt;l la pue ta en marcha de un tiempo
qu p ncl raba el bjet
tétic en franco enfrentami nto a un
nt rn que capaba de la expr i • n poética. La r cepción que
lleva a cabo rano. co &lt;le la Torre de la herencia p ética l p rrnite
revi 1tar y t n.i nar un rep rtorio cultural que cim nta u expre i •o
poética en la ,·oluntad del objet e tético p r con eguir. P driamo
hablar n ól de un extrañamiento, in d l f cto e.le d . -r alizaci · n
qu c nlb a la pre entíficaci · n en ·l p ema qu , a . u Yez, l aí la
-al poema- c m
bj t :t •tico autón m d una r alidad &lt;-JUe 1
. ajena un horiz nte id 1· gico que p co tien qu ,, r con la
xpre.i · n al anzada. •ranci c d la 1i rre y -en ma ·or medida-

2 u

--rancisc de ldana, 11 ·Yan a cab un e. fuerzo que recar a d
cu rp expre. ifü al vértice . entim atal d 1 abandono. Tanto d la
1i rr com Aldana diver. ifican lru zona· J l canto d l de dichado
al :umar el elemento mitológico como actante accional-em ci nal
en el p ema. l p ema ·ntendido como un e pacio d nde
U ,·a
a cabo una repre. entaci · n sentimemal qu , a u yez pr . emifica
un uru, r o al no plantear e ni la de. cripción ni d retrato de una
realidad no c ncebida a partir de la urgencia · mi ma del texto
lingüí tico o de u repertorio o particular tradici · n. E ca desrealiz_ación, que e c n igue con ba. e de una per pectiva d
extraneza con re pect al mundo pn:. ntad e un recurso qu
comparten tamo el Manierism , d, fina.le del iglo · l, c mo la
m d tnidad imboli. ta mallarmeana, de final s del i lo r I./.

Francisco de la 1i rre, c n u. églo , d marca un espacio que ·e
ofrece ya e mor ·alidad lit raria d ntr &lt;l · una tradición que apm:. ra
por la aur nomía d I te.·t . Herr ra e un precul · r. D la ~ rre
put::~e sensualizar -entonce - el e pacio con. guido y preparar el
camino d la xpr~ ión gong· rida e. tabl ciendo una r ali&lt;lad
ver. únil _que no_ obedt.:zca a una lógica wraz e n respecto a la
rea~dad a1ena al tenómeno po · tico. Ten r en cuenca qu la tarea
r alizada p r cba cián d
órd ba qu daba . epultada por el hecho
e tenc alcanzado por an Juan de la ru7.. ~ mundo evocado en
el poema con u rí exuberancias, cav mas, Yariedacl de lemcnto ·
-rnnto Yegetale. como animal , y mm ral, ; tant metafórico como
ima~1ativo - con u paleta t •pica ) exual perrrut } r i t la
realidad cantaJa -el e pacio d l p ema de de donde canta la , oz
del p eta como p eta- que e bijará la ~ pre. i · n d J Polifcm de
Luí de ón ta.
'

Lo no an cd · tico, el
námbulo jercici , la fa. cinación gue el
in&lt;licatirn con u la. tr te. timonial n alcanza. Y en ro radica la
reYolución d d n Lui : en liberar a la realidad &lt;le la reali&lt;lad mi ITu1

231

�]os "j,11i,r í rlh,rm,/

en o orgarl • al plani ferio d la razón la curn continuada d l plac r.
Del rep ado y m tódico ejercici de la repre entaci 'n -cuyo
principi
la i111ilatio arist rélica- pa amo al d bordado alto de
la pre entificación -cuy principio e la imaginación qu no bu rn
ni la d cripci · n ni el retrat de una r aliJad qu ~cap a . u propio
perímetr pa ·i na!-. e trata de la con umación de una realidad
en ibl 9ue contenga una xpr ·1ón qu e manifie te de &lt;l el
bjer e tétic . ctavi Pu,, e cribió que &lt;&lt;La imaginación e el de eo
en movimiento.&gt;&gt; 4
FJ, u pira&lt;l canto d don Luí: tien u · n yac nto anclado
en la playa que de cubre y reclama para í n u av mura
expl ratoria. La te. itura ) temp ratura p r él alcanzada cuecen
la nueva oe ía, la qu hace el 1 po ma su c lumna Yert bral: caja
de re onancia ilab o que, al
lpear obre la ten a uperficie,
derrama la goz a e. pumas d la celebración. l canto e
r concilia, a través d la . en ualidad, con L-1 exualidad d 1 mundo.
La realidad se de nuda en e a otra r lidad que la r Y la en u
contorno más altos. o bruta la m táfora trabajando la ·imilitude ,
mbelleciendo el objeto cantado por m dio d u corr . pond ncia
e tética. ada v z la ima n hac más nec aria. La en orialidad
par ce er el único camio para conjuntar o. «f nómeno &gt;&gt; trazado
n la distancia ue, al e ·tar fr nte a frente y n ten, a y nergétíca
·ituación, pr ducen una uert de camp magnético -con ecu ncia
natural de la im, n- don
I pr &lt;ligio la gracia y lo torgado azuzan
l s mido t do del p eta acu ando el epifánic stadio d la
r velación . óngora concibe a. í el canto, por m di d cst
simultaneísmo a ultranza y d bulm. Para '11 realidad d l p ma
tien que r p rcibida a tra é de todo lo entid ·: ver c n el
oíd
scuchar con I tacto, palpar c n J gu to, abor ar p r m dio
d l olfat . l aguzamiento, aquL d lo entid , e nduce a una
apreh n ión r tal d la r alidad, a u d cubrimiento con tante
~i mpr r novado en . u fre e ) primig nio preci . i mu, en ·u
tr m oda } ab. luta n gatiYidad con re p et al rep rtori ; diría

yo a lo diferente reperrori s aludido , ya que un princ1p10
afirmativo d ntro de la «negati,'idad&gt;&gt; d la bra gongorina e su
dinámica ) bjetiva diY r idad.
Franci co de Aldana a la par de una imaginería cruenta y cruel,
r otra, de tono a cética (« arca para Ana Montano . obre la
contemplación d dio, r I r qui ito. delia»), abre también . u
e. pr sión al e cenari de I exualmente xplícito tra pasado por el
acento del Ero de la inclusión d I amor. abedor d la tradición
la. ciYa y pornógrafa que s de pr nd d la poe. ía cancioneril y
que cobra u pieza má nlio a, com y, hem s m ncionado
con Hurtado de Mendoza ·rancisc del ,\lcázar •, po teriormenre,
eguirá con malicio o dardo, en la pluma d Franci ·co d Qu vedo.
,\ldana, carga y r car el loms a111oe1111s con la fie ta erótica alejándolo
a í de la conc pción p ética petrarqui.J; ta de la oz d lorida que
p rmea y da ntid al e pacio lírico.
A principio. del iglo :VI Juan B , cán n _u obra en ver o,
enaltece el r matrimonial de d el ángulo de la com-pa ión, de de
una m diocrita, que e ba a n el equilibrio entimental de una
dificada y compleja lidaridad que fu i na a la pareja en un único
y recen cibl d tin común. Bi n lejo estamo d la concepción
d I A111011r C01frloi.r celebrada por lo tr vadore d J\guitania .'
,ataluña, o d Jo finne inger d las tierra. del Rin.
anca Bo cán:
El e. cado mejor de 1&gt;. e:r..ados
e. alcanzar la buena medianía
con la cual remedian los cuidados.
a ·i yo, p r scguiraqu ta na
heme ca.,;ado con una mujer
que es pnnc1pio ) fin del alma mía.

Esra me ha dado luego un nuevo ser
con ral liaJad, uc me :osnene
l1 na la Yoluncad y el encender.
Esta me hace n1 yue lla com ienc

Oct.av10 Paz, C1111dririo. Jo:u;uin ~Ioruz, México, 1976. p. 190.

232

.,

23 ~

�jo.ri)&lt;11ier T í'/hmt1/
mí }' la otras no me convenían.
é ta tengo yo, ~ ella me cien .

Por ·u parte, Garcilaso de la
a -al parecer- menos afortunado
en u \Tida matrimonial y con t da la tradición tr vadore ·ca
petrarqui ta y canci nenl daba rienda u lta a un imaginario que
quedaba en el alt mi mo del er ti mo, en la acechanza in
cuart l &lt;lel des o, haciendo de u furia. y temblare urgir una
realidad alejada en demasía de la pareja -cualqui ra que é ta fueray p niendo u. voluntade creadoras en la au eocia en la añ ranza
dirigida por una m moria desmedida e implacable. tábarno , pue
ante la fascinación por el cuadro erótico· ma e trataba de un
eroti mo in abrazo, in pareja viudo y a la di tancia.
Por • u parte, Francisco d la Torre, ya habiendo pa ado ti
portento. río d
utierre de etina con u caudal de ruina
enamoradas con truy nd la topografía mi teri a y excitadora del
e pacio de la e, cenificación, oyendo a lo lejo. el ilencio royente de
lo e, tremo, e tadio de Herrera con u nocturnidad de espalda a
cualquier patrón que no ea el de la tradici 'n p trarqui ta; y esa
otra figura . oli aria levantando la voz para armonizar el mundo
erótico de la · ninfas con el mundo heroico de lo hombres que e. la
de Luís Vaz de Camoe . on todo el iglo r I ·obr u hombros
Franci co d la Torr e. cenifica el mundo pa. toril con u ninfas,
náyades y átiro en ince ante movimi n o; 1 pon a danzar
.iguiendo la pr ci a coreografía del d o. in embargo, será Aldana
quien e detenga en la suaYe delectación del cuadro erótico. Aquel
que o tenga la ap tencia del gozo tético a partir de la fu. ión
. exual d lo cuerpo contemplado de ·de una amoro a per pectiva
a todas luce vo ·eri ta.
l fin del reinado petrarqui ta, con arcilaso como u máximo
campeón,
de ataba, pr cisamente en e ca del ctación exual que
recobraba para el cuadr eró · e a la pareja. L amanle no s
ene ntraban má epatad y I p · etn
n, umía como p eta· e
decir e mo un arti ta hacedor de un e paci d nd s e cenificaba
la r pre ntaci ' n de una acción que no lo in olucraba com alter
ego in como cr ador de la pre entificaci 'n que r ultaba de la

Surna d . lo factore pu to en jueg . 1 po ta no era má, el
per ona¡e d . u propio drama. La ficción poética - 1 fingimi nt
pessoano o, , 1 no apegamo, al orden cronológico el fingimiento
propugnad por Juan ti nso de Baena en u prólo o al Cancionero
de 1445abría d cu rpo entero en el objeto e tético qu e el
poma.
Habíam c!Jcho que la ing niería p trarguista garcilasiana
s lvenraba en la au ncia del bj t d de o n una memoria lírica
qu ponderaba un pa ad , ciertamente m no. de ruchado que l
pr ente d , d donde alzaba Ja voz,)' que l po ta e convertí,
en el ama_nre, o el ª°:ante e com~ rtía en el po ta qu no ól
canr_a~a, ino que cnbía también u p na · (recordar a Poli.femo
cnbtendo c n u ded , n l cielo, u . aga ntlmental o a Orco
pe~ onaj d La, lágrima de Angélica, d Barnhona de
ro:
rec_itanc.lo . u cuita n_ ~cta,,a . A te re P. t , como e ntrapart ,
e mt re ante qu la F1h, requ rida en la « gloga II», d B rnan.lo
de Balbuena, e criba_ también la sa , entimental de que e bj ·t
por parte d . u r ndido pastor. ólo que la ninfa, haciend gala d
u cruel d d_é n,_la scribe con . u d do , obr la uperficic del agua).
s~o - ·1gu1cndo a pie juntilla el m del «hagio ráfico» de Ja
11mtallo l'lfae emanada d l mi mo
ancion ro, de rance. co p trarca.
Por lo_tamo, el cu~dro erótico con eguid ólo contemplaba J cuerp
-en cristal- del obJet de d e o, bien se conden aba n una pr nda
de la ama.da. Ten r en cuenta I ya •ntrañable son to X d · arcila .
ante citad .
'

!º~ .

*
1\ldana,

co:110 po tedorm nt l haría

-~ª·

ui de Góngora con rru ·e

un e nari ~on
de un portent . o de pliegue imaginatiY que
ap ya u realtzac1on a partir del plano d, lo vi ual. , n el poc.:ma
«Me~oro Y Ang ' lica», atribuido a Aldana en la dición de Jo · Lara
Garndo no enfremam a una e ceniftcación donde 1 , amant •
en &amp;anca fie ta e ual, a ob rvado por I mor. a n . tam
el planto del p, t r,
1 lamento de una ,·oz 9ue no. abre ,,
cierra .1 t Ión del de garramienro petrarqui ta. Tampoco se Lrata d~

ª?e

235

�Jwi Jani·r l i//,11rni/

la carcajada que urge d l clúste la civo. D l ingenio que, n u
afán protagónico, ahuyenta la pr ncia del ero . Y t davía meno,,
ante el d e no aciado p r fu rt mente alentado por la prorne a
de la futura fu ión con la divinidad.
con el cant humildemente
orgullo. o d aquél que decid abandonar el mundo para rec ger e
en su bo qu culti ado dedicar e al studio y la reflexión. E tamo
ante el cuadro donde la pareja e celebrada por la voz que con truye
el poema y qu no e confunde con p r onaje alguno. i el autor
irrumpe, com lo llega a hacer repetida veces en El Polifemo, lo
hará como autor. en esto radica uno de los rasgo de modernidad
en la obra, prim ro, gon orina; y de pu' s, barroca.
La realidad pre entificada en «Medoro )' Angélica&gt;) bedece , lo
a la necesidad d cel brar el cuadro tótico de la par ja cantada.
dana ya había pu t antes en e cena a p r onaje mitológico,
haci 'ndol ir y venir, ubir ) caer por lo e cenarios lírico · del
poema. Ba te como ejemplo u fornúdable &lt; ... ábula de Faetonte&gt;&gt;.
La lumino idad y la algarabía cromática hacen que e te texto de
«Medoro y ngélica» ea un antecedente de e e formidabl e
impactante fragmento de El Polifemo donde óngora no pre enta
al petrarqui ta cíclope cantando su pena a alatea mientras -a la
par irnultáneamente- Galatea · ci re uelven la necesidade
xuale de sus cuerpo . Prim ro, citerno · el poema de Aldana:
(...) racia pamcular, que el alto cíe!
~¡uj ·o otorgar al bajo mundo en suerte,
es la ele do. amant · que tn el ·uel
Yivcn con fuego iguaJ, con igual muenc;
Yer e 1, llama helar, arder el hielo,
un pecho qut:bramar &lt;le márm l fu rte,
y que tan alto ser de amor reciba
que uno viYa por él y el otro viva.
En la cueva dt: t\tlance, hu.meda y fría,
la sornnofü::nta oche repmaba,
v .ínua al rub1 bermano ya quería
rescitüir la luz que dél tomaba
con el ro "aclo mant abriendo el día
la blanca ,\ur ra fl ces derramaba,

236

y Jo· caballos del señor de Delo
hinchian de relincho. todo el cido.

cuando l\It:dor y Angélica durmiendo
dentro 1::n albergue que le· cup() en suerte,
el dulct: y largo olviJo n:cibiendc.
junto· e. tán con laz e:rrecho, fuerte
el aire cada cual dellos beb1en&lt;l~
'
be ca con boca al otro, y e cunncrre
In c.iuc. sale de aUi mal recibido
en alma, en vida. en gozo. en bien cumplido.
on el siniestro brazo un nu&lt;l b cho
por el cuello a ~u s I tiene ~le&lt;loro,
ciñe la tra el blanco r tierno pecho
c¡ue es del cielo y amor alto rc,oro;
acá y allii, ·obre el dichoso lecho
vuela el rico ·ucil cabclJo Je oro
)' al caluro · &gt;aliento c.iue:: salía
un poco ventilando se movía.
Entre ellos iba Amor pa ·iw y quc&lt;lo
los bien ceñidos miembros más ciñem.lo,
y al dulce conttmplar, go:.m. o y ledo,
todo se e~tá moviendo ) ·acudiendo;
prueba de pué. con el pequeño cltclo
~· en vano tienta el cab , a9uegw haciendo.
si puede con la pw1ta de sus fl chas
hacer lugar en partes tan esrrt:chas.

o pudo al fin, ma. con las ala. lu gci
(que de &lt;le Cipro, Je marunca y Gnido,
rnenospreetando la región del fuego
podrán ubilJu al cielo más ~ub1do),
donde volando con lasciw, juego,
para quebrar un monre empedernido,
aire fresco, vital, l hace y mueve
y dentro el aire ard11::nres 16.ma. lluev .
La sabana Je. pués qui'i:rnmente
levama, al part:cer no bien . i¡.1;uro,
\' como e. pejo el cuerpo , ·e lucicnre,

7 7

�f"sé Jarirr 1 1//,111 al
el muslo cual ab rio limpio r puro·
cont mpla d ¡ pi1.: ha ta la frente
la cadera~ de mármol li. y duro,
la. pane donde Amor el ce ero tit:nt:,
y alli con ojo muertos ·e Jetiene.
Admirado la mira y dice: ir¡Oh cuán ro
debe. ~led r. a cu \'entura) suerte!•
y má. qui •o decJr, pem entre ramo
razon es ya que ngélica de~p1erte,
la cual con breve y repentino .alto,
,;éndo. e así de. nuda y de tal u rte.
le mu. los dobla I m jor encubre,
y por cubrir!iC mru, má•. e de. cubr .

onfu a, al fin, halló oue,a manera,
que a su MeJor abraza enccmcc1da
\ C( n la blanca mano por dcfuera
~abaja de (jucdar toda c ruda;
dij de. pué· la ninfa placentera:
11p, z , J.ich sa luz rengas, mi \'Jda»,
\' él, in hablar, coo alegría no poca.
paz de ·u luz mm . d mm en la boca.

1...1 paz tom~·tc, ¡oh venmroso am~td,
con dulcl! guerra n brazo - de ru a1111ga,
v at¡udla p·az, mil ,·cces, que e. bast:int ·,
'nunca me fu1.:ra en paz de mi fanga.
¡Tri. te!, 0 pon:¡uc paz mi lengua ~anee
paz quiere(. ) inmortal, fiera en miga,
mas ame~. comrn amor dt: celo annada,
huyes la paz, yuc ramo al aelo agrada
(...)

Por un lado la voz que pre enta y e ncluye a man ra &lt;le epílogo o
emio al poema (commiato n la canción petrarqui ta). P r otro, la
pr encia de un tercero en , re caso Amor, qu írv de I nt a
traYé del cual el lector accede al e. pacio ínámo de lo amante .
no ólo entra · n alza el portento contemplad , ino que mue tra
a lo. pr pio. amante, ante lo ojo indiscret del lect r. Y t re ro,
a duermevefa ~r · tica donde un fino cabello e mueve obre lo
cuerpo. exhau to &lt;loncle el alient de lo d rmido
metamorfo ea «en alma, en vida, en go:w n bien cumplid » y
penetra de una a otra boca. D nd el cuerp de nudo mue tra
aquelk que e, el cetr d , \m r ), n u afán d cultarl lo xhibe
aún má . D nd la vo7 de la amada . ilenciada pe r el b o del
amanee. En e a habitación o e pací -plenamente er tiza&lt;lo- dond
. p sible qu Uama lluevan . Alli e re uelve la ima n p 'cica n
e di tanciamiemo ntre el autor y su obra que
inver, amcnt
proporcional a la apropiaci · n que r aliza el lector de la obra leída.

Entr e ta fábula atribuida a ... ranc1sc de dana y el r manee de
&lt; IB.géLica y l\f dor » de Lui de
· ngora, • l vanta e e en rme
p ema d Lui, Barahona d oto que on La lágrima d An élica·
p ma qu e mi rte al r mane gongorino en un primer antec deme
del P l.ifi m , &lt;l 1 mi m &gt; Lui de G , ng ra.

miento una cuarta par d que vuclv la \' ces del poema n rama s
erso11a:.
mplej entramado e cénico donde 1_ m~&lt;:11ª per pec!vas r d blan el alor con. uido en la presentificac1 n alcanzada.

La influencia directa de Lud ,ico Ario to . e hace entir a e do
lo larg del texto de Barahona d oto. " ob ta.nte, La lágrima
d J\ngélica son un antecedente fundam ntal, dentro d la poe ía
e, panela del Polifem de Góngora. .. Yerdad 'lu el poema de
Barahorut de to se in crib dentr de la categ ría de p ema 'pico.
la
trata d un tpo fantástico 4ue no hace ningún ca a una
upu ta dim n i 'n hi rórica; en cambio hac uya una tradici 'n
Literaria que no · l I alim nta, in qu d mi m po ma c ntinúa.
u radicalidad d _cama en la imaginación d plegada a I lar o del
texto. óngora. en . u Poli cmo, radicaliza aún rná. la empr sa ya
gue no e apoya en la dinámica an cdótica del poema épico sino

23

239

· l texto brilla en punto. ardinale que avi an dir cci ne ~u
alejan d l . ol cr pu cular del p trarqui mo de finale d l i~lo
XVI. El tú Y el y que d minaran el tejid gramatical d la ~pre i _ n
. .
han vuelto ello v 'l. Estamo ant un di tanctap trarqw ta
•
d
ti

�]Qs;Jatier I illúrrral

que e umerg en la compacta \ 1 ciclad del epilión; fuente -é. ted la fábula mitológica d lo iglo d
ro. ría c m concebir
un po ma lírico de de I tono y la forma del po ma épico. rozco
Díaz hace una dif renciaci 'n umam nte p rtinente e inteLi nte
entr l Iani ri. mo y el Barroco. Para 1 crítico 11 bra manierista
evid ncia una concepci, n pluritemática, mientra. qu la barroca
de can a en una variedad armónica. i aplicam . e to a La, lá rima
d
ng 'lica no, daremo. cuenta que en efecr , 1 poema de
Barah na de oto peca de irregularidad en la con cuci , n d u
trama o despliegue argum nt. l. E tamo qu t rminam
por
ah garn a lo larg d la. rama ~ t nta. octava qu c mp nen el
texto. Góngora, 'n el Polif mo pre nta una ,~ariedad d matices
que . iempre no. conducen al lucimiento y xaltadóo de la trama
entimental qu de pliega y expon el p ma. Ante la de me ura
de Barahona d
t para ·el cci nar l . jus o comp nentes de u
p ma·
'ng ra, e exacto en la d i.. ada capa a la preci. a
concepción de ·u exprc i · n. in embargo d antecedente e. tá ahí en
un poema manierista tJUC po ee mom ntos de una grand za
innegable.
Barahona de oto marca d d u p ema el t no xaltado la
pa i 'n d 1 p r. naj • puc to en ju go, la grandeza &lt;le la
ambientación pr entada, 1uso de la octava, el caráct r p icológico
de re , Angélica y Ied r qu , n 1 p ma de
ng ra, crán
P lifi m
alarca y ci .. Pero la relaci ne apena y comí nzan.
1 pai aj e. el mi'-mO. Las ca erna ' montañas, la e p a elva y
el alterado ocfano e pre entan en lo. do poema . La cueva d
Orco, como la de Poli femo
le. pací propicio para la rnclanc lía.
El orig n de lo. &lt;lo monstruo. el mi. rno· a tal grad , qu re ultan
hermano ya que lo dos 'ºº hijo d
pnm . L d , am ' n de
r d comunale., po, en -bá icamente- la mi ·ma riqueza ya que
compart n 1mi m oficio de past re.. La d cripci 'n d u alacena
l s une también. IL.ta la m nc1'n del ca)ado .e da en lo do.
texto . La de deñ • a ~\ngélica repre 'Cotará el mi mo ideal de belleza
que Galatea, y ledoro rá de. crito com luego lo será ci en el
po ma de óngora: como el ideal de b 11 za ma culino. Le , d

240

manceb s v ndrán d tierra ad otro, ya que • e hallan polvo· y
udoro o . ci , en El Polifem , acabará convertido en río· v en el
p ema de Barahona d oto un río ha d levantars reve tido de
una h rmo a cornamenta, como n el poema de vidio. Final de la
imaginería ovidiana del todo au. ente n el poema de G 'ngora.
i
Polii mo e. cribe . u p na en 1 cielo, reo la recita en ctava
(«gimiendo daba fin al ver octavo.»)' reo, al igual que Polifem ,
repr emará -en el accionar dramático que e. tablee el poema- el
s111111J11m1 de la pa ión. i P lifem mata a cau a de u pasión,
re
«explota» a cau a de é. ta.

Lo qu stá en jueg e la fabulaci · n del poeta como autor del
po ma la e altación de la par ja como objeto e e, rico, el principio
d la i111itatio 1•itae tan cara al petrarqui. mo, de apar ce· como
también &lt;l aparee el juego de plano. temporale al que obli aba
la memoria c ntenida en el modelo del cancion r petrarqui ta.
Todo tran. curre en un ahora 9ue e" ive al mornent mismo que e
pronuncia el p ema. Por otra parte, pero apuntando al mi mo blanco,
e ~ rtalec una tradición culta que ,ien d d Tcócrito, Virgilio
O idio, a ·tille jo, amo . , Barah na de
to, Bernard de
Balbuena, arrillo y otomayor ha ta llegar a Lui de óngora en
la figurad Id .comunal jayán que irá cambiando d nombre o de
forma, p ro gu, iemprc o tentará el mi mo d 1 r.
anta Barahona de oto:
De o. curitla&lt;l pcrpcrua y ne_gra lumbre
~u r :tro cubra ·1 ciclo al tri.te tifa,
9ue fue, para tan larga ·en idumbrc
principio desea odio~a nda mía;
a ro&lt;lo el mundo ,·enga en pe. adumbre.
pues cuando yo nací cerrar debía
las puertas a la luz,\ a la ,·cnrura,
} sepultarme cn la aniebla o. cura;

ni donde yo nací ~en:. caliente
el uelo, ma · e curo, húmido } frío,
' Luis Bru-ahona d
to, Las ldgnmd.r de" In 'liM. Etücié n de [o. é Lara Garrido
Fdicione · átedra, ~fa&lt;lrid, 19 1, p. 211.
·

241

�Jnsé},lli,-r T í1/11m,1/
del \'Ívo humor y genial ah nte,
y el ciel no l pr~ te u r cío,
orque dcbiera de &lt;leño amente
n dar lugar al nacimient mío
o ya que yo nací también debitra
hundir e do jamás no pareciera.
¿Porqué fui y nacido ru engendrado?,
¿por qué me dieron leche ni su teot ?
¿por que le ocorgan lumbre al de dichado
pue. es \ Í\'Ír " LO dicha tnás tOrmt!ntO?
éPOt que no fui al sepulcro tra. ladado
dd ,•ienrre en mi infelice nacim.i nt ?,
¿por qué no fui en ceniza convenido,
al tiempo que nací o de pué nacido?
¡Oh rrist vida!, ¡ h miserable suerte!
¡oh hado injusto!, ¡oh &lt;lesvenrurn nueYa!,
que en m di dd , ivir de ea la muerte
y donde má. la tiene no la aprueba.
í diciendo ya ni el p cho fuerte
aliento co •e, ni el pulmón lo llc\'a,
cual d be al corazón, ni fuera envía
lavo;, caliente, ma. &lt;lud . a y fría.

*

ui d Góngora quizá el p ta en pañol qu acu e mayor
enam rami nto por su lengua y p r l . p der que manifie ta a la
hora de pre entificar la realidad cantada, aqu 'lla qu
op n a La
realidad circundante per que, a la vez la c nfl rma al nriquececla
y hacerla má compr n ible lleYÓ a cab una aventura creativa que
hizo uya mucha. de la línea p ética
e tética gue le
antecedier n. La. mold ó a u antojo la. deformó a tal extr mo
que logró la p r p ctiva del alejamiento que acu a -.i mpr - la
urgencia y la extrañ za d la pul ión y la vi ión p 'cica..
te el

facili mo de lo inmediato prefirió la decantación ) el
i go de la
claridad a ulrranza. Ant la . guridad de la metáfora optó por el ri .go
de la imagen e ntinuada· aquélla que
de dobla y va exigiendo una
lógica de Jecru.ra qu lleva ine rablemente al lector a la celebración
242

d lo contJ mplado. ~ n la poética gongorina -una poética de poéticasel de. eo Y, má allá de é t el hedoni mo marcó la dirección d una
c ~e pción imaginativa , lingüí rica que corría n p rfecta indi oluble
urudad re,·elándon la realidad cantada.
G , ngora, en 16 2 -a u 41 rufo - a cli z d la ábula d Polifemo
a onc de la
l dades e ·crib un romane dedicado al a unt d '
«1\n~élica Y Iedoro». lmportanúsim te.xto que enlaza el de pliegue
ronco del poema d
dana e n I Polifemo. laro qu I cielo
d Ludovi~o ~o to y Ti rcua.to Tass cubrían a lo do poema ;
tanto el atr1bu1do a ~ranci co de dana como I romance d Lui
de óog ra. mecedente germinal, e te último, del Polifemo y la
l dade .
·

He aqui el romane gongorino:
En un pa. toral albergue.
qu la gut:rra entre: uno mbr ~
lo dejó por e condido
o lo perdonó p r pobre
do la pa;, n te pellico
\' conduc , entr · pa roreº,

o,·eja~ del monee al llano,
y cabra del llano al monte,
mal herido r bien curado,
. t: alberga un d.tchoso joven,
que, . in clavarle, mor, flecha,
1 coronó de fa,·ore.-.
La ,·ena. con poca . angre
lo· jos c n mucha noche,
le halló en el campo aquella
vida )' muerte de los hombre..
Dd palafrén se derriba,
no porque al moro c n c •
ino por n::c que L1 hierba
tanta sangre paga en flores"
Llrnpiale d roHro,, la man
. iente al Am r 9ue ~e c:;con&lt;le
era la ro. as, que la mu erre
\1olando su. colores
(c. e n&lt;lióse tra las rosa~,

,a

24.

�]1,sr /mirr 1"illm1-,,tJ!
por que labren su · arpones
el diamante del atay
e n aquella an9;re noble}.
Ya le regala los ijos,
ya le emra, ·in ver por dónde
una piedad mal nacida
entre dulce e corpíones;
ya e herido el pedernal,
ya de pid , d primer golpe,
centella · de agua. ¡ h piedad,
hija de padre traidores.
Hierba. aplica a su llaga",
que, i no anan monees

ca irtud e.le cale. mano
li5onjean los dol re .
Amor le ofrece su venda,

rna ella u, vdos rompe
para ligar u herida· ;
los rayo · dcl ol perdonen.
Los último - nudo daba,
cuando el delo la ocorre
de un ,·illano en una ·egua
i.¡ue iba peneuanJo el bosque.
Enfrénanlo de la bella
las tri. tes piadosa:, yoces
q\1e, lo firme troncos, mueven,
y las or&amp;s piedra~ oyt!n.
la, que me¡or . e halla
en la.~ seka que:: cn la e rtc,
·imple bondad, al pío ruego
e rt · mente corresponde.
Humilde se ap a l vill.ru.10,
y obre la rcgua pone
un cuerpo con poca sangr ,
pero e &gt;n do, e raz ne ·.
su cabaíia los guía
qut: el ol dt!ja u horizome,
) el humo de u cabaña
le,
•if\' iend de none.
Llt;g:u:oo temprano a ella,
do una labradora acoge
un mal \Tvo con do. almas

"ª

244

}' una ciega con do soles.
Blando heno, c::n \·cz de pluma,
para lecho les compone,
gue erá tálamo luego
&lt;lo d garzón us dichas I gre.
La · manos. pue , cuyos &lt;ledo.de esta viJa fueron din. es,
restituyen a \kdoro
i.alud nueva, fuerza · J bl , ,
r le eno·egan, cuando meno ,
su beldad ) un rcino en don:,
segunda inYtdia de ~t. ne,
primera dicha de .\dnnis.
Cor na, un la cirn enjambre
de cupidillo menores,
la choza, bien como abejas,
hueco tronco de alcom guc.
¡Qué de nud s le eslá dando
a un á pid la Invidia torpe,
contando de In. pal ma~
los arrull , gemid res!
¡Qué bien la &lt;le~tierra Amor
haciendo la cuerda azote, '
por que el caso no ~e infame
y el lugar o se inficione:!
Tod es gala el africano,
su ,•e ·tido espira olores,
el lunado arco su--pcn&lt;le
y el con·o alfanic depone:
r · rtolas enamoradas
&lt;;on . us ronco. aramborc. ,
) lo~ volantes de Venu~,
sus bien ~egt11Jos pendom:s.
De. nuda el p ·cho anda ella,
rnela el cabello . in rden;
• i lo abrocha, es con claveles,
con jazmines gj lo e ge.
LI pie calza en lazos de om,
pm yue 1~ nie\e e goce,
r no ·e vaya por pies
la hermosura del orbe.
Todo sin-e: a los amante. ;

2-l S

�/o.rr"Jmrr r illanrt1!
plumas les bare::n H'loce:: ,
1recillo: üson¡eros,
~i no s n murmurador . ;
lo camp ~ le dan, lfombra~,
los árbole .• pabtllones,
la apacible fuente, ueño,
música, los rui . eñ n.: ·;
los tronco. les dan coneza.
en que :e guarden ·u nombn:s
mejor que en tablas dt mám10I
o que en lámin,1s de bronce:
ne hay wrde fresno sin letra,
ni blanco chopo l&gt;in more;
si un ,·all e \ngélica&gt;, suena,
otr ce. \ngélica» re. p nde.
·ueva , &lt;lo el . ilcncio apena:
d ja qu . 1 mbra las moren,
profanan con su abrazo ,
a pe. ar de . u horrure . .
Chuza, puc ·, cálamo y I cho,
cortesano labrad re •
aires, campo~, fuenrt: , \~e~s.
cuc\'a tr neos, ave. , t1orc . •
fresno:, chopos, monees, valle. ,
contc:rcs de c:ro. amore:,
d cido o . ~arde, si puede:,
d las locut'a!i d I onde.

romance bi n pudiéramo con id rarl corno un . lab 'n
ntre I po ma atribuid a Franci co d r\ldana y la •ábula d
P lifcm . • o me r fi ro a una influencia dir eta ntre ldana y
G 'ngora a partu- de to do t ·t , in a una m dul ción e t 'tica
que flotaba n I ambiem de finale del ~VI y principi del . . 'Vll
y qu iba in xornbl rnenre n proceso de maduración. na prueba
e , in duda el p ema La lágrima &lt;le
g 'lica d Barah na de
ot . Quiero decir con esto qu la influencia de lo autore italiano
con u· m ov . po 'tico , p rm aba el imaginario d lo. p eta
e pañoles. , o . trataba ya -obviamente- d ad cuar lo m tr .
italian al t no ·pañ I ino d traducir una concepción e t ' cica
refü!jara n una poie.ris 9u
bcdcci ra al rb e trict d la
• t

lengua pañola. e baj e te ángul como atrevo la panorámica
ha ta aqui en, ayada.
, i lec'.71º· con ~ete~mi nt el romance no daremo cu nea qu
en el • tncuban 1tuac1on gu habrán de madurar en el Polit mo
) en la
1 dad . P r j mpl : la edificación pr ci_ a del paci
erot_ico, l_a pre ·nti ficac1ón por medi de imágene. del
apa 10namient~ d_e I s p r onaje , el e· pico de rfeo con re. p et
al canro. ,. el top1co de la e crin.u-a con re pece a1 amante-p ra
p trarqw ta. El beot11s ille c111e no revelará lo páramo no ól füico
sino entimentale. la fi uta d l per grin o náufrao-0 caído en
de. gra~ia Y n male d amor atenclid r confortado p r los humilde.
)' _enollo labradore . Ademá , .i en el romance, lo per onaj s
gman por I hu~o que d ~ide la choza donde encontrarán r fugio,
en _la ol~dad pnm ra . ra el fu g d la hogu •ra lo que ali n e }
gwe al naufra -p r nno hacia u amabl y rústico refu :i . La
parej~ Y• u agreste camp de batalla qu e hará pre. eme con Gala tea
~ r\c1. en el Polif mo. [! zoom rfi mo qu
tablece entre una
tau.na e~ celo Qa palomas)) la arracci · n cxual gu une junto con
una la. civa naturaleza, a los amante (fcnóm no de pl gado tanto
en Ir manee como n el Poli femo). El t no bucólic d I epitalami
la entregad I Cetr d
mor y la fusión exual de lo amante. . 1
ventall gue , e ha com ertido en motivo indi p n. ablc del cuadro
erótico obre todo d 1 tempo de rep . o qu ucede aJ or a m 0
abando~o ( ldana . an Juan de la ruz, Gón ora). La dinámica
pr na, del ueño ante. y despué del cncu ntr e:ual. y la
g gr~ fía inhó pica que cob1ja la comuni ' n carnal que de de
Frane1 co d la Torre e erige y en el P lifl'm luce en de guiciante
t acral.t~ad. T~do e to r bullía en la conciencia lírica pañola qu
• ,, rna marub stando de. de l 580 aproximaJament , &gt; que iría a
al~anzar u definici ' n mejor -parafraseando un Yer o de Jo. · r.e 7 an 1a
1ma- en e · · d . ba ti ne altamente provocadore. qu
on el
Polifemo ) la
J ,c.Iade .

La xtrañeza por otra parte, qu en r alidad ·e trat.'l de una fijeza
de una atención desmedida hac que la realidad circundante a
e ntcmplada d d la. p tencia del alma. En

ca dinámica qu

�J~r. /mier r iU(lmal
a u a la una n p , ·ca .e p larizan lar alidad d I texto -la realidad
t xcual- y la realidad circundante el horiz nte qu
rá ajeno a la
pre. orificación del p ma. ~ ste proceso no habla de un
apa i nami n o d medid
en el ca. d I ui d Gón ora,
lan1, u. rp n hast, la r alidad apa. i nada ·
·ual d l.
~I tam rf i de ( vidio. Ovidi i mpr qu hac una de cripci · o
r curre a un ímil del bjer en cuc ti' n e o r . p cto a 1, realidad
que lo roc.l a. i mw
del p r onaje de crit tenem . una
pr piaci 'n de la realidad circund, nt . óng ra, n la octa,·a rr inca
} eme del P li fi m , rt!, liza una d cripci , n d la belleza de c1
c¡ue e en r ali&lt;la&lt;l, l qut.: Galat a e nt mpla en ' I:
Jd casi tram nta&lt;lo . ol aspira,
a los e&lt; nfu os rayo .• su cabc:Uo;
Aor .- su bo1. t:., CU):l color :,
como ducnm:.: la luz, rnegan. las fl res.

"Má. ad lame, en la

ra,·a 9ue ·an d la reinta ) nu ,. a la
a la pre. ncaci · n I e. paci erótic donde

\ci y

Po · , anudarán u cu rpos
yend 1 plant &lt;l e t últim . Lo qu
· ng ra e tá haciendo es
enfr ntar n un ' l cuadr o m m mo e cénico do tr, dicione
p ·tic : la p trarqui. ta, n la acción de Poli fem } la r · cica, que
d lei ta en el Yai,·én de l cuerp . i'·.. ta, a carg de l, YOZ &lt;lel
poeta como autor dd p ma. p, r c ·n &lt;le úbit . n un abr. zo
cruel ) rrá tic , el rú } yo p trarqui ta , c n I U&gt; , barr co:
, fi . wadable:) m n , :zahareña,
al mancebo lt:\'anta Ycnrur o.
&lt;lulc ya conc1:"d1éndolc.) ri. ucn;1,
paces no al "ud'l ,. tr ' !\la. i al reposo.
Lo cúnc. vo ha ia J · un peña
a un fo: co ·iñal do,d umbroso,
y, crdes cclo:ia · un .. hiedra~,
m:pand&lt; tr( ne ,:: , brazando piedras.
obre una :tlfombm (que imitara en vano
d tirio ·us maúce., "i bic:11 cm

14

de cu nta eda \·a hilo, gusano
)' arúfice r jió, la prirnav ra)
recltn:i.do , al mm: má. lozano
una y otra L'lSci,·., si ligera.,
pal ma ~ caló. cuyos ~cmido:,
rrompas de lunor, alte.rnn sus 01dn ..

El ronco arrullo al 10,·cn ohcica,
mas, crin &lt;lesví s alatca, suan~~.
a ·u audacia los érrnmo" h.rrurn.,
y el aplau o al rnncemo lk b a,· ·.
Entre !.t. onda.· ~ l. fruta , imita
1\ci: . 1 icmprc an.in en penas gran: .•
9ue en tanta glona infierno ·on no breve
ugim· cri. tal, p(lmo de nien,:.
1 o a la. pal ma. concedió Cup1J
¡umar de ·us dos pico los rubíes,
cuando al cla,•cl el joven rreúdo
la: dos hoja: le chupa, carmc ies.
Cuantas pwduce P fo, engendra Gnid 1,
negr:t~ v1 la., bhnco. alhdic. ,
llue,·C11 sobre el 9uc \mor &lt;-¡Werc &lt;-¡uc ca
t.ilamo Je Ac1s ya, y Lle aL cea.

Arbitro de moma.nas y ribera,
ahcntn 1.lio, en la umbr Je la roca,
a 1). allmguc que aw gú la cera,
el prodigio. o fuelle Je ~u boca;
l: rnnfa lo~ o_-o,. er más l]lll. icr.1
bren: tlur hicrb,l hum1klc \ ncrra poca,
&lt;-¡u de su nucn1 tronco , 1J lascn·a,
muerta k amor \ Je tcmn r no, i, a.

~la~. cri.1alino~ pámpanos su. brazo~,
amor l:1 implica, ·1 d tcrnur la anuda.
al in~ Iice olmo &lt;-¡UC pec.luos
la ~ciur de 1 . celos haro, : , uda.
La ca,cmas en tanto, lo. ribazo.
qm.: h:t prc,enido l. zampoña ruJ, ,
el ru1.:n Je L-l nu fulminó luego:
rcfrri&lt;llo, P-iénc..lt:s, 11. rue ro.

249

�jo.r( /,mer 1'ill,mr,1/

n tabl la audacia d d n Luis al juntar n . ól do e pr j ne
in d
conc pci ne p 'ticas. · 1 rompccabeza ,abiam me
armad in olucra al tú y al · p trar ui ta ; p ro también al ·1 y al
ello. barr co , donde el di ranciamient p rmit la confi rmación
dramática de las ,·oce d I oema p r m di de una p r p criva del
autor e m aut r del p ma. P r p r otr lad , e t ntramad
bli a a la comivencia d la Yoc , y de l . ag nt d l t xr .
e tablee claram me el triángul e mo fu rza der nante d l u d r
líri , pero a la yez, 1 autor com p ta
p rmite ubrayar la
carga moci nal qu nvuelve a l -ahora- p r onaj -.
e nario d l p ema que vi ne a er I po ma mi mo,
d
paci d la au encía de aqu llo que n e tá. El po ma nombra la
realidad · al nombrarla, la cr a. i I po rna ól fu ra la crónica &lt;le
lo visto ·ería la de cripción de un. r alidad extra-lit raria aj na o
al meno di. tant de la circun rancia p ional del autor ) d 11 ctor.
El poema, al nombrar lo au ente, cr a l imagin d I n exi t me
c mo apuntara Lezama Lima. a r alidad que pre orifica • una
r alidac.J cont mplada, no vi. ta.
a la imaginactón Iré l_a ril'.nda
} e rncnzaron dentro, al claro rayo
del I dd alma, ue alumbrando tstaba
como a mfc:riorc cielo. 'U· p rcncia..
infinidad &lt;le imagine ~en. ible,
a rebullir con hen·orosa pric. a.

\.fuma Fran · co de , ldana.
lo ·olucro al lector junt con l autor p rqu a í l establ ce
~ · ngora para di. par, r la temp rarura rrágica d u p ma. Polifemo
le canea a Galarea. n actirud p trarqw ta p r coa un I aguaje que
p co ti ne ue ver e n la imaginería 9ue ·e &lt;l pr nd &lt;l Petrarca y
Garcila o. ant - I &lt;l Polifem - qu n . tro ímo al nempo
9ue abern · -) to no 'UCh e c 'mplic del autor d I te ·t - de I
ue ocurr tra la hi dra e n
t a y •\ci per on, j s . ilent
que
alen d 1. u ño y que n pre cntad por m ,di d un rbe
xual qu rnuch ó ne qu ver con una tradición que de prende

de H raci y \ridio r que _ h mo calificado com d la
imaginaci · n.
ta e ceni 1cación e c mpl ta pr ci amente con 1,
pr encia acci a d 1 1 et r.
G' n ora dice:
De lo nud . con

e má

üaw ·

1 dulce &lt;lo amarm: · de. atado ,
p r dura. guija', por e ·pina gra\ ~
liacan d mar on pie alado :
ral rcdimienc..lo de importuna a, e
incaur m t:gul'.r • u~ . LmbraJo
de liebr dirimió copia, a ·i, ami '
que ,·ario e. o unió y un . urco abriga.

~ 11 ctor e un público que el pr pio aut r ha im·i ad para p n r
en marcha u obra su po ma.

La P 'rica de &lt;lon Lui e de hila d nudando u m cal má fin
cuand a su \'cinrid ·. año , e crib en renacen ti ta pr fético
d arío:
/.oza, goza el color. la IIIZJ el oro.

¡ ué 1 jana la abrajv
la punta g _7_º a del d rad
la coac pc1on d la p e ía
e~t nces el p eta &lt;le la

e Ida &lt;le &amp;ar Lw. ! Tr~inta añ de pu·
venablo cambiaría ver ·ca1 r radicalm nte
r la manera de ac reamo a ell: . G · ng ra
realidad m.a. nunca un p ta r ali. ta («la

r , lidad e I que e

d cir qu

.

.,

·

O or arle e, pre

..

1

Paul \'al · ry. Historia.r roltJS. Tmducción d

199 ,p. 57.
_51

ni

o .e e capa a t da
n a la rea11·c.1 ad e, rn1agmar
·
· 1a e nt ';1plarla- d d · 1acom ·cimient p ético de d u e presión,
a tra,~e. d nu tra e. p riencia d ida.
xpre, 1 n»).

"

2:il

:i.h'lid r Elimndo. ¡ Icli&lt;ipo~s. ~J¿-cico.

�La jugada trn ciende la me. a de ju g . Lo "elipe n atinan en e a
controlada de rn sura baj I ef; cto del a robra. Don Lui suma,
agrega, agiganta el campo magnético del p ema, Lo alarga lo ll rn
má. allá de l permitido por la circuncidara pr ceptiva. • l mund
e ero y e el mi mo, pero él p rtenece al XVll y, además e un
encantado w, ad lantad que ll va, de un ala, a u tiemp .
_. 1 Polifem r la oledade on el te timonio de un d n,
d . garran el e tati mo tra nacha 1 que no p rta el re plandor
que el rí tran forma y trans -gura. _. ne nce don Luis, salmónico
ejemplo del alto y la pro. cución inaugura, al ope ar todo el airón
d la poe fa precedeot , el nuevo art d concebir e cribir po ma .

La profecía del poeta

Min rva Margarita Villarr al·

A la memoria de
Jorge Rangel Guerra

II\u

o
xperiment' alg 9ue me
irnpre i nó . . \cababa d leer el p ema 'fábula v rueda &lt;le 1 tr. •
amig
de uno d mis libros de cab cera: J&gt;oeto ~,, N11n:a ) 'ork, que
.\PROXJ\L\D\:\11 · 11

Do

,

termjna:
(... )
u, ndo !&gt;e hunJi ·roa la · forma. puras

ba10 den en d,. las mar~-anca. ,
comprendí ljUC me habfrtn :1$t!SÍnadó.
Recorrieron los caf¿ · ~ In ccrm:ntcrio. y las i¡.1;lesias.
abrieron los toneles v los annaao ,
de rrozaron tres c. qudet0 para arrancar sus Jienc1:s &lt;le ro.
Ya no m.: encomraron.
¿. ' &lt;&gt; me l11contramn.
. To ffit'. encontraron.

ociMoga, e~cricorn ) actual &lt;lirect0r.1 ele la Capilla Alfon5ina B1blioreca
ru,·crs.itaria &lt;le la U1\ 1252

253

�Mi11e11'tl ,\lmypn/11 1 'illmrr,d

Pero . upo que la . t:X ta luna huyó torreme arriba
y que el mar r corJó ¡de pr nto!
l . nombre d todo . us ahogad .

uando tom, un p riódico y abrí la página cultural cuya primera
noticia empezaba má o meno a í: o fu ron encontrad lo re to
del poeta. ed rico arda Lorca, de pu, d añ de inve. tigaci · o
y d mucha xcavacione en lo alr dedore de ranada. Pero la
coincidencia no termina aquí, sino que te poema a través d la
enum ración "ª hilando la pre encia de tre. amigo con el hablante
cuatro que t rminan acribillado y m mificado por el frío. La
realidad e que a Lorca lo a e inaron junto a tre hombre má..
qu , aunqu e t ucedió en 1936, . t libro lo terminó en L929.
1 í la nota
añ despué .
La au encía de Lorca no ólo abarca la embe tida de u a e inat
y la huella lacerante qu · te u citó· alcanza el hecho de que u
cuerpo sus resto de pué de 5 año iguen de apar cid . u
leyenda podría anunciar e como el título de una d u. " acela ,
que n po ma. d ori en árab , como nombra Lorca cada p ema
d lo d ce u con tituyen la primera parte d Dfrá11 del T{1mrm't
u au encía da vida a una' Gacela de la t rribl pr ncia '. orno
uced con to p ma que toman l nombr d l al-An&lt;laJu pero
no recrean ta forma, a
rea lo a e inan c m a un fora tero en
u propia ti rra.
no de lo p eta ma imponante del iglo veinte para la lengua
e pañola lo vivim s lo leemos y no h m adueñado de u p esía
d . d la luz que é ta proyecta en un ámbito abatido por la ombra.
u modernidad e ancla en do punto , cruciale . qu ,
amalgamad
influyeron en el de, arr llo d u p euca: u manera
de in ertar e deljberadam nte n la tradici, o para de ·de e te
cimi nto p tenciar u e píritu rebelde inno ador que lo llevó a
xplorar el difícil Lerreno d la vanguardia urreali ·ta denu· de un
ambiente hi, pánico rradicionalmenr cerrado al cambio. ada
hubiera logrado orca n u hacer poético si aunque le lleg · a
di gu tar con lo años, la impr nta de u origen andaluz, el mundo

254-

de lo. gitanos con su religio idad .r u lerendas
el folklor ,.
.
, la.
canci n , popularc no u-rumpieran con u carga de iglo en u
p , cica. u trarución n s Limita al r cace de l grandes del , iglo
de ro. tá má a flor d piel, e cambi · n l mundo d . u infancia
alimentado p r I l y la noche. El rnund de la do · • paña. que
tan . abiamente antó fachado. El lenguaje rural que I ac g y la
familia que l condena. ' to c mpon me · conforman y carburan,
de de u divi, ión y con u. r coveco ·, la ex pre jón I rquiana.
1 orca fue uno de lo principale promotore~ en 1927 (de ahí el
nombr de la generación a la que p rtenece: eneración del 27) de
la celebración del tricentenario del fallecirrucnto d don Lui d
, ngora gracia al rede cubrimiento c¡ue de u obra había hech
Nfon o R ~ye , pue. hay que recordar que la p 'cica de Gón ora
fu negada durante más d tre. sigl
o E paña por con iderarla
he m' cica e imp n trablc. Desde e te m&lt; m neo Lorca e un
intelectual abier o al mundo en todo los ' ntidos: e interna en u
raíce. y busca la pcr p cti\·a &lt;l I e. terior para u crecmll nt . u
tradición e. múltipl y la Yangua.rdia encontrará n su p 'cica tierra
fértil para la siembra.

n el propó. ito &lt;le rccon cer y abr var del dá-ico que rná.
revueJ había causado con u bra, al dictar una conferencia obre
e t aut r: La imagen poética de don Lui de óngora" primero
ranacla y ele pué en l~l tern;:u de evilla, a d nd I había
conv cad J rge uill ' n d alguna manera bautiza a tod un grup
d má de 1 po ta , qui ne , junto con otro creador como
alvador Dalí y Lui Buñu l, r , lucionan el arte e incid n así n la
eran fi rmación de la rea!Jdad.
Por to no podern s v r u a e inat ocurrido en 1936 sino
c m W1 emblema macabr : el r, gimen fr, nqui ta u a el nombre de
Di
para 1·gitimar, e · , ictimar por doqujer tod aquello que
ignificara una amenaza para u asentamicnt . Y má, inie tro aún
i acatamo qu entr las tíltima noticias 9ue o
llegan, exi t
otra linea d inv . ti ción dond • involucra a u pr pia familia
en esta muerte, p r . cr Lotea particip d una relación h m . exual
9ue la afectaba. orno sucede ah raque la ,·i I ocia fácilmente

�ncubr con la ju tificación de una ituación crítica. ~ n
tiempo
en paña la dictadura e xpresaba por roda parte i del ej rcicio
de la mu re
trataba.
La lib rtad de García Lorca u fuerza creativa y el cue tionami nto de la rigid z moral de u ti mp lo convierten o blanco
p rfecto de la dictadura. Per la dictadura también familiar. Lorca
pagó con u ,ida la tra c nd ncia de su arte.
Poeta l:fl . ·11e1•a 1órk e un de lo libro de poema incu tionable
del iglo veint , uno de lo más arrebatad s hallazgo de la denuncia
con mayú cula . Y lo 9u el poeta re pira tran pira
rte e el
aire órdido y la mirada fría de La ol dad am ricana. La ciudad de
1 s ra cacielo le en eña u o. curidad y muert y l vacío p netra
n la critura lorquiana con la imágen má de garradora que
congregan una intimidad d va tada en ara del progre o. El
urrealismo le había ayu&lt;lado a abrir la pu rta _ este libro s
con iderado I l.ibr de p fa urreali. ta por xcelencia e crit en
pañol. Per , in la oralidad d la expresión popular el trabajo
pr vio que había realizad n u Ca11cio11es y n l Romancero gi.tono,
en lo cual s la, letrilla y el romance e tas forma tradicionales,
vu h·en a la vida, in.molando a Lop y a óngora; in e a mezcla d
tradición bajo una mirada ) una t · cnica crítica, e a capacidad d
ob ervación que canto logró ' ngora para nos 'lo r crear la r alidad
. ino al ocorgarl un ntido aJ hac rla pr pia al p oetrar en u.
ari ta y n u herida &lt;le d I a mbro del niñ andaluz qu
nunca dejó de r, fr cerno el p cma e mo una realidad p tenciada
por l e píritu e ta cumbr de la lengua no e habría manin rado.
¿ uále on lo ímbolo. de arda Larca?
u rná frecuent 1ma ene ti n n qu
r con l d lor, pero
é te e l resultado, lo que nos llegad la sine t ' ica 01,1.gia d nd
fluyen eocontrándo. el' verd que te qui ro verd ", niñ abogado
, n gr e; in a idero, la manzana e m fu rza de la reación, la
santas de pecho · e re nado , 1ciel a e, inado, los torero bajo 1
rayo de la mu rt y bre to&lt;l la &lt;lt.! lumbrante belleza donde fl re. ,
caminos~ muj re " ) h n1bre mu ._ tran u naturaleza. ant el amor

yn

amenazado.

256

RESEÑAS Y COMENTARIOS

�El orden infinito

Jo é Roberto Mencliricbaga

R dolfi

aró: E/ orden i11Ji11ito, Planeta, M ' xico 2007 309 pp.

n p eta po e múlripl . recur o para 1 manejo pr pio y xacto
de la palabra. ,on st impulso llega Rod lfo aró a u prim r
novela, g, nero n el que e ha afirmado de &lt;le d inici , ue e
trata de una fa cinant narración gue me7cla ficción hi toria, r
qu va de l r ali ta a l famá tic .
l espacio dond e de. arr U.a la mavor parte de la trama
la
no ela es un pueblcciro de la "'ierra fadre )ccid ntal, an Pedro
nalco municipio de Tequila, Jali co, la tierra natal del autor,
evocación de a "ribera opu ta' del río antiago, viejo . eñ río de
./ alisco ue comprendía ti rras de Jali co
ayarit y Zacar ca ·,
regi, n evangelizada p r 1 frailes de anta D mingo.
Ma tro en letras spañ las porla ' \ 1 L ~ docmr en lus toria porla C nm:~ídacl
lb roamencana. Pr fcsor de cátedra dd Departamento dt: Humanidacle · de la
llniYer·idad tlt: M nt rre,·.

259

�t poblad donde
d arr · lla el relato p ee magia porqu
u contorn e. tán cornpu to. d all para el agav tequil ro,
pr funda barranca y la ierra donde flora y fauna al aj con~dan
a la aventura, en tanto que en la villa s entretejen una . ne d
uce
, la may r parte de ello de azonad
que van h?ando
imperio con re~ rrna. y porfiriato c n reYoluci ' n y guer~a cr t ra~
trata de una novela de pa ione ; de a.more Y odio • En El
orden infinito cada un d :u. per onaj • tiene fuerza, aun la dé~il
Dolore , hija del m · dico L onard Ralla y la enferma Lucr ~1a.

bv:iam nte, 1per naj nuclear s irginia, la ~a Rarn . qwen
fu dama d
arl ca y bailó I mi rno val n el 1Ill ~ ca till~ con
l único d . emperadore que ha t nido el féxico mdependt nt ·
la que toca el pian le y e madrina du ña del pu. bl •
uo per. onaje. on la hechic ra acha, el rngu~ar padr
Ramberto la dueña el pro u'bul
!aria la Blanca, la t1tub ante
Juditb el cerribl general Lupe ant
1 mayoral áp ra el débil
taúlfo el aJcald B li ari Roja · y u p ranzada hija dela el
lu iYo fod ·to ajar.
p r el relato de filan también: Porfiri Díaz Amad
ervo,
Panch Villa, Felipe t\ngele , miliano Zapata, Jo · a. cancel 'o
\·aro bre ' n Plutarc Ella. ali ,J aquín Amar
n un ape o
hi r · rico al fond de l
uce o. variando naturalment la t rma,

Ramo del añ ,i jo al año nu vo. Y n el cu rp d I relata e ·an
dando voce onomat p 'yica , adagi
culturale }
muestra del arte culinari de la r gi · n.
La campana. de la parroquia y ai ladamentc, la campanada
d l reloj marcan lo cambio de acción en el relat . En torno a . t
el mcnt podría abundar e rema que seguramente la crfti a lit raria
pecializada abordará en el análi i. más exhau civ de la obra.
A imi mo, un tta. fondo r ligi . o e. tá pre ent en la no\'ela. E
1\zra ~ el áng 1 ext rminad r. E - 1 demonio, que a umc div r. o
rostro . n la. ref r ocia bíblica . E el lenguaj apocalíptico que
da en el templo y fu ra del templ , panicularm nre en momentos
en qu ti mbla la tierra y e dan f nómen . inu ita&lt;lo .
El orden infinito po. ee un lenguaje rulfian . Tiene igualmente
em janza c n la pr a poética de Juan J · Arr la y con la de
Agu ún Yáñez de Al filo del agJ1a. ~omo que t aró e. también
jalici n ~ y la tierra e ntagia, atrae y potencia. u n vda e. un mentí:
a yu el t ma ele la R olución Mexicana t: tá agotado.
orno la n vela mi ma, el final e impre,i.st ) genial. L1n libro
para leer qu no , caerá de la mano. de e. l ctor que, como ha
dicho oé Jitrik en la f ria del J .ibr J\1 ncerr v ~
, bu. ca 9u la
lit ratura '1 cambie la vida' .

que e e n titutiva de t0da n vela.
.
L horrare. d la r volución quedan d cnt en I a alt a la
ca. a grande d la haci n&lt;la del ab zón, donde, entre o~_ . , p recen
d n Rómul
n ca ·u e. p a unci · n padr del
alvad r.
1i da e ta vi l ncia impacta en alvador, quien lue o para~pa como
oldad y c mandante cri ter asumiendo en la parte tmal d la

r

run?.

y

no ela un papel pr ta nic .
R ulta incue ti nable el domini
ind.ctic del autor, el qu
cha mano de bellas figura literaria ·ala Y z u per naj P een
un habla culta y un habla p pular para
denotar la difi r me da
ociale ) la peculiaridad pr pia d
·
'
muv
61
·en l rad n aró e l de la
cad a u¡ t . n r cur
r tro ' p cción, c m

pued ~on tatar

n el de pectar de

1

ina
26 1

260

�Norma de publicación:

1.- El nuario H11ma11itt1S r cib c ntribuci ne d excelencia académica
y de inYe tigadóo en lo campo de filosofía, historia, texto obre literatura,
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ciale .

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H11111aflitas Letras e terminó de imprimir en
el me de junio de 2012. n los tallere
de la Imprenta Univcr itari,1 e.le la
niYcrsidad Autónoma de I uevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplare ..

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN 2007-1620

Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

Núm. 39 Vol. III
Enero-Diciembre 2012

Letras

���HUMANIT AS
ANUARIO

Dr. Jesús Áncer Rodríguez
Rector
Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓ

Dr. Ubaldo Orciz Méndez
Secretario Académico

Director Fundador
Agustín Basave Fernández del Valle

Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuña
Direcror de Publicaciones

Director
Alfonso Rangel Guerra

Lic. Alfonso Rangel Guerra
D irecror del Centro de Estudios Humanísticos

Jefe de la Sección de Filosofía

Editor responsable

Cuauhtémoc Cantú García

i\ltro. Francisco Ruiz Solís
Corrección de estilo y cuidado editorial

Jefe de la Sección de Letras
Alma Silvia Rodríguez Pérez

Lic. Juan José ~fuñoz i\lendoza
Diseño

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales

Lic. Adriana López Mo ntemayor

Ricardo Villarreal Arrambide

Circulación y administración

Jefe de la.Sección de Historia
Israel Cavazos Garza

lmprc~o en \léxico
Todo~ los. dcrt.•chos rt:s~rn.&lt;lo:~ Cop~ nght :?tll 2
CC"-thum:ir« m:ul. uanl.mx

�ANUARIO
HUMANITAS 2012
Letras

Alma Silvia Rodríguez Pérez
Coeditora

�,

INDICE

La literatura como construcción cívica y
política para una ci11dadanía postnacional o cosmopolita
9
RAFAEL AGUILERA PORTALES,

ISABEL ARÉVALO

DÍAZ DE URIBE, El constructivismo, con una nueva

actitud, disciplina y lenguqje. Análisis comparativo entre la escuela
tradicionalista, la constrttctivista y la actual enseñanza del derecho
25
VíCTOR BARRERA ENDERLE,

generación

Genaro Estrada y la crítica de la nueva
43

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ, ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ, Fin
de la aporía de género por la tríada de cognición, emoción y lenguqje
67
MARíA EUGENIA FLORES
TREVIÑo, Cosmogoníay gastronomía en las Genealogías de Margo Glantz
85
MAN-u-EL SANTIAGO HERRERA M.ARTÍNEZ,

LINo GARCÍA JR., Símbolos y temática en Elegía I ''al duque de Alba a la
1J111erte de su hermano menor: don Berna/dino de Toledo" de Garcilaso de fa
Vega
105

�JosÉ P ULIDO MATA,

El manda/a y la diplomacia: análisis hermenéutico

simbólico de "El hombrecito del plato" de A!fonso Reyes
RAMIRO REA,

127

La iconografía del Norte en las narconovelas fronten·Zfls 139

Lms RuBLú O, El México azul del duque Job

149

ELVIA EsTHELA SALINAS HINOJOSA, J UANA GARZA DE LA GARZA,

Conceptualización en el análisis del discurso (Primera parte)

167

La literatura como construcción cívica
y política para una ciudadanía
postnacional o cosmopolita*

Rafael Aguilera Portales**
RESEÑAS Y COMENTARIOS
AGUSTÍN GARCÍA GIL,

GABRIELA R.lvEROS,

Reseña del poemario ¿Cómo usar los qjos?
211

Alg,ín día, todo lo que llamamos
civilización, ct1l1t1ra,
edt1cació11 tendrá q11e comparecer
ante el)"ez i11/alibk de
Dio11isos (dios de la vida)"

Siete esqueletos decapitados de Antonio

Malpica

219

Friedrich ietzsche

MARÍA EUGENIA FLORES TREVIÑO, Diez ensqyos sobre la narratÜ'o

del noreste-. diez voces sobre la literatura nuevoleonesa

229

1. La literatura como edificadora y formadora ética para una
nueva ciudadanía
l\L\Rco AuREL10, f-lLÓSOFO EMPERADOR, insistía en que, para llegar a /
ser ciudadano del mundo, no bastaba con acumular conocimientos;
también deberíamos cultivar una cierta capacidad de imaginación
receptiva que nos permita comprender los motivos y las opciones de
personas diferentes a nosotros, sin verlos como extraños que nos

* Este artículo fue elaborado a parúr de una ponencia presentada en el Coloq11io
lntemacio11al de Ética, ciHdadanía y Educación celebrado en J unio del 2005 en la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
** Profesor de teoóa política y juódica de la Facultad de Derecho de la Universidad
Autónoma de N uevo León e investigador del Grupo de Investigación de la UNED,
Derecho, Ciney Literatura de Madrid.
-

9

�Rafael Ag11ilera P01tale.r

amenazan, sino como seres que comparten con nosotros los mismos
problemas, incertidumbres y oportunidades. Las diferencias de
religión, género, raza, clases social, origen nacional dificultan el
esfuerzo de un auténtico encuentro intercultural; pero estas
diferencias, siguen moldeando "mundos interiores", deseos,
pensamientos y maneras de ver el mundo.
En este punto, las artes, las narrativas y el cine desempeñan un
papel vital puesto que cultivan los poderes de la imaginación que son
esenciales para la construcción de una ciudadanía cosmopolita. Las
artes cultivan las capacidades de juicio y s~nsibilidad que pueden y
deben expresare en las opciones de los ciudadanos. Hasta cierto punto,
esto se puede aplicar a todas las artes. La música, la danza, la pintura, la
escultura y la arquitectura, todas participan de la formación de nuestra
capacidad de entender a la gente que nos rodea.
El arte, la literatura y la ficción son medios apropiados e idóneos
para afrontar los males de nuestra sociedad. Las escenas de
fusilamientos de la Moncloa de Goya muestran el alto grado de
frialdad y carencia de sensibilidad al que puede llegar el ser humano.
Por ejemplo, el Bosco, el Greco, Alberto Durero, F. Bacon, Picasso
analizan en sus obras como el mal existe y se encuentra demasiado
cerca. La maquina fría y calculadora de las nuevas tecnologías:
Auschwich, Guernica, Hiroshima o los Gulag nos muestran los
planes atroces y terribles del infierno dantesco, la deshumanización
total, la experiencia más aterradora a la que fue sometido el ser
humano en pleno siglo X,'(.
El desarrollo de la imaginación narrativa y literaria debe asentar5e
tempranamente en la vida. A medida que los niños exploran las
historias, las rimas y las canciones -especialmente en compañía de
los adultos a quienes aman- se les conduce a prestar mayor atención
al sufrimiento de otros seres humanos semejantes. Rousseau decía
en el Emilio: "Dejémosles ver, dejémosle sentir las calamidades
humanas", "permitámosle contemplar todos estos abismos que lo
circundan y que escuche vuestra descripción, bien asido a ustedes
por miedo de caer en sus profundidades"
La literatura no trasforma la sociedad por sí sola, esto sería una

10

ingenuidad de nuestra parte. En este sentido, esperar cambiar años
de odio y discriminación institucionalizados mediante la sola
apelación a la fantasía. Pero como dice Martha Nussbaum: " o
obstante, la forma artística hace que el espectador perciba por un
momento a las personas invisibles de su mundo, y eso, por los menos,
es un comienzo de justicia social". 1
Algunos pensadores democráticos posteriores, interesados en la
literatura, como vehículo de construcción de ciudadanía, llegaron a
tener un particular interés por la novela, como género cuya aparición
coincidió con el surgimiento de la democracia moderna, apoyó,
consolidándola y fortaleciéndola. Al leer participativamente una
novela realista, el lector hace lo mismo que el espectador de la
tragedia, e incluso algo más. Se pone en contacto con lo común.

2. Marginalidad y sep aración drástica entre del ámbito
estético, ético y político
"¿De q11é te siroen tus
conocimientos
si no te imp11lsan a combatir?"
Jacob Boheme.

A11rora

uestra cultura, sin lugar a dudas, es la cultura del fogos, y esta se
articula desde distintos ámbitos y modalidades discursivas. La razón,
1

USSBAUM Martha, El mltivo de la humanidad. Una defe11sr1 clásica de la reforma de
la ed11cació11 liberal Andrés Bello, Barcelona, 2003, p. 132. NUSSBAUM Martha defiende
)' reivindica el legado cosmopolita de raíz estoico-kantiana y neo-aristotélica para
construu' una ciudadanía mundial frente al relativismo étnico-cultural, el nacionalismo
excluyente o el patrioterismo chabacano y localista. Por tanto, el cosmopolitismo de
Nussbaum frente al planteamiento universalista rawlsiano arranca de la tradición
estoico-ciceroniana, más cercano a la tradición y la cultura hispanoamericana, de
forma que podemos considerar a esta autora como una de las principales figuras del
neo-estoicismo norteamericano. Vease el excelente trabajo de LLANO ALONSO,
Fernando H., El h11manis1110 cos111opolita de /,11ma11uel Kant, Instituto de Derecho
Humanos "Bartolomé de las Casas, Dykinson, Madrid, 2002.

l1

�Rafael A,~llilera Po,tales

el logos conceptual, es, sin lugar a dudas, una herencia irrenunciable. Uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural occidental, desde los primeros diseños de su perfil con el
nacimiento de la filosofía en Grecia. Pero, no el único patrimonio;
forma parte de nuestra cultura; pero ni siquiera puede identificarse,
de manera excluyente, como vía única o superior de conocimiento
en la misma. Debemos abogar por una concepción abierta, plural y
heterodoxa de razón1 presente en otras esferas de la cultura. De
esta forma, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito, la
literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
La racionalidad occidental se ha construido sobre la distinción
entre ser y aparecer, mito y logos, ficción y realidad, doxa y episteme.
Estas oposiciones binarias se han impuesto como canónicas y
absolutas dentro del campo del conocimiento haciendo
infranqueable las fronteras entre los distintos géneros de discurso y
conocimiento. Platón, es el primer filósofo que arroja al poeta y al
artista fuera de la República ideal 2 estableciendo una similitud entre
poesía y mito. Sobre esta oposición se va a construir la difícil y
compleja arquitectura platónica del saber donde la poesía, las artes
y la retórica sofística van a ocupar un lugar preponderantemente
negativo. Platón vio un peligro en los poetas épicos y trágicos que
cautivaban al público presentando héroes que no eran
autosuficientes, "mal ejemplo para sus educandos", por eso la poesía
y la tragedia debían ser desterradas y marginadas de la educación de
los ciudadanos de la República. Hoy en día nos urge una concepción
humanista y pluralista de racionalidad pública frente a la concepción
limitada, estrecha y cientificista de racionalidad.
La literatura, la poesía y la filosofía son narrativas plurales,
abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización que encuentran
su espacio común en proporcionarnos sentido. Estos modos de
2 Platón fue el primer filósofo que arroja al poeta fuera de la repubüca ideal
estableciendo una similitud entre poesía y mito, entre literatura y doxa, narrati\·a y
conocimiento superficial y engañoso. Sobre esta oposición se va a construir la difícil
y compleja arquitectura platónica del saber donde la poesía, la literatura, las arces yla
retórica sofística ocupan un lugar preponderantemente negativo.

12

conocimiento pretenden dotar de significación la existencia humana
y el mundo, aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de
sentido nuestra aprehensión del mundo exterior. Como dice la
filósofa andaluza María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el
principio, dos especies de caminos, que en privilegiados instantes,
se funden en uno solo. Un camino abierto hacia el horizonte que se
va despejando, el horizonte de sentido.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo
meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario
dentro de la cultura y sugerir que las novelas y los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. No obstante, lejos de esta visión
meramente esteticista, la literatura posee enormes connotaciones e
implicaciones morales y políticas. De esta forma, la literatura se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político,
y la novela sería sinónima de "utopía democrática" y de
razonamiento ético contextual. La retórica de nuestra sociedad da
por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura democrática liberal.

3. La literatura como construcción ética, social y política
Una d_e las ~ensadoras contemporáneas que considera que las
narraciones literarias son particularmente adecuadas para describir
la experiencia moral es Martha Nussbaum. Las narraciones literarias
conceden prioridad a lo particular sobre las reglas o principios generales. Esta pensadora se pronuncia por un tipo de teoría moral
alternativa y diferente a las doctrinas clásicas kantianas y utilitaristas.
De este modo, acercarse a la literatura, en particular a la novela,
resulta instructivo para esclarecer el tipo de cuestiones y preguntas
qu~ aquellas doctrinas excluyen. Ampliando la investigación ética
ª ciertas dimensiones de la experiencia real donde los sujetos se
enfrentan a decisiones existenciales importantes.
"La novela construye un paradigma de un estilo de razonanúento
ético que es especifico al contexto sin ser relativista, en el que
obtenemos recetas concretas y potencialmente universales al

13

�&amp;:fr1drlg11ilera Portales

presenciar una idea general de realización humana en una situación
concreta, a la que se nos invita a entrar mediante la imaginación. Es
una forma valiosa de razonamiento público, tanto desde una
perspectiva intracultural, como de una intercultural. En general, la
novela lo alienta en mayor grado que la tragedias griegas, los cuentos
o los poemas líricos." 3
Una de las características importantes de la novela moderna es
su pluralidad de voces narrativas, su polifonía constante y
permanente que nos sitúa ante una verdadera representación teatral
de la vida. Esta polifonía de la novela nos plantea contradicciones,
ambigüedades, dilemas, conflictos y nos abre un espectro amplio
de múltiples interpretaciones. Las lecturas de éstas posibilitan al
lector no sólo ampliar su imaginación y su mundo; sino la posibilidad
de construir un razonamiento ético sólido y profundo sobre la vida
rrusma.
"No resulta extraño, entonces, que se acuda a al literatura y a
otros textos y estudios empíricos, para intentar llenar el vacío de las
reflexiones descontextualizadas. Parecería que el tipo de
"descripciones densas" (para seguir la expresión acuñada por Clifford
Geertz en los textos etnográficos) que encontramos en la literatura
nos ofrece un material muy rico para la reflexión sobre cuestiones
morales [.. .)" 4
A través de la literatura nos acercamos a todo lo que ha acontecido
en el mundo o todo lo que puede acontecer. De esta forma, las
novelas pueden aproximarnos a la filosofía moral, no conduciéndonos a una disciplina académica, sino poniéndolas en contacto
con la más profundo de nuestras búsquedas en el terreno de la
práctica, tanto respecto a nosotros mismos como en nuestra relación
con los otros. La novela no sólo nos involucra en una participación

amis~osa de las av~nturas de un personaje concreto, sino que nos
amplia nuestro horizonte mental de lo que podría suceder en nuestras
vidas.
Las novelas son idóneas porque su estilo no es una cuestión
meramente estética o neutral sino que aborda y profundiza en
cuestiones valorativas importantes para el ser humano. Cada
lenguajes literario o estilo del autor avanza a lo que se puede
denominar "pretensiones de validez" (the estatement style makes),5 0
en otras palabras, un modo de entender la experiencia vital, las
actitudes y sentimientos morales. Las novelas muestran -a vecesmejor ~ue un ~atado, conductas, dilemas, respuestas particulares a
deterrrunadas situaciones. La capacidad de integrarnos en ciertos
detalles, situaciones y dilemas, a través de la lectura de una novela
nos permite percibir los conflictos morales tal y como aparecen e~
~a r~a_lidad. La li~eratura nos muestra las formas de conducta y vida
individual y social tal y como acontecen en la realidad.
Esta complejidad de una obra nos facilita afinar el juicio como
lect~r~s_, por consi~iente, el desarrollo de la imaginación, una mayor
sensibilidad se extienden a la esfera pública. El lector se encuentra
en la situación de comprender más y mejor la complejidad de la
vida y esto le ayudará a formar actitudes en su conducta como
ciudadano. La "imaginación compasiva" crea, en fin, las condiciones
para la responsabilidad cívica.

33.

4. Hacia una educación humanística, cívica y política
La cultura griega antigua asignó enorme importancia al drama trágico
porque le preocupaba la educación moral de los jóvenes adultos.
De este modo, ir a presenciar una tragedia no se entendía sólo como
u~~ mera "experiencia estética", sino también una "experiencia
cm~a y política". Los festivales de tragedia del siglo V a.C. eran
festivales cívicos durante los cuales todas las otras funciones cívicas
se suspendían y todos los ciudadanos se reunían. Pero, centrémonos
más en profundidad. ¿Cuál era la educación cívica que las tragedias

~ HERRERA LIMA María: El punto de vista moral en la literatura en López De
La Vieja, M.T. (ed.) Fig11ras del ugos: entre la Filosoftay la Litera/11ra. Madrid. F.C.E.
1994.

; Véase NUSSBAUM, M., Love 's Knowledge. fasqys 011 Philosopf?y a11d Literat11re
(Oxford, Oxford Uruversity Press, 1990).

3

NUSSBAUM,}11stüiapoética, Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello, 1997, p.

14

15

�Rqjáel Ag11ilem Por1úles

querían promover? Las tragedias familiarizan ~ joven ciudadano
con las cosas malas que le podrían suceder en la vida humana, mucho
antes de que la vida misma se encargue de hacerlo. La importancia
del sufrimiento y de las pérdidas que lo inspiran sean algo
inequívocamente patente para el espectador, de esta forma, los
re.c ursos poéticos y visuales del drama tienen peso moral. Se
producía, así, una identificación empática durante el proceso de
escenificación de la obra.
Las tragedias muestran obsesivamente las posibilidades y debilidades
humanas, y hacen ver el contraste entre la vida humana en tanto tal y
las vidas menos limitadas de dioses y semidioses. Las tragedias piden al
futuro ciudadano varón del mundo de la antigua Grecia que se
identifique con lo que podría llegar a ser- un mendigo, exiliado, general
0 esclavo- sino también con muchas personas que en cierto sentido
nunca podría llegar a ser, como un troyano, persa, o africano, o una
esposa, hija o madre. Por ejemplo las tragedias griegas. El dr~ ~~plora
las igualdades y las diferencias. Con la identificación explora posibilidades
reales que podrían pasarnos a todos.
De este modo, lejos de ser obras maestras sin una agenda política,
estos dramas estaban directamente vinculados con los debates
democráticos sobre el trato a los prisioneros de guerra. Estas experiencias
radicales y dramáticas se dieron en una sociedad extre-madamente
represiva de las mujeres, aun para las normas de su época.
Hoy por hoy, ante la pregunta y desde nuestro legado cultural
greco-romano ¿ merece la pena que un estudiante de Derecho,
arquitectura o medicina conozca a Séneca, Voltaire y Cervantes?
·Qué puede aportar las artes visuales y las narrativas en su formación
~ívico-politica? Es muy posible que un arquitecto o un médico no
necesiten conocer a Séneca o Cervantes, pero tal ignorancia no se
le puede permitir a un ciudadano de una democracia constitucional
avanzada. Si el objetivo de la Educación es formar ciudadanos libres,
críticos, autónomos, capaces de servirse de sus propios recursos )'
facultades. El objetivo de la educación es, por esto mismo, no sólo
dar conocimientos que capaciten para realizar la vocación deseada
(el oficio), sino que además aportarles ciertas maestrías en el arte

16

de vivir, habilitarlo para el mundo en el cual va a vivir como un
ciudadano democrático. Una auténtica educación humanista no debe
de perder de vista el valor y el sentido de las humanidades en su
sentido clásico.
La educación no es una trasmisión de saberes enciclopédicos, ni
trasmisión de conocimientos específicos para ejercitar un
determinado oficio. Educar a un ciudadano es cultivarlo, enseñarle
a dudar asunciones y convenciones dadas a priori, enseñarle a pensar
y razonar por él mismo, liberarlo de la tiranía de la costumbre,
mostrarle que vive en un mundo complejo y ayudarle a imaginar las
visiones de la realidad de los demás. De este modo, el desarrollo de
la imaginación narrativa es importante como habilidad que integra
al individuo en la colectividad o sea como capacidad de pensar
cómo sería estar en el lugar de otra persona para entender el mundo
desde el punto de vista del otro. Jean Rostard decía que la cultura
"lo que el hombre añade al hombre". La educación es, en este sentido,
una modelación efectiva de lo humano.
"Por esta razón la literatura es tan importante para el ciudadano,
como un medio de expansión de afinidades gue la vida real no puede
cultivar de modo suficiente. La promesa política de la literatura es
que nos puede transportar, mientras seguimos siendo nosotros
mismos, a la vida de otro, revelando las similitudes, pero también
profundas diferencias" 6
De aquí se desprende un uso reflexivo de la literatura e incluso
argumentativo. Deliberación, aprendizaje y memoria son los
principales argumentos a favor del análisis de cuestiones prácticas
a través de la literatura. La narrativa como instrumento de
aprendizaje- uso formativo- ha despertado bastantes expectativas, a
pesar de que no siempre es efectivo o no les en todas las cosas.
ussbaum trata de conectar de forma directa la narración de
6

NUSSBAUM, M.: El mltivo de la hHmanidad. U11a defema clásica de la reforma de la
ed11cació11 liberal Andrés Bello, Barcelona, 2003. p. 153.

17

�Rtifael Ag11ifm1 P01ta!es

historias con la adquisición de habilidades, así como el desarrollo
de actitudes. Lo literario muestra un excelente perfil, presentando
como un espacio de posibilidades, un medio apropiado para mostrar
diferencias, matices, situaciones, necesidades... A través de escritores
como Charles Dickens, W. James, M. Proust, S. Beckett, Whitman,
la autora defiende dos posiciones interesantes. La primera, lo
imaginario como "cultivo" de la sensibilidad, y como consecuencia,
los efectos positivos de la educación de la sensibilidad en una
ciudadanía cosmopolita.

S. El cultivo de una ciudadanía mundial, postnacional o
cosmopolita
Normalmente, el objetivo de producir ciudadanos del mundo se
opone profundamente al espíritu de la política de fomento de la
identidad grupal, según la cual la afiliación primaria de alguien es
hacia el grupo local, ya sea religioso, cultural, étnico o de género.
Desgraciadamente, gran parte de la enseñanza académica de la
literatura se inspira en el espíritu de las políticas de identidad. Bajo
el distintivo de multiculturalismo. En consecuencia, es cierto que
vivimos juntos en el planeta y el planeta se nos empequeñece; pero
también lo es que en todas partes se fortalecen y multiplican los
agrupamientos comunitarios, las asociaciones fundadas en una
pertenencia común, las sectas, los cultos, los nacionalismos, y que
las sociedades vuelven a convertirse en comunidades. os
encontramos ante la realidad de que cuando estamos todos juntos,
no tenemos casi nada en común, y cuando compartimos unas
creencias y una historia, rechazamos a quienes son diferentes de
nosotros. ¿Estamos viviendo la historia de esa ruptura de las
sociedades nacionales en beneficio, por un lado, la globalización e
internacionalización y, por el otro, de los nacionalismos agresivos o
las comunidades cerradas? Este retorno a la comunidad, ya
anunciado por Tónnies a fines del siglo XIX, El retorno de las comunidades trae consigo el llamado a la homogeneidad, la pureza, la
unidad, y la comunicación es reemplazada por la guerra entre quienes
ofrecen sacrificios a dioses diferentes.

18

l\fartha ussbaum defiende un cosmopolitismo global desde un
posicionamiento moral y político, nuestra principal lealtad debe ser
con el común de la humanidad, y los primeros principios de nuestro
pensamiento práctico deben respectar el igual valor de todos los
miembros de la comunidad. El cosmopolitismo" es una postura
controvertida, una tendencia del pensamiento moral a la que se
oponen quienes se resisten a su ideal de ciudadanía mundial en
nombre de sensibilidades y apegos arraigados en la filiación grupal
o en la tradición nacional.
El cosmopolitismo como cultivo de la humanidad requiere o
precisa de tres actitudes esenciales: 1º. Siguiendo el ideal socrático
de vida examinada, autoexamen crítico y cuestionamiento de las
propias tradiciones y cultura. 2°. La capacidad de verse a sí mismos
no solo como ciudadanos pertenecientes a una región o grupo, sino
también como seres humanos vinculados a los demás seres humanos
por lazos de reconocimiento y preocupación mutua. 3º. Además
de conocimiento factual, se requiere imaginación narrativa.
Por tanto, debemos contribuir a través de la imaginación narrativa
a desarrollar una imagen del kosmu polités (ciudadano del mundo),
aduciendo que cada uno de nosotros habita en dos comunidades: la
comunidad local en la que nacemos, y la comunidad de deliberación
y aspiraciones humanas.
Una de las pensadoras contemporáneas gue cree que las
narraciones literarias son particularmente adecuadas para describir
la experiencia moral es Martha ussbaum. Las narraciones literarias
conceden prioridad a lo particular sobre las reglas o principios
· NUSSBAUl\f Martha defiende o reivindica el legado cosmopolita de raíz estoicokantiana y neo-aristotélica para construir desde una ciudadanía mundial frente al
relati,~smo étnico-cultural, el nacionalismo excluyente o el patrioterismo chabacano
)' localisra. Por tanto frente al planteamiento universali sta rawlsiano el
cosmopolitismo de ussbaum arranca de la tradición estoico-ciceroniana, más cercano
a la tradición y la cultura hispanoamericana, de forma tal que podemos considerar a
esta autora como una de las principales figuras del neo-estoicismo norteamericano.
Véase el excelente trabajo de LLANO ALO1 SO, Fernando H., El b11ma11ismo
cosmopolita de l111111a1111el Ivmt, Instituto de Derecho Humanos "Bartolomé de las
Casas, Dykinson, Madrid, 2002.

19

�Rqfáel /-k11ilera /&gt;o,tales

generales. Esta pensadora se pronuncia por un tipo de teoría moral
alternativa y diferente a las doctrinas clásicas kantianas y utilitaristas.
De este modo, acercarse a la literatura, en particular a la novela,
resulta instructivo para esclarecer el tipo de cuestiones y preguntas
que aquellas doctrinas excluyen. Ampliando la investigación ética~
a ciertas dimensiones de la experiencia real donde los sujetos se
enfrentan a decisiones existenciales importantes.
A través de la literatura nos acercamos a todo lo que ha acontecido
en el mundo o todo lo que puede acontecer. De esta forma, las
novelas pueden aproximarnos a la filosofía moral, no conduciéndonos a una disciplina académica, sino poniéndolas en contacto
con la más profundo de nuestras búsquedas en el terreno de la
práctica, tanto respecto a nosotros mismos como en nuestra relación
con los otros. La novela no sólo nos involucra en una participación
amistosa de las aventuras de un personaje concreto, sino que nos
amplia nuestro horizonte mental de lo que podría suceder en nuestras
vidas.
Martha ussbaum expresa: "Creo que Tagore estaba en lo cierto
al observar que, en el fondo, el nacionalismo y el particularismo
etnocéntrico no son ajenos uno del otro, sino que son afines; que el
apoyar los sentimientos nacionalistas llega, en última instancia, a
subvertir incluso los valores que mantienen unida a la nación, puesto
que tales sentimientos sustituyen los valores universales y
9
sustantivos de justicia y derecho por un pintoresco ídolo".
Cuando Diógenes, el cínico, respondió "Soy ciudadano del
mundo" quiso decir, aparentemente, que se negaba a ser definido
USSBAUM Marcha, El mltivo de la b11111a11idad. Una defensa clásica de la refor111n dt
In ed11mció11 liberal. Andrés Bello, Barcelona, 2003.
9
USSBAUM Martha C. (comp.), Los límites del pattiotismo. Identidad, perte11e11cia_1
ci11dada11ía 1111111diaL Paidós. Barcelona, 1999, p.15 Martha ussbaum, basándose en
el cosmopolitismo esroico de Marco Aurelio, Cicerón y Séneca así como en Emerson
y Thoureau, es fuertemente autocrítica con el etnocentrismo excluyente creciente. La
profesora r ussbaum señala la apabullante ignorancia de su propio país (USA) en
cuanto se refiere a la mayor parte del resto del mundo y aboga por una educación
cosmopolita para aprender más acerca &lt;le nosotros mismos y superar, de este modo.
un etnocentrismo raJical y excluyente potencialmente peligroso.

x

20

por sus orígenes locales y su pertenencia grupal, unos elementos
que resultaban centrales para la imagen que de sí mismo tenía el
hombre griego tradicional. La pensadora Nussbaum distingue dos
versiones del cosmopolitismo, 10 una versión exigente y otra versión
más flexible del ideal clásico del cittdadano del mundo. La más exigente
es el ideal de ciudadano cuya lealtad principal es para con los seres
humanos de todo el mundo y cuyas lealtades nacionales, locales o
grupales son secundarias. La versión moderada compatibiliza ambas
lealtades tratando de armonizarlas. Estas dos versiones se han dado
en el estoicismo romano. ussbaum simpatiza con la versión más
estricta; pero entiende que la versión más blanda e inclusiva es más
acertada a nuestro mundo actual.
Los estoicos, posteriormente, desarrollaron su imagen del Kostnou
polités aduciendo que cada uno de nosotros habita en dos
comunidades: la comunidad local en la que nacemos, y la comunidad
de deliberación y aspiraciones humanas que es "verdaderamente
grande y verdaderamente común, en la que no miramos esta esquina
ni aquella, sino que m:dimos las fronteras de nuestra nación por el
sol" (Séneca, De otio) Esta es la comunidad de la que básicamente,
emanan nuestras obligaciones morales, se trata del reconocimiento
de la humanidad, de cifrar la lealtad.
ussbaum concuerda con la idea de los estoicos de que la
ciudadanía mundial no implica la creación de un Estado mundial,
nos encontraríamos, por tanto, en el "reino de los fines" de Kant, es
decir, dentro de un ideal regulativo más que una propuesta políticojurídica concreta, y en este sentido, la lealtad máxima es la debida a
la comunidad moral de todos los seres humanos.
Analizando el problema de un orden político justo continuará la
~are~ de que la justicia es una tarea institucional, una tarea que
implica no sólo al Estado-nación fundamentalmente, "pues la tarea
de asegurar los bienes básicos de la vida para todos (libertades y
)

111

AGRA ROMERO, María Xosé, "Ciudadanía: Fronteras, círculos ,,
cosmopolitismo" en Anales de la Cátedra Fm11cisco S11órev Universidad &lt;le Granad;,
36, 2002, pp. 9-28. Como señala María Xosé Agra Nussbaum se ocupa de mostrar
la &lt;leuda de Kant con el cosmopolitismo estoico antiguo sobre todo con Cicerón.

21

�Rt!f'ael / lg11ilera Portales

oportunidades y bienes materiales) es la tarea de las instituciones
políticas." 11
Nussbaum se muestra cautelosa sobre la posibilidad de un
gobierno mundial, aunque no descarta que la comunidad
internacional debe presionar cada vez que más a las naciones que
rehúsan reconocer los derechos humanos, creando así al menos un
gobierno trasnacional tenue (thin); sin embargo, muestra un cierto
escepticismo al manifestar que no existe garantía alguna de que el
gobierno mundial lo vaya a hacer mejor que los Estados-nación. La
tarea es interdisciplinar, o sea, trabajar en los Estados-nación, a
pesar de sus fallos, porque son "los lugares más manejables para
presionar por la justicia".
"La perspectiva de ussbaum, veíamos, va en la dirección de
una teoría de la justicia global que está aún por articularse, pero no
por ello se detiene. En este sentido su concepción se nuclear en
torno a la necesidad de abordar los graves y urgentes problemas de
pobreza en el mundo, de desarrollo y, muy en especial, la situación
de las mujeres pobres en los países pobres. Abogando por un
feminismo internacional."12
Las democracias pluralistas de Occidente se configuran por una
cultura que a menudo se califica, y con buen motivo, de racista,
sexista e imperialista. Una cultura muy preocupada por no ser
racista, sexista e imperialista, así como por ser eurocéntrica, de
estrechas miras e intelectualmente intolerante. Una cultura que se
ha vuelto muy consciente de su capacidad para la intolerancia
criminal y con ello más atenta a la intolerancia, más sensible a la
deseabilidad de la diversidad, que cualquier otra cultura de la que

tenemos noticia. Los occidentales debemos esta conciencia y
sensibilidad, más a nuestros novelistas, cineastas, escritores ya a
las artes en general, y no sólo a los filósofos o poetas.

N USSBAM, M., "PoliticalA 11i111als: L.J,ck, LJJveand Dig11i!J"art. Cit. Nussbaum trata de
articular una teoría de la justicia distributiva global que incide en cómo las naciones ricas
del mundo están vinculadas a la historia &lt;le la dominación y explotación de los países
pobres y que por ello son responsables de dicha situación; YOU G, Iris Marion, Lz
j11sticiay la política de la diferencia, trad. de S. Álvarez, Cátedra, Madrid, 2000.
12
USSfü\UM, M., Sex and SocialJmtice, O xford University Press, Oxford, 1999 Y
\'&lt;!ornen and Human D eYelopment, Cambridge Universiry Press, Cambridge, 2000;
YOUNG, Iris Marion, La j11stiria y la política de la diferencitl, trad. de S. Alvarez,
Cátedra, Madrid, 2000.
11

22

23

�El constructivismo, con una nueva
actitud, disciplina y lenguaje. Análisis
comparativo entre la escuela
tradicionalista, la constructivista y la
actual enseñanza del derecho
Isabel Arévalo Díaz de Uribe*

Introducción

en que nuestro país necesita de todos sus
mexicanos, conscientes, trabajadores, entusiastas, disciplinados y
solidarios.
La educación es la base del progreso de una nación, por lo que
en la universidad está la esperanza de la sociedad mexicana, porque
en ella se instruyen y se forman los jóvenes que dirigirán los rumbos
de nuestra Patria, retomando los valores y superando las
competencias requeridas.
Como docentes universitarios, tenemos que estar a la vanguardia de
las necesidades que requiere el campo de la educación superior, para
que los egresados cumplan con las altas expectativas que requiere
México en su interior y en sus interacciones con el resto del mundo.
Partir con antecedentes que no favorecen la dirección del rumbo
a tomar, transforma esta circun stancia en un enorme reto de grandes
dimensiones; sin embargo, no es de buenos mexicanos el decir que
no se puede lograrlo.
H E~10s LLEGADO AL PUNTO

"Maestra en Ciencias. Profesora investigadora de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales, UANL.

25

�IsabelAréralo Díaz. del 'lihe

Estamos en el momento de las grandes decisiones, empezando
por cada uno de nosotros, para lo cual tenemos en principio que
estar dispuestos a aprender a desempeñar nuestra labor docente,
con los nuevos lineamientos educativos de acuerdo al constructivismo, del cual, en el presente trabajo se aclara su definición, su
relevancia, sus ideas principales, tomando en cuenta que los tiempos
no sólo han cambiado, sino que nos encontramos en circunstancias
sociales muy adversas, que nos dificultan todavía más nuestra
misión, pero que tenemos que superarla, porque somos "Formadores
Integrales" de los futuros profesionistas; también, se muestran un
par de cuadros comparativos muy interesantes, con la idea de ofrecer
una visión panorámica, que nos señalan de dónde partimos, en donde
estamos y qué esperamos lograr, (en una superación continua, desde
luego), y la otra comparativa, se destacan las competencias que
han de desarrollar los operadores del derecho, entre las que se ensalza
el lenguaje verbal y no verbal como clave del éxito personal y
profesional; por último, se exponen al final algunas conclusiones,
no para terminar un simple trabajo, sino para mantener las ideas
frescas y seguir hacia adelante.

1. Concepto del constructivismo
El constructivismo se define por el Diccionario1 como la "Teoría
filosófica que se basa en la interacción que se establece entre las
ideas innatas y las que se adquieren con la experiencia.
Se ratifica en el campo de la psicología, donde también se define
como: La teoría que sostiene que el niño crea su modo de pensar y
conocer de manera activa, es decir, mediante la interacción entre la
información que le proporciona la realidad exterior y sus estructuras
del conocimiento. 2
Ahora bien, se ha dirigido esta concepción al área de la educación,
introduciéndose así una nueva corriente educativa, en donde se
Varios Autores, Diccionalio enadopédico de la ed11cación, Ediciones Ceac, Barcelona.
España,2003,p.99.
2 Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cació11, Ediciones Ceac, Barcelona.
1

rompe el paradigma que se tuvo siempre, ya que ahora la figura
central del proceso del aprendizaje es el alumno, quien tiene que
construir su conocimiento, conforme a su proyecto de vida, y de
acuerdo con su perfil y preferencias personales, actuando con
autonomía, responsabilidad, y disciplina, y orientado a su vez, por
la figura del profesor, que actúa como su orientador y facilitador en
dicho proceso de aprendizaje.
Por lo tanto, los papeles cambian radicalmente, pues el profesor
debe dejar de ser el conferencista magistral de la clase, para cederle
la voz al alumno, y así exponga las ideas que tenga sobre el tema a
tratar, lo cual le exige una investigación y estudio previo a la sesión.
Para ello, tiene que desarrollar su habilidad para investigar, pensar,
analizar, lo cual a su vez, le exige una buena administración de su
tiempo, saber leer, disciplina, responsabilidad, perseverancia y
entusiasmo, entre otras competencias, a fin de asumir una postura,
saberla exponer y argumentar, y construir conocimiento.
Por su parte, el profesor también tiene que desarrollar la habilidad
de aprender a escuchar, a ser tolerante y respetuoso con las ideas
ajenas, a ser empático, y saber orientar o guiar al alumno.
Definitivamente, es un cambio radical que exigen los nuevos
tiempos, que se abren a una Educación Integral, basada en
competencias diversas, por lo que hay que trabajar mucho en ello,
empezando por nosotros los docentes, que suponemos ser el ejemplo
a seguir, por lo que no debemos defraudar la confianza que se nos
ha depositado para lograr este reto ineludible, a fin de que los
alumnos hagan frente a las exigencias del futuro, que ya ha llegado.

Relevancia del constructivismo
La palabra "constructivismo" se ha utilizado para designar cosas
totalmente diferentes, y ha adquirido una mayor relevancia en: 3
A. La epistemología, por considerar que la realidad que creemos
conocer no es lo que existe, sino que es una construcción del
pensamiento de cada persona, según su respectiva experiencia vivida,
1

España, 2003, pp. 99 y 130.

26

Ander Ezequiel, Diccionario de pedagogía, B11enos Aires, Argentina, 1999, pp. 63 a 65.

27

�lsahelAdvalü Dia::;_de [ "rihe

por lo que entonces, cada uno actuamos en consecuencia.
B. Y, de manera particular, se promueve en la psicopedagogía,
en donde ha adquirido una relevancia mayor en el campo de la
Educación, ya que su principal perspectiva es '¿ Cómo adquirimos
/os conocimientos ?"; y atendiendo a esta interrogante, el constructivismo constituye el marco teórico-referencial de algunas
propuestas de reformas educativas, como en España, Argentina,
Bolivia, Chile y Paraguay. Algunos de sus principales representantes
son: Wallon, Piaget, eiser, Vygotsky, Ausubel, ovak, Bruner,
Dirver, Coll, Carretero y otros. Así, se trata como de un marco
explicativo que permite:
· Diagnosticar y planificar los procesos educativos, en general y
·Orientar la forma de llevar a cabo el proceso de la EnseñanzaAprendizaje, en particular.
· Resolver las dificultades de espacio en las instituciones
educativas, y de tiempo limitado en aquellas personas que quisieran
estudiar, además de trabajar.
· D edicar mayor tiempo a las materias, que están directamente
relacionadas con su proyecto profesional de vida.

Ideas fundamentales de la concepción costructivista:4
1ª El alumno relaciona la información nueva, tomando en cuenta
sus conocimientos previos.
2ª El alumno le da un significado a las informaciones que recibe,
y así es capaz de construir
un esquema de conocimiento relativo a ese contenido (Teoría
de la asimilación: Ausubel )
3ª El educando es el responsable último e insustituible de su
propio aprendizaje.
4ª E l aprendizaje no excluye la necesidad de ayuda externa.
5ª Se necesita un apoyo (el profesor, compañeros, padres, amigos,
TV, radio, prensa, computación, etc, para establecer el andamiaje
que le ayude a construir conocimiento. (Estas personas o cosas que
4

Varios Auto res, F:nciclopedia general de la ed11cació11, T. I, E d. Océano, Barcelona.

influyen en el conocimiento que construye el alumno, se dice que
actúan en la llamada "Zona de desarrollo próximo".
6ª Los conocimientos adquiridos en un área, se ven potenciados,
cuando se establecen relaciones con otras áreas.
7ª El profesor debe ser un orientador que guía el aprendizaje del
alumno, intentando que éste se aproxime a lo que se considera como
conocimiento verdadero.
8ª La actividad mental constructiva del alumno se aplica a
contenidos que ya están muy elaborados previamente; es decir, los
contenidos son el resultado de un proceso de construcción, a nivel
social.
Entonces, el profesor, el alumno y el contenido curricular son
los tres elementos implicados en el proceso de la construcción del
conocimiento, que se relacionan formando el denominado
'Triángulo Interactivo"; sin embargo, se subraya el papel activo del
a/11111110 en el aprendizaje para que pueda introducirse con autonomía,
responsabilidad, disciplina, perseverancia, etc., al ámbito profesional
y a la sociedad, con las competencias que la vida le requerirá.
De esta forma, en la escuela, el alumno ( partiendo de sus
conocimientos previos) aprende y se desarrolla en _la medida en que
tengan trascendencia las materias que se configuran en el contenido
(que se presenta en el currículo escolar, en un amplio abanico para que
el alumno seleccione las que sean pertinentes para su proyecto de vida
pr~~esional), y en donde el profesor, actúa como guía, mediador y
fac~tador en la interacción que haya entre el alumno y la cultura,
aplicando estrategias y métodos adecuados, para que el proceso de
aprendizaje de sus alumnos sea verdaderamente sigru'ficativo es decir
'
'
que deje una huella propositiva, generando así, poco a poco una
transformación en la personalidad de ellos, a fin de que sean cada vez
más aptos para ir generando nuevos conocimientos.
Desde luego, en este proceso de participación compartida entre
el profesor y el alumno, éste debe de tener una gran disponibilidad,
pues de él depende en primer término la responsabilidad, ya que es
el centro del proceso de la enseñanza-aprendizaje, en virtud de que
el objetivo prioritario, es potenciar las capacidades del alumno para

1998, p. 279.

28

29

�Isahe/Arémlo Diazdl' Urihe

aprender y pensar, para la toma de decisiones propias.
El constructivismo representa un cambio de paradigmas rígidos
y estrictos, hacia aquellos más flexibles y abiertos, que no pierden
por ello, su validez y autenticidad. Se puede interpretar como una
respuesta al afán de formación integral del individuo, pues considera
la posibilidad de intervenir simultáneamente en aspectos
cognoscitivos como psicosociales.
Lo que distingue a la concepción constructivista es su carácter
integrador y su orientación hacia la educación, a fin de configurar un
esquema de conjunto orientado a: analizar, comprender y aplicar el
nuevo enfoque de la educación, que debe partir desde los primeros
niveles, para que vaya progresivamente avanzando, y el alumno tenga
ya la familiaridad y la confianza en sí mismo, que le permita
desarrollar sus estudios profesionales, con todos los atributos que
le harán sobresalir como un profesional exitoso.
Con este nuevo sistema, los individuos no aprenden solamente
contenidos y conocimientos, también aprenden a vivir en grupos
sociales, a moverse dentro de ellos, y no ser sólo manejados por
ellos; se aprende igualmente a ser independientes, más comprensivos
con las diferencias y más abiertos al diálogo; así, se tiende
mayormente a una verdadera democracia. 5
Hoy por hoy, tenemos que dar un reviraje para adoptar este
sistema, con alumnos que todavía recibimos sin ese esquema mental
y sin las competencias pertinentes. La verdad es que partimos de
una realidad renuente en muchos casos, pues todavía hay alumnos
que prefieren su posición pasiva en la clase, sin participar, exigiendo
al profesor toda la exposició.n del tema, apegados a los textos,
tratando, (en los supuestos mejores casos), de hacer esfuerzos
memorísticos, sin la comprensión y el análisis de los contenidos. Y
por otra parte, también nos percatamos de que hay profesores que
prefieren seguir haciendo su labor de muchos años, de la misma
manera, asumiendo su postura implacable, creyendo que no tienen
nada que aprender, por su vasta experiencia, sin darse cuenta que
Jerez Talavera Humberto: Direct0r, Re11ista ,mxicana depedagog;a, Nº 86, Dic. del
2005, p. 5. Correo: pedagogirev@prodigy.net.mx
5

30

estamos siendo protagonistas de una época de transformaciones, a
las cuales nos tenemos que solidarizar, en pro de los alumnos, del
prestigio de nuestra institución universitaria y del desarrollo del país.

2. Los tiempos han cambiado
El alumno tiene que aprender una nueva manera de aprender, y
para ello, tenemos los docentes que aprender una nueva manera de
enseñar. Los tiempos han cambiado, y tenemos el compromiso ineludible de cumplir nuestra sagrada misión con un renovado esquema
mental, que nos disponga de una manera entusiasta, responsable y
solidaria.
En este aspecto, el lenguaje tiene un papel trascendental, pues
hay que procurar el esmero en lo que se proyecta, no sólo con las
palabras, sino con las actitudes, con el semblante, los gestos, la
mirada, el tono de voz, pues en el arte de escuchar, se capta la '
imagen integral de las personas. Y como Docentes, nos debemos
preguntar: ¿Cómo nos captan los alumnos? ¿Qué reflejamos? ¿Somos
congruentes entre lo que decimos y lo que hacemos? ¿Somos
empáticos? ¿Nuestros alumnos están aprendiendo lo que les
enseñamos? Pues bien, estamos en el camino, y la idea es superarnos
a conciencia y con perseverancia.
Desde luego, las circunstancias tan controvertidas que estamos
viviendo en la actualidad, tanto en lo que concierne a la inseguridad,
el desempleo, las crisis familiares, la drogadicción, nos exige mayor
entereza y sensibilidad en nuestra labor docente, mayor conciencia
social, y un espíritu propositivo, que nos impulse hacia la mejora
continua de nosotros mismos, teniendo la convicción de que es en
las épocas difíciles, cuando los hombres y las mujeres sacan lo mejor
de sí mismos, para salir adelante.
En otras palabras, tenemos que avanzar contra las vicisitudes y
adversidades que están afectando a cada uno de nuestros alumnos
Y a nosotros mismos, porque el futuro depende de lo que hagamos,
o dejemos de hacer ahora.
Ante estas circunstancias, cabe destacar la silenciosa y valiosa
misión de las tutorías, al brindar un apoyo integral a los universitarios,

31

�lsahelArémlo Día::;, de Cribe

a fin de mejorar el desempeño académico de los mismos, para que
haya menor reprobación, se evite la deserción, y se asp!re a_ la
titulación exitosa de todos ellos, bien preparados, ante las exigencias
de los nuevos horizontes.
La realidad es que se han logrado resultados increíbles y se ha
demostrado la trascendencia del lenguaje no verbal y la importancia
de traer buen ánimo, por lo que resulta esencial el manejo correcto
de las emociones, la empatía, la disciplina, y la perseverancia, entre
otras virtudes.

3. Reconstruir el perfil del profesional en derecho
Entiendo que más que construir, tendremos que " reconstruir" un
nuevo perfil profesional, que no sólo "dignifique" la_ profesi~n'. sino
que se encuentre más articulado con la realidad social que v1v1IT10s,
previendo también, la preparación pertinente p~ra_ hacer frente a
las nuevas condiciones de la sociedad del conoc1m1ento.
Para lograr armonizar toda esta complejidad,_ sería pr~ciso,
rediseñar los planes de estudios de los niveles educativos antenores,
así como dedicar una enorme atención a la capacitación de los
maestros, y las medidas disciplinarias pertinentes, para que me¡oraran
positivamente, no sólo en cuanto a su actitud, sino al comprender
el sentido y la perspectiva de su papel o labor en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, a fin de que se conviertan en verdaderos
guías y facilitadores del proceso de aprendizaje de sus alumnos, en
la nueva ruta educativa del constructivismo, para lo cual, hay que
enseñarles a "leer", a "pensar", a "reflexionar", a despertar en ellos
el espíritu de estudio, y a desarrollar todo su capital huma~o'. con
las nuevas competencias que serán vitales en su desenvolvJm1ento
profesional en el próximo escenario mundial.
,
,
También sería preciso que todo este nuevo hacer, fuese aun mas
reforzado por las autoridades administrativas de cada institución, Y
a su vez, así comprometido por las autoridades gubernamentales.
En fin, se trata de todo un planteamiento en el que todos somos
corresponsables, y lamentablemente vemos que hay todavía muchas
personas involucradas que adolecen de una lamentable falta de

32

conciencia social y de una firme determinación en tomar en serio el
nuevo rumbo de las cosas, que amerita un verdadero esfuerzo en
disponerse a trabajar en estos objetivos tan trascendentales en el
destino tan incierto del país, que se tambalea, precisamente, porque
la base de su estructura, que es la educación, está hundida por la
apatía y la pereza intelectual de muchos de sus ciudadanos.
Aún frente a este panorama, no podemos abdicar y darlo todo
por perdido, ya que sería una especie de suicidio colectivo... Tenemos
9ue ayudar a despertar los ánimos y a dirigir toda nuestra energía
hacia la ruta correcta. Alguna razón existe para encontrarnos en
esta situación, así que ahora nos toca apoyar estos nuevos
planteamientos a fin de ir saliendo adelante en el país en donde nos
tocó nacer y crecer, y ahora, nos toca aprender a subsistir con
éxito ante los nuevos retos por venir.

4. Los docentes somos "formadores"
Se nos ha hecho enfatizado que no debemos ser meros "informadores",
sino "formadores", de manera que, se espera que lleguemos a interactuar
con los alumnos, dejando una huella positiva que los enriquezca, para
9ue lleguen a ser mejores personas, pues sólo así podremos considerar
9ue estamos trabajando verdaderamente en la " formación" de los
estudiantes.
Por tanto, nuestra labor no debe enfocarse a formar enciclopedias
humanas, sino mejores seres humanos, capaces de trabajar
internamente en su aprendizaje, con base en experiencias
significativas, para que estén en condiciones de llegar a resolver
problemas a lo largo de sus vidas. Por lo tanto, tenemos que encontrar
la manera de introducirnos en sus cabezas, para ayudarles a
encontrar los caminos para que lleguen a satisfacer sus necesidades,
sus metas y se transformen en verdaderos profesionistas.
5. Consideraciones pertinentes
Tendremos que tomar en cuenta que en este proceso educativo,
una buena comunicación interpersonal tiene que ver mucho con la
empatía; sin embargo, habremos de prepararnos, a fin de cuidar el

33

�Isabelhlit•,¡/o Díaz de U,ibe
6

hecho de que la comunicación se complica, porque:
•Vivimos en una sociedad plural, en donde la falta de tolerancia
se refleja en inflexibilidad, y en donde tenemos que desarrollar ciertas
herramientas para detectar las cosas que nos irritan, para saberlas
manejar con prudencia, y poder entonces aprender a convivir mejor.
·Tenemos que cuidar el estado interior de nuestros alumnos y el
contexto de donde vienen, para lo cual resulta interesante llevar a
cabo una "introspección" o diagnóstico de los alumnos, que sea
previo al curso por impartir. Sólo así podremos lograr una integración
del grupo y alcanzar una evolución en ellos.
. .
•Considerar que, aunque hablemos sobre nuestra expenenc1a,
las personas que nos escuchan, interpretan todo de ~anera ~stinta.
•Que la inteligencia emocional señala una gran d1ferenc1a entre
los hombres y las mujeres, en sus maneras de pensar y de sentir, por
lo que sus reacciones son naturalmente muy distintas, por lo que
hay que tener especial cuidado en ser empáticos.
·Que no debemos nunca prejuzgar ante las apariencias y

·Es importante que se hagan dinámicas, que envíen estímulos,
para sorprenderlos, y evitar su aburrimiento.
· Hay que considerar que cada persona aprende de manera distinta,
según el tipo de inteligencia que tenga, es decir, ya sea, visual,
auditiva, etc.

significativos.
·Recordemos que " o hay una segunda oportunidad para dar
una primera impresión".

6. La motivación es fundamental
¿Qué es la "motivación"? De acuerdo al Diccionario' es el conjunto
de elementos o factores que activan y orientan el comportamiento
de una persona hacia la consecución de un objetivo.
Y en su acepción como verbo, remite a: la causa de alguna cosa;
a justificar los motivos o razones de algo o a despertar en alguien el
interés por alguna cosa.
Los docentes no podemos ignorar, que de nuestro desempeño
docente, depende el porvenir de muchísimos alumnos, que son seres
todavía vulnerables, tanto en sus situaciones familiares, como en el
ambiente social en el que les ha tocado empezar a vivir, y en el que
a pesar de todo, tienen que abrirse paso, como hombres y mujeres
de bien.
Hay que motivar a los alumnos, y convencerlos de que, realmente,
sacamos más provecho de nosotros mismos, cuando sabemos a
dónde vamos, y cimentamos el compromiso de lograrlo, pues hay
que evitar la triste decepción de llegar al final de la vida, y darse
cuenta de que nunca hubo una meta a la cual dirigirse, o peor aún ...
que faltó determinación, voluntad y disciplina para lograrla ...
Como profesores, se nos recomienda que estemos al tanto de la
vida laboral que les espera o que se requiere, y no sólo en la actualidad, sino con una visión futurista, para que la preparación de los
alumnos sea eficaz, integral, interdisciplinaria y con un espíritu
creativo, ante las variadas oportunidades que se les presenten,
conscientes de que habrán de perseverar en la educación continua,
siguiendo hacia adelante con una pasión por la excelencia, que no
sólo satisfaga las expectativas personales, sino que a la vez, brinden

1• Curso sobre: "Formación de formadores", impartido por el Ing. Jesús Alon,o
González, del 18 al 22 del 2008, en la FACDYC.

"Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cació11, Ediciones Ceac, Barcelona,
España, 2003, p. 308.

mostrarnos negativos.
·Tenemos que partir de que la visión que tenemos del mundo
depende en gran medida de la manera de vernos a nosotros mismos,
y que la confianza que nos tengamos, se la vamos a transmitir a los
estudiantes.
·Que tomemos en cuenta el "efecto Pigmaleón", al tener presente
que deberemos de tratar a los alumnos, como nos gustaría que
ellos llegaran a ser.
.
· Hacerles ver "cómo nos vendemos como personas", para refle¡ar
una positiva autoestima, ya que la gente observa la manera de vestir,
el comportamiento, la postura, y sobre todo, la manera de hablar,
pues cada persona se va proyectando con sus atributos. Por ello.
tanto el lenguaje verbal, como el no verbal, son tremendamente

34

35

�Isabel,-fréralo Díaz de C,ibe

un rendimiento público, en virtud de que somos parte de un grupo
social, del cual somos "corresponsables".
En el proceso educativo (como en todas las facetas de la vida)
especial efecto causa lo que se llama "Entusiasmo", vocablo de
procedencia griega: E11tho11siazei11, que significa "con Dios en el
interior". De manera que este magnífico elemento, hay que cuidarlo
r. saberlo transmitir en todo nuestro actuar docente, cuando estamos
frente al grupo en clase, cuando los saludamos fuera de la sesión,
cuidando nuestras expresiones corporales, visuales, etc.
Además de facilitar los conocimientos, tenemos que despertar
en los alumnos la imaginación, la creatividad, la originalidad, la
valentía, la actitud positiva, el gusto por trabajar con calidad,
mantener despierta su energía y entusiasmo, para ir moldeando sus
respectivas personalidades, convencidos de que a pasos pequeños
y continuos, podrán dirigirse en la dirección hacia las grandes metas
que se propongan, considerando que hasta de los fracasos se

7. Cuadro comparativo entre la escuela tradicionalista la
constructivista y la situación en la facultad de derecho '
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Conclusiones finales
·os debemos a nuestro México, a nuestra querida casa de estudios
universitarios, a los alumnos, y a nuestras conciencias, por lo que
haciendo un análisis objetivo de la situación, vemos que hay muchas
situaciones en contra, pero como seres humanos, orgullosamente
mexicanos, tenemos hacer lucir nuestra renovada esencia ... Pues
como solía decir el ilustre y admirado maestro Dr. Basave Fernández
del Valle, "mientras haya vida, hay esperanza, y en el camino vamos
hacia la plenitud ... "

39

�l.whelArfrn/o Díazde [ 'ribe

Hay que sacar la casta, y trabajar arduamente en lo nuestro, que
es la educación, pilar del desarrollo de un país, que en este caso es
el nu~stro, que tiene inmensos recursos, mucho capital humano
brillante, con jóvenes que nos piden una oportunidad, una esperanza.
Dejemos la mediocridad y la apatía atrás, que no nos siga
arrastrando hacia el abismo.Se padece todavía de un problema, que
es una mera cuestión de actitud; dispongámonos a "aprender a
aprender", a abrir nuestras mentes, a despertar nuestra capacidad
de asombro y nuestra sensibilidad humana, para llegar a ser
verdaderamente útiles, adquiriendo las competencias que nos elevan
en nuestra labor docente, como mejores seres humanos y eficientes
maestros.
El constructivismo nos reconstruye a todos, nos engloba de una
manera holística, tanto a los alumnos, como a los profesores, a las
instituciones educativas (de todos los niveles), al gobierno (en sus
directrices). Todos tenemos que sumarnos, para hacer de este país,
un espacio de progreso y de paz social, conviviendo dignamente
con el mundo entero.

Bibliografía:
Ander Ezequiel, Diccionario de pedagogía, Buenos Aires, Argentina, 1999.
Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cación, E diciones Ceac,
Barcelona, España, 2003.
Varios Autores. Enciclopedia general de la ed11cación, Tomo I, Ed. Océano,
Barc~lona, 1998.
Jerez Talavera Humberto: Director, Revista mexicana de pedagogía, Nº 86.

lnstit11to NacionalAcadémico de Act11alizacióny Capacitación Educativ~, (INACE),
Dic. 2005.
.
Correo electrónico: pedagogirev@prodigy.net.mx
González-Pérez Joaquín y Criado del Pozo María José, Psicología de la
educación para una ense1lanzapráctica, Editorial CCS, Madrid, España, 2003.
Apuntes de clases en la maestría en docencia jurídica.

40

41

�Genaro Estrada y la crítica de una
nueva generación

Víctor Barrera Enderle *

S1 ALGO HA DEFINTDO &lt;3 tal vez determinado) a lo largo de los años el
legado intelectual de Genaro Estrada (Mazatlán, 1887- Ciudad de
México, 1937), eso ha sido sin duda su labor diplomática. Su teoría
sobre las relaciones internacionales definió la política exterior
mexicana durante buena parte del siglo XX. La famosa "Doctrina
Estrada" se convirtió en un manual de uso corriente para la clase
política emanada de la Revolución Mexicana. En contraste, su labor como crítico literario ha quedado algo marginada, sepultada
por los nombres y los títulos de sus pares más destacados. Yo mismo
veía su figura de sesgo, como un personaje lateral, relacionado con
Alfonso Reyes: y sólo a través de ese vínculo lo ubicaba en el confuso
mapa de las letras mexicanas. En cuanto reenfoqué mi lectura y me
centré en unos pocos de sus textos críticos (el corpus de su obra
intelectual es breve) mi perspectiva cambió profundamente.
Porque Estrada ingresó a la literatura mexicana en el justo
momento en que ésta se modernizaba a pasos agigantados, tratando
de quitarse atavíos y prejuicios, e intentando, a su vez, establecer
*Dr. en Letras. Ensayista.

43

�T 'íctor B,mc'l"a Enderle

un primer criterio historiográfico y selectivo. Un momento de
cuestionamiento y de especialización. El primer deslinde del bosque,
y su primera poda. Todo ello dentro de un deseo mayor: la
configuración de un proyecto estético y cultural que respondiera a las
nuevas demandas de los tiempos. Si el país se estaba reconfigu-rando
políticamente, era menester transformarlo culturalmente, tal era la
premisa. Las añejas disputas decimonónicas en torno al matiz de los
contenidos y la selección de los temas de las obras artísticas; los anhelos
modernist~s de asimilación formal (muchos de ellos ingenuos o
superfluos) con los modelos metropolitanos; todo eso comenzaba a
quedar atrás y a ser superado por preocupaciones más urgentes. Se
necesitaba empezar de nuevo, pero no desde cero, sino a través de un
balance que debería redimensionar los logros y fracasos de las letras
mexicanas en sus primeros cien años de existencia. ¿Qué faltó?, ¿en
dónde nos equivocamos?, ¿cuáles fueron los logros y qué podemos
hacer con ellos? Además, era preciso marcar distancias y señalar
diferencias: manifestar las propias señas de identidad. Tales elementos
configuraban las principales características de la generación de Genaro
Estrada, a la cual llamaré simplemente del Ateneo de la Juventud,
porque fue este grupo el que concentró desde su fundación (en 1909),
e incluso antes, todas las aspiraciones y obsesiones encaminadas a la
modernización de la literatura y de los estudios literarios.
El tiempo era el adecuado. Habían pasado los primeros cien años de
vida independiente; ya se habían llevado a cabo (y clausurado) las
polémicas en torno a la naturaleza de las letras nacionales; las literaturaS
hispanoamericanas comenzaban a llamar la atención en el ámbito
ibérico, aunque autores como l'vliguel de Unamuno todavía mantenían,
bajo el pretexto de destacar alguna virtud menor, juicios como estos:
" ... la evolución literaria peruana, y, en general, la de la América
española toda, ha andado siempre con veinte años de retraso respecto
de la europea."' En rigor, la añeja filología española estaba lejos de
poder dar cuenta de todo este proceso ...
1 Miguel de Unamuno: "Algunas consideraciones sobre la literatura hispan&lt;~
americana. J\ propósito de un libro peruano", en Antología, prólogo de José LUI\
Aranguren, Madrid: FCE, 1964, p. 203.

44

¿Pero qué función cumplió Genaro Estrada al interior de dicha
generación? o ocupa un lugar protagónico, lo digo de inmediato.
Otros nombres figuran como epónimos y atraen para sí toda la
atención. Ocuparnos sólo de ellos, sin embargo, no garantiza la
obtención de una mejor información sobre esta crucial época
cultural. Hay que darle la vuelta al asunto, buscar debajo de la
mesa y ampliar la mirada. El trabajo crítico de Estrada me da la
ocasión de hacerlo. Un primer acercamiento me llevaría a afirmar
que él fue principalmente un interlocutor, el compañero con el cual
exponer ideas y aventurar hipótesis. Digo esto, sobre todo, por su
relación con Alfonso Reyes. Estrada fue uno de sus amigos literarios
más entrañables. Era "El Gordo", como cariñosamente lo llamaba
el escritor regiomontano, ese amigo incondicional que lo ayudaba en
sus penurias monetarias, sus travesías diplomáticas y sus malentendidos
políticos; era también, y esto es lo que más me interesa, quien lo mantenía
al tanto de la vida cultural y literaria de México. Un interlocutor activo
y con juicio propio. El informante nativo: el lazo de unión con las
nue,Tas generaciones que comenzaban a despuntar, y que confirmaban
la renovación intelectual. La amistad revela, creo yo, una complicidad,
que va más allá de la simple cortesía. Los tres tomos de su
correspondencia, titulados acertadamente Con leal franqueza, así lo
atestiguan. o deja de ser interesante que la primera nota que le
envía Reyes desde Madrid, fechada el 3 de diciembre de 1916 sea
a la vez una felicitación y un estímulo. Reyes celebra la apari~ión
de la antología preparada por Estrada: Poetas nuevos de México
(publicada ese mismo año por la casa editorial Porrúa). Le confiesa
en las primeras líneas: "Su libro es una preparación perfecta para
trabajos de historia literaria. ¿ o se propone Ud. emprenderlos,
explorando, uno a uno, los capítulos de la nuestra? Haría Ud. un
gran bien (ya lo hace con la obra actual)."2 Estas palabras son el
pase ?e e~trada de Estrada a la generación del Ateneo de la Juventud,
ru mas ru menos. El escritor regiomontano ve en el trabajo critico de

1
• _ Alfons~ Reyes

y Genaro Estrada: Co,, lealfnmq11eza, tomo I, edición de Serge I.
Zaazeff, i\lexico: El Colegio acional, 1992, p. 21.

45

�f 'íttor Barrera Eflderle

Estrada todos los elementos que tanto él corno Pedro Henríquez Ureña
habían deseado en una empresa corno ésa: un riguroso criterio de
selección, una propuesta de periodización y la definición de los nuevos
rumbos en el presente. Reyes queda a la expectativa de nuevas labores
críticas, dando inicio a un fructífero diálogo que duraría más de veinte
años. ¿Cómo la aparición de una antología pudo despertar tal interés en
un escritor corno Reyes? Aventuraré algunas respuestas.
· Primero estaba el reconocimiento. Es la fragua de su propia
generación, una generación que bien podríamos llamar crítica y
profesional. Genaro Estrada llegó a la ciudad de México en 1911
(en su natal Sinaloa había colaborado con algunos diarios), es decir,
en plena apoteosis del proyecto de emancipación cultural
emprendido por el Ateneo de la Juventud. Lecturas, conferencias,
cátedras, proyectos editoriales. En una palabra: una nueva manera
del quehacer literario en México. Aunque muy pronto entró en
contacto con escritores e intelectuales de promociones más antiguas,
corno Enrique González Martínez (con quien colaboró en la revista
A1gos) y Genaro García (a quien ayudó en empresas bibliográficas),
sus afinidades creativas y críticas estaban con sus contemporáneos.
Si Alfonso Reyes se ocupaba por esos días de estudiar el paisaje en
la poesía mexicana del siglo XIX; si Pedro Henríquez Ureña se
empeñaba en demostrar la mexicanidad en Juan Ruiz de Alarcón;
Genaro Estrada se hacía cargo de la historia del libro impreso en
México. Los tres miraban al pasado preocupados por el presente.
Xavier Villaurrutia, para mi gusto uno de los mejores críticos del
siglo XX mexicano, fue de los primeros en establecer esta relación:
"Genaro Estrado -apunta- no perteneció a la generación llamada
del Ateneo. Llegó un poco más tarde. Con justicia podríamos decir
que vino a situarse inmediatamente al sur de ella. Al correr del
tiempo, esa frontera de unos cuantos años ha ido borrándose ~
grado que a nadie le extrañará que ahora se le clasifique como
miembro significativo de ese grupo literario." 3 Otro escritor, que
me gusta menos, Errnilo Abreu Gómez ve en Estrada a un crítico
"Genaro E strada", en G enaro Estrada: Obras. Poesía, Narración, Crítica, edición
de Luis Mario Schneider, México: Fondo de Cultura Econó mica, l 983, p. 45.
1

46

sagaz, cuyos "juicios señalan no sólo la evolución de los hechos
analizados, sino también la naturaleza del método crítico que
empleó." 4 Ambos reconocen, sin embargo, el carácter sistemático
de la reflexión literaria de Estrada, su lectura ordenadora y su
intención de establecer un criterio historiográfico moderno en
nuestra literatura. Todos esos elementos, remarco, caracterizan la
producción crítica de los miembros del Ateneo de la Juventud.
Robert T. Conn, en su ensayo The Politics of Philology. A!fonso
Rt)'eS and the Inventio of the Latin American Literary Tradition, habla
del proyecto de esta nueva generación. Refundar la nación a través
de una inusual lectura de la filología. "In this process, they produced
the limits of an intelectual and artistic community." 5 A esa
comunidad, Conn la llama "Estado Estético", una suerte de campo
intelectual, a la manera de Pierre Bourdieu, donde se ponen en
escena, a través de la implantación de un "Estado Pedagógico" (se
refiere aquí a las propuestas de renovación académica y de extensión
cultural que propusieron y llevaron a cabo los miembros del Ateneo),
diversas estrategias que ayudarán a consolidar una tradición, literaria
y cultural, que a su vez legitimará la función de este naciente
agrupación de intelectuales y creadores. Existen algunos puntos
en los que concuerdo con Conn, aunque difiero en la definición de
alguno de sus conceptos. El más complicado de todos es el de
"filología", que el académico norteamericano utiliza de varias
maneras. En su lectura sobre la labor crítica de Alfonso Reyes, Conn
habla de cuatro usos del concepto de marras: el primero tendría que
ver con la tradición literaria (basada en los conceptos modernos de
Lessing, Winckelmann, Humbolt, Schiller y Goethe) y su diálogo
con ella; el segundo sería la filología clásica, de corte escolar y
académica, y centrada sobre todo en el estudio de Grecia y en la
recuperación de la cultura helénica; la filología española sería el
tercer uso, y la podríamos definir corno la recuperación de la tradición
propia; el cuarto uso sería la filología histórica y comparativa (a la
)UG
.
. enaro E serad"
a , en G enaro E strada, obra citada,
p. 51.
' Robert T. Cono: The politic ef Philology. A lfonso Rqes and the Invention oj Loti11
AH1erica11 Traditio!I, Lewisburg PA: Bucknell UniYersit:y Presses, 2002, p. 14.

47

�T/íctor Ban-rra f-:.11derle

manera de Schlegel, Bopp y los hermanos Grimm). Estoy de acuerdo
en que esos cuatro usos describen varios de los desplazamientos
críticos que realizaron Reyes y otros miembros de su "cofradía"
(Estrada incluido), en lo que no concuerdo es en la elasticidad del
concepto. Más que filología, yo hablaría llanamente de crítica. La
filología conlleva una cierta veneración por el pasado lingüístico, y
es más una forma de preservación, que de cuestionamiento. El
hispanismo de Reyes, por ejemplo, no es un acto de nostalgia, sino
una estrategia de apropiación. Para dar una mejor idea, recurro a
los recuerdos de uno de sus principales protagonistas. Pedro
Henríquez Ureña, en un artículo clásico sobre su grupo, "La
Revolución y la cultura en México" (1925) define las diferencias,
los rasgos que los caracterizaban a ellos del resto. "Pero en el grupo
a que yo pertenecía, que me afilié a poco de llegar de mi país a
México pensábamos de otro modo." El dominicano es claro, primero
destaca el factor de la edad: eran jóvenes y no cargaban sobre los
hombros el peso de las costumbres y la rutina; en el ámbito filosófico
rechazaban el positivismo encumbrado en el porfiriato: "Veíamos
que la filosofía oficial era demasiado sistemática, demasiado
definitiva, para no equivocarse. Entonces nos lanzábamos a leer a
todos los filósofos a quienes el positivismo condenaba como inútiles,
desde Platón, que fue nuestro maestro, hasta Kant y Schopenhauet
Tomamos en serio (¡oh blasfemia!) a Nietzsche." En el ámbito
literario, continúa Henríquez Ureña: "no nos confinamos dentro de
la Francia moderna. Leímos a los griegos, que fueron nuestra pasión.
Ensayamos la literatura inglesa. Volvimos, pero a nuestro modo,
contrariando toda la receta, a la literatura española, que había
6
quedado relegada a las manos de los académicos de provin~ia." He
aquí los perfiles generales, veamos ahora los individuales.
En uno de sus primero artículos, datado en 1915, Genaro
Estrada, al hablar de la poesía de Enrique González Martínez, en
particular de La muerte del cisne, describe las etapas creativas por las

que pasa el poeta: "imitación inicial, tanteos personales, retoricismo
ysectarismo o influencia de determinado grupo, escuela o persona."7
Este criterio demuestra una concepción previa del fenómeno
creativo. Estrada, al describir la poesía de González Martínez,
establece la dinámica del campo literario mexicano moderno. Sabe
que durante mucho tiempo la imitación ha sido la estrategia más
recurrente; la poesía mexicana tiene poco tiempo, y hasta hace unos
cuantos años no había alcanzado la mayoría de edad. ¿Qué es lo
que destaca Estrada de González Martínez? Precisamente el hecho
de haber sorteado con suerte esa primera etapa inicial, haber ido
más allá de la imitación para consolidarse con un poeta con voz
propia. La nueva casta de creadores, de creadores auténticos, en la
lectura de la generación de Estrada, era reciente. Partía, y no podía
ser de otra manera, de la obra de Manuel Gutiérrez Nájera. Pero,
¿en qué radicaba la índole de esta autenticidad? En haber roto con
los residuos del liberalismo literario del siglo XIX, en trucar
regionalismo por cosmopolitismo, pero, sobre todo, en anteponer la
búsqueda persortal a los intereses colectivos. Era una lectura
comparativa y de corte crítico, pues ponderaba la dimensión estética
de la creación, y al "hacerlo exigía de los escritores una
profesionalización insospechada en las décadas anteriores. En una
carta fechada el 15 de octubre &lt;le 1917, Estrada rectifica la visión
que Alfonso Reyes se había formado de su propia generación (de
ese Nosotros que ellos siempre escribieron en cursivas para
diferenciarse). Ahí le explica Estrada a su amigo regiomontano: "La
actuación literaria entre nosotros ha rectificado un poco. Queda
firme lo que debe quedar y se reconoce ya -casi unánimementeque las orientaciones hacia el estudio y al buen conocimiento deben
normar al escritor de profesión y aun al aficionado."8
La originalidad es la meta, para llegar a ella, sin embargo, es
preciso pagar ciertos tributos. Estrada lo sabe y así lo explica en el
mismo artículo sobre González Martínez: "Pagada ya en la inevitable

&lt;, Pedro Henríquez Ureña: "La Revolución y la cultura en México", en Co11Jen:na,.
del Ateneo de la J11ve11t11d, prólogo, selección y notas de Juan Hernández de Luna l

' Genaro Estrada, obra citada, p. 287. Todas las citas del trabajo critico de Estrada
provendrán de esta edición, salvo cuando se indique lo contrario.
8
Con lealfra11queza, obra citada, tomo I, p. 37.

Anejo Documental de Fernando Curiel, México: U AM, 2000, p. 147.

48

49

�Vírtor Bamm1 l-:.11derle

contribución a las influencias y los dogmas, practicados los ritos
tradicionales en este o aquel templo, hecha la adoración ante los
altares máximos de los p.r udentes anti.iconoclastas, recorridos los
senderos que tienen Baedecker y anuncios para el fácil tránsito de los
caminantes [... ], probada el agua de Grecia en la fuente de todos
los Helicones, satisfecha la tentación de modular las églogas en las
cañas panidas y, más que todo, de tocar bellos aires ~n el gr~n
'orquestrión' del maestro Darío, el poeta ha matado el cisne, y, s10
volver atrás la vista, no triste ni arrepentido, se decide a labrar los
surcos que han de producir la propia cosecha ... " 9 Imitar, asimilar,
apropiar y luego crear, tal es el proceso necesari~ ~~a la concrec,ión
de la vocación poética. Estrada celebra el parnc1dio de González
Martínez. Matar el cisne equivale a asesinar a Darío y su influencia
(manera sutil de legitimarlo como fundador). Un acto difíc~ ! sin
embargo necesario para consolidar la poesía moderna en Mexico.
La lectura crítica de Estrada establece límites, anuncia simpáticas
y destaca las diferencias. Es un criterio que se expresa en diversos
niveles. Por un lado, ayuda a definir a él y a su grupo en el presente:
ese nosotros que ellos subrayan siempre para enfatizar la diferencia.
Por otro, establece una lectura historiográfica que comienza a ordenar
a la literatura mexicana. Al igual que sus compañeros, Estrada
promueve con ahínco la profesionalización del escritor, anhela ~I
establecimiento de un campo literario moderno, con su propia
división laboral.
Tal es el impulso que, en 1916, lo lleva a publicar su ya menciona·
da antología: Poetas nuevos de México. Desde las primera~ páginas:
Estrada define su objetivo: "Principalmente, este libro esta
destinado a presentar en grupo armoniosos y definitivamente
consagrado a los poetas nuevos de México, con una suma de noticias
útiles a la vez que para el investigador, para quien, fuera del país,
quiera informarse del valor de nuestra poesía lírica, con mejores
datos de los que suelen ofrecer en otros países publicaciones en
donde el movimiento literario mexicano está registrado con mucho

de escasez y más de inexactitud y en las cuales, frecuentemente,
nuestras manifestaciones artísticas andan representadas por hombres
cuya boga pasó hace cincuenta años ... "'º Para tal efecto, toma como
modelo el libro Poetes D'At!Jourd'hui que Adolphe Van Bever y Paul
Léautaud habían publicado en 1908. Su intención: no sólo publicar
un grupo de poetas y sus obras, sino un breve estudio sobre cada
uno de ellos, además de comentarios críticos de otros autores. Y a
partir de aquí sugerir una propuesta de periodización y un criterio
riguroso de valorización estética. Me llama la atención la recepción
crítica de ese temprano trabajo: en general fue bien recibido por
algunos intelectuales, quienes destacaron su carácter innovador. Con
el paso del tiempo, el juicio fue unánime. Una muestra. El crítico
chileno Arturo Torres Ríoseco expone: "es la primera antología
americana digna de tal nombre. Hasta entonces, estábamos
acostumbrados a los indigestos parnasos con que periódicamente
nos regalaba la casa Maucci de Barcelona, parnasos en los cuales,
en arbitraria compañía, figuraban poetas excelentes al lado de
detestables rimadores."' 1
Porque no se trata de crear un muestrario, un catálogo amplio,
sino una selección exclusiva. Un poco más adelante, en la misma
introducción, confiesa Estrada: "huelga explicar que, hasta donde
nos permitan los aciertos y los errores ambientales, nuestro libro
será un huerto sellado y no un catálogo popular en donde encuentran
cómodo abrigo y cordial recibimiento todos los que en México hayan
escrito versos durante la época a que se contrae la antología." El
mismo concepto de selección conlleva la distinción del criterio.
Estrada desea establecer quiénes son los poetas importantes del
presente. Acción legitimadora al interior y al exterior del campo
literario mexicano. Notable esfuerzo de interlocución para establecer
una relación mucho más democrática en el amplio campo de las
literaturas escritas en español. Debo señalar que este esfuerzo va
más allá de la simple distinción generacional, de ese sospecho corte
del tiempo. La juventud no es una categoría literaria. Su lectura es
1
"
11

" Genaro Estrada, obra citada, p. 287.

50

Genaro Estrada, obra citada, p. 303.
"La obra de Genaro Estrada", en Genaro Estrada, obra citada, p. 15.

51

�1'ktor 13,rmm J;11drrle

más amplia. La antología recoge trabajos de Justo Sierra, por ejemplo.
Estrada ve en el antiguo ministro de instrucción pública a un par, a
un escritor que trató, a su manera, de modernizar el ámbito letrado
del ~léxico finisecular. Tres re,·istas literarias (tres proyectos
colectivos de modernización estética) marcan los tres grandes
momentos de la antología: la Rel'isla Az¡d (1894), la Revista Moderna
(1898) y .S aria Moderna (1906). La primera se concentra en la figura
de Manuel Gutiérrez ájera: un solo autor carga sobre sus hombros
el inicio de la aventura modernista. Su revista define su poética: la
libertad creativa y el desarrollo del genio individual. La segunda
publicación agrupa a los sucesores del "Duque Job": la primera
generación de autores modernistas, liderados por el patrocinio de
Jesús E. Valenzuela. El índice de autores es de suyo elocuente:
1\mado 1 ervo, José Juan Tablada, Luis G. Urbina, Manuel José
Othón, Justo Sierra. Están todos y todos aportan algo. Es el cenit
del movimiento, el momento de mayor
fuerza. Sai•ia moder11a
,
representa el cambio generacional, todavía aparecen ella los autores
consagrados, pero ya asoman nuevos espíritus, escritores jóvenes
que se estaban abriendo paso. o necesito recordar que fue en la
redacción de esta revista donde Alfonso Reyes y Pedro Henríquez
Creña se conocieron y trabaron amistad en 1906.
El trabajo crítico de Estrada reúne estos tres momentos (mu¡
cercanos en el tiempo, pero distantes en lo relativo a fines y
procedimientos). Es la época moderna de la literatura mexicana.
con toda su heterogeneidad y riqueza. Porfirio Martínez Peñaloza,
crítico saga7 y brillante, injustamente olvidado, destaca está peculiar
filiación de la antología de Estrada, donde coinciden los jóven~
con los modernistas mayores, para él: "es un libro importante ...
antología del modernismo visto ya a fin de ciclo y por un hombre dt
fina sensibilidad. La actitud de Estrada es de simpatía para el
modernismo y de estímulo para los jóvenes." 12 Esta fusión de
generaciones no es homogénea, los jóvenes reconocen los logros
modernistas, pero critican su falta de determinación. Esta nuera
' Porfirio Martíncz Peñaloza: "Introducción" a ,\lóscaras de la Rn&gt;ista ,\JodemJ..
México: Tezontle, 1968, pp. 17-18.

52

camada terminará las labores pendientes para otorgar a la literatura
mexicana su mayoría de edad.
Es un momento de lucha por el poder interpretativo, tal vez el
primero donde el eje de lo cultural (de lo literario) comenzaba a
imponerse sobre el político, al menos de manera más o menos clara.
El crítico Ignacio Sánchez Prado en su ensayo raciones intelectuales,
apunta el año de 1917 (uno después de la publicación de la antología
de Estrada) como el de la primera fundación de la modernidad
literaria mexicana. "l\fi análisis descansa sobre la idea de que la
literatura, desde los orígenes mismos del estado posrevolucionario,
ocupó un lugar particular en los debates culturales", explica Sánchez
Prado, pues mientras "el aparato educativo jugó un rol capital en la
a~plia difusi~n de l_a cultura cívica y los símbolos de la patria, y
nuentras marufestac1ones culturales como el muralismo y el cine
reproduje~on !ºs valores de la constitución y el régimen
posrevoluc1onano en el espacio público, la literatura fue un espacio
de mayor contención y conflicto, donde los debates sobre la
naturaleza misma de 'lo nacional' y la forma que esta naturaleza
debía tomar en la cultura permitieron el desarrollo de posiciones
más diversas que otras manifestaciones culturales." 11
La gran disyuntiva de aquellos días: definir el carácter nacional o
la i~corporación del país al amplio espectro de los países modernos,
esta presente en cada una de las páginas crítica que escribió Genaro
Estrada, lo fundamental aquí es que no es para él una disyuntiva
determinante, sino una estrategia de movimiento, una fo;ma de
desplazamiento constante.
'.-\.1 evocar la vida y obra de Genaro Estrada en un artículo para la
m1sta Sur, Pedro H enríquez Ureña se refiere a la Antología de n11evos
poetas como "una obra sin precedentes en la América como estudio
de con temporaneos.
,
»14 Anos antes, cuando apareció la Antología de
la po_esía !llodema argentina (1926), realizada por el crítico Julio oé,
hab1a destacado que el esfuerzo del argentino "se levanta junto al
1
~

Ignacio Sánchez Prado: \'acio11es i11telectuales. Lasji111dacio11es dt la 111odemidad litmuia
~''.'.1111(1917-1~59), \Xest Lafayette, Indiana: Purdue L'niyersity Press, 2009, p. 16.
In memonam. Genaro Estrada", en Genaro Estrada, obra citada, p. 74.

53

�T ktor Bnmra Enderle

de Genaro Estrada en Poetas nuevos de México (1916). Aquí, como
allí, se ciñe la colección a la época que arranca del modernismo,
movimiento de irrupción y asalto contra el desorden y la pereza
romántica, aquí como allí, acompaña a cada poeta apuntaciones
breves y exactas sobre su vida, su obra y la crítica que ha suscitado
15
(no siempre alcanza Noé la perfección de Es~ada ... )". _ Amb?s
comentarios de Henríquez Ureña ponen énfasis en la diferencia,
destacando varios aspectos subyacentes: primero, demarcar la
condición de grupo (de ese nosotros que ya mencioné algunas páginas
atrás), luego la definición de los criterios de selección. No se trata
de registrar cuanto libro y autor hayan cruzado por la vida literaria
de México, sino de apuntar a los principales y a partir de ellos
establecer un diagnóstico sobre la condición presente de la
producción literaria. No siempre se ha podido lograr: el peculiar
desarrollo literario mexicano presenta etapas donde los logros
estéticos escasean y donde es preciso acometer funciones de
arqueólogo antes que de esteta.
Henríquez Ureña sabe de lo que habla, sin duda. No necesito recordar
que él había participado en la elaboración de la famosa ~e incon~lu~)
Antología del Centenario en 191 O (al lado de Luis G. Urbma y Nicolás
Rangel) . Proyecto de renovación intelectual muy cercano a las
principales propuestas de revisión crítica establecidas por el Ateneo de
la Juventud. La premura y los escasos recursos económicos impidieron
que ese trabajo llegara a buen puerto: la antología se quedó en el registro
y la clasificación de documentos, sin poder dar cuenta del presente. ~
las primeras páginas aparece una ''Advertencia" que aclara la condiaon
del libro: "En nuestro caso, debemos advertir que la Antología dtl
Centenario no es, en todo rigor, una antología, es decir, una selección de
verdaderas flores del arte literario. o en todas épocas ha producido
flores nuestra literatura." 16 La obsesión por ordenar el pasado pan
clasificarlo con una metodología precisa y coherente impidieron al
15 Pedro Henríquez Ureña: "Poesía argentina contemporánea", en Obra ctiflia.
edición de Emma Susana Speratti y prólogo de Jorge Luis Borges, México- Bueno&lt;

crítico dominicano y sus compañeros ocuparse -como hubieran queridodel tiempo actual, de las primeras flores literarias nacidas en nuestro
suelo agreste. En su famoso ensayo "El descontento y la promesa",
luego de describir e interpretar los impedimentos que habían
obstaculizado la modernización de la literatura hispanoamericana,
exclamaba: "1-fi hilo conductor ha sido el pensar que no hay secreto
de la expresión sino uno: trabajarla hondamente, esforzarse en
hacerla pura, bajando hasta la raíz de las cosas que queremos decir,
afinar, definir, con ansia de perfección." 17
El ansia de perfección es también el hilo conductor de las
empresas críticas de Estrada. Buscar, definir, establecer. Abrir el
camino porque lo fundamental es seguir, avanzar y no dejar que el
desánimo se imponga. En este punto, retomo la idea principal de la
cita de Sánchez Prado: es en el ámbito literario donde se muestran
con mayor claridad las fuerzas discursivas que se estaban disputando
la hegemonía en ese primer momento de reconstrucción nacional.
El impacto de la Antología de nuevos poetas sacudió el apelmazado
ambiente literario mexicano (paralizado por la revuelta
revolucionaria) y se convirtió en parte aguas de los trabajos de su
especie (imposible no notar sus huellas en muchos de los prólogos
y estudios de Antonio Castro Leal, por ejemplo). Su rigurosidad
crítica impidió el desprestigio de los ataques viscerales de los
excluidos (reacciones, por lo demás, muy comunes en este tipo de
empresas). Tampoco despertó grandes polémicas (su fin no era
provocar, sino ordenar); y tal vez por ello, ironía de ironías, ahora
se halla en un injusto olvido. No exagero. Si nos preguntaran por
una de las principales antologías del siglo XX responderíamos casi
de inmediato citando la de Jorge Cuesta: Antología de la poesía
mexicana moderna (1928). Obra envuelta en la provocación desde el
inicio (me refiero a la exclusión de Manuel Gutiérrez Nájera) y cuya
edición respondió a una lucha de fuerzas al interior del campo
literario mexicano. Estrada, viejo zorro en estas aventuras, le
comparte a Alfonso Reyes su opinión sobre el trabajo de los

Aires: FCE, 1960, p. 305.
11'

Antología del Centenario, tomo I, México: UNAM, 1985, R VIII.

54

,- Pedro Henríquez Ureña: Obra crítica, obra citada, p. 251.

55

�1'ictr,r H,11Tr1"ú I :11derle

Contemporáneos. El 22 de mayo de 1928, le con~es~ en una carta
al autor de Visión de Anáhuac. "Y por último, Ennqwto [se refiere,
por supuesto, al hijo de Enrique González ~artí~ez] ~' Torres Bodet
[ ... ) se consiguieron a Jorge Cuesta, escntor mteligen~e au~que
totalmente inédito, y prepararon una Antología de la poesia lllextcano
moderna [...) Yo que ya me sé lo que es alborotar el gallinero del
parnaso con antologías, estoy observando el gra~ revuelo que se
traen los excluidos y el furor que les provoca el libro. Para los no
enterados, la Antología, desde lejos, es un buen libro. Para los que
sabemos de los procedimientos con que fue hecha, ya se ve clara la
mala fe con que presenta a algunos poetas para manearle el majarete
a los otros." 111
Hoy resulta casi imposible encontrar un ~je~~lar de 1~ Antología
de nuevos poetas. o podría dar una exphcac1on precisa a este
fenómeno. ¿Por qué los grandes trabajos críticos pasan más penurias
que las grandes obras de creación?
o sabría dar una respues_ta.
sólo me consuela recordar el comentario que Ernst Robert Curtlill
hizo sobre el "olvido", padecido durante la Edad Media, de la gran
obra de "Longino": De lo sublime. "La gran crítica -dice- es algo
muy raro; por eso rara vez se le reconoce. El que toda la Antigüedad
tardía haya condenado al silencio a 'Longino, es uno de los síntomas
más evidentes del debilitamiento de su energía espiritual. u
irrompible cadena de mediocridad estranguló a 'Longino'. ¿S_erá_por
ventura esta cadena la más vigorosa portadora de la continuidad
literaria?" 19 La pregunta final sigue abierta . ..
La lectura crítica de Estrada recorría todos los géneros y dialogal»
con otras generaciones. Señalé sus vínculos con autores modernisw
(y posmodernistas) como Enrique González Martínez, apunto ahon
su colaboración con escricores y críticos más jóvenes como los
llamados Siete Sabios (en particular Antonio Castro Leal) Y los
Contemporáneqs. A la distancia, lo veo como una espec'.e de ~~g~rcc
que vuelve más flexibles los compartimentos que solían dividir al
Co11 let1lfra11q11eza, obra citada, tomo II, PP· 131-132.
Ernst Robert Curtius: literatura mropeay Edad Media lati11a, como Il, traducooo
de Margit Prenk r Antonio Alatorre, México: FCE, 1998, p. 573.

campo literario mexicano. Con una buena parte de los escritores
fundadores del Ateneo en el destierro, Estrada se ocupó de continuar
con las labores fundamentales. La principal: modernizar la profesión,
hacer de creador y del crítico sujetos activos en la vida cultural de
~léxico.
El engarce se amplia y llega a otras faenas. Estrada fue, además,
un editor notable: a él le debemos la existencia del primer libro de
Julio Torri: Ensqyos y poemas (1917). Y remarco la deuda porque
conociendo la famosa pereza de Torri, sin la presión de Estrada
hubiera quedado como un autor inédito. Cuando apareció este
peculiar libro, Estrada no dudó en escribir: "Julio Torri, el joven
ensayista cuyo espíritu se ha nutrido abundantemente en las fuentes
directas de la estética, decidióse a publicar una parte selectísima de
sus escritos y nos dio en Ensqyos y poemas una obra de exquisitez y
de refinamiento, cuya aparición ha marcado sin duda, un
acontecimiento en las letras mexicanas."20 El tiempo ha corroborado
cada uno de sus juicios.
El espectro de sus gustos se amplía: de los ensayos y poemas de
la literatura mexicana moderna a los confines más apartados de la
literatura hispanoamericana. Me llaman la atención sus
interpretaciones sobre la recepción de la obra de Leopoldo Lugones
y sobre el valor de la poesía de Gabriela Mistral. Lugones, aunque
famoso, era poco conocido en México; Gabriela Mistral era,
podríamos afirmar, casi totalmente desconocida. Los vasos
comunicantes que intentó establecer con la publicación de su
antología lo llevan a observar otros procesos literarios. El primer
diagnóstico es poco alentador. "En realidad conocemos muy poco
de la literatura de los pueblos americanos y este conocimiento se
extiende tanto a la gente de letras como a la masa serniletrada." 21
La incomunicación endémica, padecida desde el siglo XIX, había
retrasado la posibilidad de compartir experiencias y comparar
procesos análogos. Una mirada al "inicio" de las literaturas nacionales

IM

19

56

- Genaro Estrada: "Los libros del año", en obra citada, p. 320.
21
Genaro Estrada: obra citada, p. 327.

57

�Vírtor Bamm btdnle

hispanoamericanas así lo confirma. Tanto en la Acade~a de Letrán
en México como en la Asociación de Mayo en Argentina, o en la
Sociedad Literaria en Chile, los debates y discusiones giraban en
torno a un mismo tema: la necesidad de expresar el alma de los
nuevos países. La polémica entre Andrés Bello y Domingo Faustino
Sarmiento (1842) en torno a las fuentes en donde deberían abrevar
los escritores (el habla del pueblo o la gramática) se "repite" en
1874 entre Ignacio Manuel Altamirano y Francisco Pimentel. Los
postulados esteticistas de Manuel Gutiérrez Nájera hacen eco en
las proclamas modernistas de Rubén Daría. El desarrollo de la prensa
en México, Chile, Argentina y Cuba había contribuido a la
profesionalización de las diversas elites literarias. Pero faltaba todavía
hacer algo más. El intercambio editorial era casi nulo, las noticias
sobre autores y movimientos escaseaban todavía al iniciar el siglo
XX. Era urgente ampliar y difundir la reflexión crítica e
historiográfica: resultaba absurdo que, para la segunda década del
siglo XX, la "fuente" más confiable fueran los trabajos filológicos
de Marcelino Menéndez y Pelayo. "¿Habéis, por rareza, oído por
ahí de los poetas del Paraguay, de los historiadores de brasil, de los
22
filósofos peruanos o de los críticos del ecuador?"
El problema no es sólo que se conozca poco la obra de Lugones,
si no que desconocemos totalmente el marco en donde se instala
0 hay información suficiente, se lamenta Estrada, sobre el
modernismo argentino, no contamos con antologías que nos pongan
al día. ¿Es Lugones una referencia obligada? ¿Se ha
institucionalizado? ¿Lo han olvidado sus compatriotas? Y ese
desconocimiento es lo que más le preocupa. Dentro de sus
posibilidades y limitaciones, hará lo posible para remediarlo.
Tan temprano como en el año 1919, Estrada da cuenta del valor de:
la obra de Lucila Godoy, alias Gabriela Mistral, y lo hace de manen
contundente: "Hay en Santiago de Chile tres poetas que -pienso-- soo
los que llevan la nueva bandera, quizá desdeñados por el inevitabk
grupo de los que se quedaron en las posadas del despecho y de h

~ !bid. , p.

impatencia, sin fuerzas para continuar el camino o sin capacidades
para adaptarse a las innovaciones. Los prefieren los jóvenes y ellos
lanzan impetuosos al mundo la carga precisa de sus pensamientos
emocionados y de sus cantos matinales. Estos tres poetas se llaman
Pedro Prado, Ernesto A. guzmán y Lucila Godoy"; acepto de buena
manera la inclusión de Prado, un escritor peculiar en la vasta geografía
¡,oética chilena (es, junto con Pezoa Veliz, uno de los tantos escritores
injustamente olvidados), me parece errónea la mención de Guzmán y
me sorprende la omisión de Huidobro (su recelo ante las vanguardias
pudo haber contribuido a ello; de este aspecto me ocuparé un poco
más adelante). Lo que realmente me asombra y quiero destacar ahora
es esta lectura temprana sobre la obra de Mistral. Ella todavía no
publicaba Tala-, todavía no visitaba México, era desconocida incluso en
buena parte del medio chileno, sólo había ganado los Juegos Florales
organizados por la Federación de Estudiantes de la Universidad de
Chile en 1914 y había aparecido en la antología Selva Unca, preparada
en 1917 porJulio Malina yJuan Agustín Araya. Sorprende esa mención.
"¿Quién ha oído hablar por ahí de Lucila Godoy? Lucila Godoy es una
modesta mujer que enseña las primeras letras en una escuela de la
cordillera, precisamente en un pueblito llamado Los Andes [... ] Pero
en sus ratos de ocio escribe poemas, de los cuales unos cuantos, muy
pocos han llegado a México, los suficientes para conocer todo el valor
de la poetisa. " 23
¿Cómo pudo Estrada, leyendo esos "pocos versos" emitir un
juicio tan acertado sobre Gabriela Mistral? No necesito recordar
que está escribiendo esto en 1919, un momento de reajuste para la
literatura hispanoamericana, que comenzaba a superar los "residuos
m~ernist~s" y a transfigurar el orden poético. Ramón López Velarde,
César Valleio y la propia Mistral reapropiaron el legado de Daría y lo
transmutaron hasta llevar al lenguaje a sus últimas consecuencias, esto
es, hacia el mismo lenguaje. Incluso algunos autores que se habían
formado en el movimiento creado por el vate nicaragüense también se
renovaban de maneras insospechadas ...
Existe otro juicio de Estrada, hecho en ese mismo periodo, que
nGenaro Estrada, obra citada, p. 332.

328.

58

59

�r 'íctor Bt1mn1 l:11dtrle
llama mi atención. En 1919, José Juan Tablada renació de sus
cenizas y publicó en Caracas Un día... (Poemas sintéticos), poemario
extremo que confirmó la presencia del haiku en nuestras letras,
llevando a la poesía hasta la fuerza irrevocable de la imagen. Estrada
no sólo registró el retorno del poeta sino que ponderó su capacidad
para reinventarse a cada momento: ''Ya lo sabía yo: no podía ser
que este espíritu inquieto siempre alerta dejara pasar de largo,
indiferente y desamorado, las nuevas ideas y los triunfos nuevos. Su
percepción, su conocimiento de las mil artes menores con que adorna
\' exalta su arte mayor era garantía de encontrarlo siempre en la fila
de los inteligentes de América." Estrada sabe que pocos autores
como Tablada han estado al tanto de las transformaciones poéticas
y literarias de los últimos tiempos, incluso que ha sido protagonist2
de varias de esas transformaciones (sin duda recordaba el
acontecimiento que representó la publicación de "Onix" en la Revista
Az¡,f. el nacimiento de la poesía simbolista en México; y el revuelo
que causó la publicación de "Misa negra" en 1898, que culminó
con la fundación de la R.evista Moderna): "él ha querido conocer todos
los 'últimos gritos' de la moda y ejecutarlos con un desenfado
elegante y exquisito, como quien nada teme y conoce la fuerza de
su espíritu para transitar sin peligros -antes lleno de confianza- por
todos los caminos."24
He aquí la lectura crítica de Genaro Estrada. Un discurso que
nunca se queda en lo monográfico, ni en el anecdotario tan caro a
la prensa, sino que establece redes, marcando puntos en una
cartografía que apenas estaba delineándose. Estrada, a pesar de no
haber elaborado un trabajo sistemático, dio prioridad, en la mayoría
de sus ensayos y artículos misceláneos, a sus preocupaciones básicas:
la confección paulatina de una historia crítica de la literatura Qabor
que obsesionaba a varios ex -miembros del Ateneo de la Juventud.
como a Carlos González Peña, que en 1928 publicó una historia de
la literatura mexicana y por supuesto, a Pedro Henríquez Ureiu ·
' '
la relectura de la tradición occidental, esto es, el establecimiento de
;

'• Gcnaro Estrada, obra citada, pp. 334-335.

60

una relación mucho más democrática (en términos de diálogo,
podríamos decir) entre la producción cultural e intelectual de
Occidente y los espacios literarios emergentes en América Latina;
)' la demarcación de los nuevos territorios que las literaturas
hispanoamericanas habían logrado: la profesionalización en ciernes;
las conquistas poéticas; la apropiación y reinvención de géneros
como el ensayo y la crónica. Pero sobre todo: el establecimiento de
un discurso crítico que revisó, cuestionó, corrigió y reescribió los
parcos estudios convencionales sobre las literaturas nacionales de
nuestros países, al hablar de estos estudios, me refiero en particular
a la imposición de escuelas r modelos europeos, a la reducción
sistemática y al abuso de los conceptos de influencia y de
subordinación (hacer de la literatura hispanoamericana una "rama"
del "árbol" de la literatura española, por ejemplo), que confinaban
nuestras creaciones al ámbito del exotismo y el folclor (el abuso de
ese americanismo que exponía Pedro Henríquez Ureña).
Bien mirado, ese discurso crítico es el complemento de la
e\'Olución artística. La revuelta modernista garantizó los primeros
logros estéticos; la crítica de su generación ganó las primeras
conquistas intelectuales. Complementos de la inspiración y el talento:
la dedicación y el estudio constantes. La improvisación v el
impresionismo extremo eran cosa del pasado; la bohemia la
despreocupación romántica: formas de perder el tiempo. Estrada
no descansa. Su labor como funcionario no le impide estar al tanto
de lo que acontece en la cultura, pocos conocen tan bien el hábitat
del campo literario mexicano como él. Testigo cercano de los
principales debates artísticos e ideológicos, siempre supo mantener
el equilibrio: ni se inclinó por el nacionalismo rampante (emanado
de la Revolución y adjetivado violentamente con el calificativo de
''.,iril"),_ ni se dejó llevar por el canto de las sirenas del cosmopolitismo diletante. Estrada rechazó por igual el chovinismo acendrado
Yel desmedido afán de estar a la moda. Tomó lo mejor de los dos
extremos y forjó su propio caminó. Sospechó, como el resto de sus
co_mpañeros de generación, de las vanguardias, y puso en duda su
onginalidad (tal vez de ahí provenga la omisión de Huidobro) . En

y

61

�T 1,tor Bamra

un artículo de 1925, "La revolución suprarrealista", Estrada apunta
que el deseo de ruptura no es nuevo en las letras (piensa en el quiebre
de Baudelaire; en la antirreferencialidad de Mallarmé; en la rebelión
tipográfica de Apollinaire): "Quieren los autores de esta nueva teoría
literaria -llamémosla así respetando su propia voluntad que todavía
está en espera de realizaciones- que el ensueño, el producto del
sueño, sea la pura fuente de la obra literaria. No de otro modo, hace
largos siglos han pensado, bajo diversas advocaciones, millares de
25
poetas, imaginistas de todos los nombres."
.
•
•
Lo que le hace ruido al escritor sinaloense es la 10tenc1ona_lida~
el artificio que anula la pretensión autómata del surrealismo;
podemos estar o no estar de acuerdo con su juicio, pero debem~s
admitir que su duda es válida. Incluso señala que James Joyce, s10
ser surrealista, había alcanzado mayores logros en ese campo. Tengo
la impresión de que el temor que subyace aquí sea la reinstalac_ión
de un nuevo tipo de conducta bohemia y despreocupada que debilite
el esfuerzo que se ha invertido en pos de la profesionalización del
escritor (encuentro esa misma sospecha en muchos trabajos de
Pedro Henríquez Ureña y en algunos de Alfonso Reyes). La actitud
iconoclasta, el desprecio a la gramática y la anarquía creativa
causaban recelo a Estrada porque sospechaba que debajo de estas
posturas radicales yacía una moda pasajera. Arengar la aniquilación
de toda institución cultural pondría en peligro el añejo proyecto de
su generación: la confección de un Estado Estético (en el sentido
que la da Conn), una larga lucha llevaba casi dos décadas y que
apenas estaba concretándose con la llegada de José Vasconcelos a
la Secretaría de Educación.
Eso con respecto a las vanguardias. En cuanto al nacionalismo,
Estrada tampoco aprueba las arengas nacionalistas de Julio Jiménez
Rueda (autor del artículo incendiario "El afeminamiento en ~
literatura mexicana", publicado en E/ Universal en diciembre de
1924), de Héctor Pérez Martínez y de Errnilo Abreu Gómez, Po1
ejemplo. La preceptiva nunca es la respuesta. No hace falta recordar

25 Genaro

aquí la absurda polémica que intentó le;antar Pérez Martínez contra
el supuesto cosmopolitismo escapista de Alfonso Reyes; sólo apunto
que Estrada participó y ayudo a poner los puntos sobre las íes.
Son estos desplazamientos los que le permiten articular un
discurso coherente y de doble mirada, hacia el interior y hacia el
exterior: no descuidar el ámbito internacional ni desatender los
temas domésticos. Su lectura es la vez amplia y precisa, abarca el
bosque y las hojas, va de lo particular a lo universal y de lo universal
a lo particular. Pasa del rigor bibliográfico (Estrada fatigó infinidad
de horas en diversas bibliotecas de América y Europa) a la intuición;
del juicio categórico a la duda productiva. Su muerte temprana
truncó el desarrollo de una obra mayor que ya había dado sus
primeras y contundentes señales de vitalidad. (Una pregunta me
surge al vuelo: ¿cómo hubiera interpretado Estrada los empeños
teóricos de Alfonso Reyes, qué habría dicho de E/ deslinde?)
En la urgente historia de nuestra crítica literaria, que aún está
por escribirse, la figura de Estrada deberá ocupar un lugar
importante, no por la extensión de su trabajo ni por el título de una
obra sistemática en particular, sino por la puesta en escena de una
nueva sensibilidad, de una nueva manera de leer y entender a la
literatura mexicana, y por haber cumplido el importante papel de
interlocutor crítico en una generación que cambió para siempre la
historia de nuestra vida cultural. Lectores y críticos como él nos
hacen hoy en día más falta que nunca.

Estrada, obra citada, p. 343.

62

E11derle

63

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64

65

�Fin de la aporía de género por la
triada de cognición, emoción y lenguaje

Alma Silvia Rodríguez Pérez*
Elba G. Rodríguez Pérez**

Aquello q11e para los sexistas es pasitidad o debilidad,
en realidad es amor a la paz. Lo que se le reprocha
como exceso de sentimentalismo es en verdad
una mayor capacidad de expresar sentimientos,
de dar ternura. La tendencia a ser demasiado subjetiva,
según el discurso dominante, es una mayor conciencia
de s11 afectitidad (G. Castellanos, Accorsi, S. &amp;Velazco, G)
L\S IXVESTIGt\ClONES PARA COMPRENDER la variable hombre-

mujer, han
interesado a la humanidad desde épocas remotas. La historia humana
nos muestra como desde Platón (Wagner, &amp; Ochsner, 2005) se
establece que la diferencia entre ambos sexos es complementaria.
Hombres y mujeres son la "mitad" de una misma criatura, dividida
por los dioses y destinados a encontrar su contraparte. Aristóteles,
en su texto La política, describe a la mujer como un ser inferior e
incapaz de autonomía. Esta categorización, ha provocado desde
siglos atrás, multitud de problemas p sicológicos, sociales, médicos.

'Ora.en letras por la UANL. Coeclitora del Anuario H11111anitas Letras.
••Ora en psicología cognitiva, catedrática de la Facultad de Meclicina de la UA L.

67

�r lhna SiMa Rodrig11e;- Pérez,. Rlha C. Rodrío11ez
(., Péte~"\..
\,

De ahí, que los estudiosos en la materia, empezaran a considerar la
variable hombre-mujer, como un constructo que se debe conocer
profundamente para lograr verdaderos avances en el conocimiento
del ser humano.
La cuestión apunta no sólo al contenido del conocer, sino también
al término que apunta hacia el acto de demostrar aspectos más
precisos sobre el tema. De hecho no hay acto de conocimiento que
¿ea vacío totalmente de contenido o su objeto. La psicología y la
sociología introducen de esta manera, el término género para
significar todas aquellas cosas que la persona dice o hace para
mostrarse a sí misma (Money, 1966) Esto incluye, pero no se restringe
a la sexualidad en el sentido de erotismo, cromosómico, gonadal,
hormonal, y sexo asignado, cuatro elementos interrelacionados, que
han sido revisados como índices que se pueden usar para predecir
el género de una persona, su perspectiva, conducta y orientación,
sea masculina o femenina (Rohlfs, Borrell &amp; Fonseca, 2000).
Más tarde, los psicólogos cognitivos y las neurociencias, sin
desaparecer la palabra género, utilizan ahora, la palabra "dimorfismo
sexual" (Wagner, &amp; Ochsner, 2005), indicando con ello que existen
diferencias cerebrales, cognitivas, emocionales, y lingüísticas, entre
los hombres y mujeres (Swab, Wilson, Chung, Kruijver, &amp; Ishunina,

2001) .
Scherer (2004; 2005) entre otros versados sobre esta cuestión.
introducen la palabra "organísmica", especialmente para mostrar
que en los procesos cognitivos-emocionales, todos los sistemas del
cuerpo humano están implicados en el despertar de estos proceso~
Ambos géneros, son diferentes en los procesos cognitiYOS·
emocionales y lingüístico (Cahill, 2003; Canli, Zhao, Desmond,
Hang. Gross, &amp; Gabrieli, 2001; López, 2001, 2002); en la utilización
de redes neurales cerebrales (Canli, Desmond, Zhao, &amp; Gabrieli.
2002), áreas utilizadas en los procesos de aprendizaje, valoración.
regulación emocional de su fisiología, hormonas, y manejo de la
lengua etc.. (Canli, Desmond, Zhao, &amp; Gabrieli, 2002; Gil-Verona.
Macías, Pasto, &amp;De-Paz, 2003; Castellanos, 1995).
La habilidad para regular cognitivamente la respuesta emocional

68

es un punto central en el desarrollo de este trabajo, porque a través
de este conocer, se ha podido precisar las diferencias exjstentes de
acuerdo al género, pues los hombres y las mujeres utilizan diferentes
redes neurales y áreas del cerebro para activar sus sistemas (Goldin,
Hutcherson, Ochsner, Glover, Gabrieli, &amp; Gross, 2005). Swab,
\X'ilson, Chung, Kruijver, &amp; Ishunina, (2001).
La actividad de los procesos cognitivo-emocionales establece
esta diferencia, que se afirma, cuando el hombre se expresa
locutivamente, pues en el "decir" convergen distintos tipos de
organización de los sistemas de significación producidos al interior
del sujeto. Basta observar los resultados arrojados por el Proceso
de Chequeo de Valoración Secuencial de Multinivel (Appraisal as
Process of Multinivel Secuencial Checking), donde es posible
localizar la conexión con los procesos ·cognitivos particulares, así
como con los sistemas periféricos de acción.
Las investigaciones en esta línea, nos han demostrado que la
aplicación de este método, en el cual intervienen cuatro momentos:
(1) análisis de la relevancia del esúmulo o situación, (2) evaluación
de la_ implicación del individuo con el estímulo o situación, (3)
capac1_dad ~~ control que posee el individuo para efrontar (coping)
una s1tuac10n, o, lo que es lo mismo, análisis de los recursos
disponibles para realizar la tarea exigida por la situación, y (4) análisis
de significancia personal que posee esa situación para el individuo,
desde la perspectiva de las normas sociales y culturales en las está
inserto. Cada uno de estas fases, o subsistemas establecen un proceso
d_e acti~ación de los procesos cognitivos, desde el si mismo del sujeto,
sm salir de sí mismo (inmanencia), a partir del cual es posible
determinar las diferencias de género. (Scherer, 2004, 2005)
Los resultados arrojados por estos estudios, han demostrado
que hombres y mujeres son diferentes en: juicios hedónicos,
\'aloraciones, re-valoración, en sus estrategias de afrontamiento en
problemas emocionales y poder conocer el manejo diferencial de
género, entre la salud y la enfermedad (Royet, Plailly, Delon-Martin,
Kareken, &amp; Segebarth, 2003; Wagner, Luan Phan, Liberzon, &amp;
Taylor, 2003).

69

�.-Un1a Siliia Rodrí,_l!,"ez Prn'z, /-: /ha C. Rodrí._~11et Pin'z

Es importante reconocer que el dimorfismo sexual, lo es también
en lo cognitivo, emocional y lingüístico. E~pecialmente la emoción
tiene que ver con procesos (psico-socio-lingüísticos) intrínsecos y
extrínsecos de los seres humanos y estos son responsables del
monitoreo, evaluación y modificación de las reacciones emocionales
para alcanzar, metas, deseos, acciones (Goldin, Hutcherson,
Ochsner, Glover, Gabrieli &amp; Gross, 2005). Aspectos que tienen
éomo objeto suprimir, mantener o aumentar un estado emocional.
Las experiencias emocionales subjetivas relacionadas a una
emoción, y que son guardadas en la Memoria de Largo Plazo (López,
2001, 2002), no sólo nos informan respecto de una situación, un
objeto de emoción, sino que además son producto de una
construcción lingüística que le da el carácter de experiencia afectin.
"Los seres humanos acontecemos en el lenguaje", como lo expresa
Maturana (Pakamm, 1966: 78) Ciertas emociones pueden ser
experimentadas conscientemente de manera que el sujeto "las vive"
dándose cuenta de ellas. En otras ocasiones las internaliza
(generalmente el hombre) (Esteve, Ramírez, &amp; López, 2004,
Camacho, &amp;Anarte, 2003), sin darnos cuenta que este proceso
provoca cambios corporales-endocrinos y por ende diferente manera
de experienciar la vida.
El proceso cognitivo primero proporciona a los seres humanos
un dimorfismo interno cerebral (Y. tabla No. 1) para la valencia yel
juicio hedónico. Este último posiblemente sea mejor porque la
corteza orbital frontal (OFC) está muy cercana al área de lenguaje
(Larsson, Finkel, &amp; Pedersen, 2000; Lundstrom &amp; Hummel, 2006:
Royet, Plailly, Delon-Martin, Kareken, &amp; Segebarth, 2003) 0f. tab~
o. 2).

• El tamaño y forma de cierta.s áreas del cerebro como: la corte1.a
prefrontal, •~ ~orteza auditin, las áreas de Broca) Wernjcke. y en ta
relac1on de tamailo entre la amígdala) el hipocampo.
• La amígdala es ss•;• rnlis grande en el hombre.
• La •~igdala derttha estii correlacionada con el grado de retención del

matenal en el despertar (arousal) emocional en los hombres ven las
mujeres, la amfgd1lla izquierda.
·
1

• Área preóptica (APO), se estima que es entre 2 y 3 ,·eces más grande en el
hombre que en la mujer.
• Núcleo ,·entromedial (NVM), aquí la cantidad de uniones sinápticas (lazos
que establecen las neuronas para comunicarse) es mayor en los varones.
• El ,olumen de sustancia gris es más abundante en las mujeres que en el
mbr

Tabla No. 1 Diferencias de género en áreas cerebrales (Swaab,
Chung, Kruijver, Ishunina, 2001).

También se ha demostrado que existe diferencia de género en
los patrones de activación del proceso del habla, estimulación visual
navegación espacial, memoria de trabajo e identificación de aroma:
(feromonas, aromas de atracción sexual).

HAalLIDAD«S NllCEl'TI.IALt:S,

+++

++++-++

MMILID4DES vt.•AUS.
MllMHIAVISUAL.

+++
+++

++++++
++++++

fAMILIMtlDAO DE AIIOMAI,

++

++++♦ +

KMILIMD OI! ROTACION
MDITAL H LOS oaJITOI.

++

++++++

++++++
++++++

+++
+++

NnllaAS ISPACIALE.S.
ltt'.CONOCIMIDTO ot: fOMIAS
DfSTlNCION IZOUID:DA Dl!lteCHA,

++++++

+++

CAPTACION N

+++

++++++

COMOCtMII.NTO or: ftOSTitOS.

tt+

++++++

CU!IUII: PUtCl!.l'TUAL

++++++

+++

OLOMS jfl.lltOMON.U)

Tabla No. 2 Diferencias de género en el procesamiento
cognitivo (Gil-Verona, Macias, Past0r, &amp; De-Paz, 2003).

70

71

�.,..J/ma Silrit1 Rodríguez Pé1¡,z¡ fi.lba C. Rodríguez Pérez

La tabla No 2., indica que las mujeres poseen mayor habilidad
perceptual, verbal y visual que los hombres, por eso en aquello que
escriben, hablan y sienten, llevan su bagaje cognitivo, mental y de
sexo. Gioconda Belli escribe: "Do~ cosas qtte yo no decidí decidieron mi
vida: elpaís donde nacíy el sexo con que vine al mttndo" (Suárez-Velázquez,
2009).
Pero, lo que marca definitivamente las diferencias entre el sexo
femenino y masculino, y es factible que lo podamos determinar
o bjetivamente, es el habla y la escritura de poemas, los cuales
dependen del juicio hedónico, llamado Bienestar Psicológico Subjetirn
(BPS), cuyos componentes son: la satisfacción vital y la afectividad
positiva, la búsqueda del crecimiento personal, el desarrollo del
potencial humano y el sentido de la vida en el presente y en el
futuro, que por supuesto están relacionados con el sistema de
creencias, entorno psico-socio-cultural, aspectos sociodem ográficos, variables personales, predisposición genética,
motivaciones inconscientes, proyecto de vida y valores espirituales.
La tabla No.3., nos muestra que el género femenino, posee una gran
facilidad para el manejo del léxico emocional Qhorima-Rangel, &amp;
Alonso, 201 O), y su juicio hedónico es activado por la corteza orbito
frontal, confirmando la disposición al pensamiento positivo.

.!'..:!.'.-

-

,, --

SE ACTIVA LA CotllTIZA
OflBITO FRONTAL

DEITRUAS YeUALES EN

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=
=

AUTO-MALDECIRSE
ACEnACION

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-

=

=

RUMIACION

\ltHSfrtt..e ■ tt

Má, (rtttttllllt

REENFOQUE l'OSITIVO

Mtltff frtt•t11tft

Má\fr«UHlf"

=
=
=

REENFOQUE DE ll'LANEACION
VALORACION POSITIVO

AROMAS.

PONER EN PERSPECTIVA

++++

++++++

++++

++++ ♦♦

OllATIVA

CATASTROFISMO (Sobr•
actuando la vicia).

M tNll frtt•c11tlt

=

MALDECIR A OTROS.
rtlOCESAMte:NTO LVCICOS

,.-

bEACTI\A

f.S 00\ll'A'lf.

LA IDENTIFICACIÓN De:

ME.JOII ..DCEPCION

Se sabe también que la mujer muestra una mejor recuperación
de la localización de objetos por el hemi-espacio derecho comparado
con el izquierdo. Y de la utilización de su hemisferio cerebral el
cual es intuitivo, creador y colaborador (Alexander, Packard,' &amp;
Peterson, 2002).
La regulación de estrategias cognitivo-emocionales como se ve
en la tabla No 4., tiene similitudes entre el hombre y la mujer en
cuanto al proceso de aceptarse, auto-maldecirse, a la valoración
positiva, a poner en perspectiva. Sin embargo las mujeres son
proclives al proceso de "rumiación" que es un proceso cognitivo
que exacerba negativamente el estado de ánimo, así como la memoria
autobiográfica y dificulta la resolución de problemas. También el
sexo femenino tiende hacia el catastrofismo que es una forma de
vi,~r el dolor que encarna la negación a la vida, por lo que este
proceso cognitivo-emocional define el contexto verbal femenino y
por eso Miguel de Unamuno afirma sobre este hecho: "Digámoslo de
una vez: no se trata de evitar el dolor, porque el dolor es inevitable; se trata de
escoger las consecuencias del dolor." (Masedo-Gutiérrez, &amp; EstévezZarazaga, 2003)

=
=
=
MM frentlllt

=

!MOCIONALES

Tabla No. 3. Diferencias de género en el manejo de juicio
hedónico (Larsson, Lars Goran, Olofsson, &amp; Nordin 2004).

72

Tabla No. 4., Estrategias de género en procesos cognitivosemocionales relacionados con el manejo del dolor,
depresión, ansiedad, estrés, estado de ánimo (Esteve,
Ramirez, &amp; López, 2004).

73

�Ah11,1 Sihia &amp; dríg11ez Pérev f-:lba G. &amp;dríg11ez Pérr:::¡_

Consiguientemente, las mujeres tenemos tendencia alta hacia la
"rumiación" y el dolor, que demuestra que el género femenino tiende
a enfocar más su experiencia emocional, reconocer y discutir la
emoción más abiertamente, lo mismo que a intensificar más la
tristeza y la predisposición a la depresión, dato inverso al hombre
(Garnefski, Teerds, Kraaij, Legerstee, &amp; Komer 2004). 0/. Tabla

No 5).

O Las mujeres tienen una memoria mayor para los eventos
emocionales, porque codifican estas experiencias con una
"intensidad afectiva" elevada.
□ Poseen una memoria superior en relación a eventos traumáticos

mundanos.
O También en cuanto a palabras emocionalmente neutrales de tipo
provocativo. Lo mismo hacia pinturas.
O Las mujeres recuerdan eventos er,,ocionales autobiográficos,
especialmente en cuanto el tiempo de evaluación, este es más
rápido o con mayor intensidad emocional.

La investigación que hemos realizado, nos permite inferir, que
es posible reconocer a través de la comunicación lingüística (manera
de hablar) o escrita (poesía), las diferencias o distinciones entre la
mujer o el hombre. Chantal Maillard escribe: Toda palabra traduce

""ª tensión del s,geto hacia fa reafzdad que se refiere... La palabra poética
es reflejo. Ella es la luz que os trata de explicar ni apropiarse de nada1 sino
sólo de proponerse a la visión. La palabra poética es rejl~o (GiraldoBuitrago, 2010). En base a estos trabajos, los lingüistas han realizado
investigaciones interesantes, señalando las características del habla
de las mujeres y los hombres, que suelen manifestarse en una gran
variedad de conductas o modo de comportamiento distinto. El
modelo que hemos delineado en este artículo, deriva desde luego
del estilo cognitivo-emocional del individuo, de donde deriva que
es posible asociar representaciones perceptuales y simbólicas a la
actividad lingüística, la cual es posible ejemplificar en relación a
una de las características globales de los medios de expresar la calidad
del objeto: valor calificativo / valor relativo. Algunas de las
diferencias encontradas están ilustradas de la manera siguiente:

O Recuerdan " vividamente" memorias de fechas especiales corno:
su primera cita, sus últimas vacaciones o discuciones recientes.

Género femenino
Tabla No. 6. Demuestra que los las mujeres manejan mejor la
memoria emocional (López, 2001, 2002; Wagner, Luan Phan,
Liberzon, &amp; Taylor, 2003; Wagner, &amp; Ochsner, 2005).

Estamos de acuerdo entonces, en que la mujer es especialista en
manejar la memoria emocional -consciente o inconscientemente-,
ya sea positiva o negativamente, porque "mueve sus hormonas•·
más fácilmente que los hombres liberando en especial hormonas
adrenales que permiten que los eventos emocionales significatiYOS
se recuerden más que lo triviales. o somos mejores ni peores.
Somos cognitiva y emocionalmente diferentes y, en esa medida,
también somos " lingüísticamente" diferentes (Camargo U., .Angela,
2011: 72).

74

Las mujeres, en grado mayor que los hombres, tienden a usar
adjeti~o_s cuya semántica representa de modo notable el aspecto
aprec1auvo o expresivo, atenuando o hasta borrando en muchos
casos el valor denotativo, Se trata de los adjetivos propiamente
apr~ciativos del tipo bueno, 11Jalo, bonito,feo, precioso, magnifico, estupendo,
hornble, etc. Igualmente, las mujeres muestran una preferencia evidente
por lo s determinantes de sentido positivo, rehusando las
características negativas.
Género masculino

Los hombres no utilizan en su discurso estos lexemas. Existen, sin
duda, en el habla masculina, pero su peso específico en el número
total de los adjetivos «masculinos» es considerablemente menor en
comparación con los «femeninos».

75

�, ~Íllla

Silria Rodr¿~11ez PéreZI Hha c. Rod17..~11ez Pérrz

Género femenino

Género femenino
El habla femenina prefiere el empleo de lexema~ d~l c_~_mpo
, · «b uen O -malo»· Aunque el análisis del material lingwsuco
semanuco
.
. a fiirmar q u e existan lexemas puramente «femeninos» o
no perrrute
«masculinos».

La iliferencia en el uso de los adjetivos que encierran en el mismo
significado léxico la semántica del elativo. Calificadores expresivos
como maravilloso,fantástico, precioso, estupendo, extraordinan·o, terrible, fatal
y muchos otros.

Género masculino

Es más propio de las mujeres duplicar los sernas dativos, lo que se
manifiesta en la reunión de dos o más indicios del grado supremo
de cualidad: el léxico (adverbio inten sificador) y el morfológico
(sufijo) - nu!Y traviesilfo, tan grandote, demasiado carísimo, mt!Y cmiosón, tan
buenazo, etc.; el sintáctico (iteración) y el morfológico (sufijo) - es rapidito
rapidito; dos léxicos (dos adverbios, o un adverbio y un adjetivo de
valor elativo) - m11cho ""!Y d11ro, completamente horroroso, !llt!J tremendo, etc.
La iteración del mismo intensificador con el fin de crear más fuerza
expresiva es también una de las tendencias características de las
mujeres: es lllt!J mt!J llll!J disti11g11ido, ""!Y nu!Y flll!J generoso; es preciosísimo

En los hombres la apreciación de los objetos y_ fenómenos es con
más recuencia de carácter cuantitativo que calificauvo, lo_ q~e se
manifiesta, en particular, en la predominancia de unid:des ad1euvales
que representan el campo semántico «grande-pequeno».

Género femenino
El intensificador bien se encuentra en el léxico femenino, igualmente
llll!J, (tan, bastante, demasiado, adverbios intensificadores en -mente, sufi¡o
-ísimo, prefijos sHper-, hiper- re-, req11e-, requete-, etc.

Género femenino
Otro inilicio de la Jjferenciación sexual del lenguaje es ~a ~resencia/
ausencia del componente de expresividad en la semanuc~ de los
determinantes que acompañan al nombre para ~~ilicarnos s1 _se trata
de un ser conocido O desconocido. Con relac1on a este entena el
habla de los hombres y las mujeres se diferencia de un modo notable.

Género femenino
En el ámbito de los sufijos merecen atención especial los iliminutiros
\' aumentati\'OS que no sólo sirven para expresar el grado elaoYO,
~ino también dan más fuerza expresiva al lenguaje. Sin duda, es una
de las cndencias características del habla de las mujeres.

Género masculino
El adjetivo grande es utilizado más por el género masculino_~eroel
empleo de la misma raíz con sufijos intens1fic~d~res s?n _uulizadm
por el género femenino: grandecito -grandote - chiqmto, chzqmllo.

76

..

pero preciosísimo.
Los hombres y las mujeres iliferencian el empleo de los calificadores
con relación a la siguiente subcategorización semántica: «persona» «no persona (cosa)» - «n oción abstracta». Las mujeres tienden a elegir
a personas en calidad de objeto de calificación más frecuentemente
que los hombres. Y al contrario: una cosa (no persona) se modifica
con ayuda del adjetivo en el habla femenina con una frecuencia menor
que en la masculina.
Una noción abstracta (sobre todo el estado de una persona) se
comenta por las mujeres un poco más que por los hombres. Podemos
constatar evidencias del hecho de que las mujeres centran más su
atención en las personas y sus emociones, mientras que los varones
prefieren comentar la situación fuera del ser humano, teniliendo a
elegir temas profesionales para sus conversaciones.
Las mujeres tienden a calificar el o bjeto según el modelo predicativo,
formando la proposición con el determinante en calidad del núcleo
informativo, por ejemplo: Carmen es guapa.
Antes de desarrollar el enunciado con una frase atributiva, la mujer
primero la construye a través de la presentación predicativa del
determinante, probando así, de un modo consciente o inconsciente

77

�...Uma Si/l'ir1 Rodr{~mz Pérev I:lha C. Rodtiot1ez
" Pére·,.~

cuál será la reacción del interlocutor a su afirmación, como si estuviese
sondeando el terreno antes de pisarlo.
Por una parte, este fenómeno evidencia la tendencia de la mujer a
emitir juicios sueltos, emitiendo estructuras sintácticas más cortas y
simples que las de los hombres, mientras que éstos tienden a emplear
oraciones más largas y complicadas con frases nominales integradas
en ellas.
En lo que concierne a la posición y valor funcional del adjetivo
atributiYo, a grandes rasgos tanto los hombres como las mujeres
dan preferencia a los determinantes pospuestos, significativos desde
el punto de vista informativo, con la única diferencia de que los
hombres se inclinan un poco más por la posposición del adjetivo.

Género Masculino
Los hombres, al contrario, prefieren emplear los adjetivos en las
frases atributivas que entran, de un modo íntegro, en tal o cual
enunciado.
Estas tendencias son prueba del carácter más categórico y perentorio
del habla masculina en comparación con la femenina.
El hombre tiende a representar la característica del objeto con mayor
seguridad, sin haberla introducido previamente.

(Castellanos, G. 1995).

~ e. ~cuerdo a lo anterior, dejo al amable lector identificar quién
escnb10 estos poemas un hombre o una mujer.

El Dios triste

¿Quien muere?

i\Jirando la alameda, de otoño
lacerada, la alameda profunda de
vejez amarilla, como Citando camino
por la hierba segada busco el rostro
de Dios y palpo su mejilla. Y en
esta tarde lenta como ttna hebra de
llanto por la alameda de oro y de
~ezyo siento 1111 Dios de otoJZo, 11n
Dios sin ardor y sin canto y lo
conozco triste, lleno de desaliento! Y
piemo q11e tal vez Aq11el tremendo
}fuerte Señor, al que cantara de
lomra embriagada, 110 existe,y que
nti Padre q11e las ma,ianas
l'ierte, tiene la mano laxa, la mejilla
cansada.

Aluere lenta111ente q11ien se
transforma e11 esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trqyectos, q11ie11 110 cambia
de marca, no arriesga vestir 1m
color nuevoy no le habla a quien
no conoce..
M11ere lentamente q11ien hace de
la televisión s11 gimi. M11ere
lentamente quien evita tmapasión,
qHienprefiere el negro sobre blanco
y los p1111tos sobre las «Íes&gt;&gt;a m1
remolino de et11ociones,j11sla11Je11te
las que rescata11 el brillo de los
ojos, sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y
sentimientos.

Se &lt;?Je en s11 corazón 1m mmor de
alameda de oto,io: el desgajarse de
la Sllf/Ja tristeza; SI/ mirada hacia
mí como lágrima meda y esa
mirada mustia me inclina la cabeZfJ.
Y ensqyo otra plegana para este
Dios doliente, plegana q11e delpolvo
del mundo no ha subido: &lt;&lt;Padre,
nada tepido, pues te miro a lafrente
)' eres inmenso, ¡inmenso!, pero te
hallas herido.»

M11ere lentamente quien no voltea
la mesa c11ando está infeliz en el
Trabajo. Evitemos la mt1erte en
suaves CJtotas, recordando siempre
q11e estar vivo exige 1111 esf11erzo
mucho mqyor que el simple hecho
de respirar.
Solamente la ardiente paciencia
hará q11e co11q1tiste111os 1111a
espléndidafelicidad.

Gabriela 1\1istral

Pablo

78

79

eruda

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82

83

�Cosmogonía y gastronomía en Las
Gene_a logías de Margo Glantz

Manuel Santiago Herrera Martínez*
María Eugenia Flores Treviño**

C\D\ CULTURA POSEE sus PROPIAS CLAVES de significación, cuyo sentido
re\'ela las implicaciones ideológicas que las acciones simbólicas
tienen para los individuos de esa comunidad, para Geertz la cultura
es:
1) Un sistema de símbolos que obra para 2) establecer vigorosos,
penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los
hombres 3) formulando concepciones de un orden general de
existencia, 4) revistiendo esas concepciones con una aureola de
efectividad tal que 4) los estados anímicos y motivaciones parezcan
de un realismo único (1997:89).

Nos apoyamos en los incisos (2 y (3 de esta aseveración para
examinar dentro del discurso literario, cómo un proceso cotidiano
representa rituales cosmogónicos. Así, en este trabajo' se revisa el

• Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UA L.
•• Profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Forma parte de un capítulo de la tesis doctoral en desarrollo titulada "Los
g111ealogíasde Margo Glantz como una apertura a la literatura judeo-mexicana".

85

�,\ la1111el .S1111ti,!f!.º f/ermu ,\fnrtí11ez, .\ lt,. b(~enit, l ·!ore.r Trwii!io

acto culinario, incluido en la obra Las Genealogías de Glantz, desde
una perspectiva semiótica, culturaF y biosemiótica.
Para la exposición de este asunto, tomamos en consideración que
"el signo es una representación desdoblada y duplicada sobre sí misma
( .. .)desde el momento en que una representación está ligada con otra,
y representa este lazo en sí misma: hay un signo" (Foucault, 2005.61).
Igualmente, convenimos con Geertz en que "los símbolos sagrados
·tienen la función de sintetizar el ethos de un pueblo _el tono, el carácter,
la calidad de su vida, su estilo moral y estético_ y su cosmovisión, el
cuadro que ese pueblo se fotja de cómo son las cosas en la realidad, sus
ideas más abarcativas acerca del orden" (1997:89).
La religión, por su parte, contiene un caudal de ritos, símbolos y
representaciones que tienden a la justificación del orden dentro de
ella establecido, e igualmente a mantener la valoración por la propia
identidad ideológica; según Geertz, la religión "armoniza las
acciones humanas con un orden cósmico y proyecta las imágenes
del orden cósmico al plano de la experiencia humana" (89).
En contraste con las otras religiones el judaísmo es monoteísta.
Ese Dios que elige a su pueblo y se hace presente en la figura de los
patriarcas (Abraham, Moisés y oé) rompe para~gmas en esta
ideología religiosa. El hombre lleva el peso de la historia: A él se le
otorgaron las tablas de los mandamientos y la misión de guiar al
pueblo a la tierra prometida.
El judaísmo implica la constante presencia de Yahvé en los
acontecimientos humanos. Es a partir de las tradiciones donde los judíos
conjugan la naturaleza física y la naturaleza humana como un
acercamiento hacia su Dios para recordarlo y cumplir con los acuerdo~
Por ello cada costumbre enlaza un pasaje histórico y el apoyo de la
naturaleza entendida ésta como la voluntad y la presencia de su Dio~
La figura de la mujer en el judaísmo es de gran importancia porque
2

Para este estudio, se retoma la perspectiva semiótica de Geertz (1997): "Creyendn
con J\fax Weber, que el hombre es un animal inserto en tramas de significación qUt
él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdidumbre, y que el análisis d,
la cultura, ha de ser, por tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes, s10&lt;1
una ciencia interpretativa en busca de significaciones" (20) .

86

en ella recae la transmisión cultural y tiene la obligación de la continuidad
histórica. Las labores del hogar constituyen un eslabón entre la religión
y la costumbre, así que ella cumple con las tradiciones que marca la
Elabora los alimentos permitidos, realiza el encendido de velas en
,iernes y, sobre todo, cuida y orienta la educación de los hijos dentro
de los parámetros judíos. La mujer simboliza la garantía de la
continuidad, el seguimiento y la permanencia; además que la casa la
toma en un templo (Alfie, 1997: 206).
Para Geertz, los elementos simbólicos vinculados con la religión,
son "formulaciones tangibles de ideas, abstracciones de las experiencias
fijadas en formas perceptibles, representaciones concretas de ideas,
actitudes de juicios, de anhelos y de creencias" (2005:90)

Ler

La casa: configuración corporal
La casa es un símbolo de la familia y la mujer es la encargada del
cuidado de este espacio así como de la educación de los hijos.
La casa sacralizó la sexualidad reproductiva y se convirtió en el
espacio femenino por excelencia, en el adentro, en el lugar de lo
íntimo y de lo privado. La mujer le dio su sello y la casa la encerró
en la intimidad y en la familia. En su interior se fueron separando
los lugares de localización de los sujetos marcados por un género o
bien otro, cotos femeninos casi por esencia como la cocina, en la
cual reinó la mujer haciéndose cargo de la alimentación de la familia
(García, 1998: 51).
Con relación a esta esfera espacial, en el coloquio organizado
por la UNAM titulado Bordando sobre la escrituray la cocina Mariclaire
Acosta (1984) ofreció una conferencia titulada ¿Yo sqy mi casa? en
donde se cuestiona:
¿Qué es mi casa? Es un ritmo, una rutina, un lenguaje. Es también un
orden de los espacios y los objetos ...Les pongo cosas, se las quito, las
ordeno y reordeno, las adorno, las despojo. Las hago de todo porque
son como los puntos nodales de la casa: ahí donde se carga la tensión
que alimenta al conjunto. Son mi casa. Son mías. Son yo (71).
Visto así, la casa es un cosmos donde la mujer ordena y acomoda

87

�.\la1111e/S,111ti,!!!,º Hm-era ,\lr,rtí11e~ ,\!11. F.11genia l'lon'.r Trel'ii1io

los objetos con el fin de lograr una representación de la creación. Al
respecto, estamos de acuerdo con Mircea Eliade señala que la
verdadera significación y el valor de los actos humanos están
vinculados a la reproducción de un acto primordial, a la repetición
de un ejemplo mítico; ya que la vida es la imitación ininterrumpida
de gestas inauguradas por otros (2001:18).
Eliade define a esas acciones como "ritos de construcción como
imitación del acto cosmogónico" (32) . La receta de cocina forma
parte de estos ritos debido a que la mujer pone un orden, tanto en
los ingredientes, como en el proceso de elaboración para dar paso
a la creación de un platillo, el cual trae consigo la evocación histórica
del Génesis para el pueblo judío.

La interpretación biosemiótica
La biosemiótica es una disciplina surgida en los años sesenta, estudiada
por el semiólogo Thomas Sebeok a través de la investigación de la
comunicación y transferencia de signos y señales entre los animales
(zoosemiótica). Sin embargo, es en la década de los noventa cuando
este concepto toma forma para consolidar una ciencia que conecte la
comunicaaon y el conjunto de signos y señales que se establecen a
diferentes niveles de organización biológica. De hecho, también recibió
el nombre de "biohermenéutica" (Castro, 2012: 01)
Según esta teoría cada organismo vivo tiene una percepción del
mundo que le rodea, según la conformidad a la estructura de
recepción y a la de percepción en su interacción. Si un humano,
una mosca y un perro conviven en una misma habitación para cada
uno hay una descripción parcial del entorno en el que cohabiten,
teniendo para cada uno de ellos una riqueza de portadores de
significación, según la complejidad de interrelaciones perceptins
que cada organismo tiene (4)
En esta misma línea, Varela y Maturana aportaron el concepto
de atitopoiesis3 para referirse a la propiedad básica de los seres vivos
1
011 ¡0 significa uno mismo y se refiere a la autonomía de los si~te~a,
autoorganizadores. Poiesis es la raíz griega de la palabra "poesía" que s1grutto
"creación". Por lo tanto significa "la creación de sí mismo".

88

de auto recrearse como sistemas determinados en su estructura,
cuando algo externo incide sobre ellos (7)
Desde la elaboración del platillo hasta el deguste por parte de
]os comensales, a partir del enfoque de la biosemiótica se logra una
construcción de la identidad del individuo cuando en la comida se
entrecruzan la semiótica de la cultura, la biología, la ética, la
antropología, la recepción y la percepción. Por ello, en las recetas
de cocina, la biosemiótica no sólo abarca el aspecto gustativo,
olfativo, táctil y visual sino que conjuga la evocación histórica y el
sentido de pertenencia a un grupo social.
Por su parte, con respecto a las costumbres religiosas Ricoeur
menciona:
El mundo bíblico tiene aspectos cósmicos debido a que es una creación;
aspectos comunitarios porque trata de un pueblo; histórico-culturales al referirse
a Israel ypersonales. El hombre es alcanzado según sus múltiples dimensiones
que son cosmológicas, histórico mundiales, tanto como antropológicas, éticas
y de personalidad. (2002:118).
Este comentario de Ricoeur es esencial porque aborda otro rasgo
proveniente de la biosemiótica: la bioética o, según la reflexión del
Rebe de Lubavitch (2000) sobre el ayuno, la biología inversa la cual
abarca las cuestiones éticas acerca de la vida que surgen entre la
biología y la nutrición, entre otras ramas ( HYPERLINK «http:/
/www.es.chabad.org/library/ article_cdo/ aid/741394/ jewish/ LaBiologa-Inversa-de-Iom-Kipur.htm» http: //www.es.chabad.org/
library / article_cdo / aid/7 41394 /jewish/La-Biologa-Inversa-delom-Kipur.htm) (Recuperado: 28 de Marzo 2012)
La relación entre esta postura teórica y el Talmud, el libro sagrado
de los judíos, consiste en que éste aborda todo el proceso de
simulación y de transformación de los alimentos. Según Schneerson
(2000-2005), en su artículo "La biología inversa", expresa que en el
Talmud el hombre consiste de un cuerpo y un alma, un envoltorio
ffsico de carne, sangre, tendones y huesos, habitado y vitalizado
por una fuerza espiritual descripta por los maestros jasídicos como
&lt;&lt;literalmente una parte de Dios de lo Alto" (http:/ /www.tora.org.ar/
contenido.asp?idcontenido=982) Recuperado: 28 Mar 2012 )

89

�.\I,11111dS,mlit1,go Herreru ,\lm1í11ez1 .\ la. ht(!!piia J-lr,ns Trerii,lo

Estas palabras del Talmud se complementan con "Los consejos
para cocineras" de Álvarez (1984) que menciona que todos los días
trasponemos el umbral del mito y hacemos de un trozo de carne, s~
y cuatro papas el humo que sube hasta los dioses clavados en el
techo; todos los días hervimos, freímos, amasamos mensajes, damo1
a luz al fuego y encerramos la materia en ollas de presión para
alcanzar algún extremo blando digerible (1984: 157).
La finalidad de todas las restricciones alimenticias establecidas
por la religión judía es proporcionar una vida higiénica y pura, lo
cual devela la ideología de este pueblo. Aquí se puede comparar b
entrega del Decálogo de Yahvé hacia Moisés con la elaboración del
platillo de la mujer hacia su familia siguiendo las leyes dietéticas,
las cuales se clasifican en cinco categorías: 1) Leyes que definen
los animales permitidos y los prohibidos; 2) Leyes que rigen b
matanza ritual; 3) Leyes que determinan qué partes del animal está
prohibido comer; 4) Leyes que prohiben comer, a un mismo tiempo,
productos lácteos y carne; y 5) Leyes que rigen la preparación de
diversos alimentos (Dinar, 1969: 95).
Por otra parte, según Ritcher, el alimento puede estar íntimamente
vinculado a sentimientos de seguridad y de prestigio. Tiene un lugar
importante en las prácticas religiosas. Está unido a incontables
supersticiones y prejuicios. Por eso, puede despertar muchas emociones:
placer, envidia, confianza y aun fanatismo violento (en Dinar,

1969:123).
En cada religión hay una valoración y regulación de la comida:
alimentos sagrados, alimentos prohibidos, costumbres relacionadas
con los alimentos y con la dimensión espiritual de la comida. En el
caso del judaísmo estos preceptos alimenticios se denominan Koshtr
(aceptado) y Taref (prohibido).
En Las genealogías Margo deja ver esta problemática al mencionar:
E n casa de mi padre se comía todo lo que corrúan los campesinos
rusos, separando cuidadosamente (eso sQ la carne de la leche; por eso
mi padre asegura que los niños judíos de teta no son judíos kosher, pu~
mezclan sabiamente las dos cosas. Esa forma de comer, absolutamente
religiosa, obligó a mi abuela, cuando vino a México, a no permanecer

90

en casa de mis padres porgue la comida era trezj (impura) (2006: 29)

La transfiguración
Según la teología judaica, desde los orígenes de la creación, Yahvé
se encargó de crear una pareja con el propósito de perpetuar la
especie y de rendirles culto. Otra característica atribuid a a ese
proceso de configuración cósmica es que el hombre debía imitar a
su Dios tanto física como moralmente (he aquí la trascendencia de
las "Tablas de los Mandamientos").
El hombre busca asemejarse a la divinidad a la que venera. En el
judaísmo el hombre porta un atuendo y barba para parecerse más a
Yahvé. En este aspecto se puede observar cómo el hebreo se
transfigura en la imagen de su Dios y se torna en un patriarca para
salvaguardar la moral de la familia. En cambio, la mujer lleva un
atuendo determinado por la moral judía.
El siglo XIX en Occidente trajo dos cuestiones de interés muchas
veces olvidadas: su preocupación por el espacio al que recortó,
fragmentó, le impuso límites y fronteras, lo reglamentó, lo normatizó a
fin de ubicar a cada sujeto en su lugar para vigilarlo y controlarlo mejor
y, por otro lado, implantó la diferenciación de género basada en el
modelo de los dos sexos, masculino y femenino, avalado por la
naturaleza, en sí misma sabia, alejada de toda confusión, legislando
para cada ser un sexo y sólo uno (García Canal, 1998:47).
Para llegar a esta postura, en los siglos anteriores se fueron
construyendo identidades biológicas. Por ejemplo, a finales del siglo
l'VII hombres y mujeres pertenecían a un mismo conjunto, en el cual
la mujer no fue más que una derivada del hombre. D e hecho, se
representaba bajo esta fórmula:

Esquema 1. Fórmula que representa los
sexos masculino y femenino (García,
1998:49).

91

�.\lt11111el SanlÍt(f!,O f-lerrerc1 .\lmtínev ,\ la. htw11ia Flores 1i,,1iúio

En tanto que a principios del siglo XVIII el modelo de los dos
sexos, con su precepto "a cada cual un sexo y sólo uno", ubicó la
eticidad que se desprendía del modelo anterior y sometió un sexo al
otro:

1~

cómo los hombres y las mujeres pueden realizar actividades
confinadas culturalmente para cada sexo sin perder su identidad.
Re,•isemos las implicaciones de esta idea en la cultura judía.
El modelo de la cultura judía representa la ubicación de los sexos
y la divinidad de la siguiente manera:

\ 1

dondt:

Dios

1 :.

llombl"\', un ,u qur rrin111 ~obrT objc.-Lo• y ~ujdos;

xI

mujer. una t'1stencla somt&gt;lld,i que tnruentni su S&lt;'r tn 1:a l\mrlón dt
rrproducdón ~ 11111trrnajt";
111 rebttlón t1lln ambo~ tst11 m111rc11da t~rlmivam~ntt por bt rtprodU&lt;l'lón en

iU fom11

~fujer

ramlllu (4?).

Esquema 2. El modelo de los dos sexos (García, 1998: 49)

Estos modelos culturales plasman ese poder simbólico que el
hombre posee sobre los objetos y sujetos; sólo él logra esa
transfiguración.
Otra referencia significativa a las diferencias entre los sexos fue la
que se derivó a partir del concepto de estatus. En 1942, Linton ya
señalaba que todas las personas aprenden su estatus sexual y los
comportamientos apropiados a ese estatus. Dentro de esa línea se
concebía a la masculinidad ra la femineidad como estatus instituidos
que se vuelven identidades psicológicas para cada persona. La mayor
parte del tiempo, las personas están de acuerdo con el estatus
asignado, pero ocurre que a veces alguna persona no lo está (Lamas.
2000: 100).
La antropología también se interesó por estudiar las maneras cómo
las sociedades manejan ese conflicto. La existencia de lo que sería un
"tercer género": mujeres con género masculino y hombres con género
femenino. Un hombre biológico se puede convertir en una mujer social
o viceversa, entrando a una categoría de género (100).
La concepción de un tercer género implica la conciencia sobre

92

6

Ilombrt

Esquema 3. Modelo de la cultura judía (Abramov, 1991: 46)

. :ahvé observa y ~igila ta~to lo que hacen el judío y la mujer
Judía. De hecho, el triangulo tiene la forma de un ojo que mira con
cautela. Esta relación espiritual está impregnada de oraciones donde
se so~cita el permiso de la divinidad para procrear, comer, dormir,
traba¡ar y venerar la condición masculina o femenina. Además es
un triángulo que posee sus lados iguales y esto permite una equidad
de obligaciones y deberes.
Dentro del judaísmo es en el proceso de creación de la comida
donde encuentra aplicación esta "licencia social" referida al tercer
sexo: La mujer se_ torna en un dios, en cuanto efectúa el génesis, y
lleva el comprorruso de hacer resaltar los valores sociales e históricos
con el fin de alejar a los comensales de la idolatría.
La comida es el resultado del paso de la naturaleza a la cultura.
En los ritos el proceso de la elaboración de la comida está vinculada
a cada uno de los tres elementos: muerte-vida- sacrificio.
~ste paralelo se explica desde la semiótica cultural en la siguiente
sene de similitudes:

93

�,\fm111el Sa11li,¡~o Herrera .\lrirtí11ez, .\fa. b(P,fllia /·lores Trel'iÍlio

Slpllllcaclo
,1d1ma

Objeto
ct,mtdJ
m-.'Sa

Sindl
ahmemo
J]IJJ

.IJ"j

m,mt.:I

v.:lo

C(&gt;rtUU

msuumento del sacnfic10
sacerdote

en~er.i~ de mesa
cocmero

Tabla 1. Representación semiótica de Los e lementos culinarios judíos

"En el acto de la Comida y en el sacrificio se realizaba por igual
la unión del hombre con el tótem, con el clan" (127). Estos elementos
denotan cómo la mujer se transfigura en un Dios y da paso a la
muerte de los ideales ajenos y al nacimiento de los valores culturales
e históricos para el pueblo judío.
En Las genealogías, Margo le pregunta a su madre sobre cómo
preparar el gefi!te que es un platillo emblemático de la gastronomía
judía. Es un pescado molido con cebolla, zanahoria, perejil, sal y
pimienta que se suele cocinar horneado en forma de bastón o
hervido en forma de albóndiga. Suele servirse en las comidas del
Sabbat. Éste significa "descanso" y representa el ethos judío; es una
señal de la relación entre Dios y su pueblo (Lowenberg, 1970: 126).
Al presentarse el platillo por su forma de un bastón tiene una
alusión simbólica con el libro del Éxodo donde es utilizado por
Moisés y Aarón en los siguientes pasajes:

blanco se asocia con lo 'orgánico' y es considerado por siglos el color
quirúrgico y virginal y borra las pulsiones" (2005: 34) en este caso sería
la idolatría.
·
As~ en el acto de comer se representaba la muerte-resurrección del
objeto de la comida, de los que comían y, además, de la deidad celeste
o de ultratumba. "Este 'vínculo entre la personificación cósmica Oa
deidad), el hombre singular y el hombre colectivo mediante la comida
habla de que fue creado por la conciencia primitiva; se trata de la
conciencia típica del periodo totémico, que identifica al cosmos y la
sociedad en el tótem" (127).
Por ello algunos pensadores otorgan diversos valores·a los alimentos:
Balzac afirma: "D ime qué comes y te diré quién eres"; Talleyrand
decía: "Sin buena comida no se puede hacer buena política"; Lao Tse
aclaraba: "Se debe gobernar un país con el mismo cuidado con que se
prepara un pescado"; Virginia Woolf observaba: "No se puede pensar
bien, amar bien, dormir bien, si no se ha cenado bjen". Margo Glantz
incluye la frase: "Slll cocina no hay pueblo" (132). Con esto da a
entender que la identidad individual y colectiva también se logra a
partir de la gastronomía.

Acciones y representación en la preparación de la receta de
cocina
Para cada religión la palabra del D ios es la luz y el verbo es la acción.
En el caso del judaísmo el verbo va ligado a una serie de acontec· Dios lo transforma en serpiente ante la zarza ardiendo.
imientos históricos que le recuerdan el compromiso y sobre todo la
· En Egipto, cuando Aarón arroja el cayado al suelo, se transforma imitación de esas acciones.
en serpiente devorando las de los ancianos.
Se aprovecha la teoría de los actos de habla, propuesta por Searle
· Aarón utiliza el cayado en las primeras plagas, transformando d (1959) y derivad a de los estudios de Wittgenstein (1999), para
efectuar una aplicación de lo expuesto.Se eligió el p resente pasaje
agua en sangre.
de Las genealogías que alude a la preparación del ge!fish, un platillo
· Moisés utiliza el cayado para sacar agua de la roca.
típico judío en las celebraciones tanto del Sabbat como de la Pascua
· Otra acepción sería el origen del bastón para conducir el ganado 11
1 día debido a que en s1:1 elaboración la mujer asume el rol de creador.
y ser guía de personas (132).

Otro rasgo sobresaliente de este platillo es su color blanco. Th
acuerdo con Baudrillard, "el color nos da la Idea de la Naturaleza Yci
94

- ¿Cómo lo haces mamá?
- Ya ni me acuerdo, hace mucho gue no lo hago, me da flojera. Lo
95

�Ma1111e/ Sa11hago H errm, Mmtímz, M a. h11genia /'lores Tm•iiño

hacía muy bien la :Mayora Consuelo en el restaurant y luego la Mayora
Rosa. Pe~o, en fin, a ver si me acuerdo: se muele filete de pescado,
robalo y huachinango -¿De los dos?-, sí, de los dos, se ec~a cebolla
molida, zanahoria en cuadritos, pimienta y sal y huevo bat1do según
las cantidades. Yo nunca le echo pan, pero hay quien le echa, bueno,
yo no, hay que saber calcular la cantidad y t?do se pone en un
recipiente con huesos de pescado, cabeza, pelle¡o, cebolla, agua.
- ¿Y ajo?
Ajo no lleva
- ¿ o? Yo creía, sabe a ajo.
_ No, ajo no, cebolla rebanada, zanahoria rebanada y tantiu
azúcar.(foda la comida judía lleva tantita azúcar)
_ Hierve hasta que se hace jalea, como veinte minutos, y se ~aca
todo O se echan encima unas como albóndigas de pescado y s1gut
hirviendo lentamente como dos horas. Bueno, es todo, se trata de
darle sabor y calcular cuánta pimienta y cuánta sal (133).

Para ilustrar la cualidad de las acciones expresadas_ y la fuerza
ilocutiva que poseen, se efectúa un análisis de los verbos emplead?~·
con apoyo en Lyons (1980). De acuerdo con ello, la receta de coaru
se desmenuzaría de la siguiente manera:

El propósito de estudiar los verbos se orienta al descubrimiento
de los sentidos no expresados en el discurso. En la Biblia se declara
cómo Yahvé separa el caos y el orden para dar paso a la creación.
Al elegir a su pueblo le pone diversas pruebas para comprobar que
es el indicado. Por ello los israelitas a través de las tradiciones logran
entablar ese pacto de alianza con su Dios. De igual manera, en la
rabia se observa cómo la mujer emplea en mayor medida los verbos
imperativos: para ir imponiendo el orden e ir separando y mezclando
los ingredientes para la elaboración del platillo.

La cultura como texto semiótico complejo, refleja tanto a los
diferentes textos como a los diferentes individuos que forman parte
de la misma. Para Lotman "la memoria del hombre es considerada
como un texto complejo, ya que al entrar en contacto con el texto
produce cambios creadores dentro de la cadena informacional. Lo
paradójico es que al texto debe precederle otro texto, la cultura"
(citado en Sánchez, 2007: 189).
Considerando lo anterior, Lotman define al texto como un
"espacio semióúco e n que interactúan, se interfieren y se
autoorganizan jerárquicamente los lenguajes" (190).
Nos apoyamos en el trabajo de Sánchez (2007) en el proceso de
descifrar los textos culinarios, y encontramos los siguientes eventos:
1. Existe una correspondencia parcial y relativa del lenguaje al texto.
2. El texto, al ser semióticamente heterogén eo, entra en juego con
otros códigos que lo descifran y ejercen sobre él una influencia
deformadora.

u, "

·""""

.

~--

_ ) . . , ) - i-1&gt;..;uni..,....

..

3. La memoria de la cultura que reflejan estos textos culinarios tercera función de todo texto, según Lotman- es la capacidad de
reconstruir capas de cultura, de restaurar el recuerdo, por lo que los
textos tienden a la simbolización y se convierten en figuras integrales
que adquieren autonorrúa de su contexto original, y funcionan tanto
en el nivel sincrónico como en el diacrónico (192).

Con respecto a la memoria gustativa, con Lotman, Sánchez
propone que:

alíabr ,

Tabla 2: Interpretación de verbos en

96

la receta.

97

�,\1m111e/Sm1tidgo Henrra ,\fartínev ,\Jt1. r.11g,e11ia I'lom 'Treviúio

El sabor y la memoria se manifiestan entonces como una interacción
entre un sujeto y un objeto, entre lo sensible y lo inteligible, donde las
sensaciones preceden al lenguaje verbal. De esta manera, el saber del
gusto por los textos culinarios se plantea como el conocimiento que
un sujeto tiene no sólo del alimento, sino también de la elaboración
a partir de alimentos o ingredientes variados, con los 9ue se produce
un nuevo objeto de saber, 9ue en el caso de las comidas y de acuerdo
con los diferentes ingredientes 9ue se añaden se manifiesta mediante
un alimento diferente. Aquí el conocimiento raya en la magia (213¡.

\'Nh&lt;

AllltlOn • 111 ~un ......

ESTATI\·o~

I.Am4tlrt ~ c11cualfra tt1 u,.a anin,tl ap.r,ra t'ut cu
una "1111fflf" ~,d()l•na~ al do,jll&lt;'&lt;C
Jl('r la pc,re,
rn Y no c1-&gt;mn:a11r 'll• aN'llilnns

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F.JECITTJ\·os.
1)1.\A.\IICOS , 01:. MOCIO~

LI JU&lt;Di~ lJCIJ(k I I¡ CHlClltlÓII de hrcho, pa:;;ioo,
,.,...,. rral 1rmar d rv(Sffllt
ACTl\"OS.

Dunttt la f'C'CCUI dt cocma la IWJtr Oltzda los ,n.
!ll'NJCOlt-.

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()r"l)Ó•ÍIO

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biñibolo dt 1-. 1ccioot,, &gt; pcnptt,a, qot J&gt;a,ó ti
pueblo JUdto durwtt d ~odol )' lirot una comla•
cioocon la crtacioo dcl mundo""' Yah\t
l&gt;.I lllla p(:IIClc'lfl o &lt;IJll;dtllCII , obrt ti 1ncluu lilflhUI
an1l'11r en d pi.rollo, Nó &lt;!&lt; J&gt;&lt;,.quc 1ft c,,uud. Judla

IMPI-JI.A1I\'0

e&gt; 111111duke deb1d&lt;1 a q.Jt' 11!' t'\OQ 1...,
•rlllQll.lra, ,., lld.h cl11111te d t "lodo

La mujer en el judaísmo se encarga de la educación y de la
conservación de las costumbres. Aunque su rol aparente es pasiYo
y conminado a las tareas domésticas, es desde ahí donde se mueYe
y se "transforma" en un Dios para recordarle a su familia el
compromiso pactado con Yahvé. Por tanto, tiene la labor de la
conservación de la fe.
En cuanto al papel que juegan en la cultura los textos culinarios,
se enuncia:
Cuando los textos culinarios describen los procedimientos 9ue se
realizan en el exterior, corresponden generalmente a una actividad
realizada por hombres; mientras los que describen un proceso de
elaboración de alimentos 9ue tiene lugar en espacios internos, remiten
a lo realizado generalmente por las mujeres (Sánchez, 2007: 198).
A continuación se ilustra la importancia de las acciones, la cocina
y la cultura en el judaísmo. El segmento seleccionado trata sobre la
conversación sostenida entre madre e hija, donde ésta le cuestiona
sobre la elaboración del ge!ftsh. Es· importante observar el empleo
de los verbos en esta receta de cocina porque van asociados a lm
rasgos históricos y culturales de los judíos.

•lt¡inlN )

Tabla 3: Los verbos y la c ultura

En la tabla, se visualiza la dominación de los verb os acbvos
.
porque a _traves de l~s acciones el pueblo judío entra en contacto
con la ~hanza, el Exodo y la religión de la promesa (rasgos
predommantes en la cultura judía).
En cada cultura el lenguaje valora o degrada a los indi .d
E
fl.
V1 uo~
sto se re eia en los vocablos destinados a los hombres: fu t
d d
.
eres,
empren e ores e 1nnov_adores (aspecto contrario a las mujeres). Por
lo g~neral, para r~fenrse a las mujeres se utilizan predicados
norrunales: so~ pasivas, están alegres, parecen listas, etc., y para los
hombre~ predicados verbales: escriben, inventan, diseñan, entre
otr~s. Sm embargo, ciertos verbos de acción son propios de las
mu¡eres: barren, lavan , sacuden ...

Memoria cultural y enunciación

Co~~ ~~moría _de la colectividad, Lotman asevera que la cultura
esta ding1da a evitar el olvido, por lo que "mantiene un dinamismo
q~e perrrute que en la evolución de la misma, los cambios que se
p od_ucen dentro no alteren al conjunto como cultura esto se realiz
mediat
·
'
a
n e un coniunto de reglas o textos normados gue son los
responsables de tran smitir la información de la sociedad" (2007·

215).

·

Los tex~os permanecen en la memoria de la cultura mediante
tres mecarusmos:

98

99

�,\Ta1111el Santiago Hm't'ra ,\Tartí11ez, ,\la. E11,e_mia rlores TreviLiio

1) Aumenta de manera significativa el volumen de conocimiento, es
decir, la cultura va tomando de la realidad que la rodea los elementos
que necesita para sobrevivir.
2) Reorganiza de manera constante los contenidos culturales, que en
el caso de los textos culinarios se refleja mediante los cambios que ha
habido en la manera de preparar los alimentos, así como las
variedades de los mismos.
3) Utiliza el "olvido" para mantener los textos dentro de una cultura;
es decir, permite que unos textos comen el lugar de otros (216).

Lotman, al hacer una analogía entre el paralelismo estructural
de las caracterizaciones semióticas y las personales, define el texto
de cualquier nivel como una persona semiótica, y considera asimismo
como texto a la persona en cualquier en cualquier nivel sociocultural.
Esta definición refleja la interacción que tienen, para Lotman, el
hombre y todos los sistemas semióticos (o textos) "como
manifestaciones de una cultura y dentro de esa misma cultura, de
manera que interactúan no sólo como depósito de información, sino
también como textos con capacidad de crear nuevos textos o

reprimida que ha sido sepultada ba¡·o el comple¡·o d.
..
·d d l
,
1spos1t1vo
enuncia , or e, .a categoria de persona en el pensamiento
.
.
oce1dental"
(75).
Ast,
la
cnttca
de
la
noción
de
persona
a
tr
,
d
.
,
·
.
,
aves e 1o tmpersonal
esta
relac10nada,
sm
duda
"con
el
cuesti
.
de la noción de'
.
'
onamiento
su¡eto trascendental y de la centralidad de la idea de ' o'
acompaña" (75).
Y que lo

Para c~ncluir: Es posible articular la idea de Esposito con la
de Benveruste
(1991) cuando señala q ue enunciar
. es hacer algo
' con
.
el kngua¡e, algo efectuado por un emisor que se dirige a otro "El
suJeto que hab~a es un sujeto que nace y se hace mediante su h.abla·
sobrevive, se vmcula a otros "; modela el mund o en e1curso de esos·
actos
. de habla.
. La
. . enunciación , por tanto, es 1a manera en que se
articulan
sub¡et1v1dades
. , socia
. 1 y modos de
.
.,
,
, formas de re1acton

mterpelac1on solo posibles en y por el lenguaje" (7S).
lo antes expuesto, es posible afirmar que, en Las genealog1as
,
M Por Gl
argo antz pro~one el hecho de que, a través de la elaboració~
de la receta de cocma, la mu¡· er se torna en un su¡eto
.
.
que trasciende
)' construye tanto su identidad como lª d e grupo socio-cultural
.
al'
que pertenece.

mensajes" (197).
En su artículo "Él. En extraña compañía: la tercera persona y las
filosofías de lo impersonal", García (2011) señala que "habría que
poner atención en la enunciación quién o qué hay detrás de un
pronombre. La tercera persona es la base gramatical para la
enunciación de las llamadas oraciones impersonales. En este tipo
de oraciones, el 'quién' supuesto tras el pronombre personal se revela
como un 'qué' (72).
En la enunciación en tercera persona no se da diálogo o
interpelación entre personas: lo que acontece es "la emergencia o la
presencia desnuda de esta dimensión de objetividad, o más bien
cabría decir la comparecencia de una subjetividad impersonal-esa
voz por la cual nadie habla y que, sin embargo, existe (72).
De acuerdo con Esposito (2011), se resume que en la tercera
persona se condensa "una imbricación entre gramática y forma de
vida que nos desvela un hecho inquietante: hay una dimensión

100

101

�.\ ft11111el .\'011/iago Hmn-a .\ lartí11ez, •\ la. r.t(P,enia f 'IOl't'S Trevii,lo

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103

�Símbolos y temática en Elegía I "al
duque de Alba a la muerte de su
hermano menor: don Bernaldino De
Toledo" de Garcilaso De la Vega
Lino García, Jr. ·

L\ POESÍA DE GARCILASO DE LA VEGA tiene como temas principales: el
análisis introspectivo de las propias emociones, el lirismo, así como
el individualismo, el amor platónico, el dolor como algo esencial en
el ser humano, la razón contra la pasión, la realidad inmutable, el
tema del hado, el destino, y la astrología como ciencia de adivinar el
futuro del ser humano. Otros temas giran alrededor de la aceptación
del dolor, y la melancolía. También vemos en su poesía la veneración
de la naturaleza, ya que la 'natura' es el mayordomo de la creación
de Dios, así como lo pastoril, la Edad de Oro resucitada, y el tema
del bealt1s ille, el carpe dieni, todos temas comunes durante el
Renacimiento.
En la elegía siguiente se presentan casi todos los temas utilizados
por Garcilaso de la Vega en su poesía renacentista, tales como: el
estoicismo, la virtud del caballero joven difunto, hermano del duque
de Alba; el desprecio de la adversidad, la razón, el pla~onismo visto
en la armonía universal, el carpe diem, la fortuna siempre presente
en nuestras vidas, la fama inmortal, y el cortesano ejemplar, primero
· Profesor investigador de la Universidad de Texas- Panamerican.

105

�Lino Garda]1:

anunciado en "El Cortesano" de Baltazar de Castiglione, y después
traducido por Juan Boscán al castellano, y leído como ejemplo del
perfecto caballero español por los cortesanos del Renacimiento.
Vemos también en la elegía el dolor irrazonable dentro del orden
del universo, ya que el ser humano se burla de la muerte al
largo plazo. Es en el ser estoico ante todo estas vicisitudes de la
vida la vía por la cual el ser humana triunfa y se enaltece.
Esta elegía fúnebre está dividida en ochenta y una estrofas, y fue
escrita en el año de 1535 en Túnez, y en ella Garcilaso de la Vega
canta su emoción personal a la muerte del hermano joven del duque
de Alba. Toda la elegía está escrita en tercetos, con rima de a,b,a.
Aunque el dolor humano es irrazonable dentro del orden del
U niverso, el ser humano se burlará de la muerte viviendo en la fama
o posteridad, ya que el ser humano (soldado/poeta/cortesano)
ganará la fama con sus acciones gloriosas; y se exige la fortaleza
ante la adversidad.
Termina la elegía hablando de la suma perfección: el estado
beatífico, ya que la armonía es belleza, y el dolor es el enemigo del
orden universal. En la estrofa que empieza con: "!Oh
bienaventurado, que sin ira/ sin odio, en paz estás, sin amor ciego/
con quien acá se muere y se suspira", el poeta describe el más allá
donde no reina el enojo, la inquietud, el amor ciego, y donde existe
el amor divino.
Se vislumbra el esfuerzo en la elegía de enderezar el mundo
después de la pérdida de un amado o amada. Es un poema fúnebre
escrito para el duque de Alba (1507-1582) cuando murió su hermano
menor en 1535. Habla de la muerte y de la naturaleza del renacer, y
enfatiza el conocimiento del espíritu de la regeneración en el
individuo: Se muestra el contraste entre esta vida efímera y la ,~da
eterna, y le coloca importancia al sentido de la fama; la cual es
ganada en este mundo y es al final de todo lo único que prevalece.
Se revela la alabanza del que muere y del que vive también, as1
como los que han muerto. Se menciona la muerte como símbolo
que termina todo en la vida terrestre.

(1) Aunque este grave caso no haya tocado
con tanto sentimiento el alma mía
que de caduco estoy necesitado,

'~"ir

106

(2) con que de su dolor mi fantasía
se descargue un poco y se acabase
de mi continuo llanto mi porfía,

En las siguientes dos estrofas (3-4) el poeta intenta escribirle al
duque de Alba para consolarlo a la muerte de su joven hermano. Ya
que la muerte puede calmar su dolor.

(3) quise, pero, (para) probar si me bastase
el ingenio a escribirte algún consuelo
estando cual estoy, que aprovechase

(4) para que tu reciente desconsuelo
la furia mitigase, si las musas
pueden un corazón alzar al suelo.

Pindo (5) se refiere al Monte de Pindo donde habitan las musas
de la poesía.

(5) y poner fin a las querellas que usas
con que el Pindo ya las moradoras
se muestran lastimadas y confusas,

Se declara el llanto (6) continuo del duque de Alba a la muerte
de su hermano.
107

�Lino C11rci11]1:

(6) que, según he sabido, ni a las horas

(11) y tú, tendiendo la piadosa mano,

que el sol se muestra ni en el mar se asconde

probando a levantar el cuerpo amado,

de tu lloroso estado no mejoras,

levantas solamente el aire vano

El poeta declara (7) que la vida es dura y difícil.

(7) antes en él permaneciendo, dondequiera que estás, tus ojos siempre bañas,
y el llanto a tu dolor así responde

El poeta utiliza el símil (8-9) para comparar "las lágrimas" que
vierte el Duque por la muerte de su hermano con "la nieve" que se
derrite.

'

. Uno de los temas de la elegía es el "dolor" (12) causado por la
tnsteza de la muere de un ser querido, y el "sueño desterrado" se
refiere al "desorden" causado por toda la tristeza.

(12) y del dolor el sueño desterrado

'

con ansías vas buscando el que partido
era ya con el sueño y alongado.

Fue en la ribera del Tápano, (13) lugar en Sicilia donde murió
don Bernaldino, el hermano del Duque.

(8) que temo ver deshechas tus entrañas
en lágrimas, como al lluvioso viento
se derrite la nieve en las montañas.

(13)Así desfalleciendo en tu sentido

'

como fuera de ti, por la ribera
de Tápana con llanto y con gemido

(9) Si acaso el trabajado pensamiento
en el común reposo se adormece,

. Muestra en esto versos el poeta la hermandad, (1 4-15) el amor
filial, y el eterno amor entre los dos hermanos.

por tornar al dolor con nuevo aliento,

(14) el caro hermano buscas, que solo era

Declara que aún en el 'sueño" (10-11) aparece su hermano, canto
así lamentó su muerte. La "imagen amarilla" se refiere a la "muerte''

la mitad de tu alma, el cual muriendo,

y a don Bernaldino.

no quedará ya sin una parte entera;

1O) en aquel breve sueño te aparece,

(15) y no de otra manera repitiendo

la imagen amarilla del hermano

vas el amado nombre, en desudada

que de dulce vida desfallece,

figura a todas partes revolviendo,

108

109

�I ino C arda] 1:

El poeta declara que el río Erídano (16) llamó a su hermana el
árbol "Lampetia", símbolos de la tristeza de ambos también.

Presenta el poeta el tema de la "amistad" (21) o amor filial"
entre los dos hermanos. La "presente" se refiere a la muerte de
Bernaldino, la cual puede entristecer al alma generosa de

(16) que cerca del Erídano aquejada,
lloró y llamó Lampetia el nombre en vano,
con la fraterna muerte lastimada:

(22) con gran razón podrá ser la presente,
pues te ha privado de un tan dulce amigo,
no solamente hermano, un accidente;

"Faetón" (17) es el "sol" quien guió el carro del Sol. Zeus lo
mató y cayó en el río Erídano.

Los versos siguientes (23-25) declara vivamente la nota familiar
y de amistad entre los dos hermanos.

(17) "ondas, tomadme ya mi ~ulce hermano
Faetón, si no, aquí veréis mi muerte,
regando con mis ojos este llanto".

(23) el cual, no sólo siempre fue testigo
de tus consejos y íntimos secretos,
mas de cuanto lo fuiste tú contigo:

El "hado y el fatalismo" (18-20) como temas que el poeta declara
en estos versos.

(24) en él se reclinaban tus discretos
y honesto pareceres y hacían

(18) ¡Oh, cuántas veces, con el dolor fuerte,

conformes al asiento sus efectos,

avivadas las fuerzas , renovaba
las quejas de, su cruda y dura suerte!

(25) en él ya se mostraban y leían
tus gracias y virtudes una a una

(19) Y ¡cuántas otras, cuando se acababa

y con hermosa luz resplandecían,

aquel furor, en la ribera umbrosa,
muerta, cansada, el cuerpo reclinaba!

ótese el símil o comparación de: "como en luciente de cristal
coluna" (26).

(20-22)Bien te confieso que si alguna
cosa entre la humana puede y mortal gente

(26) como en lucientes de cristal coluna
que no encubre , de cuanto se avecina

entristecer un alma generosa,

a su viva pureza, cosa alguna.
110

111

�uno Carda],:

En las siguientes cinco estrofas (27-31) vemos el lamento del
vació del éxito mundano; lo mudable de la vida misma; de la
brevedad de las cosas mundanas, y la inutilidad del esfuerzo; así
como la guerra contra la quietud del espíritu.

(32)¿Qué se saca de aquesto? ¿Alguna gloria?
¿Algunos premios o agradecimiento?
Sabrálo quien leyere nuestra historia:

(27) !Oh miserable hados, oh mezquina

(33) veráse alli que como polvo al viento,

suerte, la del estado humano, y dura

así se deshará nuestra fatiga ante quien

do por tantos trabajos se camina,

se endereza nuestro intento.

(28) y ahora muy mayor la desventura
de aqueste nuestra edad, cuyo progreso
muda de una mal en otro su figura!

(29) ¿A quién ya de nosotros el eceso
de guerras, de peligros y destierro
no toca y no ha cansado el gran proceso?

(30) ¿Quién no vio desparcir su sangre al hierro
del enemigo? ¿Quién no vio su vida
perder mil veces y escapar por yerro?

(31) ¿De cuántas queda y quedará perdida
la casa, la mujer y la memoria,
y de otros la hacienda despendida?

En las siguientes dos estrofas (32-33) vemos la amargura hacia
la vida; de la vanidad de la muerte. ótese: "como polvo al viento'',
que es la vida; "ante quien'? se refiere a "la muerte misma".

112

He aquí los temas de lo inútil de las esperanzas humanas; (3437) y el quejarse de la muerte que es rigor; así cómo la muerte 0a
enemiga) coge la "espiga en la juventud "del finado. Se queja de la
que la muerte no tiene piedad, y ni compasión hacia nadie; ya que
no perdona edad por no tener constancia.

(34) o contenta con esto, la enemiga
del humano linaje , que envidiosa
coge sin tiempo el grano de la espiga,

(35) nos ha querido ser tan rigurosa
que ni a tu juventud, don Bernaldino,
ni ha sido a nuestra pérdida piadosa.

(36) ¿Quién pudiera de tal ser aviso?
¿A quién no le engañara la esperanza
viéndote caminar por tal camino?

(37) ¿Quién no se prometiera en abastanza
seguridad entera de tus años,

113

�l .i110 GarcíaJ1:

sin temer de natura tal mudanza?

(42) bien es verdad que no está acompañada
de la color de rosa que solfa

En la estrofa siguiente (38) se nota como la vida es rigor, es
difícil y amarga, y al vivir llevamos la pesada carga de la vida misma.

(38)

unca los tuyos, mas los propios daños

dolerisos deben, que la muerte amarga,
nos muestra claros ya mil desengaños:
En las estrofas (39-40), declara que la vida es dura, y aun la
juventud al fin son despojos.

con la blanca azucena ser mezclada

'

(43) porque el color templado que encendía
la blanca nieve de tu rostro puro
robada ya la muerte te lo había·
'
(44) en todo lo demás, como en seguro
y reposado sueño descansabas

'

indicio dando del vivir futuro.
(39) hanos mostrado ya que en vida larga
apenas de tormentos y de enojos
llevar podemos la pesada carga;

(40) hanos mostrado en ti que claros ojos
y juventud y gracia y hermosura

son también, cuando quiere, tus despojos.
ótese el tema de la belleza (41-44) aun en la muerte.

Muéstrase aquí (45-47) la simpatía por la madre y por la hermana
del difunto joven.

(45) Mas ¿qué hará la madre que tú amabas,
de quien perdidamente eras amado

'

a quien la vida con la tuya dabas?

(46) Aquí se me figura que ha llegado
de su lamento el son, que con su fuerza

(41) Mas no puede hacer que tu figura,

rompe el aire yecino y apartado,

después de ser de vida ya privada,
no muestre al artificio de natura:

(47) tras el cual a venir también se esfuerza
el de las cuatro hermanas, que teniendo

ótese las imágenes (42) - color de rosa/ la blanca azucenaaludiendo a la belleza de don Bernaldino.

va con el de la madre viva fuerza·
'
El poeta ve (48) a las hermanas del don Bernaldino, sus cabellos

114

115

�I .i110 CardaJ1:

rubios ( de oro), molestado por el llanto apasionado de ellas por la
muerte del hermano. átese la simpatía hacia la familia, sentido
humano que se presenta en estos versos.

(48) a todas las contemplo desparciendo
de su cabello luengo el fino oro,
al cual ultraje y daño están haciendo.

Se introduce el Río Tormes (49) en los versos, y sale el agua para
yacer en la arena; con el símbolo de "Dios+Río). Hace la
personificación del río "con su lloro", así, también, lamentando la
muerte de don Bernaldino.

(51) con ronco son de llanto y de gemido,
los cabello_s y barbas mal paradas
se despedaza y el sotil vestido;

(52) en torno de é sus ninfas, desmayadas,
llorando en tierra están, sin ornamento,
con las cabezas de oro despeinadas.

(53) Cese ya el dolor el sentimiento

'

hermosas moradoras del undoso
Tormes; tened más provechoso intento:

(49) El viejo Tormes, con el blanco coro
de sus hermosas ninfas, seca el río,
y humedece la tierra con su lloro,

(54)consolad a la madre, gue el piadoso
dolor la tiene puesta en tal estado
gue es menester socorro presuroso.

En las siguientes siete estrofas (50-56), vemos como el Río
Tormes se tiende por la arena en el calor del estío; llorando
roncamente, y alrededor de EL (el río) se muestran las ninfas, quienes
consuelan a la madre; ya que según el poeta las ninfas tienen el
oficio de hacer esto. Y al ser sepultado el cuerpo, el mismo Río
Tormes le bañará con sus aguas. En la estrofa: "Y tú hermoso corol
ninfas) allá en las hondas aguas metido...", indica la armonía entre
el dolor ( del poeta) y el llanto de las ninfas.

(55) Presto será gue el cuerpo sepultado
en un perpetuo mármol, de la ondas de agua
podrá de vuestro Tormes ser bañado;

(56) y tú, hermoso coro, allá en las hondas
aguas metido, podrá ser gue al llanto

(50) no recostado en urna al dulce frío

de mi dolor te muevas y respondas.

de su caverna umbrosa, mas tendido
por el arena en el ardiente estío;

116

" En las estrofas siguientes, (5 7-61) "promontorios" se refiere a
altura de, la tierra"; y l~s "sátiros, faunos", "son los compañeros
de Baco: el rey del vmo en la mitología". Fernando se refiere al
duque de Alba, el hermano del difunto joven; y los héroes y heroínas

117

�de la nútología al fin le secaran lágrimas. Trinacria se refiere a Sicilia,
lugar donde murió el joven don Bernaldino.

(57) Vos, altos promontorios, entretanto,

aspecto fatalista y pagano, y el Hado, y la realidad para el poeta es.
que la fortuna es la causa de los desastres de la propia fortuna. Se
presenta el tema de que el hombre debe ser valiente ante los altibajos
de la mujer fortuna.

con toda la Trinacria entristecida,
(62)Tú, gran Fernando, que entre tus pasadas
buscad alivio en desconsuelo tanto.
y tus presentes obras resplandeces,
y a mayor fama están por ti obligadas,

(58) Sátiros, faunos, ninfas, cuya vida
sin enojo se pasa, moradores
(63) contempla donde estás, que si falleces
de la parte repuesta y escondida,
a nombre que has ganado entre la gente,
de tu virtud en algo te enflaqueces,
(59) con luenga experiencia sabidores
buscad para el consuelo de Fernando
(64) porque el fuerte varón no se consiente
hierbas de propiedad oculta y flores:
no resistir los casos de fortuna
con firme rostro y corazón valiente;
(60) así en el ascondido bosque, cuando,
ardiendo en vivo y agradable fuego,
(65) y no tan solamente esta importuna,
las fugitivas ninfas vais buscando,
con proceso crüel y riguroso,
con revolver de sol, de cielo y luna,
(61) ellas se inclinan al piadoso ruego,
y en recíproco lazo estén ligadas

(66) mover no debe un pecho generoso
sin esquivar el amoroso juego.
ni intristecello con funesto vuelo,
/

En las siete estrofas siguientes (62-68) se refiere a Fernando, d
duque de Alba, y presenta el tema de la "fama", la cual durará; Yle
pide al duque sea estoico ante la mala fortuna del momento presente
ya que él fama heroica. Se presenta el tema de la rueda de la fortuna:
y que hay que resistir los casos de fortuna con firme rostro. Es un

118

turbando con molestia su reposo,

(67) mas si toda la máquina del cielo,
Con espantable son y con rüido

119

�Liflo GarríaJr.

hecha pedazos, se viniere al suelo,

(73) no fue el troyano príncipe llorado
(68) debe ser aterrada y oprimido

siempre el viejo padre dolorido,

del grave peso y de la gran rüina

ni siempre de la madre lamentado·

'

primero que espantado y conmovido.
(74) antes, después del cuerpo redemido
El poeta le pide al duque de Alba, (69-75) don Fernando, que no
lamente en infinito la muerte de tu joven hermano; y le indica que
la vida es áspera. Se presentan los temas del "tiempo", "que decrece
y muda de las cosas el estado"; y habla del tema de la 'razón' contra
la 'pasión'. El "troyano príncipe" se refiere a "Héctor= el defensor

con lágrimas humildes y con oro,
que fue del fiero Aquiles concedido

'

(7S) Y reprimiendo el lamentable coro

de Troya", y muerto por ''Aquiles".
del frigio llanto, dieron fin al vano
(69) Por estas asperezas se camina
de la inmortalidad al alto asiento
do nunca arriba quien de aquí declina.

)' sin provecho sentimiento y lloro.
"Adonís" fue amado por "venus"y muerto por "Marte". El poeta
habla (J6-78) de la "inutilidad del llanto"· " en las imágenes "no h
al la dí ,, fi '
,;
e e
e ro a re erese a la "muerte y vida".

(70) Y en fin, señor, tornando al movimiento
de la humana natura, bien permito
a nuestra flaca parte un sentimiento,

(76) El tierno pecho, en esta parte humano,
de venus, ¿qué sintió, su Adonis viendo
de su sangre regar el verde llano?

(71) mas el exceso en estO vedo y quito,
si alguna cosa puedo, que parece

(77) Mas desque que vido bien que, corrompiendo·
con lágrimas sus ojos, no hada

que quiere proceder en infinito.
sino en su llanto estarse desnaciendo
'
(72) A lo menos el tiempo, que descrece
(78) Yque tornar llorando no podía
y muda de las cosas el estado,

su claro Ydulce amigo de la escura
debe bastar, si la razón fallece:
)' tenebrosa noche al claro día,

120

121

�Li10 Ga,ría Jr.

En las siguientes estrofas (79-81), el poeta está por terminar su
poema fúnebre, dejando el llanto; y se aleja el cantor, alegrando su
alrededor. Ya que el mismo viento en forma erótica, le desordena
su cabello, dando al mismo tiempo frutos alegres a la tierra, el mar,
y el cielo.

(79) los ojos enjugó y la frente pura
jugó con algo más contentar,niento,
dejando con el muerte la tristura;

(80) y luego con gracioso movimiento

que ~scribió, en la Elegía I, Garcilaso de la Vega emplea un ambiente
filoso~c~, ya que el poeta reconoce algo inevitable en la vida humana:
el sufruruento
y. la desesperación ante la faz de la guerra, la muerte
. .
r la tmsena uruversal terrestre.
. ~~ embargo, la disciplina personal, y la emulación heroica del
tndiVldu~ nos eleva hacia una perspectiva divina desde la cual la
perspectiva di
humana
se nos presenta insignificante, y do nd e todo es
·
paz y amor vmo. La elegía empieza con una introducción extensa
~n la_ cual el ~oeta Garcila~o de la Vega nos presenta su propósito;
,er_s1 la poe~1a P~~de en s1 borrar el sufrimiento terrestre y elevarlo
hacia. un deleite divmo. Es solamente, nos dice G areilaso de la '{vega
,
mediante. la
, disciplina humana por la cual pode mos superar esta'
1amentac1on.

se fue su paso por el verde suelo,
con su guirlanda usada y su ornamento;

(81) desordenada con lascivo vuelo

el viento su cabello; y con su vista
se alegraba la tierra, el mar y el cielo.

. Ya, entonces, hemos visto como Garcilaso arregló su Elegía I,
dirigiéndose a una figura histórica conocida, a don Fernando, el
duque de Alva, simpatizando con la muerte del hermano don
Bernaldino de Toledo. También la palabra "elegía", forma clásica
fue algo vaga en sí, identificada con cierta forma métrica de la época
antigua. Por lo general el tema era el amor tormentoso, su la
lamentación por la muerte de este sentimiento. Casi en sí es también
una forma de epístola, cuya estructura se dirige a alguien, a una
cortesana, y en este caso la E legía I de Garcilaso de la Vega se
dirige a la lamentación sufrida por el duque de Alva, a la pérdida de
su hermano menor. Cada una de las elegías de Garcilaso de la Vega
se dirige a un amigo, y el asunto es o el amor atormentado o la
muerte inesperada de un ser querido. A diferencia de las otras elegías

122

123

�Uno Carda]1:

Tomá_s avaro, Tomás, Editor, Garcilaso: Obras Espasa-Calpa S A
Madrid, 1963.
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124

125

�El mandala y la diplomacia: análisis
hermenéutico simbólico de "El
hombrecito del plato" de Alfonso Reyes

José Pulido Mata·

Si la tietTa es posada provisionalpara todos,
para el diplomático lo es et1 grado s11mo
A. Reyes

Introducción
ViCTOR D L\Z ARCJ, IEGA, compilador del Tomo I de A!fonso Reyes:
Misión diplomática (p.11 ), dice:
Simultánea a la trayectoria de Alfonso Reyes dentro del servicio exterior transcurre la de sus actividades literarias. Imposible deslindarlas
y, menos aún, considerarlas como entidades independientes. Por el
contrario, ambas se integran unitariamente; de lo contrario es
imposible comprender o ponderar las virtudes del diplomático atento
al devenir de la historia de nuestras naciones, ni las del humanista
atento a la evolución y manifestación de los hombres. Por eso, en la
obra literaria y en las tareas y epistolarios de Alfonso Reyes hay muchas
actividades y documentos vinculados a la diplomacia aunque no
competen directamente a ella.
· Facultad de Filosofía y Letras, UA L.

127

�José p,,/ido Mata

Partimos de esta hipótesis para abordar un texto no muy conocido
de Reyes, un pequeño cuento-ensayo titulado "El hombrecit9 del
plato". uestro objetivo es demostrar cómo la tarea política ejercida
por el autor durante 17 años se manifiesta en esta narración a pesar
de haber sido escrita tiempo después del cese de su servicio. Escrito
en 1954 "El hombrecito del plato" trata a grandes rasgos de lo
siguiente:
Breve reseña del cuento
Escrito en 1954, "El hombrecito del plato" es un relato narrado en
primera persona que trata no sólo del avistamiento de un plato
volador, sino del contacto y la comunicación con el ser de otro
planeta que tripula la nave. La acción comienza de noche, cuando
el protagonista, tras una caminata nocturna en su terraza, se
sobresalta ante la caída de una "bola de luz". De esta esfera, descrita
luego como un plato volador, emerge un hombrecito "de hasta un
metro de altura, con una cabeza deforme y unos ojos vivos y
penetrantes". Tras sobreponerse la curiosidad al miedo, el
protagonista esboza una sonrisa y se aproxima para entablar comunicación con el recién llegado, a quien se reconoce la perspicacia de
haber escogido la casa de un literato para aterri~ar. En relación a
esto, es recordado en medio de una introspección del narrador un
caso similar ocurrido en casa del escritor italiano Curzio Malaparte.
Poco después, a partir de dibujos circulares dispuestos por el
anfitrión, se logra una comunicación primaria basada en los dos
extremos d'el lenguaje, el sí y el no de la lógica aristotélica.
Finalmente, luego de descubrir la procedencia del visitante el planeta
Venusty de haber dado un cordial primer paso, ~ste se retira en su
plato volador dejando en el narrador-protagonista una nueva meta
comunicacional para la próxima visita, "el uevo Órgano, que diría
Bacon: tiene que venir el Qué seyo de toda lógica revolucionaria e
innovadora".
Ahora que tenemos una idea general del cuento, hemos de
plantear los elementos que tomaremos para el análisis simbólico,
que son tres:

128

A) la nave de forma circular junto con su tripulante;
B) la aproximación del protagonista al extraterrestre·
C) la sonrisa del protagonista.
'

El mandala y la diplomacia
Vna constante de las experiencias ovni, según muestran los
incontables tes~onios, es el sentimiento de sobresalto y miedo
ante lo desconocido. Ya lo dice Reyes al inicio de "El homb ·
,, "S.
recito
deI pl ato : iento verme en trance de contribuir yo también al
sobresalto
· ·,
.
, de la opinión con una noticia escandalasa... " . La vision
omi, segun Jung (1995: 249), es producto del temor inconsciente
que
causa
un ambiente de tensión, "1 es por ello que esta m1sma
·
.. ,
.
m1on
de .miedo· Sin embargo, d esd e un punto
. viene
. acompañada
,.
de vista si~bolico, la ~orma c1rcular atribuida a las naves parece ser
el reme~~º a _ese mismo temor, ·debido a que en un acto de
compensa~on el in~ons~~ente intenta integrar la disociación psíq1tica que
acompana a la situac10n mundial.
Es cuando se aplica una interpretación simbólica a la forma del
placo_ volad~~ ~ue se _pr~senta ~na analogía con el mandala Qung,
1995. 249): , circulo lirnitador, protector' 0 apotropaico, ya sea en
la _llamada rueda_d~l sol' prehistórica, de círculo mágico O de
nucroc?smos ~q~co, o en forma de símbolo moderno que abarca
la to~lida~ ~ c a esta~lecien~o un orden" 0ung, 2001: 299-300),
~a ~mdad mt~nor. Hacia la rrusma dirección, Cirlot (2007: 136)
mdica _que el circulo es también símbolo del cielo, sobre todo cuando
ª traves del color blanco (como se presenta en la luminosidad del
pla~o volador) se le relaciona con el principio activo (Ya,®
~xtJe?de. su sentido a las ideas de eternidad y perfección. Es~a~
1mplicac1ones p sicológicas respecto al significado del símbolo
lle\'aron ª Jung (2001 : 303) a afirmar que:
~esde el punto de vista de la Antigüedad pueden fácilmente
~terpretarse los ovnis como 'dioses'. Son impresionantes manifestaciones_ de la totalidad cuya redondez representa precisamente el
arquetipo que, según la experiencia, desempeña el principal papel en
la mezcla de los opuestos aparentemente inconciliables, y que por ¡0

129

�José Pulido Mata

tanto es el que mejor responde compensatoriamente a la división de
nu$stro tiempo.
Lo que nos parece de vital importancia resaltar de este párrafo
es, en primer lugar, la analogía de los ovnis con los dioses de la
antigüedad, y en segundo, lo referente a esta "división de nuestro
ti.empo". y dejando la segunda idea para más adelante, resulta de
interés analizar cuál es la reacción del personaje principal del cuento
de Reyes ante este "dios" que se prese~,~ en su casa. ~o ,f~im~ro
que señalaremos es que, a pesar de su ligera conmoc10n 1n1c1al,
éste se sobrepone de la siguiente manera:
La curiosidad pudo más que el temor. Se me ocurrió acercarme
sonriendo. La sonrisa -me dije- debe ser un lenguaje universal, )' sin
duda el raro huésped interplanetario comprenderá mis intenciones
amistosas. (Reyes, 2000: 206)
En un ensayo titulado "La sonrisa", incluido en su libro El micida,
Reyes nos comparte algunas notas que en sentido filosófi~o
desarman dicho gesto de empatía. Comienza por colocar a la sonnsa
en un polo opuesto a la risa, y mientras a la primera le adjudica el
valor de lo interno, a la segunda, en pos de las palabras de Bergson,
la señala como externa y social. La sonrisa, dice Reyes (1980: 236),
"es la primera opinión del espíritu sobre la materia", es "el signo de
la inteligencia que se libra de los inferiores estímulos; el hombre
burdo ríe sobre todo; el hombre cultivado sonríe". Asimismo, cuando
"el niño comienza a despertar del sueño de su animalidad, sorda Y
laboriosa, sonríe: es porque le ha nacido 'el dios"'. Y entendemos
aquí el término "dios" como el impulso cre~d~r d~l se.r_ human?,
que a diferencia de los demás animales, perrrute 1r m~s alla del flu¡o
de la vida natural para modificar y adaptar su propio entorno, es
decir la consciencia o la razón. Aún así, se dice que la sonrisa nace
irracional, pero aunque su propósito no va más allá de la men~e
misma, incorporada a la vida y llevada a lo consciente, es dec!f,
vuelta racional se convierte en un instrumento de utilidad.
A esta mis~a utilidad se refería Torres Bodet (citado en Alcal~

130

1964: 7) cuando, en el discurso pronunciado el día del sepelio de
Reyes, dijo que "esta sonrisa y aquella luz fueron sus armas
espléndidas de humanista". Así también, dentro del mismo discurso
recordaría una sentencia que cierta vez pronunciara el autor de "El
hombrecito ... " respecto al acto de sonreír: "cuando el hombre
sonríe, entonces funda la civilización". Y declaradamente, es el
mismo Reyes (19806: 154-155) quien confirma la idea de la sonrisa
ligada a la labor de las relaciones internacionales en su discurso
"Adiós a los diplomáticos", incluido en De viva voz

Y luego -y por aquí nuestro oficio ~a diplomacia] toca al sacerdocioinvescigar, revolver datos de estudio y datos de mera sensibilidad
para ir descubriendo al fin aquellas resultantes dinámicas de los pueb~
los,. a través de las cuales la colaboración y la concordia pueden ser
posibles y eficaces. Y todo esto, mediante la mayor expresión de
fuerza que el hombre sea capaz; mediante aquella sublimación de la
fuerza, gue se borra, se aligera, se vuelve tan leve gue a veces resulta

inefable: todo ello, mediante la sonrisa. Es decir: mediante el agrado,
la buena disposición, el ánimo comprensivo, el espíritu conciliador y
abierto.

Es entonces que conformada por tales valores -señal de
inteligencia, instrumento para la diplomacia, proyección del espíritu
conciliador, dios creador- la sonrisa entra en la narración y
construye el puente que permitirá el acercamiento y la comunicación
entre los dos seres, piedra fundacional de una peculiar civilización.
Contamos pues con que apoyado en su curiosidad y valiéndose
~e un intelecto elemental, nuestro protagonista proyectará una
IITlagen empática de su espíritu ante el ser proveniente del círculo
protector; lo que quiere decir que ante este "dios" celestial del plato
,·_olad_o_r se manifestará otro "dios", uno terrestre: el primero,
stmbolicamente en un plan protector, de guardián del orden; el
segundo, filosóficamente hablando, en un plan creador y humano;
ambos entablaran una relación diplomática en reconocimiento

131

�José P11Mo Mata

mutuo e igualdad. Y será el hecho de que ambos person_ajes ejercen
para sus respectivos planetastla labor de la diplomacia, la razón
que en el fondo da vida a este relato.
,
,
Ya Reyes (citado en Díaz Arciniega, 2001: 12) enumerana en no
pocos escritos las tribulaciones del trabajo diplomá~co, "activid~d
que en el común de las opiniones re~~e a una vida se~r~, sm
sobresaltos, en un país rico y en cond1c1ones placenteras , ideas
que sin embargo, de acuerdo al mismo autor: son producto ~el
desconocimiento de lo que en realidad es, o para el fue, el desempeno
en este servicio. Octavio Paz (en Stanton, 1998: 168), quien en su
correspondencia con el autor de "El hombrecito ... ''. se desc~be como
"encerrado en esta isla diplomática" en referencia al penodo que
también dedicó a la SER, 1 comparte, por ejemplo, la misma realidad.
y no de la nada Reyes (19806: 271-272) escribe al respecto:

Pero la labor del diplomático es toda de abnegación y sacrificio. Los
fracasos se cargan siempre a su cuenta personal, y es un deber patriótico
el aceptar que así se haga. Los aciertos se abonan siempre a cuenta
de los gobiernos, aunque se deban a sus repres~ntantes. l~os
representantes, a cambio de algunos halagos ~e varudad que solo
deslumbran al primerizo y al ligero, llevan una vida contra natura, de
extranjería perpetua hasta en su propio país, donde la ausencia
prolongada los hace extraños, y están condenados por oficio a
romper los vínculos cordiales que van creando en todas part~s, a
renunciar periódicamente a las moradas donde ya se iban
aquerenciando. Si la tierra es posada provisional para todos, para el
diplomático lo es en grado sumo.

Si llevamos esta última sentencia, que nos remite a la idea del
errar constante que hace que los bienes del mundo parezcan_ al
diplomático "transitorios y un tant~ aje~os" ~eyes, 19806: ~~3~
154), podemos situar entonces a qwen e¡~rce dicho cargo ,~olínc
en una situación de desarraigo terrestre casi permanente, de extran·

jería perpetua". El diplomático es, de este modo, un tanto "extraterrestre": aquél a quien su encargo obliga a estar fuera de su tierra;
así, de manera proporcional, y desde un punto de vista lúdico, los
extraterrestres como el hombrecito del plato son un tanto
diplomáticos: "huéspedes del espacio cósmico [que] son a veces
figuras idealizadas en la línea de ángeles racionales que se preocupan
por nuestro bienestar; a veces son enanos de gran cabeza, en los
que se aloja una superinteligencia... " según esta definición extraída
por Jung (2001: 298) de la opinión popular.
Entonces, desde su forma simbólica, este encuentro entre cielo
ytierra, este reconocimiento mutuo o anulación entre el hombrecito
del plato y el terrícola que sonríe, puede verse por medio de la llamada
c11adrat11ra del círc11!0.2 El Ct1adrado, expresión geométrica de la
cuaternidad, alude a la firmeza, a lo material e intelectual; de color
negro representa, en contraposición al círculo blanco, a la tierra
()í"n); a su vez, en el sistema jeroglífico egipcio es símbolo de la
materia organizada, una parte de la creación (Cirlot, 2007: 159160). Es en el sentido que define a la sonrisa como señal del yo
creador y asomo del intelecto humano que coincide con ella.
En cuanto a la cuadratura del círculo, "que no es más que el
verdadero mandala" Qung, 1995: 246), se dice que concierne a la
identificación de los dos grandes símbolos cósmicos: el del cielo
(círculo) y el de la tierra (cuadrado). "Es, pues, una coincidencia de
los dos contrarios, pero no entendida como yuxtaposición o conilmctio
(cual el trazo vertical y horizontal forman la cruz), sino como
anulación de los dos componentes en síntesis superior" Oung, 1995:
246). El hecho de que en esta parodia de avistamiento ovni Reyes
opte por encarar a su personaje principal a partir de una sonrisa
(cuadrado) con el visitante celeste (círculo), deja entrever una
acti~d intelectual conciliatoria, en términos de empatía e igualdad,
~ccion que en lenguaje simbólico puede representarse con la
lorm~ción de un mandala y que, en lenguaje común, podemos
identificar con la labor diplomática.Tal exposición simultánea de
2

1

Que según Cirlot no debería nombrarse así, sino a la inversa: "circulación del
cuadrado".

Secretaría de Relaciones Exteriores.

132

133

�./osé P11/ido \fato

contrarios co nstituye para Cirlot (2007: 37) la esencia de los
símbolos, y apoyado en Jung, el investigador español señala también
que " el inco nsciente, o 'lugar' donde viven los símbolos, ignora los
distingos de contraposición. O también, que la 'funció n simbólica'
hace su aparició n justamente cuando hay una tensión de contrarios
que la conciencia no puede resolver con sus solos medios". La
aparición de la función simbólica conciliadora de la cuadratura del
círculo en "El hombrecito . .. " apunta entonces a la búsqueda de
unidad en la disociación de lo físico y lo espiritual, problema no
sólo del autor, sino de la época entera. Al simbolismo corresponde,
según Landrit (visto en Cirlot, 2007: 36), la relació n que une a
Dios con la creación, al mundo material con el sobrenatural.

El mandala y la cruz
Ahora nos disponemos a abordar el tema de la comunicación entre
los dos personajes, y para ello, creemos prudente reseñar, esta vez
con mayor especificidad, la situación del cuento que ahora nos atañe.
D espués del avistamiento y luego de la primera aproximación del
protagonista hacia el visitante del espacio mediante una sonrisa,
los dos p ersonaj es se dirigen hacia la biblioteca de la casa. El
huésped, consciente de la barrera del lenguaje, decide comunicarse
por medio de signos: dibujos circulares que representan al Sol y a
los primeros cuatro planetas de nuestro sistema. La relevancia de
estos dibujos para el relato es crucial, ya que será en base a ellos
que la barrera del lenguaje será traspasada al menos en un grado
elemental. Y decimos grado elemental pues al acuerdo al que se
llega tras el cruce de dicha barrera se da en lo que el huésped lla1112
"los dos extremos fundamentales del lenguaje: la señal del no y la
señal del si' (Reyes, 2001: 208). Será a partir de la representación
de los plane tas y de algunos énfasis y señalami entos que se
comprobará que el hombrecito no viene de Marte y sí de Venus.
Vendrá tras esto un discurrir filosófico del narrador-protagonista en
torno al lenguaje, donde saldrán a relucir las estructuras de comunicación de Aristóteles, de "los chinos" y de Bacon. A la primera
estructura, la del filósofo griego, se le piensa clásica y elemental; a

134

la segunda,
la del .idioma chino, se le analizará a par tir de su com_
.,
parac1on con 1~ p~mera; a la tercera, por representar la duda metódica
y ser por cons1~mente algo más ambiguo que la polaridad elemental, se le considerará como una nueva meta para un prox1mo
, ·
encu_entro. T~as este llano acuerdo, el hombrecito se despedirá por
medio de se~ales de empatía y abordará de nueva cuenta su nave.
Ahora bien,. para
continuar con n uestro a na'l.!SIS
· sim
· b O, ¡·JCO
.
atendamos
la s1gmente manifestación gráfica·• "Trace' una cruz en e1
.
orculo que representaba la Tierra, y señalé el suelo como para decir·
'Estamos .en la Tierra"' (Reyes· 2001·· 207) · E n esta par te, el narrad or-·
p~ot~gomsta busca comunicar al huésped e_spacial su ubicación
dibu1ando una cruz sobre un círculo. Según Cirlot (2007: 157):

la cruz es un "eje del mundo". Situada en el centro místico del cosm?s, es el puente o la escalera por los que las almas suben hacia
Dios. [. • .] Consecuentemente, la cruz establece L'l relación primaria
entre los do~ mundos (terrestre y celeste), pero también, a causa del
~eto travesano_que corta la linea vertical que corresponde a los citados
sigrufic~dos (e¡e del mundo, símbolo de nivel), es una conjunción de
contranos, en la que casan el principio espiritual \' vertical con el
orden de la manifestación y de la tierra.
'

La ~ruz dibujada sobre el símbolo circular de la totalidad coincide
c~n la •~ea de '_'centro místico del cosmos". A su vez, esta coincidencia enca¡a parucularmente con las ideas que veníamos desarrollando
respecto a la representación de lo divino por parte del hombrecito
del plato y de lo terrestre por parte del narrador-protagonista. Esto
a 9_~e, después del primer acercamiento simbolizado por la
p~01u~ac10~ del cuadrado y el círculo, trazo mismo del mandala y
coinc1d~n~1a anulatoria d e los dos ó rdenes en u n plan de
reconoc1m1ento, viene, ahora sí, la con¡· unción entendida como
lllXta
. .,
d
.
'
· posicion el cielo Y la tierra. Lo que puede verse a través del
trazo
narrador-protagonista, es pues, en plano simbólico una
expres10
· al deseo de un encuentro o adentramiento
'
. . n que rerrute
espmtual, mientras q ue en los términos mismos del relato la

:punt~

~:l

135

�José Pulido ,\fofa

expresión conduce a la idea final de comunicación.
Convendría aquí retomar aquél cabo que hacía referencia a la
aparición del símbolo circular como antídoto a "la división de nuestro
tiempo", ya que a través de la yuxtaposición de los dos valores de la
cruz es más evidente la necesidad de vincular lo que se encuentra
dividido. Dicha escisión es la que se da entre lo racional y lo oculto,
el conflicto entre lo humano y lo divino, lo tecnologico y lo mitológico
Oung, 2001: 303-304). La misma visión del ovni, para Jung, es
símbolo del ser humano psíquicamente disociado, cuyas actitudes
conscientes están desvinculadas en gran medida con los contenidos
o puestos del inconsciente. Queremos decir con esto que lo que
comenzó como una parodia de un avistarniento ovni, y que tomó
su propio camino ya dentro de la ficción que el mismo autor
construye fuera del suceso parodiado, reitera inconscientemente el
deseo de individuación, es decir, la necesidad de unir las partes que
disocian al ser humano, una búsqueda del equilibrio que estabilice
la unilateralidad que ostenta sólo lo humano, lo tecnológico, lo
cuadrado, es decir lo consciente Oung, 2001: 241).
Entonces podemos decir que una tendencia inconsciente y
compensadora es la causante, primero del interés que el autor sintió
hacia el tratamiento, aun paródico, del fenómeno ovni, y segundo,
de la múltiple aparición del símbolo mandálico en el cuento como
una reiteración de la necesidad de individuación. La diplomacia
aparece primero, figurada en forma de sonrisa, como una
aproximación hacia ese lado soterrado que representa el hombrecito
proveniente de su nave circular. Luego la cruz, entendida como
unión de lo terrestre y lo divino y trazada sobre el círculo, viene a
representar una escalera dispuesta hacia ese otro lado. Podemos
reconocer así al autor de este relato como a un ser humano inmerso
en una época de escisión, que busca nivelar de manera inconsciente
la sobrecarga material a través de la creación literaria: "Lo que el
mito representa para un pueblo, p·ara una cultura o un momento
histórico, la imagen simbólica del sueño, la visión, la fantasía oh
expresión lírica, lo representan para una vida individual" (Cirlot,

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OctaVIo Paz.
'

az

2007: 28).

136

., dzplot11ática,
.
onso ,R..._;es: M'won

137

�La iconografia del Norte en las
narconovelas fronterizas

Ramiro Rea*

sobre La Frontera Norte como reprefflliadóny referente cultural en México, nos señala que desde el punto de
1ista cultural, las zonas fronterizas conformadas a uno y otro lado
de la frontera lineal entre México y Estados Unidos han sido
descritas como zonas de culturas hfbridas y desterritorizadas, donde
campea una cultura mestiza hecha de mexicanidad y "American way
Gn.BERTO Gll\lÉ.NEZ, E

su ESTUDJO

of Llfe".
"La frontera flotante es un espacio social de hibridización
cultural, un espacio en el que la propia identidad se transforma
1·ertiginosamente de acuerdo a las perspectivas heredadas y a las
fuerzas cambiantes que afectan a la realidad social (qtd. In Giménez
iii).
Así señala que los específicos de la franja fronteriza siempre están
ligados a la situación geopolitica de la frontera en un momento
determinado. Retomando una investigación realizada por Alfred
Guerrero Tapia y su teoría de "presentismo", en cual sostiene que
las sociedades contemporáneas se caracterizan por vivir en el
*Profesor en la Universidad de Texas en Edinburg.

139

'

�Rt111Jim Rea

presente, en un presente de inmediatez, se le asocian a la frontera
norte signos iconográficos muy actuales, como son los intentos
cotidianos de cruzar la frontera (con o sin éxito), la violencia en las
ciudades fronterizas Qas muertes de Juárez) y el tráfico de drogas
(Giménez, 31).
Este "presentismo" pone de manifiesto según Guerrero el papel
capital de los medios masivos de comunicación en la construcción
de las representaciones sociales. Es lo que el país ve en la tele,
periódicos, reportajes, revistas, libros, etc.
.
En efecto, la literatura tiene a veces la virtud de aproximarnos
mejor a la realidad socio-cultural. Según Santiago Vaquera-Vásquez,
la literatura fronteriza contemporánea, la de tema fronterizo y autores
fronterizos, ha construido diferentes "geografías imaginarias" de la
frontera. Estas geografías imaginarias varían según la situación de
los escritores, reflejando obviamente la diversidad de las experiencias
vividas. Estas geografías imaginarias proyectan dos tipos de visiones:
Por un lado la que percibe la frontera bajo las metáforas de Puente
y puerta de entrada, como un espacio poroso y transicional Qa Yisión
chicana). Y por el otro lado la que percibe principalmente como
barrera límite o línea de demarcación entre dos rea4dades diferentes:

'

la mexicana y la norteamericana.
Lo que se encuentra detrás de estas "visiones" es la realidad
dual de la frontera, de separación y contacto. En efecto, la frontera
es barrera para el flujo humano, porosa para el flujo de mercancías
y de capital; franja de Resistencia a la asimilación cultural, polo de
atracción y de repulsión (Gimenez, 32). Esta ambigüedad de la
frontera norte es una intersección de imágenes distorsionadas, punto
de confluencia, choque de realidades que desafían al escritor, con
un cúmulo de riqueza de evocaciones y arquetipos que habitan
espacios desordenados y caóticos. Es por eso que al abordar en el
tema del narcotráfico en la literatura, surge un problema conceptual,
ya que existen diferentes perspectivas de análisis. Cada una de estaS
conceptualidades constituye un lente diferente y permite identificar
matices y tonalidades distintos. Sin embargo, el narcotráfico de una
u otra forma va estableciendo pautas definidas de interacción social

140

entre los diferentes actor~s, y es a partir de dichas manifestaciones

que autores plantean la existencia de una cultura del narcotráfico y
sus complejas relaciones en el ámbito social. Pues los
narcotraficantes conviven en su entorno exteriorizando algunas
formas de hacer que empiezan a generar una serie de cambios y
rransfiguraciones sociales y culturales relacionadas directamente con
el establecimiento de nuevas pautas de interacción, cambios en los
,-alores, proceso de legitimación entre ellos (Ovalle, 10-11). Así lo
narco no es solamente tráfico, sino es también una estética que se
entreteje con la cultura y se manifiesta en el lenguaje, música, moda,
arquitectura, etc. La narcoestética es ostentosa, exagerada,
desproporcionada y grandilocuente. Es el gusto de las culturas
populares de la frontera. Los narcotraficantes se han apropiado de
muchos espacios en México, tanto musical (corrido), visual (cine/
telenovelas), periódicos e incluso los mundos ficticios de la creación
literaria(crónica, cuento y novelas).
Es necesario reflexionar sobre la abundante presencia del
narcotráfico en diferentes voces y tonos del México actual. El uso
del narcotráfico como tema es cada vez más recurrente. Ha generado
una fuerte polémica sobre su razón de ser y sus efectos. Ciertos
cáticos consideran de manera reduccionista que esta literatura cae
en un costumbrismo elemental. Con una iconografía estereotipada,
con lenguaje que al intentar recuperar lo popular se torna vulgar o
chabacano.
Mas existe otra polémica creada por Rafael Lemus, en su artículo
"Balas de salva", critica el realismo de la narco-narrativa mexicana
'
su costumbrismo minucioso y las tramas populistas. Según Lemus,
la narco-narrativa mexicana se resume en un solo conjunto en el
que la repetición, la carencia de técnicas novedosas y su publicación
apresurada son sus principales características. En otras palabras, su
producción sigue una fórmula fácil donde se explota un tema y se
comercializa (Lemus 1-2). Sin embargo, Eduardo Parra, en su
ensayo" orte, narcotráfico y literatura", considera que la realidad
politica y social de México hace del narcotráfico un contexto
importante dentro de la narrativa mexicana, especialmente en el

141

�R,1111imRe11

norte. os dice que si el narcotráfico hace presencia en las obras de
los escritores de la literatura fronteriza del norte, es porque es una
situación histórica, un contexto y no un tema (Eduardo Parra, 1).
Según Parra no se trata de-una elección sino de una realidad, y
desde este contexto escriben los narradores norteños, ya que están
inmersos en él. La narco-narrativa del norte es donde los escritores
proponen un lúbrido ocurrente y tangible de nuestro tiempo: b
evidencia del desorden social, explorado a través de la mezcla de b
cultura del narcotráfico en México y su iconografía. Es una narrativa
que ironiza las atrocidades producto de los cárteles de drogas. Es
un reflejo de la sátira con la cual la sociedad toma todos los sucesos
macabros. Es una exposición que alude a las ironías entre lo
permitido y lo ilegal, los corridos que narran hazañas de los capos,
las odas a los lujos de su vestimentas, a los nuevos héroes populares
detenidos o perseguidos, a la miseria y a la opulencia, a las ganas de
imitar a los nuevos poderosos, a la violencia generada por una
nueva cultura mexicana, el híbrido de iconografías violentas como
forma de vida relacionada con el norte del país, donde lo común es
la referencia y veneración al narcotráfico. Fascinación lograda en el
imaginario colectivo a través de las imágenes apropiadas de la
iconografía.
Así se nos presenta el norte habitado por seres, como nos los
describe Ricardo Guzmán Wolffer:
"Entonces vi al espécimen que a la larga resultaría uno de los
prototipos de la vestimenta local: botas blancas de
picomatacucaracha, pantalón entubado y camisa de seda con !ºs
colores más espectaculares jamás vistos, entre dorado. y amarillo
mírame-a- fuerzas-aunque-te-quedes-ciego, todo con figuras de
:µumalitos y piel de cocodrilo, entre franjas con la flor de Liz. Una
chulada de combinación. Por supuesto, las cadenas tipo tehuana,
"Tehuana que no viste dos kilos de oro mejor no se viste de o~
dicen por allá" y las esclavas tamaño "molleja estándar" no podía
faltar. Del bigotito tipo Pedro Infante y el peinado "bacinica" prefiero
no comentar, no vaya a creer que me la paso recortando a la gente(a
la demás, porque si yo me vistiera con el rigor que critico a los

142

oiros, ya me habrían aceptado en el jet-set). Lo que si no pude dejar
de advertir con total asombro fue a los acompañantes del
mencionado dan4J1, que traían camisa de seda con motivos narguiles.
Sí entre cintas dorados y azules, estilo Florencia, había pequeñas
ametralladoras formando el rostro de unos fulanos cuyos nombres
estaban bordados abajo de cada cara; el otro traía unos estampados
muy bien hechos con plantitas de marihuana. Y la verdad es que si
no fuera por el peculiar diseño, las camisas habrían estado no sólo
bonitas, sino elegantes.
Ni se diga de la concurrencia a la mitad de la calle. Ya después
nos enteraríamos que el deporte nocturno perferido en la border
line es salir a pasearse en coche con las chelas en la mano, bien
formadas sobre el tablero por si algún otro conductor saca la mano
para pedirle una cerveza de repuesto. Y mucho cuidado con tocarles
d claxon o echarles las luces del carro, porgue si los chicuelos en
cuestión no solo están ingiriendo líquidos eúlicos sino cualquier
otra sustancia que tan fácil es encontrar por estos meridianos, pues
es probable que uno no viva para contarla" (Wolffer, 23-24). La
descripción de Ricardo G~zmán Wolffer aunque algo estereotipada,
contiene imágenes de la iconografía de la frontera, las botas de piel
exótica, la camisa de seda, la exageración en la joyería, cadenas de
oro, esclavas, la referencia al bigote tipo Pedro Infante, el corte de
pelo como bacinica, los diseños de plantitas de marihuana y
ametralladoras en las camisas. Muestra de opulencia. Opulencia y
elegancia exagerada hasta en las colonias que habitan los ciudadanos
de este entorno fronterizo.
"El local, propiedad del glorioso diario que me había enviado en

esa trinchera fronteriza, estaba en la colonia Kennedy: la colonia
de los ricos fue lo que dijo el policía que le pregunté en una esquina.
:\1 parecer era del dominio público porgue a los dos o tres que les
pregunté me dijeron algo así. Uno que era donde vivían los ricos,
Olros que donde vivían los narcos, otros que donde vivían los dueños
de las maquilas: billete a lo perro. Y verdad es que no estaba
preparado para lo que vi. Se acuerdan del "Estilo ogales?", pues
todavía no conocía lo mejor. Eran unas casas enormes, todas

143

�&amp;llliro l&lt;ra

alargadas, incluso de lado a lado de la manzana; con ventanales
como si se tratara de estar en el peor calor, cuando que ahí nie\·a,
con varios coches en las entradas y algunas casas incluso con policías.
Los estilos eran muy peculiares: con colores pasteles chocarreros v
arcos por todas partes, en los ángulos menos esperados. Si Picas~
o Rivera en su época cubista hubieran visto en lo que acabarían sus
cuadros, es probable que se hubieran dedicado a limpiar frijoles en
lugar de a pintar. En una calle había un Castillo medieval, con Puente
elevado y toda la cosa. Ver para creer. Ni nos acercamos a mirar
(Wolffer, 32-33). Así la narco arquitectura muestra cierto tipo de
formas, colores, estilos determinantes, asumida como sinónimo de
un gusto popular, excesivo de copia y apariencia de lujo facilista, a
lo Miami. Así la narcoarquitectura es lo que no gusta al gusto
ilustrado, (Rincón, 154-155). La mayor muestra se da en la obra de
Juan Pablo Villalobos, Fiesta en la madriguera, donde el lujo exagerado
Y,, la opulencia se encuentra al extremo con la mansión de Tochtli
que en su entorno tiene todo un zoológico para sus hipopótamos
enanos.
La obra de Cormac McCarthy, No Country far Old Men, es un
ejemplo ideal del tema sicariato o literatura sicaresca donde la
fascinación radica en los métodos de matar. La fascinación está no
en la violencia en sí sino en los aparatos o instrumentos que infrigen
la muerte. La sicaresca es la estética del joven, es una épica del
éxito rápido, vivir a millón y morir joven.
Las obras de Elmer Mendoza, Balas de Plata, Amante de ]anis Jopüw
y Cada suspiro que tomas, son una exposición de iconos, modismos
necesarios para nombrar las armas, el dinero, la sexualidad, las drogas
y sobre todo la muerte. Es un discurso que emplea un dialecto
propio, un lenguaje trastocado que tiene como característico su
productividad de sentidos que giran alrededor de la muerte. l:na
víctima se le llama "regalo", un cadáver puede ser 'encobijado,
encajuelado, encintado, enpozolado, o poste'. Aparece tanto en las
obras de Mendoza como en el resto de los escritores fronterizos
una enorme cantidad de términos con prefijo de " narco" como
narcotráfico, narcofosa, narcomanta o narco-corrido. En el trasfondo

144

de las obra de Wolffer y Mendoza, como en otros escritores de la
narconarrativa se escucha el corrido por excelencia, creando
territorios simbólicos, retomando los antiguos temas como el desafío,
la ilegalidad y la traición, transformando al personaje tradicional en
el héroe-narco, altanero y preponderante. Incluso se incorpora al
narcocorrido iconos religiosos, sancionados por la iglesia católica,
figuras como Jesús Malverde y la santa muerte, protectores de los
narcotraficantes. Es imposible saber cuántos corridos existen
dedicados a estas figuras religiosas, incluyendo a cantantes de la
talla de Los Cadetes de Linares, Los Tucanes de Tijuana v Chalina
Sánchez.
·
Así la terminología asociada con el narco ha pasado de ser un
lenguaje críptico adoptado por la narco-narrativa a ser cada vez
más recurrente en todos los medios de comunicación, hasta
co~\:ertirse en la iconografía del norte fronterizo y con el tiempo de
~fextco en general. Hoy en día términos como chicas Kalashnikov. ·
capos, Zetas, sicarios, descabezados, borrado, manchado,'
encostalado, burrero, dedo, cuerno de chivo, entambar, plomear,
yerba, gallo, Périco, polvo piedra, nieve, la última letra halcón
,
'
halconear, etc., van formando parte de un nuevo corpus idiomático,
un nuevo campo semántico, que río solo revoluciona el idioma sino
'
que responde a la necesidad de encontrar los términos más alusivos
e ins~u~ntes para describir la realidad, la violencia que se genera
en Mex1co. Y es la narco-narrativa del norte fronterizo con su
capacidad léxica que lucha con la imperiosa necesidad de describir
bs atrocidades que paulatinamente van matizando la iconografía
del norte y del país.

145.

�RamiroKea

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wr.

146

147

�El México azul del duque Job

Luis Rublúo "

Con el remerdo de pasadasglonas
p11ede hacerse 1111 buen caldo de memorias.
Manuel G u tiérrez ájera, Cosos delM1111do, 1887.

Critico precoz
Ei.RETR \TO DE l º~ ;s:JÑO ELEG\NTE, SERIO y C.\SI SOLE;\l"NE, con su

brazo
derecho en descanso sobre un gran libro de gruesas tapas y un broche,
en el ambiente de una sala rica en tapices: en el muro, con papel
moiré; en la mesita de centro, con un paño labrado; en la silla, con
brocados en respaldo y asiento en un taburetito de piso, con el
recubrimiento de terciopelo. Y también hay una consola francesa,
según su ornamentación rococó, encima de la cual se ven otros dos
bbros, uno muy grueso sobre el otro no tanto. Ese niño es Manuel
Gutiérrez Nájera y ya se le ve poeta, porque en verdad se ejercitaba
para si en la literatura con absoluta conciencia.
Para 1872, fecha aproximada del retrato, iba camino a sus trece
años y ya conocía el teatro, ensayaba escritura de versos inspirado
en los clásicos españoles y franceses, especialmente místicos; y
1unque no acudiera a escuela alguna, su claro talento y pronto
ªInstituto Mexicano de Cultura.

149

�I .1rú J{¡¡b/Nó

"Desde que a la vida entré
despertar lo hicieron aprender latín, bajos los cuidados del presbítero
Próspero María Alarcón y Sánchez de la Barquera, quien llego a ser
toda la belleza me hechiza
Arzobispo d e México; y estudiaba francés, gracias a Don Ángel
todo lo grande admiré..
Groso. Sus padres mismos, don Manuel Gutiérrez y doña Dolores
Recuerdo cuánto adoré
Nájera fueron sus mentores en primeras letras y letras castellanas;
la vocación la heredó del padre, quien a su vez fue periodista; ysu
Los senos de mi nodriza.
pasión fue temprana. Trece años, y a esa edad comenzó a trabajar
Dicen que era muy bonito
para el periódico La Iberia, dirigido por don Anselmo de la Portilla;
De muchacho.. yo lo creo:
y ya tenía apuntes de versos que entregó a prensas después.
Este retrato lo dio a conocer el poeta nicaragüense Ernesto Mejía
Todo aquel que de chiquito
Sánchez en un precioso libro-catálogo llamado Exposición
es guapo, muy gordito
documental de Manuel Gutiérrez Nájera. 1859-1959, elaborado con
siempre de grande es feo.." 3
motivo del centenario de natalicio del personaje. 1
También, no obstante, el propio escritor, ya en serio ya en broma, o
Para el 4 de mayo de 1875, Gutiérrez Nájera, nuestro celebérrimo
con su excelente buen humor y en uso de sus cualidades de cronista o
poeta, hizo autorretrato y alude a su precocidad. Lecturas, lecturas y Duque Job, el seudónimo que usó, sólo contaba con guince años y
más lecturas; auxilios a su padre periodista, cuando éste redactaba d asombró por su primera salida al campo quijotesco de las letras,
periódico El Propagador industrial, en tanto el mismo chico aprendía a pues lo que envió a la redacción del periódico El Porvenir fue un
escribir escribiendo; y dice a propósito de una crónica, ya joven maduro: verdadero estudio, amplio y crítico, el que llamaron en la redacción Un
" ... yo, cronista desde niño, estaba ya traqueteando por los saltos sooeto, porque el jovencísimo escritor trató eruditamente el asunto
del cerro de Thespis; en él regresaba de la vendimia amorosa y me histórico del soneto o me mueve mi Dios para quererte; en tanto
lw&gt;ía leído cómo, en una junta del Liceo Hidalgo, en la que dio una
servía de coro Le roman comique ... " 2
cooferencia,
ni más ni menos, el doctor Gabino Barreda y fue ocasión
Asimismo, por mero juego de adulto, hacia 1891 publicó un jocoso
poema, al que denominó precisamente Autobiografía; por cieno, ¡maque públicamente se reconociera a San Francisco de Asís, "que
dicho poema no cuenta en las poesías completas, editadas en dos 1llllCa fue poeta, no pudiendo, por consiguiente, ser autor de la referida
4
volúmenes, pues siempre resulta el mismo problema, sobre todo composición ..", dicho soneto clásico en castellano.
\'arios escritores mexicanos han sido precoces; niños y adolescentes
cuando se estudia a escritores prolíficos. Pero leamos una estrofa
por la cual revela su precocidad, si, literaria, pero también al parecer escritores, quienes comienzan con algún poema o cualquier lirismo en
prosa. Gutiérrez ájera comenzó demasiado niño, con una docta
en todo asunto:
conferencia, en la que dijo expresiones como estas en el inicio:
1

Ernesto Mejía Sánchez, Exposició11 dommental de Ma1111el C11tiérnz J\'4iera. 18i9-

1959, nota introductiYa de Francisco Monterde, México, UNAM, Bibliotec.1 NaciOIUl

1959, 53 pis., 64 ilus., ver ilus. 6.
2
M. Gutiérrez Nájera, Ct1entos, crónicasy msq)'OS, pról.. y selec. por Alfredo l\laillefen.
ilus. deJulio Prieto, México, UNAM, 1940, XXVIII- 172P., TEXTO INT ''Impresioo-"l
y recuerdos de Federico Gamboa", pp.133-142,data de27 de agosto de 1893.

150

. La Mtra. lrma Contreras García, autora de Indagaciones sobre G11tié11"l!z ,'\c!Jem,
957Yotro~ ensayos sobre el escritor me comunicó este poema. Posteriormente lo
IIEgrÍ&gt; Fi:rnando Tola de Habich en la antología Poe11111s dispersos de l\[GN, México,
AM, 1988, 84p. 27-28, (Material de lectura, poesía moderna, núm. 143).
'\'er C11entos, crónicasy m.rqyos, cit. p. 104.

151

�Litis R11M1ó

" ... al hablar del discurso del señor doctor don Gabino Barreda,
se atribuye a San Francisco de Asís el bellísimo soneto de Teresa de
Jesús A cristo crucificado, no puede menos que tomar la pluma
para decir mi insignificante y pobre opinión, firm~mente inclinada
de parte de los críticos que sutentan pertenecer dicho soneto a b
doctora mística Santa T eresa de Jesús ( ... ) Ocúrrome en seguida b
circunstancia de no ser explícitos los devocionarios, todo tocante a
la forma de referir este soneto a San Francisco J avier, pues si es
cierto que en los más se expresa que lo "compuso," también en
algunos se consigna que lo decía diariamente. Yo también recito
todos los días el Padre uestro y sin embargo, no soy el autor de b
oración dominical". 5
¡Cuánta seguridad en el erudito chiquillo!
.
.
Con este tenor comenzó su obra, acentuada de inmediato con
crónicas de teatro menos lúcidas, inteligentes, punzantes, irónicas;
así, de sólo dieciséis años, pegó duro y aconsejó en 1876 cómo
hacer buen teatro, nada menos que a don José Echegaray, quien
años después, en 1908, recibió el Premio Nobel de Literatura.
También quinceañero dio a conocer su poema A la Virgen María.
¿No es en verdad interesante?
. .
.
Justamente dicho poema en 1875, 13 de diciembre, escnto en
doce estrofas, lo preparó para un acto escolar, el de las Esc~elas
Gratuitas de la Sociedad Católica, en la distribución de preITUos a
sus alumnos distinguidos. Sorprende el desarrollo intelectivo de ese
adolescente. Tal poema comienza.
"¡Oh :Madre de mi Dios, Virgen Divina,

Aromática planta del Carmelo,

Lirio de Sión, Estrella peregrina,
Rqsa de Jérico, Reina del Cielo,
Oye la voz del trovador oscuro
Que te viene a rendir óbolo santo!
Será su ofrenda un pensamiento puro.
L'n himno a la verdad será su canto..."'

El México azul
"La lechuga vive en la Merced, la flor en San Cosme: lo que en los
barrios del Oriente es canasta, es cesto en los del Poniente. Pronto,
,in duda, México se unirá a Tacubaya, que lo espera como una novia
espera al novio, con prendido de flores y con una rosa en el corpiño .. .
"Puestas de Sol. 8

El amor del poeta, cuentista y cronista Manuel Gutiérrez ájera
por ,\léxico, es un amor patriota. Quiso para su país cuanto imaginó
de bueno, tuvo tal vez ensoñaciones, como matas para alcanzar un
día sumados los recursos humanos y naturales, valores surgidos de
2&lt;jl1Í, pero n o de espaldas a la existencia de la cultura universal,

sino complemento de ésta; más lo mejor de esa misma cultura.
\'ivió, sin quererlo, los años duros de la Reforma, del efímero
Imperio de Maximiliano; y de la Restauración de la República, en
186"', apenas tenía ocho años, pero un espíritu tan despierto, el
cual seguramente asimiló el ambiente de cuanto ocurrió desde su
nacimiento.
Comenzó muy temprano sus tareas literarias, ya vimos, a los
quince años más o menos, dueño de muchas lecturas y vivencias,
así asombró a los medios literarios con páginas esperadas en un
erudito sabihondo y no en un muchacho imberbe. Sintió, si, el
encuentro trágico pero real entre México y Francia; bebió pronto,

5

Ibídem, pp. 103 y 107.
.
No uno, sino varios dedicó Gutiérrez Nájera a Echegaray, pero este es el pnme11i
\'cr sus Poesías co111pletas, 2 Yols., edición y pról.. de Francisco González Guerrero,
"Un sol que nace y un sol que muere, de donJosé Echegaray", data de 19 de agos:
scagrega
el prólogo a las Poesías de MG , escrito por Justo Sierra, México, Edit.
de 1876· ver Crónicasymtímlos sobre teatro, t. I, Obras de ... , vol. III -recoge te.xt~
,
..· t_;~.\.\l
Pornía,
1953,
t. l-XLVIII-290 p.; t. Il-333 p.; Yer t. T, p. 5.
1
1876 a 1880-, ed., introducción .. y notas de Alfonso Rangel Guerra, Mexico, •
En
su
crónica
"Puesta de sol" ver C11entos, cró11icaSJ' ensqyos cit., p. 87.
1974, XXVI-338p., ilus; este texto en pp. 9-12.
6

152

153

�L11is lwh/11ó

muy pronto, las fuentes fundamentales y clásicas de ambos pueblos
y de su castellano materno; así, pudo él mismo establecer líneas
paralelas coordenadas y yuxtapuestas; quiero decir: conoció cómo
México podía aspirar a mucho y lo pintó según lo contempló y avizoró
una vez un futuro, el que resultó a plazo corto, mediano y largo. ~o
hay más que leer sus crónicas, deliciosas como irónicas y certeras,
sus cuentos plenos de imágenes, las que le fueron familiares, y sus
poemas, unos descriptivos y otros sugerentes, para reconocer ~
propio Gutiérrez ájera, el escritor deseoso de contribuir al a\'ance
de México.
Su célebre "afrancesamiento" es un resultado de la vida mexicana
particularmente dicha, en su etapa de formación, la cual se dio dentro
de su propio hogar, completado con cuanto vio él mismo en las calles
de su domicilio. Desde adolescente casi, votó por ser un dandy, y lo fue
totalmente, y ya hecho un joven madurado, llegó a exclamar en uno de
sus escritos:"Mi nacionalismo acaba donde empieza el pulque". 9
Y prefirió gozar, de lejos, los paseos de Santa Anita y mejor leer
acerca de ello lo escrito por Ignacio Manuel Altamirano o Guillermo
Prieto. Ir hacia Peralvillo y sus llanuras le parecía como "asistir a su
propio entierro" 10 Buscó entonces lo azul, lo más azul de la \Ída
capitalina y también lo intensamente azul en la vida del campo ~encontró bastantes circunstancias, cuadros de costumbres y no
precisamente el costumbrismo popular; hondas razones para tomarse
en cuenta! Así escribió tantas páginas que parece mentira, cómo a más
de cien años de su muerte y pese a la edición de gruesos volúmenes,
cómo a más de cien años de su muerte y pese a la edición de gruesos
volúmenes, todos post mortem y faltan textos suyos por recoger.
De repente el D11q11e Job, ¿por Duque?, tiene estas frases. Otra, por ej. "¿qui
hacen para evitar esca mezcla híbrida de pulque con wisky?... ", cuando cemun
anglicismos en nuestra cultura, sin embargo él fue señalado -no en blade- ¡,or
"galicista mental". Con todo hay en su obra un sano nacionalismo. Cfr, "manía de
hablar inglés", firmado seud. Junius, en La Libertad, año Vl, n. 40, ~léxico, 23de
febrero de 1883, p. 1.
111 En sus Cuentos frágiles, 1883, cito esca edición: MG , Cm11to.ry moresmas di/
D11q11e Job, intr.. de Francisco Monterde, México. Edit. Por rúa, 1963, XJV-355 P.,
cuento "En la calle", pp. 50-51, (Col. "Sepan cuantos ... ", núm. 19).
9

l54

Contemporáneo de él, aunque mayor y mucho, Casimiro Castro,
dlitógrafo y pintor por excelencia en México, floreciente junto con
Guriérrez Nájera, dejo ilustraciones que completan por así decirlo,
1con gran precisión las crónicas de quien se firmara como Duque
Job. Quiero recordar aquella litografía, la que acentúa en modo
definitivo ese color azul, del México en el que vivieron los dos.
Representa una plazuela, la de Guardiola, a la izquierda,
precisamente el Palacio de los Marqueses de Guardiola, a la
izquierda, precisamente el Palacio de los Marqueses de Guardiola,
más adelante demolido; en el centro, la estatua del generalísimo
~lorelos, que mandara hacer el Emperador Maximiliano; y en el
manque de la calle virreinal de San Francisco y de los Plateros, el
Palacio de los Condes de Orizaba, mejor conocido como "de los
.\zulejos", luego las casonas, otros palacios y edificios de la famosa
nía mexicana y al fondo, una de las torres de la iglesia- Casa Profesa,
ala que asistió siempre como fiel. Gutiérrez ájera, el Duque Job,
r luego tanto describiera en cuentos, novelas, crónicas y poemas.
En primer plano, la "gente mexicana", pisando la alfombra del
mipedrado; mujeres y hombres, niños y viejos, pobres y ricos, a pie
. a caballo o en diligencias y carruajes; un caballero vestido como
oo dandy, junto a dos charros; y por si fuera poco, al extremo
derecho, dos militares, uno de los zuavos imperialista y un chinaco,
Wide! brazo como dos hermanos. Francia si consiguió desbordarse
oo poco en nuestras calles y campiñas. En un poema de nuestro
personaje, intitulado "Francia y México", de 1882, escribió estos
rersos, evocadores, asimismo, de este cuadro de Casimiro Castro.
"¡Ya no hay césares, Francia en el palacio
ni planta de invasor en nuestra tierra! .. "

11

Este es sólo un ejemplo. Así podríamos ilustrar textos ~. cuadros
de los dos artistas y encontraríamos coincidencias notabl~s.
En 1888, el joven escritor se casó en la capilla privada del
\'er PoesÍ(IScompletas, cit. I, pp. 289.

155

�1ú.r H.1,hll/(i

Arzobispo de México, don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos,
con la hermosa joven, muy hermosa deveras, Cecilia Maillefen; a
ella consagró varios poemas y ella cristalizó los sueños románticos
de su poeta, incluso la imagen de aquella "Duquesa Job" de su
ilusión, aunque no es precisamente la inspiradora del poema ese,
inevitable de reproducir, por lo menos un fragmento:

dcuello de palomita; sí, y tan atento: saluda cuando toma con la
mano el ala de su chistera, para descubrirse ante dos damas que

pasan, tal yez la pose nos sugiere un delicioso piropo, tan perfumado
como la blanca gardenia que el personaje lleva en el ojal; y en extremo
hace lo propio el también poeta Pepe Martí, los románticos más
románticos de una época pacifica, por fin, para México; aunque
~ el cubano, añoranzas e inquietudes libertarias, le rodean a la
sazón
la calma.
,
"Desde las puertas de La Sorpresa
La Alameda, paseo de todas las generaciones de mexicanos a
Hasta la esquina del Jockey Club,
partir de los años del virreinato hasta nuestros días "del tercer
no hay española, yanqui o francesa,
milenio". Pero la transparencia ambiental de los tiempos del Duque
Job haría el milagro visual de intensos coloridos por lo menos el
ni más bonita ni más traviesa
mural de Diego Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central
que la duquesa de Duque Job .. .'1
1947-19489), hecho para el desaparecido Hotel del Prado y ahora
112Sladado a otro edificio. Museo especial para tan excelsa pintura,
ene! ambiente mismo del parque, es de las composiciones pictóricas
Hacia 1884, fecha del poema, el Jockey Club tenía su sede en el
más complejas y hermosas que dejara el artista. Contiene en su
Palacio de los Azulejos y La Sorpresa era una tienda de modas
wplísima extensión, cuadros de la vida mexicana en los siglos de
femeninas. En este Poema, los historiadores y críticos de la literatura
b historia, sin orden pero perfectamente identificables los
mexicana han querido ver el inicio virtual del "Modernismo"
personajes que la enriquecen en todo aspecto. Justo en el centro, se
literario, como en otras de sus páginas la continuación del
halla este notable detalle: Gutiérrez ájera y José Martí, entre
"romanticismo" mexicano. Romántico tardío o precursor del
globeros, vendedores de dulces, algunos artesanales; frondas de
modernismo, Gutiérrez Nájera por encima de etiquetas es poeta
úboles ,, muchedumbre de transeúntes. Pueden observarse aún
romántico y moderno, pero el gran poeta aun en prosa, finisecular
distintas etnias integrantes del gran pueblo, junto a los próceres de
del siglo XlX 13 El Duque Job, nacido en la ciudad de México el~
todos los tiempos.
de diciembre de 1859 murió en la misma el 3 de febrero de 18h
En otra de sus crónicas que yo recuerde, La Alameda Central era
para el Duque una de las cinco maravillas de la capital y a bien
Los paseos del duque Job
~ro de cerca o de lejos, podía estar presente en una exquisita
Bien hizo Diego Rivera en imaginar tan vivamente a nuestro Duque
~ovela del tranvía y en varios de sus muchos cuentos. Uno de sus
Job de paseo por la Alameda de la Ciudad de México, vestido con
~s citadinos 14
su elegante levitón negro, su chaleco cruzado, una gran corbata con
12

fbíde"', t. II, p. 18-21.
13 Estudio importante el de José Emilio Pacheco, ver: L, poesía !llexica11a d'.I nfi
)(IX, (antología), notas, selección, estudio y resumen cronológico de.•., Mexico.
Empresas Editoriales, 1965, 538p. 415-418.

156

' L,, ltol'el,, del tra11vía, un cuento de los más celebrados del escritor, el que fue
¡,iblicado varias veces durante su vida; él mismo lo eligió para integrar su libro
(.,,,Jt¡sfrd..giles, 1883; a más de cien años dio título a una de sus antologías narrati,·as,
1Ct.Li Xorela del lrmtl'ÍaJ' otros mm/os, México, SEP/ FCE, 1984, 166pp. El cuento en

~158-164.

157

�1,11is F.11b!J1rí

...

Otro, parte aun de su alma, fue Chapultepec y el ruido de sus
manantiales, el rumor de sus frondas añejas, de la multitud de pájaros
cantores. Dice en aquel breve y encantador cuentecillo "Cita en
Chapultepec", esta confesión: "Acostumbro en las mañanas a
pasearme por las calzadas de los alrededores y por el bosque de
Chapultepec, el sitio predilecto de los enamorado..." 15
Podemos seguir a Gutiérrez Nájera, el Duque Job, con la mirada del
espíritu pero guiados por sus propias palabras, desde que algún sábado
o domingo salía de su casa, digamos ubicada en la ahora calla Brasil
(entonces Sepulcros de Santo Domingo), camino hacia el Zócalo y de
alú por la calle de Plateros y San Francisco (hoy madero), pasando por
la esquina de la Casa Profesa; llegar a San Juan de Letrán y atravesar la
Alameda en eterna fascinación por sus árboles y jardines, estatuas,
fuentes y callejas; íbase por la calle del Ejido -hoy Avenida Juárez-,
llegaba al Paseo Nuevo, de Bucareli, contemplaba la estatua ecuestre
de Carlos IV, ''El Caballito" obra de Manuel Tolsá, refunfuñaba para sí
contra la Plaza de Toros ubicada en donde se encuentra ahora el edificio
de la Lotería Nacional, porque le disgustaban las corridas de toros y
sarcásticamente decía que por cada función de ésas, le gustaría que el
toro se llevara la tarde, las palmas y el triunfo total, aunque empitonara
al torero: "No se me oculta -escribió cierta vez-, que al expresar estas
ideas, me pongo en abierta pugna con la opinión pública.." 16
Después, paso a pasito, iba por la Calzada de la Reforma, el
otrora Paseo de la Emperatriz (y ahora el hermoso Paseo de la
Reforma). Y así describió una de sus andanzas por ese lugar rumbo
a Chapultepec, desde la Alameda.
"México parece como irse desprendiendo y alejando del lugar en
donde lo dejaron los conquistadores. Va para allá en donde presume,
y con justicia, que debió haber sido su asiento. Y rumbo al Poniente,
la flor parece más hermosa, como vestida de paseo, el agua salta en
chorros límpidos, como diciendo al aire que se muere de calor: ¡toma

refrescante! La calle es más amplia significando que es el cauce
para un rio humano ya más caudaloso; atrás se quedan los callejones
tortuosos, los que hicieron para los retablos, para los asaltos
nocturnos, los que parecen embozados. . . ¡Cómo brotan casas en
esa Calzada de la Reforma! ¡Cómo brotan cosas en esa Calzada de
la Reforma! ¡Cómo va dejando la ciudad a los pobres, parecida a la
dama elegante que percibe un olor y recoge su falda de seda y sale
aprisa de la iglesia!.." i¿Cómo percibió Gutiérrez ájera que esto sucedería a la ciudad de
~léxico? Ya vemos que atinó. En efecto, la vieja Ciudad de los Palacios
se fue recorriendo primero hacia el Poniente y después se extendió por
todos lados y los mexicanos se reprodujeron de tal modo que formaron
caudalosísimos ríos humanos. Observaciones de paseos.
Los apuntes del cronista son retratos de pueblos, villas, ciudades,
caminos, bosques, campiñas, haciendas, montes, lagos, etc.
:\vuelapluma señaló estas notas suyas, de otros paseos del interior:
Guadalajara fue para el antañona y clásica ciudad de capa y espada:
"Ya la había visto en los romances de Zorrilla: por aquí pasó el Don
Juan fanfarrón" 18 De la Angelopolis: "Puebla es simplemente
monástica. Es un confesor... "; 19 y de Morelia: " ... habrá otras
ciudades más bellas; pero no conozco ninguna más simpática... " 20
Donde la vista del duque Job posó, el instante quedó fijo en sus
escritos; personas y paisajes redivivos literalmente.

En el teatro con Monsieur Can Can
Cuarenta, sí, cuarenta seudónimos usó para firmar sus trabajos
Manuel Gutiérrez ájera.21 Uno de ellos Monsieur Can Can, expresa
- Ibídem, "Puestas de sol", pp. 85-86.
Ibídem, "Guadalajara", p. 151 y ss.
1
• lbídelll, p. 152.
'' lbíde111, "l\forelia", p. 156 y ss.

1
•

,\ún más de cuarenta, gr, el impresionante libro enciclopédico de i\laría del
Carmen Ruiz Castañeda y Sergio Márquez Acevedo, Diccio11mio de seudó111i11os, a11agn1111as,
11

15

C11entosJ' maresmas, cit., p. 214, Texto de 1882.

16

Como contra el pulque, contra los coros; pero aun así escribió excelentes
crónicas taurinas. Ver, "Los toros de noche", texto de 1887, Ct1entos, crónicasy ellStlJ'O!
cit. pp. 89-94.

miC1ides )' otros alias 11sados por esc,itores 111exica11os )' e:,:trt11yeros q11e han p11hlicado en
,\lé.\ico, México, U Al\.1-Instituto de lm·estigaciones Bibliográficas, 2000, L\11ll917p. "Gutiérrez ájcra", pp. 370--374.

158

159

�L11is R11h/11ó

,.

con elocuencia su mirada hacia Francia; sin embargo, tal postura
del escritor no simboliza para nada ni afrancesamiento ni
extranjerismo ninguno exacerbado. Algo más trascendente, bastante:
una apertura de puertas para la literatura, por la que pudiesen los
mexicanos tanto recibir como ofrecer. Con. el paso de algunos años
más, cuando él mismo no vivía ya, todo pudo comprobarse con no
pocos autores; y no sólo mexicanos, pero prácticamente de todos
los pueblos hispanoamericanos y, de repente, la misma España, por
como hace a cómo lo siguieron o su gusto fue, paralelo a otros
similares durante la época. Bajo el sello de Modernismo, ,·oces
refrescantes surgieron con fuerza y consiguieron imponer para la
literatura del mundo exclamaciones de presencia, por supuesto.
cuando un arte se impuso. Francia tuvo una época dorada, según la
alcanzó España y también Alemania; y si el mismísimo Moliere se
impactó, como antes ocurrió con Corneille por el teatro casúzo
creado por nuestro Juan Ruiz de Alarcón, capaz de influir para recrear
la comedia mucho más allá de su tiempo; es así como se han sucedido
los grados evolutivos de las bellas artes en la historia humana.
Sucedieron a Gutiérrez Nájera el Duque Job o Mosieur Can Can,
escritores tan interesantes como Carlos Díaz Dufoo, Rubén Darío,
Amado ervo, etc. Poeta, cronista, ensayista, cuentista, novelista,
su vida casi la pasó en el teatro, lo tengo dicho; y el citado seudónimo
fue una firma constante al alcance de sus crónicas y críticas de
teatro. Por eso mismo Monsie11r Can Can será nuestro acompañante
en preciosas aventuras en el pasado del teatro, tanto según leamos
sus páginas.
Tengo, tenemos delante, por ejemplo, otro cuadro litográfico más
de Casimiro Castro, tan seductor por su obra plástica, como lo son
a nuestro espíritu nacionalista los textos de Guillermo Prieto, de
Manuel Payno o de Gutiérrez Nájera, por cuanto todos ellos fueron
capaces de transmitir por generaciones, no algo ya pasado o remoto,
sino raíces entrañables que se suman a lo mejor que ahora mismo
poseemos; y si también somos igual que ellos, profundizaremos en
savias ricas para continuar la grandeza de nuestra cultura patria.
Este cuadro ilustra exactamente tales crónicas, esas críticas de

160

teatro, redactadas por Monsieur Can

Can, en tanto el litógrafo cubrió

l,uena parte de la vida cotidiana de México, mientras transcurrió la

rida floreciente del escritor, activo desde adolescente. Veamos en
d mismo, el interior del teatro Iturbide inaugurado desde febrero
de 1856; r ya en las misma postrimerías del siglo XIX, fue convertido
en Palacio Legislativo y ahora es la sede de la Asamblea Legislativa
del Distrito Federal. El espectador del cuadro coloreado, de
inmediato, se ubica precisamente en el centro y al fondo en un
segundo nivel; de modo que se contemplan la mayor parte de los
paicos a izquierda y derecha, más lunetas y plateas, todos llenísimos
de un público atento, con excepción de una joven vestida de azul,
quien sostiene en sus manos un ramillete de pálidas rosas y parece
mirar a quien dibuja y aprisiona al momento; ¿será la D11quesifa Job?
Lo más seguro es que no, pero bien podría haberlo sido porque
cierta Yez dijo Monsieur. "A ese palco iba mi primera novia ... " 22 En
descenario se representaba una obra, a bien seguro escena de Isabel
bCatólica, el drama en tres actos de Tomás Rodríguez, quien
destacó la actuación de la diva española .Matilde Díez. El teatro
fue hermosísimo, según sabemos, fabricado bajo la influencia
141/ÍerÍsta integrada por gustos bizantinos, góticos y renacentistas
de "gran efecto"; telón y plateas resultaron innovaciones para el
público mexicano: el primero produjo expectación adicional; las
segundas, seguridad al público verdaderamente amante del teatro y
de la ópera. ¡El gusto que se dio Gutiérrez ájera o MonsieHr Can
Can!

Ya aludí a su pronta afición por asistir al teatro y dar cuenta
pormenorizada de cuanto miraba cada vez que iba. Prácticamente
se la pasaba en el teatro, de foro en foro y de camerino en camerino.
En sus cuadros literarios abundan las obras dramáticas que vio,
procedentes de distintas fuentes: literatura española francesa
italiana, portuguesa, alemana, inglesa, etc.; todos lo~ géneros;
comedia, drama, tragedia; el teatro propiamente dicho, pero además
bópera y también la zarzuela, aunque dijo: "Declaro solemnemente
=Crrí11icasy t1rtím/os sobre teatro, ver t. lll, "Recuerdo s del teatro", p. 254.
161

�J_.,1ti.r R11b/11ó

1·

que la zarzuela no me entusiasma". 23 Entrevistas y retratos de autores
de actrices, de actores -damas jóvenes, galanes y de 'carácter',
cómicos-; cantantes de todas las tesituras de voces; intérpretes,
músicos de piano, de violín, etc. Y, a un tiempo, jamás escapó a
hacer crónicas de algo más, respecto de épocas, temporales, vida
citadina, asuntos políticos. Y más, se atrevió a censurar como
aplaudir; a aconsejar, incluso, a los grandes escritores dramaturgos
y a las señoras actrices, quienes pudieron resentirse.
Tenía -lo reitero por cuanto parece asombroso-, sólo dieciséis
años cuando, el 19 de agosto de 1876, publicó una crítica aun cuando
una vez se diga resultó calca sobre la comedia nada menos de José
Echegaray, a quien pareció todo mundo, juzga ahora mismo mal,
aunque adquirió, el primero en lengua española (1908), el Premio
obel de Literatura, su comedia, digo, titulada Un sol que nacey un
sol que muere, puesta en el Teatro Principal de México; y le dijo esto
el muchachuelo Gutiérrez ájera:
"Echegaray no estuvo feliz en su asunto ni demostró acierto en
su desarrollo: la versificación, lo repetimos, es irreprochable y hasta
encantadora, más en tal alto grado puramente lírica, que debe
presentarse de mal ejemplo para el escritor dramático del género
cómico y realista, que es a los que nos parece pertenecer la comedia
de Echegaray ... " 24
Y antes, él mismo definió a la crítica de teatro, como instrumento
educativo de masas y guía de autores como de toda gente de teatro;
y se refería a los principiantes, cuando a su vez él principiaba. Genio
y figura desde sus comienzos.

Pronto ocaso
El 3 de febrero de 1895, a las tres de la tarde comenzó un auténtico
13

Cj,: Otro Yolumen consagrado a MG : Espectámlos. Teatro, conciertos, ópera,
operara y zarzuela. Tiendas y títeres. Circo y acrobacia. Deportes y toros. Gente y
teatro. El público. La prensa. Organización y locales. Selección, introducción y ooras
de Elvira López Aparicio. Edición e índices, Ana Elena Díaz Alejo y Elvira López
Aparicio, México, U AM, 1985, 287 pp., ilus.; "La música de Offenbach", p. 106.
14
Crónicasy artímlos sobre teatro cit., p. 11.

162

duelo en el ambiente de la Ciudad de México; y se esperaba, como
el propio Gutiérrez ájera lo esperaba desde su primera juventud.
Primero, el Día de Reyes - 6 de enero- escribió desde su recámara
en la casa número 1O de la calle Sepulcros de Santo Domingo repito, ahora llamada República de Brasil-, su última colaboración
sobre una de sus pasiones: sí, el teatro; y el mismo día apareció su
acostumbrada Crónica dominical en El Universal de aquellos
tiempos, cuando encima sufría terrible gripe y sentía las dolencias
de un tumor en su axila derecha. Decayó por debilitamiento, por
intensos dolores cada vez más insoportables. Sus médicos decidieron
operarlo de pronto, el día 20; y, su cuadro postoperatorio se agravó
par abundante sangrado: ¡era hemofilico!; y llegó al fin. A su cabecera
estuvo quien fuera igual de célebre paciente, un magnífico poeta: el
sacerdote Joaquín Arcadio Pagaza -Clearco Meonio, entre los árcades
de Roma- y, en esos momentos, su auxiliar espiritual.
La noticia del fallecimiento se divulgó rápidamente. Acudió a la
casa mortuoria don Guillermo Prieto, especie de patriarca de las
letras nacionales y junto a Cecilia Meillefert, la viuda, y sus hijas,
Cecilia y Margarita, pequeñitas, prácticamente presidió el sepelio.
Gutiérrez ájera fue sepultado el día 4 de febrero en el Panteón
Francés de la Piedad, en medio de enorme cortejo. Sus compañeros
del diario El Partido Liberal, del que era jefe de redacción, detuvieron
la marcha para un homenaje público y en plena calle. Se veían
escritores, artistas, los trabajadores de la imprenta, cajistas,
formadores, voceadores, etc. Ángel de Campo, el también famoso
MicróS', don Antonio de la Peña y Reyes, Carlos Díaz Dufoo, quien
con Gutiérrez ájera creó justamente la Re11ista Azul, verdadera
iniciadora del modernismo literario; más don Manuel Larrañaga y
Portugal e Ignacio Ojeda Verduzco, fueron los oradores y quienes
escribieron las crónicas acerca de la muerte de un cronista.
Sabedores consecuentes de su mal congénito, entoncés nos
explicamos aquellas reiteradas palabras del escritor, quien esperó la
muerte, en tanto sabía a su vez, cómo su vida pendía de un hilo;
cosa, sin embargo, no declarada por sus biógrafos. Incluso, uno de
ellos llegó incluso a decir: " ... no hubiese querido ya el poeta que se

163

�/ .,IIÍS

realizase aguel deseo de sus veinte años . . . " 25 ¡Es gue no era un
deseo ni un presentimiento según consideran otros! Sencillamente
permaneció a la expectativa de la muerte que lo rondó siempre.
A hora sí, ya sabemos, además, el porgué de aquellas palabras
reiteradas en sus crónicas y poemas. Escribió -precisamente cuando
no contaba sino veinte años-, en 1880, acerca del Teatro Principal:
" . . . me viste de niño con los ojos clavados en el escenario, me viste
joven con los ojos clavados en los palcos, me verás viejo ... no,
probablemente no me verás de viejo ... " 26

...

o se trataba de ninguna premonición, sino de un conocimiento
acerca de sí mismo. En igual tenor, jovencísimo escribió un trabajo
titulado "Mi último arúculo"; y ahí se interrogaba" ... ¿cuál será mi
último arúculo? La muerte vendrá a sorprenderme acaso cuando
apenas haya trazado el útulo o las primeras líneas de un articulo
.
,..,,, . -n
cual gu1era.
¿eu ál serar-

Y lo dicho en poemas tan conocidos. Por ejemplo, doy referencia
de estos dos: en "Para entonces", de 188.7, exclamó:
"Quiero morir cuando decline el día (. .. )
Morir, y joven: antes que destruya
El tiempo aleve la gentil corona;
Cuando la vida dice aún: soy tuya,
Aunque sepamos bien que nos traiciona ... " 28
Luego, en Non omnis monar, el principio de un verso de las Odas
de Horacio, fechado en 1893, Gutiérrez Nájera dijo:

25

A. Mailleferr, su prol. A C11e11tos, mJ11icasy ensqyos cit., p. X,XVI.
Crónicas_)' artíc11/os sohre teatro, t. J]J cit., p. 253.
2
C11e11/os, cró11irasy ensq;'os cit. (Biblioteca del Esrudiame Universitario, núm.
20), "Mi último artículo", pp. 95-99, p. 96.
18
Poesías co111pletas, t. II, p. 109.
26

164

R11h!t1ó

"¡1 o moriré del todo, amiga mía! (... )

Porque la existe la Santa Poesía
y en ella irradias tú, mientras disperso
átomo de mi ser esconda el verso
¡no moriré del todo, amiga mía!"

29

Treinta y cinco años apenas alcanzó de vida, los acababa de ajustar
d 22 de diciembre anterior. Ciertamente muy joven; y, sin embargo, su
breve existencia le alcanzó también para escribir tanto volúmenes de
crónicas, especialmente; más cuentos y poemas; y es la hora, ya en el
5¡~0 XXI, cuando todavía no se integran a cabalidad los volúmenes
que recojan su producción literaria, no obstante, los varios gruesos
tomos publicados por la Universidad Nacional Autónoma de México y
los esfuerzos de su benemérito Instituto de Investigaciones Filológicas,
dentro del gue hay todo un equipo; más los empeños otrora de Francisco
González Guerrero por colectar su poesía completa; y todos sus cuentos
\' narraciones diversas, incluso una novela, labor heroica emprendida
~r Etwin K. Mapes. Este investigador norteamericano pudo integrar
la bibliografía más completa, sobrepasa las dos mil fichas, pero entonces
deducimos como el problema está en la gran cantidad de textos y sus
rariantes. 30
Asombra de gué modo Gutiérrez ájera inició su vida literaria a
diez años de edad; y comenzó a publicar ya a los quince. Pero más
asombroso es cómo se inició un ensayo erudiúsimo y crítico, acerca
de la autoría del soneto "No me mueve mi Dios para quererte" -así
haya sido el eco de texto análogo-, dentro de un debate, para concluir
qu,e lo más sensato debería ser atribuir el famoso poema a Santa
Teresa de Ávila y no a San Francisco Javier ni a San Francisco de
\sís, quien ¡jamás fue poeta!, eso dijo el niño en pecadillo infantil;
-' Ibídem, pp. 249-250.
; Cfr i\IG , Ohras, \'Ol. IX, Periodismo_)' literal11m. A,tim/os_y eflSf!J'OS. 1877- 1849,
edición crítica, introducción, notas e índices de Ana Elena Díaz Alejo, i\féxico, UNAM,
2002, LXXXIII-495p. Ver "Nota del recopilador", Erwin K. i\fapes, ad\'ertencia
editorial y "Claves bibliográficas", pp. XIII-XLII.

165

�y miremos bien en contra de quien estuvo: del Dr. Gabino Barreda.
Su conclusión fue bastante razonable, para señalar mientras no se
aclarara documentalmente el conflicto y cabía suponer a la santa
aurora del soneto.

¿Cómo es que el ilustre maestro Alfonso Rangel Guerra no quiso
creer la declaración de Gutiérrez ájera, de cómo a los nueve años
fue al teatro y así conoció a una famosa actriz de esa época?
Manuel Gutiérrez ájera es uno de los escritores mexicanos
precoces, con larga vida literaria; larga y extensa, pese a su corta
existencia terrenal.

Conceptualización en el análisis del
discurso

Escribió tanto y tan joven, antes de que ya no viera el día
siguiente, de prisa y muy bien.

(Primera parte)

'

Elvia E. Salinas Hinojosa*
Juana Garza de la Garza**

Introducción
una multiplicidad
de artículos, informes de investigación, ensayos; también se han
realizado conferencias, simposios y otras reuniones de carácter
científico y profesional que pretenden construir un objeto de estudio:
el discurso, que llama la atención de lingüistas, comunicadores,
sociólogos y en general de los estudiosos del lenguaje.
La presente investigació n tiene como finalidad analizar el Dismrso
de Lús Echevenia Álvarez en la it1a11gt1raciót1 de la Reunión nacional sobre
Asentamientos H11111a11os, lvfuseo de la Ciudad de México, 1 de ab1il de
1976.
.\.t.REDEDOR DEL Tl~R:--IIM) Dl CL.:RSO SE 11,\i\ ESCRITO

El motivo esencial de esta investigación es el deseo de querer
profundizar en uno de los temas de mayor relevancia en la época
actual: sobre el análisis del discurso, especialmente sobre el discurso
político.

·Profesora emérita por la UA L. Jnyestigadora de la Escuela Preparatoria
""'Profesora e investigadora de la Escuela Preparatoria o. 7, Oriente.
166

167

o. 9.

�r.lvia /-:. Sali11as H inqjosa, J11ana Gflr{f1 de la GatZfl

I. Discurso de Lui~ Echeverría Álvarez en la inauguración de
Es necesario destacar que uno de los grandes objetivos de este
ta Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
trabajo será analizar la propia práctica discursiva, para identificarla
de
la Ciudad de México, 1 de abril de 1976
con alguna de las teorías que existen sobre el análisis del discurso.
El desarrollo de esta tarea educativa tendrá como base la
"Es ésta una reunión serena y democrática. Propuse que se realizara
metodología oficial que se ha establecido para ello; se apoyará en
con representantes de todos los Estados y de todas las actividades
una serie de fuentes de información que el in;estigador considere
económicas
nacionales, como una respuesta abierta y democrática,
confiables y fidedignas.
auna reunión clandestina, profascista y antimexicana, que se realizó
La estructura del trabajo mostrará, en primer lugar, el discurso
hace unas semanas en Monterrey.
que será objeto del presente análisis.
Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
Posteriormente se realizará el análisis propiamente dicho sobre
responsabilidad
política del país, y seguiré hablando hasta el último
el discurso cuestionado, para lo cual se abordará el estudio teórico
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las
de diversos aspectos y, desde luego, la aplicación de dichos conceptos
grandes mayorías populares que me eligieron.
al estudio del discurso seleccionado.
Se realizó en Monterrey, hace unas semanas, una reunión
Cabe subrayar que los análisis del discurso se ofrecen hoy como
clandestina. Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un
un campo de estudio importante y enriquecedor para el
amplio respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora
entendimiento de las co~plejas comunidades que sufren,
se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas
paradójicamente, dos procesos contrarios: el de la globalización \'
partes del país.
el de la fragmentación, por lo cual no se pretenderá abarcar todos;.
Estas mismas personas, antimexicanas, cuando cayó el Régimen
cada uno de los aspectos del análisis del discurso, sino únicamente
de Salvador Allende, dijeron que por qué aquí en México no ocurría
se expondrán los rubros de mayor relevancia.
lo mismo; que había que comenzar a desestabilizar al Régimen.
Asimismo, es importante acentuar que cuando se citen palabras
Tienen una gran preocupación, de inspiración en sus sistemas de
textuales del discurso en cuestión se hará resaltando los términos
trabajo en su psicología, en su vida familiar, para imitar los modelos
con letra cursiva, esto es con la finalidad de establecer una diferencia
más decadentes de la gran sociedad de consumo, junto a la cual
con las citas textuales -de las cuales se mencionará el título del
\Ívimos.
Están ahora comprando bienes inmuebles en Texas, en
libro, nombre del autor y la página correspondiente- que apoyan el
' California y en Florida. Son partidarios y apoyan a sindicatos blancos.
trabajo y que son extraídas de los textos teóricos.
Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóviles
Dada la amplitud de esta investigación, se publicará en dos
blindados.
apartados: la primera parte contempla la introducción, el texto
Ésta es una pequeña minoría plutocrática y profascista que quiere
motivo de estudio y conceptualización; en la segunda parte se
también alterar el ritmo, creciente y autocrítico, de la Revolución
abordarán los temas relativos a la formación discursiva y sus
~lexicana.
aplicaciones en el texto mencionado, así como las conclusiones,
Ésta es la explicación política que ha inspirado esta reunión.
bibliografía y anexos.
Que nadie se sienta ofendido, si alguien quiere quedarse. sentado y
reflexionar un poco acerca de estos temas, que lo haga.
Cuando dijimos en nuestra campaña electoral que el país debería

168

169

�h/vin J:. Sali11ns Hinf!iosa, J11a11a Gar-::;r1 de la Gar-:z¡1

ir arriba y adelante, aludimos a la forma de salvar las divisiones del
mundo, las luchas imperiales. Manifestábamos gue por una guerra
injusta habíamos perdido, en el siglo pasado, la mitad del territorio
nacional; y gue cuando esa guerra concluyó, todavía había guienes
en el país vecino del norte preguntaban por gué no también se nos
habían segregado la Baja California o todos los Estados del Norte,
incluyendo uevo León, por cierto, o todo el país.
También en el siglo pasado, después de aquellos hechos, unos
malos mexicanos gue perdieron la Guerra de Reforma fueron a
traernos un emperador austriaco de la casa de Habsburgo.
El proceso histórico nos colocaba, hace justamente seis años,
ante el dilema de grupos inmaduros o de grandes intereses
económicos, gue pensaban en una influencia extranjera o en otra
de signo distinto; en apoyarse en algunas embajadas o en otras, al
servicio de intereses extranjeros.
Ésta es la realidad política, para que no nos engañemos. Que la
cortesía y la convivencia democrática no nos impidan reflexionar
sobre la verdad histórica que se prolonga a estos días gue vivimos.
Ahora gue pasó lo de la Argentina, han preguntado esos mismos
grupos gue porgué no también en México ocurre algo semejante.
El mundo está profundamente dividido, y si no actuamos con hondo
nacionalismo mexicano para defender nuestros intereses, ahora y
en el futuro aumentarán los factores antimexicanos que pretenden
alterar esta marcha independiente en que México está empeñado.
No han encontrado ahora a un Almazán en la campaña
presidencial. ¡ o encontrarán nunca a un Pinochet en México!
A estos grupos de la campañita subversiva, le hemos dicho y
hoy lo repetimos junto con todo el país, que más gue ligas con el
extranjero deben tenerlas con México y sentirse cerca de los
mexicanos; que hay una mayor identificación entre un hombre pobre
y un hombre rico en México, si es gue hay un sentido mexicanista )'
de independencia nacional; esto mismo se los manifestábamos desde
hace seis años cuando ellos estaban provocando la violencia. Lo
dijimos en Monterrey, en Guadalajara y en esta ciudad.
Muchos fenómenos de violencia se han venido registrando, y es

170

para ellos una actitud suicida la gue adoptan; no entienden cuál es
la corriente de la historia.
Y ante muy modestas realizaciones de este gobierno en materia
Política y económica, se aferran, con una actitud socialmente
negativa, muy clerical, pero muy poco cristiana ciertamente, a
menospreciar o perturbar los avances del pueblo mexicano, que está
luchando por romper las zonas de marginación.
Con un poco más de talento y de previsión se darían cuenta que
una política más liberal, como ocurre en las democracias sociales
más evolucionadas, sería la de cooperar para estas modestas
realizaciones que se pretenden dentro de la democracia. Una política
de miedo pro-fascista no nos llevará a ningún lado. Seguiremos
respondiendo a las provocaciones con el análisis, con el diálogo,
con las reuniones abiertas.
En 1968 hubo, ciertamente, protestas estudiantiles explicables
Por estructuras muy cerradas o por las hondas diferencias económicas
en que vivimos; pero al mismo tiempo que muchas de estas
manifestaciones tenían un sentido progresista, hubo, del sector
oligárguico en México, ayudas subrepticias para llevar a extremos
delictuosos a algunos grupos inmaduros y, así, tratar de provocar
una reacción oficial dura. Financiaron a algunos grupos que se
excedieron en actitudes provocativas y delictuosas. Y ésta es una
técnica también desestabilizadora, como ellos dicen, empleando
formas de propaganda y recomendación de origen extranjero para
alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales gue tienen
propósitos liberalizadores simplemente.
Yo manifiesto en la forma más categórica -a estas alturas, casi al
fin de este gobierno- que si la marginación social sigue
multiplicándose en las ciudades, proliferarán los hechos de violencia
aunque se usen carros blindados: que no habrá nada gue pueda
detener las explosiones sociales si no adoptamos actitudes un poco
más rectas desde el punto de vista de la comprensión de los
problemas de estos días o, para gue algunos me entiendan, un poco
más cristianas, más en armonía con sus prácticas religiosas
dominicales, que niegan en sus despachos y en sus bufetes a lo

171

�Eh•ia E Salinas Hiflq/osa,J11af/a Gar:z.a de la Gar:z.a

largo de la semana en el trato con el pueblo y con los obreros y con
su modelo desarrollista, que tantos problemas puede crear en forma
explosiva para el futuro.
Tenemos que seguir apelando a un criterio democrático
equilibrado y de diálogo; saber que los grandes recursos materiales,
que llevan a la soberbia en todos los aspectos de la vida, no son los
más importantes; que en la vida hay bienes espirituales, bienes
culturales, intereses nacionales; que no podemos confundir, como
en las grandes sociedades capitalistas en crisis y en decadencia, los
medios con los fines; que el hombre es portador de valores que en
las mejores filosofías le dan dignidad, responsabilidad, y que hay,
por el crecimiento de la población, por injustas formas tradicionales,
por la mentalidad colonial, graves injusticias, que no van a detener
las explosiones populares y que van a comenzar a arrollar a los de
las reuniones clandestinas, si no entran en razón, si siguen
derrochando la plusvalía de sus trabajadores en múltiples
desplegados periodísticos y en formas de propaganda realizados por
agencias de noticias extranjeras.
Dicho esto, invito a todos a que reflexionemos serenamente, con
autocrítica, durante algunas horas; que pensemos que, ante todo,
somos mexicanos; que el dinero debe invertirse en México, que en
pocos países existen las garantías y las libertades que existen en
este país; que todavía mantenemos una actitud de diálogo, de análisis
de los problemas. Pensamos que esto pueda ser todavía un común
denominador para la gran mayoría de los mexicanos que quieren la
justicia social dentro de la dignidad, con respeto a los valores
culturales y espirituales del hombre".

*El Gobierno Mexicano. Presidencia de la República, o. 65, segunda
época, pp. 23-26.

11. Aplicación de diversos conceptos en el análisis del discurso
1. Discurso

172

El escrito seleccionado - Discurso de Luis Echeverría Álvarez en la
i#aJlg11ración de la Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
dtla Ci11dad de México, 1 de abril de 1976,- según la concepción de
Van Dijk -(1988) Estructuras y funciones del dismrso--, pertenece al
discurso político-social, puesto que es un término que se refiere a
dar informes sobre la actividad que realiza el emisor del mensaje;
conlleva la intención del hablante. Por otro lado, cabe mencionar
que representa toda la unidad lingüística formada por una gran
cantidad de oraciones.
Así mismo, es necesario agregar que la palabra discurso es el
resultado de la práctica del habla o cualquier parte de la emisión
sonora que conste de unidad, coherencia, cohesión, lógica y
gramaticalidad. No debemos pasar por alto que el discurso es un
vocablo que permite la aprehensión del lenguaje, puesto que esta
herramienta con que cuenta el ser humano es un término para hacer
énfasis en la totalidad que existe sobre una temática determinada.
Por otro lado, es, además, una capacidad innata de un hablante/
oyente ideal para emitir y comprender un número indefinidamente
extenso de oraciones en la lengua de una comunidad de habla
homogénea.
Al emitir un discurso se deben considerar las condiciones que
iacilitan o dificultan la producción del mensaje requerido.
Existen diferentes tipos de discurso: social, político, económico,
filosófico, literario, educativo, entre otros. Se diferencian en la
intención que determina el emisor para dar a conocer su discurso a
la comunidad en la que se halla inserto.
Es importante mencionar que algunos críticos le dan diversos
nombres, a saber: resumen, conferencia, coloquio, manifiesto, carta,
ponencia, debate, oposición, disertación, presentación, según el caso
aque se refiera el mensaje.
El discurso es toda construcción coherente que tiene una unidad
de significados, es decir, posee un efecto de sentido, en la cual nosotros
decimos algo y, a partir de ahí, construimos nuestros mensajes con una
intención comunicativa al sustentar el tema-texto-político como una
forma de expresión en los medios de comunicación. Ese planteamiento

173

�F.ll'la l:. St1!in,1s Hi11qjosa, )11r111t1 Ct11ztJ de la G111ztJ

se basa en una postura lógica generada a partir del fenómeno de la
Todo discurso, además de ser intencionalmente construido, es
discursividad, desde el punto de vista de la comunicación, pero
local y espacialmente formado para tener una validez aquí )' ahora;
también desde una dimensión sociológica.
el rema, el asunto y la construcción, no sólo se refieren a qué se
El análisis del discurso tiene sus antecedentes en Aristóteles
sabe de ese tema, sino saber «quién soy y a quién se lo voy a decir»,
cuando planteó qué y cuáles son sus características (emisor, mensaje,
a eso se le llama esquematización del discurso, o sea cualquier
receptor). Así, se estableció que las partes principales del discurso
construcción discursiva es un acto de interlocución
están centradas en el mensaje como una estrategia retórica.
esquematización), y es llevada a cabo por los propios creadores
Para comprender los fenómenos discursivos, actualmente se han
del discurso.
estructurado diversas técnicas, como la literaria y el análisis
En la interlocución -Van Dijk. -(1989) La ciencia del texto-, quien
lingüístico, pues el discurso se encuentra tanto en el lenguaje como
tiene la palabra es siempre el enunciador (A) -sujeto de la
en los textos escritos, en las imágenes, en el sonido, en una
enunciación, es decir, el emisor del enunciado-, y quien escucha o
composición radiofónica o televisiva.
lee es el enunciatario (B) -o destinatario de la enunciación-.
Desde el punto de vista comunicativo, los medios asumen la
~faingueneau -(1996) Términos claves del análisis del discurso- asevera
fórmula de quién dice, qué dice y a quién se lo dice, con lo cual se
que Benveniste define la enunciación como "la puesta en
enriquecen las formas de comunicación entre codificador y
funcionamiento de la lengua por un acto individual de utilización".
decodificador.
Si nosotros escribimos una composición, un artículo o damos una
Con esto, lo que subyace en todos los modelos de comunicación
conferencia estamos en posición de A, y cuando hacemos análisis
es una idea de transmisión (información), donde no es lo mismo
del discurso nos encontramos en B.
que A le transmita información a B, que A construya un discurso
Al respecto, es necesario mencionar las palabras de Helena
para B; lo que interesa es transmitir significados, no mensajes. Roman
Beristáin -(1988) Diccionario de retólica ) ' poética-, quien expresa:
J akobson - (1981) Ensqyos de lingüística general- enfatizó en una
''Cualquier tipo de emisor está representado en el discurso por el
propuesta lingüística que hay un mecanismo de comunicación en
pronombre )'O (o nosotros); cualquier tipo de receptor está
todo acto del lenguaje, pero no era suficiente esta idea, por lo cual 1 representado por el pronombre M (o vosotros o ustedes). Son
se le dio más importancia a otras y a mensajes que recibe, transmite
1nterlocutores. También se considera interlocutor el delocutor, que
y reconstruye el receptor.
es el él de la enunciación".
Lo anterior es el gran salto que da Pechéux -(S/F) Hacia el análisis
El material discursivo es un ejemplo de discurso político-social,
automático del discurso- en el planteamiento sociológico, en el cual el cual es un discurso que se produce dentro de los aparatos donde
incorpora toda la estructura de Jakobson como la lingüística, para
se desarrolla explícitamente el juego del poder.
proporcionarle una dimensión distinta al mensaje (discurso), como
Una particularidad esencial del discurso político es la de producir
unidad de sentido (significados), en la que se realiza un verdadero un efecto de reconocimiento en sus interlocutores directos, para lo
encuentro creativo entre dos personas con su propia historia.
cual el enunciador incluye en su propio campo a dichos interlocutores;
La idea de Pechéux -(S/F) Hacia el análisis automático del dismm- con esta finalidad utiliza diversos recursos -uno de los más frecuentes
es de utilidad para entender al discurso con una dimensión distinta es el dar diversos significados a los pronombres personales.
a la de los estudios gramaticales y literarios, que aun cuando aportan
Es importante señalar que el discurso político intenta gue sus
información de un texto, no reflejan su estructura.
interlocutores directos hagan algo a partir de la emisión del propio
)

174

175

�f.Jvia f:. Salinas Hinqjosa, J11a110 G{lr~,1 de la G{lr~a

discurso, pero que esté más allá del texto mismo (hablamos del acto
perlocutivo). Ésta es la función pragmática del texto, para lo cual se
debe plantear una hipótesis donde se exponga la intención de dicho
texto.
En el discurso político el enunciador asume un compromiso (acto
ilocutivo) y propone un espectro político -una correlación de
fuerzas- preciso. Para el análisis del discurso político, debe asumirse
que un acto de interlocución que genera un sentido de lo que dice
la persona, a partir de la situación en que lo dice, a quién se lo dice
y con qué finalidad. Cabe subrayar que al hacer un análisis político,
necesariamente debe fijarse y ubicarse en toda la transmisión
ideológica existente en un texto, a través de la observación del
sentido del discurso en su momento de pronunciación.

• Chomsky: el enunciado depende de la performance. Ha sido
Chomsky quien ha utilizado esta terminología; él entiende por performance o actuación la puesta en práctica de una lengua o un código.
En otras palabras, la performance está asentada sobre los comportamientos, las conductas lingüísticas, los usos reales en situaciones
comunicativas concretas.
• Pottier: lo define como la realización o el resultado del acto de
habla.
• Greimas: es lo que resulta de la enunciación.
• Guespin: "es la sucesión de las oraciones emitidas entre dos blancos
semánticos, dos detenciones de la comunicación". (Dominique
Maingueneau. - (1980) I11trod11cción a los métodos de análisis del dismrso.
• Bajtín: considera que el enunciado es la unidad de la comunicación
discursiva. - (1985) Estética de la creación verbal

2. Enunciado
Recordemos el concepto de enunciado que aporta Dominique
Maingueneau en su texto Términos claves del análisis del disctmo (1996)-: "Enunciado designa el producto del acto de enunciación".
Al aplicar el criterio sintáctico se define el enunciado como la
secuencia verbal que tiene significado.
Por otro lado, Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retórica)
poética- asevera que enunciado es el "núnimo segmento de la cadena
hablada o escrita provisto de sentido y por ello capaz de cumplir
una función comunicativa entre emisor y receptor".
Con respecto a este término se mencionan diferentes conceptos
que Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retórica y poética- aplica;
a saber:
• Martinet: fragmento de la cadena hablada que está articulado
doblemente.

El escrito seleccionado - Discurso de Luis Echeverria Álvarez en la

UI/Jllguración de la Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
di la Ciudad de México, 1 de abnl de 1976- se forma de cuarenta y
siete enunciados, de los cuales por motivo de espacio sólo se
mencionan los primeros (ver anexo 1, donde se incluye el resto):
• Es ésta una reunión serena y democrática.
• Propuse que se realizara con representantes de todos los Estados
y de todas las actividades económicas nacionales, como una respuesta
abierta y democrática, a una reunión clandestina, profascista y
antimexicana, que se realizó hace unas semanas en Monterrey.
• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.

• Bloomfield: para este estructuralista norteamericano existen varios
niveles en el enunciado, en el cual se encuentran los constituyente,
inmediatos.

• Se realizó en Monterrey, hace unas semanas, una reunión clandestina.

• Harris: cada parte del discurso emitida por una sola persona y que
se da entre dos silencios.

Es necesario subrayar 9ue estos enunciados se han tomado como

176

177

�FJvia E. Safinas Hi11qjosa, f 11a11a Garza de la Garz,a

ejemplos considerando como punto de partida el aspecto referido
que corresponde al hecho de manifestar a través de ellos una idea
completa e independiente, salvo las propias restricciones planteadas
con respecto a la teoría. Por otro lado, son enunciados puesto que
han sido resultado de la enunciación expuesta en el texto. Asimismo,
son producto de una secuencia lingüística que proporciona un
significado completo e íntegro.
Además, cada uno de los enunciados representa un segmento de
toda la cadena hablada que cumple cabalmente la función
comunicativa que se manifiesta entre el enunciador y el enunciatario.

3. Enunciación

1

Cabe agregar que Benveniste -(1977) Dominique Maingueneau:
Términos claves del análúis del discurso- define la enunciación como
"la puesta en funcionamiento de la lengua por un acto individual de
utilización". A través de esta definición captamos una diferencia
crucial con respecto al enunciado, producto de dicha enunciación.
Por un lado, enunciación es un proceso que realizan los hechos
discursivos para referir lo enunciado. Además, la enunciación
representa un acto que emplea la lengua para transformarla en un
instrumento de comunicación.
Asimismo, Benveniste y Jakobson -Jorge Lozano, et al -(1999)
Análisis del disettrso- aseveran que se puede desarrollar la enunciación
a través de una serie de recursos verbales (voces enunciadoras), es
decir, las formas lingüísticas indiciales, las cuales sirven de marcas
para brindar información sobre el proceso mismo de la enunciación,
ya sea en forma hablada o escrita. Resulta necesario subrayar que
mediante la enunciación se logra ofrecer pistas que señalen los
diferentes tipos de su propia organización.
Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retón·cay poética- manifiesta
la opinión de Benveniste, quien refiere la siguiente definición: "es
una forma sonora que espera a un auditor y que suscita en él otra
enunciación como respuesta".
Además, Benveniste -(1977) Problemas de lingüística general Uafirma que "la enunciación puede definirse, en relación con la lengua,

178

como un proceso de apropiación. El locutor se apropia del aparato
formal de la lengua y enuncia su posición de locutor mediante
indicios específicos, por una parte, y por medio de procedimientos
accesorios, por otra".
Al respecto de los indicios de Benveniste -(1977) Problemas de
5ngiiística general 11-, cabe mencionar como ejemplo los pronombres
personales yo, tú; el primero denota el individuo que emite la
enunciación, mientras que el pronombre tú se refiere al individuo
que funciona como alocutario. Además, menciona los índices de
ostensión (este, aquí, etc.) "términos que implican un gesto que
designa el objeto al mismo tiempo que es pronunciada la instancia
del término".
Otro de los aspectos que se deben señalar en la enunciación es
el que se refiere al análisis de los tiempos verbales, cuyo valor
coincide con el tiempo de la enunciación misma.
Las interrogaciones -porque suscitan una respuesta-, las
intimaciones -órdenes, vocativos-, aserciones -formas negativas
o positivas más comunes de manifestarse del locutor- son otros
tjemplos de índices que menciona el texto de Benveniste. (Ver en
la página siguiente el párrafo que se refiere al enunciador).
También Jean Dubois asevera que la enunciación "se presenta
ya como la aparición del sujeto en el enunciado, ya como la relación
que el hablante mantiene a través del texto con el interlocutor, o
como la actitud del sujeto hablante con respecto a su enunciado" Dominique Maingueneau. -(1980) Introducción a los métodos de análisis
dt/ discurso.
Cabe señalar que Benveniste y Jakobson -Jorge Lozano, et al (1999) Análisis del dismrso. Hacia una semiótica de la interacción textual.
Pássim-, en el estudio de la enunciación, reflexionan sobre el
fenómeno de la deixis; este término es un símbolo-índice que se
diferencia de los demás elementos del código lingüístico por la
particularidad de que "reenvían obligatoriamente 'al mensaje', e
implican una referencia al proceso de la enunciación. ( . ..)La deixis
puede ser definida como la localización y la identificación de las
personas, objetos, procesos, acontecimientos y actividades de que

179

�Elvia f:. Sali11as Hi11q¡osa, .f11a11a C11tz.a de la Car-{a

se habla por relación al contexto espacio-temporal creado \'
mantenido por el acto de la enunciación. ( ... ) Los deícticos forma~
el sistema de referencias internas a cada situación de discurso cuya
clave es /yo / y 'definen al individuo a través de la construcción
lingüística particular de la que se sirve cuando se enuncia como
hablan te"'.
El texto en cuestión presenta la siguiente muestra de enunciación:
Las proposiciones que definen al enunciador -acto ilocutivo- del
discurso son las siguientes:

• (...) reunión serena y democrática( ... )
• (...) representantes de todos los Estados y de todas las actividades
económicas nacionales(... ).

• (...) política más liberal ( ... ).
• (...) democracias sociales más evolucionadas ( ...).
• (...) bienes espirituales, bienes culturales, intereses nacionales (... ).
• (...) el hombre es portador de valores que en las mejores filosofías
(...).
• (...) explosiones populares (... ).
• (...) somos mexicanos.
Esta lista se puede agrupar de la siguien te manera:

• El presidente, el sujeto hablante, Luis Echeverría: Yo tengo ... nos
colocaba, hace justa.mente seis años ...

• ( ...) respuesta abierta y democrática ( ... ).
• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país (... ).

• Las instituciones, la ley y el orden: representantes de todos los
Estados . .. reunión serena y democrática ... Revolución Mexicana ...
• El pueblo: mayorías populares ... explosiones populares ...

• (...) con la verdad, con desinterés y con franqueza( ...).
• (...) grandes mayorías populares que me eligieron (.. .).
• Régimen de Salvador Allende( . ..).
• ( ... ) ritmo, creciente y autocrítico, de la Revolución Mexicana(...).
• ( ... ) habíamos perdido, en el siglo pasado, la mitad del territorio
nacional ( ...).
• ( ... ) proceso lústórico nos colocaba, hace justamente seis años,
ante el dilema ( ... ).
• ( ... ) lo de la Argentina( ...).
• ( ...) nacionalismo mexicano (...).

• Gobiernos democráticos extranjeros: Régimen de SalvadorAllende ...
lo de la Argentina... democracias sociales más evolcionadas...
• El gobierno liberal: modestas realizaciones de este Gobierno ...
política más liberal ...
• La mejor cultura: bienes espirituales... las mejores filosofías ...
La definición de enunciador que se deduce después d e hacer
estas agrupaciones es: E l enunciador es el presidente junto con sus
asistentes a la reunión y el pueblo que lo eligió, así como la teoría y
~ práctica liberal de su gobierno y los gobiernos más populares y
representativos de otros países, incluyendo la cultura más avanzada.

• (...) muy modestas realizaciones de este Gobierno en materia política 1 "Otro problema interesante es el de las relaciones de oposición
y económica( ... ).
r... ) debe ser posible construir una tipología de la relación interdiscursiva de la 'polémica', según las diferentes modalidades a través
• ( ... ) muy poco cristiana (...).
de las cuales el discurso del 'adversario' constituye una condició n

180

181

�f:/,.ia E. Salinas Hti1q¡ost1, ]11t111a C,11za de /11 G,11zt1

de producción del propio discurso" -Elíseo Veron. (S/F) Discurso,
poder, poder del discurso.

formas de propaganda y recomendación de origen extranjero para
alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales ( ... ).
• ( ...)grandes sociedades capitalistas en crisis y en decadencia (... ).

Las proposiciones que definen los antagonistas del enunciador
del discurso son:
• (... ) reunión clandestina, profascista y antimexicana, ( ... ).

• (.. .) mentalidad colonial (... ).

Las características principales de estos antagonistas:
• personas animexicanas

• ( ... ) en Monterrey (... ).
• (... ) personas, antimexicanas (. .. ).
• (. .. ) para imitar los modelos más decadentes de la gran sociedad
de consumo, junto a la cual vivimos( ... ).
• Están ahora comprando bienes inmuebles en Texas, en California
y en Florida.
• Son partidarios y apoyan a sindicatos blancos.
• Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóYiles
blindados.
• ( ... ) perdieron la Guerra de Reforma (...).
• ( ... ) grupos inmaduros o de grandes intereses (... ).
• ( ... ) pensaban .. . apoyarse en algunas embajadas o en otras( ...).
• ( ... ) Alrnazán . . . Pinochet.

• sociedad de consumo
• sindicatos blancos
• partidarios
• grupos inmaduros
• grandes intereses
• sector oligárquico
• actitudes provocativas y delictuosas
• sociedades en crisis
• mentalidad colonial

Estas características se reducen a dos sectores sociales:
• Grupos inmaduros: estudiantes, partidos, sindicatos.

• Muchos fenómenos de violencia se han venido registrando, y es
para ellos una actitud suicida.
• ( ... ) muy clerical ( ... ).

• Grandes intereses: sector oligárquico de México.

Los tres interlocutores directos del presente discurso son:

• ( . .. ) menospreciar o perturbar los avances del pueblo mexicano
(... ).

• (... ) seguiré hablando . .. a las grandes mayorías que me eligieron

• ...) sector oligárquico en México (...).

• A estos grupos de la campañita subversiva, le hemos dicho y hoy
lo repetimos ...

• · ... ) actitudes provocativas y delictuosas ( ...).
• (...) técnica también desestabilizadora, como ellos dicen, empleando

182

(...).

• ( ... )invito a todos ( ... ).

183

�Elvia /-:.. Sali11as Í li11ojosa,.f11ana Gt,r-{p de la Gar-{!1

Podemos desarmar el material discursivo según la clase o estrato
social al que pertenecen las personas que lo enuncian o las personas
que lo reciben, pero también podemos hacerlo según el grupo étnico
al que se adscriben, según el grupo de edad, según el género o según
los tipos de posturas que mantienen sobre un determinado tema.

4. La ciencia del texto
A. Texto
La teoría del texto es un campo de investigación relativamente
reciente, a pesar de que la conciencia del texto y del discurso es
muy lejana en la cultura occidental.
La noción de texto se ha ido abriendo paso en los estudios
lingüísticos para dar cuenta de hechos comunicativos que quedarían
inexplicados desde una lingüística centrada en la frase. Comunicarse
no es enunciar estructuras lingüísticas, sino transmitir un contenido
completo, generalmente por medio de una serie de oraciones, aunque
no necesariamente. La longitud no es determinante, lo que importa es
que tenga autonomía comunicativa, que sea portador de un sentido
pleno por sí mismo. De este modo podemos definir al texto como la
menor unidad dotada de autonomía comunicativa y que por ello no
exige apelar a instancias superiores que le den sentido.
Desde un punto de vista semiótico el texm es una secuencia de
signos que produce sentido -Jorge Lozano, et al. (1999) Análisis dt!
disettrso-. Pero además, en todo texto hay que considerar otra dimensión
interactiva, la del emisor y el receptor. Además, es preciso tener presente
que no se trata sólo de enunciados, sino de enunciaciones a través de
las cuales un emisor se manifiesta ante un receptor, transmitiéndole no
sólo unos contenidos, sino manifestándose él mismo, su intención
comunicativa, su actitud ante el enunciado.
El texto no se puede concebir como el nivel superior de análisis
en el que se integran las oraciones, sino como otro nivel que
incluyendo los demás, les da una nueva dimensión al producir un
sentido unitario por el establecimiento de conexiones entre las
oraoones.
Entre los elementos que determinan el significado del texto -

184

Van Dijk. (1988) Texto y contexto- se mencionan: la coherencia,
cohesión, secuencia, referencia.
Coherencia
Estas conexiones se producen en dos niveles de estructura: profunda y superficial. La estructura profunda constituye la coherencia
del texto y es de tipo lógico-semántica. La coherencia representa
una de las reglas del discurso en cuanto conjunto transoracional;
tendrá que acatar el discurso a reglas de coherencia de orden
semántico. "Con tal orientación, en un discurso no se puede cambiar
de un tópico, tema u objeto discursivo ( ... ) a otro sin establecer un
puente lógico-semántico. Los objetos discursivos deben ir
apareciendo en el discurso con un orden que los articule y que el
productor y el receptor del discurso puedan seguir" - orma del
Río Lugo. (2000) La prodi,cción tex tual del dismrso científico-. En este
sentido, cabe subrayar que el discurso seleccionado hace referencia
al mismo designahm1, es decir, a la misma entidad al que el
enunciatario se dirige.
Cohesión
La segunda de las reglas es la cohesión, la cual se refiere a una
dimensión sintagmática. En este sentido, debe haber una relación
estrecha entre las oraciones y los párrafos con los conectores lógicogramaticales, "de tal suerte que el discurso se presente como un
tejido bien construido, y no como un conjunto de párrafos que no
se articulan sintagmáticamente" - orma del Río Lugo. (2000) La
prod11cción textual del dismrso científico-. La estructura superficial es la
llamada cohesión y constituye la manifestación de la coherencia
textual. En el discurso que se analiza, cabe reconocer que el
enunciador se dirige a sus receptores con una serie de oraciones
bien construidas, puesto que se enuncian mediante una claridad de
voces con las que fácilmente podemos captar su contenido.
Secuencia
La secuencia se refiere al hecho de que el discurso se realiza en un

185

�Elvia H. Saláws Hi11qjosa, J11a11a Garz.a de la Garz.a

sentido lineal o secuencial tanto en su producción como en
comprensión. Esto es válido en lo oral y escrito e implica que en
todos sus niveles (oraciones, proposiciones, actos) se deben enunciar
e interpretar de acuerdo a la información precedente qué es lo c¡ue
ocurre en la llamada coherencia. Ello involucra cierta funcionalidad·
los elementos últimos se relacionan con los anteriores. Como usuarios'
de la lengua se opera así mental e interactivamente. Así, existe la
oportunidad de re-interpretar o corregir información o contenido.
En este sentido, es necesario subrayar que el discurso seleccionado
-de Luis Echeverría Álvarez- estructura sus enunciados con una
clara y completa secuencia.

Referencia
Al considerar el rubro de la referencia, se afirma que el conocimiento
social es fundamental aunque sea menos reconocido en algunos
enfoques o tendencias. Se trata de los procesos mentales y representaciones del mundo que se expresa en lo oral o escrito. o se
puede entender el significado, coherencia, acción, etc. sin considerar
lo que ocurre en la mente de los usuarios de la lengua en la
realización de las interacciones. También juegan un rol fundamental en el análisis del discurso los recuerdos o experiencias personales (modelos), las representaciones socio-culturales compartidas
(conocimientos, actitudes, ideologías, valores, normas) que se tiene
como usuarios de una lengua o como miembros de un grupo; la
cognición es la «interfase» entre el discurso y la sociedad.
Con respecto a la referencia del texto seleccionado, cabe mencionar
que más que a la situación específica de la emisión de este discurso,
cabe referirse a la situación general en que ha sido producido: hay
dtmasiadas coincidencias de estilo entre los discursos de la época de
Alemán hasta hoy. Cuando Luis Echeverría ocupó la presidencia, el
régimen está severamente erosionado, así que percibió la necesidad de
cambiar el rumbo del país y reconstruir la base social, por lo cual busca
el contacto directo con los grupos populares y lleva a la escena política
el populismo. México estaba enfrentando los primeros síntomas de la
crisis económica y una crisis en los métodos de control político.

186

A Luis Echeverría le tocó gobernar un país que estaba sufriendo
grandes transformaciones económicas y sociales. La inestabilidad
palítica y el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones
propiciaron esas transformaciones. El país alcanzó cincuenta
millones de habitantes, las ciudades se expandieron rápidamente.
El acelerado camino de industrialización reveló que México se había
convertido en una nación urbana.
Al respecto, cabe subrayar que si bien los discursos políticos
parten de que su enunciador defiende y representa los intereses
nacionales, en la práctica ninguno ha actuado estratégicamente para
la formación de una economía nacional firme. Todos -abiertamente
o con caretas "de izquierda" o cristianismo- han llevado a la
integración de la economía mexicana con la de Estados Unidos.
La elaboración de un texto rico en información nueva exige mayor
esfuerzo y resulta más interesante. La estructuración de un texto
está regida por un equilibrio justo entre informaciones nuevas e
informaciones conocidas.
El discurso político hace funcionar el efecto de reconocimiento, el
cual se produce en el texto a través del establecimiento de alianzas y
distanciamientos que producen una división en dos campos. El del
enunciador del discurso y el de sus antagonistas. Esta división se percibe
tanto por el uso de pronombres personales -yo, nosotros, ellos- y por
las formas de adjetivación empleadas, como por el empleo de palabras
clave que marcan en el texto cambios en la conformación de alianzas,
o palabras clave que contribuyen a establecer las características del
enunciador del discurso o de sus adversarios.
El material discursivo que tenemos en torno a un determinado
tema contiene una pluralidad de textos o una pluralidad de discursos,
cada uno de los cuales tiene sus propios modos de producir la
verosimilitud. El análisis estribaría, entonces, en descomponer ese
material, en pluralizarlo, en disgregarlo en partes, cada una de las
cuales tiene que ser homogénea en sí y heterogénea con respecto a
las demás. Se trata, por otro lado, de un despiece que puede realizarse
según diferentes criterios cuya relevancia nos será indicada por los
objetivos específicos de la investigación.

187

�blt-i,1 E. Sali11t1s Hi11o¡osa,.J11t111a ( ,11r-:;;,t1 de !t1 C.11r-:;;_11

Formadores lógicos
Con respecto a los formadores lógicos, el enunciador hace uso del
pronombre indefinido todos -cuantificador, voz que indica la
cantidad, define los argumentos formados por nombres contables\'
no contables- palabra que junto con las flexiones pensamos y somo;,
reúne a la vez las grandes mayorías y los grupos: Pensamos que esto
p11eda ser todavía 1111 común denominador para la gran mayoría de los
mexicanos.
Habrá que recordar que un cuantificador universal es "un
cuantificador u operador que se coloca delante del predicado y que
afecta a la variante individual correspondiente, significando vale para
todo, de forma que quiere decir para todos los x: x es mortal (...).
Según Tarski, -Theodor Lewandowski. (1982) Diccionario dt
Lingüístic--: 'una expresión que contenga variables puede aparecer
como una frase, es decir, como enjunciado de un juicio exactamente
especificando, sólo gracias al uso explícito o implícito de
cuantificadores"'.
Por otro lado, el enunciador formula sus juicios de dos maneras:
a través de una im·itación -mediante los verbos propuse, sienta,
quiere, haga, invito- y de una advertencia -al respecto, emplea las
expresiones manifiesto, proliferarán, habrá, pueda, detener,
adoptamos, van a detener, entran en razón, siguen derrochando.
Es importante señalar que este discurso utiliza un par de
expresiones condicionales con significados opuestos:
-"Si alguien quiere quedarse sentado ... que lo haga".
- "no habrá nada que pueda detener las explosiones sociales si no
adoptamos actitudes un poco más rectas".
La primera es una invitación, mientras que la segunda es una
amenaza o advertencia.
El enunciador emite una serie de ambigüedades con la finalidad
de realzar ciertos conceptos. Como las dos expresiones anteriores
tienen la misma forma condicional, la advertencia de la segunda

188

ioma la forma de una decisión que debe adoptar libremente el
counciatario (como en realidad ocurre con la primera expresión).
Es decir, la oposición de sentidos entre ambas se diluye un tanto
¡,or su forma sintáctica semejante. A través de ello, el enunciador
resalta el rubro de la invitación a su interlocutor por encima del
concepto de advertencia que, sin embargo, está muy presente para
ser enmasacarado en la segunda de las expresiones.
En este sentido se emplea como recurso de análisis del discurso
uno de los formadores lógicos llamado 'operador lógico', el cual se
aplica con la finalidad de efectuar relaciones especiales. Theodor
Lewandowski en su Diccionario de Lingüística (1982) p. 248 afirma al
ICSpecto: "Palabras o grupos de palabras de la lengua coloquial o
signos del simbolismo lógico con los cuales pueden construirse frases
apartir de otras proposiciones, y cuyos valores de verdad son
dependientes de los valores de verdad de las proposiciones parciales
...), especialmente negación, conjunción, adjunción, equivalencia,
contravalencia, implicación".
Existe una particularidad común al enunciador y a sus
antagonistas: en el terreno del antagonista "fenómeno de violencia"
es congruente con "política de miedo"; en cambio "explosiones
populares" coincide con "mayorías populares que me eligieron",
pero se contrapone a "seguiremos respondiendo con el diálogo" quien es responsable del equilibrio y la paz social (el enunciador)
admite la posibilidad de que la ,·iolencia surja de uno de los
elementos integrantes de su propio campo.
Por su significado "fenómenos de ,·iolencia" es menos "fuerte"
que "explosiones populares"; la fuerza explosiva proyecta la fuerza
que, según el enunciador, corresponde a los campos antagónicos.
La ambigua ubicación de la ,·iolencia reitera - y hasta justificala idea de advertencia en el texto; es plenamente admitida y descrita
en la contrastación de las dos ideas.

Deixis
l.in elemento clave del análisis del discurso lo representa el empleo
de la deixis, "palabras que se conforman con señalar algo, su función

189

�r,!ria !:. S(l/inas Hi11ojosa,j11c11111 Garza di' /(I G,11za

consiste en señalar lo presente y referirse retrospectivamente a lo
jnvestigando. La pluralización del material discursivo, por tanto, no
ausente, pero ya conocido. ( ... ) La deixis no sólo proporciona las
es una operación separada de la tipologización y del etiquetado, de
coordenadas espacio-temporales, sino sobre todo, las coordenadas
badjudicación de etiquetas a cada una de las piezas. Ello, por
pragmáticas de la comunicación, las cuales vienen dadas por el
supuesto, sin olvidar que si el discurso es para ver qué hay detrás de
hablante, el oyente, el objeto/tema, la situación, por las relaciones
él, qué cosmovisiones, qué experiencias, qué intereses o qué
sociales y de autoridad relevantes, por las intenciones , etc. La
motivaciones están en la base de cada una de sus diferentes
categoría personal 'yo' suele aparecer como centro del sistema 1 iormulaciones.
deíctico (Lyons)" Theodor Lewandowski (1982) Diccionario de
Lingüística. p. 89.
e.Contexto
En este sentido, el discurso político hace funcionar el efecto de
El contexto es otro de los puntos a tratar en el análisis del discurso,
reconocimiento, el cual se produce en el texto a través del
el cual debe ser estudiado preferentemente como constituyente de
establecimiento de alianzas y distanciamientos que producen una
su situación local, global, socio-cultural. De muchas maneras los
división en dos campos el del enunciador del discurso y el de sus
discursos orales y escritos indican, reflejan o señalan su pertenencia
antagonistas. Esta división (Ver anexo No. 1) se percibe tanto por
contextual. Así las estructuras contextuales se deben observar y
el uso de pronombres personales -yo, nosotros, ellos- y por las
analizar en detalle y también como posibles consecuencias del
formas de adjetivación empleadas, como por el empleo de palabras
discurso: ambiente, participantes, roles comunicativos, metas, conoclave que marcan en el texto cambios en la conformación de alianzas,
cimiento relevante, normas y valores, o estructuras institucionales
o palabras clave que contribuyen a establecer las características del
uorganizacionales, etc.
enunciador del discurso o de sus adversarios: "Yo tengo, Constitucional
Se aprecia que el contexto juega un rol fundamental en la
y prácticamente, la más alta responsabilidadpolítica delpaís,y seguiré hablando
descripción y explicación de los textos escritos y orales. A pesar de
hasta el último momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las que no existe una teoría del contexto, el concepto es utilizado por
grandes mqyorías populares que me eligieron".
diversos expertos en una variada amplitud de significados.
El material discursivo que se presenta en torno a un determinado
Van Dijk afirma que "El concepto de 'contexto' se caracteriza
tema contiene una pluralidad de textos o una pluralidad de discursos,
como la reconstrucción teórica de una serie de rasgos de una
cada uno de los cuales tiene sus propios modos de producir la
situación comunicativa, a saber, de aquellos rasgos que son parte
verosimilitud. El análisis estribaría, entonces, en descomponer ese
integrante de las condiciones que hacen que los enunciados, den
material, en pluralizarlo, en disgregarlo en partes, cada una de las
resultados corno actos de habla": Teun A. Van Dijk. (1989) La ciencia
cuales tiene que ser homogénea en sí y heterogénea con respecto a ' dtl texto.
las demás.
'
En la línea de enfoque de Van Dijk se puede definir como «la
Así, si el tema de estudio es la representación social sobre la
estructura que involucra todas las propiedades o atributos de la
inmigración, obtendremos, el discurso radical, el discurso permisivo
situación social que son relevantes en la producción y comprensión
y el discurso conversador sobre la inmigración; el discurso de la
del discurso»; así, los rasgos del contexto no sólo pueden influir en
clase obrera, el discurso de la clase media y el discurso de la clase el discurso (escrito y oral) sino que es posible lo contrario: puede
alta; o el discurso de los jóvenes, el discurso de los adultos y el
modificar las características del contexto; tal como pueden
discurso de la tercera edad sobre ese asunto concreto que se está distinguirse estructuras locales y globales en el discurso, lo mismo

190

191

�r..lvia h_ Salinas }linojosu, .//(U/1{/ G,1r-:zr1 de la Ga,zf,

puede darse con referencia al contexto. Entre las primeras se ubican
el ambiente (tiempo, ubicación, circunstancias, etc.) los participantes
y sus roles socio-comunicativos Qocutor, amigo, presidente, etc.),
iiitenciones, metas o propósitos.
El enunciador pretende -intención- que sus interlocutores
aélmitan su advertencia como una invitación democrática y que
acepten y apliquen la política liberal de su gobierno, cesando la
subversión e invirtiendo en México.
La intención es un término que conlleva la comunicación
lingüística; puede referirse al deseo de entablar contacto o mantener
una conversación sobre un determinado tema.
Las partes donde el enunciador se autoimpone el compromiso
político son las siguientes: 'Tenemos que seguir apelando a 1111 criterio
democrático eqtlilibrado y de diálogo (. . .) todavía mantenemos una actitud de
diálogo, de análisis de los problemas".
El espectro político resultante de dicho compromiso: tanto el
pueblo como los ricos que permanecen como interlocutores del
discurso hasta el final del mismo quedan en el campo del enunciador
contra una minoría apoyada por fuerzas extrañas. Cabe aclarar que
el compromiso del enunciador no es absoluto; la advertencia
funciona como una probabilidad de que su función pragmática se
logre alcanzar. Esta advertencia o probabilidad condiciona
sutilmente el compromiso. La ambigüedad enmascara el
condicionamiento.
El contexto global se hace evidente o relevante en la identificación
del desarrollo o proceso del discurso en acciones de las organizaciones
o instituciones conocidas como «procedimientos» ~egislaciones, juicio,
educación, reportaje o informes). Del mismo modo el contexto global
se manifiesta cuando los participantes se involucran en interacciones
como miembros de un grupo, clase o institución social. El carácter de
país subdesarrollado de México se agravó al finalizar el modelo de
sustitución de importaciones.
El subdesarrollo que presentaba México en 1970 se debía a
errores cometidos con anterioridad. La estrecha dependencia del
mercado norteamericano provocaba vulnerabilidad económica, la

192

cual sólo podría ser combatida con la diversificación de las relaciones
comerciales con el exterior. El proteccionismo impedía las
inVersiones directas de extranjeros, lo cual dificultaba desarrollar
uoa estructura productiva funcional. Los intercambios comerciales
de México se vieron deteriorados por la reducción en el costo de los
bienes exportables y un aumento en los costos de los productos
Ílllportables, lo cual privilegió la situación interna de muchas
e111presas, pero las imposibilitó para competir en el mercado
111ternacional.
Pues bien, al asumir un enfoque contextual del discurso
involucramos muchos aspectos de la sociedad y su cultura. Por
ejemplo, el uso pronominal que tenemos en nuestra lengua como el
español tú-usted como formas de cortesía presupone siempre que,
como usuarios de esta lengua, conocemos la naturaleza, de algún
modo, del otro en la interacción social.
Los actos de habla como las órdenes o imperativos presuponen
siempre diferencias de poder y autoridad. Van Dijk es concluyente
cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos
encontrar las «huellas del contexto» en las que las características
sociales de los participantes juegan un rol fundamental o vital tales
como género, clase, etnicidad, edad, origen y posición u otras formas
de pertenencia grupal.
Además, sostiene que los contextos sociales no siempre son
estáticos y que, como usuarios de una lengua, obedecemos
pasivamente a la estructura de grupo, sociedad o cultura; así el
discurso y los usuarios tienen una relación dialéctica en el contexto.
Es decir, además de estar sujetos a los límites sociales del contexto
contribuimos también a construir o cambiar ese contexto; podemos
comprometer negociaciones flexibles como función de las exigencias
contextuales junto con los límites generales de la cultura y la
sociedad; al mismo tiempo que obedecemos al poder del grupo
t2mbién lo «desafiamos» pues las normas sociales y sus reglas pueden
ser cambiadas de un modo creativo donde se puede dar origen a un
orden social nuevo.
_Ya se ha señalado que el marco comunicativo condiciona la

193

�Elvia H. Sali11as Hinojosa, J11a11a Carz.a de la Garz.a

expresión e impulsa a decir determinadas cosas, de una manera
adecuada y en el instante preciso, si es que se pretende ser unos
comunicadores competentes.
Si la comunicación se establece en el marco de una conversación
por ejemplo, es evidente que hay unas normas de intervención, de
extensión, un sentido de la oportunidad, el respeto por las opiniones
de los otros, etc., que todo hablante considera o trata de tener en
cuenta cuando participa en este tipo de texto colectivo. Grice ha
descrito los principios de cooperación que deben regir la
intervención de cada interlocutor de un diálogo:
• La oportunidad: intervenir en el momento en que seamos
requeridos a ello o cuando nuestra aportación se haga precisa: "Q11e
nadie se sienta ofendido, si alguien quiere quedarse sentadoy reflexionar 1111 poco
acerca de estos temas, que lo haga".
• La brevedad: nuestro uso de la palabra ha de ser tan breve como
requiera la información que proporcionamos: Es ésta 11na re11nió11 serena
y democrática".
• La calidad: nuestra atribución ha de ser verdadera y considerada
con las opiniones de los demás: "Había que dar, para entrar, "el santoJ
sena'~ tuvo 11n amplio respaldo económico".
• La relevancia: las opiniones que aportaremos habrán de ser
pertinentes, es decir, coherentes con el tema que se está tratando:
"México sabía q11e 110 podía depender exclusivamente del mercado norleanmicano, así que mediante estapolítica se trataba de buscar mercados afiemos para
los productos mexicanos".
• La claridad: nuestras palabras serán precisas y ordenadas, evitando
la oscuridad, la imprecisión y la ambigüedad: "invito a todos a q11e
reflexionemos serenamente, con a11tocrítica, durante algunas horas¡ que pensen,os
q11e, ante todo, somos mexicanos¡ que el dinero debe invertirse en México, que en
pocos países existen las garantíasy las libertades que existen en estepaís".
En el contexto del México de esa época, Echeverría inició su
gobierno con una nueva orientación política que en mucho rescataba
los principios del Estado surgido de la Revolución.
194

El movimiento estudiantil de 1968 en México puso al descubierto
d desgaste de la élite gobernante. El régimen mostró un
distanciamiento de los grupos de obreros y campesinos, de las clases
111edias y de algunos sectores de la iniciativa privada. La
iropasibilidad de esa élite gobernante de adecuarse a los cambios
que estaba sufriendo la estructura social y económica del país fue
notoria. Fue claro que el trágico desenlace de movimiento estudiantil
con la matanza en Tlatelolco cambió el escenario político nacional.
La élite empresarial empezó a ser más agresiva frente al grupo
dominante.
Cuando Luis Echeverría ocupó la presidencia, el régimen está
sereramente erosionado, así que percibió la necesidad de cambiar
d rumbo del país y reconstruir la base social, por lo cual busca el
contacto directo con los grupos populares y lleva a la escena política
d populismo. México estaba enfrentando los primeros síntomas de
bcrisis económica y una crisis en los métodos de control político.
Durante el gobierno de Echeverría (1 de diciembre de 1970-30
de noviembre de 1976), se practicó una activa política exterior
reforzando y ampliando la presencia de México en todos los
organismos y foros internacionales. Diversificó el comercio y las
fuentes de tecnología, así como el aspecto financiero. En política
mterior, para acallar la agitación estudiantil y los brotes guerrilleros,
intentó una democratización de las organizaciones políticas y
sindicales a la vez que realizó diversas nacionalizaciones.
Además cabe mencionar que "Luis Echeverría se distinguió por
su apoyo permanente a la causa de la República española en el
exilio, así como a los numerosos españoles que vivían en México.
.\poyó igualmente al régimen de Fidel Castro en Cuba, con el que
~léxico mantuvo excelentes relaciones, y al de Salvador Allende,
en Chile. De~pués del asesinato de este último, abrió las puertas de
~léxico a los exiliados chilenos que escapaban de la dictadura del
general Augusto Pinochet" (http:/ / members.fortunecity.es).

C. Microestructura
En la concepción de Van Dijk -(1988) Estmcturas y j 11nciones del

195

�Eh·ia f:. Sa!i1111s Hinq¡osa, ]Jl(ma Caf'~a de la Cmza

discurso-, procedente del campo de la gramática generativa, el texto
se estructura en dos niveles, profundo y superficial, que en términos
generales viene a coincidir con contenido y expresión. El análisis
del contenido revela al texto como una unidad global. En vez de
partir de la oración, Van Dijk parte de la hipótesis de unidades
superiores de contenido a las que llama superestructuras.
La manifestación del texto es la estructura superficial y constituye
según Van Dijk su microestructura. Las unidades de la estructura
superficial o rnicroestructura son las proposiciones, de carácter
semántico, que se manifiestan generalmente a través de oraciones,
de carácter sintáctico, y su objeto de estudio es la conexión entre
ellas, el modo en que resultan cohesionadas. El estudio de la
microestructura se sitúa en la conexión ínter-oracional, en las
secuencias de proposiciones y por ello, de oraciones y por tanto
más allá de la sintaxis. La cohesión de las proposiciones y las
oraciones que las expresan viene condicionada fundamentalmente
por su naturaleza semántica, aunque normalmente se manifiesta
por medio de conectores; de modo que la relación entre las
proposiciones de las oraciones compuestas y las oraciones de las
secuencias de oraciones es de tipo semántico, es decir, sólo el sentido
nos podrá decir el tipo de oración compuesta. Las proposiciones
del texto se integran unas con otras, primero linealmente en la
microestructura o estructura superficial, de tal manera que se
observan en ellas una relación de causalidad. En este nivel se habla
de proposiciones como estructuras de contenido y de oraciones como
estructuras gramaticales.
Se llama rnicroestructura a la manifestación superficial del texto,
a la cohesión lineal entre proposiciones y por tanto, de las oraciones
que las expresan. Está integrada por proposiciones manifestadas
por oraciones y secuencias de oraciones, es decir, por lo que la
gramática ha venido estudiando tradicionalmente -las oraciones- y
por secuencia de oraciones que no han sido tenidas en cuenta por
las gramáticas. La microestructura del texto objeto de análisis es:

196

• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.
• Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un amplio
respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas partes
del país.
• El proceso histórico nos colocaba, hace justamente seis años, ante
el dilema de grupos inmaduros o de grandes intereses económicos,
que pensaban en una influencia extranjera o en otra de signo distinto.
• El hombre es portador de valores que en las mejores filosofías le
dan dignidad, responsabilidad, y que hay, por el crecimiento de la
población, por injustas formas tradicionales, por la mentalidad colonial, graves injusticias, que no van a detener las explosiones populares
y que van a comenzar a arrollar a los de las reuniones clandestinas, si
no entran en razón, si siguen derrochando la plusvalía de sus
trabajadores en múltiples desplegados periodísticos y en formas de
propaganda realizados por agencias de noticias extranjeras.

D. Macroestructura
La unidad de la estructura profunda o macroestructura es la
proposición o macroproposición, de carácter semántico. El paso de
b estructura patente, de superficie o rnicroestructura a la estructura
1ubyacente, profunda o macroestructura se realiza mediante las
macrorreglas que enuncia Van Dijk - (1988) Texto y contexto-. Las
macroproposiciones a su vez se integran en un ámbito mayor que
es el parágrafo dentro del cual están sujetas a ciertas restricciones
de combinatoria en el discurso. El parágrafo, aunque no es una
unidad definida claramente, puede concebirse como el conjunto de
oraciones ordenadas marcadas por un tópico informativo, cada parte
que expresa un segmento del tópico textual.
Las macroestructuras deben cumplir las condiciones de
coherencia global, a diferencia de las secuencias de oraciones cuya

197

�hlria F:. Srdinas HiNq¡osa, J1mJ1r1 C,nza de la G,uz.a

coherencia es lineal. Por situarse en un plano lógico-semántico,
aportan una idea de la coherencia global y del significado del texto
situado en un nivel superior que el de las proposiciones por separado;
su descripción debe hacerse en términos semánticos, no sintácticos.
Se entiende por macroestructura la estructura textual de tipo
global y de naturaleza lógico-semántica que constituye una
representación abstracta de la estructura global de significado de
un texto. Viene a ser como el esquema conceptual, el esquema de
las ideas en el que aparecen las ideas principales de cada párrafo,
que se jerarquizan en orden de importancia.
Las macroestructuras deben cumplir las condiciones de coherencia
global, a diferencia de las secuencias de oraciones cuya coherencia
es lineal. Por situarse en un plano lógico-semántico, aportan una
idea de la coherencia global y del significado del texto situada en un
nivel superior que el de las proposiciones por separado; su
descripción debe hacerse en términos semánticos, no sintácticos.
El término macroestructura es siempre relativo respecto a otras
macroestructuras que puedan encontrarse en un nivel más bajo, ya
que pueden existir distintos niveles de la macroestructura de un
texto. Por tanto un texto tiene una macroestructura más general,
más global, mientras que las distintas partes de ese mismo texto
pueden tener cada una su macroestructura. De este modo se obtiene
una estructura jerárquica, organizada piramidalmente según los
distintos niveles, en la que cada nivel queda englobado en el superior
hasta llegar al nivel de representación global del contenido semántico
del texto.
En todo texto existe un tema central, la idea general, que se va
desarrollando a través de las distintas partes del texto, capítulos,
párrafos, etc. Para que el texto tenga unidad, es necesario que todo
el contenido haga referencia al mismo tema, a la misma idea general;
pero además, cada parte desarrolla un aspecto parcial del mismo
por lo que debe estar relacionado con él.
Las macroestructuras representan el nivel profundo de contenido
semántico o forma lógica del texto. Pero el texto nos llega formulado
lingüísticamente en secuencias de oraciones que constituyen la

198

microestuctura. El paso de ésta a aquélla (macroestructura) es
concebido como un proceso de reducción de la información
semántica al condensar una secuencia de proposiciones en otra
secuencia de menor número. El proceso que se produce cuando se
descodifica un texto interpretando su macroestructura (el contenido
conceptual) a partir de la microestructura (la forma lingüística)
obedece según Van Dijk a cuatro macrorreglas: omisión, selección,
generalización y construcción o integración. Permiten reconstruir
d proceso deductivo que el receptor de un texto tiene que llevar a
cabo frecuentemente para reconstruir un tema no explícitamente
expresado en un texto. Las dos primeras son de anulación, selectivas,
ylas dos últimas de sustitución, constructivas (Ver anexo o. 2).
En el texto referido, con respecto al análisis de la macroestructura,
se localiza una oposición entre el enunciador y los antagonistas de
él mismo:
El enunciador es el presidente junto con sus asistentes a la reunión
yel pueblo que lo eligió, así como la teoría y la práctica liberal de su
gobierno y los gobiernos más populares y representativos de otros
países, incluyendo la cultura más avanzada.
Los antagonistas del enunciador son grupos inmaduros y sector
oligárquico que apoyados en fuerzas extranjeras asumen actitudes
provocativas y delictuosas contra el.gobierno, subestimando sus
realizaciones y los avances del pueblo mexicano, queriendo imponer
su modelo desarrollista y colonial.
Junto a estas dos estructuras se distinguen generalmente las
superestructuras de índole tipológico-genérico y de carácter
abstracto. Vienen a constituir un nivel intermedio entre las
estructuras mencionadas, pero no necesariamente tienen que
aparecer en todos los textos, sino sólo· en los más frecuentes. Son,
según Van Dijk, las estructuras globales que caracterizan el tipo de
texto, tales como narración, informe, argumentación, etc. Sólo los
textos más frecuentes cuentan con una superestructura que viene a
ser como el esquema general de organización del contenido
semántico -macroestructural- del discurso y constituye una especie
de instrucción sobre cómo interpretar el texto.

199

�h..lvia /--'.. Salinas Hino/osa, J11ana Gor{_a de lo Gr1rza

E. Presupuesto
Por otro lado, uno más de los rubros que es posible ubicar en el
análisis del discurso es el del presupuesto. Oswald Ducrot -(1986)
El decir y lo dicho. pp. 22-23- asevera: "Para describir este estatuto
particular del presupuesto, podríamos decir ( ... ) que se lo presenta
como una evidencia, como un marco incuestionable donde la conversación necesariamente debe inscribirse, como un elemento del
universo del discurso. (...) lo presupuesto es lo que presento como
si fuera común a los dos personajes del diálogo, el objeto de una
complicidad fundamental que liga entre sí a los participantes del
acto de comunicación".
Cuando inició el periodo gubernamental de ].,uis Echeverría
Álvarez, el país empezaba a resentir de manera violenta los efectos
de la crisis.
Por un lado, la coyuntura política que produjo la acción oficial
para detener el movimiento estudiantil de 1968, señaló una ruptura
entre el gobierno y la sociedad civil, lo cual originó una falta de
credibilidad en la estructura del gobierno y sus representantes.
Asimismo, en México era notoria la ausencia de expectativas que
ofrecía el modelo económico hasta entonces vigente: el modelo de
desarrollo estabilizador que mostraba profundas huellas de
decaimiento que se reflejaban crecientemente en la economía de
más mexicanos, con un alto costo social: tal sería el presupuesto
que subyace en el discurso que aquí se analiza.
F. Sobretendido
En lo que respecta al sobrentendido del análisis del discurso, cabe
subrayar que "el enunciado con sobrentendidos posee siempre 'un
sentido literal' (... ) permite sostener algo 'sin decirlo, y al mismo
tiempo diciéndolo' (. . .) lo sobrentendido reivindica hallarse ausente
del propio enunciado y no surgir más que cuando un oyente
reflexiona posteriormente sobre él( . . .) los sobrentendidos estarían
previstos por un componente retórico que tiene en cuenta las circunstancias de la enunciación" -Oswald Ducrot (1986) El decir)' lo
dicho. Pássim-.
La crisis que empezó a experimentar el sistema en su conjunto -

200

~óco, económico y social- ofrecía varias salidas. La vía autoritaria
iq,resiva había comenzado a ser seguida por el régimen. El nuevo
gobierno buscó replantear las posibles alternativas y optó por una
fC le permitiera recuperar el consenso de las clases subordinadas
mediante la revitalización de la llamada alianza histórica con el
Estado, que no era otra cosa que volver a establecer fuertes vínculos
con los campesinos y con los obreros que le permitieran tener de
nuevo popularidad entre ellos y un mejor manejo de la situación, es
decir, se trataba de retomar las experiencias de incorporación de las
masas populares en la determinación de las políticas tomadas por
dEstado.
El nuevo gobierno federal también incorporó a sus filas grupos
fC hasta antes de él se encontraban en un segundo término: integró
11 sistema a los intelectuales y a los partidos de oposición a través
de una política de apertura democrática, en la cual los incluyó en la
estructura del gobierno y los hizo sentir como parte fundamental
¡ma la política y el desarrollo de México.
Echeverría reincorpora una relación franca con la intelectualidad
mexicana; él mismo expresa que su gabinete estaba formado por
ntelectuales comprometidos con México, muchos de ellos jóvenes
educados en el marxismo académico francés. En los Pinos se
respiraba distinto, un aire de cambio en el que las ideas y propuestas
cmn escuchadas por el presidente. Ese tono, que se mantuvo durante
todo el sexenio, aunado a un estilo que podría ser caracterizado por
bpermanente disposición de reflexionar en voz alta, dio paso a
una gran cantidad de discursos, entrevistas y comentarios, material
iplt! rebasaba con mucho al producido por cualquier gobierno previo.
Luis Echeverría se cataloga como un enamorado de México y de
su legado cultural; a lo largo de su trayectoria política ha convivido
con un sinnúmero de personajes de la vida pública de nuestro país,
de cada uno de ellos ha reconocido y apoyado su obra.
Echeverria se asume como personaje público, expuesto a la critica y
ala calumnia, de la cual fue objeto durante y después de su sexenio; sin
embargo, para él hay que ser consciente de los límites que debían tener
bs intelectuales para interpelarlos: aceptó la critica fuerte a su gobierno.

201

�1::./via 1-:.. Salinas Hinryosa,Jll{111a Garza de la Garza

G. Funciones del lenguaje
De acuerdo con la clasificación que establece Roman Jakobson, en
su texto Ensqyos de lingüística general (1981), con respecto a las funciones
del lenguaje -uso que hace un enunciador, según sus intencionesencontramos los siguientes ejemplos (a través de cuarenta y siete
enunciados) de los cuales sólo se exponen algunos por motivo de
espacio (Ver anexo No. 3):
Referencial. (Incide sobre los hechos, cosas, ideas).
La función referencial o informativa se pone de manifiesto cuando
el enunciador comunica conocimientos acerca del mundo que lo
rodea o de sí mismo, en una relación de sujeto-objeto, es decir,
poniendo distancia frente a sus emociones; por lo tanto, su intención
está en el factor "referente" del circuito comunicacional. Es aquella
que transmite datos concretos y conceptos precisos, o sea el discurso
se propone transmitir un mensaje en forma objetiva.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

Dada la objetividad que caracteriza los discursos en los que
¡iedomina esta función, éstos pueden valorarse de acuerdo con un
criterio de verdad.
Algunos de los enunciados con función referencial son los
siguientes:
• Es ésta una reunión serena y democrática.
• Propuse gue se realizara con representantes de todos los Estados
y de todas las actividades económicas nacionales, como una respuesta
abierta )' democrática, a una reunión clandestina, profascista y
antimexicana, gue se realizó hace unas semanas en Monterrey.

Emotiva (Incide sobre el propio enunciador).
Denota emociones, sentimientos y aclaraciones.
Esta función se pone de manifiesto cuando el emisor comunica sus
sentimientos, por lo tanto, la intención del que codifica el mensaje
está centrada en el factor emisor del circuito comunicacional. En
una comunicación verbal, esta función se manifiesta a través del
predominio de todos o algunos de los siguientes rasgos:

• Uso de la tercera personal (acento puesto en el referente).
• Uso del modo verbal indicativo.

• Uso de la primera persona del singular (acento puesto en el emisor).

• Uso de sustantivos unívocos (uso recto del lenguaje).

• Uso de oraciones exclamativas, desiderativas y dubitativas.

• so de vocabulario técnico.

• Uso de vocablos gue denotan sentimientos.

• Aportación de datos precisos de ubicación espacio-temporal, de
dimensiones o magnitudes, etc.

• Uso de interjecciones.

• Uso de oraciones impersonales o de matiz impersonal (verbo
haber usado como impersonal; verbos de la tercera persona usados
como impersonales; uso de "se" como signo de impersonal o de
pasiva.
• Uso de la primera persona del plural aun cuando el emisor es uno
solo.

202

Dada la subjetividad que caracteriza los discursos en los que
predomina esta función, los mismos no admiten ser valorados según
el criterio de verdad. E s decir, ante la manifestación de los
sentimientos de alguien, sólo podemos ser comprensivos o
ipiedarnos indiferentes, compartirlos o rechazarlos, pero no podemos
decir de ellos que sean verdaderos o falsos.
Algunos de los enunciados con función emotiva son los
siguientes:
203

�F..lria E. Sa/i11as Hino/osa, ] 11ana C rir{{I de la C{lr{a

• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.
• Manifestábamos que por una guerra injusta habíamos perdido, en
el siglo pasado, la mitad del territorio nacional.

Conativa (Incide sobre el enunciatario).
Intenta actuar sobre el enunciatario para persuadido, ordenarle 0
pedirle algo. Esta función se pone de manifiesto cuando el emisor
se comunica con el fin de provocar en el receptor alguna acción;
por lo tanto, su intención está centrada en el factor 'receptor' del
circuito comunicacional.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

• Uso de la segunda persona (acento puesto en el receptor).
• Uso del modo verbal imperativo.
• Uso de oraciones exhortativas o imperativas.
Dado que los discursos en que manifiesta esta función
como dominante tienen valor de exhortación u orden, éstos tampoco
pueden ser valorados de acuerdo con un criterio de verdad sino de
racionabilidad. Los pedidos, las órdenes, los consejos pueden
valorarse
como
razonables
o
no,
adecuados o
inadecuados, pertinentes o impertinentes, pero nunca como
verdaderos o falsos.
Algunos de los enunciados con función conativa son los
siguien tes:

• Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóYiles
blindados.
• Ésta es una pequeña minoría plutocrática y profascista que quiere
también alterar el ritmo, creciente y autocrítico, de la ReYolución
Mexicana.

204

fática (Incide sobre el canal de la comunicación).
E) mensaje establece contacto, comprueba si está libre el canal.

Los rasgos caracterizadores son los siguientes:

• Oraciones interrogativas cuyo contenido está relacionado con el
establecimiento del canal ('¿me estás escuchando?').
• Uso de palabras cuyo significado permite evidenciar el canal
comunicativo (verbos 'oír', 'leer').
Algunos de los enunciados con función fática son los siguientes:

• Estas mismas personas, antimexicanas, cuando cayó el Régimen
de Salvador Allende, dijeron que por qué aquí en México no ocurría
lo mismo.
• Cuando esa guerra concluyó, todavía había quienes en el país vecino
del norte preguntaban por qué no también se nos habían segregado
la Baja California o todos los Estados del Norte, incluyendo uevo
León, por cierto, o todo el país.

Poética (Incide sobre el propio mensaje).

Esta función se pone de manifiesto cuando el enunciador intenta
transmitir una emoción estética, agradar por medio de la codificación
de un mensaje bello, por lo tanto el acento está puesto en el factor
mensaje del circuito comunicacional. Los rasgos caracterizadores
de esta función son los siguientes:

• Uso de todas las personas gramaticales (en el caso de la literatura,
podemos relacionar cada· una de ellas con cada uno de los géneros
literarios tradicionales: primera persona, con el género lírico; segunda
persona, con el género dramático; tercera persona, con el género
narrativo).
• Uso de todos los modos verbales y, en consecuencia, de todo
tipo de oración, según actitudes del emisor.

205

�PJ1ia E. Salinas lli11qjosa, ]11ana C (lf"{fl de la Ct1r-{_t1

• Uso de vocablos equívocos o polisémicos.
• Adjetivación subjetiva.
• Uso figurado del lenguaje (lo cual se logra por medio del uso de
los distintos recursos poéticos).

• Y ésta es una técnica también desestabilizadora, como ellos dicen,
empleando formas de propaganda y recomendació n de origen
extranjero para alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales
que tienen propósitos liberalizadores simplemente.

• Uso de distintos recursos poéticos relacionados con la sintaxis, la
morfología, la semántica, la fonología (paralelismos, anáforas, anútesis,
rima, etc.).
Dado el carácter subjetivo de los discursos en los que predomina
esta función ellos no pueden ser valorados con un criterio de verdad
ni de racionabilidad ni de comprensión, sino con un criterio estético.
Algunos de los enunciados con función poética son los
siguientes:

• Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un amplio
respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas partes
del país.
• Hay una mayor identificación entre un hombre pobre y un hombre
rico en México, si es que hay un sentido mexicanista y de independencia nacional.

Metalingüística (Incide sobre el lenguaje).
E l mensaje habla del mismo lenguaje. Esta función se pone de
manifiesto cuando el emisor se comunica para hacer referencia al
uso que se está haciendo de las palabras, cómo se escriben, a qué
clase pertenecen, etc.
Algunos de los enunciados con función metalingüística son los
siguientes:
• Cuando dijimos en nuestra campaña electoral que el país debería
ir arriba y adelante, aludimos a la forma de salvar las divisiones del
mundo, las luchas imperiales.

206

;'\ota: Cabe hacer la siguiente aclaración, en corno a éste análisis de las funciones
di:llenguaje: en varios de los enunciados analizados se encuentran presentes varias
funciones del lenguaje, sin embargo se hizo la clasificación atendiendo la que
marormeme se emplea con el uso que el enunciador le otorga.

207

�RESEÑAS Y COMENTARIOS

�Reseña del poemario Cómo usar los ojo.fl
RÍOS-FARJAT, Margarita, Cómo usar los ojos. Coedición de Conarte y Bonobos
Editores, 201 O. Toluca, Estado de México. 109 pp. Colección Libros del
Bicentenario.

Agustín García Gil2

Desde hace aproximadamente 40 años el campo literario
nternacional se rige por las leyes de mercado y no por leyes literarias.
Interesa señalar esto porque el mercado ignora por completo a la
poesía. Por lo tanto, debemos celebrar la existencia de comunidades
¡ic,éticas; aquí en Nuevo León son muchos los escritores que rinden
culto a la poesía y la mantienen con buena salud. También debemos
celebrar que en este estado tan emproblemado existan instituciones
que publiquen poesía. Doble prodigio: se escribe buena poesía y se
editan libros de poesía que están bien hechos.
Ustedes saben que los libros de literatura, cuando se publican y
!e ofrecen a múltiples lecturas, se vuelven ambiguos; tomen esto
en cuenta, porque lo que yo diga de Cómo usar los ojos es lo que
' Texto leído en la presentación del libro, realizada el 7 de abril de 2011 en el
mriguo Palacio Federal.
: Licenciado en Letras Españolas (ITESM) y maestro en Letras Españolas (UANL).
Promotor cultural de 1979 a 2009 (en instancias como Difusión Cultural de la
NAM, el Consejo acional de Recursos para Atención la Juventud, el Instituto
dcCultura de uevo León, el Ayuntamiento de Monterrey y el CO ARTE). En
987 ingresó al cuerpo docente del Colegio de Letras de la Facultad de Filosofía y
letras de la UANL. Está pensionado desde 2007.

211

�yo leí o creí leer, a partir de mis propios saberes y fantasmas; otros
lectores vivirán con él otras aventuras intelectuales o emotivas.
Empiezo pues por decir que desde su libro anterior, Si las horas
llegaran para quedarse, Margarita Rios-Farjat ofrece una voz
poética propia, un hablante lírico tal vez creado a partir de su propia
respiración o de la cadencia de su voz interior... Al iniciar la lectura
del primer poema de Cómo usar los ojos,_el lector escucha esa YOZ
que operará como hilo conductor a lo largo de todo el poemario, en el
que verso a verso se construye la identidad de una Margarita lírica,
personaje ficticio que ofrece su voz, su mirada y su verdad poética.
La hablante señalada como Margarita lírica construida en los
poemas, más la voluntad estructurante de subordinar todo a la
mirada (el ojo, la mirada, la personalidad), como queda establecido
ya desde el título, dan cohesión a un poemario armado con poemas
escritos en diferentes momentos, según la noticia que aparece al
inicio del libro.
A continuación voy a señalar algunas aventuras que se ofrecieron
al lector que ahora les habla.
Primero, Cómo usar los ojos como itinerario. Margarita lírica
traza un viaje para el lector por una geografía muy amplia; aunque
sería más preciso hablar de espacio y tiempo fusionados. Sartre dijo
que una novela es un sueño dirigido; yo adapto ahora esa idea y
digo que cada poema, que el poemario entero Cómo usar los ojos
es una invitación al ensueño.
El poemario abre con dos temas: la infancia como el paraíso
perdido y el trabajo del tiempo, para decirlo con las palabras del
poeta Álvaro Mutis quien, en la presentación que hace del primer
libro de Margarita Ríos-Farjat, habla del tiempo como la
preocupación central de la poética de esta autora.
Dice el maestro Mutis:
"El título del libro ya nos está anunciando esa ardua epifanía: Si las
horas llegaran para guedarse es el viejo anhelo del hombre, su
permanente y siempre postergado sueño de vencer el terco trabajo
del tiempo y de sus secretas asechanzas"

212

Por supuesto que un escritor tan avezado como Álvaro Mutis
captó inmediatamente a esa Margarita lírica para quien la
preocupación central es el tiempo. Podemos decir que es una poeta
del tiempo.
En el primer poema de Cómo usar los ojos, aparecen dos zonas
del Distrito Federal: Mi..'Ccoac y Tacubaya. Es el tiempo-espacio de
la niñez, visto desde un mito que creo viene de los románticos
europeos: la infancia como el paraíso perdido. En este poema,
Margarita lírica habla desde el presente, vive en otra ciudad diferente
al Federal, sabe que allá, entre Mixcoac y Tacubaya, en un tiempo
lejano vivió integrada a la naturaleza; hundió sus raíces debajo de
los edificios y era un todo con el paisaje:

Y colg11é altas hojasy colgué mis s11etios

dice. Ese mundo idílico se interrumpe cuando la traen a otra
ciudad, ésta desde donde reflexiona, años más tarde. El poema se
llama Añoranzas, y en dos momentos el poema explica el por qué
de las añoranzas:
es qne las 1t11tdanzas de la vida son pesadas
se rompen 111ias y raíces por no irse y queda el alma co1110 planta
,mutilada

y aunque el poema cierra son estos dos versos:
Los poetas se atioran a sí mismos, eso es todo.
Quede o 110 q11edeya nada.

el lector encuentra en otros poemas que para Margarita el pasado es
algo que no termina de pasar o que aún no pasa, como un pasadopresente.
Refiero otro ejemplo en el que pasado y presente se comunican:

213

�en el poema Vestigios, Margarita lirica en frenta con indiferencia
las cosas de trece siglos de antigüedad, expuestas en la sala de un
museo. En un trozo de piedra, un anglosajón se lamenta por la muerte
de su niño... El pequeño hijo de Margarita está presente en la escena
del museo, hace las veces de catalizador y Margarita logra, gracias
al niño, actualizar los objetos: los trae desde el pasado a su presente,
los mira y se conmueve; dice:
y me pregunto máles serán nuestros vestigios
en qué acabará malqtúer cosa de las q11e traigo pmstas
los anillos, la pulsera, los aretes; q11é habrá sido de ese nulo, que será del 111ío1

La fenomenología explica que la intencionalidad transforma la
cosa en objeto. La cosa no es creación de la mirada, pero los objetos
sí lo son. En Vestigios Margarita lírica encuentra el ser y el sentido
de objetos del pasado expuestos y se conmueve.
E n el poema Cinco minutos, una pelota anaran jada brilla en el
césped "dueña de la mañana", dice. La acción del tiempo basta
para modificar el estado de las cosas y la pelota pierde interés, no
brilla más, es una cosa más entre las cosas olvidadas en el jardín.
Algunos poemas transcurren en el extranjero, en Bélgica, Francia,
Rumania, Cuba, etcétera ... Espacios reales que aparecen como
imaginarios. Quiero decir, los lugares reales existen pero en estos
poemas son material lírico como la propia Margarita.
En la primera parte del libro está el poema Cartogra.ia personal.
D e hecho, acaso todo el poemario podemos leerlo como una
cartografia personal si tenemos la astucia para encontrar la verdad
poética donde está anclada la personalidad real. Pero para llegar a
la intimidad de Margarita lírica y al núcleo organizador del universo
poético de Cómo usar los ojos hay que buscar claves, vivencias
esenciales como la que expresa en el poema Añoranzas. De tener
que caracterizar en una cifra la poesía de Cómo usar los ojos como
"cartografia personal", lo haría con estos cuatro versos:

214

La poeta es abogada
tiene algo de ,m111da11a, sí,
y por esojustamente
terrenales qjos de poeta.

Leí Cómo usar los ojos_como reflexiones, como registros de la
búsqueda de sí misma. Poemas como herramientas para el
autoconocimiento. Sin embargo, en varias composiciones abandona
bintrospección personal: hay poemas donde no está ella presente,
donde contempla el mundo o reflexiona sobre acontecimientos de
b historia.
Hay varios ejemplos de poemas de objetos en el libro. Tótem y
El enroque son dos de ellos. Ya hablé de la pelota anaranjada en el
jardín. En El afortunado, Margarita contempla un retrato de Felipe
VI y dialoga con el personaje representado en él. E n El lugar
preciso cuenta una anécdota pequeña: una moneda cae de su mano,
rueda y finalmente se detiene, revelando el equilibrio sutil que existe
entre el objeto y el estado de cosas en el que está inmerso.
El tema de las revelaciones, que tiene mucho peso en este poema
de la moneda, está presente a lo largo del libro como lo está el tema
del tiempo. Otro ejemplo de revelaciones, o de poema con
revelación, es Retrato de niña. E n él, una niña ante el espejo
entrevé su futuro. Una Margarita lírica enuncia con ternura el hecho
msólito. Es dulce este poema porque la niña que se mira en el espejo
de pronto descubre quién es y quién va a ser: se le revela su destino
néndose ella misma. Es un hecho insólito esa revelación, pero es
captado con sencillez en el poema:
Sonríe. Lasjqyas más p11ras
las llevaya en el rostro
suenan luz en el espejo
sólo luz en donde miran.

215

�En Cómo usar los ojos algunos versos son tan largos que no
caben en los márgenes de la página, otros son breves, de tres, dos 0
una sola sílaba. Ojos de papel volando es la pane más breve del
libro: está formada por dos conjuntos de cinco poemas cada uno.
Son haikús, la forma japonesa que aclimatara a México José Juan
Tablada en 1919. Poemas sintéticos, con forma cerrada: 17 sílabas
en tres versos: 5, 7 y 5, organizados en dos partes, la unión de dos
, realidades con el resultado de una aparición o revelación.
En los dos ejemplos que voy a leer, notarán el control de
Margarita Ríos-Farjat y la solvencia de sus trazos. Me interesa insistir
en esto. Es una idea interesante que en esta síntesis que proponen
los haikús se pueda apreciar la categoría de poeta que es esta autora.
El primero:

Ojos de niña:
Por el mar de tus qjos
Barcas de ens11eños.

Segundo ejemplo:
Un lago de oro.
Es la paciencia del sol
Sobre la nieve.

Los poemas de Cómo usar los ojos son muy diferentes unos de
otros, y diferentes también a los del libro anterior, aunque existen
vasos comunicantes entre los dos libros: Margarita en 1995 año
'
'
del primer libro, es la doncella que aún aguarda; 15 años más tarde
aparece casada y con hijo, como se infiere de algunos poemas.
D e Si las horas llegaran para guedarse son estos versos del
poema Sorpresas, cuyas tres estrofas iniciales comienzan con

a punto de abrirse

y se abre la puerta

El verso que cierra Cómo usar los ojos, dice:
alfin la sirena emerge a cantar.

En las últimas semanas leí tres libros recientes de poesía
nuevoleonesa publicados por el gobierno del Estado: el de Zacarías
Jiménez, el de Jorge Sauceda y el de Margarita Ríos-Farjat. Tres
maneras de ver y entender el mundo; tres voces que renuevan el
campo literario de Nuevo León, tres vehículos para reconocerse y
alcanzar la comunión con el otro, los otros.
Margarita Ríos-Farjat sabe que cuando escribe dice más de lo
que piensa o siente. Es ella la que piensa y escribe, pero es el poema
el que habla y ejerce sus buenos oficios. Los lectores escuchamos.
Cómo usar los ojos me pedía que hiciera cuando menos cuatro
lecturas simultáneas: una siguiendo el tema que desarrolla cada
poema; la segunda haciendo el escrutinio de la forma poética, de su
ejecución artística. Tercera, estableciendo la conexión de los poemas
con sus contextos literario y cultural, y cuarta, constatando la
impresión que producía cada poema y el conjunto en mí como lector;
en cada una de esas cuatro lecturas, encontré gratas recompensas.
Felicito a Margarita Ríos-Far jat por su nuevo poemario, a
CONARTE por la labor editorial y a los lectores de Cómo usar los
ojos porque en él encontrarán poesía viva, nutriente.

A veces uno...

S11et1a la vida

216

21 7

�Siete esqueletos decapitados

de Antonio Malpica

Gabriela Riveros

Sitie esqueletos decapitados, la novela más reciente de Antonio Malpica,
publicada en la colección "el lado oscuro" de Editorial Océano,
arrebata nuestra imaginación desde la primera línea y nos arroja a
un universo en donde la angustia, el miedo y el terror se vuelven
una constante in crescendo que se extiende a lo largo de los 35 capítulos
agrupados en 4 partes que conforman la obra. Incansable autor
mexicano de casi 20 libros de cuento, novela y teatro para niños y
~venes -algunos de ellos reconocidos con importantes premios
iterarios- Antonio escribe, por primera ocasión, una novela de terror que reconfirma su destreza narrativa.
La novela presenta todos los elementos que se precisan para
atrapar al lector, para que los jóvenes se identifiquen de inmediato
con lo que le acontece a Sergio, el protagonista. Se trata de dos
historias que suceden hoy en día, en Ciudad de México, y que se
presentan perfectamente engarzadas. La primera nos remite al
asesinato de 7 niños y niñas que desaparecen y cuyos huesos (sin
cráneo) y ropa aparecen, tiempo después, envueltos en un costal en
bpuerta de sus casas; siempre acompañados de alguna nota firmada
por Nicte. La segunda historia nos acerca a Sergio, un adolescente

219

�de 12 años amante de la música de Led Zeppelín y de la batería,
quien empieza a recibir una serie de mensajes misteriosos a t~avés
del Messenger enviados por un tal Farkas, cuya escalofriante
personificación raya en el terreno de lo sobrenatural ¿Cuánto miedo

puedes soportar?
El narrador de la novela va dosificando, con una agudeza que
sorprende, pistas, misterios y acertijos en un ritmo trepidante que
mantiene el suspenso al máximo. El lenguaje de la novela es claro y
ágil, los capítulos breves, se combina el lenguaje cibernético del
messenger, el chat, el navegador, con el lenguaje coloquial de niños
y adultos llegando incluso, en ocasiones a presentar tintes de
lenguaje poético como cuando el narrador dice: "Las notas del
concierto de piano fueron devueltas al limbo del silencio." (172).
Siete esqueletos decapitados es un texto que nos llena de inquietud,
toca las fibras más sensibles, explora miedos que todos cargamos,
el tema del bu//ing -o acoso- que no sólo se da en las escuelas sino a
través del ciberespacio (comentario mío), el pavor que nos provoca
la idea de ser espiados muy de cerca, a que alguien tenga incluso el
poder de conocer nuestros más íntimos deseos,_ temor_es )'
pensamientos ... el miedo como un tema guardado en el inconsciente
desde la primera infancia con vivencias que a veces no podemos
recordar.
El lector de la novela de Antonio Malpica no sólo se involucra o
se intriga con lo que le sucede a Sergio, no sólo se adentra a su
corazón y sus pensamientos para caminar junto a su miedo, sus
dudas y asumir el compromiso que implica cumplir con el destino
de ser un "mediador"... El lector de Siete esqueletos decapitados, al
igual que en toda obra arústica contemporánea, debe tomar "el toro
por los cuernos", es decir debe jugar un papel activo, participar del
acto creativo. En este sentido, la obra de Malpica nos recuerda a la
famosa propuesta de Humberto Eco cuando afirmó que una obra
de arte es una "Obra abierta" con la probabilidad de ser interpretada
de muchas maneras. Bajo este concepto, el lector es centro activo
de una red de relaciones inagotables. En la novela de Antonio el
lector tiene un papel importante, un misterio a investigar, hay un

220

constante esúmulo a la imaginación . . . El miedo y la angustia que
sentimos al avanzar la lectura es una provocación que nos conmueve
hasta ponernos la "piel de gallina" hasta el escalofrío constante .. .
Uno tiene que hacer conjeturas, formular hipótesis, e incluso búscar
información en el ciberespacio que nos amplíe los significados
sugeridos.
La novela de Antonio no sólo es una obra abierta sino que además,
presenta otra característica de la Gran Literatura y esto es, que la
obra permite el diálogo con otras obras (en el sentido Bajtiniano).
Siete esqueletos decapitados hace un guiño a aquellos lectores que han
disfrutado de una novela de terror de Stephen King o Edgar Allan
Poe, a la música de Led Zeppelín, al cine de terror, a quienes nos
gusta el piano a través del concierto 2 de Rachmaninoff, el de Edgard
Grieg, de las múltiples referencias a la mitología griega (aparecen
los nombres Ariadna, el Tártaro, icte, Némesis, Apolo, Minerva,
Perseo . . .), a la literatura germana medieval con el "Libro de los
Héroes" ... e incluso a una obra literaria mexicana, como lo puede
ser Aura de Carlos Fuentes (el ambiente de la Calle Donceles es
muy parecido al de la calle Mesones, la vieja Consuelo y Doña Santa
ambas son ancianas misteriosas que transitan entre diversas
realidades y que encomiendan al protagonista una misión que sólo
ellos pueden realizar a través de un manuscrito ... en ambas salen
gatos ... y un ambiente en escalofriante transformación). Incluso,
no sólo hay un diálogo explícito al mencionar a estos personajes o
compositores, sino que en las también en las estructuras míticas.
Por ejemplo, en Sergio hay reminiscencias de héroes como los
famosos Harry Potter, Superman o Luke Skywalker quienes, al igual
que él, son personajes que vienen al mundo para restablecer el orden
del cosmos, son héroes con poderes sobrenaturales ocultos a la vista
de todos, personas que aparentan ser comunes y corrientes, nadie
sospecharía de ellos ... Todos ellos, por diversas razones, no pueden
ser criados por sus padres. Las historias, por lo general inician en el
punto en que el adolescente-héroe descubre que hay un misterio
que desconoce de si mismo y que eso es la clave para descifrar un
secreto que tiene que ver con el orden del mundo y constituye la

221

�clave para descifrar su origen y el sentido de su propia existencia.
Como en muchos de las grandes obras de la literatura universal,
un libro o un manuscrito da origen a otro. Al estilo del Quijote de
Cervantes, en donde el autor afirma que encontró la historia escrita
en unos folios escritos por un árabe Cicle Hamete Benengeli en unos
cestos en Toledo... en la novela de Malpica, Sergio recibe el Libro de
los Héroes o Heldenb11clr-un libro del siglo XIII que cuenta las batallas
entre héroes y demonios durante las conquistas de las tribus
germánicas y las grandes migraciones ... Se cuenta que a principios
del siglo VI Teodorico el grande, rey de los ostrogodos, cometió
una traición al asesinar al rey Odoacreo. Ese hecho terminó la
concordia entre el mundo del bien y del mal. Desde entonces y
hasta el siglo XIII se desató una cruel lucha entre héroes y demonios.
Durante siglos el mundo estuvo a merced de los demonios; los
héroes tuvieron que controlarlos a fuerza de espada. Cuando por
fin la oscuridad fue subyugada apareció el Libro de los I Iéroes y
surgieron los mediadores. o sólo Sergio recibe un libro antiguo
con una misteriosa dedicatoria, sino que además recibe una de las
solo 22 copias que guardan la versión original de la historia ... En el
siglo XX el equilibrio se ha roto y hacen falta mediadores; la
oscuridad avanza y los monstruos surgen de sus guaridas. Un
mediador hereda esta misión en México ... Sergio Mendoza ...
Aunque en realidad su verdadero nombre es Sergio Dietrich Mendoza
(Dietrich es su apellido paterno) ... y quien lo reconoce es Farkas,
(en húngaro significa lobo) ... Casualmente uno de los héroes del
Heldenbuch es Wolfdietrich, un héroe germano a quien su padre
rechaza cuando nace, alguien más lo cría y con el tiempo regresa
para recuperar su reino venciendo obstáculos y matando a un
dragón . .. Wolfdietrich es lobo (farkas) y el apellido de su padre ...
Uno de los aspectos que más llamó mi atención es la aguda crítica
social y el realismo con el que se describen situaciones y ambientes.
Si en las sagas épicas del mundo antiguo o medieval el mal era
combatido por grandes héroes y derrotado, hoy en día los héroes Y
los demonios habitan entre nosotros. Las grandes ciudades son
laberintos de luz y oscuridad en donde los malos se confunden con

222

los buenos: "Te sorprendería saber la clase de servidores del maligno
que andan allá afuera comprando pan en las tiendas, asistiendo al
cine, estacionando sus autos" ... En los seres ordinarios y en la vida
cotidiana se esconde un horror inimaginable... una cabaña tranquila
en medio del bosque ... un asesino que escucha música clásica al
hacer sus trabajos... "Guntra, entonces, Yolvió a ponerse de pie. Se
alisó el traje, se pasó una mano por el cabello y también continuó
su camino hacia el exterior de la unidad como si fuera una persona
normal, civilizada." (p. 205). Hay una sutil frontera entre lo
sobrenatural y lo racional que asusta a Sergio porque entiende que
en cualquier momento los demonios entran y salen de su vida ... En
una ocasión va a "La casa de los espantos" en Chapultepec y dice:
''extrañaba ese mundo, ese feliz universo en el que los monstruos
se quedaban dentro de los libros, las películas y las atracciones de
feria. Se sorprendió de sentirse bien ahí dentro, donde los demonios
eran todos falsos. En el mundo exterior ... ya no ocurría de ese modo

159).
Los demonios contemporáneos deambulan por la ciudad, el
metro, los vecindarios del centro histórico, los baños de la escuela,
el cuarto de Sergio, el bosque alrededor de la Ciudad, la noche y el
día. Los lobos no son exclusivos del bosque o el desierto, se esconden
en el laberinto de los callejones en nuestras colonias, en las
construcciones enormes de concreto que el gobierno etiqueta como
1
uspendidas ... y un buen día, cobran vida ... y nos tocan a través de
una llamada telefónica, una persecución por la ciudad, una amenaza
que palpita en la pantalla de nuestra computadora ... transformando
así la existencia de niños, jóyenes y adultos, volcando todo en una
pesadilla en la que el terror nos paraliza el cuerpo y nos impide huir.
Sergio, el protagonista, irá descifrando las fórmulas a lo largo del
relato ... A los demonios se les reconoce por el miedo ... a los héroes
por la confianza ... El terror es lo contrario a la paz.
Esto refleja la complejidad del momento histórico; la novela
absorbe y plasma la incertidumbre, el miedo y la inseguridad que
sentimos hoy los mexicanos ... hacia el final de la nm·ela el narrador
afirma: "La pobreza. Ese había sido el verdadero drama en todos

223

�los casos." (27 1) Todo lo que la pobreza extrema supone:
marginación, falta de educación, miseria, falta de higiene, abandono,
situaciones de desintegración familiar .. . Los temas que nos
preocupan están ahí en la novela como quien ha echado las cartas
sobre la mesa ... el secuestro, los niños de la calle, el tráfico de
órganos, los intereses ambiciosos del procurador que sólo ve por su
carrera política y no por la seguridad de sus ciudadanos, el intenso
tráfico de la ciudad, los efectos devastadores que tiene la violencia
en una persona que nace cuerda y muere desquiciada. Hoy en día
no hay una victoria total del bien sobre el mal, el mundo vive en
desequilibrio constante . . . Es la lucha entre estas dos fuerzas lo que
alimenta el temor de Sergio y el nuestro; son la inseguridad y la
violencia, lo que nos quitan la paz y la armonía. ¿Cuánto miedo puedes

soportar?
El descuido de una madre que entrega al niño que viene de karate
y no espera a que le abran la puerta mientras icte, el asesino,
acecha... Hay también una crítica velada al mundo de los adultos
que quieren acceder el poder con "el caso de los esqueletos
decapitados", a los medios de comunicación, a las mentiras que
nos transmiten de acuerdo a intereses particulares o agendas
políticas. Sin embargo, es en la nobleza y la bondad de algunos de
los ciudadanos más ordinarios como Guillen, más auténticos como
Brianda, inquietos como Jop y valientes como Sergio que se siembra
la esperanza de recuperar la armonía. . . Sergio, a sus 12 años, es
más responsable que el procurador, puesto que él sí lucha por la
verdad.
Hay también hay una serie elementos o circunstancias que
alimentan este sentimiento de angustia en el lector. Voy a citar varios
ejemplos: 1) Sergio y su hermana Alicia viven solos; son huéifanos de madre

;Jea sobre como resolver los casos y además acttiat1 de manera itTesponsable
/Jt11111ciando una seg11ridad que no existe 5) Ht!J 1111 vagab1111do demonio que
tsp_ía a Serfo en s11 casa 6) Ht!J lugares espeluznantes como la casa a la q11e
wste Serl!o en M:sones para ver a Dotia Santa y la cabaiia del bosque 7)
En rep~ndas ocasiones presenciamos las terribles pesadillas de Sergio, las
ptrsec11c1ones que Stieña, el pavor a 1111a muerte lenta y dolorosa 8) Los nit7os
ton1a11 su propia batr,ta en la investigación de los asesinatos porqtte los adultos
,o les creen y eso los deja desamparados.
Es sorprendente la habilidad que tiene el autor para ahondar en
la p~ic?logía del miedo ... en el sinuoso camino que recorre ese
senturuento una vez que encuentra cabida en nosotros. La manera
en que Sergio, el protagonista, intenta zafarse de las circunstancias
en varias ocasiones anhelando que a él nunca le hubiesen sucedido
esas cosas q_~e ~arecen más una espantosa pesadilla. .. hay un
perfect~ equilibrio de tensión que lo ahuyenta a salvar su pellejo ...
pero, primero por curioso y después por responsable decide asumir
el co11:promiso de seguir indagando en el caso de los siete esqueletos
decapitados ... porque finalmente, en la resolución de este misterio
es~ el_ sentid~ ~smo de su vida. La novela es, a mi parecer, una
mmuc1osa croruca del miedo y el terror.
-Ojalá que tu muerte no fuera horrible, mediador. Pero no te
hagas muchas ilusiones... casi todos los mediadores mueren de las
formas más espantosas. Así que, buena suerte.
Sergio comenzó a temblar. Sabía que se aproximaba a algo
desconocido
pero no sabía qué, no reconocía el miedo la nueva
.,
sensac1on. Algo parecido a la angustia le colmó el pecho. Sigue...
210)
)

y ht!Jeron de su padre con el temor constante de q11e 11n día v11elva. Sergio pasa

"Una de las cosas que me hacen especial, como mediador, es
que puedo detectar demonios por el miedo que son capaces de
producir"

mucho tiempo sólo en casa puesto que su hermana estudia una especialidad
médica y esto lo vuelve l'lllnerable a los demonios que lo acosan. 2) A Sergio
le Jaita 1111a pierna debido a algo terrible q11e le s11cedió en el desierto de
.Sonora cuando huía e,, brazos de Alicia 3) La ciudad es peligrosa con la
amenaZfl de icte asesinando nitlos 4) Las attloridades no tienen la me11or

Malpica utiliza una serie de recursos literarios que enriquecen su
obra, s_~lo me?cionaré algunos... Por ejemplo, se percibe su
formac1on musical en la aparición de leitmotifs, frases que se repiten
alo largo de la novela y estructuralmente le dan unidad y balance ....
"fodo ocurre por una razón", "El miedo es bueno", "El miedo te

224

225

�puede salvar la vida.", "Lo importante es el dolor" (79), "Cualquiera
puede tener miedo . .. Lo importante es qué haces al respecto" (p.
43). Hay una serie de símbolos presentes, entre ellos la presencia
del número 7 ... El asesino busca 7 niños . .. En la tradición
judeocristiana 7 días son suficientes para poner en orden el universo
y crear el mundo ...
Uno de los aspectos importantes de la novela es que sorprende
la conformación de cada personaje, su autenticidad, la definición
de su propio carácter, sus ideas y sus palabras, su complejidad.
Malpica es un Maestro en este sentido ... Y coincide que las historias
emocionantes les suceden, no precisamente a los de última moda ni
a los más populares, sino a los más sensibles ... las misiones
especiales están guardadas para personajes como ellos, los que nos
suelen pasan desapercibidos. Quiero resaltar que las acciones
principales les suceden a adolescentes y éstos, por su edad, combinan
2 maneras de ver el mundo .. . Conservan la simplicidad de los niños
para cuestionarse, plantearse y percibir ciertos asuntos que a los
adultos nos resultan muy complejos ... Por otro lado, una persona
de 12 años cuenta ya con una cantidad de información, de
conocimiento, de criterios . . . uso del ciberespacio que le permite
acceder a un universo impresionante de hechos y de información.
En muchos aspectos, un adolescente es superior a un adulto "Con
mucho cuidado entraron al Messenger. Todos los maestros creían
que no estaba instalado en las computadoras sólo porque los niños
habían eliminado el ícono, pero Jop, como casi todos los otros niños,
sabía acceder al programa directamente, navegando por el disco
duro." (pp.40 y 41) Jop es castigado por su papá porque se portó
mal . .. "Me agarró jugando a la Bolsa por Internet con su cuenta. Ya
ni la hace. Ni porque le hice ganar ochocientos dólares con una
venta de acciones de una empresucha de salsa de tomate." (p. 47)
Él procurador y el teniente Guillén se ven en la necesidad de pedir
ayuda a Sergio. La agilidad con la que observa, con la que responde
a los misteriosos acertijos que recibe por celular sorprende a todos.
Además aunque pudiera parecer que los adolescentes están en edad
de dudas .. . se comprometen firmemente con sus amigos, sus padres,

226

sus compañeros de escuela, con su realidad y son responsables con
su misión ... Hay más dudas en adultos, en decisiones mal tomadas.
Los personajes principales son Nicle, el asesino cuyo nombre
remite a la diosa de la noche y a un personaje de la literatura maya,
Nicte con su gusto por la música clásica y los mitos griegos . .. Una
mente trastornada por la violencia y una infancia precaria. "El dolor
es bueno" . . . Farkas, el misterioso ser que le escribe por Messenger
)' le envía mensajes al celular aún cuando lo tiene apagado. Farkas
que quiere decir lobo en húngaro, es la personificación del miedo
que lo asecha desde sus constantes pesadillas con aliento fétido de
lobo asesino ... Sergio, el protagonista, joven de 12 años, aficionado
a la batería y a Led Zeppelin. Tiene una aguda perspicacia y suele
ver más allá de lo que los demás ven, hay un orden del mundo que
sólo a él le es develado. Conforme avanza la historia asume su
destino "Cada quien es lo que le toca ser" (178) (es la idea de la
11oira griega, es el destino griego, algo que no se puede evadir en la
vida ... ) Sergio es realmente "un mediador ... observa. Un
mediador ... soporta el terror. Un mediador. .. mantiene a raya a los
demonios" .. . Jop, es el mejor amigo y compañero del salón de Sergio,
quiere ser director de películas de terror cuando sea grande, a lo
largo de la historia recupera la ilusión que tienen sus papás en su
persona. Bn'anda es la vecina de Sergio, una adolescente que le gusta
cl ballet, resuelta, inteligente, cuida de Sergio y quiere ser su novia,
ala hora de los problemas es más valiente que Jop, muy intuitiva y
perspicaz. Guilfén, es el teniente encargado del caso de los "siete
esq_ueletos decapitados", un policía cuarentón abotagado por la
rutma, fumador y solitario que recupera el sentido de su vida a
partir de este caso. Melquíades Guntra o Moloch (el nombre de un
diablo al que en la antigüedad sus adoradores le sacrificaban niños).
~orno resultado de una catástrofe ocurrida en el despertar de los
nempos, el espíritu de Moloch se había transformado a sí mismo en
oscuridad al convertirse en materia. De acuerdo con las creencias
de los fenicios, el hombre era la encarnación de esa misma tragedia,
Vpara redimirse de ese pecado era necesario ofrecer sacrificios a
Moloch. Los sacrificios preferidos por Moloch eran los niños. Moloch

227

�es un demonio y uno de los principales sospechosos de los asesinatos
de los niños, empleado de un negocio de fotografía..
Aparecen también otros personajes secundarios c?mo_ un
vagabundo demonio asociado a la figura de farkas, la estatua_sile~c1osa
de Giordano Bmno, Alicia la única hermana de Sergio, Joven,
responsable e intuitiva, estudiante de una especialidad médica; ella
fue quien crió a Sergio y se encarga de él. ~l Padre de _ambos, com_o
un fantasma que los persigue en el inconsciente y Dona Santa, bru1a
que le revela su destino a Sergio.
.
Si la literatura es una manifestación constrwda con palabras, un
espejo que nos devela diversos rostros, nuevas pe~spectivas o
matices de nuestra propia existencia . .. entonces Siete esqueletos
decapitados es una obra fundamental para la literatura mexicana. La
novela de Antonio Malpica contiene los elementos de la gran
literatura -aunque se diga que ha sido escrita para jóvenes ... cuando
un texto está bien hecho lo pueden disfrutar los jóvenes de 14 y
también los de 90. Su obra propone estéticas de lenguaje, estructuras
literarias y cuestionamientos del ser humano vigentes, ori~nales y
auténticos. Aquí cohabitan los grandes temas de la literatura
universal: la memoria, el temor, la duda, la confianza, la locura, la
razón, lo sobrenatural, la violencia, la intuición, el valor, la cobardía,
la entereza, el dolor, la expiación, la venganza, el amor en~e los
miembros de una familia, la solidaridad de los íntimos a1TI1gos ...
Siete esqueletos decapitados nos rebela el rostro escalofriante_y aterrador
del mundo en que vivimos: es una obra maestra para la literatura d~
terror en México y un desafío para el vulnerable lector que debera
preguntarse ¿cuánto miedo puedes soportar?

Diez ensayos sobre narrativa del
noreste: diez voces sobre literatura
nuevolonesa
María Eugenia Flores Treviño

,\rredondo, C., Terán I., Barrera V. (2012) Diez ensa_;·os sobre narrativa del

noreste, Zacatecas: UAZ/UA L.

Diez enscryos sobre narrativa del noreste nace como proyecto hace más
de cuatro años dentro del seno del Cuerpo Académico Le11g11qjes,
Jismrsos, semióticas. Estudios de la a1lt11ra en la región, de esta Facultad.
Concebido y coordinado por el Mtro. Carlos Arredondo Treviño, y
después de algunos años de avatares e intentos fallidos para lograr
su publicación, el entonces proyecto encontró eco y apoyo por la
actual administración a cargo de la dra. Ma. Luisa Martínez Sánchez,
que acogió, satisfactoriamente, la invitación hecha a la Dra. Isabel
Terán de la Universidad Autónoma de Zacatecas para colaborar en
una co-edición y complementar el trabajo ya desarrollado, el cual se
convirtió en este libro que ahora se reseña.
Representa igualmente los resultados del trabajo de los miembros
de los Cuerpos Académicos Historia J' crítica de la relación entre la
Üterat11ra y la Nueva Espa11a y Estudios de Historiay política instit11cional
111 la N11eva Espaiia, ambos de la UAZ.
La publicación consta de diez escritos en los cuales se estudia
una obra de la producción de cada uno de estos autores: Hugo Valdés,
\driana García Roel, Felipe Montes,José Alvarado, David Toscana,
~fario Anteo y Patricia Laurent, entre otros.

228

229

�Para informarse rápidamente sobre el contenido del libro, basta
con leer la contraportada, en la cual la obra se presenta en palabras
de Isabel Terán, con este mensaje:
Diez visiones, diez perspectivas, diez maneras distintas de pensar a
uevo León. Los autores de este libro engarzan su propio discurso
con la narrativa de aquellos textos que analizan. Cada una de las
historias adquiere una nueva voz que devela, desmitifica, engrandece,
cuestiona, transgrede los limites. Comparten el contexto aunque con
situaciones diversas, abordan esa otra realidad. La que se lee, la que
se imagina, se adereza de ficción hasta agrupar, finalmente, diez
ensayos de literatura neolonesa.
Una obra polifónica como ésta merece, para su presentación,
que los autores tengan la palabra. Ésa será la tónica de esta
descripción.
Víctor Barrera Enderle, en su estudio "En torno a El crimen de la
calle Aramberri de Hugo Valdés", a propósito de la obra, expresa:
.. .la ejecución es impecable, el manejo temporal (en fragmentos
dispersos) adecuado para deconstruir un acontecimiento real y hacerlo
ejercicio narrativo; el uso indistinto de la segunda y tercera personas
del singular, más que atinados( ...); la narración es casi circular( ...) la
novela no se queda en el género negro o en la novela de ficción( ...)
sino que busca la legitimación de un espacio regional a través de la
ejecución literaria" (14).
Barrera sitúa esta producción con un momento inicial de madurez
en la narrativa neolonesa, la que, asevera, empieza a manifestarse
sólidamente a partir de 1990. Igualmente Barrera ofrece interesantes
propuestas sobre la llamada literalltra del norte.
María Eugenia Flores Treviño presenta "El hombre de barro:
mirador del agro norestense", a propósito del cual declara:
En El hombre de barro no encontrará el lector una escritura críptica, un
mensaje cifrado u oculto que obligue a ensayar complejas
aproximaciones hermenéuticas, al contrario, la obra de García Roel

230

se presenta tr_a_nsl~cida,_clara y transparente como la realidad que
recrea, la ~cc1on literana se construye a partir de "los pequeños
dramas, chismes de caserío, sus personajes destacados v pintorescos
y los acontecimientos más sonados"(28).
La autora examina la escritura especular, la lirización de la
narración, la realidad social del ejido neoleonés v el rescate de las
formas orales en la obra de Adriana García Roi
Elsa Leticia García Argüelles en "Dolores, los territorios
domésti~os de _la violencia" de Felipe Montes, inicia su trabajo con
un cuest1onamtento: "¿Se debe definir lo regional desde los autores
que nacieron en uevo León, o desde aquellos que hablan sobre
él?"(46) Y asume un posicionamiento al respecto. En su trabajo,
asevera sobre la obra de Montes:

Do/om es un ejercicio literario de gran valor debido a un perfecto
ensamble entre el tema y la forma, pues no sólo hace una crítica a la
r~alidad social, también el relato sigue una trayectoria entre el instante
fi¡o del poema y la ,·elocidad del movimiento de la narración. Sin
duda, su lectura se puede expresar en términos del fin último de la
palabra, su caída y el placer que provoca su decantamiento (49).
Manuel García Verdecía escribe ''José Alvarado: el destino ante
el espejo".Y con magistral oficio revisa siete cuentos y dos novelas
breves de Alvarado que constituyen el volumen Tie111p0 guardado,
mentosJ' not•elas cortas.
Sobre el autor que estudia escribe:
L_a obr~ de ficción escrita por José Alvaradopone un grano de
~ferenc1a en la narrativa mexicana que se escribe en los años cincuenta.
~~nf~cada sobre un mundo en tránsito, un ámbito que gradual e
1~ev1ta~lemente se metamorfosea, con grandes dosis de agonía,
~·1olenc_1a y dramatismo, desde la vida patriarcal a la modernidad
i~dus~nal, las piezas narrativas del autor acuden a lo fantástico \' lo
cnadrno para traducir mejor sus intenciones. Hombre ~on
preocupaciones raigales en torno a su tiempo, el destino de sus

231

�prójimos y la inmensa geografía de lucha, vida _Y ~uert~ d~ su país,
no podía excluir estas motivaciones de su ámbito 1magmatw_o (64).
Se refiere a la obra de Alvarado como "semánticamente vigente,
y aunque poco divulgada más allá de los confines_ mexica~os, se
constituye en un afluente destacado de la narrauva mexicana e
hispanoamericana de esos años" (87).
Expresa que "La postura reflexiva y de entrañable humanismo,
de hombre sensible e inquieto respecto a su mundo( ... ) esa postura
dolida y solicitante [de José Alvarado], es una de las características
que le garantizan actualidad" a su obra.
Jesús Eduardo Oliva Abarca autor de "La casualidad: ¿motor de
la historia o excusa de la ficción? Las posibilidades vitales en El
tí/timo lector de David Toscana" señala respecto de la obra que

Terán y Thomas Hillerkuss llamado "El contexto novohispano visto
desde una novela regiomontana contemporánea: El Reino en celo de
Mario Anteo. Si bien ambos ensayos abordan la obra de este autor,
su conjunción en este volumen ofrece al lector la oportunidad de
recibir dos tipos de propuestas que detentan diferentes niveles de
aproximación crítica y hermenéutica a la obra en cuestión: uno muy
próximo al primer nivel de la hermeneusis -la comprensión-, y otro
ubicado en la crítica y la investigación literaria.
El primer trabajo, el de Tora, aborda, desde la recepción primera
de la ficción, dos relatos de Anteo: El reino en celo y f!ervor de riel,
sobre los cuales nos ofrece su muy peculiar perspectiva.
En su ensayo, Terán y Hillerkuss, exponen su objetivo principal
en el estudio de esta obra:

exam1na:
En una obra literaria, al igual que en la música, los silencios tienen el
mismo valor, en conjunto, que los sonidos; importa tanto lo que se
dice, como lo que no se dice. De esta manera puede abordarse, o más
bien interpretarse, la novela que nos ocupa( ... ). El último lector es
una novela escrita según distintas anécdotas que se entrelazan (...)es
una novela intratextual: las referencias o citas a otras novelas cumplen
la función de reforzar la carga dramática de la trama, porque los
personajes por medio de esas relaciones, pueden describir las causas
del acontecimiento (112)
Oliva, señala que esta obra cumple de un modo diferente los
preceptos de la novela policiaca y la novela negra y expone los
argumentos de esta afirmación en este trabajo.
Si bien existen otros ensayos dignos de ser comentados y los
cuales el lector tendrá la oportunidad de leer evaluar y disfrutar sin
intermediarios, quisiera, antes de terminar, detenerme en dos
propuestas específicamente:
Sobre El reino en celo de Mario Anteo, hay dos trabajos en este
libro.Uno, el de Salvador Tora: "La estatua de bronce (o un cuento
y tres ensayos en torno a la obra de Mario Anteo)" y otro de Isabel

232

A los investigadores que hemos invertido años en tratar de
comprender esa época, nos preocupa que la imagen difundida entre
el público siga repitiendo prejuicios y mitos que distorsionan su
realidad. Por ello, el primer asunto que es preciso resolver es si la
novela tiene pretensiones históricas o no, ya que este aspecto pude
aportar pistas del papel que desempeña y la importancia que alcanza
la ambientación de la época (152).
Con este propósito expuesto, se dedican en su trabajo a resolver

el cuestionamiento sobre si esta obra de Anteo es "¿Novela histórica,
historia novelada o novela ambientada en un momento histórico?"
(152). Establecen el marco teórico-histórico, entrevistan al autor,
realizan indagación histórica sobre la época (hechos, personajes,
contexto, lenguaje, geografía, costumbres, muebles, indumentaria,
alimentos, política, administración, inquisición y otros asuntos),
sobre las características del género novelístico en cuestión y
triangulan esa investigación con las perspectivas expresadas por el
autor y las características de la obra literaria en estudio.
El trabajo es aportador en cuanto ofrece propuestas que,
didácticamente, son útiles para deslindar la nm·ela histórica de la
historia novelada y de las obras ambientadas en cierta época de la

�H111no11ilt1s utros

historia. Asimismo facilita el percibir tal distinción, al cnstttwrse
ne ejemplo de un trabajo de crítica literaria de esta índole. Las
conclusiones ofrecidas son por demás interesantes y, quizá,
favorezcan que el lector asuma cierta postura frente a las
producciones literarias de este tipo.
Este proyecto reunió a profesores investigadores de tres cuerpos
académicos; a alumnos del Colegio de Letras (en ese tiempo), a ex
alumnos de las instituciones educativas involucradas, a invitados
de otros lugares. Aunque sólo fuera por ello, se puede aseverar que
resultó en lo que se proyectaba, ya que ofrece la oportunidad de
conocer, tanto trabajos críticos, producto de autores que detentan
madurez en el oficio y que se paladean palabra por palabra como el
trabajo de Manuel García Verdecia y el de Víctor Barrera; estudios
científicamente avalados que evalúan la cualidad de la obra en
cuestión como el trabajo de Leticia García, Isabel Terán y Thomas
Hillerkuss, así como textos producidos por escritores que inician,
me refiero a Jaime Villarreal, Jessica Nieto, e igualmente los
producidos por jóvenes promesas como Eduardo Oliva y otros.
Y no sólo eso: este proyecto hoy materializado en un libro,
permitió el tejido de esta red de productividad académica entre
nuestra alma mater y otra institución de educación superior
Las perspectivas son prometedoras. De acuerdo con Carlos
Arredondo, en la Introducción, la continuación de este tipo de
trabajos se perfila sobre otros géneros literarios como objeto de
estudio.
Enhorabuena por ello, ya que se contará con aportaciones que
enriquezcan el acervo de crítica sobre la producción literaria de la
región.
Esperamos que este libro sea del agrado del lector y que lo disfrute
y se beneficie de los aportes que él contiene.

Normas de publicación:

1.- El Anuario H11manitas recibe contribuciones de excelencia académica
de investigación en los campos de filosofía, lústoria, textos sobre literatura,
lingüística y ciencias sociales.
2.- Se reciben trabajos originales e inéditos. Se respeta la estructura
fundamental de cada contribución o ensayo, sin embargo se sugiere: a)
marcar los apartados con subtítulos; b) en caso d e la utilización de
referencias numéricas, utilizar el sistema decimal; c) las citas textuales deberán
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citas mayores a 4 líneas, deberán colocarse a bando, a un espacio, sin
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3.-Todo trabajo debe presentarse en formato electrónico Word. Las
referencias se consignarán en nota de pie de página y en su caso, también
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máxima de 20 cuartillas, en el tipo o fuente Times ew Roman de 12
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colaboraciones con características diversas a lo aquí establecido.
5.- El consejo de cada área de H11manitas tendrá en todo momento el
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6.- J,as contribuciones se reciben por correo electrónico, por escrito y
con copia electrónica, por entrega personal, vía mensajería, o servicio postal.
7.- D ebe anexarse a cada trabajo una referencia bre,·e ·a cadérnico~ográfica d el autor, dirección postal y correo electrónico.

234

�Humanitas Letras se terminó de imprimir en
noviembre de 2013, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

���ISSN 2007-1620

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>la condena del general Arana asume las características de un
típico asesinato político.
10a. A la concurrencia de un conjunto de fines inconfesables
y de intereses discutibles, que parecen concitarse contra México
en una época en que pudo haber alcanzado envidiable prosperidad, y a la participación que tuvieron en este drama ameritados próceres de la Independencia Nacional, puede atribuirse la
actitud piadosa con que nuestros historiadores han vuelto esta
dolorosa página de la vida nacional, página que casi han dejado
intacta, aunque no invulnerable a la crítica histórica y a la censura moral.

Sección Cuarta

NOTICIAS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

542

�CHARLES Du Bos: Qué es la Literatura. Ed. Troquel, Col. Diálogos del Presente. Buenos Aires, 1955.
En este libro se recogen las conferencias que Charles Du Bos
dictó el año de 1938 en Colegio Saint Mary, Notre Dame, de
Indiana, único texto que este escritor francés escribió en lengua
inglesa.
La literatura y el alma, la literatura y la luz, la literatura y
la belleza y la literatura y el verbo, son los temas de estas cuatro
conferencias, en las cuales la pregunta fundamental es ¿qué es
la literatura?
Para saber qué es la literatura, dice Du Bos, tenemos que saber
primero qué es la vida. Sin responder a esta pregunta, nunca podremos conocer la esencia de la literatura. Y por este camino se
interna hacia la solución de ese interrogante fundamental, ayudándose para ello de un texto del poeta inglés John Keats, correspondiente a su carta-diario dirigida a George y Georgina
Keats. El poeta inglés llama a la vida el valle donde se forman
las almas; esta creación se cumple gracias a tres nobles elementos que actúan entre sí y que son el intelecto, el corazón humano
en tanto que distinto del intelecto y el mundo o espacio donde se
realiza la interacción de intelecto y corazón humano a fin de formar el alma. Entonces, si la vida es esa formación de las almas,
"si la vida definida por Keats es la esencia de la vida", la literatura no es sino esa misma vida que toma conciencia de sí misma, expresada en su plenitud por el hombre de genio.
Vida y literatura están, así, estrechamente unidas, y son interdependientes. Sin la vida, la literatura no tendría sentido, y sin la
545

�literatura ¿qué sería la vida?, se pregunta Du Bos, sin respondemos, dejando abierta esta interrogación para hacer más notoria su importancia. No ya la vida entendida como ese "valle donde se forman las almas", sino la vida del individuo.
Charles Du Bos sigue completando la visión de la literatura,
enfrentándola al problema del tiempo. En realidad, concebida ya
la literatura como la expresión de la vida, cm-no la expresión de
esa vida que toma conciencia de sí misma, llegamos directamente
a considerar que la literatura, en cierta forma, se libera del tiempo, es decir, que es inmortal, inmortalidad "que sólo se detiene
en el umbral de la inmortalidad más allá de la cual comienza la
vida eterna".
Todos los ensayistas que tocan el problema de la literatura, que
tratan de abarcar su profundo sentido, se ocupan no sólo del creador, del escritor, sino también de este otro personaje cuya importancia tiene quizá la misma medida que la del primero. Para
Du Bos, no se puede ser lector si no se está en condición de crear,
es decir, la lectura requiere una acción positiva que permita re•
cibir la obra realizada antes por el escritor. Afirma la existencia
de una lectura creadora, "con los mismos títulos que la escritura".
Y si el escritor crea lo que el lector va a recrear, estamos ya ante
la segunda definición de la literatura que nos propone Du Bos:
la literatura es el lugar de encuentro de dos almas.
En las páginas de este libro se recoge todo el amor que Charles
Du Bos prodigó a la literatura, a la investigación literaria y al
noble ejercicio de escribir, al cual dedicó toda su vida. Páginas
de verdadero escritor, donde él mismo va delineando su retrato,
su vida y su obra literaria, de escritor francés que amó la literatura y la lengua inglesa tanto como la lengua y la literatura de
su país.
Al final se recogen juicios de Frarn;ois Mauriac, Gabriel Marcel, Jacques Madaule y Albert Beguin, sobre el escritor desaparecido.
A. R. G.

CESARE PAVESE, El Oficio de Poeta. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires, 195 7.
Veinte ensayos de Cesare Pavese se reúnen en este volumen, todos ellos relativos a la poesía, la cultura, o el oficio de escritor.
Aun cuando algunos parecen orientados hacia problemas ajenos,
puede encontrarse en todos una secreta unidad que los acerca y
familiariza.
Sin embargo, es necesario señalar que algunos de estos escritos
guardan un mensaje donde se recoge el pensamiento más profundo, el más esencial del autor, mientras que otros responden a
situaciones momentáneas o meramente circunstanciales, como entrevistas o comentarios radiofónicos. Cesare Pavese se nos presenta
en este libro bajo el aspecto que, por lo general, los lectores desconocen del escritor. No se ofrece la obra literaria, sino los caminos por los cuales se llega a ella; o bien, se profundiza en el fenómeno de la creación poética, del mito, de las corrientes literarias. Es siempre interesante conocer las observaciones que sobre
estos problemas nos presenta el novelista, poeta o dramaturgo, porque éstos calan en dirección distinta y estratos también diferentes, del crítico literario, que situado desde la otra orilla se permite juicios y comentarios sobre la labor creadora, los cuales muchas veces no logran acertar y se nos aparecen como un trabajo
frío y alejado del auténtico problema. En realidad, muchos son
los escritores que dejan, junto a la obra de creación, las notas y
juicios sobre su propio trabajo y en general sobre el fenómeno de
la creación literaria. Holderlin, Flaubert, Valery, Gide, Virginia
Woolf, Eliot, Proust, serían quizá los más representativos, pero
no los únicos. Cesare Pavese se agrega a esta línea de escritorescríticos, y los ensayos reunidos bajo el título El oficio de poeta
lo colocan entre uno de los principales escritores contemporáneos
preocupados por esclarecer y entender el fenómeno de la creación
poética.
El autor de Lavorare stanca, Feriad'Agosto, Dialoghi con Leuco,
547

546

�Una Obra de
afirma que las palabras fueron hechas para el hombre y no el
hombre para ellas. En un hombre de letras, o mejor dicho de palabras, como lo es todo escritor, esta afirmación es como una dec!aración de principios, y a la vez, respuesta a todos aquellos que
sienten desaparecer la fuerza del lenguaje, o que sienten que los
envuelve la decadencia de las letras. Las palabras fueron hechas
para _el hombre, ~ no el hombre para ellas. Sin embargo, suele
ocurnr lo contrario, y no es difícil comprobarlo cuando los catálogos editoriales nos inundan de obras inútiles, vacías de contenido Y de lenguaje. Las palabras son para aquellos que saben
dominarlas y, auténticos creadores, van forjando con ellas el lenguaje de su tiempo. El verdadero novelista, el auténtico poeta,
es el hombre a quien fueron hechas las palabras. Con ellas y sólo
c?~ ellas, crean los universos que ya llevan consigo y que se mamfiestan por medio de la palabra. "Las palabras --dice Paveseson tiernas cosas, intratables y vivas, pero hechas para el hombre
Y_ no el hombre para ellas. Todos sentimos que vivimos en un
tiempo en que se hace necesario volver a llevar las palabras a la
sóli~a Y desnuda limpieza de cuando el hombre las creaba para
s~rvirse de ellas. Y nos sucede que, precisamente por ello, porque
sirven ~l hombre, las nuevas palabras nos conmueven y aferran
como nmguna de las voces más pomposas del mundo que muere,
nos _conmueven como una plegaria o un boletín de guerra". En
realidad, desde la creación de la palabra nace la necesidad de
de~olverle esa limpieza original que hace perder el uso. El objeto
senal~~o, el momento en que se pronuncian, la ocasión en que
s~ ut1,l,1zan, b~stan a veces para devolver su "sólida y desnuda limpieza . El mismo Pavese lo logró -quizá sin saberlo-- cuando
es~ribió _una nota a sus amigos en la primera página d¡ su libro
Dzaloghi con Leuco, la noche que se suicidó en un cuarto de un
hotel de Turín, en 1950.

A. R. G.

ALAIN

Guv sobre los Filósofos Españoles de Ayer

y de Hoy.
Equidistante de la incondicional loa y de la -ciega diatriba.
Alain Guy, doctor en letras y profesor en la Universidad de Toulouse, ha escrito, con plenitud de simpatía, una obra decisiva para
el conocimiento de la filosofía española: L es philosophes espagnols
d'hier et d'aujourd'hui (Privat, Editeur, Toulouse, 1956). En
1943 presentó su tesis doctoral sobre "El pensamiento de Fray
Luis de León". Desde entonces, el hispanista galo, no ha cesado
de contribuir a "la reapertura espiritual del camino francés de
Compostela, es decir, a la comprensión siempre creciente entre
filósofos franceses y españoles" (Opus cit., pág. 24, vol I ). ¡ Nobles palabras de un espíritu abierto y fraternal, que contrasta con
la miopía "chauvinista" y con el pseudo cosmopolitismo de algunos otros autores franceses que han pretendido borrar a España
del mapa filosófico!
Conocí a Alain Guy en el Congreso Internacional de Filosofía
que tuvo lugar en Venecia, durante el mes de septiembre de 1958.
Me llamaron la atención su sencillez, su afabilidad, su mesura, su
cortesía. . . Después he leído, con íntima complacencia y con vivo interés, los dos volúmenes -Epoques et auteurs y Textes
choisis- de la obra Les philosophes espagnols d'hier et d'aujourd'
hui, que le consagran como el más destacado conocedor de la filosofía española entre los hispanistas franceses. Con máxima imparcialidad, con penetrante simpatía, con admirable capacidad
de síntesis, Alain Guy ha estudiado un total de 51 filósofos, de
los cuales 36 pertenecen al siglo XX. Escolásticos y agnósticos, liberales y conservadores. Todas las familias espirituales de España se encuentran representadas, con irreprochable objetividad, en
la obra del hispanista galo. Ontología y fenomenología, logística y
psicofisiología son recogidas por Alain Guy con el mismo respeto
y con el mismo cuidado metódico. Tras de precisar el elemento
nacional de una filosofía, dirige sus pasos hacia lo hispánico en
549

548

�la filosofía hispánica. España ha llevado a la filosofía su alma y
con ella la insistencia en temas que le son especialmente caros.
"Un pueblo que ha profundizado en la exploración de la Divinidad, sólo por eso quedaría más definido que otro que tenga
en su haber el ir perturbando todas las grandes nociones filosóficas", ha dicho con toda razón Joaquín Iriarte, S. J. (pág. 50,
Menéndez Pelayo y la Filosofía Española, Editorial Razón y Fe).
Más allá de los odios nacionales y de las guerras, del aislamiento geográfico y de la leyenda negra, el Prof. Guy ha sabido ver
los trazos constantes de la filosofía española: la influencia oriental en todos sus sectores -Islam y judaísmo- el interés insoslayable por la ética y la casuística, la tradición de médicos y filósofos, la referencia latente a los problemas religiosos (aun en los
filósofos más escépticos), la huella indeleble recibida del catolicismo por esa democracia frayluna, como la denominó Menéndez
y Pelayo, el estilo frecuentemente estético de las especulaciones
más sutiles, la orientación hacia la filosofía germánica después de
Sanz del Río. Señala además, el autor esa perpetua oscilación
de los filósofos iberos entre el orden y el progreso, entre la tradición y la heterodoxia. Si es cierto que España es el país de la
autoridad y del anarquismo a la vez, no lo es menos que algunos
de sus más grandes maestros -Fray Luis de León, Feijóo o Zubiri- realizan un raro equilibrio de serenidad y de libertad.
La obra de Alain Guy, dirigida a todos, servirá especialmente
a los estudiantes franceses que se afanan por perfeccionar su cultura y por des~ubrir a España. Se empieza por trazar la biografía
del filósofo en cuestión, se continúa por presentar la bibliografía
y se termina por estudiar la doctrina. El libro tiene, fundamentalmente, un carácter expositivo más que crítico. Apenas si en contadas ocasiones se apuntan tímidamente algunas observaciones críticas. En el primer tomo de la obra, subtitulado Epocas y Autores,
se ofrece, en apretado resumen, la filosofía española: en la Edad
Media (Raimundo Lulio, Raimundo de Sebonde) ; en el Siglo
de Oro (Francisco de Vitoria, Juan Luis Vives, Hernán Pérez
de Oliva, Fray Luis de León, Juan Huarte, Miguel Sabuco, Juan
550

de Mariana y Francisco Suárez); en el siglo XVIII (Benito
Feijóo y Andrés Piquer); en el siglo XIX (Jaime Balmes, Julián
Sanz del Río y Javier Llorens y Barba) ; en la generación del 98
(Ramón Turro, Miguel de Unamuno, Juan Domínguez Berrueta);
en la generación anterior a 1914 (Tomás Carreras y Artau, Eugenio D'Ors, José Ortega y Gasset, Juan Zaragüeta, Manuel García Morente, Gregorio Marañón, Francisco Mirabent, Pedro Font
y Puig), en la generación de la primera guerra mundial (Joaquín Carreras y Artau, Joaquín Xirau, Xavier Zubiri, José Gaos:
José Germain, Juan _David García Bacca, Manuel Granell, María Zambrano, Ramón Ceñal, Eduardo Nícol), en la promoción
surgida entre las dos guerras (Juan José López Ibor, José María
Sánchez de Muniain, José Ignacio Alcorta de Echevarría, Jaime
Bofill, Juan Roig Gironella, Leopoldo Eulogio Palacios, José Ferrater Mora, Julián Marías, Adolfo Muñoz Alonso, José Todolí,
Angel González Alvarez), y en los jóvenes (Miguel Cruz Hemández, Antonio Millán Puelles, Miguel Sánchez Mazas, Jorge Pérez
Ballester). Cierra el primer tomo con una conclusión: los filósofos
españoles se rehusan a esquivar los temas esenciales de la inquietud humana. Lo que presta un vivo interés a sus soluciones, extremamente diversas, es su propósito de asediar el enigma del absoluto y del destino. "Qu'est-ce que tout cela qui n'est pas eternel?"
En el segundo tomo, Alain Guy nos presenta una antología de 72
textos filosóficos españoles de ayer y de hoy, todos ellos -excepto
cuatro que están en catalán- escritos en castellano y escogidos
por su valor expresivo -desbordante y proteico del genio ibero.
Aunque toda antología se preste a la consabida crítica de que
"ni son todos los que están ni están todos los que son", nosotros
no diremos quienes sobran, pero sí apuntaremos quienes faltan:
Luis Recaséns Siches y Pedro Caba, para no citar sino a los dos
más ilustres autores omitidos.
El libro de Guy marca un comienzo. Asistimos a un movimiento auroral, surgido en Francia por obra de este inteligente y esforzado profesor, preñado de esperanza. Alain Guy, que tiene escuela y estilo, nos vuelve -o mejor nos devuelve- a la realidad
551

�filosófica española en su armazón medular. Esta es la mejor alabanza que le podemos hacer los hispanolocuentes.
A. B. F. del V.

La Lógica de EusEBIO

CASTRO.

El Dr. Eusebio Castro, Catedrático de Lógica en la Universidad Nacional Autónoma de México y Secretario Fundador de la
Sociedad Mexicana de Filosofía, acaba de publicar este año, en
Xalapa, Veracruz, la segunda edición de su texto de Lógica. La
modesta publicación -casi franciscana por su aspecto- recoge,
en síntesis armoniosa, la "estructura y básica vertebración ideal''
de la Lógica. Se prescinde de lo accesorio y se pone especial empeño en ofrecer un breviario que falte lo menos posible a la claridad y al · orden.
El estudio de la Lógica y de la Gramática han sido postergados, hoy en día, para echarse en brazos de un psicologismo unilateral y ramplón y de una charlatanería pseudopedagógica verdaderamente pavorosa. Maestros y alumnos carecen, por lo general, de una elemental formación lógica. La crisis reviste excepcional gravedad. Todo un sector del pensamiento contemporáneo
pretende brindamos una filosofía del absurdo. Lo cierto es que
no se acaba de precisar las palabras, de definir, de concluir. La
desconfianza, la ambigüedad, la indecisión y la ausencia de un
claro y riguroso sistema doctrinario han presidido, hasta ahora,
la marcha de muchos pensadores.
La Lógica de Eusebio Castro, contiene, en 89 páginas, la exposición apretada y lúcida de las partes fundamentales que supone
un tratado sobre esta materia. Sorprende la riqueza de sugerencias y relaciones. El libro es una auténtica iniciación en Lógica
formal, Metodología y Crítica. El autor sabe aprovechar, admirablemente, sus meditaciones personales y su experiencia en cá552

tedra, para ofrecer a los estudiantes y a los estudiosos no especializados, un seguro y útil compendio. Escrita a la altura de nuestro tiempo, la obra es un magnífico puente entre la Lógica tradicional y la Lógica contemporánea.
"La lógica -expresa el Dr. Castro-- estudia al pensamiento y
las condiciones que hacen posible el conocimiento progresivo en
orden a la verdad" (pág. 7). Trátase de aclarar y fijar conceptos,
y por las leyes y relaciones asegurar un dinamismo y un progreso en
el conocimiento. Todo pensamiento tiene, como características, las
siguientes: a) Idealidad; b) Significatividad; c) Intencionalidad.
Sujeto que piensa, actividad del pensar, (temporalidad, imágenes,
sensaciones ... ) , pensamiento en cuanto tal, objeto del pensamiento y expresión del mismo, son condiciones reales del pensamiento
que nos sirven para mejor comprenderlo y separarlo de lo que no
es él.
Después de exponer los principios lógicos, supremos (principio
de identidad, principio de contradicción, principio de tercero excluído, principio de razón suficiente), el autor define y clasifica los
conceptos con todas sus relaciones. Los lectores podrán comprender, fácilmente, el Arbol de Porfirio, las diez categorías de Aristóteles y los conceptos unívocos y análogos. La definición y la división, con sus reglas, son expuestas en cuatro concisas páginas.
El juicio -conexión enunciativa de conceptos- es la estructura
lógica fundamental que Eusebio Castro examina en sus elementos
(sujeto, predicado y cópula) , en su expresión o ropaje gramatical
(la proposición), y en su clasificación. El estudio termina con las
cuatro maneras fundamentales de predicación: cualidad, cantidad, relación y modalidad.
Inferir o concluír -y ahora estamos ya en la tercera forma del
pensamiento: el raciocinio-- es la operación lógica por la cual,
de uno o varios juicios dados se deriva otro llamado conclusión.
Las formas de inferencia -mediata, por analogía y estadísticason objeto de especial examen. No obstante, echamos de menos la
definición y la ejemplificación de algunas inferencias inmediatas:
la equipolencia, la subaltemación, la consecuencia modal y el cam553

�bio de relación. El Dr. Castro se limita a enumerarlas, excusándose de exponerlas, porque cree que presentan menor utilidad que
la oposición, la conversión y la contraposición. Aunque así fuere,
pensamos nosotros que hubiese convenido su inclusión expresa en
el texto, en beneficio de la materia misma y de los estudiantes.
El silogismo, con sus principios y reglas, con sus figuras y modos, es eficazmente puesto al alcance de cualquier lector no especializado. A ello contribuyen las gráficas y los ejemplos. También
se determinan los silogismos irregulares (entinema, epiquerema,
polisilogismo y sorites), los silogismos compuestos (hipotético, disyuntivo y dilema) y la argumentación sofística (sofisma, ignorancia del asunto, petición de principio, círculo vicioso, sofisma de
deducción). A la inducción -tan fecunda para la ciencia moderna- le está dedicada uh capítulo especial. En él encontramos todas las condiciones y garantías para que el análisis de los hechos
nos conduzcan a la formulación de las leyes. Las inferencias por
analogía y la estadística han contribuído, asimismo, al adelanto
científico de nuestros días.
La Metodología, aunque estudiada en dos breves capítulos, está expuesta en toda la rica complejidad de su problemática y de
su temática. Primero se define lo que se entiende por método;
después se dice lo que es el análisis y lo que es la síntesis; luego
se exponen las cuatro reglas de Descartes y la problemática y método de la filosofía; concluyéndose por dar las nociones de Lógica
de la matemática, Lógica de las ciencias naturales, Lógica de las
ciencias del espíritu y Lógica de la integración. Ciencia -en su
concepto funcionai y causal-, hipótesis, ley, axioma, demostración y teoría son conceptos definidos por Castro en términos nítidos y precisos.
Hubiera sido deseable que el Dr. Eusebio Castro le dedicase
mayor atención a la criteriología. En la próxima edición de su
"Lógica", puede mejorar, notablemente, este capítulo que maneja
problemas de una importancia tan grande como el de la verdad
-criterios y actitudes-, el del realismo e id~alismo, etc. No le
será difícil, tampoco, mejorar algunos ejemplos y extender algu-

nas explicaciones. La extensa exposición del existencialismo positivo de Abbagnano, en un compendio de lógica, nos parece que
está fuera de sitio.
El texto de Eusebio Castro constituye una encomiable aportación a la didáctica filosófica de México y es una sugestiva incitación para ahondar en los problemas lógicos. Nos complace felicitar
al filósofo ex veritate y al amigo ex corde.
A. B. F. del V.

RicARDO CovARRUBIAS, Las Calles de Monterrey. (Tomo 11) Tip.
Garza y Jiménez. Monterrey, 1958. 418 pp. ( de los dos tomos).
La aparición de un libro en Monterrey marca un acontecimiento de los más destacados en los anales de la vida cultural nuevoleonesa. Ha llegado a nuestras manos el tomo segundo de Las Calles
de Monterrey, por don Ricardo Covarrubias; esperado con verdadero interés, no sólo por quienes cultivamos estudios del pasado
regional, sino por todos aquellos que aprecian en todo lo que vale
la calidad bibliográfica del tomo primero.
Vinculado a la vida cultural de Nuevo León, don Ricardo Covarrubias, jalisciense distinguido residente en Monterrey hace más
de cuatro lustros, conoce nuestro Estado mejor que muchos nuevoleoneses.
Hurtando tiempo a sus múltiples e importantes actividades diarias, nos dio en 1947 el primer volumen de Las Calles de Monterrey. Publicó luego un eruditísimo estudio sobre Los 65 Gobernantes del México Independiente, y ahora nos ofrece el tomo segundo, a que nos referimos.
Siguiendo un orden alfabético, que facilita el manejo de la obra,
asienta el señor Covarrubias el origen de cada una de las calles de
la ciudad; pero, más todavía, analiza el porqué de cada nombre,
con excelentes estudios biográficos e históricos de los personajes o
555

554

�acontecimientos que lo motivaron. Ello imprime a la obra un carácter de diccionario histórico biográfico de indiscutible utilidad.
A los datos sobre distinguidos personajes de renombre universal
o nacional, se suman los de muchos nuevoleoneses, cuyo conocimiento es difícil obtener en otras obras. La aportación del señor
Covarrubias en este sentido, es, por lo mismo, apreciabilísima. Conocedor profundo de la historia de México, de que es catedrático
en la Universidad de Nuevo León, e investigador erudito de las
fuentes primarias, le hemos visto en los archivos parroquiales y
oficiales, consultando con paciencia y maestría los documentos,
hasta obtener el dato preciso.
En el campo de las actividades históricas, ha descollado el señor
Covarrubias merecidamente. Es secretario de la Academia de
Ciencias Históricas de Monterrey y miembro activo de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Su generoso
gesto de desprendimiento al donar a la Biblioteca Universitaria
Alfonso Reyes la suya valiosísima integrada por cinco mil volúmenes, habla muy alto de su sentido de la cultura y de su identificación con nuestro Estado.
l. C. G.

JosÉ P. SALDAÑA, Episodios de Ayer. Sistemas y Servicios Técnicos,
Monterrey, 1959. 229 pp.
A la ya interesante bibliografía de don José P. Saldaña: Estampas Antiguas de Monterrey ( 1942) ; Historia y Tradiciones de
Monterrey (1945); Episodios Históricos (1948), y La Novela de
Juan Luis ( 1951 ) , ha venido a sumarse, con beneplácito de quienes nos interesamos por las cosas del pasado, su nuevo libro: Episodios de Ayer.
En estilo clarísimo y preciso, a la vez que ameno, se ocupa el
autor de cinco episodios históricos, todos de carácter regional; con

excepción del primero: "Carranza, Tlaxcalantongo y la Imposición", que tiene interés nacional, porque incluye sucesos de la vida
política de Nuevo León.
Actor de los acontecimientos que relata, ofrece el señor Saldaña
en su capítulo primero, un panorama fiel de la situación nacional
que sucedió al triunfo de la Revolución Constitucionalista; así como los incidentes de las campañas presidenciales de Obregón, Pablo
González y Lic. Bonilla. Como diputado al Congreso federal y
comisionado para realizar la campaña de este último en Nuevo
León, deja perfectamente establecida la actitud civilista de Carranza, calificada de imposicionismo por los contrincantes de
Bonilla.
Sección interesantísima del libro (pp. 40 a 143), la constituye
la inclusión de la apasionante polémica que hace nueve años suscitó la tesis del arquitecto Joaquín A. Mora, en tomo al sitio en
que se fundó Monterrey. La participación de historiadores como
el propio señor Saldaña, Carlos Pérez-Maldonado, Timoteo L.
Hemández y Vito Alessio Robles, quienes refutaron a Mora; y la
del licenciado Santiago Roel, señor, que secundó al arquitecto, hacen verdaderamente valiosos los artículos sobre tema tan discutido
y que, en opinión de Saldaña, quedó indeciso.
Viene luego un capítulo dedicado a "La Calle Juan Ignacio Ramón", lo inicia con un magnífico antecedente de la ampliación y
prolongación de diversas calles citadinas. Estas páginas son de
fuerte sabor tradicional. Los nombres de las antiguas calles del Nogal (Juárez), del Angel (Guerrero), del Aguacate (Allende), etc.,
reviven al Monterrey que se ha ido para siempre. Su objeto es el
de establecer comparación del costo (2,000 pesos) que en 1861
iría a tener la ya entonces proyectada prolongación de Juan Ignacio Ramón, con el fabuloso de las obras actuales. Inserta documentos interesantes y cierra con una muy bien lograda semblanza de
Ramón, héroe de la Independencia, fusilado en Chihuahua.
Sigue a éste un magnífico trabajo sobre el "Consejo de Guerra
al General Pablo González". Toda la trama de este proceso sensacional, cobra vida en la pluma del señor Saldaña. Acusadores,
557

556

�defensores y acusado, son plasmados en párrafos de precisión fotográfica. Esta parte del libro liga perfectamente con la primera,
de la muerte de Carranza.
Y, finalmente, otro tema muy regional: "Los Puentes del Santa
Catarina". Da cuenta de los primeros que tuvo el río y de su desaparición. Dedica catorce páginas a describir, con todo su dramatismo, la trágica avenida de 1909; y las diecisiete páginas restantes, a las obras de canalización y construcción de los cinco
puentes actuales.
Labor encomiable la del señor Saldaña, realizada con el esfuerzo que supone la importancia del cargo que ocupa.
Con sus Episodios de Ayer, reafirma su calidad de "Cronista de
Monterrey", que le reconocemos y admiramos.

l. C. G.

558

INDICE DE MATERIAS

�Página

El Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo Le6n,

por el Dr.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE . . . . . . . . . .

SECCIÓN

I

5

PRIMERA

FILOSOFIA

(A) INVESTIGADORES LOCALES

Dr.
Dr.

Significaci6n y Sentido
de la Muerte .......... . ....... . ....... . ................. .

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:

CHRISTIAN BRuNET:

Hegel y el Problema de la Subjetividad .. ..

T.: fules Lequier, Un Precursor de la Auto, F'l
nomia
i oso'f.ica .......................................... .

15
41

Lic. CoNSUELo BoTELLO

Dr.

73

La Nacionalidad Mexicana ......... .

95
139

Santo Tomás de Aquino y el Pensamiento
de nuestro Tiempo .......... . .................... . ........ .

161

MIGUEL ANGEL CANTÚ GoNZÁLEZ:

Lic. ALBERTO GARCJA GÓMEZ:

Existencialismo y Psicoanálisis

Lic. MANUEL MENDOZA S.:

(B) COLABORADORES FORÁNEOS

r

Dr.
Dr.
Dr.
Dr.
Dr.

JosÉ VASCONCELOS:

Filosofía de la Coordinaci6n . . . . . . . . . . . .

Luis RECASÉNS S1cHES:

La Objetividad Intravital de los Valores

La Filosofía de los valores en la
Historia y en la Filosofía Alemana actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

181
205

FRITZ JoACHIM VON RINTELEN:

El Suicidio Metafísico . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

217
229

Bergson en México: Un Tributo a José Vasconcelos . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

247

MrcHELE

F.

ScIAcCA:

PATRICK RoMANELL:

561

�Página

Página

El Realismo Axiológico en la Filosofía
Tomista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 267
PEDRO CABA: La acción en la Metafísica presencial, FILOSOFIA
DEL HACER . . .. .. .. .. .. .. .. . .. .. . .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. . .
293

Dr. OcTAVIO NICOLÁS DERISI:

Dr.

Vocablos de la Lengua Quinigua de los
indios Borrados del noreste de México . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 489

Prof. EUGENIO DEL Hovo:

(B) COLABORADORES

JoRGE FERNANDO lTuRRIBARRÍA:
SECCIÓN

La Conspiración del Padre Arenas

517

SEGUNDA
SECCIÓN

LETRAS
NOTICIAS

(A)

FORÁNEOS

Y

CUARTA

RESE~AS

BIBLIOGRAFICAS

INVESTIGADORES LOCALES

Problemas Bibliográficos en la obra de
Juan Ramón Jiménez ( 1900-1916) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 321

Lic. JUAN ANTONIO AYALA:

(A) INVESTIGADORES

Charles Du Bos: Qué es la Literatura
Cesare Pavese: El Oficio de Poeta . . . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Una Obra de Alain Guy
sobre los Filósofos Españoles de Ayer y de Hoy . . . . . . . . . . . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: La "Lógica" de Eusebio
Castro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
ISRAEL CAVAZOS GARZA: Ricardo Covarrubias: Las Calles de Monterrey
ISRAEL CAVAZOS GARZA: José P. Saldaña: Episodios de Ayer . . . . . .
ALFONSO RANGEL GuERRA:

ALFONSO RANGEL GuERRA:
(B) COLABORADORES FORÁNEOS

Algunas Interpretaciones Novelísticas de
la Bolsa . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .
Dr. FERNANDO ALEGRÍA: Alejo Carpentier: REALISMO MAGICO . .
Dr. JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA: Virgilio en México . . . . . . . . . . . .
Dr. Juuo J1MÉNEZ RuEDA: El Instituto de Literatura Iberoamericana
Dr. ALFONSO REYES: Los Infiernos Helénicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. SEYMOUR MENTON: La novela experimental y la República comprensiva de Hispanoamérica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .

Dr. MYRON I. L1cHTBLAU:

SECCIÓN

331
345
373
387
397

LOCALES

545
547
549

552
555
556

409

TERCERA

HISTORIA

(A) INVESTIGADORES LOCALES

Algunas Características de los pobladores de Nuevo León, en el Siglo XVII . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 467
CARLOS PÉREZ-MALDONADO: Por qué se vino a vivir a Monterrey el
Dr. don José Eleuterio González ......... ~... . . . . . . . . . . . . . . .. 481

Prof. IsRAEL CAVAZOS GARZA:

563

562

�Acab6se de imprrmir el d!a 8
de febrero de I 960, en los
Talleres de la Editorial J us,
S. A. Plaza de Abasolo 14,
Col. Guerrero, México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Quinta
NOTICIAS Y

RESEÑAS

BIBLIOGRAFICAS

�1

1

1

1

1

CONGRESO DE SOCIOLOGIA POLITICA

Et XI CONGRESO NACIONAL DE SocIOLOGÍA tuvo lugar en Cd. Victoria, Tamps., del
7 al 11 de noviembre de 1960. Asistieron 59 delegados, representantes todos ellos de
Instituciones de Enseñanza Superior y Universitarias y de organismos oficiales del país
y del extranjero, versando sobre Sociología Política.
Fue patrocinado por el Gobierno del Estado de Tamaulipas, la Universidad de este
Estado, la Asociación Mexicana de Sociología y el Instituto de Investigaciones Sociales
de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Fue inaugurado el lunes 7 de noviembre a las 11 horas en la Sala de Conferencias
de la Universidad de Tamaulipas, personalmente por el señor Gobernador del Es·
tado, Dr. Norberto Treviño Zapata. Participaron en esta solemne ceremonia, los conjuntos corales de la Escuela de Música del Instituto Tamaulipeco de la Juventud y
del Instituto Tamaulipeco de la Mujer. Asistieron entre otros delegados de singular
significación, el Dr. Lucio Mendieta y Núñez, Director del Instituto de Investigaciones
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, incansable organizador de
estos congresos; el maestro internacional de Sociología y Filosofía del Derecho, Dr.
Luis Recasens Siches, cuya docencia prestigia a nuestro más alto centro nacional de
cultura; la señora Dra. Adriana C. de Mac Lean, distinguida maestra peruana, a nombre de la Secretaría de Educación Pública de su país; el Dr. Angel Modesto Paredes,
del Instituto Ecuatoriano de Derecho Internacional; el Dr. Jean Sirol, Agregado Cultural de la Embajada de Francia; el Lic. Alberto R. Vela, Ministro de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación; el Dr. Ernest Peder, de la Universidad de Nebraska;
el señor Norman S. Hayns de la Universidad de Washington, entre otros muchos intelectuales distinguidos.
Tuve la suerte de ser electo miembro de la mesa directiva, tomándose en cuenta solamente, la gran importancia que tiene la Universidad de Nuevo León entre las instituciones de provincia de México. Figuró como Presidente Honorario el Gobernador de
Tamaulipas, como Presidente Efectivo, el Lic. Roberto Elizondo Villarreal, Rector
de la Universidad de Tamaulipas.
Fueron presentadas 70 interesantes ponencias sobre Sociología Política. El Dr.
Mendieta y Núñez, en la ceremonia inaugural del Congreso, afirmó rotundamente,
que de la política depende el destino de los pueblos, e inclusive, ante la amenaza actual
de una guerra atómica, la vida misma de la humanidad.
El maestro Recasens Siches, señaló visionariamente nuevas acepciones de la palabra
"Política", ampliando la tradicional conectada con la entraña misma del poder del
Estado, con el arte de gobernar, el arte y la actividad desarrollada para alcanzar y
conservar el poder.

643

�11

La eminente maestra peruana, Dra. Mac Lean expresó, que hay una influencia
precisa de la política y la educación, al converger ambas funciones de la actividad
humana en la finalidad principal de conquistar la felicidad. Un Estado, que erradica
la felicidad en sus gobernados, es un Estado fracasado. Dijo que más que nunca,
con la celebración de este Congreso confinnaba su convicción de que México mar-

ENCUENTRO ENTRE EL PENSAR OCCIDENTAL y ASIATICO •

cha a la vanguardia de Latino América.
El Dr. Luis Castaño, de la Asociación Mexicana de Sociología presentó una trascendental Ponencia titulada México y Sociología Política. Asentó que en nuestra nación y
en los países latinoamericanos, es fundamental para salir de la situación y atraso político en que se encuentran, el que sus juventudes adquieran un conocimiento amplio
y profundo de la ciencia política 1 pero1 asiroismo1 que a sus juventudes se les forme
humanamente, éticamente, para el servicio integral de la patria a fin de que pueda
haber una buena elecci6n de los hombres de Estado.
El Lic. Víctor Manzanilla de la Universidad de México, llevó a esta asamblea un
acertado trabajo que denominó: Democracia Integral, Posici6n Propia de Latino Ami•
rica, en que afirmó que la sociedad actual se encuentra en crisis, como resultado de
no haberse logrado hasta ahora la substitución de los valores, ante el desquiciamiento
de aquellos en los cuales descansaba la sociedad del pasado. Asentó, que al lado del
capitalismo y del comunismo, existe la democracia integral, que se caracteriza por
la justicia social, equilibrio de fuerzas y una adecuada distribución de la riqueza
y la propiedad, entre cuyos países que pugnan por este ideal, se encuentra México.
El Lic. Alberto Tena González, presentó una bien estudiada Ponencia sobre Partidos
Políticos, en que afirma, que a medida que se civiliza un pueblo, se aviva su con•
ciencia cívica; se fortalece el régimen de Partidos y el pueblo se acerca al ideal de•

EN HoNOLULÚ, ciudad situada en la isla de Oa
-a igual distancia entre Asia y Am' .
u,. en el centro del Océano Pacífico
.
enea- se reunieron e
l d
filósofos procedentes de Asia y lo EE UU S
, n e ano pasa o, unos 45
s
·
e trataba d
· ·
encontraban por tercera vez con el ob. t d . d a·
. e convcnc1omstas que se
ideas, para que los dos continentes se Jae o e e icar s_e1s semanas al intercambio de
cercaran aprendiendo
d
estructura espiritual y cultural· En su cal"d
d de f1l6sof
.
a compren er su mutua
1 a
1
honor de poder participar en ese congreso que ennque
.
.º6 europeo,
, 1e• autor tuvo el
en una forma sobresaliente D
ci Y estJmu o nuestro pensar
.
• e antemano se reveló qu l
. .
bien dispuestos -y eso con manif' ta .
"d
e os convenc1omstas estaban
1es smcen ad- a e
h
.
1 .
y a evaluarlas debidamente aunque 1
.
scuc ar cua esqwer opiniones
riera en mucho de su propio concep:o ~nsa~ a1en~, co~o sucede en la filosofía, difi.
A. MoORE, de Honolulú quien supo : f rad~1as a a aunada dirección del Sr. Charles
.
·
m un 1r a esa Con
·,
, .
hco, todos los miembros adoptaron 1
, .
d
venc1on un espmtu democrá•
a maX111la e escuchar a d
nf
•
respeto absoluto tratarlo con d'gn'd
ca a co erenc1sta con
1 1 a d Y buscar una
'
'6 be
de expresar un desprecio hiriente. (Lo último oc
comprens1 n
nevolente en vez
pero no debería suceder Pues la
"6
urre muy a menudo entre nosotros,
.
·
comprens1 n es una de l
• d
como d1ce Camus en su obra La p
)
as virtu es más elevadas,
es1e .
Cada semana estu\·o dedicada a diferente t6 ico
.
.
.
preguntamos cuánto habíamos sacad
l
p , Y al fmal de cada d1scus16n nos
vale mencionar los siguientes:
o en e aro. Entre los temas sucesivamente tratados,

mocrático.
La Dra. Ma. de los Angeles Mendieta de Alatorre, presentó un estudio de singular
relevancia con el nombre Influencia de la Política en el Arte Nacional, demostrando
la huella que se advierte en las obras de arte .indígenas reflejando la vida política de
nuestros antepasados aborígenes, así como en nuestros días la manifestación artística
en los murales de alto valor de nuestros grandes pintores mexicanos, reconocidos mun·
dialmente, se refleja auténticamente nuestra vida política.
Dos distinguidos egresados de la Universidad de Nuevo Le6n fueron los realizado•
res materiales de este Congreso: el señor Lic. Mario Garza Ramos, Procurador Ge-neral de Justicia de Tamaulipas y el Rector de la Universidad de esta entidad Lic.
Roberto Elizondo Villarreal. Gentiles atenciones prodigaron a los congresistas, el señor
Gobernador del Estado, Dr. Norberto Treviño Zapata y su digna esposa que ofrecie•
ron una espléndida comida en el Casino Victorense, así como una Cena y Noche
Tamaulipeca en la Uni6n Regional Ganadera y el Instituto Tamaulipeco de la Juven•
tud y el Instituto Tamaulipeco de la Mujer nos brindaron un magnífico festival de
música y danza en el gran Teatro Juárez.
En resumen, los delegados regresamos gratamente complacidos por los interesantes
trabajos presentados; por haber conocido a distinguidos profesores de Sociología de
México y del extranjero, y por último porque disfrutamos cordialmente de la generosa
y comprensiva hospitalidad del Gobierno y pueblo de Tamaulipas.
GEN.ARO

SALINAS QUIROGA

fRITZ ]OACHIH VON RtNTELEN

Universidad de Maioz (Alemania)

lo. El pensar filos6fico Y la vida práctica.
2o. Las relaciones entre las ciencias naturales y el
cultural, por el otro.
tecnicismo, por un lado, Y la vida
3o. Religión
pláticas. y conversación diaria analizando el contenido espiritual de nuestras
4o. Etica en su práctica social.
5o. Leyesi Sociología y Economía desde su punto de vista filos6fico.

No se'
na pos1'bl e presentar un relato completo de toda la Co
.•
cada uno d l
f
.
nvenc10n dedicando a
que limitarr:e os ~on erenbc1Stas el espacio y la atención debidas. Por lo tanto tengo
resumen para enfocar 1os puntos más esenciales' tal y
como y 1 h' a ar un reve
.
XIV 2ª) o ice en la Revista La lnvestigaci6n Filos6fica (Philosophische For:chun
1

•

~

El primer conferencista fue el Sr S dne H k d
la Escuela Realista es dec·
1 ·1· y y oo_ ' e Nueva York, el que representa
,
ir, e rea 1smo naturalista Según él
,
,
que nuestro modo de
. fl
·
, sena erroneo suponer
de la historia ya que p::sst:r no m uya en nada, ni en el curso de la vida ni en el
no depende ú,nicamente de f:e:::a~eeri:~::a~~a J:r::~:;ge:c::smepdoecoqupoedel
mundo
1
emos
ase-

• (Eas_t_-West Philosophies Confcrence). Convención celebrada en la Universidad
de Hawau en Junio-Julio de 1959.

645

644

�11

verar que las teorías filos6ficas produzcan efectos t~opode_r~sos. Hegel_ y d~ª;::u::
ejemplo niegan que la filosofía ejerza una influencia decisiva promov1en írico- no
d'
Tratándose de ideas trascendentales -fuera del campo emp .
mun 1a es • •
.
, .
en el curso de nuestra vida, porpodemos observar que la f1losoha influya gran cosa á ti
Pues en el fondo de la!
que no se relaciona directamente con los. pr~blema~ pr e ?os.
nos llevan a a.su,
taf' .cas no quedan sino apreoac1ones b1en variables que
teona~ me 1s_1
nf za más o menos generalizadas. Aparte de eso,
mir cierta acbtud, esperanza Y co ian
1 .
.
filosóficas de nuestros pensadores causaron, a veces,
cabe subrayar que as intenciones
.
d sarrollo ue ellos no podían
efectos completamente distintos, conduc1endod a u:ho: ejemplosq puesto que la filoprever. Podemos citar a Hobbes como uno . e_ mu
n el' reino de la ciencia
solía es una cosa, y la práctica, otra mu:' ~1stmta. Hasta, existen una serie de tales
tenemos este mismo fenómeno. Pueden e;sur, emp;:\:r:;1:s lo ~ue no es una tarea
relaciones, aun cuando limitadas, y :~ldna la pen~ p
. 'plo de cómo la filosofía
propia de la filosofía, sino del empmsmo .. Para ar un e1em 1 .
En la ética cris-. flu e en la vida y la historia, no neces1tamos buscar muy e1os. .
d
m y
.
1O lásico Pues el concepto de la democracia se ha esarrotiana tenemos tal eJemp c
·
. .
h llegado a su culminación.
1
Uado a base de la ética cristiana,_ con la q;e ;;.ta uc~:ti:n: figuran como magnitudes
Sin embargo, tanto la democracia como a ica .
s6lo el empirismo tiene la
autónomas ante la historia. Por eso
que_ r~petir_ que p el otro lado es inevita-

i (')

?ªY

'1

voz para !elonstatar : neg;: ::1C::o r:la~~oane::rí:n p~::11::~ a::rca de los ro'utuos nexos
ble que eguemos e es
.
.
entre la filosofía Y la vida práctica yHsoe1kal.
nto de vista no era precisamente
.
T a1 1ue e¡ reswn en del Sr· Sydney oo , Y .su pu•d
filosóficas tuvieran una unsitivo A mí mismo me parece como s1 1as 1 eas
..
.
muy ~
.h
na importancia fuera de cualquier cálculo y prevmón, mov1enportancia mue o mayor, u
. d p
upuesto la mayoría no se
do la rueda de la historia y dirigie_ndlo nuestra act;!~ ba1·:r :erta inÍluencia filosófica.
d
nque unos s1g os enteros es
da cuenta e eso au
d I
ctualidad digamos los contrastes de1
Valed co;_si~;-~; ~;~eg;:nt;;a c::t~;~~~ert:d : • ~a del col~ctivismo. 'Nadie podrá ne~t
muuen : 1:v1 fi;osofía la que determina ahí nuestra idc~logía. Durante la ~nv:;~:
q_
1
alabras de Hegel: "La filosofía es una imagen d~ su ~poca
ataron as p
.ó sería desde luego generalizar sm reservas para
del pensamiento" .. Una!' ex~gerac1 n lleva; a un result~do práctico ayudándonos para
exclamar: "Cada filoso ia tiene que d
d
lo " Para explicarlo bien: la
d . de otro mo o carece e va r •
acuña: nuev~s mo_ne as_,d .
'nfluencia iguala a una infiltración silenciosa, pero

~mm:

filo5?f1a
:~\aru~a~·~r:: die la gente no se da cuenta de ese proceso, sí ~ue~a
pcrsutente, au q
.
¡·¡ óí'
ni siquiera tienen conc1enaa
arrastrada por la onda del pensan11ento 1 os ico, y
de eso, lejos de discutir el pro y el contra.
ala
El S H bert Schneider de Claremont, an tes Nueva York, tomó entonces la P •

~:·Qu¿r:~:~~~o,"~á:::::i~.~et::~::::d:·n:e'.~;:t~~ili:~el~: o·~c;t::~í:::!I:r!::

1' 6
odemos decu: i Fue
nen e qu
.
tica?" Como él nos exp ic ' no p
.
f' nos ha guiado hay que mencionar
dado las ideas!'' Entre otros pueb~~s cuya filoso ~:estros precurso;es espirituales, y ya
sobre todo a los griegos, los que iguran cd~mo.. :d
nuestra Convención- es decir,
. , ó 1 d al' 0 -tan ucul.J o en
entre ellos se cnstahz e ~d i:m naturales y las creaciones espirituales que se han
el dualismo entre las neces1 a es
h' t . No carece de importancia, por ejem·
desarrollado durante el curso de nuestra. i,s ona. . ó
l del "Logos,, dirigiéndose
plo, que el concepto del "Eros Platónico' se uru con e

hacia la "Anthropina". Esto significa la introducción de la Razón, Libertad y Lógica, en contraste con el mero pensamiento que explica todo con el mecanismo de la
Naturaleza. Las consecuencias posteriores de esta filosofía las podemos apreciar en
el pensamiento cosmopolita de la 11 Stoa". Ahí observamos que el pensar gira alrededor de un centro cultural y universal hacia la aceptación de la Divinidad, y Dante
nos describe ese centro como un edificio soportado por dos columnas, es decir, el
poder espiritual y el poder temporal. En las siguientes épocas se desarrolló la creencia en la "Ley Natural" considerándola como la base de la legislación positiva
(Grotius y Leibnitz). Más lejos fue Kant, quien trató de armonizar el concepto de
la "Ley Natural" con el ideal de la "Paz Eterna". Analizando las filosofías de los
siglos XVIII y XIX, se destacan unas ideas "románticas" para clasificarlas de este
modo, es decir la idea del eterno progreso y de la correlación político-industrial
(Comte, Spencer y Marx). Sin embargo, hasta ahora no hemos podido recabar pruebas -como afirma el Sr. Schneider refiriéndose al Sr. Hans Freyer- en el sentido de
que aquella filosofía "romántica" haya cumplido con todas las esperanzas que los
idealistas habían acariciado. Pues lejos andamos de la paz mundial y ni siquiera
han disminuido los conflictos internacionales. Por lo tanto urge la tarea de cultivar
la herencia espiritual de los pueblos para que esta misma herencia coloque la base
con el objeto de moldear nuestro futuro técnico-industrial. Es una lástima, como expresa el autor, que nuestra época técnico-industrial, en la que la máquina domina nuestro pensamiento, haya llegado a una devastación cultural, pero no abandonamos la
esperanza de que algunos pueblos sepan afrontar tal situación, pueblos de una alta
misión cultural que logren un renacimiento de sus antiguas tradiciones y valores para
que éstos triunfen sobre el decaimiento actual.
¿ Qué opinaron a este respecto los filósofos del Oriente? ¿ Es el tecnicismo industrial -tal y como afirma el Sr. Nothrop, de Yale- de veras el camino por excelencia que nos lleva a la civilizaci6n y a la paz mundial? ¿ O no podemos eludir
la tarea de penetrar hasta el fondo para descubrir la esencia de nuestros moldes culturales? Este problema así como el anterior ( acerca de la influencia de las teorías filosóficas sobre la vida y la historia) fueron objeto de una discusión detallada en nuestra
Convención y sería interesante escuchar, en primera línea, la voz de Asia.
El Sr. Saksena, de India, nos contestó en forma de pregunta, es decir: "¿ Cómo
pueden ustedes esperar que la filosofía influya en la vida práctica ya que no persigue
tal meta, carece de persuasión y le falta la fe en sí misma?" La culpa de ese fracaso -así lo dice el Sr. Saksena- radica en la inclinación de ciertos filósofos de
tratar sutilezas y otra vez sutilezas, sutilezas carentes de importancia y con un exceso
de palabras, sutilezas que no tienen nada que ver con la vida. Poco importa, por
ejemplo, si nos entregamos a las discusiones teóricas acerca de cuáles valores aparecen como objetivos y cuáles como subjetivos, cuáles se basan en la experencia y
cuáles en la construcción mental, cuáles pertenecen a la clase de lo perceptible y cuáles
a los imperceptibles. De esta manera no puede adquirir la filosofía ni simpatía ni eco
en el mundo porque su propio campo queda sumamente estrecho. Otro filósofo de
la India exclam6 : "¡ Abandonad por fin vuestro 'Smoke' -es decir, la atm6sfera
mttropolitana-, pues no serán sino unas verdades teóricas las que encontréis y sólo
llegaréis a un juego de palabras!" Para regresar a los pensamientos del Sr. Saksena
de la India deseamos explicar que es el hombre el centro de su filosofía, es decir, el
hombre con toda su experiencia y su modo de pensar, su perfección ética y espiritual
Y el hombre con todo su ser humano, y vale destacar y subrayar estos conceptos,

647
646

�¡1

propios del autor y típicos para su actitud. Si ponemos al hombre en el centro de
nuestra filosofía -siguió disertando-, éste descubrirá por fin el sendero que lleva
hacia su propio ser caminando hacia el mundo y los seres humanos, hacia la esclavitud y la libertad, hacia Maya y Nishkama Karma. El orador recomendó a los
filósofos occidentales el método del Yogui, es decir, practicar la contemplación y la
concentración mental, pues sólo de este modo alcanzarían la filosofía verdadera. Y
entonces llegarían a una unión entre la filosofía y el credo religioso para llevar una
vida enriquecida por la totalidad de las experiencias y los alcances humanos, en vez
de operar con el concepto analítico de la "Ratio". Bien hay que admitir que tales
opiniones difieren en mucho de nuestro pensamiento occidental.
En unas Hneas parecidas se mueve la ideología del fil6sofo chino, Sr. Wing-TsitChan. Como nos explicó, no existe en su país una filosofía teórico-abstracta. Allá
identifican el pensar con el saber, y la meta final es siempre el hacer, es decir, la
obra práctica. Así han estado operando el confucianismo y también el taoísmo. Por
lo tanto, si buscamos la Verdad, no podemos perdemos en abstracciones, sino tenemos que mirar los hechos de la vida, es decir, las obras humanas1 tal y como lo exige el
pensamiento clásico -llamado "Shing''- de los filósofos chinos. La raíz de este pensamiento es la Naturaleza, vale decir1 cierta ley inherente a la Naturaleza produciendo
una correlación armoniosa entre el mundo y el hombre. Y cabe repetir la palabra
"armoniosa" en este respecto porque ahí se balla 1 muy a menudo, la clave para comprender la filosofía de Asia. En resumen, el mundo junto con todos los fenómenos
naturales y el hombre junto con todas sus acciones y obras forman una unión, una
unión de armonía, llamada "Shih'', una unión inseparable. El que objete que el
hombre viva a merced de la Naturaleza, ignora el hecho de que ella purifica y eleva
nuestro sentir, tal y como lo observamos en las obras del pintor que capta con su
pincel a los paisajes. Por esta razón hemos llegado a una tradición humanitaria concediendo a cada individuo libertad tocante a su actitud religiosa. Mas no debemos
mal interpretar esos conceptos, que no significan que el hombre quede como anulado,
en un vacío. Al contrario, la misma tradición lo tiende y dirige hacia la vida familiar y la totalidad de la vida colectiva, y también ahí vale la armonía como la suprema
virtud. De este modo se cristaliza una "ley Inalterable", pero esta misma Ley no
constituye una teoría abstracta, sino se ajusta a las necesidades de la Historia. Otro
de los conferencistas fue el filósofo chino Hu-Shih cuyas disertaciones tomaron un
sendero bien distinto. El Sr. Hu-Shih hizo referencia al gran Maestro del neo-confucianismo, es decir, Chu-Hsi (1130-1200), quien se distinguía por su criticismo Y la
11
exactitud de sus investigaciones filosóficas. Chu-Hsi dijo, por ejemplo: ¡ Trata de
penetrar en los motivos y ten la mente aguda!" "¡ No te precipites con tus opiniones!"
Tal método de pensar, llamado "K'ao-cheng'\ el que guió a los sabios chinos de los
siglos XVII y XVIII, ya abrió el camino para acercarse a una filosofía sistemática,
lógica y exacta creando la base para el advenimiento de otra época: la era de la
ciencia moderna.
El Sr. Miyamoto, filósofo japonés, dio a la Convención una perspectiva cultural des•
cribiendo en detalle el desarrollo que ha tenido su patria. Comenzando con la pene•
traci6n del budismo "Mahayana" en el Japón, nos explicó las fuerzas misticas Y
espirituales de ese movimiento, nos hizo comprender c6mo el budismo se amalgamó,
en gran parte, con la religión natural del shintoismo y nos hizo ver cómo todo eso se
tradujo en la adoraci6n religiosa hacia el emperador. Más tarde sobrevino una re•
forma espiritual del budismo, la que sucedi6 en el período ºKamakura" (1133-1212),

648

cuando el Jap6n v1via bajo la institución del "Shogun" es d · d I
b 11
f d I L
ulad d
,
eC1T, e os ca a eros
~u a es .. os ~~t
os e es~ re!o~a fu_ero_n los siguientes: sencillez de culto, práctJca, fe mcond1c1onal y una ilummac1ón md1vidual de la mente D
t
é
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116 1 "Z b d.
"
. uran e esa poca
se esarro
e
en- u 1smo -bien arraigado entre las capas intelectuales de aquel
pa.u- "( su por~voz moderno, el Sr. Suzuki, se dignó honrar la Convenci6n con su
presen_c1a. Paulat..inam~nte abrió el Japón sus puertas a los ideales de la democracia
Y la libertad Y los primeros comienzos ya los podemos observar desde 1868
·
las reform . trod .d
' gracias a
, as m
uc1 as por el emperador Meiji. Aunque no hay duda de que existen todaV1a muc~as !uenas antagónicas en la filosofía japonesa, las que tratan de ganar la _supremac1a, s1 po~emos afirmar que la actitud básica del japonés queda todavía
~et_ermmada ~or el bud1smo1 sobre todo, entre las capas campesinas. ºDurante los
últunos decentos se han abierto paso también las filosofías de Amén'
E
. d I S N' 'd
ca Y uropa, Y
(ue e1 ,ménto
e.
r. 1Sh1 a el haber popularizado los pensam,·en tos de Hegel en nues~ pa1s. Por fm, es el cr_istianismo el que no queda desapercibido entre los círculos
mte!ectuales de nuestra t1erra. Sin embargo, nuestra misión consiste en cultivar el
budismo Y es nuestro anhelo de alejarlo de una mera filosofía teón'ca para que alcanee e1 pod er de una ética religiosa".
I

A noso~ros nos toca ahora la tarea de analizar los contrastes. Conviene comenzar
con ~l pnmer t~ma, es decir, la influencia del pensamiento filosófico sobre la vida
práctica. Los sabios americanos tenían su punto de vista muy especial Lo q 1 ·
tab
1 · 11
·
·
·
ue e.s nnpor a er~ a m uenc1a directa, corno si consideraran la filosofía como una especie
de h~rranuenta la ~ue, según el caso, sea útil o inútil para la totalidad de la vida
prácll~a. Y ya dec1a antes que no descuidábamos el problema del dualismo entre el
mecanismo de la natur~Ieza ~ la ini~iativa del hombre creador, viendo ese mismo prob!~ en toda su tens16n disarm6mca y apreciándolo a base de los acontecimientos
hist6ncos. En lo que se refiere a los filósofos de Asia, por otra parte enfocaron el
tema desd~ un. ángulo bien distinto. El concepto de lo "práctico" consi~tía para ellos
~n. u~a um6n mseparable entre la ética aplicada y la filosofía 1 mejor dicho, en la religiosidad. Lo que ~llos postulaban era, en síntesis, una inspiración del alma para alcanzar el supremo ideal de encontrar la unión entre el mundo y el propio ser entre
la naturaleza física y la naturaleza humana, entre el cosmos y el ego y eso a base de
una ~onta.
'N'l/'I61
·
'
1 os 1 so os amencanos
ni los asiáticos pudieron encontrar
una cont~stª~16n fácil de ~6~o solucionar , el grave problema del tecnicismo moderno y las
~encias n~turales, m~1cando una smtesis armoniosa entre ellos y la misión ética de
huma~ida~. Repelidas veces habían enfatizado los conferencistas americanos que
toda la ciencia -y, por lo tanto también la filosofía- tiene que basarse en los mismos métodos de reconocimiento que se aplican en el campo de las ciencias naturales
Nuest~s auugos
·
de AS1a,
· empero, hicieron objeciones alegando que tal proceder no·
llevan~ a la "filosofía", lejos de merecer tal nombre, porque iba a cerrar el camino para delmear la problemática del pensamiento filosófico. De este modo entramos en un
callejón sin salida.
Fue el mérito del Sr. Werkmeister de Los Angeles el tratar de reconciliar estos contrastes tomando la palabra para discutir sobre "Las Ciencias Naturales y los Proble:n~ Cul~rales''i y este tema me parece digno de un relato más detallado. Según él,
leri.a ~~Sible acercar los pensamientos occidentales y orientales, si insistiéramos en
la aplicación de los mismos métodos establecidos en el campo de las ciencias naturales. ~stas últimas -bien lo admitimos-- han logrado unas maravillas y, pese a todo,
conviene, a veces, traspasar los límites que nos traza el método inherente a la ciencia

649

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exacta. (Es lo mismo que ya ha expresado el Sr. Rickert en Alemania). De no hacerlo, llegamos a una especie de "scientism''i es decir a un totalitarismo de la ciencia.
(Nosotros en Alemania1 diríamos que "la ciencia dirige y orienta el mundo"). Tal
1
totalitarismo de la ciencia nunca ha existido en el Occidente, como afirma el Sr. Werkmeister. Al contrario, muy a menudo hemos podido observar que nuestros pensamientos son afines a los del mundo asiático. Como ellos hemos formulado la pregunta: ¿ cuál
es la última meta de la existencia humana y el valor intrínseco del hombre en medio del
mundo con todos sus cambios? Ya los griegos trataron de encontrar una armonía entre
el Cosmos y los valores morales del hombre. La Edad Media propagó la "Alabanza de
Dios" desde el ángulo de la "imitatio Dei deficiens". No fue sino el Renacimiento el
que ensalzó las ciencias naturales, y eso con la idea de ganar el dominio sobre la naturaleza, según el ideal de Fausto, y desde entonces predomina la tendencia de no reconocer sino el método de la ciencia exacta. Tal ha sido el desarrollo occidental, como todos lo saben. Por otra parte, no podemos negar que ya existe una rebelión abierta. La
filosofía del existencialismo ha sacado del olvido lo que otros pensadores descuidaban,
es decir, la axiología de la existencia humana. Cierto es que la ciencia moderna -tanto
la técnica como la medicina y otros ramos- sirve y ayuda a la humanidad en múltiples aspectos. Sus métodos de investigación son y serán idénticos en todo el mundo,
lo que crea una unión entre los pueblos. Mas lo que la ciencia exacta nos ofrece es netamente el cuadro de una descripción, explicación y definición de ciertas leyes. De
acuerdo con los resultados inmediatos se establecen ciertos "fundamentos", y todos los
datos cualitativos quedan reducidos a unos valores cuantitativos siendo todo lo demás
de poca importancia. Fue Roger Bacon -fallecido en 1924- quien comenzó con ese método de reducción. La ciencia exacta opera, para decirlo en breve, con magnitudes tangibles y mesurables, como, por ejemplo, las matemáticas. Todo lo demás allende los
conceptos físicos queda excluído, y justo es que así sea, siempre y cuando se trata del
propio reino de aquellas ciencias. El Sr. Henry Margenau, de Vale, formula tal método
científico como una "construcción con la ayuda de nuestros conceptos". Sin embargo1
la pregunta importante es si ese método nos '"permite captar la última realidad y obviamente no lo logramos. En la actualidad predomina la tendencia de aplicar el método de
la reducción también hacia aquellas ciencias que se relacionan con el ser humano como,
por ejemplo, la psicología y sociología, lo que se justifica dizque con la metódica del
positivismo. De este modo se convierte el hombre en una especie de "máquina social",
para citar al Sr. Karl Mannheim y también al Sr. Lamettrie. Así llegamos al "scientism"
el que recurriendo al materialismo dialéctico, trata de demostrar que los conceptos de
lo bueno, bello y verídico son nada más ilusiones, e iguales ilusiones son para el "scien•
tism" muchos conceptos religiosos como, por ejemplo, el óctuple sendero de Buda, la
visión cristiana de la salvación y la unión mahometana con Dios. No es de asombrarse,
pues, que tal "ideal científico" una vez generalizado abra el camino hacia el nihilismo.
Para poner frenos a esta deshumanización vale recordar que existe la amplia escala
de los valores humanos, sobre todo la responsabilidad moral, lo que, desde luego, no
queremos interpretar en un sentido estrictamente instrumental. Tanto los valores humanos como la responsabilidad moral no pertenecen a las mismas categorías, como el procedimiento aplicado en las ciencias naturales. Si aplicáramos ahí los mismos procedí•
mientos, falsificaríamos la existencia humana.
En seguida trató el Sr. Werkmeister sobre la conciencia, la inteligencia, la estética,
las valorizaciones, la libre voluntad y la misión moral, conceptuando todo eso como una
"filosofía del hombre", la que le iba a ayudar para desenvolver su personalidad. Tam·

650

bién esta filosofía lleva a cierto dualismo, aunque no extremo smo
• en al
d
aspectos, . Y los representantes de Asia ' com o ya sabemos megan
. ' el dualis gunos I e sus
b
so1uto. Sm embargo' es difícil eliminar eI d ua1·ISmo por completo
'
Por lo mo en o .a tosd aspectos
será inevitable porque el ho mbre no pued e quedar ·en una menos,
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!a a, smo en un nexo personal con su existencia bioló ica
que seamos unos meros seres animales Al
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g . Esta ultuna no quiere decir
.
·
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·
nos unpele a obrar. Conscientemente nos
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prop10 centro que
interior y llegamos a nuestras propias a
~o~emos tareas, ~oseamos nuestro equilibrio
prec1ac10nes. y ese mismo centro 1
•
nosotros, f orma sus propios anhelos e i.d ea1es para cumplir
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e nues1ra vi a es decir una vida arm ·
l
Sr. Werkme1ster definió como "self-fulfillment" Al h' b l'b
omosa
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que
1
como reformador, ya sea en forma n t'
d·
. om re
re le es dable luchar
.
ega iva para estrmr o en forma ositiva
estableciendo
P
. nuevos conceptos acerca de 1os va 1ores h umanos La exist
., para
d 1 hcrear
abierto
una
nueva
dimensión
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ogremos modelar el curso natural de la vida El
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:.v:r.;:rde~t~:n:~ :::s~:':o;'!,;urjan tension~s. c::r ra~:•~:s

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e::!'.

de nuestra filosofía. Por el otro lado vJ:~o~ de la natulrahleza, Y a~í radica el peligro
l
. .,
,
u rayar que e ombre libre y sólo 'l ·
a aspirac1on para escalar todos los peldaños hasta al an
e . siente
y. cuando sepa dignificar su libertad Y encauzarla hac~a :::~~ss::;mo valor, siempre
bien de la comunidad humana y I h b l'b
.
as que resulten en
la H.
.
.
e om re I re -bien lo sabe él- moldea d' .
el s,":~;~~:;::on las perspectivas de una antropología filosófica desarrolla~a:;~;
mir:~i~n: ;~t::tuc:i~:1t;~ nues;ras discusiones r~cibieron un nuevo giro y se ofreció
ción Bi
' .
ra en ocar esos pensailllentos, dedicándoles su debida atenu • · • ,;n tipi~~ es _el ~echo de que ciertos círculos en los EE. UU. identifican 1
cien~1a con . las ciencias naturales" y tal definición es demasiado estrecha Basta
:e~:'~,:;: ª. ~1lth:[ _Y ~us "ciencias espirituales" para convencerse de que el c~ncept:
meister n:1a s~. eJa mterpret_ar en un sentido más amplio. Para apoyar al Sr. Werkdes u y eJ~mplific~r más su discurso, suplico a los lectores que observen las finalidatáni! e ~er:~en, c1~tas ramas. de la_ ciencia moderna mencionado, entre otras, la Botita . y a to og1a. .º que se mvestiga allá no son unas magnitudes meramente cuan. tivas, lo que s,~:edi6 en el pasado, sino más bien unos fenómenos cualitativos reta
c10na,.dos con los tipos representativos" Y la "transformación". Es la Escuela del "P sona umo" de la q ue proviene
.
e1 Sr. W erkmeister, y son los problemas de la axiolog'erpor
o
tanto
los
que
lo
oc
pa
•
I'mea, igual
.
ia,
imb 1, d
'1
.
u n en prrmera
que a muchos filósofos alemanes
u1 os
pensamientos
actual
el en . os
t mismos
. r
.
. D.e an temano hay que decir. que nuestra filosofía
tructu~a e eXJs encia ismo, no tiene la misma perspectiva ni puede tenerla porque su ess otra. En resumen vale subrayar que los pensamientos del Sr Werk · t
contraron n
••
·
me1s er enideas af u eco esp1ntua 1 entre nuestros amigos de Asia que se familiarizaban con
mes a las suyas aunque no entraron en el campo teórico

fü..

.

sigmente conferencista fue el Sr. Stella Kramritch, de los EE UU habla d
Pliamente sobr 1 1·d 1 , d
.
·
·,
n o amblemas
'b e .ª ~o ogia e la India Y de sus círculos culturales tocante a los pro•
. . arn a discutidos. El tema del Sr. Kramritch tocó los Vedas sobre todo 1
IDOVIm1ento
, nunca ha faltado una
' fuerte corre' e
laci6n entr del "Rig
.
-,Veda" . C.º~º nos expfico,
comp] t d ef la filosofia, la r~ligion Y las ciencias naturales, las que siempre se han
, e a o armando una entidad. Tanto la Física como la Metafísica andan en la .
.
misma 1mea' aun cuando sus me tas no sean 1as mismas.
Por lo tanto abundan los aspectos

651

�astrológicos, mágicos y simbólicos en el Arte, por ejemplo en la Arquitectura. Desde
hace 2 000 años es el Templo el que constituye el centro espiritual para hacernos com1
prender esa idea de la existencia humana y sus valores intrínsecos, mientras el culto, los
ritos y los mitos no despliegan sino una importancia secundaria. No obstante, entre la
multitud de los cultos y mitos conocidos entre los adeptos de la "Rig-Veda", disertó el
conferencista acerca de "Ribhus" diciendo, en síntesis, lo siguiente: El Fuego y el Agua
forman el receptáculo de "Soma", aquel elíxir que compuesto de "Agua Fogosa" conduce hacia la Vida y la Inmortalidad, y la "Virgen Surya" le concede a Ribhus su
protección, hasta que el Cielo y la Tierra, nuestros antiguos progenitores, despierten a
Ribhus dándole nueva vida. A base de tal mito podemos comprender, según el conferencista, las fuentes de la creación técnica y artística, que es la piedra angular de las cien-

1
'! 1

cias naturales.
El Sr. Bammate, de Afganistán, dio después un relato muy vívido sobre la cultura islámica y ahí se abrió un cuadro bien distinto ante nosotros. Según él, el Islam es la síntesis entre el mundo griego-helénico, la cultura persa y la sabiduría hindú. El decaimiento posterior se debió, entre otros momentos de carácter espiritual, a la dificultad
de reunir las tendencias griegas con las verdades proféticas, aparte del fracaso de reconciliar el pensamiento cualitativo con el cuantitativo. El idioma árabe no se prestó para
desarrollar una filosofía teórica y abstracta, iniciada por los griegos, sino más bien para
cultivar álgebra y análisis a base de observaciones concretas. Por esta razón se dirigió el
mundo islámico hacia las matemáticas y la astronomía, ciencias que lo hubieran capacitado para contribuir al progreso de la técnica, y en una escala considerable, ya que el
Islam no considera la ciencia (ilm) y 13. técnica (sina'a) como una filosofía antagónica.
Sin embargo, predominante ha sido siempre el pensamiento religioso entre los pueblos
del Islam y éste opera con el concepto de una Divinidad trascendental que se exterioriza, a cada paso, en la annonía de la naturaleza, lo que no se opone a la ideología cristiana. Dentro del Islam, los seres humanos tienen la misión de conquistar el mundo sin
que hubiera resultado un contraste tan agudo,. como en el mundo occidental el que nos
demuestra, por una parte, un mundo alejado de Dios y, por el otro lado, un tipo de hombre semejante a Prometeo. El Islam conceptúa la religión, la filosofía y las ciencias naturales como una entidad y las clasifica bajo la misma categoría de valores.
No fue inmediatamente después, sino un poco mis tarde, cuando el autor tomó la
palabra. Sin embargo, ahí mismo encajan sus pensamientos mejor que en ningún otro
lugar, y por esta raz6n conviene tratarlos con anticipaci6n. El autor discurrió acerca
del tema: "¿Cuáles valores constituyen el fundamento básico para que los pueblos se
encuentren?" Llegué a asentar y explicar las siguientes siete tesis: Si los pueblos desean
encontrarse, no lo lograrán a menos que los acompañe el sentimiento de un mutuo aprecio, y tal aprecio tiene que extenderse hacia otro mundo cultural, sus últimos motivos e
ideales, los cuales debemos comprender. No basta un mero intercambio acerca de aquellos problemas que se relacionan con el progreso técnico. Este no carece de méritos Y
bien podrá unir a los pueblos. Sin embargo, la técnica no ha servido únicamente para
acercar a los pueblos, sino también para desatar unas guerras espantosas. En
el campo de la técnica hay espías, como otros oradores habían subrayado, pero todavía
no se ha presentado el tipo del "espía cultural11 • Y es la cultura en la que se manifiesta la forma mis sublime del pensamiento y sentimiento entre los pueblos. En el mundo cultural vemos a las claras c6mo los pueblos conceptúan la vida, lo que anhelan Y lo
que persiguen. En breve, se trata ahí de unos valores básicos que afectan hasta nuestra
rutina diaria y se derivan, según Troeltsch, del concepto de una entidad cultural, ai

652

es que podemos comprenderla en su totalidad. La Historia nos enseña a contemplar
las relativas diferencias, pero ¿ no tenemos nada en común? Mucho tendríamos en común, si comparáramos aquellos valores que constituyen el carácter humano, y casi hemos olvidado recordarlos. Y tenemos que recordar y reconocerlos; de otro modo, un
contacto humano resultaría imposible. Para citar al Sr. García Máynez de México
_
demos efmnar que exi_ste
· un fundamento común que nos hace ver y sentir
'
~
lo que 'tiene
y ~rece de valor, y bien nos damos cuenta de esta misma verdad al intercambiar pensamientos con los representantes de la cultura asiática. Y ¿ cómo definiremos el concepto del " va1or"?. D'tr!a yo Jo sigwente:
· .
CCLo que llena nuestra vida y le da un sentido,
todo eso lo conceptuamos como valor". Los americanos prefieren otra definición hablando, en tal caso, de "Fuliillment oí Life". La realidad de la vida hasta la misma
existencia humana, da la prueba de tales valores. No siempre opinamos' lo mismo ya que
nuestros conceptos quedan limitados por la particularidad de nuestro idioma y el desarrollo de nuestra. histori~ nacional. Por lo tanto, nos cuesta a veces esfuerzo llegar al
fondo del pensarmento aJeno para comprender bien lo que dice y lo que quiere decir,
pero tal esfu_erzo vale la pena. Tocante a los valores existen en la vida ciertos grados
de comparae1ón, sobre todo, acerca de lo que merezca ser clasificado como bueno No
~bstante,. s!empre podemos reconocer ahí un factor común, es decir, cierto concept~ bá11~ modificado. en algu~o que otro sentido. Penetrando en la Historia llegamos a una
meJor comprensión apreciando el ángulo de variación y la dimensión de profundidad. No
deseamos discutir la justificación de las causas. Basta con los meros hechos para que
nos demos ~uenta d~l .f~n6~eno de por sí. Y es un hecho, que nadie negará, el que todas las naciones y CJv1lizac1ones han desarrollado ciertas valorizaciones -profundamente arraigadas en su suelo espiritual- y que estas mismas valorizaciones han determinado ~l destino de los pueblos. De ahí que la filosofía tenga que dedicarles atención y estudio. Pues en ese terreno descubrimos los impulsos más íntimos de la psiquis humana
aun~ue !leven clara~ente los matices histórico-culturales, lo que no les quita su exist~ncia ru merma su importancia. Una verdadera comunicación con el mundo no es posible ~ menos que preparemos el encuentro con las valorizaciones. Estas nos guían hacia
la últtma ratio de la existencia humana.
En este estado de las discusiones consintieron los miembros de nuestra Convención en
lo siguiente: el método inherente a las ciencias naturales no podrá agotar los problemas propios de la filosofía, si no existe otra escala más amplia relacionada con todos
aquellos conceptos, los que consideramos como el objeto y el valor de la vida humana
Y de esta fuente tan profunda fluyen todos los impulsos que han dirigido el destino d;
los pueblos y el cuno de las civilizaciones.

III
~s siguientes discusiones giraron, casi sm excepción alguna, acerca de los "valores
religiosos y espirituales 11 , aunque nadie se atrevi6 a clasificarlas en este sentido. La
~elantera la tomó el Sr. Kishimoto, de Tokio, dando un relato detenido sobre los credos
J~poneses .Y su importancia histórico-cultural. Tres son los credos prevalecientes, es deCJr: el shmtoísmo, una especie de misticismo ligado con la Naturaleza; el budismo de
~~yana, un credo típico en el Japón al que ya se hizo referencia; y por fin, el crisllanamo. El shintoísmo carecía al principio de un sistema ético para no cargar a sus

653

�creyentes con unos complejos mezclados entre temores y angustias. ~ás tar~e, c~ando _se introdujo la influencia del confucianismo en el siglo XVII, sí acepto el shmto~smo c1ert~s
postulados de la ética para adquirir una decisiva importancia social. En cambio, el budISmo japonés es introspectivo, aunque más activo que el hindú, pero carente de unos
ideales abstractos. Su meta es el equilibrio interior y ahí radica el valor supremo de la
vida. Pues el que alcanza tal equilibrio quedará preparado para soportar todas las vicisitudes con gallardía y afrontarlas con toda su energía activa. D.esde ha~e 100 añ~s
aproximadamente, el Japón comenzó a modernizarse, gracias a la mfluenc1a del Occidente, y se han modernizado también los aspectos religiosos. Sin embargo, ~l ca:á~ter
nacional y cultural de los credos japoneses no se ha perdido y en nuestro sentir religioso
estamos lejos de identificarnos con el Occidente.
Presente estaba entre nosotros el Sr. Radhakrishnan, vicepresidente de la India y,
a la vez, su portavoz espiritual. Profunda resultó la. impresión de ~us palabras,_ las que
trataré de sintetizar en lo siguiente: -Entre el Onente y el Occidente no existe una
diferencia fundamental, pues todos somos seres humanos y nuestras valorizaciones personales no varían. La Historia no es una especie de escena poderosa, sino más bien el
bastidor. y ¿quién coloca aquel bastidor? ¡ Es el íntimo cambio de las idea_s humanas!
Una nueva marcha la vemos en Asia, pero nuestra marcha no anda al ritmo de las
ciencias naturales, como en el Occidente, ni está determinada por el desarrollo de ellas.
Etica y Religión -y las dos en sus aspectos más variados- predominan en nuestra ideología, Tanto la Etica como la Religión tienen algo en común, es decir, la pregunta me•
tafísica: ¿Qué es la realidad? Citando unos aforismos de Brahma-Sutra y de los Upanishad tendremos la contestación acerca de la última realidad. Mas, de antemano, deseamos decir que nuestra "realidad" no es el proscenio de un mundo irreal Y vaní~oso,
y es el Occidente que confunde tal mundo irreal con la realidad. (Dura~;e l~ discusión vieron cierta afinidad en la filosofía de Anselm van Canterbury y su realismo de
las ideas espirituales"). ¡ Repitamos el dicho de los Upanishad: "Guíame de lo irreal
a Jo real, de la oscuridad a la luz, de la muerte,._ a la vida eterna!" Así llegamos al anhelo de traspasar nuestra existencia mortal buscando a Dios, igual como San. Agustín, como la esencia de nuestro ser, según las propias palabras del Sr. Radhaknshnan. Tam•
bién en la religión existe el concepto del "a priori 1' con tal que nuestra mente pueda
captar y defenderlo. Ese concepto nos conduce hacia Dios como el Promotor del Mundo, y todo emana de m. Nosotros lo expresamos con la palabras: "Janmady ª.sya ya~a~"·
Cualquier forma del materialismo nos parece, por lo tanto, equívoca. La realidad divina
está por encima de nuestro saber y pensar quedando allende de lo racional.
Hoy día afirma el existencialismo que el hombre pensador es más que una mera "res
cogitans" y bien distinto a los meros objetos de la naturaleza. Para nosotro~, en la
India es una repetición de lo que siempre hemos sabido y propagado. Los que tratan
de co~templar al hombre como un mero objeto, anulan su personalidad y lo dividen en
fragmentos los que no se parecen en nada. Luego si tal modo de división no es posible
con el ser humano, menos posible será aún con la última realidad divina, la que significa, según nuestra experiencia religiosa, una especie de "comunión", una comunión directa, salvadora y trascendental, la que definimos en nuestra patria con las palabras
"aparokshanubhuti lokottarajñana". Es más que un mero credo religioso, podríamos de•
cir que es una mira introspectiva de carácter espiritual, afín al concepto de la "gnosis",
el que surgió durante la última fase del helenismo, y familiar a la idea de los prime~
cristianos. Y esta filosofía es una reconciliación de la existencia humana. Pues así de1amos el mundo de nuestras propias ideas atrás y traspasamos el umbral para encontrar-

654

nos con el Señor del Cosmos ( Cosmic Lord), y ante Él debemos guardar silencio. Las
enseñanzas de nuestra Shankara abren un doble sendero: en una parte queda vacío y,
en la otra, repleto, hablando de los conceptos calificativos.
Los oradores que tomaron parte en la siguiente discusión, compararon aquella filosofía con la teología negativa y positiva de las tradiciones cristianas. Al fin de su discurso aseveró el Sr. Radhakrishnan que su concepto de la "Ultima Realidad,, no se oponía de modo alguno a la tarea de fomentar la investigación científica. Esta última, sin
embargo, tendrá que partir de aquellos tres postulados, los aque nos enseñan los Upanishad y las primeras tres sutras de Brahma, es decir: Entendimiento (Shravana), Revisión del Pensamiento (Manana) y Contemplación (Rididhyasasa).
Durante la discusión objetaron algunos que sería inadmisible clasificar la Religión y la
Metafísica como ramas de la filosofía porque excluían un razonamiento crítico; según
ellos, la filosofía era nada más Etica. El Sr. Radhakrishnan contestó 1 en resumen, lo siguiente: La Religión sublima y transforma la existencia humana; la Religión nos gui6
en el pasado, tanto en la historia como en la civilización, hacia los progresos más admirables, los que favorecerán y orientarán las generaciones futuras; una filosofía desligada de la Religión será una filosofía condenada a muerte. Esas palabras impresionaron a
todos los que escuchaban, y el Sr. Radhakrishnan concluyó: "The Philosopher is knowing something, but not knowing to himself".
Otra contribución a la filosofía de la India la hizo el Sr. Raju de ese mismo país. En
detalle nos explicó el espiritualismo del pensamiento hindú, el que otros clasifican como una especie de "realización del ego". Sin embargo, tal definición no le hace justicia. Según el orador, el espiritualismo hindú es aquel sendero que nos guía hacia "Atman",
y los etimólogos recordarán la palabra alemana 11 Atem" (respiro, vida, ego) así como la raíz griega "autó". Así llegamos a una penetración total de nuestro ser y todo
se llena de la puridad de "Atman". Las Enseñanzas de Katha-Upanishad nos revelan
cómo traspasar la Ratio individual y cósmica y reconocer la totalidad de las realidades.
No hay que confundirlo con la "conciencia de sí mismo'' i es mucho más y podríamos definirlo como la fuente del ego, de su estado despierto, de sus sueños y de su
descanso absoluto. Estudiando las Enseñanzas de Bridhadaranyaka-Upanishad veremo cómo se compara "Atmann con la "Luz Espiritual", y también la Metafísica del
Occidente ha desarrollado un concepto algo parecido conceptuando la "Luz". La persona misma, la que se entrega al sueño no es imaginaria. Durante el sueño lo domina
el principio de ºbuddhi" el que anima sus pensamientos y lo guía hacia la iluminación. Y aquel tigre de nuestros sueños se convierte en un ser real que nos ataca realmente. Ahí se manifiesta el "spirit" de acuerdo con los Upanishad, lo que los ingleses traducen con "mind" y los alemanes con "Geist". "Sin embargo, los traductores
occidentales se equivocan. En nuestra patria se aproximan los conceptos de mind y
Geist a lo que nosotros, los hindúes, designamos como antahakarana. Pero, ¡ no entendamos mal! La antahakarana no define lo absoluto, es decir, el concepto de
Brahman, sino se comunica con el mundo exterior. Nuestro concepto de Sankhya
reúne el razonamiento (buddhi), la referencia al propio ego (ahankara) y el órgano
de pensamientos (manas). El concepto de spirit, en cambio, anda más lejos dejando
todo detrás, hasta la psiquis, la conducta ética, el logos y la contemplación filosófica.
De todos modos podemos decir que la vida espiritual conduce hacia la Etica. Ahí
tenemos el bien mayor y el valor supremo, y repito el bien mayor porque una valorización negativa es imposible a menos que descuidemos la Etica, En mí concepto, la
axiología no es idéntica a la Etica; la axiología significa más y sobrepasa la Etica. In-

655

�".

'I

conforme estoy con el Sr. Nothrop, de Vale, el que trata de interpretar nuestro espiritualismo como una especie de intuición o estética. Tampoco me satisface la opinión
de Hegel el que incluye tanto la intuición como la e!&gt;tética en su concepto de Geist.
Nuestro concepto hindú es otro y bien distinto porque distinguimos entre lo interior
y lo exterior, casi como el Maestro Eckehard. La actividad interna como tal no ~
deja equiparar con la actividad del espiritualismo. Sólo la última nos conduce hacia
Atman y el respeto devoto ante Dios:1 constituyendo el supremo valor de la vida.
Ahí se levanta la pregunta:•¿Será el hombre capaz? ¿Podrá alcanzar el supremo valor
de la vida, tal y como es descrito? ¿Tendrá la fuerza para separarse de la materia
original o, como nosotros decimos, de la prákriti, en el sentido de nuestra Sankhya?
Dando una contestación afirmativa1 llegaremos al concepto del superhombre. Obvio
es que cada uno no lo sea ni pueda serlo. De todos modos, aquel ideal, por más
alto que sea, sí será nuestro ideal y lo será también para el mundo. Misticismo
contestará el Occidente en vista de nuestra filosofía, y eso sin razón alguna, pues la
historia occidental nos demuestra que unos pensamientos afines nacieron también allá.
Para repetirlo, nuestro espiritualismo es, en su esencia, la realidad más íntima e. intr~nseca. Lo que necesitamos en la vida diaria, es un equilibrio entre las fuerzas rntenores y exteriores, es decir, una humanización. Por eso nos urge una filosofía .equilibrada adaptable a la vida, y este postulado nuestro encontrará un eco también en
el m~ndo occidental. ¿ Cómo deberá proceder el hombre individual para acercarse
a nuestro pensar? ¡ Es el fundamento espiritual el que necesita conceptuar! y ese fundamento no lo creará a menos que se concentre en Aunan, Brahman o, si ustedes
quieren, en Dios".
Después del discurso anterior del señor Raju, filósofo de la India, se levantó el
señor Stace, catedrático de la Universidad de Princeton y bien conocido como tr~ductor de Hegel. Su conferencia tocó las formas místico-religiosas en la mente occidental tal y como las observamos en las tradiciones históricas. Tal tema ofreció el
compl;mento para documentar y enriquecer Jas palabras del señor Raju, y el señor
Stace sabía cómo atraer el máximo interés. De antemano nos explicó que las formas
místico-religiosas del Occidente tienen mucho en común con la filosofía del Orien~.
Tanto aquí como allá se habla del "vacío en el propio ego". En :esum~n, el propio
ego carece de ideas determinantes que lo llenen, lo que se nos antoJa casi como para•
dójico. También opera el misticismo con el concepto del "propio _ego en toda su
pureza", tal y como lo vemos en la filosofía de_ Platón, Pseudo-D1onys, Eckehard,
Johann von Kreuz y Martin Buber. Lo que nos interesó más que nada, fue el con•
cepto de Eckehard acerca de su "apex mentes", o sea, la presencia divina en el .alma.
De esta manera llegamos de un "vacío en el propio ego" al concepto contrario, es
decir, a la plenitud del propio ego por la presencia divina. Ta~to los místicos_ del
Oriente como los del Occidente descubrirán ahí unas ideas básicamente pareC1da1,
aunque cada uno se atenga a su propia religión. Eckehard, por ejemplo, piensa en
el misterio de la Trinidad mientras los creyentes de la Veda tendrán la mente puesta
en Brahman. Los budistas, en cambio, contemplarán todo bajo el aspecto de encontrar la negación del propio ego. Y no es tan fácil la tarea de reconciliar los contrastes religiosos porque en la India reina el monismo y en el Occidente, el dualism~.
Según la tradición hindú, existe una unión armoniosa entre el individuo y el Umverso lo que podemos definir como una "identidad monística". Comparando, por
el ot:o lado, los credos del Occidente -judaísmo, cristianismo y mahometanismovemos una teología bien distinta. Allá no se atreverá nadie a hablar de una "unidad

656

existencial u ontológica" con Dios, y el creyente tendrá que limitar sus esperanzas
de no lograr sino un "acercamiento" hacia el Maestro del Universo contemplando el
Poder Divino bajo el aspecto del 11imago Dei". De ahí resulta que es el dualismo
que domina nuestro pensamiento como un elemento básico.
Otra conferencia fue la del señor Regamy, de Lausanne, el que se distingue en el
campo de la teosofía, Y como el señor Stace, de Princeton, buscó los contactos entre
el espiritualismo europeo e hindú penetrando en toda la profundidad del problema.
Como nos enseñó el señor Regamy, Europa conocía y estimaba -hasta mediados del
siglo XIX- el concepto del espiritualismo, y eso en la forma de la 11 realidad netamente espiritual", fuera de cualquier interpretación física y psicológica. Sin embargo,
el desarrollo de nuestra historia nos llevó más tarde al ensayo de explicar el fenómeno
de ~ertas esferas sublimes y elevadas, que existen en la vida humana, y tratamos de
explicar lo elevado -también en la esfera espiritual- con algo menos elevado es
decir, algo inferior o bajo. Tal manera de pensar no armoniza con la filosofía' del
Oriente. Para citar unos ejemplos, vale mencionar el Naturalismo y el Positivismo.
Tanto el Occidente como el Oriente conocen el "sendero hacia el interior" es decir
el sendero hacia los valores espirituales para que ellos sean la fuente dire~ta y cer~
tera de la que emanen nuestro juicio individual y nuestra experiencia personal. ¿ Cómo
proced~mos ahí? ¡A base del razonamiento! Fueron los griegos antiguos los que
entromzaron la razón y todavía sigue la filosofía occidental ese mismo curso. Bien
vemos que la razón nos dirige y nos domina, que ella nos obliga a formular unos
conceptos claros y que ya no aceptamos lo que no resulte inteligible. Esta tendencia
racional ha entrado también en nuestra teología. ¿ Cuál ha sido la consecuencia?
Cualquier razonamiento queda determinado por los factores y aspectos de cierta época.
Luego, es inevitable que lleguemos a unos cambios continuos y, a veces, revolucionarios. Por otra parte, vale subrayar que el mundo cristiano no excluye las emociones
s~no .permite que ~llas entren en nuestro corazón guiándonos hacia el concepto de 1~
fmalidad, pero ah1 se trata de unas apreciaciones muy individuales. (Anotación del
Dr. von Rintelen: A mí me parece que podríamos interpretar el concepto de "Etos",
~ Y como lo encontramos en la filosofía de Platón 1 como una fuente de estímulo espintuali y así lo vemos en el Agustinismo). Otro concepto cristiano es el desenvolvi~
miento de la personalidad humana, alimentada por la presencia del Espíritu Santo
Y de ahí resulta nuestra capacidad creadora. Esta última1 y vale destacarlo, n~
termina en la teología ni se limita a unas obras meramente religiosas sino tiene la
misión de empujarnos hacia una ideología activa y dinámica de la vÍda con el fin
de "sujetar el mundo". Nuestra tradición espiritual ya no es la misma como antaño
Y puede adquirir unas variantes, pero nuestra actitud básica sí es la resultante de
las antiguas tradiciones y sus tendencias actuales son las siguientes: en primera línea,
buscamos unas verdades bien definidas permitiendo la libre discusión y hasta la oposición; pues de esta manera opinamos enfocar mejor los problemas, aunque falte
mucho para comprenderlos en su totalidad. Sin embargo, hacemos el sincero esfuerzo
para acercarnos más y más hacia la Verdad, y casi podríamos decir que es un esfuerzo progresivo, pero sempiterno, porque nunca alcanzaremos nuestro ideal. En segunda
línea, anhelamos la realización de nuestro ser, es decir, de nuestra propia individualidad sin pensar en el concepto de cierto ego superpersonal. Pues los hombres del
Occidente creemos en un Dios personal y nos domina el pensamiento personal. Luego,
aun interpretando la última importancia de nuestro ser en un sentido plurali.sta y traspasando los límites de la vida terrenal, siempre personificaremos nuestra Deidad. De

657

�eso resulta también nuestro dinamismo, el que nos estimula a entregarnos a la creación. En resumen, hemos llegado a una síntesis entre este y el otro mundo, viviendo
en éste, pero buscando el otro, para expresarlo en unos términos religiosos. Esto es
lo que nos une y, :\. la vez, nos separa del Oriente.
Una actitud reconciliatoria, bien podríamos decir, es la del mundo islámico, si
analizamos la próxima intervención, y fue el señor Sharif en Labore, excatedrático
del "Islamia College", quien nos introdujo en los valores espirituales del mahometanismo. Recordaremos que el orador anterior1 el señor Regamy de Lausanne, clasificaba el mahometanismo entre las religiones occidentales. En el mundo del Islam
-nos explicó el señor Labore- no distinguimos entre la vida religiosa 1 espiritual y
material, aunque el Korán considera la última realidad en el sentido espiritual. Lo
que no conocemos es que el hombre se retire, como asceta, de su ambiente y de su
época. A cualquier paso descubrimos ciertos valores en nuestro credo, pero Dios
es
11
para nosotros la causa y la meta teológica, luego, el supremo valor, la suprema perfectio" y el concepto del "summum bonum". (Ver Aristóteles. Al Ghazzali). La
divina define el valor intrínseco (Ver Stace). Dios es inmanente tanto en
11Luz"
la Naturaleza como en el ser humanoj Dios es el Poder trascendental, es Unidad y
Ser, en nuestro ideal al que dirigimos nuestra mente para que los valores divinos
entren también en la esfera humana. Uno de los valores esenciales es la Belleza, la
que debería contribuir a hacer nuestra existencia más armoniosa. Dios es para nosotros el Juez Supremo y el Amor Perfecto, y nuestro Profeta nos manda amar a
todos los prójimos sin distingos, igual como en la religión cristiana. La calidad humana radica en su entrega hacia los valores eternos para que la "Voluntad Universal"
se convierta para nosotros en el "Sendero de la Verdad", lo que llamamos "as-sirat
almustaquim", y en ese "Sendero" participará el hombre entero con todas sus ideas,
emociones y ambiciones recogiendo como premio tanto la paz interior como la beatitud y la dicha. Por otra parte, no podemos negar que el hombre constituye también
un ser biol6gico y que la satisfacción de sus necesidades materiales es la condición
básica para crear y desarrollar unas aspiraciones de escala superior. También existe
en nuestra religión el concepto de lo 11 Malo"; ahí está la negaci6n de los últimos
valores y su consecuencia es el "Caos11 como el "decisivo desvalor". Siempre será
nuestra máxima que nos entreguemos a la Voluntad Divina. En resumen enfatizó el
Sr. Sharif la "Unidad TotaP' y, no obstante, contiene su filosofía cierto dualismo,
es decir, entre el concepto divino y la tesis de una trascendencia espiritual sin límite,
lo que significa para él la "realidad esencial", según el criterio del autor.
Sacando el resumen de aquella parte de nuestra Convención, la que estaba dedi•
cada a la discusión sobre los valores religiosos y espirituales, vemos claramente las
diferencias en el sentir aunque muchas ideas tienen una base común. Siempre vale
recordar que nuestras escuelas filos6ficas, tanto las pasadas como lru actuales, son
positivistas tocante al espíritu como una condición básica y referente a los principios
religiosos. Sin embargo, la experiencia elemental de cada religión es la misma, según
me parece, y bien podríamos llegar a una afirmación de los valores espirituales siguien·
do aquel camino definido por otros oradores como el "Sendero hacia El Interior".
El contraste entre nuestro pensar y el de Asia comienza en el campo de la Etica.
Nosotros la miramos como un terreno independiente, mientras ellos la califican como
el primer paso para adentrarse en la Religión y el Espiritualismo, como veremos más
tarde al conocer las demás intervenciones. Tanto el Occidente como el Oriente han
llevado la Etica en ciertos aspectos a una "teología negativa", para expresarlo así.

Menos negativa es' ..desde 1uego, 1a actitud del Occidente, gracias
para razonar y cnticar. Monismo
D .
.
a nuestra tendencia
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Y ua 115mo constituyen dos
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.
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1o trascendental.
,
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.
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.
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a orna una fonna central h t
l
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d.
, as a en e problema
por el bien de las almas hum~nas.
s1 pu irnos crear una divinidad sacrificándonos

IV
Etica y vida social fue el próximo tema de n t
seamos informar a nuestros lecto
ues ra Convención1 Y de antemano de.
res que se concede a la Etica
l EE UU
1IDportancia preponderante lo que se f1 .
.
en os
.
. una
to, no es fácil definir la Etica y h tre ehJa, también en la vida pública. Por supues•
.
as a a ora no ha sido posibl
•
contestac16n. El señor Virgil Aldrich del Ce
e consegwr una clara
detalle hablando sobre el tema "Be o~d E h. :,°ºn College, trató de entrar en ese
tes preguntas: "¿Podremos conccp/ 1 Et .1cs . El orador nos formul6 las siguienuar a hca como una ma ·1 d
I
pasando dicha magnitud;, (!
.
gm u natura o sobretónica) ". E 1 Et.
. 1 a misma pregunta ya la encontramos en la filosofía pla. '· s ª ica a go puramente espiritual O b'
1· d
y ¿no_ podemos afirmar que el principio de lo "~uen~~.n iga a con_ la Naturaleza?,
ya exista en la Naturaleza'" ( a.
' en su sentido más ampho1
elevando lo "éticamente b~en ~' s1 me parece que Kant dio la mejor contestación
•
0
a una categoría independ · t ) H ,
renc1a al señor G. E Moor
.,
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una fuente "natural" L
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a scue a aturalista de
1a Supernaturalista en la f'lo
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1 so ia, 1o que los neo-naturalist
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dde la vida Los p 'ti. . ues ay que tomar en cuenta los intereses y las necesidade;
rar nuestras. al •os1 , vistas, como Carnap y Ayer, rech azan 1a pos1'b'l'd
11 ad de equipa.
v orizac1ones con las verdades.
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ll
.
.
a mvestigar el reino d 1 M 1 O
.' , po o ra parte, e os están bien dispuestos
aboga en
.
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que ;in d c:;nb10, por el ensayo_ de dirigirnos hacia la "estimación y orientación" gl~
h~ana" u~! :os dab;e el canuno para discurrir sobre la "psicología de la actitud
, •
es e uego, ya nos encontramos allende la Etica.
11
Y
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es,
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efecto
- Aldrich tocando ahora la filosofía del
existencialismo el q' como ,nos expli có e1 senor

nonnas valen 'para 1:e, E:!u,n ;u est;uct~ra p_aalr~cular, prohibe la pregunta: ¿ Qué
u •
•
•
ues e existenc1 1smo no cuenta con "norm"'•" •
1 "Eti d 1
. .
...,, , smo
Con s1tuac1ones"
a cualquier afi~a~ió:
ca 'eó as dutmtas circunstancias"' para decirlo así, llega
o negact n porque es la "Etica d
f
n
:;~ri::~~ie;: la dialéctica_ de Hegel. Tal filosofía es típic: : a ~:m;:;:a ~!:ien::
ch
,
que predomma en la República Federal de Alemania y d
ar este lugar para citar a Nietzsche el que decía que tanto lo Bueno
'
eseo laprovecomo
o Malo

659
658

�1 t

'

'
"Más allá" Tal pensamiento es el reflejo de una conciencia moral. Como ora•
teman su
•
.
, •
H6 l
dor de discusión hice referencia a los filósofos Jaspers y Heidegger. El ultimo acu~ e
concepto de que la "conciencia es la que nos llena", mientras el p~imero en_trete116 el
cariño y ta comunicación humana con un alto sentido éti~o. También mencioné a los
filósofos alemanes que habían publicado unas obras especiales tocante ~ los_ problemas
de la Etica, como los señores Wittman, Bruno Bauch y, sobre todo, N1cola1 Hartman,
el que es un pensador contemporáneo.
.
El señor Aldrich trató también el psicoanálisis de Freud _que, en su concepto, mira
l
roblemas de nuestra Etica con unos ojos clínicos ale1ándose 1 por lo tanto, del
::r:no filosófico y entrando en otro campo muy distinto al que se encue.n~ra a la
1
·11 e · 1 JDJ'smo vale según él para el misticismo del mundo rehg1oso que
otraori a. asi o
,
,
..
· aunque convenga hablar ahí con un criterio más elevado. De
observamos en Asia,
.
todos modos, aun admitiendo que el Oriente clasifi_ca la Etica en un pl~no superior,
sublime y trascendental como, por ejemplo, el Budismo de la Es:uela Hi~ayana ~ el
,
(
la obra de Mahadavan) -no podernos negar, segun el scnor Aldrich,
u
,
d 1 ·
·
T aoismo ver
que tales conceptos conducen casi ~acia el ~s~o punto como el vacio e existencia•
lisrno", en breve, hacia una especie de mhihsmo.
.
A continuación se dedicó el mismo orador al ensayo de analiz;r el ~omum~mo ~
relación con la Etica expresando la opinión de que se a~re ah1 una ideolog1a d.ia•
metralmente opuesta, la que, en resumen, le parece. negatt~a. Pues lo que el co_munismo anhela es la realización de su programa colectivo; ah1 está su meta y su obJeto,
y éstos andan muy por encima de las normas éticas, por lo cual se_ com~rende que
las últimas quedan vistas con desprecio. Luego, ya no se busca la Ettca ni la postula
, ltima norma sino valores de otra índole que se hallan en otro terreno. Rescomo 1a u
,
.,
t el
pecto a su propio punto de vista, el señor Aldrich aboga _por una umon en re
·ca Tal unión no debería tener el molde oriental donde se propaga
v1a o r
Ell
a.
.
, ..
1y
el ideal de desligarse de la existencia física entrando en el remo trascendental, smo lltll•
tar la actitud occidental con su dedicación ..por y para el mundo, au~ cuando las
experiencias de los últimos decenios puedan justificar que algunos. se s1~ntan empujados hacia la desesperación. Según el autor, se~ía interesante diferenciar entre el
•• loru la "Etica" y buscar los respectivos contrastes. En tal caso abandonamos de
a::eman~ aquella filosofía que considera los postulados éticos como valores de por •
,
m • se tratara de una especie de supremacía. Por otra parte, los que separan
si,coo 51
. .
·
1 d
"valor" y de la "Etica" , se refieren obviamente a cierta
case e
.
. .
1os concept os del
"valores" que tienen miras y metas prácticas respectivamente, una relación defmida
a cierto algo. Es el modo de pensar que encontramos con fr~cuenci~ en los EE. UU.
A mí me parece que el señor Virgil Aldrich tiene la misma idea, si es que lo hemos
comprendido bien.
.
Los representantes de Asia tomaron después la palabra explicando su propio. con•
cepto acerca de la Etica. El primer orador fue el señor M~adevan de ~a I~dia, e!
e no estaba de acuerdo con el señor Aldrich. "Para los filósofos de mi pa1s -asi
:~s dijo- es la Etica un concepto al que ustedes, los occidentales, llamarí~ .en
inglés 'Beyond Ethics'. ¿Por qué? Porque la -~tica es, ~ara nosotros la candi~~
básica que nos conduce hacia aquella introspeccion metafmca postulada por el Jaimsmo y Buclismo. Nuestra Katha.Upanishad nos en~eña: _'El que no ~e se~ara del ~alo
ni gana la calma de la concentración, no podra reah~ar su propio _Yº . La misma
enseñanza nos amonesta: 'Apártate del mundo por el bien de tu propio yo ~ Dharma
te ayudará a hacerlo'. El autor desea explicar que los filósofos de La India, basán·

dose en las Enseñanzas de la Mahabharata, tienen su propio concepto acerca del
ser human?. Según ell~s, la nat~raleza intrínseca del hombre es buena. Luego, la
bondad existe de por si y const.J.tuye un valor ético, aun cuando no sea el valor
supremo de la Etica. Aparte de eso, los filósofos de La India han introducido en su
Etica otro concepto, es decir, la realidad relativa. Pasando de allá, llegamos a las
esferas trascendentales que llevan al hombre hacia lo supremo y perfecto, hacia aquella
'perfectio' donde la introspección revela más que el propio yo abriendo los horizontes más sublimes e indecibles. Paso a paso tiene que caminar nuestro ego por ese
sendero y la última etapa es aquella 'Moksta', la 'Liberación del Espíritu', tal y como
enseña la Bhagavad-Gita clasificándola como el último valor interior. Aparentemente es ~a filosofía de la negación; en verdad no parece tan negativa porque permite
la acción, con tal que purifiquemos primero nuestro propio yo. Bajo esta perspectiva
podemos decir que La India camina 1Beyond rnorality to spiritual perfection' para
expresarlo con las palabras originales de nuestros amigos hindúes, y la única excepción la constituye la 'Carvakas' con cierta tendencia hacia el materialismo. A mí me
llama la aten~i~n aquella 'perfectio', es decir, la 'perfección' del pensar hindú, y tene•
mos que admitir que el concepto de la 'perfectio' ha entrado también en nuestra filosofía creando una tradición bien importante". Más tarde, cuando esta Convención
lleg6 a su final, visité otra organizada por el Institut Jnternational de Philosophie en
la ciudad de Mysore, La India, escuchando allá al Sr. Banerjee de Delhi. Este aseveró que "el sendero hacia la perfección era la corona entre la jerarquía de los
valores". Me tomé la libertad de preguntarle por el propio sentido de sus palabras.
Cómo me contestó, resultaría imposible explicarlo en detalle. (Ver también las obras
de Suzuki). Para la ideología occidental es difícil ligar la Etica con la Religión y
crear, a base de tal unión, unos valores de suprema categoría. Los Occidentales tene•
mos otra naturaleza y, como lo explicaba el señor Aldrich, nos domina, más que a los
hindúes, el estímulo de buscar la actividad dentro del terreno práctico de esta misma
vida, mientras la meta de ellos es muy distinta. Lo que anhelan es desligarse de este
mundo visible para alcanzar la elevación espiritual; ahí se encuentra el peldaño más
alto de su filosofía. En el Occidente distinguimos entre lo real y lo ideal; real es lo
q~e percibimos con nuestros sentidos y a esta realidad le concedemos preferencia,
IDlentras la esfera espiritual, es aquella en donde residen los ideales.
Con más precisión fijó el próximo orador, el señor Nikhilananda, de La India, el
pensar de su país. Nuestra realidad absoluta en Brahman -como nos dijo- y
el mundo visible y perceptible lo clasificamos como irreal, mejor dicho, como una
mera ilusión, lo que traducimos en nuestro idioma con 11maya". Bien admitimos
que el mundo visible contiene en sus múltiples aspectos cierta manifestación de
Brahman. También deseamos subrayar que es y será el mundo visible donde practicamos nuestra Etica, por más cambios e inestabilidad que existan en éste. Sin embargo, nos inspira el concepto de 11Dharma" y por eso creemos que el hombre debería
perseguir el ideal de llegar a un "crecimiento interior". Sólo así podrá alcanzar aquel
estado de ánimo en que los sufrimientos personales ya no lo afecten, y entonces será
capaz de servir a la vida social. Repetidas veces tenemos que morir y volver a nacer
hasta que encontremos aquel sendero que nos conduce hacia Brahman, el fundamento espiritual y la suprema realidad de nuestra filosofía.
Después disertó el señor Hsieh Ju-Wei, filósofo chino, sobre el confucionismo de su
país, advirtiendo de antemano el contraste entre Confucio y Buda. Mientras el hin•
duísmo, según su parecer, se aparta del mundo visible, el confucionismo le dedica

66!
660

�toda su atención contando con los factores temporales. Aunque nosotros somos mor•
tales, llegarán otras generaciones y otras más -así nos explicó- de modo que siem•
pre habrá seres humanos en este mundo. Por lo tanto creemos en la inmortalidad
de la posteridad y ante la última nos sentimos responsables, de acuerdo con nuestra
Etica, porque nos unen los lazos familiares tanto con nuestros parientes cercanos
como lejanos. Nuestra Etica no es idéntica a la cristiana porque el "Amor hacia el
prójimo" es, en su última trascendencia, un mandamiento religioso imbuido en el
credo y recompensado por Dios. Tocante a la Etica cristiana, el autor difiere del
señor Hsieh Ju-Wei creyendo que éste no ha atinado enteramente.
Más detalles nos ofreció el' señor D. T. Susuki, filósofo japonés adherido a la
escuela budista en Zen, cuya (ama ha traspasado las fronteras de su país. Para dar
un resumen de su conferencia, la que contenía unos pensamientos claros y precisos,
hay que observar de antemano que el señor Suzuki no separa la Etica como un campo
especial, sino la conceptúa con miras universales dirigidas hacia la Filosofía y la
Religión. Ahí no faltaban contactos con el existencialismo, aunque el orador expresó sus dudas de llegar a nuestra comprensión, pues no ocultaba su temor de que
nuestra mente europea y occidental criticara sus ideas como raras y ajenas. Lo que
nos reprochó fue tanto el dualismo como la lógica, fundamentos de nuestra filosofía.
Pues estamos acostumbrados a distinguir entre el sujeto y el objeto, entre el ser y el
no ser, entre el sí y el no, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre
verdad y error y entre el yo y el tú (Dios). La escuela budista de Zen es la forma
representativa entre los pensadores de Asia, como afirmó el conferenciante, y ya observamos sus primeros comienzos en China, durante el período de T'ang (610-905 A.D.L
derivando sus mejores ideas de las especulaciones hindúes y transfonnándose en algo
individual, personal, subjetivo, estético e intuitivo. El señor Suzuki nos suplicó que
interpretáramos bien esos adjetivos alejándonos de nuestra tendencia de buscar en
seguida los contrastes de cada palabra, porque de otro modo sería fácil que nos perdiéramos en errores. También nos rogó que no clasificáramos su filosofía bajo el
aspecto del monismo, sino más bien del advaitismo. Pues para él no llegamos al
monismo por el mero hecho de eliminar el dualismo. Hasta podemos encontrar una
unión entre los dos conceptos, como él afirmó, lo que, desde luego, parece una contradicción, casi una paradoja, en la mente occidental. La Escuela de Zen rechaza
tanto la limitación por medio de la lógica como la aplicación de roed.idas mecánicas.
Así llegamos a algo de carácter místico, digamos, a Dios, la última realidad, lo absoluto, la substancia, atman, brahman, tao, lo infinito, la enseñanza o el nihil. El
orador definió su creencia con las siguientes palabras: "Para mí es audible, palpable
y visible, pero no soy el objeto de tales percepciones; digamos, Zen es el presente
eterno, la pura oscuridad y la pura luz". El autor cree que todo eso recuerda a Plotino, aunque los Maestros de Zen hablan del 11ser intrínseco" respectivamente de la
"primera persona", y el señor Suzuki no tiene inconveniente en que se traduzcan sus
conceptos con la palabra latina "subjectum".
Luego cayó la palabra ºNirvana" en medio de su conferencia e igual como el
señor Banerjee de Delhi, al que el autor ya había mencionado, nos declaró el señor
Suzuki la absoluta imposibilidad de servirnos de una descripción. Lo único que
11
podía decir fue que Nirvana abundaba, en su propio concepto, de valores infinitos",
Según el budismo, Nirvana, es la síntesis de cuatro calidades, es decir, eternidad, beatitud, libertad y pureza. El autor cree que ni esas calidades tengan el valor de unaJ
definiciones, sino más bien de unas explicaciones transfigurativas. Luego, se levanta

la pregunta de cómo interpretar los
u
, ,,
uvaciedad". Según el señor Stac
1 c~ncóe~tos ~el vac10 respectivamente de la
e, e sm nimo mglés es "em ú
" ¡
shunyata; el chino kung · y el ¡· a é k C
P ness ; e sánscrito,
,
'
'
pon s, u.
orno nos explicó el ,. g ki
,
err6neo mterpretar tal concepto e0 n 1 1'd d
senor uzu , sena
• •
ª ea e que el "vac'1011
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Zen
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uaD •a • 1vm1
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us propias pa1abras• 11 y d
.
como Creador y Fuente de la Vida" Al
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e esta 1vm1dad sale Dios
,
,
autor 1e parece que u
,
.
surg1an ya en los primeros siglos d 1
. .
nos pensamientos afmes
,
e a era cnstJana El
· ti •
sabia aprovecharlos dándoles una tenden .
..
.
cns amsmo, en cambio,
.
c1a pos1tlva es decir· la 'nf 'd d
.
tahva, 1a que entre los griegos anti
,
'
·
1 1ru a
cuantId
1 . ¡· .
guos tema un concepto negativo, se ha transfor~~ o en a m imdad cualitativa, la que es un atribut
...
bien conviene comparar las d'f
. .
o de nuestra D1vm1dad. Tam1 erenc1ac1ones entre "Deitas"
"D " 1
tramos en las obras de Agustín y Eckehart.
Y eus , as que encon-

~=

El señor Suzuki pone Etica y Estética en yuxta sición a
.
reza" como inseparable de la ubell ,, "N
po
, Y que considera la "pu~omo continuó disertando- y el
Ó1 es ~;tros tenem~s. el concepto . del 'myó'
umvenalidad infinita de la Crea '6 yy
~ndad D1vma, la que vibra en la
ci n. a se conoc1a es
l
Tse Y tal vez antes. Nuestro 'myó' es una
º6
e, concepto en a época de Lao, ti
um n entre ser' y 'no ser' y 'l ¡
mis ca experimentada en identificar el 'nada' co
'
,
so o a mente
que es, desde luego, una mera noci,
n ~l .ª1.go' podrá palpar nuestra idea
tivista. Nuestro 'myó' comprende tO:n piersobnal e md1v1dual alejada del pensar objeas as o ras del arte las que d
d
pasan el mero límite de la técnica (así tamb'é
.'
' e ese mo• o, .sobre1 n K ramnsch)
. Cóm
1
.
· t
o se cnsta iza en
tod o eso nuestra Etica,. Podr'Ja mencionar
1as palabras 'bueno'
' 1'
ces no miramos sino los oh¡' etos d
t
.
Y ma o, pero entone nues ra acct6n y nos movemo
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rminos
contradictorios
Po
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1 é
esfera que no conoce la m~dida rd eso ¡creo que !ª Enea verdadera reside en aquella
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.
e va ores exteriores y sólo aprecia tant 1
.
mtenores
como la intención · En e1 1'd'1oma de mt. pa1s
, la llamamos 'muk o os
motivos
E
.
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tlca es, mejor dicho una clase d ' , I
.
uyu .
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es una forma d
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e on, o que ustedes traducirán como 'gratitud'. Mas
animados 1 e gratitud ~~e se entrega tranquilamente a los seres animados y des~
a a vez, una acClon que no clama
.
1
llamamos 'intoku1 En tal
'd .
por ap ausos, smo queda escondida, y la
el con
. .
senll o m~erpreta el budismo japonés de la Escuela Zen
cepto de la Et1ca enfocada hacia ]a colectividad".
'
Ahora nos toca la tarea d
li
l d• .
tanto entre los Orientales co~:n:n:r:r
01s~tas opm1ones que hemos escuchado,
los problemas de la Etica;, Q
, d .
codenta1es. ¿ Cómo resolvemos nosotros
.
.
uerna ec1C: desde el propio fondo de su problemáti
ru;iempre en relación a los deberes sociales del hombre. Nos damos cuenta des~:
nu!7; d;. qu;, nos (alta algo que sólo la Religión podría brindarnos, e ideal ;ería si
el 'd a I i 1o~ ia tuviera allá tanto su corona como su áncora. Puede que tal meta sea
i ea y e supremo esfuerzo de cada filósofo si e
od
terreno todavía de "filosof'a" D' .
l ' . s que. p emos hablar en este
Etica como
.
i .
tstmto es e sentir de Asia. Allá se considera la
libre d 1 b. u~~ especie de antesala en la que preside la mente espiritual religiosa
trasc e o Jehv1smo .. y esa mis~a mente tiene que aprender las relaciones metafísico~
su ú~~dentales. :ara situar _Ia Euca en esa dirección. Pues a ella pertenece Y allá tiene
Etica :o e;entJ o. Una vez que se hay~ aprendido esa lección, hay que convertir la
fundamento de nuestra actitud para que tenga una aplicación práctica.

1::

663
662

�11

Sin embargo, la estructura del ser humano es la misma, como nos dijo el señor Ames,
de Cincinnatti, y por eso podremos llegar a un buen número de valorizaciones comunes. Vale citar, por ejemplo, a nuestro colega chino, señor \-Ving Tsit-Chan, y al
japonés, Dr. Suzuki. Cuando los dos fijaron los postulados de la Etica, se refirieron
a las siguientes virtudes: responsabilidad ante sí mismo y fidelidad hacia sí mismo,
abnegación y convicci6n religiosa. Las mismas calidades aparecen también con otros
matices en la tradición europeo-cristiana, lo que yo me había permitido destacar con
motivo de mi conferencia sobre el ángulo de variación que poseen ciertas valorizaciones comunes. En la Convención posterior celebrada en Mysore hubo hasta la sugerencia de centrar toda la filosofía en el problema de los valores, lo que, según la opi-

ni6n del autor, nos llevaría demasiado lejos.
Con frecuencia tocaron los convencionistas, como ya lo hemos visto, el problema
del "ser intrinseco11 y del existencialismo, y sería de interés para nosotros poder hablar
aquí con más claridad. El más autoriiado para tratar tal tema fue nuestro colega
francés, el señor Paul Mus, ya que vive casi constantemente en Asia y ha conquistado fama como erudito en las ciencias culturales. En síntesis dijo lo siguiente: "En
el Occidente no conocemos sino la conciencia del propio ser, mientras el Oriente habla
de la 'intención hacia el propio ser'. Una definición exacta no es posible, pero preguntando a los hindúes, tibetanos, chinos y japoneses, sí nos ofrecen unos ejemplos o símbolos que ellos clasifican como 'mandala'. También nosotros recurrimos
a veces a los ejemplos y símbolos. Así lo hizo Richard Wilhelm en su obra El Secreto
de la Flor de Oro, y hasta C. G. Jung en su libro Descubrimientos del Psicoanálisis.
Para ilustrar mejor el pensamiento de Asia, conviene describirlo como un 'Círculo Mágico' cuyas raíces están en las 'Aitareya Braharnanas' y en las 'Upanishad'. Según las
enseñanzas de Bihadaranyaka Upanishad (1, 4, 17) no comprenderá los elementos
sino el que haga uso de su mente, habla, respiración, vista y oído (ver: Raju y Suzuki)
y alcance además el ser intrínseco en la forma de 'atman'. Y aquel 'ser' se transforma
en 'karma', la voz de nuestro destino, la que nps lanza a ciertas obras. Mas, el sendero
hacia el Eterno Brahman, causa de todo el desenvolvimiento, lo encontramos por
medio de 'dharma1 la que norma nuestra conducta estética, moral y ritual. Al autor
le parece que tales explicaciones aclaran básicamente el problema del 'ser intrínseco'
como una especie de 'vida cósmica' arraigada en el 1estado personal de la perfección'.
"Existencia" fue otro concepto filos6fico mencionado frecuentemente durante nuestra Convenci6n. Bien sabemos que se trata ahí de un problema actual que ha desencadenado una fuerte polémica en todos los campos. Fueron nuestros colegas americanos, sobre
todo, los más jóvenes, los que tenían interés en escuchar unos detalles sobre el existencialismo según la Escuela alemana y la Filosofía de Heidegger. Como representante
de los fil6sofos alemanes tomé la palabra para ofrecer a mis colegas un análisis objetivo en forma de una disertación adicional. Ellos mismos me habían suplicado hacerlo.
Heidegger -así les expliqué- se clasifica como Ont6logo Fundamental y trata de
analizar el problema del "ser intrínseco". Según él, es una pregunta central 1 casi
olvidada en nuestros tiempos, la que se puede formular así: ¿ Cómo adquirir nuestra
propia existencia? Y su contestación es la siguiente: "Tenemos que buscar la eleva•
ci6n espiritual para llegar de un estado carente de claros contornos a la precisión
peculiar e individual de nuestro ser". Heidegger opina que el camino descrito es
necesario para luchar con éxito contra la "enajenación de nuestra existencia" (Dasein•
senúremdung), resultante del intelectualismo moderno. Durante la discusión cobró
interés aquella frase de Heidegger en la que habla del "nada" defendiéndolo como

"el velo sobre
del ser"
.
Fueron
tod aparte
1 . de otros pensanuentos
suyos los que nosotros bien conocemos.
o, o_s Japoneses, los que simpatizaron con esa filosofía familiar a la
~~::·ela d:e;: : : - : comparó¡ la ideología de Heidegger con el budismo según la
•
t
o que e concepto del "nada" encontraba hí
. .
parecida. Para nosotros el unada" e 1 ", 1 .
.
a una explicación
a entender1 , . ' d"f
. s . a u ttma magrntud trascendental" -nos dio
Y a untca t erenc1a reside en el hecho de
~nas raíces que nuestro espíritu religioso nos ha dictado Lu~ue nuestro pensar _tiene

E1 ..

¡ap~nés, señor Inouje, quien escribió una disertación dedicadag:1 s:n~;~;:n~¡°~.~:~e~
en a que compara el existencialismo con el budismo según la Escuela de Zen.
ª

V
Problemas jurídicos pol'ti
.
1 cos y económicos
llenaron el programa de la 'lf
na en nuestra Convención. Por falta de es a00
.
.
u tma sernadetenido y me limitaré
P
no será posible dar un reportaje
1
renda del señor D.
i&gt;°:uaº ~::roª h:n~ notas breves. _Em~ecemos con la confemencionados en una forma di~na de s ~~d' ~l q;e contnbuyo a los tópicos arriba
la India no reconoce la L
u ~ t una.
e antemano comprenderemos que
tos filosóficos. Base de la e[ecyo;so 1:!g•osmio sMólo clomoéuna ~Jllanación de los concepA,
,
a ora Y sta rige también I
•J '
1
p;~ ~ensaba~ t~nto l~s Vedas antiguos como los hindúes modernos (Labor:
( ' º/onS1gu1;:te, a Moral es el fundamento incondicional de la armonía cósmic~

M:

y'°;~::~;~-

1

,::~~:~se

!ª :;!:t !::::

0

c;:~n 1 ~:b::á
E~ ~::~~n~~~=n::s t::a 1
::r e~ b'.en
y, ptorl !din, cada uno _de nosotros. Los Occidentales diríamos ahí1 que el señor ri::~c1hpae
· · u • y a estamos familiarizados con la palabra
po s ua o., una espeoe de ºLe Y poSltiva
"dh
soci~rmya fa~ilt:ee,tlrococnotrleogladhin~ú ~nfatiz6 que "dharma,, exige también la justicia
e . SI mismo . - dam ai en su 1'd'10ma ) . Después se refirió al "karma" 1
d
dicta la calidad ~e q1:: etermma ~as acc1on_es de la ~x.iste~cia eternamente humana y
fin af' ó el
d
consecuencias posteriores que mterf1eran en nuestra vida Por
irm
ora or que la meta más .
rta
'b
.
secular" sino 1 "d I d I
llllpo nte no l a a ser nuestra "existencia
1 ea
'
e
e
a
canzar
nuestro
pr
·
d
•
libertad
· "t al
opio ser, es eCJr, el sendero hacia la
esp1n u .

e-

. A resultados muy distintos llegó el señor Nothrop de la Universidad d
.
disertó también sobre la Filosofía del Derecho. S~gún él h
di e _Yal~J quien
la ley natural y el derech
,.
, ay que stmgwr entre
el q
h
. 'd
o empmco. La Ley Natural se basa en el "status biológico"
Der :
a exist.I o desde el principio1 y ciertas clasificaciones. Ahí se conceptúa eÍ
renc~a :¡~orno un Contrato Social en el sentido de un postulado universal. La prefeaboga i h t embargo, mere~e. el derec~o empírico, como nos explicó, Y el señor Nothrop
di
~s ª por un empmsmo radical con el objeto de poder determinar entre 1
na:e:::s m_t:rese_s
pugna. Tal empirismo, desde luego, requiere una filosofía non:;'.
e I exts en~ia 1~ta Y ~ntológ1ca. Tocante a los confüctos entre el derecho
sitivo
1 consue'.u_dmario -bien enfocados por el orador- llegó a la opinió d po
I
erecho positivo tendría posibilidades de triunfar.
n e que e

i°°

~

. ¿ ~ué sucede en todos los casos en que el Estado dicte leyes oontrarias a la c0 _
;::;: :;;,oral? Nuestros colegas que hicieron tal pregunta, no se imaginaban que :1
los EE. UU. consideraba tal cosa como inconcebible • Ad em ás, desearon

665
664

H.43

�saber si los filósofos americanos iban a justificar en ese caso, por lo menos, la existencia de cierto derecho natural como una especie de "defensa moral" contra el Estado.
La respuesta estuvo a cargo del Sr. Herbert Schneider, catedrático de la Universidad
de Claremont antes de la Universidad de Columbia, al que recordaremos con motivo
de su interve~ci6n anterior. Pues hablaba acerca de la ideología básica entre los norteamericanos. Ahora nos repitió que en los EE. UU ., se creía y se llegaría a cr~er
con toda firmeza en la justificación tanto moral como seglar de todas las leyes dictadas por los co~gresos de sw Estados. Somos un pueblo int~rnacional -como a~veró- y para evitar conflictos tenemos que buscar el mutu_o a1uste ~nsalzand? los 1de:les de la armonía y de la democracia. En nuestro país miramos pnmero el mterés publico y el interés particular quedará siempre supeditado al de la colectividad. Luego
versó nuestro debate acerca de la libertad, reconocida, sin discusión alguna, como uno
de los supremos valores. Contra la única oposición de nuestro colega chino, Sr. Win~
Tsit Chan, opinaron los convencionistas que el hombre occidental interpretaba ~a libertad como permiso de acción, mientras el oriental la clasifica como una especie de
salvación.
En resumen también en el terreno jurídico-filosófico predomina en el Oriente el
pensamiento ;eligioso-metafísico, sobre todo, referente al tipo de legislación que
deba
no deba emanar del Estado. El mundo occidental, en cambio, y, sobre todo,
O
el americano no reconoce sino unas miras netamente seglares. Y es comprensible que
así sea porq~e el desarrollo histórico de los EE. UU., desconoce el ~~~jo de la metafísica en la motivación del derecho positivo. El autor cree en la posibilidad de encontrar también ahí una solución reconciliatoria entre el Oriente y el Occidente. Conformidad absoluta hubo entre los convencionistas tocante a la aplicación de las leyes en
la práctica jurídica.
Antes de clausurar nuestra Convención nos preguntamos co■scientemente cuánto
hemos sacado en claro. "No hemos encontrado el puente de unión" -nos dijo el Sr.
Paul Mus, "pero, por lo menos, unas canoas, Y nosotros mismos las hemos construído
para hacer unas travesías recíprocas". El autor está inclinado a mirar el_ valor de la
Convención de una manera más positiva en vista de que cada uno ha temdo la ventaja de escuchar varias opiniones, aunque distintas, pero relativamente afines cuyo tejido contiene fibras en común. El Sr. E. A. Burt, catedrático de la Universi~ad de
Cornell, subrayó, por otra parte, nuestros contrastes diciendo que el mundo oc~1dental
era racional cientüico basta crítico y escéptico. En un análisis final de la Et1ca aseveró el Sr. Hook: "Lo~ imperativos de la Etica no entran en el terreno de la Filosofía"•
Otros oradores criticaron abiertamente los conceptos orientales tildando el pensar de
Asia como irracional y místico, rechazando el confucionismo como una mera Etica
religiosa y reprochando al Sr. Suzuki una filosofía afectiva. Comentarios como éstos ~
y tal vez formulados con exceso de precisión- corresponden a la mentalidad del positivismo anglosajón. Sin embargo, no todos los americanos opinan por igual, mucho ~e•
nos aún el mundo europeo y el alemán, lo que tuvimos que esclarecer durante la discusión. Bien nos explicó el Sr. Mahadevan, de la Indiai que '10 podemos habl~r ~e
1
un "contraste entre el Oriente y el Occidente", sino del "choque entre las conv c~~nes naturalistas e idealistas". El Occidente interpreta el mundo a base de .un empmsmo netamente intelectual -nos dijo- mientras el Oriente da la voz a ciertos pode.
de la Mente con tal que ellos nos conduzcan a una elevaci6n Y pene•
res superiores

traci6n para comprender mejor el mundo. (Ver la obra "scientism" del SR. WE.RKY existen tanto orientales como occidentales que se declaran adeptos de
aquella última tendencia. Después tomó la palabra el Sr. U-Thittila, sacerdote budis•
ta de ~Ita categoría con _sede en Rangún, el que vio la diferencia entre el Oriente y
el Occidente más. en . calidades que en meras opiniones, afirmando que nosotros busc~bam~s una explicación de los fenómenos mundiales a base de la ciencia e inteligen•
c1a, mientras ellos anhelaban una filosofía de la Etica para que los seres humanos aprendan a ser buenos. Otros representantes de Asia repitieron que nosotros no podíamos
abandonar ni el dualismo ni el individualismo, típicos los dos para el Occidente y,
sobre todo, para Europa. Por eso nos reprocharon que hemos favorecido el culto de
la personalidad enajenando nuestra mente, en detrimento nuestro del mundo sensorio. La ventaja del pensar-oriental, en cambio 1 la vieron nuestro/ amigos de Asia en
el concepto de mirar todo el cosmos como Unidad de la que cada individuo forma
una parte armoniosa. En la opini6n del autor no existe un contraste tan agudo entre
Asia y el resto del mundo.
MElSTER).

¡ Analicemos luego los rasgos comunes, y ya los conocemos en parte! Deseable sería
en primera línea, que defin~éramos ciertos conceptos como, por ejemplo, Etica, Espíri:
tu, Orden, Persona, Perfectlo y otros más por el estilo. Nosotros mismos deberíamos
imponernos esa tarea en lo particular. ¿En qué detalles hubo conformidad? • Tocante
a la misión de la filosofía! Según la opinión general deberá ejercer una Wlu:ncia decidida sobre el individuo y la colectividad, y, en efecto, lo ha hecho, como demuestra
la Historia, al determinar la vida práctica y guiar a cierta ideología. Importante es ahí
cómo se define la "vida práctica" o sea "practica} affairs" para expresarlo en inglés
Y qué es esencial para ella respectivamente, esencial en mayor grado. Podríamos limi~
tamos a pensar en las vías estrictas del naturalismo, es decir, positivismo o la metódica científica. En tal caso no existe ningún puente de uni6n entre el Occidente y el
Oriente, y cualquier otro modo de acercamiento sería más fructífero que el sendero de
la filosofía. Así lo expresa el Sr. Kurtz que describe en la revista 11Journal of Philosophy"
-edición del día 7 de enero de 1960- el curso de nuestra Convención. Si me preguntan
a mí, diré sin ambages que la filosofía no tiene que enseñarnos cómo escoger los nuevos modelos de avión que se necesiten para la 11 vida práctica". Lo que la filosofía sí
quiere enseñarnos es formar cierta mentalidad necesaria para modelar la vida colectiva,
enderezar nuestros esfuerzos, esclarecer nuestras metas y desarrollar nuestro propio ser
con el fin de elevar la existencia humana. Durante nuestra Convención debatíamos
mucho acerca de los "valores espirituales". Todos esos tópicos revelaron unas miras
profundas Y tocaron en lo más vivo el problema de la existencia humana. Más de una
vez vimos que nuestras valorizaciones concordaban. Y concuerdan también nuestras
perspectivas religiosas, por lo menos, en lo básico. Por último, no me parece desdeñable en vista del papel poderoso que despliega precisamente la Religión, hasta en la
actualidad, en el mundo asiático. Nosotros, los fil6sofos del Occidente, hemos separado
Religión y Filosofía porque la primera se encuentra dizque "en un campo completamente distinto". Por otra parte, sentimos el orgullo de poder presentar una tradición
filosófica, la que, a través de la Historia, ha merecido los atributos de la grandeza y de
la dinámica hasta nuestros días. Sin embargo, injusto me parece tildar el pensar de
Asia como "anticuado y medieval",· tal y como lo expresa el Sr. Kurtz en su artículo
arriba mencionado, mientras alaba nuestra ideología como "moderna". ¿Qué es lo

667
666

�11

11

que el Sr. Kurtz entiende por el calificativo de moderno ? -si me queda
permitida
11
esta pregunta-, y ¿ c6mo interpretar sus palabras cuando lamenta que ni un solo
pensador moderno haya estado presente entre los Convencionistas de Asia"? El único
que apoya la última observaci6n, es cierto fil6sofo japonés, adepto del pragmatismo
naturalista. La mayoría de nuestros amigos orientales citaban las ideas de Tagore y
Gandhi, y ya este hecho parece indicar que ellos representan de veras el espíritu "mer
demo" de Asia. Desde luego, si clasificamos s6lo el naturalismo, positivismo y pragmatismo como "filosofía moderna", cerramos cualquier puente de acercamiento. Pues
lo que nosotros consideramos "moderno" -y en el Occidente sí lo es a base de nuestras miras hist6ricas- no es ni será el modernismo de Asia a menos que se haga un
trasplante forzoso de nuestras ideas a otro continente, y eso con un efecto negativo,
como lo ha experimentado el Sr. Dewey en China. En mi concepto tiene la filosofía
"moderna" -yo diría: "contemporánea"- una multitud de facetas y matices. Entre los fil6sofos más "modernos" figuran, por ejemplo, Scheler, Le Senne, Lavelle
( axi6logo), Heidegger y Jaspers. Por otra parte, a los "modernos" pertenecen también
Abbagnano, quien se distingue como existencialista por sus ideas bien alejadas de la
esfera racional, así como Dilthey, Rothacker y Spranger, los que han creado la "filosofía del espíritu vivo", para no citar a otros personajes que también merecerían ser
mencionados. Entre las ideas comunes entre el Oriente y el Occidente figuran, sin duda, las tocantes a la Etica y sus postulados incondicionales. Bien podemos descubrir
cierta afinidad entre la enseñanza estoica, la que se basa en una ley natural entretejida con la Etica, y la de Rig-Veda donde hablan de un orden natural en el Cosmos. Lo
que nos separa -y muchos oradores lo han visto claramente-- es la actitud básica
del hombre occidental que se caracteriza por la dinámica propia de su personalidad,
mientras Asia cultiva el alto ideal de alcanzar el equilibrio mental y la paz del alma,
y creo que nosotros deberíamos aprender con ellos. En resumen, diría que llegamos a
las mismas valorizaciones éticas, aunque caminamos por unos senderos distintos y
alegamos otras razones. Lo que todos hemos anhelado durante nuestra Convención,
ha sido el espíritu de la mutua comprensión sin caer en el error de amalgamar todas
las ideas tan distintas y variadas con el fin de llegar a una armonía (el Sr. Scbneider
usó aquí el verbo inglés "to hannonize"). Uno de nuestros colegas sí traz6 el proyec•
to de ºarmonizar" el budismo según la Escuela de Zen con la tradición de LockeJefferson, pero le contest6 el Sr. Krusé, catedrá.tico de la Universidad de Welayan,
con unas palabras comprensivas y expresadas con motivo de despedir a los miembros
de la C.Onvención. Lo que dijo el Sr. Krusé fue lo siguiente: "Si proseguimos la armonía, me daría curiosidad de conocer los resultados. Y ¿cuáles serían en la realidad?
¡ Todos perderíamos nuestra nota peculiar y personal! Y todo llegaría, bajo el aspecto de la "armonía", a un cuadro descolorido, lo que me recuerda aquel ensayo pro1
yectado durante la época del esclarecimiento, cuando se empeñaban en crear una ' religi6n de la raz6n". Yo diría que nadie abandone ni su personalidad ni su peculiaridad. Pues no es el abandono de las propias convicciones el que se requiere para esta•
blecer un contacto con otros pueblos y facilitar su comprensión, sino otra actitud muy
distinta que se manifiesta en abrir nuestra mente para que entren nuevas ideas, del
uno y del otro lado, captando nuestra atenci6n y enriqueciéndonos con su semilla espiritual". También el autor dedic6 a la Convención unas palabras finales diciendo,
en resumen, lo siguiente: "Cuando los pueblos buscan un encuentro, desean un inter·
cambio de ideas. Tal intercambio es fructífero de por sí, con tal que cada uno res-

668

pete las chonvicciones de su prójimo, los matices
ral que aya contribuído a formar su esp' ·1 dd&lt;: ~u personalidad y el fondo cultual
.
m u 1stmto" Af t
d
canzar un intercambio espiritual en el se t'd
d
.
.
or una amente pudimos
· ·
n I o escrito y val d
venc1omstas se sentían como un solo u o d
.
'
e estacar que los con.
de ensanchar su saber Por lo ta t gr p
e amigos verdaderos, unidos por el afá.n
h b'
.
n o, nuestra Convención t
é .
no u Jera experimentado un estímulo fec d
,
uvo xtto y no hubo quien
agradecemos a la Universidad de H
.. unl o Y_ bien profundo. y ese éxito se lo
Moore, esperando que tales Con
~wau y a ª.tmada dirección del Sr. Charles T
.
venc1ones se repitan con f
.
.
nuestro eJemplo encuentre 1'm1'ta •
recuenc1a Y deseando que
d
c10nes para que 1
bl
erse Y respetarse mutuamente
d
.os pue os aprendan a comprenWALTER JACOBOWITZ}.
' a pesar
e sus filosofías distintas. (Traducción de
fRITZ JoACHIM VON fuNTELEN

Universidad de Ma;""
. )
"..... (MagunCJa

COMENTARIO A JOSE GAOS •

s·igu1endo
. su propio. consejo de filosofar "o .
tor Gaos publica en una de
l.
cas1onalmente, pertinentemente" el doca·iversas ocasiones, cuya últimasusf u timas
obras una serie d
d'
'
1
1
e estu ios presentados en
Bod
S
ueaqueepropoc'6ld
et, ecretario de Educación P'bli
1
.
r ion e octor Jaime Torres
señanza en. M~co, mismo que f:e e:~it: ~:~~e.ludn artículo sobre la Segunda Eny en ¡uruo del 60 e
,
n e 1959.
la F
' n e1 numero 47 de las b
acuitad de Filosofía y Letras d 1 UN
reves y compendiosas ediciones de
una colección de siete artículo
e a
~M, aparece este trabajo encabezando
s·I exceptuamos de ellos s que
son y se titula u b E " 1 .
n so re nsenanza Y Educación"
Universidad", subtítulo del e:ritoe ~~~it:º~.~ronal de ,11ª Cultura, la Ciencia y
ve ensayo sobre "la mujer en la H' t . ,,
ma_ Mater fechado en 1948; un bre•
"no es d
.
is ona i también antes inédit
1
,
e contenido relacionado con la Peda , 11
Y e cual aunque
11 guarda relaci6n con dos precedent
d. go~1a (como supone el título del libro}
•
es 1sertac1ones sobre 1 d
.6
escntas
para
la
Universidad
Femenm·
a
d
.
· d
e M'extco·
y po ª'] e• ucae1 n de la mujer,
nunc,a a el 16 de junio de 1948
l M .
., '
r u timo, la alocución pro•
los sí habíanse publicado ya separedn e
CXJco C1ty College, los otros cuatro artícu
.
a amente en varia
•t
as lo interesante e importante de este
I
s rev1s as.
de Ma Jocuc1ones
•
vo
umen
es
que
no
o discursos de oca . ,
.
.
nos entrega una serie
o. . 1
Slon, smo un conjunto d
t' .
ngma es estudios filosóficos sobre 1 d
'6
e au enticos y radicalmente
.
a e ucaCJ n a parti d
mexicana que ha vivido plenamente desd 1 , d
r e y para la circunstancia
~ólo a manera de ejemplo para esta elo: cat: ra este maestro Y filósofo español.
art1culos, que son los más recientes y a~emásqu~::o toma~ uno de los dos primeros
recen trascender más amplíamente el límite de'
. pemuso .del autor! los que paesto porque hayan de ser los demás traba ·os su c11;unstanc1a u ocasión. No digo
puesta al alcance Y altura de c·
! algo as1 como una barata de filosofía
1rcunstanc1as nada filosóficas como Jo son actos de
i

b

°

* "Sobre Enstñanza 'Y Educaci6n" V l
UNAM, México, D. F., junio de 196Ó. o umen No. 47 Facultad de Filosofía Y Letraa
669

�graduación de nmas bien o alumnos "bilingües" que escuchan un ocasional discurso como oyen las piezas de música o presencian cualquier acto de la fiesta escolar
junto a papás e invitados que conviven un momento de pomposa e insustancial solemnidad.
No sucede así pues claro que Gaos no sólo rompe enérgica y radicalmente, con
1
vigor y profundidad de ideas, el superficial ámbito social de fiestas escolares o cosas
por el estilo, sino que crea y desarrolla en cada estudio categorías y conceptos que
no sólo nacen de su circunstancia, sino que nacen y viven de las raíces más hondas
de la filosofía.
Esta radicalidad del filosofar es lo que le permite a &lt;;}aos (no sé si contra cualquier historicismo) trascender su propia circunstancia. La circunstancia es del hombre, no de la idea. El historicismo es la filosofía que identifica el hombre y sus
ideas. 'Mas, si con ello al hombre lo hizo autor responsable de sus abstracciones y
a éstas les dio arraigo vital y sentido en la historia, en cambio, al negarlas como
abstracciones, o al menos al no concederles todo su valor de tales, les quitó a las
ideas algunos de sus esenciales atributos: universalidad, objetividad, intemporalidad,
etc.
Pero no debe aprovecharse la ocasión ajena para beneficio del propio hablar, a
costa de quitarle la palabra a quien la tiene.
Oigamos, pues, en primer lugar, algo del estudio intitulado "Cuatro puntos cardinales universitarios", presentado por el doctor Gaos en circunstancias o a circunstantes que se hallaban verdaderamente a la altura del óptimo saber universitario.
Tal coyuntura nos la refiere el mismo autor del modo siguiente:
"El señor Rector de la Universidad Central de Venezuela, dice el doctor Gaos,
invitó a algunos profesores extranjeros visitantes de la Universidad a reunirse con
algunos miembros del Consejo Académico, para cambiar ideas acerca de sus experiencias universitarias y de la organización o reorganización de las Universidades de
sus respectivos países". En relación con tal &lt;&gt;bjeto propuso a consideración del Consejo e hizo destacar dos puntos "absolutamente cardinales, a juicio del autor": El
primero, la productividad o creatividad cultural de las universidades. El segundo,
las relaciones entre la Universidad y la política.
Respecto al primer punto, o problema que acusa un déficit notable en "las universidades de países de lengua española", el mejor medio de incrementar su productividad cultural consiste en invertir el orden tradicional en la fundamentación de la
enseñanza: poner en la base no los planes de estudio, sino los métodos, y adaptar
a éstos cualquier plan de estudio, de tal modo que pudiera decirse, tomándolo tranquilamente y 11 cum grano salis", que lo mismo diera "enseñar unas cosas que otras,
con tal que las que se enseñasen, se enseñasen bien, en vez de mal".
Este pudiera ser el momento de una magnífica revolución pedagógica en la Edu·
catión Pública, pero no lo es por dos razones: la., porque se trata más bien de
una mera expresión "exagerada hasta lo drástico, para dar el mayor relieve posible
a la idea que interesa destacar"; idea completamente moderada de reforma peda·
gógica; y 2a., porque la meta final de tales métodos no es esa educación pública
de simples alumnos y profesores, sino la educación "poco menos que exclusiva" de
discípulos que no sólo sean informados, sino formados por un "real y verdadero
maestro, que apenas puede serlo más que en singular".
Respecto al segundo punto cardinal, las relaciones universitarias con la política,
el doctor Gaos dilucida -como dice él de Ortega-, con ejemplar lucidez, la reali·
dad política en que vivimos y que envuelve "la crisis de la vida toda de la Humanidad

670

desde la Primera Guerra Mundial" E
.
dos aspectos distintos por "lo d
sta realidad queda claramente iluminad
s os conceptos
·
d
a en
Y no sólo de Occidente
I
cap1ta 1es e la vida política de Occ·d ente,
.m em
b
· · • os conceptos de l'be I'
1
argo creo yo que I li
i
ra urna y democracia"
s
l 'd
,. '
ª
ap car estas ideas al
d'
.
·
a v1 a poht1ca con la vida cultural univer . .
_me 10 estudiantil, al relacionar
nam_ente, sobre todo porque, por virtud u::ana, pudiera n~ estarse de acuerdo plecrac1a, se ve la necesidad d
. .
q
de algo semeJante a la idea de d
t "d d
d
e siquiera reconocer o p
.
emoum a es e ucativas a toda la u
,,
.
roporc1onar igualdad de 0
M
l
masa estudiantil
poras e concepto de democracia es "es , . .
tro Gaos, Y su extensión a las instit . pec1~1camente político", advierte el maesEstado democrático es una extralim'tuc~~nesd mismas no específicamente políticas del
de no t ra tarse espccíficament d 1 acion e absurdas consecuenc1as
· ,, . Bueno
t
l' .
e eI concepto demo
. d
' puemen e po itlca, sino quizá de un modo de
. _crac1a, e connotación estrictanos lleva aún más allá de la simple "ig Id ~o:c1encia social de nuestro tiempo que
. ~n efectoJ esto lo reconoce el pro io ua a
e oportunidades" en la educación.
ttc1a social, más exactamente que dt de autor ~uando nos dice: "El espíritu de jusépoca contemporánea de la hist . h mocraaa, que es característica valiosa de I
bl'
ona umana ya
d' 1
a
o ~ga a reconocer, el derecho de las
mun ia ,_ no permite negar, sino que
posible".
masas a la ensenanza y educación más ~Ita
Se conviene , entonces, en que una inst't '6
no ser entidades políticas no deben . i uc1 n cultural o una tarea educativa por
( como "democracia") sino' d b
Juzgarse con conceptos estrictamente pol,'1·
u•
• .
,
e en entenderse
'd
1 1cos
~ustICJa social")' sean capaces por su al h con I eas que ( como "liberalismo" o
c16n a la ordenación de toda ~onv·
_v hor umano, de "extenderse sin extralimita
M d
é
1venc1a umana"
as, espu s de mencionar " I
, •
·
liosa de 1 é
e espmtu de justicia social"
"
, . ª poca contemporánea",
desalienta
.
como característica vaespmtu se va a satisfacer "la aspiración de la: ;:1en p~etendiera creer que con tal
p~es contra ello está nada menos que la le
sas m1smas a su ascenso cultural"
ruvel de cultura en proporción al eso
y ~e 1~ gravedad que hace descender eÍ
estudiantil, y más aún la .
p
de med1ocndades e inferioridades de la
. ,.
,
misma naturaleza que u
masa
6
~en1,~s y cuya avaricia en estas dotes h
u no es pr diga con el hombre en
s1ón .
umanas pesa como lastre contra tal aseen-

Bien
. • .quizá s1· entend"iéramos como natu l
la histona, comprenderíamos más I
ra eza humana la vida del hombre en
'd
•
e aramente có
•
,
v1 a ruegue oportunidades de cultivo y la
mio viene a ser lo mismo que la
a
masa
sea
.
natura
eza
dotes
I
.
l
ignorante por tonta Y viceversa s·
. . que cu ttvar, o sea, que
n~turaleza sea tan avara, tan trágicament . m ese entena, quizá no se acepte que la
c1ones de ascenso cultural"
1
e avaraJ que les diera a las masas u
•
má
Y es negara facultades
.
aspiras, no se necesita ser genio
para realizarlas plenamente Ad
M
. l
para ser culto cultís.
.
el "as, s1 a Universidad pretendiera educa ' 1m imo, o aun para crear cultura.
a masa" estudiantil ¿ cómo pod , I
r rea ente o enseñar a la totalidad de
Cent
agrario
. ra l d e v enezucla' (en donde na
plantea
el ' ponga mos por caso una Universidad
tu d iantes este año" ( 1959) o un
.
. autor este problema)i con "10,000
tudiantes'' ( e1 mumo
·
- '
a Universidad Nacional de Mé xico
· con "40,000 esesano).
Sin considerar el problema d 1
t~diantes de la misma disciplina _e os rnae~tros, veamos sólo, por ejemplo "mil esran en conspiración permanente,, i~f~~7º:~:en~os estudiantes mediocres se, movilizatodas las exigencias de suficiencia a ¡· g d ' implacable, para lograr la reba1·a de
con los menos esiuerzos posibles, casi
' casi
m a eco acabar
d' Ilos estu d'ios y hacerse del título
'
mo e ugar' seg'un di cen los mexicanos"

671

�( decimos esto siempre en sentido contrario de como lo entendi6 aquí el maestro español: esforzándonos o luchando violentamente por conseguir algo, a cualquier costa).
Renunciando, pues, a atacar el problema social de la educación, el doctor Gaos
nos presenta un programa académico que no obtendría más que un mero "apaciguamiento" en la pugna "hist6ricamente dramática, que tiene por liza específica la Universidad del día de hoy" y que no es sino el conflicto entre la aspiraci6n de las masas
a su ascenso cultural y su impotencia natural, para lograrlo.
El programa me parece un poco fuera de lugar y de tiempo. En efecto, la tripartita "separaci6n de 1) la cultura general superior, 2) la formación profesional
y 'reformación' de los postgraduados, y 3) la formación de las minorías productivas
o creativas culturalmente'\ se me imagina un poco alguna ut6pica República de la
Cultura con tres tipos de ciudadanos: los de cultura general, los profesionales y los
sabios. A los primeros se les educaría en "una Facultad de Cultura como la ideada
por Ortega y Gasset en 'Misión de la Universidad'; a los segundos, en 'Las Escuelas
para Postgraduados'; a los últimos, hay que formarlos aparte ºen los laboratorios
y seminarios, abiertos a su vocación y aptitudes, y cerrados a la acci6n descendente
de las masas".
Fuera de su tiempo parece también hallarse este plan, porque, sin atender suficientemente a la realidad de nuestros días en sus problemas e ideas sociales, acude
al concepto de liberalismo, vigente aún, pero más bien ºprevaleciente en el pasado
siglo", como afirma él mismo.
Entonces, si intentáramos situar la educación pública en las circunstancias de nuestro tiempo, deberíamos ver quizá cómo su actual finalidad primaria parece la de
tender hacia el fondo de la masa para ayudarle a adquirir conciencia personal y
medios propios de cultivo, y no dedicarse a minorías o individualidades que ya han
elegido por sí, con plena responsabilidad, los medios y términos de su perfeccionamiento cultural.
El concepto de educación pública en las circunstancias de nuestro tiempo comprende no solamente la tarea del Estado, sino la de toda institución docente, privada o no, que, con conciencia social, considere como bien público el bien de su
educación.
Entendida así la educación pública, detrás de su finalidad social, que aún pudiéramos considerar como extrínseca, debemos buscar su fin propio e intrínseco, de
orden especüicamente cultural. Y una vez determinado tal fin pueden ya determinarse los métodos, pues éstos no son, en efecto, mas que caminos hacia un fin previo. Y si el fin externo de la educación, que es el bien de la sociedad, nos mueve
a acercarnos por todos los caminos posibles al pueblo, a la masa social, su fin intrínseco o bien cultural de los educandos nos exigirá con mayor fuerza llegar al
espíritu del estudiante, y no en la individualidad singularizada del genio fulanito
11
o del grupito selecto, sino en la totalidad indiscriminada de la masa" estudiantil.
¿No se cree que tal sería el único o el mejor medio de destruir, aun sin proponérselo, 11 aquella forma de la demagogia que practica sus artes de seducci6n y extravío sobre la juventud" y que tan certeramente condena y señala el maestro Gaos
con el nombre de Ntogogia?
Las generosas virtudes de la edad juvenil "y no sólo su forzosa falta de experiencia y saber, le hacen la más fácil de las presas para los fautores de las empresas
más desatinadas y desastrosas. ¿ Por qué no recordar el papel, ah initio, de las juventudes fascistas, nacional-socialistas y falangistas?"
Y todavía más que esas juventudes de hace ya varios lustros y que fueron víctimas

672

de la .militarización Y de 1a guerra, ¿ no tenemos ahora mismo
neogog1a no sólo de tipo nacional como I
.
ejemplos de una
Debería saberse cómo se educa'( .
a~ c1~das por Caos, sino mundial?
sm conciencia persa l)
que se_ convierten en materia completamente dis n 'b na a esas masas de jóvenes
De leJos no podemos saber más
l
po t le a los usos de esta neogogia.
que Rusia produce ahora muchos
t:c:i:a:an~a .e~ gran escala ( como, p. ej.,
pero en lugares como nuestra cercan C b
c1entíf1cos que los Estados Unidos)
6 .
d'
a u a, por ejemplo sí sabe
1 I h
'
g gica, igámoslo, de su juventud católica
. . ,
mos a uc a antineomía de la cultura "ante lo
d
estud1ant.1l que, defendiendo la autono•
proclamas en que exige "un :is!:°m:res polític~s, económicos Y sociales", ha lanzado
la I
"
que permita el acceso de tod l
1
.
a
cu tura como conquista social
•
as as c ases sociales
.
l'b
que rea1ice en toda su
rt
I d 1
quutas I erales de garantías "pa
. . .
amp u as previas con•
1 l'b
de la libertad de expresión
ra. e '61 re eJ~rc1cio de la actividad académica y
Y asociac1 n estudiantil"
'
Pero . no debemos
prolongar más Ias di gresiones
.
·
,
de este
q
.
mentano. As1 pues para temu' nar 61
.
ue es ya un abusivo co'
, s o qmero referirm
l 1
tro Gaos pone punto final a "l
. e a ema con que el maespalabras: uPor la libertad a l os cudatro puntos cardmales universitarios" en estas
. 'd
,
a gran eza" Si quisiera . t .
d
rru t ea crítica central deber'a d . .
·
sm ellzar e modo análogo
1 ec1r 1gua, mente.
,
p ¡ lib
·
or a
ertad, al bien común
d e la cultura".

!~:

11

MANUEL MENDOZA SÁNCHEZ

VIDA y SENTIDO, DE LUIS ABAD CARRETERO

PARA
, SATISFACER una petición mu Y especial me veo impulsado
'h'
na. 8 irvame lo anterior de discul
a escn ll' esta resecomendar a nadie porque pa pal, pues es éste un libro cuya lectura no deseo re'
'
ra e grupo de las
¡
estas materias no puede menos que
lt f . . personas cu tas y conocedoras de
por la lógica y el método así c
resu alar astldiosa, .dado el poco respeto del autor
·
'
orno por
gran cantldad d
d' •
'
incurre; Y para las personas jóvenes, faltas de
. , e contra 1cc1on_es en que
mentales del saber filosófico
preparacmn en las matenas fundad
.
' me parece que puede
1
•
esonentador el leerlo.
resu tar peligroso, obscuro y aun

En un breve prólogo el señor Abad C
por su pensamiento así como 1 1
arretero trata
,
'
e ugar que éste ocup
sof ta contemporáneas hace un •
d . .
ª
'
a 11gera escnpc1ó d
n e
0 exposición de motivos.

de describir el camino seguido
t la
.
en re s cornentes de la filoI Ob
a
ra Y una autoexplicación

El autor ha desarrollado en una serie d
. .
en los que, como piedras angulares de
e plublicac1ones, un conjunto de conceptos
mi t e
•
'
scansa a construcción d
·
en o. orno ninguno de estos canee
.
e su sistema de pensato se hace difícil comprender los ptos e.s ;b1cto de una precisa definición. de pronél remite constantemente
enuncia os. verbales del señor Abad Carretero.
a sus anteriores trab
,
po a su doctrina.
aJos, en 1os cuales ha ido dando cuer-

* Luis ABAD CARRETERO, V'd
Cultura, México, 1960.
i a y sentido. Cuadernos Americanos, No. 51, Ed.
673

�'I

La obra se divide en dos partes: I. Orígenes del Sentido_ (consta de tres c~pítulos)
II. Iniciación a la Sentidología (siete capítulos), y tenmna con un apéndice compuesto por dos artículos.

r

la.

' 1

PARTE:

Gnoseología,
El puno
t de Partida el "querer": el problema del Conocimiento,· la
·
d'f' ·¡
presenta serios obstáculos y ante ellos el autor desmaya: "El conocimiento es t ici,
la tarea filosófica de fundamentarlo es ardua, el criterio de la verdad, no es cosa fác!l, y su respuesta envuelve graves cuestiones, la realid~d del mundo. El problem~ que
se plantean y discuten realistas e idealistas es un seno escollo para su pens~miento,
· ·
· " y en Ia p • 134 •· "El hombre no ttene nenos dice: "todo conoc1m1cnto
es h'1pot ético
cesidad de preguntarse qué cosa sea real y cuál irreal, porque sabe perfect~mente que
el instante, su fiel compañero1 no lo engañará con su querer" ... etc. ~e1or que _enfrentarse con estos problemas le parece al señor Abad Carretero la r_eurad.a, p~efiere
la cotidianeidad (sin aceptar por esto la tesis del realismo ingenuo, ni la f1losof1a del
sentido común), el criticismo kantiano ha dejado hondamente su huella en su. pen.
·
en Dilthey
sam1ento,
no quiere
sa be r nada de la "razón pura" , más
. .,bien. apoyándose
.
,
quiere hacer de su filosofía "una introducción a la vida ; tiene su sistema mas parentesco con la raz6n práctica que con la "teoría". Así tenemos tres conceptos fundamentales: el conocimiento, la verdad, y la realidad, que colo~d~s en la esfera
del pensamiento son desechados por el autor; puesto que el cnllc1smo plantea la
voluntad (al
d ud a, ¿para qué atorme ntarnos?· El señor Abad Carretero recurre a la
rd
· d I
querer1 al desear). Si no estoy seguro del conocimiento, ni de la ve ad, ~1 e a
realidad tal y cual me la da el pensamiento, sí _estoy seguro de lo. que qmero, de
In que deseo. tal es su posición y punto de partida. En consecuencia debemos pensar que su abstención gnoseológica es un "escepticismo". Como Haml~t en su famoso
monólogo recita:
"Thus conscience does make cowards o/ us all,
And thus the natiue hue o/ resolution
Js sicklied o'er, with the pale cast o/ thought,"
(W. SHAKESPEARE, Hamlet Prince o/ Denmark, Act three, Sccne one).
El autor condena el pensamiento, la conciencia, el espíritu, en virtud Y por obra
de la acción y de la vida. Se apoya, en ocasiones, e~ Nietzsche, .e~ Klages, en. ~londel,
O'lth
como filósofos vitalistas y en matet1a de conoc1m1ento se ahha ya ~
1
0
en Vaihinger
ey,
Otto
y su filosofía del -als o~ ( como s1·) , o a las pragrn atistas · As1
.
e
la
p
del nuevo
nos d icen
• 317.· "Cuatro nombres han figurado como campeones
'k
concepto de la vida. Fueron ellos: Nietzsche, Dilthey, Simme~ Y ~ic ert. · · Y acaso
haya sido Nietzsche quien enlazara vida y sentido con mayor ngor vital y lo expresara
con más clara vehemencia".
.
Las fuerzas psicológicas son éstas: la ambición ( voluntad de poder) N1e~sch~ Adler . Klages, el orgullo, la vanidad, el odio, el amor, la esper~nza, la 1lu~1ón,
etc.; las fuerzas psicológicas se alían al querer (voluntad), y en el 1~pulso (Tne~•
Freud) realizan el acto en el instante. Es fundamental para el pensamiento de~ senor
Abad Carretero, el acaecer instantáneo de la operación humana, que se efectua por

674

obra del querer (la voluntad), en la que aparece el "sentido". El autor bordando
marginalmente en torno de los problemas de la Gnoseología, y apoyándose ya en
Nietzsche, ya en los conceptos de psicología profunda, que tocan a las causas subjetivas y afectivas de error, continúa tratando de apuntalar su tesis escéptica y voluntarista.
Los ritmos: el autor llama ritmo a una esfera del acaecer humano, o mejor a una
esfera de la vivencia o de la experiencia humana. Basta esta definición, en que la
vida humana se desenvuelve en el tiempo, y por medio de actos o acciones, pero en
sí mismos estos ritmos, no dicen ninguna relación con el tiempo, por lo que nos parece un poco arbitrario el uso. del término. El señor Abad reconoce el influjo nietzscheano y en ocasiones quiere tomar el estilo sentencioso de su maestro; así en la
p. 125: "Por lo tanto el querer en el ritmo psicológico obra como una fuerza que
está haciendo operaciones poderosas para romper la uniforme y dura urdimbre colectiva que a todos nos iguala y por ello a todos nos anula. Y el querer "lucha denodadamente por conseguir imponerse y quitar a este ritmo su impertérrito monorritmo. Y el querer se impone, sabe perfectamente lo que el sujeto pretende". Se
consideran tres ritmos: lo. el psicológico (íntimo, personal de cada sujetoL en él
cada cosa tiene su sentido propio; 2o. el colectivo se da en la esfera de las relaciones interpersonales y engloba colectividades más o menos grandes, para las personas comprendidas en las cuales, las cosas tienen un sentido común (pueden ser
estas colectividades de profesionales: maestros, médicos, abogados, o bien locales, habitantes de una misma ciudad, sujetos de idéntica nacionalidad, etc.; y finalmente,
3o., el ritmo creador e histórico por medio del cual se crea el sentido colectivo,
cuando una persona extrovierte su intimidad dando nueva forma a algún objeto de
la cultura.
La novedad que inaugura en el pensamiento del autor con esta obra es el "sentido" y a él está dedicada la mayor parte del libro.
El problema del "sentido" en lo humano parte de la moderna filosofía de la cultura y del espíritu, que ha tenido gran desarrollo principalmente en Alemania. "Desde Hegel, pasando por Dilthey, cobrando vigor en Windelband y Rickert (los filósofos de la escuela de Baden) y adquiriendo lineamientos precisos en Scheler y Hans
Freyer, la teoría de la cultura se ha venido constituyendo como una elucidaci6n sis•
temática, tanto de la esencia como de las formas de la vida objetivada del espíritu".
(O. ROBLES, Propedéutica Filosófica, 2a. Ed. p. 209). Pero es Dilthey, nos parece,
quien luchando por la fundamentación de las "Ciencias de la Cultura", ha marcado
mis hondamente la diferencia entre mundo físico del que se ocupan las ciencias na•
turales y "mundo humano", creado por el hombre1 constituido por objetos de la cultura, y en el que aparece el "sentido" del cual se ocupan las ciencias del espíritu y
de la cultura y cuyo método es la comprensión; los objetos de la cultura son diferentes de los naturales; son, pues, expresión y el conocimiento para estos objetos no
ha de ser como el de la física, en que la materialidad del objeto es la que cuenta,
sino de otro género muy diferente; consiste en desentrañar sentidos; en pasar de lo
que se nos da directamente como expresi6n a lo expresado; en interpretar signos y
en leer la letra para llegar al espíritu (Feo. ROMERO y E. PuccrARELLI, Lógica,
12 Ed., p. 218). Así para Dilthey al lado del mundo físico, existe el mundo humano, mundo del "sentido" cuya realidad es la 11 cultura".
Pero, volvamos a nuestro autor. Tómese lo anterior como los orígenes o fuentes
a partir de las cuales se origina el concepto del sentido aplicado a lo humano y de
la:s que procede su pensamiento. Con el apoyo de sus conceptos fundamentales "que-

675

�Y con
rer, ·ms t an te y r ealidad" ( nombre de una de sus anteriores .publicaciones),
•
b'tra
·
ayuda de algunas distinciones terminológicas convencionales o Sl se quiere ar 1 nas
entre querer y desear, vivir y vida, acto y acción, por las cuales: querer es un ve;bo
d~ tiempo presente, desear se refiere al futuro, vivir es tiem~ presente (se rea iza
en los instantes sucesivos), vida es pasado, acto es una operac16n breve que se ~caliza en el instante, acción es una operación de mayor envergadur~ qu~ se refiere
Y que
a sucesos q Ue se rea lizan en varios instantes sucesivos continuos o d1scontmuos
1
·
de durar años• hace el señor Abad Carretero a gunas construcrn oo=mrn= ~
'
.. .
.
.
clones verbales muy complejas, ya que sin estas d1stmc1ones serian mcomprens1 es
por completo.

·w

2a.

PARTE:

Iniciación a la Sentidología: como buen vitalista da muestras_ el autor de una
flexibilidad verdaderamente vital, por la cual casi todo lo que_ ;~1rma en una ~arte
de su libro en otra lo niega. Estas contradicciones hacen muy d1f1ol capta~ la medula
de su pensamiento, por lo que no dudamos, se puede demostrar, que dice lo contrario a lo que nosotros apuntarnos. Aún así, trataremos con sinceridad de extractar
el contenido de la obra. En la p. 95 niega: "Nosotros en realidad, no hacemos
teoría sino que pretendemos copiar el panorama de la vida, como ella se_ nos presenta ' ingenuamente a través d e¡ querer" . En la p. 149, afirma·• "El sentumo
. trata
.
de estudiar el querer nuestro en relación con las situaciones vita~es, y lo sentidológic_o
va unificando esas operaciones que estamos haciendo de_ continuo para damos finalmente un perfil del vivir humano, individual y colectJvo.
"El empirismo intenta que tengamos una visión espontánea y natural del mundo,
en cambio el sentismo pretende captar el sentido de los actos que los hombres ha• • en teona
' ta J postura voli•'uva" . Y en la p • 141 dice·· •"Los métodos
cernos y engtr
de la sentidología no son matemáticos", sus caminos son muy otros. Estos so~ los ?e
la observación y el análisis de las conductas humanas. Es a través de la pstc~log:a,
de la sociología y de la historia principalmente_ como se podría empezar a abnr v1as
para encontrar y precisar el mundo de los senudosu. Un poco más_ adelante, el aut,or
precisa la clase de teoría que trata de erigir; sería ésta una espeo; de antropolog!ª·
En la p. 151: "La sentidología sería una especie de antropolog1a que envolvena,
no al hombre como objeto natural de investigación, no al homb~e s61~ co~o reca. ul ac1·6 n sumana
· de todas las cosas, que diría Pascal, o como ammal simbólico
p1t
1 cual
expresión de Cassirer, sino como ser con sentido aspirando a enlazarlo con os sentidos de los demás hombres".
Para el autor: el pensamiento, la razón, la conciencia, la mente, es lo malo, lo
ue paraliza la acción; el querer (lo volitivo), el desear, lo bueno lo ~u~ nos lleva
q ¡
'6
la realidad Leemos en la p. 212: "El hombre queda as1 ligado a su
aaaccinya
·
d
d
'te
vivir, a su continuo hacer, y no a su pensamiento. Esto a a ente_n er que se sien
"do a su querer de preferencia. La vida se obscurece cuando se pretende captarla
un~ t
tarla sobre base mental· entonces todo queda falsificado", y en la p. 219:
emerpre
'
1 h
, ·
elárea
"De modo es que en cada instante se da en nosotros una uc a ps1qu1ca en
e se llama voluntad y que nosotros llamamos la del querer y el deseo. La lucha,
:~es, de que hablamos es una lucha psíquica, en la cual intervi~ne. el querer cante~
muerto,
m'd o con recuerd os e ,·mágenes" · El querer es lo vital, la conc1enc1a es lo d'
hechas estas aclaraciones es fácil comprender que al referirse a Kant nos 1ga en

676

la p. 260: "Por eso el pensar es eminentemente teórico y el querer eminentemente
práctico. De ahí la distinción fundamental de Kant ante el vivir haciendo dos Críticas. El error, si es que se le puede llamar así, sería que el instrumento de ambas
fuera la razón", y que al comentar la tesis de Ortega y Gasset escriba en la p. 318:
"Y entonces el haberse decidido por el sentido que de él emana, tendría que haber
formado no un raciovitalismo, como le llamaba a su filosofía, sino un sentivitalismo".
Para el autor el sentido emana del querer, es lo intelectivo del querer y en consecuencia la teoría, lo emanado de la razón es también lo malo; si pues quiere erigir
en teoría su postura volitiva, y no va a usar la razón para hacerlo, no tenemos idea
de cómo podrá conseguirlo, y ante esta actitud frente "a los dos mundos" del pensar y
del querer, no podemos menos que acordarnos de aquellas intrincadas razones que
sorbían el seso al ingenioso hidalgo manchego: 11La razón de la sinrazón que a mi
razón se hace de tal manera mi razón enflaquece que con razón me quejo de vuestra fennosura". Pero procuremos ahondar en su teoría psicológica: en primer lugar
hace la distinción muy germana entre: Espíritu y Psique (Geist und Seele), y considera con otros vita1istas al espíritu como enemigo de la vida; la psique {el alma),
el lo vital, así leemos en la p. 305. "Psique y espíritu son los que entran en lucha",
el conocimiento es mental; el sentir es psíquico y es lo vital, el querer es vital, es
psíquico y no tiene qué ver con la conciencia ni con la mente, con el pensar ni con el
conocimiento, el querer es lo más profundamente vital¡ el querer no tiene que ver
nada con la conciencia y sin embargo es en ocasiones influido por móviles inconscientes. En ocasiones el espíritu desvitalizado por la acción de la mente necesita renovane y es entonces necesario acudir al querer como lo más profundamente humano
para recrear el espíritu. Así leemos en la p. 296: 11EI sentir no es la mera sensa•
ción como en el anima], sino una prolongación de ella que se enlaza con el querer, sin
llegar a la percepción. Esta es conocimiento y ni el querer ni el sentir lo son, y sin
embargo encierran lo vital del hombre". Y en 1a p. 128: "Lo que se llama inte1igencia es el sentido práctico de la existencia ... "; en la 129: uEl sentido es acaso más
profundo que la simpatía o que la antipatía, porque es lo intelectivo del querer ...
El sentido es el principio de la socialidad, que diría George M. Mead". Para el Sr.
Abad, el querer, sabe, tiene memoria y lucha por conseguir sus objetivos y realizarlos.
En la p. 259 dice: uEs evidente que hay una relación entre el querer que impulsa el
acto y todo el proceso anterior, que puede ser mental al principio de su recorrido,
pero que al final y como antelación inmediata de él no lo es. El querer conserva todo
ese proceso de alguna manera, en forma de imágenes y sobre todo en esquematizaciones, en síntesis que están vivas en el alma del sujeto y que le ayudan en el instante
que hace el acto". Esta manera de concebir la inteligencia y la acción, así como
cuando considera el lenguaje como gesto oral de contenido pragmático, está clara•
mente influenciada por la psicología social pragmatista de George H. Mead. Respecto
de la razón, además de lo ya anotado, nos parece oportuno mencionar aquí que,
según el autor, se está produciendo en nuestros tiempos un desdoblamiento de la razón:
el hombre encariña su razón con su querer, se enquista haciendo una separación entre
su querer y el ajeno, de ahí que parezca haber dos clases de raz6n: una la propia y
otra la social. En la p. 308: "La razón personal es la que se une al sentido íntimo ... ¡
es la ayuna de cultura, la que se nutre en experiencias propias, la que excita en todo
instante y penetra en las capas profundas del querer, la que se le une para solucionar
la situación vital, abandonándole una vez fecundado. En cambio la razón impersonal,
"universal*', es la que se dirige hacia el sentido de la palabra, de la frase, para procu-

677

�O b · ti idad posible". Este desdoblamiento de la razón, nos parece, e.stá
rar la mayor
Je v
.
,
, personal del sentido
en relación con los llamados ntmos por el autor, as1, 1a ra:on
.
I .
íntimo sería el sentido del ritmo psicológico y la razon social, el sentido de I ntm~
i
colectivo.
Estas diferencias que se encuentran muy m arcadas en Hegel, entre . o, um.
·
1
1
d
d'
d
lo
individual
pueden
remontarse
h1stoncavtrsal y lo partlcu ar1 por e esen e
'.,
,
., (Hemcnte ( como lo hacía Hegel) a Heráclito, entre el Komon Kosmos, Y el Idion
ka~tos) que vendría ~iendo la esfera del ritmo colectivo el primero Y la e~fer~ d~l

¡1
1

ti
'

ritmo ;sicológico (Íntimo o vital) el segun?º· Ahor~ bien, el Koi,nó; !º::~~de:set:;
clito fue traducido por Hegel en el Lagos {y segun parece as1 e. . .
'
&lt;!universal"; también Heráclito muestra un desdén absol~t~ por. lo. md1v1dual enu:e:i
tido filos6fico. El Sr. Abad Carretero aconseja en la pagma s1g~1en~e .(309) q
hombre canalice hacia la razón personali es decir hacia el sentido mtimo la mayor
arte o la arte más amplia de las actividades de 1~ raz~~i con lo . que_ nos_ parece
~ace un lla!ado al hombre contemporáneo para que mten51Ílque su _vid~ '.ntenor. L;s
·
d l autor en lo relativo a los sentidos personales psicolog1cos, Y a a
~::i:p~:on;~ere:es que tiene lugar en la esfera de lo social, donde los individuos_ se

1

1\

encuentran intercambiando sentidos, engendrados e~ .s,us quereres \ ~rat.ando :~ac~;~
poner a los demás en sus demandas, por la imposicion de sus sen I ;s' 1en ;
á
on la lucha de estas razones, en las que luchamos con las rawnes . e os em s y
ccon Ios quereres de los demás.1 son en todo semejantes a las sostemdas
'd' · por Sartre,
b''
con sus conc~ptos del Ser para-sí, y del Ser para-otro, en todo 1 enticas taro ien
cu el sentido que nosotros nos damos, y el sentido que nos concede; los otr~s. . ro
Pero recapitulemos un poco: Colocando el autor a la vol unta como o pnme ,
lo primigenio lo más profundamente humano, separándola neta~ente d&lt;: _la Ora:ódn,
'
de la conciencia,
se sitúa en un grave pred'icamen t o, pu es ' como dice el vteJo
d . v1 d10
"Ignoti nulla cupido" (Ars Amandi III, 397). Lo que se oculta que a I~nor~ o
no se desea lo que se ignora. Nadie quiere lo ignoto, o algo que no se sa e s1 es
Y
bueno O malo o que pueda ser,. mas el Sr. Abad Carretero' fecundo ,en recursos,
inventa un co~cepto volitivo, que es como un esque~a de ª.cc!ón _(aq~1 se nota 1
·m fl uenc1a
· de G• W· Mead) 1 y una facultad especial de •v1sc1encia, organo
.
· de p1a
voluntad y de la ,acción ( opuesta a la conciencia), la cual tiene una memona pro
( no la de la conciencia), y es un saber activo, volitivo; así hace dos mu~doals .apart(e:l
·
d e l a razo'n , el mundo del rac1on
El 'de la conciencia, del pensamiento,
d l d1sta e)
de la razón impersonal o social) y otro de la vol.unta~ (del que,re:, e
ese::~
con su facultad intelectiva, la visciencia, su memoria, siendo este ul!t~mo, el mu el
encauza to
de la acci6n ( el de la razón persona 1' ,m ti ma ) . El concepto vo 1bvo
.
. . , Y el sentido es lo expresado como querido por el ac
acto durante su rea l1zac10n,

1:

l
1

q e se realiza en el instante.
. ,
b á
uEn realidad ya la Escolástica (Sto. Tomás) siguiendo a Anstotes, ~~ro, r\ as ::
dolo en este terreno, reco nocía un último juicio práctico, al _cua se aR e_na a rav y
luntad en el momento de la acción,· Kant hacía su diferencia entr_e. azon .P~
, .
e en términos escolásticos se llamó, entendimiento teorico y
Raz6n practica, lo . qu
cesidad de crear esta visciencia
entendimiento práctico; pero no hay, nos paree~, ne . dile ente de la llamada
como facultad aparte y dotarla de una memoria propia,
r
común y corrientemente memoria.
Nos parece necesario añadiri que. desde luego no compartimos las ideas psicológi~as
del Sr. Abad Carretero, en lo relativo a: el sentir la conciencia, la mente, la razon,
la inteligencia, las fuenas psicológica~, .etc. y me~os que nada en lo que él lla_ma
una fenomenología del querer1 esto ultimo nos parece más propiamente una mito-

678

logía, o una quimera, quizá una pseudología fantástica, pero de ninguna manera
una auténtica fenomenología, sí podemos admitir desde luego la primacía de lo
volitivo, pero esto de ninguna manera nos llevaría a hacer estancos y mundos aparte
dentro de la psique humana. Nosotros propugnamos más bien por la comprensión
del hombre como un todo, por una antropología holística, y si podemos transigir,
al hablar de las facultades: voluntad, inteligencia, memoria, etc., entendemos que
éstas son el resultado de una abstracción ( que obra por separaci6n ideal, no real)
y no las podemos concebir actuando o siendo aisladas del resto del psiquismo y del
ser del hombre.
La tesis volitiva del autor, que destaca al "vivir" como lo esencialmente humano,
se realiza en actos verificados en diversos instantes impulsados por "el querer". Dando fe de una especie de razón dinámica, nos parece conduce con mucha facilidad
a los peligros señalados por Karl Mannheim en su libro Diagnóstico de nuestro Tiempo
(Fondo de Cultura Económica, 3a. Ed. en español - Colecc. Popular, págs. 148-149).
HEJ Instrumento metodológico más fecundo de la ciencia moderna, o sea la tendencia a ajustar cuando sea necesario todo nuestro sistema de pensamiento a la esfera
cada vez más amplia de la experiencia, se transforma cuando se aplica a las cuestiones morales y a la vida humana en el problema más grave del hombre moderno.
Al desarrollar en el mundo moral el mismo tipo de racionalidad dinámica, el hombre moderno tiende a perder una base firme en qué apoyarse. Y mientras que en
algunos individuos eminentes esta caída en el abismo del yo sin llegar al fondo, representa una lucha grandiosa, un nuevo titanismo, en el hombre medio esta misma
dinámica conduce a una actitud frívola de no creer nada y a una aspiración infinita
por sensaciones continuamente renovadas", evidentemente es a esto a lo que se refiere Albert Camus en su famosa obra La Caída, y es éste el peligro de vivir de
acuerdo con los lineamientos del autor de Sentido y Vida, y más que eso aún,
según el mismo Karl Mannheim (Cfr. Ob. cit., págs. 192-194 y 199-201), estos
efectos principiando por una desintegración del carácter y de la conducta del individuo, llevarían después, en lo social, a la parálisis de la acción cooperativa y a
la desintegracióp social.
Veamos ahora algo sobre las tesis metafísicas del Sr. Abad Carretero. Ya en la
pág. 138, comentando a Scheler y Spinoza se define metafísicamente, asimismo en
la pág. 188 comentando a Berkeley, en la pág. 194 nos dice: "Lo único real y seguro
es nuestro deseo, esa es la verdad. Y no obstante, también oscila. Exacto cambiará
este deseo, pero no un deseo, porque de no morir, en cada instante tendremos uno,
del cual dependerá nuestro acto. Lo real no es, pues, lo que se desea, sino el desear
mismo; esto es el querer ahora". Podemos repetir, son en el fondo los problemas
de la teoría del conocimiento los que llevan al autor a estas tesis, es el problema
Gnoseológico el que lo lleva a afirmar la primacía de lo voluntario. Pero es en
Apart. 3 del Cap. IX (págs. 255 a 262) en donde desarrolla su posición metafísica
siendo en todo momento visible el hondo influjo que en él ha dejado el criticismo
kantiano, al cual en muchos aspectos se pliega y sus tesis y postulados deben ser
interpretados como intentos de escapar a la férula del maestro de Koenigsberg; también parece muy impresionado por las tesis idealistas de Croce y de Gentile. Su
sistema, aunque apenas esbozado en algunas páginas, queda definido como un idealismo subjetivo (afín a la escuela de Marbourg) y un absolutismo de la Voluntad
(Jo absoluto es la voluntad, el querer). Para escapar del "a priori" kantiano, recurre a la voluntad, que engendra el "Ser", en el instante, por el acto, y una vez
engendrado este Ser, pasa a ser existencia ( el autor se permite mucha libertad en

679

�el uso de los términos, que la filosofía tradicional ha cargado de sentido y hace
algunas declaraciones ambiguas, como en la pág. 258: "El ser es solo, pero han
de existir otros seres, pues solamente él y los demás son posibles" (¿será una afirmación panteísta? ¿ conducirá necesariamente hacia allá?).
En otras partes de su libro, el autor discute su teoría comparándola en el terreno
del voluntarismo con la de Schopenhauer y en lo relativo al instante con las ideas
de Bergson, tratando continuamente de probar y hacer resaltar la originalidad de sus
concepciones y las diferencias y méritos de su sistema. Sabido es que Filosofía ha
sido tradicionalmente amor a la sabiduría (al conocimiento) pero en el Sr. Abad
es su escepticismo el que lo hace abandonar el mundo del conocimiento y cabalgando en "el querer en el instante", dé jase llevar por los resbaladizos vericuetos del
vitalismo.
La axiología es rechazada en el sentido de no considerar el autor a los valores
como capaces de influír en la vida de la inmensa mayoría de los individuos ( eso se
deja para las personalidades refinadas y cultas). Su antropología o teoría de la
conducta humana y social, no toma en cuenta la teoría de los valores, confundiendo
el autor el saber axiológico que, como cualquier otro tipo de saber filosófico, sólo se da
en personas de refinada cultura, con el valorar mismo que es connatural al ser humano.
Crítica al existencialismo: el autor teme lo que llama el marchamo existencialista (las palabras son talismanes). Es verdad que en torño al término existencialismo, se ha hecho una publicidad de escándalo; para la gran masa del público
inculto, el término va unido a una idea de vida disoluta, o inmoral. En su reprobación expresa de las doctrinas existencialistas nos dice el autor: Existencia es igual
a muerte (ya dijimos que al enunciar su postura metafísica el autor se permite
una gran libertad con términos, a los cuales la filosofía tradicional ha cargado de
sentido). No se puede privar a ningún pensador, del derecho a usar el lenguaje y
los términos con el significado que quiera adjudicarles i pero al interpretar el significado de lo dicho por otros, no se puede permitir la libertad de .tergiversar y controvertir el sentido de lo expresado por éstos. Sabido es que, aún en lenguaje vulgar, para decir que alguien ha muerto, se dice que terminó de existir, luego ni en
lenguaje vulgar ni en el filosófico puede justificarse la aberración de identificar:
existencia y muerte. Pues bien, si nosotros tuviéramos que calificar el sistema del Sr.
Abad, aunque sabemos que no es de su agrado} lo llamaríamos un existencialismo,
si bien su falta de método lo hace muy incoherente ( cosa frecuente entre los exis•
tencialistas). Si comparamos su antropología con la existencialista y tratamos de
traducir los términos, tendremos: Querer en el instante igual a decidirse existencial;
vivir en el instante igual a existencia; vivir de acuerdo con el querer .:::::: ser auténtico; mundo personal del sentido íntimo
ser para-sí; mundo impersonal
ser
inauténticos. En común con los filósofos existenciales está su desprecio por la teoría
(Kierkegaard, Jaspers, Marcel, no creen posible una teoría de la existencia); con
Sartre tiene en común su mucho conceder importancia al presente y su imperativo
de realizar actos en los instantes, no es otra cosa que el realízate sartriano. Su desprecio por los valores está de acuerdo con Sartre y Heidegger; su considerar el arrepentimiento como una actitud inauténtica está de acuerdo con Sartre; en resumen
todas sus tesis antropológicas son existencialistas y con quien parece tener más parentesco es con Sartre. Se diferencia de los filósofos existencialistas por su posición
metafísica (idealismo subjetivo) y su énfasis en lo voluntario, pero este último
puede parangonarse a la "Libertad" existencialista. Sería interesante que el autor

=

, 11

=

confroñtara su teoría del Instante con Kierk
rd
.
existencialista que se ignora o ue tem
ega~ .. ~n consecuencia el autor es un
adhieran las personas poco cul~s.
e esta des1gnac10n por el significado que a ella
El Sr, Abad Carretero es muy erudito
c. t
siendo notable el que muchos de , t
Y I a en su obra gran cantidad de autores,
es os pertenezcan al campo de la • .
y exactas; tal parece que el autor tratara de
s CJ~nc1as naturales
1
del hombre los métodos de éstas lo
I
a gu_na manera de aplicar al estudio
su clara filiación kantiana.
'
cua quede quizá suficientemente explicado, por

::~;::1

En los últimos capítulos de s
b
humana, nacidas de la antrop:l:gí:a
el 1autor a expli?,aciones de la conducta
conducta" (Cultural Pateros) lo
1
' os ll~mados patrones culturales de
, s cua es son traducidos a
t
·
, (
sentido, ritmo etc ) Para termina d'
su ermmo1og1a querer,
'
. .
r, tremas que en un principio y a p f d N'
sus explicaciones psicológicas se alí
.
ar ir e 1etzsche
1
tendencias), pasan luego por losan con os ~donceptos freudianos o de Ribot (Triebeconceptos e la psicología social d M d
fluyen con las explicaciones de la antropología cultural y d
b
e lea ' con•
neo-freudiana de Erich Fromm.
esem ocan con a escuela
MIGUEL ANGEL ÜANTÚ

Haft d book 0 1 Latin American Studies
N9 21.-Prepared in The Hispanic Foun~
dation in The Library of Congress by a
number of Scholar. Editor: Nathan A.
Haverstock. University of Florida Press
GainesvilleJ 1959. xvi • 331 pp.
'

UNA DE LAS PUBLICACIONES norteamericanas más completas en lo que se refie.
re a las actividades intelectuales de Hispanoamérica es el H andbook of Latin
American Studies editado por la Universidad de Florida Y que ha llegado ya al
número 21, que recoge producción hi•
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1ca
repartI a en las siguientes secciones:
I, Antropologla: General, Arqueología
E;~ología, Lingüística y Antropologí~
Fmca; II, Artes: Hispanoamérica y Bra•

sil; III, Economía: General, Latinoaméric~ . ( excepto Brasil Y México)' Brasil,
Mexrco ( a cargo de la Dirección General
d.e Investigaciones Económicas de la Nacional Financiera, s· A · ) ,. IV, Ed ucacz.6n·
General, Hispanoamérica Y Brasil . v·
Geograf'ia: General, Area del Caribe
' '
Sudamérica Y Brasil; VI, Gobierno: Ge~neral; VII, Historia: General i El período colonial de Hispanoamérica Y Haití Y
los. siglos XIX y XX, Brasil; VIII, Relaciones internacionales: desde 1830 ·
IX, Trabajo Y Bienestar Social; X, Len~
gua Y Literatura: Lengua Hispanoamericana, Literatura Hispanoamericana (perí?do colonial y moderno) ; Lengua Y
Lit,e~atura del Brasil; XI, Leyes; XII,
Musica; XIII, Filoso/la; XIV, Sociología Y XV, Miscelánea.
La ordenación sistemática, de acuerdo
con la clasificación decimal) facilita el
man~jo de este importante manual que
~a s~do durante mucho tiempo magnífico mstru~ento de acopio de materiales
para traba1os de investigación.
JUAN ANTONIO AYALA

680
681

H.44

�MANUEL

GuT1ÉRREZ

NÁJERA,

Obras,

Crítica Literaria, I, Nueva Biblioteca
Mexicana, 4, Universidad Nacional Autónoma de México. Investigación y recopilación de E. K. Mapes, edición y notas
de Ernesto Mejía Sánchez, introducción
de Porfirio Martínez Peñalosa. Centro de
Estudios Literarios. México, 1959, 543
pp.

li

LA PUBLICACIÓN de las Obras Completas
de Manuel Gutiérrez Nájera era de
urgente necesidad, tanto para los investigadores, profesores de literatura, críticos literarios, como para el público en
general. Una de las dificultades con que
tropieza el estudioso de la literatura mexicana es la falta de textos depurados
y completos de los autores principales.
Irónicamente, muchos autores de fines
del siglo XIX y comienzos del presente
son conocidos tan sólo fragmentariamente
debido a esta carencia de textos. El caso
de Manuel Gutiérrez Nájera, bien
conocido como poeta pero muy mal como crítico literario, es uno de ellos; hay
que tener en cuenta que su obra, como
la de muchos de sus contemporáneos se
halla dispersa en revistas y periódicos,
en colecciones olvidadas y que aún no
han sido registradas met6dicamente por
los investigadores; además no sólo existe
esta dispersión, sino la coincidencia de
que muchos de sus artículos y crónicas
están firmadas por pseudónimos muchas veces difíciles de identificar. A obviar esta dificultad, la carencia de textos,
llega la Nueva Biblioteca Mexicana que
está editando noblemente el Centro de
Estudios Literarios de la Universidad Nacional Autónoma de México. Hasta el
presente han aparecido las siguientes
obras: JuAN DÍAz DE CovARRUBIAS, Obras
Completas (Tomos I y II); CARLOS DE
StoÜENZA v GÓNGORA, Libra astronómica
y filosófica; C. C. BECHER, Cartas sobre México y el presente volumen de
Gutiérrcz Nájera que hoy comenta-

682

mos. Desgraciadamente, estos valiosos
volúmenes permanecen aún hoy día en
el anonimato de los almacenes de la
Librería Universitaria o quién sabe dónde, pues el volumen de Gutiérrez Nájera, al año de haber sido publicado,
todavía no ha llegado a las librerías.
Por gentileza ~el Profesor Rafael Moreno y del Prof. Porfirio Martínez Peñalosa disponemos de un ejemplar que, precisamente por su escasez, juzgamos muy
valioso.
Han contribuido a la publicación de
este tomo de las Obras completas de
Manuel Gutiérrez Nájera los nombres de tres ilustres investigadores de las
letras Mexicanas: el Dr. Erwin K. Mapes, profesor de la Universidad de Iowa,
Ernesto 'Mejía Sánchez, investigador de
la Biblioteca Nacional de México y don
Porfirio Martínez Peñalosa del Centro
de Estudios Literarios de la UNAM. El
Dr. Mapes contribuyó a la difícil tarea
de reunir los materiales, identificarlos
y exhumarlos de los periódicos y revistas.
En 1936 comenzó su paciente labor de
indagación de los pseudónimos empleados por Gutiérrez Nájera; recogidos e
identificados los materiales el Dr. Mapes siguió aún recogiendo materia) que
se encontraba disperso y fijando todavía,
para mayor seguridad, los pseudónimos
que ofrecían aspectos dudosos. La base
del material de esta edición hay que
acreditarla, par tanto, al Dr. Mapes. Ernesto Mejía Sánchez, editor y anotador
de la obra, ha contribuido con una clara nota editorial a explicar el porqué
del acopio de materiales, los procedi~
mientas seguidos para la investigación y
la recuperación de bastantes piezas que
no había logrado reunir el doctor Mapes
y la ordenación de los mismos para presentar en forma orgánica el pensamiento
literario y crítico de Gutiérrez Nájera,
tan importante para tener una visión
completa de su obra en verso. La importancia de la 'Nota editorial' de 'Mejía
Sánchez, reside, a mi modo de ver, en

la exposición de un método riguroso de
trabajo que puede servir de pauta para
las investigaciones en trabajos posteriores similares; si se quiere ofrecer al lector un texto seguro1 necesario para los
estudios de alta crítica y de estilística,
es necesario investigar exhaustivamente
para que no quede ningún resquicio sin
la previa iluminación necesaria.
La introducción ha estado a cargo de
don Porfirio Martínez Peñalosa, profundo conocedor de la literatura mexicana
del siglo XIX y especialmente de los
or!genes del modernismo en México; sus
aportaciones a la literatura mexicana,
están, desgraciadamente, demasiado dispersas en revistas, tanto de la capital como de las provincias, y esperamos que
algún día nos haga el no pequeño servicio de ofrecérnoslas en un volumen sistemático. Martínez Peñalosa, siguiendo
el criterio de la Escuela Estilística de
Madrid, enriquecida por las teorías de
Dámaso Alonso, estudia la influencia de
la estética personal de Gutiérrez Nájera
en su obra literaria: necesario es, pues,
partir de este texto de crítica para percibirla en toda su plenitud. Para ello
reconstruye el ambiente en el cual se
formó Gutiérrez Nájera y aporta valiosos
datos para el conocimiento de la retórica
oficial o estudios literarios públicos que
pudieron haber contribuído a la especial
conformación personal estética de Gutiérrez Nájera. Recorre difíciles caminos
bibliográficos y maneja textos originales
y ya olvidados que son de difícil acceso
al público en general. Esta reconstrucción de una época de la cultura mexicana es1 a mi modo de ver, lo más valioso
del trabajo de Peñalosa. Esta reconstrucción de una época, le sirve para hacer
un análisis a fondo de las ideas estéticas,
tanto del modernismo como del propio
Gutiérrez Nájera 1 lo que nos ayuda a
situarlo en una perspectiva sin igual para
el estudio estilístico del poeta. La Nueva
Estilística ha pretendido, con loable esfuerzo, desentenderse de todas las cir-

cunstancias externas que concurren a la
creación de determinada obra literaria;
sin embargo, ni el mismo Vossler, que
tanto énfasis puso en el estudio de la
obra poética o literaria desde adentro1
pudo desentenderse de todos los presupuestos sociales o vitales ínsitos en ella:
un ejemplo lo tenemos en su Lope de
Vega, donde no tiene más remedio que
situar al poeta español en el marco de
su época y de su ambiente. Martínez
Peñalosa logra entrar en el poeta Gutiérrez Nájera precisamente a través del
crítico y esteta Gutiérrez Nájera, conjugando admirablemente el dato ambiental con el personal.
La lectura de los textos de Gutiérrez
Nájera nos lleva de la mano hacia sus
conceptos literarios, a través de una prosa que sin tener todas las iridiscencias
de la prosa modernista de Martí, Rubén
o Rodó, tiene la admirable solidez y
la fluidez de un español contrastado en
profundas lecturas y en una sólida formación. Y no olvidemos, tampoco, la
lección de honestidad del Duque Job,
lección para nuestros actuales críticos
de quienes un día dijo Unamuno refiriéndose a todos los de habla castellana,
11
que no hacen crítica sino que se dejan
llevar por el ruido de sus intestinos".
JUAN ANTONIO AVALA

FRANCISCO Ro MERO: Relaciones de la
Filosofía. Col. Nuevo Mundo, Ed. Perrot.
HISPANOAMÉRICA tiene, en Francisco Romero, uno de sus más dignos maestros y
una de sus más vigorosas mentalidades
filosóficas. Desde Buenos Aires ejerce una
decisiva función de orientación 1 de sugerencia, de acercamiento entre los filósofos hispanoamericanos. Pensador original, riguroso, discip1inado, limpio. Autor de un copi:oso número de libros,
folletos 1 prólogos 1 notas y comentarios.

683

�: 1

1·''I

1

i
11,
:1

\
1
1

Maestro generoso de varias generaciones
argentinas que llevan, en algún modo,
su sello y su estilo. Ciudadano ejemplar
que ha sabido enfrentarse, con insobornable dignidad, a la demagogia de regímenes deshonestos y opresores. Escritor
de estilo sobrio, preciso, elegante ...

Sobre mi escritorio tengo, frente a mí,
un pequeño libro por su extensión de
grandes proyecciones: 11Relaciones de la
Filosofía" (Editorial Perrot, Colección
Nuevo 'Mundo, Buenos Aires). Me lo ha
enviado su autor, Francisco Romero, con
una dedicatoria que atribuye 1 sobre todo,
a los muy afectuosos sentimientos de
anústad que nos unen, pero que mucho
me enaltece y me honra por venir de
quien viene. En la primera parte del
libro, el autor estudia las relaciones y
las diferencias que median entre la experiencia filosófica y la experiencia religiosa; confronta la actitud filos6fica con
la actitud científica y con la experiencia poética i y termina sentando, con
envidiable claridad, las conclusiones de
su investigación. En la segunda parte de
la obra, el Prof. Romero examina cuidadosamente las alianzas de la Filosofía
con la Religión, con las Ciencias, coil
la Psicología, con las Artes, con la Política y con la Historia. Una vez más, el
autor se siente impulsado a terminar su
estudio con unas precisas y congruentes
conclusiones. Hasta aquí la presentación
radiográfica -"sit venia verbo"- del
libro. Vista la osatura, veamos ahora la
carne y la sangre del pensamiento vivo,
que intentaremos recrear.
La Filosofía es, por una parte, experiencia personal del filósofo: meditación,
creación y crítica; por la otra, experiencia filosófica de la humanidad: tradición, doctrinas y sistemas. Pero como
existen otras actitudes humanas que, de
un modo y otro, son de especie cognoscitiva o mantienen alguna afinidad con
el conocimiento, es preciso confrontar las
posturas.

684

Religión y Filosofía abarcan, en cierto
modo, la totalidad. Ambas coinciden en
interesarse por la realidad, el sentido de
la vida y el puesto del hombre en el
universo. Como la Religión, también la
Filosofía ha pretendido frecuentemente
ser ella también una vía de salvación:
platonismo, estoicismo, epicureísmo, neoplatonismo, spinozismo, marxismo, positivismo comteano ... Y sin embargo, median, entre Filosofía y Religión, importantes diferencias: mientras la actitud
religiosa tiene, como rasgo fundamental,
la reverencia j la actitud filosófica es puramente cognoscitiva. El filósofo, ante la
Divinidad, se comporta como cognoscen•
te y no como creyente.
La filosofía, ºciencia de los principios11
como se le ha definido, "investiga las
razones o fundamentos supremos capaces de dar cuenta del conjunto, tanto en
exhaustiva extensión y multiplicidad, como en radical hondura y profundizaci6n"
(pág. 15). De la totalidad se despren•
den dos caracteres inseparables: la renuncia a los supuestos y la problemáticidad. La ciencia, en cambio, "parte de
ciertas admisiones, de ciertas suposicio•
nes que no discute y a '"las que tácitamente atribuye certidumbre" (pág. 17). Trátase de un saber particularista, próximo
y objetivo. La experiencia filosófica, a
diferencia de la científica, es originariamente subjetiva, aunque requiera una
elaboración objetiva que la justifique.
Frente 11 a la constricción que significa
para el filósofo su constitucional aspira•
ción a la verdad objetiva y a la coherencia radical", el poeta, testigo y eco de
su realidad, nos expresa verdades que
son sus múltiples y cambiantes impresiones ante las cosas. En el espíritu resonan•
te de los poetas "cada uno de sus testimo•
nios vale por sí, sin acordarlo con los
demás; cada uno lleva en sí su propia
garantía, porque la evjdencia poética no
requiere ningún contraste con algo exterior a ella" (pág. 46) . La obra del
filósofo, que sólo vale por su referencia

a algo que le es externo, a la realidad,
no es claramente controlable, como la
del científico, ni cerradamente insular,
como la del poeta. Si la experiencia filosófica tiende, en su elaboración doctrinal, a constituir la conciencia de la
realidad, es menester que el filósofo sea,
ante todo, una conciencia.
Entre Filosofía y religiosidad suelen
darse alianzas diversas: resulta supeditación a una creencia dogmática, libérrima indagación del principio religioso,
aclaración de ciertos problemas religiosos
con los propios recursos filosóficos. Como
culminación del proceso metafísico, pue•
de surgir el motivo religioso ( Bergson,
Alexander) , o trasponerse al plano de
lo humano (Feurbach, Comte).
El consorcio de la Filosofía con la
cientificidad en general, con el espíritu
de rigor y aproximación a los hechos,
se da, en las más diversas formas, desde
la Antigüedad -con los atomistas y
Aristóteles- hasta nuestros días -Meinong, Husserl, Stumpf, Hartmann-.
"El encuentro de la filosofía con la psicología ocurre de dos maneras principales: como implantación de la reflexión
filosófica en el terreno psicológico, en
los términos de un psicologismo que relativiza todo conocimiento y concibe también los valores como dependientes de
la psique i y como atribución de los caracteres de suma inmediatez y de originalidad a la autoexperiencia, la que así
es interpretada como una experiencia
metafísica" (pág. 71).
Las conexiones de la Filosofía con las
artes -con la poesía sobre todo-- empiezan desde aquellos antiguos poemas
cosmogónicos y se continúan, en nuestros días, en sistemas, como el de Schelling y el de Vasconcelos, que asignan a
lo estético una significación primordial
de la realidad.
La relación entre Filosofía y Política
ha sido venturosa en ciertos casos ( siglo
XVII en Inglaterra), y en otros un con-

tubemio ( autoritarismo de tipo totalitario).
La alianza con la historia, anticipada
por Vico, cierra al parecer, el ciclo. Concluye Romero: "No hay inconveniente
para el hombre en anudar muchas amistades i es locura que no se desprenda de
las que contradicen su índole o se oponen al cumplimiento de su vocación y
su destino. De manera semejante, la filosofía debe persistir en las alianzas compatibles con su condición de ser la autónoma reflexión sobre cuanto hay, y rechazar enérgicamente las demás" (pág.
83). A este imperativo ha intentado atenerse, a lo largo de toda su trayectoria
filosófica, Francisco Romero. Una incorruptible voluntad de verdad y una ferviente proyección al realismo, caracterizan el filosofar -intransigente e insobornable- del maestro argentino.
AGUSTÍN

BASAVE fERNÁNDEZ DEL VALLE.

Luts REcASÉNs SrcHES: Tratado Ge-

neral de Filosofía dtl Derecho. Ed. Porrúa, S. A., México, 1960.

comprensivo y pe•
netrante; hombre de buena voluntad y
cristiano sincero, Luis RECAsÉNs S1cHES
deja pasear, en todos sus libros, esa su
andante hispanolocuencia para hablar a
sus lectores "ex abundatia cordis". Fruto de una ejemplar vida vocacional
-disciplinada, tenaz, inteligente- lo
constituye su "Tratado General de Filosofía del Derecho11 , pulcramente editado, hace menos de un año, por la Editorial Porrúa, S. A. No se trata de un
libro más -importante siempre, por venir de quien viene- sino de la obra
maestra, del libro que objetiva la vida
teorética de Luis Recaséns Siches. En
ella está toda la rica y fecunda experiencia de su labor docente; la meditación, sistemática y continua, de los temas
y problemas que no puede eludir la FiJUSFJLÓSOFO LIMPIO,

685

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11

11

losofía del Derecho j la honrada y decidida toma de posición personal.
Recogiendo lo substancial de Vida Humana, Sociedad y Derecho, pero insertándolo en un nuevo y superior encuadre, Recaséns logra, en su Tratado General de Filosofía del Derecho, una visión
omnicomprensiva -humanamente hablando--- del sentido y de la estructura
de esta disciplina. En veintiún capítulos
distribuye, con irreprochable orden metodológico, los temas primordiales de la
Filosofía del Derecho. A lo largo de las
setecientas quince páginas del grueso volumen (incluyendo los índices y la bibliografía), el autor describe y analiza
la labor del jurista; ubica el Derecho
dentro del complejo universo i determina
su tipo de realidad; la diferencia de las
normas morales y de las reglas del trato
social i le opone a la arbitrariedad i establece sus funciones en la vida social;
acota los conceptos "Derecho subjetivo11
y "Deber jurídico"; estudia la contextura íntima de la persona y de la personalidad, como base indispensable para conocer la personalidad jurídica del individuo y de las colectividades i apunta los
componentes, las fuentes, el sistema y el
cumplimiento del orden ju,rídico vigente;
examina la relación entre Estado y Derecho; plantea la necesidad de la estimativa jurídica y fundamenta, radicalmente, el conocimiento estimativo sobre el
Derecho; asigna, a los ideales jurídicos,
un carácter de historicidad; la justicia
y la valoración jurídica son presentadas
en su esencial estructura y relación; dentro de una tipología de las principales
filosofías jurídicas se penetra en la doctrina pcrsonalista, como en un humanismo y en la doctrina transpersonalista,
como en un antihumanismo; sentados los
principios de estimativa jurídica, se estudian los derechos del hombre, el bienestar general y los postulados de una convivencia y cooperación justas; concluye
el autor ofreciendo su teoría del logos
de lo razonable -anticipada ya en otro

686

libro como método de interpretación del
Derecho. Hasta aquí, en rápido y sucinto panorama, la contextura esencial de
la obra.
El autor nos apunta, en el prólogo,
su intención primordial: "Con el presente libro intento modestamente ofrecer
no sólo unas meditaciones de auténtico
carácter filosófico sobre los temas fundamentales del Derecho (sobre sus supuestos, sus determinantes ontológicos,
lógicos y gnoseológicos, sus criterios estimativos y sus funciones prácticas). Intento, además, ofrecer a los juristas y a
los estudiosos del Derecho la vía para
una multitud de aplicaciones prácticas
en la política legislativa, en la función
judicial, en la labor consultiva y patrocinadora del bufete. En suma, trato de
tender un puente entre las especulaciones
puramente teóricas y las necesidades de
la vida en nuestro tiempo" (p. XVIII).
Advierte Recaséns Siches que su libro,
en cuanto a extensión material, es un
libro largo. Y hasta confiesa que no lo
ha escrito en un estilo sobrio y conciso.
Prefiere la exposición "insinuante, reiterativa, aclaratoria, e incluso, a veces,
insistentemente machacona" (p. XIX).
¿Motivos? Aunque el autor no los aduce, me atrevo a pensar que en la base
de su filosofar hay un concepto reiterativo del método filosófico, como también
se da en Heidegger, por ejemplo. ¿Acaso
el mismo José Ortega y Gasset, maestro
queridísimo de Luis Recaséns Siches, no
solía expresar que la filosofía se toma
como a Jericó, a base de darle vueltas?
Trátase, en el fondo, de una estrategia
de aproximación cicloide. Al girar en
derredor de los mismos temas, éstos se
nos aparecen una y otra vez, con persistente reiteración, pero cada vez más
próximos y bajo un ángulo diferente.
Atento siempre a cumplir el imperativo
orteguiano: "la claridad debe ser la cortesía del filósofo", el Dr. Recaséns Siches,
se expresa en un estilo amable, sugestivo,
limpio, elegante, . . Su sintaxis -cuan•

do habla o cuando escribe- es irreprochable, acabada, perfecta. Con ejemplar
honradez, el autor nos anticipa su personal orientación: "En este volumen presento la maduración de mis meditaciones
de Filosofía del Derecho y de la Política,
sobre la base de una metafísica raciovitalista, y de una axiología humanista
de raíz cristiana" (págs. XIX y XX).
Hubiese sido deseable, no obstante, una
mayor explicitación de estas bases y de
la concreta relación entre una metafísica
racio-vitalista y de una axiología humanista de raíz cristiana.
Para explicar la variedad y las transformaciones del Derecho positivo, para
comprender el fundamento justificativo
de la diversidad y de los cambios en los
ideales jurídicos, el Dr. Recaséns Siches
recurre a la teoría orteguiana de que
"lo esencial de la naturaleza del hombre
consiste en que el hombre no es naturaleza, sino que es historia". La frase, aunque con algún fondo de verdad, nos
resulta inadmisible. Es cierto que la vida
del hombre no viene hecha, sino que se
va haciendo. Pero no es menos cierto
que la vida humana no puede reducirse
a mero proyecto, porque los proyectos
se hacen sobre la base de ser ya algo
quien los formule. Y un proyecto no
merecerá nuestra adhesión si no concuerda con nuestro peculiar modo de ser,
Toda historia es historia de una naturaleza. Sin una estructura permanente del
hombre, sin una naturaleza, ¿ cómo historiar lo historiado? Por lo demás, el propio Recaséns parece sostener, en otro
de sus libros (Sociología), la unidad fundamental de la naiuraleza humana, basada en un conjunto de caracteres biológicos y psíquicos, y en un sistema de
funciones espirituales. El hecho de que
el hombre tenga historia no invalida el
hecho, más radical, de que tenga naturaleza. En medio de la alteración constante, se mantiene nuestra estructura permanente.
Un punto que nos llevaría muy lejos

en su elucidación -y desgraciadamente
no disponemos, por ahora, del espacio
requerido- es el de saber si puede darse una auténtica seguridad jurídica en
un régimen notoriamente injusto. Permítaseme, por lo menos, apuntar mi convicción -desarrollada en algún artículo que escribí hace algunos años- de
que no puede florecer una verdadera seguridad en franca oposición a los principios de justicia.
Ubicado el Derecho en el reino de la
vida humana, aparece como una forma
de existencia que pertenece, por una
parte, a la categoría de lo normativo, y
por la otra, a la categoría de lo colectivo. "El Derecho no es -para Luis
Recaséns Siches- un valor puro, ni es
una mera norma con ciertas características especiales, ni es un simple hecho
social con notas particulares. Derecho
es una obra humana social (hecho) de
forma normativa encaminada a la realización de unos valores" (pág. 159).
Supera así, el autor, la pretendida equivocidad del Derecho, uniendo inescindiblemente, por una triple reciprocidad,
las tres dimensiones de lo jurídico. Y
continúa el maestro Recaséns Siches su
camino. Con paso firme, con espíritu
cauto, con esperanza manifiesta ... Consigo lleva no tan sólo una sólida base
científica, sino también -y acaso másun "esprit de finesse" que penetra en
los problemas de la vida humana con
todas sus variadas razones y ardientes
anhelos.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Huoo FRtEDRtCH: Estructura de la Lírica Moderna. De Baudelaire hasta nuestros días. Traducción española de Juan
Petit ( 412 págs.). Biblioteca Breve.
Editorial Seix Barral, S. A., Barcelona,
1959.
FrLÓLooo E HISTORIADOR de la literatura, profesor en la Universidad de Fri-

687

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burgo de Brisgovia, académico numerario de Ia "Akademie für deutsche Sprache und Dichtung" y discípulo de personalidades como Vossler, Curtius y Jaspers, Hugo Friedrich es actualmente, sin
lugar a dudas, uno de los principales
críticos y estudiosos de los problemas de
la moderna literatura.
El libro que nos ocupa, producto de
reflexiones que, según el autor, fueron
iniciadas en 1920 (época de sus estudios
secundarios), nos ofrece un panorama
completo de las direcciones que ha tomado la lírica moderna desde Baudelaire, pasando por Rimbaud y Mallarmé.
En este difícil terreno, donde las irregularidades1 los más variados giros y una
vasta producción invade todos los campos1 Friedrich se mueve con facilidad;
profundo conocedor de los íntimos resortes de la poesía, de las corrientes literarias en lenguas romances y germánicas, va a las fuentes mismas y trabaja
el material huidizo y cambiante con el
rigor y la seriedad del verdadero investigador.
Como no se trata aquí de estudiar la
historia de la lírica moderna sino su estructura, dice el autor en su prólogo 1
han quedado fuera muchos autores importantes. Así, se observa la ausencia
de Lautréamont, George, Hofmannsthal,
Carossa y muchos más que sería largo
enumerar, pero en cambio la marcha del
libro se apoya en los tres grandes re~
presentantes -y creadores- de la lírica
moderna: Charles Baudelaire, Arthur
Rimbaud y Stephan Mallarmé.
Para ingresar al extraño recinto de
esta lírica es necesario tener presentes
algunas de sus características, mismas
que la vuelven difícil y hermética. Estas condiciones, impuestas a la poesía por
los autores arriba mencionados, no como fenómenos aislados sino inmersos en
una corriente espiritual que desembocará en el presente siglo, nos presentan
el poema como una entidad que se basa en sí misma, que rompe con su pa-

688

sado y se planta solitario en una realidad que continuamente lo niega. Por
otra parte, el poeta deja de trasmitir la
"familiaridad" porque a menudo prescinde del yo personal, dejando así de
participar como individuo privado en su
poema. Estas y otras circunstancias provocan una doble situación: por una parte, los no iniciados desprecian solemnemente esta producción que no llegan
a comprender; por la otra, los admiradores de esta poesía, carentes de sentido
crítico, la defienden un poco a ciegas sin
que puedan acertar con el centro mismo
del poema. Pero declara Friedrich categóricamente: ºLa poesía moderna1 lo
mismo que el arte moderno no pueden
defenderse ni atacarse 'a priori' ". Y
más adelante nos dice que la lírica moderna no puede explicarse 1i no se conocen e investigan previamente las categorías que la forman y que permitirán
describirla. Dichas categorías, casi todas negativas, nos conducen hasta el umbral y nos permiten entrever el secreto
de esta poesía. Pero Friedrich se pregunta por qué la poesía moderna se puede describir mejor a base de atributos
negativos que positivos. Podría ser que
estos poetas estuvieran adelantados a nosotros i o bien que se trata de una posibilidad definitiva de asimilaci6n. Lo único que acepta es el hecho verdadero de
que nos encontramos frente a una anormalidad.
Antes de ocuparse de Baudtlaire,
Friedrich estudia los antecedentes inmediatos: Rousseau ( ruptura con la tradici6n) ; Diderot ( poesía como misterio) ;
Novalis (la oscuridad y la incoherencia
como premisas de la sugestión lírica).
De todo esto concluye el autor: "Interioridad neutral en lugar de sentimientos, fantasía en lugar de realidad, mundo fragmentario en lugar de mundo unitario, fusi6n de lo heterogéneo, caos1 fascinación por medio de la oscuridad y
de la magia del lenguaje, pero también
un operar frío análogo al regulado por

la matemática 1 que convierte lo cotidiano en extraño; ésta es exactamente la
estructura dentro de la que se colocarán
la teoría poética de Baudelaire, la lírica
de Rimbaud, de Mallarmé y de los poetas actuales. Esta estructura permanece
visible incluso en los casos en que sus
distintos miembros han tenido que ser
desplazados o completados" (p. 38).
Baudelaire es el poeta que abre, por
así decirlo, la llave de la poesía moderna. Por eso el autor considera que con
este poeta la lírica francesa empieza a
interesar a Europa. El problema de Baudelaire es la existencia en un mundo rodeado de máquinas, civilización, técnica,
comercio y todas esas formas de la vida
contemporánea que niegan o destruyen
la vida del espíritu, el individuo en su
intimidad. De aquí parte cierta poesía
de Baudelaire, concretamente aquella en
la que se huye de la realidad negándola 1
para plantar5:C en el centro de ese ámbito
misterioso en el que brotarán las más
extrañas y desconcertantes visiones, mismas que escandalizaron a su época y a
sus contemporáneos.
Al situar Friedrich al poeta Baudelaire en el inicio de la poesía moderna, y
al enfocar su obra tratando de descubrir
su secreto y su valor, se agrega a esa
crítica contemporánea, cada vez más creciente, que ha dejado de lado aquella
vieja concepción del poeta maldito, sancionado con el exilio social. Ahora, después de que Francia ha celebrado el
centenario de Las flores del mal, después
de que su Universidad le dedica cátedras
año tras año, Baudelaire guarda el sitio
que le corresponde en la historia de la
poesía moderna. Friedrich concluye su
capítulo sobre Baudelaire resumiendo todas las características de su obra: "Belleza disonante, eliminación del corazón
en el asunto de la poesía, conciencia
anormal, ideal vacuo, desobjetivación y
misteriosidad, nacidos de las fuenas mágicas del lenguaje y de la fantasía absoluta y semejante a las abstracciones de la

matemática y a las curvas melódicas: he
aquí los elementos con que Baudelaire
preparó las posibilidades que habían de
adquirir realidad en la lírica del porvenir" (p. 86).
Arthur Rimbaud es el otro poeta que
marca el camino. Esta extraña figura
que antes de llegar a los veinte años se
encerró en el más absoluto silencio, sigue siendo todavía un misterio, pero no
obstante esto1 los estudiosos y críticos que
se han dedicado a investigar su obra la
han iluminado abriendo las puertas que
conducen a su interpretación. En este
libro señala Friedrich cómo la destrucción de la realidad 1 la deshumanización,
la rebelión contra la tradición cristiana,
pueden explicamos esta obra que esconde las más altas expresiones poéticas del
siglo XIX y cuya singularidad sobresale
en toda la producción literaria de occidente. Pero si bien Baudelaire y Rimbaud se mueven en una atmósfera anormal y a veces viciosa, Stephan Mallarmé, el continuador de una obra por ellos
comenzada, poseerá todas las virtudes y
la tranquilidad de un hombre que vive
una vida normal y 11en paz con la sociedad". Pero Mallarmé el continuador
es también el que empuja la poesía hacia planos de pureza y abstracción que
van a encontrar eco en las principales figuras de la poesía del siglo XX. La falta
de espacio nos impide comentar ampliamente todo lo que Friedrich expone sobre este poeta francés que trabajó la
palabra hasta sus más recónditas posibilidades. Digamos solamente que en su
obra se encuentra la negación de toda
tradición humanística y literaria, el más
completo aislamiento y la presencia,
única y permanente, de ese lenguaje en
el cual buscó y experimentó toda su riqueza.
Paul Valéry, T. S. Elliot, Ungaretti,
Guillén, Saint-John Perse y otros1 son los
herederos de los tres poetas que ocupan
gran parte de este libro sobre la estructura de la lírica moderna. A algunos de

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ellos dedica el autor estudios especiales
y acompaña al final un gran número de
poesías que en la edición española se
publican en la lengua original con su
traducción correspondiente.
Este libro de Hugo Friedrich, sin duda uno de los pocos que se han escrito
abarcando el inmenso campo de la moderna poesía, debe considerársele por lo
mismo como indispensable para el estudio de todos estos problemas de la lírica
moderna, difícilmente alcanzables en
obras semejantes, que los enfocan desde
un punto de vista más cercano a la historia de la literatura que a la obra misma.
El mérito de este libro radica pues en su
enfoque directo y en su trato con la obra
poética de autores franceses, alemanes o
españoles, todo dirigido con la intención
que nos anticipó en el prólogo: el estudio, más que de autores determinados,
de la lírica moderna en su vastedad y
extensión, de su estructura interna y sus
más altas manifestaciones desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días.
ALFONSO RANGEL GUERRA
RAFAEL GunÉRREZ GIRARDOT: Jorge
Luis Borges, Ensayo de interpretación.
Instituto Ibero-Americano de Gotemburgo, Suecia. "Insula", Madrid, 1959.
EL JOVEN AUTOR de este libro, conocido
ya de los lectores de habla española por
numerosas obras, entre las cuales se pueden señalar La imagen de América en
Alfonso Reyes, La literatura alemana
actual, numerosos artículos en revistas
españolas y americanas y sus traducciones de H0lderlin y Heidegger, nos ofrece en este libro una visión del escritor
argentino Jorge Luis Borges, caracterizada sobre todo por una lucidez y comprensión tales de la obra borgiana, que
lo llevan a una penetración del sentido
oculto en el laberinto cerrado y engañoso de Borges. Así, la lectura de este en-

690

sayo de interpretación nos abre las puertas de su mundo mágico, que en su apariencia cargada de símbolos y representaciones guarda el mensaje de un espíritu agudo, que como poco$ en América
ha sabido enfrentarse a los capitales problemas de la cultura occidental.
En su Noticia Preliminar, explica Rafael Gutiérrez Girardot que ha pretendido "señalar, simplemente, algunos temas, formas y motivos literarios de la
obra de Borges". Por aquí se alcanzará
su condición de novedad y una continuación de la tradición europea. Siguiendo la frase de Marcial Tamayo y
Adolfo Ruiz Díaz, afirma que "Borges
es, a la vez, el enigma y la clave de la
literatura hispanoamericana, si ésta quiere ser literatura contemporánea''.
El campo de la crítica y la historia literaria hispánica es el primer terreno
que permitirá al autor entender la posición occidental de Jorge Luis Borges,
para Jo cual esboza a grandes rasgos las
condiciones y la dirección de la crítica literaria en los comienzos del siglo. Este
horizonte, en el que -partiendo de la
idea de que crítica y poesía marchan juntas en nuestra épOCB- no se encuentra
más que la ausencia de una verdadera
crítica y un florecimiento de los "isrnos",
aclara la actitud del escritor argentino, que tomó conciencia del problema y
da cabida en su obra a todo aquello que
es difícil encontrar en otros autores. Pero sobre todo, es en la crítica del lenguaje donde Gutiérrez Girardot deja ver
más claramente la autenticidad de la
obra de Borges, utilizando para ello El
idioma de los argentinoJ, escrito en el
que se desarrolla toda una teoría no sólo sobre ese idioma de los argentinos sino sobre el idioma español en general.
Así por ejemplo, refiriéndose a la riqueza del Diccionario de la lengua española, considera los sinónimos como simple
comodidad y señera mental que permiten, sin cambiar de idea, cambiar de
ruidos; o también, para citar otra vez

sus ideas, dice que "las literaturas que
usan el idioma español" son 11 clientes del
diccionario y de la retórica, no de la
fantasía 11 • En una palabra, todo lo que
afirma Borges a este propósito lleva la
intención de patentizar la necesidad de
llegar a una crítica más amplia del lenguaje corno tal, es decir, afirmar, descubriéndolas, sus verdaderas riquezas que
nos remitirán, por la expresión lingüística, el pensamiento mismo del hombre.
De ahí que Borges piense que la metáfora tiene una función intelectual: "Metaforizar es pensar, es reunir representaciones o ideas ... "
Otros aspectos que estudia Rafael Gutiérrez Girardot son la precisión de la
imagen, la ironía y su motivación, el laberinto, el universo, el valor de las citaS
que se pasean en los libros de Borges.
Estos juegos de Borges, que atraen por
su singularidad al lector, esconden, como ya se dijo, una posición intelectual
ante los viejos problemas humanos desenvueltos aquí bajo alegorías o símbolos.
Siguiéndola siempre de cerca, el autor
hace de la obra de Borges un verdadero
y completo ensayo de interpretación que
no es puramente filosófica porque, como
dice el mismo autor, al hacerlo se desconocería la naturaleza literaria de esta
obra.
En los últimos años, Borges ha despertado el interés de los lectores hispanoamericanos, y últimamente se ha visto
cómo los públicos europeos empiezan a
fijarse en él, gracias a las traducciones
francesas, alemanas o inglesas de sus libros. Y paralelo a este movimiento de
los lectores de ambos continentes, se observa otro de los críticos. Todo esto nos
habla de la importancia y la trascendencia de la obra de Jorge Luis Borges, por
muchos años desdeñada y acusada de un
aislacionismo que más bien practicaban
sus acusadores. Esta obra, difícil y rica,
ha llegado a ser una de las principales
manifestaciones de la literatura americana, que con autores como Borges rom-

pe las fronteras de la provincia para uria
ubicación universal. La obra de Rafael
Gutiérrez Girardot, sumada a la de Ana
María Barrenechea, a los ensayos de
Henríquez Ureña, Francisco Romero,
Etiemble y muchos más, a los que debe
agregarse Ramón Xirau, con un ensayo
publicado recientemente, ayudará a entender mejor esos cuentos y narraciones
de Jorge Luis Borges, donde lo fantástico adquiere proporciones grandiosas
que ya nada tienen que ver con la vacía
creación de mundos irreales, desvinculados de las verdades de los hombres.
ALFONSO R.ANGEL GUERRA
CÉSAR SEPÚLVEDA: "Derecho Internacional Público". Ed. Porrúa, México,
1960.
Acaba de salir a la luz pública el libro del Maestro Titular de la materia
de Derecho Internacional Público de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad Nacional Autónoma de México, señor licenciado César
Sepúlveda, intitulado Derecho Internacional Público. Esta obra es, a no dudarlo, una buena e importante aportación
a esta especialidad jurídica, ya que su
autor ha hecho un concienzudo y profundo estudio de las diferentes cuestiones que integran al Derecho Internacional de nuestros días.
La primera parte de la obra --que podríamos llamar introductiva-, con pulcritud, nos lleva hacia los orígenes de
esta ciencia jurídica, presentando los
últimos adelantos e investigaciones, nada
menos que sobre el propio fundador de
ella, Francisco de Vitoria, a quien otros
:tutores disputaban tal honor para atribuírselo al holandés Hugo Grocio.
Su exposición de las doctrinas lusnaturalistas, en la que descuella, como
ninguna otra, la Escuela Hispana del Derecho de Gentes, se desenvuelve con claridad e interesante secuencia por las pá-

691

�ginas de esta obra, sin olvido de ninguno de los componentes de ella.
Asimismo el autor, con gran tino, nos
presenta a los autores los-Naturalistas
laicos, que comenzando por Alberico
Gentili y seguido de Hugo Grocio, nos
permiten asomarnos a ese mundo del pasado jurídico internacional en que estos
publicistas establecieron nuevos lineamientos --con un carácter ya más científico-- los cimientos del Derecho Internacional.
En el capítulo tercero, el autor se refiere a los positivistas destacándose, desde
luego, los grandes maestros de esta eta·
pa histórica.
El Lic. César Sepúlveda estudia en
su obra con singular disposici6n y méto•
do, en el capítulo IV, "La Naturaleza y
la Esencia del Derecho Internacional'',
atendiendo a las discusiones que ya han
sido frecuentes en el curso del proceso
gestatorio jurídico internacional y, sobre
todo, en relación con la debatida cuestión sobre la juricidad del propio Derecho Internacional.
Dadas las proporciones de esta nota,
resultaría prolijo tomando en consideración el nutrido y abundante material de
la obra que nos ocupa, el hacer un comentario más extenso, porque el esfuerzo de este ameritado maestro internacionalista mexicano, en el campo del Derecho Internacional, es digno de reconocimiento y alabanza, ya que, no sólo su
aportación constituye una ampliación y
fijación de los principios fundamentales
que animan al Derecho Internacional,
material reservado sólo a especialistas,
sino que viene a constituir una positiva
e indudable ayuda, como guía, no sólo
para los especialistas y catedráticos, sino
también para estudiantes y público lector, en general, al considerar, no solamente la selección de los temas a estudio, su ordenación y presentación, sino
también por la fluidez y claridad expositiva que caracteriza a esta obra, la que

indudablemente recibirá, con beneplácito,
una gran acogida.
ALBERTO GAR.CÍA GÓMEZ

ToMÁS MENDIRtCHAGA CUEVA. Apellidos
de Nuevo León. Abside, Revista de cultura mexicana. Guerra. Apellido materno
de Fray Servando; 1958, XXII-4; pp.
417-438; y Mier; 1959, XXIII-3; pp.
253-289.
COMENTAMOS oos artículos y no un libro. Hay artículos que tienen mejor calidad que muchos libros. Las veintiuna
páginas del primero y las trcintaiséis del
segundo, constituyen los primeros trabajos genealógicos de importancia, publicados por autores nuevoleoneses sobre familias nuevoleonesas. Y estos ensayos
superan su categoría, cuando se refieren
a un personaje de gran relieve en la historia nacional: Fr. Servando Teresa de
Mier.
La genealogía es una de las ciencias
auxiliares de la historia más eficaces. Ya
se habían escrito en Monterrey algunas
notas sobre ascendencias familiares. Pero
nunca en la forma técnica y erudita que
Mendirichaga. Investigador tenaz e inteligente, ha dedicado largos años a escudri~ar los archivos oficiales y eclesiásticos, no sólo de Nuevo León, pero de
aquellos lugares a donde le llevan las
enmarañadas raíces de un linaje.
Se observa en ambos magníficos ensayos un afán exhaustivo del tema. Y lo
alcanza con creces; aclarando1 de paso,
lo que hasta ahora se ha dicho; sobre
todo del apellido Mier. Otra finalidad
obvia del autor es la de probar, a todas
luces, la hidalguía de los conquistadores
y pobladores del Nuevo Reino de León;
con lo que deshace los tradicionales y
maliciosos fundamentos judíos, posteriores a Carvajal.

PLINIO D. ÜRDÓÑtz. El Benemérito Educador Nuevoleonés Profesor Dn. Straf,n
Peña. Datos biográficos. Imprenta Villarrubia; Monterrey, 1960. 147 pp. Ilust.
ExtsTEN VARIOS ensayos biográficos del
benemérito profesor Serafín Peña. Este
es el primero más o menos amplio y completo. Con excelente espíritu de orden,
el autor lo ha dispuesto en cinco partes.
Los datos biográficos ocupan la primera,
y está integrada con transcripciones literales de trabajos realizados por Mariano
de la Garza, Israel Cavazos, Celedonio
Junco de la Vega y Fortunato Lozano;
así como con una serie de pensamientos
dedicados al maestro por connotados educadores locales.
Analiza, en la segunda, la labor educativa del biografiado1 destacando su fi.
gura en la Reforma Escolar de 1892 1 y

en su participación al innovar los planes
de enseñanza 1 al lado de Miguel F. Martínez. Subdivide, en la tercera, las tareas
de divulgación pedagógica, clasificando
las del educador, el publicista y el literato. Serafín Peña es el primero en pre·
sentar el material de aprendizaje en su
estilo; con antecedentes sólo en el Pbro.
J. de Jesús Cepeda. Hace Ord6ñez un
estudio analítico de la producci6n bibliográfica y estu4ia luego la obra poética,
recurriendo a Garza Cantú. Transcribe
algunos ejemplos de la prosa, a través de
colaboraciones periodísticas, discursos o
piezas epistolares. La parte final de la
obra, está dedicada a los honores y recompensas de que fue objeto el sabio
educador, y complementa el acervo informativo una serie de ilustraciones sumamente interesantes.
ISRAEL CAVAZOS GARZA

lsRAEL CAvAzos GARZA

693
692

�CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS*

(1960)

ALEMANIA:
Tnstitut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart, No. 1 (Enero-marzo de 1960; No. 2 (Abril-

junio de 1960).
Rubén Darío. Bajo el divino imperio de la música (103 p.). lberoAmerikanisches Forschungsinstitut. Hamburgo, 1954.
STEGMANN, WILHEUI: Rufino Blanco Fombona und sein episches werk. Mit einer Gesambibliographie zu Blanco Fombona ( 159 pp.). Ibero-Amerikanisches Forschungsinstitut. Hamburgo, 1959.
UHLE, MAX: Wesen und Ordnung der Altperusnischen Kulturen (129 pp.}. Colloquium Verlag. Berlín, 1959.
LORENZ, ERIKA:

•

ARGENTINA:

Bibliografía argentina de artes y letras. Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, No. 4
Boletín de la Universidad Cat6lica Argentina Santa María de los Buenos Aires. Año II,

No. 5, marzo de 1960.
Historia de la Rusia Contemporánea. Primera parte: "Las ilusiones del progreso, 1825-1917". (616 pp.). Ministerio de Educación de la Nación.
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FALCIONELLI, ALBERTO:

*

Se recogen por orden alfabético libros y publicaciones periódicas. Se indica el nombre de la institución donante cuando las publicaciones recibidas por su conducto
no corresponden a su fondo editorial.

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1

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1

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I 11'

¡11

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RosTAND, JEAN: Ce que je crois (125 pp.). Grasset, Paris1 1953.
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VoLTAIRE: Zadig ou la destinée. Histoire orientale (94 pp.). Textes littéraires fran4yaise.
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698

699

�1

Acabóse de imprimir tl día 8
de marzo de 1961, en los Talleres de la Editorial ]us, S. A.
Plaza de Abasolo número 14,
Col. Guerrero. México 3, D. F.

El tiro fue de 1,000 ejemplares.

t

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Noticias y Reseñas Bibliográficas, 1961, Año 2, No 2, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos; Editorial Jus</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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            <name>Rights Holder</name>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>José Gaos</name>
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        <name>Luis Abad Carretero</name>
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        <name>Publicaciones en canje</name>
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        <name>XI Congreso Nacional de Sociología</name>
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                    <text>Sección Quinta

~
NOTICIAS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

�UNESCO

SEMINARIO REGIONAL SOBRE EL DESARROLLO DE LAS
BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS DE AMERICA LATINA
Mendoza, Argentina, 24 de septiembre -

5 de octubre de 1962.

EN LOS DÍAS DEL 24 DE SEPTIEMBRE al 5 de octubre últimos, tuvo lugar en la ciudad
de Mendoza, Argentina, el Seminario Regional sobre el desarrollo de las bibliotecas
universitarias en América Latina, auspiciado por la UNESCO y por el gobierno de
aquella república sudamericana.
Asistieron a este importante evento cultural, delegados de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras,
México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Venezuela y
Uruguay, además de algunos expertos, observadores, miembros de organismos internacionales, visitantes, asesores, periodistas y autoridades del Seminario. Este fue dirigido
hábilmente por don Javier Lasso de la Vega, director de la Biblioteca Central de la
Universidad de Madrid, y por la subdirectora, Ma. Luisa Monteiro de Cunha, directora
de la Biblioteca Central de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Estuvieron presentes
asimismo el Sr. Carlos Víctor Penna, Jefe del Centro Regional de la UNESCO en el
Hemisferio Occidental, con sede en La Habana; y el Sr. Ram6n Juan Moruja, secretario permanente de la Comisi6n Nacional Argentina para la UNESCO. A este importante evento asisti6 como delegado de México el Sr. Israel Cavazos Garza, director
de la Biblioteca "Alfonso Reyes" y Jefe de la Secci6n de Historia del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo Le6n.
Las actividades se desarrollaron en el recinto de la Honorable Legislatura de la
Provincia de Mendoza, en un ambiente que hizo más propicio el apoyo moral de las
autoridades de dicha provincia y las de la Universidad Nacional de Cuyo.
De la discusi6n y comentario de los puntos señalados en la agenda de trabajo,
surgieron numerosas recomendaciones, entre las cuales se destacan las siguientes:

Tendencias de la educación superior

El Seminario, en su etapa inicial, estudi6 las nuevas tendencias y objetivos de la
enseñanza superior, con previsi6n para los pr6ximos 1O años. En este sentido, se manifest6 de acuerdo en la preferencia que debe darse a la funci6n de enseñanza tra-

701

�dicional reconociendo la existencia de nuevas ocupaciones que deben adquirir dignidad
universi;aria. Para ello, concluyó que el instrumento más eficaz para la realización de
estos fines, es la biblioteca; y recalcó asimismo el importante papel del bibliotecario
en la formación de los universitarios latinoamericanos.

Funciones de la biblioteca
Por cuanto a las funciones de la biblioteca universitaria, considerando el probable
desarrollo de la educación superior, destacó el Seminario el proceso de transformación;
su labor en la enseñanza e investigación, que la constituyen en complementaria de la
misión de la universidad.
Recalcó la necesidad de que la biblioteca esté constituída por un fondo bibliográfico
representativo de las ciencias, las letras y las bellas artes; y de desarro~lar sus servic!os
en forma de docencia, a fin de facilitar la investigación y la formación y perfecc10•
namiento de los profesionales.

Recursos y necesidades
Al analizar el estado actual de las bibliotecas universitarias latinoamericanas, se
observa la insuficiencia de vinculación de los servicios bibliotecarios con el programa
de la universidad, y la falta de representación de la biblioteca en la comisión de
presupuestos. Ello ha originado la provisión de recursos insuficientes, Y la deficiente
utilización de éstos, por fallas de organización.
Del estudio de la encuesta realizada recientemente por la UNESCO en 90 bibliotecas universitarias, se desprenden asimismo serias deficiencias, tales como: baja pro•
porción del presupuesto total de cada institución, destinado a la biblioteca; esca~
de personal técnico; sueldos reducidos; cifras bajas en circulación y préstamos; movimiento mínimo de información documental; carencia de guías o boletines; inicios
vagos de mecanización, y falta absoluta de automatización.
A fin de superar tales deficiencias, el Seminario recomienda: que las universidades
destinen a los servicios bibliotecarios no menos del 5% de su presupuesto total; que
la dirección de la biblioteca integre la comisión de presupuesto; y que la biblioteca
sea informada oficialmente de los movimientos en los planes de estudios, y de la
creación de nuevos organismos de enseñanza e investigación.

Financiamiento
Por lo que se refiere a la remuneración del personal, se hizo hincapié en que el
sueldo del director no sea inferior al de los profesores titulares de tiempo completo,
y que, en proporción a éste, sea señalado el de los demás empleados.
Que para la ampliación de las adquisiciones con economía de recursos, el canje sea
centralizado.
Se señaló la posibilidad de mejorar la situación económica, recurriendo a institu•
cioncs nacionales. El Seminario pide a los organismos internacionales, que en sus programas de ayuda, figure el aporte económico, técnico, etc., para que las bibliotecas

702

actualicen sus fondos bibliográficos; construyan edificios adecuados; adquieran instalaciones y equipos necesarios; preparen su persona, etc. Los directores, a su vez, deben
conocer las fuentes exteriores de ayuda, y formularán programas, que deben figurar en
los programas generales de cada institución. Además se recomienda que las bibliotecas
estén representadas en las juntas nacionales de planeamiento de la educación• y que
para el mejor logro de todo lo anterior, las bibliotecas de cada país instituya~ asocia~
ciones, juntas, etc.

Estructura de las bibliotecas y fondos bibliográficos
Se observó el aislamiento de la biblioteca, dentro de cada universidad, por lo que
ésta carece generalmente de estructura orgánica y de un lugar preciso en el cuadro
de las actividades universitarias.
Hay prolificación de bibliotecas en la universidad y aun en cada facultad; falta unificación en las adquisiciones y de procedimientos técnicos; deficiencia en la distribución
de los fondos y falta de locales adecuados.
Se recomienda que haya una biblioteca central u organismo equivalente, que cuide
del planeamiento, administración y control de actividades; centralización de procesos
técnicos, mantenimiento y utilización de fondos bibliográficos y documentales, y de la
extensión universitaria. Que la biblioteca cuente con un reglamento que señale los
deberes y derechos de los bibliotecarios y la estructura interna. Que el director de
la biblio~e~ forme_ parte del organismo de gobierno de la universidad o facultad, y
que la biblioteca disponga de una comisión consultiva o asesora, bajo la coordinación
del director.
. Por cua~to .ª la deficiencia de textos básicos, obras complementarias o de investiga,c16n; suscripciones a publicaciones; colecciones incompletas; tesis universitarias• material de referencia, etc., se recomienda la elaboración de un programa de incren:ento •
la racionalización de los fondos para su mejor utilización; la selección bibliográfica'.
de acuerdo con los docentes e investigadores; y la incorporación de obras dependientes
exclusivamente del director.

Servicios técnicos y administrativos
. ~a mayoría de las bibliotecas universitarias carece de programa racional de adquismones; hay diversidad de códigos de catalogación y de sistemas de clasificación. El
servicio de circulación o de préstamo, no responde a las exigencias actuales. Ello origina innecesarias inversiones e inconveniente utilización de recursos.
Se recomienda: que en cada universidad la selección y adquisición obedezca a un
plan racional; que en la biblioteca exista un catálogo colectivo de libros y colecciones
periódicas existentes en la universidad; que se utilicen sistemas de clasificación de
reconocida validez internacional. Que el Servicio de préstamos se mantenga debidame~~e organizado y reglamentado; que se disponga de una sección de referencia, que
facilite las tareas de investigación; y que las universidades incluyan en sus programas
de estudios cursos sobre uso de la biblioteca, iniciación bibliográfica y documental y
pn•paración de trabajos de investigación.

703

�Formación del personal

áJ d. , miles formaciones: con experiencia, pero
Hay en las bibliotecas personal de las m . ISI • • d carrera con algunos conoci. .
,
·
ni
título•
umvers1tanos
e
•
sin formación b1bhoteco1ogica
'
"liar carente de formación téc. .
•
título etc El persona1 auiu ,
micntos; bibliotecarios con
.. •
:
.
concurso y es, generalmente, un
.
etc. El director es admitido sin se1ecc16 n o
'
mea,
improvisado.
de bibliotecología a la universidad,
. d 1 incorporación de 1as escue1as
d
Se recormen a: a
. to de licenciaturas o doctorado. Que se en
o la creación de éstas, y el otorg~IIlll.en "6
e se incremente la formación o perdos O de especia 1zac1 n, Y qu
.
cursos d e posgrad ua
,
d" de becas . y que se impartan cur.
d t o o fuera del pa1s por me i 0
'
d
feccionam1ento, en r
.
'
ue los profesores de estas escuelas sean e
sillos al personal. Se recomienda asimismo q
dedicación exclusiva.
d" t
t ngan formación bibliotecol6gica adeEs imprescindible, además, que 1os irec ~6res b~bl" tecol6.,;ca como complemento de
t
de documentaci n 1 10
o• ,
cuada; que se creen cen rO_s
,
. .
de la Escuela de Bibliotecología de
la enseñanza, viendo con Slmpatia la orgamzac16n
la América Central.

Edificios y equipos

.. .
ienda conocerse los fines que ha de cumPara el planeamiento de ed1f1c10s, se ~eco~
ro rama elaborado por expertos.
plir la biblioteca, estableciendo, a contmuac16n un p g ¡"al para el género de labor
.d
. u• el proyecto sea espec ,
.
En éste, deberá cons1 erarse . q ~
1
. t . ter1·or con preferencia al exterior;
.
ifq
,
.
1 e el p aneam1en o m
a que se destina;
que se ver · u · a meros efectos arqu1·tect6n"icos., que sean previstos
..
que no se sacnf1que 1a convemenc1a 6 .
d ·nistraci6n. Se recomienda el sistema
la ampliación, el desarrollo y la econ rmca a ~.
de entrada y salida. el acceso
f1 "b"lidad • el centro umco
'
.
modular, por su gran ex1 i _ . '
1
t o cuando se trata de una ciudad uru•
•
•
la
ub1cac16n
en
e
cen
r
,
libre a las co1ecc1ones, y
1 "6 d 1 obras los arquitectos deberán asesoversitaria. Durante y hasta la conc us1 n _e as
'
"bli
•
los aspectos funcionales.
rarse del b1 otecano, en
. d fl "bili"d d evitando que sean empotrados.
· os se recolillen a exi
ª ,
.
Por cuanto a 1os eqwp ,
b. . . d rable cómodo y de fácil con,
•
t
biable
y
e
mo
1
1
1ano
u
,
1
Q ue la estantena sea m ercam
'
1
b" te acogedor
1
' de colores y e am 1en
·
servaci6n. Debe tenerse en cuenta a armom~
de reconstrucción, y la UNESCO
Tales normas habrán de observarse en e caso
.
prest ará a las Universidades orientación técnica sobre el particular.
Cooperación interbibliotecaria

para
• d establecer y mantener 1a centralizaci6n de las adquisiciones,
.
Se recom1en a
.
personal . para ello se sugiere asomejor aprovechamiento del presupuesto, uempo y
',
.
ro ectos de adquisición planificada, de cada pa1s.
.
ciarse a los P . Y
d a umvers1
.
.da d y la catalogación cooperativa, deben
t
lizada
en
ca
.
6
La catal~ga~61 npcreend~:Unante. Los catálogos colectivos, sobre todo de publicacione$
ser la aspira□ n
• li
·
"6d.
h brán de ser tarea principal de los b1b otecanos.
pen 1cas, a
. . de préstamo, nacional
Debe procurarse la coordinación o centralización del serv1C10
o internacional, de acuerdo con las normas de la IFLA.

Que la UNESCO brinde todo su apoyo para la creación de un centro piloto de
canje, de publicaciones de tipo especifico ( duplicados, tesis, etc.).
Se recomienda asimismo la coordinación de las actividades con las de los organismos
internacionales: UNESCO, OEA, FID/CLA, etc.; asi como la creación de comités
bibliotecarios, dentro de las asociaciones de bibliotecas; y la creación de juntas nacionales de bibliotecas universitarias, con representantes de las diversas j1.1ntas bibliotecarias de cada universidad.

DtCIMO TERCER CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGIA

BAJO EL PATROCINIO del Gobierno del Estado de Sonora y de la Universidad de dicho
Estado y convocado por la Asociación Mexicana de Sociología, correspondiente de la
Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO y del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, habría de tener lugar
el Décimo Tercer Congreso Nacional de Sociología en el marco sereno y acogedor de
la provincia mexicana, como lo es la ciudad de Hermosillo, capital del Estado de
Sonora, de los días 12 al 16 de noviembre de 1962, versando exclusivamente sobre el
tema de la "Sociologla del Desarrollo Nacional y Regional".

Las finalidades de este importante evento fueron las siguientes: l. El estudio de
los conceptos sociológicos fundamentales del subdesarrollo y del desarrollo. 2. El es-

tudio comparativo de diversas sociedades en relación con las etapas recorridas y niveles alcanzados con el fin de determinar cuáles son los elementos favorables al desarrollo o capaces de acelerarlo y cuáles los que lo dañan y lo frenan. 3. El estudio de las
relaciones entre las diversas circunstancias y factores físicos· y el desarrollo. 4. La promoción de aportaciones de diversas fuentes, de acuerdo con las distintas especialidades
de los congresistas, para obtener datos y puntos de vista históricos, económicos, psico16gicos, etnográficos, jurídicos, políticos, etc., sobre el desarrollo, con el fin de coordinarlos en una explicación total del fenómeno, de sus constantes sociológicas y de su
dinámica, que sirvan como base científica de posibles aplicaciones pragmáticas. 5. El
estudio especüico de las circunstancias y factores de toda índole que privan actualmente
en el Estado de Sonora y en otras regiones del país y que favorecen o retardan su
desarrollo integral dentro de la comunidad nacional de que forman parte.
El temario del Congreso fue dividido en secciones, correspondiendo a la primera la
"Teoria General del Desarrollo y del Subdesarrollo"; a la sección 11, "El Desarrollo
y los Recursos Naturales"; a la sección 111, "Los Recursos Humanos y el Desarrollo";
a la IV, "El Desarrollo y la Economía"; a la V, "El Desarrollo y las Ciencias"; a
la VI, "El Desarrollo y la Técnica"; a la VII, "El Desarrollo y la Educación"; a la
VIII, "El Desarrollo y la Administración Pública Nacional y Regional"; a la IX, "Los
Sistemas de Explotación, Distribución y Propiedad de la Tierra y el Desarrollo"; a la
X, "El Desarrollo y la Religión"; a la XI, "El Desarrollo y la Raza"; a la XII, "El
Derecho y el Desarrollo"; a la XIII, "Los Trastornos Sociales y el Desarrollo"; a la
XIV, "La Patología Social del Desarrollo"; a la XV, "El desarrollo y la Planificación";
a la XVI, todos los temas referentes al desarrollo social y económico que, estando relacionados con las finalidades del Congreso no figuraron en las anteriores Secciones

704
705
H45

�del Temario y, finalmente, la Sección XVII, que agrup6 a todos los temas de las
Secciones anteriores, referidos específicamente a un país, o a una región determinados
y en particular a México.
Con la asistencia del Gobernador del Estado de Sonora, Licenciado Luis Encinas,
ex-Rector de la Universidad Sonorense y destacado intelectual, así como con la del
ameritado maestro, Doctor Lucio Mendieta y Núñez, iniciador y promotor de esta
clase de congresos, quien con su empeño y experiencia ha podido ver la celebración
del décimo tercero, a su lado estarían también el Doctor 'Moisés Canale, Rector de
la Universidad del Estado de Sonora, el Licenciado Alvaro Molina Enríquez, Director
de Trabajo y Previsión Social del propio Estado y de otras importantes personalidades,
habría de tener lugar la inauguración del Congreso, el lunes 12 de noviembre de
1962, a las 11.30 horas, en una ceremonia solemne en la que la palabra y el pensamiento del digno gobernante sonorense, Licenciado Luis Encinas, fueron clara y cálida
manifestación de bienvenida a los congresistas y de éxito para los trabajos a realizar
por el Congreso. La sede del Congreso sería la Universidad de Sonora, alta mani•
!estación, que en modernísimo albergue, es un simbolo de la fe que pueblo y gobierno
han puesto en los valores de la cultura. Relevantes intelectuales de otros países, como
el Doctor Talcott Parsons, considerado como uno de los mejores sociólogos norteamericanos, el Doctor Germán Guzmán Campos, de Colombia, el Doctor Hans Freyer, de
Alemania, el Doctor Alain Birou, de la Universidad de París, habrían de contribuir
a dar mayor realce al Congreso, para no citar solamente sino a algunos, ya que en
esta ocasión fue muy nutrida la concurrencia.
El número de ponencias que fueron presentadas para su estudio y discusión excc•
dieron con mucho a lo originalmente planeado, así como su calidad e interés científico
dentro de los lineamientos del Congreso, de aquí que las actividades del mismo se
habrían de caracterizar por la intensidad en los trabajos de las diferentes Seccione•,
así como por el valor de las exposiciones obtenidas en tales secciones y en las Plenarias, lo que produciría un clima de apasionante intervención de todos los congresiltal,
con innegable utilidad de aportaciones y de conclusiones generales, habiendo sido óptimos
los frutos recogidos.
Ante la imposibilidad de hacer una relación de todas las ponencias que fueron some•
tidas al Congreso Nacional de Sociología, habremos de citar entre otras las siguientes:
Anaya Monroy, Femando: Aspectos Socio-Jurídicos del Desarrollo en México. Birou,
Alain: La Educación de los Hombres para una Nueva Sociedad. Cornejo Cabrera,
Ezequiel: Conveniencia de un Plan de Desarrollo Armónico para la Totalidad de los
Grupos Indígenas de México. Cuba Jones, Roberto: Algunas observaciones Sociológicas
del Desarrollo. Davis, Kingsley: Causas y efectos de la Primacía de la Primera Ciudad.
Con especial Referencia a Latinoamérica. Femández Bravo, Vicente: La Distribu•
ción del Ingreso Nacional y el Desarrollo. Flores, Ana María: La Magnitud del ham·
bre en México. Formoso de Obregón Santacilia, Adela: La Igualdad de Oportunidades
Educativas para Hombres y Mujeres como Condición del Desarrollo. Freyer, Hans:
La Idea de Progreso. García Gómez, Alberto: El Derecho y el Desarrollo. González
Casanova, Pablo: Sociedad Plural y Desarrollo: El Caso de México. Guzmán Campos,
Germán: Aspectos Positivos de la Violencia en Colombia. Hayner, Norman S.: México en
Transición. Huitrón, Antonio: La Reforma Agraria y la Revolución Industrial, Condiciones del Desarrollo Integral de México. Mac-Lean y Estenos, Roberto: El Latifundio en
el Perú y la Reforma Agraria. Mendieta Alatorre, Angeles: Influencia de la Educa•
ción en el Desarrollo. Moreno, Antonio de P.: El Derecho y el Desarrollo. Olea,

Hécto~ ~-: Fuentes Históricas y Sociológicas del Derecho Constitucional en el Noreste

de Me~co. Parsons, Talcott: Influencia, Poder y Fuerza en los Procesos de Desarrollo
Econó~co. Pompa y Pompa, Antonio: El Valle de Mexicali; Laboratorio del México
del _Manana. Porras. Demetrio: Sociología del Desarrollo del Istmo de Panamá. Ramos
M~ISés: _Influencia del _C~édito Agrícola en el Desarrollo de Sonora. Silva Wiedmann:
L~s Fe~pe: Des~nvolv1m1ento de una Comunidad (Brasileña) bajo la Influencia Técnica. T1b6~,. Gutierre: El Desarrollo y la Alfabetización Escolar y Extraescolar. Uribe
Romo, Ermlio: Necesidad básica del Desarrollo de las Recñones Mexicanas d 1 N rt .
L c
·
l
.
o·
e
o e,
a onqu1sta de Desierto. Desarrollo de las Regiones Mexicanas del Norte: La Con•
quista del Desierto. Yescas Peralta, Pedro: La Administración y el Desarrollo (
Oaxaca), México.
en
ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

F. STOLZ, Historia de la Lengua Latina,
3a. edición revisada por el Dr. Albert
Debrunner, Traducción al español por
el Dr. Juan Bautista Sita-Aquino Anjou.
Manuales UTEHA, No. 64, México,
1961, 174 páginas.
EL CLÁSICO MANUAL DE STOLZ sobre la
Historia de la Lengua Latina ha visto,
por fin, una segunda edición en español.
Hacemos hincapié en lo de segunda edición, pues da la impresión de que la
Editorial Uteha desconoce o quiere ignorar la primera edición española de
1922, cuya traducción fue hecha por
Américo Castro y editada en Madrid por
Victoriano Suárez dentro de la Biblioteca Española de Investigación Científica. Y esto no es todo; supuesto que
Américo Castro tradujo sobre la primera edición alemana de la colección Goschen y anotó inteligente y oportunamente su traducción, nos preguntamos por
qué, si se trataba de hacer una traducción nueva sobre la tercera edición alemana, no se aprovecharon las anotaciones de Castro, que complementan el contenido del texto de manera especial para
el lector de habla española. Es evidente
que la tercera edición alemana, sobre la
que se ha hecho la traducción que comentamos, está notablemente enriquecí-

da respecto de la primera, empezando
por la bibliografía, ya que se han incorporado a ellas los nuevos estudios
lingüísticos que sobre el latín han aparecido en los últimos cuarenta años ; se
han precisado más los datos prehistóricos y etnográficos y, en ocasiones, los
capitulas han recibido nueva reestructuración y enfoque. Pero, de todos modos, echamos de menos las anotaciones
de Castro de la primera edición española.
Dentro de las actuales corrientes lingüisticas se puede decir que desde el
punto de vista histórico y gramatical el
latín ha sido ya estudiado a fondo, incluso se le han aplicado los principios
de la nueva estilistica (Marouzeau ) con
extraordinarios resultados. La historiografía de la leng ua latina se ha enriquecido notablemente, como puede verse
comparando las bibliografías de ambas
ediciones mencionadas. La Historia de
Stolz, manual clásico en los estudios de
filología latina, reúne las cualidades de
un buen manual universitario: claridad,
sencillez y rigor científico en el método
y en la exposición. Sigue la tendencia
de los grandes romanistas, fundadores de
un nuevo estilo filológico, como SavjLópez y Meyer Lübke, principalmente, y
esta nueva edición ha venido a llenar
una necesi.dad esencial, ya que la es-

707
706

�timada traducción de Américo Castro se
había vuelto una rareza bibliográfica imposible de poner a disposición de los
estudiantes.
JUAN ANTONIO AYALA

MARTÍN ALONSO, Evoluci6n sintáctica
del Español. Sintaxis histórica del español desde el iberorromano hasta nuestros
días, Aguilar, Madrid, 1962. 524 págs.
DENTRO DE LOS ESTUDIOS LINGÜÍSTICOS

españoles, que gracias a las investigaciones de los últimos decenios, figuran en
uno de los primeros lugares del mundo,
estaban necesitando que alguien emprendiera un estudio sistemático de la evolución sintáctica de nuestra lengua, ya
que los manuales clásicos de gramática
histórica o de historia de la lengua se
limitaban a abordar este punto en forma superficial y como de pasada, dando,
por otra parte, gran importancia a la
evolución fonética y morfológica. Tal
ocurre con los clásicos manuales de Hanssen, Menéndez Pidal, García de Diego,
Rafael Lapesa y otros. Esta necesidad
del estudio histórico-sintáctico del español fue señalada, no hace mucho, por
Gerhard Rohfls en su Manual de Filología Hispánica (Bogotá, 1957). En este
aspecto han avanzado mucho más otras
lingüísticas, especialmente la francesa y
la inglesa, puesto que en ellas se han
desarrollado con más firmeza los métodos estructurales de análisis y catalogación.
La Evoluci6n sintáctica del Español
de Martín Alonso viene a llenar este
hueco y abrir un camino para futuras
investigaciones; excelente manual de consulta para profesores e incluso libro de
texto para cursos de especialización. Martín Alonso ya nos había dado otras dos
buenas obras de tipo lingüístico: Ciencia del lenguaje y Arte del estilo (que
ha llegado ya a su quinta edición) y

708

Enciclopedia del idioma, uno de los mayores esfuerzos lexicográficos modernos
en los que se han analizado más de tres.
cientas mil palabras, tanto en el plano
histórico como en el etimológico. Para
realizar la obra que hoy nos ocupa disponía Martín Alonso de los medios acle•
cuados y del entusiasmo demostrado en
las obras anteriores.
Evolución sintáctica del español está
dividida en dos partes: l. Sintaxis antigua, medieval y renacentista y II. Sintaxis académica y moderna ( desde 17 71
hasta nuestros días). De especial importancia consideramos, para la comprensión total de la obra, los principios
teóricos expuestos en la Introducción, en
la que se hace un recuento de principios
y de métodos importantes para proceder
al análisis sintáctico. Allí es donde podemos ver todo lo que sustenta al método de Martín Alonso; destaca la importancia para el lingüista moderno del
conocimiento de las lenguas clásicas, en
especial del latín, puesto que éste debe
ser el punto de partida para ulteriores
investigaciones en cualquier campo de la
lengua y, esta es la razón, según M. A.
de las deficiencias que presentan la Gramática académica y todos aquellos trabajos realizados en el seno de esa gloriosa
institución. Asimismo, es de importancia
en esta introducción la valoración de las
dos tendencias lingüísticas que han dominado la escena española en las últimas décadas: Ramón Menéndez Pidal Y
Miguel de U namuno. Destacamos también la importante noción de sintaxis
intemporal, que juega un papel impor•
tantísimo en la formación de las estructuras castellanas.
La edición viene acompañada de bue•
nos mapas, de textos analizados y de ín•
dices que pueden ser de gran ayuda
para su manejo.
JUAN ANTONIO AYALA

FERNÁNDEZ SuÁREZ, España,
Arbol vivo, Editorial Aguilar, 1961.

ALVARO

MUCHO SE HA ESCRITO SOBRE ESPAÑA

con aire de ditirambo y apostura retórica. Y a veces libros desventurados que
se complacen sádicamente en el dolor y
en la tragedia de España. Pero España
permanece, tras larga y penosa labor de
maternidad, "con el espíritu virgen", como apuntó certeramente Angel Ganivet.
De esa "España virgen" nos habla ahora
Alvaro Fernández Suárez. Penetra en su
ser con un enfoque sociológico. Transido
de amor a las gentes reales, al hombre,
a la mujer, al niño, nos vuelve a la realidad española. O mejor, nos devuelve
a ese país viviente. Esfuerzo severo para
comprender la estructura de la sociedad hispana, su despliegue histórico 1 su
querer y su hacer.
España, árbol vivo (Editorial Aguilar,
1961 L es un libro luminoso que reduce
a especies intelectuales el ser y el hacer de España. Precedido de una introducción técnica, está metódicamente estructurado en cinco partes: I. El condicionante básico social. II. El condicionante básico natural. III. El despliegue
histórico. IV. La estructura horizontal.
V. El ser, el querer y el hacer. Contiene
doce capítulos y trescientos sesenta y
tres páginas. Hispania, nos dice el autor,
es la forma ancestral de España. Pero
lo español no "es", sino que se está haciendo. Los franceses -padres titulares
del nacionalismo- inventaron la absur•
da locución que hace de Francia "La
France éternelle" 1 cuando es lo cierto
que ni Francia, ni nadie ni nada es eterno en este mundo. Fernández Suárez no
pretende, por lo menos, que España sea
eterna, Por mi parte confieso haber hablado, en un libro de juventud, de la
España ecuménica y eterna. Con mayor
precisión se puede hablar de la España
esencial o algo similar. Esa, y no otra,

es la intención de quienes usan el vocablo "eterna". El autor nos propone en•
focar lo social bajo dos aspectos: la
resultante --status dinámico, en el tiempo- y las fijaciones -"rocas íntimas,
plantadas secularmente en el alma de
un pueblo, que sólo con lentitud erosionan las lluvias y los vientos y conmueve
algún temblor de tierra"-. Las fijaciones --creencias, rutinas, afectividadesforman el condicionante básico social.
La tierra, el factor geográfico, integran
el condicionante básico natural. Hasta
aquí los prenotandos.
El español presenta "una fuerte integración, un acusado y delimitado sentido de sí". Acoge a los demás, desde
su torre individual, sin alarma, sin miedo, con benevolencia, con cordialidad.
No es "chauvinista", ni xeonófobo; tiene
una idea muy favorable del extranjero.
Tiene un ucomplejo de inferioridad" en
cuan to nación, pero tiene un alto concepto de su valía personal. Es como si
dijera: "Todos mis compatriotas son despreciables, pero yo (y mis amigos) soy
la gloriosa excepción". No se asombra
de estar "arrojado" o "implantado" en
esta "selva obscura" de la vida. Sabe
dónde se encuentra, lo considera natural y se siente seguro del orden del universo y de su posición en ese orden. Su
inseguridad como grupo social, no afecta
su carácter de ser humano bien integrado. Aunque no es unacionalista" y
patriotero, sabe guardar verdadera fidelidad a su grupo. "He podido comprobar
cien veces, siempre, que la amistad es
más robusta en España que el Estado, el
partido o la religión -salvo en trances
de paroxismo o frenesí político o ideológico-·; pero hay más: el español odia, al
parecer, a esas entidades sociales y políticas, y su odio se concreta, frecuentemente, en las personas aun cuando no
sean "personas visibles", sólo por el
hecho de ser compatriotas, sólo por eso.
Es el espíritu cainita que Antonio Ma-

709

�chado puso de manifiesto". No se trata
de "un odio torvo ni oculto, sino al
contrario, vital como un pájaro loco ... "
(págs. 39 y 40). Hay en el español un
deseo subterráneo de aniquilar, de reducir a la nada a su nación. Y sin embargo, en el hombre español encontramos algo hondo y cálido, donde pueden
reconfortarse, como en un hogar todos
los seres humanos. España debe tener
mucha "humanidad" para que provoque
reacciones a la vez tan apasionadas y
contradictorias. Un experto en viajes internacionales observó en quienes visitan
España dos extremadas maneras de reaccionar: o una feroz hostilidad o una
apasionada entrega. Rara vez indiferencia.
El pueblo español trágico y alegre,
es mucho más feliz de lo que él se imagina. Le falta confianza en la nación,
en el gobierno, en la sociedad. Aparece
como una entidad social problemática,
en perpetuas vísperas de desintegrarse.
Siente al hombre, al "otro", con auténtica profundidad existencial, pero no es
capaz de sentir al "conciudadano". Cultiva fundamentales valores morales, referidos a una concepción religiosa, precisamente católica, del mundo. La mujer
es la roca hispana, perceptible desde
siempre. "La mujer española es la madre. Pero no es la madre fecunda de
mera fecundidad material. Es la madre
pura, la madre virgen" (p. 74). España
es una nación mariana. Ninguna otra
nación cristiana tiene tantos santuarios
colocados bajo la advocación de la Virgen y en ninguna parte tantas mujeres
llevan el nombre de María. La ofensa a
la madre tiene, en España, los caracteres formales de la blasfemia. La rígida
moralidad femenina exigida a la mujer
española, concuerda con ese sentido reverencial y exaltador de la mujer que
se profesa en España, como en ningún
otro país europeo.

710

El español revela, con frecuencia, un
vivo entusiasmo por "su tierra", por su
pueblo, por sus campos natales. No sólo
cree que su tierra es bella, sino que,
además, la: tiene por fecunda. Lo cierto
es que la tierra española sólo en reducidas superficies ofrece un suelo medianamente fértil. En sus dos tercios predomina la estepa, fría en invierno, tórrida un período corto del verano. En
cambio, abundan los minerales de hierro,
plomo y mercurio. La vocación espontánea de España no era agraria, sino
ganadera en el interior; marinera en todas las costas e industrial en el conjunto del país. Pero el impacto musulmán, sobre todo, desvió al español de
las especializaciones a las que parecía
estar llamado, para concentrar sus energías y aptitudes en la especialización
militar, con un enorme éxito. El primer
renglón de la renta española lo ocupa,
no la agricultura, sino la industria y la
minería. Un 42% de la población activa
se ocupa en tareas agrícolas, pero sólo
produce el 21.83% de la renta. La
"raza" española es un compuesto de todas las razas europeas: se encuentra el
tipo mediterráneo y el tipo celta, el
germánico o nórdico, el alpino, incluso
el eslavo y la mezcla de todos estos tipos.
Es casi ridículo hablar de la influencia
étnica árabe, pues todos los documentos
confirman que los árabes fueron una minoría entre los invasores sarracenos. Hoy
en día no se aprecia una huella árabe
notoria en la etnia peninsular.
España -no hay que olvidarnos- tuvo un éxito escandaloso en cierto momento de su carrera. Sin aquel éxito no
se habría hablado de decadencia. El éxito
produjo la decadencia. Desde la expansión aragonesa-catalana en el Mediterráneo hasta Rocroy -poco menos de cuatro siglos-, España tuvo una indudable
hegemonía militar. Eligió, resueltamente,
ser europea y occidental. Prestó a la
cultura cristiana el servicio de protegerla

contra la ola sarracena. Cumplida su
misión como pueblo de marca, como nación de frontera, "no se detuvo, y no
sólo se expansionó en 1tierra de infieles',
sino que concibió la pretensión de imponer a la zona focal o central de su
cultura, su propia manera de entender
la vida". Es lo que Europa no ha podido perdonarle a España" (p. 151).
Como pueblo de frontera ha suscitado
la duda de si pertenece al ámbito cultural que defendió. Francia quiere ser
amada gratuitamente, sin más, porque
es bella o graciosa, aun cuando no disponga, en tal o cual coyuntura, de un
poder efectivo para hacer valer sus títulos, honores y preeminencias. Es la
inocente convicción de que a Francia se
le debe todo. Un francés preguntará al
extranjero: "Est-ce qu on aime la France
chez vouz ?" El español, contra ciertas
apariencias, está profundamente enamorado de Europa. Pero a España le falta
la virtud o habilidad --que a Italia le
sobra- de adaptarse sin discusión, y sin
poner enmiendas propias, al estilo europeo común. Se desgarra en expresiones
delirantes de su alma. Pasa su etapa di!
decadencia sin llegar a la fosilización de
sus fijaciones. Tiene conciencia de la necesidad de dar una reacción vital. Es
el dato más alentador -cara al futuro-de cuantos ofrece España.
Los extranjeros encuentran caudalosa
a la religiosidad española. La fijación
guerrera y la fijación religiosa van juntas. Lo religioso es, en España, signo de
lo nacional. Pero sucede que el católico
español -en no escasas ocasiones- propende a buscar su salvación, no por las
vías de su conducta personal cristiana,
sino por los atajos de la acción pública.
Tiene siempre la mentalidad del cruzado. Cree poder salvarse por los servicios
que presta a una determinada concepción
política. Hay en el español cierta violencia e inadaptación a lo civil, a las
llamadas virtudes cívicas. Su violencia

--Ocasional, explosiva, rápida- es de
pueblo guerrero, de pueblo que opera
en banda. Se echa al monte para afirmar algo, -para "pronunciarse"- en
defensa de la "justicia". Gusta vivir la
epopeya y cantarla. "Hacer lo que le
dé a uno la gana, sirviendo a Dios --observa Alvaro Fernández Suárez- es el
gran sueño del español" (p. 196). La
mentalidad guerrera española ve en la
guerra sacrificio, ascetismo, con alternativas de sensualidad orgiástica, lealtad
al compañero, una relación de disciplina
y de altivez con el superior, en quien se
tasa altamente, y se agradecen, las virtudes militares y humanas.
La gente -aunque con no desdeñables
diferencias de matiz- es la misma en
toda España. Las "personificaciones" fundamentales de España son: Andalucía,
Castilla, Cataluña, Vasconia, Galicia y
Madrid. Andalucía pertenece al mundo
antiguo; es una supervivencia de las culturas mediterráneas precristianas. "Parece como si el andaluz creyese que, en
el fondo, es inimitable, que retiene siempre un secreto inaccesible para el extraño" (p. 211). Aún así, el andaluz abre
tranquilamente sus puertas a todo el
mundo y se complace en abrirlas. Quiere
que todos sean andaluces. . . si pueden.
Andalucía es misteriosa, pero no esotérica. El cante jondo es "como un grito
inarticulado de pasión, de angustia, como
una fuerza comprimida que no acaba
de salir fuera, y crea, en el alma, una
criatura prisionera que hincha el corazón. "Es como si alguien hubiera encontrado el fondo del fondo de la experiencia humana y careciese aun de
palabras, de conceptos, para expresarse.
Alguien que lo supiese todo y no pudiese decir nada y apelase entonces a
la música, la mudez del mismo Orfeo a
su vuelta de los infiernos" (p. 213). La
danza andaluza en sus mejores formas,
es la misma experiencia trágica final humana. De ahí su contén, su manera apre~

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�tada de expresar, su presión que no desahoga, la angwtia que no descarga, pero
se transforma, sin descargar, en belleza
plástica y en ritmo. Es una danza existencial y antiquísima. El andaluz vive el
presente -y aquí radica su "filosofía"
de la vida- en una especie de éxtasis
disimulado en el goce de cualquier sensación --el lento beber un vaso de vino
y el lento hablar para no decir nada-.
El arte está en no distraerse de lo esencial, que consiste en verse vivir, sentirse
vivir. De ahí que el andaluz no tenga
prisa. Lo permanente de Andalucía "es
un modo de ser entrañado, un equilibrio feliz entre el hombre y el mundo,
una nota musical perfecta que -al parecer- no puede ser mejorada..." En
fin, el misterio de Andalucía no consiste
sino en una integración muy bien ajustada entre el hombre y el mundo. De
ahí proviene la sensación de haber acertado el andaluz y su oscura conciencia
de superioridad sobre los demás hombres en materia de actitud existencial.
Castilla tiene dureza en la tierra, pero
tiene una tierna elegancia en el cielo
de fino, el más fino esmalte. Es una altiplanicie barrida por los cierzos y abierta a los altos cielos o es montaña verde
y húmeda nuevamente poblada. Hija de
la voluntad real y de la aventura de
un pueblo en marcha hacia el Sur para
conquistar su territorio. Voluntad que
se sostiene invariable hasta agotarse en
un esfuerzo secular. De Castilla emana
una fuerte idealidad, en un mundo proyectado en la región del ensueño y del
espíritu. El idealismo castellano y el misticismo castellano están hechos de una
sustancia compacta como la piedra. "Es
una tierra de fe, pero esta fe no es espiritual en el sentido etéreo, sino una
espiritualización de la materia misma o
una materialización del espíritu sin que
deje de ser espíritu precisamente" ( pp.
225 y 226). El sentido de la forma y
el orden hiro de Castilla una región di-

712

rectora en la política peninsular, porque Castilla es un fijador de ideas y de
voluntades, es voluntad endurecida.
Cataluña es vida que se expande,
brinca, bulle, ríe, llora, brujulea, se proyecta en toda suerte de formas, crea valores culturales y los falsifica. No hay
hombres mejor dotados que los catalanes: inteligentes, despiertos, activos, con
un don de adaptación asombrosa para
ir y venir, entenderse unos con otros,
desentenderse, hacer tratos y romperlos,
inventar técnicas, cultivar viejos saberes
de la religión y la filosofía, el arte y la
ciencia. . . En suma profesan el arte de
vivir una vida variadamente humana.
Se reconoce que el catalán es trabajador.
Sólo que exhibe esta virtud, se complace en estar o aparecer atareado. Su espíritu fáustico -pasión de movimiento-no le impide ser tradicionalista, cultivar
su pasado y sus tradiciones con más
fuerza. Los valores comunales de Cataluña forman un fuerte tejido, de buena
trama, decorado, además con figuras y
colores de tradición. "Cataluña gesta movimientos políticos de alcance nacional,
pero rara vez asume la dirección plena
y responsable de esos movimientos". Tierra mediterránea que se enamora y conmueve con las causas universales.
El espíritu cooperativo de los vascos
está vinculado a la rectitud en los tratos, a una manera peculiar de buena fe
en las relaciones humanas. El pueblo
vasco es sencillo y serio en las costumbres. Su afición a la buena y abundante
comida, no le impide ser un buen consumidor de cultura, como corresponde a
un pueblo de elevado desarrollo y buen
nivel de vida. Vasconia no fue romanizada. La recepción del cristianismo, bastante tardía, es fervorosa y profunda.
Los vascos abrazaron el cristianismo más
incondicionalmente que los pueblos romanizados. El pueblo vasco es el menos
imperialista del mundo, porque no trata
de imponer nada a nadie, ni de enseñar

nada, ni siquiera de ejemplarizar con su
modo de ser. Está orgulloso de su modo
de ser y de sus valores locales, pero no
intenta convertir estos valores en un sistema de validez general humana. El éxito vasco en su adaptación a los valores
de la cultura moderna, suscita en los
vascos una conciencia de superioridad
que se asocia con la más antigua y tradicional conciencia puramente local del
pueblo rústico de Vasconia.
Galicia, la arcaica, es el gran vivero
humano de España y de América. Prados, bosques, suaves humedades, verdes
variados y el canto bronco del mar. Excesiva densidad de población y depresión
económica. Alimenta hombres hasta que
están en edad de trabajar, y luego los
exporta. Actividad antieconómica a todas
luces. "El arcaísmo le da a Galicia su
exquisita fragancia lírica, el suelo umbrío donde nacen algunas finas delicadezas del espíritu galaico, de añejo sabor
medieval. Y también la salmodia humilde
que tiene, a veces, un regusto franciscano, de un suave cristianismo" (p. 266).
Madrid es blanca y roja, con anchas
avenidas; cándida y riente; bella --con
belleza limpia y nueva- y elegante. Se
advierte el cuidadoso vestir de los hombres y la elegancia de las muchachas del
pueblo. La ironía madrileña, respetuosa
con los valores parodiados y también con
el oyente o el espectador, se propone
únicamente reír y hacer reír sin causar
daño. Esta modalidad irónica de Madrid es una de las expresiones más delicadas de la cultura peculiar de una ciudad. Su extraordinaria humanidad le
hizo decir al poeta Antonio Machado:
"y tú sonríes con plomo en las entrañas". Es la gran ciudad del mundo
-lo puedo certificar con mi experiencia- donde uno se siente menos solo.
En 'Madrid el hombre no es una sombra, una apariencia que pasa, un mero
elemento móvil del paisaje urbano. Sigue siendo, a pesar de las muchedum-

bres anónimas, un hombre concreto, apenas entra en relación directa con otro
hombre. En Madrid el hombre no es
"gente". El madrileño se "interesa" por
el sentido de la acción ajena y capta el
impacto real humano de lo que le sucede a su prójimo. El transeúnte es, en
principio --o puede serlo inmediatamente--, un amigo. De cualquier modo es
siempre un hombre. Por voluntad de
servicio y de ayuda, el madrileño llega
hasta meterse en lo que "no le importa".
Cuestión de calor cordial y de temperatura fraterna. El madrileño tiene una aptitud increíble para moverse en ambientes elevados, gusto seguro, buen juicio
estético, receptividad discreta --sin servilismo-- para los valores extraños y
universales. Madrid -acorde musical,
feliz armonía imprevisible, flor acabada
de nacer- es una prodigiosa síntesis de
España.
¿ Será posible abstraer de ese mosaico
de colores que llamamos España algún
rasgo válido para el conjunto? Tenemos,
ante todo, un condicionante de base, la
peninsularidad. Históricamente cabe invocar la solidaridad de los reinos cristianos frente al Islam. Desde esa común
aventura histórica, España se presenta
como algo consistente, como una entidad ideal que, sin embargo, se siente a
la manera de un cuerpo físico. Hay un
modo de dureza hispana, de consistencia de la realidad española. "Es como
si sintiéramos a España entre los dedos
-escribe A. Fernández Suárez-, como
si tocáramos su alma y esta alma fuese
algo sustancial, hecho de una materia cuya firmeza reconforta" (p. 292). Alfonso
Reyes, el mexicano universal, dijo que
"a España le sube la tierra por las raíces como a esos árboles grandes, viejos..." El primitivismo hispano no está
en las creencias ni en las ideas, sino en
la emocionalidad. Un ejemplo: la tauromaquia es un juego de sentido trágico.
El hombre juega con la muerte. El toro

713

�representa las fuenas ineluctables que
amenazan la vida humana y, al mumo
tiempo, a la vida impetuosa y sana. El
torero hace frente a la violencia y a
la muerte, convirtiendo su miedo en forma bella y en arte. El destino se transforma en arte. Arte puro en la medida
en que el peligro es cierto. Arte impuro
en cuanto el torero - a diferencia de la
tragedia griega- puede escapar de la
muerte. Es arte y vida y muerte, todo
fundido. El torero habla así en nombre
de la criatura humana: "Soy débil, soy
mortal, estoy a merced de ti, fuerza desconocida, y no comprendo nada, aquí
estoy, solo, y tengo miedo; pero no quiero descomponer mi figura. Soy un hombre" ( p. 301 ) . El torero, profesional
mercenario en un juego de muerte está
solo y se exhibe ante el público como
objeto, en un espectáculo sanguinario.
Se le exige que sea valeroso, digno, elegante. Tiene que mantener y afirmar
el estilo aun en el dolor. ¡ Senequismo
hispano, estoicismo español! Las corridas de toros aluden, claramente, a la
victoria del espíritu y a la alta dignidad
humana frente a las contingencias adversas y aun favorables o afortunadas.
¡ He aquí una de las más agudas y magistrales interpretaciones de la tauromaquia!
También la literatura aporta testimonios expresivos de las fijaciones de un
pueblo. España tiene una literatura de
primer rango y de insuperable originalidad. Don Quijote, Sancho, Don Juan
y la Celestina son personajes de la literatura española que se han escapado del
molde de la letra y que se confunden,
fácilmente, con seres humanos.
El español tiene una gran avidez de
espectáculos, y en particular de espectáculos religiosos. Es "un devorador y
devorado de emociones". Su simplicidad
psicológica es patente. Inevitablemente
sincero. Extravertido. Rasgos comunes a
los españoles de todas las regiones: a).

714

Primitivismo; b). Enterización de la persona solidarizada con su creencia; e) .
Emoción como realidad vital; d) . Sencillez psicológica; e). Falta de profunda
peculiaridad individual combinada con
una "persona" muy definida. En la época en que la cultura occidental no había
cuajado aún, el pueblo hispano se negó
a aceptar una cultura -la islámicamuy rica y evolucionada. Para España
en definitiva, "sólo Dios importa porque existe o porque no existe", como ha
dicho Unamuno. ¿ Cuál será el ideal de
España? ¿ Qué quiere verdaderamente
España?
España nunca deseó, de veras, una
vida sencilla, colmada y satisfactoria.
Anheló, y sigue anhelando oscuramente,
librarse de sí misma, amputarse, vivir al
filo de su aniquilamiento o de su desintegración; aunque deseó, también, afirmarse y conservarse. El español parece
desear, a veces, la desintegración y ruina
de su comunidad. Femández Suárez no
explica el sentido de este anhelo de aniquilamiento o desintegración. Se limita
a apuntar que el deseo profundo del
español oscila entre la sensualidad y el
ascetismo. Habla de una sensualidad
mística española, sin llegarla a precisar.
Observa el gusto de los españoles en revolcarse en las emociones, en abrazarse
con ellas. Los españoles quieren ser grandes o convencerse a sí mismos y convencer a los demás de esta grandeza y de
esta fuerza. Desean, para España, una
misión universal. Y por ser una sociedad misional -y no una nación de rostro manso como vaca lechera- están
dispuestos a pagar su precio de fracaso
y de catástrofe.
Hoy en día cobra primordial impor•
tancia la tarea de salvar al hombre, de
preservarlo de ser destruído. España nunca ha roto con la tierra, "por ser un
pueblo árbol, arraigado, por sentir la
rotativa alegría de las fiestas, de la vuelta de las estaciones y de los astros, por

amar Y odiar fraternalmente a los hombres Y gozane en el calor de sus corazones reales, por un intento desesperado
o exasperado de afirmar la propia personalidad y erigirla como una roca contra las fuenas que la cercan y la amen~, por una percepción apasionada y
persistente de que sólo Dios importa..."
Re~ultado: buen estilo, sensualidad viva,
deJo sabroso de la vida. "Lo que vale
la ~na de salvar de España es -¿ cómo
decirlo?- su sustancialidad, esta alma
consistente, este espíritu que se toca como si fuera materia, esta verdad que es
España._ Este fuerte sabor... en España la Vida parece más real que en ninguna otra tierra" (p. 355). Hasta aquí,
en apretado resumen, las grandes líneas
directrices y las ideas capitales del libro
España, árbol vivo.
El esfuerzo de Alvaro Femández Suárez por reducir a categorías intelectuales el ser histórico y el quehacer inconcluso de España, es uno de los más serios y rigurosos en lo que va de siglo. No
todos los conceptos -lo hemos visto-está~ llevad?s a su cabal desarrollo. Algusas ideas -interesantes, por cierto-- quedan en el aire por falta de fundamentación. El capítulo VII, "La religión de
los españoles y sus fijaciones", nos parece particularmente débil y ligero. Pero el terreno para nuevas investigaciones queda desbrozado. El autor, que tiene escuela y estilo, ha prestado un valioso servicio a la cultura de la lengua española.
AousrlN BAsAVE FERNÁ!\"DEZ DEL VALLE
ALBERTO CATURELLI, América Bifronte,
Editorial Troquel, Buenos Aires, 1961.
AMÉRICA ES, EN BUENA PARTE, un desgajamiento de Europa en un paisaje virgen e indómito, en que el hombre viejo
Y refinado llega a una tierra nueva; donde bártulos, ideas e instrumentos son

pronto arrojados ante una sensación de
facilidad y de prepotencia, de tiranía de
la selva y de dramática rebelión. Prevalece lo telúrico. Se siente una dualidad
violenta y dramática entre lo primitivo y
lo refinado. Se advierte una peculiaridad
fison6Inica del Continente, evidenciada
~n una serie de rasgos. Con estos rasgos
msoslayables del hombre americano se
han hecho, a menudo, caracterologías
culturales, pero muy pocos son los que
han acometido la tarea de ofrecemos
una visión esencial y fundamental una
metafísica del ser de América. Entre
ellos se encuentra, en lugar señero, Alberto Caturelli.
América Bifronte (Editorial Troquel
Buenos Aires, 1961) es el último libr~
de una lista de obras -todas dignas de
nota- que pasa de la docena. Su autor, el joven filósofo Alberto Caturelli
ha sentido el dolor de América en car:
ne argentina, pero no ha querido revolcarse en ese dolor para entonar quejas
estériles. Su búsqueda de la consistencia
americana es netamente ontológica. Tras
los indispensables fundamentos metafísi. del ser", "cocos - " e1 ser'', " presenCJa
municación del filósofo con el 'tú' " plantea el problema de América, aduce
-en unidad de propósito y de sentidolos testimonios de Hegel, Ortega y Gasset, Keyserling. Ante todo, se advierte
la radical inmadurez de América. Hay
que empezar por tomar conciencia de
ese carácter imperfecto, inmaduro, primitivo, no realizado, de lo americano puro. La desolación del filósofo se explica:
"él escuchó el llamado, él se ha puesto
en actitud de solicitud respecto del
'otro', pero su propio llamado al tú ha
sido una voz en el desierto. El 'otro'
está vertido hacia afuera, ya sea en una
actitud de huida a todo llamado esencial o simplemente, porque para él, el
ser ha sido siempre una presencia muda ; el 'otro' es cosa en las cosas, se ha

715

�cosificado con ellas, y las cosas le han
trasmitido algo de su absoluta clausura;
por eso no puede ni oír ni responder. Es
hostil frente a este dis-locado; y le es
hostil al máximo con la hostilidad más
cruel porque su absoluta primitivez y
clausura no implica la respuesta: en realidad, una respuesta contradictoria mitigaría la hostilidad; la crueldad reside en
su sordera absoluta, pétrea, inconmovible, mineral. El no responde nada".
( Opus cit., pp. 43-44). En este medio
de la "proté hylé" (materia prima), hostil a las creaciones de la inteligencia, las
universidades, al romper con la tradición
europea clásica, se han convertido en
1
ºfábricas de profesionales sin teología
ni metafísica". Florecen los monstruos
espirituales, "proliferan los pseudos y
los fanatismos que se ciernen sobre el
filósofo como bienes prontos a despedazarlo y en los cuales habita la envidia
de la impotencia para la meditación, el
resentimiento producido por la sola existencia del filósofo, el temor al desenmascaramiento de su 'camuflage' intelectual,
la natural rabia que le produce la soberana libertad del fil6sofo en comparación
a su miserable esclavitud a las cosas que
terminan por comunicarle su absoluta
clausura" (p. 45). Y sin embargo no
queda otro camino que la lucha perseverante y la porfiada consagración al
llamado. El argentino -reconoce el autor- suele ser una vocación frustrada,
por falta de respuesta a la vocaci6n y
por temor al sacrificio.
América tiene todos los caracteres de
una pura presencia en bruto. Individualista, clusa y muda en contraste con la
clara inteligibilidad de Europa, se manifiesta nuestro Continente como si no
fuera para nosotros; como si nada, como
pura posibilidad de ser. Todo participa
de esta primigenia y originaria oscuridad
entitativa de América. "Des-cubrir Amé•
rica significa entonces romper su originalidad primitiva y abrir el camino de

la América nueva, de neoamérica". América pre-colombina es un estadio puramente telúrico y como tal mudo, ce•
rrado, virgen, a-espiritual. "l\.mérica es
de-velada cristiana y debe emerger así
del seno oscuro de su originariedad. No
en vano el Descubridor llevó a cabo su
acto en cuanto cristiano. Fue descubrí•
miento cristiano" (p. 60). Del triunfo que
suele parecer perdurable sobre la Amé•
rica originaria se pasa a la sensación de
haber sido deglutido por ella cuando menos se espera. Y es que ºAmérica conserva casi intacta la originariedad de la
tierra. El hombre se encuentra en ella
a la intemperie, como sin casa, sin aposento, no como ocupando el centro de
una mansión cósmica, sino siendo un áto•
mo de ese mundo indefinido, puro espacio" (p. 70). La sensación de intemperie que produce la pampa no es la de una
simple intemperie física, sino la de uuna
intemperie ontológica y radical que desgarra por dentro". Mientras el hombre
griego concluyó por humanar a la naturaleza, la naturaleza ha cosmosificado
al hombre americano, comunicándole a
éste su silencio.
¿ Cuáles son las determinaciones concretas sobre lo americano? Caturelli
apunta cuatro determinaciones: 1) Sociedad de Agregación. Cada hombre es
un islote de aislamiento completo. Puede
hablarse de una pseudo sociedad, en el
sentido de una suma de individuos en
los que no logra penetrar el amor socie•
tatis; las relaciones sociales, faltando la
relación social profunda, son negativas y
mentirosas pues el término predominante
de semejante relaci6n no es el otro yo
sino el mismo transformado en Yo omnívoro pues todo debe ser y es referido
al mismo. 2) Pseudo Cultura. Las formas culturales europeas, cuando son importadas en bruto, se transforman en apariencias porque no engarzan con el pre•
vio descubrimiento de la entidad muda.
En América, lo auténticamente culto de-

be ser defendido arduamente y con pocas probabilidades de éxito para que no
sea derrotado por el medio. 3) Pseudo
política. Por debajo de las apariencias de
relaciones políticas se desliza una hostilidad esencial del yo al tú, del yo al vosotros, y cada ciudadano se ve como una
mismidad cerrada y egoísta. Las mentiras y las formas bastardas se vuelven sistema. Los partidos, pletóricos de apetitos se disputan el bien común como un
botín personal. 4) La ciudad bastarda.
Buenos Aires, en Argentina, se ha constituido en centro de irradiación de los
pseudos. Lo porteño es lo no-auténtico,
lo sin raíces. Lo bastardo se manifiesta
11
en cl hombre a la defensiva" que reduce su vida a la estúpida contemplaci6n
de sí mismo.
La conclusión de Alberto Caturelli, en
su América Bifronte, es clara y sensata:
"Buscar el propio ser, descubrirle y sostener ese acto de descubrimiento, es haber hallado lo grandioso por modesto que
pueda parecer, es ser grandes desde el
principio o, lo que es igual, es ser originales y permanecer como tales hasta el
fin". Hay que librar un imprescindible
~mbate contra "lo bastardo", que se
mterpone como una capa aisladora entre el Ser y el espíritu que es capaz de
penetrarle. Es necesaria una previa actitud de humildad frente a la realidad.
El capítulo XI, ºAlgo sobre la Univenidad" y la última parte del libro,
"Cinco nuevas meditaciones sobre el ser
americano" -casi todas ellas reseñas de
obras de Mays Vallenilla, Wagner de
Reyna, Marías- hubiese sido más pro•
pio reservarlas para un Apéndice. La informaci6n del autor y muchas de sus reflexiones conciernen a Argentina más que
a todo el Continente americano. Su visi6n y su bibliografía no nos parecen su•
ficientes. Alguna vez asoma un cierto
"chauvinismo" de argentino ( cuando
afirma que Argentina, principalmente,
está llamada a ser 11el único país del

mundo que puede cumplir en el Conti•
nente Americano el papel que Europa
cumple en el viejo mundo"). Y en alguna otra ocasión afirma que Argentina,
Uruguay, Santiago de Chile y parte de
México, (¿ cuál parte?, podríamos preguntar) revelan un conato de auténtica
cultura siempre en peligro de zozobrar.
América Bifronte es una colecci6n de
ensayos -publicados, la mayoría de ellos,
en la Revista Sapientia- agrupados bajo un título común. Tienen unidad de
prop6sito y de ejecución, las más de las
veces. Carecen del rigor I6gico y sistemático de un tratado filosófico, pero no
pueden ser tomados como pura literatura. Por eso, precisamente, son ensayos,
tanteos. Tienen el atractivo del estreno.
Están escritos con limpia y ardiente pa•
si6n. Con ellos, el autor muestra su desinterés, su elevación. Y se gana -¡ no es
poca cosa!- el respeto y la simpatía
de los lectores de buena voluntad.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

AooLFO MuÑoz ALONSO, Presencia in•
telectual de San Agustín, Librería Editorial Augustinus, Madrid, 1961.

SAN

AGUSTÍN, MAESTRO DE ÚCCIDENTE

y maestro de nuestro tiempo, está presente en la trayectoria y en la vida misma
de la filosofía del siglo XX. Es uno de
los raros fi16sofos cristianos cuya grandeza y vigencia reconocen hasta los no cris•
tianos. Máximo introspectivo, coloso de
la intuición y de la especulación metafísica, padre de la filosofía de la historia,
místico señero y teólogo genial.
Adolfo M uñoz Alonso ha profundiza.
do en San Agustín por temple y voca.
ción. "La elecci6n de una filosofía quiero recordar ahora las palabras de
Fichte, sin ningún resabio de idealismodepende de lo que se es como hombre
porque un sistema filos6fico no es mue~
ble inerte, que se puede llevar y traer

716
717

�a capricho, sino que está animado por
,.
el espíritu del hombre que Io posee .
Muñoz Alonso es, en su contextura de
hombre, un agustiniano. Un agustiniano
español de fina inteligencia y elegante
estilo. Alguna vez me he permitido trazar los rasgos esenciales de su personalidad. Ahora me importa destacar Y comentar las ideas-madres -que fundamen•
tan y dan sentido a las ideas-subalternas- de su nuevo y último libro Presencia intelectual de San Agustín (Librería
Editorial Augustinus, Madrid, 1961),
En la ]ntroducci6n nos habla del hombre que no fue a Dios harto de carne,
sino que comenzó a ser auténticamente
hombre cuando, parando en Dios, am6
las cosas en El. Entregó su voluntad a
la Divinidad no para anonadarse, sino
para reencontrarse. Porque ''ser para
Dios es la única forma de ser el hombre
para el hombre" (p. 14).
l. El camino intelectual del alma.
Desterrado del amor, peregrino del amor,
corazón en preocupaciones de amor, fue
el hombre -verdadero, transparenteque nació en Tagaste y se llamó Aurelio Agustín. En su ascensión intelectual
renunció a la belleza de las creaturas
para mejor rezar a Dios. Anduvo entre
las cosas con presura "para que el aire de
su gracia no enturbie la mirada o apague la voz de la pregu~ta" (p. 19~. Realista extremado -la verdad es Dios- a
la par que idealista mayor -ninguna
realidad tan ideal como Dios-. Vive para la verdad y sabe que es capaz de
aspirar a la sabiduría porque fue la sabiduría la que le creó. Filosofía para lograr el sumo bien y para ser feliz. Cada
vez que conoce, participa de la verdad
y la recrea. El hombre como morada. ,de
la verdad, participa de ella en comuru~n.
Duda de todo porque no puede, ni quiere, dudar de sí mismo.

II. Presencia intelectual en el conocimiento de las cosas. Sensación no es la

718

paston del cuerpo patente al alma, sino
la pasión del cuerpo conocida, por sí misma por el alma" (p. 47). Al cuerpo
le ~orresponde, tan sólo, determinar qué
acciones ejercita el alma algunas veces.
El modo de unión del alma y el cuerpo
-sorprendente, misterioso-- no puede
ser entendido del todo por el hombre.
Los sentidos nos ponen en trance de verdad, pero "el juicio de la verdad no está constituído en los sentidos".

se torna plegaria intelectual a Dios, porque con el ejercicio de la actividad espiritual participamos de la verdad. Trátase de un esclarecimiento de la verdad,
de algo así como la verdad de la verdad. Pero hay algo más importante:
"¿ De qué nos servirá saber dónde hemos de enderezar nuestros pasos, si nos
falta o si no sabemos por dónde hemos
de caminar con ellos?", se pregunta el
Santo Doctor.

III. Presencia intelectual en la uida
del espíritu. La duda no es más que el
recurso -metódico, dramático-- de penetrar con claridad más pura en la verdad. Más que hablar del descubrimiento
de la verdad, cabe decir esclarecimiento del hombre en la verdad. El espíritu
dialoga consigo mismo. Su tristeza
"nostalgia operante"- es un santo temor de perder el amor y la verdad. En
este sentido, su tristeza le asegura la fidelidad de sus pasos hacia Dios.

V. Presencia intelectual en la afirmaci6n de la libertad. Se puede existir, sin
vivir, vivir sin entender; pero no se puede entender sin ser y sin vivir, poniendo la inteligencia como fundante. San
Agustín advierte, palpa, encuentra la libertad en sí mismo. La libertad es la condición de la libertad. O mejor, la libertad es la pasión de la voluntad. El mal
voluntario es mal precisamente por ser
voluntario, es decir, por ser obra de la
voluntad por gracia de la libertad. Y la
libertad es el dinamismo esencial de la
voluntad. Lo cual implica: lo. Naturaleza y libertad no se oponen necesariamente. 2o. Indeterminismo y libertad no
son nociones coincidentes. Lo propio y
peculiar de la voluntad y, por consiguiente, de la libertad, es únicamente el
bien. El mal es desorden, privación, ruptura, desrrealizaci6n indebida.

IV. Presencia intelectual en la concepción de la filosofía. "San Agustín
-apunta Muñoz Alonso-- no acepta la
resolución conclusiva del pensamiento de
ningún sistema, no sólo porque la fe le
entregara verdades más altas, sino porque el pensamiento en sí mismo y por
sí mismo no descansa en la seguridad
dogmática de ningún sistema cerrado de
afirmaciones. El pensamiento es teoría
teorizante Y, por tanto -y no es paradoja vana- acción y contemplación, si
es que las dos expresiones no son sinónimas en su más honda raíz" (pp. 9G
y 97). La tradición es básica para la
filosofía, pero la pura tradición sistematizada anquilosa y corrompe a la filosofía. En el agustinismo no hay náusea
ni angustia, sino inquietud como saludable melancolía, como inmortal nostalgia. Aunque platónico en la exposición,
San Agustín es extraplat6nico en la fundamentación. En sus manos, la filosofia

VI. Presencia intelectual en la idea
de catolicidad. San Agustín se muestra,
sobre todo en la "Ciudad de Dios", como
un misionólogo. La Iglesia misma es, por
naturaleza, misionera. No sólo para aumentar el número de fieles, sino para
asegurar la fe de los que viven en ella.
Y es que la fecundidad interna de la vida de la fe y de la gracia es o se desarrrolla de manera distinta, más sublime, que la fecundidad de la vida terrena. San Agustín habla -en la Epístola 187- de una como esperanza lejana, de un como deseo innato en los hom-

bres en súplica callada e inconcreta de
la fe.
VII. Presencia intelectual en el pensamiento de Menéndez Pelayo. El estilo
del pensar, en Menéndez y Pelayo, merece
el calificativo de agustiniano. Para el
maestro santanderino, San Agustín traba, enlaza y vivifica los restos de la sabiduría pagana, principalmente los platónicosi y aquellos otros que suponen
una elevación hacia las ideas primeras.
"Ha cristianizado la concordia de los
números pitagóricos". Nos ha enseñado
que sólo la nada carece de hermosura,
y lo que no sea nada, alguna belleza ostenta, aunque sea un eterno grito de dolor. Nos ha distinguido 1 profunda y sutilmente, la belleza del mundo sensible
y la del mundo inteligible. Y es "autor
del primer libro íntimo de las literaturas modernas".
VIII. Presencía intelectual en la obra
de Ortega y Gasset. En José Ortega y
Gasset, la referencia agustiniana es más
bien escasa, pero la temática y la problemática de San Agustín es muy amplia. Las Confesiones de San Agustín, dice Ortega, no son otra cosa que la guía
de su itinerario hasta Dios. Y sin embargo, a Ortega se le ha escapado el
hondo sentido de la intimidad agustiniana. Cuando aduce el nombre de San
Agustín -asegura Muñoz Alonso-- habla de oídas.

IX. Presencia intelectual en la vida
social. "Podríamos escribir --expresa el
autor- que san Agustín valoró a los
hombres, y se valoró a sí mismo, no por
la carga de soledad que podrían soportar, sino por el gozo de compañía que
eran capaces de revelar en su vida...
El amor de Dios, en diálogo íntimo, no
nos aparta de los hombres, sino que ennoblece la convivencia fraterna" (p.
207). La sociedad humana, única que
merece este nombre, no es s6lo una ex-

719

�pansividad por multiplicación de los
hombres, sino una atracción hacia la unidad original. A veces, por una paradoja desconcertante, el hombre utiliza a los
hombres para deshumanizarse. Pero la
vida social es, por naturaleza, vida de
paz. Y la paz es la tranquilidad del orden. Las cosas todas son relativas, y en
su relatividad temporal se consumen; al
paso que el hombre, ser relativo también, se consuma no en su relatividad
temporal, sino en la eternidad.
CONCLUSIÓN
Sinceridad vital, presencia real, autenticidad personal para con la verdad descubierta, todo ello encuentra Muñoz
Alonso en la esencial configuración de
la filosofía agustiniana. "San Agustín,
de cara a la verdad, ve su alma, con los
ojos de la inteligencia, como un comienzo de Dios". La presencia de la gracia
culmina en la verdad como beatitud.
11
San Agustín es el filósofo de la interioridad en la verdad, de la gracia en la
libertad, de Dios en el alma, de Cristo
en el coraWn" (p. 232).
He querido presentar a mis lectores,
en estilo casi telegráfico, una visión esencial de la última obra del Prof. Dr. Adolfo Muñoz Alonso, porque me parece que
las altas cualidades de ese libro -Presencia intelectual de San Agustín- resplandecen con sólo mostrar su contextura. El agustinismo vivo tiene en Adolfo Muñoz Alonso a uno de sus más egregios representantes y la bibliografía agustiniana de lengua española se ensancha y
se enaltece al contar, en su seno, con la
"Presencia intelectual de San Agustín".
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

720

foNACIO ZARAGOZA, Talleres Gráficos de
la Nación; Secretaría de Gobernación;
México, 1962. 342 pp. Ilust.
LA PERSONALIDAD DE foNACIO ZARAGOZA era, por decirlo así, absolutamente
desconocida. Salvo el estudio biográfico
editado a raíz de su muerte por el Lic.
Manuel Z. Gómez -accesible por su antigüedad únicamente a los eruditos- lo
demás publicado en torno a su figura no
bastaba para forjarse una idea siquiera
de la grandeza del héroe.
Ha tocado a la pluma de un distinguido maestro coahuilense, don Federico
Berrueto Ram6n, realizar la empresa de
perfilar con rasgos precisos la vida del
vencedor de Puebla. Y la tarea no ha
sido producto de la euforia del fasto
centenario, pero de largos años de inteligente investigación en fuentes fidedignas. Dos lustros por lo menos de hurgar
en documentos originales, han sido necesarios al maestro Berrueto para entregarnos en magnífico volumen salido de
los Talleres Gráficos de la Nación, 342
páginas de relato ameno y desapasionado de los hechos del valiente soldado
norteño; y que van desde sus antecedentes familiares, en Texas, hasta su glorificación en Puebla.
Y no se limita el autor a puntualizar
hechos de armas o episodios en los que
participara el biografiado, sino que logra
que el personaje mueva en toda aquella
etapa decisiva para los destinos de México, a partir de la Revolución de Ayuda hasta los inicios de la Intervención
Francesa.
Demuestra, con argumentos irrefutables, la calidad humana de Don Ignacio, y su abnegación y entrega absoluta a cuanto pudiera constituir el triunfo de una causa. Analiza asimismo la
participación de éste en graves asuntos
de la vida política nacional, y que le llevaron a convertirse en figura central entre los personajes de entonces.

Es la obra de Berrueto Ramón un perfecto estudio sobre una época. Sujeto al
rigor de 1as disciplinas de la historiografía moderna, desecha lo tradicional para
ceñirse a lo estrictamente histórico. Bajo esta norma, emite juicios, describe sucesos, analiza personajes, desenvuelve situaciones, y nos da, en fin, un cuadro
fiel del tiempo vivido por el héroe. Sabe,
sin embargo, con su maestría en el manejo del lenguaje, ser ameno y hacer
del suyo un libro que se lee con positivo
deleite y aprovechamiento.
Para la historia de Nuevo León y Coahuila, donde Zaragoza pasa lo mejor de
sus años, la obra reviste singularísima
importancia. El acopio de información
para el pasado regional, y en particular
para la etapa del régimen de Vidaurri,
es valiosísimo.
Con la aparición de este libro, Ignacio Zaragoza deja de ser un héroe mexicano desconocido.
ISRAEL CAVAZOS GARZA
RODOLFO ARROYO LLANO: y gnacio Zaragoza. Defensor de la Libertad y la Justicia. (S. p. i.); Monterrey, 1962. 179
pp. Ilust.
LA CONMEMORACIÓN DEL CENTENARIO de
la batalla del 5 de mayo, ha dado ocasión a interesantes descubrimientos, en
torno a la vida del Gral. Ignacio Zaragoza.
Por lo que atañe a Nuevo León, el
esfuerzo más apreciable lo constituye, indudablemente, la edición hecha por don
Rodolfo Arroyo Llano, destacado médico regiomontano.
En un volumen de 179 pp., nos presenta los aspectos principales de la trayectoria militar del vencedor de Puebla, basándose, en su casi totalidad, en
la biografía escrita por el Lic. Manuel
Z. Gómez, secretario del Gral. Zaragoza y bisabuelo del autor. Recurre así-

mismo a raros documentos de familia,
que le permiten enfocar esta faceta del
héroe tan poco estudiada, y que le dan
al libro cierto aire local de no escaso
interés. Los familiares reciben estudio especial en el apéndice del libro j y especialmente doña Rafaela Padilla, la espo•
sa.
Las referencias a ella son más extensas, por cuanto a que el autor inserta
su discurso pronunciado en el Panteón
de San Fernando, de la ciudad de México, el 13 de enero último, centenario de
la muerte de tan abnegada mujer nuevoleonesa.
El material gráfico es de lo mejor. Las
reproducciones fotográficas de Jerónimo
Treviño, Tomás '.Mejía Modesto Arriola
Mariano Escobedo, El;na Zaragoza,
J. Eleuterio González, doña Justa de la
Garza y doña Rafaela Padilla, son magníficas.

n/

El libro del Dr. Arroyo Llano es una
aportación excelente para el conocimiento de uno de los más esclarecidos mílites mexicanos.
lsRAEL CAVAZOS GARZA
Ivo HOLLHUBER, Michele Federico
Sciacca -ein Wegweiser abendliindischen Geistes; Verlag Anton Hain. Meisenheim Am Glan, 1962.
EN su LIBRO Michele Federico Sciaca.
Un guía del espíritu occidental, que este
año ( 1962) fue publicado en Austria,
nos presenta Ivo HOllhuber a uno de los
más destacados filósofos italianos de hoy.
Esta publicación posiblemente sirva para que, dentro del espacio del habla alemana, finalmente se llegue a conocer la
filosofía de Sciacca y que se abra la discusión acerca de ella. Esto sin embargo
dependerá mucho de que Íos círculos fi~
losóficos estén dispuestos a asumir crítica y objetivamente una filosofía existencial-idealista que se desenvuelve en

721
H46

�gran parte a base de demostraciones altamente especulativas.
El método de la interpretación minuciosa de Ivo Hüllhuber, es el de la descripción y formulación directas de la
ideología Sciaccense, usándose la terminología metafísica que frecuentemente
sólo le es accesible al experto en la filosofía. Lo que dificulta el entendimiento en
algunos pasajes, es el uso muy variado
de términos básicos, como pasa, por ejemplo, con el término central del "ser".
En vista de la minuciosidad del autor
podríamos imaginarnos que la filosofía
de Sciacca, tratando de combinar distintos aspectos filosóficos, se encuentra aquí
en una problemática fundamental. Ella
es, en el fondo, la problemática de integrar una filosofía existencial a las difíciles exigencias de una doctrina filosófica del ser, o sea de una ontología que
avanza, en cierto sentido, hacia la teología.
A pesar de los análisis ordenados, según puntos de vista cronológicos, Hüllhuber sabe repartir los acentos de manera que siempre se descubre una faceta
nueva de la filosofía Sciaccense. No obstante la interpretación fenoménica, se
nota que el autor está muy interesado
en aclarar y destacar la esencia de los
pensamientos de Sciacca. Quizás pueda
decirse que Hüllhuber en sus interpretaciones abordó un tema personal. Se comprende el hecho de que Sciacca, en una
carta dirigida al autor por motivo de la
publicación de su libro, le pudo confirmar a Hüllhuber que su estudio forma
también "por sí solo una contribución a
los problemas especulativos" (Carta reproducida al final del libro). Ha de constar que los análisis de Hüllhuber no persiguen fines críticos, sino especulativos e
interpretativos, queriéndose prestar, en
primer lugar, un servicio al sistema filosófico de Michele Federico Sciacca.
Una filosofía nueva, o sea un nuevo
sistema de pensar hoy en día, es cada

vez más críticamente acogido por nuestra conciencia que ha pasado experiencias históricamente relevantes. Es sabido
que la demostrabilidad de las filosofías
ya no es absoluta y· objetiva. Las filosofías, y eso es casi una convicción general,
tienen que confirmar su "rectitud" en
la intensidad y confiabilidad existenciales. Esto es uno de los resultados que nos
sugiere la historia de la filosofía misma.
Tal es, al parecer, el caso de la filosofía
de Sciacca: aunque ella se sirva en gran
parte de demostraciones especulativas, se
confirma y justifica, en último término, a
través de una trascendente inquietud
existencial y moral. Si no se pueden llamar convincentes a todas las complicadas
deducciones, sí ha de decirse esto de la
urgencia personal y moral del objeto filos6fico de Sciacca.
En tanto que al principio de su carrera Sciacca estaba cautivado por el
idealismo absoluto, su pensamiento sufrió una transformación notable a través
del estudio y de la interpretación de la
filosofía de Arturo Rosmini. Según Hüllhuber, constituye un "mérito indiscutible" de Sciacca "el haber llamado la
atención del Occidente sobre uno de sus
pensadores más grandes" ( p. 19) . Para
Sciacca, se reveló adecuada y determinante la manera de pensar de Rosmini.
Apreciaba en el filósofo italiano del siglo pasado el gran intento de liberar la
filosofía de las restricciones que le fueron impuestas por parte de la teoría del
conocimiento. Interpretó Sciacca a Rosmini como vencedor de la filosofía de la
inmanencia iniciada por Kant, y se comprende que aquella tendencia de devolverle a la metafísica un valor propio y
general, bien podía influenciar y fortalecer el pensamiento idealista de Sciacca.
La metafísica liberada del idealismo crítico significaba para Sciacca acceso directo a una ontología, la cual, por su
parte, ya se hubiera desatado de la actitud crítica frente a la inmanencia, dila-

tándose necesariamente a una filosofia
compleja e integrada. En el centro de la
filosofía Sciaccense se encuentra como
motor espiritual un concepto importante, que originalmente forma la respuesta crítica a la experiencias de los sistemas
de la inmanencia. Este concepto clave
de Sciacca que se anticipa ya en su obra
Líneas básicas de un espiritualismo crítico" (1936) y que seguía, hasta en sus
más recientes publicaciones, siendo analizado y profundizado, se designa "interioridad objetiva". Aunque el concepto
aisladamente posea, aparte de su carácter contradictorio, una escasa fuerza de
alusión, ocupa en los pensamientos de
Sciacca el punto decisivo con el cual se
define la ontología existencial-idealista.
La deducción especulativa de este concepto no puede descartar el hecho de que
se trata de la premisa básica en la filosofía de Sciacca. Es un concepto que implica y trasciende la inmanencia, abriéndose con él un camino hacia la comprensión idealista del ser. Pero la onto-teología, a la que llega el filósofo italiano,
tiene como base la ontología de la existencia, y es ella a la que, en primer lugar, se refiere ontológicamente el concepto clave de Sciacca.
lvo Hüllhuber considera como obra
central el tratado L'intériorité objetive,
publicado en el año 1952. "Interioridad"
se interpreta por medio del concepto de
la "intelligentia", o sea de la facultad intuitiva humana mediante la cual se percibe el ser de una manera primitiva y directa. Así pues, con miras a la filosofía
misma, constituye la "interioridad" el
factor pre-ontológico, ya que es la base
natural de toda contemplación sistemática del ser. Según la profunda interpretación de ese concepto, el hombre se distingue fundamentalmente de todo lo que
quiera existir, principalmente a través de
su "intelligentia" o de su ºinterioridad"
que lo pone en contacto directo con la
idea del ser. (El ser aparentemente es

definido por Sciacca como idea). El acto
fundamental de la interioridad es el "Yo
soy". Con ese acto se confronta el ser
humano con la idea del ser. El ser llega
a manifestarse como objeto interior de
la conciencia humana. Por tanto, la interioridad, teniendo• como objeto el ser
mismo, trasciende siempre lo inmanente
que implica. En este sentido, la existencia humana se caracteriza exclusivamente por su interioridad, mejor dicho: ella
es interioridad y, por consiguiente, se
trasciende la existencia hacia el ser mismo siendo en último término, "interioridad objetiva".
La existencia humana, y únicamente
ella, está encima de todo lo que s6lo es
real. A través de ella, lo real asume realidad o, dicho de otra manera, el mundo
real no existe sino en cuanto el hombre
como existencia lo percibe. De aquí
se aclara que lo finito del mundo fenoménico, al igual que toda contemplación inmanente, está superado mediante el concepto de la ºinterioridad objetiva". Sciacca formula en estos términos
•Un idealismo existencial, poniendo al
hombre en el cruce de lo finito y de lo
infinito. Pero implica la definición del
hombre como existencia su participación
en el ser mismo.
Siendo el ser la idea más general a
la que no se puede comparar nada, se
presenta a la vez como idea del ser supremo, de lo infinito, de Dios. En tanto
que el hombre necesariamente concibe la
idea del ser absoluto de manera teísta,
la contemplación del ser es la contemplación de Dios. Desemboca en este punto la ontología Sciaccense en la ontoteología.
En la consecuencia de sus pensamientos básicos, el filósofo italiano llega, sobre todo en sus interpretaciones de la
muerte y de la inmortalidad, a un amplio
análisis existencial-idealista del hombre.
La ética se funda directamente en la
interpretación ontológica del ser humano.

723

722
H47

�La actitud moral humana ha de ser adecuada a la verdad de la idea suprema.
En el libro de Sciacca L'Uorno - questo
Squilibrato (1956) el hombre fue de•
finido como síntesis contradictoria de lo
finito y de lo infinito. En esta discrepancia se le presenta a Sciacca el desequilibrio ontológico del hombre. Sólo mediante la realización total y la consumación de la vida puede el hombre zanjar
este desequilibrio. La inmortalidad ya no
es para Sciacca sólo una cuestión religiosa, sino se puede abordar en la filosofía,
ya que es un problema meramente ontológico. La reflexión especulativa es capaz de demostrar, hasta cierto punto, que
la inmortalidad ha de ser una certeza, la
cual se comprueba por la concepción ontológica misma. La muerte, en este conjunto, no es el enemigo del hombre, sino
su servidor, porque sólo a través de la
muerte la existencia se aproximará definitivamente a su meta que es el ser.
Para llevar a cabo esta interpretación,
Sciacca, en su obra Muerte e !mortalidad (1959), ha de recurrir a la dialéctica de los conceptos de "vida" y "existencia". La "vida" es la parte mortal
del hombre en tanto que la existencia
como interioridad es inmortal. La "vida"
misma no es de ningún interés metafísico, sino que a través de su muerte se
libera la existencia de lo finito.
A estas alturas de la filosofía sciaccense se hace evidente lo problemático
de una combinación de dos dimensiones
distintas, o sea de la filosofía y de la
creencia religiosa. Esta, en ningún momento, puede ser substituída por una certeza especulativa. Es indiscutible que el
alto valor irracional de la religión sigue
oponiéndose a la concepción racionalista
filosófica.
Dentro del espacio de la filosofía de
Sciacca aparentemente no hay cabida
para lo fenoménico de la realidad. Lo
existente, el mundo objetivo, hasta la
vida misma no son.considerados sino fon-

724

ciones del ser humano, siendo, por consiguiente, el hombre el centro de todo. Lo
objetivamente real carece de un propio
valor ontológico. El mundo se nos presenta explicable mediante las tradicionales categorías. Es indudable que el idealismo existencial de Sciacca constituye un
gran intento filosófico. Deshaciéndose de
todo lo real y finito, va más allá de los
límites que, por lo general, son característicos para la ontología. Ivo HOllhuber
está convencido de que la filosofía de
Sciacca tiene una trascendencia general
para nuestro tiempo y para el futuro. Sin
embargo sólo en una discusión crítica del
sistema Sciaccense podría justificarse lo
que el autor dice al final de su trabajo:
"La obra de Federico Michele Sciacca
presentada hasta la fecha, obliga a un
cambio de pensar, a partir del ser y de la
verdad. Esto podría conducir tanto a una
alteración del acento en la historia de
las ciencias filosóficas, como a una aclaración cada vez más profunda de la
interioridad objetiva dentro del margen
de la filosofía sistemática, confirmándose
con ello su infatigable intérprete como
verdadero guía del espíritu occidental"
(p. 150).
HANs-GÜNTER PoTT

A. E. TAYLOR, El pensamiento de Sócrates (Col. Breviarios, No. 161), tra•
ducción de Mateo Hemández Barroso,
revisada por Elsa Cecilia. Fondo de Cultura Econ6mica, México, 1962, 151 pp.

LA BIOGRAFÍA ES HISTORIA y también en
cierta forma literatura. Se le ubica en
la primera porque se orienta hacia la
interpretaci6n de un pasado individual
pero dentro de su marco social, y además se le considera obra literaria porque
quien la escribe maneja hasta cierto punto la ficción para integrar la personalidad. En definitiva, quizá deba considerar-

se solo como obra histórica, aunque utilice procedimientos literarios.
El presente libro, que aparec10 ong1nalmente en lengua inglesa hace treinta
años con el título Sócrates, se presenta
ahora en traducción española como El
pensamiento de Sócrates, modificando el
título original para informar con más
exactitud sobre el contenido de sus pá•
ginas. Una biografía, concebida más como la recuperación de la figura intelectual que como el conjunto de hechos
y actividades de un individuo, en el plano meramente anecdótico, cae por entero en el terreno histórico, si aceptamos
para el caso las afirmaciones de Colling•
wood en torno al sentido de la tarea histórica, cuyo fin primordial, según este
claro filósofo inglés, es la recuperación
y actualización del pensamiento humano.
Desde este punto de vista, el libro de
Taylor es eminentemente histórico.
Taylor se plantea las dificultades de
la empresa que se propone, pero abre
sus páginas con el procedimiento --el
único- que debe manejarse en el estudio biográfico de figuras remotas: "La
vida de un gran hombre, particularmente
cuando pertenece a una edad remota,
nunca puede ser un simple registro de
hechos indiscutibles. Incluso cuando esos
hechos son muy numerosos, la verdadera
tarea del biógrafo reside en su interpretación i debe penetrar más allá de los
simples acontecimientos hasta el propósito y carácter que descubren, y sólo
puede hacerlo mediante un esfuerzo imaginativo" (p. 9). Pero esta imaginación,
claro está, se encauza por las vías que
indican las fuentes de que se dispone.
A falta de biografías o estudios sobre
Sócrates y su época, echa mano de los
testimonios de sus contemporáneos: Aristófanes, Platón y Jenofonte, Es en la
Introducción donde Taylor expone sus
ideas a propósito de las fuentes, su valor,
y las posibilidades que le ofrecen para

la reestructuración de la figura de S6·
crates.
Así pues, sin considerar esta Jntroducci6n, en la que, como ya se dijo,
se señala aquello que puede utilizarse
como testimonio válido sobre la vida de
Sócrates, el libro se divide en tres par•
tes: "La juventud de Sócrates"; "Ultimes años de Sócrates: su proceso y su
muerte" y "El pensamiento de Sócrates",
que a su vez se subdivide en "Etica" y
"Teoría del conocimiento y método científico".
Fuera de las referencias meramente
anecdóticas que sirven para recoger la
figura del joven Sócrates en un perfil de
tiempo y espacio, y en las que indirectamente se pueden recoger referencias
sobre su carácter como individuo y su
conducta como ciudadano, lo más importante del capítulo II, que es donde se
traza la juventud del filósofo griego, es
lo relativo al ambiente cultural y "humanista" de Atenas, el desengaño de
Sócrates con el libro de Anaxágoras, la
posición que había alcanzado antes de
cumplir los cuarenta años, en los círculos intelectuales de Atenas, su relación
con Arquelao y la conjetura de que ocupó su lugar al retirarse éste, aun cuando siempre negó (Platón, Apología)
tener "discípulos" o haber sido "maestro" de ningún hombre.
En el comentario a la Apología de
Platón, en relación con el oráculo de
Delios ( que fue dado a Querefón como
respuesta a su pregunta: "¿ Hay alguien
vivo más sabio que Sócrates?"), de que
"ningún hombre viviente era más sabio
que Sócrates, dice Taylor: "Desde luego
es evidente que existe un elemento de
humorismo en la manera en que se emplea, en este relato, la historia del oráculo; sin embargo, para que tenga algún
sentido, debe de haberse querido que
fuera el relato de un hecho histórico
de acuerdo con su supuesto principal;
que Sócrates, hacia la mitad de su vida,

725

�pasó por un período de cnsis, cuyo resultado fue el surgimiento de un hombre
con una clara conciencia de una 'misión', y que la respuesta del oráculo tuvo
un papel en la provocación de aquella
crisis. No puede carecer de significación
el que Platón lo presente haciendo el
intento de 'convertir' a un joven prometedor, Cármides, tío del propio Platón,
inmediatamente después de la campaña
de Potidea, durante la cual había experimentado el 'rapto' o 'trance' de veinticuatro horas descrito en el Banquete.
Si supiéramos más acerca de los hechos
quizá veríamos que su 'vocación' de profeta le vino durante aquella visión, y
Burnet puede muy bien haber tenido
una feliz inspiración al sugerir que esto
explica por qué, en Platón, lo encontramos tan frecuentemente usando el lenguaje militar para expresar el sentido de
la vocación que Dios le impuso. Parece
claro, por lo menos, que según el relato
de Platón, la convicción de ser un hombre elegido, con una misión especial hacia la humanidad, databa en él del principio de la Guerra del Peloponeso, si
no de antes. Si pensamos en él como
debió de ser antes de que Querefón hiciera su importante pregunta a Apolo,
veremos que el cuadro trazado por Platón en las primeras páginas del Parménides, la referencia a sus primeros días
en el Fed6n, las memorias de origen desconocido en las que se basó Jenofonte
para hablar de las relaciones entre Sócrates y Antifón y la divertida frase de
Las nubes, armonizan admirablemente
entre sí" (pp. 67-68).
Los últimos años de Sócrates, la parte
biográfica final del libro, nos presenta
las circunstancias en las que se desarrolla
el proceso del filósofo; Taylor afirma
que no se conoce con exactitud la acusación contra Sócrates, tal como debió
de formularla Melito (portavoz de Anito), aunque en el diálogo Eutifr6n S6•
crates dice que Melito lo acusa de "in-

726

ventar dioses nuevos". El autor se inclina, en definitiva, por la acusación que
aparece en Diógenes Laercio, al parecer
una transcripción del documento respectivo tal y como se conservaba en el siglo
II d.C.: "Melito, hijo de Melito, del
deme de Pita, acusa a Sócrates, hijo de
Sofronisco, del deme de Alopece, bajo
juramento, al siguiente efecto. Sócrates
es culpable: 1) de no rendir culto a los
dioses a quienes rinde culto el Estado,
sino de introducir prácticas religiosas
nuevas y poco conocidas; 2) y además,
de corromper a los jóvenes. El acusador
público pide la pena de muerte" (p. 88).
Taylor se aplica a una interpretación de
los términos en que se hace la acusación,
refiriéndose, con respecto a la primera
parte, a su oscuridad y a la amnistía de
los años 404-3, que podría explicar esta
oscuridad. Sobre la segunda parte, los
cargos por "corrupción de la juventud",
nos dice que esto se refería a las críticas
de Sócrates sobre la incapacidad de políticos como Anito, lo cual repercutía
sobre los jóvenes, que harían suya dicha
crítica. Según J enofonte, se le acusaba
de enseñar a los jóvenes a no respetar
a sus mayores.
Sócrates no se impuso la pena del destierro, como pudo haberlo hecho, y en
su lugar habló de su misión. Su actitud,
según Taylor, provocó la ira de los jurados: "Es muy natural que los jurados
se irritaran por aquel discurso que no
presentaba posibilidad de acuerdo y votaron la pena de muerte por una mayo•
ría más grande que la que había pronunciado el veredicto de culpabilidad"
( p. 100) . Las últimas páginas de este
capítulo nos narran con detalle los momentos postreros del filósofo.
La parte final, "El pensamiento de
Sócrates", se divide, como quedó dicho
antes, en dos partes, "Etica" y "Teoría
del conocimiento y método científico",
en las que se muestra cómo la verdad,
concebida por Sócrates como interés su•

premo del alma, "resulta en el principio
de una teoría tanto de la ciencia como de
la conducta moral".
"Sócrates --dice Taylor en la p. 107
de su libro- debe la inmortalidad de
su fama como mártir de la filosofía no
a una melodramática explosión de sentimiento popular en una democracia emocional, sino a la Providencia que le dio,
como amigo más joven y discípulo, al
único hombre en la historia que ha combinado la grandeza suprema como pensador filosófico con una grandeza igual
como maestro del lenguaje, y por ello
ha sido, directa o indirectamente, el
maestro de todos los hombres de pensamiento desde sus días".
ALPONSO RANGEL GUERRA

FRANCO FOR.TINI, El movimiento surrealista (Col. Manuales Uteha, No. 123123a). Traducción al español por Carlos Gerhard. Unión Tipográfica LatinoAmericana, México, 1962, 201 pp.
ESTE LIBRO, ÚTIL PARA LOS ESTUDIOS de
los movimientos literarios que han surgido en el siglo XX1 nos ofrece un panorama general del surrealismo, su cronología, sus contradicciones, sus relaciones con otros movimientos, etc., y una
antología final, no desdeñable, que incluye nueve precursores (Rimbaud, Lautréamont, Jarry, Apollinaire, Jacob, , entre los principales); nueve poetas surrealistas; manifiestos y documentos del sunealismo, así como algunos juicios sobre
éste.
Reconociendo el autor las dificultades
para encontrar una definición del surrealismo, distingue estos tres aspectos: "a)
un movimiento de ideas sobre la naturaleza, las posibilidades y futuro del
hombre, que se desarrolló sobre todo,
pero no exclusivamente, en Francia du•
rante el tercer decenio de nuestro siglo
Y, desde entonces1 con fortuna diversa,

en otros países; b) un método para la
indagación de algunas experiencias psicológicas particulares ( sueños, visiones,
alucinaciones, crisptoestesia, estados de
pasión intensa, etc.) y para su exprisi&amp;n
mediante el empleo de técnicas califi.
cadas tradicionalmente como literarias o
artísticas, y c) un conjunto de comportamientos prácticos, o sea morales y po•
líticos" (p. 4).
De todo esto se desprende que intervienen en el surrealismo -principal•
mente- intentos de expresar, en formas
no premeditadas, el subconsciente (lo
onírico, las asociaciones de ideas gra•
tuitas, etc.); frente a esto, el orden discursivo-racional, que origina la tensión,
de la cual surge el deseo de unir los
contrarios para que el hombre pueda
restituirse a sí mismo. Además, el propósito de dejar de lado toda fórmula,
principio o legislación, tabú social, patriótico o religioso, que son los obstáculos
para alcanzar esa restitución del hombre
a que se hizo mención antes. Por último,
interviene una orientación hacia la política, pero en sentido inverso, es decir,
hacia la destrucción de las formas diver•
sas de la hipocresía, que se mueven en
los campos de la ética y de la política.
Señalados estos cuatro aspectos, For•
tini los presenta después dentro de la
cronología del movimiento surrealista, ya
que pertenecen a épocas diversas. La
primera etapa comprende de 1919 a
1925, y en ella se establecen los fundamentos teóricos del movimiento. La segunda, que es la etapa de la madura•
ción, va de 1925 a 1930; el momento
en que se interviene en política (activaron esta intervención diversos acontecimientos, como la represión marroquí
dirigida contra Abd-el-Krim, en 1925;
las ligas con el Partido Comunista; el
exilio de Trotzki en 1929). La tercera
y última etapa corresponde a la difusión
del surrealismo por el mundo. Los sucesos surrealistas más importantes que

727

�señalan su marcha serían los siguientes,
empezando con los precursores del Primer Manifiesto:
1916: Surge en Zurich el movimiento
Dada, encabezado por Tristán Tzara.
1917-1918: El espíritu nuevo, manifiesto programa de Guillaume Apollinaire; Nord-Sud, revista que dirigió Pierre
Reverdy.
1919: Publicación, en la revista Literatura, que dirigían Aragon 1 Breton y
Soupault, de las Cartas de guerra, de
J acques Vaché.
1919 a 1922: Experimentos de Breton
con la ºescritura automática".
1922: René Crevel1 con Robert Desnos y Benjamín Péret, dibuja en estado
semi-hipnótico.
1924: Primer Manifiesto del surrealismo, publicado por André Breton. Desde
esta fecha, hasta 1929, se publicó también una revista por Pierre Neville y
Benjamín Péret: La revoluci6n surrealista.
1925: Se inicia el período que Nadeau
llamó heroico, en el que se intenta una
existencia surrealista. Relaciones con el
Partido Comunista, y con la revista Cla·rté, también comunista.
1927: Publicación de A plena luz,
opúsculo en el que se recogen las discusiones sobre las posibles relaciones entre
el surrealismo y la actividad revolucionaria.
1928: Publicación de Nadja y El
surrealismo y la pintura, de André Breton. Tratado del estilo, de Aragon. Se
realiza el film Un perro andaluz, de Luis
Buñuel y Salvador Dalí.
1929: Polémica en torno al exilio de
Trotzky, y redacción del segundo Manifiesto del surrealismo, por Breton.
1930: Un cadáver, libro escrito contra
Breton por un grupo de surrealistas que
abandonaron el movimiento. Surge la
nueva revista surrealista El Surrealismo
al servicio de la revolución. Se publica
la Inmaculada Concepci6n, escrita en

728

colaboración por André Breton y Paul
Eluard.
1931: Salvador Dalí desarrolla su teoría de la "paranoia crítica". La edad de
oro, segundo film de Dalí y Buñuel.
1931-1934: Participación de Louis
Aragon y G. Sadoul al II Congreso Internacional de los escritores revolucionarios, que se celebró en Jarkov.
Acusación judicial de Aragon por su
composición poética Frente Rojo, libro
en el que se pedía la intervención armada contra la social democracia. Louis
Aragon se separa del movimiento.
1935: Ruptura del Movimiento Surrealista con el Partido Comunista.
1938: "Exposición Internacional del
Surrealismo".
A partir de entonces, sólo se perciben
movimientos aislados, como los de las publicaciones de Breton en Estados Unidos,
la exposición colectiva celebrada en París
en 1947, y en ese mismo año1 la publicación del volumen El surrealismo en
1947. Entre los desaparecidos, Desnos y
Max Jacob, muertos en un campo alemán de concentración. "Dalí, dice Fortini, había pasado ya desde hacía tiempo a la extrema derecha franquista y
pseudo religiosa" (p. 17).
El Capítulo "Surrealismo y política' 1
es de los más importantes en el libro.
En él se estudia el problema del surrealismo en su función transformadora de
lo social. Tres preguntas recogen la problemática que el surrealismo se planteó:
¿ En qué medida tiene un organismo político revolucionario derecho y facultad
de intervenir en materia filosófica y literaria? ¿ Cómo se concilia la libertad de
la creación artística con las finalidades
superindividuales de la lucha política?
¿ Cuál ha de ser la actitud de una cultura revolucionaria frente a las herencias culturales burguesas? Según Fortini, los surrealistas fueron los primeros
que se plantearon estas interrogantes. La
negación, siguiendo las palabras de An-

dré Breton, los envolvió. El surrealismo
se organizó en cierta manera imitando
los partidos políticos, aunque la participación política era desdeñada por los
surrealistas. Varios acontecimientos de
trascendencia internacional propiciaron
relaciones políticas de los surrealistas
con organismos1 partidos y personas,
siendo la más notoria la que iniciaron
con el Partido Comunista. Estas ligas
terminan en 1933. Después, dice Fortini,
"No obstante todos los intentos de Breton, ya no se puede hablar de una posición política surrealista sino sólo de
actividades individuales" (p. 25).
Posteriormente a un estudio de las
contradicciones y límites de este movimiento, Fortini presenta el capítulo final: "Conclusiones", en el que hace un
balance minucioso de lo que ha quedado del surrealismo. Recogemos aquí la
última página que nos ofrece una visión,
uná valoración y un análisis del movimiento que agitó el primer cuarto de
siglo, y en el que después de todo, se
reconoce la expresión de algo que, por
existir todavía aquello contra lo que luchó, puede alcanzar en el futuro sus
prop6sitos: "Por una paradoja que sólo
es tal en apariencia, la lucha contra el
irracionalismo y contra la literatura y
la ideología de la decadencia, de la que
el surrealismo es una de las expresiones
más avanzadas, en nombre de un humanismo revolucionario, se encuentra
incluir -por lo menos entre las perso•

nalidades más conscientes- entre las
libertades y las verdades que quiere ver
reconocidas y encarnadas en la historia
y en las instituciones, una gran parte precisamente de aquellas libertades insostenibles y de aquellas verdades negras que
la labor de nuestras sociedades ha formulado en términos de arte y de literatura y, por consiguiente, también en
el surrealismo. En este sentido el error
surrealista es o puede convertirse en verdad, como ya lo han demostrado, al precio de palabras y de sangre, los poetas
surrealistas más genuinos. Ninguna sociedad, ninguna relación humana que se
pretende libre podrá ignorar o desconocer, hoy o mañana, que hay una parte
entera del hombre injustamente condenada -el deseo, el eros, el sueño, el
delirio-, que ha de integrarse a la luz
diurna, transfiriendo a otras partes del
hombre los signos negativos que hasta
ahora la han acompañado. Y que estos
postulados sean o no combatidos por las
sociedades actuales en nombre de dogmas religiosos, sociales o políticos, o bien
perseguidos, adulterados o sustancialmente mistificados por 12.s 'libertades
controladas' concedidas por quien detenta los poderes de la industria cultural
moderna, todo ello no es más que una
prueba de su autenticidad y, a pesar de
todo, de la victoria que lentamente van
conquistando a través de los últimos
decenios".
ALFONSO R.ANOEL GUERRA

729

�CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS*

(1962)
ALEMANIA:
Jnstitut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart, Stuttgart, Año 12, Cuadernos 2-3, 1962.

ARGENTINA:
Bibliografía argentina de artes y letras, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, No.
8, octubre-diciembre de 1960; No. 9, enero-marzo de 1961; No. 10-11, abril-septiembre de 1961.
Boletín de la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos
Aires, Año III, No. 12, noviembre de 1961. Año IV, No. 13, marzo de 1962; No. 14,
mayo de 1962.
Boletin informativo, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 18, 2a. Serie, septiembre--octubre de 1961; No. 20, 2a. Serie, marzo-abril de 1962.
Co11ADRAN Rutz, JoaoE, Bibliotecas cu.yanas del siglo xvm (Cuadernos de la Biblioteca, No. 2), Biblioteca Central, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 1961,
143 pp.
Cuadernos de Historia de España, Instituto de Historia de España, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, B. Aires, XXXIII-XXXIV, 1961.
FALCIONELLI, ALBERTO, Tentativa de bibliograf!a razonada de la Rusia contemporánea,
(Cuadernos de la Biblioteca, No. 1), Biblioteca Central, Universidad Nacional de
Cuyo, Mendoza, 1961, 125 pp.
Philosophia, Revista del Instituto de Filosofía, Mendoza, No. 25, 1962; No. 26, 1962.
Sapientia, Organo de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina, Santa
María de los Buenos Aires, Año XVI, No. 62, octubre-diciembre de 1961. Año XVII,
No. 63, enero-marzo de 1962; No. 64, abril-junio de 1962.
Universidad, Publicación de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 49,
julio-septiembre de 1961; No. 51, enero-marzo de 1962; No. 52, abril-junio de 1962.

* Se

recogen por orden alfabético libros y publicaciones periódicas.

731

�Universidades, Unión de Universidades de América Latina, Buenos Aires, Año 1,.
No. 4, abril-junio de 1961; No. 5, julio-septiembre de 1961; No. 6, octubre-diciembre
de 1961.

s/n. Informes sobre el proyecto de creaci6n de las Escuelas Latinoamericanas de Economía y Administraci6n Pública, Editorial Universitaria, Santiago, s/f, 203 pp.
Teologia y vida, Revista trimestral, Publicación de la Facultad de Sagrada Teología de
la Universidad Católica de Chile, Santiago, Año III, No. 2, abril-junio de 1962.

BELGICA:
Courrier du Centre lnternational d'Etudes Poétiques, Maison Internationale de la poésie,
Bruxelles, No. 37-38.

GANADA:
Annales de l'Acfas, Association Canadienne-Fram;aise pour l'avancement des Sciences,
Montréal Vol. 27, 1961; Vol. 28, 1962.

COLOMBIA:
Estudios de derecho, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de
Antioquía, Medellín, Año XXIII, 2a. época, marzo de 1962, Vol. XXI, No. 61.
Thesaurus, Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá, t. XVI, No. 3, septiembrediciembre de 1961. T. XVIII, No. 1, enero-abril de 1962.

CUBA:
FEIJÓo, SAMUEL, Azar de lecturas, Departamento de Estudios Hispánicos, Universidad
Central de las Villas, Santa Clara, 1961, 378 pp.
FEIJÓo, SAMUEL, Sobre los movimientos por una poesía cubana hasta 1856, Dirección
de Publicaciones, Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, 1961, 193 pp.
GONZÁLEZ, MANUEL PEDRO, Indagaciones martianas, Dirección de Publicaciones, Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, 1961, 273 pp.
Islas, Revista de la Universidad Central de las Villas, Santa Clara, Vol. IV, No. 1,
septiembre-diciembre de 1961.
MARINELLO, JUAN, Ensayos martianos, Dirección de Publicaciones, Universidad Central
de Las Villas, Santa Clara, 1961, 216 pp.
RivERO MuÑ1z, JosÉ, El movimiento obrero durante la primera intervenci6n. Dirección Central de Publicaciones, Universidad Central de las Villas, Santa Clara,
1961, 223 pp.
Varios, Teatro bufo. Siete obras, Dirección de Publicaciones, Universidad Central de
Las Villas, Santa Clara, 1961, tomo I, 255 pp.
CHILE:
Anales de la Facultad de Teología. Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago,

No. 13, 1961.
Revista chilena de historia y geografia, publicada por la Sociedad Chilena de Historia
y Geografía, Santiago de Chile, No. 129, 1961.

732

ECUADOR:
Anales de la Universidad de Cuenca, Cuenca, T. XVII, No. 3, julio-septiembre de 1962;
No. 4, octubre-diciembre de 1961. T. XVIII, No. 1-2, enero-junio de 1962; No. 3,
julio-septiembre de 1962.

ESPA/,A:
Augustinus, Revista Trimestral publicada por los Padres Agustinos Recoletos, Madrid,
vol. VI, No. 22-23, abril-septiembre de 1961; No. 24, octubre-diciembre de 1961.
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Archivo Ibero-Americano, Revista de Estudios Históricos, publicada por los PP. Franciscanos, Madrid, Año XXI, No. 84, octubre-diciembre de 1961.
Conviuium. Estudios filos6ficos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Barcelona, No. 8, julio-diciembre de 1959.
Revista de Indias, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Fernández
de Oviedo, Madrid, Año XXI, No. 83, enero-marzo de 1961; No. 84, abril-junio
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Alliance for progress, Official Documents emanating from the Special Meeting of the
Inter-American-Econamic and Social Council at the Ministerial Level. Held in Punta
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D. C., 1961, 49 pp.
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Washington, D. C., 1962, 111 pp.
DEMAR, CARMEN, Alturas del silencio, Ediciones Rumbos, Barcelona, 1960, 135 pp.
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Inter American Bibliographical and Library Association, University of Florida Library, Gainsville, Florida, Vol. IX, No. 4, octubre de 1962.
Fichero bibliográfico hispanoamericano, Catálogo trimestral de toda clase de libros en
español publicados en las Américas, R. R. Bowker Company, New York, Vol. 1,
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JournaÍ 0 f ]~ter-American Studies, School of Inter-American Studies, U~versity of
Florida, Gainsville, Florida1 Vol IV, No. 1, enero de 1962, No. 2, abril de 1962;
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Revista Iberoamericana, Organo del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, Department of Romance Languages, State University of lowa, lowa City, Iowa,
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SÁENZ, GERARD0, Luis G. Urbina. Vida y obra (Col. Studium, No. 31), Ediciones de
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No. 1, primavera de 1962; No. 2, verano de 1962; No. 3, otoño de 1962.
The Journal of Aesthetics, published by The American Society for Aesthetics of _The
Cleveland Museum of Art and Western Reserve University, Vol. XX, No. 3, prima•
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The Hispanic American Historical Review, published quarterly by The Duke University Press, Durham, N. C.,Vol. XLI, No. 1, febrero de 1961; No. 2, mayo de 1962;
No. 3, agosto de 1961; No. 4, noviembre de 1961. Vol. XLII, No. 1, febrero de
1962; No. 2, mayo de 1962; No. 3, agosto de 1962; No. 4, noviembre de 1962.
The Personalist, an International Review of Philosophy, Religion and Literature, The
School of Philosophy, U niversity of Southem California, Los Angeles, Vol. XLII,
No. 2, primavera de 1961; No. 3, verano de 1962; No. 4, otoño de 1961. Vol.
XLIII, No. 1, invierno de 1962; No. 2, primavera de 1962¡ No. 3, verano de 1962;
No. 4, otoño de 1962.
.
.
The Philosophical Review, edited by Toe Sage School of Philosophy, Cornell Umversity,

734

Ithaca, New York, Vol. LXXI, No. 1, enero de 1962; No. 2, abril de 1962¡ No. 3,
julio de 1962; No. 4, octubre de 1962.
The Psychological Record, a Quarterly Joumal in Theoretical and Experimental Psychology, Denison University, Granville, Ohio, Vol. 12, No. 1, enero de 1962; No. 2,
abril de 1962; No. 3, julio de 1962; No. 4, octubre de 1962.
Tulane Studies in Philosopy, Tulane University, New Orleans, Vol. III, 1954; Vol.
IV, 1955; Vol. V, 1956; Vol. VI, 1957; Vol. VII, 1958; Vol. VIII, 1959; Vol.
IX, 1960; Vol. X, 1961.
FRANCIA:

Annales de l'Université de París, Revue Trimestrielle, Sorbonne, Año. 31, No. 3, julio-septiembre de 1961; No. 4, octubre-diciembre de 1961. Año 32, No. 1, eneromarzo de 1962; No. 2, abril-junio de 1962; numero hors-série (Monsieur Jean Sarrailh,
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Año XVII, No. 1-2, enero-abril de 1962; No. 3, mayo-junio de 1962; No. 4-5, juliooctubre de 1962.
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Abside, Revista de Cultura Mejicana, México, D. F., XXVI, No. 1, enero-marzo de
1962; No. 2, abril-junio de 1962; No. 3, julio-septiembre de 1962; no. 4, octubrediciembre de 1962.
Boletin del Archivo General de la Naci6n (Segunda Serie), Secretaría de Gobernación,
Palacio Nacional, México, D. F., Tomo II, No. 2, abril-mayo-junio de 1%0; No. 3,
julio-agosto-septiembre de 1961; No. 4, octubre-noviembre-diciembre de 1961; Tomo
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Historia Mexicana, Revista Trimestral publicada por el Colegio de México, México,
D. F., Vol XI, No. 3, enero-marzo de 1962; Vol. XII, No. 1, julio-septiembre
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La palabra)' el hombre, Revista de la Universidad Veracruzana, Xalapa, No. 21, eneromarzo de 1962¡ No. 22, abril-junio de 1962; No. 23, julio-septiembre de 1962; No.
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735

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ANCHIERI PÉREZ, Luis, Cielobajo, Ediciones Agón, Montevideo, 1958, 18 pp.
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MoNcADA, Juuo, La pena desnuda, Agón, Montevideo, 1958, 11 pp.
POTTIER, MME., H., Argentinismos y uruguayismos en la obra de Enrique Amorím Agón
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VENEZUELA:
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Servicios, Ediciones de la Biblioteca, Caracas, enero de 1961; febrero-marzo de 1961;
abril-mayo de 1961; junio-julio de 1961; agosto-septiembre de 1961; octubre-diciembre de 1961.
Cultura universitaria, Revista Trimestral, Organo de la Dirección de Cultura de la
Universidad Central de Venezuela, Caracas, Nos. LXXVI-LXXVII, julio-diciembre
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•

1961, 244 pp.
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del Anuario Episteme, No. 3), Caracas, 1962.
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736

737

�Acabóse de imprimir el día 20
de abril de 1963 en los Talleres de la Editorial Jus, S. A.
Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero, México 3, D. F. El
tiro fue de 1,000 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Evolución sintáctica del español</name>
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                    <text>d) Un proyector de películas,
e) Una planta Diesel generadora de energía eléctrica de 10 kilowatts, y
f) 50 ó 100 receptores de televisión para distribuir adecuadamente.
Para tales transmisores móviles se pueden utilizar canales altos (Ultra High
Frecuency) con receptores adaptados.
Para algunas zonas incomunicadas del país, puede pensarse también en la
utilización de transmisores móviles de radio de 50 watts de potencia y receptores de baterías de una sola banda. Se recomienda para tales casos el uso
de la banda de frecuencia modulada por ser más despejada y por tener mejor sonido.
Hemos querido en este breve trabajo hacer proposiciones de carácter práctico que pueden ponerse en marcha en breve tiempo. Consideramos que el
tema de la educación es el más importante y por ello le hemos dedicado el
mayor espacio. Procuramos explicar en la parte final, el porqué de las proposiciones y sus medios de realización.
El anterior estudio fue presentado
por la Comisión Nacional de Estudio
de la Radiodifusión. Presidente: Lic.
Lurs M. FARÍAs. Colaboraron: Lic.
JosÉ Lurs FERNÁNDEZ, LIC. E. GurLLERMO SALAs, Lic. EMILIO VELAsco,
DR. JosÉ GUADALUPE MAINERO, LIC.
MoxsÉs ÜCHOA CAMPOS, DR. FERNANDO RosANO y Sr. GurLLERMo MoRALES B.

606

Sección Quinta

~
NOTICIAS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

�LA CULTURA MEXICANA POST-REVOLUCIONARIA.
Comentarios al Volumen "MÉXICO. 50 años de Revolución"
IV. La Cultura. (Fondo de Cultura Económica, 1962).

Por el Dr. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EL INFLUJO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA en la cultura, es tema -y problema- del
IV tomo publicado por la Editorial del Fondo de Cultura Económica, bajo el título de
MÉx1co. 50 años de Revoluci6n. IV. LA CULTURA. El propósito, loable ciertamente, no
requiere discusión. La realización, en cambio, necesita un detenido examen. Ante todo
hay que hacer notar la falta de un coordinador que evite las innecesarias interferencias
y repeticiones de los temas. En los Capítulos LXI y LXII, por ejemplo, se habla de
literatura y de teatro. Y claro está, al hablar de literatura, en el primero de los capítulos citados, no se puede dejar de tocar el teatro. Seis capítulos de los dieciocho que
integran el libro, están dedicados al tema de la educación. Los diversos enfoques del
mismo tema, no han impedido la repetición de problemas y la divergencia de criterios.
He aquí la temática y los colaboradores del denso volumen de 635 páginas: a) Perspectivas de la Educaci6n, por Jaime Torres Bodet; b) Análisis de la Acci6n Educativa,
por Celerino Cano; c) La Educaci6n Preescolar y Primaria, por Víctor Gallo M.; d)
La Educaci6n Media, por Francisco Larroyo; e) La Educaci6n Superior, por Porfirio
Muñoz Ledo; f) La Educación Técnica, por Víctor Bravo Ahuja; g) La Investigación
Físico-Matemática, por Alberto Barajas; h) La Historiografía, por Edmundo O'Gorman;
i) La Antropología, por Eusebio Dávalos Hurtado; j) Las Artes Plásticas, por Antonio
Luna Arroyo; k) Arquitectura y Urbanismo, por Luis González Aparicio, Jorge L.
Medellín, Pedro Ramírez Vázquez y Ricardo Robina; 1) La Literatura, por José Luis
Martínez; m) El Teatro y el Cine, por Antonio Magaña Esquive!; n) El Desarrollo
Editorial, por Antonio Acevedo Escobedo; o) La Música, por Gerónimo Vaqueiro Fóster; p) La Música Tradicional, por Vicente T. Mendoza; q) El Pensamiento Filosófico,
por Emilio Uranga; r) El Periodismo, por Mario Rojas Avendaño.
Una de las más graves críticas que se le podría hacer a la obra, objeto de nuestro
comentario, es la de omitir, casi sistemáticamente, la cultura/ de la provincia mexicana.
En muchas ocasiones, hubiesen sido más exactos, los editores, si en vez de usar la palabra México, escribieran francamente, México, D. F. Tal parece que opera en la mayoría de los colaboradores de la obra, consciente o inconscientemente, aquel refrán lesivo de la mexicanidad: "Fuera de México todo es Cuautitlán". Alguna vez escribí

609
H39

�un articulo, en defensa de la provincia mexicana -tan injustamente postergada, publicado en la misma capital de la República, bajo el título de Fuera de Cuautitlán no
hay verdadero México. Salvo contadas excepciones, el libro adolece de una falta de
perspectiva nacional. El provincianismo del Distrito Federal empaña una visión más
integral, más mexicana de la cultura. emanada de la Revolución.
El estudio del Dr. Jaime Torres Bodet, tiene la intención primordial de apuntar un
tipo de enseñanza, sin discriminaciones y sin prejuicios, que estimule la diversidad de
las facultades del mexicano: comprensión, sensibilidad, carácter, imaginación y creación.
Se trata de preparar un mexicano "dispuesto a la prueba moral de la democracia",
interesado en el progreso de la nación, apto y previsor, sensato y patriota. Se parte de
la necesidad de la instrucción elemental. "Por razones principalmente económicas, centenares de miles de niños mexicanos abandonan la escuela a partir del segundo grado,
cuando no -como muchos lo hacen- desde el primero" (pág. 4). Se habla de las
realizaciones: nuevas aulas, nuevas escuelas normales, nuevos Centros Regionales de
Enseñanza Normal. . . Se advierte la necesidad de contar con maestros capaces que
sean hombres, ante todo, y no compendios de fórmulas pedagógicas. Se destaca, por
su importancia, el problema de la enseñanza .primaria rural. Quiérese eliminar la plétora verbalista, iluminando la enseñanza en su importancia intrínseca, en su valor de
ejecución práctica y en su necesaria interdependencia en la acción y para la acción. Se
recuerda el éxito alcanzado por las 10 Misiones Culturales Motorizadas y se advierte
que la segunda enseñanza no puede concretarse a fabricar candidatos para las Facultades de la Universidad. En otras palabras, se busca, desde Moisés Sáenz, la democratización de la escuela secundaria. Se trata de la formación de la adolescencia. Para ello
es preciso robustecer algunas "constantes": conocimiento de las matemáticas, conocimiento del idioma, adiestramiento práctico, educación física y educación cívica. La
educación secundaria -menester es recordarlo--- es el nervio de todo progreso cívico
y no un paso obligado al Bachillerato.
En el plano de la enseñanza universitaria, se hace notar la autonomía de la Universidad Nacional de México y el régimen autónomo de algunas universidades de provincia. Se dice que la "Federación otorga a las principales casas de estudio en sostén
presupuestorio que crece año tras año y ha empezado a buscar un equilibrio más justo
entre las sumas destinadas a los establecimientos del Distrito Federal y los que trabajan
en los Estados. Urge, en efecto -nos dice Torres Bodet- , luchar contra la centralización excesiva de la enseñanza superior en la capital" (pág. 15). Desgraciadamente -nos
permitirnos advertir por nuestra propia cuenta- la macrocefalia cultural que debilita
a la provincia mexicana, perdura y se acrecienta. Este año de 1963 -válganos como
ejemplo---, la Universidad Nacional Autónoma de México recibió doscientos veinte millones de pesos (presupuesto mayor al de cualquier estado de la República Mexicana)
mientras a la Universidad de Nuevo León, le fue concedido un subsidio de cinco millones. El Secretario de Educación Pública advierte la importancia de robustecer a las
Universidades de los Estados. Y promete consagrar a ella un esfueno mayor en lo sucesivo. Es claro que las Universidades de provincia deben desarrollar sólo ciertas escuelas o facultades, articulándose con otras instituciones de la misma región (geográfica
o económica), para cubrir, en conjunto, la perspectiva de las diferentes disciplinas. Se
requiere una planeación nacional. Para constituir centros orgánicos --de pensamiento
y de acción- que transmitan y renueven la cultura. Nada aprovecha el progreso tecnológico cuando no está presente el sentido del humanismo. No se trata de "técnicas o
humanidades" sino de, humanidades y técnicas a la vez. El ilustre poeta y humanista

nos habla de casos de inteligencia que sean, al mismo tiempo, casos de solidaridad
social. Y concluye su estudio -hondo, luminoso--- con el capítulo de la enseñanza
a~tís~ica. El Instituto Nacional de Bellas Artes mantiene, depura y eleva el gusto del
publico, por una parte; y, por la otra, enseña directamente las técnicas artísticas necesarias. En conclusión, don Jamie Torres Bodet señala el abismo que media entre prometer educación para todos y dar a todos educación. Percatarse del obstáculo, honradamente, es ya una esperanza de vencerlo. La victoria final está en manos de la energía
y del patriotismo de nuestro pueblo.
En Análisis de la Acci6n Educativa, Celerino Cano nos ofrece la obra educativa de
la Revolución en cifras, la acción reguladora del plan educativo y un perfil --demasiado
esquemático- del sistema educativo nacional. En su Introducción pasa una rápida revista a las obras realizadas por los diversos Secretarios de Educación Pública desde
.
'
Justo Sierra hasta nuestros días. Resulta injustificable la omisión de la obra educativa
de José Vasconcelos, la más ilustre de las que se han llevado a cabo en México. La
actual Secretaría de Educación Pública -creación de José Vasconcelos-- la divide su
iniciador en tres departamentos principales: el de las Escuelas, para impartir tanto enseñanza científica y técnica como teoría; el de Bibliotecas, para difundir las lecturas en
todo el país; el de Bellas Artes, para fomentar la cultura artística ( canto, dibujo,
gimnasia Y estudio de artes especiales en las Escuelas). Y con el ejemplo y la devoción
que le habían suscitado los misioneros españoles, crea el Departamento de Enseñanza
Indígena a cargo de un escuadrón de maestros que se debían inspirar en la obra de
los misioneros. El actual Secretario de Educación, Dr. Jaime Torres Bodet, ha tributado,
a la obra educativa de José Vasconcelos, el debido y justo homenaje. Resulta inexplicable el silencio de Celerino Cano.
Asegura el autor que "en el movimiento precursor y en el período de la lucha armada, la revolución consideró a los maestros como fieles representantes del espíritu de
emancipación; y al asumir el gobierno, ha hecho que la integridad de su pensamiento y
de su esfueno se haga sentir al investigar, al planear y al ejecutar la obra educativa"
(pág. 32). No precisa, el señor Celerino Cano, Jo que es ese "espíritu de emancipación".
Se limita a recordar los puntos de aprobados por el Consejo Nacional Técnico de
Educación, en su Segunda Asamblea Nacional Plenaria, para configurar el tipo de
maestro ideal: a) hombre cabal; b) ciudadano ejemplar; c) patriota insobornable;
d) trabajador incansable y valeroso; e) profesional de gran calidad.
La obra educativa de la revolución en cifras está presentada con datos escuetos que
requieren una ulterior interpretación. Se nos dice el número de jardines de niños
(1,040), de escuelas de educación indígena (196), de escuelas primarias (32,000), de
escuelas secundarias ( 845), etc. Se da el dato de los párvulos, niños alumnos y jóvenes
que asisten a esas instituciones educativas, pero no se ofrecen las cifras de los niños y
jóvenes en edad escolar que existen en la República 'Mexicana. El estudio de Celerino
Cano, concluye transcribiendo los datos globales del presupuesto de educación desde
1888 hasta 1962.
Víctor Gallo M. presenta, en el volumen comentado, un extenso estudio de carácter
histórico, primordialmente, sobre "La educación preescolar y primaria". "La Educación de México -nos dice en su Introducción- refleja, de manera directa, las
inquietudes del pueblo a través de las etapas culminantes de su historia" ( pág. 43).
El trabajo está estructurado en cuatro capítulos: l. La época prerrevolucionaria ( características económicas, sociales, políticas y culturales del país; proyecciones de la reforma
educativa; la política educativa del sector progresista, fundación de los jardines de

610
611

�niños, creación de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. teoría pedagógica
en las postrimerías del siglo X'IX). II. El período armado de la Revolución (precursores
de la reforma educativa; el partido democrático; las escuelas "rudimentarias"; fracaso
de la "instrucción rudimentaria"; Justo Sierra, precursor ele la reforma educativa;
encuesta nacional sobre escuelas rudimentarias; inquietudes pedagógicas de la Revolución; reorganización de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes; el sector
radical del Congreso Constituyente; características de la educación preescolar y primaria hasta el período preconstitucional). 111. A partir de la Constitución de 1917
reestructuración demográfica; principios educativos de la Comtitución de 1917; teoría
educativa; iniciación del sistema educativo de la Revolución, doctrina y política educativas en el período de realizaciones; creación de la Secretaría de Educación Pública,
jardines de niños, maestros misioneros y casas del pueblo; escuelas rurales y misiones
culturales; casa del estudiante indígena e internados indígenas, escuelas centrales agrícolas y regionales campesinas; sistemas experimentales; alfabetización y libros de texto;
demografía y presupuestos; balance general de la obra educativa de la Revolución: a)
satisfacción progresiva de las necesidades educativas, b) déficit en la educación preescolar y primaria, e) medios para la resolución integral del problema educativo; lucha
por el control de la educación. A modo de epílogo, \'íctor Gallo M. nos ofrece un
esbozo -poco afortunado por cierto- de la "Filosofía educativa de la Revolución
mexicana". Y decimos poco afortunado, porque el autor nada nos precisa de la esencia,
fundamentos y fines de la educación revolucionaria. Se limita a señalar corrientes -Justo Sierra, José Vasconcelos, Antonio Caso, Samuel Ramos...- y a apuntar los principales propósitos de la Revolución: Independencia nacional, mejoramiento del nivel
de vida del pueblo y régimen democrático, sin cuidarse de estudiar el modo concreto
de articularse, esos postulados, en el contenido educativo. En unas cuantas líneas se
enuncian, con cierta vaguedad, los fines de la educación revolucionaria -educación
para la paz, conocimiento integral del niño mexicano, sentido de la democracia- y los
métodos -libertad y espontaneidad del niño en un ambiente social. Se advierte, con
razón, la necesidad de contar con maestros que hagan de su magisterio una misión de
vida y se concluye demandando el auxilio de la iniciativa privada.
¿ Cuáles son las disposiciones fundamentales del educando que hay que favorecer?
¿ Cuáles son las normas fundamentales de la educación? ¿ Cómo podremos hablar de
preparación del hombre para la vida si no inquirimos cuál puede ser la finalidad de la
vida? No me corresponde desarrollar, en una reseña como la presente, la temática
implícita en las interrogantes apuntadas. Pero me parece que un capítulo como el de
Víctor Gallo M., que se titula "Filosofía educativa de la Revolución mexicana" no
debería eludir la problemática y la sistemática exigidas por el título enunciado.
En su trabajo "La Educación Media", Francisco Larroyo realiza un estudio serio,
documentado, metódico. Desgraciadamente se carece, en esta investigación, de una
auténtica perspectiva nacional, porque se piensa "que lo que se haga en el Distrito
Federal y Territorios para promover la educación popular revestiri un interés indiscutible para la nación entera" (pág. 81). Nosotros no dudamos del interés ejemplar que
revista, para la nación entera, lo que de educación se haga en el Distrito y territorios
federales, lo que ponemos en tela de duda es la suficiencia de esa tarea. Larroyo
procede, en su estudio sobre la enseñanza media, en plan histórico. Traza, primero,
las primitivas bases sentadas por el Lic. Nemesio García Naranjo -cuando fue Secretario del Despacho de Instrucción Pública y Bellas Artes- para superar el plan positivista: Nueva distribuci6n de materias e incremento de la formaci6n filosófica y de

los estu~os literarios. Se recuerdan los cuadros de en pragmática norteamericana del p f
M . ,
senanza, no exentos de influencia
'
ro esor , 01ses Sá . 1 ·
por don Ezequiel A. Chávez
1 E
• . enz, e sistema de créditos ideado
en a scuela :,i;ac,onal p
.
apuntar las nuevas orientaciones
. d
rcparatona. Se concluye por
, a partir e 1g?? c a d 1 Lº
,.
Pe ano ocupó la Escuela N •
p
~~, u n e ,c. \ 1cente Lombardo
T
d 1,, d
ac1ona1 reparatona. "L
.
os . En mano de 1922 se verificó 1 .
.
a nusma oportunidad para tola República. Aunque el plan de e t de_ primer Congreso de Escuelas preparatorias de
d
s u 10s aprobado en
¡
amente sobrecargado se cstablecic o . d bº
aquc entonces resultó despiada•
'
r n m u 1tablcs proo. )
,,r:sos. a Bases para aquilatar
1a capacidad creadora del educand . b)
en la República; c) medios idóneosº'
nolrm~s para uniformar la segunda enseñanza
·
d
para se ecc1onar el p
1d
c10nes e segunda enseñanza. d) 1
.,
.
ersona ocente de las institu.
,
e evac1on del mvel d ¡
d"
c1endo depender éstos de n· . ºd d
e os estu 10s preparatorios ha
.
u J\ ers1 a es o conse · d
d
.,
,
•
gráfica y estímulo para los autores mexica
d
e e ucac1on; e) consulta biblioque disfrutan de la enseñanza media, haci:º¡'96~ :s de. texto. El número de alumnos
que en la época del presidente p fº . D'
'
proximadamente de 10% mientras
1
or mo ¡az apen
.
11
a tarea de preparar maestros es en extrem d .. as s1 se egaba al 4%. En cambio,
normales de control federal.
o cf1c1ente. Sólo contamos con 92 escuelas

°

r~:s

Hubiese sido deseable que Francisco Larr
pulcritud histórica- con un e
d 1 oyo concluyese su monografía -modelo de
xamen e os probl
d 1
la educación media. Los frecuente
bº d emas y e as perspectivas actuales de
s cam ios e program 1 . d ..
.
b
a, as m ec1SJones pedagógicas
1.as f recuentes y apasionadas discus10nes
so re el b h ·11
,
mgente y agudo problema de la d
.,
.
ac l crato ponen de manifiesto el
. .
e ucac1on media.
Porfmo Muñoz Ledo, autor del estudio sobre "
.,
escapar en lo posible del método hi t . .
La Educac1on Superior", se decide
- '
s oncista que "nos obr
'd
anos cada vez que ensayamos el estudio d
f ,
,ga a ar razón de tres mil
. .
e un enomeno actual" ( ág 107)
unas cuantas e md1spensables referencias históricas d 1
.
.
p .
. Con
Colonia y de la etapa positivista entra de JI
~ as umvemdades mexicanas en la
actual desde la época de Ju to 's·
V eno a a consideración de la universidad
5
1erra. asconcelos al h
d
condena las pretensiones aislacionistas de 1
. ' .d dacerse cargo e la Rectoría,
inteligencia mexicana y sella un pacto d 1·as umvers1 a es, planea el rescate de la
,
e a 1anza con la Revol ·6 "V
sentJa más que nadie la magnitud d 1
bl
.
uc1 n.
asconcclos, que
.
.
e pro ema educativo
b'
. . .
.
' .sa seia que
el pr1v1leg10 de
1a U mvers1dad frente al panorama deso1a dor d e 1a ignorancia
¡
d' .
carse y que ahondar ese contraste sería "in. usto
1
cu ar no po ia Justifique entendía también que el Estad
J , ' Jcrue' y rematadamente bárbaro. Aun.
,
o cometena e más grave d
t .
.
sm razon y sin provecho la voluntad de lo . 1
al
esaca o s1 se ena1enaba,
. .
'
s mte ectu es y q e 1
. l ' para ut e concurso
1e era Uld1spensable para organizar la educaCJº6 n nac1ona
¡ rfº de éstos
e
la
Revolución"
(pág.
112).
Después
de
la
Le
Or
á~i
razar
e
pe il cultural
d
con carácter de transacción transitoria, puesto que
y anuncia
g .ca que
de 1929'
que
se presenta
Ja u ·
"d
. d
mvers1 ad habrá
d e convertirse con el tiempo en una institucºó
ajustar la Universidad a la evolucio'n del ',n P:1va a, urge el problema capital: como
pa1s sm caer en las c dº ·
d
,
Y preservando al mismo tiempo su indepe d ' .
.
on ic1onesL emagogicas
n enc1a acadé mica
La
0
de 1933 otorga a la Universidad su plena a t
,
1 .
. nueva ey rgánica
cional, concediéndole un patrimonio propio yu ::omf,ady da ddie_spoJa. de su carácter naon
e ez millones d
El
autor_ re1ata las diversas peripecias por las que pasa la Universºd d
e ~esos.
creación del Instituto Politécnico Nacional. ofrece las estad' ti i
de México y la
colar de la Universidad de México de 1924
1961
is cas e la población es1
·d·
Y ofrece el presup
t
su b s, ,o del gobierno federal de 1911-1912 a 1959-1960· I .
ues o tota y
e Institutos de los Estados; la población escolar
1 ' os mgresos de la_ Universidad
y e presupuesto del Instituto Politéc-

°

~

ª

613
612

�nico Nacional. Agrupa la totalidad de los planteles universitarios en tres grandes divisiones: los de carácter federal, los estatales y los particulares. Asegura y con razón,
que "la existencia de 24 universidades en la Provincia produce una imagen engañosa,
si se ignora que muchas de estas instituciones apenas imparten educación superior, y
dedican, en cambio, la mayoría de sus recursos, al sostenimiento de otros ciclos educativos. Sugiere una selección rigurosa de los candidatos a ingresar en la Universidad,
el fortalecimiento de las Universidades de Provincia, el establecimiento de Universidades Regionales. De los alumnos con que cuentan las Universidades e Institutos de Pro•
vincia, solamente el 24.2% cursa carreras profesionales, mientras que el 46% pertenece
a ciclos escolares anteriores a la preparatoria. Queda patente, pues, el excesivo número
de instituciones universitarias, su inadecuada coordinación y la dispersión de los recursos.
Uno de los estudios más serios, más rigurosos, más equilibrados que contiene el volumen MÉXICO. 50 Años de Reuoluci6n. IV. LA CULTURA, es el del Ing. Víctor Bravo
Ahuja, intitulado: La Educaci6n Técnica. Nos advierte en la Introducción que "existe
una estrecha conexión entre el desarrollo de la enseñanza técnica y la evolución económica y social de un país" (pág. 139). Por esta razón divide su monografía en los
siguientes capítulos: I. Antecedentes Históricos. II. El Período Revolucionario. III.
Futuras Orientaciones. IV. La Influencia de la Enseñanza Técnica dentro de la Administración Pública. V. Influencia de la Enseñanza. Técnica en la Industria. VI. Influencia de la Enseñanza Técnica en el Desarrollo Económico General.
Tras de hacerles justicia a los ilustres misioneros franciscanos, dominicos, agustinos
y jesuitas, observa que, no obstante el progreso técnico alcanzado en la época colonial,
desde el punto de vista de la educación integral no se cumplió con el cometido social,
ya que sólo determinadas clases gozan de sus beneficios, quedando al margen la inmensa mayoría del pueblo que no tuvo acceso a las escuelas. Con admirable acuciosidad
nos da cuenta de las diversas escuelas técnicas que se establecieron en el México independiente hasta 1910, del esfuerzo educativo en el período 1911-1931 y en el período
1931-1934. Se detiene a examinar la creación del Instituto Politécnico Nacional, en
el año de 193 7, al que fueron incorporadas todas las escuelas técnicas dependientes de
la Secretaría de Educación Pública. "En 1959, casi al iniciar su ejercicio el actual gobierno, expide el reglamento de la Ley Orgánica de dicho Instituto e inicia sus actividades el Consejo Técnico Consultivo General y los consejos técnicos consultivos de las
diferentes escuelas. Con verdadera perspectiva nacional, nos da cuenta pormenorizada
de los Institutos Tecnológicos Regionales, entre los que sobresale -menester es decirlo- el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, fundado en
1943 y con una población actual de 6,000 alumnos aproximadamente.
En el desarrollo de la educación superior, técnica y científica, la labor de la Universidad Nacional Autónoma de México, en los diversos institutos de investigación, ha
sido meritoria. Pero la magnitud de esta Institución no puede hacernos perder de vista
la orientación --extraordinariamente importante para el desarrollo de la economía nacional- de las escuelas de enseñanzas especiales. Gracias a estas escuelas, los alumnos
se instruyen y capacitan en breve término, para una ocupación, arte y oficio que les
permitan incorporarse al desarrollo socio-económico de México. Y todo ello sin mengua
de los aspectos de la educación fundamental.
Víctor Bravo Ahuja propone, como posible encauzamiento del sistema educativo nacional, un plan que condensa en nueve puntos:

l. Nueva orientación de los estudios secundarios para que el alumno pueda incor--

614

porarse a la vida económica del país en caso de d
.,
debe producirse sin menoscabo d 1 f '
.,
eserc1on. Esta nueva orientación
e a ormac1on académ ·
tea genera1 del estudiante.
2• Adaptación y reorganizació d 1
a fin de convertirlas en Secund ~ Teé a~ escuelas prevocacionales de los Tecnológicos
a nas
cn1cas.
,
3. Reestructuración completa de I E
.
1
gencias de la enseñanza superior.
as scue as Vocac1onales, de acuerdo con las exi:· Creac'.ón de escuelas técnicas subprofesionales.
. ~reac1ón de cursos de carácter técnico profesional
pecuaria) en los diversos Tecnológicos Y un·
"d d
(incluyendo la enseñanza agro6 E t bl . .
ivem a es.
. s a ec1m1ento de Institutos de Investi ación
cursos de doctorado.
g
Científica Y Tecnológica, así como
· ·
a:7 Establ
Multi;l~:;;;o d:e l~senct:ost NacdionaEles ~e Capacitación Obrera.
n ros e nsenanza Agr
· F

. ¡· "6
_opecuana undamental.
9. Creación de Cursos breves d e Espec1a
izac1 n a diversos niveles.
. Desp_ués de estudiar concienzudamente la influen .
,
industria -de 1821 a 1876 d 1876 19
eta de la ensenanza tecnica en la
' e
ª
10 Y de 1910 a nue t
d'
·
apunta estos principios: a) la industrialización d
, s ros tas-, el investigador
manos de administradores y técnicos im rov·
e un ~a1s no_ es obra del azar; b) en
estanca; e) el factor humano apto está p d'.~dos,d la industna en todas sus ramas se
con tetona o por la orga · •, "d,
ensenanza técnica. d) no bast h
d
mzac1on, 1 onea de la
'
a acer uso e los adelantos té .
vecharios en forma adecuada al volumen de
.
cmcos; se requiere aprotampoco basta, para impulsar la ind str· ¡· P:?ducc16n y al consumo nacionales; e)
u 1a 1zacron adquirir equipo té •
es percatarse de que los límites d I d
' .
cruco; menester
producción; f) no se pueden d
e a I emanda imponen determinado volumen de
esconocer as condiciones del
d
recursos naturales O fuentes de
t .
.
merca o, el estado de los
ma er1as pnmas· g) el des
¡¡ . d
.
nado y diversificado-- ha d
'
arro o in ustnal -coordi1
e comp1ementarse con la agricultura ¡
d ,
os transportes y el comercio . h)
d b d
' a gana ena, la minería,
escala complementaria de cap'italesno se e e epend~r exclusivamente, sino sólo en
0 empresas extranJeros Meno
•
'
,
.
vertrrse en simples embasadores o ensambladores d
.
s aun_ conviene conComo conclusión el Ing B
Ah .
e productos del extenor.
.
'
· ravo · UJa apunta certeramente. "L d
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Alberto Barajas afirma "que México ha alcanzado un nivel de mad:r~:eneta me~~a,
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d:

615

�Traza la silueta de Sotera Prieto, aquel genio de la enseñanza oral, con mano maestra.
"Fue -nos dice-- un espíritu incandescente, genial y ciego. Generoso y cruel. Poderoso,
apasionado, desadaptado" (pág. 172). Después de la explosión provocada por Sotera
en nuestro ambiente intelectual, sobresalen muchos nombres que registra Barajas.
No resulta fácil delimitar los campos de las matemáticas puras y de las matemáticas
aplicadas. Alberto Barajas nos advierte que ambas se han incluido y tonificado mutuamente. Aún así, opta, para facilidad de los lectores, en seguir dividiendo las matemáticas
en puras "I aplicadas ( física, astronomía e ingeniería). Empieza por ocuparse de las
matemáticas. Nos dice con audacia difícil de justificar: "Las matemáticas son unas de
las bellas artes. La más bella para mi gusto. El matemático es un incesante creador de
metáforas. Se parece un poco al pintor y al poeta, también incansables fabricantes de
imágenes" (pág. 173). Y líneas delante observa: "el matemático es esclavo de la lógica
como el escultor de la piedra; pero las creaciones matemáticas no son hijas de la lógica
solamente, sino de la imaginación, la fantasía y la belleza". Algún cirujano famoso
ha asegurado, por su parte, que la cirugía es la más bella de las bellas artes. Este
tipo de afirmaciones arbitrarias no rebasan nunca el ámbito estrictamente subjetivo de
sus autores. Las matemáticas -ciencia rigurosa- opera con entes que son objetos
ideales. Las leyes esenciales entre los entes matemáticos no dependen de la estructura
de la conciencia cognoscente.
En 1942 comenzó a funcionar el Instituto de Matemáticas que cubre casi todo el
campo de las ciencias exactas. Se han hecho apqrtaciones fundamentales en lógica,
análisis, geometría algebraica, geometría diferencial, ecuaciones diferenciales, topología,
estadísticas y cálculo de las probabilidades. El Instituto de Física se fundó en 1938.
Trabaja en física nuclear teórica, gravitación, radioquímica, rayos X, física nuclear
experimental y electrofísica. En la formación de nuestros físicos nucleares, Alberto Barajas califica de fundamental la ayuda de Eugene Wigner, profesor de la Universidad
de Princeton. De la colaboración de Manuel Sandoval Vallarta con el canónigo Lemaitre, profesor de la Universidad de Lovaina, surgió, en torno a la radiación cósmica
primaria, la teoría Lemaitre-Vallarta, aceptada u~iversalmente.
. . .
Barajas no se limita a damos una mera resena de nombres y de mst1tuc1ones. En
estilo ágil y sugestivo nos habla del estadio actual de la física matemática y de la
astronomía, de las posibilidades del cerebro electrónico y de la investigación en Ingeniería, de la política científica seguida por Guillermo Raro y de los espectaculares
triunfos de Nabor Carrillo en mecánica de suelos.
El siguiente capítulo, "La Historiografía", está a cargo de Edmundo O'Gorman. Su
propósito primordial es ofrecemos el cuadro general "que guardan los estudios historiográficos después de cincuenta años de iniciado el movimiento revolucionario" (pág.
193). Estudia, dentro de los antecedentes, la corriente de nacionalismo como uno de
los resortes vivos de la sociedad colonial. Señala la actitud resentida y a la vez orgullosa
de los criollos, reclamados a un tiempo por el sentimiento de lealtad hacia la Corona
y por el amor y arraigo que los vincula a la tierra donde nacieron. Simplifica~d~ demasiado las cosas nos explica la historia de México por la lucha entre dos tesis ideológicas: "Por un~ parte, el poderoso resorte ~radicionalista, católico, mesiánico y monárquico; por la otra parte, el no menos poderoso influjo de la. atracción que ejercí~
las aspiraciones modernas racionalistas, liberales y republicanos" (pág. 197). En el primer caso se trata de una solución personalista, providencial, "la traducción política
del Redentor", dice O'Gorman irónicamente. En el segundo caso, hay desconfianza en
las personas y confianza incondicional en los sistemas, "la traducción política de la

Razón", para decirlo con las palabras del autor. Lo cierto que estos esquemas por
b:i!lantes ~ue resulten, son desbordados, en forma desmesurada, por la realidad histor'.ca mexicana. Nuestra Historia de México, me parece, no puede asimilarse a una
pehcula de "cow boys" en donde figuran héroes inmaculados en una bandería ideológica, Y_ traidores ;ende-patrias en la otra bandería. El esquematismo simplista de las
dos tesis no se ~;1ene, por lo demás, con el intento de "comprender nuestro pasado a.
la luz de la noc10~ d:! ~:r del mexicano como una posibilidad siempre abierta, siempre
e~ trance de reahzac10n (pág. 203). Nuestro ser nacional depende de nuestras decis10nes Y de nuestras obras. Somos responsables de nuestra historia. "El movimiento
~ev~l~ciona~io ~e 1_910 -nos dice Edmundo O'Gorman-, con su preocupación de
JUStlCla social, rmplica una apertura hacia la comprensión del ser mexicano como un
haz de posibilid~des, o si_ se pre:ie_re como un quehacer, no como un legado; no, pues,
como u~a esp~c_1e de ent1dadt Ill!stlca, respecto a la cual sólo podemos ligarnos con una
lealtad mcond1c1onal, pero pasiva, sino como una suprema responsabilidad común" (pág
202).
.
El capítulo dedicado a "La Antropología", escrito por Eusebio Dávalos Hurtado, consta de una introducción, seis incisos ("La Antropología y la Revolución mexicana" "Características de la Antropología mexicana", "Disciplinas antropológicas" "Los Monume~tos colonia!es", "Los Congresos, Las Sociedades y las Publicaciones"') y unas conclusiones. La riqueza de nuestro patrimonio pre-hispánico, a cargo de El Instituto Nacional de Antropología e Historia, comprende once mil sitios arqueológicos y diez mil
monumentos coloniales. Hasta ahora -hay que reconocerlo-- ha sido muy poco tomada
en cuenta la conservación y cuidado de los sitios de belleza natural. El Instituto tiene
e~c~so personal y presupuesto. El mercado negro de piezas arqueológicas y las expediciones fraudulentas, han estado a la orden del día. Urge prevenir y educar a nuestro
pueblo para que defienda su riqueza arqueológica. No bastan las leyes.
"Las Artes Plásticas", por Antonio Luna Arroyo, ilustrado profusamente con magníficas láminas, es uno de los estudios más extensos -no de los más completos- del
volumen: MÉXICO. 50 años de Revolución. rv. LA CULTURA. La plástica mexicana, podemos decirlo sin cae~ en hipérbole, nos colocó en el gran mapa artístico del mundo. En
todas las épocas de nuestra historia hemos contado con buen arte. Pero en ninguna,
como en la Revolución, México ha podido ufanarse de ocupar un puesto de vanguardia
en la gran pintura mural. Allá por 1905 el Dr. Atl atacaba el academismo y preconizaba
un arte salido de la entraña mexicana. Reclamó los muros para los pintores que aspiraban a plasmar la realidad nacional. Vasconcelos, civilizador y coautor del renacimiento
plástico, en su época de Secretario de Educación, prohijó la edad de oro del muralismo. Más allá de los distingos e incompatibilidades ideológicas, nuestros grandes pintores,
con profundas raíces comunes, prueban "el genio plástico de todo un pueblo, la mexicanidad de temas y colores, el afán de penetrar en el espíritu de una vieja tierra americana" (pág. 255). Orozco -caso aislado de pureza hasta el día de su muerte- es
quien "con mayores dimensiones humanas y más alto sentido dramático ha visto los símbolos entrañables de su pueblo" (pág. 256). Hacía pintura nacional, no nacionalista.
"El 1 de enero de 194 7 se funda el Instituto de Bellas Artes y Literatura, basado en
un plan que revitalizaba muchas ideas técnicas, formales y esenciales del renacimiento
plástico mexicano, y con una robusta dotación de fondos capaz de hacer de artes y
letras una alta definición de cultura y un servicio social de vasto radio" (pág. 261).
El grabado, arte que en México se viene realizando desde la Colonia, ha servido
para hacer sangrientas caricaturas ca~a vez que el pueblo está empeñado en liberarse

617
616

�de sus tiranos. Y México cuenta también con una fabulosa tradición escultórica que
va desde la escultura precolonial hasta las obras de Hoffman y Asúnsulo. Nada nos
dice Luna Arroyo, del ilustre escultor alemán, radicado en México desde hace muchos
años, Adolfo Laubner, cuya obra nos pertenece en gran medida.
En materia de escenografía, los escenarios mexicanos varían desde el espléndido y
ricamente dotado del Palacio de Bellas Artes hasta los modestísimos espacios de la
· veintena larga de salas de bolsillo a las que se debe, en primer término el florecimiento
del teatro en la ciudad de México. En la 'Escuela de Antropología se imparten cursos
de museografía. Desde el siglo XIX no escasean, por otra parte, los historiadores y
críticos de Arte. Tampoco las publicaciones.
Puede decirse, en conclusión, que "las artes plásticas fueron factor y resultante de
esa Revolución; el contenido y el proceso de ambas son paralelos". Tras la búsqueda
de los orígenes, emprendida unilateralmente ---digámoslo por nuestra cuenta- en la
época precortesiana, pero no exenta, a pesar de todo, del espíritu religioso de la época
colonial, se llega a los esbozos de definición nacional en la gran obra de la etapa de
nuestro "Renacimiento mexicano".
De los cuatro arquitectos que colaboraron en el estudio "Arquitectura y Urbanismo",
ninguno parece darse cuenta de que también hay algo de arquitectura y urbanismo fuera
de México, D. F. Algo que hubiese sido justo comentar. ¿Acaso, por ejemplo, no
merecen atención las realizaciones urbanísticas en la ciudad de Guadalajara? ¿ Es que
se puede hacer tabla rasa de todo el desarrollo arquitectónico y urbanístico verificado
fuera del D. F.? Luis González Aparicio, Jorge L. Medellín, Pedro Ramírez Vázquez y
Ricardo de Robina son los cuatro autores responsables de ese lamentable olvido o
preterición de la provincia mexicana. Si el volumen que contiene ese estudio se hubiese
consagrado a la Metrópoli, exclusivamente, nada habría que objetar y sí mucho que
encomiar.
Durante la época porfirista hacen su aparición - ¡ ridícula aparición porque en
México nunca nieva!- los altos e inclinados techos cubiertos de pizarra importada. En
esta etapa de afrancesamiento aparece, como afortunada excepción, el edificio de
Correos que recuerda el Palacio de los Condes de Monterrey en Salamanca. La arquitectura dista mucho de ser, por esa época, sincera expresión de la cultura a que pertenece.
El florecimiento cultural impulsado por Vasconcelos, desde el Ministerio de Educación,
se traduce en centros docentes de gran magnitud, bibliotecas, centros deportivos, teatros,
etc. En 1922, el pabellón de México en la Exposición de Río de Janeiro, organizado
por Carlos Obregón Santacilia y Carlos Tarditi, se gana la admiración, y el aplauso del
Continente. Empieza la tendencia nacionalista y surge, con la obra de Juan O'Gorman,
la teoría funcionalista.
"Si la finalidad de la arquitectura es dar albergue al hombre, crear los espacios abiertos o cubiertos en que desarrolla su vida, la del urbanismo es la/ misma pero en plural,
los hombres, la comunidad" (pág. 295). Las realizaciones del urbanismo, posteriores a
1910 se inician con las obras del arquitecto José Luis Cuevas: apertura de las calles de
'
.
Gante para establecer un eje vial y, más tarde, el trazo técnico --con normas y reglamento-- de la zona de habitación de las Lomas de Chapultepcc. Invitado por el gobierno mexicano, llega a nuestro país Hannes Mayer, colaborador de Walter Gropius
en la Escuela de Bauhaus, quien se hace cargo de los cursos de urbanismo en la Universidad y en el Politécnico. Mayer y Cuevas constituyen los primeros grupos cohesivos
del urbanismo y dejan discipulado. El arquitecto Carlos Lazo "lega un ejemplo de

618

devoción técnica, de honestidad y de cómo organizar la realización de las obras públicas
con rigorismo técnico" {pág. 298).
La capital del país amplía y conserva adecuadamente sus espacios abiertos y parques
públicos, construye rastros y una red de mercados, que resuelve, en un 95 por ciento,
el ~roblema de abastecimiento de víveres; hace escuelas y viaductos, zonifica y regula
debidamente el desarrollo de la urbe. En el intento de crear una arquitectura social en
México, se cayó en el "pobrismo": rudeza expresiva, colores agresivos e hirientes dcsarmonías estéticas. . . Viene después el movimiento de carácter estructuralista '-Feliz
Candela, los hermanos Gargollo-- y la minuciosa búsqueda de fino plasticismo estético
en que se mezcla lo racional y lo sentimental. Figura única en este personalísimo movimiento es el arquitecto jalisciense Luis Barragán. Por su trascendencia internacional
Y por su importancia intrínseca, la Ciudad Universitaria será siempre una de las grandes realizaciones de la Revolución. La calidad de la arquitectura mexicana --dicho
sea en conclusión- "ha entrado, sin propagandas, sin ruido de campanas, en la corriente mundial, como una aportación del espíritu mexicano a la cultura humana"
{pág. 310).
José Luis ·Martínez realiza, con su monografía "La Literatura", un estudio ejemplar
por su rigor, por su estructura, por su perspectiva nacional. Es --qué duda cabe--, uno
de los más serios y mejores estudios contenidos en el volumen comentado. El estudio, bastante extenso por cierto, consta de catorce capítulos que constituyen otras tantas etapas en
la historia literaria de México: I. Del modernismo a la nueva literatura. II. El Ateneo
de la Juventud. III. La generación de 1915. IV. González Martínez y López Velarde. V.
Figuras aisladas. VI. La literatura de vanguardia. VII. La novela de la Revolución.
VIII. Escritores independientes. IX. Españoles en el destierro. X. Las generaciones de
Taller y Tierra Nueva. XI. La promoción literaria 1945-1955. XII. Los escritores jóvenes. XIII. Las revistas literarias. XIV. El rumbo de la joven literatura.
Como ocurriera en 1910, aún siguen disputándose la primacía los últimos modernistas y los miembros del Ateneo de la Juventud. El clima de paz ha permitido volver.
los ojos al tema de la Revolución, preocuparse por los problemas sociales o empeñarse
en conquistas y tareas exclusivamente culturales.
El mensaje espiritual del Ateneo de la Juventud contenía un firme propósito moral
y un amplio repertorio de intereses destacados. Emprender toda labor cultural con una
austeridad que pudo haber faltado en la generación anterior, fue el propósito moral
de los ateneistas. Los intereses pueden resumirse de la manera siguiente: conocimiento
y estudio de la cultura mexicana, interés por las literaturas española e inglesa y por la
cultura clásica, interés por los nuevos métodos críticos para el examen de las nuevas
obras literarias y filosóficas, atracción hacia el pensamiento universal, integración de la
propia disciplina cultivada en el cuadro general de las disciplinas del espíritu. Con
trazos ágiles, certeros, José Luis Martínez nos presenta las figuras de los principales
ateneistas.
La generación llamada de 1915 o de "los siete sabios", como el humor estudiantil los
designaba -Alfonso Caso, Antonio Castro Leal, Vicente Lombardo Toledano, Manuel
Gómez 'Morin, Alberto Vázquez del Mercado, Teófilo Olea y Leyva y Jesús Moreno
Vaca-, sufrió la influencia filosófica del maestro Antonio Caso y la literaria de Pedro
Henríquez Ureña, aunque luego hayan derivado hacia otras disciplinas. Antonio Castro
Leal, ensayista y crítico de nuestras letras, tiene, en su formación intelectual, una importante deuda con la literatura inglesa. Contemporáneos de este gurpo: Francisco
Monterde, Julio Jirnénez Rueda, Ermilo Abreu Górnez y Manuel Toussaint. "Francisco

619

�Monterde, poeta, dramaturgo y novelista, es uno de nuestros más honestos, sabios y
ponderados críticos. Su obra de esta naturaleza está dedicada casi por completo a la
literatura mexicana, de la que es uno de los más competentes autores. Su labor al
frente de la Imprenta Universitaria ha sido benemérita".
Si para la mayoría de los autores adeptos al "colonialismo" se trató de una etapa
pasajera, para Artemio del Valle Arizpe esta tendencia llegó a ser consustancial a
su obra.
Por las páginas de José Luis Martínez surgen claras, luminosas, las figuras de González Martínez -lección de profundidad y continencia del espíritu- y de López Velarde -capacidad para poblar el mundo del poema y expresarlo en un lenguaje en
que los aciertos y las fortunas apenas pueden explicarse-. Se da cuenta de las grandes figuras aisladas -José de J. Núñez y Domínguez, Luis Castillo Ledón, Joaquín
Méndez Rivas, Enrique Fernández Ledesma, Francisco González León, José D. Fríasdel movimiento de simpatía y de interés para Hispanoamérica prohijado por José
Vasconcelos y de la literatura de vanguardia: el grupo "estridentista" y el grupo de
Contemporáneos: Carlos Pellicer, Betnardo Ortiz de Montellano, Octavio G. Barreda,
Jaime Torres Bodet, José Gorostiza, Javier Villaurrutia y Salvador Novo. Este grupo está
caracterizado por su preocupación exclusivamente literaria. En ellos privan las letras francesas modernas, la poesía española posterior a Juan Ramón Jiménez y la estética de
los nuevos prosistas y pensadores de Revista de Occideu"te.
No es extraño encontrar, en la novela de la Revolución, el desencanto, la requisitoria
y, tácitamente, el desapego ideológico frente a la Revolución. A escasa distancia de
esta novela, habría que situar a la literatura proletaria o de contenido social. Ei indigenismo, sin ser una corriente dominante en nuestra literatura, tiene también sus representantes. Y otro tanto cabe decir del popularismo.
Entre los escritores independientes, todos dignos de nota, se destacan, en forma
especial, Agustín Yáñez -novelista y ensayista original y valioso-, Alfonso Junco
-fervoroso poeta y combativo ensayista católico--, Antonio Gómez Robledo -uno de
nuestros pensadores de más severa y ordenada inteligencia-... Los españoles en el
destierro han dejado llegar a su espíritu nostálgico la presencia de la nueva tierra y la
nueva cultura. Las generaciones literarias de Taller ( 1938-1941) y de Tierra Nueva
(1940-1942) surgen en torno a estas revistas literarias y reaccionan contra el esteticismo
de los contemporáneos. "La poesía -escribió Octavio Paz definiendo los objetivos de
su generación- era actividad vital más que ejercicio de expresión". Sensualidad, belleza,
reino secreto de la poesía, todo eso hay en la obra poética de Octavio Paz. En cambio,
"la voz poética de Alí Chumacero --que es asimismo notable crítico literario-- no
es el canto sino el responso y la elegía en los que el sentimiento se expresa con el
hermetismo y el rigor más obstinados. En su libro más importante, Palabras en Reposo
( 1956), culmina y se exterioriza la lúcida pasión de sus anteriores libros. Chumacero
no propone la lección de una poesía espontánea y original sino, por el contrario, la
del mayor rigor" (pág. 353). Jorge González Durán, heredero de la más aérea y fu.
gitiva línea sevillana de Bécquer y Juan Ramón Jiménez, se expresa a través de personales símbolos, ritmos interiores y asonancias opacas permeados de una humedad
lírica siempre atemperada. José Luis Martínez incluye, en la generación Tierra Nueva, a
Leopoldo Zea, quien presenta, a nuestro juicio, un escaso o nulo valor literario. El
puesto de Zea está en la historia de las ideas, más que en la: historia de la literatura.
Uno de los mayores logros de la monografía de José Luis Martínez, La Literatura,
estriba en haber estudiado y clasificado, con método y rigor, las promociones literarias

620

Y las revistas de pr~vincia. Nos da cuenta y razón, por ejemplo, de Adalberto Navarro

Sánchez, "animador de revistas literarias jaliscienses y buscador constante de nuevos
caminos para su e&gt;q&gt;resión poética" ( pág. 354), de las revistas Armas y Letras ( 1944-.. . )
Y Trivium ( 1948-1951), así como de los ensayistas e investigadores que hemos colaborado en esas publicaciones. Resulta justo y reconfortante encontrar comprensión y
estímulo en un recuento de nuestra cultura nacional, cuando se suele carecer del mínimo
de comprensión y del natural estímulo en la tarea cultural emprendida desde la provincia aunque no sea, exclusivamente, para la provincia.
"La última promoción literaria, la de los jóvenes escritores que han aparecido después de 1955, es una de las más activas o interesantes de nuestra literatura moderna.
De su múltiple y renovada producción acaso pueda anticiparse que está creando un
renacimiento literario, aunque todavía no pueda preverse cuáles van a ser sus alcances" ( pág. 361). Carlos Fuentes, el más notable de los nuevos novelistas -al decir
de José Luis Martínez- llegó armado con todos los secretos de la técnica narrativa
moderna y con una rica experiencia acerca de opuestas zonas de la sociedad capitalina
y de sus peculiares costumbres y lenguaje. Me parece que Juan Rulfo, con su novela
Pedro Páramo, debería haber sido objeto de especial consideración de parte de José
Luis Martínez. El sentimÍento de nuestro suelo y los afanes aldeanos de un puñado de
misérrimas creaturas que se agrupan en torno a la voluntad de un cacique: Pedro Páramo, han sido transfundados por Juan Rulfo en una "poiesis" de la desolación. Obra
que sabe a ceniza y a sangre de México. Obra que deja un rastro de pesimismo y amargura, es verdad, pero obra ardiente y viva, aunque su argumento se desarrolla en una
aldea desaparecida, Comala, cuyos muros guardan persistentcmente los rumores y las
preocupaciones de sus antiguos lugareños. Lenguaje austero, preciso, ajustado, telúrico... Argumento de la tierra mexicana con todo su colorido y con toda su alta temperatura. Personajes que son reminiscencias de la sangre, "vivencias" de antepasados remotos, que no destruye el tiempo, y que retumban en nuestra alma, arrancándole gritos
silenciosos. Realismo y fantasía, realidades crudas de la vida diaria y evocaciones poéticas con sabor cósmico, se entretejen en la vigorosa novela de Juan Rulfo. La muerte
está siempre a un paso, cobijando la vida, cubriéndola finalmente con su sombra y su
silencio.
¿ Cuáles son los nuevos rumbos que ofrece la joven literatura mexicana? "Considerada
en conjunto, la literatura mexicana reciente -apunta José Luis Martínez a guisa de
conclusión- da la impresión de encontrarse en uno de los períodos más activos y fértiles
en la historia de nuestras letras" (pág. 368). ¿Nos librarán los nuevos escritores del
provincianismo y del aislacionismo que hasta ahora no hemos podido superar? Muchos
moldes anquilosados y muchas perezas mentales han sido barridas. Se advierte una
mayor coherencia intelectual y un rigor crítico más acerado. Pero no es tiempo aún de
aquilatar la significación y la trascendencia de nuestra joven literatura.
"El teatro y el cine", agrupados en un solo capítulo son dos estudios yuxtapuestos,
escritos por Antonio Magaña Esquive!. De las 40 páginas consagradas a ambos estudios,
sólo 1O páginas se dedican al cine. El estudio sobre "El teatro" está dividido en una
introducción, en la que se apunta la decadencia teatral durante el porfiriato, y cuatro
títulos: I. La tendencia nacionalista. II. El movimiento renovador de los grupos experimentales. III. El Instituto Nacional de Bellas Artes. IV. Las temporadas de la Unión
Nacional de Autores.
El contacto fertilizador con los hechos, con la realidad ambiente, se expresa en la
segunda década del Siglo XX, iniciada ya la revolución o adelantada por sus caminos, a

621

�través de las obras de género chico que no obstante la superviviente tutela española en
cuanto a la forma acogían tipos y escenas costumbristas. No tardarían los autores en
enriquecer su temática al desembocar el sainete costumbrista en el sainete político" (pág.
3 73). Con estas palabras inicia Antonio Magaña Esquive! el examen de la corriente
nacionalista que enriqueció el caudal temático y temperamental, gracias a la emancipación del espíritu cívico. En la pléyade de escritores costumbristas y autores de sainetes
líricos, no figuran intelectuales de tipo académico, sino periodistas de índole nacional.
El teatro de género chico se acerca con sentido humorístico a las figuras y los problemas
de la Revolución. Poco a poco se van destacando los tipos escénicos: el payo, que inició
el autor Anastasio Otero y perfeccionó Leopoldo Beristáin, la borrachita que inventó
la escritora Emilia Trujillo y recreó, más tarde Lupe Rivas Cacho, el ranchero socarrón que encarnó Roberto Soto y, posteriormente, el pícaro de barrio capitalino que
descubrió, genialmente, Mario Moreno Cantinflas. En 1921 se inaugura, bajo el patrocinio del Estado, el teatro regional; en 1924 funda Luis Quintanilla el Teatro del Murciélago. La Secretaría de Educación Pública inicia en 1929, con el Teatro del Periquillo,
un tipo de teatro escolar aplicado al servicio de la pedagogía. Apenas si se representa,
en la segunda década del Siglo XX, teatro de comedia y drama. Sobresalen, en este
campo Federico Gamboa, Carlos Noriega Hope, Víctor Manuel Díez Barroso, Ricardo
Parada León y los hermanos Lázaro y Carlos Lozano García. En la temporada del
Teatro Municipal se estrenan obras de Jiménez Rueda Lo que ella no pudo prever y
de María Luisa Ocampo Cosas de la Vida. Monterde ( 1894. .. ) se había revelado como
dramaturgo con En el remolino (1923) y luego produciría En la esquina (1925), Oro
Negro (1930), Proteo (1931) y La Careta de Cristal, entre otras; en su teatro se advertía un franco, talentoso, prudente de lo mexicano, muy limpia composición y carácter
realista en torno a temas de comportamiento moral y conflicto amoroso. Su Proteo aparece como la excepción, pues su fuerza dramática no está en la acción exterior sino
en su configuración, en el sueño detrás de la máscara del protagonista" ( pág. 3 75).
Acaso Díez Barroso ( 1890-1930) sea el dramaturgo más interesante del Grupo de los
Siete. Amalia Castillo Ledón con Cuando las Hojas caen ( 1929) y Carlos Díaz Dufoo,
con Padre mercader se revelan como dos nuevos valores dramáticos en el grupo denominado la "Comedia mexicana". Julio Jiménez Rueda pasa del r.!alismo sencillo, ~obrio,
de sus primeras obras, al drama.
Salvador Novo y Javier Villaurrutia agrupan, con su revista Ulises a los escritores
más jóvenes, de formación universitaria. Hay en este grupo, un pacto de inconformidad
y de cultura. No se trata simplemente de hacer teatro mexicano, sino de hacer buen
teatro en términos generales. Se unen al grupo José y Celestino Gorostiza, Enrique Jiménez Domínguez y Rafael Nieto. Son espíritus disidentes. Durante las dos primeras
temporadas de teatro, el repertorio no registra ninguna obra de autor mexicano. En la
tercera temporada en cambio, aparecen dos obras: Parece mentira y La escuela del
amor de Xavier Villaurrutia y Celestino Gorostiza, respectivamente. El primero traduce
obras del teatro universal y compone inteligentes esquemas, dibujos de caracteres.
Rodolfo Usigli -aislado, solitario-, se enfrenta al ambiente de discolería. La paciente espera que impuso a su producción dramática descubre su verdadero sentido de
responsabilidad profesional. Otros grupos irán surgiendo en esta etapa, con actividades
inconexas, con fidelidad al principio teatral, y con influjo decisivo de los grupos Ulises y
Orientación. Destácanse el grupo Proa dirigido por José de J. Aceves, el grupo La
Linterna Mágica, fundado por Ignacio Retes, el Teatro Estudiantil Autónomo fundado
por Javier Rojas, etc.

622

Por la ley promulgada el 31 de diciembre de 1946, surge el Instituto Nacional de
Bellas Artes. Persigue el fortalecimiento del carácter y de la personalidad nacionales la
aportación del talento y el genio creador de los artistas y escritores mexicanos al ~atrimonio cultural universal, el desarrollo de actividades representativas del arte universal. El teatro Infantil que venía funcionando desde 1924, desarrolla una magnífica
labor. Habría que recordar, así mismo, el teatro guiñol, iniciado por la Secretaría de
Educación Pública y la Escuela de Arte Dramático, fundada en 1946. "A la enseñanza
académica, la escuela vinculó la práctica escénica otorgando a los alumnos la simultánea
oportunidad de participar en las temporadas de teatro mexicano y universal organizadas
o auspiciadas por el INBA" (pág. 390). Carballido, Sergio Magaña, Federico S. Inclán,
triunfan en concursos y obtienen premios. Los nuevos dramaturgos presentan una diversidad de cargas psicológicas y materiales, traen experiencia de humanidad o de lecturas. No se excluye la revisión de temas históricos.
El fenómeno de la multiplicación de los teatros y el apoyo o reedificación de los
antiguos, se produce a partir de 1946. Una nueva etapa se ha abierto, al parecer, con
la inauguración de los primeros teatros del Instituto Mexicano del Seguro Social, en
1960. Termina así este rápido recorrido del teatro mexicano, sin dedicarle una sola
palabra al teatro de la provincia.
El ingeniero Salvador Toscano, introductor del cine en México, creó escuela. Escuela en el cine mudo que no tuvo continuación en el cine hablado. Aunque la primer
película de nuestro cine hablado haya sido Más fuerte que el deber ( 1930), la industria
cinematográfica mexicana prefiere contar sus aniversarios a partir de Santa. En la historia de nuestro cine aparecen algunos sucesos aislados y notables, dignos de memoria:
Allá en el Rancho Grande, Tormenta sobre México, Redes, Janitzio ... "El indio Fernández pone la muestra de lo que puede ser el buen cine mexicano, de calidad estética,
con su clásica película La perla ( 1945), en la que supo expresar los valores dramáticos
y humanos de la historia fraguada por el norteamericano John Steinbeck, y que significó también el gran triunfo de Figueroa" (pág. 406). Luis Buñuel, auténtico creador, produce Los olvidados y Nazarín. Antes, Roberto Gavaldón, uno de los directores
mejor preparados y con más sentido de la imagen en acción, dirige La barraca ( 1944),
película premiada, El niño y la niebla, La escondida, El rebozo de Soledad.
Ni la Ley de cinematografía, ni la Dirección Nacional de Cinematografía, ni la
Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas -apuntémoslo por nuestra
cuenta- han impedido la decadencia innegable de nuestro cine. Hemos desperdiciado,
lamentablemente, nuestras mejores posibilidades -directores, actores, argumentistas,
fotógrafos, etc.- para hacer buen cine. Era de esperarse que Antonio Magaña Esquive) hubiese afrontado, valientemente, el problema de la crisis del cine mexicano,
en vez de entonarle inútiles loas. Si comprende la necesidad de revisar la parte artística
de nuestro cine, para salvarlo "del endurecimiento de sus células mercantiles", ¿por
qué no se decide a emprender el examen riguroso de las causas que han provocado
el lamentable descenso del cinc nacional?
Antonio Escobedo Acevedo, autor de la monografía intitulada El Desarrollo Editorial,
divide su tema en una introducción y ocho capítulos: l. Impulsos iniciales. 11. Creación
de nuevas editoriales. 111. Cambios favorables. IV. Derechos de autor y aspectos del
libro. V. Exportación e importación. VI. Las ediciones. VII. La defensa del libro.
VIII. Conclusiones. El orden es bueno. Sobre este punto, nada hay que objetar. Los
reparos provienen de otras causas: se silencia el nombre de algunas importantes editoriales (Editorial Jus, Editorial Polis, etc.) y se soslayan problemas acuciantes.

623

�En 1912 contábamos con ochenta libreros y tres editores. Cuatro de los libreros
aludidos también publicaban libros. En la ciudad de México -macrocefalia tradicional- se encontraban cinco de los editores y setenta y cinco de los libreros. En 1914
surgen dos importantes firmas editoriales: Porrúa Hermanos, y Andrés Botas e Hijo.
En 1916 aparecen los pequeños libros -pulcros, sobrios--- de la Colección Cultura.
Entre los años de 1921 y 1922 ocurre el significativo episodio de la aparición de los
clásicos (los célebres libros, verdes) decidida por José Vasconcelos. Por aquel entonces,
"si un escritor aspiraba a que su obra circulase con amplitud en los países latinoamericanos, le era indispensable hacerse publicar en Madrid". El 3 de septiembre de
1934 se inauguró lo que ahora es el Fondo de Cultura Econ6mica, la más importante
editorial de Hispanoamérica en la actualidad. Pronto se superó -por fortuna- el
designio de limitarse a obras de carácter económico. En lo que respecta a volumen de
producción, la Imprenta Universitaria está a punto de pisar los talones al Fondo de
Cultura Económica.
La piratería de las editoriales ha disminuido entre nosotros. Las ferias del libro han
representado una eficaz propagan~a popular para la industria del ramo. El Instituto
Mexicano del Libro "ha solicitado promover una política de protección al libro mexicano en el mercado exterior, ampliando los beneficios de crédito y protegiendo mediante otro género de medidas las exportaciones de libros que México efectúa (pág.
428). Se habla de la censura en España -lamentable ciertamente- pero nada se dice
de las trabas -verdaderas trabas a la cultura- que nuestro gobierno impone a los
libros provenientes de España. Las estadísticas de exportación e importación no arrojan,
por deficientes, datos definitivos. "En cuanto a la producción en la provincia, 'Monterrey va a la cabeza, pero sus libros llegan a la capital tan raramente como los
libros que el Perú o el Ecuador aportan a México", asegura Antonio Acevedo Escobedo.
La verdad es que los libros si llegan a México, D. F. -tenemos distribuidores en la
Metrópoli- pero los capitalinos no quieren enterarse de lo que se está haciendo en
provincia. Su ignorancia en materia de libros publicados en nuestras provincias casi
iguala a la que padecen con respecto a los libros editados en Etiopía.
El Instituto Mexicano del Libro ha prohijado la idea del constituir una Unión Iberoamericana de Cámaras del Libro, para defender la libre circulación de los libros, establecer normas de conducta comercial e industrial, participar en campañas de difusión
cultural, publicar un órgano de información bibliográfica y gremial. Pero hasta ahora
no ha cuajado -&lt;¡ue yo sepa- tan encomiable idea.
La Música, colaboración de Gerónimo Baqueiro Fóster, abarca una introducción y
cinco capítulos: 1) Los sinfonistas y la música sinfónica. 2). Las grandes orquestas. 3).
La ópera. 4). La enseñanza técnica y escolar. 5). El concertismo. En la introducción se
lamenta el autor de que los musicógrafos hayan descuidado el estudio de la canción
popular que estaba en pleno auge cuando se inició la Revolución de 1910. Los poutpourries representan el paso inicial en materia de música nacional. José Briseño, poseedor
de amplios conocimientos de armonía y contrapunto, es el primer compositor que rinde
tributo a la Revolución con sus bellas rapsodias. Manuel M. Ponce, con su alta cultura
musical alcanza la tercera fase evolutiva: la del sinfonista. José Rolón y Silvestre Revueltas,' sobre todo, son músicos de aptitudes extraordinarias que expresan el sentimiento
de nuestro pueblo. Pero es Carlos Chávez el compositor más completo de la Revolución, el más profundo, el de variedad mayor y el de técnica armónica más positiva y
mejor precisada.
Miguel Berna! Jiroénez, compositor, organista y musicólogo, llega, en nuestro medio,

624

a la máxima perfección formal arquitectónica con su Cuarteto Virreinal. Basándose en
la tradición religiosa compone su ópera Tata V asco, que nos ofrece el bellísimo género
de los "alabados". Desgraciadamente Gerónimo Baqueiro Fóster se inhibe de tratar las
obras que Berna! Jiménez compuso "para su mundo religioso", porque dice no tener
autoridad para juzgar ese tipo de obras, acaso las mejores del insigne músico moreliano.
El capítulo de "Las grandes orquestas" se dedica íntegramente al Distrito Federal.
Nada se dice, por ejemplo, de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, que es digna de nota.
En el capítulo "La ópera" se habla de las nuevas temporadas en el Bellas Artes sin
mencionar las temporadas de ópera italiana en Monterrey, que han precedido ~ las
de 'México. Una vez más nos vemos precisados a señalar el desprecio o la ignorancia de
un capitalino -o por lo menos de alguien que vive en la capital- hacia las manifestaciones culturales de la provincia.
Los concertistas forman legión en todos los instrumentos. Es lamentable que el Conservatorio haya hecho tan poco por desarrollar esta actividad, controlada, casi en su
totalidad, por la enseñanza particular.
La Música Tradicional es un estudio especial, en capítulo aparte, realizado por Vicente T. Mendoza. Se examina, con agilidad y con gracia, medio siglo de realizaciones
musicales populares. Se empieza por apuntar los antecedentes prehispánicos y la mÚ$ica
en el período novohispánico. "Todos los cantos y las formas bailables en los que el
pueblo en armas se veía retratado fueron buenos y legítimos, toda la gama sonora de
esos días tomó cuerpo en la memoria de los combatientes y aún de los habitantes
de las ciudades empezando a ser patrimonio de la colectividad, sin discriminación, sin
distingos. De este modo se amalgamaron las diversas formas de canción tradicional a
una, dos o tres partes; con estribillos, exclamaciones y coletas; lo mismo las de verso
de arte menor que las rancheras del Norte o del Bajío, de metro irregular, junto con las
surianas de verso sobreabundante; y entraron a,la palestra las que se apoyan en ritmo
de vals, de polca o de mazurca, entremezcladas con las de ritmo de habanera, de pasodoble o de marcha" (pág. 488). Fusión de elementos tradicionales ya enraizados -el
jarabe, el son, las coplas y cantares- con los tonillos sandungueros teatrales desprendidos de revistas políticas de moda. Vicente T. Mendoza selecciona cantos -síntesis del
México revolucionario-- de acerada picardía, de conmovedora belleza, de inigualable
frescura.

En los escritos de Emilio Uranga se refleja, casi siempre, un estilo intelectual acerado,
preciso, diamantino. Podrá faltar arquitectura, pero nunca agudeza. Sería injusto juzgar
la obra de Uranga por uno de sus escritos menos afortunados: El Pensamiento Filos6fico (publicado en el volumen IV del libro México: Cincuenta Años de Revoluci6n).
La colaboración de Emilio Uranga debió de llamarse, de atenemos a su contenido,
La Filoso/la del Mexicano. Y no deja de resultar extraño que el profesor 'tfranga
haya centrado sus reflexiones sobre un tema que considera definitivamente liquidado.
La filosofía mexicana de nuestro medio siglo -nos advierte Uranga- culmina en la
creación de humanismo. Trátase de un gran anhelo de comunidad y de comprensión
de nuestros prójimos. Del laberinto de la soledad hemos pasado al laberinto de la
comunidad. ¿ Qué tipo de hombre ha producido la Revolución mexicana? "La filosofía
de lo mexicano ha tenido que hacerse en medio de luchas y controversias. No se trata
de una ideología reposada y calmosa, ha surgido el filo de los hechos y aunque es un
descantado de muchas elaboraciones intermedias, su condición terminal no ha podido
preservarle de la caducidad ... Tuvo su momento de florecimiento, de consagración, de

625
H40

�moda y de atenci6n. Pero la historia de su vigencia ha sido más bien efímera y fugaz"
(pág. 526).
Asegura Uranga que "siempre será discutible hablar con propiedad de una filosofía
mexicana1 como discutible es hablar de una filosofía griega o alemana pese a apariencias
en contra rio" (pág. 527). A mí me parece que lo discutible, más bien, es hablar de una
filosofía del mexicano. La filosofía rs simplemente filosofía, aunque aquí, en México,
tengan que replantearse probkmas filos6ficos "para" nuestros pueblos. Todos los intentos de construir una filosofía mexicana o específicamente del mexicano no han pasado de ser, como se ha dicho con raz6n, una mera Antropología psicologista y culturalista. No podemos dejar de lado los principios de la metodología general y los principios metodol6gicos especiales para cada tipo de disciplina, la 16gica moderna Y sus
conquistas, para inventar una 16gica y una metodología mexicanas. Tampoco vamos a
efectuar una reducci6n semifenomeno16gica de todo elemento extra-mexicano para
quedarnos en una desnudez intelectual de nivel pre-occidental. ¿ Es que acaso el ~er
mexicano es el ser ontol6gico por excelencia? Porque siempre me ha parecido absurdo
la provincializaci6n de la filosofía, estimo que la pretensi6n de forjar una filosofía del
mexicano es un despropósito. Cosa diversa es que nuestra filosofía, aunque verse sobre
Jo universal en cuanto universalizable, tenga su característico acento mexicano. Pero volvamos al estudio de Uranga.
El tema de la filosofía del mexicano proviene, según Uranga, del problema de la
"ciencia española" suscitado por don Marcelino Menéndez y Pelayo. Se pretende dar
cuenta del mundo a partir del yo, de la raza, del carácter, del estilo de vida o como
se le quiera llamar al término subjetivo desde el cual se intente iluminar la realidad. Y
a renglón seguido la emprende Uranga, fuera de lugar, contra don Américo Castro y
su teoría de la "vividura". Para analizar el ser del mexicano se partió de la vivencia
cotidiana de lo mexicano. Importaba el quién más que el algo. Peroi al quebrarse nuestra "vividura" hemos quedado en disponibilidad humana.
No nos entretendremos en reseñar las presentaciones, o casi siempre brillantes, que
Emilio Uranga hace de Antonio Caso, José Vanconcelos, Samuel Ramos y el grupo
Hiperión. La semblanza de Vasconcelos es, de todas, la más pobre e injusta. ~- su
maestro José Gaos, Emilio Uranga le hace un grave reproche: "En Gaos hay un itmerario de pensador que tiene algo de dramático y a ratos mucho de trágico. A los que
hemos sido sus discípulos predilectos nos ha innoculado un virus mortal de escepticismo.
No nos ha matado la gana de informarnos o de exponer cualquier sistema filosófico,
lo que ha hecho morir en muchos de nosotros es la pasi6n por los principios, el af~rrarse a una convicci6n, el sentar los reales en un credo. Gaos no es un maestro fácil.
Y no aludo con esto a su carácter rudo y tajante. Esto puede pasar. Lo que forma un
escollo casi insalvable en el trato con él, es un último reducto de su personalidad que
nos enfrenta con un peso insoportable de desilusión" ( pág. 554). Ignoro hasta qué
punto acierta Uranga en sus juicios sobre Gaos. Yo no he sido discípulo de Jo~é Gaos.
Le he escuchado varias conferencias y algunos cursillos. Pero eso no basta. Mis maestros, en materia de Filosofía, están en Madrid. De ellos obtuve los mejores estimulos
y casi toda mi disciplina. ¡ Tienen la palabra los discípulos de Gaos! Uranga, aun~ue
sinti6 en su primera juventud los atractivos de la idea de la filosofía como confes16n
personal, se ha decidido ahora por la idea de la filosofía como_ ciencia.
Muchas cosas habría que decir sobre el periodismo en México; entre otras, que no
siempre, mejor dicho, que casi nunca ha estado a la altura de su ~ión. Natu'.almentc
que se puede hacer una reseña fría, neutra, sin compromiso de nmguna especie, sobre

626

l.:: historia del periodismo mexicano. Se nos darán todos los pormenores de las fechas y
nombres de los periódicos surgidos en la Colonia, en la Independencia, en la Reforma,
en el Porfiriato y en la Revoluci6n. Pero no se habrá emitido un solo juicio decisivo
sobre la trayectoria de la prensa mexicana a la luz de la misión y dignidad del periodismo.
El extenso estudio de Mario Rojas Avendaño, intitulado El Periodismo, es un apreciable esfuerzo de investigación histórica que nos brinda un arsenal inmenso de datos
que exigen una ulterior interpretación. Sus conclusiones, rayanas en un optimismo color
de rosa, nos parecen insostenibles: "Justo es reconocer -nos dice- que desde hace
tiempo se desterró del periodismo mexicano el partidarismo político y el sistema polémico. Prevalece la diversidad de opiniones, pero ningún gran Diario adopta posiciones
militantes en los eventos electorales, por mucho que cada uno de ellos sustente opiniones particulares respecto de los hombres que aspiran a gobernar a l país" ( pág. 629).
¿ Será posible tanta belleza? Respondan los lectores mexicanos de acuerdo con su propia experiencia. ¿ Acaso no hay partidarismo político -preguntamos nosotros- en peri6dicos o revistas como El Nacional, La Nación, Siempre, Política, Señal, R espuesta,
etc.
Lo grave no es que haya partidarismo político; esto resulta natural y --en cierto
modo- aconsejable. Lo grave es que la prensa confunda la libertad con el libertinaje;
lo grave es que en determinados momentos --como en el caso de Vallejo y de los ferrocarrileros- se reprima drásticamente la libertad de prensa; lo grave es que no se
oponga coto al sensacionalismo de la nota roja; lo grave es que los periódicos defiendan
intereses espurios de sus anunciantes en abierta pugna con el bien común. Pero de todas
estas realidades lacerantes de nuestro periodismo mexicano, nada nos dice Mario Rojas
Avendaño.
Sigamos examinando sus conclusiones: "La libertad ha creado en el periodismo nacional un mayor sentido de responsabilidad, pue$ se ha adentrado en la conciencia del
periodista profesional una verdad que el actual presidente de la República Adolfo López
Mateos, expresó con claridad prístina al afirmar que: "no se concibe la libertad sí no
se sabe ejercerla como compromiso de actividad fecunda". "La libertad absoluta de
prensa y de expresión, así como las condiciones económicas y culturales do México, han
permitido la multiplicación de los 6rganos de publicidad y su evolución progresista
(pág. 629). ¡ Vayámonos con cuidado! Yo no sé hasta que punto la libertad ha creado
en el periodismo nacional un mayor sentido de responsabilidad, pero de lo que sí estoy
seguro es de que no hay, de que no debe haber una libertad absoluta de prensa y de
expresi6n. Para nadie debe existir la libertad omnímoda de expresión. Para nadie la
libertad de mentir, de incitar al crimen, de calumniar, de injuriar. Si este libertinaje
es insostenible es porque insostenibles son sus principios. Corresponde al Poder Legislativo dictar leyes que fijen los límites de la libertad de escribir. Por cartcer de una
idónea reglamentación de prensa, el presidente Francisco I. Madero fue ridiculizado e
insultado hasta la villanía. Si eso pasó con un presidente de la República, ¿ qué podemos esperar los hombres del pueblo, los hombres que carecemos de investidura política?
Nada significa que las grandes rotativas lancen a la circulación millares de periódicos
y que sus ediciones sean agotadas unas trás otras, si sólo dejan en los lectores la confusión
y el desaliento.
"La técnica del periodismo actual de México -escribe Mario Rojas Avendaño- es
informativa y da a la noticia una preferencia sustancial. En ocasiones, la prescntaci6n
de una información trascendental tiene una repercusi6n política más efectiva que un
editorial" (pág. 629) . Pero un periódico, comentamos nosotros, no puede reducirse a la

627

�categoría de gaceta de información o de cartelera de anuncios y edictos. Está muy bien
que en sus páginas tengan cabida las noticias del día y los anuncios de la semana, pero
está muy mal que a esta finalidad secundaria se le pretenda convertir en primaria. En
su origen, la prensa ha sido maestra de hombres y pueblos. Y sin embargo, es preciso
reconocer que a la mayoría de los periodistas -y hasta de los editorialistas-- mexicanos
les seduce la improvisación y se desgastan lamentablemente en miniaturas intrascendentes. Un seudo-periodismo ramplón y formal ha succionado la mayor parte de las
vitaminas creadoras de nuestros intelectuales, para volcarlas en panegíricos a los viajes
del mandatario en turno, en satiritas que acusan un resentimiento de la más baja estofa,
y en almíbares de salón. Flota así un periodismo de mampostería, con vitrinas relucientes y joyante exhibicionismo, pero carente en absoluto del hálito profundo que brota
de la auténtica misión de la prensa; que suscita problemas esenciales contribuyendo a
au esclarecimiento; que forma opinión sobre cuestiones cardinales; que desbroza incógnitas; que traza grandes líneas normativas sin temer a la opinión en boga o equivocada,
y sin inclinarse incondicionalmente a las pasiones incontroladas y ciegas de las masas.
Tócame concluir mi comentario al libro MÉxico. SO Años de Revoluci6n. IV. LA CULTURA. (Fondo de Cultura Económica). Ante todo cabe preguntar, como lo hizo el Lic.
Luis Cabrera en ese famoso opúsculo La Revoluci6n de Entonces ( y la de Ahora): ¿ A
cuál revolución se refieren? ¿ A la Revolución de Entonces o la de Ahora? En rigor,
sólo ha habido una Revolución: la que inició Madero y consumó Carranza. La que
culminó en la Constitución de 1917. Si Revolución significa un cambio violento en las
instituciones políticas de un Estado, resulta excesivo hablar de 50 años de Revolución.
Cosa diversa es que los ideales del movimiento armado se proyecten en la era postrevolucionaria. Por eso he preferido, en aras de la precisión conceptual y terminológica,
usar como titulo de mi reseña: La Cultura Mexicana Post-Revolucionaria.
Cualesquiera que sean los reparos que suscite la obra comentada, es preciso reconocer
el magno esfuerzo de sus autores por poner en claro, ante nosotros mismos, el sentido y
las posibilidades de nuestra cultura nacional en sus varias manifestaciones. Las futuras
investigaciones sobre la misma materia encontrarán, en este volumen, a más de su punto
de partida, una buena porción de materiales aprovechables para un orden arquitectónico
más logrado y cabal.
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ALFONSO REYES, Antología, Prosa, Teatro, Poesía; Fondo de Cultura Económica,
Colección Popular 46, México 1963. 64
págs.
EL FoNDO DE CULTURA EcoNÓMICA ha incluído en su estimable Colección Popular
una antologia básica de Allonso Reyes
que viene a llenar una necesidad en el
ámbito popular: conocer más e interesar
al público en la obra de nuestro gran escritor. Para aquellos que, por sus escasos

recursos económicos, no pueden adquirir
los volúmenes de las obras completas u
otras ediciones también caras, esta Antología puede servirles de introducción a
una lectura y conocimiento más amplio
del polifacético Alfonso Reyes.
Indudablemente el gran acierto del antologista -mantenido en el anonimato
por la casa editorial- ha sido la acertada
selección que se incluye en este volumen.
Visi6n de An4huac, La Cena, Apolo o de
la Literatura, De la Lengua Vulgar, lfi-

genia Cruel y Poemas Selectos son los títulos incluídos en la Antología. A través
de ellos se presenta una verdadera imagen
de Alfonso Reyes que encierra, en la vastedad de su producción literaria, todas las
gamas y escalas de la creación: visión y
reconstrucción históricas, creación en la
prosa de ficción, teórico literario y lingüista; autor de un teatro poético de elevada
categoría y, finalmente, poeta, su título
más preciado y entrañablemente querido:
un Alfonso Reyes integral en su obra y en
su vida. Por otra parte, se presenta también al Allonso Reyes mexicano y universal, doble dimensión ésta que Jo convierte
en la figura literaria más importante del
México moderno. Un Alfonso Reyes enamorado de México en su Visión de Anáhuac, en busca de las raíces próximas a
flor de tierra, de las esencias de su pueblo y de su historia. La imaginación cabalgando sobre una realidad que está más
allá del espacio y la cronología: La Cena.
El espíritu abierto y alerta a lo teórico
del fenómeno literario en Apolo o de la
Literatura. Tampoco podía faltar la discusión helénica, fuerte y raíz de su vida
intelectual, en este caso forma de revitalización trágico-poética en la que se
funde una doble experiencia allonsina: la
intelectual y la vital: esto es la lfigenia
Cruel.
"La lfigenia -afirma A. R.-, además,
encubre una experiencia propia, usando
del escaso don que nos fue concedido, en
el compás de nuestras fuerzas, intentamos
emanciparnos de la angustia que tal experiencia nos dejó proyectándola sobre el
cielo artístico, descargándola en un coloquio de sombras". Con la también reciente publicación de la Oración del Nueve
de Febrero se ha aclarado totalmente esta vivencia trágica que A. R. llevó y cultivó ansiosamente en su conciencia hasta
el último día de su vida. Y finalmente, la
dimensión política en una acertada selección de aquellos fragmentos que nos llevan más directamente a su inferioridad y

a sus temas predilectos: Glosa de mi Tierra, evocación madrileña de sus recuerdos y de su solar; Golfo de México, geografía lírica del desterrado; Yerbas del
Tarahumara, con la mirada tendida hacia
el indio irredento en soledad de tierras y
de hombres y, en fin, ese poema Los Caballos, en el que lo autobiográfico se funde, en un esfuerzo único, con la historia
y las vicisitudes del México a quién siempre amó.
Siempre hemos dudado del valor selectivo que pueda haber en las antologías;
aquí, sin embargo, nos reconciliamos con
la idea de que una antología, bien hecha,
puede convertirse en una biografía. La
imagen de A. R. que se nos entrega es
cabal y completa; captamos, en forma integral, las dimensiones exactas de su mundo intelectual y sentimental. Allonso Reyes es, en México, una lección de honestidad cívica e intelectual; au imagen debe
ser una norma y un aliciente que impregne y oriente la vida del México nuevo que
despierta a categorías vitales de alcance
insospechado. Ojalá esta Antología tenga
la amplia difusión que su contenido merece.

JUAN ANTONIO AYALA
CHARLES V. AunuRN y otros, El Teatro
de Lope de Vega, artículos y estudios;
prólogo, selección y revisión técnica de
José Francisco Gatti; Colección Ensayos.
Eudeba: Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1962. 220 págs.

LA EDITORIAL UNrvERSITARIA de Buenos
Aires que, a los pocos años de fundada,
ha logrado ponerse a la cabeza de las
editoriales universitarias de América Latina, tanto por la calidad intrínseca de
los volúmenes editados como por su presentación tipográfica, añadido todo esto
al magnífico sistema de distribución, hace
que sus ediciones sean accesibles en tocio
el continente. La Universidad de Buenos

628
629

�Aires no podía estar ausente en los homenajes brindados el año pasado al Fénix de los Ingenios y ha presentado el
volumen que hoy reseñamos para adherirse a las conmemoraciones del mundo
de habla española.
José F. Gatti, profesor de literatura española de la Facultad de Filosofía y Letras y del Instituto Superior del Profesorado de Buenos Aires, ha seleccionado
para este volumen un grupo de ensayos de
las firmas más acreditadas en torno al tema de Lope de Vega. Son ellos: Charles
V. Auburn y José F. 'Montesinos, Edward
Wilson, G. W. Ribbans, Leo Spitzer, Marce! Bataillou y Amado Alonso. Esta lista
de nombres constituye ya de por sí una
garantía para el lector y el estudioso de
un tema tan apasionante como el del Teatro de Lope de Vega. El acierto inicial de
agrupar estos estudios en un solo volumen
consiste en haber puesto a disposición del
público un material que, por encontrarse
disperso en revistas especializadas ya raras, era de difícil acceso.
El recopilador José F. Gatti señala en
su breve Pr6logo la importancia de los estudios reunidos por él en este volumen de
homenaje. Destaca acertadamente la importancia de los estudios lopescos de Menéndez Pelayo, al mismo tiempo que la
limitación de los mismos en algunos aspectos fundamentales, limitación condicionada por su ideología y por la sensibilidad de la época en que los escribió. Conservando muchas de las intuiciones geniales del gran polígrafo santanderino, los
estudios del teatro y de toda la obra de
Lope de Vega han pretendido, con bastante éxito, el apreciar esa obra dentro
del ambiente estético, político, religioso
y moral del siglo XVII. El brusco viraje
dado a los estudios literarios desde la
aparición de la nueva metodología de
análisis estilístico ha influido notablemente en este campo: el mismo prologuista menciona el libro fundamental de
Karl Vossler, Lope de Vega und sein Zei-

630

taltcr (Munchen, 1932) y los estudios de
José F. Montesinos.
Charles V. Auburn y José F. Montesinos estudian Peribañez,' tocando puntos
importantes de la obra tales como: fecha
de composición, fuentes y fondo histórico,
las comedias de "Comendadores", Fuentes
posibles de "Peribañez". Su fortuna en el
teatro, Psicología y moral de los dram:is
de Lope. El amor, algunos personajes secundarios, Estilo y versificación. Es básico en este estudio el esfuerzo hecho por
sus autores para fijar la fecha exacta de
la composición de Peribañez (1613), dato sobre el que se había dudado bastante
y que es ·esencial para su comprensión.
Las fuentes y el fondo histórico parecen
remontarse a "la tradición oral" tal como señalan los autores; parece ser que
existió un romance sobre el tema, aunque
sobre este punto también existen muchas
dudas, pues "una tradición podía reducirse a un nombre proverbial, y el poeta que
quisiera dramatizarla debía inventar todo
lo demás. Proverbio, copla, personificación, no son, en sentido propio, fuentes
de una obra dramática; cuanto más, pueden ser su pretexto" (p. 15). "De aquí
que Lope puede moverse libremente en
el campo de la invención y la poetización
dramática al no tener que prestar atención a una realidad histórica concreta;
aunque también es cierto que no pierde
nunca ese sentido de realidad histórica ni
ambiental popular tan característica suya,
sobre todo en lo que se refiere al aspecto
folklórico del Peribañez. De gran importancia consideramos en este estudio el enfoque de la psicología y la moral de los
dramas de Lope, punto sobre el que nuestros autores tienen juicios acertados, sobre
todo el que se refiere al de la aclaración
o puntualización de lo popular y lo democrático. "Una literatura popular -afirman- puede ser la expresión de un ideal

aristocrático. Es suficiente para ello que
el contenido de la conciencia moral de un
pueblo coincida con el modo de ser y de
vivir de sus superiores. Entonces el noble, que es el mejor entre los buenos, goza
de veneración universal y aparece al mismo tiempo como señor y héroe popular.
En este sentido, ejerce influencia duradera sobre las gentes de su raza que ven en
él sin duda un modelo, y más aún la
proyección muy ampliada de su propio
ser, de sus aspiraciones y de sus deseos"
( p. 24). Sigue un certero análisis de algunos ideales y de las normas morales de
la época y de la sociedad en la que Lope
de Vega produce sus obras: respeto a la
monarquía absoluta, exaltación del honor
caballeresco, culto a la justicia dentro de
cada orden social y castigo ejemplar a
quien viola las normas morales establecidas.
El tema del amor también es estudiado
en cuanto "el antiguo teatro español presupone una ética, un sistema moral coherente compuesto de elementos muy diversos cuyo conocimiento es muy necesario
para comprender las acciones y reacciones de los personajes de sus dramas. El
amor es el centro de este sistema. A pesar
de lo que comúnmente se cree, es la pasión más unida, en cada uno de sus avatares, a la vida del momento, a la actualidad histórica. Por lo tanto, en Lope y
en sus discípulos presenta aspectos que
hoy nos sorprenderían" (p. 31).
El segundo ensayo recogido en este volumen y debido a Edward M. Wilson se
refiere también a Peribáñez' y, en cierto
sentido es una crítica o rectificación de
algunas de las opiniones de Auburn y
Montesinos. El propósito del estudio está
bien fijado por el autor: "Trataré, pues,
principalmente de las imágenes, aisladas o
repetidas, y de ciertos motivos más generales a fin de ver si influyen en la inter-

pretación de la obra en su conjunto" (p.
51). Tal es el propósito y la metodología
que sigue el autor al tratar de demostrar
que Peribáñez es esencialmente una obra
en la que se trata de un problema de relación entre las diferentes clases sociales.
Equilibrio intenso dentro del mundo villanesco y dentro del mundo aristocrático:
ruptura violenta cuando chocan ambos
mundos, aun a pesar del respeto hacia la
norma moral vigente. Wilson dedica gran
parte de su trabajo al estudio de las imágenes empleadas por Lope para crear el
clima de tensión recíproca entre ambos
mundos y también el clima poético tan
característico de este teatro: "Imágenes
ingenuas, familiares, cada una de ellas está vivificada por detalles específicos. Es
la poesía misma de la vida cotidiana. Lope hace hablar a sus místicos amantes de
una manera muy natural y les presta vivas imágenes adecuadas a sus trabajos y
a sus placeres. Sus frases se adaptan fácilmente a los ritmos de los versos, sin que
sea necesario alterar considerablemente la
sintaxis" (p. 55). Significado y Estructura
de "Fuenteouejuna" por G. W. Ribbans •
es el tercer estudio incluido en este volumen. El autor intenta demostrar que
Fuenteouejuna "es a la vez más profunda
en su significado y más coherente en su
construcción que lo que generalmente se
supone" (p. 91). Los pasos que sigue son:
a) Investigación exhaustiva de las fuentes
con referencia a las alteraciones lopescas
respecto a sus fuentes históricas, alteraciones de lugar y tiempo que exige la acción
dramática y la propia técnica de Lope.
b) El "contraste fundamental entre el
modo de vida de la nobleza y el del pueblo" (p. 92), con sus consiguientes implicaciones morales y psicológicas, que
forman el cuadro de valores de la época :
"La clase noble y la comprensiva, la ciudad y el campo, quedan asi contrastados

1
Prólogo en: LoPE DE VEGA, Periba•
ñez y el Comendador de Ocaña, París,
Hachette, 1943, págs. XV-XLVIII.

' Imágenes y Estructuras en "Peribáñez", en Bulletin H ispanique, Burdeos,
1949, LI, 125-159.

' Bulletin of Hispanic Studies, Liverpool, 1954, XXXI, 150-170.

631

�1

I'

por sus diferentes modos de vida; ambos
son igualmente necesarias para el bienestar público y, moralmente hablando,
ninguna es por naturaleza superior a la
otra" ( p. 94). c) Referencia básica a las
ofensas sexuales cometidas por el comendador. Aquí señala el autor la actitud de
Lope respecto a la lujuria, tema ampliamente tratado por él en diferentes comedias y siempre con la misma objetividad y
rectitud. Otro aspecto interesante señalado por Ribbans es el de "la alteración de
las escenas populares y aristocráticas...
Las cortas escenas políticas son un recuerdo constante de una faz del cuadro; proporcionan la contraparte aristocrática a
las escenas rústicas de Fuenteovejuna y
forman una rama del contraste básico entre el villanaje rural y la nobleza" (p.
109).
Leo Spitzer, el gran maestro de la nueva estilística, está presente con un estudio dedicado a "un tema central y su
equivalente estructural en Fuenteouejuna".' Para Spitzer el aspecto básico de
Fuenteovejuna es el "tema central que domina toda la comedia: La relación entre
el amor y la armonía musical" (p. 125).
Spitzer señala en la comedia una serie de
tópicos que están relacionados con ia tradición pitagórico-platónica en el mundo
occidental y traza acertadamente las coordinadas de esta relación, amor-armonía
musical, a través del tema central de la
obra y sub-temas que van surgiendo en
el curso de su desarrollo. Estudia diversos
motivos básicos y su aparición rítmica
tanto en los parlamentos, imágenes, ambientes como en la misma música aldeana
y termina afirmando: "La comedia que
empieza y termina en armonía, está influída en toda su extensión por aquella
nostalgia de los sueños primitivos de paz
de Nietzsche (en sus Orígenes de la Tragedia) reconoció como rasgo característico
• Hispanic Review, Universidad de
Pensilvania, Filadelfia, 1955. XXII, 274292.

632

de la 'ópera del Renacimiento' y, en verdad, la superestructura musical de nuestra
comedia participa de la naturaleza de la
ópera (pp. 140-141).
El ilustre hispanista francés Marce! Bataillon estudia El Villano en su Rinc6n.'
Su estudio toca los siguientes puntos: l.
Una Singular "Alabanza de Aldea". II.
Obra de Circunstancia. 111. El Rústico y
El Rey de Francia. IV. El Epitafio de
Juan Labrador. V. Y 21 Estábase al Rinc6n. VI. El Villano y el Rey del Cielo.
VII. El Tema Fundamental Resiste. Para
Bataillon El Villano en su rinc6n "se distingue a primera vista por ciertas extravagancias que bien pueden desconcertar al
lector" (p. 148). Anacorismos, confusiones de lugar, alteraciones en el curso de
la acción, etc. Bataillon da una explicación de estas irregularidades al explicarnos el fondo histórico creado por los casamientos franco-españoles de 1612 y el
impacto que tienen en la vida dinástica
española; por otra parte, influye también
en la obra la reticencia oficial y la censura respecto a las alusiones a Francia después de la paz de Verirns. Señala también
el autor otra clave que él llama "española": el duque de Sessa (p. 160) y todos
los intereses políticos y personales por parte de Lope que existían en tomo este
personaje. Es importante señalar, también, en este estudio, el punto dedicado
al Epitafio de Juan Labrador ya que en
él se abordan aspectos básicos sobre la génesis y la estructura original de la obra.
Sobre este aspecto Bataillon señala una
guía metodológica importante que puede
tener una validez universal en estudios de
este tipo: "Debemos considerar como
fuente, en el sentido estricto de la palabra, no cualquiera de los elementos utilizados, sino el que guía la actividad creadora, no el elemento que ocupa un lugar en la obra como un ladrillo en la

construcción, sino aquel que obra como
un fermento en toda la masa. Ningún arte
muestra mejor que el de los poemas dramáticos de Lope lo vano de una investigación de fuentes que consista en espigar
un rasgo de carácter por aquí, una peripecia por allá, y un triunfar cuando se
encuentra una "intriga" vagamente coincidente con la obra estudiada" (p. 161).
La fuente, d tema motor de El Villano
en su rincón es, como señala Bataillon,
el brindado por el folklore o sea el epitafio que Juan Labrador procedente de
diversas fuentes populares y literarias. Son
también importantes. y decisivas las páginas dedicadas al "villano" y a sus relaciones con el "Rey del Cielo", con las implicaciones de tipo religioso por el terna,
simbolizan que responde a las exigencias
de la época de Lope.
El último trabajo del volumen Lope de
Vi!ga y sus Fuentes se debe a la pluma
del maestro Amado Alonso.• Básicamente
se estudian en este trabajo los recursos intelectuales propios de Lope y su actitud
personal ante el espíritu de la época en
que le toc6 vivir y que fueron determinantes esenciales en la gestaci6n de su
obra. Afirma el autor que: "No obstante
su genialidad y su carácter único, Lope
es eminentemente representativo de su
pueblo en su época. También lo son los
guerreros y estadistas, escritores y pintores, místicos y santos citados: encamaciones culminantes de las distintas direcciones que tomó el espíritu de un pueblo en
su punto de saz6n. Pero Lopei es 'el' representativo por autonomasia. Hasta quiso
el destino que su vida estuviera especialmente ligada a los grandes acontecimientos de aquel siglo extraordinario" (pp.
194-95). Y de aquí parte Amado Alonso
para demostrar cómo Lope de Vega fue
el representativo nato en todo acontecimiento nacional de su época, sea cual fue-

• Bulletin Hispanique, Burdeos, 1949.
LI, 5-38, LII, 397.

• Thesaurus, Boletln del Instituto Caro
y Cuervo, 1952, VIII, i-24. (Esp. sobre
"El castillo sin venganza").

a

re su carácter: "Lope -afirma- está
presente con su certera musa popular para hacerlas más tristes y más alegres, como si Lope fuera la f acuitad poética del
pueblo español" (p. 195). Al mismo tiempo, señala Alonso un aspecto básico de
Lope en el que se habían fijado muy poco los críticos a excepción de Vossler: Lope poeta de la conformidad nacida de la
identificación total con su pueblo, y llega
a afirmar: "Lope vivía en afirmación
constante de su vida y de sus bienes, y
con genialidad poética prolongaba y
exaltaba las líneas que el mundo en que
nació le ofrecía, y daba forma decisiva a
multitud de anhelos, valores y motivos del
vivir nacional" (ibid.). De aquí para
Amado Alonso a estudiar el caso concreto de El castillo sin venganza, cuya fuente
específica es un cuento del Bandello, es•
cabroso como narración característica del
Renacimiento del cual Lope, en su ancianidad, hace "una de las más hermosas y
tensas tragedias del teatro español, El
castillo sin venganza" (p. 201). Partiendo
de esta fuente, fácilmente localizable,
Lope de Vega realiza la proeza de nacionalizar un tema extranjero y de darle el
verdadero "pathos" dramático que exigía
el género y el ambiente social del momento. Aquí, en esta adaptaci6n y transformación de una fuente, es donde se muestra el genio de Lope y su permanente vinculación con el espíritu de su pueblo. "En
la nacionalización del drama -afirma
Alonso-- en su constitución misma, y lleva consigo el trasplantarlo y elevarlo de
aquel tono de ameno y licencioso pasatiempo que tenía en el cuento del Bandello al tono de la gran tragedia" ( p.
204). . . "Y más cuando el poeta es como
Lope de Vega el genio de la comunión
con su pueblo. Debido a esta alegre y
productiva conformidad con su destinatario, Lope de Vega, ha cumplido con el
tema italiano una profunda nacionalización, no sólo en el final, donde es evi-

633

�dente, sino en la concepción e!ltera y en
la entera realización" ( p. 205).
JUAN ANTONIO AYALA

Ge6rgicas, Introducción, versión rítmica y notas de Rubén Bonifaz Nuño, Biblioteca Scriptorum
Graecorum et Romanorum Mexicana,
Publicaciones de la Coordinación de Humanidades, Universidad Nacional Autónoma de 'México, 1963 - XCI + 92
págs. texto Bilingüe.
PuBLIO VIRGILIO MARÓN,

LA CooRDINAC1ÓN DE HUMANIDADES de
la U.N.A.M. a cuyo cargo está la publicación de la Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana ofrece
un nuevo volumen que consideramos importante y necesario dentro de esta valiosa serie; Las Ge6rgicas de Virgilio, en
traducción debida a la pluma del poeta
mexicano Rubén Bonifaz Nuño, de quien
son también la introducción y las notas.
La importancia de Publio Virgilio en
el mundo occidental ha sido puesta de
relieve desde hace mucho tiempo por los
estudios que han seguido las huellas de
su influencia en nuestra civilización de
factura romana o románica, si se quiere;
con razón se ha calificado al poeta del
Mantua de Padre de Occidente. Poetas
excelsos como Antonio Machado expresa.ron su admiración por este poeta del Imperio, en los siguientes términos:
"Si me obligaran a elegir un poeta,
elegiría a Virgilio. ¿ Por sus Eglogas?
no ¿ Por su Eneida? no.
lo. Porque dio asilo en s~s poemas
a muchos versos bellos de otros poetas,
sin tomarse el trabajo de desfigurarlos.
2o. Porque quiso destruir su Eneida,
¡ tan maravillosa!
3o. Por su ¡;ran amor a la naturaleza.
4o. Por su gran amor a los libros.

631-

( Los Complementarios, Losada, Buenos
Aires, 1957, p. 32).
A nuestro juicio, el mérito de Virgilio
como poeta reside en su calidad de poeta
civil e incluso político en un momento
histórico en que Roma, habiendo salido
del caos de las crueles y prolongadas guerras civiles, se iniciaba en la disciplina
nueva del Imperio. Nacido en las agonías
republicanas, educado en medio de luchas
fratricidas y despojado por ellas, alcanza
a ver cómo, la honda transformación política iniciada por Augusto devuelve a
Roma el _sentido de su misión política
rectora. Virgilio ante esa serie de fenómenos y de experiencias asume la voz poética
para cristalizar el verdadero sentido ecuménico y vital del Imperio naciente. La
voz de Virgilio es la de la paz, la del
retorno al cultivo de las antiguas virtudes
romanas, a la tierra y a su cultivo en el
que se afincaba el sentido de la austeridad
y de donde dimanaba la verdadera categoría de la nobleza. Esta es la grandeza
de Virgilio; su identificación con la tierra, con el señorío que viven en unión
con la naturaleza. Sobre él y su obra ha
afirmado Alfonso Reyes en forma definida y definitoria: "¡ Con razón Virgilio
parece, siempre y para los hombres de todas las tierras, una voz de la patria! .. .
La lectura de Virgilio es fermento para
la noción de la patria, y a la vez que modela su ancho contorno, la llena con el
contenido de las ciudades y los campos,
la guerra y la :i.gricuitura, las dulzuras de
la vida p.ivada y los generosos entusiasmos de la plaza pública, dando así una
fuerte arquitectura interior al que se ha
educado en esta poesía. Llevando un Virgilio, se puede bajar sin temor a los infiernos".
Las Ge6rgicas, en especial, constituyen
una de las obras de más hondura dentro
de la producción total de Virgilio. Obra
de encargo, sabe en ella el poeta superar
los imperativos y los gustos de Mecenas

y crear algo que trasciende toda circunstancia. "Or, dans les Géorgiques, nous
apprenons qu'il est pour l'homme une
autre maniére d'etre en équilibre harmouieux avcc l'univers, et c'est le travail.
Le poéte découvre la possibilité de s'intéreser á autre chose qu'á la poésie. La
composition poétiquc cesse d'avoir pour
seul objet concevable l'entreprise méme
de poésie" (Jacques Perret). Rubén Bonifaz Nuño precisa aún más este punto
de vista: "Es preferible, si se cree en el
influjo de la literatura sobre la vida humana y en la obligación que tiene el escritor de ponerse al servicio del desarrollo
de la sociedad, secundar la tradición, en
último término apoyada por lo que dice
el mismo Virgilio, y ver una exaltación
de la poesía donde otros hallan un rebajamiento. Le dirá, tal vez, que Virgilio
fue un instrumento de los proyectos imperiales de Augusto. Pero en verdad, el poeta, ha excedido con mucho ese interés, y
por encima de él ha servido, al celebrar
la responsabilidad de la paz conquistada
por medio del trabajo libre, los intereses
que dan cimiento y cima a la existencia
de los hombres" (p. XIII).
La empresa de traducir a los poetas latinos al castellano no ha sido siempre tan
afortunada como hubiera sido de desear.
Son escasas y de valor dudoso las que poseemos. El arte de traducir a los poetas
ha sido siempre un tema apasionante y sobre el cual todavía no se ha dicho todo
lo que se debería decir y se ha dicho, por
otra parte, demasiado. Yacques Perret en
su obra Virgile ' ha dedicado un capítulo
a este tema que no podemos menos de resumir en esta breve nota dada su utilidad
y su meridiana claridad. Es de sobra conocida la señorial traducción que hiciera
Paúl Valéry de los Buc6licas y que señaló en la "historia póstuma de Virgilio un
acontecimiento extraordinario". En fran' PERRET, YACQUES, Virgile, "Ecrivanis de toujours", Editions du Sevil, Paris,
1959.

cés como quizá en castellano, nunca un
gran poeta de la categoría de Virgilio había sido traducido por otro gran poeta,
dado que las traducciones habían estado
siempre a cargo de filólogos o de los aficionados de buen gusto. "Los filólogos
-afirma Perret- podían ser hombres de
gusto, pero la conciencia de sus tareas
pedagógicas, su timidez en el campo literario, una minuciosidad cultivada con
demasiada asiduidad al servicio de la
exactitud verbal, casi siempre los ha condenado a darnos traducciones bastante
insípidas" ( p. 163) . Los aficionados de
buen gusto y de mejores intenciones casi
nunca contaron con el instrumento preciso y necesario del dominio de la lengua;
en el mejor de los casos, los resultados de
su trabajo no pasaron de ser relámpagos
pasajeros condenados obviamente al olvido, pues "en el curso del último siglo, el
aficionado que se puso a traducir a Virgilio era, normalmente, un hombre con
prejuicios, poseído por los delirios y las
fórmulas de moda. . . no esperamos de él
una imaginación creadora de formas una
ambición aún desproporcionada, un~ mirada que vaya algo más allá" (pp. 163164). Virgilio, un poeta, irredento, en estas lenguas vernáculas que han dado lecciones de poesía, esperaba su traductor,
esperaba y aún espera a otro gran poeta
viviente que le tienda una mano fraternal. De aquí la gran importancia que
supone el hecho de la traducción de un
gran poeta; ser traducido por otro gran
poeta, he ahí el problema. "S'il n'est de
poésie que par la communication d'une
expérience strictement personelle en son
origine, si l'élément d'inspiration cordiale
l'emporte de fac;on d écisive sur tout ce
qui est ajustement de mots on fabrication, l'idée de couler des mots dans les
empreintes d'autrui ne peut etre quí insensée" ( p. 164). Partiendo del supuesto
básico de que una poesía es una forma
en su esencia, la traducción encierra la
dificultad real de encontrar cintos equi-

635

�valentes de forma que en alguna manera,
aunque sea débil y lejana, reproduzca la
forma original. Es evidente que entre la
forma concreta de la poesía clásica grecoromana y la de las lenguas románicas ( tal
el caso del español) median dos tipos de
versificación radicalmente distintos. ¿ Hasta qué punto se puede dar en lengua vernácula una aproximación a la fonna latina? ¿Hasta qué punto se han aprovechado o se han descubierto en las lenguas
romances los recursos métricos internos
dejando de lado la rima? Marce) Pagnol
opina al respecto: "Las lenguas en las
que el acento tónico ocupa un lugar variable y que hacen una diferencia clara
entre las breves y las largas, pueden prescindir de la rima puesto que cada verso
contiene su propia música. Un verso latino, aislado del poema, sigue siendo un
verso, en virtud de su constitución. Un
verso francés aislado es decir, bien entendido, un verso que no especifica su pertenencia a un sistema de enunciados rimados -no es más que una frase, frecuentemente armoniosa y poética, pero
nada permite afirmar que se trate de un
verso". De aquí que la traducción en verso de la poesía latina tenga que estar normada por nociones prosódicas y métricas
claramente definidas, al mismo tiempo
que se capte el tono básico y fundamental de la emoción poética transmitida en
esa forma. De aquí que el traductor ideal
del poeta sea otro poeta. El caso se da
a la perfección en Rubén Bonifaz Nuño,
poeta, traductor en este caso, de la gran
poesía virgiliana de las Ge6rgicas. Nada
de malabarismos métricos ni de contorsiones idiomáticas. Su traducción en verso
-y aquí está precisamente el acierto-ha captado el espíritu de esa forma poética de Virgilio que hasta ahora parecía
intraductible, en una expresión clara y
precisa. ¡ Qué lejos afortunadamente de
la oscuridad -y hasta de la pueril pedantería- del Méndez Plancarte que, en
mala hora, puso sus manos en Horado!

636

Bonifaz Nuño traduce verso por verso,
conservando un ritmo interno que se impone alegremente desde el primer momento y que refleja con bastante proximidad
el ritmo métrico del exámetro: "El mérito de la edición que presento ahora,
dentro de la Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, suponiendo que algún mérito tenga, creo que
deberá buscarse no en la introducción o
en las notas explicativas, donde reconozco
mi insuficiencia y mi falta de una habilidad siquiera mediana, sino en la honradez del trabajo de la traducción de un
poema considerado invariablemente como obra maestra, y que, por lo mismo, es
difícil de trasegarse a un idioma distinto
a aquél en que tan proporcionadamente
nació". Su esfuerzo no ha sido vano; entre manos tenemos su traducción y un
Virgilio íntegro, fundamental, poético en
una traducción poética. Ojalá, Rubén Bonüaz Nuño sorprenda, en breve, con las
Buc6licas y si se nos permite el entusiasmo, casi una Eneida, tan necesitada en
castellano.

Lic.

JuAN ANTONIO AvALA

TULIO CICERÓN. Catilinarias.
Prólogo, traducción y notas de Rafael Salinas, Biblioteca Scriptorum Graecorum et
Romanorum Mexicana, Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección
General de Publicaciones, México, 1963.
CXLII
80 págs.
MARCO

+

LA Biblioteca Scriptorum Graecorum et
Romanorum Mexicana ha incorporado a
su catálogo la valiosa traducción de las
Catilinarias de Marco Tulio Cicerón debida a la pluma de Rafael Salinas, quien
junta en sí las valiosas cualidades de filólogo, historiador y traductor. Por otra
parte, la urgente necesidad que nos apremia de contar, en lengua castellana, con
los textos de la literatura clásica grecoromana, con un auténtico sentido de mo-

dernidad y seriedad científica, hace que
estas nuevas ediciones sean recibidas y
apreciadas, en todo su valor, en los medios académicos universitarios.
La importancia de estos cuatro discursos de M. Tulio Cicerón, conocidos desde
la antigüedad como Catilinarias se deriva, primordialmente, del planteamiento
político-social que provocó, en la Roma
republicana decadente y anárquica, la
conspiración de Lucio Sergio Catilina. Es
preciso deshacemos de una falsa configuración histórica sobre este personaje y los
móviles que lo impulsaron a la conspiración. Recordemos que en este caso, como
en otros muchos, la historia fue escrita
por los vencedores. No es posible, en el
caso de Catilina, simplificar el problema
y reducirlo a la mera ambición o corrupción de Catilina y de un grupo de despechados; toda simplificación peca de unilateral y, en consecuencia, no puede menos de representar una mendacidad o una
injusticia. La conspiración de Catilina no
puede ser contemplada de espaldas a las
circunstancias histórico-políticas predominantes en Roma desde la guerra de los
aliados latinos y su recrudecimiento a
partir de la dictadura de Sila. Mezclados a las ambiciones políticas y a la gradual corrupci6n existen verdaderos problemas de tipo económico, político, jurídico y social; de Catilina lleva implicados muchos de estos problemas que desgastaron a la Roma republicana. De aquí
la necesidad de un nuevo enfoque de este
problema hist6rico y de una valoración e
interpretación de las Catilinarias, tal como lo ha hecho Rafael Salinas en su prólogo a esta nueva edición.
La conjuración de Catilina es uno de
los exponentes más signüicativos del estado de crisis casi permanente en que
vivió la República romana y que se acentuó en sus últimos años. "En la historia
de Roma -afirma Altheim- las crisis
son períodos que alternan con los de conquista y expansión. Ascenso y decadencia,

vida y muerte del Imperio, opónense así
en forma inmediata. . . Porque la crisis,
lo mismo que una grave enfermedad, se
graba en el cuerpo de la entidad estatal,
y cada nueva crisis refuerza las huellas
de la precedente. Lo mismo, pues, que
las enfermedades, así también las crisis
son imágenes de la muerte, constituyen
anticipaciones f antasmáticas de la ruina
que ha de vivir y vendrá, necesariamente.
Incluso una crisis superada representa un
paso más hacia el fin. La primera crisis
que hubo de atravesar la comunidad romana exhibe características que habían
de resultar signüicativas para los demás.
Ya ésta quedó profundamente grabada".
En esta época de crisis concurren una
serie de problemas de tipo político-económico heredados de etapas históricas anteriores y que nunca habían sido resueltos: las soluciones provisionales dadas
por los grupos oligárquicos jamás conciliaron los planteamientos más urgentes; únicamente, los fueron pasando de una generación a otra sin darse cuenta de que
iban creciendo y minando los cimientos
de las instituciones. ¿ En qué forma llegó
a culminar esta crisis y cuáles fueron los
factores de su planteamiento? El más importante, a nuestro juicio, consiste en los
términos de desigualdad social, política y
económica, privativos de la República Romana desde la época de los Gracos. Veamos, brevemente, en qué consisten dichos
planteamientos. La política romana presenta como c¡iracterística el haber estado
dominada permanentemente por la aristocracia, que no pudo ni quiso solucionar los graves problemas planteados
por la ampliación territorial, los carn\&gt;ios económicos y la madurez política del pueblo. La ampliación territorial de las fronteras del imperio trae
como consecuencia inmediata la necesidad de la creación de un sistema militar
eficiente cuya estructura y funcionalismo
chocará a la larga con la concepción civilista republicana; lentamente, la estrue-

637

�tura militar va produciendo fisuras en el
cuerpo político hasta que llega el momento en que éste es ya imperante debido
a las presiones y a las ambiciones de los
caudillos militares. Esta misma ampliación
territorial produce cambios económicos
profundos que van a acentuar mucho más
la lucha de clases dentro del seno de la
sociedad romana; el paulatino empobrecimiento de la agricultura italiana, la formación consiguiente de los latifundios y
la masa campesina desprovista de suelo,
pan y auténticas ambiciones hacen que
la auténtica vida política de la República
derive de sus cauces normales a un remedo de democracia, manejada, sin solución
de continuidad, por la aristocracia. Una
institución tal como el tribunado de la
plebe, creada originalmente como un instrumento de defensa democrática, llega a
ser inoperante desde el momento en que
patricios y caballeros la manejan a su antojo valiéndose de triquiñuelas legalistas.
De aquí parte, indudablemente, la demagogia, populachera ejercida perfectamente por personas originarias de la nobleza.
Y aquí es donde debemos situar a un Lucio Sergio Catilina, demagogo muy distanciado, en estatura política e intenciones, de los Gracos, aunque tome de éstos
porciones desvirtuadas de su plataforma
política.
A nuestro juicio, el mérito del traductor de Las Catilinarias, ha sido destacar
en su valiosa introducción algunos de los
factores que llevaron al planteamiento de
la conjuración de Catilina, aunque no estamos de acuerdo en su interpretación
dialéctica de determinados y particulares•
hechos históricos. Sin embargo, creemos
que el procedimiento es legítimo y hasta
aleccionador.
JUAN ANTONIO AYALA

JEAN CousJN, Los Estudios Latinos, trad.
Leda füui de Costa, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Colección Guías,
nuenos Aires. 1963. 156 pp.
EL PRÁCTICO MANUAL de Jean Cousin Les
études latines, publicado originalmente en
1944 y que ha sido recomendado ampliamente en las cátedras de lengua y literatura latinas, llega por fin a nuestras manos, traducido al castellano, con diecinueve años de retraso, lo cual constituye, de
por sí, una auténtica señal o de nuestra
proverbial pereza o de nuestra inefable
ignorancia frente a las auténticas realidades del mundo cultural. Y, por otra parte,
el hecho se agrava si consideramos que
carecemos totalmente de obras originales
de este tipo para iniciar al estudiante en
los estudios de filología clásica. Pensamos,
al hojear la obra de Jean Cousin, en otro
libro, casi un folleto, de igual o mayor
importancia: Textual Criticism de P.
Maas, y esperamos, quizás en vano, su
pronta traducción al español.
La obra de Jean Cousin es un "corpus",
sabiamente organizado, de introducción al
tema de la filología latina tal como tradicionalmente se desarrolla en los centros
de cultura superior. Uno de sus aspectos
más aleccionadores y orientadores lo constituyen bs páginas que sirven de Introducción a la obra; en estas páginas se
trata de revisar el significado que pueden
tener los estudios latinos en el mundo
actual y, en concreto, del concepto "cultura" en relación con la mente latina. Para el romano la cultura es una diversificación; al acuñar Cicerón el concepto de
liumanitas, pretende agrupar bajo esta
denominación todas esas diversificaciones
del campo de la cultura: "Humanitas
-afirma Cousin-, es cierto, iba acompañada en el uso cotidiano por doctrina y
disciplina, que tienen generalmente un
sentido escolar; pero se orientan, doctrina,
hacia la idea de un estudio científico de
todo objeto de ciencia, y disciplina, hacia

!a idea de un método de educación o de
una regla moral. ¿ Tratábase de designar
el conjunto de ciencias que componían la
cultura antigua? Se empleaba disciplinae;
a veces studia o litterae servían de sustitutos. En fin, erudi1io aporta un matiz complementario, y viene a agregar a la idea
de instruir la de 'modelar', llegando aun
a definir al conocimiento adquirido por
el estudio, es decir, la 'cultura' " (p. 9).
Estos son, según Cousin, prepuestos básicos para abordar los estudios latinos, pero hay, sin embargo, una serie de técnicas que es preciso dominar para llegar a
resultados concretos y objetivos y tal es el
objeto básico de la presente obra. Tal
técnica, aunque no en detalle, es expuesta en los capítulos que vamos a reseñar a
continuación.
La preparación y cultura elementales
supone, en principio, el acceso al dominio de la lengua latina, en todos sus aspectos. Lamentablemente es éste un punto
de partida que ha sido descuidado en las
universidades latinoamericanas y cuya discusión podría ocuparnos demasiado: el
hecho objetivo es que en la Facultad haya necrsidad de comenzar desde los principios elementales de la lengua latina, lo
cual indudablemente supone una pérdida
de energías y la oportunidad de acceder
a los textos, despreocupados maestros y
alumnos, de las dificultades de orden puramente gramatical. El estudio fundamentado y serio de la lengua latina debe
comenzar en la etapa preuniversitaria y
el ideal sería que el alumno de Filología
clásica contara, al entrar en la Facultad,
con este instrumento. A quienes todavía
nos preguntan asombrados sobre la utilidad de estudiar latín en el bachillerato,
sentimos a Ch. B:illey (El Lenguaje y la
Vida) o al genial Antoine Meillet, de
quien son las siguientes palabras: "El
latín nos interesa precisamente porque representa una civilización, y esta civilización sobrepasa ampliamente el dominio
de lo que se ha convenido en llamar el

mundo latino". Como este manual fue
escrito para estudiantes de lengua francesa, los manuales de lengua latina que
se recomiendan son también de origen
francés, aunque según creemos, el traductor pues no se advierte al lector, en las
referencias recomienda algunos manuales
en lengua que pueden ser de utilidad.
Hubiéramos deseado, en este punto, más
que una traducción una adaptación a las
disponibilidades materiales de aquellas
obras con que contamos en español, y
que son de fácil acceso a los estudiantes
de lengua española.
Después de dominado el conocimiento
de la lengua latina, el segundo paro consiste en la Preparaci6n general y formación técnica, a través de la cual entramos
en contacto con los instrumentos que integran la cultura latina: textos manuales
de filología, repertorios bibliográficos, historia de la literatura, etc., son descritos
por el autor, añadiendo a ello una valoración exacta de los mismos. Echamos de
menos la referencia a dos valiosas colecciones bilingües de lengua española, en
proceso de publicación; son éstas: la Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, editada por la Coordinación de Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México y la
Colección Hisp.ínica Clásica, publicada
bajo el auspicio de las Universidades Españolas. Se reseñan también las principales historias de la literatura latina, aunque también echamos de menos un manual, muy completo en lo que a bibliografía se refiere, en lengua española; se
trata de la Historia de la Literatura latina de A. Millares Cario (Fondo de Cultura Económica México). Dentro de todo
este instrumental y manejo técnico de los
elementos de cultura se estudia la historia,
la historia política, los estudios relativos
a la civilización ( Filosofía, ciencias, instrucción, vida material), instituciones políticas y jurídicas, economía y las ciencias
auxiliares que, coordinadas, constituyen

638
639

�los auxiliares necesarios para la interpretación filológica: geografía, epigrafía, papirología, numismática y arqueología, así
como también la referencia necesaria a
revistas y publicaciones periódicas.
La traducción latina ocupa un lugar
importantísimo en este "corpus" orgánico
de los estudios de filología clásica. Aquí
se nos replantea el eterno problema de la
traducción en el que, por desgracia, muy
pocas han sido las mentes que han pensado con lucidez. Cousin (p. 47) lo plantea en la forma siguiente: "Pero ¿ de qué
manera hay que traducir? La soluci6n
ideal del problema no existe: los distintos
dialectos no pueden unificarse, puesto que
pertenecen a distintas etapas de la civilización". No existe, es verdad, la solución ideal ni creemos que jamás pueda
existir, dado que las actitudes lingüfsticas
conforman definitivamente toda manifestación del espíritu de los hombres, a quienes no podemos arrancar de su ambiente,
de su historia, de su época, de su medio
de educación. El hombre es esencialmente
"palabra" y, privado de ella o llevado
forzosamente a otros esquemas lingüísticos, queda mutilado en una parte esencial de su ser: es precisamente esa "energeia" que Humbolt veía en la palabra,
inasible y ligada inexorablemente a un
ser concreto, situado en una circunstancia
concreta y condicionado por innumerables minucias que se entretejen con su
esencia. Sin embargo, la traducción es
posible y hasta cierto punto, si se respetan ciertas reglas, puede aproximarnos al
original. Cousin sigue, en este punto, las
reglas de J. Marozeau (La traduction
du latin, París, Belles Lettres, 1937), que
de tanto, nos han servido a quienes hemos
dedicado parte de nuestra actividad académica a estos menesteres.
Para traducir el problema debe ser parcelado con el objeto de llegar a resultados
positivos: la palabra, la construcción sintáctica y el estilo. Todos los consejos y
observaciones, tan bien resumidos y ex-

puestos por Cousin, nos llevan a la conclusión práctica de que el mejor método
y el que lleva a resultados apreciables es
traducir sin descanso, traducir bajo la vigilante mirada de un maestro competente.
La traducción, en el campo de los estudios latinos, es necesaria y, diríamos, en
nuestro medio, urgente. He aquí la afirmación final de Cousin: "¿ Quién ha pensado jamás que la versión era un ejercicio
ocioso? Hace mucho que le han reconocido las virtudes de una verdadera prueba:
implica un esforzado trabajo alrededor de
las palabras, de las frases, del enunciado,
de la sintaxis, del estilo, y presupone gusto y cultura; se pretende a veces que enriquece el conocimiento de nuestro idioma; ¡ hermoso sofisma! 1Coma si no fuera necesario conocer admirablemente éste
para poder confrontar con el latín y sus
exigencias las posibilidades infinitas pero
diversas de nuestra lengua y encontrar
las más justas equivalencias y las más
completas armonías entre dos épocas, dos
civilizaciones y dos mundos!" (p. 79).
Complemento de la traducción en este
mundo de los estudios latinos lo es el desarrollo del tema, capital, en todos sus
aspectos para llegar a Jo más hondo de
los elementos constitutivos del latín. Viene a ser un ejercicio inverso al de la traducción, pero con grandes implicaciones
en el campo de la cultura pues "aunque
exteriormente es un ejercicio de gramática, el tema debe ser en realidad una forma de cultura" (p. 81). Los pasos a seguir en este entrenamiento y ejercicio
constante son también claros y precisos:
t&gt;lección de las palabras, equivalencias, estructura del enunciado, orden de las palabras y de las oraciones, ritmo y, finalmente, la cláusula. La importancia del
tema latino, según Cousin, puede resumirse en los siguientes términos: "En primer término es elemental, frente a un
texto a traducir al latín, tratar de tomar
conciencia de su exacto valor: un ejercicio de tema debe comenzar por una ex-

plicación del texto, y no necesitamos repetir aquí los principios que deben guiarla, pues si es necesario darse cuenta del
valor de las palabras y del arte de las frases, es necesario también analizar su alcance y restituir al texto el sentido que tiene
realmente en su ambiente literario, p5icológico, filosófico, histórico; un texto, cualquiera que sea, es una resultante" (p.
81 ).
Base y núcleo de los estudios filológicos
lo constituye la explicación de textos, método practicado generosamente en todos
los niveles de la enseñanza francesa y cuyos resultados son bien patentes. El comentario de textos despierta en el espíritu
una atención especial y una agudización
en cuanto al fenómeno literario. De aquí
la importancia de este método que, como
los anteriores, tiene aspectos muy definidos: traducción del texto para su cabal
comprensión, comentario gramatical, comentario estilístico y comentario humanista. "Un comentario bien llevado -afirma
el autor- debe resucitar, entonces, una
época y hacer revivir un alma; no tiene,
sin embargo, que degenerar en conferencia y caer en el verbalismo; crítica ante
todo, debe procurar poner en evidencia lo
específico y medir tanto los "defectos"
como las "perfecciones". Esto es pretender, quizás, demasiado ; pero, por querer
ser modesto, se da a menudo la impresión
de timorato y mediocre. Le dirá que ello
es difícil. ¿ Quién lo duda? De todos los
pueblos es ésta la más delicada y también
la más decisiva" (p. 118) .
Completa el presente manual una bibliografía práctica bastante completa y
orientadora ; lamentamos, una vez más,
que el traductor no se haya tomado la
molestia de completar la bibliografía original con la de lengua española puesto
que nuestros estudiantes, en la mayoría de
los casos, no disponen de más instrumental de investigación que la lengua propia.
Sin embargo, consideramos el gran acierto
de la presente traducción y creemos que

ha de ser de gran utilidad en las cátedras
de filología latina, cuya importancia es
indubitable como señala el mismo Cousin:
"¡ Ojalá no olviden nuestros estudiantes
que, al abordar los estudios superiores de
latín, tocan el punto de convergencia de
todas las civilizaciones mediterráneas, desde donde el latín las difundirá más tarde,
luego de haberlas repensado! ¡ Ojalá puedan formarse así una idea exacta del genio romano, para comprender su irradiación a través de sus grandes escritores!"
(p. 121).
JUAN ANTONIO

AYALA

MANUEL GÁLVl!Z, Las Dos Vidas del Pobre Napoleón, edited with introduction,
notes, exercises and vocabulary by Myron
l. Lichtblau. The Scribner Spanish Series,
Charles Scribner's Sons, New York, 1963.
278 pp.
Es UN HECHO l!VIDl!NTI! el interés que va
cobrando en los medios intelectuales y
académicos de los Estados Unidos la importancia de la literatura iberoamericana
y el incremento del estudio del español
como lengua de cultura y de intercambio
en el mundo actual. La comunidad hispanohablante ocupa, en los momentos
históricos por que atravesamos, un puesto
sobresaliente en hechos políticos y económicos de primer plano. En los Estados
Unidos -por no hablar en este caso, de
los innumerables institutos europeos que
dirigen su atención a Iberoamérica- proliferan las publicaciones dedicadas a
nuestro tema: traducciones de las producciones sobresalientes y numerosos estudios y libros en inglés.
En el plano académico mucho se ha
hecho y los indicios son alentadores. Una
de estas realizaciones positivas en el campo de la didáctica es la llevada a cabo
por el Dr. Myron l . Lichtblau, profesor
de Literatura Hispanoamericana en la
Universidad de Syracuse, N. Y. y desta-

640

641
H41

�cado especialista en el campo de la novelística argentina: autor de un libro básico
sobre este tema: The Argentine Nouel in
the Nineteenth Century (Hispanic lnstitute in the United States, New York,
1959), Ha seguido publicando valiosas
monografías en torno al mismo tópico
(Cfr. Humanitas, núms. 1, 2, 3 y 4 y Armas y Letras). Como un resultado de sus
experiencias a través de la cátedra, el Dr.
Lichtblau public.1 ahora una magnífica
edición provista de notas, ejercicios y vocabulario de la novela del escritor argentino Manuel Gálvez: Las Dos Vidas del
Pobre Napole6n.
Lichtblau, en su Introducción, presenta
en forma esquemática e informativa, algunos de los aspectos de la personalidad literaria de Manuel Gálvez, fallecido hace
menos de un año (noviembre de 1962).
Gálvez, uno de los esc;i tares más fecundos y valiosos de Argentina, vivió una carrera literaria en su sentido más intenso
y conoció éxitos de popularidad no sólo
en su patria sino en el mundo entero. En
cierta ocasión Eduardo Barrios afirmó de
él: "Gálvez me parece hoy el maestro
argentino. Alcanza, como pocos en América, la talla continental. Debemos conocerlo y propagarlo. Las novelas de Gálvez,
sólidas, observadas con exactitud, escritas
clara y varonilmente, fieles al espíritu de
la raza, compuestas con maestría, forman
ya un macizo y que abarca dh·ersos ambientes argentinos". Una prueba de esta
personalidad literaria de Gálvez nos la
proporcionan sus éxitos editoriales; Nacha Régules ( 1919) fue traducida a once
idiomas; Miércoles Santo a sietP. idiomas;
de esta novela se agotaron diez ediciones
francesas. Fue Premio Municipal de Literatura y Premio Nacional de Literatura.
En 1930 fue propuesto para el premio
Nobel.
Gálvez destaca en la novelística argentina por su preocupación en los problemas
sociales de su patria. Además, una de sus
más intensas preocupaciones -la fe reli-

642

giosa- encuentra amplio cauce en la temática de toda su obra literaria. Según
pasaron los años, Gálvez evolucionó hacia
las firmes convicciones del catolicismo, religión de su infancia y de su educación.
No estamos de acuerdo con el Prof. Anderson Sewbert quien afirma que esta
acentuación de la fe católica de Gálv·~z
"achabacanó" su obra creadora de novelista; la afirmación, además de sectaria,
nos parece injusta y muy parecida, por
otra parte a la que críticos jacobinos hicieron sobre G. K. Chesterton. El problema religioso en Gálvez constituye, evidentemente, uno de los más sólidos temas de
su obra. Escritor de tesis, jamás podrá ser
catalogado como escritor religioso. Como
afirma el mismo Lichtblau: "Too many
rays of light and hope, too much optimism and faith, and tood great a !ove
of humanity peer trough the novels to
brighten the gloom and despais of the
naturalistic elements. Within the framework of this basic realism and limited naturalism is an undescurrent of psychological probing and analysis that seeks to
show man at adds with his enviromment
man in constant struggh to adapt himself
to the grim reality of the world about
him". (lntrod., p. XXIII).
Las Dos Vidas del Pobre Napole6n,
una de las últimas obras de Gálvez (Losada, 1954) es un feliz intento por entrar en el mundo interior del personaje
y someterlo al experimento del desdoblamiento de la personalidad, para escudriñar hondamente en lo que Lichtblau llama: "a metaphysical inquiry into the
meaning of human existence" (Itrod. p.
XXVIII). Aparentemente, es ésta una
de esas "novelas" de entretenimiento, fáciles de lectura y que pueden no dejar
una interrogación en el ánimo del lector;
equivocadamente, algunos críticos la consideraron en tal forma. Cualquier lector
atento encontrará en ella planteado su
grave problema metafísico muy parecido
al que presenta Yean Can en La Compa-

sión Diuina. Recordemos aquel pasaje final en el que los compañeros de celda y
confinamiento perpetuo deciden nombrar
Dios al Doctor y comparémoslo con este
pasaje de Gálvez: "Se ríen porque he afirmado la existencia de Dios. Pues sepan señores majaderos, que Dios es el único ser
que realmente existe. Este es mi gran descubrimiento. Ustedes, el doctor y yo, no
tenemos existencia real auténtica, propia
de nosotros. Nuestra insignificante existencia es puramente fantasmal, como la existencia de Alejandro Magno Pacheco".
Napoleón Machuca vive un penoso desdoblamiento para llegar a alcanzar, en su
demencia una verdad final en la que
afincar su pobre existencia. "The protagonist, in the solitude of a mental institution, finds God and believes that in
Him resides the only true existence" (Introd., p. XXX'I).
Lichtblau, al escoger esta importante
novela de Gálvez como texto didáctico,
ha puesto al alcance del estudiante norteamericano de español, una de las novelas
más significativas y elaboradas del autor
argentino. Sus ejercicios y su vocabulario
complementan este valioso trabajo que no
dudamos ha de ser de gran éxito y modelo
para otras publicaciones de este tipo.

L,c. JuAN ANTONIO AYALA
RÉms JoLIVET, Les activités de l'homme
et la sagesse; Centre d'Etudes de Carthage (Cahier No. 2), Emmanuel Vitte Editeur 3, place Bellecour, Lyon-2, 1963.
RÉms JOLIVET ES UNO de los grandes
clásicos de la filosofía francesa contemporánea. En sus obras -traducidas a
varias lenguas- resplandece el orden, la
claridad, la jerarquía, la objetividad .. .
Lo que es, causa en su espíritu la verdad
-luz y alimento- que comunica, tras la
posesión, a sus discípulos y lectores. Toda su vida ha estado empeñado en la indagación de la verdad. Y cuando la des-

cubre amorosamente en el silencio de la
meditación, se le adhiere al alma y le infunde vida interior. Formado en las exigencias perennes del tomismo, pero abierto a las nuevas posibilidades que ofrece la
fenomenología, explora filosóficamente la
totalidad de la existencia. Ha escrito tratados de lógica, cosmología, psicología,
moral y metafísica. Se ha ocupado -con
singular penetración- del problema del
mal de San Agustín y de las doctrinas
existencialistas desde S. Kierkegaard hasta
J. P. Sartre. Su inquietud espiritual le ha
llevado a precisar las relaciones entre el
pensamiento griego y el pensamiento cristiano, lo mismo que a determinar el sentido de la sinceridad. En cerca de una
veintena de libros ha probado sus altas
dotes de filósofo cristiano. El "Centre
D'Etudes de Carthage" (Cahier No. 2)
acaba de publicar, en la editorial de
"Emmanuel Vitte Editeur, 3, place Bellecour, Lyon-2. 1963", el último libro de
Régis Jolivct: Les actiuités de l'homme
et la sagesse.
En 1956, Régis Jolivet dictó, bajo los
auspicios del "Centro de estudios de Cartago", un ciclo orgánico de conferencias
en la sala de fiestas del liceo Carnot en
Túnez, que ahori recoge, reclabora, completa y desarrolla en el libro Las actividades del hombre y la sabiduría. Hagamos
votos porque sea traducido, en breve, al
castellano. Mientras tanto quisiera ofrecer, a mis lectores de habla española, las
ideas -madres del último libro de Jolivet y sus méritos sobresalientes. El libro
está dividido en un prólogo, una introducción ( "definiciones y problemas") tres
capítulos: l. El trabajo. 11. El juego. 111.
La contemplación; y una conclusión: La
sabiduría. Se trata de tres tipos de actividad humana -trabajo, juego, contemplación- que se entrelazan solidariamente en la existencia concreta y cuya jerarquía de nobleza es desigual. Por eso conviene precisar su naturaleza, determinar
sus relaciones mutuas y situarlas, por así

643

�decirlo, en funci6n de la sabiduría que es
el fin o la regla de todas las actividades
del hombre.
La distinción que Jolivet establece en
las actividades del hombre -trabajo, juego, contemplaci6n-, no corresponde
exactamente, a la conocida división de
Arist6teles: obrar (poiein), actuar (prattein) y contemplar (theorein). Trabajo
es una actividad en vistas a producir una
cosa sensible, como tal. El juego es algo
muy diferente. Se presenta como un gasto
de actividad que no tiene otro propósito
que él mismo. Trátase de una actividad
que se ejerce para el placer y que no
produce nada fuera de sí misma. En caso
de que algo se produjese, sería accidental y carecería de valor y de sentido teleológico. La contemplaci6n es el goce de
un objeto inteligible o de lo que de inteligible tiene un objeto cualquiera. Los tres
casos suponen una tensi6n particular. En
el trabajo, tensi6n hacia el objeto que
se va a producir, para vencer la resistencia
de materiales, adaptar los instrumentos y
obtener la más grande eficacia posible. En
el juego, tensión hacia el despliegue de
actividad armoniosa y ordenada que supone reglas al menos implícitas. En la contemplación, tensión pujante a lo inteligible: sistema e ideas, sentido de imágenes,
relación entre las cosas, orden y plan del
conjunto. Mientras el trabajo es penoso,
por esencia, el juego y la contemplación
sólo por accidente puede presentar pena
y fatiga.
El destino del hombre se cumple, comúnmente, por el trabajo. ¿ Cuáles son
los componentes de esta actividad y cuál
es su valor espiritual? Síntesis de una operación vital -orgánica- y de una operación intelectual, el trabajo es una actividad que se ejerce, sobre la resistencia de
una materia para producir una cosa. Actividad ubicada en la frontera de lo biológico y de lo espiritual. No es el cuerpo
el que trabaja, sino el hombre quien trabaja por su cuerpo. Todo trabajo es obra

644

de un pensamiento inteligente. La mano,
por su maravillosa flexibilidad, es el útil
universal o para decirlo con una frase clásica "el instrumento de los instrumentos".
Puede afirmarse que es la inteligencia
misma. El elemento de goce que existe en
el trabajo, proviene de que es una actividad creadora, inteligente. La pena y la
dificultad resultan de la naturaleza misma
del trabajo. Pero la civilización, inspirada
y dirigida por el cristianismo, tiende a
transformar progresivamente las condiciones, materiales y morales, del trabajo. Se
trata de disminuir -no de abolir- la
pena y la fatiga. Se trata de repartir mejor las cargas, en vista de crear, hasta
donde sea posible, un mundo sin miseria
y sin injusticia donde el trabajador no
sea un extranjero en su propia patria y
en su propio oficio. Se trata de que el
trabajo no aparezca más como la obra de
un esclavo, sino como el esfuerzo común
de hombres libres, para el bien y para la
felicidad de todos. Adviértase, en fin, un
último aspecto del trabajo: su aspecto de
actividad social. El hombre no trabaja en
soledad. Su labor es colaboración. Las
naciones, conscientes de su estrecha solidaridad, buscan en la unión las condiciones
de su progreso y de su supervivencia. Hasta aquí el análisis de los elementos esenciales del trabajo. El autor examina, a
continuaci6n, la función de esta actividad
específicamente humana.

convertirse en una actividad al servicio de
la comunidad humana. El hombre reconoce al hombre por una especie de solidaridad corpo-espiritual. Nos sentimos
unidos por la vida y por la muerte. Formamos parte de un solo e inmenso cuerpo
que no puede subsistir y desarrollarse sino
por la armoniosa colaboración de todos
sus miembros. Al humanizar y universalizar la naturaleza nos humanizamos y nos
universalizamos nosotros mismos. Exaltar
el trabajo, como lo han hecho los regimenes materialistas, sin esforzarse en dar al
trabajador otro ideal y otro fin que el
aumento de la producción y el acrecentamiento de las riquezas, es restar la lógica del sistema y es arruinar, con un solo
golpe, al hombre en el trabajador. El
hombre no vive solamente de pan. "Car
Je travail n'est une oeuvrc humaine que
dans la mesure ou il permet favorise et
condittione l'avenrmcnt d'un ordre spiritucl, ou l'hommc s'affirme et se conquicrt
de plus en plus dans se pleine verité, qui
est d'abonder dans le sens de l'cxigence
irrecusable de son destin, qui passe toute
la nature et tout l'univcrs" ( Opus cit.,
p. 54) . A la luz de estas consideraciones,
resulta comprensible que en el liberalismo
y el marxismo -hermanos enemigos- el
trabajo esconda y -valga la expresióndevore al trabajador. Pensando en el trabajador es como Jollvet -cristiano "ex
veritatc"- nos habla del trabajo.

El mundo aparece, cada vez más, como
una materia transformable a voluntad de
los humanos. Bajo esta luz, el trabajo
aparece como el instrumento de una inserción, cada ve:i: más eficaz del espíritu
en el seno de la naturaleza. El mundo en
su totalidad se encuentra poco a poco
modelado por el espíritu. El hombre obedece a la naturaleza para mandarla; se
enajena en el trabajo para librarse del
trabajo. El carácter social del trabajo se
manifiesta doblemente: requiere el concurso de otros hombres y sobrepasa la
necesidad inmediata del trabajador para

A diferencia del trabajo y de la contemplación, el juego no es una actividad
específica y exclusivamente humana. Los
animales, aunque no jueguen como rl
hombre, también juegan. ¿ Cómo explicar
el juego? Los psicólogos han propuesto
diversas explicaciones. Unos han pensado
que el juego es una manera de librarse
de un excedente de vitalidad. Otros estiman que el juego pone de manifiesto una
propensi6n innata a la imitación. Otros,
aún, lo consideran como destinado a satisfacer una necesidad de escape nervioso.
Régis Jolivet centra su atención sobre el

aspecto "placentero" del juego. Por una
parte, el juego carece de ese elemento
"serio" del trabajo; por otra parte, no es
racional, en el sentido de una actividad
intelectual. Es inteligente del mismo modo que decimos del instinto que es inteligente. No compromete a nada, fuera de
sí mismo. Es una totalidad que se cumple
en sí misma. La gloria y el dinero no son
exteriores al juego: le integran y le particularizan. El elemento aleatorio, con su
coeficiente de incertidumbre, engendra en
el juego -especialmente el de competencias- esa tensión característica. Es
preciso advertir, no obstante, que el juego crea un orden, o mejor dicho es el orden mismo.
Hay tres formas o categorías principales de juego: juego puro, juego de azar,
juego deportivo de competencias. En el
juego puro no interviene ningún elemento
extraño al juego mismo. Es en los niños,
sobre todo, donde descubrimos este tipo
de juego. Juego puro que es libertad y
ejercicio de la libertad. Nuestra civilización moderna tiende a eliminar el juego
auténtico en provecho de juegos ambiguos y discutibles. Las danzas evolucionan hacia la violencia y la sexualidad.
Los deportes se convierten en una especialización muscular del juego. Necesitamos, por momentos, volvemos niños para
encontrar la dichosa libertad de los niños.
Pero la desgracia de nuestro tiempo es
que los niños nacen adultos. Nuestra civilización -se ha dicho- es triste. Es
menester que el juego recapture la dicha.
El juego de azar, en la medida en que el
azar es todo, no será sino un juego degradado y de último nivel. En su mejor
acepción, el juego no excluye el azar. La
contingencia y la imprevisibilidad dotan
de encanto el juego y provocan la habilidad del jugador. Pero el azar, en este
caso, no constituye el juego; se limita a
crear las condiciones. Los juegos de competencias deben mantenerse entre determinados límites. Se trata de que la coro-

645

�petencia favorezca la actividad del juego; no de que la transforme en su contrario. El hombre se da todo entero en todas y cada una de sus actividades, debiendo servir a una más alta perfección
de su ser. Nuestro juego de hombres
-asegura Jolivet- es nuestra puesta de
jugadores, es nuestra existencia, las reglas
del juego son suministradas por las luces
de la razón y las exigencias de la conciencia. Jugar así es una cosa bella y exaltan te. Es la obra de la libertad en la que
nos damos todos enteros. Más el juego así
comprendido es lo que tiene de más serio.
Hasta aquí la asimilación de la existencia
humana el juego, expuesta brillantemente
por J olivet. Pero la verdad es que esta
asimilación por brillante que resulte, no
deja de parecernos inexacta, extraña, criticable. Si el juego tiene un aspecto placentero y carece de ese elemento "serio"
del trabajo y de la existencia humana
¿ por qué decir que nuestra existencia es
un juego? Mientras que el juego es un
gasto de actividad que no tiene otro propósito que él mismo, la vida humana se
vive para realizarse vocacionalmente, para
salvarse. No me parece posible identificar
el carácter placentero del juego con el
carácter serio -a veces trágico- de la
existencia del hombre.
La contemplación es la actividad primera, puesto que sostiene todas las otras
actividades del hombre. Y es, también, la
más alta y la más rica actividad del hombre. Contemplar es ver, pero ver las ideas.
La idea es siempre el término de la actividad espiritual. La contemplación no es
pasiva. Trátase de un acto que produce
ideas. Ideas que no están hechas de antemano. Contemplar es una forma de
existir. "L'expression n'est pas un accidcnt: elle est l'essencc de la pcnsée qui
est verbe, c'est-á-dire generation d'un
terme en Jeque! elle s'achéve et qui doit
devenir parolc, á savoir oeuvre ou chese,
et sans legue] elle ne serait qu'une simple
puissance et non un acte" ( Opus cit., p.

646

93). El primer grado de la contemplación
es el arte; hacer una obra. Esta obra puede ser bella. En tonces hablamos de bellas
artes. Pero la belleza también implica una
relación del ser a la inteligencia. En ella
se manifiestan la integridad, la proporción y la emoción estética. El artista es
un buscador de formas o de ideas, más
en la naturaleza misma. Por eso es un
oficio. Aunque el arte comporte una parte de juego, la belleza expresada en formas sensibles es cosa grave que inspira un
respeto sagrado. Por encima del arte está
la ciencia, que tiene por objeto lo verdadero. Lo verdadero sobrepasa lo bello,
puesto que lo bello supone lo verdadero
y sobre todo, porque lo verdadero tiene
más universalidad y más inteligibilidad
que lo bello. Las ciencias tienen por objeto propio lo que es universal y necesario, escapándose a las contingencias de la
sucesión temporal. Se distinguen entre
ellas por el grado mayor o menor de los
principios que aplican. La ciencia que
porta el principio supremo de todo lo que
es o puede ser, será la ciencia perfecta, a
la cual le damos, por excelencia, el nombre de Sabiduría. La ciencia se origina en
la necesidad de conocer y de comprender.
De todos los instintos del hombre, el de la
verdad -y de la verdad por ella mismaes el más profundo y el más insoslayable.
Sabiduría es saber unificado. Conocimiento y fruición de lo absoluto. Visión
de la unidad en los principios o en el
Principio supremo de todo lo que es. El
trabajo - actividad transitiva por esencia- enajena al hombre y le convierte ~n
una suerte de esclavo de la cosa sobre la
cual ejerce su labor. El juego --comparable a la contemplación por la inmanencia de su fruto- es inferior a la teorÍ:l
por toda la actividad corporal que implica y que lo grava de servidumbres análogas a las del trabajo. Sólo la contemplación tiene el valor de fin. Sólo ella puede
ser considerada como el término último de
la actividad espiritual. Pero entiéndase

bien: la sabiduría teorética es fin de la
inteligencia, no fin último del hombre.
La sabiduría teorética debe favorecer la
vida según la virtud y la perfección humana.
Si el hombre no es un espíritu puro,
sino un espíritu encarnado, su actividad
propia es una actividad compleja que
comprende cuerpo y espíritu y que estipula, en cierto modo, el concierto solitario
de las tres actividades fundamentales:
trabajo, juego y contemplación. El trabajo
es la actividad normal y común que llama y asocia óptimamente todas las funciones del hombre. El trabajo conduce al
hombre -mejor que el juego y la contemplación- hacia los hombres. Pero el
trabajo abre al hombre -y en ello estriba
su máxima dignidad- la vía normal hacia su perfección, esto es hacia Dios, principio y fin de todo lo que es y puede ser.
De nada serviría al hombre saber y ser
capaz de la más alta contemplación ~i
perdiese su alma. Ciencia sin conciencia
-decía Montaigne- sería la ruina de las
almas. Así entendida la sabiduría está al
servicio de la vida según la virtud. O para
decirlo con las palabras de nuestra propia
tesis: el saber se agolpa en última instancia, hacia la estrechez de lo "único
necesario": Una filosofía como propedéutica de salvación.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE.
Teorla de la Democracia. Fundamentos de
Filosofía Democrática. Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo
León, 1963. 278 p.
EL DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL
VALLE, ocupa un lugar de honor en el
panorama del pensamiento filosófico contemporáneo, en lengua castellana.
Su misma vocación, preparación y dedicación a los estudios filosóficos, le han
hecho penetrar con sabiduría e interés en

el análisis y exposición de la doctrina política. Los hechos políticos forman un
sector muy importante de la realidad. El
filósofo que aspira a obtener una comideración total del hombre y el Universo
en que se encuentra, no puede ignorar a
ese sector de la actividad de los seres humanos que realizan los fenómenos de convivencia que son las sociedades políticas.
Por ello, los grandes filósofos son siempre en forma necesaria, a la vez, figuras
de primera importancia en la Historia del
pensamiento político. Aristóteles y su Polltica, Platón y su República, Santo Tomás en la Suma Teo/6gica, Hobbes en el
Leviatan, Locke en sus Dos Tratados sobre el Gobierno, son apenas ejemplos al
azar de la larguísima, casi interminable
lista de obras capitales en el panorama del
pensamiento político elaboradas por los
filósofos en el devenir histórico.
Por ello, Agustín Basave se encuentra
en el camino adecuado para producir óptimos frutos al elaborar doctrina política.
Prueba de ello la constituye su magnífica
Teorla del Estado, aparecida en 1955, y
su Teoría de la Democracia, cuyo comentario es objeto de estas líneas.
Pero el pensamiento filosófico por la
libertad ontológica del hombre, libertad
que lo coloca en la cima de los seres de
la creación al conferirle una dignidad y
una jerarquía resultantes de tener la
"imagen y semejanza" del Ser Absoluto,
está abierto a múltiples direcciones, a
una gama tremendamente diversificada
de matices, de ahí la originalidad del pensamiento a través del tiempo y el distinto
tratamiento de los mismos temas en el
transcurso de la historia.
Por esa misma diversificación resultante de la libertad y a causa de ella implica
también la necesidad de coincidencias. El
motivo condicionante del pensamiento filosófico es la búsqueda de la verdad, la
elaboración de principios universalmente
válidos de explicación del Universo y los
seres que en él se encuentran.

647

�1

1

Por ello, en el pensamiento filosófico
y filosófico-político de Agustín Basave encontramos originalidad y coincidencia. Su
originalidad proviene de su investigación
enfocada hacia el estudio de los fenómenos políticos que no son contemporáneos,
de la claridad, concisión y elegancia de su
estilo y de la hondura, entusiasmo y convicción de su pensamiento político. Las
coincidencias en su pensamiento político
se derivan de su recia raigambre en la filosofía tradicional, en la línea de oro del
pensamiento de la "filosofía perennis", de
Aristóteles a Santo Tomás y del Aquinatense a la áurea floración de filósofos y
teólogos españoles de los siglos XVII y
XVI y de ahí a las nuevas y vigorosas ramas del pensamiento filosófico que provienen de ese tronco secular y alientan en
forma cada vez más potente y significativa
en nuestros días.
El libro objeto de este comentario, Teoría de la Democracia, tiene como tema
uno de los problemas fundamentales tanto
de la teoría política como de la vida política misma.
Desde que aparecieron las primeras sociedades humanas, esto es, desde la aparición del primer grupo de hombres en la
superficie de la tierra, hecho que coincidió con su presencia en la misma tierra,
pues ni siquiera racionalmente al estilo
rousscauniano es posible concebir al hombre aislado de sus semejantes, hubo una
parte de ese grupo que impuso sus decisiones a los demáJ, esto es, apareció lo que
León Duguit habría de llamar "el proceso de diferenciación entre gobernantes
y gobernados". Ahora bien, ¿ cómo seleccionar a ese grupo gobernante? ¿ Quiénes
dentro del grupo tendrán esa facultad
maravillosa de poder imponer su voluntad
a la de los demás? ¿ Cuál será el alcance
de sus decisiones? ¿ De dónde proviene,
dónde reside y en qué consiste ese poder
decisorio? A ese planteamiento general y
elemental de la teoría de las formas de
gobierno corresponde en particular el

648

planteamiento de la Teoría de la Democracia que es una de las múltiples formas
de gobierno.
Este planteamiento lo efectúa Basave
con gran claridad con el simple enunciado
de los temas 2o. y 3o. de su libro: ¿ Qué
es la Democracia? ¿ Cómo es la Democracia? y completa el análisis que efectúa de
la democracia, en el desarrollo de su libro: Fundamentación Ontológica de la
Democracia, Estado Social de Derecho,
La Democracia y las Ideologías. El Concepto de la Soberanía y el Poder del Pueblo. El problema de la representación y
de las élites en la democracia. Educación
para la democracia sin riesgo. Justificación de la democracia.
Ese temario tan interesante, recibe un
adecuado desar~ollo en las páginas de este
volumen, y como expresa el autor en el
subtítulo del mismo la orientación del trabajo se dirige a proporcionar los "Fundamentos de Filosofía Democrática".
En todo este libro campea el entusiasmo del autor por la forma de gobierno
democrático, por C:stimar que es el sistema
político más adecuado para lograr los fines de la sociedad política y en consecuencia los fines del hombre.
Sin embargo estima Basave, en sana
doctrina política, que no en todas las circunstancias es aconsejable un sistema democrático, lo cual es correcto en el sentido
de integración del grupo gobernante, pues
hay ocasiones históricas en las que transitoriamente se justifica la autocracia ( desórdenes graves, guerra civil o internacional, etc.), pero siempre con la tendencia
a volver a la normalidad del régimen
democrático. En cambio en cuanto al
contenido teleológico de la democracia,
el gobierno para el pueblo, no hay motivo
ni circunstancia alguna que pueda justificar la desviación de ese objetivo.
Por ello y como ligera discordia entre
tanta y tan cordial concordancia me atrevo a discrepar de la afirmación del autor,
por otra parte muy generalizada en la

doctrina aún colocada en la misma posición ideológica, que es la mía, comentando la cita que hace de Vitoria: "desde el
momento en que la república tiene el derecho de administrarse a sí misma, lo que
hace la mayor parte, lo hace toda ella.
Por lo tanto puede aceptar la forma política que quiera, aún cuando no sea lo
mejor" y agrega Basave, "es cuestión de
libertad humana. El derecho natural no
prescribe terminantemente la democracia".

Colocados en la línea del derecho natural de la escuela aristotélico-tomista, el
orden correspondiente al mismo, es independiente y superior a la voluntad del
hombre pues su misma objetividad jus
est in rebus, confirma Domingo de Soto,
así lo impone, es así que la sociedad política es una realidad objetiva, luego en
la misma sus estructuras normativas adquieren esa misma calidad y en consecuencia su orden natural se impone a la
voluntad humana. Si se ha demostrado
por el propio Basave que la democracia
es el orden más conveniente para estructurar las comunidades políticas como forma de Gobierno que recoge precisamente
en normas positivas los lineamientos de
ese orden natural subyacente a las mismas, en consecuencia la conclusión es evidente: la democracia es de derecho natural prescrito de manera terminante,
pues no podría contradecirse el orden
por un apartamiento del mismo o desorden.
No impide lo anterior las excepciones
anotadas respecto a la posibilidad transitoria de existencia de regímenes autoritarios, pero ello equivale a un remedio
medicinal para un organismo enfermo, y
así como no requiere terapéutica el cuerpo sano, la comunidad política normal
habrá de vivir dentro de su orden natural
que es el de la democracia.
Y punto final, pues la glosa o comentario de un libro tan magnífico y sugerente en un tema de tanta actualidad y

trascendencia harían rebasar el propósito
de estas líneas de ser una elemental reseña bibliográfica. A los lectores queda
completarla.
EUSEBIO CASTRO

PuNio D. ÜRDÓÑEZ. Licenciado y General Don Lázaro Garza Ayala. Colección
del Congreso Nacional de Historia para
el estudio de la Guerra de Intervención.
No. 18. Sociedad Mexicana de Geografía
y Estadística. México, 1963. 254 p.
No EXISTÍA ESTUDIO alguno acerca de este ameritado personaje neoleonés, salvo
la semblanza publicada por don Santiago
Roe! en 1927, mfocada bajo el aspecto
puramente militar.
Es el trabajo del Prof. Ordóñez el más
amplio de que ahora se dispone. Aunque
no se trata de una biografía, sino de una
recopilación de material abundante sobre
los aspectos más importantes de la vida
del general.
Se inicia con la transcripción literal de
los apuntes biográficos de Ignacio Zaragoza, por Francisco Sosa. Analiza luego
la vida militar de Garza Ayala, en su
larga trayectoria de 56 años, ciñéndose
absolutamente al trabajo de Roe!, y transcribiendo la hoja de servicios y la parte
oficial de la batalla del 5 de mayo. Se
ocupa, en seguida, de la política educativa de éste, durante su actuación como
gobernante de Nuevo León.
En el Capítulo XV, vacía el texto de
las Lecciones Orales de Legislación Comparada, escritas por Garza Ayala, para
dar idea de la filosofía jurídica del biografiado. En el V, transcribe también el
texto íntegro del folleto publicado en
1873, sobre la desavenencia política entre
éste y el Lic. Genaro Garza García.
Pasa luego a transcribir la parte esencial de la Memoria de gobierno, de Garza
Ayala, con su discurso a la Cámara, los

649

�rasgos geográficos de Nuevo León, y los
capítulos de los más importantes ramos
administrativos. Para concluir con el Capítulo VII, llamado Garza Ayala, Historiador, y en el cual vierte el texto del
estudio sobre la fundación de Linares,
hecho con motivo de las disensiones de
aquella ciudad con Hualahuises.
Como se ha dicho, es una serie de documentos con cierta continuidad, utilísimos para conocer la vida del héroe.

I. C. G.

M onograf!a del Municipio de Higueras,
Nueuo Le6n. Primer centenario de su
erección en Villa. 1863 - 1963. Imp. Villarrubia; Monterrey, 1963. 60 p.
LA BIDLIOORAFÍA SOBRE los municipios de
Nuevo León es muy escasa. Pocos pueblos
cuentan con estudios particulares, y difícilmente se encuentran datos sobre los
diversos aspectos de su evolución.
La celebración de algún aniversario notable, ha dado origen a que, en algunos,
se hayan intentado ensayos más o menos
importantes: Cadereyta, Zuazua, Allende,
etc., tienen este tipo de publicaciones.
Acaba de aparecer una sobre Higueras,
con información geográfica, económica e
histórica, así como con semblanza &lt;le sus
hijos notables.
No se trata, desde luego, de una obra
erudita, ni de una investigación exhaustiva. Es, sin embargo, una aportación buena para la difusión del pasado, casi siempre desconocido, de estos pueblos. Los
perfiles biográficos del coronel Ruperto
Martínez, Gral. Teodoro Elizondo, Gral.
José V. Elizondo, etc., así como la lista
de hijos distinguidos del Jugar, ofrecen
datos muy valiosos para la historia de
Nuevo León.
Aunque el trabajo aparece anónimo, se
consigna en una nota muy discreta que

650

mos alguno de los interesantes capítulos
de este primer tomo: la fuente Griega; la
fuente Romana, para llegar a la fuente
Cristiana, principiando por el Nuevo Testamento y de éste hasta San Agustín, incluyéndose la cuestión de los primeros
cristianos y el problema de la guerra. Prosigue con Constantino y la Alianza de la
Iglesia y el Estado. San Agustín y la
Ciudad de Dios. En el capítulo primero,
de la décima parte, se estudia el Agustinismo Político en la Edad Media; el Cristianismo, como primera comunidad internacional; el Cristianismo y su influencia
en la vida internacional; la Paz de Dios
y la Tregua de Dios, el Arbitraje en la
Edad Media y Las Cruzadas; las Universidades; la Escolástica y la Teocracia;
Santo Tomás de Aquino, San Buenaventura; Roger Bacon; la Reacción AntiTeocrática; las Influencias Modernas; los
Arabes; Aristóteles y "De Monarchia".
En el capítulo cuarto se trata de los Utopistas y los Irenistas, tanto en la antigüedad como en la Edad Media; Platón y
la "Atlántida"; la Edad Media Cristiana;
Pierre Dubois y la "De Rccuperatione
Terrae Sanctae".
En el capítulo quinto de este primer
tomo, se hace un estudio del Derecho Internacional en la Edad Media; las Escuelas de Derecho; la Noción Cristiana de
Derecho Natural; la Teoría de la Guerra
Justa, en San Agustín; los compiladores :
Isidoro de Sevilla; Gracián; Tomás de
Aquino.

éste fue realizado por los profesores J uanita González y Rogelio Villarreal.

l. C. G.
LAs PRENSAS UNIVERSITARIAS de Francia han dado a la luz la interesante obra
del Dr. Théodore Ruyssen, Profesor honorario de la Universidad de Burdeos, la
que ha sido incluida en las publicaciones
de la Facultad de Letras de la Universidad de Grenoble, en Francia.
Escrita en francés, esta obra lleva el
título de Las Fuentes Doctrinales- del Internacionalismo ( Les Sources doctrinales
de l'Internationalisme) y consta de tres
bien nutridos volúmenes, el primero aparecido en 1954, el segundo en 1958 y el
tercero en 1961. Las Fuentes Doctrinales
del Internacionalismo, constituye uno de
los estudios más importantes que actualmente se hayan hecho en torno a este importante movimiento, que "en nuestros
días sirve de punto de partida a todas
las naciones del mundo, a efecto de establecer entre ellas cada vez más amplias
y más diversas relaciones en el orden económico, cultural y político", en las propias palabras en el prefacio de la obra
del Profesor Ruyssen.
Resultaría imposible en los límites de
una reseña bibliográfica señalar el valioso contenido de esta obra en la que intervienen, para su estudio, los factores
espirituales, económicos, jurídicos y políticos, que con profundidad nos muestra
el doctor Ruyssen a través del bien dispuesto y nutrido material. Asi, el tomo
primero de la obra, comprende desde los
· orígenes del Internacionalismo o sean sus
más antiguas fuentes, partiendo desde la
fuente biblica, hasta la Paz de Westfalia.
A través de este primer tomo desfilan
por sus páginas los más altos exponentes
del pensamiento filosófico, jurídico y político, analizados desde el ángulo internacionalista, asi como sus diversas contribuciones en el correr de la historia. Anota-

(

En lo que se refiere a los Tiempos Modernos, se estudia lo relativo a la Edad
Media en esta etapa, con el nacimiento
de los grandes Estados; el Descubrimiento
del Nuevo Mundo; las Grandes Exploraciones; el Humanismo del Renacimiento;
el papel desempeñado por la Imprenta; la
Reforma Protestante y las Sectas Pacifistas; U na Antítesis del Internacionalismo;
Maquiavelo; Tomás More; la Utopía;
Erasmo: el Humanismo Pacifista; Rabeláis; Montaigne; Campanella; Sully y el

"Gran Designio"; "La Nueva Atlántida",
de Francisco Bacon; los Juristas; la Evolución del Derecho Internacional; la crítica Dominicana de la Cotonización: Las
Casas; los Juristas Católicos: Francisco
de Vitoria; la Comunidad Internacional;
la Colonización; el Derecho de Guerra.
Francisco Suárez: Origen y naturaleza de
la Ley Civil; el conflicto de soberanías; la
Iglesia; la Comunidad Humana y la Guerra; un jurista neutral: Juan Bodino; Alberico Gentili; Hugo Grocio; los Economistas; el mercantilismo; el nacimiento
de la economía política y, para finalizar,
la Paz de Westfalia.
En el tomo segundo se estudia desde la
Paz de Westfalia a la Revolución Francesa, y como en el tomo precedente, se
hace un profundo estudio de los diversos
aspectos del Internacionalismo a través de
las literaturas, de la diplomacia, de la
guerra y de las doctrinas políticas y filosóficas, así como la contribución de los
juristas y de los economistas.
En el tomo tercero, y último, se estudia
desde la Revolución Francesa hasta mediados del siglo XIX, incluyéndose un índice general y dándose asi por terminada
la magnífica obra que pone los cimientos,
perfectamente bien cimentados para iniciar estudios no solamente dentro del
campo mismo del Derecho Internacional,
sino en otras disciplinas de no menos interés, y constituyendo, por último, esta
obra una brillante aportación en el terreno de las nuevas ideas en torno a la nueva corriente que es, en nuestros días, el
Internacionalismo.
Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

GmvANNI PREVITALI, Vida y Obra de Ricardo Güiraldes. Edición de obsequio.
(Trad. del inglés. Pablo Max Ynsfran).
Edit. William R. Grissom. St. Petersburg,
Flo. U.S.A. 1963.
LA VIDA

Y ÜBRA

DE RrCARDO GÜIRALDES

651

�del Doctor Giovanni Previtali, en parte
se basa --como él mismo lo confiesa en
el prólogo- en su disertación doctoral
que presentó en la Universidad de Yale.
De allí que encontramos un estilo directo,
sin retoricismos vanos en el contexto de
la obra. Desde el punto de vista externo
la obra de Previtali está constituida por
273 páginas mecanografiadas en tipo
grande que nos dan un total de veinticinco capítulos.
La edición estuvo revisada por Adelina
del Carril de Güiraldes. La traducción
del inglés corrió a cargo de Pablo Max
Ynsfran, profesor de Estudios Hispanoamericanos de la Universidad de Texas.
Y la obra viene presentada y autorizada
por una carta-prefacio del gran escritor
argentino Jorge Luis Borges.
El doctor Previtali -nos dice Borgesha ejecutado una doble labor de investigación fatigosa y de lucida recreación y
adivinación. Y ciertamente asi lo es.
Inicia Previtali presentando a Ricardo
Güiraldes desde su niñez y, paulatinamente, nos va adentrando en la problemática vital del escritor argentino.
En cierta manera nos muestra cómo
hacia 1900 empieza a gestarse el Don Segundo Sombra, con la aparición de Segundo Ramírez, que para Güiraldes personificó al gaucho de las gestas pampeanas.
El autor de Vida y Obra de Ricardo
Güiraldes nos hace ver cómo en la adolescencia de éste, empieza a notarse el
influjo de los Modernistas, con Rubén a
la cabeza, y como consecuencia natural
el influjo de los poetas simbolistas y parnasianos franceses. En fin, hasta el capítulo XIX, Previtali nos va incluyendo
- por así decirlo- dentro de la parábola
vital del autor de Don Segundo Sombra.

A partir del capítulo XX Previtali empieza a realizar un estudio de forma y
contenido en la obra de Güiraldes. De
nuevo aquí nos hace ver la gran influencia que recibe éste de ios autores franceses. Importante es el capítulo XXV, úl-

652

timo de la obra de Previtali, donde con
un análisis casi fenoménico, ataca la obra
más importante de Güiraldes: Don Segundo Sombra. Inicia esta interpretación
planteando la temática general, la observación estructural y la colocación de la
obra dentro de la ficción literaria ( Dichtung) . A esto, sigue un análisis particular
de los personajes centrales y secundarios
-menores-, de las costumbres de la
pampa, para, por último, plantearnos el
problema del simbolismo, estilo y ubicación de la obra Don Segundo Sombra
dentro de la literatura.
U na de las características más valiosas
de la obra de Previtali es su acervo bibliográfico donde nos da desde las distintas
ediciones de la obra de Güiraldes hasta
los estudios crítico-literarios que sobre el
mismo se han realizado.
"Todos debemos alegrarnos -nos dice
Borges- de que se haya escrito este libro
que será indispensable para el estudio de
la vida ejemplar y de la perdurable labor
del poeta que cierra y corona, con una
suerte de relato elegíaco, el largo ciclo de
la literatura gauchesca".
Lic. EouARDo GUERRA CASTELLANOS
SAMUEL RAMos, Estudios de Estética,
Instituto de Investigaciones Estéticas,
Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1963.
SAMUEL RAMOS FUE, en su larga vida de
estudios, un hombre interesado siempre
en los problemas del arte y de la estética.
Sus trabajos sobre estos temas que ocuparon su. pensamiento, aparecen publicados en diferentes fechas, como testimonios
de esta preocupación hacia la que dedicó
su esfuerzo y su tiempo. Por ello, esta
edición del Instituto de Investigaciones
estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México es un magnífico homenaje a la memoria del ilustre maestro
y pensador desaparecido.

Con una Advertencia del Director
del Instituto, Justino Fernández, en la
que se nos dice que con este libro se tendría una "visión completa de las ideas
estéticas del filósofo y humanista", y una
Biografía de Samuel Ramos, escrita por
Juan Hernández Luna, se abren las páginas de este libro, donde se reúnen trabajos y ensayos dispersos aparecidos originariamente en revistas o prólogos de
libros.

El volumen se divide en cinco grandes
partes: I. Estética idealista: ( l. El concepto griego de lo bello ( 1956). 2. La
estética griega ( 1954). 3. La teoría de
Kant sobre el placer estético (1938). 4.
La estética de Benedetto Croce ( 1925).
II. Estética contemporánea: l. La estética de G. W orringer (inédito) . 2. La estética de R. G. Collingwood (1959). 3.
La estética de J ohn Dewey ( 1949). 4. La
estética de Martín Heidegger ( 1958). 5.
La estética de Nicolai Hartmann (inédito,
1956). III. Estética de la música: l. Estética de la música en los filósofos románticos ( 1929). 2. La música y el sentimiento ( 1929). 3. El caso Stravinsky ( 1929).
IV. Estética de la pintura mexicana: l.
Estética de la pintura (1927). 2. Diego
Rivera ( 1958). 3. Veinte años de pintura
en México ( 1949) . 4. Julio Castellanos
( 1926). 5. Santiago Rebull ( 1926). 6.
Manuel Iturbide (1926). V. Estética mexicana: l. La estética de Antonio Caso
(1952). 2. La estética del arte indígena
antiguo de Justino Fernández (1954). 3.
Estética de la ciudad de México (inédito).
Este índice, que hemos reproducido
aquí con las fechas de publicación, nos
orienta y auxilia para seguir los derroteros de Samuel Ramos en el campo de la
estética. Ordenando este material por
asuntos, se agrupan trabajos de épocas
diferentes, antecediendo a otros de años

posteriores, todo con el propósito de presentar un orden interno y no meramente
cronológico.
A Samuel Ramos se debe la presentación en lengua española de tres obras fundamentales en la estética contemporánea,
de las que son autores Croce, Dewey y
Heidegger. Las traducciones de Ramos
permitieron así la introducción y el manejo de las ideas de estos filósofos, y la
más temprana, o sea la de Croce en 1925,
es prueba fehaciente de que la estética
fue una de las primeras, y más permanentes, ocupaciones del pensamiento de Ramos.
El valor que tienen las páginas de estos
Estudios de estética lo encontrarán fácilmente los estudiantes de humanidades,
quienes tienen aquí una guía magnífica
del pensamiento occidental en torno a los
problemas estéticos. La exposición de Samuel Ramos, sencilla y abierta, se ubica
fácilmente en el nivel de iniciación, pero
sin que por ello pierda profundidad y
calidad.
"La estética idealista" y "La estética
contemporánea" son quizá los dos apartados más interesantes de todo el volumen, el primero por los estudios dedicados a la estética griega y al concepto griego de lo bello, donde se sintetizan, con
precisión, las líneas principales de la concepción griega del arte ( techne) y de lo
bello, así como por la parte dedicada a
Kant; y el segundo, por la presentación
que se hace del pensamiento de cinco
grandes filósofos modernos sobre la estética.
Estudios de estética, de Samuel Ramos,
será sin duda un libro que se manejará
por muchos lectores; cumple un alto fin
pedagógico y se le puede citar, con justicia, entre las grandes aportaciones del
pensamiento filosófico mexicano moderno.
ALFONSO RANGEL GUERRA

653

�CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS *
( 1963)
ALEMANIA:

Institut für Auslandsbeziehimgen, Zcitschrift für Kulturaustansch, Stuttgart, Año 13,
Cuadernos 1, 2, 1963.
Problems of the peoples of the URRS, editcd by a Comittce of Thc Leaguc for thc
Liberation of the Peoples of thc URRS, Munich, No. 16, diciembre de 1962; No.
17, marzo de 1963; No. 18, junio de 1963; No. 19, otoño de 1963.
Universitas, Revista alemana de letras, ciencias y arte, edición trimestral en lengua
española, Stuttgart, Vol. I, No. 2, junio de 1963.
ARGENTINA:
CAFFESE, MARÍA E. y CARLOS F. LAFUENTE, Mayo eri la bibliografía, Facultad de Filosofía y Lrtras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1962, 278 pp.
Cuadernos de Historia de España, Instituto de Historia de España, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, XXXV-XXXVI, 1962.
Bibliografía argentina de artes y letras, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires,
No. 9; No. 11; No. 12; No. 13; No. 14; No. 15.
Bolet!n de la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos
Aires, Año V, No. 18, mayo de 1963; No. 19, agosto de 1963.

Boletin del In stituto de Historia Argentina "Dr. Emilio Ravignani", Buenos Aires,
Año VI, Tomo VI (Segunda Serir), No. 10, 1961.
Boletín informativo, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 23, 2a. 5erie,
octubre-noviembre-diciembre de 1962.
Blanco sobre negro, Ed. Losada, S. A., Buenos Aires, No. 29, agosto de 1963.
FERNÁNDEZ DE VroAL, S. M., Bibliografía argentina de artes y letras, Compilaciones
especiales, Roberto J. Payr6, Fondo Nacional de las artes, Buenos Aires, 1963, 74 pp.
Ficci6n ( Cuentos - ensayos - cine - música - libros - teatro - crónicas - artes plásticas),

*

Se recogen por orden alfabético libros y publicaciones periódicas.

655

�Panorama de un siglo y medio de cultura argentina, Nos. 2-1-25, mano-abril-mayo-junio
de 1960.
KovAcc1, OFELIA, La pampa a través de Ricardo Güira/des, Instituto de Literatura
Argmtina "Ricardo Rojas", Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos
Aires, Buenos Aires, 1961, 167 pp.
LAGWANOVICB, DAVID, Bibliogra/la argentina de artes y letras, Compilaciones espe-

CANADÁ

Repor~ o/ T_he Principal o/ Queen's University to the Board o/ Trustees, Qucen's Univers1ty, Kmgston, Ontario, 1961-2.
COLOMBIA

ciales, Bibliogra/la de la página literaria de La Gaceta, de San Miguel de Tucumán
( 1956-1961), Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, s/f., 48 pp.
LEVY, MAT1LDE, El extranjero en. el teatro primitivo de Buenos Aires, Instituto de Literatura Argentina "Ricardo Rojas", Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de
Buenos Aires, Buenos Aires, 1962, 52 pp.

Nordeste, Revista de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional del Nordeste,
Resistencia, Chaco, No. 4, diciembre de 1962.
PAZ, MARTA LENA, Bibliogra/la argentina de artes y letras, Compilaciones especiales,
Carlos Mauricio Pacheco, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 1963, 96 pp.
Philosophia, Revista del Instituto de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacion¡l de Cuyo, 'Mendoza, No. 27, 1963.
Revista de literaturas modernas, Instituto de Lenguas y Literaturas Modernas, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, No. 2, 1960.
s/n. May&lt;&gt; documental, t. I, Advertencia y prólogo de Ricardo R. Caillet, Bois, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1961, 293 pp.
SALVADOR, NÉLIDA, Revistas argentinas de vanguardi&lt;4 (1920-1930), Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1962, 108 pp.
Sapientia, Organo de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina, Santa
María de los Buenos Aires, Año XVII, No. 66, 1962, fJio XVIII, No. 67, 1963;
No. 68, 1963.
TJARKS, GERMAN O. E., El Consulado de Buenos Aires y sus proyecciones en la historia
del Rlo de La Plata, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires,
Buenos Aires, 1962, 971 pp.

Universidad, publicación de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 53,
julio-septiembre de 1962; No. 54, octubre-diciembre de 1962; No. 55, enero-mano
de 1963; No. 56, abril-junio de 1963.
Universidades, Unión de Universidades de América Latina, Buenos Aires, (Segunda
Serie), Año II, Nos. 7-8, enero-junio de 1962; Nos. 9-10, julio-diciembre de 1962;
No. 11, enero-marzo de 1963.

Bt.LGICA

Courrier du Centre International d'Etudes Poétiques, Maison International de la Poesie,
Bruselas, No. 40; No. 41; No. 44.

BRASIL

Boletim Bibliogra/ico, Universidade de Minas Gerais, Belo Horizonte, Minas Cerais,

Anuario ~olombiano de Historia social de la Cultura, Sección de Historia d,· Colombia
Y América, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Colombia Bogotá, Vol. I, No. l, 1963.
'
Estudi~s ~e derecho,, Facultad de Drrecho y Ciencias Políticas de la Universidad de
Anuoquia, Medellm, Año XXIII, Vol. XXI, No. 62, septiembre de 1962. Año
XXIV, Vol. XXII, No. 63, marzo de 1963.
The.iaurus, Bolrtín drl Instituto Caro v, Cuervo, i&gt;Vlj
ll~,otá, Tomo X\'II, ...
,,o. 2, mayoagosto de 1962; No. 3, septiembre-diciembre de 1962. Tomo XVIII , No. J, l'neroabril de 1963.
COSTA RICA

Revista de Ciencias Jurídicas, Escuela de Drrccho, Universidad de Costa. Rica, Ciudad
Universitaria, No. 1, mayo de 1963.
s/n. L_ista de tesis de !{rado de la Unfoersidad de Costa Rica, publicaciones de la Universidad de Costa Rica, serie bibliográfica No. 14, Ciudad Universitaria "Rodrigo
Facio", 1962, 131 pp.
CUBA
ALVAR_EZ, _CHEO, El trot·ador cancionero, Los poetas del pueblo, Departamento de InvestJgac1ones Folklóricas, Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, 1962,
130 pp.
BENET Y CASTELLÓs, EDUARDO, Birin, novela, Din·cción Central de Publicaciones Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, 1962, 185 pp.
'
fEIJÓO, SAMUEL, Caminante montés (1955-59), Dirección de Publicaciones, Universidad
Central de Las •Villas, Santa Clara, 1962, 174 pp.
Gu1LLÉN, N1coLÁs, Prosa aprisa, cr6nicas, Dirección de Publicacionrs, Universidad
Central de Las Villas, Santa Clara, 1962, 343 pp.
Islas, Revista de la Universidad Central de Las \'illas, Santa Clara, Vol. IV, No. 2,
Vol. V, No. l.
s/n. Cuentos populares citbanos, t. II, Recopilación de Samuel Feijóo, Departamento
de Investigaciones Folklóricas, Univel"idad Central de Las Villas, Santa Clara, 1962,
225 pp.
SuÁ.REZ SoLÍs, RAFAEL, Un pueblo donde no pasaba nada (novela de tiempo quieto)
Dirección General de Publicaciones, Universid.,d Central de Las Villas, Santa Clara'.
1962, 212 pp.

Año 1, No. 1, julio de 1962.
Revista da Universidade de Minas Gerais, Bclo Horizonte, Minas Cerais, No. 12, enero
de 1962; No. 13, julio de 1963.

657
656
1142

�CHECOESLOVAQUIA
Acta Universitatis Carolinae, Philosophica et Historica I, 1962; 2, 1962, Aesthctica
3; 4, 1962. Philologica 1, 1962, Germanistica Pragensis II; 2, 1962, Orientalia Pragensia II; 3, 1962, Slavica Pragensia IV, Universita Karlova, Praga.

CHILE
Anales de la Facultad de Teología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago,
No. 14, 1962.
Revista Chilena de Historia y Geografía, publicada por la Sociedad Chilena de Historia
y Geografía, Santiago, No. 130, 1962.

ECUADOR
Anales de la Universidad de Cuenca~ Cuenca, Tomo XVIII, No. 4. Tomo XIX, No. l.
Boletín de la Academia Nacional de Historia, Quito, Vol. XLIV, No. 100, julio-diciembre de 1962.

EL SALVADOR
La Universidad, Revista trimestral de la Universidad de El Salvador, San Salvador,
Año LXXXVI, Nos. 3-4, julio-diciembre de 1961.

ESPA~A
Archivo Ibero-Americano, Revista trimestral de Estudios Históricos publicada por los
PP. Franciscanos, Madrid, Año XXII, Nos. 85-86, enero-junio de 1962; Nos. 87-88,
julio-diciembre de 1962. Año XXIII, No. 89, enero-marzo de 1963.
Augustinus, Revista trimestral publicada por los Padres Agustinos Recoletos, Madrid,
Vol. VII, Nos. 27-28, julio-diciembre de 1962. Vol. VIII, No. 29, enero-marzo
de 1963; No. 30, abril-junio de 1963.
Convivium, estudios filos6ficos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Barcelona, Barcelona, Nos. 9-10, enero-diciembre de 1960.
Revista de Indias, Instituto Fernández de Oviedo, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, Año XXI, Nos. 85-86, julio-diciembre ele 1961. Año XXII,
Nos. 87-88, enero-junio de 1962.

ESTADOS UNIDOS
ALEJANDRO, S. I., JosÉ M., Estudios gnoseol6gicos, Libros "Pensamiento", Juan Flores, Editor, Barcelona, 1961, 309 pp.
BRUCE, FRANKLIN, H., The wake o/ the Gods, Melville's mithology, Stanford University Prcss, Stanford, California, 1963, 236 pp.

658

CARPEAUX, ÜTTO MARÍA, Hist6ria da Literatura Occide11tal, Edic;;óes O Cruzeiro, 1961,
465 pp.
DYNNIK, M. A., Historia de la filosofía, desde finales del siglo XIX hasta la Revoluci6n Socialista de octubre de 1917, t. V, Ciencias Económicas y Sociales, Juan Grijalvo, Editor, México, 1963, 783 pp.
Handbook of Latin American Studies, prcpared in The Hispanic Foundation in The
Library of Congress, University of Florida Press, Gainesville, Florida, No. 23, 1961;
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Hispanic Review, a quarterly journal devoted to research in the hispanic languages
and litcratures, The Dcpartment of Romance Languages, University of Pennsylvania,
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Historical Abstracts, Santa Bárbara, California, Vol. 6, No. 1, marw de 1960; No.
2/3, septiembre de 1960; No. 4, diciembre de 1960. Vol. 7, No. 1, marzo de 1961;
No. 2/3, septiembre de 1961; No. 4, diciembre de 1961. Vol. 8, No. 1, marzo de
1962; No. 2/3, septiembre de 1962; No. 4, diciembre de 1962. Vol. 9, No. 1, marzo
de 1963, No. 2/3, septiembre de 1963.
lnter-American Review of Bibliography, Revista lnteramericr.ma de Bibliografía, Pan
American Union, Washington, D. C., 2a. época, Vol. XII, No. 3, julio-septiembre
de 1962; No. 4, octubre-diciembre de 1962. Vol. XIII, No. 1, enero-marzo de 1963;
No. 2, abril-junio de 1963; No. 3, julio-septiembre de 1963; No. 4, octubre-diciembre de 1963.
JEPG, Journal of english and germanic philology, published by The Univcrsity of Illinois Press, Urbana, Ill., Vol. LXI, No. 3, julio de 1962; No. 4, octubre de 1962;
No. 4 (Supplement). Vol. LXII, No. 1, enero de 1963; No. 2, abril de 1963;
No. 3, julio de 1963.
Journal o/ lnter-American Studies, published quarterly Ior The School of Inter-Amcrican Studies, University of Florida, Gainesville, Florida, Vol. V, No. 2, abril de
1963; No. 3, julio de 1963.
LATTA, ALAN D., The Christian and Segregation, Hattie Elizabeth Lewis Memorial,
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MARITAIN, JACQUES, El orden de los conceptos. L6gica formal, Club de Lectores, Buenos Aires, 1962. 389 pp.
MARrTAIN, JAcQUEs, lntroducci6n a la filosofía, Club de Lectores, Buenos Aires, 1962,
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McGRADY, DoNALD, La novela hist6rica en Colombia, ]8,14-1959, publishcd for The
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Nueva Revista de Filosofía Hispánica, El Colegio de México, México, D. F., The University of Texas, Austin, Texas, Año XV, Nos. 3-4, julio-diciembre de 1961.
OREL, HARow, Thomas Hardy's Epic-Drama: a study o/ The Dynasts, University of
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Iowa, Vol. XXIX, No. 55, enero-junio de 1963.
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SPELL, LOTA M., Pioneer Printer, Samuel Bangs in Mexico and Texas, University of
Texas Press, Austin, 1963, 230 pp.
Symposium, a quarterly joumal in modern literatures, published by Syracuse University
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1963; No. 3, otoño de 1963.
The Journal of Aesthetics and Criticism, published quarterly by The American Socicty
for Aesthetics of at The Clcveland Museum of Art and Western Reserve University,
Baltirnore, Maryland, Vol. XXI, No. 2, invierno de 1962; No. 3, primavera de
1963; No. 4, verano de 1963. Vol. XXII, No. 1, otoño de 1963; No. 2, invierno
de 1963.
The Hispanic American Historical Review, publishcd quarterly by The Duke University Press, Durham, N. C., Vol. XLIII, No. 1, febrero de 1963; No. 2, mayo de
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The Personalist, an intemational rcview of philosophy, religion, and literatura, The
School of Philosophy, University of Southern California, Los Angeles, California,
Vol. XLIV, No. 1, invierno de 1963; No. 2, primavera de 1963; No. 3, verano de
1963; No. 4, otoño de 1963.
The Philosophical Review, edited by The Sage School of Philosophy, Comell, Univcrsity, Ithaca, N. Y., Vol. LXXII, No. 1, enero de 1963; No. 2, abril de 1963; No. 3,
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The Psychological Record, a quarterly journal in the retical and experimental psychology, published a Dension University, Granville, Ohio, Vol. 13, No. 1, enero de 1963;
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Varios, The new world looks at its history, edited by Archibald R. Lewis and Thomas
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FRANCIA
Annales de J'Université de Paris, Revue trimestrielle, Sorbonne, París, Año 32, No.
1, enero-mano de 1963; No. 2, abril-junio de 1963; No. 3, julio-septiembre de 1963.

HOLANDA
Stichting "Het Spaans, Porlugecs en Ibero, Arnerikaans Institut", Utrecht, 12, Verslag
over het Jaar 1962.
INGLATERRA
The British Journal of Aesthetics, publishcd for the British Socicty of Aesthetics, Londres, Vol. 3, No. 1, enero de 1963; No. 2, abril de 1963; No. 4, octubre de 191j3.

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ITALIA
Atti, Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti, Venecia, Año Académico CXXIV,
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noviembre-diciembre ~e 1962. Año XVIII, No. 1, enero-febrero de 1963; No. 2-3,
mano-junio de 1963.
Rivista di Estetica, Istituto di Estetica dell'Universita di Torino, Turín, Año VIII,
No. 1, enero-abril de 1963.

JAPÓN
Bigaku ( Aesthetics), published quarterly in collaboration with Bijutsu Shuppan-sha, by
The Japanese Society of Aesthetics, Tokio, Vol. 14, No. 2, septiembre de 1963.

MÉXICO
Ábside, revista de cultura mexicana, México, Año XXVII, No. 1; No. 2; No. 3; No. 4.
Anuario de Letras, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
Autónoma de 'México, México, Año I, 1961.
Boletín del Archivo General de la Nación, Secretaría de Gobernación, Archivo General
de la Nación, Palacio Nacional, México, Segunda Serie, Tomo III, No. 2, abril-mayojunio de 1962; No. 3, julio-agosto-septiembre de 1962; No. 4, octubre-novicmbrediciembre de 1962. Tomo IV, No. 2, abril-mayo-junio de 1963.
FERNÁNDEZ DE JÁuREGU1 URRUTIA, DoN JosEPH ANTONIO, Descripción del Nuevo
Reyno de León (1735-1740), edición de Malcolm D. McLcan y Eugenio del Hoyo,
Publicaciones del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Serie: Historia, 1, Monterrey, N. L., 1963, 115 pp.
Historia Mexicana, El Colegio de México, México, Vol. XIII, No. 2, octubre-diciembre de 1963.
HoYo, EUGENIO DEL, Indice del ramo de causas criminales del Archivo Municipal de
Monterrey, publicaciones del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Serie: Historia, 2, Monterrey, N. L., 1963, 101 pp.
La palabra y el hombre, Revista de la Universidad Veracruzana, Xalapa, No. 25, eneromano de 1963. No. 26, abril-junio de 1963. No. 27, julio-septiembre de 1963.
LE!VA, RAÚL, Imagen de la poesla mexicana contemporánea, Centro de Estudios Literarios, Universidad Nacional Autónoma de México, Imprenta Universitaria, México, 1959, 373 pp.
Memoria de El Colegio Nacional, Editorial del Colegio Nacional, México, Tomo V,
No. 1, 1962.
Mirador cultural, Revista de la Universidad Iberoamericana, México, No. 1, agostodiciembre de 1962.
PERALES OJEDA, ALICIA, Asociaciones literarias mexicanas, siglo XIX, Centro de Estudios Literarios, Universidad Nacional Autónoma de México, Imprenta Universitaria, México, 1957, 275 pp.

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�PORTUGAL

Misceldnea de Estudos a ]oaquim de Carvalho, Biblioteca-Museu Joaquim de Carvalho,
Figueira da Foz, No. 9, 1963.

PUERTO RICO

Asomante, Revista trimestral, la edita la Asociación de Graduadas de la Universidad
de Puerto Rico, San Juan, Año XVIII, No. 4, octubre-diciembre de 1962. Año XIX,
No. 1, enero-marzo de 1963. No. 2, abril-junio de 1963. No. 3, julio-septiembre
de 1963.

nischen Sprachen, mit besonderer Berücksichtigung des Altprovenzalischen, Abhandlung zur Erlangung der Doktorwürde der Philosophischen Facultat der Universitat
Zürich, Buchdruckerei Winterthur AG-1960, 59 pp.
PLozzA, PIERA, Buoni incontri di Antonio Baldini, Tesi di laurea presentata alla Facolta
di Lettere dell'Universita di Zurigo, Tipografía Bettini, Sondrio, 1962, 155 pp.
ScHLOCKER-SCHMIDT, lIILDEGARD, ]ean-]acques Ampere ein Begründer des Komparatismus in Frankreich, Abdhandlung zur Erlangung der Doktorwürde der Philosophischen Faultat I der Universitat Zürich, Mikropie GmbH, 'Munich, 1961, 136 pp.
WEBER, MARCEL, Contributions a l'étude du dimutif en franfais moderne, essai de systematisation, These présentée la Faculte des Lettrcs de l'Universite de Zurich, pour
l'obtention du grade de docteur, lmprimerie Otto Altorfcr Co., Zurich, 1963, 41 pp.

a

URUGUAY
SUECIA
GossELMAN, CARL AuGusT, Informes sobre los Estados Sudamericanos en los años de
1837 y 1838, Biblioteca e Instituto de Estudios Ibero-Americanos de la Escuela de
Ciencias Económicas, Estocolmo, 1962, 172 pp.
Memoria correspondiente a los años académicos de 1960-1961 y 1961-1962, Biblioteca
e Instituto de Estudios Ibero-Americanos de la Escuela de Ciencias Económicas,
Estocolmo, 1962.

ANCHTERI PÉREZ, Lms, Ahora siempre, Ed. Agon, Montevideo, s/f., 22 pp.
Boletín, Agrupación por la Formación del Adolescente, Montevideo, No. 3/4, marzojunio de 1963.
RELors, EuGEN, Locura y siete antifábulas, Ediciones Humanidad, Montevideo, 1961,
31 pp.
RELGIS, EuGEN, En un lugar de los Ande.r y otros poemas, Cuadernos Julio Herrera y
Reissig, Montevideo, 1960, 62 pp.
RELms, EuGEN, La paz del hombre, Ediciones Humanidad, Montevideo, 1961, 141 pp.

SUIZA
VENEZUELA
BILLETER, REGULA, Les valeurs spectaculaires dans l'oeuvre de Moliere These préscntée
a la Faculté des Lettres de l'Université de Zurich, Imprimerie Maleva, Boulogne
( Seine), 1962, 43 pp.
BLASS, JoACHIM, Der Ausdruck der zeitlichen Unmittelbarkeit, mit besonderer Berücksichtigung des Franzosischen, Dissertation zur Doktorwürde der Philosophichen Fakultlit I der Universitat Zürich, Buchdruckerei Winterthur AG-1960, 28 pp.
GROTZER, PETER, La conscience du temps dans l'oeuvre de Gabriel Marce!, Essai de
critique littéraire, These présentée a la Faculté des Lettres de l'Université de Zurich, pour l'obtention du grade de docteur, Steicht Zürich, 1962, 188 pp.
KuHN-METERHANS, DoR1s, Le curé de Tours, Studie zur Macht und Ohnmacht des
Menschen im Werke von Honoré de Balzac, Abhandlung zur Erlangung der Doktorwürdc der Philosophischen Fakultat I dcr Universitat Zürich, Juris-Verlag, Zürich,
1958, 94 pp.
KuNDERT, HANS, Romancerillo Sanabrés, Memoria doctoral presentada a la Facultad
de Filosofía de la Universidad del Zurich para obtener el grado de doctor, Talleres
Gráficos Bermejo, Madrid, 1962, 100 pp.
LICHTENHAN, La storia di ove dove onde donde di dove da dove, Tesi di laurea presentata alla Facolta di Lettere dell'Universita. di Zurigo, Tipografía Ameba, Basilea,
1951, 45 pp.
MATTA, SVETLANA, Existence poétique de Bacovia, Th~se présentée a la Faculté des
Lettres de l'Université de Zurich pour l'obtention du grade de docteur, Edition P.
G. Keller-Winterthur, 1958, 95 pp.
PFISTER, MAx, Die Entwicklung der lnlanternden Konsonantengruppe -ps- in den roma-

662

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Departamento de Información, Caracas, 1963.
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Se1vicios Públicos, Universidad Central de Venezuela, Caracas, Indice, 1961; enerojunio de 1962; julio-septiembre de 1962; octubre-diciembre de 1962; enero-febrero
de 1963.
Cultura Universitaria, R evista trimestral, órgano de la Dirección de Cultura de la
Universidad Central de Venezuela, Caracas, LXXX~LXXXI, julio-diciembre de
1962; LXXXII, enero-marzo de 1963; LXXXIII-LXXXIV, abril-septiembre de 1963.

663

�Acab6se de imprimir el dia 30
de abril de 1964 en los Talleres de la Editorial Jus, S . A.
Plata de Abasolo número 14,
Col. Guerrero. México 3, D. F.
El tiro /tte de 1,000 ejemplares.

Ejemp l ar

0434

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Noticias y Reseñas Bibliográficas, 1964, No 5, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                    <text>VAl.LB, Manuel M. Biological Bas,s of Rau, Cult"" ond Histo,y, Univenid.ad de
San Marco, Lima, 1960.
VARALLANos, J~. El cholo y ,l PerM, Imprenta López, Buenos Aires, 1962.
WAGLKY, Charles and HAu.Is, Marvin. Minoriti,s in th, N,w World, Columbia Uoivenity Presa, New York-London, 1964.
WvaWA, Tadeuaz. ús Rlpubliques Andines, Pichon et Durand-Auziaa, Parí• 1972.
Aoutau. BELTRÁN, G. "Indigeni1mo y mestizaje: una polaridad bio--culturaP'. Cahi,rs
d'histoir, mondial,. Vol. VI, No. 1, Neuchatel, 1962.
BAR.óN CASTRO, R. "Le prohleme de l'Indien en Amfrique espagnol.e"', Cahi,rs
d'histoire mondial,, Vol. VIII, No. 1, Neuchatel, 1964.
MORNKR, Magnw. "Race and Social Clau in Twentieth Ccntury Latín America",
Cahilrs d'histoir, mondiaú, Vol. VIII, No. 2, Neuchatel, 1964.
DJPPIE, Brian W. ''De l'épopée a la paradie: le géneral Custer et les lndiens", C.Z.
tur,s, Vol. 11, No. 1, Paris, 1975-.

Sección Quinta

NOTICIAS RESEÑAS
Y COMENTARIOS

764

�UNA INTERPRETACIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS

-Visi6n de los Estados Unidos; Vocaci6n )' estilo del norteamericano. Por Agustín
Basave Fernández del Valle. Prólogo de Patrik Romanell; Epílogo de John
L. Brown. México, Editorial Diana, 1974, 318 pp.-

liAROLD

E.

DA.VIS

The American U niversity
Washington, D. C. U.S.A.

,

UNA DE LAS CARACTERÍSTICAS de los Estados Unidos, correctamente advertida por el
autor de este libro, es aquélla de la auto-crítica, manifestada I en conspicuos autores
de la naci6n para criticar cualquier aspecto de la vida nacional. Pero la moderna
literatura abunda, también, en trabajos sobre Estados Unidos de autores foráneos.
Muchos de estos escritores foráneos, probablemente la mayoría de ellos, han sido
europeos. Se incluyen tan notables figuras como la de Immanuel Kant en el siglo
XVIII, Alexis de Tocqueville en la mitad del siglo XIX y Lord Bryce en el siglo XX.
Un buen número de críticos de los Estados Unidos han sido latinoamericanos1 y no
pocos de ellos mexicanos. Cabe recordar la extensa variedad de opiniones expresadas
por Domingo F. Sarmiento, José Martí, Manuel Gómez Ugarte, Francisco Bilbao,
José V asconcelos, José Enrique Rodó, Juan José Arévalo, Juan Bosch y Rubén Darío
para tener un sentido del rango y de la variedad. Algunos de los trabajos han terminado en laudanzas, como en el caso de Sarmiento, y otros han sido altamente
críticos, como los escritos de Arévalo. En el siglo XX, la tendencia hipercrítica ha
predominado frecuentemente, destacando por la violencia de sus ataques al "Coloso
del Norte" y al "Imperialismo Yanqui", frase gráfica con la cual Tomás Carlyle descubri6 el escrito contemporáneo del Presidente Francia de Paraguay: un grito ascendente.

Esta labor del fil6sofo mexicano Agustín Basave no entra dentro de las categorías
antes expresadas, posiblemente porque él es, precisamente, un fil6sofo. El equilibrio
de la publicaci6n puede acaso deberse a la familiaridad que el Profesor Basave tiene
con la filosofía y los filósofos en los Estados U nidos. O puede ser un efecto indirecto de la orientación ecuménico-cristiana claramente revelada en su estudio. Lo
más importante, en este juicio revisorio, parece provenir de la clara determinación
del autor de basar sus conclusiones en una cuidadosa investigación y de criticar justa-

767

�mente. Visitas a los Estados Unidos para estudiar y para dar conferencias, le han
dado una base de primera mano a su estudio. Y también se ha documentado en los
escritos de eminentes investigadores de los Estados Unidos y de Europa, sujetándolos.
no obstante, a su propio análisis crítico.
¿ Qué son los Estados U nidos como naci6n? ¿Cuál es su lugar en la historia en

d mundo moderno? ¿ Cuál es el significado de su sentido peculiar y de su destino
último? ¿ Cómo explicar mediante la adhesión al pragmatismo la "American Way
of Life.,? ¿ Cómo se insertan en la realidad de la estructura socio-política de la
nación el "pluralismo y la tolerancia"? ¿ Qué pasa con los valores hu.manos en la tecnocracia norteamericana? ¿ Cuál es el significado y el valor de la tendencia norteamericana a la auto-crítica? Éstas y muchas otras son las cuestiones que el Profesor
Basave prueba, con su inteligencia, llevar a la disecci6n mental. Se puede s6lo pensar
en comparar sus resultados con aquellos de De Tocqueville, más aún que con aquellos
de los más pragmáticos y positivistas de Lord Bryce, cuyo trabajo sobre "El Gobierno
Americano" tiene un efecto reverberante en los Estados Unidos.
Hay una importante diferencia, sin embargo, al considerar el trabajo del Profesor
Basave. Mientras De Tocqueville y Bryce se dirigen ellos mismos, en parte al menos.
al público europeo (con el propósito, claro está, de vender libros en Estados Unidos) .
Basave se dirige primañamente a los latinos -y especialmente a los lectores Hispanoamericanos-. Su libro sería de buena lectura para norteamericanos y europeos, no
obstante es de esperarse que, por lo menos, se publique una traducción al inglés.
Basave tiene una significativa ventaja sobre De Tocqueville, por el hecho de que
está contemplando a una nación que ha cumplido dos siglos de existencia independiente -no meramente un experimento joven y promisorio, como lo vio el francés
sino como un poder mundial, respondiendo a las presiones en cada parte del mundo
y siendo objeto de crítica en todas las latitudes-. Que el autor está agudamente advertido de esta diferencia ocasionada por la historia, aparece en un notable comentario
(pp. 128-129) en el cual él critica la pretensión de De Tocqueville cuando habla contra
un "exceso de democracia en la constitución de los Estados Unidos". Lo que De
Tocqueville ha fracasado en ver, escribe Basave, fue c6mo esta Constitución necesitaría
ser democratizada en tantos medios, a fin de producir una sociedad abierta en
nuestros días.
Agustín Basave es Profesor de Filosofía en la Universidad de Nuevo León
(Monterrey), en México, donde también es Director del Centro de Estudios Humanísticos. Una de sus cualificaciones para escribir este libro es que él ha estudiado,
viajado y leído en y sobre Estados Unidos. Pero él es también autor de numerosos
libros, en los cuales ha desarrollado una impresionante filosofía del idealismo, con
muchos vínculos con el pensamiento cnstiano moderno. Uno de sus libros, Teoría de
la Democracia, tiene especial relevancia por lo que respecta a un capítulo (5), capítulo que trata de la democracia en Estados Unidos. Y ha sabido asimilar e influir
en las apreciaciones de sus amigos filósofos norteamericanos acerca de la cultura de
los Estados Unidos. Esto aparece de muchos modos, notoriamente en el Pr6logo
del Profesor Patrick Romanell de la Universidad de Texas, en El Paso, y en el
Epílogo del Profesor John L. Brown, de la Universidad Católica de América. Algunos científicos de la política podrán cuestionar a1gunas afirmaciones en el libro
( otros especialistas pueden cuestionar otras aseveraciones), tal como su comen taño
del sistema de dos partidos como un "prejuicio norteamericano" (p. 130) (presumi-

768

blemente como l~tes_ de la d_emocracia política) . Ellos pueden preguntar si comp~d~ el papel h1st6nco del sistema bipartidista en cuanto realiza la unidad en la
d1vers1dad,
..
pY con ello el del
. sistema federal, del cual habla 1 en alguna parte, en ténru· nos
positivos. ~ pocos, s1 es que hay algunos, di.screpari.n de su punto de vista de
la democracia como un modo de vida, y de la necesidad de una sociedad abierta
(~ue_ él ve en los E~~~ Unidos). como la base de la democracia, 0 de su des1
cnpc16n de la 'vocaci6n norteamencana para la democracia. En esta conexión él
~Ubla con la a~toridad de un filósofo. El autor que está de acuerdo con De Toc~ueVl ~
e1 sentido de que la democracia en los Estados U nidos ha sido algo más que
naci?
--que esa democracia ha visto siempre la universalidad-. Más aún, como
previament~ se_ ~a notado, destaca el fracaso de De Tocqueville por comprender propia~e~~ el 11gnif1ca.do del hecho de que la Constituci6n de los Estados Unidos fue
dingida contra un exceso de democracia.

:i

Como fil~sofo, Basave mira hacia la expresión filosófica de la democracia en los
Estados Urud~ Y encuentra en John Dewey, quién habla de la democracia por
los Estados Urudos (p. 133). "Hay ocasiones en que por la voz de un filósofo habla
su pu~blo .. • John Dewey y su pueblo norteameñcano saben que la fe democrática
en ~a igualdad es. la. fe en que ca~a individuo debe tener la posibilidad y la oporturud~d ~e contnbutr . en la medida de su capacidad, y en que el valor de la
c~ntn~uc16n. ~ detenrunará según su lugar y función en el total orgánico de contribuciones smulares y no sobre la base de un estado precedente cualquiera." (p. 133.)
Basave est~ valorando a John Dewey. Aunque no toca el punto específicamente,
el pragmatismo que él encuentra como siendo la esencia de la democracia norteamericana es la filosofía de John Dewey, derivada básicamente de William James
con una deuda hacia Charles Peirce.
'
• El capítulo de "Estados Unidos en la escena internacional11 (7) tiene un especial
mterés a cawa del carácter controvertido de los temas tratados y por el calor ue
ha acompan-ado a las d"1Scus1ones,
·
·
q
espeaalmente
entre latinoamericanos. Al escribir
este capítulo ha calado en un amplio rango de comentadores de los Estados U nidos
Inglaterra, Francia Y España, incluyendo a Arnold Toynbee, Henry Kissinger Willi~
Fulbright, Wil~ E~nstein, Jacques Maritain, Herbert Marcwe, Jean Rog:r Riviere
Y Fern~do _D1az-PlaJa. Muchos de sus trabajos, incidentalmente, aunque no todos,
estAn disporubles en traducción española. El aliento y el carácter de estas fuentes
indican la objetividad y el cuidadoso análisis con los que el Profesor Basave se ha
aproximado a la materia tan trecuentemente tratada en forma polémica. Esta forma
no la utiliza el autor; no obstante, critica la política exterior de los Estados U nidos
en cuanto política. Su referencia, y esto es una profunda prueba de la política, es
respecto a la fuente Y naturaleza del poder de la nación en las relaciones externas
Y más específicamente en relaci6n al efecto de la riqueza nacional como una limitació~
de ~u liderato efectivo en el mundo. Estados Unidos, piensa el autor, está comprometido en una estrecha política defensiva, preteriendo su papel hist6rico revolucionario.
"~ política exteri~ ~ericana carece de una filosofía, escribe el Dr. Basave" (p. 170),
Y cita a Henry Kissmger para apoyar el punto de vista de que los Estados Unidos
carecen, en su política, de un sentido de orden en un mundo que es bi-polar en
sentido militar, pero multi-polar políticamente (p. 172). Como Kissinger, atribuye
la carencia de una filosofia ( claros objetivos que parece significar aquí, en parte,
al pragmatismo del liderato nacional.

769
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lllaill Qaljolé, -..lar, leiltad, amor a la jwlicia, eno ,a iD6dler, .......,. eje ~
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a.. CIZWlllo dice: .... - ........... medieval al - - ele la . . . . .
J.- ra&amp;a 'I l'Nlidad - a Bapda lo • 1 wba clofiair •colp
18 ' - la a"'6n ele la ~ clomiuci6n . _ . ... la aalidell
!J'!DI- lli fila, lino la ru6n 1eOl6pca ., mbtica de la a"'6n de lu ........ 4el
que )a ru6n DO - , en que eJ ..,ro previ6 J ))íeclijo al aplritu do la

1• ¡ t :

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770

nr

�geometría su limitación y superación por el espíritu de fintst, y a E1paña su rtlU•
rrccción en el seno del Nuevo Mundo Hispinico. Siguiendo sobre 101 escritores
que han analizado la obra de Cervantes, el Catedd.tico de _la Universidad ~~ Nuevo
Le6n menciona en ru obra a David García Bacca, que dec1a que en el Qu11ote hay
refutaciones literarias teológicas, filosóficas y teoriaa jurídicas. Un campo muy am,.
plio de acción y de, eatudio, diremos nosotros. Pero continuando ~n David García
B., él añadía: ºEl Quijote es la refutación hecha por un loco que dio en buen tema,
en el de la defensa de los valores por el individualismo, y que por tal defensa dio
su salud, su vida, fue mútir, virgen, pobre y mereció el calificativo de Alonso el
Bueno".
En Filosofía del Q,uijote, el Dr. Agustín Basave hace presente el criterio de algunos autores que han escrito sobre el Quijote, entre ellos, la relevante figura de
Thomaa Mann, que señalaba: El poeta no hizo que amásemos la sinrazón de Don
Quijote sino aus ideales, y ésto, no murieron.
De igual manera la generación del 98 se hace presente en la palabra autorizada
de don Miguel Unamuno, que en una de sw obras se expresaba en una forma muy
elocuente de Alonso Quijano.
Llena de elocuencia encontramos algunas líneas que Dostoyevsky traza: 11 no tardó
en ine de este mundo pl&amp;cidamente y con triste sonrisa en los labios, consolado
todavía al lloroso Sancho, y amando al mundo con la gran fuerza de aquella ternura
que en su santo corazón se encerrara, y viendo, sin embargo, que no hacia ya falta
alguna en la tierra".
Otra de las facetas, que el doctor Baaave examina, es "Cervantes Y España Y, la
Gé,nesis del Quijote". En este capítulo hace concurrir a Juan Valera, que dccia:
"Cervantes no ha concurrido, no ha descubierto ninguna verdad. Cervantes era
poeta, y ha criado la hermosura que siempre, no menos que la verdad, levanta el
espíritu humano y ejerce un influjo benéfico en la vida de los pueblos y en los adelantos

morales".
Muchas de las veces se ha dicho que el hombre es producto de su medio o de

ru tiempo. A esa sentencia, no escapa Don Quijote. Ya Manuel Azaña, acertad~cnte
escribta en C,rvantes y la invención del Quijote. Don Quijote emerge de un mtema.
Proviene del encuentro de fuerzas que apretadamente convergen Y rompen hacia lo
alto, y encumbran sobre las materiales que permanecen sirviendo de escalón Y asiento
una cima señera, dominante.
Las Meditaciones d,l Quijot,, de Ortega y Gasset, es abordada por el maestro
Agustín Basavc, de quien transcribo lo siguiente: "par_a un~ y ~ara otros, J&gt;?r lo
visto Cervantes no ha existido. Pues al poner nuestro immo mas alla de ese dualismo.
vino, sobre )a tierra Cervantes. Mas a esto hay que agregar que lo que busca el
poeta español, es más que todo, buscar no el quijotismo del personaje, sino el qu.ijotimio del libro".

La extravagancia del Quipote no lo pone en un plano irreal, como ~di~ de Ga~,
sino antes bien es un penonajc, dentro de lo que se pueda concebll'. As1 se refiere
al profesor Pedro Reyes V.
Otro de los pensamientos que forman parte de este capítulo es el que nos deja

772

el gran escritor Ramiro de Maeztu, que dice: "La amarga experiencia que suele dar
cuando un pueblo o un hombre sienten al desengañarse de au ideal". Esta frase tan
profunda, proporciona al lector un deseo vehemente de reflexionar ante tal afirma.
ci6n, que n01 incita.
"Estructura y Composición del Quijote". En este capítulo se encierra una gran importancia, tanta que te convierte en la columna vertebral de La Filosofía del Q,uijote.
Esa solidez se pone de relieve a lo largo del capitulo. Aquel Valbuena Prat advierte:
"El soldado de Lepanto ha visto con amargura el principio de los vencimient01.
Cervantes, que cant6 a la Armada Invencible, antes y después de la derrota, supo
sentir en su alma el dolor del momento de un gran fracaso, la nueva era del tratado
de la tribulaci6n".

ti tiene que ir creando su propio c6digo de caballero andante. Entonce. es
cuando descubrimos au ingenio, su reflexión y su elocuencia. Cualquiera de nosotros,
puesto en el camino de Don Quijote, hubiera hecho muchas mú locuras que él,
son lal palabras escritas por Antonio Castro Leal. El maestro don Agustín Basave,
en una forma donde aflora una retórica de buen gusto, añade: "el medio hist6rico en
que ,e mueven loa penonajes está pintado, en la primera parte, con magnífica sobriedad
Y equilibrado realismo. Alguien ha recordado a V elizqucz. En prosa aural -sencilla y
compleja, trampa.rente y grande- Cervantes hace aparecer a sw personajes chorreando vida. Ya nadie los podri destruir. Ni siquiera él mismo.
Muy bonita interpretaci6n hace el Maestro de la Juventud Neoleonesa, don Agus•
tln Baaave, del paisaje de la bajada de Don Quijote a la cueva de Montesinos y
la caída de Sancho. En la sima están en pogición casi simétrica. Don Quijote sueña
en la vida pastoril al encontrarse con los muchachos que representan églogas y 1
después de 1Ct vencido por el Caballero de la Blanca Luna, camino de su aldea,
es atropellado por toros y cerdos. Parece comp si Cervantes deseara trasladarnos,
súbitamente, de la jwticia y la belleza ideales a las duras realidades terrenales.
En el capítulo que habla sobre ' 1La Realidad Aparente y Sub--realidad en el Mundo
Quijotesco", nuestro autor anota que a la realidad primordial de la vida diaria, Cervantes sobrepone una esfera o estrato de fantasía que, aunque choque con la realidad
tangible se articula con cJla. En consecuencia, tanto Don Quijote como Sancho
Panza conceden al mundo imaginario de la caballcria una dimensión de realidad.
Argumentos no faltan. El hidalgo manchego aduce en su favor el univenal reconocimiento y autorizaci6n de la caballería andante y lm testimonios de cientos de libros
impresos con licencia real. Continuando con el análisis de este capítulo, se entra a
la sub--realidad quijotesca, que está caracterizada por peculiares modificaciones al
espacio, al tiempo y a la causalidad.

Otro de los puntos de esta faceta es ' 1El orbe de Don Quijote". En él nos dice
que en la primera parte del libro Don Quijote emprende correrías por el gusto
de emprenderlas, ain importale adónde se encamina. Ea un horno agtns que viaja de
aquí para al]&amp;, aguijoneado por su melodía vital. Lo que importa es ejercitar
la voluntad, buscar aventuras. Pero es también, en muchas ocasiones, un horno sapi,ns
y homo loqu1ns1 muy diestro en la discusión y la disputa.
Todos los obstáculos y las fuerzas hostiles del mundo fenoménico y externo no
bastaron para arredrar al esforzado y tenaz Caballero de la Mancha, que no se dio

773

�tregua en su ruta hacia el ideal. Ideales que no son, por cierto, simples ideas, sino
ideas valiosas. Lo anteriormente expresado por el señor licenciado don Agustín Basave Fernández del Valle nos da la idea de la tenacidad y del espíritu indomable
del Caballero de la Triste Figura y de su inquebrantable fe en sus nobles ideales.
Ideas que se tornan Ideales es un intere5ante aspecto qu~ está .encerrando -~te
capítulo que estamos tratando. El ideal es el arma d~l político, rmsma que u_tJ.hza
para satisfacer sus intereses personales. No son ya los ideales de la época medieval,
como lo describe nuestro autor. Los idealeS de la caballería la ganan poco a poco.
Cómo no admirar el programa vital de su amo, si "la protección al desvalido es su
obsesión· la gratitud que espera, su recompensa; la gloria alcanzada en la ruta del
deber s~ única ambición; la fe en el ideal, su verdadera fuerza; la hidalguía, en fin,
la su~rema razón que 00 mide el peligro". Cuando hay verdadera sinceridad en la
concepción de grandes ideales 1 y no mero esteticismo irresponsable, se trata de
vivirlos de convertirlos en acción. Una gran verdad, en donde no es menos la nobleza,
es lo q~e encierran las palabras vertidas por el ameritado maestro mexicano.
En la ¡,Cosmovisión del Caballero Andante", nos encontramos una radical abertura
hacia las cosas y hacia los otros hombres. El hombre se afana por saber, por hacer
ciencia. Y aunque gran parte de su saber sea dudoso y problemático, .ª~que su
ciencia no sea integral e inconmovible, lo cierto es que no puede v1vlI' si~ mqumr.
Son palabras textuales, que menciona el doctor Basave, con respecto a la ' estructura
de la cosmovisión".
En una forma muy particular, en esta obra se observa "La cosmovisió~. de Don
Quijote", que se describe en estos términos: "La cosmovisión de Don Qw~~te lleva
en sí mucho más de lo que Cervantes deliberadamente pone. A la cosmovmón cer•
vantina se incorpora la cosmovisión de un pueblo. La sensibilidad, la conciencia Y la
cultura de una nación desbordan la creación literaria de Cervantes". Y es que Don
Quijote, lejos de ser un personaje de ficción, representa al homb:e en sí. Con sus
defectos y sus virtudes. Don Quijote, dicho en otras palabras, viene a representar
más que todo la esencia del pueblo español.
Un hombre sin fe está perdido, es la frase que sin lugar a duda encierra una
gran verdad. Don Quijote no podía dejar d~ escapar a es~ sentencia, porque el
hombre tiene fe en sw ideales, mismos que son alimentados por eJemplo de un San Jorge
a
0 un San Pablo, ya que de ellos toma el espíritu a la justicia, el am~; a Dios .
la verdad. El maestro don Agustín Basa.ve acertadamente come.n~:
Don &lt;?w1ote
tiene una gran esperanza. Y es precisamente la esperanza de v1VU' y ~e realizar el
bien y la justicia sobre la tierra -aventura en curso la que funda su vida-. Nunca
llega a la desesperación : anticipación anti-natural del fracaso. Cu.~ndo Do~ Quijote
se desvanece, porque no llega a morir1 el cerebro de Alonso Qw1ano asc1en~e. con
su permanente ideal a los senos eternos del arte. Quien se muere,. y m_uy ~stiana•
mente por cierto, es la realización primaria de Don Quijote (su matena prima, u se me

!

vale la expresión): Alonso Quijano.
En otro de los puntos de este capitulo se refiere a Don Quijote en pos de la honra
y de la inmortalidad. "Este punto tiene una gran importancia por su contenido ~ue
encierra el honor, palabra semejante a la pureza y a la integridad, y el otro térm.mo,
inmortalidad, que puede ser bien el premio a una entrega, en donde hubo un amor

774

sin límites, hacia un objeto u objetivo." El doctor Basave es más agudo en su observación: "La honra, resplandor de la dignidad penona1, y el bien común, conjunto organizado de las condiciones sociales, gracias al cual la persona humana puede
cumplir su destino temporal y eterno, son valores que incitan la actuación de Don
Quijote. Cumple al pie de la letra, y hasta con escrúpulo, el ritual de la caballería.
Su proceder de hidalgo, su valor profesional, su cortesía, su galantería y gallardía
integran el código implícito de su vivir. Vive por encima del grosero instinto, celoso
siempre de la dignidad propia y de la dignidad ajena. La vida para Don Quijote
es quehacer alturista, faena redentora. Quiere ser bueno activamente. El ansia de
gloria y renombre y el culto a la sobrevivencia".
"Vocación y trayectoria de Sancho". El personaje, contrapuntual a la forma de ser
de Don Quijote, es su compañero de andanzas. Sancho, el hombre bonachón y aparentemente despreocupado, a él, nuestro autor dedica estas líneas: uAnte el lecho de
muerte de Don Quijote, Sancho quijotizado saltando por encima de sus dudas, de sw
burlas, de sus socarronerías, exclama vivamente conmovido: 'No se muera, señor mío,
que quizás tras alguna mata hallemos a la señora Dulcinea desencantada que no hay
más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa,
diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más que
vuestra merced habrá visto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse
unos caballeros a otros, y el que es vencido por ser vencedor mañana'". Desde el
punto de vista receptivo y mediador, el doctor Basave se expresa así: ••sancho reacciona de muy diversas maneras, según el tenor de las circunstancias. Lo que no hace
es crear e inventarse el curso de su vida. Cuando la ocasión es propicia encarnará
la función de buen juez. Y si cree que le llevan por los aires, sabrá reflexionar hondamente sobre la pequeñez de los afanes que mueven a los habitantes de la tierra.
Todo depende del momento".
Otro aspecto de este capítulo, visto por el maestro de la U .A.N .L., es la Proyección
de Don Quijote en Sancho, aquí con plena seguridad afirma nuestro guía: "La fe de
Sancho en Don Quijote, alimentada de dudas, era fe viva, triunfante".
Adentrados en el tema del libro, se hace imprescindible que nos ocupemos de la
dama de nuestro personaje principal de este libro, Don Quijote. "Dulcinea es, para
Don Quijote, la objetivación de todos aquellos valores que estaban encamados en la
dama medieval, a los que un caballero debe rendir pleitesía. Para el aumento de su
honra y para mejor setvir como caballero andante, poetiza a una aldeana de nombre
Aldonza Lorenzo. 1Básteme a mí, afirma esa activa conciencia a caballo que es Don
Quijote, pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y honesta .••
y yo me hago cuenta que es la más alta princesa del mundo'."
Muy buena pregunta nos hace concebir el maestro Basave cuando se hace la interrogante. ¿ Cómo concibe Don Quijote a Dulcinea? La pregunta no queda en el
aire. Antes bien, la respuesta, nos la da nuestro célebre autor: "La dama ideal de
Don Quijote es impersonificable e insustituible. La imaginación amorosa del alucinado
caballero iba siempre más alli de toda mujer real, por bella que fuese. Llevaba doce
años de quererla más que a la lumbre de sus ojos que había de comer la tierra",
"La Filosofía de los Valores y el Quijote.'' En este capítulo menciona los puntos
de vista de diferentes pensadores. Uno de los puntos que toma en cuenta es el que

775

�ae refiere a Bases para una filosofía de los valores, en ella dice: "Cada ser particular
tiene comprimida una abundante riqueza de contenido potencial .valioso. En la realidad caben divenos grados de acrecentimiento de las normas ideales. El supremo
valor es Dios: acto puro y actualidad suma. A mayor actualidad mayor valor; o
mayor potencialidad menor valor".
"Don Quijote y el valor de lo caballeresco." Aquí agrega: "Don Quijote al intentar
realizar el valor de lo caballeresco, se hace por esta misma situación portador de valor.
El caballero es la encarnación del honor, valioso por valeroso, por realizador del. deber,
por honrado en su actuar, por defensor de la justicia, por amparador del débil contra el fuerte. Convierte a la mujer en el ideal más puro de sus amores Y le profesa
un culto idolátrico, desviá.ndose del auténtico valor que perseguía Y enturbiando su
actuar. Del castillo feudal sale el caballero andante; se arma de todas sus armas,
embraza su adarga, toma su lanza y, en camino de glorioso alucinado, b~sca las
aventuras por lo más intrincado de las selvas, en las más lóbregas enc":1ci1~das Y
expuesto a las inclemencias del cielo. Combate malhechores, socorre a los md1gentes,
impone la paz y la justicia sobre la tierra".
En cada obra que escribe, por lo general nos deja una moraleja, y no ~odía ser
menos la obra cumbre de la literatura de habla española, pues en ella el personaJe central
nos deja un mensaje, mismo que es anotado por nuestro autor, en la que se nos
dirige de esta manera: crun día cayó vencido Don Quijote al ímpetu del Caballero
de la Blanca Luna. Y la tenue luz de su ocaso le dispuso a recibir la plena luz del
sol. Yo me siento, sobrina, a punto de muerte; querría hacerla de tal modo que
diese a entender que no había sido mi vida tan mala que dejase renombre de loco;
que puesto que lo he sido, no querría confirmar esta verdad en mi muerte".
"El Eticismo de Don Quijote." Aquí en este capítulo se manejan con destreza los
conceptos del bien. De él nos dice que no es el solo objeto de des~, cosa ext~or
y por lo mismo inasimilada y no poseída, sino que es también ya cierta perfección
en el ser individual. Pero por eso se atribuye a todos los entes.
Otro punto de importancia es "La vida de Don Quijo~e al servici~ del bie~".
Aquí se contempla que Don Quijote está en constan~e relac16n ~on el bie~. Su vtda
entera la pone al servicio del bien. Quiere ser un Siervo de Dios en la berra, unos
brazos por los que se ejecute en ella su justicia. Como caballero an~ante, sabe ~ue
su bien consiste en ser, en permanecer y en obrar como ta1. Obra siempre en vuta
de la justicia y de la caridad. El filósofo regiomontano remat~. el aspecto de este
capítulo con estas palabras: "La generosidad, ese darse a los pr611mos y a las bu~nas
obras olvidándose del yo egoísta, salva y dignifica a Don Quijote. Y esa generosidad
tiene como ingredientes el entusiasmo y el espíritu de sacrificio. Cuando nuestro aut~r
aborda el tema que habla sobre "El espíritu de sacrificio y entusiasmo de Don Qw•
jote", después de hacer una brillante exposición, concluye con estas palabras de
gran sentido: "Todo pasa, dijo el apóstol, sólo el amor queda". Por ese poderoso
amor que sintió Don Quijote -verdadero entusiasmo- ha permanecido en la memoria de los hombres.
"Derecho y Política en el Quijote." En este capítulo se habla sobre Ontologi~ del
Derecho de la que dice el doctor Basave que "El ser jurídico se nos muestra ubicado
en el f~o y sutil mundo del espíritu, bien se trate de Derecho como sinónimo de

776

lo que a cada uno corresponde como suyo, bien se hable del conjunto de norma,
r~laa o disposiciones vigentes en un grupo social o una parte orgánica del mismo:
bien se evoque la facultad moral de hacer o no hacer, siempre subyace la idea de algo
que atañe a la humana conducta y va teñida de las notas de racionalidad y de li•
bertad.
En Derecho Y la Coacci6n, establece que la dignidad de la ley reside en el hecho
de que es una norma del obrar humano ajustada a la razón; o si se prefiere emplear
la definición clásica: "una ordenaci6n de la raz6n para el bien común". Por eso
la coacción no es nota esencial del Derecho, aunque la ley jurídica exija un poder
coercitivo de parte del Estado, en contraste con la moral que no la requiere.
En cuanto se refiere a "La seguridad jurídica", nos dice que ésta reclama no sola•
mente que laa normas estén bien determinadas, sino que su cumplimiento quede ca•
balmente garantizado.
Ideas cervantinas sobre el Derecho. En este punto queda, antes que nada, la idea
que tenía Cervantes sobre el derecho. Entendía por derecho, primordialmente, lo que
a cada uno le corresponde como suyo. De las ramas del derecho existentes en aquel
entonces, tenía un concepto de Derecho Internacional, en ella postula los principios
humanitarios del Derecho de la Guerra.
En Teoría del Estado y Derecho Administrativo, Cervantes consideró que la dirección de una multitud por un solo representante de la autoridad es ventajosa, ante
todo porque de esta manera es como está más asegurado el bien de la paz. Esta
forma de gobierno es también la mejor, porque es la más natural y la Naturaleza hace
siempre Jo que es mejor. Creía en un Estado-provincia y en una monarquía con
carácter paternal.
En Derecho Penal, Cervantes reconoció el carácter social y público de la pena
y advirtió la necesidad de corrección del culpable.
En lo que respecta al Derecho Procesal, el Manco de Lepanto orienta su criterio
hacia el arbitrio judicial y el predominio del sistema inquisitivo.
El Derecho Privado proclama la indisolubilidad del vínculo matrimonial. En la
sociedad paterno-filial, el padre provee con un poder ilimitado el bien de los hijos:
los educa, encauza o restringe su vocación y hasta decide si convienen sus matrimonios.
Los Derech06 naturales del hombre, dice nuestro autor: "Supo muy bien que los
derechos naturales del hombre eran anteriores y superiores a toda concesión estatal,
pero no alcanzó a percatarse de que esos derechos naturales son, por su misma esencia,
derechos subjetivos públicos oponibles al mismo monarca. Sin un medio procesal
adecuado -pienso con especial satisfacción en nuestro magnífico juicio de ampar~
los derechos naturales del hombre quedan reducidos a meras declaraciones románticas
o a poética legislativa.
En el punto que trata sobre uEl sentido justiciero de Don Quijoteº, la coacción
y la seguridad jurídica, observa nuestro autor lo siguiente: Si Don Quijote hubiera
comprendido la dignidad y la necesidad de la Jey positiva, habría aceptado, como
consecuencia, la coacción; pero él sólo entendía la ley como un ordenamiento de la
razón al bien común, privado de fuerza coercitiva. Pone de manifiesto --cosa digna

777

�de atenci6n- que el legislador o el juez que establece la consecuencia jurídica de
una acción culposa ha de tener en cuenta necesariamente la estructura objetiva•
mente lógica, inserta en la materia jurídica y anterior a todo Derecho positivo.
En "La política en el Quijote", en una forma profunda se hace mención de la
actitud razonada del caballero de la triste figura. Explicando su profesión de caballero a Vivaldo, el pastor, Don Quijote afirma: "Así, que somos ministros de Dios
en la tierra y brazos por quién se ejecuta en ella su justicia para su persona un fuero.
"¿Dónde has visto tú, o leído, jamás, que caballero andante haya sido puesto ante
la jwticia-pregunta a Sancho- por más homicidios que hubiese cometido?" "¿Quién
fue el ignorante que firm6 mandamiento de prisión contra un tal caballero como yo
soy?"
Antes de que fuese a gobernar la lnsula, Don Quijote instruye a Sancho en materia política. Son, pues, tres las categorías de consejos que le da: morales, jurídicos
y de urbanidad. Todos ellos son precisos en el gobernar. Porque quisiera ver convertido a Sancho en un político probo, técnico e independiente, se aplica a dictarle
algunas normas de prudencia. Más que su carácter de sabio, estas normas reflejan
su virtud de hombre sensato, cuando discurre. La sociedad subyace al Estado. Lo
que éste agrega a aquélla es un nuevo principio: Lo político. Este nuevo principio
organiza lo social -antes apolítico---, y de este modo lo completa. Pero este com•
plemento no significa, en manera alguna, absorción. Antes, por lo contrario el Estado
queda siempre al servicio de la sociedad., de los grupos y, en última instancia, de
la persona. El gobernador está para contribuir al bien común que dé satisfacción a
todas las necesidades del hombre.
11
La prudencia política de Sancho Panza." Aquí nos manifiesta el Maestro Emérito de la Universidad de Nuevo León que Sancho, en medio de su sencillez, fue
el ho~bre más feliz; era el hombre pueblo, el labriego; fue más feliz con los cuidados
de su rucio que con el cuidado de ese gobierno que le hizo subir sobre las torres de
la ambición y de la soberbia, y que le trajo al alma, según su propia confesión, mil
mi.serias, mil trabajos y cuatro mil desasosiegos. El Duque se equivocó en el caso
de Sancho. No s6lo no se comió las manos tras el gobierno {por ser dulcísima cosa
el mandato y ser obedecido), sino que renunció voluntariamente al cargo de gobernador y salió desnudo, dando a entender que había gobernado como un ángel

En lo que se refiere a la "Apreciación Estética del Quijote", una interrogante se
hace nuestro guia. "¿ Qué es lo bello?" Antes que nada, nos dice que lo bello para
ser apreciado, requiere previamente ser sentido. Se denomina Estética a la ciencia
de lo bello. Dos problemas fundamentales abarca la estética: el problema de lo
bello y el problema del arte. Mientras la teoría del arte se aplica a considerar la rea•
liza.ción de lo bello producida por la actividad humana, la teoria de lo bello estudia
lo bello en sí mismo, según sus efectos en el espíritu del que lo percibe. En este
sentido cabe contemplar lo bello bajo dos puntos de vista: subjetivo -en el hombre-y objetivo --en las cosas bellas--.
En "Lo bello real y lo bello ideal", el pensamiento del maestro Basa.ve queda plaa-mado en esta manera: "para sentir y discernir la belleza requiérese la facultad estética del gusto. Para comprender lo bello en las cosas naturales o en las producidas
por el arte, necesitamos el gusto estético, cuyos elementos son la razón, la imaginaci6n

778

Y la _finura de la_ sensibilidad. El talento estético supone,
antenores la técruca y la
á ti
, .
.
a más de los elementos
.
,
.
pr c ca artIStica. El geruo se eleva sobre el talento. El
gemo edes ante ~odo mventor y creador. "El hombre de genio -dice Víctor Cousinno pu t e dom.mar
anf
.
. 'bla fuerza q ue en e'l res1·d e: es h ombre de genio por Ja necesidad
ien e e llTes1Sb. le de expresar lo que experimenta/'

be~:

~~ la Estética del C?,uijote, suscita en el lector una resonancia emotiva -em.oc·ó
:eti~a~ Y ~n ;fecto intelectual -juicio estético--, propios de la visión de lo
ª mirar ~ igur~ ~el caballero manchego experimentamos, ineludiblemente, u~
puro Y peculiar sentmuento de agradabilidad y emitimos además
· · ·
b
objetividad.
un JU1C10 so re su
Cuando se refiere nuestro autor a "El Estil d
te reta a C
.
o e

c ervantes

··

en el QmJote", nos

•

ln·

o rp
ervantes -potencia, creadora y renovadora-, obra de su estilo como
pera la natura!eza, corno energ1a creadora que adapta felizmente los medios a1 fin

propuesto. Suscita una nueva forma en el conjunto del universo un universal sin
~°?~pto -como lo podría haber dicho Kant, un universal poétic~: el Quijote. Nos
nn a
c6mo ~aluar ese don?- su individualidad incomunicable, en conjunción
con la vida espanola y las esencias de la humanidad entera.

--:-¿

~ouanudo e~ habla so~1; el est~o literario del Quijote, apunta nuestro filósofo mexiLa depurac1on, de_l tlpo quijotesco sobrepasa, con mucho, los descuidos de
Q .. os porm~nores . . Una moma Y prolongada convivencia de Cervantes con su Don
EtJote le_ hizo avisorar la honda y compleja grandeza de su ente de ficción
persona.Je se desenvuelve, sin cansarnos, en una larga novela de aventura.5. Espon~
tánean_iente, con fuerza avasalladora, van surgiendo en diversos momentos de l
·d
~uténtica _rasgos de alto voltaje espiritual, facetas de imprevista hermosura. L: vi
lidad escnta por la pluma de Cervantes.
rea•
algun q e

ª

En el penúltimo capítulo de esta aportación literaria filosófica se escribe sobre
Cervantes Y la Poesía':· Aquí se hace la pregunta de rigor. ¿Qué es la poesía? La
respuesta la da a travcs de Vasconcelos quien decia· "La poes'"a
11
del arte
d. d
'
·
i es aque a parte
10
• •
que
por
m~
e
W
palab~
Y
el
ritmo
ensaya
transmutar
lo
real
en lo
11
dtvmo • Y luego anade el maestro universitario: uLa poesía no es producto d 1
voluntad del poeta ni valor 'nacido por sí mismo' " .
e a
u

Otro de los aspecto~ de este capítulo es sobre el tema: "Cervantes, poeta". Cer•
;-tntes, creador de mitos y compañero eviterno del género humano es poeta De
igual manera añade: "la vocaci6n . poética de Cervantes es un he~ho indubitable.
P~~, p~oz Y duradero, nunca deJÓ de versificar. Empezó su vida literaria a los
vein~~ anos, con la poesía lírica, 'Elegía a la muerte de la reina doña Isabel de
Val01s, celebrada por su maestro López de Hoyos, quien se refiere a Miguel de
Cervantes como su 'caro y amado discípulo' ".
Puando a otro aspecto de la obra del doctor Basave, detenemos nuestra vista en

el punto que trata sobre ºDon Quijote y la poesía". En él se expresa · "Un
¡
~.
~o
gioso
nos
sacude
al
leer
esa
magna
epopeya
en
prosa
El
amo
¡
¡
¡
h
,
.
.
r, a e y e e•
roumo m~an de las profundidades del espíritu cervantino, pero vienen de lo eterno.
En el Qw1ote, Cervantes nos ofrece la epopeya del hombre y su biograf'a e · ·tu ¡
Termina d' . d
"D
Q ..
,
l
spm a .
Jeten o:
on
uiJote, s1m.bolo del pensamiento en acción ama co
Cervantes, Ia poes1a.
'
Ah'1 est á, como espléndido testimonioJ ese paréntesis de ' poético
mo

779

�IOliego en 1u vida de inquieta centella. No a6lo aabe aalir a lo, caminos de andanza
caballeresca para defender los valores espirituales de la civilización, sino que tambi&amp;I
entiende que el discuno del pensar quedaría acallado en su esencia, como hoy lo
ha dicho Heidegger, si se volviera impotente para decir aquello que debe quedar indecible".

sin tegunda, .

.

mtenciones. La lucha contra la ad
.
vantes con su Quijote- no es una .
~Cl'IJ~ -parece enseñarnos Cer.
1
cata locura esplendente, incurable e~!
smo un priv~egio del hombre.
infecunda porgue ellos o sus continuad
.
ros héroes, no es infecunda No es
ideal."
•
ores, msertan sobre la vida material eJ orden

"'!

\!;~!ta,

En el último de esta obra se trata el interesante tema: 11Vocaci6n y Destino Final
de Don Quijote". El primer aspecto que se analiza es la "vocaci6n e invocación de
Don Quijote". Aquí se opina que Don Quijote no se hace caballero andante por
creaci6n de la nada, en la forma primaria y concreta de ser un caballero ºdesfacedor
de entuertos" y protector de los desvalidos. Si 1uprimimos lo que de anacr6nico pueda
haber en la andantesca caballerla del hidalgo manchego -imputable a su locuraqueda, no obstante, un minimo esquema radical en el que es posible descubrir a la
penona de Alonso Quijano como irrenunciable autor. Siguiendo con el tema, po.
demos añadir todavía el pensamiento del doctor Basave. Si la vocaci6n es el yo,
¿cuál ea el yo de Don Quijote? ti, por lo menos, parece conocerlo bien al exclamar aquél: "yo sé quién soy y ~ qué puedo ser''.
Abordando, al igual que nuestro guia, el tema de cierta esencia: El uyo sé quién 1oy"
de Don Quijote, vemos que la figura de los caballeros andantes provocaba, en el
entendimiento de Alonso Quijano, la imperiosa necesidad de realizane. Anhelaba
vivir esa realidad -vida fingida en los libros-, haciéndola privativamente suya, dene
tro de la circunstancia española de su siglo. Esa nueva vida, aun inexistente, la descubrió en su ser como trazada sobreconscientemente. Podemos imaginar que ese d1a
Alonso Quijano tomó posesión de 1u yo propio, inalienable y único. De allí arranca
1u sentido existencial, su estilo misional.
11

.Aspiraciones y decepciones de Don Quijote." Después de haberlo analizado en
todos sus puntos, nuestro maestro, detiene su observación sobre este tema que sin
lugar a duda tiene una suprema importancia, por tratarse de factores que impregnan
la vida del hombre, en un extremo, sus ilusiones y del otro lado, las frustraciones,
mismas que sirven para templar el carácter del hombre. Pero dejemos a nuestro men•
tor que nos oriente a tra~s de sus razonamientos llenos de intuici6n. Don Quijote
aspira inevitablemente e ilimitadamente a la grandeza y a la perfecci6n, a la felicidad
y a la vida. No trata simplemente de ser siempre, sino ser siempre en plenitud.
Las felicidades temporales --en casa de Don Diego Miranda y en ca.sa de los Duques-las vive como limitadas e insuficientes. Cuando se siente relativamente feliz, exige
eternidad. Ama el arte porque admira el amplio radio de la vida del artista excepcional. Declara que desde muchacho fue aficionado a la carátula y en 1u mocedad
,e le iban los ojos tras la farándula. Compara la poesía con "una doncella tierna "!
de poca edad, y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidado de enriquecer,
pulir y adornar otras muchas doncellas, que son todas las otras ciencias, y ella se ha
de servir de todas, y todu se han de autorizar con ella; pero esta tal doncella no
quiere ser manoseada, ni traída por las calles, ni publicada por las esquinas de las
plaza., ni por los rincones de los palacios".

º Al final de la obra, de una manera brillante, nuea:tro expositor expresa: Don
Quijote am6 sin transigir. Am.6 desinteresadamente la justicia, sin motivos espuriol,

780
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�siguiente en la filosofía antigua. La noción de valor en cristiandad primigenia
y en la Edad Media es objeto de minucioso y profundo análisis. Después de
trazar las características generales de la
filosofía medieval en torno al valor, el
autor pasa revista a las principales figuras de la patrística y la escolástica j
desde Gregorio de Nyssa hasta el maestro
Eckhart. El último punto del capítulo
está. destinado a examinar las transformaciones del pensamiento medieval postrero que conducen al pensamiento axio16gico de la modernidad.
El cuadro cristiano del mundo hasta
el último período del escolasticismo estuvo
caracterizado -según el autor- por
una interrelación supra-subjetiva, con
todo lo que es y con todas las formas
sociales y, primariamente, con las comunidades religiosas, visto como una unidad ética. El individuo tiene su señalado
puesto primariamente en las diversas esferas naturales que apuntan alto y más
alto en la escala axiol6gica y han sido
vinculadas entre sí, orgánicamente, después en las esferas de la cultura secular
y en un camino más profundo en las
esferas del orden cristiano de la vida.
Finalmente, el cuadro cristiano tiene, dentro del mundo, su señalado lugar en la
esfera de la comunión religiosa con Dios.
Todo puede ser interpretado en t!nninos
de relación con el Supremo valor divino,
como una nada absoluta en ella misma:
la muerte y la creación vi~ente, el mundo exterior y el interior, inseparables
uno del otro, natural y sobre-naturalmente. De acuerdo con la concepción
del hombre medieval, el status en la
jerarquía axiológica de todo ser dependía
del grado en que la divina esencia estuviese presente en las diferentes esferas.
Al final de la Edad Media esta cosmovisión con acento de valor, representando
una totalidad, fue dividida en tres esfe-ras: la corpórea y externa, la interior

784

--ética-espiritual- y la religiosa que se
soporta a sí misma.
uAt the beginning of the modero
period we do nevertheless fmd on ever
increasing emphasis on the intentions and
innermost position of the individual
subject. This was a permanent gain for
the development of axiological thought.
The intrinsic conviction oí the subject,
as the deepest centre of the personality,
can however be extensively incorporated
as on axiological image into the total
world picture. Therefore it is important
that on individual should be able to
grow as a personality from within the
spirit of a whole without neglecting any
single one of the most important axiological spheres. This is of curse a requirement which imposes an endless task on
us." (p. 549.)
Pensado en alemán, traducido al inglés y publicado en España, el libro de
Fritz J. von Rintelen, Profesor Emérito
de la Universidad de Mainz, adquiere
una proyecci6n universal y enriquece
substancialmente la axiología contempcr
ránea, que no puede explicarse sin su
historia.

STANISLAUS LADUSANS APUNTA
LAS NUEVAS RUTAS DE LA FJLOSOF!A EN BRASIL R:UMOS DA
FILOSOFU ATUAL NO BRASIL,
EDIQOES LOYOLA

DR.

AousTÍN

BAsAvE FERNÁNDEZ DEL

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la U ni venid ad
Aut6noma de Nuevo Le6n.

filosófica de auto-retratos. Con el vol~en publicado por Edi~óes Loyola, en
Sao Paulo 1976, inicia el Profr. Ladusáns
una serie de autorretratos escritos por
connotad.os filósofos de nuestro tiempo,
qu~ arroJa mucha luz en torno a la filos?fta actual. Sobre la realidad multifacét~c~ Y con~ast~nte de personas Y de poSI~ones filosóficas, priva la profunda
urudad de la filosofía como explicación
fuo d amental de la realidad entera y como sabiduría vital de los últimos problemas humanos. Quienes emprendan en lo
s~bs~cuente, la historia del pensa~iento
filosofico
en Brasil , ya n oprnpresod á
..
cmdir de la obra dirigida po ¡
d
Ldrepare
a u_sans.. Acaso este libro contribuya
a universalizar más la filosofía brasil tant
ena,
. . ~ veces recluida en aislacionismos
md1v1dualistas y estériles.
~nte todo, hay que señalar la actitud
abierta, constructiva, generosa de Ja obra
del Profr. Dr. Stanislaus Ladusáns. En
s~ extenso volumen de más de 500 págmas encuentran acomodo 27 filósofos
~e las ?'1ás diversas escuelas y posiciones
i~e?lógicas. El libro va precedido de un
lucido y apropiado Prólogo y concluye
con un Epílogo. Prólogo y Epílogo pens~dos y escritos, con su característico esblo, por Stanislaus Ladusáns.
He aquí el Sumario de autores y autoretratos que nos presenta el filósofo jesuita:

SUMARIO

5. "Co?hece-te a ti mismo" - Autobiografta ldeo-Filos6/ica - Beda Kruse.
6. Me~ Depoimento Simples e Panoramico - Carlos Beraldo.
7. Meu Auto-Retrato Filos6fico em Sintese - Carlos Lopes de Mattos.

8. E:quema do meu Depoimento de
Filoso/ante - Cruz Costa.
9. Auto-Retrato Filos6/ico
Emilio
Silva.
10. Carta Informativa sobre mim mesmo
- Evado Pauli.

11. Meu Neotomismo - Fernando Arruda
Campos.

12. Filosofia e Vida _ Meu D epoimento
.
Filos6fico - Geraldo Pinh .
M
chado.
e1ro
a13. Sou um Filósofo Aprendiz - Gilberto

de Mello Kujawski.
14. M eu Depoimento _ Henrique Clau-

dia de Lima Vaz.
15. Minha Posifáo: Filosofia Universica
- Humberto Rohden.
16. Meu Positivismo - ¡ van M onteiro
de Barros Lins.

I 7. O meu Filosofar sobre a Historia Joáo Camilla de Oliveira Torres.
18. Di~amismo da Minha Reflexóa Filosófica - José Parsifal Barroso.
19. Meu Tomismo Aberto - Leonardo
Van Acker.

20. Minha visiio do Mundo e da Filosofia - Le0ncio Basbaum.

VALLE,

El Profr. Dr. P. StanislaU! Ladusáns,
S. J., Presidente de la Asociación Latinoamericana de Filósofos Católicos y catedrático de Filosofía, ha tenido la feliz
idea de proyectar y dirigir la colección

minho Para Trascendencia - Alvino
Moser.
4. Pensando ern Rumos da Filosofia
Brasileira
Antonio Joaquim Severino.

Prólogo - Stanislaus Ladusáns.

l. M.inha Experiencia Filos6/ica em
Ritmo de Roda-Gigante - Agostinho
José Ferreira.

2. M eu Pensamento Filos6fico - Alcántara Nogueira,

3. Minha Busca da V erdade, um Ca-

21. Esbor,ando meu Auto-Retrato Filosófico - Luis Washington Vita.
22. Meu Filosofar Educacional - Maria
Isabel Moraes Pitombo.

23. Meu Filosofar Positivo e Concreto Mario Fereira dos Santos.
24. Algo do meu Pensamento Filosófico
- Miguel Reale.

785
humanitu.-50

�25. O meu Filosofar Centrado na Pessoa
- Pedro Dalle Nogare.
26. Meu Itinerario para a Conquista da
Liberdade do Espirito - Ubiratan de
Macedo.
27. Em Busca de Significado • Vilém
Flusser.
Epílogo - Stanislaus Ladusans.

Por razones de orden científico, el
autor extenderá la serie de auto-retratos
a Portugal, a los paises hispanoamericanos de lengua española y, generalmente
a España. En esta pesquisa científica,
Ladusim ha estado trabajando desde
1947. Al concluir sus estudios doctorales, en Roma, en el campo filos6fico,
no pudo regresar a su tierra de origen,
Letonia, para ocupar una cátedra de
filosofía en la Universidad de Riga. Perdió, como tantos otros, el contacto con
su tierra natal, hollada por la bota rusa;
pero transterrado a Brasil adquiri6 una
nueva patria sin perder del todo el estilo de su nativa Letonia. Ingresó a la
Facultad de Filosofía de los padres jesuitas en Nueva Friburgo, Estado de Río
de Janeiro. Repens6, desde Brasil, las
ideas filosóficas europeas. Y pens6 creativamente, dentro de la perspectiva exigencia! del nuevo mundo. A los autores
interrogados, Ladusáns les formula un
puñado de preguntas acuciantes, impostergables. Vayan aquí algunas de ellas:
1) ¿ cuál es la génesis y el desenvolvimiento de su pensamiento filosófico en
la etapa actual?; 2) ¿cuál es la estrnctura de su pensamiento filosófico?; 3)
¿ cuál es la misión de la filosofía en
relación a la vida cultural brasileña
en nuestros días?; 4) ¿ qué método debe
seguir hoy la enseñanza filosófica universitaria?; 5) ¿qué hacer para que la filosofía atienda a las grandes masas populares y a la juventud en gran escala?;
6) ¿ cuáles son las corrientes filosóficas
que la reflexión filos6fica de nuestros

786

tiempos debe tener en cuenta? ¡ 7) ¿ cómo debe colaborar la filosofía para hu•
manizar a nuestra civilización?; 8) ¿debe
abrirse la reflexión filosófica a una visión trascendental de la realidad en la
perspectiva de las razones metafísicas?;
9) ¿cuál es la conexión entre la posición
gnoseológica, metafísica y ética, entre la
teoría y la práctica?; 1O) ¿ la filosofía
es la ciencia objetiva o una producción
personal puramente subjetiva del pen•
sador?; 11 ) ¿ qué pensar sobre el ateísmo contemporáneo?; 12) ¿ en qué sentido la reflexión filosófica puede tener
tonalidad cristiana? O dicho de otro
modo, ¿ puede el cristianismo prestar beneficios al filósofo?
Científicos, filósofos y teólogos podrán
encontrar, en este volumen, valiosas contribuciones y nuevos incentivos para su
meditación. El libro - ¡ qué duda cabe!- ofrece un servicio inequívoco al
ecumenismo y a la integración cultural.
En palabras del Profr. P. Stanislaus Ladusins, S. J.: "El volumen encierra un
mensaje especial para la juventud. Invita
a comparar, relacionar, reflexionar con
seriedad, realizarse en el propio idealismo, puesto que el contenido de la publicación es variado, denso ... ". (p. XVI.)
Tiene este volumen -dicho sea en honor del Director de la colección y de
los colaboradores- un especial signifi•
cado axiológico.
En el Epilogo, Stanislaus Ladusáns
concluye afirmando la originalidad innegable del pensamiento filosófico brasileiro. La originalidad del pensador
brasileño consiste, primordialmente, en
la novedad de su acto filosófico verificador; en el acto creativo y también correctivo j en el pensamiento críticamente
repensado; en los desarrollos efectuados
con objetividad conforme a las exigencias
actuales.
El libro Rumos da Filosofia Actual no
Brasil em auto-retratos (edi~ Loyola),

proyectado y dirigido por el Profr. Dr. P.
Stanialaus Ladusins, S. J., constituye una
valiosa e insustituible aportación a la filosofia de habla portuguesa. Hagamos
votos porque en este nuevo humanismo
integral y planetario que se está gestando:
los pensadores brasileños autorretratados
en la obra reseñada dejen oír su voz
-singular, incanjeable, intransferibleen el concierto de la filosofía universal.

"PANORAMA SOCIOECONóMICO
DEL MUNDO EN QUE VIVIMOS"
VISTO POR EL INGENIERO Ró'.
MULO GARZA
DR. AGUSTÍN

BASAVE

fERNÁNDEZ

DEL

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
VALLE,

Siempre he sido de los que creen en
la bondad de ciertos hombres y en la
bondad de ciertos libros. Valgan hoy,
como ejemplo: el ingeniero Rómulo Garza y su Panorama Socioecon6mico del
Mundo en que vivimos (Editorial Diana
México, D. F., 1975). El arte literari~
no puede vivir recreándose en su castillo
de marfil. Preciso es que se hermane
con las otras actividades humanas; lo
que no quiere decir -por supuesto-- que
se haga esclavo de ellas. Tomar la
pluma como un instrumento de la verdad
que Dios puso en nuestras manos para
ennoblecer la vida, será siempre un
motivo loable. Sursum corda! Porque
es tarea de escritores iluminar y enaltecer la visión existencial.
En el horizonte cultural mexicano y
específicamente regiomontano, ha surgido
una nueva realidad trans-física, expre~
siva, cultural. Porque eso, y no otra cosa,
es el libro. Cosa medial que sirve de
vínculo a contenidos culturales más profundos. En el libro no hay que ver

solamente lo que se dice sino quien se
manifiesta. El libro de R6mulo Garza
es libro-presencia. Aunque es útil, está
más allá de la utilidad. Difunde los
principales problemas socioeconómicos de
nuestro tiempo y el buen juicio del autor.
En medio de tantas publicaciones indignas, venenosas, destructivas, que derraman rencor, se yergue este libro limpio, digno, constructivo, que busca Ja
verdad y que mueve a realizar la justicia, la paz y la convivencia ordenada.
Estructurada en siete capítulos, con un
Prólogo y un Epílogo, la obra de R6mulo Garza cubre, en apretada síntesis,
los temas y los problemas primordiales
del mundo socioecon6mico en que vivimos. Acaso la temática -rica y variano llegue siempre a su cabal desarroilo.
Pero ahí queda la problemática acuciante, lúcida, incitativa. Es un verdadero
panorama que no quisiera sacrificar nada
esencial en el mundo que contempla.
El autor presenta las preocupaciones de
actualidad ( cambio, ambiente físico, explosión demográfica, explosión de consumo, desarrollo económico) ; analiza, con
ejemplar concisión, el orden social (libertad, solidaridad, subsidiaridad, bien
común, Estado, evolución del orden social) ; apunta las características del mundo desarrollado ( mediaci6n y metas del
desarrollo, alimentación y atención a la
salud, condición sanitaria, vestido, vivienda) ; enfoca --con el auxilio de su vasta
experiencia- la empresa (intervención
del gobierno, gerencia, sindicalismo, mano de obra, simplificación de trabajo,
ambiente del trabajo, eficiencia); reflexiona sobre el uso y abuso del poder
económico (propiedad, poder de los ejecutivos y los funcionarios de empresa,
poder económico del Estado y poder de
los funcionarios públicos); apunta los
rasgos del ambiente (inflación, leyes fiscales, fallas exponenciales, leyes penales,
violencia, rebelión juvenil, educación, religión); concluye con esperanzadoras y

787

�a veces inquietantes proyecciones hacia
el futuro (concentraci6n del poderJ efectos del cambio mental y recomendaciones
postreras).
Aunque el autor no trata de hacer
"literatura", en sentido estrictoJ su obra
no puede escapar al juicio literario. Las
cualidades de pureza y propiedad no
siempre están realizadas. Cabe decir, no
obstante, que el estilo de R6mulo Garza,
en Panorama Socioecon6mico del Mundo tn que vivimos, C5 por lo general, sobrio, apropiado y erica.z. Suele expr~
con exactitud las ideas. No peca de purismo pero introduce construcciones inadecuadas. En todo caso, hay coordinaci6n Y
unidad, aunque falte ritmo y eufonía.
Sin ser una obra filos6fica, Panorama
Socioecon6mico del Mundo en que z:ivimos no carece de preocupaciones filos6ficas. "¿ Qué pasa con nuestro mundo?
¿ Qué ha pasado con el mundo que nos
legaron nuestros padres? ¿ Qué mundo
tendrán nuestros hijos?" He aquí tres
interrogantes que ocupan y preocupan a
R6mulo Garza. No quiere, como tantos,
quedarse recluido en su pequeño mund~,
resguardado de seguridad y de comodidad burguesa. No se resigna a convertirse en simple elemento de la producci6n o de los costos. Sabe que el hombre
debe ganarse la vida pero que la vida
es ofrenda meta-vital. Hay, en su libro,
un prop6sito generoso: mejorar el ambiente físico, social y religioso de nuestra
época. La contaminaci6n de la atm6sfera
y la contaminación del agua no son fatalidades naturales. La explosión demográfica no es una ley histórica irremediable. Podemos y debemos tomar
medidas para corregir erróneas actitudes
humanas. Es posible multiplicar varias
veces "la producci6n de alimentos Y la
producción de otros bienes materiales".
Sin embargo, hemos llegado a un límite
que no se ha podido superar: 11 la capacidad de absorber los desechos que

788

la humanidad genera con su actual littema de vida" (p. 20). Si es verdad
que la tierra tiene aún capacidad para
soportar una mayor población, no es
menos cierto que cada aumento que
se logre en el futuro complicará la vida
y se realizará a muy alto esfuerzo. Estamos muy cerca del punto de saturaci6n.
"En las condiciones artuales --dice el
autor- si se corrigiera el adveninúento
de hijos fuera del matrimonio, se produciría un decrecimiento del índice de
natalidad, y sería suficiente para que
terminara la exposición demográfica
que la humanidad ha tenido desde fmes
del siglo pasado hasta la fecha" (p. 21).
¿ Por qué no pensamos en reordena_r la
vida sexual y condenar un hedonumo
destructor de los más altos valore\ humanos?
Hace algunos años el Club de Roma
nos estremeció con los peligros de "Los
Límites del Crecimiento". Sin negar el
mérito de habemos incitado a una toma
de conciencia, los estudiosos del Club de
Roma no analizaron las causas de que
los consumos y la contaminaci6n ºresultaron de crecimiento exponencial con
respecto al aumento ya de por sí expo.
nencial de la poblaci6n", apunta el in•
geniero R6mulo Garza.
Equidistante del pensamiento liberal
individualista y del pensamiento totali•
tario, Rómulo Garza postula un régimen
de libertad auténtica, hermanada cnn el
orden social y con la solidaridad huma•
na. Defiende vigorosamente el carácter
moral del principio de subsidiaridad.
"La actuación de las sociedades debe
ser subsidiaria, o sea, que éstas deben
ir en auxilio del hombre para actuar en
esferas que el hombre no puede atender
por sí mismo. El Estado, a su vez, debe
respetar las esferas de actuación de los
individuos y de las sociedades menores"
(p. 47).
Con frecuencia nos olvidamos --sobre

todo en esta laboriosa ciudad de chi·
meneaa- que 11el desarrollo económico
es s6lo una parte del progreso". Medir
el gasto como índice de verdadero prer
greso es olvidar que se puede derrochar
o destrozar bienes materiales para aumentar las cifras de ingreso, de gasto
o de consumo. El progreso genuino im•
plica la satisfacci6n de las aspiraciones
materiales y espirituales del hombre. Si
nos olvidamos de las metas del desarrollo
podemos caer en un funcionalismo sin
bníjula. Resulta significativo que en el
Panorama Socioeconómico del Mundo en
qui vivimos no se descuiden cuestiones
al parecer mode,tas, pero vitales, para
la prosecuci6n de la existencia humana
sobre el planeta: vivienda, vestido, condiciones sanitarias, atención a la salud.

La vieja norma de la sensatez impera
a lo largo del libro del ingeniero Rómulo
Garza: "la única base que garantiza el
bienestar humano es una base moral sólida en la cual se finque la actuación
de cualquier persona que detente un poder sea económico o político. No hay
estatuto político o jurídico que pueda
garantizar por sí mismo la paz basada
en la justicia. La ley positiva es sólo
un instrumento, muy valioso por cierto,
pero no puede reemplazar a la moral"
(p. 91).
En pocas ocasiones se ha hablado, con
mayor lucidez, en tomo al poder de los
ejecutivos, de los funcionarios de empresa
y de los burócratas. Vayan, como ejemplo, estas agudas observaciones: "Los
ejecutivos son más sensibles para reaccionar ante las cosas urgentes que ante
las cosas importantes ... Tienen limitada
su actuación por el tiempo disponible
y se concentran en los asuntos básicos
de las tarea.~, oportunidades y problcm:is de las empresas o funcion'-"S a su
cargo; ponen énfasis en las que mejor
conocen y en las que mayores re5ultados pueden presentar, por Jo mismo, son
unos excelentes cazadores de oportunida•

des pues )aben aprovechar la energía
de fuerzas exteriores y la capitalizan siempre que es pos.ible, pues saben que su
actuación puede rendir mayores resulta·
dos en estos casos que cuando se em•
peñan en marcar nuevas direcciones y
cuando su equipo no está mentalmente
preparado para seguirla," (p. 91). Cabe
hablar de la oligarqufa formada por los
ejecutivos de las grandes compañías in~
temacionales, de los ejecutivos de las
grandes empresas nacionales y de los
principales ejecutivos del poder público.
Asistimos a u.na conccntraci6n del poder,
soberbia y despótica.
Dentro de 101 rasgos del ambiente en
que vivimos, nuestro amigo Rómulo Gana
pone de relive el fenómeno de Ja inflación. El exceso del dinero circulante y
la falta de suficiente oferta en materia
de bienes materiales son las causas principales de este inquietante y pernicioso
fenómeno econ6mico.
Por otra parte, el sistema fiscal que
grava repetidas veces la misma fuente
del trabajo, aunque se usen distintas denominaciones, es notoriamente injusto. No
es ésta la única carga que tenemos que
soportar algunos mexicanos en particu•
lar. La escasez de capital, el desempleo
y el subempleo crónico, y el aumento
desmesurado de población van estrangulando paulatinamente a nuestra nación.
"En otras condiciones -advierte el autor- una estructura fiscal adecuada necesitaría estar diseñada para promover
el empleo de mayor cantidad de mano
de obra y desarrollar menos automatiza.
ción para que asi las inversiones nuevas
sirvieran para crear mayor número de
empleos hasta que se pudiera establecer
finalmente un equilibrio entre el crecimiento de Ja población y el crecimiento
de las fuentes de trabajo" (p. 118). Es
perfectamente legítimo bUJcar la protecc1on de Ju clases econ6micamente débiles con buenas leyes laborales. Pero

789

�es preciso advertir que la sobreprotecci6n merma las posibilidades de desarrollo individual, upropicia el egoísmo Y
la falta de honradez cuando alienta la
esperanza de ventajas no merecidas"
(p. 126).
Podría seguir apuntando agudas observaciones y valiososa remedios en torno
a \•iolencia juvenil, concentración del
poder, educación y muchísimos temas
más que aborda R6mulo Garza. Pero
quiero destacar la luz -maravillosa luz
caritativa- que le anima. Diríase que
le duele el espectáculo de un mundo
cada vez más alejado de Dios. Su solución es en definitiva la de quien encuentra en Cristo el camino, la verdad
y la vida. Siempre que el hombre deja
insatisfecha su dimensi6n religiosa, se
trunca y se pierde. Bajo la bandera
laica de aparente neutnlidad, se ha tratado deliberadamente de impedir que se
hable de Dios. Y el no hablar de Dios
es ya contrario a Dios. Porque el hombre es un ser teotrópico y deiforme. Viene de Dios -Ser fundamental y fundamentante- y va hacia Dios --causa
final, perfección de las perfecciones y
supremo bien común.
Habrá siempre lucha de poderes Y de
intereses, actos de violencia y tiranías.
Pero las ideas que tienen fuerza Y contenido positivo se impondrán a la larga.
Porque la verdad no necesita de imposiciones, se impone sola. Rómulo Garza
recomienda que cuando se tenga alguna
duda, aunque parezca pequeña, en materia de cambio social, se haga todo lo
posible para que no se inicie la acción.
El "despegue" debe realizane con las
máximas seguridades posibles. No hay
que olvidarnos que los riesgos imprevistos
no pueden ser predeterminados. Dejar
que las élites afloren desde la base, jerarquizar debidamente los valores Y actuar axiol6gicamente, es contribuir a la
edificación de una sociedad sana Y justa.

No- cabe mejoramiento colectivo sin mejorar antes la conducta penonal. R6mulo Garza pide congruencia entre pensamiento y acción. El valor, la mesun
y la bonhouúa son rasgos característicos
de su persona. Y aquí estamos con él
sus amigos para congratularnos por la
aparici6n de su primer libro. Panorama
Socioecon6mico del Mundo en que vi•
vimos se yergue, ante el horizonte bibliográfico contemporáneo, como una
prometedora realidad auroral. Hagamos
votos porque el autor novel lleve a su
cabal desarrollo su estructura vocacional. Ha puesto a trabajar sus talentos.
Llegará -asi lo quiero como amigo y así
lo espero como mexicano-- a ser el que
puede y debe ser.

LA TEORIA Y LA PRACTICA DEL
RECONOCIMIENTO DE
GOBIERNOS
LtcENCIADO CÉSAR SEPÚLVEDA, Universidad Nacional Aut6noma de México.
Facultad de Derecho. México, 1974.
Dirección General de Publicaciones,
139 pp.
Notables aportaciones en el campo del
Derecho Internacional Público han sido
hechas por el internacionalista mexicano,
licenciado César Sepúlveda. En esta ocasión, hemos recibido un ejemplar de la
segunda edición de su libro: La T eorÍ4
y la Práctica del Reconocimimito de
Gobiernos, aparecida en 1974, ensayo
que indudablemente constituye la rea•
finnaci6n de su importancia.
En una actitud que mucho honra al
autor, dedica su interesante estudio a
la memoria del insigne maestro Manuel
M . Pedroso, de quien el propio licen•
ciado César Sepúlveda fuera distinguido

En el Prefacio a la segunda edición,
el autor señala: "La Primera edición de
esta monografía, agotada hace tiempo,
apareció en 1954, y recogía la práctica
de los países hasta entonces, así como
los documentos internacionales relativos.
En el lapso transcurrido pudo notarse
el desarrollo de dos tendencias opuestas
en el reconocimiento de gobiernos en
América : una, de continuidad de relaciones con el nuevo régimen, no obstante
los cambios súbitos o violentos de gobierno; la otra, de regresión, que establece condiciones o modalidades en el
acto del reconocimiento, subordinándolo
a la obtención de algún provecho político y económico.
El ensayo del licenciado César Sepúlveda está dividido de la siguiente manera: Indice; capítulo primero: Generalidades; capítulo segundo: Reconocimiento
de Jure y Reconocimiento de Facto; capítulo tercero: Los Efectos del Reco·
nocimiento de Gobiernos; capítulo cuarto: Las Doctrinas del Reconocimiento
de Gobiernos y su Aplicaci6n a la Práctica; capítulo quinto: La Acci6n Colectiva en el Reconocimiento de Gobiernos
y, por último, el capítulo sexto, referido
a El Reconocimiento de Gobiernos y la
Organizaci6n de Estados Americanos.
Asimismo, el libro comprende trece Apéndices de Proyectos de Resoluciones, así
como de Resoluciones, Declaraciones y
Proposiciones en relaci6n con el Reconocimiento de Gobiernos.
También el libro en cuestión con•
tiene una interesante Tabla de Casos
Judiciales y una bien nutrida bibliogra•
fía relacionada con el tema que estudia.

Lic.

ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

A 150 A!ólOS DEL MENSAJE DE
MONROE

J. REv CARO, Apar~
tado del Boletín de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales. Año
XXXIX. Enero-julio, 1975. Nos. 1-3.
Universidad Nacional de Córdoba.
Dirección General de Publicaciones.
Córdoba-Argentina, 1975, 58 pp.

DoCTOR ERNESTO

Debido a la gentileza del profesor y
doctor Ernesto J. Rey Caro, joven y
brillante internacionalista argentino, hemos recibido su interesante y bien documentado estudio A 150 años dttl mensaje
de M onroe, publicado por la Direcci6n
General de Publicaciones de la Universidad Nacional de C6rdoba-Argentina, en
1975.
Los aniversarios -nos dice el autorsuelen ser oportunidades propicias para
reconsiderar acontec1m1entos que, en
grande o limitada medida, concitaron la
atención de la opinión pública. En
la historia de las relaciones internacionales, hubo actitudes de gobernantes que
por la materia que afectaban o por el
reducido ámbito temporal o espacial de
aplicación, escasa repercusi6n tuvieron,
no quedando de ellas más que el recuerdo que pudieron evocar las escasas
líneas de una cr6nica periodística o libresca.
Sin embargo -agrega el autor cita~
d~, a la par de estas intrascendentes
actitudes hubo otras, también, que habrían de alcanzar una amplia repercusión en el campo jurídico-político internacional, constituyendo una fuente
inagotable de polémicas doctrinarias y
diplomáticas. Tal es el caso de la llamada Doctrina Monroe originada en
ciertas normas de política internacional
enunciadas por el quinto presidente de
los Estados Unidos, James Monroe, en

discípulo.

791
790

�un mensaje dirigido al Congreso de la
Unión, el 2 de diciembre de 1823.
Hay pocos temas en la historia diplomática de los Estados Unidos que hayan
tenido y aún tengan tanta importancia
como éste. "Quizá no exista un solo
principio de política americana -sostiene un publicista norteamericano-- que
haya ejercido una influencia más poderosa o que se haya impreso más fuertemente en la imaginación americana que
la política de Monroe. En toda nuestra
historia diplomática ella ha sentado la
norma que ha regido toda nuestra política exterior. En su defensa hemos
corrido el riesgo de ir a la guerra con
las más poderosas naciones de Europa.
Esa política ha venido a considerarse
con cierta veneración religiosa, y en la
imaginación popular se compara en importancia con la Declaración de la Independencia."
En su obra A 150 años dtl mtnsaje
de Monroe, principia el doctor Rey Caro
por estudiar el Texto y contenido del
mensaje. En un II apartado, los Antecedentes y precursores; en el III, la Recepción del mensaje en AmJrica y Europa; en el IV, Evolución y aplicación
de la Doctrina Monroe. En el apartado
A, el Principio de la no Colonización;
en el B, Principio de la no Intervención; en el C, Principios del aislamiento.
Por último, en el apartado V, la Naturaleza y actualidad de la "Doctrina
J.fonroe".
Finaliza su interesante. estudio el doctor Rey Caro con estas palabras: "A
pesar de la divergencia de opiniones existen hechos que difícilmente admiten ser
controvertidos. La Doctrina Monroe no
es ni ha sido nunca una síntesis de principios jurídicos internacionales, sino que
ha constituido uno de los más importantes pilares que sirvieron de sustentación
a la política internacional de los Estados
Unidos. Como tal, interpretada y apli-

792

cada por este país, ha contribuido a
crear un profundo abismo entre dos par•
tes de un mismo continente: por un lado
el poderoso país del Norte, por el otro,
los demás países americanos, recelosos
de las actitudes encubiertas bajo el manto de Monroe.
La doctrina Monroe ha obrado como
una "gran saca.. , de la que se extra•
jeron y exhibieron los fundamentos que
sirvieron para tratar de cohonestar los
propósitos expansionistas y hegemónicos
que en detrimento de los derechos de
sus hermanas americanas asumieron muchos hombres públicos estadounidenses.
Sin embargo, sería injusto englobar a
todos los gobernantes y estadistas en
estas actitudes mezquinas e inamistosas,
pues siempre hubo destacados parlamentarios, juristas y publicistas que criticaron acerbadamente y se opusieron a
estos faJsos designios que difícilmente po-,
&lt;lían encontrar lugar en el marco de
los genuinos principios que deben regir
las relaciones de los pueblos en la comu•
nidad continental.
L1c.

ALBERTO GARCÍA GóMEz

DECIMOCTAVO CONGRESO DE
SOCIOLOGIA
fütudios sociológicos sobre Sociología
Política. Decimoctavo Congreso Nacional de Sociología. 1972. Asociaci6n
Mexicana de Sociología correspondiente de la Asociación Internacional
de Sociología de la UNESCO. Universidad Autónoma del Estado de
M orelos, 675 pp.

La Sección de Ciencias Sociales ha
recibido el interesante volumen relativo
a la Mtmoria del Decimoctavo Con•
gres.o Nacional de Sociología que, bajo
el título arriba mencionado, versa sobre

la temática que tuvo el Congreso, o sea
el de Sociología Política, evento que tu•
vo lugar en la Ciudad de Oaxtepec, Mo16 al 20 de octubre de 1972
.relos, .del
.
'
mterv101endo en tal evento personalidades como la del doctor Lucio Mendieta y Núñez, eminente sociólogo y
maestro mexicano, a cuyo incansable
esfuerzo se han venido realizando a través del tiempo múltiples congresos Jo
que indudablemente constituye una ~ran
aportación a la cultura de México.
En
men,
Breve
cional

el Indice del bien nutrido voluaparece: Convocatoria, Temario,
Crónica del XVIII Congreso Na•
de Sociología y Participantes.

Primera parte. Definición de la Sociología Política. Introducción al Estudio
de la Sociología Política, por el doctor
Lucio Mendieta y Núñez. Política-Sociología, por Alfredo Poviña. La Política
.
'
su Ongeni Definición, diversas clases de
Política, por Carlos Manuel Vargas. Los
Sociólogos y la Política, por Beatriz Hilda
Grand Ruiz.
Segunda parte. Temas Fundamentales
de Sociología Política. Las Clases Sociales y la Política, por Alfonso Alva.
Opinión Pública, sus fonnas de expresión. Medios Socio16gicos para Captarla.
Su Influencia sobre el Poder, por Ro•
lando Rueda de León. El Tema del
Conflicto en la Sociología Política, por
Andrés López de Nava. La Juventud,
la Patria y la Política, por Genaro Quiroga. La Cultura y su Influencia en
la Política, por Beatriz Aiziczón. Indicadores Sociales y Política) por Salustiano
del Campo Urbano. Las Organizaciones
Complejas de Hoy, por Roberto D.
Agramonte. La Dicotomía TrabajoTiempo Libre, su Aspecto Político, por
Fr. Govaerts. Poder y Burocracia en la
Sociedad Industrial Avanzada (Sociología
Y razón política), por Carlos Moya Valgañ6n. El Futuro de la Organización

Estatal, por Juan Francisco Prieto. Análisis Político de una Sociedad Global
por Manuel Lizcano. La Juventud y
Políticai por Elssie Núñez Carpizo. El
Estructuralismo y la Sociedad Política,.
por Antonio Luna Arroyo.

1:

Tercera parte. El Presidente Benito
Juárez y la Política. Juárez. Su Ideología y su Trascendencia Histórica, por
Leandro Azuara. La Historicidad y Jo
Histórico en Juárez, por Alegría R. Galvis. Juárez, un Líder Carismático, por
Jorge Sánchez Azcona. La Prensa y la
Revolución de Ayutla. Caudillos y Caciques, por Gerald L. McGowan. De
Valentín Gómez Farías a Benito Juárez.
Bases para la Sociología de la Reforma,
por Antonia Jiménez Trava.
Cuarta parte. Sociología Política de
la América Latina. Las Invasiones Agra•
rias en México. O la crisis del modelo
de incorporación participación marginal,
por Jorge Martínez Ríos. La Dialéctica
de la Reforma Agraria. Un Estudio de
Casos en el Valle de Puebla, México, por
Pedro F. Hernández. Sobre el "Coronelismo", por Zahidé Machado Neto.
El Movimiento Estudiantil de 1966, por
Luis Molina Piñeiro. Algunos Procesos
Sociales Y Económicos en el Inicio del
Desarrollo Político de Costa Rica, por
José Luis Vega Carballo. El "Mandonismo" Político en la Civilización del
Rec6ncavo, por José Luis Vega Carballo.
La Política de Participación en las Em•
presas del Area Social en Chile, por
Lícer Viveros Cerda. El Modelo de
"Modernízaci6n11 vs. "Colonialismo" en
los Estudios sobre la Política en Puerto
Rico desde 1960, por Carmen Gautier
Mayoral. Los Partidos Políticos en el
Perú, por Allredo Hernández Urbina.
El Proceso Revolucionario Peruano (Antecedentes y etiología), por Hernando
Aguirre Gamio. La Discriminación de
los Indígenas, por Alejandro D. Marroquín. Tres Esquemas de Teoría Socio-

793

�16gica sobre la Burocracia y un Planea•
miento de Hip6tesi.s sobre la Estructura
Burocrática en México, por Luis Molina
Piñeiro. Politica Legislativa actual del
Aborto en México y en el Mundo, por
Leopoldo Aguilar García. La Política
Criminal en México, por Luis Garrido.
La Comunicaci6n Colectiva, La Manipulaci6n como forma de Poder y la Formación de Opini6n Pública: Un Caso
Concreto en Costa Rica, por Eugenio
Fonseca-Tort6s. La Desigualdad SocioEcon6mica en México y los Partidos Politicos como Instrumento de Cambio
Social, por José Díaz Olvera.
Ltc.

ALBERTO

GARCÍA Gów:Ez

F.l Inca Garcilaso de la Vega y otros
trtudios garcilasistas. AuRELIO Mia6
QUESADA S. Ediciones Cultura Hispánica. Madrid, 1971.

El nombre de Aurelio Miró Quesada
Sosa, continentalmente conocido, designa
a uno de los mis fervorosos investigadores de la personalidad y la obra del
Inca Garcilaso. Preclaro escritor -¿ quién
no recuerda su Costa, Sierra y Montaña,
!l:oberbio peregrinaje a través del territorio peruano?- y acucioso ahondador
en temas literarios e históricos -basta
citar su Lope de Vega en ,l Perú, entre
otros múltiples ensayos-, el actual Director de la Academia Peruana de 1a
Lengua es ante todo garcilasista insigne.
En este libro agrupa los frutos insuperables de largos años de indagación en
tomo al egregio mestizo, símbolo cabal
de la cultura hispanoamericana.
En la primera parte del volumen, al
estudiar al personaje humano, el autor,
que ha descubierto no pocos documentos
sobre el Inca, desentraña su doble linaje
-español e incaico- y traza su trayectoria vital en el Perú, inicialmente, y

794

luego en la Península. Señala ademú
la génesis de sw libros: Los Diálogos
de Amor, perfecta traducción castellana
del original italiano de León Abarbanel;
Le6n Hebreo, primera obra publicada
en Europa por autor hispanoamericano;
La Florida del Inca y Los Comentarios
Reales, que se complementarían más tarde con la impresión -póstuma- de su
Hisioria General del P,rú.
El segundo ad.pite, "Dos Prólogos",
analiza los que preceden a La Florida
y a Los Comentarios, entrelazándolos con
los pertinentes datos biográficos y la
exacta cronología. Señala asimismo la,
fuentes escritas de Los Comentarios R,ales, lo que vio y oy6 por sí propio Garcilaso y su punto de vista penonal 10bre
el Imperio del Tahuantinsuyo y la Conquista Española. Se detiene luego Miró
Quesada en el examen de la. composición
y la técnica, para remarcar, a modo de
conclusión, Ja integridad y la singula•
ridad de esta obra capital en nuestro
acervo hispanoamericano.
La parte tercera, por último, bajo el
rubro de 11 0tros Estudios", consigna los
que Aurelio Mir6 Quesada Sosa ha escrito sobre El Inca Garcilaso en 1563,
Italia 'Y ,l Inca Garcilaso, El lne•
Garcilaso 'Y los Caballos. Se añade al
fin del volumen un copioso indice de
nombres de pe.nonas y lugares, cuya amplitud -treinta y tres piginu- es elocuente testimonio de la intensidad de
estas investigaciones. El estilo de Miró
Quesada, como siempre, con su calificada
elegancia y su rica pu1critud, convierte
en genuino deleite la lectura de este
libro fundamental, indispensable en toda
biblioteca de estudios hispanoamericanOI.
ESTHER

M.

ALLISON

Obra poitica de Luis Vall, Goieocla,a.
Instituto Nacional de Cultura. Lima,
Perú, 1974.

Al Instituto Nacional de Cultura se
debe la publicación de la obra poética
completa de Luis Valle Coicochea una
de las \'OCes líricas más delicad~ del
Perú. Agotados sus libros, que circularon en ediciones linútadas, eran inhallabl~, sako en la preciada posesión de
amigos, que precisamente los proporcionaron para esta impresión. Un bello prólogo de Aurelio Miró Quesada Sosa
Director de la Academia Peruana d~
la Lengua, destaca justamente los perdurables valores de Ja poesía de Luis
Valle, esencialmente dotada de sensitiva
ternura, de mel&lt;Xliosa transparencia y
~e entrañable amor por el paisaje nativo Y sus minúsculos seres: florecillas
animalillos, garúas, arroyuelos... tod~
lo fino Y lo grá.cil de la naturaleza así
como fina Y grácil tuvo el alma
ciscana.

dalia Y El .A.rbol que no Retoña, así como su precioso cuento biogri.fico El Naran jito de Quito, pues, aunque escritos
en prosa, ,on ciertamente poesía auténtica.

.Cierran la edición "Comentarios" suscntos por Ciro Alegría, Sebastián Salazar Bondy y Esther M. Allison. Cuidó
la impresión el no\'elista Francisco Jz.
quierdo Ríos. La aparición de la obra
poética de Luis Valle Goicochea recibida con singular entusiasmo en
pab
ha renovado el interés y la devoción ha:
cia uno de los má, altos valores líricos
del Perú.

Sl:

ESTHER

M. ALLtSOS

fran-

Nada más opuesto a la vida de Valle,
tumultosa y atormentada hasta su trágico
deceso (1911-1953), que este lirismo diii.fano, remansado, sin turbiedades, siempre teno y mu~ical. Pese a las apretadas
congojas de su existir, ninguna nota
amarga acibara el cántico puro1 aunque
sí se lo envuelvan neblinas de nostalgia
o de suave melancolía y se lo traspase
como aire rrspirado la soledad. El volumen incluye desde )35 Canciones de
Rinono )' Papagil, su libro primigenio,
hast~ Jacobina Sittesolios, el último que
pubh~ó. Entre uno y otro, surgieron
'Sucesivamente El Sábado )' la Casa, La
Elegía Trem~nda -, otros Po,mas, Parva,
Pa:; en la Tierra, Miss Lucy King 1 su
Poema. Se ordenan en seguida las composiciones de otros libros inéditos: ..A.mor
Actcha, Sal, Marianita Coron,l, Ttma
1-:refable, y varios "Poemas Sueltos" 1 en•
tre los que figura "La Noticia", tan hermoso como difundido. Lástima que el
Instituto Kacional de Cultura, por cuestiones formales, decidiera excluir del volumen libros de Valle tan tr:1.r;cendentes
como Los Zapato.r de Cordobán, La San-

El Ángel y el Prostlbulo. JOAQUÍN AN-

PE.ÑALOSA. Editorial Jus. Mé•
xico, D. F. 1 1975.

TONIO

Joaquín Antonio Peñalosa nos tiene
ha~ituados a una relampagueante originalidad, que resplandece por igual en
su poesía como en su prosa. Desde la
llamativa antítesis del título, este reciente
libro suyo, escrito a la manera periodística, reúne veinte singulares entrevistas,
cuyo ágil estiJo transparenta la profunda concepción que cautiva y conmueve
al deleitado lector en cada sugestiva página.
¿ A quiénes "entrevista" Joaquín Antonio Peñalosa? A la puerta de un prostíbulo, a una mariposa di,ecada, a un
ángel, a una sardina a la plancha, a
una rosa, a Judas, al traje de luces de
un torero. . . y a Dios mismo. Disimiles
sujetos que nos demuestran una vez más
no solamente la acrobacia estilística
del autor, sino la certera inventiva con
que logra conquistar la atención de quien
se adentra en sus páginas. No obstante
la prosa formal, el libro destila esencialmente poesía, en vuelo y humanidad, en

795

�impetu y hondura, por lo que es jwto
alinearlo al lado de sus inolvidables
Ejercicios para las Bestezuelas de Dios
o de sus magníficos Sonetos a la Esperanza. En cada entrevista se conjuga
lo sorprendente, lo inffllito, lo inaudito,
sin nunca campos trillad~ ni agostamientos.
En una hora como la presente, donde
tantas veces la actual literatura incide
únicamente en las sordideces humanas,
convienen más que nunca libros como
éste: optimistas, luminQ&lt;\os, colmados de
fe en el destino superior del hombre.
Respondiendo a su última pregunta,
"¿ no crees que este mundo empreñado
de crisis y problemas, agoniza y se hunde?", pone Joaquín Antonio Peñalosa en
boca de Dios, boca sonreída, la réplica
sublime: "He visto otros vientos y otras
tempestades. . . En verdad te digo que
la noche desemboca siempre en el amanecer".
ESTHER

M.

~amero, a Ciro Alegría, a Ventura Garc,a Calderón, hasta Mario Vargas Llosa
Junto .ª ~!los, Ramón Sénder, Artur~
Islar Pietn, Stéfano Varese
Quien lea Pu~blo y Bosque disfrutará

realmente
del hálito de 1a scva,
1
.
a un
~empo potente y virginal, hervoso y dehcado.

ESTHER

M.

ALLISON

Todo en la selva es mayúsculo, super•
lativo, y lo es, por tanto, su enormidad
folclórica. En Pueblo y Bosque, Izquierdo
Ríos recoge especialmente dato:, y re,,
ferencias sobre el folclore literario de
los Departamentos Amaz6nicos de San
Martín y de Loreto, que ha venido acopiando en exhaustiva labor durante mis
de treinta aiios. Así lo declara al prologar esta obra: ulngente material de
motivos telúricos y populares", según lo
califica, saturado de una fantasía tan
ubérrima como las desmesuras del am•
biente real que la suscitan.

ALLISON

Pueblo y Bosque. FRANCrsco lzQUIERDO
Rfos. Ed. "Talleres Gráfico, P. L.
Vitlanueva, S. A." Lima, Perú, 1975.

"Escribir de modo natural y senci•
llo, como crece la hierba, y que por
entre lo escrito se vea la luz de la vida",
es el credo literario de Francisco Izquierdo Ríos, de proficua obra exaltadora de
bellezas y valores de la amazonía peruana.1 Excelente narrador, de estilo gráfico, directo, Izquierdo Ríos transforma
la realidad en vigorosa materia literaria.
Nacido en la selva, dominador de sus
1 Gregorillo, El Colibrí d, Cola Verde,
En mi Aldea, El Árbol Blanco (Premio
Nacional de Literatura. 1962), Los cuentos de Adán Torres; Sinti, el Viborero,
Mateo Pauia, Belén, La Literatura Infantil en ,l Perú . ..

796

ámbitos, sabe como nadie captar las
esencias características de aquella inmensa región peruana, perfilando a través
de su vastísimo folclore el recio temple de
sus moradores. Más aún que escribir,
Francisco Izquierdo Ríos, enamorado de
los parajes increíbles de la hoya amazó.
nica, pinta con pasión escenarios y ca&amp;tumbres de ese imponente panorama que
enmarca profusa vegetación, exuherantc
entre ríos gigante§Cos.

Remarca Francisco Izquierdo Ríos la
índole vivencial de su obra, sin ningún
"polvillo de erudición". No lo necesita,
por cierto, la prístina frescura de sus
páginas. Un mundo fascinante desborda
de ella: un mundo policromo de mariposas y tucanes, de titilantes fosforesce,ncias, de alúas y cocuyos, de moteadu
amenazas de jaguares y otorongos, y de
mirífica floridez de orquídeas abrazadas
a la descomunal corpulencia de árboles
frondosísimos. Desfilan asimismo los habitantes de este orbe maravill~o con
sus peculiares usos vernáculos y su caudaloso acervo de leyendas y canciones.
Completan el volumen un detallado
glosario de expresiones regionales y un
registro minucioso acerca de los escrita+
res que también han abordado tema tan
subyugador. Cabe citar, entre otros mu~
chos del Perú, a Artw-o Hernández, el
célebre creador de Sangama, a Fernando

797

�CANJE

ALEMANIA:
Mundus. A quarterly review of Gennan Research contributions on Asia, Africa and
Latin America. Arts and Science, Vol. XI, No. 2, 1975.
Romanistisches Jahrbuch, Romanisches Seminar, Komissionsver1ag: Cram, De Gruytor
&amp; Co., No. XVI, 1965.
Universitas. Panorama. actual de las Investigaciones, Vol. XIII, Septiembre, 1975,
Número I, Vol XIII, Diciembre, 19751 Número 2.

ARGENTINA:
Cuadernos de Historia. de España. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Historia de España, Tomos LI-LII, 1970, Tomos LIILIV, 1971, Tomos LV-LVI, 1972, Tomos LVII-LVIII, 1973.
Sapientia. órgano de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica de Argentina,
Santa María de los Buenos Aires, Año XXX, No. 116, 1975, Año XXX, No.
117, 1975.
Univ11rsidad. Universidad Nacional del Litoral, No. 83, Septiembre-Diciembre, 1975.

COLOMBIA:
Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XXV, Número 110, 1975.
Colombia y el Grupo Andino en el Proceso de Jntegraci6n de América Latina, Universidad del Valle, 1975.
Franciscanum. Universidad de San Buena Ventura, Bogotá, Colombia, Año XVII.
Nos. 50-51, Mayo-Diciembre, 1975.
Thtsavrvs, Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Tomo XXX, No. 1, Enero-Abril,
1975.

CHILE:
Auxiliares audiovisuales en la enseñanza de lenguas extranjeras, Universidad del Norte.
Agosto de 1975.

799

�El .Abate Malina -Humanístico clásico y sabio cristiano-, Anales de la Facultad
de Teología, Universidad Católica de Chile, Vol. XXIV, 1973, Cuaderno No. 2.
La penitencia -Sacramento constitutivamente jurisdiccional-, Anales de la Facultad
de Teología, Universidad Católica de Chile, Cuaderno 2, Vol. ~V, 1974.
Relaciones de la Santa Sede enviadas por los Obispos de Chile colonial, Anales de
la Facultad de Teología, Universidad Cat6lica de Chile, Vol. XXV, 1974, Cuaderno No. l.

COSTA RICA :
Revista Histórico-Crítica de Literatura Centroamericana, Vol. 1, No. 2, EneroJunio, 1975.

Science Bulletin. The University of Kansas, Vol. 50 1 No. 11, pp. 483-648, August
15, 1975; Vol. 50, No. 12, pp. 649-730, August 18, 1975.
The Hispanic American Historical Review. Published in Cooperation with the Conference
on Latin American History of the American Historical Asociation, Vol. 55, Number
3, August 1975.
The Psychological Record. A Quarterly Joumal in Theoretical and Experimental
Psichology, published at Kenyon College, Gambier, Ohio, Volume 26, Number 1,
Winter, 1976.
The Soutern Review, Published the Louisiana State University, Volume XII, January
1976, Number 1, Number 3, Volume XI, July 1975, Number 4, Volume XI,
October 1975.
World Student Chess Team Championship by /aroslau Sajtar International Chess
Master, Teessi de England, July 15-Augwt 21 1974.
JEGP Journal of English and Germanic Philology, Vol. LXXIV, No. 1 January
1
1975; Vol. LXXIV, No. 3, July 1975, Vol. LXXIII, No. 4, October 1974.

CUBA:
ITALIA :
Casa de las Américas, La Habana, Año XVI, Julio-Agosto, No. 91.
Cuentos de Guane, por Nersys Felipe, Premio Casa de las Américas, La Habana,
1975.
La Línea, por Beatriz Doumerc Ayaz Bames, Premio Casa de las Américas, La Habana, 1975.
Islas. Universidad Central de las Villas, No. 49, Septiembre-Diciembre, 1974, No.
50, Enero-Abril, 197 5.

:ESPARA :
Anales. De ta Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Año XXVI, Núm. 51,
1974.
C-risis, Revista Española de Filosofía, Año XXII, Número 85, Enero-Marzo, 1975.

ESTADOS UNIDOS:
Germmar of Southeastern Pomo, University o( California Publications, by Julius
Moshinsky, Vol. 72, March 3, 1972.
.A Germmar o/ Eastern Pomo, University of California Publications, by Sally McLendon,
Vol. 74, November 10, 1975.
.
.
A Semantic Study of Transitivity Relations in Chinese, University o( Califom1ai
Publications by Southsin teng, Vol. 80, August 1, 1975.
.
Historical Abstracts, American Bibliographical Center, Part A, Mod~rns H1story
Abstracts (1450-1914), Vol. 20, No. 4, Winter, 1974, Part B, Twentieth Century
Abstrae! (1914-1974), Vol. 20, No. 4, Winter, 1974.
JEGP. Journal ol Engfüh and Germanic Philology, Vol. LXXIV, No. 1, January
1975; Vol. LXXIV, No. 3, July 1975; Vol. LXXIII, No. 4, October_ 1974.
0
Non-Distinct Arguments in Uto -Aztecan. University of Califorrua Pubhcat1ons, Vol. 8_,
January 1976.
Á

-800

Giornale di Metafisica, Revista Bimestrale di Filosofia, Año XXX, No. 1, GennaioFebrario, 1975.
Patron Editare per le Biblioteche, Catalog. No. 47, II Semestre, 1975.
JAPóN

Bigaku. Is published quarterly, in Collaboration with Bijutsu Shuppan-Sha by Jappanse
Society for Aesthics, Vol. 26, No. 101, June 1975, 102, September 1975, Vol.
26, 103, December 1975.
MEXICO:

.Anales. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Secretaría de Educación Pública, tpoca 7a., Tomo IV, 1972-1973, 52 de la Colección, publicada en 1975.
Bibliografía Mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México, Biblioteca Nacional de México, No. 4, Julio-Agosto, 1973; No. 5, Septiembre-Octubre, 1973;
No. 6, Noviembre-Diciembre, 1973.
Boledn del Archivo General de la Nación. Secretaría de Gobernación, Palacio Nacional, Tomo I, Núm. 3, 1960; Tomo I 1 Núm. 4, 1960; Tomo II, Núm. 3, 1961;
Tomo III, Núm. 1, 1962; Tomo III, Núm. 2, 1962; Tomo III, Núm. 3,.
1962; Tomo III, Núm. 4, 1962; Tomo IV, Núm. 2, 1963; Torno IV, Núm.
4, 1963.
Boletln del INAH. Epoca 11, No. 9, Abril-Junio, 1974; No. 10, tpoca 11, JulioSeptiembre, 1974, No. 11, Epoca II, Octubre-Diciembre, 1974; No. 13, Spoca II,
Abril-Junio, 1975; No. 14, Época II, Julio-Septiembre, 1975.
Características y Motivaciones de los Estudiantes de las Pf'eparatorias de la U.N.A.L.,
Dirección de Planeación Universitaria, Agosto de 1975.
Dianoia. Anuario de Filosofía 1975, Universidad Nacional Autónoma de México, Año
XXI, No. 21, 1975.

801
humanitas-51

�Incluso. Universidad de Guadalajara, Facultad de Filosofía y Letra.!, revista bimestral,
No. 2, Marzo de 1976.
La Palabra y el Hombu, Revista de la Univenidad Veracruzana, Nueva tpoca, Nú•
mero 3, Julio-Septiembre de 1972. Número 4, Octubre-Diciembre de 1972; Número
5, Enero-Marzo de 1973.
Memoria del Colegio Nacional. Tomo VII, Editorial del Colegio Nacional, 1973,
Número 4.
Revista Hoy. Fundada en 1937, publicada por Editorial Hoy, No. 1830, 21 de Junio

de 1975.
Revista Inclwo. De la Universidad de Guadalajara, revista bimestral, No. 2, Marzo
de 1976.
Universidad de Cifras. De la Univenidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de
Plancación Universitaria, Junio de 1975.

VENEZUELA:

Escuela de Letras. De la Universidad de los Andes, No. l, Enero de 1975.
Cultura Universitaria. Publicada por Edita, Dirección de Cultura, 1975.
Estudios Filosóficos. Publicada por la Sociedad Venezolana de Filosofía, No. 1, de
1974.
Revista Venezolana de Filosofía. De la Universidad Simón Bolívar, No. 2, 1975.

URUGUAY:

Revista Histórica. Casa de Rivera, Universidad de Montevideo, Año LXVIII, tpoca 2,
Tomo XLV, Julio de 1974; Nos. 133-135; Año LXIX, tpoca 2, Febrero de 1975,
Nos. 136-138.

802

Acabós,
de imprimir el dia 30 de
.
noviembre d, 1976, en los taJl,.
res d, la Editorial Jw, s. A.,
Plaza de Abasolo 14 (entr, las
call~s de Luna 'Y Estrella), co•
lonia Gunrero, Mí:cico 3, D. F.
El tiro
de 1,000 ejemplares.

f••

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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NOTICIAS, RESENAS
Y COMENTARIOS

�INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFIA DEL DR. JOSt. RUB:BN SANABRIA

DR. AousTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo Le6n.

L\ ENCOMIABLE LABOR filosófico-didáctica del Dr. José Rubén Sanabria no puede
ser desconocida ni minusvaluada por cualquier mediano conocedor de la filosofía
en América Latina. Sus textos de L6gica, 2tica, y ahora su lntroducci6n a la Filosofía, resplandecen por su orden, rigor científico. Además, menester es decirlo, el
Dr. José R. Sanabria ha escrito una Filosofía de lo Absoluto que le sitúa entre los
mi! destacados cultivadores de la Teología Natural o Teodicea, para utilizar el
término ya clásico de Leibnitz, en Hispanoamérica.

Escrito desde México pero sin perder su universalidad, el libro lntroducci6n a
la Filosofía cumple magistralmente su cometido. El autor hace que los lectores penetren al recinto filosófico por el umbral de la historia y del sistema. No trata de
hacer una historia del concepto de la filosofía; apunta, más bien, los grandes hitos
de la filosofía en la historia. Y para darles concreción espacio-temporal a su lntroducci6n a la Filoso/Ea, termina en la edad contemporánea y en México, con los
conceptos que de la filosofía tienen en nuestro país, algunos pensadores como José
Vasconcelos, Oswaldo Robles, Agustín Basave y Leopoldo Zea.
La obra del Dr. José R. Sanabria está dividida en tres partes, un Proemio, 1~
capítulos y 28 textos de lectura -la primera parte vena sobre el concepto de filo10fía, la segunda sobre los temas de la filosofía y la tercera sobre los textos de
lectura-. Al final, ofrece el autor una bibliografía selecta y una revisión a otros
repertorios bibliográficos.
Tras el estudio etimológico e histórico de la filosofía, el Dr. Sanabria discute la
inutilidad e "inactualidad" de la filosofía. La filosofía es supraútil, mejor que cualquier otra ciencia más -al decir de Aristóteles- y está más allá de la nada.
Para el autor "Filosofía quiere decir: ir de camino y que sus preguntas son más
esenciales que sus respuestas y que toda respuesta se convierte en una nueva pregunta".
(José R. Sanabria: lntroducci6n a la Filoso/Ea, pág. 18, Editorial Porrúa, S. A.,
México, 1976.) Para Jaspers el pensar filosófico tiene que ser original en todo momento. Tiene que llevarse a cabo por sí mismo. Este pensamiento de Jaspers, que
parece compartir José R. Sanabria, no me parece muy consistente. En rigor las pre-

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�-guntas nunca pueden ser más esenciales que las respuestas. Toda pregunta adquiere,
por la respuesta, su cabal significado y nunca podemos descansar en la pregunta, sino
tan s6lo en la respuesta.
El origen de la filosofía, psicológicamente hablando, lo hace radicar el autor, si_guiendo la tradición griega, en la admiración. Sin embargo, el hombre es un animal
insecurum y filosofa no tan s6lo por admiración sino también por un menester de
ubicación de autoposesión.
Dice con razón el Dr. Sanabria que quienes "han decretado la muerte de la filosofía
no son filósofos, sino quienes tal vez no tienen aptitud para ella. ¿ Qué se pensaría
-de un ciego de nacimiento que negara la luz, simplemente porque él no la puede ver?"
( op. cit., pág. 34). Con penetración innegable, José R. Sanabria apunta que "la filo-sofía es la integración maravillosa de contemplación y de vida" ( op. cit., pág. 41).
Filosofar es decisión y compromiso, búsqueda amorosa y difícil del fundamento
-último de los entes, faena vital ontológica, ímpetu interior transfinito.
La filosofía es actitud personal ante los problemas que se presentan al hombre,
pero es, a la par, un conocimiento que interroga acerca del ser y del interrogante
mismo. "El saber filosófico es un conjunto sistemático de conocimientos fundamentales sobre la totalidad de lo que hay'' ( op. cit., pág. 51). tsta sería la noción
de filosofia que en el autor más se aproxima a una definición -que el Dr. Sanabria
elude expresamente-. Por ciencia entiende el Dr. Sanabria "un conjunto de conocimientos relativos a un mismo objeto y unidos en conexión de fundamentación"
( op. cit., pág. 52) . Las características de la ciencia son la criticidad, metodicidad y
sistematicidad. Filosofía y ciencia positivas se distinguen, pero se complementan. Que-da, no obstante, la duda sobre la estructura científica de la filosofía. Sanabria no se
pronuncia en torno a la cuestión de saber si la filosofía es o no ciencia.
Filosofía y religión, filosofía y sentido común son estudiados en sus relaciones, como
también la problematicidad e historicidad del saber filosófico. Con verdadera prudencia, el autor advierte que "en todo sistema filosófico hay algo de verdad -el
error absoluto es imposible- y que el error nos impulsa a llegar a la verdad" ( op. cit.,
pág. 8 7). "La verdadera vocación filosófica -dice el Dr. Sanabria- jamás se queda
en la pura contemplación. La verdadera vocación filosófica busca en la filosofía una
doctrina de sabiduría y pretende alcanzar la sabiduría misma. La filosofía, en suma,
es un saber para vivir. Pero para vivir como hombre auténtico. Es un saber vital:
no saber por saber, sino saber para ser o al menos para llegar a ser." (Op. cit.,
pág. 89.)
Aunque la Introducción a la Filosofía del Dr. Sanabria es primordialmente sistemática, la sistematicidad misma se ve enriquecida por el despliegue histórico de los
temas y problemas de la filosofía, desde los presocráticos hasta nuestros días. El
lector no iniciado de esta obra de texto que comentamos puede ilustrarse con los
principales conceptos y las principales características de la filosofía contemporánea.
El autor ha tenido el gesto -generoso, justo, elegante- de dedicar un capítulo
-muy poco frecuente en este tipo de obras- a la mujer y a la filosofía. Por las
páginas del capítulo VII pasan desde los filósofos griegos de la antigüedad clásica,
hasta los filósofos contemporáneos europeos y mexicanos.

En cuanto a temas de. filosofía, cualquier tema puede ser objeto de la filosofía;
el m_und?, el hombre, Dios, el conocimiento, la existencia humana y todo lo que
ella rmplica. Con la salvedad de que el lugar donde todo se revela es en el hombre
La filosofía "se coloca en la atalaya del ser, y trata de abarcar el horizonte de 1~
real para d~os una visi6n fundamental de cuanto existe". (Op. cit., pág. 203.) Es
un saber unificante, total y definitivo.
El autor divide la filosofía provisoriamente, de acuerdo con sus temas: "¿ qué es
el hombre? -Antropología Filosófica-"; "estructura y fin del mundo"• "fin en la
naturaleza"; "¿existe Dios?", "¿cuáles son sus relaciones con el homb:.C y con el
mundo? -Teología Natural-"; "¿ qué es lo que hace que algo sea realidad y no
nada•'" ,· . " ~ cuiles son 1as 1eyes por las que se rige el ser (Ontología)"; "¿ qué es
e~ co~OCIIIllento y qué valor tiene?"; ( "Epistemología y Lógica") ; "¿ qué es )a conciencia'"
· é es la Justtaa.
· · · ?" ; " ¿por qué unas acciones son buenas y otras malas?"
. • ,· " tqu
-~~ca-; "¿_cuál es .la ~encia de lo bello y del arte? (Estética)"; "¿qué es la
actividad técmca? -Filosofia de la Técnica-".
. E~, f~osofar crítico ,e~cuentra variantes metodológicas: análisis conceptual lógico,
lin.gu1stJ~o, método cnhco trascendental, método fenomenológico, método históricoexistencial, método especulativo, método intuitivo, método irracional. No se trata
de diferent«:' verdades, sino de diferentes aspectos de la verdad que es inagotable.
La correlación entre objeto y sujeto es irreversible. El conocimiento plantea varios
P~~lemas: posibilidad del conocimiento, origen del conocimiento, esencia del conoc1m1~n~o Y _el magno problema de la verdad. El autor estudia escuelas y posiciones.
En ultima instancia, el conocimiento es la captación inmediata del ser de los entes.
El problema del ser de los entes y del ser que hace que haya entes lleva al autor
al examen de la ~endentali~ad, de la a~alogía, de la nada, de la potencia y
del acto, del d_everur, de la esencia y de la eXJstencia, de la sustancia, de la causalidad
Y del ser subsistente. Temas y problemas que trata con precisión y mesura.
. El capítulo XI versa sobre el tema del hombre. Rubén Sanabria lo aborda históncamente, desde San Agustín, reconociendo a Max Scheler como fundador de Ja
Antropol~ ~~os6fica: La significación del cuerpo como expresión, como presencia
Y ~orno pnnc1pio de mstrumentalidad, la filosofía dialógica del yo y del tú en relaCJ~n al ser, a la verdad y al amor, el espiritu en relación a la actividad y a
la libertad? la persona, la cultura, la muerte y la supervivencia van siendo mostradas
y profundraadas hasta su última raíz.
Tras de examinar al hombre en su ontología, el Dr. Sanabria, pasa en el capítulo
~11, al actuar humano, porque sabe que el hombre es constitutivamente libre y su
vida es autoconstrucci~n ética. "Yivir éticamente es tratar de llegar a ser plenamente
hombre. En ello ha~ siempre ~l. nes!o de desviarse por lo útil. Pero nadie podrá negar
que el hombre ~ende la fJSJologia y la psicología: el hombre vale por sus valores
mo~les." (Op. crt., ~ág. 263.) El estudio filosófico de la acción humana en relación
al bien, que es la ética, nos insta a orientarnos totalmente hacia el bien, según Ja
recta razón. Porque el hombre nace para amar y el amor -agustinianamente hab!3°do-- es s~ peso Y su mcdid_a. El ser_ del h~mbre es trascenderse hacia su plerutud
substant1al. Cultura, técruca, trabaJo y vida filosófica son ob¡ºeto de l'c"d
,,,_.
U I O
an=11 por parte del Dr. José Rubén Sanabria.

609

608

HUMA."•IIT AS·39

�El hombre está en busca del ser. Del ser que se manifiesta en cuanto rer en su
diferencia del ente. He aquí el acontecimiento filosófico trascendental. Veamos los
entes en lo que son y en lo que aparecen, como si los viéramos por primera vez.
¿Acaso esta implantación en la vida no es también implantación ante el misterio de
la vida? La filosofía no puede eludir el problema de la muerte. En este sentido, la
filosofía tiene también una función escatológica que abre las puertas a la esperanza.
La aventura metafísica de la vida humana tiene su pleno acabamiento en el seno
del ser.

José

Rubén Sanabria rehúsa, al concluir su libro, dar una definición de la filo~ofía.

Le parece que la filosofía es indefinida e indefinible. No carece de una determinada
visión de la filosofía, pero no quiere imponer su respuesta. Yo pienso que es un
exceso de delicadeza. Al menos, podrla proponer una definición abierta. Ciertamente
la filosofía es actitud existencial, forma de vida, compromiso individual, cosmovisión
personal, manera singular de responder al llamado del ser. Pero también es un
saber rigurosamente conceptual. Un saber - y en esto me siento plenamente hermanado con José Rubén Sanabria- que sirve para vivir y para morir.

UNA OBRA FILOSÓFICA DE UN FILÓSOFO CHECOSLOVACO
-"Zdenek Kourlm: La DiaUctica en Cuesti6n"Editorial Paidos, Buenos Aires, 1974
DR. AousTÍN BAsAvE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Presidente del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

La obra del Dr. José R. Sanabria no tan sólo cumple con su cometido didá.ctico, sino
que ilumina, con espléndida luz, el anchuroso e inexaurible panorama filosófico.
Introducción a la Filoso/ta es una obra de un pedagogo y de un filósofo. Enriquece
la bibliografía filosófica de habla castellana y estimula el genuino acto de filosofar.

El Doctor Zdenek Kourím, miembro -hasta 1968- del Instituto de Filosofía de
la Academia Checoslovaca de Ciencias, donde trabajaba como investigador, es autor
de numerosos estudios filosóficos. Colabora, actualmente, en el equipo de investigaciones de la Universidad de Toulouse (Francia). Distínguese el Profesor Kourím por
su ejemplar honestidad intelectual y por su afán de rigor filosófico. Al lado de
esas prendas intelectuales, cuenta con una experiencia valiosa en tomo a la autenticidad e inautencidad de convicciones filosóficas, de ideologías revestidas de "cientificidad" que tratan de imponerse totalitariamente por coacción.
Bajo el título de La Dialéctica en Cuesti6n, el Profesor Zdenek Kourím reúne
orgánicamente una serie de estudios que obedecen a una misma idea directriz y que
siguen un mismo hilo estilístico. La obra que reseñamos está estructurada en siete
capítulos, una introducción y un apéndice (Entrevista con Ferdinand Gonseth). He
aquí los capítulos:

l.
11.
111.
IV.

Visión marxista del año 2000
Algunas reflexiones sobre el diálogo y la confesión
Sobre el marxismo checo
Prospectiva del pensamiento filosófico
l. Orígenes y fundamentos de la filosofía prospectivista
2. Prospectiva y sus posibilidades de aplicación
3. Algunas notas en torno de la prospectiva

V. Ortega -Punto de vista de la crítica marxistaIntroducción

610

611

�l. La crítica soviética
2. Ortega visto por un crítico búlgaro
Conclusión

VI. ¿ Adónde va la dialéctica?
l. Los fundamentos
2. Los caminos de la dialéctica
3. Los resultados y las perspectivas

VII. La dialéctica en cuestión
l.
2.
3.
4.

Marxismo ortodoxo
"Revisionistas" y marxizantes
El rechazo del absolutismo dialéctico
Limitaciones metodológicas de la dialéctica

En la Introducción, el autor habla de la manera objetivante o instrumental
que corresponde al discurso científico. El discurso filosófico, en cambio, exige la
toma de conciencia de una connotación inherente y hasta de su cultivo y ahondamiento. Por esa causa, el reflexionar del filósofo -del hombre que prefiere la sapiencia, la lucidez que alcanza a los mitos de todo género-- se reconoce en una
autoproblematización incesante. Un paso en el progreso del espíritu abre para él
una nueva dimensión-problema. (La Dialéctica en Cuesti6n, pág. 12, Ed. Paidos.)
La meta de la filosofía, para Kourím, es una metasaber en función del saber. Trátase
de saber, hoy en día, cómo se escoge un tema, quién lo escoge y cuáles son las
consecuencias de tal opción. Pero este funcionar en el mundo no impide, me parece,
que la filosofía siga siendo una explicación metódica y fundamental del universo y
una sabiduría vital de los últimos y más significativos problemas humanos. El filósofo
checoslovaco, transterrado en Francia, apunta que la reflexión filosófica comienza donde
voluntariamente cesa todo simulacro, siempre circunstancial. "Quien quiere vencerlo debe someterse a la regla elemental de prueba adecuada que comporta la apertura a lo hipotético y a la confrontación teórico-práctica. Podríamos llamar fidelidad
dialéctica a la virtud -una de las más difíciles- de asumir plenamente ese riesgo
intelectual." (Op. cit., pág. 13.)
Se habla, muy imprecisamente, por cierto, de la dialéctica marxista como un
"sistema abierto". La parcialidad de los escritos de los filósofos soviéticos que tratan,
al parecer, el "problema de transformar las formas de la dialéctica materialista", es
patente. Zdenek Kourím señala una doble parcialidad:
"1) La dialéctica, tomada como metodología del pensamiento debe -con prioridad absoluta- desempeñar la función de autorreflexión analítica que sólo le permite
constituirse y mantenerse, a través de la evolución de las disciplinas especiales, en
un saber dinámico, interdisciplinario. Desgraciadamente la presencia de esta etapa
dentro de la esfera del conocimiento exacto (la matemática, las ciencias de la naturaleza) falta en la concepción ortodoxa de la dialéctica materialista. Sería, por lo
tanto, más apropiado designar su facultad sintética como cierta flexibilidad doctrinaria." (lbid., pág. 16.)

612

2) De acuerdo con su origen, el campo propio de la dialéctica marxista es el
de las ciencias humanas. Aquí poseemos un método de investigación-acción cuya
operatividad político-social no puede ser puesta en duda. En efecto, a partir de los
escritos de Hegel, Marx y Engels, se fue elaborando un proyecto esquema del estar
histórico de la sociedad. Su actualización permitió sacar a la luz una técnica que,
como praxis concreta, contiene una dimensión teórica, pues hay un virtual replanteamiento o relativización del problema.
A simple vista parece que la dialéctica materialista integrada en un conjunto políticosocial como una base filosófica, y la metodología del funcionamiento como fuerza
sintética, no excluye sino incluye la vertiente analítica. Pero en este punto de "experiencias de práctica" tenemos que recurrir al argumento práctico. El ejemplo de
Checoslovaquia en lo referente a su parte ideológica, es muy claro: la respuesta va
en un solo sentido." (Op. cit., págs. 16 y 17.)

Poner en cuestión a la dialéctica equivale a tomar conciencia de la fundamentación ética de todo acto de pensar determinado y situado.
En "versión marxista del año 2000" el autor habla de problemas del marxismo
actual. El año 2000 ya ha comenzado y debemos decidir nosotros mismos lo que
va a pasar. Kourím no quiere zozobrar en el utopismo. Nada de sueños apaciguadores que nieguen todas las angustias. El instrumentalismo criticado por los filósofos
marxistas desde algunas prisiones instrumentalistas no acaba de ser puesto en su lugar.
Para quienes crean que la dimensión social del hombre es el trabajo -creador de
valores-, resulta comprensible su preocupación por la investigación de las posibilidades
del desarrollo ulterior de la actividad del trabajo. La superación de la división
del trabajo en vigencia debería desembocar en la plena movilidad de la estructura del
trabajo. Aún así, habría que preguntarse si el trabajo sólo será el valor capaz de
llevar una existencia. El desarrollo libre del hombre y el desarrollo libre de todos
es tarea principal de la filosofía marxista. Cabe preguntar, también, si se puede
hablar de un desarrollo libre y armónico del hombre ahí donde la visión del hombre
está mutilada. La unidimensionalidad del monismo materialista, tratándose de una
antropología filosófica, salta a la vista.
El 19 de noviembre de 1967, Zdenek Kourím pronunció una charla en Radio
Praga bajo el título "Algunas Reflexiones sobre el diálogo y la confesión". El diálogo
es abordado por el filósofo checo estableciendo una distinción entre sus dos vertientes:
La humana y la doctrinal. La vertiente humana es el problema de las reglas y
de las disposiciones necesarias para evitar encuentros estériles, monólogos paralelos.
Trátase de la ética de diálogo. Todos somos hombres. Todos podríamos valorar
con equidad y bondad las opiniones ajenas. Todos tenemos derecho a contribuir
a la construcción del porvenir del hombre. El aspecto doctrinal de imposible diálogo
constituye su propio cuerpo. Los representantes de las doctrinas adversas no deben
olvidar que sus tesis fueron creadas por el hombre y para el hombre. De aquí hay
que partir para superar la incompatibilidad, si no fundamental, al menos histórica.
Kourím considera inútil tratar de discutir lo "eterno" de la concepción cristiana y
la concepción marxista: La fundamentación irracional de la fe por una parte, es
decir la religión reducida, en la expresión del profesor Muñoz Alonso, a "la aceptación
voluntaria, libre y consciente de la relación esencial del hombre con el Ser absoluto",
y la elaboración racionalmente científica de la visión marxista del mundo por otra

613

�parte, visión en que el puesto central pertenece al hombre, ser "absoluto" en su materialidad histórica". (Op. cit., pág. 43.) Ante todo, perrnítaseme hacer la siguiente
observación crítica. La fe no está fundamentada irracionalmente como afirma Zdenek
Kourím. Me llevaría muy lejos hacer en este momento un análisis ontológico de
la fe. Básteme decir que la fe no es irracional aunque la estructura intelectual de la fe
no sea de razón racionalmente. Recordemos que existen motivos de credibilidad.
(Preambula Fidei.)
El ex-investigador del Instituto de Filosofía de la Academia Checoslovaca de Ciencias apunta que lo que se puede y tiene que discutir es la praxis.
En torno a la confesión, el autor considera que el hombre que se confiesa establece por medio de su confesor un diálogo consigo mismo, una toma de conciencia
de sus faltas y de ·sus imperfecciones, fijando, de esta manera, una base para su
propio mejoramiento. Habría que observar, dentro de un concepto sacramental de
la confesión, que lo primordial no es el diálogo consigo mismo .-sto sería monólogo-,
sino el diálogo con el ministro de Dios. Lo que despectivamente suelen tener por
"institución institucionalizada", es un sacramento instituido por Cristo, con fundamentos bíblicos y practicado desde los primeros siglos de la era cristiana. Por lo
demás, no existe oposición alguna entre la confesión a los sacerdotes y la santa libertad de abrirse a los otros y a la cual se refería Santa Teresa de Avila.
"Sobre el marxismo checo" Kourím conoce autores y escritos que en el resto de
los países no comunistas apenas si se conocen. Sus apuntamientos críticos resultan
muy interesantes para los marxólogos de naciones no socialistas.
La filosofía de la prospectiva debida a Gaston Berger, suscita especial simpatía
en Zdenek Kourím. Expone el pensamiento de Berger y las posibilidades de aplicación. El "personalismo espiritualista" del autor francés suscita, sin embargo, una
grave duda en el pensador checoslovaco. Del subjetivismo se salva Gaston Berger
invocando a Dios y a la eternidad. Se trata de una actitud de espera del mundo
auténtico. "Para quien se ha liberado de la ilusión temporal, la espera de la luz
es la seguridad de que ya nos está alumbrando y que sólo nos hemos 'divertido' demasiado para reconocerla." La interrogante que lanza Kourím es la siguiente: "una
salvación de este género ¿puede considerarse como realizable para una empresa colectiva como lo es la prospectiva? Dudamos de ello". (Op. cit., pág. 102. )
Europa Oriental y la URSS apenas si conocen la filosofía española. De la filosofía
hispanoamericana -añadiríamos nosotros- apenas si se tiene noticia seria. No sé
si solamente sean el obstáculo lingüístico y la barrera ideológica las causas originantes
de esa lamentable situación. Me parece que hay también un lamentable menosprecio de parte de la Europa Oriental y de la URSS hacia la filosofía de habla
española. Mientras los hispanoamericanos y españoles no ignorarnos la filosofía europea, los europeos en cambio sí ignoran la filosofía nuestra y esta ignorancia --que a
últimas fechas trata de remediarse-- empobrece más a ellos que a nosotros. Se privan
de enriquecer su horizonte filosófico. El caso de Zdenek Kourím es una dichosa ex•
cepción. Desde antes de que estuviese en Francia, cuando trabajaba en el Instituto
de Filosofía de la Academia Checoslovaca de Ciencias se interesaba ya por la filosofía hispano-hablante. Lo sé por experiencia personal. No es, pues, raro que Kourím
haya publicado en Revista de Occidente (número 86, mayo de 1970), un artículo
bajo el título: "Una visión crítica marxista de Ortega", que ahora recoge en el

614

libro comentado, bajo otro título: "Ortega -punto de vista de la crítica marxista".
Estudia nuestro autor un artículo sobre la filosofía de Ortega de la escritora soviética Aza Borisouma Zykova del Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de
URSS. El artículo comentado por Kourím es de "increíble ligereza de juicio". No
expondré el decepcionante enfrentamiento marxista con el raciovitalismo orteguiano.
Simplemente me basta apuntar el vivo interés que el doctor Kourím pone en desenmascarar los mal entendidos y las críticas gratuitas de autores partidistas. Los
trabajos de los autores soviéticos intrigan al lector desprevenido mucho más de lo
que convence. El dogmatismo de los soviéticos en torno a Ortega resulta verdaderamente risible.
¿Adónde va la dialéctica?, se pregunta en el capítulo sexto Zdenek Kourím. Repasa
algunas de las connotaciones del término en la historia del pensamiento, sirviéndose
del Diccionario de Filosofía de André Lalande -muy deficiente, a nuestro juicioy del Diccionario de Filoso/la de José Ferrater Mora. Pero esto es sólo un punto
de partida. El autor trabajó por su cuenta el concepto de dialéctica en confrontación con autores modernos y contemporáneos. Piensa que la dialéctica que se reclama del marxismo tiene posibilidades de avance siempre que admita poner en
cuestión su propia fundamentación. Y el campo más propicio para el desarrollo de
la dialéctica marxista es el de las ciencias humanas.
La filosofía en su función originaria es, para Zdenek Kourím, "búsqueda de la
vía sagaz y eficaz hacia lo verdadero". (Op. cit., pág. 177.) Con base en esta definición, el autor piensa que se va ensanchando el divorcio entre los filósofos y la
filosofía. La dialéctica -desde el punto de vista marxista- se presenta como método que por su propia evolución interna tiene capacidad para alcanzar la absolutividad
metódica. La crítica que el autor emprende del pensamiento dialéctico cerrado de
Eli de Gortari, de Mikail Erazmovitch Omelianov y de Louis Althusser es bastante
certera. "Revisionistas y marxizantes", el rechazo del absolutismo dialéctico y las
limitaciones metodológicas de la dialéctica son objeto de acucioso análisis por parte
de el doctor Kourím. Lo dialéctico, propio del hombre, tiene indudablemente un
papel importante en nuestra existencia. "Pero -y hay que subrayarlo- eso no significa la dialectización de la dialéctica dada, ni su parcialización. La tensión dinámica entre Jo sagaz y lo eficaz se sitúa fuera de los esquemas objetivo-subjetivo Y
universal-particular; partiendo originariamente de la conciencia, traspasa su circunferencia y se generaliza junto con el progreso del conocimiento, lo que se comprende
por la noción de humanización del mundo." (Op. cit., pág. 207.)
El ensanchamiento científico de la supuesta relación dialéctica entre lo sagaz y lo
eficaz se muestra en la filosofía abierta de la ciencia tal como la concibieron Y
desarrollaron Gaston Bachelard y Ferdinand Gonseth. Bachelard se apoya en la doble
exigencia y práctica del pensamiento científico: su empirismo y racionalismo. De
la insoslayable "polaridad epistemológica" surge la necesidad de "un desarrollo dialéctico de las naciones de la ciencia. Al dialectizar el pensamiento se incrementan científicamente los fenómenos completos y se regeneran todas las variables degeneradas.
"La realización tiene primacía sobre la realidad." "La generalización dialéctica" incluye lo negado y su racionalismo a la apertura de pasaje entre los sistemas racionales.
Gonseth empieza por interrogarse "sobre sí mismo, para preguntarse cuáles son las

615

�garantías de su propia autenticidad". Hay una permeabilidad entre las fronteras de
la dialéctica y de la base axiomática. Se da una retroacción de lo producido en la
situación en la cual ha sido efectuada y a la cual se ha conformado. El filósofo
suizo designa la dialéctica como un "sistema discursivo ordenado a una cierta práctica". Establece Gonseth una metodología abierta, operacional, que incluye el procedimiento de autofundación. Las situaciones observacionales y los horizontes de validez
son relativos, pero el proceso de experiencias es trascendente en el sentido de que
una experiencia participa siempre de otra. El doctor Zdenek Kourím no cierra
la discusión de la dialéctica con las perspectivas trazadas por Gaston Bachelard y
Ferdinand Gonseth. El "cruzamiento de experiencias" puede significar una vía que
no ignora ni lo sagaz ni lo eficaz. ¿ Es posible definir con todo rigor intelectual,
dentro del pensamiento un método de pensar este pensamiento? El pensamiento humano no se da sin la opción del hombre. Donde no se puede definir se puede mantener
--entre lo sagaz y lo eficaz- y construir.
"La metodología general o dialéctica del pensamiento se hace en filosofía y se
deshace en accionismo." He aquí una interesante y última disyuntiva que plantea el
filósofo checoslovaco. Su libro es una invitación a una continua autocorrección dentro de un pensamiento abierto. Toda investigación cientüica y toda construcción
técnica reclaman un desarrollo y una profundización que toda conducta humana auténtica puede y debe procurar. La obra de Kourím muestra con toda lucidez el
"resquebrajamiento en la unidad monolítica del marxismo". Repiensa las tesis
de Marx no como verdades absolutas sino en plan de reflexión crítica. Es mérito de
Kourím la confrontación -poco frecuente entre autores marxistas- con otras convicciones no marxistas. Porque, en última instancia, lo que le interesa son valores
filosóficos y no ideológicos.
La filosofía en habla castellana se ve enriquecida, notablemente, por el libro de
Zdenek Kourím intitulado La Dialéctica en Cuesti6n. Libro claro, sagaz, abierto y
comprometido. Pero comprometido no con una ideología imperante, sino con la verdad. La verdad que se busca y se profundiza en la historia pero que es metahistórica.
La verdad que nos espolea siempre a ir más allá de un determinado grado de
visualización intelectual. "Busquemos, aconsejaba San Agustín, como quienes van a
encontramos, y encontremos como quienes aún han de buscar, pues, cuando el hombre
ha terminado algo, entonces es cuando empieza." (De Trin. IX, c. i.) Esta encomiable
actitud filosófica agustiniana refulge espléndidamente en las páginas incitantes de
La Diallctica en Cuesti6n. Obra que traza caminos, propone criterios de comprensión y nos incita a una ulterior meditación directa sobre la dialéctica.

LAS RESERVAS DE LA CONVENCIÓN DE VIENA DE 1969
SOBRE EL DERECHO DE LOS TRATADOS

Por el PROFESOR, DocTOR ERNESTO J.
REY CARo. Sobretiro del Boletín de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Córdoba. Dirección General de Publicaciones. Córdoba. República Argentina,
1977.

de la Comisión de Derecho Internacional
de las Naciones Unidas. Los sucesivos
informes de Brierly, Lauterpacht, Fitzmaurice y Sir Humphey Waldock, dejan
entrever las diversas alternativas a que
estuvieron sujetas las proyectadas normas,
desde el primero de ellos hasta el que,
en definitiva, serviría de base de discusi6n en la citada Conferencia."

Nuevamente el ameritado internacionalista argentino, Doctor Ernesto J. Rey
Caro nos brinda su última obra que es
un estudio pormenorizado y acucioso sobre el tema de Las reservas en la Convenci6n de Viena de 1969.

El capítulo II se refiere al concepto
de Reserva, el que, siguiendo el método
adoptado en anteriores conferencias codificadoras -según nos dice el autor de
mérito--, que establecieron en las primeras cláusulas el alcance y contenido
de los diversos términos utilizados en
los siguientes dispositivos, la Convención
de Viena prevé en el artículo 2, inc. d,
lo que debe entenderse por reserva:

En la Introducción, el Doctor Rey
Caro nos dice que "La formulación definitiva de los artículos sobre las reservas
a los tratados, incorporados en la Convención de Viena sobre el Derecho de
los Tratados, estuvo precedida de ciertas
alternativas que reflejan la indefmición
de los Estados en algunos aspectos de
este debatido tema y de que la solución
de compromiso no estuvo ausente, como
no la estuvo tampoco en la consagración
de otros preceptos de la citada convención.
Este hecho, no constituyó una manifestación exclusiva de los debates en la
Conferencia, sino que se manifestó también a través de los casi veinte años de
labor preparatoria realizada en el seno

616

"Se entiende por 'reserva' una
declaraci6n unilateral, cualquiera que
sea su enunciado o denominaci6n,
hecha por un Estado al firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado
o al adherirse a él, con objeto de
excluir o modificar los efectos jur!dicos de ciertas disposiciones del tratado en su aplicaci6n a ese Estado."

La Conferencia adoptó así textualmente el concepto de reserva elaborado
por la CDI, la que creyó necesario dar
una definición en razón de que los Es-

617

�tados, sea al firmar, ratificar, aceptar,
aprobar, o adherirse a un tratado suelen
formular ciertas apreciaciones sobre el
alcance o la interpretación que le otorgan a algunas de sus disposiciones, las
que pueden ser simples aclaraciones de
su actitud o bien constituir verdaderas
reservas, según modifique o no la aplicación de alguna cláusula o la excluya.
El Dr. Rey Caro, en el capítulo III,
trata lo relativo a la Formulación, Aceptación y Objeción a las Reservas. En
él están contenidos el Proyecto de la
Comisión de Derecho Internacional y
sus antecedentes; la opinión consultiva
de la Corte Internacional de Justicia;
la Resolución de la Asamblea General
de las Naciones Unidas; el Sistema Interamericano; el Informe de la Comisión
de Derecho Internacional de 1951; el
Informe de Lauterpacht; el de FitzmauTice; la propuesta de W aldock; el Informe de la Comisión de Derecho Internacional de 1962; Los Debates de la

Conferencia; La reserva haga inoperante
el tratado por subordinar su aplicación
de un modo general o indeterminado,
a la legislación nacional; y, por último,
el Párrafo 4.
En la segunda parte del capítulo en
cuestión, el autor trata lo relativo a
"Los debates de la Conferencia", comprendiendo: Las enmiendas al artículo
16 del Proyecto de la (CDI); el Párrafo
4 y las enmiendas presentadas por los
EE. UU., el Reino Unido y la URSS.
El capítulo IV trata sobre "Efectos
Jurldicos de las Reservas y de las Objeciones a las Reservas". El V, del Retiro de las Reservas y de las Objeciones
a las Reservas. El VI se refiere al Procedimiento relativo a las Reservas y el
VII a las Consideraciones Finales.
Tal es, en síntesis, el valioso aporte
a la ciencia del Derecho Internacional
que nos brinda el estudio del Dr. Ernesto
J. Rey Caro.

cida, deshonrada y desobedecida, muchas veces, enmendada aún sirve como
instrumento para alcanzar el propósito
nacional, aunque algunas de sus disposiciones delinean una meta para lo fu.
turo mis que a una efectiva realidad.
No obstante, su condición es sagrada,
fortalecida durante cincuenta y cinco
años de existencia".
Esta interesante obra, escrita en idioma inglés, ha sido dividido su material
de la siguiente manera:
Preface.-1. 1857 to 1917: Background
for a Revolutionary Constitution.-2.
Electiom, Delegates, and Preliminary
Sessions.-3. The Apogee of Anticlericalism.-4. The Evolution of a Labor
Program.-5. Article 27: The Attack
on Vested Interests.-6. The Prevailing
Winds of Reform.-7. Concluding Sessions: The Politics of Discord.-8. In
Retrospect.

El libro del Dr. Niemeyer cuenta también con no menos interesantes Apéndices como son: el A: Article 130 of the
Constitution of 1917; el B: Article 5
Compared with Draft Proposal; el C:
Article 123 Compared with Draft Proposal; el D: Carranza's Draft Propasa!
oí Article 27; el E: Article 27 Compared
with Draft Proposal y, por último, el
F : Biographic Information on Delegates
Referred to in Text (as of January 31,
1917) . También contiene un Glosario,
Bibliografía e Indice, así como un buen
número de ilustraciones, fotografías y un
mapa, lo que proporciona una más completa visión de ese álgido y trascendental
período revolucionario de México, lograda plenamente por la acuciosidad, talento
e investigación del brillante historiador
norteamericano E. V. Niemeyer Jr.

Lic. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

REVISTA INTERAMERICANA DE SOCIOLOGfA

REVOLUTION AT QUERETARO
(La Convención Constitucional de 1916-1917)

DocToR EBERHARDT VfcToR NntMEYER

JR. Publicado por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Texas, Austin y Londres.
Monograf[as Latinoamericanas, No. 33.

El autor, ampliamente conocido no so1amente en los círculos históricos, por sus
obras anteriores como Cuide to the
Hispanic American Historical Review
(Duke Press, 1958), y El General Bernardo Reyes, de la serie "Biblioteca Nuevo Le6n, Centro de Estudios Humanisticos y Gobierno del E~tado de Nuevo
Le6n, Monterrey, 1966 y autor también
de varios artículos en revistas de Historia,
en este su último libro: Revolution at

618

Queretaro, revela el fruto de un constante estudio e investigación acerca del
interesante tema enunciado.
En el Prefacio, el autor Niemeyer Jr.,
nos habla de que "una Constitución tiene significación hasta el punto de que
sirve como una base para el desarrollo
social y político de un pueblo en una
atmósfera de libertad política y de tranquilidad. Desde su promulgación, la
Constitución Mexicana de 1917, con los
requerimientos del alzamiento revolucionario de 1910 incorporados en sus disposiciones, ha sido el cimiento legal
para la más grande transfonnación experimentada por el Pueblo Mexicano
desde la Conquista. Honrada y obede-

Instituto Mexicano de Cultura. Asociación Mexicana de Sociología Correspondiente de la Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO.
Vol. V, Año 6, Número 18, eneroabril 1976.
La importancia de esta Revista lnteramericana de Sociologla es ampliamente
reconocida, tanto en lo nacional, como
en lo internacional. Así se pone de manifiesto de la lectura del Indice:
Dos Sociólogos Mexicanos que se fueron; Introducción al Estudio de la Sociología de las Relaciones Internacionales,
por el conocido maestro e ilustre sociólogo mexicano, Dr. Lucio Mendieta y
Núñez; Las Relaciones Internacionales
y la Justicia Social, por el Lic. Juan
González A. Alpuche; El Poliglotismo y

las Reuniones Cientificas Internacionales,
por óscar Uribe Villegas; La Delincuencia e Inadaptaci6n Juvenil ante Algunos Criminólogos Críticos y Algunos
Moralistas Postconciliares, por Antonio
Beristáin; Aspectos Sociológicos de la
Salud Infantil, por el Dr. Francisco J.
Menchaca; Temas Jurídicos, por el Lic.
Juan González Alpuche; México e Israel, por el Dr. Rafael González A. Alpuche; Dominio y Servidumbre de los
Países en Materia Tecnológica, por José
Isaacson.
Por último, la Sección Informativa
que comprende la Crónica del XIX Con•
greso Nacional de Sociología y la bien
nutrida Sección de Notas y Estudios
Bibliográficos.
Lic.

ALBERTO GARcÍA G61n.z

619

�HISTORIA DE LAS RELACIONES DE MtXICO
CON ESTADOS UNIDOS
Periódicamente se publican y se reeditan historias de las relaciones de México con Estados Unidos que estudian
los sucesos en que participaron las dos
naciones en uno o varios de sus aspectos. Recientemente han salido a la
luz pública libros que se refieren a
la guerra entre estos dos países, a su
origen, a la interpretación que se ha
dado al conflicto, a pequeños períodos
de las relaciones o a síntesis que van
desde la época colonial hasta el presente.
Tenemos del año de 1972, en la colección SepSetentas, núm. 19, de Jotefina Vázquez de Knauth, Mexicanos )'
norteamericanos ante la Guerra del 47,
volumen que presenta una selección de
textos, que tienen por objeto ayudar a
contestar la interrogante: "¿ Qué es lo
que ha hecho tan dificil la tarea de
entender la historia de esta guerra?".
A Juan A. Ortega y Medina, Destino
Manifiesto. Sus razones hist6ricas y su
raíz ideol6gica, del mismo año y de la
misma colección (núm. 49), lo mueve
a estudiar el tema, lo que él considera
la necesidad "del conocimiento de los
otros para poder saber más de nosotros
mismos", en las relaciones con los norteamericanos. La Editorial Contenido, S. A.
presentó, a su vez, en 1974 una edición
de 25,000 ejemplares de los conocidos
Apuntes para la historia de la guerra
entre México y los Estados Unidos, escrito por un grupo de mexicanos, testigos de ella. Este libro, como lo indica
el tiraje, ha sido muy leído desde hace
tiempo. A fines de 1976 apareció, de
César Sepúlveda, La frontera norte de
México. Historia, conflictos. 1762-1975,
México, Editorial Porrúa, S. A., 1976.
Este autor informa, en el prologo del
libro, que publicó, ya hace algún tiempo
en la revista Historia Mexicana (29),

620

VIII-1 (jul.-sept. 1958) 1-34, el artículo,
"Historia y problemas de los límites de
México. l. La frontera Norte". Como
ha transcurrido el tiempo y han surgido
nuevos problemas de límites, Sepúlveda
hace una ampliación de su artículo, que
en 1958 terminaba con noticias de 1944.
Por la muestra que presentan estos
libros las relaciones de México con Estados Unidos son una historia difícil
de explicar. Los' autores mexicanos escriben perplejos, tristes o indignados y
no parece insinuarse un cambio en el
tono con que se presentan los textos,
pues los estudiosos consideran que la
querella ("historia infausta" la llama
Sepúlvcda) con la nación vecina sigue
aún en pie. Sin embargo, convendría
no s61o repasar "la amarga lección",
sino también emprender otras tareas menos polémicas y más históricas que proporcionaran fresca información, útil en
nuestros días, pues de su ausencia se
resienten muchos libros, incluyendo el
último mencionado.

tera en la historia del Nuevo Mundo
ha sido objeto de tantos estudios que
resulta necesario, cuando se intenta analizarla de nuevo, deslindar las ideas y
los términos para que puedan seguir sirviendo de vehículos de entendimiento".
Frontera, fronteras, línea divisoria, límites territoriales son en el caso del
libro La frontera norte de México términos que aparecen indistintamente. No
es porque el autor carezca de escrúpulos o preocupaciones en el uso de esas
palabras, pues en un pasaje dice: "no
existía un auténtico concepto de frontera
entre las naciones (p. 81)". Aseveración útil para referirla a la época colonial y a las relaciones de España con
las naciones indias, pero peligrosa referida a los artículos de los tratados celebrados con los Estados Unidos por
España y por México, en los que la línea
de frontera quedaba marcada precisamente. En la p. 65, en cambio dice:
"La línea divisoria del Bravo estaba casi
concedida desde 1836", olvidándose de
que la concesión ya había sido hecha
por España en 1772 por el Reglamento
e instrucci6n para los presidios que se
han de formar en la linea de frontera

de la Nueva España. R,suelto por el Rey
nuestro señor en cédula de 10 de septiembre de 1772.

Convendría también llevar adelante el
estudio de las dificultades para precisar
la línea de frontera que no queda marcada por el río Bravo ( cap. VIII de La
frontera norte de México). El libro de
Joseph AJlen Stout, Jr., Th, Liberators.
Filibustering expeditions into Mexico.
1848-1862 and the Last thrust of
Manifest Destiny, Los Ángeles 90041,
Westernlore Press, 1973 narra las actitudes que adoptaron los fronterizos del
oeste en esos primeros años de la vigencia del tratado de Guadalupe Hidalgo y que hicieron tan difícil fij:ir la
"frontera movediza" a que alude Sepúlveda.
Estos estudios y otros muchos que
seguramente han sido publicados recien•
tementc son una variada contribución
para que, como lo propone Sepúlveda
"se redacte un tratado completo sobre
la materia".

MARÍA DEL

CARMEN VELÁZQUEZ

El Colegio de México.

Una de ellas es a la que alude Silvio
Zavala en la presentación de su estudio,
Las fronteras de Hispanoamérica (Sobretiro de la Memoria de El Colegio
Nacional, Tomo VII, núm. 4, Año de
1973), originalmente publicado por W.
D. Wyman y C. B. Kroeber, eds., The
frontier in perspective, Madison, The
University of Wiscoruin Press, 1957, pp.
35-58, después parcialmente en español,
en Cuadernos Americanos, XVII ( 1958),
374-384 y en otro volumen de la colección SepSetentas (núm. 265) que también se ocupa del tema: El México perdido. Ensayos sobr, el antiguo norte de
México, 1540-1821. Antología de David
J. Weber, México, Secretaría de Educa•
ción Pública, 1976. Allá dice: "La fron-

621

�LA IMAGEN DEL HOMBRE EN LA OBRA DE FRANZ KAFKA

MTllo.

Luis

R10NDA

ARucuíN"

LA ATOlUIIENTADA VIDA INTERIOR del gran escritor checo en lengua alemana Franz
Kafka (1883-Kierling-1924; Viena) es penetrada mediante un profundo anáfüis de
"" diarios, novelas, cartas, aforismos y convenaciones por el doctor Agustin Basave,
poniendo nuevamente de manifiesto su evidente y ejemplar vocación antroposófica,
en un libro de reciente aparición: La cosmovisi6n de Franz Kafka. Su origen judío
y posteriormente la enfermedad que se cierne sobre él, lo llevan a sumirse en el
recogimiento espiritual, y a encontrar en esa soledad la condición de todo lo que
ha producido. Estudiante y graduado de la Universidad de Praga, es durante catorce años empleado en una Compañia de Seguros, donde sufre las limitaciones económicas hasta alcanzar madurar su inclinación literaria.
La personalidad de Franz Kafka, sus crisis periódicas, la convicción de ser un
tuberculoso, las relaciones conflictivas con el padre y sus fracasos sentimentales, Jedan al doctor Basave el material para ahondar en la visión del mundo y de la vida.
del escritor de la Metamorfosis.

De la inisma manera, pone de relieve al hombre Kafka, que siente la incertidumbre de elegir, ante la alternativa de sujeción, como miembro de una burocracia
rapaz y mezquina que le lleva a cumplir con esmero sus obligaciones visibles y la
alternativa de libertad, que le permite realizar sus recónditas obligaciones. Dualidad
de ocupaciones, más bien diría de afanes irreconciliables, que es imposible poner de
acuerdo de modo equitativo, pues "La menor felicidad en una de ellas equivale a
una gran desgracia en la otra. Si una noche escribo algo bueno, al día siguienteardo en la oficina y no puedo hacer nada". Justamente, hace notar el doctor Basave,
no hay avenencia entre su profesión y su vocación. Por lo tanto, para Kafka toda
elección es culpa, flaqueza, infelicidad, porque. . . "cada obligación íntima no cumplida se convierte en una desdicha perdurable".
• La familia de Kafka está formada en su línea materna por seres suaves y débiles
y en la línea paterna, de gigantes, de hombres emprendedores. A tal punto es
conmovido el filósofo mexicano por la vida de Franz Kafka, que no vacila en
expresar: "Hago mías sus preocupaciones, sus angustias, sus proyectos y sus miserias.
Le siento próximo, familiar, humano".

623

�"Me instalo fácilmente en su interior y desde ahí unifico las contradicciones de
su existencia." Contradicciones que capta no mediante la inquisición puramente fría
Y contemplativa, sino de manera vivencia!, del que hace suyas las experiencias vitales
de otro. Aunque se obstine en ser, ante todo y sobre todo, un literato -expresa el
doctor Basave- Kafka fue, primordialmente, un hombre que inquiría sob,e el hombre, un explorador de la condición humana." Las situaciones cotidianas a que se
enfrenta el ser humano, como el trabajo, la condición económica, la superación individual, son situaciones concretas que podemos transformar; pero la muerte y la
enfermedad son, lo que Jaspers llama situaciones-límite que es imposible eludir, que
inevitablemente nos determinan y a las que de modo inexorable tenemos que hacer frente.
¿Es posible desentendernos de ellas? Jamás, no sólo parece decir el autor de la
Cosmovisión, sino que dice taxativamente: "La presencia de la muerte frente a
nosotros, o, mejor aún, en nosotros, es insoslayable. La muerte es "esa presencia.
ausente", que en Ka.fka. " ... está frente a nosotros más o menos como en el muro
del aula un cuadro de la batalla de Alejandro. Se trata de obscurecer aun de borrar
completamente el cuadro por medio de nuestros actos en la vida".

Ka.fka, en sus conversaciones, opina que la guerra produjo un adormecimiento
de los sentimientos morales, de la conciencia del hombre de su tiempo, que Jo
llevó a considerar a Dios como algo extraño, del cual no se siente la más mínima
nostalgia y al pecado como algo a lo que no se ha de temer. Es, además, consciente de los pedestres principios a que por miedo se mantiene vinculado el hombre
de un tiempo. En una época donde se cree que todo en la tierra es perfecto, tiene
que descansar en fundamentos vulgares, incultos, bajos. No obstante el signo pesimista y escéptico de los tiempos en que se ha debilitado la nostalgia de Dios, Kallia.
no ha perdido la fe ni el sentimiento de lo absoluto " ... sigue con una mano tendida a la obscuridad; una mano que espera otra mano que da, que dispensa". La
exigencia de los tiempos mantiene a Dios. retirado, encubierto, "para que no lo destronen los hombres". Mucho de lo anterior, es razón más que suficiente para que
el autor del pensamiento y trayectoria de Pascal, califique a Kafka como "un testimonio viviente de su tiempo y un peregrino de lo absoluto". El hombre que supo
interpretar el espíritu de su época y traducirlo en "imágenes y en símbolos". Pese
a que los tiempos conservan a Dios más allá de la existencia del hombre, a la parálisis que padece la conciencia del hombre de su tiempo, Kafka no desconoce --dice
el doctor Basave- "su desamparo ontológico, su insuficiencia radical". Este aban-dono y la propia insuficiencia, constituyen el punto de partida que conducen al
novelista checo a aquilatar la necesidad que tiene el hombre de una verdad inmutable, aun cuando ésta permanezca inescrutable y obscura.
La Cosmovisión de Franz Ka/ka, es una obra que ha de ser objeto de un examen
concienzudo, meditado, por la variedad de temas tratados; su religiosidad, su soledad creadora, su lucha solitaria en busca de Dios, lo conflictivo de su mundo, la
exploración de su novelística. La multifacética obra de Kafka es integrada por
el doctor Basave en una Cosmovisión, donde las partes encuentran su cohesión en
la visión totalizadora, la cual es extraída de las diversas materias que ocuparon la
actividad del escritor checo. La angustia como actitud del hombre frente a su situación en el mundo, tiene su origen en la existencia. como posibilidad. La existencia
humana se desenvuelve en el ámbito de las posibilidades sin que esté garantizada
su realización; por eso el hombre vive proyectándose hacia el futuro. Kafka. vive

624

en una angustia existencial, en una situación afectiva fundamental, de aquel en
quien palpita la amenaza permanente de la muerte. "Pálido, encorvado y sonriente
-expresa el doctor Basave-, Kafka marcha con paso lento hacia la muerte. Apenas
si le hace un tierno y resignado guiño a la vida." Sin embargo la angustia
en Ka.fka, derivada de su situación en el mundo, espera la respuesta, no pierde en
ningún momento la esperanza de aspirar a la gracia. El espíritu particularmente
inquisitivo de un filósofo por vocación, como es el caso del doctor Basa.ve, aprehende
la angustia kafkeana, producida por el constante acoso a que estuvo sometida la vida
del escritor checo-judío: "El hombre atenazado lenta y minuciosamente por la angustia hace saltar las ligaduras y traza, en letras azules, el nombre de Dios. Es la
esperanza ultramundana que se impone a la angustia intrarnundana".

La falta de combustibles y alimentos, que aparecen en las épocas de guerra, así
como la necesidad de trabajar para obtener el sustento económico, agravan su salud,
pero su vocación literaria no decae, sigue escribiendo de modo febril hasta los últimos
momentos de su vida. Sus afanes personales estaban orientados hacia la actividad
literaria a la que dedicaba la mayor parte de su tiempo libre. Le disgustan las relaciones sociales, siente el temor de crear vínculos y perder su soledad realmente
creadora. Posiblemente esta sea la causa que nos permita comprender sus desastres
amorosos, que casi siempre terminan en una ruptura, su soltería, su desarraigo de
la comunidad y de la religión judía y la sensación de ser un extraño en su propia
familia. Su mundo tiene como centro al hombre como ser angustiado, que actúa en
un universo contradictorio, movido inconsciente y mecánicamente, parecido a un paso
subterráneo obscuro y sin salida. Kafka vive en un mundo alienado, siente la soledad
del apátrida, del que no ha echado raíces en patria alguna, ni temporal, ni espiritualmente. "A pesar de todos sus afanes -señala el doctor Basa.ve-, tiene conciencia de ser un judío desarraigado sin un segundo de paz. . . Agregar un aislamiento a otro aislamiento es crear una cárcel, no una patria." Creo que la dotada
capacidad de penetración del maestro de la Universidad de Nuevo León, entrevió
la singular problemática kafkeana: la lucha espiritual, esperanzada del hombre moderno, que va con rumbo incierto a la búsqueda de una realidad que lo sobrepasa,
que está por encima de él. Realidad inescrutable, imposible de aprehender, que en
Ka.fka es una vivencia personalísima. En el relato que Kafka intitula, Metamorfosis,
un joven queda convertido de pronto en un insecto deforme y repulsivo, razón por
la que tiene que vivir marginado, sin poder vivir en comunidad con el resto de los
seres humanos. El extrañamiento, es una cuestión básica en la cosmovisión del escritor checo-judío, planteada, para desentrañar su auténtico y peculiar significado.
Las novelas de Kafka tienen una naturaleza alegórica, rica en simbolismos; reflejan
no sólo el carácter y la personalidad del autor, sino que al mismo tiempo Ka.fka
practica --dice el doctor Basa.ve- "una autopsia de nuestro tiempo".

625
HUMANITAS-40

�EL PRELUDIO DE LA J?',.'DEPENDENCIA EN EL NORESTE
DE MeJcICO: 1810-1811
AllTBIIIIO BENAVIDES

H.

EL LIBRO DE don Isidro Vizcaya Canales (En los albores de la Independencia. Las
Provincias Internas de Ori,nte durante la Insurrecci6n de don Miguel Hidalgo y
Costilla. 1810-1811) representa -a nuestro juici~ una muestra de madurez de la
historiografía local mexicana; es, también, un enfoque serio y objetivo sobre "el otro
lado" del movimiento insurgente, descuidado por historiadores que sólo cantan gestas
para los oradores del 16 de septiembre o contribuyen a la nomenclatura de calles o,
en fin, aniquilan los viejos nombres de pobres pueblos; esta obra, además, es un
golpe duro a los perdurables infundios del incoherente y caótico "Cuadro Hist6rico"
del patriota don Carlos Ma. de Bustamante -a quien la Patria le debe tantas estatuas y la historia tantos infundios- y, en fin, este trabajo de Isidro Vizcaya va
a colocar en su justo sitio y en su adecuada perspectiva hist6rica a los protagonistas
de Acatita de Baján ; será -tal vez- un alivio a los preocupados por llevar el apellido Elizondo y por la suerte de don Primo Feliciano Marín de Porras. Pero s6lo
tal vez.

Vayamos por partes.
La historiografía local tiene una prosapia ilustre junto a ejemplos ridículos. Don
Luis González y González -con su alegre seriedad y su inevitable sarcasm~ ha
relatado los altibajos de los cronistas locales. Nos dice que en el siglo XIX "fueron
arquitectos monstruosos pero buenos prosistas", que cultivaban la historia municipal
y los aspectos pollticos, tenían tendencias enciclopédicas con enfoques aldeanos;
perpetraron diccionarios al por mayor con escaso aparato erudito: ''No hay indicios
de que alguno haya sido best-seller. Quizá varios tuvieron una acogida local; otros,
ni esto". El nacionalismo y el culto a los héroes -patrios y "matrios"- inund6 sus
páginas e infl6 sus adjetivos.

Con la Revoluci6n tódo cambi6, para bien o para mal o mejor dicho, para bien
y para mal, como siempre. Se alent6 la bandera de provincias, se estimul6 "la adhesi6n calurosa a la tierra nativa". O sea, lo que era vicio se hizo virtud. La capital
era "ojerosa y pintada" --según L6pez Velarde-- que no la conoció, afortunadamente, contaminada y cant6 a la "amorosa tierruca".
Y ya desde 1940 -nos dice don Luis- el nacionalismo mexicano era más popular

627

�y mú aguado. Con la creciente urbanización y la incipiente industrialización, el provincialismo se atenúa y, claro, el atractivo del "Deefe" arranca de su "tierruca" a
muchos historiadores que, desde luego, ya no hacen historia "matria" y se lanzan
-&lt;iesde el erario federal- a intentar historia patria.
De 1941 a 1969, nos dice, aparecieron 292 historia de tema regional y parroquial,
esto es, diez obras por año. Para como andaba el abarrote, la cosecha no era pobre.
Se abandona -gracias a Dios- la moda de hacer historia de los Estados. Pero -una
de cal por otra de arena- persisten los historiadores locales en la testaruda tarea de
hacer listas de personas y narrar hechos políticos y militares. Pero hay buenos augurios desde entonces: nuestros cronistas entran al entonces selecto club de los
adoradores de las fuentes primarias y el aparato erudito. Ya citan siglas al estilo
americano de archivos como AGN (Archivo General de la Nación), AGENL-RM
(por Ramo Militar de nuestro archivo estatal} ... , etc. Y acuden ansiosos a archivos
parroquiales, de notarías y se sofistican tanto que son duchos en manejar los rollos
de microfilm.
Pero (y la sucesión de "peros" no acaba) "son pocos los que saben sacar provecho a sus materias. Los hay que son historiadores de tijera y engrudo; los hay que
pasan de la más pura fantasía a la erudición más espesa". Y peor: los hay que son
simples comisionados del poder político para ajonjolí de todo mole y de todo pobre
centenario y aniversario, o vergonzante orador de obscuras conmemoraciones de inflada prosa y flaca erudición.
'El auditorio y el "lectorio" de los cronistas de provincia ha sido reducido y pobre.
"En el círculo académico gozan de escasa estima, los críticos rara vez les conceden
un rato de atención y el público general difícilmente se percata de su existencia."
Y otro estudioso apuntaba que "el historiador local necesita madurez, lecturas amplias, mucha simpatía y piernas robustas".
El libro de Vizcaya que ahora presentamos es un digno indicador de esa "agua
viva" que don Alfonso Reyes percibió en los historiadores locales. Alejado de la
eterna enfermedad patriótica que hemos padecido en nuestra historiografia nacional.
Maduro, por su frío tratamiento del acontecer que narra. Objetivo sin estar exento
de esa simpatia necesaria en la faena histórica. Amplio en su tratamiento: no es la
"tierruca" solamente su objetivo, sino el contexto total de la independencia que son
las Provincias Internas de Oriente. Porque no hay otra manera de contemplar estos
hechos en su cabal desarrollo. Sin aldeanismos, sin ira y con estudio, el enfoque
de Vizcaya nos parece saludable al sacudirnos ese polvo entumecedor que provoca
eso tan grave y sonoro que es el nacionalismo y el patriotismo.
Y eso nos lleva al asunto de la Independencia. Ya hemos dicho antes que esta
investigación es un enfoque si no novedoso, al menos poco frecuentado por nuestros historiadores. Queremos decir -con el señor Hamill- que la mayoría de nuestros
historiadores se ha ocupado de los insurgentes. Y que el énfasis persiste. Pero ya
a 23 años del año 2000, creemos que todo mortal que entone nuestro himno patrio,
puede aceptar que, heroicidades y todo, los realistas se las ingeniaron para aplacar
toda crisis que desde que lturrigaray flirteó con el criollismo en 1808 hasta el triunfo
de lturbide en 1821, que nos independizó sí, pero nos hizo menos libres.
Luego entonces, hay razón sobrada para examinar "el otro lado" en el movi-

628

miento de 1810. Y justamente el estudio de Vizcaya ilumina esos terribles acontecimientos de principios de 1811 que van a ser fundamentales en la formación de los
exitosos métodos contrainsurgentes por unos diez años más. . . cuando menos.
Es simplista e insuficiente también utilizar como explicación exclusiva la división
de criollos y gachupines en esta revuelta de 1810. Como ahora lo es, sin duda,
la de burgueses y proletarios: es marxismo vulgar. Y el otro enfoque es historieta
escolar. Nada de eso. Como bien lo ilumina Vizcaya, crioUos y gachupines y castas,
estaban muy divididos. Mina (Feo. Javier) no era oaxaqueño; el increíble "Capitán
Colorado" era criollo. Los sociólogos no acaban de entenderlo pero los historiadores
saben bien que las categorías sociales ficiles -&lt;:orno el lugar de nacimiento- no son
nunca razón suficiente para iluminar sobre nuestros comportamientos.
Otra cosa esencial: toda explicación del triunfo de los realistas debe tomar en
cuenta el regionalismo. Y Vizcaya lo ilustra en forma patente: la diversidad, variedad y rivalidad entre regiones se debía -en gran parte-- a la absurda topografía.
Laa grandes distancias y las pésimas comunicaciones iban a echar abajo toda acción
concertada en campaña contra los realistas. Y este factor es determinante en 1811.
Otro asunto importante es el siguiente: cuando se habla de la derrota insur~nte

se achaca a traiciones, a la división interna de los líderes, al mal tiempo u otras
causas discutibles y se olvida tranquilamente que Venegas y Calleja eran experimentados militares, conocedores de la táctica guerrillera, de la mentalidad y de la ambición criollas. Los "reglamentos" de 1811 de Calleja son prueba de su profundo
conocimiento de esas realidades que determinarán la guerra larga de independencia
y ru nada sorprendente desenlace conservador.
Se ha olvidado por nuestros historiadores la efectividad de la guerra psicológica
como factor de la derrota de Hidalgo. Vizcaya es una excepción. La Virgen de
Guadalupe es manzana de la discordia y un aliado bien seleccionado por Hidalgo.
No se le ocurrió eso tomando chocolate con el cura de Atotonilco, de ninguna manera
(Feo. de la Maza). Sabia su valor como elemento de arrastre popular. Pero los
realistas tenían a su Virgen de Zapopan ( "Generalisima") y decian que los insurrectos ofendian a la de Guadalupe.
En fin, no descuida el estudio de Vizcaya estos aspectos y se ocupa debidamente
del campo realista. Ya era hora, deveras. De allí una novedad refrescante en los
poco aireados rumbos de nuestra historia nacional, patriotera y derrotista, nacionalista
y estrecha.
Se ha dicho, un poco solapadamente, que la insurgencia era "sotanera" o clerical,
como usted quiera. Y no hay duda: se ha calculado que -en cierto momento-como 400 frailes y clérigos estaban comprometidos en esta sedición contra la Corona.
Para 1815, aproximadamente 125 eclesiásticos habían sido fusilados por traición. El
movimiento pues, tenia un indudable olor de sacristía. Y ello lo hace, digamos,
peculiar.
Los lideres sudamericanos independentistas se percataron de ese singular carácter,
del cual sus movimientos estaban exentos. Simón Bolívar y Manuel Moreno, por
ejemplo, percibieron con curiosidad esta mezcla de fanatismo religioso y arrastre popular. Es decir, los insurgentes recurrieron en sus proclamas a las emociones anti-

629

�españolas, a invocaciones religiosas, a la leyenda negra sobre la conquista y en menor
medida, a encender la imaginación popular con declaraciones de igualdad. Vizcaya
nos lo dice en su forma clara, rotunda: "Es curioso, dice, ver cómo la propaganda
de los dos bandos en pugna, era muy similar; ambos luchaban por la religión, rey y
patria y acusaban al contrario de querer entregar el país a los franceses. Con el
pueblo, los insurgentes tuvieron la ventaja. Muchos individuos del bajo clero, que
era el que estaba en contacto con él, se unieron a la insurrección. De hecho, ésta
fue_ básicamente fomentada por miembros del clero, tanto secular como regular, por
frailes y por legos" ( p. 1O1) .

aventurero capitán de presidio, asombro de Lucas Alarnán, de innumerables correrías
contra los indios y de continuos desfalcos, protagonista central de la conspiración de Baján
y del proceso contra-insurgente "post-Puente de Calderón"; el subdiácono Juan Manuel Zambrano, punta de lanza del "proceso estabilizador" -como dijo un sexenio
nacionalista y retórico recientemente- en San Antonio de Béjar, con un historial
de actuales "sociales de pobres": las páginas de policía; don Juan Ignacio Ramón, de
Lampazos; y, claro, Ignacio Elizondo, nativo de Salinas, hombre lleno de deudas
entonces y cargado de líos, ahora lleno de oprobio que este estudio coloca en la justa
posición histórica. Y muchos, muchos más.

Esta mezcla ideológica empañaría el movimiento y, justamente, don Carlos Ma.
de Bustamante es producto de este discordante embrollo: un conservador católico
Y un republicano patriota, anclado en un indigenismo histórico -como bien dice don
A. Brading-, guadalupano y cincelador de mitologías heroicas y de desencuadramientos históricos de los cuales vamos mucho a tardar en reponernos. De su retórica
nacionalista apenas estamos en vías de recuperarnos.

Ante los eventos de Dolores, la falta de recursos magnifica la debilidad de Santa
María en Nuevo León. E igual en Nueva Santander que carecía de ciudad capital
y de líder adecuado. Toda la Provincia era una olla de grillos, y un caos de organización. Al leer el cuadro de Vizcaya uno se asombra del fracaso insurgente, tan
rápido. Todo se derrumbó como un castillo de naipes el 7 de enero de 1811. Monterrey recibe con arcos triunfales a Mariano Jiménez el 26 de enero (la revolución
institucional no inició esta práctica, según se lee). Y la ciudad ( sobre todo el clero)
no ocult6 su regocijo. A tanto llegó este júbilo que hasta dos jefes insurgentes
se atrevieron a contraer nupcias durante los festejos. Las participaciones matrimoniales
tendrán estos apellidos: Quijano-Lanzagorta y Ugartechea-Carrasco.

Y Vizcaya en su libro deja claras muchas de sus aberraciones. El buen don
Carlos vivió mucho y escribió más de lo que hubiéramos deseado; con la mejor de
las intenciones pavimentó el infierno de las inexactitudes históricas. Un pueblo sin
héroes, dice Ortega, es un pueblo invertebrado. Quizá. En nuestro caso hay que
desvertebrar para empezar la reconstrucción bajo mejores auspicios.
. Y aquí tienen ustedes 11 apretados capítulos y un indispensable epílogo; 72 páginas de notas, sabrosos comentarios sobre las fuentes, una bibliografía y un índice
alfabético que es una cortesía necesaria del editor de este libro de la serie Historia
del Instituto Tecnológico.
Echamos de menos una cronología y algunos mapas. A ratos la narración es muy
abigarrada y en ocasiones confusa. A veces, da la impresión de que el autor no
dejó una ficha afuera y lo cerrado y breve de lo historiado produce desesperanzas
en el lector. Fallas a nuestro parecer que deben presentarse. Somos admiradores
de la labor de Vizcaya desde su libro sobre la industrialización de Monterrey y queremos dejar constancia que la prosa de este agrónomo (como Alarnán era ingeniero
y Orozco y Berra y el terrible Bulnes y el inquieto Vito Alessio Robles) no tiene
la vivacidad de Fuentes Mares o lo sabroso y mordaz de Luis González pero tampoco
sus licencias y desacatos.
La introducción aclara los propósitos y acota el tema: la insurgencia de Hidalgo,
las Provincias Internas de Oriente, Acatita de Baján; seis meses casi exactos. El primer capítulo se ocupa del pobre Manuel de Santa María, sevillano que el 29 de
septiembre se entera del grito de Dolores. Era el hombre inadecuado, en la hora
inadecuada, en el puesto inadecuado y en la región menos propicia, más expuesta
a los hechos de "temible trascendencia" que le comunica Calleja ese dla.
El escenario está listo para el "desfile de protagonistas" (2o. capítulo). Uno se
pregunta: ¿se trata de una procesión de pícaros y pobres diablos?, ¿acaso es un
"salón de la infamia"? Escuchen: los "hermanitos" Herrera y Leiva, unos canarios
de pico largo y contrabandistas ilustrados, precursores de chiveras; los González de
Hermosillo, padre e hijo y una cosa verdadera: oportunistas que desprestigian a la
causa insurgente; el increíble "Capitán Colorado", criollo más realista que Calleja,

630

Pero la fiesta de Monterrey se aguó, los transportes del júbilo no llegaron lejos:
hacía ocho días Hidalgo y su ejército había sido derrotado en la batalla del Puente
de Calderón. Y empieza el crujir de dientes y lo más frecuente, el cambio de casaca,
el tradicional "chaqueteo", la voltereta.
Por ejemplo, la provincia de Texas -la más despoblada, asediada y peor organizada- que estaba en manos insurgentes, las de Juan Bautista Casas, competidor de
los ''hermanitos" Herrera y Leiva, pasa a la protección del escandaloso subdiácono
Zambrano. Y esta dudosa recuperación realista de Texas desencadena una reacción
previsible. Y el "chaqueteo" esperado y la falta de escrúpulos aflora por todos los
ámbitos. Como apunta Isidro Vizcaya, don Francisco Bulnes "que conocía muy bien
las veleidades de la política en México" escribió que "Cuando una revolución va para
arriba (¿y adelante?) hay multitud de personas que solicitan sus favores, pero
cuando va para abajo o lo que es peor, cuando la opinión la considera ya muerta,
nadie pide a un muerto el despacho de teniente general" ( citado en pág. 295) .
Como en los dramas de Bertold Brccht, aquí no hay héroes, casi: hay hombres
desconcertados, angustiados, pillos oportunistas. Y también perfiles de valor, sí, pero
que brillan por su pura presencia.
Este último libro de Isidro Vizcaya aclara con fría erudición lo que don Vito
Alessio Robles barruntó; con masiva documentación ilumina lo que el sentido común
y el conocimiento de la política mexicana de don Francisco Bulnes sospechó; evidencia lo que don Luis Castillo Ledón no acabó de investigar; reafirma lo que
nuestro paisano el Padre Mier supo por otras fuentes, allá en Londres; endereza
lo que tergiversó y propaló don Carlos Ma. Bustamante y repitieron Gonzalitos, don
Alberto Cossío y otros señores sobre la conducta de Ignacio Elizondo; despeja la
incógnita de la intervención del Obispo don Primo Feliciano de Porras; sigue acuciosamente a los insurgentes en franca huida con Hidalgo prisionero hasta Acatita
de Baján y, en fin, con objetividad y erudición narra la culminación fatal de la
primera etapa insurgente en 1811.

631

�ENMIMO LIBRO DE AURELIANO TAPIA MtNDEZ

José Eleuterio Gonzál,z. Benemérito d, Nu,vo Le6n. México, Editorial
Libros de México, S. A., 1975, 186 pp. fü., portada por Pablo
Valero Herrera, 17 cms.

lsRAEL CAvAzos GARZA
Universidad Autónoma de Nuevo León

PoR FORTUNA PARA MONTERREY, se está haciendo cada vez más frecuente la modalidad de presentar un libro. El suceso tiene gran importancia por cuanto a que constituye un índice, muy elocuente y reconfortante, de cultura.
Hoy nos corresponde el privilegio de "presentar en sociedad" a un nuevo huésped
de la bibliografía local y regional. Con el patrocinio del Patronato Univenitario y
bajo los auspicios de la Univenidad Autónoma de Nuevo León, ha salido de las
prensas de la Editorial Libros de México la obra: Josl Eleuterio González, Ben,mérito de N.uevo Le6n, hermoso tomito de 186 páginas, ilustrado con 45 grabados,
algunos muy raros y valiosos, y con portada debida al admirable pintor Pablo Valero
Herrera. Se trata de una edición de bolsillo (17 x 14.5 cm.) de texto erudito, pero
a la vez ágil y ameno, accesible a todo lector.
En el supuesto de que este libro requiera de presentación, no se hace necesario
hacerla de su autor, el P. Aureliano Tapia Méndez, de contagiosa popularidad. Son
múltiples los nexos suyos a la vida cotidiana de Monterrey; ora en el ejercicio de
su ministerio; ya como constante colaborador en los diarios locales o en los medios
de difusión; bien en su labor social; o en su extraordinaria calidad de fecundo
historiador; etc. Y vaya que si su fecundidad bibliográfica es admirable. En los
últimos cuatro o cinco años ha tenido como tarjeta de visita, invariablemente, un
libro; escrito por él o publicado por él. El Instituto de Investigaciones Bibliográficas,
de la UNAM, nos ha hecho la encomienda de preparar una guía bibliográfica de
autores de Nuevo León. Debemos de expresar en esta ocasión nuestra "protesta"
porque la ficha referente al P. Tapia ha sido una de las más difíciles de integrar,
y la que ha sido objeto, en el transcurso de la investigación, de constantes adiciones y enmiendas.
En un intento de clasificación somera de su producción, podemos establecer los
apartados siguientes: 1) los trabajos de carácter literario-espiritual: El caso p,rdido

633

�No. 19 ... ; Un alto en el camino; Por d6nde va el problema sacerdotal; C6mo encontrarse a Dios; etc.; además de una docena de títulos bajo el rubro de Folletos
"Espiga". Podrían ser clasificados en este apartado, aunque con enfoque histórico,
sus libros: Una estaci6n en Santa Maria la Purísima, y Santa Maria de Guadalupe
en el Nuevo Reino de Le6n, de amplio contenido sobre el pasado local y regional.

2) Tiene el P. Tapia una faceta importante: la de poeta. Testimonio de ello
son sus libros Salmos y letanías; Once salmos y doce odas; y Nuevos salmos, oraciones
y letanlas; este último en espléndida edición.
3) El periodista y el viajero quedan plasmados en sus obras: Reportajes desde
Israel; y La patria de Jesucristo. En éstas, su pluma ágil y observadora nos ofrece
estampaa e imágenes de notable realismo, colorido y movimiento.
4) Pero, no cabe duda que el mayor filón bibliográfico del P. Aureliano Tapia
procede de sus habilidades extraordinarias como biógrafo. De este aspecto tenemos
múltiples ejemplos: P!o XII, pastor angélico; Juan XXIII, pastor y navegante;
Paulo VI, peregrino en Tierra Santa; y Paulo VI, peregrino apost6lico. El más
consagrado historiador de. los Papas, Lµdovico Pastor, hubiera envidiado la habilidad
del P. Tapia para presentar a estos personajes. De este género publicó no hace
mucho: El Caballero de la Reina, erudita y excelente semblanza de Lorenzo Boturini,
el notable historiador guadalup:mo del siglo XVIII. Otro libro: José .Antonio Plantarte y labastida, profeta y mártir, nos revive, e'l más de 300 páginas, a uno
de los más importantes prelados, mexicanos, situándolo en los sucesos de su tiempo.
Además, para beneplácito de Nuevo León, se ha ocupado el P. Tapia de algunos de
sus hombres más destacados, en sus libros: Pablo. Cervantes, un sacerdote d11 su
tiempo, bien logrado perfil de quien, por su sabiduría y austeridad, dejó profunda
huella en la vida de Monterrey. Su Belaunzarán, un obispo mexicano entre la lndep,ndencia y la Reforma, es otra obra que hace mover al personaje en una época
turbulenta y crucial de, la historia de México. Ha dedicado dos libros a otro obispo
quizá el más insigne de Nuevo León: Fray Rafael Josí Verger y Suau, técnico de
misiones; y Fray Rafael José Verger y Suau, el obispo constructor. Una de sus obras
más recientes es su José Juan de Jesús Herrera y Piña, VI obispo de Tulancingo
y V arzobispo de Monterrey, de 254 páginas.

Ha sido el P. Tapia un cultor devoto de la figura de otro personaje, imprescindible de citar si se habla de historia de Nuevo León: José Eleuterio González. 'En
1975 dio a la estampa una edición facsimilar de la rarísima Biografla. . • escrita
por Hermenegildo l)ávila en 1888; y recientemente reeditó en igual forma las Lecciones de moral médica, publicadas en 1878; _ambas con estudios introductorios muy
bien logrados. Pero, no contento con ello, fue éste su tema para su trabajo de ingreso a la Academia Nacional de Historia y Geografía recogido hace un año en
volumen bajo el título de: El Dr. Josí Eleut,rio González, historiador del norest,
de México, bello tiraje de Editorial Jus, de 140 páginas. Y vuelve a ocupane de
Gonzalitos y en un certamen convocado por el Gobierno del Estado, obtiene el primer
lugar su estudio: ]osí Eleuterio Gonzáléz,r benemírito de Nuevo Le6n, motivo de
este comentario.
Dijérase que conoció el P. Tapia al Dr. González, por la forma en que va
presentándolo al lector, en las más importantes de sus múltiples facetas. Su nacimiento en Guadalajara, dando pormenores de su familia; y sus estudios allá, ocupán-

dose de los antecedentes del Instituto de Ciencias. Le trae Juego con Fr. Gabriel
Jiroénez a San Luis Potosí, para trasladarles luego a Monterrey. Le vemos vivir en
·una celda franciscana y, al morir Fr. Gabriel, trasladarse al Hospital del Rosario,
del cual el obispo Belaunzarán ha de nombrarlo director, no obstante llamarle él
mismo el "niño médico", puesto que el Dr. González ha cumplido apenas veinte años.
Hurga el autor la trayectoria del hospital desde los dias de su fundador el obispo de
Llanos y Valdés, y nos muestra testimonios fidedignos de las actividades de médicos
y boticarios. [Aquí una censura que raya en minucia: al apellido del Dr. Constanza,
llamado así por todos los historiadores locales, le sobre la primera n, puesto que era
Costanza.)
Es el P. Tapia el primero en abordar un aspecto escabroso en la vida del Dr.
González: la advenidad de su matrimonio. Nadie aquí habíamos querido tocarlo.
Todos recurríamos a supresiones o a puntos suspensivos. Aquí se presentan las cosas
romo parte esencial en la vida de un hombre, y dijérase que la referencia, lejos de
denigrar, dignifica.
Presenta el autor a su biografiado -ya lo dijimos- en diversos ángulos:
1) El benefactor de Nuevo León y de la región, creando el Consej~ de Salubridad
en 1851; dirigiendo el 'hospital basta su clausura en 1853; fundando el Hospital
Civil "preliminar indispensable de la Escuela de Medicina" y que más tarde habría
de llevar su nombre. Aquí se detiene el autor para referir vicisitudes; para hablar de
la entrega del chantre Garza 'Cantú, como colaborador de la noble empraa; para
exaltar la prudencia del Dr. Gonzilez quien tn un&amp; época difícil, como · to fue ·la
de Ayutla y la Reforma, actúa "con tino especial y con una com'preniidn unificadora, sin ahondar diferencias de credo". Subraya, además, la alegria del fundador,
"al ver a "enfermos, enfermeros y practicantes, todos vivíán juntos en la única · sala
que había".

' 2) Se pone de relieve otra fase, indudablemente de las más nobles: el maestro.
Su primer curso de farmacia en 1835; la primera cátedra de medicina; a cinco alumnos, en 42, suspendida por la invasión americana; el segundo curso de farmacia en 49;
la cátedra de obstetricia diez años más tarde; su entrega absoluta a la Escuela de
Medicif\a, fundada por él en 59; su labor magisterial en el Colegio Civil, del cual
fue dos veces director; el ~tablecimiento, en fin, de la Escuela Normal, en 1870.

3) Se ocupa del Gonzalitos político, embarcado en ello más por deber cívico que
por inclinación. Diputado en diversas legislaturas; magistrado del Tribunal de Justicia, sin ser abogado, pero por sus profundos conocimientos y por su probidad; gobernador interino en 1870-73; gobernador constitucional en 72 y nuevamente interino
en 74; subraya su amargura de la política, que divide y su postura y su concepto
como gobernante en el sentido de que "todos son iguales ante Dios e iguales ante
las leyes".
4) Quizá el aspecto más trascendental en esta semblanza por su proyección, sea el
del Dr. González escritor. El P. Tapia lo toca ampliamente. Desde que examina
las aguas de Santa Lucía y encuentra el origen de las fiebres palúdicas, consiguiendo
su canalización. Nos da cuenta de su costumbre de caminar por el pacífico Monterrey
del XIX, ensimismado en la lectura; de su prodigiosa retentiva; de sus conoc1m1entos
enciclopédicos; de su precisión en las citas clásicas y bíblicas. Analiza al histori:idor

635

634

�Y pretenta en _unos cuan~os p~os _el contenido de su obra; susceptible, naturalmen~e, de e~enda, a dutancia de cien años. Registra su producción en los temas
médicos, admiránd~ de que en su Anatomla 1ennal mencione 30 autores. Sabe
recoger _el P. Tapia conceptos que encierran un mensaje o una lección: "Ninguno
~tá obligado ~ ser un sabio ni a ser héroe ... , el médico es la excepción" ; "N0
mtente el médico enriquecerse a costa de sw enfermos"; etc.
~ los trabajos científicos; entre éstos el discurso sobre las plantas; su Higien,
pública, en el c~, n~ ob~tante haber sido escrito ya estando ciego, cita 62 autores.
Alude a los_ trabaJos inéditos: Apuntes para la historia de Coahuila o el M.inual
de ralees t~ieg~; y pone la impresionante producción bibliográfica del Dr. González:
19 obras. ~t6ncas; 20 científicas y 11 de literatura y educación; así como Jaa divenas ~aon~ de sus Obr~ completas; todo con rigor de bibliógrafo citando título,
lugar, pie de 11Dprenta, medidas, etc.

Una abundante_ sección del libro es dedicada a relatar lo que Nuevo León ha
hecho por Gonzalitos: la declaratoria de benemérito; la espectación popular por su
~torno de Nueva York, con la vista, en parte, recuperada; los funerales; la erección de su cs~tua, etc.; y, finalmente, hace un retrato fisico, recurriendo a los viejos
retratos de Nicolás M. Rendón; a la iconografía conocida y al testimonio de sus
contemporáneos.

Toda la información está basada no sólo en las obras de Dávila, Roel, PérezMaldonado,. etc., ~ en articulos, reaeñas, etc. y, más que todo, en fuentes originales
de los archivos of1cialcs, eclesiásticos y particulares, que dan solidez y seriedad absolutas
esta nueva obra del P. Tapia; quien solidarizándose con los conceptos de
Franc11co G~en:-• uno de 101 más recientes cstudiOS01 de su figura, asienta que "resulta muy dificil ~ncontrar [en el Dr. Gonzálcz] una ocasión en que su palabra 1e
encuentre en conflicto con 1UJ actos".
·

.ª

La penonali,dad del Dr. José Eleuterio González se ha convertido para Nuevo
~ n en. un s1mbolo. Surge ahora este libro del P. Aureliano Tapia Méndez que
Viene a divulgarla más y a arraigarla más en nuestras gentes. Sea bienvenido

Monterrey, 17 de marzo de 1977.

NUEVO INTENTO DE UNA HISTORIA GENERAL DE MtxlCO
Salvat: Historia de Míxico. Salvat
editores, S. A., Barcelona-México, 1974•
1976, 10 volúmenes, 3200 páginas.

ESTÁ POR TElllUNAll la publicación de una Historia d, Míxico, en fasículos de
la editorial Salvat. Como todas las obras de esta antigua y famosa casa editora, la
Historia de México está cuidadosamente editada, impresa en buen papel y con mag•
níficas y muy bien escogidas ilustraciones, a todo color; el lector encuentra muy
interesantes y gratas sorpresas en este abundante y selecto material gráfico. Desde
el punto de vista tipográfico, la Historia de México de Salvat, es una bella obra.
La Historia de Míxico de Salvat es un nuevo intento de ofrecer a los lectores y
a los especialistas una "Historia General de México"; creemos que ese intento no
se ha logrado; pensamos que la obra reseñada es, en realidad, una colección de estu•
dios monográficos que no llegan a integrarse plenamente. Resulta que la única
"Historia General de México" siga siendo, hasta la fecha, México a travís de los

Sitios.

La Historia d, Míxico de Salvat ha tenido como coordinador general al conocido
estudioso de la cultura nihuatl, al aventajado discípulo de don Angel María Garibay,
Miguel León Portilla y, como coordinadores de cada uno de loe diez volúmenes que
componen la obra, a verdaderos especialistas, figuras prominentes en nuestra historiografía todos ellos, algunos de muy justa y bien ganada fama: Ignacio Bemal, Luis
Gorw.lez, Jorge Gurría Lacroix, Miguel León Portilla, José L. Lorenzo, Alvaro Ma·
tute, Edmundo O'Gorman, Ernesto de la Torre Villar, Josefina Vizqucz de Knauth
y María del Carmen Velizqucz; quienes, además de su coordinación, son colabora·
dores dentro de sus respectivas secciones.
Colaboran en la redacción de la Historia d, Míxico de Salvat, cerca de 70 his·
toriadores que, como es natural, no todos son de la misma calidad.
Dentro del texto se van intercalando largas citas y copias de documentos históricos,
que, ciertamente enriquecen la obra, pero que desconciertan y, a veces, huta molestan al lector, ya que, aunque llevan un recuadro de color, para diferenciarlas,
rompen, sorpresivamente, la lectura, interrumpen desagradablemente la continuidad
del texto; creemos que éste es un serio error de formato, aunque esté de moda.

636

637

�Al final de cada uno de los artículos o estudios monográficos que componen Ja
o~ra, aparece_ 1~ bib~ografía utilizada; esperamos que, en el último volumen, se publique una b1bhograha general y buenos indices.

EUGENIO DEL

Hovo

VALIOSO TRABAJO DE ISRAEL CAVAZOS GARZA
Israel Cavazos Garza: "Estado de
Nuevo León" y "Ciudad de Monterrey". México, Enciclopedia de Mlxico, 1976.

IsRAEL CAVAZOS GARZA es un historiador que reúne cualidades que difícilmente
se dan todas juntas: hurgador constante y afortunado de archivos y bibliotecas;
acucioso investigador; trabajador infatigable; exigente y habilísimo en la critica de
las fuentes ; metódico en la recolección y ordenación de sus datos y fichas bibliográficas; ordenado y claro en su exposición ; y, todo esto y mucho más, vaciado en
una buena y elegante prosa castellana y en un ameno estilo que hace fácil y
agradable la lectura, a pesar de la riqueza de los datos y de la abundancia de las
citas. Repito: no es fácil encontrar historiadores que aúnen la erudición y la
exigencia metodológica, con la amenidad y la galanura en el decir.

,.

Israel Cavazos Garza fue invitado por los editores de Enciclopedia de México para
escribir los articulos correspondientes al Estado de Nuevo León y la Ciudad de
Monterrey. El H. Ayuntamiento Regiomontano, tuvo el gran acierto, que merece
felicitación, de hacer un sobretiro especial de estos dos articulos, con una "Presentación" del entonces presidente municipal, el Lic. don Leopoldo González Sáenz. El
sobretiro está impreso en muy buen papel, a diferencia de la Enciclopedia, en el
que lucen las muy abundantes y bien escogidas ilustraciones; además, está hermosamente encuadernado.
En su artículo "Estado de Nuevo León", Israel Cavazos Garza, después de una
breve, pero enjundiosa nota geográfica, hace una completa y excelente sintesis de la
historia neoleonesa, desde los tiempos precortesianos, hasta la revolución villista. La
parte histórica va seguida de ricos datos y bien estructurados apéndices: la cultura,
la educación y la historiografía neoleonesas; los gobernantes, la demografía, la agricultura y la ganadería, la industria y el comercio; el turismo y el folklore; cerrándose este magnifico trabajo con una erudita e ilustrativa nota sobre los municipios
del Estado, en la que se registran, con sus fechas, los cambios de nombre que han
sufrido las cabeceras municipales, al correr de la historia.
Aportación no menos valiosa es el articulo dedicado a la Ciudad de Monterrey;
basta anotar los capítulos que lo componen para darnos cuenta de su utilidad e im-

638

639

�po~cia: l ~ ó n geográfi~a, hidrografía, clima, comunicaciones y seivicios, abast~ent~, _mdustna Y_comercio, historia de la Ciudad, expansión urbana, templos,
edificios civiles, educación superior, historiografía, periodismo bibliotecas y archivos
demografía, alcaldes de Monterrey y arquidiócesis de MontU:Cy.
'
Creemos que este trabajo de Israel Cavazos Garza es uno de los más serios bien
documentados y confiables, entre los que se han publicado en los últimos añ~ ; no
creo necesario destacar su indiscutible utilidad.
Felicitaciones a Enciclopedia de Míxico por haber logrado contar con tan valiosos
colaboradores.
Evo1.N10 01.L

CANJE

Hovo

ALEMANIA
Mundus. A quarterly review of German Research Contributions on Asia, Africa and
Latin America Arts and Science, Volume XII, Numbcr 1, 1976.
Literature, Music, fine Arts. A review of German-Languagc Research Contributions
on Literature, Music, and fine Arts, With Vivliographics, Volume IX, Number 1,
1976.
Educaci6n. Colección Semestral de Aportaciones Alemanas Recientes en las Ciencias
Pedagógicas, Volumen 14, editada por el Instituto de Colaboración Científica,
1976.
Universitas. Revista Alemana de Letras, Ciencias y Arte, Edición Trimestral en
Lengua Española, Volumen XIV, Diciembre 1976, Número 2; Volumen XIII,
Junio 1976, Número 4.
Fu Berlín. Freie Univenitat Berlin, Names Und, Vorlesungsverzeichnis, Winterscmcstcr,
1976-1977.

ARGENTINA
Sapienta. Órgano de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina, Santa
María de los Buenos Aires, Año XXX, No. 16, 1975; Año XXX, No. 17, 1975;
Año XXX, No. 18, 1975; Año XXXI, No. 19, 1976; Año XXXI, No. 120, 1976;
Año XXXI, No. 121, 1976.
Univ,rsidad 84. Primeras Jornadas Nacionales de Derecho Aeronáutico, Universidad
Nacional del Litoral, Enero-Junio 1976.

BRASIL
Convivium. Año XV, Vol. 19, Editora Convivio.

COLOMBIA
Colombia. -"El Grupo andino en el proceso de integración de América Latina"-.
Harold José Rizo Otero.

640

641
HUMANITAi-41

�Boletln de la Academia Colombiana. Tomo XXVI, No. 111, 1976; Tomo XXVI,
No. 112, 1976.
Thesavrvs. Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Tomo XXX, Septiembre-Diciembre
1975, Número 3.
Gramática Yebamasa. (Lingüística Aplicada), Departamento de Idiomas de la Universidad Social Católica de "La Salle", 1975.

COSTA RICA
Revista Histórico-Critica de Literatura Centroamericana. Universidad de Costa Rica,
Ministerio de Gobernación, Vol. 1, No. 2, 1975.

CUBA
Casa de las Américas. Publicada por el Instituto Cubano del Libro, No. 96, Volumen XVI, 1976; No. 97, Año XVII, 1976; No. 100, Año XVI, 1977.
Islas. Discurso conmemorativo del XXX aniversario de la victoria sobre el fascismo,
Número 51, Revista de la Universidad Central de las Villas, Mayo-Agosto 1975.
Universo. Universidad Autónoma de Santo Domingo de la Facultad de Humanidades; Julio-Diciembre, 1973.

CHILE
Auxiliares audiovisuales -en la enseñanza de lenguas extranjeras-. Escritores: Carlos
Aguirre M., Sonia Buljan M., Publicada por la Universidad del Norte, 1975.

ECUADOR
Anales. Publicada por la Universidad de Cuenca, Tomo XXXI, Julio-Diciembre,
Nos. 3-4, 1975.

ESPA~A
Crisis. Revista Española de Filosofh, fundada por ( t) Adolfo Muiioz Alonso, Aiio
XXIII, Enero-Junio, Números 39-90, 19i6, Editorial Avgvstinvs.
Avgvstinvs. Revista Trimestral Publicada por los Padres Agustinos Recoletos, Año XXI,
No. 81, 1976; Año XXI, Nos. 83-84, 1976; Año XXII, Nos. 85-86, 1977.
Archivo Ibero-Americano. Revista dr E~tudios Históricos, publicada por los PP. Franciscanos, Núms. 82, 83, 101, 109, 110, 112, 116, 117, 118, 120.

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America History and Life. Part D, Annual lndcx, Vol. 11, 1974.
The Southern Review. Published Quarterly at Louisiana State Unhcrsity, Volume 12,
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January, April, July, 1976, Published quarterly by the University of Illinois Press.
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1976 ; Volume 26, Number 3; Sumrner, 1976; Volume 26, Number 4, Fall, 1976;
Volume 27, Special Issue, 1977; Volume 27, Number 2, Spring, 1977; Volume
27, Number 3, Summer 1977.

INGLATERRA
ESTADOS UNIDOS
Historical Abstracts. Part A Modcm Ilistory Abstracts ( 1450-1914), Anual Index,

Wo,ld Student Chess Team Championlhip.
oí Students, Julio-Agosto 1976.

Published by the International Union

643
642

�ITALIA
Pubblicationi dell'lstituto di Filosofia Facolta di Magistero-Universita di Genova.
Collana diretta da P. P. Ottonello e M. A. Raschini, Editorial Cittá Nouva, 1976. lo.

Mario Stefani: "Il Problema della Fondazione del finito nello Sviluppo del Pensiero
di Michele Federico Sciacca". 2o. Ettore Bonessio di Terzet: "La'Morte dell'Arte
in Hegel E la Poesia Moderna". 3o. Anna Maria Tripodi: "Il Problema Della
Liberta'in rosmini". 4o. Giorgio Lmbraguglia: "Esistenza e Sperimentazione".
.5o. Francesco Petrini: "L'idea di dio in Hegel". 60. Adriana Dentone: "11
Problema Morale e Religioso in Antonio Aliotta". 7o. Petr Jakovelic Caadaev:
"Lettere Filosofiche et Al tri Scritti". 80. Santino Cavaciuti: "Momenti della
Ontologia Contemporanea". 9o. Enrico Corradi: "11 Diabattito Odierntra Dialectica e Metafisica". 10o. Ettore Bonessio di Terzet: "Esperienza e Real ta".
Axiologie et Metaphysique Selon Joaquim Xirau. Le personnalisme contemporain de
l'Ecole de Barcelone, Publications de L'Université de Tolouse-Le Mirail, Serie "A",
Tomo 33, 1976.

JAPON
La Literatura Japonesa entre Oriente y Occidente. El Colegio de México, Centro

de Estudios Orientales, Ensayos 2, Primera Edición, 1969.

MtxlCO
Anuario de Historia. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional

Autónoma de México, Año VIII, 1976.
Bibliografía Mexicana. Publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México,

No. 1, Enero-Febrero 1974; No. 2, Marzo-Abril 1974; No. 3, Mayo-Junio 1974; No.
4, Julio-Agosto 1974; No. 5, Septiembre-Octubre 1974; No. 6, NoviembreDiciembre 1974; No. 3, Mayo-Julio 1975; No. 4, Julio-Agosto 1975; No. 5 Septiembre-Octubre 1975.
Boledn. Impreso en los talleres del Departamento de Divulgación, Promoción y Cultura, No. 15, tpoca 11, Octubre-Diciembre 1975; No. 16, Enero-Marzo 1976;
No. 17, Abril-Junio 1976.

PORTUGAL
Boli,lln de la Facultade de Dirito. Publicada por la Universidad de Coimbra, Vol. LI,

1975.

PUERTO RICO
Sin Nombr,. Revista trimestral literaria, editada por Editorial Sin Nombre, lnc.,
Año VII, Vol. VII, Número l, 1976; Vol. VII, Número 2, 1976.

644

URUGUAY
Bibliografía. María Eugenia Vaz Ferreira, Biblioteca Nacional de Montevideo, años

de 1875-1975, editada en 1975; Florencio Sánchez 1875-1975, Centenario de su nacimiento, editada por la Biblioteca Nacional de Montevideo, 1975.
Anuario Bibliogr4/ico Uruguayo. Biblioteca Nacional, 1973, 1974.
VENEZUELA
Publicada por la Facultad de Humanidades y
Educación, Universidad de los Andes, No. 1, 1975.
Ciencias Sociales. Publicada por la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad
de Oriente, Volumen 6, Nos. 1-2, 1970.
Estudios Filosl,ficos. Conferencias de Francisco Bravo, Rafael Carías, Ángel J . Cappelletti,
Víctor Li Carrillo y Alberto Rosales, Sociedad Venezolana de Filosofía, 1974.
Revista Venezolana de Filoso/la. Universidad Simón Bolívar, Sociedad Venezolana
de Filosofía, No. 2, 1975.

Anuario de la Escuela de Letras.

�Acabóse de imprimir el dla 15
de diciembre de 1977, en los talleres de la Editorial ]us, S. A.,
Plaza de Abasolo número 14
( entre las calles de Luna y Estrella), colonia Guerrero, México 3, D. F. El tiro fue de 1,000
ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Quinta

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NOTICIAS, RESENAS Y
COMENTARIOS

�LA GRAN ENCICLOPEDIA RIALP
-Una obra que Honra a la Literatura de la Lengua Española-

DR. JuR. DR. PHIL. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Presidente del Centro de Estudios Humanísticos y Catedrático
en la Facultad de Filosofía y Letras y en la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Aut6noma
de Nuevo Le6n

EN EL SIGLO xvm, la Enciclopedia elaborada en Francia llegó a contar con la divulgación más importante de la filosofía del iluminismo. Este gran Diccionario razonado
de las ciencias, artes y oficios, editado entre 1752-1757, en 35 volúmenes, bajo la
dirección de Dionisio Diderot ( 1713-1784) y del connotado matemático Juan de
Ron D'Alembert ( 1717-1783 ) , logró reunir casi todos los intelectuales franceses
de alcurnia de aquella época: Montesquieu, Voltaire, Quesnay, Turgot, Holbach,
Rousseau. La primera edición contó con 4,250 sustentadores. Las ediciones posteriores se sucedieron con mayor fortuna, pese a la inútil prohibici6n de la autoridad.
Han pasado aproximadamente dos siglos entre la fecha de aparición de la Enciclopedia Francesa y la Gran Enciclopedia Rialp, publicada en España con el concurso
de 3,500 colaboradores de diversas latitudes geográficas. No se trata de una obra
anónima de carácter divulgador, más o menos extensa, que repite lugares comunes,
machaca sobre los Inismos o parecidos datos y exhibe una enorme colección de errores, lagunas. Tiene de común, con la Enciclopedia Francesa, la garantía de artículos
firmados por hombres de ciencia, filósofos, críticos literarios, historiadores, humanistas... Hay, no obstante, una notable diferencia: La Enciclopedia Francesa no fue,
en rigor, una Enciclopedia objetiva, sino una Enciclopedia "ideológica" y, en muy
~scasa medida, científica. La Gran Enciclopedia Rialp, en cambio, es una Encielo~
pedia científica, de tipo general, que reúne, en apretados resúmenes, lo esencial de
las Enciclopedias especializadas. En habla española la Gran Enciclopedia Rialp supera a las demás por su calidad, por su objetividad, por su actualidad y, sobre todo,
por su rigor científico. Es más universal, más abierta que las Enciclopedias Británica,
Italiana, Americana y Soviética. Su equilibrio está mejor logrado. La Enciclopedia Italiana presenta en forma muy decorosa los temas jurídicos y de humanidades, pero
no posee esa misma profundidad ni parecido rigor met6dico en temas de ciencia
positiva. La Enciclopedia Británica descuida el mundo que sobrepasa la Common-

603

�wealth y muestra inocultables deficiencias e insuficiencias en temas filosóficos, jurídicos y teológicos. Esta característica -al parecer muy anglosajona- se repite en
la Enciclopedia .Americana. La Enciclopedia Soviética, técnicamente bien presentada,
es parcial, sectarea y desastrosa desde el punto de vista cient!fico. Si alguna crítica
podría hacérsele a la Gran Enciclopedia Rialp, sería el que nos ha concedido más
extensión de la que merecemos, a nuestro mundo Iberoamericano. Pero aún este
posible defecto no está llevado a la exageración. Y más que reproche, constituye
para nosotros los hispanohablantes de América, un título de viva gratitud a los directores de esa magna empresa que cristaliz6 en la gran Enciclopedia de habla
castellana. Alfonso Reyes dijo, alguna vez, que Hispanoamérica ya había adquirido
su mayoría de edad. Esto lo han entendido muy bien, a últimas fechas, algunos
europeos ilustres, pero no suele ser la tónica común en el Viejo Continente.
Entre las innegables ventajas que presenta la Gran Enciclopedia Rialp quisiera apuntar las siguientes:

colaboramos en la Enciclopedia sabemos d 1 .
.
ración: los Directores de secci-'
~ ngor metódico en el proceso de elabo. .
ones propusieron prim
r
especialidad y especialistas para hacerlo. La Redacció:~men~ ista d~ temas de su
puestas de los Directores de Secciº6 . ºtá d
oordinadora eJecutó las pro.
n, mVI n onos a redacta 1
, ul
revisados y aprobados por el Director de Se º6
.
r os artic os. Estos fueron
se ocup6 de las remisiones de
, CCJul n respectiva. La Redacción Coordinadora
.
unos art1c os a otros
ºtand
. .
•
cuidando la presentación técnica el
. . • , evi
o repeticiones mútiles,
1
hombres hispánicos no sabem trayb . enguaJe_ limpio y terso. Se suele decir que los
os
aJar en eqwpo La G
E .l
.
.
prueba contundente d
.
.
·
ran nc1c oped1a R1alp es una
e un gigantesco trabaJo hecho
lid d
rectores hispanolocuentes. Antes de ef t da '
~ a ' por
su equipo de Di, ·1m
ec ua
nos pareció un
bº .
. '
am 1c1oso planteamiento
difICJ. ente realizable. Puesta en Ie tras d e imprenta
.
bº
a dmiramos ahora su autenticidad ci· tífº
. - , y muy ien puesta por cierto!•
en 1ca Y onentado
· · •
y no de pruriºto d
. . lid
ra, su ongmalidad en el sentido
d e onginariedad
. .
e ongma ad La bºbli raf' d
y la bibliografía universal del siglo XX se
. .
1 og ia e habla castellana,
ciclopedia Rialp.
'
ennquecen notablemente con la Gran En-

a) Visión sintética y complementaria de los temas desde los puntos de vista de
las diversas ciencias que se ocupan de ellas.
b) Facilidad para conocer el estado de la cuestión en cualquier tema especializado, sin perder de vista la visión de conjunto.
c) Evitar el "imperialismo" científico de muchos especialistas que presentan a su
ciencia --de modo impositivo- como la más importante, la más "interesante", la

más central y centrada.
d) Facilitar la iniciación de tesis, tesinas o investigaciones monográficas o la altura
de nuestro tiempo.
Nuestros estudiantes suelen acudir a superliciales diccionarios enciclopédicos, que
apenas sí definen el objeto científico buscado y dejan sin explicar los temas y problemas
entrañados en la tarea intelectual que se trata de emprender. En realidad, este tipo
de diccionarios carece de profundidad, de amplitud, de bibliografia y de responsabilidad
intelectual. No están ubicados en un nivel universitario. La Gran Enciclopedia Rialp,
presentada en 24 tomos, constituye verdaderamente una hazaña intelectual de la España ecuménica del siglo XX: 3,500 científicos de 60 países han firmado artículos
originales para esta gran Enciclopedia española y universal, con la colaboración de
más de 500 universidades. La Enciclopedia abarca: historia universal; historia de la
iglesia; historia de América; biografía; geografía ; literatura universal; derecho; sociología y política; religión ; iglesias separadas ; religiones no cristianas; filosofía; psicología; psiquiatría; arte; música; educación y enseñanza; medios de información;
economía; geología; biología; medicina; física; química; ciencia experimental; matemáticas; tecnología; etnografía y folklore.
Una de las excelencias innegables de la Gran Enciclopedia Rialp es la de hacer
confluir, bajo una sola voz, visiones de diversas ciencias. La riqueza multidisciplinaria
cuando trata las voces historia, realismo, tiempo, tierra, vida, etcétera, es una de sU5
mejores prendas. Algunos artículos nos impresionan, singularmente, por su extensión
y profundidad: hombre, mundo, Dios, universo, investigación, ciencia... Quienes

604

1

605

•

�MAS SOBRE EL KRAUSISMO Y MEN~NDEZ PELAYO

A NDRÉ BAllON

Boletln de la Biblioteca de Meninde:
Pelayo, Santander, 1972, Año XLVIII,
núms. 1, 2, 3, y 4, 141 págs.

YA

EN 1936 la tesis doctoral de P. Jobit, titulada L es iducateurs de l'Espagne contemPoraine, libro que lleg6 a ser considerado como clásico en la materia (su autor cumpli6 una tarea de precursor), puso de relieve el problema mayor del krausismo español
y de 1u crítica hist6rica y/o filos6fica; problema que, en realidad, rehala notablemente los límites locales para encauzar en una formulaci6n general: una filosofla
claramente anticuada porque cerrada por la autosuficiencia de su completud sistemática
a todo enriquecimiento y toda evoluci6n interior ¿ es capaz de traer dentro de un
contexto cultural dado, unos valores positivos?

En contraposici6n a la respuesta de Menéndez Pelayo, la que facilita P. Jobit inclina
sin vacilaci6n hacia el sí (véanse particularmente las págs. 132, 173, etc.), siendo el
reproche dirigido por él a los krausistas más de orden práctico ( véase pág. 280). Los
trabajos posteriores, sin abordar este punto (y a veces siquiera sin suponer la gravedad
de la cuesti6n), adoptan a menudo una apreciaci6n análoga (que, y hay que decirlo,
no se desprende siempre del empleo de los criterios idénticos, sometidos sólo a la
motivaci6n de una investigaci6n no preconcebida) .
Señalemos entre los más importantes, al menos los de J. L6pez-Morillas: El krausismo español: Perfil de una aventura intelectual (México, F. C. E., 1956). Una crisis
de la conciencia española: Krausismo y religi6n (in CUADERNOS AMERICANOS,
México, 1966, núm. 2, págs. 161-180) y la edici6n con prólogo y notas por el mismo
autor de un volumen con el título Krausismo y literatura (Barcelona, Labor, 1973);
los que se centran sobre todo en la contribuci6n educadora del movimiento krausista
como La Instituci6n libre de Enseñanza. I: Origenes y etapa universitaria (1860-1881)
por V. Cacho Viu ( Madrid, Rialp 1962), Los reformadores de la España contemporánea por M. D. Gómez Molleda (Madrid, C. S. l. C., 1966), La cuesti6n universitaria
( 1875) por P. de Azcárate (Madrid, Tecnos, 1968), La Institución libre de Enseñanza por A. Jiménez-Landi (Madrid, Taurus, 1973); y los que podríamos colocar
dentro de los estudios monográficos o temáticos: véanse F. Díaz de Cerio: Fernando
de Castro, fil6sofo de la historia: 1817-1874 (Le6n, Archivo hist6rico diocesano, 1970),
1

607

,

�/

E. Díaz: La filosofía social del krausismo español (Madrid, Cuadernos para el diálogo,
1973) y F. M. Buezas: La teología de Sanz del Río y del humanismo español (Madrid,
Gredos, 1977).
El primer mérito del profesor Baron consiste justamente en rechazar el conformismo
a la moda y salvar así la trampa de una confusi6n de los criterios. Se interroga desde
el comienzo sobre el alcance global de la teoría propia del krausismo español; en lugar
de pararse, como de costumbre, en sus aplicaciones especiales {pues parciales), mide
la doctrina por el (no) cumplimiento de su proyecto inicial e intencional: "¿aparecía verdaderamente bienhechora para la cultura nacional, y en lo venidero prometedora de fecundos desarrollos, la especulación krausista?"; pregunta que implica otra:
"¿ eran verdaderamente nuevos vientos europeos en sentido lato, los que ella venía
trayendo a España?" (pág. 12). Siguiendo a nuestro autor en su análisis crítico de la
tesis doctoral de Nicolás Salmerón ( 1864), considerada ésta en tanto que "producción
típica" de la escuela krausista española, difícilmente podríamos evitar un juicio obviamente negativo. Para averiguarlo, es suficiente fijarse en una carencia manifiesta del
rigor metódico y la falta de coherencia 16gica de manera que, finalmente, al lado de
unas afirmaciones apriorísticas no queda sino una "apariencia de filosofía". Conque
parece justificado extrañamos sobre la complecencia de J. Sanz del Río quien aceptó
y aprobó esta "órbita"; extrañamiento que llega necesariamente hasta la duda "respecto de si fu.e don Julián tan filósofo de verdad corno es fama" {pág. 49).

Lo que debe destacarse corno el segundo mérito del estudio reseñado es el hecho de
mostrar la auténtica filiación de las ideas krausistas, proceso que desembocó consecutivamente (dado el carácter anquilosado del sistema de Krause) en una transformación degradaci6n de su contenido originario, acentuándose así la imprecisión nocional
de la doctrina. En caso de probarse el papel mediador del belga G. Tiberghien corno
decisivo para el krausismo español ( véase cap. 11: "El profesor Guillaume Tiberghien,
profeta y pontífice del krausismo en lengua gala") -y el Sr. Barón trata de hacerlo--,
los defensores de éste sólo a duras penas podrían sostener en adelante su rehabilitación
dentro de la historia de la filosofía nacional ya que parece altamente improbable esperar
de unos epígonos de un epígono un mensaje filosófico de valor al menos circunstancial. Improbabilidad que conduciría directamente hacia un juicio negativo si se confirmara la hip6tesis ( que el autor presenta bajo un aspecto evidencia!; ¿ no sería preferible, antes de concluir de una manera categ6rica, proceder a un análisis comparativo
de los textos en cuestión?) según la cual Sanz del Río adoptó la doctrina de Krause
"po~ ser ella la más elaborada de las filosofías masónicas, y debía haberse hecho consciente de ella bastante antes de emprender viaje a Alemania" (pág. 101).

La polémica acerca de este tema no está cerrada ni mucho me
E
:~al :e la investigación sería pues sin duda demasiado arriesgad:o:dhe~~

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inf:::::t~eª ~:n:~:/;~:~~:;: ~rl~a;:;:is!:ie~ní: pesar de reconocer que
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págs. 133-6), toma por suya su condena global en ran unas . ag~as (véanse part.
juicio "plenamente acertado" {pág. 137 ).
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. Hay unas reservas que se imponen, entre otras metodol6 . .
Siempre manejada co
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,
gica. la analogía debe ser
si nunca lo reprobó s: ::a:cstroª precaución; ~i u~os resultados del discípulo, incluso
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titulo indicador. ¿ Podremos decir con el S B
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r. aron, e anz del Rio que poseía "l
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e detentar la verdad total" (pág 123 )? E t dO
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·
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caso, sus Memorias refle"Qui.
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,
.
t~, vease por eJemplo la frase siguiente de 1864:
siera e e mi y en mi pensamiento adelante y alrededor prevenir en otro
en todos, los errados caminos míos. por esto es ºb
s, y aun
•
'
cri o Y con este humano sentimi t ,,
( T extos inéditos,
in REVISTA DE OCCIDENTE M d ºd
en o
pág. 12).
, a n , octubre 1969, núm. 79,

°

s·m embargo, hay que acoger favorablemente lo que constituye un ras .
blemente positivo de esta ubli .6 .
go incontestaf' ,,
.
. p _caci n. destruyendo la pantalla conceptual de "filoso1a que sirve a cualquier doctrina para esconder su pobreza d "d
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. tifº .
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Jus 1cat1vo, ella clarifica el debate sobre el Kra •
i
aparece ineludible· 0 1
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usismo espano1· Al presente el dilema
.
.
.
e movimiento Krausista fue esencialmente filosófico y
.
mente ideológico O es lo contrario La nf .
accesona.
•
co us16n, a veces voluntar· d 1
,
de investigación y de interpretaci6n ya no está permitida.
ia, e os metodos
DR. ZDENEK KOURÍH.

De ese punto de vista unos filósofos, conocidos especialistas en la historia de la
filosofía, aparentemente se equivocan al estimar que la contribución del krausismo
español no carecía en absoluto de importancia y que el ilustre M. Menéndez Pelayo
incurrió en una injusticia al condenarlo sin apelación. André Baron menciona y critica
al propósito la opinión del profesor Alain Guy (págs. 103-104); podrían citarse otros
nombres, por ejemplo el de J. Ferrater Mora (véase su Diccionario de Filosofía, Buenos
Aires, Sudamericana, 1958, págs. 773-4) quien se expresa en el mismo sentido; pero
no hay que olvidar tampoco la posición opuesta, muy próxima a la de nuestro autor
cuyo representante fue por ejemplo A. Muñoz-Alonso (véase su Expresi6n filos6fica y
literaria de España, Barcelona, Juan Lors, págs. 95-7).

608
609
humanita,-39

�COMENTARIO AL ESTUDIO:
TRES FILÓSOFOS ALEMANES DE NUESTRO TIEMPO

Luis

•

RrONDA ARREOUÍN.

Los PROBLEMAS fundamentales de la antropología filosófica, la axiología, la metafísica y la gnoseología en Tres Fil6sofos Alemanes de nuestro Tiempo. Max Scheler,
Martín Heidegger y Peter Wust, son abordados por el doctor Agustín Basave Femández del Valle, partiendo de las características, tanto del espíritu alemán en general,
como de la filosofía alemana en particular. Este libro no es una simple exposición histórica de los sistemas filosóficos de estos tres pensadores alemanes, sino un estudio vivo
y unitario, donde los asuntos, cuestiones y temas, son analizados de manera vital y
crítica mediante el diálogo que enseña y motiva, sin que se pierda la visión unitaria
del conjunto. Pero no sólo eso, sino que para un filósofo por vocación, como el doctor
Basave, infatigable, buscador de la verdad, resulta imprescindible tomar una postura
personal ante los problemas esenciales planteados en esta obra de naturaleza dialógica,
en que la verdad brota del comentario oportuno y aleccionador, así como del coloquio
con tres filósofos de la altura de Scheler, Heidegger y Wust, que hacen que el autor
puntualice su posición personal.
"Tres Filósofos Alemanes de nuestro tiempo", no tiene la pretensión de ser una
obra magistral dirigida solamente a eruditos de la filosofía, al contrario, los temas
y las cuestiones seleccionadas son planteadas y resueltas con la claridad y la ~encillez
que caracterizan al maestro de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su deseo,
tal como lo deja sentado, es que las investigaciones que aparecen en el libro, puedan
posteriormente ser los estímulos que motiven a otros a emprender nuevas y más directas
reflexiones sobre los asuntos planteados. Por otra parte a lo largo de la obra se advierten las analogías y las discrepancias del doctor Basave, en algunos puntos fundamentales, con los sistemas estudiados; por ejemplo, con Max Scheler, que sustenta
que lo absoluto es redimido por el hombre, siendo la objeción encontrada' por el
doctor Basave en el mismo Scheler: "Es un contra-sentido que lo derivado pueda
redimir al fundamento, que el hombre en quien no hay fuerzas que no están también
en su origen, pueda redimir a ese origen". Si para Scheler entre el hombre y el animal
la diferencia es sólo de grado, el autor pone de relieve que la capacidad de abstraer
constituye un abismo entre ambos. La tesis original de Scheler sobre la existencia de
un Dios personal, creador omnipotente y fundamento del mundo, se convirtió en su

611

•

�última época --expresa el doctor Basave-- "en un vago panteísmo", en una autorrealizaci6n de Dios en la historia del mundo y en la historia del hombre" que él no duda en
rechazar. Es inadmisible el dualismo entre ser y valor, ya que los valores son algo y
sería imposible que no fuesen. Además el doctor Basave se pregunta, c6mo es posible
que el hombre que continuamente está realizando valores durante su vida, llegue un
momento en que se le dice que los valores s6lo valen pero que carecen de ser. Inaceptable, porque los valores siendo anteriores e independientes de sus depositarios, constituyen con éstos un bien, una cosa valiosa. Los valores forman una esfera particular
de objetos y por ello es imposible que no sean. "¿ C6mo puede haber un campo de
objetos que no son?", se pregunta finalmente. Por último, los valores en la doctrina
axio16gica de Scheler, no son captados por vía sensible ni racional, sino por vía emo-

tivo intencional.
Si bien es cierto que este análisis sobre la filosofía alemana actual es una investigaci6n comprimida, es preciso también hacer patente que no obstante su brevedad logra
delinear, cosa bien difícil, los aspectos fundamentales del sistema filos6fico de cada uno
de los pensadores germanos contemporáneos objeto de estudio. Por supuesto que el libro es un estudio palpitante, en que las sugerencias se insinúan, las reflexiones brotan
del texto que las motiva; una obra en suma, que nos obliga repasar nuevamente nuestros conceptos y cambiar nuestra comprensi6n de los mismos. Al mismo tiempo, encuentro bosquejado en este trabajo, pautas que tienen la virtud de orientar al lector
en la penetraci6n y entendimiento de los problemas de la metafísica, la axiología y la
antropología filos6fica de nuestros días. Pero además, en este "libro sanamente apasionado", el doctor Basave no esquiva las disensiones, al contrario, las apunta, las
desglosa, toma posici6n y señala vías de comprensi6n. Reconoce como magnífico el
cuadro que Heidegger presenta de la vida inauténtica, de vanidades, placeres y negocios en que el hombre se refugia, para eludir su existir auténtico, su ser para la
muerte. Por lo demás, la postura personal del doctor Basave no se deja esperar en el
siguiente pasaje: Pero la "vida auténtica" es la que se sabe religada a un Ser Supremo, hacia el cual tiende, y no la que se siente abandonada y condenada al anonadamiento. "La angustia que él describe -refiriéndose a Heidegger- es la angustia del
hombre sin fe, que nada sabe ni de su origen ni de su fin; que se anonada cuando
reflexiona sobre su nada prehist6rica y sobre su ser para la muerte. En rigor, s6lo
cabe angustiarse ante la contingencia y no ante la nada."

~n;:u~~ci:::n~ª ~nvicci6n :e q~e ~íos es fiel y va a cumplir su promesa". Para Peter
.
,,
re mseguro e s xrusmo y del mundo es impulsado a filosofar L
f~lo_sof1a nace pues de la inseguridad y la verdadera sabiduría d
1 · ª
opio absoluto.
escansa en e prinlo ~=~o~v!"c:l!~vee 1~ ::s\0: : : : : ~~1::::nt~ una gran proximidad; es más
poniendo al descubierto la necesidad de .que los pro:i:n• mf~l p6arefice que ambos están
bre
di
.
as 1 os 1cos acerca del hom-

de 1::~=~:t:cer~~:c::e;i~~:;~~ tenie:!º ~ cuenta la relaci6n recíproca
lógico y plenitud subsistencia!.
y cer um re y amparo; desamparo antoEstos tres !i16s~fos alemanes de nuestra época, Max Scheler, Martín Heide
Peter Wust, mspiran poderosamente el ens .
gger y
ha probado su decidida vocaci6n antropops6f' arrueNnto de~ doctor B~ave, que siempre
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•
.
ica. o pemgue este libro ser p
t
m ormativo, smo además formativo d' . 'd
d
uramen e
trata de un estudio esclarecedor ' . mg1 o a to o aquel que cultive la filosofía. Se
hasta las ideas-madres d
ta ' smgular, que penetra hasta las entrañas mismas
e es s tres cumbres del pe
.
fil s6fi
'
temporáneo.
nsaxruento O co alemán con-

Las inquietudes metafísicas del pensador germano, Peter Wust, son descubiertas por
el doctor Basave cuando advierte: "En la soledad silenciosa de la naturaleza, su alma
'se hizo contemplativa y piadosa ante el misterio del ser'". Por otra parte, no deja de
reconocer que su idea de la filosofía como propedéutica de salvaci6n, está muy pr6xima a la doctrina de sabiduría y salvaci6n del fil6sofo alemán, "con el cual siento
tener mayor afinidad filos6fica". El hombre, según Peter W ust, sufre una inseguridad
de la que no puede sustraerse y que le hace oscilar entre la libertad y la animalidad.
La inseguridad de la existencia humana es patente en la aventura de la fe, en el
ámbito de la religi6n, cuando busca y trata de alcanzar una seguridad sobrenatural.
Por ello, la muerte siendo una situaci6n insoslayable, supone un peligro inminente
y un destino metafísico. Si según Wust, toda realidad se encuentra entre el nihil
absolutum y el Ens absolutum. Asimismo, observa el fil6sofo mexicano: "Entre la absoluta seguridad de salvación y la absoluta inseguridad, está la esperanza, la confiada

612

613

�TAMPICO: CRÓNICAS DE UNA CIUDAD
Por Carlos Gonzákz Salas

EuoENIO DEL

Hovo

EL DISTINGUIDO COLABORADOR del anuario Humanitas, el licenciado don Carlos González
Salas, digno y ameritado cronista de la ciudad de Tampico, nos entrega uno de sus
amenos y bien documentados trabajos, fruto de su infatigable tarea de investigación:
Tampico: Cr6nicas de una ciudad, editado con todo decoro por el H. Ayuntamiento
de Tampico, 1977.
El libro está dividido en cuatro partes: "Tampico Colonial", "Asentamientos Históricos en Tampico", "Del Tampico Independiente a la Intervención Francesa" y "Sucesos varios de Tampico". Cada una de estas cuatro partes colecciona, como lo dice
su autor: "Crónicas o pequeños ensayos históricos, bajo cierto orden cronológico, que
recogen las palpitaciones, el alma y el ser, las vicisitudes de la historia local y también las partes del cuerpo -ay, tantas veces mutilado- de este nuestro Tampico".
Lo que a nuestro juicio le da unidad al libro, aparte del tema, es la seria y profunda investigación histórica y la asombrosa erudición de su autor, así como "el amor
natural de patria", como decía el Inca Garcilaso de la Vega al escribir sus Comentarios Reales.
La primera parte "Tampico Colonial", tiene, para el que esto escribe, especial
interés, ya que cae dentro de mi campo de trabajo. Encuentro allí cosas interesantísimas, como la erudita discusión sobre la localización geográfica de los varios
Tampicos; o el ataque del pirata Lorencillo, tan bien documentado ; o la inteligente
y justísima valuación de "El Documento de fray Pedro de San Luys", que confieso
haber conocido en la obra de don Manuel Toussaint y que no supe aquilatarlo;
o la localización de la tumba de fray Andrés de Olmos.
Creo que para los habitantes del Puerto, la segunda parte "Asentamientos Históricos de Tampico", ha de resultar de un especialísimo interés, ya que el cronista
va localizando y haciendo la historia de antiguos lugares y edificios ya desaparecidos
o que han sufrido notables cambios y mudanzas.
En la tercera parte "Del Tampico Independiente a la Intervención Francesa",
recoge el cronista las impresiones que su ciudad dejó en los viajeros que la visitaron,

615

�tal la marquesa Calderón de la Barca en 1842, o de los historiadores que de ella
escribieron, como don Toribio de la Torre en su Historia General de Tamaulipas
para el año de 1843.
. d e Tampico" , es una colección de interesantes
La cuarta parte "Sucesos vanos
arece
reseñas, finas anécdotas y datos curiosos: especi~ente amabl'~ y ameno no~a~le de
el capítulo: "La vida social durante la Intervenc1on Francesa ' en que se
modas, diversiones, comidas y bebidas.
. .
.
t
la ciudad de Tampico por haber merecido un cronista
Felicittamdos s1tannceramamee:oe ~ erudito tan buen historiador, como lo es el licentan en era o,
,
'
ciado don Carlos González Salas.

MIGUEL RAMOS ARIZPE. CUMBRE Y CAMINO
Por Carlos González Salas

e

EUGENIO DEL Hoyo

EN UNA ELEGANTE y pulcra edición de Manuel Porrúa, México, 1978, aparece un
nuevo libro del fecundo y notable historiador tamaulipeco, cronista de la ciudad
de Tampico, el señor licenciado don Carlos González Salas: Miguel Ramos .Arizpe.
Cumbre 'Y Camino.
Aun cuando el "chato" Ramos Arizpe no sea santo de mi devoción, coincido plenamente con el autor del trabajo que aquí reseño en que "Hombres que crucen
por el escenario de la Patria y dejen huella perdurable, no son muchos. Hombres
que influyan en el ser y destino de un país, de modo decisivo, pueden contarse con
los dedos de las manos". Sí, estoy plenamente de acuerdo con don Carlos González
Salas en que don Miguel Ramos Arizpe fue uno de ellos y que su talento, su formación intelectual, su astucia, su entereza, su increíble actividad, su profundo conocimiento de los hombres y su gran habilidad para manejarlos, su desbordada pasión
política y su completa entrega a la causa que sostenía, hacen de él un hombre verdaderamente extraordinario, una cumbre señera de nuestra historia.
Miguel Ramos Arizpe, Cumbre y Camino, es un libro hermosamente escrito; un
libro escrito con amor; libro que se empieza a leer y ya no se deja hasta alcanzar
el final; libro noblemente apasionado; biografía ágil, bien llevada, elegante en su
brevedad y que logra situar al personaje dentro de su época y dentro de su ambiente;
biografía que revela una profunda y apasionada admiración por el biografiado y
que alcanza a contagiarla.

ªº
616

617

�MEXICO'S MIGUEL CALDERA
THE TAMING OF AMERICA'S FIRST FRONTIER (1548-1597)
Por Philip W ayne Powell

EUGENIO DEL Hovo

•

THE UNIVERSITY 0F Arizona Press nos ha enviado, para su reseña, el último libro
del notable historiador Philip Wayne Powell, maestro de Historia de México y de
España de la Universidad de California, en la ciudad de Santa Bárbara, desde 1948 ;
reconocida autoridad en la historia del Norte de la Nueva España en los siglos XVI
y XVII; notable hispanista que por su libro Tree o/ Hate, que es un profundo y
erudito estudio de la "Leyenda Negra" contra España, seguramente lo mejor sobre
el tema se ha escrito, mereció ser condecorado como comendador en la Orden de
Isabel la Católica.
El último libro del doctor Powell es una nueva y muy valiosa aportación dentro
del campo de investigación histórica, en que, desde 1934, .se ha venido especializando,
bebiendo en las fuentes originales: Archivo de Indias de Sevilla, Archivo General
de la Nación en la ciudad de México, Archivo Histórico de Hacienda, de la misma
ciudad, Bancroft Library, en Berkeley, Archivo de las reales cajas de Zacatecas en
Ann Arbor, Michigan, etc., etc., y realizando frecuentes viajes a través de la zona
historiada. Powell está altamente especializado en la Historia del Norte de la Nueva
España en los siglos XVI y XVII, muy particularmente en el complicado y apasionante problema de la Frontera y la guerra contra los indios chichimecas que, en
1952 diera como fruto magnifico Soldiers, lndians and Silver, editado por la Universidad de California; y en 1971 War and Peace on the North Mexican Frontier,
colección de Documentos Inéditos, impresa en Madrid por José Porrúa Turanzas,
en lujosa edición.
Y ahora, para integrar una magnífica trilogía o construir un bien acabado tríptico,
nos entrega Mexico's Miguel Caldera. The Taming of America's First Frontier (15481597), que más que una simple biografía, es el estudio pleno, profundo, exahustivo,
agotando las fuentes, de una amplia y poco estudiada región del Norte de la Nueva
España dentro del período de tiempo mencionado ( 1548-1597) ; poniendo especial
énfasis en la guerra contra los chichimecas y su pacificación; pero sin dejar al margen
el estudio de instituciones políticas y sociales, colonización, población y evangelización,

619

�minería, agricultura y ganadería y comunicaciones, es decir, la_ hist~~a económi~a,
todo .,.;rando
en torno a la figura de ese gran mestizo, hiJo del es~an?l
0
etc., e te., Y
•
d
• di
uach1chil
Pedro Caldera, uno de los fundadores de Jerez, Zac., Y e una m a g
,
que fue el zacatecano Miguel Caldera.
Para que el lector de esta breve reseña se fon:ne una idea del contenido de la obra
del doctor Powell, copiamos aquí el índice del hbro:
Part One: War by Pire and Blood.
l.
2.
3.
4.
5.
6.

Warrior Born.
The Strangest of Wars.
Frontier in Flames.
Don Martín and the Wilderness War.
Soldiers, Pesos, and Kingly Conscience.
The High Noon of Fire and Blood.

Part Two: Frontier Justice.
7.
8.
9.
10.
11.

12.
13.
14.

15.
16.
17.

Captain on the Norther Border.
The Impatient Viceroy.
Diplomacy ín the Saddle.
Chief Justice of the Chichimeca Peace.
The Tlaxcalan Trek.
Silver in Saint Peter's Hill.
A Boomtown Is Born.
The Quasi Magnate.
The Naked Clothed - The Hungry Fed.
The Will of Miguel Caldera.
Death on the Silver Highway.

COMENTARIOS AL TRABAJO DE PRESENTACIÓN DEL DOCTOR J. DE
JESÚS DAVILA AGUIRRE, COMO MIEMBRO CORRESPONDIENTE DE LA
SOCIEDAD NUEVOLEONESA DE HISTORIA, GEOGRAFlA Y ESTADISTICA

GERARDO DE LEÓN

EsTA NOCHE HA sido especial dentro de las actividades normales de esta Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, por la realización de una Sesión
Pública más, en la que se ha presentado, de acuerdo con nuestras disposiciones esta•
tutarias, el trabajo de ingreso de un nuevo socio.
Pero la ocasión, además, ha sido privilegiada; porque el presentante de esta vez,
el doctor José de Jesús Dávila Aguirre, de amplio reconocimiento como historiador
en su natal Coahuila, amén de otras muchas partes del país y del extranjero, ha
cumplimentado los reqtúsitos indispensables que lo acreditan como miembro corresponsal de nuestra Agrupación en la ciudad de Saltillo.

Y para mayor abundamiento en el regocijo que debe embargarnos en la aceptación
de un nuevo socio, el trabajo histórico leído por él hoy, merece los más efusivos
parabienes, por su calidad y por la importancia que representa para la investigación
histórica del Noreste de México.
En una ' agrupación del carácter de la nuestra, no sólo es de primordial importancia el contar con miembros foráneos, sino que la integración de corresponsalías
afianza y garantiza más, el interés por los estudios históricos, geográficos o estadísticos,
objetivos principalísimos de su constitución. Pero también debe halagarnos la circunstancia de que personas con mayores intereses comunes, como los que atañen a
nuestra región, se agreguen a nuestras filas.
En su articulado, nuestros Estatutos exigen que los trabajos de ingreso deberán
versar sobre aspectos relacionados con el estado de Nuevo León, Regionales o Nacionales; y en este caso, no solamente se ha ajustado el presentante a las disposiciones al respecto, sino que el tema tratado por él rebasa con mucho la incumbencia
de la historia de nuestro Estado actual, porque además contiene información básica
para el estudio de la génesis colonial de una vasta zona del territorio jurisdiccionado
a la antigua Nueva España.
El personaje histórico tomado como centro del tema tratado, como explica el autor
del trabajo, ha sido escasamente estudiado por los historiadores; ni aun los de la

620

621

�reg1on, salvo casos excepcionales. Ya Alonso de León, el cronista del siglo XVII,
nos ofrece los primeros datos sobre las actuaciones de este conquistador, y sus ingerencias en la vida del Saltillo primitivo. Habrían de pasar muchísimos años, hasta
la tercera o cuarta década de la presente centuria, cuando Vito Alessio Robles, en su
magna histórica sobre Coahuila y Texas, toma interés en las actividades de Del
Canto, sacando a luz con ellas, documentos de notable valor para formamos una
idea más o menos clara sobre la psicología del hombre.
Luego, un hecho por demás fortuito --como suele suceder en los grandes acontecimientos-, el hallazgo de Jiménez Moreno, hace un poco más de veinticinco años,
de aquel viejo litigio que descansaba, empolvado, en el archivo de Parral, Chihuahua;
que no obstante que contiene (o contenía) papeles redactados en 1943, nos ofrece
nuevas posibilidades, no solamente para continuar perfilando los rasgos biográficos
del personaje de nuestro interés hoy, sino que surgen con meridiana claridad, dos
o tres acontecimientos que hasta entonces se ocultaban entre la niebla de las inexactitudes: como la fundación de la antigua villa de Santiago del Sal tillo, y los poblamientos del valle de Extremadura y de la zona de la actual Monclova, en los que
el capitán Del Canto aparece como primer actor.
Pero en épocas más recientes, habría de ser un historiador zacatecano, Eugenio
del Hoyo, quien en su Historia del Nuevo Reino de León, aparecida apenas en
1972, sintetiza el producto de las más concienzudas investigaciones que se han realizado sobre nuestra historia particular, y que por ser el más notable de quienes han
hecho motivo de sus estudios a esta etapa colonial, tiene un mayor mérito. Las
premisas estaban formuladas ya por los otros investigadores mencionados, y él se
adentra, con entusiasmo de gambusino, a rastrear la vida y los hechos de quienes
forjaron nuestro medio. Y de todos éstos, Alberto del Canto Je mereció especial
atención
No escatimó esfuerzos: pues además de las fuentes consagradas, recurre directamente a los acervos documentales de archivos como el de Monterrey, el General de
la Nación y el General de Indias, amén de haber consultado algunos expedientes
conservados en archivos menores de las regiones involucradas en el interés investigatorio. Ediciones de obras ya históricas como tales, publicadas en los siglos pretéritos,
no escaparon a su escrutinio; así como historiógrafos extranjeros que pudieron indicarle algunas nuevas vetas por explotar.
Y así y todo, tras hacer mención de cuanto dato relacionado con la vida de nuestro
personaje le fue dable conseguir, recapitula honradamente: "De la biografía de
Alberto del Canto es muy poco lo que hemos logrado averiguar: sabemos que era
portugués, quizá judaizante, natural de la isla Terceira del grupo de las Azores,
y ha de haber nacido por 1547, ya que el año de 1607 declaraba ser de edad de
sesenta años. ¿ Cuánto y en qué circunstancias vino a la Nueva España? No lo sabemos. Tal vez entró por Zacatecas, siendo muy joven, a la región de San Martín
y Mazapil entre gentes reclutadas por Francisco de !barra en 1562...".
Y agrega más adelante: "Sabemos muy bien que en un trabajo histórico no se
debe abusar de las conjeturas y que, si es posible, deben eliminarse. Pero dentro
de la época y la región que venimos estudiando, son tan escasas las fuentes y tan
vagos los datos, que creemos de nuestra obligación dar a conocer, sin omisiones, unos

622

y otros, a los futuros estudiosos señalándoles a la
.
.
gación . y esto sólo p d.
h ' 1
vez, posibles cammos de investí'.
u rmos acero a base de este entramado de con·e
que fwmos señalando las fuentes recogiend
r· d I
J turas, en el
po~endo todo lo que éstos nos 'sugerían ºs:ña~::oo e os. más humilfdes dat~s, e~gac1ones ...".
Y
aromos para uturas mvestiHoy, todo hace aparecer que el doctor Dávila A .
.
tafeta ofrecida por Del Hoyo No t
h be _gmrre ha quendo recoger la es.
uvo que a r sido '
·
interés de nuestro nuevo consocio por lo af
h" ~s~ necesanamente, porque el
· di
.
s
anes 1stoncos de s
·,
m . scutiblemente la autenticidad d e sus esf uerzos Pero el
d u •reg¡on, avalan
tac1ones parece muy a propósito.
·
enea enannento de apor-

ti mismo nos ofrece, al calce, su biblio rafía consul d
son coincidentes con las del traba.o
t .g
ta a. Algunas de estas fichas
J an enor; pero no podía ser en mu h d
manera, pues son las fuentes indispensables· Alonso de Leó Al . ;
e otra
documentos del Archivo General de la Nación y del M .. n:U d eSSio o es y los
la e?riquece con otras consultas en el Archivo Munici;;;c1;e Sa~ti¡;fonterrey. 1P~r~
;.ob1erno d~ Estado de Coahuila; además de una publicación del
YJ e~e e J ~

;I

n:

p~!:e:::, :::~e::a:n!u:::e Lario~ que? a~nque su objetivo es cro~ológicam=~:
habilidad
. ,
geográf!ca histónca que nuestro presentante utiliza con
maestra, as1 como los articulos referentes a Monterre
,
de la Enciclopedía de México, redactados por Israel Cavazos.
y Y a Nuevo Leon
A U~a prim~ra aportació~ de gran valor en la investigación ofrecida por Dávila
gmrre, es a que se refiere al lugar exacto del nacimiento de D 1
hoy desconocido por nosotros: la villa de Praia do Vitoria e 1 . l eT Cai:ito, hasta
1
~;~:; Je 1~\ no;bres de sus padres, ~sí como el núme~o ndea¡~:
~:
.
sos. . aunque no nos rerrute a su fuente de información ésta es tan
precisa, que nos mvade la sensación de que su veracidad es auténtica. '

ªmi::~::: !:

':]~unas de l~s actividades del biografiado, antes de la fecha en que m1c1a sus
actiVIdades en berras del septentrión novohispano también ofrecen información novedosa.
'

y al analizar el documento del Parral -el descubierto por Jiménez
el doctor Dávila Aguirre va obteniendo conducentes razonamientos
Mor~~~:
en su investigación sobre Alberto d l C
El
.
que luego utilizara
¡~ había pu?licado en los Cuadern:s dean~:ltura e~t:id1~st::~o~:áf~o :e\ mismo ya
citado también en su bibliografía.
oa UI a, Y viene
Como
de información para el tema q ue hoy nos congrega
ta b"'fuente
D ¡ imprescindible
H
ya . ~ ien e
oyo echó mano de los datos que representaron novedad a su des~
c~bnm1ento. Y este historiador es el primero que ocupa su atención tr
dilucidar la localización de los puntos geográficos que a la vez se b atando de
dudas
¡ hi
·
•
m raron nuevas
en a stona regional; como el pueblo del Potosí y las minas de la Trinidad.
"La parte transcrita del 'Documento del Parral' -asienta el historiad
después lide sacar a colación
la novedad del descubrimien~
t
or ~catecano,
m
nos proporciona
datos
uy va osos, como. el ano ~e fundación de la ciudad de Saltillo y el nombre de
fundador ... Nos dice también, y esto es de primera im t
.
su
que en el mismo año de 1577, Alberto del Canto 'pob1/:~ avnacl1lae den
estuddio,
e Eeste
xtrema
ura

623

�y le llamó Ojo de Santa Lucía, que hoy se llama ciudad de Monterrey' ... Pero,
además de estos datos concretos tan valiosos, se pueden leer entre renglones cosas
mucho más interesantes, como que tiempo atrás de las fundaciones de Saltillo y
Santa Lucía, ya eran conocidas las minas de San Gregorio y el valle de Extremadura,
ya que al fundar Saltillo, Alberto del Canto lo hizo como 'alcalde mayor de las
minas de San Gregorio y valle de Extremadura. ..'. Nos dice también el documento
que Alberto del Canto, 'prosiguiendo la orden que llevaba...' (después de poblar
Santa Lucía) pacificó el pueblo del Potosí y valle de Couyla, descubriendo minas,
a las cuales puso por nombre La Trinidad' . .."
Y aqui empieza a elucubrar el maestro Del Hoyo sobre las localizaciones geográficas de estos puntos, tan importantes para nuestra historia: "No hemos podido
identificar plenamente ese pueblo de Potosí --escribe-. Existe en el municipio de
Galeana, N. L., un famoso cerro con ese nombre, de él nace el rio Potosi y al pie
del cerro, hacia el poniente, hay un poblado que se llama también Potosí. Lo que
mucho nos desconcierta es la gran distancia y los rumbos tan opuestos a que se
encuentran el cerro del Potosí y las minas de la Trinidad, cuando el documento
siempre los menciona uno en seguida del otro, dando la impresión de ceremonia...".
Del Hoyo comienza entonces a barajar las posibilidades acordes a su lógica: "¿Potosí no sería lo que se llamó después Cuatro Ciénegas? Vale esta conjetura si recordamos que para 1582, fecha de la entrada de Carvajal, existía una alcaldía mayor
en Cuatro Ciénegas, perteneciente a la Nueva Vizcaya, cuyo alcalde mayor era Juan
de Ontiveros; este lugar fue uno de los que Carvajal trató de usurpar a la Nueva
Vizcaya, como lo hizo con las otras fundaciones de Alberto del Canto: Castillo,
Minas de San Gregorio, Villa de Santa Lucía, Minas de la Trinidad; en esta lista
sólo falta el Potosí para que esté completa; sin embargo hay que añadir Cuatro
Ciénegas; volvemos a preguntar: ¿Potosí no sería Cuatro Ciénegas? Que la región
era bien conocida y había sido colonizada por los vecinos de Saltillo en un fallido
intento, nos lo dicen varios documentos..." Recapitula el párrafo, después de citar
algunas menciones documentales que lo condujeron a relacionar el pueblo del Potosí
y el valle de Couyla, al que él identifica con las minas de la Trinidad, y éstas a la
vez con la actual Monclova: "Lo cierto es que no hemos logrado identificar plenamente el Potosí del 'Documento del Parral' -dice-. Su identificación con el actual
cerro del Potosí no nos satisface y la identificación con Cuatro Ciénegas, que mucho
nos atrae, se nos queda en débil conjetura".
Sin embargo para hoy, apenas un lustro más tarde, ya el doctor Dávila Aguirre
ha dado, al parecer, con la clave de este misterio histórico. Las deducciones logradas
por él respecto a una más factible precisión de estos puntos geográfico-históricos,
suenan a lógicas conclusiones. Las hemos comentado en lo personal con el mismo
profesor Del Hoyo, y se ha mostrado muy inclinado a aceptarlas.
Pero independientemente del mérito que representan estas aclaraciones del ponente;
hay otra aportación valiosísima. Es bien sabido que cuando en los documentos coloniales se habla de la comarca de Coahuila ( o Couyla, como se escribía generalmente), se está tratando de la zona aledaña a la actual Monclova; y que aún a
esta misma solía reconocérsele como San Francisco de Coahuila, lo que llevó a muchos historiadores a considerar aquellas tierras como el habitat de los indios couilas.

Pero las investigaciones actuales del doctor Dávila Aguirre, como lo ha demostrado
en la l~ctura q~e acaba de hacemos, indican con muchos visos de veracidad ue
estas tribus abongenes procedieron también del sur de Nuevo León. El análi¿s ~el
maya francés consultado por él en la obra del Dr. Figueroa sobre 1 'd d f
Juan de L .
1
• '6
a v1 a e ray
. _anos, ~ a apanc1 n en la misma carta de los montes Couilas y el pueblo
de los md1os cowlas, son bastante convincentes.
Por otro lado, y esto es motiv_o de gran interés dentro de los quehaceres históricos
locales, el1 f estrecho
d d demparentam1ento entre Alberto del Canto y D"iego d e Mon temay~~• e un a or el actual Monterrey, al vincularse matrimonialmente aquél con
la h1Ja de éste, nos ofrecen un cúmulo de necesidades por conocer las personalidades
de ambos más a fondo. Recordemos que los nietos de Montemayor e hijos de D l
Canto, fueron los pobladores iniciales de zonas de primaria ·
.
e
ald ed
d 1
. 1
1mportanC1a ya, en los
err . ores e a cap1ta de Nuevo León, como son los municipios de Ga
G ,
y Santiago actuales.
rza arc1a
Ambos figuraban entre los primeros habitantes de la naciente vil! d
del
a e S~n~ago
llá Saltillo. Pero además, procedentes también de la comarca zacatecana
vtvteron
a
entonces, Manuel de Mederos, Gaspar Castaño de Sosa J
Pé ' d
R'o J
N
B 1
, uan
rez e los
1 s, uan avarro y a tazar de Sosa. De ellos, sin perjuicio de los demás que
en alguna forma figuran entre los colonizadores del Nuevo Reino es m
· 'f'
ti ta b"é 1
'd
,
uy s1gn1 1cad va 1 m I n. a personah ad de Diego Rodríguez, hijo de Baltazar de Sosa el último
e os menCJonados; por la posibilidad de que se trate de uno de ¡0 / nietos de
Mo~temayor Y, por lo tan~o, emparentado políticamente con Del Canto; pero también
sobrmo de_ ?~spar Castano de Sosa, enjuiciado por la Inquisición por la misma
época del. JUICIO de Ca~~jal; lo que nos debe llevar a la suposición de la comunidad
de creenCJas y ~r?:edumentos de la inmensa mayoría de aquellos que, indudablem~nte ~os perm1~nan, tras estudios adecuados, ir delineando más claramente la
ps1col~gef1~ _del habitante del Noreste, y nos proporcionarían instrumentos suficientes
para
1mr 1os factores sociológicos de los mismos.
. F_inaliza el t~abaj~ con otra aportación novedosa e importante: la fecha del fallec1m1ento del b1ograf1~do, obtenida de las actas del cabildo de la ciudad de Saltillo ·
para con éste, definimos concluyentemente los datos sobre el 1f
1
'
la vida del fundador Del Canto.
'
ª a Y e omega en
~eñor doctor José de Jesús Dávila Aguirre: permítame a nombre de mis
paneros de. es~ Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geo;rafía y Estadística co:~
la
me ha .encomendado
el privilegio de estos obl"g
y
tariJunta
d Directiva
d que
1
.
1 ad os 'comenos, ar a uste a más cordial bienvenida al seno de nuestra Agrupación .
er
sonalmente,
ofrecer
a
usted
mi
más
cálida
feli
'
ta
'6
·
'
y
p
esta noch .
d
.
c1 CJ n por su trabaJo presentado•
_e, aunanás do los meJores deseos porque este acontecimiento signifique un
es
· d"ispensa bles para la mayor claridad futura
d tre1charruento
bl m . e .los vínculos tan m
eé ~s p~o emas hia t6·ncos de esta magna comunidad que representa el Noreste de
M nco. 1 Muchas gracias!
Monterrey, N. L., 22 de noviembre de ¡ 977.

625

624

h11m,nit1s-40

�RESEtitA
y

';
.,
.
J

¡

I

'

Debido a la gentileza de su autor, el licenciado José M. Niño, hemos recibido su
interesante estudio: En Torno al Presidente de la República. ¿ Quién suple al señor
Presidente en caso de ausencia definitiva?, publicado por B. Costa-Amic Editor.
México, D. F., 1974.
En el acceso al tema, su autor, el licenciado José M. Niño, señala que este libro
tiene como finalidad, "comentar algunos principios generales y hacer una sencilla
reseña histórica de · varios preceptos de nuestras Constituciones y de sus reformas,
relativos al titular del Poder Ejecutivo, partiendo de la de 1814 hasta la vigente
de 1917. Son ellos, su elección y la duración del cargo; la reelección al mismo y sus
prohibiciones; las formas de suplir al Presidente de la República en caso de ocurrir
la falta absoluta de éste y, por último alguna consideración respecto del Informe
Presidencial".
El índice de la obra del licenciado José M. Niño, nos permite enterarnos de su
interesante contenido, que es el siguiente:
l. PRINCIPIOS GENERALES DE LA SOBERANtA Y DE LA DEMOCRACIA. . .
Del Gobierno directo, p. 11. El referéndum, p. 13. El veto, p. 14. El plebiscito.
La revocación, p. 15. Del gobierno representativo, p. 16. El sufragio universal, p. 18. El sistema de mayorías, p. 18. El artículo 39 de la Constitución
vigente, p. 19.
11. EL PRINCIPIO DE "NO REELECCIÓN" DEL PRESIDENTE DE LA
REPÚBLICA.
Antecedentes constitucionales, p. 23. Acta Constitutiva, p. 26. La Constitución
de 1824, p . 27. Primera República Central (1837-1841), p. 32. Segunda
República Central (1844-1847) , p. 35. Acta de reformas de 1847, p. 36.
Constituciones rígidas y flexibles, p. 37. La Constitución de 1857, p. 40. La
Constitución de 1917, p. 49. El Artículo 83 vigente, p. 56.
III. DE CóMO SE SUPLE AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA EN CASO
DE SU FALTA ABSOLUTA ...
Antecedentes constitucionales (La Constitución de Apatzingán) , p. 67. Acta

627
humanitas-41

�Constitutiva de la Federaci6n (Decreto de 31 de enero de 1824), p. 69. Constituci6n Federal de los Estados Unidos Mexicanos, p. 70. Las "7 leyes" de
1836, p. 73. Bases de organizaci6n política de la República Mexicana 1844,
p. 75. Acta de reformas de 1847, p. 78. Constituci6n de 1857, p. 78. Reforma
de 3 de octubre de 1882, p. 82. Reforma de 24 de abril de 1896, p. 83.
Reforma del 6 de mayo de 1904, p. 87. La Constituci6n de 1917, p. 89. La
sucesi6n presidencial de 1928, p. 92. De las distintas clases de Presidentes:
Presidente Constitucional; Presidente Interino; Presidente Sustituto; Presidente
Provisional, p. 95. Los Artículos 84 y 85 de la Constituci6n vigente, p. 97.
IV. ALGUNA CONSIDERACIÓN RESPECTO DEL INFORME PRESIDENCIAL...

NOTA

Los Artículos 65, 66 y 69 constitucionales.

CONGRESO DE SOCIOLOGtA

Lro. AuluTo

GARCÍA G6M:EZ

En la ciudad de México, D. F., tuvo lugar el XX Congreso Nacional de Sociología,
auspiciado por el Instituto Mexicano de Cultura y la Asociación Mexicana de Sociologia, Correspondiente de la Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO,
y por la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Plantel "Acatlán", de los días
19 al 23 de junio de 1978.
Este Congreso, con un carácter internacional, reuni6 a 70 delegados de todas las
Naciones del mundo. Estuvo presidido en forma honorífica por el Presidente de la
República, Sr. Lic. José López Portillo y por el Lic. Miguel Alemán Valdez, Presidente del Instituto Mexicano de Cultura, destacándose la presencia del ilustre
maestro y eminente sociólogo mexicano, Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
El tema general del Congreso fue: Sociologia de la Paz y de la Guerra. Las
finalidades:
1. Hacer una revisi6n crítica de las teorías sociol6gicas sobre la paz y la guerra.

2. Examinar todos los aspectos de la paz y de la guerra desde el punto de vista
sociol6gico.
3. Aportar nuevos datos y conceptos respecto de los fen6menos sociales paz y guerra.
()

4. Determinar y analizar las condiciones sociales de la paz.
El Temario se distribuy6 de la siguiente manera:

LA PAZ:
l. Concepto sociol6gico de la paz. Diversas clases de paz. La Paz orgánica. Condiciones sociol6gicas de la paz.
11. Las utopías de la paz. La paz perpetua. Influencia social y política de la
literatura ut6pica sobre la paz.

628

629

�III. El pacifismo. Los pacifistas como agentes activos de la paz. Diversas clases
de pacifismo. El pacifismo bélico. Las estrategias del pacifismo. Influencia social de
las corrientes ideológicas pacifistas.
IV. Los Tribunales Internacionales y las organizaciones creadas para asegurar la
paz. Causas sociales de su creación. Sus efectos desde su origen hasta la actualidad.
Crítica sociológica. Sus posibilidades.
V. El Derecho Internacional Público y la paz. Su origen y sus efectos sociales.
Su situación actual y sus posibilidades futuras en función de la paz.
VI. Las religiones y la paz.
VII. La educación en sus diversos grados y la paz. Educación religiosa; educación
laica. Sus efectos sociales.
VIII. El arte en sus varias expresiones y la paz.
IX. Temas relacionados con la Sociología de la Paz, no comprendidos en el
Temario.

XIV. Temas relacionados con la Sociología de la Guerra, no comprendidos en el
Temario.

LA GUERRA CIVIL:
I. Definición sociológica de la revolución. Las características fundamentales de la
revolución. Las diversas etapas del proceso revolucionario.
11. Causas de las revoluciones, aparentes y reales.
III. Los prodromos de la revolución. La posible prevención de las revoluciones.
IV. Triunfo y decadencia de las revoluciones. Causas y efectos sociales de la
revolución.
V. La contrarrevolución violenta. La contrarrevolución pacífica. Sus causas y efectos sociales.
VI. Los efectos sociales de la revolución.

LA GUERRA:
l. Definición sociológica de la guerra. Las finalidades de la guerra. Historia
sociológica de la guerra, sus diversas fases y procedimientos.
II. Las industrias bélicas. Evolución de las armas. El fenómeno actual del armamentismo. Causas y efectos sociales.
III. La polemología. Definición, contenido, finalidades. Situación actual de los
estudios polemológicos.
IV. Revisión crítica de las teorías sobre las causas de la guerra: como fuerza
de la naturaleza; mandato divino; pasiones y voluntad de poder; expresión de lucha
por la vida; resultado del despotismo y de la ambición política; consecuencia de las
relaciones de la producción económica; resultado de las ambiciones nacionalistas.
V. El imperialismo. Definición sociológica, su influencia bélica.
VI. Los criminales de guerra. El juicio de Nuremberg. Causas y efectos sociales.
VII. La guerra total. Su origen. Efectos sociales.
VIII. La propaganda y la guerra.
IX. Los efectos sociales de la guerra.
X. La guerra como fenómeno cíclico.
XI. El espionaje y la guerra.
XII. Influencia de la explosión demográfica y la guerra. El espacio vital.
XIII. El arte en sus diversas expresiones y la guerra.

630

VII. Los ciclos revolucionarios.
VIII. El cuartelazo y la revolución: Diferencias y coincidencias. Causas y efectos
sociales.
IX. El golpe de Estado y la revolución, desde el punto de vista sociológico.
X. Las clase, sociales y la revolución. Papel de los intelectuales en las revoluciones.
Las ideologías revolucionarias.
XI. Temas relacionados con la Sociología de las revoluciones no comprendidas
en el Temario.

LIC. ALBERTO GARCÍA GÓHEZ

�Al.AJN GuY

FERNÁNDEZ DEL VALLE, La cosmovisión de Franz Kafka, avec
prologue de Zdenek Kourím, México, Ed. Jus, 1977, I vol. 20 x 15 cms. de 212 pp.,
assorti d'une bibliographie et d'un index onomastique. Président du Centre d'Etudes
Humanistes et professeur de la Faculté de Philosophie et Lettres de l'Université de
Nuevo-León, a Monterrey (Mexique), l'auteur est bien connu pour ses nombreux
ouvrages (comme Filosofía del hombre, Teoría del Estado, Ideario filosófico, La filosofía de J. Vasconcelos, Metafísica de la Muerte, Pensamiento de Pascal, etc... );
il dirige depuis longtemps !'importante revue Humanitas. On sait aussi combien il
s'intéresse a la pensée germanique (El Romanticismo alemdn, Tres filósofos alemanes
de nuestro tiempo, etc... ) ; il nous en donne aujourd'hui une nouvelle preuve, en
publiant ce beau livre sur la conception du monde du romancier-philosophe tchécoslovaque de tangue allemande Franz Karka (1883-1924 ), auquel on doit tant
d'oeuvres suggestives (La Métamorphose, Le proces, Le Cháteau, Amérika, La colonie
pénitentiaire, Lettres a Milene, etc... ) . Comme !'observe Zdenek Kourím ( docteur
de l'Université de Prague et membre de notre toulousaine ERA nº 80 sur la philosophie
ibérique), dans sa tres personnelle préface, Karka s'apparente a Unamuno, en ce qu'il
veut comme luí vaincre l'image de la mort, afin de mieux affirmer la permanence de la
personne. A. Basave, dont le spiritualisme catholique est nourri de thomisme eais aussi
de phenoménologie s'efforce ici, avec un rare honheur, de nous restituer la "Weltanschauung" de ce grand agoissé que fut Kafka, tiraillé entre son judaisme origine!, le
germanismc et sa patrie tcheque, dans ce Prague si attachant a l'aube du XX:e siecle;
a cet effet, il s'appuie principalement sur les Lettres a Milene (la jeune Tcheque
dont il fut amoureux) et sur le Journal (1910-1923), tout en utilisant également
!'ensemble de ses oeuvres et de ses commentateurs (de Lukacs ou Landsberg a R.
Marthe ou M. Brod); il fait foud, spécialement, sur G. Janou.
AousTÍN BASAVE

Conversations avec Kafka. L'ouvrage s'articule en sept chapitres tres riches et bourrés
de textes: la vocation et la trajectoire de Kafka, K. dans ses conversations, K. dans
ses journaux intimes (12 cahiers posthumes), K. dans ses lettres a Milene Jésenska,
K. dans ses aphorismes, K. dans ses romans et dans le récit intitulé Amérika, la
problématique et le message de K. "Aveuglé par la mérité de l'indicible et de l'indéchiffrable, K., écrit A. Basave (p. 23), chemine a tatons. 11 va tout Seul. 11 poursuit,
avec la littérature, quelque chose qui ne s'exprime pas du tout a travers la littérature.
11 se laisse conduire par ses songes et par ses divinations. . . ( ... ) ... 11 soupc;onne qu'il
est coupable parce qu'il est homme et parce qu'il est juif". Tres complexé (notamment,

i P.

633

��ALAIN

Guv

Homenaje a Agustln Basave Fernández del Valle, en su 25' aniversario de docencia
e investigaci6n, Monterrey (Nuevo León, Mexique), Editora Nacional Monumel, S. A.,
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Nuevo León, 1976, I vol.
27 x 20 cm de 218 pp. Avec une photographie.

Cet important hommage a l'éminent président du Centre d'Etudes Humanistes et
professeur de la Faculté de Philosophie et Léttres de l'Univ. de Nuevo León ( a Monterrey), le philosophe A. Basave, tres connu par ses nombreux ouvrages et par son
rayonnement (notamment, a travers sa grande revue Humanitas), vient tout a fait
a son heure pour consacrer la pleine maturité du maitre (né en 1923, a Guadalajara,
Mexique). Aissi que le remarque Neftali Garza Contreras, dans sa "Preséntation",
la tres abondante production scientifique de Basave est "reconnue par les philosophes,
les politologues, les juristes et d'autres savants des pays les plus divers": c'est ce
qu'attestent les soixante-six études ici présentées ( tantot inédites, tantot reprises de
revues ou d'ouvrages ) . Citons notamment José Aguirre de Carcer y Alvarado ("La
posición filosófica de A. Basave"), Pedro Caba ( "Ideario filosófico de A. Basave"),
Alain Guy (préface a Pensamiento y trayectoria de Pascal, volume publié par A.
Basave en 1973), Régis Jolivet, A. Muñoz Alonso ("Una experiencia filosófica"),
F. J. von Reintelen, Patrick Romanell ("Prólogo a Visi6n de Estados Unidos, por
Basave ), L. Recaséns Siches, José Vasconcelos, Juan Zaragüeta, Jacques Vimont (ambassadeur de France au Mexique), A. Gómez Robledo, lvo Hollhüber, Octavio Derisi
(Mgr.), etc... On note avec intéret le currículum tres complet (pp. 1:4) , avec la
bibliographie exhaustive a la date. L'auteur de Filosofía del hombre, Teor!a de la
democracia, Filosofía del Quijote, Teor!a del Estado, Pascal, V asconcelos, Unamuno
y Ortega, El romanticismo alemán, Existencialistas y existencialismo, La Escuela Jusfilos6fica española de los siglos de oro, etc... professe, sous le nom d'intégralisme
métaphysique et d'anthroposophie, un spiritualisme néo-thomiste extremement ouvert,
ou l'augustinisme, le berggonisme, le ratiovitalisme, les doctrines d'Unamuno, de
Siacca, de Wust et des autres philosophes allemands jouene également un certain role.
C'est assurément l'une des plus grandes figures de la philosophie ibéro-américaine
actuelle (cf., dans le volume collectif de !'ERA au CNRS n• 80, publié en 1971, a
Toulouse, Association des Publicationes de l'Univ. Toulouse-Le Mirail, Le Temps et
la Mort dans la philosophie contemporaine d'Amérique Latine, la présentation, tra•
duction et notes par A. Guy, d'un texte de la Metaf!sica de la muerte de A. Basave:
"La mort, situation-limite et le salut", pp. 45-69.

637

�CANJE

ALEMANIA
Mundus. A quartely of German Research Contributions on Asia, Africa on Latin
America arts and Science, Volume XIII, Number 1, 1977; Volume XIII, Number

3, 1977.
Zeitschrift fur Kulturaustausch. Institut Für Auslandsbeziehungen Stuttgart, No. 1,
No. 2, 1978.
Educaci6n. Colección Semestral de Aportaciones Alemanas Recientes en las Ciencias
Pedagógicas, Volumen 16, editada al Servicio de la Colaboración Científica.

ARGENTINA
Sapienta. Órgano de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica de Argentina
Santa María de los Buenos Aires, Año XXXII, 1977, No. 123; Año XXXII, 1977,
No. 124; Año XXXII, 1977, No. 126.
Conferencias Cifina. Centro de Investigaciones Filosófico-Naturales No. 1, 1976.

BULGARIA
Mundo Estudiantil. Revista de la Unión Internacional de Estudiantes, Volumen 31,
No. 9ol0, 1977; Vol. 31, No. 11, 1977 ; Vol. 32, No. 1, 1978; Vol. 32, No. 4,

1978.

COAHUILA
E. C. A. Revista de Información Técnico Académica, Volumen 1, Número 2.
COLOMBIA
Estudios de Derecho. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad
de Antioquía, Año XXXVIII, Segunda época, 1977 ; Volumen XXXVI, No. 91.

639

�J. E. G. P.

Boletln de la Academia Colombiana. Tomo XXXVI, 1976, No. 114; Tomo XXVII,
1977, No. 115; Tomo XXVII, 1977, No. 116; Tomo XXVII, 1977, No. 117.
Thesavrvs. Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Tomo XXXII, No. 1, 1977; Tomo
XXXII, No. 2, 1977.
Franciscanum. Revista de las Ciencias del Espíritu, Universidad de San Buenaventura, Año XIX, No. 57, 1977.
Universitas Humanistica. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Filosofía
y Letras, Nos. 8 y 9, 1974-75.

CUBA

Casa de las Américas. Publicado por el Instituto Cubano del Libro, Año XVII, No.
101; Año XVII, No. 102; Año XVIII, No. 104; Año XVIII, No. 106; Año
XVIII, No. 107; Año XVIII, No. 108.
Colecci6n Pensamiento de Nuestra América. Ernesto Che Guevara Obras 1957-1967
de Casa de las Américas, Tomo 1, Tomo II, 1970-1977.

CHECOSLOVAQUIA

UIE DE 78. Revista sobre la Democratización y Reforma de la Enseñanza, publicado por la Unión Internacional de Estudiantes, No. 1, No. 2 y No. 4.

CHIAPAS

Revista de Humanidades. Publicación del Area de Humanidades de la Universidad
de Chiapas, Año 1, Número 1, 1978.
El Funcionalismo en la Etnogra/fa Zeltal-Tzotzil. Universidad Autónoma de Chiapas.
1978.
CHILE

Revista Chilena de Historia y Geografía.
Historia y Geografía, No. 144, 1976.

1

Journal of English and Gennanic Philology, Vol. LXXVI, Number 2,
1977.
Sesto Prete. Studies in Latin Poets of the Quattrocento, University of Kansas Humanistic studies No. 49, 1978.
The Hispanic American Historical Review. Published Quarterly by the Duke University Press, Volume 58, Number 2, 1978.
The God of Arts. Ruling Ideas Shakespeare's comedies, University of Kansas Publications, 48, 1977.
The University of Kansas Science Bulletin. Phylogeny and Classification of the
aculeate hymenoptera, with special reference to mutillídae, by Charles D. Michener
and Fred D. Bennett, Vol. 51, No. 7, 1977; The comparative anatomy of caecilian
mandibles and their teeth by Edward H. Taylor, Vol. 51, 1977; The Parasitic
Groups of Halictidae (Hymenoptera, Apoidea) by Charles D. · Michener, Vol.
51, 1978; The mecoptera of Indonesia Genus Neopanorpa by Helen Chwei-Sia
Chau and George W. Byers,. Vol. 51, No. 11, 1978.
The Psychological Record. A Quartely Journal in Theoretical and experimental
Psychology Publisched at Denison University, Granville Ohio; Volume 27, 1977;
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Summer, 1978, No. 3.
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..

0648

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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Sección Quinta

NOTICIAS,

~
RESENAS

Y COMENTARIOS

�TYPES OF MULTILINGUAL COMUNITIES:
A DISCUSSION OF TEN VARIABLES

A. S.

RODIÚGUEZ

Apuntes sobre el artículo:

Fl. KLoss, "Types of Multilingual Comunities: A Discussion of Ten Variables",

Jn-

ternational Journal of .American Linguistics, Part II. Volume 33. Number 4. Indiana
University Research Center (Anthropology, Folklore, and Linguistics). Indiana University, Bloomington, 1967.

El sociólogo alemán H. Kloss, nos ofrece en este artículo una visión global sobre la
heterogeneidad de las comunidades lingülsticas. La complejidad de los fenómenos lingüísticos ha favorecido el que sociólogos como H. Kloss incursionen sobre los factores
que determinan las comunidades multi- o plurilingües y sus posibles variantes.
Primera Variante: Diferentes tipos de Comunidades Lingüísticas (Types of Specch
Comunities).

1) Problema: Lo ambigüo del término comunidad.
2) Definición: Todos los ciudadanos que integran un estado, excluyendo aquellos
cuya lengua nativa es hablada por menos de un 3 % de la población total.
3) Símbolo de Comunidad lingüística Nacional: NCC.

4) Diferentes tipos de NCCs:
a) Monolingüe: Islandia y Portugal.
b ) Bi- o Trilingüe.
Bilingüe: Bélgica, Canadá, Finlandia.
Trilingüe: Suiza.
c) M ultilingüe.

793

�5) Las comunidades con cuatro o más lenguas tienen que establecer una "lengua
franca" con la que se entiendan todos los naturales de aquella región.
6) La discriminación de una lengua sobre otras es aparente, porque lo inevitable
se impone. Es decir, si se quiere la integración de una nación, es necesario tener
una lengua en común. Ejemplos: Austria con el alemán, la Unión Soviética con
el ruso, la India con el hindi, etc.
7) Dos alternativas son factibles para mitigar la discriminación inherente a la posición de privilegio que logra una "lengua doméstica":
a) un tratamiento no preferencial basado en el uso indistinto de dos lenguas,
b) o bien el uso de una lengua importante y por lo tanto neutral. Afganistán y
Pakistán son un ejemplo de este caso. Su lengua se remonta a 150 años y el
resultado de esta experiencia ha sido neutralizar la resistencia al idioma hindi
por parte de los ingleses.
8) El establecimiento de una línea divisoria entre las NCCs tipo "B" y "C" no es
fácilmente determinado, ni tampoco es posible por ahora dilucidar su importancia.
Lo único cierto es que el uso de tres o más lenguas en una comunidad puede
ocasionar divisiones y conflictos. Suiza con su administración trilingüe, sólo tiene
publicaciones impresas en francés y alemán. Las italianas son mimiografiadas y
en la mayor parte de los casos consisten sólo de un abstracto. La solución, no es
la ideal.
Segunda Variante: Número de Lenguas dependiendo del Individuo (Number of Languages used by Individuals).

Tipo 3 : "bilingüe",
Tipo 4: "tri-" o "multilingüe".
7) La Comunidad tipo "A", consistiría de ciudadanos totalmente monolingües. Para
que funcionara realmente debería usar un sólo lenguaje sin diferencia de edad o
forma de vida. Esta definición se aplica a comunidades denominadas "tipo" 1.
8) NCCs Al, Islandia y Portugal.
9) NCCs A2, sería un grupo más complejo: Egipto y Haití. Los adultos en este
caso hablan la lengua vernácula de su infancia, ya sea el árabe o el haití criollo,
pero en la edad escolar, estudian otra lengua relacionada con la vernácula -árabe clásico o francés-, y entonces se presenta la diglosia.
10) NCCs A3, correspondería al caso donde los niños aprenden en la escuela otra
lengua no tan cercana a la vernácula. Un ejemplo sería la relación del español
con el guaraní.
11) NCCs A4, vendría a ocurrir en comunidades como Malta (al sur de Sicilia),
donde el lenguaje "maltiano", cercano al árabe, es usado como primera lengua,
el italiano como segunda y el inglés como tercera. (En los últimos años hay una
tendencia a invertir el orden entre el italiano y el inglés) . Otro caso sería Luxemburgo, donde la diglosia entre el lenguaje nativo y el alemán, está afectada
también por el francés. Es notable, sin embargo, observar que cada lengua conserva su individualidad.
12) Según opinión de A. Ferguson, sólo NCCs A2 es susceptible al nombre de diglosia. Pero puede ser común a las otras, si presentan las condiciones siguien tes:

1) Los tipos "A" y "C" son comunidades marcadas por el número de población.

a) Deseo natural, voluntario, sin coacción.

2) Su característica: el grado individual de bilingüalismo en la población de adultos
iletrados.

b) U so permanente de la segunda lengua. Intercambio entre las dos lenguas o
dos formas de hablar.

3 ) Problema: La ambigüedad del término bilingüalismo.

c) En orden de importancia dentro de la vida de la comunidad, diversificar la
funcionalidad de la segunda.

4) Llamar a Bélgica país bilingüe implica la existencia de dos comunidades lingüísticas bilingües, situación que no existe pues está una región al S y SE. de Bélgica
("Walloons") que es monolingüe. Lo mismo sucedería con Haití, etc.

5) Muchos especialistas han tratado de evitar la
bilingüe a los individuos -aunque algunos
estados o regiones. Obviamente una biotonía
más el problema, pues hay quienes llaman bi,
habla dos, tres o más lenguas.

ambigüedad del término llamando
multilingües-; multilingüe a los
de esta naturaleza obscurece aún
tri, o multilingüe a la persona que

6) Si se aplica el criterio anterior, habría una nueva variable que estaría relacionada primero con comunidades del tipo "A" y luego con las del "B" y "C''.
Tipo 1 : Individuos "monolingües",
Tipo 2 : "diglósicos",

794

13) En estas circunstancias, las NCCs tipo B, resultan más complejas: H. Kloss
ejemplifica solamente el caso de la comunidad donde hay un perfecto equilibrio
entre dos lenguas reconocidas tanto a nivel oficial como nacional aunque conserve un remanente monolingüe. Tal es el caso de Suiza, Bélgica, sur del Africa,
etc. Canadá es otro caso en donde encontramos que una de sus comunidades
lingüísticas es más bilingüe que la otra. Los que hablan francés tienden más al
bilingüismo, que los que hablan inglés.
14) Pero también en este tipo B, existen comunidades en las que sólo se reconoce
una de las lenguas como la oficial. Esta se presenta cuando:
a) Una de las comunidades está más retrasada que la otra: Bélgica en el siglo
XIX con respecto a lo población de Flandes ("Flemish");

795

�b) o bien, cuando una es numéricamente inferior a la otra: Los grupos minori•
tarios de todo el mundo;
c) o cuando una de ellas sigue la política de opresión: Sumisión de "Kurdish"
(SE de Turquía) a lrak.
15) NCC tipo C, unifica el bilingüalismo individual con el multilingüismo nacional.
Para ejemplificar este tipo habría que crear una comunidad imaginaria donde se
integraran cinco lenguas y cuya solución unificadora concluyera:

16) Estas dos soluciones podrían a la vez combinarse como su.cede en la India; o expanderse dejando el mismo valor a la lenguas nativas como en el Urdú y Bengalí
en Pakistán, o Pacha Persia en Afganistán; o usando otra nueva como en Somalia
el italiano, o Camerón con el francés.

17) Lista de algunas combinaciones bajo las dos primeras variables que surgen al
analizar las NCCs Bi- y multilingües con sus respectivos subtipos.
Tercera Variante: Tipos de Bilingüismo Personal e Impersonal (Types of Personal
and Impersonal Bilingualism).

a) elegir una de las cinco lenguas como vínculo nacional ("lengua franca"),
1) Aquí se presenta la relación que existe entre el bilingüismo como fuerza social y
el bilingüismo individual. Es decir Bilingüismo Impersonal y Bilingüismo personal.

b) o introducir una lengua nueva y por lo tanto neutral.
Tabla 1
Sorne Combinations Yielded by Number of Languages in NCC and Number sed by
Various lndividuals.
National Type
A. Monopaidoglossie

Use Pattem

Example
3) El Bilingüismo Personal se divide en tres grupos de acuerdo a su origen:

lceland

a) Bilingüismo natural,

Grcece

c) voluntario,

3. Bilingualism

Paraguay

c) impuesto.

4. Trilingualism

Malta

1. Complete Monolingualisrn

2. Diglossia (Vemacular with Prestige Language Studied Later)

B. Bilingual

2) Hablar de Bilingüismo Impersonal resulta fácil si recordamos la relación entre
el gobierno federal Suizo bilingüe y los ciudadanos monolingües de Génova,
Zurich y Ticino. También podría hablarse de los componentes lingüísticos que
permanecen autónomos pese a la coexistencia de grupos con distintas lenguas.
Este es el caso de los daneses cuyo país es fronterizo con otros donde se habla
suizo o alemán.

l. "Impersonal Bilingualism" ( Goverment Bilingualism, Citizens
Monolingual)

a} Como resultado de matrimonio mixto,
Parts of
Suitzerland

in Both Speech Comunities

1.3. Govemment and One Speech
Comunity Monolingual

b} por vivir en una sociedad multilingüe,
c} o por vivir en un país fronterizo que colinda con otro de diferente lengua.

2. Bilingualism in Govemment and
1.3. Government and One Speech
Comunity Bilingual Other Monolingual

4} El Bilingüismo natural puede favorecerse por tres factores:

(Hypothetical)
5) El Bilingüismo voluntario puede originarse:

Belgium
Spain
( re Catalans)

a} Por medio de esfuerzos estrictamente personales,
b) por un interés personal que viene emparentado con alguna acción legislativa
o del estado.
6) El Bilingüismo impuesto es

C. Multilingual

Ali Regional Languages Considered
National
One Regional Language Considered
National
National Language

(Hypothctical)
( Hipothetical)
lmparted Guinea
Heinz Kloss, p. 13)

796

a) el que se ejerce por las autoridades del estado en contra de los deseos de
los ciudadanos. Esta fue la política de Alemania respecto a los polacos en
1914; la de Rusia con los ucranianos, y de Hungría (1914) con los grupos
minoritarios de Transilvania (Magiar). Medidas coactivas o de opresión provocan inevitablemente un gran rechazo que requiere la coordinación de muchos esfuerzos para ser superado.

797

�Cuarta Variante: Situación Legal de la lengua (Legal Status).

l) En este punto hay que considerar:
a) ·La situación lingüistica del pais
b) y las implicaciones de su estructura en el desarrollo futuro.
2) Un reconocimiento de esta naturaleza implica:
a) constatar la existencia de una lengua nacional o si existen varias lenguas,
b) si hay una lengua oficial establecer su situación con respecto a las otras
hablas del pais.
c) la promoción que de ella se ha hecho a través de escuelas públicas, noticias,
bibliotecas,
d) si hay un clima de tolerancia o proscripción a otras lenguas.
Quinta Variante: Otros aspectos de análisis ( Segmenta Involved).

1) Llamar a una comunidad bilingüe implica no sólo el que los altos jerarcas sean
bilingües, hay que considerar otros aspectos:

Octava Variante: Grado de Distanciamiento entre las lenguas (Degree of Distance) .

1 ) La situación de una lengua también se ve influida por la distancia intrínseca
que se presenta entre varias lenguas que se hablan en un mismo país. En India
puede observarse que entre los dravidianos (S. India y S. Ceylan) la adquisición
del hindi es menor que entre los hablantes de otras lenguas indoarianas.
Novena Variante: Hablas nativas ( lndígeno usness of Speech Communities).

1) El período de vida de una lengua puede influir en su tratamiento. En Hawai,
por ejemplo, la lengua de los hablantes polinesios ha sido más favorecida que
otras. Cuando los japoneses llegaron a la isla utilizaron esta lengua compartiendo
los sentimientos de los nativos con respecto a su lengua ancestral.
Décima Variante: Actitudes manifiestas a través de la estabilidad lingüística (Attitude Toward Linguistic Stability).

1) El grado de estabilidad o inestabilidad en una lengua está asociada a las variantes arriba mencionadas. Pero un cambio de actitud puede ocasionar una
variante en el escenario lingüístico de una nación. Estados Unidos en los últimos años.

a) Si todos los adultos son bilingües. Es decir, incluyendo aun aquellos poco
cultivados corno ocurre en muchas tribus de Nueva Guínea.
b) Si todos los adultos letrados son bilingües: Paraguay.
c) O si todos los egresados de escuelas secundarias son bilingües como puede
encontrarse en algunos paises africanos.
Sexta Variante: Tipo y Grado de Bilingüismo Individual (Type and Degree of In-

dividual Bilingualismo).
1) En este punto corno en otros es imposible hacer las referencias con la amplitud
que implican. Cada aspecto requeriria toda una ponencia. La gradación Y tipo
de bilingüismo en el conglomerado humano debe ser ampliamente investigado
para establecer con certeza el término de bilingüismo.
Séptima Variante: Prestigio de las Lengi,as ( Prestige of Lenguages lnvolved ).

1) El prestigio de una lengua puede ser por innumerables factores:
a) Herencia literaria de gran valor.
b ) Alto grado de extructuración.
c) Considerable aceptación a nivel internacional.
d) El prestigio de sus hablantes (Méritos no intrínsecos) , etc.

798

799

�LANGUAGE CHOICE IN A MULTILINGUAL SOCIETY

A.

s.

RODRÍGUEZ

Chester L. Hunt, "Language Choice in a Multilingual Society", Jnternational Joumal
o/ American Linguistics, Part 11. Volume 33. Nu.mher 4. Indiana University Research
Center (Anthropology, Folklore, and Linguistics). Indiana University, Bloomington,
1967, pp. 112-125.
1) Propósito:

a) Factores que contribuyen en la elección de una lengua (el uso de una lengua
y no otra) entre los filipinos bilingüe~.
b) Problemas que afectan las relaciones interpersonales de los hablantes multilingües.
2) Observaciones:
a) Los estudios se han realizado en una sociedad donde las barreras entre los diferentes grupos lingüísticos no son tan rígidas.
b) Donde un gran número de la población posee un cierto grado de habilidad multilingüe. Muchos de los hablantes utilizan tres o cuatro lenguas durante el día.
c) Consecuentemente, Hunt establece que sus investigaciones fueron realizadas sobre
realidades concretas, verificables empíricamente.
d) Estudiantes graduados, en su mayor parte maestros, inscritos en un curso de
Sociología ( 1962) en la Universidad de Silliman, ayudaron a Hunt en su
empresa.
e) Silliman está situada en las Filipinas en una zona dialectal que corresponde al
"cebuano". Sus estudiantes son en su mayor parte filipinos, pero también hay algunos americanos.
f) Los tópicos en que se basaron Hunt y sus discípulos fueron los siguientes:
1) ¿ Cuál es el lenguaje practicado por usted en su niñez?

801
humanitas-51

�2) ¿Ha afectado el multilingüismo su vida de relación social?
3) ¿ Hay grupos en los que usted se siente incómodo por carecer de un conocimiento adecuado de la lengua?
(Si la respuesta es afirmativa) .
¿ Qué ha hecho usted para superar esa situación?
4) Qué lenguaje o lenguas se hablan en su casa?
( Si menciona problemas) .
¿ Presentan sus hijos los mismos problemas de lenguaje que usted tiene o ha
tenido?
5) ¿ Fue usted sometido a alguna presión que lo forzara a utilizar el inglés o
cualquier otra lengua?
( Si es afirmativo) .
¿ Cómo reaccionó) .
6) ¿ En qué lenguage se expresa usted más fácilmente? ¿ Se contiene de hablar
por miedo a cometer errores?
7) ¿ Qué lenguage prefiere en programas de radio y cine? ¿ Por qué?

3) Desarrollo:

A) Desarrollo de patrones o Adquisición de una lengua.

Hunt divide el período de adquisición de lengua o patrones de lengua en cinco
etapas principales que comienzan con un período de adaptación social y terminan con la integración del individuo en la nueva comunidad lingüística.
1) Adaptación social o aceptación temprana hacia nuevos patrones de lengua.
"Since early chilhood I began to learn a few English words. This was so
because my father is a teacher in the primary grades / When entertaining
English speaking visitors at home he makes use of the English language."
2) Conformidad.
"In high school ali stutlents had to speak English because fines were imposed
upon those who were caught speaking the Bicolano dialect. I reacted well ... "
3) Período de Vacilació~.
4) Receso en el uso de una lengua y abandono.

g) Para tener una idea de las diferencias y similitudes que envuelven esta comunidad
multilingüe, Hunt señala que entre los filipinos hay un gran p~rcentaje q~e
habla inglés. En menor escala está el español y el chino, sin mencionar la existencia de las ocho lenguas regionales más importantes y las 72 nativas. La lengua
nacional es el "filipino" basado en la lengua de Manila, el "tagalog".
h) Los estudiantes graduados que proporcionaron los datos para la formulación
de la ponencia, vivían fuera de las áreas donde se hablaba "tag~og" • Sin :m•
bargo la mayor parte de ellos conocía por lo menos tres lenguas -mglés, espanol,
chino-, y alguno sabía de las ocho lenguas regionales que allí se hablan:
English

My narne is

Ilocano

Ti nagan ko

Samareno Visayan

An akon ngaran

Cebuano Visayan

Akong ngalan

Spanish

Yo me llamo

Tagalog

Ang pangalan ko ay

Japanese

Namae wa nan desu ka.

i ) Con estas observaciones podemos ahora sí ilustrar el trabajo de Hunt, que parte
de las categorias que establece Simon N. Herman:
A) Desarrollo de patrones de lengua. (Adquisición. )
B) Prioridad de situaciones sociales sobre el uso de una lengua.
e) Necesidades personales como condicionan tes de la lengua.

D) Situaciones existenciales que determinan la elección de lengua.

802

5) Ajuste e Integración.
"I use two languages if I go to a place other than my own. For example,
if I go to suanto I speak the Tagalog because those taking the cargos and
driving the jeeps are Tagalogs. Drivers speak Tagalog. But if I go the goverment offices I speak the English language because they speak the English
language.

B) Prioridad de situaciones sociales sobre el uso de una lengua.
Esta categoría se refiere fundamentalmente al rol de la conducta en el dominio
de la lengua. La relación entre la conducta del individuo y la lengua está subordinada a la situación social. La interacción en todas las esferas del desarrollo
humano incluyendo religión, gobierno o educación condiciona las formas de
expresión.
1) Uso público de la lengua más que privado,
a) Cuasi-imposición en la adquisición de lengua (para situaciones predominantes de carácter social) .
"For about six months just before liberation I stayed with my aunt's
family. Ilocano was spoken in their home and I was forced to leam their
language. Attending Sunday school and chu.rch services in Ilocano made
me familiar with Bible verses and hymns in Ilocano. This made it easy
to learn the language."
"The Maranao language is the social, busines means of comunication
among the Maranos and now the vemacular used as a medium instruction
in the first and second grades of the public schools in Lanao ... "

803

�b) lnstrucci6n formal.
"My first contact with the English language began at the primary school
of our town ... During my freshman year at Silliman I took up and
English course where every other day we met at the Speech Laboratory ...
Then carne the two-year Spanish course required of college students in
our country ... In the high school I studied Tagalog (now Filippino) 40
minutes a day, five days a week, along with English ... "
2) Identificaci6n

:i

un grupo y aceptaci6n dentro de él a través de la lengua.

a) Prestigio de una lengua sobre otras.
"My father would tike to preserve the Chinese culture in the family. He
gets embarrassed when the heard w speaking the dialecto in the presence
of his Chinese friends, so that he sent me to the Chinese school."
b) Derogaci6n pública de ciertas lenguas.
La necesidad de establecer una lengua nacional entre los filipinos, cre6
una situaci6n discriminatoria para los grupos que no hablaban "tagalog".
Estos tuvieron que aprender la lengua para poder ser incorporados al
grupo social.
c) Tolerancia mínima.
"Among my people, however, it is considered slightly disloyal to use
anything than our tengue in conversation ... "
d) Conformidad a aceptar la lengua de un grupo.
3) Preferencia y gusto por una lengua favorecida por el culto medio.
"I seldom go to the Philippine movie. I prefer to go a Hollywood movie
because it is more realistic, pituresque, historical and colorful. . . English
movie and English radio programs are the enes I prefer."
4) Identificaci6n a un grupo o disociaci6n a través de la lengua.
"In spite of my noticeably different accent, whenever I meet an Ilocano I
always try to speak the language. I am proud of my Ilocano heritage and
I have developed sufficient language facility to keep me from becoming selfconscious."
5) Hablantes marginados.
"I really feel that the more languages I study, the more confused I become.
Sometimes I mispelled and English word for a Spanish word. . . I t worries
me to know a little of many and not being able to make use of it. I feel
like a woman without a tongue of her own ... "
6) Clima de lealtad hacia la lengua.
". . . I feel tbis most particularly in Manila where it is considered not on!y
patriotic to be talking in Tagalog on the part of Filipinos, but also a mark
of good taste.

804

C) Necesidades Personales como Condicionantes del uso o preferencia de una lengua.

Aquí se entiende por "necesidades personales" a la habilidad o dominio que
se tiene de una lengua. Esa capacidad puede derivarse de situaciones emocionales
que demandan una expresi6n afluente tanto en situaciones privadas o públicas.
1 ) Diversas situaciones personales hacia la lengua.
"Cebuano is the language, that I can express myself much better, with ease
and cornfort for I have used it plenty without any hesitation of any, as
committing a ,Listake. It's only in English and Tagalog that I am afraid
of committing errors."
2) Situaciones que provocan fuerte tensión o frustraci6n.
"Tagalog frustates me, but it is my own Cebuano vernacular that embarasses
me. It is my own native tengue, but the meagerness of my Cebuano vocabulary, my lack of experience in its use on formal occasions make me hesitate
to accept a speaking engagement in Cebuano."
a) Situaciones nuevas o llenas de aprensiones.
b) Situaciones en que se priva al hablante de gestos y otras formas de expresi6n que ce-ayudan a la comunicación verbal.
c) Extrema fatiga o excitaci6n.
d) Deseo de un uso correcto de la lengua que entorpece su uso.
3) Situaciones que afectan aspectos fundamentales de la personalidad (necesidad
de au todeterminaci6n) o aspectos periféricos.

4) Patrones de lengua inadecuados para el desarrollo social del individuo.
a) Interferencias de un dialecto a otro que impiden la comunicaci6n a nivel
r:iedio.
b) Substituci6n de la lengua nativa por una "lengua franca".
c) Aprendizaje de lengua deficiente..
d) Malas interpretaciones o interpretaciones deficientes por errores en el
manejo de una lengua.
e) Uso habitual de patrones incorrectos de lengua ("chabacanería").
D) Situaciones existenciales que determinan la pre/erencia por una lengua.

Esta categoría difícilmente puede separarse de la anterior. También aquí entran
en juego la conducta o actitud del hablante y su grado de proficiencia en el
manejo del lenguaje. Sin embargo, se trata de hacer una distinci6n a partir
de que en este punto hay una situación específicamente existencial relacionada
o correlativa a una costumbre social.

805

�1) Seguridad Personal, seguridad de lengua e identificación con un grupo social.
(No necesidad de otras lenguas.)
"I have stayed in Dumaguete since 1948 but I can not speak the dialect
here fairly well. I have not learned it well because I do not see a great need
to learn it. Almost ali people here speak and understand English. So life
goes on smoothly with me in spite of my inability to speak the dialect well."
2) Aspectos educativos implícitos en la lengua.
a) Expresión de conceptos claves.

"THE 'TIP OF THE TONGUE' PHENOMENON"

". . . Sometimes, I find English terms which have no direct equivalen!
in my own native tongue. Frankly, I can express myself most easily in
my own native tongue. I have more linguistics command on this tongue."

ROGER BROWN

b) Uso de lenguajes especializados de acuerdo a la profesión u ocupación.
3 ) U so de patrones o formas de lenguaje para ( expresiones específicas ) situaciones específicas.
"Cebuano is my father's native dialect. When his friends and relatives come
for a visit, of course, Cebuano is spoken. These visitors befriend me and
speak to me in the dialect."
4) Aprendizaje fluido de una segunda lengua en un grupo primario sin esfuerzo
consciente.
"Dealings with our Ilocano friends enabled us to lear the dialect and occasional visits to the city also make us leam Chavacano which is an imitation
of the Spanish Language. My childhood neighborhood comprised of sorne
Tirurary, Moros, Parzaginans, Ilongo and Cebuano. Without efforts of
trying to learn these dialects, our daily contacts wer enough to make us
learn them ... "

IN Psycholinguistics: Selected Papers by Roger Brown, New York: The Free Press,
1970. Reprinted from Joumal of Verbal Learning and Verbal Behavior, Vol. 5,
4:325-337, 1966. (David McNeill, co-author.)
TOT: Tip of the Tongue. You cannot recall a word, even though you know it.
You begin thinking of other words or parts of words. This is the state of
mind examined in this experiment,. lt was thought that it might be possible
to discover the classification system used to store words in memory.
The type of recall experienced when the target word itself cannot be recalled is
called generic recall. There are two types of generic recall according to Brown:
l. Abstract recall: for example, a two syllable sequence with primary stress on the
first syllable.

2. Partía) recall: when a letter or two, or a syllable or affix of the word is recalled.

Experiment
56 college students each participated in one two hour session. The Word List used
was chosen from words of low frequency in English, occurring at least once in four
million words, but not as often as once in one million words, according to The
American College Dictionary, 1948.
Participants Response Sheet

lntended Word ( + One I was thirking of)
(- Not) .
Number of syllables ( 1-5)
lnitial letter.

806

807

�Words of similar sound ( 1. Closest in sound)

C onclusions

(2. Middle)
( 3. Farthest in Sound)

l. Evidence for generic recall of the two types stared anove.

Words of similar meaning

2. Knowledge shoes a bowed serial-position effect.

Words you had in mind if not intended word.

3. The closer the subject is to recall of the target word, the greater the accuracy
of the generic recall.

Table 11-1. Actual Numbers of Syllables and Guessed Numbers

4. During generic recall, it is possible to judge relative similarity to target words.

(Based on features of words.)

for Ali TOTs in the Main Experiment

A semi-mechanical model of the process
Guessed N umbers
3

4

5

No
Guess

1
22
61
12
3

o

o

o

2
10
6

1
1

5
5
3

1

Actual
Numbers

r2

~

3

l

4
5

9
2
3

7

o

55
19
2

o

2

Mean

1
2
3
3
3

1.53
2.33
2.86
3.36
3.50

o

Sextant: A navigational instrwnent used in measuring angular distances, especially the
altitude of sun, moo, and stars at sea.

SM words: astrolabe, compass, dividers and protractor.
SS words: secant, sextet, and sexton.

S- - T
( definition)

o---o Words similar in sound ( SS J

0·55

. - - ➔ Words similar in meaning ( SM )

0·50

...,

2

Made

0·45

.e 0·40

l!

•
o
E

..te
.,8..

0·35

Bruner, J. S. and O'Dowd, D. A. "A note on the informativeness of words."

0-30
0-25 ·

.,

020

~

I

0·15
0·10

/

/

I

•----•

0-05

'

',/I

Language and Speech, 1958, 1: 98-101.
VAIATON AVITAION AVIATINO
3
1
2
Where does the margin of word knowledge exist for different people. Brown says
it depends on the subject's age and education.

I
'

0·00

/ ' ' , • //

,,,,•

I

•

1st

2nd

3rd

Jrd-last 2nd-last

last

DIANE

R.

VoM SAAL

Position in word
Figure 11-1. Porcentajes of Letter Matches between Target Words
and SS Words for Six Serial Positions.

808

809

�VYGOTSKY, L. S., "PIAGET'S THEORY OF CHILD LANGUAGE
AND THOUGHT." THOUGHT AND LANGUAGE

EuoENIA HANFMANN and GERTRUDE VAKAR
Cambridge, Massachusetts: The M;.I.T. Press,
1962, pp. 9-24.

THIS CHAPTER, on Piaget's theory, includes a critica! analyzes by Vygotsky about the
development of language and thinking. Vygotsky's criticism is based on Piaget's early
work and not on his later fonnulations.
Vygotsky starts by saying that psychology owes a great deal to Jean Piaget. He
developed the clinical method of exploring children's ideas; he investigated child perception and logic systematically and through this he demonstrated that child thinking
was qualitative rather than quantitative..
Piaget's strong point was his search for knowledge and facts by observation and
experimentation. His philosophy behind his search for facts was that ali the characteristic
traits of child thinking formed an orderly whole, with a logic of its own, around sorne
central, unifying fact.
The bond uniting ali the specific characteristics of child logic, according to Piaget
is the egocentrism of the child's thinking.

Piaget's hypothesis is that the egocentric thought of the child "stands rnidway between
autism in the strict sense of the word and socialized thought." Autism is the earliest
forro of thought, egocentric thought follows and logic appears quite late. His conception
of the development of thought is based on the premise that child thought is originally
autistic and changes to realistic thought with social pressures. Piaget says that play
dominates in child thought up to the age of seven or eight and that truth and fantasy
are not discernible.

His conception of egocentrism· leads him to conclude that egocentrism of thought
is so intimately realted to the child's psychic nature that is not affected or influ,enced
by experience.
Piaget's observations lead him to conclude that children's conversations are either egocentric or socialized. The difference being in their functions. In egocentric speech, the

811

�\

child talks to himself and does not try to communicate with anyone. In socialized speech,
the child attempts to communicate with others.
Piaget's experiments found that 44 to 47 percent of the total recorded talk of seven
year olds was egocentric. Most of the childs unexpressed thoughts are egocentric because
they are incommunicable because they cannot adopt another person's point of view.
His explanation of egocentric speech is identical to egocentric thought. He believes there
is no social life among children less than seven, because their social language in their
play activity is one of gestures, movements and mimicry as much as of words. Whcn
the child desires to work with others, his egoccntric talk subsides. Piaget states that
the development of engocentric speech does not benefit the chi!d's behavior and that it
disappears around school age.
Vygotsky has a different conception, he believes that egocentric speech plays an
important role in the activity of the child. In his experiments, he organized the
activities of children and presented a series of írustrations and difficulties. For example, a child that was going to draw had no paper or no pencil. Thus, by obstructing
his free activity, he was made to face problems.
Vygotsky found that egocentric speech doubled in difficult situations. The child
would to talk to himself out of the problem: "Where's the pencil? I need a blue
pencil. Never rnind, l'11 draw with the red one and wet it with water; it will become dark and look like blue."
In the same activites, without difficulties, the children's egocentric speech dropped
below Piaget's findings. Vygotsky assumes that a disruption in the smooth flow of
activity causes egocentric speech. He believes that egocentric speech becomes an
instrument of thought in seeking and planning solutions to problcms.

Vygotsky states that the dissappearance oí egocentric speech is a transitional stage
in the evolution from vocal to inner spccch. In experiments with older children, he
found that the children went through the same thinking process as the preschoolers,
the only difference was silent thinking or "soundless inner speech."
Vygotsky criticises Piaget's not mentioning inner speech in his studies. He argues
that egocentric speech has the same function in the child, as inner speech has in the
adult. He believes that egocentric speech does not atrophy, unlike Piaget's belief to
the contrary, but that is tums into inner speech. The process of inner speech becomes
stabilized around school age, when there is a drop of egocentric specch.
Vygotsky argues with Piaget's view that the development of speech and thought
follow a common path, from autistic to socialized specch. He argues that since the
function of speech is for communication, the earliest speech of the child is social,
later it becomes differentiated into egocentric and communicative speech. Egocentric
speech emerges when the child transfers social behavior to inner-personal psychic
functions. Vygotsky believes that the development of thinking is from the social to
the individual.

oí cause and effect by a genetic analysis in terms of temporal sequence and by the
application of a mathematically conceived formula of the functional interdependence
of phenomena. The investigator reserves the right to organize his data to his prcference,
thus making the approach a matter of arbitrary choice.
Piaget's basic theory rests on the assumption of a genetic sequence of two opposite
forms of mentation serving the pleasure principie and the reality principie. Vygotsky
sees no opposition between the drive for the satisfaction of needs and the drivc for
adaptation to reality.
Vygotsky's experiments uncovered the ide:1 of the role of the child's act1v1ty in the
evolution of his thought processes. Egocentric speech is related to the child's practical
dealings with the real world. lt enters as a constituent part in the process of rational
activity and problem-solving.
Vygotsky disagrees with Piaget's conclusions on syncretism, the combination of
differing beliefs in a certain subject. Vygotsky thinks that the child thinks syncretically
in matters of which he has no knowledge or experience. The syncretic schemata lead
the child toward adaptation, and become tools of investigation in arcas where hypothesis are of use.
Vygotsky criticises Piaget's applicability offindings to ali children in general. Piaget's
belief that children are impervious to experience cannot hold true for ali children and
is not of universal significance, according to Vygotsky. He feels that the child's talk,
whether egocentric or social depends not only on age, but also on the surrounding
conditions. Vygotsky points out that Piaget's children were involved in play more
than in group activites, accounting for more egocentric speech.
Sumary by Rosalinda G. Gil The University of Texas at Austin.
About the Author

"Lev S. Vygotsky, 1893-1934, studied at Moscow University and acquired in his
brief life-span a nearly encyclopedic knowledge of the social sciences, psychology,
philosophy, linguistics, literature, and the arts. He began his systematic work in psycology at 28, and within a few years formulated his theory of the development of the
specifically human mental functions. He died prematurely of tuberculosis at 38 Jeaving
80 unpublished manuscripts. His last work, Thought and Language, was published
posthumously in Moscow in 1934. lts first publication in English was in 1962."
Excerpt taken from the cover of Thought and Language.

Vygotsky criticises Piaget on bis abstention to make a stand on the place of causal
explanation in science. Piaget tries to replace the explanation oí phenomena in terms

812
813

�EVOLUCIÓN DE LOS GRUPOS LATINOS PL-, KL-, FL

A.

s.

RODRÍGUEZ

PARA HABLAR de l procedente de los grupos latinos de consonante oclusiva sorda
seguida de consonante lateral pi-, el-, fl-, es necesario advertir que la tendencia del
latín vulgar a la palatalización de ciertas consonantes favoreció la reducción de dichos grupos:
pi-, kl-, fl

&gt;

l, escrito 11.

Caída de la primera consonante y palatalización lateral.

&gt; llano
&gt; llegar
clave &gt; llave
flama &gt; llave

plano

plicare

La alteración, según Menéndez Pida!, parece irradiar de Italia donde:
kl
pi
fl

&gt;
&gt;
&gt;

ky

PY
fy

La palatalización tuvo extensión por toda España y la Galia, pero la reacción culta,
que consideraba plebeya h reducción, restauró en muchos lugares los originales grupos
latinos.
Lapesa considera que los dialectos de las regiones hispánicas probablemente ocupadas por los pueblos ligures propiciaron la simplificación de los grupos latinos debido
a su preferencia por el elemento palatal. M. Pida], por su lado asegura que en cuanto a la pronunciación culta, su conservación tuvo arraigo en las regiones romanizadas
como la Tarraconense (Navarra, Aragón, Cataluña ) , la Bética, la mayoría de la Cartaginense, y posiblemente la región de Mérida. Modernamente la 1 castellana se extiende por la reconquista de Castilla, salvo el occidente de Asturias y por las montañas
de León que conservan c.

815

�&gt;

clausa

Distribuci6n:

flausa
clausa

1) En Aragón y Cataluña, los grupos pi-, kl-, fl-, permanecen invariables: plorar.

plasa

2) Pero entre Cataluñ'.1 y Aragón, en los altos valles de los Pirineos, desde el Esera
hasta Ribagorza, la consonante inicial se conserva y la l se palataliza, lo mismo
que al Suroeste de Gascuña: plorar.

flora.

M. Pida! observa que la confluencia de los grupos en 1, probablemente había tenido lugar desde muy temprano por la confusión manifiesta en los
documentos.

3) En Castilla y León se palatizó, pero la oclusiva se perdió: !orar.

a) Ejemplos:
4) En_ ,Galicia Y al norte de Portugal, la Z se palataliza, pero deja de ser articulac1on lateral para hacerse central, y la oclusiva se conserva indiferenciada:
charar lo mismo que clamare, chamar. Sin embargo, en general puede decirse
que los grupos latinos se han convertido en la sibilante palatal s, escrita ch:

plenu

lleno

pluvia

lluvia

clamare

llamar

clave

llave

plenu

chelo

flamma

llama.

pluvia

chuva

clave

chave

flamma

chama

b) Existen algunas formas -como se había señalado anteriormente-, que conservan el grupo latino por influjo culto o adquisición tardía:
plangere

plañir

platea

plaza

plumbu

plomo

clavícula

clavija

clamore

clamar

claru

claro
c) Con respecto al grupo fl-, M. Pida! observa que hay formas que obedecen
al influjo culto como:

Por extensión, pi-, kl-, fl-, tras consonante, se convirtieron en s:
gallego-portugués y castellano
amplu

ancho

implore

(h)enchir

inflare

(h)inchar

5) En el Occidente de Asturias y en las montañas del oeste de León, los grupos

pi-, kl-, fl-, llegaron a s:

flaccu

fleco

plenu

senu

flore

flor

flama

sana

plorare

susar

Pero que hay también otro resultado: pérdida temprana de f- ante vocal,
sin palatizar la 1:
flaccidu

lacio

Flamula

Lambla, Lambra, Llabla, Flaviana,

M. Pida! señala que los restos de este fenómeno quedaron en Salamanca. En
algunos lugares de León, una s palatizada representa también la I inicial y 11.
En lo demás Asturias y León, como hemos dicho, presentan la I palatal como
en castellano.

Laviana, Traciana.
d) Los grupos latinos se conservan con regularidad en los primitivos documentos
castellanos, pero en ocasiones una misma grafía hace referencia o conexión
con otras grafías, que a su vez derivan de una forma latina:

816

6 ) Los grupos latinos sufrieron cambios debido a la palatalización de la ¡ en la
mayor parte de la Romanía. La modificación del grupo kl-, es la más extendida
de todas. Se encuentra en rumano, en casi todos los dialectos de Italia, en todos

817
humanitas-52

�los hispano-romances --excep to catalán y aragonés-, y en varias regiones de
Francia.
7) Mapa distribuitivo.
Los problemas enumerados en este trabajo, se delimitan en el siguiente mapa
tomado de Menéndez Pida!:

HISTORIA DE LA LITERATURA EN TAMAULIPAS

_;;7

Reseña sobre un libro del Padre González Salas

---J
l~~yÁGOS
•SALAMANCA
ERIDA

•

•TOLEDO

CORDOBA

•

GERARDO DE LEÓN

•LERIDA
TARRAGONA

•

./vea

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PL-CL-FL-INICIAL
PL-KL-FL
..........

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EL INSTITUTO DE Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas publicó recientemente (febrero de 1980), el primer tomo de la Historia de la
Literatura en Tamaulipas, del licenciado Carlos González Salas, el Cronista de la ciudad y puerto de Tampico y frecuente colaborador de Humánitas.
Esta primera edición, conteniendo 489 páginas, fue de mil ejemplares y se imprimió
en los talleres de Editorial Jus de la ciudad de México.
La inicia su autor con una cita del Regiomontano Universal, Alfonso Reyes, tomada
tanto de El Deslinde, que publicó El Colegio de México en el año de 1944, como de
la Apología de Adolfo Sánchez Vázquez editada bajo el cuidado de la U.N.A.M. en
1972, con el título de Lecturas Literarias.
En seguida viene la Introducción, en la que el padre González Salas ofrece algunas
explicaciones sobre lo que será la obra completa y sobre el contenido de este volumen,
que comprende cuatro secciones: los Historiadores y los Microhistoriadores; los Estadísticos; los Geógrafos y los Entrevistadores.
Antes de penetrar en la reseña propiamente dicha, conviene advertir no sólo el interés de los tamaulipecos por rastrear entre quienes se dedicaron a dejar testimonios
sobre los hechos importantes de su historia, sino que ellos Inismos se han preocupado
por reeditar lo que para hoy ya se consideraba como auténticas joyas bibliográficas,
en beneficio de los estudiosos de estos menesteres. Y como en el caso que nos ocupa,
trabajos de actualidad con un enfoque moderno para todos y cada uno de los temas.
González Salas, cuando tuvo acceso a ellos, no deja de mencionar en su obra algunos datos biográficos de los autores evocados; pero se adentra con minuciosidad al
presentar la importancia que tiene para los estudios actuales de la historia, el acervo
bibliográfico con que se cuenta, indiscriminadamente, sin falsas poses patrioteriles ni
preferencias personalistas.

818

819

�El primer autor que se menciona en este libro, es la figura de fray Andrés de
Olmos, el evangelizador franciscano que, con los indios olives, fundó el legendario
pueblo de la Tamaholipa; de donde posteriormente tomó su nombre el Estado.
Aunque algunos escritores le atribuyen al padre Olmos algunas obras editadas, como
la Histoyre du Mexique, que en el siglo XVIII tradujo A. Thevet y otros lo niegan;
es indudable que, al menos, fueron consultados sus manuscritos. De todas maneras, se
citan a varios investigadores que se han dedicado a estudiar la obra de Olmos.
En segundo término aparece Pedro Martínez de Loaysa, que fuera capitán y alcalde
mayor de la provincia de Pánuco hacia 1603. De lo escrito por Pedro Martínez,
existe publicada parte de sus Relaciones en la Colecci6n de Documentos Inéditos de
Indias, que recopilaron Torres de Mendoza y otros y citada por Manuel Toussaint en
su Conquista de Pánuco, que editó El Colegio de México en 1953.
Del Diario de Simón de Hierro, del año de 1749, se publicó en 1941 por el Boletín
de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, con nota introductoria de Gabriel
Saldívar.
Fray Joseph Joaquín García escribió en 1766 un "Informe Privado contra Escandón",
el Colonizador del Nuevo Santander, y fue compilado y editado por el mismo Saldívar
en 1946. Además, Fray Fidel de Lejarza en Conquista Espiritual del Nuevo Santander,
que publicó el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid en 1947,
hace referencias al mismo.
En 1790, otro fraile, Vicente de Santa María, escribió una Relaci6n Histórica de la
Colonia del Nuevo Santander y Costa del Seno Mexicano, la que publicó originalmente
el Archivo General de la Nación en 1930 y, en 1973, la U.N.A.M., con introducción
y notas de Ernesto de la Torre Villar.
A José de Escandón y Helguera, colonizador y poblador de gran parte de lo que
hoy es el estado de Tamaulipas, también dedica el padre González Salas un capítulo,
en atención a que Gabriel Saldívar dio a la imprenta, en 1946, su trabajo "Reconocimiento de la Costa del Seno Mexicano" en el Archivo de la Historia de Tamaulipas,
como el resultado de una exploración previa a las labores de colonización llevadas a
cabo en 1747.
Más adelante viene la cita de dos de los más destacados informadores de la época
colonial tamaulipeca: don José Tienda de Cuervo y el ingeniero Agustín López de la
Cámara Alta. Cuervo vació su reconocimiento e inspección en veinticuatro cuadernos
"de apretada letra" -nos dice nuestro autor-; mientras que De la Cámara Alta
escribió un largo memorial. Ambos paleografiados por Saldívar, fueron publicados
en la misma obra que acabamos de citar.
Los informes de Juan Femando de Palacio y de José Osorio y Llamas, el primero
sucesor de Escandón en el Gobierno interinamente y el segundo al suplirlo en el
cargo, están también publicados en el mismo trabajo de recopilación debido a Gabriel
Saldívar, desde 1946.
En un sentido distinto, pero no menos útil como fuente de información historiográfica, es el detallado Informe que sobre las Misiones del Seno Mexicano, cuyo original

820

se guarda en el archivo del Arzobispado de México, debido al cura de la villa de San
Esteban de Pánuco, Lino Nepomuceno Galván, el que llevó a cabo en 1770. Se publicó
impreso en 1942, con introducción de Enrique A. Cervantes; independientemente que
de él ofrece algunos datos Joaquín Meade en la revista Estilo de la ciudad de San
Luis Potosí, en 1957.
Se incluye asimismo en la obra que reseñamos, una Oraci6n Fúnebre que ante el
cadáver del fundador José de Escandón y Helguera, pronunció el cura de la iglesia
de San Sebastián de Querétaro, J ulián Arroyo y Arámburu, en 1771. Fue editada facsimilarmente por don José Cossío y Cosío en 1975. Este señor fue gran impulsor de
los estudios históricos tamaulipecos.
Y aparece en seguida, la cita que del general Félix María Calleja y del Rey nos
hace el autor. Calleja tuvo, en 1795, la comisión de levantar un Informe sobre la
Colonia del Nuevo Santander y del Nuevo Reino de León, una copia de cuya temprana edición se conserva en la Biblioteca de la Universidad de Pensilvania. De ésta
se hizo una nueva en copias fotostáticas por don José Lorenzo Cossío y de ella, por
gestiones del ingeniero Marte R. Gómez se publicó por Editorial Cultura en México,
en el año de 1949.
"Precedida de un extenso "estudio preliminar" del ingeniero Candelario Reyes,
conocemos la Historia Regional que entre los Fines del Siglo XVIII y Principios del
XIX, escribió el maestro Hermenegildo Sánchez García en la villa de 'Real de Borbón
o Cerro de Santiago', hoy en día Villagrán de Tamaulipas ... " Con estas líneas se
inicia el capítulo referente a este cronista.
La edición príncipe de su
parte de las publicaciones al
Juan Fidel Zorrilla, desde la
U.A.T. Hecha la aclaración
ingeniero Reyes.

obra es muy reciente, pues data de 1977; y como gran
respecto, se debió al entusiasmo y a la iniciativa del Lic.
Dirección del Instituto de Investigaciones Históricas de la
de que el manuscrito fue descubierto por el prologuista,

La cita siguiente es de la más trascendental importancia, no sólo por tratarse de un
personaje de relieve en la Historia Nacional y defensor de los derechos de las Provincias
Internas de Oriente (Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Texas) en las Cortes de
Cádiz, sino por su aportación a la historiografía regional. Se trata de Miguel Ramos
Arizpe y de su Memoria que sobre el estado que guardaban las provincias por él representadas, redactó el 7 de noviembre de 1811. La primera edición de su obra se debe a
Martín Luis Guzmán, y va incluida en México en las Cortes de Cádiz, publicada en
1949. Son innumerables los historiógrafos que han acudido a beber en esta valiosa
fuente de información; así como los que hacen referencia a la misma.
A los conocidos personajes de la historia tamaulipeca, los hermanos Bernardo y Antonio Gutiérrez de Lara, les dedica dos capítulos del libro. Del primero de ellos hace
referencia a su Breve Apología, escrita con motivo de "imposturas calumniosas que le articularon en un folleto intitulado Levantamiento de un general en las Tamaulipas contra
la República o muerto que se le aparece al Gobernador de aquel Estado". De la apología en cuestión, se han realizado dos publicaciones: una en Monterrey, en el año de
1827, y la otra, por gestiones de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, en
1915, publicada por don José Lorenzo Cossío.

821

�Y, con relación al padre José Antonio, menciona su "Proyecto de Ley de Colonización presentado al H. Congreso de la República Mexicana en la Sesión del 20 de Agosto
de 1822", incluido en la obra de don Juan A. Mateos, Historia Parlamentaria de los
Congresos Mexicanos, sin apuntar datos bibliográficos; y por Gabriel Saldívar, en su
importante trabajo de recopilación muchas veces mencionado. Amén de otros trabajos
menores del inquieto sacerdote tamaulipeco.
De otro religioso, el doctor José Eustaquio Femández, se nos dice que escribió y
publicó el folleto que generó después la obra del coronel Gutiérrez de Lara que recién
comentábamos; pero nos advierte el padre González Salas que lo desconoce, salvo por
referencias de otros autores.
En seguida se cita al general Felipe de la Garza y su Relaci6n Circunstanciada, sobre
la muerte del ex-emperador lturbide y la participación del autor en los hechos. Fue publicada en 1892 por Ernesto de Kératry originalmente, dentro de su obra Apuntes para
la Historia del Congreso Constituyente de las Tamaulipas.
Luego nos enfrentamos a otra de las obras históricas trascendentes: La Historia de
Tamaulipas, de Toribio de la Torre y Coautores. Su primera edición, de 1975, se debe al
Instituto de Investigaciones Históricas de Tamaulipas y va prologada por el lng. Candelario Reyes.
Debe haber sido escrita a mediados del siglo pasado y consta de tres partes: la primera fue escrita por el señor De la Torre y las otras dos por Guillermo Martínez,
Joaquín Barragán y Manuel Cárdenas. Abarca desde los primeros descubrimientos de
los españoles hasta el año de 1843.
Se incluye adelante el Diario de Viajes de la Comisi6n de Limites, de Luis Berlandier
y Rafael Chovel, acompañantes del Gral. Manuel Mier y Terán en sus conocidos trabajos geográficos. La publicación original fue de 1854, pero más tarde se incluyó en la
Reseña Geográfica y Estadistica de Tamaulipas, de Rafael de Alba.
Otro capítulo contiene amplia infonnación sobre la obra clásica en estas disciplinas:
la del ingeniero Alejandro Prieto, Historia, Geografla y Estadistica de Tamaulipas, con
edición original de 1873 y una nueva, facsimilar, con introducción del Lic. Carlos
González Salas.
Inmediatamente después se nos hace mención al autor de unos Resúmenes de la
Historia de Tamaulipas, que con propósitos didácticos publicó en 1908 el Lic. Arturo
González.
Como muy numerosa, la producción literaria de Ernesto de Kératry se juzga en el
libro; pero los de carácter histórico -nos dice el autor- llevan, al parecer, un sello
inconfundible en defensa del territorio que le dio abrigo. La primera de estas obras se
llamó Apuntes para la Historia del Congreso Constituyente de las Tamaulipas, Comprobantes de "El Drama de Padilla", publicada en 1892.
El Lic. Santos M. González aparece como el biógrafo del general y licenciado Juan
José de la Garza, el inquieto gobernador tamaulipeco; que le publicó el diario victorense
El Estado de Tamaulipas, aunque no nos precisan la fecha.

822

Se mencionan adelante a dos geógrafos e historiadores: Adalberto J. Argüeyes y
Rafael de Alba. El primero con su Reseña de Tamaulipas y Tamaulipas: Reseña Geográfica y Estadística el segundo; ambas publicadas en 1910.
Al eminente historiador texano Carlos Eduardo Castañeda se le incluye por haber
visto la luz primera en Camargo, Tarnaulipas. Sin embargo, su producción' historiográfica está dedicada principalmente a su país adoptivo, y en especial en Jo concerniente
a Texas.
Luego aparece un capítulo dedicado a Joaquín Meade, historiógrafo potosino pero
muy ligado a los estudios del pasado de la Huasteca. Meade realizó varias publicaciones
sobre temas diversos que, en general, versan sobre Tampico y sus áreas aledañas; pero a
últimas fechas, el Instituto de Investigaciones Históricas de la U.A.T. publicó, en tres
tomos, su Historia de la Huasteca Tamaulipeca.
Otro potosino, el licenciado Bias E. Rodríguez, es considerado por nuestro autor como
"firme pilar de la historiografía huasteca y primer historiador de Tampico".
Lorenzo de la Garza, nuevoleonés, es más conocido por su obrita Dos Hermanos Héroes,
referente a los Gutiérrez de Lara, que se publicó por primera vez en 1914. Posteriormente, bajo los auspicios del Ing. Marte R. G6mez, quien la prologó, se editó nuevamente
en 1939.
En 1942 fue publicada Repoblaci6n de Tampico, de Luis Velazco y Mendoza, con
una valiosa recopilación de datos que se suponían poco estudiados y ofrece una importante información en lo relativo a la historia tampiqueña.
Del general Juan Manuel Torrea y del coronel Ignacio Fuentes, otros dos historiadores
tampiqueños por su dedicación histórica, se dedican respectivos capítulos.
Tamaulipas Hist6rico-Literario es el título del único libro del profesor Manuel G.
Guajardo, publicado en 1931.

El licenciado Lauro Rendón, por su parte, publicó en 1950 su folleto Así Nació
T amaulipas, con un amplio panorama de la historia del Estado.
En seguida llegamos al ingeniero Candelario Reyes, ya varias veces mencionado como
prologuista. Sin embargo, su aportación historiográfica comenzó a destacarse desde la
publicación, en 1944, de Apuntes para la Historia de Tamaulipas en los Siglos XVI
y XVII.
Gabriel Saldívar es, a no dudarlo, otro de los más importantes historiógrafos y profundo conocedor de la historia de su terruño. Además de que ha sido constantemente
citado como hurgador de archivos y publicista de trabajos básicos, su obra más conocida
es la Historia Compendiada de Tamaulipas, de los años cuarentas; que en la actualidad
ya constituye una auténtica joya bibliográfica.
Luego aparece la figura del licenciado Ciro R. de la Garza, director hasta su muerte
del Instituto de Investigaciones Históricas de la U.A.T. De sus trabajos, sobresalen los
Anales y Efemérides de Tamaulipas y su Historia de la Revolución en Tamaulipas, publicada post-mortero.

823

�El padre Fidel de Lejana Inchaurraga, investigador español, escribió La Conquista
Espiritual del Nuevo Santander, editada en Madrid en 1947 bajo 101 auspicios del Instituto Superior de Investigaciones Cientüicas.
Muy amplia aparece la labor como escritor del ingeniero Marte R. G6mez; pero llaman
la atención los de carácter histórico. Sin embargo, es más notable su actividad como
impulsor de otros autores historiográficos.
"Dentro del amplio campo en que tratamos de ubicar la Literatura Tamaulipeca
-escribe el autor-, destaca, con elevado, relieves, la obra numerosa, macisa y contundente del licenciado Emilio Portes Gil, significativamente en lo que atañe a historia
política nacional y a historia regional de nuestro Estado."
Del maestro Santos Guzmán Treviño se citan dos obras: Compendio de Historia de
Tamaulipas, de 1963, y Geografta de Tamaulipas, con tercera edición fechada en 1968.
Ambas con intenciones didácticas.
Otro normalista, el profesor Raúl GarcÍ:l. y García, quien fuera el fundador del Instituto de Investigaciones Históricas de Tamaulipas en 1957, aunque entonces dependiente
del Gobierno del Estado, para pasar a formar parte de la Universidad en 1963, cuando
se hizo cargo de él el Lic. Ciro R. de la Garza. Fue el principal motor además, del
Museo de Arqueología e Historia, que también hoy depende de la UA.T., en Ciudad
Victoria.
Su obra histórica más importante es Apuntes para la Historia de la Educaci6n en
Tamaulipas, con edición c,riginal de 1964.
El profesor José María Sánchez, colaborador de García y García en una Galería de
Tamaulipecos Ilustres, que en 1962 les publicó la Sociedad Mexicana de Geografía y
Estadistica, fue además asiduo escritor de varios periódicos victorenses y tamaulipecos.
Aunque veracruzano, se incluye a Renato Gutiérrez Zamora. Sus más importantes
aportaciones históricas las hizo a través de artículos y conferencias.
Luego aparece el cronista de Ciudad Victoria y prolifico historiógrafo, Vida! Efrén
Covián Martinez; quien ha dedicado sus mayores esfuerzos por divulgar la historia
tamaulipeca, especialmente en monografias.
Florentino Cuéllar, escritor infatigable, también cuenta en el libro que comentamos
con capitulo aparte. Son rr,uy importantes sus publicaciones periodlsticas.

facilidades que ha ofrecido a todos aquellos que se han interesado por cultivar esta
disciplina en Tamaulipas, al publicarles los frutos de sus esfuerzos.
De Arturo Mancha Sánchez, periodista y "acejotaemero vehemente" -al decir del
autor-, se cita su folleto Padilla Tamaulipas, Escenario del Crimen más Vergonzoso
de la Historia de México, referido a la muerte del primer Emperador mexicano.
En seguida se nos presenta a una joven historiadora, María del Pilar Sánchez Gómez;
Y de su obra, la tesis con que terminó su licenciatura en Historia: Antecedentes de la
Colonizaci6n del Nuevo Santander (1518-1748) y, publicado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la U.A.T., Catálogo de Fuentes para la Historia de Tamaulipas, de 1974.
Al licenciado Antonio Martlnez Leal, que fuera Cronista de Tampico, se refiere
González Salas en los siguientes términos: "Periodista, critico literario, lingüista e
historiador, disciplina esta última a la que ha dedicado una mayor inclinación en los
últimos tiempos, especialmente a los temas de Tampico y Tamaulipas ... "

Y, en el capítulo final de esta primera larga sección dedicada a los historiógrafos
tamaulipecos -nativos o por adopción-, encontramos el nombre del autor.
Sus dato, personales, por simple y sencilla modestia, vienen sumamente escuetos;
pero nosotros, que conocemos personalmente al padre González Salas, podemos dejar
constancia de su gran valimiento como historiógrafo y como maestro.
Sus publicaciones están divididas en cuatro apartados, todos muy nutridos: los ensayos de carácter literario, 101 de carácter social, los filosóficos y los históricos; éstos,
naturalmente, de gran contenido investigatorio.
Ejerce además el periodismo en diversas publicaciones de su Estado y en revistas de
circulación nacional; independientemente de los periódicos y revistas por él fundados.
Cuenta además, con numerosos e interesantes prólogos a obras de autores consagrados.
De las otras secciones del libro, haremos wia rapidisima mención de los autores citados, más que nada por requerimientos de espacio.
Entre los microhistoriadores, aparecen, el Profr. Manuel Villasaña Ortiz, de Tula;
de Nuevo Laredo; Manuel Benavides, del mismo puerto fronterizo; Luis
Bendicto, con obras sobre Tampico y Nuevo Laredo; Manuel Morales Rodríguez, de
Xicoténcatl; Antonio M. Guerra, de Mier; Esteban Núñez Narváez, también de Tula y,
un microhistoriador revolucionario, Pablo González Salazar, quien escribió El General
don Luis Caballero se Rebela.

Juan E. Richer,

Del Cronista de la H. Matamoros, Eliseo Paredes Manzano, se menciona como su
obra más importante, La Casa Mata y Fortificaciones de la Heroica Matamoros, de
1974; pero vale la pena citar además, su trabajo Homenaje a los Fundadores de la
Heroica, Leal e Invicta Matamoros en el Sesquicentenario de su Nuevo Nombre, publicada en 1976.

En la sección dedicada a los estadisticos, viene en primer término, José Antonio
Quintero, con una primera publicación en 1821 y Apolinar Márquez, con un trabajo
firmado en 1855, aunque publicado en época reciente, a iniciativa del lng. Marte R.
Gómez.

Y aparece el nombre del licenciado Juan Fidel Zorrilla. Sus actividades al frente del
Instituto de Investigaciones Históricas de la U.A.T. del que se hizo cargo tras la muerte
del Lic. Ciro R. de la Garza, ha sido verdaderamente extraordinaria, no sólo por su labor
personal --dado que sus trabajos de investigación son numer01lsimos-, sino por las

Entre los geógrafos, aparece el nombre ya citado de Adalberto J. Argüelles; del Profr.
Miguel Luna Rodriguez -quien publicó su obra en colaboración con los ingenieros
Marcelino Castañeda y Eustaquio L. Contreras, asi como con el profesor José Martínez
y Martínez-; más el maestro Artemio Villafaña Padilla; el Lic. Elíseo Zorrilla Ledezma

824

825

�-con una interesantísima Geografía Económica de Tamaulipas- Y el profesor Osear
Pérez González.
Para finalmente, hace mención de dos entrevistadores: el ingeniero Valentín Lavín
Higuera y el propio autor del libro reseñado.
Bella muestra de acuciocidad y de cariño hacia los quehaceres que incumben a las
de que se trata• pero además, obra básica de consulta no sólo para los tad . · li
lSClp nas
,
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•
·
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para todos a quienes nos interesa
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. . la 1stona regiona,
O ·
cialmente para lo que fueron las antiguas Provincias Internas de nente.

RESE~A
TRANSFORMACION Y DESARROLLO DEL DERECHO INTERNACIONAL
EN M8XICO Y EN LA AMtRICA LATINA (1900-1975)

L,c.

CÉSAR SEPÚLVEDA

Profesor de Derecho Internacional.
Universidad Nacional Autónoma de México.
Sobretiro de Anuario Jurídico. V /1978.

EL CONOCIDO internacionalista mexicano, Lic. César Sepúlveda presenta en este breve
estudio, pero no por ello menos interesante, un contenido bastante nutrido acerca
de la "Transformación y Desarrollo del Derecho Internacional en México y en la América Latina.
El sumario tiene el siguiente contenido: lntroducci6n. 1. Desde la Conferencia de
La Haya (1899) hasta Versa/les (1919). 2. El periodo entre las dos guerras (19191939). 3. Los últimos treinta años (1945-1975). Conclusiones.
En la Introducción, el Lic. César Sepúlveda, ha escrito: "La evolución del derecho
internacional en nuestro pais en la parte latina de este continente está ligada naturalmente al progreso de este orden juridico en Europa, por lo que hemos de examinar
en cada instancia el surgimiento y el desarrollo de las instituciones y las normas en el
Viejo Mundo y su correspondiente acomodo y adecuación en el hemisferio americano.
Al mismo tiempo, debe adverti111e que América Latina ha producido ciertos dispositivos
y reglas que se han reflejado en el movimiento universal de nuestra disciplina, a la
que han enriquecido, y se habrá de analizar en todos sus efectos esa incorporación al
derecho internacional general.
No se trata de una mera crónica. Se intenta analizar los acontecimientos más destacados en lo que va del siglo, aquellos que marcan verdaderos hitos en el devenir
del orden jurídico internacional, para de ahí extraer las consecuencias normativas,
relacionándolas con el fenómeno jurídico internacional de nuestros dias, y analizando
las fuerzas y las tendencias más notables, aquellas que contribuyeron tarde o temprano a la formación del derecho internacional contemporáneo, o sea, el plasma mismo
de nuestra disciplina.

826

827

�En el desenvolvimiento de este ensayo -agrega el autor- podrá observarse cómo
el derecho internacional se ha transformado, del derecho de una familia europea. de
naciones, a principios de esta centuria, en un rico conglo~erado de normas Y de. instituciones en cuya creación ha participado el orbe, que Sirve a toda una comurudad
disímbola con intereses diversificados, y que trata de regular el cada vez más apremiante y' complejo fenómeno de la interdependencia internacional.
Los períodos en que ~e ha dividido esta investigación no son arbitrarios, sino impuestos. Las dos grandes guerras, desafortunadamente, marcan grandes cortes en la
evolución de este orden jurídico y deben ser respetados."
En el parágrafo I, desde la conferencia de La Haya (1899) hasta la paz de Versalles (1919), que el autor César Sepúlveda intitula, Un esfuerzo para la paz, establece que "Puede considerarse a la primera Conferencia de la Paz de La H~y~, _de
1899, no obstante sus limitaciones, como la piedra sillar del nuevo orden Jun~co
internacional, pues de ahí surgen corrientes que hacen evolucionar el_ derecho conocido
hasta entonces y principia a erigirse un sistema que rebasa las relaoones europeas, ya
que, por una parte, aparecen los Estados Unidos por primera vez en los asuntos mundiales, al mismo nivel que las naciones del Viejo Mundo, y por otra, los efectos de esa
conferencia se extendieron hasta América Latina.
El Zar Nicolás II preocupado por la carrera armamentista que se había desatado
en Europa convocó'en agosto de 1898 a una conferencia que "hiciera converger los
esfuerzos de los Estados que están buscando hacer triunfar la gran idea de la paz
universal sobre los elementos de perturbación y de discordia". Y la idea fue aceptada
por Jas principales naciones del mundo, las que, al mismo tiempo que hablaban fervorosamente de la paz, no dejaban de prepararse para la guerra.
La Conferencia se reunió en La Haya y sesionó del 18 de mayo al 29 de julio
de 1899 con asistencia de veintiséis naciones entre las que se encontraba México como único país latinoamericano.
La reunión -prosigue el internacionalista que mencionamos- había sido. pensa~a
originalmente para buscar la limitación de armamentos, pero luego se extendió a discutir el arbitraje los métodos para evitar las disputas que conducen a la guerra. La
idea del arbitraje como factor de paz, por otra parte, estaba para entonces fuertemente arraigada en la conciencia de los juristas internacionales de todo el mundo Y
era natural que se aprovechara ese escenario ... "
No menos interesante resulta el "Florecimiento del Arbitraje en _México",. que el
· do Sepúlveda trata dentro del apartado primero de su estudio, al decir que:
embaJa r
,
1 b" .
. tar
"De acuerdo con la Convención de La Haya, se establec1a e ar 1tr~Je para aJus
controversias de naturaleza jurídica que no afectaran los intereses vitales de los Estados, su independencia, su honor, o el interés de terceros Estados. Se creaba el
llamado Tribunal Permanente de Justicia Internacional de La Haya, que
es ~
tribunal y, desde luego, no permanente, ya que sólo consiste en listas de pos1~les árbitros, cuatro por cada país, que los Estados proporcionaran de entre 1~ legistas más
destacados de ese Estado, recomendados por los llamados gru~os naoonales,. es~uelas de derecho, altos tribunales, academias científicas y ag_ru~ao~nes de profes1~ms~s
de Ja rama. De esa nómina se escogen arbitradores al constituir tnbunales de arb1traJe.

:1º

Es sorprendente que México haya aceptado incontinenti los Convenios de La Haya.
(Diario Oficial, septiembre 14, 1901). Pero más extraordinario es que este país fuera el primero en someter a este método una controversia, la del Fondo Piadoso de
las Californias, frente a los Estados Unidos 1902. (Protocolo de mayo 22 de 1902,
en Washington, entre Hay y Aspíroz.)
El investigador debe preguntarse primero, qué circunstancias movían a México para
esa inclinación, esa devoción al arbitraje, y, después, qué fue lo que hizo decidir
a lo República Mexicana a someter el asunto inicial a la flamante Corte, pues no
resulta muy explicable esta actitud. Es posible algún ignoto e influyente internacionalista haya imbuido a la Secretaría de Relaciones de las aparentes bondades de la
institución, o bien, que México creyera que de esta manera elevaba su rango en el
concierto mundial. Más por otro lado ya había sido víctima de este país de fraudes
Y de sentencias inconvincentes en el funcionamiento de los tribunales arbitrales que
ajustaron reclamaciones ... "
No menos interesante resulta "El bombardeo de Puerto Cabello y la Doctrina Drago,
comprendido en dicho capítulo. "En diciembre de 1902, las escuadras combinadas de
Inglaterra, Alemania e Italia, haciendo uso de un pretendido derecho internacional
en boga en el siglo XIX, sujetaron a cañoneo naval a Puerto Cabello, Venezuela, y
acto seguido establecieron un bloqueo marítimo. La norma que se invocaba era la del
que se podría obligar a un Estado, por medio de la fuerza, a cumplir sus obligaciones
financieras internacionales, a todas luces violatoria del principio de la igualdad de
los Estados.
Ante tan violenta conducta surgió la justificada protesta, por boca del ministro
&lt;le Relaciones de la Argentina, Doctor Luis Mario Drago, quien el 29 de diciembre de
1902, en carta dirigida al embajador argentino en Washington, expresaba lo que constituyó un principio básico del nuevo derecho internacional:
"Lo único que la República Argentina sostiene y vería con gran satisfacción consagrado por una nación como los Estados Unidos ... es el principio ya aceptado de
que la deuda pública no puede dar lugar a la intervención armada.
En sintesis, la Doctrina Drago consiste en la condenación del empleo de la fuerza
para el cobro de deudas que un Estado, porque al suspender sus pagos una nación lo
hace: a) por virtud a su autoridad soberana, manifestando jus imperii, y b) porque
en realidad existe un estado de necesidad, que lo excluye de responsabilidad. Obrar
con esa violencia sería tanto como poner a una nación en manos de un particular
acreedor y eso repugna al derecho internacional. .. "
Resultaría prolijo, lamentablemente, dado el espacio de una reseña, el abundar
en las excelencias de este estudio del Lic. César Sepúlveda, quien formula las siguientes conclusiones de su magnífica monografía:
"Se ha procurado dar aquí una visión a ojo de pájaro, bastante somera, sobre las
actitudes, las aportaciones y las transformaciones que México en particular y la América Latina en general han presentado ante el derecho internacional, desde el inicio
del siglo. Este largo recorrido trata de mostrar la vocación de los pueblos de Latinoamérica hacia la justicia entre los Estados, su propensión al derecho, su rechazo hacia

829
828

�1 olítica tan llena de inconsistencias y tan proclive al predominio y a la explotaci6n.
!nt~nta esta disertaci6n demostrar también la idea latinoamericana de lo que debe
ser una organizaci6n mundial de Estados y c6mo debiera ella comportarse.
El presente trabajo pretende evidenciar también que, presentes las oportunida~es,
los países de Ja América Latina pueden contribuir grand~mente al desarrollo progres!~º
del derecho y las instituciones internacionales. De la misma manera, trata ~e exhibir
que estos Estados latinoamericanos poseen imaginaci6n, talento y g~neros1dad P'.11ª
proponer dispositivos internacionales útiles y funcionales, Y que esa aptitud no ha sido
aprovechada.
El derecho internacional, sobre todo en las últimas décadas, ha venido progresando
intensamente y hemos asistido a un enriquecimiento constante de ~us norm~s '. de sus
instituciones, aunque quizá un tanto descompasadamente, ~on cierta ar1:tID1a. Un~
buena parte de ese progreso, de esa revoluci6~, debe _acred1ta_rse al empuJ~, a la v1.'
J trabaJ· 0 creador y al valor de los junstas latmoamencanos y mexicanos que
s1on, a
f .,
•
,¡
l
fueron capaces de imprimir en momentos de duda y de con us10n, un cierto. e ~~ a
derecho de gentes y pudieron ejercer una influencia estabilizadora en ese orden Jurtd1co.
Es factible, por otra parte, que esa contribuci6n pueda ser mayor y más penetrant? _en
el futuro si se toma más en cuenta ese espíritu internacionalista latente de la Amenca
,
Latina, esa
dedicaci6n, se le encamina debidamente y se sabe aprovech ar. "

LIC. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

NOTICIA

DE ANTONIO POMPA y POMPA. México 1979. Coedici6n del Instituto Nacional de Antropología e Historia-SEP, Instituto de investigaciones Antropol6gicas-UNAM y el
Patrimonio Cultural y Artístico del Estado de México. Con motivo de los 75 años
de fecunda vida del maestro, Don Antonio Pompa y Pompa, las instituciones anteriormente citadas han publicado con el título que encabeza esta Noticia, la que pulcramente
presentada, recoge a grandes rasgos la polifacética actividad del maestro citado.
El distinguido maestro, Don Antonio Pompa y Pompa, es un valioso intelectual mexicano, quien ha honrado las páginas de Humánitas con el fruto de sus estudios e
investigaciones, tanto de la historia como de la sociología de México.
Como muy acertadamente lo asienta Eugenia Meyer, en el opúsculo que comentamos,
"Afortunadamente el México citadino, tan deshumanizado y enajenado como consecuencia del 'progreso', tiene aún hombres como Pompa que nos refrescan diariamente
la imagen de tiempos perdidos o nos traen a colaci6n extraordinarios retratos, excelentemente escritos de la provincia mexicana a la que él, luego de tantos y tantos años
de vivir alejado de ella, sigue y seguirá perteneciendo.
Sus agudas y valientes críticas del diario, en episodios dramáticos, su sagaz análisis
de la cultura nacional, y sobre todo esa espada desenvainada con que se lanza contra
los 'historieteros' a quienes, con justeza, acusa de no hacer una historia integrada e
integral, son a fin de cuentas aspectos varios de un mismo prop6sito, el dejar latente, y
en blanco y negro para las generaciones futuras, su gran cariño, su entrañable vocaci6n
por la historia mexicana en sus partes y en su todo".
Concluye la escritora mencionada, diciendo que: Sintetizar la vida y obra de un
hombre combativo y polémico como Antonio Pompa y Pompa es una tarea casi imposible, que no me atrevería jamás a intentar. Por ello, al festejar ahora 75 años de
su muy fructífera vida, queremos, un grupo de sus amigos y siempre admiradores,
reunir en un primer volumen una imagen muy somera de este hombre tan particular
en los diferentes campos de la bibliohemerografía y la enseñanza, campos en los que
se ha distinguido sobremanera. Es una respuesta espontánea de quienes se incluyen e:1
este libro. Es también la respuesta generosa de tantos otros que conformarán con sus
colaboraciones un segundo volumen conmemorativo.
Queremos hoy festejar a Antonio Pompa y Pompa, no s6lo por su creativa longevidad y estimulante vitalidad, sino también, muy especialmente, para expresarle un
merecido reconocimiento que los antrop61ogos, historiadores, intelectuales en general
y amantes de la palabra escrita le debemos.
L1c. ANTONIO GARCÍA GóMEz

830

831

�UIE: Uni6n Internacional de Estudiantes. No. 8, No. 9 mayo 1979, No. 11 junio 1979,
No. 12 junio 1979, Nos. 13 y 14 julio 1979, No. 15 agosto 1979, No. 16 agosto
1979, Nos. 17 y 18 septiembre 1979, No. 19 octubre 1979, No. 20 octubre 1979,
NQ. 21 noviembre 1979, No. 22 noviembre 1979, Nos. 23 y 24 diciembre 1979, Nos.
1 y 2 enero 1980.

UI E del 79: Revista sobre la democratización y reforma de la Enseñanza publicada
por la Unión Internacional de Estudiantes Nos. 1, 2, 3, 4.
CANJE
COLOMBIA
Revista Universidad Pontífica Bolivariana, col. 35, no,. 123 abril 1979.

ALEMANIA
Educaci6n: Colección semestral de aportaciones alemanas, recientes en las ciencias
pedagógicas. Vol no. 17, año 1978; Vol. no. 19, año 1979; Vol. no. 20, año 1980.
Mundus: A Quarterly Review of Gennan Research Contributions on Asia, África
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Zeitschrift Für Kulturaustausch, Institut Für Auslandsbeziehungen Stuttgart, No. 2,
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832
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humanitas-53

�Historical Abstracts. Part "A" Modern History Abstracts (1450-1914) Abstracts 24A

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The University of Kansas: Science Bulletin vol. 51 No. 23 pp. 669-678 July 1, 1979;

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11, 1980.

Enero-Febrero 1, año 1979.
versidad Nacional Autónoma de México.

'

PUERTO RICO
Sin Nombre, revista trimestral literaria editorial sin Nombre, inc. vol. IX, no. 4
Enero-Marzo 1979.
QUITO

Survivals of Pastoral, edited by Richard F. Hardin.

Boletín de la Academia Nacional de Historia, antes Sociedad Ecuatoriana de Estudios
Históricos Americanos, vol. LXI, Enero-Diciembre 1978, Nos. 131 y 132; vol. LIX,
Enero-Diciembre de 1976 Nos. 127 y 128 Año 1977,

ITALIA

URUGUAY

Cristianesimo e Religio11e Dell'Avvenire nel pensiero di George Tyrrell, felice le monnier-

Obras, ediciones "Humanidad". Eugen Relgis.

firenze año 1978.
Revista di Matematica per le scienze economiche e Sociali, anno 2o., fascicolo lo., lo.

VENEZUELA

semestre 1979.
International Logic Review Rassegna lnternazionale di Logica, núms. 17-18, vol,. IX

Giogno-Dicembre 1978.

Revista Venezolana de Filoso/la, Universidad Simón Bolívar, No. 9 año 1979 y No.

10 año 1979.

Atti: classe di scienze morali, lettere ed arti, tomo CXXXVI..

La Filosofía en América: Trabajos presentados en el IX Congreso Interamericano de
Filosofía, tomo No. l.

JAPÓN

Universidad Central de Venezuela, Dirección de Planeamiento: catálogo de carreras,
planes de estudio y asignaturas del pregrado. Caracas, 1978.

Bigaku: (Aesthetics), vol. 30, No. 2 September 1979; No. 3 December 1979, No.

119; No. 4 March 1980, No. 12Q.

Dirección de Bibliotecas, Información, Documentación y Publicación. Nítido No. 15,
Oct. 1979.

MADRID
A ugustinus, Revista trimestral publicada por los padres agustinos recoletos, núm. 94

Abril-Junio 1979.
Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Pollticas, año XXX, núm. 55 ( curso

académico 1977-1978) año 1978.

834

835

�.Acabóse de imprimir el dla 23
de diciembre de 1980, en los talleres de la Editorial Jus, S . .A.
Plaza de .Abasolo número 14
( entre las calles de Luna y
Estrella), colonia Guerrero,
México 3, D. F. El tiro fue
de 750 ejemplares.

348

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Noticias, Reseñas y Comentarios, 1980, No 21, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>León, Gerardo de, 1926-1987</text>
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                    <text>Sección Quinta

NOTICIAS,
Y

~
RESENAS

COMENTARIOS

�COMENTANDO EL DIALOGO DE LA LENGUA
ALIIA SILVIA RODRÍGUEZ

P.

Univenidad Autónoma de Nuevo León.

EL SIGLO xv1 representa en España la incorporaci6n del Renacimiento en dos planos
perfectamente diferenciados. Bajo el reinado de Carlos V, la acogida a las tendencias estéticas europizantes. La poesía se vuelve italianizante, entran las ideas plat6nicai.
y se difunden las doctrinas religiosas de Erasmo de Rotterdam. En el otro plano, tenemos el hecho de que dividida Europa por la reforma luterana, España se apresta a
la defensa de sus ideales. El Renacimiento español muestra entonces, con el reinado de
Felipe 11, un sello de severidad y un carácter definitivamente nacional.
Ante estas circunstancias el humanismo tuvo un interés especial por la exégesis y
el conociiniento de los libros sagrados. Carlos V y España entera se lanzan a la reforma
interna de la Iglesia. Erasmo se convierte en "símbolo de sana y noble renovaci6n, cifra de toda empresa grande y cristiana". Este es el momento del humanismo erasmista
que /"señore6 en España, por ser tan español, como española era la empresa que había tomado sobre sus hombros de defender la Iglesia. Solo así se explica el que toda
persona culta, arzobispos, obispos, clérigos, religiosos y seglares, se hallasen de la noche
á la mañana ser en España verdaderos erasmistas • . . Erasmo ( 146 7-1536) es una
representaci6n hist6rica: representa y personifica el Renacimiento, no italiano, sino
español: no pagano, sino cristiano • . . ¿ Qué representa, pues, Erasmo en la historia
literaria del Renacimiento? El elemento de armonía y de concordia entre las tendencias
extremas: la tolerancia y la paz, mezcladas con un sano escepticismo, no exento de
cierta interior ironía . . . Pero, además, para los españoles y para Carlos V representaba Erasmo el renacimiento cristiano, bien hermanado con el renacimiento clásico".'
Como podemos observar, Erasmo hall6 una gran resonancia entre los humanistas españoles. Sin embargo, a su muerte, sus libros fueron condenados por la lnquisici6n.
Como dice Cejador, sus efectos dieron color, al parecer, en forma contraria a la época
de Felipe 11.
Fruto de la influencia de Erasmo podemos citar la obra de Juan de Valdés y particularmente el Diálogo de la Lengua. Tres de las actitudes intelectuales del Renacimiento: reforma religiosa en el sentido de mayor espiritualidad en las prácticas litúrgicas,
1

CEJADOR y FRANCA, Julio, Historia de la Lengua y la Literatura Castellana. Tomo
II. Revista de archivo, bibliografía y museos. Madrid, 1915, pp. 7-8.

427

�elogio y anhelo de la vida natural, exaltaci6n de lo espontáneo, sitúan a Valdéz y su
obra dentro de la corriente renacentista y desde luego, erasmista. Hombre culto, de espíritu agudo, Juan de Valdéz no podía dejar de señalar los derroteros fundamentales
del Renacimiento español. Inconforme con la actitud de la Iglesia, sus obras casi todas sobre temas religiosos, reflejan sus inquietudes reformistas. El Diálogo escrito en
. Nápoles a fines de 1535 o 1536, lugar a donde había ido huyendo de la Inquisición,
expone los criterios lingüísticos y literarios de la época, además de que establece como
únicas normas estilísticas la sencillez, la sobriedad y la concisión. La defensa de la
lengua vulgar y él empleo del cultismo como medio para lograr la expresión natural
y de buen gusto --el enriquecimiento de la lengua-, son los logros más importantes
de esta obra.
El Diálogo es pues, un testimonio del estado de lengua en el siglo XVI. Los cuatro
interlocutores Criolano -que se ha supuesto que podía ser el obispo de San Marco-,
Marcio -identificado con Marco Antonio Flaminio, traductor del Al/abeto cristiano-,
Pacheco o Torres --don Pedro Pacheco, cardenal y lugarteniente de Nápoles-• y el
propio Valdéz que hace de maestro, se interesan por la propiedad y carácter de la
lengua castellana.

"Todos los hombres somos más obligados a ilustrar y enriquecer la lengua que
nos es natural y que mamamos en las tetas de nuestras madres, que no la que nos
es pegadiza y que aprendemos en libros".'
Valdéz atiende a las consultas formuladas por sus amigos italianos y aborda problemas relativos a los orígenes de la lengua,

"y porque la lengua que oy se habla en Castilla, de la vosotros queréis ser informados, tiene parte de la lengua que se usava en España antes que los romanos
la enseñoreassen, y tiene también alguna parte de la de los godos, que sucedieron a los romanos, y mucha de la de los moros, que reinaron muchos añol, áunque la principal parte es de la lengua que introduxeron los romanos, que es la
lengua latina . .• " •
Fonética y ortografía,

"la pronunciaci6n aráviga le viene a la castellana el convertir la f latina en h, de
manera que, pues la pronunciaci6n es con h, yo no sé por qué ha de ser la escritura con f, siendo fuera de prop6sito que en una lengua vulgar se pronuncie
de una manera y escriva de otra. Yo siempre he visto que usan la h los que se
precian de scrivir el castellano pura y castamente: los que ponen la f son los que
no siendo muy latinos, van trabajando de parecerlo".'

1

VALDÉZ, Juan de, Diálogo de la Lengua, Ed. Porrúa, México, 1966, p . ·XIV.
• VALDÉz, Juan de, op. cit., p. 5.
• lbid., p. 13.
• Ibid., p. 50.

428

Sintáxis y flexión,

"para el genitivo masculino tenemos del, diziendo del hombre, y para el femenino
de la, diziendo de la muger. . • Estos mesmos artículos sirven para el ablativo . .. "•
Cánones sobre el estilo,

"porque el estilo que tengo me es natural, y sin afectaci6n ninguna escrivo como
hablo, solamente tengo cuidado de usar vocablos que signifiquen bien lo que
quiero dezir, y dígolo quanto más llanamente me es posible, porque a mi parecer
en ninguna lengua stá bien el a/ectaci6n".'
Elección de palabras y crítica de textos,

"de la lengua griega desseo introduzir éstas que stán medio usados: paradoxa,
tiranizar, idiota, ortografía.. . De la lengua latina querría tomar estos vocablos ambición, ecepción, d6cil, superstición, objeto. Del qual vocablo us6 bien
el autor de Celestina. . . soy de opini6n que ningún libro ay escrito en castellano
donde la lengua sté más natural, más propia ni más elegante".'
En otras palabras, Valdéz aborda problemas relativos a la fonética, al léxico y a la
gramática. Su terna de discusión no es la lengua literaria, sino la hablada, "la que no
se aprende por libros".' Por primera vez en la historia de la conciencia lingüística
española se observa una discusi6n sobre las opiniones del italiano Bembo, autor de
Prose della vulgar lingua. Bembo al tratar la lengua vulgar, es ciceroniano. Valdéz
es un erasmista español. Es decir, siendo el italiano una lengua clásica -ya existe un
Petrarca y un Bocaccio-, Bembo quería que el toscano no excediera los cauces señalados p or dichos autores. Sin embargo, Bembo se preguntaba si no sería mejor utilizar la lengua latina y así ponía en discusión la lengua toscana. Vadéz en tanto, aún
confrontando el problema de fijar la lengua la sabe apreciar en todo su valor. No discute
sobre su propiedad. Ha notado que el romance compite con el !aún y así concluye con
la fijación del romance castellano como lengua de cultura. Esto significa que Valdéz
delimita una discusión que para Bembo resulta una problemática.1º
De lo anterior se desprende que Valdéz formula sus propias concepciones sobre el
problema lingüístico en España, aunque se aleje del punto de vista de N ebrija "que en
muchas cosas le había precedido, y a quien, sin consideración, muerde y zahiere".11 La

0

Ibid., p. 24.
' lbid., p. 107.
' lbid., pp. 94, 95, 127
• MENÉNDEZ y PELAYO, Marcelino, Historia de los Heterodoxos Españoles. Tomo
11. Librería Católica de San José, Madrid, 1880-1881, p. 196.
'º VALDÉZ, Juan de, Diálogo de la Lengua. Clásicos Castellanos, Espasa-Calpe, S. A.
Madrid, 1953, pp. XLV-LX.
11
MENÉNDEZ Y PELAYo, Marcelino, op. cit., p. 196.

�aversión del castellano por el andaluz, lleva a Valdéz a una declarada antipatía por
Nebrija y todo lo que éste ha hecho.

"Ya tornáis a vuestro Librixa. ¿No os tengo dicho que, como aquel hombre
no era castellano, sino andaluz, hablava y, escrivla como en el Andaluz/a y no
como en Castilla?" 12
Sin embargo esta situación no le resta mérito, pues cada uno en su enfoque ocupa
su lugar en la Historia.
Pero siguiendo con el Diálogo aún se puede ahondar en los aspectos de mayor interés que Valdéz nos ofrece. Por ejemplo su principio acerca del estilo. Basado en el
ideal muy en boga en su época, sobre la obligación que todos los hombres tenían de
enriquecer la lengua propia, Valdéz hace eco a Erasmo y reprueba a quienes tratan
de conformar "La Lengua castellana con la latina". De allí el sinnúmero de explicaciones sobre palabras, autores y obras. El Renacimiento en España fue una reintegración cultural que Valdéz trata de resolver a través de la lengua popular y de las obras
que hacen mejor uso de ella. La cuestión de aquel entonces fue la relativa a la norma
del buen gusto y sobriedad. Norma que perdudará a través de la primera mitad del
siglo y dará como resultado una prosa concebida en perfecto equilibrio.

BoRRERo, L. Enrique, Origen del Castellano, Deptal. Cali, Colombia, 1961.
CEJADOR v FRANCA, Julio, Historia de la Lengua y de la Literatura Castellana. Tomo
11. Revista de archivo, bibliografía y museos. Madrid, 1915.
DIEZ EcHARRI y RocA FRANQUESA, Historia General de la Literatura Española e Hispanoamericana. Ed. Aguilar, Madrid, 1960.
-Enciclopedia Universal Ilustrada. Tomo 66, Espasa-Calpe Ed., Barcelona, 1958.
MENÉNDEZ y PELAYO, Marcelino, Historia de los Heterodoxos Españoles. Tomo 11.
Librería Católica de San José, Madrid, 1880-81.
VALDÉz, Juan de, Diálogo de la Lengua. Prólogo de Juan M. Lope Blanch. Colección
Sepan Cuantos No. 52, Ed. Porrúa, México, 1966.
VALDÉZ, Juan de, Diálogo de la Lengua. Edición y notas de José T . Montesinos. Clásicos Castellanos. Espasa-Calpe, S. A., Madrid, 1953.

Es interesante observar, por otro lado, que Valdés manifiesta que los llamados a
dar la pauta del bien hablar, son los hablantes de Toledo. Esta preferencia es muy
explicable si se advierte que Valdéz era cortesano y toledano y el lenguaje de Toledo
y de la Corte eran prácticamente uno, y el universalmente aceptado. Pero no se puede
negar, que existe aparte en Valdéz el criterio de carácter etimológico que atiende al
origen latino de las palabras, y el que muchos otros han llamado "criterio personalista".
Valdéz es un ejemplo de espíritu abierto. Se opone a latinizar el castellano, pero
acepta todas las voces nuevas para enriquecer la lengua. Enemigo de toda afectación
"sus principios estilísticos, en resumen, parecen ser la espontaneidad unida a la selección, la propiedad, la concisión y el equilibrio entre fondo y forma".13
"Las preferencias de Valdéz tienen para el historiador de la lengua un valor extraordinario porque no eran las de un individuo exquisito o apartadizo que pretendiera
hacer valer su opinión personal, sino que Valdéz procedía en materia colectiva y social
como antena del buen gusto colectivo, por un lado vocero de las decisiones ya hechas
del gusto social, y por otro tan identificado con su orientación general que se adelanta
y anuncia las decisiones pendientes"."
BIBLIOGRAF1A
ALoNso, Amado, Estudios Lingüísticos. Temas Hispanoamericanos. Biblioteca Románica Hispánica. Estudios y Ensayos No. 2. Ed. Gredos, Madrid, 1967.
" VALDÉz, Juan de, Diáfogo de la Lengua, Ed. Porrúa, México, p. 70.
1
' lbid., p. XXVI.
14
ALONSO, Amado, Estudios Lingüísticos. T emas Hispanoamericanos. Biblioteca Románica Hispánica. Estudios y Ensayos No. 2. Ed. Gredos, Madrid, 1967, p. 39.

430

43!

�t

ARCAISMOS EN EL ESPANOL DEL SUROESTE
LAURA ESCAIULLA

Universidad de Texas en Austin, Tex.

I.

HrsTORIA DE LAS

áreas de habla española en el suroeste.

A. El suroeste de los Estados Unidos donde se hablaba el español antes del inglés incluye
los estados actualmente Texas, Nuevo México y el sur de Colorado, Arizona, y
California - que en Nueva España se llamaba San Lui~ Potosí, Nuevo México1 )'.
California. Se conquist6 y se pobló esta región con dificultad.
l. Nuevo México - Se estableció un pueblo cerca de Santa Fe en 1548 pero los
indios lo destruyeron y todos los españoles huyeron del área en 1680. Se repobló
en 1693 y así quedó aislado del resto del virreinato.

2. En 1687 se fundó una misión en Arizona: se nota que en 1760 había no más
que 25 pequeñas misiones en varios puntos separados de Arizona.
3. Texas - También en Texas no había más que unas cuantas misiones aisladas
en 1800 no había más que 3,600 españoles en todo Texas, la mayor parte en
San Antonio.
4. California - Se pobló como Nuevo México, en lugar de misiones había ranchos
y granjas. La fecha de la población de California es 1777-1781.
B. Razones para el aislamiento: Los gobiernos de España y después México trataron
de animar a gente que fueran a estas regiones por la amenaza política de los franceses en Louisiana y después los estados unineheses del noreste. Sin embargo, muchas
co_sas desanimaron a colonistas posibles e hizo que las áreas pequeñas ya pobladas se
quedaran aisladas:
l. La dificultad de viajar,

2. la hostilidad de mucha de la tierra - aridez, muchas montañas, y la pura mmensidad del territorio,
3. los indios inhospitables,
4. más tarde, las malas relaciones entre México y los Estados Unidos después de
la cesión del suroeste a los norteamericanos. Comenzó un período de aislamiento

4'33
Humanitas-28

�total del mundo hispano-hablante y al mismo tiempo un periodo de persecución
de parte de los angloamericanos contra los hispanohablantes en los Estados
Unidos.
O. El habla de ese tiempo: La lengua llevada al Nuevo Mundo era un español preclásico del siglo XVI. Se lleva a tierras distantes de centros culturales del Nuevo
Mundo y se estanc6. Notan los lingüistas el arcaismo del español de América; en
eatas regiones el arcaismo es aun más intenso.

D. El habla de hoy: Todavía no hay mucha comunicación entre gente de habla española en el suroeste y personas en países hispano-hablantes. En Texas y California
ai hay comunicaci6n a través de la frontera, pero muchas veces con la gente pobre
que están en más o menos la misma situación lingüística. La mayor parte de los
hispanohablantes en los Estados Unidos son pobres y analfabetos.

2. Vacilaciones de timbre de vocales no-acentuadas
a. i m e: escrebir, recebir, almetir, efecine, devisar
hesterico, molitar, mesmo
b. e mi: dispertar, debilitar, sigun
c. u m o: sospender, sospirar, lumbriz.

B. Consonantes
l. Confusión de f/h/o
a. Conservación de la f inicial la tina: Fierro

b. Aspiración de la h (o) inicial: jallar, jeder, jonce, juir, jervir, jesionado, jijo
c. Aspiración de la

f inicial: jui, juista ... , ajilado, ejilarse, a juera, quereno.

2. Reducción de grupos cultos
II. Advertencia: Antes de ver los rasgos arcaicos del español del suroeste, hay que
tomar ciertos datos en cuenta:
A. Que ni los fenómenos ni las palabras individuales se hallan únicamente en el suroeste de los Estados Unidos. Se han citado todos en diferentes partes del mundo
hispánico, aunque se puede decir que muchos se hallaran solamente en áreas rurales, pobres o analfabetas;

B. que no todos los fenómenos ni todas las palabras se pueden citar en cualquier sitio
del suroeste. Debido al aislamiento de muchos pueblos, influencias diversas, y la
evolución interna de la lengua, hay ciertas diferencias, aun dentro de un estado.
No he puesto exactamente cuales palabras se encuentran donde son porque el único
estudio mayor del español del suroeste es el de Espinosa, las otras regiones no más
han logrado unas cuantas tesis o monógrafos;

C. que se puede alegar acerca de muchos de los fenómenos que no son arcaismos pero
que muestran influencia o de equivalencia acústica, o de evoluciones internas naturales, o de analogía con otras formas.

111. Fonología: Espinosa dice que hay que buscar las fuentes del español ( de Nuevo
México) en el español de siglo XVI. Laposa menciona inseguridades de consentismo
y vacilaciones de vocalismo para este periodo.
A. Vocales

l. Confusión de diptongo
a. ie/e: a prisa (cf: fiesta) (cfr. aviespa)
b. au/o/a: aunque, onque (cf. Talpa/taupa/topo)
c. ua/a: quasi, cuasi, oradar (en lugar de graduar).

434

a. et

= t:
=

afeto, perfeto

b. gn
n: dino
c. gl = 1: llesia
d. ce
e. nv
f.

= c:

imperfición, leción

= v: ivierno
le = e: duce (L.

dulce = dulce; cf, puleu

C. Confusión con grupos de nasal

=

mr
mbr
mn =mnr

poso).

+ oclusiva

·cf: memorau = membrar

homna

= hombre

l. Adición de oclusiva; lamber, embaranado (enmarañado)
2. Adición de nasal: Trompezar, embonar ( aboñar), emprestar, (prestar) grampa
3. Caída de oclusiva (mb = m), tamien.

IV. Morfología
A. Formas verbales del futuro: caidra, traidra, quedra (regla fonológica p. XVI).

B. Es subjunctivo de ciertos verbos: hhaiga, vaiga, hige.
C. El imperfecto de verbos que terminan con aer: caita, traiba.
D. La segunda persona singular del pretérito: antes, istes/atea, ites ( de L. stas) :
contastes/can tates: dormites/dormistes.
E. Ver
l. El pretérito: vida, vitos, dide ( cf; L. vidi, vidisti, vidit).
2. El imperfecto: vía, vías ( en lugar de vi, veías).

F. Traer -

el pretérito: truje, trujiste ...

435

�BIBLIOGRAFlA

EsPINosA, Aurelio M. Estudios sobre el español de Nuevo México de la biblioteca de
Dialectologi Hispanoamericana, dir: Amado Abonso. Tema. 1 (Buenos Aires, 1930).

MAIER, M. S., and RrvERA, Feliciano. The Chicanos. (New York: Miell &amp; Mant, 1972)
( for historical date) .
•
CORDA, Gilberto, et al. Vocabulario Español de Texas (Austin: University of Texas
Press, 1933).
RANSENBALT. Notas de una Morfología Dialectal.

CARTA DE SOR JUANA, DESCUBIERTA POR EL PADRE TAPIA
GERARDO DE LEÓN

A. Auuso

LLEGÓ A NUESTRAS manos, por cortesía de su autor, un libro, casi un folleto de escasas
98 páginas, denominado Autodefensa Espiritual de Sor Juana, debido a la pluma del
sacerdote Aureliano Tapia Méndez.
Fue publicado por la Dirección General de Investigaciones Humanísticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y editado en los talleres de Impresora Monterrey
en mayo de 1981.
Su breve contenido capta la atención del lector, desde el prólogo mismo, el que
estuvo a cargo del Lic. Raúl Rangel Frías, Director del organismo universitario auspiciante de la edición.
De entre los parágrafos contenidos en el Prólogo, únicamente haremos referencia a
los siguientes, porque en ellos, el prologuista nos remite, con esos breves trazos tan
característicos de su manera de expresarse, a algunas de las facetas de la múltiple personalidad del autor del libro que ahora comentamos:
"El hombre sacerdote, el escritor-investigador, el poeta que también es, el autor
de hallazgos documentales como éste que va consagrado a la memoria de la Décima
Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, es precisamente Aureliano Tapia Méndez ...
" ... y por añadidura --decí.amos- es poeta, que si no lo fuese no lo acompañarían
las musas. Y ello fu.e quizá por lo que dio con el hallazgo de la pieza que hoy publica,
la copia no conocida y publicada, hasta hoy de una carta de Sor Juana Inés de la
Cruz, la Décima Musa, que es la más apasionada protesta y manifiesto por la libertad
y la inteligencia en la América Española de aquellos y los presentes tiempos ... "
En consecuencia, después de tan halagüeñas perspectivas de incursionar cerca del
pensamiento de aquella admirable mujer mexicana, admiración de propios y extraños
desde su efímera existencia a finales del siglo XVII, nos adentraremos, inquietos y
ávidos, en su contenido propiamente dicho.
En el primer Apartado, que su autor ha designado con el nombre de Una Carta de
Sor Juana, comienza por advertimos entre admiraciones:
"¡ Hemos hallado una carta de Sor Juana!

"Estamos persuadidos de que presentamos aquí la copia auténtica de una genuina
'CARTA DE LA MADRE JUANA INÉS DE LA CRUZ ESCRITA AL R. P. M.
ANTONIO Nú~EZ DE LA COMPARIA DE JESúS'.

436

43¡·

�"No está fechada, pero podremos situarla perfectamente, por los hechos que narra . .. ,,
El caso es, que el Padre Tapia analizó, meditó y elucubró sobre el manuscrito en
cuestión, y el resultado de su investigación le mereció el reconocimient.o de la Sociedad
Cultural Sor Juana Inés de la Cruz, de la ciudad de México, al concederle el primer
premio en su concurso de Literatura convocado para el 12 de noviembre de 1980,
premiación consistente en medalla y diploina.

La copia de esta carta estaba guardada en el archivo del Seminario Arquidiocesano
de M~nterrey, contenida en cinco páginas y media, "encuadernado en un tomo de cuarto
mayor, empastado en pergamino, que tiene grabado en el lomo el título de 'VARIOS
YNFORMES'."
La obra publicada ahora -a nuestro juicio-, rebasa las dimensiones físicas de su
contenido y la premiación concedida, sin demeritarla, naturalmente. El descubrimiento
y el trabajo realizado por Tapia Méndez nos demuestra una vez más, no sólo la vieja
modernidad de nuestra Sor Juana, sino su concepción feminista, no manifiesta por su
autodefensa, sino del feminismo de la más palpitante actualidad, y más adelante quizá;
anticipándose a la posición de la mujer intelectual con más de tres siglos.
Es muy conocida, por eruditos y profanos, la calidad de la producción literaria de
Sor Juana Inés de la Cruz, y su precoz capacidad de acumulación de conocimientos,
demostrada ante el concurso de "doctores" convocado por el virrey de entonces, para
someterla a prueba. Y también el que luego, ya profesa eri la religión, cómo recibió
abierta oposición de sus superiores, para que continuara en el cultivo de las letras.
Testimonio ampliamente divulgado para hoy, es la correspondencia cruzada entre
esta monja y el obispo de Puebla, el que se hacía aparecer bajo el pseudónimo de Sor
Filotea de la Cruz, y ante quien Sor Juana arguye, con lógica impecable, las razones
que la asistían para continuar con sus estudios y sus trabajos literarios.
Pero esta carta, cuya copia encontró el Padre Tapia en el archivo del Seminario
regiomontano, empolvada y desconocida, representa ni más ni menos que, un angustioso pero digno grito de rebeldía ante su confesor, el padre Antonio Núñez, su destinatario. Por ser de carácter más privado e íntimo que las misivas a Sor Filotea, y por
estar dirigida a la persona de mayor cercanía espiritual para su autora, nos resulta de
verdad reveladora, a fuer de sincera.
La inicia expresándole:
"Pax Xpti.
"Aunque ha muchas tiempos que varias personas me han informado que soy la
única represensible en las conversaciones de V.R. fiscalizando mis acciones con tan
agria ponderación como lleg-e.rlas a escándalo público, y otros epítetos no menos horrorosos, y aunque pudiera la propia conciencia moverme a la defensa, pues no soy tan
obsoluto dueño de mi crédito, que no esté obligado con el de un linaje que tengo, y
una comunidad en que vivo, con todo esto, he querido sacrificar el sufrimiento a la
suma veneración y filial cariño con que siempre he respetado a V.R,. queriendo más
aína que cayesen sobre mí todas las objeciones, que no pareciera pasaba yo la línea
de mi justo, y debido respeto en redargüir a V.R. en lo cual confiesa ingenuamente
que no puede merecer nada para con Dios, pues fue más humano respeto a su per-

438

sona que cristiana paciencia· y esto no ignorando yo la veneración y crédito grande
que V .R. (con mucha razón)' tiene con todos, y que le oyen como a un oráculo divino
y aprecian sus palabras como dictadas del Espíritu Santo, y que cuando mayor es BU
autoridad más queda perjudicado mi crédito; con todo esto nunca he querido asentir a
las instancias que a quien responda me ha hecho, no sé si la razón o si el amor propio
(que éste tal vez con capa de razón nos arrastra) juzgando que mi silencio seria el
medio más suave para que V.R. se desapasionase; hasta qu.e con el tiempo he reconocido que antes parece que le irrita mi paciencia, y así determiné responder a V. R.,
salvando y puponiendo mi amor, mi obligación y mi respeto •.. "
Más adelante, la monja defiende su posición de mujer erudita y cultivada (virtudes
desusadas en aquellos tiempos), con argumentos sólidos y de una lógica irreprochable:
"Mis estudios no han sido en daño ni perjuicio de nadie, mayormente habiendo sido
tan sumamente privados que no me he valido ni aun de la dirección de un maestro,
sino que a secas me lo he habido conmigo y mi trabajo, que no ignoro que el cunar
públicamente las escuelas no fuera decente a la honestidad de una mu~er, por la ~sionada familiaridad con los hombres y que ésta sería la razón de publicar los estudios
públicos y en no disputarles lugar señalado para ellos, será porque como . no las he
menester la república para el gobierno de los magistrados ( de que por la rmsma razón
de honestidad están excluídas) no cuido de lo que no les ha de servir; pero los privados y particulares estudios ¿ quién los ha prohibido a las mujeres? ¿ No tienen alma
racional como los hombres? ¿ Pues por qué no gozará el privilegio de la ilustración
de las letras con ellos? ¿No es capaz de tanta gracia y gloria de Dios como la suya?
• Pues por qué no será capaz de tantas noticias y ciencias que es menos? ¿ Qué rev~l
•
d
'hizo para
!ación
divina, qué determinación de la Iglesia, qué dictamen
e ia razon
nosotras tan severa ley?
"Las letras esto~ban, sinq que antes ayudan a la salvación? ¿No se salvó San Agustín, San Ambrosio y todos los demás Santos Doctores? Y V,.R. cargado de tantas
letras, ¿ no piensa salvarse?
"Si se me responde que los hombres militan otra razón, digo: ¿No estudió Santa
Catalina, Santa Gertrudis, mi Madre Santa Paula sin estorbarle a su alta contemplación ni a la fatiga de sus fundaciones el saber hasta griego? ¿El aprender hebreo?
¿En;eñada de mi Padre San Jerónimo, el resolver y el entender las Santas Escrituras,
como el mismo Santo Jo dice? Ponderando también en una epístola suya en todo
género de estudios doctísima a Bleguilla, hija de la misma Santa, Y en tan tiernos
años que murió de veinte?
"Pues ¿ por que en mí es malo lo que en todas fue bueno? ¿Sólo a mí me estorban
los libros para salvarme?
"V.R. quiere que por fuerza me salve ignorando, pues amado Padre mío, ¿No
puede esto hacerse sabiendo? Que al fin es camino para mí más suave. Pues ¿por
qué para salvarse ha de ir por el camino de la ignorancia si es repugnante a !u
natural? . .. "
La defensa -insistimos- es, a todas luces, admirable;, y los auténticos derechos
que desde siempre le han asistido a la mujer, se hacen más .Y.mis claros a medida que

�avanza la redacción del documento, hasta llegar, como lo anunciábamos arriba, a
presentársenos como una mentalidad de los tiempos en que vtvimos.

Y aunque, como nos lo advertía el Padre Tapia, la misiva no lleva data, éste i::oncluye al respecto, tras una serie de consideraciones básicas:
"Volvemos a nuestra proposición: la 'Carta de la Madre Sor Juana Inés de h
Cruz al R. P. M.. Antonio Núñez de la Compañía de Jesús' debe situarse antes de la
publicación del 'Festín Plausible', y por lo tanto corre dentro del mismo año de 1681.
después del 31 de agosto que era el cumpleaños del Rey, y antes de que se publicaran
los de la dedicación del Convento de Santa Clara".

ALCANCES Y PERSPECTIVAS DEL NUEVO ORDEN INTERNACIONAL

La obra contiene nueve apartados, además del Prólogo, los que se definieron con
los títulos de Una Carta de Sor Juana, del que tomamos las citas que recién transcribíamos; El Texto; La Data; El Destinatario; Paralelismo con las Respuestas a Sor
Filotea; El Argumento; El Fondo del Asunto y Punto Final.

Universidad Nacional Autónoma de México.
Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos.
Secretaría de Relaciones Exteriores.

Como una conclusión real a est1&gt;s comentarios, recurriremos a la pluma de la misma
poetisa, la que, haciendo gala de una auténtica "autodefensa", y sobreponiendo su
natural mansedumbre ante su cc,nfesor, se le declara en abierta rebeldía:

Mesas Redondas: Jorge Eduardo Navarrete, Marcos Kaplan y César Sepúlveda.
Universidad Nacional Autónoma de México. México 1980. 130 páginas.

"Y así le suplico a V.R. que si no gusta ni es ya servido favorecerme (que eso es
voluntario) no se acuerde más de mí, que aunque sentiré tanta pérdida mucho, nunca
podré quejarme, que Dios que me crió y redimió, y que usa conmigo tantas misericor.
dias, provt:erá con remedio para mi alma que espera en su bondad no se perderá,
aunque le falte la dirección de V.R., que del cielo hacen muchas llaves y no se estrech{,
a un solo dictamen, sino que hay en él infinidad de mansiones para diversos gemos, y
en el mundo hay muchos teólogos, y cuando faltaran, en querer más que en sabet
consiste el salvarse y esto más estará en mí que en el confesor".

LIC.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

EL DISTINGUIDO internacionalista mexicano, Lic. César Sepúlveda, Director del Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, org=izó tres Mesas Redo.o das bajo el rubro del Nuevo Orden Internacional.
En esta publicación de la Universidad Nacional Autónoma de México, está el contenido de las interesantes ponencias presentadas. Tomaron parte en la primera mesa
redonda, sobre el nuevo orden económico internacional y sus posibilidades, el embajador Jorge Eduardo Navarrete, como ponente, y prepararon comentarios al tema
central el doctor Miguel S. Wionczech, y el licenciado Javier Matus.
La segunda de las mesas redondas se dedicó al análisis del nuevo orden político
internacional. El doctor Marcos Kaplan, fue el ponente, y su tesis fue comentada por
el doctor Leopoldo González Aguayo, por el licenciado Ricardo Méndez Silva, y por
el doctor Víctor Carlos García Moreno.
Finalmente, la última mesa redonda tuvo por cometido examinar los fundamentos y
la viabilidad de un nuevo orden jurídico internacional. La ponencia estuvo a carg,)
del licenciado César Sepúlveda, y fue comentada por el embajador Héctor Gros
Espiell, por la doctora Yolanda Frías y por el licenciado Alonso Gómez Robledo
Verduzco
En el Prefacio de esta publicación, el licenciado César Sepúlveda, su autor, escribió:
"El término 'orden internacional' ha recibido en los últimos tiempos varias connotaciones equívocas. Unas veces se le emplea como sinónimo del complejo de relaciones
internacionales en el mundo. Otras, como el conjunto de sistemas de intercambio entre grupos de naturaleza diferentes, como Estados, conglomerados étnicos, grupos de
presión, etcétera. En ocasiones se le considera como la suma de reglas formales e informales que permiten la moderación de las disputas, y una medida de seguridad y
de estabilidad.

44C

441

�Y por último, ya recientemente, se usa el vocablo casi exclusivamente en conexión
a la e1=onomía. Orden económico internacional es lo que parece preocupar más er,
estas épocas.
Otro elemento de confusión es el de "nuevo". En algunos aspectos, como en el
económico, es factible hablar de novedad absoluta, porque anteriormente no existía
nada que pudiera merecey el nombre de "orden". La anarquía y las relaciones de explotación parecían presidir el panorama. Pero en lo que se refiere a lo político y a
lo jurídico, existe alguna semblanza de orden, aunque no es el satisfactorio. Es necesario
renovar las estructuras en esos campos y entonces sí se entiende lo que debe ser el
nuevo orden, como diferente a lo que precedía.
Nosotros lo entendemos -agrega Sepúlveda- como una disposición armoniosa y
metódica de todas las cosas que son necesarias para una nueva y jwta organización
de la sociedad internacional, como una condición necesaria para lograr el bienestar
del hombre en todas las regiones del mundo, para gozar ese bienestar con dignidad,
al abrigo de la inseguridad y en un clima de auténtica paz y libertad.
El Instituto Matías Romero de Estudios Diplomáticos, preocupado por precisar
no sólo el alcance correcto del término en las relaciones internacionales, sino también
su factibilidad, pero sobre todo, para examinar los obstáculos que se interponen en
el camino de un nuevo orden internacional cabal y satisfactorio, organizó una serie de
tres mesas redondas, con el título general de "Alcances y Perspectivas del Nuevo Orden
Internacional". Se tuvo también el propósito con todo ello demostrar que puede haber
una colaboración interdisciplinaria fructífera entre expertos de la economía, politólogos
y juristas,. Se trataba con ello de observar los puntos de contacto entre los enfoques de
cada una de las ramas, y se dedicó cada una de las mesas redondas al análisis de los
aspectos económicos, políticos y jurídicos que debería comprender el nuevo orden internacional, entrelazados entre sí en un concierto idóneo y aceptable, pues no puede
aspirarse a sólo un aparte de ese orden, que pueda menoscabar las demás. Todas deben
estar armoniosamente combinadas.
En el tratamiento de los temas, como puede observarse del texto, los participantes
se despojaron de utopías y emplearon el realismo más sano para analizar las perspectivas del nuevo orden internacional. Se trató, a través de esfuerzos modestos y continuados, de contemplar lo viable .y lo posible, recapitular los avances que sin duda se
han venido realizando para alcanzar ese orden, y buscar las respuestas a nuestro alcance.

III. El Nuevo Orden Juridico Internacional: sus fundamentos y su viabilidad, por
César Sepúlveda.
Comentarios de Héctor Gros Espiell.
Comentarios de Yolanda Frías,.
Comentarios de Alonso Gómez Robledo Verduzco.

Notas sobre los participantes.

El índice de la obra nos permite conocer su valioso contenido:
Prefacio

I. El Nuevo Orden Internacional y sus posibilidades, por Jorge Eduardo Navarrete.
Comentarios de Miguel S. Wionczek.
Comentarios de Javier Matus Pacheco.

II. Las caracterlsticas del Nuevo Orden Polltico Internacional, por Marcos Kaplan.
Comentarios de Leopoldo González Aguayo.
Comentarios de Ricardo Méndez Silva.
Comentarios de Víctor Carlos García Moreno.

442

443

�SECCION DE CANJE

ALEMANIA
Zeitschri/t für K ulturaustausch, Instituto für Auslandsbeziehungen Stuttgart. Nos. 1,

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Santa María de los Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. No. 133/134, año

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El Panamericanismo a la Luz del Derecho Internacional, por Sergio Matos Ochoa,
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Se terminó de imprimir el día 15 de diciembre de 1981, en los talleres de la Editorial
Jus, S. A. Plaza de Abasolo número 14, colonia Guerrero, México 3, D. F.
El tiro fue de 750 ejemplares.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Lara Velado, Roberto - Los Ciclos Históricos de la Evolución Humana Editorial Studium - Madrid - 1963.
Lara Velado, Roberto - Estudio Histórico de la Evolución Política de la
Humanidad- Editorial del Ministerio de Educación - San Salvador -1973.
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Humano - Publicado en la Revista "Hu manitas" - #17, de la Universidad
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Lara Velado, Roberto - Introducción al Panorama de las Altas Culturas de
América Precolombinas - publicado en la Revista "Humanitas" #20, de
la Universidad de Nuevo León, 1979.
L,ra Velado, Roberto - L,s Alt,s Culturas Precolombinas de Mesoamérica publicado en la Revist, "Humanitas" #21 de la Universidad de Nuevo
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Levene - "W.M. Jackson Inc" - Editores - Buenos Aires. 1951 - Cuarta
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Editores, S.A. - Buenos Aires - 1942.
Séjourné, Laurette - Antiguas Culturas Precolombinas - #1 del Volumen 21
"Amécica L,tina" de la Historia Universal - Siglo XXI - Siglo XXI de
Espafia, Editores, S.A - Madrid - 1975 - Quinta edición.
Spengler, Oswald - La decadencia de Occidente - Espasa-Calpe, S.A - Madrid,
1958.
Toynbee, Arnold J.- Estudio de la Historia - Emecé Editores, S.A. - Buenos
Aires - Tomo: I: 1951.- 11: 1956.- III: 1956.- IV: (la. y 2a. partes): 1955.V: (1 a. y 2a. partes): 1957.- VI: (la. y 2a. partes): 1959.- VII: (la. parte):
1960.- VII (2a. parte): 1961.- VIII: 1961.- IX(la. y2a. partes): 1962.- X:
1962.- XI: 1963.- XII: 1963.- XIII: 1964.- XIV: (la. parte): 1965.- XIV
(2a. y 3a. partes): 1966.
Villacorta,J. Antonio - Curso de Historia de América Central - Sext, Edición
- Tipografia Sánchez y de Guise - Guatemala, C.A. - 1926.
Weber, Alfred - Historia de la Cultura - Fondo de la Cultura Económica México, D.F. - 1948.

438

Sección Quinta
NOTICIAS, RESEÑAS Y COMENTARIOS

�AGUSTÍN BASAVE Y EL FILOSOFAR LATINOAMERICANO
POR EL PROF. DR. WALDO

Ross

Catedrático de Filosofia
de la Universidad de Montreal

El ENCUENTRO.

\

FUE UN DÍA DE JUNIO de 1956 cuando Don José Vasconcelos me dio cita en
un restaurante de Ciudad de México para que yo pudiera conocer "una de las
más fuertes personalidades filosóficas de este país". La personalidad en
cuestión resultó ser Agustín Basave Fernández del Valle.
Vasconcelos no se equivocó en su diagnóstico y, desde ese momento, la
imagen de Basave permaneció en mi memoria como un símbolo de una etapa
decisiva en la evolución cultural de América L'ltina.
En efecto, la contribución de Basave al pensamiento latinoamericano ha
sido extraordinaria. Su Filosofia del Quijote nos ha hecho reflexionar hondamente acerca del compromiso que todos tenemos con ese arquetipo fundamental de la hispanidad. Su visión de Unamuno y de Ortega también apunta
directamente hacia esa preocupación.
Basave ha incrementado su obra con su Tratado de Metafísica. Teoría de la
"habencia" (Ed. Limusa, México D.F. 1982) donde, de manera rigurosa,
expone lo fundamental de su pensamiento. Este libro lleva un prólogo del
eminente pensador argentino Ismael Quiles que resume, también de manera
rigurosa, la filosofia de Basave.
He repetido la palabra "rigurosa" con alguna mala intención. Estamos en
la época donde todo tiene que ser tan riguroso y tan rentable que, al fin,
nuestro mundo se transforma, poco a poco y sin que nadie se dé cuenta, en
un universo concentracionario. Henri Lcfebvre ha estudiado este fenómeno
al referirse a la ideología estructuralista.
Pero el "rigor filosófico" que usa Basave en su libro y Quiles en su prólogo,
es justamente lo contrario de la ideología concentracionaria. Rigor significa
aquí conocimiento profundo del contexto filosófico e histórico en donde se
inserta cada afirmación capital. Significa -atención!- respeto absoluto por
la tradición filosófica y por la cultura de Occidente que fija dicha tradición.

�Cuando leemos a autores como Vasconcelos o Basave tenemos siempre la
impresión de estar frente a alguien que se pregunta cómo una tradición
milenaria ha podido injertarse en ese mundo nuevo que es América Latina.
Para nosotros, "rigor filosófico" no es erudición libresca. Es simplemente
reflexionar sobre nuestro compromiso total con el destino . Y esto, naturalmente,
no se hace con erudición vanidosa. Se hace con silencio. Keyserling tenía
profunda razón al decir que en América Latina "lo importante no es nunca
expresado sino sólo aludido, e inversamente sólo lo aludido es comprendido
en el acto". Al filosofar, el latinoamericano se instala de golpe en el silencio el
cual le da la clave de su propio desti1w. Con esto ya me voy aproximando a
Basave cuando en su Metafisica dice: "A la habencia no llegamos por vía de
predicación, sino por vía de instalación". Y como complemento agrega: "La
habencia en cuanto creada por Dios es un inmenso templo. La palabra del
hombre resuena en ese inmenso templo ante el silencio significativo de Dios".
Es curioso not.,r cierta concordancia. Donde yo coloco "compromiso total",
Basave coloca "habencia". Cuando yo hablo de "destino", él habla de "Dios".
En cuanto a "instalación" y "silencio", parece ser que no hay mucha diferencia.
1A llABENCIA.

Pero ¿qué significa "habencia", aquel término técnico sobre el cual Basave
va a hacer girar todo su pensamiento metafísico? Habencia viene de haber, de
hay, hubo, habrá, podría haber habido, etc. Lo primordial no es la esencia o
el ser en tanto que ser, sino la habencia. Basave lo explica:
El "hay", el campo de la "habencia" esta antes que el "ser-tal", que la
taleidad de la cosa. El campo de la habencia abarca no tan sólo la cosa real sino
también el ente ideal, el ente jJosible y el ente ficticio. La habencia es un conjunto
indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades, la forma general
de presentarse el ente y la posibilidad, la estructura de ofrecimiento primordial. La habencia no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa, sino el
nwdo primario de entrar en presentaci6n dentro del contexto. La habencia es
ofertividad contextual, presencia plural e ilimitada. Las cosas, los sucesos y
las posibilidades aparecen en la habencia. Se presenta como recuerdo, como
proyecto o como actualidad. Se presenta en el "hay" de "todo cuanto hay".
Se trata, en suma, de una visión totalizante, la visión de un mundo donde
el hombre se inst.,la espont.1.neamente y se siente como elemento integrante
de una totalidad de finitudes situada dentro de la presencia englobante de la
Divinidad.

Pero ¿qué hay más allá de mi mttndo, de este ámbito inmediato de objetos?
Aunque resulte inaccesible para captar intelectualmente en detalle y con
claridad el horizonte de la habencia, no dejo de tener clara evidencia de que
mi mundo está integrado dentro de todo cuanto hay, dentro de una vasta y
compleja urdimbre de cosas, relaciones, entes ideales y entes posibles que
denomino la habencia con sus peculiares principios que he descubierto -no
inventado-y que me interesa poner de relieve: 1) principio de presencia: todo
cuanto hay está de.algún modo presente; 2) principio de pa1ticipación: inclusión
de las partes en el todo por una vinculación espacio-temporal, y entes que son
en la medida que se parecen parcialmente al Ser Absoluto; 3) principio de
sentido: todo cuanto hay es pensable con disposición tendencia! y conexa; 4)
principio de contexJ,o: todo cuanto hay se ofrece en marco existencial; 5) principio
de sinta),is: todo cuanto hay se presenta articulado en función de algo.
Al1ora bien, es fácil constatar que existe cierta analogía entre los principios
de la habencia y los caracteres fundament.,Ies de la literatura y de la sensibilídad latinoamericanas que hemos estudiado en otro lugar 1• Podríamos así
hablar de un "estilo de filosofar" propio de nuestras tierras.
Como el latinoamericano capta sus sentimientos, sus sueños y sus ilusiones
como si fueran "cosas" incorporadas a la realidad de su destino y de su mundo,
resulta así que todas esas cosas que "hay" en él están de algún modo presentes.
Están presentes dentro y fuera de él y, de este modo, pa1ticiJ1an de una
presencia englobante que actúa como realidad tutelar de su destino. No hay
frontera fija, cartesiana, entre el yo y el tú, entre el yo y el mundo, ni entre
el yo y las cosas posibles del universo de los sueños e ideales. Todo participa
de todo y todo se articula con todo. Pero entendámonos bien: hay articulación
orgánica de todo con todo, lo cual de ninguna manera significa panteísmo
brumoso. De este modo, todas las cosas se intuyen como dotadas de un sentido
dentro de la totalidad en que el hombre está inmerso. Es así como todas estas
cosas aparecen en su contex/,o existencial. Y, ya lo anticipamos, cuanto hay en
el mundo del latinoamericano se presenta articulado (sintaxis) en función de
algo.
En su Tratado de Metafísica Basave ha hecho, en realidad, un experimento
interesantísimo: ha tratado de ·incorporar dentro de un sistema de "filosofia
pura" las grandes vivencias del alma latinoamericana. Por entre las líneas de
ese libro se filtran las grandes intuiciones determinantes del sentir y de la
tradición cultural de América Latina.

HABENCIA Y FILOSOFAR lATINOAMERICANO.

Todo esto conduce a Basave a preguntarse por los principios que caracterizan la estructura de la habencia. Al respecto dice:
442

Waldo Ross: Ensayos sobre la geograf{a interior, Madrid 1971 yProble11uiüca de la literatura
hispanoamericana, Berlín 1976.

443

�EVOCACIÓN.

Han pasado más de 30 años desde aquel primer encuentro con Basave. No
quisiera terminar esta nota sin relatar una anécdota que revela hasta qué
punto la voluntad de Basave por propagar el valor del pensamiento latinoamericano está más allá de toda posible manifestación de vanidad intelectual.
Yo entonces tenía que partir a El Salvador para dar una conferencia en la
Universidad y aún no había ftjado el tema que, en general, debía versar sobre
filosofia latinoamericana. Le expliqué a Vasconcelos que me hubiera gustado
mucho hablar sobre su pensamiento pero que, lamentablemente, era ya
demasiado tarde para preparar algo en ese sentido. Vasconcelos miró a
Basave y me dijo: "Basave acaba de preparar un excelente ensayo sobre mis
ideas". A lo que Basave reaccionó de inmediato y me ofreció su ensayo con
palabras que me dejaron atónito: "Utilícelo como si fuera suyo y si quiere
léalo en El Salvador afirmando que Ud. mismo lo ha escrito". A Basave le
interesaba la verdad sobre Vasconcelos y la verdad es la verdad dígala quien
la diga. Lo leí como si fuera mío y recibí los honorario de la conferencia. Pero,
como acto de contrición, siempre le he confesado a Basave que le debo esos
honorarios más los intereses acumulados en 30 años. Nunca podré pagarlos,
porque la verdad está por encima de todos los dineros y poderes de este
mundo.

444

AGUSTÍN BASAVE Y EL RETORNO DE LA METAFÍSICA
Prof. Dr. ABEIARDO LODATO,o.p.
Catedrático de Filosofia en la
Pontificia Universita San Tommaso.
EL LIBRO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, "Tratado de
Metaflsica Teoría de la 1-Iabencia ", editado por Limusa en México en 1982, me
fue enviado por su autor con entrañable dedicatoria. Desde el primer momento he quedado prendado de esta obra. El regalo externo se ha convertido
en regalo del espíritu. Me he adentrado en su lectura. En pocos días ya había
llegado al final de las 444 densas páginas, con letra menuda que componen
la obra. Iba anotando las pequefias deficiencias tipográficas. Me hubiera
gustado que no tuviera ninguna errata material, porque desdicen más en una
obra pulcra y tan cuidada. A veces hubiera preferido las citas más completas.
Topé con algunas repeticiones. Al margen iba anotando estas lagunas, para
advertirlas y evitarlas en las próximas ediciones que no pueden tardar en
llegar. Pero todo ello eran minucias en comparación con la aportación
positiva, con la riqueza de pensamiento que iba ofreciendo en cada página,
con el esmero en trabar sólidamente un pensamiento audaz, original, nuevo,
y bien estructurado. A uno le gustan las obras así. Siente una empatía
profunda con el autor. Me iba ocurriendo lo que dice San Agustín de la
verdadera comunicación humana y divina: la palabra que está en tu interior,
desde el momento en que la pronuncias y llega a mis oídos -o a mis ojos en
la escritura- y penetra en mi interior, me va llenando, hasta que hay un
momento en qu~ esa palabra que tú has pronunciado y no ha salido del todo
de tí, ha entrado del todo en mí, y tenemos ambos un mismo pensar, originado
por una misma palabra que ha salido y ha entrado llevada por el peso del
espíritu. En un Congreso de feliz memoria, el primero de la Filosofía cristiana,
celebrado en tierras argentinas, en un paraje ideal, había barruntado algo de
la teoría de la habencia del Dr. Basave. En otro Congreso celebrado en Bérgamo
en 1980 sobre Metafí.sica y ciencias del hombre había otro trabajo suyo introduciendo al lector en su estilo de hacer metafísica. Todo ello había suscitado
hambre de conocer a fondo este estilo de pensar. Quien conoce al Dr. Basave

�y tiene familiridad con su obras y con su conversación siente deseo de
prolongar esa comunicación. Este Tratado de Metafísica llegaba en el momento
oportuno: en la madurez del pensador que ha recorrido a solas un largo y ha
logrado una síntesis viva y valiosa en un constante diálogo de toma y daca con
los más eximios pensadores, y llegaba cuando s-e ha hecho más aguda la
conciencia de una crisis del pensar humano por falto de peso ontológico, y
vacío de trascendencia. Es una obra qnc llega en el momento oportuno. El
Dr. Basave se ocupa de la Metafisica para hacer posible su retorno. Y nos
ofrece no una Metafísica abstracta y lejana, que atiende al grado tercero ele
abstracción y olvida al hombre, sino una metafisica que se ocupa con nuevo
vigor de la gran cuestión del principio, y que lo hace desde la comprensión
plena del hombre. Ha tenido en cuenta la sentencia ele Heidegger: la cuestión
solo es profunda cuando el mismo que la propone queda implicado en ella.
No se trata de una metafisica reducida al horizonte de lo humano, sino una
metafisica que lleva todo el peso de lo humano. "El peso humano de la
metafisica, su gravitación sobre todo el hombre, hacen siempre de la teoría
de la habencia una complicación para el metafísico que la ejerce. Y una
metafísica en la que el hombre no quede comprometido es una metafisica
espúrea. Los hilos desatados del intelecto se entrecruzan - si son....metafisicos- en la conciencia del met:afisico entrelazando voluntad, corazón, lenguaje, sensibilidad estética y ubicación en la habencia" (p.,HO). Justamente esto
es lo que el lector percibe en esta obra de pura raigambre metafísica. En ella
está el hombre que la pierisa y la desvela. Y está próximo, palpable, sensible,
- como hombre que busca y como amigo que alienta en la subida a la trascendencia y en el descenso a las profundidades. Y está en su integridad, con todo
su haber y su ser, con su hambre de absoluto y su inquietud radical de
encuentro con Dios. El lector percibe en la lectura de esta obra un aire nuev:o,
un estilo nuevo de filosofar. Con el Dr. Basave y su teoría original sobre la
habencia hay un ret.orno de la metafísica integral. El encuentro con la obra es el
encuentro coú el autor en la madurez de su pensamiento filosófico, y es el
encuentro con la met,fisica vigorosa, tan insólita en nuestro tiempo. Todo
esto es para celebrarlo.
El encuentro con este libro es vivificante. El lector se siente interrogado.
Cada una de las cuestiones, de las sentencias, de las palabras en múltiples
ocasiones, incita, suscita, inquieta al lector. Es un libro que al leerlo te pide
un comentario. Lo dicho suscita lo no dicho. Más allá de la piel tan tersa del
estilo, de la sentencia tan bien estructurada, del epíteto tan ocurrente, el lector
está percibiendo el nervio y la osatura, las fuentes ele que se siente deudor, la
trama del pensar y las raíces de este árbol que se le ofrece con tanta lozanía.
Y junto a esas raices, el subsuelo en que.las raíces se hunden y del que toman
savia y vigor. Todo ello pide glosa y comentario. Pero aquí no lo vamos a

446

hacer. Yo me voy a limitar a expresar _mi gozo por esta obra, a darle mi
enhorabuena al autor, y a invitar al lector a hacer este mismo recorrido que
yo he hecho por sus páginas. Por ello me voy a limitar a poner de relieve el
núcleo de esta obra, la aportaci6n origi,nal que ofrece en metafisica y la contriln.u:i6n
que ofrece en la soluci6n de la c1isis en que se encuentra la metafisica en nuestro
tiempo. Frente a la profunda c1isis, Basave ofrece su lisis. Es el camino del
retorno del pensar metafisico.

1.- Núcleo y desJJliegue.
En esta obra late una intuici6n Jn·ofunda que le da unid?-d, sentido y valor a
lo largo y a lo ancho de la misma. El Dr. Basave habla de ello repetidas veces.
No es tanto una "creación", cuanto un descubrimiento. Lo que no fué dado a
.Al'istóteles, ni a Marco .Aurelio, ni a Platón, ni a Tomás de Aquino, confesará
con cierto aire de alpinista, le fué dado a él. Se cumple aquí la sentencia de
Bergson, que cada filósofo tiene solo una idea y se pasa la vida balbuciéndola
y expresándola de muchos modos, como si hiciera en música variaciones sobre
un mismo tema. Esta intuición está expresada con una palabra nueva, la
habiencia, un sustantivo del verbo haber. "Me veo Jnecisado a utilizar elneologi,smo
"habencia", porque necesito un sustantivo". "El sustantivo habencia designa todo lo
que hay. En última instancia, la habencia es el luniwnte de lo que hay" (p.32). Así de
sencillo como corresponde a una intuición ,que puede tener cualquier hombre.
El pensamiento fecundo es creador de las palabras a su medida. Hablamos
porque pensamos y no al revés como a veces pretende la filosofia analítica.
Ya Horado advertía que las palabras en el contexto de la lengua tienen un
ritmo vital, están sometidas como las plantas a las estaciones: en una primavera fecunda nacen y en un otoño de vejez mueren. De pronto nos extraña
la palabra habencia. Pero el castellano, lengua muy cuidada y amada por
Basave que tiene arte de buen escritor, admite con pleno derecho esta
hermosa y sonora locución. Ya tiene en uso palabras semejantes. A mí me
agradaba ver en Caracas algunas quintas con el nombre "La Querencia". hace
solo unos años García Morente, gran traductor al español de obras alemanas
vertió la Er/elmis de los fcnomenólogos por vivencia. Y esa versión fué muy
acertada. Hoy la usamos todos con una rica gama semántica, y algunas
lengüas, como la italiana, que por otra parte son muy plásticas, nos la
envidian, porque no tienen algo semejante. El Dr. Basave ha ciado una
palabra nueva a nuestro lenguaje, que tomará muy pronto carta de ciudadanía y será de uso común, gracias a la intuición que él ha tenido. Para precisar
el contenido de la palabrahabenciano se requieren muchos esfuerzos. Se trata
en una primera aproximación de una versión sustantivada de de lo que hay, la
totalidad de lo que hay, lo habido y jJor haber (p.40). El Dr. Basavc tiene carifi.o a

447

�su intuición, y por ello, puede decirse que la habencia es la constante de esta obra,
que se define como una teoría de la habencia. No hay una sola página en la q_ue
no aparezca. En adelante la palabrahabencia tendrá dos connotaciones simultáneas, una al significado que encierra como signo de u.na realidad compleja y
primaria, puesta de relieve por el Dr. Basave en esta obra, la otra, durante el
breve tiempo que la memoria humana conserva los recuerdos, al Dr. Basave
y a esta obra en la que ha siclo acuñada como moneda ele buena ley, para que
pueda circular libremente entre los miles de palabras que ya posee la lengua
castellana.
Esta intuición le ha llegado al Dr. Basave al hilo de sus reflexiones
filosóficas, en el ejercicio unificante de la filosofía y de la historia de la filosofia
que se prolonga hasta nosotros. La filosofía es una tarea humana, un ejercicio
ele la mente que interroga sobre los entes que se le ofrecen en el contorno,
hacia afuera y hacia adentro. Y la filosofía se va haciendo en la historia del
hombre, a medida que el hombre responde a los interrogantes que necesita
proponerse. La primera pregunta ele la mente humana contiene a todas las
demás, a~arca la tot'1lidad. Por ello hay una necesidad de atender al principio,
a los orígenes, y ele abarcar la totalidad. La filosofia profunda es siempre
metafisica. El Dr. Basave estima que la primera pregunta del filosofar
occidental contiene ya en germen todo el proceso. Por ello sti intuición está
en relación con el pensar originario de la filosofía, con el ejercicio del retorno
a la filosofia del hombre normal, de los pensadores presocráticos. Desde Kant
tenemos la convicción de que todo pensador en met1fisica tiene que volver a
comenzar de nuevo. Desde Heidegger ha prevalecido la cuestión sobre los
desvíos de la filosofia occident1I, y el olvido del ser que ha caído en este campo
desde Platón, quien cambió la esencia de la verdad porque cambió el lugar
de la misma, y en vez de atenerse a las cosas, se refugió en las ideas y en las
imágenes de las cosas. El Dr. Basave participa de este ambiente ele nuestro
tiempo. Por ello propone vuelta a los orígenes, vuelta a las cosas, vuelta a la
habencia. Hay un retorno a la primera pregunta de la filosofia y un arihelo
ele orientar rectamente la respuesta. Bastará eso, tan sencillo, para entrar de
verdad en la met'1fisica auténtica, y tener el núcleo de la intuición solicitada.
''La primera pregunta formulada por la primitiva filosofia griega era una
pregunta eminentemente met-ifísica. Al preguntarse los presocráticos por el
archépantón, sobre el principio de todo, no pensaban solamente en un primero
en el tiempo, en un comienzo del que proviene todo, sino en un principio
como entidad o razón originaria que sirve de apoyo o de base a todo ente, y
que en él se hace presente al fündament-irlo. Desgraciadamente ni los
presocráticos mismos, ni Platón, ni Aristóteles; siguieron el correcto cauce de
la gran interrogación metafísica" (p.27). Hay un desvío originario, que se
448

mantiene constante. El Dr. Basave recorre muchos de los filósofos de mayor
peso en la historia ele este desvío. Es siempre muy respetuoso con Santó
Tomás, a quien sigue muchas veces de cerca y a quien cita con verdadero
amor, y por ello interroga: "Hay un olvido del ser en la visión aquiniana?
Para Heidegger si lo hay"·(p.50). Para el Dr. Basavesolo está claro, que "Santo
Tomás nunca llegó a distinguir entre la totalidad de cuanto hay -lo que
nosotros denominamos habeiicia- y el ser" (-.49-50). Pero tampoco llega
Heidegger al "cauce correcto" para responder a la gran pregunta, porque se
queda en "el idealismo ele la significación". Se ha acercado Jaspers en su teoría
ele la totalidad omniabarcante, Das Umgretende, pero se pierde en una niebla
ele la metaftsica de cifras (p.28). Ha estado próximo Zubiri, inviertiendo el
método usual en la escolástica ele ir a la esencia y desde ella a la realidad
concreta, haciendo de la realidad estructurada el centro de su filosofar, pero
ha cosificado su pensamiento al quedarse en la rea_lidad que ya es un momento
abstracto. El Dr. Basave quiere anclarse bien en lo concreto para ciar solución
al interrogante radical, originario, que no puede eludirse en ningún momento. Y por ello estima que la respuesta a ese interrogante tiene dos momentos,
uno próximo, otro último, uno la habencia, otro Dios. Solo desde ellos se puede
responder adecuadamente a la pregunta originaria del hombre que filosofa.
El arché jJantón más inmediato es la habencia, y el arché JÍantón radical y fundan te
es Dios. La habencia es lo que hay, y Dios es el que hace que haya. La intuición
del Dr. Basave se apoya en esta frase ele Zubiri en Naturaleza, Historia y Dios,
glosada ele muchos modos en esta obra que se llama "Te01ia de la habencia".
Frente a dos olvidos radicales, el de la habencia y el ele Dios, dos memorias
y dos desvelamientos constituyen el núcleo ele esta obra. El primer desvelamiento, fruto de la intuición es el de la "habencia entendida com.o ofertividad
contextual, como jJresencia sintáctica, j1lural e ilimitada, como u.rdim.bre omnienglobante de entes reales, entes ideales, entes j1osibles y entesficticios con todas sus relaciones,
imfJlicaciones, comjJlicaciones y confluencias" (p.28). El fundamento ele la habencia es el ser absoluto, es Dios. "Lo que verdaderamente ha olvidado gran J1a1te de
la metaftsica occidental no es el ser, ·sino Dios" (p.28). La primera pregunta nos
lleva a una respuesta radical, que hace el núcleo de la met1física y llega a la
habencia, y alcanza a Dios. "Una sola y misma ciencia universal y fu.ntlamental,
aunque sea bipolar" (p.28). Hay un todo, y hay un fundamento radical de ese
tocio. La metafísica es el despliegue de estos dos momentos. "La met&lt;tfísica es
una teoría ele la habencia que parte del hombre interrogante instalado en esa
propia habencia sob1;e la cual pregunta'' (p.30)

2.- La aJ1ortación 01-iginal.
El Dr. Basave no se ha contentado con tener su intuición de la habencia y
comunicarla. Ha qt~erido ponerla en su debido lugar en el saber metafísico,
449
Humanitas-29

�lograr de ella una cierta comprensión y poder así ofrecer una nueva metafisica. Todo pensador profundo lleva un sello original en su estilo de pensar y
,en su sistema, si lo ha logrado. Pero no todo pensador logra realizar una
aportaci6n original en el horizonte de la sabiduría humana. El Dr. Basave tiene
la convicción de haber logrado esta dificil meta. Ahí está su libro que lo
proclama en muchas páginas. Cuando todo parecía ya dicho, cuando no se
creía ya posible un nuevo horizonte de la auténtica metafisica, el Dr. Basave
se presenta como un nevo Colón que viene al encuentro de los orígenes del
pensar occidental, como otro Aristóteles, de quien confiesa que es el mayor
metafisico de la historia (p.60), con mayor respeto con toda la metafisica del
pasado que la que tuvo Kant, y en su intuición de la habencia cree encontrar
una superación de la situación actual de la metafisica que se ha contentado
con ser la ciencia del ser. En adelante tiene que ser la ciencia de La habencia, que
es algo más originario y radical. Por ello el Dr. Basave se refiere a su
aportación como a un momento divisorio en la historia de esta ciencia: hasta
ahora, y desde ahora. Hasta ahora la metafisica era la ciencia del ser. Desde ahora
esa ciencia del ser ya resulta inadecuada. Es una vieja ciencia, anta1íona. Es una
ciencia del pasado. Dió todo lo que tenía que dar, y dió también un desvío, un
error radical que no se puede repetir. "L., teoría del ser --desde Aristóteles
hasta Heidegger-- no proporciona satisfacción plena al entendimiento me- ·
tafisico" (p.48). Ni puede satisfacerlo, porque en el fondo hay un error grave,
en el cual todos los metafísicos de occidente están envueltos. "El error de la
metaftsica occidental, del cual no escapa Heidegger, es el haber sustantivado el
ser en vez de haber ido más allá de todo ente finito, dentro del horizonte de
la habencia, hasta el último fundamento de todo ser de los entes" (p.28). "El
olvido de Dios --y no el olvido del ser-- nos ha llevado en la época contemporánea, a una metafisica defectiva e inadecuada. A mí no me importa el ser
como tal, sino las cosas, las personas, el mundo, la hnbencia, Dios" (p.49). "El
ser es sólo una actualización, un inomento respectivo de la habencia" (p.49).
Ante este panorama el Dr. Basave se hace un interrogante: ¿No será ya tiemj10
de abandonar el centro tradicional de la metafísica, que_rejJosaba en la vieja ciencia
del se1~ jJara instaurar u.na nueva metafísica de la ltabencia --todo cuan/,0 hay-y de
su causa princij1al y última?" (p.49).
Heidegger había dividido la historia de la metafísica en tres tiempos; la
aletheia, que fué como el momento estelar, auroral, originario de los presocráticos; la larga noche qel olvido del ser, que se extendía desde Platón hasta
nosotros; y los tiemjJos nuevos cuando la experiencia de la angustia ha desvelado el ser del ente y ha manifestado la diferencia ontológica en la cabaña del
pnstor del ser que es el hombre en cuanto abierto al ser, como existente y
como Dasein. Para Basave hay dos momentos desde la pregunta originaria
450

por el principio ele la totalidad, el mome1~to d~l ser, que_ funda una me~fi~ica
inadecuada, y el momento de la habenoa, que lo sustituye por supernc1ón.
Los tiempos nuevos son los de la habencia. El futuro de la metafisica no es el
ser, sino el haber y la habencia. Esto es lo basaviano, la sustitución del ser por
el haber, de la realidad por la habencia. Porque se trata de una superación, de
una Aufhebung, al estilo hegeliano donde lo anterior no queda preterido sino
asumido e integrado. Buena parte del discurso metafisico de Basave gir_a en
torno al ser, pero ya integrado en la visión de la habencia. L'l habenc1a es
anterior al ser, abarca más, da una unidad mucho más profunda a todo, supera
toda abstracción no se aparta de lo concreto. "Por la instauración de esta
nueva metafísica de la habencia nos encaminamos hacia una expresión
unificante y dinámica de la totalidad supraintegrada. Esta totalidad supraintegrada, que no es la indefinitud del ser, es pr~sencia unificadora, si'.1táxis
óntico-lógica, contexto de cosas y sucesos, senado que permea el umverso
teleológicamente, participación del Ser fundamental, subsistente por sí"(p.
53).
La habencia está antes que el ser para Basave. Tiene un prius. "El haber

de hay algo antes de decir qué es, sobrepasa a toda reflexión filosófi~a". "El
haber es un antecedente del ser en uno de sus elementos metafísicos: la
esencia" (pAO). "Antes que el ente, intelijo la realidad. Y an~e~ que la realidad
intelijo la habencia. Aunque en la intelección de la haben~1n mtuya, a la par,
mi yo y mi circunstancia. El lugar de instalarnos en la idea de ser --p~1ro
ideismo-- propongo ir directamente a la habencia como estructura consatucional. Ni reismo, ni ideism.o, sino totalidad de cuanto hay" (p.42). El haber y
el ser hacen posible el estar del hombre. Los tres verbos iluminan nuestro
horizonte.
La obra de Basave desvela el rico contenido de la habencia. En la misma
intuición Basave advierte los principios que la acompañan; "La habencia tiene
sus principios peculiares: I .príncipio de presencia: todo cuanto hay está de algún
modo presente; 2. princij1io de jJarticij1aci6n: inclusión de las partes _en el todo
por una vinculación espacio-temporal, y entes que son en la medida en que
se parecen al Ser Absoluto; 3. jJrincipio de sentido: todo cuanto hay es pensable
con disposición tendencia! y connexa; 4. jJrincipio de conte."do:_ to~~ cuan_to !1~y
se ofrece en un marco lógico y en marco existencial; 5. jm11ajJ10 de sintaxis:
todo cuanto hay se presenta articulado en función de alg~. Los princ'.pi~s _de
la habencia que acabo de enunciar, y que creo haber deswbie1:o, son pnnc1p1os
metafísicos antes que lógicos" (p.38). Y como a esta habenc1a se_ llega por ~ía
deins/,alaci6n y no de predicación, basta mirar al contorno y a las circunstancias
para advertir la riqueza de este horizonte sin clejarl~ nunca por un reemplazo
conceptual. El hombre parte de una verdad habenaal, que es preconceptual:
451

�hay u~··· hay el que nos abre e inmerge de manera radical en el mundo y en la
totalidad de cuanto hay (p.55). La tarea del nuevo filósofo tiene que ser la de
desplegar todo el rico contenido de la habencia sin perder la unidad de la
misma como principio último fundante, y desde ella llegar al fundamento que
es Dios. La habencia es lo trascendental simple. Y por ello en la habencia
tienen cabida todas las modalidades de la misma, todo cuanto hay. La nueva
on~ología como ciencia de la habencia en ·cuanto habencia se despliega con
esa.lo nuevo de la comprensión de la habencia, como vía de la metafisica, a
través de una analítica ontológica y modal, de una compresión del mundo y
la naturaleza, hasta llegar a una antroposofia metafisica, donde tienen cabida
la muerte, el amor y la historia, como -momentos del ser humano, para
culminar en una teología metafísica, en la cual desde lo que hay se desvela el
fundamento que hace que haya. A través de este largo itinerario el Dr. Basave
mantiene su profunda intuición y la riqueza de su contenido. Todo queda
abarcado en el abrazo de la habencia. En cierto modo la afJortación origi,nal del
principio permea todo el amplio tratado.
Para apreciar más a fondo esta originalidad de la intuición basaviana sería
preciso seguir la pista de los precursores de la misma, o de los autores en que
se apoya Basave para llegar a ella, como usando el itinerario que han tenido
y dando un paso más en este generoso esfuerzo. La lista es larga. Cada uno
tiene su parte. El Dr. Basave no oculta sus fuentes y sus autores preferidos,
aunque no siempre lo diga de un modo expreso. Quizá quien está más cerca
de esta intuición originaria es Zubiri.. De Zubiri hay buena parte del vocabulario, de los conceptos, y de las críticas a la concepción metafisica del ser. Pero
Basave pretende ir más allá de Zubiri. Deja su realismo que juzga cosista y
apoyado en la expresión zubiriana, prefiere la habencia como horizonte de la
nueva metafisica (p.56). Otros muchos autores le salen al paso. Basave dialoga
con todos y en cada tema elige los que cree más valiosos. Es un pensador
abierto. Y lo es independiente, sin escuela, con el solo afán de penetrar en la
verdad, en el principio último de toda realidad. Su originalidad no hace
inútiles las fuentes, ni las elimina.
3.- El retorno al j1ensar metafisico.

El Dr. Basave no solo se presenta como un defensor de la mctafisica, contra
todos los que han querido apartarse de ella e impugnarla en los últimos
tiempos, sino que se convierte en toda su obra en un constructor de una
metafísica a la medida de la situación en que nos encontramos. Por su afán
de no perder el contacto con la realidad circundante, por tener bien aprendida
la lección de la historia de los olvidos y desvíos erráticos del pensamiento
occidental, bien armad&lt;;&gt; con la intución de la habencia, y con la conciencia
452

clara del valor de su aportación, se adentra por el campo de la metafísica y
no quiere soslayar ninguno de los problemas capitales de nuestro momento.
Su pensar parte de la situación presente, tiene en cuenta las aportaciones de
los filósofos, se hace en diálogo con los mismos. Yo quiero apuntar algunas
direcciones de su pensar metafísico, indicando la contribución valiosa para
superar la pobre situación en que esta ciencia se encuentra en la mayoría de
los pensadores de nuestro tiempo. Ya en sus días Kant hablaba de la ciencia
metafisica·como de una reina destronada. La comparaba con Hécuba, destinada al destierro y la lejanía de la ciudad de Troya, arrastrada con violencia,
ultrajada, como en la tragedia clásica: nunc trahor e,._·ul, i1wj1s! Esa situación se
ha prolongado y se ha empobrecido más aún. Basave no teme enfrentarse
con esta situación y navegar contra corriente. Yo no puedo silenciar tres
problemas decisivos de nuestra situación en los cuales rompe lanzas en pro
de la metafísica y con ello logra, en la medida en que un hombre puede
hacerlo, el retorno de la metafísica y del pensar profundo. Los temas son: la
superación de la crisis en que se encuentra la metafísica; la unidad profunda de
todo el saber humano desde una visión meta física; el acceso a Dios como principio
y fundamento. En estos tres momentos del pensar metafísico el Dr. Basave
da su respuesta a la gran cuestión del principio de todo cuanto hay, una
respuesta necesaria y una respuesta que solo es posible en el pensar metafísico, hoy postergado y en crisis.
3.1. Crisis y lisis de la 111.etafzsica.
La historia de la metafísica es al mismo tiempo la historia· de sus crisis. El
pensar humano no se desarrolla en un proceso lineal y ascendente, hacia
adelante y hacia arriba como Teilhard de Chardin desea la evolución, sino de
un modo oscilante, pendular. Las crisis de la modernidad han sido más agudas
que las de la época antigua, las del nominalismo y las de la filosofía de la
esencia. Con Kant la crisis alcanza el paroxismo. Y desde entonces la metafísica y el pensar metafísico se encuentran en apuros. Para Heidegger la figura
y el pensamiento de Nietzsche señalaban en la hora moderna el fin de la
metafísica. Max Miiller, discípulo de Heidegger describe patéticamente la
crisis de la Metafísica. Todo ello es problema de reflexión para el Dr. Basave.
"La vieja ciencia del ser hace buen tiempo que está en una crisis inocu.ltable" (p.45).
Hoy se cuestiona desde ángulos diversos la legitimidad de la metafisica.
"Ninguna disciplina filosófica ha sido más duramente atacada que la metafisica" (p.46). Algo tiene que tener cuando se da contra ella toda esta fuerte y
sostenida oposición. El Dr. Basave, conciliador, busca la parte de verdad que
:,e encuentra en los enemigos de la metafisica. Cree encontrarla en la
inadecuación del concepto de ser, para responder a esas cuestiones que la
metafísica se propone. La raiz de la crisis está en buena parte en el empeño

453

�imposible de hacer del ser el centro de la metafisica. Porque el concepto de
ser es vaporoso, abstracto, eidético, vacío. "Ni Aristóteles ni los metafisicos
posteriores han dicho qué es el ser" (46) Desde el ser no se da razón de la
unidad y la diferencia de los entes. Dios y los entes no pueden entrar en la
misma catalogación. No hay ciencia del ser en cuanto tal, ni puede haber
olvido del ser. L'l. razón más profunda de la crisis de la metafísica está en la
obstinación en mantener un concepto de ser como base de todo el pensar
sobre las cosas que se nos dan en el horizonte de todo cuanto hay. La crisis de
la metafísica es real y es profunda. Para Basave la metafisica no solo está en
crisis sino que se encuentra "en trance de muerte" (p.53).
Este análisis de la crisis no es suficiente. No se puede superar la crisis actual
de la metafisica sin interpelar directamente a los autores que tienen más peso
en la situación cultural que atravesamos. El Dr. Basave llama en causa a
cuan~os se sienten seguros con la posición antimetafisica. Pero de 1111 modo
concreto y bien ponderado pide cuenL'l.s a Kant y al positivismo lógico. El Dr.
Basave encuentra respuesL'l.S a las dificulL'l.des Kantianas y admite el valor de
la crítica de Kant dentro de unos límites. Kant, más que at.'l.car toda posible
metafisica, atacó la metafisica anterior. Pedía una completa reforma de la
metaflsica, abrió nuevos caminos, creyó en la necesidad de la metafisica como
anhelo natural y "nos incitó a elaborar una nueva met.'l.física" (p.77). Para el
positivismo lógico tiene respuestas mas contundentes. "No es nuevo el intento
de eliminar la met.afisica como disciplina filosófica. ÚJ nuevo es esti/,o dogmático,
virulento, obt11So del _jJositivis11w l6gico" (p.79). Demuestran ceguera para la
metafisica. La crítica que hacen a la meL'l.fisica en tanto vale en cuanto se
apoya en la metafísica. Si metafísica muere no es por obra y gracia de los
neopositivist.'l.s. !{asta 17 objeciones les endilga en serie.
En alguna ocasión yo me he entretenido en analizar las posturas antimetafisicas de nuestra situación en crisis. Y he creído poder dar razón desde
perspectivas complementarias. En nuestro tiempo los pensadores se declaran
antimetafisicos porque estiman que la metafísica, como ciencia, ha sido
superada, o ha sido sustituída, o está en trance de ser anulada. Suj1eraci6n,
porque ya no tiene campo de aplicación cuando las ramas del árbol de la
filosofía se han ido desgajando del tronco; sustituci6n, porque las ciencias del
hombre responden mejor a los problemas de la vieja mct.'l.fisica; anulaci6n
porque todo se reduce a palabras sin sentido. De cualquier modo la vía de la
trascendencia queda imposibilitada. En la obra de Basave hay una crítica
aguda a todas estas posiciones de la actual situación que han llevado al
pensamiento me~fisico a una lenta agonía. Frente a ellos recurre a los
defensores de la metafisica de nuestro tiempo, con los cuales el diálogo tiene
más sentido. No solo está de acuerdo con Husserl para ir a las cosas sino que
tiene que ir más alla, a la habencia misma (p.54). La fenomenología le sirve,
454

pero no está de acuerdo en perderse en el laberinto de los análisis sin
trascender el orden de los significados y llegar a los principios reales. A
Heidegger le denuncia quedarse en puro juego semántico, y sobre todo del
olvido de Dios. SÍ1s mejores compañeros de defensa en pro de la metafísica
son los grandes filosófos, Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant, Platón, Zubiri,
Hartmann.
La lisis de la metafísica está en la proximidad a las cosas, al mundo, a los
entes concretos, a todo cuanto hay, a lo habido y por haber, el orden real, al
posible y al ficticio, a la habencia, a Dios. ÚJ que hay es el haber de la habencia y
lo que hace que haya habencia. He ahí la lisis de la metafísi~a". La m~tafísica es la
gran necesidad del hombre que pregunta porque necesita saber. No se pu~de
fundamentar una cultura, ni se puede procurar eficazmente la cabal realtzación del espíritu humano sin base meL'l.física" (p.425).
3.2. La unidad integradora
Cualquiera de los temas de la metafisica pone a prueba al pensador cuando
trata de llevarlo adelante. Uno de esos temas insoslayables es el de la unidad.
El ser y la unidad van en corrección. La filo~o~a ha brotado c~mo afán de
unificar los disperso, de dar razón de lo muluple desde la mudad. El Dr.
Basave ha llegado a su intuición de la habcncia recorriendo el mismo sendero
de búsqueda de la unidad real de los entes. Ha creído débil el lazo del concepto
de ser, ha pensado con exactitud que el ser no puede ser un gé!-1ero que
contiene todas las especies de sus diferencias, y ha buscado una mudad real,
irrompible, concreta, que mantiene en su.seno la diferenci~ ontológica. Todo
lo contingente queda unificado en la mudad de prese~1oa, de contexto, d_e
sintaxis, de ordenación y de participación de la habencia. N_ada queda_ deshgado en el seno acogedor de esta realidad _rrimari_a y real, siempre abierta y
dinámica, donde se da cita lo real, lo posible, lo ideal. Y desde ella, por su
contigencia y finitud, hay un camino abierto a l_a realidad fonL'l.l _que n~ puede
tener las características de los entes que consutuyen la habenc1a. Umdad de
Jo múltiple y unidad originaria. Unidad abierta e!1 la que _caben todos los
modos de estructura y dinamismo, de ser y de espíritu, de origen y de efecto.
Ha sido siempre un problema lograr la unidad de lo múltiple. Maréchal
demosu·aba que es el (111ico pr?blema de 1~ ~losofía al ct~~! se reducen todos
los demás. El Dr. Basave se atiene a las cnucas que Zubn 1 hace al concepto
de ser, ádmitiendo que no es primario, originario, como lo es para Aristóteles
y para Tomás: "lo primero que la mente concibe y en lo _cu~! resuelv~ to?os
los demás conceptos"; le concede solo un rango secundario, la actuahzac1~:m
de la realidad, o de la habencia". Pero cuando se entra en el orden superior
a la habencia, y se trata del Ij1smn esse subsistens, retorna el c01~cepto de ser,
como si un residuo hubiera quedado, o como si no fuera posible lograr la
unidad de lo múltiple sino desde un solo concepto que se extiende y penetra
la totalidad y del cual nada queda de su comprensión.
455

�Lograda la unidad inicial, el discurso recorre desvelando la unidad de la
habencia, los múltiples lazos que atan los entes. "La multitud de entes reales
e ideales, de posibilidades y de sucesos históricos, es computable en razón de
la unidad de la habencia. Y la habencia -que no es ningún caos- converge
a Dios. El orden -adecuada disposición de las cosas a su fin- exige que la
multitud de elementos tendientes a una sola meta final quede sometida al
principio jerárquico. El Ser fundamental y fundamentante es el que rige y los
demás entes se rigen por él" (p.426). El despliegue de estos principios de
unidad constituye la trama de la obra. El Dr. Basave se atiene a su nivel
metafísico. Pero aplica lo que ya intuía Aristóteles que el matafísico juzga de
todo, y tiene una palabra adecuada sobre cada uno de los entes desde la
dimensión de ser. Desde una ontología es dado construir la visión metafisica
del mundo, del hombre y de Dios. El Dr. Basave acomete esta empresa. Y no
lo hace a priori, sino con la aplicación de su método que se atiene al mismo
tiempo a la luz de la intuición en la experiencia de los entes concretos y a la
fuerza de la razón ordenadora y del logos comprensivo de la realidad. Porque
todas estas zonas de la realidad no solo est.ín bien trabadas entre sí, sino que
son ellas, por su peso metafisico, las que sustentan todos los demás conocimientos sobre las parcelas cocretas del mundo real, sometidas a la investigación de la ciencia. Ninguno de los campos de la realidad se le escapa. Ninguna
de las grandes cuestiones del mundo o del hombre están aisladas de una visión
de la totatidad. La unidad buscada y elaborada por el Dr. Basave se manifiesta
integradora. En cada una de las grandes cuestiones dialoga con algún eximio
representante, aún con los que a primera vista podrían aparecer alejados de
su estilo de pensar. Así hay un recurso frecuente a Ortega y Gasset, o a Nicolai
Hartmann. Y en la visión profunda y unitaria, cobran su puesto real las
múltiples aportaciones de los pensadores dispersos que podrían menifestarse
inconnexos. L'l unidad de pensamiento no viene impuesta desde fuera, sino
que surge de la fuerza originaria de la intuición radical. El Tratado de Metaftsica
del Dr. Basave, al recorrer todos los grandes campos de la realidad, desde la
visión unitaria, nos recuerda los grandes sistemas, los momentos de las
Summas y de las Enciclopedias, que parecían ya imposibles en nuestro tiempo,
dado el gigantesco crecimiento del saber. Pero de nuevo se muestra en esta
perspectiva la profundidad y la necesidad del pensar metafísico, capaz de
llegara la totalidad de lo real y dar una visión de cottjunto, donde cada parcela
cobra su puesto. El hombre se abre a la totalidad de lo real, desde su primer
concepto, y necesita organizar en una visión unitaria la complejidad del
mundo. También aquí la unidad hace la fuerza de este estilo de pensar
metafisico.
3.3 Dios como fundamento.
El penar metafísico del Dr. Basave habla de Dios y no calla de Dios. Su
metafísica está abierta a la trascendencia como fundamento de la habencia.
456

Pero su afán de lo concreto y lo existencial, hace que no pueda hablarse solo
de un ser postulado en principio, sino de un principio real, personal, exi~tente,
del Dios que salva y da sentido a todo, del Dios creador de c~ianto existe en
el mundo. El ser finito, por su condición de límite y fimtud, por estar
circundado de la nada, pide al ser sin la nada, principio de toda participación.
Toda la obra del Dr. Basave está llena de esta presencia de Dios, como razón
fundamental y última de cuanto hay en la habencia. Hay Dios. Y su ser existir
trasciende cuanto hay en la habencia. Su retorno a la metafisica se hace desde
el supuesto que lo que ha ocurrido a occidente,_ no es el o~vido_ d:l s~r, ni la
fuga de los dioses, sino el olvido de Dios. Este ha sido el desv10 ongmano en la
mayor parte de los pensadores. Todos los caminos de la metafísica del ~r.
Basave llevan a Dios. Solo él tiene la respuesta definitiva a la pregunta radical
formulada por el pensamiento presocrático sobre el pri:ncij&gt;io de todo cttant~ hay.
"La idea de Dios en la metafísica, profundamente enra12ada en factores vitales
y teóricos, no ha podido ser desterrada por los vanos esfue_rzos_del ~g_nosticismo filosófico, de los embates antircligi0sos, y del olvido irrehg10so. La
ausencia de Dios en la fenomenología de Husserl y en la ontología de
Heidegger deja a sus sistemas filosóficos sin men:ión relativa del problema
del principio. Grave déficit. Pero el problema subsiste, queramos o no llamar
a Dios el principio de todo cuanto hay. Los términos del problema -abórdense o no se aborden- son racionales. Y no veo impedimento alguno para
encontrar una solución racional" (p.48). Dios aparece desde la ontología con
el problema de la participación de los entes, del s,~r s~1bsistente, ~e la finitud,
y de la nada. Encontramos a Dios en el mundo. B~ando o subiendo por la
escalera inmensa de todos los entes, llegamos al ongen de todos ellos, a la
fuente de todos los grados, de todas las diferencias, de todos los contrastes.
Dios -sit venia verbo- se despliega en el mundo" (p.183). Desde la antroposofia se llega a Dios, porque el hombre se desvela com? se~ para la
salvación, para la plenitud y no para la muerte, para el amor mfimto, como
un cooperador en la historia de la ob1:a de Dios.
.
Basave despliega su pensar metafísico en la trascendencia y desarrolla una
teología mataftsica. Dios es el Ser Absoluto, el que hace que ~iaya (p.37~)- No
hay metafísica sin este retroceso desde los antes hasta la ra1z de los mismos.
"La busqueda del ser en el universo nos hace m~rch~r desde el s~,r-con-la-nada hasta el ser-sin-la-nada, uno único, eterno, mfimto, perfecto (p.377). En
es¡e itinerario el hombre se siente interpelado a pensar en primera persona.
El problema de Dios afecta a la persona que conoce, cree, ama y adora. Basave
glosa a Sócrates al decir "Yo s6lo sé que no soy !~ Absoluto". Hay en ello ~na
mt1straci6n de Dios. Se apela luego a las demostraetones. El hombre las necesita,
y Basave indica algunas; de lo contingente a lo necesario, de lo fugaz a _lo
eterno, de lo finito a lo infinito, las vías tomistas, y hasta una nueva vza:
457

�"Descubro en mi ser un desfiladero hacia la nada y una escala hacia lo absoluto... Si
existe nuestro afán de plenitud subsistencia) -y esto es un hecho evidenteexistió siempre una Plenitud subsistente, porque si no hubiera existido, no se
darían todos nuestros concretos afanes ele vida y de más vicia" (p.391). El
encuentro con Dios, al cual llevan todos los caminos, tiene muchas dimensiones. Pero a medida que el hombre penetra en este misterio ele la trascendencia, por las vías de causalidad, negación y eminencia, descubre que el amor y
la veneración le ponen en relación vital con Dios como ser personal en el cual
tiene razón de ser y sentido todo lo demás, también la vicia humana más
profunda. El hombre es un ser llamado a salvarse. Y solo en Dios encuentra
el camino de la salvación, desde la propedéutica de la metafisica. La filosofia
que no lleva a Dios se convierte en un desvío radical. Todo el pensar
contemporáneo está corroído, en buena parte de sus pensadores, por esta
ausencia y este olvido de Dios.

pesar de estar frente a ilustres pensadores de la modernidad. En el pensar
moderno hay un germen de destrucción del cristianismo, de negación de la
trascendencia, de nihilismo. El pensar cristiano lo ha hecho posible. En el
momento actual debe enfrent,rse con su desvío para que no se autodestruya.
El auténtico pensador cristiano tiene experiencia &lt;le la fuerza y del poder de
la verdad liberadora. El Dr. Basave muestra una vez más el valor de la
metafisica, naturaliter christiana, preámbulo de la fe.

***
Quiero cortar aquí el hilo ele mis reflexiones en torno a esta obra monumental de la met,física de nuestro tiempo. Con ella tenemos todos algo más
de luz, mejor fundamento, un camino más expedito hacia la trascendencia.
Esto nos conforta. Con obras así la cultura cambia cualit'ltivamente, el
hombre respira mejor. El Dr. Basave es un humanist'l consumado. Conoce
lo que le falta al homqre de nuestros días: "Santidad y metafisica responden
a lo que en el hombre hay de más propio y exclusivo, a la estructura vocacional
de su vida" (p.440).
A mi la lectura de est'l obra me ha proporcionado el gaudimn de veritate.
Todavía no soy "basaviano", pero sí me gozo en esta obra del amigo Basave.
Yo me considero a gusto en el tomismo de Santo Tomás de Aquino, cuya
fuerza está presente y constante en esta obra. Por ello mis reflexiones no
concluyen, tienen que proseguir. Para ser fiel a los amigos, y sobre todo a la
verdad, seguiré mis reflexiones, que se despliegan siempre en espiral. Desde
mi filosofia tomista dejo abiertos tres interrogantes: Ulay algo más en la

habencia del Dr. Basave que en el mwulo universo de Tomás de Aquino? - ¿Es jJosible
en metafisica sustitit.ir el ser jJor el haber? Hace poco un libro ele Fromm
denunciaba un desvío radical de nuestro tiempo en esta sustitución y preferencia del tener por el ser. Y por fin, ¿s¡ Dios es raiz y fundamento, y t.odo jJTocede

de quien es ljJsmn es.se subsistens, jJor verdadera jJarlicipación, no basta la comjJrensión
del ser conw acto para no alejarse de lo concreto y jJoder crear una teoria metajisica?.
Todas ellas implican una dialéctica. La filosofía vive en la dialéctica de
opuestos, en cuyo proceso las tesis se afirman, puestas a prueba, si tienen
consistencia y verdad. Pero este ejercicio queda para otra aventura sosegada.
Una cosa que me complace poner de relieve en el pensamiento de Dr.
Basave es su coincidencia con el pensar cristiano, y por ello su actualidad, a

458

4 59

�PALOMAS SOBRE EL MUNDO
DE EMMA GODOY
POR CECILL\ MARTfNEZ CAIRO

Universidad A. ele Nuevo León

Palomas sobre el mundo, de Emma Godoy, obra en dos tomos publicada por
editorial Diana en 1987, es un magnífico trabajo dirigido a los jóvenes, en el
que se intenta abolir las divisiones políticas y se busca acrecentar en el lector
un amor indiscriminado hacia todos los pueblos de la tierra.
Para lograr este propósito, comienza por internar al lector en las raíces
mismas de su nacionalidad y lo lleva a conocer_a Quetzalcóatl, el joven rey y
sacerdote establecido en Tula, que pacificó a su pueblo y lo ensefló a cultivar
la tierra.
El Quetzalcóatl que Emma Godoy nos ofrece; es un sacerdote maestro, que
donó al indígena el grano de maíz, amante de la paz, enemigo de los sacrificios
humanos y libertador de los pájaros.
Este hombre, según la tradición indígena, se internó en el mar fundiéndose
en el sol naciente, para convertirse después en el lucero de la maflana y desde
allí ilumina el cielo de México.
Y una tarde, a orillas del mar, se aparece a Emma y le pide que busque a
los jóvenes y les entregue la semilla del amor, esta semilla, que como el grano
de maíz en los campos, florecerá en los corazones y será la bendición del
mundo.
Emma Godoy acepta la tarea, hace un llamado a los nifios de su patria y
emprende con ellos un recorrido por el mundo llevando su mensaje de amor
a todos los pueblos.
Su primera visita es para Inglaterra, de donde nos ofrece el cuento "El
Príncipe Feliz" de Osear Wilde, la historia de la estatua que se despoja de todas
sus joyas para hacer feliz a lqs hombres. También en Inglaterra tenemos una
biografia de Isaac Newton resaltando en él sú capacidad de asombro, su poder
de observación, su modestia, su indiferencia al dinero, su afán de conocimiento, virtudes todas que posee naturalmente el niño y el joven, pero que
desgraciadamente pierde por una defectuosa educación.
De Inglaterra pasa a España, queriendo unir así a estos dos países, otrora
enemigos. De España utiliza el cuento "Los Tres Deseos" de Fernán Caballero, donde ridiculiza a la avaricia. En seguida nos entrega una biografía de

�Miguel de Cervantes Saavedra, con la que hace resaltar que las almas
intelig~ntes saben obtener grandes triunfos de sus peores fracasos, (El Quijote
fue escrito durante los años de cautiverio del autor) y ensalza a D. Quijote, el
héroe perseguidor de ideales inalcanzables.
Después de una rápida visita a Portugal, en donde encontramos la "Parábola de los Siete Mimbres" de Coelho, encomiando la unidad faniliar, Emma
Godoy nos lleva a Francia. Allí nos hace conocer a Luis Pasteur, "El Cazador
de Microbios" y el inventor de las vacunas, el vencedor de la rabia y otros
muchos descubrimientos. Destaca la autora en Pasteur su modestia, su desinterés, su amor por las cosas sencillas, su pasión por la ciencia.
De Francia pasamos a Alemania y Emma Godoy invita a los dos países a la
unión y al olvido de las pasadas guerras, ensalzando por igual la cultura de
ambos pueblos. Allí nos ofrece un fragmento de "El Tesoro de los Nibelungos"
destacando el desprecio a la riqueza.
Con un lenguaje sumamente poético, Emma Godoy nos dice: "El Tesoro
de los Nibelungos yace olvidado en el subte1Táneo de tinieblas. Nadie querría
llevar la maldición del oro. En cambio, sobre este antro que destruye existencias, se lc'vanta un poderoso canto de vida, el bosque maravilloso, la brisa,
las nubes, los pájaros, las monedas de oro más ricas que las de los avaros; el
sol del crepúsculo cuando brilla en las ondas del Rhin" 1.
De Alemania pasamos a Israel, en un intento de unir a perseguidores y
perseguidos. En el relato "Que raros son los relojes" pone al alcance de la
mente del joven las teorías de A. Einstein acerca del tiempo y explica además
la teoría de la relatividad.
Hay que agradecer a Emma Godoy que logre convertir lo abstracto de estas
teorías, en sencillas explicaciones que logran despertar en el joven el interés
por la fisica, la astronomía y las matemáticas.
También relata la historia del pueblo judío, sus esfuerzos por mantenerse
unidos y sobre todo su lucha para convertir a Palestina, la bella tierra fértil
que conociera Jesucristo, y que siglos de descuido, indiferencia y/ desidia ,
convirtieran en un páramo, en un sitio donde de nuevo florece el yermo y los
desiertos retroceden.
Incluye también un relato de Giovanni Papini que destaca en Jesús la
humildad de su cuna y de su oficio. Después de hacernos deambular por las
profundidades científicas de la mente de Einstein, nos lleva de la mano hasta
el Carpintero Divino que nos enseña que "del mismo modo que de un
retorcido tronco de olivo, nudoso y terroso, se obtiene el lecho del niño y de
la esposa, se puede hacer del sórdido usurero y de la desvergonzada mujerzuela dos ciudadanos del Reino de los Cielos"2
1
2

462

Godoy Emma, Pa./~111as Sobre el Mundo, ed, Diana, México I 987, p.59
Godoy Emma, Op. Cit., p.80

A partir de aquí, las na1Taciones retroceden y avanzan en el tiempo
histórico, desconcertando al lector, acostumbrado al orden cronológico, y que
sigue con dificultad los giros que la mente de la autora le lleva a realizar.
Inopinadamente, nos encontramos en la Edad Media. Emma Godoy incluye un relato de Emilia Pardo Bazán sobre "El Esclavo y la Mttjer en la Edad
Media" describiendo el papel que ambos tuvieron en la época, la poesía de
Rubén Darío sobre "Los Motivos del Lobo" y una descripción de la catedral
de Chartrcs que muestra, en la bella flor de sus vitrales, a obreros, ebanistas,
carpinteros y pastores alternahdo con.santos y reyes; ya que no hay oficio más
o menos valioso sino que aquél, que por hacer bien lo que hace, se purifica y
santifica por igual. Y aquí tenemos un claro mensaje a los jóvenes para que
en el trabajo, busquen ante todo la perfección.
De la Edad Media pasa al Imperio Romano y al Renacimiento, uniéndo así
épocas que muchos autores quieren contraponer. En seguida volvemos a la
Europa Moderna donde alaba la laboriosidad de los países nórdicos, llega a
los Polos, y de las tierras heladas vuelve a las ardientes, a la Mesopotamia,
que fue cuna de la humanidad, y a la civilización Sumeria, ochenta siglos antes,
en un intento por despertar en sus jóvenes lectores el amor por lo antiguo;
con lo que termina el primer tomo de la obra.
El segundo tomo está·dedicado a Africa, Asia y finalmente América pues
las "Palomas", que iniciaron su viaje en el precolombino mexicano, dan vuelta
al mundo llevando su mensaje de paz y rematan de nuevo en el punto de
partida, en un círculo perfecto donde no hay comienzo ni fin.
Para describir el mundo musulmán utiliza cuentos como el de "la Camisa
d~l Hombre Feliz" y los Perros Negros" para ilustrar la cultura árabe.
Del Africa negra nos dice: "Hay que invitarlos a que compartan el fervor
en que ardemos por la amistad universal. No será fácil que acepten porque
se hallan cargados de rencores contra los blancos" ... "de hoy en adelante
.
,,3
debemos compensarlos y darles un lugar de honor entre 1as nac10nes . .
Relata las exploraciones de David Livingstone, el misionero escocés que
ci~•ilizó hotentotes, bechuanas y zulúes. Livingstone curó y enseñó a las tribus
africanas y siempre se dijo: "Debo permanecer trabajando hasta mi último
aliento para curar esta llaga abierta y supurante, baldón del mundo, que se
4
llama exclavitud."
De la India utiliza el relato "El Alfarero y El Lavandero" que es una sátira
de la envidia. China y Japón nos regalan un cuento cada uno. Rusia y Estados
Unidos se nos ofrecen juntos, en esta Cruzada de la Paz y dan pie a claras,
3
4

Godoy Emma, Op. Cit., p.34
Godoy Emma, Op. Cit., p. 38

463

�concisas y sencillas explicaciones sobre la desintegración del átomo y acerca
del mundo sideral.
Por último, llegamos a América Latina, de quien dice: "Todos los Iberoamericanos formamos un solo pueblo, en verdad, una sola nación";5 y nos
ofrece pensamientos de Simón Bolivar y poesías de Gabriela Mistral.
Finalmente volvemos a México, que como país mestizo, siempre ha estado
dividido. Su selección de relatos es un intento de reconciliación entre indios
y españoles, entre conservadores y"libcrales "porque todos somos mexicanos.
Tenemos que amar a la patria tal como nos la entegó la historia y no podemos
renegar de una parte de nosotros mismos."6
Y la obra termina por donde empezó; con Quetzalcóatl, el sumo sacerdote,
La ~erpient~ Emplumada, el dios hombre de la mitología indígena, que llegó
de uerras lejanas trayendo a América palabras de amor.
·
Palomas Sobre el Mundo es un mensaje de paz, de comprensión entre todos
los pueblos de la tierra. Está dirigido a los jóvenes de México y del mundo
con la esperanza de que el grano de amor que allí se entrega, germine en las
futuras generaciones en forma de una mejor convivencia entre las naciones.
El lenguaje en que esta obra se expresa está cuidadosamente medido para
lograr que el joven se enriquezca con la lectura y, al mismo tiempo, el
vocabulario que se incluye al final de cada narración, facilita la comprensión
de la misma, haciendo de esta obra un instrumento didáctico inapreciable
para todo maestro que se interese en ampliar la cultura de sus educandos.
Más importante aún, el contenido profundamente humanista de esta obra
y los valores morales que exalta (amor, humildad, modestia, perseverancia,
hermandad, desinterés) hacen de esta obra un libro indispensable para todos
aquellos maestros interesados en la formación de valores; preocupación
existente en todos los educadores del mundo actual, regido por la codicia, el
hedonismo y la indiferencia.
Palomas Sobre el Mundo tiene además la cualidad de hacer simple y claro lo
abstracto y lo complejo, y de introducir al joven de manera interesante en el
mundo de las matemáticas, la física y la astronomía, volviéndolas fasdnantes.
La Dra. Emma Godoy merece nuestro reconocimiento por interesarse en.
escribir para el mundo de los jóvenes y por preparar para ellos esta recopilación de pequeñas joyas literarias, engarzándolas con su fina prosa y dándoles un sentido humanístico, unitario y universal.
Sólo me resta desear que su trabajo reciba la acogida que se merece y que
la obra se traduzca a muchas otras lenguas para que su mensaje llegue a todos
los confines de la tierra.
5
6

464

Godoy Emma, Op. Cit., p. 84
Godoy Emma, Op. Cit., p. 89

/

ANA.LISIS DE CIERTOS FENOMENOS LINGUISTICOS
EN EL HA.BlADE LOS UNIVERSITARIOS Y
SU REPERCUSIÓN SOCIAL.
DRA. ALMA SILVIA RODRIGUEZ PEREZ
U.A.N.L.
OBJETIVOS INMEDIATOS Y MEDIATOS DE LA INVESTIGACIÓN

A PARTIR DE LA EXPERIENCIA DOCENTE, de las investigaciones en que hemos
participado y de la observación del manejo de la lengua a través de los medios
de comunicación, es evidente que existe una prnblemática lingüística, una
serie de fenómenos de lengua que tienen repercusión en el ámbito educativo,
tales como: pobreza en el vocabulario empleado, incapacidad de producir
agrupaciones sintácticas, fallas en la comprensión de palabras, desconocimiento en el uso de sinónimos y antónimos, etcétera, que restringen en el
individuo su cosmovisión y, por ende, el de su entorno social.
Considerando lo anterior, propuse hacer una investigación, denominada
Analisis de Cie1tos Fen6numos Lingüísticos en el Habla de los Universitarios y su
Repercusi6n Social, que estudiara estos problemas, so pena de que cualquier
cambio dentro del sistema de enseñanza-aprendizaje, quedaría en el papel
por la falta de comprensión de maestros y educandos. Para tal efecto, se
integró, un encabezado por la suscrita Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez;
co-responsable, el Lic. Xorge M. González Guajardo; y colaboradoras, las
licenciadas Ma. Elena Morín Reyes, Ariadna Avila Delgado y Ma. Elena Silvia
Olivares.
·
Como argumentos adicionales sustentamos además, en el plano individual,
que el profesionista universitario es, generalmente, incapaz de desempeñar
su rol social, porque está limitado a causa de sus deficiencias en el manejo del
lenguaje; y en su profesión se concreta al desempeño de una labor eminentemente técnica, descuidando el aspecto de la investigación. Como consecuencia, no puede trascender su propio ámbito, favoreciendo así la conservación
de una sociedad individualista e incapaz de cambios. En suma, el universitario
está -por todo los factores descritos-, imposibilitado para tener una conciencia plena del concepto Nación.

�. Consucuente~nente, nuestro objetivo inmediato fue diagnosticar la situación _del lengua_Je en.la comunidad universitaria mientras que los objetivos
mediatos son:
1. Instaurar un programa institucional
2. Prop_orcionar soluc_iones específicas a los problemas del diagnóstico
3. Realizar la evaluación del programa y su adecuación final
EXPLICACIÓN DEL EXAMEN DIAGNÓSTICO

Uno de !os primeros pasos que se dieron para constatar la existencia de la
problemát:Ica respecto al uso del lenguaje, en el ámbito universitario fue la
ela~oración de una prueba o examen de diagnóstico que evidenciara'lo que
~abiai:nos. observado a través de nuestra experiencia docente y nuestras
mvest:Igaciones.
Con el propósito de dar mayor objetividad a esta prueba, se determinó una
muestra sobre el total de la población estudiantil de la U.AN.L.,
A partir de lo anterior, se elaboró un examen de diagnóstico con las
siguientes especificaciones:
ª: ~n primer término, se buscó que dicho examen fuera capaz de medir ias
habJ!i~ades _en el u_so de la lengua, tanto en el nivel de morfología como en
el de smtaxts y léxico. Para ello se partió del siguiente criterio: un hablante
1
medio posee competencia en estos niveles, aunque ello no implique necesaramente un dominio de las reglas.
b. En segundo lugar, se procuró que el tiempo de su resolución fuera breve
a fin de nos dispersar la atención de los estudiantes y poder conocer realment;
su niv~l de comprensión y, por ende, su grado de dominio de la lengua
c. Fmal~ne~1te, se bus~ó que el examen fuera fácil de codificar; para tal
efecto se dISenaron reactivos precisos, objetivos y directos.
E_n relación a los ap~rtados que cubren los niveles mencionados, la primera
sección del examen mcluyó cinco reactivos, por medio de los cuales el
encuestado pu~iera mani~e~tar su conocimiento lexical. Este apartado se
configuró con cmco, que hmeran posible la coherencia de los enunciados.
~ segunda, observó el conocimiento morfológico -considerando las
vanantes de género y número, de colectivos y despectivos- en diez palabras·
todo esto mediante un cuadro de doble entrada.
'
. La tercera, se constituyó con una lista de frases y oraciones para ser
mtegradas en un párrafo. Con ello se determinó la capacidad de ordenar

Según Chomsky, ~ompe~ncia es el "Conocinúento de la lengua... lo que el hablante
d~ una len~ua sabe 1mplíatam~nte... La competencia del hablante-oyonte puede ser
expresa~a, 1dealme?'te, por un s1Stema de reglas que relaciona representaciones fónicas
con sus mterpretac1ones semánticas".

466

sistemáticamente dichos elementos. Cabe aclarar que tanto esta sección comv
la segunda fueron elaboradas con términos del lenguaje coloquial y en
esquemas simples, con el objeto de apreciar los requerimientos mínimos
exigidos en los objetivos del área del lenguaje a nivel de preparatoria; y que
bajo dicho criterio se auscultó en todas las dependencias de la U.AN.L.
-preparatorias y facultades-, pues salvo Filosofia y Letras, y Ciencias de la
Comunicación, las demás facultades no contemplan en sus planes de estudio
materias de especialización del knguaje.
Dado que el manejo de conceptos abstractos es más complejo que el de los
términos concretos, se consideró más significativo medir la capacidad de
comprensión de los primeros. Para detectar esta comprensión se pidió a los
alumnos citar un sinónimo y un antónimo de las diez palabras que integraron
la cuarta sección. La hoja de respuestas consideró una amplia gama de
posibilidades (variantes lexicales). Y además, la complejidad en este aparado
fue mayor que la de la sección primera, si bien ambas se insertan en lo lexical.
En el ejercicio último se investigó la capacidad para sustituir frases con
palabras equivalentes. Esto nos ayudó a determinar la destreza en comprensión (análisis y síntesis). Considerando que el léxico es esencial como instrumento de comunicación y de configuración de la realidad, se manejó este
aspecto en la primera sección, en la cuarta y en la quinta.
Una peculiaridad de este examen es que los términos incluidos pertenecen
al lenguaje estándar, no son característicos de una zona geográfica y, por lo
mismo, éste puede ser aplicado en diferentes regiones. Esta característica ha
despertado interés en la Universidad Autónoma de Coahuila, donde actualmente se está aplicando dicho examen a nivel de las preparatorias del estado.
Los resultados del procesamiento de datos nos serán dados a conocer por la
propia Universidad, a fin de compararlos con los que se han obtenido en la
U.AN.L.(v. gráfica)
Los resultados del examen de diagnóstico confirmaron nuestras hipótesis
de trabajo en el sentido de que nuestros estudiantes poseen un bajo nivel en
el uso de su lengua materna.
Este hecho tiene una gran repercusión, ya que el carecer de un aceptable
nivel en el manejo de nuestra lengua se reducen considerablemente las
posibilidades de análisis y síntesis, facltades inherentes a la capacidad intelectual. Es decir, el nivel de abstracción se ve limitado, razón por la que no
podemos exigir un alto nivel académico, pues el estudiante tiene dificultades
para expresarse tanto en forma oral como escrita, así como para la comprensión de textos. En consecuencia, se favorece la formación de profesionistas
carentes de ideología e incapaces de asumir una posición frente a la proble-mática social que confronta nuestro país.
Por las razones expuestas anteriormente, confirmamos la necesidad imperiosa de proporcionar a nuestros estudiantes herramientas adecuadas para

467

�un mejo~ dominio de su lengua materna y, por ende de su capacidad d
razonamiento.
'
e

A POINT OF VIEW ABOUT MEXICAN-AMERICAN
lANGUAGE ACQUlSITION
RESULTADOS

100

DEL

EXAMEN

DE

DIAGNOSTICO.
ALMA S. RODRÍGUEZ

U.A.N.L.
80

51
I!

Ingeniería
Salud

r.
o

Preparatorias
Posgrado

~ Ciencias Socialu

60

LEXICAL

MORFOLOGICO

SINTACTICO L.

ABSTRACTO COMPRENSION

TIPOS DE DOMINIO EVALUADOS

THEREARE MORE THAN FIVE MILLI0N Mexican-Americans living in the United
Statcs, most of whom are children.
The object of this is to show the nature of the damage that has been done
to these children. According to some friends opinions and a few studies that
have been written about Spanish-speaking children in the United States will
be the basis for this paper. It has been assumed that children who learn two
languages simultaneously during the process oflanguage acquisition.
Bilingual education for Mexican-American children means thé use ofboth
English and Spanish language's; and since language is the most important
exteriorization or manifestation of the human personality, most of the
problems related to the education of Mexican-American children are based
on a failure understand the language learning problems.
For thousands of Mexican-American, the American educacional school
system can be described as inadequate. A great number of "educators" call
Mexican-Americans "disadvantaged" for not being able to learn at the same
rate as Anglo children. They have even reported that bilingual students are.
retarded.
·
Tests, for example, have been and are being used to categorize and to label
children. Traditionally, intelligence tests results have been formulated with
reference to a· single scale. The basis has relation to only one point on the
scale; because ofthis, a slot is assigned created anda child is placed in special
class with the mentally retarded children. Consequently, tl1e child begins to
think that he is inferior, and he begins to believe that because his own
· complexion and in many cases his speech, are different, therefore he must be
inferior. It would seen tl1at his experience would raise questions regarding a
commonly accepted statcment that bilingual children are retarded.
There is a lack ofbotl1 insight and understanding for tl1e Mexican-American people. The problem is of special importance, because the child who
enters school with a language deficiency is made aware of bis disadvantages,

�but he is unable to resolve them. So, the needs and posibilities for research
in the area ofbilingualism are numerous.
Ofsign!ficant impor~nce could be an investigation comparing the Janguage fundat:Ion of monolmgual and bilingual children at different Ievels of
intellige_nce and socio-economic status. The fact that intelligence and socioeconom1c status were not taken into account in many studies makes it difficult
t? determine whether tl~e language retardation was actually due to bilinguahsm. _It ~ould_ also be mteresting to make a comparison of the Ianguage
funct:100 m cluldren who Iearned two languages during infancy with those
,who learned the second language ata later stage. Availab,le data indicate that
much oftl1e inadequacy, inefficiency, and ineffectiveness ofbilingual children
is due to the difference in monolingual and bilingual environments.
TI~~ school must give tl~em ~ _sense of security and confidence by training
the bilmgual teacher. The mability ofexpression and the language errors will
be_ corr~ct~d mainly following sound linguistic practices, construction drills,
~smg mmnnal pairs or otl1er resources. This means that even though linguistlcs &lt;loes not yet help to measure the relative 12 tl1e motivation or attitudes
~or language learning, it can help in the area of Ianguage proficiency. "As
soon as our society comes to realize tl1at its ideas concerning fonguage ... are
defective and inefficient, and that Iingustic science "can help better them, we
way look for the beginnings of improvement... " (Teachers and Counselors
for Mexican American Children).
Piaget's tl1eory states that the child interacts witli his externa! environment.
The ways in which look at reality and construct the experiences in theirworld
are of i~creasing importance and interest to every study on child dev.elopment. P1aget assumes tl1at in arder to classify objects, the child needs to have
a cognitive structure of tl10se objects. That means his responses to situations
~ill t~nd to ~e influenced by tl1e language adults use and interpret these
s1~uat1on~ to lum. Therefore, tl1e way bywhich the child understands grouping
will be directly related to tl1e operations of his cognitive functions. Then
language. is a necessary factor for tl1e completion of an stable cognitive
structure 1~ tl1ought. Vygotsky states tl1at while initial experiences are largely
se~sory, as language develops, language comes to mediate both thought and
acaon. Thus speech, oral or internalized, becomes an instruments oftl1ought
in tl1e proper sense.
Consequently, tl1e problem ofbilingualism with its implications of discouragement and frustation, can have a &lt;lamaging effect at the child's intellectual
develbpmentand emotional adjustment. Problems inherent in the testing and
evaluation of Spanish speaking children have been a cause of concern witllin
tl1e educational system. Very little attention has been given to consider
whetl1er ?º ~motional factor may be contributing-to tl1e problems of speech
commumcaaon.

470

· It would be hand not to emphasize tl1e importance of tl1is aspect because
we have come to see the unsuccess in the language development of these
children and its effects on their subsequent life. lnvestigators found that
Mexican-American children know even fewer of the complex language
symbols than do monolingual disadvantaged children. They appear unable
to relate tl1e concepts they learn in English back to Spanish,_and thus end_up
with a conglomeration of two poorly ~earned languages_ mstead of bemg
proficient in either one. Children, parucularly form fo~emg cultural bac~ground, need to learn the values and expectations of the1~ new cul~ure. Th~s
means that care must be taken to assure that bilingual cluldren aclueve theIT
potential possibilities by helping them assess tl1eir abilities and tecognize and
develop their talents through tlle u~e oflang~age.
.
The mass evidence shows that, 1f everythmg were equal, cluldren could
learn to read and write a second language more easily and better. If, in
addition, tl1eir English-speaking peers and teachers treat tl1em _with respe~t
aild affection tl1eir understanding of themselves, the meamng of theIT
language and' tbeir cultural heritage will grow, as will tlleir motivation for
furtl1er learning.
.
An insufficient verbal repertory can lead to the developm~nt of n~gaave
attitudes and frustations atan early age. If tltis is so, the lear~mg conangencies make the child become predisposed toward the learnmg of a second
Ianguage and reject any Iearning. lt is n~w rec~g_nize? that tl_1~ process of
language learning is facilited wh~n spec1al tra~nmg m cogmave concept
formation is being communicated m 01~der to ~ndg~ tl1e cultural gap. That
means tliat it would certainly be approp1ate to mvesugate the effects tha~ the
indiscriminate use of12 seores has had on tl1e education ofMexic~n-Ame~1tan
children and move toward the resolution of this problem. Parucularly mteligence t~sts have been proven inadequate and dang~ro~s since th~y are often
used for labeling students as retarded when _t11.e reahty 1s tl1at tl1e1T problems
in language acquisition are what hinder theIT ac~dem1c gr~_wth an_d d~velopment. It has been estimated that 80% of the Mex1can-Ame11~an clul~1 ~n who
enter t11e first grade do not finish high school. This ~ppeallmg ~tatlstlc &lt;loes
not speak highly about tl1e capabilities of tl1e ~encan educatI_onal system
because it does not provide an adequate educauonal opportumty for tl1~se
children. Of course language programs alone can~!ot be e~pected to p_rov1de
the kind ofpreparation needed for life. lncre~sed e~ph_as1s m~st be_ g1ven to
otlier areas upon a sufficient development m mot1v~t1o_n, prnnanly based
u pon meaningful reinforcements of self-concept. A cluld 1s a person of great
capabilities, and when he learns how t~ learn he _becomes ~ore cap~ble. .
According to this philosophy, tl1e clnld has a ngl~t to a b1cultural 1dent1ty.
To achive tllis, supporters ofthis idea have systemaucally atte_mpted to create
a classroom atmosphere that is flexible and yet congrue~t_wlut tl1e values a_nd
Iifestyles ofMexican-American children. So, when the ab1hty to speak Spamsh
471

�is viewed as an asset to be preserved and' reinforced while learning English,
they feel accepted and proud of their background.
Thus, the attitude and individual has toward the group represented by the
second language seems to affect the success he has in learning the new·
language and the extent to which he uses it. Furthermore, the cultural factors
within ~n-ethnic gro~1p may have as much influence as the linguistic ones in
determmmg the ch01ce of words used by individuals and the individual's own
experience in Ianguage acquisition. (Lambert).
An_ overview of first language acquisition shows how children's language ·
learnmg progress comes from a pre-Ianguage, babbling stage to the production of phonemes, the learning of the referent system comes next and ends
with the production ofmorphemes and the development ofsyntac
Brown).
In the process of acquiring a second-language, and individual has to Iearn a
number of new _phonemes anda new set of morphological and syntactic rules.
T1ms the learmng of a second language becomes not only a linguistic task,
but also ~ psych?logical one of adapting to the distinctive cognitive, social, ·
and ethmc reqmrements of the new language learner. Thus, the learner is
faced n~t only with the learning of the linguistic aspects, but also with the task
oflearmng ~h_e_cultural system upon which the second Ianguage is based.
. ~l~e ac~ms1t.1on of tl~~se two syst~ms involves_ a complex process where tl1e
md1v1dual s own capac1t.1es and enviromental stnnuli must interact. Therefore, specific relevance of formalized education may be the best orientation for
tlie Mexican-American children, and language must be the basis upon which
tliis education process should rely.

HACIA UNA NUEVA METAFÍSICA
PROF. LIC. CALIM

(R.

Bibliography
Brown, Roger, A First Language: The Early Stages. Cambridge, Harvard Univ.
Press, 1973.
Lambert, W., "Developmental aspects of second language acquisition." Journal of School Psyclwlog-y, 1956, 43.
Teachers And Counselors for Mexican American Children, Texas Technological
College. Soutl1wes_t Educacio~1al Development Laboratory and the Soutl1western Cooperative Educat1onal Laboratory, Austin, 1969.
Vygotsky, L.S., "Piage_t's Theory of Child Language and Thought" Thought
and Language. Ed1ted and translated by Eugenia Hanfmann and Gertude
Vakar. Cambridge, Mass. M.I.T. Press, 1962 (Summary by Rosalinda
Gil).
Vygotsky, L.S., Thought and Language. Edited anµ translated by Eugenia
Hanfmann and Gertude Vakar. Cambridge, Mass M.I.T., Press, 1962.

J. MUSSI

Catedrático de Filosofia y de Lógica Matemática
de la Universidad de Paraguay

"La teoría del ser -&lt;lesde Aristóteles hasta Heidegger- no
1
proporciona satisfacción plena al entendimiento metafísico" •
EL EMÉRITO ILUSTRE RECTOR de la universidad Regio montana de Monterrey
(N.L. México) -Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- acaba de
publicar una obra filosófica de trascendental importancia intitulada "Tratado
de Metafísica: Teoría de la Habencia", que constituye algo real y totalmente
nuevo dentro del pensamiento metafísico de Occidente. El distinguido filósofo latinoamericano replantea, en efecto, las cuestiones fundarnentales y el
valor mismo de la "filosofia o saber último" ("prima philosophia") desde una
perspectiva distinta, original e incluso mucho más auténtica que las an~eriores, incluyendo también las metafisicas de este siglo. La obra aparece oertamente, como dice su autor, en una época difícil y precaria, signada por una
indigencia no sólo económica sino también moral y espiritual. El hombre
contemporáneo padece efectivamente de una crisis profunda de valo:e~, que,
en el fondo, es de naturaleza metafísica, pues afecta a un ser más mamo y
person~l y al sentido y destino de su propia ex~tencia. La "Metafísica de la
Habencia" surge precisamente, hoy, por ésto mismo, como una respuesta y
una esperanza-"una propedéutica de salvación"-a ese desamparo y angustia ónticoexistencial del hombre actual, que gime bajo el peso tremendo de
fuerzas y estructuras deshumanizantes. Esta obra no es, un "simp~e tratado
más de metafísica", en competencia con otras similares, como piensan, al
parecer, algunos críticos2, sino un integral_ cue~tionamie~to de _la metafísica
misma en su estructura noética y valor lustónco: Qué sigue siendo y para
qué sÍl~e hoy la metafísica?. Pues la crisis actual ·e xige un planteamiento

1
2

D r.A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisi~a":,Pag. 48. Ed. Limusa. México. 1982.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafis1ca , pag. 13.
,

�radical. El hombre contemporáneo no sabe ya a qué atenerse. Ha perdido el
sentido metaftsico de su existencia o, tal vez mejor dicho, la metafisica
occidental ha fracasado en su tarea de fundamentar y orientar la existencia
humana. Pues ha perdido su tradicional carácter de auténtica sabiduría y ha
desembocado en el callejón sin salida del idealismo hegeliano, por un lado, y
del materialismo marxista, por el otro, epígonos finales de un largo proceso
hipostático del "ser", iniciado en los albores mismos de la filosofia gi:iega. La
realidad quedó.escindida así en una "sustantivación ideal" y en una "cosificación material" -tesis y antítesis-que hizo imposible toda apertura hacia una
comprensión auténtica del ser humano. M. Heidegger intentó, en nuestra
época, una salida con su pretendido "olvido del ser", pero sólo llegó a una
"ontologización ideal" o "idealismo de la significación" sin darnos una respuesta integral al problema antropológico. Nuestro ilustre filósofo -el Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle- nos propone hoy una nueva manera
de hacer metafisica y, con ella, la posibilidad coyuntural de una liberación del
pensamiento y del hombre concreto de su trágica situación actual. Queremos
exponer a continuación algunas reflexiones en torno a ciertos temas de esta
señera obra filosófica, destinada, así sinceramente lo creemos, a revolucionar
la 01;cntación y la forma tradicional de hacer metafisica.
Nuestro filósofo comienza señalando una verdad olvidada frecuentemente
por los pensadores: "la realidad está antes que el mundo prefabricado de
conceptos"3 • La casi totalidad de los sistemas metafísicos anteriores-incluso
los de Aristóteles y la Escolástica- han tomado como "punto de partida", en
efecto, "cierta elaboración conceptual apriori" (vgr. "idea", "imagen" ...etc.),
"ligeramente intuída" o simplemente aceptada por tradición de Escuela. La
"realidad misma", en cambio, quedaba olvidada o permanecía como "un
trascendente más allá" o "un supuesto fundamento o substractum abstracto".
Algunos filósofos contemporáneos, no obstante, tuvieron clara conciencia de
este grave error de perspectiva gnoseológica, pero tampoco dieron una
respuesta adecuada a este problema, perdiéndose, en cambio, en sutilezas
filosóficas puramente formales. Así, vgr., E. Husserl y su principio del "retorno de las cosas mismas" ("Zu der Sachen selbst"), H. Bergson y su intuición
de "L'evolution creatrice" y muchos otros, como M. Scheler, N. Hartmann,
etc. la Metafisica se ha ido gastando o perdiendose de este modo, a través de
los siglos, en meras especulaciones conceptuales o elucubraciones estériles
sin importancia alguna para el ser humano. "Estamos instalados en la realidad, dice nuestro filósofo. Desde ella debemos partir, en vez de descender
desde el concepto, aunque no podamos agotar j amás la dilucidación de su
esencia"4 • Pero el gran tema o "principio primero" de la Metafisica, descu-

3
4

Dr. A. Basave F. &lt;kl Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 25.
Dr. A. Basave F. del VoJJ,._. "Tratado de Metafisica", pag. 25.

bierto por el Dr. Agustín Basave Fernández 1el Vall~, no_ es la realidad, "que
es preciso trascenderla", sino "algo fundante -pr~v10 ysi~~.ltáneo a la vezen que la realidad misma se ofrece como tal:
_habenc1a_ -un_ conc~,Pto
nuevo creado por el filósofo para significar el ob~eto propio y p~imero de
la intuición del espíritu humano. Tratemos de penetrar en el senudo de este
concepto trascendental.
. .
El término "habencia" (del latín "habere": haber) expresa o sigmfica
primeramente la "totalidad de lo que hay". Abarca, por ;into,"no tan ~l? ~~
"cosa real'' sino también el "ente ideal", el "ente posible y el ente ficuc~o. •
Es decir "el conjunto indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades". Pero "no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa o del :nte,
sino el modo primario de entrar en pr~senta;ión d:n~o del ;ontext~ • Es
decir, la "habencia" no se 1dentifica m con el ser m con el ente . 1:-1º
debemos pensar aquí en ella con las categorías conceptuales de la m~tafis~ca
tradicional. Pues si la "habencia" no es ni "el ser" ni "el ente" eso no unpl!ca
que sea equivalente al "no-ser" o _a l "no-ente". Estamos ..en una perspecu_va
totalmente distinta. Tampoco la "habencia" es un nuevo substr~ctu~ apnori" en el cual surgen los entes. Lo cual significaría, pues, una log1zac1ón de la
misma. Debemos pensar o concebir la "habencia", más bien, como "el
contexto en el cual se dan los entes", pero no como " un antes" o " un después"
de los mismos. Pues la "habencia" no es ningún "molde" o ~es~ructura", ~ue
recibe "dentro" algo distinto, como vgr., un vaso y un hqmdo contemdo
dentro. Para acercarnos al concepto de "h:bencia" debemos ate~~rn~~ a su
significación originaria: "todo lo que hay , pero subrayado el hay , q_ue
constituye su ámbito propio. Pues bien "qué es lo que hay?. Cuál es el ámbito
.
·ón de la "habencia"?. El filósofo nos lo dice expresamente: "lo que
o d 1mens1
..~
d · l
t
es, lo que ha sido y lo que será" configuran "lo que hay . Es ecir e pres:n e
0 lo actual el pasado y el futuro de los e_ntes: el hoy, el ayer y el ~anana
ontológico~. Este concepto fundamental de la "habencia" -que con_sutuye el
gran descubrimiento del ilustre filósofo mejicano- se aclara meJOr en su
vinculación con los conceptos tradicionales de "ser" y de "ente". Veámoslo.
Ni la filosofia antigua (griega y medieval), ni la moderna l~a aclarado
suficientemente estos dos conceptos fundamentale~ de la Metafisica. ~or eso
han sido cuestionados a menudo e incluso reactuahzada su p~oblemá~ca por
la filosofía heideggeriana. Notamos, en efecto, una imprcc1s1ón u osCJlac1ón
constante en la significación de los conceptos de "ser" y '.'ente"~ _través de la
historia, que ha obligado a nuestro filósofo a una acut~1d cnuca. y a una
investigación hermenéutica profurda del propio_ lenguaje m_eta~s•c?· P~es
no es posible seguir haciendo metafisica sin previa _Y necesaria d1lu~1dac1ón
llnguística, sin una sana y realista filosofía del lenguaJe. Solamente Aristóteles

,!ª

5

Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 26.

475
474

�y Santo Tomás de Aquino han superado, en gran parte, esta problemática con
la conocida doctrina o teoría gnoseo-lógico-metaflsica de la "analogía" ("Analogía éntis"). El ser no tiene una significación única, decía el estagirita, sino
que se entiende de muchas maneras"6 • Igual concepto expresaba también el
Aquinate en sus famosos "Comentarios de la Metafisica de Aristóteles"'. No
obstante esta doctrina de la "analogía entis" ha sido frecuentemente olvidada
o mal interpretada en la historia de la filosofia, que hoy exige una reinterpretación y una adecuación mejor a los grandes problemas metafísicos
actuales. Pues el planteamiento de los temas se hace hoy desde una situación
totalmente distinta y una tradición filosófica diferente, que gravitan poderosamente sobre la misma significación y orientación de los problemas. Pero
indudablemente la gran cuestión ontológica -"el objeto de todas las investigaciones, presentes y pasadas, aquélla hacia la cual la filosofía toda se pone
en camino"- sigue siendo, hoy como ayer, la problemática del "ser": "Qué
es el ser"?, Qué significa el ente"?, "Qué relaciones hay entre el ser y el ente"?.
Nuestro filósofo no niega la importancia primordial que tiene el "problema
del ser". Lo afirma, al contrario, en cada página de su magistral obra. Pero
el planteamiento y la perspectiva de su pensamiento son distintos. Pues parte
de una intuición nueva y original, desconocida por los filósofos anteriores.
He aquí su valioso aporte a la Metafisica occidental.
No obstante analiza y critica profundamente la noción tradicional de "ser".
Comienza distinguiendo, en efecto, en la estructura linguística del término
dos aspectos fundamentales, que muchos no han percibido o simplemente
dejado de lado: el aspecto "lógico-predicativo" y el aspecto "ontológico-existencial". El sentido primero del término "ser" -dice nuestro autor- es este
último: pues "ser" significa originariamente "existir". Primeramente se "es"
y luego "se piensa" en "lo que se es". Sobre esta diferenciación trascendental
fundamenta nuestro filósofo su crítica metafísica al concepto tradicional de
"ser". El aspecto "ontológico-existencial" no debe ser confundido ni, menos
aún, identificado con el aspecto "lógico-predicativo". Aquél es siempre concreto: "ens concretum", éste, en cambio, es abstracto: "ens abstractum et
commune". Esta aclaración conceptual tiene suma import1.ncia en el uso
habitual, que hacemos del término "ser". Así el "ser" --considerado como "ser
abstracto"- es simplemente un concepto o "algo lógico", forjado por la
inteligencia: es "el más universal de los conceptos" ("To ón esti katholou
málista pánton", como dijera Aristóteles:8). Por tanto es absurdo identificarlo
con el "ser concreto" de los entes, de cada e nte en particular: "es inadmisible
sustantivarlo -dice nuestro distinguido filósofo- y hacer de él, de sus
trascendentales y predicamentos, algo existencial". Esta equivocidad en el uso

6

7
8

Aiislóleles: "Metaffsica": L. IV, Cap. 11; L. VII, Cap. l; L.XI, Cap. 11 l.
Santo Tomás: "In Meta,rhysicorum": Lec. 111, Nº ~ 197. Marietti. Turín-Roma. 1950
A ri.slóleles: "Metafísica' : L. 111, Cap. IV. 8 4, 1001 a 21. Bekker.

y predicación del término "ser" ha sido una de las causas principales del
desprestigio y decadencia de la viej~ "ciencia d_e l ser". El g~an ~ram_a de_ la
metafisica occidental, en efecto, ha sido esa creoente sustantJvac1ón lustónca
del "ser", esa innecesaria e injustificable hipótesis del "ser abstracto" ("ens
commune"). Pues casi todos los sistemas y corrientes filosóficas han incidido
en esta entificación del "ens rationis" matafisico: árabes y escolásticos, renacentistas y modernistas, idealistas y materialistas, etc. En Heidegger este
proceso histórico llega a la culminación absurda de pretender identificar o de
9
convertir el "ser abstracto" en un sucedáneo de la Divinidad • El "ser concreto" es el "principio constitutivo" de cada ente en particular. El "ser" como
"ser concreto" --es el ser real, único, que "se da en cada ente" hic et nunc: es
"mi ser", "tu ser", etc. Por tanto es "finito", "individual'', "múltiple" y
"análogo". No es nada abstracto, ni tampoco separado de los entes. No
debemos, pues, confundir este "ser real" ("ens concretum" ) de los entes con
el "concepto de ser" ("ens abstractum"), ni menos caer e~ la herejía de
hipostasiar a este último, como fue el error constante de los sistemas metañsicos anteriores de Occidente. El "ser real y concreto" es "aquello por lo cual
un ente es aquí y ahora". Pero dicho "ser" no se da "separado o fuera de los
entes", sino como mero concepto. Realmente no hay "ser común" ("ens
commune"), ni "ser en bruto", ni "ser en general". Realmente sólo hay "ser
10
·
· de l" ser d e tal o cu~l ente concret º." '
de tal ente y en tal ente". La cxpenenc1a
Esta verdad metafisica incuestionable -señalada y defendida con una pasión
y lógica irrebatibles por nuestro filósofo- es el verdadero "ser olvidado" en
los avatares de la historia del pensamiento filosófico. El tema del "ente", como
uede apreciar~e, está íntimamente vinculado, pues, al del "ser concreto": el
P
.·
"ente" es realmente "lo concreto que está comenzando a ser,,11 o " e l ser-existente como individualidad determinada. Pero aquí es preciso señalar también,
con nuestro autor, otra verdad frecuentemente minimizada: así como no se
da el "ser" separado sino dentro del "ente" -de cada "ente" en particulartampoco puede existir el "ente" -cada "ente" en particular- si1~ e! "ser", es
decir "vacío totalmente de ser". Pues ésto sería una contrad1cc16n o un
absurdo. M. Heidegger se preguntaba al respecto al comienzo de un.famoso
12
texto: "Por qué es el ente y no más bien la nada"? , es decir planteaba el
problema de las" relaciones entre los entes y el Ser". Buscaba el "fundamento"
(Grund) del "ente" y del "ser del ente" ("ens concretu~"), pero sin_llega_r a
una respuesta auténtica y definitiva, porque su "metafísica de la enuficaoón
del ser" era un obstáculo que encubría o velaba el acceso a la Verdad o
Realidad última. La Metafísica de la Habencia", que nos propone hoy nuestro

9
10
11

12

Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 114 y 122.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 41.
Dr. A . Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag_. 4~.
.
M. Heidegger: "Introducción a la metafis1ca : pag. 37. Edit. Nova. Bs. As. 1956.

477
476

�ilustre filósofo-el Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- nos da, en
cambio, la posibilidad de "trascenden la finitud" y de acercarnos a ese
"Principio y Fundamento último" de todo ente: el "Ente Subsistente" ("Ens
Subsistens") -Ser Absoluto e Infinito- captado en la experiencia óntica de
nuestro desamparo existencial y de nuestro afán incoercible de plenitud
13
subsistencial • Este Ser Subsistente es el Ser por antonomasia: Existe por Sí
y en Sí. Es el ente perfectísimo, puro, actual, infinito, pues nada lo limita, Es
lo que Es, es decir Dios mismo 14.
Ahora podemos precisar mejor el concepto de "Habencia", expuesto
anteriormente. Así de todo lo expresado surge, en primer término, el carácter
peculiar o propio de la misma, como "primum cognitum" y objeto fundante
de la Metafísica. La "Habencia" es -dice nuestro autor- "el cimiento
inmovible que soporta la metafísica, desde donde el hombre se formula
constantemente la pregunta milenaria: "Cuál es el principio de todo" 15 o,
como decía Heidegger: "Por qué es el ente y no más bien la nada"?. La
metafisica recibe así el "de donde" de su preguntar -su radicalidad cuestionante- de la misma "Habencia", que determina y orienta el sentido de la
pregunta metafísica. El Dr. A Basave Fernández del Valle expone en detalle
y con mayor claridad este concepto fundamental en los capítulos siete y ocho
de su magistral obra denominados: "Los primeros principios de la Habencia"
y la "Analítica ontológica" respectivamente, que nos ayudarán a ver, con más
claridad, la profundidad de su pensamiento metafísico. Los "primeros principios metafísicos" de la "Habencia" son totalmente originales y no deben
interpretarse, por analogía, con los "primeros principios" del "ser", que son
de otra naturaleza y estan en una dimensión completamente distinta. Estos
primeros principios son los siguientes: el "principio de presencia", el "principio de contexto", el "principio de sentido", "el principio de sintaxis" y el
"principio de participación". Conviene detenernos un momento en ellos para
formarnos una idea de su importancia y trascendencia dentro de esta nueva
visión de la Metafísica y de la determinación ulterior del concepto mismo de
la "Habencia".
El principio de la presencia se presenta así: "Todo cuanto hay de algún
modo esta presente". Lo real y lo ideal, dice el autor, lo ficticio y lo gosible
están, de cierta manera, presentes en el "horizonte de la Habencia" 6 • Pero
la "presencia" misma qué es?. Nuestro filósofo nos responde con toda claridad: "no es sustancia, ni sujeto, ni objeto, ni accidente, ni relación, sino algo
previo a todo ello, que acompaña a la intuición de la Habencia ... es decir s«&gt;

1:1
14
15
16

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 115.
A. Basaue F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 114.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 29.
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 93 y 94.

trata de un trascendental de la misma Habencia" 17• Pero podemos afirmar,
no obstante, lo siguiente: "los entés reales o ideales existen presentándose,
descubriéndose por la presencia". La manifestación concreta de todo ente_ en
el mundo de las cosas y del hombre, exige la "presencia", como condición
primaria. Existir, pues,_es presentarse o "hacerse, de algún modo pres~nte".
En dónde?. Pues "en el horizonte de la Habencia". Como podrá apreciarse,
el término "presencia" no tiene el sentido d~I '.'ser-en-el mundo" h~ideggeriano. Expresa, en efecto, algo mucho más ongiJ?~I y funda_nte_: pro~1amente
es "ser en la Habencia". Dentro de la multivocidad de s1gmficac1ones del
término "contexto" (del latín: "contextus") nuestro filósofo escoge las ideas
de "ilación", "enlace", "trama". Así la "Habencia" es "contextual" porque
"todo en ella está enlazado, ilado o tramado": todo cuanto "hay", en efecto,
se ofrece o "se presenta" en un "marco lógico y existencial" o "ideo-existencial", que configuran el dintorno y contorno (inmanente y _trasc~ndente)
de los entes. Este principio del "contexto" tampoco debe ser identificad~ o
.asimilado a ningún otro parecido o análogo como, v_gr., el conc_epto ortegmano de "circunstancia" o "situación", etc. Pues constituye también otro de los
"trascendentales" -igual que el anterior- de la "J:la~~cia". Por t:,into ~61?,
es comprensible en ésta y desde ésta. El tercer pnnc1p10 o el del sentido
expresa "el aspecto pensable, aprehensible e intencionable de los entes", es
decir de "todo cuanto hay" o se manifiesta en la "Habencia" que, de este modo,
otorga a todo su acento metafísico último 18 • El principio de la "sintaxis" trata
de "articulación que tienen los entes": todos los entes, en efecto, se presentan
19
"en función siempre de algo" • Nada existe gratuitamente~ desvincu_l~doJ
sin ordenamiento". No hay cabos sueltos ni en la naturaleza m en el espm~ .
No obstante este principio pertenece primariamente al orden metafísico
-dice nuestro filósofo- y no meramente al linguístico, como pretenden los
logicistas, o nominalistas actu~les ~vgr. ~ittgenstein, Carnap, _Russell, e~c),
que reducen y diluyen la expenenc1a real mtegra a puro le~guaJe con~~~c10nal. La "sintaxis metafísica" sitúa y comprende toda realidad y p~s1bili~ad
dentro de la misma "Habencia", es decir "más allá de la mera articulación
linguística y mental". Pues los grandes temas filosóficos_ son, en ~l fon_do,
"meta-physicos" y trascienden el simple marco referencial de la smtaXIS y
semántica lógico-semióticas.
.
.
.
Aunque todos estos principios ha~en_cia!e~ tienen su ~r~pt~ va!,or tra~cendente, creemos, sin embargo, que el prmop10 de la parac1pac16n constituye
algo particular, que define y da su verdade_ro senti~o creado~ a esta .~ue_v_a
concepción metafísica del ilustre filósofo latinoamencano. La idea de pat ti1

17
18
19
20

478

A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 95.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 98
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 100.
A. Bruave F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 101.

479

�cipación" no es nueva en el vocabulario filosófico. Pues tie11e una rica
tradición histórica en Occidente, desde Platón hasta incluso nuestros días,
especialmente en la versión cristiana de Santo Tomás de Aquino. El Aquinate
distingue, en efecto, entre el "Ser por esencia", que pertenece exclusivamente
a Dios o es Dios mismo, y el "ser por participación", que pertenece a las
21
criaturas • No podemos entrar aquí a los detalles de esta magnífica doctrina
metafisico-teológica, frecuentemente olvidada o distorcionada por las corrientes nihilistas del pensamiento moderno. No obstante esta nueva visión
de nuestro ser teotrópico participado, que nos propone el Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, constituye -a nuestro modo de ver- el aporte más
valioso que se ha hecho, en los últimos tiempos, a la filosofía pa1;a la dilucidación del problema de la esencia y del destino del ser humano. Desde el capítulo
octavo de su ponderada obra, comienza el filósofo el desarrollo temático de
su pensamiento metafísico. Abarca propiamente todo "el horizonte de la
Habencia". Es imposible, por eso, exponerlo en una breve síntesis. Invitamos,
en cambio, a todos los pensadores que lo hagan directamente con la lectura
y meditación de estos temas densos y admirables por su profundidad.
No obstante queremos hacer hincapié aquí en la significación que tiene la
obra en sí misma y en el espíritu trascendental que la anima. Pues constituye
el testimonio insobornable y el mensaje filosófico más maduro de un cristiano
auténtico y valiente, que afirma su Fé y su Verdad redentora --que es la de
Cristo mismo- en esta hora crucial de nuestra Latinoamérica y del mundo
entero. Su pensamiento metafísico es un desafio para todo pensador cristiano
verdaderamente consecuente y fiel a sus principios. Expresa, en primer
término, la necesidad de una definición clara ante los valores fundamentales
de la existencia. Pues ya no basta hoy una metafísica vacía y abstracta, sin una
respuesta inequívoca y definitiva sobre el ser y el destino del hombre. Pero
esta obra nos ensefia primordialmente como hacer una genuina metafisica
cristiana para nuestro tiempo. Pues no es posible seguir pensando sobre el
hombre y las cuestiones últimas como si nada hubiera ocurrido después de
Cristo. El filósofo cristiano, en efecto, no puede ignorar ni menos aún fingir
problemas y respuestas concretas so pretexto de una "búdica pureza intelectual". Posee un privilegio y un don, al cual jamás debe renunciar en la
búsqueda de las verdades últimas: el filósofo y, en especial, el metafisico
cristiano tiene, en efecto, una ventaja y una posibilidad ontológica primordial,
que algunos no pueden comprender, como M. Heidegger,gor ejemplo, atado
como estaba a una temporalidad equívoca y relativizante .
Vamos a terminar estas breves notas esbozadas aquí, al calor de una
profunda admiración y gratitud por esta magnifica obra del ilustre filósofo

21

22

480

Santo Tomás: "Suma Th.": q. 3, a. 4.
M. Heidegger: "Op. Cit.", pag. 43, 44.

-Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- con el_siguiente ~ensamiento que resume el sentido y autenticidad de esta su gema! conce.rción m~tafisi~a: "La Habencia está en marcha hacia el Absoluto personal e irr~spectivo ...
La Metafisica se eleva hasta ese Absoluto para ~scrutarlo, mamfestarl~ y
anunciarlo al hombre, que siente nostalgia de Dios y qu~ anhela una vida
ersonal, perdurable y santa. La empres_a es ard_u~ y el nesgo es noble. ~
~rea metafisica exige fuerza anímica y vigor espmtual. Pero el hombre ~s1
sabe serlo- está hecho para el saber más elevado y más nob~e, en el ámbito
natural, hasta el grado de poder llamarse 'animal metafisic?': Por eso la
metafisica adquiere cabal sentido únicamente como propedeutlca de salvación23.
Calim J. Mussi
Universidad Catolica
Villarica

23

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 426-435.

481
Humanitas-3i

�"T.S. KUHN Y LAS CIENCIAS SOCIALES."
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León.

BARNES, BARRY.
(Col. Breviarios No. 390),
Ed. F.C.E., México, 1986.
BARRY BARNES, SOCIÓLOGO DESTACADO, nos ofrece un ensayo sobre Thomas
S. Kuhn, sobre un aspecto no tocado anteriormente por ninguno de sus
críticos. Kuhn, se ha convertido en un clásico dentro de la comunidad
científica, en razón de sus aportes en la historia de la ciencia. La faceta que
hoy nos presenta Barnes es sobre la relación que existe con las ciencias ·
sociales, ya que, sus teorías han tenido un impacto inesperado. En este texto
Barnes revisa casi toda su obra, estableciendo tres etapas importantes en la
obra de Kuhn. La primera es alrededor de los cincuenta con su libro LA
REVOLUCJON COPERNICANA; la segunda con su libro más conocido: LA
ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFICAS y la tercera con su
historia de la mecánica cúántica en su texto LA TEORIA DEL CUERPO
NEGRO. Barnes concentra su atención en la segunda etapa.
El ensayo está distribuido en cinco capítulos con la siguiente temática:
Tradiciones de investigación, la formación, la investigación, la educación y
las tendencias recientes. En el primer capítulo Barnes da una vista panorámica del punto de origen del análisis Kuhniano. En primer lugar trae a
colación a Sadi Carnot, quien contribuyó al desarrollo de la teoría de la
termodinámica. De acuerdo con Barnes, Kuhn desarrolla su método de
análisis que se resume en la siguiente idea "al leer las obras de un pensador
importante, búsquese primero las absurdidades evidentes que contenga el
texto y luego pregúntese a si mismo cómo podría haberlas escrito una persona
cuerda" (p. 24).
Barnes insiste en que el trabajo, además de ser un buen ejemplo de método
histórico, es un buen sistema para el estudio sociológico, ya que "trata de
entenderlo en sus propios términos, evitando evaluaciones etnocéntricas y
analogías engañosas con su propia cultura" (p. 28).

�El autor, comentando LA ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFI~AS (1970), ~estaca de un modo especial el concepto de "ciencia normal"
considerándole pieza clave de la empresa científica y de esta manera se
acumul~ el _cono~imien~o durante cierto tiempo, para luego ser transformado
~or las msmuaCione_s científicas. También Barnes en esta parte, analiza el
impacto no sólo científico sino filosófico que ha tenido Kuhn. En otros
contex_tos como en el án~a de la s~ciología de la ciencia tuvo una mejor
recepción. Para apoyar la idea antenor bien vale la pena terminar con una
idea".
Y así, aunque en su trabajo hay temas que pertenecen única y exclusivamente al campo de la ciencia, las intuiciones sociológicas y generales de Kuhn
calan tan hondo, que es imposible cofinar su importancia a un área delimitada". (p. 49).
En _el segundo capítulo dedicado a la formación, aparece el concepto de
Paradigma, el cual es un concepto constante en el pensamiento Kuhniano
que es ~onsid~rado como "un problema-solución concreto, que ha ganado
acep~,c1ón u111versal en el mundo científico como procedimiento válido, y
~mb1en como mo~elo de procedimiento válido para uso pedagógico" (p. 50).
Ejemplos de paradigmas son Mendel, Bohr, Watson y Crick.
Lo que se hace al enseñar un~ ciencia, es tramitarla en forma de paradigmas, de tal forma que s~a ventajosa a la presentación verbal y teórica.
Otro pun_to que toca Barnes es la relación de semejanza aprendida. Para
apoyar esta idea expone un caso de padre que ensefí.a a un niño a discriminar
entre cisne, ganso y un pato a través del método de ostensión, a través de este
método el niño terminará descubriendo las diferencias y semejanzas de estas
aves; y e~o es lo que K~lu~ llama relación d~ semejanza aprendida.
Este tipo de aprendizaje lo contrasta con el aprendizaje por aplicaciones
de definiciones y reglas.
Aborda Barnes un nuevo concepto: el jinitismo contrastándolo con la
semántica extensional. El primero "consiste en que el uso propio se desarrolla
paso a paso, en procesos que envuelven sucesiones de juicios emitidos en el
mo~e_nto en que son necesarios" (p. 72). En cambio el segundo es un concepto
~mtnco es o ver?adero o falso de todas las cosas del universo espaciotempoi al (p. 73). El pnmero está profundamente encadenado a un sentido sociológico, en cambio el segundo ya está determinado de antemano.
Para terminar el capítulo, Barnes analiza el finitismo de las teorías de la
física.
En el capítulo III, la investigación, examina tres aspectos: el descubrimiento, la ciencia normal, las revoluciones científicas, para terminar con una
evaluación de los críticos de Kuhn.
·
Barnes retoma las crític.as de Kuhn en torno al descubrimiento científico
acotando una serie de ejemplos: desde el oxígeno hasta los pulsares y esto con
484

el fin de entender que el descubrimiento se entienda mejor como proceso que
como acontecimiento.
Considerando de nuevo el concepto de ciencia normal, Kuhn la describe
"como solución de acertijos, y hacer una analogía de los crucigramas, los
rompecabezas y los problemas de ajedrez" (p. 104). Más adelante Barnes
subraya: que en la investigación el científico resuelve problemas tomando
como modelos los problemas resueltos existentes o los paradigmas". (p. 109)
Pasando al tema REVOLUCIONES CIENTIFICAS que constituyen discontinuidades en la investigación y en el crecimiento del con9cimiento según
palabras de Kuhn. Además se definen por lo general como operaciones de
reinstrumentación con repercusiones importantes para la práctica de la
investigación. Aquí Barnes considera que la interpretación es una descripción
empírica de episodios de historia de la ciencia". (p. 118).
Como punto final del capítulo, el autor repasa críticas a Kuhn por parte
de EPISTEMOLOGOS PROFESIONALES.
Esta crítica está basada en un texto ya clásico la c1itica y el desarrollo del
c01wci1niento, donde se valoran los trabajos de Kuhn y que no tiene caso repetir
por ahora.
El capítulo /V está dedicado a la evaluación. Subyace en el fondo el concepto
de paradigma.Juntamente discute el concepto de racionalidad. Toma ambos
conceptos y los analiza a la luz de la teoría de Dalton. Dedica buena parte del
capítulo a discutir la trama conceptual que es "una estructura compuesta de
generaciones que enlazan conceptos de manera que forman un todo único y
sistematizado" (p. 141). Además añade: "toda trama conceptual es, desde
luego, algo más que una colección de términos ejemplificados empíricamente
y asociados unos con otros de manera tosca" (p. 149).
Tocando de lado el problema de la evaluación y la ciencia normal, donde
se repiten muchos de los argumentos tratados anteriormente, para finalizar
el capítulo, trata ele modo breve las fronteras de la ciencia. Aquí señala la
importancia de definir qué es un campo científico y qué es un campo
pseudocientífico, cuestionando quién es la autoridad científica?
Apunta que "la línea fronteriza entre científico y lo acientífico debe ser en
sí una convención, resultante de procesos sociales". (p. 173).
El Capítulo V está dedicado a las últimas tendencias. En primer término
esboza la etnometodologia donde dice que la técnica de la etnometodología es
la de explorar, con respecto a cualquier término, los métodos de explicación
que emplea la gente para hacer visibles las cosas como casos de tal término
(p. 185). Destaca este apartado la idea de anomalía, lo que viene de alguna
manera a estimular la curiosidad.
En el segundo apartado explica los fines e intereses los cuales nos ayudan a
entender por qué se hizo algo: por qué, por ejemplo, se aplicó el concepto o
aceptó una aplicación, de un contexto determinado en un momento determinado apunta Barnes (p. 210 ).
485

�. Escribe también sobre la ciencia en CONTEXTO, donde critica la historia
t~ter~a y exte~na ~iciendo que ya no tienen importancia metodológica en la
lnstona de la c1enc1a, quedando los trabajos de Kuhn en el contexto esotérico
(p. 223).
Finalmente, dedica un último apartado a la base de la comunidad. Barnes
hace una evaluación bastante significativa de la obra de Kuhn:
"Kuhn es impotante cuando examina las relaciones de semejanza, los
problemas concretos resueltos, y el desarrollo del uso léxico y el procedimiento por analogía y el modelado directo. Aquí aumenta nuestra comprensión
de la naturaleza convencional del conocimiento igual que la de la naturaleza
de su propia convención". (p. 224)
Barnes discute_, analiza y critica cada uno de los conceptos Kuhnianos y
llega a la conclusión de que el valor de su obra, haciendo una analogía con
~arx y. Durkheim "ofrece recursos para la investigación sociológica, no
instrucciones correctas" (p.234)
El ensayo de Barnes es valioso por el manejo tan preciso de la obra de
~uhn ya que ofrece de manera sistemática un tratamiento, por cierto, muy
bien logrado de los aspectos mas importantes derivados de su investigación,
que de una u otra manera repercutirán en la comprensión de las ciencias
sociales como ciencias.

"EL HOMBRE COMO PROMESA"
DE PETERj. WILSON
Reseña por:
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León

Las candiciones de la evoluci6n humana
(col. B,·eviariosN° 380), Ed. F.C.E., México, 1984, 256 pp.

t

486

PETER J. WILSON, QUIEN ES PROFESOR DE ANTROPOLOGÍA en Nueva Zelanda,
nos ofrece un ensayo donde plantea la dinámica evolutiva desde la perspectiva
de la antropología social. El argumenta que la cultura humana comprende 1)
un componente duro, material 2) un componente blando, institucional; y 3)
un componente ideacional que une los dos primeros.
Es dificil reconstruir el parentesco, la organización social y la religión a
partir de los remanentes materiales, ya que describir la evolución con elementos materiales reduce la posibilidad de una explicación satisfactoria.
El autor sugiere que el proceso evolutivo es producto de una serie de
factores, no estrictamente biológicos como la ecología y otro tipo de condiciones. Apoyando est'l idea dice que "lo que hace posible la manufactura de
utensilios de piedra también puede hacer posible el desarrnllo de un sistema
de parentesco. No pretendo que desbastar una piedra vaya a producir el
hermano de una madre, sino que el modo de pensamiento, conceptualización
y conexión necesario para lo uno también puede ser necesario para lo otro,
y que a un basto nivel de abstracción, la forma y energía de pensamiento
evidentes en la tecnología de las hen-amientas de piedra puede sugerirnos
cómo fue posible el parentesco" (30-31).
El presente capítulo está dedicado a discutir de manera global los aspectos
filogenéticos puntualizando en torno al cerebro y el pensamiento homínidos,
para apoyar sus ideas hace una comparación con los primates centrando su
atención en las investigaciones de gorilas y chimpancés.
También toca el tema de la postura erecta rechazando de modo enfático
que los cambios ecológicos propiciaron el bipedalismo, sino más bien el tipo

�de problemas a los que se enfrentaron los homínidos. A diferencia del
chimpancé que se enfrentaba a problemas de mayor envergadura.
En este capítulo Wilson insiste en el desarrollo seguido por los homínidos
en su proceso evolutivo. Menciona el ya famoso Australopithecus africanus,
Horno habilis, Horno erectus correlaciones con su propuesta inicial del
componente duro y blando de la cultura.
EN ESTA PRIMERA PARTE Stephen Jay Gould esta debajo de toda
argumentación de Wilson, Además toma el concepto de Generalización como
punto focal de su discusión, donde generalizando refiere a no-especializado,
ya que l_os primate~ están di_stribuidos en vastas y diversas zonas. Concepto
que aphca a cuesuones sociales, y probablemente ahí es donde radica lo
novedoso de su ensayo y para finalizar este capítulo retomaré un texto de
Wilson:
_"Así pues, la premisa mayor de mi argumento es que, como especie
~nmate, la especie humana es la más generalizada no sólo en su morfología,
smo también en todas sus disposiciones y capacidades. Ha nacido a la vez con
incertidumbre y con promesa" (p. 71).
El segundo capítulo lleva el título del primate prometedor: su estructura.
Cen~ra su atención en pri~ner lugar sobre la evolución de los homínidos y
particularmente sobre el mfante humano. Basa su planteamiento en una
comparación con los demás primates en el momento de su nacimiento,
destacando que el cerebro menos evolucionado es el del humano. En segundo
lugar estudia la organización social del primate no humano. Entre los ejemplos destaca el comportamiento social de los gibones, babuinos, el orangut:án
y los gorilas. En cuanto a los chimpancés dice que es el único primate no
humano que vive en una sociedad abierta, con grupos que van entre treinta
y ochenta individuos (p. 81). Del conjunto de ejemptos señalados Wilson
concluye: "Una especie, la humana, vive en tantas variedades de disposición
todo un orden. No hay una sola forma de la que pueda decirse que es
t1p1ca entre los humanos. Así, en materia de organización social, considerada
en_ su sentido más básico, la especie humana es a los primates lo que los
prunates son a los mamíferos: excesivamente generalizados" (82-83).
Conectado con lo anterior, subraya un punto clave en el desarrollo de la
naturaleza sexual humana. A diferencia de los primates, la sexualidad en la
pareja humana genera un nexo, de donde se produce una tercera relación
entre el macho adulto y el infante, constituyendo una forma especializada de
organización: el parentesco elemental.
Wilson insiste en la idea de que "la cultura humana particularmente como
organización social en general y de parentesco en particular solo surge
cuando el macho adulto se transforma en padre social (101 ). Conectado con
lo anterior toca el aspecto del tabú del incesto señalando que "la prohibición
surge como hecho positivo y existencial tan solo después de haber entrado

c?~º

una pareja en relaciones prohibidas y cuando una tercera parte lo descubre
(o el incesto es publicamente admitido)" (111 ).
Sobre el mismo punto arguye contra Levi-Strauss, quien coloca el tabú del
incesto como la parte central de su teoría ya que según levi-Strauss el tabú al
incesto hace nacer el parentesco, a.diferencia de Wilson quien dice que para
que exista tal, debe existir primero un parentesco. Y explica, al final del
capítulo". Toda teoría general del tabú del incesto debe remitirse a los
principios del parentesco y no se puede fundar en instintos o en algún hecho
fisico universal, pues esta prohibición es un principio lógico, no biológico"
(119) así el capítulo finaliza tocando el tema del matrimonio definiéndolo
"por el cual un vínculo de pareja entre varón y hembra adultos se transforma
de atracción natural en hecho cultural".
Siguiendo el curso del capítulo, menciona el punto de la promesa donde
sugiere que "el parentesco es producto de una habilidad con la cual el
individuo puede remodelarse a sí mismo y a otros (p. 145). Y mas adelante
añade "el establecimiento de relaciones sociales y la seguridad de su existencia
continuada en cualquier forma que adopte, depende del ejercicio y la hnposición de la promesa, Así vemos que el hombre puede considerarse como un
primate prometedor, en dos sentidos. Todo lo que se vuelve posible_ por la
realización del parentesco en el animal humano, la promesa de la sociedad y
la cultura como dimensiones adaptativas, depende del desarrollo de la capacidad de los individuos de la especie a comprometerse de este modo (p. 149).
El tercer capítulo, llamado también el primate prome_ted_or, deja_e~trever
que es la parte medular ·del texto. Wilson aborda los sigmentes topi~os: _la
conciencia, la individuación, la promesa y la técnica. En cuanto a la conoencia,
plantea que ésta no es exclusiva de la especie hu?1ana sino q~e también,
gracias a los experimentos de investiga_dore~ trabaJa~do_ con chunpances se
ha encontrado que hay cierto grado de 1denttdad de si tmsmos; aunq~e en el
fondo parecen tener un grado de reciprocidad, hecho ~ue es considerado
distintivo de las sociedades humanas; para reforzar su idea en torno a la
conciencia, dirige su atención al problema de la individuación. El conside~a
la sexualidad como una fuente primaria de individuación en la especie
humana. Además enfatiza que "la sexualidad es el fundamento del nexo de
la pareja" (136).
.
.
Hablando de la técnica, hace referencia a la producción de las pnmeras
herramientas de piedra, por los primeros homínidos. Sugiere que inventos
como el parentesco, las estructuras de grupo, las promesas y los tabúes
requirieron una técnica determinada. CONSIDERANDO al h~mano como
un artefacto, hay que transformarlo y esto es logrado por el ntual. '( para
esto nos aclara la idea con un ejemplo: en las sociedades que practican, la
circuncisión los varones no circuncidados son subadultos que no pueden
casarse ni desempeñar su papel activo en el gobierno de la ~omunidad.
Tambien son materias primas de la comunidad, incapaces de funcionar como
489

488

�herramientas de la estructura social o de otros individuos hasta haber sido
manufacturados" (I 54).
El cuarto capítulo esta dedicado a las consideraciones ·dietéticas donde
plantea la siguiente hipótesis: "que la nacionalidad objetiva humana se
desarrollo en respuesta a una problemática ambiental relacionada con el
alimento; su variedad, disponibilidad, competenciá por él, y las relaciones
entre tales factores y la competencia alimentaria del género Horno. Para
afirmar lo obvio, es cuestión de alimentos por pensamiento, del cambio del
uno por el otro". Para apoyar su hipótesis revisa cada una de las dietas de los
Hominoide y cómo pasan de herbívoros a-carnívoros. Mencionando de paso
la alimentación artificial y los cambios de conducta que existe entre los
primates. Luego expone la evolución de la dieta humana, esto apoyado con
fecundos ejemplos, producto de las observaciones de Jean Lawick-Godall.
Más tarde hace un exámen de la especie prehistórica donde las pruebas
arqueológicas son contundentes en favor de una dieta de carne por parte de
los australopitecinos y más tarde por el horno erectus.
También establece una relación entre el alimento y el cerebro de donde
concluye que "este desarrollo del cerebro, junto con su engrandecimiento, no
es un proceso que hubiese podido ocurrir en un vacío, por sí mismo. Estos
cambios o bien surgen como respuestas adaptativas a condiciones problemáticas del medio, o bien, si surgen por cambio brusco, fueron seleccionadas
porque demostraron ser adaptativos" (195).
La carne según Wilson es un factor determinante en el desarrollo adaptativo de esta promesa humana, ya que en primer término ayuda a romper con
la barrera vegetal y permite adaptarse a medios geográficos variados, en
segundo lugar, el p_rocurarse carne es una actividad que dirige la atención,
más de cerca, al mundo no humano. Cazar animales requiere más inteligencia
que recolectar frutos. De ahí surgirá la capacidad de seleccionar y por lo tanto
el buen gusto por los alimentos. Lo que va a llevar por consecuencia a los
primeros homínidos a calsificar y ordenar los artículos, en el fondo una cierta
capacidad para racionalizar.
Finalmente, el autor en la conclusión destaca la importancia de la teoría
Darwiniana en el proceso de explicación de la cultura apoyándose en autores
clásicos como Darwin, Lorenz, Monod argumentando que "este ensayo trata
de aportar una base epistemológica para una teoría del surgimiento de la
cultura humana y la sociedad humana". El ensayo que Peter J. Wilson nos
ofrece es de suma importancia por las siguientes razones: Primero, nos
muestra un enfoque muy novedoso al tratar de explicar la cultura a partir de
la perspectiva de la antropología social. En segundo lugar, intenta llegar a
descubrir el principio de la organización social a partir de la evidencia
etológica, y paleontropológica. En tercer lugar, el texto, a pesar de ser muy
técnico, ya que requiere un mínimo de conocimientos antropológicos en
cuestión de lecturas ya clásicas: Hobbes, Hume, Levi-Strauss, Fox, Needham

d ués de una segunda vuelta, es BASTANTE COMPRENSI~LE.
i~~i!~1u:~~n, creo que el ensayo de Wilson debe quedar co~o u~a piedra
fundamental en la bibliografia antropológica para futuras d1scus1ones en
función de nuevos planteamientos.

·191
490

�"EL ORIGEN DE LOS AZTECAS"
DE CHRISTIAN DUVERGER
ROBERTO REBOLLOSO

Uversidad Autónoma de Nuevo leén

EDITORIAL GRIJALB0 NOS OFRECE, en reciente traducción, un texto de Christian Duverger, publicado en francés en 1983, sobre el origen de los aztecas,
el cual destaca por la profundidad de los análisis documentales, recuperando
información de los códices tanto precolombinos como postcolombinos hasta
el uso de fuentes de los cronistas más importantes del México antiguo.
Textos clásicos como: TENOCHTITLAN EN UNA ISLA, Berna!, MEXICO, (COE), LOS AZTECAS (Davis), LOS AZTECAS DE MEXICO (Vaillant)
sólo tocaban el tema del origen muy brevemente y casi como un punto
ineludible en la búsqueda de hipótesis sobre el verdadero origen de los
aztecas.
Hasta muy recientemente, las hipótesis prevalecientes sobre el posible
origen, son las propuestas por Paul KIRCHHOFF y las del Profesor Wigberto
Jiménez Moreno, éste último es quien más ha insistido al respecto. El primero
localiza a Aztlán en el Estado de Guanajuato, en cambio el segundo en el
Estado de Nayarit.
Pero el problema persiste porque ésto sigue quedando a nivel hipotético.
La gran ventaja del texto de Duverger radica en su revisión detallada de
cada una de las fuentes de primera mano a fin de detectar el proceso seguido
por los AZTECAS desde su origen hasta su llegada a MEXICO-TENOCHTITLAN.
El enfoque metodológico de Duvergcr es ETNOHISTORICO, pues, a
través de documentos se trata de reconstruir la historia de un pueblo. En la
primera parte él trata de vender la idea, ampliame nte conocida por todos, de
que los aztecas se construyeron un pasado e incluso, transformaron sus
propias tradiciones orales, dándose baños de grandeza hasta quedar como un
pueblo guerrero y conquistador. Esta idea no es exclusiva de los aztecas, ya
otros pueblos al escribir su propia historia la habían mejorado (Chesnaux,).
Pero sigamos con nuestra revisión. Esta primera parte tiene elementos
novedosos en cuanto que estudia fuentes pictográficas, sobre el proceso
migratorio, revisa y contrasta las fuentes colo1úales e incluso, descubre las

�contradicciones, algunas de ellas no tan evidentes: lugar donde nació HUITZILOPOCHTLI, el orden de la sucesión de los soles, el próblema de la
cronología; cuestiones que ~o tie_nen respuesta inmediata y que el autor deja
entrever, de manera notoria, la importan_c ia de las mismas en el desarrollo
de las fu!uras investigaciones. Y termina esta parte diciendo: "La historia no
es el registro fiel de un pasado real, sino la imagen proyectada de un estado
hecho o d~ un orden deseado. El pasado mexicano es un pasado construido.
En el cammo hacia los orígenes, las pistas se enmarañan". (p. 85).
_ El auto~ en la .segunda parte, s~bdividid en cinco capítulos, trabaja el
proceso nugratono de Aztlán a México. Toe particularmente la localización
de Aztlá~ donde incluso, discute los diverso significados etimológicos que el
vocablo tlen:: "lugar de gansos" "lugar de bl ncura, "lugar cerca de las cañas".
Aztlán es mirado por el autor en función , e muchos aspectos además de la
~úsqt_1eda etintológica, de las_ relaciones en documentos con un glifo que
ie?e1e a Aztlán, las ~efe~·~nc1as de Mocfezuma I con la búsqueda de sus
ongenes _hasta la locahzac10n geográfica propuesta por autores diversos.
1
También trae a colación la fundación de México como parte medular del
proceso migratorio.
El capítulo IV de esta segunda part , está dedicado a la TOPONIMIA y
EP?NIMIA; ~E~I~A y MEXITIN. to significa en términos generales,
designar a un md1v1duo o a un gru o humano por su pertenencia a una
ciudad. Añade el autor: habitantes d , CHOLULAN se llaman CHOLULTECAS, los de TLAXCALLAN, TLAXFALTECAS, etc.
.
Después de es~ serie de argumentaciones, el autor se pregunta: ¿cómo
hablar_de los me~cas antes de que liayan fundado México? Ya que el nombre
se denva de la cmdad de México. Y, surge la pregunta: ¿cómo llamarlos
durante la peregrinac~ón~ Ahí_aparece el uso del concepto MEXITIN y ésto
es razó~1 de un personaJe lustónco llamado MEXITL que aparece en el códice
floren~no como un sacerdo~,e, o en el códice Mendoza también representado.
Y asi, el autor concluye: Esta manera de llamar a los Aztecas durante su
peregrinación es particularmente hábil, ya que, la palabra MEXITIN, por su
estructura y resonancia, postula a priori la pertenencia a México. Los Mexitin,
en forma natural están destinados a convertirse en los fundadores de México
y a darle su nombre. El artificio onomástico permite, lógicamente, dar ~
México una etimología "legitimista". (p. 150).
En la tercera parte Duverger descubre las dos herencias culturales:
CHICOMOSTOC y COLHUACAN. La primera el de los chichimecas y la
segunda, la tradición tolteca.
El térmi~10 CHICHIMECA refiere más que a una sociedad TRIBAL, a un
modo de vida, concretamente a pueblos nómadas viviendo de la caza y la
recolección, con características monogámicas, y que como elemento religioso
usaban el peyote para sus excursiones imaginarias, (PREM).

g

494

Es importante destacar que dentro de las siete tribus originales salidas de
CHICOMOSTOC, los Nahuas salieron primero llegando al Valle de México
y por consecuencia nahuatlizando la región antes que los Mexicas se aparecieran.
En cuanto a la herencia tolteca, Culhuacan es el punto de referencia
determinante en la conexión AZTLAN-TENOCHTITLAN. Los aztecas,
primero derrotados por los Colimas, más tarde se culturizaban hasta fundar
su dinastía en el linaje colima. Esta parte de la historia se sigue manteniendo
mítica, a pesar de las evidencias dicotómicas.
Mas tarde el autor escribe sobre los rivales de AZTLAN, donde destaca los
relatos de la migración transatlántica apoyado en el código Boturini, el
códice Azcatitlán, el Mapa de Sigüenza. De donde Duverger concluye: "El
Paso del Agua es, en el fondo, una imagen bastante universal de la ruptura y
• del nacimiento".
Finalmente, en este mismo capítulo, se detiene un poco a discutir y a situar
el famoso TAMOANCHAN.
La cuarta parte está desarrollada bajo el esquema de la afirmación del
particularismo tribal. Aquí el texto se centra en torno a la ideología mexica,
específicamente sobre HUITZILOPOCHTLI, su nacimiento, el parricidio,
la rivalidad con Malinalxochitl. En el fondo esto muestra la idea de los Aztecas,
de mantener una imagen de predestinados o pueblo elegido. Otro elemento
en esta cuarta parte, que fija la sintonía de la cultura Azteca, según el punto
de vista del autor, es el aspecto sacrificial que se mantuvo como constante
en la evolución de la sociedad azteca.
Tenochtitlán, tratado por el autor como parte final del proceso migratorio,
donde hace referencia a Tenoch, personaje legendario quien aparece entre
los fundadores de México. Y retomando las palabras de Duverger: "resulta
curioso por lo tanto, ver cómo un oscuro individuo, que nada hace salir del
anonimato antes de la fundación de México, da su nombre a una capital cuya
historia es simbólica en alto grado: Tenoch es un significante vacío" (p. 353).
Finalmente, el autor concluye con una reflexión en torno a la escritura de
la historia; aclara que la historia de los Aztecas no es una historia lineal, mas
bien, "se muestra como un discurso ahíto de pasiones y de voluntades, de
deseos y determinaciones, un discurso que no excluye ni el énfasis ni la
parcialidad"

495

�Bibliografía
Berna!, Ignacio.
.
1972, TENOCHTITlAN EN UNA ISLA
México, SEPSETENTAS.
Coe, Michael D.
1971. MEXICO
NEW YORK, PRAEGER PUBLISI-IERS
Chesnaux, Jean
1980 HACEMOS TABlARASADEL PASADO?
MEXICO. SIGLO XXI.
Davis, Nigel
1977 LOS AZTECAS
BARCELONA, EDICIONES DESTINO
Jiménez Moreno, Wigberto
1972 lAMIGRACION MEXICANA
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre, Vol. I p. 167-172
Prem, Hanns J.
1972 THE MAP OF CHICHIMEC HISTORY"-IDENTIFIED
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI
. AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre 1972, Vol. l. p. 447-452
Va11lant, G.C.
1951, THEAZTECS OF MEXICO
HARMONDSWORTH, MIDDLESEX, PENGUIN BOOKS.

LOS TALLERES LITERARIOS INFANTILES EN LA
ADQUISICIÓN DE lALENGUAMATERNA
LIC. A.RlADNAAVII.A

U.A.N.L.

,

A RAÍZ DE UNA INQUIETUD PERSONAL para tratar de canalizar la creatividad
infantil y fomentar el hábito de la lectura fue diseñada una metodología.
Misma que ha sido puesta en práctica en varios talleres literarios infantiles y
grupos d~ primaria. En 1988 fue publicada con el título "Los talleres literarios
infantiles en la adquisición de la lengua materna" por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los objetivos generales del texto son:
1. Proponer una metodología adecuada para la enseñanza de la literatura
hecha por niños de la escuela primaria y en los talleres literarios infantiles;
metodología que desemboque en una investigación científica para lingüistas
y pedagogos.
2. Presentar un instrumento didáctico, perfectible, a maestros y coordinadores de talleres literarios infantiles.
3. Sugerir como material de apoyo modelos literarios adecuados a la
mentalidad actual de nuestros niños.
Ahora bien, los objetivos generales de un taller literario infantil son:
1. Lograr que el niño se sienta atraído por el mundo de la literatura y, en
consecuencia, no lo vea como algo monótono.
2. Favorecer un mejor uso y comprensión del lenguaje.
3. Constatar cómo el niño, bajo ciertos estímulos, es capaz de adquirir el
manejo de su lengua materna.
4. Sensibilizar al niño con respecto al mundo, de tal forma que pueda y
desee manifestar sus pensamientos e inquietudes a través de la palabra escrita.
5. Permitir al niño confrontar su muy particular universo con el de otros
niños, propiciando que la interrelación con sus compañeros favorezca una
visión más amplia del mundo.
La adquisición de la lengua materna se efectúa principalmente al escuchar
y al hablar. La lectura y la escritura_vienen después, desarrollando lo ya
aprendido. Las destrezas de la comunicación oral son: hablar (codificar y
emitir mensajes) y entender (recibir y decodificar). Mientras que las destrezas
de la comunicación escrita son: escribir (codificar y emitir mensajes escritos)
y entender (recibir y decodificar mensajes escritos). Es decir, se puede hablar

496
H umanitas-'.l2

�de un paralelismo entre las destrezas de la comunicación oral y la escrita:
siendo el primer tipo de comunicación requisito para el segundo. Pues, este
último implica otro tipo de habilidades. En un taller literario infantil son
practicados los cuatro tipos de habilidades. El coordinador del taller motiva
al niño para que hable de sus experiencias, inquietudes e ilusiones. Por lo
tanto, el niño logra encontrar un sentido importante a la actividad de hablar.
Y cuando se da cuenta de que aquello tan importante para él no sólo puede
expresarlo mediante la palabra oral, sino también a través de la palabra
escrita, logra agilizar y perfeccionar su proceso de adquisición de la lengua
materna.
El niño practica la destreza de entender en la comunicación oral al escuchar
cuentos, mismos que deben estar estructurados por medio de oraciones y
léxico de acuerdo al nivel en que se encuentra el niño respecto a la adquisición
de la lengua materna.
En la elaboración de la metodología se tomó en cuenta la existencia de la
gramática mental infantil."...el niño no imita (o al menos no imita solamente)
el habla de los adultos que lo rodean. De los ejemplos de actuación lingüística
que llegan hasta él va extrayendo, en un proceso inductivo, las reglas que
regulan el funcionamiento de su lengua y que van integrando una especie de
gramática mental". 1
La forma en que funciona la gramática mental del niño es a grandes rasgos:
el niño con base en sus experiencias lingüísticas formula hipótesis, las cuales
pueden ser provisionales o terminales. Entre las últimas, un niño que ingresa
a la primaria debe poseer las siguientes: la formación de los plurales nominales, las estructuras copulativas con el verbo ser, etcétera. Las hipótesis
provisionales son aquellas que se encuentran en etapa de revisión, por lo tanto
son susceptibles de ser modificadas.
Por lo anterior, la metodología busca:
1. Producir experiencias lingüísticas adecuadas para motivar al niño a
formular hipótesis funcionales.
2. Posibilitar actividades de corroboración de hipótesis.
En la enseñanza de la lengua materna resulta un importante apoyo la
existencia de talleres literarios infantiles, pues ellos son, entre otras cosas,
generadores de nuevas hipótesis gramaticales y una ayuda para incrementar
el léxico infantil. Aprender a comunicarse por escrito requiere de una capacitación especial, la cual puede darse en las escuelas primarias y en los talleres
literarios infantiles. En estos últimos es importante crear un ambiente lúdico
para que el ni1io se vea en la necesidad de adquirir un mayor número de
palabras y expresar su maravilloso pensamiento infantil. Además empieza a

López Morales H umberto. Dt la enseñam:a de la lengua materna. Lingüística para
maestros de español. Ed. Playor. Puerto Rico, 1984, p. 34.

498

percatarse de la existencia de muchos adjetivos calificativo~; conoce palabras
cuyo significado es muy parecido; se da cuenta de que ciertas estructuras
oracionales son más efectivas para expresar sus ideas, etcétera.
Los talleres literarios posibilitan: el aumento del acervo léxico; la formulación de estructuras oracionales cada vez más complejas; la adquisición de
instrumentos para entender y producir discurs?s; la elaboración?~ mecanismos morfológicos más elaborados y reafirmac1ón de los ya adqumdos, e_tcétera. Con respecto a este último punto, como ejemplo tenei:nos un~ c~nc1_oncita, que el niño debe completar con palabras en aumentativo y d1mmut1vo,
según corresponda:

Est,eera
ungato
con cara
de zapato.
Est,e era
un gatito
con cara
de_ _.
Este era
ungatot,e
con cara
de
Los aspectos literarios manejados en la metodología son:
I. Introducción al gusto por la lectura. En este apartado se pretende que
los niños sean motiva(Jos para escuchar y leer cuentos.
2. Cuento
3. Descripción
4. Metáfora
5. Ordenación lógica
6. Rima
7. Ritmo
·11
Cada aspecto se maneja con una serie de actividades,_ que van de lo se?c1 o
a lo complejo, de tal manera que el niño al final adqmere algunas nociones
literarias. En ningún momento se pretende que el alun_ino aprenda con~eptos
de memoria, sino que más bien los comprenda y le sirvan de herramientas
literarias.
El libro incluye: objetivos, actividades agrupadas en sesiones, modelos
literarios y textos escritos por los integran_te_s del taller. _Los maestros de
primaria pueden seleccionar una o dos act1v1dade~ para mtegrarlas en _su
programación semanal. En el caso de los coordmadores de los talle1es
literarios infantiles -que funcionan una o dos veces por semana- pueden

499

�emplearse las sesiones completas. Cabe aclarar, que la metodología publicada
no posee una clasificación de actividades para las diferentes edades. Actualmente se trabaja en la formulación de actividades para cada grado escolar de
primaria. Un taller literario infantil es una fábrica de la imaginación y, por
lo tanto, constituye una experiencia fabulosa.

,.

500

,

T erminóse de imprimir el día 29
de noviembre de 1990, en lo; Ta,
lleres de la Editorial /us, · S. A.
de C. V. Plaza de .A.baso/o 14, Col.
Guerrero, 06300 México, D. F.
El tiro fue de 500 eiemplares.

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Estrada Jasso, Andrés, 1917-</text>
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                    <text>482

terreno para la prolongación de la calle de Zaragoza, si está conforme con
el avalúo que de este terreno hizo la propia jefatura de hacienda, su valor
asciende a 7,200.00 a razón de 12 pesos el metro cuadrado"
Lógicamente el gobernador se negó a aceptar esa venta forzosa del
terreno donde se abrió la calle de Zaragoza: "en virtud de que esa calle fue
abierta por el C. Gral Antonio l. Villarreal..." Las presiones y los tonos
duros se dejaron oir por ambos lados. El oficial de Hacienda argumentó
que: "el aprovechamiento de dicho terreno no fue personal del Gral
Villarreal... sino en beneficio del Estado" y que el gobernador como su
sucesor "no debe desconocer aquella deuda". Después logró acuerdo
presidencial para •que se cargue a la cuenta de ese gobierno... con abono a
la federación la cantidad de 7,200 pesos...".
El gobernador no estaba dispuesto a ceder y quiso devolver a la
federación el terreno de la calle Zaragoza: "pudiendo disponer desde luego
la federación, si para ello fuere necesario del terreno referido que ocupa
actualmente la calle que fue parte del templo de San Francisco"; para ello
argumentó largamente por que no reconocía: "el cargo que se le hace• y
añadiendo que el Gral. Villarreal:" ... sin mira de ninguna utilidad pública
sino por mero apasionamiento de ideas liberales, llevó a cabo la
destrucción del templo de referencia, sirviéndole como pretexto para el
logro de su capricho la prolongación de la calle ... tales actos carentes de
toda justificación... no pueden ser reconocidos por el gobierno a mi
cargo...".
Ante tanta de firmeza mostrada por el gobernador, el presidente
prefirió ceder el terreno ocupado por la calle de Zaragoza al Ayuntamiento
de Monterrey el 11 de septiembre de 1918 y luego dispuso que esta cesión
de 600 metros cuadrados con un valor de 7, 200 pesos era gratuita. Claro
que la historia termina con un agradecimiento del Ayuntamiento al señor
gobernador de Nuevo León •...por el resultado de sus gestiones hechas en
beneficio de esta ciudad ..." dado en Monterrey el 26 de septiembre de
1918.

Sección Quinta

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�485

METAFISICA MEDIEVAL Y MUNOO MODERNO
-Una nueva y sobresaliente obra de Ramón Kuri Camacho-

\

\

Prof. Dr. Jur. Dr. Phil. AgustínBasave Femández del Va!Je
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía. Director del
Centro de Estudios Humantsticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León y
Presidente de la Academia Mexicana de Doctores en Ciencias Humanas y Sociales

Empiezo por destacar la significación y sentido de un libro en el
horizonte cultural. El libro posee una cierta expresividad transfísica, como
resultante de su estructura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo
accesorio, derivado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una
cosa medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del horizonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del ente
expresivo-instrumental. Las palabras sobre el papel son vehículos de
expresiones, sentidos y posibilidades de inteligibilidad. Dicho de modo más
preciso : El libro es una totalidad expresiva de signo más relación más sistema
~físico o cultural. El libro no siempre habla para todos ni a todos dice lo
mismo. Nada dice para un analiabeto y muy poco dice para el torpe mental.
Para el librero es mercancía, objeto de comercio. Para el autor, el libro es
expresión personal, intimidad comunicada, obra de vida humana cristalizada.
Por eso el libro es multifacético, tornadizo, pluridimensional en su sentido.
Curiosa entidad la dellibro: Su coseidad no le impide un hálito de personalidad.
&amp;taentidadentrelanaturalezayelespíritulleva,dealgúnmodo,elresplandor
presencial de su autor. Todo libro nos dá a conocer un nombre, un estilo
humano. En el libro no hay que ver lo que se manifiesta, sino quién se
lllanifiesta. En última instancia, cabría decir que hay tantos libros posibles
como personas-autores. Por eso a los libros hay que escogerlos como se

�486
escogen los amigos. La aspiración ala personalidad, originali~a~ Yautenticidad
es consubstancial a todo autor, por genial que sea, usa un idioma que no ha
inventado, se nutre en una tradición nacional y universal, lleva supu~tos
étnicos, estírpicos o históricos sobreentendidos. Dentro del contexto social e
histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un heredero, proy~ su
autenticidad personal, por cuanto de veras busca la verdad y el bien. La
originalidad le viene por añadidura. Así lo creo yo, por lo menos.
Ramón Kuri Camacho, con una brillante y sólida trayectoria académica,
emprendió la aventura intelectual de confrontar el m~do moderno-en visión
crítica-con la metafísica medieval, singul~ente tomista. Propon~.un ret~~o
a la metafísica tradicional aristotélico-tomista. Su nuevo libro Metafísica
MedievalyMundoModemo-RetomoalaMetafísicadel~r-",estáes~cturado
en cuatro partes, con 259 páginas. Se editó en 19%. baJO los auspicios de la
Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Autóno~a de Nue~o León y
la Universidad Autónoma de Zacatecas. Empieza por analizar el olvido del ser
y plantea, en disyuntiva gnoseológica, la conci~cia del ser o el ser de la
conciencia (realismo o idealismo). Concluye_ su p~era parte con un san? y
sabío apotegma; Di¡nifícare naturam. A continuacio~ -~guna part~ ~amina
los espacios de la fe y la razón en una triada de posiciones antagorucas: San
Bernardo contra Pedro Abelardo, Pascal contra Descartes, Kierkegaard contra
Hegel. Destaca su buen conocimiento _de serio historiador de la filosofía, sus
agudas observaciones y sus preferencias medulares. Pasa en la tercera parte,
a disertar sobre el mal .Y lo sagarado, con una brillante _rev~ión que v~ ~el
pelagianismo a la gnosis o, dicho de otra manera: de la histona co~o mis~ca
a la fiebre milenarista. Concluye con una teoría de la verdad ontológica, lógica
y con una acertada crítica del relativismo. Por último:, en la cuarta parte,
propone el retomo al ser, la restauración -no la resurrecaon, porque nun~a ha
muerto- de la metafísica. Se remonta al ser, a la visión de~ ser e~ Parménides,
prosigue con el examen del ser y la vida, del se~ y la e~tenci~, ~~l ser Yla
modernidad, para concluir en un lúcido y valiente testimoruo: Tomar_ la
palabra" esto es, dar a la palabra lo mejor de su ser y nuestro ser. Hasta a~w la
estructurafundamentalylostemasyproblemasenlanuevaymuyencomiable
obra de nuestro amigo y colega Ramón Kuri Camacho.
No me será posible, como quisiera, exponer, rastrear y criticar las
principales ideas directrices de esta provechosa confrontación que emprende
un serio filósofo medievalista con ese caótico mundo moderno que c~ncluye
en el desfondamiento ontológico del postmodemismo. Un pensador nguroso
-y Kuri Camacho lo es- no podía fascinarse por los hist~ricismos fl~tantes, las
indolencias nihilistas, las salidas gnósticas, las aberraciones panteistas ~ :
estructuralismos y posestructuralismos, inconsistentes a la luz de la reali
que traspasa las débiles y limitadas mallas que pretenden capturarla.

487
Séame permitido seleccionar algunas de las más valiosas ideas-madres
que ofrece nuestro autor en el nuevo libro que comentamos. A Kuri Camacho
le duele -com? du~e un craso error que ha precipitado al abismo una buena
part~ -~e la 6:loso~~a mode~a y contemporánea- la desvalorización de la
mtuícion sensible. Porque afirmar que el punto de partida de toda filosofía es
una verdad de conciencia_obtenida por reflexión del alma sobre sus propios
actos,_ es condenar a aq~e~a ª. ~ener que obedecer por siempre un método
reflexivo para ~l q~e. la invitac1on del ser sensible, que es la primerísima de
todas nu_estr~ intuíoon~s, perderá todo su valor ejemplar y paradigmático".
(Opus Cit. P~g: 20). Partiendo de una percepción no se puede llegar a otro ser
que el ser limitado de la percepción. La idea medular en el prfesor Kuri
Camacho_ es de clara expresión tomista: Elfm "es no solo un auténtico conocer
en acto, sino el fundamento basal permanente, es decir, siempre presente, de
todo conocer, de un modo más o menos próximo, según se trate de ciencias
reales o puramente formal~~" (ibid, pág. 22). Sobre la simple aprehensión del
~ se fundamenta la reflexion. La actualización del juicio no es fundan te sino
fund~d~. El prim~do pertenece al plexo~ y no a los otros aspectos de 1~ real
(mov~~to, accidentes, privaciones). El ser y no ser de las cosas mismas sirve
d~ ~nteno de verdad y falsedad, en la afirmación o negación. No podemos
disip~ el ser del ente co~o cuestionabilidad, variabilidad, apertura veritativa
y un estar a la esc_ucha , com~ lo pretende Heidegger. Tampoco podemos
quedamos en el.. srrnple ~ctu~~se del ser c?mo historicidad, ese "puro
esperar de Hege_l : Resulta ina~isib~e la subordinación de la equiparabilidad
del ser con la actividad d~ la conciencia. No queremos ni podemos deslizamos,
por un Horror metephys1cus . a l?s abismos aterradores de la ilusión y la nada.
I?t:scartes puso en J~9ue la realidad del mundo exterior y todo el universo
físico. Esta devastac10n de la evidencia primerísima de la existencia del ser
condujo al principio de inmanencia con su marcha hacia el nihilismo com;
puro activismo, espontaneismo o esteticismo. En suma, se vació a la filosofía
de todo contenido propio. En esta desustanciación de la realidad del mundo
se present~ el exist~~alismo, el atomismo lógico, la fenomenología, eÍ
estructuralismo, el nihilismo, el deconstruccionismo y el esteticismo. La
propuesta ~~ _nuestr~ autor ~s liberarse de la obsesión de la epistemología
como_condio~n previa para filosofar. Lo que importa, primero, es ponerse de
~c~erd~ consigo y con las cosas: "El legado de la filisofía medieval es perenne".
(ibid. Pag. 23). ~o es tarea fácil cambia_r de metafísica -lo sé por experienciapero es necesario cuando la recta razón y la evid_e ncia nos instan a ese cambio.
,,
El ser-acto respecto a la esencia- esporparticipación. Dicho de otro modo:
El ente no es su~ sino que time_al ser". (Ibid. Pág. 42). El acto último y el
fundamento de todo ente es el actus essendj. El olvido del ser es un hecho. Pero
1": comprensión del ser en Santo Tomás y en Heidegger es definitivamente
diversa. Personalmente no me duelo tanto del olvido del ser en abstracto

�489

488

-que se ha hipostasiado- sino del olvido del Ser supremo, del

ESE IPSE

SUBSISTENS.

'1

La herencia cartesiana apunta a todo el contenido de la experiencia que
se halla amenazado por la duda. No tardará mucho tiempo para que "los
nombres de Nietzsche, Heidegger, Sartre o Foucault, radicalicen dicho punto
de partida que en lo fundamental terminará en lo siguiente: "si nada existe
verdaderamente excepto lo Absoluto, lo Absoluto es nada, si nada existe
verdaderamente excepto yo mismo, yo mismo soy nada". Conclusión
deprimente que, al instalarnos en el vértigo de la nada, no_s, arrastra sin
clemencia al terror existencial. Pues el nihilismo como expres1on exacta del
cogito, es la consecuencia real de esta formulación: El Horror Metaphysicus del
que habla Kolakowsky, y su_ contra_p~~ (la n~gaci?n de la búsqueda de una
realidad en sí), se siguen de dicho pnnc1p10. (lb1d., pags. 61 y 62). Por otra parte,
los estructuralismos lingüísticos, con su sistema autónomo de signos, proclaman
la autosuficiencia de la lengua. La estructura inmanente de signos precede al
sujeto que habla. Este sujeto queda borra~o Rrác_tic~~te_en el álge?ra de las
palabras. El hombre es simplemente una ficc1on lingwstica mnecesana. No p~r
mera casualidad, Foucaultproclamó la muerte del hombre. Tremendo extrav10
de un sistema de lenguaje fuera del acto del habla. La crítica semiológica del
psicoanálisis y del estructuralismo no afecta-así lo cree Kuri Camacho- a Santo
Tomás. El semantema del plexo emes lo original, lo que tiene el acto de ser, la
última determinación de la realidad en acto. Piensa nuestro autor que alma y
cuerpo no son dos sustancias, sino dos principios co~s~tutivos d~ un único
. ente, de una única sustancia. Por mi parte creo que espmtu y matena, en cada
hombre, no son sustancias completas, sino sustancias comple~v~s. Santo
Tomás subsana un punto básico del platonismo, ~ro no del agustinísmo: San
Agustín -a diferencia de Platón- conoce muy bien lo que yo llamana la
duiunidad del hombre en tensión sineidética.
La p~tud de sentido del hombre contemporáneo.~loR~ede adq~
porla antropología integral. La fórmula de Duns ~scoto ~1p)ificare natu~am
no ha perdido su vigencia porque está plena de vtda, activa,_ perenne yeficaz.
La existencia del hombre es siempre coexistencia que se realiza a traves del Y2
y elt:ú.
Las vetas nietzscheanas de algunos dandys parisinos (Derrida,Deleuze,
Rosset, Lyotard, etcétera) han dejado sentir su impronta en al~~s feligreses
uhi.veFSitarios mexicanos. En vano arremeten contra l&amp; metafísica; en vano
pretenden sustituir la WQn por el instinto. Y el-deseo, ladiferenc~a'. el de~~
caótico y la desfundamentación abismal no son ~tra-cosa que facticidad finit~
sinsentido, absurdo existencial, fa~ismoen realidad-cruda. En este mundo sm
remisión, hay que vivir en el absurdo con sentido estético-lúdico. Hay, en
todos

est~s "roc~olero~" de la filosofía, un pensamiento que anda sin brújula, que
es~ some~do ~ a~1smo. ~ntregado "a la eficacia pragmatista sin cánones
cntic?s :y sm ma~ on~ntac1on universalista que la fuerza del poder legitimado
por ~1~~mo (~1d. Pa~. 1~~)- Des~barazados de toda coerción, solo les queda
una ~tad~ diferenc1ac1on, una libertad en la dispersión, una diseminación.
Pura sofistena deconstruccionista y postestructuralista con efectos publicitarios.
Todo se vale, con tal de at~~erse al j~ego de las voluntades del poder. El
ab~dono de, 1~ resp~nsab~d~d solidaria no puede ser más disonante,
altisonante, etn1co. El imperialismo pragmatista, más o menos salvaje, se
adorna con la fachada culterana de cierta Hermanéutica.
La corriente desa_cralizante y postmodema tiene en Nietzsche su
verdadero punto_ de partida. No hay distinción entre el bien y el mal, entre la
verdad y la mentira, la realidad y la ilusión, el crimen y el heroísmo. Se piensa
~raso error- ~ue e~ hombre puede emanciparse absolutamente de todo. Solo
tiene que decir un fil al fluir y a la aniq~ación, a la antítesis y a la guerra. Todo
~o pasado -por malo que sea- se redime por un "así lo quiere". Esta terrible
~nsatez ~o lleva a la autoafirmación, sino a la noche de la nada. Todo da lo
mism?. ~ tiene_el derecho a vivir plenamente la diferencia por obra y gracia
~e la _mdiferenqa. Hay mala fe en esta proclamación de la libertad absoluta.
Ser lib~e.~bs~lut~ente noes más que instalarse en una vibración alucinatoria
d~l vacio (Ib1d. , pag. 130). El panorama no puede ser más desolador. "Queda
d1Suelto el ?rden metafísico y moral. Nada es sagrado, no hay mal". (Ibid., pág.
1~3): ~ vida Y la realidad no pasan de ser un texto sin posibilidad de
significado y distinción O- DERRIDA).
. . ~ástim~ -y muy grande- que nos hayamos olvidado de San Agustín y de
su v1S1on realista de la historia. Todo para caer en un desgarramiento entre el
futuro y el Rre~nte eterno, en una indolencia nihilista postmodema que es
puro d_eseo, mstint~ y seducción. ¿Cuál significado definitivo puede haber en
el.c ontinuo c~nstruir y-deconstruir- tejer y destejer no solamente al texto sino
al ~i_mdo mismo de la significación?. Se pierde toda esperanza de co~ocer
~Jetiyamente. Porque no hay "cánones obligatorios de racionalidad- en
tiempo Yespacio" ~Ibid., pág. 150). Resulta por demás curioso, extraño, quitar
las reglas prevalecientes en favor de otr~s reglas relativistas. ¿Por qué hay que
dud~ de todo? El enunciado ~·nada hay de verdadero" es tan relativo es tan
relativo como el enunciado "no es cierto que nada hay de verdadero". Sino existe
algo que sea verdadero, la duda sale sobrando.
~~ro ~ec~r~ar que los primeros pensadores griegos iniciaron la
es~ec_ul_ac1on filosofica, con una primera pregunta: "atje navwv" (cuál es el
pnnc1p10 de todo), y no la pregunta: ¿De qué materia está hecha la realidad?.

�490

491
A una pregunta física, los primeros presocráticos contestaron con una respuesta
de índole física. Parménides, en su poema filosófico, pinta tan solo dos
caminos: ser o no ser. Pero entre el ser y no ser está, también, el poder no ser,
la posibilidad. Y la posibilidad no es lo mismo que la potencia. Aristóteles
estuvo muy cerca de conceptualizar la posibilidad cuando habló de la potencia
frustrada, aunque la potencia frustrada-ciertamente- no es idéntica a la
posibilidad. Ramón Kuri Camacho, con apoyo en Santo Tomás, afirma el
primado del existir, n o ~ el ente, sino en el ente. No importa que no pueda
verse el~ que hace que la cosa sea. Se sabe que está ahí. Cada ente desborda
el marco de su propia definición. La existencia es limitada por la esencia con
que ella se relaciona. Con este andamiaje conceptual,el profesor Kuri Camacho
emprende la crítica de ese pensar experiencial que deja a las cosas ser y
mostrarse tal cual son, sin forceps emanados de medidas extrínsecas, ni
representaciones referidas a objetos. Se refiere, obviamente, a Heidegger,
quien pretende superar los esquemas lógico-categoriales a través d e l ~ y
la metafísica como nueva experiencia del ser. A partir de la interpretación
heideggereana han surgido filosofías y proyectos deconstructores.
En tiempo donde la filosofía, como sabiduría, no tiene seguidores, me
siento hermanado a mi colega y amigo Ramón Kuri Camacho en ese verdadero
amor a la sabiduría. Su lucha contra el "escepticismo" y el pensamiento
postmetafísico es viril, franca, denodada. Ningún ser esencialmente kairético
(radicalmente contingente), ningún reduccionismo relativizante, ninguna
utópica "razón" comunicativa puede satisfacerle. Es preciso desenmascarar las
falacias del pensamiento postmodemo y postmetafísico. El hombre no puede
reemplazar a Dios corno centro del universo. El carácter trágico e ineludible de
la historia, la dimensión de profundidad de lo divino y de lo "demoniaco" no
pueden negarse sin que esta negación nos traiga terribles consecuencias. "El
hombre hace y seguirá haciendo metafísica porque es metafísica en carne y
hueso" (lbid., pág. 245).

Al concluir esa obra sólida, maciza, lúcida que comentamos, el autor
quiere dar a la palabra lo mejor de su ser, porque sabe que "venir al mundo es
tomar la palabra" (Gusdorf). El amor tiene esperanza más allá de la muerte y
contra ella. El amor, "acepta el dolor de la tierra y el sufrimiento de la
obediencia en el cuerpo, porque encuentra esperanza para la tierra y para el
cuerpo".
He tratado de cumplir fielmente mi cometido de presentar, de introducir
un nuevo y valioso libro Metafísica Medieval y Mundo Moderno. Más allá de
mi personal posición metafísica que no está muy distante de la posición del
Doctor Ramón Kuri Camacho, me siento reconfortado al leer las brillantes
páginas dedicadas a poner de manifiesto la inconsistencia, la frivolidad y a

veces el cinismo de muchos aspectos de la
d
.
postmodemo, a la luz de la metafísica medie= .::~:d ~ d~l pensami:11to
el autor podrá rescatar los aspectos vali
l
~ ~ ' futuro_libro,
filosóficasennuestrotiem o de sus mu osos e as _pnnc1~ales comentes
exponentes. Por ahora ~siame dec. chas vleces geniales y siempre mejores
Camacho revis
'
, . ir que ª nueva obra de Ramón Kuri
te un alto valor teonco y un provechoso sentido edificante.

d

�493

LUI&lt;ACS Y ORTEGA COMO PRECURSORES DE HEIDEGGER EN
EL ZEITGEIST DE LA MODERNIDAD
Dr. Ricardo Miguel Flores

Centro
de
Estudios
Humanísticos - UANL.

\

1

Haciendo gala de una impresionante documentación -incluso
gráfica-, de un manejo erudito de fuentes y testimonios y de una aplicación
muy ceñida de las técnicas e instrumentos conceptuales de análisis de la
wissensoziologie al ámbito de la historia de las ideas, es como Francisco Gil
Villegas nos presenta &lt;Los profetas y el mesías&gt;, con el subtítulo que
encabeza esta reseña, circunscribiéndose al período 1900-1929. Es una
eoe&lt;lición del Fondo de Cultura Económica y el Colegio de México,
terminada de imprimir en noviembre de 1996, mas aparecida en librerías
en los primeros meses de 1997. (1 vol., 559 pp).
No deja de ser positivo el hecho de que, después de décadas de
olvido y abandono, El Colegio de México retome, en alguna medida, una
de las vocaciones iniciales que constituyeron su razón de ser al ser
fundado. Al involucrarse en la edición de una obra que, sin ser de filosofía
propiamente, tiene en definitiva que ver notoriamente con ella, manifiesta
retomar a una de sus raíces históricas. Sería de desearse que no fuese esta
producción un hecho aislado.
La información que proporciona el libro acerca del autor lo ubica
como egresado de la propia institución (licenciatura en relaciones
internacionales y maestría en ciencia política); habiendo realizado sus
estudios doctorales en el Balliol College de la Universidad de Oxford,
Inglaterra en la especialidad de estudios políticos. Desde 1982 colabora en
el Colmex como profesor investigador donde ha impartido Teoría
Sociológica y Teoría de la Historia en los respectivos programas de
doctorado en sociología e historia, y de Filosofía Política e Historia de las

�494

Ideas en los programas de licenciatura. Dirige actualmente la publicación

Foro Internacional.
Se trata, de entrada, de atender la serie de reclamos sucesivos, tanto de Lukács como de Ortega- en materia de prioridad cronológica.
referente a la genuina paternidad de ciertas ideas desarrolladas
posteriormente por Heidegger en su sistemático tratado de 1927: Ser y

tiempo.
En este, como en otros puntos, el autor busca encontrar una
explicación prevalentemente sociológica, lo cual ~o exclu~e, cuando_ ~l
desarrollo del estudio lo requiere, abordar el material a traves del anális1S
filosófico, la crítica °literaria, la filología clásica, y aún, la germanística. El
enfoque biográfico basado en fuentes documentales y epistolares, y hasta
consideraciones de índole teológica aparecen a lo largo del volumen, que
resulta así apreciablemente enriquecido.
A lo largo de su estudio, -dividido en ocho capí~o~ más
íntroducción, epílogo y una abundante bibliogr~~ ~l profesor Gil Villegas
se sirve de determinados instrumentos de ana!tsts aprontados por la
sociología del conocimiento, aún y cuando_ -aunque utilizad~s Y
discutidos están "no siempre resueltos con clandad en la metodologia de
la sociolo~ del conocimiento, especialmente cuando ésta. se aplica al
ámbito de la historia de las ideas" (p.14)-. Algunos de es~s -~trume~tos
. de Karl Mannheim, la distinción analítica entre localtzacion, complejo Y
son.
'ó "al tud' de
unidad generacionales, al aplicarse la categoría de "g~nerac1 n . e~ 10 .
la historia de las ideas, y de Georg Simmel, el criteno de localización social
del outsider, indispendsable para comprender la compleja inserci?n de
determinados intelectuales, en ámbitos culturales que no constituyen
propiamente su Heimat.
·
Recopila el autor de esta investig~ción hasta cinc~ distintas
versiones del 'reclamo de prioridad' orteguian~ fren~ a ~eidegge\:
cuanto a determinadas aportaciones al pensamiento filosófico, que
1
desde &lt;Pidiendo un Goethe desde dentro&gt;, de 1932, hasta la obra de 1~
&lt;Meditación de la técnica y etros ensayos&gt;. '.En síntesis, Ortega _ha~
considerado inadecuada -por insuficiente- la problema~oón
h ·deggeriana de la cuestión del ser al haber partido del "estrato inerte Y
;~uilosado de la filosofía escolástica". Ello le ha~ría imped_i~o acceder al
nivel de radicalismo que la altura filosófica de los tiempos exigia.

495
Ortega, de acuerdo a la quinta y última versión, que se encuentra
en su tard~ obra, -pós~ente publicada- &lt;La idea de principio en Leibniz
y la evolucion de la teona deductiva&gt;, habría pensado correctamente en 1925
lo que Heidegger no logró en 1927; esto es, no habría logrado el pensador
alemán
-afirmación por lo demás, altamente discutible- plantearse
al nivel de radicalidad debido, la cuestión del ser. Uno de los primeros
rec~o_s de Ortega, ~bía sido justamente, el de haber anticipado en
Meditaciones del Quijote (1914), diversas cuestiones y enfoques -y sobre
todo, el haber alcanzado un mayor radicalismo- que Heidegger sólo trece
años después pudo obtener.
~ este punto, Gil Villegas consigna dos definiciones liminares que
Ortega dio del ser: en 1910 en su ensayo &lt;Adán en el paraíso&gt; afirma que es
"el conjunto de relaciones de mutuas influencias en que se hallan todas las
demás relaciones", mientras que tan sólo cuatro años después dice: "... no
es materia, ni alma, ni alguna cosa determinada, sino una perspectiva".
(Gil Villegas, pp. 38-39). Cabe irse preguntando desde ya, si Ortega y
Heidegger cuando usan la palabra ser, ¿están hablando de lo mismo?

En vías de esbozar un primer balance provisional, el autor de &lt;Los
profetas y el mesías&gt; concluye que, "si bien es posible aceptar que la noción
de vida humana en Ortega anticipa muchos temas y categorías incluidos por
Heidegger en su obra de 1927, también es cierto que la discusión del Ser no
se desarrolla ni se discute explícitamente en las Meditaciones del Quijote y
que la referencia directa a esa problemática en los escritos de Ortega es, en
todo caso, posterior al año de publicación de Sein und Zeit" (pp. 39-40).
Todo parece indicar, de acuerdo a hipótesis derivadas de la
sociología del conocimiento que, tanto Ortega como Lukács habrían
llegado por distintas vías,
-pero influidos por el mismo Zeitgeist que
permeaba las diversas capas de la élite intelectual europea- a desarrollar
con independencia de uno respecto del otro "estilos semejantes de
pensamiento y similares formas de expresión" (p, 14). Ambos, como
outsiders, siendo extranjeros, de la misma generación y expuestos al mismo
ambiente cultural de la Alemania de principios de siglo, trataron similares
problemáticas filosóficas, y a través del mismo típico instrumento que, de
acuerdo a la wissensoziologie, es más propio del outsider, esto es, el ensayo.
Aquí la referencia a Georg Simmel se torna absolutamente
indispensable. No sólo por sus desarrollos teóricos respecto de la ubicación

�496

social del extranjero, postulada pioneramente en su Sociología, y por haber
sido maestro directo tanto del ilustre teórico húngaro del marxismo, como
del brillante polígrafo castellano, sino por haberse erigído en un decisivo
difusor del pensamiento de Wilhelm Dilthey que, como se sabe, constituye
antecedente efectivamente operante en el primer Lukács, y sobre todo, en
el pensamiento raciohistoricista orteguiano. No sólo eso; Simmel puede ser
considerado, a estas alturas de finales del siglo XX no únicamente como un
gran teorizador y exponente de primera línea de la modermidad, sino
incluso como un ejemplo viviente de la misma (Wilhelm Worringer lo
consideraba Herr Zeitgeist). Fue, en algún sentido, la conciencia viva de su
época, más que ningún otro, como se ha ido evidenciando1, y como ya lo
señalara, con penetrante anticipación, el propio Ernst Troeltsch.
Ortega y Lukács tienen varios intereses compartidos: la crítica
literaria, la teoría de la novela, la reflexión estética, la preocupación por dar
una respuesta a la "tragedia de la cultura" de la modernidad y ..... "la
pretensión de haberse anticipado al pensamiento de Heidegger en ensayos
de reflexión estética y crítica literaria que se remontan a los años de 19101916" (p.16). Estos ensayos vendrían a ser, literalmente, genuinos
fragmentos de la modernidad (Frisby).
En la aludida línea de reflexión sobre la modernidad, es de
destacarse en toda su justeza la crítica del autor de Los profetas y el mesías a
la interpretación de Jürgen Habermas sobre el 'discurso filosófico de la
modernidad', tanto en lo que ésta tiene de incompleto como de inexacto, ya
que, entre otras deficiencias, el pensador alemán omite totalmente la
fundamental vertiente de teorización representada precisamente por Georg
Simmel (para Habermas, mero "intérprete" de su época), I&lt;arl Mannheim,
José Ortega y Gasset y el Lukács joven. Muestra asimismo el investigador
del Colegio de México cómo, la concepción weberiana de la racionalidad,
lejos de ser una "etapa previa" o "antecedente teórico" de la teoría de la
acción comunicativa de Habermas, puede abarcar, -por ser más
comprehensiva- todo el proyecto del sociólogo de Fr~t. Ahora. que
diversas investigaciones europeas han_puesto de manifiesto que, en ngor,
toda la teorización del propio Weber sobre el ~ma pende de la lectura que
éste efectuara de la Filosofía del dinero de Simmel, la exclusión de este

1 ver a este respecto, de David Frisby, &lt;Fragmentos de la modernidad&gt;; Ed. Visor,, Madrid,

199'2. lvol, 500 pp.

49'7
~timo autor por parte de Habermas, es absolutamente inexcusable, y
~en«: escandalosa, como se desprende de los señalamientos de la
investigación comentada.
De~e. ~ interpretación de Francisco Gil Villegas, los años 1900l929 c~nstituirían una especie de espacio de intersección donde la
moderruda~ toma conciencia de su crepúsculo y se da cita la aurora de la
~sm~errudad. En ese período aparecen obras fundamentales para la
intelección de la Zeitphilosophie, -particularmente de Dilthey2 s·
1
Be
Mannh .
, imme ,
rgson,
eim y Weber- que influyeron decisivamente tanto en
Lukács como en Ortega, de cuyas coincidencias cabría decir que habría un
m~y proba~le uso de fuentes y problemas comunes compartidos en el
med~o ~ultural de la época. De ese mismo universo de discurso
denva una similar perspectiva historicista y evolucionista, más diltheyana
en Ortega, pero más hegeliana en Lukács.

mis:°'º

Muy interesante y prolijo, por lo demás, es el análisis
verd~deramente orfebresco que traza Gil Villegas en tomo a las cuestiones
relativas a las posiciones de Ortega y Lukács en materia de teoría literaria _
sobre todo de la novela- y el referente a la conceptualización del Zeit · t
d' tid
'6
geis,
ISCu a noc1 n que Habermas volviera a poner en circulación en 19'79
~a~dola "de los viejos archivos de la Geistesgeschichte alemana" (p.93)'.
~ o es de destacarse el análisis sociológico sobre la ubicación de los
out!iders, desarro~do a pro~sito de la peculiar situación social que, en su
calidad de extran,eros, definían a los entonces jóvenes pensadores _
castellano y magyar- en la Alemania del Kaiser de principios de siglo.
En esa Alemania anterior a la Gran Guerra, va a realizar lo
fundamental de su obra el llamado por David Frisby "primer sociólogo de
la modernidad", Georg Simmel, de fuerte y decisiva influencia no sólo en
Ortega, Lukács y Weber, sino también en otros autores como Ernst
Cassirer, Ernst Bloch, Wilhelm Worringer, I&lt;arl Mannheim y otros muchos.
~a a _estar ubic~~o Simmel ("ardilla filosófica" lo califica Ortega), en una
mme1orable pos1c1ón central en el entrecruz.amiento de todos los caminos y
2 nos recuerda oportunamente a este respecto el autor que, la obra filosófica más leida en
Alemania a principios de siglo era precisamente Vida y poesía de Dilthey. (vol. 4 de la edición
en es~l de sus Obras completas preparada por Eugenio Ímaz para el Fondo de Cultura
Bconóuuca).

�498
vertientes culturales alemanas y, en general, centroeuropeas de la época.
Es de reconocerse cómo la obra aquí reseñada logra recrear en el capütulo
ID la atmósfera común que envolvía a la serie de artistas e intelectuales -no
sólo filósofos- que de una u otra forma gravitaban en tomo a la egregia
figura del sociólogo berlinés, el cual, a lo largo de toda su obra escrita, y en
su vida misma, deja traslucir toda la "transitoriedad, fugacidad y
contingencia" (Baudelaire) de la vida moderna. Llaman mucho la atención
algunas afirmaciones de Lukács sobre Simmel citadas en la obra: "Simmel
tiene la mente más fina entre todas las contemporáneas" y "comparado con
_él (se refiere a Simmel) Husserl resulta un pensador mucho más pobre y
seco" (p. 126).
Aunque quizá no sin alguna tristeza, fue muy sensato y consecuente
Simmel al aceptar que moriría sin herederos espirituales, -la época moderna
no posibilita otra situación-. Dejó una gran herencia, sí; pero su capital
intelectual que distribuyó generosamente entre muchos, al invertirse y
reinvertirse en otras obras, no puede ser percibido con facilidad. Esa fue la
generosidad de Simmel;
su capacidad para un desprendimiento
consciente, suficiente para admitir que cada quien habría de actuar
conforme a "su carácter y naturaleza" (citado en p. 133), no importándole
que la riqueza intelectual creada posteriormente por aquellos en quienes
influyó fuese tan rica, diversa y matizada que no permitiera reconocer su
remisión al capital original. Parece ser que todavía hay mucho que
aprender de Simmel. ¿no es así?
Analiza también Los profetas y el mesías con el debido rigor
conceptual las categorías fundamentales simmelianas de su
Lebensphilosophie y sus alcances, así como la crítica hacia ella ender~~da
desde los bunkers del neokantismo, particularmente por parte de Hemnch
Rickert Sin embargo, es quizá al desarrollar la cuestión relativa a la
tragedia de la cultura de la modernidad donde valdría más la pena hacer una
inflexión. En sus obras Simmel define a la cultura como forma o como el
"refinamiento de las formas intelectualizadas de la vida" (p. 151), Y al
mundo de las producciones culturales como una colección de fo~;
siendo el desarrollo cultural una conse2uencia 4e la dialéctica entre la vida
y las formas. La pluralidad ·de las formas irreductibles en las cu_ales se
expresa la vida constituye la llamada cultura objetiva, la cual ~n los tiempos
modernos ha devenido relativamente autónoma en relación al. agente
creador portador de las energías vitales; en ese desfase o desa1uste se
origina la llamada &lt;tragedia de la cultura&gt;.

499
En Simmel esta última expresión se refiere ante todo a que con

cada avance de la cultura objetiva, "el dominio del valor objetivo se hace
cada vez más complejo e inaccesible a la cultura subjetiva de los
individuos" (p. 153), tomándose los valores objetivos culturales, de medios
instrumentales en fines autónomos, escapándose de las manos, por así
decir, del sujeto creador de la cultura que les dio vida. Lo trágico estriba
en que ya creadas las estructuras culturales así sea de forma muy
espontánea, estamos · imposibilitados de controlar en su totalidad las
direcciones que efectivamente tomarán en el futuro; nacen por así decir,
dichas estructuras, con una legalidad propia "preprogramada", con
directrices necesarias que emanan de su interna constitución y que, en
casos límite, se vuelven contra su propio creador, siendo posible aun la
aniquilación de este..
De toda esta "complejidad trágica" se deriva la angustiosa

pregunta por el sentido de los fines y de la totalidad; para Simmel, es
Arthur Schopenhauer quien más propiamente representa la "expresión
filosófica absoluta de esta condición interna del hombre moderno" (cita de
la p. 157). Se da en el hombre moderno "una profunda nostalgia por un fin
absoluto" (íbid). Mas precisamente la época moderna se va a caracterizar
por la fisión de la Weltanschauung premoderna, y por la penosa labor de
recuperación, acoplamiento y compatibilización de las diversas visiones
fragmentarias en la presente época del desencantamiento del mundo, proceso
este último tan magistralmente descrito en su oportunidad por Max
Weber.
Los conjuntos de medios para la existencia propiamente humana,
llámese técnica, burocracia o dinero, pero también Estado, religión,
tecnología, ciencia y aún filosofía devienen fatalmente entidades
autónomas o si se quiere, semiautónomas, que acaban por oprimir y
limitar los márgenes de libertad, pero la "trágica paradoja" estriba
precisamente en que, por otra parte, esas mismas formas y estructuras
constituyen elementos esenciales para los ámbitos de realización de las
posibilidades humanas.
Este aspecto se puede sintetizar mediante el siguiente párrafo de
Simmel, traducido por Gil Villegas: " ... En su busqueda por la perfección,
el espíritu debe pagar el trágico precio de que las leyes propias que rigen al
mundo cultural creado por él, para alcanzar su propio desarrollo, se
desenvuelven con una lógica y un dinamismo que crecientemente separan

�500

a los contenidos de la cultura de los fines, valor y significado esenciales de
la misma" (p. 158).
Posteriormente, en el capítulo IV analiza Gil Villegas la
transformación del legado de Georg Simmel en función del problema de la
modernidad, particularmente en determinadas obras de Lukács, Ortega y
Max Weber, donde nuevamente el autor analiza magistralmente la
trayectoria evolutiva del "capital" simmeliano a un nivel de detalle tal que
su superación se nos antoja dificil. Es aquí, justo al llegar a la p. 224 donde
aparece una muy rica información gráfica proveniente de distintas fuentes.
Comprende fotografías de los pensadores aquí estudiados en distintas
etapas de su vida-, de algunos de sus maestros, portadas originales de sus
obras de juventud, edificios y fachadas de universidades del sudoeste
alemán, y aún la cabaña de Heidegger en Todnauberg y la casa de Max
Weber enmedio de una zona boscosa.
Precisamente en el capítulo V, se estudia con no menor detalle la
sociología histórica de las universidades alemanas en_particular Heidel~rg,
Marburgo y Friburgo-, su relación con la generación de 1914, la IXUSJ.ón
histórica de dicha generación tanto en España como en Hungría, y el
liderazgo que Lukács y Ortega efectivamente ejercieron en sus res~tivas
naciones, todo ello mediante la aplicación de los esquemas categoriales de
la sociología del conocimiento, ya referidos líneas arriba.
En la misma línea de sentido, la calidad sociológica de outsiders de
ambos pensadores, es escrutada prolijamente en el capítulo VI,
destacándose su marginalidad social en Alemania. En el caso de Lukács,
incluso en Hungría por su condición de noble judío bien situado en
Budapest. Aquí se detalla el tránsito de este último ~~dor, del c~~~
de Simmel a la "órbita" weberiana, y "pormenonza toda la difícil
problemática de su "habilitación", entre otros interesantes tópicos.
También son de destacarse los problemas y algunas influencias
compartidas en la Alemania de 1914 por los outsiders de la inte~ectuali~ad,
como: la oposición entre lógica y vida, !a superación de la dualidad su,etoobjeto, Nicolai Hartmann como fuente· compartida. en el proble~ de ~
verdad1 la influencia del expresionismo en la mencionada generación, asi
como Whi1helm Worringer y Ernst Robert Curtius como "vasos
comunicantes" para los pensadores marginales.

501
Desarrolla el capítulo VII, con una criticidad brillante y un aparato
analítico muy perfilado, un planteamiento muy sugerente en relación a la
estructura diferencial de la forma ensayística y la del tratado académico
formal y sistemático. Siendo la primera la forma preferida y desenvuelta
con brillantez por los dos extranjeros marginales objeto del estudio, y la
segunda, la de pensadores como Heidegger, insiders adscritos a la vida
académica de pequeñas universidades del sudoeste teutón. Desde luego,
la localización espacial; temporal y social de los pensadores son vistas en
toda su condicionalidad respecto de los géneros literarios elegidos.
Culmina finalmente, el voluminoso trabajo de investigación con la
"génesis de Sein und Zeit o arqueología de un tratado", que prosigue en
todos sus meandros el recorrido intelectual heideggeriano hasta la
publicación de su célebre Ser y tiempo. Este capítulo por sí sólo bien podría
haber sido un libro aparte; lo mismo podría decirse de otros, pero del VIlI
con mucha mayor razón.
En suma, es una obra que se volverá, a no dudarlo, referencia
obligada para cualquier estudioso de uno, varios o todos los pensadores
aquí involucrados -no únicamente los tres primordiales-, o para quien
quiera adentrarse con rigor y verdadera penetración intelectual en las
raíces conceptuales más -relativamente- próximas del pensar actual.
Varios académicos, víctimas del ya endémico "fervor sucursalero" y
filoneísta de estas tierras, bien harían en enterarse que "filosofías del
fragmento", "teorías de lo transitorio", "marginalidades nómadas" y otras
novedades parisinas, eran moneda de curso común en los ambientes de la
élite intelectual centroeuropea allá por los años de 1900-1909, gracias sobre
todo a la labor de Georg Simmel.

Es de loarse, y debemos agradecerle a Francisco Gil Villegas esta
valiosa investigación, realmente modélica. Asimismo celebramos que no
se haya dejado vencer por el desánimo al que se refiere en los
agradecimientos, y que su trabajo iniciado en 1986 viera por fin la luz
pública.
Son de esperarse nuevas aportaciones de este importante
académico mexicano en las áreas de conocimiento por él cultivadas, y
mucho nos gustaría ver pronto otros estudios suyos publicados.

�503

&lt;FILOSOFÍA E INTEGRAOÓN: EL FILOSOFAR COMO VÍA&gt;
DE MATILDE ISABEL GARCíA LOSADA.
Dr. RICARDO MIGUEL FLORES
Centro de Estudios Humanísticos
UANL.

Con prólogo del prestigiado escritor Francisco García Bazánt, y
bajo el sello de Editorial Almagesto (1 vol, 113 pp.), apareció en Buenos
Aires en 1994 este interesante libro que hoy comentamos. La solapa
consigna otras entregas de la autora: ¿Qué somos los argentinos?, Ed. Cinae,
y Bibliografía .filosófica argentina (1900-1975), Ed. Fecic; ambas editadas en
Buenos Aires en 1983. Asimismo es autora de otros trabajos publicados en
su país y en el extranjero.
En nuestra tierra se le publicó con anterioridad "Inquietud metafísica

en los representantes de la filosofía existencial argentina"; (Anuario &lt;Ventas&gt;;
Universidad Regiomontana. Monterrey, N. L., México, 1989).
La obra consta de una introducción y diez capítulos, algunos de los
cuales están en vías de ser publicados o han sido presentados en diversos
congresos y reuniones de índole académica.

Desde el inicio, propone la autora "un filosofar como juego cordial
de integración" como "actitud y quehacer"; anuncia desarrollos de la
cuestión axiológica con apertura a una Filosofía de la Cultura, e intenta
trazar caminos válidos para el filosofar iberoamericano.

De su copiosa obra seleccionamos: &lt;René Guénon y el ocaso tú la metafísica&gt;, Ediciones
Obelisco, Barcelona, 1990; &lt;Neoplatonismo y Vedanta. La doctrina de la materia en Plotino y
Shankara&gt;, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1982; &lt;Gnosis. La esencia tkl dualismo gnóstico&gt;, Ed.
Castañeda, 1978; y en colaboración: &lt;René Guénon o la tradidón viviente&gt;, Ed. Hastinapura,

1

Buenos Aires, 1985.

�504

El desarrollo filosófico de los capítulos, evidencia un pensamiento
adscrito a las vertientes agustiniana y existencial (en sentido amplio) de la
Filosofía. Reconoce en su primer trabajo su deuda y filiación para con el
pensador argentino Vicente Fatone, -del cual proporciona una muy nutrida
noticia bibliográfica- y se pronuncia consecuentemente por un
pensamiento "integrador -abarcador y superador-", abierto o más bien
entreverado con los caminos de la mística y la religión" (p. 24).

&lt;Filosofía e integración&gt; nos muestra un pensar existencial,
"filosofía encarnada, no meramente pensada", insiste la autora,
vehiculizada por una Metafísica "abierta a la dimensión vertical" (p. 30).
Con una vehemencia claramente afincada en convicciones, nos habla de un
hombre-filósofo que es conceptuado como "libertad creativa-creadoraamante y libertad-creyente", abocado a satisfacer su "necesidad
sapiencial", aspirando al "Dios-Creador-Amor-Libertad-Suma Concordia y
Suma Vida" (p. 47), al cual ha de acceder a través de un pensamiento que
"además de pensar, siente; y un sentimiento que además de sentir, piensa",
en terminología que nos remonta al sabio de Hipona.
Después de sendos trabajos inspirados en San Agustín y en Vicente
Fatone, a quienes toma la autora como incitadores y paradigmas, nos son
presentados materiales referentes a 'la filosofía en su integración a la
mística', a la integració~ como'actitud y quehacer del filósofo' (ponencia al
XIX Congreso Mundial de Filosofía celebrado en Moscú en 1993), 'el
filósofo -sujeto integrador-', 'la cuestión axiológica', 'el filosofar como
juego cordial', 'filosofía de la cultura e integración' y 'compromiso del
filósofo -la verdad existencial y la probidad del pensamiento'.
Imposible sería hacer referencia a todas las ideas presentadas en
este libro -una reseña deberá ser siempre una invitación a leer, nunca una
licencia que exima de la lectura directa de la obra-; simplemente
resaltamos dos que particularmente lo ameritan desde nuestra perspectiva:
1) que el hombre -y el filósofo en él encarnado aspira a saborear su Grund,
como Verdad-Amor-Libertad-Presencia, yendo en pos de la Con-cordia Suma.
En la misma línea de ideas, señala que el juego "a lo divino" tiene por
única "regla" la generosidad, la cordialidad, el Amor, y que el hombre
aspira a encarnar y reconocer en los tú cordiales, a quienes presentifican su
Grund. 2) el señalamiento de que la probidad, la honradez, es la "gran misión
del filósofo, su compromiso", el cual, por otra parte, no puede sostenerse sin
grandes sacrificios y conlleva una verdadera "aristocracia de la conducta, o

505

mejor, un filo~ofar, -en y desde el pensamiento sentido y el se timi
. . to
pensado- heroico .. . 11
n
en
. d
~orm~os_votos porque la autora nos prosiga comunicando sus
m agac1ones filosófico-místico-relio-iosas dentro de
, .
.
. te ial
o·
su vra. mtegrativaeXIS n~ , y qu~ sus obras continúen nutriendo el acervo filosófi d I
?,?nsar 1beroamencano.
co e

�507

LA MúSICA SIMBOLO DE LA TRINIDAD
-"Consideraciones a propósito de una obra extraordinaria1 " \

1

1

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España
La importancia de la experiencia musical se destacó ya desde los
tiempos antiguos. Baste recordar el De música de San Agustín, espíritu
sumamente sensible al encanto de este arte. Multitud de autores resaltaron el
poder emotivo de la música, y algunos se detuvieron a reflexionar sobre la
razón de tal hechizo. Schopenhauerdestacó con inusitada energía la relevancia
que presenta la música y que la sitúa en un nivel superior a las otras artes. Es
"un arte grande y sobremanera espléndido" -escribe-, porque "afecta
poderosamente a lo más íntimo del hombre"2, ya que no ofrece meras
"representaciones de las ideas" sino la "objetivación inmediata" de la Voluntad
originaria que crea las ideas y el mundo. En cambio, los pensadores de la
Ilustración situaron a la música en un plano inferior a las artes plásticas por
cuanto, a su parecer, no habla a la inteligencia sino al sentimiento. Según el
influyente D 'Alembert, la música todavía no presenta el poder expresivo de
dichas artes por cuanto no ha logrado describir -en plan "programatico"- sino
pocos acontecimientos de la vida cotidiana. Esta interpretación superficial ha
provocado hasta el día de hoy numerosos malentendidos, a los que se debe por
ejemplo que en España los estudios mu~icales no hayan sido asumidos en la
enseñanza universitaria, a pesar de haberlo sido.la artes plásticas.
En el siglo XX, no pocos literatos y filósofos han mostrado sumo
aprecio por la experiencia musical. Gabriel Marce! destacó con entusiasmo que
'CF. Schandel, Erwin; Musjc als TónjtatMyrnbol Peter Lang, Franlcfurt 1995
'Cf. Pie Weit als wme und VorsteHun~ en Samtiliche Wiss. Buchgesellshaft, Darmstadt, 1982, p . 369

�509

la música tiene un poder extraordinario para elevamos al conocimiento de
realidades metasensibles3• En un trabajo consagrado a destacar la significación
metafísica del teatro de Marcel, J. Chenu comenta : "En realidad la música nos
pone en relación con el mundo de las realidades espirituales más profundas.
Sin recurso a las ideas, por el solo juego de los ritmos y sonidos nos sitúa
directamente en la armonía, y no es temerario llegar a decir que la música nos
permite, más que todo otro arte, participar con todo el alma en esta 'paz' que
supera todo entendimiento y que es el fondo mismo del ser. La música tiende
a restaurar en nosotros un cierto 'espacio cósmico interior' que nos libre de la
pesadez que hay en nosotros" 4 • Frente a la revolución que supone la música
atonal, sobre todo en ciertas manifestaciones vanguardistas, el compositor y
director de orquesta Ernst Ansermet subrayó con toda decisión que el edificio
musical, con cuanto implica de ordenación estructural y de belleza, pende de
la "dominante" -la quinta-, y, abolida la primacía de ésta, se derrumba elcampo
5
de juego en que se mueve la experiencia musical auténtica •
Estos a análisis presentan notable interés y han contribuido a elevar la
experiencia musical a un nivel de alta consideración en el mundo ~telectual
Pero se echaba de menos un estudio radical de lo que es esencialmente la
música, lo que constituye su núcleo esencial, el que determina lo que ha de
entenderse rigurosamente por música y lo que se sitúa fuera de su campo. Un
joven investigador de la Universidad de Bamberg (Alemania) se ha decidido
a hacerlo, y con tal arrojo que no sólo realiza un estudio de los fundamentos_de
la música sino que los pone en relación con la filosofía del ser y con la doctrina

música en su verdad, me ha aparecido siempre como una llamada irresistible de aquell_o que en
el hombre supera al hombre, y lo funda". (Cf. L'esth~tique ~usicale d e Gabriel ~ar_cel, Aub1er, Parfs
1980, p . 112). "Si una convicción se ha afirmado en JJU esplritua lo largo de estos últimos veinte años,
es que lo esencial de todo ser humano es la parte de creación, por reducida que sea, que hay en él. Y
yo añadirla hoy que la alegría enla que se traduce dicha creatividad se expresa, o al menos se ~xp~a
en otro tiempo, muy a menudo a través del canto". "Si la música se empobrece, entonces la vida misma
disminuye, se hace mezquina". (Cf. O. cit., p. 107).
amplio comentario puede verse en JJU obra.u
experiencia estética y su poder formativo, Verbo divino, Estella, 1~91, pp. 73-96.
'Cf. Le théatre de G. Marce! et sa signification métaphisique, Aub1er París 1948, p. 202.
s "La música nos remite, pues, sin cesar al proyecto de dominante. Nos pre~tába~os como podla
convertirse en un hecho interior: la dominante ha realizado esta metamorfoslS; es, s1 se me penrute
decirlo, el fijamiento del hecho sensible en interioridad, es decir, ni más ni menos el fund~~ento de
la música y, al mismo tiempo, su deter~ción como hecho afectivo. Desde entonces la mus1ca
se organiza para nosotros desde fuera sino ~esde dentro; ~ partir de allf, y como una forma us
dinamismo interno que determina esta tensión de la do~te y toda ~u es.~ ~: tod~ s
cualidades sensibles y formales adquieren su sentido en fun~ón de ese d~mo . (Cf. L expénence
musicale et le monde d 'aujourd 'hui", en Frrits sur la musu¡ue, A la Ba';?nrul!re, Neuchatel, 1971, P·
42; versión española: "La experiencia musical y el ?'undo de ~oy , en _Coloquios sgbre arte
contero¡&gt;oráneo. Guadarrarna, Madrid 1958, p . 81). 'Toda creaoó_n estétic~ lleva co~1~0 una
determinación ética, una elección, un proyecto; pero esta determinaa ón adqwere en la mus1ca una
consistencia particular". (Cf. .E¡;[m.., p. 43; Coloqujos.., P· 83).

&gt;"La

'!~

ya:

religiosa de la Trinidad. Para esta delicada labor interrelaciona! se halla
perfectamente preparado merced a sus estudios de música, filología, filosofía,
y_t~ología, y as~ ~olabor~ción ~n los estudios "triádicos y ontodinámicos" que
dirige el catedrahco de filosof1a de la Universidad de Bamberg, Dr. Heinrich

Beck.
Para el autor, la música tonal es "un símbolo de la Trinidad". Para
mos~arlo de cerca y rigurosamente, estudia a fondo lo que significa la
tonalidad y descubre que se trata de un ámbito sonoro que tiene su punto de
asiento, arraigo y despliegue en la octava. Esta se des-pliega, sale de sí
creadoramente, y da lugar a la quinta. Ambas se cierran en la tercera. Este
tritono constituye un campo de juego lleno de posibilidades sonoras. En él ha
de moverse el compositor, como en una especie de armonía preestablecida
para, como diría Platon, "engendrar obras en la belleza". Este campo de acción
lo encuentra el hombre ante sí, no lo crea, tiene una entidad y una eficiencia que
ha de ser respetada·y aceptada agradecidamente. El compositor no construye
las bases de sus composiciones; las asume activamente, y esta forma activa de
recibir posibilidades es la quintaesencia de la creatividad.
Este punto de partida tiene las más fecundas consecuencias para el
pensamiento y para la configuración de la vida. La música nos ofrece un
ejemplodelaformade unidadendiyersidadenqueestáconstituidoelmundo.
Nos ayuda, con ello, a ver cómo el todo vibra en cada una de las partes y cómo
éstas adquieren su plenitud de sentido confluyendo hacia el todo. La experiencia
musical se convierte, así, en una escuela de vida, de sabiduría profunda. "Si
Bach compara la polifonía con un diálogo sostenido por personas racionales
autónomas, se hace patente aquí una dimensión ética. Se trata de la relación y
socialización, que, en virtud de la coherencia onto-triádica del ente, no está
~gida ~or el esquema racionalista 'o lo uno o lo otro', sino por el esquema
integral tanto lo uno como lo otro'. La experiencia musical polifónica puede ser
considerada como un modelo excelente de la inter-vinculación social (... )"6• "Si
a cau~ de los distintos empeños en individualizarse -como sucede asimismo
en las tramas de sonidos polimodales- surgen 'tensiones extremas', no debe
esto ser motivo de desánimo. Pues, as.í como cada melodía tonal se halla
'enraizada' en el fondo armónico y lo expresa a· su manera hay que suponer
también de cada hombre, que se individualiza como hombre, que represente
a su modo el ser originario. Lo que sucede en la música vale, por consiguiente,
para la 'polifonía' social: 'El poder de la unidad (crece) con el grado de
autonomía
'CF. Schadel, O. p. cit.,p. 504

�510

511

de las voces. Cuanto más fuerte es la tensión entre ambos polos, tanto mayor
es su fuerza'"7•
Este carácter modélico de la música y su correlativo valor pedagógico
fué ya subrayado por diversos autores. Yo mis~o, en mi arnpli~ estudio sobre
El arte de pensar con rigor y vivir de forma creativa (PPC, Madnd 1993), acudo
frecuentemente al arte µmsical para mostrar cómo de hecho son perfectamente
viables ciertas relaciones consideradas demasiado a menudo como contrarias
o contradictorias: independencia-solidadridad, autonomía-heteronomía,
interjor--exterjor. etc. Pero ningún autor conocido por mí ha tratado estas
cuestiones con la radicalidad, la hondura, la claridad y la erudición con que lo
hace el Dr. Schadel. Baste señalar, entre mil ejemplos que ofrece su densísima
obra, la firmeza de trazo con que determina que, en el juego creativo de la
experiencia musical, la "dominante" no "domina", en sentido de mando y
prepotencia, sino "orienta", "ordena", funda un "hoga~" expresivo. Negar la
primacía a la tónica y a la dominante, para conceder igual rango a los doce
tonos como sucede en la música "dodecafónica" (Schonberg), puede parecer
en ~ primer momento una medida liberalizadora q':e _abre horizonte_s de
libertad y dignidad a todos los elementos básicos de la mus1ca, pero en~alidad
se traduce en pobreza de recursos. El mismo Emst Bloch, que considera los
conceptos de "orden" y de "libertad" como "contrastes excluyentes", se muestra
escéptico ante la "euforia emancipativa" provocada por la forma _aton~ de
componer. El prof. Schadel ve con nitidez que, al entrar en un dinamismo
creativo, nadie domina a nadie; todos configuran a todosª.
Su exhaustiva investigación lleva al autor a enfrentarse una y otra vez
con las tendencias atonales que rechazan por principio las bases mismas de la
música. Y, así como muestra que la aceptación de éstas supone una fo~a de
vinculación a los principios del ser, el proceder al m~gen -~ e 1~ ~
implica una profunda alteración del ordo rerum. de la articulac1on pnm~ ~e
la realidad, con las graves consecuencias que ello implic~. Respecto al ~spm~
que guió los primeros pasos de la revolución vanguardista, ata el testimoruo
de Karl Popper, que en su juventud hizo serios esfuerzos por c~~prend~ Y
valorar la música atonal, asistió a las sesiones privadas de audicion musical
organizadas por A. Schonberg, y paulatin~ente_fué ~e~briendo "~ ~obreza
espiritual y la fuerza destructiva de las ideas histoncistas en la mus1ca Yen

'Cf. Q,_j;j1,, pp. 384-385. Las frases entrcomilladas pertenecen a la obr~ de E. Mu_thesius: Lg¡ikJ1c[
Po\yphonje Beitrii&amp;;e zu eioer pbilosophisrbeo Musjktheorie. Meisenhe1m am Glem, 1971, PP· 100,82
• Cf. O. cit., p . 290.

general en el arte", así como el afán de ciertos compositores vanguardistas de
estar siempre más allá del tiempo presente y hacerse valer mediante el mero
recurso de la sorpresa9• Este juicio crítico recibe en la obra de Schadel una
precisa y amplia fundamentación técnica.

#

Este análisis nos permite comprender a fondo por qué profundas
razones se expresó la música durante siglos en un lenguaje común, y fué
comprendida, admirada y vivida por gentes de diversa cultura y procedencia.
Hoy día, casi cada obra de vanguardia presenta un lenguaje diferente y no crea
un campo de comunicación espontánea y viva entre los compositores y el
pueblo. El prestigioso director de orquesta Luis López Cobos manifestó en una
entrevistatelevisivaquenoconsidera"rentable"realizarelesfuerzodeaprender
un lenguaje musical para cada obra. El estudio del Dr. Schadel nos hace ver con
nitidez por qué el afán de configurar las obras desde criterios puramente
subjetivos anula toda posibilidad de colaboración re-creadora entre
compositores y oyentes.
Al mismo tiempo que descubre la esencia de la música, el autor pone
unas bases sólidas al modo relacional de pensar, y lo distingue cabalmente de
toda forma de mero relativismo. Hoy sabemos que el miedo al relativismo
frenódurantesigloslainvestigacióndelafecundidaddelrelacionalismo.modo
de pensar perfectamente adecuado al ser humano y sus formas específicas de
actividad. La música es relacional por esencia, y su cultivo nos dispone el
ánimo para movemos en ese clima de sana ambigüedad y de extraordinaria
riqueza que se crea cuando uno ve la realidad de modo relacional.
Hoy día, diversas leyes nacionales de educación señalan como meta de
la actividad académica enseñar a los alumnos a pensar adecuadamente,
razonar bien , tomar decisiones ponderadas... Esta tarea debe llevarse a cabo
a través del estudio de cada una de las áreas o disciplinas. Una de ellas es la
música, que está llamada a prestar un servicio pedagógico de alta calidad si
sabemos penetrar en todo cuanto implica y significa, más allá del agrado
inmediato que produce y de los contenidos expresivos que trasmite. Esta
mirada trascendente es ejercitada al má?&lt;imo cuando se lee y medita esta
penetrante obra de SchadeL
Seria por ello sumamente deseable que se realizara una traducción de la
misma al español. No es tarea fácil, debido a su densidad de expresión y sus
numerosos tecnicismos. Pero valdría bien la pena, porque se trata de un
estudio que hace época. La hará si encuentra lectores receptivos, dotados de

�512

513

la tenacidad suficiente para adentrarse en un campo de análisis sorpresivos
que exigen moverse a la vez en diversos niveles de realidad. Esta labor
interdiciplinar es rechazada con frecuencia por quienes identifican
"especialismo" con "rigor intelectual", olvidando que el sentido cabal de la
existencia se descubre cuando se ven en bloque aspectos diversos y
complementarios de la realidad. Es admirable que el doctor Schadel haya
tenido el arrojo de presentar este trabajo para las pruebas de "habilitación"
universitaria. Ello no indica, a mi juicio, temeridad insensata sino sana confianza
en la justeza de su tesis.
El gran compositor, director de orquesta y violoncelista español Pablo
Casals declaró poco antes de morir que el mundo todavía no se ha percatado
de la importancia que encierra el hecho de que exista la música. Esta sugerencia
se toma transparente y cobra pleno sentido a la luz de los análisis realizados
por el prof. Schadel, que nos abre horizontes insospechados para comprender
no sólo la música sino la constitución triádica de todo lo real. Eso le permite
descubrir la relación trinitaria (simbolizada en el tritono básico de la música)
como un principio de integración que opera fecundamente en el ámbito de lo
real. El autor estima que se puede esperar justificadamente que el principio
trinitario, tras el gran avance que experimentó en los últimos diez años, sea
reconocido generalmente a comienzos del próximo milenio como "una realidad
integradora"1º. Esta posición optimista explica por qué el autor colocó al frente
de su obra el lema siguiente: "Sin la música no puede ser perfecta ninguna
disciplina, pues nada existe sin ella".
Es de saludar que surjan investigadores, como el Dr. Schadel, que no
ponen trabas al pensar ni admiten las que otros consideran obvias e ineludibles;
penetran en el enigma de lo real con toda libertad de pensamiento y con
absoluta confianza en las posibilidades de la razón.

lO

o. cit., p. 45

-"Cuaderno de Sarajevo. Anotaciones de un viaje a la barbarie"Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumna: Cristina Gómez

. Go~ti~olo, Juan. Cuaderno de Sarajevo, Anotaciones de un viaie a la
'

barbane. Mex1co: Editorial Aguilar, 1994. p. 136.

&lt;Pero las 100 000 personas musulmanes, serbios croatas
sefardíes que salieron a las calles de la capital bosnia e~ defenS.:
d_e una Yugoslavi_a que se deshacía bajo sus pies y en favor de la
ci~dad~a plunétnica no disponían, desdichadamente, de
avtonesru a = . Pocassemanasdespués, los "chetniks'º iniciaban
su feroz asedio a la ciudad.&gt; (pág. 95)

E~una muestra de la solidaridad con los habitantes, en particular con
la pobla~on mus~an~ de Sarajevo y en un intento por despertar a la
ad~rmeci~a-comurudad intelectual, Juan Goytisolo y Susan Sontag visitaron
la cmd~d sitiada en ~l verano de 1993. Resultado de este viaje fueron: Cuaderno
de SaraJevo. Anotaciones ~e Wl viaje a la barbarie. Por parte de Goytisolo, y la
puesta en escena, en el mISmo Sarajevo, de "Esperando a Godot" por Susan
Sontag.
El vi~j~ para~ escritor, comienza desde el momento mismo de la partida,
cuand~ se dirige hacra el aeropuerto de Roisy en París y los presagios van
ap~endo ~ su mente; a lo largo de la avenida por la que transita, se divisa un
cartelon
. . de cine anunciando: "SNIPER TIRADOR DE ELITE. El d estinºo final d e
su v1a1e es Sarajevo, nada menos que la capital de los francotiradores.

�514

Por las páginas del libro empiezan a aparecer las atrocidades ya sabidas de
antemano por el escritor. Pero viajar a Sarajevo-nos dice-es como jugar a la Oca
y encontrar que el casillero final es una ratonera. En la primera sección del libro
nos narra las experiencias directas que tuvo en la ciudad sitiada; en la parte
media, aparece una serie de fotografías que por sí mismas narran los
acontecimientos del lil:;&gt;ro; en lo que corresponde al epílogo, hay tres apartados,
donde profundiza los problemas históricos de los Balcanes; cierra el libro con
una serie de notas que amplían, en el momento oportuno de la lectura, alguna
información adicional.

'1

Entrar en ellibro, es entrar de lleno al horror de la guerra y la devastación;
Sarajevo es la" geografía de la desolación", sus avenidas han sido rebautizadas:,
&lt;Avenida de los francotiradores&gt;; hay que familiarizarse con determinadas
siglas: UNPROFOR (Fuerza de protección de las naciones unidas) responsable
de la seguridad de los corresponsales extranjeros, mas no de los ciudadanos.
Para vivir ahí hay que conocer las reglas y leyes de un código elemental de
supervivencia: "conocimiento de las zonas de alto peligro y de las que puede
pasear sin excesivo riesgo, de los barrios donde suelen caer morterazos y
obuses, de las esquinas y cruces favoritos de los francotiradores, de los lugares
en los que conviene caminar agachado y de los que debe salir de estampida.
"(pág. 20). Como dicen los sarajevitas toda salida al exterior es como jugar a la
ruleta rusa. Sarajevo, nos dice el escritor, es una ciudad sitiada, sujeta al infame
ritual de purificación étnica; una ciudad abandonada por el resto del mundo.
La revisión de los informes del Ministerio de Higiene y Salud de la
Presidencia lo ponen al tanto de la dimensión del genocidio ejercido sobre el
pueblo bosnio y en particular contra la población de Sarajevo; pero su visita
hecha al hospital de Kosovo, en especial al pabellón infantil, habla mas que
cualquier informe oficial. La infamia aparece en toda su magnitud en hospitales
y cementerios donde ya no hay cupo para tanta demanda. Las entrevistas se
suceden narrando crueldades inverosímiles. Poco a poco vamos descubriendo
con Goytisolo la dimensión de los acontecimientos y sus macabras
maquinaciones. Esta guerra ha sido fríamente planeada, con una perversidad
comparable o superior ala de Hitler. En septiembre de 1991 el entonces Primer
Ministro de la Federación, Ante Markovic, denuncia un complot entre el
ejército, Milosevic y Radovan Karadzic para reunir a todos los pueblos serbios
existentes en Yugoslavia en un estado serbio puro, presuponiendo esto la
limpieza étnica y racial. El 24 de mayo de 1992, Mirko Jovic, presidente del
Partido de Renovación Nacional, declara: "Los serbios deben comprender que

515

esta ~erra no puede concluir con un acuerdo. Es una guerra por los territorios
y allí donde se combate hoy o bien, no habrá musulmanes o bien no habrá
serbios". (pá~. 87): Bajo ~stas premisas, denuncia Goytisolo, ~ue lo que se trata
es de crear s1tuac1ones irreversibles, es decir sembrar el odio suficiente entre
m~ulm~es y serbios para hacer del todo imposible: "que beban agua del
mis~o no y compartan f~tos de una ~sma tierra" (pág. 87). Sarajevo se
ofrec1acomoelmodelo de ciudad cosmopolita europea:" ...espacio de encuentros
yconvergencias, punto donde las diferencias, en vez de ser causa de exclusión
i:e ~tremezclan y_fe~undan por ósmosis y permeabilidad..." (pág. 42). Ciudad
uruca donde coexistían una al lado de otra la sinagoga y la mezquita, la iglesia
ortodoxa y la católica. De ahí el odio que provocó a los líderes de la gran serbia
y de la gran croada que sólo deseaban repartirse los despojos de una Bosnia
Herzeg?vin~ limpia_de musulmanes. En una entrevista hecha por Goytisolo a
Mustafa Cene, presidente de los imames de Bosnia, éste último dice:
"Ahfestá la raíz del problema. Muchos europeos siguen andados

en los esquemas del enfrentamiento histórico entre la cristiandad
Yel islam. Los !"ntasmas del pasado actúan como una pesadilla
en su subconaente... Ocadente cree poseer el monopolio de la
verdad, de la moral y conductas rectas, perosu polftica desmiente
a diario estas pretensiones. En realidad quiere mantener su
domicilio polftico y economico sobre los pueblos musulmanes
Y en general, de los que llaman del Tercer Mundo."(pág. 59

Se pregunta Goytisolo si alguien - entiendo a este alguien, como a
estados unidos, o la comunidad europea - detendrá esta labor de limpieza,
pero algo le ha de quedar claro, la incapacidad y egoísmo de las democracias
cuando las situaciones no ponen en peligro sus intereses vitales, su denuncia
es directa también a la incompetencia de la O.N.U. y sus mediadores
occiden~ales, quienes, demostraron una total ineficiencia para resolver el sitio
de SaraJevo. La labor de purificación en esta capital también fue de orden
cultural. ~emo~icidio le llam~ Goytisolo a la destrucción del antiguo Instituto
de ~studios Orientales: la celebre biblioteca de sarajevo quedo reducida a
ceruzas por los ultranacionalistas serbios. Miles de manuscritos árabes, turcos
Y ~r~~s; tratados de filosofía, teología, ajedrez, música, etc., se perdieron
definitivamente y con ellos la memoria y cultura musulmana europea.
Bien conocida es la postura del escritor españolGoytisolo, como mediador
entre el cristianismo y el islamismo y así lo demuestra en este libro con una
defensa valiente de la cultura musulmana, en medio de la indiferencia de los
occidentales; el que lo lee no sólo adquiere un conocimiento de lo terrible

�517

516
y nefasta que resultó la disolución de la antigua Yugoslavia para el musulmán,
sino que también se adentra en las raíces profundamente históricas de este
conflicto, descubriéndonos la criminal forma en que se manejó este pasado a
través de mitologías patriótico-religiosas, que destruyeron el punto de
convergencia y encuentro de musulmanes y ortodoxos, judíos y católicos.
Para el escritor español, este "viaje al infierno" ha sido: "una vía única del
conocimiento de las posibilidades de luminosidad e ignomía de la especie
humana" (pág. 7); por lo cual podemos afirmar que la lectura, nos pude ayudar
a desactivar a la luz de los valores humanos y la razón, los mecanismos más
siniestros del hombre, aquellos que nos conducen a las regresiones más
peligrosas; la vuelta a la tribu.
Despertar a la comunidad intelectual y artística, fue uno de los objetivos
del viaje pero, reconoce el autor, las circunstancias ya no son las mismas que
cuando la Guerra Civil española. Tal vez Goytisolo sea una de las pocas
conciencias vivas, en una época en la que la mayoría de las personas que nos
hemos encallecido, insensibilizado, encendemos el televisor y vemos cualquier
barbarie y confundimos la realidad con la ficción, o la ficción con la realidad,
al fin y al cabo sólo es cuestión de oprimir un botón para la supuesta realidad
o ficción desaparezca.

- "Hay dos clases de mujeres" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Lic. Karina Gutiérrez Castillo

.
López Negrete, Alfonso. Hay dos clases de mujeres. México: Editorial
Diana, 19%, pp. 122 con ilustraciones.
~pto para cualquier tipo de mujer sin importar su edad, ocupación o
clase soaal, el texto nos invita a reflexionar sobre la forma en que este ser ve
el mundo~ el có~o y cuándo se enamora -o cree estarlo-y la enorme influencia
que la soc1ed~d tiene sobre su desarrollo; además de presentarlo con un sinfín
de comparaciones sobre las cualidades y perspectivas de varones y hembras.

•

Al leerlo s~ a~vierte una clara tendencia feminista ya que trata de
demostrar la supenondad de la mujer sobre el hombre en cada uno de los
aspectos que explora, por lo que tendrá mejor aceptación en el público que
gusta ~e este tipo de lecturas, el cual vemos en aumento día con día. Es increíble
la can~dad de publicaciones que podemos encontrar acerca de la liberación
femenina, el papel que juegan en el ámbito laboral y sobre cómo pueden
comprenderse mejor a sí mismas y superarse.
"
C~mpuest? por di~z capítulos entre los que destacan por su volumen:
comparaciones, triste realidad: la mujer es mejor" y "Enamorarse: Programa
con el que crecen las mujeres", el libro escudriña en la madeja de sentimientos,

�519

518
percepciones y emociones que vive y siente en determinados momentos de su
existencia.
En el primero, atinadamente ataca la creencia universal de que la mujer
es el sexo débil por excelencia: "La fuerza femenina se manifiesta atrayendo
sutil e invisiblemente lo que le interesa y manteniéndolo cerca" (pág. 27);
considerando que no es necesaria la imposición para obtener lo que se quiere.
y si esto fuera necesario, bastaría con someterla al igual que a un hombre del
mismo peso y edad a similar entrenamiento, para darnos cuenta de que
resultaría más fuerte que el sujeto masculino.
En este mismo apartado analiza detalladamente su fortaleza física e
intelectual derivada de una mayor flexibilidad, resistencia a largas horas de
trabajo (laboral y en el hogar), mejor sistema cardioivascular e inmunológico
(debido a la protección extra de los genes en los cromosomas), un hígado más
grande (en las bebitas), capacidad sexual superior a la masculina en un 16% y
mayor complejidad en las funciones del orgarúsmo (gestar, concebir, alimentar
y regenerarse). Así como mejor recepción y memoria, aguante del~ ~atiga, una
madurez alcanzada más rápidamente y una sorprendente facilidad para
expresar sus opiniones y sentimientos; lo que en general, la vuelve un ser más
armónico y completo.
Aunque ya es de todos sabido, las clases de orgasmos femeninos y
masculinos que pueden alcanzarse, no está de más su explicación sobre cada
uno de éstos; especialmente que mencione el descubrimiento del punto G
(Grafenburg, 1975) como tercer forma de orgasmo femenino. Seguramente
éste será desconocido para muchas jovencitas -y no tan jovencitas- quienes
debido al tabú existente sobre el tema, prefieren permanecer en la ignorancia
por pena a preguntar sobre el mismo.
Es de lamentarse que encontramos errores de acentuación en
"Enamorarse: Programa con el que crecen las mujeres", que deberán ser
corregidos en la segunda edición.
Aunque no aporta muchas ideas sobre la materia, abarca una gran
cantidad de opiniones sobre el amor, el enamoramiento, algunas formas en
que interactúan las parejas y sobre cómo el enamorarse entontece o enferma.
Resulta interesante entender que muchas de nuestras reacciones son de origen
hormonal y no son controlables por la psique. El desconocimiento de esto hace
que se lo atribuyamos a sentimientos que en realidad no tienen nada que ver.

Sin ~mbarg~, en ocasiones hace diferenciación entre el amor y
enamor~ento; nuentras que en otras, lo toma como sinónimo, dejando
confuso s1 se trata de dos sentimientos distintos o iguales. Aunque certeramente
aclara que no se debe confundir el amor con el deseo de entrega (sensualidad),
o co~ el deseo de tener un hijo {procreación). Si bien los tres se pueden
manifestar en el acto sexual, la preparación intelectual para cada uno debe ser
distinta.
En la cultur~ ~:id~ntal _se tiene la creencia de que la mujer se pude
entregar a un~ relacion intima solo por amor. Es decir, que el acto es justificado
cuando se esta enamorada, lo que sería aceptable siempre y cuando se asegure
de que se trata realmente de ese sentimiento y no un resultado de la excitación
de ~a necesidad de contacto físico o de la simple curiosidad; lo que hará
reflexionar a las lectoras sobre su propio comportamiento sexual.
La respuesta a la interrogante que plantea acerca de si la mujer debe
entregarse íntimamente -sin asegurarse de estar enamorada-, la encontramos
en la educación misma. Es decir, si está suficientemente bien informada sobre
contracepción, placeres y sus consecuencias y si es capaz de hacer una
separación de sentimientos, de tal forma que pueda decidir sin aflicción
alguna.
. En "Mate~dad: Trampa del amor que cuesta cara" expone la diferencia
abismal que existe entre ~~encía e ignorancia. No es posible que sigamos
pensando que cuanto _mas ignorantes somos sobre sexualidad, más puras
~remos; aun~u~ la soc1eda~ eso nos enseñe. La mujer tiene el deber de planear
como ~ en que c":cunstanc1as va a tener descendencia. Es su responsabilidad
a_1 tal_crr~stan~1a, el texto apoya la idea de que una educación anticonceptiva
dismmuma considerablemente el número de embarazos y abortos ocasionados
por la ignorancia.

•

F.inalm_ent~ ~~ce menció~ de algunas cualidades propias de este género
tales como la mtuic1on, la capacidad de adaptación y el discernimiento, al que
nombra el séptimo sentido.
A lo largo de la obra se percibe poca profundidad en muchos de los
comentarios y pasa de uno a otro sin explicar suficientemente la relación con
el anterior, lo que d~ pie a q~e se note cierto desorden en los temas. De igual
forma le suc~de al titulo de~ libro, que es obtenido del pensamiento "Hay dos
clases de muJeres: a la que tienes que cuidar para que no se te vaya ... y a la que

�520

521

tienes que dejar para que regrese" (pág. 3), pero éste no es trata~o ~ ninguno
de los capítulos, por lo que la lectora deberá encontrarle el significado por
cunta propia.

-"Análisis de recursos educativos desde la perspectiva no sexista"Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado

1

Alumna: Oaudia Gabriela Loera D.

1

Espin V. Julia y colaboradores. Análisis de recursos educativos desde
la perspectiva no sexista. Barcelona: Editorial: Leartes, 1996. p. 165.

•

El texto responde al trabajo de un equipo de profesores especialistas
en campos muy distintos de las ciencias sociales de la educación interesadas
en la investigación de la orientación no sexista. La obra trata, en primer lugar,
de focalizar el estudio en el campo de la orientación profesional desde una
perspectiva no discriminatoria. La segunda aportación consiste en demostrar
cómo se elaboran los instrumentos de análisis para promover y crear materiales
y recursos educativos desprovistos de sesgos y pautas de discriminación de
género. Con esta investigación pretenden conseguir dos objetivos: 1).
propOl"cionar material teórico de reflexión sobre la importancia relevante y al
mismo tiempo negativa del sexismo y de las actitides estereotipadas en el
ámbito de la orientación profesional 3/ , 2). Ofrecer unas sencillas pero
exhaustivas herramientas llamadas "rejillas" paia detectar y eliminar posibles
sesgos sexistas y discriminatorios de los recursos didácticos destinados a la
orientación.
La estructura de la obra consta de una parte teórica que fundamenta
una segunda parte de la investigación cualitativa a lo largo de siete capítulos,

�522

523

lo cual hace que su contenido sea más fácil de comprender. ~l libro puede
tituir una buena introducción para quienes deseen estudiar en nuestra
cons
fun . , d l ,
sociedad todo lo asociado a la diferenciación en
c1on e genero.
Antes de iniciar con la primera parte del libro, las autoras present~ la
siguiente cita: "Los cambios sociales y laborales... han planteado la n~es1dad
de profundizar en la noción de género, en los roles ~~e debe desempenar cada
una de las personas -mujer u hombre- responzabilizados de desarrollar su
sentido a la ciudadanía a través del trabajo, y por lo tanto los n~evos
planteamientos de la función orientadora, tenden~es a_des~oronar a~titude~
discriminatorias y sexistas en los lugares de trabaJo y am~1tos pr~fe_s1?nales
(p. 11). Esa situación de desigualdad que sufre la mu1er se on~~ _en el
·
de la formación de las clases sociales, cuando la d1v1s1on del
momentomtSm0
. , "La ·
a
trabajo dejó de ser natural para convertirse en exp1otac1on
pnm~r"
división del trabajo -dice Engels_ es la que se hizo entre el hombre_y la mu1er
(p.1). Además la desigualdad es producto de la estructura ~sma d~ la
· d d En cambio las autoras dicen que es a causa de la actitud sexista
soc1e a •
· d" ·d
h b
or ue comporta consecuencias negativas para todos 1os m 1v1 uos om. res
~ :ujeres, ya que limita sus posibilidades como person~ les__ruega
determinados comportamientos. Así por ejemplo, cuando se dice l?s~~osno
lloran" 0 "las niñas no deben hablar así", se está indican~o que los md1v1duos
deben adoptar comportamientos específicos y diferenoados por el hecho de
pertenecer a un sexo u otro.

,r

Utilizan el término 'sexismo' para designar aquellas actitu~es que
introducen la desigualdad y la jerarquización en el trato que reciben los
individuos sobre la base de la diferenciación sexual.
La autora del libro: El feminismo. Andree Michel, nos dice que "las
.
·
fenurustas de hoy denuncian el 'sexismo', así como los negros en los Estados
·
"(~- 7):, ynos
Unidos Olos trabajadores de color en Francia acusan al racISmo
· mo "es la actitud de discriminación ante el sexo femenino (p. 7).
d e finee1sexis
disc • ·
·ó de
Tal actitud pone de manifiesto, que el sexo es un factor de
nmmac_i n,
subordinación y de desvalorización. Esto existe a pesar qu~ hay medidasn~
acción positivas para favorecer la igualdad de oportunidades como . ,
muestran en el texto; por ejemplo existen: 1) Normas legales_ de la Uruon
Europea y en España: a) Las resoluciones de la ONU, del c?nseJO de Europa,
de la OTI. 2) Políticas de acción para la igualdad de opo~dades desde~:~
hasta 1995. Aún teniendo esas normas que apoyan a la mu1er, e_sos esfue .
por apoyarla enla inserción laboral son pocos, dadas las actuales orcunstanoas,

porque en todas partes, de una manera u otra, lasmujereshansidocondicionadas
a sentirse inferiores, secundarias, dóciles y complementarias del hombre, y
nunca como seres humanos iguales y capaces. Tanto los hombres como las
mujeres (pero particularmente los hombres) hanformadoestecondicionamiento
que es parte del círculo vicioso de distorsión y alienación que sufren ambos
sexos en la mayoría de las sociedades actuales. Aunque en estas últimas
décadas -dice Espin- se ha puesto en marcha toda una serie de estrategias
educativas intentando cambiar las perspectivas en la tipificación, estereotipos
y roles vividos.
Y es en la segunda parte del libro cuando las autoras involucradas en
la investigación presentan como posible solución los instrumentos llamados
rejillas. Nos indican los pasos que deben seguirse para su elaboración y ponen
comoejemploelcuademo para el alumnado Decides: primeramente, muestran
la estructura del mismo, para después analizarlo unidad por unidad para que
el lector vea cuál es el procedimiento y le sea útil en determinado momento que
analice un recurso educativo. Es importante aclarar, que al momento de
terminar de analizarlo y haber llenado las rejillas, presenten los datos en
gráficas para después hacer una valoración cualitativa de los resultados
obtenidos. esto con el fin de analizarlo desde una perspectiva no sexista, ya sea
en soporte convencional, o con un soporte más moderno (video, televisión,
software, o cualquier otra tecnología) aplicados a la enseñanza, o a la orlentación.
Pero además de valorar el material, señalan que se debe reflexionar sobre los
materiales en soporte escrito, audio, visual o informático, con el objeto que no
transmitan valores androcéntricos y, en el momento en que se sospecha que
están cargados de contenido sesgado, proceder rápidamente a su detección y
análisis de elementos discriminatorios.
La pedagogía, la didáctica y la orientación se verán de esa manera
favorecidas con el uso de instrumentos objetivos de detección y análisis que
servirán, también a la hora de diseñar las diferentes concreciones del currículo
y par~ la redacción, elaboración y publicación de créditos tanto comunes como
variables.
Por último, consideran que es el Iriomento en que los planes de igualdad
de oportunidades de las mújeres con respecto a los hombres fomenten
programas de derechos humanos. Que se planteen políticas de reducción de
los estereotipos que expandan la igualdad de oportunidades entre mujer y
hombre que ofrezcan conceptos útiles, modelos y procesos para el personal
formador, educador, y orientador. Y que se creen materiales y recursos
dirigidos a la desaparición de las políticas discriminatorias.

�525

-"La reunión de pro/esores" -

Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Lidia Guadalupe Casanova Bravo

Izquierdo, Conrad. La reunión de profesores. Participar, observar y
analizar la comunicación en grupo. España: Editorial Paidós, 1996. Pág. 136.
Conrad Izquierdo es profesor del departamento de psicología de la
Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona. En su línea de
investigación converge el interés por la metodología observacional con el
estudio de la comunicación interpersonal como instrumento de desarrollo del
comportamiento del grupo en centros educativos.
En este libro expone la experiencia que adquirió a través de varios
años en reuniones con docentes. Su investigación se enfoca a la comunicación
entre profesores. El foco de la reflexión se centra en la reunión de organización
(claustros, ciclos, grupos de trabajo, etc.) porque es precisamente en esta
situación de intercambio donde aparecen con más viveza, los problemas que
se originan en la voluntad (o en la resistencia) de (a) participar.

El contenido ofrece un marco de referencia para el estudio de la
comunicación en grupo desde una perspectiva psicosocial. Cabe mencionar
que la posición peculiar del tema exige un abordaje interdisciplinar.

�526

527

El autor ha procurado explorar una línea de penetración que desemboca
en una presentación sistemática y contextualizada de los procesos_centrales
implicados en las reuniones de organización de los c~ntros de ense~~- En
este sentido, el enfoque dado no sólo es novedoso, smo que ademas viene a
llenar el vacío que existe sobre este tema.

Los cinco capítulos están íntimamente relacionados. Se producen
solapamientos y redundancias, pero no repeticiones inútiles que acaban
cansando o confundiendo. También el lector observará que es posible ubicar
ciertos segmentos de contenido en diferentes partes del texto y que los
términos clave no siempre se definen en el primer lugar en que aparecen.

No se pone énfasis en los problemas dado que la situación de necesidad
es sobradamente conocida, sino que se enfoca la voluntad de afrontarlos de
una forma realista, prudente y constructiva, con el objeto de ~~~dar !os
esfuerzos positivos que un gran número de docentes de educac10_n inf~til y
secundaria, realizan. El objetivo es abrir un campo de sugerenc1~s a ~~ de
obtener una mayor comprensión de las posibilidades de la comurucac10n en
grupo.

Es posible iniciar la lectura del libro por el capítulo que más interese. Las
interrogantes que su lectura plantee inducirán al lector a buscar más información
en los capítulos pertinentes.

El texto consta de una introducción, cinco capítulos y un epílogo. La
introducción hace ún llamado a la participación de los docentes para trabajar
en grupo y así compartir, y si es necesario discutir aspectos referentes al
proceso de enseñanza.
En los tres primeros capítulos se presentan, paso a paso, los conc~~tos
fundamentales que pueden prestar un buen servicio ~ la hora de describir Y
explicar las reuniones y de tomar decisiones para me1orarlas. Se ~s~am~~ean
conscientemente las formulaciones técnicas estándar sobre part1C1pac1on Y
conducción de reuniones, por considerar que cada grupo de profesore~ ha de
deducir sus procedimientos de diálogo (materiales-~b~entales, relac10~ales
y técnicos) a partir de unos principios claramente defirudos y de la realidad
específica de su contexto.
En el capítulo cuatro da una visión metodologica resumida del estudio
de las reuniones sin pretender, con ello que los lecto~~ _obten~an toda la
información que necesitan sobre los dos sistem~s d_e ~ál1s1s resen~~os. Pero
relacionar su lectura ayudará a relacionar los prmc1p1os y caracter1Sti~as ~
generales de la comunicación interpersonal con las ~ab~dades comurucativas
de grupo que se proponen para mejorar la com':uucac1on.

En el capítulo cinco ofrece información sobre un caso real de re~ónEste material nos aproxima a algunos problemas de ese grupo. ~l c~nterudo de
los informes recogidos mediante entrevistas rompe con el cliche de que la
solución para conseguir una buena comunicación ante docentes pasa p0r
incrementar la formalidad del encuentro en todos sus aspectos.

Por último, el epílogo recoge una respuesta que se refiere a cómo debe
ser la relación que surge de la discusión de grupo en el marco de la institución
escolar, lo cual puede servir de guía para unir esfuerzos de todos los participantes
en la conducción eficaz de la reunión. Esta propuesta ha impulsado el trabajo
de estudio e investigación realizado. Formadores, asesores, coordinadores y
docentes encontrarán un desglose sucinto de aspectos que hay que tener en
cuenta para facilitar la tarea de evaluar y perfeccionar el diálogo profesional.

�529

-"Dios, el fundamento de la vida" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumno: Jesús Caos Huerta

Waldenfels, Hans. Dios.el fundamento de la vida. Salamanca: ediciones
Sígueme; 1996, pp. 136.
El presente libro es un intento de hablar de Dios a partir del pensamiento

y lenguaje contemporáneos. El autor trasciende las categorías ortodoxas
establecidas por la teología sistemática "clásica", y evade la tentación de definir
el concepto de "Dios" a la luz de los principios filosóficos helénicos.
Waldenfels se aventura a ir más allá de la teología dialéctica de Karl
Barth, secular de Bonhoeffer y Cox y existencialista de Bultman y de Tillich,
para mostrarnos un nuevo horizonte que hasta el momento ha sido poco
explorado por la teología. Su propósito es hablar de Dios, pero no desde los
sistemas y principios filosófico-teológicos plenamente establecidos y diseñados
por la dogmática eclesiástica, sino más bien a través de la comunicación
interpersonal. De esta forma, el concepto de "Dios" deja de ser algo que
únicamente compete a los filósofos y teólogos, para ser un tema en el que
cualquiera puede hablar a partir de la vida y experiencias cotidianas.
El autor, pues, aborda la problemática en torno al concepto de Dios,
situándonos en la esfera de la vida contemporánea, la cual discurre entre la

�531

530

felicidad y la necesidad, principio y fin, nada y más, desembocando en una
ambivalencia y crisis de las imágenes de Dios. Ante esta situación, es preciso
considerar una nueva apertura ala trascendencia desde la carenciadeimágen~,
para buscar "lugares abiertos" y espacio a lo insondable e indisponible.

\

1

Estos espacios abiertos, tampoco es posible encontrarlos en otras
religiones, pero sí pueden contribuir a clarificar esta búsqueda. El mundo está
saturado de imágenes y palabras, el islam nos brinda un Dios sin imagen,
mientras que el budismo, un Dios sin palabra, ello orienta nuestra búsqueda
y nos confronta ante la nada y el vacío. En esta confrontación se descubren
lugares y momentos, que a pesar de la falta de imágenes, condensan en sí los
atributos básicos de lo divino, la insondabilidad y su finitud, pero también su
poder y su presencia oculta e inevitable. "A partir de aquí puede realizarse la
revolución de la imagen de Dios, a saber, una idea de un Dios que es
increíblemente distinto de lo que pudiera imaginarse" (90).

- " Creer que se cree " Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Alumno: Jorge Luis Bazaldúa O.

Queda así abierto el camino para transitar nuevos espacios y lugares,
peroaúnnosesabeconquésevanallenarestosespacios,yestoesprecisamente
lo peligroso y arriesgado del momento en que vivimos. El error del cristianismo
es querer disponer exclusivamente de Dios y tratar de hacerlo comprensible,
convitiendo así a las teologías e iglesias, en "tumbas de Dios".
Hans Waldenfels, no es claro en cuanto a su manera de hablar de Dios,
y obviamente no intenta definirlo, sino más bien, nos llama y confronta con
nuestras convicciones personales y con nuestro discurso cotidiano en el cual
constantemente hablamos y pensamos en Dios, en expresiones tan familiares
como: ¡Adiós! ¡Dios mío! ¡Si Dios quiere! etc.

Vattimo, Gianni. Creer q_ue se cree. Barcelona: Ediciones Paidós; 1996,
Tr. Carmen Revilla. pp.127.
El pensamiento de Gianni Vattimo se ha difundido a nivel mundial
como representante de la postmodemidad. Creer que se cree es un libro que
por el título nos anuncia el simulacro de creer aún en credos de corte
fundamentalista que soslayan la relación unipersonal con Dios.

Con todo ello, el autor intenta mantener "vivo" el Dios del cristianismo,
en un mundo totalmente secularizado y que proclama a gritos que Dios "ha
muerto". El problema que subyace de fondo es que el cristianismo ha apostado
su vigencia, al casarse con el proyecto occidental, pero dicho proyecto ~tá
derrumbándose. Wandelfels está consciente de esta situación, y de las ruinas
del pensamiento occidental, nos invita a construir una imagen y visión de Dios
que esté acorde con el momento actual y que resista los embates de la
postmodernidad.

El filósofo parte del postulado del retomo a la religión de la fe
sustentada por una creencia secularizada que no acepta o no puede aceptar ya
los principios de la religión natural, como los propone el cristianismo ortodoxo.
H~blar y escribir de fe y de religión, es a causa del "creciente renacer religioso"
en el clima cultural. Además, el hombre como el ente único que se cuestiona
por el ·s er, mantiene una relación constante y viva con lo sagrado, se ve en la
urgencia ante todo por la experiencia del devenir en la muerte, de encontrar
tierra firme dónde pisar; dónde situarse para partir como ser histórico; "es algo
-como dice Vattimo-que todos vivimos como representaciones de un núcleo
de contenidos de conciencia que habíamos olvidado, sepultado de manera
inexacta en algún lugar del inconsciente como ideas infantiles"1.

Este es un libro abierto en donde el lector, finalmente, será el que hallará
sentido, si es que lo hay, al concepto de Dios.

'Gianni Vattimo. Creer que se cree. p . 22.

�533

532
Esta vuelta la fundamenta bajo el horizonte postmetafísico del
"pensamientodébil","ontologíadébil",esdecir,bajoeldeclinardelasestructuras
fuertes de la metafísica tradicional occidental reunidas por un conjunto de
dogmas legitimados por su séquito eclesiástico; o por normas establecidas por
la concepción racional de Dios en la modernidad.
Vattimo se confiesa como un católico "no militante", en base a su
heterodoxia representada en gran medida por aquella célebre frase "Dios ha
muerto", que Nietzsche pregonara como fin de la metafísica y que conduce a
Heidegger a proponer la destrucción de la metafísica occidental, por aquello
del olvido del ser por el pensamiento fuerte.

La secularización es ante todo el motor de la auténtica experiencia
religiosa, "con ella como se sabe, se indica el proceso de &lt;&lt;deriva&gt;&gt; que
desliga la civilización laica moderna de sus orígenes sagrados. Pero si lo
sagrado natural es aquel mecanismo violento que Jesús vino a desvelar y
desmentir, es muy posible que la secularización -que es también pérdida de
autoridad temporal por parte de la iglesia, autonomización de la razón
humana respecto de la dependencia de un Dios absoluto, juez amenazador, de
tal modo transcendente a nuestras ideas del bien y del mal que parece un
soberano caprichoso y extravagante- sea justamente un efecto positivo de la
enseñanza de Jesús y no un modo de alejarse de ella"2 • La vía que nos conecta
con la Kenosis, el abajamiento de Dios a status del hombre.

- "Códices de México" Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Filosofía y Letras
División Estudios de Postgrado
Joel Baca Pérez

.
Gt:TIERREZ SOLANA, Nelly. Códices de México. Historia e
mterpretagóndel~s grandes libros pintados prehispánicos. México. Secretaría
de la Defensa Naaonal, 1996. pp. 168.

Tal vez de aquí se parta para entender la frase "no os llamo ya siervos,
sino amigos" ijn. 15:15), mensaje que se puede entender a la luz de la
encamación de Cristo como principio divino, abierto a la intelección y
transcripción del evangelio cristiano.

Códi~s de México. esta dividido en introducción y cuatro capítulos
cad~ un_o d~icado a un n~ero va~a?le de documentos, con lo cual se logr~
la difusión ~teral _de los registros historicos precolombinos y colombinos, a
que son testimoru~s.de !~s pueblos del antiguo México. Están agrupados ~e
acuerdo a una clasificaoon que existe sobre el particular.

Sin embargo, este planteamiento -o replantamiento- de la dimensión
religiosa está profundamente arraigado en la experiencia personal, porque
-como argumenta el propio Vattimo-es imposible producir discursos religiosos
sin asumir el riesgo de un compromiso directo.

ª las Preguntas que~ neófito en la materia podría hacerse sobre el particular.

·

Enlaintroduccióndesuobra,GutiérrezSolana,darespuestaanticipada

Aunqu~ hace, menoo~ a c~i todas 1~ obras conocidas, precolombinas y
colombinas: solo descnbe veinte de las t!xistentes. Destaca por su amplitud el
grupo Borgia.
.
En el prim~r capítulo la autora desarrolla una introducción que
~ -quece s~ conterudo. En esta parte del escrito establece que el grupo de
códices Borgia, está formado por los documentos Borgia Vaticano B Fe" é á
M
La d C ·
'
·, J rv ry
eyer, u Y ospi. Esta clasificación la realizo "...el eminente investigador

' Op. cit. ,p. 41

�535

534

Eduard Soler (...) escogió el nombre de Borgia, pues éste es el (...) más
representativo del grupo"(1l otra de las característi:as de estos libros, es la que
nos ilustra en el sentido de que fueron elaborados ... antes de la llegada de los
españoles;(...) sus simbolismos son(...) co~pl~_os y ~u~cont~d~s serelac~onan
con el tonalpohualli ...".(2&gt; Para su descnpc1on di~~de el códig~ Bor~, en
secciones, láminas y / o páginas. De cada sección utiliza una o
h~Jas qu~
están relacionadas para analizarlas, describiendo el personaJe pnnapal, asi
como los atuendos con los que están dibujados. Igual procedimiento se emplea
para los códices: Vaticano B., Féjérváry Meyer, Laud y Cospi.

:an~

Como en el caso anterior, la autora inicia el segundo apartado con una
descripción de los códices que son agrupados en los ~tecos, cuya principal
característica es que fueron dibujados antes y ~espues de la ~egada de los
conquistadores. El grupo lo integran los códices: Nuttall, Viena, Bodley,
Selden Rollo Selden, Colombino, Becker l. y Becker 11. Estos documentos
recopilan la genealogía de las dinastías reinantes en la región mixteca, que se
localiza al oeste del estado de Oaxaca.
Debido a lo accidentado de la geografía oaxaqueña y a la falta de
caminos que permitiesen la comunicación, existí~ s~orios locale~ ~ue se
encontraban registrados en los pictogramas. Los pnncipales ac~nteanuent~
inscritos eras: nacimientos, casamientos, muertes, guerras y conquistas, Antoruo
Caso dice: "Los indígenas de México y de tod~ ~eso~é~ca, poseían una
verdadera vocación histórica, relataban y escnb1an historia_. Llamaban los
mixtecos Naandeye a sus códices, que rscribían para memoi:ia de lo pas~do;
deseaban comonosotros,saber los antecedentes delo que sucedíaen~o~ces... (3).
En varios documentos aparecen los mismos personajes y aconteamientos, lo
que enriquece las fuentes de investigación.
En enunciados sucesivos, se examinan los códices, en donde la autora
resalta algunas partes que pueden ser de interés para el lector.
El siguiente apartado se dedica a los códices m~yas. A~que debió
existir un número considerable de estos documentos, solo se re~straron ~os
siguientes: El Dresde, el Madrid o Tro-cartesiano y el París, c~n~~do también
como peresiano. Una de las características comunes, es su similitu~ a la del
grupo Borgia, que se encuentran relacionados con el tonalpohualh, en sus
' . Ver Gutiérrez Solana, Nelly. Códjces de Méxjco. Historia e interpretación de los grandes libros
pintados prehispánicos. México. p. 25.
2 • Ibíde m. pp. 26 y 27
3 • Ibídem. p. 81

propósitos augurales. Sin embargo, en este caso, no hay que olvidar que los
mayas habían adquirido conocimientos avanzados de matemáticas, cómputo
del tiempo y astronomía, quedando demostrado en las anotaciones
correspondientes de los códices. En ellos aparecen ilustrados los principales
dioses del panteón maya, así como las ceremonias que era necesario hacer para
propiciar la buena ventura de las peticiones. A la fecha, existe un gran número
de glifos que han sido descifrados, los cuales han enriquecido la narrativa de
los códices.
A continuación se analizan los tres documentos que hemos señalado
anteriormente.
Finalmente habla de los códices de la cultura mexica y a los afines que
forman un sólo grupo; los cuales poseen una característica común, ya que
fueron realizados de~pués de la conquista. Se relatan acontecimientos muy
anteriores a la llegada de los españoles y presentan la peculiaridad de que
fueron elaborados en papel y muestran influencias europeas. A este conjunto
pertenecen los códices: Borbónico, Tonalámatl de Aubin, Magliabechino y la
Tira de la peregrinación o Boturini.
La uniformidad en la hechura de las figuras y colores de los toponímicos
o glifos, nos indica la importancia de la educación que recibían los dibujantes
(tlacuilos), quienes eran los encargados de relatar los acontecimientos por
medio de los dibujos.
La obra de Gutiérrez Solana, describe algunas partes de los códices
utilizando fotografías en blanco y negro, algunas carecen de la nitidez necesaria
para apreciar el relato del texto.
, Existe una gran diferencia en el espacio dedicado al capítulo primero
relativo al grupo de códices Borgia, que el resto de los apartados, reduciéndose
paulatinamente la descripción de algunas de las secciones del texto.
Gutiérrez Solana posee además de ésta obr~ analizada, la intitulada:~

estructuras de terracota de El ZapotaL Veracruz.

�•

537

LA LENGUA Y LOS QUE HABLAMOS

Angélica Hernández Viera

1

"Se dice de alguien que 'no tiene pelos en la
lengua' cuando expresa lo que quiere sin rodeos,
directamente, cuando 'habla claro' o, lo que es lo
mismo, se atreve a 'decirle al pan, pan, y al vino, vino'.
Inevitablemente, esta forma de expresarse tiene sus
riesgos ya que 'el que tiene boca se equivoca' y, como
bien sabemos, 'por la boca muere el pez'. El dilema de
hablar o callar parece no tener solución: por una parte
se dice que 'en boca cerrada no entran moscas' y, por
otra, que 'al que no habla Dios no lo oye' y que 'el que
calla otorga'. Lo que sí logra consenso es que no es
conveniente 'hablar hasta por los codos', pues ya
sabemos que 'al buen entendedor pocas palabras'.
(Raúl Avila, La lengua y los hablantes, pág. 83)

Y es que actualmente, vivimos en un mundo donde la comunicación
es un aspecto indudablemente esencial; las grandes potencias del mercado
la pueden utilizar para manipular las consciencias y los deseos de la gente.
La comunicación se vuelve un arma que sabiendo ser bien utilizada,
facilita a las personas la realización de hechos que podrían haber sido más
difíciles sin ésta. Pero a veces, en este mundo loco, estamos tan
sumergidos en la agitación del diario discurrir, que vamos haciendo como
por inercia muchas de las cosas que sólo los hombres podemos hacer,
como por ejemplo hablar.

�539

538
Así, para poder saborear la fuerza que una buena comunicación
puede tener, es útil hacer un poco más consciente este acto: hablar. En La

lengua y los hablantes (Trillas, 1ª. Edición 1977, 157 págs.), Raúl Avila
señala los aspectos básicos para aprender o al menos tener una idea de la
manera en que está estructurada nuestra lengua: el español, el vehículo de
nuestra comunicación. Es un libro, en cierto sentido, de texto, se ubica en
la Colección "Cursos Básicos para Formación de Profesores", en el área de
Lenguaje y Comunicación de Trillas; pero va dirigido a los usurarios de la
lengua: los hablantes, es decir, a gente "común" que no necesariamente ha
de ser estudiosa y menos especialista del tema, y que tal vez nunca se ha
acercado al mismo.
Por ello, Raúl Avila maneja un lenguaje claro y sencillo, evitando
utilizar palabras técnicas o rebuscadas que impidan al lector la
comprensión del libro. Sin embargo, esto no indica que éste no sea útil a
profesores, ya que su clasificación en la Editorial Trillas se enfoca hacia
ellos, siendo sobre todo que para los de educación superior pueda servir
como una herramienta de enseñanza bastante válida porque los temas
presentados manejan un buen bagaje informativo propicio para la
enseñanza del español bajo todos los aspectos: semántico, semiótico,
fonológico, etc.
Los temas sobre lingüística vistos en cursos de carreras como Letras
Españolas aquí son sintetizados y presentados de forma amena,
presentando para todos los lectores agradables ilustraciones e incluso
caricaturas que facilitan mucho la mejor comprensión del texto. Además,
se ofrecen al final de cada capitulo actividades como cuestionarios y
demás, para que si el lector gusta, vaya evaluando los conocimientos que
recién va adquiriendo; para mostrar luego el autor una gama de opciones
bibliográficas para quien desea profundizar en el tema.
Así, podemos ver en este texto una interesante combinación de
sencillez y complejidad, ya que al finalizar la lectura, "el hablante" habrá
·

recibido valiosa información lingüística casi sin haber sentido lo pesado de
lo que podría haberse presentado en uri texto~ especializado.
Raúl Avila sazona sus páginas con datos chuscos y divertidos, como
cuando platica (retomando a Angel Rosenblat) sobre el turista español que
vino a Latinoamérica y tuvo serios problemas para comunicarse debido a

las diferentes formas en que hablan los latinoamericanos; donde aún entre
éstos hay problemas para entenderse, asi, una invitación como:

"Lo invito mañana a una comida en su casa
segur~ente confundiría a un sudamericano quien tal
vez se disponga a preparar una cena en su propia casa
el día siguiente, si está dispuesto a aceptar una
invitación tan insólita". (Op. cit. Pág. 90)
~úl Avila ~uestra las grandes capacidades del ser humano para
comurucarse; por e,emplo, en el capitulo de "Los fonemas" ilustra con
esquemas y una representación del aparato fonador humano, elemento
clave en la comunicación hablada; y estos datos resaltan sobremanera si el
lector observa en las primeras páginas caricaturas como la de un elefante
quien dice:
'
"Dicen que tengo memoria lo suficiente para almacenar
300 &lt;XXJ palabras. ¡Lástima que no sepa hablar! (Op. cit
pág. 29)

.
Formando un esqueleto de datos, termina por dejar al lector hasta
cierto punto asombrado de esta capacidad con la que los humanos
contamos; ya que este libro habla en si de la lengua y todos nosotros: los
hablantes; los que hablamos, los habladores, los que hablan y hablan y bla
~~

,

,

.
~ Lengua y los hablantes es un libro más que todo útil y práctico,
didáctico, de lenguaje sencillo y bastante completo en el desarrollo de sus
temas, consta de diez capítulos y representa una excelente opción para
profesores de enseñanza superior y para todos aquéllos quienes disfrutan
del sumergirse en temas "nuevos", como aquéllos que hacen conscientes
las cosas que a veces de tan comunes ya casi hacemos de forma
inconsciente, como por inercia, siendo una de ellas, uno de los dones
humanos: hablar.

�541

EN LOS LABIOS DEL AGUA: LA BUSQUEDA DE LA
REALIZACTON DEL DESEO AMOROSO
Ramiro Alberto Ríos Torres

Fue de planeta en planeta
buscando agua potable
quizás buscando la vida
o buscando la muerte
eso nunca se sabe
quizás buscando siluetas
o algo semejante que fuera adorable
o por lo menos querible
besable
vaya
amable
-SILVIO RODRIGUEZ, La canción
del elegido.

En su novela erótica En los labios del agua (Alfaguara, 1996, págs.
165), Alberto Ruy Sánchez explora el deseo amoroso de los hombres. Éste
sirve .como motor para ir entretejiendo la historia de Juan Amado,
personaje principal, quien narra su búsqueda para conocer sobre su
antepasado Aziz, su búsqueda de la ~ujer perfecta1, y la búsqueda de la
completud. Mostrándonos a su vez la ~toria de la casta de Los
Sonámbulos, erotómanos, · "personas que jamás son amadas
satisfactoriamente."
1

Con esto quiero decir la mujer perfecta para Juan Amado, ya que Ruy Sánchez no lo hace
explicito.

�542

543

El narrador dice respecto a la casta:
"Los Sonámbulos no distinguen entre la realidad y el deseo.
'Su realidad más amplia, más tangible, más corporal es el
deseo. Me muevo porque deseo. La vía en sociedad es un
espeso tejido de deseos. (.. .) La realidad es también, y sobre
todo, aqúello que deseo.
"Pero el Sonámbulo no se confunde completamente y sabe
muy bien que desear no es igual a ya haber alcanzado lo que
desea. Sabe que el deseo es siempre una búsqueda." (pág.
59)

i::7
~

r\
1

Juan Amado, al querer saber más sobre la casta de Los Sonámbulos,
va en busca de información sobre los manuscritos del calígrafo de la
ciudad imaginaria de Mogador, Aziz Al Gazali, fundador de la casta. En
su peregrinar hacia Mogador, Juan Amado va encontrando signos que le
reafirman su pertenencia a la casta de Los Sonámbulos; se va topando con
mujeres de su casta, con las cuales por su naturaleza sonambulística se
encuentra de pronto haciendo el amor. De esta manera llegó con Hawa, la
novena, la mujer perfecta, para completar su destino que había marcado
Aziz en un antiguo manuscrito.
Ruy Sánchez pone el deseo al servicio de la exploració~ de
realidades que nos pasan frecuentemente inadvertidas; o bien evadrmos
constantemente. La necesidad de llenar los vacíos existenciales es una
realidad recreada en esta novela. Como lo son también el deseo de la total
plenitud, la búsqueda de la parte complementaria, que al hacerse
consciente proporciona otro significado a la existencia. En la novela, esa
búsqueda, se vuelve un sueño dentro de la realidad o ~ la inversa, ~ reve~
lo que hay más allá de las apariencias. Y es al ~ o tiempo una via hacia
el encuentro de uno mismo. Se hace presente el ansia de complementarnos
y sentirnos más seguros.
El libro se divide en dos partes, en la primera "El agua de Los
Sonámbulos", se conforma de nueve capítulos que van acompañados de
nueve sueños de Aziz, que le dan verosimilitud y fuerza erótic~ al ~lato;
en la segunda parte, "En los labios", de manera bastante poética se
presentan cuatro pequeños capítulos que dan el final inesperado: al darse

cuenta el narrador que desde que empezó a escribir la historia habían
transcu~do más de nueve horas, buscó su reloj y no estaba, buscó el
manuscnto de Aziz y tampoco lo encontró, nadie sabía de Hawa en
Mogador, ~do había sido como un sueño fugaz, sin embargo pudo
encontrar ba10 su cama un fragmento de un sueño de Aziz, que era como
una clave de que todo lo que le había sucedido pudo ser real.
. El lenguaje de la ~ovela se vuelve una caricia para la mente y su
léxico llega a tomar otro significado. El agua significa deseo. A lo largo de
la novela, la encontramos dándole significados graduales al deseo. Por
ejemplo, el abuelo de Juan Amado dice:
"La lengua yaqui es como agua suavecita. Cuando tocas
a las mujeres con esas palabras de agua sienten rico,
quieren más. ¿Por qué crees que los yaquis tienen tanto
éxito con las mujeres, y ellas nunca los abandonan?. Por
el agua. El que toma agua en un pueblo yaqui nunca se
va. De verdad es buena. Allá no hay amor sin agua" .
(Pág. 43)
Así vemos cómo en la novela, la palabra "agua" adquiere una nueva
significación, dando el matiz de erotismo que el autor va exigiendo a sus
palabras a lo largo del texto. Y dentro de la novela, no hay amor sin deseo.
Todo este discurrir sobre el significado nos lleva a reflexionar sobre
el título. Si "En los labios del agua" es en los labios del deseo, entonces,
¿" en los labios" significa la superficie superior del deseo, la superficial, el
deseo no tocado en su totalidad? ¿El deseo es algo impenetrable? ¿La
búsqueda de la realización del deseo es algo que no se alcanza, o cuando se
alaanza se va como agua entre las manos?

�545

CANJE

ALEMANIA

'Zeitschrift für Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Universitas. Revista Alemana de Letras, Ciencias y Artes.
Literature Music Fine Arts. A Review of German language research.
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Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.

Revista de Filosofía. Universidad Nacional de la Plata, Instituto de Filosofía;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
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Universidad. Publicación de la Universidad Nacional del Litoral; Santa Fe.
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires.
Boletín Bibliográfico. Universidad Nacional de Cuyo.
Sapientia. Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos
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BÉLGICA

Revue Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovaina, Bélgica.
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Teología y Vida. Facultad de Teología. Universidad Católica de Chile. Vol.

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Casa de las Américas. 1996.
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Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educaaón Supenor e
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Augustinus. Presencia de San AguStin en Espana.
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Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.
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Annuario. Universitá degli Studi di Padova. 1992-93 y 1993-94.
Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofía.
Instituto Veneto di Scieñze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:
Gullino, Giuseppe. L'istituto Veneto dalla Rifondazione alla Seconda
Guerra Mondiale (1838-1946).
Marangoni, Michela. L'annonia del Sapere: 1 Lectionum Antiquarum
Libri di Celia Rodigino.
Tessitori, Paola. Basta Che Finissa 'Sti Cani Democrazia e Polizia nella Venezia
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�549
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Revista da História das Ideias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teoría de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de

Coimbra. Vol XVII.1995.
SUECIA

Contact with Sweden. Stockholm.
URUGUAY

Boletín de la Academia Nacional de Letras. Montevideo.
Revista Histórico Nacional. Montevideo.

Uruvers1dad Simón Bolívar.

oso

·

�Acabóse de imprimir el día 17 de
diciembre de 1997, en la Imprenta
Universitaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiro
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>Aquí haremos referencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Católica
de Roma
Virtualmente
el único ejemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a \os
7
que se referían por este término. es de\ resultado de algunas pláticas que sostuve con e\ Rabí
\ocal.
Dos Campos.
9 E\ término usado en espa110\ podría ser limpio o puro.
La palabra hebrea .. KashruI .. se refiere a \as leyes dietéticas judías. que se deriva de \a
10
palabra .. kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de \o que comúnmente se cree.
e\ kashrut no se refiere a un tipo específico de comida. sino que a un sistema de revisión de
alimentos d.: acuerdo al ritual judío y cuyo significado está determinado por un conjunto de
critc:rios religiosos precscritos en La Torá (Pentateuco). Dichas leyes buscan establecer un
régimen que beneficie al cuerpo y a\ alma. para lograr un equi \ibrio tanto fisico como mental.
Personas apartadas de \as normas religiosas del pueblo hebreo.
11
Confesión religiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

8

12

de guardar es el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

934

�CERNUDA O
LA EMANCIPACIÓN D EL DESEO
Dr. Víc1or ,vlanucl Pineda

UMSNH
:\forclia, México
No decía palabras
No deri,; palabras,
Acerraha r,m sólo 1111 o m pv imarog,1m r .
!'orq11e ig11orilh,: que el d1•;r11
e.,

I/11'7

p rtguu!ll

C11y,1 re,p11e,1,1 1111 ex1Jtf,
Una /,0¡11 (1/ )'i l ra111t1 1/0 rxisrt
Un mu rulo ru¡,o m ·lv 1w existe
f.o,

f.11 t, C.ú1tt11l,1·
pl,1a rr, proJ,ihlilo,

iQu é es el deseo? La s resp ues tas se puede 11 derrochar, pero
invariab le me nte q ueda h sens,1ción de que igno r.imos casi todo
lo que sign ifica. Lo ignoramo s y, sin emba rgo, es una de las
accion es huma 11as q ue puls:111 Lis 111:1s dclic.idas fibras de lo
probabl e, es el espo lón nLÍs ¡H1nz:i n tc de las fornlr.id cs h uma11as ,
la form a enc:rg ica en q ue 110s .Henazamos a la vida y nuestra
declin ación más rn isrcr iosa a11rc a h muerte . La constchció11 del
deseo es d poblada de nebu losas apócrifos, de espe ram:1s falaces,
de vuelos improbables. Sa lt a J la vista el carfrr er profund,rn1en rc
antin ómico de ro d.1s las rep rese11taciones q ue se d a el dneo .1 ,i
mism o : es io 111:ís pródi~o y lo 111:ís mi serable. el c iclo que 11m
ofrece la vol u ntad human:1 y el infierno de su rc .1lizaci cí n , el
pad ec im1e11to su rgido dl'. nuestr,1 !'i11 irud \' lm done ~ de l.1
cornucopia imaginariJ , es u11 veneno v un b:ílsa1110 . Una de l.1,

�confusiones más persisrenres en torno ,1 l.1 noción Je deseo ts la
de empalmarb con los instintos: n.tda r.111 alcpdo Je\ dtsto como
\a tendencia a rebajar J una obr.1 Je la cultu r.1 .1 los ciclos de la
naturaleza. El deseo no es u1L1 respuest.1 mtc,ínic1 a los estímulos
del mundo circundante sino un,1 clabor.1d.1 astucia con la que se
llegan a tocar los abismos del alm,1 hum,rn:i. El deseo apacienta
múltiples cri:ituras, ya p.ira la vid.1 indi\'idual, ya par:i la vida
colectiva: una de ellos es el erotismo . Un;1 Je las claves modernas
en las que se cifró el papel constirnyenre del deseo ha sido la
tendencia a darle u na vi ncu I ación cero na ,l lo) sen t idos, u na
tendencia a afirmar la hospitalidad del mundo; se puede dec ir
q ue el deseo fue una de las vías modernas que optaba por los
frutos. de la tierra, en agravio de una vis ión allanada por los
rrasmundos v po r la promesa de salvación . El deseo
constiruyenre es una clave de la modernidad, no só lo porq ue
liberó a los sentidos de la superstición rransmundana, sin o
porque desde sus potencias se fraguaron los estilos de vida q ue
hoy en día son reconocidos como posibles en el repertorio de los
carac reres éticos.
En el dominio hispanoamericano se puede decir que ha sido
Luis Ce rn uda quien ocupa el lug:u de un verdade ro
"reformador"; en su ob ra se emplazan muchos de los v:do res
consagrados por el panteón de la actualidad . No hace mucho,
Pierre Bourdieu insistía en que el valor de la intervención
del
1
campo del arte radicaba en la creación de estilos de vida • Tal
papel se acrediró desde el momerHo en que el arte conquisró su
autonomía frenre al dominio eclesiástico o frente al dom inio
político. Se conquista desde el momento en que el arte se
desprende de un seflorío centrado en los préstamos de moral que
le hacían los poderes y de aceptar el des t ino de su adherencia
norm ativa. Según este argumento, los ar t istas son nomo cetas
desde el rnomenro en que se deciden a romper con la impos ición
exrerna de fines al propio arre. El personaje cenera! de ese
espmtu disruptivo es, para Bourdieu, el poeta Charles
Baudelaire . En este punto no podemos hacer sino una pu ntual
comparación: Baudelaire es a Francia lo que Cernuda es a
Hispanoamérica. No estamos diciendo que desde el pun to de
vista formal o de la sustancia poérica nuestro auror sea heredero
del autor de Las ílores del mal. Aludimos, más bien, al brío

938

p recu_rsor que se encuentra en ambos '
l·
const1tu1r un cam
¡, .
. . · &gt; ;¡ •1 voluntad de
_
' Pº te 111rervenc1011 propio de h ) ,.·.
e e I n u da es n u es t ro no m ateca.. S .in d lit¡a ¡)arte d 1 , . ¡ o1es 1,1.
ceñi d a en romo a Cern d·
I
L
'
e a mico ogL1
.
u .1 -e poeta nomoscxual q
d f' 1
mora 1 eclesiástica de dcre c1a
1 e, IZqu
.. 1er
. d a el IIH
. ,
uc
esa Ja a
.
1 1·
b , ,d
. rans1gentc autor
d e poemas autobiográficos
'
, e 10m re e piel
d
or
ma
parte
de
rasgo,
d
-·d
·d
·
,
atormenta
a-.
f
. eu J amente modernos. Ser
,
.
.
poeta, poi
l o menos en nuestro tiempo e
pers onal.
, ons1ste en Invenrar una mitología
. UCna de dlas primeras nota. s que resa l tan en la personalidad d
Lu1s ernu a es su tendcncn' ª asum1r
.
. como públ1. d
l e
va 1ores por los que de inmedi t
I
cos to os os
tip o de "amo r que no se ueda o se be rc~,on_o ce: la elección de un
P
e nom rar E f
· l d·
de llevar una vida somet1'd ·1
l
.' n _renrn a isyuntiva
' a as cx1genc1as d
¡
convencional, o bien asumir abicrt
. d .
e una mora
con secuencia d
.
ª Y ,iu azmente todas las
L . C
s e exponer a Cielo raso su condición "excéntnc3."
u1 s _ernu a es, entre los escritores de len ua
- .
los pnmeros si no es
1 .
g
espanola, uno de
'
que e pnmero en a
.
.
icon oclasta frenre a la pasroral de las, bue~:um1r ~na ~ctHud
l1terarn ra en lengua espar-10!
,
s conc1enc1as. La
'
a va tenia una l
d ' ·, d
exc lusión fr ente a la diferenc ia; ,la de la, edad d;rga era 1c1on e
can afecto, siempre estuvo domin d
oro, a la que era
adopc ión de una moral exreri
a a p_or una tendencia a la
edad de oro v· v·
·' ·
or Y un.3 pnvada. Los autores de la
se sujetaba al t::º\:~c~t~-opulenc1a cre_ativa q~e, no obsrante,
h.
. d l
P
pc1ones de la 111specc1ón vicaria La
isto na e os esc ritores conversos está l
d d
. .
críptic o y generó la
b d
P aga ª e un lenguaJe
cosrnm re e no lh
. ¡
nomb re
E
'ma1 a as cosas por su
·
n esre como en o tros c
d
his roria de la litera rura con la d tos, no se pue e desl indar la
l , .
.
e a censura, con la mo ra l de l
p acorn ea guardia nocturna: el modo barroco d d .
a
elaborada form a de e vas10n
•, de los cont' l
e
ecir
es
una
d. · 1·
·
lenguaje .
ro es 1sc1p 1nar1os del

d

de UEn a ~ez que la república es derrocada, Cernuda es arroJ·ado
.
1ecruales y artistas A
.f spana
. d como muchos otros 1nte
d 1 eren c1a e José G
M , z
·
Salinas, su llegada :o~éx~:~a fu:~b~;.r~o, J oaquí_n Xirau ,º Pedro
primera oleada del exilio . Había
-1,c~a. l _Llego despues de la
dive~sa~ un iversidades de Escoci:n~e~ast;d~;e~~~~:ses~:ñ~la e~
senum1 ento de ser exiliado se padece de una manera
n e,más
e

939

�pertinaz: ser exiliado tuvo para él una connotac1on que padeció
también en el ámbito de la lengua . ¿Qué es la lengua y cómo la
vivió Luis Cernuda? No se limitó a reconocer en ella la primera
fuente de nuestro contacto con las cosas, sino, más aún, le
confirió el carácter de instrumento privilegi1do desde la que la
poesía se construye. Cernuda, que se reencontró con su lengua
después de su letargo americano, descubre en ella no sólo una
atmósfera de confianza sino la sensación de "estar como en casa" .
La lengua, más que ser el resultado de un contrato, es la
expresión más impetuosa de la vida del espíritu y de los pueblos.
Es una herencia construida por sucesivas generaciones y por u na
ardua construcción que cobija a todos los afectos y
conocimientos que una comunidad puede albergar en su culcu r~.
Así pues : "La lengua que h ablaron nuestras gentes anees de nace r
nosotros de ellos, ésa de que nos servimos para conocer el mundo
y romar posesión de las cosas por medio de sus nomb res,
importante como es en la vida de roda ser humano, aún lo es
más para el poeta. Po rque la lengua del poeta no sólo es mater ia
de su trabajo sino la condición misma de su existencia"'. Ahora
bien , (Qué es lo que nombra el lenguaje de Cernuda? Si
pode mos reconocer un objeto que atraviese íntegramente a roda
su escritura este sería el del deseo. No hay discurso sobre el deseo
que sea más legítimo que el que la poesía elabora. Antes que ser
un creador de valores que sirvan para transformar la vida,
Cernuda se remontó a la fuente más primaria de la vida y desde
ella desplegó sus inclinaciones más vitales.
Poeta de las entrañJs, resolvió darle lenguJje a las
inclinaciones mis profundas de la vida, esas que están
sed imentadas en un registro que la moral no puede gobernar . La
divinidad que instruye a los deseos de Cernuda fue Afrod ita
Pandemia: a la Afrodita U ran ia ya la habían dejado exhausta los
grandes poetas místicos españoles. Cernuda no estaba demas iado
entendido en las doctrinas psicoanalíticas puestas en boga por el
surrealismo: la única escuela que realmente tiene el deseo es la
que le aportan las pasiones y los impulsos que se despl iegan
desde las entrañas. "PoesL1 es vivir según la carne", había
~entenciado María Zambr:ino . Nadie como Cernuda supo asu mir
ese drama de una mane ra exaltada e inflexible: la carne no t iene
sabiduría y el deseo es una interrogación s111 resp uesta.

J ustamente
por ser un poeta del dese
b'
, ¡
sa ia que su puesto como
o y ae a carne , Ccrnuda
com
d
poeta estaba
¡
·
promete ora: los poetas d I
en a tnnchera más
comprometidos con ningú e
carne y del deseo no están
diversas morales , P ues ¡a carne
n va or . oficializado
,
. . por ¡as mas
que pacta con ella.
convierte en d1s1dence a todo el

t

No. hay. pa ra nuestro poeta un f }' .d
contenido sobrenatural: el jardín d eª e ic1 ad que tenga un
c~do_s . los apec;cos que cuelgan edcr;;~d~ csd·rá compu~sro por
a m1t1mos, como sostiene O-ctav10
. Paz y J·o- ee·la pasión · Si
que en roda la ob
d
a1me ¡} de Biedrn '
b.
ra
e Cern d
h
a,
auto .1ográfico, podemos su oncr
u a
ay un contenido
ex.p enencia poética a otro u~ro
con ello que no dirigió su
mismo a través de las
qdue no fuera el de revelarse a sí
as que ese a L
,
para escrutar los dominios
, , .'. a poes1a es un medio
hac 1
.
mas 1nt1mos d 1
e] a carne .Y para
d er os gemlí. La retórica d e I a carne
ep urar,
no
pasa
de
.
es
.
ser una expenen .
. a que no se 11 egJ.
precisamente, una experiencia huérf
c~~ .sin, concepto. O rn;Ís
Lo que roca el deseo tard
ana e imagenes.
El pes1rn1smo
· ·
eCO temprano
·
proverbial
d
en ceniza'·
1
'
e ernu d 'l to se ·convierte
pocas cosas que le pued
d·
.'
ca, inc.uso, una de l·
· ·¡
en ,lí sentido - 1 ·d
,ls
n111 0 crue que se despeña d 1 _·
a a v1 a: el amor es un
cad a uno. El ser pas:ido' eor ªlaum·1. a h, .si ma, que reinventa a
sob revivir al ob¡'ero d
P
·· s_ llamas del deseo no pa
.
f' d
e sus pasiones· C
l
, rece
10gra Ia el deseo co mo a 1go que
.,
crnu(_ a remire ·a 1·J
.
f'
b
pero que queda redu cido ,a c en1zas
.
se
a un soplo efímero ,
unJa Irrna
v , _
qu e a memoria de Cer d
ez consumado. Todo 1
b. 1 .
nu a recupenb
o
su ¡eu vidad del poeta la u111·d d d 1· ª.' no parece conferirle a h
d ¡
ª e o v1 , d · ¡
'
o orosos a partir de los cu·1l .
\I .º' sino os fragmentos
Cern uda es un e¡·erc ici J &lt;l, els se reconstituye: la anámnesis tle

cot

.

O OC

UC

o:

Yo fui.
Col111111w rlardiente
I
¡
.
Mard
. 'u1111r.epr1111avert1
. ora o, o¡os gr,lllrles.
B11sq11é lo q11e pe11saba·
p el/JI',
. ' C0/1/0
. ¡¡/ fllllíllll'CC/'
' NI 111 · ·
·
Lo que prnta el rhseo 01 / ' . lr!J tl1e 110 la11g111rlo.

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eante, Slí

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Arrastrado en la llama
Co1110 11 11 golpe rle i •inllo
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')/¡ ()

{/

�Que deshace la so111br11,
Cai 01 lo negro.
En el mundo insaciable.
He sido.
( Dondé ha hi r.: e I olvido, I\ ')

. e ,, ,,
Ccrnuda uru inclinació n
L polítiCJ. del yo r 1 11 '- ~ 11
·
¡·
a
encuentro consigo mismo . Esto no tmp _10
ermanente:
servir
al
P
. . .
ismo o encontrar en sí mismo un mouvo
co111c1d1r consigo m
.
nde la odisea de su
, .
N
por amor propio que cmpre
.
. d
esrer1co . o es
·
d
aso de una estrategia e
. . at uraleza: se trata, en to o c. '
.
d 1
propia n· · to de exp 1orac1on
. , de los resortes afecuvos e os
reconoc1m1en ,
.
l
d y con los otros.
, d
d
a relauonarse con e mun o q ue esta ora O par,
en el deseo una forma de
,
Cernuda se encuentra
As1 cbmo en
. e también oodemos recono ce r en
, ,
r
.
f
b uscarse, per de rsc v• encontrats
.
. I deseo nos arroja hacia uera,
su poesía una tendenc1ahopucsrl a. e
sed de exrerioridad. No se
• 1
·
\so acta e orro,
es un vio ento impu 1
.
de este poeta sin aludir a su
d
rende r e ero t ismo
I
pue_ e comp .
1O
·a fuera de su centro vital , que o
decid ido co raJ e _9 ue
.ª rf~o J
I otros se vuelve pedigüeño y
T d
op1a carne ienre a os
ex1 1a e su pr
' d'd
,
f nda que la que el ama nte
lo instala en una sole a mas p ro u
. ntó antes de un encuentro carnal.
, b'
expenme
,
d. d
I deseo pertenece al am ito
La fi losofía hab1a pre ica o que e
.
b
de
d
I Una trascendencia que, sin em argo, es
de lo rrascen enta ·
.
paflera de viaje de la
d
que funciona como con1
. 1
este mun o y
d
.
ernunentemente hacia a
y I rad y eseo empupn P
,
vo 1unta d . o un
•
no es algo que esta
.
1 O b.
d sus representac10nes
real idad: e
Je to. e
b
l dominio de la realidad con
reduido er: ellas ~ 1s;a:\t~o~ ~~r~~:eo tiene la particularidad de
el imperat1:o de ~nd
b _
do intangible y eva nescente pero
1
b1erto e in ererm 1na '
1
ser a go a
.
1 . d
desde que se levant a a pa rt e
es, al mismo uempo,l es a ·1p1ed r~o que está condensado en los
, , ·
de la cu tura . 0 0
·, 1
mas inuma. ·
I
l'
.
lguna
vez
perrenec10
a a
ora es o po 1t1cos, a
1
l
valores re 1g osos, m
d
. esencia más ligera, los
.
¿ ¡d
Por ser e una
mate ria l1gera e eseo.
·gor por el cielo de los
d
I
se con mayo r v1
d
deseos pue en esp aza_r, d 1
De Platón a Hegel,
.
1
la reg1on e os suenos.
impu sos y por_
Kant el deseo alternó en la mente de los
pasando po r Spinoza Y . . '
stá uesto al servicio de la
filósofos el impulso or1g1n,a l fue
Jisiones del espíri tu; la
sobrevivencia con las mas e eva as

I

942

cul tura se fragua , antes de realizarse en instituciones y en formas
de orientar la vida, en los talleres velados del deseo.
El binomio realidad-deseo tiene para Cernuda un significado
de continuidad pero también de ruptura. Continuidad porque el
trayecto desde el cual lentamen te se cocina la realidad de las
cosas se remonta a un lento proceso de decantación, de filtros
mi lenarios. Apelamos al deseo para imaginar a la realidad de otro
modo. Asimismo, el deseo tiene en la realidad un muro: la
realidad contrarresta al deseo y le interpone los lími tes de la
mo ral o de lo posible. Tienen razón Ortega y Gassec y María
Zam brano en representarse a la realidad como resistencia. La
solidez de la realidad se convierte una muralla para el deseo y le
ofrece a éste el misterio de su espesor, su intransigencia y su
unid ad . La real idad es para el deseo una voluntad inmovi li zada
por la certeza, la razón y todo lo que permite navegar sin
sob resaltos en el tiempo. El deseo promete demas iado; por el lo,
la realidad tiende a impugnar su ligereza. La obra de Cernuda
tiene, hoy en día, todavía un poder que só lo p ueden tener los
funda dores. Sin em bargo, estamos ob ligados a impedir que su
centen ario sea el m otivo para volverlo un autor domes ticado por
los el ogios y los homenajes: habrá que preservarlo de los
admiradores correctos que tienden a despojar a roda revue lta
moral d e su conten ido más profundo. Hacemos votos por que el
márm ol de los tr ibutos n o lo transforme en u n autor
embalsamado.

Notas Bibliográficas
1

I3ourdieu dice. en Las reglas del arte, Anagrama. Barcelona 1997. p. 91 : "una contribución
importante a la invención del estilo de vida del art ista. con la fantasía. el retruécano. la broma.
las canciones. la bebida y el amor en todas sus formas. se ha ido elaborando tanto en contra de
la existencia formal de pintores y escultores oficiales como en contra de las rutinas de la vida
burguesa. Convertir el arte de vivir en una de las bellas artes es predisponerlo a entrar en la
literatura .....
2
Luis Cernuda. i ·ariaciones sobre tema mexicano, seguido de Desolación de la quimera.
CONACULTA. México. 1990. p. 27.
3
Esta es .quizá. la opinión en que más insiste Octa\ io Paz en Fundación y disidencia. FCE.
México, 1994, p. 234: "La obra de Ccrnuda es una biogratia espiritual. es deci r. lo contrario
de una geogratia: un mundo humano. universo en cuyo centro se halla ese personaje -mitad
irrisorio, mitad trágico- que es el hombre": en páginas posteriores, vuelve sobre este
argumento al sostener que "La obra de Ccrnuda es una exploración de si mismo. una

943

�.
de Iwmi·¡J·id
.
d •pro\ 1sta
' · de su_ irreduct1bk
·
•
.ón al tin de cuentas. no es
i una biograt1a cspmtual.
1
orgullosa a irmac1 . '
. d
·l d ·seo puede , crse coml
~
't . .
.
?38)· --¡ a realida ' e e
• . · l. . · Puede s.:r poe 1ca
di fen:nc1a (p. . , . .d ,. r ·!Íe:-.ión so tire esas cxpencnc1as vita \.:S . , . • a ... ( p 139 )·
sucesión de momentos v1v1 os_: e , . . . n.:..:dotas se transmuten en poem s . • . ~ . .
b' afia~ Sólo a cond1..:1on de _que 1'1s ª_, .... · ismo p.:ro. con la m1sn1a intensidad.
una '10gr da la po~sía tenía por obJeto conocerse a_,1 m :t. ·a l ·1 r.-·ilidad \ el d.:sco es algo
--Para Ccrnu
~
•
ognl 1a po.: 1c - ,, _,
•
. por crear su propia imagen. i - ' ' .
.. lP 148) Fn el mismo tenor.
fue una tentativa
, . ·_
, 1 conocerse. sc transllgura
.- . .
. . . ·ne ue
más· la historia de un esp1ntu que. a
1·d t lrial Crítica Barcelona. 1980. p. 70 sost11; q
Jai~e Gil de Biedma. f/ pie de la /e1ra.l ch1 ·\tor,1a de su c.oncrcta e\pcricncia personal son una
"para Cernuda c_l sentl'do de Ia pocs1a
. .\ a is '
y la misma cosa -

1r

EL NARRADOR DETRÁS DE LA PROPUESTA
METAF!CCIONAL DE CARMEN VJNCENTI:
Y LA SOMBRA COMO SIEMPRE DETRÁS DES[ MISMA
Dra. Liduvina Carrera .
lJ nivcr,idad Cenrral And rt:5 Bel lo
Ca rac.1s. Venezueh

La novela de Carmen Vincenti, Y la sombra como siempre
detrás de sí misma (2001), ofrece una construcción textua l, que
parre de Íos acontecimientos ocurridos a
tres señoras
burg uesas, íntimas amigas desde n iñas y de vida incachable( ... )
reuniénd ose periódicamente para hab lar de las mismas
pendeja&lt;las o sumidas en enredos de telenove las que se pueden
ver cómodamente en la noche" (315 ). En cada uno de sus
encuentros, surgen nuevos elementos para la comprensión de h
fábula . Sin embargo, "sin una voz que narre es imposible
materi alizar la narración" (Barrera Linares, L. 1995: 89), y una
de las figuras más importantes denrro del h novela de Vin centi
es la del narrador, porque le v:1 a dar sentido narr:itivo al texto,
se involu crad de manera direcra en el :icto de conr:ir v
"org:inizad la histor ia". (Sfochez Reves, A. 2001: 17) .
El narrador de Y !t1 sombra romo siempre rletrris d e s! misma
cue n ta la fábula, d icho de otra manera, "es el sujero lingüístico
que se expresa en el leng uaje que constitLJ\'e el rexro" rBa l. M.
1990: 12 5) ; po r este mor ivo , su presencia en la obra es de gran
importan cia y lo inceresante es la manera diferente cómo se
construye el relato y no lo que se dice. Por eso, e l elerne ni o de

944

'J-1)

�i
·
1 \' ,1 u r d i e n do
. nuor
qu1e1
. 1 fi&lt;'lll',l d e1 nH ,
.
,
1 vu . ~e
es o Pe rt en e e e a ,1 r, .
1 - )er so na) es \ . " "
mayo~ P d
. i 1 movimiento de os ~ , J, . 's ·d-: sí. como lo
·
est 1 ctr.1
,
1os 11_1 los e C,"l10 •somora'' que siempre
. '
empre detnÍi de SI
convierte en a
bra· Y la sombra como s1
. cuenta L.s
. dica el dculo de la o .: . b . " es el nur,,dor que
.
.
in . . . en es t t:, e ..1 so , la som ra S . ·1 \' s·1
.·.
v
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i \ i .1 , .
.
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.
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, de b propia
h.
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, : de s1, esto es,
.
isto
. •1tc siempre dctras
\J nresenci.1 de un
\ ento prese.
1 . \evJ.nte es
r
.. ,
e em Definitivamente, o ¡e h'·1
desde u11;1 pos1c1on
nJ.rrac1on.
, todos los
1 os
d
ue mue,e
.
na r rJ. o r , q J. (Cene t te ' 19 8 9) .
es os i ble o r g;u11 Lar
extra d te ge ti e
. . l1 e este narrad o r'
p\
l) r i me r
1
spect1v.1 1
ucc un
Desde a pe\. ·on;,les. En efecto, se" pro~- . " detrás de la
te c i
. d e sn so tn u i ,1
1os .l u e gos me r.u
.·, desde \a óptica e
' d _
¡nt.:st:n tan las
. \ de nJ.rracion
, pro uce, se
1
n1ve , . ,
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1~
mise en abyme que se
- , , dan cuenta de
1011
n ,,
·
·1 ,u \C?.,
¿
narrJ.c . e.iones de las nes a~11gas qL~e. Í·,s cartas románticas . el
convers
- · to nor
Sus,un, e , . 1 cxpcot
, i·e11te nol1cta
• ,,1 . no escrt
r
r
diario 1nt11
. s del tío Cosme y e \,
o de Susana.
d Manuel, e espos
d
R og e\io ' \os escrito
. de \a muerte e ,
f . , correspon e
elaborado a parubr
o ficción den ero de la icc1on io o en las
L zise en a yme
io comenr.u
a n
.
del texto en SLl prop
99~. ,02). Con la
\ d doblam iento
'\\o C. 1 ). ~
.
a . es d
u desciframiento (Bustl ¡' f r•n·1 de construir los
c Iaves e s
e· · ,
e ex p l i e a a O ' '.
· ven t ·1 dos
d I mera11cc1011, .5
na es son in
•. ,
ayuda e a
. dos · en ellos, \os perso l
de una ficc ion
eprcscnta
•
.
· . se trata
\
mun d os r
\ .
·or de la historia,
d J~kobson a
· ropia
por otros en e •ntert
, .
el mismo sentl·¿ o que a "

que habla d_e sí :U1sst~;o~nC. 1998) y se cen t ~.: et~r:i\c~ática
meta\ en gua Je (
. r·1 c ·1 o par a replante ar . • rs fi c c ion a Ies
,
de art11
l'd d Los ¡ueoo
categorta
.
ficción y rea I a ·
b I
que los
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.
acios textua es
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ad infiniturn \os esp ,
s dentro de otros, a
muluplican
'se presentan texto
·mágenes
. en internamente )
f
v provectan 1
conuen
.
se re ractan .
,
d
d espe¡os que
mo ~
e
as ar, C. 1996: 13).
.
matriz rextual de la
cor.unuas (G ·Jer intento para o rganizar l_a del narrador quie n ,
En un pri
mar en cuenta la presencia
La importancia
obra, hay que dt~ d es el director de orquesdra. \, fichas de \a
ha in ica o,
ve to as as
corno se'
texrual estriba en ~ue m~e \ &lt;rrafía diferente que
de esta \ oz
. a es noronJ. des e a º¡
amigas para
resenc1
,
as tres
nove 1a, su P
. Cuando se reunen
.
·r? Es q ue
. su presenc ia.
d . ,, . Puedo interveni .
anuncia
\ voz del narra or. (
almorzar' surge a
946

aquí les trajeron los platos que habían ordenado un rato antes y
de berÍtln hacer una pausa. Se ven riquísimos" (29). Esta voz
texrnal está presente en todos los actos de las protagonistas y es
capaz de organizar el pensamiento de Susana: "Su sana piensa:
Los exámenes eran terribles. Después de una noche en blanco, la
página amenazante. Y después los interrogatorios. Implacables".
( 38) . Presenta comenta rios irónicos ante la actitud de Silvia y

Sabri na quienes recuerdan la muerte de Manuel, marido de
Susana : "Qué gracioso . -Después que no han hecho sino met er la
uña en la herida. Razón tiene aquello del tigre y el cuervo" (39) .
En el mismo orden de ideas, el narrador describe a Sabr i na:
"Sa b rina es más bien alta, delgada a la fuerza, ni boni t a ni fea
pe ro con grandes ojos negros y expresivos ( ... ) da la impres ión
de sa ber disfrutar cada movimie n to que sucede a su alrededor"
(46); también pone en evidencia el pensamiento de Silvia:
"Si lvia piensa: mira la ca ra de Sa brina ( ... ) la recuerd a sumida
en alcoho l y tr is teza, derrumbad a frente a la ven tana desde
donde - quizás- esperaba ver llegar de vuelta a armando" (55).
De la mism a forma, la voz textual relata diversos
aconte cimientos como la j uvenrnd de Sabrina, su mat rimon io
co n Armando, el n acimiento de su hijo Sergio, la existencia de
la co m pa ñía donde trabajaban los tres mari d os de las am igas,
ent re otros.
La historia sigue su ritmo por medio de los pensamientos
de Susan a, descritos desde la instancia de l narrador: "Susana
también piensa sobre el rostro de su amiga, pero recuerda otras
cosas...
(58) . La voz organizadora interviene con sus
coment arios: "Parece que definitivamente no nos enteraremos en
qué paró el encuentro con el ex de Sabrina" (64); añade refranes:
"Sabid u ría popular: Cuando las ba rbas de tu vecino veas arder... "

(70). E n gene ral, con su palabra: envuelve, distribuye,
interpre ta, comenta y va lora las palabras de los personajes y
llega a fu n dirse con ellas cuando, con act itud irón ica o
simp leme nte dándo les un a función caract erizadora, t raslada a su
propia exp res ión términos que son propios de la verba lización
de los personajes y que han sido marcados como tales (Boves, M
de l C. 1996: 305) . La presencia del narrador que rodo lo ve y
todo lo sabe, aunque a veces se limita a seguir el curso de los
acontecimie n t os y no los ade lan ta, finge desconocerlos: "Silvia
91¡7

�no es tan tonta como parece casi siempre. Quizás en el curso de las
acciones tenga ocasión de demostrarlo pero no les puedo asegurar
nada" (79).
La narración cexrual da cuenca de la casa de Susana por
medio del pensamiento de Sabrina: "S1.brina piensa: un
ambiente exquisito, lleno de flores como a Susana siempre le había
gustado" (89). No sólo se conforma con el espacio físico del
J.mbience, sino que describe a Susana: "Susana es muy buena en
eso de análisis y desmontajes y profundizaciones" (97); a Silvia:
"Mientras Silvia se detiene para organizar su historia, aprovecho
para describirla: peinado de peluquería, uñas cuidadas, mirada de
desconcierto ( .. . ) En este momento tiene la piel opaca y dos surcos
oscuros le marcan la frente" ( 136) y marca las acciones de las
procagoniscas: "Aquí las tres, casz al unísono, prendieron
cigarros".
Este narrador se muestra erudito cuando alude a cexros
literarios: "Susana piensa: en la escenJ. de la muerte por amor
de IsoldJ. ( ... ) pronto Meri sc ófeles desgarrará las imágenes ( ... )
Tristán y Sigfrido frente a Lady Macbeth ... " (98), o en los
momentos en que critica una novela: "Buena novela esa, por
C1erto me permito acocar, porque yo también tengo mi
cultura ... y de nuevo por el manejo del narrador: el lector cae
en la trampa de creer que el personaje es un hombre ordinario
cuyos sueños son perfectamente factibles" (188).
Como se ha podido observar, la voz del narrador tiene
posibilidades de introducirse en el mundo de los personajes,
para opinar acerca de sí mismo y de ellos, incluso lo que no
podría decir en una situación cara a cara. Este informador,
también puede interrumpir la palabra de las tres amigas cuando
lo cree conveniente, sin someterse a la al cernancia de los curnos,
pues le basta inmovilizar el dialogo, "todo esto es posible
sencillamente porque el narrador, como cal, participa en un
proc.eso de comunicación necesariamente alejado en el tiempo y
acaso en el espacio de sus personajes. (Boves, M. del. C. 1996:
307)

Con
codas escas licencias,
el narrador cont inúa
inmiscuyéndose en los pensamientos de las eres amigas:
"Sabrina piensa. iPor qué compraron esa cama tan grande?"
( 11 O), "Susana piensa: la sombra de los árboles reflejándose en
948

sus
ojos
f
. ... " (15)
8 ' " Susana (otra vez)
.
emen1nas vestidas de ne
c.l I
piensa: tres figuras
misma forma
.
gro e a cabeza a los pies " ( 161 )· d 1
"
.
, opina acerca del diálo o
' e a
Men[lra. Ambas están
g que ellas mantienen·
que se mueren
, 1 .
.
n a Igunos momentos .
1 h'
_por o1r e chisme" ( 118)
Ed
.
, ¡uzga a istona· "O
,
.
naª que interese" (151).Y, d es d e su · po eaquienadelante
·,
.
'
conoce os temas 1
.
s1c1on omnisciente
. 1.
' as conversac10
1
.
,
aconrec1m1entos: "Yo ,
,
. ,nes y e hilo de los
si se Qu1za d
. d
pro 61 ema. y organizar I
r'·
emas1a O, ése es el
as 1guras sep
¡
re 1evante, callarme cua d
d b ,
ara r o trivial de lo
"S.
n
e o hacerlo" (163)
comenta:
'ellas se supieran" (171).
) ; por eso

°

"

El narrador está consciente de ue de
.
pero, de eso me ocupo en ¡
q¡,
be organizar su relato :
Como está en un niv I
e dr~ng ,º~ correspondiente" ( 175).
.
e extra 1eget1co n
d .
necramente
en
los
d'
'}
d
,
o
pue
e intervenir
d
1ª ogos e las
·
"Aquí, de
ha. bher podido, hubiera int ervenz'do en la protagonistas:
conver . , L
ic o que ... Pero no
.
h
saCion . es hubiera
d
me quiero ace , I. d
bolsillo" ( 175). A
.
. ,r comp /Ce e tanta filosofía de
contJnuacion
elab
contradi ce los diálogos· "(
.
'
' ora acotaciones y
"
· ment1ra,seguroq
,
to d o) ; avanza en la narr-1, cion
. , d e Ios aco
.ue. esta enterada de
. e o cual se despidieron
.d.
ntec1m1entos: "-Después
d I .
rap1 ,to y Susana ¡ . ,
los libros que sol .
,
vo vio a prometer a sus
dos .amigas
I
uc1onarzan sus v1'd " (26
e1 f ina de la novela "Fin defi·
,, (
as
3) Y anuncia
El.
resta 3 16)
,
¡ucgo narrativo de Ca1·1n
.
. 1
'
en y·rncenti
nove 1a, 11 ega al extremo d,
S
, a autora de la
amigas critica a la "
be qdue ,us;;.na, la más aguda de las
, som ra er ras de ,
.
,,
narrador de la obra· "D b , 1 l
si misma ' o sea al
1 . d.'!
,.
e er1a 1a )er un narr d
'
os ia ogos, los gestos ¡ d
I
.
ª or que ordenara
,
.
' os esp azamiencos A 1 . . 1
arras, sin que nos de mos cuenta ( ... ) -·Q ,· d' ..o , me¡or
, . o. hw·
'.·
a observar y describir o se b 1 .'. d : ue ir1,1. ¿Se limitaría
ur a11a e nosor·
íl .
so b re Io que decimos' ·D _.
· -( ce irnos a 1go sob ..,as ¡Oo re exionaría
pena re íl cxionar? •Sal .' . . ¡
,
· ic
que valga la
h'
·
('' lil.l ,\gomas (j
istona s codas deshibchadas'' ( ) ) . uc nosotras sobre estas
locura" (163). "-s·
. , _ .. . 1 iopongo un tema
para él: la
.
, ' tuv1ci;1111os un n ·i · d
. ¡·
u iera puesto ranos
. ,1· .
, ir;1 or inte ,gente
no
h b
.
' Lr,1geu1as ¡11nt'ls - ~1' 1.
,
se aburrió de oírnos I b'I·
1 ' . ' as )len dche ser que
.u pen( c¡adas v ¡ , - ¡·,
13
poco de color al asunro " (206).
.
( euL io ponerle un
. Al_sentirse retado por las alabras de 1 . . .
o1gan1za las historia .~ según P '
"' a) ar111g.1s, el 11arrador
-~u gusto: 'y a LlllC me 11.111 rn,1do,
')/¡ &lt;)

�reco¡o el pailuelo. AJern,is, lo~ si;uiento e1H.: ucntros de csr:1s
damas fueron bascanres ,\bllrridos, por lo que no vc1le Li pena
transcribirlos en detall e ( .. .) estuvieron conscientes d e que hasta
vo, como narrador, me iba a fastidiar" ( 17 2).
'
En el mismo orden de ideas, el narrador, ,ll sentirse
cuestionado por las protagonistas protesta:
"¡Qué valor el de éstas.' No faltt1ba más que ahora
se dedicart1n a critict1rme. f.o peor del caso es que mi
contrt1to ht1blt1 de lt1 narración de un t1sesinato con algun a
que otrtl historia paralelt1 ( ... ) me pro1Joca dejt1rfos sofos ti
1Jer cómo se !t1s arregl1zn con tt1nto lz'o. Porque ahora es
cuando les ft1!ta " (206) .
U na vez abordado el narrador de la novela, se puede ro mar
en cuenta el segundo nivel de la narración, el de las eres amigas
que se reúnen de vez en cuando para continuar relatándose sus
vivencias: ''Tenemos la mal:i costumbre de siempre caer en
historias antiguas: lo que fuimos, lo que hicimos, lo que
tuvimos, lo que hemos dejado de tener" (63); "Lo que nos ha
quedado es reunirnos cada canco, ( ... ) ¿no es lógico que
eraremos de rescatar otros tiempos donde compartimos tantas
cosas?" (63). En esta instancia narrativa, se desarrollan las
histo rias de Susana, Silvia y Sabrina, la de
sus esposo s:
Manuel, Rogelio y Armando, de los hijos de las tres parejas y
del resto de los entes ficcionales que se dan cica en la
construcción del texto.
El n.nrador estructura el relato, pero es necesario tomar en
cuenta el uso de h foc.di zación; este concepto no sólo abarca al
narrador , sino que c.11nbi é n llega a los dem:í.s personajes del
rexco. Bajdn menciona la polifonLi en el rexco na rrativo, en es te
sentido se refiere a la multiplicidad de puncos de visea (Reyes ,
1984: l 39). Por eso, la diversidad de focalización de los
persona¡es.
Por la conversación de las tres amigas, se da el paso
temporal de la narración ; por ejemplo, el episodio de la muerte
de Manuel: "El solo recuerdo de aquella mañana, de tu voz en
el teléfono, me da escalofríos" (20). Se conocen ocros
acontecimientos por el re lato de Susana , la viuda: "He ev itado
ver a nadie de año en año, pero ya han pasado cantos ... " (2 1);
950

'' Si. me pongo
,J Pe ns H que ,\ es ta h
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1. . , .
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( 139 )
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.
sus historias a maner d r,
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ª e nove a follecín· "P
tenemos que ve!'nos a
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·
ero en ronces
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rnes
e un m
cun~sidad" (121); "La a enda de
e,s, yo no aguanto la
empieza?" (123); "Y I g d ,
h_oy es apretada . ¿Quién
a es ten re not1c1as sob
I
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pero, por lo pron ro veamos ,1
, 1
re a re e novela
más ha pasado?" (133)· ".5· el cap1tu o de la de Silvia. ¿Qué
, ,, 1 se os hago pe
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van a escuchar?" (164)
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rsonaJe e novela me
·
v1 encemence
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re pro d ucen cada episod .
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con la existencia d 1 .
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reun1 on. De todo esto
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.
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reconstruyendo cuentos" (69 ) · "P
·
a que estamos
(65); "Me imagino que qu · , hor eso se las esroy contando''
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ieres a ora un de
.
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Este segundo plano de na, rrat1v1
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vez, contiene otro que se
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corres pon e con s. .
escritos: el expediente olicial &lt;
.,
1gu1entes texros
Manuel: "Tres balas e~ 1
d1ue sde labno c~ando la muerte de
e me 10 e corazon A
. Estado del cadáver · en
.. , h .
·
quemarropa .
(...
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.
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·
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" (,66 )
in a revisando lo s pape l es d e l vteJO
. . tío Cosme "e rnpo
1 ;
(66); "Fue
951

�poniendo por escrito, con una memoria privilegiada para datos
y fechas, y con una obsesión que definitivamente traspasa las
páginas" (81); "Yo misma siento un enorme placer descifrando
las páginas" (82) .
El rol metaficcio nal de los pape les de Ro gel io ca nsti tu yen
un misterio para las aes amigas; estas cartas de amor mantiene n
ce losa a Silvia, la es posa, pero al final, ayudan a desenvolver la
fábula textual: "Una caja llena de papeles escritos por el mismo
Rogelio, no a máquina sino de su puño y letra. H abía cartas,
sin fecha pero algunas con la huella de tener años guardadas, de
no habe r sido enviadas nunca ( ... ) Todavía me acuerdo d e
algu n os títulos: &lt;En los bordes de tu mirada&gt;, &lt;Un animal
errante&gt;, &lt;Cristal de tinieblas&gt; y no sé cuántos más" (119). La
celosa Silvia se refiere a estos papeles en los siguientes términos :
traté, también, de quemar interiormente los malditos papeles,
de borrarl o s de mi memor ia" ( ... ) aquellos papeles me vuelven a
bailar f rente a las pestañas" (143).
Al término del relato, estos papeles contenidos en el terce r
nivel me t aficcio n al ayudan a desentrañar la hist0ria; sobre
ro do, dos de ellos: el primero, una larga carta , escrita por
Rogclio y enviada por Susana, la viuda de Manuel, a Silvia,
dejan al descubierto la identidad del amor platónico del marid o
de S ilvia.

Entrega uno
(Para Silvia)
f.1i amor: te quisiera aquí conmigo (.. .) Será un secreto, mi diosa. El
nuís hermoso. Domo tu rostro en este momento, tampoco te dije (268) En
espera del barco que te traerá a mi orilÍII ( .. )dormiré abmmdo a tu irrwgen
(271) (.. .) Susarut, mi diosa, mi amor... ( .. ) te penetro pero no esttÍs (276).
Orro escrito revela nueva sorpres:1 textual, Susana cnv 1a a
Sabrina su di:uio:
Entrega dos

(Para Sabn'na)
Tengo que hacerlo este donllngo. (... ) Sólo que 11~y r1 nuar1r a mi
mt1ri,w (Qui:liÍ deba escnbirlo muchm vm·s parfl conuencmnt de qut
puedo hacerlo" (277) "/¡¡ noche rtntts tendré que dejarlo todo pre¡wado"
(282) "Cuando miga al suelo no uoy ti desperdicútr un solo instrmte.

Borronear las hue¿•,__
.
ta.s con e¡ mismo
- w"i
Desapareceré" (29l).
pano n 1286) ''Después me Iré.
Co~ lo cual, se da cu en ta en f
,
p remed1tado de Manuel
d orma tard1a del asesinato
, por parte e SL
•
ocurre "la marav1·11
b . J propia esposa. De esra
fo. r ma
.
,
osa com ina , d l
, •
e ion e as hojas de l
d1ar10 íntimo [y] la poer1ca
carra de Ro ¡10
· ,, (
es su f icientemente explícit y I
ge_ _ 305). "La carra
·, más completa Lo ª·, e aro , el d iarto. e onsci t uyen la
vers1on
Ev· d
.
mas cercano la verdad,, (315)
1 entemenre aunque I h.
.
.
StJ gesriva, lo aso~broso da I istol rta relarada no deja de ser
.,
e re ato es la f
d
presentac1on.
El narrad
e su
.
' ' or ¡1a esta d o ·
d o r ma
hi storia; además, es un
.,
siempre errás de roda la
.
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.
pcrsona1e consciente d
a alguien a u "d
.
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( ... ) por
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En orras pala bras · "el
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rrera !nares, L. 1995: 89)
,
.
narra or cuenra v 1
.
.
. e n~rrarar10 escucha.
(s an chez Reyes, A. 2001: 24) L
neces ita quien lo escuch
. 1 a voz organizadora del rexro
.
.
e, Y en a novela de C
.
.
e 1 na r rarano aparece alud ' d
1
. .
armen V1ncent1,
.
1 o en os s1gu1enre : .
"
uste d es pudieron ver" (171)- "
s rerm1nos: como
_Reflexiones al margen: pensaba, h un/ poco frío,_ ¿verdad? ( ... )
ustedes" (] 9 1).
acer as, pero me;or se las dejo a
. En definitiva , la p ro puesta
r .
V1n ccnti se traduce como 1
. n1c:lra ICCIOnal de Ca r men
a p r.ix1s e e s
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uan d o la autora ha est ¡· j I
us escritos teó ricos.
,
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1 . cesas mera iccionales, en
1as obras. ele diferentes ese 11tores
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sus t eor1as desde su pro .
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arnencanos, ha asumido
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sombra como siempre detrás de sí
Vincenti, C. (200l). y fa
.
Venezuela·· Alfaguara.
misma.
v

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
A TRAVÉS DE: PRIMERO SUEÑO

Lic . Graciela Verdín Alvarado
Facu lt ad de Filosofía y Letras

UA\TL

Entrar al mu n do de Sor Juana es enfrentarse a una libertad
de co nocimiento difícil de entender, dadas las circunstancias
en las que vivió en su época. No tuvo otra opción más que
dedi carse a la vida rel igiosa si quería penetrar en la ciencia, la
filo so fía y la literatura, ya que su condición Je mujer no le
permi tía acerca rse a este mundo; pero ser mujer no fue un
imp ed imento para Sor Juana, ella, muy diferente al
pensa m ien t o de las mujeres de su tiempo, decía que su alma
'no tenía sexo', por lo tanto, ser mujer para ella no significaba
el ten er que rech aza r el mundo que deseaba alcanzar, por el
con t rario, e ra enfrentarse con mayor valen ría a la sociedad y al
pensa miento de su tiempo.
Sin duda, Sor Juana representa uno de los máximos
expon e n tes de la literatura del siglo XVII y más aún, una
precu rsora de la poesía actual que sigue vigente hasta nuestros
días p ese a los muchos prejuicios por los que ha tenido que
pasar su obra. Su vida y su obra (muy ligadas como si
formas en una dualidad) han sido objeto de muchas
esp ecul aciones y ha creado diferentes opiniones en los críticos;
much as preguntas surgen en torno a su vida: ,Estaba

954

955

�enamorada?, ¿tenía contacto con mujeres? Tal vez estas
preguntas trastornen nuestra curiosidad, pero no tlenen canta
importancia como muchos creen. Su obra está relacionada con
otras cuestiones que no tienen nada que ver con el amor carnal
o el amor hacia otra persona. Muchos de los poemas de So r
Juana están dedicados a gente ilustre.
En los conventos de México, las monjas gozaban d e
mayores privilegios que en otros países: la servidumbre e ra
mayor q ue el número de monjas, lo cual les permitía manda r
presentes; incluso en los conventos había grandes y lujosas
habi t aciones para hospedar a alguna persona importante y
agasajarlo con platillos y regalos. Es por eso que Sor Juan a
tenía una estrecha relación con diferentes personalidades que
la apreciaban, a quienes, en agradecimiento, les escrib ía
versos, de hecho, ella misma afirma que codos sus trabajos so n
por encargo.
Pero en la obra de Sor Juana hay más que eso . Es a
rnencalid:id que se enfrenta con su condición de mujer y la
socied ad, no podía tener sólo la teoría de hacer vers os
"bon icos" conforme a las reglas imperantes. No, su obra es
mucho más.
La esencia de su pensamiento y la cocalidad de su obra se
resume en su poema cumbre Primero sueño, que en la mayoría
de las ediciones aparece como Primero sueño, que asi intituló y

compuso la madre Juana Inés de la Cruz, imitando a Góngora.
No se sabe la fecha exacta de cuándo fue escrito el poema,
pero fue un poco antes de que Sor Juana entra ra en cuarente na
y en el silencio. Debió haberse escrito alrededor de 1685. Si
digo que el poema resume la esencia de su obra es porque es

«una verdadera confesión, en la que relata su
intelectual y la examina." (Paz, 1998).

aven t ura

Mucho se ha comparado el estilo de Sor Juana con o eros
grandes poetas de la lengua española como Quevedo, Garcilas o
y más frecuentemente, con Góngora. Sin duda, el cítulo del
poema Primero sueño, &lt;le entrada nos remite a Góngora, ya q ue
en la poesía de ambos esd presente la micologfa grecolat ina,
t ambién tienen en común el uso del hipérbaton para crea r su
discurso, pero entre ellos existen gran&lt;les diferencias, como lo
veremos más adelante conforme se analice el poema.
956

El poe~a es una silva, esco es
.
cuya combrnación
, .
' una composición poe'c1·ca
metnca se e.
vers?s_endecasílabos y heptasíl baracEc_enza por ser libre entre
escnb1ó y e¡ d e mayor perfe ª . ,os. sel poe ma mas
, ¡argo que
personal, el que en c·
fcc1on, quizá también sea el
,
1e rt a
O rm a ·
·
111 a S
P 1urna, pero no de su pe
.
Jusu ique el callar de su
d ec·d
.
nsam1enco en el
i_ e retlíarse en las profundidad
_momento en que
m orlí. Por eso, creo q ue e
es del silencio y después
ste poema es .
en su o b ra como e n su vida
importantísimo tanto

r·

,
-En el poem
¡¡ a se habla d. e como
el al
· .
~eno_ pa ra egar al conocimient
1
~a v1a¡a a través del
s1 gn1f1ca lo que para los surrealiso, e sueno_pa ra Sor Juana no
fre ud1anas
del sueñ o como m anif
. t~s, no .se
,
, inse rt a en las 1·¿ eas
estac1011 de l inconsciente
Seg u n Octavio Paz en el
de I s u e ñ o . S - ,
P o e m a a Pa re e e n c u a t ro s . . f. d .
. . « ueno como do rmir · s
1gn1 ica os
no ment irosa sino como .. , ' ueno como ensoñación pero
· •,
v1s ion · s ueñ
v1s 10n; y s ueño como ambic1·0, 'd
o como nombre de esa
11 ,
Ese os dist
· tn
· tos sentidos
e
seo
o J ¡us1on
· , no realizada
,
.
.,
esra n encerrad
.
un a cesac1on casi coral de la
os en otro: el sueño es
~a ~_ividad estimula la actividaJ !~~ct~nes co r porales; esta
_1a c1ona,l y espi ritual.» (Paz, 1998)
a ma . .. es una visión
As1
. , . e 1 a1ma se desprende del ·cu
con oc 1m1enco, es en el sue- d d erpo para escala r hacia el
. no on e la
.
cump 1e su función n ,
, imaginación se desata v
El
. us pura y hermosa.
.
- poe m a com ienza cuando
. , .
d e l.1 ti e r r· ',
a d e ¡,ro11t
u n a PIr :i m I d e d e s o 111 6 ras nace
0
e.1 sueiio se
·
m undo, todos duermen nad
d . . empieza apoder:i r del
es cuando e l cuerpo d;sci a pduel e tnt~rrurnpir ese silencio·
A ,1
. nsa e crab-i¡o
1 1
,
q ui, a poetisa describe I as t· unciones
.
d ' 1 Y e ª ma es libre .
segu n sus descripciones l
h
e as partes del cuerpo
el o r m I·d o ha ee n q u e ha \"'l' os umores
I
q u e s u r ge n de I c u e r Po'
,
, .. u n en ace
. l
es e n esta donde se conccnt
I
entre e cuerpo y el alma·
e on oc1rn1ento
. .
rae pens:im1e1
1
1 l
'
.
,
1 o y a ,úsqueda del

s

Después apuecc otr1,, p 1· r a, 1111. (¡e f) e
1
:l
representa la pidmide m. , 1 . 1 ,
ro a 1or.1 te luz. Ésta
·
·¡
ent.1, \ a comp
.
1
.
eg I Pc I as. E saber es r;í en Io a lt ~ 1 ,
ar ,l e o n ;¡ s P' d mi el es
di cha altura donde se , .
, e alm.1 trat.1 de llegar ll'lci·1
encuentra el
.·
. .
. :-· '
to Ser.
prime, conoc1rn1cnco del

Al

�Cuando el alma llega arrib:1 qued.1 ceg:ida por l.i lu,. de
rodas las cosas que se le present3n, y c3e; el enu.:nd irn iento no
puede abarcar todo ni aprehenderlo, pero el alma no se da por
vencida y trata de escalar nuevamente la pir.ímide poco a poco,
donde un pensamiento lleva hacia otro, hasta alcanzar lo rn:is
airo. Así, Sor Juan3 se refiere a un mérodo de conocimiento .
La luz representa el conocim iento, e l sJber, pero el alma
fracasa: es la imposibi lidad del hombre para lle gar al
conocimiento. El hombre está condenado al cJs tigo por la
osadía, como fe3ro que sucumbe en la fuerza del so l:
" ... l ibre,tendió por todo lo cri"ado:
cuyo inmenso agregrtdo
cúmulo incomprensible,
aunque a lrt vistrt quiso manifiesto
dar señales de posible,
a !a comprehensión no, que entorpecida
con la sobra de ob;etos, y excedida
de la grandezrt de e/Lo rn potencia
retrocedió cobarde. »
( Przmero rnnío, 11crsos 4/45-453 )

El alma, par:1 llega r al conocimiento debe primero conocer
una parre, después, esa parte le llevará a otra, y así
sucesivamente «El almez se propuso subir peldaño tras peldaño,
del reino minera! a! vegeta! y de éste al animal, es decir, por
categorías. La idea de !as categorías se funde aqui en otra, afin
pero distinta: '!a de la gran cadena del ser'.. . que va de Dios a lo
inanimado pasando por las inteligencias angélicas, el hombre, los
animales y las plantas,,(Paz, 1998) .
Después de entrar en es t as categorí as el alma int ent a
penetrar en !a forma más bella de la vida, la de los sentidos y
aún más allá; la fuerza imaginativa , porque es ésta la ún ica
capaz de aprehender los objeros y pe lear con las fuerzas
comunicadoras del conocim iento:
«... y-ésta ya investigadaforma incular más bella
( de sentido adornada,
y aún más que de sentido, de aprehensiva
fuerza imaginativa),
958

que justa puede ocasionar querella
-cuando afrenta no seade fa que más lúcida centelfea
inanimada Estrella . .. ,,
( versos 639 - 648 )

Las cosas son creadas por D ios , pero el hombre es el punt o
de_ convergencia de la creación ". . . es el eslabón entre fas
criaturas mortales~ los espíritus inmortales." (Paz, 1998). Por
es~ Sor Juana defiende las ciencias profanas (estudio de los
m111~rales, la botán ica, la física y las matemáticas ) como el
camino para llegar a Dios . Y ésta es la d iferenci·a
h
que av enrre
Sor J uana y los poetas místicos .
,
Recordemos a San Juan de la Cruz en el Cántico espiritual
donde el alma preten_de as_cender a los desposorios espiritua le~
y, ,por medio de la vida virtuosa, llegar a D ios corno el grado
mas al eo al ~ue pu_ede llega r el alma , a través de la vircud y no
del conoc1rnicn ro inte lectual:
,
«A!lí me mostrarías
aquef!o que mi alma pretendía,
y luego me darlas allí tú vida mía,
aquef!o que me diste el otro día.»
(San juan de la Cruz , verso 38-42)

So,r Ju ana po_ne &lt;le ejemplo a Faetón como signo de
val_en t1a pa_ra_ ,aspirar al conocimiento, éste, hijo de Sol y
Cl imena, pidio a su padre que le dejara guiar su carro duranc~
el d í~. _Incapaz de sostener los caballos, el arrogante j oven
acerco imprudentemente el carro a la Tierra, donde los ríos
comenzaron a secarse. Júpiter detuvo esta loca carrera
fulm in ando al j oven con s u ravo. Los versos en donde se
en c ue ntra este pasaje son de los más hermosos que
enc ontramos en el poema porque revelan la intensidad del
~lma Y de la propia Sor Juana por escalar el conocirnienro, sin
importar el castigo, es arriesgar su vida para volar:
«Otras - más esforzado-,
demasiada acusada cobardía
el lauro antes de ceder, que en la lid dura
haber siquiera entrado;
959

�y al ejemplar osado
del claro joven la atención volvía
-auriga altivo del ardiente carro-,
y él, si infeliz, bizarro
alto impulso, el espíritu encendía:
donde el ánimo halla
-más que el temor e;empfos de escarmientoabiertas sendas al atrevimiento ... "
(Primero sueño, versos 781-792 )

Por último los rayos del sol empiezan a asomarse; el
mundo despierta y el alma deja incompleta su búsqueda q ue
sólo en el sueño se puede dar; "el mundo !fuminado, y yo
despierta". El poema no termina en una revelación sino en la
no revelación (según Ocravio Paz), lo cual no quiere decir qu e
ya no exista la posibilidad de seguir buscando. En el poema es
solo una noche, pero en realidad es la experiencia de roda u n a
vida: la vida de Sor Juana.
Ahora haré una breve comparación entre la poesía de So r
Juana y la de Góngora -ya que tan to se le asocia a la poetisa
con este ilustre poeta-, y afirmaré por qué Sor Juana llega más
allá de la imitación y niega, en cierta forma, las normas
literarias de su época. Los puntos en común entre Sor Juana y
Góngora ya se mencionaron al principio, ahora pasaremos a las
diferencias.
El ambiente que crea Sor Juana en Primero sueño es de
oscuridad, de sombras: ,,Piramidal, funesta, de fa tlerra nacida
sombra», mientras en Las Soledades de Cóngora codo es lu z,
embellecimiento de la realidad a través del lenguaje, sobresale
la descripción de figuras, seres y paisajes, diferencia cap ital
en rre dichos poetas:

«Muda la admiración, habla callando,
y, ciega, un río sigue, que -luciente
de aquellos montes tJljocon torcido discurso, aunque prolijo,
tiraniza los campos útilmente;
orLandas sus orillas de frutales,
si de flores tomadas no, a La aurora,
derecho corre, mientras no revoca,
960

los mismos autos el de J.U S ( /'/ S t tl ¡es ·
Juye
. il.canza
/
'
d
' un trecho
b de si' Y Je
fueoo·
esvwse, y' uscando SI'S
· ,
ó ,
• d 1'51'!0S
errores
dulces
dulce5·
d
,
.
J,
'
tSll flrtOS
Jacen
sus
aguas
con
f
,,s
. j'uego
,
,
" Ctvo
/

(e ongora, pp. 244;

· · ·"

En estos versos de G,ongor·1 q

vemos cómo la d - . , '., ue pncenecen
5o/edad,
j
escr1pc1on o re .,

primen
,
exce ente, con esa metáfora d l .
creac1on de un río es
grandeza de su lengua¡·e s
eb ,¡rlto,_ p~ldemos ejemplificar la
d f
.
.
, uem e ec1m1ent y
,
1 erenc1a capHal enrre
d
o . aqu, esrrib:i l 1
El
estos os poetas.
,
poema
de
Sor
J
.,
..
uananoesunad .· ·,
ex per1enc1a esptr itual y st j
.
,
escr1pc1011; es un·1
•
1 engua¡e
¡
l
'
por su parre, no pone en &lt;l d l
es nte ccrual; Góngora
.
j
u a a real,d d l
'
cam b 10, e la ve un mundo
, ·1·· f ,
a ' a transfigura en
mas al a ue d l
'
poema de S
J
'
ra e os sentidos
.El ,
or uananoe·'
bll . . .
rea l1dad, es la 'ép · d l
. s cm e ec1m1ento de l·
zca e pensamiento' (Paz
a
qu e Sor Juana Inés de la C
, .
' 1998). Es por eso
ruz es un1ca
nor mas establecidas de l
,
, porque transgrede Ía.&lt;,
·
a poes1a ncg ·,
d l
negación de su época.
, ,
ac1on e barroco, v
,1 L1

Sor
después de h-a b er escnro
. su
.
. Juana
d
P .
se re t ira e las letras y se f .
. poema rimero sueño
re ug1a en el silencio

Bibliogra fía
C ruz, San Juan de la 1996
Edi torial Carmelo Burgos. .
. Obras completas. Madrid:
Cruz, So r Juana I , de la.
M éxico: Fondo de Cu] nesE
, . 1995. Obras completas.
tura conom1ca
Paz, Octavio . 1998 . Sor juan f , . d
de la fe. México: Fondo de C l a n:s e!ª Cruz o las trampas
G óngora, Luis de
u tura Econom1ca .
. 1998. Soledades. México·· Ed'nona
. j Re1..

961

�UN PARAÍSO SIN TREGUA

I

Lic. Raúl Sil"ª Mauricio
Facul rad de Filosofía y Letras
UA.Nl..

Los aconrec1m1entos sociales son regisrrados por la Hisroria con
cierra objetividad, la de un grupo (si romamos en cuenra que la Historia
la escriben los ganadores) o bien por aquellos que tienen la voz y la
posibilidad de dejar un restimonio que no siempre concuerde con el
discurso oficial (si remamos, por ejemplo, un par de libros de Francisco
Bulnes: Las grandes mentiras de nuestra Historia). A medida que avanza el
riempo se puede volver hacia los sucesos anreriores para observar y
proponer un panorama más amplio, siempre buscando la objerividad en
función de visualizar y prever a fururo. Esto sucede en la Hisroria. No así
en la Lirerarura. En ella nos enconrramos con u entramado de elemenros
donde se desafía a la realidad. La lirerarura restifica y a la vez sugiere,
propone y se deslinda, dejando al lecror con un panoramJ que si bien
pudiera ser el detonante par:. visu:.liz:.r a futuro, en esencia nos conduce a
la comprensión humana .
Cabe lo anterior para abordar una obra que sugiere y a la vez
testifica, que da fe y al mismo tiempo desafía al discurso 011cial con una
serie de hechos recurrentes, con acontecimientos que se han suscitado en
nuestro país desde la caída del Porfiriaro hasta hace algunos afias: los
movimientos armados. El libro Guerra en el paraíso parte de la
insurrección y nos acerca a la lucha guerrillera de los :.ñas 70. el rema de
la novela es parre de un hecho social que cabe analizarse desde la ficción
literaria, o bien desde el envés de la información que se conoce en la
acrualidad. Pero por encima del c:.rácter documental o hisrórico no deja

�.•

de ser una obra literaria de 1mpon,111cia rclc\',ll1tt par.1 comprcnd&lt;.:r el
siglo que hemos dejado atrás.
_
Public1da en 1991, la no\·cla abord,1 los convulst\'OS 1110111&lt;:ntos &lt;l&lt;.: la
década de los 70, cuando b presencia csrndiantil y la guerrilla rtsurgian
luego de una brutal represión en aí10s anteriores. La dcrvescencia
mundial del comunismo v el activismo de Li juventud como uiu parte
determinante del rumb~ social, vinieron ,1 detonar los impulsos
progresistas de una sociedad que aún resentía el _de_rrumbe de tabúes
familiares y de roles sociales de género, que se rc.:s1sw a la apertura de
nuevas idciologías. En aquel entonces ya el gobierno l1.1bía aceprad_o la
responsabilidad en la represión del 2 de Octubre de 1968. la imp~1~1dad
reinaba al interior de la administración feder.1I. Grupos parairnlrtares
lidereados por profesores rurales hicieron de la se lva su guarida,
reaccionando ante la represión de que eran objeto por p.irre de las
autoridades. Así es como surgen en Guerrero la Liga Revolucionaria del
Sur Emiliano Zapara, que comandó Genaro Vázquez Rojas, y El Parrido
de los Pobres, cuyo líder fue Lucio Cabañas.
La rebelión, se gestaba a partir de las desigualdades étnicas, los
conflictos por la tierra y la dominación inhumana de los terratenientes
con el campesinado. Los campesinos apoyaban de múltiples maneras, con
una presencia activa en los operativos de ataque . y desar~,e, o bien
participando de manera más discreta, filcra~do rnformacio~ en las
comunidades, abasteciendo de alimentos a los rnsurrectos y sirviendo de
contacto para nuevos adeptos. Por otra parte, en varias_ ciudades de la
república se manifestaba b actividad subversiva por medio de at_enr~dos,
secuestros , donde la licra
comunista 23 de sepuernbre desestabdrz.o. por
b
mucho tiempo la tranquilidad y la conciencia colectiva de empresanos y
funcionarios de gobierno.

II
La novela se desarrolla en el marco de la agitación social de la que ya
hablamos, con retrospectivas que acentúan el ambiente político que se
vivía en el momento. Sin embargo, más allá del contexto en que aparece,
es de suma importancia ubicar una constante en la estructura del libro. A
través de ella la trama se edifica desde dos líneas de análisis que se vuelven
inseparables eras su excelente enlace. Una de ellas 1~ constituyen los
diálogos, en donde mayormente se desarrollan las acciones; la otra, nos
describe más los ambientes y la conciencia de los persona¡es. A craves de

964

comunicados
, · .. v reumones
·
de
..
. de
. prensa ' de conversaciones relee1onicas
md1tares o civiles es como se edifican los espaci·os l . . · , e
¡
. .
.
·
·
, as atmosreras, v os
alt1ba1os emotivos que nos transmite h obra E
.
·,
.
.
. ..
•
. ncon tr,1111os que estos
recursos lrreranos posibilitan una vuelta a la e'poca . d ¡
·
c. · ¡
.
, a ec aracICrnes
onc1a es v estrategias de combate que se emprei1 d1'an a
·
·,
.
·
nre una s1tuacion
beligerante en las comunidades rurales del sureste de México.
?r~a- de las rutas que magistralmente emprende el autor para darle
veros1mrl1tud a los acontecimientos es la vasta do
··
b
¡
. .
'
cumentac1on so re e
tema. Especialista en problemáticas relacionadas con los g
· d·
. .
..
'
rupos rn 1genas
y con 1as act1v1dades md1tares y de las guerrillas Carlos M
¡
,
,
ontemayor
toma os capm:los c~mo catapulta para afianzar una posible veracidad.
Cada uno de estos tiene por subtítulo una serie de dí
e ¡
·
¡¡
as v rec 1as que
msertan a ector en el período histórico en que suceden los Í1echos. Ante
esto, el lector se deja llevar por la otra verdad p
¡ d"
d ¡
, or e 1scurso e os
sublevados.
Los
subtítulos
e¡·ercen
una
doble
cunc·o
,
¡.
d
·
d'
11
.
• , .
.
i n, a e rn 1car el
nempo hmonco existente, y a la vez la de afianzar una conc.1
·, d
· ·¡ · d b
1Irmac1on e
verosimt itu so re lo sucedido en el discurso novelístico.
Por otra parte 1~ retórica que nos presenta la novela, si la vemos
desde el entramado simultaneo y el efecto de simultaneidad no
· ·
¡ ¡
, s pue de
mvitar a eer a como quien observa un discurso cinematooráfico. Piens
en El acoraz¡¡do ~otemkin y Octubre, de Sergei Einse~stein, dond:
observamos lo antenormence dicho. El desplazamiento súbito que hay en
~ad,a uno de los _aparr~dos en los capítulos propone una superposición de
1'.11agenes del eme, sin que por esto se extravíen las bondades de la
!Ite,ratura. Por el c?ntrario, este recurso ensalza la maestría narrativa en las
1~agenes que sugieren y definen. Son valiosos los ejemplos del capítulo
prrmero,_ donde muest:a una de las masacres sobre los indígenas, sin dejar
de apreciar la sugerencia de los hechos como una revelación literaria
Y con su vientre de embarazada, pequeña, pegada a la
espal~a que olía a srzlado, a sudor, hundía un pequeño
prcahrelo una vez y otra. No vio que el otro agente se
incorporaba del suelo. No vio que desenfundaba. Sólo sintió
que algo caliente, muy rápido, la surcaba por dentro y le
'"!pedía gntar. Inclinó ligeramente fa cabeza, se tomó ef
vientre con fas manos oscuras, sintiendo por dentro la
cnatura que se movia y fue cayendo suavemente, como si
pensara en algo propio, íntimo, y fuera a sentarse para mirar
algo simple, bueno. la sangre le fue manchando la ropa con
prisa, a borbotones, saliendo de su cuerpo, de su boca, junto
965

�al cuerpo amorfo de su marido, sin oír Las detonaciones del
arma que la había derribado, que La había dejado así,
quieta, silenciosa, mirando con Los ojos vacíos el oleaje de la
multitud que trataba de huir" (Montemayor, Carlos, 1991,
p.19).
Una amplia cantidad de aposiciones y una larga cadena de oraciones
subordinadas circundan el cuerpo de la novela. Esto fortalece la
incertidumbre e la que está inmerso el personaje de Lucio Cabañas y su
grupo subversivo. Los espacios en donde se desenvuelve la guerrilla, aún
al aire libre, resultan intimistas y nos llevan a comprender las
motivaciones y acciones de los personajes. El ejemplo mas claro lo
encontramos en los capítulos finales. En esa parre el transitar de la lectura
se da en dos espacios, el perteneciente a la selva, donde la guerrilla lucha
por avanzar a otros pueblos, y por otra parte el de los militares , que
intentan a roda costa acabar con el levantamiento. Es importante ver
cómo se desata las acciones a partir de los constantes diálogos de la
milicia, y cómo a partir de éste recurso vemos el avance en la selva, el
movimiento del depredador que va sitiando, cercando a su víctima. Aquí
la escritura se vuelve más dinámica. Fluye. Mientras que en el lado
opuesto, en la selva, el recurso narrativo de las descripciones y la
contemplación en que está inmerso el personaje, denotan al animal
herido, a la presa que en su lento andar no vislumbra ya una nueva
huída. La lectura en coda la novela gira alrededor de ésta bipolaridad. El
discurso de los marginados se detiene gradualmente, incapaz de hacer
frente a la vodgine del autoritarismo, a la velocidad de represión y de
extinción que tienen los mecanismos oficiales. Así, la dialéctica narrativa
nos lleva al final de la novela, donde el personaje yace acorralado y se
refugia en sus pensamientos, vulnerable, a merced de lo que desde tiempo
atrás se presencía: su muerte.

III
Si nos deéenemos a observar Guerra en el Paraíso como una obra
testimonial de la li teratura mexicana, estaremos en lo cierro. Si acaso
optamos por una lectura sobre la recurrencia de las sublevaciones en el
siglo XX, acertaremos en nuestro juicio. Y si nos detenemos a contemplar
las desigualdades sociales, los abismos en que nos ubica la diversidad
geográfica de México, la 111¡ust1c1a que pre\'alece hacia las clases
966

marginadas, y sobretodo la habitual z·nd·c
.
1rerenc1a
con q ue rransttamos
.
e'I d e sur a norte desde la f¡
l
en
'
roncera con e poder hasta la f¡
d esamparo, encontraremos e n este lºb
roncera del
1 ro un p
·
rostros que se han ocultado a lo I
d 1 . l resagzo recurrente de los
.
argo e szg O y
I
d
seguirán surgiendo de las somb
b ' que a paso e los años
.
ras para arre atar su d
h
la realidad les proporciones un d .
d .b
erec o a ser, aunque
emno pre ecz le
,
termia siendo el peor de los de t.
.
' u parazso que se aleja y
s tnos post 61es.

Bibliografía
Bulnes, Francisco, Las grandes mentiras d.
.
Nacional, México 1951
e nueSt ra Historia, Ed.
Montemayor, Carlos, Guerra en e/para/so Ed 0·
M, .
'
· 1ana, exzco 1991.

�EL HOMBRE Y LA CULTURA EN THE KAIZ0

1

Fernando Robledo Isaac.
Centro de r.scud10~ Humaníscicos
Soc1cc.hd Rcg1omontana de Filosofía.

Corresponden al libro que rese110 aquí, una se ri e de arrículos
preparados por el magíster Husserl a la revista japonesa The Ka izo.
Durante 1922 y 1924 se sabe que la fenomenología tenía bastante
aceprac1on en Japón; incluso desde entonces los filósofos
japoneses asistían con frecuencia a las clases y seminarios de E.
Husserl y M. Heidegger. Aclaro que por esta época, la producción
fil osófica (a saber muy fecunda) &lt;le! fenomenólogo , se orientó
hacia los signos del tiem po de la Europa de aquel momento'. El
tema de los artículos se inspira en el nombre de la revista The
Kaizo' que se entiende como Renovación, en el sentido filosófico
ético ~- religioso.
El libro está formado por cinco ensayos: I Renovación. El
probl ema y el método. 11 El método de investigación de esencia.
II Renovación como problema ét ico individual. IV Renovación y
cien cia. V. Tipos formales de la cultura en la evo lu ción de la
hum anidad.
El último ensayo nos permitirá co nocer la obra global y el
sentido de reno vación al que se refería Hu sserl: "mi rema se refería
al título de la revista Renovación. Renovación en el sentido de
conversión ética y de configuración d e una cultu ra ética universal
969

�de la humanidad".' Esca reílexión conduce a la imperiosa
necesidad de una metanoía originada en H usserl a causa de la
guerra. "Lo que ha puesro al descubierto la guerra es la
indescriptible miseria, no sólo moral y religiosa, sino filosófica de
la humanidad." \ La guerra lleva a Husserl a comprender lo que
sign ifica un a d eg rad ación de los auténticos valores culturales,
"Toda, ci en cia, arte, y cuanto siempre ha po:iido ser considerado
como bien espiritual absoluro, se conviene en objeto de
apologética n acio nalista, de merca do y de mercancía nacionalista,
de instrumenro de poder." Es la guerra el pecado más universal y
profundo de la humanidad en toda su historia , pues ha puesto a
prueba codas las ideas vigentes en su impotencia e inautenticidad.
La guerra del presente, convenida en guerra del pueblo en el
más esrricco y horroroso sentido de la palabra, ha perdido codo su
sentido ético. Aquí es donde apunta Husserl la urgencia de una
"renovación ét ica-política". Esca aportación de la fenomenología,
sobre el contexto de una sociedad con necesidades reales (valores,
religión, co mpromiso mor,d de las personas como responsables de
la transformación renovaci ón constante de la cultura, que
determina el ser y las formas de vida de dicha sociedad).
La cultura filosófica va a apostar por procesos de educación
que formen éticamente ciudadanos que fortalezcan la sociedad
civil y humanizar en todo momento los avances de la civilizaci ó n.
En base a la obra tardía de E. Husserl (La criús de las ciencias
europeas; y las últimas public.tciones de sus inédicos) podemos
re al izar el desarrollo de \Js ideas contenidas en estos artículos que
componen Renouació11 del Hombre y La Cultura.
El punto de partida de escas lecciones es su diagnóstico con
respecro al olvido de la tradición filosófica po r causa del
positivismo científi co: " El dominio de esta fi losofía [la del
idealismo} sobre los espíritus fue remplazada por el dominio de las
nuevas ciencias exactas y de la cultura técnica determin ada po r
ellas"·, la ciencia de la época hace exclamar a Husserl: "¡Q ue
inoportuna es la farisaica justificación de las cien cias exactas, que
injustos los juicios despreciativos ;icerca de la filosofía por parte
de quienes han sido educados en las ciencias riguro~as &lt;le nuestro
tiempo!"
Husserl se inte resa por la diferencia que luy e n tre naturaleza y
espíritu; en part icu lar sobre la diferencia entre naturaleza y

ciencias del espíritu • ,,tn
-.:· ern b ngo ¡
u~serliana
sobre
las
cri
. d . 1' .•1 o que ca racter iza la reflexió 11
¡h
~,s e a cu tura d. O ·¿
a espe ranza normativa en lis f
. e cc1 ente, es más bien
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capac1 a de reflexión cr1'r 1·c·1
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.
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prcsenl.111 como form l .
. r ,
tcu .tres ; en I I us.serl se
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• s 111111.111en1t·, en ¡ 1 . .·
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.
presc1 11d1r v si n .dtnir .¡
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.
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l¡
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' . ' t l 11 1.1\' • 111 O gr O
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renovación del hombre y de "1 c11lt11r,1; rpoc,u Jiloioji',z) pu,·rlrn
logr,ir este cometido) Fn est.1 rcI101•,1n o 11 ~e 111.111d1e,t.1n l.1s
posibilid.1des in-finit.1s del ser hununo. no ,óln 1.01110 indi\'1Juo:
sino como miembro de un,t culrnr.1. pue,10 que en ell.1 se ob¡et1v.1
l.t unid.id de l.1 v1d.1 ,11.Ci,·.1, Je l.1 hum.1n1d.1J. de un,1 epoc.1. de un.t
nJción en gener.11. del mundo de l.1 \'td.1.
Es por tJnto neces,rno un.1 ct11.J com11cuid.1 .1 p.1rcir de un.1
in cencional idad fu nd.1cion.d en hu 111.1 n id.1J. i ust ici.1 como e4 u1d.1d
y racion.1lidad en los diversos .1mh1cos de l.1 vid.1. bte scr1.1 el
sentido pleno de un.t rnlturrt flosof,úz donde se des.u rolle un.1 1&lt;le.1
celeológica de n:nov.tción conrinu.1.
H~1sserl termina los ,trtículos prcvi~1os p.1r.1 l.1 rcv1,r.1 Fhe
Kaizo con un .1pret.1do resumen sobre l.1 cvoluuón de l.i cullllr.l de
Occidente, comenzando por las religiones n.1cur.1les. p.1s.1ndo por
el cristianismo y su dcs.1rrollo en la Ed.1d ~1edi.t. observ.1 este
problema desde l.:i filosofía como cicnci.t c\trict,1; en este senti do11
es un vtistrtgo perenne de l.1 llus1r.1t.ió n y los ide.1lisc.1s .1lcrn.111es.
"L1 acción sigue al conoc1rn1enro .1utencico. ',-\l conocimie nto
,rncénc ico', es decir: sólo quien por su propio estuerz.o teórico
sobre la razón ha ganado p,Ha sí b perfrcc.1 cl.rnd.1d de la norma,
sólo él posee ese conocimien10 auténtico que motiv.t re.tlmcnre a
1
la volunrad." :
Y es que ob~ervar \Js normas generales o mejor dicho las
formas activas de los actos de la concienci.1 alr,1menre desarrollada
es desde la religión; ya que "La Religión no sólo es el conjunto de
los aconrecimienros regul.idos de la exiscenci.1, de los precepros, de
los cultos, ere. l... ] significa más bien el estadio superior de la
cultura mítica." 1' La religión en cierrn sentido se c,1r.1cteriza por el
hecho de que de ella dcYiene un poder ~ocialmente org,rnizado,
que además no se circunscribe a algunos aspecrns de b vida, si no
que aspira a tomar ca rgo de l.1 vida encera. ' La peculiaridad de
una culrnra ccocrácica escriba justamente en que la religión no es
un dominio particular de la cultura, sino la norma que informa la
cultura y la vida en su conjunro, pues consideradas en concrero,
canto la vida sujeta a norm.1 como b vida religiosa coinciden.
En la figura de la conciencia religios.1 medieval del encuentro
de los dos movimienros culrnralcs que he diferenciado (cufrura
griega y expansión planetflrirt de la rel1g1ó11 cmriana). Ahora coda
972

norma de ~alide1. ha de interpretarse en sentido reli .
. ,
,
lo teocentrzco necesita de la are· 1 . , . 1
g1oso, aun as1
1 f "I
icu ac1on tnce eccual del le
. d
a e; · a teología
deviene a caus ª d e e 11 o en c1enc1a
. .
ngua¡e
e
·
·
1
rn d a. c1enc1a soporta un índ1'ce ceo Iog1co
' . ,. 1, L
u111versa
y
· d
d
hacia
, . espec111ca
,~
a acucu
. . la fe da lugar a una critica
de
1
, mo, .erna
religiosa, que debe fijar las formas esenciale 5
a ra_zon et1ca y
de esca razón. "Esca acritud mo d erna h ac1a
. IY las
f posibles
· ·e-.límites
rechazo de la fe como e
.
.
¡· . a e no s1gnmca un
xpenenc1a re 1g1osa com
rechazo de los contenidos e senc1a
. 1es d e 1a ,f s· o ·e-.tampoco
pretensión de libertad de deci· ,
I
e. ignwca una
.6
r si o no a a fe
1
errad
de
decidir
frente
al
aceísmo."16
'
'
Y por tanto una
1
De
.
.
. esta
. . forma se conserv·i' y cr,0 menta cierta
pno
·d d 1 , .
ye-.· 1a ¡ust1c1a; por lo canto som os responsa 61 es m' n 11'a da l al'er1ca
.
r1Jado por una ley ob¡·eciva N
as a a e imne
H
1
,
. . o nos corresponde el señalar E
usser
de .meS1as, funcionario de la h uma01·d a d O m ¿· d ª d ·
•
e 1a or e
Orzente-Occzdente.

Notas Bibliográficas
'. Edmund l lusserl, Renomción del lfombre v f I .
.
Edilori~I. 13arcdona. 2002. 106 pp. En cocdic,i: a ( 11l111ra c_mco t.~nsayos. An!hropos
l luman1dadcs, Universidad Autónoma \I.
1 con la D111s1on de C,enc,as Sociales ,
,r.
.
' l.:lropo 11ana-l11apalapa M, ·. r·
.. ·
, 111¡sat:e 1111d I ortrci"e (191?-19) 7) //
/
.
' '· · c,1co. llulo ong1nal·
.
,,
-. usser w11a XXVII
3 9-t F
. f.rneuen111¡?)
Para este comcntar"tl&gt; la, Ira ducc1on
. , del . prpp.
r
,
.. ¡.. ¡ hr un/ :I ufsat:e uber
icnomenologo cspat1ol Agustín Serrano de l laro ..:1 e.
. ocn e ' ro corresponde. al
fenomenológica. tamhii:n ha !raduc ido al ca•t ·II.'
s. lprolundo conocedor de la filosofia
.
d •
·' e .ino a a gunos fcnom •n0· 1
d. ·
, : ~ ogo~ ) 1sc1pulos
d irectos e 1mponancia pruna. Su más reciente.: traba· Lecct0nes de f-'e110111e11oloiía de la Con.,,
I . JO sobre Ldmund l lusscrl son· Las
Madrid 2002. 173 pp. Es importante mcnc,'o~~~wt1 ' 11,_e,
del 7,empo en l·.ditorial ·¡ rolla.
(t) Miguel García-Barú Ja1 icr San ~1 ·1r1· • 4 _e rS.ira el .\!1111do lberoamencano José Gaos
•
•
· '
• ' In . .-,l!uSlm . c.:rrano d, 11
1\
· · .
1
Y Guillermo l lo, os Vál.quc, Son las r ·rso . ~ . .
t: aro. nton10 7mon Qu, ano
•
·
•
e • n,1s mas autor11adas r·
h· bl
Y su obra. entre nn 11· poco, /\li•llllllS 'l&gt;ll 111
h·
.
ara a ar acerca de l lusscrl
,
· · "' · '
1cm ro, act" o d ·I (." ¡
.
f-enom.:nologia \ la Sociedad •:spa1·10IJ t ¡:.
. 1 . ' e ,rcu o I aunnamcrn;ano de
2 V
. -. ,
' L ,
te ~nomeno og,a
.gr.• Los aco111ec11nicn1us rernluc1on-1rios
.
' · ,•·n "•¡.cm,1n1a
, Ru,n , los ca 111 h
.
ad··ni·ts
d.e 1J muerte d · s · h · \\'
' · •lf ·
ws rost.:nores a
1a Pnmcra Guerra \ tund,· •il
' •
'
,•
perdido la, ,da en esla misma guern , \1 ·I ll· -~ . u IJO o gang l lusscrl. que hab,a
. .
'
. , ,gu~
,m;1a-Baro 1/uvs1,rl l'á, 11 1 d .
· ·
·
'g. . ·. ,c,ones dd
Orto.. [3 1bl101cca filosólica. Espaiia. 1997
3
Gu11lcrmo l ln)OS Vúquc,. "l.a i'-1,ca Fenomcnol ·
.. .
'
Hombre\' de la ( ·u1t11ra. Cinco cns·1, os ¡: 1 /\ ti
ogl1,ca . Pag \ 11. en Re11ornuó11 del
4 Hovo
O e
,
.'. .. t . n iropos- A\1 llan:dona "'O0•
. . s. p. H.. pag. VIII. llu. serl c11ado de una car!
\lb S - citada por los edHorcs de 1/usser/,ana XXVII
' a a' ert. ch11c111cr (28-7-1923).

"ª

5

lb1d .. Pág.. XI
!bid .. l'á11. XV
1
lbid Pág. XI V

6

�8

lbid., Pág XVI.
G. van der Leeuw. Fenomenología de la Religión, Pág. 642. Ed. FCE México. l 964.
10 E. Husserl. Ideas Relativas a una Fenomenología Pura .., Pág. 82. Ed. FCE México. 1949.
Trad. José Gaos., lª Edición.
11
Fichte principalmente.
12
Ibid., Pág. XXV.
13
lbid., Pág. 66.
.
.
14 El manantial filosófico de Hegel había explicado ya ampliamente que los puc:blos hab1an
dado forma a la conciencia de la civitas dei que acompañaba armónicamente su devenir
histórico. En el mismo sentido Husserl acompaña a Hegel en las manifestaciones de la
religiosidad y la vida del espíritu helénico y todo lo correspondiente al mundo hebráico.
15
Ibid., Pág. 77.
16
!bid., Pág., IOl.

q

LA CONCIENCIA INTERNA DEL TIEMPO

Pedro Cort~s Rodríguez
Círculo L:icino:imcricano de Fenomenología

Ser - 111111 cosa, pero n,1d11 ente.

Tiempo - u11,1 cos,1, pero nada temporal.
Tiempo v ser
\1. Heidegger

Martín Heidegger estuvo al cuidado en b edición de las Lecciones de
fenomcnologla de la conciencia interna del tiempo que Husserl publicó el
año de 1928, no obstante, tales Lecciones ya habían tenido exposición de
aula en Gotinga por p:me del filósofo de Moravia durante el semestre de
invierno de 1904 y 1905. Allí, Husserl se refería a las Lecciones como una
parre complementaria de las Investigaciones lógicas. Las Lecciones llegan a
ver luz pública, justo cuando había trascurrido un año de la aparición de
Ser y tiempo en el volumen VIII del Anuario de ji!osofta e investigación
fenomenológirn fundado y dirigido por Husserl. Además de lo
significativo de esta comparación, cabe apuntar que en la preparación de
las Lecciones tal y como las conocemos colaboraron con esmero: desde
1917, Edich Stein en la sugerencia de subtítulos y ordenación de los
aparatados en parágrafos; y durante 1926, Ludwig Landgrebe en el
1
tratamiento de los índices analítico y de contenido.
La clásica interrogante de qué sea el tiempo, nos involucra de
manera inmedi:ita en la categoría central para el análisis del ser histórico

,..

974

()75

�pues representa la categoría ineludible al hacer y al pensar la historia
vivida o relatada. En el análisis fenomenológico de la conciencia interna
del tiempo realizada por Husserl, la cuestión predominante de su
reflexión consiste en cómo se llega a constituir la conciencia interna del

1

'

nempo.
El tiempo se constituye en la conciencia, y al saber que es así, nos
confunde el origen del tiempo. Entramos en la paradoja que Husserl
identifica entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo. Mientras el
tiempo objetivo es aquél que cuantifica nuestros actos; el tiempo
subjetivo es en el que la cuantificación desaparece. Los instrumentos con
que contamos para medir el paso del tiempo como el reloj o el
calendario, son una muestra de nuestro modo de asumir el tiempo
objetivo. El tiempo subjetivo se nos da en la conciencia, cuando
reflexionamos sobre él, pues la reflexión es inmanente, y en este sentido
el tiempo objetivo discurre sin importar su cuantificación, su carácter de
más allá -de exterior a lo inmanen te- implica que su ocurrencia aparezca
de modo trascendente.
El cuestionamiento del tiempo objetivo pone de relieve el ámbito de
la duración como el horizonte subjetivo en que pensamos las tres
dimensiones de b temporalidad: pasado, presente y futuro. Si el discurso
historizante dentro de sus eres paradigmas teóricos, privilegiaba en la
antigüedad el pasado, en la modernidad el futuro y en la
concemporaneid:id el presente,
la sobrescimación de un:i. de bs
dimensiones resub junto a Husserl alc:i.mente cuestionable :i partir de la
consideración subjetiva de la temporalidad.
En el orden segmentado de la temporalidad configuramos con
ingenuidad desde la unidad mínima a la unidad máxima de medición. En
este esquema vivimos regidos por una crónica cadena de la antecedencia a
la secuencia: de los segundos a los minutos, de los minutos a las horas; de
bs horas, los minutos y los segundos a la nuñana, de la mañana a la
tarde, de la carde a la noche; de la mañana, de la tarde y b noche al día
del día a la semana de la semana al mes; de los días, las semanas y los
meses a la primavera de la primavera al verano del verano al oroño y del
ctoño al invierno; de la primavera, verano, otoño e invierno al año del
año al siglo y del siglo a la época.
En la cadena objctiv;i de la anrecedenci:1 y b secuencia no se
contemplan más que dos &lt;lirncnsioncs de la temporalidad, el pasado y el
furnro, en ellas no se pierde la linealidad del tit.:mpo ni la circularidad,
más bien por ellas se unen. El segmento temporal se cnlaZJ. por su
') ] {,

carácter
.
. 1 de periodo , momento ' 1apso, era insta
t P . ·¡ .
c1rcu ar al pasado Y en lo 11·
1 l e:
'
n e. nv1 eg1ando en lo
Ah
. .
nea e ruturo.
ora bien, la dicotomía natural que sur d d'
.
reclama el recurso de la inruicz·o· d I .
ge e tcl1a 111genuidad
.
n e tiempo· sea
b
que es el tiempo o que no se sab 1
.
para sa er que se sabe lo
,
.
, e o que es, o se sabe l
sa be como, o bien, la intuición d 1 .
o que es pero no se
e
d'
e tiempo como al
rorma irecta sin ambages o n11·stenos
. La d'JCot , go, que
• dse nos da de
e
asumir
lo
rempóreo
se
ca
.
.
om1a
t1p1
ca e este modo
d.
,
ractenza por opone
simple y sencillamente por inclinºr·s h .
r una cosa a la otra, o
.
. .
" e ac1a uno de su
¡
. .
o d isconr111u1dad, tradición o
.,
s po os: conr111u1dad
P
rcnovac1on, coyuntura o ru t
ero, ¿_p or qué no considerar la reflexión sobr ' · p ura.'
todas sus dimensiones y dicot
, , ·P
,
e el tiempo incluyendo
.
.
om1as. &lt; or que no
1 .
a
mtu1ción
y
la
subJ.ctividad'
p
pensar e nempo desde
1
. ,
· ongamos entre
'
· d
m1remos!o desde su per.fii! c
. .
,
~arenresis to o lo dicho y
onst1runvo ·como
.
descartamos que el ser del .
(
v1venc1amos el tiempo? Si
.
.
,
tiempo no se agota
1
.
.
en os paradigmas
h istonograficos del testimonio 111· d 1 b'
.,
'
e o Jeto 111 del l
· d
tam b zen que se constitu '
, .
'
enguaJe, escareamos
e d
) a u111camenre com 0
1 .
rnn amento del m undo y de¡. •d d
. .
e imperecedero
Al .
.
.
J v1 a e conc1enc1a actual
v1Venc1ar el ente temporal
ex• pcnmentamos
.
i
'
¡.
recoruarlo lo obtenemos con10
.
.,
a go pres-ente Y al
re-pz es-entac1on H
¡ - ¡
·
eres rasgos nos conducen a la ese ·. d, 1
: L~ss~r sena a que estos
'
nci,i e a conc1enc1·
d ¡ •
..
a interna e tiempo.
Ance 1a pregunta por el origen de1 (lempo,
encuentn
]
·,
1·
1
e
, mos a cvoc1CJ011 o
1a re-presentación como el trº"'
.... r me&lt;.. 1ante ·1 r:rnt '
,
(preseme) desde un a!Lí y antes (pasado) o
.d as1a a un aqu, y ahora
(focuro) . No es el esoo11t·1'
es e un entonces y después
·t
, neo prescn te-pis-d
presente-futuro del tcotrop·
.
. . , ,l o, presente-presente v
..
zsmo .1gumn1ano· y au
,
·
acertl)o, tampoco se tnt;:i d 1 11·1110e
r . ,
, . nque tenga tono de
'd
' ' e ·
penernsmo he1d a ·.
d
. 1
eg:-:,enano en onde
1o s1 o y el advenir conflu,·er1
; en e preseme.
Para .H usscrl la re-¡iresc11tac-1·(),
11 o 1,l· C\'0C'lCton
- . . J ¡ d'1 .
,
·
·
.
.
.
'
e as mens1ones de
1a temporalidad se '·ios ¿.'ll
1 ) LISCO porque VIVJ 1
. , .
Tanto así, que la histori1 \' e··] 11·
.. l r1os y somos seres h1sroncos.
.
,.
empo \'tvzc os no s, d - ,
1
cada hmoriador, ram¡10 ·o . 1
d.c re ucen :i o que narra
, .
e
.l
O
C011Ll O fJOr 1· J' •
conceb· 11 I·
. . · .· ,1 · ttet:itura.
Fenomenolog1camcncc
.
.
IL • , J re-prcsenr-ict ·
conc1enc1 a retencional de ilc•o ,· .-J Al
, on llltcta )llSto con b
'~ \t\t o .
record ·1
d'
1 r
a1go que vivimos en el as·1d' · 1
. . , r me Jan te a iantasía
en realidad ocurre es qtp 1'. ºd.º ,1 go que plrofcttzamos del futuro , lo que
·
ie ,1s tflltllStnnr·s l , !· ,
_1· 1 I
.
en un ahora actual de perce) .· . .· - e ,1 tempo1a lt,,1, se con¡ugan
Pues de tal nnn .
¡ ctoncs p1_1~1,1r1,1s )' cvoc1c1011cs secunclarias.
, &lt;:rJ. nos queda de ma11d1cm&gt; u11 ur1'ct
·r 1·I tll.e:' ~ll l1JellV0
..
' '
l

d

')77

�.· , 1 \' iri·irno~ en la Crnr:1sía los
represt:ntauor
, .
/ .
·
des
· de un d 1ma.
l · · ·'
·e ·ucdos Y los d est111os
.. "l·1 es&lt;:ncia de ,1 inrn1oon
1 e
'
,
.
d modo preccpt1\o ,
..
,
Al vivenc1ar un ahora e
.. d· unto de su durac1011 (que
1
. H usser
. \-, el ·.ser ,1 ca. • P ob'¡ero) conuenc1a
. · de ¡o
d el tiempo es -dice
.... fl 'Xl\'ll11Cl1te en
.
nosorros podemos conve1t11 ie c. :._ d I punto de .ihora dd ob¡cro que
Tl conc1enu.1 e
·
..
que acaba de ser, Y. no me_,
, t ¡1rcscnre de modo percepr1vo, es
· \.·iene• d ad. o
aparece duran d o."· ,,\\ \•1v1r un momcn
.,
. °. .· · 1o secundario
. .
·epuon onn1na11a. - ·
. .
. lo que se denon111u perc
.,
::, 1 i· l· . h conc1enoa como un
a
., d ,
'rcepoon tras a, Jl .1 a .
.. .
.
or
la
evocac1on
e
esa
pe
1
.
. . -·o· n a h evocauon ilustra que
P
'
• ·
El . ' le1 .I Jpt:1&lt;..epu
.
. ,
que adopta en h conc1enc1a
Pasado rememorad o. d t, p:iso¡Jor
a uur.1C1on
.
el ser del riempo se e rne
,
dL1ra tanro perccpuva como
rn
ser
que
I
·
vivida. El ser a /;out es_ , t
, 1
o que pone algo ante os OJOS
.
. "P
·1on es aqw e acr
I b.
S
evocatwamcnte. crcepc
.
originariamente e o 1ero. u
. .
l acro que consttwye
. , . . ,,, s·
como ello mismo, e ,
l -prese11tac1on v1cana. - i nos
·,
re-presen ta , a re
·,
opuesro es la evocac1on que
. .d I evocamos ¡Jcro su evocac1on es
· ¡ ya v1v1 o o
d
rerrorraemos h acta a go ,
,
r
conciencia como un rccuer o
qui en nuesr.a
d f d
siempre un ahora, ocurre a d . de Lll1 vaticinio, pues éste a e e su
·
demos
cor
Lo mismo po
/
e lo sostenemos como v1·d a de
Presente.
.
.
,
1
n
el
momen
ro
i1Ctu11
en
q
u
ex1stenoa so o e

.. , En
de la re-presenc1c1on.

toLb

· ·
·
conoenoa.
.,
e ciones v cvocaoones
se. lu. cen posibles
.,
La modificacion de las perc P
: . 'd· d "b modificac1on de
,
f
en la su 6¡cuv1 ,l .
,
.
en la capacidad de Jntascar I·
. in:irio en un ahora reproduodo es
. que eras-~or ma un a 1ora ¿·
orig
,. , (1ue rrasforn,J e1 ahora, sea
conciencia
c
.
.
de
h
mo
111c1oon
,I .
algo enteramente d ist111ro
,
d .d
en pasado. Esta u urna
. . .
el rcpro uc1 o,
,
¡
el ahora ong111ano, sea
r~nte ,·scorzamiento; as1 como e
.
¡ ,
de un cons "
'd
,
modificación uene e caracter
d Y en más y más pasa o, a~i
re en pJsa o
.
,.•
ahora declina consrantemen , 1 .' cie;cia intuitiva del uempo.
.
gradua
a
con
·
·d
1
t:imbién dec l 111a o se
,
. ·idos como los no vivi os y o
,
.
1 momenros viv
h
Podemos modificar tanto os
l modificación ocurre a ora
l'id~d En el caso del
tomamos en cuenta siempre, es qui e ta
que
h .
de a tempora " ·
d
reproducida desde los onzontes
.
es intuición de recuer o
. . . , d la expectauva
h
d 1 ·intenciones hacia el a ora no
Porvenir: "la 111tuic1on e
l recuer o as
'
1
invertida, ya que en e_
lo suceden. Las intenciones vaCias a
al suceso srno que
,,;
\(ante»ce den
¿· . ·ones opuestas» .
.
entorno se disponen, pues, «~n i_r~cc1 esta de horizontes? Al devenlf
·Cómo entender esa d¡r~ccwn o_p,u d
«haber sido-percibido»
'
1 gnif1caC1on e un
.
a si
pre"ente. Al devenir presente
Presente lo pasado'l toma
d
modo se torna
.,
.
pues el recuerdo s.o o e ese\ b , de ser percibido» pues la expectanva
lo futuro concebimos un " a ra
978

adviene justo cuando se hace presente. Algunas palabras más atrás
insinuaba una toma de postura ante la parcialización de una sola de las
dimensiones de la temporalidad con respecto al discurso histórico.
Retomando un poco esa insinuación, y siguiendo en gran medida la
fenomenología husserliana, afirmaba que no hay motivo justificable para
exceptuar alguno de los horizontes de la temporalidad cuando nos
dedicamos a pensarla, pues al cuestionar el primado de cualqu iera de las
dimensiones temporales en la concepción lineal y circular -a fin de
cuentas geométrica- se esfuma del supuesto de entender exclusivamente
de esa manera el mundo temporal y por ende el mundo histórico . Nos
damos cuenta que al dirigi r la mirada, y al enfrentarnos en intuición
directa con el decurso del tiempo, se nos presenta esencialmente como
una fusión de horizontes en la que confluyen pasado, presente y futuro.
La figura de la que me valgo para expresar este punto de vista es la de una
catarata en la que desembocan dos ríos fluyendo en dirección opuesta.
Uno de ellos representa el pasado como el horizonte de las vivencias y el
ot ro el horizonte del fu turo en que surgen las expectativas. El presente
por su parce quedaría representado por esa catarata como un punto en el
vacío donde se jun tan y desembocan vertiginosamente el fluir de las otras
dos dimensiones. Con este orden de ideas descartamos coda línea o
círculo temporal que nos obligan a concebir funestos Apocalipsis o la
monotonía del Eterno retorno.
El argumento que juzgo más convincente para desacredi tar las dos
posturas citadas, radica en que al considerar el ser histórico como un
ámbi to de sentido jamás agorado en una de las dimensiones de la
temporalidad, afirmamos un marco de significación que reconocernos en
el andamiaje del mundo cultural donde entran en conflicto lo explosivo
de sus diversas formas junto con todos sus contenidos de canonicidad y
de crisis.
El ser del tiempo no es esto o aquello, no se dice de muchas
maneras, no es primero testimonio, luego objeto o únicamente lenguaje
corno lo presume el historiógrafo. El ser de lo temporal lo
experimentamos cada cual en nuestra conciencia para darnos cuenta de
que tenemos una historia vivida y cuya intencionalidad no podernos
asumirla corno una cadena de antecedencias y de sucesiones imbricadas
en fatal y divertida obstinación, o como arrojamiento supersticioso al
infinito.
La imagen ageomérrica de las dimensiones de la temporalidad
representada por una catarata, se apoya en alguna medida en la
979

�fenomenología husserliana que entiende el tiempo como un fluir de la
vida perceptiva\ "las fases de ahora de la percepción -señala Husserlexperimentan continuamente una modificación; no se conservan sin más
tal cuales son, sino que fluyen. Se constituye así lo que llamamos
hundirse en el tiempo."- La percepción así como la evocación articulan la
corriente de vivencia en el fluir de un ser histórico que reflexionamos
desde aquí y ahora sin desconsiderar su antecedencia y su secuencia. El
hundimiento en el tiempo remite a ese vacío en el que los ríos vienen
apretujados desde el pasado y desde el futuro a precipitarse, para
conformar una visión en la que nos abrimos panorámicamente a
subjetivar cómo sentimos y pensamos el mundo acorde a su
temporalidad.
El tiempo actual en particular, y los tiempos históricos en general,
son signos que articulamos sintáctica, semántica y pragmáticamente. En
la esfera sintáctica porque percibimos lo ya andado dentro del entramado
de su formalidad. En el sentido semántico porque implica
responsabilidad ante el mundo en el que nos desenvolvemos. Y en
dirección pragmática, porque demanda b valoración acerca del telas de la
humanidad.
Pero una semiótica del los tiempos se quedaría corta si no asumimos
que el vivir individual renga que renunciar a dejarse atrapar por las redes
de una lógica en la que se sobrestime a grado absoluto cualquiera y una
sob de las dimensiones de la temporalidad. O peor aún, inclinarse por
una de sus posturas optando por la salida de emergencia hacia el umbral
de la irreflexión para remedar a perpetuidad el ritmo automático de la
historicidad.
Así es como cada experiencia individual en el orden de la
temporalidad, nos exige subjetivar el tiempo como una correlación
intencional entre pasado, presente y futuro de tal manera que configure
otras posibilidades de poner en cuestión b concepción del tiempo lineal y
circular. Nos relacionamos con lo que vivimos en el pasado ¡nra aprender
a olvidar y no para atormentarnos con un mejor conocimiento de
nosotros mismos. os relacionamos con el presente porque el deseo de
gritar que nuestro ser histórico experimenta su vida propia con
intensidad. Presagiamos el furnro para asegurarnos las condiciones de
posibilidad de un mundo en donde la duración es nuestro ensueño.
Parafraseando el inicio de La prosa del mundo de Mcrlau-Ponry se
afirma que hace mucho tiempo que se habla sobre la cierra, y las eres
cuartas parces de lo que se dice pasan inadvertidas. Por ello nos resulta

indispensable no deJ·ar inad
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.
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Idens~;1enro se apropia ilícita menee d/ l su ugar allí donde la falta de
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o que no le corresponde e
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resuelve pensando nuestro ~empeo que. g~~u111a e individualmenttºs
Sll1 preJ UICIOS.
se

~

Notas Bibliográficas
1

Estas lecciones se pub! icaron . .
llu_sserl. aparecieron con el o~1gmali~ente en el volumen IX del
..
Ze11be1r11ss1se1ns (hsg M r¡ . !!lulo I orlesungen ::ur PI
Anuario dirigido por
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· 1 • r e,dcgger) ·I
wnomenoloo · d
.
e,gcr (Munich)· Alexandcr Pla~~d . e Anuario
con1aba con corres 61e ¡· es mneren
.
G ,
erlin) ) corno edit 1\1 . . n er (,\ilun,ch). Adolf Re· h
_ponsa ,a de Morit1
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or ax N1emcvc 19?8
inac (Gotmga) J\,I
ra ucc,on de ellas corno r.
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.
En
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.
) y traducida Otto E L
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.,,10 e 1a conciencia del'
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n una primera
9
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en Husserl \" e~ 1~ng dder,-_ en CSla versión se inclu\'el:mpo 1:1maneme publicada en
traducción a la q .
e1degger de (1 onne Picard B •
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ue nos refcnre
· uenos Aires Ed. ·
enomenologia de la c
. . mos en este comentario corr .
. - llonal Nova. La
finotas del fenorneno' lo onc1encta 111/erna del llempo d1.: la rcc· esponde a las Lecciones de
eo español A
• .
·
1cnte tradu · ·
otras obras de Husser~ también h· gustm _Serrano de Haro. quien a an.cc,o,n. presentación)
La versión de las leccio11 . d S a traducido al castdlano a Jan p. t pck e de haber traducido
basada en Zur PI
e~ e errano de Haro. 173 pp " d .d ª. º. ª_) a llannah Arendt
wnomenolo . d
·• .v1a n Edito I T
.
{lusser/wna. ed. Rudolfl3ohcrn:g,~I- es inn~ren Ze11be1rnsstsei11; (!89;1a¡9/tta. 2002. está
Husserl. Lecciones defi
. , Mtmes l\ ,_¡hoff. Den Haag 1966
/ torno X de
J ~I
enomenolo~i
.
·
.
0 d I
1
usserl. Op. cit. . r&gt; . -., ~
e a conciencia ill!erna de liem1-?o
.
_
4 lb . f
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6
/( .. p. 68.

· ·

981

't.

�CANJE
Alemania
1

/bid.
77. idea destacamos con Landgrebe. el enigma de la subJ.:ti, 1dad hasta entonces
Sobrep.esta
oculto en.:\ sentido de su radicalidad a la tradición filosófica occidental. pues no es sino hasta
con el pensamiento de Husserl cuando la subjeti, idad se rc~eta como unidad de significación
que arroja inéditas expectati,as acerca del entendimiento ) la sensibilidad: ~ en particular.
como lo señala Landgrebe: sobre el jl111r de la r1da. Es de este modo como surge también la
tarea de pensar la historia y su concepto de temporalidad como problema fenomenológico. Cf.
Ludwig Landgrebe. Fenomenología e /11stona. tr. Mario A. Presas. Caracas. :vtonte A,ila

6

Editores C. A .. 1975.
, Husserl.
cit. 84. carres,anas. p. 41. 1a ed .. tr. ) pról. José Gaos {Primeras cuatro
Husserl. Op
.\feditac,ones
8
meditaciones). Fondo de Cultura Económica. 2a. ed. revisada y aumentada {respecto de la de
1942). cd. y tr. Meditaciones 1-IV José Gaos. pról. ··Historia ) significado". tr de la
Meditación V Miguel García-Baró. México. FCE. 1986. Otra tr. y pról. Mario A. Presas.
Clásicos del pensamiento. Madrid. Editorial Tecnos. 1986. la misma traducción con not. e
introd. en Salamanca. Ediciones Paulinas. 1979.

Ku!tur Austausch
l nsti tur fü r
Auslandsbcziehungen

o 52: 2102, 3102, 4102
No: 5.3: l /03

Argentina
Sapimtia
Pontíficia Universidad
c:itólica Argentina
Fac. de rilosofía V
Lerr.1s

Vol. LV, f-ascículo: 207/2002

·

Chile
/ l11nt{l/l/(tlS

'o. 27/aíio: V]!··'No · _,
, 81ano
. \ I I II

Ponriticia
~111versid.1d
Católic:i de Chile

:\o. 29/.iiio \'lll: i\o. 30 ..uío \'!11

Colombia
Boletín de l,1 ,lrnrlmw1 Co/0111Ú1,111t1,

Tomo 1 [1•

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1.

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:1110

2001

Cuba
Casas de las Am/rrrn.i

t\o. 228, Jul-Sqi. 200'·
11&lt;) , OCH¡·IC 20()1•
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13
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. o. - O, enc-ro-111:irzo 2003.

España

Anales
Revi sta Ac.1dc:rrnc:1 de:
Cirnc1;1s i\loralc:s v Políri
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Estudios Sobre Educic1ó11

982

\:o. 002, 2002: \lo . 005. 2002

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Lspír1rn
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lnstiruto Filosófico
de Balmesiana

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México

No. :16. 2002.

FI Jerec/10 de 111111
Dn11ocmcit1 cos111opolit11
Universidad de Gr.und,i

No. 9"&gt;. \ 'o\ .2.2, 2002
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Nu. 9-, \ ' 0 1 52. 2Ull2

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Universid:id de Deu 5 t0

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¡v[ichiga11 Awde/1/iárni , .
~1 ichi¡:;an Acadcm\' of Sc1rncc
Am&amp;lencrs

Analogía Filosófica
Centro de Estud ios de la
Provincia de Santiago
de México de la Orden
de los Predicadores

No. Especial 1O, 2002; 11, 2002.
Año XVI, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Andmneús
Frayles Dominicos
de la provincia de
Santiago de México

Ario XII, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Armas y Letras
Universidad Autónoma de
N uevo León

o. 38, 2002; No. 39, 2002;
No. 42, 2003

Cathedm
Facultad de Fi losofía
Universidad Autónoma de
Nuevo León.

It alia
Instituto Venero di .
Scienze Lettere ed Am
Francesc1 Rossi,
Mill'Altre Mamv1glie
Risttrette i11 i1ngwtissimo
Sp,:cio

\'ol. 98, 200 1

Luc:i Azzena,
.
Ordi11ame11ti, Provvisio111
e Riformagio 11i del Co11111ne
di firenzeVolganZZIW __ ~ _
da Andrea Lancia (13))- }))l)

\'o\. 99. 2001

Vol.%

María Oarío:
A11dré Sal/1/oll
María Oarío
André Salmon
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Afie origini deffa 111odenuta
Poerica
Romr1nica Gandmsia

fondo de Investigaciones
Científicas, Flandes

;-..!emoria %

...............No.;XXX

984

Año 2, No. 4

Ciencia
Universidad Autónoma de
Nuevo León

Vol. V. No. 4, 2002
Vol. VI. No. 1, 2003
Vol. VI. o. 2, 2003

!11vestigación
Universidad de Monterrey
La demoacracia directa en Suiza
Universidad de Monterrey

2001
2000

Logos
Universidad La Salle

No. 88, 2002; No. 89, 2002;
No. 90, 2002

Memoria
De la Primera Semana
de Human idades
Universidad de Monterrey
Trayectorias
Universidad de N uevo León

2001

Año lV, No. 1O, 2002
Aí10 V, No. 11, 2003

985

�Vera H11ma11iras
Univers1dad La Salle

Vol. XV\l, No. 32, Año XVI. 2002
\'ol. &gt;-.'\'11, 10. 33. Año XVII, 2002
\'al. &gt;-.".'lll, ~o. 34, Año XVIII, 2002

Portugal

Vol. LX.'\'Vll, 2001

Boletim da Faculdade
de Direito

e llÍ\'eíSldade de Coimbra
No. 19, 2002

Revrsta cla Farnltlade
de Letrm
Filosofia
Universidade do Parco
como XXXV, 2002

Revista Portuguesa de
/,wórica
f aculdade de Letras
da Universidade de Co1mbra

Es1e libro se irnninó de imprimir en el
rrn:~ de scpriembre de 2003 en 1 .
ralbes de h I
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Leon. El ura¡c luc de 5&lt;)0 qcmp
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986

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Reseñas y Comentarios, 2003, No 30, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�MENSAJE DE GRAT ITUD AL GOBIERNO DEL
ESTADO DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE
NOTARIOS PÚBLICOS DE ESTA ENTIDAD
FEDERATIVA
Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL

Al recibir · este homenaje, recibo un alto honor, acepto un grave
compromiso y expreso una profunda gratitud. Reciba el Gobierno del
Estado de Nuevo León, y el Colegio de Notarios Públicos de esta
Entidad Federativa, el testimonio de mi encendida gratitud y de mi más
alta estimación intelectual.
Enclavada entre altivas y fuertes montañas - Las Mitas, la silla, la
Sierra-Monterrey, Ciudad de pe,ftles, como le ha llamado algún poeta, no se
ha hecho huraña e inhospitalaria, como solía ocurrir a las poblaciones
geográficamente aisladas. No lo fue antes de que los caminos de tierra y
aire le dieran fácil acceso; menos ahora que la aviación y las carreteras
facilitan las comunicaciones. De sus serranías, Monterrey, sólo he
aprendido firmeza, resistencia, dignidad. La montaña, aquí no ha sido
obstáculo, sino estímulo. Al desafío del medio ambiente, el
regiomontano dio su vigorosa respuesta. Esta respuesta ha sido y sigue
siendo Monterrey: "Capital industrial de México" -por la importancia de
sus grandes industrias- y urbe universitaria.
. No tiene el paisaje regiomontano, ese aspecto sonriente de los fértiles
valles y de las vegas del sur mexicano. Es de piel reseca y de líneas
enérgicas. Nos pone, súbitamente, ante el recuerdo de ese tercer día que
describe el Génesis. A veces, parece surgir en la piedra un extraño afán
de verticalidad afilada y majestuosa. Surge entonces, camino del cielo, ese
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AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO ),_EÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

primera vista poco acogedora, encuentra que sus habitantes son
cordiales, francos y hospitalarios.

amor. Si entendemos bien lo que significa una educación para el amor,
nuestras escuelas y nuestras universidades se convertirán en fuentes de
luz y de ciencia, de calor y de consuelo para el hombre y la sociedad.

786

Monterrey se transformó de modesta Villa a Gran Metrópoli por obra
y gracia de un visionario de gran clase -el padre del escritor Alfonso
Reyes- que fue el General Bernardo Reyes. En Monterrey, la hora es la
hora y la palabra es la palabra. Se creé en las fábricas, en el valor
fecundante del esfuerzo y en la educación. Eh-.esta "abeja", antes que
Sultana del Norte, esta forjado y forjándose el mejor estoicismo de
México.
Monterrey es un estilo de cultura. Hablo de estilo como estructura de
una entidad básica, como comunidad de carácter, como disposiciones y
modos de comportamiento. Aclaro que Monterrey no tiene un carácter
preceptivo -que suplante su realidad-, ni es algo estático, rígido,
anquilosado. Trátase de una estructura reactiva, no de un mito, que se ha
ido constituyendo en la historia y que funciona ante estímulos
adecuados.
Desde Monterrey: Una circunstancia difícil, un verdadero reto para la
creación intelectual, he escrito mi vasta obra filosófica, jurídica y
humanista. Aquí está mi esposa, regiomontana por cierto; aquí nacieron
mis siete hijos; aquí tengo mi "alma mater"- la Universidad Autónoma de
Nuevo León- con un lema que he hecho mío por dem:ho de amor y de
estudio: "Aierem Flammam Veritatis".

La empresa propia de cada edad, no va a privarnos de la continuidad
del esfuerzo. Anhelamos progreso axiológico y no simple cambio.
Conservemos en el tiempo lo que vamos a sujetar a mejora. Al llegar
nuestro turno de filósofos, de intelectuales, es digno y es justo prender
más puro y más alto, el fuego de la sabiduría, más importante que la
ciencia, sin descuidar los avances tecnológicos, siempre que estén al
servicio del hombre. No sueño con una ciudad de Monterrey celestial,
pura. Solo espero y trabajo para una ciudad más culta, más cordial, más
receptiva, más próxima a la civilización del amor. Y para llegar a la
civilización del amor necesitamqs una educación para el amor. La muerte
del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema cordia~ en un
odiador, solo sirve para arder. En Monterrey sobran eruditos y faltan
sabios. Hay po~a gente feliz, Siento una compasión infinita por ese
.pequeño, admirable regiomontano pobre que vive y muere entre asfaltos
y humo, siempre atenazado por el reloj, molesto por enfermedades que
produce la civilización, saturado de problemas por la crisis, siempre la
búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el

No hay que hacernos demasiadas ilusiones con respecto al progreso
técnico de Monterrey. Démosle un sí a la técnica y un rotundo no a la
tecnocracia hueca de fermento espiritual.
Admiro sinceramente el esfuerzo, la tenacidad, el valor para afrontar
problemas que atesora el regiomontano. Me llenan de esperanza los
res~ltados y la eficiencia terminal de algunos servicios educativos que
satisfacen la demanda de educación elemental y secundaria. Me satisface
también, íntimamente el designio y el esfuerzo de hacer una Ci11dad del
Conocimiento¡ pero primero preparemos la infraestructura.
Ayudémonos todos para construir, paso a paso, un Monterrey y un
Estado de Nuevo León, más henchidos de cultura, de felicidad, y de
esperanza. De la compenetración total entre vida y pensamiento bajo el
signo de amor-donación, depende nuestro cabal cumplimiento y nuestra
felicidad.
Permitidme que os diga, tan sencillamente como pueda, cual es la idea
que me hago respecto de mi filosofía y de mi papel de intelectual, jurista
y educador. Y o no puedo vivir vocacionalmente sin mis investigaciones
filosóficas, jurídicas y humanistas; sin mi docencia universitaria sin mis
conferencias, sin mis libros y mis artículos. Tras de abrirse e~ variaos
horizontes, mi obra filosófica reagolpa, en última instancia, hacia la
estrechez de lo único necesario: Una filosofía como propedéutica de
salvación. En ella he trabajado, desde hace varios años, con toda
intensidad y entusiasmo. Intensidad y entusiasmo de vivir que no está
exento, claro está, de una cierta dosis de incertidumbre, de melancolía, de
riesgo. ~ero predomina, en esta vocación del fundamento, un goce lleno
de plenitud presencial de todo cuanto hay en el ámbito finito Qa habencia).
Goce que no convierte la vocación filosófica en una ocupación felicitaría.
Es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a
filosofar. Sin un saber vital de ultimidades no puedo ubicarme ni
autoposeerme. En definitiva, no es la vida para la filosofía, sino la
~o_sofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando para mejor
v1v1r. Filosofando para mejor vivir, para realizarnos, para salvarnos. Un
ent~ anhelante de perfección -conciente de su incompletud y de su
linutación- está comprometido a filosofar. No se trata de oficio, sino de
condición humana. Sobre el fondo problemático de nuestra existencia, la
filosofía intenta proyectar una claridad definitiva. La actitud filosófica es

�789

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

un modo de estar en la habencia, esto es, en la urdimbre omniglobante
de entes reales, entes ideales, posibilidades, normatividades y todo lo
habido y por haber. Desde _este modo de estar en la habencia (universal
concreto que equivale a la Creación), se convive y se muere.

todo mensaje, debe estar al servicio del amor que abraza y excede a la
verdad.

788

Para un mexicano que quiere llegar a la universalidad sin traicionar sus
más caras es.encias, las distinciones académicas -nacionales o
extranjeras- constituyen un vigoroso estímulopa!a proseguir en la tarea
vocacional. Eso es todo. Sin agregar un centímetro de estatura
intelectual, nos disponen a la gratitud y nos estimulan a emprender el
asalto de la altura.
La gratitud solo es posible en el ámbito de la libertad. Gratitu~ q_ue va
dirigida a personas: maestros, alumnos, funcionarios. El agradecl11llent~,
como el ruego, siempre es interindividual, transcurre entre un yo y un tu.
Y pienso que agradecer y recibir, dar y rogar es reconoc~r. el mu~o
apoyo y la mutua ayuda. Quien hoy da, mañana puede re~1b1r; y ~wen
hoy recibe, mañana puede dar. Es bello poder agradecer y mide, en c_1erto
modo, la salud espiritual. La gratitud es disposición al a~adec~m1ento
vivo. Recibimos más de lo que hemos ganado. Nuestra vida misma es
una dádiva de amor que nos compromete a vivir amorosamente. Quiero
recordar las palabras de Pablo de ~arso: "J?_.ue tienes _que no. I~ ~,ayas
recibido? Y, si lo has recibido, ¿a que glonarte cual s1 no lo hubieras reczbzdo ( 1
Corintios, capítulo IV, versículo 7) En rigor, sólo he tenido un maestro:
Jesucristo. Y mal cristiano sería si no diese hoy y siempre.
Pero este reconocimiento me insta a la gratitud hacia quienes fueron
mis profesores -mexic~nos y extranjeros- y hacia mi~ alumnos
universitarios -múltiples generaciones- y mis discípulos. Sm e~os no
sería quien soy, ni podría llevar a ·su cabal sentido el homeoaie que
recibo. Y pienso, también, en el diálogo con los grandes muertos, en el
influjo que viene de lejos.
Abrirse a la verdad y abrirse a la verdad para los otros es cumplir la
ley de nuestro propio ser. El amor es inseparable de la verdad: la
esclarece y la posibilita. Tenemos la certeza de que somos hombres para
algo más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Condenados
como estamos a la muerte, debemos· apresurarnos -con inquebrantable
voluntad y sin. descanso- a dar nuestro mensaje ~grande o pequeño,
. pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
. p~rq~
tenemos la. certeza -los creyentes- de que sob ran 1os mensaies
todo está a la vista,. en su más prístina patencia. Pero todo develam1ento,

Amo a la jurisprudencia como apostolado de la justicia, porque sin la
justicia - vivificada por el amor- no se mantendría ni se desarrollaría el
Bien Común de la sociedad. Seis años de abogado postulante, y más de
medio siglo -52 años- de ejercer la digna profesión de Notario Público,
dan testimonio de mi quehacer profesional. Mi profesión es parte muy
importante de mi vocación -modo personal de propender a la plenitudy me ha conferido una misión incanjeable, insustituible, única, de vivir en
la tierra en espera esperanzada de la eternidad feliz.
El arte de redactar auténticamente los negocios legítimos d~ los
hombres llevó a la ciencia del Derecho Notarial: Examen de la naturaleza
del documento notarial, su eficacia, su objeto, su invalidez, su formación,
su autor -el Notario-, su conservación, archivo de notarias,
interpretación de la voluntad de las partes, todo ello es objeto de ciencia
y no de mero arte. De justicia reguladora, preventiva o pacificadora, la
función notarial se nos presenta como una función legitimadora, como
un servicio público, como una tarea autentificadora, como un cometido
de fe pública, ligado, desde al inicio, al orden administrativo, si se
prefiere, a la jurisdicción voluntaria, con un significado no judicial.
Tratese de una actividad pública que se ejerce dentro de un radio
determinado que tiene por objeto el instrumento público en relación con
la idea de forma. Amalgama de caracteres difíciles de sintetizar. Yo me
atrevería a proponer como definición del Derecho Notarial, la que a
continuación apunto: La sistemática de la autenticidad teleológicamente dirigida a
realizar la seguridad, la justicia y el bien. común mediante la regulación del acto
jurídico públicoy del registro público.
No es tarea fácil, pero tampoco imposible, codificar como Derecho
Notarial un derecho autónomo de la forma. En todo caso están allí
normas vigentes en torno a la función notarial. Este operatorio público
se establece por autorización gubernamental con demarcación geográfica
y deber de residencia. Quiero recordar, también que el Notario -por lo
menos dentro del sistema .neolatino-: un Profesional del Derecho que aplica
rectamente las normas jurídicas, que tiene conciencia de su función social
Yque sabe adaptar, sin violentar, la norma al caso particular.
No se puede ser un verdadero y dignp notario, sino se profesa una
ética acrisolada, una competencia fuera de dudas y una formalidad, con la
clientela, que ponga de relieve la alta responsabilidad de la función
notarial. No tan sol_o somos -o hemos sido- fedatarios, sino profesores

�790

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL EsrADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de jurisprudencia y consejeros prudentes de los individuos, de las
familias, y especialmente de las clases más humildes.
Dar fe en actos, contratos y hechos que adquieran relevancia jurídica
es una profesión muy digna. Sin un verdadero amor por la verdad, no se
puede ser un Notario digno. La dignidad del Notario proviene de que es
un singular testigo calificado de la verdad.
Pueden ustedes estar seguros que su companía, su afecto y acaso su
admiración, me producen una satisfacción íntima, legítima, sin caer en
embriaguez ni delirio de grandeza. ¿Ac~so no soy homo humus, nada
prehistórica? Pronto nos separaremos para ir a nuestras respectivas casas
y para seguir con nuestros respectivos quehaceres. Pero me quedaré
con ustedes en nú. Buscaré alcanzar altura elevándome sobre su altura
de amistad.
He partido de lo poco que soy para alcanzar lo otro paso a paso,
caminando sobre imperfecciones pero decido a recoger algo de lo
verdadero, de lo bello y de lo bueno que pasa a la vera y advierto en el
hondón de mi alma. En medio del sufrimiento, del esfuerzo y del
sacrificio viene galopando la aurora.
Un hervor de reverencias y de amores debe impulsar el vuelo
generoso. ¡Fuera con las minúsculas ligaduras que restan posibilidad a la
obra, velocidad a la carrera y belleza al sacrificio! Hay que batir alas sobre
la desventura de la enfermedad y del sufrimiento. No ir adelante es
volver atrás. Caminaremos -cosa en verdad difícil- calculando la
situación y conservando el rumbo.
Porque siempre he estado en éxodo hacia lo absoluto, no me exalto
por los triunfos ni me deprimo por lós fracasos. Un homenaje como el
que se me tributa generosamente el día de hoy, me atemoriza un tanto.
Pienso en aquellas aleccionadoras palabras de Quevedo: "Vuelve los ojos, si

piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallarás que no eras, que es Íll
última miseria". Existo, porque procedo del Ser Absoluto. Sin ese Ser
Absoluto, nada soy. En Él, y solo en Él, puedo encontrar plenitud Y
descanso, libertad y júbilo, en un homenaje compartido y con
destinación final en esa alegría de Dios que relativiza todo.

Allí en el hondón del alma tstá la enjundia de lo que somos y de lo
que a.11helamos ser. Lo demás: estruendo que se produce, vértigo de la
vida, ¡no vale la pena! Importa, eso sí, acometer el riesgo de cada día con
un temblor de impulso seguro y de certidumbre vocacional, en espera de
que la flecha -hoy caminando callada y misteriosamente- dé algún día en

•791

e! ~!aneo.

H~sta entonce~,. y_ para entonces, aquí seguiremos, día a día,
v1V1endo la vida como milicia, ¡Militia Christi! Milicia de cristianos de
~ombre_s comprome~dos. Firmes, pero abiertos siempre a los su:ves
1mperat1vos de la amistad y del diálogo, para saber ser hombre entre los
hombres.
He aquí lo que tenía que decir. El resto es silencio preñado de gratitud
y promesa.

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN
Auroa Georgioa Bustos AreDanos
Estudiante de la Faculud de Filoso6a y letas

Univemdad Autónoma de Nuevo León

Introducción

FJ. hombre se pregunta, qué son las cosas y después de darse cuenta que
IIÓlo él es quien puede dar respuesta a lo que las cosas son, él continua
pieguntándose, sobre "cómo es" que sabe lo que las cosas son, o cómo
ca que puede llegar a conocerlas. Toda vez que se consiga una respuesta,
m posible establecer una explicación de las cosas y eo base a tal
cipJicación se podtá fundamentar todo un sistema.
Este trabajo de investigación tiene el propósito de ahondar sobre el
problema del conocimiento en la filosofía de Platón, por lo tanto, es
importante definir primero, qué es el conocimiento.
El conocimiento es la relación que se da entre un sujeto y un objeto,
donde la función del sujeto es aprehender al objeto y la del objeto, en ser
aprcheosible y ser aprehendido por el sujeto, mieotns ambos
peananecen separados etcmamentc uno del otro ontológicameote.
(Hesacn,J. Teoría di/ úll«imit11to. Teoría Q1llfOi di/ ú11oamie,,1(), pp.26).
La t.coiía del conocimiento de Platón se caixteriza por la concepción
del conocimiento como una reminiscencia (""'1111111.riJJ, es decir un
tccucroo; y hace referencia al conocimiento verdadero como aquel que
llega a conocer ~ Ideas, conceptos, y no en los objetos sensibles, a los
que Platón calificó como simples copias o sombras de las Ideas.

El conocimiento que se fundamenta

ldcalismo.

en las Ideas

se ·conoce como

�CONCEPCIÓN y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

7g5

AURORA GEORGINA eusros ARELLANOS

794

La unportancia del Idealismo en b. Filosofia radica no en que se

pueda ieconoccr la posibilidad de "llegar a conocer", como lo

~

Sóctates al afianu que él sólo sabia que no sabia nada, la importancia del
Idealismo platónico radica ert que, Pb.tón propolle, por vez primera un
sistema por el cual se puede llegar: al conocimiento verdadero y así
mismo Pb.tón se.prcgnta cómo funciona b. relación enttc objeto y sujeto

:es e

Platón afuma, que los sentidos son inca
d
bs cosas, es decir aquello que h
conocer la esencia de
sentidos sólo pueden percibir loac:qr
_cosas sean lo que son, los
decir bs impresiones dichas im q. os ob¡etos producen en ellos, es
,
preStoncs son las sensaciones.
· · · las cow sensibles u,w¡ en mod al
. .
que dirija hacia ella• su aten . , o guno tnvttan al entendimiento a
competentes de ellas
. oon, por que los sentidos son ¡·ucces
~.1:-:
•
mientras
enu:11w111,ento a reflexionar por que1 otras . hay que obligan al
ningún sano juicio acerca de
~ os ~en~os no sabrían emitir
alma, y requien: un serio exam~. ell teslllnontos parecen extraños al
entonces a su auxilio al entcndirni e os, por tanto, d alma. llammdo
si cada una de esm cosas se re6 ento y a la reflexión ttatll de aaminar
perpleja (ante dos caminos) d:~aso~ ~a dos distintas ... el alma
1
fonada a hacer pesquisas y a'
en ~ • entendimiento y se ve
cstt
l
.
prcgunW'Se a st misma que la 'dad
caso, e conoomicnto de la unidad
d
es wu . En
la vuelven hacia la contemplación del
uno e los que elevan al alma y

dentro de una esencia dcalista del conocimiento
La Dialéctica, según Platón, funciona como ciencia y como método
pata p&lt;&gt;det así llegar a 1ás Ideas.
Abordar la teoría del conocimiento dé Platón, implica entender sus
doctrinas filosóficas éticas, políticas y ontológicas e las cuales conceptos
como Idea, Conocimiento, Virtud, Alma,· y las divisiooes que hace_de
ésa principalmente, cscin en constante intettelaciótt.
' En cuanto a la influencia del Idealismo platónico a través de h
historia del pensamiento filosófico, ésta es irulegable, su trascendencia se
puede advertir no sólo en sistemas filosóficos tales, como el Idealismo
Alemán de la época Moderna, sino wnbiéo Ct1 el pensamiento filosófico
de San Agustín de Hipona, quien relacionó íntimamente la filosofía
platónica con los dogmas del Cristianismo·ducante la Patrística.

Conocimiento y Percepción
El conocimiento, según Platón, es recordar lo que está dentro del
alma. Las cosas sC11sibles son sólo un estimulo para el alma, la cual desde
lo sensible, se apartará, y Sé elevará a la contemplación del Set.
~énon: ¿Y qué medio adopbcis, SócratcS, para indagar lo que de
ninguna tmntt2 conoces?¿Qué principio te guiará en la indaglu:ión de liú

cosas que ignon.&amp; absolutamente?.. ..
·
Sócn~: ... -~\Í ¡,ue.-1, para el alma, siendo inmortal, renaciendo a la vida
muchas veces y hllbicndo visto todo lo que pasa, tanto en éslll (vida)
como en la otra, no hay nada que ella no haya aprendido por CAta razón,
no es extaño que, respecto a la virtud y a todo lo demás, esté en estado
de recordar lo que ha sabido. Porque, colllO todo se liga en la natunle22.
y el alma todo o ha aprendido, pÚedc, recordando una sola cosa, a lo cual
los hombtu llaman aprender, ~ontrar en sí mi~ma todo lo demás, con
tal que tenga valor y que no se canse en sus indagaciones. En efecto,
todo lo que. ac llama bulc:al y aprender no a otra con que

d1as

d

s:.2

Las cosas que son percibidas a través d
.
ser al mismo tiempo, por ejemplo:
e los sena.dos parecen ser y no
Al o~servar una hoja de papel blanco, se encuen
su totalidad blanca, sólo es casi blan
tra que esta no es en
blanca, es decir es y no cs.l
ca. Por lo tanto es blanca y no es
El color, al impresionar, sólo brinda un co . .
blancura de la hoja. El sentido d la .
nocuruento acerca de la
la imagen,
.
.
e vista corrcspondi t al 1
mtenttas que una a · .
en e co or capta
no se conoce io que realment panencia es fonnada dentro de la razón y
ala sensibilidad que poseen 1:s e~r:~ ~onoce su esencia. Pero gcaci.as
que pueden sentir (sensaciones) 1
adlos, entre ellos el hombre es
0 que es pcnnit
maneta, tos ob¡etos
·
'
'
que les rod
e conocer de esta
ean.
A es~ tipo de conocimiento ue
que conociste en captar inform;ci\n
como conocimiento sensible.

Los sentidos stempre están en la . ,
q_uc por ser materiales, se encuencr: ::~ con los objetos sensibles los
~do objeto de generación
. , pre en constante movimiento
.
y corrupcwn, y de ser así, entonces:
,

163

2

Pbtón. Rep1ibúta; LJbro VII· Ed· POlT\13,
. , Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 162-

seco,dar.
l

1

Platón. Mmótr o d, _la Vi,t:Md. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos..." . 2003, p. 2'1J

.
:idmedio
env~ del ~to de sentir (acción
extenor), se le denomina

Marias, Julián. Historill tk la Filostfia.

�796

AURORA GEORGINA Busros AREUANOS

CONCEPClóN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Una cosa que estuviera siempre en movimiento no podría ser conocida
por nadie. Micntns que se aproxima a conocerla, se haría otra y de otra ·
naturalc-a; de rucrte que no podría uhcne lo que 01 y cómo OI. No hay
intcligcncia que pueda conocer el objeto que se conoce. si esa: objeto no
tiene una manera de ser deti:tminada.•

De ahí que el conocimiento de lo sensible es sólo aparente. Las solas
se:osaciones que·producen los objetos sensibles, no descubren la verdad
de las cosas.
"'-

" sensible r'dc lo
El filósofo Platón, coloca a este conocimiento
aparcntc'1, en el nivel de la opinión (doxa) palabra de la que hace \11
análjgjs en d dwogo el Ctatilo o dd Leiiguaje, en el que define a la
pilabra don u opinión de la siguiente manera:
Doxa es el nombre que, o procede de seguimiento (diooxis) y en este
wo, es la indagwón a que el alma se consagra pan saber la verdad de
las cosas; o bien el nombre del disparo de la flecha (toxon). Yo prefiero
la última explicación y por lo menos la palabra accncia (toecais),
responede a la misma idea. En efecto parece (don), expresar el anhdo
(oisis) del alma hacia las cosas para conocer su naturaleza. la misma
relación hay entre la palabra voluntld (boulcc) y disparo (bolee), así
como laruarsc hacia (bolcsthai) y deliberar (boulcsthal). Todas cst2S
paW,ras corresponden al mismo orden que don, no son más que
diversas expresiones de una idea de tiro o de arranque.5

· En griego la palabra do.xa, signilica "opinión o creencia'", y la palabn
diooxis, significa "persecución o aspiración"7, mienttas que toxon indica
"disparo de flecha"'. La palabra oicsis, también sjgaifica "opinión,
pensamiento, apariencia, petsecución y presunción"' por lo cual se
identifica con los vocablos-de doxa y diooxis, al igual que oisis, palabn
que se deriva del vocablo "m&lt;a&gt;"que significa "creer, pensar, suponer,
1
presentir, desear y anhelac' º. Las palabras anteriores, expresan según
Platón, la misma naturaleza que la palabra doxa, ~s decir, dan como
signi.fi~o una misma idea, que es la de doxa como una creencia.

Las palabras boulh y bolh tienen una estrecha relación, pues la
primera (boulee), significa tiro o lanzamiento11 y la segunda (bolee) indica
''volwitad, determinación deliberación, o parecer,, que para Platón estos
dos vocablos, señalan el modo de actuar de la opinión.
La opinión es una creencia fundada en el alma, por la determinación
de ésta, en búsqueda del conocimiento de las cosas. El alma se "lanza
como una flecha" hacia el objeto que desea cottocer y a partir de las
sensaciones que dicho objeto imprime en el alma del hombre, son sobre
bs cuales formula creencias, pensamientos y suposiciones, es decir
construye opiniones.

Por el contrario, la palalm aboulía, derivado del vocablo e&lt;~UA1J que
significa "falta de voluntad" 12, indica "irresolución''º es un quedarse
quieto que para el filósofo significa la no disposición del alma hacia un
lan2USC a los objetos, (ou ~CXAUtQ, es un no realizar lo que le es propio
(as~&gt;.euto)14.
La opinión sólo conoce por la apariencia, siendo aquello que es y no
es, entonces ésta opinión ocupa un término medio entre todo lo que
realmente es, y lo que no es en absoluto. Mientras que la ciencia tiene
por objeto al ser, y la ignorancia al no ser, la opinión difiere tanto de la
ciencia como de la ignorancia, siendo la opinión algo que posee menos
claridad que la ciencia, pero menos oscuridad que la igoorancia.15

Platón afirma que cuando el alma dirige su mirada a los objetos
iluminados por la Vetdad y por el Ser, éstos objetos son claramente
conocidos; pero si el alma vuelve su mirada a lo que está mezclado con
las tinieblas la vista se obscurece y sólo tiene opiniones que pendulean de
16
un lado a otro, careciendo de toda inteligencia Aun así, la opinión tiene
la facultad de juzgar por las apariencias17 lo que es y lo que no es al
mismo tiempo, sin embargo, esto provoca que emita tanto juicios
verdaderos como juicios falsos.

• Platón. El C,11tilo o delUfl/.lllljt. Ed: Pol1'Ú3, Col. "Sepan Cuantos ..." 2003,pp.412
5 Platón. Ct'IIIÍh o dd Uflf."'9'· Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 390391
6

DittiOlltllÍO Gri«o-Espa,rol'Mif}lcl Babalangue, S.P. 1953

10

Dia:ioll4rio MtJflll41 G•Espaio/VOX

Dittioll'1Tio Mairll41 G,i«o-1:f.lJ&gt;añolVOX

12

fbidelt,

ll

lbidlm
Platón. Croli/o o dd Ln11,11aje. Ed. Porrúa, 2003 Col. "Sepan Cuantos...". 2003,

pJ91

• 1;;¿,,,,,
9

11

1
'

Dia:iOll41'io MalUIIII Grie¡,o-Bspaiol VOX

., ]/,id#,,,

797

Rtp,íbJi&amp;11; Libro V. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 129
Platón. '&amp;ptOJ/ka: Libro VI Ed. Pornía, Col. 2003"Sepan CuantoS...". 2003, p.

ti Platón.
16

15
17

Platón. Rplibliar Ed. Pomía, Col. 2003"Scpan Cuantos...". 2003, p. 128

�798

AURORA GEORGINA BUSTOS ARELLANOS

CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Cuando los objetos que entran por los sentidos y que se graban en d
corazón del alma, dejan ahí huellas ... de una profundidad suficiente y se
CMAerVllt\ largo riffltpo, lnl que ci11'in en Clltc C2AO tienen la ventaja ~
aprender fácilmente; de ret.cner lo que han aprendido, y la de no
confundir los signos de las sensaciones y fonmr juicios vcrdadcros.11

por donde la ciencia es más preciosa que la opinión y cómo difiere de
elb por este encadcnamiento.24

Cuando la cera (contalida en el alma), es demasiado bbnda... y el signo
de 101 objeto&amp; no es limpio ...estín en posición de fonnuhr juicios falsos.
Porcpie cuando ven. oyen o imaginan alguna cos~ no ?J-diendo a¡,licar
en d acto cada objeto a su signo, son lentos, atribu~ a un objeto lo que
cormponde a otro, y genea)mcnte ven. oyen y conciben
caprichosamente. Y asi se dice de ellos que se engañan y que son unos

ignonntts.t,

Al fotmum uo juicio es necesario que se jwgue necesariamente algo
que aisteª, el juicio falso es:
Todo yerro ca ... cuando tomado un objeto t'C3l por otro objeto real, se
afuma que tll objeto es tal otro. De esta nw1era se juzga siempre sobtt
lo "1C .e t:mtc, retn tomando una COll:l f'(')[ tora y pude decÍrRe ~
cuando falta el verdadero objeto que se considera, d juicio es falso.21

La opinión, por el concuno del pensamiento y los sentidos, realiza
juicios negativos o afumativos sobre los objetos. Quien jw.guc de
foana coaccta, foanará un juicio verdadero, teniendo así una opinión
vcahdcra.

La opinión veabdcra como el juicio verdadero, no pueden ser
ciencia, para explicar esto Patón hace una comparación entre la opinión
vctdldcra y la ciencia con respecto a bs estatuas de Dédalo que pueccn
siempre estar ''a punto de escapar". Las opiniones tienden siempre a
"cscapu"22 "porque no estár ligadas con un razooamiento causal',21
En efecto w opiniones verdaderas, mientras que subsisten son una
buena cosa, y producen toda clase de beneficios. Pero son de suyo poco
subaistcntu y se csapan dd alma del hombre; de suerte que no son gran
precio, a mcno11 que no 11e b., fije poc el conocimicntn razonada en la
relación de causa y efecto, esto es, mi querido :Mcnón lo que antes
llamábamos reminiscencia (recuerdo). Estas opiniones uí ligad» hacen
pot lo pronto conocimiento, y adquieren después estabilidad. He aquí

En el diálogo El Menón o de la Virtud Platón dice al respecto de la
opinión, que cuando ésta es poseída en comparación con quien tiene el
pleno conocimiento de wi mismo objeto, el primero Q.a opinión), no será
peor que el que tenga conocimiento, aún cuando sólo se conozca la
verdad gracias a la conjetura (juicio que se forma de algo por señales o
indicios), puesto que la conjctua verdadera (opinión verdadera) tmibién
dirige, como la ciencia, hacia la rectitud de una acción (toda acción tiene
como fin el Bien~. La ciencia enseña a obrar bien, cuando la conjetura
produce el mismo efecto, siendo que la conjctua vet:dadeta no es menos
útil que h ciencia26
En este mismo Jülogo, el filósofo señala que se puede llegar a realizar
conjetuffl verdaderas a través del recuerdo que el alma hace sobre las
cosas que conoció en tiempo pasado, anunciando así la inmortalidad de
la misma.

Platón considera al alma como una entidad inmaterial distinta y
c011trapuesta al cuerpo, el alma no es resultado de la vida del cuerpo, sino
es principio de d1a misma y de su vida.n
La naturaleza del alma es animada, es decir que la esencia del aln\a es
movimiento provocado no por a1go externo a ella, sino producido en ella
misma, por lo tanto el alma no puede dejar de ser alma, desde el
momento que no depende de nada o nadie para vivir. "Ad 1/ q,u s, 11111,i,e
por si IIIWIIO, 1s ,/pri11apio dt 1110Wllit11to, y ~plltlU 11i """", ,up,rear, por tJllt lo
.J
•
•
~-'
,, , ,
IJ"' u ''"'"' por JI IIJUIIIO es llll/lOTUU. • • .
El alma es simple, única e inmortal, mientras que a diferencia del
cuerpo humano, éste es un conglomerado de muchos elementos que se
disuelven en la muerte19•

,.. Platón. M1!1J11 o dt la VltfMII. Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003, 318
25 ''Todo lo que el alma esta dispuesta a hacer, que cuando preside la sabiduría,
todo conduce a su bien, así como todo a su desgracia si aquélla falta" Platón. M111ó11 o dt
"1 Virtlld. Ed. Pomí2, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 308
26J&gt;latón. M111ó11 o d, lt, Vimld. P..d. 'Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 318
11 Ffaile, Guillermo. Histori4 dt 14 Fi/Mofa l. B..A.C., pp 371
21 Platón. Fwo o d,J.AAror. Ed. Pottúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 265
29 Fraile, Guillermo. Histori4 d, /¡z Filosof1111. B.A.C., pp 371
·

11 Pbtón.

'li,/"'1 Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan Cuantos...". 2003, p. 473

"Platón. T.._, Ed. Ponúa, Col. 200.3 "Sepan Cuantos...". 200.3. p. 474
JO Tbidmr, pp. 467·
.
Ibi•
u .Abbagrwto, Nicolás. I-li.r"1n4 di la Fil«ojia, VQj_1 Ed. Mont:ancr. 1978, pp.89
23,Platón. M~ odllll Virtlld. Ed. Pornía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. .318

ll

799

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

800

AURORA GEORGINA BUSTOS AREUANOS

F1 filósofo describe al alm2 como inmateria), invisible, intangible,
impciccptible a los sentidos ''Exirll fllllmellle si11 eolor, si11 jo1'111a, i11ta11gible,
•.-.L .,_ • 'b'la 111~,w,-. #.,.__.,.,.,,Y.l
SUIIQII JIJlfl tJJI i. ll
:
El alma así como los dioses y los demonios, según Platón, es eterna e
irunortal, pero es inferior a éstos31, porque por analogia las almas y los
dioses, ambos viajan en aaos tirados por caballos alados, los caballos de
los dioses son todos excelentes, miciitras que ~de los caballos que tira
el caauaje del alma es negro y rebelde, cii tanto que el otro es blanco y
dócil, el alma ciitonccs, se ciicueotra dividida entre una parte ,a(Ü)na/,11
que tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre y que
ésta en comunicación con el mundo ideal o de las esencias; b parte
iroál,I, es b fuente de las puiones nobles y generosas de los hombres que
perece con el hombre mismo"; b tcrceu .partc es la rona,pisab//4, lugar
de donde provienen los apetitos groseros y las pasiones inferiores,
'además de ser mortaln

Lo que los.hombres dicen haber aprendido, o indagado no es otra
cosa más que recordar.38

El alma, parecida a planchas de cera, donde se marca en ella, como wi
sello, la impresión de aquello de lo que se quiere recordad entre todas las
cosas que ha visto.
...~rnndo (la., ¡,lanclm de cera), dis¡,u~m a recihir nUC!ltra.~
sensaciones y reflexiones, y consct"ftfflOI el rccuetdo y d conocimiento
de lo que esti en ellaa grabado, en t2nto que 12 imagen subsiste; y que
cuando se boma o no es poa"ble que se -ycrifiquc esta impresión, lo
olvidamos y no lo sabemos.39

En el libro VI de la República, Platón dice lo siguiente, con respecto
al alma y la opinión:
PJ alma para llegar a conocer los objetos en sí mismos, se sirve primero
de suposiciones, no para llegar huta un primer principio, por que no
puede remontarse ~ allá de las suposiciones que se ha hecho, sino que
empebndo imágenes terrenas y sensibles, que sólo por la opinión conoce
· y suponiendo que son claras y evidentes se ayuda de ellas en el
conocimiento de 1as vcrdadms figuras.36

El alma es el ótg2110 a la que le corresponde distinguir entre lo que es
y lo que no es, pues lo que hace el alma es aprender la esencia de las
cosas, a partir de las sensaciones que ha percibido primero por medio de
37
la opinión. Y d alma siendo inmo~ reconoce a la vida muchas veces
y después de haber visto todo lo que pasa tanto en esta vida como en
otras, no hay nada que ella no haya aprendido ya, por esta ratón d alma
-; siempre es sabia, y sólo ret.u~ aquello que ha aprendido .
..

ao Platón. l◄idro o d,J AMw. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003,
31 I/Jid,,,,, pp 265-266 y Ti,,,,o. Ed. P ~ Col. "Sepan CU211tos ...". 2003, pp. 323
12 'Plttón. ~ LJIJITJ W . F.d. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 97 y
Ed. Pomía, Col. "Sepan ·Cuantos ...", 2003~ pp 326
u PlatQn. RljJ&amp;.o; Li/»11 W. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 99

T••

34
35

lbidem

.

Fnile, Guillenno. Hidfflll di ltJ Fi~ 1. 8.A.C., pp. 371
36 Platón. ·RIJ"1bit11,· LJlm VL .Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 154
37 Platón. M,llá,, o d, 14 Vntlttl. Ed. Potrúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 299

801

31

1/Júla

39 Platón.

TMltlRI Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan CI.Wltos...". 2003, p. 470.

�MATERIALISMO-ESPIRITUAL EN UNA SOLA
NATURALEZA: EL HUMANO
José Luis Cisneros Arellano
Estudiante de la Facultad de Filosofía
Colegio de Filosofía

UANL

Introducción
El pueblo de Frankfurt fue partícipe en 1900, del nacimiento de una de
las mentes más capaces e influyentes del humanismo del siglo XX. Me
refiero a Erich Fromm, quien forma parte ahora de un capítulo obligado
en los estudios humanísticos de todo el mundo occidental. Estudió
psicoanálisis y la influencia de Marx y Freud se pueden ver en la obra que
a continuación presentamos: El arte de amar.
El Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora dice referente a Fromm:
... fue uno de los fundadores del Instituto psicoanalítico de Frankfurt. Su
interés por el marxismo y especialmente por la concepción marxista del
hombre y la necesidad de superar el estado de alineación, lo acercó a
Horkheimer y a otros miembros del Instituto de Investigación Social ...
La posibilidad de acercar Freud a Marx y de proporcionar bases
psicológicas y filosófico-antropológicas al marxismo parecían una base
segura de cifllentar la asociación de Fromm con el Instituto mencionado
últimamente. Sin embargo, tanto la formación, principalmente religiosa y
ética, de Fromm, como la interpretación gue dada de Freud, lo alejaron
de la escuela de Frankfurt. Con~ribuyó a ello, además su insistencia en los
aspectos psicológicos y &lt;&lt;existenciales&gt;&gt; de Marx.... Fromm ha
tomado muchos de los hechos y problemas de la época contemporánea
-el autoritarismo, el temor, la soledad, el amor a sí mismo (y el amor de

�804

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

sí mismo)- y los ha sometido a lo que a veces se ha llamado
&lt;&lt;psicoanálisis humanístico&gt;&gt; 1

Con esta aclaración, se puede ver ya el rumbo que tomará este libro,
pues es en primer lugar, como él mismo lo dice al inicio del Prefacio "LA
2
lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en ei arte de amar. "
Y es que para Fromm, el problema de la existencia humana no se puede
resolver con las prácticas de la sociedad conte~oránea, a saber: como si
fuera un manual de trabajo para quien no tiene conciencia de su
individualidad.
Por estos motivos, Fromm realizó un estudio con tintes humanísticos
y existenciales que no por eso caen en el concepto de angustia. Por el
contrario, Fromm pugnó por eliminar ese sentimiento que_ ha
caracterizado a la sociedad que vivió en la postguerra, y reemplazarlo por
, el amor como actividad productiva siempre en vistas de un bien racional
superior. Precisamente esa idea de bien racional superior, marcaron el
paradójico pensamiento de este psicólogo, pues implica una
espiritualidad al mismo tiempo que no puede desprenderse del
materialismo. Sea como fuere, pues me estoy adelantando
innecesariamente en mi crítica, Fromm fue un humanista que tuvo el
chispazo de legamos un muy personal y crítico estudio del amor, que es
.el sentimiento más descuidado últimamente por los filósofos.
Empiezo pues, con un breve análisis y finalizo con una breve crítica
del libro y de las consecuencias que se desprenden de las ideas de
Fromm.

Análisis
Todo estudio, sea del tema que sea, debe tomar ~n cuenta en la
medida de lo posible, tanto el contexto como la propia perspectiva de
quien realiza el estudio. Así pues, antes de iniciar el estudio de las ideas
propuestas por Erich Fromm en su obra EJ arte de amar, debo ser sincero
con el amable lector y advertirle mi propia postura. Fromrn, como ya se
vio en la introducción, fue un pensador existencialista preocupado por
enaltecer la condición humana en su capacidad para amar, y luchó contra
la corriente enajenante que reducía al ser humano a la condición de
máquina. Pero f:n su pensamiento, profundo y humanista, siempre
existió un materialismo.
1

2

Ferrater Mora, José. Diccionario defilosofla, tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001
Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Logos. Medellin, Colombia. S/año.

805

Por otro lado, en la postura personal de quien esto escribe, me atrevo
a declarar que me han impresionado las deducciones y reflexiones de
Fromm, pero aún me cuesta trabajo desprender una ética del
materialismo, tal y como los psicoanalistas pretenden, pues considero
necesaria la existencia de "Algo" que fundamente la existencia humana.
Se puede llamar Dios, Cosmos, Motor inmóvil, Bien Supremo, etc.; se
hace necesaria la palabra Dios, a fin de poder hablar en los términos que
utilizó Fromrn.
Con esto aclarado, paso al análisis dicho, y propongo un índice guía,
helo aquí:
1. Determinar algunos de los principios metafísico-antropológicos
en los que se fundamenta Fromm.
2. Revisar, desde una antropología, qué es el Amor según Fromm.
3. Analizar la tesis de Fromrn de que el Amor es un arte y la
respuesta al problema de la existencia humana.
4. Emitir un juicio ético final desde una antropología de la
existencia, al mismo tiempo que emito una crítica personal.
Principios metafísico-antropológicos según Formm:
Lo primero que se debe resaltar entonces se enfoca directamente
sobre los principios metafísico-antropológicos. Así pues, descubro que el
psicólogo alemán parte de fundamentos materialistas, es decir, él sólo
reconoce la existencia de materia. Por lo tanto, no le concede existencia
3
al espíritu, entendiendo por ello lo que no es materia, pero que existe •
Ahora bien, Fromm concibe al ser humano como un ser con
racionalidad, conciente de su existencia, y se pueden extraer las siguientes
tesis antropológicas: el hombre es un ser material; es un animal cuya
diferencia específica es la racionalidad; la racionalidad ha sido la causante
de la separación del género humano de la naturaleza, debido a la facultad
de conscientización propia de la razón; el hombre siente la necesidad de
mitigar el sentimiento de separatidad y buscar soluciones; el hombre sólo
posee su razón y es con ella con la que construirá la respuesta buscada.
Entre los conceptos que Fromm maneja con mayor insistencia y
sorprendente habilidad, se encuentran separatidad, neurosis, alineación y
por supuesto, amor. Los tres primeros denotan cada uno una ideología
3 Al respecto, tomo la definición de espíritu en su sentido escolástico cristiano del
Diccionario de Filosojia de Ferrater Mora, y dice: "El témlino 'espíritu' es usado aquí para
desit,nar una 111bsta11cia o 1111a Jom1a viviente inmaterial' Tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001

�806

607

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN. UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

en particular, que no hacen sino marcar la influencia que dichas
ideologías ejercer sobre las deducciones de Fromm.

puede elevarse sobre la nada o sumirse en el abismo de la guerra y la
destrucción.

Bien, en primer lugar estád concepto de "separatidad", con el cual se
denota una clara visión existencial. Según Fromm, el hombre se haya
separado de la naturaleza que le di.o la vida, ve con incertidumbre su
futuro, esclarecido solamente por la oscuridad de la muerte como
destino final. Pero el concepto de angustia ap~ce y es el resultado de
esa separatidad que lo aqueja continuamente, y lo hace buscar una
solución que elimine ese sentimiento que no tiene nada de biológico. La
influencia del existencialismo del siglo XX es notable y no cabe la menor
duda de que para Fromm el hombre es un ser angustiado, que busca
desesperadamente aliviar ese sentimiento de soledad e incertidumbre
inherente a toda existencia humana.

El tercer concepto que Fromm utiliza con mucha frecuencia es el de
alienación. ¿Qué quiso decir con él? Para este pensador, la alienación es
el producto del sistema capitalista y, de todo aquel poder despótico en su
intento por eliminar la conciencia y el raciocinio dignificante. Es decir,
que los medios de comunicación, la división del trabajo extenuante, las
políticas de " pan y circo" para el pueblo y un impresionante sistema
educativo tienen como finalidad el hacer de cada hombre un autómata
un ser máquina que responda rápidamente y con eficiencia sin
cuestionar, a las ordenes de quien ostente el poder en ese momento.

El segundo concepto, neurosis, muestra la influencia que el
psicoanálisis freudiano y el biologismo ejercieron sobre el pensamiento
de Fromm, pues toda psicología freudiana parte de un materialismo
sostenedor de la tesis de que el raciocinio es sólo una función químicobiológica que se desarrolla en el cerebro. Con la . influencia del
psicoanálisis, Fromm reafirmó otras tesis de suma importancia: la
educación como origen de muchas de las patologías y, a la práctica de las
virtudes y vicios del hombre como soporte moral de las costumbres
sociales. Me explico:
Por medio de la educación, este pensador alemán sostuvo que las
actitudes y patologías del ser humano se transmiten de padres a hijos,
determinando así el futuro subconsciente de cada persona de acuerdo
con la actitud maternal y patriarcal observada en la juventu0v Por otro
lado, con la práctica de las costumbres, a través de la historia y el tiempo
individual de cada uno, se transforman ellas mismas e_n moral y leyes
positivas. Fromm quiso d~cir, con esto, que la actividad es sinónimo de
vida; para Fromm, sólo en la actividad el ser humano se realiza, se hace a
sí mismo y con ello, se constituye en lo que actualmente es.
Pero he aquí que a Fromm, un verdadero defensor de la esperanza y
la fe en la capacidad del hombre como ser constructor y no como
destructor, le aborrecía la idea de que el hombre, en su práctica, en su
actividad que sólo se da a travé~ del tiempo en un materialismo histórico,
produjera sólo degradación, ~ostilidad y muerte. La neurosis constituyó
para él, la· muestra comprobable por medio de las investigaciones
psiquiátricas de que el ser humano es ante todo un animal racional, que

)

Fromm culpa al principio económico capitalista y al deseo de poder,
gloria y perennidad presente en los hombres; pues el capitalismo
promueve la propiedad privada y el libre comercio, trayendo consigo la
desgarradora consecuencia de la mentalidad de mercado: intercambiar
productos para satisfacer bienes y en la medida de lo posible
aumentarlos.
Este principio está basado supuestamente en la búsqueda de la
felicidad, y es tan natural en la vida tanto del hombre como del resto de
la naturaleza (flora y fauna), que no se tomó como principio de
hostilidades entre los hombres, por el contrario, se creyó que respondía a
la necesidad de plenitud que el sentimiento de separatidad demandaba.
Frcmm dice que se equivocaron quienes creyeron en esta solución; es
más, según Fromm, las consecuen,cias del capitalismo (si bien es
menester que se le reconozca la libertad dentro de él de tomar el camino
que más se plazca) son tan desastrosas, que han llevado al género
humano a tomar una actitud infantil con respecto al grado alcanzado en
otras épocas, pues, explica Fromm, el hombre llora como niño en
demanda de un padre que lo consuele y le resuelva todos sus problemas,
amén de borrarle la conciencia de lo que es y su puesto en el mundo: lo
deshumaniza, lo hace un animal máquina que sólo responde a las
ordenes y reclama diversión y pan. La influencia de Marx es notable, y el
mismo término de alienación dice rn mucho.
'

El quinto y último concepto de los arriba mencionados, es el Amor. Y
ese término es el ·punto crítico de enlace entre todo lo ya dicho, y la
teoría humanista de Fromm. Es decir, después de analizar la estructura
antropológica en sus principios, Fromm busca entre el enmarañado y
sinuoso camino de posibilidades, una actitud, una forma, un lugar o un
sentimiento que responda a la necesidad de unión que se presenta en

�808

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

cada hombre y en la sociedad en general. Su educación, su razón y su
misma necesidad de unión lo hacen decidirse por el Amor. Ahora bien,
con esto aclarado, paso al segundo punto.
Qué es el Amor según Fromm:
Si el ser humano es un animal racional, que es sólo materia, que ha
evolucionado de un estado inconsciente y p~tivo a uno conciente y
avanzado, que sabe de su soledad y de su desti,Qo final en la mu~rte y
añadido a todo esto, que es un ser que forma una cultura a traves del
tiempo y la práctica, se deduce de ahí que el hombre es un ser en
constante actividad, conciente de sí mismo gracias a la razón y, que posee
sentimientos de anhelo, hacia una condición de vida que lo reintegre a su
perdida unidad con la naturaleza. Todo intento de realización es
humano, dignificante, trascendente de ese simple estado men~al q~e
resuelve problemas técnicos y matemáticos. El meollo de la existencia
' humana no es la inteligencia para producir más y más comodidades
físicas o viajar por el hiperespacio, o incluso aumentar la longevidad.
La existencia humana es plenitud de vida, de felicidad alcanzada con
la eliminación de angustia que produce la separatidad. Es aquí donde
entra el Amor: para Formm, el amor es una actividad productiva, que se
da en los hombres que cumplen con los "cuatro elementos" de la
convivencia humanística (sí, me atrevo a nombrarlos así, a pesar de
escucharse como si fueran parte de un manual de socialización y
superación personal) Estos son: cuidado, responsabilidad, respeto J
conocimiento. Después de nombrarlos, Formm explica qué es cada uno de
ellos y da gran cantidad de ejemplos ilustrativos al respecto, mi~mos que
por fines prácticos para este trabajo, no he transcrito en su totalidad en el
resumen-síntesis hecho. Sin embargo, este es, brevemente, lo que

significa cada uno:
El ~uidado se manifiesta principalmente en la madre con respecto a su
hijo, pues ¿qué podría hacer un bebé sin los cuidados de 1~ madre? Por
otro lado, el amor lleva al individuo a estar al pendiente de las
necesidades del ser amado, y esto implica una actividad de entrega: el que
ama se DA para que el amado· cumpla sus funciones y actualice sus
potencialidades.
La responsabiijdad se presenta según el cuidado que se tiene del ser
amado. Se está continuamente responsabilizando la persona que ama por
~o descuidar el desarrollo de a quien él ama: esto también es una entrega,

un DARSE para el ser amado.

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN Uf".IA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

809

El respeto es fundamental en el amor, y se hace patente en el hecho
de que toda responsabilidad y cuidado implican un respeto por el ser
amado, pues reconoce tal y como es, aceptando sus misterios, sus
aciertos, sus errores y sus cualidades manifiestas: esto implica un cuarto
elemento y también una actividad de DAR el consentimiento de no
intervención violenta que degenere en un sadismo o masoquismo.
El conocimiento se da cuando se cumplen todas las otras formas de
actividad; es saber cómo es el ser amado, y en ese conocimiento,
conocerse a uno mismo: la consecuencia es ya de esperarse, una actividad
que implica un movimiento hacia el ser amado y si mismo para
conocerse en el proceso.
Ahora bien, ¿por qué aseguró Fromm que el amor es una actividad?
La respuesta es simple: si el ser humano es un ser activo, que se realiza
con la práctica (esto influencia del materialismo dialéctico como ya se
mencionó), y en esa actividad se da situaciones de cuidado
'
responsabilidad, respeto y conocimiento, cuyas consecuencias son
productivas y positivas para el desarrollo humano del hombre, entonces
se d_e~uce que a dicha disposición natural del individuo se la catalogue de
Acuv1dad. Con esto aclarado, se tiene que hacer énfasis en otro aspecto,
el del problema existencial de separatidad y el del amor como actividad.
Si ya vio Fromm que el ser humano vive constantemente intentando
mitigar la angustia que lo abraza y lo destroza, y que dicho intento sólo
consigue ciertos consuelos temporales en lugar de erradicar el problema,
se hace necesaria la pregunta acerca de ~uáles son las soluciones parciales
o falsas y cual es la solució11 definitiva. El psicólogo alemán dijo que el
problema se resume en el hecho de que un medio orgiástico para
suprimir la separatidad es temporal debido a que intenta engañar a la
mente, sustituyendo el sentimiento de angustia por otro autoinducido o
impuesto por la sociedad o el sistema de gobierno. No se trata de
engañar, según Fromm, sino de superar el sentimiento que aqueja y
entrar de lleno e~ la actividad productiva de las propias potencialidades
humanas. Pero ¿qué entiende Fromm por potencialidades humanas?
Nunca lo dice explícitamente, pero se deduce de sus argumentos que son
aquellas capaces de generar unión y conocimiento.
Una de las respuestas encontradas por el hombre a lo largo de su
historia, lo constituye la religión y es en este punto donde se remacha la
idea frommniana de la no existencia de Dios como un ser metafísico ,
espiritual existente por sí mismo, sino que Fromm recalca la existencia de
Dios en el sentido kantiano: la existencia de un "Bien soberano" como

�JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

principio de la razón práctica o moral. Pero tal_pr~cipi? es sólo un ente
de razón, una mera abstracción y no un ser en s1 m1smo.

final de la obra, pero adelanto al lector que ella misma parte
principalmente de la concepción de Fromm en relación al término
práctica). Para este pensador sólo el amor es lo que afronta el
sentimiento de soledad, resultado ganador de la contienda siempre y
cuando se practique, con los elementos ya mencionados y con un quinto
que va implícito en los cuatro: la práctica.

810

Las palabras del mismo Fromm son:
... quiero aclarar que, personalmente, no _pi~n_so en funció~. de un
concepto teísta... Dios es sólo un concepto h1stoncamente cond1c'.onado,
en el que e·l hombre ha expresado... su anhelo de verdad y de urudad en
determinado período histórico.
"'-

Si Dios es una respuesta según el contexto histórico, entonces, ¿cómo
interpretarla? Fromm dijo que con el tiempo_,. las p~imeras culturas
imaginaron un mundo totémico, luego un~ ~tico,_ ~ Justo, cuando la
nación hebrea se hallaba en el desierto del Smai, Mo1ses, segun el relato
bíblico, recibió la revelación de Dios, éste ~e dio su nombre: "yo soy el
que soy''.
Para Fromm esta revelación demostró la madurez alcanzada por el
Moisés, pero n~ así la del pueblo judío, quienes, en su ambi~ión i~fantil
por nombrar y antropoformizar a Dios, no salió del estado infantil Y la
madurez no llegó. En este sentido, Fromm creyó que madu~~z es aquel
estado del hombre, en el que su razón elimina el narc1S1smo y el
egocentrismo, para asumir con c~r~eza el he:h? de que es el ser_humano
quien forma y quien, con su act1v1dad y practica,. hace de su actuar con
· amor la respuesta buscada. Tener fe en la capacidades del hom~re ~~e
para Fromm, la base para aceptar esa cualidad humana de moralizac1on
en base a un sentimiento específico, que le dio el grado de arte,
consecuencia sin duda de su concepción materialista e histórica del
hombre: El Amor.
Paso ahora al tercer punto del índi_ce, y con ello, inicio los bosquejos
de lo que será mi crítica personal y mi juicio ético sobre el legado en el
Arte de amar de Erich Fromm.
El Amor como arte y respuesta al problema de la existencia humana,
según Fromm:
Intentar preguntarse de si esta tesis de Fro_m_m resu~ta c?rrecta
después de haber analizado toda ·su teoría antropolog1ca pre~1a _sena clara
muestra de no haber entendido. Sobradas palabras enunc1ana en este
apartado decir que no; la respu~sta es afirmativa y aunque Fromm n~ lo
haya expresado, no es esta la consecuencia final del libro (esta la dare al

Según los principios sobre los que se fundamenta Fromm, mismos
que expuse en este trabajo, para él, amor es actividad del ser humano,
quehacer intrínseco a la existencia humana pero de ninguna manera
obligada o acto del hombre; cabe resaltar, empero, que de esta
suposición se desprende una marcada influencia marxista y aristotélica.
Me explico: en primer lugar atenderé al más antiguo de esto dos los
filósofos, Aristóteles. Este griego del siglo IV antes de Cristo, fue el
primero en hablar de una "Filosofía Primera" que ahora es conocida
como Metafísica, es decir, el conocimiento de los primeros principios y
las primeras causas. Sobre la base de esto, se desprende que la filosofía
aristotélica, cuando se avoca al estudio Ético, parta de la existencia
misma del ser humano, misma que llevó a Fromm, a aceptar las
deducciones aristotélicas. Según el estagirita, amistad y amor se dicen de
la misma manera en cuanto que son sentimientos en el hombre, los
cuales mueven a la voluntad para alcanzar un fin, en este caso, El Bien.
Luego, si se remite a la siguiente cita, tomada de la Ética a Nicómaco, se
puede ver lo siguiente: " .. .la amistad, porque ella es ttna especie de virtud. ..". 5
Con este fundamento, que equipara a la amistad (amor) con virtud,
llevó a Fromm a la misma conclusión-que Aristóteles: de que la virtud es
un hábito, y como tal, se adquiere sólo por la práctica, como las demás
artes: " .. .las virtudes no existen en nosotros por fa sola acción de la naturaleza... sino
que la naturaleza nos ba hecho susceptibles de tmas, y el hábito es el que las
desenvuelvey las pe,fecciona en nosotros... Con ellas sucede lo que con todas fas demás
artes... no las aprendemos sino practicándolas... ". 6
Lejos de aceptar si el amor es un arte o no, Aristóteles pugna por
hacer del amor una virtud práctica, y Fromm no dejó la oportunidad de
recoger esta deducción. Ahora bien, si se parte desde una metafísica que
haga caso de la existencia humana en cuanto que "es", se desprende que
·el ser humano, sie_n do unidad de materia y forma, al realizar plenamente

5

Kant Manuel. Critica de fa razón pura. Ed. Porrúa, Col. "Sepan cuántos..."
Número 203'. México, 2000, segunda parte, Doctrina trascendental del método.
4

Aristóteles. Ética; Ed. Alba y Ed. EdiYisión. Libro VIII, capítulo I ~ladrid, 1998.
Traducción de J. Leyn.
6 lhíd. Libro ll, Capt. I, págs 43-44

�812

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN _UNA SOL.A NATURALEZA: EL HUMANO

una actividad acorde con su esencia, se vive con virtud y se dignifica con
eso, al ser humano en su plenitud sustancial. Pues, según dice Aristóteles:
...la virtud, tomada en su esencia... expresa lo que ella es, debe mirársela
como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es
un extremo y una cúspide.7

813

un biologismo, pero la racionalidad y los sentmuentos no están en
función de un mero funcionalismo bioquímico en el cerebro. Fromm no
admitió esa postura materialista, sino que abogó por un elemento más en
el ser humano: la práctica.

En cuanto a la influencia de Marx, la existencia única de materia como
constitutivo del hombre rompe con la filosofía d6-_ la sustancia como
unidad de materia y forma; pero el lazo de unión' entre la filosofía
hilemorfista de Aristóteles, y la del propio Marx, se encuentra en la
práctica8 No es necesario recordar con lujo de detalle, que la teoría
marxista de la praxis y la revolución de la que el hombre es capaz, es lo
único que ha configurado a la cultura y las costumbres del hombre en
sociedad. Fromm acerca este pensamiento marxista al campo de la:
psicología y así logra unir las dos teorías, que descansan básicamente en
la actividad humana, en la práctica.

Ahora bien, ¿cómo unir la teoría marxista con la aristotélica? No es de
extrañar que Fromm haya propuesto al amor como actividad del ser
humano, ya se vio que en esto está de acuerdo con Aristóteles; pero el
lazo de unión entre ambos pensadores (Marx y Aristóteles), se dio con
las famosas "Tesis sobre Feuerbach", que redactó Marx. La publicación
de ellas, las hizo un amigo de Marx, Engels, quien escribió al respecto:
" ...he vuelto a buscar a -repasar el viejo manuscrito de 184546 [Engels hace
referencia a las críticas que él y Marx hicieron al hegelianismo de su
época). .. he encontrado en un viejo cuaderno de Marx de notas... no destinadas en

En este punto puedo concluir que para Fromm, el amor es sin lugar a
dudas, un arte que se logra con la práctica, y de que él, el Amor en sí
mismo, es la respuesta al problema de la existencia humana (remítase el
lector a todo lo largo del último capítulo el libro) Concluido esto, paso al
último de todos los subtemas que trato en este trabajo, no si antes
advertir al amable lector que toda la postura personal aquí expuesta es
claramente un intento por enjuiciar al texto objetivamente, siempre desde
una metafísica de la existencia humana, por lo que pido todas las
sugerencias y críticas que considere a bien emitir.

En dichas tesis, le pensamiento de ambos pensadores materialistas fue
el siguiente: En el tercer capítulo Engels habla del terreno en donde se
observa el idealismo de Feuerbach

Juicio ético final desde una antropología de la existencia, y una crítica
personal.
No puedo negar el hecho de que Fromm ha dejado una buena
impresión general en mí. Tampoco negaré que es congruente consigo
mismo a todo lo largo de su texto. Pero lo que no se le puede admitir, si
se quiere hacer una buena crítica desde una metafísica de la existencia,
radica en su principio materialista. Si bien es cierto que Fromm concibió
al ser humano como "animal racior~al", no por eso admitió algo ajeno a
la materia como constituyente del hombre en cuanto a su existencia.
Fromm creyó que la racionalidad fue la causante de la separación del
hombre y del reste;&gt; de la naturaleza (como el relato bíblico de la
expµlsión del paraíso); de ahí que todas las funciones humanas parten de

modo alguno a la publicación...".9

...es en su filosofía de la religión y en su ética, Feuerbach no pretende, en
modo alguno, acabar con la religión; lo que él quiere es perfeccionarla. Y
para lograrlo, pugna por que la filosofía se vuelva religión. Para
Feuerbach el problema a resolver es el de la unión, que se da por la
relación social del amor. Así pues, toda proyección que Feuerbach hace
de la idea de amor, se remite a un idealismo político y moral.

Engels hizo un recuento de cómo a lo largo de la historia se han
tomado posturas de igualdad y equidad, como resultado de esa
idealización. Engels dijo que para Feuerbach el amor sexual es
importante en cuanto logra unir, pero lo que Feuerbach no quiso
reconocer, fue que "volvemos a la vieja canción: amaos los unos a los otros,

abrazaos sin distinción de sexos ni de posición social.. a los hombres... hay... que...
verlos actitar en la historid'.10
Pero eso no es todo, Carlos Marx aportó algo que cimentó muy bien
la idea de Fromn'l de que es en la práctica en donde el hombre se realiza.
En esas mismas tesis sobre Feuerbach, se describe lo siguiente: La
primer tesis, dice que el defecto fundamental del materialismo anterior al
propuesto por Marx, es el no hacer hincapié en la práctica de la actividad
9Engels,

1

8

Jbíd. Libro Il, Capt. VI, pág. 58
Ya se verá más adelante cómo lo hizo Fromm.

Federico; Marx, Carlos. ú1dwig Feutrbach y el fin de la Filo1ojia CláJica
Akmana; TesiJ 1obre Feuerbach; Combatiente Editorial; Colección de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
lOJbíd.

�814

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

humana, que es en sí, 'revolucionaria', 'práctica-crítica'. La segunda tesis,
dice que "Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad... la
terrenalidad de su pensamiento" la tercer tesis dice que es el hombre quien,
con su revolucionaria actitud, modifica las circunstancias que educan y
forman al hombre. La cuarta tesis dice que descubrir la contradicción
existente en la religión, puede ayudar luego a revolucionarla en la
práctica. La quinta tesis, dice que Feuerbach no concibió a la "sensoriedad
como una actividad práctica) cof!1o actividad sensorial humana". En la sexta tesis,
Marx aseguró que al no percatarse Feuerbach de la realidad histórica del
hombre, éste se vio obligado a no prestar atención a su carácter concreto
y a creer que la esencia humana "sólo puede concebirse cof!1o género". La
séptima tesis dice que Feuerbach no vio que "el 'sentimiento religioso' es
laf!1bién 11n "producto social'. La octava tesis asevera que "la vida social es
esencialfl1ente práctica''. La novena tesis afirma que "a lo que más llega el

realidad, su existencia, el pecado no tiene otro remedio que aparecer.
Amar es el estado actuante del ser humano que Yive conforme a su
esencia, guiado por su recta razón conciente, y decidido por la ,·oluntad
que elige en libertad.

materialismo contemplativo, ... es a conteniplar a los distintos individuos dentro de la
'sociedad civil"'. La décima tesis, dice "el punto de vista del antiguo
materialismo es la sociedad civil,· el del nuevo materialismo) la sociedad humana o la
humanidad socializada" Y por último, la undécima tesis dice "Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es
de transformarle" 11 Queda muy claro que Fromm quiso transformar el
mundo, y qué mejor que proponiendo un arte, una práctica.
El problema está resuelto, la unión de ambas doctrinas se ha dado. El
problema radica ahora en ver si esta tesis de Fromm es correcta. Como
tal empresa es titánica, considero pertinente mencionar sólo brevemente
mis conclusiones:
Amor no es actividad, como Fromm creyó. El Amor es yn concepto
abstracto que sirve para nombrar aquel estado del hombre para con los
demás y para consigo mismo. Amar sí es una actividad. Amar es el actuar
del nombre conforme a su esencia y su razón. Debido a que ese actuar
conforme a esencia, es lo correcto y lo moralmente bueno, se obtiene la
unidad de cuerpo y espíritu en sí mismo, y en relación con los demás
seres que nos rodean. Cuando la conciencia actúa con forme a razón, y
esa razón intelige la realidad existencial de las cosas en cuanto a que
tienen materia y forma, le resultado es un vivir (que es actividad, es "ser",
lo que se debe ser), conforme al bien supremo que metafísicamente rige
a la naturaleza, .pero sólo por•educación al hombre1 no por imposición.
. La voluntad del hombre, determina el camino a seguir, y cuando la razón
de cada uno no ve con claridad la esencia del hombre, no conoce su
11 Ibíd.

615

Fro~m, al aceptar al materialismo, creyó que toda todos pertenecías a
una misma naturaleza, pues todos éramos hijos de la misma madre, la
materia (4-24-, 5-32-II); e hijos del mismo padre, la razón. El sentimiento
de separatidad se debía, por uno lado, al retorno con la madre naturaleza,
a la tierra. Y por el otro, al deseo de permanencia que la razón, con el
paso del tiempo a través de la historia, concebía con las le,·es morales de
organización social. La idea de Dios, debía ser substituida ·por la práctica
del amor desde la razón, conciente, responsable y respetuosa. Sólo así se
alcanzaría el estado de madurez en la humanidad: sin duda Fromm es un
benjamín de la ilustración.
Pero lo que no pudo salvar Fromm es la influencia marxista v la
influencia panteísta de Spinoza. Su error más craso fue el haber cr~ído
que el hombre resolvía su problema existencial con la práctica del amor,
como si esto fuera la solución. Me explico: si bien es cierto que la razón,
cuando se "sustenta en el sery no en la misma razón, los actos 110,wrztiros de la

comunidady de quien promulga dichos actos, deberán de estar directa o indirectamente
sustentados en un JUSTICIA o BONDAD elemos'' 1~ El error de Fromm fue,
entonces, el haber puesto toda la atención ,. su fundamento en un
aspecto de la realidad, la materia; y en creer qu~ con la práctica del amor
ser resolvía el problema. No, no es en esto en lo que se debe basar, sino
en la realidad humana, en realizarse de acuerdo a la esencia del hombre;
la actitud amorosa no es mas que una consecuencia del ese correcto
actuar con forme a la esencia. Se participa de La justicia, de La bondad,
de Lo eterno, y el Amor es sólo la manifestación de ese actuar. El error
de Fromm consiste en haber llegado a una conclusión que se Ice entre
líneas que podría formularse así:

El hombre impone desde sí, no basado en la totalidad de la
existencia, las formas categorológicas a su actuar, su propia lógica
mental.
Siendo en esto similar el pensamiento de fromm al a pnori kantiano.
Fromm dio con esto una Yisión ética del hombre en particular. La
necesidad de una moral, parte necesariamente en la Yisión de fromm, de
•~Gómcz Danés, PcJro. Santo To111rís. Brl'l'I' r.'\posició11 de .r11 /i/oro/7,, t"tir11 Ed1tori:il
Fr\L, L'.A~L ;\lontcrrey; 2()(11, p:íg 25

�816

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

la angustia de la necesidad de aliviar la soledad,.y por lo tanto, la :azón es
la rectora 'de esa moral. Pero he aquí que la moral debe pa~ de la
realización de la esencia del hombre, siempre apoyada en la razon claro,
pero no nacida exclusivamente de ella.

Bibliografia
ARISTÓTELES. Ética; Ed. Alba y Ed. Edivisi6n,, Libro VID, capítulo I
Madrid, 1998. Traducción de J • Leyva.
. ºal p orrua,
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ARISTÓTELES. Metaftsica. Editort
México, 1996

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURIA DE LA VIDA
DEARTHURSCHOPENHAUER

e0 l· "Sepan cuantos···" No 120.

FROMM, Erich. E/ arte de amar. Ed. Logos. Medellín, Colombia. S/ año.

María de Lo urdes Juárez Comreras
Estudiante de Filosofía
Facultad de Filosofía y Letras

, GOMÉZ DANÉS, Pedro. Breve introd11cción a la metaftsica Monterrey; 2001

U.A.N. L.

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética I: las cu/tHras antig11as Monterrey; 2001

1. Prólogo

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética II: los presocráticos. Monterrey; 2001

La sabiduría de la vida es un tratado eudemonológico 1, un tratado sobre la
felicidad. E n él, Schopenhauer nos ofrece sus disertaciones sobre la
existencia felit una existencia que es preferible a la no-existencia y que nos
hace apegarnos a la vida por la vida misma, y no sólo por un pávido
temor a la muerte. Aquí, podemos ver un Schopenhauer que pisa
terrenos de la eudemonología, aun sabiendo que traiciona las tesis
sostenidas en lo que él llamó 'mi gran obra', refiriéndose a su escrito El

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética III: Sócrates, Platón, Aristóteles, Monterrey; 2001
. GOMÉZ DANÉS, Pedro. Santo Tomás. Breve exposición de su ftloso.fta ética
Editorial, Monterrey; 2001
LS F d . . MARX, Carlos. Ludwig Feuerbachy elfin de la Filoso.ft~ Clásica
~:a:d, Tes: ::ºFeuerbach; Combatiente E ditorial; Colección -de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
• •
. J ft' ,¡;
FERRATER MORA, José. Dtccronano
ue ioso_;1a, tomo II' Ed . Ariel
.
' Barcelona

2001 ·
KANT Immanuel. Filoso.fta de la historia Editorial Nova, 2• edición; Col, "La
vida dei espíritu". Buenos Aires, s/ año.
.
TOMÁS DE AQUINO. De principiis naturae. UANL Monterrey; 2001
TOMÁS DE AQUINO.-El .entey la esencia, versión bilingüe de Pedro Gómez
Danés. Editorial FFyL, UANL Monterrey; 2001
.

1

EUD E MONISMO. "Literalmente, 'eudemonismo' significa «posesió n de un
buen demonio», es decir, goce o disfrute de un modo de ser por el cual se alcanza la
prosperidad y la felicidad. Filosóficamente se entiende por 'eudemonismo' roda
tendencia ética según la cual la felicidad es el sumo bien. La felicidad puede entenderse
de muchas maneras: puede consistir en «bienestarn, en «placeo,, en «actividad
contem plativa», eté:. En todo caso, se trata de un «bien&gt;&gt; y con frecuencia también de
una «finalidad». Se dice por ello que la ética eudemonista equivale a una «ética de
bienes y fines» .... Característico del eudemonismo es estimar que no puede haber
• incompatibilidad entre la felicidad y el bien. Los que se oponen al eudemo nismo, en
cambio, admiten que la felicidad y el bien pueden coincid ir, pero no necesitan
coincidir. Para el eudemonismo, la felicidad es el premio de la \·irtud y, en general, de la
acción moral. Para el anti-eudemonismo, en cambio, la Yirtud rnle po r sí misma,
independientemente de la felicidad que puede producir" . ferrater :\lora, J. Diccio11nrio de
Ji!osojia. Tomo A-D. Ariel S.A: 200 1 p. 1153.

�818

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

mundo como voluntady representación2. Esta deslealtad a su propia tesis salta a

particular o personalidad con amplia fuerza intelectiva, la posibilidad de

la vista cuando sabemos que la eudemonología afirma una posible
correspondencia de la vida humana con la noción de existencia feliz y,
también, cuando vemos que Schopenhauer niega rotundamente la
noción de existencia feliz llamándola error innata3, pues para él la vida es la
manifestación de la voluntad de vivir, un fenómeno que tiene como
esencia el dolor4, dolor nacido de las permanentes e inagotables
necesidades a las que nos confina esa voluntad de vivir.

alcanzar algo de felicidad, pues es la posesión de esta fuerza intelectiva el
factor más importante para poder alcanzarla. Por ello, aquel hombre que
cuente desde su nacimiento con mayor fuerza intelectual tendrá más
posibilidades de alcanzar mayor felicidad que aquel que sólo la
incremente a fuerza de instrucción. La posibilidad de lograr cierta
felicidad parece ser asunto de la naturaleza del hombre, sin embargo,
para ambos, para el hombre de naturaleza intelectual y para el hombre
intelectual a fuerza de instrucción, esta fuerza les será un arma invaluable
en la lucha que enfrentarán ante el dolor al que la voluntad de vivir los ha
confinado.

A través de la lectura de su obra La sabiduría de la vida/ podemos
constatar que Schopenhauer dirigió su escrito a lectores de amplios
conocimientos, a lectores poliglotos a quienes la lectura de la numerosa
cantidad de citas, contenidas aquí en diversos idiomas, no fueran causa
de problema ni de desentendimiento. No obstante esta dedicación
implícita, Schopenhauer afirma que todos los asuntos aquí tratados están
expuestos desde un punto de vista habitualy empíricl, refiriéndose con esto
a que no siguen la rigidez de los razonamientos plasmados en su 'gran
obra', pues aquí no aspira a ser tan completo, y nos habla relajadamente
de la manera en la que el individuo puede llegar a obtener cierta felicidad,
aun a sabiendas que, según sus tesis fundamentales, lograr esa felicidad es
imposible y solamente podemos llegar a ser 'menos desgraciados'.
Así pues, Schopenhauer, de una manera sobreentendida, dedica esta
obra a cierto público, a aquellos hombres letrados que no se han dado
cuenta que dentro del esencial dolor de la vida tienen, gracias a su fom1a
2

Schopenhauer, Arthur. E/ lllundo coll/o ¡,o/untady repmentación. "Sepan Cuantos ... "
Nº 419. Porrúa, México: 2000.
3
Schopenhauer, Arthur. La sabid11ría de la vida / En tomo a la .filosofía / El amor, las
1111gem, la muertey otros lemas. "Sepan Cuantos ... " Nº 455. 3ª Ed. Porrúa, .México: 1998. p.
3
.
4

En su obra El m1111do como 1·0l1111tad y representación, Schopenhauer, al hablar del
suicidio, afirma: "la voluntad de vivir considera como cierta la vida, y lo esencial de la
vida es el dolor. .. La voluntad de Yivir no puede ser destruida más que por el
conocimiento. De aquí que el único camino de salvación es que la voluntad se
manifieste libremente, a fin de que en esta manifestación pueda conocer su propia
esencia. Sólo en virrud de este conocimiento es como puede suprimirse la voluntad y
con ella también el dolor, que es inseparable de su fenómeno ... " Schopenhauer, Arthur.
El 1m111do como voluntad)' nprm11tació11. ''.Sepan Cuantos ..." Nº 419. Porrúa, ~léxico: 2000.

p. 307
5
&amp;

·
Schop~nhauer, Arthur. La sabiduría de la l'ida.... Op. Cit.
lbíd. p.'3

819

2. Fundamentos del análisis
Para Schopenhauer, toda realidad, es decir, toda actualidad cumplida se
compone de dos partes, el styeto y el objeta1. El objeto es todo aquello que no
pertenece a la subjetividad, y que sin embargo, ejerce su intangible
influencia sobre ella. La subjetividad sólo se hace visible cuando en
ocasiones determina fenómenos interiores del hombre como: su
sensibilidad, su voluntad y su pensamiento. Las mismas circunstancias y
los mismos acontecimientos afectarán a dos individuos de diferente
manera, pues cada uno vive en un mundo distinto8, en un mundo en
donde la relación sujeto-objeto se da inmediatamente a través de su
percepción. En efecto, para Schopenhauer, el 1111mdo que le rodea 110 existe
más que como representación9; para él no hay objeto si no hay sujeto.
No podemos afirmar que el sistema de Schopenhauer se reduzca a un
subjetivismo o a un objetivismo, pero podemos ver que, en primera
instancia, raya el más crudo fenomenalismo, muy al estilo de Berkeley,
quien claramente expresó esto cuando dijo: todos los me,pos que componen la

maravillosa estmc/Jira del universo, sólo tienen sustancia en una mente; su ser (ess&lt;')
consiste en q11e sean percibidos o co11ocidos. '0 No obstante, tampoco podemos
catalogar la visión de Schopenhauer simplemente en un fenomenalismo
que nos revela · el mundo en su realidad última, pues, en segunda
instancia, bajo esta visión del mundo se encuentra lo que para este
- lbíd. p. 6
~ Jbíd. p. 5
9

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do romo ro/,111/ody n:presmtació11.

Op. Cit. p. 19

1o Berkeley, George. Principios del ro11oci11timto b11111a110. Biblioteca de Iniciación
filosófica t---; 0 57. ed. 4a. Aguilar, Buenos Aires: 1974. p. 63

�820

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pensador constituye la verdadera esencia de la vida: la Voluntad. Así nos
dice que: Elfenómeno es representación y nada más; ... Sólo la voluntad es cosa en

sí; y en cuanto tal no es representación sino algo diferente de ella, 'tolo genere'. Es
aquello de lo cual (IODO)... es objetivación". De acuerdo a esto, podemos
ver que la inalcanzable 'cosa en sí' de la que Kant12 hiciera referencia en
su Crítica de la razón pura y en sus Prolegómenos, es perfectamente asequible
en el lenguaje de Schopenhauer, y la llama Voluntad.
La Voluntad de la que nos habla Schopenhauer es la actualidad en sí
misma, es Voluntad absoluta que trasciende a todo fenómeno y que
constituye la esencia del mundo. Gracias a la Voluntad, Todo es para
nosotros, pero, esta Voluntad absoluta es completamente irracional, pues
su esencia es el quere,JJ, y cuando la Voluntad aparece iluminada por la
razón, se reconoce a sí misma como individuo. 14 Gracias a esto,
Schopenhauer considera al hombre como la objetivación más perfecta de
la Voluntad 15, pues gracias a su fuerza intelectiva, el hombre es el único
ser capaz de llegar a tener una noción de ella y de sí mismo.
El hombre nos es dado, según esta visión, como voluntad objetivada,
como fenómeno y como razón. Como voluntad objetivada, porque
Todo es producto de la Voluntad absoluta. Como razón, porque sin la
existencia de ésta no podríamos representarnos al mundo, y por lo tanto,
no existiría. Como fenómeno, porque el hombre se representa a sí
mismo, objetiva y subjetivamente, en su materia, en sus sentimientos y
emociones.

11

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntady representación. Op. Cit. p. 98
La influencia de Schopenhauer por· la filosofía kantiana fue notable. En el
prólog? a su obra LA sabiduría de la vida, Abraham Waismann nos di~e: "En el prólogo a
la primera edición de El mundo como voluntad y representación, el mismo
Schopenhauer se ha encargado de informamos acerca de las fuentes de las que deriva su
pensamiento. "El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para
comprender mi obra es la filosofía de Kant". De ella dice que "es el acontecimiento
más importante en filosofía en estos dos últimos siglos", y cuyo efecto "es comparable
sólo al de la operación de la catarata en un ciego". Sin embargo, no se limita, ni mucho
menos, a seguir ciegamente a Kant; antes bien, lo critica en partes fundamentales ..."
Schopenhauer, Arthur. La sabiduría de la vida.... Op. Cit. p. XVI. Para ver lo referente a la
cosa m sí kantiana ver: Kant, Emmanµel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica.
Nº 20 Ed. 2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975. p. 130 · 131.
13 Schopenhauer, Arthur. El mundo como vo/11ntady reprmntación. Op. Cit. p. 242
·
14 lbíd. p. 244
i; lbíd. p. 244
12

821

Para Schoperihauer, el hombre existe materialmente, y por esto su
actuar se deja sentir en el mundo. El actuar es la esencia misma de la
parte material del hombre, pues la materia -sostiene Schopenhauer- sólo

como actividad llena el espacio y el tiempo, y su acción sobre el o/jeto inmediato (que
también es materia) condiciona la intuición, en la clfal solamente existe, ... por
consiguiente, ... su ser es obrar. 16 En el actuar de nuestras fuerzas fisiológicas
nos intuimos como fenómenos, así que cada movimiento de nuestro
cuerpo, cada actuar de nuestra materia es un acto objetivado de la
Voluntad. Aquí, a la razón le coca representar esta materia, pues dentro
del riguroso voluntarismo de Schopenhauer, la razón es lo que al sujeto
corresponde de la materia, pues el objeto no existe más que para el st!)eto, como

su representación, ... cada clase especial de representación existe en el srgeto más que
para el empleo particular q11e llamamos faCllltad de conocer o intelecto.''
La materia (cuerpo) y la razón de cada individuo constituyen su for111a
partiC11lar o personalidad. Yéndose aún más hondo, Schopenhauer
reconoce entre todos los hombres una imifomúdad fundamental, que en el
ser propio del hombre se refiere a su existencia y su actuar. Esto podría
traducirse como el acto y la potencia en la sustancia aristotélica; sin
embargo, Schopenhauer considera al actuar como el fin del hombre, y la
acción nunca puede ser un fin por sí sola. Santo Tomás había expresado
esto oportunamente cuando sostuYo, dentro de su postura aristotélica,
que el individuo como sustancia, actúa, y actúa porque es una sustancia
con una dinámica inmanente, en la cual su potencia de actuar lo hace ser
lo que es y lo actualiza, es decir, lo perfecciona en su ser. De acuerdo a
esto, el hombre, a] ser, actúa, y ese a~tuar tiende siempre hacia un fin, 1~
hacia un perfeccionarse en su ser hombre. Y esta perfección del hombre es
su felicidad, hacia la cual tiende todo su ser. Lo que ese actuar constante
fue para Santo Tomás una tendencia hacia la perfección, para
Schopenhauer es la fuerza inagotable de la Voluntad absoluta que
empuja -al hombre sólo a actuar por actuar día con día.
Según Schopenhauer, nadie puede salir de su forma partimlar, de su
individualidad19 .. La naturaleza a establecido de antemano la forma
particular de cada uno de nosotros, de la cual, el aspecto más importante y

16

Ibíd. p. 23.
l bíd. p. 25.
18 Gómez Danés, Pedro. Santo To"1ás. Bm·e r:,..posició11 de m jilos~fia rtica. U r\:--:L
Monterrey; 2001. p. 6.
19 Schopenhaucr, Arthur. LA sabiduría dr la l'ida.... Op. Cit. p. 6
I"

�822

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

especialmente recalcado por Schopenhauer, es la fuerza intelectual; pues
además de que gracias a ella el hombre puede tener una noción de la
Voluntad, es ésta la que determina la aptitud personal para los goces
elevados, es la medida de la felicidad del individuo~ como lo veremos
posteriormente. Por ahora hay que subrayar que para Schopenhauer, esta
fuerza intelectiva no se gana con la instrucción, sino que es inherente al
hombre20, nace con ella, corresponde a s.i forma particular. Así, el
contenido de sus conocimientos puede ser amplliido, mas no así la fuerza
con que los conoce.

Para nuestro autor, Lo que uno es representa nuestra fam1a particular,
nuestra personalidad en el sentido más alto, considerando aquí a las
condiciones físicas e intelectuales del hombre, es decir, a todas las
ventajas que se encuentran o se producen en él, tales como: la salud, la
fuerza, el temperamento, el carácter moral, la inteligencia y su
26
desarrollo • Schopenhauer sostiene que Lo que uno es, nuestra fam1a
particular, se ve influida por la acción directa de un elemento externo, el
tiempo. Éste corrompe nuestra materia, y por medio de ésta, también
ejerce su poder en el intelecto, sucumbiendo ambas condiciones, físicas e
intelectuales, a sus ataques; pues ambas, al ser inseparables entre sí,
dependen recíprocamente una de la otra27 • Es de primordial importancia
conservar nuestra salud, pues fo esencial para fa felicidad de la vida es lo que
uno 'tiene en sí mismo 128, y por lo tanto, hay que conservarlo en óptimas
condiciones. A pesar de saber esto, y en una tendencia a actuar
dominado por el querer (esencia de la Voluntad) y no por la razón, el
hombre se ocupa más en aumentar su haber buscando riquezas.

Como se dijo en párrafos precedentes, los individuos, dentro de la

uniformidad fundamental, sólo tienen en común su existencia21 y su
capacidad de actuar. Esta existencia es para Schopenhauer un constante
morir. Es una lucha contra la muerte a cada segundo. Inevitablemente
pertenecemos a la muerte -nos dice- sólo por el hecho mismo de haber nacidoy
(ésta) no hace... más que jugar con su víctima antes de devorarla. 22 Schopenhauer
ve en el hombre al juguete de la vida, a un ser menesteroso23 que, gracias
a su necesidad de conservarse constantemente ante la amenaza de la
muerte, es un pobre cómico con miseria y preocupacione/4 que vive la
tragicomedia de la vida, pues el hombre nunca se substraerá al dolor de
v1v1r.

3. Introducción al análisis
Ya Aristóteles, dentro de su Ética Nicomaquea, había afirmado que los
bienes han sido distribuidos en tres clases: los llamados exteriores, los del afma y los
del cuerpo...25• Schopenha~er comparte esta opinión con el Estagirita, y
divide LA sabiduría de fa vida en tres condiciones fundamentales para todo
mortal: Lo que ttno es, Lo qu~ uno tiene y Lo que uno representa. Estas tres
cuesti.ones constituyen el eje central alrededor del cual gira la obra.

20
21

Jbíd. P· 7.
lbíd. p. 8.

:!2

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do como voluntad)' repn:smtació11. Op. Cit. 244

:!.l

!bid.

, 24

Schopenhauer, Arthur. La sabfd11ría de la vida.... Op. Cit. p. 6
2; Aristóteles. 'Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
·Porrúa, Méxi_co: 2000. l: 8. p. 10 En las notas, en la nº 10, Antonio Gómez Robledo
nos dice que esta división tripartita se encuentrn en el 'Filebo', aunque parece ser
anterior a Platón. p. 147.

&amp;323

Lo que uno tiene, nuestros bienes materiales, son para Schopenhauer
efímeros y pasajeros, sin embargo, el hombre insiste en buscar riqueza_s a
expensas de su salud y de su desarrollo intelectual29, y, aunque el dinero
ayude al bienestar tanto intelectual como físico, seguramente lo que el
individuo es en sí mismo contribuye más a su felicidad, que lo que tien/0. Al
afirmar esto, Schopenhauer se fundamenta en idea de la Voluntad como
una fuerza inagotable, la cual ejerce una especie de presión sobre el
hombre, manifestándose en una voluntad de vivir, vivir una vida llena de
necesidades y, por consiguiente, de dolor. Por ello, el hombre debe evitar
excitar la necesidad de riquezas o bienes exteriores, y concentrarse sólo
en aquellas que pueda satisfacer en sí mismo, pues si se entrega a las
necesidades externas a él, éstas serán imposibles de satisfacer en tanto
que son infinitas como la misma Voluntad.
De igual importancia en la consideración del individuo está la tercera
cuestión fundamental de la felicidad: Lo que uno representa. Esto se refiere
a la opinión que los demás tienen de nosotros y que nos brindan las
1
nociones de honor, categoría y gloría3 • Digamos por ahora solamente que el
26

Schopenhauer, Arthur. La sabidlllia de la ridt1.... Op. Cit. p. S.

r Ibíd. p. 8.
28 lbíd. p. 9.
29 Jbíd. pp .. 8 y 9 .
.l(I lbíd. p. 9.
31 /bíd. p. S.

�824

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

honor nace de la relación entre los hombres. Es la buena o mala opinión
que de nosotros tienen los derhás; por lo tanto, podemos considerarlo
como un bien inseparable del individuo. La gloria, por su parte, es un
bien exquisito deseado por todos32, pero sólo pueden poseerla hombres
excepcionales. Más adelante veremos cada una de estas cuestiones con
mayor detenimiento.
4. - Análisis de la obra

4.1- De Jo que uno es
Para Schopenhauer nuestra forma particular, lo que somos en nosotros
mismos, es decir, nuestro carácter, nuestro cuerpo, y sobre todo, nuestro
humor, nuestra salud y nuestro cerebro; constituyen el único Jaaor
' inmediato de nuestra felicidady de nuestro bienesta?3• Todo lo que se encuentra
externo a nosotros, ayuda, pero no es necesario y nunca llega a ser
suficiente.
Un humor jovial es de suma importancia para nuestra felicidad, pues
no es Jo que son objetivamente y en realidad las cosas, -sostiene Schopenhauersino lo que son para nosotros, en nuestra percepción, lo que nos hace jelices o
. desgraciado!4• Así, por más inteligentes y saludables que seamos, podemos
35
tender, a causa de un temperamento melancólico, a la tristeza, y al
unirse este temperamento innato a algún mal físico, podría recrudecerse
hasta el punto de encaminar al individuo al suicidio36 . Schopenhauer no
toma al suicido como un~ negación de la voluntad de vivir, sino como un
amor hacia la vida, pues como la vida es en esencia dolor, entonces el
37
suicida no acepta las condiciones en las que se le ofrece. El suicida ama
a la vida y no soporta que ést¡¡ sea en esencia dolor.

La voluntad de vivir se manifiesta tanto en el hecho· de darse muerte
como en el hecho de la conservación personal. 38 Dentro de su filosofía,
Schopenhauer ve a la vida como una constante lucha por su
conservación en este mundo perverso ocupado por la miseria y por el
Jbíd. p. 9.
11.
p. 12.
35 Jbíd. p. 13.
36 lbíd. R, 14.
37 Schopenhauer, Arthur. E/ mundo como voluntady rpmentaci6n. Op. Cit. p. 305-306
38 lbíd. p. 305

825

dolor que le provocan la necesidad y la privación39 • Sin embargo, no es el
dolor el único obstáculo para alcanzar la felicidad, pues para la felicidad
del hombre, tanto la insatisfacción como la satisfacción de las
necesidades pueden ser perjudiciales. Si la insatisfacción nos conduce
ine:itablemente hacia el dolor, la satisfacción, por su parte, nos pone en
peligro de caer en el tedio40•
La gente que puede satisfacer las necesidades de la vida, y que en lugar
de encontrarse en una lucha constante contra el dolor, se encuentra
inevitablemente con momentos de reposo y ocio, puede que no valore
estos momentos y que los lleven a enfrentarse con el tedio. En ellos,
parece haber quedado en el olvido aquella concepción clásica en donde el
ocio era algo necesario para llegar a contemplar al Ser en su existencia
41
verdadera • El ocio sólo los lleva al tedio, pues -según Schopenhauersu inteligencia no es absolutamente otra cosa más que el intermediario de los motivos
42
para su voluntad, es decir, su inteligencia es solamente una herramienta
bajo los mandatos de la Voluntad, cuya esencia se traduce en ellos como
un querer privado de toda reflexión intelectiva. Cosa muy diferente pasa
con el hombre de amplias fuerzas intelectivas; éste, lejos de caer en un
tedio provocado por el ocio, buscará a este último como una invaluable
oportunidad para enriquecer su espíritu.
No debemos pensar que cumplir los mandatos de la voluntad es
totalmente inconveniente para la felicidad, el secreto radica en cuáles de
las pasiones hay que excitar para complacerla. De acuerdo a la
percepción de Schopenhauer, la Voluntad, como esencia de la vida, es
una fuerza inagotable que destina a las potencias fisiológicas del hombre
a al luchar contra sus necesidades. Esto origina tres tipo de goces43: 'los
goces de la fuerz.a reproductiva'; consisten en la co!Jlida, la behida, la digestión, el
reposo y el sueño. ... En segundo fugar, 'los goces de la irritabihdad:· éstos son los
viajes, el ~aife, la esgrima, la equitación y losjuegos atléticos de todas clases, así como
también la caza y hasta los combates de la guerm. En tercer lugar, 'los goces de la
sensibilidad'; tales como contemplar, pensar, sentir, hacer poesía, escultura o música,
estudiar, leer, meditar, inventar, filosofar, etc. ... 44. Todos estos goces no son
otra cosa que la satisfacción de las necesidades de la vida, pero para

32

39 Schopenhauer,

33 Jbíd. p.
34 Jbíd.

40 lbíd.

Arthur. Li sabidmia de la l'ida.... Op. Cit. pp. 15 y 18.
p. 15.
41 Ferrater Mora,]. Diccionario dejilosojla. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001. p. 674.
42 Schopenhauer, Arthur. Li sabid11ria de la vida .... Op. Cit. p. 16.
43 Tbíd. p. 19.
-1-1 lhíd. p. 20.

�MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURfA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

lograr una vida feliz, en la mayor medida posible, es necesario
complementar estos goces unos con otros.

1uere_r, enco~trará una ocupación permanente consigo mismo48,

826

En los goces de la sensibilidad (contemplar, pensar, sentir, hacer
poesía, etc.) es en donde se encuentran aquellos goces que residen en el
entendimiento, y estos pueden lograr que el goce surgido de su
satisfacción vaya más allá en cuanto más acentuado sea el predominio de
las fuerzas intelectivas en el individuo. Cuan mayor sea la fuerza
intelectiva del individuo, mayor será el goce sensible.
Los goces surgidos de las fuerzas intelectivas contribuyen a
incrementar los otros tipos de goces Oos de la fuerza reproductiva y los
de la irritabilidad), incrementando así las posibilidades de felicidad. Hay
que recordar que para Schopenhauer, el mundo es lo que . nos
representamos, y que la representación que del mundo pueda tener un
hombre de amplias fuerzas intelectivas, será superior al infeliz
confinamiento intelectual a que está destinada la representación que del
mundo tiene un espíritu limitado. Cuando la lucha para satisfacer las
necesidades reposa por un momento, el empuje constante de las fuerzas
sin empleo se convierte en una carga para el hombre de espíritu limitado.
El resultado es un estancamiento de las fuerzas en el individuo entero: el
tedio. 45 Para estos individuos, el ocio pronto se convierte en un peso que,
en vez de brindarles tiempo para ocuparlo en labores que enriquezcan su
espíritu, produce en ellos un vacío interior que nos les permiten disfrutar
estos momentos, haciéndolos salir en búsqueda de excitaciones
exteriores (como diversiones y lujos) que no lograrán alejar el tedio que
sienten, sino que los · encaminará solamente a la disipación y,
6
posteriormente, a la miseria4 •
Podemos ver un panorama muy diferente cuando el ocio se presenta
en la :vida del hombre inteligente. Éste buscará con anhelo momentos de
47
reposo y de ocio, pues esos momentos lo encara con su yo propio , y la
riqueza de su espíritu lo hará encontrar en sí mismo las causas de sus
placeres, haciéndolo más feliz. Para él, el ocio no presenta la amenaza del
tedio, sino que es un bien supremo, pues un hombre dotado de fuerzas
intelectuales predominantes tiene la capacidad y siente la necesidad de
interesarse en cosas por medio de la inteligencia pura, y sin entregarse al

libra?dose a~1 de caer ~n la~ necesidades nacidas de su exterior, que por
~er ªJe?as a el, son tan mfirutas como la Voluntad misma, y por lo tanto,
1mpos1bles de satisfacer.
. Schopenhauer, dentro de su concepción de la vida como dolor no
libra de la necesidad ni siquiera a la inteligencia. Las fuerzas intelectivas
del _un individuo lo p~eden librar de ciertas pasiones exteriores, pero no
1~ libran de su necesidad de saber, de ver, de estudiar, de meditar, de
~Je~c~r y ?e e~contrar momentos de ocio. Desde esta perspectiva, el
md1v1~uo inteligente no es más feliz que el individuo de espíritu inferior,
pues ue_ne esta necesidad adicional, mas Schopenhauer coincide con el
pensamtento de Voltaire, quien afirmaba que no existían verdaderos
placere~ si~o con ver~aderas necesidades, y nos dice que esta necesidad del

,1~

hotJ1bre mtel~gente ~s_premamente condición que pone a su alcance goces cuyo acceso
nunca ~stara pemntido a los detJ1as 9. Entonces, el hombre inteligente buscará
una_ vida en soledad, tranquila, modesta, libre de infortunios y de vida
social, porque cuanto más posee en sí mismo un hombre, -sostiene
Schopenhau_er- me~os necesidad tiene del mundo exteriory menos títiles le pueden

ser los dem~s. Ast, pues, la superioridad de la inteligencia conduce a la
insociabilidacfº.
Pero la vida modesta y libre de infortunios de la que nos habla
Schopenhauer, no puede alcanzarse sin la presencia del dinero. El
asc~tico necesita dinero p~ra satisfacer aquellas necesidades del cuerpo e,
tnduectamente, las necesidades de su inteligencia. Sin el dinero, este
hombr~, se vería ob~gado a dedicar la mayor parte de su tiempo a la
o~tenc1on de este bien, en lugar de procurarse la independencia que le
bn_n?an los m?mentos de ocio (tan importantes para sus reflexiones). Su
f~lic1dad proviene del bienestar físico e intelectual, y la presencia del
dmer? ayuda a ambos. Aunque es comúnmente sabido que la riqueza
contnbt.i~e poco a nuestra felicidad, ésta es un bien altamente apreciado
en la. sociedad. El hombre inteligente cuidará su dinero y optará por una
vi?a moderada y de ahorro, y al encontrarse la causa de sus goces en sí
51
nusmo, el despilfarro le será indiferente •

48

1bíd. pp. 16 y 19
Jbíd. pp .. 15, 16, 23 y 27
47 Jbídp. 18

4;

46

lbíd. p. 23
!bid. p. 21
j(I Jbíd. p. 16
;i lbíd. p. 19

49

�828

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

En un punto de vista totalmente diferente, Erasmo de Rótterdam,
dentro de la obra Elogio de la Estulticia, vuelca la posibilidad de felicidad
en las manos de todo aquel aficionado a la ignorancia. Erasmo no fue el
úrúco en pensar de esta manera; en esta misma obra nos recuerda que el
mismo Sófocles, dentro de su obra Ayax, afirmó que la existencia más
alegre sólo se alca1Jza no sabiendo absolutamente nada. 52 Schopenhauer conoció
este punto de vista, pero, para él, una felicidad así no es digna de
encomio ni de envidia.
,

4.2. - De lo que uno tiene
Resumamos en pocas palabras algo de lo visto anteriormente para así
tener claro lo que Schopenhauer expone a continuación. Vimos en
párrafos anteriores, que todo lo que el individuo tiene o puede tener,
fuera de lo que es en él mismo, es efímero y pasajero, es decir, no
constituye una parte de su forma particular de ser; de manera que esto no
ejerce ninguna influencia directa en su felicidad, por lo que debe dársele
una importancia proporcional a la manera real en que contribuye a
nuestro bienestar. Aquí nos toparemos con dos factores importantes, a
saber, lo que tenemos y lo que pretendemos tener. Para nuestro autor, las
pretensiones son una de las manifestaciones del empuje que la fuerza de
·1a Voluntad ejerce sobre nosotros. Schopenhauer se ocupa aquí de las
pretensiones dirigidas hacia satisfacciones exteriores a nuestro ser, como
lo es la riqueza. La pretensión de riqueza, y todas las pretensiones
materiales, están dominadas en su mayoría por el querer (voluntad) y no
por las consideraciones racionales.
Dentro de su consideración del mundo como representación,
Schopenhauer sostiene que la_s percepciones de cada cual son a partir de
nuestr¡t forma particular, por lo tanto, son relativas. Esto ·se aplica a cada
una de las acciones encaminadas a la satisfacción de las necesidades, lo
cual incluye también a nuestras pretensiones de fortuna53 . Al no saber
cuándo detener nuestras pretensiones, éstas crecen, y junto con ellas,
crecen el número de necesidades que nosotros mismos nos creamos.54
No hay que asombrarse -&lt;lice Schopenhauer- de ver en la especie humana, pobre
y llena de necesidades, la riqueza más alta y más sinceramente considerada y hasta
52 De Rotterdain, Erasmo. Elogio de la locura / Coloquios. "Sepan Cuantos... " Nº
440. Ed. 4a. Pprrúa, México: 1998. p. 12.
53 Jbíd.
28.
54 Ibíd. p. 29.

p:

venerada, qu_! cu~lquier otra cosa; elpoder mismo 110 se considera sino porque conduce
a la ~rtun~ . Srn embargo, para el autor, el dinero no es perjudicial en su
totalidad s~no q~e lo define como lo bueno absoluto, pues éste nos provee
de las sat1sfacc1ones en genera~ en abstracto56 • El dinero facilita el
biene~tar tan~~ intelectual como físico, pues al desocuparnos de las
necesidades fis1c~s que se sati~facen con éste, nos deja tiempo para los
momentos de ocio tan necesanos en la cultivación de los espíritus.
, La salud es tam~ié~ un facto~ importante para nuestra felicidad, y si
esta falta, no habra dinero suficiente para contrarrestar las necesidades
que nos acarreará. No obstante, para Schopenhauer, aun el hombre más
saludable puede tener un carácter melancólico, llevándolo así a la
":felicidad._ Un hombre con este carácter, es necesario que busque su
?1enestar Intelectual; en esto, el dinero contribuye de una manera
importante. De ~hí que, para nuestro autor, no sea nada indigno
recomendar el cwdado de la fortuna adquirida o heredada5-. El hombre
capaz de alcanzar cierta felicidad es aquel que posee amplia fuerza
intelectual, una buena salud y cierta cantidad de dinero.

4.3. - De lo que uno representa
Cuando Schopenhauer nos habla de lo que uno representa, nos está
hablando de nuestra existencia en la opinión de otros. La importancia
que le brindamos a esta cuestión, se debe, a los ojos de Schopenhauer, a
causa de una debilidad particular de nuestra naturaleza58, pues el hombre,
poí· sí solo, puede tmry poco; ... únicamente e,~ sociedad con los otros es)' puede m11cho.
Se da menta de esta condición desde el 1110111e11to en que s11 conciencia comienza, ... a
desarrollarse, e inmediatamente se despierta en él el deseo de ser contado como 1111
miembro útil de la sociedad, ... y que tiene derecho así a participar de las nntqjas de
la sociedad humana. ... Ese es el origen del ardor co11 que mendiga la opinión
favorable.de otro y del valor elevado que le atrib,!)./9• Mostramos una adhesión
ansiosa y servil a la opinión de otros. Debemos ponerle un límite a esta
actitud, ya que n_o tiene en sí ninguna importancia para nuestra felicidad,

55

l bíd.
lbíd.
5' lbíd. p. 31.
58 1bíd. p. 33.
9
" Ihíd.
5G

�830

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pues esto consiste, a final de cuentas, no en lo que somos por nosotros
mismos, sino en lo que somos en la conciencia de otros60•

perder los beneficios que obtienen del otro sexto. Schopenhauer explica
que las mujeres entre sí consideran deshonrada a aquella que sin los laws
del matrimonio entrega sus favores sexuales a un hombre, y esto es así,
porque los favores sexuales son la única forma en la que las mujeres
logran que el varón las despose, logrando así asegurarse la manutención
que sólo de él pueden obtener. Lo mismo se supone para el honor sexual
del hombre. Un hombre, al haber desposado a una mujer, tiene la
obligación de cuidar el único beneficio que de ella espera Qa relación
sexual); de nos ser así, y sufre la deslealtad de su mujer, la sociedad
masculina le cubrirá de vergüenza, aunque ésta no es tan profunda como
la de la mujer que ha perdido su honor. Por esto, el honor sexual, en un
acto de perfidia, exige el castigo de la mujer y no el del amante65.

Si por alguna locura nos pareciese que la opinión de los demás es algo
real, mientras que lo que somos en nosotros mismos es algo ideal61 ,
entonces, es menester deshacemos de esta creencia vacía y quimérica,
pues sólo así lograremos quitarnos de encima la preocupación incesante
de la opinión ajena, ganando tranquilidad de ánimo y felicidad.
De nuestra creencia a la opinión de los otros, surgen la ambición, la
vanidad y el orgullo. El orguíío -sostiene Schopenhauer- es fa elevada

estima de sí mismo, procedente del interior, y, por consiguiente, directa; la vanidad, por
el contrario, es fa tendencia a adquirirla del exterior, y, por fo tanto, indirectamente.
Por eso la vanidad hace hablador y el orgullo taciturna62• El orgullo nace de
nuestra propia convicción, está, en cierta forma, fuera de la Voluntad. La
vanidad, por el contrario, nace de la búsqueda de la aprobación de otros,
esto la ata a la acción de la Voluntad, y esto hay que evitarlo si deseamos
tener tranquilidad y lograr algo de felicidad.
Ahora bien, la reacción que provoca en nosotros las qpiniones de los
demás se poden dividir en tres: honor, gloria y posición. El honor se
funda en las relaciones entre los hombres, donde los individuos se
encuentran en condiciones de concederse confianza unos a otros,
naciendo de esta 'buena opinión' diferentes clases de honores: el honor
burgués, el honor del cargo, y el honor sexual63 . Veamos brevemente
cada uno de ellos.
El primero, el honor burgués, reposa en última instancia, sobre la
convicción de la inmutabilidad del carácter moral. Según esto, se nos
asegura que una sola mala acción es. garantía de que todas las demás
acciones serán idénticas. Es ·por eso que la pérdida de este honor es
M
.
irreparable .
El honor sexual, por su parte, tiene un tinte utilitarista. Está fundado
por las consideraciones de utilidad de la reproducción de la especie. En
este tipo de honor podemos ver dividido el honor de las mujeres y honor
de los hombres, en donde cada género establece las reglas que les evitará
611

Ibíd.
lbíd. p. 35.
62 Ibíd. p, 37.
63 Jbíd. p·. 40.
64 Jbíd. p. 39.

831

Los puntos de vista que Schopenhauer nos da acerca del honor
sexual, tienen su fundamento en que la conservación del honor femenino
es para las mujeres cuestión de vida o muerte, en tanto que de él depende
que la mujer logre satisfacer una de las necesidades fundamentales para
su bienestar, su manutención. Cosa muy diferente pasa con el honor
sexual del hombre: éste radica solamente en una cuestión de posesión, es
decir, en un deseo hacia algo externo a él y que influye de forma indirecta
para su bienestar. Así que el deshonor sexual femenino será castigado
con mayor firmeza, incluso, por las mismas mujeres.
El tercer tipo de honor, y al que Schopcnhauer dedica una
considerable extensión de su obra, es el honor cahalleresro. Este tipo de
honor hace del hombre un hombre de honor, a diferencia del honor burgués
que hace del hombre un hombre respetable. Schopenhauer expone los
principios de este honor a manera de código o, como él mismo le llama,
espejo de honor caballeresco. Éste es bárbaro y ridículo, y por lo tanto, no
puede tener su origen en la esencia de la naturaleza humana&lt;'". Este
código nos dice principalmente seis cosas: 1) El honor consiste en las
manifestaciones de las opiniones de otro sobre los méritos de un hombre.
Una clara muestra de esto puede ,·erse en la emisión ele palabras
ofensivas. Estas -pueden ser retiradas o pedirse perdón de ser necesario.
Esta acción las lleva al oh·ido, como si nada hubiera sucedido. 2) El
honor de un hombre no depende de lo que hace, sino de lo que se le
hace, de lo que sucede. Así, el honor está conc;rantemcntc en peligro de

61

65

1/Jíd. pp. 43-45.

¼

!bid. p. 45.

�832

ExÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

67

perderse y la única manera de recuperarlo es a través de la violencia • 3)
Cuando el honor es lastimado, puede ser recobrado íntegramente, pero a
condición de que se rehabilite pronto; la única manera de lograrlo es a
través del duelo68• 4) Al igual que ser insultado es una grosería, insultar es
un honor. Con esto la grosería se convierte en una cualidad que domina
a las demás. 5) Toda grosería es una apelación a la animalidad, en tanto
pronuncia la incompetencia de la lucha de las,~erzas intelectuales o del
derecho moral y que las remplaza por las de las fuerzas físicas69 . 6) Sólo
hay una palabra a la que no se debe faltar: la "palabra de honor"70•
El honor caballeresco es hijo de la Edad Media en la que se ensalzaba
la caballería, y en la que los puños estaban más ejercitados que los
cerebros. En esta época, Dios no sólo tenía la obligación de velar por
nosotros, sino también de juzgar por nosotros. Las cuestiones deliéadas
se decidían por ordalías o juicios de Dios, es decir, combates en los que
triunfaba la fuerza física. De aquí nace el honor caballeresco que consiste
principalmente en que la opinión de los demás sea que somos de temer,
pues estamos decididos a defender, a riesgo de nuestra vida, nuestros
propios derechos71 •
Son tan absurdos ante los ojos de Schopenhauer los motivos del
honor caballeresco, que sería mejor alegar que es naturaleza del hombre
devolver hostilidad con hostilidad, pues pertenece más que al honor, a la
ira, devolver ofensa por ofensa72 • El mundo tiene ya demasiados males,
como para que a partir de las ofensas se creen nuevos males imaginarios.
Se precisa deshacerse de ese honor caballeresco y darle a la superioridad
intelectual la primacía que se merece73. Para evitar esta irracional necedad
de los hombres, Schopenhauer sugiere a las autoridades, a manera de
paliativo, esta curiosa ley: Todo el que envíe o acepte un reto, recibirá 'á la
chinoise: al aire libre, ante el cuerpo de g11ardia, doce bastonazos ~e manos deljefe; los
portadores del reto, así como los testigos, recibirán seis cada uno. Para las
consecuencias eventuales de los duelos verificados, se seguirá el procedimiento criminal
comspondiente. Algún caballero me objetará, quizá, que después de haber stifrido ese
castigo muchos "hombres de honor" serán capaces de saltarse la tapa de los sesos; a eso

respondo: es mejor que esos necios se maten y que no n,aten a otros hombre/4• En
esto Schopenhauer tiene razón.
Al hablar de la gloria, Schopenhauer nos clice que ésta, al igual que el
honor, se fundamenta en la opinión que otros puedan tener respecto a
nosotros; sin embargo, ambos tiene esenciales diferencias: mientras que
el honor se aplica a cualidades que el mundo exige de todos los que se
encuentran en condiciones semejantes, y sólo se refiere a méritos que
cada cual puede atribuirse públicamente, entonces cada uno de nosotros
puede aspirar a él. La gloria, por su parte, no funciona así; ésta se aplica a
cualidades que nos se pueden exigir de naclie, y sólo se refiere a méritos
que nadie puede atribuirse a sí mismo. No todos podemos aspirar a la
gloria, sino sólo los individuos excepcionales, pues ésta no se adquiere
más que por medio de producciones excepcionales' 5 que se presentan en
forma de acto o en forma de obra. Un acto excepcional comúnmente es
realizado por un alma grande, pero por más noble que sea la acción, ésta
sólo tendrá una influencia temporal. Aunado a esto, los actos dependen
completamente de la ocasión. Debe de dárseles la posibilidad de
producirse, y cuando se producen, la memoria que queda de estas
acciones llega a la posteridad de acuerdo a la percepción de los
contemporáneos, es decir, pierde su integridad. Podemos ver que los
actos excepcionales son, en cierto sentido, accidentales y están lejos de
prevalecer en el tiempo guardando fidelidad a la manera en la que
acontecieron. Las obras excepcionales, por su parte, son realizadas po r
hombres de gran talento, y al contrario del acto, no dependen de la
ocasión, sino sólo de su autor. Las obras tienen la característica de
prevalecer en el tiempo por sí mismas sólo durante un tiempo, mientras
que la gloria es segura e infalible-6 •
7

Así, para Schopenhauer, el honor es el bem1ano mortal de la inmortal gloria7
Esto lo explica claramente cuando dice: El 'honor' tiene, en cierto sentido, un
carácter 'negativo' por oposición a la gloria, Cl!JO carácter es 'positiro: porque el honor
no es la opinión que se ent1ncia sobre ciertas cualidades especiales pertenecientes a 1111
solo individuo; sino que es la qt1e se enuncia sobre cualidades de ordinario
presupuestas, que este individt10 se ve obligado a poseer igualmente. El honor se
contenta, pues, con asegurar que ese s19eto 110 fom,a excepción, mientras la gloria
•

67

lbíd. p. 46.
Jbíd. p. 47.
69 lbíd. p. 48.
10 Jbíd. p. 49.
'I lbíd. p. 53.
72 INd. p. 55.
" 3 Jbíd. p. 56.
68

H lbíd. P· 60.
-; lbíd. p. 61.
- 6 Jbíd. pp. 61-63.
- lbíd. p. 61.

�MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

afirma que es una. LA gloria debe, pues, adquirirse: el honor, ~or el contrario, !ólo
necesita no perderse. Por consiguiente, ausencia de gloria es oscundad, algo 'negativo:·
ausencia de honor, es vergüenZfl, algo 'positivo'. Pero no hqy que confundir esta
condición negativa con la pasividad,· miry al contrario, el honor tiene un carácter
puramente activo. En efecto; procede únicamente de su stefeto; está fundad~ en la
'propia' conducta de éste y no sobre las acciones de otro o sob,-e hechos extenores; es
pues 'de las cosas que están en nosotros'. ... 78

dolor. Bueno, para nuestro autor, ese dolor, esa vida, es la realidad del
hombre, y tanto el placer como la felicidad (productos de la satisfacción
de las necesidades), no son más que meras quimeras que no tiene cabida
en esta vida _dolorosa. Al menos no para los hombres con amplias
fuerzas intelectivas que están consientes de esta verdad, y que sin
embargo, son los únicos qu~ pueden lograr cierta felicidad.

834

4.4. - Parénesisy máximas
En este apartado entramos en la segunda parte de la obra. Aquí,
Schopenhauer nos brinda un total de 53 consejos y máximas que
considera ayudarán en el tema de la vida feliz. En esta parte, menos que
en ninguna otra de su obra, Schopenhauer aspira a profundizar en sus
premisas, por lo cual, para darles un poco de ilación a la nume~osa
cantidad de opiniones, el autor las clasifica en máximas generales, máximas
referentes a nuestra conducta para con nosotros mismos, máximas concernientes a
nuestra conducta para con los demás, y máximas concernientes a nuestra conducta
frente a la marcha del mundoy frente al destino. Mas, puesto que sería un abuso
de espacio y de paciencia tratar de analizar aquí a cada una de ellas, se ha
escogido una de las máximas, que por ser de aplicación general, abarca
cada una de las dimensiones de esta clasificación.

4.4.1.- Una máxima general
Schopenhauer, basándose en la máxima aristotélica: el prudente (busca)
la ausencia del dolor que (los) placeres originat179; sostiene que la verdad de esta
sentencia tiene origen al considerar c¡ue el placer es de una natu_r~le~a
negativa, mientras que el dolor es de una natur_aleza posltlva .
Intentemos explicar esto. Anteriormente vimos que para Schopenhauer,
la vida es la mera manifestación de una Voluntad absoluta, cuya
influencia en el hombre se manifiesta en la presencia de la constante e
insaciable necesidad, tanto en su condición física, como intelectual. La
lucha permanente por satisfacer .esta necesidad se traduce en una vi~a en
esencia dolorosa, resumiéndose todo esto en la máxima general: la vida es
-8Jbíd. p. 41.
.
Jbíd.. p. 71. Ver también: Aristóteles. Etica 1"úcon1aq11ea / Política. "Sepan
Cuantos... " Nº 70. Ed. 19a. Portúa, México: 2000. l: 8. p. 98.
¡¡¡, lbíd. p. 71.

·

•9

La vida es el transcurrir natural de esa Voluntad objetivada en
nosotros, esto es, por así decirlo, imperceptible, a no ser por el dolor
causado por la necesidad, el cual excita al hombre a lograr su
satisfacción. Por esto se ve que la Voluntad se ve lesionada por el dolor
que causa esta insatisfacción, y cuando por fin se produce la satisfacción,
siempre se produce negativamente, es decir, no es la satisfacción lo que
sentimos, sino la ausencia del dolor. La satisfacción no se siente
directamente, sino más bien como una suerte de reflejo. Lo que
encontramos positivo dentro de esta situación es la obstrucción que
ejerce la Voluntad, cuestión que se manifiesta directamente en nosotros,
en nuestras necesidades. De acuerdo a esto, todo placer consiste en
suprimir esta obstrucción y esto sólo puede ser de corta, muy corta
81
duración • Como se puede ver, a pesar de los grandes conflictos que
tuvo Schopenhauer con Hegel, estas consideraciones se aproximan
peligrosamente a identificarse con la doctrina dialéctica del Espíritu
Absoluto hegeliano.
Por lo anterior, Schopenhauer recomienda nunca. .. comprar placeres a
costa de dolores, ni aun con su sola amenaza, puesto que eso seria pagar algo negativo
y quimérico (placer) con algo positivo y real (dolor). En cambio, hay beneficio en
sacrificar placeres para evitar dolores. En unoy otro caso es indiferente que los dolores
sigan o precedan a los placeres... 82 De esta manera, el pesimismo de
Schopenhauer nos recuerda que el dolor está presente en nuestras vidas,
que es imposible escapar; de manera que debemos intentar convivir lo
mejor posible con él, pues gastar nuestra vida en la persecución de la
felicidad, sólo nos acarreará la desdicha de no conseguirla. Por 'Vivir jeliz'
-sostiene Schopenhauer- debe entenderse solamente 'menos desgraciados~ 83

81

Ibíd. p. 71
Jbíd. p. 71
83 Jbíd. p. 72
82

�836

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

5. - Para finalizar

A lo largo del texto, se pudo ver que la felicidad del hombre es sólo
un leve respiro de liberación ante el yugo de una Voluntad que lo ahoga
constantemente y qué lo hace vivir una vida llena de necesidad y de
dolor. La felicidad es en esencia satisfacción. Tan pronto como el
hombre logra satisfacer la necesidad, llega la ~licidad, y en un breve
parpadeo, se va nuevamente ante el empuje de la voluntad de vivir. La
felicidad es un espejismo, es una mala broma que la Voluntad juega
constantemente. Cuando se cree haberla alcanzado, se va de las manos,
ya no está ahí. El dolor, en cambio, es verdadero, es la realidad que
aparece al disiparse el humo del espejismo que recién escapó.
Schopenhauer demuestra que el dolor es inevitable. Nunca se puede
escapar de él. Esto es una tragedia, pues así como el dolor es la esencia
de la vida, así se trata de escapar de él, aunque no se tarda en percatarse
que esto es imposible.
Se concluye con esto que, para Schopenhauer, la búsqueda de una
felicidad duradera es tiempo perdido. Lo único que resta' es lograr evitar
el dolor, lograr convivir con él reduciéndolo sólo a las necesidades que
podamos satisfacer por medio de nuestra fuerza intelectiva. Ésta es el
· arma más poderosa que se tiene contra el dolor y a favor de lograr la
consecución de cierta felicidad. Gracias a ella se puede tener noción del
enemigo. Ella hace que el hombre voltee hacia sí mismo, huyendo
momentáneamente de la Voluntad que lo arrastra al querer y a salir de él
mismo para perderse en una esencia de dolor que amenaza con
devorarlo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que la Voluntad
absoluta es invencible, debemos ver que el germen de su dolor se
encuentra, incluso, dentro de nuestro querer la felicidad.
Bibliografía
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
Porrúa, México: 2000.
BERKELEY, George. Principios del conocimiento humano. Biblioteca de Iniciación
filosófica N°57. ed. 4a. Aguilar, B~enos Aires: 1974.
'ERASMO _. DE ROTIERDAM. Elogio de la locura /
Cuantos ... " Nº 440. Ed. 4a. Porrúa, México: 1998.

Coloquios. "Sepan

837

FERRATER MORA,J. Diccionario de filosofía. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001.
GÓMEZ DANÉS, Pedro. San/o Tomás. Breve e.,posición de s11 filosofía ética. UANL
Monterrey; 2001.
KANT, Emmanuel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica. Nº 20 Ed.
2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975.
SCHOPENHAUER, Arthur. La sabiduría de la vida / En tomo a la jilosojla / El
amor, las mtgeres, la muerte y otros temas. "Sepan Cuantos..." Nº 455. 3a. Ed.
Porrúa, México: 1998.
SCHOPENHAUER, Arthur. El mundo como 1•o!t111tad .Y representación. "Sepan
Cuantos..." Nº 419. Porrúa, México: 2000.
URDANOZ, Teófilo. Hfrtoria de la filosofía. Tomo IV. BAC: Madrid, 1991.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER Y
DOMINIO EN EL PERFUMEDE SÜSKIND
Gobirish Míreles
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey

Dentro de ttno o dos años, esta fragancia habria
maduradoy adquirido una impetuosidad a la que nadie,
hombre o mujer, podria sustraerse. Y la gente seria dominada,
desarmaday quedaría indefensa ante el hechizo de una ,mger,
sin que nadie supiese la razón . .. 1

Para poder inhalar la creación olfativa de Süskind, es necesario esclarecer
al sentido de/ olfato, como emblema del pmonaje principal, en la búsqueda delpoder
y por ende del dominio de sus semejantes. Tomando la linea Foucaultiana, "el
poder no rescinde en una Institución, no es una estructura ni una fuerza
de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación
estratégica compleja en una sociedad dada." 2 Sociedad, que Süskind nos
ubica eri el siglo XVIII, con el establecimiento pleno de los burgos sociedad burguesa-, el surgimiento del neoclásico y la convicción de la
razón -en lo científico, tecnológico y demás menesteres- como la única
guia idónea hacia la verdad.
Como primer punto, ubicaremos la esencia de Grenouille como
individuo en sociedad. Si bien, el capital burgués comienza a ser el
engrane que moviliza a la comunidad en esa época, Grenoille, nos
transforma al olor como la única condición "viva" que el ser humano
1

1

F./ Pe,¡11n1e - Patrick Süskind p.1 52
foucault, ,\lichel: La 1•0/011/é de sal'Oir. Gallimard, París, 1976, p. 123.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER
Y DOt-.:ilNIO EN EL PERFUME DE SÜSKIND

841

GOBIRISH MIRELES

840

necesita para existir y vivir en libertad. Estos conceptos, lo impulsan a
aventurarse en la bu,squeda incesante de su aroma; elemento que
afirmaría y despejaría dudas, de su condición como ser humano.
y terrier olfateó, imaginándose que olería a piel, cabellos y un poco a
sudor infantil. Pero no olió a nada. Absolutamente a nada ... (p. 17)

El simple hecho de no tener un rasgo,. semejante a los demáds,
, por reso1ver 1a meo
· , gru· ta' "'J ,más al darse. cuenta e
aumentaba su interes
su capaci.dad para discerrúr con el olfato todo lo que estuviera en sus
alrededores.
Por el conuario, el lenguaje corriente habría resultado escaso para
designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos
olfativos... (p.25)

.
b o no so'lo se dio cuenta de su destreza con la nariz, sino
Sm
em arg ,
.
•
bl
,
. en esa capacidad, una oportunidad úruca e makanza
e a ·traves
que v10
.
del
del dominio de la técnica que le permitiera d?mmar_d1a esen:ia
h b
En poco tiempo Grenouille, "Habza reunz o y tema a su_

d;si:~~- .cien mil aromas específicos, todos con tanta c~a~dad [] Era coro s;
poseyera un inmenso vocabulario de aromas que le permztzera Jom1ar ª, vo unta
enom1es cantidades de nuevas combinaciones olfatorias." p.26 que le danan poco
a oco la condición de ejercer un mayor dominio sobre aq~ellas per~on~s
. !e lo explotaban, al hacerlas dependientes de su :apacidad, sab1duna
~lfatoria y espíritu servicial-aprendizaje, que lo llevana pronto a l~grar su
objetivos. Dejando poco a poco el an~el~ ~orno ~oluntad, pasan o a un
meditado proceso de evolución del rac1oc1ruo olonfico.
sino que
G renouille lo olía t~do. y no sólo olía el ,conjunto-de caldo,_
le¡adas Su
lo dividía analíticamente en sus partes mas pequenas y ª.
..
finísimo olfato desenredaba el ovillo de aromas y tufos, obtemendo hilos
sueltos de olores fundamentales indivisibles. (p. 32)

.
eorno

d
punto encontramos el rastro olorífico del
segun o
.
d
, 1
,miento que le daría mayor fuerza para e¡ercer el po er_ j e
C0!10C,u.u
,
1 d
.
mo metodo
dominio. Al abandonar la imagen del emp eo e su ~anz co
', del
de a rendizaje, dio paso a aumentar su capacidad a , tra, es
enten~imiento de procesos químicos simples, que le ,ayudanan a captar,
separar y pro fu ndizar en el olor esencial de .cada molecula de planta, flor
y variedades de especias.

.

_

_

s·1 algo en la vida había suscitado entusiasmo en él, fue sm duda esta
o eración mediante la cual, con fiuego, agua, , rapor \'. un aparato
a;ropiado podía arrancarse el alma fragant~ de las cosas; el resto era
inútil, sólo era envoltura y lastre. Había que orario ... (p.85)

Y no sólo tuvo con esto, su instinto lo llevó a cuestionar el proceso,
en espera de mejorarlo y obtener un mayor beneficio. Su segunda
reflexión lo llevaría a suponer que mayor conocimiento en el uso de
estos sistemas de destilación y separación, habría de funcionarle en sus
fieles propósitos de separar el alma perfumada a los individuos. No
dejándole otra opción qL1e seguir trabajando en prueba y error;
acuñando su propio método "científico" por llamarle de alguna manera.
Corno engendro de la sociedad emigraría tal cual la "garrapata" que
era, en un intento por absorber la sangre del conocimiento. Después de
reivindicarse en la ciudad de Monrpellier y posteriormente en Grasse

- "Había venido -a Grasse-- porque sabía que aquí se aprendían mejor que en
ninguna otra parte las técnicas de extracción y de ellas quería apropiarse para sus
propios fines . .. " p. 148-, adquirió rasgos distintivos de cualquier ser
humano; nombre, olor y su establecimiento en una determinada clase
social, al identificarlo en un gremio. Además, se percató de la facilidad de
disfrazar la verdad a la comunidad, a través del empleo del lenguaje
verbal y en especial el olorífico que él dominaba.
Los demás no se percataban de nada, absolutamente de nada (.] Se
dejaban engañar con facilidad y respiraban su hedor compuesto por
excremento de gato, queso y vinagre, corno si se tratara de su propio olor
y lo aceptaban, a él... (p. 136)

Y se dio cuenta de algo que le asustaría en principio; no era tan
diferente como él pensaba a cualquier ser humano.
Fue hacia el espejo y se miró. Hasta entonces no se había \·isto nunca
en un espejo ... lo que más desconcertaba a Grenouille era el hecho de
ofrecer un aspecto tan increíblemente normal ... (p. 128)

Poco a poco, dominaría la naturaleza ''al lograr por primera z,ez arrebatar
el alma peifumada a tm ser l'iviente; el tesorero. ''p. 165 y poder absorber por
sus por9s de la nariz el ser de una persona a partir de su aroma. No
obstante, ya no sería del todo el ser raro e indefenso de al principio; el
conocimiento, el empleo del raciocinio -mal enfocado- le darían
seguridad y fortaleza por lo menos en cuestiones de olores, al poder
disuadir, engañar y perfilar a la sociedad que lo acogía a su antojo.
En su conjunto, tenemos a un personaje que combina en todos sus
ámbitos, conocimiento, ambición y objetivos definidos, encontrar las
esencias más raras entre los hombres y robárselas; convirtiéndolas en
almas perfumadas. Es curioso corno se redefine en la historia el olor
como centro del poder y atención de roda una sociedad en movimiento,
como la relatada en la historia. Cambiando como objeto del deseo el

�842

GOBIRISH MIRELES

capital, por el olor. Este cambio no cambia del todo las a~b~ciones del
hombre como lo vemos al transcurrir el relato. Sólo lo pos1c1ona desde
una pe;spectiva diferente, ya que encontramos los mismos elementos
donde se pone de por medio algo tan etéreo que pr?duzca celos, y exalte
en envidia las ecuanimidad del individuo; al ser un mstrument~ d~ poder
y por ende de dominio sobre los demás. De ahí, que este ensano sirva un
poco para abordar con discreción los alcances~ ! ~lor con el p~der Y el
dominio: al codiciar a un hombre con dotes espec:1ales, que se pierde en
el tiempo y en el espacio de una época sum~m~~t~ superflua, d~nde el
individuo vive a partir de la razón, que es mas ilogica y advenediza que
cualquier cosa ...

'"'

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENlALA QUINTA APROXIMACIÓN

Bibliografia
Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu
PROCABIE (Programa Calidad Biológica
y Biopatológica del Entorno H umano)
Rosario, Rep. Argentina

FOUCAULT, Michel: Lz volonté de savoir, Gallimard, París, 1976, p. 123.
http: //www.mercaba.org/FICHAS/ Capel/poder.htm
http://www.mundolatino.org/ textos/ perfume.htm

Introducción
SUSKIND, P, E/perfume, 1986.

Si hablamos de T ecnopatogenología, nos estamos refiriendo a una
ciencia. Entre las definiciones de ciencia consideremos la que la
califica como 'una empresa humana compleja que, por medio de
métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de
conocimientos formulados"', consiguientemente, las preguntas que
surgen respecto a la T ecnopatogenología son: que conocimientos
genera y para que los genera. Para . responder a dichas preguntas,
debemos definir ante todo, cual es su objeto de estudio.
E n trabajos anteriores, nos hemos referido a responder a dichas
2
preguntas • H emos fundamentado a la Tecnopatogenología que
aborda el estudio de un nuevo fenómeno que llamamos
T ecnopatogenia con el fin de generar conocimientos con los cuales
lograr su detección y profila:ús, fenómeno el cual y empleando
conceptos de Kuhn, significaba para las disciplinas que en un

Colacjlli de Muro, .A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Moderna y Filosofa Ángel Estrada y Cía
2
Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tec11oge110/ogía Publicaciones
UNR - ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
1

�844

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

princ1p10 evaluamos su posibilidad de encuadre, una "anomalía
persistente"3•
A los efectos de hacer mas completo el presente artículo con el
cual trataremos de contribuir un poco más a clarificar este fenómeno
y a los objetivos de esta nueva disciplina, reiteraremos algunos
conceptos.

'·,

La fundamentación del fenómeno de la Tecnopatogenia
El Hombre como único ser racional . sobre la Tierra, desde un
principio e impulsado por una inexplicable necesidad de cambio,
qu1zas definida por términos como Progreso, Evolució1n,
Modernización, etc., de la cual solo puede decirse que es ilimitada, ha
generado y empleado conocimientos con los cuales desarrolló artes o
Técnicas que le permitieron y permiten modificar los elementos u
objetos de la naturaleza, creando así nuevos objetos, Objetos
Culturales y modificando otros Objetos Culturizados, los cuales ya
sean en el proceso productivo productos o bienes finales o de
consumo como productos intermedios para producir otros bienes, el
fin último de los Objetos es satisfacer las necesidades.
En los comienzos, las modificaciones, adaptaciones o alteraciones
fueron rudimentarias, simples o macroscópicas con la característica
particular de no significar prácticamente riesgo tanto para el Hombre
Técnico como para la comunidad. Adaptó una caverna para vivir,
domesticó animales, cultivó determinados vegetales, inventó
herramientas simples como un palo aguzado para labrar el suelo y así
producir más.
Intentar hacer a partir de dicho nivel de evolución una descripción
de los cambios sufridos en los conocimientos: Tecnología como en
los procedimientos empleados: Técnicas, para crear y adaptar nuevos
objetos hasta la actualidad conllevaría un relato extenso e inútil.
No obstante, sí podtmos afirmar que la ciencia ha evolucionado y
subdividido en las más diversas áreas del conocimiento tanto
abstracto como concreto y dentro de cada una de ellas a su vez en

3 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua ºEspañola (1962) Editorial
Ramón Sopena -Barcelona, España.

845

compartimentos cada día mas específicos. El conocimiento así se ha
atomizado no existiendo ya más una visión holística de la realidad. 4
El conocimiento científico les ha permitido a los técnicos realizar
cambios profundos, complejos y microscópicos. La síntesis química,
la penetración en el núcleo atómico y núcleo celular son claros
ejemplos.
En la actualidad, quizás por una presión o exigencia de la Técnica a
la Ciencia, o de la Ciencia que genera conocimientos y que por el
costo que ello demanda y deben ser empleados "obliga" a ello a al
T écnica, de las numerosas áreas del conocimiento que los técnicos se
han servido y se sirven para la creación y adaptación de nueYOS
objetos, no todo se conoce y de todo lo conocido, parte puede ser
errónea o mal conocido.
Tal situación a la Técnica no le interesa y siempre usufructuará del
conocimiento, sea este veraz o no, mientras le permita obtener el
beneficio deseado.
Lamentablemente, la situac1on no es tan simple ni solamente
positiva como pretende presentar la Técnica moderna. A diferencia
del Hombre de la antigüedad, que al realizar cambios simples y
macroscópicos de los objetos de la naturaleza, prácticamente como
hemos dicho, ni el técnico ni su comunidad corrían un riesgo
significativo, con la Técnica moderna no ocurre lo mismo. Las
características o calidad de los vacíos o faltas que existen en él o los
conocimientos empleados para · el desarrollo de nueYos
procedimientos, determinan que puedan ocurrir situaciones
inesperadas, en algunos casos irreparables y de gran magnitud.

Lo cualitativamente distinto
Evidentemente ello es así ya que, ¿qué podía el Hombre de la
antigüedad desconocer del palo aguzado que empleaba como arado
que pudiera significar para él y su comunidad un riesgo por su
empleo? Si el palo era débil podría quizás quebrarse y lastimar al
labrador y nada más. Aún en ejemplos más modernos, consideremos
el caso de la caldera de vapor, a leña, carbón o algún otro combustible
i\lotta, A. (1994) colección Tecnogrnia 6 -Temo,~molo)!/ti -l ·erd,1d_r 'frmiü1.
/ lctitudn_&gt;' Cv11sm11'11CÍos- U:\R Editora -ISB:\ 950.673.032.6 -4 1 p.í~s.
1

�846

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

fósil, ¿cuántas personas podían verse afectadas por un accidente
motivado por faltas o vacíos en los conocimientos empieados para la
construcción de la caldera? Si la construcción presentaba poca
resistencia de materiales, podía ocurrir una explosión que afectaría a
las personas cercanas a las mismas. Una combustión inadecuada y
faltas de ventilación podría también significar riesgos de intoxicación
para los operarios.
En cambio y continuando con el ejemplo de la caldera, podríamos
compararla con un reactor nuclear, una caldera moderna, en donde
una falta o vacío en los conocimientos empleados para su
construcción puede significar una situación inesperada de accidente el
cual, no sólo compromete la vida de las personas directamente
expuestas ocupacionalmente en el trabajo dentro de la planta nuclear,
sino también la vida de las personas de la comunidad lindera a la
planta y de comunidades muy apartadas a la misma. Otra diferencia
entre ambas calderas radica en el tiempo en que dura el riesgo de
peligro que en el caso de la caldera a combustible fósil se limita al
momento de la explosión, mientas que en el reactor nuclear
permanecerá el riesgo por siglos.
En el cuadro siguiente se describen claramente las diferencias entre
. anuguas y lasmod er:nas " artes mecarucas " 5
as T'ecrucas
ANTIGUAS

MOI&gt;ERNAS

Modificación de la materia partiendo de
lo físico y evidente

Modificación de la materia partiendo de
lo nuclear: atómico o celular

Modificaciones químicas rudimentarias,
extracción r concentración.

Modificaciones químicas profundas,
síntesis y dispersión.

Baja eficiencia de modificación.
Fenómenos de baja energÍa.

Alta eficiencia de modificación.
Fenómenos dé alta enenria.

Acción sobre el ecosistema
relativamente suave \' reversible.

Acción sobre el ecosistema intensa, con
frecuencia irreversible.

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son suficientes para
conservar el sistema. Respeto por la
evolución

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son desbordados.
Manipulación de la evolución.

Economía dispersa v poco·centrada.

Alta presión económica. Grandes

5 Eguiazu, G},1. (1991) Colección Tecnogenia 3, Tec11o_genolo,gín - Publicaciones
UNR - ISBN .950.673.022.9 - 52 págs.

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

847

Artesanía.

volúmenes de productos. Producción
en serie.

Limitados efectos mutagénicos,
carcinogénicos, teratogénicos o daño
fetal.

Altos efectos mucagénicos.
Carcinogénicos, terat0génicos o daño
fetal.

Alta frecuencia de efectos negatirns
evidentes y baja frecuencia de efectos
negativos ocultos.

Baja frecuencia de efectos negativos
evidentes y alta frecuencia de efectos
nel!ati\'os ocultos.

Modificiaciones de corto alcance,
temporalmente limitadas.

.\iodificaciones no e\·identes y de largo
alcance, temporalmente ilimitadas.

Hombre en devenir relativamente
estable.

Hombre en deYenir inestable y
sometido a alto riesgo.

,

A~emas del e¡emplo de los nesgas de la planta nuclear, podemos
mencionar el caso de sustancias plaguicidas empicadas en la
prod~cción de. alim~ntos, entre otras aplicaciones, que por su
estabilidad y resistencia a la degradación, permanecerán en el entorno
por años, significando durante todo ese lapso un riesgo para la salud
de las personas expuestas.
Muchas sustancias fueron empleadas por a110s hasta que se
demostró finalmente el riesgo para la salud como puede observarse en
la tabla siguiente\ en la cual, en la columna "A" se indica la fecha en
la cual la sustancia fue mencionada por primera vez, producida en
gr~n escala, producida comercialmente o bien comercializada por
pnmera vez y en la columna "B", se indica la fecha en la cual la
Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), la
menciona con suficiente evidencia de carcinogenici&lt;lad para animales
experimentales.
Sustanda

Ami trol
Aramite ·

Tetracloruro de Carbono
DDT
1 2-Dibromo-3-Cloropropa no
Clordecone
Nitrofén
Toxafeno
Sacarina (x)

A
1954
1950
1907
1939
1955
1966
1963
1943
1907

B

1982
1982
1979
1982
1979
1979
1983
1979
1980

6
Motta, A. (1994) colección Tecno&lt;&gt;enia
6 -Tm10•1mo/04t1
l""'
ó
·'&gt; -1 'rrdad ¡· Témira •
Actitudes)' Consrmencins- L1:--:R Editora -1S80; 950.673.032.6 --i I pág$.
·

�848

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

M. EGUIAZU

d)
(x) La sacarina es clasificada por la IARC con suficiente evidencia de
Carcinogenicidad en ratas y limitada evidencia de carcinogenicidad en
ratones.
Otro aspecto interesante de resaltar es la naturaleza del proceso
descubrimiento-desarrollo-aplicación, el cual día a día es más breve,
7
como se ilustra en el cuadro siguiente :
tiempo hasta su aplicación
comercia! en anos

Descubrimiento

Fotografia
Motor eléctrico

112
65

Teléfono

56

Radio
Tubo de rayos X

35

Televisión

12

Reactor llóm ico

10

Bomba atómica

6

Ingeniería genética

2

I

18

Finalmente el Hombre Técnico toma conciencia de dichos riesgos
pero presiones económicas, culturales, etc., lo lleva a justificarlos.
Emplea para ello conceptos falaces como ser:
a)

b)

El Precio del Progreso. Alegando que para progresar, modernizarse,
avanzar, desarrollarse, se debe pagar un precio, pero por un lado
como vimo.s no siempre paga el precio quien se beneficia con la
técnica y por otro, quién decide pagar o no el precio. Es decir si
se es libre o no de elegir el pagar el precio. Muchos "progresos"
son impuestos sin que el simple ciudadano pueda opinar si lo
p refiere o no.
El agua y el aire son grandes diluyentes. Alegando que las sustancias
dispersas en el aire, por chimeneas por ejemplo, o arrojadas al
agua de ríos, no significarán riesgo porque serán diluidas a niveles
JnOCUOS.

c)

Debemos aceptar

1111

·nivel de contaminación en los alimentos. Alegando

que de lo contrario, si no se emplearan plaguicidas, las plagas ·
co~erían todos lqs granos.
- Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3, Temogrnolo¡/a -Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 págs.

849

LAs Técnicas f11turas resolverán los problemas. Alegando que con el
avance en los conocimientos, los defectos de las Técnicas
presentes serán resueltos por la ciencia futura.

e)

LAs Técnicas de riesgo C11 países desarrollados no necesariamente lo serán
para los países en desarrollo. Su riesgo se justifica por el beneficio
obtenido.

Respecto al punto "b", un estudio publicado ya en el año 1990,
realizado en la por entonces Unión Soviética, indicaba que el volumen
de agua necesario para diluir los afluentes que se descargan en todas
las vías de agua del país ya había superado el volumen o descarga
anual de todos los ríos.
Analizando el punto "d", podríamos llegar a la conclusión de
aceptar el empleo de determinadas técnicas aunque las mismas
impliquen un riesgo de cáncer, porque la medicina en el futuro
descubrirá una cura para esta enfermedad.
Respecto al punto "e", tal concepto fue descartado ya en los años
60. Los avances en los estudios de contaminación permitieron
conocer mejor las causas de las mismas y así concluir que la
contaminación afecta a todos los países sean industrializados o no. 8

La indeterminación de los riesgos
El problema de la Técnica moderna radica en que cuando el
Hombre desarrolla nuevas Técnicas para generar nuevos Objetos,
busca expresadamente en ellos el aspecto positivo o sea las
características que deben existir para que cumpla con los objetirns
para el cual el objeto fue concebido. También es conciente que en el
mismo existirán aspectos negativos, por ejemplo el riesgo de toxicidad
de una sustancia y adopta medidas para prevenir el riesgo a ellos
asociados.
Pero, a los aspectos negativos los podemos dividir en dos grupos:
Los Evidentes y Los No Evidentes.
Para una sustancia, por ejemplo un plaguicida, el aspecto negativo
evidente es su riesgo de toxicidad aguda es decir de intoxicación en
corto plazo. La técnica moderna puede estimar este riesgo y establecer
8 ;\fotta, A. (1994) colección Tecnogenia 6 -Temo¡p10l0,~ía -L 'erdnd )' Timica,
Actit11des_y Consemmcias- UNR Editora -ISB'N 950.67 3.032.6 -41 pá~.

�851

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGfA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

medidas de prevención. El aspecto Negativo no evidente, puede ser
por ejemplo, el riesgo de carcinogénesis, el cual es independiente del
anterior y así sustancias no tóxicas pueden ser carcinogénicas o tener
otro efecto que se manifieste a largo plazo. Esta característica es
mensurable pero requiere mucho tiempo y elevado costo y por otra
parte, la medida de prevención puede ser directamente el no uso de la
sustancia, lo cual para el técnico que la ha desarrollado, es algo
imposible de aceptar. Además, más de 70,000 sustancias diferentes
son de empleo corriente en el mundo moderno y más de 1,000 nuevas
se incorporan cada año, por lo cual resulta imposible aplicar estos
ensayos a todas las sustancias. Por ello muchas son empleadas con
mínimos datos de estudios toxicológicos como se observa en ;el
siguiente cuadro.9

incompleta, entre otras, sin olvidar por supuesto, a la existencia de
factores físicos y biológicos, también responsables de daños a la salud.

850

Porcentaje con:
l!valuaclón da Rl11go Datos Toxlcológlcos:
para la Salud:
Número

Completo

Parclal

Mínimos

Menos

qua ti
mínimo
lngredlenlH PlagulcidH

3300

10

24

2

94

Productos Cosm6ticos

3400

2

14

10

74

Medic1merio1

1800

18

18

3

61

Adllvos Allmenlarlot

8600

5

14

1

80

Productos Qulmlcot in el
Comercio

38000

o

11

11

78

Es interesante destacar que el cuadro solo considera las sustancias
que el Hombre Técnico ha sintetizado o elaborado para un fin
determinado. Además de dichas sustancias, existen otras que el
Hombre Técnico genera como consecuencia de la aplicación de sus
técnicas, un sinnúmero de sustancias indeseadas, unas naturales y
otras artificiales, como. son los contaminantes, mencionando por
ejemplo a las micotoxinas, dioxinas, productos de combustión

9 Rall, D.P. (1990) carcinogens in 011r enviro1mm1t -World Health Organization Inti:rnational Agency for Research on Cancer -Complex r,,lixtures and Cancer Risk
-IARC Scientific Publication Nº. 104 -ISB1 92-832-2104-4.

Estas características, permiten sustentar la hipótesis ambiental del
cáncer por el cual ya es internacionalmente aceptado la causa
ambiental de estas enfermedades las cuales entre un 60 a 90% tienen
como causas etiológicas, factores ambientales.
Los aspectos negativos no evidentes de la técnica, es el punto
crítico para definir el objeto de estudio de la Tecnopatogenología.
Las primeras tres aproximaciones
Iniciados nuestros estudios motivados por las recomendaciones de
la Conferencia de Estocolmo del año 1972 y con la meta puesta en
desarrollar conocimientos que propendan a la protección de la salud
del ser humano, como "motivo conductor" de nuestros estudios, las
conclusiones que obtuvimos de los estudios realizados sobre un
contaminante natural, las Aflatoxinas, sobre todo en lo referente a
nuestra hipótesis sobre la responsabilidad de la Técnica en lo
referente a su generación y llegada al ser humano, nos motivó a hacer
extensiva la misma a la Técnica en general: La Técnica es responsable
de la generación de factores ambientales que a largo plazo pueden ser
causales de daños a la salud del ser humano.
Si por el término Patógeno se define a las influencias o elementos
que originan o favorecen el desarrollo de enfermedades, es razonable
definir como Tecnopatógeno a las influencias o elementos (factores
ambientales) generados por la Técnica que originan o favorecen el
desarrollo de enfermedades.
Analizadas las características de la Técnica moderna: las arriba
mencionadas entre otras; las actitudes de los científicos, técnicos y
empresarios y los mencionados "aspectos negativos no evidentes", y
motivado por el trabajo del Prof. Heinrich Beck sobre la relación
entre Técnica y Cultura10, pudimos vislumbrar la existencia de este
nuevo fenómeno que hemos definido con el término Tecnopatogenia,
partiendo del concepto ya empleado en medicina de Iatrogenia, que
11
define a los daños que inadvertidamente causa la medicina.
10
11

Beck, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuert/ Berlín. Manuscrito.
Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3 Tecnogenología - Publicaciones

�852

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

1. Se de.fine a la Tecnopatogenia como " El daño a la salud del ser
humano que no se manifiesta inmediatamente sino luego de varios anos o
generaciones, como consecuencia de factores ambientales generados por la
Técnica producto de Errores o Defectos inmanentesy ocultos en ella".
2. La Tecnopatogenia será un fenómeno de intensidad creciente por los
siguientesfundamentos:
2.1. La naturaleza de las nttevas artes mecánicas es cualitativamente
distinta de la naturaleza de las antiguas artes mecánicas, porque se basan
cada vez en fenómenos nucleares.
2.2. La aceleración del proceso de Descubrimiento-Desarrollo-Aplicación,
dificulta la prevención de los daños.
2.3. La pobreza en la fundamentación de la ciencia clásica es condición
predisponerte para el uso de conocimiento imperfecto.
2.4. Faltas éticas en las personas afectadas al proceso de creación del
conocimiento, desarrollo de Técnicasy aplicación comercial de las mismas.
2.5. No existe una ciencia que permita el estudio de la Tecnopatogenia
como fenómeno propio.
3. Se postula la necesidad del desarrollo de una ciencia que permita el
estudio de la Tecnopatogenia como objeto propio de estudio, denominada
Tecnopatogenología.
Estudios posteriores, permitieron confirmar el último postulado.
Contrastando el encuadre del estudio del fenómeno de las
Micotoxinas tomado como ejemplo, en base a la óptica de disciplinas
existentes a saber: Biología, Micología, Agronomía, Manejo de granos,
ninguna de ellas permitía aportar los conocimientos que condujeran a
12
la prevención, como lo permite el encuadre tecnopatogenológico.
Para el análisis de un fenómeno, puede no bastar con el abordaje
de las ciencias clásicas, disciplinar, multidisciplinar e interdisciplinar,
sino que el mismo requiera un enfoque radicalmente distinto.
Un mismo fenómeno abordado por diferentes disciplinas será
estudiado con diferentes ópticas y así generarse diferentes resultados
o conclusiones. Por ejemplo, podríamos tomar el caso de una especie .
UNR -ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
12 Eguiazu, G.M. y MOTIA, A. (2000) Tec11opatoge110/ogía: una respuesta a la
0
o,jandad disciplinar de un ftnómtno ternológico. Diosa Episreme -Año VII6 Diciembre 2000- pp. 34, 39.

853

vegetal la cual un investigador quiere estudiar desde el punto de vista
medicinal y otro su clasificación taxonómica. Cada uno responderá a
preguntas diferentes sobre la misma especie vegetal
Asimismo y tomando el caso de las Micotoxinas serán diferentes
las respuestas que se obtendrán bajo la óptica de la Micología, (ciencia
de los Hongos), que una ciencia que tiene como motivo conductor la
protección de la salud del ser humano de los riesgos tecnológicos no
evidentes y no aceptables como es la Tecnopatogenología.
Otro ejemplo muy claro para explicar nuestra postulación de esta
nueva disciplina, lo hemos encontrado en la ciencia desarrollada sobre
el fenómeno Suelo. Este, por sus características y constitución podría
pensarse que podría ser abordado por múltiples disciplinas: Geología,
Biología, Física y Química. No obstante, el estudio del suelo no es una
suma de disciplinas aisladas y artificialmente integradas sino que lo
realiza una ciencia específica: la Edafología.
La cuarta aproximación
Definido el fenómeno y fundamentada la nueva disciplina para su
estudio, surgió la pregunta de cuales son las causas de que una
Técnica tenga defectos ocultos, que motivan la aparición de factores
ambientales: sustancias, radiaciones, etc., causales de tecnopacogenias.
La presión a los científicos en generar conocimientos y de los
Técnicos para desarrollar nuevas J'écnicas (sustancias, equipos,
semillas, etc.), motivó un trabajo en base a la pregunta que surge del
siguiente razonamiento: La única manera de conocer a un objeto en
su totalidad o tal como es o sea de manera auténtica, es saber la
verdad sobre el mismo. Conocer todo sobre el objeto. Ahora bien, si
un objeto manifiesta la existencia de un defecto, significa que el
Técnico que lo desarrolló no lo conocía de manera auténtica,
desconocía algo de él. Por ejemplo, el médico que receto un
medicamento y ·no sabía que, además de las conocidas propiedades
farmacológicas positivas, era teratogénico. En el medicamento en
~uestión, había aspectos desconocidos o mal conocidos. La pregunta
entonces es: ¿cuáles son las actitudes respecto de la verdad que
pueden conducir al desconocimiento o mal conocimiento de aspectos
conducentes a la manifestación de hechos negativos no evidentes?

�854

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La sabiduría de los griegos de la antigüedad, cuya ambición era
"ejecutar todo lo que emprenden según reglas claras, ciertasy fundadas': indicaba
13
que "Cada jaita, deftC!o, es consecuencia de una ignorancia o de un error".

!ambién se demostró y es interesante destacar, que las dos
actitudes postul~~as por los griegos, son las únicas que podrían
aceptarse como eticas en la manifestación de la Tecnopatogenia.

La ignorancia y el error son dos actitudes respecto de la verdad.
Ahora bien, ¿son las únicas que puedan estar relacionadas con la
manifestación de una Tecnopatogenia?
14

En un trabajo anterior que inda~nas tecnopatogenias y s~
raíz en el plano del conocimiento, se demostró que la inseguridad, la
duda, la opinión, el error, la ignorancia y hasta la mendacidad, pueden
ser responsables de faltas o vacíos en los conocuruentos
posteriormente empleados para desarrollar nuevas Técnicas.
1
Los griegos finalmente no estaban equivocados, pero ho solo se
demostró que existen Tecnopatogenias, faltas o defectos para ellos,
que pueden estar asociadas a la ignorancia y al error, sino también a
otras actitudes.
Se postuló así la cuarta tesis:

''I.JJs Defectos inmanentes y ocultos en fa Técnica que pueden motivar la
generación de factores ambientales responsables de daños a la salud del ser humano
a largo plazo (fecnopatogenia), son consecuencia de las Faltas a la Verdad o
Vacíos en los conocimientos empleados para su desarrollo"
De ello resulta que ya en el mismo nivel o plano del conocimiento
deben detectarse los vacíos o faltas que pueden, de aplicarse en el
desarrollo de una Técnica, ser causales de una Tecnopatogenia. La
Tecnopatogenología actuaría en forma preventiva. Como un
arquitecto que en un plano . dibujado por otro, detecta faltas que de
construirse la obra implicaría defectos en la obra que podrían causar
su derrumbe.15

855

La quinta aproximación

Hemos visto q~e las Técni~as se desarrollan para producir objetos
con los cuales satisfacer necesidades. La producción de los bienes se
hace en el marco de una actividad empresaria. Las empresas
desarrollan ~onstantemente nuevas técnicas, nuevos bienes, a partir de
lo~ con~curuentos generados por investigadores propios o externos y
as1 obtienen un beneficio económico: dinero, beneficio éste
retribución al riesgo empresario.
'
Hemos visto la presión a las cuales están sometidos los científicos
que podemos llamar estatales, en generar conocimiento, es conocida
6
la
. consi
. gna "+,
yub,.
etca o mueres ,,, , ¿N o podemos pensar entonces que los
mvesngadores de las empresas privadas estarán sometidos a una
presión tal vez mayor?
Hemos visto que la naturaleza del proceso generación de
conocimiento, desarrollo y aplicación, cada día es mas breve.
Vemos, en tales actitudes, un afán en desarrollar nuevas Técnicas
(productos, bienes, procesos), y así también del conocimiento)
necesario para ello.
Si buscamos la definición de Afán; encontramos: "Anhelo, ansia,
deseo vehemente". 17
·

Además de la preven.:ión de los daños a personas, se comprueba el
ahorro económico que la Tecnopatogenología permite.

Para llegar entonces a la quinta aproximación, así como para llegar
a la cuarta recurrimos al criterio de los griegos de la antigüedad,
recurrimos también a la Sabiduría de la antigüedad. E s interesante
destacar como en la antigüedad la Sabiduría, como puede leerse en
1Tm 6,1O, enfati~a que: ''La raíz de todos los males es el afán de dinero". 18

Globot, E. (1946) ,El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligibley lo Real
Ed. El Ateneo.
·
.
14 Motta, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 Tecnogenología - V erdad y Técnica,
Áctihldesy ConseCNencias- UNR Editora - ISBN 950-673-032.6 -41 págs.
15 Idem.

Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3, Tecnogenología Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
17
Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española (1962) Editorial
Ramón Sopena. Barcelona, España.
18
San Pablo Primera Carta del Apóstol a Timoteo. Capítulo 6, Versículo 10. Biblia
de Jerusalén -Desclee de Brower- Bilbao. ISBN 84-330-0022-5. Deposito Legal: BI
•

13

16

�ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La cita bíblica reza que la raíz de todos los males no es el dinero o
la búsqueda de dinero, sino en el Afán por el dinero.

• Ante todo, el problema de la Tecnopatogenia, fue fundamentado y
postulado a partir de hechos de la Tecnología/ Técnica.

El empresario busca obtener·dinero con la producción de bienes y
así la producción de nuevos bienes es afanosa y como hemos
mencionado, para lograrlo también la generación de conocimientos
tecnológicos es afanosa. Podemos entonces, juntar los dos conceptos
y aplicado a los desarrollos tecnológic ~s y concluir que "La raíz de la
Tecnopatogenia (males) es el afán por generar nuevas Tecnologías".

• El problema es de desconocinúento de las colateralidades de ese
objeto primigenio. La ética tiene incidencia al conocer la existencia
del desconocimiento, pero mientras esas fallas sustanciales del
objeto tecnológico no sean conocidas, se reduce el problema a una
gestación fallida.

856

Con ello, podemos postular la quinta tesis:

''Los vacíos en los conocimientos responsables, de ser aplicados, de la
Tecnopatogenia, son consecuencia de su afanosa búsqueda"
De esto surge una nueva contribución a la prevenc10n de la
Tecnopatogenia y es el "Aceptar la condición de Paciencia en los
procesos de cambios tecnológicos"
Las Técnicas deben ser lo suficientemente probadas antes de ser
empleadas.
Las Tecnologías deben ser lo suficientemente contrastadas antes
de ser aplicadas al desarrollo de una Técnica.

Tecnopatogenia y Ética
Por lo enunciado en la tesis de la quinta aproximación, parecería
que el problem~ tecnopatogenológico es un problema puramente
ético.
Respecto a la Tecnopatogenia, hemos hablado de faltas éticas en el
sistema de ciencia y técnica, de actitudes respec(o de la verdad éticas y
no éticas y de hasta la necesidad de un objetor ético para denunciar el
accionar de empresas u organismos que pueden conducir a perjuicios
para las personas.19
Pero, podemos preguntarnos ¿es realmente un problema ético?
Para demostrar que no és así, podemos decir que:

19

Eguiazu, G.M., Mo'tta, A. y Huisman, M.F. (2004) Ética en Ciencia y Técnica.
Fundamentos para un mecaniJmo de protección a los Oijetom Éticos. HUMANITAS 2004.
An~atio del Centro de Estudios Humanísticos. Uni\·ersidad Autóno ma de N uevo
León.

857

• Si bien la ética, como otras disciplinas tiene participación, después
de haber hecho un análisis del fenómeno llegamos a la conclusión
aporetica que el fenómeno no es un fenómeno ético sino un
fenómeno en si mismo, no es ni químico ni biológico ni filosófico,
es Tecnopatogenológico.
• La enunciación de buenas razones neutrales es el núcleo de la
Tecnopatogenología, citando al Profesor Jacobsson20, que
menciona que muchos de estos casos es frecuente emplear el
término ética al punto de banalizarlo o secuestrarlo.
• Creemos que reducir el problema Tecnopatogénico a la Ética sería
banalizar al término, como sería también banalizado el término
Ecología, si redujéramos el problema también a dicha disciplina.
• Como fuera indicado en Tecnogenología21 , la Antropología
Cultural es una de las ciencias básicas que nos permite humanizar a
la técnica como obra del hombre, pero también vemos que el afán
por generar conocimientos y hacer obras es también una actitud
humana.
• Es interesante destacar el concepto del Prof. Heinrich Beck: "La no
constatación de un existente no significa la constatación de un inexistente". El
no poder probar que algo existe, no significa que ese algo no
exista. Esto es totalmente aplicable al caso de muchas sustancias de
riesgos para la salud. Si bien la química analítica es una valiosa
herramienta para detectar residuos, por ejemplo en alimentos, de
estas sustancias y así estimar riesgos agudos o crónicos por
exposición a las mismas. Pero también es cierto que las técnicas
20

Jacobsson, P. (2004) Comunicación personal.
Eguiazu, G .M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tecnogenología Publicaciones
UNR-ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
21

�858.

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

analíticas tienen un límite de detección y parafraseando al Prof.
Beck, el hecho de que la técnica analítica no constate la presencia
de residuos o pequeñas concentraciones de sustancias mutagénicas,
carcinogénicas o teratogénicas, por ejemplo, en un alimento, no
significa que en dicho alimento no existan mínimas cantidades las
mismas. Estas cantidades seguramente no serán de relevancia
desde la pers~ec~va de la to:ricol~~aguda, o de corta duración, esdecir para s1gruficar una mtoxtcacion aguda,- pero esto no es
aplicable y aquí la importancia de la limitación analítica, a las
sustancias de riesgo carcinogénico. Vale la pena destacar el criterio
del Prof. R. Preussmann quién para las sustancias carcinogénica
indica que la tolerancia debería ser cero. El concepto del Prof.
Beck nos permite indicar que la Técnica moderna genera factores
ambientales, existentes para el Prof. Beck, de riesgo para la salud,
que la técnica analítica moderna no puede detectar, lo cual apoya
nuestra conclusión de la precaución que debe tener el científico y
el técnico en la generación y por sobre todo, en la aplicación de
conocimiento.
• Otro concepto interesante, es "el de escribir la partitura de la
naturaleza'~ concepto de J. von Uexkull22• Bajo _esta analogía,
podríamos decir que estudiar el fenómeno tecnopatogénico
disgregándolo en las disciplinas existentes, sería como interpretar
una sinfonía donde cada instrumento actuaría en forma separada e
independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector, el director en
el separada e independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector,
el director en el caso de la orquesta se puede lograr una
interpretación armónica. En este caso, la Tecnopatogenología sería
la directora del - estudio la cual con conocimientos de otras
disciplinas y los propios conocimientos generados, ataca en forma
idónea y armónica. el problema.
• Solo bajo la óptica de la Tecnopatogenología se pueden lograr los
conocimientos que permitan lograr la reducción o eliminación de
la Tecnopatogenia.

22

Von Uexkull,J. (1983) Streifzüge 'durrh die Umwe/ten von Tieren und Mens,hen

(Fischer Wissenschaft Ed). ISBN 3-596-17331-5

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

859

Conclusión
La evolución Tecnológica ha llevado a la aparición de un nuevo
fenómeno que llamamos tecnopatogenia, el cual está fuera de los
limites de las ciencias existentes y así como en otras situaciones, como
en el mencionado ejemplo del Suelo para cuyo estudio se fundamentó
la necesidad de una nueva ciencia: la Edafología, también requiere de
una ciencia especifica para su estudio: la Tecnopatogenologia.
Hemos encontrado una raíz ética en la génesis de este fenómeno.
Evidentemente, si por Ética entendemos "Como debe comportarse el
hombre para si y sus semejantes sin contravenir su propia naturaieza';z3, la
actitud afanosa de generar conocimientos y aplicarlos, lleva al
Hombre a contravenir su propia naturaleza como es dañar ya no solo
al medioambiente sino a su propia salud. No obstante, el afán en
generar y aplicar conocimientos es una actitud humana y si bien con
elementos de la Filosofía lo definimos como No Ético, es necesaria la
Tecnopatogenología para indicar cuales deben ser las actitudes que
debe respetar el Hombre Técnico que no lo lleve e a contravenir su
propia naturaleza. Proponemos que la Tecnopatogenología integre los
procesos metodológicos de las ciencias tecnológicas.

Bibliografia
BECK, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuett/ Berlin .Manuscrito.
COLACILLI DE MURO, M,A.,J.C. de (1978) Elementos de Ugica Moderna y

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23
Colacilli de Muro, M.A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Modernay Filosofa
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�860

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

M. EGUIAZU

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KUHN, T. S. (1995) La estructura de las Revoluciones Científicas. Breviarios
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Lic. Odvidio Reyna García·

MOTIA, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 -Tecnogenologia -Verdady Técnica,
Actitudesy Consecuencias -UNR Editora- ISBN 950.673.032.6- 41 Págs.

A parúr del domingo 4 de junio de 1967 Alejandro Jodorowsky empieza
a publicar en el suplemento cultural del Heraldo de México sus "Fábulas
pánicas", mismas que duran seis años apareciendo cada domingo sin
interrupción Qa última fue la del domingo 30 de diciembre de 1973).
Esta obra es una colección de historietas en las que se cuenta una
anécdota a manera de fábula, género que la preceptiva literaria ubica
dentro de la literatura pedagógica, de formación humana. Sentido
indudable que estas fábulas denotan desde su concepción.

PREUSSM ANN, R (1972) 'On the Significance of N-Nitroso Compounds
as Carcinogens and on Problems Related to their Chemical Analysis ".
Intemational Agency for Research on Cancer -N-Nitroso Compounds
Analyasis and Formation -IARC Scientific P11blication Nº 3- pp. 6-9.
RALL, D.P. (1990) "Carcinogens in our environmenf" -World Health
Organization -International Agency for Research on Cancer -Complex
Mixtures and Can~er Risk -IARC Scienti.ftc P11blication Nº 104- ISBN 92-8322104-4
San Pablo ''Primera Carta del Apóstol a Timoteo Capítulo 6, Versículo 1O"
Biblia de Jerusalén -Desclee de Brower -Bilbao- -ISBN 84-330-0022-5
Depósito Legal: B 1. 1531-1978.
VON UEXKULL, J. (1983) Streiftiige d11rch die Um welten von Tieren und
Menschen (Fischer Wissenschaft Ed.) ISBN 3-596-17331-5.

Cada historieta está compuesta de dibujo y texto escrito, se plantea un
problema y se propone una solución que deja una enseñanza, una
moraleja. Jodorowsky se encarga personalmente de crear los dibujos,
iluminarlos y crear el texto. Su factura ·es muy artesanal y la calidad de las
imágenes no es muy buena, sin embargo en conjunto, las "Fábulas
Pánicas" representan un ejercicio artístico digno de señalar, pues para la
época en que se crearon son textos muy adelantados a su tiempo, en
donde se puede apreciar casi por completo la teoría del movimiento
pánico difundido en México por el propio Jodorowsky, aunque con una
preocupación más consciente y responsable, no tan agresiva como
• Ha participado en talleres de creación literaria dirigidos por Felipe Monees,
Dolores Hernández y José de la Paz. Miembro de un taller de creación y estudio
literarios en conjunto con Armanda Fabián y Édgar Favela. Integrante de un taller de
lectura sobre literatura mexicana dirigido por Genaro Saúl Reyes Calderón. Como
escritor ha publicado en la revista Oficio (marzo, 2005) y en la página electrónica de la
revista L? Rocka con el mismo cuenco: "Larga noche de dolor para Leopoldo"; además
ha obtenido los siguientes reconocimientos: Certamen de Literatura JoYen Universitaria
UANL (2003-Segundo Lugar: Poesía y 2004-Tercer Lugar: Poesía); y Concurso "El
Rock es puro cuento", revista La Rocka (2005-Tercer Lugar: Cuento).

�862

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

caracterizó su quehacer artístico en cine y teatro, pues el autor se da
cuenta de la penetración masiva que un medio de comunicación como el
periódico puede tener, así que asume la oportunidad y ejerce una crítica
que se centra en los valores universales y sociales de una manera más
clara y sencilla en la exposición de su propuesta. Sigue atacando los
valores de la moral convencional, y sigue incitando al cambio humano
pero ahora desde la trinchera de la fábula en el periódico, un medio
diferente al teatro y al cine, más popular pero de-jgual valor para difundir
el mensaje; el dios Pan difunde el conocimiento, según la constitución
teórica del movimiento: también Pan transmitía el ''saber". Y llegamos aquí al
más alto significado de la palabra pánico Oodorowsky; 1996: 81). De alguna
forma J odorowsky acepta esta responsabilidad y decide difundir sus ideas
de este modo.
En las fábulas se pueden detectar algunas constantes, por ejemplo las
series de un mismo personaje o tema: las fábulas de la "bolita", las de los
"gragrofes", las de los "microbios", las del Maestro, las de Ben-Sara, las
de los símbolos, las de "koans", las de los sueños, las del "clavo" o las de
plantas que dan frutos que no les corresponden por natu_raleza. También
se aprecia que las primeras fábulas tienen un tono pesimista, kafkiano,
(por ejemplo la fábula cinco, publicada el 2 de julio del 67, donde se
narra la historia de un individuo que se une a las masas y -va en la
· búsqueda de lo que todos quieren, escala una torre y al llegar a la cima,
después de haber eliminado a una gran cantidad de personas, se
encuentra con un trono eléctrico en donde se electrocuta: Seré el primero
que logrará electrocutarse en él Pasaré a la histo... F/ufQodorowsky; 2003: 11]),
que luego de reflexionar e identificar, intenta modificar el rumbo:
Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los
ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los
personajes deben ser antihéroes, el tema principal del e~critor es su
·propia neurosis. Muy pronto me sentí fatigado por el ne~a_tivismo
intelectual. Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo pos1t1vo 9ue
encontraba en la vida. Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes
dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada,
etcétera.
Más tarde, esto me llevó a pensar 9ue el único arte válido era a9uel
que servía para sanar Qodorowsky; 2003: 4).

Este cambio en el autor (inmediato, pues ya en la misma fábula
aparece por primera vez la figura del Maestro, lo que indica la intención
de dar un giro positivo al proyecto) quizá siembra la semilla que d~rá s~s
frutos en ei futuro, donde Jodorowsky está más preocupado por difundir
un conocimiento que sane (esto se comienza a ver en sus películas El

FÁBUIJ\S PÁNICAS

863

Topo y La montana sagrada, así como en sus libros futuros como Los
evangelios para sanar y sus prácticas con el Tarot y su "Cabaret místico" en
Francia.
La fábula del 30 de julio del 67 es la primera de muchas en que
aparece la "bolita". Su incursión por lo general señala el interés de
Jodorowsky por tratar el problema del significado del individuo en el
mundo. En esta fábula la "bolita" se enfrenta a una máquina que sólo
existe para destruir "bolitas", sin embargo la protagonista no muestra
ningún sentimiento de repulsión o temor, es indiferente, por lo que la
fábula termina con, todavía, ánimo un tanto pesimista: Yo no estoy hecha

para atacar. Me confamio con no tener significado, solamente medo... sobre otra bola
sin significado (el mundo) que también solamente meda Oodorowsky; 2003: 15).
Jodorowsky usa este espacio para manifestar sus opiniones,
disfrazadas para evitar reacciones en contra, sobre lo que acontece en la
realidad mexicana. Por ejemplo la fábula del 6 de octubre del 68. El 2 de
octubre se dio uno de los acontecimientos más dolorosos para la
sociedad: la matanza de Tlatelolco. Esto fue un miércoles. Para el
domingo, Jodorowsky publica una fábula en que están el Aprendiz y el
Maestro. El primero muestra su fortaleza, su capacidad destructiva, le
pregunta al Maestro: Puedo mataryo sólo a veinte enemigos. ¿Soy fuerte Maestro?
El Maestro responde: ¡No! Un hombre alcanza la plenitud de sus fuerzas cuando
aprende a no dañar Oodorowsky; 2003: 79). Lo mismo sucede con la
represión sucedida hacia la juventud y el rock por causa del concierto de
Avándaro. Jodorowsky dedica la fábula del 10 de octubre del 71 a todos los
"adultos" que "odian" Avándaro Oodorowsky; 2003: 209). La fábula trata de
un individuo que se queja de un salpullido, entonces decide quemarse la
zona afectada, o sea, opta por una solución errónea y dañina por lo que
el Maestro le sugiere que esos granos que lo molestan son sus propios
síntomas y que si quiere que dejen de molestarle debe revisar en su
interior ·en qué está mal para corregirlo y poder sanar: porque al q11ef!larlos,
quemas tu propia carne Oodorowsky; 2003: 209). También usa las fábulas
para defenderse; para hablar de su experiencia personal, de los ataques
que sufre en su contra, como en la fábula del 14 de marzo _del 71, _donde
muestra en el primer cuadro al Maestro encerrado en una ¡aula mientras
una multitud le grita y lo insulta. Después, el Maestro es representado
alejado de esa realidad y alguien le pregunta si ha desistido, si se ha
dejado ganar, a lo que responde con un proverbio chino: El gusano se
repliega para avanzar. Hqy estoy replegado Qodorowsky; 2003: 181). O lo que
plantea como moraleja en la fábula 271: El ser humano tiene n~veles de

desarrollo espiritual.. lo que es mortal para algunos puede ser fuente de l'tda para

�864

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

otros... la ''prohibición" nunca engendra ''solución". Es me;or '~ducación"...
Oodorowsky; 2003: 282).
Otro tema que continu~ente trabajan las fábulas son los relativos al
punto de vista. Por lo general,Jodorowsky expone a un personaje con un
problema y después, como respuesta, muestra el mismo hecho pero bajo
otra apreciación. Algo similar sucede en la fábula 143, donde el Aprendiz
le presenta al Maestro dos chistes que le p~en sin gracia o demasia~o
infantiles y el Maestro le responde que tienen un' significado profundo, sin
embargo, aquí aparece otro tema que le interesa a Jodorowsky y que es el
de la autorrealización, el de alejarse de los maestros porque cada quien es
único y sólo uno mismo se puede ayudar, así que en esta ocasión el
Maestro le recomienda al Aprendiz que por sí mismo descubra el
significado profundo de dichos chistes: trata de descubrir por ti mismo lo que
significan Oodorowsky; 2003: 153).
En las Fábulas pánicas Alejandro Jodorowsky derrama todos sus temas
favoritos, los tópicos que lo apasionan y que reflejan su estado como ser
humano en el momento en que los desarrolla. Está su eterna búsqueda,
su lucha contra el ego, su tono orientalista, su risa y simultaneidad, y
hasta el terror pánico, sólo que un poco disfrazado, sino basta con
revisar la fábula del 27 de junio del 71, cuando ya había optado por
evadir el pesimismo. En esta fábula titulada ''Homenqje a Robert A.
Heinfein. Leerporfavor su novela: Stranger in a strange land': Jodorowsky relata
la historia de una lombriz que se sabe sola en el mundo, que añora la
compañía, que busca su alma gemela, hasta que por fin cree encontrarla:
¡Oh! ¡Este bello ser llena mi gusto! ¡Es ella! Sin embargo, el otro ser, la otra
lombriz responde: ¡Soy tu cola, idiota! Qodorowsky; 2003: 196).
Bibliografia

JODOROWSKY, Alejandro. (1996). Antología pánica (Contrapuntos. Prólogo,
selección y notas: Daniel González Dueñas). México: Joaquín Mortiz.
_ _ _ _ _ _ _. (2003). Fábulas pánicas (Prólogo de A. J. y notas de
Daniel González Dueñas). México: Grijalbo.

LA CULTURA YTRES ESTADIOS DE
MANIFESTACIÓN POL(TICA
José Wbaldo Rivera Nevarez
Estudiante de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL
Colegio de Filosofía

l. Definición de Cultura
La cultura, la totalidad acumulada de

esos esquemas o estructuras,
no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.'

San Anselmo, siempre recomendaba a sus alumnos comenzar todo
escrito o discurso, definiendo los términos involucrados, para que así,
quien leyese o escuchase su argumentación, supiese desde el inicio de lo
que se estaba hablando,. y cómo se estaba hablando, es decir,
recomendaba hacer desde un inicio un marco referencial.
El concepto que debemos aclarar desde un inicio es, pues, el de
cultura; y es que hablar de cultura en nuestro tiempo no parece raro, si
vemos Ios periódicos encontraremos, seguramente, una sección dedicada
especialmente a este aspecto, igualmente la televisión y todos los medios
de difusión masivos, le conceden un apartado especial, pero ¿qué
entienden por cultura?, hablar de arte o de espectáculo ¿es lo mismo que
hablar de cultura?, ¿la cultura se agota en la estética, o es ésta, sólo un
elemento de la cultura? Es necesario entonces, conocer primero la
definición de este · término, para después ver si es posible contestar a
estas preguntas, y a muchas derivadas de ellas.

1

Geertz. Clifford. La intert&gt;retación de las Culturas, Gedesa, España 2000

�866

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES EsrADIOS
DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

¿Qué es entonces cultura?: Cultura "en un sentido muy amplio, está
constituida por los productos de la actividad del hombre".2 Esto implica
que los productos del hombre, en cuanto que no es puramente animal,
son acciones que marcan sus modos de vivir, es decir, sus acciones son
específicamente humanas. Dentro de los productos del hombre, están
pues, la religión, el arte, la política, etc. Entonces la cultura podríamos
definirla más claramente como: la manifestació~e los quehaceres humanos,
concientes o inconcientes. Por lo tanto la demarcación ~ue nos presenta dicha
definición muestra que hay una distinción clara entre lo que es Cultura y
lo que es Naturaleza.
La naturaleza es simplemente un estado muerto e inconexo de
realidad, pero cuando el hombre la toma y la transforma adquiere sentido
y se vuelve propia, el hombre la culturiza y la vuelve nombrable,
asimilable y poseedora de significado. Entonces siguiendo la misma
lógica, el arte, el espectáculo, en fin, la estética, es cultura, pero no es
toda la cultura, ni la abarcan ni la agotan.

Por lo tanto todo proceso o modo cultural es manifestación del ser
del hombre, en dicha manifestación dota de sentido a 'la realidad y la
objetiva, haciendo una historia de sus modos, porque plasma en ella la
realización de sus potencialidades y marca y demarca los limites tanto de
la razón (en el orden temporal), como de su propio yo (en cuanto
refirma su independencia del mundo de los objetos). Ahora bien, no es
que el hombre se disocie de la naturaleza, él mismo es un ser natural,
pero al hacer cultura, está tomando esa naturaleza y la está
transformando, haciendo· patente su capacidad, que le es natural, se
transformar el medio, y aprovecharlo para su beneficio. Como se ha
dicho anteriormente, lo que el hombre hace, cuando hace cultura, es al
final de cuentas, dotar de sentido.
Pero podemos cuestionarnos, ¿cómo es que el hombre hace esto? Es
decir, ¿cómo objetiva y dota de sentido?, podemos apelar al
conocimiento ingenuo y afirmar solamente que es un hecho, y en cuanto
tal, no es demostrable, sino simplemente mostrable, pero por más que
queramos ignorar estas preguntás, siguen resonando y con tal fuerza que
es imposible ignorarlas.

entonces es causa de limitación del yo, y la manera de entrar en contacto
con lo que está afuera, es otorgándole una categoría de existente,
diferenciándolo y otorgándole sentido. El sentido surge cuando se
entabla una relación, es decir, el objeto externo se conviene en único,
pero no en único material, sino único en significado, aunque sea
temporalmente limitado, es decir, sólo en el proceso de objetivación y
significado. La significación es el segundo nivel necesario para la
transformación y recreación de medio, necesario, en cuanto que sin ello,
el hombre se queda meramente en su categoría de animal. Este proceso
de culturizar entonces, no está ajeno al problema del conocimiento.
Asimismo, dentro del proceso de culturización entra en escena el valor,
porque como afirma Romero: "los procesos culturales se realizan en
vista de valores, y lo propio de los objetos culturales es incorporar
valores."3
El hombre se hace conciente de su realidad y de la 'otra' realidad, la
externa, y pretende entablar puentes que le permitan acceder a dicha
realidad. La cultura se vuelve un hecho, pero no por ello es más clara o
evidente, es común que lo primario y lo esencial se le oculte a los ojos, y
se le escabulla a la razón, por eso viene en ayuda la filosofía, que es la
rectora, y la que al final marca el camino, ella no admite epítetos o
adjetivos, es la altiva dama que baja su mirada y con ella devela lo que
parecía oculto, es ella la filosofía, que tiende la mano a una de sus
muchas hijas, a una casi recién nacida, la cultura.
La cultura como proceso objetivador y significante se desarrolla de
manera necesaria dentro de los núcleos sociales, por tal motivo, sin ellos
es imposible hablar de cultura, es menester, la existencia del otro, para
hablar cabalmente de cultura, además existe la distinción entre sociedad y
Estado, en donde este último es la forma institucional artificial en donde
aquellos que conforman la sociedad han depositado el poder, ya en uno,
en un grupo, o en la utopía del pueblo. En el Estado, su herramienta
básica es la política, que forma parte de la cultura al ser manifestación del
hombre para -el hombre, es decir, determinada cultura, ostenta
determinada política, forma en como las sociedades han decidido
encaminar su realidad en el transcurso de la historia.

El proceso ~e objetivación surge cuando transpolando el yo se
.encuentra con algo que no es él mismo, es decir, el no yo, lo externo
2 Romero

1953, pág. 117

Francisco, Filosofa Contemporánea, Editorial LOSADA, Buenos Aires,
3

Jbid. Pág. 125

�868

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

11.

869

La política como manifestación cultural
LA más importan/e tÚ las asociaciones,
la que encierra todas las tkmás,
se llama asociación política. 4

Una de las manifestaciones del hombre es sin lugar a dudas la
manifestación política, manifestación que lo ayu4a a mantenerse en pié y
entablar lazos con los demás hombres para desarrollar una sociedad y
vivir en calma, la política sirve al hombre como salvaguarda de sus
intereses, en ella queda limitada la posibilidad de. destrucción, aunque
sólo limitada, no excluida, ya lo decía Clausewitz "la guerra no es sino la
continuación de la política por otros medios." 5
La política a la vez es un arte y un don, así lo entendieron los griegos,
' quienes vieron en ella, cualidad de dioses, el sofista Protágoras lo dice
así: "el hombre tuvo la ciencia de la vida, pero no la ciencia de la política
que se encontraba cerca de Zeus, en el acrópolis ... " 6 Es por ello que
siguiéndola o sirviéndose de ella, es como se puede beneficiar o
petjudicar. El hombre, al objetivizar y significar los hechos en política
está necesariamente buscando un fin, y en ese fin puede ser en su sentido
más clásico en bienestar social.
Los problemas contemporáneos del hombre actual, radican en
muchos de sus casos en una mala política, porque han pretendido hacer
de ella la panacea que todo lo resuelve y que todo lo encausa y alivia, se
han olvidado que es un método, no un fin, es por eso que "la moneda
con que suele pagarse e·l precio de la mala política es: el sufrimiento
7
humano." La globalización de la política, pero no en su ámbito mundial,
sino en el ámbito de acción, es lo · que le ha creado el lastre que la
irnpo$ibilita cada vez más a prestar respuesta, cuando todo se politiza se
invaden campos de acción que no le son propios, su ramaje invade el
arte, la ciencia, la religión, y toda cuestión se vuelve política, se crea la
sociedad politizada, la cultura politizante, que a la larga cae en el extremo
opuesto, el de la apatía, porque conlleva al conformismo, y esto bien lo
podemos hacer solos, una política así mancilla su propio origen, ya que
4

Citado por 1:lucci, Giampiero en Agora pág. 64
Citado po r De Bono, E4ward en E/ pensamiento paralelo, E ditorial PAIDOS,
· México, 199.5, Pág. 51
6 Bucci, Op. Cit. Pág. 64
5

7

Barman, Z ygmunt, E n busca de la política, Fondo de Cultura E conó mica, México,
2001,Pág. 12

disgrega antes que unir, ya que el "conformarse es algo que bien lo puede
hacer uno solo". 8
Entonces la política debe de redimensionar su campo de acción, y
e~~arcar y d~marcar los límites de sus alcances, que bien podrían ser tres
bas1cos, seguridad, certezay protección. Estos tres ingredientes son necesarios
para construir cimientos de confianza y afirmación, es decir, confianza
en los hech?s, y afirmación de los logros y de los límites, además de que
asegura la libertad, tanto de acción como de razón. Ya lo decía Kant:
"cómo en régimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad
pública y la unidad del ser común". 9 Asimismo son opuestos v
contrapuntean contra la, inseguridad, incertidumbre y desprotecció~.
Esto es el fin principal de la política, asegurar el bien común e instaurar
una sana libertad, dotando al ciudadano de esas tres herramientas básicas
antes mencionadas.
Viéndolo así, la política como elemento cultural cumple la función de
enlazar a los miembros de la sociedad y de instaurar orden, la
manifestación del hombre en política asegura la supervivencia, y dota al
hombre de esperanza, porque sabe que esa insociable sociabilidad queda
asegurada dentro del marco de la política.
Pero, como en todo hay niveles, la política no podría ser la excepción,
y de~tro de las manifestaciones políticas podemos distinguir tres
estadios, en donde el hombre a través de los siglos, ha establecido
medios concretos en los cuales se ha desarrollado en sociedad, modelos
que hao servido a determinados fines. y que han sido elaborados con el
fin de vincular a la sociedad, son tres estadios, que sin ser secuenciales, ni
evolución necesaria uno del otro, si podemos clasificarlos a nuestro
parecer como inferiores o superiores, uno no es consecuencia del otro,
aunque podrían ser para su estudio visto desde una esfera secuencial,
comenzando por el menos favorecedor, hasta llegar al que se le puede
considerar óptimo.
Estos tres estadios son a saber:

•
•
8
9

El estadio de la Tolerancia, conformado por el bucle resignación /
respeto.
El estadio de la Normatividad conformado por el bucle
comprensión / aceptación.
Jbidt111.

Kant, E mmanuel, ¿Q11é es la l!tts/ración? Filosofia de la Historia, Fo ndo de Cultura
Económica, México, 2002, Pág. 36

�870

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
.

•

El estadio de la Comprensión, conformado por el bucle

fraternidad / amor.
· 111. Tres niveles de cultura política
El ser humano solo se completa
como serpknamente humano
pory en la cultura". ,u

La Tolerancia
Si el hombre fuese como los demás animales que pueden v1v1r
aislados, o conformando grupos guiados por el mero instinto, en donde
no hay necesidad alguna de elaborar conceptos como libertad, razón,
derecho o deber, sino que simplemente está guiado por instintos, no hay
razón que dicte problema alguno, el mismo instinto regularía. los
procesos de convivencia y marcaría de manera muy clara el papel y lugar
de cada miembro de esa 'sociedad', pero para nuestro beneficio, o quizá
para nuestra desgracia, el hombre tiene más que instintos, tiene la razón
que lo impulsa a crear, y dentro de esas creaciones está la sociedad y por
otra parte se encuentra el concepto de Estado, que en sus inicios no
estaban tan elaborada como hoy, pero que contaban con necesidades
semejantes, y una de ellas demasiado claras, es la del respeto hacia el
·otro, o a las cosas del otro, porque si se quería vivir juntos, entonces
habría que asegurar la manera_en la cual cada quién sintiese ese mismo
deseo, si no la diáspora sería inminente, entonces no queda más remedio
que la 'tolerancia~ soportar al otro en primer lugar para mi beneficio, y
luego para el beneficio popular.
Se pueden enumerar algunos mitos que el mismo hombre con su afán
de entenderse ha elaborado acerca de el origen de la vida en común,
pasando desde los griegos, hasta la actualidad, basta nox:nbrar el mito de
Girad', en donde la unión se forja a partir de encontrar un enemigo
común, así todos quedan unidos por 'el crimen', son hermanados por el
'silencio', ahora "el acto espontáneo de acción coordinada tenía la
capacidad de sedimentar los enconos dispersos y la agresión difusa,
estableciendo una clara división entre lo correcto y lo incorrecto, la
violencia legítima y la ilegítima, la inocencia y la culpa. Podría reunir a
los seres solitarias (y asustados) en una comunidad solitaria (y confiada)" 11

10

Morin, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación delfuturo, UNESCO, 1999.

Pág. 57
11

Bauman, Op. Cit. Pág. 23

DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

871

. La verdadera comunidad de bienes, de ayuda y beneficio solidario no
~xi~t~ en cu~nto tal, simplemente se ha creado un conglomerado de
individuos d1spuest?s a con-vivir para protegerse de lo que está 'fuera'
pero para lograrlo tienen que soportarse entre ellos mismos no se crean
lazos de unión real que permitan un avance serio en los problemas reales
es por eso que fácilmente se puede volver la cara ante situacione;
dolorosas, porque simplemente le atañen.

El bucle Resignación / Respeto.
El bucle es un elemento real que se da de manera necesaria en todo
proceso, son enlaces reales que explican y encausan los modos de
relación entre hechos y conceptos. No son procesos dialécticos sino
más bien, procesos que complementan y enlazan los hechos. En el
proceso cultural de objetivación y significado queda reducido a dos
conceptos básicos, que demarcan los límites de la tolerancia, estos son:
Resignación y Respeto. Ambos conforman un bucle, enlazado de manera
necesaria, ya que la Tolerancia, tomada en su aspecto básico 0
etimológico no puede desplegar sus alas más allá de la resionación
y el
b
.
respeto. En proceso nacido en la realidad por consecuencia de sus
bases, ciñe las relaciones humanas a ámbitos externos, sin llegar en
momento alguno a con-formar, verdaderas comunidades.
El bucle Resignación / Respeto, queda conformado entonces en
Conformidad - sufrimiento / Acatamiento - sumisión.
En la cultura política de la tolerancia, los procesos sociales y los
hechos del Estado quedan pues sujetos a crear ciudadanos sordos e
in~viduos que no tienen la distinción entre la libertad pública y la liberad
pnvada, ya que la última se impondrá sobre la primera, creando claras
dicotofi?las que conllevan en sí el germen de la insociabilidad.

La Normatividad
El hombre desde que se encuentra en sociedad, tiene que vivir con la
misma paradoja que ya enunciaba Kant, esa insociable sodabilidad que lo
impulsa a crear sociedades, a vivir en comunidad, pero que a la yez por
su misma naturaleza, lo impulsa a aislarse porque esa sociedad que ha
creado, tiende a limitarlo y a establecerle prohibiciones, que sirven a la
postre para lograr la 'sana convivencia'. Y dentro de ella el mejor modo
de hacerlo es la /ry, a la que somete a todos sus agregados, y bajo la cual

�872

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLfTJCA

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

se regirán sus miembros, para asegurar de manera precisa el buen manejo
de las voluntades particulares.
Dentro de toda elección. hay la posibilidad de tomar varios caminos,
de elegir 'esto' por encima de 'aquello' pero de ninguna manera significa
que la decisión que tomemos es la correcta, esos múltiples caminos que
se ensanchan en los momentos previos de elegir, son reducidos por la
ley, ella estrecha las opciones y deja sólo aque1:k\._s que pueden ser viables
para la consecución de la vida social, la ley opera entonces como la
salvaguarda de las garantías individuales y colectivas.
Este otro modelo cultural los constructos del Estado quedan
delimitados por la legislación "desde el punto de vista del individuo como
elector, la legislación es primordialmente un poder de preselección.. Los
legisladores eligen antes de que les llegue el momento de hacerlo a los
individuos". 12
La ley se esgrime como quien guía, y ampara, a ella hay que recurrir, y
a ella hay que someterse, la ley que no implica o conlleva la justicia, eso
es totalmente aparte, ya lo decía Montaigne "las leyes s_e mantienen no
porque son justas, sino porque son leyes". La ley garantiza igualdad y
respeto, brinda oportunidades, y demarca los limites de la salvaje libertad,
pero no garantiza que por ley deba de existif un aprecio o empatía hacía
los demás miembros de la sociedad, únicamente permite establecer
medios adecuados de convivencia, pero nunca podrá, porque no le es
posible, crear conciencia de ayuda ni de fraternidad.

El bucle Compromiso / A céptación
Este modelo político cultural tiene la ventaja de que si se le sigue
obtendrá muy seguramente paz, tranquilidad, sus miembros serán
ciudadanos regidos por el deber, por la norma, apegados a la ley, serán la
imagen de los antiguos griegos, y su obediencia sin tregua a la ley, y quién
Sócrates encamó vehementemente, prefiriendo la muerte, antes que la
desobediencia. Pero de nuevo queda corta ya que por ley se puede
decretar el respeto, pero nunca la bondad, se puede legislar a favor de la
liberad pero no a favor .de la solidaridad, de nuevo este esquema queda
en la esfera de lo externo, y no pude llegar a formar individuos capaces
de interiorizar los hechos reales circundantes, sino que simplemente son
asumidos.
12 Jbíd. Pág.

81

873

El bucle Compromiso / Aceptación queda conformado entonces en
Convenio - acuerdo / Admisión - aprobación.

La Comprensión
La tolerancia engendra soledad, y la ley procrea deber, una y otra son
muestras de cultura política, de una cultura que no tiene compromiso
para con el otro, fuera del que le marca el respeto o la aceptación. Son
elementos externos que no mueven al individuo a solidarizarse con sus
semejantes, ni logra entablar ni enlazar puentes de unión para lograr no
solamente vivir en paz, sino vivir felices. Tratar de instaurar un nuevo
modelo cultural en que los individuos trasciendan la tolerancia y la ley,
queda muchas veces en el terreno de lo utópico, en lo ideal, pero en
cuanto ideal, pudiera asumirse como irrealizable; además de que existen
el peligro del dogmatismo y del escepticismo, que son el extremo
opuesto.
Marcar caminos, e instaurar modelos es propio de quien cree poseer
la verdad, quien quiera proponer algo como lo mejor, es porque ha
tomado conciencia y ha analizados los pros y los contras, al menos eso
sería lo deseable. A lo largo de la historia de la humanidad, volviendo la
vista atrás, se encontraran modelos que han pretendido ser los modelos
que lleven al hombre a dejar las muestras externas y lograr interiorizarexteriorizar no sólo el con-vivir, sino la comunión. El problema de estos
sistemas, tal como el cristianismo o como el comunismo, es que se
hicieron institución, y al institucionalizarse, exigieron leyes, normas y
dogmas, y de nuevo se exigió por ley el amor o la comprensión,
olvidando que la conciencia y el sentimiento queda fuera de la esfera del
deber.
Ento~ces ¿cómo instaurar la comprensión?, ¿cómo instituir el amor?
Con las categorías mentales actuales, que desembocan en la utilidad o en
el deber es prácticamente imposible, pedir al hombre que renuncie a sí
mismo, pudiera parecer absurdo, la cultura política de nuestro tiempo
tiene como principal valor la libertad, y no se ve por ningún lado la
mínima intención de renunciar a ella. Pero esa libertad vuelve a crear la
dicotomía de lo público y lo privado, en el orden del derecho, ¿es
primero el individuo o la sociedad? La respuesta que se obtenga será el
tipo de cultura reinante.
Surge además el problema del multiculturalismo y del
multicomunitarismo, ¿cómo aceptar o convivir con las demás culturas?

�874

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

¿cómo interactuar con los demás?, ¿ser abierto o cerrado?, ¿globalización
o nacionalismo?
En este nuevo tipo de cultura política no sólo debe de promulgar una
comprensión entre los hombres o semejantes, sino con todo lo existente,
debe de exigir una ecología planetaria, parafraseando a Edgar Morin, en
donde la armonía preestablecida de Leibinz tenga cumplimiento.
Promover una política del Amor suena par~µco, hay que encontrar
el modo en que estos dos términos no se aniquilen entre sí. Hay que
creer que es posible y realizable, que lógicamente es viable. Que surja un
nuevo humanismo, un nuevo renacimiento cultural que permita cambiar
los esquemas mentales del hombre de hoy, y que logre tener la esperanza
de que es posible.

El bucle Fraternidad / Amor
La revolución Francesa, trató de instaurar la fraternidad, pero
claramente podemos decir que falló, promulgo leyes y derechos, pero no
cambió mentalidades, fue de nuevo meramente exte'rior. La nueva
cultura política de la Fraternidad y del Amor debe de poseer la capacidad
de salir de sí, y abrazar, abarcar, incluir, concebir, y alcanzar al otro, a los
otros, a los demás.
La relación que surge en el bucle Fraternidad/Amor, es porque entre
los hombres es necesario alejar del horizonte al miedo, a la angustia y la
desesperanza, la política debe de cumplir con los principios básicos
reales, seguridad, certezá y protección pero no sólo externos sino
interno-externo, que es lo que logra la fraternidad y el amor.
El bucle Fraternidad / Amor queda conformado entonces en
Hermandad - mutualidad/ Cariño - afecto.

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de agosto de 2005, en los talleres de
la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>790

FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO
DORA ElVIRA GARCÍA GONZÁLEZ
EDITORIAL PORRÚ.A/
TECNOLÓGICO DE MONTERREY,
MÉXICO, 2005
J acob Buganza Torio.
Tecnológico de Monterrey
jbuganza@itesm.mx

D

espués de leer las páginas del libro Del poder político al atnor al
mundo de la doctora Dora Elvira García González, puede
constatarse lo necesario que es para el ser humano pensar.
Pero no se habla de un pensamiento a la ligera, sino de un pensamiento
realmente concienzudo y serio, auténtico (p. 91), que debe realizarse
con los otros.
El camino que marca García González es, al parecer, el siguiente: 1.
el que piensa llega a enjuiciar (aquí García González utiliza como apoyo el pensamiento de Kant y su concepto de la "facultad del juicio"); 2.
en ese enjuiciamiento se aplica la phró11esis o prudencia aristotélica, la
cual implica una crítica a los modelos, paradigmas o creencias, es decir,
habrá que ver cuáles han de seguirse y cuales no mediante un enjuiciamiento de su bondad o maldad. Ahora bien, 3. esa aplicación phronética
debe darse en el "espacio público" mediante lo que Kant denominaba
la "mentalidad agrandada" o se11s11s comt111111is que permite percibir el
mundo de una manera diferente a la percepción individual (¿individualista?), pues permite ver un mundo que se comparte con los otros. Ahí,
la doctora García González introduce la categoría "razonable" que retoma de John Rawls 4. pues el sujeto razonable tiene conciencia de que
se encuentra en un mundo con otros, y que debe buscar soluciones que
no los excluyan. Es decir, el sujeto razonable hace un uso público de la

�794

JACOS BUGANZA TORIO

DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO,
DORA ELVIRA GARCÍA GONZÁLEZ

razón (como quería Kant), en cuanto que hay apertura o pluralismo
hacia los otros, hacia la reciprocidad.

rica de las habilidades humanas mentales (p. 71 ). Dice García González
comentando a Arendt:

Trataré de comentar los puntos anteriormente enunciados, sin
hacerlo con la profundidad y exhaustividad con que la autora lo hace.
El primer punto es el del pensar. Y para ello, García González, siguiendo a Arendt, sigue el caso Eichmann, un teniente coronel de la SS
nazi, enjuiciado en 1961. Para Arendt, las respuestas que Eichmann
brinda cuando se le enjuicia evidencian la falta de haber pensado acerca
de sus acciones. Simplemente las realizó y punto. No se detuvo a reflexionar sobre ellas, y mucho menos a juzgar la bondad o maldad de
aquéllas. Se notaba una falta de reflexión y conciencia sobre lo que
hacía.
"El responsable era totalmente corriente, del montón, ni demoníaco no monstruoso, simplemente banal. No había en él ningún signo de
convicciones o de fines ideológicos ni de motivaciones especialmente
malignas, de ahí que esa manera de actuar no fuera estupidez, sino más
bien una falta de reflexión suplida tan sólo con el lenguaje esteriotipado" (p. 64).

Por lo tanto, como el enjuiciar es un momento o un aspecto del
pensar, y dado que Eichmann no pensaba, luego no enjuiciaba.
Por ello Arendt, en La vida del Espírit11, recurre a la figura de Sócrates
como aquel que "despierta a las personas". De hecho, García González
documenta que Arendt menciona que Sócrates tiene tres apodos. El
primero es "tábano", pues aguijonea incitando a la reflexión y al examen crítico; el segundo es "comadrona", el mote más famoso, pues
hacía que la gente sacara sus propias opiniones, muchas veces observando que éstas no eran más que malformaciones y prejuicios; el tercero era "torpedo", por asemejarse al pez que paraliza y entumece por
contacto al lograr contagiar a los demás con sólo tocarlos (p. 67). Sócrates es el paradigma del que piensa, del que reflexiona y critica. Es
importante recordarlo porque si no se cae en el extremo de no pensar
sobre lo que se hace, sobre nuestras acciones, como es el caso de
Eichmann.
Se hace patente la necesidad, a partir del párrafo anterior, comentar
algunos aspectos acerca del juicio. En primer lugar, el juicio es algo que
une, que vincula. Se le atribuye un predicado a un sujeto, en su forma
más simple; este enjuiciamiento sirve para reflexionar acerca de nuestras acciones, por ejemplo "(x) acción es buena". En segundo lugar, y
desde un punto de vista político, "la facultad del juicio" es la más poli-

795

La habilidad de juzgar y distinguir lo bueno de lo malo, o lo bello
de lo feo, puede ser vital en ciertos momentos, cuando ciertos chips se
caen, de ese modo, puede prevenir catástrofes gracias a su posibilidad
de construir lo nuevo e iniciar nuevamente hacia delante (p. 67).

Y como el juicio se está calificando como una facultad, luego puede
irse desarrollando poco a poco. Puede incluso, desde el punto de vista
aristotélico, volverse un hábito, y si se desarrolla de manera buena, entonces se vuelve una virtud.
Alú es donde entra la phrónesis, que es la virtud de la prudencia aristotélica, que en parte es teórica y en parte práctica. Busca en los principios universales una aplicación para los casos concretos, pero también
permite criticar algunos principios distorsionados para reexaminados y
reanimarlos o desecharlos. Va de lo particular a lo universal y de lo
universal a lo particular (p. 89). El objeto de esto, al parecer, para Dora
Elvira García, es no seguir criterios o paradigmas de manera categórica
sin haber reflexionado y juzgado, previamente, sobre ellos. Esta reflexión debe implicar, al ser un puente entre lo universal y lo particular,
una visión agrandada, como la llamaba Kant. Dice García González:
La mentalidad agrandada en la que se apoya el juicio no puede funcionar en aislamiento o soledad, requiere la presencia de otros en "cuyo
lugar debe pensar", debiendo tomar en consideración los puntos de
vista de los demás, para así poder "entrar en acción", al iniciar obras
humanas comparadas (p. 75).

Es un juicio en el que se comparte el mundo con los demás. Mediante
esa comunidad, mediante ese sens11s co111n11mis, se percibe al mundo con
los otros. De esa manera, el sujeto de desmasifica, y ve a los otros como sujetos igual a él, pues tiene una mentalidad agrandada que le permite ponerse en el lugar de aquéllos. Y aqui vuelve a entrar el concepto
de "pensar", pues esta actividad nos prepara para enfrentar nuestras
decisiones y, consecuentemente, nuestras acciones (p. 92).
Por ello, y en suma, lo que propone Dora Elvira es lo siguiente:
El hecho de no pensar significa no llevar a cabo el dialogo silencioso y solitario, no regresar nunca a casa ru someter las cosas a examen
(...)desconoce la relación entre sí consigo mismo, no le preocupará en
absoluto contradecirse a sí mismo, y esto sigoifica que nunca será capaz de dar cuenta de lo que dice y hace.

�796

JACOS BUGANZA TORIO

Ese diálogo es necesario para la vida; una auténtica vida humana necesita de ese diálogo interior. Ese pensar tiene una doble importancia, a
sugerencia de García González. De hecho, en otro trabajo, esta filósofa
ha dicho lo siguiente:
La ausencia de pensamiento crítico -tan común en nuestros díasconlleva incapacidad para ponerse en el lugar de los demás, así como la
ineptitud para observarse a sí mismo, ya que el pensar siempre se inclina de un modo proyectivo hacia los demás y a la vez se presenta reflexivo hacia sí mismo (Dora Elvira García, Hermenéutica analógica y sociedad, Torres Asociados, México, 2005, p. 64).

En esto radica, pues, la necesidad de pensar.

A LA FERIA CON ONG
Lle. María Isadora Montelongo Luna
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

n el presente trabajo, se aplican técnicas de la oralidad,
basándose en los refranes explícitos de la obra, que
presentan, a su vez, algunas de las historias que integran la
obra de La Feria de Juan José Arreola, encontrando en ello, aquella
búsqueda de la naturalidad y el desenmascaramiento de la doble
moral en la obra del escritor.
Es decir, como se observó con el libro de Oralidad Y Escritura de
Walter Ong, así como en los diferentes ensayos que antóloga el
Colegio de Michoacán en 1990; donde la escritura es el sistema
secundario del habla y en la época del romanticismo se concebía
como una perversión de toda oralidad, ánima a aplicar esas técnicas
de la oralidad, en especial con el refrán, pues es así que se descubre
esa doble moral en el individuo; o sea, el refrán destapa esa doble
moralidad, que a se trata a manera breve en el presente texto; ya que
nos introdujimos como asunto primordial a la tarea de explicar la
oralidad y sus elementos aplicados en la obra La Feria de Juan José
Arreola.
A La Feria con Ong
Es más que el alboroto de la gei:ite, los juegos mecánicos, los dulces,
los garampiñados, los algodones de azúcar, mujeres gordas comiendo
antojitos mexicanos, juegos de lotería, discursos de autoridades

�798

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

municipales, lecturas de poesía en las tertulias, luces, fuegos artificiales,
desgracias naturales, niños corriendo, prostitutas bailando en los bares,
familias conviviendo, después de misa y de la celebración del día del
Santo Patrono, lo que leemos e imaginamos de La Feria de Juan José
Arreola: Yo fe dije a mi mf!ier que no más fe echara dinero alpuerquito, al.ftn que
es para la feria y todos la vamos a disfmtar. (Amola 1977: 67) Son las
minihistorias, el aglutinamiento de hechos, situaciones, individuos,
voces, personajes que aportan, a pesar de aquella disyuntiva entre
tradición-modernidad, una oralidad que nos habla de todo y de nada,
en ese estilo de la obra hecha por relatos cortos, dichos por una
pluralidad de voces, un aspecto natural que desprende la comunicación
oral, la cual despierta nuestro interés por asomarnos un poco en ese
tema (oralidad) dentro de la obra. Donde tales técnicas de la oralidad
propuestas por Ong nos pueden ayudar a desenmascarar hasta la doble
moral de un pueblo como el de Zapotlán:
-La mera verdad, yo no sé para qué mi mamá me dejó casar con todo
lo delicada que es. Desde el día de la boda no hubo noche que nos
dejara en paz ... (Arreola, 1977: 76); -¿Ha visto usted semejante cosa?
Este hombre que parecía tan seno, alli lo tiene usted de la ceca a la
meca, cargándole el tambache de menjurjes y de versos in.morales a esa
sinvergüenza. (Arreola, 1977: 123)

Y de Lenguas, ciertamente como apunta la de Walter J. Ong en su
libro Oralidad Y Escritura, primero tuvo que ser el texto hablado y
después el texto escrito; es decir, todos los textos escritos tiene que estar
relacionados de alguna manera, directa o indirectamente, con el mundo del
sonido, el ambiente natural del lenguaje, para transmitir sus significados.
(Ong, 1987:17), con ello el autor nos introduce a la importancia que
tiene el habla oral y el texto oral y que nos ayuda a señalar en la obra
de Arreola.
No sólo Ong, sino también Saussure, consideró tal importancia
de la tradición oral, y cabe decir que no menospreciaba el texto oral
ante el texto escrito, más bien, se quejaba del predominio de la
escritura sobre la oralidad:
... La palabra escrita (decía a sus discípulos) se mezcla tan
íntimamente a la palabra hablada de que es imagen, que acaba por
usurparle el papel principal, y se llega a dar a la representación del
signo vocal tanta importancia como a este signo mismo. Es como
si creyera que, para conocer a alguien, es mejor mirar su fotografia
que su cara. (Revueltas y Pérez, 1992: 13)

A LA FERIA CON ÜNG

799

Ante estas dos concepciones, la primera que nos muestra Ong,
donde el texto hablado es la base del texto escrito, y la segunda de
Saussure, donde el texto hablado es esencial para el texto escrito.
Nos encontramos ante la coincidencia de la importancia de la
acción comunicativa del habla y del texto oral en el texto escrito; sin
embargo, la escritura o literatura escrita olvida algo, su base oral,
pues, podemos llamar a la escritura un ''sistema semndario de modelo': que
depende de un sistema anterior: la lengua hablada ... la expresión oral es capaz
de existir, y casi siempre ha existido, sin ninguna escritura en abso/11to, empero,
1111nca ha habido escritura sin oralidad.(Ong, 1987: 18); hay que señalar
que la escritura contribuye con la permanencia a través del tiempo,
simplemente ayudado de una materia soporte , un ejemplo de ello
son los papiros del Antiguo Egipto o Los Códices de los Aztecas,
entre otros. Pero, leer tm texto quiere decir convertirlo en sonidos, en voz
alta o en la imaginación, sílaba por sílaba en la lectura o a grandes rasgos en la
rápida, acostt1mbrada en fas culturas altamente tecnológicas. La escritura nunca
puede prescindir de la oralidad. (Ong, 1987: 17) Por tanto, podemos
tener el texto, que ha perdurado a través del tiempo en una materia
soporte; no obstante, sino se ha mantenido viva la lengua oral, para
leer tales textos, será casi imposible llegar a descifrarlos.
Entonces, nos queda clara la importancia de la lengua oral. Sin
embargo, nos preguntamos, ¿Existe un texto escrito oralmente, o
bien, hay literatura oral?
Definitivamente tenemos que admitir que la oralidad está
plasmada en la escritura, aunque, no es necesario que se transcriba el
habla cotidiana para crear una literatura oral, sino que, se puede
recrear o mimetizar en el texto escrito. Para responder la pregunta
anterior, tendremos que nombrar al máximo y conocido ejemplo de
la oralidad en la literatura o un tipo de literatura oral, el cual es la
[fiada y la Odisea, recolectada y editada por los Alejandrinos, fue
Zenódoto, quien editó a Homero y la Teogonía de Hesíodo (Kroll, 1953: 33),
en donde se encuentran localizadas técnicas propias de la oralidad,
así como vemos también la literatura medieval, que con el Beowulf,
escrito tres siglos más tarde de su aparición (Beowulf, 1994: 7), nos
muestra también aquellas técnicas que consideramos orales, y no
olvidemos, tantas y tantas leyendas del México Prehispánico, que
fueron transmitidas oralmente y después fueron traducidas por Faustino
Chimalpopoca Gaficia en forma de verso, tiempo después, por José
Joaquín Pesado (Frías, 1999: IX), y que consideramos como la
literatura prehispánica; además de esos refranes de origen popular,

�800

A LA FERIA CON ÜNG

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

que si bien, no son considerados literatura, los encontramos como la
herencia paremiológica española o indomexicana, como menciona
Herón Pérez, y, sin lugar a dudas, nos muestran aquellas técnicas de
la oralidad, donde Herón Pérez, dke: cuando a mitad del siglo XVI se
traducen al español los Apotegt11ata de Erasmo se desencadena en España una
fiebre paremiológica; es decir, que si los refranes, nos son considerados
literatura, si podemos observar que vienen de la influencia de un
humanista francés, quien se dedicó al estudio y la enseñanza, el cual
nos aporta importantes téxtos literarios como El blogio de la Locura.
Ahora bien, después de ver que hay indicios de literatura oral, y
hemos comentado sobre técnicas de la oralidad, nos corresponde
señalarlas, según, Walter Ong:
1~n una cultura oral primaria, para resolver efica7.mente el problema
de retener y recobrar el pensamiento cuidadosamente articulado, el
proceso habrá de seguir las pautas mnemotécnicas formuladas para
la pronta repetición oral. El pensarruento debe ong1narse según
pautas equilibradas e intensamente rítmicas, con repeticiones o
antítesis, alteraciones y asonancias, expresiones calificativas y de
tipo formulario, marcos temáticos comunes (la asamblea, el
banquete, el duelo, el ayudante del héroe, }' así sucesivamente),
proverbios que todo mundo escuece constantemente, de manera
que venga a la mente con facilidad, y que ellos mismos sean
modelados para la retención y la pronta repetición, o con otra
mnemotécnica ... Las necesidades mnemotécnicas determinan
tncluso la sintaxis ... el ntmo ayuda a la memoria ... las fórmulas
ayudan a aplicar el discurso rítm1co y también sirven de recurso
mnemotécnico, por derecho propio, como expresiones fijas que
circulan de boca en boca y de oído en oído ... (Ong, 1987: 41)

En otras palabras, a través de las fórmulas de repetición; del
ritmo, ya sea en el verso o en la prosa; de la repeticiones y
calificativos (epítetos); y los proverbios, podemos encontrar que la
literatura escrita también puede ser oral, o bien, como ya
m·encionamos, que la literatura de tipo oral, no transcribe el habla
cotidiana, sino que la recrea. En la novela La Feria del escritor
mexicano Juan José Arreola, encontramos esta oralidad. Por lo que a
continuación responderemos a la siguiente pregunta: ¿Dónde se
encuentra la oralidad en La Feria? Ya habiendo visto los elementos o
técnicas que sirvieron para crear una literatura oral, sólo es cuestión
de resaltarla en la novela de Arreola, por tanto, la oralidad en La
Feria, la encontramos en la polifonía, o bien, en la plurivocidad,
términos de Bajtín, donde primero la narración nos muestra que hay
muchas voces y no sólo una que mantiene la verdad del relato, sino

801

que, cada voz nos introduce en su contexto, en su -vida, en su
verdad, considerando pues, la verdad como aquellas características
del personaje y los sucesos en su vida. El niño que constantemente
se va a confesar, es un primer ejemplo de esto dicho anteriormente,
en donde percatamos esa repetición de la frase: Me acuso padre de
que... (Arreola, 1977: 39), que nos da el aviso de quién es el
person~je q~ien habla, puede parecernos confuso al leerlo por todo
el aglutrnanuento de Yoces, sin embargo, la edición de la obra está
dividida por pequeñas viñetas o figuras que anuncian el tema del
pe~sonaje en turno. Otra fórmula de oralidad es el epíteto o
I
calificativo de ]11an Tepano, Pn111era I 7 ar~, que nos otorga para no
olvidar las cualidades que representa el personaje, en este caso, su
representación de todo un pueblo (primera vara y no segunda 0
tercera) y su deplorable situación, por causa de la ReYolución
traicionada.
Otro elemento que encontramos, son las canciones: I 7amos
j11ntando virutas/ en casa del carpintero/ las cat11biamos por dinero/ J' nos
vamos con las p .. . (Arreola, 1977: 39), o adivinanzas cantadas: Tmderete
el petate, alzerete el camisón ... (Arreola, 1977: 15), en donde además de
mostrarnos un elemento de la oralidad, donde la rima hace recordar
fácilmente lo dicho, nos muestra esa especie de hilaridad que es
propia del folclor mexicano2, o bien, en otro caso, la doble moral
que se presenta constante en la mayoría de las Yoces de los
personajes que apreciamos. ¿Por qué doble moral? Porque se
mantiene oculto lo que se es, se calla lo que realmente se piensa,
encubriendo así la naturalidad del propio ser ante los demás; o sea,
se cubre esa naturalidad propia del individuo frente al otro, en este
ejemplo, ante la figura de un eclesiástico que representa normas del
bien convencional.
También en la sintaxis encontramos esta influencia de la oralidad
más bien, en la destrucción de la sintaxis como por ejemplo: Pero ella'
me dijo Dios te perdone y me echó la bendición antes de irse. (Arreola, 1977:
38) Es decir, ante la ausencia de comas, dos puntos, etc., se logra
aquel efecto de lectura corrida, donde nos damos cuenta que

1

Podemos recordar los epítetos que acompañan los nombres de los personajes
en la lliada: Aquiles, el de los pies ligeros ... como un ejemplo análogo de lo que
mencionamos con Juan Tepano, Primera Vara
2
Entendemos como folclor mexicano, aquellas costumbres, tradiciones, etc.,
del pueblo mexicano, en este ejemplo, hablamos de la picardía mextcana, es decir, el
carácter travieso de un niño ante el sacerdote.

�802

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

A LA FERIA CON ÜNG

nosotros al hablar no hablamos con puntuaciones propiamente
dichas, sino que hablamos de corrido, como cuando decimos un
chisme.
Esta oralidad vemos que reside con más precisión en los refranes
y dichos implícitos de la obra: Bueno, ya basta. Palo dado ni Dios lo
quita. (Arreo/a: 1977: 71), Ese noviazg,o no me gusta, la mera ve~dad, cada
oveja con su pareja (Arreo/a: 1977:9) ... Se me quedó grabado un _dzcho que le
oí decir a uno de los mozos... "era como el gallo de tía Petroca, szn cola, pero
cantador.. . (Amola: 1977:98); así como los explícitos; es decir, la
mayoría de las historias constituye un refrán popular~ siendo estos
los que determinan y señalan por su estructura moralizante aquello
característico del comportamiento del ser humano o de un pueblo;. o
sea; en las culturas orales, la lry misma está encen-ada en refranes y proverbios
formulaicos que no representan meros adornos de la jurisprudencia, sino qu:
ellos nlÍsmos constittfJen la ley. (Ong, 1987: 41), en este caso, lo que aqw
vemos son aquellos refranes implícitos que hablan de una do_~le
moral de la población de Zapotlán, Jalisco, de una revoluc1on
traicionada, y de aquellos elementos constitutivos del ser humano,
como la avaricia, la soberbia, el amor; etc. Pues, el conocimiento y las
relaciones entre la oralidad y la escritura fomenta la reflexión sobre diversos
aspectos de la condición humana ... (Ong, 1987: 11).
Como un primer ejemplo de refrán3: Zapatero a tus zapatos, lo
podemos alinear con la historia del zapatero, quien p~r apro~echar
las tierras que se dejaron después de la Revoluc1on M~xtcana,
compra en grandes hectáreas para dedicarse a la agricultor~,
pensando en la suculenta remuneración; sin embargo, este personaje
puede tener en su haber los conocimientos teóricos del proceso de
la siembra, etc., pero no la práctica, por lo cual, cae en esconderse a
sí rmsmo de lo que realmente es: un zapatero, quien conoce
solamente el negocio de zapatos; o sea, no hay que. pretender
realizar lo que no se sabe. Otro refrán que podemos 1~terpretar
como tal dentro de otra minihistoria: El muerto alpozoy el vivo al gozo,
el cual abarca la historia del Licenciado y la procesión del entierro,
en donde aparece la doble moral. Los dolientes, en lugar de estar
3 El refrán es uno de los tipos textuales más antiguos. Acuñado como for~a
póvilegiada de la más remota tradición oral, el re~~? se constituye en memona
cultural, en seña de identidad y, desde luego, en tradicron pura, representando por un
sistema textual cuyas vaóedades han ~doptado se~ los ti~mpos ~as cultura~, los
nombres de proverbio, adagio, dicho, sentencia, refran, max.una, afoosmo,
dicharacho y otros similares (Pérez, 1988:5)

!

803

completamente acongojados, esos conocidos que apreciaron en
vida, al Licenciado, vemos que están ahogados, no en lágrimas
precisamente, sino en alcohol: -vámonos echando la otra, al fin que ya
pasó el entien-o y la vida tiene que seguir pde/ante (Arreola, 1977: 41);
siguiendo con los refranes, tenemos aquel que se ajusta a la
situación de los indios, que dice así: La ley de Caifás: alfregado, fregarlo
más (Iturriaga, 1988: 37), donde tenemos, la voz de los indios
campesinos que el único beneficio que tuvieron de la Revolución
Mexicana, fue una traición: ... luego luego nos pusimos a reclamar, y para
qué es más que la verdad, nos dieron la razón, pero no la tien-a ... de la
Comunidad Indígena nadie se acuerda, y nosotros somos los meros interesados,
los primeros dueños de la tierra ... (Arreola, 1977: 27). O bien, el recelo
de don Fidencio quien fabrica velas, ante los ojos y manos de una
posible clienta que pasa la uña del dedo gordo por todas las velas,
reclama su suerte como mal vendedor, en donde apuntamos el
siguiente refrán: Si no compran no magullen, retírense del huacal (Pérez:
1988: 277).Vemos, aquí, todavía un sentido de doble moral, ya que
si vendes algún producto, te arriesgas a que lo toquen y no lo traten
como a un objeto único y preciado; como lo indica el precio del
comercio: Señor hace treinta años hago todas las velas de cera en elpueblo .. .
y las gentes viene a preguntarme: ¡Son de cera líquida? Y les clavan las uñas.. .
(Arreola, 1977: 108).
Con lo anterior, leemos en el libro de Herón Pérez, Por El
Refranero Mexicano, aquello que nos dice con respecto a la naturalidad
del ser humano en la oralidad, que también la constituyen los
refranes:
Los refranes exclamativos atraviesan el refranero mexicano
aportando la nota de lo popular sin demagogias, insinuando o
sugiriendo, deslizando el sentido malicioso a través de la
observación inocente. Exponen una gama variada de filosofías que
tan pronto conducen al cinismo como descubren a un individuo
sabio a fuerza de la experiencia cotidiana y las mañas humanas
hechas en México. (Pérez, 1988: 295)

Otro ejemplo, donde aparece precisamente ese descubrimiento del
individuo o más bien el ocultamiento del ser, es en los hechos gue
'
'
arroja las zona de tolerancia en Zapotlán .que intenta librarse de lo
que se apunta como mala reputación, en este sentido, las prostitutas,
que estaban desperdigas por todo el pueblo, pero ahora con la zona
de tolerancia, cada que alguien que se dirija al rumbo de esta zona,
será señalado, y es ahí, donde la doble moral hace su trabajo, porgue

�804

MARÍA ISADORA MONTELONGO L UNA

como dice el refrán a los que se quieren hacer pasar por hombres
"decentes", pues, no lo son: J\to hq;· ql(e predicar l'igilia y comer came
(Pérez, 1988: 251 ), porque como clicen las voces en La Feria:
-Ahora, todo aq11el q11e z•aya por allí ya sabe a lo q11e l'a. Antes 11110 podía
caer e11 fa tentació11, at1d11viera donde at1d1mera. - ¡C111da /ns pasos pecador,
que no 1•ayat1 por el canm10 del 111al! (Arreola, 19 7 7: 75)

Con los ejemplos anteriores, sólo quisimos aplicar las técnicas de
la oralidad propuestas por Ong, además de presentar, como clirían
por ahí, una probadita de dichos y refranes del pueblo mexicano,
que ayudan a presentar la naturaleza viva del pensamiento, sin
corrupción alguna, pues presenta la voz auténtica del hombre
común; valiéndose de aquellas técnicas del habla oral u oralidad
propuestas por Walter Ong y que permiten descubrir la "doble
moral", que oscurece al individuo, en cuanto a su naturalidad, que es
reflejada por su habla oral ) que descubren los refranes y dichos.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estuclios Humanísticos
Universidad ,\utónoma de i\/uevo León

L

a filosofía en México ha tenido a lo largo de los años, y de los
siglos, una presencia que se remonta al tiempo inmecliato posterior a la conquista, cuando llegaron de España fray Alonso de la
V era Cruz y otros pensadores. Más tarde, hubo también criollos que
dejaron testimonio de su pensamiento y después se amplió el número
de quienes participaron en este proceso de continuidad de las ideas y la
fundamentación del pensamiento. Sin embargo y a pesar de esta larga
presencia filosófica en México, poco se ha escrito de la historia de esta
importante porción de la cultura nacional.
La obra más reciente que se publicó en México sobre aspectos de
historia de la filosofía en nuestro país la debemos a Antonio Zirión
Quijano, cuya Historia de la fenommología en lvléxico se publicó por Red
Utopía, A. C. Jitanjáfora, el año de 2003, en la ciudad de Morelia, M.1choacán. Ahora contamos con el libro de Gabriel Vargas Lozano, Esbozo de historia de la .ftlosojia en Mé.\ico (Siglo XX), coeclitado por CO
NARTE y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad 1\utóno
ma de Nuevo León, en 2005. El título se complementa con la mención
"··:Y otros msqyos', que por ser declicados todos a autores y obras correspondientes al campo de la filosofía en México, puede decirse que todo
el volumen se declica a analizar el pensamiento filosófico en México.

�806

ALFONSO RANGEL GUERRA

El_ propio autor reconoce que la historia de la filosofía en México, y
también en Latinoamérica, ha sido ignorada o relegada a un segundo
término, problema presente a lo largo del tiempo. Es curioso que todavía hoy se presente esta circunstancia, a pesar de que la segunda mitad
del siglo veinte haya sido uno de los momentos más ricos de la producción filosófica mexicana, precisamente después de la llegada de los
filósofos del exilio español, que dieron un notable impulso a la filosofía
en nuestro país: Joaquín Xirau, Eugenio Ímaz, Juan David García Bacca, Eduardo Nicol y sobre todo José Gaos, cuyos treinta años de vida
en México estuvieron dedicados a enseñar y a escribir sobre filosofía,
dejando un importante número de discípulos que continuaron su obra
y enriquecieron notablemente el campo de las ideas filosóficas en nuestro país.
Tal circunstancia nos obliga a reflexionar sobre esta situación, derivada, según el autor, del fenómeno del eurocentrismo, dominante en el
pensamiento mundial; esto es, la visión universal de la historia entendida como un proceso conducido e impulsado por el pensamiento europeo como generador de ideas y de los sistemas filosóficos, más las acciones políticas y económicas dominantes. Gabriel Vargas recoge la
afirmación del peruano Augusto Salazar Bondi, quien afirmó que lo
que pasa en los países latinoamericanos es resultado del "carácter ondulatorio de nuestra reflexión", fenómeno consistente en la adhesión a
las modas o tendencias procedentes del pensamiento europeo, que
poco después de ser aceptadas son rechazadas, para después ser cambiadas por otros movimientos y escuelas igualmente europeos.
Es interesante señalar en el libro de Gabriel Vargas, el acercamiento
que se hace al movimiento positivista mexicano y su presencia en la
vida pública y social de México, análisis con el que precisamente empieza su esbozo de historia de la filosofía en México en el siglo :XX.
Quizá ninguna otra corriente de pensamiento como el positivismo adquirió tal fuerza en la concepción y operación de la vida mexicana en
su conjunto, a partir de la influencia y vigor que esta corriente filosófica adquirió a partir de las orientaciones que impusieron a la educación
mexicana, como visión y como interpretación de la vida y sus valores
fundamentales.
La Escuela Nacional Preparatoria, concebida y establecida a partir
del positivismo asumido por Gabino Barreda, prevaleció como modelo
educativo nacional de la enseñanza media por varios decenios y aun
después de que la corriente literaria que la animó ya había pasado y
prácticamente desaparecido de la escena social y política del país.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

807

Este e~bozo hist~rico de la filosofía en México se divide en dos part~s. La pnmera pamendo del positivismo, pasando por las figuras filosofica~ del Ateneo de la Juventud, Antonio Caso y José Vasconcelos, y
despues Samuel Ramos, para ocuparse más adelante de los filósofos del
exili~ español hasta la generación de los hiperiones. La segunda parte
corruenza con el historicismo, impulsado por Eugenio Ímaz, Juan Roura Parella, José Gaos, Edmundo O'Gorman, Justino Fernández y Leopoldo Zea, ocupándose más delante de la polémica de Gaos y Nicol
sobre el historicismo, y de la filosofía americanista a partir de Leopoldo
Zea, y después de la filosofía analítica animada por Luis Villoro, Fernando Salmerón, Alejandro Rossi y la filosofía de la praxis de Adolfo
Sánchez Vázquez, y el marxismo.
En relación con la polémica entre Leopoldo Zea y Luis Villoro,
afirma el autor que aquí se enfrentaron dos posturas antagónicas: la
concepción historicista y la visión analítica. Gabriel Vargas propone
una tercera opción, a partir del reconocimiento de tres sentidos referidos a la autenticidad: la autenticidad del individuo, la autenticidad de
algunos problemas referidos a una cultura determinada y la autenticidad como sinónimo de originalidad. En esta segunda parte del esbozo
de la historia de la filosofía en México, Gabriel Vargas dedica algunas
páginas a una figura olvidada del pensamiento mexicano del siglo XX y
que estuvo vigente en su segunda mitad: Elí de Gortari, cuya obra se
orientó a la lógica dialéctica. En las conclusiones de su esbozo histórico
del siglo XX afirma Gabriel Vargas que "El análisis de la evolución de
la filosofía en dicho siglo revela que ha estado presenta en todas las
etapas de la historia de nuestro país cumpliendo una función social y
cultural relevante".
La filosofía -concluye- se ha encontrado presente como un componente fundamental de las principales instituciones educativas de
México. Los ensayos que integran este libro son el dedicado a la polémica de Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano, la obra de Leopoldo Zea, la obra de José Gaos, el debate de la filosofía latinoamericana, la obra de Luis Villoro y dos elementos finales: un conjunto de
reseñas de libros sobre aspectos de la filosofía y el titulado La batalla
por Sophia, referente a los congresos de filosofía realizados recientemente en México. Nos ocuparemos solamente de dos de estos ensayos:
"Las sendas de Gaos" y "El debate de la filosofía latinoamericana".
La figura de José Gaos sobresale en el conjunto de pensadores y filósofos del exilio español en Méxic~. Su definida vocación docente lo

�808

ALFONSO RANGEL GUERRA

comirtió en poco tiempo en el maestro de vanas generaciones. Esta
circunstancia, sin embargo, propició que la figura del filósofo español
nacionalizado mexicano, quedara circunscrita a la función docente, y en
cierto modo encubriendo la obra del filósofo, si bien su bibliografía,
cuando llegó el momento de editar sus obras completas, coordinadas
hasta su muerte por su discípulo, el filósofo mexicano Fernando Salmerón, estableció la necesidad de programar diecinueve volúmenes,
que ya en estas fechas deben estar terminándose de publicar, ahora
bajo la coordinación, después de la muerte de Fernando Salmerón, de
Antonio Zirión Quijano.
La idea de Gaos que recoge Gabriel Vargas en el citado ensayo, es la
siguiente: " o habrá filosofía mexicana en la medida en que no hay.
Historia de la filosofía mexicana". Es decir, se requiere que conozcamos, pensemos, y valoremos cómo fue el proceso de integración y
desenrnlvimiento de la filosofía en México, para que se pueda considerar el acercamiento al paso siguiente: el desarrollo del pensamiento
propio en el campo de la filosofía. La afirmación de Gaos se hizo en la
segunda mitad del siglo XX y Gabriel Vargas afirma que "cincuenta
años después de publicar estas reflexiones no tenemos una historia de
la filosofía profundamente realizada, omnicomprensiva y en donde se
ponga de manifiesto, por un lado, la incidencia de la filosofía en la educación, en la ciencia, la creación literaria y artística, la política o la ideología y, por otro, las aportaciones originales que indudablemente se han
hecho al pensamiento universal." En torno a este problema, Gaos considera que la posibilidad de hacer una filosofía original radica en la necesidad de poseer una , oluntad de hacerla, es decir, según afirma Gaos,
hay que "elaborar una filosofía nacional original."
Estas ideas de Gaos nos llevan al otro problema, al de la identidad
de la filosofía latinoamericana, expuesto por Gabriel Vargas en el ensayo del mismo nombre. En relación a la pregunta de si existe o no una
filosofía latinoamericana, el autor expone la tesis de Francisco Miró
Quezada, que considera cuatro diferentes razones para identificar las
causas de que no haya una filosofía latinoamericana: La "desarrollista"
de Francisco Romero, la "liberacionista", del anteriormente citado Salazar Bondi, la "afirmacionista", de Leopoldo Zea y el "integralismo",
del propio Miró Quezada. Sería prolijo detenernos a revisar cada una de
estas posiciones, y dejemos sólo mencionado que en el planteamiento
del problema se considera también en que medida la filosofía coadyuva
o no a la superación del subdesarrollo.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

809

Sin embargo, optamos por regresar a la idea de Gaos, en el sentido
de qu_e ~e requiere la vol~~tad expresa de hacer una filosofía original.
Este último aspecto, la ongtnalidad de la filosofía propia, consideramos
es. el punto central sobre el que debe reflexionarse para responder si
extste o no una filosofía en Latinoamérica. Gabriel Vargas, al cuestionarse este problema, el carácter original de la filosofía latinoamericana
aña_de lo~ calificativos de "genuina" y "auténtica". Lo genuino en ftlo~
sofia s_ena lo que no se confunde con lo que sea propio de la filosofía,
es dec1r, no se confunde por ejemplo con la historia de las ideas O con
otro ámbit? ~el pensamiento que sea propio del fenómeno de 'que se
t~~tc; y autentico es aquello que se refiere a nuestra realidad, y que tambien sea congruente con el pensamiento de quien lo expone. Obviamente, una filosofia puede ser genuina y auténtica pero no necesariamente original.
Para ser original reqwere ser una aportación que añada conocimiento al ya existente, es un planteamiento que enriquece el pensamiento ra
expuesto y trabajado antes por otro, con elementos que puedan con~iderarse nuevos. La aportación de nuevo conocimiento caracteriza a la
filosofía original y puede afirmarse que para que esto ocurra en el campo de la filosofía no se requiere que ese pensamiento nue\·o corresponda por necesidad a un sistema filosófico íntegro. 1lay obras filosóficas fundamentales en la historia mundial del pensamiento filosófico
que no corresponden a la manifestación de un nuevo sistema filosófico. Lo que se requiere como origmaJ es un análisis que nunca antes se
haya hecho, de manera que la aportación consista en develar la naturaleza y condición de aquello que es el objeto del estudio filosófico. Si
tomamos como ejemplo el libro de Luis Villoro Creer, saber, conocer,
puede considerarse que estamos ante una exposición nunca antes realizada sobre estas fundamentales acciones humanas.

Lo mismo ocurre con los libros De la filosefía, o Del hotJJbre, de José
Gaos. O cualquiera de las obras de Juan Da,·id García Bacca, desde su
Invitación a filosofar hasta J.,a Filosojla de la mlÍsica. Todas estas obras, \
muchas más, son expresión de una filosofía propia en México } e~
Latinoamérica. Y si fuéramos más exigentes y sólo se considerara la
obra de filósofos nacidos en México, se citarían los casos del propio
Caso, Vasconcelos, y posteriormente a Emilio Cranga, Fernando Salmerón y varios más. Hay una consideración que merece señalarse.
En estricto sentido, Alfonso Caso) José Vasconcelos, por ejemplo,
pueden considerarse como formados en la filosofía por su propia vocación e interés en dedicarse al desarrollo de sus ideas filosóficas. Si

�810

ALFONSO RANGEL GUERRA

bien su formación profesional fue la de Derecho, sus propias lecturas y
su interés en el análisis de las ideas filosóficas los llevaron a la práctica
de la filosofía.
Otra es la situación de las generaciones siguientes, a partir del desarrollo de los estudios filosóficos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional, situación que se enriqueció a partir de la llegada de
los filósofos españoles exiliados en México. Entonces empezó a verse
una circunstancia diferente: la sucesión generacional de estudiosos de la
filosofía y la continuidad en el proceso de integración de maestros y
discípulos. Así fue surgiendo en México una serie de generaciones de
egresados de filosofía que se convirtieron en profesionales en este
campo. Con esta circunstancia aumenta la producción bibliográfica de
filósofos mexicanos, todos ellos procedentes de las citadas generaciones de profesionales de la filosofía.

PRESENTACIÓN LIBRO SÓLIDO AZUL
DE FELIPE MONTES•

Lic. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa

Quizá ahora México tenga mejores posibilidades de contar en un futuro próximo con una historia integral de su filosofía. El trabajo de
Gabriel Vargas Lozano es, en buena medida, un anticipo y un acercarrúento a esta. Futura posibilidad, que daría cumplimiento ala tesis expuesta por José Gaos hace ya medio siglo.

Los amorosos andan co1110 locos
porque están solos, solos, solos,
f. . . Siempre se estányendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,

S

no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de etJContrar.
El amor es la pró,roga petpetua,
siempre elpaso sig11iente, el otro, el otro.
Los amorosos,Jaime Sabines

ólido Azul, la obra más reciente de Felipe Montes, se yergue airo-

sa sobre los campos de la palabra y la imaginación, geografías
donde el autor siembra y cosecha desde hace tiempo, con esmero
y abundancia, una sólida obra literaria, una magistral propuesta estética
de los lenguajes que en los albores del siglo XXI se reinventan para dar
cabida a nuevas formas de concebir la literatura que hoy se escribe.
Aquí me atrevo a afirmar que Sólido Azul es la obra fundacional del autor, la semilla desde la cual germinan el resto de sus obras, el campo
fértil desde el cual Felipe inaugura, para fortuna, de nosotros sus lectores, su obra literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguajes, de formas de contemplar y de incidir en la vida misma; es decir, de vivir en,
para y desde la poesía.

Sólido Azul publicado a fines del 2003 en la Colección Árido Reino
del Conarte y el Conaculta es el resultado de un ambicioso proyecto

• Obra presentada el Martes 15 de junio del 2004, 8:00 p.m. en la Casa de la Cultura
Nuevo León

�812

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

que Felipe carga desde hace por lo menos quince anos. Algunos sospechabamos que Felipe quiso escribir toda su obra en este libro y quizá
por eso es que el texto en versiones anteriores llegó a tener centenares
de páginas (unas 800 sin exagerar). Se trata de la obra madre que contiene a las otras: Casa Natal, libro de poesía con el que Felipe abre sus
publicaciones, una especie de oráculo que lo destina y nos advierte: el
autor, antes que escritor, novelista, tallerista, maestro o amigo, es poeta
apasionado de las palabras y ferviente admirador de su ciudad natal.
Victimas de la noche, es el título de aquella opera rock puesta en el Auditorio Luis Elizondo hará más de una década, El Vigilante, novela voraz
que nos devela una ciudad de contrastes y un personaje entrañable y
El Enrabiado, furia de lenguajes y de limites para los cuerpos, la fantasía,
el horror, el realismo descamado y la violencia. En "Sólido Azul", el
autor rescribe y fusiona estas y otras innumerables novelas, cuentos y
poemas que carga desde su infancia. Es quizá una especie de trampa de
la cual ha decidido escapar al delimitar sus fronteras, acallando el furor
de su naturaleza y extrayendo otros hijos de este mismo vientre. Sólido
Azul "madre" expulsa al Vigilante, al Enrabiado, al Niño Fidencio y a
las que habrán de venir ... porque gran parte de su obra se haya contenida aquí, como un enorme agujero negro apresando universos literarios, historias y sobre todo, lenguajes a punto de estallar para así poblar
el firmamento de la narrativa norteña. Sólido Azul nos presenta una
obra transformada, un universo que se expande y se contrae a voluntad
de un escritor ambicioso, voraz, obsesionado por las palabras que lo
habitan y las que lo rondan, por atraparlas y someterlas para hacerlas
suyas en esta reinvención que supone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado, hace años, a Felipe que qué era el Sólido AzuL Y no sé si aún esté de acuerdo (porque la frase sólo aparece
una vez y en el último párrafo del libro), pero en aquella ocasión se refirió al color azul del cielo cuando el día está a punto de morir, a ese
azul intenso que perece sobre el filo de las montañas nuestras en el
ocaso y que dura sólo un instante. En este caso, Sólido Azul, es así, la
cristalización de explorar los limites del cuerpo, la mente, de los hilos
internos del lenguaje y las emociones estirados al máximo, siempre a
punto de estallar, de romperse, de desmoronarse ante el vértigo que
nos provoca el contemplar nuestros abismos.
El Vigilante, El Enrabiado y Sóhdo Azul son obras hermanadas por
la absoluta soledad de sus protagonistas, habitantes de un túnel que nos
recuerda al de Ernesto Sábato, por la recreación de los típicos ambientes regiomontanos con sus costumbres, conversaciones, formas de

PRESENTACIÓN LIBRO Souoó AzUL
DE FELIPE MONTES

813

emparentarse, socializar, de corte¡·ar de comer de do · d ·
b.
,
'
,
rrrur, e ¡ugar. ..
am lentes que parece~ extra1?~s de la memoria de cualquier regiomontano. El Cerro de la Silla, Chipmque, las Mitras la kerme's d 1 R · l
1 · ob·
.
.
,
e egio, a
co orua
1spado, ~ Mana Lwsa, los bailes de secundaria, las avenidas,
los hogares, la ~~didora. En Sólido AZftl aparece ya ese amor desmesurad?, esa devoc1on que carga el autor por la ciudad de Monterrey espacio en donde se desarrolla, hasta hoy, toda la obra del autor.
'

_ Sólido AZftl escapa a las categorías tradicionales de los géneros literanos, deambula entre las fronteras de la novela el cuento l' la
,
poes1a.
E ·
· d
,
;
scnta con ~e e poe1:1_ª épico, de saga, cantar de gesta, de enorme
poema fundacional ... Sohdo Azul viene a ser lo que La hnezda para los
r~manos, u~a e~o:me sag: ~pica de v!~jes externos e internos por
heroes --:aqw antiheroes anorumos y cas1 imperceptibles (como lo son
un peaton o una anacahuita), que engrandecen y dan sentido al orí en
de un pueblo, de este "Reino", de "Nuestros
Padres". Sus persona¡es
~
,
se transforman constantemente, s?n los otros, los sin nombre, sujetos
ª?stractos con nombre de sustantivo, las victimas de la noche, los marginados, la flora y la fauna, los insectos, héroes de microhistorias que
conforman la cotidianeidad.
Escrita_ en un _t?no general de desencanto, desesperanza, ironía y soledad; de rnestabilidad tremenda. No hay en la obra asidero inmutable
vamos tras I_a mirada del protagonista, custodiados por lenguajes qu;
recogen y remventan la novela, presurosos entre un marasmo de tiempos'. espacios, delirios y anhelos que se desdoblan y se empalman. La
realid~d s~ tra~~forma por el deseo, por las posibilidades que nos brinda I_a, 1mag10ac1on frente a cada decisión y cada rostro, frente a la enajenac1on que supone el anonimato y la exasperante soledad de un peatón,
de un desempleado, una ama de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un enamorado.
, Aquí _la trama y la anécdota quedan en segundo plano. La acción esta ~upeditad~ a~ lenguaje. Sólido Azul es la historia de 1a no historia. Hay
r~c1mos de 1magenes, olores, sensaciones, sonidos, recuerdos: un magistral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ciudad al amor
al poeta. Sólido AZftl sigue en esta línea al Poeta en N11eva York de Federi~
co García Lorca. Los procesos de escritura y lectura se transforman
entonces en los de la poesía. Felipe condensa, reelabora, reinventa su
mundo interior, la criptografía que lo conforma, los ríos subterráneos
que l? _habitan, como esas imágenes que se nos revelan (rebelan) en la
trans1c1ón entre la vigilia y el sueño, cuando estamos a punto de dormir

�814

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

PRESENTACIÓN LIBRO SouoóAzUL
DE FELIPE MONTES

y nos muestran escenas enterradas en nuestra memoria. Aquí el autor
pretende llevar todo a la literatura y la literatura a todo.

veras, rezos, letanías, rimas. Nos permite vislumbrar vestigios de historias populares, leyendas urbanas, creencias, chismes, anécdotas y recuerdos, aunque no aparecen explícitos, sino sutilmente sugeridos mediante la economía del lenguaje y la abstracción de la poesía. :Mediante
recursos literarios como el contraste, la hipérbole, la alegoría, la metáfora, Montes da cuerpo a lo innombrable, a aquellas sensaciones, luces
tenues, fantasías, olores, angustias o emociones sutiles de las que se
conforma nuestro interior.

Sólido AZfll es~á estructur~da en cuatro capítulos. En el primero aparece ~l p~ot~orusta ~asculino, errante, peatón sin nombre que busca
traba¡o, victuna de la cmdad, del torbellino y de su desmesurado anhelo
de comunic~se con Claudia, de amarla (y conste que este personaje se
llama Claudia desde antes de que Felipe se encontrara con Claudia, la
verdadera). En el segundo capitulo jmperan ciudad y poesía, su ritmo,
su transformación constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo nos presenta la muerte de Carlos (pareja de Silvia que presentó al
protagonista y a Claudia). El cuerpo de éste, su único amigo, es digerido por la casa que compro con esfuerzo en el Obispado. El cuarto v
último. ~apítulo es el de poesía por excelencia. Hay una especie d~
evoluc1on que va del pnmer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenes tradicionales de los regiomontanos, las familias de clase media, las calles, la amjstad, el día, el trabajo, el asfalto, la cot:idianeidad
hasta lle~r al cuarto capítulo en donde se explora la noche, la poesía,
los margmados, el horror y la violencia, esa otra cara de una misma
ciudad. Finalmente, llega el amanecer y su reencuentro con Claudia.

!ª

Sólido Azul sigue también estructuras que nos remiten a las de viaje
simbólico, el de Ulises, Telémaco o Virgilio, a la del peatón sin nombre, el protagonista que deambula entre las fronteras de la ciudad interna y el acoso de los paisajes agresores de la metrópoli, protagorusta
preso entre la gestación permanente de una ciudad personaje que se
d_esdobla, se e~~~• nos devora y nos integra a su memoria antigua, tan
a¡ena a las posibilidades de la palabra, tan ajena al orden racional.
Prevalecen en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con su lógica propia para hilvanar hechos. Estructuras que nos remiten
a la infancia y al orden primigenio, a imágenes fugaces, creadas y recreadas ~or nuestra imaginación al soñar dormidos y despiertos sin importar s1 estas corresponden a la realidad externa. La novela crea su
propio universo con sus leyes que lo rigen, dotado de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un lector activo que reconstruya e interprete los hechos.
Suizá lo más sorprendente, la medula de esta obra de Felipe sea la
gerual propuesta de lenguaje. Su poesía arrebata, transgrede y colma
nuestra percepción tradicional de la literatura, de esta ciudad nuestra,
de la vida misma. El lenguaje poético con sus ritmos y su musicalidad
de las palabras. Además el texto recoge, en su afán de transformar la
realidad, corridos, argots de pandillas, lenguaje popular, coloquial, cala-

815

1

No quisiera terminar esta presentación sin referirme, aunque sea de
manera general, a dos personajes fundamentales para la obra: Claudia y
la Ciudad de Monterrey. El primero, Claudia, es una especie de personaje símbolo (al igual que la ciudad), una abstracción inalcanzable anhelada por el protagonista. A veces semeja una pieza de rompecabezas
interno del mismo. Al igual que la ciudad, son entes mutables, en constante transformación, inacabados "¿Y si mañana soy de otra manera?"
(p. 100). Poco escuchamos las voces de ella, no siempre es igual físicamente ni en su comportamiento, muta con la ciudad, se fuga a cada
instante. Claudia es una especie de anzuelo de amor, ternura, esperanza, belleza, placer y paz; es el símbolo de todo aquello que al protagonista le ha sido arrebatado desde su infancia. Su amor por Claudia lo
redime, le da sentido a su existencia, lo humaniza. Es un idealismo. El
segundo, la ciudad de Monterrey, ciudad-personaje con afán de progreso, espacio que domestica a sus habitantes mediante el calor y la sed
de empleo, impulsa los afanes del ciudadano, sus carencias, la necesidad de ganar más dinero, de amar, de ser como los otros, las alcantarillas, el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarece a la
poesía y la imaginación como una manera de recrearla y sobrevivida.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo Arenas en su magnífica novela "El mundo alucinante" a la cual nos remite
Sólido Azul en recorridos y aventuras (por ejemplo, cuando el protagonista recorre la ciudad saltando por las azoteas y calles del Monterrey
nocturno en busca de Claudia su amada). Al igual que en E/ Vigilante, la
ciudad es una geografía íntima y personal, un entretejido de rutas alternas que nos conducen a la ciudad propia. Lo que percibimos de la ciudad aparece como sombras, ecos, luces ... como si ésta vida fuese el
eco de otra, de algo que sucede en otra dimensión ajena a las palabras y
a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voces que brotan del texto
son parte de una memoria colectiva guarecida en ese gran cuerpo que
es la ciudad, ella bosteza, se acomoda y entre sus movimientos brotan

�816

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

fragmentos de la historia. Hacia el final de la novela vemos incluso
como la ciudad misma es el universo entero, ahí se da cabida para cielo,
infierno y purgatorio de las almas errantes que aun tras la muerte se
incorporan a las entrañas de la ciudad misma.

Sólido Azul es apenas la punta del iceberg, es vislumbre que hiere al
lector y, en el anhelo de sanar esa herida, nos queda el remanso de la
espera ... de las otras novelas, cuentos, poemas, ensayos, de todas aquellas palabras que el voraz escritor Felipe Montes vierte sobre centenares de paginas, día y noche, con infatigable oficio. Sólido Azul es un desafío para los procesos de lectura y de escritura que hoy conforman los
lenguajes de la nueva narrativa mexicana.

�CANJE
2005 .. 2006

ALEMANIA
Kultur .Austausch
Institut fur
Auslandsbeziehungen
ARGENTINA

Cuyo

No.54: 2/ 04, 3/ 04,4/04

Año 2001-2002 Vol. 18-19

Anuario de Filosofía
Instituto de Filosofía
Mendoza, Argentina

SAPIENCIA
Pontificia Universidad
Católica Argentina
Facultad de Filosofía y Letras

Yachqy

Vol. LlX, 2004, Fase. 215
Vol. LIX, 2004, Fase. 216

BOLMA
Año 21; No. 39, 40

Instituto Superior de Estudios
Tecnológicos
Universidad Católica
Boliviana, Cochabamba

COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana

1
1(

1

CUBA
Casa de las Améticas

Tomo LN, No. 221-222
Gulio-Diciembre, 2003)

No. 139, Enero-Marzo, 2004
No. 140, Abril-Junio, 2004
No. 235, Abril-Junio, 2004
No. 236,Julio-Septi.embre, 2004

�820

CANJE

Islas
Universidad Central
"Marta Abreu" de las Villas
Santa. Clara

CANJE

E Due Diverse Redazioni
Vol. I, 2002

Año 45, No. 137,
Julio -Septiembre 2003
Año 45, No. 138,
Oct. - Diciembre 2003

Vitare Branca
IL Capolavoro Del Boccaccio
E Due Diverse Redazioni
Vol. II, 2002

ESPAÑA

Estudios sobre Educación
Universidad de Navarra

Educacióny Democracia

No. 004/ 2003
No. 005/ 2003
No. 006/ 2004
No. 009 / 2005
No. 010/ 2006
No. 38, 2004

Anales de la Cátedra Francisco
Suárez
Universidad de Granada

Letras de Deusto

Convivium

Memorie
Ana Maria Schiaparelli
Galeno E lE fallacie
Linguistiche
Vol. CI, 2002

PORTUGAL

Revista da Faculdade
De Letras
No. 103, Vol. 34
(Abril-Junio, 2004)
No. 104, Vol. 34
Qulio-Sept., 2004)
No. 105, Vol. 34
(Oct.-Dic., 2004)
No. 106, Vol. 35
(Enero-Marzo, 2005)
No. 18, 2005

Revista Filosófica
Universidad de Barcelona

Vol. XX, 2003
Vol. XXI, 2004

Universidade do Porto

Revista Portuguesa de Historia

No. 361, No. 362

Faculdade da Letras de Coimbra

Boletim da Faculdade de Direito

Vol. LXXXIX, 2003

Universidade de Coimbra

MÉXICO

AEDIFICARE
Anuario de Investigaciones
Facultad de Arquitectura
Univetsidad de Nuevo León
(UANL), 2004

ESTADOS UNIDOS

Michigan Academician

Vol. XXVI, No. 2, 2004

Michigan Academy of Science
Art &amp; Letters

ITALIA

Instituto Veneto di Scienze
Lettere ed Arti

Mauricio Vitale
IL Capolavoro Del Boccaccio

Año XVIII, No. 1, 2004
Centro de Estudios de la Año XVIIT, No. 2, 2004
Provincia de Santiago de la orden Año XIX, No. 1, 2005
Año XIX, No. 2, 2005
de los predicadores
Año XX, No. 1, 2006
Número Especial 15, 2004
Número Especial 16, 2005

ANALOGÍA FILOSÓFICA

821

�822

CANJE

Anamnesis
Frailes Dominicos
de la Provincia de
Santiago de México

Número Especial 17, 2005
Número Especial 18, 2006
Año XIV, No. 1, 2004
Año XIV, No. 2, 2004
Año XV, No. 1, 2005
Año XV, No. 2, 2005
Año XVI, No. 1, 2006

CANJE

Ciencias Sociales, Literatura y
Cultura Política -Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla

Díanoia
Revista de Filosofía
UNAM/FCE

ANUARIO DOMINICANO
Tomo I, 2005
Instituto Dominicano de
Investigaciones Históricas
Provincia de Santiago de México

Armasy Letras
Revista de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
(UANL)

Cathedra
Revista de la Facultad de
Filosofía y Letras, UANL

Colmena Universitaria

No. 45 (2003)
No. 50 (2005)

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Centro de Investigaciones Y
Estudios Superiores en
Antropología Social (CIESAS)

Año IV, No. 8, 2004
Año IV, No. 9, 2004

Ingenierías

No. 82, 2004

Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica
Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL)

2004

Investigaciones Jurídicas

Vol. XLVI No. 46, Mayo 2001
Vol. XLVII No. 48, Mayo 2002
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Vol. XLVIII No. 50, Mayo 2003
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Año 14, No. 168
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De fa Palabra a fo escrito
Antología de Conferencias
Colegio de Historia de Tlaxcala

Desacatos
Centro de investigaciones y
Estudios Superiores de
Antropología Social
(CIESAS)

No. 18, Mayo-Agosto, 2005
No. 19, Sept.-Diciembre, 2005
No. 20, Enero-Abril, 2006
No. 21, Mayo-Agosto, 2006

Dialéctica

Año 29, No. 37, 2005

Revista de Filosofía,

823

No. 73, 2002

Departamento de Investigaciones
Jurídicas
Facultad de Derecho .
Universidad de Guanajuato

Ludus Vitales
Revista de Filosofía
De las Ciencias de la Vida

Vol. I, Nº I, 1993
Vol II, Nº 2, 1994
Vol. II, Nº. 3, 1994
Vol. III, Nº. 4, 1995
Vol. III, No. 5, 1995
Vol. IV Nº. 6, 1996

�824

CANJE

Vol. IV Nº 7, 1996
Vol. V, Nº 8, 1997-I
Vol. V, Nº 9, 1997-II
Vol. VI, Nº 10, 1998-I
Vol. VI, Nº 11, 1999
Vol. VII, Nº 12, 1999
Vol. VIII, Nº 13, 2000
Vol. VIII, Nº 14, 2000
Vol. IX, Nº 15, 2001
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Vol. X, Nº 17, 2002
Vol. X, Nº 18, 2002
Vol. XI, Nº. 19, 2003
Vol. XI, Nº 20, 2003
Vol. XII, Nº 21, 2004
Vol. XII Nº 22, 2004
Vol. XIII Nº. 23, 2005

Maxixcatzin
Tlaxcala de Xicohténcatl

Año II, No. 8 - 12
Año III, No. 13 -18
Año IV, No. 19 - 24

&amp;forma

Año 12, No. 40
Órgano de Difusión Científica y No. 41
Cultural
Escuela Preparatoria No. 3

UANL
&amp;vista de Humanidades

No. 16, 2004

Tecnológico de Monterrey

Trqyectorias

Año VI, No. 15, No. 16 (2004)

Revista de Ciencias Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo
León
Universidad Panamericana
Facultad de Filosofía

No. 28, 2005
No. 29, 2005

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de octubre de 2006, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

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                    <text>�D.R. 2022 © Humanitas. Revista de Teoría Crítica y Estudios Literarios, Vol. 1, No. 1, juliodiciembre 2021, es una publicación semestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través del Centro de Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México.
C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533. https://revhumanitas.uanl.mx Editor Responsable:
Víctor Barrera Enderle. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020212344100-102, ISSN
en trámite ambos, ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José
Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000
Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última
modificación de 19 agosto de 2021.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / Celso José Garza Acuña
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Director de la Revista / Víctor Barrera Enderle

Autores
Alberto Enríquez Perea
Aleida Alexandra Argueta Castañeda
Nora Elvia Cruz Camacho
Rosa María Gutiérrez
Mónica Torres Torija
Michelle Monter Arauz
Nínive Vargas de la Peña
Coral Aguirre
Ana Patricia Torres Vázquez
María Fernanda Martínez Quintanilla
Carlos Rutilo
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales

Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la fuente. Las opiniones
vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la
opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�HUMANITAS
Revista de Teoría,
Crítica y Estudios
Literarios

El Maestro. Revista de Cultura Nacional:
en el origen del universo educativo y cultural vasconcelista
“El Maestro. Revista de Cultura Nacional:
at the origin of José Vasconcelos's the educational and cultural
universe”
Alberto Enríquez Perea
Universidad Nacional Autónoma de México
orcid.org/0000-0002-5870-7231
Fecha entrega: 25-1-2021 Fecha aceptación: 30-3-2021

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2021, Enríquez Perea Alberto. This is an open-access
article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided

the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1
Email: enriquezperea@yahoo.com

�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

El Maestro. Revista de Cultura Nacional:

en el origen

del universo educativo y cultural vasconcelista
Alberto Enríquez Perea
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Universidad Nacional Autónoma de México
enriquezperea@yahoo.com

Fecha de entrega: 25-1/-2021 / Fecha de aceptación: 30-3-2021

Resumen. El presente artículo narra y analiza uno de los aspectos más
importantes de la vida de José Vasconcelos, hacer de la educación un elemento sustantivo de la vida nacional y tener los elementos para hacerla
realidad. Asimismo, se rememora su pasado convencionista, sus reflexiones sobre la educación, la idea maderista que la hizo suya: con educación
el hombre es libre y en libertad puede construir y defender un Estado
democrático y de derecho. A Vasconcelos se le presentó con el triunfo de
los sonorenses la oportunidad de llevar a cabo sus ideas y para ello, como
rector de la Universidad Nacional, las impulsó para que fueran una realidad. Entre esas tareas que eran sustantivas de su pensamiento educativo
estaba la creación de El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Y como todo
lo que emprendía el oriundo de Oaxaca la revista la pensaba en grande.
Grande por el número de ejemplares, grande por lo que contenía, grande
por su diseño y sus ilustraciones, grande por el mensaje que llevaba. La
anunció como parte de su gran proyecto educativo, sin olvidar los libros
de “pastas verdes”, y la concibió para que a través de ella dar a los mexicanos elementos de información y de cultura nacional y universal. Para ello
reunió a un grupo de intelectuales mexicanos para que le dieran forma y
contenido tal como él la había diseñado. Así pues, en torno a la revista se
reunieron todos aquellos que tenían un espíritu reformista o regeneracionista,
pues El Maestro. Revista de Cultura Nacional era un símbolo de esta etapa
que Vasconcelos quería y ahora inspiraba e impulsaba. Colaboraban los

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espíritus más finos y de mayor raigambre de nuestra América y de Europa.
Páginas que se rescataron o se tradujeron de los autores dilectos del educador y filósofo mexicano. Por fin se tuvo la revista y fue uno de los medios
que acompañaron a Vasconcelos en esta odisea transformadora y generosa por la educación y la cultura de todos los mexicanos. En este recuento
de esos días se podrá observar el ánimo y ambiente que prevalecía en esta
gran cruzada por la educación pública en México.
Palabras claves: revista, libros, lectura, educación, democracia.
Abstract. This article narrates and investigates one of the most important aspects of José Vasconcelos´s life, making education a fundamental
element of national life. Likewise, his “conventional past” is reminded,
his reflections on education he made it his own the Maderista idea: with
education, man is free and in freedom can build up and defend a democratic rule of law. Vasconcelos was awarded with the opportunity to
carry out his ideas, due to the achievements of the “sonorenses”, as the
Universidad Nacional rector, he endorsed them, so they became a reality.
Among those tasks that were fundamental of his educational thinking was
El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Everything that the native of Oaxaca
undertook, the magazine was profitable. The magazine was part of his
terrific educational project, without forgetting the books known as “pastas
verdes”, and he envisioned it so that through it he would give Mexican’s
elements of information and national and universal culture. The magazine
was a symbol of this phase. The brightest and most deeply rooted spirits
of America and Europe collaborated. Pages were rescued or translated
from the favorite authors of the Mexican educator and philosopher. Finally, the magazine come with Vasconcelos in this odyssey for the education
and culture of all Mexicans. In summary, you might see the attitude and
the environment that prevailed in this great struggle for public education
in Mexico.
Key words: magazine, books, reading, education, democracy.

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La hora de Vasconcelos.
El año de 1920 fue en la vida de José Vasconcelos uno los más
importantes. Al fin tenía la posibilidad de hacer algo que, por los
menos desde hacía una década deseaba tener, una alta responsabilidad para realizar una obra educativa de alcance nacional y un medio
para expresar sus inquietudes y su pensamiento. Para llegar a este
momento clave en la vida del país y de la biografía del oaxaqueño
recorrió un largo camino. Mas la hora llegó. El aprendizaje que
tuvo a lo largo de los años fue fundamental en su pensamiento al
dotarlo de los instrumentos que necesitaba y que los puso en inmediato ejercicio cuando asumió las responsabilidades que le asignó el
gobierno mexicano.
Ese camino largo, sinuoso, paradójico, acaso empezó, como
dice uno de sus estudiosos, Benito Guillén Niemeyer, cuando la madre de Vasconcelos le daba “enseñanza religiosa”, que las vivía “con
pasión” así como la “instrucción en la historia y el cariño por la
tierra” (2008: 41). Efectivamente, cuando el ex maderista escribía
Ulises criollo. Vida del autor escrita por él mismo tuvo una “visión imborrable” sobre ese episodio que hubo en su infancia. Lo dejó por
escrito para que nunca olvidara sus orígenes ni los renegara:
Mi madre retiene sobre las rodillas el tomo de la Historia Sagrada.
Comenta la lectura y cómo el Señor hizo al mundo de la nada,
creando primero la luz, enseguida la tierra con los peces, las aves
y el hombre. Un solo Dios único y la primera pareja en el Paraíso.
Después, la caída, el largo destierro y la salvación por la obra de
Jesucristo; reconocer al Cristo, alabarlo; he allí el propósito del
hombre sobre la tierra. Dar a conocer su doctrina entre los gentiles, los salvajes; tal es la suprema misión (1936: 10).
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Vasconcelos, en su sacerdocio laico, hizo cosa parecida a las
enseñanzas cristianas: exaltaba la obra de Dios y la de Atenea porque su “suprema misión” era llevar el nuevo evangelio: el alfabeto
a una nación para liberarlo de la esclavitud que daba la ignorancia.
Guillén Niemeyer (2008: 46) también apunta una fecha axial en la
vida de Vasconcelos que fue la de 1909. Tres cosas le sucedieron
que le cambiaron la forma de ser y el pensar del joven y próspero
abogado: nació su primer hijo, asumió la dirección del semanario
El Antirreeleccionista y se fundó el Ateneo de la Juventud. Tres momentos claves en la vida personal y nacional. Y, sin embargo, fueron
Francisco I. Madero y el maderismo los que hicieron posible que
redefiniera su vida y sus propósitos. Cuando tomó la determinación
de lanzarse a la lucha política lo hizo con toda su energía, con toda
su voluntad y su pensamiento para tener un país diferente al porfirismo; es decir, un país democrático.
En esta etapa aprendió mucho: organizó a los “ciudadanos”,
hizo todo lo que tenía a su alcance para que los hombres y mujeres abandonaran la “indiferencia” ante los problemas nacionales,
redactó el lema Sufragio Efectivo y No Reelección, aprendió a ser buen
orador, a hacer discursos, y de sus fracasos: obtuvo múltiples lecciones. Como aquel día que frente a su auditorio expresó: “antes” de
“intentar democracia y actividad política, el pueblo necesitaba emprender la campaña del agua y del jabón” (1936: 356-366); y le llovieron las críticas. Y, en el semanario bajo su orientación, logró que
tuviera suscritores en casi toda la República, además, “en ella vaciamos nuestro encono contra el régimen” y apareció en la misma publicación “un talento inédito de no pocos compañeros” (1936:366).
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Por otra parte, Madero ponía toda su atención en los escritos que
Vasconcelos publicaba en El Antirreeleccionista. Susana Quintanilla,
a quien se le deben estudios sobresalientes sobre los ateneístas, nos
dice que el “autor preguntó al líder, por intermediación de un tercero, qué opinaba de sus escritos. Madero respondió lo siguiente:
‘Todo lo que él escribe me gusta por la serenidad y el reposo que
revela […]. Al leer esos artículos no parece que vienen de un joven como Vasconcelos, sino de una persona de edad’” (Quintanilla,
2008: 283).1
Desde el Ateneo de la Juventud, dice Roberto Lasa Cavonia, Vasconcelos se opuso al positivismo con “un ideal, una mística, el alma y la música, la literatura, el arte” (2008: 22). Y en esta
línea, Leticia Padilla Arriaga abundaba al decir que la “belleza, el
amor, la libertad, la voluntad fueron valores que siempre privilegió”
(1987:20). Es decir, que empezaba a germinar esa “visión humanística
y no sólo humanitaria” en el abogado oaxaqueño.2 A partir de los
años ateneístas adquirió su “nihilismo nietzscheano y la metafísica
bergsoniana” de acuerdo con Kevia Aréchiga del Río (2019: 29); y
del “espiritualismo francés elaboró la idea de una educación para la
democracia”, según Berenice Amador Saavedra (2013:119). Para redondear estas opiniones, con palabras de Miguel Enrique Morales:
“los ateneístas enarbolaban el humanismo, el afán de saber, la fe en
la educación” (2020). En resumen, como lo dijo otro de sus estu1 Véanse también estos otros estudios sobre ateneístas de Susana Quintanilla: A salto de mata. Martín Luis Guzmán en la Revolución Mexicana, México, Tusquets Editores, 2009; “¿Por qué importa José Vasconcelos?”, en Revista
Mexicana de Investigación Educativa, vol. 22, núm. 75, octubre-diciembre de
2017.
2 Los adjetivos son de Roberto Ernesto Lasa Cavarria (22).
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diosos, José Joaquín Blanco, fue aquí donde “dio su primer grito de
guerra, de rebeldía totalizante, con una convocatoria al intelectualismo. Un intelectualismo muy intelectual: el de Nietzsche, Schopenhauer, Wagner, Bergson, sus inspiraciones de toda la vida” (2020).
Vasconcelos conoció los pormenores de la lucha electoral
maderista, su triunfo, el desconocimiento del resultado electoral, el
exilio, la revolución de 1910-1911 y también el gesto de Madero
cuando venció a las fuerzas federales y la rendición del porfirismo:
el alto grado de civilidad al no querer derramamiento de sangre sino
construir un Estado democrático y de derecho. En los quince meses de gobierno maderista igualmente observó que el presidente aumentaba el gasto para la educación en un cincuenta por ciento más
que el porfirismo. Se pasó, tomando en cuenta el gasto más alto que
se hizo en esa época de cerca de ocho millones de pesos, a doce
millones y así se establecieron las “primeras escuelas rurales sostenidas por la Federación”. También Vasconcelos recordaba en su Ulises
Criollo que la Universidad le era “antipática” a Madero por ser positivista y deseaba sustituirla “con un espiritualismo libre”. Pero ¿por
qué tanto interés de parte de Madero de “difundir la enseñanza”?
Porque la “enseñanza respondía al deseo de cimentar la democracia”, de acabar con el “sistema de sacrificios humanos” y terminar
de una vez por todas la época de la “supremacía del bruto armado”.
Madero deseaba un país “civilizado constructor” para que cambiara
el “sentido de la historia nacional” (Vasconcelos, 1936: 505).
Mas esta experiencia democrática maderista terminó con el
retorno del “sistema de sacrificios humanos”. Así pues, Vasconcelos tomó el derrotero de los seguidores y simpatizantes de Madero:
destierro, secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes por brevísimo tiempo en la era de la Soberana Convención Revolucionaria,
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colaborador de Venustiano Carranza y posteriormente su acérrimo
adversario. Arreola Martínez nos recuerda que el oriundo de Cuatro Ciénegas nombró al de Oaxaca director de la Escuela Nacional
Preparatoria, “pero lo cesó después de una semana, ante su negación de pronunciarse contra Villa y Zapata”. Más tarde, cuando el
oaxaqueño estuvo en la Soberana Convención dio “forma jurídica
a la voluntad de Villa y Zapata al desconocer a Carranza” (Arreola
Martínez, 2009: 6).
Martha Robles, por su parte, con documentos en la mano,
señala este episodio que nos permitirá conocer otro perfil de Vasconcelos. Mientras el antiguo director de El Antirreeleccionista deseaba, ante la invasión estadounidense al Puerto de Veracruz, la conciliación, Carranza quería sentar un precedente contra la intervención
extranjera en nuestro país. Esta “lección moral” que le dio el primer
Jefe del Ejército constitucionalista nunca se la perdonó3 y se convirtió desde entonces en su más acérrimo contendiente. Como prueba
de ello tenemos: La caída de Carranza. De la dictadura a la libertad
(1920) y su exaltación al obregonismo.
Y, sin embargo, Vasconcelos dejó este reconocimiento de la
obra del presidente de la República asesinado en medio de artificios
verbales que sólo nos indican lo que le pesaba reconocer los aciertos
de sus antagonistas. He aquí sus palabras:
con Agua Prieta triunfó el carrancismo sin Carranza; la plebe
sin su jefe; con ella, una doctrina o seudo doctrina canalla, […]:
Carranza había sido un gran hombre, un estadista, un patriota,
pero había cometido un error; la imposición de Bonillas; o sea,
oponerse al triunfo de Obregón; o sea negarse a que una fac3 Véase la tesis de Martha Robles, Entre el poder y las letras: Vasconcelos
en sus memorias (1988).
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ción de los suyos se quedase con todo el botín… Lo demás, el
crimen verdadero, quedaba absuelto, era perfecto…” (Vasconcelos, 2011: 21)

La hora de Vasconcelos llegó en 1920 dotado de una gran
experiencia política, educativa, periodística y de divulgación de su
obra que era conocida en buena parte del mundo hispanoamericano: Pitágoras. Una teoría del ritmo (1916), Monismo estético (1918), Divagaciones literarias (1919), Artículos (libros que leo sentado y de pie) (1920),
Estudios indostánicos (1920). Muy bien sabía cómo movilizar las conciencias: con la palabra y la letra impresa. Pero se daba a querer.
Según él, al triunfar los sonorenses, caído y asesinado el presidente
de la República, se quería dedicar a su “trabajo profesional”. Pero ya
sostenía pláticas con los emisarios de los triunfadores. Vasconcelos
mismo era y pertenecía a esas fuerzas que derrotaron y sacrificaron
a Carranza. Los emisarios o mensajeros de los sonorenses se acercaban y la preguntaban qué deseaba. Y en entre sus anhelos germinaba
aquella idea que pronto fue realidad: “me obsesionaba -confesaba
en La tormenta- la idea de la Universidad, como base para crear el
Ministerio, que acaso transformaría el alma de México” (1936: 507).
Su anhelo se logró al ser nombrado rector de la Universidad
Nacional de México. Su discurso de toma de posesión de la Rectoría, lo reconoce muy bien Álvaro Matute, es un “manifiesto, es anuncio de una actividad en el cual el ciclo iba a cumplirse. Él tenía que
llevar la Revolución a la Universidad. Las vías paralelas que había
transitado desde 1910 tenían que juntarse. Eso comenzó a suceder
desde junio de 1920” (1983: 11).
Recordemos las palabras del rector Vasconcelos dichas en
ese mes de junio:
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Yo soy en estos instantes, más que un nuevo Rector que sucede a
los anteriores, un delegado de la Revolución que no viene a buscar
refugio para meditar en el ambiente tranquilo de las aulas, sino a
invitaros a que salgáis con él a la lucha, a que compartáis con nosotros las responsabilidades y los esfuerzos. En estos momentos
yo no vengo a trabajar por la Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo. El pueblo ha estado sosteniendo a
la Universidad y ahora a menester de ella, y por mi conducto llega
a pedirle consejo (1950: 9).

Desde este primer día de su rectorado Vasconcelos se propuso que, para combatir la ignorancia y la pobreza, había que hacerlo a través de reformas constitucionales, es decir, elaborar una
la Ley para crear lo que hoy se denomina Secretaría de Educación
Pública y que esta Ley saliera de la Universidad. Además, lanzó una
convocatoria para que las mujeres hicieran “compaña contra el analfabetismo” y creación de comedores para alumnos, entre otros proyectos. Para hacer posible toda esta tarea se necesitaban los sabios
y los artistas mexicanos. Llamaba a todos ellos porque deseaba que
México fuera país de “hombres libres”, para impulsar la educación
y la enseñanza y no olvidar a los indígenas (Vasconcelos, 1950: 1112). El rector trabajó incansablemente desde ese día sin dejar de
atender las propias responsabilidades que tenía con la Universidad
y, a tal grado se involucró en una reforma universitaria que le dio
escudo y lema: Por mi raza hablará el espíritu, que “significa[…] la
convicción que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias
nuevas, de esencia espiritual y libérrima. Sostendrán el escudo un
águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de los volcanes y
el nopal azteca” (en Sicilia, 2001: 125). Y con este acto, de acuerdo
con lo que dice Eva Hernández Avilés, “inmortaliza su convicción
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más profunda, que expresaría ampliamente en La raza cósmica: la idea
que toda América Latina debe trabajar junta hacia el bienestar y la
unidad espiritual, para crear una nueva sociedad de hombres verdaderamente libres” (2014: 58).
Mas no sólo llamó sino buscó y se hizo de un equipo que lo
entendió y lo siguió en sus proyectos culturales, educativos y editoriales. Este grupo fue el que dio impulso, vigor y fortaleza a los proyectos vasconcelistas: Daniel Cosío Villegas, Samuel Ramos, Eduardo Villaseñor, Julio Torri, Mariano Silva y Aceves, Pedro Henríquez
Ureña, Jaime Torres Bodet, Rafael Martínez, Eulalia Guzmán, Miguel Bernard, Adolfo Best Maugart, entre otros. Aunque en el camino algunos se separaron por discrepancias y malentendidos.4 Mas la
plaga de la ignorancia había que extinguirla con la vacuna de la letra
impresa y que los signos alfabéticos circularan por todo el cuerpo de
México para lograr un país vigoroso y dispuesto enfrentar los más
grandes desafíos. El Estado y la Universidad estaban listos para emprender esta campaña en contra del mal endémico. Y el hombre que
era puente entre estas dos grandes instituciones nacionales estaba
listo, se llamaba Vasconcelos.5
Ejemplo sin igual se dio en el México de la Revolución
Mexicana. El propio rector de la Universidad reconoció el apoyo
que le concedieron, primero, Adolfo de la Huerta, en su carácter
de presidente provisional (1920) y, después, como secretario de Hacienda (1920-1923), así como del presidente constitucional, Álvaro
4 Véanse Enrique Krauze: “Vasconcelos: libros, aulas, arte” (en Matute
Aguirre, 2011: 3-16), Javier Garciadiego: Autores, editoriales, instituciones y libros. Estudios de historia intelectual (2015), y Federico Lazarín Miranda, “José
Vasconcelos: Apóstol de la educación” (2009).
5 Título del libro de José Joaquín Blanco, que tomo prestado.

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Obregón (1920-1924).6 Gracias a esos esfuerzos compartidos y a las
altas responsabilidad del Estado y de la Universidad Nacional, pronto circularon miles de libros, ediciones de clásicos mexicanos y universales, creación de bibliotecas y también, una revista. Revista que
siempre fue anunciada por Vasconcelos como uno de los proyectos
culturales más importantes en su gestión como rector y secretario
de Educación Pública.
El Maestro. Revista de Cultura Nacional
El año nuevo de 1921 trajo noticias alentadoras para la “educación
del pueblo”. El 19 de enero se dio a conocer la creación de la editorial universitaria. Por disposición del presidente de la República,
Álvaro Obregón, los Talleres Gráficos de la Nación pasaban a depender de la Universidad Nacional. Así pues, “sin demora”, el rector
José Vasconcelos ya tenía sus planes para ejecutarse al instante. En
tres secciones dividió las tareas de los Talleres: 1) la de “ejecutar los
trabajos de imprenta de los distintos departamentos del Gobierno”,
2) la “edición de libros de textos de las escuelas oficiales”, y 3) la que
el rector consideró la más importante: la edición de “obras de cultura general”. Ocasión para anunciar la colección llamada de “pastas
verdes”. Este plan era ambicioso. Más de treinta autores, y algunas
de sus obras en varios volúmenes, con un tiraje de “por los menos”
treinta mil ejemplares. Más diez “obras notables que serán designadas por el público” y todo el proceso editorial se cuidaría para tener
libros de calidad: desde la selección y traducción a la creación de una
comisión y colaboraciones remuneradas (en Sicilia, 2001: 118).
6 Véase Hombre, educador y candidato, introducción, selección y notas
de Guadalupe Lozada León (1998).
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El rector explicaba la importancia y selección de los siguientes títulos y autores en donde estaba toda su huella, sus autores preferidos, sus dilectas lecturas. Así Vasconcelos explicó: “Se comienza
con la Ilíada de Homero que es la fuerte raíz de toda nuestra literatura y se da lo principal de los clásicos griegos, los eternos maestros. Se incorpora después una noticia sobre la moral budista que es
como anunciación de la moral cristiana y se da enseguida el texto de
los Evangelios que representa el más grande prodigio de la historia
y la suprema ley entre todas las que norman el espíritu; y la Divina
Comedia, que es como una confirmación de los más importantes
mensajes celestes”. El rector también manifestó que el “anuncio de
tal feliz acuerdo” hacía que la Universidad declare este día como el
“más importante en toda su historia” en que se puso “a sus órdenes
una casa Editorial”. Confiaba en que recibiría “ayuda” y “colaboración de todo el pueblo mexicano en la noble empresa” (en Sicilia,
2001: 119).
Y poco tiempo después hizo otro anuncio, la “Fundación de
una gran revista educativa”. Por acuerdo del presidente de la República la Universidad Nacional debería “fundar muy próximamente
una Revista con los más altos propósitos educativos”. La revista
completaba la labor que ya se estaba haciendo de editar y distribuir
libros y folletos y, como estos, debería llegar a todos los “habitantes
de la República”. En esta revista el público encontraría “el dato
útil, la información aprovechable, en una palabra, les permitirá sentir las palpitaciones que producen los más avanzados movimientos
de ideas en el mundo, ampliando los horizontes del obrero y del
campesino, estimulando el estudio de profesionistas y escolares, animando con sugestiones prácticas a los industriales y explotadores
de la tierra y vigorizando el espíritu de todos” (en Sicilia, 2001: 121).
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El tiraje de la revista debería tener un número “máximo”
para llegar a los que sabían “leer y escribir y se interesen por su
propio cultivo”. Porque el gobierno mexicano ponía “al servicio de
todas las clases sociales del país, un órgano de divulgación con las
ideas más nuevas, que servirá a la vez de vehículo para la difusión
de las actividades pensantes mexicanas”. La revista, además, estaba
abierta a todos los mexicanos que quisieran y deseaban escribir y,
sobre todo, “contribuir a esta obra de cultura que aportará las máximas enseñanzas extranjeras y llevará fuera del país la vibración de
nuestra sociedad con las más altas aspiraciones de mejoramiento”
(en Sicilia, 2001: 121).
La Universidad Nacional era la encargada de la distribución
de la revista, era gratuita y se llamaría El Maestro, cuyas oficinas estaban en la calle de Gante, número 3, y sus directores eran Enrique
Monteverde y Agustín Loera y Chávez. Para Francisco Monterde,
Vasconcelos la “puso bajo la guía de dos hombres con caracteres
complementarios”, es decir, uno “estático” y el otro, “dinámico”
(Monterde, 1963: 124), respectivamente.
Evidentemente, este último, hidrocálido, nació el 10 de marzo de 1893 y tenía una larga experiencia editorial y funcionario de
probidad. Fue subdirector de la Biblioteca Nacional (1915-1916).
Fundó y dirigió la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas
(junio de 1916-noviembre de 1917). Al lado de Julio Torri fundaron y dirigieron Cvltura. Antología quincenal de buenos autores que, para
septiembre de 1919, había publicado VIII tomos, 48 títulos, entre
otros, Cartones de Madrid, de Alfonso Reyes; poesías de Sor Juana
Inés de la Cruz, Ignacio Altamirano y Manuel José Othón; cuentos
de Micrós, Manuel Gutiérrez Nájera, Voltaire, y a Selma Lagerlöf,
Premio Nobel de literatura (1909). En ese mismo año de 1919 creó
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con Enrique González Martínez la editorial México Moderno, casa
que editó la revista México Moderno, dirigida primero por el poeta
jalisciense, después por Manuel Toussaint y el citado Loera y Chávez, que fue “presencia cenital de la incipiente cultura posterior a la
Revolución”, de acuerdo con Sheridan (2021); la Revista Musical de
México de Manuel M. Ponce y Rubén M. Campos (tomo I, 12 números, 15 de mayo de 1919 a 31 de mayo de 1920), Boletín Bibliográfico,
y la colección Biblioteca de Autores Mexicanos Modernos.7 Sobre
Monteverde, no hay muchos datos.
Por último, hay que hacer notar que el Boletín de la Universidad anunció el advenimiento de la revista de esta manera: “Nunca
como ahora el Gobierno de la República pone al servicio de todas
las clases sociales del país, un órgano de divulgación con las ideas
más nuevas, que servirán a la vez de vehículo para la difusión de las
actividades pensantes mexicanas” (en Ortega Ibarra, 2004: 63).
Pero, por si no era suficiente lo que el rector de la Universidad Nacional estaba haciendo por la revista, personalmente se dirigió a escritores para solicitarles colaboración para la publicación
recién anunciada porque estaba ya en proceso de edición su primer
número. Tal fue el caso de Carlos Pellicer que Vasconcelos, en carta
de 14 de febrero de 1921, le informó, primero que, por acuerdo del
presidente de la República, la Universidad a su cargo iba a fundar El
Maestro, “con los más amplios propósitos educativos”. Se deseaba y
se quería hacer una “publicación de máxima importancia por su cir7 Véanse Carlos Rubio Pacheco: “Agustín Loera y Chávez (1893-1961)
(en Aurora Ocampo, 2003: 396); y el Archivo Carlos Pellicer. Sección
Correspondencia General (1906-1976). Serie: Léveillé, Charles H. – Loryeus,
Nino. Carpeta: Loera y Chávez, Agustín (1916-1953). Documento 8. Biblioteca Nacional de México.

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culación” y que fuera al mismo tiempo “una obra de cultura intensa
y eficiente”. Y último, que el propósito del gobierno mexicano era
“estimular la educación de todas las clases sociales del país creando
un órgano capaz de interesar al mayor número de personas, así por
su texto cuidadosamente dirigido como por la forma breve, sencilla
y clara de sus escritos”. Lo invitaba pues, a escribir un artículo sobre
Congresos estudiantiles latinoamericanos, pues Pellicer era uno de
los más distinguidos miembros de la Federación de Estudiantes de
México que estuvo en Colombia y Venezuela difundiendo la doctrina internacional de la Revolución Mexicana y fundó la Federación
de Estudiantes de Colombia. Por lo tanto, Vasconcelos le pidió que
su artículo lo debería entregar el 20 de este mismo mes, pues la
revista saldría el primero de marzo de 1921.8 Empero, el primer número de El Maestro. Revista de Cultura Nacional apareció el 1º de abril
de 1921, bajo la dirección de Monteverde y Loera y Chávez.
Los investigadores y tesistas que se han dedicado al estudio
de esta revista, en forma parcial, por temas o en lo general, coinciden en que esta publicación era para “fomentar la obra educativa”
que el rector Vasconcelos estaba impulsando, como lo señala Luis
de la Peña Loredo (2017: 73). A su vez, Ileana Casasola Ruiz Pérez
cree que era para “brindar un espacio al magisterio” (2006: 102).
Berenice García Arteaga asegura que fue la más “relevante” de este
periodo vasconcelista, “planeada como pequeño manual de cultura
general” e “integral, útil para el público más culto, como para los
alumnos de escuelas e incluso funcionó como revista familiar, por
8 Carta de José Vasconcelos a Carlos Pellicer. México, 14 de febrero de 1921,
consultada en el Archivo Carlos Pellicer de la Biblioteca Nacional de México.
Sección Correspondencia General (1906-1976). Serie: Varios (III). Vázquez Gómez, Elena. Carpeta: Vasconcelos, José (I) (1921-1924). Documento 2.
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su amplitud temática” (2006:108). Coincide Leticia Padilla Arriaga
en esa visión y agrega que, en El Maestro se encontraban artículos
“con contenidos educativos […] y era al mismo tiempo informativo,
cultural y de conocimientos prácticos” (1987: 30). Tienen toda la
razón los autores anteriormente citados. El Maestro. Revista de Cultura
Nacional se convirtió en una de las mejores cartas de presentación de
Vasconcelos para realizar su obra educativa, cultural y difusión donde se encontraban herramientas básicas para el quehacer cotidiano
del mexicano y que circuló ampliamente por nuestro país y se envió
a varias repúblicas americanas.
Y como se hizo con los libros de los “clásicos” o de “pastas
verdes” su tiraje fue algo nunca visto en México. El responsable
de la política educativa, en la conferencia que dictó en Washington
en 1922, dijo que se tiraban sesenta mil ejemplares y se repartían
“gratuitamente entre escuelas, maestros de México y de la América
Latina” (en Sicilia, 2001: 155-156). Sin embargo, María del Rocío
García Rey (2006: 30), tomando nota de las cantidades estimadas
por Claude Fell y José Joaquín Blanco, quienes opinaban que la edición de El Maestro. Revista de Cultura Nacional oscilaba entre 50 y 60
mil ejemplares, arriesga una cifra más impactante: 75 mil; lo mismo sugiere Basila Delgado (1983: 67-68). En contraparte, Engracia
Loyo (2020) y Carlos Ortega Ibarra (2004: 54) sostienen que fueron
50 mil ejemplares los que se publicaron.
Gracias a las investigaciones que hizo el último autor citado
en el Archivo de la Secretaría de Educación Pública y al acopio de
documentos del Departamento de Bibliotecas también sabemos que
el costo de la revista fue de $9,190,50. Y de este monto, $4,940.70
fueron para el papel, $4,030.80 para pagar los sueldos de empleados y $220 para gastos generales y de colaboración. Así pues, por
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un tiraje de cincuenta mil ejemplares la revista costó $0.18 (Ortega
Ibarra, 2004: 77).
Si se compara el número de ejemplares de los “clásicos” con
los de la revista se observará todavía más su importancia como obra
de difusión y divulgación de la educación, la enseñanza y la cultura.
Ortega Ibarra, estudioso minucioso de estos menesteres, nos dice
que de las Vidas ejemplares de Romain Rolland y los Evangelios se editaron 25 mil ejemplares; de las Eneadas, de Plotino, cinco mil. Loyo,
interesada también en estos aspectos, señaló que de La Ilíada se hicieron 38,940 ejemplares; de Esquilo, 15 mil; y de La divina comedia
de Dante, 6,300. El costo de cada libro de los clásicos era de “$0.95
aproximadamente y se vendían a un peso, pero se repartían gratuitamente en escuelas y bibliotecas” (2020). Hubo otras ediciones de
gran tiraje como la Historia Nacional de Justo Sierra: 100 mil volúmenes y La muerte de Juan Hidalgo de Lope de Vega: 50 mil. Mientras
que Ezequiel Castillo Braun señala que, en el caso especial de El
Quijote, como no se pudieron adquirir los derechos para una edición
popular, “en su lugar se compraron en España 50,000 ejemplares”
(2008:36).
Un lujo para una revista contar con el siguiente personal para
todo el proceso de edición. Vicente Lombardo Toledano era el jefe
del Departamento de Bibliotecas y veló por ella hasta 1921; a partir
de 1922 lo fue Carlos Pellicer y, por último, Jaime Torres Bodet. El
Departamento Editorial, de julio de 1921 a febrero de 1922, estuvo
en manos de Julio Torri. En la redacción estuvieron, en diferentes
momentos, José Gorostiza, Juan José Tablada, Atenógenes Pérez
y Soto, que también fue administrador. Salomón de la Selva, poeta
nicaragüense, uno de los traductores, como también lo fue Torri. Y
entre los ilustradores y dibujantes que dejaron su huella y que sus
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trabajos en la revista han ameritado señalamientos importantes están Antonio Gómez, Gabriel Fernández Ledezma y Diego Rivera.
Justamente uno de los estudiosos del pintor guanajuatense,
Ricardo Pérez Escamilla, nos dice que, en esa revista, en el tomo II,
número 1, de octubre de 1921…
…Rivera muestra una tipografía que, inspirada en los glifos y estelas mayas, nos remite al tablero de Cruz de Palenque y que se
constituye por méritos propios, en una obra de arte en sí. De
hecho el dibujo ya pone al descubierto el conocimiento que Rivera tenía del mundo prehispánico y su versión estética moderna,
elementos que estarían presentes en toda su obra. (2007: 66)

Además, este estudioso consideraba que, a partir de este año
de 1921, “las ilustraciones de Diego Rivera empezaron a constituirse
en códices visuales de un México recién emanado de la Revolución y
que se hallaba sumido en la encrucijada de encontrar una identidad
política, social, económica y cultural propia” (67).
El universo americano y europeo estaban presente en El
Maestro, y páginas de los escritores favoritos del rector. He aquí algunos de tantos nombres que aparecieron en la revista vasconcelista
iniciando por la del propio Vasconcelos, Ezequiel A. Chávez, Alfonso Cravioto, Antonio Caso, Alfonso Teja Zabre, Jaime Torres Bodet, Ramón López Velarde, Loera y Chávez, Pedro de Alba, Ernesto
Martínez de Alba, Heriberto Ruiz Stanford, Gabriela Mistral, Francisco García Calderón, Pedro Prado, Juan Ramón Jiménez, Miguel
de Unamuno. Traducciones de León Tolstoi, Bernard Shaw, Anatole
France, Romain Rolland, Henri Barbusse. Mención y atención especial merecen dos grandes educadoras mexicanas, con posiciones
diferentes en cuanto a la enseñanza en el Jardín de niños y el papel que
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debería tener y tomar la profesora en la educación: Rosaura Zapata
y Estefanía Castañeda.9
Así pues, entre 1921 y 1923 salieron tres tomos. El primero,
con cuatro números sencillos, del 1 al 4; y uno doble, 5 y 6; de periodicidad mensual, regular, que van del 1º de abril al 1º de septiembre
de 1921. El segundo tomo: cuatro sencillos, del uno al 3, y 6; y uno
doble 4 y 5, de octubre de 1921 a marzo de 1922. Y el tercero, tres
sencillos, 1 al 3 y uno doble, 4 y 5, entre 1922 y 1923 (Leines Mejía,
2020). A partir de este último tomo se hizo cargo de la dirección
Monterde y la periodicidad fue irregular. Por otra parte, en el interior
de la revista, en la página legal, se puso esta leyenda en los números
que aparecieron en tomo I: Departamento Universitario // Talleres
Gráficos de la Nación. - Filomeno Mata Núm. 8; y en los tomos II
y III se modificó por Secretaría de Educación Pública. – Talleres
Gráficos de la Nación. - Filomeno Mata Núm. 8. El cambio era el
tránsito de Vasconcelos de la rectoría de la Universidad Nacional de
México a la secretaría de Educación Pública. Hubo ese movimiento,
pero no se modificaron los propósitos, sino que se redoblaron (Fell,
2009: 485). Por eso, en el primero número, del tomo II, quedó en la
portada de la revista, como testimonio de esa continuidad y de esos
propósitos, el escudo y la leyenda de la Universidad.
Con buenos presagios apareció El Maestro. Revista de Cultura
Nacional en el horizonte mexicano. Los que estaban haciendo posible esta revista querían que en sus páginas quedara el mejor ejemplo
de ese empeño y referencia para el futuro. Todos, pues, listos para
participar en esa gran odisea vasconcelista.
9 Sobre este aspecto, véase el artículo de María Eugenia Reyes Jiménez,
“Estefanía Castañeda Núñez de Cáceres (1872-1936)” (2016).
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El Maestro: Vasconcelos
Como bien lo señalan los estudiosos de El Maestro. Revista de Cultura
Nacional el artículo de Vasconcelos, en su primer número, intitulado,
“Un llamado cordial” era “agudo y reflexivo”, justificaba la revista
y “su proyección” que tendría “a nivel nacional”, como lo señala
Leines Mejía (2020). Y, por su parte, Ortega Ibarra, apunta que este
texto vasconcelista “tenía como objetivos, antes que cualquier otra
cosa, difundir conocimientos útiles entre toda la población de la
República y ser una tribuna libre y gratuita para ideas nobles y provechosas, ninguna de éstas al servicio de un grupo ni de un partido,
sin limitarse a un credo o a una época” (2004: 83).
Pero no sólo hubo tales propósitos en este texto vasconcelista que apareció en este primer número de la revista. También
estaban su pensamiento, sus preocupaciones y sus anhelos de redención del pueblo de México a través de la educación y la cultura.
Estaba, asimismo, la crítica a la situación pasada pero no se quedaba
en criticar sino señalar sus proyectos, algunos en marcha, como esta
revista. Era un texto fundacional donde expresaba claramente que
en esta fecha su propósito era publicar y difundir libros y revistas,
herramientas de papel y tinta, para que se dispersaran por todo México como las semillas del sembrador. Así se empezaba esta gran
campaña para la liberación del mexicano de su ignorancia a través
de la lectura puesta al alcance de sus manos y con toda libertad.10
Efectivamente, el primer número de El Maestro. Revista de
Cultura Nacional lo abrió el rector José Vasconcelos con “Un llamado cordial” al público en general e interesados en colaborar en la
10 Cf., Felipe Garrido: “Lectura, escritura y desarrollo” (2015: 69-71)

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revista. Al primero, reiteraba lo que en otros momentos había dicho,
que esta revista tenía como uno de sus objetivos “difundir conocimientos útiles entre toda la población” mexicana; no costaba un
solo centavo; no iban a pagar por ella a quien le interesara. Era para
servir a “un país entero”. Y a los segundos, les dirigió este mensaje:
deberían tener la
… convicción de que no vale nada la cultura, de que no valen
nada las ideas, de que no vale nada el arte, si todo ello no se inspira en el interés general de la humanidad, si todo ello no persigue
el fin de conseguir el bienestar relativo de todos los hombres, si
no asegura la libertad y la justicia, indispensables para que todos
desarrollen sus capacidades y eleven su espíritu hasta la luz de los
más altos conceptos (Vasconcelos, 1921: 5).

Mientras haya un hombre en el mundo y este mundo sea
infeliz y haya una “criatura” “víctima de injusticia” nunca se debe
dejar de luchar. Por eso, Vasconcelos estaba convencido de que sólo
con “la justicia absoluta, la justicia amorosa y cristiana puede servir
de base para reorganizar a los pueblos” y anhelaba que, “antes de
propagar la alta cultura” se tenía que “hacer llegar a todas las mentes
los datos más elementales de la civilización”. La alta tasa de población analfabeta le aterrorizaba y ansiaba que esta situación cambiara
por el bien de México y de los mexicanos. Con un pueblo analfabeto
no era posible llevar a cabo los empeños de los gobiernos de la Revolución Mexicana. Así pues: “Educar a la masa de los habitantes, es
mucho más importante que producir genios, puesto que en realidad
el genio no vale sino por la capacidad que tiene de regenerar a una
multitud además de su propia persona”. Entregar a todos los “datos
del saber” era un requisito para los que quisieran instruirse.
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Vasconcelos no se quedó con este mensaje cargado de humanismo, sino que entró en polémica con los intelectuales positivistas
que aún quedaban y que aseguraban que “nuestro pueblo” no tenía
“remedio, que este mundo” era de los “aptos, y que los ineptos”
carecían “de todo derecho”. El rector consideraba estas ideas como
“perversas” y “cobardes doctrinas” a las que había que “desacreditar y destrozar al comienzo de nuestras labores educativas”. Esta
“falsa ciencia” todavía nos tenía “invadidos”. Era “menester volcar
el entusiasmo arrasador de la fe en nuestros destinos y de la fe en el
triunfo definitivo de una justicia sin transacciones, de un bien grande, generoso y absoluto” (Vasconcelos, 1921: 5).
El talante de Vasconcelos, sus experiencias políticas, sus estudios filosóficos y pedagógicos, todo ello se muestra, se comprueba y se expone en este pasaje al decir, que: “No sólo la razón nos
dice que todos los hombres tienen derecho al bienestar y a la luz”
también “las más poderosas corrientes del pensamiento contemporáneo proclaman esa verdad”, igualmente “la historia, el pasado
mismo”. Todo ello lo hacían pensar que “cada pueblo” se distinguía
y alcanzaba su “poderío, únicamente cuando ha logrado organizarse
conforme a bases de justicia; sólo cuando todos o casi todos sus habitantes han sido libres y fuertes, igualmente libres y fuertes, no sólo
en los derechos teóricos, sino también en las posesiones materiales
y en la educación personal”.
Además, decía algo que ya estaba tan arraigado en su pensamiento, producto de lecturas, vivencias y modelos que fue construyendo y reconstruyendo a lo largo de su vida: que podemos ser
“libres e iguales” como lo fue Grecia y Roma. La “desigualdad y
la injusticia”, las “facultades excesivas” de los gobernantes, el acaparamiento de la tierra en pocas manos hizo posible la corrupción
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del imperio romano. Roma entonces “se convirtió en la presa fácil
y codiciada de los invasores bárbaros”. Sin embargo, los romanos
eran “libres y fuertes y orgullosamente igualitarios” y con estas conquistas espirituales supieron defenderse del invasor y resistir y cambiar sus gobernantes (Vasconcelos, 1921: 5-6). Esta situación debería ocurrir en México: sólo con justicia los pueblos organizados
crecían; sólo con libertad adquirían conciencia de sus obligaciones
y deberes; sólo iguales podían hacer cosas jamás vistas; sólo con
educación se podría crear y tener Atenas o Roma. Justicia, libertad,
igualdad y educación es la cuadratura vasconcelista perfecta para
fundar un México nuevo.
Mas al rector Vasconcelos le interesaba destacar la educación pública. Era su más alta responsabilidad y desde la Universidad
quería hacer cosas nunca vistas. Entre ellas, atender a “las antiguas
razas conquistadas” que pululaban en la República mexicana, es decir, a los indígenas. Por ello dijo, que la “ciencia encerrada en las
cuatro paredes de unos cuantos colegios” era “vana y servil” sino
iba a esas “antiguas razas”. Los indígenas era también nuestros hermanos. No había que desatenderlos, no había que ignorarlos. Había
que educarlos y hacerlos fuertes, porque siendo educados y fuertes
“su fortaleza sumada a la nuestra nos hará invencibles” (Vasconcelos, 1921: 7).
El indigenismo de Vasconcelos estaba en sus convicciones
que venían de su época de maderista cuando ya tenía arraigada la
idea que la educación era también liberación. El indígena educado
podría decidir más adelante qué hacer con su vida y su proyecto
de vida. Pero si no tenía esas herramientas básicas cómo iba a salir
de esa soledad y de ese abandono que estaba y que al Estado no le
había importado ni tomado en cuenta. Ahora se le reconocía. Era
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nuestro hermano. Juntos, todos los mexicanos, lo decía muy bien
el rector, seremos invencibles ante cualquier adversidad. Y, además,
como lo advierte Zavala, en Vasconcelos también estaba esa cara
idea que postulaba en La raza cósmica: “la creación de una nueva raza
y una nueva cultura” que no significaba una “regresión a lo indígena”. Y aquí la interesante observación de Jacinto Zavala a lo que nos
pide pongamos atención: que esa nueva raza y cultura será posible
“sobre las bases sólidas de nuestra castellanidad, que ya es ilustre
síntesis de la más fecunda antigüedad” (2020).
Y Elba Lira García nos pide reparar cómo veían, en esta
época de los años veinte, los extranjeros a México en su “diversidad
étnica”. Se auxilia del ensayo de Ramón Eduardo Ruiz: México 19201958. El reto de la pobreza y el analfabetismo, y nos señala que en esos
años había más de cuatro millones de indígenas, “más de ochenta
grupos” con diverso número y lenguas. Y estas palabras que parecían que no se erradicaban: los indios eran “nómadas”, “bárbaros”,
“salvajes”, pobres, desnutridos, enfermos, supersticiosos (2020).
El llamado de Vasconcelos, por lo tanto, de prestar atención
a este asunto era relevante porque lo hacía desde la Universidad y
porque lo que se llamaría Secretaría de Educación Pública estaba a
punto de ser una realidad y obrar en consecuencia. Así pues, desde
este momento el indigenismo vasconcelista entraba en la agenda
federal. El primer paso estaba dado. El indígena estaba en la política
educativa de José Vasconcelos.
Otro punto importante que se señala en “Un llamado cordial” era que la edición de El Maestro. Revista de Cultura Nacional era
gratuita y su gratuidad la defendió contestando a los que estaban
contra esta política porque la consideraban un derroche de dinero.
Asimismo, aquella otra que andaba de boca en boca de los adver40

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sarios de la educación pública. Un pueblo analfabeto cómo iba a
leer y ya ni se diga leer a los clásicos. En defensa de su política
educativa y cultural, Vasconcelos dijo que “la verdadera luz” no
tenía “precio, y luz será lo que procuremos difundir, ofreciéndola,
dándola aún a los que no la pidan”. La revista era gratuita porque
deseaba que entrara en “todos los hogares”, y si había “perezosos”
en la familia que no se dignaban “hojearla, no faltará algún niño o
algún sirviente que aproveche la dádiva”. Además, había una razón
elemental para que esta revista fuera gratuita: “nuestro pueblo es
pobre”; y una verdad absoluta, este pueblo no tenía el “hábito de
gastar en lectura”.
Que la revista llegara a todos los rincones de México, a los
hogares, escuelas y bibliotecas, que ya también se estaban construyendo, era crear una necesidad, “la necesidad de leer”.11 La revista era
una simiente más que dejaba caer sobre la tierra y convencido estaba “que al cabo de algunos años ya él sólo podrá fundar y pagar
sus propios órganos de publicidad”. Mientras no llegara ese día era
“necesario y perfectamente legítimo que el gobierno invierta una
pequeña parte de los impuestos, una pequeña parte del dinero del
pueblo, en lo que el pueblo más necesita: en propagar hechos que lo
instruyan, datos que le informen e ideas nobles que aviven el poder
de su espíritu” (Vasconcelos, 1921: 7).
Esta política la siguió defendiendo Vasconcelos a lo largo
de su vida. Cuando escribió la tercera parte de Ulises criollo, recordó
ese capítulo y señaló que, “nadie ha explicado por qué se ha de privar al pueblo de México, a título de pueblo humilde, de los tesoros
del saber humano que están al alcance de los más humildes de las
naciones civilizadas”. No tomaban en cuentas sus “detractores” que
11 Las cursivas son mías.
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donde no había, “precisa crear”; y, les informaba, que hasta en “la
más humilde biblioteca de Norteamérica cuenta con su colección de
clásico” (1938: 56-57).
Roberto Bergés recuerda la evocación de Pedro Henríquez
Ureña, colaborador de Vasconcelos en esta etapa, he aquí sus palabras:
La instrucción es necesaria para todo hombre. la naturaleza educa
por sí sola, a su modo, pensaba Huxley; su educación es ‘obligatoria’; pero dura y larga con exceso. La educación artificial debe ser
una anticipación de la natural. En la vida moderna, ser ciego no es
mayor limitación que no saber leer; ser cojo es menos grave que
no saber escribir. Supuesta la necesidad práctica de la educación,
el primer deber del Estado es exigirla a todos; el segundo deber
es darla a los que no tengan recursos para proporcionársela a sí
mismos (2020).

En “Un llamado cordial” también encontramos la línea editorial que debería seguir aquellos que quisieran publicar sus textos
en esta revista. Es decir, no quería escritores que hicieran “literatura
vana o bien ironía mordaz y destructiva” sino quería aquellos que
supieran hacer una “Obra constructiva”. ¿Qué quería decir esto? Lo
que ya había reiterado muchas veces: no quería escritores que estuvieran sólo en su mundo de cristal y ajenos al mundo y se burlaran
del resto de la humanidad por su pobreza y su ignorancia. Quería
con esta política editorial, reformar. Reformar la mentalidad de los
intelectuales que en su opinión “había perdido su influencia en el
pueblo”. Estaban apartados, no quería la “renovación” y la “regeneración” de México y los mexicanos (Vasconcelos, 1921: 8).
El Maestro. Revista de Cultura Nacional buscaba precisamente el tipo de escritores reformadores o regeneracionistas. Porque si esta
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publicación estaba “libre de la fórmula, libre de la moda, libre de la
retórica y libre del estilo, y así, sin más normas, que un inmenso anhelo de regeneración […] se regocijará cada vez que una idea noble
pueda ser acogida en sus páginas, así proceda del más humilde, del
más ignorado de los hombres, y aunque esté expresada con la sencillez elemental de las verdades profundas” (Vasconcelos, 1921: 9). El
último párrafo fue contundente en este aspecto. Podemos decir era
la síntesis de su pensamiento. Quería y buscaba la regeneración del
mexicano, su educación y cultura, y agregó esta palabra: pero igualmente no debería estar exenta de belleza. Así lo dijo Vasconcelos,
como si fuera una proclama y la lanzara a los cuatro vientos:
Publicaremos los hechos que interesan a la generalidad, las verdades que son la base de la justicia social, las doctrinas que se proponen hacer del hombre el hermano del hombre y no su verdugo, y
daremos a conocer las expresiones de la belleza que es eterna y no
de la belleza pueril que los hombres fabrican y las modas cambian,
¡Verdad, Amor y Belleza, Belleza Divina, tal sea el lema radiante
de los que en esta publicación escriban!” (Vasconcelos, 1921: 9).

Y en este primer número, para demostrar lo que se quería,
tenemos al escritor francés, Romain Rolland, con “Una declaración
de independencia intelectual” que, en el último párrafo, declaró:
Es por la humanidad por la que trabajamos, por la humanidad
entera. No conocemos nacionalidades. Conocemos una nación
universal y es la nación de la gente que sufre, lucha y cae para
levantarse otra vez, regando con su propia sangre y sudor ese
tortuoso camino. Luchamos por la unión de todos los hombres,
todos hermanos, y por el conocimiento de esta verdad, de esta
hermandad sublime, es por lo que nosotros levantamos sobre esas
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horrendas batallas el arca de la alianza. ¡El pensamiento perenne,
firme, siempre eterno! (Rolland, 1921: 12)

En este número inaugural encontramos en la sección “Sugestiones Sociales”, “El trabajo”, por León Tolstoi y “El espanto
ruso” por Bernard Shaw; en la llamada “Pláticas Instructivas”, vieja
y nueva generación: “Los rasgos definitivos de la educación moderna”, por Ezequiel A. Chávez; “Recordando a los humildes”, por
José Gorostiza; “El Emilio de Juan Jacobo Rousseau”, por Jaime
Torres Bodet; “A los estudiantes”, por Carlos Pellicer; en “Conocimientos Prácticos” y “Sección de los Niños”, dos mujeres, Estefanía
Castañeda y Rosaura Zapata, respectivamente. Y un trabajo que cierra este breve repaso de algunos colaboradores del primer número
de El Maestro. Revista de Cultura Nacional que hay que rescatar.
El título del artículo de Ramón López Velarde fue la señal
de lo que se estaba haciendo en México y no hacía mucho tiempo, y
por eso la llamó, “Novedad de la patria”, cuando dice: “El descanso
material del país, en treinta años de paz, coadyuvó a la idea de una
Patria pomposa, multimillonaria, honorable en el presente y epopéyica en el pasado. Han sido precisos los años del sufrimiento para
concebir una Patria menos externa”. Y las siguientes palabras son
el colofón de los anhelos lopezverdianos al señalar que deseaba tener una Patria “Más modesta y probablemente más precisa” (López
Velarde, 1921: 61).
En esa estaban todos los que estaban haciendo posible El
Maestro. Revista de Cultura Nacional, desde José Vasconcelos hasta el
repartidor de la revista, desde los articulistas a los diseñadores, de
los formadores y correctores, todos participando en esta gran odisea vasconcelista.
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Conclusión
Cuando hay voluntad política y altas miras del gobernante, así como
el idóneo encargado de llevar a cabo un proyecto educativo y cultural, los resultados son generosos, permanentes y definitivos. José
Vasconcelos desde hacía años pensaba que uno de los grandes problemas que había que resolver era el de la educación y abatida la
ignorancia habría hombres y ciudadanos libres, capaces de construir
y sostener un Estado democrático y de derecho, como lo vio en la
época maderista. Pero este proyecto lo hicieron fracasar. Pasó algún tiempo. Ahora con el triunfo de los sonorenses esos designios
de inmediato se pusieron en marcha y se invitó a Vasconcelos a
concretarla. Desde la Universidad Nacional empezó a trabajar para
hacer ley la educación y poner las bases de ese edificio que llevaría la
enseñanza y la cultura a todos los mexicanos.
Entre las muchas tareas que se impuso el rector era la de
tener una imprenta para hacer diferentes tipos de publicaciones
como fueron los clásicos de “pasta verde”, obras de interés general y El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Esta revista estaba en el
origen de su proyecto educativo y cultural y tenía para ella un lugar
privilegiado. Deseaba renovar la edición de las revistas, aprovechar
las plumas de los poetas y escritores mexicanos como la de Carlos
Pellicer, Ramón López Velarde, Jaime Torres Bodet, los escritores
tan entrañables para él como Roland, difundir páginas como las de
Tolstoi, y americanos como las de la gran Gabriela Mistral, dibujantes, diseñadores e ilustradores como Rivera y Fernández Ledezma y
tantos otros que hicieran posible hacer realidad la regeneración del
alma nacional.
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En esta cruzada educativa El Maestro. Revista de Cultura Nacional estaba destinada a ocupar un lugar trascendental, como los
libros de “pasta verde”. Por eso Vasconcelos señaló las reglas y las
características que deberían tener los poetas y escritores que colaboraran en esta revista, así como las secciones que la integraba. Quería
una revista que además de las plumas antes mencionadas también
hubiera todo de información para que los mexicanos se informaran,
meditaran y pudieran obrar en consecuencia. Esta revista fue pensada para que se distribuyera en toda la República mexicana y llegara
a varios países americanos. Era la carta de presentación de Vasconcelos y también los anhelos de redención que estaba poniendo en
marcha. Abatir el analfabetismo para que, libres de la ignorancia, los
mexicanos en libertad construyeran y defendieran un Estado democrático y de derecho. Esta era la gran aspiración vasconcelista y El
Maestro. Revista de Cultura Nacional era uno de sus medios más importantes para realizar esa tarea. Lo que se logró en esos años fue una
gran odisea por la educación y la cultura para todos los mexicanos.

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Bibliografía
Fuentes:
Archivos:
Archivo Carlos Pellicer. Biblioteca Nacional de México. Sección Correspondencia General (1906-1976).
Revistas:
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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

El suplemento sábado del unomásuno: Breve panorama de la hegemonía cultural en México durante el
XX a través del periodismo cultural
Aleida Alexandra Argueta Castañeda
Universidad Autónoma de Nuevo León
aleidaarguetac@gmail.com

Fecha de entrega: 1-4-2021 / Fecha de aceptación: 13-6-2021

Resumen. Este artículo describe, a través de la reconstrucción del campo
cultural mexicano durante el siglo XX, la lucha del suplemento cultural
sábado, del periódico unomásuno, por el monopolio de la legitimidad en el
periodismo cultural en el México moderno. Muestra, asimismo, el proceso
de configuración de la hegemonía cultural en el país haciendo uso del concepto de ‘’naciones intelectuales’’ y abordando las dimensiones intelectual
y política de las producciones culturales. A través de una revisión histórica,
se explica el papel de las publicaciones periódicas para demostrar (y desmontar) las posturas políticas e intelectuales dentro del campo, retomando
el concepto de ‘’autonomía relativa’’ para hablar del suplemento sábado
como un medio donde predomina la ausencia del Estado y su poder coercitivo dentro de sus publicaciones.
Palabras clave: Periodismo cultural, campo cultural, naciones intelectuales, suplemento sábado, publicaciones periódicas, hegemonía.
Abstrac. This article describes, through the reconstruction of the Mexican cultural field during the 20th century, the struggle of the cultural supplement sábado, of the unomásuno newspaper, for the monopoly of legiti-

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

macy in cultural journalism in modern Mexico. It also shows the process
of configuration of cultural hegemony in the country by making use of
the concept of ‘’ intellectual nations ’’, and addressing the intellectual and
political dimensions of cultural productions. Through a historical review,
the role of periodicals to demonstrate (and dismantle) political and intellectual positions within the cultural field is explained, taking up the concept of “relative autonomy” to speak of sábado as a predominant medium.
the absence of the State and its coercive power within its publications.
Key words: Cultural journalism, cultural field, intellectual nations, sábado
supplement, periodicals, hegemony

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El propósito de este artículo consiste en brindar una base histórica
del periodismo cultural mexicano a lo largo del siglo XX, y mostrar
de qué forma éste evidencia las estructuras de poder y dominación
dentro del campo cultural. Todo ello a través el posicionamiento
del suplemento cultural sábado del periódico unomásuno. Por tanto, se
partirá desde la siguiente premisa: entender la producción cultural
como el resultado de un conjunto de fuerzas dentro de un contexto
determinado; partiendo, claro está, de la idea de que el campo cultural se encuentra inmerso dentro del campo del poder.
Hasta el momento hemos encontrado y revisado diversas
investigaciones sobre sábado, todas ellas realizadas desde la academia
(en concreto: desde las aulas de la Universidad Nacional Autónoma
de México). En primer lugar, consultamos la tesis de licenciatura, defendida durante el año 2001, titulada El suplemento cultural sábado de
unomásuno, elaborada por Adriana Catalina Miranda Gasca y dirigida por Huberto Batis. Esta investigación se enfoca en el proceso de
elaboración del suplemento; específicamente, en la estructuración,
diseño y contenido. Revisamos igualmente la tesis de Alejandro Román Rivera (también presentada durante el 2001): Literatura erótica
en los suplementos semanales sábado y La Jornada Semanal 1992-1994.
El estudio de Rivera pone el acento en la estructura y las categorías
éticas y estéticas del suplemento, incluyendo, además, una entrevista
a Huberto Batis. Esta entrevista nos permitió vislumbrar la posición
del suplemento dentro del campo cultural y regresaremos a ella un
poco más adelante.
Por otro lado; en 2004, Ariana Noemí Reyes Llamas realizó
la investigación: La cultura mexicana en el suplemento cultural sábado del
unomásuno (1977-1988), donde abordó la situación política, social y
cultural de México durante esos años, y cómo estos ámbitos reperDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-2

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

cutieron tanto en el periodismo y en las manifestaciones culturales,
ya sea las artes plásticas, el cine, la literatura y el teatro. En el área
de la bibliotecología, existe una tesis del año 2006 que presenta la
indización de la publicación de un año de dicho suplemento; el título es “sábado, suplemento cultural de unomásuno. Índice del año 1999”
de Celia María Licona López. Todos estos trabajos fueron de gran
utilidad a la hora de acercarnos al corpus de investigación, aunque
sus enfoques daban prioridad al contenido y la estructura del suplemento, y no al rol de éste dentro del campo cultural.
La perspectiva teórica de este artículo retoma a Pierre Bourdieu y sus planteamientos sobre el campo artístico y literario expuestos tanto en su ensayo emblemático Las reglas del arte (2002) como en
su artículo “El campo literario. Prerrequisitos críticos y principios
del método” (1990). Bourdieu define al campo como un espacio
en el que se establecen relaciones de lucha entre los agentes; dicha
lucha consiste en la obtención de un capital simbólico que brinda
autoridad, legitimidad y prestigio. Para él, cada campo tiene sus instituciones y reglas específicas de funcionamiento; además, dentro del
territorio literario, existen un conjunto de fuerzas que actúan sobre
todos lo que entran en él; así, dichas determinaciones externas se
ejercen sobre la producción cultural. Dicho en sus propias palabras:
[…] se trata de comprender a la obra de arte como una manifestación del campo en su conjunto, en la que se hallan depositadas
todas las potencias del campo, y también todos los determinismos
inherentes a la estructura y funcionamiento de éste (Bourdieu,
1990: 11).

De acuerdo con Bourdieu, lo que está en juego en las luchas literarias es el monopolio de la legitimidad. Al mismo tiempo,
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se despliega, al interior del campo literario, la contienda entre dos
principios de jerarquización. Por un lado, la jerarquización heterónoma, la cual es favorable a los que dominan el campo política y
económicamente; por el otro, la jerarquización autónoma, desprovista de capital específico y, por lo tanto, independiente respecto a
la economía.
Así, partiendo de una reconstrucción similar de la producción cultural, hemos retomado también el concepto de “naciones
intelectuales’’ propuesto por Ignacio Sánchez Prado, y las cuales
podrían definirse como aquellas enunciaciones discursivas que proponen, dentro de un contexto hegemónico, proyectos alternativos
de nación. Sánchez Prado menciona que “las ‘naciones intelectuales’
resultan, en parte, de los desplazamientos discursivos e ideológicos
hacia adentro del campo intelectual como resultado de un reacomodo discursivo del campo del poder’’ (2009:18). Finalmente, para
abordar el posicionamiento del suplemento sábado dentro del campo intelectual, tenemos que hacer uso, igualmente, del concepto de
‘’autonomía relativa’’, pues las publicaciones emergentes permiten
mostrar articulaciones al espacio público sin el Estado como mediador coercitivo.
La hegemonía cultural en México
Para hablar de producciones culturales, dentro del campo literario
mexicano, necesitamos inscribirlas previamente dentro de un marco
nacional hegemónico, ya que en éstas se articulan posturas que legitiman la hegemonía o, en el caso contrario, se le oponen. Raymond
Williams retoma el concepto de hegemonía y menciona que:
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

Gramsci planteó una distinción entre «dominio» (dominio) y «hegemonía». El «dominio» se expresa en formas directamente políticas y en tiempos de crisis por medio de una coerción directa
o efectiva. Sin embargo, la situación más habitual es un complejo entrelazamiento de fuerzas políticas, sociales y culturales; y la
«hegemonía», según las diferentes interpretaciones, es esto o las
fuerzas activas sociales y culturales que constituyen sus elementos
necesarios (2000:129).

Esto quiere decir que las formas de subyugación constituyen
procesos de organización social, y la hegemonía, por tanto, se puede
entender también como un proceso por el cual se ejerce una coerción política, intelectual y moral que tiene como fin la preservación
del poder de los grupos dominantes, articulando los intereses de
aquellos en posición de subordinación.
Una vez definido el concepto de hegemonía, podemos aterrizar en el caso de la hegemonía cultural del país. Ignacio M. Sánchez Prado explica, en su ensayo ya citado, que existen producciones
discursivas que se enuncian como proyectos alternativos de nación,
a estas producciones el autor las definió, según referimos hace un
momento, como “naciones intelectuales”.
El concepto de naciones intelectuales es importante puesto
que abre pauta para comprender a la literatura (o a una parte de
ella) como una articulación de resistencia a sistemas hegemónicos,
asimismo, se le asimila como una toma de posición dentro de un
campo de poder. Sánchez Prado aborda el concepto de hegemonía
para hablar de la relación entre la literatura y los poderes del Estado, en el caso de México tiene que ponerse el acento, sobre todo, en
el periodo posrevolucionario (cuando se reconfiguran de manera
profunda el campo literario y sus relaciones con las instancias de
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

poder). Continuando con el concepto de hegemonía el autor menciona que éste
[…] permite comprender la manera en que las construcciones estético-literarias de la nación, así como los proyectos alternativos
de nación que agrupo debajo de la noción de ‘ʻ naciones intelectuales’’, constituyen no sólo posturas intelectuales, sino políticas, dado que el contenido ideológico de las narrativas, ensayos y
poemas escritos en la época que me ocupan mantienen siempre
relaciones particulares con la construcción del campo del poder
(2009: 17).

Pierre Bourdieu, en Las reglas del arte, define al campo del
poder como: “el espacio de las relaciones de fuerza entre agentes o
instituciones que tienen en común el poseer el capital necesario para
ocupar posiciones dominantes en los diferentes campos (económico y cultural en especial)’’ (2002: 319-320). Desde esta perspectiva,
resulta conveniente concebir a las producciones culturales o artísticas como una manifestación del campo en su conjunto, en el cual se
hallan depositadas las potencias del campo, pero también las cualidades inherentes de su estructura y funcionamiento.
Ahora bien, en este punto es importante mostrar brevemente el panorama histórico de los principios de constitución de la
hegemonía cultural nacional. Sánchez Prado aclara que ‘’El periodo que va desde la constitución de 1917 al debate sobre la cultura
revolucionaria de 1925 constituye un espacio abierto en el cual se
desarrolla una pugna entre los diversos grupos intelectuales por la
definición del discurso hegemónico’’ (2009: 19). Esta etapa se llevó
a cabo bajo las presidencias de Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, y se caracterizó, básicamente, por el debaDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-2

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te en torno a la naturaleza de las instituciones culturales del régimen
emanado por la revolución.
Unos cuantos años antes se había creado el Ateneo de la
Juventud, primea asociación intelectual moderna en México, constituida por un grupo de intelectuales y escritores emergentes, y bajo
la tutela de Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública durante
la última etapa del porfiriato. El Ateneo contaba entre sus socios
a figuras como José Vasconcelos, Alfonso Reyes y Antonio Caso,
entre otros. Esta institución fue pensada y diseñada para trabajar
por la cultura con el propósito de renovación y creación de un proyecto cultural de completa reconstrucción del país, vía la búsqueda
de la universalidad de saberes. Sánchez Prado describe – retomando
a Héctor Aguilar Camín – los esfuerzos de estos agentes por elaborar una cultura nacional, con base en la educación como forma de
redimir al pueblo, y haciendo ver a la historia nacional como obra
inconclusa (ante la falta del “desarrollo espiritual”). Finalmente, expone cómo la universidad y los intelectuales terminaron siendo vistos como figuras ajenas a las necesidades del pueblo. Movimientos
como el muralismo nacionalista y los colonialistas también forman
parte en la escena de esta lucha por el poder simbólico y la hegemonía cultural.
De acuerdo con Sánchez Prado, fue a inicios de la década de
los veinte que entró a la lucha por la hegemonía literaria otro grupo
de escritores y artistas: los estridentistas: ‘ʻel estridentismo proviene
de una cultura urbana que se asume como tal y que busca el establecimiento de la cultura en la base de la modernidad tecnológica’’
(2009: 24).
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En tercer lugar, hay otro movimiento que consolidó la constitución de la hegemonía cultural en México: la vanguardia posmodernista, la cual inicia con la obra de Ramón López Velarde y termina con la irrupción de los Contemporáneos. En este movimiento
heterogéneo se reescribe el significado de lo nacional en la literatura
y se desemboca en una concepción cosmopolita de lo poético en
oposición a la literatura nacional. Estas etapas concluyen con la idea
acerca de que “el vacío hegemónico permitió la construcción de
proyectos imaginados de nación desde la literatura, que permitirán
dar cuenta de las distintas ideologías y estéticas en contención en la
época’’ (Sánchez, 2009: 25). En otras palabras, fue:
En las primeras décadas del periodo revolucionario cuando el
campo literario desarrolla un aparato más amplio de publicaciones y casas editoriales que proveen articulaciones de la literatura
al emergente espacio público, sin la intervención directa del rol
pedagógico promovido por el Estado (Sánchez, 2009:27).

El ensayista menciona que ‘’la noción del ‘campo literario’
acarrea la idea de configuración institucional’’ (2009:28). Esto es importante puesto que todos los discursos tienen una base institucional
que puede ir desde instituciones educativas a revistas, de espacios
alternativos como Casa del Lago a movimientos políticos; así las naciones intelectuales pueden tomar una postura concreta de oposición
dentro del campo del poder. En general, estas instituciones funcionan como plataformas para el intercambio cultural dentro del campo
literario. En el caso de las publicaciones periódicas, como pueden ser
las revistas, funcionan como mediación cultural: su publicación contrasta la existente diversidad ideológica y estética de los agentes sociales que se encuentran en lucha por el monopolio de la legitimidad.
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Periodismo cultural en México
Una parte de los impulsos intelectuales dentro del país ha sido manifestada a través de publicaciones periódicas y, al igual que la historia
política mexicana, los productos intelectuales se seccionan en distintas etapas. De acuerdo con Francisco Paoli Bolio, la historia de México en el siglo XX se caracteriza por cinco en específico: la revolución
mexicana en 1910 y el derrocamiento de la dictadura porfiriana; la
primera etapa posrevolucionaria con figuras como José Vasconcelos
o Alfonso Reyes; la segunda etapa posrevolucionaria que se ubica
entre la década de los treinta y los cincuenta; así, estas etapas anteriores tienen como resultado una serie de producciones intelectuales,
políticas o culturales que se divulgan por medio de portales como la
prensa o revistas especializadas. Con respecto al periodo posterior
que abarca de los sesenta a los noventa, Paoli Bolio menciona que:
En esta etapa hay que ubicar publicaciones como el periódico
Excelsior (dirigido por Julio Scherer) y la Revista Proceso (en la que
el equipo de Excelsior continúa una tarea crítica y promotora de la
cultura democrática), el periódico La Jornada (que da espacio en
sus páginas a muchos intelectuales). Se fundan revistas dirigidas
por Octavio Paz (Plural, Vuelta), Nexos, Este País y Letras Libres, en
las que hay impulsos notables a la cultura política activa (2014).

Al hablar, entonces, de campo literario, debemos considerar
su funcionamiento como un espacio donde existe un entramado
de relaciones entre los actores sociales, quienes, desde su propio
posicionamiento, luchan por la obtención de los distintos capitales,
que, según Bourdieu, serían: el económico, el simbólico, el social
o el cultural. Y, como expone Martha Zapata Galindo, “Una de
sus características principales radica en la autonomía relativa que
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puede alcanzar frente a otros campos y ante todo frente al político’’
(2003:191).
Para Bourdieu el campo cultural está ubicado dentro del
campo del poder, pero como menciona Zapata Galindo en la cita
anterior, el campo cultural tiene cierta autonomía relativa respecto
a él, específicamente en los principios económicos y políticos de jerarquización (Bourdieu, 1990). Zapata Galindo también afirma que:
La autonomía relativa se expresa mediante la facultad de traducir
planteamientos sociales, políticos y económicos externos en tal
forma que las coerciones que vienen del exterior desaparezcan y
no sean reconocibles dentro de la lógica específica de las disciplinas científicas y las prácticas culturales (Zapata, 2003:191).

Esta autora retoma a las instituciones que se encargan de la
elaboración y consagración de las obras literarias, de esta manera,
elaborar una división temporal-histórica de las etapas de institucionalización en México: la primera abarca de 1930 a 1970. Zapata Galindo menciona que esta etapa se caracteriza por la injerencia en los
procesos de institucionalización de la cultura, y aunque las instituciones dependían del poder del Estado, los agentes sociales podían
desempeñarse con libertad, actuando de acuerdo con los parámetros establecidos (Zapata, 2003).
De manera posterior a la revolución en México se fortaleció
el sistema político autoritario y central basado en el poder ejecutivo
del presidente, que dominaba el poder legislativo y judicial, obstaculizando otras formas de acumulación de capital económico. Debido
a ese sistema de monopolización de los recursos y la centralización
del poder político es posible explicar la falta de autonomía relativa
de los actores intelectuales dentro del campo. En consecuencia, los
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productores culturales se convirtieron en una suerte de legitimadores del Estado.
En relación con esto, y retomando el tema del periodismo,
Berenice Rojas menciona que:
Los periódicos nacionales en el siglo XX respondieron en sus inicios a reproducir la ideología de la clase en el poder, contribuyeron a la formación de una opinión pública favorable al sistema
social imperante legitimándolo, haciéndose la prensa un instrumento de control político (2011: 64).

Es en esta época, a finales de la década de los treinta, que
Fernando Benítez, agente fundamental en el periodismo mexicano
del siglo XX y creador del suplemento sábado, comenzó a adentrarse
en el mundo del periodismo cultural. Al hablar de su temprana vocación periodística, la investigadora Teresa Férriz apunta: “La creación de un suplemento semanal similar al de los grandes periódicos
argentinos La Nación o La Prensa era un proyecto hondamente acariciado por Benítez desde muchos años antes’’ (Férriz, 1998: 235)
Benítez inició su labor en el periódico El Nacional en 1936, once
años después se convertiría en su director. En este espacio Benítez
colaboró habitualmente con autores españoles (Juan Rejano o José
Moreno Villa) y otros escritores e intelectuales nacionales. Poco
tiempo después, en 1949, emprendió la creación de uno de sus proyectos más ambiciosos: el suplemento cultural México en la Cultura
del periódico Novedades, que luego (en 1961) trasladaría a la revista
Siempre! con el título de La Cultura en México.
Berenice Rojas define al suplemento cultural como ‘’un cuadernillo semanal inserto en el periódico con propia numeración y
con la posibilidad de tener otro formato que lo diferencie del diario
en el que se incluye’’ (Rojas, 2011, p. 66). Un suplemento cultural es,
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de esta manera, un agregado que se divide en secciones como teatro, música, literatura, arte, pero que construye su propia identidad
editorial. Otro aspecto importante de los suplementos culturales es
el hecho que en la noticia no figuran los intelectuales y productores culturales como protagonistas, sino que son los mismos intelectuales quienes toman diversos temas y los comparten a través
de reseñas, ensayos, poemas o crónicas, en el caso de los primeros
suplementos culturales como los de El Nacional y Novedades se especializan en temas de literatura.
Fernando Benítez representó una figura importante dentro
del periodismo cultural, ya que amplió y mostró una visión más
extendida de las manifestaciones culturales, su equipo de trabajo
de La cultura en México fue uno de los mejores del siglo XX, ahí se
abrió senda para la crítica, la narrativa y la entrevista. Colaboraron
en sus suplementos escritores como Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Juan Rulfo, Juan García Ponce, entre muchos otros,
pues “Los suplementos culturales de periódicos y revistas ofrecieron empleo a los escritores, un público para sus ensayos, poemas
o cuentos más amplio que cualquiera de las revistas pequeñas’’
(King, 2011, p. 51).
El periodista dejó a un lado el nacionalismo, característico
de la época, y apostó por la pluralidad para hacer llegar nuevos conocimientos a la sociedad mexicana y demostró que en un país tan
institucionalizado los temas culturales formaban parte del primer
orden. Ahora bien, en lo que respecta a la siguiente etapa de institucionalización del país, Martha Galindo plantea que esta:
… va de 1970 a 1988 coincide con el momento en que el Gobierno intenta dar una solución a la crisis de legitimidad y a la pérdida

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

de hegemonía del partido de estado y su sistema político después
de 1968, a través de una intervención y un control de la economía
y de una inversión masiva en la expansión del sector educativo.
(Zapata, 2003:196)

La autora menciona que en esta época hubo un mejoramiento de la infraestructura educativa y que como consecuencia impulsó el establecimiento de la investigación e intensificó la producción
científica, así como fomentó el desarrollo creativo y artístico. Una
cualidad determinante es que durante esta fase se desarrolla por primera vez en el campo intelectual una conciencia acerca de la necesidad de una autonomía relativa, sin que se genere un cuestionamiento o una ruptura de los vínculos concretos que se tienen con el
Estado (Zapata, 2003).
Es en este periodo cuando aparece uno de los suplementos
culturales más importantes de la segunda mitad del siglo XX. El 19
de noviembre de 1979 se publicó, bajo la dirección de Fernando
Benítez, el primer número de sábado suplemento cultural del periódico capitalino unomásuno. Desde las primeras páginas era posible
advertir esa conciencia de autonomía relativa (con respecto al orden
político y económico) descrita por Bourdieu, pues “mientras más
autónomo es el campo literario y artístico, más suspendida se halla
en él la eficacia del principio de jerarquización dominante, es decir,
el económico y político’’ (1990, p.16). El suplemento no tardó en
posicionarse como el más controvertido de la época.
Suplemento cultural sábado del periódico unomásuno
Estamos hablando de una época de convulsión política no sólo para
México, sino para toda América Latina. En 1973 se había llevado a
cabo el golpe de Augusto Pinochet al gobierno de Salvador Allende en
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Chile. En Argentina, tres años más tarde, ocurriría una acción militar
semejante, creando otra dictadura en el Cono Sur. Ese mismo año, el
gobierno de Luis Echeverría dio el famoso “golpe” al periódico Excelsior, provocando una diáspora de periodistas, intelectuales y escritores.
Julio Scherer, exdirector del diario, creó, junto con Vicente Leñero,
el semanario Proceso. Octavio Paz, otrora director de la revista Plural,
tomó a sus colaborados y fundó Vuelta. Pero no fueron los únicos…
Otro grupo de desterrados de Reforma 18, con Manuel Becerra
Acosta al frente, fundó en noviembre de 1977 el diario unomásuno,
que desde el primer día salió con varias páginas dedicadas a la cultura, las que estaban bajo la conducción de Rodolfo Rojas Zea, al
que sustituyó Jorge Hernández Campos, quien optó por dejar en
manos de Roberto Vallarino, hasta que el autor de estas líneas se
hizo cargo de la sección’’ (Mussacchio, 2007:53).

Posteriormente nació el suplemento que, siguiendo una fórmula de
pluralismo, crítica de calidad y el constante debate de ideas logró
posicionarse en la vanguardia cultural del momento: “El suplemento del diario fue sábado, creado y dirigido por Fernando Benítez,
con Huberto Batis y José de la Colina como jefe y secretario de
redacción, respectivamente’’ (Mussacchio, 2007: 153). También Pablo Rulfo estuvo encargado del diseño y en las primeras entregas
contaron con la participación de los mejores escritores, dibujantes y
fotógrafos (Miranda, 2012).
De acuerdo con la entrevista realizada a Huberto Batis por
Catalina Miranda, incluida dentro del libro Huberto Batis: 25 años en
el suplemento sábado de unomásuno (1977-2002) publicado en el año
2012, Batis cuenta que: “Se decidió que el suplemento saliera el sábado y que se llamara sábado porque queríamos que la gente tuviera
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

tiempo de leer el fin de semana, para ganarles a todos los demás
periódicos que publican sólo suplementos dominicales’’ (39). Esa
primera etapa duro un lustro.
Con la escisión de 1983, el periódico entró en una gran y marcada
decadencia y con él la sección cultural, que había sido una especie
de bitácora del mundillo intelectual mexicano. Fernando Benítez
salió meses después y Héctor Aguilar Camín le cedió la dirección
de La Jornada Semanal, donde se mantuvo Benítez hasta su muerte,
en tanto que Huberto Batis, quien quedó al frente de Sábado, fue
abandonado por sus colaboradores de mayor renombre y a guisa
de compensación dio mayor espacio a la polémica entre los que
se quedaron y abrió la sección Desolladero que alguien, tal vez
espantado por las cosas que allí se decían, calificó como los bajos
fondos del ámbito literario (Mussacchio, 2007: 153).

Tras la partida de Benítez a La Jornada Semanal, correspondió
a Huberto Batis la tarea de buscar nuevas colaboraciones y mantener en marcha a la publicación. Sus primeras estrategias: ampliar el
repertorio de temas hacia la política y buscar mayor injerencia en
la opinión pública. Las funciones de Batis se dividieron, entonces,
entre trabajar en el diario, pero también ocuparse de la edición del
suplemento. Poco después se fundó el suplemento de El Universal
a cargo de José de la Colina y Eduardo Lizalde, dejando sólo a Batis
en los talleres del unomásuno.
Sin Benítez, quizá habría llegado la oportunidad de hacer de sábado un suplemento libre de facciones. Al unomásuno las derechas y
las izquierdas lo daban por liquidado y muerto; quedó como un
fantasma y, sin embargo, lo sacamos a flote dirigidos por Manuel
Becerra Acosta y luego por Luis Gutiérrez, y logramos que sobreviviera estos 22 años (Miranda, 2012: 46).

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En sábado se trataba de llevar a cabo un periodismo audazmente crítico, siempre al pendiente de los temas actuales, además de
ser un suplemento sin favoritismos ni inclinaciones por conveniencia, puesto que su fin no era precisamente el dinero. Huberto Batis
menciona en la entrevista de marras que en varias ocasiones escritores que comenzaron a publicar en sábado mientras consolidaban
su talento e iban adquiriendo mayor reconocimiento terminaban en
revistas como Vuelta, Nexos, otras revistas universitarias o grandes
editoriales; pues a final de cuentas el unomásuno era un periódico pequeño con salarios bajos.
Así, menciona que Octavio Paz, a través de buena paga
y oportunidades como becas o viajes al extranjero y exigiendo la
exclusividad absoluta de los escritores, condicionaba a autores a
terminar sus colaboraciones con el suplemento sábado, logrando así
llevarse consigo a figuras de la cultura como Guillermo Sheridan y
Fabienne Brandu, entre otros. Muchos escritores reconocidos formaron parte de sábado usándolo como un medio para obtener mejores oportunidades dado que el periódico no podía darles el mismo
nivel de beneficios a sus colaboradores. Se entiende así que el medio
se desarrolla en un marco englobante de relaciones de poder que
funciona sobre una base económica, por tanto
Debido a la jerarquía que se establece entre las relaciones entre
las diferentes especies de capital y entre sus poseedores, los campos de producción cultural ocupan una posición dominada, temporalmente, en el seno del campo del poder. Por muy liberados
que puedan estar de las imposiciones y de las exigencias externas,
están sometidos a la necesidad de los campos englobantes, la del
beneficio, económico o político. (Bourdieu, 2002: 321)
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

Así en su entrevista, Batis menciona:
Me tocó estar en un periódico de salarios magros, con pobres
emolumentos para los escritores, consiguiendo textos de mis
alumnos en la Universidad, trayendo escritores de provincia, a
quienes nadie les publica, y tratando de llenar un hueco con sentido del humor y chispa, lo que afortunadamente se logra ya sea
por el lado de la irreverencia, del erotismo, de decir la verdad, por
el lado de no ocultar los juicios adversos hacia nosotros, echándonos enemigos por poderosos que sean, dando a conocer opiniones de la más elemental política diría: ‘’No publiques esto porque
vas a pagarlo caro, porque te lo van a cobrar a la corta o a la larga’’
(Miranda, 2012: 101).

Dentro del campo cultural el reto de sábado fue, sin duda,
su posicionamiento. En un comienzo la figura de Fernando Benítez
hizo posible que este suplemento se volviera el centro y escenario
donde importantes debates sobre la cultura y la literatura se llevaban a cabo. Después de su partida y la de muchos colaboradores de
renombre en el año 1983, fue Huberto Batis quien quedó al frente
del suplemento. La autonomía relativa del suplemento dio lugar a
los dos puntos claves en la dirección de Huberto Batis: la polémica
y la visibilidad a las producciones culturales de autores aún no institucionalizados. Al suplemento cultural sábado se le consideró en su
tiempo como el más controvertido del país y demostró la importancia de centrarse en la actualidad y utilizarla como un medio que
permite reflejar las inquietudes de los nuevos escritores del país.

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Referencias
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pp. 20-42.
Bourdieu, P. (2002). Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario. Barcelona: Anagrama.
Férriz, T. (1998). Fernando Benítez, la prensa cultural mexicana y el
exilio republicano. Arrabal, número(1), pp. 235-242.
King, J. (2011). Plural en la cultura literaria y política latinoamericana. México, D.F.: FCE.
López-Mijares, A. (2004). La vida política de México y la revista Plural
de Octavio Paz (1971-1976) (tesis de maestría). ITESO, Tlaquepaque.
Paoli, F. (2014). Los intelectuales y la formación de la cultura política
en México. Razón y palabra, numero (89). Recuperado de
http://www.revistarazonypalabra-.org/index.php/ryp
Rojas, B. (2011). Los suplementos culturales en la prensa mexicana: 19451965 (Tesis de licenciatura). BUAP, Puebla.
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Williams, R. (2000). Literatura y marxismo. Barcelona: Ediciones Península.
Zapata, M. (2003). “Modernización, poder y cultura: cambios en la
relación de los intelectuales mexicanos hacia la política, el
gobierno y el Estado”. Awal, número(27-28), pp. 191-208.
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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Luz Corral y Pancho Villa: análisis de una fotografía
Nora Elvia Cruz Camacho
Universidad Autónoma de Nuevo León
necruz1990@gmail.com

Rosa María Gutiérrez
Universidad Autónoma de Nuevo León
rosgutig@yahoo.com.mx

Fecha de entrega: 4-2-2021 / Fecha de aceptación: 4-5-2021

Resumen. En el presente trabajo, se proponen a la fotografía y a los
textos escritos en una autobiografía de una mujer como opciones para
evidenciar y para profundizar la situación femenina en el Norte de
México la primera parte del siglo XX. Al respecto, se observa que tal
situación es de subordinación femenina con respecto a la figura masculina como resultado de las prácticas sociales de esa época. Se elige
como corpus de estudio elementos que están en el texto Pancho Villa
en la intimidad (1948) de la norteña Luz Corral, la primera de las esposas del general revolucionario. Para el análisis, se utilizarán conceptos
de semiótica propuestos por Roland Barthes en su investigación La
camara lúcida. Nota sobre la fotografía, que se relacionarán con lo que desarrollan sobre la historia de las mujeres Cano (2010), Nash y Tavera
(1995), entre otros; así como, lo que explica Michel Foucault (2002)
y Sheila Benhabib.
Palabras clave: fotografía, situación de las mujeres, subordinación

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

Abstract. In the following study we propose that picture and writtings in a woman autobiographyis an option to prove and to study
about women situation in the North of Mexico the first half of the
twentieth century. We observe that the situation is of subordination
as a result of the social practices of that period. In order to do this,
we select elements found at the text Pancho Villa en la intimidad (1948)
of the northern Luz Corral, who is the first of the Pancho Villa´s
wives. We will use Roland Barthes concepts that can be found at at
his investigation Camera Lucida: Reflections on Photography, that will be
relate with what Cano (2010), Nash y Tavera (1995) among others that
developed investigations about women history as well, we will also use
what Michel Foucault (2002) and Sheila Benhabib sugest.
Keywords. picture, women situation, subordination

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Introducción
Estudiar y conocer la historia de las mujeres nos lleva al descubrimiento de una serie de protagonistas que se han sido dejadas de
lado por el predominio de la visión masculina sobre el pasado. En
ese sentido, y de acuerdo con Mary Nash y Susana Tavera (1995), la
historia de las mujeres surgió y tomó forma a partir de la década de
los sesenta, con una aproximación que ellas denominaron “tradicional”, y en la que se incluyeron temas como los roles femeninos, la
educación, el control de la natalidad, entre otros. Este tipo de roles
correspondían con el tipo de actividades que realizaban las mujeres, pues, hasta hacía muy poco, las tareas femeninas se llevaban a
cabo casi exclusivamente en la esfera privada. En otras palabras, a las
mujeres les correspondía el cuidado del hogar y de los hijos, asuntos que no solían valorarse y que, de acuerdo con Henrietta Moore
(2004), repercutían en la invisibilidad de lo que ellas realizan (60).
Esta circunstancia, desfavorable para el género femenino,
incita a cuestionar la percepción que se tienen en los hogares en
cuanto a las actividades familiares y a las prácticas sociales que la
sustentan; sobre todo, estimulan los cuestionamientos, sobre todo
188), el poder se ejerce por grupos y no por individuos. Llama particularmente la atención la problemática de género que se presenta
día a día y la aceptación de cuestiones recurrentes, en las que parece
evidente la discriminación y la violencia hacia las mujeres, entre las
que se puede mencionar la falta de remuneración al realizar sus actividades en la esfera privada (Samaniego y Ochoa, 2009: 36).
Ante tal contexto, hemos elegido investigar a las mujeres que

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

jaron las costumbres de su época, logrando, además, participar en
la esfera pública que les estaba negada. Por el especial interés en el
tema de la subordinación de la mujer, hemos seleccionado para este
análisis el texto Pacho Villa en la intimidad escrito por Luz Corral y
publicado por primera vez en 1948. En esta obra la autora recuerda
sus experiencias como la primera esposa de Pancho Villa y como
testigo de la Revolución mexicana. Como dicho libro es una autobiograía nos brinda la posibilidad, a través del análisis, de indagar las
percepciones y las ideas en torno a la situación femenina de acuerdo
a la autora.
Así, nos enfocamos en conocer aspectos de Luz Corral
como la esposa del revolucionario mexicanao Pancho Villa: una
con más de cuarenta años, escribió el texto en cuestión. La lectura
nos proporciona, de entrada, algunos datos básicos que aquí consignamos: su nombre completo era María Luz Fierro Corral de Villa;
nacida el 2 de julio de 1892 en San Andrés, Chihuahua, y muerta el 6
de julio de 1981 a la edad de 89 años en Chihuahua, Chihuahua. De
las trece esposas de Pancho Villa, como ya hemos mencionado, Corral fue la primera y, segú
quien el Centuario del Norte contrajo matrimonio tanto por la iglesia católica, como por lo civil: en 1911 en San Andrés, Chihuahua.
A la chihuahuense le tocó ser testigo de cambios sociales,
económicos y políticos, especialmente los concernientes a la mujer.
Entre los eventos que acontecieron en ese tiempo destacaban los
inició como resultado de la inconformidad de los mexicanos por el
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

falta de alternativas para que otros interesados en llevar las riendas
del país tuvieran posibilidades de ocupar ese puesto, teniendo como
consecuencia inconformidades a lo largo y ancho del territorio nacional. Como se sabe, Díaz fue presidente de 1877 a 1880 y después
de 1884 a 1911.Tras el estallido, el general se exilió del país y el
movimiento reformista de Francisco I Madero triunfó llevándolo a
la presidencia. Resulta importante recordar que Madero era originario de Coahuila, estado donde vivía como un próspero hacendado
hasta antes de incursionar en la política (Rosas Sánchez, 2012). El
te derrocado dos años después, en la llamada Decena Trágica que
abarcó del 9 al 22 febrero de 1913 (y que culminó con el asesinato del presidente y de su vicepresidente: José María Pino Suárez).
Después de este hecho sangriento, Victoriano Huerta se instauró
como dictador, provocando el alzamiento de revolucionarios como
Venustiano Carranza, Francisco Villa y Emiliano Zapata entre otros.
todo por su intervención en el Norte del país, zona en donde este
militar contaba con un gran número de simpatizantes. Este hombre
fue quien desposó a Luz Corral. Ella, como tantos otros ciudadanos, se vio ve trastocada en su cotidianidad por los embates de la
lucha armada.
El complejo (y muchas veces contradictorio) proceso revolucionario trajo una serie de transformaciones drásticas en el país.
Surgieron, entre otras, propuestas de cambios sociales, algunas de
índole feminista, por parte de quienes creían que era necesario geDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-3

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

nerar cambios para incorporar a las mexicanas en el ámbito de lo
público. Por ejemplo, en Yucatán, durante el gobierno del general
Salvador Alvarado (1915-1918), se plantearon escenarios que contemplaban cambios en la situación laboral de las mujeres, en especial, se buscaba que sus empleos les permitieran llevar a cabo las labores domésticas y familiares (Cano, 2010). Pero, así como Alvarado
se percató de la problemática de género, también surgieron mujeres
que alzaron la voz sobre este asunto, como es el caso de Hermila
Galindo, quien defendió la educación igualitaria para hombres y mujeres; y presentó la demanda del sufragio feminista ante el Congreso
Constituyente en 1916. La decisión a la que se llegó en la Constitución de 1917 fue negar a las mujeres estos derechos del ciudadano,
resolución que se tomó bajo dos supuestos: la falta de educación de
686-687). Es decir, prevaleció la idea de Locke en cuanto a que la
mejor alternativa para la participación de la mujer en la política era
a través del padre, hermano o marido. Sin embargo, en el hogar, la
mujer adquirió poder, ya que se estableció en la Ley de Relaciones
Familiares en 1917, y con ello se les permitió decidir sobre la educación de los hijos y sobre la administración de los bienes familiares.
En suma, aunque se dieron pautas para equilibrar la condición de
las mujeres en ese período, sus tareas siguieron encaminadas hacia la
permanencia de la esfera privada.
De ahí la importancia de recurrir a materiales como los ya
señalados (una fotografía y fragmentos de texto de la autobiografía
Pancho Villa en la intimidad que escribe Luz Corral Vda. de Villa) para
indagar más en este tema poco explorado. No existen, hasta donde
hemos podido explorar, muchos trabajos críticos sobre el libro de
Corral. La autora incorporó a su escritura algunas fotografías, apor80

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tando con ello un contenido visual a sus recuerdos. Hemos querido,
en este ensayo, recalcar que la fotografía constituye una evidencia
de cierta situación y que eso puede relacionarse en el análisis con
los textos escritos para profundizar y averiguar un poco sobre la
situación de las mujeres en el norte de México. He aquí la fotografía
seleccionada:

En cuanto al análisis de esta investigación, partimos del hecada de los cuarenta y que la fotografía fue tomada en 1914: durante
ese periodo la cultura era predominantemente patriarcal en México,
lo que se traducía en prácticas sociales aceptadas por hombres y
mujeres del país, y que pueden ser explicadas con los conceptos
desarrollados por Michel Foucault (2002), y cuya premisa podría ser
la siguiente: las sociedades controlan los discursos. El discurso con
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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

centro masculino repercute en lo que percibe de sí misma la mujer;
al respecto, Sheila Benhabib, propone que la conciencia de sí mismo
se constituye por la unidad de la narrativa que tiene que ver con lo
que yo puedo hacer, he hecho y lo que se espera de mi (2005: 5). Al
primera mitad del siglo XX vivían, descubrimos que se visualizaban
a sí mismas dentro de la esfera privada, sin más responsabilidad que
las labores del hogar y la educación de los hijos. Esto podría ser la
respuesta a la escasez de textos escritos por mujeres.
Objetivos
En este trabajo hemos planteado dos objetivos. El primero: establecer el estudio de la fotografía como alternativa para evidenciar
aspectos de familiaridad entre parejas de hombres y mujeres. Segundo: pretendemos hacer notar que las imágenes en una autobiografía
(complementándolas con fragmentos escritos en ese tipo de textos)
es una opción para indagar sobre la situación femenina que acontece
en el transcurso de la Revolución mexicana.
Metodología
Recurrimos a la semiótica para llevar a cabo el presente estudio. En
el análisis de la fotografía de Corral utilizamos especialmente conceptos desarrollados por Roland Barthes en su clásico ensayo La
camara lucida. Nota sobre la fotografía (1990), esto para establecer que en
esa imagen es posible observar evidencias y aspectos de las mujeres
que vivían a principios del siglo XX, cuyas actividades correspondían a la esfera privada, y que, en ocasiones, como ya se mencionó,
la sociedad no las considera como iguales a los hombres.
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Para realizar esta tarea, buscamos las imágenes que cubrieran las características antes marcadas para llevar a cabo lo planteado.
Análisis y conceptos de Barthes
Tomando en cuenta lo anterior, el material que capta la atención en
aras de lograr lo que se pretende despierta atracción para investigar
cierto corpus de estudio, es decir, profundizar en ese objeto de estudio se relaciona con lo que Roland Barthes llama “aventura” (1990:
54). Ese proceso de búsqueda culminó con la elección de la fotografía que se considera adecuada y que se estima que es en la que
se puede ver lo que enfrentan las mujeres en cuanto a su situación
Prisionera de mi marido del texto escrito por Corral. Se considera que
esa fotografía posibilita conocer la situación de las mujeres del periodo que se determinó: principios del siglo XX, objetivo que, de
acuerdo con Barthes, es el “stadium”, el cual “está en función de mi
saber y cultura cuya emoción es impulsada racionalmente por una
cultura moral y política” (64). Si bien es cierto que la selección de la
fotografía para este trabajo involucró en primer lugar ver varias de
ellas en el texto de Corral, la que se eligió despertó la curiosidad por
saber más de ella, no en sí del objeto o el proceso de la fotografía,
sino de las impliciones de la imagen.
Al observar la imagen de la fotografía visualizamos una
pareja hombre-mujer, en la que destaca Pancho Villa y que remite
a otra, cuestión que será relevante para el análisis y que se explicará
más adelante en este artículo.
En cuanto a las posibilidades que tiene este análisis de la fotografía, hemos subrayado su utilidad como una herramienta crítica
para profundizar en el conocimiento de la historia de las mujeres
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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

se convierte en una evidencia para establecer que efectivamente
existió una relación familiar (y sentimental) entre Pancho Villa y
Luz Corral, sobre todo si se toma en cuenta que de acuerdo a Barthes, con la fotografía “no se puede negar que la cosa haya estado
muestra en la imagen, se puede conjeturar que esas dos personas se
conocen de manera cercana.
Es impresindible, entonces, proseguir con la descripción de
la fotografía para comprender sus caracteristicas. Hay varios aspectos involucrados en esta imagen: se puede mencionar, en primer
lugar, que corresponde a un retrato, en resolución blanco y negro,
en donde se aprecian dos personas. Otro aspecto relevante en este
Pancho Villa está situado a la izquierda y Luz Corral a la derecha.
Con respecto a la indumentaria y apariencia de la pareja: por un lado,
Pancho Villa porta un traje militar, condecoraciones y sombrero.
En contraparte: Luz Corral lleva como joya una gargantilla; aparentemente la blusa es de cuello redondo, su cabello está peinado con
raya a su izquierda, con un recogido no completamente restirado: el
cabello tapa casí por completo ambas orejas, y, por lo mismo, no es
posible saber si porta o no aretes. En cuanto a sus rostros, la imagen
Por el contrario, Corral sin asomar una sonrisa, sino con un gesto
serio mira al frente directamente a la camara.
Otro elemento a tomar en cuenta: el fondo, que si bien es
muy difuso, permite advertir que la pareja de esposos se encuentra
en el exterior, porque a sus espaldas es posible contemplar las rejas
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de una ventana o puerta tras la imagen de Pancho Villa, mientras
detras de Luz Corral se observa una pared clara.
El dato sobre la locación al exterior es importante en este
análisis, ya que a inicios del siglo XX los retratos que se solicitay acondicionaban para recibir a los clientes interesados en contratar los servicios de los fotográfos. Estos sujetos, a los que Roland

al hombre de pie y a la mujer sentada. Otra pose frecuente en las
fotografías de la primera mitad del siglo XX era la de los varones
posando su mano sobre el hombro de la mujeres. Todas estas fotos se realizaban en el interior de los estudios. Tomando en cuenta
lo antes expuesto, si la fotografía que se analiza en este trabajo, se
tomó en el exterior, entonces es probable que haya sido capturada
de manera espontanéa. Ante esta aseveración, destaca que la mano
de Pancho Villa este sobre el hombro de Luz Corral, es este detalle
el que, siguiendo el análisis de Barthes en su investigación sobre la
fotografía en La cámara lucída, representa el punctum del análisis, es
decir: “el que sale de la escena y viene a punzarme” y que va más
allá de la foto. El punctum tiene que ver, aquí, con la mano de Villa
sobre el hombro de Corral: es lo que ha llamado nuestra atención
para decidir realizar esta investigación en relación a la situación de
la mujer. Esto, en un inicio, lleva a pensar que esa imagen de la pose
de la pareja puede ser el resultado de una práctica social arraigada a
inicios del siglo XX.
Como comentamos anteriormente, seleccionamos esta fotografía de Villa y Corral porque la misma remite a otra, que es la de
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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

una pareja de pintores destacados en el mundo de las artes plásticas
mexicanas contemporaneas constituida por Diego Rivera y Frida
Kahlo. En esa fotografía como en la de Villa y Corral; Rivera, el
esposo, reposa la mano sobre el hombro de Kahlo, la esposa, es una
foto en el exterior, no en un estudio.
Observar los retratos de ambas parejas y de otras, sugiere
que la pose de la mano del hombre sobre el hombro de la mujer podizar en el análisis de la fotografía y relacionar las prácticas sociales
con el papel de la mujer de inicios del siglo XX, la mano del hombre
puede tener otra interpretación.
Discusión
Si se toman en cuenta los antecedentes de la situación de la mujer
en México a inicios del siglo XX y el texto de Corral al analizar la
fotografía seleccionada, la interpretación del puctum, es decir de la
mano Villa sobre el hombro de Corral, puede ser de sometimiento
de la mujer por parte de su marido, ya que la mano del esposo parece
detener a la esposa. Más aún, Luz y Villa posaban ante el operator
como lo hacían otras parejas dentro de los estudios de acuerdo a las
instrucciones del fotográfo. Es decir, podría ser que esa pose fuera
en esa época una práctica social que traspasó el espacio del estudio
percepciones sobre la fotografía que se elige, ya que es evidente en
el escrito por dicha mujer que se sometía a las ordenes de su marido
voluntariamente y que otras personas eran testigos de que eso ocurría, cosa que se puede constatar en este fragmento de la autobiografía en cuestión: “Señora, yo me resisto a cumplir con esta orden;
¿Por qué no se va Ud. a El Paso, Tex. Mientras se le pasa el coraje a
mi General?” (Corral, 1948: 90)
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Estas lineas del texto Pancho Villa en la intimidad, las envió
Villa en un telegráma a Corral y como su esposa no se encontraba
en casa para recibir el mensaje, la amonestación a la que se hizo
acredora por esa “falta” que cometió fue la de sufrir por la furia de
su marido, quien ordena su encarcelamiento. El militar, a quien se
le ordena arrestarla, se niega a seguir la disposición, pero Corral lo
exhorta a cumplir con la orden de Villa.
Con el análisis de la fotografía y la lectura de este fragmento se puede comprender la práctica social con respecto a la mujer
objeto (Corral), propiedad del hombre (Villa), quizas no aprobados
pero si aceptados por la sociedad. En el texto, Corral aceptó su situación aún y cuando se le presentaba la alternativa de cambiarla, de
la misma manera, la pose de la fotografía también podría haber sido
otra. En ambos casos, Corral siguió las costumbres de la época, de
posar y de obedecer a su marido, pero la posibilidad de cambiar las
prácticas sociales estaban presentes.
Es importante recordar, que, como se mencionó anteriormente, a inicios del siglo XX la sociedad en México era predominantemente patriarcal, cuestión que se relaciona con la conciencia sobre
el “yo” que las mujeres tenían, que era la del “otro masculino”. En
relación a este asunto, Michel Foucault propone que la disciplina
trae consigo “cuerpos dóciles” que pueden ser sujetos para ser usados, transformados o mejorados (2002: 198), el discurso central era
el masculino y por lo tanto las prácticas sociales se traducíann en
mujeres dóciles que aceptaban la situación prevaleciente. El orden
establecido en México a inicio del XX, probablemente invisibilizaba
la situación de la mujer no solo para los hombres, sino para ellas
mismas.
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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

Siguiendo con las propuestas de Foucault, quien relaciona el
orden social con la subjetividad e identidad (2002: 198), podemos
decir que una práctica social que exalta el poder masculino puede
generar que lo femenino sea subestimado y que la misma mujer se
sienta inferior, cuestión que está latente en la fotografía y en el texto
en los que Corral está involucrada.
Los análisis con respecto a la situación de las mujeres puede generar cuestionamientos para cambiar ciertas prácticas sociales
que la afectan negativamente. Estar inmersos en ciertas situaciones
repercute en la falta de visión sobre las problemáticas que se presencostumbres que afectan al “otro” (que por lo general son la minoría), con expectativas de un futuro mejor. En este mismo orden de
ideas, de acuerdo a Judith Butler: “es necesario formar y construir
2014: 76-77). Revisar la historia de la mujer con una mirada crítica
probablemente se convirtieron en prácticas sociales aceptadas por
hombres y mujeres y que eran recurrentes. De acuerdo a Barthes la
fotografía “es subersiva si se piensa”, por lo que un medio para alcanzar ciertos cambios sociales es confrontar a los espectadores con
la imagen como evidencia de cuestiones negativas, lo cual conlleva
la posibilidad de observar con detenimiento y a detalle cuestiones
que de otra manera no tomaríamos en cuenta y proseguiríamos sin
reparo cometiendo los mismos errores.
Conclusiones
En este artículo presentamos cuestiones relativas al papel femnino,

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la cual afecta a las mujeres de diverssa manera, como la falta de remuneración y vida independiente. Revisamos diversos aspectos de
la biografía de Luz Corral vda. de Villa, una de las trece esposas del
general revolucionario Pancho Villa, para establecer ciertas pautas
de conductas femeninas de la época.
Realizamos, posteriormente, un análisis semiótico, utilizando para ello las propuestas de Roland Barthes en su investigación La
camara lucida. Nota sobre la fotografía
tografía que se encuentra dentro del libro Pancho Vila en la intimidad,
y establecimos que esa es una alternativa para mostrar evidencias
de una situación femenina y profundizar, así, en la historia de las
mujeres. Entre otras cosas, pudimos percbir y describir prácticas
sociales que propician la subordinación femenina. De tal manera,
hemos hecho notar que la fotografía es un medio con el que es
posible observar y corregir circunstancias desfavorables en el caso
de esta investigación para las mujeres, que son sujetos que tienen
desventajas en la sociedad.

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

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. Madrid: An-

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

La violencia del machismo en Adiós, Tomasa de
Geney Beltrán Félix
Mónica Torres Torija G.
Universidad Autónoma de Chihuahua
mtorrestorija@hotmail.com

Fecha de entrega: 15-3.2021 / Fecha de aceptación: 30-5-2021
Resumen. Geney Beltrán Félix propone en Adiós, Tomasa una revisión
a los patrones de violencia que son inculcados desde la niñez y que afectan a los seres más vulnerables como las mujeres y los niños. En un área
serrana, donde las comunicaciones y la presencia del gobierno se caracterizan por su ausencia, impera la proliferación de actividades ilícitas
que están promovidas por la presencia del narcotráfico y la corrupción
del Estado, lo que va convirtiendo el Triángulo Dorado mexicano en
un espacio geográfico donde abundan experiencias trágicas provocadas
por las violaciones, los crímenes y los actos delictivos de esta zona de
clivaje. En este trabajo se analizará la irrupción de la violencia en el
seno familiar y social que prevalece en el pueblo de Chapotán derivado
del machismo cultural y que, junto a las amenazas intimidantes del crimen organizado, trastocan la vida de las personas que intentan subsistir
pese al peligro y de otros que desisten y se aferran al sueño americano optando por la aventura migrante. El elemento autobiográfico y la
focalización infantil serán los recursos con los cuales el autor nos sumergirá en un México con un escenario crudo y grotesco de la realidad
contemporánea que finca su territorio imaginario sobre el desasosiego y
la violencia de la sociedad mostrando cómo la violencia y el odio generado por el negocio del narco han cambiado gradualmente la dinámica
social del norte del país.
Palabras clave. violencia, narcotráfico, machismo, corrupción, migración.

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�Mónica Torres / La violencia machista

Abstrac. Geney Beltrán Félix proposes in Adiós, Tomasa a review of the
patterns of violence that are instilled from childhood and that affect the
most vulnerable beings such as women and children. In a mountainous
area, where communications and the presence of the government are characterized by their absence, the proliferation of illicit activities prevails
that are promoted by the presence of drug trafficking and State corruption, which is turning the Mexican Golden Triangle into a space geographical area where tragic experiences caused by rapes, crimes and criminal
acts in this cleavage zone abound. This work will analyze the irruption of
violence in the family and social that prevails in the town of Chapotán
derived from cultural machismo and that, together with the intimidating
threats of organized crime, disrupt the lives of people who try to survive
despite danger and others who give up and cling to the American dream
by opting for the migrant adventure. The autobiographical element and
the child focus will be the resources with which the author will immerse us
in a Mexico with a crude and grotesque scenario of contemporary reality
that establishes its imaginary territory on the restlessness and violence of
society, showing how violence and hatred generated by the drug business
have gradually changed the social dynamics of the north of the country.
Key words: violence, drug trafficking, machismo, corruption, migration

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

La violencia nunca puede ser
un espectáculo porque resulta imposible mantenerse al
margen, no hay espacio mental para la existencia de un testigo, de un público mudo, un
pueblo que se diga neutral.
Nadie puede contemplar la violencia
desde una distancia segura. (Chávez,
2011: 133)

Indudablemente, la literatura mexicana contemporánea está permeada por la ola de violencia que se ha desplegado por todo el
territorio nacional y la narrativa ha dado muestras de ello al expresarlo de manera explícita propugnando por un nuevo realismo que
ha suscitado el debate de la crítica por considerar si estamos frente
a una estética que pudiera relacionarse con una narconarrativa, o,
dicho de otra manera, con una estética de la violencia. Lo que es un
hecho es que el escritor mexicano de hoy en día, como lo expresa
Silvia Ruiz Otero…
… es contestatario, irónico, indiferente, transgresor, apático, rebelde, fragmentario, honesto y pretencioso […] tiene una voz
propia que se alimenta de las voces de su región y, al mismo tiempo, pretende elevarse por encima de regionalismos […] responde
con la crítica feroz a su mundo globalizado (2013: 38)

Tales actitudes reflejan el compromiso del novelista por plasmar la realidad en su total desnudez y compaginarlas con un agudo
sentido crítico que pone en tela de juicio la falta de gobernabilidad
de un Estado que ha sido presa fácil de la corrupción, fomentando
la violencia en diferentes zonas del país, en particular en aquellas
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�Mónica Torres / La violencia machista

donde se está más desprotegido de los avances de la civilización y en
donde los patrones culturales refuerzan los mecanismos de control
de la masculinidad dominante, lo que perjudica la vulnerabilidad de
los seres más indefensos como lo son las mujeres y los niños.
Tal dilema ante las circunstancias que delinean el panorama
atroz que sacude a la sociedad, lleva a cuestionarse el papel que la
literatura enfrenta al recurrir a la ficción para narrar un mundo tan
agresivo. ¿Es posible, entonces, subsistir en una cotidianidad que
constantemente nos estruja con las irrupciones violentas y nos deja
impávidos al grado de perder el asombro, corriendo el grave peligro de normativizar este desenfreno violento? ¿Cuáles son los efectos que se producen a través de esta experiencia desoladora de la
violencia tanto a nivel personal, como de la colectividad y del país?
Por último, habría que reflexionar lo que la literatura asume como
reto ante la ficción. Como lo expresa Ramón Alvarado Ruiz: “¿puede la literatura comunicar esas experiencias o nos enfrentamos a lo
indescriptible, a lo inenarrable?” (2016: 53). Invariablemente hay
una especie de seducción del escritor por narrar esta literatura de la
violencia, que implica no sólo el abordaje de un contenido lleno de
crudeza y testimonios de una realidad casi aberrante, sino también
el trabajo de una composición narrativa, el uso del lenguaje como
materia primordial para construir un discurso que fincado en las
voces coloquiales y regionales se erija como un rasgo estético más
allá de un tinte costumbrista. Narrativas del dolor que se fincarán
en función de la voz y la mirada de sus personajes testigos de una
realidad que los agredes, los confronta y en ocasiones los aniquila.
Testimonio, relato autobiográfico e historias que mediante el pacto
de ficción revelan la sordidez que nos ha envuelto y que ha propi96

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

ciado los altos índices de la violencia en todas las esferas de la vida
pública.
¿Cómo representar esta materia de la violencia, este cuerpo que
tiene menos valor que la moneda? Algunos artistas y escritores
parecen creer que directa e inmediatamente, esto es, en toda su
crudeza. […] Los novelistas, dijo Vargas Llosa, son como buitres:
se alimentan de carroña. [...] Por eso, construir una mirada sobre
la violencia es el dilema ético actual, porque supone asignarle un
lugar a quien encarna la exclusión y desencarna el sistema; esto es,
darle un valor a su agonía. (Ortega, 2012)

De esa carroña que desafortunadamente nos topamos día
con día en las noticias, en nuestro cotidiano andar por este agitado
México, se llega a comprender que la literatura de la violencia es un
intento por acercar la mirada del lector a una realidad que propicie
una reflexión crítica de su entorno para comprender y poder reaccionar a lo acontece a nuestro alrededor y quizá, en alguna medida
posible, hacer algo por cambiar el escenario.
Geney Beltrán Félix, hombre polifacético en el ejercicio de
las letras (editor, traductor, ensayista, crítico literario y narrador) ha
logrado forjarse un perfil literario que ya lo distingue como una figura señera dentro la literatura mexicana contemporánea. Una narrativa caracterizada, a juicio de algunos críticos como Eduardo Antonio
Parra, por “un realismo brutal como una estrategia para reflejar el
caos de nuestro tiempo. Un paso por el infierno muy difícil de olvidar” (2014), o Vicente Alfonso quien la considera una “literatura
compleja cuyos personajes no son sólo víctimas ni sólo verdugos,
sino complejas estructuras sicológicas en precario equilibrio” (2011)
y “la descripción minuciosa del aire de apocalipsis que reina en México y sus efectos en el alma”, según Verónica Murguía (2010).
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�Mónica Torres / La violencia machista

La violencia ha sido un tema ya recurrente en la narrativa
de Geney Beltrán Félix, escritor duranguense quien en 2015 fue
ganador del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima por su obra
Cualquier cadáver (2014), donde aborda sus efectos en la sociedad
mexicana contemporánea, a partir de la reflexión ¿qué hacer ante
el dolor y la culpa en el ánimo de las víctimas de la violencia? Un
compromiso asumido por el autor que también se palpa en textos
anteriores como Habla de lo que sabes (2009) y Cartas ajenas (2011),
por desarrollar una sensibilidad y una preocupación para que la
escritura otorgue una voz a aquellos personajes silenciados por la
violencia. En los cuentos de Habla de lo que sabes (2009), se muestra una galería de personajes que son devorados por la vorágine
urbana tanto por sus impulsos, como por su ignorancia o por
malas decisiones. Un mundo absurdo donde la ciudad irascible
surge como un ente que devora y somete a sus habitantes. Por
otro lado, en Cartas ajenas (2011) se puede observar como línea
central de la novela el desencanto, que lleva al protagonista en
su vicio de abrir cartas ajenas, a involucrarse con los remitentes
y rebelársele ante sí un violento trasfondo social, que lo llevará a
planear el estallido de una Nueva Revolución para cambiar desde
raíz tanta injustica y abuso. Se puede señalar entonces, que algo
que ha prevalecido en el universo narrativo de Beltrán Félix es
el escenario crudo y grotesco de la realidad contemporánea que
finca su territorio imaginario sobre el desasosiego y la violencia
de la sociedad mexicana actual. Es interesante conocer la opinión
del autor ante la controversia de la violencia como leitmotiv en la
literatura mexicana:
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No entiendo por qué se les reprocha a muchos [escritores] que
aparezca [en sus obras] la violencia asociada al narcotráfico, al estado, al ejército o a la policía (que muy frecuentemente son la misma violencia), cuando es algo que está definiendo muchas otras
cosas de nuestra actualidad como la vida económica, la contienda
política… la violencia está ahí, permeando todo eso. Se trata, entonces, de una literatura que es muy importante porque dejará un
registro de cómo estamos lidiando con esto. Más allá de la precisión histórica (que es algo que en realidad no se le puede exigir
a la literatura de la misma manera que a la investigación histórica
o al periodismo), queda como un registro muy importante. Y es
que hablemos de lo que hablemos siempre estamos hablando de
nosotros mismos, de nuestro tiempo. (Herrera, 2014, como se
citó en Valencia Badillo, 2017: 28)

Aun y cuando Adiós, Tomasa no es una narconovela, opinión
que también ha sido expresada por el autor, sí pueden encontrarse
en ella algunos elementos que podrían vincularse con ese “nuevo
realismo” que todavía está en un proceso de definición. La presencia
del narcotráfico en la novela de Beltrán Félix se convierte no solo en
un elemento antagónico, sino también en una fuerza temática y en
un motor de la acción, aunque la obra gira en torno de los efectos de
la violencia que sufre la mujer, en este caso Tomasa, y Flavio, el niño
que es testigo de esta realidad que estruja y zarandea la vida familiar
y social del pueblo de Chapotán ante la presencia del crimen organizado en la zona serrana de Durango. Por ello considero conveniente
referir lo que Herlinghaus argumenta en torno al género de la narcoliteratura y el vínculo que sostiene con la obra de Beltrán Félix:
Las narconarrativas (y ahí deberíamos incluir novela, testimonio
y narrativas etnográficas, periodismo literario-investigativo, cine
documental, cines de ficción, teatro) nos interesan como lente

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�Mónica Torres / La violencia machista

que permite captar, intensificar, descentrar o refocalizar asuntos
claves de la vida y sociedad contemporáneas desde territorios de
experiencia dolorosos y anacrónicos. Una definición tentativa de
narconarrativas […] podría apuntar en la siguiente dirección. Designan una multiplicidad de dramas expresados en lenguajes anacrónicos y articulados, en América Latina y en espacios de la frontera hemisférica, a través de fantasías que se mueven alrededor de
la depravación y desterritorialización de ámbitos individuales y
comunitarios por diversos factores. Entre esos factores encontramos el deterioro de las relaciones tradicionales de carácter social
y al mismo tiempo de las reglas democrático-civiles, las nuevas
escalas de movilidad y experiencia espacial de la gente común,
junto con el crecimiento drástico de economías informales, especialmente el ascenso de la economía trasnacional del tráfico de
estupefacientes. (Herlinghaus, 2016: 248)

Lo que se propone Beltrán Félix a través de una narrativa
elaborada a partir del recuerdo y la vivencia autobiográfica, es captar
y sobre todo de “refocalizar” la vida social de un pueblo serrano que
ha estado padeciendo experiencias terribles por la violencia desatada
en la región. Debido a esto, se percibe el deterioro de las relaciones
tradicionales de carácter social, lo que repercute en la movilidad de
la gente que opta por la migración como una tabla de salvación a sus
miserias. Todo este cambio generado en la vida que en otro momento se llevaba a cabo en ese lugar, se ha trastocado por el crecimiento
drástico de economías informales, como sería el narcotráfico. Por
ello, Adiós, Tomasa, sin ser propiamente una narconovela, está en
una zona colindante que incorpora la problemática del narcotráfico,
pero se centra más en la vulnerabilidad de los personajes que son sometidos por la violencia que se genera a partir de éste. Silvia G. Alarcón Sánchez (2018) propone un “nuevo realismo” que incorpora lo
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que ella denomina una estilística gore por la representación explícita de
la violencia al describir los crímenes vinculados al narcotráfico; personajes que suelen ser víctimas y victimarios, personajes violentos
y violentados y con narradores testigos; una estética traqueta donde
el lenguaje tiende a mimetizar el usado por el narcotraficante o las
voces regionales; la deslegitimidad del estado y la nación criminal, ya que
el gobierno que debe proteger es el encubridor y coadyuvante de
las prácticas de los narcotraficantes; hay una falta de gobernabilidad
sostenida por una falta de reglas o normas desiguales para todos los
individuos y por último, un pacto de lectura: donde el lector tiene a la
mano muchos recursos informáticos y de los medios que sostienen
la “verdad” de lo narrado (Alarcón Sánchez, 2018: 79).
Algo que es claro en la novela Adiós, Tomasa es la extremada violencia explícita que se da derivada en primera instancia
del machismo, de esa masculinidad dominante que se ve reforzada
por la supremacía del narcotráfico. Violaciones, vejaciones, raptos, golpizas y asesinatos serán plasmados como muestra de esta
violencia desplegada en el Triángulo Dorado de la zona serrana.
De igual manera, Beltrán Félix reproduce muchas de las voces y
de las expresiones propias de lenguaje serrano, lo que le otorga al
discurso narrativo una riqueza invaluable. El gobierno se convierte en un personaje más, un ente escurridizo que se confabula con
los capos del narco para hacer proliferar el Negocio en esa zona,
fomentando la corrupción y evitando la impartición de justicia.
Tales acontecimientos traen a colación para el lector sucesos que
han salido a la luz pública, ya sea por los medios informativos o
incluso pueden llegar a verificarse por medios electrónicos. Esta
verosimilitud de lo narrado fortalece el pacto de ficción y el comDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-4

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�Mónica Torres / La violencia machista

promiso del escritor no solo con la literatura sino también con la
función social del arte.
“¿Cómo se puede narrar la violencia, sobre todo cuando alcanza niveles de desmesura y horror que arrasan con todo lo que de
humano hay? pero comprometiéndose a producir efectos de verdad” (Foucault, 1996: 137-138). Detrás de una historia vivida que es
traída al presente por el autor a través del recuerdo, se abordan los
temas “del machismo, el narcotráfico, la violencia contra las mujeres
y contra los niños” (Maristain, 2019). Como lo expresa Geney “...
me interesaba recuperar la épica de puertas adentro, el mundo intimista y doméstico de la familia” (En Alfonso, 2020). Esas historias
de familia, esa épica como él menciona, que resalta lo que pudiera
considerarse la heroicidad de esos personajes que, en su inocencia,
se enfrentan a la adversidad y desafían lo abominable. Un mundo
interior que se verá reforzado por el espacio privado, el doméstico
de la familia, sobre todo el mundo de las mujeres, será el campo de
cultivo en el cual Beltrán Félix narrará la historia de Tomasa y de la
familia Carrasco del pueblo de Chapotán.
Adiós, Tomasa aborda con crudeza la brutalidad de la realidad
en los pueblos anclados en la sierra y muestra cómo la violencia y el
odio generado por el negocio del narco han cambiado gradualmente
la dinámica social del norte del país. “Beltrán Félix interna al lector
en lo más recóndito de la Sierra Madre Occidental, donde el crimen
organizado y la rudeza del sistema heteropatriarcal son asuntos que
las personas han asimilado con naturalidad y resignación” (Cruz,
2019). Más allá de la historia de Tomasa, Geney Beltrán parece advertirnos que la encrucijada por la que atraviesa México, cuyo origen
es impreciso, ha sido detonada en silencio. Los principales testigos
102

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de esa metamorfosis son personas ordinarias como la familia de los
Carrasco y otras tantas que fueron desplazadas o que, sin otra opción, se integraron a la nómina de los grupos delincuenciales. Los
hechos nos llegan contados por las voces de distintos personajes,
donde predomina la mirada de Flavio, el hijo menor de la familia,
cuya vida se ve trastocada cuando irrumpen en el pueblo narcotraficantes protegidos por el ejército. Así, el libro reflexiona en
torno a fenómenos como la migración forzada, el abuso infantil,
la trata de personas y la ausencia del estado de derecho. Adiós,
Tomasa exhibe el machismo y la no existencia de un sistema legal que
provocan la aparición de arbitrariedades como las desapariciones y violaciones de mujeres, entre otros crímenes.
Adiós, Tomasa trata de una manera general las formas de la
“masculinidad dominante” en Chapotán, un pueblo duranguense
asentado en el “Triángulo Dorado” de la droga, en las estibaciones
de la Sierra Madre Occidental, donde confluyen los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango. (“Adiós, Tomasa no es una narconovela:
Geney Beltrán en el Cecut”, 2019). Un pueblo enclavado en la sierra,
donde dos cosas son incuestionables: el hombre manda en la casa y
la única salida a la pobreza es volverse narco o emigrar al Gabacho.
En ese pequeño lugar, que no es más que un microcosmos del gran
universo del país, una joven es raptada por dos narcotraficantes ante
el pasmoso silencio de una familia y un niño de nueve años.
La novela aborda las formas de la masculinidad dominante
en el pueblo de Chapotán, donde un par de hermanos con fama de
narcotraficantes raptan a Tomasa, una adolescente que sufre la violencia del machismo en un estado de excepción donde no hay ley y
donde los habitantes ven esto como normal.
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�Mónica Torres / La violencia machista

Ocurre en uno de esos confines patrios del todo olvidados, ajenos
a la justicia de cualquier clase y a todo tipo de progreso, surtidores
de migrantes a los Estados Unidos, los cuales sólo han ingresado
a la geografía nacional por garantizar seguridad, silencio, terror y
complicidad al narco, gracias a la población sometida, abastecedora del sicariato y a las escasas autoridades en connubio con el
ejército. (Domínguez, 2019)

La novela inicia con una escena brutal que es el rapto de
Tomasa. La violencia se rebela con toda la crudeza cuando se narra
la violación de El Chalío a la joven Tomasa. Insultos y golpes van
cayendo en tropel en la figura de la muchacha que es ultrajada sin
piedad y de la que nos enteramos de que ha sido víctima de estupro
en varias ocasiones, que ha tenido tres embarazos, dos abortos y
solo se le logró el tercer bebé. Este encuadre macabro será el marco
narrativo de este entorno donde la violencia hacia la mujer vilipendiada constantemente por el hombre será la constante que se recrudecerá con las fricciones y rivalidades que afloran con la presencia
del narcotráfico. Beltrán llegó a comentar respecto a los hechos que
sirvieron como referente del argumento de la novela lo siguiente:
No todos los días se encuentran cadáveres, ni se oyen balaceras,
pero hay otras formas de violencia que hoy en día se llamarían
micromachismos, que tienen que ver con la utilización del habla
para trasmitir una educación machista a niños y niñas desde que
están en la primaria. (“Adiós, Tomasa no es una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019)

La historia de Tomasa es el parteaguas de un mundo que
se ve cimbrado por un machismo, en donde la figura del hombre
tiene que ejercer el control desde el dominio del ámbito familiar y
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del social. De ahí que las relaciones familiares se establezcan mediante el sometimiento y la obediencia ciega al yugo que se ejerce
no solo hacia las mujeres, sino también frente a los plebes. En
el ámbito social, hay que establecer quién es el que manda en su
territorio y establecer, bajo las formas de coerción e intimidación,
quién ostenta la autoridad y el mando para ganarse el respeto y
ser temido por ello, como lo es la figura del Eutimio, el padre de
Flavio.
Los hechos narrados en el pueblo de Chapotán nos muestran a través de sus descripciones a “una novela triste, pero también
un acto de reivindicación y de denuncia ante la vorágine de una
violencia interiorizada en el lenguaje” (Rojas, 2019). Es también un
relato fidedigno acerca de las contrariedades sociales “que emanan
de la desigualdad y de la deuda pendiente del Estado con las víctimas” (Rojas, 2019: 4). No en balde, Maruca, la mamá de Flavio,
al narrarle el encuentro que tiene con el ejército, lo describe de la
siguiente manera:
¡Cuándo el gobierno se iba a hacer cargo de eso! ¡El gobierno sólo
está para robar, mijo!
-Pero ma, ¿quién es el famoso gobierno? ¿Son los guachos?

-Eso decimos siempre, mijo, pero no nada más ellos. (Beltrán Félix, 2019: 113)
Los personajes más indefensos, las mujeres y los niños viven
inmersos en un mundo donde las amenazas, no sólo son la pobreza,
la ignorancia, el aislamiento del pueblo, la migración de los jóvenes
al Gabacho, sino también el secuestro y asesinato por parte de El
Negocio y de la corrupción de los Guachos. Frente a este contraste
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2019). La mirada de Flavio recorre el diario acontecer de la vida
familiar y social; testigo ocular al que los hechos le van arrebatando
paulatinamente su inocencia, transitan frente a él tanto las imágenes
del asombro como del horror: “el descubrimiento gozoso de la escuela, la tensa y amarga relación de sus padres, el dominio creciente
del negocio de la siembra de droga, la migración al Otro Lado como
única alternativa para los chicos del pueblo y la, en apariencia, inmutable vida en la sierra, que termina trastocada por los asesinatos”
(Cruz, 2019).
La infancia de Flavio se desenvuelve en un mundo donde
su padre representa una autoridad intimidante, incapaz de mostrar
afecto y cuya presencia tan solo le produce ansiedad y temor, incluso
sin poder sostenerle la mirada. Por eso se refugia en el espacio que
ocupa la madre, que es la cocina o en la tienda de abarrotes. Es en el
mundo de la mujer, donde Flavio puede mostrar la sensibilidad que
en el mundo del varón se le reprime. Ve en la figura de su padre, un
patrón de comportamiento con el cual le es difícil empatizar, además de que suele ser una figura ausente con el cual conversa poco
y cuando lo llega a hacer, es para acatar las órdenes recibidas. Con
sus pares, Flavio observa y reconoce la manera en que los chicos y
jóvenes van reproduciendo los patrones machistas y anhelan pese a
sus años mozos tener ya sus primeras experiencias sexuales para ir
probando su hombría y presumir de ello; que se conozca y se sepa
que ya son “muy machos”.
Tomasa, por otro lado, es una adolescente que sufre la violencia del machismo. Joven serrana del pueblo Del Toro, las adversidades la llevaron a vivir con Maruca y pareciera que por más que
se le trata de proteger de las amenazas, las calamidades la persiguen.
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de violencia normalizada en los pueblos de la sierra, Geney Beltrán
muestra especial interés al retratar los aspectos de la ternura, del
apego, de la esperanza porque cuando se habla de la violencia rural
se crea la idea de que en los pueblos se piensa todo el tiempo en
muerte y dinero.
Yo quise mostrar que hay ternura en el infierno, que no hay
balaceras todas las tardes, pero sí hay hombres que siembran droga
y se convierten en los machos alfa en un pueblo sin ley que creen
que tienen el derecho de raptar a una muchacha. Por eso la mirada
infantil es importante, es la que permite cuestionar una violencia
que en los adultos es normal. (Piñón, 2019)
Para lograr evitar en una narrativa que bien pudiera caer en
los confines de las ambigüedades de la narcoliteratura, Geney Beltrán utiliza la voz y la mirada de sus habitantes y en particular, la de
Flavio, quien es el hijo menor de ese núcleo familiar de los Carrasco,
el pequeño varón que está abierto al descubrimiento de la otredad,
esos seres que lo rodean y no termina por comprender, que vive un
momento en el que todavía no se ha endurecido y su identidad se
está formando, tanto así que se siente reprobado por la mirada de su
padre y que cuestiona constantemente el mundo que lo rodea.
La historia es contada a través de la mirada de Flavio, un personaje que le permite al autor cuestionar la violencia normalizada.
“Con una educación muy dura, muy de forjar a todos los varones
como futuros machos” (Quiroga, 2019). Identifica en ese tipo de
educación, “tan brutal, indiferente a las emociones y a la sensibilidad
de un niño, como el momento en el que se siembra la semilla de
la futura violencia que esos niños ya adultos van a cometer contra
mujeres a quienes se les educa como objetos de placer” (Quiroga,
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Habiendo quedado huérfana de madre al nacer, fue criada por su
tía Gertudris quien la cuida y protege y le enseña labores propias
del campo. Entre la inocencia de Tomasa y la de Flavio surgirá una
especie de complicidad pues ambos son víctimas en un mundo que
los confronta y que irá interrumpiendo violentamente su inocencia.
Pese a la diferencia de años, pues Tomasa tiene alrededor de unos
catorce o quince años cuando llega la casa de la familia Carrasco y
Flavio tiene unos nueve, la solidaridad que surge entre estos dos
personajes que se comprenden, reconfortan e ilusionan en un amor
idílico al pretender Flavio protegerla de cualquier peligro o amenaza
que pueda lastimarla. Los años mostrarán que este candor infantil
tendrá que desaparecer al igual que la forma en que Tomasa será
secuestrada de manera violenta cuando Flavio se queda dormido en
la tienda de abarrotes. Muchos años después, tendrá la oportunidad
de volver a verla, con su hijo, cuando ya radican en Culiacán, pero
será un encuentro fugaz; la vida misma los ha curtido al grado que
ya no son los mismos.
Se ha dicho que la fatalidad perseguía a Tomasa. Su juventud y lozanía la habían convertido en una atracción y objeto sexual
deseado para los hombres que querían hacer gala de su hombría.
Desde pequeña había sufrido el abuso de su tío sin poder decir nada
al respecto, primero empezó como un manoseo hasta que terminó
con una violación brutal y salvaje:
Él aplastó su cuerpo sobre el de ella. Con una mano le jaló la
pierna izquierda hacia un lado, con la otra velozmente le juntó
las muñecas y las apretó contra el borde del catre. Ella sintió una
quemazón en la entrepierna. Una víbora reseca y con hambre devorándole el adentro. Volvió a intentar un grito, abrió la boca tra-

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tando de jalar aire, él la aplastaba, le hundía la víbora quemante,
le dio un golpe más en la cara cuando ella intentó morderlo en
un hombro, él siguió sacudiéndose, jadeando, y le soltó las manos
para fijarla en un abrazo denso que le impedía finalmente todo
movimiento, hubo un instante en que dejó de convulsionarse, soltó un gruñido y se salió de ella. (Beltrán Félix, 2019: 306)

Ésta no será la única violación que padezca Tomasa, sufrirá
más delante otra, cuando sea secuestrada por El Chalío, cuando se
fue a trabajar con la familia Carrasco.
La novela nos ubica en el México de la década de los ochenta, en el contexto rural, concretamente en el ámbito de la sierra de
Durango. Flavio es un niño que está siendo educado para ser un futuro macho, lo que escucha de los adultos respecto de la sexualidad
es procaz, pero también va a la cocina, lo que puede considerarse el
mundo de la mujer, en donde se relatan historias de familia que para
Flavio representan muchas de las respuestas a las interrogantes que
se plantea ante el mundo que pone en cuestión. El personaje Flavio
es una especie de puente para crear una novela que revindique la
vida en esos pueblos sin énfasis panfletario, ni didáctico, sino para
hacer que el lector pueda estar ahí y entender estos hechos desde la
subjetividad y la sensibilidad infantil. De ahí que el autor compagine
la proliferación de El Negocio con la cotidianeidad en el ámbito de
lo familiar a la luz de la óptica de los seres más vulnerables. Beltrán
Félix ha comentado:
Desde ahí quería yo relacionar lo que es la emergencia de un poder económico como el narcotráfico a nivel micro, como en esta
región, con la situación de las mujeres y los niños. (“Adiós, Tomasa
no es una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019)
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Indudablemente quienes salen perdiendo en primer grado
al emerger el narcotráfico son las mujeres, porque las pone en una
condición de vulnerabilidad, no solo porque los principales representantes del narco, quienes ejercen el poder en estos núcleos son
varones, sino por la violencia extralegal, de ahí que haya una mayor
desprotección en ese ámbito. ¿Qué instituciones pueden proteger
a mujeres violentadas por narcotraficantes? (“Adiós, Tomasa no es
una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019). Para el autor
es una gran incógnita que sigue sin resolverse y la brutalidad de la
violencia del machismo es que lo que se muestra en la trama de la
novela, como es en el caso de Maruca cuando se da cuenta de que
tiene que tolerar las infidelidades de su marido, aunque sea algo que
no consiente y peor aún, porque no cuenta ya con el apoyo de su
padre, así es que, si quisiera rebelarse, pues estaría sin apoyo alguno
y estaría totalmente sola.
Sabe que, si lo confronta, en una de esas él y hasta la viene agarrando a reatazos. Si no conocerá historias así de sus vecinas….
Y de arriendarse a vivir con su padre, Eutimio podrá ir a buscar
y su tata Don Gumersindo le dirá te aguantas mijita, tu marido es
bien macho y con el horno caliente cualquiera es panadero, cállese
mujer. (Beltrán Félix, 2019: 83)

Otro ejemplo es cuando la Prócora va al pueblo y quiere hacerle alboroto a Eutimio y éste rápido la pone su lugar, recordándole
quién está al mando:
Tú te aguantas y te callas o te arriendas a Los Mayos y a ver cómo
le haces para criar a los mocosos. Ni me armes argüendes. La llevé
de vuelta a Sahuaténipa y ya no vendrá a querer joder. (Beltrán
Félix, 2019:159)

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Beltrán Félix ha señalado que más allá de hacer denuncia
social a través de la ficción, es una posibilidad del escritor de dar una
imagen compleja de la experiencia humana sin enjuiciar. Asegura
que ése es un aprendizaje que coloca al lector ante la posibilidad de
cuestionarse, con una visión oblicua e íntima a través de la cual se
puede ver una relación con el mundo real.
El reto es no caer en la trivialización y tratar de que lo que uno
represente tenga la sensibilidad para no comerciar con el dolor
de las víctimas. Si eso logra llegar a la conciencia del lector, creo
que la ficción habría cumplido un propósito que es no cambiar
el mundo, sino cambiar la visión que del mundo tiene el lector.
Ahí es donde creo que está el espacio de combate del escritor.
(Quiroga, 201913)

Es sabido que la presencia del narco se agudizó en el llamado
Triángulo Dorado en la década de los ochenta creando un clima en
el ámbito nacional de inestabilidad y de continuas luchas armadas,
no solo entre los carteles y el ejército, sino también entre las mismas
rivalidades entre carteles que se fueron creando por ejercer el control en diferentes zonas del país. El territorio nacional se convirtió
entonces en una continua zona de conflicto que fue perfilando las
áreas donde se fueron fincaron las áreas de dominio, particularmente en las zonas serranas de difícil acceso, pero de fácil control para
la siembra de la droga. Esto contribuyó a cambiar la fisonomía del
país: ¿Qué era México a fin de cuentas? Un país de pura inflación y
crisis, de mentiras y matones (Beltrán Félix, 2019: 288).
Esta descripción que se da de la realidad de nuestro país
es lacerante. Es inevitable dejar de lado el referente del México de
los ochenta y constatar lamentablemente que sigue siendo un vivo
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retrato de lo que todavía acontece actualmente y no solo en el norte
del país. Inflación y crisis, mentiras y matones. Se suscita una debacle imposible de detener, peor aún, una batalla contra el crimen
organizado que no ha podido ser vencida y todavía continúa como
constelación de esta mórbida realidad, la preservación de este machismo recalcitrante que fomenta la violencia atroz, particularmente
contra las figuras más vulnerables, como el caso de Tomasa.
¿Cuál es la relación entre el narcotráfico y el machismo? Los
que se dedican al trasiego de la droga son la manifestación de una
violencia posible, del poder que viene de una práctica a la que muchos aspiran. Dedicarse a sembrar mariguana es mucho más rentable que sembrar maíz y forma parte de un fenómeno progresivo
que ejerce presión para que se respete el poder del narcotraficante.
“Como una manifestación extrema del capitalismo, el narco parte de
que lo que importa es el dinero y que si los cuerpos son utilizables
no importa traficarlos, asesinarlos o violarlos” (Rojas, 2019, párr.13).
En la novela, Maruca tratando de evitar que sus hijos caigan en la
trampa de la seducción de El Negocio, les describe claramente la
otra cara del narcotráfico con miras a evitar que no sean arrastrados
por el narco.
El Negocio era una trampa: al principio te forras de billetes verdes, compras una troca del año, le pones antena parabólica a tu
santa madre para que vea las telenovelas que se le antojen y lo mejor: te la puedes pasar pisteando hasta reventar, sacando a bailar
a las morras más güeritas sin temor a que te hagan el feo, pero al
poco tiempo te pasa lo que le pasó al Ventura, terminas balaceado
por la espalda, aquí no hay lealtades, los mondaos de tu propia
clica te van a querer andar baleando mijo, o te puede pasar lo que
a tu primo el César, que está en las Islas Marías desde hace tres

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años, y sus plebitos, tus primos, pasan las hambres más flacas….
(Beltrán Félix, 2019: 175)

Pero, así como también se da la incidencia de El Negocio en
el ámbito de la sierra, también se da el fenómeno de la migración.
La vida en el campo y las posibilidades de desarrollar una actividad
económica sin los riesgos que puedan eludir el crimen organizado
o la corrupción del ejército propicia que los jóvenes emigren a Estados Unidos a cumplir el sueño americano. Paradójicamente, también este anhelo está construido bajo una falsa concepción pues no
es ni la Jauja, ni de cerca la Tierra prometida.
¿Qué era El Otro Lado exactamente? Parecía no un sitio ubicado
en quién sabe qué región de los mapas, sino una esfera aparte,
casi una pura irrealidad. Algo así como un paraíso envenenado en
que todo es azaroso: te pueden matar a la mala o igual te vuelves
milloneta. (Beltrán Félix, 2019: 173)

Flavio es la voz y la mirada hegemónica del relato y será
quien con su candidez nos revela la crudeza del mundo en que vive
y que se deleita con aprender de los libros en la escuela “lejos de los
pleitos de sus padres, en un sitio distante de las historias de balaceras, guachos, matones y raptos que luego iban y venían por los pueblos de la sierra” (Beltrán Félix, 2019: 174). Es un niño que alterna
sus ilusiones, sus sueños y sus miedos de manera cotidiana. Disfruta
correr por la huerta, bañarse en el río, atender a sus amigos en la
tienda de abarrotes, escuchar las historias en la cocina de su casa…
pero todo se turbia cuando aparece la figura de Eutimio su padre.
Pero ahora que está sentado en la sala, esa voz del padre, enemistosa y ruda como suele dejarse ir y venir por los surcos del aire, esa
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voz lo hace temblar. En una parte del estómago hay un martillo
que golpea, haciendo eco de cada palabra paterna, azuzando inestables, mínimos apocalipsis. (Beltrán Félix, 2019: 15)

Flavio crece a la sombra de un padre rígido al que teme y no
comprende. La timidez del niño lo orilla a una introspección que deviene en una rica vida interior y un agudo sentido de la observación.
Para Héctor, su hermano es un personaje débil y coyón.
Se la vive siempre bajo las faldas de mi amá. Capaz que está escondido debajo de la cama el muy coyón. ¿Por qué salió muy miedoso? El Flavio le parecía el colmo de la debilidad. Lo avergonzaba
con su voz titubeante, las flacuchas facciones de quien salió tan
mal para comer y una expresión (todos los días) de no saber dónde está poniendo los pies. De no confiar siquiera en la realidad del
aire que respira. (Beltrán Félix, 2019: 131)

El machismo en la novela lo vemos reflejado también en
la forma como constantemente se maneja en el discurso que se
dirige a los niños en situaciones en que se les priva de mostrar
debilidad por mostrar públicamente sus emociones. Hay patrones y códigos de comportamiento que hay que seguir si se quiere
demostrar que es “muy hombre”. Estos sentimientos reprimidos
en la infancia por una madre que inhibe la expresión de las emociones, es como si fuera una especie de castración emocional que
en un futuro detonará la violencia extrema hacia las mujeres evidenciándola en el sometimiento que se les exigirá bajo el yugo del
macho.
Deje de llorar, mijo, usted es varón y los varoncitos nada de que
lloran. (Beltrán Félix, 2019: 118)

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… un hombre parrandero que no se cansó de insultarlo y tundirlo
a golpes, a él, ante el silencio de la madre, que le decía así te vuelves hombrecito más pronto, mijo, no lo tomes a mal… (Beltrán
Félix, 2019: 143)

Antes de que rapten a una muchacha, tuvo que haber una
violencia en la educación y sensibilidad de los varones. Tuvo que haber una educación machista que se transmite y refuerza en la palabra,
que obliga a pensar el mundo desde esa palabra. Es fundamental exhibir esa violencia verbal, observar que no son fenómenos aislados,
sino que la violencia de la palabra es el antecedente de la violencia
en los hechos, puesto que legitima al varón con un derecho natural a
agredir a una mujer porque infiere que ser mujer es ser inferior. Bajo
la óptica del sistema patriarcal en el que Chapotán está inmerso, la
realidad funciona así y el único camino para salir de ello es volverse
narcotraficante o emigrar a los Estados Unidos. Porque se piensa
que como el pueblo es un lugar de pobreza, la única forma de salir
de eso es irse a los EU, comprarse una camioneta que al regreso
se presume a los vecinos, pero la explotación laboral en Oregon o
Idaho y la brutalidad de la migra no forman parte de la leyenda americana. “Lo gringo es asumido como naturalmente superior y eso va
de la mano con lo que es la imagen de autodenigración de lo propio.
Hay una dualidad de despecho y admiración por lo gringo que va
de la mano con la desconfianza ante lo gringo que no responde al
universo de masculinidad del mexicano” (Rojas, 2019).
Conclusiones
La literatura aparece como un espejo de la vida que se convierte a la
vez en fuente de respuestas y de interrogantes. La filósofa española
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María Zambrano afirma que cuando la filosofía perdió contacto con
la realidad, la literatura ocupó su lugar. Las obras literarias muestran
una filosofía de vida que es utilizada por el lector. “Con frecuencia
los personajes de papel le ofrecen una compañía donde encuentra
una explicación y vía de salida a las propias situaciones existenciales” (Viñuela, 2010: 5-6).
Con la finalidad de saldar una memoria con su pasado, Beltrán Félix escribió Adiós, Tomasa con una particular observación
mordaz al México olvidado por las instituciones, aquel que persiste en la lejanía del campo y que es controlado por la violencia y
el crimen organizado. El pueblo duranguense de Chapotán tiene su
propia ley. Corren los años ochenta y Tomasa trabaja para la familia Carrasco Heras. Tímida y hermosa, la empleada doméstica es
objeto de disputa entre los varones del lugar. Alrededor de ella se
desdoblan los códigos de una comunidad donde la violencia está tan
normalizada que es difícil reparar en ella.
El asesinato era ya en la sierra una cosa normal; pero esto era
romper a un ser indefenso. Y esa era la palabra que estuve buscando en aquellos tiempos sin nunca discernirla: era Tomasa una
morrita indefensa. (Beltrán Félix, 2019: 314)

Tomasa es un personaje emblemático que vive en el silencio
y que representa el silencio en que viven la gran mayoría de las mujeres cuya educación está subordinada al sistema patriarcal como en
el que está inmerso el pueblo de Chapotán. Sabe que no tiene la voz
para dar cuenta de sus agravios, por eso su silencio es el silencio de
las víctimas que forma parte de la pervivencia de la injusticia. De ahí
que la novela intente rescatar del silencio y del olvido las historias
que las víctimas no han podido transmitir. El silencio de Tomasa es
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el silencio de la madre de Flavio; es el silencio de Flavio, que toman
partido por las mujeres.
La figura de Tomasa encarna el sujeto del placer y los habitantes de Chapotán proyectan en el cuerpo de Tomasa, en su esplendorosa juventud, sus deseos y frustraciones; hay un halo de misterio
que cautiva aún más y que terminará atrayendo la fatalidad que la
persigue, pues es el objeto de deseo sexual de todos los muchachos
del pueblo y de los narcos que transitan por Chapotán. Uno de los
personajes, amigo de Héctor, el Seco es quien al final se convierte
en el narrador de la historia quien reflexiona en todo ese torbellino
de violencia que los vio crecer y reflexiona en ese rememorar de la
infancia:
¿Acaso tengo el derecho a contar la historia de alguien que vivió
en el infierno?… ¿Cómo puedo creer que, desde la sordera de mi
experiencia, tengo el derecho de imaginar lo que ella sintió? ¿Es
posible contar, sin traicionarlas, todas estas historias de vidas desfavorecidas? ¿De qué manera es un acto de justicia el rescatar del
olvido el dolor de los olvidados? (Beltrán Félix, 2019: 324)

Adiós, Tomasa aspira a recuperar el lado íntimo, sensible, de la
violencia machista que destruye la vida de las mujeres. Tomasa es un
personaje vigente lamentablemente. La pregunta que surge entonces
es el cómo enfrentar el problema de la violencia machista ¿Cómo
se crea en el alma de un agresor esa condición violenta? ¿Qué es
lo que ocurre con los lazos afectivos? El móvil de Beltrán Félix ha
sido presentar el todo para que haya una toma de conciencia de
cómo se crea la violencia machista. Esa educación que reciben los
varones desde la infancia, desde la voz de las figuras de autoridad y
que luego deriva a que de la misma manera y con la misma dureza
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hay que tratar a las mujeres; es una agresión al mundo emocional
de los niños, pues se transmite que la forma de relacionarse con las
mujeres es a través de la violencia y no como iguales. No se respeta
la sensibilidad de un niño, alguien que descubre el mundo, cómo
reacciona ante las cosas violentas que ve. Se le impone un machismo
que fomenta la violencia sistemática contra la mujer o las figuras
vulnerables. La novela va cerrando con el narrador que se convierte
en cierta manera en un alter ego del autor que sigue cuestionando la
realidad convertida en ficción:
¿Vale la pena escribir si no es para aspirar a que haya en mi escritura el don de sanar lo que Tomasa vivió en la indefensión? ¿Y
si de nada sirve? Llevamos tanto tiempo dando excusas para que
la imaginación se adentre en el mal, y nada: la vileza y la violencia siguen y siguen no obstante en nuestro mundo… ¿Y si acaso
escribir ficción no es ningún acto de justicia sino una forma hipócrita de servirse del dolor ajeno? ¿De hacernos posar como
insobornables guerrilleros de la verdad? No sólo basta con ocultar
los apellidos de Tomasa… (Beltrán Félix, 2019: 325)

¿Puede entonces la ficción ser un vehículo para incidir sobre la realidad?, cuestiona la escritora Atenea Cruz (2019). La literatura de la violencia incita al lector a crear un puente de empatía
con las víctimas y señala que no podemos cerrar los ojos ante
aquellos personajes que han sido víctimas de asesinato, de violación o que han sido desaparecidos, pues cada uno de ellos tiene
una vida propia, una historia vinculada con la otros, así es el daño
que se produce no solo es con las víctimas, sino también con sus
familiares y la comunidad a la que pertenecen. Por eso hay que
no hay que refugiarse en el silencio “alguien tiene que seguir contándolas para que hablemos. Para no decir adiós y olvidar” (Cruz,
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2019).
Orfa Alarcón por su parte, al mencionar también a las víctimas, enfatiza la importancia de la memoria que debe permanecer
diáfana sin obstrucción alguna. Pero el miedo provoca que la gente
calle y no cuente las historias impregnadas de dolor, por lo que calla
en público por el temor de que “aquellos” puedan estar escuchando
y puedan arremeter contra uno. “Se les nombra «aquellos» porque
queremos sentirlos lejanos, cuando, en realidad, están junto a nosotros en la fila del banco” (Beltrán Félix, 2017). Es en la literatura
donde se puede nombrar y hablar de esos otros que atosigan la existencia y aunque cause estupor la literatura de la violencia requiere
hacerlo explícito para poder lidiar con aquello. “La ficción nos ayuda
a entender que aquellos no son tan lejanos, que los otros no son tan
aquellos” (Beltrán Félix, 2017).
Según Ignacio Sánchez Prado, el autor “construye con ética,
inteligencia y talento una escritura comprometida y de gran fuerza
que vislumbra un camino para representar y pensar nuestros atroces predicamentos” (2019). Geney Beltrán Félix nos sumerge en
un México que quisiéramos no contemplar. Adiós, Tomasa recorre el
velo de la realidad encubierta por la historia oficial, por las víctimas
silenciadas no sólo por la violencia normalizada por el crimen organizado y la corrupción del gobierno, sino también por el machismo
imperante en la sociedad mexicana. Una mirada que no deja de ser
cruda y agresiva como el mismo escenario contemplado. El papel
del lector entonces será el de asumir el compromiso de reproducir
las voces víctimas de la violencia que merecen ser escuchadas y erradicar los patrones de comportamiento machista tan arraigados en
nuestra sociedad que son detonadores de violencia atroz.
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Referencias
“Adiós, Tomasa no es una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut.”
(10 de diciembre 2019). El imparcial. Espectáculos Local. https://www.elimparcial.com/tijuana/espectaculoslocal/
Adios-Tomasa-no-es-una-narconovela-Geney-Beltran-enel-Cecut-20191210-0016.html
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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

The Monterrey News: la ciudad novelada de Hugo
Valdés
Michelle Monter Arauz
Universidad Autónoma Metropolitana- Azcapotzalco
monter.michelle@gmail.com

Fecha de entrega: 6-4-2021 / Fecha de aceptación: 20-6-2021
Resumen. En este artículo argumento mi lectura de The Monterrey News
de Hugo Valdés como una obra que privilegia la reconstrucción de la urbe
regiomontana. El análisis de la novela de efectuará por medio de tres ejes:
“mito fundacional”, “ciudad sin estilo” y “espacios subversivos”. El objetivo es desentrañar las diversas representaciones de una ciudad norteña
que, si bien se ha construido particularmente en oposición a la visión centralista de la Ciudad de México, contiene diversas similitudes respecto a lo
caótico de la urbe moderna.
Palabras calve: The Monterrey News, literatura urbana, espacio, ciudad.
Abstract. This article argument is that The Monterrey News by Hugo Valdés is a novel that privileges the reconstruction of Monterrey city. The
analysis is made through the following axis: “foundational myth”, “city
without style”, and “subversive spaces”. The objective is to unravel the
several representations of a northern city that has been constructed as an
opposition to the capital of Mexico, but that also contains similarities as
in the chaos of the modern city.
Keywords: The Monterrey News, urban fiction, space, city.

123

�Michelle Monter / The Monterrey News

The Monterrey News como literatura urbana
Lo más ordinario para todos, la
calle, fue la que llevó a
cabo
esta revolución del lenguaje.
Mediante los nombres de las calles,
la ciudad es un cosmos lingüístico.
Libro de los pasajes, Walter Benjamin

Este artículo parte de la concepción de que la literatura urbana funciona como un espacio de representación donde el autor
modeliza tanto la ciudad física y sus habitantes, así como las múltiples ficciones que se imbrican en la diégesis. De esta forma, en el
estudio de la literatura urbana1 no se puede prescindir del análisis de
la representación del ámbito social puesto que en ella se encuentra
un registro que da cuenta de las transformaciones de una ciudad paradigmática. Así, la transformación incesante de la ciudad se vuelve
una cualidad para su tratamiento narrativo. Muchos de los estudios
sobre el panorama de literatura urbana en México se fincan en el tratamiento literario que se le ha dado a la capital del país, dejando de
1 Según la entrada sobre ‘Literatura urbana´ en la Enciclopedia para la
literatura en México es “a partir de La región más transparente, de Carlos
Fuentes, publicada en 1958, [que] la ciudad no se conquista, sino que pertenece a
los escritores. En esta novela, Fuentes aborda alrededor de la consolidación de
la burguesía y la ruina de las clases trabajadoras. El sitio físico que elige para
ello es la ciudad de México. En un país que deja de ser presidido por militares
para dar paso a los civiles, Fuentes descubre la vida de los citadinos que han
dejado atrás la Revolución y el antiguo régimen, para insertarse de una vez
por todas en el nuevo orden. Esta obra es considerada, por la mayoría de los
críticos, como la novela que origina la literatura urbana”. Disponible en: http://
www.elem.mx/estgrp/datos/42

124

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

lado las representaciones literarias de otras ciudades. Una de esas representaciones corresponde con The Monterrey News (Grijalbo, 1990)
de Hugo Valdés Manríquez,2 obra que, si bien contiene elementos
del género de la novela histórica, es unas de las primeras novelas
urbanas donde se retrata a la ciudad moderna de Monterrey.3
Cuando hablo de representaciones en TMN,4 me refiero al
proceso de percepción, interpretación y reproducción que Hugo
Valdés efectúa en la novela. El autor, al hacer una reconstrucción de
un cuerpo social, presenta su propia representación de Monterrey.5
Además, recupero la definición de ‘espacio vivido’ de Henri Lefebvre en la cual alude a los espacios de representación “a través de las
imágenes y los símbolos que lo acompañan, y de ahí, el espacio de
los habitantes, de los usuarios, pero también el de ciertos artistas y
2 Hugo Valdés nació en Monterrey en 1963 y en su obra confluyen tanto
la novela, el cuento y el ensayo. Además de la novela a tratar en este estudio,
también ha publicado El crimen de la calle de Aramberri (Ediciones Castillo,
1994), Días de nadie (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1992) La vocación insular
(Ediciones Castillo, 1999), Breve teoría del pecado (Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo León, 2013), El asesinato de Paulina Lee (Tusquets,
2016), y Los confines del fuego: diarios de Santiago Vidaurri (Analfabeta, 2020).
3 Con respecto al título de la novela, está tomado del periódico del Coronel J. A. Robertson The Monterrey News cuyo primer número apareció el 23 de
abril de 1882. La característica principal de este periódico es que estaba escrito
en inglés, indicio de que posiblemente estaba dirigido a un público extranjero
en Monterrey. Así como el periódico, la novela da cuenta de los hechos históricos que conformaron la ciudad de Monterrey, así como de las relaciones
sociales de sus habitantes. La publicación en español comenzó a realizarse
hacia 1902 y finalizó hacia 1911. (González citado Bennett, 2007: 14).
4 De aquí en adelante se usarán las siglas TMN.
5 En el Diccionario de estudios culturales se plantea que “la representación constituye la estructura de comprensión a través de la cual el sujeto mira
el mundo: sus ‘cosmovisiones’, su mentalidad, su percepción histórica” (Szurmuk y McKee, 2009: 252).
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quizá de aquellos novelistas y filósofos” (2013: 98). Estas premisas
se concatenan con las ideas de Alex Matas Pons quien propone que
el análisis de la literatura urbana debe tomar en cuenta la relación
entre la creación artística y la práctica material que estructura el espacio, de tal suerte que “su densidad semiótica [de la ciudad] incluye
tanto la imaginación del progreso y la tecnificación encargada de su
realización como su contrapartida crítica, revela la falacia del poder
de las representaciones. La ciudad-concepto de la modernidad no
es imaginable […] sin sus contradicciones” (2010: 17-20). Por otro
lado, García Canclini en Imaginarios Urbanos plantea que “debemos
pensar en la ciudad a la vez como lugar para habitar y para ser imaginada. Las ciudades se construyen con casas y parques, calles, autopistas y señales de tránsito. Pero las ciudades se configuran también
con imágenes […] La urbe programada para funcionar, diseñada
en cuadrícula, se desborda y se multiplica en ficciones individuales
y colectivas” (1999:107). Los autores citados hacen hincapié en la
cuestión de las imágenes con las cuales se construye la ciudad. Estas
imágenes están cargadas de significados sobre la ciudad y sus habitantes. Las múltiples ficciones individuales y colectivas que plantea
Canclini nacen de las interacciones del cuerpo social que habita la
ciudad. Esta característica visual está íntimamente relacionada con la
capacidad imaginativa que es el impulso de la creación literaria. Entonces es posible argüir que cuando un escritor reconstruye una ciudad invariablemente reconstruye también el entramado social que
la habita, logrando desentrañar las diversas capas que conforman
un cuerpo social.6 Un ejemplo del ejercicio de reconstrucción de la
6 Es José Manuel Prieto en Poéticas urbanas: representaciones de la ciudad en la literatura quien define a la ciudad como “un sitio, un lugar que acoge
una serie de construcciones e infraestructuras que dan servicio a una pobla-

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ciudad que plantea TMN es visible en el siguiente apartado:
Gilberto Salas se encaminó al estacionamiento donde lo esperaba
su automóvil recién afinado. Tomó avenida Constitución luego
de haber dejado el Monterrey añoso de la colonia Obispado […]
Antes de llegar a Zaragoza, vio los picos de concreto del nuevo
santuario de Guadalupe, y junto a ellos la mole gris del viejo santuario, en cuya planicie fue siempre un niño mimado por el amor
de un padre que se esforzó hasta lo último por no vivir en la pobreza del barrio de San Luisito (Valdés, 2006: 110).

Gilberto Salas es un personaje que pertenece a la clase media trabajadora, pero como podemos observar en el pasaje anterior, proviene del barrio de San Luisito, también conocido como la
colonia Independencia. Para entender el marcador de clase social
es necesario saber que San Luisito es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, inclusive se encuentra descrito en el Corrido
de Monterrey.7 Se localiza al sur de lo que ahora es la Macroplaza
y divide el centro de la ciudad del municipio de San Pedro Garza
García. Su antigüedad va de la mano con el desarrollo industrial
de la región a finales del siglo XX. Con la fundación de Cerveción” y que lo urbano “apela a lo social y antropológico; no es la ciudad, sino
el espacio social o urbano donde se genera la vida urbana” (Prieto, 2012: 382-383).
Su libro es una cartografía de la ciudad de Monterrey a través de los espacios
representados en la literatura regional, es decir, el arquitecto usa la literatura
como herramienta para describir la ciudad como espacio físico, a través de sus
calles y sus edificios.
7 “Tengo orgullo de ser del norte, del mero San Luisito, porque de ahí es
Monterrey, de los barrios el más querido, por ser el más reinero, ¡sí señor!,
barrio donde nací”. Este corrido fue escrito por Severiano Briseño Chávez
originario de San Luis Potosí. Se cree que pudo haber sido compuesto entre
1939 y 1941. Ver: https://www.info7.mx/seccion/el-corrido-de-monterrey-es-cantado-con-orgullo-pero-pocos-saben-su-origen/1514748
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cería Cuauhtémoc y la Fundidora de Fierro y Acero se produjo
una ola de migración debido a la gran cantidad de empleos que se
generaron. Gran parte de los migrantes que llegaron a trabajar a
las empresas regiomontanas provenían de San Luis Potosí, lo que
originó que a su lugar de asentamiento se le conociera como Barrio de San Luisito. En 1910, en la celebración de los 100 años de
la Independencia de México, el Gobierno del Estado, encabezado
por Bernardo Reyes, nombró al barrio como se le conoce hasta
ahora: colonia Independencia.
El marcador que tiene esta colonia en particular corresponde con su historia, es decir, es un barrio de migrantes que llegaron
a Monterrey para trabajar como obreros. Así como Valdés muestra
la ficción colectiva en la cual el barrio de San Luisito es un barrio
marginal, aún en la actualidad los habitantes de la colonia Independencia siguen bajo el estereotipo de la pobreza y la delincuencia,
cuestiones que han generado la discriminación de otros sectores de
la población en conjunto con la estigmatización de la zona. Mientras
que el personaje de Gilberto Salas logró salir del barrio, la mirada de
otro personaje, un empleado de mediana edad subordinado de Salas llamado Francisco Cavazos, sirve como muestra del estereotipo
planteado anteriormente:
Para qué cambiar lo que uno es, se dijo don Pancho, lo que uno
nunca va a dejar de ser; Gilberto Salas, un muchacho lleno de
ambiciones, siempre sería para él alguien sin más futuro que aquél
que le impusiera el licenciado Milmo. Aunque odiaba tener razón
sobre ese tema, Francisco sabía bien que Gilberto no llegaría más
lejos, aun con el engaño de creerse una especie de secretario personal de Mario, y que nada iba a ganar copiándole los modos y
hasta la marca de cigarros que fumaba (Valdés, 2006: 116).

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Aunque Gilberto Salas tenga la capacidad y la ambición
como para subir desarrollarse profesionalmente, el personaje de
don Pancho logra ver que Salas está a merced de su jefe, el licenciado Mario Milmo, empresario miembro de la élite regiomontana. La
vida de Gilberto Salas no está bajo su control, sino que alguien de
una clase social más alta es quien podrá decidir sobre su futuro. En
este apartado el autor realiza una crítica hacia la falta de movilidad
en la sociedad regiomontana, donde la meritocracia no es una opción para el desarrollo: Gilberto Salas es un personaje marcado por
el signo del barrio de San Luisito.
El origen de la ciudad como articulación
Anzaldo González indica que es una falacia creer que las ciudades
modernas se crean de la nada porque se tiene el antecedente de
las grandes civilizaciones prehispánicas (2003: 35). La idea general
que enfatiza el autor es muy común dentro del imaginario social:
las ciudades prehispánicas como antecedente de las grandes ciudades de la modernidad mexicana. En Nuevo León no existe este
antecedente de la gran ciudad a la manera del canon prehispánico mesoamericano en el que se encuentran las grandes ciudades
de Tenochtitlán, Chichén Itzá, o Tzintzuntzan. Lo anterior está
relacionado con la concepción del indígena del noreste construida en oposición al indígena mesoamericano; mientras el primero
era nómada, el segundo fue capaz de erigir ciudades. Además, los
grupos indígenas del noreste no tenían una religión como en el
canon mesoamericano, por lo que no construyeron templos. Este
hecho fue un obstáculo al momento de la evangelización ya que,
a diferencia de las culturas mesoamericanas, no existían figuras o
elementos con los cuales realizar un sincretismo. Estos factores
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ayudaron en su momento a crear el estereotipo del “bárbaro del
norte” o del “indígena incivilizado”, el cual condujo a las prácticas de segregación que desembocaron en el etnocidio sufrido por
los indígenas nómadas del noreste (Ramírez, 2006: 23-25). Este
etnocidio fue gradual si tomamos en cuenta que la fundación de
Monterrey se realizó en 1596 y los últimos sobrevivientes fueron
registrados en los albores del siglo XIX. Durante más de dos siglos los grupos indígenas del noreste estuvieron sometidos a las
crueldades de los españoles que se asentaron en la zona. Según
Ramírez, “los indios potencialmente eran una manada que el español podía salir a capturar o un rebaño al que se le podía explotar.
De igual forma en que se hacía para reconocer la propiedad del
ganado, los españoles colocaron marcas corporales a los indígenas
para su identificación” (2006: 34-35).8 Fue la crueldad de los mecanismos con los que los españoles intentaron someter a los indígenas, que éstos terminaron por adoptar acciones de resistencia que
fueron catalogadas como agresiones. Este factor también ayudó a
que se formara la concepción del indígena bélico del norte. Aún en
la actualidad el término “indio bárbaro” es utilizado dentro de la
academia para referirse a los grupos indígenas del norte por lo que
se continua con la estigmatización que justificó el etnocidio. En
8 La figura de las encomiendas era el sistema por el cual se utilizaba a la
población indígena a través del trabajo forzado y funcionaba como un dispositivo de dominación del espacio que se conquistaba. La encomienda dio lugar
a tal nivel de esclavitud que la corona mandó a Francisco Antonio de Barbadillo y Vitoria para regular la situación de las encomiendas. Reproducimos una
propuesta de un encomendero en 1675 en Nuevo León: “antes se marcaba a los
indios para saber con una seguridad de que eran de ellos y no de otros… unos
usaban cuchillo al rojo vivo […] otros usan su marca de ganado […] pero eso
hoy no se usa y es necesario volver para evitar las confusiones que hay […]”
(Montemayor citado en Ramírez, 2006: 35).

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el contexto del folklore nacional el término “bárbaros del norte”
alude a quienes habitan el norte del país.9
En TMN encontramos, sobre todo en la línea narrativa histórica, una perspectiva crítica hacia el hispanismo que ha dominado
la investigación regional.10 Las menciones hacia la esclavitud y el
maltrato de los grupos indígenas en Nuevo León se realizan desde la
voz de los fundadores de la ciudad, Diego de Montemayor, Alberto
del Canto y Luis de Carvajal y de la Cueva, en el diálogo que comparten en el capítulo “Nuestra Señora de Monterrey (1526-1723)”:
Mientras que los españoles, en constante desobediencia de su majestad, seguían llevando indios en abundancia a los duros trabajos
de las estancias de labor, y los naturales se alzaban una y muchas
veces para llevarse consigo yeguas, vacas y cabras; mientras los
gobernadores se sucedían, y el último cronista vivo de Zavala tra-

9 Ver Luis Medina Peña, Los bárbaros del norte. Guardia nacional y política en Nuevo León, México, Fondo de Cultura Económica, 2015. En este libro,
Medina Peña aborda la conformación de la clase política nuevoleonesa durante
el siglo XIX, caracterizada por las batallas con comanches y lipanes, el ejército
estadounidense y por la gran actividad comercial que se desarrolló en el territorio fronterizo. Por otro lado, es de sobra conocida la frase de José Vasconcelos:
“Donde termina el guiso y comienza la carne asada, comienza la barbarie”
(Vasconcelos, 2011: 186). En ella podemos rastrear el estereotipo con el que aún
se habla de los habitantes del norte del país, relacionados con lo salvaje, lo
bárbaro y lo incivilizado.
10 Respecto a este punto Ramírez Almaraz indica que “existían otras prácticas que colocaban al indígena en igualdad de circunstancias que los animales,
prueba de ello es una de las ordenanzas de quien irónicamente ha sido llamado
el ‘defensor de los indios’, el gobernador Barbadillo, quien decretó ‘prohíbese
que a los indios se les eche lazo corredizo por el pescuezo, y sólo se amarren
en manos y brazos’[…] El historiador regiomontano Israel Cavazos describe a
Barbadillo como “pacificador y fundador de pueblos[…] libertador y padre de
los indios” (Ramírez, 2006: 35). Cabe mencionar que Israel Cavazos es una figura
fundamental en el estudio de la historia en la región.
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bajaba para todos ellos, a Juan Bautista Chapa11 se le veía siempre
con un revoltijo de hojas donde, de tanto en tanto, garrapateaba
alguna idea que le venía a la cabeza. Se la pasaba así anotando
[…] perpetuando acusaciones de sublevación y desorden, y proclamando aunque con letra muy queda, anuncios de azotes para
los lomos de los indios. Pero la gente era tan desbaratada y tan
necia a mal usar de aquéllos, que al cronista Chapa no le quedaba
sino lamentarse en silencio (Valdés, 2006: 47).

Una vez que el licenciado Barbadillo calmó con sus gestiones la
violencia de los ánimos, se retiró satisfecho del Reyno, sin saber
hasta algunos años después que los españoles en nada se habían
calmado, y que era necesaria su presencia vigilante en ese lugar
para que los ultramarinos dejasen ya de provocar a los indios que
no podrían sino defenderse con el ataque (Valdés, 2006: 49).

Como podemos observar, el mito fundacional de la ciudad
de Monterrey es una construcción que califica su pasado prehispánico como bárbaro, salvaje e incivilizado a diferencia del de la Ciudad
de México cuya identidad realza ese pasado, cargado de una exotización que también tiene sus bemoles, pero que a fin de cuentes rinde
un homenaje a la civilización que habitó ese espacio desde tiempos
prehispánicos. Al contrario, en Nuevo León poca gente tiene conocimiento de las poblaciones indígenas que hubo en la región y
ese vacío identitario fue llenado con la herencia industrial que dejó
el auge fabril de la ciudad a finales del siglo XIX. Después, cuando
ese auge industrial fue destruido con la declaratoria de quiebra de la
11 Juan Bautista Chapa (nacido Giovanni Bautista Schiapapria, 1627-1695) fue
un conquistador y escritor de origen italiano, llamado El Cronista Anónimo
debido a su crónica de la vida del Nuevo Reino de León en el siglo XVII, cuya
autoría permaneció en secreto por más de 300 años. Escribió el libro Historia
del Nuevo Reino de León de 1650 a 1690.

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Fundidora de Fierro y Acero en la década de 1980, la identidad de la
ciudad se configuró alrededor del discurso empresarial con base en
el trabajo y el hábito emprendedor como emblemas de la sociedad
regiomontana.
Monterrey como una ciudad sin estilo
Fue Alejo Carpentier quien puso sobre la mesa la idea de la ciudad
latinoamericana como “ciudad sin estilo”:
La gran dificultad de utilizar nuestras ciudades como escenarios
de novelas está en que nuestras ciudades no tienen estilo. Más o
menos extensas, más o menos gratas, son un amasijo, un arlequín
de cosas buenas y cosas detestables -remedos horrendos, a vecesde ocurrencias arquitectónicas europeas. Nunca he visto edificios
tan feos como lo que pueden contemplarse en ciertas ciudades
nuestras (Carpentier, 2003: 124).

Aunado a Carpentier, Manuel Delgado ha aludido a los inconvenientes que supone crear ciudades literarias a partir de ciudades “sin chiste”, mientras que José Manuel Prieto planteó la siguiente pregunta: “¿Es Monterrey una de esas ciudades?” (2012: 383).
Monterrey es una ciudad que, como vimos anteriormente, a razón
de negar el pasado indígena de la región, construyó su identidad a
partir de la idea del progreso modernizador de la mano del desarrollo de la industrial hacia finales del siglo XIX. No obstante, es
justamente ese desarrollo industrial el que caracterizó a Monterrey
como una ciudad hostil, contaminada y gris. Respecto a la arquitectura, Monterrey no cuenta con edificios coloniales y no posee
muchas construcciones históricas ya que, como vimos en el capítulo
1, durante la década de 1980 se destruyó el centro histórico. Por lo
anterior consideramos que, en efecto, Monterrey es una ciudad sin
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estilo a la manera de Carpentier, pero también el escritor cubano ve
una oportunidad para los novelistas americanos en la falta de estilo
de las ciudades:
El pasado siempre deja unas decoraciones magníficas, cuya descripción nos sugiere “buenos trozos de bravura” … Pero cabe
preguntarse si el verdadero papel del novelista no consistirá, precisamente, en prescindir de ciertos escenarios demasiado vistosos,
demasiado ricos en sugerencias, para conferir categoría humana y
universal a lo que se ofrece sencillamente a nuestra visión […] Es
precisamente en valorizar lo que carece de estilo propio, en hallar
la poesía donde no pareciera que existe, en valerse de elementos
pobres, donde está el genio de quienes saben elevar lo local y circunscrito a una categoría universal (Carpentier, 2003: 118).

El autor plantea que en el ejercicio de escribir una novela es
importante desarrollar la capacidad de universalizar una representación particular y de brindarle el ámbito humano a lo representado.
La ciudad sin estilo en sí misma no es un impedimento para el trato
narrativo, pues es en el genio del escritor donde reside la capacidad
de novelar.
Existe un carácter monstruoso de la ciudad que se enaltece
en la obra de Valdés a partir de pasajes como el siguiente en el que
el sol, a diferencia del conocido poema de Alfonso Reyes,12 resulta
ser una representación de la hostilidad de la ciudad a partir de la voz
de Rogelio Villarreal, personaje de la línea narrativa contemporánea
que entra en conflicto con Mario Milmo debido a la compra de un
terreno:
12 “No cabe duda: de niño, / a mí me seguía el sol. Andaba detrás de mí/
como perrito faldero; /despeinado y dulce, /claro y amarillo: /ese sol con sueño
/que sigue a los niños […]”

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Pinche Monterrey: pinche Monterrey […] lo dijo cuando dejaba atrás
la calzada Madero para enfilar por Zaragoza. […] Sol enfermo,
rabioso el de la ciudad, el de este cielo tan azul. Lo detuvo un semáforo, casi al alcanzar el verde para seguir, en la calle Espinosa.
Rogelio dejó que su vista corriera hasta la iglesia del Perpetuo Socorro que se alzaba con sus campanarios y sus cúpulas sobre los
locales del mercado. Oyó los pitazos constantes, el golpeteo de un
martillo hidráulico que abría una parte de la calle Zaragoza. Oyó
la radio, oyó que le pitaban y que le mentaban la madre porque
no avanzaba, y se oyó a sí mismo reprochándose por tratar una
vez más con Mario Milmo: pareciera que no escarmiento. Siguió por
un lado del Palacio de Gobierno y vio el color de la cantera vieja
de los muros del edificio […] Entró a las vías de sombra bajo la
Gran Plaza, se olvidó del sol y del calor […] Dejó Padre Mier y
miró de reojo el monumento en homenaje a los obreros asesinados en 1936, y vio el faro anaranjado del Comercio, y detrás de él
el Casino y la catedral, y su vista regresó al encallar en la estatua
cercana de Ignacio Zaragoza. Luego vio las altas paredes del Palacio Municipal que le daban paso a un trabajo de Rufino Tamayo:
el Homenaje al Sol (Valdés, 2006: 85).

En este pasaje la monstruosidad de la ciudad sin estilo es aumentaba por la enumeración caótica a la cual se somete al lector. Los
diversos edificios y la rapidez con la que son nombrados, uno detrás
de otro, dan la sensación de ir por una ventana viendo cada uno de
estos objetos pasar a nuestro lado sin lograr entender del todo su
orden. La relación del sol de Monterrey con la escultura de Rufino
Tamayo funciona como una ironía ya que, en los veranos, Monterrey puede alcanzar temperaturas de hasta 40 grados centígrados,
lo cual le otorga al sol la característica de “rabioso”. También en
este pasaje podemos observar a la ciudad siendo “abierta” por un
martillo hidráulico, justo sobre la calle Zaragoza que cruza el centro
de norte a sur. Anteriormente mencionamos que la capacidad de
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transformación de las ciudades paradigmáticas resulta ser una cualidad al momento de representarla en una obra literaria. Esta idea
podría no contraponerse sino complementar a la “ciudad sin estilo”
de Carpentier y el reto narrativo que implica. En efecto, Monterrey
no es una ciudad estática, está en constante transformación y son
justo estas transformaciones urbanas tan radicales las que la inhiben
de la armonía de un estilo.
Siguiendo con la categoría de ciudad sin estilo, en este pasaje
se describen diversos edificios y monumentos que no guardan relación alguna más allá de que comparten el mismo espacio. El Palacio
de Gobierno fue un proyecto arquitectónico llevado a cabo durante
el gobierno de Bernardo Reyes; es un edificio de cantera rosa cuya
construcción comenzó en 1895 y concluyó en 1908. Por otro lado,
la Gran Plaza, mejor conocida como la Macroplaza, se inauguró en
1987 y es una placa de cemento que cubre casi 40 hectáreas en donde se encuentran, entre otros monumentos, el Faro del Comercio de
70 metros de altura, de color naranja y que por las noches enciende
un láser verde que se puede ver desde varios puntos de la ciudad. Su
autoría se le atribuye a Luis Barragán, pero él jamás lo reconoció.
Este bastardo del diseño es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Recuperamos una crónica de Guillermo Sheridan
que narra la inauguración del monumento:
Desde nuestro concepto del urbanismo hasta los nombres de las
tiendas, pasando por las ideologías, siempre nos las arreglábamos
para atinarle a lo más feo. Los monumentos son tan espantosos
que no se sabe si están allí para adornar a la ciudad o son su sistema de control de plagas […] Pero lo más macro de la Macroplaza
es el Faro del Comercio. Se trata de un monolito como el de 2001
pero cien veces más grande y no negro sino anaranjado y de estilo

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abstracnaco. Está erigido en el mismo lugar donde hace apenas
unos lustros algunos industriales jugaron al tiro al blanco con una
manifestación obrera desde las ventanas del Casino. […] Yo estuve ahí el día en el que fue inaugurado el macrofaro del comercio.
Martínez soltó un macrodiscurso tan elegante como la fuente de
Neptuno. Después conectó el interruptor que debería encender
los treinta millones de pesos de rayos láser que, encendidos en
la parte más alta del monumento, harían saber al paseante que
había llegado a la tierra de la libertad empresarial. Miles de gentes
volteaban hacia las torres esperando ver los rayos láser. El gobernador apretaba una y otra vez el interruptor y… no pasó nada.
Absolutamente nada (Sheridan, 1988: 107).

En esta crónica de Sheridan es posible visibilizar de nuevo el
proceso de encubrimiento de un evento infame con un instrumento
que diera otro significado al espacio. En este caso, Sheridan se refiere a la masacre del 29 de julio de 1936 cometida por miembros del
grupo de corte fascista Acción Cívica Nacionalista en contra de la
Federación Trabajadores de Nuevo León. Para 1936 los conflictos
entre el presidente Lázaro Cárdenas y la burguesía regiomontana
habían alcanzado un punto álgido que culminó con la llegada a la
gubernatura de Nuevo León del general Anacleto Guerrero. Una
de las primeras declaraciones de Guerrero hacia los dirigentes de
las organizaciones obreras de Monterrey fue la siguiente: “Funestos
logreros de la revolución […] zánganos que viven a expensas del
proletariado, escudados en el pomposo nombre de líderes” (Gutiérrez citado en Vázquez: 2017: 169). Después de tal declaración,
el ambiente en Monterrey se polarizó gracias a la afrenta que tanto la prensa como los empresarios a través de sus sindicatos blancos iniciaron. A través de la Asociación Cívica Nacionalista, cuyos
miembros pertenecían a la burguesía regiomontana y donde se enDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-5

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contraban personajes como Eugenio Garza Sada, Roberto Garza
Sada, José Saldaña, Manuel L. Barragán, y Joel Rocha, se gestó un
atentado en contra de las organizaciones obreras.
El 29 de julio de 1936 la Federación de Trabajadores de
Nuevo León organizó un mitin para exigir la disolución de grupos
fascistas como Acción Cívica Nacionalista y Acción Revolucionaria Mexicanista, el cese de los sindicatos blancos en los cuales el
patrón seguía liderando y la creación de una ley de inquilinato que
protegiera de los abusos de los casatenientes. Después del mitin, los
trabajadores fueron atacados con ladrillos que eran lanzados desde
las alturas de los edificios que rondan la Plaza Zaragoza y atacados
con armas de fuego que eran disparadas desde las alturas del Casino
Monterrey por los miembros de Acción Cívica Nacionalista. Los
burgueses asesinaron a tres obreros: Feliciano Alcocer, José Guadalupe Palacios y José Bárcenas, e hirieron a una veintena más, entre
ellos Tomás Cueva, secretario general de la Federación de Trabajadores de Nuevo León. Según Meynardo Vázquez, “el presidente
Cárdenas ordenó al gobernador desaparecer la Asociación Cívica
Nacionalista, lo cual acató, pero los agresores nunca fueron juzgados ni sentenciados, su arresto fue de sesenta horas y no en la cárcel
municipal, o en el penal del estado; sino en las cómodas instalaciones del Campo militar. Los expedientes de ese asunto desaparecieron y a los agredidos nunca se les tomó declaración por parte de la
Procuraduría del Estado” (2017: 170).
No es azar que el Faro del Comercio se encuentre justamente en el mismo lugar donde ocurrió la masacre de trabajadores. Más
aún, la intervención que se hace del espacio no implica solo una imposición del gobierno sobre la población, sino que es también una
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imposición sobre la memoria y la identidad. Ya no son los obreros
antaño los que construyen la ciudad, sino los empresarios junto con
los gobernantes, y el poder económico que representan.
El centro de la ciudad como espacio de marginación
Desde la fundación de Monterrey en 1596 pasaron tres siglos en los
cuales las dimensiones de la ciudad permanecieron muy similares al
encuadre del centro. Su desarrollo a finales del siglo XIX se vincula
con el progreso de su industria. Monterrey comenzó a desbordarse
gracias a la oferta de empleos brindados por las nacientes fábricas.
Incluso para 1900, año de creación de la Fundidora de Fierro y Acero, ésta se encontraba en la periferia de la ciudad. Actualmente el
Parque Fundidora, situado en los terrenos de la fábrica, está considerado dentro del centro de la ciudad. Es decir, el corazón urbano
de Monterrey también ha sido sometido a diversas transformaciones a lo largo del siglo XX. Como en toda ciudad, el centro ocupa
un lugar privilegiado en la dinámica urbana. Por ejemplo, la principal
razón del proyecto de la Gran Plaza estuvo relacionada con la mala
imagen del centro relacionada con el tipo de establecimientos que
abundaban: cantinas, burdeles, vecindades y la gente que habitaba
o frecuentaba estos lugares. En este sentido, el objetivo del proyecto fue desmantelar las estructuras comerciales (en el caso de las
cantinas y burdeles) y habitacionales (en el caso de las vecindades),
también alterando el tejido social que se construía a partir de esos
espacios.
Según Anzaldo, “en la ciudad siempre han existido espacios
negados o ignorados por la sociedad en los cuales los seres humanos
han dado rienda suelta a sus preferencias y conductas sexuales. En el
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caso de los homosexuales, esta población distanciada de la represiva
dicotomía genérica es casi siempre relegada a los suburbios bajos y
a la clandestinidad, oculto ante la mirada de las buenas conciencias”
(2003: 33). En TMN, mucha de la experiencia narrativa situada en
el centro durante la década de 1980 corresponde con espacios subversivos. Valdés enfrenta dos realidades al incorporar estos espacios
de ruptura, ya que los clientes asiduos a este tipo de lugares son los
personajes masculinos de clase alta, como podemos observar en los
siguientes extractos de la novela:
Ahora se dirigía [Julio Villarreal] al Manolo’s para acostarse con la
muchachita que cobraba una moneda por pieza bailada […] Las
puertas del mercado Victoria seguían abiertas; más que la mercancía de sus frutas apiñadas, bajo la amarillenta luz de los focos el
local mostraba el desafío y la miseria de un grupo de prostitutas
tristes que tomaban su café con leche hasta que eran empujadas
de nuevo a la cama prestada (Valdés, 2006: 117).

Recién ingresado, el diputado Luis Orozco permaneció solo en
una de las mesitas […] un travestido se ocultó a un lado, cerca
de los focos de una de las columnas, y se reacomodó un sostén
que ceñía sus senos falsos […] El ayudante que conducía a veces
el auto del diputado advirtió en la sonrisa complacida de su jefe
el preludio de lo que pasaba siempre: las primeras definiciones
sociológicas como un reconocimiento del lugar y luego, con una
presa joven a la vista, la petición de hacerle traer a ese o el otro
muchacho de la barra para platicar a solas con él (Valdés, 2006:
119).

Además de la clandestinidad en la que se enmarcan los actos narrados por Valdés, el caso del diputado Luis Orozco contiene
otros factores que llaman la atención. Orozco, al estar dentro de un
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establecimiento se encuentra fuera del espectro público, pero aún y
con este nivel de ocultamiento Orozco no es capaz de manifestar su
deseo. Su chofer tiene que entrar a cuadro para realizar el ritual de
buscar un acompañante para el diputado. En el mismo tenor, Valdés
como narrador tampoco expresa el acto sexual de manera directa,
sino que lo disfraza con eufemismos como “platicar a solas”. En
este caso, el proceso de ocultamiento atraviesa no solo la capa de lo
público y lo privado, sino que también pasa por la capa del lenguaje
al no ser nombrado.
Por otro lado, la representación que hace Valdés de estos
espacios subversivos, al menos en la literatura regional de la época,
es una cuestión innovadora, aunque en esa misma época, otro exponente literario de la marginalidad regiomontana corresponde al
ámbito de la poesía. Samuel Noyola (1965) publica en 1986 Nadar
sobre mi llama, libro que contiene uno de los poemas más grandes
hacia la ciudad de Monterrey, “Nocturno de la calzada Madero”,
donde a través del recorrido sobre la calzada Madero, que cruza de
oriente a poniente el centro de la ciudad, revela los espacios ocultos
que, de manera paradójica, es en la noche cuando son más visibles:
Porque mis días se han levantado
contra una ciudad enjoyada de mendigos,
circos donde la razón atraviesa aros de fuego,
pirámides con sacerdotes adorando la cifra y el puñal, […]
Allá donde la puta, el califa y el maricón
se deslizan orgullosos de su techo de estrellas,
como una corriente afiebrada que va puliendo las mesas,
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el vidrio turbio de las botellas
donde respiran rumorosas abejas,
y levantan burbujas hasta el ojo ebrio,
que revientan con el tambor y las maracas
si dos bailarines se tallen entre el viento dorado de una cumbia.
(Noyola, 2011:77)

Esta similitud en cuanto al tema de la marginalidad no es
arbitraria. Existe una relación directa entre TMN y “Nocturno de
la Calzada Madero” en tanto que la primera edición de TMN en
1990 contiene el siguiente verso como epígrafe: “Porque mis días se
han levantado contra una ciudad enjoyada de mendigos”. Esta relación también se hace evidente a través de la representación de los
personajes marginados que habitan los espacios subversivos. Tanto
Noyola en la poesía como Valdés en la narrativa posicionan a la
puta, el califa y el maricón como personajes que viven la ciudad nocturna. La calzada Madero en conjunto con las calles de Guerrero,
Reforma y Arteaga, además de algunas partes de la Avenida Colón
y Cuauhtémoc, poseen en conjunto este marcador de zona roja. Las
cantinas, burdeles y comercios que se encuentran en esta zona aún
en la actualidad corresponden a los mismos narrados por Valdés en
TMN. En este sentido, es irrelevante si Valdés nombra los lugares
sobre los que escribe, es suficiente saber que esta parte de la diégesis se desarrolla en el centro de la ciudad para entender qué tipo de
sitios son los descritos en la novela. Mientras que los sitios que pudieran ser catalogados como patrimonio histórico de la ciudad han
sido demolidos o transformados, la cartografía de la marginalidad
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ha permanecido vigente a pesar de los casi 30 años que separan la
publicación de TMN.
Consideraciones finales
En este artículo argumento que la identidad de la ciudad en constante transformación es el gran tema de The Monterrey News. La tesis de
Valdés sobre Monterrey proviene de la vileza de los cimientos sobre
los cuales se ha construido la ciudad y que han quedado ocultos a
través de estas transformaciones identitarias que van de la mano
con sus cambios físicos, no en balde el autor concede amplios pasajes a la reflexionar sobre ello. Además, es posible sostenes que
la principal característica de Monterrey como ciudad sin estilo es
el proceso de trasformación que se realiza constantemente en los
espacios cargados de memoria (el Faro del comercio, la Macroplaza)
despojándolos de una armonía estética. Estos espacios son también
cimientos de la diégesis que, aunados al tratamiento del origen de
Monterrey, funcionan como ejes articuladores de la novela.
Dado que la novela se finca en la representación de la ciudad
a través de las múltiples capas del tejido social, la narración logra
imbricar las características de la ciudad contemporánea con los aspectos históricos que le dieron origen, develando una fuerte crítica
hacia Monterrey. A través de las categorías de análisis propuestas el
mito fundacional, la ciudad sin estilo y los espacios marginados fue
como logré definir que el motivo en la novela resulta ser la vileza
primigenia de la ciudad que se plantea en los pasajes históricos y se
reafirma en la línea narrativa contemporánea.

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

“It’s not Art, It’s State”: Rethinking the Feminist
Interventions into the Mexican Monument of
Independence through the Post-Aesthetic Concept
of Emptiness and Leerraumkunst 1
Nínive Vargas de la Peña
Columbia University
nmv2124@columbia.edu

Fecha de entrega: 29-4-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Resumen. Después de la intervención feminista sobre el Monumento a
la Independencia, aunado a otras acciones históricas en contra de comisiones del Estado, se ha vuelto crítico el cuestionamiento sobre la “profanación” de monumentos identitarios y obras de arte para actualizarlos
históricamente a través de un proceso de violencia creativa. Basados en
el concepto post-estético de Raum o espacio, expuesto por Heidegger,
entendido tanto como presencia, así como el vacío para convenir significado, aunado al nuevo concepto de “arte vacío” (Leerraumkunst), esta
investigación realiza un estudio filosófico e historiográfico del monumento a la independencia, junto con la intervención feminista sobre el mismo.
Teniendo en cuenta el término Heideggariano de “preservación” en el
1 This research could only be achieved through the invaluable guidance
of Professor Diane Bodart, from Columbia University for whose research into
the interaction between public monuments and spaces stands as an exemplary
work into the projection of power in Imperial Spain and its colonies. Equally
indebted is this study to the philosopher and Professor John Rajchman whose
philosophical understanding of art strives for the creation of a new understanding of its importance within post-modern thought.

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arte, esta investigación vendrá a demostrar cómo actos de intervención en
el arte del estado pueden ser equivalentes a tal concepto. Esta discusión
nos permitirá cruzar el puente de la singularidad de este evento histórico, a
una verdad ontológica que pueda cuestionar la sacralización totalitaria del
arte identitario del estado.
Palabras clave: feminismo, Heidegger, Leerraumkunst, Raum, arte,
postestética
Abstrac. Leading the feminist intervention on the Mexican Monument of
Independence, and further historical actions into commissions of the State,
question have risen upon the “desecration” of identitarian monuments
and artworks as to historically actualize them through a process of creative violence. Grounded upon Heidegger’s post-aesthetic concept of Raum
or space, understood both as presence and emptiness in which to imprint
meaning, along the newfound concept of Leerraumkunst, this research
conducts a philosophical and historiographical study of the Monument of
Independence, along with the feminist intervention upon it. Taking into consideration Heidegger’s term of “preservation” within art, this research will
come to demonstrate how acts of intervention into the art of the State
might become akin to such concept. This discussion will let us cross the
bridge from the singularity of this historical event and monument, into
an ontological truth that might question the mindless sacralization of the
State’s identitarian art.
Keywords: feminism, Heidegger, Leerraumkunst, Raum, art, postaesthetics

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“Solo
tante
ción
mos

durante el fugaz insde nuestra participacon lo absoluto podeafirmar que existimos”.
José Vasconcelos

Sculpture: the embodiment
of the truth of Being in its
work of instituting places.
-Martin Heidegger, Die Kunst und der
Raum

After four policemen in Mexico raped a 17-year-old girl a massive feminist protest was convoked on August 16, 2019. As part of
the historical strike in Mexico City, the monument commemorating
Mexico’s Independence was vandalized, or shall we say ‘intervened’.
The Angel of Independence, as it’s commonly known, a golden statue of
a female allegorical Victory standing in a column with a mausoleum
at its base, was set partly on fire and covered in feminist mantras and
cries of rebellion at its foundation, such as: “Ni una más” (Not one
more), “Amigas, se va a caer” (Friends, it shall fall), “México Feminicida” (Mexico, murderer of women) and the phrases “No es Arte”
and “No es Arte; es Estado” (It isn’t art, it’s the state) surrounding
its base.2 As the state decided to pardon the women who intervened the monument—along with any vandalization occurred during
the protest—questions have risen regarding the validity of acting
2 Los Angeles Times (2019)  Vandalizan Ángel De La Independencia Durante Marcha De Mujeres. [Video].
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

upon established identitarian monuments and artworks as to re-signify and historically actualize them through a process of creative
violence. This research aims to discuss this predicament, along with
its occurrence in any future acts of intervention aimed towards the
art of the State. Grounded upon Heidegger’s post-aesthetic concept
of Raum or space, understood both as presence and vacuum, along
the newfound concept of Leerraumkunst, this research will conduct
a philosophical and historiographical study of the Monument of Independence itself, along with the feminist intervention upon it. Ultimately, this research pursues the Heideggerian conviction that thinking
through art can guide us into the future and can help us demonstrate a genuine understanding of the being, as well as his creations
within history.3
Furthermore, as the feminist intervention wasn’t a simple
destruction, or iconoclastic action against the monument but they
imprinted on its surface mottos and phrases in a rebellious act of
“poetic intervention”; a concept underwritten through the covering
of the pedestal (and its surrounding statues) with symbols that rephrased and recontextualized the monument as a landmark of resistance along with a memorial to the fallen women, this study, will
rather contemplate the post-aesthetic validity of its desecration as
an act of reassertion of the self and being—in this case that of
Mexican identity—through Heidegger’s own writings. Therefore,
this research will not only revisit the history of the memorial itself
to understand its contradictory origins and significance, but contrast
3 As Heidegger himself would say in his defense of art as an ontological
tool: “The essential nature of art would then be this: the setting-itself-to-work
of the truth of beings. Yet until now art has had to do with the beautiful and
with beauty—not with truth” (Heidegger, 2002: 16)

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it along with post-aesthetic concepts that might lead us to understand how this memorial, along with any art of the State, has become
susceptible to be actualized when they turn into a Leerraumkunst or
empty art; be it through preservation, as Heidegger envisions, but
also through intervention—a concept he never considered but will
be grounded in his philosophical reflections on creation and preservation, as they both actualize the being across history. In this
way we aim to cross the phenomenological bridge that allows us to
move from an interpretation of a particular work of art or historical
action—the feminist intervention—into an ontological truth that
concerns other interventions into the art of the State.
However, this study sets itself aside of the discussion of
Heideggerian aesthetics (or anti-aesthetics),4 and rather takes on an
approach based upon his famous essay The Origin of the Works of
Art, for which artworks shape and express our historical reality while considering the concept of “preservation” through interaction as
a new origin for the artwork.5 Only through such a post-aesthetic
thinking can we recognize art’s true purpose, helping us understand
4 Through his “Afterword” (late 1930’s) and later “Addendum”(1957) to “The
Origin of the Work of Art”, Heidegger criticizes the modern aesthetic focus
into the beauty of an artwork rather than its potential to create history through
the confrontation of beings with ontological truths of themselves and their realities. Therefore, the philosopher called for its surpassing in what has been
called by posterior thinkers, such as Lan Thomson, post-aesthethics.
5 “The Origin of the Work of Art”, is the essential source to understand the
philosophers attempt to overcome aesthetics through an understanding of the
work of art in relationship to history. Delivered repeatedly between 1935 and 1936,
the essay was held closely by Heidegger himself who added an “Afterword”
in the late 30’s and a further “Addendum” in 1957, making us believe in the
continued importance of his conclusions through his lifetime. Please refer to,
Heidegger, M. (2002). The Origin of the Work of Art. In J. Young &amp; K. Haynes,
Heidegger:Off the Beaten Track. Cambridge University Press.
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the inconspicuous way in which its creation and further contact with
the work of art—be it as an act of conservation or intervention—
unveils the truth of the artwork and actualizes its essence within
history. Furthermore, as we concern ourselves with the notion of
art, we will inevitably deal with the concept of Dasein or being, Raum
or space (both as presence and absence), and history, and thus, his
foundational work Being and Time would be attentively held in this
study, alongside his late-life lecture of Kunst und Raum where all the
aforementioned concepts will be joined. Finally, while this exercise
emphasizes upon the intervention to the Monument of Independence,
the truth uncovered could apply to any historical art produced by
the State. As we will come to see, such works expressly depend on
their interaction among beings as to gain meaning, and not through
their pristine existence without any connection to its surrounding
context.
Emptiness within Presence: Understanding the Leerraumkunst
In ages past the vandalization or damage of a monument, especially one pertaining to the image a figure of authority, would have
had the perpetrator executed or heavily penalized. As mentioned
by Gabriel Paleotti, the statue acted as a replica or extension of
the persona, therefore wounding its image was a crime tantamount
to hurting the person itself, and so a crime of lèse-majesté.6 Nevertheless, the Angel of Independence, as we will explore in our next
section, does not stand in for a figure of authority but as an unclear
commemoration of Mexico’s Independence from Spain—while still
6 Paleotti, G., McCuaig, W., &amp; Prodi, P. (2012). Discourse on sacred and
profane images (191-201). Getty Publications.

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being constructed by the implementation of iconography from Imperial Rome along with other European models of remembrance.
Furthermore, its construction was consistently attempted to glorify and serve authoritarian leaders in Mexican history and not as a
genuine celebration of the liberation of European interventionism.
Thus, in the contradiction of its own existence in accordance with
its ‘intended’ essence other rules might apply to its desecration and
the intervention done upon its plastic presence.
Grounded on Heideggerian metaphysics, when monuments
and statues become empty of meaning they lend themselves to be
rethought. Not as a defect, but rather as an opening; being that truth
can only exist within the possibility of an unveiling and meaning can
only be obtained where there is an empty space to project it into. As
said in Kunst und Raum, “Emptiness is not nothing. It is also no deficiency. In sculptural embodiment, emptiness plays in the manner
of a seeking-projecting instituting of places” (Heidegger, 1969: 7).
This nothing will come to be as the mouth in the Genesis in Judaic
thought that suddenly opened, and sound was born; as it is from the
silence that everything emerges. Heidegger says, “Does truth arise
out of nothing? It does indeed, if by nothing is meant the mere not
of beings ” (Heidegger, 2002: 44). This sort of reflection is made
explicit with his early phenomenological analysis of Van Gogh’s
representation of a pair of tough farmer’s shoes, in which he would
emphasize the nothingness surrounding it as the space in which
meaning is projected. Heidegger says, “There is nothing surrounding this pair of shoes to which and within which they could belong;
only an undefined space. […] A pair of peasant’s shoes and nothing
more. And yet. From out of the opening of the well-worn shoes the
toil of the worker’s tread stares forth” (Heidegger, 2002: 14). In his
Introduction to Metaphysics, the philosopher examines once again the
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painting, and delves even further into the nothing that it contains
along with the potency that that fact encompasses.7 As he says, “The
picture really represents nothing [Das Bild stellt eigentlich nichts dar].
Yet, what is there, with that you are immediately alone, as if on a
late autumn evening, when the last potato fires have burned out, you
yourself were heading wearily home from the field with your hoe”
(Heidegger, 2002: 37-38). For Heidegger, this visible “nothingness”
exists as an entity and not merely a no-thing or no-being at all; after all,
the concept of emptiness, by embodying itself through art as a medium, comes to being. For the philosopher, the encounter with the
void conditions our experience rendering us able to project our Dasein within the painting and uncover an ontological truth of the self.
It is from the experience of nothingness where beings can come
to inhabit an artwork, and thus create an act of historical meaning.
Accordingly, with the dilution of significance and within the
absence of truth, we might be in need of a new term to describe
such state when it comes to inhabit the artworks from within for
which Leerraumkunst, being ‘art of emptiness’ or ‘empty art’ could
be of service. Building upon Heidegger’s concept of Raum, the term
allows to convey both the temporal displacement suffered by the
monument, along with it becoming devoid of meaning while bringing forth an opportunity to be actualized. Furthermore, the term
let us rehabilitate Heidegger’s colonial gaze, not as an ‘art of space’
(Raumkunst) but rather ‘an art of emptied space’ as Leerraumkunst
exists as literally “vacuum art”.8 It is then that when form and con7 Please refer to Heidegger, M. (2000). Introduction to Metaphysics. Yale
Nota Bene.
8 Leerraum also brings forth other sorts of associations such as Leerraum
a space that has been emptied through an act of aggression, be it genocide or

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tent, intent and existence, coming-into-being and actual being occurs in a state of self-contradiction, and the artwork comes close
to the nullification of its essence creating a condition of voidness,
it becomes subject to being resignified; as the basket that has been
cleared in Heideggerian thought, and it is within this emptiness that
it holds potency of carrying fruit once again.9 Therefore, the Leerraumkunst exists as formed matter whose being has become devoid
of meaning and is essentially contested through its own history or
conflicting relation to its contemporaneity for which the art of the
State, due to the ever-changing waters of time and political power, is
more susceptible to fall into. If art is truth made manifest, in the Leerraumkunst the essence of the work will not abide to the occurrence
of truth, informed by its political purpose along with its manner
of interaction with the people of its contemporaneity. This is why
we must emphasize its relationship to this sort of art, and not any
simple artistic creation, as it should inherently belong to the people
that conform it, along with an understanding that this condition of
emptiness tends to occur within this category of art as a more palpable phenomena as it is a being existing through time connected to
the ever-changing identity of a Nation. After all, art is the “Being of
Beings”. 10 Thus, this emptiness should be understood not as a fault,
but rather a condition that brings forth an opportunity.
complete nullification.
9 “To empty the collected fruit in a basket means: To prepare for them this
place.” Heidegger. 1969
10 Heidegger refers to it as such both in in his Introduction to Metaphysics
(p.38), as well as in The Origin of Art. A similar discussion of art as an entity is
developed in Die Kunst und der Raum.
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While Meyer Shapiro saw this self-projection into the nothing as a fault of Heidegger’s interpretation—a vision contemporary commentators do not share—when applied to the art of the
state, this act of projection of the self becomes essential as to position an artwork within its contemporaneity, and thus, in history.
11
Thus, in this developed concept of space, both as presence but
also as the emptiness, such as the nothingness surrounding Van Gogh’s painting but that now inhabiting the artwork from within, is
what the Leerraumkunst conceptualizes. It is through its usage and
comprehension that we might come to understand how an act of
intervention done into a commission of the State, comes to be an
actualizing act upon the essence of the artwork. These new associations will make themselves clearer once we immerse in a brief
exercise of historiography using the “Monument of Independence”
as our object of study, along with its intervention, as to understand
how the memorial since its inception was ultimately created for the
glorification of authoritarian figures within the nation, and not for
the combatants of Independence or the inhabitants of such state.
Thus, its name and identity, along with its chosen iconography and
placement—and displacement from “El Zocalo” to the promenade
of Reforma—, generated a void in which the women of Mexico
could activate the monument, imprinting meaning upon the already
existent vacuum.

11 Please refer to Meyer Schapiro, “The Still Life as a Personal Object – A
Note on Heidegger and van Gogh (1968),” in Schapiro, M. (1994). Theory and
philosophy of art. George Braziller. For a critic into his view, please refer to the
third chapter in Thomson, I. (2012). Heidegger, art, and postmodernity. Cambridge University Press.

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A Conflicting History: The Creation of the Vacuum 12
Once the fight for sovereignty had been won, the ever-changing
governments of the Mexican territory considered building a monument in the Plaza de Armas that would commemorate Mexico’s
independence from Spain. This strategic location not only represented the heart of the colonial cosmos, but also the center of the
Aztec empire, marking itself as a ‘lieux de memoire’, a place where
the society could rally around to assert a common past.13 The creation of an identitarian monument following the experience of the
war, fell in line with an artistic trend firmly established in Europe;14
and so, between 1821 and 1843 several competitions were called but
the project never came to fruition due to the constant conditions of
political instability (Martínez Assad, 2005: 13). However, after the
loss of the territory of Texas in 1836, the fraught experience of the
first French Intervention in 1839, and the increasing tensions with
the American government that anticipated a bigger conflict on the
horizon, Mexico finally decided upon the building of a war monument in Mexico’s main square that would help serve as a reminder
12 This historiographical study is made possible due to the extraordinary
research of Martinez Assad, C. (2005). La patria en el Paseo de la Reforma.
Universidad Nacional Autónoma de México.
13 The term was developed by Nora, Pierre (1997) Realms Of Memory.
Rethinking The French Past.. New York, NY: Columbia Univ. Press and was
found in Rausch, H. (2007). The Nation as a Community Born of War? Symbolic
Strategies and Popular Reception of Public Statues in Late Nineteenth-Century
Western European Capitals. European Review Of History: Revue Européenne
D’histoire, 14(1), 73-101.
14 Please refer to Rausch, Helke (2007) “The Nation As A Community Born
Of War? Symbolic Strategies And Popular Reception Of Public Statues In Late
Nineteenth-Century Western European Capitals”.
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of Mexico’s unification within the increasingly unstable geopolitical
situation. And thus, this monument could stand as a symbol of a
novel republican consensus on political organization as well as a
connection to the building of a new state with a self-defined identity apart from Spain; as the Mexican needed not only to project a
coherent identity to the nations abroad, but also render it visible to
its own citizens who had been continuously hit by foreign entities.
Therefore, by 1843 the Mexican President Antonio López
de Santa Anna—the same man that had signed for Texas’s Independence in 1836 and who had tackled the first French Intervention—
convoked an art contest with the support of the former Royal Academy of Arts of San Carlos. Be it as strategy to help consolidate his
decaying authoritarian image, or as a message of union in a clearly
divided political panorama, he led the efforts for the creation of
the artwork.15 As part of the endeavor, he formulated a series of
requirements for the monument, which will impact and remain into
the final design of 1910. Conforming to his petitions, an honorary
column with a minimum height of 42 m, topped by a statue of Victory, among other requests for the pedestal were established.16 This
structure was meant to act on direct referentiality to the July Column,
15 As part of the design of the column contemplated the inclusion of three
scenes that enhanced the persona of Santa Anna in correlation with the creation
of the Mexican state: el Grito de Dolores, Mexico’s first call for independence;
the triumphant entry of the “Ejercito Trigarante” into Mexico City, marking
the beginning of Independence; and finally, the battle of Pueblo Viejo, a minor
struggle that happened in Tampico for which Santa Anna was responsible for
its victory.
16 At the base of the column the pedestal was meant to be adorned with
statues and bas-reliefs, that would be surrounded by a fence and other minor
statues that would adorn the square as to create a monument within an artificial
public square inside the Plaza the Armas.

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a European monument located in Paris commemorating the French
Revolution. And while the election of its design might have responded to the overall taste for French culture that existed among the
population,17 as well as the increasing influence of that said culture
in Mexico’s ruling classes,18 it was certainly an odd choice considering the Napoleonic intervention that had occurred some years
prior, and the supposed intent of the war monument to commemorate its independence from the European forces.19 By September of
1843, in the frame of national celebrations, the first stone was laid in
the Plaza de Armas. However, when roughly a meter and a half of
the pedestal, or ‘zocalo’, had been constructed the project was abandoned for lack of resources aimed toward its erection (Martínez
Assad, 2005: 13-23). This ‘zocalo’, now long lost, ended up granting
its nickname to the Plaza de Armas now known as “El Zócalo”.20
17 “Las modas y usos franceses han dado tono a la sociedad mexicana
que estaba muy dispuesta a recibirlos, por la conformidad con los que habian
cimentado la educación dada por los españoles que en ésta, como en todas materias, reciben cuanto les viene del otro lado de los Pirineos” (Luis Mora [1836]
in Flores, Torres, 2003: 111).
18 About a third of the population in Mexico City, as well as an important majority of the ruling class, was supposed to have been French or Italian
speakers at the time. As stated by one of Mexico’s first historians José Luis
Mora: “La inteligencia y uso de los idiomas cultos de la Europa, lo mismo que
el gusto y conocimiento por su literatura clásica, son ya demasiado comunes
en México, antes de la Independencia pocos entendían y menos hablaban el
francés, en el día es un ramo necesario de educación; y muy pocos o ninguno
de los que constituyen la generación que va reemplazando a la actual dejarán
de poseer este idioma” (104).
19 Let us be reminded that the first intent of Independence wasn’t even
from Spain itself but from the French intervention in the Spanish territories,
recognizing Ferdinand VII as the only true monarch of New Spain, and not
José Bonaparte who had been appointed by Napoleon to lead Spain.
20 This name has had such an influence in Mexican culture that the word
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The second serious attempt in the construction of the monument will fall once again in the hands of authoritarian figures, but
now from European origin. On September 16, 1865, during the Second Mexican Empire—a monarchy established by the French, with
an Austrian leader, made to restrain the growing power of the United
States—, the new founding stone laid by Empress Carlota was set.
The production of this artwork celebrating Independence, but now
being done by an interventionist force, responded to the need of
unifying the country’s morale through the appointment of a common enemy for both the French and Mexican culture: the Spanish.
However, it will prove to be unsuccessful owing to the fall of the
Empire some years later (Martínez Assad, 2005: 23-32). And so, with
this second attempt, any actual individual that would have participated in the Independence would have been long deceased before the
third and final successful attempt would have been realized.
By the end of the XIX century, a series of real estate developments aimed towards the high class in Mexico City began to
develop in the Paseo de la Reforma. These exclusive neighborhoods
needed public art that would justify its elevated cost of living, therefore the promenade needed to be beautified by statues of heroes,
cobbled sidewalks, groves, and ultimately one of Mexico’s most important public artwork, the long-planned Monument of Independence
(Martínez Assad, 2005: 33-76). And so, its intended original location
in the axis of popular gathering—along with the association that it
entailed— was foregone in favor of this great project of re-urbanization. In regard to its design, in 1884, an international contest
was convened and the American firm Cluzz and Shultze, based on
has come to signify public square.

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Washington D.C., was the winner for the project. But, as it became
temporary postponed, the firm sold its rights to the Mexican government (Martínez Assad, 2005: 77-98).
Therefore, in 1910, 100 years after the Independence, the
monument was finally inaugurated: miles away from its original location, now with a more urbanistic purpose, and maintaining the
European influence on its design that had existed since its inception. However, there weren’t any of the associations to the past before colonial rule, other than a small eagle in one of the sides of the
pedestal, alongside a snakeskin surrounding the base of the column.
Furthermore, more than celebration of Independence from foreign
influence the monument served as a testimony of the power of
the reigning leader, the general Porfirio Diaz who had been leading
the nation for the last 35 years, and who was a known francophile
and lover of European culture himself. Attesting to this fact was
not only the Winged Victory who was based in the small statue of
Victory held by Athena in the Pont Alexandre III in Paris, alongside
phrygian caps in the interior of the monument, but the inclusion
of other questionable symbols through the bas-relief in its pedestal
with figures such as the shield of Medusa, a battle baton with the
initials SPQR, along with other Roman imperial motifs that appear
everywhere throughout the monument. A plausible artistic liberty
taken by the Italian Enrique Alciati, as he was in charge for the
sculptures and bas-reliefs of the memorial. Therefore, the monument acted symbolically as a continuation and celebration—as well
as a house-warming gift—for the European-descending oligarchy
that had come to live and govern in Mexico, along with the commemoration of power being held by Porfirio Diaz, a man with the
uncontested authority of an emperor.
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Years later, once the Mexican Revolution had been won, but
a new authoritarian leader had been established in the period known
as Maximato, the monument will be twice intervened by the standing presidents under the orders of the “Jefe Máximo”, or Supreme
Leader, Plutarco Elias Calles. The first intervention will occur in
1923, with the creation of three niches to house the remains of
the heroes of Independence, further transforming the monument
which was now being converted into a mausoleum (Martínez Assad,
2005: 99-115). And, in 1929 the last modification will occur with the
addition of a niche to add a votive gas lamp with clear pre-Hispanic
style which was meant to be kept always aflame (Martínez Assad,
2005: 115-126). The heavy design of the lamp greatly contrasted
with the rest of the monument, making it stand as the only direct
allusion to a more “authentic” pre-colonial identity, in a sea of European symbols.
Both of these interventions can be interpreted as an attempt
of the current power to appropriate the monument into a symbol
of the—short-lived—glory of the Maximato, as well as a venture
for a more profound connection with the Mexican identity by sacralizing the space through its usage as a mausoleum, along with the
nascent pride of the pre-Hispanic past, palpable within the art of
the beginning of the century. Nevertheless, this endeavor will prove
unsuccessful with time, as the monument became an urban landmark rather than a space of reverence. Categorically, throughout its
history, the monument of Independence has acted as an exercise of
self-reassertion of power rather than identity or being, what is left
then appears merely as a simulacrum of the truth. At least, until the
reactivation of the memorial through the historical feminist inter162

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vention.
“It’s not Art, It’s State”: Rethinking the Feminist Intervention
The female motto inscribed upon the pedestal, “It’s not art; It’s state” can speak to us about the desacralization that this monument
has suffered throughout the years, as well as its difficulty to install itself as an actual reassertion of Mexican identity. However, the
disconnection from the general population has existed prior to the
protest, as well as the need to implement meaning upon it through
acts of ‘non-apparent’ intervention. It is only natural, as Koselleck
mentions in The Practice of Conceptual History, numerous memorials
have fallen into oblivion, and if they are maintained and visited, it is
rarely done to reassert their original political sense (Koselleck, 2011:
324). Attesting to this, nowadays the monument is widely experienced as a desacralized landmark meant for any type of social gathering, ranging from wild football celebrations, quinceañera photoshoot
locations and even a site for Mexico’s Fashion Week. Following the
Heideggerian critique of modern aesthetics, the monument stands
only for its ‘beauty’ and not within a real interaction that withholds
the meaning of Independence, or at least a memorial to the death
that holding within.
As this war monument tried to become an icon that would
celebrate the Mexican Independence from foreign European intervention, and that would therefore assert national identity, it did so
through the appropriation of European symbols that didn’t necessarily connect with the iconographical language of the Mexican population. Corroborating this fact, the Victory has had the need to
be rethought into ideas that pertain to Mexican visual culture, transDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-6

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forming itself from a winged Greco-Roman Victory into a Christian angel to create an actual connection with the core beliefs of
the population. Furthermore, the exclusion of the Roman inspired
figures in the collective memory existed even before the feminist
intervention, as the elimination of these components is so patent
in Mexican visual culture that the majority of pictures displaying
the monument, as well as the visual propaganda, mostly included
the column and the Victory, or just the pagan icon, nullifying the
rest of the structure. The monument has even been renamed in the
collective memory from “Monumento de la Independencia” to the
interpretation of the figure at its top, the “Angel de la Independencia”, or just “El Ángel”, its most distinguishable figure (if it were an
angel). These proceedings could in themselves be interpreted as acts
of intervention upon the “pure” identity of the moment, an inevitable phenomenon within this storm of circumvoluted meaning. Ultimately, the monument has been understood and interacted with as
if it were empty of meaning and reverence long before the historical
feminist intervention, so much so, that most of the structure has
had the need to be rethought from a mausoleum to a landmark, and
its pagan iconography and name converted into Christianity. Again,
not as a fault but simply as the phenomena of the Leerraumkunst at
work, as the art of the State needs to resonate within the people that
it comes to represent, and it is only natural that the being will strive
as to implement meaning upon its world.
Most importantly, alongside its resignification, the pagan
icon has suffered from the asexualization that comes from the
change of identity in the Spanish language, as it has been trans164

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formed from the female winged Victory, or “la Victoria alada”, into
an asexual or even male angel by naming it “el ángel”. Moreover,
even if we didn’t pay any regard into the gender change through language, we can just refer ourselves to its iconology, as Victories tend
to be female, while angels are generally asexual or male-presenting.
Furthermore, the intervention that occurred in the monument was
a dire reminder of the empty symbolism and political implications
that any female allegorical statue contains at its core. As mentioned
by Warner, while female figures are often used to represent abstract
concepts such as liberty, justice, or victory, their gendered form only
serves as an aesthetic choice but not one that actually permeates reality, as women will be often disadvantaged in the claims on liberty,
victory, or justice (Warner, 1985: 17). Thus, “interventionist” acts
upon the identity and into the emptiness carried within the monument had existed prior to the feminist involvement, what is singular
about this historic event is that for the first time since its inception
the monument actually pertained to a being reminiscent of a contestatory memorial that actually celebrated Mexican identity from
an oppressive authority, thus, a true Monument of Independence.
Most significantly, it will be through the usage of symbols and poetic hymns that actually pertain to national culture.
Attesting to this phenomenon, during the Feminist intervention on the monument, while the pedestal and its Europeanized
bas-relief were completely covered and nullified by feminist mottos,
the eagle at the entrance of the monument was colored with pink
painting, respecting and highlighting the outline and the figure itself in an act of hergestellt or setting forth. As Heidegger would say,
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“when a work is brought forth, out of this or that work-material—
stone, wood, metal, color, language, tone—we say that it is made, set
forth [hergestellt] out of it” (Heidegger, 2002: 23). Therefore, the
symbol was reappropriated but not negated or nullified as the rest
of the monument’s pedestal. It was rather emphasized—a meaningful action that speaks not only to the recognition of a common
identity, but to a rejection of the other symbols. In addition, the Europeanized bas-relief acted as an ‘empty’ canvas for poetic intervention, demonstrated through their covering in mottos that nullified
and blocked the view of any iconography while stressing the cries
for justice and dispute against the State. Through the addition of
mottos, alongside the emphasis of the eagle, the work of art started
to make itself anew, while underlining the condition of emptiness
of representation being held not only throughout the pedestal, but
within the walls of the monument itself.
In addition, pictures of the desacralized monument
went around social media with a modified stanza of the Mexican
anthem: “Y tus templos, palacios y torres se derrumben con hórrido estruendo, Y sus ruinas existan diciendo: de mil heroínas la patria
aquí fue.” Or may your temples, palaces, and towers collapse with
horrid clamor, and may their ruins continue on, saying: of one thousand she-roes, here the Motherland was. For the first time since its inception the monument was effectively reaffirming the self, through
elements of poetry and art pertaining established Mexican identity
and framing it through the use of female citizen action; instead of
existing as a monument reaffirming authoritarianism or European
intervention, with the usage of a language—both visual and written—unrecognizable to the nationals. Therefore, this act of namely
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‘creative destruction’ done to the unmistakably Europeanly inspired
monument acted then as the reaffirmation of the self. This was both
an act of independence and the creation of an artwork. As “whenever art happens, whenever that is, there is a beginning, a thrust enters history and history either begins or resumes […] History is the
transporting of people into its appointed task (Aufgegebenes) as the
entry into its endowment (Mitgegebenes)” (Heidegger, 2002: 49).
Art in itself is origin, as Heidegger discussed, and a distinctive way
in which truth manifests itself. The monument covered in mantras,
was as much—or even more—than was existent beforehand, or the
pristine monument that now stands thereafter. As said by Heidegger, when analyzing Hegel’s conception of time and spirit, the progress of the spirit in history carries within a principle of exclusion,
which is meant to surpass the former being (Heidegger, 2021: 467).
As the philosopher would later criticize, if works are to be presented
and enjoyed merely as ‘art’, that is for their beauty, then, it is not yet
established that they actually stand in essence as real works of art
(Heidegger, 2002: 42).
In this act of seeming violence the setting-into-work of the
monument’s intended essence came to be, and thus transformed
itself into art through a process of nullification, that existed in
simultaneity as an act of creation and restoration of essence (2002:
47). As Heidegger would say, “for a work [of art] actually is a work
when we transport ourselves out of the habitual and into what is
opened up by the work so as to bring our essence itself to take a
stand within the truth of beings” (2002: 47). If it is only through
strife that truth might be born, the pink highlighting of the figure
manifests that identitarian conflict, along with its resolution and
coming-to-being of this renewed graffiti covered monument that
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brought itself into a more genuine understanding of contemporaneity. Furthermore, the response of society as to contextualize
it within the national hymn, along with evocative photographs of
the event, created the Mexican Gesamkuntswerk or the total artwork,
even if it was short-lived. This temporary work of art, came to
be aligned with the intended true essence of the memorial along
with the historical reality faced not only by these women, but any
other civilian standing within a position of helplessness and anyone who must face a systemically oppressive system; thus, this action
constructed a genuine artwork that reflects upon the concept of
Independence and contextualized to Mexican motifs, maybe for
the first time since its inception. Desecration suddenly becomes art
creation.
As Thomson compiles in Heidegger, Art, and Postmodernity
(2011), art according to the Heidegger should first give to things
their look, that is, they help establish an historical community’s
implicit sense of what things are in essence, but most importantly
“they give ‘to humanity their outlook on themselves,’ that is, they
also help shape an historical community’s implicit sense of what
truly matters in life (and so also what does not), which lives are most
(or least) worth living, which actions are noble (or base), what
in the community’s traditions most deserves to be preserved (or
forgotten), and so on.” (Thomsom, 2012: 43). The encounter with
the work of art confronts us with the unveiling of a truth for the
individual. Art seen through a post-aesthetic’s lens, should convey
to the community the necessary truths for a more engaged existence within its contemporaneity, while implicitly understanding
himself further through the light of this artwork. As Heidegger
would say, “in the [art]work, the happening of truth is at work”
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(Heidegger, 2002:19). Art, and great art, is capable of setting the
wheels of history into motion, transforming the understanding of
our world and place within it, “Whenever art happens – that is,
when there is a beginning – a push [Stoß] enters history, and history either starts up or starts again”(2002: 49) As said by Heidegger,
“Art is history in the essential sense: it is the grounding of history”
(2002:49).
Finally, as Koselleck mentions, war memorials not only commemorate the dead, but also compensate by rendering survival meaningful (2011: 287). This holds especially true in a country where femicides exist as a looming threat. While the monument as any other
combat memorial, stands as a reminder of the maxim mortui viventes
obligant (the living are obliged to the dead), the feminist intervention is a reminder that the living are also obliged to the living. And
every woman that conveyed that day, was a survivor of the systemic
violence and exists in confrontation to her own plausible death. In
regard to the concept being, the Dasein is incapable of withstanding
the possibility of its death (Heidegger, 2021: 274). The feminist intervention then also acts as an explicit manifestation of the being
trying to dodge its own finite existence, as it is intended (2021: 278).
The reminder and anguish expressed through the slogans of “Estado feminicida” (Feminicide State), set up a theme that was indeed
befitting of the mausoleum existent within the monument and gave
a more profound reflection on death than the usual gatherings that
occur within the memorial since its origin. Through this cumulative
set of actions is that the artwork suddenly became anew, actualizing
itself within history and bringing forth a more profound understanding of both beings within their contemporaneity.
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

From Intervention to Restoration: Crossing the Ontological
Bridge
This research has throughout referred to the activists’ demonstrations in the monument as interventions, rather than vandalizations.
However, we can go even further and understand it as an act parallel
to the concept of “preservation” that Heidegger examined and pursued within his post-aesthetics. This discussion will let us cross the
bridge from the singularity of this historical event into an ontological truth that might question the mindless sacralization of the art of
the State, along with aiding in any future argumentation regarding
its intervention. As it has been claimed, the legitimacy and artistic
value of an art intervention may vary, depending on the perception
and the standpoint of the viewer. The following statement, entitled
Stuckism Handy Guide to the Artworld (2011), presented in the Tate
Museum in London, is an interesting take on this discussion:
An act by an individual which interferes with an existing artwork
is termed an “intervention” and the individual termed an “artist”
if they are endorsed by a Tate curator or are dead. The same, or
similar, act by an individual interfering with the same artwork (or
even interfering with the interference to the artwork), if they are
alive and are not endorsed by a Tate curator, is termed “vandalism”, and the individual termed a “criminal”.

Aside from our own individual motivations, we need to
accept that the interaction with the monument gave it emotional
and political value parallel to its intended essence, where before laid
mainly its aesthetic worth and a (mostly unknown) contradicting
history. As mentioned, while Heidegger didn’t contemplate the con170

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cept of intervention, when existent within the Leerraumkunst it is
tantamount to his idea of preservation, as it creates meaning and
historical significance were beforehand the artwork stood as empty.
In no moment preservation, as discussed by Heidegger, resembles its common usage as the maintenance of appearance, but
rather focuses on the interaction of beings across time along with
a return to their historicity. What the philosopher actually tells us is
that the act of preservation is as much of a genesis, as the creation
of the artwork itself and dependent of such.21 Just as a work cannot
exist without being created and creators, “so what has come-to-being cannot also exist without preservers” (Heidegger, 2002: 40).
This notion of art preservation might become more complicated
within the framework of any art produced to honor the State, as it
has a diverse group of owners with an equally shifting set of political ideas. However, if we focus our attention into art’s intended
purpose to bring us back to this “engaged level of existence”, and
how our experience with it must exist within the un-concealment
of truth among beings, when falling into the Leerraumkunst, intervention becomes the only action akin to preservation. As said by
Heidegger, “Preservation of the work does not individualize human beings down to their experience but rather, brings them into
a belonging to the truth that happens in the work. By doing it, it
founds their being-with-one-another as the historical standing out
of human existence. Beings from out of the relation to the unconcealment [of truth]” (2002: 41). When art exists within a state of
disconnection with is contemporaneity it is only through the inte21 As said by Heidegger, “It is not only the creation of the work that is
poetic; equally poetic is the preservation of the work” (2002: 47).
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

raction of beings that truth can be produced once again. However,
who is to decide who is allowed to preserve the monument and its
intended manner of preservation? The philosopher establishes that
the correct form is set to be decided in accordance with the subjects
of its contemporaneity and the artwork in itself; as “the manner of
proper preservation of the work is created and prefigured for us
only and exclusively by the work itself ” (2002: 42). Thus within this
set of ideas, is that the notion of intervention can exist as preservation, being that ultimately preservation comes to be defined by its
power to become origin, its meant virtue of providing an interaction among beings, and it is permanently open to interpretation as
who is to interact with it and its intended manner.
Monuments, as any other creation, are vulnerable to be redefined. As authorities attempted to build a monument attesting to
“Mexican identity” in the Monumento a la Independencia, it is within
its own desacralization that we have come to find an actual assertion of Mexican identity. It is through the actualization of beings
through intervention where the truly poeticizing projection in “the
opening up of that in which human existence [Dasein], as historical,
is already thrown [geworfen].” Therefore, it will be through these
and other interventionist acts where we are able to reconsider the
history of our monuments, as well as the inherent state of emptiness in which they exist when they do not interact with contemporaneity in a historical way. Furthermore, it invites us to strive instead in the construction of meaning through active interaction that
understands any artwork as a being, susceptible to falling into the
voidness of the Leerraumkunst; while also, through this condition,
opening the possibility of actualizing itself through history. While
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the origin of the Monument of Independence had always been associated
with the reassertion of authoritarian figures of power, by an act of
“poetic annulment” and “destructive creation”, the monument then
re-emerged and was “preserved” as a work of art, that while being
temporary it was no less meaningful in its demonstration of a true
essence of Independence, as well as a landmark of resistance within
the political panorama.
Heidegger’s postmodern hope is that we come to understand art as a medium to encounter the truths of our own beings,
and thus we cannot preconceive and assume any work posing as art
as an artwork, and we should rather strive for creations that bring
forth the truth of beings. However, when encountered with art that
time has been rendered empty, as in the Leerraumkunst, interaction
through intervention comes to be a possibility that lets us transition from a modern world where meaning-bestowing subjects stand
against an objective world, into a world where beings bestow meaning into the world while aiming to generate another being that will
return to them and their community a sense of historicity through
the unveiling of truth. It is then that intervention can become preservation and a new beginning within history. Never forgetting that
meaning is produced through the collaboration of beings, rather
than vehement acts of mindless sacralization. Meanwhile, we are
convoked to constantly question ourselves of the works that come
to inhabit our world as art, especially when pertaining creations assumed to commemorate the State, its inhabitants, and their history.
If we are meant to cultivate memory, let it be through a careful observation of the tempests and emptiness that comes to inhabits all
beings within the waters of time.
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173

�Nínive Vargas / “It´s not art…”

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-6

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�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Creación y memoria
Coral Aguirre
Fecha de entrega. 7-2-2021 / Fecha de aceptación: 9-5-2021

Qué impulsó a nuestros antepasados a levantar esas piedras informes la mayoría de las veces y sin embargo cargadas de algo misterioso que no sabemos cómo calificar. Esos dólmenes, esos menhires y
tantos túmulos. Me he plantado frente a ellas con la rara sensación
de rozar el infinito. Piedras albatros, donde su asentamiento en la
tierra las hace torpes y ajenas a este tiempo de hoy en que reinan
no las mariposas sino los artefactos, feos artefactos cuadrados, rectangulares, opacos. Ellas, las piedras no me remiten al simulacro de
la vida, a la prótesis en que los humanos hemos venido a parar. Me
acercan a la Muerte. Muerte con mayúscula, Muerte de persistencia,
Muerte rotunda hecha de granito y laja, mármol y obsidiana. Porque
ellas se levantan, se levantaron para eso, a causa de la Muerte, para
honrarla, para retrotraerla de tal modo que los rostros que esconden
no pudieran ser olvidados.
Nuestra primera creación no es a causa del juego ni del ocio,
ni por hacer cualquier cosa bonita que nos entretuviera del miedo o
del frío. Nuestro impulso estético viene de la Muerte. De la Muerte
de quienes amamos y no queremos olvidar. Las piedras acumuladas
179

�Coral Aguirre / Creación y memoria

de todos los sitios del mundo, en todos los rincones de la tierra,
esos torpes amontonamientos pedregosos que uno ve al borde de
los caminos y los senderos, en la profundidad del bosque y en las
colinas y las costas, significa la ausente presencia de alguien que fue
amado por su clan, o su familia o su amante o sus hijos. Se prolijeó el
hombre al hacerlos, acuñó recursos, reflexionó con las manos, soñó
lo imposible: el lento regreso de los seres queridos. Acaso entonces
levantó un altar con las mismas piedras que señalaban la pérdida
para procurarse el vuelo de la esperanza, de los milagros, del eterno
retorno. Entonces la muerte creó los primeros dioses con las caras
de lo que habían partido inexplicablemente.
Luego de la acumulación de piedras llegaron los primeros
monumentos, toscos e informes, representaban a algún valiente, a
algún padre comunitario, algún defensor del clan y su tierra, que
había sido amado por su pueblo o sus huestes, o tal vez temido. Antes, los tiempos habían grabado manos en todas las cuevas. Manos,
dedos, palmas, huellas de la existencia de un aliento que estuvo allí
y deja su marca. Mucho después la primera pintura que denunciaba
una cara, significó también, aunque no lo advirtamos, un perfil en
particular, el hálito de un ser que quedó grabado a causa de un contorno y unos colores. El retrato fue alguna vez sólo la recuperación
de ese hálito que se había agotado.
Es verdad que en el principio todos los retratos se parecían,
todas las esculturas se parecían; sin embargo, estaban encarnando
la diversidad de seres humanos que hubieron de ser amados y cuya
partida había producido tal desolación como para querer retenerlos
a través de unos rasgos grabados, que implicaban todos los rasgos
de la tribu, y que por eso mismo, para sus herederos, era único e
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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-8

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

inconfundible.
Vale decir la obra de arte nace a causa de la Muerte. Como
forma de retener lo que se ha perdido. Será después cuando lleguen
las palabras que iluminarán las arenas y los matorrales y cubrirán
de vida el páramo o el valle que alguna vez fue habitado como si
fuera el jardín de las delicias. Piedras, pigmentos, yesos, monumentos, manos y rostros grabados, y por fin la palabra iluminando sus
contornos, son la conciencia que hay un más allá de “el gran universo oscuro del que la literatura puede definir sólo una parte, lo más
cercano, reconociendo sin embargo que es parte de la noche general
circundante” según confiesa José Donoso en sus memorias.
A causa de la Muerte estoy hablando de la Memoria. Muerte y Memoria se entrelazan en una mórbida espiral inacabable. Me
atrevería a decir que todo el Arte es Memoria consentida o inconsciente. Pero la literatura… ¡ay la literatura! Esa recuperación de las
imágenes más allá del olvido. Ese empecinamiento del que escribe
en querer hacer del pasado el presente y proyectarlo más allá de él,
arrojándolo al futuro.
No obstante, lo que conmueve y agobia es que la mayoría
de nuestra literatura latinoamericana, pienso en la sureña particularmente, está hecha en el olvido. Quiero decir en el exilio que lleva a
ver lo que hemos perdido con una suerte de aura que nos propone
el ejercicio de la memoria como un juego de las escondidas. Está,
pero no está, es pero no es. Memoria que se va por las entretelas del
realismo mágico, que se pierde en las fronteras de los cuerpos libidinosos, que se arranca la cara en el momento del reconocimiento.
Los que nos fuimos de nuestra tierra, los que nos exiliamos,
apelamos a la memoria como si ella pudiera devolvernos un mundo
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-8

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�Coral Aguirre / Creación y memoria

que, desde nuestra partida, es infinitamente extraño. Muchos de nosotros nos pusimos a escribir, o mejor aún no podemos dejar de escribir porque somos marginales. En alguna parte tenemos que vivir
por cierto, entonces vivimos en la reconstrucción de mundos que
se nos han vuelto inaccesibles. Los de nuestra patria. Lo que fueron
nuestros, los que en el presente parecen añorarnos y sin embargo
uno llega, porque a veces uno llega, quiero decir regresa, con el oculto ánimo de reconocer y ser reconocido y ambos movimientos se
tergiversan, se trastocan, operan en sentido contrario y entonces lo
que es peor, uno sigue escribiendo de aquellos pagos en la propia
tierra o por el contrario en la tierra ajena que ahora es la suya tergiversando los datos, los nombres y retorciéndolos en este único lugar
que es el presente y que es el aquí. No sabe cuál, porque ya no los
reconoce y cree estar siempre en otra parte.
Sin embargo, se ha hecho la tarea, se ha puesto la memoria
en la proa y se han recuperado miles de leguas y de lenguas que
no tienen su lugar en el presente. El escritor ahíto de nostalgias ha
provisto a pesar de ello, el rostro que había partido. Se enseñorea
en los retratos de los desaparecidos, los idos, los perdidos, los que
no volverán. EL escritor, quien de alguna manera es siempre un
exiliado, atrapa al vuelo el aire de aquella pianola, el blue de aquel
bar, las puertas destrozadas de aquella universidad, los gritos de los
muchachos o la soledad de las mujeres viendo pelear a sus hombres, y toda la Muerte que ello conlleva se cifra en la letra que ha
sabido parir.
También el escritor exiliado o no respira por las ropas y las
modas, se aloja en las calles y su despilfarro, se acerca al transeúnte
común, ese que no pelea por nada sino por sobrevivir y de un trazo
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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-8

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lo perfila entero y nos lo regala como quien ofrece un caramelo a
un niño o una flor a una muchacha. Y así nos deja la memoria de lo
pueril y cotidiano, que también es memoria trascendente.
La memoria está presente en un cuadro de Orozco o de Izquierdo o de Herrán, como está presente en la fuente de Lola Mora
en la Universidad del Sur. La Memoria se pasea cabronamente por los
cuadros de Goya y se ampara detrás de la sabiduría popular de Sancho Panza. Esa Memoria que es alusión de la Muerte.
Memoria y Muerte, hermanitas gemelas que nos acompañan
desde que venimos a ser gente.

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�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

La voz y la armadura. Revisión de Armas y Letras
Andrea Gorgonia Treviño
Karina Lizeth Tirado Alcalá
Ana Patricia Torres Vázquez
Fecha de entrega: 21-2-2021 / Fecha de aceptación: 25-5-2021

Primeros ecos como escudo: La formación y contexto
histórico de Armas y Letras
Su nombre viene de la mediación y del equilibrio de dos acciones
diferentes: la que remite a la fuerza y lo práctico; y, por otra parte,
la que se enfoca al sentido y lo intelectual. La revista Armas y Letras
ha procurado, desde su nombre, ser un espacio de carácter íntegro
horaciano; un foro donde se medie el fondo y la forma y lo útil con
lo gustativo cuyo fin es instruir a quien se acerque a sus páginas.
Al ser una revista que ha buscado alcanzar cada capa social
en sus publicaciones, ha logrado irrumpir en el ámbito social, en un
contexto donde se ha ponderado la importancia de lo empresarial
y lo industrial en el noreste del país. Armas y Letras, con una autonomía que incita a la reflexión, se ha constituido como un medio
que trata, recibe y promueve las artes, la literatura y la cultura. Ha
sabido explorar un espacio, un tiempo y diversas perspectivas re185

�Ana Torres / La voz y la armadura

flexivas desde su nombre hasta la manera en que está constituida. La
emisión de su voz significó la creación y organización de un público
universitario interesado en las humanidades.
De acuerdo con los públicos y contrapúblicos, todo lector
se constituye a partir de su relación con un discurso y la manera
en que este circula. Esta relación ha sido vital para entender cómo
una revista ha logrado permanecer durante el paso del tiempo a lo
largo de 70 años de historia. En la medida en que dicha publicación
cambia y se adapta, su público lo hace también. Debido a la circulación y construcción de la revista, Armas y Letras ha promovido una
evolución histórica aun cuando su esencia horaciana se mantiene,
pues construyó un mundo poético en el cual el lector pudo formar
parte. Puede decirse que esta publicación ha entendido que escribir
para un público implica no solo dirigirse a él, alzar la voz y encontrar
a alguien que parara el eco, sino que debe moldear un espacio para
que funcione como punto de encuentro, espacio donde la difusión
y la crítica puedan coincidir sí.
Es por eso que cada etapa que ha tenido Armas y Letras ha
sido vital para comprender sus objetivos y la caracterización del público lector. Al hacer un recuento histórico, lo podemos entender
mayormente. Pensemos en el primer modelo de Armas y Letras, fundada por Raúl Rangel Frías en 1944, como parte de las actividades
del recién creado Departamento de Acción Social de la Universidad
de Nuevo León. Apareció como un boletín-folleto de formato sencillo (tipo tabloide), con un tiraje aproximado de 2500 ejemplares,
periodicidad mensual y con un propósito bien definido: ilustrar,
acompañar e instruir al lector universitario en un repertorio de temas de carácter universal, nacional y regional.
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Desde su comienzo en la década de los cuarenta, y durante
su primera etapa hasta 1957, la revista recordó el sentido de la Ars
poética, premisa donde se rescata la idea de instruir al lector mediante
dos niveles: la producción escrita y la agregación de elementos poéticos a su publicación. Al mismo tiempo, en sus páginas se exponía
literatura clásica y poesía del siglo de oro. Armas y Letras aportaba
también extractos editoriales de las obras comentadas. En tanto que
la revista hacía un recuento sobre las novedades literarias en el país,
recurría a recursos interiores como crónicas, reflexiones o perfiles
para dar a conocer su centro de interés, de manera que su primera
fase mostró la importancia de crear un espacio característico para
también formar lectores con estas cualidades.
Esta revista se transformó y durante dos décadas siguientes emigró a otro formato. Armas y Letras evolucionó en tamaño
e intereses extendiéndose en cuanto a temas y públicos; sus medidas pasaron de un boletín a una publicación con formato de libro
y orientado a un público cada vez más especializado (formado en
las carreras humanísticas de la recién creada Facultad de Filosofía y
Letras). Su orientación cambió y por añadidura su propósito también. La periodicidad se hizo más constante, siendo una de las pocas
revistas en México en publicarse de tal manera. Esta vez no contó
con la ayuda de ilustraciones o textos que la acompañaran como en
su inicio, pues su carácter era meramente formal y concreto sin grabados ni elementos de ilustración, pero eso no significó que Armas
y Letras, durante su segunda época, se volviera más rígida (aunque
sí más académica); nada ocasionó que su público también cambiase
debido a su sentido de historicidad, pues mostró que el concepto de
circulación resultó crucial en su cambio, ya que constataba que los
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

187

�Ana Torres / La voz y la armadura

lectores se mantenían vigentes según la manera en que se publicara
para ellos. La revista se mantuvo, con algunos cambios y algunas
dificultades, hasta 1976. Durante dos décadas no se publicó.
Formación poética: la vestidura como artefacto
Saber dirigirse y acercarse al público según el contexto es una tarea
compleja, pero si hay una revista que lo sabe hacer bien es Armas y
Letras de la UANL.
En este recuento histórico llegamos, por último, a la Armas
y Letras contemporánea, que inició en 1997 y se extiende hasta la
actualidad. El principal cambio en esta etapa ha sido que la revista se ha hecho más atractiva visualmente: presenta un juego entre
imágenes, colores y tipografías que la hace más fascinante al público
actual. Pero ¿por qué este juego con la forma se dio hasta la tercera
etapa?
Nos arriesgamos a presentar una respuesta: Armas y Letras
conoce a su público cambiante y al contexto en el que se desarrolla y sabe que, en este, la forma lo es todo. La revista sabe que los
públicos tienen una vida vigente, cuarenta años y su público es,
en teoría, el mismo. Sin embargo, -los universitarios- crecen, se
gradúan y así siguen entrando nuevos lectores potenciales, cuya
generación es atraída por distintas características. Su público es,
entonces, cambiante: estos jóvenes están interesados en diferentes aspectos de lo humanístico que las generaciones anteriores y
prestan especial atención en la forma en la que se presentan los
contenidos.
Es verdad: vivimos en una época en la que el estímulo visual
es primordial. Entre videos, series, películas todo se trata de lo que
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

vemos y en los textos el juego con las imágenes pasa a ser, más que
un complemento, una parte fundamental del escrito. Así, en la tercera etapa de Armas
y Letras, el diseño ya
no es un acompañante o algo pragmático, sino otro
mensaje que configura a la poética de
la revista. Cuando
me refiero a que el
diseño es ahora un
mensaje, pienso en
la principal característica del medio actual: lo visual.
Hoy en día
nos movemos con
imágenes, y la literatura junto con toda la tradición escrita se adapta
a esta forma; surgen los libros álbum, se atrae al nuevo público con
portadas interesantes, las revistas incluyen como parte importante de
su construcción el juego editorial. Y es justo lo que distingue a este
periodo de Armas y Letras con el anterior: es consciente de esta importancia visual y une los discursos con una propuesta estética que
atrapa al lector desde los juegos con la forma, y lo mantiene ahí con
el contenido. Pienso en el número 95-96 que se centra en Juan Rulfo
y tiene como invitada a Ana Fabiola Medina, cuyo arte va incluido en
la mayoría de los ensayos de la revista. Así, acompañado de una paleta
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

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�Ana Torres / La voz y la armadura

de colores monocromática en azul, títulos adornados con diferentes
formas y de fotografías del trabajo de la artista invitada, el lector se
mueve por lo que parece una galería de arte de la mano del ensayista,
quien lo guía mediante el texto hacia sus descubrimientos e ideas.
La revista comprende el peso de lo visual y se adapta al marco actual. Aunque su discurso es esencialmente el mismo, el contexto no es igual que hace dos o cuatro décadas e incluso, ante la nueva
presentación de Armas y Letras en su versión en línea, dígase, su
último cambio, este aspecto contextual sigue cambiando para reinventarse dentro de nuestros días.
La evolución de las armas para la permanencia de las letras
Aunque Armas y Letras ha mantenido su público desde su inicio y
ha sabido resolver las necesidades, el reto ahora ha sido mayor, pues
también se ha creado una distancia entre la revista y el lector debido
a su formalidad.
Recordemos que las revistas de divulgación enfocan su propósito en facilitar la recepción de información mediante el estilo y
el contacto con los receptores, en este caso los universitarios. La
misión inicial de Armas y Letras, al ser una revista universitaria, es
ejercer como marco histórico de la universidad, así como visibilizar
el pensamiento universitario. Sin embargo, la universidad actual es
diferente a la que se refería Rangel Frías en su comienzo, pues tiene
ahora más matices y públicos dentro de ella como consecuencia del
contexto histórico de la humanidad. La actualidad y sus medios son
parte de ese marco histórico que Armas y Letras pretende establecer;
por lo tanto, sería un error evitarlos para llegar a otros públicos, así
como también lo sería delimitarla a los ya letrados.
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Fue Alfonso Reyes, quien habló en su momento de la
prensa oficial como una enorme máquina de noticias y anuncios
que impone obligaciones al espíritu, así, Armas y Letras cumple
el otro lado de la moneda: se consolida como la prensa libre que
redacta de manera congruente, con ideales definidos y está lejos
de imponer obligaciones. La cualidad principal de esta revista es
ser una voz que reclama el bienestar y la dignidad del hombre,
que busca cambiar al público y, a través de la reflexión, asegurar
su libertad; es decir, busca incidir sobre el público un pensamiento que ayude a los hombres en sus actividades, y así, la manera
de ejercer un cambio político y ético. Armas y Letras es práctica
e intelectual, y justamente tuvo el propósito inicial de contrapeso ante los ideales de los empresarios de Nuevo León, que en la
actualidad se traslada al cambio de ideas ante el pensamiento imperante y la visibilidad de las humanidades ante un contexto cada
vez más positivista.
Dicho todo esto, era necesario otra transformación dentro
de Armas y Letras: tenía que dar un paso adelante para presentar las
humanidades y atraer otro tipo de público, la respuesta y modalidad
fue, entonces, cambiar dentro de lo actual por el recurso estilístico. La revista cambió como los medios de circulación lo hicieron,
evolucionó hasta su integración al espacio digital, lo que superó la
barrera formal entre la revista y el lector y presentó entonces una
nueva plataforma para su difusión. Armas y Letras, ahora, mantiene
un diseño tan intuitivo que permite que las ideas plasmadas dentro
de estas ediciones lleguen a una diversidad de personas que enriquecen al público ya creado en su lectura, y, por lo tanto, a la revista
como medio de difusión.
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�Ana Torres / La voz y la armadura

Nuevos métodos de defensa
Aunque se denomina a sí misma como una publicación trimestral,
ahora con la nueva evolución y el salto del papel impreso a las nuevas plataformas de internet dentro de su versión en línea en la web,
podemos decir que, aunque las entradas de Armas y Letras son esporádicas, su contenido está siempre vivo en el tiempo. La publicación
ha dado un paso hacia adelante al marcar una nueva era dentro del
espacio digital, mientras responde a los cambios de la distribución,
publicación y formato para seguir siendo la plataforma del lector
interesado en las humanidades y la cultura que, si bien se enuncia
desde la universidad y la institución educativa pública, puede llegar a
nuevos públicos de diferentes edades y contextos.
Si bien su base siempre ha estado centrada en los abordajes para la crítica literaria, del arte y cultural desde la transmisión y
ensayo de la palabra y la imagen, Armas y Letras como revista sigue
transformándose desde la suma de voces diversas y creatividad con
su publicación en línea: armasyletrasenlinea.uanl.edu.mx, donde recrea su línea histórica desde el comienzo y sigue dejando una huella
en la perdurabilidad con nuevos métodos de batalla.
Con un cambio que emerge desde las profundidades de la
armadura, esta publicación emerge desde las ya sabidas secciones
que giran en torno a letras de Armas tomar, una Anatomía de la crítica,
Andamios a la redonda de textos que integran la política, crónica o
filosofía seguida de otra parte dedicada a Artes y espejismo, pero sobre
todo, abogando por nuevas formas de presentación que tengan que
ver con una contextura de temas diversos y la bien sabida sección
de Caballería con una selección de obras que permanece desde su
comienzo hasta el día de hoy.
192

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Podemos concluir entonces, con nuestra espada y pies firmes en tierra, cargando la misma caballería de siempre, pero con
una nueva visión, que Armas y Letras sigue demostrando que conoce
a sus lectores y aquellos públicos en potencia que pueden pasar a
formar parte de su lectura, al mismo tiempo que evoluciona al ser
fiel a sí misma.
La existencia de una dialéctica enriquecedora por su diversidad permite que el marco y pensamiento universitario que Armas y
Letras sea más fidedigno, además que se convierte en una herramienta de cambio social, más que permanecer solo como patrimonio y
memoria.
Como conclusión, con el recuento histórico de esta revista,
sumado a su más reciente cambio virtual, se puede decir que. Armas
y Letras tiene materia para llegar a ser aquella revista de accionaria
que cambie a una sociedad sumergida en la inmediatez y el orden
desde el fondo y la forma, o bien, desde la voz y la armadura.

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

193

�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Víctor Barrera Enderle:
Ahora colecciono miradas,
Monterrey: UANL; 2021, pp.
Fecha de entrega: 28-5-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Cuando leí el título del nuevo libro de Víctor Barrera Enderle, lo
primero que vino a mi mente fue una cita del escritor francés Pascal
Quignard: “Existe una mirada que no resistimos”, lo escribió en su
novela ensayística La vida secreta y esa imagen me sedujo desde el
primer momento. Una mirada es capaz de someternos, motivarnos
o inclinarnos hacia una acción, un nuevo impulso; una mirada que
podemos percibir en el rostro de otros, o mejor, una mirada nueva
con la que hemos de observar el mundo.
Quiero destacar cuatro elementos importantes de lo que estos ensayos nos ofrecen: el primero, como lo sugiere el título, las
miradas alfonsinas que nutrieron la escritura de Reyes en su época
de autoexilio; la segunda, entender que el discurso ensayístico puede tomar múltiples formas que escapan a la estructura clásica que
conocemos y la que pensamos cuando se dice ensayo; lo tercero, la
capacidad que tiene el lenguaje para atravesar fronteras geográficas y
literarias; por último, la manera en que el autor revisa la producción
literaria de Reyes, cómo logra concretar una visión homogénea de
la simultaneidad en la que se gestó y nació la escritura de Alfonso
197

�María Fernanda Martínez / Ahora colecciono miradas…

Reyes en Madrid mientras en México continuaba la Revolución y
surgían sus consecuencias: el desarrollo de la literatura mexicana,
la institucionalización de la cultura; en América Latina las discusiones que partieron del ensayo con Rodó, Mariátegui y otros sobre
la literatura, su tradición, cuál es su característica principal que vale
la pena decir es su heterogeneidad. La literatura latinoamericana se
une por sus diferencias. Y es importante señalar este panorama de
la discusión literaria en América Latina durante el siglo XX porque
una cuestión con Reyes es que nació en Monterrey, pero se autoexilió joven y escribió en España, pero quería un lugar en la literatura
mexicana, pero reconoció su tradición occidental, y sí, todo eso es
cierto, mas no por eso su escritura no ocupa un lugar en las letras
mexicanas, hispánicas y en las Letras en general.
El libro inicia con un ensayo acerca de Oración del 9 de febrero,
texto que escribe Reyes en 1930 en la fecha del aniversario luctuoso
de su padre y termina en la fecha de su nacimiento; este libro de
ensayos inicia con la pérdida, un texto sobre la muerte del general, y
termina con el regreso y reencuentro de una identidad, Ifigenia Cruel
y Calendario.
Alfonso Reyes se exilió de México después del 9 de febrero
de 1913, fecha trágica en la que su padre, el general Bernardo Reyes,
fue asesinado. Su hermano se quedó en México, pero Alfonso decidió partir a Francia, primero, y después a España con el estallido de
la Gran Guerra. El primer ensayo de este libro inicia con esta huida
y con el texto Oración 9 de febrero en el que Reyes, más que alabar
la figura del padre que perdió muy joven, interpreta la ausencia y
conjura el dolor. Víctor Barrera señala muy bien la Carta al padre del
escritor checo Kafka y Oración… como dos textos que conjuran dis198

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

tancias, pero que tienen como destinatario final a ellos mismos, ya
que la persona a quien va dirigida no leerá estas palabras. Yo agrego
el libro colombiano El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince,
que se une al lenguaje para escribirle a una sombra. Reyes recurre al
lenguaje para salvar(se). La imaginación, lo retoma Barrera del Diario
de Reyes, acudió en su auxilio: “Consuélate. Acuérdate que, después
de todo, allá en Monterrey, te queda algo sólido y definitivo: Tu casa,
tu familia, tu padre”. Sabemos que no es cierto, la casa familiar y
el padre están perdidos, pero los espacios no son sólo físicos, y las
distancias pueden salvarse con la palabra. La memoria también es
una casa. Y Reyes se refugia en la memoria de sus recuerdos y en la
memoria que la literatura guarda, encontrando así su casa en Monterrey, su patria chica. De esto ya nos da un atisbo Barrera en su libro
Reyes. La conquista de una vocación: “Reyes, sin embargo, evoca (y de
paso reinventa) su nacimiento como un acontecimiento simbólico:
el lazo de unión entre su ser y el suelo que lo recibió al mundo”
(Barrera, 2018: 43). Por esta tierra, desde Madrid, Reyes busca la
vida y obra de Fray Servando Teresa de Mier, inconscientemente,
en un primer momento, su vida se ve espejeada en la vida de Mier,
y después, consciente, reconoce que quiere ser visto como el otro
gran regiomontano.
En este libro encontramos una relectura de distintos textos
de Reyes como Oración del nueve de febrero, Visión de Anáhuac, Cartones
de Madrid, reseñas de cine que hizo Reyes, Plano Oblicuo, Cuestiones
Estéticas, Ifigenia Cruel, entre otros. Textos que van de la narrativa, el
poema dramático a la crítica e incluso a la biografía, así que no nos
inclinemos con la falsa idea de que aquí se ensayan ensayos, sino que
se escribe sobre el discurso ensayístico que es argumentativo a la vez
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

199

�María Fernanda Martínez / Ahora colecciono miradas…

que seductor, intelectual, creativo y poético; ningún ejemplo más
claro que Visión de Anáhuac. Como señalé más arriba, el lenguaje
atraviesa fronteras literarias, eso incluye los géneros:
Comparar, intuir, apostar por la razón misteriosa de la literatura y
no dar por sentado nada. Porque aquí no hay cosa segura, y cada
libro puede, a la vez, ser todos los libros (…). Reyes hacía del
ensayo un continente nuevo (…) el ensayo es el ensayo y siempre
algo más. (Barrera, 2021: 57).

Esto nos lleva a pensar dos cosas: al decir Barrera que cada
libro puede ser todos los libros, nos cuestionamos sobre la originalidad de la escritura. ¿Qué poema que se haya escrito no es reescritura
de otro? Soy una fiel creyente que la escritura es consecuencia natural de la lectura, al tomar la pluma se refleja los autores que hemos
leído, la forma en que nos hemos nutrido de ellos y ellas y hemos
de establecer un diálogo, por lo tanto. Otro asunto es que el ensayo,
muy generosamente nos recuerda Barrera, y Reyes es gran ejemplo,
escapa a la estructura académica, cuadrada y fríamente metódica
para convertirse en creación literaria; nos han abierto las puertas
para ensayar literariamente.
Siguiendo con el proceso de escritura de Reyes y con su búsqueda literaria en Madrid, en Visión de Anáhuac nos damos cuenta
que ya no persigue la consolidación de su escritura, sino el reconocimiento: “Cada texto es una prueba de fuego: demostrar la pertenencia a la tradición occidental, pero dejar en claro su procedencia particular” (2021:59). En el discurso ensayístico de Reyes encontramos
una autoafirmación, un reconocimiento de la identidad que también
se ve en Ifigenia cruel, poema dramático que retoma a la literatura clásica —acción nada moderna y que Reyes la vuelve a insertar en Oc200

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

cidente—, pero la transforma en otra cosa, en un texto donde hay
conciencia, crisis existencial y una nueva identidad, acto moderno de
Reyes y con el que deja también en claro su procedencia. Y esto lo
logra Reyes “al volver la mirada, luego de adentrarse firmemente en
la cultura occidental”.
En el ensayo “Primeros prejuicios de la retina” Barrera escribe acerca de Cartones de Madrid, del primer filtro que la vista es
para pasar a la escritura. “La pintura rompía con la referencia directa
a la realidad. La literatura comenzaba a hacer lo mismo” (2021:66),
y aquí es donde aparece una cuestión: cómo lo hace el ensayo si, en
primera instancia, siempre se piensa en él como una prima de la literatura, solo que mucho más seria, más formal, y que se le había conocido con otros nombres: erudición, filología, historiografía. Pero
Reyes transforma su escritura ensayística en una expresión literaria,
lejos de la disección de ideas, de ese tratamiento casi quirúrgico de
las ideas, ajeno a la visión que Ortega tenía del ensayo, como una
“meditación privada que se volvía pública”. Para Reyes, el ensayo
es materia viva que habla, y la mirada es el vehículo para llegar a la
traducción: Barrera se pregunta si hoy, con el registro fehaciente
de las imágenes que los celulares pueden hacer, valdrá la pena escribir nuestras impresiones. Yo, como él, me inclino a pensar que
sí: “nuestras retinas aún podrán albergar un espacio exclusivo para
las primeras impresiones: nuestro desafío será, entonces, encontrar
la manera de expresar tales imágenes en prosa literaria. Tendremos
que aprender a leer de nuevo” (2021: 80).
María Fernanda Martínez Quintanilla

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

201

�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Luis García Montero: Almudena,
México: Valparaíso, 2015
Fecha de entrega: 29-5-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Aunque tú no lo sepas también me he inventado los sonidos de tu
nombre, mis manos también han pasado por los bordes de la playa
de tus labios y hemos hablado de los sueños que se construyeron
a partir de los espejos limpios del amor hasta en una infinidad de
ocasiones. Aunque tú no lo sepas también hemos aprendido a caminar
juntos desde la distancia de nuestras respectivas soledades, vimos
las mismas películas chinas de amores frustrados, releímos los
mismos libros de poesía hispanoamericana, escuchamos las
mismas canciones, desempolvadas con el tiempo, junto a las ideas
de nuestros primeros amores caídos y comentamos cada uno de
los poemas que hallamos en Almudena (Valparaíso México, 2015)
del poeta, narrador y ensayista español, Luis García Montero
(Granada, 1958); y aunque tú no lo sepas, hemos hecho esta
reseña con la esperanza y la necesidad de que algún día la tierra
vuelva a conmoverse en medio de un abrazo.
Tal vez no sea un secreto, y tampoco un atrevimiento, pensar
en la obra poética de Luis García Montero como una de esas obras
fundamentales dentro la poesía contemporánea que trascienden
nuestro tiempo y con una mirada directa, y sincera en particular, nos
203

�Carlos Rutilo / Almudena

cuestione y nos hable sobre temas y asuntos cotidianos, pero necesarios como el amor, para volver a aprender a caminar por el mundo
sin la necesidad de solemnizar el lenguaje de su propio discurso poético: “Porque a veces el mundo, // cabe entre dos palabras”. En este
sentido Almudena no es solamente una antología poética en el cual
se recopilan varios poemas de Luis García Montero publicados
anteriormente en Habitaciones separadas (Visor, Madrid, 1994), Completamente viernes (Tusquets, Barcelona, 1998), Vista cansada (Visor,
Madrid, 2008), Un invierno propio (Visor, Madrid, 2011) y A puerta
cerrada (Visor, Madrid, 2017), que ya de por sí ocupan un lugar
especial dentro de la poesía española actual, además de contar con
un prólogo entrañable de la gran escritora, y compañera de vida
del poeta, Almudena Grandes (Madrid, 1960); más bien busca
ser un libro enteramente nuevo, independiente y dedicado a cada
una de las distintas etapas del amor que nos ayuda a comprender
la realidad a través de las raíces del diálogo que logran construir
con el lector: “Yo estoy donde tú estás, pero en la vida//hay cosas
que no pueden compartirse.//Por eso sigo aquí y voy contigo,//
cercano y lejanísimo,//en busca de otro mundo que no es mío,//
aunque está junto a mí”.
¿Cabe el amor en un mundo tan asfixiante, instantáneo
y caótico como el nuestro donde la realidad tiende a ser más
relacionada con el dolor y la desesperanza? Nos cuestionamos
a lo largo de la lectura y los poemas de García Montero parecen
responder con un rotundo sí y la armonía universal, de la que tanto
nos habló Octavio Paz en El arco y la lira, también logra resonar y
ser comunicado en cada uno de los versos de este libro como un
infinito caracol de ecos azules.
204

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-11

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

El lector mexicano que no se haya acercado jamás a la obra
de Luis García Montero encontrará que, en cada uno de los versos recogidos en este libro de voz firme, y poderosa, se atreven a
mirarnos desde la otra orilla de la experiencia literaria y a dialogar
con nosotros mismos sobre varios asuntos relacionados al amor visto como una manera más de experimentar al mundo: “Que no me
lea//quien no haya visto nunca conmoverse la tierra//en medio de
un abrazo”. Y el amor no es para nada un tema desconocido para la
tradición poética de nuestro país que cuenta con enormes representantes como Efraín Huerta, Alí Chumacero, Rubén Bonifaz Nuño,
Jaime Sabines, José Carlos Becerra y Homero Aridjis entre otros
tantos.
Es probable que también encuentre algo más en Almudena que la sencilla dedicatoria de toda una vida, y más bien termine
por encontrar esa revelación poética que tanta falta nos ha hecho
en estos tiempos de encierro e incertidumbre, donde es fácil
cansarse de uno mismo y no ver que detrás de la puerta de un
nombre también pueda albergar la deseable señal de una posible
esperanza y ediciones como este emblemático libro de Luis
García Montero solamente pueden ser celebradas en los nobles
actos de la lectura y de la relectura que tanto merecen.
Carlos Rutilo

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-11

205

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                <text>Barrera Enderle, Víctor, Director de la Revista</text>
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                <text>Muñoz Mendoza, Juan José, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Vasconcelos Revista El Maestro</name>
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        <name>Violencia y machismo</name>
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